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                    <text>418

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Así la literatura de Elena Poniatowska muestra sus manos de oficiante, sus manos de entrega, sus manos que ejecutan la palabra, que la
realizan para que la realidad nos crezca y se avecine muy dentro de
nosotros, para que la conozcamos a fondo y no nos reviente corno un
volcán, para que abra sus válvulas y transitemos hacia el otro tiempo, el
pasado, el prehispánico, el de 11atelolco donde Huitzilopochtli o Huichilobos, como reseña Bemal Díaz, recibía los bienes de los sacrificios,
la sangre joven vertida por amor a la vida y para que el bien regresara,
no por matanza y destrucción como sucedió hace 38 años por temor al
poder de la palabra joven. Para que podamos viajar hacia el futuro con
esos ojos que saben que "el cielo es un estado, un modo de ser, y no un
lugar". ·

Bibliografía
PONIATOWSKA, Elena, Obras reunidas. 1. Narrativa breve, Fondo de
Cultura Económica, México, 2005.

TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

�EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO
CRÍTICA CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y
FILOSÓFICA
No ht!J interpretaciones, sino solamente
malas interpretaciones, y, por lo tanto,
toda critica espoesía en prosa.
Harold Bloom. The anxietJ rflnjluence

Dr. Rafael Enrique Aguilera Portales
Instituto de Investigaciones Juridicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

E

l conflicto entre "filosofía y literatura" nos remite a una concepción hermenéutica, holistica, integral de los diferentes géneros
o discursos culturales. El pragmatismo ironista de Richard Rorty se acerca al planteamiento decontruccionista de Paul de Man, Harold
Bloom y Derrida, el cual atribuye mayor relevancia a la literatura que a
la filosofía, mayor relevancia a la crítica literaria que al discurso filosófico argumentativo. El pensador neopragmatista Richard Rorty entiende la crítica literaria como crítica cultural, social y política; la principal
función del crítico literario es, por tanto, facilitar un amplio espectro de
reflexiones morales que nos sugieran una revisión de los modelos y
paradigmas de la ética. Y, dentro de una cultura postfilosófica espera el
ascenso de la crítica literaria a un lugar preeminente en la cultura superior de las democracias, papel cultural que reclamaron para sí, en su
momento, la religión, la ciencia y la filosofía.
Tradicionalmente, se ha utilizado la distinción entre moral y lo meramente estético para relegar la literatura a un plano secundario dentro
de la cultura y sugerir que las novelas, los tuentos, los poemas son
irrelevantes para la reflexión moral. La retórica de nuestra sociedad da

�422

por supuestas la mayor parte de las oposiciones y esto es un obstáculo
para el desarrollo de una cultura liberal democrática. El objetivo de
pensadores como Richard Rorty, Paul Ricoeur, Derrida, Milan Kundera, entre otros, es percibir esta oposición binaria como una distinción
pobre, trasnochada y empobrecedora. La literatura, de este modo, se
convierte en un ejercicio práctico de construcción moral y político, y la
novela sería sinónimo de "1,topía democráticd' 1 y de razonamiento ético
contextual.

Distintos modos posibles de relación de la filosofía y literatura
La literatura, el mito y la filosofía son narrativas plurales, abiertas ligadas a la memoria de nuestra civilización. Estos géneros de discurso
encuentran un espacio común en su capacidad que tienen de proporcionamos sentido, de producir significado al universo simbólicocultural donde nos desenvolvemos. Estos modos de conocimiento
pretenden dotar de significación la existencia humana y el mundo,
aportándonos nuevos horizontes, e impregnando de sentido nuestra
aprehensión del mundo exterior. Como dice la filósofa malagueña María Zambrano: poesía y filosofía son, desde el principio, dos especies de
caminos, que en privilegiados instantes, se funden en uno solo. Un
camino abierto hacia el horizonte que se va despejando, el horizonte de
sentido.

1

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA y FILOSÓFICA

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

El horizonte es ya obra humana, por eso es cuestión suprema y primera de la filosofía. Filosofía es mirada humana. Y el amor que está en la
misma palabra que designa la acción de filosofar dice ya de su intervención decisiva. La filosofía es mirada creadora de horizonte; mirada
en un horizonte. La herencia del amor, del amor de las cosmogonías,
de repente entre la posición trágica y la mirada de la filosofía. Diríase
que el amor se ha escindido...2

'

La filosofía es una constante "estar a h escucha" de aquello que pueda
enriquecer nuestra visión de lo humano, venga de donde venga; de
aquí, que la filosofía y la literatura acudan al poder simbólico e imaginario de los mitos de nuestra civilización.
1

El ténnino "utopía democráticd' es utilizado por Milan Kundera en su obra E/
Arte de la Novela, Kundera entiende que la novela de Cervantes es el género que abre e
inaugura la modernidad antes que Descartes, la novela en oposición a una concepción
de verdad incontrovertible o absoluta se caracteriza por la pluralidad de voces, la
poliforúa, la ambigüedad, la incertidumbre y la duda. Ésta concepción es retomada
por Richard Rorty en su obra y pensamiento entendiendo que la literatura expresa la
utopía democrática que tiene que llegar.
2 Zambrano, María. El hombrey lo divino, F.C.E, México, 1975, p. 250.

423

De alguna forma, sentirnos partícipes en un relato es la única vía
que disponemos los seres humanos para intentar actuar como protagonistas de nuestras vidas. Ortega y Gasset decía que: "la vida humana, es
por lo pronto,faena poética, invención del personaje que cada época tiene que ser'13•
En este sentido, la condición humana es fantasía, creación, frenesí pues
la vida es un género literario, donde el imperativo de la autenticidad se
convierte en imperativo de la invención.
El hombre debe vivir la condición humana como artista y como
poeta. Nuestra vocación es la creación en el devenir y la contingencia,
generando nuevas descripciones sobre nosotros mismos y la realidad.
A la pregunta ¿qué somos hoy? no podemos responder en términos de
una identidad homogénea y única. Somos muchas cosas a la vez, pero
no siempre en continuidad unos con otras, con frecuencia de manera
diluida y dispersa, y normalmente, no de modo pleno, sino fragmentario. Somos prosa y poesía, relato y metáfora, memoria y exploración.
Somos imaginación literaria y exploración filosófica, y viceversa, exploración literaria e imaginación filosófica, donde las fronteras no se encuentran tan definidas ni delimitadas como aparentemente se nos presentan.
¿Qué somos, que es cada uno de nosotros sino una combinatoria de
experiencias, de informaciones, de lecturas, de imaginaciones? Cada
vida es una enciclopedia, una biblioteca, un inventario de objetos, un
muestrario de estilos, donde todo puede ser continuamente mezclado y
reordenado de rodas las formas posibles.4

Nuestra cultura occidental, sin lugar a dudas, es la cultura del logos, y
ésta se articula desde distintos ámbitos o modalidades discursivas. La
razón, el logos conceptual es una herencia irrenunciable, uno de los mejores patrimonios de nuestra tradición cultural desde los primeros diseños de su perfil con el nacimiento de la filosofía en Grecia; pero no el
único patrimonio, forma parte de nuestra cultura, pero ni siquiera puede identificarse, de manera excluyente, como vía única o superior de
conocimiento en la misma. Debemos abogar por una concepción
abierta, plural y cultural de razón, presente en otras esferas de la cultura. De este modo, la razón encuentra su presencia en el ritual, el mito,
la literatura, el pensamiento científico y filosófico, las artes.
3

Ortega y Gasset,J., ¿Qné esfilosofía?, Alianza Editorial, Madrid, p. 145.
Referencia tomada de la obra de Elisabeth Sánchez Garay: Ita/a Ca/vino, México, FCE, 2003, extraída de sus Lezjoni americane. En esta obra, se analiza en profundidad y rigor académico el impacto y la trascendencia de la obra de ltalo Calvino en la
cultura occidental.
·
4

�424

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

La filosofía y la literatura se convierten en dos caminos que van de
la mano para entender el mundo. Filosofía y la literatura ocupan un
lugar privilegiado desde el cual asistir al rápido despliegue de la modernidad, pues son disciplinas sensibles a todos los cambios y novedades
que se producen en la actualidad. Buscar diferencias a estos dos géneros de discurso resulta en muchas ocasiones una tarea ardua y difícil
debido a la imprecisiones de sus fronteras. Una primera caracterización
genérica y, por tanto, vaga podría ser que la filosofía busca primariamente la producción de argumentos explicativos acerca de lo que hay o
acontece en el mundo lingüístico. La literatura no produce fundamentalmente argumentos, sino textos poéticos o ficcionales islas de sentido
destinadas al goce estético. La filosofía, por tanto, persigue la comunicación explicativa, mientras la literatura en cambio busca, ante todo,
generar una experiencia estética haciendo un uso del lenguaje mucho
más abierto e iluminador.
La literatura representa un ejemplo paradigmático de cómo trasmitir, y no de forma conceptual, una visión de lo real, completa y coherente, cómo sugerir todo el rico universo moral del ser humano, lejos
de cualquier universalización que a veces caracteriza el estricto juicio
moral o filosófico. En este sentido, la literatura de hoy no sólo se propone la belleza como fin, sino que además, es un intento de profundizar en el sentido de la existencia, un intento de llegar hacia el desvelamiento de lo inaprensible, un deseo de autenticidad. Desde Dostoievski nos hemos acostumbrado a la contradicción y la impureza que caracterizan la condición humana. La literatura no es sólo goce estético, sino
ético, y obedece más a una cuestión de contenido que de forma. Nuestra época huye del ornamento y de la retórica, que caracterizan las épocas fáciles y ociosas, la aristocracia de sangre y no de espíritu. Como
expresa el gran escritor Ernesto Sábato:
Lejos de decaer, la novela y el drama han profundizado los grandes
enigmas éticos y religiosos: desde Dostoievski hasta Graham Greene,
pasando por Kafka, la gran literatura de nuestro tiempo es eminentemente metafísica y sus problemas son los problemas esencialmente del
hombre y su destino.5

De es_te modo, Milan Kundera destaca la enorme capacidad exploratoria e investigadora de la condición humana que posee la novela en
comparación a la filosofía, de la cual nada tiene que envidiar, de forma
que podemos contemplar notables analogías en ambas en cuanto que
5 Sabato,

Ernesto. Heterodoxias, Madrid, Alianza Editorial, 2000, p.77

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

425

se ocupan del mismo objeto de estudio, sólo que de forma diferente.
Milán Kundera declara:
... el novelista no es un historiador, ni un profeta; es un explorador de
la _existencia _humana (...] Y todas las novelas de todos los tiempos se
onentan hacia el enigma del yo. La novela conoce el inconsciente antes
que Freud, la lucha de clases antes que Marx, practica la fenomenología (búsqueda de la esencia de las situaciones humanas) antes que los
fenomenólogos. 6

Literatura y filosofía son, por tanto, dos ámbitos intelectuales donde
se realizan estimaciones de valor y expresan visiones ideológicas y
hermenéuticas. Ambos discursos pueden ser instrumentos idóneos
para realizar apreciaciones de la realidad, a la vez, que pueden aportarº?~ una comprensión más acabada u completa del mundo en el que
VlVlffiOS.

Sin embargo, nos encontramos ante dos posiciones divergentes a la
hora de abordar el problema de la relación entre la filosofía y la literatura. Aquellos que manúenen una posición de continuidad y comunicación y, por otro lado, aquellos que defienden una discontinuidad
entre el discurso filosófico y el literario; pero me voy a centrar en este
artículo en analizar la crítica literaria como un puente o nexo de unión
entre filosofía y literatura.

3. Filosofia y Literatura en el pensamiento de Richard Rorty y
Harold Bloom
Richard Rorty y Harold Bloom son, sin lugar a dudas, dos pensadores
polémicos y controverúdos, cuyos planteamientos son radicales y provocadores; pero, que pese a todo, contienen el magnífico ingrediente
de hacemos pensar y repensar sobre el papel de la filosofía la críúca
literaria y la literatura en nuestras sociedades postindustriale; contemporáneas. El presente trabajo trata de mostrar como pese a ciertas contr~dicciones, ambigüedades y paradojas del pensamiento pragmatista de
Richard Rorty y Harord Bloom, sus planteamientos nos pueden aportar n~erosas ideas, matices y sugerencias críticas que nos permitan
reflex.tonar acerca de la situación actual de la filosofía y la necesidad,
cada vez más urgente, de un holismo o diálogo de géneros de discurso
~u~ mejore el conocimiento de forma integral y suficiente, y de forma
indirecta, que nos mejore a nosotros como ciudadanos de una sociedad
cada vez más compleja e incierta.
·
6

Kundera, M. El arte de la novela, Barcelona, Ed. Tusquets, 1996, p.56.

�426

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES
EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL. SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

El pragmatismo ironista rortyano atribuye mayor imp~rtanci~ y significatividad moral y política a la literatura que a la ~osofía. La li~~ratura tendría una función pública (política) en la creación ! gen~r,acro~ de
valores, mientras que la filosofía se replegaría en una ~ens1on pnvada (ironista) de relativizar antiguos léxicos. La filosofía nen~ ~a función significativa relevante que es poner fin al confo_rt metafísico de la
tradición cultural occidental, es decir, acabar con la idea o el supuesto
de que el individuo está ligado necesariamente a. una realidad_ supraindividual Oa razón, la humanidad, Dios ...). El irorusta ha de ~wr d~ e_ste
consuelo metafísico interesado y tratar de buscar o constrmr un lexico
propio y nuevo. Los ironistas tienen la ~sper~n~a de r~d_escrib~se Y
autocrearse a sí mismo, en sus vocabulanos, lexicos (codigo extstencial).
En definitiva la literatura toma el papel tradicionalmente otorgado a
la filosofía, quedando la filosofía relegada a un papel sec~dario de_ tipo
privado. "La crítica literaria desempeña, para los irorustas: el m1smo
papel que se supone para los metafísicos desempeña la busqueda de
principios morales universales."7
Los ironistas leen a los críticos literarios y les toman como informantes morales sencillamente porque tales críticos tienen una gama de
relaciones exce;cionalmente amplias. Los críticos literarios son informantes morales no porque tengan un acceso especial a la verdad moral,
sino porque han estado en todas partes, han leído más libros y, ~~r eso,
se hallan en mejores condiciones para no ser atrapados por el le:xico de
un solo libro.
Richard Rorty ha destacado el cambio y evolución expe~entad?
por la crítica literaria desde su nacimiento hasta_ ~l prese~te siglo. Onginariamente, aludía a la comparación y evaluacion de piezas te~trales,
poemas y novelas; pero hoy en día se ha extendido a la te?~ogia, a la
filosofía, a la teoría social, a los programas de reforma políuc~ y a los
manifiestos revolucionarios. La crítica literaria se ha extendido, por
tanto, a todo libro que pudiese proporcionar element?s posible~. al
léxico último de una persona. En este sentido, Rorty enuende la cnuca
literaria como crítica cultural, social y política. La misión del crítico
literario es por tanto, facilitar las reflexiones morales sugiriendo revisiones en el canon de los modelos y de informantes morales. Y espera
el ascenso de la crítica literaria a un lugar preeminente en la cultura
7

Rotty, Richard. Contingencia, ironíay solidaridad, Barcelona, Paidós, 1991, p. 98.

427

superior de las democracias, papel cultural que fueron reclamando para
sí, en su momento, la religión, la ciencia y la filosofía.
El pragmatismo rortyano defiende la crítica literaria como la disciplina intelectual hegemónica dentro de la actual conversación cultural,
en este sentido, se enfrenta y polemiza con el pensamiento de Habermas que ve a los pensadores postmodernos como críticos de la ilustración que han perdido la esperanza de las sociedades liberales. Mientras
Habermas ve la línea de pensamiento ironista que va de Hegel a Foucault y Derrida como destructora de la esperanza social y del papel de
la filosofía, Rorty considera esa línea de pensamiento irrelevante para la
vida pública y para las cuestiones políticas.
Las teoóas ironistas como Hegel, Nietzsche, Derrida y Foucault me
parecen valiosísimas en su intento de formar una autoimagen privadas,
pero sumamente inútiles cuando se pasa a la política.8

La Fenomenología del Espíritu de Hegel, según Rorty, es el fin de la
tradición platónico-kantiana como el paradigma de la capacidad del
ironista de explotar la posibilidad de una redescripción abundante.
Desde esta perspectiva, interpreta el método dialéctico de Hegel no
como un procedimiento argumentativo o forma de unir sujeto y objeto, sino como una técnica literaria. La dialéctica hegeliana es una técnica literaria o critica literaria. En la época de Hegel, las obras de teatro,
los poemas, las novelas, están al servicio del conocimiento. Lo que hizo
Hegel en realidad es fundar una tradición ironista dentro de la filosofía,
al quitarle a la filosofía el carácter cognoscitivo y metafísico favoreció,
en gran parte, su transformación en un género literario.
Los ironistas vemos, dice Rorty, a Nietzsche, Hegel, Proust, Marcel,
Kierkegard no como autores que nos conducen a la verdad, sino como
abreviaturas de determinado léxico último y de las formas de creencias
y de deseos típicos de sus usuarios. Estos léxicos narrados por ellos nos
sirven para redescribirnos a nosotros mismos, para redescribir nuestra
propia situación.
Crítica literaria como crítica cultural y filosófica

Igualmente, Harold Bloom, uno de los críticos literarios más prolíficos
y comprometidos de los Estados Unidos, plantea al igual que Rorty,
deshacernos de nuestras premisas platónicas esencialistas y mantener la
esperanza de una religión de la literatura, en la que las obras literarias
8

lbíd., p. 101.

�RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

seculares reemplacen a las Escrituras y Tratados filosóficos como f~~nte principal de inspiración y esperanza para cada nu~va generac1on.
Aunque, debemos anotar que Bloom, en E/ Canon Occidental (The Western Canon, 1994), armó un gran revuelo con su catálogo perso~al ~e
grandes libros y declaró, una vez más, que la le~tura es una expenenc1a
solitaria, que su justificación última no es so~1al y_ q~e- el valor ~e ~os
grandes libros no se reduce a su contexto social, histonco, e~o~onuco
o ideológico. No existe método de crítica o de enseñanza, m rungu~a
teoría literaria, social o psicoanalítica son más perspicaces que la propia
literatura.

Las características de las narrativas que Rorty representan en sus lecturas fuertes sobre Hegel, Nietzsche, Foucault, Ha~rmas, Derrida, Dewey, Rawls, Davidson, Freud, Proust, Nabokov, Orwell, y otros muchos. Él mismo caracteriza irónicamente sus lecturas fuertes, como
comentarios egocéntricamente perversos. 10

428

En este aspecto, Harold Bloom disiente de la excesiva i~fortancia
que Rorty le otorga a la literatura, como fuente de_ construcc1on m~ral,
social y política. Desde este aspecto, podemos decir que la lectura sigue
siendo una actividad de élites, y sin institucionalización, poco puede
esperarse como una vía social, para el desarrollo moral ~e- los seres
humanos. Además, la literatura es una fuente, pero no la uruca fuente
de edificación moral. En sus libros de los cincuenta y sesenta ensalzó la
tradición protestante, radical y romántica (Shelley, Blake) contra la tradición clásica, católica y conservadora de Eliot y los ''críticos 1e sacristíd',
y exageró los elementos más subjetivistas, anarquistas, gnósticos y esotéricos del romanticismo. En 1973 publicó The anxiery qfInjluence, donde
sostuvo que los grandes poetas y los críticos (porque para Bloom ~o
hay diferencia tajante entre poesía y critica) tratan de escapar d~ la mfluencia de sus padres literarios y forjar su propia identida~ mediante la
lectura deformada (misreadin~. La crítica, por lo tanto, tiene qu~ ser
necesariamente antitética también, es decir, tiene que ser una sene de
desvíos bruscos a imitación de actos únicos de malentendidos creadores. El primer desvío es el de aprender a leer a un gran poeta precursor
de la manera como sus grandes descendientes nos obligan a leerlo. El
segundo es el de leer a los descendientes como si fuéramos sus ~scípulos y, de ese modo, obligarnos ser encontrados por nuestra propia obra
y llamados por lo vivo de nuestra propia vida.9
Esta lectura deformada (misreadin~ nos recuerda la propuesta de
Rorty de lecturas fuertes (strong readin~. Según la sutil y aguda reflexión
del profesor Richard Bernstein:
Bloom Harold. Li ang11stia de las injl11encias. Monte Avila Editores, Caracas,
1991, p.109.
9

429

En otro pasaje de su libro The New Constellation Bernstein declara:
"Sus lecturas no son simplemente fuertes (strong readings), sino despiadadamente violentas y radicales"11. Rorty quiere reemplazar argumentos y teoría, con nuevas narrativas, narrativas que nos permitan reedescribir nuestro vocabulario pasado y relatar el presente de mejor manera, para imaginar la utopía futura. Harold Bloom entiende la crítica
como una poesía en prosa, una mala interpretación:
La crítica es el discurso de la tautología profunda, del solipsista que sabe que lo que él quiere decir es correcto, y que, sin embargo, sabe estar
equivocado. La critica es el arte de conocer los caminos secretos que
van de poema a poema12 •

En Agon. Towards a Theory efRevisionism (1982), Bloom afirmó:
El lenguaje de la critica estadounidense debeóa ser pragmático. El
pragmatismo estadounidense, como señala Rorty, siempre pregunta
sobre un texto: ¿para qué vale, qué puedo hacer con él, qué puede
hacer él por nú, qué puedo hacerle decir? Confieso que me gustan esas
preguntas.

El canon occidental es un ensayo y también una lista de las obras imprescindibles de la Literatura, aquellas que "hay que leer". En su trabajo Cómo leery por qué revisa algunos aspectos (a menudo muy pocos) de
algunas de las obras canonizadas por él mismo; pero ahora, más allá de
su dudoso canon, a Bloom le interesa llegar a un público masivo. En
este libro defiende una idea de lectura opuesta a la que posibilitan las
citadas técnicas. "Leemos no sólo porque nos es imposible conocer
bastante gente, sino porque la amistad es vulnerable y puede menguar
o desaparecer". Porque al fin y al cabo, no es la gran literatura lo que se
está perdiendo, sino el diálogo.
10

Bernstein, Richard. The New Constellation. The Ethical-Pplitical Horizons ofModernityposlfliodemity. Polity Press, Cambridge, 1991, p.260. ''The characters of rorty's
narratives represent his "strongs readings" of Hegel, Nietzsche, Foucault, Habermas,
Derrida, Dewey, Rawls, Davidson, Freud, Proust, Nabokov, Orwell, and many others. Rorty himself self-ironically characterizes a ''strong reading" as a perverse, egoncentric commentary"(traducción propia)
11
Jbid. p. 286.
12 Op. Cit., p. 122.

�430

EL PAPEL DE LA CRÍTICA lrTERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL. SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

Rorty trata de separar la cuestión pública de ¿es políticamente peligrosa la ausencia de metafísica? de la cuestión privada ¿es el ironismo
compatible con un sentimiento de solidaridad humana? Y trata de ver
cómo el nominalismo y el historicismo ofrecen una contribución importante a la cultura liberal, aungue la retórica pública actual en la qu_e
somos socializados sigue siendo metafísica. E incluso descarta la opinión de que el nominalismo y el historicismo son propiedad exclusiva
de los intelectuales de una cultura superior en la que las masas no están
tan hastiadas de sus léxicos metafísicos últimos; también el ateísmo era
una propiedad exclusiva de los intelectuales, y hoy en día es una propiedad más extendida y mantenida socialmente.
Una cultura liberal cuya retórica pública sea nominalista o historicista es posible y deseable, pero no ironista. Pues no se puede imaginar
una cultura gue socialice a los jóvenes de forma que les haga dudar
continuamente acerca de su propio proceso de socialización de gue son
objeto. La ironía es una cuestión privada. El ironista no puede pasarse
sin el contraste entre el léxico gue ha heredado y el léxico gue está intentando crear para sí mismo. Existe una tensión y lucha entre la idea
de gue la organización social apunta a la igualdad humana y la idea de
que los seres humanos son simplemente léxicos encarnados.
Actualmente muchas personas dan por sentado que el gusto por la
deconstrucción (una de los reclamos usuales del ironista) constituye un
signo de enorme falta de responsabilidad moral. No debemos establecer una conexión entre ironismo y antiliberalismo. Todo lo contrario se
puede ser un perfecto liberal ironista. Para el ironista, la teoría se ha
transformado en un medio al servicio de la perfección privada, y no al
servicio de la solidaridad humana. Rorty toma como paradigmas de la
teoría ironista al joven Hegel, Nietzsche, Heidegger, y Derrida. "El
teórico ironista desconfía de la metáfora del metafísico de la mirada
vertical hacia abajo, y en su lugar coloca la metáfora historicista de la
mirada retrospectiva hacia el pasado, a lo largo de un eje horizontal." 14
La meta de la teoría ironista es comprender el impulso metafísico, el
impulso que conduce a la teorización, y asimismo, liberarse enteramente de él. No necesita una teoría del ironismo, y procura liberarse del
imperio de las contingencias heredadas y producir su propias contingencias, es decir liberarse del imperio de un viejo léxico último y modelarse uno gue sea enteramente suyo. Esto guiere decir que su criterio
14

Rorty, Richard. Contingencia, ironíay solidaridad, Barcelona, Paidós, 1991, p. 115

431

para eliminar las dudas, su criterio para la perfección privada, es la autonomía y no la afiliación a un poder distinto a ellos mismos.
En nuestra cultura, cada vez más ironista, se señalan cada vez más a
dos ironistas que han alcanzado esa especie de perfección, Proust y
Nietzsche. Los dos representan el proceso de creación de sí mismos y
son el paradigma del no metafísico. Para ambos no hay nada más poderoso e importante que la redescripción de sí mismo. La expresión de
"el gue uno realmente es" significa según Rorty: aquel en el que uno se
convirtió, mientras creaba el gusto de acuerdo con el cual, uno finalmente se juzga a sí mismo.
Los seres humanos somos vistos como "generadores de nuevas descripciones", en lugar de seres de los que se tiene la esperanza de que
sean capaces de describir exactamente Qa realidad). La redescripción es
autocreación y autoformación (en un incesante re-hacernos a nosotros
mismos), mediante la invención de nuevos vocabularios. "Nos redescribimos a nosotros mismos, redescribimos nuestra situación, nuestro
pasado, en esos términos, y comparamos los resultados con redescripciones alternativas que utilizan los léxicos de figuras alternativas. Nosotros los ironistas, tenemos las esperanza de hacernos, mediante esa
reedescripción continua, el mejor yo que podamos."15 Esta actividad es
fundamentalmente simbólica: es la actividad propia del escritor, del
novelista, del poeta.
La invención de un héroe ''más grande que yo", separa también a
Hegel, Nietzsche y Heidegger de Proust, y los convierte en teóricos
antes que novelistas; personas que andan a la caza de algo grande, y no
abocados a la construcción de algo pegueño. Estas tres figuras tienen
en común la idea de que algo: la historia, el hombre occidental, la metafísica ha agotado sus posibilidades. De modo que ahora hay que
hacer todo de nuevo. No se interesan en renovarse a sí mismos, también desean renovar esa gran realidad. Desean lo sublime e inefable, no
sólo lo bello y lo nuevo: algo inconmensurable con el pasado "no desean sólo la belleza expresable y relativa del reordenamiento, sino la
sublimidad inexpresable y absoluta de lo que es Totalmente distinto;
quieren la Revolución total."16
El pensamiento rortyaoo traza una línea divisoria drástica y radical
entre la esfera privada y la esfera pública. Por una parte estaría el ámbito de realización privada (autocreación o autodescripción), y por el
15
16

Ibíd., p. 286.
Ibíd., p. 120.

�RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

otro el ámbito de realización pública (de solidaridad, responsabilidad,
eliminación de la crueldad y de la humillación...). En el ámbito de lo
privado, las preguntas que uno se puede hacer so~: ¿9u~ seré? ¿que
puedo llegar a ser? ¿Qué he sido? Y para el espacio pub~co se hartan
preguntas tales como ¿Qué clase de cosas acerca de este .tipo ~e. personas necesito saber? Todas las "ironistas liberales" necesitan le:x1cos de
esas dos especies.

Nabokov17 fusiona la inmortalidad literaria con la inmortalidad personal. Uno, si quiere ser recordado debe consagrarse a la poesía antes
que a las matemáticas. Newton, Mili, Euclides son nombres, pero no
personas. Sin embargo, Baudelaire, Derrida, Nabokov, sobreviven no
sólo por algo más que un nombre. Rorty, también ve en la obra de
Nabokov, una indiferencia hacia lo social como una seguridad extrema
de su persona y como un rechazo a la crueldad y al dolor. Inmortalidad
y creatividad es lo que hace que Nabokov y Heidegger estén en el
mismo plano, pues ambos valoran más la poesía que la ciencia, la metáfora que la verdad.

432

A nivel teórico, es imposible relacionar estas dos vías. Sólo. a nivel
vital O vivencia! son conciliables ambas posiciones, en la medida que
pertenecen a una persona. El vocabulario d~ la ~utocreaci?n es n~cesariamente privado, no se comparte y no esta su1eto a la ~bre deliberación pública. El vocabulario de la justicia, por el co~?=ano, e~ nec~s,ariamente compartido, y es un medio de argumentacion y deliberacion
pública.

1

t

Rorty realiza una división muy estricta y ciega, entre los pensadores
que aportan un trabajo a la instanci~ públi_ca ~ • De':ey, Rawls) _Y
pensadores que aportan su obra a la Instancia pnvada (N1etzsc~e, H_e1degger, Derrida). Y cree, que estos últimos aportan muchas _sat1sfacc10nes a gente que está interesada por la filosofía, pero no tlene consecuencias políticas. Desde mi punto de vista es ui_i error pensar que ~a
crítica que realizan Nietzsche, Heidegger _Y De~?ª a la _cultura occidental y su metafísica no tiene consecuencias polítlcas. Evidentemente,
a corto plazo puede que no tenga muchas repercusiones políticas, pero
a medio y largo plazo si las tiene. La crítica nietzscheana a la moral, la
religión, y la metafísica tiene una influencia social impactante, Y por
consiguiente, una repercusión política.
Uno de los rasgos más característicos que Rorty admira de Nabokov
es el amor al lenguaje. Las imágenes que brotan ~ ~otan sobre lo~ t~xtos crean un ritmo musical, y sólo pueden sobrevivir en el plano uruco
de la estética, del placer acústico que implica la creativida.d. Esta obs:sión de Nabokov le liga íntimamente al deseo de inmortalidad, es decir,
de ser reconocido e inmortal en su obra. Nabokov está seguro que
existe una relación entre la inmortalidad de la obra y la de la persona
que crea la obra: entre la estética y la metafísica, entre la inmo~dad
metafísica y la inmortalidad estética: "Es el arte y no las matematlcas la
que derriba las murallas del tiempo abriéndolas a un mundo que se
encuentra más allá de la contingencia."

433

En este sentido, Rorty 18 quiere disolver lo estético y lo moral superando dicha dicotomía. El artista debe resumir las actitudes de curiosidad y ternura no separadas del éxtasis. Sólo así, el dilema del esteta
liberal está resuelto. El artista obra bien, cuando hace aquello para lo
que es idóneo, advertir las cosas que la mayor parte de las personas no
advierte, sentir curiosidad por lo que los demás dan por supuesto. De
este modo, sus novelas nos ayudan a adquirir un mayor conocimiento
moral.

Conclusión
Creo en la idoneidad y necesidad del giro literario de la filosofía, y de
algún modo, podemos elogiar y aplaudir este valiente intento en Rorty,
no obstante, la propuesta de Rorty me parece un poco reduccionista y
simplificadora del papel de la filosofía en la cultura actual. Reduce y
limita la filosofía a un género cultural más, que carece de valor y contenido específico, como saber hermenéutico constructivo e interdisplinar. De este m,odo, la filosofía no sería una disciplina cooperativa que
pretende llegar a un conmensuración universal, sino simple crítica literaria de la cultura postmoderna, una especie de revuelto literario, histórico, antropológico y político.
La única salida, que nos brinda Rorty es una salida privada e individual, basada en la recreación simbólica o poética. Una salida únicamente válida para nosotros a nivel privado, nunca como sujetos activos
inmersos en una comunidad política. Nuestra tarea es más poética que
política, más estética que ética, más redescriptiva que constructiva, creo
que ambas visiones son necesarias y no precisamente tienen que apare17
18

lbíd., p. 292.

Aguilera, Portales, R.. "La significación moral de la literatura en Richard Rorty'' en Revista ALFA (Revista de la Asociación Andaluza de Filosofía), España, nºl 1,
pp 11-32, p. 29.

�434

RAFAEL E NRIQUE AGUILERA PORTALES

cer desconectadas. Nos encontramos, ante un pensamiento, que entierra poéticamente la filosofía, acepta el presente tal y como éste se presenta sin intención de cambiarlo, pactando con lo establecido. Una
filosofía donde no hay lugar para la critica, ni para la esperanza utópica
que libere al hombre de su servidumbre y su esclavitud, y lo encamine
hacia una sociedad más igualitaria y justa. D entro de este contexto,
Rorty se ha atrevido a radicalizar su posición atribuyendo mayor importancia y significación a la literatura que a la filosofía. La literatura
tendría una función pública y política, mientras la filosofía se replegaría
a un espacio privado. De esta forma, la literatura sustituiría el papel
tradicionalmente otorgado a la filosofía. Irónicamente, le podríamos
recomendar a Rorty que deje de escribir filosofía y ensayos, y se dedique a componer novelas y obras literarias, si se trata de ser coherente.
BIBLIOGRAFÍA

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA
EDUCACIÓN: METODOLOGÍAS DE
ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO
APLICADAS A LAS REDES DE
INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

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Dr. José Nicolás Barragan Codina
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ZAMBRANO, MARÍA. El hombrey lo divino, F.C.E, México, 1975.

E

l mundo actual vive una revolución económica e informática a
velocidad nunca antes experimentada. Este fenómeno de globalización (o mundialización para ser más correctos) ha generado mutaciones importantes en la forma de transmitir el conocimiento
en organizaciones públicas o privadas.
En la iniciativa privada, las compañías multinacionales han estado
desarrollando y experimentando desde hace más de una década con
metodologías y tecnologías para administrar el conocimiento de sus
miembros. Conscientes de la importancia del conocimiento y la innovación como recursos intangibles indispensables para sobrevivir hoy
día, emp~esas de los cinco continentes han desarrollado y puesto en
marcha Sistemas de Administración del Conocimiento o KMS (Know~edge_ Manage~e~t System). Estos sistemas tienen como obj~tivo el
1~ent1fi~ar, capitalizar, desarrollar y crear el conocimiento ligado al func10nanuento _ac~al y crecimiento futuro ~e la organización. A pesar de
todo el movuruento en tomo a estos conceptos, los resultados arrojados hasta hoy no han sido del todo favorables¡ la tecnologfa ha tomado un punto central en gran parte de estos proyectos, dejando releg,ado

�436

JOSÉ NICOLÁS 8ARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

el enfoque humano solamente al discurso estratégico de sus promotores en la alta dirección.
Por su cuenta, algunas universidades han innovado al implantar estos sistemas para administrar sus cursos y relaciones con otras universidades, bajo el concepto de E-L.eaming principalmente. No obstante, la
gran mayoría se encuentra lejos de aprovechar la tecnología y sobre
todo la dinámica que un sistema de conocimiento apropiado puede
brindarles. Nuestra experiencia nos permite vislumbrar importantes
áreas de oportunidad donde aplicar algunas de éstas metodologías y
técnicas de las prácticas conocidas como Administración del Conocimiento.
Este artículo es una primera proposición a manera empírica, que
expone las áreas de oportunidad donde sistemas de conocimiento
(KMS) desarrollados en empresas privadas, pueden aplicarse a instituciones de enseñanza universitaria. De esta manera, buscamos proponer
un diagrama para facilitar el flujo y administración del conocimiento en
las redes de investigadores, aprovechando la experiencia que la iniciativa privada nos ha confiado.
Después de realizar una discusión teórica de las metodologías y enfoques de la Administración del Conocimiento, pasamos a una proposición de Sistema de Administración de la educación y las redes de
investigadores, tomando como punto de partida el individuo, desde un
enfoque sistémico.
Esperamos y esta investigación sirva de base para futuras investigaciones y proyectos, donde universidades y centros de investigaciones
puedan enlazarse en estas "redes de conocimiento" para agilizar el flujo
y creación del conocimiento científico que nuestro país necesita.
Si tuviésemos que comenzar partiendo de cero en el trabajo de diseño e implantación de una sistema de control de calidad aplicado a
los archivos y control de publicaciones de resultados de investigaciones
en materia de educación, tendríamos que pensar en que tal vez, lo más
recomendable seria un sistema de publicaciones electrónicas. Pudiera
resultar tal vez, otra alternativa más atractiva, el utilizar una red de conocimiento incipiente, como la principal infraestructura de comunicaciones entre los investigadores.
Ante esta alternativa bien procede preguntarse: ¿qué diferencias
pueden encontrarse entre estos sistemas para promover y compartir el
nuevo conocimiento y los diferentes campos de investigación en edu-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
437
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

cación? Pueden surgir otras interrogantes: ¿cuál seria el papel de las
organizaciones frente a estas redes de conocimiento?, ¿y el rol de las
sociedades profesionales en educación? Estas parecen ser las preguntas
más importantes derivadas de uno de los aspectos de manejo del conocimiento desde hace más de una década a la fecha, ante la aparición de
estructuras electrónicas de investigación. Este ensayo presenta una
breve respuesta a estas interrogantes comenzando con una fundamentación sobre la calidad en la educación.
1. Los retos a futuro en la educación superior

La caracterización del concepto de redes de conocimiento en educación esta muy relacionada con el de "calidad universitaria", esto requiere superar la tendencia a considerar en sí mismas las características específicas de acuerdo con el contexto de la calidad educativa: entrada,
proceso, producto y propósito de la educación en cada institución y
tratar de identificar los rasgos comunes en las demás universidades.
Parece evidente que si se consideran de alta calidad dos o más instituciones universitarias con culturas y valores diferentes, no es posible
vincular Ja calidad de la educación con los valores, metas y objetivos,
programas, formación del profesorado, entre otros, específicos de cada
institución. La calidad debe radicar, más allá de estos elementos en que
difieren, en alguna característica común a todos ellos. En consecuencia,
para conceptualizar la calidad de la educación es preciso superar la consideración aislada de las características específicas de los distintos elementos o componentes y centrar la atención en las relaciones entre
ellos.
El esfuerzo de mejoramiento se debe dar en busca de una educación
integral como proceso que asegure la adquisición de conocimientos
significativos, y el desarrollo de capacidades que permitan al estudiante
universitario concebirse como inmerso en una realidad social de la que
es parte activa y, frente a la cual se desempeña no sólo como experto
del conocimiento en un ámbito específico, sino como ciudadano competente.
Es decir, se debe entender como calidad de 1a· educación la interrelación entre planes de estudio actualiza.dos y contenidos curriculares
orientados a la metodología participativa.
La tendencia a nivel mundial a fomentar los mecanismos de redes
de conocimientos, dada la globalización de la ,educación, pasa de ser

�438

"voluntaria" a ser indispensable para la subsistencia de cualquier universidad, por lo tanto, este tema debe ser de especial interés para la
comunidad académica.
El proyecto de compartir el conocimiento sobre la educación se está gestando en el marco de las políticas y sociales el cual tiene como sus
ejes la "calidad" y la "excelencia académica", muy ligado con el debate
tanto al interior de la sociedad (quien funge como ente contratante de
egresados), como en el ámbito de los organismos internacionales sobre
educación.
Es necesario determinar cuáles son los temas relevantes sobre la calidad en la educación superior, que se discuten actualmente en los organismos internacionales. En enero de 1996, en París se celebró la reunión del "Grupo Asesor en Educación Superior de UNESCO", y allí
se identificaron grandes temas para el debate internacional, tales como
los siguientes:
•
•
•
•
•

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
439
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CEL.SO FLORES MARTÍNEZ

La educación superior y sus objetivos en el umbral del siglo
XXI.
La integración entre docencia e investigación.
Medidas para asegurar la democratización y a la vez promover
la calidad de la educación superior.
La diversificación de los sistemas de educación superior y su
vinculación con el sector productivo.
El impacto de la globalización en los planes y programas de estudio de las instituciones de educación superior.

De este ultimo tópico, es donde nace la necesidad de la creación de
las redes de conocimiento en educación.
El documento del Banco Mundial "La enseñanza superior: las lecciones derivadas de la experiencia" (Washington, D.C., junio 1995),
examina la situación actual y las perspectivas de la educación, haciendo
énfasis en su calidad, pertinencia y financiamiento.
Este documento tiene impacto sobre las acciones a favor de la calidad en la educación, dado que las tesis formuladas por el Banco Mundial influyen directamente en las políticas gubernamentales, y se convierten en requisito exigido para el otorgamiento de créditos. Algunos
temas de interés son los siguientes:

•

Reconocer la importancia de la educación superior para el desarrollo económico y social.

•

Estimular una mayor diversificación de las instituciones públicas de
educación superior, e incluir el desarrollo de instituciones privadas.
Proporcionar incentivos a las instituciones públicas, con la finalidad de que diversifiquen sus fuentes de financiamiento, incluyendo
el cobro de aranceles a los estudiantes y la vinculación del financiamiento del Estado a la mejora del rendimiento académico e institucional.

•

•
•

•

•
•

Introducir políticas explícitamente diseñadas para dar prioridad al
mejoramiento de la calidad y al fomento de la equidad.
Establecer sistemas de competencia o concursos sobre la base de la
calidad y eficiencia, tanto en universidades públicas como privadas,
para el financiamiento de la investigación.
Establecer como objetivos prioritarios en la reforma de la educación superior: a) incrementar la calidad de la enseñanza y la investigación; b) mejorar la respuesta de la educación superior a las demandas del mercado laboral y a las cambiantes demandas económicas; c) incrementar la equidad.
Dirigir el financiamiento del Banco a apoyar los esfuerzos para
hacer la educación superior más eficiente a menor costo.
Orientar los préstamos a la reforma de los sistemas de educación
superior, el desarrollo institucional y el mejoramiento de la calidad.

Otro documento de la UNESCO, "Documento de política para el
cambio y el desarrollo de la educación superior" (París, febrero, 1995),
pretende poner en un lugar prioritario de la agenda nacional el tema de
la educación y suscitar una renovación del apoyo a la educación superior, a nivel mundial, como el instrumento por excelencia para alcanzar
el desarrollo humano sustentable.
El documento es explícito en solicitar a las instituciones de educación superior que elaboren, en consulta y coordinación con todos los
sectores que tienen que ver con ella, "una nueva visión" de sus objetivos, tareas y funcionamiento, de cara al nuevo siglo. Los temas de interés para el objeto de estudio son:
•

Una de las tendencias que debe ser apoyada por todos los medios disponibles es la diversificación, pero para obtener el apo-

�440

•

•

•

•

•

•

•

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARíÍNEZ

yo se debe garantizar la calidad de las instituciones y programas.
Se deben reexaminar las relaciones entre la educación superior
y la sociedad civil y, de manera particular, entre la educación
superior, el universo de trabajo y el sector productivo.
El sistema de educación superior debe ser suficientemente
flexible para hacerle frente a los retos de un mercado de trabajo
rápidamente cambiante.
Las instituciones de educación superior deben resaltar los valores éticos y morales en la sociedad, procurando despertar un
espíritu cívico activo y participativo entre los futuros graduados.
Deben existir relaciones constructivas entre Estado y Universidad, como requisito para el proceso de transformación de la
educación superior, estas relaciones se fundamentan en el respeto a la libertad académica y a la autonomía institucional.
Como tarea relevante se destaca el esfuerzo especial para renovar los métodos de enseñanza-aprendizaje y destacar el lugar de
la docencia.
La universidad debe ser un lugar donde se imparta una formación de alta calidad, que prepare a los estudiantes para desenvolverse de manera eficiente y efectiva en una amplia garna de
funciones y actividades cívicas y profesionales.
Un ámbito de aprendizaje fundamentado sólo en la calidad y
conocimiento, que le inculque a los futuros graduados el compromiso de seguir buscando el conocimiento y el sentido de
responsabilidad para poner su formación al servicio del desarrollo social.

Los aportes documentales enfocan tres elementos comunes:
1. La diversificación: la universidad deberá flexibilizar sus estructuras
académicas y métodos de enseñanza, además, evolucionar hacia la
integración de un sistema nacional de educación superior universitaria. La educación superior como sistema debe ser un centro de
educación permanente para la formación, actualización y el reentrenamiento.
2. Innovación: el paradigma de la educación superior actual responde
a la sociedad industrial, que está en proceso de profunda mutación,

ADMINISfRACIÓN ESfRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
441
METODOLOGÍAS DE ADMINISfRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

pero que aún no da paso a la sociedad postmoderna, que Alvin
Toffler (1994), denomina "la sociedad del conocimiento", otros autores se refieren en este sentido a "la sociedad de la información".
La innovación implica un sistema de educación superior al servi~io
de la imaginación y de la creatividad, lo cual representa promover la
transformación curricular y en los métodos de enseñanzaaprendizaje, y esto claramente nos ofrece una relevante justificación para este estudio sobre la creación de las redes de conocimiento en educación.
3. Demanda de mercado: respecto de la relevancia y competitividad
de los graduados. La relación con el mercado de trabajo se basa en
la naturaleza cambiante de los empleos, que demandan conocimientos y destrezas en constante renovación y evolución. Se requiere un sistema de educación superior lo suficientemente flexible
para hacer frente a un mercado de trabajo rápidamente cambiante.
El documento de UNESCO sostiene, "nos encontramos en una
época en que ya no se puede aplicar más la ecuación 'título=trabajo', se espera que la educación superior produzca egresados que no sólo puedan ser buscadores de trabajo, sino también
empresarios de éxito y creadores de empleo".
Esta relación Universidad-Empresa, debe ser tratada bajo un nuevo
paradigma, encontrar fórmulas de entendimiento recíproco para beneficio de los futuros graduados. Valdés (1996) señala: "la brecha entre
los sistemas educativos y las necesidades de las empresas es cada vez
mayor. Nuevas formas de aprendizaje y educación...".
•
•
•

•
•

Durante todo este tiempo, las empresas y las escuelas le han dado
peces a la gente, pero no los han enseñado a pescar.
Se ha enseñado todo tipo de conocimientos, pero no se ha enseñado cómo generar nuevos conocimientos.
Se ha enseñado inclusive dónde y cómo encontrar todo tipo de
conocimientos, pero no a combinarlos para obtener nuevos conocimientos.
Se han enseñado las reglas de cómo pensar lógicamente, pero no se
ha enseñado a producir pensamientos nuevos.
Se ha enseñado todo tipo de pensamientos, pero no el proceso y la
mecánica para llegar a ellos.

�442

•

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

Se ha enseñado a creer ciegamente en un paradigma, pero no se ha
enseñado a romper con él y a crear nuevos.

Finalmente como conclusión en este apartado sobre calidad es representativo citar el párrafo del libro La educación s11perior en el umbral del
siglo XXI del Dr. Carlos Tünnermann (1996):
La instalación en el futuro y la incorporación de la visión prospectiva, harán que la educación superior contribuya a la ela~ora~ión de los
proyectos futuros de la sociedad, inspirados en la solidandad, en la
equidad y en el respeto del ambiente. P~~ Coom~s llega a sostener
que las universidades no tienen otra opc1on real smo a_tender estas
nuevas necesidades porque, si 'dejan de hacerlo, se hallaran _otras maneras de atender escas demandas y las universidades que functonen mal
y no respondan a estas presiones terminarán, como _los din~sau~os,
siendo piezas de museo'. No olvidemos que hoy ~n d1~ las u~vers~dades no tienen el monopolio de la enseñanza supenor ru de la 1nvest1gación. (p.115)

y ú.na de estas maneras, es precisamente la creación de redes de conocimiento en las universidades, como una herramienta de verdadera
innovación y de trascendencia en la transmisión del conocimiento.

2. Qué son las redes de conocimiento
Una red de conocimiento es un mecanismo de intercambio social que
relaciona a diferentes organizaciones o individuos quienes buscan los
siguientes objetivos comunes:
•
•
•
•

Promover el intercambio de información.
Compartir metodologías y prácticas de trabajo.
Colaborar en iniciativas tales como la capacitación, investigación y desarrollo.
Acumular conocimiento basado en las investigaciones, complementariedades, la reciprocidad y el intercambio.

Las redes de conocimiento contribuyen y facilitan en la construcción de capital social e intelectual. Los intercambios basa~o~ en pilares
de reciprocidad y confianza aceleran y mejoran el_ a~rendiza¡e de tod~s
los participantes y llevan a una utilidad de conocllillen_to _con un ~entldo dinámico. Las características de las redes de conocuruento exitosas
incluyen compromiso a la práctica participativa, una estructura de ma-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
443
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

nejo, normas claramente definidas, objetivos y reglas, compromiso de
los miembros, y suficientes recursos humanos y financieros.
Los complejos problemas en la formulación de políticas públicas
muy a menudo demandan enfoques multi-dimensionales, que tomen
en cuenta a los diferentes actores involucrados y crucen transversalmente diferentes sectores, entornos, culturas y disciplinas. Las redes de
conocimiento pueden incluir al sector académico, también como al
gubernamental, organizaciones no gubernamentales, la industria, expertos del sector privado y público, ciudadanos interesados y grupos de
presión.
Una característica del enfoque en relación al trabajo con redes de
conocimiento, es el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de información y comunicación que estratégica y apropiadamente utilizadas
pueden mejorar y fortalecer el proceso social de manera eficiente y
efectiva en los costos.

3. ¿Por que la creación de redes de conocimiento?
Operando en entornos caracterizados por sus escasos recursos y sistemas y valores administrativos variados, muchas organizaciones luchan
arduamente con las exigencias de coordinación con otros organismos o
cuerpos colegiados, pero no están capacitadas para hacerlo en forma
efectiva por sí mismas. Variadas conferencias permiten la reunión de
muchos para intercambiar información y entrar en contacto, pero
normalmente no existe un vehículo adecuado para obtener el máximo
de ventajas de los recursos involucrados y mantener un continuado
flujo de información, colaboración y aprendizaje. De hecho, aun cuando muchas veces una meta común es claramente visible, existen barreras entre las diferentes organizaciones, y se carece de las estructuras y
foros adecuados para derribarlas. En estas situaciones, la creación de
las redes de conocimiento, proveen el marco adecuado para una alta
realización de metas comunes entre organizaciones diferentes.
El surgimiento de estas redes de conocimiento se manifiesta y requiere nuevos estilos de vinculación entre los agentes. Así, tanto el
desarrollo de competencias endógenas individuales -a partir de la generación, difusión y transformación de conocimientos codificados y tácitos- como el desarrollo de nuevas formas de vinculación que superan
las relaciones exclusivamente mercantiles (relaciones no precios) se
convierten en partes claves de la creación de ventajas competitivas di-

�444

JOSÉ NICOLÁS 8ARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

námicas. Se revalorizan los intercambios informales entre agentes co~
mo fuente de desarrollo de competencias y de aprendizaje (Camagru
1991, Capello 1999) y los esfuerzos efectuados por los laboratori~s de
investigación y desarrollos públicos y privados. C?mo consecu~nc~a, el
conocimiento pasa de ser un bien público a un bien club (restnn~~o)~
es decir de difícil acceso por los agentes externos a la red (Gmli~
2002). Este carácter crecientemente priva~o del co~o~~ento se ma:°1fiesta con más intensidad en las comurudades ep1sterrucas entendida
como un conjunto de individuos (agentes) que comparten un mismo
lenguaje no "codificable" para los que no pertenecen a el. De esta forma las ventajas competitivas se generan en grupos de agentes que perten~cen a redes que efectúan intercambios "no visibles" para los que
no pertenecen a dicha comunidad. En esa perspectiva, lo que ~parecería como tácito puede ser codificado a través de reglas no escotas _para
esa comunidad epistémica (Cowan, David, Foray, 200). Es dec1~, el
conocimiento puede no estar codificado, -esta registrado en un_ libro
de códigos en un lenguaje objetivo- pero ?º por es? ~star desarttculado. En esas comunidades epistémicas el libro de codigos puede est~r
desplazado, es decir los códigos existen y son co~ocidos por l~s ~artlcipantes de la comunidad pero no está~ nece~an,a~ente esc~tos . Es
interesante notar que la idea de comurudad eptsterruca constituye una
profundización adicional de la idea de bienes club llevada a una red
formal o informal de agentes.
La difusión del conocimiento (pseudos-tácito y tácito) generado en
esa comunidad epistémica no es libre y está sujeto a la apropiación
privada de los miembros que ejercen la gobemancia. Entre estos casos
sobresalen las tramas productivas jerárquicas (Y oguel et al 2002), las
cadenas globales gobernadas por productores o compradores (Gereffi,
2001) y algunas redes intensivas en conocimie?to como la que_ se es~dia en este trabajo. En esa dirección~ a medida que ~~ tran_s1ta h~&lt;:1ª
redes más complejas desde la perspectiva de la generac10~ y -~1rculac10:1
de conocimiento, este deja de ser un bien de libre aprop1ac1on o fac~ble de ser adquirido en el mercado. Para ª?r~pi~se de él,_ es _necesano
formar parte de las redes, comunidades ep1sterrucas y _ter_ntono~ en los
que el proceso de generación y ci~cula~ió~ del conoc:rruento ttene lugar. Por lo tanto para de ser un bien public~, a un _b1~n ~lub y, posteriormente, a ser un bien privado de la comurudad ep1sterruca.

El plano de vinculación directo entr~ los agente~ a tr~vés del_cual se
desarrollan conocimientos tácitos y codificados -mas alla de las tnterre-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
445
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

laciones que mantienen con las instituciones que en el modelo lineal de
innovación eran visualizadas como las generadoras de conocimientos
cienúficos y tecnológicos- es central y adquiere especial relevancia en
las redes de conocimiento. Sin embargo, la centralidad y complejidad
de estas interacciones se incrementa sustancialmente _al pasar de redes
más simples hacia aquellas dominadas por comunidades epistémicas.
Estos nuevos procesos de aprendizaje, que se producen en el marco de
la competencia global y están asociados a una creciente importancia de
redes de conocimiento que operan en el ámbito de territorios específicos, se caracterizan además por la creciente importancia de nuevas
instituciones tanto tangibles como intangibles tales como e1 lenguaje y
la confianza reciproca entre los agentes (Poma, 2000). Así, dado que el
lenguaje comienza a ser considerado una institución virtual y que entre
los agentes económicos de las redes coexisten distintos lenguajes, el
proceso de aprendizaje y el desarrollo de competencias requiere y se
manifiesta a partir de un proceso de interacción de lenguajes que requiere de la presencia y desarrollo de "traductores, intermediarios o
nexos". La aparición de mecanismos de traducción puede ser la consecuencia de un proceso espontáneo o bien inducido desde la política
pública, cuando existe conciencia que debido a las fallas de mercado
este proceso no tiene lugar. La dinámica generada a partir de esas interacciones puede complejizar el lenguaje y por lo tanto generar procesos
de aprendizaje más virtuosos.
Tomando en cuenta este conjunto de consideraciones, el marco teórico utilizado en este caso se sustenta en una adaptación de los avances
metodológicos desarrollados para abordar el estudio del grado de virtuosidad de redes productivas en términos de la generación, circulación
y apropiación de conocimiento.

4. Justificación de las redes de conocimiento en educación
La creación de redes de conocimiento en educación ofrece oportunidad de alto valor al compartir información, experiencias y divulgación
del conocimiento sobre aspectos de suma importancia, tales como estudios recientes sobre sistemas de aprendizaje, evaluación de procesos
e instrumentos educativos, modificaciones a los procesos de enseñanza
y de aprendizaje, como una muestra solamente de la gran variedad de
temas y aspectos que evidentemente contribµ.irian en el desempeño
operativo de los educadores de varias instituciones, países y culturas. El
resultado de la divulgaci~n y experiencia de compartir trabajos e inves-

�446

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
447
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

tigaciones puede perfectamente llevarse a todos ~os niveles de proce~o
educativo, desde su nivel elemental hasta el supenor, en donde ademas,
se buscaría hacer énfasis en problemas específicos que enfrenta la educación en México.

nera dinámica las teorías educativas, que en su mayoría, se desprenden
de las "teorías emergentes" en educación, sobre todo en aspectos como la educación informal en los jóvenes a través de los medios masivos e Internet, los estilos de aprendizaje en los alumnos, la integración
de valores en el aprendizaje y las tecnologías educativas.

5. Propuesta de Modelo para la creación de la Red de Conocimiento en educación

Bibliografia

La propuesta consiste básicamente en un modelo orga~z~cional que
permite la creación y funcionamiento de una Red de _Co~~czmzento en E_d:'cación partiendo de la base de contar con una asoc1ac1on y ace~ta~1on
previa de instituciones e investigadores dispuestos a lograr los ob1et1vos
comunes mostrados en la primera parte de esta propuesta.
Esta lista de acuerdos previos, como el de pertenencia y asociación
entre varios organismos e instituciones, es el pilar de fundamento de
cualquier acción participativa. Seguido, tendría que adecuarse las ~~líticas de operación y participación que permita asegurar su producttvtdad
científica y potencial en publicaciones.
El prototipo de modelo, se presenta solo como una altema~va? y en
particular en estas situaciones, la creación de redes de conoc1IT11ento,
provee el marco adecuado para una alta realización de metas comunes
entre organizaciones diferentes.
·
Seria conveniente resaltar que dentro de algunas de las mas importantes universidades de México, incluyendo la Universidad Autónoma
de Nuevo León, ya se han dado los primeros pasos en la creación de
las redes de conocimiento en educación, como es el caso de la Facultad
de Agronomía, que se ha integrado a una Red de Conocimiento ~ntre universidades de Alemania y América Latina sobre temas de agncultura y
se pretende en un mediano plazo extenderse a nivel mundial en conocimiento sobre agrononúa.
Estas acciones permiten a las instituciones educativas no solo ~fundir el conocimiento, sino establecer una eficiente fuente de adqws1ción de nuevos aportes sobre teoría e investigación educativa, que puede transferirse a diferentes campos de la investigación aplicada.
Otras de los aspectos, que merece ser considerado como parte de
las conclusiones integradoras de este trabajo, es el hecho de que la
creación de redes es una de las manifestaciones mas objetivas de la
innovación educativa, que parte de la idea de generar y validar de ma-

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LAS REPRESENTACIONES SOCIALES y
LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA
Dra. Martha B. Casarini Ratto
Doctora en Pedagogía. UNAM

e

~da v~z e~, mayor 1~ importancia acordada, en el campo de la
1nvesugac1on educativa, a los desarrollos teóricos provenientes
. . del campo de las representaciones sociales para fundamentar,
~~e1palment~, aquellos trabajos de investigación con orientación cualitativa. Estudiar los pro~esos representacionales de maestros y alum~os er:i contextos educativos formales puede proporcionar un valioso
1nstrumento_ para indagar en aquellas convicciones y creencias que alumnos y
maestros manijiestan sobre los fenómenos educativos y su participación en los mis1nos.
Por otra parte, el estudio de las representaciones se convierte en una
herra_mi_enta válida _ª la hora de definir lineas de gestión en los cuerpos
acadenuc?s, es dec1r: tomar decisiones en conjunto con los profesores
sobr~ que hacer y ~orno hacerlo, partiendo de sus pensamientos, percepciones y creenaas sobre aquellas situaciones educativas concretas
que competen a dichas academias.
De la misma manera el enfoque sobre las representaciones es valioso a la hora de estudiar el cambio educativo, pues no solo han cambiad~ las concepciones sobre dicho cambio sino las representaciones del
nusmo. Algunas de los ~terrogantes que surgen frente a estos procesos
son estas: ¿Las herrarrue~tas cognitivas, culturales y epistemológicas
que posee1:1os en la actu~dad nos permiten representar las complejas
~~festac1ones del cambio? ¿Estamos en condiciones de captar los
s1gruficados de las innovaciones?

�450

MARTHA B. CASARINI RATIO
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

En síntesis las ·herramientas conceptuales que se aplican resultan limitadas para captar las multiplicidades del cambio educativo y, en consecuencia, las mudanzas que están experimentando las escuelas, los
maestros y alumnos. Según Kemmis (1995) citado en Rodríguez ~1998)
están siendo cuestionadas las formas utilizadas para conceptualizar la
educación y todos los campos disciplinares en los que se concreta, entre estos el cambio educativo. De acuerdo con María del M. Rodríguez
(1998) los modelos de cambio, como primera herramien~ de represe~tación se hacían eco de la pretensión positivista de refleJo de la realidad c~n la intención de simplificarla a través de la selección de los elementos esenciales del cambio.
Igualmente Fullan (1993) detecta una incorporación más explíc~ta de
claves que están informando el desarrollo de otros campos de mtervención social. El autor hace referencia a la teoría del caos y al uso de
referentes más intuitivos y contextualizados para interpretar cómo los
conceptos relacionados con la innovación trabajan en la práctica.
De acuerdo a lo anterior es posible apreciar el impacto que tienen
los estudios representacionales sobre el desarrollo de la !11vestigaci?n
educativa, desde el momento que los fenómenos educaavos y soe10culturales se resisten, cada vez más, a enfoques simplificados de la realidad. Es por ello que el tema desarrollado en este artículo pretende
subrayar el valor heurístico (Abric, 2001) que tiene el mo~elo de las representaciones sociales tanto para la investigación ed~,catlva co~? para
la gestión de la práctica en el campo de la educac1~n. El_ an~s1s se
complementa con reflexiones sobre el proceso de m:est1gac1on, en
casos concretos estudiado por la autora: las representaciones de maestros y alumnos sobre sus procesos de enseñanza y aprendizaje en la
educación presencial y a distancia.

Acercanúento a la investigación educativa desde las representaciones sociales
Este documento se centra en el análisis de las representaciones sociales
y su repercusión en el ámbito de la ~vestigación. Su P~?cipal
impulsor, S. Moscocivi (1976) reconoce la dificultad de la captac1on del
concepto. Según T. Ibañez (1994) la dificultad radica en . que las
representaciones es un concepto hfürido_ en el, que co?vergen nociones ~e
tipo sociológico tales como cultura o zdeologia y noc10nes de procede:1c1a
psicológica tales como imagen opensa111iento. ~~te es un con~epto ys1cosociológico pues se sitúa en la intersecc1on de la soc10log:ia y la

451

psicología. Precisamente esta "hibridación" es lo que atrae a la hora de
adoptar algunas concepciones teóricas como ejes de la investigación
educativa.
La importancia acordada a los procesos de construcción social de la
realidad por parte de los actores, no supone que este enfoque sólo le
otorga peso a las interpretaciones de los actores como procedimiento para
captar dicha realidad. Si bien son fundamentales los significados
elaborados por el sujeto a través de su labor interpretativa, también es
necesario analizar la postura de la teoría de las representaciones sociales
cuando afirma que la realidad social impone a su vez las condiciones de
su interpretación, aunque este determinismo tenga sus grados de
relatividad.
El interés de la autora de este artículo, en esta línea de análisis, surge
porque frente a los probables cambios de los modelos educativos, de
las estrategias de enseñanza y aprendizaje, y de las condiciones
operativas y administrativas en los programa de posgrado de educación
presencial y a distancia, se considera necesario hacer un acercamiento a
los procesos representacionales de los actores, a fin de recoger sus
pensamientos, sentimientos, vivencias y juicios sobre la enseñanza y el
aprendizaje.
Al definir el término representación el Diccionario de las Ciencias de la
Educación (1995) indica que en sentido estricto significa:
Imagen de una cosa (incluyendo personas), o proceso en la conciencia
humana independiente de la presencia corpórea de lo representado,
que queda almacenado en la memoria de un individuo, a partir de una
percepción previa; en sentido amplio, construcción de la realidad en
términos concepmales. (p.1236).

Se asimila así el término representación al término pensamiento y
hace referencia a la capacidad de diferenciar y coordinar significantes
(signos, imágenes) y significados (conceptos) (p.1236). En la misma línea
de reflexión para D. Jodelet (1993) "el acto de representación es un
acto de pensamiento por medio del cual un sujeto se relaciona con un
objeto" (p.475).
Las definiciones anteriores permiten detenerse en el tópico del pensamiento, para explorar los estudios que a partir de la década de 1970 se
realizan sobre los pensamientos de profesores y alumnos y, enl~zarlos
posteriormente con las representaciones sociales. Esta línea de investigación parte del supuesto que los procesos de pensamiento de los

�452

MARTHA B. CASARINI RATIO

maestros influyen en sus acciones y las determinan. Es decir, existe en
los profesores un fuerte vínculo entre pensamiento y acción.
Carlos Marcelo (1987) amplia la idea anterior al afirmar:
... en primer lugar, el profesor es un sujeto reflexivo, racional, que toma decisiones, emite juicios, tiene creencias y genera rutinas propias de
su desarrollo profesional. En segundo lugar, se acepta que los pensamientos del profesor guían y orientan su conducta (p.16).

El señalamiento que Carlos Marcelo realiza sobre esa faceta del
quehacer profesional en la docencia, es perceptible en las entrevistas
con profesores, tanto a nivel presencial como a distancia, pues en gran
medida sus decisiones sobre las finalidades educativas, contenidos, estrategias
de enseñanzay estilos de comunicación con sus alumnos, antes y durante la practica docente, se basan en un sistema de creencias y posturas que reflejan una cultura de la enseñanza de los docentes.
Según Hargreaves (1994) una de las dimensiones de dichas culturas
refiere a las actitudes, creencias valores y hábitos que se comparten en
un determinado grupo de profesores o en todos en general y que operan como marcos referenciales que le dan sentido e identidad a la labor
docente, aunque cada profesor trabaje de manera solitaria. Dice el autor "podemos ver el contenido de las culturas de los profesores en lo
que estos piensan, dicen y hacen" (p.190) En síntesis, el estudio de las
culturas de la enseñanza constituyen un factor de peso a la hora de
investigar las representaciones que tienen los maestros, de la escuela, de
si mismos y de los alu.'ll11os.
Asimismo, en la reseña de un estudio sobre las ideas que los alumnos (Futuros maestros en educación primaria) tienen sobre la enseñanza, M.
Maxson y R. Sindelar (1998) hacen referencia al interés creciente de los
investigadores por explorar cómo los profesores conceptualizan el proceso. Expresan los autores: "esta investigación examina las teorías implícitas que los maestros traen al salón de clase" (p.1 O). Por su parte, C.
Clark y P. Peterson (1986), citados en M. Maxson y R. Sindeler (1998),
sostienen que los procesos cognoscitivos de un maestro y otras conductas son guiadas por y tienen sentido en relación al sistema de creencias, valores y principios sostenidos personalmente que orientan el acto
de enseñanza. En dicho artículo el interés por tal tipo de investigación
se fundamenta en que un entendimiento de los sistemas de creencias,
de la cognición y de los procesos mentales de los estudiantes de la carrera de maestros permitirá obtener un panorama más claro sobre las

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

453

formas o caminos que los estudiantes interiorizan y respecto a la práctica que realizan de lo que aprenden.
·
. , Con rel~ción al pensamiento de los alumnos, esta linea de investigac10n"estudia los ~fectos de la e~señanza, según M. Witrock, (1997) sobre las percepciones, expectauvas, procesos de atención motivaciones, ª?1buci~nes causales, recuerdos, producciones, co~prensiones,
creencias, actitudes, estrategias y procesos metacognitivos de los alumn?~, que intervienen en el rendimiento" (M. Witrock, p.541). Finaliza
diciendo el autor que el estudio de los procesos de pensamiento de los
alumnos proporciona una guía para entender tanto los efectos de la
enseñanza sobre el aprendizaje y el desarrollo de las teorías de la enseñanza, como sobre los procesos de planeación de la misma.
El estudio de las representaciones, que manifiestan maestros y
~umnos respec~o a sus procesos de enseñanza y aptendizaje permite
~dagar, co~el~t1vamente, cómo perciben los alumnos adultos sus propios aprendizaies, paralelos a aquellos en los que la influencia del docente puede ser decisiva. Wittrock, reconoce que los alumnos pueden
desarrollar un proceso cognitivo en sus aprendizajes diferente al que
apuntan los maestros en sus programas y en sus clases; es decir, los
alui:nnos pueden seguir otros caminos distintos a los que sus profesores
tenian en mente al planear o al desarrollar sus programas. Lo anterior
es perceptible en uno de los alumnos adultos entrevistados, por la autora, cuando afirma:
~e aprendido a diferenciar que los resultados de mi aprendizaje no son
iguales a los resultados de una calificación. Lo que yo estoy aprendiendo no es i:iecesariamente lo que tengo que entregar al maestro para que
me ponga una buena calificación. Son cosas diferentes.

Algunas investigaciones citadas por Wittrock (Osborne, 1981; Osborne y. Wittrock, 1983), muestran que el aprendizaje de una nueva
perspecttva o modelo supone el re-aprendizaje o adaptación de una
concep~ión previ~mente ~prendida. No es fácil que ésta se modifique,
p_ues existe una disonancia entre las creencias sobre ciertos principios
científicos de los niños y la realidad, lo cual pone de manifiesto la dificultad de enseñar nuevos modelos. Se puede vislumbrar, de esta manera, el peso de las creencias dentro de los procesos de aprendizajes nuevos, en donde las preconcepciones son quizás más fuertes de lo que se
puede suponer.

�454

MARTHA 8. CASARINI RATIO

Según J. Porter (1998), "la teoría de las representaciones sociales de
Serge Moscovici es un sofisticado enfoque construccionista que se
centra en el rol psicológico de las representaciones compartidas del
mundo" (p.266). Por otra parte, R. Alvarado (comp. P. Ducoing y M.
Landesmann, 1993) explica que el concepto de representación incorporado por uno de los fundadores de la sociología moderna, E. D~rkheim, circula por distintos campos del conocimiento humano y social,
y que si bien ese tránsito proporcionó un lugar a cierto relativismo interpretativo del término, este proceso también permitió enriquecer y
ampliar el concepto. Dice R. Alvarado (1993):
... en su errancia transdisciplinaria, esta noción ha rebasado las fronteras convencionales de la historia y la psicología social y se ha diseminado ampliamente en los estudios de comunicación y procesos culturales, en las ciencias de la educación y la etnología, para reencontrarse al
fin de cuentas con sus matrices sociológicas. (p.74).

En una entrevista sostenida con J. Ardoino (comp. P. Ducoing, y
M. Landesmann, 1993) Moscovici argumenta sobre este asunto diciendo que el tema de la representación tiene cada vez más importancia
porque en el fenómeno educativo hay un proceso de distanciación que
hace posible el lenguaje, es decir, la separación entre el adentro y el
afuera; interno y externo; entre el sujeto y el yo; entre el objeto, el individuo y el grupo. Durante la entrevista el autor se pregunta "¿cóm?
interviene la representación de nuestra cotidianeidad en nuestras decisiones?, ¿cómo pesa en nuestras decisiones?" (p.81). Manifiesta que la
emergencia del yo depende por entero de las representaciones que los
niños y los alumnos se hacen de las relaciones con el profesor, con l?~
condiscípulos o con la misma institución escolar. Afirma Moscov1e1
(1993) que "todo esto se encuentra en relación con lo que se ha llamado las f!larcas socialel' (p.81).
Las representaciones sociales suponen un conjunto de sigrúficados
que se constituyen en referentes para interpretar lo cotidiano y hasta lo
no previsto. Por eso Moscovici (1993) sostiene "que una ~epresentación social se define como la elaboración de un objeto social por una
comunidad" (p.817). Sin embargo, las representaciones sociales van
mas allá de las opiniones, imágenes o actitudes; en palabras de Moscovid (citado por R. Farr, 1993), se trata de "sistemas cognitivos que
poseen una lógica y un lenguaje particular de 'teorías', 'ciencias' sui generis, destinados a descubrir la realidad y ordenarla" (p 496). Según este
autor, en esos sistemas participan distintos conjuntos de personas; por
ello se les concibe como representaciones colectivas, opuestas a las

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

455

representaciones individuales, que caerían dentro del ámbito de lo psicológico. Sin embargo es necesario precisar que no son tan globales
como los mitos y las religiones, pero sí son más sociales que las representaciones individuales que para el autor resultan manifestaciones
puramente cogrútivas.
Por representaciones sociales se entiende, según F. Elejabarrieta
(1994), "una forma particular de conocimiento que tiene una génesis y
una expresión social y una función práctica en la inducción de los
comportamientos y las prácticas" (p.261). Por otra parte D. Jodelet
concibe la representación social como un modo de interpretar y pensar
la realidad cotidiana, y la llama "una forma de conocimiento social"
(p.473). Esta manera de conocer la realidad se acompaña con una actividad mental que las personas ponen en juego, individual o en grupo, a
fin de intervenir activamente en las distintas "situaciones, acontecimientos, objetos y comunicaciones que les conciernen" (p.473).
De acuerdo a lo anterior, dicha forma de conocimiento social siempre se hace presente a través de sus múltiples manifestaciones: en los
escenarios y lugares concretos en los cuales los sujetos interaccionan
entre sí, a través de los esquemas culturales mediante los que se comunican con los otros, también a través de los valores como de las creencias ideológicas, vinculadas a los segmentos sociales, en los cuales han
vivido y viven l9s individuos. Estas maneras de aprehender la realidad
constituyen el conocimiento espontáneo o ingenuo, es decir el conocimiento del sentido com!Ín: un saber forjado por medio de nuestras experiencias personales, pero también adquirido a través del cúmulo de
informaciones, de estilos de pensar y sentir, etcétera, que por una parte
recibimos y por la otra trasmitimos utilizando una infinidad de canales;
tales como la familia, la escuela, la tradición y la comunicación social.
Es por lo anterior que Jodelet considera la representación como una
forma de conocif!liento social, pues el proceso descrito alude a un conocimiento socialmente elaborado y compartido en el que las personas
participan como agentes activos. En suma, la noción de representación
social se sitúa en la intersección entre lo psicológico y lo social. Y es
por ello que, según J. Abric (2001 ), las representaciones siempre implicarán un doble enfoque, pues al calificarlo de sociocognitivo habrá que
tomar en cuenta ambos componentes. Existe un componente cogrútivo, porque la representación implica un sujeto activo; S. Moscovici
(citado por J. Abric, p.13) se refiere a la "textura psicológica" de la representación. Y existe un componente social porque el desarrollo prác-

�456

MARTHA

8. CASARINI RATIO

rico de los procesos cognitivos está determinado por los factores s?~~ales que sirven de contexto tanto a la elaboración como a la transnus1on
de una representación.
La coexistencia de la lógica cognitiva y la lógica social explica por
qué en una representación conviven aspectos racionales e irracionales.
Abric sostiene que estas contradicciones sólo son aparentes, pues suponen que una representación es algo estructurado y _coher~nte; según
el autor, hay que lograr descubrir las reglas del func10nanuento de la
representación, que precisamente se encuentran en la intersección del
componente cognitivo y del componente social.
Es preciso no confundir la construcción social concebida c?mo un~
representación, con cualquier proceso cultural en un ~P?, social. Aqw
será importante no olvidar los procesos de comurucac1on dent~o de
sociedades, en las que se acuerda y se disiente, en donde hay comentes
contradictorias y heterogéneas de relaciones e intercambios. Así s~
elabora y/o reelabora el conocimiento de sentido común, que casi
siempre emerge por necesidades prácticas.
Un comentario de W. Wagner y F. Elejabarrieta (1994) es relevante
para aquellas investigaciones centradas en las representaciones-. ''.~n fe~ómeno desconocido hasta el momento, y por lo tanto no farruliar, s1 es
suficientemente relevante inicia un proceso de comunicación colectiva
supuestamente para hacerlo inteligible y manejable" (p.817). Al analizar
la génesis social de una representación se detecta un fenómeno desconocido o una situación conflictiva, que afecta la práctica grupal y que
puede llegar a originar un conflicto entre los grupos debido a las diferencias de representación con relación a ese fenómeno.
Se favorece de este modo "el desarrollo de un proceso de comunicación pública y colectiva que tendrá como fin adaptar simbólic~ Y
prácticamente el grupo a los cambios" (p.821), según los ~~tores citados. Es así como la resultante del proceso será la elaborac1on o reelaboración de una representación, que podrá llevar a una nueva representación, común para la mayoría de los miembros del grupo y que supone
una identidad social común. Cabe aquí la reflexión de Hargreaves sobre
las culturas de la enseñanza que estructuran las representaciones Y al
mismo tiempo son estructuradas por ellas. La investigación educativa
permite historiar esas culturas, y registrar_ tanto la continuidad c_omo el
cambio en las representaciones de sus nuembros sobre la ensenanza y
el aprendizaje

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

457

Las ideas presentadas son significativas en la investigación realizada
por la autora de este artículo con relación a las .representaciones de
maestros y alumnos que participan en procesos de enseñanza/ aprendizaje a distancia; cómo estas generaciones de maestros y
alumnos de posgrado piensan sus aprendizajes y enseñanzas y cómo,
según ellos, esos pensamientos se reflejan en su accionar como maestros y alumnos.
El caso estudiado por la autora es interesante para registrar la conformación y consolidación de una representación por las características
que presentan alumnos y maestros, también porque en esas características se advierten las dificultades existentes. Por ejemplo, es sugerente
observar cómo interaccionan la dimensión "novato" y la dimensión
"experto" en un mismo sujeto, pues una cantidad apreciable de los
alumnos estudiados cuenta con varios años de experiencia docente, es
decir, posee representaciones consolidadas sobre el aprender y el enseñar, pero al mismo tiempo son novatos en el dominio de la tecnología
y en consecuencia evidencian diversas actitudes de adopción y rechazo.
En este caso hay que preguntarse si los procesos de enseñanzaaprendizaje en línea en programas educativos a distancia conducen a
una reelaboración de las representaciones sobre la enseñanza por los profesores, de modo tal que se establezca y consolide una nueva representación sobre la enseñanza que previamente no se tenía. En el caso de
los docentes presénciales el estudio de la representaciones requiere de
análisis más puntuales dado el peso que tienen las concepciones de la
enseñanza, basadas en la transmisión oral y que constituyen una ancestral dentro de los sistemas educativos a nivel superior.
Al analizar e interpretar lo que externan los profesores, es posible
registrar cómo se manifiestan las características más importantes de las
representaciones sociales que se refieren a:
a) sistemas de pensamiento que permiten vincular el mundo interno
del sujeto con el externo (los otros, el mundo, la realidad);
b) procesos que posibilitan que las personas interpreten la realidad
haciendo uso de un conjunto de significados;
c) procesos cognitivos que dan dirección afectiva, normativa y práctica, a la comunicación con los otros próximos y distantes, según
F. Elejabarrieta (1994) y,
d) por último, facilitan una simbolización de los objetos, cosas, personas, etcétera, lo que hace posible la comunicación en los grupos sociales. Se puede inferir de este listado de características el

�458

MARTHA B. CASARINI RATIO
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

peso de las representaciones sociales en la conformación de las
identidades individuales y colectivas.
De acuerdo a las reflexiones anteriores es importante subrayar el valor heuristico que tiene el modelo de las representaciones sociales. Según
J. Abric (2001) dicho valor se infiere analizando las funciones más importantes de las representaciones:

Funciones de saber, que permiten entender y explicar la realidad conformando el marco referencial común.

Funciones identitarias que posibilitan desarrollar una identidad social y
personal aceptable y coherente con el sistema de valores del grupo al
que pertenece.
F1mciones de orientación, pues las representaciones constituyen una guía
para la acción. Se produce una definición previa de las situaciones y
también una anticipación de lo que puede suceder, que opera como un
determinador de la práctica del sujeto.

Funciones justificadoras que permiten avalar las conductas en determinadas situaciones de modo de justificarlas a posteriori de la acción. En
síntesis el valor heurístico de la representación se debe a que "es informativo y explicativo de la naturaleza de los lazos sociales" (p.14).
Señala Abric que se debe tomar en cuenta el papel fundamental de
las representaciones "en la comprensión de los determinantes de los
comportamientos y de las prácticas sociales" (p.18). Existe un vínculo
de mutua determinación entre las representaciones y las prácticas sociales. El mayor o menor peso de unas sobre las otras depende de la naturaleza de la situación, pues en el análisis de una circunstancia se encuentran factores definitorios como son el grado de autonomía del
individuo en dicha situación, es decir las relaciones de mayor o menor
presión con r~lación al poder y las obligaciones que tiene que asumir y,
por otra parte, la presencia en esa circunstancia de aspectos fuertemente afectivos incorporados a la memoria colectiva. En estos dos casos el
peso de las representaciones es definitorio con relación a las prácticas.
Pero cuando "las obligaciones de la situación", según el autor, se
tornan intensas, las prácticas que se derivan de dichas presiones pueden
ocasionar cambios completos de las representaciones. Frente a este
problema los actores pueden considerar que el cambio es irreversible o
es reversible. En este último caso los cambios son provisorios pues el
núcleo central de la representación permanece y las transformaciones

459

son periféricas. Estos planteamientos ayudan a evitar la rigidización a la
hora de analizar el vínculo entre las representaciones sociales y las prácticas, pero al mismo tiempo provocan interrogantes con relación a los
posibles cambios representacionales en los sujetos. Ejemplos de estos
análisis lo constituyen aquellas reformas a las que se le puede aplicar la
metáfora del huracán: se percibe el lllovimiento en la supetficie pero hqy estabilidad en las zonas profundas (Cuban, 1993, citado por Rodríguez 2000)
En una introducción al concepto de las representaciones, L. Gatti
(1978) afirma que:
... un proyecto de investigación, sobre la educación rural, cualesquiera
fueren su objetivos, no puede dejar de lado un aspecto crucial de la
realidad social cual es el sistema de representaciones que los individuos
y los grupos sociales tienen y sobre los cuales formulan sus expectativas y adquieren significado sus prácticas sociales. (p.68).

Gatti hace alusión a dos dominios u órdenes del pensanúento: por
una parte los códigos de una cultura que deternúnan lenguaje, percepción, valores, técnicas y que fijan los órdenes empíricos dentro de los
cuales se moverá y se reconocerá; por el otro lado están las explicaciones científicas y filosóficas que a través de sus teorías explicarán en qué
consiste ese orden y cuáles son las diferencias con otros órdenes.
Según el autor, entre estos dos sistemas de pensamiento se debaten
los individuos y los grupos, tratando de tomar distancia del orden empírico que les dicta sus códigos primarios, es decir, buscando una explicación a ese orden reflejado en las teorías científicas y filosóficas. A
partir de estas reflexiones este autor sostiene (siguiendo a Durkheim,
Mauss y Levi-Strauss) que los sistemas de representaciones "están
compuestos de categorías" (p.69); estas categorías permiten clasificar
las cosas, estableciendo jerarquías, oposiciones y semejanzas entre ellas.
Así, las representaciones que los agentes sociales establecen con relación a una realidad en la que se desenvuelven, manifiestan formas
orientadas y sistematizadas. De allí que las representaciones sociales
son para Gatti elementos constituyentes de la "teoría social" (p.81) que
lo sujetos involucrados formulan.

J. Bruner (1988) afirma que cada modo de representar el mundo lleva en sí una regla sobre lo que es "aceptable" como información: la
experiencia, por así decirlo, no es "independiente de la teoría" (p.121 ).
Según el autor, hay una experiencia de las madres cuando les acercan
sus bebés después del parto, que puede ser ilustrativa. Le dice la madre
al bebé: "¿por qué frunces el ceño?, ¿estás trata~do de decirme que el

�460

MARTHA

B. CASARINI RATIO

mundo es un poquito sorprendente?" (p.120). De acuerdo con Bruner
las madres dirán que en realidad no creen que el bebé las comprenda.
Pero siguen hablando de esa manera a pesar de lo que dicen. Las madres otorgan un significado a lo que sus bebés están haciendo y responden en consecuencia. Con el tiempo las madres "corno hemos visto, crean formatos de interacción, pequeños mundos construidos conjuntamente en los que interactúan de acuerdo con las realidades sociales que han creado en sus intercambios" (p.120).
Ligado a lo anterior existen otros aspectos sobre la teoría de las representaciones sociales. Según W. Wagner y F. Elejabarrieta (1994)
dicha teoría se ocupa de un tipo específico de conocimiento que juega
un papel importante respecto a cómo la gente piensa y organiza su vida
cotidiana. Aquí se penetra en el tema del conocimiento, es decir del
conocimiento en sentido amplio (contenidos cognitivos, afectivos y
simbólicos) y de su impacto, tanto en la vida personal como en la vida
colectiva de los grupos y sectores sociales. Ahora bien, las características del conocimiento cotidiano son: a) tiene una génesis social; b) es
compartido y distribuido socialmente dentro de los grupos sociales; c)
hay una referencia a los procesos y a los productos.
Con respecto a ésta última característica los procesos aluden a la sociogénesis, es decir a la creación de un conocimiento colectivo, a través
del discurso y la comunicación; en tanto que el término productos alude a
la resultante de dichos procesos, al conocimiento colectivamente distribuido e individualmente accesible.
Lo anterior significa que en estos procesos de representación siempre hay una parte de construcción y otra de reconstrucción. En la investigación antes mencionada es posible registrar los procesos y productos
de las representaciones a través del sistema de interacción entre maestros y alumnos y entre alumnos, en el uso de códigos pedagógicostécnológicos y otros vocabularios que forman parte de la comunicación
coloquial cotidiana en el ambiente de trabajo.
Según I. Pozo (1999), al aprender nuestra cultura por procesos de
socialización se adquieren unas representaciones sociales que permiten
predecir, controlar y sobre todo, interpretar la realidad de una manera
acorde con las personas que nos rodean. Estas representaciones que
tienen un origen colectivo y que son asimiladas luego de manera individual por cada aprendiz, abarcan los más variados ámbitos del conocimiento social; todos aquellos en los que "las personas necesitamos
compartir mapas comunes para no tropezarse demasiado en nuestras in-

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

461

teracciones dentro de un mismo 'territorio' social" (p.255). Al asimilar
una cultura no sólo vivimos dentro de ella sino que" acabamos siendo esa
cultur~ (J. I. Pozo, 1999, J. Bruner, 1998). Esto significa que las representaciones sociales no se limitan a reproducir o reflejar esa realidad,
sino que construyen o elaboran realidades propias compartidas por
quienes viven en ellas (f. lbañez, 1999).
Es oportuna la expresión de K Pope (1988), citado en J. l. Pozo
(1999) para quien las representaciones sociales son "anteojos constructivistas" a través de los cuales se percibe y aprehende la realidad. Por
ser construcciones culturales serán asimiladas individualmente por cada
uno a fin de poder convertirse en parte de un grupo social. Para el autor "hay un doble proceso de construcción: la reelaboración social de
esos anteojos, lo que es motivo de interés para los psicólogos sociales,
y los procesos mediante los que cada aprendiz se pone individualmente
esos anteojos" (p.255).
Los análisis anteriores se completan con la reflexión de A. Giddens
(1984, 1997) cuando sostiene que las estructuras sociales son estructurantes de los agentes humanos, pero al mismo tiempo son estructuradas por ellos, o como afirma T. Ibañez (1999):
Las estructuras sociales tan solo existen a través de su continua producción por pane de los individuos a través de las prácticas que desarrollan y de los significados que construyen, pero también es obvio
que los individuos sólo existen a través de su participación en unas estructuras sociales (p.306).

Lo anterior significa que las estructuras sociales son estructurantes y
estructuradas. En la misma dirección se orienta P. Bourdieu (1999)
cuando afirma que no hay experiencias de la posición ocupada en el
macrocosmos social que no esté determinada o, al menos no sea modificada, por el efecto directamente experimentado de las interacciones
sociales "dentro de esos microcosmos sociales: oficina, taller, pequeña
empresa, vecindario y también familia extensa" (p.10).
Trasladada al terreno escolar, según C. Coll y M. Miras (1999) la representación que el profesor tiene de los alumnos, lo que piensa y espera de ellos, las intenciones y capacidades que le atribuye, no sólo
constituyen un filtro que le lleva a interpretar de una y otra forma lo
que hacen, a valorar de uno u otro modo los aprendizajes que realizan,
etcétera, "sino que incluso puede llegar a modificar el comportamiento
real de los alumnos en la dirección de las expectativas asociadas con
dicha representación" (p.298).

�462

En los estudios realizados por la autora es posible percibir, a través
de las entrevistas a maestros y alumnos, que el tipo de valoraciones que
ambos actores atribuyen a ciertas modalidades de aprendizaje y de trabajo en el desarrollo de programas curriculares presénciales y a distancia, influye de manera decisiva en las actitudes de aceptación y rechazo
hacia ciertos enfoques educativos y en los cambios que se han producido y que se están produciendo en ellos.
Asimismo, puesto que los sectores protagónicos del estudio están
conformados por un alumnado de jóvenes adultos y adultos, es posible
indagar hasta qué punto las representaciones que los alumnos tienen de
la enseñanza y de los maestros condicionan, en parte, su interpretación
y aceptación de todo cuanto hacen y dicen sus profesores.
Por otra parte, las representaciones de los alumnos pueden llegar a
modificar el comportamiento del profesor en la dirección de las expectativas asociadas con dicha representación. Habrá que analizar al mismo tiempo el contexto institucional en el que se desarrolla este juego
de representaciones mutuas, entre alumnos, entre maestros, entre
alumnos y maestros, asumiendo que el contexto no ejerce un rol pasivo
en las representaciones de los actores, ni tampoco lo hacen los actores
con relación al contexto institucional.

..

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

MARTHA 8. CASARINI RATIO

Una reflexión final, de acuerdo con Tedesco (2003) la Escuela vive
actualmente una de sus mayores crisis, por su incapacidad relativa de
asumir los cambios culturales, por la pérdida de su imagen de "ascensor social", por la aparente irrelevancia de los conocimientos que imparte y por su separación de los problemas del contexto.
La crisis de la escuela y la crisis social están esencialmente vinculadas. Aclara el autor que esto se debe no sólo porque, como se ha dicho,
la escuela es condición de la vida social, sino porque ella es afectada
por las crisis sociales y porque debe transformarse para enfrentar las
demandas sociales que se le hacen. Según Tedesco el conjunto de cambios económicos, políticos, sociales y culturales responde a diversos
factores, entre los cuales se destaca el papel cada vez más relevante de
conocimiento. Desde esta perspectiva enseñar a pensar bien, a pensar
mejor, ha estado asociado generalmente a la idea de formar un ser más
"humano". Para el autor el supuesto básico de este enfoque es que las
personas capaces de comprender la complejidad actuarían de manera
más responsable y consciente. Estas ideas son entrañables a las posturas de "cambio social".

463

Los párrafos anteriores permiten, de una manera esperanzada, sostener que la investigación educativa, desde la perspectiva de las representaciones sociales, permite adentrarse en el estudio de la complejidad
humana e institucional dentro del campo escolar y contribuye, de esta
manera, a un análisis más profundo de la realidad educativa actual a
nivel superior, al esqúivar esquemas simplistas respecto a las convicciones de maestros y alumnos y admitir, en consecuencia, que sólo
aceptando dicha complejidad se podrá cambiar..
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E

n la ciudad de Guadalupe, Nuevo León, que actualmente forma parte de la zona metropolitana de Monterrey, se encuentra
en la plaza principal, un Santuario en honor a la Virgen de
Guadalupe, anexo al cual está el templo en que se venera la imagen del
Señor de la Expiración, que es una representación del Cristo crucificado, precisamente en el momento en que expira, en que entrega su espíritu. El Señor de la Expiración es el santo patrono de Guadalupe, N. L.
y su historia está directamente vinculada con la de la fundación de ésta
ciudad y municipio, ya que comienzan en el mismo año de 1715. Su
nuevo Santuario se encuentra en construcción.
La devoción al Señor de la Expiración se ha mantenido a lo largo de
casi tres siglos -291 años- y cuenta con una gran cantidad de adeptos.
Esta devoción tiene una gran fuerza local, arraigada en el municipio,
sin embargo cuenta con fieles y reconocimiento de otras municipalidades. La peregrinación anual en honor del Señor de la Expiración, constituye una de las celebraciones religiosas más importantes del municipio
de Guadalupe y en general del estado de Nuevo .León; no obstante
llevar el nombre de Guadalupe, en este municipio el culto principal lo
constituye el del Señor de la Expiración, probablemente debido a que
en Monterrey existe otro Santuario: la Basílica, _bajo la advocación gua-

�466

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO
RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

dalupana, y por la propia fuerza que representa la imagen del cristo
para la comunidad.
Las reflexiones que ahora se presentan, son los primeros avances de
una investigación en torno a las expresiones de la religiosidad pop~~r
en el noreste de México, en este caso concreto, acerca de la devoc1on
que se erige en torno al Señor de la Expiración. En el prese?te texto se
manejarán dos niveles de análisis, el etnográfico que descnbe la peregrinación, así como los elementos, for~a~ y car~cte_risticas del c~t~,
con la finalidad de que nos permita descnbir las pnnc1pales caractenstlcas de la devoción y de la imagen en una perspectiva fenomenológica y
el nivel interpretativo con apoyo teórico-metodológico de _divers~s
disciplinas que enriquezcan la interpretación de este hecho social particular.
Comenzaré por señalar brevemente algunos datos históricos que
nos permitan traer a la memoria el origen de Ciudad Guadalupe y el de
la imagen que motiva su devoción principal, la cual está cobijada por el
culto a la Virgen de Guadalupe. Si bien consta en documentos que la
imagen se encuentra en Guadalupe desde los primeros meses del año
de 1715, se desconocen los datos precisos y se da paso a la leyenda.

Antecedentes
Durante la época de la colonia, el virrey Luis de Velasco negoció c~n la ~epública de Tiaxcala que 400 familias poblaran el norte de nuestro pa.1s._As,1, como conquistadores, cuatro grupos de tlaxcaltecas, uno de cada senon?, se
unió a los españoles en la colonización del septentrión novohispano, alianza
que estuvo vigente hasta el fin del virreinato. Se dice por ejempl~,, que '1:on

467

hijos Diego y Juan, éste último que fundó la Hacienda de la Santa Cruz,
la cual vendió en 1658 al capitán Nicolás Ochoa de Elejalde.
Posteriores motivos políticos como la secularización de los curatos
no fueron bien acogidos y propiciaron junto con los abusos de los encomenderos, el despoblamiento o desamparo de las misiones en el año
de 1712. (Cavazos, G., I.: 1976) En 1714 el licenciado Barbadillo y Vitoria, enviado del Virrey, expropió las tierras de la Hacienda de la Santa
Cruz y mediante conciliación hizo retornar a los indios que se habían
remontado a la Sierra de Tamaulipas y fundó en febrero de 1715 la
Misión y Pueblo de Guadalupe al oriente de Monterrey, cuya actividad
principal era la agrícola. Algunas familias tlaxcaltecas sirvieron de "madrineras" ya que enseñaban a aquellas pertenecientes a otras naciones,
la vida civil. (Cavazos, G. I.: 1973)
En 1756 los tlaxcaltecas fueron congregados en esta misión, por lo
que se constituye como Misión y Pueblo de la Nueva Tiaxcala de
Nuestra Señora de Guadalupe de Horcasitas, promovida en 1825 al
rango de Villa y en 1971 a la categoría de Ciudad. Guadalupe se encuentra localizada al oriente de Monterrey, en las faldas del Cerro de la
Silla, icono nacional e internacional del estado de Nuevo León. Actualmente el Municipio y Ciudad de Guadalupe está integrado totalmente al área metropolitana y forma parte de la gran mancha urbana
que constituye la capital de Nuevo León y según el censo del año 2000,
cuenta con 670 162 habitantes, la mayoría de los cuales son de clase
baja y media baja dedicados actualmente a la industria y el comercio.
(Enciclopedia de los Municipios de México. Nuevo León. Guadalupe)

Antonio Ji111énez, tlaxcalteca principal recibió mercedes en aquella reg¡,ony g~zo de
privilegios casi iguales a los españoles." (Cavazos, G., l.: 1~76! Esta ~anza

La leyenda del Señor de la Expiración de Guadalupe, N. L.

no se limitó al ámbito militar, sino que generó un mest12a¡e y un smcretismo cultural muy importantes, resaltando la apropiación de la fe católica por los tla,'(.caltecas.

En lo relativo al ámbito religioso, muchas de las devociones populares
más arraigadas en Monterrey y en el estado, en general, se deben a los
claxcaltecas, entre las cuales resalta por ser una de las más importantes,
la del Señor de la Expiración, que se venera en Ciudad Guadalupe, N.
L., desde el año de su fundación, según consta en documentos (Cavazos, G. L: 1973). Podemos considerar que la del Señor de la Expiración, es una imagen "aparecida" debido a las circunstancias a las cuales
se atribuye su llegada al lugar en que hoy se honra.

El 20 de septiembre de 1596, el Capitán Diego de Montemayor,
funda la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey: En
1611 una inundación obligó al traslado de la ciud~d y con ello, la me~tabilidad que había amenazado constantemente a los fundadores continuó. Fue hasta el 24 de agosto de 1626 que Martín de Zavala entró y
fundó de nuevo, Monterrey. En el año de 1627 las tierras al oriente de
Monterrey fueron cedidas en merced a don Martín de Salís y a sus

La leyenda cuenta que la imagen llegó a .la pequeña capilla que existía en la Hacienda de la Santa Cruz, -nombre que llevaba en esa época,
Ciudad Guadalupe, N. L.-, y que al escuchar el tañer de la campana de
la capilla, los indios y los frailes salieron para ver qué sucedía y queda-

�BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

ron maravillados al observar un asno que cargaba sobre su lomo una
gran caja de madera; que hacía sonar él mismo, la campana, morcliendo la cuerda según algunas versiones o al mover el cuello al que estaba
atada, según otras. Al acercarse y percatarse de que ninguna persona
acompañaba al animal con la carga se deciclieron con bastante te:mor a
bajar la caja e introducirla a la capilla. Una vez abierta observaron la
imagen que portaba: el Cristo crucificado, que aún hoy en día se sigue
venerando.

al costado no se ve exageradamente marcada y deja estilar un hilo de
púrpura. Los pies son perfectos. Uno sobre el otro inútilmente intentan liberarse del garfio que los sujeta. El Cristo no es blanco. Tiene la
tez ~o_rena, como la de los indios que fundaron el pueblo. Un raro
baauz mopacable, le da un brillo de sudor o de fatiga. (Cavazos G. l.:
1973 p. 66)
' '

468

La imagen
Con la intención de que los lectores cuenten con los detalles suficientes
acerca del Señor de la Expiración, que les permitan aproximarse a su
comprensión, tomaré en este apartado, fundamentalmente, la precisa
descripción de la imagen que realizó quien fuera el cronista de Guadalupe, durante muchos años, el importante historiador Israel Cavazos
Garza.
Aporta el cronista datos relativos a que el inventario de 1756 la describe como una imagen de "talle" de "vara y meclia", aunque esas meelidas son sólo las del Cristo que mide en realidad vara y meclia, es decir
un metro treinta y tres centímetros. La cruz mide dos metros clieciséis
centímetros. Las cantoneras de la cruz, son de plata. La del extremo
posterior tiene repujado el INRJ. La corona del Cristo es también de
plata bellamente trabajada, y con sus tres "potencias" en forma de hoja.
Continua Cavazos, inclicando la probabilidad de que se trate de una
escultura de las llamadas de "caña" que fue un procedimiento indígena
frecuentemente usado en el siglo XVI, por meclio del cual se elaboraba
una pasta de maíz con "alma" de cañas de la misma planta.
Anatómicamente es perfecta. La cabeza inclinada hacia la derecha. Los
ojos vueltos hacia el cielo, implorando misericordia para el mortal, son
impresionantes, los vela una tela grisácea que denota el instante de la
muerte. La nariz es afilada. El entrecejo ligeramente fruncido, en rictus
de dolor. Pelo, bigote y barba negros. Esta última partida en dos, sólo
en su extremo. La expresión del semblante refleja con propiedad la
agonía o la expiración, e irradia una ternura infuúta. Su expresión es de
amor y de perdón. Pestañas, uñas y dientes parecen ser naturales. Los
brazos tensos con las manos semiabiertas, que los clavos no permiten
cerrar. (Cavazos, G., l.: 1973 p. 65)

Continua el cronista con la descripción.
Las proporciones del dorso son admirables. Las costillas se adivinan;
dijérase que se palpan. El vientre contraído por la crucifi.xión. La llaga

469

~or su parte, afirma el cronista, al igual gue el investigador Rivas
Paruagua, que la pintura y aú? la pasta de esta imagen contienen algún
veneno que a la fecha ha evitado su apolillamiento, lo mismo sucede
con 1~ cruz, ~ pesar de estar expuestas al polvo y al aire durante casi
tres s!g!os. (Rivas P., E.,: 1994, p. 41.) Se refiere que esta es una imagen liviana, que puede ser movida con facilidad. Asimismo se puede
observar que en los dos hombros ha sufrido leves restauraciones.
Datos in_t~resantes atribuibles a la piedad popular afirman que a pes~r de ser liviana y poder ser conducida por cuatro hombres, en ocas10nes se requieren de ocho a cliez, quienes experimentan clificultades
para portarla, ello sucede cuando la imagen "se hace pesada" cuando
"no quiere salir'', como en el caso de los intentos por trashidarla al
nuevo ~a~tuario, alejado del sitio original en el que apareció en el burro. As1111Jsmo se afirma gue a la imagen se le ha visto sudar, ya que en
el rostro y en el pecho pueden observarse algunas gotas.

El culto
La imagen es venerada en el templo que se construyó en el lugar en gue
se encontraba la capilla de la Hacienda de la Santa Cruz, que fue el sitio
al que lleg?. En ~ños recientes se ha construido un templo contiguo de
mayores dimensiones en el que el altar principal está declicado a la Virgen de Guadalupe y en el que se encuentra una réplica de la imagen del
Señor de la Expiración. Ante la imagen original, en su templo, acuden
los fieles a solicitar toda clase de favores y bencliciones y eventualmente
en bodas, bautizos y celebraciones de XV años, así como en momentos
de enfermedad y problemas económicos y morales. A cambio de los
dones solicitados, la imagen recibe los llamados "milagritos" que son
representaciones en oro o en plata de brazos, piernas, cabezas y cuerpos, en general, -algunos de los cuáles se colocan en·su cendal- también se le brindan ofrendas florales y velas, así como contribu~iones
económicas para el templo y para su cuidado y mantenimiento.

�470

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

La peregrinación
Una de las celebraciones más importantes que se realizan en honor al
Señor de la Expiración es la fiesta anual, que se inicia con un novenario
y se acompaña de otras actividades como conferencias y fie~tas ~opulares. Al término de su novenario, la imagen es sacada de la iglesia y llevada en procesión, fecha que en la actualidad es el segundo domingo
del mes de agosto, fiesta que reúne a gran cantidad de devotos. Para el
año de 1973 Israel Cavazos, calculaba que más de 1O 000 personas se
reunían para tal fin. Actualmente se sigue llevando a cabo dicha peregrinación, aunque la afluencia de pere~os ha disminuido, quizá debí:
do a que la ciudad se ha extendido considerablemente y su centro esta
ahora bastante retirado de una gran cantidad de colonias en las que
residen recientemente los ciudadanos guadalupenses, en las cuales se
han erigido nuevos centros de culto, perdiéndose el contacto con el
centro del municipio y con esta parroquia, lo que puede ser una causa
del debilitamiento -aparente-, de esta devoción popular.

..

La peregrinación en honor al Señor de la Expiración se realiza por
diversos motivos entre los cuales resaltan los agradecimientos, la bendición de los enfermos, las mandas y las rogativas, éstas, primordialmente para solicitar la lluvia, ya que entre los carismas que se atribu!en
al Señor de la Expiración, quizá el principaL encontramos el de realizar
el milagro de la lluvia, de tal manera que se le conoce también como el
Señor de la Lluvia. Esta relación con el don de la lluvia se encuentra
presente en otros Cristos de la Exp~ac~ón, com~ el que se_venera en el
altar mayor de la Iglesia de San Nicolas de Ban en Espana en donde
también recibe la denominación del Señor de las Aguas. He aquí un
testimonio relativo a esta imagen española de Cristo, que el historiador
ilustrado Juan Pedro Velázquez Gastelu escribió en 1758: 'Venérase e~
él (refiriéndose al altar) la milagrosa imagen de Cristo Nuestro Senor Cructficado, a que ha acudido la devoción y confianza pública de este pueblo en m~chas
ocasiones de seqnedad, obteniendo de su Origjnal copiosas lluvias por Cl!JO mo!tvo se
le denomina Santo Cristo de las Aguas... " (rvluy Ilustre,...)
Dentro de los climas secos el de Nuevo León es el más duro, ya que
la mayor parte del año predominan temperatur~s por arri~a- de los 30º
C. Al ser Nuevo León una región - por su ongen- , tradicionalmente
agrícola y ganadera, un serio problema a enfrentar ha sido ancestralmente el de la sequía, condición muy frecuente y devastadora en esta
zona geográfica, con lo que la propiciación de la lluvia es una ~ecesid~d
imprescindible para la subsistencia y su obtención es un don 1naprecia-

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

471

ble. En este sentido, es importante resaltar que, una de las primordiales
actividades de Guadalupe en sus orígenes era también la agricultura, se
cultivaba caña, maíz y verduras.
La peregrinación se realiza anualmente y es un ejemplo de organización y solidaridad por parte de los devotos, colonos del municipio principalmente-, aspectos que resultan patentes durante su desarrollo y
que hacen referencia también a una gran cantidad de trabajo previo.
El día de la celebración de la peregrinación, en la plaza principal hay
fiesta, fuegos artificiales, comida y música, los mariachis entran al Santuario de Guadalupe a cantarle las mañanitas al Señor de la Expiración.
Para iniciar la procesión, la imagen original ha sido trasladada al templo
nuevo y se encuentra ya colocada en una peana, adornada con nardos,
crisantemos amarillos y con unas pequeñas flores de color morado y
lista para ser transportada.
La mayoría de las personas que caminan por la plaza principal de
Guadalupe se dirigen al interior de la iglesia, otras esperan afuera, en el
atrio, quieren ver salir a la imagen y reservar su lugar en el contingente.
Dentro de la iglesia los congregados miran hacia la imagen en el altar y
escuchan a los mariachis que la homenajean, cuando éstos se han ido,
ingresan los "viejos de la danza", abriendo paso a un grupo varonil de
danzantes adultos, los cuáles son encabezados por dos estandartes, uno
con una imagen de una cruz y el otro con la de la Virgen de Guadalupe, los matachines entran bailando y tocando sus sonajas y conchas,
acompañados de flautas y tambores; en la parte posterior de sus chalecos están bordados un cáliz y una ostia. Enseguida, al terminar la danza, ingresa una banda tocando las mañanitas, que motiva los aplausos
de los presentes.

Justo antes de que se inicie la procesión, el sacerdote dirige algunas
oraciones, así como palabras de reflexión acerca del significado del
peregrinar, de su simbolismo como búsqueda de Dios y expresión penitencial para quienes participan en ella y hace una analogía con la vida
cotidiana personal que implica un caminar constante, asimismo, explica
la importancia histórica de esta peregrinación del año 2004, ya que se
vuelve a observar la tradición original en que la imagen sale al frente de
la procesión y no al final como en los años más recientes se había comenzado a acostumbrar. El sacerdote anuncia el inicio de la procesión
y entre los fieles se escuchan las loas: ¡Viva el Señor de la Expiración!,
¡Viva el Señor de la Lluvia!

�BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

La mayoría de los participantes y observadores se conocen y se reconocen, todo tipo de personas participa en la procesión, es notable la
marcha de las familias nucleares y extensas representadas por miembros de diversas edades, incluso bebes en brazos, ancianos, personas
enfermas y mujeres embarazadas, entre otros; en el transcurso algunas
personas se van incorporando mientras que otras sólo asisten al paso
de la procesión y se unen a las loas en honor a la imagen sagrada.

Afuera de la iglesia, los peregrinos preparados para iniciar la procesión, se protegen del ardiente sol de la canícula con gorras, algunos con
sombreros y también con paraguas que además les permitirán cubrirse
de la esperada lluvia; desde un punto bajo de la calle, al mirar hacia el
contingente que va vía arriba, se observa el rítmico balanceo de una
gran cantidad de paraguas y gorras. A lo largo del recorrido de la procesión, las calles, casas y los comercios están adornados con cadenas de
papel blanco, amarillo y morado, banderas que pegadas en cordeles,
atraviesan de lado a lado la calle, moños y flores de papel de china, así
como globos, todo de colores morado y amarillo. Estos adornos cumplen la función de marcar la ruta de la peregrinación y simbólicamente
localizan el espacio de lo sagrado, delimitándolo de lo profano.

472

Al levantar la imagen en andas, la gente aplaude emocionada para
marcar el inicio de la procesión, esperando el paso de la milagrosa imagen a su lado para tocarle los pies si es posible. Al s~r.a la calle ~os
fieles que esperan, reciben a la imagen con sus loas tradicionales: ¡Viva
el Señor de la Expiración!, ¡Viva el Señor de la Lluvia! -Para confirmación de creyentes y sorpresa de incrédulos el cielo antes soleado se
nubla y comienza a llover-, la concurrencia grita: ¡que llueva, que llueva, que llueva!, ¡Viva el padre Esparza!, quien fuera Párroco de Guadalupe durante muchos años y benefactor de la devoción. Nos sorprende
también en este momento y a lo largo de la procesión, el ímpetu del
tradicional grito cristero: ¡Viva Cristo Rey!
El primero en salir caminando de la iglesia es un charro portando
una bandera de México, éste se coloca al frente de un grupo de charros
montados que esperan formados en la calle para encabezar y abanderar
la fiesta, otro de ellos conduce una carroza con niños y mujeres, enseguida se encuentra un grupo de la policía rural, también montados _Y
vestidos con atuendo vaquero, a este grupo le siguen el carro del sorudo que va difundiendo por el altavoz una serie de cánticos y oraciones,
la camioneta con el pan de las ofrendas, también adornada con globos
con los colores simbólicos, los "viejos de la danza" encargados de
mantener el orden de la procesión y de vigilar que no haya interferencias ni amenazas a la imagen sagrada, asustando con sus máscaras y
atuendos a niños y adultos. Después de la imagen del Señor de la Expiración, danza un grupo femenil de matachines cuyo estandarte y distintivo es la Virgen de Guadalupe, a estas danzantes las sigue una réplica
de la imagen de la Virgen del Roble, -otra devoción popular local-, la
cual es portada por un grupo de mujeres jóvenes y circundada p_or otro
grupo de las mismas que conforma una "valla", a las que _l~s, sigue un
carro alegórico en donde se escenifica la leyenda de la apancion de esta
Virgen y al final la banda que no deja de interpretar melodías P??ulares. El último contingente es el de los devotos, toda la proces1on es
flanqueada por jóvenes que con una cuerda circunscriben y mantienen
la cohesión del grupo.

473

El recorrido de la procesión está demarcado por espacios simbólicos importantes para la comunidad, sale del Santuario de Guadalupe,
anexo al templo antiguo donde la imagen del Cristo se venera tradicionalmente, pasa por la iglesia de la Santa Cruz, edificada en el lugar en
que una cruz de madera indicaba el sitio original de la fundación de
Guadalupe, posteriormente frente a la clínica número 4 del IMSS, después entra al lugar en el que se ha iniciado la construcción de un nuevo
templo al que se pretende trasladar a la imagen y concluye de nuevo en
el Santuario de Guadalupe. Así el espacio sagrado está delimitado por
los lugares que se consideran hitos, puntos imprescindibles en la historia del municipio y de su devoción principal, los cuales son a su vez
consagrados por la presencia divina de la imagen.
En las calles del trayecto, las imágenes religiosas pertenecientes a las
familias "anfitrionas" o a los comercios, son expuestas en las banquetas, sobre mesas cubiertas con manteles y carpetas blancas, haciendo
las veces de pequeños altares adornados con flores y alumbrados por
veladoras.·Así, las imágenes familiares ya benditas, santifican la vía que
recorrerá la imagen del Señor, al tiempo que esta milagrosa efigie las
santifica o consagra a su paso, irradiando su energía sagrada. Aquí es
patente nuevamente el intercambio de ofrendas y dones que implica
todo culto ya que al Señor se le ofrecen a cambio de los favores solicitados, cantos, danzas, oraciones, ofrendas y penitencias.
La zona demarcada para el peregrinaje ha sido dividida en sectores
por los miembros de la comunidad, para lograr una organización mayor, ya que las tareas se distribuyen por s_ector mucho antes de la realización de la peregrinación. Las redes de solidaridad son manifiestas en
la organización de la marcha y en las tareas ,que los diversos grupos
realizan durante su desarrollo: la creación de los carros alegóricos, el

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RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

sonido y las personas que dirigen los cantos, las oraciones y las loas, la
camioneta con las "ofrendas", las bebidas refrescantes que son regaladas a los peregrinos en el trayecto: agua y té helados, en botellas, vasos
de cartón y bolsas, limones partidos con y sin chile y por supuesto el
trabajo de todas aquellas personas que al terminar la procesión barrerán
el exterior de sus casas para que las calles vuelvan a quedar limpias,
asimismo, los cargadores organizados en varios equipos, de 6 hombres
cada uno, que lo portan en andas por turnos, los jóvenes que delimitan
al grupo y lo protegen formando una valla, los músicos, los matachines
hombres y mujeres, en grupos diferentes. La policía cuida el paso de
los peregrinos, cerrando las calles por las cuales atravesará el contingente.
El ritmo de la peregrinación es marcado por los danzantes con sus
bailes y sonidos. El grupo de los "viejos de la danza" está compuesto
aproximadamente por unos 25 varones disfrazados con atuendos punk,
de animales y monstruos que inspiran miedo, con máscaras, tatuajes,
navajas, o personajes satíricos como "la seductora agresiva" que corretea a hombres y niños y juega bromas a los que observan, al perseguirlos para darles un beso, otros personajes golpean a los observadores,
con mazos de plástico. La función de este grupo es mantener el orden
y alejar a los intrusos, evitando amenazas e interferencias al paso de la
imagen; todos ellos portan silbatos que emplean como forma de comunicación para transmitirse mensajes relacionados con la organización y ritmo de la peregrinación, indicando al contingente cuándo detenerse y cuándo reanudar la marcha. Detrás de algunos viejos de la
danza que se han salido de la valla, grupos de niños y jóvenes corren y
juegan por las banquetas.
La imagen se detiene cuando es necesario que los 6 hombres que la
portan en andas descansen y se cambien por otro equipo que se encuentre menos agotado, pero estas interrupciones son muy breves y las
principales estaciones son los sitios emblemáticos antes mencionados.
Al aproximarse a la iglesia de la Santa Cruz, se escucha incesantemente
el tañer de su campana que anuncia la presencia de la imagen, la cual es
detenida ante sus puertas con dirección al altar, momento en el que se
escuchan nuevamente loores. Más adelante, el siguiente punto en que la
imagen es detenida es afuera de una clínica del seguro social, -la primera en el municipio--, en donde se encuentra ya un pequeño altar, como
un súnbolo de bendición de los enfermos y de sus familiares. Al paso
del contingente se mezcla una serie de sonidos: los silbatos de los viejos de la danza, las oraciones, los cantos de alabanza y loores, los soni-

475

dos ,~ue, producen los danzantes con sus conchas y sonajas al "zapatear , asi como las flautas y tambores que los acompañan, la música de
la banda, las voces y risas de los peregrinos y de quienes presencian el
paso de los grupos. Continuamente se incorporan a la marcha personas
solas o en grupo, salen algunas, otras cambian de sitio adelantándose al
paso que llevan o atrasándose con relación al grupo que la encabeza.
Una mujer rocía con perfume la imagen a su paso y una leve lluvia inter~pe el cal_or y 1~ luminosidad en algunas ocasiones. ¡Viva el Papa!,
¡Viva la Iglesia!, ¡Viva el Señor de la Expiración!, ¡Viva el Señor de la
Expiración!
Cu~do la imagen pasa frente al devoto es el momento propicio para realizar las ~eti_ciones, cada persona a cambio de un don que espera
o~rece un. sacnfic10,. el cual es para muchos, la propia acción de peregrinar. Ba¡o un sol intenso, con una temperatura que oscila arriba de
los 38 grados centigrados, los creyentes están dispuestos a caminar
aproximadamente 6 Km., acción que en sí misma es ya una forma de
penitencia.
Al finalizar el recorrido y llegar la procesión al sitio de inicio, entra
de nuevo a la iglesia y la fiesta continua con una misa que es la máxima
expresión y celebración del Sacrificio de Cristo en la religión católica.
Por la noche, la comunidad mata simbólicamente a los "viejos de la
danza", quizá representando de una cierta manera que el bien ha vencido al mal.
Interpretación

He designado como santuario, al templo original en que se venera la
imagen sagrada, ya que cumple con las características señaladas en el
código d~l Derecho Canónico:
«Con el nombre de santuario se designa una iglesia u otro lugar sagrado al que, por un motivo peculiar de piedad, acuden en peregrinación
numerosos fieles, con la aprobación del Ordinario del lugan&gt; (Código
de Derecho Canónico, c. 1230)

Asimismo, considerando que el templo del señor ,de la Expiración
está anexo al Santuario de Guadalupe y que la imagen cuenta actualmente con el propio Santuario de reciente edificación, al que no se ha
trasladado, debido a una serie de circunstancias y contratiempos que
los fieles atribuyen al hecho de que "no se quiere cambiar del lugar al
que llegó." Se han realizado diversos intentos para mudarla y se han
presentado una serie de contratiempos y circunsta:1cias que lo impiden.

�RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

La importancia del santuario para los creyentes radica en su significado como punto de encuentro entre el fiel y la divinidad y punto de
reunión con otros piadosos, cuya fe compartida confiere mayor fuerza
al lugar.

En este sentido para la comunidad, el santuario y su imagen forman
parte de su patrimonio espiritual y cultural como pueblo, tal como lo
afirma Juan Pablo II, en su magisterio. El santuario es un lugar santo,
meta visible del itinerario de los peregrinos, recordemos también en
este momento que los fundadores de la entonces villa, llegaron a estas
tierras norestenses, desde Tiaxcala, por lo que podemos afirmar que
este templo y la peregrinación que analizamos representan también la
meta de los colonizadores, es decir que forman parte de su origen mítico.

El Santuario es un signo de la presencia activa, salvífica del Señor en la
historia, un refugio donde el pueblo de Dios, que peregrina por los
caminos del mundo hacia la Ciudad futura, restaura sus fuerzas para
continuar la marcha y ... un espacio privilegiado para anunciar a Jesucristo, Palabra hecha Carne, misión primordial de la Pastoral Profética. (Informe pastoral. Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe.)

La peregrinación en honor al Señor de la Expiración, tiene un doble
carácter, el de una fiesta que se acompaña de música, danza, celebraciones y cantos de alabanza, y en su aspecto místico, representa además
de las alabanzas, una restitución de la relación con lo sagrado a través
de la expiación de las culpas, mediante la penitencia. Con motivo de las
peregrinaciones, miles de personas se reúnen en el Santuario que como
está escrito en la Biblia, se convierte en la 'Tienda del Encuentro': 'El
Tabernáculo de la Alianza" (Ex 27,21; 29,4, 10-11, 30, 32, 42, 44) De esta
manera el encuentro en el santuario propicia y reafirma la alianza existente entre la divinidad y los seres humanos y por extensión reafirma
los lazos entre los miembros de la comunidad que para este caso concreto, según los datos históricos, es producto de la alianza entre españoles y tlaxcaltecas.

..

477

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

476

Asimismo, la analogía entre los aspectos religiosos y sociales, nos
permite señalar que la dinámica de la peregrinación marca algunas etapas que el peregrino recorre como paradigma de toda su vida de fe, así
como en su vida social. El camino simboliza la solidaridad que debe
alcanzarse en esta vida con los hermanos, así como la preparación que
todo ser humano necesita para estar en condiciones de encontrarse con
su creador. Parte de ese camino consiste en expiar mediante la penitencia, las faltas cometidas, a fin de restablecer el vínculo con lo sagrado.
Esta devoción es factor de identidad ya que la comunidad guadalupense se identifica ampliamente entre sí, al igual que con su santo patrono que "llegó" al sitio en que se fundó Guadalupe el mismo año que
sus pobladores y tiene además semejanza física con ellos, ya que el color de su piel es moreno, según hemos afirmado. Una característica de
la identidad que promueve esta devoción, es su capacidad de perdurar
en el tiempo y en el espacio, por lo que más que permanencia se refiere
a continuidad en el cambio. (Chihú, A.: 2002, p. 42-43)

En esta devoción, como en todas las atribuibles a la religiosidad popular, observamos el sincretismo que es producto de la coexistencia
étnica, en este caso primordialmente de: españoles y tlaxcaltecas. Por lo
anterior, a esta devoción se aplican las características que señala Chihú
Amparán en relación con las identidades étnicas, entre las que destaca
una dimensión fundamental, constituida por la religión. "En la mayor
parte de los casos se trata de una religión de carácter predominantemente ritual, centrada en la figura de los santos patrones y en las celebraciones festivas destinadas a honrarlos." (Chihú, A.: 2002, p. 54)
En torno a esta devoción se establecen una serie de actividades comunitarias, así como espacios de convivencia y formas de relación
aceptados. "Dentro de las comunidades indígenas, el santo patrono
constituye siempre la base de la organización social y del consenso
simbólico, en cuanto se lo considera no sólo el protector y el abogado
local, sino sobre todo como centro de convergencia de todas las relaciones sociales, principio vital de la comunidad y elemento clave de su
identidad." (Chihú, A.: 2002, p.55) El santo patrono resume en sí mismo la identidad histórica, la realidad presente y el destino de la colectividad.
Los ·investigadores destacan como otro rasgo caractensttco de la
identidad, el valor que se atribuye a la misma, invariablemente, sea positivo como negativo. Los guadalupenses atribuyen un valor positivo a
su identidad, fruto del sincretismo entre las tradiciones tlaxcaltecas y las
del pueblo español. Al respecto es importante analizar el mito de origen de esta nueva nación, al que hago breve alusión en las siguientes
líneas.
Antes de la llegada de los españoles, existía ya una rivalidad entre los
mexica y los tlaxcaltecas, ya que los primeros pretendían someter a los
segundos. La historia afirma que ambas naciones se consideraban a sí
mismas como pueblos escogidos y por ende el antagonismo resultaba

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EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

muy fuerte. Es importante recordar, que mientras las profecías anunciaban a los mexica, la caída de su imperio, los presagios para los tlaxcaltecas, auguraban la supervivencia de su nación y la instauración de
un orden mayor, al aliarse en términos de igualdad, con un orden político más amplio, con la condición de que las virtudes de cada uno se
mezclaran mediante la creación de lazos de consanguinidad, de esta
manera, la alianza con los españoles fortalecía militarmente a los tlaxcaltecas y les permitía además la realización de sus mitos. (Corona, S.

En cuanto constructo, la identidad se elabora dentro de un sistema de
relaciones que oponen un grupo a otros grupos con los cuales está en
contacto... y se construye y reconstruye constantemente en el seno de
los intercambios sociales. (Giménez, G., en Chihú, A.: 2002, p. 41-42)

478

A.)
Esta devoción es símbolo y -a su vez-, espacio de arraigo de la
identidad local de los guadalupenses, ya que representa primordialmente las tradiciones sincréticas de este pueblo, su organización, la solidaridad que los ha caracterizado, así como el esfuerzo que han requerido
los ciudadanos para constituir, conservar y desarrollar su ciudad. Esta
devoción, particularmente, es símbolo de la historia de la fusión y sincretismo entre las dos tradiciones culturales, que gestaría la nueva nación anunciada en la profecía. La devoción es expresión mítica de identidad, nos hace patente la enorme cohesión y solidaridad que los colonos han requerido desarrollar entre sí para hacer frente a todos los
avatares impuestos por la vida cotidiana en estas regiones, en todas las
épocas de su historia. La peregrinación es una confirmación por la vía
religiosa de tal solidaridad existente, súnbolo de unión y de fe para el
pueblo de Guadalupe (Cavazos, G., l.: 2000, p. 117.)
Según afirma Gilberto Giménez:
...los actores sociales, ya sean individuales o colectivos tienden a valorar positivamente su identidad, lo que tiene por consecuencia estimular
la autoestima, la creatividad, el orgullo de pertenencia, la solidaridad
grupal, la voluntad de autonomía y la capacidad de resistencia contra la
penetración excesiva de elementos exteriores. (Giménez, G. en Chihú,
A.: 2002, p. 46.)

Entendemos por identidad, de acuerdo con Giménez, al
" ...conjunto de repertorios interiorizados (representaciones, valores,
símbolos), a través de los cuales los actores sociales (individuales y colectivos) demarcan sus fronteras y se distinguen de los demás actores
en una situación." (Giménez, G., en, Chihú, A.: 2002, p. 38-39)

Para este autor la identidad es resultado de una construcción social
perteneciente al orden de las representaciones sociales, que se realiza
de acuerdo con los marcos establecidos.

479

El poder de lo sagrado proporciona cohesión e identidad al grupo, a
través del culto los creyentes atraen los dones necesarios para su subsistencia. Es un culto con un gran arraigo local, que ha permanecido a
lo largo de casi trescientos años y continúa simbolizando la importancia de la comunidad y sus tradiciones ante un mundo globalizado y en
permanente transformación. En tanto factor de identidad, destaco otra
denominación con la que tradicionalmente se ha conocido al Señor de
la Expiración, la del Señor del Pueblo.
Al vincularse en esta fiesta tradiciones tlaxcaltecas y españolas, se
genera a través de este sincretismo una expresión de la religiosidad
popular en el noreste mexicano. Las costumbres tlaxcaltecas se ponen
de manifiesto en los materiales y la técnica de elaboración de la imagen,
de origen prehispánico, el color de Ja piel del cristo, que es moreno, en
las bandas de música que acompañan las fiestas cuya conformación
tiene un origen rlaxcalteca, ya que afirman los cronistas que estos indígenas tocaban el arpa y el violín y formaban pequeñas orquestas y bandas en las cuales predominaban la flauta, el clarinete, la tambora y el
redoblante. ''En el mismo campo folclórico se pueden incluir las danzas de 1t1alachines que, aunque, mistificadas han llegado hasta nuestros días." (Cavazos, G.,
l.: 1976)
La devoción condensa las manifestaciones de las tradiciones de esta
nueva nación, en torno a ella, se crean lugares propicios para las relaciones sociales entre los pobladores de la misma, permitiendo el encuentro entre hombres y mujeres jóvenes, en un espacio cobijado y
supervisado, acorde a las creencias religiosas, a las prácticas morales, así
como a las formas de organización y relación social. Esto se nos hace
patente al analizar las formas de organización y participación de los
diversos contingentes en la procesión, que vinculan territorialidad,
identidad y consanguinidad en el encuentro entre familias, novios,
habitantes de los barrios y encuentro entre vecinos. De esta manera los
contingentes evidencian comportamientos y formas de organización
micro grupales y comunitarios que son elementos constitutivos de una
identidad gestada en el territorio, en su espacio circundante.
El templo de Guadalupe se encuentra ubicado en el centro de la
Ciudad y municipio del mismo nombre, en la plaza principal, espacio

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EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

legítimo de relación social y lugar de reencuentro de sus fu~dadore~,
que por lo regular residen en esta zona. Hasta hac~ pocos an~s r~lat1vamente se consideraba a Guadalupe como una cmdad domutono ya
que estaba habitada primordialmente por obreros y sus familias? la mayoría de los cuales trabajaban en Monterrey y regr~saba a domur a esta
ciudad. En la actualidad esta concepción ha cambiado, ya que este municipio se ha convertido en una comunidad que puede autosatis~acer
sus necesidades, en el que se han incrementado el número de habitantes y cuyas zonas residenciales se han extendido considerablemente,
que cuenta con todos los servicios necesarios para e~ desarrollo de la
vida cotidiana de sus pobladores y que dada su cercanta con Monterrey
se le considera ya, parte de su zona metropolitana. De la misma manera
la composición de su población que durante muchos años se ha caracterizado por constituirse de familias obreras, se encuentra en tran~formación ante el arribo de nuevos grupos, integrados por empresarios Y
profesionistas en algunos de sus sectores.
La devoción manifiesta ampliamente el sentido de pertenencia a la
comunidad y de identidad, tan es así que el escudo de Ciudad Guadalupe, que data del año de 1980, entre los importa~tes símbolos que
presenta, hace alusión al origen tlaxcalteca de la Cm~ad, a su santo
patrono, el Señor de la Expiración, represen~do a _traves de su corona
de plata, al amparo del manto guadalupano, sllllbolizado por dos estrellas de oro que la cubren.
...las imágenes de los santos patronos funcionan _como una especie de
emblema por referencia al cual se define la fidelidad del grupo, se reconocen entre sí los miembros de la comunidad y se establecen las reglas de la hospitalidad o de la exclusión. Se trata de un °:ºdelo
auto
identificación que puede relacionarse con el proceso ps1coanaliuco de
identificación con un padre común. (Chihú, A.: 2002, p.55)

?~

Respecto a la identificación de los guadalupeoses con respec~~ a su
santo patrono, cabe resaltar que antes de recibir la denoffiillac1on de
Señor de la Expiración se le conocía como el Señor del Pueblo: J?esde
sus orígenes el culto contó con la anuencia e in~luso el ausp1c10 del
gobierno del estado, cuyas autorida?es ~~presentattvas aport~ban recursos para la realización de la peregnnac1on y cuando la seqwa ~esultaba
extrema, el ayuntamiento de la ciudad de Monterrey o el gob1em~ del
estado solicitaban, a las autoridades eclesiásticas, fuese llevada la imagen en procesión a Monterrey, lo cual ocurrió, hast~ 1857 y eventualmente en años posteriores, siendo el 2001 el mas reaente._ Actualmente
la peregrinación sigue contando con cierto carácter oficial que pode-

481

mos constatar con el encabezamiento de la misma por una bandera
mexicana, así como por un contingente montado de la policía rural
guiando la marcha.
La peregrinación en honor al Señor de la Expiración es una de las

principales fiestas tradicionales de Guadalupe Nuevo León. Si consideramos que el peregrinar es la manifestación por excelencia de la resistencia, esta fiesta se convierte en símbolo que identifica al pueblo neoleonés siempre afrontando las difíciles circunstancias del entorno,
siempre resistiendo para "no desamparar" las misiones. En la peregrinación se evidencia el sentido de "masa organizada", de colectividad
unida por una gran fuerza social y espiritual que le brindan sus tradiciones. La procesión pemúte reafirmar lazos de identidad y solidaridad
generados al ser miembros de un mismo territorio.
Es importante resaltar que a diferencia de la mayoria de las peregrinaciones cuyo recorrido parte de un punto determinado, hasta llegar al
santuario correspondiente, en esta devoción, la procesión inicia y culmina en el mismo sitio, por lo que la acción ritual traza un círculo simbólico que también es patente en el cumplimiento del ciclo anual para
la realización de esta fiesta. Por otra parte, el recorrido establecido para
el peregrinaje va tocando ciertos puntos fundamentales que geográficamente rodean al templo, con lo cual la peregrinación produce el efecto de trazar un círculo. Asimismo, el contingente marcha rodeando y
protegiendo a la imagen y a su vez circundado por una valla formada
por jóvenes, así como por el contingente de los "viejos de la danza" y
por los propios peregrinos.
Respecto al simbolismo del círculo Alejandro García señala que la
figura del círculo conlleva muchas derivaciones: es centro perfecto,
homogéneo, totalidad indivisa que representa la armonía en animación
y se convierte figurativamente en sol, en boca, en ojo, en esfera, en
huevo del mundo. Continúa señalando García que al no tener principio
ni fin, no tiene variaciones por lo que puede simbolizar el tiempo indefinido, cíclico, universal y eterno. El círcuJo, es concebido simbólicamente, además, como límite mágico infranqueable, como defensa y
sitio de calidez. (García G., A. 2004, 129.)
Al analizar la presencia de la circularidad en el ritual, considero que
simboliza precisamente la grao cohesión que logra la comunidad en
torno a su santo patrono y que vela por mantener a lo largo del año y
de su historia, la armonía en sus relaciones sociales que le pemúten
mantener sus tradiciones y formas de organización social, ante la dioá-

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mica del cambio permanente. Al simbolizar el tiempo eterno, cíclico, l_a
circularidad del ritual pone en operación el mito de origen y lo actualiza. Asimismo, es de gran importancia el sentido de protecci~n que se
genera a partir de la realización de esta ~cción ri~a~ de peregn~ar, cuy~
irradiación mágica, divina protege a qwenes participan en el ntual, as1
como a la comunidad en su totalidad.
Podemos analizar en la peregrinación una expresión de la ambivalencia de lo sagrado, la imagen de la divinidad es "protegida"_ por los
"viejos de la danza", en su calidad de monstruos o seres temb~e~. Al
respecto de tal ambivalencia afirma D~kheim que las f~~rzas religiosas
son de dos tipos: benefactoras, guardianas del orden fís1~0 y el m~ral,
dispensadoras de vida y salud, así como de todas las cualidades estlmadas por los seres humanos, es el caso de los dioses tutelares y por otra
parte las potencias impuras que ocasionan males. Ambas deben permanecer separadas entre sí y ambas con respecto de lo profano.
(Durkheim, E. 1991, p. 418-419)
De esta manera en el ritual se presenta lo sagrado en sus dos manifestaciones. La presencia benéfica de lo sagrado, ya que el Señor ?el
Pueblo, su benefactor y guardián, es dispensador entre otros b~n~~c1os
de uno muy preciado: la lluvia, que en estas regiones es condicton de
subsistencia y desarrollo, también donador de salud. Por otra_parte, la
presencia nefasta, impura de lo sagrado es sim?olizada me~ante los
viejos de la danza, que en su calidad de_ seres t~r,rtbles_ son qwenes pueden lidiar con el mal, sin riesgo de desmtegrac1on, as1 su labor es la de
alejar el mal que amenaza con profanar a la divinidad y en ~sta forma
mantener aislados el espacio profano y el sagrado, para evitar su corrupción.
Lo puro y lo impuro no son pues dos géneros separados, sino dos
variedades de un mismo género que comprende todas las cosas sagradas. Hay dos tipos de sagrado, uno fasto, el otro nefasto, y no solamente no hay solución de continuidad entre las dos fo~as op~estas
sino que un mismo objeto puede pasar de una a la otra stn cambiar de
naturaleza. (Durkheim, E. 1991, p. 420)

Respecto a los sacrificios, quiero citar breveme~te a Durkhe~, _qu_e
como producto de su estudio acerca de las expresiones de la re~gios1dad, afirma que los pueblos que padecen los estr~go~ de la se~~, realizan prácticas rituales en que los participantes _se 1nilingen a ~• rni~°:?s
diversos sufrimientos, con la intención de apaciguar la mala dispos1c1on
de las potencias divinas para con ellos.

483

Sobre todo para luchar contra la sequía se emplean esas prácticas. Es
porque 1a falta de agua tiene como consecuencia una miseria general.
Para remediar el mal, se recurre a medios violentos. ¡Durkheim, E.
1991, p. 414)

En la religión católica el sacrificio y el sufrimiento juegan un papel
relevante. En la procesión que analizamos el sufrimiento se expresa a
través de la propia acción de peregrinar, que en sí misma constituye un
sacrificio, ofrenda que se hace a la deidad mediante un don que es perceptible por los sentidos, sobre todo cuando la distancia es larga y las
condiciones climatológicas tan hostiles, como en este caso, además
algunas personas incrementan el sufrimiento realizándose diversas
mortificaciones e imponiéndose cargas y suplicios. La peregrinación
como manifestación visible, externa de la veneración tiene por objeto
alcanzar la comunión con la deidad. La ofrenda se torna sacrificio
cuando el don visible sufre una transformación, en este caso simbolizado por el instante de la expiración, de la muerte del Cristo.
El sacrificio forma parte de todo sistema religioso y de todo culto
derivado. El efecto del sacrificio es expiatorio, tiene un carácter de
reparación. El rescate, la salvación son producto del derramamiento de
la sangre que es donde está concentrada la fuerza expiatoria.
Es necesario resaltar por otra parte, el hecho de que esta devoción
tiene su esencia, precisamente en el momento en el que el sacrificio
cruento ha sido consumado, condensa la totalidad del sufrimiento y la
agonía del Cristo que ha pasado ya por todas las estaciones del dolor.
El Señor de la Expiración es ejemplo de obediencia absoluta al Padre,
representa el momento de la consumación del sacrificio. Como resultado del sacrificio, se elimina el pecado y con ello la culpa y las consecuencias que acarrean, por ello al concluir la fiesta ritual, los viejos de la
danza son muertos simbólicamente.
En el momento actual observamos una afluencia menor de peregrinos, respecto de las cantidades que refieren los cronistas y las personas
participantes, se congregaban en fechas anteriores. Consideramos que
la disminución en el número de asistentes a la peregrinación puede ser
producto de diversos factores. Un primer factor que ya he mencionado
consiste en el gran crecimiento de zonas habitacionales y comerciales,
así como de residentes en Guadalupe, 16 que ha transformado las actividades y las formas de relación, ya que antes se concentraban en el
centro, en el que se localiza la plaza principal, el palacio municipal, las

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oficinas administrativas, el Templo del Señor de la Expiración y el Santuario de Guadalupe, así como los primeros y más importantes negocios comerciales. Por otra parte una gran mayoóa de los nuevos residentes de Ciudad Guadalupe no son originarios de este municipio y en
muchas ocasiones ni siquiera son nativos del estado. Este crecimiento
de zonas residenciales se ha visto acompañado por el surgimiento de
nuevos centros de culto en las nuevas colonias que evitan que el templo antiguo sea concurrido.

Y finalmente, un factor de gran importancia para tratar de comprender este descenso en el número de peregrinos a la fiesta de propiciación de la lluvia, ha sido el gran cambio climático experimentado por
el estado de Nuevo León, ya que en años recientes, quizá los dos últimos ha contado con grandes cantidades de lluvia, incrementándose
tanto la frecuencia como la intensidad. De alguna manera la necesidad
de restablecimiento de la alianza con su santo patrono, parece en estos
tiempos una necesidad resuelta, por el momento.

Guadalupe era considerada hace poco tiempo como una ciudad
dormitorio ya que era habitada por familias de obreros, primordialmente, así la devoción que analizamos es vista a través de los descendientes
de los tlaxcaltecas, mestizos, españoles y algunos otros grupos étnicos
en menor cantidad. Para estas fechas, cuenta con su propia infraestructura y relativa autosuficiencia, que le han permitido desarrollarse y convertirse en una importante zona residencial, así como de actividad comercial y oportunidades laborales, principalmente. Sin embargo muchas personas residentes en Guadalupe, continúan trabajando en Monterrey, aunque su vida privada se desarrolla en Guadalupe. Precisamente el lema que caracteriza a la actual administración municipal es el
de "Guadalupe, una ciudad bien despierta."

No obstante Guadalupe sigue defendiendo sus tradiciones, la importancia de su devoción local y los saberes acumulados, se transmiten
entre las generaciones a través de la familia, principalmente por medio
de las madres. Asimismo en torno al templo existe una red muy bien
organizada de apoyo y preservación de las tradiciones, la cual descansa,
en primera instancia sobre la familia, posteriormente los vecinos de los
barrios, ahora organizados en sectores.

484

Otro aspecto que parece impactar en la disminución del número de
peregrinos es la gran complejidad de la vida cotidiana actual que es
producto del citado crecimiento poblacional y urbano de Guadalupe,
que impide la difusión y el fortalecimiento de esta expresión de la religiosidad popular. Parte importante de su población está compuesta por
jóvenes, entre quienes la devoción no tiene aún tanto arraigo. Un aspecto muy específico a esta devoción, que tuvo el efecto inverso al
esperado, desde mi particular punto de vista, es el que se refiere al gran
interés -de quien durante muchos años fuera el párroco de la iglesia en
que se venera esta imagen-, por construir el templo moderno y de mayores dimensiones con la advocación de la Virgen de Guadalupe, en el
que se dispuso una réplica del Señor del Pueblo, lo que generó en lugar
del fortalecimiento de la propia imagen, una división de la espiritualidad que le restó fuerza y "legitimidad" a la imagen original. Este mismo
párroco, -el padre Esparza- reunió contribuciones para cambiar de
sitio a la imagen construyendo su nuevo santuario, alejado -poco más
de un kilómetro-- del lugar en el que arribó el burro con la imagen original y que ha dividido las opiniones, ya que según se afirma en la piedad popular, "la imagen no se quiere ir al nuevo templo".

485

El hecho de que la peregrinación cuente con menor afluencia, no le
resta nada en absoluto a la creencia en el Señor de la Expiración, quien
recibe diversas solicitudes y ofrendas todos los días en su templo.
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del Santísimo Cristo de la Expiración, Primitivo de las Aguas, María Santísima
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Profesor Francisco Arredondo Cano, Cronista del municipio de Guadalupe.
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.htm

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO
ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO
DE ENSEÑANZA SUPERIOR
Mtra. Mireya García Govea
Docente de la División de Posgrado
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.

E

n la historia de la Universidad Europea se puede hablar de dos
grandes modelos de universidad, estos patrones son el Medieval y el Moderno. La educación medieval, tenía un carácter
eclesiástico, la organización reflejaba la vida monacal y el saber era un
absoluto, estaba basado en la revelación y el dogma, que no dejaba
fisuras a la duda.
Se transforma en el siglo XIX cuando el nacimiento del EstadoNación dando lugar a la universidad moderna, se desarrollan tres tipos
de culturas universitarias diferentes con modelos educativos y estructuras organizativas distintas que actualmente todavía existen: el modelo
británico, el francés y el alemán.
Por un lado el modelo británico con universidades prestigiosas desde el
siglo XVIII como las de Oxford y de Cambridge. Siguen manteniendo
el modelo medieval de vida comunitaria entre profesores y alumnos a través de sus famosos colegios. A partir del siglo XVI prestaron una especial atención a la educación de la aristocracia rural, dándole por este
hecho un sentido global a la educación.
En este sentido, en la universidad se priorizaron los contenidos que
la nobleza podía necesitar en el desenvolvinúento de su vida como
estamento de la elite o clase dirigente, y que favorecerían en el futuro la

�488

MIREYA GARCÍA GOVEA

ocupación de puestos de responsabilidad en la soci~dad. Es_, pues, en
definitiva una universidad no orientada a las necesidades directas del
mercado laboral.
El segundo modelo de universidad, el napoleónico, fue creado a principios
del siglo XIX. Rompe totalmente con la universidad ant~rior c?n un
modelo opuesto al inglés. Puesta en marcha por Napoleo? _I, vie~e a
ser un producto de la razón de Estado pensada para el servicio de este.
Su función fundamental consiste en preparar profesionales para el desarrollo económico de la sociedad; es el saber útil el que interesa, organiza los estudios de cara a las profesiones que la sociedad necesita: medicina, derecho, ingeniería, etc.
En esta misma linea de servidora de las necesidades del Estado, uniforma los saberes planificando los contenidos de cara a las carreras Y
los programas de cada asignatura. La Universidad franc~sa representa
el primer modelo burocrático de Universidad en la medida en que los
profesores pasan a ser funcionarios públicos.
El tercer modelo la universidad alemana, también llamado modelo humboltdiano se centra en la búsqueda del conocimiento y la investigación
como camino para profundizar en el conocer. Como buscadora del
saber, más que enseñar la ciencia, enseña a hacer ciencia. En este modelo no se preparan futuros profesionales, sino futuros acadé~cos. Se
convierten en centros de desarrollo científico con escasa relación con
las demandas sociales directas. No tiene entre sus preocupaciones prioritarias el preparar profesionales, al estilo de la universidad francesa, ni
fomentar un saber de "elites" como puede tener la británica, lo que se
materializa en la no existencia de títulos oficiales.
Estas tres universidades con planteamientos, organizaciones y objetivos diferentes, dan lugar a todos los sistemas europeos de educación
superior, así como también a los latinoam~ricanos, ~ás influenciados
por el modelo francés de saberes sistematizados, onen~ados a fo:mar
los cuadros de profesionales, la transmisión del saber, la illlportancia _de
la clase magistral, la verificación de aprendizaje del alumno por medios
casi exclusivamente de los exámenes y el carácter funcional del profesorado.

La educación superior en el contexto europeo
1. 1.-Actuales intenciones educativas
E n el contexto de tales diferencias en los modelos referidos, es posible
identificar algunas de las características comunes en los sistemas de educa-

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

489

ción superior europeos, entre las que se citan el carácter público de las
universidades, con estructuras muy sólidas, con un coste para el alumnado relativamente bajo y a veces nulo, un profesorado de alto nivel
académico, y unas heterogéneas estructuras organizativas.
Algunas de las impe,jecciones visibles se concretan en un marcado carácter burocrático y funcionalista, unos sistemas de gestión poco eficaces. Se caracterizan por su opacidad y su escasa transparencia. Estas
últimas apreciaciones podrían no sólo pertenecer a las universidades
europeas, sino a todos los sistemas de educación superior de los países
del mundo.
En su nuevo contexto, las necesidades de la sociedad europea son
convertir a las universidades en instituciones académicas de excelencia
internacional, asegurando la calidad educativa para atraer o ser atractiva
para los estudiantes de cualquier país. La educación es una prerrogativa
de los estados miembros de la Unión Europea.
La integración europea es un hecho y afecta en todos los órdenes,
como sabemos principalmente al económico y social, de manera particular a la educación en todos sus niveles educativos, viéndose mayormente afectada la educación superior por sus procesos de intercambio,
entre universidades, de profesores e investigadores y alumnos.
Tanto en Europa como en el resto del mundo, las universidades
mantienen muy diversos sistemas educativos, cuestión que dificulta y
hace lento el proceso de integración en el espacio europeo y a las demandas de un mundo globalizado. Sin embargo aunque parece importante y necesaria esta diversidad de la educación superior, es un factor
que dificulta el trabajo ha realizar, por ello se ha planteado la conveniencia de una compatibilidad que facilite Ja convergencia de los estudios y los títulos oficiales entre los sistemas universitarios.
Con ello la Unión Europea se encuentra enfrentada a nuevos desafíos, trabajando sobre la coordinación de políticas y normas legislativas
de sus estados miembros, en la búsqueda del bienestar social de los
ciudadanos y como parte integral de la misma del Espacio común Europeo de Enseñanza Superior. La mayoría de los países europeos, se
encuentran inmersos en una dinámica de reestructuras curriculares y de
evaluación institucional. El propósito es ir introduciendo elementos de
comparabilidad y calidad que les son nec;esarios como un sello de educación y formación de enseñanza superior europea.

�490

MIREYA GARCÍA GOVEA

1.2.- Antecedentes de la coordinación de los sistemas 1miversitarios en la Unión
Europea

Actualmente en los países del entorno europeo existe una práctica generalizada de la evaluación de las instituciones universitarias, como
algunos de los eventos más important~s ~ara el fenóm~no de gl~b~ación que no se limita al campo econom1co y que atanen ª. ~as 1I1st1tuciones de educación superior en el horizonte de construcc10n del Espacio Europeo de Educación Superior.
Específicamente en noviembre de 1991, los Ministerios d~ Educación de Europa plantean la idea de desarrollar un Proyecto Piloto ~uropea para la Evaluación de la Calida~. La Comisión elab~r~ untnmer
planteamiento con experiencias internac1onale_s y con la part1e1pac10~ de
expertos en evaluación, para asegurar la calidad en los Estados m1embros de la Unión Europea
Los proyectos fueron examinados bajo_ 1~ ~osibilidad de cr~ar experiencias pilotos de evaluación. Ellos dan 101c10 a proyectos pilotos de
evaluación de la calidad en la educación superior europeo. Los proye~tos seleccionados, fueron iniciados en noviembre de 1994 por la Conusión Europea, en el XXII encuentro de Dir~ctores ~enerale:: Educación, cualificación y profesión. El proyecto mvolucro 17 pa1ses europeos con un total de 46 instituciones. En_ dic~~mbre ~e 1995 el proyecto fue oficialmente concluido con la fmalizac1on del mforme europeo Y
con la presentación de sus resultados. Su pro~ósito Y}º~os °:ás rel~vantes pueden consultarse en el documento titulad~ . Prq¡~ct pt!o!s eu~'Opéens pour f'évaluation de la qualité dans /'enseignement supeneur: lignes dtrectnc~s
pour les étab/issements participan!!' elaborado por Donaldson, Staropoli,
Ottenwaelter, Thune y V roeijenstijn, 1994.

Segundo este documento dio lugar a la creaci?n en septie~bre ~e
1998 de la ENQA (Euroepan Network for Quality Assurance 1n Higher Education) como red de Agencias europeas dedic~das a la evaluación de la calidad en la educación superior. Esta agencia evaluadora se
encuentra integrada por más de cuarenta agencias.

Tercero en Holanda se constituye la Organización Nacional de Acreditación ~ue en conjunción con el equipo de ~os tr~~ª!º~ de Fland~s
desarrolló el programa denominado Joint Qualzry _Imctatzve que tra~aia
sobre la definición de criterio y estándares de calidad para la acreditación de los programas educativos, de hecho por las titulaciones.
1 Para

mayor información consultar la página web: http:/ / www.jointquality.org.

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

491

La declaración conjunta de la Sorbona. Joint declaration on harmonisalton of the architecture ofthe E11ropean higher education !JStem. By the four Ministers in cha,ge far France, Ge1711any, Ita/y and the United Kingdon, Pans, the Sorbonne, Mqy 25 1998 En esta primera declaración de intenciones, se dejaban entrever los principales objetivos y se daban incluso pistas sobre
cómo se proponían alcanzar, esbozándose las titulaciones universitarias
de 2 ciclos fomentándose la movilidad de profesores y estudiantes.
Seguido por un sistema basado en créditos similar al ECTS, y potenciándose el aprendizaje de estudios que fomenten conocimientos multidisciplinares, el aprendizaje de lenguas, y el uso de las nuevas tecnologías.
El primer gran avance fueron las becas Erasmus que han representado un paso decisivo en el terreno de la movilidad de los estudiantes
universitarios. El 25 de mayo de· 1998, los cuatro grandes países, Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania, a través de sus respectivos ministros de Educación, aprobaron la llamada declaración de la Sorbona con
el doble objetivo de impulsar la armonización progresiva de los títulos
universitarios, los programas y la movilidad de los estudiantes.

Cuarto, la Declaración de Bolonia (Italia) del 19 de junio de 1999,
prevé la introducción de un sistema de titulación universitaria fácilmente comparable, así como la generalización de dos ciclos principales, en
los que el acceso al segundo ciclo se hará después de un mínimo de tres
años.
El desarrollo de un sistema de transformación de créditos como
· medio para promover una movilidad lo más amplia posible para los
estudiantes, profesores, investigadores y personal técnicoadministrativo, al igual que la introducción del Diploma Supplement
(Título suplemento) que permita una mejor comparabilidad de las calificaciones a nivel internacional.
Quinto, la Comisión Europea pública en 1999 un Libro Verde en el
que se hacía un balance de las barreras que se alzan contra la movilidad
de los estudiantes, los profesores e investigadores, así como de los jóvenes voluntarios, creándose los programas de acción de la Unión Europea para la cooperación en el ámbito de la educación, tales como los
programas Sócrates, Erasmus, Leonardo da Vencí, Juventud, y las becas Marie Curie.
Sexto, los dirigentes de las universidades europeas a través de la
EUA ( European Association of Universities), •anteriormente conocida

�492

MIREYA GARCÍA GOVEA

como CRE promovieron durante el curso 2000-2001 un proyecto, que
fue presentado en la reunión general de la ~s~~iación en marzo del
2001 en Salamanca2 en el que se discutía la posibilidad de desarrollar un
sistema de acreditación en Europa.

Séptimo la reunión de los ministros de educación en Praga celebrada
en mayo del 2001 (programada como una continuación de la reunión
de Bolonia) acabó con un comunicado final en el que no se hacen nuevas recomendaciones que imprimían celeridad al proceso, aunque se
ratificó todo lo propuesto en Bolonia.
Octavo tras la cumbre de Lisboa en marzo del 2000, la de Niza en
diciembr~ del 2000, el Consejo de Educación y la Dirección General de
Educación de la Comisión Europea han elaborado un documento en el
que se formulan los objetivos comune~ prioritarios 1e l~s sistemas
educativos europeos y un plan de traba10 para su re~ac1on hasta el
2010 que ha sido aprobado en las sesiones del Conse¡o Europeo de
Esto~olmo en marzo del 2001 y de Barcelona en marzo del 2002.
En la cumbre de Estocolmo del 2001 se planteó que los países participantes no son sólo los correspondientes a la Europa de_ los quince,
sino también a la Europa más amplia de los países candidatos y los
países del Espacio Económico E:ur?peo, deb!an de integrarse lo ~t~s
posible en la dinámica de los obienvos definidos para la construcc1on
del nuevo sistema de educación superior. Esto se ha confirmado posteriormente en la reunión que tuvo lugar en Bratislava en j~o de ~002
entre los ministros de educación de los actuales y futuros paises nuembros de la Unión Europea. La formulación de una política unificada,
incluyendo regular la longitud de los estudios, con un mínimo de tres
.
.
. 3
años para un primer ciclo uruversttarto .

1.3.- Políticas universitarias para la convergencia europea
Las declaraciones apro hadas con ocasión del VIII Centen~rio de la
Sorbona (del 25 de mayo de 1988) y en la reunión de Bolorua (del 19
de junio de 1999), han suscitado grandes acuerdos so~re puntos ~e
políticas universitarias como la necesidad de constrWr u~ ~spac10
Europeo de Enseñanza Superior, fundada so_bre el ~ort~eetmtento de
las dimensiones intelectuales, culturales, sociales, c1ent1ficas y tecno-

2 Para

mayor información véase la página web: http://www.uni8f:.c_h/eua.
sobre este proceso, la pude encontrara en la pagma web:
http://europa.eu.int/comm/education/bologna_en.html.
3 Más información

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

493

lógicas. La reunión en Praga (del 19 de mayo de 2001) fue la ocasión
de hacer balance de las acciones abordadas en cada país.
La llamada Declaración de Bolonia lo ha reafirmado con la Carta
Magna Universitaria, que concibe a las universidades como centros de
cultura, de conocimientos y de investigación, en el seno de las cuales se
prepara el porvenir de la humanidad. Esta construcción del espacio
Europeo, no implica la unifonnidad de los contenidos, pero si una
propuesta en cuanto a la duración de los estudios, respetando la identidad de cada uno, hay que acoplar la inteligibilidad de los títulos, facilitar la movilidad estudiantil, el intercambio docente y de investigadores,
así como favorecer la inserción en el empleo.
Para ello se establecen ciertas medidas cuyo objetivo es generalizar
la organización de la enseñanza en créditos y en semestres, adecuando
la dimensión europea en los estudios, multiplicando la cooperación y
los programas integrados mejorando la evaluación de la calidad y comparando experiencias y metodologías. Todos estos planteamientos se
pretenden llevar a cabo con respeto a la autonomía universitaria y sus
orgaruzaaones.
Pero la arquitectura del Espacio Europeo de Enseñanza Superior
demanda una profunda reorganización y una mayor conjunción en los
sistemas europeos de educación superior. El Documento de Bolonia
recoge seis puntos, estas notas se ocupan fundamentalmente de cuatro
aspectos claves:

1. La conversión de un modelo de titulación con dos ciclos.
2. La adaptación de un sistema de créditos que permita su acumulación y transferencia.
3. La promoción de la movilidad estudiantil y acadérrúca en Europa.
4. El garantizar la calidad de las instituciones, a través de procedimientos de diseño de criterio y metodologías contrastadas de
evaluación y acreditación, tanto nacionales como internacionales.
1.4.- La conversión de un modelo de titulación con dos niveles

La necesidad de integrar los estudios en una estructura de dos niveles,
surge por la imprescindible armonización de los títulos de pregrado y postgrado. El primer ciclo dará lugar a un título (Graduado o Bachelor) de
Grado, se plantea con una duración media de tres años, se

�494

RETOS D~L SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACION EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

MIREYA GARCÍA GOVEA

compone por igual de enseñanza y título de orientación profesional, y
da acceso al grado de licenciatura. Su obtención requerirá haber cursado
un mínimo de 180 créditos y un máximo de 240 créditos europeos,
permitiendo a los titulados una calificación profesional, que pueda repercutir en una integración en el mercado laboral europeo.
Los planes de estudio deberán de diseñarse en función de los perfiles profesionales con representación nacional y europea, con objetivos
claros que deben hacer mención explícita de las competencias genéricas, transversales y específicas de los conocimientos y habilidades que
pretenden alcanzar la titulación para la formación del futuro profesional.
El segundo ciclo se le denomina de postgrado, conduce a los títulos de
Master y/o Doctorado. El grado de Master o en sus designaciones facultativas sería de la Magíster o Master Universitario, se otorga a todo
aquel estudiante que posea un título universitario, con títulos oficiales
de Licenciado, Ingeniero o Arquitecto con cinco años de estudio.
El segundo ciclo debe ser formativo, más específico que los Grados,
diseñarse con una estructura flexible para permitir el acceso desde distintas formaciones previas de especialización científica, de orientación a
la investigación o de formación profesional avanzada. La obtención del
título requiere haber cursado un mínimo de 60 créditos y un máximo
de 120 créditos europeos y haber superado una prueba conjunta de
evaluación o trabajo final de investigación defendido ante un Tribunal.
El tercer ciclo es el tradicional Doctorado, exige un estudio de dos o tres
años más, para obtener el Diploma de estudios avanzados (DEA) o un
Diploma de estudios especializados (DESS), estructurado en cursos,
seminarios y trabajos de investigación tutelada. Tienen como objetivo
principal la especialización de estudiante en un determinado campo
científico, técnico o artístico, así como su formación en técnicas de
investigación, usando metodologías cualitativas y cuantitativas.

1.5. - Estrttctura de un sistema de créditos que permita su acumulacióny transftrencza
Se adapta la estructura del sistema de créditos europeos, conocido como
ECTS (European Credits Transfer System)4, tal como se expresa en el
Documento-Marco elaborado por el Ministerio de Educación, Cultura

yDeportes. S~ intro~ucción en el sistema universitario español implica
unportantes diferencias con respecto al crédito vigente.
Conviene subrayar, al respecto, que el crédito europeo no es una medida de d~ación temporal de las calases impartidas por el profesor, sino
una urudad de valoración del volumen de trabajo total del alumno
expresado en horas, ~ue incluye tanto las clases, teóricas o prácticas:
co~o el esfuerzo dedicado al estudio y a la preparación y realización de
examenes. En resumen, ~sta nueva unidad de medida debe comportar
un nuevo modelo ed_ucatlvo basado en el trabajo del estudiante y no en
las horas_ de clase, dicho de otro modo, centrado en el aprendizaje de
los estudiantes, no en la docencia de los profesores.
El Documento Marco del MEC agrega además, que el sistema
~TCS es~blece en 60 créditos el volumen del trabajo total de un estudiante a ttempo completo durante un curso académico. Por lo tanto un
.
'
semestre eqwvale a 30 créditos y un trimestre a 20 créditos. A título
orientativo y considerando una actividad académica aproximada de 40
semanas/ año y una carga de trabajo en torno a 40 horas/ semana, se
establece para el crédito europeo un volumen de trabajo entre 25 y JO
horas (1.500-1.800 horas de trabajo del estudiante/año).
A~tu~ente, cada crédito se compone de diez horas, generalmente
de asistencia a clase. El crédito europeo no se diseña únicamente con
las h~:as presénciales de los estudiantes en el aula, sino que computa
ta~bie~ ~a~ horas de estudio y el tiempo empleado en exámenes y trabajos dirigido~. De esta manera, cada crédito equivaldrá entre 25 y 30
~oras. Es un sistema de calificación que permite una conversión fácil al
sistema de calificaciones y grados.
~l Suplemento E11ropeo al Títu!rl es otro componente importante que
servirá para facilitar la movilidad laboral de los titulados en la Unión
Europea, de manera coordinada entre las instituciones de carácter superior. Surge auspiciada por el Consejo de Europa, la UNESCO y el
Centro Europeo para la Enseñanza Superior (CEPES). Tiene como
objetivo incrementar la transparencia de las diversas titulaciones de
educación superior impartidas en los países europeos y facilitar su reconocimiento académico y profesional por otras instituciones.

5

Real Decreto 1044/2003, de 1 de agosto, por el que se establece el procedirruento para la expedición por las universidades del Suplemento Europeo al Título.
(BOE núm 218, de 11 de septiembre de 2003).
.

Ministerio de Educación, Cultura y Depone. (febrero 2003): La inteuación del
sistema Universitario Español en el Espacio Europeo de Enseñanza SIIJJerior. DocumentoMarco. Madrid.
4

495

�496

MIREYA GARCÍA GOVEA

El Suplemento Europeo al Título pretende ser un documento comprensivo, abierto a incorporar actualizadamente el aprendizaje a lo largo de la vida, configurando los conocimientos acreditados a una persona por instituciones europeas de enseñanza superior. S~ esta~lece
con carácter transitorio en tanto no se implanten en las t:1tulac1ones
universitarias españolas los créditos europeos como unidad de medida
del haber académico; no se modifique el sistema vigente de calificaciones; y no se haya llevado a cabo la implantación efectiva de las modificaciones cíclicas de las enseñanzas contempladas en la Declaración de
Bolonia.
El principal motivo que ha llevado al Gobierno a aproba~ es~ n?rma es abrir la posibilidad de que los actuales alumnos uruvers1tanos
españoles puedan beneficiarse al terminar sus estudios, _de las ventajas
que comporta, para su movilidad, académica y profesional, en otras
universidades y otros países europeos el que sus títulos vayan acompañados de un documento de información eficaz sobre el nivel y contenido de la enseñanza que hayan cursado en una universidad.

1.6. - La promoción de la movilidad estudiantily académica en Europa
La calidad de sus sistemas de educación, la formación permanente y la
creatividad de la juventud son la mayor riqueza de la Unión Europe~.
En una sociedad basada en el conocimiento, la Unión fomenta la movilidad de los jóvenes, del personal docente y de los investigadores a través de numerosos programas.
La movilidad de los jóvenes, los estudiantes, los profesores y los investigadores es una prioridad para la Unión Europe~ .. En la era de Internet y de la globalización de las economías, la movili~ad de las p~rs~nas se hace cada día más necesaria, pero hasta ahora solo la han e1erc1tado unos cuantos cientos de miles de jóvenes que participan cada año
en intercambios educativos, formativos y lingüísticos en Europa.
Sigue habiendo obstáculos socioeconómicos, lingüístico_s y de :ªr~cter práctico que se oponen a muchos proyectos de estancia acadenuca
0 profesional. La Unión Europea y los E stados mi~mbros ex_ploran
para hacer que la movilidad sea accesible al mayor numero pos1bl: de
ciudadanos y tiene folletos6 en los que presenta un balance de la s1t~~ción y los programas de movilidad. Entre los programas para la movilidad estudiantil, docente e investigadores, los que más destacan son:
6 http://europa.eu.int/ comm/

publications/booklets/move/29 / index_es.htm

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

1.
2.
3.
4.
5.

497

7

El programa Sócrates
El programa Erasmus8•
El programa Leonardo da Vinci9.
El programaJuventud10•
Las Becas Marie Curie 11 •
•

Existen además asociados a estos programas el llamado Lengua y
Tempos, lo que habría que mencionar es que todos estos programas
están pensados para la movilidad de los estudiantes, como herramienta
para mejorar la transmisión de la cultura y la idea europea.
Uno de los problemas de los programas son las bajas dotaciones
por estudiante que desembocan en un cierto elitismo, pues los estudiantes con menos capacidades económicas renuncian de antemano a
las becas, sabiendo que no podrán costear los gastos adicionales de
viaje y estancia.
En todos los países de la Unión Europea se esta considerando la
posibilidad de ayuda a los estudios de educación superior a través, de
prestamos y financiaciones. El establecimiento de políticas públicas de
ayuda trata de equilibrar en lo posible las oportunidades de acceso y
permanencia en la universidad.

1. 7. - Elgarantizar la calidad de las instituciones
El garanúzar la calidad de las instituciones de educación superior, se ha
convertido en los últimos años en el centro de los debates de las políticas universitarias a través de procedimientos de diseño de criterio y
metodologías contrastadas de evaluación, certificación y acreditaciones,
tanto nacionales como internacionales.
Esto exige a su vez una definición de las funciones universitarias, el
dilema se encuentra en sus fines, en su dimensión y en su vinculación
con la sociedad: ¿Elitista o de masas? ¿Universidad para el conocimiento o para la preparación profesional? ¿Currículo especializados o generalizados? ¿Estructura pública, concertadas o privada?

7 http://europa.eu.int/ comm/

education/ socrates.html.
http://europa.eu.int/com/educatio n/Erasmus.es.html
9 http://europa.eu.int/ comm/education/leonardo.html.
10 http:/ /europa.eu.int/ comm/education/ youth.html
11
http:/ / www.cordis.lu

8

�498

MIREYA GARCÍA GOVEA

Esto nos lleva a la discusión sobre las políticas universitarias y a una reflexión oportuna, que marcarán el desarrollo de la sociedad española
durante décadas. Parte de estos debates actuales sobre la política universitaria, giran alrededor de aspectos, como los que se citan a continuación:
La tran.iformación interna-. La Reforma de 1983 ha marcado la vida
universitaria española de los últimos veinte años. Durante este periodo
se han abierto universidades, se ha democratizado la universidad, se ha
intensificado la investigación, se han multiplicado las titulaciones, se ha
introducido la optatividad y la libre elección de los estudios.
Enlazado a estos indudables frutos, se denuncia una masificación
escolar por el incremento de la población estudiantil, este incremento
en la demanda de estudio ocasionó una nula planificación de los procesos de gestión y control, planes de estudio inflexibles en los que predominaban principalmente las asignaturas aisladas como islas o átomos
de conocimiento sin integración, una práctica docente basada principalmente en la cátedra, una separación evidente entre la docencia y la
investigación, una falta de formación pedagógica en la planta docente,
tanto por la improvisación como por su sistema de reclutamiento, un
inadecuado planteamiento en el sistema educativo de tercer ciclo y en
general una desconexión entre la universidad y la sociedad.
Esto conlleva a una drástica reestructuración en la planeación de las
instituciones, en el enfoque en la formación profesional, en la preparación de los cuadros docentes, en la orientación de la investigación, la
flexibilidad de los currículos y la reducción de los mismos, con las consecuentes dificultades que todo ello conlleva para el personal administrativo y de servicio, personal docente y comunidad estudiantil.

&amp;vol11ción Universitaria-. De manera simultánea, los Estados miembros
de la Unión Europea, están desarrollando una revolución universitaria,
para encontrarse preparados para el Espacio de Enseñanza Superior
Europeo.
La reuniones de las autoridades académicas son cada vez más frecuentes, en el intento de armonizar un Espacio Europeo de Enseñanza
Superior, con mecanismos cada vez más precisos, algunos como los ya
mencionados de la movilidad estudiantil, de investigadores y de profesores, así como el de la estimulación de mecanismos en el aprendizaje
de idiomas y de vías de acceso a las nuevas tecnologías de la informática y la comunicación, ya que el conocimiento es ya un producto comercializable.

RETOS D~L SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACION EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

499

, El trabajo, cuyo horizonte temporal está fijado para el final de esta
decada, h~ co,menzado ya en torno a los objetivos de promocionar las
carreras cie~ttficas y técnicas, la definición de las competencias básicas
que se precisan en la nueva sociedad del conocimiento, en las vías de
acceso a las Tecnologías de la Informática y la Comunicación y en la
propuesta de formación de los profesores y formadores de formadores.
, Hu~o un acuerdo de trabajo de que todos los objetivos se comenzanan a lillplementar antes de finalizar el 2003. En el 2004 un año importante, ya que en la cumbre Europea que tubo lugar en la primavera se
presento al Consejo Europeo un informe en el que se rindieron cuent~s sobre el progreso y dificultades encontradas en el proceso y se suscitaron algunos cambios en el enfoque de objetivos y en la temporalización de los mismos.
Las r~líticas de formación y la cualificación de los trabajadores son,
en los últlffios años, las protagonistas de las grandes líneas estratégicas
europeas: ya sea la formación a lo largo de toda la vida, la incorporació~ de los conocimientos informales a las certificaciones y sistemas
nacionales de ~ualificación, o la transparencia o equivalencia entre países, por mencionar algunas de ellas. También en España los discursos
s~?re la ne~esidad de desarrollar y fomentar la formación y cualificac1on profesionales han obtenido un lugar de primer plano en las propuestas sobre la necesaria aproximación de España a lo que se ha dado
en llamar el modelo europeo de organización del trabajo.

Evaluación de la calidad: Los procesos de evaluación, acreditación y
ce~~cación de la calidad institucional, abarcan todas las funciones y
actividades universitarias. Lo cual lleva a evaluar tanto la calidad del
profesorado y las líneas de investigación, el personal no docente como
la calidad de los programas y los aprendizajes, así como su estructura y
organización interna, sus servicios, recursos y gestión.
Es un asunto complejo que contiene muchas facetas. Algunos de los
problemas estriban en que se mide con los mismos indicadores administrativos una empresa o industria que la educación superior, una universidad pública que una universidad privada, el aprendizaje de los
e~tudiantes que el proceso de elaboración de una mercancía, la producción de conocimientos que la producción de productos, la libertad de
cátedra y la autonomía.
.
La dificultad de valorar funciones diversas, como la docencia, la in~
vestigación y la gestión, así como medir la calidad del producto, tiene
carácter dimensional no compatible con los co~ceptos de cali-

�500

MIREYA GARCÍA GOVEA

dad universitaria, fijados por modelos con indicadores de calidad y
productividad administrativos.
Es evidente que el enorme interés por las evaluaciones, acreditaciones y certificaciones de la calidad institucional, surge por la necesidad
de gestionar de manera más eficiente el gasto público y que las universidades sean cada vez más auto financiables.
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la Secretaría General de Consejo de Universidades Este mforme esta dispo01ble en la página web del Consejo de Coordinación Universitaria
http:/ /www.nec.es
Plan de Calidad de las Universidades (II) la encuentra en la página web
Consejo de Coordinación Universitaria en:
http:/ /www.nec.es/consejou/ calidad

Martínez

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Universidades de 21 de diciembre de 2001 (BOE del 24 de diciembre).
Documento nº 13 Informe final elaborado por el Comité de la Secretaría
General de Consejo de Universidades en julio de 1994 y que fue debatido en
el Encuentro sobre Evaluación de las Universidades en España, celebrado en Ja Universidad Internacional Menéndez Pelayo en septiembre de 1994.
Estatutos de la Fundación "Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad
Acreditación". Capítulo II Fines de la Fundación, artículo 5.- Fines.

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Fundación de la "Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación", el 19 de julio de 2002 por lo establecido en
artículo 32 de la
Ley Orgánica de Universidades (Ley Orgánica 6/2001 de 21 de diciembre).
lnfonne de Memoria de actividades: Primer Semestre 7 de Octubre 2002/7 de abnJ
2003 de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación.

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MIREYA GARCÍA GOVEA

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Subdirector de Investigación
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Real Decreto 6/2001 de 21 de diciembre de 2001, por el ~~e se establece la
Ley Orgárúca de Universidades (BOE núm. 307 de 24 de diciembre de 2001).

UANL

T

ratar de establecer vínculos entre ciencia y sociedad puede ser
un tanto absurdo o inútil, dado que la ciencia es, por sí y en sí
misma, una actividad social y desde su mismo origen ha estado
marcada por el tipo de sociedad en la que se desarrolló. Más interesante
debería ser, por lo tanto, tratar de entender qué tipo de sociedad ha
impulsado y requerido qué tipo de ciencia. Y, más todavía, qué idea de
ciencia han tenido los integrantes de las diferentes sociedades históricas
en el mundo.

La actividad científica, esto me parece indudable, ha estado presente
en el mismo origen de las sociedades humanas, dada la condición
humana de interpretar y dominar el mundo en el que se vive. Y la primera revolución científica -o quizás la única revolución humana que
merece ser considerada como tal, lo que ya dijera Claude Lévi-Straussfue la revolución agrícola. Es que si tenemos en cuenta todas las prácticas que la agricultura conlleva, encontramos ya allí todas las acciones
propias de un espíritu científico: observación meticulosa y pertinente
de los procesos de la naturaleza de las cosas, vinculación de distintos
niveles (observación de los movimientos astrales, idea de tiempo y ciclo vital de los seres vivos), imaginación de un futuro esperado realista
pero aún inexistente, relaciones causales específicas, dominio humano
de los procesos naturales independientes del encantamiento del mundo, coordinación de las actividades de intercambio y vinculación del
deseo a las necesidades socialmente construidas y determinadas. Por

�509

JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

supuesto que no podemos hablar de autoconciencia entre quíenes así
actuaban, pero todos estos procesos estaban alli en una conciencia
práctica; aun cuando pudiera mantenerse una cierta confianza o esperanza en los seres encantados, es evidente que se "sabía" que podía
hacerse algo para modificar el transcurrir natural de los eventos. También podríamos encontrar entre las causas atribuidas a los fenómenos
muchas no pertinentes, pero las adecuadas estaban alli, sin duda. Quízá
la autoconciencia de la acción humana con relación a las transformaciones del mundo real no llegará sino hasta el siglo XVII, en lo que
algunos denominan ciencia moderna y otros, más radicales, verda~era
ciencia o simplemente ciencia. Y quízá debemos esperar hasta el siglo
XX para extraer todas las consecuencias de esa autoconciencia.

la cultura científica es que, aunque no sea estrictamente una consecuencia, su expansión ha coincidido en Occidente con el crecimiento
del capitalismo y en muchas mentes ambos fenómenos están asociados, aunque ello no constituya una interpretación correcta. La cultura
científica surge alli donde se aceptan, como si fueran un fenómeno
natural, los cambios e innovaciones derivados de las aplicaciones científicas y tecnológicas a la vida cotidiana de los seres humanos; donde
todas las concepciones y conocimientos (y por lo tanto seguridades)
previos son permanentemente puestos en cuestión y reemplazados
cuando se puede demostrar su incoherencia teórica o su impotencia
práctica o sus efectos perversos (aún cuando éstos puedan beneficiar a
algunos sectores, como es el caso actual de la contaminación). Pero una
cultura científica también implica: que pese a sus fallos y carencias, no
puede entenderse de manera amplia la posibilidad de liberar a los seres
humanos de sus angustias sin la ciencia; que sin ser la única, la ciencia
es posiblemente la herramienta principal de los seres humanos para
construir y dominar su propio destino; que las elites políticas y sociales
sean formadas de tal manera que puedan comprender cómo las formaciones de la ciencia, que por su carácter innovador son sin duda introductoras del desorden, son también las únicas gue permitirán lograr un
mundo más ordenado; que el sistema educativo se base en la imaginación creadora y en la flexibilidad intelectual y no en esquemas rígidos y
dogmáticos; que el conocimiento científico no sea el patrimonio de
grupos privilegiados sino que se expanda en las prácticas cotidianas de
toda la sociedad; en síntesis, una cultura científica supone la concepción del conocimiento científico como algo vivo, cambiante, dinámico,
transfonnador-transformante, no aislado del resto de los subsistemas
sociales y sus correspondientes quehaceres y en estrecha correspondencia con el logro de los objetivos perseguidos desde la antigüedad
por todos los seres humanos, los de una sociedad capaz de satisfacer
las necesidades básicas de todos sus integrantes de manera igualitaria,
sin injusticias sociales, reduciendo al mínimo las cargas y sufrimientos
de los trabajos pesados o peligrosos, posibilitando un dominio racional
del ambiente y liberando a los seres humanos de los fantasmas que lo
acosan desde esa misma antigüedad. Además de las estructuras de la
cultura científica, deberíamos considerar la posición de los individuos
de una sociedad frente a ello, es decir, deberíamos tratar de saber hasta
qué punto los miembros de una sociedad están informados sobre el
guehacer científico, valoran o desprecian la actividad de los científicos,
tiene confianza en su trabajo y demás; pero la indagación no debe limitarse a las actitudes sobre la ciencia, sino también sobre los mismos

508

Pero una autoconciencia de la ciencia difundida socialmente no proporciona de manera automática una cultura científica: la idea de recurrir a los principios operativos de la ciencia para enfrentar la solución a
los problemas compartidos, por encima de otras explicaciones y posibilidades no está extendida a toda la población, ni siquiera en los países
desarrollados. Y en largos periodos de la hlstoria humana, como el
medieval, por ejemplo, la idea de recurrir a los procedimientos científicos para encontrar las soluciones estaba descartada. Quizá el "descubrimiento" de Aristóteles en el siglo XII contribuyó a modificar esa
cultura, pero la población en general permaneció atrapada en sus miedos ancestrales por algunos siglos más, miedos hábilmente aprovech~dos por la mayoría de las organizaciones religiosas, aún hasta la ac~alidad. El progreso de la ciencia y de las instituciones que la promovieron
fue sin duda lento y todavía encontramos en las mismas instituciones
destinadas a su apoyo e impulso, restos del pensamiento mágico del
mundo encantado y, más todavía, camuflados o ignotos ataques a la
construcción científica determinada de los procesos del mundo.
Una cultura científica implica una particular estructura de relaciones
sociales; el concepto de cultura es todavía el centro de múltiples debates, por lo cual se hace necesario establecer algunas precision~s. Cuando hablamos de cultura, en general, nos referimos a esa partlcular red
de intercambios de toda sociedad, en la cual lo estructuradoestructurante adquiere características definidas y diferenciadas de otras
sociedades (coexistentes) y donde los intercambios están sobredeterminados mutuamente, de manera tal que es imposible comprender el
tipo de matrimonios practicados entre los zapotecas sin c??1prender,
paralelamente y de manera conjunta, su sistema de producc1on zapoteca y sus mitos. Una dificultad adicional que encontramos alrededor de

�CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

510

511

JOSÉ MARÍA INFANTE

conocimientos científicos que poseen y la forma en que ellos se incorporan a su praxis cotidiana.
Por otro lado, no podernos dudar que la ciencia actual es, por necesidad y por estructuración, institucional. No hay ciencia aislada ni científico aislado. No hay genio individual ni personaje iluminado. La historiografía de la ciencia tradicional suele insistir en destacar la figura individual de los grandes innovadores sin establecer sus íntimas relaciones
con su entorno. Dado que, en especial en los últimos dos siglos, el descubrimiento científico es siempre una lucha entre colegas, se hace sobresalir a los vencedores, sin considerar que esos otros ignorados, que
quedaron en un segundo lugar a veces casi imposible de diferenciar,
cumplieron un papel insustituible en ese descubrimiento: Newton no
sería entendible ni habría logrado lo que consiguió sin Boyle, Flamsteed, Halley, Hooke, Huygens, Kepler, More, Fario y el mismo Leibniz,
sin olvidar las luchas religiosas y políticas de su época y las consecuencias que tuvieron en su trabajo.
Es en el siglo XX cuando la ciencia desarrolla y esparce las instituciones que le darán un gran dominio de la vida y, naturalmente, de todos los ámbitos en los que se manifiesta: la ciencia atrae el interés de la
política, interpreta e interviene en la producción de los fenómenos artísticos, contrae fuertes ligas con la econorrúa, opera en lo más profundamente íntimo e individual pero también en fenómenos colectivos,
refuerza su dominio de la naturaleza y trata de manipular a los mismos
seres humanos que le permitieron su propagación y crecimiento.
Las experiencias políticas intervienen de muy variada forma en la
vida científica: apoyando y quitando su patrocinio a los esfuerzos científicos, utilizando la ciencia para sus propios objetivos o descartándola
cuando desafía sus intereses de dominación o manipulación, descartando de antemano las contribuciones científicas para enfrentar la solución de los problemas o recurriendo a ellas cuando se han agotado las
soluciones "mágicas", buscando desesperadamente a la ciencia cuando
intentan aumentar sus esferas de dominación o despreciándola cuando
pone en cuestión, en muchas ocasiones, sus formas irracionales de
hegemonía y autoritarismo.
Existen muchas discusiones sobre la importancia y el valor de la investigación científica con relación al desarrollo económico y el mejoramiento de los niveles de vida de la población. En los últimos tiempos, Alemania, que enfrenta una crisis económica severa, ~a dec~dido
recuperarse mediante acciones concretas en tres campos: mvers1ones
en infraestructura, en investigación y desarrollo (I+ D) y promoción de

la natalidad. Con relación a I+D, la meta es aumentar progresivamente
la inversión en 6,000 millones de euros en los próximos años para llegar ~ ~n porcentaje del PIB del tres por ciento en el año 2010. La proporc1on del esfuerzo dedicado a la producción científica en el conjunto
de la producción de un país puede dar una aproximación a la forma en
que _la cultura científica se ha instalado en ese país. Por sí sola, la cultura científica no elevará la felicidad de los miembros de una sociedad
pero sin duda aliviará algunas de sus angustias proporcionándole un~
e~plicación más racional de los fenómenos y dificultades que los agobian.

Algunas cifras y datos
Tal como lo señala la Organisation far Econontic Cooperation and Development
~O~CD 2005), los gastos en investigación y desarrollo (I+D) son un
rndicador clave para mostrar los esfuerzos de los gobiernos y la iniciati~a ~rivada de los países con relación a la búsqueda de progreso en
c1enc1a y tecnología. El indicador clave suele ser el gasto nacional en
I+D, tomado como porcentaje del producto interno bruto (PIB). Las
cifras, para algunos de los países adheridos a esta organización
(OECD) son:
Tabla 1. Gasto en I+D en algunos países de la OCDE,
como porcentaje d el PIB
País
Alemania
Canadá
España
Estados Unidos
Francia
Italia
laoón

México
Noruemi
Fuente: OECD (2005)

1981
2.43
1.24
0.41
2.34
1.93
0.88
2.11
--

1.17

1991
2.53
1.60
0.84
2.72
2.37
1.23
2.75
0.22
1.64

2001
2.49
1.94
0.96
2.82
2.20
--

3.09

-1.62

Quizá ni el tamaño de la econorrúa ni el grado de desarrollo estén
asociados de manera directa al gasto en I+D, pero sin duda los países
más desarrollados económicamente en el mundo- y más avanzados en
materia de desarrollo humano invierten más en este rubro que los demás. Debe tenerse en cuenta, además, que las cifras absolutas muestran
disparidades más grandes, dado que la ·econorrúa de los países más desarrollados es mucho mayor que la de los países atrasados. En el cuadro

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

debe ponerse atención a las cifras de España, que a la muerte de Franco podía considerarse todavía un país "en vías de desarrollo''. y q~e ~n
pocos años pudo recuperarse de ese atraso, a lo cual contrtbuyo, s~
duda, el mayor esfuerzo en inversión en I+D, que, con todo, todavia
no alcanza cifras congruentes.

Tabla 3. Número de familias de patentes triádicas
(de acuerdo a la residencia de sus inventores)
1990
2000
Alemania
4112
5-777
Canadá
285
519
España
73
113
Estados Unidos
11165
14985
Francia
1919
2127
Italia
646
767
Japón
9929
11757
México
7
15
Noruel!ll
52
109
Fuente: OECD (2005)

512

Debemos recordar que la producción nacional difiere según los países en función de múltiples factores que no pueden ser considerados
aquí, pero un buen indicador comparativo suele ser el producto bruto
interno per cápita, que para los mismos países se presenta:
Tabla 2. PIB per cápita (en miles de dólares)
1
, se1ecc1ona
. d o s de la OCDE
para al0.111os
pruses
2001
1991
25456
19045
Alemania
29290
19146
Canadá
21347
13807
España
35179
23418
Estados Unidos
26552
18453
Francia
25377
18241
Italia
26636
19968
laoón
9148
6519
México
36587
19137
Noruega
Fuente: OECD (2005)
En cuanto al número de investigadores, México se ubica en el último lugar entre los países de la OCDE: mientras Ja~ón y los Estados
Unidos tienen 10.2 y 8.6 investigadores por cada mil empleados, respectivamente, en México tenemos 0.6.
Las patentes se han considerado en los últimos años un indicador
importante de la actividad científica. Aun c~ando debe enten?ers,e que
el número de patentes indica una cierta cualidad de la tarea e1enttfic~ Y
que desvaloriza cierto tipo de investigación, como _e~ ~l caso de la lllvestigación básica y de las ciencias sociales, su~ P?~1bilidades _comparativas son importantes, dado que dan una apreaacton de las dific~tades
y debilidades de nuestro sistema de I+D. La OECJ?, ~a constrmdo un
indicador especial denominado familias de patentes tnadicas que pretende
eliminar los defectos de medir simplemente el número de patentes registradas. Por ese concepto debe entenderse el c~njunto de patentes
registradas conjuntamente en las tres grandes oficmas de patentes, la
European Patent O.fftce (EPO), la Japanese Patent Ojjice QPO) y la US Patent
and Tardemark Ojjice (USPTO). La cifras son:

513

Subsistema científico en las sociedades
Entre las instituciones que la ciencia requiere aparecen, además de las
universidades y las diversas formas de agrupación académica (colegios,
centros de investigación, institutos, asociaciones para el progreso científico y demás), las destinadas a intervincular (Conacyt o sus equivalentes y contrapartes en diferentes países).
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) fue creado
a partir de una serie de antecedentes (Pérez Tamayo 2005) en diciembre de 1970 con el objetivo de interrelacionar a todos los organismos e
instituciones que realizan, promueven y utilizan la investigación científica en el país. El Conacyt ha tenido un rumbo variable, tanto en dirección como en velocidad y en la opinión de Ruy Pérez Tamayo fue durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari cuando recibió el mayor apoyo relativo en sus 35 años de existencia. Sin embargo, un balance completo de todos estos años muestra algunas dificultades, como las
diferencias en las cifras entre el número de becarios a quienes se apoyó
(más de 100000) y el número de científicos que registra el Sistema Nacional de Investigadores, un poco más de 10000. ¿Qué ha ocurrido con
los alrededor de 90000 que nos darían cifras radicalmente diferentes en
la distribución de investigadores con relación al personal empleado en
el país?. Para Pérez Tamayo, ello se debe a que no se impulsaron dos
programas paralelos indispensablemente relacionados, el del seguimiento de los becarios y el de la creación de centros de investigación y sus
correspondientes plazas para el progreso de la investigación. Seguramente hay otras causas y posibles ajustes, pero en esencia es la falta de
una extendida cultura científica la que, puede explicar esto: si las decisiones político-administrativas no se limitaran al efecto inmediato de
relumbre, sino que se basaran en un sistema de intercambios básicos de

�514

JOSÉ MARÍA INFANTE

la sociedad donde la perspectiva científica tuviera un grado mayor de
importancia relativa, observaríamos mejores resultados.
Todos los programas puestos en práctica por el Conacyt (impulso a
la investigación, formación de recursos humanos, divulgación científica, promoción de la ciencia en la socH.:dad, intercambios entre científicos en el orden internacional), alcanzaron su máxima plenitud a mediados de la década de los 90 del siglo pasado, fecha a partir de la cual
comenzó un paulanno pero persistente desplome Je toda su actividad,
demostrando la poca importancia que se oto.rga a ciencia en la sociedad.
Inserto en las acavtdades e.le promoción de la inYestigac1ón cientifica, se creó, el 26 de 1ulio de 1984, el Sistema Nacional de lnvesttgadores (SNI), que en el año 2003 registraba 10189 investigadores. Independientemente de las diferentes críticas que el sistema ha recibido y
recibe, podemos tomar sus guarismos como un indicador de la importancia de la investigac1on en d país. El Sistema ha impulsado d desarrollo de ciertas practicas importantes para la actividad y la cultura científicas (Drucker Colín y Pmo Parías 2005): fomentar la identidad v la
pertenencia a grupos de qwenes se dedican a la investigación; desarrollar sistemas de evaluación del des&lt;.:mpeño de los investigadores; adicionalmente, aumentar el ingreso de los investigadores, la mayoría incorporados a uruvc.:rsidades donde se presenta un alto deterioro del
salario real; otorgar prestigio a las tareas de investigación y producción
científica. Los cntcrios de evaluacion del SNl se basan, casi exclusivamente, en las publicaciones en revistas 10ternacionales, y se impusieron
como norma en muchas mst1tuc1oncs uniYersitanas del pais. Los valores implícitos en los critc:nos de e\ aluación del sistema produjeron
di,ersos efectos, algunos no deseados: el retiro de los invesugadorc.:s de
las aulas con la consiguiente.; devaluación de la actividad docente; la
disminución en las acti\1dades de desarrollo de instrumentos; el interés
por investigar problemas qm; en algunos casos son ajenos a las necesidades de nuestra sociedad; una baja capacidad para obtener patentes.
La búsqueda afanosa por publicar a como diera lugar también incidió
en el abandono de proyectos complejos de largo plazo hechos en grupos cooperanvos, con el cons1gwente mteres por lo mmediato e mdividual 'r a veces no tan importante. Se hace necesario, sin duda, reestructurar el func1onarrnento del sistema evitando o elimmando algunas de
sus deformaciones o efectos no deseados que han surgido en este
tiempo.

CULTURA CIENTIFICA EN LA SOCIEDAD

515

La idea de publicar como incenávo a la actividad y como forma de
rcconocmuen_to, aun cuando constituye un indicador de la acti,•idad
debe ser_ maazado o relati,·izado. Ello si!,rnifica que debe hacerse un;
cvaluac1on adecuada. del valor de la publicación y que no puede ser
confiada a meros indicadores. El caso de Jon Subdo, un médico noruego que lleva cinco años de publicar artículos basados en datos absurdos
lo de_~uestra (Samped~o. 2006b). Sus publicaciones han aparecido en
p_rcsngiosas re\·,s~s _medicas, como Lance/, \Jew b?P,la11d Joumal oj \fedi~11e Y ]011mal of Clmtcal 011cologJ. Sus artículos contienen datos falsos 0
10\'enta?os espcc~almente, en algunos casos tan burdos que deberían
haber sido 1denattcados r:ipidamcnte. En opinión de Ruy Pérez Tamayo (2?05), l_a presión por publicar llevó a muchos investigadores a
camb!,ªr la vida_ honesta_ por la prostitución. El sisrema de "re\'lsión por
pares.. (peer revtew) r~qu1er~ ser revisado desde sus mismas bases y sus
condiciones de funcion~mtento real. Asimismo, se requieren medidas y
com~ortamien.tos que tiendan a corregir los dos nuevos tipos de fraude
c1cntifico surgidos (Pérez Tamayo 2005): la florida mulnplicacion de
autores por arttculo y la dispersión y fragmentación de los resultados
de Investigación en tantos artículos como puedan colarse entre los revisores.

Las unhersidades son, todavía, uno de los lugares por los que está
obltgado a pasar todo indi\1duo que pretenda ser científico y es allí
donde suelen formarse los habitus que lo identificarán como tal. No es
posible desarrollar aquí una teoría pernnente del papel de las universidades en la promoción de una cultura cientifica, pero ya adelantamos
algo de la forma en que el funcionamiento del Sistema Nacional de
Investigadores ha deformado los fines de la fonnación universitaria.
Por otro lado, s1 la educación unh ersitaria es una tarea de asimilación
por parte de l~s alumnos, de la mayor cantidad de información posibl;
para ser repetida en cualquier circunstancia sin ningún espíritu crítico,
poca_ será su contribución a la cultura ctenúfica. Como ya dtjimos, ésta
rec.¡were de un permanente cuestionamiento del conocimiento existente
Y tal tipo de educación es su ven;ión más refractana.
. , La vmculación de las uru, ersidades a la producción científica tambien es variada y comple¡a, ya que tampoco están desYinculadas de las
políticas del ramo. Si Jas uruvers1dades, como ocurre todavía en much~s países del mundo subdesarrollado, son instrumentos del 1uego
político mezquino de los grupos dom1nantes de esas m1smas sociedades, su contnbución al progreso científico será limitado y distorsionado. No hemos sido capaces de tomar el ejemplo de los países más

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

avanzados, donde la alianza operativa de universitarios, empresarios Y
gobierno ha conseguido, en todos ellos, la solución adecuada a muchos
de los problemas afront.ados.

poner en peligro sus estados contables; para ello se requiere, por lo
t.anto, la colaboración de los organismos del estado (entre las que se
cuentan las universidades públicas) y la deliberada implantación de
políticas públicas. Pero ésa es una las deficiencias del Conacyt: demasiado ocupado en sus propias necesidades de crecimiento inte·rno, ha
descuidado su inserción en el sistema de desarrollo científico del país,
que es nacional y público por definición. Los instrumentos de esas
políticas no están entre los atributos del Conacyt, pero entre éstos sí
debe figurar su papel de consejero del gobierno para ello. Aun cuando
en valores absolutos la productividad mexicana ha aumentado, en términos relativos ha decrecido: descendimos un lugar por año entre el
2000 y el 2004 y caímos siete lugares en el año 2005 (Flores y Castro
2004; Pescador 2005). La mayoría de los analistas coincide en que ello
se debe, entre otras cosas, a la falta de reconocimiento al papel de la
investigación científica, a los recursos cada vez más menguados destinados a la investigación científica ~n las universidades y a la escasa inversión de la iniciativa privada en este rubro. Si bien la productividad
es un fenómeno complejo que involucra, además, a la competitividad
empresarial, calidad de las instituciones (burocracia ineficiente, corrupción y demás), facilidades de acceso a fuentes de financiamiento competitivas, salud general de la población, seguridad y otras, el cambio
tecnológico y organizativo son la clave del proceso y ello no depende
de las ofertas y las demandas, sino de factores como I + D que suelen
ser poco valorados por los economistas (Bradford de Long 2005).

516

Las empresas, instituciones no destinadas en su origen al imp~so
científico, toman en el siglo XX una parte import.ante y a veces dec1s1va
en el proceso. Empresas de Brasil, China e India han hecho enor~es
progresos en I +D con el objetivo de ampliar sus mercados y obviamente sus ganancias. Pero en el caso de México parece que las cos~s
no funcionan de manera similar a otras latitudes: el director de Investigación, Vinculación e Internacionalizació~ del In~tituto Tecnológico Y
de Estudios Superiores de Monterrey, Neil Hemandez, declaraba hace
poco que el 60 por ciento de las ideas de n~c~os productos que se generan en su institución pueden ser comerc1alizables, pero el problema
es que las empresas mexicanas desprecian ese potencial (García 2006).
El mismo instituto parece haber impulsado varias empresas para conseguir esa producción destinada al consumo.

,1

1

Un estudio de la Comisión Europea indicaba que en el año 2004 entre las 700 empresas del área que más invierten en I+D, 72.6 por ciento
correspondía a empresas alemanas, francesas e ingles~s, aun cuando
entre las diez primeras se colaban una finlandesa (Nokia) y una holandesa (Philips Electronics)(Rizzi 2006). Los alemanes ~eoian_ 13~ ,empresas en la lista y acaparaban el 37.03 por ciento de la mvest1gac10~ _total
en I+D. Si tomamos en cuenta lo ya dicho sobre el impulso adicional
que piensa desarrollar el gobierno alemán en este aspecto, podemos
juzgar cuán retrasados estamos y cómo podemos emp~zar ~ cerr~r esa
brecha. Un signo evidente de este atraso es que en Ba¡a Califorrua Sur
los proyectos de desalinización del agua estén en mano_s de empresas
españolas cuando sin duda podría haber empresas mexicanas que cubrirían ese aspecto.
Uno de los elementos fundamentales para la evaluación de un sistema económico en la actualidad es la productividad. Aun cuando el
concepto mismo está en discusión y su definición, importancia, así
como los elementos que deben ser tomados en cuenta para su adecuada evaluación dependen de supuestos de altos niveles_d~ compon~ntes
ideológicos, no existe oposición a considerar a las ac?vidades de innovación e investigación científica como parte sustancial de sus componentes (Lucena Betriu 2006). El problema es que en muc~os casos _la
tarea de impulsar esas actividades librada a las empresas de¡a un amplio
agujero en el proceso, dado que muchas empresas,_e~ especial las pym:s,
que son mayoría, no pueden dedicarse a las actividades de I +D sm

517

En el año 2000, la Unión Europea se había fijado la meta de convertirse en la economía más competitiva del mundo. A mediados de la
década, las metas parecen alejarse comparativamente más de lo previsto: la productividad por hora muestra un constante descenso mientras
que la de los Estados Unidos se ha increment.ado (Cañas 2004). Probablemente la causa fundamental sea que el esfuerzo en I + D, que se
había fijado en una media del 3 por ciento del PIB, presente apenas un
1.9 por ciento, con la excepción de Finlandia y Suecia, cuyo valores
muestran un 3.4 por ciento y 4.3 por ciento, respectivamente. No es
casual, por lo tanto, que Finlandia y Suecia aparezcan el primer y tercer
lugar, respectivamente, en competitividad mundial (con economías
"socialistas", es decir, con altos niveles de beneficios sociales y redistribución igualitaria del ingreso). En cuanto a los Estados Unidos, segundo lugar de la lista, la mayoría de sus empresas consagran más medios
financieros a 1+D que el resto de las etnpresas del mundo.

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTIJRA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

Un fenómeno que casi no ha sido tenido en cuenta hasta ahora, en
función de una idealización ingenua de los científicos es el de la ética,
es decir las cuestiones morales implicadas en el comportamiento
humano. Por definición, la ética es social: no necesita ética un individuo aislado en una isla desierta, ni siquiera para sus necesidades más
elementales. Pero la ciencia como actividad, ya lo dijimos, también es
social y se desarrolló en una 1veltanschauung que no incluía el concepto
de maldad. La inclusión de valoraciones éticas en la actividad científica
requiere de un tratamiento más extenso que el que aquí estamos
haciendo, pero no queremos quitar importancia al asunto. Además del
mencionado caso de Jon Subdo, también adquirió una gran relevancia
en la prensa el caso de Hwang Woo-suk, el científico coreano que publicó en la prestigiosa Science sus experiencias sobre clonaciones de seres humanos (EFE 2006, Sampedro 2006a). Aquí el caso no era simplemente publicar, sino algo mucho más valioso e importante, el premio Nobel. El prestigio derivado de la obtención de este premio mueve a muchos a trabajar en el lírrúte de las normas legales y éticas. Porque al parecer no era necesariamente el dinero lo que movía a Hwang:
había obterudo generosos subsidios del gobierno coreano, también
fascinado por lo que podía obtener de eso mismo.

sobre las formas de evitar estas consecuencias, sin duda no deseadas
pero imposibles de negar. Existen costos sociales del desarrollo cientí~
fico que deben ser asumidos: las poblaciones marginadas del avance
científico, ya sea de sus beneficios, ya de su utilización, deben ser atendidas y debemos buscar en la misma ciencia la posibilidad de cerrar la
brecha.

518

La difusión de una auténtica cultura científica puede impedir, en
gran medida, la repetición de estos casos: el descubrimiento de falsedades en la manipulación de los datos o en los datos mismos sólo es posible si se tiene una base de conocimientos que permita interpretar y
evaluar de manera adecuada los informes de investigación; hemos visto
personalmente cómo, aún en nuestros programas de maestría y doctorado persisten una serie de concepciones erróneas sobre los datos estadísticos y su interpretación, que son la base de estas equivocaciones y
mistificaciones. La adquisición de cultura científica por grandes cantidades de población, por otra parte, hará que se valore más adecuadamente la actividad científica y que no sean los premios Nobel la forma
casi exclusiva de reconocimiento al talento y la innovación científicas.
El espíritu capitalista de ganancia no se limita a los investigadores:
por pretender ganarse algo más de 4000 euros, seis personas estuvieron
al borde la muerte en el hospital londinense No,thwick Park, adonde se
internaron para probar sobre sí mismos el efecto de un nuevo fármaco,
TGN 1412, del que se presume es capaz de mitigar los efectos de leucemia y esclerosis múltiple. Si bien esto representa un pequeño porcentaje de los miles de casos que se ponen a prueba cotidianamente, las
derivaciones éticas de la I +D nos imponen la obligación de reflexionar

519

Dado que las ciencias sociales no pueden presentar el registro de patentes con~o ~ indic_ador adecuado de su desarrollo, dado que las patentes en etencias sociales son poco eficaces (¿cómo controlar el uso de
prác?ca~ social~s que beneficien a los seres humanos?), la investigación
en ciencias soetales ha sido postergada en casi todo el mundo. Pero los
gobiernos de todos los países recurren a la investigación en ciencias
sociales para tomar decisiones, en mayor o menor grado: el desarrollo
de proyectos _de infraestructura (carreteras, represas y sistemas de riego,
puertos, medios de comunicación) requiere de estudios sobre el impacto económico, social y cultural de los grupos y comunidades afectadas;
la planificación urbana; la aprobación de leyes sobre salud y alimentación; las leyes sobre las prácticas educativas; las leyes sobre poJiticas de
seguridad, incluyendo el tratamiento de accidentes y anexos; el tratami~nto de ?roblemas de migración, pobreza y otras formas de marginalidad social. También las políticas de natalidad, más allá de sus aspectos meramente biológicos, requieren de un conocimiento profundo de
las expectativas e imaginarios de los futuros padres acerca de su futuro
Y el de sus hijos y ello sólo puede lograrse a partir de investigaciones
que, sin manipular o introducir formas alienantes, permita una comprensión del comportamiento humano con la creciente inclusión de
aspectos racionales.
Pero también se recurre a los datos de la investigación social en lo
que hace a las actitudes y valores de la población con relación a las
políticas públicas adoptadas, a la imagen de los gobernantes, a las decisiones en política económica y demás. En el caso de algunos gobernantes de los Estados Unidos, prácticamente no se han tomado o toman
decisiones sin las correspondientes consultas de opinión sobre la forma
en que afectará su popularidad. Si todas esas investigaciones se utilizaran para el logro de un mejor bienestar y no para la satisfacción del ego
de los gobernantes, podríamos tener un cuerpo de conocimientos sobre el funcionamiento de nuestras sociedades que nos permitiría un
mundo un poco mejor.
. Ruy Pérez Tamayo ha imaginado tres escenarios posibles para la
ciencia mexicana (Carrión 2006; Pérez Tamayo 2005): pesimista, donde

�520

JOSÉ MARÍA INFANTE

se produciría un abandono total de la actividad científica, dando prioridad a lo urgente sobre lo importante, donde proliferarían las universidades privadas que dedican un esfuerzo nulo a la investigación (habida
cuenta de que el país necesita, de todas maneras, recursos humanos
calificados) y, por ende, a promover profesionales sin espíritu científico; un escenario optimista, donde el gobierno asumiría las responsabilidades que le corresponden en el impulso a la actividad científica y la
I +D pasara a ser política de estado, lo que él rrúsmo calificó como un
cuento de hadas; y un tercero, más realista, donde la iniciativa provenga
de la misma sociedad y se impulse la actividad científica por parte de la
sociedad civil que mostrará, así, un aumento de la conciencia social y
poseerá una mayor cultura científica. Sólo el futuro podrá decirnos cuál
de los tres prevaleció.
Bibliografia

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CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

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datos absurdos. El País, año XXXI, nº 10458, 24 ene 2006.

�ELEMENTOS PARA UNA
RECONSTRUCCIÓN DEL ESTATUTO
EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL
DERECHO
Dr. Osear Mejía Qwntana•
Universidad de los Andes
Colombia

E

l presente ensayo busca contextualizar el proceso de desdibujamiento epistemológico de la filosofía del derecho, rastreando
las raíces de la problemática en la discusión de la modernidad
temprana y el proceso posterior donde, con el surgimiento del positivismo contemporáneo, la teoría jurídica le arrebata su fundamento epistemológico a la reflexión iusfilosófica, pretensión radicalizada por el
paradigma autopoiético de Luhmann hasta suponer su desaparición.
Posteriormente, a partir de los presupuestos sugeridos por el paradigma
consensual-discursivo de Rawls y Habermas, el escrito bosqueja los
elementos desde los cuales podría intentar reconstruirse el estatuto
epistemológico de la filosofía del derecho contemporánea.
La modernidad temprana culmina con los dos modelos clásicos de
filosofía del derecho de Kant y Hegel, el primero sintetizando toda la
teoría del contrato social y el segundo desarrollando la más aguda crítica al mismo. A partir de allí, el siglo XIX evidencia un proceso de
Profesor Asociado y Director del Departamento Ciencia Política de la Facultad
de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia.
Profesor Asociado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Los Andes (Area
de Teoáa Juódica). Filósofo (U.Nacional), M.A. y Ph.D. en Filosofía Moral y Filosofía Política (Pacific University, Los Angeles). Posteriormente, adelantó un (Post)
Doctorado en Filosofía del Derecho en el Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia. Correo electrónico: omejia@uniandes.edu.co

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

524

ruptura con la filosofía del derecho del que va surgien~o lentamente ~
teoría jurídica como disciplina autónoma y que culmina con la Teona
Pura del Derecho de Kelsen en el primer cuarto del Silgo XX dando nacimiento a una disciplina independiente de la filosofía del derecho, con
un estatuto epistemológico y unas problemáticas propias. El famoso
manual de Gustav Radbruch, que data de 1948, pone ya de presente el
drama de la filosofia del derecho. Los problemas propios de la disciplina eran ya, para el autor, la humanidad ~orno c~ncepto jurídico, el
derecho social, la democracia, el derecho 10temac1onal y el derecho
supralegal. Un catálogo de problemas que, desde mu~~o _antes, se hab~a
convertido en objeto de la filosofía política (la legttiffildad), la teo°:a
jurídica (la validez) y la sociología del derecho (la eficacia)1. Ese des~bujamiento de su problemática particular, in!ci_ad? _por la autonoffila
que desde el siglo XIX va adquiriendo la teona ¡undica frent~ a ~a filosofía del derecho y que el positivismo finalmente consagra, ¡ustifica el
proyecto de reconstruir, de manera integral y vinculatoria, el estatuto
epistemológico que la filosofía del derecho podría tener en nuestros
días.
La hipótesis de trabajo que este escrito busca ilustrar tiene, en ese
orden dos caras: de una parte, defender la idea de que la filosofía del
derecho responde a una tradición filosófica y la teoría jurídica a una
tradición jurídica, siendo cada cual una disciplina aut~n?ma ~ue_ n?
puede confundirse con la otra pues cada un~ posee ?~muuos ep1s~errucos diferentes; y, de otra, que el estatuto ep1stemolo~co de la pnmera
puede ser reconstruido -a partir de los pla_ntearruentos d~ ~~ls,
Habermas e indirectamente, Luhmann- relacionando transdisc1plinariamente las' tres problemáticas de la legitimidad (filosofía política), la
validez (teoría jurídica) y la eficacia (sociología jurídica~ ~~ orden a
ofrecer una visión totalizante y critica del fenómeno ¡undico en su
complejidad integral.
El presente ensayo busca contextualizar ~stóricamente el, proceso
de ruptura y desdibujamiento epistemológico de la filos?fí~ del derecho2, rastreando las raíces de la problemática con el surgimiento del
positivismo contemporáneo, donde la teoría jurídi~a, con -~elsen Y
Hart le arrebata defmitivamente su fundamento ep1stemologico a la
reflerión iusfilosófica (1), y que el planteamiento de Luhmann Y paraGustav Radbruch, "Algunos problemas actuales de la filosofía del derecho" en
Introducción a la Fiwsojia del Derecho, México: F.C.E., 1993, PP· 153-180.
2 Ver Gregario Robles, "La teoría del derecho ~orno sustitución de la filosofía
del derecho" en Introducción a la Teoría del Derecho, Madnd: Debate, 1993, pp.15-17 ·
1

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

525

dójicamente Dworkin radicalizan hasta casi suponer su desaparición
(2). Finalmente, a partir de los presupuestos sugeridos por la filosofía
de la justicia de Rawls (3) y la teoría discursiva del derecho de Habermas (4), el escrito busca bosquejar los elem~ntos desde los cuales reconstruir el estatuto epistemológico de la filosofía del derecho contemporánea (5).

1. Positivismo y T eoria Jurídica
En efecto, si la validez deviene el problema de la teoría jurídica naciente y la legitimidad lo es de la filosofía política, así como la eficacia
el de la sociología del derecho, ¿cuál es el problema específico de la
filosofía del derecho, desde dónde estructurar su estatuto epistemológico? Los manuales de filosofía del derecho de la primera mitad del
siglo XX, cuya incidencia en muchas latitudes se mantiene hasta hoy,
centran el eje de reflexión de la filosofía del derecho en torno a tres
disciplinas filosóficas: la epistemología, la ontología y la axiología del
derecho. La primera determinando el objeto de la ciencia jurídica (teoría del conocimiento jurídico que, en algunos casos, se complementa
con una teoría de la argumentación jurídica); la segunda, la estructura
del ser del fenómeno jurídico (concepto del derecho) y la tercera proyectando el deber ser del derecho como sistema normativo (teoría de la
justicia). Las variaciones y originalidades se daban en torno a cual subdisciplina se subordinaban las otras. En las tres perspectivas se superponían aspectos de legitimidad, validez y eficacia sin que quedaran delimitadas con precisión los cruces epistemológicos que a su vez se
producían con la filosofía política, la teoría del derecho y la sociología
jurídica, sin hablar de la filosofía moral que, en la dimensión axiológica,
también entraba a jugar. En el marco de conceptualizaciones análogas
sobre el objeto de la filosofía del derecho, herencia indirecta de discusión modemo-temprana, va surgiendo la teoría pura del derecho de
Kelsen y la definición del positivismo jurídico como la primera y, quizás, mas importante escuela teórico-jurídica. Kelsen defme la validez
como un problema exclusivo de la teoría jurídica precisamente para
deslindarlo de dos problemas que a su modo de ver no tenían, al menos directamente, que ver con su campo de conocimiento: el de la legitimidad y el de la eficacia. La pregunta por la ~alidez del ordenamiento
como pregunta esencial de la teoría jurídica ~s la pregunta por las condiciones de posibilidad del conocimiento jurídico. En la línea kantiana, Kelsen parte de dos a priori del conocimiento del fenómeno jurídico: el ordenamiento como tal que preexiste a la norma particular y en el
cual esta se inscribe y la norma fundaméntal que, en últimas, es la con-

�ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

OSCAR MEJÍA QUINTANA

526

3

·, mcon
·
clici·onal de la validez de todo el ordenamiento
die1on
. - • Si bien
· dlas
relaciones con las esferas de la legitimidad y la eficacia siguen s1e~ o
complejas en cuanto la norma fundamental presupone un conterudo
axiológico que solo hasta el final de su
Kelsen ac~pta Y de que la
mínima eficacia del sistema es un requ1S1to de su validez gener:1, el
autor logra deslindar definitivamente la teoría juríclica de la filo~ofía del
derecho definiendo su problemática específica aunque, obviamente,
origina;do otros problemas no menos decisivos para el desarrollo de la
tradición positivista4 • Desde ese momento, en realidad, la ~e~rí~ del
derecho es el ámbito de reflexión propio del dere~ho co~o- clisc~plina Y
la filosofía del derecho deviene un fantasma ep1stemologico sin pr~blemática propia, salvo cuando los _juristas las ide,ntifican con la teona
jurídica y los filósofos con la lústona de la filosofia.1:art ~a~ _tratar de
flexibilizar la teoría juríclica en ese memorable cap~~o _u1:1cial se su
obra cumbre, planteando las perplejidades de la teona ¡undica, dos de
las cuales son precisamente no reducir el derecho a ~;&lt;lenes respaldadas por amenazas y la necesidad de replan_t~ar la relac~on entre derecho
y moral.5 Pero aquí se impone una aclarac1on que sera clav~ en el ~e~arrollo de la teoría jurídica hacia el futuro. La estructura e_ri:te1:1~logi.ca
que se deriva del planteamiento hartiano trifurca la teona Jundica e~
tres proyecciones: qué es el derecho, cómo funciona el d~re~ho Y que
debe ser el derecho, con lo cual se anticipa el paso cu,alita~v~ que la
teoría jurídica daría en relación al conjunto de la fi.loso6a practl~~ contemporánea que queda anclada en la pe~s~e~tiva monoprob~emauca de
sus clisciplinas particulares. La teona J~~di~a subsume a~1, des~e- s_u
propia óptica, las problemáticas de la legitrm1dad y la efica&lt;:a Y se ~-cia
un proceso de ampliación y definición de su es_tarut~ episte~ologico
que, más adelante, Robert Alexy pon~á en evi1~ncia: _la validez del
derecho no solo es juríclica sino que deviene tambien social Ymoral.

:'1~ª

'

1

2. Desdibujamiento de la Filosofía del Derecho

2.1. El paradigma autopoiétii:o
El paradigma autopoiético o autorreferencial con~ibe el derech?, _la
política y la moral como sistemas so_ci~es_ autonom1~ados entre s~, sm
otro tipo de comunicación que el siste011co o funcional y constituye
3

Ver, de nuevo, Hans Kelsen, I11troductio11 to the Probkms uf Legal Theory, Oxford:

Clarendon Press, 1996.
.
4 Hans Kelsen, "El fundamento de validez de un orden normativo: la norma
fundante básica" en Teoria P11ra del Derecho, México: Porrúa, 1997 (1960), PP· 201-232.
s H.L.A. Hart, "Regla de reconocimiento y validez jurídica" en El Concept.(} de Derecho, Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1995, pp. 125-137.

527

una radicalización del iuspositivismo kelseniano, resimbolizando la
validez juríclica en ténninos de una concepción autorreferente del
6
sistema juríclico • Podría parecer que Luhmann reduce de nuevo la validez del derecho a una sola dimensión pero es todo lo contrario. La
prioridad de los sistemas sociales, incluido el jurídico, no es ya la adaptación a la complejidad del entorno sino a su propia complejidad, lo
que constituye un giro radical en el imperativo del derecho en cuanto el
eje de sus decisiones no proviene del entorno social sino que se estructura a partir de sus propias capacidades y posibilidades internas. El
derecho reduce complejidad social en términos de validez jurídica, no
de eficacia social o legitimidad política. Pero eso no significa que las
dimensiones de eficacia del sistema jurídico o legitimidad del mismo no
sean contempladas por el derecho en términos sistémicos. La validez
juríclica implica, necesariamente -so pena de caer en un formalismo
que solo podría conducir al derrumbamiento del sistema-, una reducción eficaz de la complejidad social y, obviamente, connota una dimensión de legitimidad que el derecho resuelve en términos funcionales. Para Luhmann, la teoría juríclica es la llamada a observar los procesos sistémicos del derecho en orden a desparadojizar y destautologizar
los mismos. En efecto, la adaptación del sistema a si mismo, y por ende
al entorno, y la legitimidad que se puede derivar de su capacidad de
adaptación supone la autoobservación del sistema. Tal autoobservación es la que puede evitar la paradoja sistémica, es decir, la imposibilidad de que el sistema no logre captar su complejidad y reducirla. La
función de la teoría juríclica es evitar ello, observando adecuadamente
al sistema y propiciando su adaptación a sí mismo. La teoría juríclica
garantiza el cierre autopoiético del sistema y la adaptación a su propia
complejidad. Sin embargo, esta observación de primer orden tiene que
complementarse con una observación de segundo orden: tal función
sistémica es llevada a cabo, según Luhmann, por la sociología del derecho1. Esra observación complementa la de la teoría juríclica, pero
igualmente desde una óptica intrasistémica y no extrasistémica, como la
sociología jurídica la ha planteado tradicionalmente, propiciando con
ello una complejización excesiva del sistema jurídico8• La sociología del
6

Ver; Jesús Martínez, "Teoría de sistemas: la autorreferencia" en Li Imagi11oción
]Hridico, Madrid: Debate, 1992, pp. 82-94; Ignacio Izuzquiza, "El sistema del derecho"
en Li 5 ociedad sin Ho111bres, Barcelona: Anthropos, 1990, pp. 292-298.
7
NikJas Luhmann, "Questions for legal theory" y "Legal system and legal theory" en A SociollJgica/Theory ufLiw, London: Routledge &amp; Kegan, 1985, pp. 274-288.
8
Ver Pilar Girnénez Alcover, "La observación sociológica del derecho" en E/
Derecho en la Teoria de la Sociedad de Niklas Luhmann, Barcelona: Bosch Editor, 1993,
pp. 294-335.

�528

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

derecho es u~a observación de la observación: observa la relación de
la teoría jurídica con la complejidad del sistema jurídico. Tal observación asegura la validez y unidad del sistema como función autopoiética
y no como consecuencia del entorno, y, por tanto, el carácter circular,
9
simétrico y recursivo de su autopoiésis • En ese marco la filosofía del
derecho no cwnple ninguna función, más que, si se quiere, retórica.
Constituye un elemento externo al sistema jurídico, podríamos calificarlo casi de moral, y, por tanto, potencialmente peligroso en la medida
en que puede generar un exceso de complejidad al interior del sistema
jurídico y, pese a ciertas diferencias sustanciales con el planteamiento
de Teubner, similar interpretación puede hacerse de la filosofía del
derecho en el paradigma de derecho reflexivo que este último defiende 10.

2.2. El paradigma interpretativo
El debate Dworkin-Hart giró en torno a la relación entre derecho y
moral que, pese a las ambivalencias de su planteamiento, Hart negaría
hasta el final mientras que Dworkin defendia una relación estructwal
entre una y otra, en la medida en que los principios má..ximos del sistema jurídico resumían, necesariamente también, los principios morales
de esa sociedad. Por lo tanto, hablar de dos dimensiones normativas
enfrentadas no tenía asidero por cuanto el derecho incorporaba los
valores morales de la sociedad a través de sus principios regulativos.
Esta, sin lugar a dudas, constituye la más paradójica consecuencia del
planteamiento dworkiniano cuya pretensión se orientaba, precisamente,
a mostrar la imposibilidad de desterrar de la teoría jurídica el problema
de los principios y los valores morales como lo había buscado siempre
el positivismo. Pero la identificación de esta relectura con la filosofía
del derecho, precisamente por ese carácter alterno, lo que logra es desperfilar epistemológicamente a la filosofía del derecho e identificarla
artificialmente con la teoría jurídica, en k, que constituyó un paso atrás
para ambas disciplinas. La iniciativa de Dworkin tiene los efectos contrarios al proyectarse al contexto universal. Su identificación de las
problemáticas epistemológicas de la teoría del derecho con las de la
filosofía del derecho lo único que logró fue reemplazar definitivamen9 Ni.Idas Luhmann, "La contingencia como valor propio de la sociedad moderna" en Observaciones de la Modernidad, Barcelona: Paidos, 1997, pp. 87-119.
10 Gunther Teubner, Le Droit, un Systeme Autopoiétique, Paris: PUF, 1993; y
"Elementos materiales y reflexivos en el derecho moderno" en Pierre Bourdieu &amp;
Gunter Teubner, La F11erz.a del Derecho, Bogotá: Siglo del Hombre Editores, 2000, pp.
81-152.

529

te los contenidos de la segunda por los de la primera, en una línea similar ~ la_ propiciada por el paradigma autopoiético. Y con ello le dio pie a
los iunstas para confundir ambas disciplinas y justificar el que los problemas legales fueran abordados, no desde la teoría jurídica en términos intrasístemicos, sino desde una singular versión de la filosofía del
derecho no reconstruida críticamente en términos epistemológicos
postconvencionales, sino análoga a la primera, con lo que desdibujó
t~t~ente_ su naturaleza epistemológica, tanto presente como potencial, mcenttvando todo tipo de malinterpretaciones sobre el estatuto de
las dos.

3. Filosofía de la Justicia
~l_planteami:nto de Rawls, pese al énfasis que parece ponerle a la justicia, bosqueia el nuevo perfil de la filosofía del derecho contemporánea. En efecto, la reflexión rawlsiana involucra y relaciona tres dimensiones en su planteamiento. Una primera, que se deriva de la posición
ori~al, es la justificación moral de los principios de justicia. Principios
qu~ tienen la pretensión de derivarse de un consenso moral que pueda
sat1s~a~er a todos por igual sus expectativas mínimas particulares, en
condiciones de simetría deliberativa. Pero esos mismos principios son,
a su vez, los criterios de legitimidad del ordenamiento jurídicopolítico. En efecto, los principios de justicia operan como condiciones
~e le_gitima~ión del sistema en su conjunto en la medida en que las instituciones tienen que adaptarse a los contenidos y prioridades fijados
por ellos y, de no hacerlo, la ciudadanía puede acudir a formas de resistencia diversas. Mas el planteamiento rawlsiano subsume, inmediatamente, una segunda dimensión. Los principios de justicia son externos al ordenamiento pero quedan integrados, tal como lo presenta en
Ja secuencia de cuatro etapas, en un congreso constituyente a través de
un principio ya no de legitimidad sino de validez. Principio que despué~ _permea las diferentes legislaturas y la administración pública y de
¡ust1c1a y, en general, el conjunto de las instituciones. El imperativo
conse?sual de la posición original se recoge en un principio jurídicoconstttucional de igual participación que define los términos de vali~ez_ de las n_o_rma~ jurídicas. Este principio no es ya un criterio de legi11mtdad política smo un factor de validez jurídica del ordenamiento11 •
La violación de tal principio justifica asumir dos mecanismos que
Rawls contempla para que la ciudadanía se oponga a los eventuales
excesos de las mayorías legislativas, políticas o sociales: la objeción de
11

J. Rawls, "La secuencia de cuatro etapas" en' Op.Cit., pp. 187-192.

�530

OSCAR MEJÍA QUINTANA
ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

conciencia y la desobediencia civil. Estas figuras reivindican el contenido de los principios de justicia, es decir, los criterios de justificación
moral y legitimidad política del ordenamiento cuando ha sido violado
el factor de validez que el principio de igual participación supone. La
legitimidad opera como un regulador sobre la validez12• Pero Rawls
introduce una tercera dimensión al abordar el problema de la estabilidad en la tercera parte de su teoría de la justicia. Los principios de
justicia y el ordenamiento constitucional que de ellos se ha derivado
tienen que ser refrendados desde la cotidianidad de las comunidades.
Solo el contraste de la universalidad formal de los principios con la
cotidianidad fáctica de las diferentes formas de vida de la ciudadanía
que pretende regular garantiza la estabilidad de la sociedad, es decir, en
otras palabras, la eficacia social del sistema13• La filosofía del derecho se
proyecta entonces como una reflexión integral sobre el derecho que
incluye los diversos momentos que configuran el fenómeno jurídico.

4. Filosofía del Derecho y Discurso
El pensamiento de Habermas puede interpretarse como una propuesta
integral de filosofía política en tres direcciones que, a su vez,
constituyen tres etapas en el desarrollo del mismo. En una primera
etapa, Habermas propugna por redefinir los nuevos términos de la
problemática filosófico-política en el capitalismo tardío, derivando de
ello un proyecto de reconstrucción del materialismo histórico así como
asígnándole a la filosofía un nuevo papel en el contexto de ello l4_ En
una segunda etapa, su reflexión se centra en la fundamentación de
una teoría de la acción comunicativa como estrategia central de
relegitimación de la sociedad capitalista, a partir de un agudo e
implacable diagnóstico de la colonización que sobre el mundo de la
vida ha ejercido el derecho, generando un proceso de desintegración
acelerada a su interior. Estrategia que Habermas complementa con la
15
concepción de su ética discursiva, inmediatamente después. Ante las
críticas de Robert Alexy en cuanto que la propuesta habermasiana no
podía seguir ignorando en su estrategia de solución el derecho como

531

~s~mento,_ Habermas inicia lo que puede denominarse el giro
Jundico _hacia la reconsideración proactiva del estado de derecho, que,
en un pnmer momento, lo lanza hacia el iuspositivismo y cuya tensión
entre legalidad y legitimidad resuelve con la procedimentalización de la
16
soberanía popular • En el marco de este giro, Habermas desarrolla, en
la tercera e~apa de su monumental reflexión, una teoría del derecho y
la democra~i~ qu~,, de una pa~e, ~rofundiza sus reflexiones tempranas
sobre la legtnmacion en el capitalismo tardío que le permite replantear
Y co~plementar su propia teoría de la acción comunicativa y, de otra,
en_ ~ál~go_ c_on las principales corrientes iusfilosóficas, socio-jurídicas,
teonco-1undi~as y . filo~ó.fico-políticas contemporáneas, proponer un
nu~v? paradigma Jurídi~~-político, el discursivo-procedimental, cuyo
obJettvo es superar la cnsis de las sociedades contemporáneas a través
de l~ recon~trucción normativa de la legitimidad fracturada, conciliando
la ~~ototn1a _e~tre ~1 mundo de la vida y los subsistemas económico y
políuco-adnurustrauvo a través de un modelo de democracia
deliberativa como expresión del poder comunicativo de la sociedad
17
civil Y la opinión pública • Sin duda alguna las derivaciones de su
t~oría_ ,del . e~tado democrático de derecho constituyen, en una
direccion similar a la de Rawls, la perfilación de un nuevo estatuto
epist~mol~gico para la filosofía del derecho18• Por su posición
?mrumediadora en la sociedad moderna, el derecho es el único
~strum~~to y ~l ámbito social exclusivo desde el cual replantear la
lntegracion soe1al y reconstruir los presupuestos de legitimidad que
fundamenten de nuevo el lazo social desintegrado. El derecho debe
ser, pues, concebido como la categoría de mediación social entre
hech_os y normas. o, en otras palabras, entre el mundo de la vida y los
subsistemas ~c1onales económico y político-administrativo. Así, el
fundamento ontológico es la consideración del derecho como medium
de 1~ int~?ración social y el fundamento epistemológico es la
cons1derac1on del derecho como categoría de la integración social19• En
~fecto, Haberm~s rel~ciona y articula de manera complementaria e
tnt~gral _tres ~mensiones que la filosofía práctica y el pensamiento
social hab1an disgregado: el de la legitimidad política (incluido en ella el

12

"La definición de la desobediencia civil" en lbíd., pp. 331 y ss.
"El sentido de la justicia" en Ibíd., pp. 410 y ss.
14
Jürgen Habermas, "La reconstrucción del materialismo histórico" en La Reco11strucción del Materialismo HisJórico, Madrid: Taurus, 1992, pp. 131-167; y "Tendencias
a la crisis en el capitalismo tardío" en Problemas de Legitimaáón en el Capitalisn10 Tardío,
Buenos Aires: Amorrortu, 1994, pp. 49-69.
15 Jurgen Habennas, Teoría de la Acción Comunicativa, Buenos Aires: Tauros, 1989;
y Conciencia Moraly Acdón Comunicativa, Barcelona: Península, 1991.
13

16

Jürge~ Habe":1as, "Cómo es posible la legitimidad vía de legalidad" en Escritos sobre Moralida1_y _Efld~~d, Barcelona: Paidos, 1991, pp. 131-172; y "Soberarúa popular co~o__procedimiento en ~V:sta Foro ~o. 12), Bogotá: Foro por Colombia, 1990.
)urgen Habermas, Factutdady Validet Madrid: Trotta 1998.
18

En idéntica línea aunque con un título q~e sugeriría 1~ contrario ver Juan Carlos Velasco,L..a Teoría Discursiva del Derecho, Madrid: C.E.C., 2000.
19
J: Habennas, "Parsons v. Weber: la función 'socio-integradora del derecho"
en Op. Cit., pp. 130-145.
·

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

532

de la justificación moral), la validez jurídica y la eficacia social. El
estado democrático de derecho como categoría iusfilosófica supone
tres momentos que deben ser considerados en su autononúa, por
supuesto, pero también en su interdependencia recíproca. Así, una
primera dimensión especifica los términos de legitimidad política del
estado democrático de derecho a partir de la consideración de una
soberanía popular plural, no hipostasíada jurídicamente. El
ordenamiento es legítimo cuando las diversas formas de vida y sujetos
colectivos que conforman la ciudadanía en una sociedad democrática
crean poder comunicativo a través del diálogo entre ellos. Lo anterior
supone una justificación moral que no es, en últimas, más que la
aplicación del principio de argumentación moral a los procesos de
formación de opinión y voluntad públicas. La legitimidad, entendida
como soberanía popular plural a través de procesos deliberativos, tiene,
pues, un sustento en la racionalidad dialógica de una sociedad
democrática. La racionalidad dialógica que, en último término, se
satisface en la realización del ideal normativo de una situación ideal del
habla constituye la condición de una argumentación plenamente
racional y, según Habermas, permite encontrar el principio de
legitimidad en el diálogo. Este principio es el mismo principio de la
democracia, el cual se define por un principio dialogal de legitimación.
Aquí enlaza Habermas la segunda dimensión: la de la validez jurídica
del estado democrático de derecho. El derecho moderno tiene un
doble rostro de Jano: por un lado acomete funciones estratégicosistémicas y por otro integra socialmente a la ciudadanía en su
conjunto. Ello se realiza a través de procedimientos democráticos
institucionalizados que constituyen la única fuente postconvencional de
legitimidad en las sociedades complejas. El principio discursivo,
aplicado al derecho, desarrolla un paradigma procedimental que
privilegia las condiciones comunicativas y los procesos de formación
de la opinión y la voluntad públicas y que, en su aplicación, es el único
que asegura la autononúa moral de los diversos sujetos colectivos
ciudadanos2°. Esto se impone en la medida en que sólo el derecho
positivo asegura la autonomía como no puede hacerlo la moral en las
sociedades complejas. La tercera dimensión del estado democrático de
derecho es la de la eficacia social del ordenamiento. En que medida
es eficaz un orden social? En una línea similar, el estado democrático
de derecho es eficaz en la medida en que es legitimo políticamente, lo
que supone una dimensión de justificación moral, y valido

20

"Dimensiones de la validez jurídica" en lbíd , pp. 90-103.

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

533

jurídicamente, lo que a su vez supone que satisfaga unas expectativas
de validez social, es decir, que posibilite la integración de los
diferentes sujetos colectivos de la sociedad en su conjunto, y unas
expectativas de validez instrumental, es decir, que posibilite la
integración sistémica de los diferentes sistemas sociales de la sociedad
en general. La eficacia del estado democrático de derecho se define,
así, en una soberanía popular procedimentalizada discursivamente a
través de un catalogo de derechos fundamentales que garantiza su
legitimidad política y propicia su validez jurídica, en los términos
señalados. El paradigma discursivo-procedimental que fundamenta el
ordenamiento se proyecta en términos de un modelo alternativo de
democracia deliberativa donde el poder comunicativo de la sociedad
civil deviene poder administrativo del estado21 • La dicotonúa entre
derechos-libertades y derechos-sociales se supera en términos de
derechos-participación: la democratización de la democracia
permite que los procedimientos se legitimen y sirvan no a una lógica
procedimental-sistémica sino a la más amplia deliberación de la
sociedad toda en la perspectiva de asegurar que la influencia política de
la opinión pública, expresión del poder comunicativo de la sociedad
civil, devenga efectivamente poder administrativo instrumental22•

5. Reconstrucción del Estatuto Epistemológico
¿Qué se deriva de todo lo anterior para el estatuto epistemológico de la
filosofía del derecho? Sin duda el punto más decisivo tiene que ver con
la problemática propia a la disciplina, disputada y desmembrada por la
filosofía política, la teoría del derecho y la sociología jurídica, entre
otras, que reclaman para si el abordaje de la legitimidad, la validez y la
eficacia, en sus diferentes proyecciones. Los planteamientos de Rawls y
Habermas e, indirectamente, de Alexy, dan la clave de bóveda de esta
reconsideración de la problemática propia de la filosofía del derecho.
La filosofía del derecho es parcela de la filosofia, no del derecho
aunque los juristas se empeñen en desconocerlo. Por supuesto, ello va
aparejado, en especial en el contexto latinoamericano, de la exagerada
influencia de la filosofía analítica en los terrenos de la filosofía y su
pretensión, voluntaria o involuntaria es lo de menos pues el resultado
es el mismo, de reduciJ' la reflexión iusfilosófica a lógica jurídica, otro
de los htbridos sobredimensionalizados por ese·conflictivo matrimonio
21 "Fundamentación de los derechos fundamentales en términos de la teoría del
discurso" en lbíd., pp. 184-197.
,
22
"Un modelo de circulación del poder político" en lbíd., pp. 421-439.

�534

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

entre la teoría jurídica y aquella. Quisiera recuperar la categoría hegeliano-lukacsiana de totalidad23 y, a partir de ella, plantear el objetivo
propio de la filosofía del derecho como un dar razón de la totalidad del
fenómeno jurídico desde tres dimensiones: una dimensión analítica,
una dimensión explicativa y una dimensión normativa24 •

5.1. La dimensión analítica
La dimensión analítica, cuya función es identificar problemas y conflictos típicos, se concreta en la consideración integral de la legitimidad,
la validez y la eficacia del ordenamiento jurídico-político y el sistema
social. Ello supone un abordaje de tres tipos de relaciones: en primer
lugar, de sus relaciones intrasistémicas, y la consideración de su validez
jurídica y sus proyecciones tanto morales como sociales_. En segundo
lugar, de sus relaciones intersistémicas, lo que supone, primero, la consideración de la legitimidad del ordenamiento político, lo que a su vez
connota el abordaje de su justificación moral; y, segundo, la consideración de la eficacia del sistema social en su conjunto sobre los anteriores
supuestos. Esas dos relaciones se encuentran explícitamente desarrolladas en los planteamientos de Rawls y Habermas y pueden fundamentarse a partir de sus teorizaciones. El abordaje de la tercera relación
pretende fundamentarse desde Luhmann y su categoría de la observación de la observación. No basta solo el análisis de las relaciones internas del sistema jurídico y de las relaciones externas del sistema jurídico
con su entorno en términos de legitimidad política y eficacia social. Se
requiere igualmente pensar la relación epistemológica de complejidad
e interdependencia de esas relaciones sistémicas entre sí y de los procesos sistémicos y flujos comunicacionales que operan en y entre las
diversas dimensiones a un nivel que podríamos denominar suprasístémico. Este papel, que Luhmann coloca bajo la responsabilidad de la
sociología del derecho para evitar, seguramente, la intromisión de valores iusnaturalistas, es retomado en nuestra perspectiva por la filosofía
del derecho en la convicción que es, precisamente, el abordaje iusfilosófico el que puede garantizar esa consideración intra, ínter y suprasistémico, y lograr, efectivamente, una reflexión que articule las dimensiones epistemológicas mono y multidisciplinarias en el horizonte de

535

~n análisis transdisciplinario del sistema en su conjunto, con énfasis ~n l_a ó~tica jurídica. El campo jurídico, el cual se articula a partir
mstitucto~es y prácticas jurídicas a través de las cuales se produce,
mterpreta e mcorpora el derecho en el proceso de toma de decisiones
por medí? de sus actores. Todo esto pone de presente la complejidad
de la sociedad actual y la imperiosa necesidad de abordar multifaceticamente las _diferentes relaciones intra, inter y suprasistémicas desde
°'?ª per~pectiva no sólo descriptiva y funcional sino -y esa seria la gran
dife~e~cta con ~uhmann y la asunción del esquema metodológico de la
tra~~10n mai:JSta heterodoxa del estructuralismo-genético-- valorativo
Y cn~co, en ~ea co1: una teoría de la sociedad y un proyecto emancipatono detenrunado25•

?e

5.2. La dimensión explicativa
Cada uno de los paradigmas jurídicos históricamente dominantes ban
puesto el énfasis en una u otra interpretación sobre la validez del dere~ho, acudiendo algunos de ellos a factores extrajurídicos: el iusnaturalismo al ~oral, el realismo a la eficacia, así como el positivismo clásico
al foi:malismo legal. A partir de este último se pone de manifiesto un
conflicto de _para~gmas, ~ostposi~vistas (autopoiético, interpretativo,
:ons~nsual-discurs1vo, cntico) que intenta una reinterpretación de tales
e~1fas1s y la re~onsideración interdisciplinaria de los mismos, poruendo respectivamente el acento en la validez moral, jurídica y social
que el derecho debe comportar. La necesaria cooriginalidad del derec?o y la política ~pone la r~l~ción estructural de tales paradigmas jurídicos con sus análogos políticos, en un complemento prácticamente
lineal26•
En ?tras pala~ras, la ~on~ideración integral de la relación legitimidad-_v~d~z-efi~ac1a, en tenrunos intrasistémicos, intersistémicos y supras1sterrucos tiene que ser asumida a través del análisis critico de las
ópti~~s con que los diferentes paradigmas jurídico-políticos abordan la
relac1on en la perspectiva de evidenciar la integridad de la problemática.

23

Ver Roy Pascal, "Georg Lukács: el concepto de totalidad" en G.H.R Parkinson, Georg Lukács: El Hombre, su Obra, sus Ideas, Barcelona: México, 1973, pp. 171198.
24
Ver Viktor Vanberg y R. Wippler, "El renacimient0 de la idea del contrato
social y la sociología" en L. Kern &amp; H.P. Muller, La ]11sticia: Discurso o Mercado, Barcelona: Gedisa, 1992, p. 15.

25

L~cien Goldmann, "Génesis y Estructura", en Marxisn10 y Cienaas Humanm:
Buenos Aires: Amorrortu, 1975, 17-27.
'
26
J. Habermas, "La conexión constitutiva entre derecho y política" en Op Cit
pp. 200-218.
. .,

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

536

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

537

5.3. La dimensión normativa

Conclusión

La dimensión normativa, cuya función es evaluar las proyecciones
explicativas a partir de la fonnulación de suposiciones fundamentales,
se concreta en dos marcos normativos iniciales: desde la teoría jurídica
encontramos unos modelos normativos de decisión judicial que, según
la tipología de Alexy27, serían el positivista-discrecional, el silogísticodeductivo, el realista-decisorio y el hermenéutico-interpretativo. Y desde la filosofía política en modelos de democracia, donde se encuentran
un modelo de democracia liberal-burguesa, un modelo de democracia
directa de corte comunitarista y un modelo de democracia deliberativa,
alternativo a los dos anteriores28. Sin embargo, en el marco del proceso
de constitucionalización del derecho que se ha dado en el último
cuarto de siglo, la filosofía del derecho tiene necesariamente que articular estos dos modelos normativos en un tercer marco que indudablemente los integra en un nivel último del sistema jurídico, el ordenamiento político y el sistema social: el de los modelos de adjudicación
constitucional29 • Habermas confronta dos modelos normativos de
adjudicación constitucional: el liberal-burgués y su lectura de los
derechos fundamentales en términos de derechos individuales; y el
republicano y su lectura de los derechos fundamentales en términos de
derechos de participación. Habennas se identifica con el segundo pero
rechaza la etitización de la vida pública que supone, optando por un
tercer modelo, que engarza tanto una teoría de la sociedad Oa teoría de
la acción comunicativa), un modelo de decisión judicial deontológico
(decisiones justas para todos) frente al axiológico (decisiones buenas
para algunos), un paradigma reflexivo del derecho y, finalmente un
modelo de democracia radical que propicia la deliberación y participación de la opinión pública y engarza ese poder comunicativo con el
poder administrativo del estado30.
La dimensión normativa de la filosofía del derecho se resuelve en
los modelos de adjudicación constitucional.

La re~onstrucción epistemológica de la filosofía del derecho que aquí
se ha mtentando bosquejar ha puesto de presente dos factores en ese
propósito. El primero, el proceso de ruptura y desdibujamiento de la
filosofía del derecho que se da con el surgimiento y consolidación de la
teoría jurídica a partir del positivismo en el siglo XX. Y, el segundo, la
recuperación de las nuevas reflexiones que sobre el derecho se han
veni~o haciendo en el ultimo cuarto del siglo XX, partiendo de Rawls y
temunando co~ Habermas, y mostrando en el intermedio los impulsos
que en tal senudo ya se prefiguraban en las teorías críticas del derecho
y ~l p~nsamiento postsocialista por repensar y recomponer transdisciplinanamente su estatuto propio.

27

Queda claro en esta somera reconstrucción histórico-estructural
qu,e _la ~o~o_fía del derecho responde a una tradición :filosófica y no
teonco-Jundica y, por lo tanto, se enmarca en los límites y problemáticas de la filosofía práctica y no de la teoría jurídica. La teoría jurídica ha
~ogrado enormes. avances en cuanto a su definición epistemológica e,
mduda~le~~nte, Jal~na con ello al conjunto de subdisciplinas filosóficas ! discip~as soe1ales. La estructuración triádica de su problemática
~~cul~ tiene que ser reivindicada como un logro epistemológico
sigru~cauvo que la_ reflexión jurídica tiene que asumir y profundizar sin
necesidad de acudir a la filosofía, ni de confundir teoría jurídica y filo31
so~ía del derecho • Mientras que la teoría jurídica pone el acento en la
validez del sistema jurídico, la filosofía del derecho necesariamente
tiene que abordar toda la complejidad intra y suprasistémica del orde~amiento /urídico. De allí que tenga que abarcar igualmente problemáticas propias de la filosofía política y la sociología jurídica, articulando
así en una visión . totalizante y crítica la relación legitimidad-validezeficacia de un ordenamiento jurídico-político como eje vertebral de su
reflexión ~p!st~~ológica. De, tal suerte, frente a la mirada disciplinaria
de la teona ¡undica, la filosofía del derecho se presenta como la visión
transdiscíplinaria del fenómeno jurídico32•

Robert Alexy, "Interpretación jurídica y discurso racional" en Teoría del Discur-

soy Derechos H11n1anos, Bogotá: Universidad Externado, pp. 35-61.
Habermas, "Tres modelos normativos de democracia" en Li Inclusión
del Otro, Barcelona: Paidos, 1999 (1996), pp. 231-246.
29 Gustavo Zagrebelsky, "Los caracteres generales del derecho constitucional
actual" en El Derecho Dúctil, Madrid: Trotta, 1995, pp. 9-20.
30 Jürgen Habermas, "Justicia y legislación" en Facticidady Validez, Madrid: Trotta, 1998, pp. 311-361.
28 Jürgen

31

Rob':rt Alexy, "La validez del derecho" en Concepto y Validez del Derecho, Barcdona: Gedisa, 1994, pp. 87-122. No tomo en cuenta su conferencia reciente La
Naturaleza de la Filosofía del Derecho (Bogotá, Universidad Externado de Colombia,
2003) que, desde la perspectiva defendida en este escrito, versaría más sobre la naturaleza de la teoóa jurídica.
32 V
· · "La nueva epistemología"
·
er F canea o·agosttru,
en Analilicos y Continentales
Madrid: Catedra, 2000, pp. 481-542.
'

�LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT,
FOUCAULTYHABERMAS

Mtro. Rolando Picos Bovio
Maestría en Metodología de 1a Ciencia - UANL
Doctorante en Humanidades - Universidad de Zacatecas

Kant, la Modernidad y la Filosofia Critica

,, •Qué

puedo saber? ¿qué debo hacer? ¿qué me es permitido
1
esperar?". Estas interrogantes en torno a la razón con\.
vergen en una pregunta fundamental en el pensamiento
moderno: ¿Qué es el hombre?

~

El debate en torno a la respuesta a tan compleja cuestión, marca sin
duda el giro antropológico en los desarrollos de la filosofía moderna.
Immanuel Kant (1724-1804), como exponente de dicha tradición, realiza la pregunta hace más de doscientos años y sus ecos resuenan aún
en los debates filosóficos contemporáneos. A este presente se suma
hoy la polémica sobre el fin o el agotamiento de la razón moderna;
ergo, del proyecto de la modernidad.
Considerado por Romero como "el repres~ntante máximo de la
Ilustración alemana y también su superador",2 la obra del fi)ósofo de
Konigsberg se puede caracterizar, a la vez que por su profundo sentido
crítico, por su conciencia de la historicidad del saber filosófico. Para
Kant la filosofía deja de ser una actividad meramente especulativa y se
1

2

Emmanuel Kant, Cntica de la razón pura, p.349
Francisco Romero, Historia de lafilosufta moderna, México, FCE,yág 327.

�ROLANDO PICOS BOVIO

540

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULTY HABERMAS

54 t

convierte en una disciplina que opera críticamente, cercana a la ciencia.
Su crítica a la metafísica dogmática se nutre del orden de la naturaleza,
3
cuyo modelo esencial encuentra en Newton •

de que 'a la filosoffa trascendental no le interesa el conocimiento de los
objetos (del mundo empírico), sino de la manera que determinadas
disciplinas llevan a cabo este conocimiento'.7

La labor de la filosofía consistirá en adelante en investigar los fundamentos de cualquier conocimiento y, por ello mismo, operará. también como crítica de la cultura, de lo existente y del saber de lo existente. Ello le abre la puerta a la conciencia de su presente.

La filosofía kantiana recibe así el influjo de una tradición -la de la
Ilustración- cuyos orígenes se remontan al Renacimiento, considerada
en este sentido "la primera cuna" de la modernidad. El movimiento del
iluminismo representa el climax del largo proceso de enfrentamiento
entre la ciencia y la religión, los movimientos de reforma religiosa, la
consolidación de los estados nacionales y, sin duda, también fundamental, el desarrollo del comercio internacional originado por el colonialismo europeo. La liquidación del ancien regime fue en parte la consecuencia lógica de este proceso8•

¿Pero, cuál es su presente, su horizonte histórico? ~ste lo constituye, entre otros eventos, la Revolución .Francesa y el ~~acto gradual
que las ideas de la Ilustración van teniendo en l~~ practtcas y en los
saberes. Escribe Cassirer en LA.filosofía de la Ilustrac,on (1972):
El siglo XVII consideró como misión propia del conocimiento ft
losófico la construcción de 'sistemas' filosóficos. Entiende que no se
ha logrado un verdadero saber 'filosófico' hasta que el pensamiento no
alcanza, partiendo de un ente supremo y de una certeza fundamental,
máxima, intuible, expandir la luz de esta certeza sobre todos los seres Y
saberes derivados ... El siglo XVIII renunció a este género y a esta
forma de deducción. Ya no compite con Descartes, Malebranche,
Leibniz y Spinoza por el rigor sistemático y la perfección sistemática.
Busca otro concepto de la verdad y de la 'filosoffa', un concepto qu.e
las amplie, que les dé una forma más llbre y móvil, más concreta y viva. La Ilustración no recoge el ideal de este estilo de pensar en las enseñanzas filosóficas del pasado, sino que lo forma ella misma según el
4
modelo que le ofrece la ciencia natural de su tiempo.

La diversidad de conocimientos que se van produciendo en las disciplinas obligará a Kant a replantearse el concepto tradicional de la
razón y su uso5 (tarea a partir de la cual reelaborará los postulados de la
tradición empirista y racionalista de la filosofía europea~ sobre la base

''Pero para Kant, educado en Newton, el concepto de natur~e~a.tiene desde el
primer momento otra resonancia: es la exp~esión de la. más alta. ob¡et1vtdad, la expresión del orden y la ley mismos", Emst Cassrrer, Kant, 111daJ doctnna, FCE, p.111.
4 Emst Cassirer, LJJ.ftlosojia de la IIHstración, FCE, 1972, p.21.
.
s "La orientación crítica que el empirismo inglés había iniciado reconociendo y
señalando a la razón los límites del mundo humano, y que la ilustración había hecho
suya, se convierre en la obra de Kant en un hito ~ecisivo. en la histo?~ de la filosoffa.
El objetivo de Kant es la creación de una fi!osofia esenoalmente enoca, en la _cual la
razón humana llevada ante el tribunal de sí misma, deslinda de un modo autonomo
sus confines y'sus posibilidades efectivas", Nicolás Abbagnano, Historia de la Filosojia,
volumen 2, Ed.Hora, Barcelona, 1994, p.415.
.
.
6 Al respecto comenta Romero: "La gran empresa promovida por el Renacimiento de organizar una teoría del conocimienro en confrontación con los resultados
3

Pese a su atraso político respecto del resto de Inglaterra o Francia,
el ambiente intelectual del Siglo de las Luces no fue indiferente a los principados que constiruían entonces la futura nación alemana, mucho
menos a los filósofos, pensadores, artistas e intelectuales que, como
Kant (o Hegel posteriormente) llegan a expresar su admiración por lo
que consideran, con sus matices, un trascendental cambio histórico
para la humanidad:
Kant no fue ajeno a los sucesos políticos de su tiempo, simpaazó con
los americanos en su guerra de independencia y con los franceses en su
revolución, que consideraba encaminada a realizar el ideal de la libertad
política. Su ideal político, tal como lo delineó en su obra Por la paz
perpetua (1795), era una constitución republicana, 'fundada, en primer
lugar, sobre el pnncipio de la libertad de los miembros de una sociedad, como hombres; en segundo lugar, sobre el principio de independencia de todos, como súbditos; en tercer lugar, sobre la ley de igualdad como ciudadanos'.9

En este contexto, en un ensayo de su época de madurez, publicado
en 1784, a los sesenta años, Kant, testigo de este proceso, sienta las
bases de una disputa trascendental en la historia de la filosofía moderna. Su breve, pero profundo texto &amp;,ué es la Ilustración?, publicado oride la ciencia y con claras definiciones frente a la metafísica, tiene su realización más
ilustre en la Critica de la razón p11ra...", lbíd.
7
Véase al respecto la obra de Kant Primeros principios meta.ftsicos de la cunda de la
naturaleza, UNAM, México, 1993.
8 "En el siglo XV se inicia el movúniento literario-espiritual del Renacimiento;
en el XVI llega a su ápice la reforma religiosa; en el XVII el triunfo de la filosofía
cartesiana cambia por completo toda la imagen del mundo. También en el siglo
XVIII se puede señalar un movimiento análogo", Cassirer, Op, Cit, p.17.
9 Abbagnano, Op. Cil., p. 415.

�ROLANDO PICOS BOVIO

542

ginalmente como respuesta a la pregunta hecha por la gaceta alemana
Berlinische Monatsschrift, 10 contiene la reflexión puntual sobre concep~~s
'clave que definen, desde una perspectiva política, pero sobre_ todo ettca, el sentido de conceptos y categorías fundamentales asociados a la
Ilustración tales como la razón, la libertad y el progreso. En ellos se
puede establecer a la manera foucaltiana una '_'genealogía" de la ~odernidad, cuyos inicios o, al menos sus prolegomenos, se encontranan
en la Ilustración.

AJ respecto, en su estudio sobre la filosofía kantiana, Cassirer destaca que los escritos político-filosóficos del Kant de la época en que publica el citado ensayo representan la expresión clara de lo que bus~a su
filosofía crítica, que pretende alejar de una interpretación irracionalista:
y los estudios cortos de Kant que ven la luz (...) en la Berlinische Mo1,atsschrift (Revista mensual de Berlín) están llenos de refer~n~as a las
condiciones políticas concretas de la época y a los acontec~~ntos, d_e
su tiempo. El filósofo crítico, que acaba de dar cima a su edific10 teonco conviértese aquí en publicista. No se contenta con desarrollar doc~as y postulados abstractos, sino que siente neces(dad_ de decir su
palabra acerca de los problemas del día y de m:erverur directamente,
aunque sólo sea por el esclarecimiento y la docmna, en los rumbos de
la realidad concreta. 11

!ª

Cassirer apunta que esta preocupación de Kant por la actualidad Yla
heterogeneidad de sus polémicas se anticipan a las sombras del conservadurismo prusiano que ve venir:
Kant se alía a la filosofía berlinesa de la Ilustración, cuyo órgano central era aquella Berlinische Monatsschrift, dirigida ~r. Biester, y ~a talla en
unión de ella contra la reacción política y espmtual entroruzada en
Prusia, cuyos presagios nadie había reconocido antes con mayor fuerza

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

543

Guillermo II bajo las acusaciones de "cuartear y rebajar los principios
fundamentales de la Biblia y el cristianismo".
En adelante esbozaremos algunas de las ideas fundamentales planteadas por Kant en dicho ensayo, para establecer sus razonamientos
como punto de inicio del debate en la recepción de este texto en las
reflexiones de Michel Foucault y Jürgen Habermas, que polemizan en
torno al significado trascendental de dicha obra.

1.1 La Ilustración co1110 libertad de la razón humana
La lectura que Kant establece en torno a la Ilustración tiene, ante todo,
una innegable connotación ética, pues apela en primer lugar a la razón
como potencializadora de la libertad humana, cuya base se encuentra
en la praxis de los hombres. El uso de una razón activa implica para
Kant que los hombres han llegado a una coyuntura histórica fundamental en la que deben decidir por sí mismos su destino, su vida histórica y su acción moral:
La Ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad.
La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia
sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por
sí mismo sin la tutela del otro. ¡Sapere aude'. ¡Ten el valor de servirte de
tu propia razón!: he aquí el lema de la Ilustración. 14

En esta primera apreciación, Kant parte del postulado de que el conocimiento crítico del mundo, consecuencia de la propia disposición
de los hombres por conocerlo y transformarlo, se opone a una constante que hasta la ilustración ha marcado la existencia de una historia
en que la tendencia más bien ha sido el sometimiento de la razón
humana a distintos tutelajes y poderes.

que él. 12

Abbagnano refiere al respecto que "El único ep~sodio no~ble de su
vida fue el conflicto en que se encontró con el gobierno prusiano, después de la publicación de la segunda edición (1794) de la Religión dentro
de los límites de la mera razón" 13, que fue censurada bajo el reinado de

Ber/inische Monatsschrijt, IV, Número 6, di?embre de 1784, citada por ~chel
Foucault en "Qué es la Ilustración", en Estética, Etica y Her111enéutica, Obras esenciales,
10

Vol. III, Paidós, Barcelona, 1999.
11 Ernst Cassirer, Kant, Viday Doctrina, FCE, pág. 428, México, 1985.
12

Ibídem.

13

Abbagnano, Op.Cit. p. 415.

Estas formas "pastorales" del conocimiento han generado en la sociedad humana -pues no olvidemos que la fundamentación kantiana
parte de una postura universalista- un estado de dependencia que se
revela en las actitudes de "pereza y cobardía" de muchos hombres que
prefieren, por "comodidad", permanecer ajenos a la emancipación y
mantener su sujeción a un poder que los tutela:
Tengo a mi disposición un libro que me presta su inteligencia, un cura
de almas que me ofrece su conciencia, un médico que me prescribe las
14 Emmanuel Kant, "¿Qué es la Ilustración", en Filosojia de- la historia, prólogo y
traducción de Eugenio Imáz, FCE, pág.25, México, 2004.

�\
ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

dietas, etc., etc., así que no necesito molestarme (...) Los tutore_s, que
tan bondadosamente se han arrogado este oficio, cuidan muy bien de
que la mayoría de los hombres (y no digamos que todo_ el _sexo bdlo)
considere el paso de la emancipación, además de muy difícil, en extremo peligroso 15•

nuevos prejuicios que, pese a los ideales humanistas y revolucionarios
en los que descansa, la modernidad acabará por crear en los siglos futuros?

544

545

1. 2 La Ilustración, la idea de progresoy el diagnóstico delpresente
Kant ilustra el tipo de saberes que, en la experiencia his~órica de o~cidente, ha consolidado en gran parte su ethos: el dogmatismo, la religión no positiva16 y las disciplinas en los diferentes grados que,_ h~sta
antes de la Ilustración constituyen las formas aceptadas de las practicas
sociales. Al mismo tiempo denuncia los prejuicios ideológicos en los
que se ha montado las prácticas de poder, la~ mism~s que_ejercen un
dominio sin distingo de sexos entre la humarudad. Visto asi, el ¡Sapere
aude! Implica adoptar una postura de confianza en la raz~n~ al mismo
tiempo romper con esas cadenas que, expresadas en los distintos saberes, han hecho permanecer a los hombres en un estado de tutelaje.
Las prácticas de la libertad sólo son posibles para Kant cuando los
hombres son capaces de superar sus prejuicios y, también aceptar que
el camino de la razón no está exento de peligros. La Ilustración es también gradual, pues los prejuicios inculcados en la ~oría de ~dad de los
hombres, pese las revoluciones políticas y los estallidos sociales contra
la opresión, prevalecen durante muchos años: "Mediante una revolución acaso se logre derrocar el despotismo personal y acabar con la
opresión económica o política, pero nunca se consigue la verdad_e~a
reforma de la manera de la manera de pensar; sino que, nuevos pre1mcios, en lugar de los antiguos, servirán de riendas para conducir al gran
17
tropel".

¿Uso público o uso privado de la razón? ¿Es viable su separación? En
Kant la razón está unida a la idea del progreso, pues el género humano
sólo puede ir en avance constante hacia lo mejor18 si la razón no se
restringe a sí misma: la razón exige progreso, apertura, por eso los conocimientos no pueden permanecer fijos, eternos. Esa es la esencia de

una teoría criticcr.
Una generación no puede obligarse y juramentarse a colocar a la siguiente en una situación tal que le sea imposible ampliar sus conocimientos (presuntamente circunstanciales), depurarlos del error y, en
general, avanzar en el estado de su ilustración. Constituiría esto un
crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial radica
precisamente en este progreso. 19

El teleologismo histórico kantiano parte de un principio en que la
naturaleza humana se encuentra definida en los términos de la razón.
Es esta misma la que, elevándose en la comprensión gradual de sí misma y de su circunstancia, conduce, según Kant, a las decisiones democráticas:
...hasta que la comprensión de tales asuntos [los públicos, y en particular en la coyuntura que lo plantea Kant, los decretos religiosos] se
haya difundido tanto y de tal manera que sea posible, mediante un
acuerdo logrado por votos (aunque no por unanimidad), elevar hasta el
trono u.na propuesta para proteger a aquellas comunidades que hubieran coincidido en la necesidad, a tenor de su opinión más ilustrada, de
una reforma religiosa, sin impedir, claro está, a los que así lo quisieren,
seguir con lo antiguo.20

La refawa de las conciencias parece ser el obstáculo más formidable para el ejercicio de la libertad: ¿Acaso Kant no estará anticipándose a los
1s Kant, Jbíd, pp 25-26.

. .,
Al respecto se puede consultar otra gran obra polémica de Kant: La religJ~n
dentro de los lí11Jites de la pura razón (1793), escrita precisamente contra la ?rtod_º'.'1ª
expresada en el edicto del nuevo gobierno prusiano en relación a la tolerancia religiosa. Escribe Cassirer: "A dos años de morir Federico, abandonó Zedlitz su puesto de
Ministro de Enseñanza y Cultos. Fué nombrado para este cargo por 'confianza especial' del nuevo rey J. Christoph Wollner ... [quien] empezó sus funciones p~omulgando el conocido 'edicto sobre la religión', seguido poco después por otro edicto sobre
la censura y por el nombramiento de una comisión especial encargada de censurar
todas las publicaciones impresas en Prusia", Kant mismo señala: "._..Yo dis~go entre
la enseñanza de Cristo y la noticia que de ella tenemos y, para avenguar la prunera e~
toda su pureza, me esfuerzo en separar ante todo la doctrina moral de todas las adiciones del Nuevo Testamento." Op.Cit., p.438-439 y ss.
11 Kant, Op.Cit., p.28.
16

El llamado a la tolerancia que Kant establece en su escrito es un
principio (o imperativo categórico) en el que debe descansar toda ilustración. Un sujeto, puntualiz~ Kant, puede hacer uso de su propia libertad
y "eludir la ilustración en aquellas materias a cuyo conocimiento está
18

Para profundizar en esta idea del progreso moral se puede consultar el ensayo
"Si el género humano se halla en progreso constante hacia lo mejor" (1798), en la
misma edición citada de Filosefia de la Histoniz, pp. 95-118.
19
Kant, !bid, p.32.
20 Ibíd, p.33.

�ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULTY HABERMAS

obligado, [pero no puede] violar y pisotear los sagrados derechos del
hombre".21

La Disputa de la Razón Ilustrada; Visiones de la Modernidad en
Foucault y Habermas

546

Filosofía de la circunstancia, el diagnóstico del presente es claro para
Kant: Europa, sus ciudadanos, no han arribado a la Ilustración, e~~
en el camino, convulso, que a través de una razón libre, les pemut1ra
las prácticas de la libertad:
_..,
Si ahora nos preguntamos: ¿es que vivunos en una época ilustrada? La
respuesta será: no, pero sí en una época de ilustración. Falta todavía
mucho para que, tal como están las cosas, y con~iderados_ los ~º.':1bres
en conjunto, se hallen en situación, ni tan siqutera en dispos1c1on de
servirse con seguridad y provecho de su propia razón en materia ~e r~ligión. Pero ahora es cuando se les ha abierto el campo para traba1ar libremente en este empeño...22

La razón religiosa no esconde el trasfondo de la razón política que
alienta Kant en este debate, siguiendo una tradición que remite al liberalismo inglés. Siendo la tutela religiosa entre todas "la más funesta y
deshonrosa", de acuerdo al filósofo alemán, el jefe de Estado debe
favorecer en sus ciudadanos el uso público de la razón y "la franca
crítica de lo existente". Aunque Kant, siga -voluntaria o irónicamentefijándole limites a dicha libertad tutelar:
Pero sólo aquél que, esclarecido, no teme a las sombras, pero dispone
de un numeroso y disciplinado e1ército para garantizar la tranquilidad
pública, puede decir lo que no osaría un Estado libre: ¡Razonad todo lo
que queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced! (...) Un grado mayor de libertad ciudadana parece que beneficia la libertad espiritual del
pueblo pero le fija, al mismo tiempo, límites infranqueables; mientras
que un grado menor le procura el án1bito necesario para que pueda
desenvolverse con arreglo a todas sus facultades.23

La libertad de pensar y obrar sigue emergiendo en Kant como la
meta a alcanzar gradualmente: ¿La revolución de las conciencias aparece como la antesala de la modernidad, o como una de sus fases?

21 Ibide111. Nótese que Kant parte de los principios del iusnaturalismo que adquieren su ratio política en el universalismo de la Declaración de los Derechos del
Hombre y el Ciudadano (1789), enarbolada por la revolución francesa.
22 Op. Cit,. p.35.
23 Ibid. p.37.

547

"En el siglo XVJII se prefería interrogar al público sobre problemas de
los que precisamente aún no había respuesta. No sé si era más difícil;
24
era más divertido". Así inicia Foucault una de sus lecciones en el College de France (5 de enero de 1983), en las cuales se da a la tarea de
retomar el ensayo publicado por Kant en 1784, ¿Qué es la Ilustración?.
El tema le parece al filósofo francés de la mayor actualidad, en tanto
que la pregunta por la Aefkkirung se presenta como una constante en
toda la historia de la filosofía moderna y a la vez, la propia filosofía
moderna es, en muchos sentidos, una respuesta, con distintos matices a
ella:
De Hegel a Horckhe1mer o a Habermas, pasando por Nietzche o
Max Weber no hay apenas filosofía que directa, o indirectamente, no
se haya confrontado con esta misma cuestión: ¿cuál es, pues, este
acontecimiento que se llama la Aufliliirung y que ha detemúnado, al
menos en parte, lo que hoy en día somos, lo que pensamos, y lo que
hacemos.

Al ubicarla en el presente, Foucault plantea la reflexión sobre la ilustración en torno a una perspectiva genealógica, cuya finalidad, como
bien señalan Dreyfus y Rabinow (1986), corresponde a la visión foucaultiana de una ontología crítica como expresión de uno misión de la
vida filosófica: "Foucault reinterpreta la vinculación que hace Kant del
momento histórico, la razón crítica y la sociedad como un cambio para
desarrollar una versión radicalmente nueva de lo que significa llevar
una vida filosófica". 25 Esta vida no se podrá fundar en el trascendentalismo de una "realidad humana universal", subraya el filósofo alemán.
En este capítulo estableceremos un diálogo y, a la vez un debate, en
cuya base reside la Ilustración y su relación con la modernidad. Intentaremos tejer los argumentos de los trabajos de Foucault, Habermas,
Dreyfus y Rabinow con los propios para establecer los puntos centrales
en dicha relación y proyectarlos hacia nuestro propio presente.

24

Michel Foucault, ¿Q_11é es la J/11stroción?, Op. Cit., p.335.
Dreyfus y Rabinow, "Qué es la madurez? Habermas y Foucaulr acerca de
¿Qué es el iluminismo?", en Fo11ca11lt, p.128.
25

�LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

ROLANDO PICOS BOVIO

548

2.1. Sociedad, razón, criticay modernidad
Foucault interpreta la aparición del texto de Kant en primer lugar como una expresión de la conciencia de la filosofía de la reflexión sobre
su propio presente, a la vez como una coincidencia (haciendo referencía al texto de Moses Mendelssohn aparecido con anterioridad respondiendo a la misma pregunta) donde dos tradiciones se reconocen en su
horizonte problemático: "Con los dos textos aparecidos en la Berlinische
Monatsschrift, la Auflkltirung alemana y la Haskala judía reconocen que
pertenece a la misma historia; buscan determinar de qué proceso común brotan, y ésa era quizás una manera de anunciar un destino común que ya sahemos a qué drama iba a conducir"_2.6
Hasta entonces, señala Foucault la reflexión en filosofía había adoptado tres formas principales: representar el presente como perteneciente a cierta época del mundo, distinto de las otras; interrogarlo para intentar descifrar en él los signos anunciadores de un acontecimiento
(hermenéutica histórica) o analizarlo como un punto de transición
hacia la aurora de un mundo nuevo (¿aparición de las utopías de la
modernidad?). Para Foucault el ensayo de Kant plantea una respuesta
radicalmente distinta a todas las anteriores:
Kant define la Auflkiirung de un modo casi completamente negativo,
como una Ausgang, una 'salida', un 'desenJace' (...) En el texto sobre la
Aufklarung, la cuestión concierne a la pura actualidad. No busca comprender el presente a partir de una totalidad o de un acabamiento futuro, busca una diferencia. ¿Qué diferencia introduce el hoy con relación
aJ ayer?27

En este comentario Foucault parece establecer uno de sus principios de discontinuidad histórica. Puesto que la Aufklarung es vista como una coyuntura que exige al filósofo el realizar determinadas preguntas en las que, como señalan Dreyfus y Rabinow, éste debe renunciar a la verdad profunda:
...piensa Foucault que la verdad profunda sobre la existencia humana
es que no hay ninguna verdad profunda, de modo que la madurez consiste en enfrentar lo infundado de nuestro estar en el mundo.28

Enfrentar nuestro presente implica ser conscientes de que la historia
se instituye esencialmente a través de nuestras prácticas y de que la
Michel Foucault, Op. Cit., p.338.
Foucault, Op. Cit., p.337.
28 Dreyfus y Rabinow, Op. Ot., p. 128.
26
27

549

"verdad histórica" se construye a partir de la objetivación de dichas
prácticas. Por tanto, como señala acertadamente Paul Veyne:
La historia-genealogía aJ estiJo de FoucauJt abarca por tanto completamente el programa de la historia tradicional; no deja de lado la sociedad, la economía, etc., pero estructura esa materia de otra manera: no
se atiene a los siglos, los pueblos ni las civilizaciones, sino a las prácticas; los tramos que relata son la historia de las prácticas en que los
hombres han visto verdades y de sus luchas en tomo a esas verdades.29

Recordemos que en su filosofía Kant pretende responder a) a la naturaleza, alcance y límites del conocimiento humano, b) al problema de
la conducta humana y c) a la naturaleza entendida en el sentido de la
trascendencia y el. futuro. El conjunto de dichas preocupaciones constituye el núcleo central del problema antropológico que responde a un
'aquí' y a un 'ahora'. 30
Para Kant, como para Foucault, enfrentar nuestro presente implica
hacer uso activo de la razón.

2.1.1. E,nancipación de la razóny gobierno de sí mismo
~~ tanto sali~a, s~ñal~ Foucault, la Aufklarung posibilita la emancipac1on de la razon e 1mplica la superación del estado de 'minoría de edad'
así entonces: "La Aufklarung se define como la modificación de la rela~
c~ón preexistente entre la voluntad, la autoridad y el uso de la razón"31 •
Sm embargo, el requisito para abandonar esta condición es que el sujeto llegue a ser capaz de 'gobernarse a sí mismo', al garantizar la libertad
de su pensamiento.

En sus ob:ervaciones sobre la lectura foucaultiana de Kant, Jürgen
Habermas, senala que el pensador francés hace del filósofo alemán "el
29

PauJ Veyne, Foucanlt revol11ciona la historia, p.235, Madrid, 1984.
Señala Sánchez Vázquez: "En cieno modo ha sido Kant quien ha trazado el
terreno que suele c~tivar el filósofo, aJ ponerlo en relación con cuatro preguntas
fundamentales: la prJmera: ¿qué puedo conocer?. tiene que ver con el conocimiento del
mundo con_el que e! h?mbre se haJ!a en relación, la segunda, ¿q11é debo hacer? apunta al
comportarruento practico humano (aunque limitado por Kant a la esfera de la moraJ)·
la tercera, ¿qué me es dado esperar?, interroga sobre lo que el futuro puede traer aJ hom~
bre y, finaJmente, todas estas preguntas remiten a una cuarra, más radicaJ ¿qné es el
hombre?, acerca de la naruraJeza del sujeto que conoce, ql!,e se comporta prácticamente
y ~ue espera aJgo que no se da en su presenre y ese sujeto, el mismo en el conocirruento,: en la m?raJ y en la espera o esperanza es el hombre", '.'La filosofía sin más ni
menos , en A tiempoy destiempo, p.240, FCE, 2003.
31 Foucault, Op. Cit., p.338.
30

�ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

primero en romper seriamente con la herencia metafísica, retirando a la
filosofía de lo verdadero y eterno y en cambio conce~tr~d?se en lo
que hasta entonces la filosofía había con~ide:ª~º3/ 0 10sigruficante e
inexistente, lo meramente accidental y trans1tono .

historia de las ideas"37, Foucault se pregunta si acaso "la modernidad
constituye la continuación de la Aufkliirung y su desarrollo [como lo
vería Habermas], o si es preciso ver ahí una ruptura (...) considerar a la
modernidad [que ve en el texto de Kant] más bien como una actitud
que como un período de la historia".38

550

Al hacer la anterior reflexión, Habermas también refier~ q_u~ la pregunta ¿Qué es la Ilustración? Se funde en la ac~alidad histonca c?ntemporánea en tanto que la pregunta que Kant 10tenta responder _unlica tambitn para el pensador responderse a sí mismo desde su te,nporalzdad:
p
·' para nosotros:&gt;•
¿Qué significa esta revo1ucton
Historia y filosofía confluyen en la conciencia que Kan~ as~me del
significado y del valor de la respuesta; se trata de 1~ conc1e_nc1a de la
moderrúdad: "Así, Foucault descubre en Kant el pnmer fil?s~fo qu~,
como un arquero, apunta su flecha al corazón de las caractenst1cas ~~~
actuales del presente y así abre el discurso de la moderrudad •
Habermas argumenta, y esta es una de las visiones con~astantes con
Foucault que la Arifklarung no es una salida (Ausgang), srno una entr~da a la ro'odernidad, en virtud de que "designa la entr~da en ~a ~specie
de modernidad que se ve condenada a crear sus p~opia conc1enc1a Y sus
,
·
» 34 Aún más· Habermas realiza una pregunta cennormas por s1 misma .
•
..
tral en la interpretación de Foucault sobre la Aufkli:irung.
·Cómo encaja tal comprensión, singularmente afirmativa de la filoso~a
~oderna, siempre dirigida a nuestra actualidad e inscripta. en el a~ru Y
el ahora, con )a inflexible crítica foucaultiana de la moderrudad?¿C?~º
puede la autocomprensión de Fouca~t co~o pens~?or en la tradic1on
del ilumnismo ser compatible con su meqwvoca enoca a esta forma de
conocimiento de la modernidad?3S

Recordemos que Foucault ha partido de una valoraci~n de que en la
obra de Kant sobre la Ilustración se encuentra 'una actt~d de mode~.d d'
implica "la sigru·ficación de su obra en relac1on al conoc1ru a , que
,..
· ul d 1
miento, una reflexión sobre la historia y un análisis p~tt:, 36ar ~ momento singular en el que escribe y a causa del que escrt~e .. _Mientras
Habermas responde al 'genealogista Fou~ault' que _"el ilu~rus~u que
inaugura la modernidad, no implica (...) solo un penodo arbttrano en la

32

]urgen Habermas, "Apuntar al corazón del presente", en Fouca11/I, Op. Cit,

p.120.
Habermas, Op.Cit., p.121.
Habermas, Ibíd, p.122.
35 Habermas, lbiden,.
36 Foucault, Op. Cit, p.341,

'13

34

551

Como se puede observar, el debate gue Foucault y Habennas establecen en torno a la Ilustración, es a la vez un duelo sobre las distintas
concepciones de la historia presentes en ambos pensadores. Para
Habermas en la interpretación de Foucault se hacen presentes la desconfianza a las ciencias del hombre y de los poderes disciplinarios39,
por esta razón se resistiría a verlas (como a la misma historia) como un
modelo ideal que de cuenta de la modernidad 40•
Al hablar de la modernidad como actitud, Foucault parecería hacer
de este período una elección personal, que implica "un modo de relación
con respecto a la actualidad, una elección voluntaria efectuada por algunos, así como una manera de obrar y de conducirse que, a la vez,
marca una preferencia y se presenta como una tarea [que configura al
mismo tiempo un ethos, señala Foucault]"; sin embargo ¿no responde
esta elección a cierta naturaleza de la voluntad, del deseo que expresa
las potencialidades del sujeto y que la vez están inscritas en lo posible del
presente histórico?. La noción de deseo, una de las marcas de la filosofía de la relación y la discontinuidad de Foucault, según Paul Veyne:
"Significa que no hay naturaleza humana, o más bien que esa naturaleza es una forma sin otro contenido aparte del histórico (...) Las únicas
potencialidades que un individuo puede hacer realidad son las que ya
están prefiguradas en el entorno y que el individuo actualiza por el
hecho de interesarse por ellas.'"'1
37

Habermas, Op. Cit., p. 123.
Foucault, Op. Cil, p.341 .
39 "En sus trabajos precedentes, Foucault rastreó esta voluntad de saber en las
modernas formaciones de poder sólo para denunciarla. Ahora sin embargo, la presenta en una luz completamenre diferente, como el impulso crítico digno de preservación y necesitado de renovación. Esto relaciona su propio pensamiento con los inicios de la modernidad", Habermas, Op. Cit., p.124.
40
Escribe Habermas señalando la contradicción que cree encontrar en Foucault:
"La filosofía de la historia de Kant, la especulación acerca de un estado de libertad,
acerca de la ciudadanía del mundo y la paz eterna, la interpretación del entusiasmo
revolucionario como signo de histórico progreso hacia el 111e;oramiento, no debería provocar
en cada línea el desdén de Foucault, el teórico del poder? ¿Acaso la historia, bajo la
mirada estoica del arqueólogo Foucault no se ha congelado en un iceberg cubierto de
cristales de arbitrarias formaciones de discurso", Op.Cit., p.122.'
41 Veyne, Op. Cit., p.217.
38

�ROLANDO PICOS 80VIO

552

Pese a sus puntos encontrados, Habermas reconoce en la complejidad del pensamiento de Foucault 'contradicciones instructivas'. Escribe: "Tal vez la fuerza de esta contradicción alcanzó a Foucault en el
úlúmo de sus textos, llevándolo de nuevo al círculo del discurso
filosó42
fico de la modernidad que él pensó que podía hacer explotar".
Conclusión: Juicio Crítico y Modernidad
En su ensayo sobre Foucault y Habermas en torno al iluminismo,
Dreyfus y Rabinow señalan que aunque ambos pensadores coinciden
en que el ataque a la metafísica occidental es el origen de la razón crítica (etapa que representa la madurez que menciona Kant), difieren espectacularfllente en el significado de ésta última, de la sociedad y de la modernidad.
Foucault explora las actit11des de modernidad y para ello escoge la figura del poeta Baudelaire (1821-1867), quien en Las flores del mal define
la modernidad como 'lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente'. Dicha
experiencia lo obliga, según Foucault "a adoptar determinada actitud
con respecto a ese movimiento y esta actitud voluntaria y difícil consiste en recobrar algo eterno que no está más allá del instante presente, ni
tras él, sino en él".43 La modernidad se convierte así en el poeta en
44
"una voluntad de heroizar el presente" • Esto implica, a través de una

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA"
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAUL;Y HABERMAS

dad ?.e habla id~al,,propuesta en t?dos _los usos del lenguaje',-1~. La postura mtelect~~sta d~ Habermas 1dent1ficará entonces la inmadurez (el
estado precnttco previo a la modernidad) con "la incapacidad de reconocer y _av~nzar en l~ explicitación creciente de supuestos que subyacen
en la practlca comurucativa". 48
En el ~?nsamiento de Fou~ault encontramos al mismo tiempo que
una reflexton so~re la moderrudad, una disgresión sobre el carácter que
asuro~ la ~losofia tras el paso de la Aefklarung, en tanto que ésta "ha
49
defirudo ~1erta _manera de filosofar" en la que reaparece el sujeto , como_ ~o ev1denaa la o_bra ~~ Baudelaire en su juicio de la experiencia
estetlca de la moderrudad: ser moderno no es aceptarse a sí mismo tal
c~mo se es en el flujo de los momentos que pasan; es tomarse a sí
~smo com? objeto de una elaboración compleja y dura; lo que Baudelaire denomma, según el vocabulario de la época, el dandis,no".':IJ
El hecho de que Foucault se acerca a la historia de la modernidad
~esde la perspectiva genealógica lo aleja también de la visión habermas_1~na del planteamiento de este problema. Propone un método de análisis de la experiencia de la modernidad que también resulta distinto
pues parte del principio de que:
'
.. .la :rítica se ejercerá ya no en la búsqueda de estructuras formales
que tienen valor universal, sino como investigación histórica a través
de los acontecimie~tOs que nos han conducido a constituimos y reconoce~~s como S~Je_tos de lo que hacemos, pensamos y decimos (...) es
una cnttca ge~ealogtca en su método. Arqueológica -y no trascendental- en la medida en que no pretenderá extraer las estructuras universales de _todo conoc~ento o de toda acción moral posible, sino que
buscara u-atar los discursos que articulan lo que pensamos, decimos y
hacemos, como otros tantos acontecimientos históricos.si

actitud crítica, comprenderlo.
Habermas considera que la modernidad planteada por Kant "consiste en su reconocimiento de los límites de la razón de proporcionar
45
verdades sobre la realidad trascendente". El problema de la modernidad consistirá entonces para el filósofo alemán "en preservar la primacía de la razón (...) mientras se enfrenta la pérdida de fundamento me,.,.
.
•
,:,46
tatístca para nuestras creenoas sustantivas .
Dreyfus y Rabinow establecen que el sustrato de la critica habermasiana en torno a la modernidad kantiana se basa en los principios que
fundamentan su teoría de la acción comunicativa, en la cual "el intento
precrítico de ofrecer un fundamento metafísico puede ser reemplazado
con un análisis de las condiciones en que puede realizarse la comuni-

Habermas, Op. Cit., p.124.
Foucault, Op. Cit., p. 344.
44 Ibíd., p.342.
45 Habermas, Op. Cit., p.126.
46 Op. Gt., p.127.

42

43

553

Dreyfus y Rabínow, Op. Cit., p.126.
p.127.
49 "Baudi'
· · a compartir un viaje de carácter espiritual que realiza el
e aire nos invtta
poeta c~n el_fi~ de preservar la unidad del yo, pero que termina, por el contrario, con
la exp_enen~t~ opuesta; la fragn_1en~ción de la unidad del yo. Baudelaire experimenta
es~ ~s~luc1on del yo desde el tntenor del alma, es decir, sin salirse del contexto de la
sub1ettvtd~d. El arte, y en concreto la poesía, es el ámbito en que Baudelaire interna
reconstrwr_su propia identid:d fra8°:entad~ por el auge del individualismo", Juan
Carlos. Ore1udo Pe_drosa, en 'BaudelaJ.Ce, sujeto de la mbdernidad", en Poéticas de la
modemidad, Uruverstdad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2005, p.22.
50 Foucault, Op. Cit., p. 344.
51 Foucault, Ibíd, p.348.
47

48 Ibíd,

�ROLANDO PICOS 8OVIO

554

Debemos de recordar que Foucault se encuentra esencialmente interesado por las prácticas y por eso rechaza las tradiciones del humanismo filosófico, definiendo su propio pensamiento como 'antihumanista':
...es un hecho que, al menos desde el siglo XVIII, lo que se llama
humanismo se ha visto siempre obligado a apoyarse en ciertas concepciones del hombre tomadas de la religión, de la ciencia y de la política.
El humanismo sirve para colorear y para justificar las concepciones del
hombre a las que éste se ve claramente obligado a recurrir.52

En cambio Foucault recurre a la Aufklarung para explicar una experiencia distinta. Una experiencia que conforma un ethos diferente de la
filosofía y, parafraseando a Paul Veyne 'una revolución en la historia'.
Se trata de entrelazar tres proyectos que constituyen la experiencia
humana del presente: "el eje del saber, el eje del poder y el eje de la
ética".53
La ontología histórica del sujeto recuperado de la modernidad, se
constituye entonces con la siguiente sistematización reformulada de los
principios desarrollados por Kant en Lz crítica deljuicio, pero sobre todo, siguiendo su espíritu: "¿Cómo nos hemos constituido como sujetos
de nuestro saber?¿cómo nos hemos constituido como sujetos que ejercen o sufren relaciones de poder?¿cómo nos hemos constituido como
54
sujetos morales de nuestras acciones?". Responder a estas preguntas
nos acercará a la idea del hombre del presente.

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Foucault acerca de ¿Qué es el iluminismo?", en Foucault, David Couzens

Op. Cit., p.347.
Ibíd., p. 350.
54 Ibíd., p. 351.

52

53

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADAº
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAUL~Y HABERMAS

555

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�EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE
Dr. José Luís Prado Maillard
Subdirector de Posgrado
Facultad de Derecho y Criminología
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

E

1 tema que comparto con ustedes tiene como finalidad expresar
la experiencia mexicana en un tema que nos es común a los
países que integramos este continente latinoamericano. La democratización. Tema que compartimos porque de una u otra manera
hemos padecido tristemente, en Latinoamérica, de dictaduras, golpes
de Estado, es decir sistemas autoritarios; sistemas políticos ajenos a la
democracia que mucho han petjudicado el desarrollo del individuo,
afectando su calidad de persona. Empero no todo es trágico, la historia
conoce diversas etapas, unas tristes otras felices.
Hoy día nos encontramos en un momento importante en la vida
política del continente de Bolívar, cuando sus democracias están en un
proceso de adaptación institucional a su nuevo contexto. Algunos países han transitado de manera más rápida que otros, yá sea de manera
violenta o pacífica. En fin, lo importante es que ahora podemos afirmar que Latinoamérica cuenta con una democracia, plena o incipiente,
madura o en vía de serlo, donde nosotros, los latinoamericanos podemos desarrollarnos, con aciertos o con errores, pero con plena libertad.
¿No es así que hoy nos expresamos?
La transición mexicana hacia la democracia es f~scinante, pues después de setenta y un años de conocer un sistema político presidencialis-

�558

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

ta, posible por la hegemorúa de un partido, el pluralismo se insta;ª _de
manera pacífica, hasta llegar a la alternancia en el pode~-- La pract1ca
política comienza a transformarse. El nuevo co?te~t~ político nos hace
reflexionar sobre el estado actual de la Consutuc1on de 1917, donde
surgen dos interrogantes: ¿quién y que es lo que ha impulsado el pl~alismo? y, en esta nueva situación democrática ¿qué es lo que cambia Y

559

cliputados del Congreso de la Unión y la presidencia de la República. 1
Est~ situación ~e-rep:oduce en el 2000 y en el 2003. Actores políticos y
soc~~dad han v1V1do_ ¡un_t?s esta experiencia inédita en el actual régimen
P?~tlco de la Consutuc1on de 1917. Si seguirnos la lección hasta ahora
vtVIda, observamos que el nue,·o contexto porta virtudes pero también
disfunciones.
'

A. El ejercicio del pluralismo

que conviene adaptar?
Este proceso de cambio no ha sido fácil, tampoco ~áp_ido. L~ tr~n_sición hacia la democracia puede observarse desde una opt1ca soc10logtca
y desde una visión institucional. Nuestra_ perspectiva es la segund~,
desde la cual apercibimos que tanto la sociedad como _los actores po_líticos han hecho posible esta evolución del monoparasm~ al p_lu~alismo. Los políticos por su combate intenso contra el presidencialismo
hegemónico, desde los años 1980; la sociedad, inquie~ de~de finales de
los años 1950, por su poder manifestado en el sufragio uruversal, desde
las elecciones de 1997 hasta las celebradas el año 2000, provocando la
alternancia, primero en el poder legislativo, luego en el poder ejecutivo.
Esta situación pone en evidencia a la Constitución, pues en su estado actual, al igual que otras naciones latinoamericanas, é~t~ ,no encuadra jurídicamente los fenómenos políticos, según la defi.nic1on del ?ecano de la escuela de Derecho de Toulouse, Francia, Maurice Haunou.
En consecuencia, la práctica del ejercicio del poder político encuentra
clificultades en su desarrollo, pues la nueva lógica política ha transformado las relaciones entre el legislativo y el ejecutivo. Si el escritor
mexicano Luis Spota viviera, diría que la "Costumbre del Podet' ha sido
transformada, de ese presidencialismo que él describió ~n su obra
cumbre portadora de este título, hacia la democracia pluralista que Latinoamérica vive hoy, donde México no es la excepción.

:~es.

El presente trabajo esta organizado en dos grandes
En ~l primero analizamos la experiencia del nuevo contexto político mexicano;
para posteriormente repensar diseño constitucional del poder po~tico,
con la finalidad de adaptar las instituciones políticas a la nueva realidad.

Enrr:e las bondades contamos con ciertos elementos, entre los cuales
un ~1stema de partido~ ~ompetitivo, donde el pluralismo se instala produ:i~ndo, en buen~ logica, el fin del presidencialismo de partido hegemoruco, p~ra culnúnar en la alternancia. Esto ha sido posible gracias a
la evoluc1on cultural de la sociedad, que adquiere una conciencia más
democrática, jugando un rol determinante. Como consecuencia de lo
anteri?r, el d~bate constitucional revive en el debate nacional gracias al
pluralismo remante en las instituciones.
Una de las experiencias más importantes del nueYo contexto comie~za en 1997, donde el pluralismo es asegurado por el nacimiento de
un sistema de partidos competitivo, facilitando, por corolario la alternan~ia, "signo evidente de la buena sah,d de las instituciones" 2 No e~ por cas~~dad que los actores políticos así como la mayor parte de los especialistas ponen especial atención al tema que nos ocupa. Las reformas
electorales producidas desde los años setenta han favorecido el desar~ollo del p!uralism?. El sistema electoral mixto, mayoritario y proporc10n_al, ha s~ ~uda impulsado el crecimiento de la representación de los
parados polínc?s en la ,~ámara de Senadores y en la Cámara de Dipu~dos. Los parados polfocos, por su parte, han sabido aprovechar esta
c1rcunstanc1a para asegurar el pluralismo, impulsando una serie de ref?~mas electorales, procurando especialmente asegurar su representac1on en el seno del Congreso compuesto por ambas cámaras así como
también una buena reglamentación concerniente al financia~ento de
los partido_s y de las campañas, primando el financiamiento público
sobre el pnvado. En gran parte por estas reformas los partidos se han
vuelto verdaderamente competitivos. Prueba de ello es que a partir de

l. La Nueva Política Plural
La experiencia adquirida del nuevo contexto no data de mucho tiempo;
sin embargo es enriquecedora. Lo esencial de ésta releva de la LVII
legislatura (1997-2000), cuando una cohabitación se produce entre los

1

Ha~lam~s de co~ab1tación en el sentido que el ex presidente francés, Valery
G1scard D Est:a1ng, lo di¡o luego que su partido tuvo que compartir el poder político
en 1974, pues a pesar _de que fue electo presidente de la República, su partido no
contaba con una mayona en la Asamblea Nacional.
2
Frans:ois Goguel, citado por Jean Gicquel, in Rew du Droit public Nº4, 2000, p.
997.
•

�JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

EL PLURALISMO EN MÉXICO'.
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

estas reformas, el pluralismo se incrementó en el seno de las insti~ciones políticas, tanto en el legislativo como en el ejecutivo, benefioando
así a la democracia mexicana.

establecido por el nuevo sistema de partidos. Multipartidista. El Ejecutivo no podrá aplicar sus políticas más que por la vía del consenso.

560

Este pluralismo es la consecuencia lógica de la ?1ultiplica~ión de los
partidos políticos. Una ventaja radica en que la soaedad mexicana, muy
diversificada entre el Norte y el Sur, esta mejor representada. Así, el
sistema multipartidista que hoy conocemos esta asegurado, dado_ ~ue la
bipolarización partidista existente ~n cad~ es~ado de la federacion,_ ya
sea entre el Partido Revolucionaoo Institucional (PRI) y el Partido
Acción Nacional (PAN) o entre el PRI y el Partido de la Revolución
Democrática (PRD) 0 aún entre PRI y una alianza electoral, a~eguran la
presencia de todos estos partidos en la_ escala _federal. Gracias a esta
situación, la alternancia ha poco a poco sido posible.
La alternancia en el poder político constituye en efecto o~ra ven~ja
del nuevo contexto político. Hoy nadie duda de la dem~cr~c~a mexicana, igual si es incipiente. La alternancia es la cons~cuencia logica_ de una
serie de sucesos como la credibilidad de las elecciones, que nadie cuestiona más en México, la competitividad de los partidos y la decisión d_e
la sociedad de elegir una alternativa entre más de un partido. Lo_s partldos representan en la actualidad una verdadera opción para la cmdad~nía para elegir a sus gobernantes y legisladores, confiando en la autondad electoral. La derrota del PRI constituye una prueba de la buena
salud que guardan hoy las instituciones.
El fin del presidencialismo de partido hegemónico constituye, en
nuestra opinión, la principal ventaja del nuevo contexto. La derrota del
PRI en la elección presidencial del dos de julio del 2000 confirma_ el fin
del presidencialismo que se produce en 1997, cuando ~l presidente
pierde, por primera vez, la mayoría en la ~á~ara de di~utados del
Congreso de la Unión, obligando a la negociacion del_ presidente de_ ~a
República con los diputados federales para la aprobac1on de s~s_polítlcas públicas.3 En nuestra opinión, esta situación se reproducira en el
futuro vemos así que en las legislaturas LVIII (2000-2003) Y LIX
(2003-2006), el partido del nuevo presidente Vicente Fox (P~ es
minoritario en la Cámara baja y en el Senado. En esta perspectiva, el
Ejecutivo federal es el mandatario más vulnerable políticament~ que
haya conocido el régimen de la Constitución d~, 1917._ En camb1~, es
evidente que el presidencialismo no se reproducira gracias al pluralismo
3 Si es verdad que el Ejecutivo tiene necesidad de negociar co~ el Congreso de
Ja Unión el presupuesto del Estado desde los años o~h_enta, no es smo hasta _la LVII
legislatura que se ve obligado a ceder a numerosas pettc1ones de los otros parttdos.

561

Ahora bien, esto ha sido posible no solo por los partidos políticos,
sino también por la cultura democrática de la sociedad contemporánea
mexicana, constituyendo esto otra ventaja del nuevo contexto, pues
facilita en efecto el desarrollo de la democracia. La sociedad ha votado
así por la alternancia, en beneficio del pluralismo político, donde la
experiencia vivida en los Estados federados, ha contribuido a la educación democrática, tanto de los gobernantes como de los gobernados.
Recordemos que en los años ochenta la alternancia se produce en los
estados de la federación y en. ese momento la sociedad se da cuenta que
la oposición y el partido en el poder son igualmente vulnerables, ya que
en caso de que no cumplan sus compromisos de campaña, los ciudadanos juzgarán la función de estos, aprovechando las diferentes opciones con las cuales disponen. Sin embargo cabe precisar que la transformación del pensamiento de la sociedad comienza a finales de los
años cincuenta y evoluciona hasta su forma actual: una sociedad crítica
hacia sus gobernantes, cualquiera que sea el partido político en el poder.
Los medios de comunicación, escritos y electrónicos, han contribuido, por su parte, al desarrollo democrático, ya que sin ellos, los partidos hubiesen difícilmente podido dar a conocer sus ideas y la sociedad
hubiera sido limitada en su criterio para elegir. Es así que los ciudadanos siguen con interés la reforma del Estado, comprometida por los
actores políticos y en la cual la sociedad participa a través de forums
difundidos por los medios de comunicación.
Dado el pluralismo manifestado en el nuevo sistema competitivo de
partidos, el debate constitucional retoma su importancia en el interés
nacional. Cualquiera que sea el camino que tome la reforma del Estado,
la Constitución toma un lugar importante en el debate nacional. Solo
hay que observar los diarios para darse cuenta de esta evidencia. Poco
antes, la Constitución era el símbolo del presidencialismo, dado que el
presidente la reformaba para marcar su paso por la presidencia de la
República, aprovechando la mayoría hegemónica de su partido en el
Congreso y en las legislaturas locales, así como de la fuerte disciplina
partidista; sin embargo hay que precisar que hoy no es el caso.4 Así,

~ En México para que la constitución sea reformada, debe convocarse al poder
consatuyente permanente, que se compone del Congreso de la Unión (Cámara de
Senadores y Cámara de Diputados) y de las legislaturas locales. El primero debe

�JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

562

.
. , e falta una reforma constitucional para
todo el mundo esta consiente qu
. d. 1 l'd d Pero
adaptar las instituciones polincas al nuevo contexto e Pura 1 .ª d. n
e
esta vez el consenso de todos 1os partld o s e•s nccesano
.
, teruen
.
a° ese
. . n partido cuenta con la mayona
necesana
cuenta que nmgu
I par el
efiecto. Que consen cmos el r~gin1en presidencial o qudc ad( o~temos
••
régimen parlamentario, los actores pojJttco~
_), la
. socic 1a rrusma
d ·resson
de
motivados para encontrar un verdadero cqu1libno entre os P~ e
la l iruón debiendo ser asegurado por la Constituc1on, ~ traYeds de mdee~
.
. ·ndo así la teona mo erna
carusmos, preYistos en ella mJsma,
sigwe
Estado de Derecho.
Ahora bien frente a las ventajas l1ue presenta el nuevo cofntexto poi ' encontramos .tgualmente a1gu nos dcsper ectos, os
li .
mexicano
ucloes deb.en -se; previstos con la finalidad
de alcanzar una buena orgacua
..
nización const1tuc10nal del poder político.

B. El pluralismo inadaptado
S1 ·codo las virtudes del pluralismo, manifestamos que el nuevo co~te~ politJco mex.1cano cuenta con algun~s tmpderfe~ci~nes (°elu;~:
"das or la vía mst1ruc1onal. S1gu1cn o e eiemp o
ser
en s!D,smrso del Metodo, aprovechamos este foro para cxpr~-Desc~
e
.
sar dichas. impcnecc1ones,
pues "/.1' pluralidad de t'ores. no
,. es 1111a pmeba sm

co;;r

mlor. a causa de las l'trdader ,m poro mcón1odor por desculmr .
' desperfectos del nuevo contexto estan
, ligad os a la gobernabiliLos
oda en
.
El
tennino
gobemab1lidad
esta
de
m
lí
dad del sistema po neo.
.
· demoMéxico. La pluralidad, la compc.:tcncia partidista, ~a c?nc1enaa
do
crá~1ca de la sociedad y la deficiencia de la c:ns~tuc~7 :~s:;e:: de
actual, son algunos elementos que mentan re ex.1on. . ~ , . l debate
tidos las relaciones enrre el Ejecutivo v el Legtslam_o, e
par
,
constitucional
que actualmente se desarroll a y que . por cierto no esta
bien delimitado a falta de una dirección clara, constm1yen los pnnc1pales desperfectos.
.
Un sistema de partidos que no garantiza una mayofunría, e~ el pnm~r
·
entredea
desperfecto
que encontramos como causal
. de
, la dts, li c1onToda
voluntad del elector y la aplicación de las políticas pub cas.
. ,
b
,
bl
tiene
necesidad
de
una
ma}ona
mocrac1a que se presume go erna e .
li
México
estable, ya sea por la mayona de un part1do o por una a anza.
.
aprobarlo por la mayoría calificad~ (dos terceras partes) y 1as. segundas por la mayoría
relativa (el 50% más uno de las legislaturas).

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

563

requiere de una mayoría parlamentaria coherente con la mayoría gubcrnamenlal, para tener una certitud en la aplicación de las políncas
públicas comprometidas en las campañas presidenciales y legislauvas.
En el actual contexto, ni el escrutinio, ni el sistema de partidos permiten la formación de una mayoría estable. Solo hay que observar las
alianzas que se dieron en año 2000 y en las legislativas dc.:l 2003. Las del
2000, .\lianza por el cambio y Alianza por México, obsc.:rvamos que el
último interés fue el respeto a la Yolumad del electorado, pues en el
caso de 1\lianza por México gano la decciún presidencial. Aunque haya
habido candidaturas comunes dentro de estas, una \'ez electos los legisladores, no tienen runguna obligación, ni jurídica, ni política de seguir la
políuca del presidc.:nte de la Republica. La razón reside en la falta de un
programa común de gobierno que los partidos se comprometan a respetar y a aplJcar. Pareciera que el único interés de los grandes parttdos
es de conquistar el poder} el de los pequeños de consenar su registro,
además de ganar algunas curuJes por la vía del cscruurno proporcional.
Así consta según la expenencia observada durante la L\II legislatura,
donde el partido del presidente Zedillo (PRl) se v;ó obligado a negodar sus poHucas públicas con el PAN así como con el PRO, según las
convemcnc1as de los partidos, donde ciertos compromisos electorales
fueron ignorados o sacrificados, va que el presidente fue impotente
para la aplicación de estos, falta de una mayoría legislattva que lo sostuviera. Este nesgo es mayor en la LVlll legislatura, dado que el partido
del nuevo presidente (PAN) es minoritario en ambas cámaras, donde el
PRI tiene una mayoría relau, a. Por otra parte, las elecciones legislauvas
del año 2003 confirman estas lamentables prácticas de alianzas relattns
y contradJctorias. Solo hay que observar como en el diseño electoral
por el principio proporcional, que permite alianzas totales (una sola
alianza entre dos o más partidos en las cinco circunscripciones para la
elección de diputados) } alianzas parciales (una a!Janza en uno o más de
esos mismos distritos), el PRI y el Partido Verde Ecologista Mexicano
(PVE:tv1) celebran una alianza parcial contra el PAN } los otros peque
ños partidos en la segunda ctrcunscripc1ón proporcional federal, mientras que en los otros distritos contienden en la nusma elecc1on legtslauva el PRI y el PVLM son contendientes. ¿Cómo es posible que compitan dos partidos en una misma elección, al nusmo tiempo que estos
son aliados? ¿Que es lo que combaten y que es lo que defienden? I Ia
1
que tener en cuenta que para el registro de candidaturas hay que presentar al 1nstltuto Federal Electoral una platafonna electoral, donde se
registran (mútilmente) los compromisos de campaña. ¿No es esto una
imperfección de la democracia mexicana? Seguramente si, lo que ongi-

�EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

564

.plicación de partidos en el seno del Congreso de la ·Unión,
na una multl
d ..
pero sin una dirección clara en la toma de ec1s1ones.
Frente a tal situación, no es muy difícil p~nsar q~e- pasamos de ~
residencialismo de partido hegemónico hacia un _regunen. congres10
pal tal como lo describió el presidente norteame~c~no Wilson enblsu
n ,
. /
,
un rernmen de asam ea
celebre obra El régimen congrestona , o aun en
, f?--- E
.
.,
oció Francia en la III y IV Republicas. sta s1tuac1on
como el que co~
,
.
l residencialismo, siguiendo la
puede generar nesgos mas senos que e p
d d , "es aún
ló ·ca del decano de Toulouse, Maurice Hauriou, cu~n .º. ec1a
gi
li oso [el asambleismo] para las libertades mdividuales que_ el
mas pe dminigr.. tt' ,,s del hecho que la responsabilidad es compartid_a
poder a
stra vo ,
· · ·d
Q · ru
entre todo el cuerpo legislativo y no en un solo mdivi uo. i ue mee tud!
.
difí il de producirse conviene considerarlo,
Este nesgo aunque
e
'ali
h · l
. ' . d inclinar la balanza del presidenc1 smo ac1a e
pues la conttngencia e
al
arda la Constitución.
otro extremo es latente en el estado actu que gu
. . al
Si tomamos en cuenta de manera separada los poderes const1tuc1on es
del Ejecutivo de los Diputados y de los Senadores, nos_ damos cu~~::
que el presid~nte encuentra serias dificultad~s para aplicar su p~sí lo
ante la ausencia de una mayoría parlamentana que lo ~o~~gislatuhemos constatado en las LVII, LVII Yactualment~ en ª
.
1
ras, donde el interés de los grandes partidos. ha s~do d:s~º~i':-1::~d y el de los pequeños de guardar su registro. En_
gi_
po :rde esos artidos va permitir al partido en el gobierno ap~~ar to~
gun
p li .
, blicas y aún menos cuando una elecc1on este
talmente sus po ucas pu
próxima.
.
· d d , d do que el part1Tal situación provoca confusión en la cm a ama, a , .
'bli
d or el cual ha votado va aplicar difícilmente sus políticas pu cas,
fueron comprometidas en las campañas electorales. En est_a, persq .
.
'd
de tratar de provocar la frustrac1on del
pecttva cualquier part1 ° pue
l
1
tario
gobierno, aprovechando los mecanis~os. de controu!ar;;\:: .má~
entre los cuales contamos al veto legislativo, como
.
.,
t .
paralizar el trabajo del presidente. Frente a tal s1tuac1on,
e ecttvos para .
. ,
. mo ara superar un bloqueo
el ejecutivo no dispone de nmgun mecarus
p
f lla de la
como el que mencionamos. Encontramos entonces otra a

~t

.
Ch alli Jacques. L 'État de Droit, Montchrestien, coll. Clefs, Pas Citado por ev er
·
ris, 2000. P· 32.
1
.
bliga a obtener al menos el 1.5% de
6 La legislación federal electora ~exica~a oguar.dar su registro caso contrario el
la votación nacional para que un paro O pu~ ª
.
'
Instituto Federal Electoral deberá cancelar dicho registro.

565

constitución, misma que nos hace reflexionar sobre el estado actual que
guardan las relaciones legislativo ejecutivo. En este contexto, el interés
de la sociedad que participa a través de su voto no es suficiente para
lograr una democracia gobernable, sino que hace falta un debate constitucional comprometido. Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian de manera clara en cuanto al camino a seguir.
Llegamos así a la última falla 9ue encontramos en el actual contexto
político: un debate constitucional sin dirección. Aunque la funcionalidad de la Constitución es cuestionada en el cuadro de la reforma del
Estado, ninguna dirección clara se presenta en el 2000, ni por la Mesa
de la Reforma del Estado, instalada por el presidente Vicente Fox, ni
por la Mesa de Partidos; tampoco en las elecciones del 2003. El problema comienza en el interior de estos organismos, dado que en su
composición no hay un consenso que enfoque un mismo rumbo. Algunos se manifiestan favorables a conservar el régimen presidencial,
proponiendo ciertos matices de régimen parlamentario, complicando
así el rumbo a seguir; otros proponen la adopción del régimen parlamentario. Al respecto, ni los líderes de los partidos, ni el presidente
Fox se han pronunciado sobre estas proposiciones, con el pretexto que
será el consenso quien decidirá. La decisión final deberá ciertamente
ser tomada por consenso, sin embargo, los dirigentes políticos no
cumplen su función de conductores de la sociedad, sobretodo en temas
tan complicados como el que nos ocupa.
Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian
de manera determinante en cuanto al camino a seguir. La crítica que
formulamos es contra los dirigentes políticos más que contra los especialistas, que si bien es cierto que sus análisis son importantes, son los
políticos 9ue toman las decisiones.
11. Hacia una nueva política

Dadas las características del nuevo contexto, es evidente 9ue México es
una democracia pluratista. Una serie de elementos nos llevan a esta
conclusión: elecciones de los gobernantes por sufragio universal de
manera frecuentes y sinceras; un sistema de partidos competitivo; un
Estado de Derecho garantizado por mecanismos constitucionales; garantías para la oposición; la existencia de grupos plurales y la negociación entre estos y el gobierno
7

•

7

Podemos consultar sobre el concepto que hemos tomado de Democracia en:

Traité de Science politiqffe volwnen II capítulo IT, La Détnocratie por LAVAU Georges

�566

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA ExPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

Este es el nuevo esquema, bien distinto al de antaño, al cual d~ben
adaptarse las instituciones constitucionales, para que este nuevo _sistema democrático sea gobernable, en el senti~o que lo h:~os descn~o en
la primera parte. Para ello existen ?~s o_pciones: el regimen presidencial, que se caracteriza por la duracion fi1a del °:~nd~t~ de los poderes
ejecutivo y legislativo, así como p~r su. separacion ngida; 1~ o~a es e~
régimen parlamentario, donde el eiecu~vo_ depe_n~e ~~l legislativo, s~
gún la mayoría en el parlamento. La principal disunc1on de estos re~menes políticos es la responsabilidad política
ambos ?~deres. Analicemos enseguida el régimen que mas conviene al Mexico plural de

?e

nuestra época.

A . Opciones para adaptarse
Si tenemos en cuenta los elementos esenciales de la _democr~~ia que
hemos enunciado, es evidente que las diferenc~~s hacia _la política gubernamental será el pan de cada día en la política mexi~ana: _En eSta
lógica, pensamos que el régimen político, es decir la orgamzacio~ _constitucional del poder político, debe adaptarse a la c~nfrontaci~n de
ideas. La mejor organización es la que soporte tales circunsta~aas ~e
manera natural. Al respecto, aceptamos que el régimen presidenc1~
puede adaptarse, pero debe introducir procedimient~s de democraaa
semi-directa, entre otros elementos que consideramos importantes.
Pensamos en el referéndum, plebiscito y escrutinio mayoritario a
dos vueltas (para presidente y legisladores). La ventaja que portan estas
figuras es por una parte_ la de res~lver conflictos_ ~ue se pres~nten entr~
el legislativo y el ejecutivo, ademas que la solucion no podra estar m~
jor legitimada que por el sufragio universal; por la otr~, _se puede_ fabncar una mayoría que asegure una mínima go?ernab~dad al sis,te~a
político, siempre y cuando se modi~que al ~smo uem~o el codigo
electoral, eliminando las alianzas paraales, obligando ~as alianzas _rotales
y que no puedan ser desechas una vez electos los legtsl~dores. Si_?º se
modifica la legislación electoral en este sentido, la _sola mtrodu:c10? _de
la segunda vuelta electoral no bastará_~ara construir una mayona solida
en las cámaras del Congreso de la Uruon.
No obstante la vialidad de continuar en régimen presi~enci~ pensamos que las características de un régimen parlamentano. satls~acen
mejor al nuevo contexto mexicano, del hecho que por la existencia de
con la colaboración de Olivier Duhamel, al igual que en la definición de « Poliarchía »
en La democraciay sus criticos de Robert Dahl.

567

figuras como la responsabilidad política del gobierno frente al Congreso (diputados y senadores), la disolución y el referéndum, los conflictos
pueden ser resueltos por el arbitraje de la ciudadarua, lo cual fortalecería la democracia. Este régimen permite entonces una coherencia entre
la elección hecha por los ciudadanos y la aplicación de las políticas públicas, dado que el gobierno debe aplicar la política prometida por los
representantes de la nación, de otra manera el ejecutivo podrá ser sancionado por una moción de censura parlamentaria, debiendo presentar
su demisión y el parlamento podrá ser disuelto, convocando así a nuevas elecciones, donde el ciudadano elegirá una mayoría parlamentaria,
quien a su vez nombrará al gobierno.
La organización que pensamos mas conveniente es entonces un régimen parlamentario dualista.8 La pertinencia que encontramos en este
régimen se debe a que la cultura presidencialista, todavía prevalecente,
y el pluralismo reinante pueden ser conciliados. Por una parte, el Jefe
de Estado jugaría un rol de equilibrio, ya sea en su calidad de jefe de la
mayoría parlamentaria o como jefe de la minoría; por otra, será obligado a respetar la voluntad de la soberanía popular, manifestada en las
elecciones, constituyendo un gobierno según la mayoría en el Congreso. Si agregamos a esto que ciertos derechos deben ser asegurados para
la minoría Qa presidencia de las comisiones parlamentarias de control,
por ejemplo), este régimen puede funcionar satisfactoriamente. Ahora
bien, esto no es suficiente, otras adaptaciones son necesarias, afín de
hacer efectiva la responsabilidad electoral de los gobernantes. Faltaría
así la reelección inmediata de los legisladores, diputados y senadores,
para que la calidad en los trabajos parlamentarios sea consecuente y
estimulante para un buen desempeño de sus funciones, acercando
además al legislador a su circunscripción. ¿No es la soberanía popular
que elige y/o reelige a sus gobernantes según el trabajo desempeñado?

B. Adaptarse ·a la alternancia
La alternancia es la consecuencia de una serie de factores que tiene
en cuenta el sistema electoral y el sistema de partidos. En México, la
alternancia ha sido posible en efecto gracias al nuevo sistema de partidos, donde el federalismo juega una influencia incontestable. Este evoluciona de un sistema monopartidista hacia un sistema multipartidista.
8

La intención aquí no es de caer en la polémica académica sobre el termino que
despierta el régimen se,ni-presidencial (Maurice Duverger), d11alista renovado (Phippe
Lauvaux), o parlamentario co11 comcti11(} presidencial Qean-Claude Colliard), sino de tomar
algunas ideas de los elementos institucionales de este polémico régimen.

�568

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

Este fenómeno se debe al hecho que en la escala local existe una ~ipolarización entre el PRI y PAN, PRI y PRD o aún PRl Y una ~:nza
partidista, esto dependiendo del Estad~ que se, trate, de una region a
otra. En consecuencia todos estos parudos estan representados en ~·
escala nacional. Ahora bien, para asegurar una mayoría parlamentana
que asegure la gobernabilidad de la democ:acia mexicana, falta reformar el escrutinio presidencial y parlamentano. Para eso proponemos la
introducción del escrutinio mayoritario a dos vueltas, pero ~onservando el escrutinio proporcional para las elecciones de los diputados Y
modificar la Código Electoral Federal.
Por una parte, el escrutinio mayoritario permite la fabricación de
una mayoría estable, conservando la pluralidad de partidos, del hecho
que en la primera vuelta los partidos miden su fuerza electoral real para
negociar en la segunda. Es.to h~ fu~cionado satisfactori~ment~ en
Francia donde existe una b1polanzac1on, a pesar de la existencia de
múltipl;s partidos. Por otra parte, el principio de proporcionalidad no
impide la creación de una mayoría si elevamos la barra electoral, tal
como lo confirma la experiencia alemana. Por otra parte~ para forzar la
creación de una mayoría por alianza en el contexto mexicano, hay_ que
eliminar de la legislación las alianzas parciales como lo hemos dicho
algunas líneas arriba. No basta que la segu~~a vuelta, pues de todas
maneras los partidos aseguran su representac1on por los_estados do~de
tienen más presencial. En cambio, si eliminamos l~~ alianzas_ relauvas
(con un partido en una región; con otro en otra region del prus)'. todos
los partidos tendrán forzosamente neces_idad de aliarse ~ues -~nguno
obtendrá la mayoría absoluta y al ser obligados p~r _la legislac10? a celebrar una sola alianza en toda la nación, se producira una mayona.
Nuestra propuesta asegura así la bipolariz~ción en_ la es~ala- :ederal
por la vía institucional. La ventaja de _garantizar la b1polanzac1on por
estas propuestas es de estabilizar las alianzas, asegurando el respeto de
la voluntad ciudadana.
En cuanto a la duración de los mandatos, conviene conservar la armorúa electoral existente. Es decir, que la elección del presidente_Y de
los legisladores sean coincidentes. Así, tanto los mandato~ del presidente, como de los diputados y senadores no deben ser modificados. En ~l
caso que el mandato presidencial sea reducido a cuatro añ~s, con posibilidad de reelección, conviene que el mandato de los ~putados sea
reducido a dos años con posibilidad de reelección inmediata o se au-

569

mente a cuatro años9; así mismo que el mandato de los senadores sea
reducido a cuatro años con posibilidad de reelección inmediata. Esto
con la finalidad de evitar la arritmia electoral, favoreciendo la coherencia de las mayorías presidencial y parlamentaria.
Por otra parte, al asegurar una mayoría, el consenso no sería forzosamente sacrificado, al contrario, el consenso sería obligado dadas las
circunstancias geopolíticas de México (ya hemos hecho mención de la
bipolarización en la escala local, situación que asegura el multipartismo
en la escala nacional). Los dos partidos en balotaje (segunda vuelta)
deberán obligadamente negociar con los otros partidos para asegurar la
victoria electoral. En el régimen parlamentario que proponemos, algunos ministerios podrían ser negociados en ésta lógica, bajo un programa coherente de gobierno. En esta óptica, todo partido esta incluido
en la política nacional y es así que el consenso esta asegurado, excluyendo la exclusión.
A guisa de conclusión, quisiéramos recordar una reflexión del escritor francés Marcel Proust: "Algunas veces el futuro habita en nosotros
sin que lo sepamos, y nuestras palabras, que creen mentir, diseñan una
realidad próxima."10
Estas son las ideas que queríamos compartir. Ideas que pretenden
elaborar una problemática sobre el nuevo contexto político mexicano.
Tenemos la convicción de que estas proposiciones pueden ayudar al
buen funcionamiento de las instituciones políticas. Si el futuro porta un
gran porcentaje de incertitud, al menos conviene preverlo.

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9 En diversos países coincide el peáodo del gobierno y/o del presidente con el
de la legislatura. Por mencionar solo dos ejemplos, citamos a Francia, donde la duración del presidente, del gobierno y de la Asamblea Nacional es de cinco años. En
Gran Bretaña es igualmente de cinco años la duración del gobierno y de los comunes.
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PERSPECTIVAS DE BIENESTAR:
DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO, HÁBITOS
DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD
C. Dr. Julio César Puente Quintarúlla
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de Nuevo León
Presentación

E

l presente trabajo forma parte del proyecto interdisciplinario:

Visión y Estrategia para el Desarrollo Sustentable del Estado de Nuevo
León 2005-2025 que lleva a cabo el Instituto de Investigaciones

Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como
objetivo sustantivo el reposicionamiento del estado de Nuevo León.
En él se aborda el bienestar para estado de Nuevo León y sus perspectivas de sustentabilidad, con una visión multidimensional que incluye la
distribución del ingreso y el análisis de los hábitos de consumo.
Este documento se conforma de cuatro apartados; en el primero se
expone la relevancia de la distribución del ingreso; en el segundo se
analiza la distribución del ingreso y su evolución de 1994 a 2002 para la
entidad; en el tercero se estudian los patrones de consumo para el
AlvfM; y en el último se presentan algunas conclusiones derivadas del
estado del avance del estudio.
Cabe decir que la parte referente a patrones de consumo e índices
de sustentabilidad en el consumo, pretende ser una propuesta metodológica en este documento, la cual sin embargo está aun en proceso de
gestación. Por lo que el desarrollo futuro de esta investigación conllevará el mejoramiento de sus planteamientos.

�PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

574

1. Introducción
El entendimiento de la distribución del ingreso es fun~ame?tal para
al uier análisis del problema de la pobreza, a fin d~ identificar los
cu q de menores ingresos y sus características especificas y, de !or:ra~sestrategias y programas de política económica capaces de amrnorana.
.dad en la distribución del ingreso indica la existencia de
L .
a 1neqU1
•
d
' de modo
una distribución desproporcionada del inreso e un pats,
l
ue la arte ercibida por los individuos neos es much_o m~!or que, a
q .b.dp
po; los individuos más pobres. Esta es una situacion comun
1
pere1 a
·
b.d
· · almente a las
la ma oría de los países en desarrollo, de I a pnnc~p
:ferenci:s en el monto del ingreso derivado de la propiedad y, en menor medida, a las diferencias del ingreso ganado.
S
g eneralmente que el bienestar social está relacion~do. nee asume
d ·
·d d n la distnbu
gativamente con los niveles de pobreza y e meqw. a e
, . ción del ingreso y, positivamente con los niveles de mgre_so p~r capita,
ya que todo ello determina o no la oportunidad de los individuos de
tener una vida digna.
Particularmente la inequidad en la distribución del ingreso impacta
negativamente el bienestar social porque:
a) A niveles de ingreso per cápita baj~, _entr~ más desigual s:a ~~
. , del ingreso más se vera inflwda la ddemanda sgrin
distn.bue1on
gada por los hábitos de consumo de los grupos e mayore . , gresos lo que da como resultado que se destine una proporcion
considerable de recursos para satisfa&lt;:er la_s demandasdide
minoría económicamente poderosa. S1 los ingresos se stn eran en forma más equitativa, el pa~ón de la, ~emanda se
~rientaría más hacia la producción de alimentos b~si~os y otros
bienes elementales, lo que a su vez ayudaría a eliminar la pobreza rural y a elevar los niveles de vida de grandes segmentos
de la población.
.
b) Los
pos que concentran el ingreso (terrateruentes, empresarios ~líticos y otras élites ricas) en los países subdes~rrollados,
se ;aracterizan por destinar parte importante de sus_ingresos a
bienes suntuarios y a cuentas bancarias en el extenor, l~dque
·
ión y fugas cons1 eraimplica menores tasas de ah or~o e invers
bles de recursos de las econom1as.

-::t

575

e) Los niveles de vida de los grupos de menores percepciones,
conllevan una salud, nutrición y educación deficientes que reducen su productividad y conducen a una economía de más
lento crecimiento. Igualmente, los grupos de más bajos ingresos se ven imposibilitados para acceder al crédito para iniciar o
expandir un negocio propio.
d) La disparidad extrema de los ingresos debilitan la estabilidad y
solidaridad social.
De acuerdo a Michael P. Todaro y Stephen C. Smith (2003), además
de las consideraciones anteriores, aún cuando la atención se centre en
la pobreza y la desigualdad de la distribución del ingreso, estas constituyen sólo una pequeña parte de un problema más amplio de inequidad
en el mundo en desarrollo, ya que de igual importancia son las desigualdades en el poder, entre géneros, en las condiciones de trabajo, en
el grado de participación, en la libertad de elección, etc., cada una de las
cuales refuerza a las otras en un complejo e interrelacionado proceso
de causa efecto.
Los mismos autores señalan que todos los países muestran cierto
grado de desigualdad, pero en general los países desarrollados observan
una distribución relativamente más igualitaria que la mayoría de los
países del Tercer Mundo. Esto se debe sobre todo, a que la mayoría de
los países económicamente desarrollados han aplicado a lo largo de los
años, mecanismos eficientes para la transferencia de alguna parte de los
ingresos de los ricos a los pobres.
Tasas progresivamente mayores del impuesto a la renta combinadas
con el gasto público, pagos de la seguridad social, seguro de desempleo
y, pagos directos de beneficencia a los más pobres, son algunas medidas gue se han implementado para paliar las grandes disparidades del
ingreso que normalmente se producirán en el curso de la actividad
económica. En la mayoría de los países subdesarrollados estos mecanismos de transferencia del ingreso son todavía inexistentes, o son
administrados deficientemente. Adicionalmente, se requiere producir
un crecimiento económico que favorezca a los estratos de más bajos
ingresos, es decir que combine mayores niveles de producción con una
mejor distribución.
No obstante lo anterior, Michael Parkin (2004) señala que las tende:ncias de la distribución del ingreso en paísés desarrollados como
Estados Unidos, apuntan que de 1970 al año 2000, aumento la desigualdad del ingreso, ya que la parte que recibe el 20% de las familias

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEc,:1vAs DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

más ricas ha aumentado, mientras que la parte del ingreso que reciben
el restante 80% ha disminuido. La explicación más difundida a este
fenómeno es que el cambio tecnológi~o de las ~tim~s décadas h~ a~mentado la productividad de los traba1adores mas calificados, y disrrunuido la de los trabajadores menos calificados.

En el cuadro 1 se presenta la distribución porcentual del ingreso par~ ~l ~stado de ~uevo León(?~ acuerdo a la información del cuadro 2);
di~diendo el numer~ de familias en deciles y; calculando la proporción
de mgresos que percibe cada grupo, en base al total de ingresos generados ~or los hogares de cada decil entre el total de ingresos de todos
los deciles, para los años considerados.

576

En general, una mejora en el bienestar soci~ ~plic~, no sól? abatir
los niveles de pobreza y de inequidad en la, ~stnbucion del ~greso,
sino incrementar los niveles de ingreso per cap1ta, lo cual tendía como
requisito incrementar el crecimiento económico.
Sin embargo, el incremento en la actividad econó~ca lleva c?nsigo
un aumento en el uso de los recursos del medio ambiente, no solo como proveedor de insumos para la producción, .sino también como receptor de los productos de desperdicio o residuales q~~ generan una
gran parte de las actividades involucradas en la produccion y el consumo.

Lo anterior sugiere que es necesario además, orientar ese au~ento
en al actividad económica desde el punto de vista de la sustentabilidad,
que tiene que ver con la potencialidad de un sistema de m~tener ~ierto
nivel de bienestar a través del tiempo y preservar el medio ambiente.
De ahí la importancia de examinar e identificar ~~s patr~nes de consumo de la población, para la formulación de_ políticas onenta?~s. a este
propósito. A continuación se presenta en pnmer_ lugar, un análisis de la
distribución del ingreso para el estado y, postenormente, los patrones
de consumo por estrato en el Área Metropolitana de Monterrey.
2. Distribución del ingreso: 1994-2002

La medida de desigualdad económica más comúnmen~e utilizada es la
distribución del ingreso anual, entendido este como el mgreso ~onetario, que es igual al ingreso del mercado más los pagos en ,efectiv? ~ue
hace el gobierno a las familias. El ingreso del mercado ~sta constitwdo
por los salarios, el interés y la renta, antes del pago de unpuesto sobre
la renta.
Particularmente, la distribución del ingreso consiste en medir ~
porcentaje del ingreso que recibe un porcentaje determinado de f~lias. Comúnmente los datos se dividen en 10 grupos, llamados decile~,
cada uno de los cuales consiste en un 1O por ciento del total de farrulias, para luego observar el porcentaje del ingreso total que percibe cada
uno de estos grupos.

577

~ener~ente, las familias en el extremo más bajo de 1a distribución
reciben un mgreso tan reducido que se considera que viven en la pobreza. La_ pobreza es una situación en donde el ingreso de una familia
es tan ba10 que no alcanza para cubrir sus necesidades mínimas de alimento, vivienda y ropa.
~a distribución del ingreso muestra que este se distribuye de manera
d~s1~al,_~n tod~s los periodos considerados, pero a fin de comparar la
distnbuc1on del mgreso en diferentes años, se elaboró una herramienta
adicional denominada coeficiente de Gini.
Cuadro 1
Participación porcentual en el ingreso por deciles de hogares
y coeficiente Gini para el estado de Nuevo León
Decil-Año
1994
1996
1998
2000
I
1.94
2.20
2.26
2.50
11
3.07
2.88
2.83
4.03
llI
4.13
3.84
3.53
5.00
IV
5.03
4.72
4.18
5.97
V
6.14
6.04
5.18
6.90
VI
7.68
7.77
6.16
8.07
VII
9.52
9.56
8.15
10.06
VIII
12.29
13.18
10.81
12.62
IX
19.45
19.43
18.72
19.25
X
30.75
30.39
38.18
25.59
Gini

0.430

0.432

0.484

0.366

2002
1.94
3.13
4.19
5.11
6.18
7.35
9.70
12.41
20.36
29.63

0.426

Fuente: Cálculos propios a partir de las bases datos del INEGI (ENIGH-94
ENIGH-96, ENIGH-98, ENIGH-OO, ENIGH-02)1
'

El coefi~iente de Gini es una medida agregada de la desigualdad y
pueden vanar de cero Qa igualdad perfecta) hasta uno Qa desigualdad
perfecta).
El coeficiente de Gini correspondiente a países con clistribuciones
muy desiguales de ingreso se sitúa entre 0.5 y O. 7, mientras que en paf1

Los resultados no son estadísticamente significativos, dado que el número de
observaciones realizadas por INEGI para el estado de Nuevo León, no son Jas necesanas para conremplar un grado de confianza relevante.

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

578

ses con distribuciones relativamente igualitarias es del orden de 0.2 y

0.35.
En este cuadro destaca que en el año 2002 la desigualdad del ingreso observo un patrón en el cual el 40% de los hogares (deciles I a IV)
percibió sólo el 14.37% del ingreso total en Nuevo León, mientras que
20% de los hogares (deciles IX y X) el 49.99%. Pauta que se mantiene
con ligeras variaciones en los años considerados.
Contrasta el hecho de que para ese año, el decil de hogares más pobres percibió sólo el 1.94% de los ingresos del estado, mientras que el
decil superior o más rico, el 29 .63%.
Si observamos la evolución de la distribución del ingreso en Nuevo
León, esta mejoro levemente de 1994 a 2002, ya que el coeficiente de
Gini, bajó de 0.430 a 0.426. Sobresale también el hecho de que a lo
largo de los cuatro bienios en estudio, los dos primeros repuntes en el
coeficiente de Gini (o empeoramientos en la distribución del ingreso),
se presentan en 1996 y 1998, cuando el efecto de la severa crisis de
1994 aún no había terminado de pasar, y cuya manifestación más palpable fue la reducción en los ingresos de los hogares, por lo que se
podría hablar de una inequidad por empobrecimiento; situación similar
a la presentada en el año 2002, cuando el coeficiente vuele aumentar,
con respecto a 2000, coincidiendo con una desaceleración de la activi
dad económica en el 2001.
Por su parte, el coeficiente de Gini en 2000 bajó a 0.366 por lo que
estaríamos ante una equidad por enriquecimiento, ya que dicha disminución coincidió con un periodo de recuperación económica que alcanzó su punto máximo ese año.
El análisis de la distribución porcentual del ingreso monetario de los
hogares por deciles, muestra que el primer decil, mantuvo una participación de 1.94% de 1994 a 2002, mientras que los deciles ll, IlI, IV, V,
VII, VIII, IX, mejoraron su participación relativa, en tanto que el VI y
X, empeoraron su participación, para el mismo periodo.
La mejora en la participación relativa de los deciles 11 al V y del VII
al IX, en detrimento de los deciles VI y X, jaló hacia abajo el coeficiente de Gini en 2002, con respecto a 1994, lo que representa un progreso
en la distribución del ingreso en Nuevo León durante este periodo, no
obstante la caída generalizada en los niveles de ingreso real.
Igualmente, para ese periodo el avance en la participación del ingreso de los deciles II al V suma apenas 0.24 de punto porcentual, en tan-

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO y SUSTENTABILIDAD
.

579

to que el experimentado por los deciles VII al IX
Por su parte la baja del decil VI es de O 33 d
es de 1.21 puntos.
X de 1 12 untos
·
e punto porcentual y la del
· P
porcentuales l
· di ,
estaría beneficiando en ma
, odiqdue in cana_ qu~ la redistribución
ri
.
Y~~ me a a los deciles intermedios su eores que meioraron su participación en la disrn·buc10n
. , d el ingreso. P
Por lo que se puede apreciar, los cambios en la distrib c , d 1 .
greso_en ~uevo León en el periodo de 1994 a 2002
u ion e mcamb10 significativo en la estructura de la
. . '-~º representan un
de los deciles debi'd
~art1cipacion de los ingresos
,
1
.,
0 a que 1a configurac ,
capital o riqueza de las f: mili.
. ton en a concentraaon de
a as se mantiene.
El cuadro 2 presenta el ingreso m
.
por deciles de hogares2.
onetano mensual promedio real

Cuadro2

Ingreso monetario m-ull procnedlo por dectlea de hogarH
para el ntado de NullVO León
(l:,mos en
de 2002)
11194
199e
2000
1,765.43
1,441.08
1,866.35
2,796.71
1,891.41
3,002.75
3,758.08
2,521.89
3,731.98
4,579.82
3,098.32
4,454.79
5,593.43
3,950.35
5,147.56
6,991.78
5,097.81
6,018.36
6,669.61
8,268.89
7,506.88
11,186.88
6,646.47
9,415.75
17,706.44
12,744.53
14,357.41
27,993.33
19,932.73
19,083.39

e::e,

DecH

Alio

H

:
V
VI

VII
Vllf

~

MEDIA

9,104.35

2002
1,650.00
2,600.00
3,480.00
4,240.00
5,130.00
6,100.00
8,050.00
10,300.00

!:::::

6 559 33

Fu&amp;nle: Cálculos p,opios 8 patlrde las
•
.
7,458.52
8,304.91
Nobl: Psr&amp; fecilltar el en4lials
. bases delos del INEGI {ENIGH-!U. EN/GH-96, ENIGH-00, ENIGH--02)
•
• suprim/6 kl bMe de dsfos de kl ENIGH-98 por delicienciBs.
.

De él se desprende que el ingreso ro di d
vo León cayó 8.78% de 1994 a 2 p m? ~ e los hogares de Nuemil 104 35
s' .
002, en tenrunos reales, al pasar de 9
· pesos ª mil 304.91 pesos Lo
· d .
. .
mente a la crisis económica ex erimen~da antenor, eb1d? pnn~1palen diciembre de 1994·
P
,
por la economta mexicana

:;;:t

compra de los hogares' n~:::i:::~~~s ; :
¡n l_a ~apaci?ad de
en un 28.0%
en el
de 1994 a 1996 },., en menorsmm~
•,
, lapso
.
medidasuamgreso
la d
acelerac1on econom1ca posterior a 2000.
,
es2 Calculado a partir de la suma de los .
,
el número de hogares que lo conro
. Ulalmgresos de los hogares de cada decil entre
·
1' rman, tgu
ente la medi
¡d ·
coaente que resulta de dividir •
ª genera¡ .e mgreso es el
e
mgreso
acumulado
total
1
ogares.
entre e numero total de
h

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

580

La caída generalizada de los niveles de ingreso mensual prom~di?
real en todos los deciles de hogares, de 1994 a 2002, ~o~ó una me¡ona
.b . , del ingreso al bajar el coeficiente de G1ru levemente de
en di stn ucton
.
•, d
uidad por eme eq.
, .
0.430 a O·426 , lo que hace observar una s1tuac1on
·
meiora en terrrubrecimiento situación que no representa runguna
po b l tos ' ya que los niveles de bienestar generales empeoraron
nos a so u ,
mili
debido a la baja en el poder adquisitivo de las fa
as.
La evolución de los niveles de ingreso por deciles de ??gar, m~es~a
rtamiento durante la peor fase de la cns1s economtca
que sud compo_ d dic1·embre de 1994 es decir de 1994 a 1996, fue de
desata a a parttr e
'
,
d
'
una baja en todos los grupos de ingreso, siendo mas acentua a en terminos porcentuales, en los deciles U, III y IV.
~
de ·la
En tanto que entre 1996 Y 2000, periodo de mejor desempeno
.
,
. al, el in eso romedio real mensual por deciles regiseconomta nac1on
gr
P
d il X Las mayores tatró una recuperación general, excepto par~ e1 ec . .
d los decisas de crecimiento correspondieron a los ruveles de ingreso e
les II, III, IV y V.
La desaceleración en el ritmo de crecimiento econó~co alluego del

. un a¡uste
.
.
os promedio .re es meo2000 llevó consigo
en los tngres
1
an
'
il
I
II
III
IV
,
YV ' es decir
. que den e.
ales hacia aba¡·0 para los dec es , ,
su
. d d 1 h ares vieron re uct~0

primer bienio del presente siglo la mtta e os og
.
ara
dos sus ingresos, lo que contrasta con el aumento de los mgresos p

los deciles V1 al X.
.
En eneral la evolución de los niveles medios de ingreso monetano
eal po~ decil;s de hogares, de 1994 a 2002 refleja una caída en todi°s
r
d . eso destacando que los deciles V1 y X mostraron as
~:)~:~aj:s;!ce~tuales, siendo estas de 12.75% y 12.12%, en forma respectiva.

3. Hábitos de consumo
Aunque los niveles de ingreso determinan la estructura de consumo dde
'
. su ruve
. 1 de bienestar' en, esteMaparta lio
los hogares
y en consecuencia,
se identifican patrones de consumo en 1os hogares del Area al detropo
. eterioro
tana de Monterrey, que contrt.buyen de manera importante
ambiental.
. , que e1consumo de los diversos bienesd o
Es innegable la satisfaccton
b., 1 es el hecho de que este auna o
servicios proporciona, pero tam ien o
. .
n vertidos
a las actividades de producción generan desperdicios que so

PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

581

al medio ambiente y que deterioran la calidad del aire, suelo y agua, y
por ende el nivel de vida de los seres humanos.
Primeramente se estudia el gasto en dos grupos de bienes cuyo consumo se considera de mayor impacto al medio ambiente, para luego
analizar un tercer grupo de gastos de consumo que contribuirían al
logro de un desarrollo orientado a la sustentablilidad.
El primer grupo incluye el consumo de agua, energía eléctrica, gas y
gasolina, ya que el uso de estos lleva implícito el consumo de bienes no
renovables, contaminación atmosférica y descargas residuales.
El ~egundo grupo está integrado por el gasto en alimentos, bebidas
y tabacos; artículos y servicios de limpieza; y artículos de cuidado personal, cuyo uso cotidiano genera cantidades importantes de residuos
sólidos en los hogares.
El tercer grupo se integra por el gasto en cuidados médicos y conservación de la salud; gasto en educación, cultura y recreación; y la
proporción de ingreso monetario destinado al ahorro, mismos que
contribuyen a un bienestar más enfocado hacia la sustentabilidad.
Se parte de que los gastos en cuidados médicos y conservación de la
salud, y en educación, cultura y recreación, contribuyen al bienestar ya
que aumentan las potencialidades de los individuos. Además la educación se considera el mejor vehículo para la diseminación de información, y la conscientización de los ciudadanos acerca de los impactos de
las actividades humanas sobre el medio ambiente.
En tanto, el ahorro contribuye a la generación de capital físico para la
producción, ya que para que el bienestar económico se sostenga a través del tiempo, la oferta de capital debe aumentar a fin de satisfacer las
demandas del aumento demográfico. El ahorro implica que se pospone
consumo presente por consumo futuro por lo que disminuye la presión
del consumo inmediato sobre los recursos del medio ambiente.
A continuación se presenta sólo la estructura del gasto que realizan
los hogares del Área Metropolitana de Monterrey (AMM) en los rubros
elegidos para el propósito de estudio, partiendo de la Encuesta Ingreso
Gasto de los Hogares del AMM (ENIGHAMM) 1994, realizada por el
Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (CIE-UANL). Esto debido a que es la Encuesta con
información disponible al respecto, y además refleja un patrón de distribución del ingreso por deciles similar al de 2002.

�582

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPECTIVAS DE BIENESfAR' DISTRIBUC ,
'
.
ION DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO y SUSfENTABILIDAD
.

3.1 Consumo de bienesy servicios potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residnales

583

El gasto total por concepto del consumo de
.
tendencia observada en los anteriores renglones gape:~~:,mcoannfinna
acentuada ya
l
,
'
era mas
, que a proporc1on de gasto de cada decil
total es
·
con respecto al
'
mayor s1 nos movemos de los de il . fi .
res, pasando de 0.48% para e1 decil inferiir :s4~;;~res a los supe~oobservándose que poco más del 75% del
.
º ~ara el supenor,
por los tres deciles superiores de ingreso. gasto en gasolina es efectuado

!ª

Primeramente, se aborda el consumo de los bienes y servicios potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residuales, presentando en el cuadro siguiente las proporciones de gasto en
estas partidas, tomando como referencia el gasto total realizado en cada
una de ellas, es decir las sumas horizontales son igual al 100 por ciento.

El cuadro 4 nos muestra 1a distrib · ,
servicios y en gasolina, para los hogar~;1~;1 ~ s t o mensual en _1~s
del ingreso corriente. Es decir
. ' como proporaon
10001
d
d
l
que
la
reterenc1a
es con respecto al
10 e ca a co umna.

Cuadro3

Composición porcentual de gasto en blenu y servicios potencialmente emisores de
contaminación atmosférica y descargas residuales, de los Hogares del AMM
con respecto al total de gasto en cada partida,
decil de Ingreso

eer

Total

I

JI

III

IV

V

2.67
6.19
4.36
6.16
1.65

3.38
6.83
5.15
7.82
2.32

3.74
7.64
6.23
7.68
2.44

4.49
8.69
6.86
8.13
4.53

VII

VIII

IX

X

6.92
11.22
8.51
10.12
7.62

9.56
9.00
9.26
10.21
10.64

15.49
13.51
15.99
14.37
22.67

46.68
23.55
31.31
18.85
41.80

VI

•Ingreso corriente
monetario
•Gasto en agua
•Energfa Eléctrica
•Gas

100
100
100
100
100

1.74
4.76
4.55
6.69
0.48

5.34
8.61

7.77
9.37
5.85

•Gasolina
Fuente: Calculado en base a los datos de la ENIGH-AMM, CIE-UANL, 1994

De acuerdo a la información contenida en el cuadro 3, la distribución del gasto total realizado en agua, muestra que la proporción de los
deciles de menor a mayor es creciente, pasando esta proporción de
4.76% para el decil más bajo a 23.55% para el decil más alto. Es decir
que del gasto total monetario realizado en agua, casi una cuarta parte
corresponde al decil superior.
En el renglón de energía eléctrica se observa que del total de gasto
efectuado en este servicio por los hogares del AMM, la proporción
observa una tendencia creciente al pasar de los deciles inferiores a los
superiores, pasando de 4.55% en el decil más bajo, al 31.31% en el
decil más alto. En este caso se observa que cerca del 60% del gasto por
concepto del consumo de energía eléctrica se efectúa en los tres deciles
supenores.
La distribución del gasto total en gas muestra una proporción mayor
conforme nos movemos de los deciles de ingreso menores a los de
mayor ingreso, representando 6.69% el consumo del decil más bajo y
18.85% el del superior. E l gasto en este servicio hecho por los tres
deciles superiores representa el 40% del total de consumo de gas para
uso residencial.

Cuadro4
Composición porcentual de gasto en biene
'
contaminación atmosférica desea
s Y servicios potencialmente emlson,s de
con res
o al total de 1 ~ rrlrgas residual~•• de los Hogares del AMM
co ente monetario total,
decll de In reso
111
•Ingreso comente
II
N
V
VI
VII
VIII
IX
X
agua
100 100
100
100
100
100
100
100
100
100
100
•Energla El6drica
l.SO 4.09 3.48 3.03 3.05 2.90 2.41
•Gas
3.30 8.62 5.39 5.03 5.48 5.04 4.80 2.43 1.41 1.31 0.76
4.06 3.19 3.40 2.21
1 66 6 37 4
•Gasolina
·
·
.20 3.84 3.40 3.01 2.91
3.64 1.01 2.25 2.50 2 37 3 67 3.99 2.43 1.n 1.54 0.67
4.01 4.05 5.32 3.26
Fuente· Ca/cvlado ba
·
·
.
en se a los datos de la ENIGH-AMM, CIE-UANL. 1994

=

Como se puede apreciar en el cuadro anterior 1
presenta el 1.50% del t tal d .
. , e gasto en agua reAMM
o
e1 mgreso comente de los hogares del
' elinlconsumo de energía eléctrica e1 3.30% e1 de gas el 1 663/c
l
de gaso a e1 3.64%.
'
• oye

~~::~e::

S~dobs~rva que la proporción de gasto en cada uno de los renglones
os, ex~to len gas?lina, muestra una tendencia decreciente
.
se a~ an os deciles de más bajo ingreso a los de ma 'Or
J.ngr~~º· Es dectr los hogares de menores ingresos destinan ma ror ~
pomon de sus percepciones al pago d
· ·
} P o.
.
e semc1os, en tanto que los de
may~r J.n~eso desunan mayor proporción de ingreso al consumo de
gasolina, siendo esta proporción mayor para el IX decil.

3.2. Consumo de bienes potencial11m1tegeneradores de residlfOs sólidos
A continuación estudiaremos el segundo grupo de bi
d
clasificados
•
enes e consumo
.
c~~10 potencialmente generadores de residuos sólido
cuya 1nformac1on como proporción del gasto total realizado en cad~
:~!:t~~~ss~te~e~;~ : : ; ~ cuadro siguiente, nuevamente la suma
0

�PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

584

Composk:1611 pcwcentual de

gasto=tot'::.nce

IOS hogarN del AMM, con rN
Total
1
11

111

Cuadro 5
Jalmenlll generadores de rMldllOS aólldos de
en cada
deCII de 1rw:::e
IX
X

mee

IV

V

V1

VII

VIII

olngretlO

1.74

2.67

338

3.74

4.49

5.34

6.92

9 56

15.49

46.68

100

5.21

7.07

7.21

8.15

9.19

9.68

10.91

12.46

13.51

16.60

100

5.511

6.88

7.41

8.49

8.87

10.94

11.36

14.33

17.10

100

9.03

casa

5.92

6.34

T.41

10.19

11.32

11.52

14.78

20.68

100

4.14

7.87

personal

Contenle

Monelano
.~y
bebida&amp;

c:onaumldOS

dentro del hogar
oAnk:U06de
i.np¡ezay

cuidados de la
•Mlculos pa,a
elaidadO
oGestoen
t,,ei,es

pol9ndalment8
gener9dor9S de
reslduOS sólldoS

rea::

518 6 96
7.17
8.13
9.07
9.68
en los
100
.
.
Fuenle: Ca/cUl8dO en ll8Se a los delos de la ENJGH-AMM, CIE-UANL. 1994

10.94

12.34

13.64

18.90

585

bienes son realizados por las familias de mayores ingresos. Igualmente,
se puede ver que poco más deJ 40% del gasto en este tipo de bienes es
realizado por las familias de los tres deciles superiores.
El tercer renglón del cuadro nos indica las proporciones de gasto en
artículos para el cuidado personal de cada decil, dentro del gasto total
que se realiza en esta clase de bienes. Dicha proporción sigue una tendencia ascendente conforme pasamos del decil inferior al mayor. De
igual manera muestra que alrededor del 47% del gasto en estas mercancías es llevado a cabo por los tres deciles superiores.
Enseguida se presenta el grupo de bienes de consumo, clasificados
como potencialmente generadores de residuos sólidos, como proporción del ingreso corriente por decil. Por lo tanto las proporciones están
referidas al 100% de cada columna.
Cuadro&amp;

En este apartado se han identifi~ado tres renglo~~s de consumo dentro del hogar con mayor incidencia en la gener~c10~ de bas~a, estos
son el gasto en alimentos y bebidas; artículos de limpieza y cwdados de
3
la casa; y artículos para el cuidado personal •
De la información anterior se desprende que la proporción de conmo de alimentos y bebidas con respecto al total del gasto en estos
~~enes, es mayor conforme nos movemos de ~zq~erda .ª derecha a l~
lar o de ese renglón, observando que el dec~ mas b_aJO consu~e e
% de este total mientras que el decil supenor efectua el 16.601/o del
consumo en este grupo de bienes en al A.M1v1.

s.fi

El segundo renglón muestra la participación del ?'1sto de cada decil
dentro del gasto total en artículos de limpieza y crudado de la ~a~a, la
cual observa una tendencia creciente conforme se pasa del decil mferior al superior, destacando que el 17.10% de los gastos totales en estos

Dentro del gasto en artículos de limpieza y cuidad?s d_e la casa; se incluy~n l_o~
stos en detergentes· jabón de barca; blanqueadores; limpia?ores; _papel sa.ru.ta~o,
ga illetas y papel abs~rbente; platos y vasos desechables, papel alurruruo y e_ncera ~;
serv
,
.
be . ·
5 y trapos de cocma; cenescobas y uapeadores; fibras, esuopa10s y e~co. tas, 1:~ga .
. ºd . desodorante
llos· pilas· focos· pinturas, barnices, cera y limpia mue es; '.n~ecnc1 as,
, 1
amb1entai y sarú~o; recipientes de lámina; recipientes de plás~co; y o~os ar:cul os.. , n de artículos para el cuidado personal se estan const eran o ~s s1
E n el renglo
d tal h pús untes
guientes rubros: jabón de tocador; lociones y perfumes; pasta_ en 'c. aro ' ill
y enjuagues; desodorante, crema, brillantina, cre~a para _afea~; na:ªJ~S y _r:~s ~:
ara afeitar: lvo y maquillaje facial, sombra, lap12, labial y e ceias, ~~
.
p d
' bebé· pañuelos desechables; pañales desechables; toallas sarutanas; cepttlloca ?r para illo 'dentífrico· aróculos eléctricos (rasuradora y secadora, ere.); reparao peme Ycep
'
·
~
sadores etc)
ción de aróculos anteriores; otros (esmaltes y limas para unas, pa
' ..
3

Composición porcentual de gasto tn bienes potencialmente generadorH de nislduos aólldos dt
los hogares del AMM, con respecto al total de lngrHO contente monetario
decll de 1nz:so

pg

Total

11

111

IV

V

VI

VII

VIII

IX

X

•Ingreso
Conlenle

Monetario
eAlmenb:&gt;sy
bebidas
c:onsumidas
dentro del oogar

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

22.02

65.88

58.35

47.04

47 .96

45.08

39 92

34.74

28.68

19.21

7.83

1.32

4.22

3.39

2.89

2.98

2.60

2.23

2.08

1.56

1.22

0.48

1.65

3.91

3.65

3.09

3.27

2.81

3.14

2.69

1.98

1.57

0.73

24.98

74.02

65.40

53.02

54.21

50.49

45.29

39.51

32.23

22.00

9.04

•Mlcuosde
limpieza y

cuidados de la

casa
•Artlados para
el a,ldado
personal
eGastoen

bienes
potenclalmenle
generadores de
reslOOOssólldos
en los hogares

Fuerte: Ca/Cliado 811 bese e lo:I delos de la ENIGH-AMM, CIE.UANL, 1994

Al estudiar el consumo de bienes potencialmente generadores de residuos sólidos, de acuerdo la proporción de gastos total que hace el
conjunto de los deciles con respecto al total de ingreso corriente monetario, se observa que el 22.02% se destina a alimentos y bebidas, el
1.32% a artículos de limpieza y cuidados de la casa, y el 1.65% a artículos para el cuidado personal. Estos en su conjunto representan el
24.98% del total de ingresos corrientes.
La proporción de sus ingresos corrientes que cada decil destina a estos bienes, muestra una tendencia decreciente conforme se pasa de los
deciles de menores ingresos a los de mayores ingresos, observándose

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABIUDAD
.

que el pnmer decil desuna el 74.02% de su ingreso a este grupo de
bienes, mientras que el decil más alto asigna sólo el 9 .04%. Esta tendencia es especialmente determinada por el renglón de alimentos y
bebidas.

En lo referente a los gastos tn cuidados médicos y consenación d
la salud, la propor_ción que el decil inferior realiza en este gasto es supe~
nor a las proporciones
·b
. efectuadas por los decilcs· , JI, I J( ,. 1 v , no o bstan~e este, qwe re, casi el 64% de este gasto es efectuad¡&gt; por los dos
deciles mas altos.

586

3.3. Consumo; destino de ingreso mnienle co11 orit:t1tació11 s11stentable
El tercer grupo de destino del ingreso corriente monetario, se integra
por el gasto en cuidados médicos y conservación de la salud; educación, cultura y recreación; y b proporción de mgreso monetario desrinado al ahorro, además de las considcraciones apuntadas anteriormente
al respecto de este grupo, se parte de que el destino del ingreso a éste
es más neutral con respecto al medio ambiente, por lo que conlleva
cierta dtmens1on de sustentabilidad.

11

Tolal

monelano

111

11/

V

VI

VII

VIII

100

1.74

267

338

3.74

449

5.3"'

100

0.20

1.36

1.69

1.08

5.42

9.22

11.93

15.49

&lt;46.68

• Clepóailos de
cuentas de
ahorroe landas,

3.79

6.63

58.55

•Educaci6n.

100

0.35

1.54

140

orienl3clOn

monetatlo

.

2.24

2.36

357

5.66

559

11.70

65.59

11.50

8.91

5 04

20.3"'

43.60

100

4.111

2.13

171

208

5.53

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

2.47

0.28

125

1 24

o.n

298

4 26

426

098

1.09

3.10

9.51

1.89

5.48

3.94

589

5.05

6.36

7.77

5.55

7.18

13.36

conseN8Clón de
lasahid
•Oeatmode

1.26

3.00

100

084

0.70

155

1 53

1.62

086

1.65

1.17

suatentallle
10.78
4.88
648
4.58
6.39
660
788
Fuent9.· CakUMdo 1111 be# 11 lol dalos ele la E~AMM. CIE-UANL. 1994

939

6.21

8.83

14.53

'"IJ'e&amp;Opara
desarrollo a,n

.

3.91
2.75
144
2.22
1 61
0.79
100
susterQble
"-lle. CelcuMdo M base II los dolos do la ENJGH-AJIM, CIE·UANL. 191H

100

culbJra y
recraa:ión
•Cwdados
médicos y

etc.

an«VIICÍÓl!de

desamlllo con

IW=O

956

• Cuidados
médieo6 y

ingresopara

Compo1lci6n pon:,entual del lf9NO que M destina al deunollo con orientac:16n mu 1uatentable
con
al total lnlll'HO com.nte de cada decll
Tolal
1
11
111
11/
V
VI
VII
VIII
IX
X
•Ingreso
COfllMM

692

aAlray

la salud
oOestlnode

En el cuadro ·sigwente se p rescn
· tan )a proporc1on
· ' que representa
cada un~, de estos renglones en relación al total de ingreso comente
monetano de cada decil.

X

•E ~ .
recreaci6n

De ~orma agregada la proporción por decil dentro del total de ingreso destinado a este grupo
•
·
. de gastos
. , observa
una tend enc1a creciente
si
~os movem~s del dectl menor al mayor, destacando que el 0.79% del
in~eso dest1nado a estos fines es efectuado por el decil más bajo
mientras que el 63.02% corresponde al decil superior.
'

IX

oOepós,los de

cuenlasde
ahorro&amp;, tandas,
etc.

n.,

Cuadro8

Cuadro7
Compoak:16n porc:antual del lngrMO que M destina el deUm&gt;llo con orientación mis sustentable
con ,_pecto al total de p:to tn ~ • r:,'6n por CMCII
• ln!,eSO
ooníenlB

587

onentaciln
6 03

552

12.70

63.02

De acuerdo al cuadro 7, la proporción que cada decil aporta al mon
to total de depósitos de ahorros, tandas, etc., observa una tendencia
creciente s1 recorremos los deciles de menor a mayor, destacando el
hecho de que el decil supenor contnbuvc con el 58.55% de dtcho mon
to, rruentras que el dccil infcnor sólo contribuye con el 0.20º'º·
Al considerar el renglón de gastos en educ'.lción, cultura \ recreación, se encuentra que la proporción de cada decil con respecto al total
de su monto, tiene también una tendencia asccndente de acuerdo a los
dec1les de mayores mgresos. La contribución del decil más alto a este
gasto es de casi 66%, lo que contrasta con el 0.35% del decil más bajo.

Para el primer r~nglón se observa que como proporción de los 10_
gresos de cada decil, los depósitos de cuentas de ahorro, tandas, etc.,
observan
valores que van
d.
·1
. del 0.28% para el dectl 1, al 4 -~?6º para 1os
ec1 es VI YVIl, e~ decir que la proporciün de ingreso desunada a este
fin no es substancialmente mayor para los niveles de ingreso más altos.
Es dec~r la proporción de tngreso que se desuna al ahorro por parte de
las familias del AMM, es rclauvamente baja en general.
. Los gastos en educación, cultura y recrcacic'&gt;o, como proporción del
Ingreso en. cada dcct.1, obsen'a una variación que va de 1.89% para el
pnmer dccil, al 13. 36% para el decil más alto.

�588

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN
HABITOS DE CONSUMO y SUSTE
DEL INGRESO,
NTABILIDAD

Juuo CÉSAR PUENTE QUINTANILlA

Dentro de este cuadro destaca que el primer decil gasta una mayor
proporción de sus ingresos en cuidados médicos y conservación de la
salud, que el resto de los deciles, en tanto que para el resto esta proporción no llega al 2%.
De manera general se ve que la proporción de ingresos destinados a
estos renglones con respecto a los ingresos totales de cada decil, es
mayor para el decil superior representando el 14.53% de sus ingresos,
seguido por el decil VII que asigna el 9.39% de sus ingresos a estos
gastos. Por su parte los deciles que asignan menor proporción de ingreso a estos renglones son el decil 1 con el 4.88% y el decil III con el

589

Los gastos de consumo en bienes se . .
.
.
recursos renovables y no renovables y Mc10s que un_plican el uso de
res de contarn1n · '
L' .
'y que son potencialmente emisou.uuac10n atmos1enca de
'd
dos, condicionarían negativam t, l scargas r~s1 uales y residuos sólien e as oporturudades d
d ·,
e1futuro y la disporúbilidad d b.
d 1
.
. e pro ucc1on en
e tenes e medio ambiente.
Por lo tanto los tn
, dices propuestos
, d
., .
captar si los rúveles de gasto d
y en vias e evaluac1on, tntentan
atienden las condiciones de s:st:n:~~~:~ en ~os _rubros ~onsiderados,
que el bienestar económico
, es ectr contrtbuyen o no a
se sostenga a través del ti
p
..
empo. or un
1ado sopesando lo que contrib
que no contribuye.
uye posinvamente ª ello Y restando lo

4.58%.
Los índices se definen de la siguiente manera:

3.4. Índices de consumo sustentable
En la actualidad hay una gran variedad de significados e interpretaciones del concepto de sustentabilidad sin que exista una definición
universalmente aceptada al respecto, sin embargo muchas de estas definiciones señalan la sustentabilidad en términos de restricción en el
comportamiento económico.
De esta manera evaluar si una sociedad está enfocando su desarrollo
hacia la sustentabilidad implica estudiar si las condiciones consideradas
como necesarias para el desarrollo sustentable se están cumpliendo.
Estas con_diciones implican que el consumo no decline a través del
tiempo, que los recursos sean admirústrados para mantener las oporturúdades de producción en el futuro, que no decrezca con el tiempo la
disponibilidad de bienes del medio ambiente, etc.
De acuerdo a lo anterior y de la información desprendida de los patrones de consumo, se han formulado cuatro índice de sustentabilidad
que intentan evaluar si las condiciones necesarias para el desarrollo
sustentable se estén cumpliendo.
En este sentido el ahorro reflejaría la capacidad de generación de
capital físico productivo, ya que para que el bienestar económico se
sostenga a través del tiempo el capital productivo debe aumentar, a fin
de satisfacer las demandas del aumento poblacional. Por otra parte, los
gastos en salud y educación expanden las elecciones y potencialidades
de las personas, por lo que su posibilidad de contribuir al desarrollo
sustentable sería mayor.

Y= Ingreso Corriente Monetario
S-D
, · d e cuentas de ahorros, tandas etc.
- - epos~tos
BS
- Desuno de ingreso que genera una onentación
~
tentable
de bienestar susGa. - G asto en b'tenes y servicios o
.alm
.
nunación atmosférica y descargas re~d~:i~: ente errusores de contaGb = Gasto en bienes potenc1·a1mente generadores
·
de residuos sólidos

!N°DICE 1 = ((SGa)/ Y)*lOO
INDICE 2 = ((BSGa))Y*l 00
!NDICE 3 = ((BSGb/3))Y*100
INDICE 4 = ((BSGaGb/ 3))Y*100
Culldro 9

lndk:ff de COMUmo SU8t9ntab1e
TCCIII

•lnd10tde
StllenlalJadaden'k,
ONDICE 1)

•Indice de
Sustenlalllldadc,on

U

m

N

V

111

-7.62

-19.80

-14.07

-13.18

-13.60

·11.84

•9.85

3 ·14

•l-4.91

-7.89

-3.59

-7.21

-504

·1 .96

4.81

·19.51

•14.06

•11.86

·10.W

•7.25

1111

VIR

IX

X

•9.4&lt;4 ·10.48

-3.80

o.73

-3.22

-1.85

10.73

-2.95

0.48

-3.SS

2.58

14.81

-6 18 -38
~
.59 -29.39 ·28.28 -25.28 -21.87 -17.06
dato&amp; de la ENIGH-AAIM, CIE-UAM., 1!194

·12.44

-13.97

-3.99

1.12

~ ... bienestar

-.....an'k,
~NDICE2)

•fndade~en
blennlar--...y

=--~
.........
~gemen~y

~y
~

%0NOICE3)

•Indice de

~ .. bleneelai'

~yg811oen
bienes ~

~de~
eóldoa en%
gt«&gt;tCE -4)

FU811te: Calculado 811 ba

68 8

�590

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

Los criterios de sustentabilidad aplicados consisten en establecer
tres clasificaciones de acuerdo a los resultados de estos índices: así se
dice que hay una sustentabilidad positiva cuando el resultado es mayor
que cero, sustentabilidad mínima cuando el cálculo es cero, y sustentabilidad negativa cuando el cálculo es menor a cero.
De acuerdo a estos criterios la sustentabilidad en el consumo en ~l
M[M de manera general, es negativa si consideramos los índices pnmero ~ cuarto, en tanto que para el segundo y tercer í~dice se obs~rva
una sustentabilidad positiva. Sin embargo, es necesana la ?etemunación y planteamiento de ponderadores adecuados, que refle¡an de mejor manera la realidad.

Conclusiones: resultados y propuestas preliminares del análisis
teórico-prácúco
De acuerdo a los resultados desprendidos de este trabajo, Nuevo León
observa una distribución del ingreso bastante desigual, ya que en el a~o
2002 el 20% de los hogares más ricos percibió el 50% del total de_"::
gresos generados en la entidad, mientras el 20% más pobre perc1b10
sólo el 5.07%
La evolución en la distribución del ingreso muestra que la tendencia
anterior se mantiene con ligeras variaciones del año 1994 al 2002. No
obstante, la mejora registrada en el coeficiente de G~ de 0430 a 042~,
los niveles de ingreso real empeoraron, al caer el 10greso promedio
general un 8.78% durante este periodo.
Lo anterior, refleja una situación de equidad por empobrecimie~to,
escenario nada deseable, ya que el poder adquisitivo cayó en té~os
generales para todos los deciles, al pre~e~~rse ~ freno en_ la actividad
económica del estado, lo que imposibilito meiorar efectivamente la
distribución del ingreso y reducir la pobreza.
Por su parte, los patrones de consumo encontrados no apuntan
hacia la sustentabilidad, ya que por un lado, los estratos de mayores
ingresos son los que más consumen en ~érminos absolutos, to~os los
tipos de bienes, generando lo~ ma~ore_s ID1pactos sobre el ~edio ambiente. En tanto que los de mas ba1os ingresos, aun consurruendo menores niveles de bienes, tampoco realizan un consumo sustentable.

PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABIUDAD

591

Sin embargo, dado el buen nivel de desarrollo humano4 que registra
nuestro Estado, sobre todo en términos de educación, es posible reorientar el consumo hacia la sustentabilidad.
Específicamente, los patrones de consumo indican que en el caso de
los bienes considerados como potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residuales, la población de mayores ingresos realiza gran parte del consumo de estos bienes y servicios siendo
particularmente marcado en el caso del consumo de gasolina. En relación al gasto en el consumo de bienes potencialmente generadores de
residuos sólidos, se confirma esta tendencia, sobre todo en el consumo
de artículos de limpieza y cuidados de la casa, y artículos para el cuidado personal; lo mismo que para el consumo y destino de ingreso corriente monetario con una orientación más sustentable. No obstante,
los dediles de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus
ingresos al consumo de los mismos.
La mejora en la distribución del ingreso, y su consecuente reducción
en la pobreza, difícilmente se concibe sin un crecimiento económico,
aunque el incremento en la actividad económica lleva consigo un aumento en el uso de los recursos del medio ambiente, no sólo como
proveedor de insumos para la producción, sino también como receptor
de los productos de desperdicio o residuales que generan una gran parte de las actividades involucradas en la producción y el consumo.
El concepto de desarrollo sustentable implica; la necesidad de emprender estrategias productivas y de consumo que no degraden el ambiente, y eleven el nivel y calidad de vida de los grupos y sectores de la
población, principalmente de los más desfavorecidos; y una participación protagónica de la sociedad civil en las decisiones y cambios demandados; de ahí que la formulación de índices de consumo sustentable adquiera relevancia.
En esta etapa de la investigación en general, se pretendió estudiar y
evaluar la importancia de la distribución del ingreso y de los patrones
de consumo, partiendo del punto de vista de bienestar y del desarrollo
4
Las estimaciones del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Consejo Nacional de Población (CONAPO) con información del XII Censo General de Población
YVivienda, INEGI (2000) incluidas en el anexo del Programa Sectorial de desarrollo
Social, Combate a la Pobreza y Atención a Grupos Vulnerables, 2004-2009, del Gobierno del estado de Nuevo León, arrojan que el IDH ·para el estado de Nuevo León
es de 0.817 mismo que de acuerdo a los criterios de clasificación del Programa de las
Naciones Unidas para el D esarrollo (PNUD), corresponde a un desarrollo hwnano
alto.

�592

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

sustentable. Lo visto hasta ahora señala las pautas y limitaciones de lo
que es factible realizar.

forma exagerada, P?r la falta de políticas que incentiven su reciclaje.
Igualmente, el_ det~~oro de la salud de los habitantes por los altos niveles _de contamma~1on atm?sférica es cada vez mayor, lo que afecta negativamente la calidad y ruvel de vida de la población en general Identifi~ar los puntos críticos del estado actual de las cosas, implica un estudio a fondo de las variables involucradas en esta problemática tanto
por el lado del consumo, del bienestar y de la sustentabilidad d;l sistema., ~llo con_ el fin de formular bases sólidas para la recomendación de
pol.íttcas pertinentes.

El estudio de los diversos indicadores arroja que es posible desarrollar un análisis más extenso de la distribución del ingreso y el coeficiente de Gini y; de los hábitos de consumo, en el sentido no sólo de profundizar en ellos sino también, de actualizar y uniformizar la información con que se cuenta.
Respecto al desarrollo sustentable se puede afirmar que este debe
ser un objetivo prioritario en la agenda política de cualquier nivel de
gobierno, en el cual la coordinación entre los diversos niveles de gobierno y la sociedad tendrá que desempeñar un papel primordial.
Dado que el crecimiento económico es una condición importante
para determinar los niveles de vida, la cuestión es determinar cuánto y
cómo crecer, de tal forma que se genere el menor impacto posible sobre el medio ambiente y se haga énfasis en la solución a los problemas
de desigualdad, pobreza, desempleo y calidad de vida.
Cabe mencionar que no obstante lo realizado hasta ahora, los alcances y propósito de este estudio están lejos de completarse, lo anterior
debido a la gran cantidad de bibliografía existente que aborda los temas
de este trabajo, así como por la poca información estadística actualizada de las variable de interés. Limitantes que en un tiempo más extenso
se verán superadas, lo que permitirá una mayor cobertura del material y
la gestión de la información ante las instituciones correspondientes.

Prognosis
De acuerdo al Consejo Nacional de Población y Vivienda (CONAPO),
las crisis económicas recurrentes y los efectos indeseables de la reforma
económica que México ha vivido en las últimas décadas tienden a agudizar la situación distributiva en el país y han generado dudas razonables sobre la eventual disminución de la concentración del ingreso si no
se definen políticas, estrategias y programas de política económica, por
lo que resulta de vital importancia identificar el estado de su estructura
y las implicaciones en el núcleo de la sociedad.
La tendencia actual de un alto consumo de productos con alta propensión a generar desperdicios, a la par de un consumo poco racional
de energéticos por parte de los habitantes del estado de Nuevo León,
encamina a establecer una zona de alto riesgo ecológico. Donde las
superficies de confinamiento de desechos se tenderán a expandir de

593

Programa Tentativo

El desarrollo de la investigación requerirá un periodo aproximado de
tr~s a ,cuatro meses para la búsqueda y recolección de información bibliografica, así como para el acopio y generación de la base de datos·
un perio?~ similar para conformar los parámetros y reconsideracione¡
n_i~t~dologic,as_ que pued_an con~buir a mayor soporte a la investigac!on, Y por últtmo el penodo de mterpretación y redacción final tomana alrededor _de tres meses, generando un documento que constará de
un enfoq~e, mtegral e~ _la problemática del desarrollo sustentable y
propondra lineas de política para su consecución.
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�594

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEc,:-1vAs DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD
•

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�GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
Mtro. Roberto Rebolloso
Profesor-Investigador
Colegio de Sociología- UANL

E

l conocimiento es la base de la acción humana. Filósofos, historiadores, escritores y pensadores han buscado los orígenes
del pensamiento y el modo como este se desarrolla y se transmite a lo largo de la historia humana. Hoy por hoy, el problema sobre
el conocimiento sigue siendo un hito en el debate intelectual, sin embargo, a pesar de los avances en la ciencia y la tecnología el tema no
está agotado, más bien ha tomado otro rumbo por las posibilidades
que ha generado la Revolución Informática.
El nuevo paradigma tecnoeconómico ha hecho posible que la información y el conocimiento codificado esté accesible desde cualquier
lugar. El fenómeno de la globalización a la par de este nuevo paradigma ha dado como resultado una sociedad interconectada y como bien
señala Carlota Pérez (2003): "un paradigma tecno-económico se difunde como una epidemia, al principio lentamente, luego de modo acelerado y finalmente, cuando ya ha cubierto el grueso de la población susceptible, alcanza un lecho".
Para entender este nuevo fenómeno en este ensayo pretendo revisar
solo algunos aspectos de lo que hoy se llama la globalización del conocimiento desde una perspectiva social.

Conocimiento e información
Uno de los primeros problemas que hay que resolver en esta nueva
tendencia globalizante es el debate que se da entre los teóricos con-

�GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

598

599

ROBERTO REBOLLOSO

temporáneos sobre la diferencia entre conocimiento e información a
raíz del surgimiento de la sociedad post-industrial o la llamada sociedad
de la información. Ya que muchos autores parten de la idea de que
toda información es conocimiento. En cambio para otros autores conocimiento es un concepto más complejo por lo que lo tienden a considerar como una capacidad cognoscitiva asociada a la posibilidad de
interpretar y transformar la información.
En cambio información es el conjunto de datos estructurados pero
inertes e inactivos hasta que pueden ser utilizados por aquellos que son
capaces de interpretarlos.
En esta línea de pensamiento el debate entre conocimiento e información es el círculo sin fin ya que en términos prácticos el común de
los mortales utiliza uno u otro sin consideración alguna. Por lo que en
nuestro caso procederemos con las definiciones anteriores como punto
de partida para darle claridad a nuestro planteamiento en este asunto

Esta nueva relación entre uien .
.
ra apropiarse los derechos q, es nenen el capital y la capacidad pa, estan generando una n
conflictos sobre el uso del
. .
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.,
conoclffilento y de quienes l h
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An n es, gobiernos y soe1edad civil están en
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te este nuevo reto es necesa .
entender este nuevo proceso gl0bal d e1conocun1ento.
. .
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Las nuevas rutas de la globalización
Michael M. Weinstein de la Fundación Robin Hood ali ,
gunta a una serie de expertos ·Q , h d
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un ro con el mismo títul w ·
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.,
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globalización e ;nmi·
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J B .
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e~rge · 011as senala que
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Los_ lOffil~~tes, ya gue ahora provie.
orno at10oamer1ca y Asia p 1
modifica el patrón tradicional de inmi
.,
· or o gue esto
desde el principio del Siglo XX.
grac1on europea gue prevaleció
J.l.UU

sobre la globalización del conocimiento.
Susan Strange 0988) argumenta en su libro States and Markets que la
economía política internacional está caracterizada por una estrUctura
del conocimiento sumamente importante. Ella entiende el conocimiento en el sentido más amplio. A su vez intenta entender el papel de
la tecnología en dos sentidos, por un lado como el saber hacer y por el
otro como los sistemas de información que le da a ciertos actores el
potencial de explotarla y negarla a otros. Por lo que en este concepto
surgen las reglas de la propiedad intelectual. Este control solo es posible si ciertas tecnologías ayudan a la gestión a nivel global.
Este proceso de exclusión produce el fenómeno del poder ya que
las compañías que tiene más capacidad son las que ponen las reglas en
el control del conocimiento al poner sus propios estándares como en el
caso de la industria de la biotecnología, la informática, y la farmacéutica
lo que ha provocado una nueva agenda de propiedad intelectual ya que
en esta economía del conocimiento no se ha podido establecer un solo
régimen, en el sistema político internacional.
Entre los cambios principales que se están dando con respecto a esta nueva agenda están las consecuencias provocadas por el cambio
tecnológico como en el caso de la transmisión de datos, el uso de satélites y los sistemas de telecomunicaciones. Así como la rápida evolución de la tecnología en el desarrollo de los chips de computadora dado
que es muy difícil definir que se puede patentar y que parte corresponde a los derechos de autor.

exa~~~o la1º'. ?avid Dollar, profesor de la Universidad de Harvard
a re ac1on entre globalización e in .d d
países pobres han crecido , , .
eqw a y senala que los
1980. Señala Dollar q l ma: rapido q~e los países más ricos desde
nes de gente viviendou;º a po rezad ha cai~o. En 1980 había 1.5 billon menos e un dolar al dí
60º/I · ,
solo dos países· China e 1 di
.
a, un
o vivtan en
redujo de 1 billón a 650 ~ a, en camb~o entre 1978 y 1998 esta cifra se
breza esta bien en t' .
odnes. El v1?_culo entre globalización y poenrunos e correlac1on estadí ti
·
b
autor insiste en que el desarrollo abate la pobreza. s ca, sm em argo, el
d dJedffreCy D. Sa~hs, Director del Instituto de la Tierra de la U .
.
a . e olumbia examina en su ensayo por qué al
ruvers1,
h
crecido mientras otro
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gunos paises an
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S - s se an quedado estancados durante las dos úleca
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miento a los obst,
. algunos exper_tos atn.b uyen la falta de crecíejemplo los de ahcu ods tmpu~stos por 10stituciones económicas por
' ' rec os e propiedad l f
•
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sus datos enfatiza geo f
. .
.
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gra ia, c1enc1a nacional y políticas tecnolóai
.cas.
0

�600

ROBERTO REBOLLOSO

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

Sachs revisa datos sobre el crecimiento de 75 países en vfas de desarrollo entre 1980 y 1998 y concluye que el crecimiento inducido te~nológicamente en países depende de varios factores, primero, l: necesidad
de transporte de bajo costo de los bienes a mercados mas grandes;
segundo una zona común con países avanzados; tercero, fortalecer las
instituci~nes que protegen los derechos de p~opie~ad _i?tel~ctu~ Y
promueve el comercio. En cuarto lugar vie?e la uwest:1ga~ion cienufica
y el desarrollo; por último, debemos considerar el tamano de, la econorrúa doméstica, ya que econorrúas alejadas de lo mercad~s mas grandes tienen oportunidades limitadas de inducir el crecimle~to po~ ,el
comercio. Esto dice Sachs, fortalece el argumento para la mtegracion
económica regional

nua colaboración entre universidades y empresas y una educación de
calidad (El País, 8 de mayo del 2005).

Joseph E. Stiglitz, premio Nobel y ~utor de Et mate!tar de la globaliZfJción, apunta que la globalización ha sido so~re ven~da. Y acusa en

primer término a las instituciones financieras rnternacionales de :ªv~recer legalmente a los países más desarrolla~os. ~n segundo tefffilno
ataca a Occidente por pisotear la democracia y cita_ el c~so d~l ~ondo
Monetario Internacional con sus compras de func1onanos publicos a
frn de controlar los bancos centrales y así de esta manera mantener sus
políticas centrales, buscando la manera de que los gra~~es inver~ores se
beneficien. En tercer lugar Stiglitz apunta que las políucas. :socia~as_ al
FM1 crean confusión, y socava las relaciones de cooper~c1on. ~u?litz
hace una recomendación: lo más importante es crear bienes publicos
globales, un ambiente más limpio, vac~as contra enfermedades tr~smisibles como el sida, todo esto con dinero producto de nuevos impuestos sobre transacciones finan~i~ras o recu:s~s naturales. Esto
generaría una globalización más pos~uva_ ~ue es basicamente la ~espuesta a un intento de entender la globalizac10n desde una perspecuva multidisciplinaria.

Globalización de la tecnología
Un factor que está presente en el proceso globaliza~or es 1~ _tecnología
que ha sido ampliamente estudiado por los econom1stas clasicos desde
J.A. Schumpeter hasta Nathan Rosenberg, p~~fesor ~e la U~;ersidad
de Stanford y considerado un experto en políticas d~ mnovaci~n (Mowery, 1995), quién durante años ha insistí~~ en la 1mportancia, de ~a
tecnología como base del desarrollo tecnologtco. L~ _receta que ~l, aplica contiene una mezcla de políticas públicas que faciliten la crea~10n_ ~e
proyectos y de empresas, una mayor inversión privada, -~ª difus10?
constante de las ventajas de la tecnología entre la poblac10n, la contl-

601

Sin embargo, a partir de la explosión de Internet la tecnología ha
adquirido carta de ciudadarúa puesto que ha facilitado las comunicaciones en los sistemas de producción convirtiendo industrias tradicionales en empresas globales o virtuales. En este sentido cabe recordar
lo planteado por C. Freeman y C. Pérez cuando plantean la noción de
paradigmas tecnoeconómicos para definir de manera sintética los sistemas de producción, innovación y gobierno de las relaciones en escala
macro (Cimoli, 1994, pp.669).
Este nuevo paradigma tecno-económico ofrece un gran cambio dado que es un nuevo tipo de lenguaje capaz de interconectar individuos
a través de las máquinas entre sí, o individuos con máquinas. A raíz de
este nuevo paradigma la concepción del desarrollo tecnológico ha
cambiado diametralmente ya que ahora las grandes empresas trabajan
con centros de diseño desde donde se dirige todo el trabajo a nivel
global. Esto se puede ilustrar con la industria aeronáutica como es el
caso de Boing y Airbus que aunque trabajan con los mismos principios
desarrollan productos diferentes.
En el fondo de este modelo cada uno de ellos ha desarrollado su
forma tácita de conocimiento de "cómo hacer las cosas y como mejorarlas" ya que toda su actividad tecnológica está relacionada con la solución de problemas. Airbus al producir el prototipo A380 está innovando la industria Aeronáutica a nivel global. En este proceso de innovación ya no es solo el trabajo de un país, sino de un grupo de países
como socios en el proyecto, donde a partir de un diseño general cada
quién se especializa en su parte hasta integrar el todo en este caso el
A380. Todos son co-responsables en el proyecto. (Fig.1)
Airbus
Boing
Complejo industrial
Sector aviones comerciales Sector comercial
Francia Alemania
Inglaterra España
Conglomerado Industrial
A380
Boing 767
Figura 1: la innovación en la industria aeronáutica.

En este sentido la globalización de la tecnología ya no solo es una
herramienta sino que ahora se convierte en un patrón que debe interpretarse como la forma en que se organiza e incrementa el conocimiento en las grandes empresas y en la sociedad.

�602

ROBERTO REBOLLOSO

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

603

La globalización del consumo

Econorrúa del entreteninúento

Otro de los fenómenos globales presentes y que tocan los bolsillos de
los ciudadanos y modifican los estilos de vida es el consumo. Teóricos
como Theodor Adorno, Max Horkheimer y Herbert Marcuse habían
esbozado algunas explicaciones al respecto, sin embargo, estas han sido
rebasadas por las nuevas econonúas de mercado.

E~t?s nuevos e~tilos de vida, ahora diseñados por las agencias de publicidad. van onentados a la penetración de la ideología cultural del
~ons~smo de _esta sociedad que la Dra. Noreene Janus bien señala
. los _e~tilos de ~d~ promocionados en la publicidad incluyen agendas
1mplí~1tas y explicitas para las relaciones sociales, la acción social y el
c~mb10 cultural" (S_klair, 2003).Por lo que la técnica no solo es producir
s1:°o generar necesidades y deseos como componente de un estilo de
vida.

La transformación del modelo de producción en línea al modelo de
producción compartido o "Production Sharing", además del establecimiento de las redes de proveedor cliente por medio del uso de la tecnología de interoet, ha desatado una nueva ola de consumismo.
Aquí consumismo se entiende como el aumento en el consumo de
la cultura material en los países desarrollados y el de productividad
definida como una movilización de una parte de la población hacia el
trabajo. Lo que hay que entender es por un lado, la relación que se
establece entre sociedades con una alta producción y por el otro lado
las sociedades de alto consumo que por consecuencia genera nichos de
mercado. Lo que cambia es el posicionamiento de algunos países en el
consumo, además de la idea de generar el mayor número de consumidores a nivel global.
Basta mencionar, como un ejemplo paradigmático, el caso de China
en la industria textil donde se ha convertido en el primer productor
mundial del sector textil, desplazando en este sector a la Unión Europea o el impacto que ha causado en el bloque norteamericano, solo
para mencionar un ejemplo, la mezclilla con una producción de 90
millones de metros al año que luego vende al mercado internacional
como piezas confeccionadas en no menos de 30 dólares cada pantalón.
Esto sin mencionar el tipo de marcas en las etiquetas.
Este modelo comercial responde a una necesidad de los consumidores globales que buscan, conseguir réplicas de artículos de diseñadores
exclusivos con precios únicos en el mercado de baratijas o tianguis por
10.00 dólares americanos o menos. Todo esto por un deseo de imitación desenfrenado que sutilmente ha generado la intensa publicidad
usando todos los medios masivos de comunicación y que Armand
Mattelart había anunciado como parte de la industria cultural; en un
intento por transformar al público global en consumidores de productos trasnacionales mediante la difusión de un conjunto de nociones de
fácil consumo como es el desarrollo, la comunicación, la organización,
la vida cotidiana y el cambio (La internacional publicitaria, Madrid, Fundesco, 1989).

E st~s nuevos estilos de vida globalizados tienen sus referentes en
las soc1e~ades más avanzadas aunque en el fondo la intención sea
hom_oge~~r los gustos Y las preferencias como ha sucedido con la
C~IIllda ~ap1da, McDonalds y otros, así como el consumo en la indus
tria fílIIllca, la televisión en casa (videohome) o la globalización del
sabor como en el caso de la imposición de un sabor global (global taste) con la llamada "Napalización del vino" (Valle de Napa, California).
En el fondo lo que se busca no solo es un consumo alto sino permanente como_ el caso del_ fenómeno de la pottermanía, que ya no es
sol_o ven~ de libros (1? _millones de libros en las primeras 24 horas de
sali_da), sino_ la prod~cao~ de_~elículas seriadas y su respectiva parafernalia, ademas. de la rnsemmac1on de toda una ideología cultural en torno al personaie de C. W. Rowling. (fabla: Harry Potter en cifras).
Por otro lado, la industria del entretenimiento Disnev contraataca el
modelo ~-Iarry Potter con el lanzamiento de Las crómc~s de Namia de
C.S. Lewts a fin de aglutinar a un público con una producción interminable.
Harry Potter en Cifras
Autor

Productos y estrategias de comercialización

Joanne Katleen Rowling Libros:
Harry Potter y la Cámara de los secretos
Harry Potter y el cáliz de fuego (3 millones en 48 horas)
Harry Potter y la órden del Fénix (6.8 millones EUA)
Harry _Poter y el ~rincipe mestizo (10 millones en un día).
270 millones de e¡emplares a ruvel mundial
Traducido a 62 idiomas
Amazon.coro vendió 1, 4 millones de ejemplares
Editorial Bloomsbury y Scholas11c INC.
Sitio de Internet
Firma de Relaciones Públicas Coleman Getty.

�604

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

ROBERTO REBOLLOSO

Nota: el libro de Desmond Morris El mo110 des111fdo (1968) vendió 30 millones en 30
años.
Fuente: E/financiero, ABC, El País.

P~?-

En esta misma linea de consumo y comercialización masiva de
ductos culturales es el caso del Código da Vinci de Dan Brown: q~ien
escribe sobre la vida sexual de Jesús a partir de una serie de intngas
provocadas a partir de la muerte de un curador de arte del Mus~o del
Louvre y la búsqueda de la clave para llegar al origen del asesinato,
partiendo de una serie de hipótesis como el caso de la Magdalena como
la esposa de Jesús, la hermandad, la cena de Leo~ardo Da Vinci, Y así
sucesivamente. El juego entre la ficción y la reali~ad hace de esta ~n
detonante para el debate y las distintas interpretaciones. P~ro lo mas
interesante radica en el posicionamiento de la novela en la lis~a de sobreventas con más de 40 millones copias colocadas y una película que
provocará y pondrá a tono el debate entre seguidores y atacantes.
Dan Brown en Cifras
Llbros:

Ángeksy Demo11ios
La conspiración
El código da Vinci
Película E/ código da Vinci
Fuente: El País, ABC.

605

Ante este fenómeno de la piratería, Lawrence Lessig, profesor de la
Escuela de Leyes de la Universidad de Stanford, uno de los especialistas más importante en las leyes sobre piratería cibernética sigue insistiendo en la gran ventaja del Internet para la difusión de la cultura,
además señala que la innovación de Internet estuvo ligada a la arquitectura de la neutralidad. Cualquiera tiene el derecho a desarrollarla y la
misma red no podría discriminar contra nuevos innovadores. Cualquier cambio mayor sobre el Internet es un cambio para minar aquella
neutralidad, por lo tanto quienes controlan el sistema legal o controlan
la red física están dispuestos a vetar las innovaciones que no les gustan
(Ne11m11eek, Noviembre 19, 2001 ).
Para entender los nuevos derroteros del consumo global y la guerra
por la propiedad intelectual solo basta echar una mirada a la publicidad
de los medios y los deseos implícitos y explícitos que provocan y luego
a los indicadores de consumo de los países no importando el nivel de
desarrollo, y nos daremos cuenta del crecimiento de esta megatendencia y la incapacidad de los gobiernos para resolver el problema.

La política del conocimiento
40,000,000 de copias

La guerra legal por la propiedad del conocimiento
La piratería en su sentido más amplio es la violació~ de la ~ropie~ad d~
los derechos de autor en medios audiovisuales, la indus~a fílmi~a as1
como en el sector de la música y en el de software. La 1_ndustna del
software es una de las arenas más complicadas en el man~¡o del conocimiento debido a que algunas de las compañías se apropian parte del
sistema legal de patentes lo que genera una lucha por los derechos de
autor.
A partir de la década de los noventa la lucha por la piratería, d~l
software ha sido un problema diplomático entre los EUA y la Republica China donde han tenido que llegar a acuerdos no muy claros para el
resto de '10 s países. Otro ejemplo en la industria fílmica se hab~a de
' didas de 3 ,500 millones de .pesos
La. lucha contra la
per
. , anuales.
.
. p1.rate.
ria va contra las redes de dismbuc1on, internamiento de matena pruna,
laboratorios de copiado y los miles de puntos de distribución.

Nico Stehr, profesor de estudios culturales en la Universidad Zeppelín
ofrece en su libro Knowledge Politics (2005) una serie de reflexiones sobre
el conocimiento del conocimiento. En primer término establece la
diferencia entre conocimiento e información con el objeto de establecer lo que él llama la política del conocimiento. Para esto discute las
perspectivas teóricas entre la relación de conocimiento y poder. Para
posteriormente argumentar lo que él llama los atributos del conocimiento.
Stehr conceptualiza la política del conocimiento como lo que ha
surgido de las reacciones a las cuestiones fundamentales acerca del la
utilidad, política, moral de los nuevos descubrimientos e invenciones.
Por lo tanto la política del conocimiento no es practicada en un vacío
histórico; ya que tiene vínculos con moti,,os y métodos pasados, pero
al mismo tiempo representa un rompimiento con el pasado.
Este estudio de la política del conocimiento no pretende degradar la
imagen tradicional de la utilidad social del conocimiento, si no más
bien la idea de como esta es afectada por los debates y disputas centradas en las demandas por el control del conocimiento. A este respecto
una de las preguntas centrales del autor es ¿Para que sirve el conocimiento ante los nuevos retos y la emergencia de la nueva ciencia?. Por

�606

ROBERTO REBOLLOSO

lo que el interés aquí es discutir cómo el conocimiento nuevo es regulado y controlado por un amplio rango de actores en la sociedad moderna y por que tal control incluye conductas que tienen consecuencias
no intencionadas de regular el conocimiento.
Stehr define política del conocimiento o gobierno del conocimiento
como el intento de canalizar el papel social del conocimiento, para generar reglas y reforzar las sanciones pertenecientes a los actores y organizaciones relevantes, con el objeto de fijar ciertos atributos (tales como restricciones de propiedad) al conocimiento y restringir la aplicación del nuevo conocimiento y artefactos técnicos.
La esencia de la política del conocimiento consiste en esfuerzos estratégicos para mover conocimiento técnico y científico, y por lo tanto
el futuro, hacia el centro de la matriz política, económica y cultural de
la sociedad.
El autor se concentra en el control del conocimiento (que sugiere
que el conocimiento generado por la genética molecular, por ejemplo,
puede involucrar consecuencias individuales y colectivas que justifiquen su regulación) preferiblemente que la extensión de métodos de
diseminación del conocimiento en la sociedad moderna.
En la medida que la política del conocimiento llega a ser más ampliamente instituida, la naturaleza de la investigación cambiará hacia lo
que podría ser llamado a un modo más reflexivo de investigación científica en las respuestas críticas de la sociedad y donde las consecuencias
son tomadas en consideración. Un ejemplo de la política del conocimiento, en contraste a la política científica, fue el caso de un programa
de Harvard basado en investigación genética sobre los patrones del
cromosoma XYY. El trabajo genético, usando conocidas técnicas, fue
controversia! porque el investigador perseguía la idea de que había una
correlación significativa entre el comportamiento desviado y la presencia de cromosoma XYY. La presión de diversos grupos convirtió el
asunto en una cuestión de política para la administración Reagan.
Por esta razón, es importante reflexionar, dice Stehr, más y más, directamente e intensivamente, acerca de la clase de conocimiento que
nosotros necesitamos, así como el uso que nosotros hacemos del conocimiento que tenemos.
Stehr apunta que la emergencia del la política del conocimiento ocurre con alguna tardanza en respuesta al desarrollo excepcional y la velocidad con que el conocimiento y las capacidades técnicas son añadidas en las sociedades modernas. Por lo que la sociedad actual puede

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

607

s~~ descrita como una sociedad del conocimiento debido a la penetrae1on de todas las esferas por el conocimiento científico y técnico.

Los retos de las universidades
en la globalización del conocimiento
Una _buena parte de las universidades públicas en la última década,
e~pec1almente en los países del tercer mundo, se han orientado a considera~ el ~onocimiento como mercancía, por lo que han convertido a
las uruversidades en un negocio dando como resultado una formación
muy pobre de sus egresados. Por consecuencia pocos de sus egresados
van al mercado de trabajo formal, otros muchos van a los trabajos poco calificados o simplemente al desempleo.
Ante ~sta serie de retos las universidades tienen que reorientar su
~bo, pnmero para mejorar la capacitación y actualización de su capi~ ~telectual, segundo para crear la infraestructura necesaria para esta
rrusio~, est? es, el desarrollo d~ una infraestructura tecnológica de primer_ ~vel, Junto c?n una capae1dad de acceso a la información y el conoc11ru~nto a .1:aves de los nuevas tecnologías emergentes y por último,
c~n la mtenc1on de recuperar el rumbo, de ser creadores del conocinu~nto por medio del uso más intenso de laboratorios y recursos alternativos, producto de la inventiva de sus profesores.
De _manera muy particular Invernissi (2005) señala que dado que la
mayona de los frutos del avance científico tecnológico son mercancías
el aumento de la desigualdad significa que las barreras para acceder ~
consumo de los productos.
la ciencia continúan siendo muy altos
para_ gran ~arte de la po~l~Clo~ por lo que la autora insiste en la importancia de vmcular la part1c1pac1on ciudadana con la comunidad científica a ~m de sostener los objetivos de la investigación y los objetivos de
la sociedad.

?e

En esta nueva tendencia tecnológica muchas universidades han entra_do al~- moda de la compra de tecnología informática, sin embargo,
la 1nversion no es proporcional al uso de la misma, ya que muchos de
los egresados son menos eficientes comparado con aquellos que van a
escu_elas de ~e~or calidad y esto se puede documentar gracias a la div~rs1da~ de mdi_cadores que están a la orden del día gracias a los orgarusmo_s mternacionales quienes se han dado a la tarea de evaluar a nivel
mundial tanto en formación como en el , aprendizaje en habilidades.
Por un lado, hemos crecido en niveles educativos pero sin habilidades

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

para convertirse en lideres del conocimiento técnico para competir en
el mercado global.

las uniYersidades. Por eso considero de suma relevancia que las uni\:ers1dades retomen su papel d~ nue\·a cuenta para seguir siendo generadora~ y dlfusoras del conoC1ID1ento para beneficio de la sociedad.
Ademas del papel regulador que debe asumir el gobierno para mirar
por arnba de los mtereses de todos y nos solo de unos cuantos como
es el caso_ de las empresas. En este sentido es importante considerar
que _la _busqucda del conocuniento con responsabilidad social debe
seguir siendo la pnoridad para el futuro.

608

Para entender esta nueva realidad es neccsano hacernos algunas
preguntas: ¿de que manera vamos a reorientar nuestras universidades
en este milenio al proceso de globalización del conocimiento? ¿Cómo
vamos a crear una mentalidad de clase mundial en los estudian tes y
profesores? ¿Cómo se logra un nivel de respuesta más veloz ante la
globalización del conocimiento? ¿Cómo \·amos a crear un est1lo de
pensamiento sobre el aprendizaje a lo largo de la vida? ¿Cómo logra
remos cambiar el concepto e.le aprendizaje tradicional a este nuevo
concepto de cambio continuo producto de este: proceso global?
Todo esto en aras de lo que hoy por hoy se dibuja como la sociedad
del conocimiento donde la gente está enfocada no solo en el interés
para ellos mismos sino con el de su ciudad, región y en el mundo.
Gulgun Kayakutlu, líder africano, señala que "En una sociedad del
conocimiento no solo se mide el flujo de capital sino también la creación del capital social, confianza en el gobierno, posibilidad de administración pública, más cultura, más integración de la mujer y que se cíe
rren las brechas de pobreza y nqueza que hay actualmente» Lo que se
logra solo con una educación de calidad.

Conclusión
Este planteamiento sobre la globalización del conocimiento es inicial ya
que hay temas como el de la lucha por la propiedad mtelectual que no
están agotados y que por lo tanto van a provocar debates en los próximos años como ha sido el caso de la piratería del software que mcluso
se convirtió en un bastión económico para algunos países como China
y que aún no se resuelven. Otro ejemplo es el caso de la industria fil
mica que perdió el control de la reproducción de copias y genera pér
dldas millonarias para los propietanos de esos derechos. Otro de los
asuntos críticos es el referente a la industna farmacéutica y la producción de medicamentos a partir de la base biotccnológica en combina
ción con la industria de los alimentos especialmente en el uso de los
transgénicos, en que las grandes compañías como Dupont, Monsanto,
Scmirus están marcando las nuevas fronteras de la propiedad del conocimiento.

En mi opinión, la lucha por la propiedad del conocimiento es un
asumo no solo de las empresas y de los gobiernos, sino de aquellas
instituciones que por años han sido las generadoras del conocuruento:

609

Bibliografia
CIMOLI, Mario. 1994. De los paradigmas tecnológicos a los sistemas nacionales de producción e mnovación, Comercio Exterior., agosto, pp. 669-682
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�REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Jefe de 1a Sección de Ciencias Sociales
Centro de Estudios Humanísticos- UANL.

E

stas breves reflexiones se ubican dentro del contexto previo a
las elecciones presidenciales del 2006 en nuestro país. Pretenden contribuir, en alguna medida, al esclarecimiento de aspectos relevantes de la problemática política en momentos en que la pluralidad semántica de conceptos tales como: democracia, consenso, conflicto, participación, populismo, reforma del estado, etc., parece haber
generado confusiones y contradicciones, más que orientaciones claras
que permitan sustentar razonablemente nuestras decisiones políticas.

El Pueblo
El pueblo no es una mera abstracción, ni un conjunto uniforme y adocenado de individuos. El pueblo está constituido por seres humanos
reales y concretos, que en los momentos difíciles se reúnen y luchan en
las tareas colectivas, para conquistar -para ellos y sus familias- un espacio de vida decoroso y creativo, donde puedan desarrollar sus potencialidades y satisfacer sus necesidades.
El pueblo es la conciencia compartida de sentimientos, deseos y aspiraciones de libertad y de justicia en el marco de una convivencia racional y civilizada.
El pueblo es una reserva de sabiduóa acumulada a través de la experiencia común de éxitos y fracasos; un "núcleo de buen sentido" que
muchas veces las clases dirigentes desconoce o· menosprecia, sin re-

�612

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE

flexionar que representa el principal vínculo efectivo que puede garantizar la legitimidad de sus acciones.
El pueblo es el impulso vital que m~eve_ las_ a~ciones d: la inteligencia Y
el esfuerzo humanos y permea las vidas individuales, dandoles trayectoria y sentido solidario.
Cultura Política

La cultura política es una forma de co_nviv_e?cia humana generalizada
-con todos sus aspectos materiales y sunbolicos-, que define las relaciones de los grupos sociales con la estructura del poder dentro de una
comunidad.
En este sentido, una práctica política moderna, ~t~ligente Y plural,
puede afectar positivamente el desarrollo y fortalecuruento de la ~on.
· social de los ciudadanos, en aspectos que rebasan la mera s1tuac1en0 a
bili
ción politica; comprometiéndolos a involucrarse y res~onsa zarse en
cuestiones importantes no sólo para él, sino para la sociedad en su conjunto.
De alú la importancia de rechazar las concepciones s~plistas q~e
caracterizan unilateralmente la actividad política como un ¡uego suc10;
donde los asuntos se resuelven con prebendas y cohechos. El orden
político es el campo de la justicia y del poder soci~, es el co~tr?l del
uso legítimo de la fuerza y la re~ación ~e los conflictos; su ob¡et1vo es
reconciliar intereses a menudo incompatibles.
Revalorar la actividad política, es entonces una condición ne~~saria
para crear una cultura participativa más racional; más propos1t1va e
incisiva, que pueda transformarse en una fuente permanente de solución para nuestros problemas.

El Desarrollo de la Democracia
Formalmente, la Democracia se basa en una filosofía q~e sostiene que
los derechos políticos de una comunidad de hombre~ ~bre_s, debe~ _de
ser garantizados legalmente, para asegurar así la p~~1pac1on polí~ca
de todo ciudadano, sin distinción de sexo, raza, religion o _clase soc~al.
Con ello se reivindica el derecho de la sociedad a or~aruzar su Vida
política sobre las bases juridicas que construya y acepte libremente.

613

Sin embargo, la democracia no es simplemente un conjunto de
normas plasmadas en una constitución; es más bien una forma de vida,
un desafío para todos presente.
La vida democrática nace del esfuerzo crítico, creativo y constante
de las conciencias individuales que, separadas y juntas, impulsan la
conciencia social y política de los pueblos.
Por ello, el Estado no debe ser considerado como una entidad supra-social que concentre en él todo el poder. La democracia, requiere
de instancias autónomas que broten de los pluralismos específicos -a
veces contradictorios- que se generan en la sociedad civil y que demandan su reconocimiento, no sólo en la esfera propiamente politica,
sino en todos los espacios de la vida cotidiana: en los sindicatos, en las
asociaciones privadas, en las universidades y hasta en la familia.
¿Quien hoy quiera dar un juicio sobre el desarrollo de la democracia en un determinado país, ha señalado Norberto Bobbio, ya no debe
plantearse sólo la pregunta: ¿Quién vota? sino ¿Dónde vota?1•

Ideal Democrático
El problema de la democracia es que nunca ha podido realizarse plenamente. Los enemigos tradicionales con su desprecio al pueblo y a la
libertad siguen agazapados esperando de nuevo su oportunidad.
El contubernio entre algunos grupos dirigentes y los intereses de
grupos económicamente privilegiados, pretenden cualquier cosa para
trabajar en contra del ideal democrático.
Y es que la realización de la democracia exige su cumplimiento no
sólo en el orden político, debe también hacerse efectiva en el orden
económico y el orden social.

El egoísmo de las clases privilegiadas y la separación ideológica de
los trabajadores manipulados por élites corruptas han impedido, al final
de cuentas, que los logros democráticos lleguen efectivamente a los
grupos menos favorecidos; que es lo que supuestamente pretenden
estos mismos dirigentes.
Es necesario transitar de la democracia panfletaria e hipócrita a una
democracia real, más humana e integral que transforme nuestras relaciones en formas de convivencia más libres y justas; donde la participa1 Bobbio

Norberto. Elf11turo de la democraaa. Ed. F.C.E., México, 1986.

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RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

c1on, el diálogo y la comunicación sean la norma; donde l~s _g1:1pos
sociales, los partidos políticos y los ciudadanos en forma 1ndiv1dual,
tengan la seguridad y la confianza de que sus intereses y demandas específicas, serán tomados en cuenta en la distribución concertada de los
beneficios del desarrollo.

Competencia Democrática
La educación para la competencia, entendida ésta como búsqueda de la
excelencia y la realización es fundamental para el desarrollo de u_n:a
sociedad moderna que valora el talento, la capacidad y la responsab~dad. Y esto no sólo en la esfera económica o administrativa, las acaones políticas y sociales definen también, en forma relevante, la conducta de los miembros de una comunidad.
En este sentido, las prácticas políticas que se están realizando actualmente al interior y exterior de los partidos políticos manifiestan un
interés y esfuerzo genuinos en promover una competen~i~ verdaderamente democrática entre sus miembros, que puede pemutlr la superación de los vicios elitistas y autoritarios que ha padecido desde hace
muchos años nuestro sistema partidario.
Las formas adecuadas en que el poder debe ser distribuido y controlado tiene que ver con una disposición a competir, confrontando ~deas
y planteamientos abiertamente y sin restricciones; donde las meiores
propuestas se acepten al final.
Puede ser que este ejercicio democrático genere. diferenci~s Y c~nflictos pero, y éstos es lo importante, una vez definidas las_ diferencias
es posible, cuando menos, conocer cuáles son las alternat1Vas y soluciones sobre las que vale la pena debatir.

La Reforma del Estado
Contra viento y marea, la vieja política estatal está sie~do de~tnitivamente cuestionada. La necesidad de una transformac1on radical del
régimen económico, político y social de nuestro p~s, es por todos ya
claramente reconocida y reclamada. Lo que hoy esta en la mesa de_ las
discusiones son las formas específicas y los ritmos adecuados para Implantar los cambios requeridos.
A partir de un pluralismo orgánico ~ue se está desarrollando .e~
nuestro país, la sociedad civil reclama y eierce sus derechos d~ participación y decisión. El rechazo generalizado a un Estado omrupotente,

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

615

se debe al agotamiento de su capacidad efectiva para una real transformación social y no, como algunos piensan, al abandono de principios
sagrados o al renacimiento de antiguas ideologías económicas. Estos
argumentos ya no pueden sostenerse.
Por ello, el papel que debe desempeñar el Estado para el desarrollo
integral de la sociedad, constituye uno de los retos fundamentales por
superar si queremos evitar que la modernidad nos sobrepase y nos
arrastre.
La reforma del Estado es una necesidad histórica que se desprende
de su propia racionalidad. Tarde que temprano, el ajuste de cuentas ha
de realizarse (de hecho el proceso está iniciando, aunque con sobresaltos y temores).
¿No sería mejor, enfrentar consciente y abiertamente esta responsabilidad y que asumamos todos los riesgos de la democracia?

Grupos Populares y Política Social
La crisis y las alternativas que se presentan a la sociedad mexicana están
abriendo nuevas perspectivas de reorganización del aparato estatal y,
nuevamente, los grupos populares aparecen como un elemento político
importante. Hoy se plantea un particular tipo de "alianzas de clases" en
torno a un proyecto de unidad nacional, fincado a su vez alrededor de
la modernización y el desarrollo industrial de la sociedad.
Los procesos de modernización de la sociedad están generando una
diversidad de conflictos que ponen en disponibilidad a un conjunto de
grupos que claman por su participación social y política. Estos grupos,
fundamentalmente la clase obrera organizada en sindicatos, las clases
medias urbanas y sectores importantes de profesionistas e intelectuales
forman un bloque de apoyo a un régimen estatal integrado por una
burocracia profesional, que tiene el consenso de los grupos dominantes, cuya conducción se sustenta en un liderazgo que cuenta con un
fuerte poder personal y que asume conscientemente ante el pueblo la
defensa de la nación, de los que menos tienen, etc.; pero que, estructuralmente parece estar produciendo el acrecentamiento y consolidación
de los poderes económicos prevalecientes.
La complejidad de la situación internacional y las contradicciones al
interior de la sociedad civil en una situación de crisis y deterioro sociales, están exigiendo la conformación de un régimen político con pretensiones democráticas serias, que deberá implantar diversos progra-

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RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

mas para apoyar a las masas, programas que se irán ajustando dependiendo del grado de radicalización de éstas por un lado, y por el otro,
del nivel de presión de los grupos económicos.
Lo anterior pone de relieve, que en los grupos populares se está
desarrollando un proceso de radicalización política, que si bien, en la
mayoría de los casos está siendo controlado, parece estar rebasando las
simples reivindicaciones económicas, tendiendo a crear organizaciones
políticas independientes, lo cual varía los tipos de relaciones y el nivel
de sus contradicciones.
De la flexibilidad y efectividad de las medidas adoptadas, sobre todo
por los grupos dirigentes de la administración pública, dependerá la
probabilidad de evitar una política que podría desarrollar tendencias
fuertemente autoritarias.

Cambio Social: Conflicto e Integración
El modelo de conflicto de clases planteado por Marx, corresponde a
un particular tipo de situaciones conflictuales que hacen referencia a las
diversas relaciones que diferentes conjuntos o grupos sociales tienen ·
con los medios de producción. Estas relaciones conforman el conflicto
fundamental alrededor del cual, según Marx, se desarrolla el conjunto
de la sociedad. Marx se interesa fundamentalmente por aquella situación en que las relaciones sociales de producción crean un mercado
libre de trabajo y los propietarios de los medios de producción compran la fuerza de trabajo a los no propietarios. Esto, a su vez, conduce
a una polarización de la sociedad en dos grupos antagónicos: la burguesía y el proletariado. Uno de estos dos grupos en conflicto -la burguesía en el caso del capitalismo-- dominará la sociedad. Las instituciones que sirven a los intereses de este grupo serán consideradas como
propias del sistema social en su conjunto. Los miembros de este grupo
pretenderán por todos los medios posibles que su sistema de propiedad
y el poder que sustentan son las instituciones legítimas de la sociedad.
Sin embargo, el grupo dominado se opondrá a esta pretensión de legitimidad e intentará limitar el poder -&lt;le acuerdo con este modelo el fin
último sería destruirlo-- de la clase dominante. Tratará entonces establecer su propio sistema político y desarrollará nuevos aparatos económicos, jurídicos, educacionales, etc., con los cuales intentará conformar un nuevo patrón de legitimidad.
Al parecer, el modelo marxista del conflicto de clases resultó insuficiente, a mi juicio, por tres razones: primero, porque la realidad ha

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

617

mos1:ado que los conflictos entre la burguesía y el proletariado no necesariamente han conducido a una destrucción violenta del orden existente, este es, desde luego, un juicio expost sino que, en muchos casos
h~ tenido cabida un margen de negociación que, aunque muchos 1~
rueguen, ha minimizado los conflictos. En segundo lugar, específicamente para el caso latinoamericano, la existencia en muchos países de
una, masa c~mpesina _co,nside~able es un elemento importante que la
teona_ mamsta desetudo o srmplemente ignoró. Finalmente, porque
descwda los elementos normativos y valorativos que, muchas veces, a
des~echo d~ la~ condiciones objetivas, orientan la acción de los grupos
sociales hacia diversos objetivos y en distintas direcciones.
Yo, creo que, t:1nto para los países latinoamericanos como para la
mayona de las_ ~oc1edades, un modelo conflictual que explique los procesos de estabilidad y de cambio es definitivamente indispensable. Sin
embargo, este modelo conflictual debe ofrecer las posibilidades de entender y explicar situaciones no previstas o inherentes a las condiciones
específicas de distintas sociedades; cosa que no nos ofrece cabalmente
el modelo marxista.
En principio, para demostrar la pertinencia de un modelo conflictual, señalamos esquemáticamente los principios del modelo funcional
planteado por Parsons indicando por qué no lo consideramos adecuado. Posteriormente, señalaremos algunos elementos del modelo de
Dahrendorf y luego el modelo conflictual de Coser para tratar de establecer algunos lineamientos generales de un modelo conflictual que
pueda ser aplicable a una realidad concreta.
La teoría funcionalista es una teoría de la integración social, de
acuerdo con sus postulados: 2
1).

Toda sociedad es una configuración relativamente persistente de
elementos.
Toda sociedad es una configuración bien integrada de elementos.
Todo elemento de una sociedad contribuye a su funcionamiento.
Toda sociedad descansa en el consenso de sus miembros.

2)
3)
4)

Es claro que una teoría de este tipo, difícilmente puede proporcionarnos un modelo adecuado del cambio social. Y es que el interés de
los funcionalistas es mostrar por qué las cosas son como son y son de
.

2

_Parsons Talcott, "Una teoría funcional del cambio." En Etzioni (Ed) Los cam-

bios socrales. Ecl. F.C.E., México 1968. pp. 86-96.

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RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE
REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

una u otra forma porque así lo requieren las necesidades del sistema, y
puesto que los sistemas sociales son estables, cualquier proble~a _q~e
surja es simplemente una disfunción que, al final de cue~~s, sera as~lada por el mismo sistema. J?e. tal manera que la ~ues~~n del camb1?
sólo se plantea como un crecmuento o como una s1tuac1~n- de deseqwlibrio momentáneo, pero siempre tendiente al estableclllllento de un
nuevo equilibrio. Los cambios que realmente ocurren en una socied~d
tratan de ser explicados como una adaptación del sistema al medio
ambiente: contacto cultural, cambio tecnológico, etc. Sin embargo, el
problema que no puede solucionar el funcionalismo, es el de explicar el
cambio que se produce al interior del propio sistema.
Dahrendorf, por otro lado, con un enfoque más general, indica que
los conflictos, más bien, se dan entre los que poseen autoridad y los
que no la poseen, lo que implica que pueden darse. de?t~o de cualquier
institución. Su modelo contiene los siguientes pnnc1p1os, totalmente
contrarios a los del modelo funcional:3
a) Toda sociedad está sometida a cambio en todo momento.
b) Toda sociedad experimenta en todo momento conflictos sociales.
c) Todo elemento de una sociedad contribuye a su cambio.
d) Toda sociedad descansa sobre la coacción que algunos de sus
individuos ejercen sobre otros.
Lo anterior implica, como pensaba Max Weber, la probabilidad ~entro de una relación social de imponer la propia voluntad a los demas,
independientemente de toda resistencia o, en el mejor de los casos,
como en el estado moderno, la probabilidad de que la coacción sea
aceptada "libremente" por los que la padecen.
Con respecto al modelo de Coser, éste se distingue entre:4
a) Conflictos que no trascienden las normas básicas sobre las cuales se funda una relación social.
b) Conflictos que sí trascienden las normas básicas que legitiman
el orden prevaleciente.

619

Haciendo énfasis sobre el primer punto señala que:

1) El mismo sistema social contiene una prote~ción contra el conflicto: la tolerancia e institucionalización del conflicto.
2) El conflicto social es un mecanismo para el ajuste de normas
adecuadas a nuevas condiciones; puede, por lo tanto, ser un
elemento renovador de la sociedad.
3) La destructividad de los conflictos depende de la intensidad de
la interacción y de la participación personal de los miembros.
4) Un contrincante en determinada situación conflictual puede ser
un aliado en otra. Esto asegura la solidaridad social.
En general, ambos -Coser y Dahrendorf- no niegan la posibilidad
extrema de la confrontación violenta; sin embargo, insisten en que los
conflictos no necesariamente deben de ser destructivos.
De lo anterior podemos extraer algunas conclusiones:

1) La organización de una sociedad implica situaciones conflictua-

2)
3)
4)
5)

les. Estas pueden ubicarse entre los extremos de la negociación
pacífica y la violencia declarada.
Esta situación tiende a crear no un clima de unidad sino una
sociedad con una pluralidad de intereses.
Siempre el conflicto supondrá una situación de asimetría, donde uno de los grupos surgirá como dominante.
Una serie de factores pueden modificar las relaciones de poder
existentes dentro de la sociedad.
Una modificación en las relaciones de poder puede no conducir
a un cambio total, sino al compromiso y la reforma.

Lo que sugiere lo anterior es, solamente, la necesidad de incluir
dentro de un modelo teórico, la mayor cantidad de situaciones concretamente posibles si realmente pretende ser explicativo.

Sistema Político y Estabilidad

La estabilidad de un sistema político depende del tipo -y grado de orden
Dahrendorf R. "Hacia una teoría del conflicto social", En Etzioni, Ed. L.is
cat11biossociales. Ed. F.C.E., México 1968. pp. 97-107.
_
.
4 Coser Lewís, "La terminación del conflicto". En Etzioni (Ed). Los can,bzos soeza/es, Ed. F.C.E., México 1968. pp. 419-423.
3

prevaleciente en la conducta de los grupos existentes que conforman la
sociedad. Los sistemas tradicionales, por ejemplo, poseen un alto grado
de estabilidad, sin embargo, las posibilidades de d~sarrollo están limitadas por la misma tradición. En cambio, en una sociedad en proceso de

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RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

modernización que enfrenta la necesidad de movilizar un amplio apoyo
para las actividades políticas y para la sustentación del desarrollo económico, la flexibilidad del sistema, sobre todo en términos de participación, tiene suma importancia. Sin embargo, cuando las condiciones
socioeconómicas se encuentran en un período de descomposición es
que los partidos políticos tienen la posibilidad de ofrecer soluciones
políticas distintas a las de los patrones predominantes; durante estos
períodos pueden más fácilmente atraer adherentes.
Existen cuatro tipos de problemas en términos generales que pueden constituir un desafío para la estabilidad del sistema político:
1) Elproblema de la construcción de la Nación. Que se relaciona con los
aspectos culturales del desarrollo político; el proceso por el cual
la población transfiere su lealtad y compromiso a un sistema
político central.
2) Elproblema de la construcción del Estado. Que se produce cuando la
élite política crea nuevas estructuras para organizar la sociedad
con el fin de reglamentar la conducta y extraer el máximo provecho de sus recursos.
3) El problema de la participación. Que se relaciona con el rápido incremento de las exigencias de participación en el proceso de
decisión política por parte de los diversos grupos y estratos de
la sociedad.
4) El problema de la distribución. Que se relaciona con un aumento
en el volumen e intensidad de las demandas que requieren que
el sistema político controle o modifique la distribución de los
recursos existentes.
Específicamente, con respecto a los problemas de la participación y
la distribución, la estabilidad de un sistema político depende:
1) De la naturaleza de los problemas que debe enfrentar. Para el
caso de los países en desarrollo, como el nuestro, la gran cantidad de demandas sobre el mejoramiento económico, participación, unidad nacional, etc. se precipitan sobre el sistema al unísono y en forma inmediata; lo que hace muy difícil su solución,
constituyendo así elementos de inestabilidad.
2) De los recursos que posee el sistema para implementar su capacidad de respuesta en un período determinado.
3) De las transformaciones experimentadas por otros sistemas
(económico, social, religioso, internacional, etc.). La capacidad

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

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del sistema político de hacer frente a diferentes presiones es influida, en cierta medida, por las demandas_ y capacidades de
otros sistemas.
4) Del esquema de funcionamiento del sistema. Algunos sistemas
están mejor integrados para el cambio y la adaptación; un sistema que cuenta con una burocracia diferenciada y eficiente
puede adaptar las demandas a su capacidad de respuesta más
fácilmente que otros sistemas menos diferenciados.
5) De la respuesta de las élites políticas a los requerimientos del
sistema que, en muchos casos, puede ser un elemento de intensificación de las presiones y los conflictos que se desembocan
en procedimientos violentos, ya que no se de la respuesta en el
momento oportuno: los conflictos que se han producido en
nuestro país en este año de 2006 son un claro ejemplo de ello.

Partidos y Cambio Político
Los partidos políticos, aunque no siempre son la estructura más importante dentro de los sistemas políticos, en general son considerados como una estructura especializada que realiza la combinación de intereses, esto es, la función de convertir las demandas en alternativas de
política general. Los partidos políticos, junto con la burocracia de la
administración pública y los sindicatos constituyen las entidades que
comúnmente desempeñan una labor de mediación. Representan un
vínculo directo entre los diversos grupos de interés y las autoridades
responsables de las decisiones. Pueden, por lo tanto, articular los intereses de los diferentes grupos o estratos de la sociedad. La eficacia de
estas combinaciones y articulaciones, que afectará la estabilidad del
sistema político, dependerá del tipo específico del sistema partidario.
P_or un lado, puede tender a mantener las pautas de comportamiento
vigentes, o por el otro, en algunos casos a iniciar un cambio importante
en l?s ~atrones políticos existentes. En este último sentido, la política
part1dana puede ayudar a desarrollar la cultura política de los actores
sociales en sus orientaciones cognitiva, afectiva y evaluativa. Esto tiene
importancia sobre todo en los procesos de socialización y comunicació?. Gracias a la actividad partidaria el empleado, el obrero, el empresano, etc., pueden descubrir los mecanismos necesarios para plantear
sus demandas y conocer aspectos de la sociedad que desconocen en su
vida cotidiana. Asimismo, esta actividad -en la dimensión afectiva~uede desarrollar el sentido de lealtad e identificación entre los partidanos y sus élites. Finalmente, en términos evaluativos, el partido puede

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proporcionar los criterios y fines con los cuales medir las realidades
políticas y económicas existentes; lo cual es fundamental para adquirir
la conciencia del papel que puede cumplir como agente del cambio
social. Cabe sin embargo señalar que las élites políticas de México y de
los países de América Latina, al parecer, no han concebido la democracia representativa como un "ideal" -en el sentido de los movimientos
independentistas y de reforma del siglo pasado-, sino que ha sido percibida, en muchos casos, como una ideología conservadora, como un
instrumento tendiente al mantenimiento de formas tradicionales y obsoletas de dominación.
La Responsabilidad Social del Estad.o
Cada vez más, es evidente que el proceso de desarrollo nacional exige
una mayor racionalidad en la acción económica y social, que incorpore
métodos, procedimientos y técnicas modernas acordes con la transformación mundial contemporánea.
Exige también, una nueva actitud ante los valores y formas de comportamiento tradicionales en las diversas actividades de la vida comunitaria. Es necesario entonces:

•

•

•

•

En la política, luchar porque se amplíe la participación y representación de las nuevas fuerzas sociales que la industrialización
y el crecimiento urbano han puesto en escena.
En la economía, superar las resistencias a los cambios tecnológicos y a la participación de las empresas en nuevas actividades a
través de formas de propiedad y de gestión innovadoras.
En la educación, pugnar por una enseñanza funcional y técnica
que, sin descuidar al ser humano, se base en la extensión y aplicación sistemática de la actitud y el pensamiento científicos para conocer y transformar la realidad.
En el Estado, una intervención menos asfixiante y burocrática
que no obstaculice la libertad y creatividad de los particulares.

Sin embargo, esta tensión entre lo tradicional y lo moderno, está
produciendo a la vez, una propagación inarticulada del progreso técnico y un impacto desigual e injusto en el sistema de estratificación social, que sigue demandando la participación del Estado, pero de un
Estado que equilibre la situación cumpliendo eficazmente con las responsabilidades sociales de su competencia.

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

623

Alimentación, salud, educación, vivienda, cultura, etc., siguen siendo
en nuestro país, ~ecesidades básicas de grandes grupos de población
que es urgente sansfacer cuando menos con rrúnimos de bienestar.
Con los altos precios del petróleo, las divisas internacionales más
grandes de nuestra historia y ante una situación económica internacional compleja e inestable, seguimos enfrentando el mismo reto: crecer y
moderruzarnos. Ahora, seguramente estaremos en mejores condiciones
pero, ¿en dónde se fincará el desarrollo económico sustentable?
El programa contra la inflación ha tenido resultados aceptables, pero a costa de un considerable deterioro del salario y del nivel de vida de
1a población. ¿Cómo reiniciar la dinámica del crecimiento y reintegrar
al pueblo las pérdidas acumuladas durante más de veinte años de crisis?
Así, la tarea de los próximos años deberá consistir en alentar la eficacia ~ productividad que caracterizan un proceso de modernización,
pero sm menoscabo para las capas mayoritarias de la población: el reto
será conciliar la competitividad con la justicia social, si queremos construir un México mejor para todos.
Consenso Social: ¿Una Utopía?
Todo intento de participación en cualquier ámbito de la vida humana
es en sí mismo valioso; pero, si realmente pretende incidir en cuestiones importantes, requiere de un espíritu de cooperación que involucre
a todos los interesados, con el propósito de alcanzar beneficios comunes.
Analizar, debatir, participar... no sólo significa pugnar por abrir
nuevos y más amplios espacios legítimos de libertad, significa también,
buscar nuevas formas de relación que no se sustenten, ni en la obediencia y sumisión incondicionales, ni en su extremo contrario: el anarquismo estéril.
El consenso social, como núcleo básico de la interacción humana
rechaza, tanto la aceptación irreflexiva y acrítica del orden imperante,
como la exclusión partidista y unilateral de toda propuesta que no sea
la nuestra.
_Las oposiciones y los contrastes, son situaciones objetivas en las que
se mserta nuestra vida cotidiana. Somos seres· humanos disímiles y sin
embargo, poseemos un conjunto básico de sentimientos, aspiraciones y
valores que compartimos con los demás. Lo que nuestra personalidad

�624

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REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

625

tiene de singular y propio se sustenta, precisamente en la vinculación
con el grupo, que es el espacio que posibilita el lenguaje y la comunicación que, a su vez, permite el entendimiento y la comprensión del otro,
no como un ser ajeno que se opone, sino como igual y distinto al mismo tiempo. Nos solidarizamos porque somos semejantes, pero también, porque siendo diferentes nos necesitamos y complementamos.

?vfARX y ENGELS, Ma11íjiesto del Partido Co11111nista, Ed. Progreso, Moscú,
1972.

La diferenciación funcional que exige el desarrollo de la vida social,
económica y política de una comunidad debe servir no sólo para confrontar, sino para unir las voluntades en torno a un propósito común,
donde la participación y el trabajo de cada uno -de acuerdo con sus
capacidades y limitaciones-, asegure para todos, el acceso a una vida
digna y provechosa.

PARSONS, T. Una Teoria Funcional del Cambio, En Etzioni (ed.) "Los Cambios
Sociales", Ed. F.C.E. México, 1968.

En esta encrucijada, ante proyectos de país diferentes, antagónicos
incluso, entre la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad,
¿podremos fortalecer, por un lado, las actitudes que destacan la importancia de la independencia, la espontaneidad y la libertad creadoras, y
por el otro, la consolidación de valores que promueyan el diálogo y,
junto con éste, la tolerancia y el respeto a los demás?. Este es el reto.

WEBER, Max, Escritos políticos. Ed. Folios, México, 1982.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�MENSAJE DE GRAT ITUD AL GOBIERNO DEL
ESTADO DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE
NOTARIOS PÚBLICOS DE ESTA ENTIDAD
FEDERATIVA
Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL

Al recibir · este homenaje, recibo un alto honor, acepto un grave
compromiso y expreso una profunda gratitud. Reciba el Gobierno del
Estado de Nuevo León, y el Colegio de Notarios Públicos de esta
Entidad Federativa, el testimonio de mi encendida gratitud y de mi más
alta estimación intelectual.
Enclavada entre altivas y fuertes montañas - Las Mitas, la silla, la
Sierra-Monterrey, Ciudad de pe,ftles, como le ha llamado algún poeta, no se
ha hecho huraña e inhospitalaria, como solía ocurrir a las poblaciones
geográficamente aisladas. No lo fue antes de que los caminos de tierra y
aire le dieran fácil acceso; menos ahora que la aviación y las carreteras
facilitan las comunicaciones. De sus serranías, Monterrey, sólo he
aprendido firmeza, resistencia, dignidad. La montaña, aquí no ha sido
obstáculo, sino estímulo. Al desafío del medio ambiente, el
regiomontano dio su vigorosa respuesta. Esta respuesta ha sido y sigue
siendo Monterrey: "Capital industrial de México" -por la importancia de
sus grandes industrias- y urbe universitaria.
. No tiene el paisaje regiomontano, ese aspecto sonriente de los fértiles
valles y de las vegas del sur mexicano. Es de piel reseca y de líneas
enérgicas. Nos pone, súbitamente, ante el recuerdo de ese tercer día que
describe el Génesis. A veces, parece surgir en la piedra un extraño afán
de verticalidad afilada y majestuosa. Surge entonces, camino del cielo, ese
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AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO ),_EÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

primera vista poco acogedora, encuentra que sus habitantes son
cordiales, francos y hospitalarios.

amor. Si entendemos bien lo que significa una educación para el amor,
nuestras escuelas y nuestras universidades se convertirán en fuentes de
luz y de ciencia, de calor y de consuelo para el hombre y la sociedad.

786

Monterrey se transformó de modesta Villa a Gran Metrópoli por obra
y gracia de un visionario de gran clase -el padre del escritor Alfonso
Reyes- que fue el General Bernardo Reyes. En Monterrey, la hora es la
hora y la palabra es la palabra. Se creé en las fábricas, en el valor
fecundante del esfuerzo y en la educación. Eh-.esta "abeja", antes que
Sultana del Norte, esta forjado y forjándose el mejor estoicismo de
México.
Monterrey es un estilo de cultura. Hablo de estilo como estructura de
una entidad básica, como comunidad de carácter, como disposiciones y
modos de comportamiento. Aclaro que Monterrey no tiene un carácter
preceptivo -que suplante su realidad-, ni es algo estático, rígido,
anquilosado. Trátase de una estructura reactiva, no de un mito, que se ha
ido constituyendo en la historia y que funciona ante estímulos
adecuados.
Desde Monterrey: Una circunstancia difícil, un verdadero reto para la
creación intelectual, he escrito mi vasta obra filosófica, jurídica y
humanista. Aquí está mi esposa, regiomontana por cierto; aquí nacieron
mis siete hijos; aquí tengo mi "alma mater"- la Universidad Autónoma de
Nuevo León- con un lema que he hecho mío por dem:ho de amor y de
estudio: "Aierem Flammam Veritatis".

La empresa propia de cada edad, no va a privarnos de la continuidad
del esfuerzo. Anhelamos progreso axiológico y no simple cambio.
Conservemos en el tiempo lo que vamos a sujetar a mejora. Al llegar
nuestro turno de filósofos, de intelectuales, es digno y es justo prender
más puro y más alto, el fuego de la sabiduría, más importante que la
ciencia, sin descuidar los avances tecnológicos, siempre que estén al
servicio del hombre. No sueño con una ciudad de Monterrey celestial,
pura. Solo espero y trabajo para una ciudad más culta, más cordial, más
receptiva, más próxima a la civilización del amor. Y para llegar a la
civilización del amor necesitamqs una educación para el amor. La muerte
del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema cordia~ en un
odiador, solo sirve para arder. En Monterrey sobran eruditos y faltan
sabios. Hay po~a gente feliz, Siento una compasión infinita por ese
.pequeño, admirable regiomontano pobre que vive y muere entre asfaltos
y humo, siempre atenazado por el reloj, molesto por enfermedades que
produce la civilización, saturado de problemas por la crisis, siempre la
búsqueda, pero generalmente frustrado antes de haber encontrado el

No hay que hacernos demasiadas ilusiones con respecto al progreso
técnico de Monterrey. Démosle un sí a la técnica y un rotundo no a la
tecnocracia hueca de fermento espiritual.
Admiro sinceramente el esfuerzo, la tenacidad, el valor para afrontar
problemas que atesora el regiomontano. Me llenan de esperanza los
res~ltados y la eficiencia terminal de algunos servicios educativos que
satisfacen la demanda de educación elemental y secundaria. Me satisface
también, íntimamente el designio y el esfuerzo de hacer una Ci11dad del
Conocimiento¡ pero primero preparemos la infraestructura.
Ayudémonos todos para construir, paso a paso, un Monterrey y un
Estado de Nuevo León, más henchidos de cultura, de felicidad, y de
esperanza. De la compenetración total entre vida y pensamiento bajo el
signo de amor-donación, depende nuestro cabal cumplimiento y nuestra
felicidad.
Permitidme que os diga, tan sencillamente como pueda, cual es la idea
que me hago respecto de mi filosofía y de mi papel de intelectual, jurista
y educador. Y o no puedo vivir vocacionalmente sin mis investigaciones
filosóficas, jurídicas y humanistas; sin mi docencia universitaria sin mis
conferencias, sin mis libros y mis artículos. Tras de abrirse e~ variaos
horizontes, mi obra filosófica reagolpa, en última instancia, hacia la
estrechez de lo único necesario: Una filosofía como propedéutica de
salvación. En ella he trabajado, desde hace varios años, con toda
intensidad y entusiasmo. Intensidad y entusiasmo de vivir que no está
exento, claro está, de una cierta dosis de incertidumbre, de melancolía, de
riesgo. ~ero predomina, en esta vocación del fundamento, un goce lleno
de plenitud presencial de todo cuanto hay en el ámbito finito Qa habencia).
Goce que no convierte la vocación filosófica en una ocupación felicitaría.
Es mi propia vida, con sus angustias y esperanzas, la que me insta a
filosofar. Sin un saber vital de ultimidades no puedo ubicarme ni
autoposeerme. En definitiva, no es la vida para la filosofía, sino la
~o_sofía para la vida, aunque nos pasemos la vida filosofando para mejor
v1v1r. Filosofando para mejor vivir, para realizarnos, para salvarnos. Un
ent~ anhelante de perfección -conciente de su incompletud y de su
linutación- está comprometido a filosofar. No se trata de oficio, sino de
condición humana. Sobre el fondo problemático de nuestra existencia, la
filosofía intenta proyectar una claridad definitiva. La actitud filosófica es

�789

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL ESTADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

un modo de estar en la habencia, esto es, en la urdimbre omniglobante
de entes reales, entes ideales, posibilidades, normatividades y todo lo
habido y por haber. Desde _este modo de estar en la habencia (universal
concreto que equivale a la Creación), se convive y se muere.

todo mensaje, debe estar al servicio del amor que abraza y excede a la
verdad.

788

Para un mexicano que quiere llegar a la universalidad sin traicionar sus
más caras es.encias, las distinciones académicas -nacionales o
extranjeras- constituyen un vigoroso estímulopa!a proseguir en la tarea
vocacional. Eso es todo. Sin agregar un centímetro de estatura
intelectual, nos disponen a la gratitud y nos estimulan a emprender el
asalto de la altura.
La gratitud solo es posible en el ámbito de la libertad. Gratitu~ q_ue va
dirigida a personas: maestros, alumnos, funcionarios. El agradecl11llent~,
como el ruego, siempre es interindividual, transcurre entre un yo y un tu.
Y pienso que agradecer y recibir, dar y rogar es reconoc~r. el mu~o
apoyo y la mutua ayuda. Quien hoy da, mañana puede re~1b1r; y ~wen
hoy recibe, mañana puede dar. Es bello poder agradecer y mide, en c_1erto
modo, la salud espiritual. La gratitud es disposición al a~adec~m1ento
vivo. Recibimos más de lo que hemos ganado. Nuestra vida misma es
una dádiva de amor que nos compromete a vivir amorosamente. Quiero
recordar las palabras de Pablo de ~arso: "J?_.ue tienes _que no. I~ ~,ayas
recibido? Y, si lo has recibido, ¿a que glonarte cual s1 no lo hubieras reczbzdo ( 1
Corintios, capítulo IV, versículo 7) En rigor, sólo he tenido un maestro:
Jesucristo. Y mal cristiano sería si no diese hoy y siempre.
Pero este reconocimiento me insta a la gratitud hacia quienes fueron
mis profesores -mexic~nos y extranjeros- y hacia mi~ alumnos
universitarios -múltiples generaciones- y mis discípulos. Sm e~os no
sería quien soy, ni podría llevar a ·su cabal sentido el homeoaie que
recibo. Y pienso, también, en el diálogo con los grandes muertos, en el
influjo que viene de lejos.
Abrirse a la verdad y abrirse a la verdad para los otros es cumplir la
ley de nuestro propio ser. El amor es inseparable de la verdad: la
esclarece y la posibilita. Tenemos la certeza de que somos hombres para
algo más que para dar con nuestros huesos en una tumba. Condenados
como estamos a la muerte, debemos· apresurarnos -con inquebrantable
voluntad y sin. descanso- a dar nuestro mensaje ~grande o pequeño,
. pero siempre auténtico- antes de pasar a aquel estadio en donde
. p~rq~
tenemos la. certeza -los creyentes- de que sob ran 1os mensaies
todo está a la vista,. en su más prístina patencia. Pero todo develam1ento,

Amo a la jurisprudencia como apostolado de la justicia, porque sin la
justicia - vivificada por el amor- no se mantendría ni se desarrollaría el
Bien Común de la sociedad. Seis años de abogado postulante, y más de
medio siglo -52 años- de ejercer la digna profesión de Notario Público,
dan testimonio de mi quehacer profesional. Mi profesión es parte muy
importante de mi vocación -modo personal de propender a la plenitudy me ha conferido una misión incanjeable, insustituible, única, de vivir en
la tierra en espera esperanzada de la eternidad feliz.
El arte de redactar auténticamente los negocios legítimos d~ los
hombres llevó a la ciencia del Derecho Notarial: Examen de la naturaleza
del documento notarial, su eficacia, su objeto, su invalidez, su formación,
su autor -el Notario-, su conservación, archivo de notarias,
interpretación de la voluntad de las partes, todo ello es objeto de ciencia
y no de mero arte. De justicia reguladora, preventiva o pacificadora, la
función notarial se nos presenta como una función legitimadora, como
un servicio público, como una tarea autentificadora, como un cometido
de fe pública, ligado, desde al inicio, al orden administrativo, si se
prefiere, a la jurisdicción voluntaria, con un significado no judicial.
Tratese de una actividad pública que se ejerce dentro de un radio
determinado que tiene por objeto el instrumento público en relación con
la idea de forma. Amalgama de caracteres difíciles de sintetizar. Yo me
atrevería a proponer como definición del Derecho Notarial, la que a
continuación apunto: La sistemática de la autenticidad teleológicamente dirigida a
realizar la seguridad, la justicia y el bien. común mediante la regulación del acto
jurídico públicoy del registro público.
No es tarea fácil, pero tampoco imposible, codificar como Derecho
Notarial un derecho autónomo de la forma. En todo caso están allí
normas vigentes en torno a la función notarial. Este operatorio público
se establece por autorización gubernamental con demarcación geográfica
y deber de residencia. Quiero recordar, también que el Notario -por lo
menos dentro del sistema .neolatino-: un Profesional del Derecho que aplica
rectamente las normas jurídicas, que tiene conciencia de su función social
Yque sabe adaptar, sin violentar, la norma al caso particular.
No se puede ser un verdadero y dignp notario, sino se profesa una
ética acrisolada, una competencia fuera de dudas y una formalidad, con la
clientela, que ponga de relieve la alta responsabilidad de la función
notarial. No tan sol_o somos -o hemos sido- fedatarios, sino profesores

�790

MENSAJE DE GRATITUD AL GOBIERNO DEL EsrADO
DE NUEVO LEÓN Y AL COLEGIO DE NOTARIOS PÚBLICOS
DE ESTA ENTIDAD FEDERATIVA

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

de jurisprudencia y consejeros prudentes de los individuos, de las
familias, y especialmente de las clases más humildes.
Dar fe en actos, contratos y hechos que adquieran relevancia jurídica
es una profesión muy digna. Sin un verdadero amor por la verdad, no se
puede ser un Notario digno. La dignidad del Notario proviene de que es
un singular testigo calificado de la verdad.
Pueden ustedes estar seguros que su companía, su afecto y acaso su
admiración, me producen una satisfacción íntima, legítima, sin caer en
embriaguez ni delirio de grandeza. ¿Ac~so no soy homo humus, nada
prehistórica? Pronto nos separaremos para ir a nuestras respectivas casas
y para seguir con nuestros respectivos quehaceres. Pero me quedaré
con ustedes en nú. Buscaré alcanzar altura elevándome sobre su altura
de amistad.
He partido de lo poco que soy para alcanzar lo otro paso a paso,
caminando sobre imperfecciones pero decido a recoger algo de lo
verdadero, de lo bello y de lo bueno que pasa a la vera y advierto en el
hondón de mi alma. En medio del sufrimiento, del esfuerzo y del
sacrificio viene galopando la aurora.
Un hervor de reverencias y de amores debe impulsar el vuelo
generoso. ¡Fuera con las minúsculas ligaduras que restan posibilidad a la
obra, velocidad a la carrera y belleza al sacrificio! Hay que batir alas sobre
la desventura de la enfermedad y del sufrimiento. No ir adelante es
volver atrás. Caminaremos -cosa en verdad difícil- calculando la
situación y conservando el rumbo.
Porque siempre he estado en éxodo hacia lo absoluto, no me exalto
por los triunfos ni me deprimo por lós fracasos. Un homenaje como el
que se me tributa generosamente el día de hoy, me atemoriza un tanto.
Pienso en aquellas aleccionadoras palabras de Quevedo: "Vuelve los ojos, si

piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer, y hallarás que no eras, que es Íll
última miseria". Existo, porque procedo del Ser Absoluto. Sin ese Ser
Absoluto, nada soy. En Él, y solo en Él, puedo encontrar plenitud Y
descanso, libertad y júbilo, en un homenaje compartido y con
destinación final en esa alegría de Dios que relativiza todo.

Allí en el hondón del alma tstá la enjundia de lo que somos y de lo
que a.11helamos ser. Lo demás: estruendo que se produce, vértigo de la
vida, ¡no vale la pena! Importa, eso sí, acometer el riesgo de cada día con
un temblor de impulso seguro y de certidumbre vocacional, en espera de
que la flecha -hoy caminando callada y misteriosamente- dé algún día en

•791

e! ~!aneo.

H~sta entonce~,. y_ para entonces, aquí seguiremos, día a día,
v1V1endo la vida como milicia, ¡Militia Christi! Milicia de cristianos de
~ombre_s comprome~dos. Firmes, pero abiertos siempre a los su:ves
1mperat1vos de la amistad y del diálogo, para saber ser hombre entre los
hombres.
He aquí lo que tenía que decir. El resto es silencio preñado de gratitud
y promesa.

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN
Auroa Georgioa Bustos AreDanos
Estudiante de la Faculud de Filoso6a y letas

Univemdad Autónoma de Nuevo León

Introducción

FJ. hombre se pregunta, qué son las cosas y después de darse cuenta que
IIÓlo él es quien puede dar respuesta a lo que las cosas son, él continua
pieguntándose, sobre "cómo es" que sabe lo que las cosas son, o cómo
ca que puede llegar a conocerlas. Toda vez que se consiga una respuesta,
m posible establecer una explicación de las cosas y eo base a tal
cipJicación se podtá fundamentar todo un sistema.
Este trabajo de investigación tiene el propósito de ahondar sobre el
problema del conocimiento en la filosofía de Platón, por lo tanto, es
importante definir primero, qué es el conocimiento.
El conocimiento es la relación que se da entre un sujeto y un objeto,
donde la función del sujeto es aprehender al objeto y la del objeto, en ser
aprcheosible y ser aprehendido por el sujeto, mieotns ambos
peananecen separados etcmamentc uno del otro ontológicameote.
(Hesacn,J. Teoría di/ úll«imit11to. Teoría Q1llfOi di/ ú11oamie,,1(), pp.26).
La t.coiía del conocimiento de Platón se caixteriza por la concepción
del conocimiento como una reminiscencia (""'1111111.riJJ, es decir un
tccucroo; y hace referencia al conocimiento verdadero como aquel que
llega a conocer ~ Ideas, conceptos, y no en los objetos sensibles, a los
que Platón calificó como simples copias o sombras de las Ideas.

El conocimiento que se fundamenta

ldcalismo.

en las Ideas

se ·conoce como

�CONCEPCIÓN y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

7g5

AURORA GEORGINA eusros ARELLANOS

794

La unportancia del Idealismo en b. Filosofia radica no en que se

pueda ieconoccr la posibilidad de "llegar a conocer", como lo

~

Sóctates al afianu que él sólo sabia que no sabia nada, la importancia del
Idealismo platónico radica ert que, Pb.tón propolle, por vez primera un
sistema por el cual se puede llegar: al conocimiento verdadero y así
mismo Pb.tón se.prcgnta cómo funciona b. relación enttc objeto y sujeto

:es e

Platón afuma, que los sentidos son inca
d
bs cosas, es decir aquello que h
conocer la esencia de
sentidos sólo pueden percibir loac:qr
_cosas sean lo que son, los
decir bs impresiones dichas im q. os ob¡etos producen en ellos, es
,
preStoncs son las sensaciones.
· · · las cow sensibles u,w¡ en mod al
. .
que dirija hacia ella• su aten . , o guno tnvttan al entendimiento a
competentes de ellas
. oon, por que los sentidos son ¡·ucces
~.1:-:
•
mientras
enu:11w111,ento a reflexionar por que1 otras . hay que obligan al
ningún sano juicio acerca de
~ os ~en~os no sabrían emitir
alma, y requien: un serio exam~. ell teslllnontos parecen extraños al
entonces a su auxilio al entcndirni e os, por tanto, d alma. llammdo
si cada una de esm cosas se re6 ento y a la reflexión ttatll de aaminar
perpleja (ante dos caminos) d:~aso~ ~a dos distintas ... el alma
1
fonada a hacer pesquisas y a'
en ~ • entendimiento y se ve
cstt
l
.
prcgunW'Se a st misma que la 'dad
caso, e conoomicnto de la unidad
d
es wu . En
la vuelven hacia la contemplación del
uno e los que elevan al alma y

dentro de una esencia dcalista del conocimiento
La Dialéctica, según Platón, funciona como ciencia y como método
pata p&lt;&gt;det así llegar a 1ás Ideas.
Abordar la teoría del conocimiento dé Platón, implica entender sus
doctrinas filosóficas éticas, políticas y ontológicas e las cuales conceptos
como Idea, Conocimiento, Virtud, Alma,· y las divisiooes que hace_de
ésa principalmente, cscin en constante intettelaciótt.
' En cuanto a la influencia del Idealismo platónico a través de h
historia del pensamiento filosófico, ésta es irulegable, su trascendencia se
puede advertir no sólo en sistemas filosóficos tales, como el Idealismo
Alemán de la época Moderna, sino wnbiéo Ct1 el pensamiento filosófico
de San Agustín de Hipona, quien relacionó íntimamente la filosofía
platónica con los dogmas del Cristianismo·ducante la Patrística.

Conocimiento y Percepción
El conocimiento, según Platón, es recordar lo que está dentro del
alma. Las cosas sC11sibles son sólo un estimulo para el alma, la cual desde
lo sensible, se apartará, y Sé elevará a la contemplación del Set.
~énon: ¿Y qué medio adopbcis, SócratcS, para indagar lo que de
ninguna tmntt2 conoces?¿Qué principio te guiará en la indaglu:ión de liú

cosas que ignon.&amp; absolutamente?.. ..
·
Sócn~: ... -~\Í ¡,ue.-1, para el alma, siendo inmortal, renaciendo a la vida
muchas veces y hllbicndo visto todo lo que pasa, tanto en éslll (vida)
como en la otra, no hay nada que ella no haya aprendido por CAta razón,
no es extaño que, respecto a la virtud y a todo lo demás, esté en estado
de recordar lo que ha sabido. Porque, colllO todo se liga en la natunle22.
y el alma todo o ha aprendido, pÚedc, recordando una sola cosa, a lo cual
los hombtu llaman aprender, ~ontrar en sí mi~ma todo lo demás, con
tal que tenga valor y que no se canse en sus indagaciones. En efecto,
todo lo que. ac llama bulc:al y aprender no a otra con que

d1as

d

s:.2

Las cosas que son percibidas a través d
.
ser al mismo tiempo, por ejemplo:
e los sena.dos parecen ser y no
Al o~servar una hoja de papel blanco, se encuen
su totalidad blanca, sólo es casi blan
tra que esta no es en
blanca, es decir es y no cs.l
ca. Por lo tanto es blanca y no es
El color, al impresionar, sólo brinda un co . .
blancura de la hoja. El sentido d la .
nocuruento acerca de la
la imagen,
.
.
e vista corrcspondi t al 1
mtenttas que una a · .
en e co or capta
no se conoce io que realment panencia es fonnada dentro de la razón y
ala sensibilidad que poseen 1:s e~r:~ ~onoce su esencia. Pero gcaci.as
que pueden sentir (sensaciones) 1
adlos, entre ellos el hombre es
0 que es pcnnit
maneta, tos ob¡etos
·
'
'
que les rod
e conocer de esta
ean.
A es~ tipo de conocimiento ue
que conociste en captar inform;ci\n
como conocimiento sensible.

Los sentidos stempre están en la . ,
q_uc por ser materiales, se encuencr: ::~ con los objetos sensibles los
~do objeto de generación
. , pre en constante movimiento
.
y corrupcwn, y de ser así, entonces:
,

163

2

Pbtón. Rep1ibúta; LJbro VII· Ed· POlT\13,
. , Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 162-

seco,dar.
l

1

Platón. Mmótr o d, _la Vi,t:Md. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos..." . 2003, p. 2'1J

.
:idmedio
env~ del ~to de sentir (acción
extenor), se le denomina

Marias, Julián. Historill tk la Filostfia.

�796

AURORA GEORGINA Busros AREUANOS

CONCEPClóN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Una cosa que estuviera siempre en movimiento no podría ser conocida
por nadie. Micntns que se aproxima a conocerla, se haría otra y de otra ·
naturalc-a; de rucrte que no podría uhcne lo que 01 y cómo OI. No hay
intcligcncia que pueda conocer el objeto que se conoce. si esa: objeto no
tiene una manera de ser deti:tminada.•

De ahí que el conocimiento de lo sensible es sólo aparente. Las solas
se:osaciones que·producen los objetos sensibles, no descubren la verdad
de las cosas.
"'-

" sensible r'dc lo
El filósofo Platón, coloca a este conocimiento
aparcntc'1, en el nivel de la opinión (doxa) palabra de la que hace \11
análjgjs en d dwogo el Ctatilo o dd Leiiguaje, en el que define a la
pilabra don u opinión de la siguiente manera:
Doxa es el nombre que, o procede de seguimiento (diooxis) y en este
wo, es la indagwón a que el alma se consagra pan saber la verdad de
las cosas; o bien el nombre del disparo de la flecha (toxon). Yo prefiero
la última explicación y por lo menos la palabra accncia (toecais),
responede a la misma idea. En efecto parece (don), expresar el anhdo
(oisis) del alma hacia las cosas para conocer su naturaleza. la misma
relación hay entre la palabra voluntld (boulcc) y disparo (bolee), así
como laruarsc hacia (bolcsthai) y deliberar (boulcsthal). Todas cst2S
paW,ras corresponden al mismo orden que don, no son más que
diversas expresiones de una idea de tiro o de arranque.5

· En griego la palabra do.xa, signilica "opinión o creencia'", y la palabn
diooxis, significa "persecución o aspiración"7, mienttas que toxon indica
"disparo de flecha"'. La palabra oicsis, también sjgaifica "opinión,
pensamiento, apariencia, petsecución y presunción"' por lo cual se
identifica con los vocablos-de doxa y diooxis, al igual que oisis, palabn
que se deriva del vocablo "m&lt;a&gt;"que significa "creer, pensar, suponer,
1
presentir, desear y anhelac' º. Las palabras anteriores, expresan según
Platón, la misma naturaleza que la palabra doxa, ~s decir, dan como
signi.fi~o una misma idea, que es la de doxa como una creencia.

Las palabras boulh y bolh tienen una estrecha relación, pues la
primera (boulee), significa tiro o lanzamiento11 y la segunda (bolee) indica
''volwitad, determinación deliberación, o parecer,, que para Platón estos
dos vocablos, señalan el modo de actuar de la opinión.
La opinión es una creencia fundada en el alma, por la determinación
de ésta, en búsqueda del conocimiento de las cosas. El alma se "lanza
como una flecha" hacia el objeto que desea cottocer y a partir de las
sensaciones que dicho objeto imprime en el alma del hombre, son sobre
bs cuales formula creencias, pensamientos y suposiciones, es decir
construye opiniones.

Por el contrario, la palalm aboulía, derivado del vocablo e&lt;~UA1J que
significa "falta de voluntad" 12, indica "irresolución''º es un quedarse
quieto que para el filósofo significa la no disposición del alma hacia un
lan2USC a los objetos, (ou ~CXAUtQ, es un no realizar lo que le es propio
(as~&gt;.euto)14.
La opinión sólo conoce por la apariencia, siendo aquello que es y no
es, entonces ésta opinión ocupa un término medio entre todo lo que
realmente es, y lo que no es en absoluto. Mientras que la ciencia tiene
por objeto al ser, y la ignorancia al no ser, la opinión difiere tanto de la
ciencia como de la ignorancia, siendo la opinión algo que posee menos
claridad que la ciencia, pero menos oscuridad que la igoorancia.15

Platón afirma que cuando el alma dirige su mirada a los objetos
iluminados por la Vetdad y por el Ser, éstos objetos son claramente
conocidos; pero si el alma vuelve su mirada a lo que está mezclado con
las tinieblas la vista se obscurece y sólo tiene opiniones que pendulean de
16
un lado a otro, careciendo de toda inteligencia Aun así, la opinión tiene
la facultad de juzgar por las apariencias17 lo que es y lo que no es al
mismo tiempo, sin embargo, esto provoca que emita tanto juicios
verdaderos como juicios falsos.

• Platón. El C,11tilo o delUfl/.lllljt. Ed: Pol1'Ú3, Col. "Sepan Cuantos ..." 2003,pp.412
5 Platón. Ct'IIIÍh o dd Uflf."'9'· Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 390391
6

DittiOlltllÍO Gri«o-Espa,rol'Mif}lcl Babalangue, S.P. 1953

10

Dia:ioll4rio MtJflll41 G•Espaio/VOX

Dittioll'1Tio Mairll41 G,i«o-1:f.lJ&gt;añolVOX

12

fbidelt,

ll

lbidlm
Platón. Croli/o o dd Ln11,11aje. Ed. Porrúa, 2003 Col. "Sepan Cuantos...". 2003,

pJ91

• 1;;¿,,,,,
9

11

1
'

Dia:iOll41'io MalUIIII Grie¡,o-Bspaiol VOX

., ]/,id#,,,

797

Rtp,íbJi&amp;11; Libro V. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 129
Platón. '&amp;ptOJ/ka: Libro VI Ed. Pornía, Col. 2003"Sepan CuantoS...". 2003, p.

ti Platón.
16

15
17

Platón. Rplibliar Ed. Pomía, Col. 2003"Scpan Cuantos...". 2003, p. 128

�798

AURORA GEORGINA BUSTOS ARELLANOS

CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

Cuando los objetos que entran por los sentidos y que se graban en d
corazón del alma, dejan ahí huellas ... de una profundidad suficiente y se
CMAerVllt\ largo riffltpo, lnl que ci11'in en Clltc C2AO tienen la ventaja ~
aprender fácilmente; de ret.cner lo que han aprendido, y la de no
confundir los signos de las sensaciones y fonmr juicios vcrdadcros.11

por donde la ciencia es más preciosa que la opinión y cómo difiere de
elb por este encadcnamiento.24

Cuando la cera (contalida en el alma), es demasiado bbnda... y el signo
de 101 objeto&amp; no es limpio ...estín en posición de fonnuhr juicios falsos.
Porcpie cuando ven. oyen o imaginan alguna cos~ no ?J-diendo a¡,licar
en d acto cada objeto a su signo, son lentos, atribu~ a un objeto lo que
cormponde a otro, y genea)mcnte ven. oyen y conciben
caprichosamente. Y asi se dice de ellos que se engañan y que son unos

ignonntts.t,

Al fotmum uo juicio es necesario que se jwgue necesariamente algo
que aisteª, el juicio falso es:
Todo yerro ca ... cuando tomado un objeto t'C3l por otro objeto real, se
afuma que tll objeto es tal otro. De esta nw1era se juzga siempre sobtt
lo "1C .e t:mtc, retn tomando una COll:l f'(')[ tora y pude decÍrRe ~
cuando falta el verdadero objeto que se considera, d juicio es falso.21

La opinión, por el concuno del pensamiento y los sentidos, realiza
juicios negativos o afumativos sobre los objetos. Quien jw.guc de
foana coaccta, foanará un juicio verdadero, teniendo así una opinión
vcahdcra.

La opinión veabdcra como el juicio verdadero, no pueden ser
ciencia, para explicar esto Patón hace una comparación entre la opinión
vctdldcra y la ciencia con respecto a bs estatuas de Dédalo que pueccn
siempre estar ''a punto de escapar". Las opiniones tienden siempre a
"cscapu"22 "porque no estár ligadas con un razooamiento causal',21
En efecto w opiniones verdaderas, mientras que subsisten son una
buena cosa, y producen toda clase de beneficios. Pero son de suyo poco
subaistcntu y se csapan dd alma del hombre; de suerte que no son gran
precio, a mcno11 que no 11e b., fije poc el conocimicntn razonada en la
relación de causa y efecto, esto es, mi querido :Mcnón lo que antes
llamábamos reminiscencia (recuerdo). Estas opiniones uí ligad» hacen
pot lo pronto conocimiento, y adquieren después estabilidad. He aquí

En el diálogo El Menón o de la Virtud Platón dice al respecto de la
opinión, que cuando ésta es poseída en comparación con quien tiene el
pleno conocimiento de wi mismo objeto, el primero Q.a opinión), no será
peor que el que tenga conocimiento, aún cuando sólo se conozca la
verdad gracias a la conjetura (juicio que se forma de algo por señales o
indicios), puesto que la conjctua verdadera (opinión verdadera) tmibién
dirige, como la ciencia, hacia la rectitud de una acción (toda acción tiene
como fin el Bien~. La ciencia enseña a obrar bien, cuando la conjetura
produce el mismo efecto, siendo que la conjctua vet:dadeta no es menos
útil que h ciencia26
En este mismo Jülogo, el filósofo señala que se puede llegar a realizar
conjetuffl verdaderas a través del recuerdo que el alma hace sobre las
cosas que conoció en tiempo pasado, anunciando así la inmortalidad de
la misma.

Platón considera al alma como una entidad inmaterial distinta y
c011trapuesta al cuerpo, el alma no es resultado de la vida del cuerpo, sino
es principio de d1a misma y de su vida.n
La naturaleza del alma es animada, es decir que la esencia del aln\a es
movimiento provocado no por a1go externo a ella, sino producido en ella
misma, por lo tanto el alma no puede dejar de ser alma, desde el
momento que no depende de nada o nadie para vivir. "Ad 1/ q,u s, 11111,i,e
por si IIIWIIO, 1s ,/pri11apio dt 1110Wllit11to, y ~plltlU 11i """", ,up,rear, por tJllt lo
.J
•
•
~-'
,, , ,
IJ"' u ''"'"' por JI IIJUIIIO es llll/lOTUU. • • .
El alma es simple, única e inmortal, mientras que a diferencia del
cuerpo humano, éste es un conglomerado de muchos elementos que se
disuelven en la muerte19•

,.. Platón. M1!1J11 o dt la VltfMII. Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003, 318
25 ''Todo lo que el alma esta dispuesta a hacer, que cuando preside la sabiduría,
todo conduce a su bien, así como todo a su desgracia si aquélla falta" Platón. M111ó11 o dt
"1 Virtlld. Ed. Pomí2, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 308
26J&gt;latón. M111ó11 o d, lt, Vimld. P..d. 'Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 318
11 Ffaile, Guillermo. Histori4 dt 14 Fi/Mofa l. B..A.C., pp 371
21 Platón. Fwo o d,J.AAror. Ed. Pottúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, 265
29 Fraile, Guillermo. Histori4 d, /¡z Filosof1111. B.A.C., pp 371
·

11 Pbtón.

'li,/"'1 Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan Cuantos...". 2003, p. 473

"Platón. T.._, Ed. Ponúa, Col. 200.3 "Sepan Cuantos...". 200.3. p. 474
JO Tbidmr, pp. 467·
.
Ibi•
u .Abbagrwto, Nicolás. I-li.r"1n4 di la Fil«ojia, VQj_1 Ed. Mont:ancr. 1978, pp.89
23,Platón. M~ odllll Virtlld. Ed. Pornía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. .318

ll

799

�CONCEPCIÓN Y PERCEPCIÓN EN PLATÓN

800

AURORA GEORGINA BUSTOS AREUANOS

F1 filósofo describe al alm2 como inmateria), invisible, intangible,
impciccptible a los sentidos ''Exirll fllllmellle si11 eolor, si11 jo1'111a, i11ta11gible,
•.-.L .,_ • 'b'la 111~,w,-. #.,.__.,.,.,,Y.l
SUIIQII JIJlfl tJJI i. ll
:
El alma así como los dioses y los demonios, según Platón, es eterna e
irunortal, pero es inferior a éstos31, porque por analogia las almas y los
dioses, ambos viajan en aaos tirados por caballos alados, los caballos de
los dioses son todos excelentes, miciitras que ~de los caballos que tira
el caauaje del alma es negro y rebelde, cii tanto que el otro es blanco y
dócil, el alma ciitonccs, se ciicueotra dividida entre una parte ,a(Ü)na/,11
que tiene por misión dirigir las operaciones superiores del hombre y que
ésta en comunicación con el mundo ideal o de las esencias; b parte
iroál,I, es b fuente de las puiones nobles y generosas de los hombres que
perece con el hombre mismo"; b tcrceu .partc es la rona,pisab//4, lugar
de donde provienen los apetitos groseros y las pasiones inferiores,
'además de ser mortaln

Lo que los.hombres dicen haber aprendido, o indagado no es otra
cosa más que recordar.38

El alma, parecida a planchas de cera, donde se marca en ella, como wi
sello, la impresión de aquello de lo que se quiere recordad entre todas las
cosas que ha visto.
...~rnndo (la., ¡,lanclm de cera), dis¡,u~m a recihir nUC!ltra.~
sensaciones y reflexiones, y consct"ftfflOI el rccuetdo y d conocimiento
de lo que esti en ellaa grabado, en t2nto que 12 imagen subsiste; y que
cuando se boma o no es poa"ble que se -ycrifiquc esta impresión, lo
olvidamos y no lo sabemos.39

En el libro VI de la República, Platón dice lo siguiente, con respecto
al alma y la opinión:
PJ alma para llegar a conocer los objetos en sí mismos, se sirve primero
de suposiciones, no para llegar huta un primer principio, por que no
puede remontarse ~ allá de las suposiciones que se ha hecho, sino que
empebndo imágenes terrenas y sensibles, que sólo por la opinión conoce
· y suponiendo que son claras y evidentes se ayuda de ellas en el
conocimiento de 1as vcrdadms figuras.36

El alma es el ótg2110 a la que le corresponde distinguir entre lo que es
y lo que no es, pues lo que hace el alma es aprender la esencia de las
cosas, a partir de las sensaciones que ha percibido primero por medio de
37
la opinión. Y d alma siendo inmo~ reconoce a la vida muchas veces
y después de haber visto todo lo que pasa tanto en esta vida como en
otras, no hay nada que ella no haya aprendido ya, por esta ratón d alma
-; siempre es sabia, y sólo ret.u~ aquello que ha aprendido .
..

ao Platón. l◄idro o d,J AMw. Ed. Porrúa, Col. "Sepan Cuantos ...". 2003,
31 I/Jid,,,,, pp 265-266 y Ti,,,,o. Ed. P ~ Col. "Sepan CU211tos ...". 2003, pp. 323
12 'Plttón. ~ LJIJITJ W . F.d. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 97 y
Ed. Pomía, Col. "Sepan ·Cuantos ...", 2003~ pp 326
u PlatQn. RljJ&amp;.o; Li/»11 W. Ed. Pomía, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 99

T••

34
35

lbidem

.

Fnile, Guillenno. Hidfflll di ltJ Fi~ 1. 8.A.C., pp. 371
36 Platón. ·RIJ"1bit11,· LJlm VL .Ed. Ponúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 154
37 Platón. M,llá,, o d, 14 Vntlttl. Ed. Potrúa, Col. "Sepan Cuantos...". 2003, p. 299

801

31

1/Júla

39 Platón.

TMltlRI Ed. Pomía, Col. 2003 "Sepan CI.Wltos...". 2003, p. 470.

�MATERIALISMO-ESPIRITUAL EN UNA SOLA
NATURALEZA: EL HUMANO
José Luis Cisneros Arellano
Estudiante de la Facultad de Filosofía
Colegio de Filosofía

UANL

Introducción
El pueblo de Frankfurt fue partícipe en 1900, del nacimiento de una de
las mentes más capaces e influyentes del humanismo del siglo XX. Me
refiero a Erich Fromm, quien forma parte ahora de un capítulo obligado
en los estudios humanísticos de todo el mundo occidental. Estudió
psicoanálisis y la influencia de Marx y Freud se pueden ver en la obra que
a continuación presentamos: El arte de amar.
El Diccionario de filosofía de José Ferrater Mora dice referente a Fromm:
... fue uno de los fundadores del Instituto psicoanalítico de Frankfurt. Su
interés por el marxismo y especialmente por la concepción marxista del
hombre y la necesidad de superar el estado de alineación, lo acercó a
Horkheimer y a otros miembros del Instituto de Investigación Social ...
La posibilidad de acercar Freud a Marx y de proporcionar bases
psicológicas y filosófico-antropológicas al marxismo parecían una base
segura de cifllentar la asociación de Fromm con el Instituto mencionado
últimamente. Sin embargo, tanto la formación, principalmente religiosa y
ética, de Fromm, como la interpretación gue dada de Freud, lo alejaron
de la escuela de Frankfurt. Con~ribuyó a ello, además su insistencia en los
aspectos psicológicos y &lt;&lt;existenciales&gt;&gt; de Marx.... Fromm ha
tomado muchos de los hechos y problemas de la época contemporánea
-el autoritarismo, el temor, la soledad, el amor a sí mismo (y el amor de

�804

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

sí mismo)- y los ha sometido a lo que a veces se ha llamado
&lt;&lt;psicoanálisis humanístico&gt;&gt; 1

Con esta aclaración, se puede ver ya el rumbo que tomará este libro,
pues es en primer lugar, como él mismo lo dice al inicio del Prefacio "LA
2
lectura de este libro defraudará a quien espere fáciles enseñanzas en ei arte de amar. "
Y es que para Fromm, el problema de la existencia humana no se puede
resolver con las prácticas de la sociedad conte~oránea, a saber: como si
fuera un manual de trabajo para quien no tiene conciencia de su
individualidad.
Por estos motivos, Fromm realizó un estudio con tintes humanísticos
y existenciales que no por eso caen en el concepto de angustia. Por el
contrario, Fromm pugnó por eliminar ese sentimiento que_ ha
caracterizado a la sociedad que vivió en la postguerra, y reemplazarlo por
, el amor como actividad productiva siempre en vistas de un bien racional
superior. Precisamente esa idea de bien racional superior, marcaron el
paradójico pensamiento de este psicólogo, pues implica una
espiritualidad al mismo tiempo que no puede desprenderse del
materialismo. Sea como fuere, pues me estoy adelantando
innecesariamente en mi crítica, Fromm fue un humanista que tuvo el
chispazo de legamos un muy personal y crítico estudio del amor, que es
.el sentimiento más descuidado últimamente por los filósofos.
Empiezo pues, con un breve análisis y finalizo con una breve crítica
del libro y de las consecuencias que se desprenden de las ideas de
Fromm.

Análisis
Todo estudio, sea del tema que sea, debe tomar ~n cuenta en la
medida de lo posible, tanto el contexto como la propia perspectiva de
quien realiza el estudio. Así pues, antes de iniciar el estudio de las ideas
propuestas por Erich Fromm en su obra EJ arte de amar, debo ser sincero
con el amable lector y advertirle mi propia postura. Fromrn, como ya se
vio en la introducción, fue un pensador existencialista preocupado por
enaltecer la condición humana en su capacidad para amar, y luchó contra
la corriente enajenante que reducía al ser humano a la condición de
máquina. Pero f:n su pensamiento, profundo y humanista, siempre
existió un materialismo.
1

2

Ferrater Mora, José. Diccionario defilosofla, tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001
Fromm, Erich. El arte de amar. Ed. Logos. Medellin, Colombia. S/año.

805

Por otro lado, en la postura personal de quien esto escribe, me atrevo
a declarar que me han impresionado las deducciones y reflexiones de
Fromm, pero aún me cuesta trabajo desprender una ética del
materialismo, tal y como los psicoanalistas pretenden, pues considero
necesaria la existencia de "Algo" que fundamente la existencia humana.
Se puede llamar Dios, Cosmos, Motor inmóvil, Bien Supremo, etc.; se
hace necesaria la palabra Dios, a fin de poder hablar en los términos que
utilizó Fromrn.
Con esto aclarado, paso al análisis dicho, y propongo un índice guía,
helo aquí:
1. Determinar algunos de los principios metafísico-antropológicos
en los que se fundamenta Fromm.
2. Revisar, desde una antropología, qué es el Amor según Fromm.
3. Analizar la tesis de Fromrn de que el Amor es un arte y la
respuesta al problema de la existencia humana.
4. Emitir un juicio ético final desde una antropología de la
existencia, al mismo tiempo que emito una crítica personal.
Principios metafísico-antropológicos según Formm:
Lo primero que se debe resaltar entonces se enfoca directamente
sobre los principios metafísico-antropológicos. Así pues, descubro que el
psicólogo alemán parte de fundamentos materialistas, es decir, él sólo
reconoce la existencia de materia. Por lo tanto, no le concede existencia
3
al espíritu, entendiendo por ello lo que no es materia, pero que existe •
Ahora bien, Fromm concibe al ser humano como un ser con
racionalidad, conciente de su existencia, y se pueden extraer las siguientes
tesis antropológicas: el hombre es un ser material; es un animal cuya
diferencia específica es la racionalidad; la racionalidad ha sido la causante
de la separación del género humano de la naturaleza, debido a la facultad
de conscientización propia de la razón; el hombre siente la necesidad de
mitigar el sentimiento de separatidad y buscar soluciones; el hombre sólo
posee su razón y es con ella con la que construirá la respuesta buscada.
Entre los conceptos que Fromm maneja con mayor insistencia y
sorprendente habilidad, se encuentran separatidad, neurosis, alineación y
por supuesto, amor. Los tres primeros denotan cada uno una ideología
3 Al respecto, tomo la definición de espíritu en su sentido escolástico cristiano del
Diccionario de Filosojia de Ferrater Mora, y dice: "El témlino 'espíritu' es usado aquí para
desit,nar una 111bsta11cia o 1111a Jom1a viviente inmaterial' Tomo II, Ed. Ariel, Barcelona 2001

�806

607

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN. UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

en particular, que no hacen sino marcar la influencia que dichas
ideologías ejercer sobre las deducciones de Fromm.

puede elevarse sobre la nada o sumirse en el abismo de la guerra y la
destrucción.

Bien, en primer lugar estád concepto de "separatidad", con el cual se
denota una clara visión existencial. Según Fromm, el hombre se haya
separado de la naturaleza que le di.o la vida, ve con incertidumbre su
futuro, esclarecido solamente por la oscuridad de la muerte como
destino final. Pero el concepto de angustia ap~ce y es el resultado de
esa separatidad que lo aqueja continuamente, y lo hace buscar una
solución que elimine ese sentimiento que no tiene nada de biológico. La
influencia del existencialismo del siglo XX es notable y no cabe la menor
duda de que para Fromm el hombre es un ser angustiado, que busca
desesperadamente aliviar ese sentimiento de soledad e incertidumbre
inherente a toda existencia humana.

El tercer concepto que Fromm utiliza con mucha frecuencia es el de
alienación. ¿Qué quiso decir con él? Para este pensador, la alienación es
el producto del sistema capitalista y, de todo aquel poder despótico en su
intento por eliminar la conciencia y el raciocinio dignificante. Es decir,
que los medios de comunicación, la división del trabajo extenuante, las
políticas de " pan y circo" para el pueblo y un impresionante sistema
educativo tienen como finalidad el hacer de cada hombre un autómata
un ser máquina que responda rápidamente y con eficiencia sin
cuestionar, a las ordenes de quien ostente el poder en ese momento.

El segundo concepto, neurosis, muestra la influencia que el
psicoanálisis freudiano y el biologismo ejercieron sobre el pensamiento
de Fromm, pues toda psicología freudiana parte de un materialismo
sostenedor de la tesis de que el raciocinio es sólo una función químicobiológica que se desarrolla en el cerebro. Con la . influencia del
psicoanálisis, Fromm reafirmó otras tesis de suma importancia: la
educación como origen de muchas de las patologías y, a la práctica de las
virtudes y vicios del hombre como soporte moral de las costumbres
sociales. Me explico:
Por medio de la educación, este pensador alemán sostuvo que las
actitudes y patologías del ser humano se transmiten de padres a hijos,
determinando así el futuro subconsciente de cada persona de acuerdo
con la actitud maternal y patriarcal observada en la juventu0v Por otro
lado, con la práctica de las costumbres, a través de la historia y el tiempo
individual de cada uno, se transforman ellas mismas e_n moral y leyes
positivas. Fromm quiso d~cir, con esto, que la actividad es sinónimo de
vida; para Fromm, sólo en la actividad el ser humano se realiza, se hace a
sí mismo y con ello, se constituye en lo que actualmente es.
Pero he aquí que a Fromm, un verdadero defensor de la esperanza y
la fe en la capacidad del hombre como ser constructor y no como
destructor, le aborrecía la idea de que el hombre, en su práctica, en su
actividad que sólo se da a travé~ del tiempo en un materialismo histórico,
produjera sólo degradación, ~ostilidad y muerte. La neurosis constituyó
para él, la· muestra comprobable por medio de las investigaciones
psiquiátricas de que el ser humano es ante todo un animal racional, que

)

Fromm culpa al principio económico capitalista y al deseo de poder,
gloria y perennidad presente en los hombres; pues el capitalismo
promueve la propiedad privada y el libre comercio, trayendo consigo la
desgarradora consecuencia de la mentalidad de mercado: intercambiar
productos para satisfacer bienes y en la medida de lo posible
aumentarlos.
Este principio está basado supuestamente en la búsqueda de la
felicidad, y es tan natural en la vida tanto del hombre como del resto de
la naturaleza (flora y fauna), que no se tomó como principio de
hostilidades entre los hombres, por el contrario, se creyó que respondía a
la necesidad de plenitud que el sentimiento de separatidad demandaba.
Frcmm dice que se equivocaron quienes creyeron en esta solución; es
más, según Fromm, las consecuen,cias del capitalismo (si bien es
menester que se le reconozca la libertad dentro de él de tomar el camino
que más se plazca) son tan desastrosas, que han llevado al género
humano a tomar una actitud infantil con respecto al grado alcanzado en
otras épocas, pues, explica Fromm, el hombre llora como niño en
demanda de un padre que lo consuele y le resuelva todos sus problemas,
amén de borrarle la conciencia de lo que es y su puesto en el mundo: lo
deshumaniza, lo hace un animal máquina que sólo responde a las
ordenes y reclama diversión y pan. La influencia de Marx es notable, y el
mismo término de alienación dice rn mucho.
'

El quinto y último concepto de los arriba mencionados, es el Amor. Y
ese término es el ·punto crítico de enlace entre todo lo ya dicho, y la
teoría humanista de Fromm. Es decir, después de analizar la estructura
antropológica en sus principios, Fromm busca entre el enmarañado y
sinuoso camino de posibilidades, una actitud, una forma, un lugar o un
sentimiento que responda a la necesidad de unión que se presenta en

�808

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

cada hombre y en la sociedad en general. Su educación, su razón y su
misma necesidad de unión lo hacen decidirse por el Amor. Ahora bien,
con esto aclarado, paso al segundo punto.
Qué es el Amor según Fromm:
Si el ser humano es un animal racional, que es sólo materia, que ha
evolucionado de un estado inconsciente y p~tivo a uno conciente y
avanzado, que sabe de su soledad y de su desti,Qo final en la mu~rte y
añadido a todo esto, que es un ser que forma una cultura a traves del
tiempo y la práctica, se deduce de ahí que el hombre es un ser en
constante actividad, conciente de sí mismo gracias a la razón y, que posee
sentimientos de anhelo, hacia una condición de vida que lo reintegre a su
perdida unidad con la naturaleza. Todo intento de realización es
humano, dignificante, trascendente de ese simple estado men~al q~e
resuelve problemas técnicos y matemáticos. El meollo de la existencia
' humana no es la inteligencia para producir más y más comodidades
físicas o viajar por el hiperespacio, o incluso aumentar la longevidad.
La existencia humana es plenitud de vida, de felicidad alcanzada con
la eliminación de angustia que produce la separatidad. Es aquí donde
entra el Amor: para Formm, el amor es una actividad productiva, que se
da en los hombres que cumplen con los "cuatro elementos" de la
convivencia humanística (sí, me atrevo a nombrarlos así, a pesar de
escucharse como si fueran parte de un manual de socialización y
superación personal) Estos son: cuidado, responsabilidad, respeto J
conocimiento. Después de nombrarlos, Formm explica qué es cada uno de
ellos y da gran cantidad de ejemplos ilustrativos al respecto, mi~mos que
por fines prácticos para este trabajo, no he transcrito en su totalidad en el
resumen-síntesis hecho. Sin embargo, este es, brevemente, lo que

significa cada uno:
El ~uidado se manifiesta principalmente en la madre con respecto a su
hijo, pues ¿qué podría hacer un bebé sin los cuidados de 1~ madre? Por
otro lado, el amor lleva al individuo a estar al pendiente de las
necesidades del ser amado, y esto implica una actividad de entrega: el que
ama se DA para que el amado· cumpla sus funciones y actualice sus
potencialidades.
La responsabiijdad se presenta según el cuidado que se tiene del ser
amado. Se está continuamente responsabilizando la persona que ama por
~o descuidar el desarrollo de a quien él ama: esto también es una entrega,

un DARSE para el ser amado.

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN Uf".IA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

809

El respeto es fundamental en el amor, y se hace patente en el hecho
de que toda responsabilidad y cuidado implican un respeto por el ser
amado, pues reconoce tal y como es, aceptando sus misterios, sus
aciertos, sus errores y sus cualidades manifiestas: esto implica un cuarto
elemento y también una actividad de DAR el consentimiento de no
intervención violenta que degenere en un sadismo o masoquismo.
El conocimiento se da cuando se cumplen todas las otras formas de
actividad; es saber cómo es el ser amado, y en ese conocimiento,
conocerse a uno mismo: la consecuencia es ya de esperarse, una actividad
que implica un movimiento hacia el ser amado y si mismo para
conocerse en el proceso.
Ahora bien, ¿por qué aseguró Fromm que el amor es una actividad?
La respuesta es simple: si el ser humano es un ser activo, que se realiza
con la práctica (esto influencia del materialismo dialéctico como ya se
mencionó), y en esa actividad se da situaciones de cuidado
'
responsabilidad, respeto y conocimiento, cuyas consecuencias son
productivas y positivas para el desarrollo humano del hombre, entonces
se d_e~uce que a dicha disposición natural del individuo se la catalogue de
Acuv1dad. Con esto aclarado, se tiene que hacer énfasis en otro aspecto,
el del problema existencial de separatidad y el del amor como actividad.
Si ya vio Fromm que el ser humano vive constantemente intentando
mitigar la angustia que lo abraza y lo destroza, y que dicho intento sólo
consigue ciertos consuelos temporales en lugar de erradicar el problema,
se hace necesaria la pregunta acerca de ~uáles son las soluciones parciales
o falsas y cual es la solució11 definitiva. El psicólogo alemán dijo que el
problema se resume en el hecho de que un medio orgiástico para
suprimir la separatidad es temporal debido a que intenta engañar a la
mente, sustituyendo el sentimiento de angustia por otro autoinducido o
impuesto por la sociedad o el sistema de gobierno. No se trata de
engañar, según Fromm, sino de superar el sentimiento que aqueja y
entrar de lleno e~ la actividad productiva de las propias potencialidades
humanas. Pero ¿qué entiende Fromm por potencialidades humanas?
Nunca lo dice explícitamente, pero se deduce de sus argumentos que son
aquellas capaces de generar unión y conocimiento.
Una de las respuestas encontradas por el hombre a lo largo de su
historia, lo constituye la religión y es en este punto donde se remacha la
idea frommniana de la no existencia de Dios como un ser metafísico ,
espiritual existente por sí mismo, sino que Fromm recalca la existencia de
Dios en el sentido kantiano: la existencia de un "Bien soberano" como

�JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

principio de la razón práctica o moral. Pero tal_pr~cipi? es sólo un ente
de razón, una mera abstracción y no un ser en s1 m1smo.

final de la obra, pero adelanto al lector que ella misma parte
principalmente de la concepción de Fromm en relación al término
práctica). Para este pensador sólo el amor es lo que afronta el
sentimiento de soledad, resultado ganador de la contienda siempre y
cuando se practique, con los elementos ya mencionados y con un quinto
que va implícito en los cuatro: la práctica.

810

Las palabras del mismo Fromm son:
... quiero aclarar que, personalmente, no _pi~n_so en funció~. de un
concepto teísta... Dios es sólo un concepto h1stoncamente cond1c'.onado,
en el que e·l hombre ha expresado... su anhelo de verdad y de urudad en
determinado período histórico.
"'-

Si Dios es una respuesta según el contexto histórico, entonces, ¿cómo
interpretarla? Fromm dijo que con el tiempo_,. las p~imeras culturas
imaginaron un mundo totémico, luego un~ ~tico,_ ~ Justo, cuando la
nación hebrea se hallaba en el desierto del Smai, Mo1ses, segun el relato
bíblico, recibió la revelación de Dios, éste ~e dio su nombre: "yo soy el
que soy''.
Para Fromm esta revelación demostró la madurez alcanzada por el
Moisés, pero n~ así la del pueblo judío, quienes, en su ambi~ión i~fantil
por nombrar y antropoformizar a Dios, no salió del estado infantil Y la
madurez no llegó. En este sentido, Fromm creyó que madu~~z es aquel
estado del hombre, en el que su razón elimina el narc1S1smo y el
egocentrismo, para asumir con c~r~eza el he:h? de que es el ser_humano
quien forma y quien, con su act1v1dad y practica,. hace de su actuar con
· amor la respuesta buscada. Tener fe en la capacidades del hom~re ~~e
para Fromm, la base para aceptar esa cualidad humana de moralizac1on
en base a un sentimiento específico, que le dio el grado de arte,
consecuencia sin duda de su concepción materialista e histórica del
hombre: El Amor.
Paso ahora al tercer punto del índi_ce, y con ello, inicio los bosquejos
de lo que será mi crítica personal y mi juicio ético sobre el legado en el
Arte de amar de Erich Fromm.
El Amor como arte y respuesta al problema de la existencia humana,
según Fromm:
Intentar preguntarse de si esta tesis de Fro_m_m resu~ta c?rrecta
después de haber analizado toda ·su teoría antropolog1ca pre~1a _sena clara
muestra de no haber entendido. Sobradas palabras enunc1ana en este
apartado decir que no; la respu~sta es afirmativa y aunque Fromm n~ lo
haya expresado, no es esta la consecuencia final del libro (esta la dare al

Según los principios sobre los que se fundamenta Fromm, mismos
que expuse en este trabajo, para él, amor es actividad del ser humano,
quehacer intrínseco a la existencia humana pero de ninguna manera
obligada o acto del hombre; cabe resaltar, empero, que de esta
suposición se desprende una marcada influencia marxista y aristotélica.
Me explico: en primer lugar atenderé al más antiguo de esto dos los
filósofos, Aristóteles. Este griego del siglo IV antes de Cristo, fue el
primero en hablar de una "Filosofía Primera" que ahora es conocida
como Metafísica, es decir, el conocimiento de los primeros principios y
las primeras causas. Sobre la base de esto, se desprende que la filosofía
aristotélica, cuando se avoca al estudio Ético, parta de la existencia
misma del ser humano, misma que llevó a Fromm, a aceptar las
deducciones aristotélicas. Según el estagirita, amistad y amor se dicen de
la misma manera en cuanto que son sentimientos en el hombre, los
cuales mueven a la voluntad para alcanzar un fin, en este caso, El Bien.
Luego, si se remite a la siguiente cita, tomada de la Ética a Nicómaco, se
puede ver lo siguiente: " .. .la amistad, porque ella es ttna especie de virtud. ..". 5
Con este fundamento, que equipara a la amistad (amor) con virtud,
llevó a Fromm a la misma conclusión-que Aristóteles: de que la virtud es
un hábito, y como tal, se adquiere sólo por la práctica, como las demás
artes: " .. .las virtudes no existen en nosotros por fa sola acción de la naturaleza... sino
que la naturaleza nos ba hecho susceptibles de tmas, y el hábito es el que las
desenvuelvey las pe,fecciona en nosotros... Con ellas sucede lo que con todas fas demás
artes... no las aprendemos sino practicándolas... ". 6
Lejos de aceptar si el amor es un arte o no, Aristóteles pugna por
hacer del amor una virtud práctica, y Fromm no dejó la oportunidad de
recoger esta deducción. Ahora bien, si se parte desde una metafísica que
haga caso de la existencia humana en cuanto que "es", se desprende que
·el ser humano, sie_n do unidad de materia y forma, al realizar plenamente

5

Kant Manuel. Critica de fa razón pura. Ed. Porrúa, Col. "Sepan cuántos..."
Número 203'. México, 2000, segunda parte, Doctrina trascendental del método.
4

Aristóteles. Ética; Ed. Alba y Ed. EdiYisión. Libro VIII, capítulo I ~ladrid, 1998.
Traducción de J. Leyn.
6 lhíd. Libro ll, Capt. I, págs 43-44

�812

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO
MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN _UNA SOL.A NATURALEZA: EL HUMANO

una actividad acorde con su esencia, se vive con virtud y se dignifica con
eso, al ser humano en su plenitud sustancial. Pues, según dice Aristóteles:
...la virtud, tomada en su esencia... expresa lo que ella es, debe mirársela
como un medio. Pero con relación a la perfección y al bien, la virtud es
un extremo y una cúspide.7

813

un biologismo, pero la racionalidad y los sentmuentos no están en
función de un mero funcionalismo bioquímico en el cerebro. Fromm no
admitió esa postura materialista, sino que abogó por un elemento más en
el ser humano: la práctica.

En cuanto a la influencia de Marx, la existencia única de materia como
constitutivo del hombre rompe con la filosofía d6-_ la sustancia como
unidad de materia y forma; pero el lazo de unión' entre la filosofía
hilemorfista de Aristóteles, y la del propio Marx, se encuentra en la
práctica8 No es necesario recordar con lujo de detalle, que la teoría
marxista de la praxis y la revolución de la que el hombre es capaz, es lo
único que ha configurado a la cultura y las costumbres del hombre en
sociedad. Fromm acerca este pensamiento marxista al campo de la:
psicología y así logra unir las dos teorías, que descansan básicamente en
la actividad humana, en la práctica.

Ahora bien, ¿cómo unir la teoría marxista con la aristotélica? No es de
extrañar que Fromm haya propuesto al amor como actividad del ser
humano, ya se vio que en esto está de acuerdo con Aristóteles; pero el
lazo de unión entre ambos pensadores (Marx y Aristóteles), se dio con
las famosas "Tesis sobre Feuerbach", que redactó Marx. La publicación
de ellas, las hizo un amigo de Marx, Engels, quien escribió al respecto:
" ...he vuelto a buscar a -repasar el viejo manuscrito de 184546 [Engels hace
referencia a las críticas que él y Marx hicieron al hegelianismo de su
época). .. he encontrado en un viejo cuaderno de Marx de notas... no destinadas en

En este punto puedo concluir que para Fromm, el amor es sin lugar a
dudas, un arte que se logra con la práctica, y de que él, el Amor en sí
mismo, es la respuesta al problema de la existencia humana (remítase el
lector a todo lo largo del último capítulo el libro) Concluido esto, paso al
último de todos los subtemas que trato en este trabajo, no si antes
advertir al amable lector que toda la postura personal aquí expuesta es
claramente un intento por enjuiciar al texto objetivamente, siempre desde
una metafísica de la existencia humana, por lo que pido todas las
sugerencias y críticas que considere a bien emitir.

En dichas tesis, le pensamiento de ambos pensadores materialistas fue
el siguiente: En el tercer capítulo Engels habla del terreno en donde se
observa el idealismo de Feuerbach

Juicio ético final desde una antropología de la existencia, y una crítica
personal.
No puedo negar el hecho de que Fromm ha dejado una buena
impresión general en mí. Tampoco negaré que es congruente consigo
mismo a todo lo largo de su texto. Pero lo que no se le puede admitir, si
se quiere hacer una buena crítica desde una metafísica de la existencia,
radica en su principio materialista. Si bien es cierto que Fromm concibió
al ser humano como "animal racior~al", no por eso admitió algo ajeno a
la materia como constituyente del hombre en cuanto a su existencia.
Fromm creyó que la racionalidad fue la causante de la separación del
hombre y del reste;&gt; de la naturaleza (como el relato bíblico de la
expµlsión del paraíso); de ahí que todas las funciones humanas parten de

modo alguno a la publicación...".9

...es en su filosofía de la religión y en su ética, Feuerbach no pretende, en
modo alguno, acabar con la religión; lo que él quiere es perfeccionarla. Y
para lograrlo, pugna por que la filosofía se vuelva religión. Para
Feuerbach el problema a resolver es el de la unión, que se da por la
relación social del amor. Así pues, toda proyección que Feuerbach hace
de la idea de amor, se remite a un idealismo político y moral.

Engels hizo un recuento de cómo a lo largo de la historia se han
tomado posturas de igualdad y equidad, como resultado de esa
idealización. Engels dijo que para Feuerbach el amor sexual es
importante en cuanto logra unir, pero lo que Feuerbach no quiso
reconocer, fue que "volvemos a la vieja canción: amaos los unos a los otros,

abrazaos sin distinción de sexos ni de posición social.. a los hombres... hay... que...
verlos actitar en la historid'.10
Pero eso no es todo, Carlos Marx aportó algo que cimentó muy bien
la idea de Fromn'l de que es en la práctica en donde el hombre se realiza.
En esas mismas tesis sobre Feuerbach, se describe lo siguiente: La
primer tesis, dice que el defecto fundamental del materialismo anterior al
propuesto por Marx, es el no hacer hincapié en la práctica de la actividad
9Engels,

1

8

Jbíd. Libro Il, Capt. VI, pág. 58
Ya se verá más adelante cómo lo hizo Fromm.

Federico; Marx, Carlos. ú1dwig Feutrbach y el fin de la Filo1ojia CláJica
Akmana; TesiJ 1obre Feuerbach; Combatiente Editorial; Colección de Clásicos del
Marxismo Leninismo. México 1994
lOJbíd.

�814

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

MATERIALISMO-ESPIRITUAL
EN UNA SOLA NATURALEZA: EL HUMANO

humana, que es en sí, 'revolucionaria', 'práctica-crítica'. La segunda tesis,
dice que "Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad... la
terrenalidad de su pensamiento" la tercer tesis dice que es el hombre quien,
con su revolucionaria actitud, modifica las circunstancias que educan y
forman al hombre. La cuarta tesis dice que descubrir la contradicción
existente en la religión, puede ayudar luego a revolucionarla en la
práctica. La quinta tesis, dice que Feuerbach no concibió a la "sensoriedad
como una actividad práctica) cof!1o actividad sensorial humana". En la sexta tesis,
Marx aseguró que al no percatarse Feuerbach de la realidad histórica del
hombre, éste se vio obligado a no prestar atención a su carácter concreto
y a creer que la esencia humana "sólo puede concebirse cof!1o género". La
séptima tesis dice que Feuerbach no vio que "el 'sentimiento religioso' es
laf!1bién 11n "producto social'. La octava tesis asevera que "la vida social es
esencialfl1ente práctica''. La novena tesis afirma que "a lo que más llega el

realidad, su existencia, el pecado no tiene otro remedio que aparecer.
Amar es el estado actuante del ser humano que Yive conforme a su
esencia, guiado por su recta razón conciente, y decidido por la ,·oluntad
que elige en libertad.

materialismo contemplativo, ... es a conteniplar a los distintos individuos dentro de la
'sociedad civil"'. La décima tesis, dice "el punto de vista del antiguo
materialismo es la sociedad civil,· el del nuevo materialismo) la sociedad humana o la
humanidad socializada" Y por último, la undécima tesis dice "Los filósofos no
han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es
de transformarle" 11 Queda muy claro que Fromm quiso transformar el
mundo, y qué mejor que proponiendo un arte, una práctica.
El problema está resuelto, la unión de ambas doctrinas se ha dado. El
problema radica ahora en ver si esta tesis de Fromm es correcta. Como
tal empresa es titánica, considero pertinente mencionar sólo brevemente
mis conclusiones:
Amor no es actividad, como Fromm creyó. El Amor es yn concepto
abstracto que sirve para nombrar aquel estado del hombre para con los
demás y para consigo mismo. Amar sí es una actividad. Amar es el actuar
del nombre conforme a su esencia y su razón. Debido a que ese actuar
conforme a esencia, es lo correcto y lo moralmente bueno, se obtiene la
unidad de cuerpo y espíritu en sí mismo, y en relación con los demás
seres que nos rodean. Cuando la conciencia actúa con forme a razón, y
esa razón intelige la realidad existencial de las cosas en cuanto a que
tienen materia y forma, le resultado es un vivir (que es actividad, es "ser",
lo que se debe ser), conforme al bien supremo que metafísicamente rige
a la naturaleza, .pero sólo por•educación al hombre1 no por imposición.
. La voluntad del hombre, determina el camino a seguir, y cuando la razón
de cada uno no ve con claridad la esencia del hombre, no conoce su
11 Ibíd.

615

Fro~m, al aceptar al materialismo, creyó que toda todos pertenecías a
una misma naturaleza, pues todos éramos hijos de la misma madre, la
materia (4-24-, 5-32-II); e hijos del mismo padre, la razón. El sentimiento
de separatidad se debía, por uno lado, al retorno con la madre naturaleza,
a la tierra. Y por el otro, al deseo de permanencia que la razón, con el
paso del tiempo a través de la historia, concebía con las le,·es morales de
organización social. La idea de Dios, debía ser substituida ·por la práctica
del amor desde la razón, conciente, responsable y respetuosa. Sólo así se
alcanzaría el estado de madurez en la humanidad: sin duda Fromm es un
benjamín de la ilustración.
Pero lo que no pudo salvar Fromm es la influencia marxista v la
influencia panteísta de Spinoza. Su error más craso fue el haber cr~ído
que el hombre resolvía su problema existencial con la práctica del amor,
como si esto fuera la solución. Me explico: si bien es cierto que la razón,
cuando se "sustenta en el sery no en la misma razón, los actos 110,wrztiros de la

comunidady de quien promulga dichos actos, deberán de estar directa o indirectamente
sustentados en un JUSTICIA o BONDAD elemos'' 1~ El error de Fromm fue,
entonces, el haber puesto toda la atención ,. su fundamento en un
aspecto de la realidad, la materia; y en creer qu~ con la práctica del amor
ser resolvía el problema. No, no es en esto en lo que se debe basar, sino
en la realidad humana, en realizarse de acuerdo a la esencia del hombre;
la actitud amorosa no es mas que una consecuencia del ese correcto
actuar con forme a la esencia. Se participa de La justicia, de La bondad,
de Lo eterno, y el Amor es sólo la manifestación de ese actuar. El error
de Fromm consiste en haber llegado a una conclusión que se Ice entre
líneas que podría formularse así:

El hombre impone desde sí, no basado en la totalidad de la
existencia, las formas categorológicas a su actuar, su propia lógica
mental.
Siendo en esto similar el pensamiento de fromm al a pnori kantiano.
Fromm dio con esto una Yisión ética del hombre en particular. La
necesidad de una moral, parte necesariamente en la Yisión de fromm, de
•~Gómcz Danés, PcJro. Santo To111rís. Brl'l'I' r.'\posició11 de .r11 /i/oro/7,, t"tir11 Ed1tori:il
Fr\L, L'.A~L ;\lontcrrey; 2()(11, p:íg 25

�816

JOSÉ LUIS CISNEROS ARELLANO

la angustia de la necesidad de aliviar la soledad,.y por lo tanto, la :azón es
la rectora 'de esa moral. Pero he aquí que la moral debe pa~ de la
realización de la esencia del hombre, siempre apoyada en la razon claro,
pero no nacida exclusivamente de ella.

Bibliografia
ARISTÓTELES. Ética; Ed. Alba y Ed. Edivisi6n,, Libro VID, capítulo I
Madrid, 1998. Traducción de J • Leyva.
. ºal p orrua,
,
ARISTÓTELES. Metaftsica. Editort
México, 1996

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURIA DE LA VIDA
DEARTHURSCHOPENHAUER

e0 l· "Sepan cuantos···" No 120.

FROMM, Erich. E/ arte de amar. Ed. Logos. Medellín, Colombia. S/ año.

María de Lo urdes Juárez Comreras
Estudiante de Filosofía
Facultad de Filosofía y Letras

, GOMÉZ DANÉS, Pedro. Breve introd11cción a la metaftsica Monterrey; 2001

U.A.N. L.

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética I: las cu/tHras antig11as Monterrey; 2001

1. Prólogo

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética II: los presocráticos. Monterrey; 2001

La sabiduría de la vida es un tratado eudemonológico 1, un tratado sobre la
felicidad. E n él, Schopenhauer nos ofrece sus disertaciones sobre la
existencia felit una existencia que es preferible a la no-existencia y que nos
hace apegarnos a la vida por la vida misma, y no sólo por un pávido
temor a la muerte. Aquí, podemos ver un Schopenhauer que pisa
terrenos de la eudemonología, aun sabiendo que traiciona las tesis
sostenidas en lo que él llamó 'mi gran obra', refiriéndose a su escrito El

GOMÉZ DANÉS, Pedro. Ética III: Sócrates, Platón, Aristóteles, Monterrey; 2001
. GOMÉZ DANÉS, Pedro. Santo Tomás. Breve exposición de su ftloso.fta ética
Editorial, Monterrey; 2001
LS F d . . MARX, Carlos. Ludwig Feuerbachy elfin de la Filoso.ft~ Clásica
~:a:d, Tes: ::ºFeuerbach; Combatiente E ditorial; Colección -de Clásicos del
Marxismo Leninismo. México 1994
• •
. J ft' ,¡;
FERRATER MORA, José. Dtccronano
ue ioso_;1a, tomo II' Ed . Ariel
.
' Barcelona

2001 ·
KANT Immanuel. Filoso.fta de la historia Editorial Nova, 2• edición; Col, "La
vida dei espíritu". Buenos Aires, s/ año.
.
TOMÁS DE AQUINO. De principiis naturae. UANL Monterrey; 2001
TOMÁS DE AQUINO.-El .entey la esencia, versión bilingüe de Pedro Gómez
Danés. Editorial FFyL, UANL Monterrey; 2001
.

1

EUD E MONISMO. "Literalmente, 'eudemonismo' significa «posesió n de un
buen demonio», es decir, goce o disfrute de un modo de ser por el cual se alcanza la
prosperidad y la felicidad. Filosóficamente se entiende por 'eudemonismo' roda
tendencia ética según la cual la felicidad es el sumo bien. La felicidad puede entenderse
de muchas maneras: puede consistir en «bienestarn, en «placeo,, en «actividad
contem plativa», eté:. En todo caso, se trata de un «bien&gt;&gt; y con frecuencia también de
una «finalidad». Se dice por ello que la ética eudemonista equivale a una «ética de
bienes y fines» .... Característico del eudemonismo es estimar que no puede haber
• incompatibilidad entre la felicidad y el bien. Los que se oponen al eudemo nismo, en
cambio, admiten que la felicidad y el bien pueden coincid ir, pero no necesitan
coincidir. Para el eudemonismo, la felicidad es el premio de la \·irtud y, en general, de la
acción moral. Para el anti-eudemonismo, en cambio, la Yirtud rnle po r sí misma,
independientemente de la felicidad que puede producir" . ferrater :\lora, J. Diccio11nrio de
Ji!osojia. Tomo A-D. Ariel S.A: 200 1 p. 1153.

�818

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

mundo como voluntady representación2. Esta deslealtad a su propia tesis salta a

particular o personalidad con amplia fuerza intelectiva, la posibilidad de

la vista cuando sabemos que la eudemonología afirma una posible
correspondencia de la vida humana con la noción de existencia feliz y,
también, cuando vemos que Schopenhauer niega rotundamente la
noción de existencia feliz llamándola error innata3, pues para él la vida es la
manifestación de la voluntad de vivir, un fenómeno que tiene como
esencia el dolor4, dolor nacido de las permanentes e inagotables
necesidades a las que nos confina esa voluntad de vivir.

alcanzar algo de felicidad, pues es la posesión de esta fuerza intelectiva el
factor más importante para poder alcanzarla. Por ello, aquel hombre que
cuente desde su nacimiento con mayor fuerza intelectual tendrá más
posibilidades de alcanzar mayor felicidad que aquel que sólo la
incremente a fuerza de instrucción. La posibilidad de lograr cierta
felicidad parece ser asunto de la naturaleza del hombre, sin embargo,
para ambos, para el hombre de naturaleza intelectual y para el hombre
intelectual a fuerza de instrucción, esta fuerza les será un arma invaluable
en la lucha que enfrentarán ante el dolor al que la voluntad de vivir los ha
confinado.

A través de la lectura de su obra La sabiduría de la vida/ podemos
constatar que Schopenhauer dirigió su escrito a lectores de amplios
conocimientos, a lectores poliglotos a quienes la lectura de la numerosa
cantidad de citas, contenidas aquí en diversos idiomas, no fueran causa
de problema ni de desentendimiento. No obstante esta dedicación
implícita, Schopenhauer afirma que todos los asuntos aquí tratados están
expuestos desde un punto de vista habitualy empíricl, refiriéndose con esto
a que no siguen la rigidez de los razonamientos plasmados en su 'gran
obra', pues aquí no aspira a ser tan completo, y nos habla relajadamente
de la manera en la que el individuo puede llegar a obtener cierta felicidad,
aun a sabiendas que, según sus tesis fundamentales, lograr esa felicidad es
imposible y solamente podemos llegar a ser 'menos desgraciados'.
Así pues, Schopenhauer, de una manera sobreentendida, dedica esta
obra a cierto público, a aquellos hombres letrados que no se han dado
cuenta que dentro del esencial dolor de la vida tienen, gracias a su fom1a
2

Schopenhauer, Arthur. E/ lllundo coll/o ¡,o/untady repmentación. "Sepan Cuantos ... "
Nº 419. Porrúa, México: 2000.
3
Schopenhauer, Arthur. La sabid11ría de la vida / En tomo a la .filosofía / El amor, las
1111gem, la muertey otros lemas. "Sepan Cuantos ... " Nº 455. 3ª Ed. Porrúa, .México: 1998. p.
3
.
4

En su obra El m1111do como 1·0l1111tad y representación, Schopenhauer, al hablar del
suicidio, afirma: "la voluntad de vivir considera como cierta la vida, y lo esencial de la
vida es el dolor. .. La voluntad de Yivir no puede ser destruida más que por el
conocimiento. De aquí que el único camino de salvación es que la voluntad se
manifieste libremente, a fin de que en esta manifestación pueda conocer su propia
esencia. Sólo en virrud de este conocimiento es como puede suprimirse la voluntad y
con ella también el dolor, que es inseparable de su fenómeno ... " Schopenhauer, Arthur.
El 1m111do como voluntad)' nprm11tació11. ''.Sepan Cuantos ..." Nº 419. Porrúa, ~léxico: 2000.

p. 307
5
&amp;

·
Schop~nhauer, Arthur. La sabiduría de la l'ida.... Op. Cit.
lbíd. p.'3

819

2. Fundamentos del análisis
Para Schopenhauer, toda realidad, es decir, toda actualidad cumplida se
compone de dos partes, el styeto y el objeta1. El objeto es todo aquello que no
pertenece a la subjetividad, y que sin embargo, ejerce su intangible
influencia sobre ella. La subjetividad sólo se hace visible cuando en
ocasiones determina fenómenos interiores del hombre como: su
sensibilidad, su voluntad y su pensamiento. Las mismas circunstancias y
los mismos acontecimientos afectarán a dos individuos de diferente
manera, pues cada uno vive en un mundo distinto8, en un mundo en
donde la relación sujeto-objeto se da inmediatamente a través de su
percepción. En efecto, para Schopenhauer, el 1111mdo que le rodea 110 existe
más que como representación9; para él no hay objeto si no hay sujeto.
No podemos afirmar que el sistema de Schopenhauer se reduzca a un
subjetivismo o a un objetivismo, pero podemos ver que, en primera
instancia, raya el más crudo fenomenalismo, muy al estilo de Berkeley,
quien claramente expresó esto cuando dijo: todos los me,pos que componen la

maravillosa estmc/Jira del universo, sólo tienen sustancia en una mente; su ser (ess&lt;')
consiste en q11e sean percibidos o co11ocidos. '0 No obstante, tampoco podemos
catalogar la visión de Schopenhauer simplemente en un fenomenalismo
que nos revela · el mundo en su realidad última, pues, en segunda
instancia, bajo esta visión del mundo se encuentra lo que para este
- lbíd. p. 6
~ Jbíd. p. 5
9

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do romo ro/,111/ody n:presmtació11.

Op. Cit. p. 19

1o Berkeley, George. Principios del ro11oci11timto b11111a110. Biblioteca de Iniciación
filosófica t---; 0 57. ed. 4a. Aguilar, Buenos Aires: 1974. p. 63

�820

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pensador constituye la verdadera esencia de la vida: la Voluntad. Así nos
dice que: Elfenómeno es representación y nada más; ... Sólo la voluntad es cosa en

sí; y en cuanto tal no es representación sino algo diferente de ella, 'tolo genere'. Es
aquello de lo cual (IODO)... es objetivación". De acuerdo a esto, podemos
ver que la inalcanzable 'cosa en sí' de la que Kant12 hiciera referencia en
su Crítica de la razón pura y en sus Prolegómenos, es perfectamente asequible
en el lenguaje de Schopenhauer, y la llama Voluntad.
La Voluntad de la que nos habla Schopenhauer es la actualidad en sí
misma, es Voluntad absoluta que trasciende a todo fenómeno y que
constituye la esencia del mundo. Gracias a la Voluntad, Todo es para
nosotros, pero, esta Voluntad absoluta es completamente irracional, pues
su esencia es el quere,JJ, y cuando la Voluntad aparece iluminada por la
razón, se reconoce a sí misma como individuo. 14 Gracias a esto,
Schopenhauer considera al hombre como la objetivación más perfecta de
la Voluntad 15, pues gracias a su fuerza intelectiva, el hombre es el único
ser capaz de llegar a tener una noción de ella y de sí mismo.
El hombre nos es dado, según esta visión, como voluntad objetivada,
como fenómeno y como razón. Como voluntad objetivada, porque
Todo es producto de la Voluntad absoluta. Como razón, porque sin la
existencia de ésta no podríamos representarnos al mundo, y por lo tanto,
no existiría. Como fenómeno, porque el hombre se representa a sí
mismo, objetiva y subjetivamente, en su materia, en sus sentimientos y
emociones.

11

Schopenhauer, Arthur. El mundo como voluntady representación. Op. Cit. p. 98
La influencia de Schopenhauer por· la filosofía kantiana fue notable. En el
prólog? a su obra LA sabiduría de la vida, Abraham Waismann nos di~e: "En el prólogo a
la primera edición de El mundo como voluntad y representación, el mismo
Schopenhauer se ha encargado de informamos acerca de las fuentes de las que deriva su
pensamiento. "El único sistema filosófico cuyo conocimiento es imprescindible para
comprender mi obra es la filosofía de Kant". De ella dice que "es el acontecimiento
más importante en filosofía en estos dos últimos siglos", y cuyo efecto "es comparable
sólo al de la operación de la catarata en un ciego". Sin embargo, no se limita, ni mucho
menos, a seguir ciegamente a Kant; antes bien, lo critica en partes fundamentales ..."
Schopenhauer, Arthur. La sabiduría de la vida.... Op. Cit. p. XVI. Para ver lo referente a la
cosa m sí kantiana ver: Kant, Emmanµel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica.
Nº 20 Ed. 2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975. p. 130 · 131.
13 Schopenhauer, Arthur. El mundo como vo/11ntady reprmntación. Op. Cit. p. 242
·
14 lbíd. p. 244
i; lbíd. p. 244
12

821

Para Schoperihauer, el hombre existe materialmente, y por esto su
actuar se deja sentir en el mundo. El actuar es la esencia misma de la
parte material del hombre, pues la materia -sostiene Schopenhauer- sólo

como actividad llena el espacio y el tiempo, y su acción sobre el o/jeto inmediato (que
también es materia) condiciona la intuición, en la clfal solamente existe, ... por
consiguiente, ... su ser es obrar. 16 En el actuar de nuestras fuerzas fisiológicas
nos intuimos como fenómenos, así que cada movimiento de nuestro
cuerpo, cada actuar de nuestra materia es un acto objetivado de la
Voluntad. Aquí, a la razón le coca representar esta materia, pues dentro
del riguroso voluntarismo de Schopenhauer, la razón es lo que al sujeto
corresponde de la materia, pues el objeto no existe más que para el st!)eto, como

su representación, ... cada clase especial de representación existe en el srgeto más que
para el empleo particular q11e llamamos faCllltad de conocer o intelecto.''
La materia (cuerpo) y la razón de cada individuo constituyen su for111a
partiC11lar o personalidad. Yéndose aún más hondo, Schopenhauer
reconoce entre todos los hombres una imifomúdad fundamental, que en el
ser propio del hombre se refiere a su existencia y su actuar. Esto podría
traducirse como el acto y la potencia en la sustancia aristotélica; sin
embargo, Schopenhauer considera al actuar como el fin del hombre, y la
acción nunca puede ser un fin por sí sola. Santo Tomás había expresado
esto oportunamente cuando sostuYo, dentro de su postura aristotélica,
que el individuo como sustancia, actúa, y actúa porque es una sustancia
con una dinámica inmanente, en la cual su potencia de actuar lo hace ser
lo que es y lo actualiza, es decir, lo perfecciona en su ser. De acuerdo a
esto, el hombre, a] ser, actúa, y ese a~tuar tiende siempre hacia un fin, 1~
hacia un perfeccionarse en su ser hombre. Y esta perfección del hombre es
su felicidad, hacia la cual tiende todo su ser. Lo que ese actuar constante
fue para Santo Tomás una tendencia hacia la perfección, para
Schopenhauer es la fuerza inagotable de la Voluntad absoluta que
empuja -al hombre sólo a actuar por actuar día con día.
Según Schopenhauer, nadie puede salir de su forma partimlar, de su
individualidad19 .. La naturaleza a establecido de antemano la forma
particular de cada uno de nosotros, de la cual, el aspecto más importante y

16

Ibíd. p. 23.
l bíd. p. 25.
18 Gómez Danés, Pedro. Santo To"1ás. Bm·e r:,..posició11 de m jilos~fia rtica. U r\:--:L
Monterrey; 2001. p. 6.
19 Schopenhaucr, Arthur. LA sabiduría dr la l'ida.... Op. Cit. p. 6
I"

�822

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

especialmente recalcado por Schopenhauer, es la fuerza intelectual; pues
además de que gracias a ella el hombre puede tener una noción de la
Voluntad, es ésta la que determina la aptitud personal para los goces
elevados, es la medida de la felicidad del individuo~ como lo veremos
posteriormente. Por ahora hay que subrayar que para Schopenhauer, esta
fuerza intelectiva no se gana con la instrucción, sino que es inherente al
hombre20, nace con ella, corresponde a s.i forma particular. Así, el
contenido de sus conocimientos puede ser amplliido, mas no así la fuerza
con que los conoce.

Para nuestro autor, Lo que uno es representa nuestra fam1a particular,
nuestra personalidad en el sentido más alto, considerando aquí a las
condiciones físicas e intelectuales del hombre, es decir, a todas las
ventajas que se encuentran o se producen en él, tales como: la salud, la
fuerza, el temperamento, el carácter moral, la inteligencia y su
26
desarrollo • Schopenhauer sostiene que Lo que uno es, nuestra fam1a
particular, se ve influida por la acción directa de un elemento externo, el
tiempo. Éste corrompe nuestra materia, y por medio de ésta, también
ejerce su poder en el intelecto, sucumbiendo ambas condiciones, físicas e
intelectuales, a sus ataques; pues ambas, al ser inseparables entre sí,
dependen recíprocamente una de la otra27 • Es de primordial importancia
conservar nuestra salud, pues fo esencial para fa felicidad de la vida es lo que
uno 'tiene en sí mismo 128, y por lo tanto, hay que conservarlo en óptimas
condiciones. A pesar de saber esto, y en una tendencia a actuar
dominado por el querer (esencia de la Voluntad) y no por la razón, el
hombre se ocupa más en aumentar su haber buscando riquezas.

Como se dijo en párrafos precedentes, los individuos, dentro de la

uniformidad fundamental, sólo tienen en común su existencia21 y su
capacidad de actuar. Esta existencia es para Schopenhauer un constante
morir. Es una lucha contra la muerte a cada segundo. Inevitablemente
pertenecemos a la muerte -nos dice- sólo por el hecho mismo de haber nacidoy
(ésta) no hace... más que jugar con su víctima antes de devorarla. 22 Schopenhauer
ve en el hombre al juguete de la vida, a un ser menesteroso23 que, gracias
a su necesidad de conservarse constantemente ante la amenaza de la
muerte, es un pobre cómico con miseria y preocupacione/4 que vive la
tragicomedia de la vida, pues el hombre nunca se substraerá al dolor de
v1v1r.

3. Introducción al análisis
Ya Aristóteles, dentro de su Ética Nicomaquea, había afirmado que los
bienes han sido distribuidos en tres clases: los llamados exteriores, los del afma y los
del cuerpo...25• Schopenha~er comparte esta opinión con el Estagirita, y
divide LA sabiduría de fa vida en tres condiciones fundamentales para todo
mortal: Lo que ttno es, Lo qu~ uno tiene y Lo que uno representa. Estas tres
cuesti.ones constituyen el eje central alrededor del cual gira la obra.

20
21

Jbíd. P· 7.
lbíd. p. 8.

:!2

Schopenhauer, Arthur. El 1111111do como voluntad)' repn:smtació11. Op. Cit. 244

:!.l

!bid.

, 24

Schopenhauer, Arthur. La sabfd11ría de la vida.... Op. Cit. p. 6
2; Aristóteles. 'Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
·Porrúa, Méxi_co: 2000. l: 8. p. 10 En las notas, en la nº 10, Antonio Gómez Robledo
nos dice que esta división tripartita se encuentrn en el 'Filebo', aunque parece ser
anterior a Platón. p. 147.

&amp;323

Lo que uno tiene, nuestros bienes materiales, son para Schopenhauer
efímeros y pasajeros, sin embargo, el hombre insiste en buscar riqueza_s a
expensas de su salud y de su desarrollo intelectual29, y, aunque el dinero
ayude al bienestar tanto intelectual como físico, seguramente lo que el
individuo es en sí mismo contribuye más a su felicidad, que lo que tien/0. Al
afirmar esto, Schopenhauer se fundamenta en idea de la Voluntad como
una fuerza inagotable, la cual ejerce una especie de presión sobre el
hombre, manifestándose en una voluntad de vivir, vivir una vida llena de
necesidades y, por consiguiente, de dolor. Por ello, el hombre debe evitar
excitar la necesidad de riquezas o bienes exteriores, y concentrarse sólo
en aquellas que pueda satisfacer en sí mismo, pues si se entrega a las
necesidades externas a él, éstas serán imposibles de satisfacer en tanto
que son infinitas como la misma Voluntad.
De igual importancia en la consideración del individuo está la tercera
cuestión fundamental de la felicidad: Lo que uno representa. Esto se refiere
a la opinión que los demás tienen de nosotros y que nos brindan las
1
nociones de honor, categoría y gloría3 • Digamos por ahora solamente que el
26

Schopenhauer, Arthur. La sabidlllia de la ridt1.... Op. Cit. p. S.

r Ibíd. p. 8.
28 lbíd. p. 9.
29 Jbíd. pp .. 8 y 9 .
.l(I lbíd. p. 9.
31 /bíd. p. S.

�824

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

honor nace de la relación entre los hombres. Es la buena o mala opinión
que de nosotros tienen los derhás; por lo tanto, podemos considerarlo
como un bien inseparable del individuo. La gloria, por su parte, es un
bien exquisito deseado por todos32, pero sólo pueden poseerla hombres
excepcionales. Más adelante veremos cada una de estas cuestiones con
mayor detenimiento.
4. - Análisis de la obra

4.1- De Jo que uno es
Para Schopenhauer nuestra forma particular, lo que somos en nosotros
mismos, es decir, nuestro carácter, nuestro cuerpo, y sobre todo, nuestro
humor, nuestra salud y nuestro cerebro; constituyen el único Jaaor
' inmediato de nuestra felicidady de nuestro bienesta?3• Todo lo que se encuentra
externo a nosotros, ayuda, pero no es necesario y nunca llega a ser
suficiente.
Un humor jovial es de suma importancia para nuestra felicidad, pues
no es Jo que son objetivamente y en realidad las cosas, -sostiene Schopenhauersino lo que son para nosotros, en nuestra percepción, lo que nos hace jelices o
. desgraciado!4• Así, por más inteligentes y saludables que seamos, podemos
35
tender, a causa de un temperamento melancólico, a la tristeza, y al
unirse este temperamento innato a algún mal físico, podría recrudecerse
hasta el punto de encaminar al individuo al suicidio36 . Schopenhauer no
toma al suicido como un~ negación de la voluntad de vivir, sino como un
amor hacia la vida, pues como la vida es en esencia dolor, entonces el
37
suicida no acepta las condiciones en las que se le ofrece. El suicida ama
a la vida y no soporta que ést¡¡ sea en esencia dolor.

La voluntad de vivir se manifiesta tanto en el hecho· de darse muerte
como en el hecho de la conservación personal. 38 Dentro de su filosofía,
Schopenhauer ve a la vida como una constante lucha por su
conservación en este mundo perverso ocupado por la miseria y por el
Jbíd. p. 9.
11.
p. 12.
35 Jbíd. p. 13.
36 lbíd. R, 14.
37 Schopenhauer, Arthur. E/ mundo como voluntady rpmentaci6n. Op. Cit. p. 305-306
38 lbíd. p. 305

825

dolor que le provocan la necesidad y la privación39 • Sin embargo, no es el
dolor el único obstáculo para alcanzar la felicidad, pues para la felicidad
del hombre, tanto la insatisfacción como la satisfacción de las
necesidades pueden ser perjudiciales. Si la insatisfacción nos conduce
ine:itablemente hacia el dolor, la satisfacción, por su parte, nos pone en
peligro de caer en el tedio40•
La gente que puede satisfacer las necesidades de la vida, y que en lugar
de encontrarse en una lucha constante contra el dolor, se encuentra
inevitablemente con momentos de reposo y ocio, puede que no valore
estos momentos y que los lleven a enfrentarse con el tedio. En ellos,
parece haber quedado en el olvido aquella concepción clásica en donde el
ocio era algo necesario para llegar a contemplar al Ser en su existencia
41
verdadera • El ocio sólo los lleva al tedio, pues -según Schopenhauersu inteligencia no es absolutamente otra cosa más que el intermediario de los motivos
42
para su voluntad, es decir, su inteligencia es solamente una herramienta
bajo los mandatos de la Voluntad, cuya esencia se traduce en ellos como
un querer privado de toda reflexión intelectiva. Cosa muy diferente pasa
con el hombre de amplias fuerzas intelectivas; éste, lejos de caer en un
tedio provocado por el ocio, buscará a este último como una invaluable
oportunidad para enriquecer su espíritu.
No debemos pensar que cumplir los mandatos de la voluntad es
totalmente inconveniente para la felicidad, el secreto radica en cuáles de
las pasiones hay que excitar para complacerla. De acuerdo a la
percepción de Schopenhauer, la Voluntad, como esencia de la vida, es
una fuerza inagotable que destina a las potencias fisiológicas del hombre
a al luchar contra sus necesidades. Esto origina tres tipo de goces43: 'los
goces de la fuerz.a reproductiva'; consisten en la co!Jlida, la behida, la digestión, el
reposo y el sueño. ... En segundo fugar, 'los goces de la irritabihdad:· éstos son los
viajes, el ~aife, la esgrima, la equitación y losjuegos atléticos de todas clases, así como
también la caza y hasta los combates de la guerm. En tercer lugar, 'los goces de la
sensibilidad'; tales como contemplar, pensar, sentir, hacer poesía, escultura o música,
estudiar, leer, meditar, inventar, filosofar, etc. ... 44. Todos estos goces no son
otra cosa que la satisfacción de las necesidades de la vida, pero para

32

39 Schopenhauer,

33 Jbíd. p.
34 Jbíd.

40 lbíd.

Arthur. Li sabidmia de la l'ida.... Op. Cit. pp. 15 y 18.
p. 15.
41 Ferrater Mora,]. Diccionario dejilosojla. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001. p. 674.
42 Schopenhauer, Arthur. Li sabid11ria de la vida .... Op. Cit. p. 16.
43 Tbíd. p. 19.
-1-1 lhíd. p. 20.

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LA SABIDURfA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

lograr una vida feliz, en la mayor medida posible, es necesario
complementar estos goces unos con otros.

1uere_r, enco~trará una ocupación permanente consigo mismo48,

826

En los goces de la sensibilidad (contemplar, pensar, sentir, hacer
poesía, etc.) es en donde se encuentran aquellos goces que residen en el
entendimiento, y estos pueden lograr que el goce surgido de su
satisfacción vaya más allá en cuanto más acentuado sea el predominio de
las fuerzas intelectivas en el individuo. Cuan mayor sea la fuerza
intelectiva del individuo, mayor será el goce sensible.
Los goces surgidos de las fuerzas intelectivas contribuyen a
incrementar los otros tipos de goces Oos de la fuerza reproductiva y los
de la irritabilidad), incrementando así las posibilidades de felicidad. Hay
que recordar que para Schopenhauer, el mundo es lo que . nos
representamos, y que la representación que del mundo pueda tener un
hombre de amplias fuerzas intelectivas, será superior al infeliz
confinamiento intelectual a que está destinada la representación que del
mundo tiene un espíritu limitado. Cuando la lucha para satisfacer las
necesidades reposa por un momento, el empuje constante de las fuerzas
sin empleo se convierte en una carga para el hombre de espíritu limitado.
El resultado es un estancamiento de las fuerzas en el individuo entero: el
tedio. 45 Para estos individuos, el ocio pronto se convierte en un peso que,
en vez de brindarles tiempo para ocuparlo en labores que enriquezcan su
espíritu, produce en ellos un vacío interior que nos les permiten disfrutar
estos momentos, haciéndolos salir en búsqueda de excitaciones
exteriores (como diversiones y lujos) que no lograrán alejar el tedio que
sienten, sino que los · encaminará solamente a la disipación y,
6
posteriormente, a la miseria4 •
Podemos ver un panorama muy diferente cuando el ocio se presenta
en la :vida del hombre inteligente. Éste buscará con anhelo momentos de
47
reposo y de ocio, pues esos momentos lo encara con su yo propio , y la
riqueza de su espíritu lo hará encontrar en sí mismo las causas de sus
placeres, haciéndolo más feliz. Para él, el ocio no presenta la amenaza del
tedio, sino que es un bien supremo, pues un hombre dotado de fuerzas
intelectuales predominantes tiene la capacidad y siente la necesidad de
interesarse en cosas por medio de la inteligencia pura, y sin entregarse al

libra?dose a~1 de caer ~n la~ necesidades nacidas de su exterior, que por
~er ªJe?as a el, son tan mfirutas como la Voluntad misma, y por lo tanto,
1mpos1bles de satisfacer.
. Schopenhauer, dentro de su concepción de la vida como dolor no
libra de la necesidad ni siquiera a la inteligencia. Las fuerzas intelectivas
del _un individuo lo p~eden librar de ciertas pasiones exteriores, pero no
1~ libran de su necesidad de saber, de ver, de estudiar, de meditar, de
~Je~c~r y ?e e~contrar momentos de ocio. Desde esta perspectiva, el
md1v1~uo inteligente no es más feliz que el individuo de espíritu inferior,
pues ue_ne esta necesidad adicional, mas Schopenhauer coincide con el
pensamtento de Voltaire, quien afirmaba que no existían verdaderos
placere~ si~o con ver~aderas necesidades, y nos dice que esta necesidad del

,1~

hotJ1bre mtel~gente ~s_premamente condición que pone a su alcance goces cuyo acceso
nunca ~stara pemntido a los detJ1as 9. Entonces, el hombre inteligente buscará
una_ vida en soledad, tranquila, modesta, libre de infortunios y de vida
social, porque cuanto más posee en sí mismo un hombre, -sostiene
Schopenhau_er- me~os necesidad tiene del mundo exteriory menos títiles le pueden

ser los dem~s. Ast, pues, la superioridad de la inteligencia conduce a la
insociabilidacfº.
Pero la vida modesta y libre de infortunios de la que nos habla
Schopenhauer, no puede alcanzarse sin la presencia del dinero. El
asc~tico necesita dinero p~ra satisfacer aquellas necesidades del cuerpo e,
tnduectamente, las necesidades de su inteligencia. Sin el dinero, este
hombr~, se vería ob~gado a dedicar la mayor parte de su tiempo a la
o~tenc1on de este bien, en lugar de procurarse la independencia que le
bn_n?an los m?mentos de ocio (tan importantes para sus reflexiones). Su
f~lic1dad proviene del bienestar físico e intelectual, y la presencia del
dmer? ayuda a ambos. Aunque es comúnmente sabido que la riqueza
contnbt.i~e poco a nuestra felicidad, ésta es un bien altamente apreciado
en la. sociedad. El hombre inteligente cuidará su dinero y optará por una
vi?a moderada y de ahorro, y al encontrarse la causa de sus goces en sí
51
nusmo, el despilfarro le será indiferente •

48

1bíd. pp. 16 y 19
Jbíd. pp .. 15, 16, 23 y 27
47 Jbídp. 18

4;

46

lbíd. p. 23
!bid. p. 21
j(I Jbíd. p. 16
;i lbíd. p. 19

49

�828

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

En un punto de vista totalmente diferente, Erasmo de Rótterdam,
dentro de la obra Elogio de la Estulticia, vuelca la posibilidad de felicidad
en las manos de todo aquel aficionado a la ignorancia. Erasmo no fue el
úrúco en pensar de esta manera; en esta misma obra nos recuerda que el
mismo Sófocles, dentro de su obra Ayax, afirmó que la existencia más
alegre sólo se alca1Jza no sabiendo absolutamente nada. 52 Schopenhauer conoció
este punto de vista, pero, para él, una felicidad así no es digna de
encomio ni de envidia.
,

4.2. - De lo que uno tiene
Resumamos en pocas palabras algo de lo visto anteriormente para así
tener claro lo que Schopenhauer expone a continuación. Vimos en
párrafos anteriores, que todo lo que el individuo tiene o puede tener,
fuera de lo que es en él mismo, es efímero y pasajero, es decir, no
constituye una parte de su forma particular de ser; de manera que esto no
ejerce ninguna influencia directa en su felicidad, por lo que debe dársele
una importancia proporcional a la manera real en que contribuye a
nuestro bienestar. Aquí nos toparemos con dos factores importantes, a
saber, lo que tenemos y lo que pretendemos tener. Para nuestro autor, las
pretensiones son una de las manifestaciones del empuje que la fuerza de
·1a Voluntad ejerce sobre nosotros. Schopenhauer se ocupa aquí de las
pretensiones dirigidas hacia satisfacciones exteriores a nuestro ser, como
lo es la riqueza. La pretensión de riqueza, y todas las pretensiones
materiales, están dominadas en su mayoría por el querer (voluntad) y no
por las consideraciones racionales.
Dentro de su consideración del mundo como representación,
Schopenhauer sostiene que la_s percepciones de cada cual son a partir de
nuestr¡t forma particular, por lo tanto, son relativas. Esto ·se aplica a cada
una de las acciones encaminadas a la satisfacción de las necesidades, lo
cual incluye también a nuestras pretensiones de fortuna53 . Al no saber
cuándo detener nuestras pretensiones, éstas crecen, y junto con ellas,
crecen el número de necesidades que nosotros mismos nos creamos.54
No hay que asombrarse -&lt;lice Schopenhauer- de ver en la especie humana, pobre
y llena de necesidades, la riqueza más alta y más sinceramente considerada y hasta
52 De Rotterdain, Erasmo. Elogio de la locura / Coloquios. "Sepan Cuantos... " Nº
440. Ed. 4a. Pprrúa, México: 1998. p. 12.
53 Jbíd.
28.
54 Ibíd. p. 29.

p:

venerada, qu_! cu~lquier otra cosa; elpoder mismo 110 se considera sino porque conduce
a la ~rtun~ . Srn embargo, para el autor, el dinero no es perjudicial en su
totalidad s~no q~e lo define como lo bueno absoluto, pues éste nos provee
de las sat1sfacc1ones en genera~ en abstracto56 • El dinero facilita el
biene~tar tan~~ intelectual como físico, pues al desocuparnos de las
necesidades fis1c~s que se sati~facen con éste, nos deja tiempo para los
momentos de ocio tan necesanos en la cultivación de los espíritus.
, La salud es tam~ié~ un facto~ importante para nuestra felicidad, y si
esta falta, no habra dinero suficiente para contrarrestar las necesidades
que nos acarreará. No obstante, para Schopenhauer, aun el hombre más
saludable puede tener un carácter melancólico, llevándolo así a la
":felicidad._ Un hombre con este carácter, es necesario que busque su
?1enestar Intelectual; en esto, el dinero contribuye de una manera
importante. De ~hí que, para nuestro autor, no sea nada indigno
recomendar el cwdado de la fortuna adquirida o heredada5-. El hombre
capaz de alcanzar cierta felicidad es aquel que posee amplia fuerza
intelectual, una buena salud y cierta cantidad de dinero.

4.3. - De lo que uno representa
Cuando Schopenhauer nos habla de lo que uno representa, nos está
hablando de nuestra existencia en la opinión de otros. La importancia
que le brindamos a esta cuestión, se debe, a los ojos de Schopenhauer, a
causa de una debilidad particular de nuestra naturaleza58, pues el hombre,
poí· sí solo, puede tmry poco; ... únicamente e,~ sociedad con los otros es)' puede m11cho.
Se da menta de esta condición desde el 1110111e11to en que s11 conciencia comienza, ... a
desarrollarse, e inmediatamente se despierta en él el deseo de ser contado como 1111
miembro útil de la sociedad, ... y que tiene derecho así a participar de las nntqjas de
la sociedad humana. ... Ese es el origen del ardor co11 que mendiga la opinión
favorable.de otro y del valor elevado que le atrib,!)./9• Mostramos una adhesión
ansiosa y servil a la opinión de otros. Debemos ponerle un límite a esta
actitud, ya que n_o tiene en sí ninguna importancia para nuestra felicidad,

55

l bíd.
lbíd.
5' lbíd. p. 31.
58 1bíd. p. 33.
9
" Ihíd.
5G

�830

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

pues esto consiste, a final de cuentas, no en lo que somos por nosotros
mismos, sino en lo que somos en la conciencia de otros60•

perder los beneficios que obtienen del otro sexto. Schopenhauer explica
que las mujeres entre sí consideran deshonrada a aquella que sin los laws
del matrimonio entrega sus favores sexuales a un hombre, y esto es así,
porque los favores sexuales son la única forma en la que las mujeres
logran que el varón las despose, logrando así asegurarse la manutención
que sólo de él pueden obtener. Lo mismo se supone para el honor sexual
del hombre. Un hombre, al haber desposado a una mujer, tiene la
obligación de cuidar el único beneficio que de ella espera Qa relación
sexual); de nos ser así, y sufre la deslealtad de su mujer, la sociedad
masculina le cubrirá de vergüenza, aunque ésta no es tan profunda como
la de la mujer que ha perdido su honor. Por esto, el honor sexual, en un
acto de perfidia, exige el castigo de la mujer y no el del amante65.

Si por alguna locura nos pareciese que la opinión de los demás es algo
real, mientras que lo que somos en nosotros mismos es algo ideal61 ,
entonces, es menester deshacemos de esta creencia vacía y quimérica,
pues sólo así lograremos quitarnos de encima la preocupación incesante
de la opinión ajena, ganando tranquilidad de ánimo y felicidad.
De nuestra creencia a la opinión de los otros, surgen la ambición, la
vanidad y el orgullo. El orguíío -sostiene Schopenhauer- es fa elevada

estima de sí mismo, procedente del interior, y, por consiguiente, directa; la vanidad, por
el contrario, es fa tendencia a adquirirla del exterior, y, por fo tanto, indirectamente.
Por eso la vanidad hace hablador y el orgullo taciturna62• El orgullo nace de
nuestra propia convicción, está, en cierta forma, fuera de la Voluntad. La
vanidad, por el contrario, nace de la búsqueda de la aprobación de otros,
esto la ata a la acción de la Voluntad, y esto hay que evitarlo si deseamos
tener tranquilidad y lograr algo de felicidad.
Ahora bien, la reacción que provoca en nosotros las qpiniones de los
demás se poden dividir en tres: honor, gloria y posición. El honor se
funda en las relaciones entre los hombres, donde los individuos se
encuentran en condiciones de concederse confianza unos a otros,
naciendo de esta 'buena opinión' diferentes clases de honores: el honor
burgués, el honor del cargo, y el honor sexual63 . Veamos brevemente
cada uno de ellos.
El primero, el honor burgués, reposa en última instancia, sobre la
convicción de la inmutabilidad del carácter moral. Según esto, se nos
asegura que una sola mala acción es. garantía de que todas las demás
acciones serán idénticas. Es ·por eso que la pérdida de este honor es
M
.
irreparable .
El honor sexual, por su parte, tiene un tinte utilitarista. Está fundado
por las consideraciones de utilidad de la reproducción de la especie. En
este tipo de honor podemos ver dividido el honor de las mujeres y honor
de los hombres, en donde cada género establece las reglas que les evitará
611

Ibíd.
lbíd. p. 35.
62 Ibíd. p, 37.
63 Jbíd. p·. 40.
64 Jbíd. p. 39.

831

Los puntos de vista que Schopenhauer nos da acerca del honor
sexual, tienen su fundamento en que la conservación del honor femenino
es para las mujeres cuestión de vida o muerte, en tanto que de él depende
que la mujer logre satisfacer una de las necesidades fundamentales para
su bienestar, su manutención. Cosa muy diferente pasa con el honor
sexual del hombre: éste radica solamente en una cuestión de posesión, es
decir, en un deseo hacia algo externo a él y que influye de forma indirecta
para su bienestar. Así que el deshonor sexual femenino será castigado
con mayor firmeza, incluso, por las mismas mujeres.
El tercer tipo de honor, y al que Schopcnhauer dedica una
considerable extensión de su obra, es el honor cahalleresro. Este tipo de
honor hace del hombre un hombre de honor, a diferencia del honor burgués
que hace del hombre un hombre respetable. Schopenhauer expone los
principios de este honor a manera de código o, como él mismo le llama,
espejo de honor caballeresco. Éste es bárbaro y ridículo, y por lo tanto, no
puede tener su origen en la esencia de la naturaleza humana&lt;'". Este
código nos dice principalmente seis cosas: 1) El honor consiste en las
manifestaciones de las opiniones de otro sobre los méritos de un hombre.
Una clara muestra de esto puede ,·erse en la emisión ele palabras
ofensivas. Estas -pueden ser retiradas o pedirse perdón de ser necesario.
Esta acción las lleva al oh·ido, como si nada hubiera sucedido. 2) El
honor de un hombre no depende de lo que hace, sino de lo que se le
hace, de lo que sucede. Así, el honor está conc;rantemcntc en peligro de

61

65

1/Jíd. pp. 43-45.

¼

!bid. p. 45.

�832

ExÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

67

perderse y la única manera de recuperarlo es a través de la violencia • 3)
Cuando el honor es lastimado, puede ser recobrado íntegramente, pero a
condición de que se rehabilite pronto; la única manera de lograrlo es a
través del duelo68• 4) Al igual que ser insultado es una grosería, insultar es
un honor. Con esto la grosería se convierte en una cualidad que domina
a las demás. 5) Toda grosería es una apelación a la animalidad, en tanto
pronuncia la incompetencia de la lucha de las,~erzas intelectuales o del
derecho moral y que las remplaza por las de las fuerzas físicas69 . 6) Sólo
hay una palabra a la que no se debe faltar: la "palabra de honor"70•
El honor caballeresco es hijo de la Edad Media en la que se ensalzaba
la caballería, y en la que los puños estaban más ejercitados que los
cerebros. En esta época, Dios no sólo tenía la obligación de velar por
nosotros, sino también de juzgar por nosotros. Las cuestiones deliéadas
se decidían por ordalías o juicios de Dios, es decir, combates en los que
triunfaba la fuerza física. De aquí nace el honor caballeresco que consiste
principalmente en que la opinión de los demás sea que somos de temer,
pues estamos decididos a defender, a riesgo de nuestra vida, nuestros
propios derechos71 •
Son tan absurdos ante los ojos de Schopenhauer los motivos del
honor caballeresco, que sería mejor alegar que es naturaleza del hombre
devolver hostilidad con hostilidad, pues pertenece más que al honor, a la
ira, devolver ofensa por ofensa72 • El mundo tiene ya demasiados males,
como para que a partir de las ofensas se creen nuevos males imaginarios.
Se precisa deshacerse de ese honor caballeresco y darle a la superioridad
intelectual la primacía que se merece73. Para evitar esta irracional necedad
de los hombres, Schopenhauer sugiere a las autoridades, a manera de
paliativo, esta curiosa ley: Todo el que envíe o acepte un reto, recibirá 'á la
chinoise: al aire libre, ante el cuerpo de g11ardia, doce bastonazos ~e manos deljefe; los
portadores del reto, así como los testigos, recibirán seis cada uno. Para las
consecuencias eventuales de los duelos verificados, se seguirá el procedimiento criminal
comspondiente. Algún caballero me objetará, quizá, que después de haber stifrido ese
castigo muchos "hombres de honor" serán capaces de saltarse la tapa de los sesos; a eso

respondo: es mejor que esos necios se maten y que no n,aten a otros hombre/4• En
esto Schopenhauer tiene razón.
Al hablar de la gloria, Schopenhauer nos clice que ésta, al igual que el
honor, se fundamenta en la opinión que otros puedan tener respecto a
nosotros; sin embargo, ambos tiene esenciales diferencias: mientras que
el honor se aplica a cualidades que el mundo exige de todos los que se
encuentran en condiciones semejantes, y sólo se refiere a méritos que
cada cual puede atribuirse públicamente, entonces cada uno de nosotros
puede aspirar a él. La gloria, por su parte, no funciona así; ésta se aplica a
cualidades que nos se pueden exigir de naclie, y sólo se refiere a méritos
que nadie puede atribuirse a sí mismo. No todos podemos aspirar a la
gloria, sino sólo los individuos excepcionales, pues ésta no se adquiere
más que por medio de producciones excepcionales' 5 que se presentan en
forma de acto o en forma de obra. Un acto excepcional comúnmente es
realizado por un alma grande, pero por más noble que sea la acción, ésta
sólo tendrá una influencia temporal. Aunado a esto, los actos dependen
completamente de la ocasión. Debe de dárseles la posibilidad de
producirse, y cuando se producen, la memoria que queda de estas
acciones llega a la posteridad de acuerdo a la percepción de los
contemporáneos, es decir, pierde su integridad. Podemos ver que los
actos excepcionales son, en cierto sentido, accidentales y están lejos de
prevalecer en el tiempo guardando fidelidad a la manera en la que
acontecieron. Las obras excepcionales, por su parte, son realizadas po r
hombres de gran talento, y al contrario del acto, no dependen de la
ocasión, sino sólo de su autor. Las obras tienen la característica de
prevalecer en el tiempo por sí mismas sólo durante un tiempo, mientras
que la gloria es segura e infalible-6 •
7

Así, para Schopenhauer, el honor es el bem1ano mortal de la inmortal gloria7
Esto lo explica claramente cuando dice: El 'honor' tiene, en cierto sentido, un
carácter 'negativo' por oposición a la gloria, Cl!JO carácter es 'positiro: porque el honor
no es la opinión que se ent1ncia sobre ciertas cualidades especiales pertenecientes a 1111
solo individuo; sino que es la qt1e se enuncia sobre cualidades de ordinario
presupuestas, que este individt10 se ve obligado a poseer igualmente. El honor se
contenta, pues, con asegurar que ese s19eto 110 fom,a excepción, mientras la gloria
•

67

lbíd. p. 46.
Jbíd. p. 47.
69 lbíd. p. 48.
10 Jbíd. p. 49.
'I lbíd. p. 53.
72 INd. p. 55.
" 3 Jbíd. p. 56.
68

H lbíd. P· 60.
-; lbíd. p. 61.
- 6 Jbíd. pp. 61-63.
- lbíd. p. 61.

�MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS

EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

afirma que es una. LA gloria debe, pues, adquirirse: el honor, ~or el contrario, !ólo
necesita no perderse. Por consiguiente, ausencia de gloria es oscundad, algo 'negativo:·
ausencia de honor, es vergüenZfl, algo 'positivo'. Pero no hqy que confundir esta
condición negativa con la pasividad,· miry al contrario, el honor tiene un carácter
puramente activo. En efecto; procede únicamente de su stefeto; está fundad~ en la
'propia' conducta de éste y no sobre las acciones de otro o sob,-e hechos extenores; es
pues 'de las cosas que están en nosotros'. ... 78

dolor. Bueno, para nuestro autor, ese dolor, esa vida, es la realidad del
hombre, y tanto el placer como la felicidad (productos de la satisfacción
de las necesidades), no son más que meras quimeras que no tiene cabida
en esta vida _dolorosa. Al menos no para los hombres con amplias
fuerzas intelectivas que están consientes de esta verdad, y que sin
embargo, son los únicos qu~ pueden lograr cierta felicidad.

834

4.4. - Parénesisy máximas
En este apartado entramos en la segunda parte de la obra. Aquí,
Schopenhauer nos brinda un total de 53 consejos y máximas que
considera ayudarán en el tema de la vida feliz. En esta parte, menos que
en ninguna otra de su obra, Schopenhauer aspira a profundizar en sus
premisas, por lo cual, para darles un poco de ilación a la nume~osa
cantidad de opiniones, el autor las clasifica en máximas generales, máximas
referentes a nuestra conducta para con nosotros mismos, máximas concernientes a
nuestra conducta para con los demás, y máximas concernientes a nuestra conducta
frente a la marcha del mundoy frente al destino. Mas, puesto que sería un abuso
de espacio y de paciencia tratar de analizar aquí a cada una de ellas, se ha
escogido una de las máximas, que por ser de aplicación general, abarca
cada una de las dimensiones de esta clasificación.

4.4.1.- Una máxima general
Schopenhauer, basándose en la máxima aristotélica: el prudente (busca)
la ausencia del dolor que (los) placeres originat179; sostiene que la verdad de esta
sentencia tiene origen al considerar c¡ue el placer es de una natu_r~le~a
negativa, mientras que el dolor es de una natur_aleza posltlva .
Intentemos explicar esto. Anteriormente vimos que para Schopenhauer,
la vida es la mera manifestación de una Voluntad absoluta, cuya
influencia en el hombre se manifiesta en la presencia de la constante e
insaciable necesidad, tanto en su condición física, como intelectual. La
lucha permanente por satisfacer .esta necesidad se traduce en una vi~a en
esencia dolorosa, resumiéndose todo esto en la máxima general: la vida es
-8Jbíd. p. 41.
.
Jbíd.. p. 71. Ver también: Aristóteles. Etica 1"úcon1aq11ea / Política. "Sepan
Cuantos... " Nº 70. Ed. 19a. Portúa, México: 2000. l: 8. p. 98.
¡¡¡, lbíd. p. 71.

·

•9

La vida es el transcurrir natural de esa Voluntad objetivada en
nosotros, esto es, por así decirlo, imperceptible, a no ser por el dolor
causado por la necesidad, el cual excita al hombre a lograr su
satisfacción. Por esto se ve que la Voluntad se ve lesionada por el dolor
que causa esta insatisfacción, y cuando por fin se produce la satisfacción,
siempre se produce negativamente, es decir, no es la satisfacción lo que
sentimos, sino la ausencia del dolor. La satisfacción no se siente
directamente, sino más bien como una suerte de reflejo. Lo que
encontramos positivo dentro de esta situación es la obstrucción que
ejerce la Voluntad, cuestión que se manifiesta directamente en nosotros,
en nuestras necesidades. De acuerdo a esto, todo placer consiste en
suprimir esta obstrucción y esto sólo puede ser de corta, muy corta
81
duración • Como se puede ver, a pesar de los grandes conflictos que
tuvo Schopenhauer con Hegel, estas consideraciones se aproximan
peligrosamente a identificarse con la doctrina dialéctica del Espíritu
Absoluto hegeliano.
Por lo anterior, Schopenhauer recomienda nunca. .. comprar placeres a
costa de dolores, ni aun con su sola amenaza, puesto que eso seria pagar algo negativo
y quimérico (placer) con algo positivo y real (dolor). En cambio, hay beneficio en
sacrificar placeres para evitar dolores. En unoy otro caso es indiferente que los dolores
sigan o precedan a los placeres... 82 De esta manera, el pesimismo de
Schopenhauer nos recuerda que el dolor está presente en nuestras vidas,
que es imposible escapar; de manera que debemos intentar convivir lo
mejor posible con él, pues gastar nuestra vida en la persecución de la
felicidad, sólo nos acarreará la desdicha de no conseguirla. Por 'Vivir jeliz'
-sostiene Schopenhauer- debe entenderse solamente 'menos desgraciados~ 83

81

Ibíd. p. 71
Jbíd. p. 71
83 Jbíd. p. 72
82

�836

MARÍA DE LOURDES JUÁREZ CONTRERAS
EXÉGESIS Y COMENTARIOS A
LA SABIDURÍA DE LA VIDA
DE ARTHUR SCHOPENHAUER

5. - Para finalizar

A lo largo del texto, se pudo ver que la felicidad del hombre es sólo
un leve respiro de liberación ante el yugo de una Voluntad que lo ahoga
constantemente y qué lo hace vivir una vida llena de necesidad y de
dolor. La felicidad es en esencia satisfacción. Tan pronto como el
hombre logra satisfacer la necesidad, llega la ~licidad, y en un breve
parpadeo, se va nuevamente ante el empuje de la voluntad de vivir. La
felicidad es un espejismo, es una mala broma que la Voluntad juega
constantemente. Cuando se cree haberla alcanzado, se va de las manos,
ya no está ahí. El dolor, en cambio, es verdadero, es la realidad que
aparece al disiparse el humo del espejismo que recién escapó.
Schopenhauer demuestra que el dolor es inevitable. Nunca se puede
escapar de él. Esto es una tragedia, pues así como el dolor es la esencia
de la vida, así se trata de escapar de él, aunque no se tarda en percatarse
que esto es imposible.
Se concluye con esto que, para Schopenhauer, la búsqueda de una
felicidad duradera es tiempo perdido. Lo único que resta' es lograr evitar
el dolor, lograr convivir con él reduciéndolo sólo a las necesidades que
podamos satisfacer por medio de nuestra fuerza intelectiva. Ésta es el
· arma más poderosa que se tiene contra el dolor y a favor de lograr la
consecución de cierta felicidad. Gracias a ella se puede tener noción del
enemigo. Ella hace que el hombre voltee hacia sí mismo, huyendo
momentáneamente de la Voluntad que lo arrastra al querer y a salir de él
mismo para perderse en una esencia de dolor que amenaza con
devorarlo. Sin embargo, debemos darnos cuenta que la Voluntad
absoluta es invencible, debemos ver que el germen de su dolor se
encuentra, incluso, dentro de nuestro querer la felicidad.
Bibliografía
ARISTÓTELES. Ética Nicomaquea / Política. "Sepan Cuantos ... " Nº 70. Ed. 19a.
Porrúa, México: 2000.
BERKELEY, George. Principios del conocimiento humano. Biblioteca de Iniciación
filosófica N°57. ed. 4a. Aguilar, B~enos Aires: 1974.
'ERASMO _. DE ROTIERDAM. Elogio de la locura /
Cuantos ... " Nº 440. Ed. 4a. Porrúa, México: 1998.

Coloquios. "Sepan

837

FERRATER MORA,J. Diccionario de filosofía. Tomo A-D. Ariel S.A: 2001.
GÓMEZ DANÉS, Pedro. San/o Tomás. Breve e.,posición de s11 filosofía ética. UANL
Monterrey; 2001.
KANT, Emmanuel. Prolegómenos. Biblioteca de Iniciación filosófica. Nº 20 Ed.
2a. Aguilar: Buenos Aires, 1975.
SCHOPENHAUER, Arthur. La sabiduría de la vida / En tomo a la jilosojla / El
amor, las mtgeres, la muerte y otros temas. "Sepan Cuantos..." Nº 455. 3a. Ed.
Porrúa, México: 1998.
SCHOPENHAUER, Arthur. El mundo como 1•o!t111tad .Y representación. "Sepan
Cuantos..." Nº 419. Porrúa, México: 2000.
URDANOZ, Teófilo. Hfrtoria de la filosofía. Tomo IV. BAC: Madrid, 1991.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER Y
DOMINIO EN EL PERFUMEDE SÜSKIND
Gobirish Míreles
Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey

Dentro de ttno o dos años, esta fragancia habria
maduradoy adquirido una impetuosidad a la que nadie,
hombre o mujer, podria sustraerse. Y la gente seria dominada,
desarmaday quedaría indefensa ante el hechizo de una ,mger,
sin que nadie supiese la razón . .. 1

Para poder inhalar la creación olfativa de Süskind, es necesario esclarecer
al sentido de/ olfato, como emblema del pmonaje principal, en la búsqueda delpoder
y por ende del dominio de sus semejantes. Tomando la linea Foucaultiana, "el
poder no rescinde en una Institución, no es una estructura ni una fuerza
de la que dispondrían algunos: es el nombre que se le da a una situación
estratégica compleja en una sociedad dada." 2 Sociedad, que Süskind nos
ubica eri el siglo XVIII, con el establecimiento pleno de los burgos sociedad burguesa-, el surgimiento del neoclásico y la convicción de la
razón -en lo científico, tecnológico y demás menesteres- como la única
guia idónea hacia la verdad.
Como primer punto, ubicaremos la esencia de Grenouille como
individuo en sociedad. Si bien, el capital burgués comienza a ser el
engrane que moviliza a la comunidad en esa época, Grenoille, nos
transforma al olor como la única condición "viva" que el ser humano
1

1

F./ Pe,¡11n1e - Patrick Süskind p.1 52
foucault, ,\lichel: La 1•0/011/é de sal'Oir. Gallimard, París, 1976, p. 123.

�EL OLOR COMO EMBLEMA DE PODER
Y DOt-.:ilNIO EN EL PERFUME DE SÜSKIND

841

GOBIRISH MIRELES

840

necesita para existir y vivir en libertad. Estos conceptos, lo impulsan a
aventurarse en la bu,squeda incesante de su aroma; elemento que
afirmaría y despejaría dudas, de su condición como ser humano.
y terrier olfateó, imaginándose que olería a piel, cabellos y un poco a
sudor infantil. Pero no olió a nada. Absolutamente a nada ... (p. 17)

El simple hecho de no tener un rasgo,. semejante a los demáds,
, por reso1ver 1a meo
· , gru· ta' "'J ,más al darse. cuenta e
aumentaba su interes
su capaci.dad para discerrúr con el olfato todo lo que estuviera en sus
alrededores.
Por el conuario, el lenguaje corriente habría resultado escaso para
designar todas aquellas cosas que había ido acumulando como conceptos
olfativos... (p.25)

.
b o no so'lo se dio cuenta de su destreza con la nariz, sino
Sm
em arg ,
.
•
bl
,
. en esa capacidad, una oportunidad úruca e makanza
e a ·traves
que v10
.
del
del dominio de la técnica que le permitiera d?mmar_d1a esen:ia
h b
En poco tiempo Grenouille, "Habza reunz o y tema a su_

d;si:~~- .cien mil aromas específicos, todos con tanta c~a~dad [] Era coro s;
poseyera un inmenso vocabulario de aromas que le permztzera Jom1ar ª, vo unta
enom1es cantidades de nuevas combinaciones olfatorias." p.26 que le danan poco
a oco la condición de ejercer un mayor dominio sobre aq~ellas per~on~s
. !e lo explotaban, al hacerlas dependientes de su :apacidad, sab1duna
~lfatoria y espíritu servicial-aprendizaje, que lo llevana pronto a l~grar su
objetivos. Dejando poco a poco el an~el~ ~orno ~oluntad, pasan o a un
meditado proceso de evolución del rac1oc1ruo olonfico.
sino que
G renouille lo olía t~do. y no sólo olía el ,conjunto-de caldo,_
le¡adas Su
lo dividía analíticamente en sus partes mas pequenas y ª.
..
finísimo olfato desenredaba el ovillo de aromas y tufos, obtemendo hilos
sueltos de olores fundamentales indivisibles. (p. 32)

.
eorno

d
punto encontramos el rastro olorífico del
segun o
.
d
, 1
,miento que le daría mayor fuerza para e¡ercer el po er_ j e
C0!10C,u.u
,
1 d
.
mo metodo
dominio. Al abandonar la imagen del emp eo e su ~anz co
', del
de a rendizaje, dio paso a aumentar su capacidad a , tra, es
enten~imiento de procesos químicos simples, que le ,ayudanan a captar,
separar y pro fu ndizar en el olor esencial de .cada molecula de planta, flor
y variedades de especias.

.

_

_

s·1 algo en la vida había suscitado entusiasmo en él, fue sm duda esta
o eración mediante la cual, con fiuego, agua, , rapor \'. un aparato
a;ropiado podía arrancarse el alma fragant~ de las cosas; el resto era
inútil, sólo era envoltura y lastre. Había que orario ... (p.85)

Y no sólo tuvo con esto, su instinto lo llevó a cuestionar el proceso,
en espera de mejorarlo y obtener un mayor beneficio. Su segunda
reflexión lo llevaría a suponer que mayor conocimiento en el uso de
estos sistemas de destilación y separación, habría de funcionarle en sus
fieles propósitos de separar el alma perfumada a los individuos. No
dejándole otra opción qL1e seguir trabajando en prueba y error;
acuñando su propio método "científico" por llamarle de alguna manera.
Corno engendro de la sociedad emigraría tal cual la "garrapata" que
era, en un intento por absorber la sangre del conocimiento. Después de
reivindicarse en la ciudad de Monrpellier y posteriormente en Grasse

- "Había venido -a Grasse-- porque sabía que aquí se aprendían mejor que en
ninguna otra parte las técnicas de extracción y de ellas quería apropiarse para sus
propios fines . .. " p. 148-, adquirió rasgos distintivos de cualquier ser
humano; nombre, olor y su establecimiento en una determinada clase
social, al identificarlo en un gremio. Además, se percató de la facilidad de
disfrazar la verdad a la comunidad, a través del empleo del lenguaje
verbal y en especial el olorífico que él dominaba.
Los demás no se percataban de nada, absolutamente de nada (.] Se
dejaban engañar con facilidad y respiraban su hedor compuesto por
excremento de gato, queso y vinagre, corno si se tratara de su propio olor
y lo aceptaban, a él... (p. 136)

Y se dio cuenta de algo que le asustaría en principio; no era tan
diferente como él pensaba a cualquier ser humano.
Fue hacia el espejo y se miró. Hasta entonces no se había \·isto nunca
en un espejo ... lo que más desconcertaba a Grenouille era el hecho de
ofrecer un aspecto tan increíblemente normal ... (p. 128)

Poco a poco, dominaría la naturaleza ''al lograr por primera z,ez arrebatar
el alma peifumada a tm ser l'iviente; el tesorero. ''p. 165 y poder absorber por
sus por9s de la nariz el ser de una persona a partir de su aroma. No
obstante, ya no sería del todo el ser raro e indefenso de al principio; el
conocimiento, el empleo del raciocinio -mal enfocado- le darían
seguridad y fortaleza por lo menos en cuestiones de olores, al poder
disuadir, engañar y perfilar a la sociedad que lo acogía a su antojo.
En su conjunto, tenemos a un personaje que combina en todos sus
ámbitos, conocimiento, ambición y objetivos definidos, encontrar las
esencias más raras entre los hombres y robárselas; convirtiéndolas en
almas perfumadas. Es curioso corno se redefine en la historia el olor
como centro del poder y atención de roda una sociedad en movimiento,
como la relatada en la historia. Cambiando como objeto del deseo el

�842

GOBIRISH MIRELES

capital, por el olor. Este cambio no cambia del todo las a~b~ciones del
hombre como lo vemos al transcurrir el relato. Sólo lo pos1c1ona desde
una pe;spectiva diferente, ya que encontramos los mismos elementos
donde se pone de por medio algo tan etéreo que pr?duzca celos, y exalte
en envidia las ecuanimidad del individuo; al ser un mstrument~ d~ poder
y por ende de dominio sobre los demás. De ahí, que este ensano sirva un
poco para abordar con discreción los alcances~ ! ~lor con el p~der Y el
dominio: al codiciar a un hombre con dotes espec:1ales, que se pierde en
el tiempo y en el espacio de una época sum~m~~t~ superflua, d~nde el
individuo vive a partir de la razón, que es mas ilogica y advenediza que
cualquier cosa ...

'"'

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENlALA QUINTA APROXIMACIÓN

Bibliografia
Alberto Motta y Guillermo M. Eguiazu
PROCABIE (Programa Calidad Biológica
y Biopatológica del Entorno H umano)
Rosario, Rep. Argentina

FOUCAULT, Michel: Lz volonté de savoir, Gallimard, París, 1976, p. 123.
http: //www.mercaba.org/FICHAS/ Capel/poder.htm
http://www.mundolatino.org/ textos/ perfume.htm

Introducción
SUSKIND, P, E/perfume, 1986.

Si hablamos de T ecnopatogenología, nos estamos refiriendo a una
ciencia. Entre las definiciones de ciencia consideremos la que la
califica como 'una empresa humana compleja que, por medio de
métodos fidedignos, se aplica a la obtención de cuerpos de
conocimientos formulados"', consiguientemente, las preguntas que
surgen respecto a la T ecnopatogenología son: que conocimientos
genera y para que los genera. Para . responder a dichas preguntas,
debemos definir ante todo, cual es su objeto de estudio.
E n trabajos anteriores, nos hemos referido a responder a dichas
2
preguntas • H emos fundamentado a la Tecnopatogenología que
aborda el estudio de un nuevo fenómeno que llamamos
T ecnopatogenia con el fin de generar conocimientos con los cuales
lograr su detección y profila:ús, fenómeno el cual y empleando
conceptos de Kuhn, significaba para las disciplinas que en un

Colacjlli de Muro, .A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Moderna y Filosofa Ángel Estrada y Cía
2
Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tec11oge110/ogía Publicaciones
UNR - ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
1

�844

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

princ1p10 evaluamos su posibilidad de encuadre, una "anomalía
persistente"3•
A los efectos de hacer mas completo el presente artículo con el
cual trataremos de contribuir un poco más a clarificar este fenómeno
y a los objetivos de esta nueva disciplina, reiteraremos algunos
conceptos.

'·,

La fundamentación del fenómeno de la Tecnopatogenia
El Hombre como único ser racional . sobre la Tierra, desde un
principio e impulsado por una inexplicable necesidad de cambio,
qu1zas definida por términos como Progreso, Evolució1n,
Modernización, etc., de la cual solo puede decirse que es ilimitada, ha
generado y empleado conocimientos con los cuales desarrolló artes o
Técnicas que le permitieron y permiten modificar los elementos u
objetos de la naturaleza, creando así nuevos objetos, Objetos
Culturales y modificando otros Objetos Culturizados, los cuales ya
sean en el proceso productivo productos o bienes finales o de
consumo como productos intermedios para producir otros bienes, el
fin último de los Objetos es satisfacer las necesidades.
En los comienzos, las modificaciones, adaptaciones o alteraciones
fueron rudimentarias, simples o macroscópicas con la característica
particular de no significar prácticamente riesgo tanto para el Hombre
Técnico como para la comunidad. Adaptó una caverna para vivir,
domesticó animales, cultivó determinados vegetales, inventó
herramientas simples como un palo aguzado para labrar el suelo y así
producir más.
Intentar hacer a partir de dicho nivel de evolución una descripción
de los cambios sufridos en los conocimientos: Tecnología como en
los procedimientos empleados: Técnicas, para crear y adaptar nuevos
objetos hasta la actualidad conllevaría un relato extenso e inútil.
No obstante, sí podtmos afirmar que la ciencia ha evolucionado y
subdividido en las más diversas áreas del conocimiento tanto
abstracto como concreto y dentro de cada una de ellas a su vez en

3 Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua ºEspañola (1962) Editorial
Ramón Sopena -Barcelona, España.

845

compartimentos cada día mas específicos. El conocimiento así se ha
atomizado no existiendo ya más una visión holística de la realidad. 4
El conocimiento científico les ha permitido a los técnicos realizar
cambios profundos, complejos y microscópicos. La síntesis química,
la penetración en el núcleo atómico y núcleo celular son claros
ejemplos.
En la actualidad, quizás por una presión o exigencia de la Técnica a
la Ciencia, o de la Ciencia que genera conocimientos y que por el
costo que ello demanda y deben ser empleados "obliga" a ello a al
T écnica, de las numerosas áreas del conocimiento que los técnicos se
han servido y se sirven para la creación y adaptación de nueYOS
objetos, no todo se conoce y de todo lo conocido, parte puede ser
errónea o mal conocido.
Tal situación a la Técnica no le interesa y siempre usufructuará del
conocimiento, sea este veraz o no, mientras le permita obtener el
beneficio deseado.
Lamentablemente, la situac1on no es tan simple ni solamente
positiva como pretende presentar la Técnica moderna. A diferencia
del Hombre de la antigüedad, que al realizar cambios simples y
macroscópicos de los objetos de la naturaleza, prácticamente como
hemos dicho, ni el técnico ni su comunidad corrían un riesgo
significativo, con la Técnica moderna no ocurre lo mismo. Las
características o calidad de los vacíos o faltas que existen en él o los
conocimientos empleados para · el desarrollo de nueYos
procedimientos, determinan que puedan ocurrir situaciones
inesperadas, en algunos casos irreparables y de gran magnitud.

Lo cualitativamente distinto
Evidentemente ello es así ya que, ¿qué podía el Hombre de la
antigüedad desconocer del palo aguzado que empleaba como arado
que pudiera significar para él y su comunidad un riesgo por su
empleo? Si el palo era débil podría quizás quebrarse y lastimar al
labrador y nada más. Aún en ejemplos más modernos, consideremos
el caso de la caldera de vapor, a leña, carbón o algún otro combustible
i\lotta, A. (1994) colección Tecnogrnia 6 -Temo,~molo)!/ti -l ·erd,1d_r 'frmiü1.
/ lctitudn_&gt;' Cv11sm11'11CÍos- U:\R Editora -ISB:\ 950.673.032.6 -4 1 p.í~s.
1

�846

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

fósil, ¿cuántas personas podían verse afectadas por un accidente
motivado por faltas o vacíos en los conocimientos empieados para la
construcción de la caldera? Si la construcción presentaba poca
resistencia de materiales, podía ocurrir una explosión que afectaría a
las personas cercanas a las mismas. Una combustión inadecuada y
faltas de ventilación podría también significar riesgos de intoxicación
para los operarios.
En cambio y continuando con el ejemplo de la caldera, podríamos
compararla con un reactor nuclear, una caldera moderna, en donde
una falta o vacío en los conocimientos empleados para su
construcción puede significar una situación inesperada de accidente el
cual, no sólo compromete la vida de las personas directamente
expuestas ocupacionalmente en el trabajo dentro de la planta nuclear,
sino también la vida de las personas de la comunidad lindera a la
planta y de comunidades muy apartadas a la misma. Otra diferencia
entre ambas calderas radica en el tiempo en que dura el riesgo de
peligro que en el caso de la caldera a combustible fósil se limita al
momento de la explosión, mientas que en el reactor nuclear
permanecerá el riesgo por siglos.
En el cuadro siguiente se describen claramente las diferencias entre
. anuguas y lasmod er:nas " artes mecarucas " 5
as T'ecrucas
ANTIGUAS

MOI&gt;ERNAS

Modificación de la materia partiendo de
lo físico y evidente

Modificación de la materia partiendo de
lo nuclear: atómico o celular

Modificaciones químicas rudimentarias,
extracción r concentración.

Modificaciones químicas profundas,
síntesis y dispersión.

Baja eficiencia de modificación.
Fenómenos de baja energÍa.

Alta eficiencia de modificación.
Fenómenos dé alta enenria.

Acción sobre el ecosistema
relativamente suave \' reversible.

Acción sobre el ecosistema intensa, con
frecuencia irreversible.

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son suficientes para
conservar el sistema. Respeto por la
evolución

Los procesos naturales lentos de
reequilibrio son desbordados.
Manipulación de la evolución.

Economía dispersa v poco·centrada.

Alta presión económica. Grandes

5 Eguiazu, G},1. (1991) Colección Tecnogenia 3, Tec11o_genolo,gín - Publicaciones
UNR - ISBN .950.673.022.9 - 52 págs.

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

847

Artesanía.

volúmenes de productos. Producción
en serie.

Limitados efectos mutagénicos,
carcinogénicos, teratogénicos o daño
fetal.

Altos efectos mucagénicos.
Carcinogénicos, terat0génicos o daño
fetal.

Alta frecuencia de efectos negatirns
evidentes y baja frecuencia de efectos
negativos ocultos.

Baja frecuencia de efectos negativos
evidentes y alta frecuencia de efectos
nel!ati\'os ocultos.

Modificiaciones de corto alcance,
temporalmente limitadas.

.\iodificaciones no e\·identes y de largo
alcance, temporalmente ilimitadas.

Hombre en devenir relativamente
estable.

Hombre en deYenir inestable y
sometido a alto riesgo.

,

A~emas del e¡emplo de los nesgas de la planta nuclear, podemos
mencionar el caso de sustancias plaguicidas empicadas en la
prod~cción de. alim~ntos, entre otras aplicaciones, que por su
estabilidad y resistencia a la degradación, permanecerán en el entorno
por años, significando durante todo ese lapso un riesgo para la salud
de las personas expuestas.
Muchas sustancias fueron empleadas por a110s hasta que se
demostró finalmente el riesgo para la salud como puede observarse en
la tabla siguiente\ en la cual, en la columna "A" se indica la fecha en
la cual la sustancia fue mencionada por primera vez, producida en
gr~n escala, producida comercialmente o bien comercializada por
pnmera vez y en la columna "B", se indica la fecha en la cual la
Agencia Internacional para Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), la
menciona con suficiente evidencia de carcinogenici&lt;lad para animales
experimentales.
Sustanda

Ami trol
Aramite ·

Tetracloruro de Carbono
DDT
1 2-Dibromo-3-Cloropropa no
Clordecone
Nitrofén
Toxafeno
Sacarina (x)

A
1954
1950
1907
1939
1955
1966
1963
1943
1907

B

1982
1982
1979
1982
1979
1979
1983
1979
1980

6
Motta, A. (1994) colección Tecno&lt;&gt;enia
6 -Tm10•1mo/04t1
l""'
ó
·'&gt; -1 'rrdad ¡· Témira •
Actitudes)' Consrmencins- L1:--:R Editora -1S80; 950.673.032.6 --i I pág$.
·

�848

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

M. EGUIAZU

d)
(x) La sacarina es clasificada por la IARC con suficiente evidencia de
Carcinogenicidad en ratas y limitada evidencia de carcinogenicidad en
ratones.
Otro aspecto interesante de resaltar es la naturaleza del proceso
descubrimiento-desarrollo-aplicación, el cual día a día es más breve,
7
como se ilustra en el cuadro siguiente :
tiempo hasta su aplicación
comercia! en anos

Descubrimiento

Fotografia
Motor eléctrico

112
65

Teléfono

56

Radio
Tubo de rayos X

35

Televisión

12

Reactor llóm ico

10

Bomba atómica

6

Ingeniería genética

2

I

18

Finalmente el Hombre Técnico toma conciencia de dichos riesgos
pero presiones económicas, culturales, etc., lo lleva a justificarlos.
Emplea para ello conceptos falaces como ser:
a)

b)

El Precio del Progreso. Alegando que para progresar, modernizarse,
avanzar, desarrollarse, se debe pagar un precio, pero por un lado
como vimo.s no siempre paga el precio quien se beneficia con la
técnica y por otro, quién decide pagar o no el precio. Es decir si
se es libre o no de elegir el pagar el precio. Muchos "progresos"
son impuestos sin que el simple ciudadano pueda opinar si lo
p refiere o no.
El agua y el aire son grandes diluyentes. Alegando que las sustancias
dispersas en el aire, por chimeneas por ejemplo, o arrojadas al
agua de ríos, no significarán riesgo porque serán diluidas a niveles
JnOCUOS.

c)

Debemos aceptar

1111

·nivel de contaminación en los alimentos. Alegando

que de lo contrario, si no se emplearan plaguicidas, las plagas ·
co~erían todos lqs granos.
- Eguiazu, G.M. (1991) Colección Tecnogenia 3, Temogrnolo¡/a -Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9- 52 págs.

849

LAs Técnicas f11turas resolverán los problemas. Alegando que con el
avance en los conocimientos, los defectos de las Técnicas
presentes serán resueltos por la ciencia futura.

e)

LAs Técnicas de riesgo C11 países desarrollados no necesariamente lo serán
para los países en desarrollo. Su riesgo se justifica por el beneficio
obtenido.

Respecto al punto "b", un estudio publicado ya en el año 1990,
realizado en la por entonces Unión Soviética, indicaba que el volumen
de agua necesario para diluir los afluentes que se descargan en todas
las vías de agua del país ya había superado el volumen o descarga
anual de todos los ríos.
Analizando el punto "d", podríamos llegar a la conclusión de
aceptar el empleo de determinadas técnicas aunque las mismas
impliquen un riesgo de cáncer, porque la medicina en el futuro
descubrirá una cura para esta enfermedad.
Respecto al punto "e", tal concepto fue descartado ya en los años
60. Los avances en los estudios de contaminación permitieron
conocer mejor las causas de las mismas y así concluir que la
contaminación afecta a todos los países sean industrializados o no. 8

La indeterminación de los riesgos
El problema de la Técnica moderna radica en que cuando el
Hombre desarrolla nuevas Técnicas para generar nuevos Objetos,
busca expresadamente en ellos el aspecto positivo o sea las
características que deben existir para que cumpla con los objetirns
para el cual el objeto fue concebido. También es conciente que en el
mismo existirán aspectos negativos, por ejemplo el riesgo de toxicidad
de una sustancia y adopta medidas para prevenir el riesgo a ellos
asociados.
Pero, a los aspectos negativos los podemos dividir en dos grupos:
Los Evidentes y Los No Evidentes.
Para una sustancia, por ejemplo un plaguicida, el aspecto negativo
evidente es su riesgo de toxicidad aguda es decir de intoxicación en
corto plazo. La técnica moderna puede estimar este riesgo y establecer
8 ;\fotta, A. (1994) colección Tecnogenia 6 -Temo¡p10l0,~ía -L 'erdnd )' Timica,
Actit11des_y Consemmcias- UNR Editora -ISB'N 950.67 3.032.6 -41 pá~.

�851

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGfA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

medidas de prevención. El aspecto Negativo no evidente, puede ser
por ejemplo, el riesgo de carcinogénesis, el cual es independiente del
anterior y así sustancias no tóxicas pueden ser carcinogénicas o tener
otro efecto que se manifieste a largo plazo. Esta característica es
mensurable pero requiere mucho tiempo y elevado costo y por otra
parte, la medida de prevención puede ser directamente el no uso de la
sustancia, lo cual para el técnico que la ha desarrollado, es algo
imposible de aceptar. Además, más de 70,000 sustancias diferentes
son de empleo corriente en el mundo moderno y más de 1,000 nuevas
se incorporan cada año, por lo cual resulta imposible aplicar estos
ensayos a todas las sustancias. Por ello muchas son empleadas con
mínimos datos de estudios toxicológicos como se observa en ;el
siguiente cuadro.9

incompleta, entre otras, sin olvidar por supuesto, a la existencia de
factores físicos y biológicos, también responsables de daños a la salud.

850

Porcentaje con:
l!valuaclón da Rl11go Datos Toxlcológlcos:
para la Salud:
Número

Completo

Parclal

Mínimos

Menos

qua ti
mínimo
lngredlenlH PlagulcidH

3300

10

24

2

94

Productos Cosm6ticos

3400

2

14

10

74

Medic1merio1

1800

18

18

3

61

Adllvos Allmenlarlot

8600

5

14

1

80

Productos Qulmlcot in el
Comercio

38000

o

11

11

78

Es interesante destacar que el cuadro solo considera las sustancias
que el Hombre Técnico ha sintetizado o elaborado para un fin
determinado. Además de dichas sustancias, existen otras que el
Hombre Técnico genera como consecuencia de la aplicación de sus
técnicas, un sinnúmero de sustancias indeseadas, unas naturales y
otras artificiales, como. son los contaminantes, mencionando por
ejemplo a las micotoxinas, dioxinas, productos de combustión

9 Rall, D.P. (1990) carcinogens in 011r enviro1mm1t -World Health Organization Inti:rnational Agency for Research on Cancer -Complex r,,lixtures and Cancer Risk
-IARC Scientific Publication Nº. 104 -ISB1 92-832-2104-4.

Estas características, permiten sustentar la hipótesis ambiental del
cáncer por el cual ya es internacionalmente aceptado la causa
ambiental de estas enfermedades las cuales entre un 60 a 90% tienen
como causas etiológicas, factores ambientales.
Los aspectos negativos no evidentes de la técnica, es el punto
crítico para definir el objeto de estudio de la Tecnopatogenología.
Las primeras tres aproximaciones
Iniciados nuestros estudios motivados por las recomendaciones de
la Conferencia de Estocolmo del año 1972 y con la meta puesta en
desarrollar conocimientos que propendan a la protección de la salud
del ser humano, como "motivo conductor" de nuestros estudios, las
conclusiones que obtuvimos de los estudios realizados sobre un
contaminante natural, las Aflatoxinas, sobre todo en lo referente a
nuestra hipótesis sobre la responsabilidad de la Técnica en lo
referente a su generación y llegada al ser humano, nos motivó a hacer
extensiva la misma a la Técnica en general: La Técnica es responsable
de la generación de factores ambientales que a largo plazo pueden ser
causales de daños a la salud del ser humano.
Si por el término Patógeno se define a las influencias o elementos
que originan o favorecen el desarrollo de enfermedades, es razonable
definir como Tecnopatógeno a las influencias o elementos (factores
ambientales) generados por la Técnica que originan o favorecen el
desarrollo de enfermedades.
Analizadas las características de la Técnica moderna: las arriba
mencionadas entre otras; las actitudes de los científicos, técnicos y
empresarios y los mencionados "aspectos negativos no evidentes", y
motivado por el trabajo del Prof. Heinrich Beck sobre la relación
entre Técnica y Cultura10, pudimos vislumbrar la existencia de este
nuevo fenómeno que hemos definido con el término Tecnopatogenia,
partiendo del concepto ya empleado en medicina de Iatrogenia, que
11
define a los daños que inadvertidamente causa la medicina.
10
11

Beck, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuert/ Berlín. Manuscrito.
Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3 Tecnogenología - Publicaciones

�852

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU
TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

1. Se de.fine a la Tecnopatogenia como " El daño a la salud del ser
humano que no se manifiesta inmediatamente sino luego de varios anos o
generaciones, como consecuencia de factores ambientales generados por la
Técnica producto de Errores o Defectos inmanentesy ocultos en ella".
2. La Tecnopatogenia será un fenómeno de intensidad creciente por los
siguientesfundamentos:
2.1. La naturaleza de las nttevas artes mecánicas es cualitativamente
distinta de la naturaleza de las antiguas artes mecánicas, porque se basan
cada vez en fenómenos nucleares.
2.2. La aceleración del proceso de Descubrimiento-Desarrollo-Aplicación,
dificulta la prevención de los daños.
2.3. La pobreza en la fundamentación de la ciencia clásica es condición
predisponerte para el uso de conocimiento imperfecto.
2.4. Faltas éticas en las personas afectadas al proceso de creación del
conocimiento, desarrollo de Técnicasy aplicación comercial de las mismas.
2.5. No existe una ciencia que permita el estudio de la Tecnopatogenia
como fenómeno propio.
3. Se postula la necesidad del desarrollo de una ciencia que permita el
estudio de la Tecnopatogenia como objeto propio de estudio, denominada
Tecnopatogenología.
Estudios posteriores, permitieron confirmar el último postulado.
Contrastando el encuadre del estudio del fenómeno de las
Micotoxinas tomado como ejemplo, en base a la óptica de disciplinas
existentes a saber: Biología, Micología, Agronomía, Manejo de granos,
ninguna de ellas permitía aportar los conocimientos que condujeran a
12
la prevención, como lo permite el encuadre tecnopatogenológico.
Para el análisis de un fenómeno, puede no bastar con el abordaje
de las ciencias clásicas, disciplinar, multidisciplinar e interdisciplinar,
sino que el mismo requiera un enfoque radicalmente distinto.
Un mismo fenómeno abordado por diferentes disciplinas será
estudiado con diferentes ópticas y así generarse diferentes resultados
o conclusiones. Por ejemplo, podríamos tomar el caso de una especie .
UNR -ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
12 Eguiazu, G.M. y MOTIA, A. (2000) Tec11opatoge110/ogía: una respuesta a la
0
o,jandad disciplinar de un ftnómtno ternológico. Diosa Episreme -Año VII6 Diciembre 2000- pp. 34, 39.

853

vegetal la cual un investigador quiere estudiar desde el punto de vista
medicinal y otro su clasificación taxonómica. Cada uno responderá a
preguntas diferentes sobre la misma especie vegetal
Asimismo y tomando el caso de las Micotoxinas serán diferentes
las respuestas que se obtendrán bajo la óptica de la Micología, (ciencia
de los Hongos), que una ciencia que tiene como motivo conductor la
protección de la salud del ser humano de los riesgos tecnológicos no
evidentes y no aceptables como es la Tecnopatogenología.
Otro ejemplo muy claro para explicar nuestra postulación de esta
nueva disciplina, lo hemos encontrado en la ciencia desarrollada sobre
el fenómeno Suelo. Este, por sus características y constitución podría
pensarse que podría ser abordado por múltiples disciplinas: Geología,
Biología, Física y Química. No obstante, el estudio del suelo no es una
suma de disciplinas aisladas y artificialmente integradas sino que lo
realiza una ciencia específica: la Edafología.
La cuarta aproximación
Definido el fenómeno y fundamentada la nueva disciplina para su
estudio, surgió la pregunta de cuales son las causas de que una
Técnica tenga defectos ocultos, que motivan la aparición de factores
ambientales: sustancias, radiaciones, etc., causales de tecnopacogenias.
La presión a los científicos en generar conocimientos y de los
Técnicos para desarrollar nuevas J'écnicas (sustancias, equipos,
semillas, etc.), motivó un trabajo en base a la pregunta que surge del
siguiente razonamiento: La única manera de conocer a un objeto en
su totalidad o tal como es o sea de manera auténtica, es saber la
verdad sobre el mismo. Conocer todo sobre el objeto. Ahora bien, si
un objeto manifiesta la existencia de un defecto, significa que el
Técnico que lo desarrolló no lo conocía de manera auténtica,
desconocía algo de él. Por ejemplo, el médico que receto un
medicamento y ·no sabía que, además de las conocidas propiedades
farmacológicas positivas, era teratogénico. En el medicamento en
~uestión, había aspectos desconocidos o mal conocidos. La pregunta
entonces es: ¿cuáles son las actitudes respecto de la verdad que
pueden conducir al desconocimiento o mal conocimiento de aspectos
conducentes a la manifestación de hechos negativos no evidentes?

�854

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La sabiduría de los griegos de la antigüedad, cuya ambición era
"ejecutar todo lo que emprenden según reglas claras, ciertasy fundadas': indicaba
13
que "Cada jaita, deftC!o, es consecuencia de una ignorancia o de un error".

!ambién se demostró y es interesante destacar, que las dos
actitudes postul~~as por los griegos, son las únicas que podrían
aceptarse como eticas en la manifestación de la Tecnopatogenia.

La ignorancia y el error son dos actitudes respecto de la verdad.
Ahora bien, ¿son las únicas que puedan estar relacionadas con la
manifestación de una Tecnopatogenia?
14

En un trabajo anterior que inda~nas tecnopatogenias y s~
raíz en el plano del conocimiento, se demostró que la inseguridad, la
duda, la opinión, el error, la ignorancia y hasta la mendacidad, pueden
ser responsables de faltas o vacíos en los conocuruentos
posteriormente empleados para desarrollar nuevas Técnicas.
1
Los griegos finalmente no estaban equivocados, pero ho solo se
demostró que existen Tecnopatogenias, faltas o defectos para ellos,
que pueden estar asociadas a la ignorancia y al error, sino también a
otras actitudes.
Se postuló así la cuarta tesis:

''I.JJs Defectos inmanentes y ocultos en fa Técnica que pueden motivar la
generación de factores ambientales responsables de daños a la salud del ser humano
a largo plazo (fecnopatogenia), son consecuencia de las Faltas a la Verdad o
Vacíos en los conocimientos empleados para su desarrollo"
De ello resulta que ya en el mismo nivel o plano del conocimiento
deben detectarse los vacíos o faltas que pueden, de aplicarse en el
desarrollo de una Técnica, ser causales de una Tecnopatogenia. La
Tecnopatogenología actuaría en forma preventiva. Como un
arquitecto que en un plano . dibujado por otro, detecta faltas que de
construirse la obra implicaría defectos en la obra que podrían causar
su derrumbe.15

855

La quinta aproximación

Hemos visto q~e las Técni~as se desarrollan para producir objetos
con los cuales satisfacer necesidades. La producción de los bienes se
hace en el marco de una actividad empresaria. Las empresas
desarrollan ~onstantemente nuevas técnicas, nuevos bienes, a partir de
lo~ con~curuentos generados por investigadores propios o externos y
as1 obtienen un beneficio económico: dinero, beneficio éste
retribución al riesgo empresario.
'
Hemos visto la presión a las cuales están sometidos los científicos
que podemos llamar estatales, en generar conocimiento, es conocida
6
la
. consi
. gna "+,
yub,.
etca o mueres ,,, , ¿N o podemos pensar entonces que los
mvesngadores de las empresas privadas estarán sometidos a una
presión tal vez mayor?
Hemos visto que la naturaleza del proceso generación de
conocimiento, desarrollo y aplicación, cada día es mas breve.
Vemos, en tales actitudes, un afán en desarrollar nuevas Técnicas
(productos, bienes, procesos), y así también del conocimiento)
necesario para ello.
Si buscamos la definición de Afán; encontramos: "Anhelo, ansia,
deseo vehemente". 17
·

Además de la preven.:ión de los daños a personas, se comprueba el
ahorro económico que la Tecnopatogenología permite.

Para llegar entonces a la quinta aproximación, así como para llegar
a la cuarta recurrimos al criterio de los griegos de la antigüedad,
recurrimos también a la Sabiduría de la antigüedad. E s interesante
destacar como en la antigüedad la Sabiduría, como puede leerse en
1Tm 6,1O, enfati~a que: ''La raíz de todos los males es el afán de dinero". 18

Globot, E. (1946) ,El Sistema de las Ciencias. Lo Verdadero, lo Inteligibley lo Real
Ed. El Ateneo.
·
.
14 Motta, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 Tecnogenología - V erdad y Técnica,
Áctihldesy ConseCNencias- UNR Editora - ISBN 950-673-032.6 -41 págs.
15 Idem.

Eguiazu, G.M. (1991) colección Tecnogenia 3, Tecnogenología Publicaciones
UNR -ISBN 950.673.022.9 - 52 págs.
17
Diccionario Enciclopédico Ilustrado de la Lengua Española (1962) Editorial
Ramón Sopena. Barcelona, España.
18
San Pablo Primera Carta del Apóstol a Timoteo. Capítulo 6, Versículo 10. Biblia
de Jerusalén -Desclee de Brower- Bilbao. ISBN 84-330-0022-5. Deposito Legal: BI
•

13

16

�ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA- LA QUINTA APROXIMACIÓN

La cita bíblica reza que la raíz de todos los males no es el dinero o
la búsqueda de dinero, sino en el Afán por el dinero.

• Ante todo, el problema de la Tecnopatogenia, fue fundamentado y
postulado a partir de hechos de la Tecnología/ Técnica.

El empresario busca obtener·dinero con la producción de bienes y
así la producción de nuevos bienes es afanosa y como hemos
mencionado, para lograrlo también la generación de conocimientos
tecnológicos es afanosa. Podemos entonces, juntar los dos conceptos
y aplicado a los desarrollos tecnológic ~s y concluir que "La raíz de la
Tecnopatogenia (males) es el afán por generar nuevas Tecnologías".

• El problema es de desconocinúento de las colateralidades de ese
objeto primigenio. La ética tiene incidencia al conocer la existencia
del desconocimiento, pero mientras esas fallas sustanciales del
objeto tecnológico no sean conocidas, se reduce el problema a una
gestación fallida.

856

Con ello, podemos postular la quinta tesis:

''Los vacíos en los conocimientos responsables, de ser aplicados, de la
Tecnopatogenia, son consecuencia de su afanosa búsqueda"
De esto surge una nueva contribución a la prevenc10n de la
Tecnopatogenia y es el "Aceptar la condición de Paciencia en los
procesos de cambios tecnológicos"
Las Técnicas deben ser lo suficientemente probadas antes de ser
empleadas.
Las Tecnologías deben ser lo suficientemente contrastadas antes
de ser aplicadas al desarrollo de una Técnica.

Tecnopatogenia y Ética
Por lo enunciado en la tesis de la quinta aproximación, parecería
que el problem~ tecnopatogenológico es un problema puramente
ético.
Respecto a la Tecnopatogenia, hemos hablado de faltas éticas en el
sistema de ciencia y técnica, de actitudes respec(o de la verdad éticas y
no éticas y de hasta la necesidad de un objetor ético para denunciar el
accionar de empresas u organismos que pueden conducir a perjuicios
para las personas.19
Pero, podemos preguntarnos ¿es realmente un problema ético?
Para demostrar que no és así, podemos decir que:

19

Eguiazu, G.M., Mo'tta, A. y Huisman, M.F. (2004) Ética en Ciencia y Técnica.
Fundamentos para un mecaniJmo de protección a los Oijetom Éticos. HUMANITAS 2004.
An~atio del Centro de Estudios Humanísticos. Uni\·ersidad Autóno ma de N uevo
León.

857

• Si bien la ética, como otras disciplinas tiene participación, después
de haber hecho un análisis del fenómeno llegamos a la conclusión
aporetica que el fenómeno no es un fenómeno ético sino un
fenómeno en si mismo, no es ni químico ni biológico ni filosófico,
es Tecnopatogenológico.
• La enunciación de buenas razones neutrales es el núcleo de la
Tecnopatogenología, citando al Profesor Jacobsson20, que
menciona que muchos de estos casos es frecuente emplear el
término ética al punto de banalizarlo o secuestrarlo.
• Creemos que reducir el problema Tecnopatogénico a la Ética sería
banalizar al término, como sería también banalizado el término
Ecología, si redujéramos el problema también a dicha disciplina.
• Como fuera indicado en Tecnogenología21 , la Antropología
Cultural es una de las ciencias básicas que nos permite humanizar a
la técnica como obra del hombre, pero también vemos que el afán
por generar conocimientos y hacer obras es también una actitud
humana.
• Es interesante destacar el concepto del Prof. Heinrich Beck: "La no
constatación de un existente no significa la constatación de un inexistente". El
no poder probar que algo existe, no significa que ese algo no
exista. Esto es totalmente aplicable al caso de muchas sustancias de
riesgos para la salud. Si bien la química analítica es una valiosa
herramienta para detectar residuos, por ejemplo en alimentos, de
estas sustancias y así estimar riesgos agudos o crónicos por
exposición a las mismas. Pero también es cierto que las técnicas
20

Jacobsson, P. (2004) Comunicación personal.
Eguiazu, G .M. (1991) Colección Tecnogenia 3 Tecnogenología Publicaciones
UNR-ISBN 950.673.022.9 -52 págs.
21

�858.

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO M. EGUIAZU

analíticas tienen un límite de detección y parafraseando al Prof.
Beck, el hecho de que la técnica analítica no constate la presencia
de residuos o pequeñas concentraciones de sustancias mutagénicas,
carcinogénicas o teratogénicas, por ejemplo, en un alimento, no
significa que en dicho alimento no existan mínimas cantidades las
mismas. Estas cantidades seguramente no serán de relevancia
desde la pers~ec~va de la to:ricol~~aguda, o de corta duración, esdecir para s1gruficar una mtoxtcacion aguda,- pero esto no es
aplicable y aquí la importancia de la limitación analítica, a las
sustancias de riesgo carcinogénico. Vale la pena destacar el criterio
del Prof. R. Preussmann quién para las sustancias carcinogénica
indica que la tolerancia debería ser cero. El concepto del Prof.
Beck nos permite indicar que la Técnica moderna genera factores
ambientales, existentes para el Prof. Beck, de riesgo para la salud,
que la técnica analítica moderna no puede detectar, lo cual apoya
nuestra conclusión de la precaución que debe tener el científico y
el técnico en la generación y por sobre todo, en la aplicación de
conocimiento.
• Otro concepto interesante, es "el de escribir la partitura de la
naturaleza'~ concepto de J. von Uexkull22• Bajo _esta analogía,
podríamos decir que estudiar el fenómeno tecnopatogénico
disgregándolo en las disciplinas existentes, sería como interpretar
una sinfonía donde cada instrumento actuaría en forma separada e
independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector, el director en
el separada e independiente. Sólo con un mecanismo guía o rector,
el director en el caso de la orquesta se puede lograr una
interpretación armónica. En este caso, la Tecnopatogenología sería
la directora del - estudio la cual con conocimientos de otras
disciplinas y los propios conocimientos generados, ataca en forma
idónea y armónica. el problema.
• Solo bajo la óptica de la Tecnopatogenología se pueden lograr los
conocimientos que permitan lograr la reducción o eliminación de
la Tecnopatogenia.

22

Von Uexkull,J. (1983) Streifzüge 'durrh die Umwe/ten von Tieren und Mens,hen

(Fischer Wissenschaft Ed). ISBN 3-596-17331-5

TECNOPATOGENOLOGÍA
TECNOPATOGENIA· LA QUINTA APROXIMACIÓN

859

Conclusión
La evolución Tecnológica ha llevado a la aparición de un nuevo
fenómeno que llamamos tecnopatogenia, el cual está fuera de los
limites de las ciencias existentes y así como en otras situaciones, como
en el mencionado ejemplo del Suelo para cuyo estudio se fundamentó
la necesidad de una nueva ciencia: la Edafología, también requiere de
una ciencia especifica para su estudio: la Tecnopatogenologia.
Hemos encontrado una raíz ética en la génesis de este fenómeno.
Evidentemente, si por Ética entendemos "Como debe comportarse el
hombre para si y sus semejantes sin contravenir su propia naturaieza';z3, la
actitud afanosa de generar conocimientos y aplicarlos, lleva al
Hombre a contravenir su propia naturaleza como es dañar ya no solo
al medioambiente sino a su propia salud. No obstante, el afán en
generar y aplicar conocimientos es una actitud humana y si bien con
elementos de la Filosofía lo definimos como No Ético, es necesaria la
Tecnopatogenología para indicar cuales deben ser las actitudes que
debe respetar el Hombre Técnico que no lo lleve e a contravenir su
propia naturaleza. Proponemos que la Tecnopatogenología integre los
procesos metodológicos de las ciencias tecnológicas.

Bibliografia
BECK, H . (2000) Cartas Inéditas. Carta al Prof. Schuett/ Berlin .Manuscrito.
COLACILLI DE MURO, M,A.,J.C. de (1978) Elementos de Ugica Moderna y

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3

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Episteme -Año VII - Nº 6- Diciembre 2000- pp.34-39.

23
Colacilli de Muro, M.A., J.C. de (1978) Elementos de Lógica Modernay Filosofa
Ángel Estrado y Cía.

�860

ALBERTO MOTTA Y GUILLERMO

M. EGUIAZU

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GOBLOT, E. (1946) El Sistema de las Ciencias. Lo Verdadero, lo Inteligible y lo
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JACOBSSON, P. (2004) Comunicación personal.
KUHN, T. S. (1995) La estructura de las Revoluciones Científicas. Breviarios
Fondo de Cultura Económica. pp. 319.

Lic. Odvidio Reyna García·

MOTIA, A. (1994) Colección Tecnogenia 6 -Tecnogenologia -Verdady Técnica,
Actitudesy Consecuencias -UNR Editora- ISBN 950.673.032.6- 41 Págs.

A parúr del domingo 4 de junio de 1967 Alejandro Jodorowsky empieza
a publicar en el suplemento cultural del Heraldo de México sus "Fábulas
pánicas", mismas que duran seis años apareciendo cada domingo sin
interrupción Qa última fue la del domingo 30 de diciembre de 1973).
Esta obra es una colección de historietas en las que se cuenta una
anécdota a manera de fábula, género que la preceptiva literaria ubica
dentro de la literatura pedagógica, de formación humana. Sentido
indudable que estas fábulas denotan desde su concepción.

PREUSSM ANN, R (1972) 'On the Significance of N-Nitroso Compounds
as Carcinogens and on Problems Related to their Chemical Analysis ".
Intemational Agency for Research on Cancer -N-Nitroso Compounds
Analyasis and Formation -IARC Scientific P11blication Nº 3- pp. 6-9.
RALL, D.P. (1990) "Carcinogens in our environmenf" -World Health
Organization -International Agency for Research on Cancer -Complex
Mixtures and Can~er Risk -IARC Scienti.ftc P11blication Nº 104- ISBN 92-8322104-4
San Pablo ''Primera Carta del Apóstol a Timoteo Capítulo 6, Versículo 1O"
Biblia de Jerusalén -Desclee de Brower -Bilbao- -ISBN 84-330-0022-5
Depósito Legal: B 1. 1531-1978.
VON UEXKULL, J. (1983) Streiftiige d11rch die Um welten von Tieren und
Menschen (Fischer Wissenschaft Ed.) ISBN 3-596-17331-5.

Cada historieta está compuesta de dibujo y texto escrito, se plantea un
problema y se propone una solución que deja una enseñanza, una
moraleja. Jodorowsky se encarga personalmente de crear los dibujos,
iluminarlos y crear el texto. Su factura ·es muy artesanal y la calidad de las
imágenes no es muy buena, sin embargo en conjunto, las "Fábulas
Pánicas" representan un ejercicio artístico digno de señalar, pues para la
época en que se crearon son textos muy adelantados a su tiempo, en
donde se puede apreciar casi por completo la teoría del movimiento
pánico difundido en México por el propio Jodorowsky, aunque con una
preocupación más consciente y responsable, no tan agresiva como
• Ha participado en talleres de creación literaria dirigidos por Felipe Monees,
Dolores Hernández y José de la Paz. Miembro de un taller de creación y estudio
literarios en conjunto con Armanda Fabián y Édgar Favela. Integrante de un taller de
lectura sobre literatura mexicana dirigido por Genaro Saúl Reyes Calderón. Como
escritor ha publicado en la revista Oficio (marzo, 2005) y en la página electrónica de la
revista L? Rocka con el mismo cuenco: "Larga noche de dolor para Leopoldo"; además
ha obtenido los siguientes reconocimientos: Certamen de Literatura JoYen Universitaria
UANL (2003-Segundo Lugar: Poesía y 2004-Tercer Lugar: Poesía); y Concurso "El
Rock es puro cuento", revista La Rocka (2005-Tercer Lugar: Cuento).

�862

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

caracterizó su quehacer artístico en cine y teatro, pues el autor se da
cuenta de la penetración masiva que un medio de comunicación como el
periódico puede tener, así que asume la oportunidad y ejerce una crítica
que se centra en los valores universales y sociales de una manera más
clara y sencilla en la exposición de su propuesta. Sigue atacando los
valores de la moral convencional, y sigue incitando al cambio humano
pero ahora desde la trinchera de la fábula en el periódico, un medio
diferente al teatro y al cine, más popular pero de-jgual valor para difundir
el mensaje; el dios Pan difunde el conocimiento, según la constitución
teórica del movimiento: también Pan transmitía el ''saber". Y llegamos aquí al
más alto significado de la palabra pánico Oodorowsky; 1996: 81). De alguna
forma J odorowsky acepta esta responsabilidad y decide difundir sus ideas
de este modo.
En las fábulas se pueden detectar algunas constantes, por ejemplo las
series de un mismo personaje o tema: las fábulas de la "bolita", las de los
"gragrofes", las de los "microbios", las del Maestro, las de Ben-Sara, las
de los símbolos, las de "koans", las de los sueños, las del "clavo" o las de
plantas que dan frutos que no les corresponden por natu_raleza. También
se aprecia que las primeras fábulas tienen un tono pesimista, kafkiano,
(por ejemplo la fábula cinco, publicada el 2 de julio del 67, donde se
narra la historia de un individuo que se une a las masas y -va en la
· búsqueda de lo que todos quieren, escala una torre y al llegar a la cima,
después de haber eliminado a una gran cantidad de personas, se
encuentra con un trono eléctrico en donde se electrocuta: Seré el primero
que logrará electrocutarse en él Pasaré a la histo... F/ufQodorowsky; 2003: 11]),
que luego de reflexionar e identificar, intenta modificar el rumbo:
Durante varias semanas creé este tipo de historietas, influido por los
ídolos literarios de la época, tales como Kafka: no hay salida, los
personajes deben ser antihéroes, el tema principal del e~critor es su
·propia neurosis. Muy pronto me sentí fatigado por el ne~a_tivismo
intelectual. Si me dirigía a tantos lectores, debía mostrar lo pos1t1vo 9ue
encontraba en la vida. Y así, poco a poco, fui integrando en mis torpes
dibujos las enseñanzas Zen, la sabiduría iniciática, la simbología sagrada,
etcétera.
Más tarde, esto me llevó a pensar 9ue el único arte válido era a9uel
que servía para sanar Qodorowsky; 2003: 4).

Este cambio en el autor (inmediato, pues ya en la misma fábula
aparece por primera vez la figura del Maestro, lo que indica la intención
de dar un giro positivo al proyecto) quizá siembra la semilla que d~rá s~s
frutos en ei futuro, donde Jodorowsky está más preocupado por difundir
un conocimiento que sane (esto se comienza a ver en sus películas El

FÁBUIJ\S PÁNICAS

863

Topo y La montana sagrada, así como en sus libros futuros como Los
evangelios para sanar y sus prácticas con el Tarot y su "Cabaret místico" en
Francia.
La fábula del 30 de julio del 67 es la primera de muchas en que
aparece la "bolita". Su incursión por lo general señala el interés de
Jodorowsky por tratar el problema del significado del individuo en el
mundo. En esta fábula la "bolita" se enfrenta a una máquina que sólo
existe para destruir "bolitas", sin embargo la protagonista no muestra
ningún sentimiento de repulsión o temor, es indiferente, por lo que la
fábula termina con, todavía, ánimo un tanto pesimista: Yo no estoy hecha

para atacar. Me confamio con no tener significado, solamente medo... sobre otra bola
sin significado (el mundo) que también solamente meda Oodorowsky; 2003: 15).
Jodorowsky usa este espacio para manifestar sus opiniones,
disfrazadas para evitar reacciones en contra, sobre lo que acontece en la
realidad mexicana. Por ejemplo la fábula del 6 de octubre del 68. El 2 de
octubre se dio uno de los acontecimientos más dolorosos para la
sociedad: la matanza de Tlatelolco. Esto fue un miércoles. Para el
domingo, Jodorowsky publica una fábula en que están el Aprendiz y el
Maestro. El primero muestra su fortaleza, su capacidad destructiva, le
pregunta al Maestro: Puedo mataryo sólo a veinte enemigos. ¿Soy fuerte Maestro?
El Maestro responde: ¡No! Un hombre alcanza la plenitud de sus fuerzas cuando
aprende a no dañar Oodorowsky; 2003: 79). Lo mismo sucede con la
represión sucedida hacia la juventud y el rock por causa del concierto de
Avándaro. Jodorowsky dedica la fábula del 10 de octubre del 71 a todos los
"adultos" que "odian" Avándaro Oodorowsky; 2003: 209). La fábula trata de
un individuo que se queja de un salpullido, entonces decide quemarse la
zona afectada, o sea, opta por una solución errónea y dañina por lo que
el Maestro le sugiere que esos granos que lo molestan son sus propios
síntomas y que si quiere que dejen de molestarle debe revisar en su
interior ·en qué está mal para corregirlo y poder sanar: porque al q11ef!larlos,
quemas tu propia carne Oodorowsky; 2003: 209). También usa las fábulas
para defenderse; para hablar de su experiencia personal, de los ataques
que sufre en su contra, como en la fábula del 14 de marzo _del 71, _donde
muestra en el primer cuadro al Maestro encerrado en una ¡aula mientras
una multitud le grita y lo insulta. Después, el Maestro es representado
alejado de esa realidad y alguien le pregunta si ha desistido, si se ha
dejado ganar, a lo que responde con un proverbio chino: El gusano se
repliega para avanzar. Hqy estoy replegado Qodorowsky; 2003: 181). O lo que
plantea como moraleja en la fábula 271: El ser humano tiene n~veles de

desarrollo espiritual.. lo que es mortal para algunos puede ser fuente de l'tda para

�864

ÜDVIDIO REYNA GARCÍA

otros... la ''prohibición" nunca engendra ''solución". Es me;or '~ducación"...
Oodorowsky; 2003: 282).
Otro tema que continu~ente trabajan las fábulas son los relativos al
punto de vista. Por lo general,Jodorowsky expone a un personaje con un
problema y después, como respuesta, muestra el mismo hecho pero bajo
otra apreciación. Algo similar sucede en la fábula 143, donde el Aprendiz
le presenta al Maestro dos chistes que le p~en sin gracia o demasia~o
infantiles y el Maestro le responde que tienen un' significado profundo, sin
embargo, aquí aparece otro tema que le interesa a Jodorowsky y que es el
de la autorrealización, el de alejarse de los maestros porque cada quien es
único y sólo uno mismo se puede ayudar, así que en esta ocasión el
Maestro le recomienda al Aprendiz que por sí mismo descubra el
significado profundo de dichos chistes: trata de descubrir por ti mismo lo que
significan Oodorowsky; 2003: 153).
En las Fábulas pánicas Alejandro Jodorowsky derrama todos sus temas
favoritos, los tópicos que lo apasionan y que reflejan su estado como ser
humano en el momento en que los desarrolla. Está su eterna búsqueda,
su lucha contra el ego, su tono orientalista, su risa y simultaneidad, y
hasta el terror pánico, sólo que un poco disfrazado, sino basta con
revisar la fábula del 27 de junio del 71, cuando ya había optado por
evadir el pesimismo. En esta fábula titulada ''Homenqje a Robert A.
Heinfein. Leerporfavor su novela: Stranger in a strange land': Jodorowsky relata
la historia de una lombriz que se sabe sola en el mundo, que añora la
compañía, que busca su alma gemela, hasta que por fin cree encontrarla:
¡Oh! ¡Este bello ser llena mi gusto! ¡Es ella! Sin embargo, el otro ser, la otra
lombriz responde: ¡Soy tu cola, idiota! Qodorowsky; 2003: 196).
Bibliografia

JODOROWSKY, Alejandro. (1996). Antología pánica (Contrapuntos. Prólogo,
selección y notas: Daniel González Dueñas). México: Joaquín Mortiz.
_ _ _ _ _ _ _. (2003). Fábulas pánicas (Prólogo de A. J. y notas de
Daniel González Dueñas). México: Grijalbo.

LA CULTURA YTRES ESTADIOS DE
MANIFESTACIÓN POL(TICA
José Wbaldo Rivera Nevarez
Estudiante de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL
Colegio de Filosofía

l. Definición de Cultura
La cultura, la totalidad acumulada de

esos esquemas o estructuras,
no es sólo un ornamento de la existencia humana,
sino que es una condición esencial de ella.'

San Anselmo, siempre recomendaba a sus alumnos comenzar todo
escrito o discurso, definiendo los términos involucrados, para que así,
quien leyese o escuchase su argumentación, supiese desde el inicio de lo
que se estaba hablando,. y cómo se estaba hablando, es decir,
recomendaba hacer desde un inicio un marco referencial.
El concepto que debemos aclarar desde un inicio es, pues, el de
cultura; y es que hablar de cultura en nuestro tiempo no parece raro, si
vemos Ios periódicos encontraremos, seguramente, una sección dedicada
especialmente a este aspecto, igualmente la televisión y todos los medios
de difusión masivos, le conceden un apartado especial, pero ¿qué
entienden por cultura?, hablar de arte o de espectáculo ¿es lo mismo que
hablar de cultura?, ¿la cultura se agota en la estética, o es ésta, sólo un
elemento de la cultura? Es necesario entonces, conocer primero la
definición de este · término, para después ver si es posible contestar a
estas preguntas, y a muchas derivadas de ellas.

1

Geertz. Clifford. La intert&gt;retación de las Culturas, Gedesa, España 2000

�866

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES EsrADIOS
DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

¿Qué es entonces cultura?: Cultura "en un sentido muy amplio, está
constituida por los productos de la actividad del hombre".2 Esto implica
que los productos del hombre, en cuanto que no es puramente animal,
son acciones que marcan sus modos de vivir, es decir, sus acciones son
específicamente humanas. Dentro de los productos del hombre, están
pues, la religión, el arte, la política, etc. Entonces la cultura podríamos
definirla más claramente como: la manifestació~e los quehaceres humanos,
concientes o inconcientes. Por lo tanto la demarcación ~ue nos presenta dicha
definición muestra que hay una distinción clara entre lo que es Cultura y
lo que es Naturaleza.
La naturaleza es simplemente un estado muerto e inconexo de
realidad, pero cuando el hombre la toma y la transforma adquiere sentido
y se vuelve propia, el hombre la culturiza y la vuelve nombrable,
asimilable y poseedora de significado. Entonces siguiendo la misma
lógica, el arte, el espectáculo, en fin, la estética, es cultura, pero no es
toda la cultura, ni la abarcan ni la agotan.

Por lo tanto todo proceso o modo cultural es manifestación del ser
del hombre, en dicha manifestación dota de sentido a 'la realidad y la
objetiva, haciendo una historia de sus modos, porque plasma en ella la
realización de sus potencialidades y marca y demarca los limites tanto de
la razón (en el orden temporal), como de su propio yo (en cuanto
refirma su independencia del mundo de los objetos). Ahora bien, no es
que el hombre se disocie de la naturaleza, él mismo es un ser natural,
pero al hacer cultura, está tomando esa naturaleza y la está
transformando, haciendo· patente su capacidad, que le es natural, se
transformar el medio, y aprovecharlo para su beneficio. Como se ha
dicho anteriormente, lo que el hombre hace, cuando hace cultura, es al
final de cuentas, dotar de sentido.
Pero podemos cuestionarnos, ¿cómo es que el hombre hace esto? Es
decir, ¿cómo objetiva y dota de sentido?, podemos apelar al
conocimiento ingenuo y afirmar solamente que es un hecho, y en cuanto
tal, no es demostrable, sino simplemente mostrable, pero por más que
queramos ignorar estas preguntás, siguen resonando y con tal fuerza que
es imposible ignorarlas.

entonces es causa de limitación del yo, y la manera de entrar en contacto
con lo que está afuera, es otorgándole una categoría de existente,
diferenciándolo y otorgándole sentido. El sentido surge cuando se
entabla una relación, es decir, el objeto externo se conviene en único,
pero no en único material, sino único en significado, aunque sea
temporalmente limitado, es decir, sólo en el proceso de objetivación y
significado. La significación es el segundo nivel necesario para la
transformación y recreación de medio, necesario, en cuanto que sin ello,
el hombre se queda meramente en su categoría de animal. Este proceso
de culturizar entonces, no está ajeno al problema del conocimiento.
Asimismo, dentro del proceso de culturización entra en escena el valor,
porque como afirma Romero: "los procesos culturales se realizan en
vista de valores, y lo propio de los objetos culturales es incorporar
valores."3
El hombre se hace conciente de su realidad y de la 'otra' realidad, la
externa, y pretende entablar puentes que le permitan acceder a dicha
realidad. La cultura se vuelve un hecho, pero no por ello es más clara o
evidente, es común que lo primario y lo esencial se le oculte a los ojos, y
se le escabulla a la razón, por eso viene en ayuda la filosofía, que es la
rectora, y la que al final marca el camino, ella no admite epítetos o
adjetivos, es la altiva dama que baja su mirada y con ella devela lo que
parecía oculto, es ella la filosofía, que tiende la mano a una de sus
muchas hijas, a una casi recién nacida, la cultura.
La cultura como proceso objetivador y significante se desarrolla de
manera necesaria dentro de los núcleos sociales, por tal motivo, sin ellos
es imposible hablar de cultura, es menester, la existencia del otro, para
hablar cabalmente de cultura, además existe la distinción entre sociedad y
Estado, en donde este último es la forma institucional artificial en donde
aquellos que conforman la sociedad han depositado el poder, ya en uno,
en un grupo, o en la utopía del pueblo. En el Estado, su herramienta
básica es la política, que forma parte de la cultura al ser manifestación del
hombre para -el hombre, es decir, determinada cultura, ostenta
determinada política, forma en como las sociedades han decidido
encaminar su realidad en el transcurso de la historia.

El proceso ~e objetivación surge cuando transpolando el yo se
.encuentra con algo que no es él mismo, es decir, el no yo, lo externo
2 Romero

1953, pág. 117

Francisco, Filosofa Contemporánea, Editorial LOSADA, Buenos Aires,
3

Jbid. Pág. 125

�868

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

11.

869

La política como manifestación cultural
LA más importan/e tÚ las asociaciones,
la que encierra todas las tkmás,
se llama asociación política. 4

Una de las manifestaciones del hombre es sin lugar a dudas la
manifestación política, manifestación que lo ayu4a a mantenerse en pié y
entablar lazos con los demás hombres para desarrollar una sociedad y
vivir en calma, la política sirve al hombre como salvaguarda de sus
intereses, en ella queda limitada la posibilidad de. destrucción, aunque
sólo limitada, no excluida, ya lo decía Clausewitz "la guerra no es sino la
continuación de la política por otros medios." 5
La política a la vez es un arte y un don, así lo entendieron los griegos,
' quienes vieron en ella, cualidad de dioses, el sofista Protágoras lo dice
así: "el hombre tuvo la ciencia de la vida, pero no la ciencia de la política
que se encontraba cerca de Zeus, en el acrópolis ... " 6 Es por ello que
siguiéndola o sirviéndose de ella, es como se puede beneficiar o
petjudicar. El hombre, al objetivizar y significar los hechos en política
está necesariamente buscando un fin, y en ese fin puede ser en su sentido
más clásico en bienestar social.
Los problemas contemporáneos del hombre actual, radican en
muchos de sus casos en una mala política, porque han pretendido hacer
de ella la panacea que todo lo resuelve y que todo lo encausa y alivia, se
han olvidado que es un método, no un fin, es por eso que "la moneda
con que suele pagarse e·l precio de la mala política es: el sufrimiento
7
humano." La globalización de la política, pero no en su ámbito mundial,
sino en el ámbito de acción, es lo · que le ha creado el lastre que la
irnpo$ibilita cada vez más a prestar respuesta, cuando todo se politiza se
invaden campos de acción que no le son propios, su ramaje invade el
arte, la ciencia, la religión, y toda cuestión se vuelve política, se crea la
sociedad politizada, la cultura politizante, que a la larga cae en el extremo
opuesto, el de la apatía, porque conlleva al conformismo, y esto bien lo
podemos hacer solos, una política así mancilla su propio origen, ya que
4

Citado por 1:lucci, Giampiero en Agora pág. 64
Citado po r De Bono, E4ward en E/ pensamiento paralelo, E ditorial PAIDOS,
· México, 199.5, Pág. 51
6 Bucci, Op. Cit. Pág. 64
5

7

Barman, Z ygmunt, E n busca de la política, Fondo de Cultura E conó mica, México,
2001,Pág. 12

disgrega antes que unir, ya que el "conformarse es algo que bien lo puede
hacer uno solo". 8
Entonces la política debe de redimensionar su campo de acción, y
e~~arcar y d~marcar los límites de sus alcances, que bien podrían ser tres
bas1cos, seguridad, certezay protección. Estos tres ingredientes son necesarios
para construir cimientos de confianza y afirmación, es decir, confianza
en los hech?s, y afirmación de los logros y de los límites, además de que
asegura la libertad, tanto de acción como de razón. Ya lo decía Kant:
"cómo en régimen de libertad nada hay que temer por la tranquilidad
pública y la unidad del ser común". 9 Asimismo son opuestos v
contrapuntean contra la, inseguridad, incertidumbre y desprotecció~.
Esto es el fin principal de la política, asegurar el bien común e instaurar
una sana libertad, dotando al ciudadano de esas tres herramientas básicas
antes mencionadas.
Viéndolo así, la política como elemento cultural cumple la función de
enlazar a los miembros de la sociedad y de instaurar orden, la
manifestación del hombre en política asegura la supervivencia, y dota al
hombre de esperanza, porque sabe que esa insociable sociabilidad queda
asegurada dentro del marco de la política.
Pero, como en todo hay niveles, la política no podría ser la excepción,
y de~tro de las manifestaciones políticas podemos distinguir tres
estadios, en donde el hombre a través de los siglos, ha establecido
medios concretos en los cuales se ha desarrollado en sociedad, modelos
que hao servido a determinados fines. y que han sido elaborados con el
fin de vincular a la sociedad, son tres estadios, que sin ser secuenciales, ni
evolución necesaria uno del otro, si podemos clasificarlos a nuestro
parecer como inferiores o superiores, uno no es consecuencia del otro,
aunque podrían ser para su estudio visto desde una esfera secuencial,
comenzando por el menos favorecedor, hasta llegar al que se le puede
considerar óptimo.
Estos tres estadios son a saber:

•
•
8
9

El estadio de la Tolerancia, conformado por el bucle resignación /
respeto.
El estadio de la Normatividad conformado por el bucle
comprensión / aceptación.
Jbidt111.

Kant, E mmanuel, ¿Q11é es la l!tts/ración? Filosofia de la Historia, Fo ndo de Cultura
Económica, México, 2002, Pág. 36

�870

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
.

•

El estadio de la Comprensión, conformado por el bucle

fraternidad / amor.
· 111. Tres niveles de cultura política
El ser humano solo se completa
como serpknamente humano
pory en la cultura". ,u

La Tolerancia
Si el hombre fuese como los demás animales que pueden v1v1r
aislados, o conformando grupos guiados por el mero instinto, en donde
no hay necesidad alguna de elaborar conceptos como libertad, razón,
derecho o deber, sino que simplemente está guiado por instintos, no hay
razón que dicte problema alguno, el mismo instinto regularía. los
procesos de convivencia y marcaría de manera muy clara el papel y lugar
de cada miembro de esa 'sociedad', pero para nuestro beneficio, o quizá
para nuestra desgracia, el hombre tiene más que instintos, tiene la razón
que lo impulsa a crear, y dentro de esas creaciones está la sociedad y por
otra parte se encuentra el concepto de Estado, que en sus inicios no
estaban tan elaborada como hoy, pero que contaban con necesidades
semejantes, y una de ellas demasiado claras, es la del respeto hacia el
·otro, o a las cosas del otro, porque si se quería vivir juntos, entonces
habría que asegurar la manera_en la cual cada quién sintiese ese mismo
deseo, si no la diáspora sería inminente, entonces no queda más remedio
que la 'tolerancia~ soportar al otro en primer lugar para mi beneficio, y
luego para el beneficio popular.
Se pueden enumerar algunos mitos que el mismo hombre con su afán
de entenderse ha elaborado acerca de el origen de la vida en común,
pasando desde los griegos, hasta la actualidad, basta nox:nbrar el mito de
Girad', en donde la unión se forja a partir de encontrar un enemigo
común, así todos quedan unidos por 'el crimen', son hermanados por el
'silencio', ahora "el acto espontáneo de acción coordinada tenía la
capacidad de sedimentar los enconos dispersos y la agresión difusa,
estableciendo una clara división entre lo correcto y lo incorrecto, la
violencia legítima y la ilegítima, la inocencia y la culpa. Podría reunir a
los seres solitarias (y asustados) en una comunidad solitaria (y confiada)" 11

10

Morin, Edgar, Los siete saberes necesarios para la educación delfuturo, UNESCO, 1999.

Pág. 57
11

Bauman, Op. Cit. Pág. 23

DE MANIFESTACIÓN POLÍTICA

871

. La verdadera comunidad de bienes, de ayuda y beneficio solidario no
~xi~t~ en cu~nto tal, simplemente se ha creado un conglomerado de
individuos d1spuest?s a con-vivir para protegerse de lo que está 'fuera'
pero para lograrlo tienen que soportarse entre ellos mismos no se crean
lazos de unión real que permitan un avance serio en los problemas reales
es por eso que fácilmente se puede volver la cara ante situacione;
dolorosas, porque simplemente le atañen.

El bucle Resignación / Respeto.
El bucle es un elemento real que se da de manera necesaria en todo
proceso, son enlaces reales que explican y encausan los modos de
relación entre hechos y conceptos. No son procesos dialécticos sino
más bien, procesos que complementan y enlazan los hechos. En el
proceso cultural de objetivación y significado queda reducido a dos
conceptos básicos, que demarcan los límites de la tolerancia, estos son:
Resignación y Respeto. Ambos conforman un bucle, enlazado de manera
necesaria, ya que la Tolerancia, tomada en su aspecto básico 0
etimológico no puede desplegar sus alas más allá de la resionación
y el
b
.
respeto. En proceso nacido en la realidad por consecuencia de sus
bases, ciñe las relaciones humanas a ámbitos externos, sin llegar en
momento alguno a con-formar, verdaderas comunidades.
El bucle Resignación / Respeto, queda conformado entonces en
Conformidad - sufrimiento / Acatamiento - sumisión.
En la cultura política de la tolerancia, los procesos sociales y los
hechos del Estado quedan pues sujetos a crear ciudadanos sordos e
in~viduos que no tienen la distinción entre la libertad pública y la liberad
pnvada, ya que la última se impondrá sobre la primera, creando claras
dicotofi?las que conllevan en sí el germen de la insociabilidad.

La Normatividad
El hombre desde que se encuentra en sociedad, tiene que vivir con la
misma paradoja que ya enunciaba Kant, esa insociable sodabilidad que lo
impulsa a crear sociedades, a vivir en comunidad, pero que a la yez por
su misma naturaleza, lo impulsa a aislarse porque esa sociedad que ha
creado, tiende a limitarlo y a establecerle prohibiciones, que sirven a la
postre para lograr la 'sana convivencia'. Y dentro de ella el mejor modo
de hacerlo es la /ry, a la que somete a todos sus agregados, y bajo la cual

�872

LA CULTURA, Y TRES ESTADIOS
. DE MANIFESTACIÓN POLfTJCA

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

se regirán sus miembros, para asegurar de manera precisa el buen manejo
de las voluntades particulares.
Dentro de toda elección. hay la posibilidad de tomar varios caminos,
de elegir 'esto' por encima de 'aquello' pero de ninguna manera significa
que la decisión que tomemos es la correcta, esos múltiples caminos que
se ensanchan en los momentos previos de elegir, son reducidos por la
ley, ella estrecha las opciones y deja sólo aque1:k\._s que pueden ser viables
para la consecución de la vida social, la ley opera entonces como la
salvaguarda de las garantías individuales y colectivas.
Este otro modelo cultural los constructos del Estado quedan
delimitados por la legislación "desde el punto de vista del individuo como
elector, la legislación es primordialmente un poder de preselección.. Los
legisladores eligen antes de que les llegue el momento de hacerlo a los
individuos". 12
La ley se esgrime como quien guía, y ampara, a ella hay que recurrir, y
a ella hay que someterse, la ley que no implica o conlleva la justicia, eso
es totalmente aparte, ya lo decía Montaigne "las leyes s_e mantienen no
porque son justas, sino porque son leyes". La ley garantiza igualdad y
respeto, brinda oportunidades, y demarca los limites de la salvaje libertad,
pero no garantiza que por ley deba de existif un aprecio o empatía hacía
los demás miembros de la sociedad, únicamente permite establecer
medios adecuados de convivencia, pero nunca podrá, porque no le es
posible, crear conciencia de ayuda ni de fraternidad.

El bucle Compromiso / A céptación
Este modelo político cultural tiene la ventaja de que si se le sigue
obtendrá muy seguramente paz, tranquilidad, sus miembros serán
ciudadanos regidos por el deber, por la norma, apegados a la ley, serán la
imagen de los antiguos griegos, y su obediencia sin tregua a la ley, y quién
Sócrates encamó vehementemente, prefiriendo la muerte, antes que la
desobediencia. Pero de nuevo queda corta ya que por ley se puede
decretar el respeto, pero nunca la bondad, se puede legislar a favor de la
liberad pero no a favor .de la solidaridad, de nuevo este esquema queda
en la esfera de lo externo, y no pude llegar a formar individuos capaces
de interiorizar los hechos reales circundantes, sino que simplemente son
asumidos.
12 Jbíd. Pág.

81

873

El bucle Compromiso / Aceptación queda conformado entonces en
Convenio - acuerdo / Admisión - aprobación.

La Comprensión
La tolerancia engendra soledad, y la ley procrea deber, una y otra son
muestras de cultura política, de una cultura que no tiene compromiso
para con el otro, fuera del que le marca el respeto o la aceptación. Son
elementos externos que no mueven al individuo a solidarizarse con sus
semejantes, ni logra entablar ni enlazar puentes de unión para lograr no
solamente vivir en paz, sino vivir felices. Tratar de instaurar un nuevo
modelo cultural en que los individuos trasciendan la tolerancia y la ley,
queda muchas veces en el terreno de lo utópico, en lo ideal, pero en
cuanto ideal, pudiera asumirse como irrealizable; además de que existen
el peligro del dogmatismo y del escepticismo, que son el extremo
opuesto.
Marcar caminos, e instaurar modelos es propio de quien cree poseer
la verdad, quien quiera proponer algo como lo mejor, es porque ha
tomado conciencia y ha analizados los pros y los contras, al menos eso
sería lo deseable. A lo largo de la historia de la humanidad, volviendo la
vista atrás, se encontraran modelos que han pretendido ser los modelos
que lleven al hombre a dejar las muestras externas y lograr interiorizarexteriorizar no sólo el con-vivir, sino la comunión. El problema de estos
sistemas, tal como el cristianismo o como el comunismo, es que se
hicieron institución, y al institucionalizarse, exigieron leyes, normas y
dogmas, y de nuevo se exigió por ley el amor o la comprensión,
olvidando que la conciencia y el sentimiento queda fuera de la esfera del
deber.
Ento~ces ¿cómo instaurar la comprensión?, ¿cómo instituir el amor?
Con las categorías mentales actuales, que desembocan en la utilidad o en
el deber es prácticamente imposible, pedir al hombre que renuncie a sí
mismo, pudiera parecer absurdo, la cultura política de nuestro tiempo
tiene como principal valor la libertad, y no se ve por ningún lado la
mínima intención de renunciar a ella. Pero esa libertad vuelve a crear la
dicotomía de lo público y lo privado, en el orden del derecho, ¿es
primero el individuo o la sociedad? La respuesta que se obtenga será el
tipo de cultura reinante.
Surge además el problema del multiculturalismo y del
multicomunitarismo, ¿cómo aceptar o convivir con las demás culturas?

�874

JOSÉ WBALDO RIVERA NEVAREZ

¿cómo interactuar con los demás?, ¿ser abierto o cerrado?, ¿globalización
o nacionalismo?
En este nuevo tipo de cultura política no sólo debe de promulgar una
comprensión entre los hombres o semejantes, sino con todo lo existente,
debe de exigir una ecología planetaria, parafraseando a Edgar Morin, en
donde la armonía preestablecida de Leibinz tenga cumplimiento.
Promover una política del Amor suena par~µco, hay que encontrar
el modo en que estos dos términos no se aniquilen entre sí. Hay que
creer que es posible y realizable, que lógicamente es viable. Que surja un
nuevo humanismo, un nuevo renacimiento cultural que permita cambiar
los esquemas mentales del hombre de hoy, y que logre tener la esperanza
de que es posible.

El bucle Fraternidad / Amor
La revolución Francesa, trató de instaurar la fraternidad, pero
claramente podemos decir que falló, promulgo leyes y derechos, pero no
cambió mentalidades, fue de nuevo meramente exte'rior. La nueva
cultura política de la Fraternidad y del Amor debe de poseer la capacidad
de salir de sí, y abrazar, abarcar, incluir, concebir, y alcanzar al otro, a los
otros, a los demás.
La relación que surge en el bucle Fraternidad/Amor, es porque entre
los hombres es necesario alejar del horizonte al miedo, a la angustia y la
desesperanza, la política debe de cumplir con los principios básicos
reales, seguridad, certezá y protección pero no sólo externos sino
interno-externo, que es lo que logra la fraternidad y el amor.
El bucle Fraternidad / Amor queda conformado entonces en
Hermandad - mutualidad/ Cariño - afecto.

Este libro se terminó de imprimir en el
mes de agosto de 2005, en los talleres de
la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El ti.raje fue de 500 ejemplares.

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Reseñas y Comentarios, 2005, No 32, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>SEGUNDA .SECCIÓN

LETRAS

�HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO
(Klisberg)
Alma Silvia Rodríguez Pérez
Facultad de Derecho y Criminología
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Jefe de la Sección de Letras
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

1. Un vacío de discusión ética
Una mirada rápida a los adelantos obtenidos en la ciencia y la tecnología,
nos muestra que a nivel mundial, se ha evoluciona~o en forma decisiva,
dejando de lado atender a los reclamos sociales. Las políticas públicas
durante años, han focalizado su aten~ión a otras áreas, olvidando que el
cambio integral, nos exige encarar los grandes problemas colectivos.
Dejar. atrás el nivel de despotismo histórico a grupos vulnerables de la
población. La multiculturalidad nos exige la igualdad entre los seres
humanos y un cambio de actitudes que favorezca el respeto al otro.
En todos los órdenes de la ciencia hay un avance, pero en el ámbito
social, la investigación es limitada y aislada. La división disciplinaria nos
ha mantenido rezagad~s en comparación con numerosos países de
Europa y Estados Unidos. Ignorar el progreso científico y tecnológico en
este campo y la necesidad de trabajar en equipo$ interdisciplinarios,
·significa perder la oportunidad de transformar la vida de muchos
hombres ymujeres que enfrentan día a día serias dificultades.

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

Enfoco mi atención a un problema generalizado a nivel mundial, el
rechazo a personas con enfermedades mentales severas. El
reduccionismo economicista ha ocasionado políticas ineficientes en el
campo de la conciencia cívica. Esta afirmación no pretende suplantar el
peso de los factores económicos en el desarrollo, pero hay también que
destacar los déficit éticos y la necesidad urgente de implementar
conductas solidarias, como verdaderos activos del progreso económico y
social. Somos responsables los unos de los o ~ en la construcción de
una nueva "sociedad con un rostro más humano" (Kliksberg, 2004), que
respete los principios de la democracia, la educación moral y cívica, los
derechos humanos y la educación para la paz.

res~uestas efectivas y acciones orientadas a vencer las grandes
desigualdades. Trabajar en solidaridad, poniendo en práctica una virtud
que pareciera haberse olvidado en esta época. Asumir la tarea de luchar
para que todas y cada uno de los hombres puedan gozar de una
existencia auténticamente humana.

230

El hecho es que la globalización ha propiciado un vacío ético. El
dinero se ha convertido en el máximo estándar de conducta. Las nuevas
generaciones de profesionales deben estar preparadas para asumir sus
responsabilidades sociales. Eludir este compromiso, como ha sucedido
en América Latina durante décadas, es fomentar la violación a los
derechos humanos fundamentalmente reconocidos.
Ello significa poner en el centro de la agenda pública y educativa, la
exigencia de responder a los desafíos éticos del país, ofreciendo
soluciones a los dilemas sociales; propugnar por políticas concretas
encaminadas a transformar una sociedad injusta en otra justa. La acción
apunta entonces, a acentuar el énfasis en el rol del estado y de la
universidad en el campo social, y la necesidad de plantear objetivos que
propicien fortalecer una verdadera democracia, fundada en el desarrollo
social y la justicia.
El problema, nos coloca ante el reto de responder a las exigencias
éticas del momento que vivimos; educar ciudadanos autónomos, críticos
participativos y responsables, capaces de trascender la _esfera óntica en
benefi,co del derecho a la igualdad. El valor de la justicia radica en la
exigencia social que hace posible el bien común. Cambiar actitudes de
intolerancia en solidaridad con el otro, particularmente con aquél en el
que la injusticia se hace más patente.

2. La justicia necesita_ de la solidaridad
La magnitud _del problema •que nos ocupa, ofrece un reto de gran
c;omplejidad. El proceso de democratización y los reclamos vigorosos de
grupos de ·población vulnerables, son angustiosos. Hay necesidad de

231

El nuevo debate sobre el desarrollo, nos impele a poner atención al
mundo de las minorías, integrando la ética de la atención al otro, en el
plan educativo. Sólo en esta forma podremos asegurar la construcción de
la sociedad del conocimiento, nuestra competitividad nacional e
internacional y la búsqueda de nuevos caminos para mejorar los niveles
de bienestar social.
Cualquier empresa donde sea necesario tomar una decisión en torno
al bien común, nos compromete a asumirla con responsabilidad. Este es
el principio sobre el cual se fundamenta mi postura enfocada a poner en
práctica un proyecto piloto de enseñanza alternativa, como respuesta a
una necesidad prioritaria de la entidad y del país, así como el deseo de
ofrecer una ayuda humanitaria y dar un testimonio de solidaridad.
Las personas con enfermedades severas mentales necesitan ser
tratadas en comunidades que promuevan su calidad de vida e integración
a la vida social. A ellos, en primer término, está orientado mi proyecto
enfocado al desarrollo de la inteligencia lingüística, y en segundo plano,
para promover actividades orientadas al desarrollo del sentido de la
justicia, la convivencia pacífica entre los hombres y el respeto a la
diferencia y a la dignidad de todo ser ~umano.
Los ?escubrimientos en el orden científico, han creado grandes
expectauvas en numerosas disciplinas de investigación. La promesa de
grandes avances en el desarrollo mundial, nos impele a no permanecer al
margen ~n el campo de la responsabilidad social. Es necesario romper la
brecha entre los países avanzados y el nuestro; trabajar juntos, educar en
el diálogo respetuoso y el compromiso comunitario; afrontar los desafios
de la mundialización; realizar acciones que sostengan el desarrollo
económico y social del país y de nuestra entidad. El imperativo de
nuestro tiempo es crear instrumentos idóneos que puedan generar la
co~strucción del constructo cognitivo, acorde a las necesidades psicosoc1ales de nuestra época. Trabajar el capital social, instituir la
responsabilidad de la ciencia acorde al desarrollo de un mundo equitativo
Y sostenible; un orbe donde exista la conciencia de derechos y
responsabilidades, normas y valores desde una perspectiva intercultural.

�232

América Latina está urgida de reconstruir lineas de acción que se
canalicen a la educación y la salud. La desligitimación de las políticas
públicas ha significado, hasta ahora, eludir, postergar, marginar lo que es
prioritario desde el punto de vista ético. México presenta un alto índice
de problemas educativos, sociales y de enfermedades de orden
neurológico y psiquiátrico, que ameritan atención. Los datos estadísticos
subrayan una penuria humana insoslayable :(. la exigencia de poner
atención a este campo, buscando respuestas eficaces. El asunto nos habla
también, de la necesidad de colaborar a favor de personas vulnerables,
ser solidarios. Nuestra responsabilidad es atender a los seres humanos,
con vista a resolver los problemas de nuestra realidad.
Hay evidencias conclusivas de que pacientes con enfermedades
metales, al ser rehabilitados, pueden mejorar significativamente, al igual
que las actitudes de los familiares. Ayudarlos representa además, educar
en la toma de conciencia del sufrimiento ajeno, la asunción de nuestra
responsabilidad frente al otro y el compromiso de restaurar su dignidad.
Aspectos que pueden fortalecerse al tener la certeza de que este tipo
de programas han dado resultado positivo en otros organismos. NAMI,
organización comunitaria de autoayuda y defensa a las personas que
sufren enfermedades mentales graves y sus familias en los Estados
Unidos, con más de 1200 afiliadas estatales y locales en los 50 estados de
su territorio, además del distrito de Colombia, Puerto Rico, Canadá y
México, ha canalizado sus esfuerzos al apoyo de familias y pacientes a
través de cursos y talleres que se traducen en un armonioso
entendimiento entre los allegados, en beneficio de la recuperación del
sujeto con problemas de orden mental. Sus logros les han permitido así
desarrollar políticas federales, estatales y privadas en contra de la
discriminación; realizar investigaciones sobre las causas, los síntomas y
los ~astornos cerebrales y trabajar en defensa de ·1os que sufren
enfermedades mentales graves (www.nami.org).
Lo mismo sucede con INGENIUM, organismo constituido en esta
entidad, filial de NAMI, que tiene como fin proporcionar información,
asistencia y apoyo emocional a personas que sufren una enfermedad de
orden neurobiológico y sus familias. Su misión es instituir la mejor
infraestrUctura médica, legal, laboral, educativa y de servicio. Luchar para
que ningún paciente interrurn'p a su desarrollo y realización como ser
humano. ~ participación como profesora del programa de Familia a
Familia que imparte INGENIUM, me ha permitido documentarme

233

HACIA UNA SOCIEDAD CON

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

UN ROSTRO MÁS HUMANO

sobre los problemas que atañen a las enfermedades mentales, realizar
intercambio de experiencias con otros colegas y constatar la necesidad de
promover la educación para la solidaridad y el servicio a la humanidad.
El énfasis del rol de las universidades en el campo social, nos exige la
creación de programas emergentes que respondan a los desafíos
éticos de la pobreza, discriminación y salud, eh otras palabras, resolver la
situación de los débiles de América Latina, integrando el capital social de
la universidad. Investigar en esta linea, nos ofrece grandes posibilidades
de producción de riqueza; perspectivas de crecimiento, que nos pueden
situar en el entorno internacional por su repercusión en beneficio de
todos los hombres.

3. Un modelo de servicio y atención comunitaria
Actualmente estoy trabajando en la elaboración de este modelo de
enseñanza alternativa, que permite dar un servicio de atención primaria a
personas con enfermedades mentales severas. Con el programa se
pretende dar un impulso más directo y sustancial a la formación de una
conciencia ética de nuestros educandos; estimular la acción solidaria y la
participación activa en el bienestar social; romper viejos esquemas, en
busca de soluciones a la disparidad social, la pobreza y la marginación.

Mi hipótesis está basada en el
presupuesto de que el
desarrollo de la economía
globalizada y el nuevo entorno
internacional, nos obligan a
investigar, generar
co~ocimíento y estimular la
conciencia cívica, participando
en la solución de los problemas
sociales del país.

Variables dependientes
Hl. Producción de conocimientos y
educación ciudadana (agenda

21).
H2.

Aprendizaje basado en la
formación ética y social
H3. Servicio a personas con
enfermedades severas
H4. Cooperación en las políticas
sociales de la entidad.

Variable independiente
Un
modelo
de
enseñanza
alternativa v de servicio

Variable interviniente

i

1'
Grupo de control

~-----·➔

Grupo experimental

�234

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

ALMA SILVIA RODR(GUEZ PÉREZ

La investigación enfatiza particularmente en el_ desarrollo d~ la
inteligencia lingüística. Hoy por hoy, todas las _s?ciedades ~onocida_s,
sitúan al lenguaje entre las capacidades cogruttvas y soci~~s mas
valoradas, siendo importante de por sí y como elemento a ~ r p~ra
actuar en casi todos los dominios. El proyecto Zero de Gardner, ha sido
una revelación significativa para entender las inteligencias múltiples,
entre las cuales la lingüística ocupa un lu~ preponderante e~~e las
capacidades cognitivas y sociales más valor~s. La concepcion del
hexágono cognitivo de Gerdner, nos plantea esta postura, Y la
importancia de la cooperación entre seis disciplinas:

235

que trabajar en este campo es esencial, pues ejercitar las habilidades de
leer y escribir, abren un camino para el desarrollo de las estructuras del
pensamiento y la capacidad transformadora del mundo. Así podemos
afirmar que, desarrollar la inteligencia lingüística supone la comprensión
explícita del lenguaje; entender la relación que se establece entre la
palabra y la realidad. El lenguaje puede entonces, favorecer el desarrollo
mental del individuo al estimular tanto la interacción humana como la
apropiación de la cultura. Mi experiencia docente en el campo de la
lingüística, me ha permitido observar la bondad de cultivar el
razonamiento verbal, en beneficio de los seres humanos. Menciono
autores que han revolucionado este tema como Goodman, Halliday,
Bruner, Vygotsky, Rosenblatt, Hunt, Pressley, y otros.
Aunada a esta postura teórica, la teoría de la inteligencia emocional
marca otra pauta importante, al- señalar la unión entte dos componentes
fundamentales: el sistema emocional y el cognitivo. La teoría del
conocimiento y el uso de emociones postulan una serie de habilidades
importantes relacionadas con la persona y el funcionamiento social.

l
1

1
1

~t~1/;·-~··

~~~··

'·

Neurociencia
Rciacionei tntn ltu ci,ncia, cvg,,iritcu

Dentro de todas ellas, el lenguaje ocupa una· posición m~dular, al
incorporar todas las concepciones científicas, d~sde la relativa a las
neuronas hasta el nivel de organización social (Gardner,. 2000).
Pretender, por tanto, trabajar en este campo, constituye uno de los
desafros más significativos, considerando que los ser~s human?s se
comunican simbólicamente, es decir, a través de lengua¡es. De ahí que,
este proyecto debe entenderse a partir de qu~ la cul~ra está inscrita ~n el
cerebro de los hombres. Así es como la via del ruvel representacional
permite la comprensión de numero~os problemas, explicados dentro de
un concepto de racionalidad, pero mterpretados a la luz de la estrec?a
concomitancia que guardan en~e si las estrUcturas mentales y el lengua¡e.
Este planteamiento es suficiente por si_ ~s~o,. para de1:1ostr~r la
·relación entre las variables planteadas en .fil hipotesis y la evidencia de

Las emociones son parte vital de nuestra existencia. Uno debe ser
competente para entender nuestras emociones -positivas o negativas- y
ser capaz de procesar la información emocional exacta y eficientemente,
y tener la capacidad para utilizar diestramente las emociones, resolver
problemas y elaborar planes de vida y metas. (Mayer y Salovey,1997).
Las investigaciones sobre los efectos benéficos de las emociones
positivas y de la inteligencia emoci.onal sobre el bienestar físico y
psicológico, son limitadas. Hasta el momento, la mayor parte, se enfocan
en el reconocimiento, entendimiento y manejo de emociones negativas
en el servicio del funcionamiento interpersonal e intrapersonal, con poca
referencia de como la emoción positiva puede ser importante para el
conctructo de la inteligencia emocional. Sin embargo la capacidad de
reconocer y usar emociones positivas para manejar circunstancias
negativas, puede tener efectos benéficos para el bienestar de la persona y
la reconstrucción del yo.
Es común que una persona con inteligencia emocional puede apreciar
totalmente las ventajas de la emoción positiva. Uno de los principales
determinantes del manejo inteligente de las emociones es tener el acceso
a nuestra vida emocional (Mayer y Salovey 1997), lo que implica la
capacidad de usar nuestros sentimientos como medios de entender y

�ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ

236

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

guiar nuestro comportamiento y por ende, intervenir eficazmente en la
recuperación de algunas enfermedades mentales severas.
El fundamento teórico sustentado en este proyecto, quedaría
incompleto si no apuntara a las necesidades sociales de nuestra realidad
latinoamericana discutidas ampliamente por ideólogos de renombre (Red
Interamericana · de Capital Social, Ética y Desarrollo), y la urgencia de
replantear la agenda del desarrollo, desde una 2tl4ura de la solidaridad.

'

El conocimiento tecnológico disponible y los acelerados progresos en
medicina, han permitido en las naciones más ricas una atención a los
problemas de salud de manera significativa, pero en cambio, amplios
sectores de otro tipo de entidades están agobiados por carecer de lo más
elemental. Junto con el crecimiento económico surge entonces, el
requerimiento de lograr el desarrollo social y propiciar la equidad,
integrando los valores morales que den un sentido ético a la acción.
En este reenfoque de pensamiento, se inscribe la integración activa de
los grupos vulnerable, que tienen que ver con la variable ausente. Se han
subestimado los encadenamientos recíprocos entre las diversas
dimensiones que constituyen el entramado social y las experiencias
actuales indican, que el crecimiento de un país significa bienestar
colectivo, inscrito simultáneamente en el desarrollo social. (Kliksberg,

2004)
4. Hacia una cultura solidaria
Se trata de un proyecto piloto para el desarrollo de la inteligencia
lingüística en personas con trastornos mentales severos, está orientado a
probar el diseño de un programa de educación alternativa con la
modalidad de servicio a la comunidad sobre la base de fortalecer una
cultura solidaria. Para este efecto se seguirán los pasos que a
continuación se enumeran:
1. Diseñar el programa de educación alternativa enfocado al
desarrollo de la inteligencia lingüística, con incorporación de
estrategias didácticas para acceder al conocimiento y el desarrollo
de habilidades, a partir d~ la fórmula SCORE:

1Habilidades

237

sociales para el trabajo grupal colaborativo

s

(SHARE) SABER COMPARTIR

e

(CUMPLIMEN1) COMUNICAR ELOGIOS

o

(OFFER) OFRECER AYUDA

R

(RECOMMEND) RECOMENDAR CAMBIOS

E

(EXERCISE)EJERCITAR AUTOCONTROL

2. Aplicar el programa en un grupo de personas con enfermedades
mentales severas en fase estable y previamente seleccionado.
3. Proceder a un análisis descriptivo sobre los procesos mentales que
intervienen en las tareas asignadas y la evaluación de las
diferencias lingüísticas y de socialización.
4. Estudiar el derecho a la protección de grupos vulnerables.
5. Establecer vínculos con otros investigadores de la Red
Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo.
6. Promover un programa de voluntariado que pueda derivar
posteriormente en otros talleres.
7. Planear de una segunda fase d&lt;! operación de este proyecto, para
crear una casa de medio camino, integrando un equipo
interdisciplinario de investigadores.

5. Conclusiones
El proyecto, como pueden observarse, nace de la necesidad de crear un
nuevo modo de .trabajar en la formación de una cultura solidaria y una
sociedad más justa hacia la participación comunitaria, el desarrollo de
una conciencia moral, y la responsabilidad social. Pilares del progreso
social, el cambio estructural de la sociedad y las relaciones
internacionales. En otros términos, erradicar el abismo entre estratos
ricos y pobres, que pareciera extender el panorama de la pobreza hacia el
abandono de las minorías, la marginación o discriminación social;

�ALMA SILVIA RODR(GUEZ PÉREZ

238

responder de manera acuciante al problema de educar en la
responsabilidad social.
Sin embargo, es preciso- puntualizar también en la necesidad de la
formación ético-ciudadana de los estudiantes universitarios en el marco
de la educación integral, con la concurrencia de valores que superen la
discriminación,· xenofobia o etnocentrismo. La intolerancia que se
manifiesta en la marginación y la exclusión de1a. sociedad de los grupos
vulnerables, o la violencia, el estigma y la discriminación dé son víctimas
esos grupos, es un problema de carácter ético y político.

HACIA UNA SOCIEDAD CON
UN ROSTRO MÁS HUMANO

~~:!!:

239

~a~JO) Teoría del lenguaje, traducción de Julián Marías. Revista del

CASSANY, D.-La cocina de la escritura. Editorial Anagrama. Barcelona.
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cogmltve approach to creativity.
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La tolerancia no es por tanto un principio teórico, es un modelo de
.1

l

vida, al igual que la cultura del diálogo y del respeto por el otro,
principios que debeóan prevalecer en nuestra sociedad.

~!~tas7c~!!;k~~ 983) Frames of Mind· The Theory

La sociedad del conocimiento, que es la base estructural de la
globalización, tiene que apostar por la investigación científica y la calidad
moral de sus ciudadanos; promover una nueva sociedad con un rostro
más humano y poner fin a la pobreza del mundo; a las desigualdades
frecuentemente institucionalizadas, por las cuales numerosas personas
son privadas de su dignidad y derechos; dejar a lo económico el dominio
respecto a la equidad, el empleo y el medio ambiente. Buscar una mejora
. sostenible a la calidad de vida. La sostenibilidad que atañe tanto a la
política pública como a la educación, y que- se identifica como un
proceso de socialización y compromiso moral.

G~NER, H. (1985). The Mind's New Science: A H.
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R.evolu!ton. New York: Basic Books.
rstory O; the Cognitive

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�SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humarústicos
Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras y
de la Facultad de Derecho y Criminología de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

Vaya, por delante, una confesión personal: nací entre libros y entre libros
he de morir. Soy - ¿por qué no decirlo? - un ciudadano de la república
de los libros por derecho de amor y estudio. Autor vocacional y lector
empedernido, los libros le han robado horas a mi sueño -aunque me
hayan lanzado a muchos ensueños- y han mermado considerablemente
mi bolsillo. Todo esto viene a cuento porque mi disertación no será,
simplemente, una académica y fría conferencia sobre la significación y el
sentido del libro en el horizonte cultural. Claro está que me propongo
ofrecer un riguroso análisis filosófico sobre el ser y el quehacer de la
cultura y sobre la esencia del libro como ente expresivo-instrumental.
Pero mi mensaje será -así lo espero- un mensaje de pasión libresca, de
eros cultural.
Empezaré por hablar de la vida humana como cultura. Necesitamos
orientarnos, saber a qué atenernos respecto de los seres que integran la
realidad en la que nos encontramos viviendo. En seguir esa orientación
hos va nuestra pervivencia y nuestra felicidad. Conocer la realidad para
salvamos, para ser hombres de verdad en la gran aventura que es existir.
En la conexión cambiante del yo y del mundo se da un dinamismo
dramático que constituye la realidad de la vida humana. Buscando la
estabilidad que me falta, advierto que mi vida se ofrece como una norma

�242

l.

l

SIGNIFICACIÓN y SENTIDO DEL LIBRO
. EN EL HORIZONTE CULTURAL

AGusrlN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

o programa de salvación. Y este programa perfilará mi existir como
hazaña y como misión. Sostenerme en el universo con mi programa de
salvación, ha sido, sigue siendo y va ser, mi tarea primordial en la vida.
Cuando parece que se pierde todo mi sostén y que vamos a naufragar en
el inmenso océano del universo, surge la angustia. No tan sólo se trata de
que el riesgo me circunda, sino que yo mismo soy riesgo en la fragilidad
de mi ser biopsíquico y moral. Un enlace de~cesos únicos ensartados
como cuentas de un rosario personal por hacer, va poniendo de
manifiesto una asombrosa y al parecer inagotable multiplicación de
posibilidades. Dentro de las posibilidades, no todas tienen igual valor
para mi vida. Si todas fuesen equivalentes, podría· lanzarme ciegamente
en cualquier dirección. Se acabaría la seriedad, la fe, la razón en el acto de
decidir. Una sola posibilidad es la mía: el abrazo a la vocación.
La cultura como sistema de certidumbres y estabilidades frente a la
incertidumbre y la inestabilidad de mi vida, no es propiedad de nadie
porque no es un bien jurídico. Esencialmente transferible, la cultura no
es excluyente, aunque sea susceptible de apropiación por todo aquel que
se sienta habitado por ella, confirmándola en su . vida personal.
Conocimientos que flotan en nuestro ser y se deslizan sin dejar ningún
sedimiento, no forman cultura. Otros por el contrario, penetran en
nuestro interior, se ligan a nuestros recuerdos, conceptos, voliciones y
pasiones, integrando nuestro yo psicológico. Hasta se podría decir que se
hacen, en nosotros, carne y sangre, vida y espíritu... Los transformamos
y nos transforman. No son simples conocimientos "nacionales", sino
que son verdaderamente _conocimientos "reales" -como diría Newmanporque los hemos asimilado. Con la ventaja de que se tornan, una vez
asimilados, autónomos, personales. Desde entonces conocemos por
nosotros mismos y no por medio de ·otros. Habrá una manera propia de
comprender y de expresarse que corresponde a un determinado cuerpo y
a un · temperamento peculiar. Conocemos las cosas conociéndonos a
nosotros mismos, y no las comunicaremos al exterior sino
comunicándonos a nosotros mismos. El hombre, al conocerse, se hace
más hombre. Por hombre, reflexiona, se plantea problemas, descubre
soluciones y confronta estas últimas con la roca viva de la realidad. No
hay que olvidar que el término "cultura" tiene un origen agrario y
significa cultivo. Pero el cultivo supone la simiente, la sementera, la
plantación, la labor del sembrador. Sin este afán humano sobre la tierra
·en cuanta ~eta perseguida y adquisición lograda, nunca podrá entenderse

la cultura personal.

·

243

~ vida d~l h~mbre culto no puede ser conducida sin filosofía esto
es, sm conc1enc1a
. '.
"
. de que en cada suceso , en cad a acaecllillento
trasparece el sentido s?bretemporal de que está empapado". La divis~
del h~1;1bre culto podna ser aquella que formuló Eugenio D'Ors· La
elevac1on d~ la anécdota a categoría. No se puede ser culto sin una ~ or
~enos- dtscreta base filosófica como elemento integrante y a un ,e:,o,
e . o que es, entre nosotr~~• la llamada "cultura general". No debe
olv1da~se_ que no hay formac1on auténtica que no repose en un decoroso
co~ocmuento del hombre en cuanto hombre. En este sentido no ha
mas. c~tura que_ la cultura humanista. Todo lo demás es barb~rie N~
supr1m1remos runguno de los datos y valores esenciales del ho~bre
porque una cultura d~seq~~brada o deficiente no merece el nombre d;
cultura.
Daremos sat1sfacc1on a las leo-itimas
exio-idas
d e1 cuerpo, pero
b
e,·
e,·
uscaremos _Para e1 espíritu luz, belleza y bien... La perfección humana
frente a la vida toda y ~ la universalidad de las cosas es abarcada por el
concepto ?,e cultura. Mientras el humanismo sólo apunta derechamente a
la perf~~cion del hombre, P?r el hombre; la idea de cultura engloba la
perfecc10n del hombre y su circunstancia.

~

La cultura responde a un anhelo fundamental de la naturaleza
humana, pero es obra del espíritu y de la libertad, agregando sus
esfuerz~s al ?~ la naturaleza. ~ultura es plenitud vital específicamente
hu:n~na. acuVIdades especulativas y actividades prácticas (éticas y
arus~cas) engranadas al tiempo y a sus vicisitude;, Trátase
consigwentem_ente, de algo especialmente humano y, como tal'
pere~ede~?· Siempre me ha parecido magnífica aquella expresión d~
Hemot: La cu_itura es lo que queda mando todo lo demás se ha olvidado".
Queda la _ca~acidad, la aptitud. Gracias a la cultura, nuestras sensaciones
nues~a~ 1magenes, ~uestras in~ciones, nos pueden sobrevivir y, po;
cons1gu1ente, es posible que adquieran un cierto modo de existencia que
ya se eneuentra fuera del yo.
La vida_ humana, desarrollándose según sus peculiares modos de ser
compre~~1endo l.a producción y utilización de objetivaciones culrurale[
~:~bien de ma~era e~inente cultural. No hay que olvidar que el
. mtsm~ Y fl~enc1a de vida se fraguan, en el interior de un sujeto, el
~bro Y1~ smforua, la catedral y la herramienta. Consciente O parcialmente
m~o~sc1ente, el proceso de creación cultural -radicando en la capacidad
ob1euvamente del hombre- va desde la primera incitación O germi · ,
hasta q
1 b'
•
. .
nac1on
d
ue e o J~to mgresa con vida mdependiente y propia en el mundo
el la cultura. S1 por una parte el hombre crea la cultura por otra la
cu tura lo va configurando a él. Piénsese en lo que significa, 'en la vida de

�11

'lt

1

245

AGUsTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

cada cual, el lenguaje, la religión, el derecho, el arte, la técnica.._. Gr~cias a
estas realidades realizamos íntimamente nuestra pr?p1a mdole,
acrecentamos y fortalecemos nuestra vida interior, cumplimos nuestro

objetivada" llama Recaséns Siches a la cultura objetiva, porque supone la
proyección al exterior de la interioridad del hombre. Nada de raro tiene
que el hombre, al autoafi.rmarse, edifique un mundo, si pensamos que
lleva un mundo dentro de sí, una interioridad poblada de instancias
objetivas.

244

destino natural.
Tan importante resulta la cultura para la compr~~sión del h~mbre,
que Emst Cassirer ha llegado a decir que "la caractensttca sobresaliente y
distintiva del hombre no es una naturaleza m~~sica sino su obra". Es
esta obra, el sistema de las actividades hu~a'nas, ~o que ~e~~e Y
determina el círculo de humanidad. "El lenguaJe, el mtto, la religton, el
arte, la ciencia y la historia son otros tantos 'con~tituyentes'., de los
diversos sectores de este círculo".1 Sin desconocer la tmportancta de una
·' funci·onal del hombre y de una filosofía de . las
const·d erac1on
. , formas
simbólicas no creo que sea posible proporcionar una v1s1on de la
estrUctura 'fundamental de cada una de las actividades c~turales ~~manas
-como en vano lo pretende Cassirer- sin una previa metafísica del
hombre.
La cultura proviene -como lo ha apuntado Francisco Romer~ de la
capacidad objetivante. Si el hombre es un ser que capta Y concibe un
mundo objetivo, la cultura fo~a cuerpo con ~~ hecho de ser. humano.
Distinguese entre cultura objetiva -toda creac1on del hom~re. o~ra de
· arte mst1tuc1on,
· · ·,
teon'a, costumbre- y vida cultural -ex1stenc1a del
ho~bre entre los entes objetivos creados por él.
Tenemos la facultad de imponer nuestro propio cuño a la naturaleza,
de incorporarle un sentido. Todo aquello que de alguna manera
producimos O modificamos para introducir _en nuestro c~c~o humano,
es objeto de cultura: parques nacionales, pisapapeles, e?1fic1os, leyes ~
reglamentos. En este sentido se ha podido decir que la tterra enter~ est~
· d a, porque no hay r1·neón en ella que escape- a las relaciones
eultunza
juríditas y de dominio. Sólo los astros no están afectados por la cultura.
Cabe decir que son pura naturaleza.
El objeto cultural, sentido humano impreso e~ ~a c~sa, se
"de algo sigru·ficante a algo s1gruficado . Base
comprend e pasando
.
.
material, contenido o sentido y referencia a un valor ~u~ ,no es parte
efectiva de un objeto ·sino de una dirección o polanzac1on-_ son los
ingredientes que integran el objeto cultural. El hombre hu~aruza lo no
humano, transforma la realidad colonizándola. "Vida humana
1 Ernest Cassier, Antropología

Primitivamente la palabra cultura significó un estado o una posesión
de la persona individual (cultura animt). Posteriormente adquirió el
sentido de la estrUctura objetiva supraindividual. En realidad, ambos
aspectos de la cultura están íntimamente vinculados y se condicionan
mutuamente. Conviene recordar que la palabra cultura arranca del
cultivo de las plantas (agricultura), cuyo significado se extendió al cultivo
anímico. El hecho es que nos encontramos viviendo en medio de un
conjunto de productos con sentido, que existen ahora y por grupo, para
nosotros. Cada sector está constituido por bienes culturales que encaman
un valor peculiar. No se trata de un organismo sino de una organización
de partes esencialmente distintas en una unidad más o menos
diferenciada y estrecha.
Una autentica filosofía de la cultura intenta conocer el mundo de la
cultura no como un mero agregado de hechos inconexos y dispersos,
sino como un todo orgánico, como un sistema. El hombre vive en una
sociedad de pensamiento y sentimiento cuyos elementos y condiciones
constitutivos son: el lenguaje, el mito, el arte, la religión y la ciencia. No
puede el hombre vivir su vida sin expresarla. Y estas expresiones
sobreviven a la existencia individual y efímera de sus forjadores. Entre
estabilización y evolución se da uha tensión constante. Hay una
tendencia a las formas fijas y estables de la vida, como hay otra que
propende a romper este esquema rígido. La cultura, en conjunto -afirma
2
Cassirer- "es el proceso de la progresiva autoliberación del hombre" •
Pensamos nosotros que los objetos culturales lo mismo le ayudan al
hombre· a vivir como a destruir y a dar muerte. En todo caso, el futuro
de la historia depende de la cultura, no de la fatalidad".
Un cosmos intelectual, que abarca un conjunto orgánico de valores
expresados por la actividad humana, está ahora en nuestras manos. Si la
~ultura es fruto de la libertad espiritual, no podemos eludir nuestra
responsabilidad histórica. Conciencia cr1t1ca, organicidad de
conocimientos, afinamiento espiritual, todo ello es bueno procurar, a
condición de no absólutizar los valores humanos. Sin un fundamento

Filosófica -Introducción a una Filosofía de la Cultura-

Editorial Fondo de Cultura Económica

2 "Antropolología

Filosófica", pág. 313, Fondo de Cultura Económica

�AGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

246

trascendente de los valores, la cultura se viene abajo como falso ídolo. O
el fundamento de los valores es Dios, o los valores cesan de ser tales.
Los valores que expresa toda cultura nos remiten al fundamento de todo
valor.
"La palabra cultura -afirma Nicolás Abba~ano- ~en~ dos
significados fundamentales. El primero es más ant1gu~ y s1?111fica la
formación del hombre, su mejoramiento ~ ,perfeccionamiento. El
segundo significado indica el producto de esta fo~ación, e~t?. es, el
conjunto de los modos de vivir y de pensar culuvados,. ~rvili~~d~}
pulimentados, a los que se suele dar también el nombre de c1vilizac1on .
Mi maestro, el Dr. Juan Zaragüeta, ha dicho que "la cultura es la
superación de la naturaleza por un esfuerzo hum~º- a ella conducen!e en
las diversas direcciones de la vida'"'. Conoc1m1ento de los seres,
actuación sobre ellos, valoración, reflexión filosófica, religión son modos
categorías de la cultura. En este sentido, c~be decir, que la cultu~a es
0
característica distintiva y universal de las sociedades humanas. Jamas se
ha tenido noticia de un grupo humano que no tuviere lenguaje,
tradiciones costumbres e instituciones. La segunda edición de la magna
"Enciclop:dia Filosófica" italiana, defin~ l~ .cul~ra ~n los siguientes
términos: Cultura: "Esercitazjone del/e Jaco/ta spmtualt, mediante la qua/e queste

sono porte in condizjone di dari i Jrutti piu abondanti e i miglio che ~a _Joro natura/e
constituzjone consenta".5 Hasta aquí algunas indispensables prec1s10nes sobre
la cultura. Vayamos ahora al libro: un específico objeto de cultura.
El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua Española,
en su 18ava. Edición nos ofrece tres acepciones del vocablo libro (del
latín liber, libri): 1) ''Reunión de muchas hojas de papel, ~itela, etc.,
ordinariamente impresas, que se han cosido o encuadernado ¡untas con
cubierta de papel, cartón, pergamino y otra piel, etc., y._~ue forman un
volumen. 2) Obra científica o literaria de bastante extens1on para ~~°:1ar
volumen. 3) Cada una de ciertas partes principales, en que suele ~v1,~se
la obra científica o literaria y los códigos y leyes de gran extens1on • ~a
primera acepción se centra en la causa material del libro y nada nos dice
de su causa formal, de su causa eficiente y de su causa final. La segunda
acepción apunta la causa formal dentro de los límites de lo científico Yde

3 Nicolás

Abbagnano, Dfrcionario de Filosofta, pág. 272, Fondo de Cultura

Económica
• Juan Zaragüeta: Diccionario Filosófico pág. 139, Espasa ~alpe,_ S.A. .
s Enciclopedia Filosófica, volumen 2, pág. 207 G. C. Sanson Editore, F1rence

SIGNIFICACIÓN Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

lo li~erario. La tercera significación señala, por extensión y aliteración, un
parucular uso de la palabra libro.
Yo quisiera hablar del libro desde el punto de vista de la filosofía de la
cultura. Y esto no lo hace ningún diccionario. Como ente cultural el
libro posee una cierta expresividad transfísica, como resultante de' su
es~ctura y de su puesto en el cosmos. Su materialidad es algo accesorio
denvado, secundario. Ciertamente un libro es una cosa. Pero una cosa
medial que sirve de vínculo a contenidos culturales más profundos.
Dentro del _ho~zonte cultural, el libro está ubicado en la subregión del
ente expresivo-instrumental. En un libro se encarnan virtualidades que
no pueden identificarse en ningún caso con su material. Las palabras
sobre el papel son vehículos de expresiones, sentidos y posibilidades de
inteligibilidad. Lo que corporaliza la expresión o el sentido transmaterial
no es ya la materia (que sería un suplemento), sino la estructura
inmaterial del signo, la esfera ideal de conexiones culturales. Dicho de
modo más preciso: el libro es una totalidad expresiva de signo más
relación más sistema transfísico o cultural.
¿Qué sería del libro sin interlocutor, sin lector, sin intérprete? El libro
no siempre habla para todos ni a todos dice lo mismo. Nada dice para un
analfabeto y muy poco dice para el tonto. Cosa diferente es que lea un
hombre inteligente o un iniciado si se trata de un libro de filosofía O de
matemáticas. Para el librero el libro es mercancía, objeto de comercio.
Para el autor, el libro es expresión personal, intimidad comunicada, obra
de vida humana cristalizada. Por eso el libro es multifacético, tornadizo
pluridimensional en su sentido, curiosa entidad la del libro: su coseidad
no le impide un hálito de personeidad. Esta entidad entre la naturaleza v
el espíritu lleva, de algún modo, el resplandor presencial de su auto;.
Todo libro nos da a conocer un nombre, un estilo humano. Acaso
algunas veces no se origina totalmente en la autenticidad personal; aún
así, será'expresión de una persona y hasta de un pueblo y de una raza. En
el li~ro no hay que ver solamente lo que se manifiesta, sino quien se
marufiesta. Hay. libros jóvenes, agresivos, irrespetuosos, humildes,
personales, petulantes, deprimentes, esperanzados... En la última
instancia, cabria decir que hay tantos libros posibles como personasautores. En todo caso, el libro auténtico es siempre presencia personal,
proximidad existencial entre hombres, manifestación espiritual concreta.
El gran libro-persona es libro presencia, es libro confidencia, es libro
amistad. Está más allá de lo útil. Difunde la cultura y los dones del
~spíritu por superabundancia de vida. Naturalmente que también hay los
libros indignos, venenosos, pornográficos, destructivos. Hay libros -no

�248

AGUSfiN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

cabe duda - que derraman rencor. Por eso a los libros hay que escogerlos
como se escogen a los amigos. Y sin embargo, como bien dice mi cordial
amigo, el filósofo español Pedro Caba "todo libro, como toda obra del
hombre, como toda acción~ como todo gesto, aspira a un mínimo de
originalidad. Todo hombre, en toda obra, ansía originar, aspira a ser
padre o madre de otras almas. Todos queremos grabamos en el recuerdo
de los demás, llamar la atención de los ~os, tener fama, gloria,
popularidad o nombre, porque todos aspiram~a lo que ya somos, a
inmortales..." 6 La aspiración a la personalidad, originalidad y autenticidad
es consubstancial a todo autor. Aunque todo autor, por genial que sea,
usa un idioma que no ha inventado, se nutre en una tradición nacional y
universal, lleva supuestos étnicos e históricos sobreentendidos. Dentro
del contexto social e histórico, cada hombre, que al fin y al cabo es un
heredero, proyecta su autenticidad personal. Y cuando de veras busca la
, verdad, el bien y la belleza, la originalidad le viene por añadidura. Así lo

..

creo yo, por lo menos.
Hoy en día hay demasiados libros. Dentro de esa abundancia
torrencial, muchos libros salen sobrando por estériles o. por estúpidos.
Es preciso orientarse, con buenas guías·bibliográficas, en la inextricable y
sofocante selva de libros. No podemos leer todo lo que debiéramos leer.
.En consecuencia, se impone una rigurosa selección de acuerdo con
radicales preferencias. En _los años de mi adolescencia, cuando leía un
libro de segunda o de tercera clase, recuerdo que mi padre me espetó
aquel adagio latino "Ars longa, vita brevis". Desde entonces he tratado de
disciplinar mis lecturas. No con inhumana rigidez, pero si con metas
claramente dilucidadas. Acordándome de aquella frase de Lessing: "un
libro grande, es un grande daño", he procurado, como autor, apretar
ideas, mostrar espíritu de parvedad, · condensar mensajes. Y creo que
algunos de mis libros llevan mi mensaje más personal Y· muchas de mis
mejores esperanzas. Siempre he sentido vivir para algo más que para dar
con mis huesos en una rumba. Y para el autor, cada libro es creatura
amada. Cuando un autor que se respeta da al público una de sus obras, es
porque la juzga digna de salir a la luz pública. Porque publicar un libro
que no se estima es sobra de desfachatez .o falta de honestidad
intelectual. En cada una .de nuestras obras va encapsulada una etapa de
ardiente vida espiritual, una objetivación -extraña paradoja- de nuestra
inobjetivable subjetividad. Hay 'que sostener la cultura y hay que hacerla
avanzar. ~ay que fomentar el buen libro como instrumento de

6 Pedro Caba,

Filosofía del Ubro, Madrid MCMLVII

SIGNIFICACIÓN y SENTIDO DEL LIBRO
. EN EL HORIZONTE CULTURAL

Z49

formación y de humanización. Sabemos
,
,
autor hay un condominio
. . al d
que mas alla de los derechos de
1
Seguramente Gregorio M;:~1:1tu e que hac_e el libro y del que lo lee.
al libro "el 90°A d
non exag~ra al decir que la humanidad debe
.
0
e su progreso matenal
l" p
.
s1n el libro moriría la ma or
. y mora . ero nadie negará que
H~mlet, La Divina Comedí/ Fa~t~: 1:seJ~~~arte de ~a _cultura. El Quijote,
griegas, la obra aristotélica los lib
d gos platorucos y las tragedias
Heidegger, para no citar s1n· ,
ros e . Kant y los volúmenes de
.
o unos cuantos eiempl
·
palpitan en nuestro espíritu E
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os egregios, resuenan y
· n esas o ras unos h b
que todos unos hombres como diría
om res -nada ~enos
expresado. Nos han iluminado
h e ~amuno- se han vertido y
Y nos an 1oqado.

U

Voces apocalípticas no h bl d
"Debemos dar el aviso c~n a anill e la dec~dencia y agonía del libro.
Europa -asegura Pedro Cab sene da. y mediada gravedad: el libro en
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a- va a e¡ar de se
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instrumento de la cultura El
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Pero es posible que dentro de .
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~ce mas que brotar ahora.
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cien anos fla hist ·
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cien leguas) el uso del lib
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ro sea una rareza de e di
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so~tanos añorando la noble pesebrera de la b. . ru tos y .nostalg~cos
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n a ase e de d · ul
crepúsculo vesperal de su esplendor" No
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en su decadencia y en su a oní M .
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podrán desplazar, d e fi1ruuvamente
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al lib
del libro depende la supervivencia de la ~n ro. e a supervivencia
llamamos clásica La P b d
. gr cultura, de la cultura que
•
·
ª1ª ra e 1os grande
siempre en los grandes libros se h
. s mue1:os, encerrada para
haber leído hace varios años '
u~v_ersal e Inmortal. Recuerdo
cual, hablando por todos nos~:na d e a pa~a d~ Stefan Zweig, en la
los libros "Aquí están
. dos, a un testlmoruo de agradecimiento a
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' resigna os y callados. No instan
11
p1 en. En su estante est'an Y esperan silen
.
·
U ' no aman, no
parece envolverlos, y sin embar o de e ,d
c1osos. n~ somnolencia
como un o1·o abierto Al
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a a uno de ellos mira un nombre
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acariciar os con la ·
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llaman suplicando no se d .
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que nos entreguemos a ell
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P en. stan esperando
tranquilidad alrededor d os; so1amlente entonces se ofrecen. Primero
e nosotros uego esta
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una noche, al regr~so del camino fati
. mos . ts~uestos para ellos:
hombres; una mañana blad
goso, un mediodía, cansados de los
nu
a que se abre entr
··
eseamos platicar con al .
.
e suenos v1s1onarios.
D
soñar, pero con música ren 1y Sln em?a_rgo estar solos. Deseamos
. on e gusto ep1cureo anticipado de la dulce

:e:

�250

AGUsrfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

prueba, nos acercamos a la biblioteca: cien ojos, cien no~bres, clavan la
vista en nuestra mirada escudriñadora, silenciosos y paaentes, como las
esclavas de un serrallo en su dueño, esperando con devoción la llamada y
felices de ser elegidos, de ser gozados..."
"Pequeñísimos trozos de lo infinito, estáis instalados silenciosamente
en el interior de nuestro hogar. Pero cuando os liberta la mano, cuando
vibra vuestro corazón, entonces rompeís invisí~men~e vuestras cárceles
triviales, y vuestra palabra nos eleva, como en un vehículo fogoso desde
7
la nada a la etemidad".
Tócame concluir. En un instante de contenida emoción, Sócrates
define el ala. La naturaleza del ala, nos dice, consiste en llevar hacia alto
lo pesado. Eso y no otra es la misión del libro. Los buenos libros realizan
la misión aerostática del ala, elevar hacia lo alto, "ad astra'~ las humanas
pesadumbres. Como Israel por el desierto en tiendas, no~otros estamos
de paso. Pero en este paso, hemos visto, -en muchos libros- nuestro
camino en los luceros.

GABRIEL 2A10· Y EL ARRAIGO DE LA
CREACIÓN
Mtra. :Minerva Margarita VillarreaJ
Directora de Publicaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

1. La fuerza lírica y el arraigo de la creación
Para tratarse de un poeta que ubica su registro esencialmente en el
te~re?? del_poema breve, _del soneto, y específicamente del epigrama de
filiac1on latllla -agudo en ironía y eléctrico en sarcasmo- a Gabriel Zaid
célebre _Pºr el desvelamiento de la realidad, el ingeni; no siempre 1~
congr~~1a. No se trata, c~mo señaló Octavio Paz, de un poeta religioso y
~eta6s1co -y por eso mtsmo- de un _poeta del amor en cuyos poemas
opera de nuevo como una potencia transfiguradora de la realidad. Esa
transfiguración no es cambio ni transformación sino desvelamiento
desnudamiento: la realidad se presenta tal cual." El comentario de Paz'
si se observa con atención, es preciso, pero contradtctorio.
'
No e·s que la realidad se presente tal cual, es que el poema brinda la
certeza de asirla porque abre una puerta, y el aire de la realidad sale de su
vacío para lleruµnos. Así podemos penetrarla, estar en ella como
generalmente sucede que no estamos. La realidad no se presenta ral cual,
es el poema el que nos abre su acceso. Y casi siempre, en la poesía de

Stefan Zwcig "Agndecimiento a los Libros" en la revista Ptñolts Sección
Literaria, pág. 8, scptiembre-1951, Monterrey México.
1

&lt;:7abri~l Zaid na~ió en Monterrey, N.L., d 24 de enero de 1934. Y aunque se ha
m~terudo le1os de la ciudad desde entonces, su obra ejerce una influencia profunda en
la inmensa minoría que lo sigue.

�252

MIN,ERVA MARGARITA VILLARREAL

Gabriel Zaid, la clave es el extrañamiento, se produzca éste por medio de
la ironía o de la perplejidad ante la vida cotidiana.
Esa chispa despiadada de dejar al pudor desprovisto y señalar la
humanidad por los detalles que la constituyen y que solemos esconder, es
uno de sus máximos atrevimientos.
Pero no hay transfiguración que opere. ~ y una incisiva manera de
arriesgar en la denuncia de la falla, de la humani~d que crece cuando sus
fallas se desvelan. Porque desnudos, en la intimidad más próxima, van
cayendo las etiquetas y las máscaras. Y crecemos al encontramos. El
amor, en los poemas de Gabriel Zaid, es siempre el hallazgo de un
encuentro hacia la desnudez como posibilidad de emergencia del ser,
como realización única.

La desnudez es el despojo de toda cubierta, de todo accesorio. Y si
hay un acto de transfiguración que allí opere, operaría para
redimensionarla, para otorgarle un estado de gracia: un vuelo, un rapto.
La transfiguración es una acción que se genera a través de un estado que
en este caso implicaría a la palabra como vehículo de arrobamiento y de
transportación. Si así sucediera aquí, estos poemas nos lanzarían a un
espacio más allá de la realidad, pero aquí nos introducen en sus terrenos
secretos, en lugares en movimiento que parecieran haber estado
escondidos.
Zaid tiene poemas que nos devuelven a esa "realidad desnuda" de la
cual habla Octavio Paz. Pensemos en su ya clásico, ' 'Teofanías" , en el
cual el elemento: " taxis", metaforiza desde la presencia de Dios, hasta
cualquier objeto en el que usualmente desviamos nues_tra búsqueda hacia
el afuera. En el exterior no hay taxis, no hay dioses; el camino es único,
personal, se realiza solo, y hay que hacerlo hacia adentro. La poesía nos
regresa a una realidad más rica, una realidad cargada, potenciada por la
luz entrañable. Y aunque "la ciencia ha demostrado que los taxis no
existen", seguiremos implorando su encuentro. Así resume el poeta su
visión. Tan urgente es encontrar un taxi como que Dios se manifieste en
la esfera doméstica, en la sed de los días. Pero en la obra de Gabriel Zaid,
la luz la genera la razón; su concisión es matemática, y el despojo allí es
más bien producto de la acción inteligente, medible, de asociación y

G ABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA C REAC IÓN

353

El humor es la fuerza más pronunciada de su obra. Más incluso que el
amor. Aunque, si volvemos los ojos al poeta brasileño Oswald de
Andrade, el amor reverbera entre el humor y el deseo. Pero la concisión
~oética de ~aid_es ra_zonada y pide pruebas. Se sostiene no por la gracia,
smo por la mteligenc1a, que, en términos del poema, resulta insuficiente y
vana, pues el lirismo, esa fuerza alada que no depende de la razón, aún )'
que se apoye en la concreción aritmética del verso como unidad de ritmo
comprobable, apenas asoma. Una muestra de ello es uno de sus primeros
1
poemas, "Fábula de N arciso y Ariadna" , que, parodiando las
dedicatorias a los nobles mecenas usadas por los poetas renacentistas v
barrocos, particularmente las "Soledades", de Don Luis de Góngor;,
aquí se obsequia Al Pequeño Laro11sse Ilustrado. Desde entonces, desde la
dedicatoria y desde su primera estrofa, desde el ser uno de sus primeros
poemas, el humor filtra sus dosis de irreverencia, ante quizás el poema
más transgresor y el más audaz de toda la lírica española.
Dice el poema de Góngora:
Era del año la estación florida
en que el mentido robador de Europa
-media luna las armas de su frente,
y el Sol todos los rayos de su pe!~,
luciente honor del cielo,
en campos de zafiro pace estrellas;
cuando el que ministrar podía la copa
a Júpiter mejor que el garzón de Ida,
-náufrago y desdeñado, sobre ausentelagrimosas de amor dulces querellas
da al mar; que condolido,
fue a las ondas, fue al Yiento
al mísero gemido,
segundo de Arión dulce instrumento.z

Dice ~l poema de Zaid:
Eran ya de la fiebre las finales
páginas que presienten su derrota,
cuando da el diccionario horizontales
decepciones filosas y alborota
una impaciencia comunicativa
de kilogramo en peso de misiva.

1uego.
CLAUSTRO
Entre vivir y pensar,
la puerta a medio cerrar.
Ver es ser de par en par.

Publicada así por primera vez: "Fábula de arciso y Ariadna", )\fonterrey,
Kátbarisis, número especial (18), 1958, 20 pp.
z Góngora, Luis de (1944). Soledades. Clásicos Castellanos 3. Buenos Aires: Estrada
Editores.
1

�254

GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Si bien, la Fáb#la de Narciso y Ariadna, por el dominio del lenguaje y la
irorúa sorprende en su inicio, ya depurado en la edición de &amp;loj de sol
(1995) -que elimina una estrofa de acotaciones- no deja de ser, más que
una emulación al clásico poema, un indicio de la tradición en la que se
inscribe nuestro autor, que pasa, necesariamente, de los clásicos latinos al
filtro de los sigl.os de oro, especialmente, Góngora y Quevedo, sin mayor
resquemor por la deuda contraída. Aquí la tradición no se vería limitada,
como sucede en la obra de nuestro autor, si'esµ ofreciera no sólo la
continuación temática o la vuelta fársica de sus formas y sus constantes,
sino la renovación de su propuesta estética. Dicho esto, veamos estos
versos de Zaid en "Elogio de lo mismo", de nuevo honrando la poética
de Don Luis, quien se detuvo y encomió semejante inquietud:
¡Oh, mismo inabarcable!
Danos siempre lo mismo.

Y más allá, terminando casi el Reloj de sol (1995), en los "Sonetos en
prosa", este poema, que dista de cerrar cuentas con la fábula de Polifemo:
DESPEDIDA
A punto de morir,
vuelvo para decirte no sé qué
de las horas felices.
Contra la corriente.
No sé si lucho para no alejarme
de la conversación en tus orillas
o para restregarme en el placer
de ir y venir del fin del mundo.
¿En qué momento pasa de la página &lt;tl limbo,
creyendo aún leer, el que dormita?
La corza en tierra salta para ser perseguida
hasra el fondo del mar por el delfin,
que nada y se anonaáa, que se sumerge
y vuelve para decirte no sé qué.

El temor a la vaguedad y a la imprecisión se cifra en líneas cautelosas,
versos donde se mide lo que tiene que decirse, lo que debe decirse. Pero
este poema redobla esa falta de puntería tan temida, en su última estrofa.
Debilita el atinado dístico con que inicia el terceto anterior. Zaid apura y
yerra en un ingenio fácil, sin &lt;;ontundencia en el cierre y muy lejos del
sabio y certero fin de la fábula de Polifemo de Don Luis de Góngora, en la
cual el rotundo desdén subraya la imposibilidad del amor: la corza en
tierra y el delfín en agua expresan el camino cautivo de la individualidad y

del . ª":1ºr no correspondido; líneas que jamás convergen porque sus
d.estgruos pertenecen a especies distintas. El amor, terco y aventurado,
siempre sembrando donde no debe, deja caer la hondura de su
imposibilidad. Y no hay mayor dolor en esta escisión que la metáfora
utilizad~. Así los juegos de Zaid, al dar una vuelta más a la alegoáa
gongonna, con humor fácil se alejan de su sustancia, trasponiendo al
orden de la naturaleza el ritmo del deseo, sin concreción.
La idea se impone a lo lírico, al despegue de las emociones. Pero la

idea también yerra.
Sa~arle filo a un verso puede llegar a quebrarlo y, de haber partido de
la ac~t~d de u~ concepto, el resultado, a falta de imágenes, es una poesía
de facil sustancia, donde finalmente habla el poeta y no es la poesía la
que se expresa.
Pero pulir un verso puede también afinar el poema. Gabriel Zaid
balancea estas dos posibilidades de la construcción poética y no siempre
toca fondo. Su preocupación parece ser la búsqueda de la perfección
f~~al. D~pur_ar de un libro a otro, de un poema a ese mismo poema,
elimmar, limpiar, modificar título. En su recuento último: Reloj de sol,
publicado el mismo año, 1995, tanto en España como en México, llega a
no ponerse de acuerdo en su versión definitiva de un poema, expuesto
antes en sus distintas versiones, y ahora, con las mismas variantes.
N ACfüU ENTO D E VE US
Así surges del agua, clarísima,
y tus largos cabellos son del mar todavía,
y los vientos te empujan, las olas te conducen
como el amanecer, por olas, serenísima.
Así llegas de pronto, como el amanecer,
Y_renace, en la playa, el misterio del día.

En la edición española, el segundo verso aparece como en la primera
versión de este poema. En vez de: "clarísima", dice: "blanquísima". El
resto ?el poema queda igual. Y, si nos remontamos a la primera,
aparecida en la edición de Seguimiento del Fondo de Cultura Económica,
en 1964, el poema ha sufrido la modificación de los últimos dos versos:

�GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

256

'257

MINERVA MARGARITA VtLLARREAL

Así surges del agua, blanquísima,
y tus largos cabellos son del mar todavía,
y los vientos te empujan, las olas te conducen
como el amanecer, por olas, serenísima.
Así llegas helada como el amanecer.
Así la dicha abriga como un manto.

Al margen de hacer un espacio antes de estos dos últimos versos en
las posteriores ediciones.
""-.
En general, en todas las correcciones hechas por Zaid, (cabe destacar
que en Reloj de sol (1995) regresa a varios títulos originales) el poema
termina siendo más poema. Hay, de hecho, un ejemplo crucial, en el cual
la depuración produjo un hai-ku bellísimo. Veamos su aparición en
Cuestionario, (1976):
INSTANTANEAS
El agua se hace pájaros
contra la piedra azul.
Olas de tiempo terco.
Rocas de cielo empedernido.
Muerte en alas triunfales.

Ahora, revisemos su versión aparecida en Reloj de sol (1995), y en la
cual se produjo el hallazgo:
ARRECIFES
El agua se hace pájaros
contra la piedra azul.

Pero esta vía a la perfección, en la que se inserta todo artista, está
marcada por un camino unívoco que tiene como posibilidad lúdica el
repetir poemas con novedades de un libro a otro. Esto, en principio,
puede ser interesante. Hace cómplice al lector en la búsqueda de la
verda~ poética. Pero tiene su contraparte: encaminar ai lector hacia la
ruta del cansancio. Como si la fuente del misterio de la poesía estuviera
condenada por el predominio de una obsesión formal y un registro
cronológico que el autor se empeña en mostrar. Una suerte de memoria
pública de un seguimier.to per~onal de la obra. La nitidez se logra
entonces más por la vía de la inteligencia y del trabajo acucioso, que de la
transfiguración, del perfil definido de la palabra y su carga semántica que
de la profusión de sensaciones. desde la palabra misma. Y más aún, si
partiéramos de la· modernidad en la poesía, de que el lenguaje operara
como sujeto en sí.

Cuestionario fue un_ títul_o cert~ro para testimoniar la duda permanente
en el. autor. Al reurur asi _sus libros y repetir poemas, con todo y los
cambios que estos van sufriendo, así como añadir una tablilla donde hace
partíci~~ al lector ?el jueg~ poético,_ ?abriel _Zaid hace gala de su ingenio,
su ~fic10n por 1~ Juguetena, su pas1on por investigar. Obliga al lector a
~~visar los cambi~s, a d~tene~se en algo que creyó haber leído antes, pero
~igual? o ¿con que modificaciones?
Fi_nalmente le concede la gracia del extrañamiento y duda como el
propio poeta. Además, logra, lo cual podemos observar como resultado
en Reloj de sol (1995), que dicho cuestionario sea contestado y
reformulad?~ los poemas por los lectores amigos. En su búsqueda
formal aprisiona el canto como si almidonara las palabras. Su poema
"Otoño" parece resolver en dos versos su lamento:
Lloro por este jardin
Que murió de geometría.

La ir?nía, como_ recurso,_ es depurada: espina. Su preocupación mayor
va ~argandose hacia_ el ~~sttmonio social. La impotencia hacia el poder
oficial, la automargmac1on y la puntillosa crítica contra el estado de
cosas, superan en sátira al poema íntimo amoroso, que en su obra, tiende
a buscar ~~ equilibrio.-~• aunque -~tilice símbolos que tienen que ver con
la castrac1on y el narc1S1mo: las UJeras y el espejo, su compromiso con el
amor no permite un "nosotros" degradado por la rutina o la agresividad,
como sucede con este poema que se repite en Cuestionario sin ninguna
vanante:
SOMBRA
Las alas para qué,
si son errantes.
Los ojos para qué,
si son esquivos.
Para qué me acompañas,
si para enven~narte
me envenenas.

Si tomáramos este poema como lección vital, muchos de nuestros
pro~lemas_ s~ resolverían. Ese es otro sello de la poesía de Zaid: su
sentido practico frente a la complejidad del amor.
. En sus poemas "sociales", la lucha es religiosamente abierta. La
ciuda~ es vista desde la ciencia y la tecnología, mas trascendiendo esta
especie de envoltura impuesta. El poeta se ciñe, en tanto ciudadano del

�258

MINERVA MARGARITA VILLARREAL
GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

mundo, o sea, de la metrópoli, a las limitaciones de la época que vuelve a
los taxis una alegoría de la imposible manifestación de la divinidad, o, si
se quiere, del amor:
TEOFANÍAS
No busques más, no hay taxis.
Piensas qué va a llegar, avanzas,
retrocedes, te angustias,
desesperas.
Acéptalo
por fin: no hay taxis.
Y ¿quién ha visto un taxi?
Los arqueólogos han desenterrado
gente que murió buscando taxis,
mas no taxis.
Dicen que Ellas, una vez, tomó un taxi,
mas no volvió para contarlo.
Prometeo quiso asaltar un taxi.
Sigue en un sanatorio.
Los analistas curan
la obsesión por el taxi,
no la ausencia de taxis.
Los revolucionarios
hacen colectivos de lujo,
pero la gente quiere taxis.
Me pondría de rodillas si apareciera un taxi.
Pero la ciencia ha demostrado
que los taxis no existen.

Este es uno de los poemas más bellos de Gabriel Zai1, un poema que
gana por la certeza de la metáfora. Y la metáfora: el taxi, viaja gracias al
impulso de la ficción lírica hasta las más remotas e impensables
situaciones, hasta la misma gracia del profeta Elías. Utiliza la lógica de la
ciencia. Afirma y niega hasta comprobar. Y aunque compruebe la
evidencia de la negación, queda 1:111 hálito de esperanza, un aleteo seguro
de que seguiremos anhelando la aparición de un taxi.
Este poema es un poema de excepción en su obra. En general, Zaid
celebra la realidad con poemas cuya música penetra ligera o bajo repiques
de suaves percusiones y los conceptos sin desmantelar, fijos: tiempo,
libertad, silencio, olvido, etcétera, sin posibilidades de vida material a
través de una imagen, empobrecen la circunstancia del poema. Para un

lector cuya ansia lo lleve a suposiciones e imaginerías con respecto a lo
que los poemas quieren decir, esta poesía es muy rica. Pero como
producto acabado, redondo y que agujere, como una piedra límpida y
cierta, pocos pero contundentes poemas logran asirse.
Y es en la brevedad del epigrama (género poético en el que, por los
orígenes del mismo, la dirección del mensaje es directa, va hacia otro,
con nombre y vínculo estrecho con el poeta, aunque dicho vínculo
puede ser imaginario) donde nuestro autor logra en mayor número
dichos poemas redondos.
Originalmente el epigrama era un grabado en madera, metal o piedra
para preservar la memoria de alguien o demarcar un acontecimiento
especial, una noticia o un anuncio, solicitando atención hacia algo
específico. Luego se decanta y llega a ser "una composición poética
breve en que con precisión y agudeza se expresa un solo pensamiento
principal, por lo común festivo o satírico".3
Zaid abreva en Catulo y Marcial. Pero también en Quevedo, Góngora
y Lope de.Vega. El poema "Teofanías" guarda una estrecha simetría con
"A Roma sepultada en ruinas", de Quevedo, sobre todo en el inicio. He
aquí el comienzo del poema de Francisco de Quevedo:
Buscas en Roma a Roma, ¡oh, peregrino!,
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas,
y tumba de sí propio el Aventino.4

Tanto Gabriel Zaid como José Erp.ilio Pacheco establecen en buena
cantidad de sus poemas un lazo con la cotidianeidad a través de la
enunciación de objetos y personajes como volkswagens (hoy animales en
extinción), bicicletas, pastas de dientes, estrellas de cines; es decir,
elementos y símbolos de la ciudad y la cultura a las que se canta. Abunda
la zoología, símil para radiografiar la vasta y compleja naturaleza humana,
o para adentrarse en ella:
SELVA
Me gusta acariciarte el hipopótamo.
Husmear lo que apenas perdices.
Acechar tu bostezo furibundo.

3 Martín Alonso, E11ciclopedia del idioma, 3 tomos, Madrid, Aguilar, 1982. (en t. II,
p. 1775)
4
Francisco de Quevedo. Antología poética, prólogo y selección de Jorge Luis
Borges, Madrid, Alianza Editorial, 1982, pág. 67.

�260

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Disparar al vuelo de tu aullido.
Me gusta darte el dedo a morder,
la percha de tus periquillos.
Verte, mona desnuda, meditar,
de la cola, del árbol de la vida.
La pantera feliz ronronea
después del pleistoceno.
Me gusta la gratitud
en los ojos de la victoria.

Ambos gustan de la reelaboración de los versos y de una
permanente lectura crítica de la realidad. Como se señaló, la lectura
crítica del entorno. Pero no sólo de pensamiento crítico vive el
hombre. Y mucho menos el poeta, que puede encontrar, en el ojo .
mismo del huracán de la razón, la sinrazón que llama, la sinrazón
que obliga, la sinrazón que anuncia.

2. Recreaciones
Sonetos y canciones, de Gabriel Zaid, (1992: Vita Nuova. México: El
Tucán de Virginia.) tiene tres apartados: "Sonetos en prosa", integrado
por siete poemas del autor; "Canciones de Vidyapati", que vienen a ser
14 poemas -"recreaciones", llamaría el autor a la traducción de,
· supongo, algunos de los cantos de Love songs of Vidyapati (traducción al
inglés del poeta hindú Vidyapati hecha por Deben Bhatacharya)-,
además de un estudio revelador sobre las coincidencias y
correspondencias entre éstos y los primeros cancioneros hispánicos; y
por último, "Coplas al gusto popular de Femando Pessoa", poeta de
quien Zaid, para el caso, resume lo siguiente: "Su capacidad heterónima
de ser otro es también una capacidad anónima de perderse, y
encontrarse, en el gusto popular".
Si bien en la primera parte encontramos de nuevo el carácter lúdico
del ejercicio poético que caracteriza la obra de Gabriel Zaid, desde el
título, hay un verso, o una línea, para mejor ajustarnos a la "propuesta"
del autor, que reseña de alguna manera la enfermedad del poeta que cada
vez más va dejando atrás: "Ráfagas crueles de lucidez". Recuerdo
"Teofanías" y celebro s.u tino, su sorprendente claridad, el ajuste de
cuentas del poeta con su siglo y con su ciudad, como su ciclo vital; sin
embargo, este nuevo libro, en' el cual se incluye creación reciente, la
reiteración del ritmo basado en la enumeración, en las equivalencias de
significados a través de los dos puntos,' la carga de conceptos que
intentan colarse a la "reflexión" de la poesía, la adjetivación de los

GABRIEL ZAID Y EL ARRAIGO DE LA CREACIÓN

2,61

mismos. ~onceptos -"gratuidad furiosa", "eternidad fugitiva", etc.-,
hacen v1S1ble, y peor: audible, el formulario tesón del escritor que es, sin
lugar a dudas, Gabriel Zaid.
Al llegar a las "Canciones de Vidyapati", lo rescatable de la sección
anterior se atenúa; al leer a Pessoa, desmerece por completo. La razón es
quizá que los dos poetas extranjeros son ya clásicos, y el riesgo de Zaid
de aventurarse a incluir obra personal con traducciones es muy alto.
El estudio que sirve de introducción a los poemas de origen hindú es
completo y logra interesarnos de entrada en la poesía de ese complejo
país. Para Zaid, la obra de Vidyapati5, como los cancioneros gallegos
portugueses, confronta las limitaciones de la poesía occidental, en la
medida que ésta subyuga el objeto, limita la lírica al yo y señala la
identidad del autor en el singular de la primera persona; además de no
caer en lo interior, en las "Canciones de Vidyapati" el sentimiento de la
mujer se expresa desde la mujer misma. A diferencia de la "erótica a lo
divino", que desde el Cantar de los cantares se perfila en un tratamiento
erótico de lo espiritual -el alma, la Iglesia y Dios son potenciados en la
literatura como valores exaltados hacia los que se pronuncia deseo--, el
erotismo de Vidyapati parte de lo religioso, como sucede con el mundo
de la sensualidad mitológica de la antigüedad clásica. Vidyapati
"desacraliza las relaciones sexuales, y eso en el mismísimo contexto del
culto a Krishna".
Se supone que la relación de Krishna y una de sus amantes, Radha, se
convierte en foco de un culto popular arraigado en Bengala, según el cual
la salvación se logra a través de la uníón sexual para venerar a Krishna.
En las canciones de Vidyapati, Krishna y Radha serían " simples personas

5

Vi_dyapati, considerado el gran poeta maithili (nombre que deriva de l\lithila,
quien formó un reino entre el Ganges y los Himalayas), nació en 1352 cerca de la
fro~t_era de la región Madhubani con Nepal. El padre de Vidyapati, cortesano y bramín,
1~ truc_io en el sáns~rito; sin embargo, la originalidad del poeta se da en maithili (del
sanscnto se deriva el maithili, que existe desde hace un milenio, sin ser lengua oficial a
pe~ar_ de ~ue 1~ hablan _treinta millones de personas actualmente), cuando es amigo del
p~c1~~ S1va Simha, quien luego ocupará el trono. El sánscrito significó para el hindi, el
~aJthili Y el bengalí lo que el latín al castellano, al gallego y al portugués, que "parecían
'.ncapaces de expresiones elevadas". Al parecer, gracias a la influencia árabe debida a la
Invasión musulmana en la India, la actitud hacia las lenguas del pueblo fue distinta,
much? más abierta, y posibilitó la traducción de obras a dichas lenguas. En ese sentido,
la actitud del poeta Vidyapati es similar a la de Berceo y el Arcipreste de Hita, que
~aban, cada uníl desde su creación, la lengua popular, la lengua viva. Así sintetizamos
la mtroducción que Zaid nos ofrece.
.

�262

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

enamoradas que en el amor encarnan lo divino". De ahí la belleza de_los
poemas. Se trata más bien de celebraciones complejas desde la sencillez
en que nombran el amor, l~ conjunción de éste con los astros, con la
naturaleza.
De las "Cop~as al gusto popular de Femando Pess~a" no hay ~ás que
decir: bellísimas, certeras, siempre atinando desde la vista del testigo de la
hondura que viene a ser el poeta:
"'La vida es un hospital
donde casi todo falta.
Por eso nadie se cura
y morir es darse de alta.

Leamos por último esta estrofa, tan afín a nuestro momento, ~ ese
consumismo propiciado donde todo se vende, sin que el amor esté
etiquetado entre la oferta disponible:
Todo quisieras comprar,
nada más porque lo viste.
Tengo ganas de llorar:
yo sólo compro estar triste.

Magnífico trabajo el de Zaid con las versiones que nos ofrece y es de
elogiarse esta empresa en la que, a través de su voz, reverberan las voces
de la eternidad.

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO
Dr. José Javier Villarreal'
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

I
Ezra Pound al final de su vida, parafraseando el "Eclesiastés", afirmó que
había un tiempo para hablar y un tiempo para callar. El "Eclesiastés" dice:
"Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de
hablar." 1
Octavio Paz (Ciudad de México, 1914-1998), al inicio de su ser lo que
es, entre 1930 y 1943, se dio a la tarea de afinar el canto y preparar el
terreno para la cosecha futura. Su infatigable curiosidad, como aconsejara
Rilke, fue sometida al proceso, tanto -sentimental como intelectual, de la
educación. Su poesía y su quehacer ensayístico, en estrecho diálogo ya
desde entonces, dieron testimonio de esta culta curiosidad que se afanaba
en la búsqueda no tanto de las posibles respuestas como sí de los misterios
fundamentales. Misterios que habrían de solventar su discurso poético, su
• José Javier Villarreal (fijuana, 1959) es licenciado en Letras Españolas por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Master of Fine Arts por la Universidad de
Texas en El Paso, y Doctor por El Colegio de 11ichoacán. Es autor de una obra
poética, ensayística y de traducción. En 1997 publicó Los fantasmas de la pasión, ensayos
-sobre poesía mexicana, y en el 2003 Fábula, su más reciente libro de poesía. Ha
traducido a Ezra Pound, Manuel Bandeira y Oswald de Andrade. En 1987 recibió el
Premio Nacional de Poesía Aguascalientes y en 1991 el Premio a las Artes de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
1 Lo Biblia del Oso. Libros Proféticos y Sapiencialn, según la traducción de Casiodoro de
Reina, publicada en Basilea en el año 1569, edición de Gonzalo Flor Serrano, Ediciones
Alfaguara, Madrid, 1987, p. 345.

�JOSÉ JAVIER Vll.u\RREAL

264

naturaleza lírica.

"La vocación -apunta Paz- nos llama a ser lo que somos a_ tra~és de
algo distinto de lo que somos: obras, ob!:tos, ideas, ~cto~. Lo mtenor se
transforma en lo exterior."2 Su vocac1on se marufesto en _un hac~r
imperioso que obedecía a un logos primordial que escapaba -sm des~en
alguno- del marco puramente racional. Paz no buscaba entend~~ sino
comprender. ¿Quién no es un romántico? ~!"Ro fue la ex,:epc10~. El
ímpetu de su empresa incluyó la transformac1on del mundo ( ~~mb1ar al
mundo es devolverle su fertilidad."3 Escribía en 1939). La pas10n, en su
continua ebullición creadora, transmutaba lo interior en exterior.
Un poema no se entiende, se comprende. Compren~er es partir, iniciar
un movimiento, una acción del pensamiento y la emocton qu: ~ons~ya Y
pueble. Lo importante, nos dice Valéry, no es el texto poettco, sm~ _el
, estadio poético que provoque éste en el lect?r. El gra?~ _de comprens1on
que se logre establecer, la comunión c~nse~da, la posibilidad de leerse en
el poema, de ser un inspirado. Paz mtento compren?~~ al mundo_. Su
lectura lo llevó a la poesis. Su fuerza fue la pasión; su m1S1on, la reesc~tura
del mundo; su coartada, la inteligencia; su devoción, la mujer. "La mu!er diría en 1935- es la forma visible del mundo." 4 Y su don: la poes1a, el
_canto, el lenguaje arrasado por la pasión.

La delirante embriaguez· de su ya estar siendo a través de su hacer lo
condujo al vértigo de la creación, de aquello que se hace c~n .arte e
inteligencia. Ya que una obra, en palabras de Pierr~ ~everdy, s1grufic~ la
vida de un hombre. En este sentido Paz fue un romanttc~: un ~rotagorusta
de su tiempo en incesante crecimiento, una expans1on dire~tamente
· al a su voluntad creativa a su tremenda capacidad de
proporc1on
. .'
.
,
l ·
edificación. Su hacer evidenciaba un impulso que igual se asta de nttn~, en
e del desfibramiento de las ideas, en la reflexión. Fueron estos,
el verso, qU
l ·
d
años difíciles pero sumamente reveladores. Difíciles porque e tiempo e
romper se imponía como condición única y valedera _p~ra acceder al
tiempo de coser. Paz se presentaba, exhibía un tono que m~,bu_s c~~o su
propia retórica, el estilo que le permitiría alcanzar su expres1on tndiVIdu~.
Fueron años reveladores .up1bién, porque ese coser fue encarar y a~umtr
una actitud vital ávida de conocimiento y rica en pactos poundianos.
.

2

Octavio Paz, Miscelánea J Primeros escritos (Obras completas Tomo 13), Fondo de Cultura

Económica, México, 1999, p. 1S.
3 Octavio Paz, op. cit., p. 154.
• Octavio Paz, op. cit., p. 141.

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

265

Pactos que iría estableciendo, al paso de los años, por los cuatro puntos
cardinales haciendo caso . omiso tanto de la lengua como de la
temporalidad de sus interlocutores. La literatura, el arte y el pensamiento le
competían. Como a Terencio, nada de lo humano le era ajeno.
Los encuentros y hallazgos se sucedían. El diálogo se volvió denso y
abigarrado. La cultivada curiosidad dio paso a la urgente pesquisa del
artista. Las necesidades del alma fueron las necesidades del intelecto. La
empresa creativa se hizo acompañar de la reflexión, y de la reflexión se
volvía al verso tendiendo así una red, un sistema de conocimiento que
integraba las razones del corazón con las del intelecto. Pero las necesidades
del alma y las del intelecto también fueron las necesidades del cuerpo. La
sexualidad fue la forma de aprehensión de la realidad. El erotismo, con el
paso del tiempo, sería la forma de imaginarla. Este sistema de
conocimiento, cuya condición primordial era el hacer a partir de la
comprensión, ubicaba el logos poético en esa zona que María Zambrano ha
definido como lo principado. El movimiento hacia el conocimiento no se
desplazaba horizontalmente, sino que su ebullición obligó siempre al plano
vertical, al relámpago del hallazgo. Esta concentración exigía una enorme
plataforma de trabajo, la necesidad de inventar una tradición lo
suficientemente amplia y rica para apuntalar un proyecto de creación y de
pensamiento igualmente ambicioso. Ser moderno significó para Octavio
Paz ser la suma de una memoria crítica y generadora, pero también el
compromiso de ser un nuevo sumando en una adición placentaria que
crece y se multiplica día con día. Un incesante movimiento, una energía
que hemos convenido en llamar cultura. Expresión última y fundamental
de nuestro estar en el mundo.

La efervescencia formal -forma es fondo- en las artes de principios de
siglo alcanzaba, mojaba y condicionaba todo intento de quehacer estético.
La gue-rra civil española fracturaba un origen y la segunda gran guerra
dividía al mundo. La tensión entre el estilo, al que obligaba el momento
histórico, y la expresión, buscada en base a una experiencia individual, se
agudizaba a tal ·grado que coloreaba con Escilas y Caribdis el proceloso
ponto del quehacer artístico e intelectual. Estos monstruos no sólo
.asolaban el medio literario sino que creaban royentes problemas de
conciencia. El compromiso del artista se contabilizaba en una postura
ideológica con respecto al contexto político inmediato que lo rodeaba. De
entre estas trampas de la fe habría de surgir una de las voces fundamentales

�266

JOSÉ JAVIER VtLLARREAL

de la segunda mitad del siglo XX. Frente a estas embestid~s Paz a~a~ó a
su sistema de conocimiento-de lectura del mundo- el sent1do de la et1ca y,
con él, el compromiso del ejercicio de la libertad. Ponderó el de~echo a la
crítica. La crítica como esencia indiscutible de lo moderno. El t1empo de
hablar había llegado, la obra estaba en marcha. El tiempo de callar en
Octavio Paz fue un permanente acecho que reforzó su proyecto de
creación; fue la pausa, la cesura indispensa~ al canto, la calma. ~ue
antecede a la tormenta, el tiempo de lectura y recógimiento que se adivma
en la obra conseguida. Sus textos de juventud son el testimonio de lo antes
dicho.

II
Una voz poderosa que, como una suerte de belicoso arcángel de la
guarda -por aquello de la flanúgera espada-, me acompaña desde hace
años es la de Octavio Paz. Sin duda, junto con Alfonso Reyes, uno de los
más frondosos árboles que vio florecer la literatura mexicana del siglo XX.
De una O de otra manera, en un tiempo o en otro y en encontradas
direcciones la "infame turba de nocturnas aves" que atreve, en nuestro
país, no sólo el quehacer poético, sino también e~ c~ti:o de la int~ligencia
analítica, y la reflexión que se desprende del e1erc1c10 de la misma, ha
descansado en sus siempre-dadoras y reveladoras ramas.
Poemas, ensayos, traducciones, prosas. Una obra -la suya- que parte
del presupuesto de la pasión. Que se alimenta con el impulso co_rdial del
romanticismo más pleno; aquél que de la rebeldía hace el camino para
llegar a la revelación. La revelación como punto culmina~te'. como inst~_te
detenido en la fijeza que se desdobla en hervoroso movimiento. Rota~~~n
epifánica que no cesa y obedece a un anima mun~i: a una contem~~ac1on
que en su pasividad prepara el asalto, la revoluc1on~ la _transgres1on del
contemplativo, la imaginación del apasionado: la conc1enc1a del mundo. El
mundo como un gran texto para ser leído.
Porque la realidad es aquella que posee expresión. Fuera de la ~~presión
no hay realidad. Hasta el silencio que, en teoría, es la negac1on de la
expresión, es expresión, yno siempre de una negación.
Esta genius machina de la expresión p~e ~el ~~cantamiento, ?e las
·fuerzas de.satadas e ingobernables de la unagmae1on que van dan?ole
forma a la ·materia que nos rodea, que la vuelven tangible: realidad sensible.
El lenguaje, que es la musa, se enamora en extremo de aquella porción del

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

267

text_o qu~ es la realidad cantada. La poesía, la erótica del lenguaje, sería el
testtmoruo de la lectura que ha llevado a cabo el poeta de esa realidad
cantada, padecida y percibida por los sentidos, la imaginación y la razón en
particulares e irrepetibles dosis. Ya que un poema es un acontecimiento
único cuyo fin descansa en sí mismo. Nos acompaña, nos permite leemos
y llegar a ser aquello que somos. Es decir, a reconocemos. Pero es tan
unitario que en su fuerza no admite debilidad alguna. Un poema al ser
mutilado o trastocado no se debilita, sencillamente desaparece, deja de ser.
O como dijera César Vallejo: muere.
Octavio Paz, en E/ mono gramático, nos ofrece un testimonio límite de
una realidad discursiva que se regodea en sus poderes presentificadores,
tanto de seducción como de sugestión. La realidad como un enorme
pentagrama donde la sinfonía de su expresión ya se encuentra escrita. La
naturaleza, y el hombre junto con ella, como un enorme libro que exige ser
leído: ejecutado. Una realidad que lejos de verse, se lee y contempla; como
se contempla aquello que se lee.
Los senderos que sigue la voluntad creativa, en E/ mono gramático, parten
de una sensorialidad sumamente receptiva expuesta a un paseo que irradia
una poiesis aguda y expansiva. Una gana de registrar aquello que se percibe
por los misteriosos canales de una sensibilidad lírica. De un magma
desbordado que la voz poética expone gracias a una realidad imaginada
que nos rodea y trasciende. Una realidad que destila signos e imágenes que
nos vulneran, destrozan y rehacen.
Ante tal fuerza desatada, ante tal sustancia abrasiva, el poeta antepone el
dique del poema. El poema es el recipiente, como cantara José Gorostiza,
que contiene y da forma a la materia poética que la realidad sensible
ostenta y hace correr, y que amenaza, como el canto de las sirenas, con
subyu~rnos y destruimos. Pienso en Rilke cuando escribe que lo bello es
apenas lo soportable de lo terrible. Y en esta frontera entre lo bello v lo
terrible, donde los grados se miden por la vida de un hombre, que es d;cir,
su ~bra, se encuentra El mono gramático. Octavio Paz se la juega por
canunos poco transitados por la lírica de su tiempo. No se trata ni de un
_poema en prosa, ni de un libro de prosas poéticas. Se trata de la ejecución
de una larga sinfonía que al ser tocada encuentra sus propias formas de
expresión, funda su necesaria e inequívoca respiración. Los textos de este
libro son contenedores de una poderosa fuerza sexual que amenaza

�LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

JOSÉ JAVIER VILLARREAL

268

constantemente. Que irrumpe desde la forma misma. Si el tema en un
poema es lo de menos; en E/ mono uamático se confunde con la porción de
realidad que crea y revela. Estamos más allá. Nos encontramos en la otra
orilla. En una realidad pletórica de expresión.
Pero esta realidad imaginada, que se va levantando a medida que la
leemos en el texto y que la contemplamos y sentimos en nosotros mismos,
nos envuelve en una apabullante sexualidad. ~ cuerpos entrelazados se
vuelven ramas de una arboleda que no deja nunc~ de moverse y trenzarse
en una duermevela de estricto orden sexual, ya que "despiertos los sentidos
aunque el espíritu dormido, se hacían el amor las unas a las otras o;
solitarias". 5 Atmósfera que nos sorprende estableciendo, paradójicamente,
una distancia que nos preserva de caer en su espeso y hedónico f?llaje,
pero que a la vez nos excita e invita, nos vuelve cómplices de aquello que
, sentimos gracias a los hilos votivos que desprende el texto. Es decir, la
realidad que se expresa incesantemente a través de nosotros mismos. Una
realidad sexual que impone sus condiciones de seducción por medio de
nuestros sentidos vulnerados por su incontenible imperio metafórico. Si la
realidad es expresión, la expresión es forma. Materia en perenne
movimiento. Creación y destrUcción ad inftnitum.
Pero este orgiástico movimiento se detiene y se vuelve luz, isla, faro que
ilumina los rostros del des~o en el cuerpo de la amada.
Ante la tempestad golosa de una realidad desbordada y pletórica de
sexualidad, donde el follaje y el movimiento establecen una danza de ritmo
lascivo; el detenimiento, el apartamiento, la reclusión de los cuerpos que,
en esa floresta plural y salvaje, se han reconocido el uno en el otro como
suerte de espejos encontrados creando así el espacio magnético y sagrado
de lo erótico. De la bulliciosa y anónima fiesta de los sentidos al claustro de
la ÍffiílgÍ11ación y de los nombres. La pareja se ha apartado y refugiado en
un espacio cerrado que potencia la desnudez de los cuerpos, subraya la
carga de las miradas, las hambres y procesiones que los sentidos realizan
por el sinuoso y fragmentario cuerpo del deseo. Pero no sólo eso. También
está en juego la complicidad que establecemos nosotros, los lectores, con
la pareja. Misma que corre en sentido conqario, ya que la pareja también
establece su relación con nosotros. Y de esta relación, de este
padecimiento, que acusa la pasión de los sentidos en clara armonía con el
. sentido interno de la imaginación, surge el abrazo de la comprensión, no

5 Octavio

Paz, E/ mono gramático, Seix Barral, México, 1975, p. 58.

l69

del entendimiento,
sino. de lo erótico ' del eros, del amor. y sm
. amor no hay
·
,
erotlsmo y este es un instante que niega la temporalidad d 1 .
crear
·
· d
e tlempo para
su propio espacio etenido sobre la llama del incesante
. .
"El cuart
, tal
movimiento
l
o esta to . mente iluminado. El hombre se levanta y camina de u~
ado p~ ~tro, ligeramente encorvado y como si hablase a solas Su
somb~ mclmada parece buscar en la superficie del muro -lisa parpad~te
y desierta: agua vacía- los restos de la desaparecida "6 El ' ·¡
h
cons
d
·
·
ffil agro se a
,
·urna · o, por un mstante hemos habitado el para'1so • N o nos resta mas
que¡ i~nar y n~mbrar aquello que hemos sentido, darle nombre a lo que
no o tema o, meior aún, crear aquello que no existía. En cualquiera de los
cas?s estamos apelando .ª la poesía, ya que todo poema es un acto de amor
y sm amo~ no hay er?~smo. De aquí podríamos concluir que todo acto
que
de erotlco es un acto poético· De ah1' que 1a poes1a,
, para
o se· califique
p
ctav10
. 1magman
.
. do
b d az, ·sea la erótica del lengua)·e· El lengua1e
~eco ran_ º. su libertad c~eativa, su categoría sagrada, su rango de musa d;
mtermediano entre los dioses y los hombres.
'
GBracias a e~te lenguaje recobrado en su primigenia categoría sagrada
que
. Paz atreve a leer el libro'
b. orges
d I calificara de mágt.ca, es como 0 ctavio
a ierto e m~ndo, y e~ él descubre una gramática se},.'Ual que se confunde
con el lenguaie de los dioses. Ante tal desmesura lo huma o
d
su sup rf1
d
S
n respon e con
len _e ua gran eza. u_ hu~lla, su impronta: la poesía, la erótica del
guaie que, a su vez, erooza siempre aquello que toca, trastoca e imagina.
.
.

111

. _P'.12 es u~~ _presencia necesaria que igual recarga como establece las
mhrntas
del ver y el comprender· Atn.ncherad
d 1 · pos1b1lidades
1·
·
, o en Ias I'meas
e 1a .mte igenc1a
e d.1scurso
,.
1 revela
. lo cantado ' o canta lo revelado• ..,u
poet:Jco
1
se ,ev'.1-nta e~ a p urahdad que lo integra. La diversidad en Paz es sustancia
ene~~~o fluido donde confluye la suma de lo evocado, la meticulosidad d;
la vigilia. Y_ en este permanente estado de alerta el mundo se extraña y al
ser ednrarec1do por el lente de la atención, de la minuciosidad és~~ -el
mun o- vuelve a recobrarse, a reconocerse.
'
: Este .enrarecimiento, este llevamos a otra parte demand
mcomodidad constante, permanente; un estar en resiste11da,
, tanto espacial
a una
60ctav10
. Paz, El mo110 gramátiro, op. cit.. PP· 65-66.

�JOSÉ JAVIER VILLARREAL

LA PASIÓN COMO REVELACIÓN DEL MUNDO

como temporal. En este sentido la urgencia de abrir puertas y recorrer
pasillos, de entablar diálogos, discusiones, complicidades y, también,
divergencias con todo aquello que nos precede y acompaña, se impone
como impostergable. Paz," a través de su obra, ha sosterúdo un
enfrentamiento lumínico con la literatura, el arte y el pensamiento. Su
belicosidad descansa en la expiación de la gracia, en el compromiso ético
de entregar a los hombres aquello que ~ dioses han otorgado.
Compromiso que el poeta mantuvo a lo largo de sli'obra.

detiene y eterrúza e~ el instante mismo de la prueba, producen un
espasmo. -~n ese esta~o el juego erótico se sustrae y, al contenerse, arde en
la comuruon del. , rrústtco, en la fusión con su divirúdad. N os pnv
· ilegia
· en
esa contemplacion que es compromiso, actividad consciente del hombre
con respecto al todo del cual forma parte. El poeta, como Dante el viajero
nos conduce por es~acios recién creados, sumados ya a ese mapamundi e~
el cual ahora -gracias al autor- podemos transitar. Pero a diferencia de
Da~te, -~az, en E/ mono gramático, privilegia una impresionante y feliz
erottzaci_on del lenguaje. El canto, en esta obra, exige volúmenes,
prop?mo~~s corporales. El lenguaje no está al servicio de un discurso, de
una mtenc10n conceptual. El lenguaje es el canto, la materia celebrada y
ofrendad~. La altura alcanzada por Paz en E/ mono gramático nos cubre y
rebasa. Sm duda estamos ante una de las piezas que definen y subrayan
nu~s~o estar en el mundo. Obra que explota y redefine el fenómeno
poettco de nuestro tiempo.

270

Exponerse a la tensión de lo rrútico es realizar el rito de ofrendarse a sí
mismo, de construirse al construir, de no renunciar a la conflictiva relación
entre el alma y el cuerpo, entre la razón y el sentimiento. En este vértigo
Octavio Paz ha puesto a bailar algo más que a las palabras. Ha expuesto el
orgullo, la varúdad, el amor, la pasión; su pasión retórica que soporta el
, enjambre todo. Esa potencia que lo hace ir más allá, descubrir territorios,
reinos por conquistar. Pero toda aventura encierra riesgos. Paz los ha
encarado. Podríamos decir que su quehacer poético se ha desarrollado de
frente al peligro, de cara a los monstruos estableciendo puentes, trazando
rutas que salven el escollo sin desconocerlo, pero sí preocupado por fundar
el puerto a donde llegar. Así, la cartografía del autor se extasía y duele en la
celebración de su extensión. Estamos allí recorriendo mundos, mundos
que no sólo son nuestros, sino que nos conforman y revelan, nos
enfrentan, nos hacen ver sentirnos, vivimos en una repetida y, a la vez,
nueva exclamación que nos planta en el centro mismo del asombro.

y

El poeta nunca sale de su asombro, se interroga, interroga al otro que
también es él. No titubea al nombrarlo e increparlo, enfrentando así la
pluralidad que lo conforma, las voces _que pueblan y robustecen su propia
voz. Se desdobla para encontrar su centro, va al encuentro de sí mismo. La
curiosidad es uno de los rasgos medulares de la poética· de Octavio Paz.
Esta pasión por el hallazgo no se sacia. Va del otro a los otros., del presente al
pasado, del pasado al plano infinito de la premonición, del augurio; zona
sagrada -ésta- donde la sibila responde al desasosiego del poeta, donde el
canto es la zarza en llamas, el p1:1ente que establece el diálogo, la ofrenda
que nunca termina de celebrarse.

·

Dentro de esta celebración Salamandra, LAdera Este y, sobre todo, El
mono gramático son cumbres, poderosos ángulos cuyas áreas abarcan y
·delimitan geografías inexploradas que nos revelan en una progresiva
multiplicación. Paz nos descubre un mundo. La sensualidad de la imagen a
través de un inagotable paisaje interior, más el efecto del tiempo que se

271

~ producción poética de P_az brinda al lector y al escucha un registro
amp~simo ~e lo que ha verudo a ser la expresión lírica no sólo en
Occidente, smo también en Oriente. Su diálogo lo ha llevado a enfrentarse
a obras. de todos los tiempos. Su relación con ellas ha sido amorosamente
combauva. Sus lecturas ~an producido textos de una belleza que debemos
agradecer. En e~te senudo ~stamos ante un artista sumamente generoso
~ue nw:1~ª ha ~e¡ado de abnr puertas, de guiamos por pasadizos que sólo
el atrevio transitar. Paul V aléry escribió que lo moderno se conforma con
poco: Paz ha luc~ado contra esta afirmación que parece no sólo sitiar, sino
d~~r nuestro tiempo. Su obra nace· y se sostiene de la inconformidad
cnuca. La .tradición de la 'ruptura no es solamente un cronómetro que
busca medir un fenómeno artístico. En el caso de Octavio Paz ha venido a
ser una actitud, un modus operandi, una forma de asumirse en un nosotros
global.. Un~ voluntad renacentista y, por lo tanto, humanista de ser
contem~orane? y protagonista de su tiempo. Su obra nos sitúa y revela en
nuestro Justo uempo.

�LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y
DESDICEN: APUNTES SOBRE EL LENGUAJE
EN LA NOVELA GALAOR DE HUGO HIRIART
Mtra. Gabriela Rivero
Escritora Neoleonesa

ITESM
A principios de los setenta la Editorial Joaquín Mortiz publicó la novela
Galaor de Hugo Hiriart, misma que mereció el Premio Xavier
Villaurrutia. Hiriart escribe, para asombro de críticos y lectores
mexicanos, en pleno siglo XX una novela de caballería que bien podría
recordarnos las historias de los Amadises, las aventuras del más "grande"
de los caballeros andantes, Don Quijote, o relatos fantásticos a la manera
de El vizconde demediado o El caballero inexistente de !talo Calvino. La novela
es un parteaguas en la tradición de. fabular mexicana y, al igual que
Cervantes, Carroll o Swift, la historia contada, que podría semejarse a un
cuento para niños o reducirse a narrativa de entretenimiento, transgrede
la imaginación del lector y se instala, en definitiva, para que éste ponga en
tela de juicio su propia realidad. La novela nos presenta así, un profundo
cuestionamiento filosófico y ontológico que trasciende tiempos y
espacios, a través de su inventiva.
El presente trabajo tiene como propósito analizar el lenguaje que
construye la novela Galaor y para ello he optado por dividirlo en cinco
diferentes categorías: ironía como lenguaje, los nombres como lenguaje,
recursos estilísticos del lenguaje, los diferentes lenguajes dentro de la
novela y el lenguaje como tema.
Iniciaremos este tour de force con el tema de la ironía como lenguaje.
Puesto que la novela de Hiriart propone una lectura receptiva de las
novelas de caballería, de la tradición fantástica -es la antítesis de todas las

�LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y DESDICEN:
APUNTES SOBRE EL LENGUAJE EN LA NOVELA
.
GALAORDE HUGO HIRIART

GABRIEL.A RIVERO

274

propuestas, las derrumba, las debate, las anula, combate todas las
expectativas de una filosofía tradicional- hay una serie de pasajes en los
que la crítica está presente. Por ejemplo, Brunilda la princesa queda
deforme gracias a la sabiduría que le otorgaron Oo Bueno no lo es del
todo; la ciencia, el orden, la inteligencia, la sabiduría no siempre nos
conducen a buen destino). Así dice el narrador: los dones en mala hora

regalados o frases como:

""-

.. .los benevolentes maleficios, martirizan tus tiernas carnes y tu blanco
espíritu o: La opulenta perfección me causó tanto asco como una
marrana con afeites y peluca de mujer (Hiriart, 2000, p. 88).
Nada hay más hermoso que el aparente caos y desorden de los
campos cultivados por el sumo Constructor: el yerro de Diomedes fue
negarse a aceptar que puede haber belleza y perfección en lo que no se
entiende. (Hiriart, p. 89)

Incluso el mismo afán de inventar una historia -la intención del
autor- queda desmitificada cuando Elephantina dice que la historia de
Policarpo puede contarse de una manera o al revés. No hay un sentido
fijo en el hecho de contar, no hay una verdad. Además, no sólo
desmitifica el hecho de elaborar una historia, sino que ·el protagonista,
Galaor, expresa que la caballería andante no tiene sentido alguno:
La caballería andante ... es sólo una colección de individuales trabajos
soñados; y, ¿no querrían entre todos los esforzados caballeros crear un
orden artificial tan intrincado como el de Diomedes el constructor?
(Hiriart, 2000, p. 119).

Incluso, la misma idea de un autor-transcriptor que recupera la
historia a través de la oralidad de los viejísimos pericos es una alusión
directa a los relatos épicos de Homero (éstos fueron recuperados tras
quinientos años de transmisión oral y escritos en lenguaje épico y
grandilocuente canta tú diosa).

La' ironía se hace pr~sente también mediante el hecho de que
Nemoroso no quiere desposarse con la princesa Brunilda y sólo lo hace
por interés a conseguir el hipógrifo. Otros personajes tan:ibién son
víctimas de esta propuesta desmitificadora de la novela. Hacia el final,
Galaor confiesa ignorar muchas cosas, ha perdido certidumbres. En la
última escena el tradicional "Colorín colorado ... " se nos cambia por dos
gruesas lágri~as que esconde .Brunilda bajo su velo de novia para
simbolizar la desdicha que guar'da el "final feliz".
Los nombres propios, de lugares, del _reino animal y vegetal, de los
capítulos, del libro mismo plantean también un juego para el lenguaje y
los significados que encubre. Galaor no es el personaje famoso en la

275

tradición de la novela de caballería, es el hermano desconocido de
Amadís de Gaula. Iris Emulación Púrpura Neblinosa Brunilda es el
nombre de la princesa y plantea en sí mismo, una serie de
contradicc~ones, iris vs. neblinosa Oo que no se puede ver bien, aunque
sea una princesa). El nombre de las cuatro hadas: As de Copas (alcohol)
para la inteligencia, Sota de Bastos para la bondad, Tres de Oros
(material) para el sentimiento, Seis de Espadas Oo que corta y hiere) para
la palabra y la elocuencia. Cada una de las hadas que obsequia un don,
representa en su nombre mismo una semilla de oscuridad de
contr_adicción. La S~ta de Espadas "Morgana" que nos parece m~a y
seme¡ante a un bwtre, es la única capaz de conservar la vida de la
princesa y además, tiene una hermosa voz juvenil. Aparecen otros
personajes que nos transmiten ese dejo de ironía: un rey Calcante que se
ha "~aleado" puesto que tiene treinta y siete hijos, un príncipe de Acis
(Ass~s ...) ~ue muere de amor, Janto el caballo que habla y perteneció a
Aquiles, m1smo que representa la fractura del lenguaje, la herencia de la
mitología griega, la gran memoria épica de una guerra de Troya a veces
contradictoria. Aparecen, además, una serie de nombres que, a la usanza
medieval, se complementan con una característica del poseedor. Llegan
así Don Gil el prudente, Galaor el cazador y Nemoroso el domador o el
loco que son como las dos caras de una misma moneda "si Galaor no
está, yo desaparezco" (Hiriart, 2000, p. 43), doña Atalona de los Alhelíes,
don Gonzalo de Portugal, Mamurra o el Hombre de las Pieles Ana la
Sigilosa. Y así, cada nombre encierra a su vez una historia.
'
El tercer aspecto a abordar es el de los recursos estilísticos en el
lenguaje. Aquí cabría inic.iar diciendo que las imágenes construidas
mediante el discurso novelístico hacen sentir al lector como si estuviese
f~ente a la pantalla de cine. Tanto su ritmo como las descripciones son
visuales y estructuradas en base a la anécdota. Un aspecto que llama
mucho la atención son estas comparaciones fuera de lo común que rayan
en lo absurdo presentes en toda la obra de Hiriart: la princesa descansa
en "mineral quietud" (Hiriart, 2000, p. 23), la reina posee ojos "grandes y
azorados como de vaca" (Hiriart, p. 23), la felicidad es "perfecta como
un alfiler". Las situaciones románticas, los piropos, los tabúes siempre
~~n fracturados a partir del lenguaje descontextualizado; tenemos así, una
t1e?1a princesa con "greñas de puerco salvaje". Estas contradicciones o
eXJmo~os -unión de dos cosas opuestas que no tendrían una razón para
est~~ )Untas- aparecen en el texto una y otra vez: "caótica alegría"
(Hinart, p. 90), "amorosa curiosidad y la salvadora codicia" (Hiriart, p.
96), el puerco ataca feroz con la "obstinación de bailarina".

�276

LENGUAJES QUE CONSTRUYEN Y DESDICEN:
APUNTES SOBRE EL LENGUAJE EN LA NOVELA
. GALAOR DE HUGO HIRIART

GABRIEL.A RIVERO

El lenguaje está ahí para construir un mundo diferente e insólito; la
combinación de palabras con imágenes que no corresponden. Desde un
punto de vista lingüístico sausseriano, me atrevería a decir que Hiriart va
a lo más profundo del signo lingüístico y separa el significado del
significante para deconstruir nuestra idea de cómo las cosas "deben" ser.
En este sentido, el lenguaje actúa como herramienta para propagar un
profundo cuestionamiento filosófico. Así ~emos que los únicos
personajes con nombre de humano son don Carios, un perro, y Valeria,
el avestruz. Para decir que un huevo es grande dice "un huevo del
tamaño de un confesionario a una cebolla azul" (I-liriart, 2000, p. 31).
Esta misma idea de descomponer significado y significante se aplica
también al referente cuando deconstruye visual-lingüísticamen~e al
avestruz, la jirafa y el rinoceronte. Tenemos así que a la jirafa le inventa
' un nombre "científico" -la ciencia para nominar mentiras- :
"Cameleopardatis: es alto como torre de guerra y su cuello es inmenso y
vigoroso como ariete, enarbola pequeños cuernos y lleva el manchado
del leopardo, más su cuerpo semeja al del camello" (Hiriart, 2000, p. 55)
y al rinoceronte lo define como "bestia de hierro armada con un enorme
cuerno" (Hiriart, p. 80).

Otros recursos son las historias dentro de las historias, las oraciones
largas que refuerzan la oralidad del lenguaje y los refranes populares: "no
camina nunca hacia atrás · el tigre" (Hiriart, 2000, p. 19), "pensaba que
sólo las trampas atrapan las trampas" (Hiriart, p. 58).
El cuarto aspecto a tratar son los diversos lenguajes que Hugo Hiriart
incorpora a la novela; ~sta llega a parecemos un gran -collage donde
dialogan una infinidad de obras de la literatura universal. El más evidente
tipo de discurso es el lenguaje de la novela de caballería, novela medieval,
el de las grandes épicas, por su similitud a una obra angular como EL
Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, Los NibeLungos (donde también
aparece una Brunilda), El Boewuif, Gargantúa y PantagrueL... Además, el
lenguaje que refiere cómo se metamorfosean los personajes, las
actividades de los soberanos, los instrumentos musicales (faud), las
armaduras, los escudos, los caballeros sobre rocines, los gremios, la
muerte como castigo, -trampas de red en el bosque, los ostrogodos, el
ambiente carnavalesco, las brujas, los encantamientos, las pócimas, los
juglares, la alquimia, la astrononúa, el español antiguo ... no pueden
· referirnos-otro mundo que no sea aquel de la Edad Media transmitido a
través de las grandes épicas.

'2..77

.H~y también un lenguaje simbólico; por ejemplo en el sombrero rojo de
T~stan cuy? nombre, por cierto, nos recuerda al Caballero de la Triste
Figura.....qwen t~bién usa un sombrero Rojo para simbolizar la locura.
Don Qw¡ote es Tnstán y Galaor es Sancho Panza como Tristán dice su
"escudero"; el idealismo vs. el pragmatismo. A~bos se conjuran para
vencer ~ la gran ~na de bronce -escena que nos recuerda al Quijote
combatte~do molinos y al caballo de Troya. Tristán habla de los
encantamientos d~ Montesinos -personaje que viene del Quijote- y lo
v~mos como un ¡mete en flaco rocín. Otros símbolos literarios son el
a¡~drez en los jardines del Hombre de las Pieles son "ajedrez de
arumales, ~~mbres, yerbas y un caballo parlante" (Hiriart, 2000, p. 68) y
las_ repeticiones del número tres, trescientos... como símbolos
uruversales.
E~ lengu~je de los cuentos de hadas también está presente: La belfa
durm_z~nte (prmcesa_ que duerme en espera del amor), La belfa y /a bestia,
Cemctenta ~a zapatilla de Ana la Sigilosa), Alicia en el País de las Maravillas.
Las colec_ciones de histo~ias que se narran a lo largo de un viaje, para
matar el tiempo ... Las Mi/y una Noches, Decamerón, Cuentos de Canterburry.
El lenguaje fil?sófico es uno de los ejes principales del que Hiriart se
vale para constrwr la novela. Hay una serie de planteamientos filosóficos
que se contraponen y que aparecen perfectamente argumentados de tal
ma~e~a que, al final de 1~ novela, ni el lector ni los personajes pueden
d_ec1d1r_ sobre una t~ndencia. Po~ _un lado están Grimaldi y Nemoroso que
simbolizan el d~~tmo, la reflex1on y las letras vs. Oliveros y Galaor, la
v?luntad, la ac~10n, las armas. A cada personaje corresponden diversos
discurs~s filosoficos que los describen. Diomedes: "su ambición fue
constrwr otro orden que sustituyera al natural y lo sobrepujase en
belleza, armonía y perfección" (Hiriart, 2000, p. 64). Mamurra: "podría
parecer _que hago lo que qwero, mas bien reconozco que vivo como lo
~roy~cto el cons~uctor ~e este universo"_ (Hiriart, p. 66). "El universo
e 1omedes sera destruido por sus propias excelencias y perfecciones"
~~inart, p. ~6) Mamurra: _"¿Sabías Galaor que lo~ griegos creyeron alguna
z que sonamos colec_tivamente, que al dorffil! y soñar ingresamos a
otro. mundo compart1do por todos los durmientes vertiginoso
apasionadº'. regi'do por leyes ajenas a nosotros tan extravagantes
'
como'
las que gobiernan nuestra vigilia?" (Hiriart, p. 84) Esta postura se opone
ª la filosofía de ~alaor: _"tengo para_~ que cada persona inventa y
construye s~s propios suenos 1ntransrms1bles" (Hiriart, p. 84) "¿qué es en
el torrente Incesante de los hechos la vida de un hombre:&gt;" (Hiriart p
118)"•Q
· de un hombre una acción aislada?"
. (Hiriart,' ·
e ue' es en la vida
p.

.J?

�278

GABRIELA RIVERO

118) Este mismo lenguaje filosófico presenta cuestionamientos que
tocan diversos temas: el destino, los cánones de caballería, la voluntad, la
valentía, la ira, el amor, el individuo, lo colectivo ...
Hay toda una serie de lenguajes más que construyen la novela. Entre
ellos destacan: el lenguaje de las épicas grecolatinas con el discurso
sofista de Brunilda en el bautizo, el lenguaje de las novela de aprendizaje
o iniciación, el lenguaje religioso "santa dorrrtiqa, disecada y sonriente"
(Hiriart, 2000, p. 24), el lenguaje popular (en la 'descripción del puerco
gigante), las canciones, refranes, dichos y coplas, el lenguaje teatral con
sus acotaciones y sus guiones, el lenguaje histórico con la referencia al
emperador Cómodo hijo del gran Marco Antonio y a Pedro de
Alvarado .. . el lenguaje mítico que explica el origen del mal en el mundo
con historia de Policarpo y Elephantina.
·
Por último, el quinto aspecto es el lenguaje como tema en la novela: el
metalenguaje. Nemoroso y Galaor tienen una discusión sobre el avestruz
en la que afirman: "Las palabras no pueden resucitar mi avestruz; además
no sabes lo que son las palabras." Con esto desmitifican una vez más, el
proceso de creación escritura!, la novela misma. Mas tarde, hay otra
referencia que nos recuerda, en la lingüística saussuriana, la "arbitrariedad
del signo" "Para un caballo la palabra silla, por ejemplo, tiene un
significado diferente que para nosotros; y así todas las palabras. Hemos
llegado muy trabajosame·n te a acuerdos, la palabra azúcar sirve de
pruebas" (Hiriart, 2000, p. 66). Brunilda llega a cuestionar, incluso, el
objetivo del acto de habla: "¿Por qué nadie entiende lo que dice? ¿Para
qué habla entonces?" (Hiriart, p. 144). Además, dentro de la novela
misma, se comenta el lenguaje del hombre vs. la mujer, la alcurnia vs.
juglares y cirqueros, argots, sociolectos e ideolectos: "La princesa
Brunilda tiene el habla de las juglaresas, como cualquiera de la tropa de
Nem~roso" (Hiriart, p. 97).
Finalmente podemos decir que el lenguaje que construye la novela
Galaor de Hugo Hiriart cuestiona nuestra forma de ver la vida y desdice
la tradición literaria. El lenguaje, al igual que otros elementos
estructurales de la novela, está ahí para deconstruir los modelos de
realidad y de escritura que hemos heredado,

Bibliografia
HIRIART, H. (2000). Galaor. México: Tusquets editores.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO
Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidaqes
y Ciencias Sociales
ITESM
La ob~a ensayi.st1ca del escritor argentino Ernesto Sábato (1911),
prod~cida en~~ 1945 y 1953, nos revela, para vergüenza nuestra, que sus
r~fle~ones ,cr~tl~as son aún vigentes. Sin embargo, consideramos que el
termtno mas 1doneo para valorar textos como Uno y el Universo (1945),
~ombres y e~g~~na_¡es ~1951),_y Heterodoxia (1953), no es "vigencia" sino
permanencia . ¿Que autor1dad nos confiere el derecho a determinar lo
que es o no vigente? ¿Acaso las tendencias socioculturales actuales? ¿Tal
vez alguna filosofía en boga? ¿O quizá nuestra intuición, certera o errónea?
Suele medirse la vigencia de una obra literaria en función de
afinidades históricas; y esto, a larg~ plazo, es una calamidad o una
bendición. Grandes obras han sufrido la indiferencia o infravaloración de
su tiempo; otras, las insulsas, han merecido ovaciones excesivas. Quizá
el término más ecuánime sea "permanencia". Una obra literaria es
"permanente" en tanto está provista de valores autónomos; en tanto
proye~ta Y sintetiza el bienestar o malestar de la época en la que se
p_rodu¡o; en tan_to posee un carácter transhistórico. Esto explica, por
e¡emplo, la per~anencia en el gusto colectivo de numerosos ensayos de
Pascal o _Montaigne. Y señalamos "numerosos" porque la permanencia
~.s sel~ctlva. Es decir, un lector contemporáneo podrá coincidir 0
simpatizar con algunos ensayos de esos autores, pero no con todos.
Aunq~e. esos autores sean catalogados como "vigentes" por la crítica
especializada, el lector resuelve, con base en sus propias experiencias, qué
ensayos son los que "permanecen" en su memoria afectiva. De ahí que
optemos por el término "permanencia"; quizá es poco académico y nada

�280

...

ALEJANDRO DEL BOSQUE

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

convencional, pero también es menos presuntuoso. Además, el vocablo
es preferible porque con su uso se derogan absolutismos literarios. Esto
corrobora por qué, incluso para algunos críticos, un dramaturgo como
Lope de Vega, a pesar de su vigencia, es autor también de obras pésimas,
piadosamente llamadas "obras menores". Esto demuestra, de igual
modo, por qué algunos poemas de Octavio Paz nos pueden parecer
maravillosos, y otros, repulsivos. Para ser ju~, habría que reflexionar
sobre lo permanente en la obra de un escritor, y no sobre lo permanente
de la obra. Esto permitiría una apreciación menos sacralizada de un autor,
pero también propiciaría un mayor subjetivismo del lector. Este "pero"
no es una objeción desventajosa. De hecho, es deseable ese subjetivismo
porque personaliza la lectura de un autor, y no la "universaliza". Es decir,
la experiencia del lector responde a sus propias necesidades, y no se
somete a las canonjías estéticas. Defendemos el derecho del lector a
interpretar y a equivocarse; el mismo derecho que asiste a los escritores, y
a los críticos. Ernesto Sábato (ES) se asume como un escritor
contradictorio, y esto no le resta valía. También abogamos por el
derecho, de cualquier lector, a discrepar y a coincidir con los contenidos
de este trabajo.

valor aparece hermanado con un compromiso ético insoslayable. La suya
es una revisión del pasado para indagar las posibles causas de la crisis
contemporánea, y para plantear posibles alternativas de mejoramiento
social. Asimismo, sus reflexiones poseen una indiscutible carga emotiva,
observable en el apasionamiento lúcido de sus ideas y propuestas, pero
también identificable en la simple acción de dedicar sus obras a sus seres
queridos. Uno y el Universo, a su esposa Matilde; Hombres y Engranajes, a su
padre; Heterodoxia, a su amigo Arturo Sánchez Riva; y Antes del fin, a su
hijo Jorge Federico. Esto podría parecernos una tendencia común y
trivial entre los escritores; pero un filósofo, que se precia de tal, no
acostumbra tener este tipo de "concesiones". Lo interesante es que ES,
en un acto de humildad, ha desdeñado el que le adjudiquen el oficio de
filósofo:

Nuestro corpus analítico se ciñe sólo a los textos Uno y el Universo
(UYE), Hombres y engranajes (HYE), Heterodoxia (HET), y al· libro de
memorias Antes delfin (ADF) publicado en 1999. La razón obedece a que
los primeros tres libros guardan las siguientes similitudes: son, en su
mayoría, pequeñas reflexiones de tono ensayístico en las que se condensa
el desencanto y crítica del autor respecto a su tiempo; abordan una
compleja variedad de tenias, ya sea en orden o en desorden alfabético;
desvelan el origen y desarrollo de la conciencia asistemática de ES;
muestran, en su conjunto, la permanencia de su pensamiento en nuestros
días. Asimismo, se eligió el cuarto libro, especie de testamento espiritual,
debido a que en él se reafirma lo que su madurez prematura, como
escritor, había sostenido en los otros textos. El objeto de análisis se
limita al estudio de las reflexiones éticas y sociales del autor; se excluyen
las apreciaciones de índole literario o artístico, no por considerarlas
menos valiosas, sino porque son ·merecedoras de un análisis exclusivo.

De ahí que, para solidarizarnos con ES, el título de este trabajo sea
"El pensamiento incluyente", y no "La filosofía incluyente"; además,
aunque resulte banal decirlo, todo escritor es un pensador mientras tenga
algo que aportar. El adjetivo "incluyente" va en concordancia con el
sustantivo que acompaña. Algunos auto nombrados filósofos suelen
elaborar tratados seudo existenciales que sólo a ellos compete, y
eliminan, de su granado acervo, todo aquello que realmente podría ser
útil al ser humano para comprenderse a sí mismo y a su entorno. No es
el caso de ES quien sostiene que la clave de la subsistencia humana
subyace en el compromiso colectivo. Esto le confiere un sentido de
permanencia a su pensamiento. Por otra parte, ¿por qué no
categorizamos el pensamiento de ES como "moderno" o
"posmoderno", dadas las tendencias "actuales"? De entrada descartemos
"moderno" potque la postura del autor es una crítica acérrima de la
Modernidad. ¿Y "posmoderno"? Podría ser, dado que numerosos
escritores contemporáneos guerrean por recibir tal condecoración; sin
·embargo, ES correría el riesgo de volverse obsoleto el día que alguien
descubra, añada o elimine otro prefijo. Para salvaguardar el legado
cultural del autor, hemos preferido la vulgar sencillez de llamarle
"pensamiento" a su "pensamiento", y adjetivarlo como "incluyente"

Es interesante destacar el valor inteléctual y emotivo de dichas
reflexiones. Algunas de éstas. se reiteran en algunas ocasiones con
marcada insistencia, quizá con el propósito de enfatizar lo que el autor
considera significativo; este tipo de repetidones, en algunos momentos
amplificadas, son útiles porque permiten focalizar el pensamiento central
del ensayista, y reconocer el valor intelectual predominante en ellas. Este

Y entonces, cuando el final se aproxima, al repasar tramos de una
larga travesía, puedo afirmar que pertenezco a esa clase de hombres que
se han formado en sus tropiezos con la vida. De manera que, cuando
algún exegeta habla de mi "filosofía", no puedo sino turbarme, porque
tengo la misma relación con un filósofo que la existente con un
guerrillero y un general de carrera. (ADF, 94)

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

porque cualquier civilización del presente o del futuro que se ufane de
serlo siempre aspirará a ello.

Las Cru~ad~~ promovieron el lujo y la riqueza y, con ellos, el ocio propio
a la med1tac10n profana, el humanismo, la admiración por las ciudades de
la antigüedad. (21)

282

Desglosemos ahora los principales presupuestos inferidos d~l
pensamiento incluyente de ES, y las posibles razones de su permanencia
en un mundo globalizado y neoliberal.

1. La Historia es una versión actualizada de'e.t-rores reincidentes
~

·,

,..1

Todo error, de algún modo, es una exclusión. La Historia es un
registro desafortunado de exclusiones. Accione~ que son errores:
exterminar, ignorar, discriminar, abusar. Hechos que son errores: guer~as,
inquisiciones, imperialismos, genocidios. Seres humanos que han ~ido
vistos como errores: indígenas, mujeres, homosexuales, judíos, negros.
La lista histórica se renueva cada siglo; la impunidad de los excluyentes
' es una constante. El olvido es otro rostro del error, y por ende, otra
forma de exclusión. El ciudadano del siglo XX venera, según ES, el
dinero y la razón: "dos fuerzas dinámicas y amorales"; ¿dos variantes del
olvido? El origen de esta idolatría histórica se encuentra en la civilización
renacentista:
Tal como Berdiaeff advirtió, el Renacimiento se produjo mediante
tres paradojas:
1". Fue un movimiento individualista que ternúnó en la masificación.
2ª. Fue un movinúento naturalista que terminó en la máquina.
3ª. Fue un movimiento humanista que terminó en la
deshumarúzación.
Que no son sino aspectos de una sola y gigantesca paradoja: la
deshumanización de la humanidad. Esta paradoja, cuyas últimas y más
trágicas consecuencias padecemos en la actualidad, fue el resultado de
dos fuerzas dinámicas y amorales: el dinero y la razón. Con ellas, el
hombre conquista el poder secular. (HYE, 17)
·

Tres grandes olvidos del hombre: de sí mismo (y por tanto de los
otros), de la y de su naturaleza, y de los ideales humanistas que
emergieron en esa época. Sin embargo, ES identifica, en las Cruzadas'. la
raíz más delicada de esta crisis. Al hacerlo, desmantela nuestra maruda
obsesión por estructurar. inamoviblemente el nacimiento y fin_ de los
movimientos históricos. La Modernidad, desde esta perspectiva, no
·inició necesariamente con el Renacimiento sino en la· baja Edad Media
con el intercambio comercial suscitado entre Occidente y Oriente a
partir de la~ expediciones cristianas. El dinero y la razón empezaron a
cotizarse, desde entonces, como valores primarios:

?83

En la antigua Edad Media, indica ES, prevalecía otro tipo de valores:
Entre el d~rrumbe del lF.iperio Romano y el despertar del siglo XII el
mundo occidental se sume en lo que propiamente debería llamarse "edad
m~dia".
hombre se s_umerge en los valores espirituales y sólo vive para
Dios: el ~nero y 1~ razo~ e1TI1gran hacia mejores territorios, refugiándose
en Btzanc10, en el 1mpeno musulmán, entre los judíos. (20)

E!

. Por ende, la aparición de los valores materiales propició que "toda la
gigantesca estructura de la Iglesia y de la Feudalidad " se desmoronara.
(21)
A lo expr~s~do anteriormente cabría comentar lo siguiente: El
concepto de cnsis no es un legado exclusivo del siglo XX. Cada siglo es
portador
de sus propias crisis en tanto el ser humano las desencadena , -\'
.
persiste en ellas. En todo caso, el siglo XX es la síntesis de las crisis
históricas que le antecedieron. Cada siglo responde también a sus
p_articulares motivaciones socioculturales. Ubicar el origen de la crisis del
siglo XX en dos momentos históricos: Cruzadas y Renacimiento es
acertado en la medida que no se omitan otros posibles orígenes que
a~ostumbran caracterizar a cada época. Adjudicar el origen de la crisis del
siglo XX sólo a los valores del dinero y la razón es un riesgo. El
pro~lema de ambos no radica en su nacimiento y expansión, sino en su
uso tna~ropiado o ~u~ente. Gracias a~ dinero se inventa la imprenta que
le permite a ES, quiruentos años después, publicar su obra, y transmitir
su pensamiento; es el mismo dinero que justifica también por qué las
leyes son más rigurosas para los pobres. Respecto a la razón, la
c?mplejidad es terminológica. Quizá un concepto más preciso sea la
sinrazón o la irracionalidad. En este sentido, la razón es un valor
deseable. Si el hombre hubiese empleado la razón con base en su
acepción más pura, nuestra historia infatigable de horrores sería otra. El
d_ilema es que existe como valor universal y se emplea escasamente. En el
siglo XVII el ll~mado culto a la razón como mecanismo de emancipación
.mental, defendido por los enciclopedistas, no era una aspiración trágica.
La tragedia estribó en excluir la otra parte que conforma al ser humano:
la sentimental, la emotiva, y en esto concordamos con ES. Nadie duda
?e los valores espirituales que pervivían en la Edad Media, pero ¿cómo
Interpretar, por ejemplo, la corrupción institucional y el poder
marupulador de la Iglesia católica durante esa época? ¿O había que

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

284

esperar el surgimiento del dinero y _la razón para que la Ig~es~a se
corrompiera? La reforma luterana del siglo XVI no es un aconteclffilento
meramente circunstancial. En superficie sí es una reacción contra el
materialismo religioso en que había incurrido la Iglesia cató~ca, ~ero. ~e
fondo es una exigencia de renovación cristiana ante la desv11:t_Ualizaci?n
ancestral de la palabra divina. Asimismo, la Iglesi_a y el ~e~dalismo le¡~s
de verse fracturados por obra del dinero y la i;~on subsist1:ron d_espues
gracias a éstos. La Iglesia católica, aliándose a la ~urguesia naci_ente Y
justificando "racionalmente" sus d~gmas; el :e~dalismo, cam~flandose
en versiones actuales: monopolios econom1cos, terrateruentes o
hacendados, gobiernos vicarios. Por supuesto con la ayuda de la

''

•1

razón . . .del dinero.
Percibimos en los ensayos de ES una ausencia de rigor sobre la
, responsabilidad de la Iglesia católica en la crisis del siglo XX. Hará un~~
años que la institución, bajo la tutela del papa Juan Pablo II, reconoc10
públicamente los errores cometidos en el pasado. Incapaz de reconoc:r
los actuales, esperará pacientemente a hacerlo en un mom_ento ~as
oportuno. La visión restringida de Sábato respecto a _la. Iglesia catolica
justifica su contemplación idealizada del concepto del tiempo en la Edad
Media:

La característica de la nueva sociedad es la cantidad. El mundo feudal
era un mundo cualitativo: el tiempo no se medía, se vivía en términos de
eternidad y el tiempo e~a el natural en los pastores, del despertar y del
descanso del hambre y del comer, del amor y del crecimiento de los
hijos, el' pulso de la eternidad; era un tiem?o cualitativo, el que
correspon9e a una com_unidad que no conoce el dmero. (23)

Más adelante, el autor refuerza esta percepción:
Los teóricos del maquinismo sostuvieron que la _máquin~; al liberar al
•hombre de las tareas manuales, dejaría más tiempo libre para las
actividades del espíritu. En la práctica las cosas resultaron al revés y cada
día disponemos de menos tiempo. (48)

Si el autor hubiera amplia~o su percepción del tiempo_, refe;i?a
también el otro tiempo: el eterno; el proi:netido por 1~ Iglesia ca:olica
para consuelo terrenal de los bienaventurados pobres y hum_zldes de _corazon. La
invitación, pues, al estoicismo perpetuo como garantta de vida e~erna.
_Ese tiempo celestial se ofrecía tanto ento_nce_s c~r_no en nuest_r~s días; lo
cual demuestra la perennidad de la santa i.nst1tucion y la efectividad de la
estrategia.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

R_especto al carácter cualitativo del tiempo feudal en la época
medieval, el hombre disponía, definitivamente, de mayor tiempo, dado el
escaso desarrollo tecnológico de entonces. Sin embargo, esto no
im~licaba .necesariamente una mejor calidad en el uso del tiempo. A la
mu¡er _occidental le sobraba tiempo para dedicarlo a las tareas impuestas por
la sociedad; y le sobraba porque era la única labor a la que se le había
confin_ado. En la_actualidad quizá ella disponga de menos tiempo para
cumplir con el ffilsmo sagrado deber familiar que le encomendaron, pero al
menos emplea su tiempo con más libertad, en el marco de una mayor
diversificación ~r~fesional. El siglo XX trastocó nuestro uso del tiempo
al punto de limitarlo, como afirma ES. Sin embargo, las nuevas
condiciones adversas también han conducido al ser humano a superar
con creatividad esas restricciones temporales. Precisamente se busca
emplear con mayor efectividad el tiempo, dado que "disponernos de
menos tiempo". Desde esta perspectiva existe en la actualidad una mayor
estimación de nuestro uso cualitativo del tiempo.
Cada siglo lleva consigo no sólo la crisis que lo identifica sino también
su consecuencia: la inminente rebelión. La rebelión puede adoptar el
rostro de pequeñas resistencias aisladas (campesinas, laborales, entre
otras) o de grandes movimientos sociales, corno los señalados por ES:
romanticismo, marxismo, existencialismo, surrealismo. ¿Qué guardan en
común los cuatro? Son una reacción explosiva ante un proceso
des?u~anizante. El romanticismo "es una rebelión contra la ciencia y el
cap~talismo: opone el individuo a la masa, el pasado al futuro, el campo a
la ctudad, la naturaleza a la máquina. En su culto del individuo es, pues,
un retorno a los ideales del .Renacimiento. Pero en su alzamiento contra
la ciencia y el capitalismo, se entronca en el espíritu medieval" (57). Aquí
habría que agregar otra vertiente: el romanticismo social, que se
desarrolla en la segunda mitad del siglo XIX, y que busca revertir los
excesos · de ese romanticismo individualista. La obra de autores
comprometidos corno Víctor Hugo es una muestra de ello. De hecho el
marxismo y el rqmanticisrno social se nutren de mutuas influencias. El
~an_cisrno "apareció y se desenvolvió bajo el signo de la ciencia y de la
tecruca. Paradojalmente fue, también, un producto del dinero y la razón.
Y su levantamiento -y esto es muy significativo- no fue contra la
m~quina, sino contra el uso capitalista de la máquina". (59) El
existencialismo, por su parte, fue una reacción ante "el derrumbe de una
civilización tecnocrática" (61); y el surrealismo, que fue "mucho más que
una mera actitud ·político-social: significa una revuelta contra todo el
espíritu de la sociedad occidental. Como genuino movimiento romántico,

�286

ALEJANDRO DEL BOSQUE

es una defensa del hombre concreto y vital y, por lo tanto, radicalmente
opuesto a toda concepción racionalizadora del mundo." (81)

,,

En esta historia de errores reincidentes, la rebelión tiene una razón de
ser. Los cuatro movimientos mencionados se insubordinan ante el error
más grave en que ha incurrido la civilización, de acuerdo con ES: la
deshumanización; madre de todas las crisis; hermana de la irracionalidad.
Y toda deshumanización es excluyente. Y toc4 deshumanización está
desprovista de memoria histórica, y olvida con prontitud. De este modo,
los cuatro movimientos son una reacción contra la exclusión y el olvido.
El romanticismo reacciona contra la exclusión. del sentimiento; el
marxismo, contra la exclusión de los marginados; el existencialismo,
contra la exclusión de la vida; y el surrealismo, contra la exclusión de la
interioridad. Lo lamentable es que dichos movimientos hayan finalizado
o se hayan metamorfoseado en otros sin haber resuelto esas exclusiones.
Esto debido, en parte, a la insistencia del hombre por actualizar sus
errores, década tras década.
Otro error, señalado por ES, es la ligereza con la que el ser humano
valida, alienadamente, los absolutismos históricos. Cuestiona el
analfabetismo adjudicado a los descubridores de América a través de los
siglos:
No se ve claro, sin embargo, cómo pueden realizarse el
descubrimiento de un continente, los largos y riesgosos viajes marítimos,
el trazado de cartas geográficas y la explotación de las minas peruanas y
mejicanas, sin conocimientos de astronomía, geografía, náutica,
cartografía y metalurgia. (UYU, 36)

Más adelante, examina el legado de las culturas antiguas que contribuyó
al éxito del descubrimiento:
La navegación de altura fue posible gracias al legado de la astronomía
griega, enriquecido luego por los árabes, judíos y cristianos de la Edad
Media, que eran impulsados por necesidades técnicas y por prejuicios
astrológicos; las Tablas Alfonsíes son la recopilación de todo lo que en la
época se sabía de esencial en las ciencias astronómicas ... La metalurgia,
que permitió la explotación de América, provenía de los romanos y había
sido perfeccionada por los árabes en las minas de Almadén. (36-37)

Es saludable 1errumbar prejuicios alimentados a través de la Historia.
,La reflexión de ES certifica también nuestro analfabetismo selectivo. Es
de reconocá la sabiduría de los descubridores que, a la larga, les facilitó
el proceso de conquista. Es de reconocer, también, la ignorancia e
insensibilidad con la que destruyeron una cultura para implantar la

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

287

propia. Al igual que los descubridores, somos sabios e incompetentes a la
vez; y al igual que ellos siempre desde nuestras propias conveniencias. ES
particulariza el caso de Colón:
El propio Colón estaba dotado de espíritu científico: sentido de la
observación y empeño teórico. Sus observaciones de la declinación
magnética bastarían para asegurarle un nomb~en la historia de la
Física ... El error más grande de todos los que cometió fue sin duda el
propio descubrimiento. Al respecto, los manuales e:colares han
difundi~o la imag~n de un Colón omnisciente discutiendo ante una junta
salmanona astuta, ignorante y mal dispuesta... (38)

Tal descubrimiento fue un error debido al desconocimiento en esa
época, de la idea de la gravitación hacia el centro pues "se pens~ba· que
era impos~~le habitar ~n rel?ones un poco alejadas del centro europeo"; y
a la ~egac1on de la existencia de los antípodas, "esos absurdos habitantes
con la cabeza para abajo". (38-39) Error o no, el descubrimiento fue un
acontecimiento remunerativo.
¿Descubrimiento o invención? ¿Cuál es el término más pertinente? ES
medita al respecto:
... se ??dría decir que el hombre no inventó el ajedrez, sino que lo
descubno. Considerando el Universo como dado, todas las creaciones e
invenciones del hombre serían como partidas de este Gran Ajedrez,
descubrimientos en una Gran Selva. Pero dando un paso más atrás,
podría decirse que quizá el Universo no ha sido creado sino descubierto
en una Selva de Universos Posibles .. . (96)

Si para ES el hombre no inventa y sólo descubre lo preexistente (11 1),
entonces el descubrimiento de América habría que valorarlo desde esta
óptica_. Sin embargo, todo descubrimiento acarrea una necesidad de
invención. El descubrimiento de América trajo consigo su invención a
través de_ la conquista. América se inventó, a golpe de sangre y religión,
para satisfacer una necesidad colonizadora. Cabría establecer una
diferencia, tal vez esencial, entre descubrir e inventar. El descubrimiento
responde a una curiosidad o a un accidente imprevisto; la invención, a
~na intencionalidad o a una necesidad prevista. Descubrir es encontrar;
Inventar es edificar sobre lo encontrado. La invención es dolorosa para
al~os; apremiante para otros. El que inventa desautoriza lo pasado;
nulifica lo preexistente.
El inventor colonial, en este sentido , desacredita
.
ª. ~a civilización americana que considera obsoleta y arcaica. Las
c1v~zaciones vistas nuevamente como errores que requieren corregirse.
El Inventor colonial corrige sobre la marcha inoculando la fe en otros

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ALEJANDRO DEL BOSQUE

288

Z89

ERNESTO SÁBATO

I
inventos formidables como el de la virgen guadalupana; hoy, hecho
religioso del que no se duda. El invento es un milagro, y el milagro del
invento ha constituido una de las principales bases de estabilidad
religiosa y social del pueblo mexicano. En este sentido, la invención
trasciende al descubrimiento porque se convierte en un acto de fe. Nadie
podrá discutir la genialidad de los inventores coloniales: crearon un
nuevo continente y una nueva razón de existir.~

,
t'

ES admite la preeminencia de la invención de personajes históricos:

..1,,
,,,I•
I'

,, I¡
1

'1

El señor René Kraus ha elaborado una "Vida pública y privada de
Sócrates" y alguien se irrita sobre la base de que nada o casi nada se sabe
sobre los hechos domésócos de Sócrates. Esto me parece, por el
contrario, una gran ventaja. El arte crea los personajes históricos, y en
cuanto a la vida de este filósofo, óene la ventaja de que todavía
permanece casi increada: está todo por hacer. Sus biógrafos pueden
inventarlo sin prisa y realizar un trabajo limpio ...La obra del señor Kraus
contribuirá, sin duda, a formar la futura personalidad de Sócrates. (103104)

Pese a la velada ironía del autor, al sugerir la inviabilidad de inventar la
biografía doméstica de Sócrates, es innegable que la invención ha sido un
recurso historiográfico. Esos grandes inventores son quienes han
·vencido en la historia, y con ello, a la Historia. Héroes y villanos le
imprimen un carácter novelístico a esos modos inverosímiles de relatar lo
acontecido. Movimientos sociales como el de las madres de la Plaza de
Mayo, en Argentina, o el de los estudiantes de 1968 en México, fueron
concebidos durante muchos años como errores que no merecían ser
historiados. Hoy se les incluye en la historia oficial de sus respectivos
países, pero persevera aún la impunidad de los crímenes perpetrados. La
Historia requiere, de ser necesario, no reinventarse SU?-º rescribirse en
función de la justicia y la verdad. Pero, ¿qué es la verdad cuando el papel
del historiador se reduce, en muchas ocasiones, a una interpretación
empírica de lo hechos? ¿Es acaso esto una desventaja? ES responde a
ello:

Miramos la historia a través de nuestras propias experiencias y no
vemos sino lo que somos capa~es de ver, tal cuando leemos una novela.
Cuando niños, se nos · aparece como un ·conjunto de batallas; más
adelante, como una sucesión de problemas amorosos o de luchas
económicas,,o políócas, o religiosas; finalmente concluimos por entrever
algo así como un combate metafísico entre el Bien y el Mal. Todas estas
versiones óenen parte de verdad, porque la historia ha sido hecha
también por seres que óenen algo de niño, de joven, de hombre y de
metafísico. (HET, 120)

. Q~á el inconveniente no es el recurso empírico, sino el mirar la
Historia excluyendo la perspectiva de los demás. ¿Qué clase de Historia
serí~ esto? Se~a ~implemente una clase de historia en la que el educando
repite y memonz~ fechas sin ningún provecho. El niño es capaz de
~econocer la cantidad de batallas libradas en una contienda, pero es
mcompetente para decodificar el sentido de las mismas. La experiencia es
desapro~e~hada. .La fatiga crítica sustituye al juicio crítico. El
perspect1v1smo histórico es desplazado. El mismo ES duda de la
c?nve_niencia de éste al plantear lo risible de que deseemos tener varias
historias en lugar de una sola:
En el extremo opuesto se encuentran los profesores que sostienen la
teorí~ de los "hech~s"; ~sómul_ados por diversas confusiones generosas,
mantienen que el historiador debe atenerse humildemente a los hechos.
Pero ¿cuáles? Imagin_o que ningún de estos historiadores va a pretender
atenerse a to~os ... S'. no se acepta este grandioso programa, es evidente
que se debera seleccmnar hechos y entonces viene lo diveródo. Porque
suc~de que eso~ honestos profesores que hablan de objeóvidad se ven
o~li~dos a elegir entre los infinitos hechos y para elegir es necesario un
cnteao, y la palabra criterio es la tímida sinonimia de la palabra teoría.
Con lo que no escribiremos la Historia, sino las Historias. Para una
escuela será más ~portante señalar la aparición de la máquina de vapor;
para otra, la rebelion de los hussitas. (113)

Una Historia parcelada ofrecería entonces un acercamiento mediocre
de su conocimiento. Sin embargo, la posibilidad de escribir las historias en
lugar d~ la Historia ~o es tan descabellada_ si se busca ampliar la
perspe~ttva convenc1~n~1 · y cómoda que tenemos respecto a
determmados acontecuruentos del pasado. Un historiador quizá no
podrá atenerse ~ todos los hechos, pero es deseable que al menos
mantenga una ffil!ada heterogénea ante ellos. Lo destacable en ES es su
apunte sob~e _la necesidad de una filosofía consciente de la Historia que.
n? . se restnn¡a a la enumeración de los hechos sin una interpretación
solida. Pero es necesario advertir que una filosofía de la Historia se forja
en función del tipo, carácter o naturaleza de los hechos que se estén
abordando, no a costa de éstos o a favor de la egolatría de un historiador.
~ ~n la_ búsqu~da_ de _la verdad, la ~~toria de la humanidad es, para ES,
hi~tona del srn sent:ido. Lo paradopco es que ese sin sentido, a través
del tiempo, ha terminado por imprimirle un nuevo sentido a esa historia:
~s _digo? _de_ admira~i~n ... que el senódo común siga teniendo tanto
presogio didacuco y civil a pesar de todas las calamidades que ha

�290

ALEJANDRO DEL BOSQUE

recomendado: la plenitud de la Tierra, el geocentrismo, el realismo
ingenuo, la locura de Pasteur. Si el sentido común hubiese prevalecido,
no tendríamos radiotelefonía, ni sueros, rú espacio-tiempo, ni
Dostoievski. Tampoco se habría descubierto América y este comentario,
como consecuencia, no se habría publicado .. .(UYU, 130-131)

El sentido común es el enemigo declarado de la Cienci~ y la Filosofía,
menciona el autor, porque coarta la posibilid~de acceso a la verda?, y
por tanto, el progreso. El sin sentido, sin embargo, es un contrasentido.
Expliquémonos. Por una parte parece ser el aliado de la Ciencia al
propiciar inventos y descubrimientos en los que pocos creían y que han
favorecido la evolución del ser humano; sin embargo, la Ciencia puede
resultar un sin sentido en sí misma si se conduce y aplica
irresponsablemente. Desde esta perspectiva, diría ES, el hombre no
progresa:
La historia no progresa. Fue el gran Giambattista Vico el que lo dijo:
"Corsi e recorsi". La historia está regida por un movimiento de marchas
y contramarchas, idea que retomó Schopenhauer y luego, Nietzche. El
progreso es úrúcamente válido para el pensamiento puro ... El hombre no
progresa, porque su alma es la misma. Como dice el Eclesiastés, "no hay
nada nuevo bajo el sol", y se refiere precisamente al corazón del hombre,
en todas las épocas habitado por los rrúsmo atributos, empujado a nobles
heroísmos, pero también seducido por el mal. (ADF, 102)

El primitivismo histórico, y por tanto humano, es perenne. Indagar el
origen de la decadencia de la Modernidad, a la manera de Spengler,
pareciera una tarea fútil cuando descubrimos, sonrojados, que la
verdadera decadencia es la de la humanidad. Y lo más humillante:
corroborar que esa decadencia inicia con el surgimiento del hombre en la
Tierra. El hombre es decadente por naturaleza. ¿Qué distingue a un
primitivo del pasado de un primitivo del presente que ordena una guerra
sin justificación alguna? ¿Qué diferencia al exterminio judío del
exterminio bosnio o del tutsi? La Historia es una graduación mayor o
menor de decadentismos. Los distintos tipos de pensamiento: mágico,
mítico, religioso, científico y te&lt;;nológico son diferentes ropajes con los
que el hombre busca encubrir, eludir o superar su primitivismo. ¿Por
cuánto tiempo más debemos seguir sosteniendo la idea de la decadencia
de la Modernidad sin asumir las propias responsabilidades? El combate
más feroz es el 1ntemo: el nuestro, librado contra el ser decadente que
procuramo·s dejar de ser. El hombre no progresa, insiste E~'. porque su
alma es la misma. Sin embargo, la deshumanización no inicia con el
surgimiento del clinero y la razón como enfatiza el autor. Inicia, y es lo

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

291

más lamentable, con la aparición del hombre en la Tierra. Es, no lo
olvidemos, un animal cuya barbarie se ha intentado domesticar a través
de diferentes estadios: religioso, político y cultural; cuya herramienta
común de control es el temor al castigo y a la pérdida. El hombre teme a
un dios (religión), a unas leyes (política) y a unas normas sociales
(cultura) que le han impuesto. La decadencia de la humanidad se
evidenciaría más sin la regulación de dichas instituciones. Basta observar
lo que sucede cuando el hombre osa transgredirlas para tildarlo,
irónicamente, de subversivo, hereje, amoral... decadente. El
conocimiento de la Historia redime al hombre de su decadentismo
cuando éste la interpreta con conciencia autocrítica. Pero la Historia
suele ser una versión actualizada de errores reincidentes, y la esperanza
de un cambio parece impensable. ¿Qué distingue al hombre del
cromañón, se pregunta el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga?
El conocimiento es acumulativo. Nosotros sabemos mucho más que
el hombre del cromañón porque hemos ido acumulando conocimientos.
Sabemos más por eso, no porque el cerebro se haya hecho más y más

inteligente. (Alameda, 41)

2. Una ciencia desprovista de valores comunitarios es una ciencia
ilegítima
Entendamos "deshumanización" como un sinónimo de "decadencia
humana". La decadencia de la humanidad es la resultante de un acto de
incomunicación histórica. Los gra~des desastres de la sociedad
responden regularmente a un diálogo suprimido. Cuando la Ciencia se ha
preocupado por comunicarse con los depositarios de sus aportaciones,
los resultados han sido provechosos. Comunicarse no sólo es escuchar al
Ot~o, sino colocarse en su lugar; traducir sus necesidades espirituales y
soCJales;· contribuir al mejoramiento humano. Cuando la Ciencia es
indiferente o insensible ante las necesidades prioritarias de dichos
depositarios, los efectos son contraproducentes. La Ciencia entonces ha
dejad~ ~e com.unicarse y se convierte en un mero 'conjunto ' de
cono~1rru_entos_, t~ _vez coherente, pero sin utilidad comunitaria alguna.
J;.,a _C1enc1a es_ ilegmma cuando se aísla y renuncia a beneficiar a quien la
valida: la sociedad. ES, decepcionado de la Física, renuncia a ella en
1945 y se dedica plenamente a la Literatura. En sus reflexiones se ventila
~na critica ácida, pero constructiva, hacia el lugar de la Ciencia en la
epoca contemporánea. Observamos, en función de esto, cuatro
modalidades de incomunicación científica.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

292

.
dalidad'es el lenguaje abstracto de la Ciencia:
Una pnmera mo
la . .
es poderosa a pesar de su abstracción sino justamente
. . . c1enc1~ ~~
ar el conocimiento vulgar del científico; pero
p::ila~e:; !~:~es~;;el primero se refiere a lo particular Y con~eto,
q. P
l gundo se refiere a lo general y abstracto ... (UYU,2 )
mientras que e se
e

ES menciona el ejemplo de la estU1a para

di tino-nir entre dos tipos de
s b-

conocimiento:

,,,,

1•
1'

. . , "la estufa calienta" expresa un conocimiento Y_ por l~
La propos1c1on
1
. sabe que si tiene fno sera
d al , n oder al que o posee.
tanto a gu P
f Pero este conocimiento es bastante
conveniente acercarse a una estu a.
.
. , En cambio si aJm,ien
•
ninguna otra s1tuac1on.
•
1:,modesto, no le s1n:e ~ara de ue "la entropía de un sistema aislado
tiene pleno conoc1m.1ento
q, b
ra' una estufa para calentarset mente" no so1o usca
aumenta constan e
' .
_ d
tudio-sino que podrá resolver
o para veinte anos e es
.
resultad o muy magr
bl
d de el funcionamiento de un
tidad de pro emas, es
una enorme can
.,
. rso Así a medida que la ciencia se
motor hasta la evoluc1on del Uruve . . , '1e·ana de los problemas, de
vuelve más abstracta y en cons:cue:c1~ m~~a 1aria su utilidad aumenta
las preocupaciones,
las pala ras e a v1
,
en la misma propomon.·(27)

?~

d , . r más elocuente. Denuncia la soberbia
La befa del autor no po na _se
poseedores del conocimiento
de. algunos científi~~s c!::i:~~~e p~o;~ mundano, pero relativo), y al
uruversal Oo que
.
d
lver las principales demandas
mismo tiempo de ser mcafipaces e resolmente comple¡· o e inaccesible
.
El 1
·ie cientí 1co es natura
.
sociales.
engua
p
h
na inaccesibilidad más nesgosa:
para el común de los mortal~s- . ~ro ';).y ~o la Ciencia olvida que uno de
la que engendra la incomurucac1on;. cuan
f ili
la divulgación del
sus rincipales compromisos sociales es ~c ~r
p. . t ES ilustra esto con el caso de Einstein:
conoc1mien o.
·
.
,. ., de la teoría de Einstein. Con mucho entusiasmo, le
Alguien me pide una exp11cacion .
.
hablo de tensoresJ geodésicas tetradrmens10_nales.
cto
-No he entendido una sola palabra -me dzce, estup~a i;smo le doy una explicación
Reflexiono unos instantes J luego, con menos en us
,
menos técnica.••
,
t d vía no entiendo· uas geodésicas, esas
-Ya entiendo casi todo ... Pero hay a,go que O ª
·
coordenadas.. ·
... ., menta/y termino por abandonar
. •J
n una /aroa concen,,acton
¿·
Depnmiuo, me Sf'mo e
·o
.J
das· con verdadera ferocidad, me de zco
.
la geodésicas y las cooraena ,
L .•r.
para siempre s .
an mientras viajan con la velocidad de la uz, ;ep
exclusivamente a aviadores que f~m
la
d recba J verifican tiempos con un
de estación que disparan un revolver con mano e
cronómetro que tienen en la mano izquierda, trenesJ campanas.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

293

-Ahora sí, ahora entiendo la relatividad! -exclama mi amigo con alegria.
-Sí-le respondo amargamente-,pero ahora no es más la relatividad. (4243)

¿Hasta qué punto el científico está obligado a ser accesible, a pesar del
lenguaje que utiliza? Lo está pues el progreso no es una ínsula aislada del
proceso civilizador. El abismo entre la Ciencia y el hombre puede
medirse a través del lenguaje. ES contrata el lenguaje de la Ciencia:
lógico, pero inventado; y el de la vida: emotivo, insinuante, absurdo,
contradictorio. (HET, 129) Sin embargo, ese abismo puede reducirse si la
Ciencia asimila que su lenguaje es una prolongación del de la vida; que la
razón de ser del lenguaje científico responde a una exigencia mundana.
Ambos lenguajes requieren ser incluyentes. Ciencia sin prudencia es
inconsciencia pura. El uso prudente de la razón reintegra al lenguaje
científico Oógica) con el vulgar (intuición). La grandeza de Galileo, para
ES, radica en la accesibilidad de su conocimiento científico, debida a sus
razonamientos prudentes:
Al fin de cuentas, era justamente la observación la que había IJe,·ado a
los aristotélicos a creer en la rotación del Sol y en el principio de la fuerza
permanente, dos grandes errores. GaWeo indaga las leyes natura.les
superando las malas observaciones, los hechos empíricos en bruto, por
medio del pensamiento. La razó n, manejada con prudencia, le permite
llegar mucho más allá de la apariencia sensible, que tienta al error. Esto
es, verdaderamente, el método científico. (UYU, 102)

Una segunda modalidad reside en el carácter canónico de la Ciencia.
El estancamiento de la Ciencia respoq.de en ocasiones a su fe irrestricta
en argumentaciones preconcebidas por su propio sistema de creencias
milenarias. La incomunicación interna en el seno de la ciencia es tan o
más perniciosa que la incomunicación con la comunidad. Las propuestas
innovadoras científicas, de verdadera raigambre social, son usualmente
bloqueadas por quienes se aferran a estructuras obsoletas de
pensamiento. Durante muchos siglos, señala ES, la figura de Aristóteles
fue divinizada al grado de canonizar su sistema filosófico:
La hipótesis heliocéntrica durmió hasta Copérnico. uno de los
responsables de esta catalepsia fue Aristóteles, que con su inmensa
autoridad policial impidió cualquier alzamiento contra el régimen
establecido. Schopenhauer y Bertrand RuselJ afirman que este filósofo
constituyó una calamidad pública que duró Yeinte siglos. Muchos se
enojan arguyendo que fue un gran genio. No veo la contradicción:
solamente un gran genio puede constituir una gran calamidad. Si
Aristóteles hubiese sido un mediocre no habría sido capaz de impedir

�durante dos mil años el advenimiento de la nueva fisica. Los genios
promueven grandes adelantos en el pensamiento humano; pero, cuando
se les da por estar equivocados, son capaces de frenarlo durante varios
siglos. (86)

La tercera modalidad estriba en la tendencia excluyente de la Ciencia.

,,,

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

294

¿Toda ciencia debe ser ética? Queda claro, como comenta ES, que "los
productos de la ciencia son ajenos al mundo ~ los valores éticos: el
teorema de Pitágoras puede ser verdadero o falso~ pero no puede ser
perverso, ni respetable, ni decente, ni bondadoso, ni colérico." (31)
Queda claro, además, que a un científico riguroso se le exige una elevada
dosis de objetividad en sus investigaciones; sin embargo, aquí surgen dos
paradojas: el investigador es antes que nada un hombre cuya condición
humana influye en sus decisiones científicas; y los juicios de valor
intervienen en la construcción de la Ciencia aunque parezcan no tener
cabida en ésta (29-31 ). La Ciencia es excluyente cuando ignora las
preocupaciones éticas del ser humano:
La ciencia estricta -la ciencia matematizable- es ajena a todo lo que es
más valioso para el ser humano: sus emociones, sus sentimientos, sus
vivencias de arte o de justicia, sus angustias metafísicas. (HYE, 40)

La Ciencia, entonces, extravía su razón primigenia de existir. Olvida
que es hija de un sistema de valores comunitarios; que ha sido creada
para servir y no para servirse del hombre; que el hombre no es un
engranaje más, diría ES, de la maquinaria que ha fabricado. Una ciencia
irresponsable es aquella qu-e procede .sin ninguna (auto) regulación ética.
No requiere, para hacerlo, disponer de un manual de comportamiento
moral. Basta con que cada científico reflexione en torno al impacto
positivo o adverso que podría· implicar determinada investigación en su
propia· cultura. Sin embargo seamos realistas: el poder político y
económico de los gobiernos hegemónicos es el dios tutelar de la Ciencia.
Sin ética política no hay ciencia ética. Se ha sospechado que la curación
de pandemias como el sida está siendo frenada por gobiernos como el
estadounidense porque pondría . en riesgo el futuro económico de la
industria farmacéutica que obtiene mejores dividendos con la producción
de medicamentos que se renuevan periódicamente, y que sólo son
paliativos contra la enfermedad; una industria que además es el pilar de
los negocios bélicos. Asistimos a la autodestrucción puntual del hombre.
La Ciencia · parece estar contagiada de una irreversible dep~uperación
moral.

?95

. L~ . ~uarta modalidad es el carácter mágico de la ciencia. El
pnnut1v1smo del ser humano se expone con claridad en la evolución de
su pensamiento. Ha su~tituido el pensamiento mágico, que lo hacía
sorprenderse ante un eclipse solar, por un pensamiento científico con el
que busca sorprender a los demás.
Somos eternos supersticiosos, declara ES:
A lo largo de _l~~ siglos XVIII y XIX se propagó, finalmente, una
verdadera superst1c1on de la ciencia, lo que equivale a decir que se
?ese_ncadenó l_a s~perstición de que no se debe ser supersticioso. Era
inevitable: la c1_enc1a se ha~ía convertido en una nueva magia y el hombre
de la calle cre1a tanto mas en ella cuanto menos iba comprendiéndola

~~

'

El científico, al igual que el mago, realizan actos incomprensibles para
el ser humano. Se reservan la explicación de sus actos· ofrecen su
espectáculo ante ~ª. masa informe que observa marav¡'llada lo que
?esconoce. El prest1g10 del mago y del científico se fundamenta en la
ignorancia de sus destinatarios:
Al convertirs~ la ciencia, cada día más, en una misteriosa magia,
aumenta proporcionalmente su prestigio ... Lo profundo es a menudo
oscuro. Así, a causa de su profundidad, son oscuros problemas como el
de Dios, la cuarta dimensión, el pecado, la esencia de la belleza. Por la
misma causa suelen ser oscuros Platón, Aristóteles, Einstein 0
Heidegger ...Ya Tácito dijo que "El espíritu humano tiende a creer con
mejor voluntad las cosas oscuras". (HET, 155)

. E~ prestigio de ese Dios se sostiene, al igual que el del mago \' el
ctena~co, en la ignorancia, a la que respetuosamente llamamos f~. L~ fe
es d~ igual forma oscura y misteriosa. El mago y el cienúfico también
pr~ctsa~. de la fe ~e s~ p~blico, aunq_ue éste sea selecto. La fe justifica la
extstenc'.a ~e la Ciencia, emulo de Dios. Por ello resulta infructuoso que
la Ctencta intente probar la existencia o inexistencia divina:
••.se ha pretendido sacar argumentos a fayor ,. en contra de la
exi_stencia de Dios: Kepler y Newton se extasiaban ante el orden
uru~ersal que, s~gún ellos, implicaba la existencia de Alguien que lo
hu~1~se establecido; Maupertuis suponía que el principio de mínima
a~c1on de la dinámi~a era la mejor prueba de una Sabiduría Divina, Jeans
piensa que este universo ha sido construido por un Dios ;\!atemático
con conocimiento del cálculo tensorial y la teoría de los grupos. Por ei
otro lado, hay espíritus dispuestos a creer que el desarrollo de la ciencia
prueba la inexistencia de Dios ... En realidad un censo &lt;le opiniones

�296

ALEJANDRO DEL BOSQUE

mostraría que buena parte de los sabios creen en un Principio
Ordenador. (UYU, 41)

El conocimiento de Dios y el de la Ciencia se asemejan en su
inaccesibilidad. Entre más inaccesibles, más misteriosos, más oscuros,
pero también más incomunicativos. Ciencia y religión se han impuesto
en sus seguidotes porque incentivan una fe incondicional hacia ellas.
Cientifismo y fanatismo son sólo excesos de~ fe. Si la Ciencia y ese
Principio Ordenador fueran accesibles perderían su categoría divina.
Tomemos prestado un vocablo hasta cierto punto científico: invención,
para explicar la existencia de Dios. Dios es la invención más sublime de
la humanidad. Todo lo que se inventa surge por una necesidad. Su
creación satisface o resuelve no sólo las necesidades particulares .sino
también los temores no reconocidos. El ateo, dice ES, es un tipo
, contradictorio pues para negar la existencia de Dios tiene que partir del
presupuesto de que existe. El abstemio, diríamos nosotros, no toma a
Dios; pretende ser tolerante con los que promueven su existencia; el
abstemio reconoce que ese Dios existe para otros, pero rehúsa tomarlo.
A Dios se le puede tomar de tres modos: con moderación, con éxtasis
(misticismo) y con exceso (dogmatismo). Dios, como problema oscuro,
sería un ente incomunicativo a través de la razón. Su única vinculación
con sus seguidores, en un criterio estricto, sería por medio de la fe; en
este sentido, Dios dejaría de ser un problema. La pérdida de la fe es en
realidad otra forma de fe: la creencia en que ese Dios ha dejado de
funcionar; cual invento inservible o desplazado. La Ciencia reclama el
préstamo lingüístico; acoge a los descreídos, y es entronizada como
diosa. Cuando alguien pierde la fe en ella, como ocurre con ES, se
resguarda en sí mismo; en el universo finito que es su persona. Y busca a
ese Dios que lo conforta, y que lo aleja de la frágil front~ra que separa a
la espe_ranza y el desconsuelo. El hombre, señala ES, opta por Dios o por
la desesperación. Esto explica por qué ateos como Nietzche y Rimbaud
"se salvan" debido a que su ateísmo, en el fondo, es una "secta
religiosa". (HYE, 108) Pensamos que el hombre opta por Dios
precisamente por la desesperaciói:i.
ES opina que el mundo debe tener un sentido puesto que
cotidianamente se lucha por algo aunque no se tenga certeza de la
eternidad. Y esto nos conduc'e a otro problema '!oscuro": el de la
inmortalidad: otro invento prodigioso del ser humano. La promesa de
inmortalidad es el pilar de las religiones· en el mundo. Ansiamos la
eternidad por desesper~ción, temor o inseguridad: las principales armas

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

297

de i~ti~dación religiosa. Aunque ES indica que la· mujer la encuentra en
el hijo, que es la prolongación de su carne y de su alma" (HET, 148),
d:bemos recordar que el hombre la anhela también a través de sus
vast~g~s; ~obre todo_ los masculinos, los que llevarán su nombre y
?1ult1plic_aran su apellido por los siglos venideros. Pero este tipo de
mr_;iortalidad es un c?nsuelo temporal. El ser humano aspira a otra: la
ete_r~a, que no se a~sia regularmente por convicción sino por alienación
~ef~osa. La obses1on por la inmortalidad alcanza cotas absurdas. Rusell
1rtzaba al res~ecto cuand~ cues~onaba el deseo de los hombres por
oh ener la eterrudad en el cielo mientras ideaban diferentes modos de
mata~ el tiemp~ en la Tierra. ¿Quién les garantiza a los que hoy
co~~1deramos ~nmortales, ~o por sus deseos celestiales, sino por sus
memos prof~s1onales (escntores, filósofos, etc) que serán eternamente
re~or~ad?_s s1 el mundo que habitamos se encuentra en proceso de
a~q_uilac1on total? Habría que mudarse a otro planeta en donde alguien
s1~~ra recordándolos y respaldara su legado cultural. En situaciones
cot1dia~as hay desvaríos de toda índole: María recordará eternamente a
Juan ~entra_s ella viva~ a Ma~~a, de igual modo, la recordarán los que la
aman, 200 anos despues, ¿qwen recordará a María, a Juan y a los que la
recordaban? Quizá nosotros, pero nosotros somos deliciosamente
m_orta!es. La inmortalidad es una invención que despierta la envidia de la
Ciencia. A la r~ligión 1~ basta con ofrecerla; a la Ciencia se le exige
demostrarla. La inmortalidad es, como invento religioso, insuperable. El
ser hu~ano cree en ella mientras vive; muerto, ya no puede reclamar la
garan~~ de este aparato funci~nal. Somos, eso sí, una fusión corporal y
energe~ca; energ1a que se mtuye en la interacción diaria. Lo que
sobrevive a .nues~r,a mue~e es, quizá, ese excedente de energía que
somos. La dispers1on y remtegración universal de esta energía es lo que
pro~ableme~te llamamos inmortalidad. Como podrá observarse, la idea
de inmortalidad es _~n préstamo (por no decir hurto) cultural y
ul~raterre~o de las relig10nes que lo han requerido para legitimar su poder
e_ influencia entre los mortales. A esto habría que añadir la invención del
~ielo Y del infierno, suburbios donde moran los inmortales buenos y los
101:1onales malos, respectivamente. No conforme con esto Dante
~liguieri ideó el purgatorio para ofrecerles una segunda oport~nidad a
los, pecadores reincidentes. Dios es el refugio contra el dolor de los
cr~idos y los descreídos. Y puede ser también el refugio último de
qui~nes lo, responsa,bi~zan de provocar ese dolor. ES busca el hospicio
divino a raiz de la perdida de su hijo Jorge Federico:

�298

ALEJANDRO DEL BOSQUE

En mi imposibilidad de revivir a Jorge, busqué en las religiones, en la
parapsicología, en las habladurías esotéricas, pero no buscaba a Dios
como una afirmación o una negación, sino como una persona que me
salvara, que me llevara de la mano como a un niño que sufre. Lo que
antes había leído con juicio crítico, ahora lo absorbía como un sediento.
(ADF, 159)

La fe de ES en una vida eterna surge de un comprensible estado
anímico: la soledad:
"No sé. Sí puedo decir que el tiempo de mi vida se quebró, que después
de la muerte de Jorge ya no soy el mismo, me he convertido en un ser
extremadamente necesitado, que no para de buscar un indicio que
muestre esa eternidad donde recuperar su abrazo. (160)

Vida o suicidio; no hay más alternativas, según Albert Camus. ES ha
elegido vivir. Por eso se proclama contra una ciencia que pretende crear
formas artificiales de vida eterna. Esto, en su opinión, sólo le
corresponde decidirlo a ese Principio Ordenador. Arremete contra la
clonación; ese nuevo acto de magia científica que, en un gesto religioso,
garantiza la inmortalidad:
En la Antigüedad, según Berdaiev, el proyecto del universo humano
era también tarea de fuerzas divinas. Desacralizada la existencia y
aplastados los grandes principios éticos y religiosos de todos los tiempos,
la ciencia pretende convertir los laboratorios en vientres artificiales. ¿Se
puede pensar algo más infernal que la clonación? ¿Podemos seguir día a
día cumpliendo con tareas de tiempcs de paz, cuando a nuestras espaldas
se está fabricando La· vida artificialmente? Nada queda por ser
respetado ... Ahora, el hombre está al borde de convertirse en un don
por encargo: ojos celestes, simpático, emprendedor, insensible al dolor o,
trágicamente, preparado para ser esclavo. Engranajes de una
máquina ... (129-130)

Quizá la clonación no sea tan infernal como parece. La Ciencia
distingue dos tipos de ella: la clonación terapéutica y la clonación
reproductiva. En la terapéutica: '' .. .los embriones surgidos de la
clonación se utilizan para fines médicos o científicos. El embrión podría
servir para producir células madres susceptibles de diferenciarse en
tejidos diversos y de suplir los órganos o funciones dañados". En la
reproductiva, " ... el proceso
similar ... ", pero aquí el "embrión se
cultiva durante varios días en laboratorio, pero se implanta a
continuación en el útero de una madre a fin de llevar a término la
gestación." (El PAÍS, 24) Desde la perspectiva de la biología molecular,

es

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

299

la clonación terapéutica es deseable porque contribuiría a remediar
algunas enfermedades que hoy se consideran incurables. Científicos
españoles como Ginés Morata opinan que, por ese motivo "debería
apoyarse la investigación con células madre". Confía en que en un plazo
no muy largo pueda encontrarse igualmente una solución contra el
envejecimiento pues si "una tortuga llega a vivir 500 años, ¿por qué no
vamos a vivir nosotros 500 años? " (Asnárez, 22) Sin embargo, si nuestro
destino va a ser similar al de la oveja Dolly, clonada en 1997 y cuyo
envejecimiento prematuro ha desalentando a muchos científicos, cabría
meditar dos veces ese anhelo de eternidad. Además, extender el
promedio de vida sería calamitoso para la humanidad pues la
sobrepoblación terminaría por engullirnos. Esto sí sería infernal, como
precisa ES. El otro tipo de clonación, la reproductiva (humana),
prohibida en la Unión Europea y en Estados Unidos, ha sido
aparentemente realizada por la secta religiosa de los raelianos. Rael o
Claude Vorilhon, ex periodista francés, es el líder de ese "movimiento".
"Los raelianos aseguran que el don es una niña llamada Eva, que pesó
3,2 kilos al nacer, y que la madre es una norteamericana de 31 años
casada con un hombre estéril." Eva, en opinión del extravagante líder, es
"sólo el primer paso hacia la inmortalidad". (Townsend, 24) Rael asegura
"haber visto en las alturas volcánicas de Clermont-Ferrand, a un
extraterrestre que le había revelado el secreto de la humanidad: los
hombres fueron creados en laboratorio y exportados a la Tierra hace
2_5.000 años". (Dumay, 26) Dichos extraterrestres son Elohim que
stgrufica, según el líder, "los que vinieron del cielo". Rael presupone que
la clonación (reproductiva) es el camino hacia la vida eterna. El objetivo
de l?s raelianos es no depender de los Elohim, y ser capaces de otorgarse
la vida eterna por sí mismos. Esta alucinante teoría sólo confirma los
temores de ES: el inminente nivel de degradación que ha alcanzado el
hombre: Magia, religión y ciencia se funden y confunden patéticamente.
Un mago (Rael) promete la vida eterna (religión) a través de la clonación
reproductiva (ciencia). El caso de los raelianos parecería ser un evento
aislado y transitorio, pero sólo es un síntoma más del escepticismo ,.
podredumbre humanos. El hombre parece buscar en su don 1~
corrección de sus mediocridades, y olvida, preso de vanidad, que la vida,
~a suya, es una oportunidad insustituible de mejoramiento cotidiano. La
mco~unicación del hombre consigo mismo engendra la ingenua
necesidad de hacerlo con su doble: el otro, el que lo inmortalizará
temporalmente.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

300

3. La globalización de la tolerancia es un ejercicio irrenunciable de
la democracia
Si la autenticidad es un acto de tra1c1on, la traición debería
globalizarse. Sábato es un traidor. Todo relator es un delator confeso.
Delata nuestras grandezas y miserias humanas, y lo hace a su modo.
Quien delata, traiciona. La de ES no es una ~ición abyecta y mezquina;
responde a caladas inquietudes espirituales' ,y a una prope~s~~n
concienzuda hacia el compromiso social. La suya es una tra1c1on
comprometida: consigo mismo y con su entorno. Su mirada crítica
desvela las inconsistencias y petrificaciones institucionales. He ahí la
osadía del relator: contravenir el pensamiento dogmático de quienes lo
consideraban su aliado intelectual. En la opinión de sus críticos y
detractores, ES no equivaldría al poeta vidente que Rirnbaud pregonaba; es
el escritor invidente: el que ha dejado de mirar como ellos miran; el que
ha traicionado los ideales incólumes. Esta sed de traición comprometida
se origina en dos posibles motivos: la búsqueda de sí mismo y el
reconocimiento del ser contradictorio:
Uno se embarca hacia tierras lejanas, indaga la naturaleza, ansía el
conocimiento de los hombres, inventa seres de ficción, busca a Dios.
Después se comprende que el fantasma que se perseguía era UnoMismo. (HYE, 9)
.
El hombre se rebela contra lo general y lo abstracto, contra el
principio de contradicción; porque el hombre de carne y _hueso es
justamente la contradicción: es y no es, es santo y es demoruo, ama Y
odia, es pequeño y a la.vez es capaz de portentosas hazañas. (64)

El conocimiento de sí mismo, que conlleva la aceptación de las
propias contradicciones, acucia a ES a "traicionar" aquellos_ide~rios
socioculturales en los que había dejado de creer: los· de la c1enc1a, el
comúnismo, y el surrealismo. Por ello, el abandono de la Ciencia es una
muestra de autenticidad:
La ciencia ha sido un compañero de viaje, durante un trecho, pero ya
ha quedado atrás. Todavía, cuando nostálgicamente vuelvo la ~abeza,
puedo ver algunas de las altas torres que diyisé ~~ mi adolescencia y me
atrajeron con su belleza ajena de los v1c10s carnales. Pronto
desaparecerán de mi horizonte y sólo quedará el r~cuerdo._ Muchos
pensarán que esta es una traición a la amistad, cuando es fidelidad a mt

condición humana. (UYU, 15•16)

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

301

La Literatura, la gran usurpadora de la Ciencia en la vida de ES, es no
sólo un medio liberador; es el estrecho de letras que comunica a un autor
con sus lectores. ES descubre en la Literatura un mayor poder de
recepción. La Ciencia, en cambio, ya demostró su poder opresivo
durante la Segunda Guerra Mundial al convertirse en "el instrumento de
la matanza mecanizada". (HYE, 1O) La Cien~ha roto la necesidad de
un "orden puro" con su fanatismo a ultranza.
•,
Todo traidor es, desde la mira de los "ofendidos", un ser intolerante;
en este caso, algunos científicos verían en ES a un pensador incapaz de
reconocer la riqueza pragmática de lo que ha abandonando. La
intolerancia del autor es, por supuesto, manifiesta. Su pronunciamiento
va contra la inoperancia de un sentido autocrítico:
El auténtico espíritu libre está abierto a todas las posibilidades,
incluyendo los dogmas y las supersticiones. Este espíritu debería ser la
esencia del pensamiento científico y filosófico ... (UYU, 43)

La traición comprometida de ES no es gratuita: traiciona a quienes
han dejado de responder a las nuevas circunstancias sociales. Su
intolerancia está argumentada. Es el tipo de actitud que requiere
globalizarse en una época de liberalismo frenético. ¿Por qué el ser
humano está obligado a: ser tolerante frente a cualquier acto de
imbecilidad que atente contra la estabilidad propia y ajena? Se tolera lo
que por justicia y razón merece ser tolerado; no más. No es aconsejable
permitir, bajo el nombre de la tolerancia, el enrarecimiento de la verdad.
Con esto, no se insinúa que ES posea la verdad absoluta; pero sí le asiste
el derecho a disentir, como Benedetto Croce quien "era en 1898 un
marxista convencido y terminó siendo un idealista del extremo opuesto".
(HE1:,130) La autenticidad subyace en lo que verdaderamente se es, y no
en lo que se cree seguir siendo; esto explicaría la caducidad de una
ideología como la comunista. ES es ecuánime al relatar su experiencia
como militante comunista:
En medio de la crisis total de la civilización que se levantó en
Occidente por la primacía de la técnica y los bienes materiales, miles de
muchachos volvimos los ojos hacia la gran revolución que en Rusia
pareció anunciar la libertad del hombre. No lo hicimos-luego de haber
estudiado minuciosamente "El capital", ni por habernos convencido de
la valídez del materialismo dialéctico, o por haber comprendido lo que
era la plusvalía sino, simple pero poderosamente, porque en aquella
revolución encontrábamos al fin un vasto v romántico movimiento de
liberación. (ADF, 60-61)
,

�302

"'

ALEJANDRO DEL BOSQUE

El desencanto aparece al ver "cómo el stalinismo había corrompido
los principios que el movimiento pretendía ena~tecer". Señala cómo
"algunos de estos comunistas de cajón . .. se mantuvieron calla~os ante las
atrocidades cometidas por el régimen soviético, torturas y asesinatos que,
como suele suceder, se perpetraron en nombre de grandes palabras a
favor de la humanidad." (61) De ahí el necesa~o exilio de ES hacia _P_a,rís
que será interpretado, por sus camaradas, comp un a~to de traici,on.
Pero, e'·quién
es más traidor? ¿el que abandona a su partido cuando. este
.
ha violentado los ideales que decía representar o los que permanecieron
en su partido y "guardaron silencio cuando pudieron y debieron decir
cosas sin temor a disentir" (61)?
El socialismo, ese viejo romanticismo político del siglo XIX, está ·muy
lejos de ser en lo que después degeneró: las dictad~ras -~omunistas del
siglo XX. Hoy sobrevive el socialismo .como nommac10_n de algunos
partidos europeos y latinoamericanos,_ quienes han pret~ndido renovarlo,
en la mayoría de los casos, con actitudes contestatarias y raras veces
propositivas y reformistas. Sobrevive también en el ~s~urso des_gast~do
de revoluciones enmohecidas, como la cubana, que si bien contribuyo al
mejoramiento sanitario (no necesariamente en_ las con~ciones más
óptimas) y al educativo (antiimperialista, pero alienado ~ F1del Castro),
·también ha despertado la conmiseración romántica de quienes evocan el
mítico enfrentamiento bíblico entre David y Goliat; del pequeño que con
sus propias armas vence de algún modo al poderoso; del ~equeño que
osa criticar con intolerancia al invencible gobierno estadourudense. Es el
tipo de intolerancia que requerimos dinamizar ante . 1~ desmedi~a
soberbia política del eterno gendarme del mundo. El socialis~o ad~mas
sobrevive, paradójicamente, como aliado del mal llam_ado neolibe:alismo
(viejo capitalismo reciclable) en países como China. (un pais: _d~s
sistemas) en donde el gobierno comunista puede reprnrur
desenfadadamente a un movimiento estudiantil porque uno de sus
sistemas, el capitalista, lo respalda ante la mirada permisiva de Es~ados
Unidos, país cuya legitimidad política descansa, y esta es 1~ parado¡a, _en
la incorporación de una propuesta socialista: el estado de bienest~~ social.
Incierto destino sería el del socialismo de no ser por la perdurabilidad de
esas palabras revoluci~n~rias que nos ha legado: conciencia Y
compromiso. La traición comprometida de ES rescata-estos vocablos del
diccionario comunista anquilosado. Con ellos emprende su aven~u~a
literaria y ensayística. Por ello su traición comprometida es un ejercicio

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

'.303

democrático. De ahí la intolerancia hacia el neoliberalismo, otra vertiente
del absolutismo económico:
Se habla de los logros de este sistema cuyo único milagro ha sido el
concentrar en una quinta parte de la población mundial más del ochenta
por ciento de la riqueza, mientras el resto, la mayor parte del planeta,
muere de hambre en la más sórdida de las miserias. Habría que
plantearse qué se entiende por neoliberalismo, porque en rigor, nada
tiene que ver con la libertad. Al contrario, gracias al inmenso poder
financiero, con los recursos de la propaganda y las tenazas económicas,
los Estados poderosos se disputan el dominio del planeta. (ADF, 106)

Algunos economistas como Antonio Sacristán Colás han sugerido la
necesidad de un capitalismo más racional en donde se incentive la
productividad de las empresas sin perjudicar el salario de los
trabajadores; en donde se invierta, además, en la capacitación de los
recursos humanos que redundará gradualmente en la mejora de la calidad
productiva. Propuesta utópica o no, los tiempos globalizados parecieran
enviarnos una señal inequívoca: el libre mercado es una tendencia
económica irreversible. De ser así habría que pronunciarnos no contra el
libre mercado sino contra la deshumanización que acarrea su expansión
inmoderada. Pero, ¿cómo moderar una tendencia que suele responder al
egoísmo humano? ¿Los gobiernos deben regular al libre mercado?
¿Cómo regularlo si ya se ha transformado, gracias al hombre, en un
carubal financiero? Podríamos aspirar a un crecimiento económico más
digno y justo, pero la decadencia natural del ser humano siempre estará
dispuesta a impedirlo.
Intolerancia necesaria, la de ES, hacia ese engendro ideológico
llamado fascismo. Nos advierte de su resurgimiento:
.. . hay muchos ejemplos en la historia, pero quizás ninguno tan
ejemplar y trágico como el fascismo: las masas llegaron a apoyar con
fanatismo a un movimiento que en última instancia estaba destinado a
esclavizarlas, embrutecerlas y lanzarlas a la guerra más sangrienta de toda
la historia. (UYU, 67)
Hay quienes creen que siendo el fascismo un fenómeno alemán, no
hay de qué preocuparse una vez que Alemania esté aniquilada
militarmente. De todas las formas de hacer el juego al fascismo, creo que
ésta es una de las más sutiles, porque facilita su resurgimiento en
cualquier otro país del mundo (Estados Unidos, por ejemplo). (69)

�304

1

1 ,l't

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

Más que resurgimiento, es una reencarnacion. ¿No fu~ acaso la
Inquisición otra vertiente del fascismo? Lo~ grandes_ en~ri:ugos de la
humanidad poseen el sortilegio del camufla¡e. Ayer mqU1s1d~res, hoy
fascistas, mañana búsquese otro sustantivo para verb~zar. L~
· d ES en 1945 hoy es persistencia. El fascismo esta
advertencia e
,
,
.al
E
1
infiltrado riesgosamente en todos los estamentos ~oci es. n e
documento escrito por el entonces cardenal J~h Ratzmger en 2003, Y
aprobado por el Papa Juan Pablo II, la Iglesia católica "c_ondena el ~mº,:
mismo sexo como "un comportamiento desviado
entre personas del
1
"ofusca valores fundamentales"; en él "se exhorta a os
que
·
di
parlamentarios y funcionarios católicos a actuar ·p~a impe r que se
adopten leyes que autoricen la unión homosexual o, si se aprueban, para
frenar y dificultar su aplicación". (:/" argas Llosa, 9) Estas conductas
fascistas del Vaticano, no señaladas por ES en su . obra, , ~on una
demostración vehemente de la ineptitud de. la ~gle:;ia catolica__para
adecuarse a las nuevas exigencias sociales, o me¡or dicho: para adm1~ las
inclinaciones sexuales históricas de los seres humanos: La m1sma
intolerancia fascista que profesa ante el uso del preservattvo Y an~e el
derecho de la mujer a usar libre y responsablemente s~ cuerpo. L~ m1sma
intolerancia fascista que disemina el sida, la explosion demografic~ en
países subdesarrollados, la pobreza cancerosa el deceso de mu¡eres
· ocasionado por abortos c~andestinos. ¿Hasta que punto debemos tole~ar
a una institución enajenante y petrific~da? Es ~~ respetarse la fe genuina
de la comunidad católica, no su vandalismo religioso.

'!

Aunque ES se asume ~orno un ser contradictorio, ~s conse~uente_con
·d · democra'u·co Tanto repudia a los gobiernos dictatoriales
su i eano
·
.
,
mili
s
(Uriburu) como a los populistas Qu~n Dom1ng_o Peron), Y los
tare
. d 1976) ES visto como un traidor por no respaldar la
unta Militar e
·
bº,
O
dictadura de Uriburu, iniciada tras el golpe militar en 1930; es tam ien un
traidor para los peronistas, pero él precisa su postura:
y O no fui antiperorústa por defender los privilegios, sino porque no
podía soportar el despotismo y la expulsión de maestras y p_ro~esores por
no someterse a las directivas del gobierno. En aquel mov1~ento h~bo
un justificado anhelo de justicia y digrúdad'. frente a una ~oc1eda~ fna Y
egoísta que explotaba a los pobres de la manera ~as derugrante,
esclavizándolos en esa espec¡e de campos de concenuac1on que eran los
yerbales y lós quebrachales. (ADF, 82)

·

Aunq~-e fue despojado de sus cátedras durante el gobierno peroni~ta,
ES es objetivo y súbraya la lucha verdadera y heroica de la controvernda

. 305

Eva Perón. Años después, el autor arremeterá contra quienes lo
consideraron un escritor subversivo: los militares que arribaron al poder
en 1973 instalando un régimen de "desapariciones, torturas y secuestros
de miles de seres humanos"; "un terrorismo de Estado" que "provocó
también la destrucción de las familias de los desaparecidos". (117).
Desde su trinchera literaria, y como integrante de una comisión nacional
de búsqueda de desaparecidos políticos en Argentina, ES ha condenado
la impunidad del genocidio. Actualmente, y gracias a la presión
internacional de las madres de Plaza de Mayo y de jueces honorables
como Baltasar Garzón, se ha derogado el decreto que prohibía la
extradición de asesinos y torturadores de la dictadura militar (1976-1983).
Es probable también, en corto tiempo, la abolición de dos leves de
indulto ominosas: Punto Final y Obediencia Debida, decretada~ en la
década de los ochenta, que impidieron el enjuiciamiento de los
responsables. Las madres de la Plaza de Mayo, tildadas de locas por sus
adversarios políticos, son un monumento de tenacidad ejemplar. Gracias
a su intolerancia hacia el régimen opresor y al respaldo de la sociedad
civil han prosperado en sus demandas de justicia y reivindicación.
Intolerancia necesaria, la de ES, en el rubro cultural. Si bien la
democracia se forja en la autocrítica (personal y colectiva), ésta rara vez
es inherente a la cultura. La falla del surrealismo, al igual que sucede con
el cientifismo y el comunismo, es su ausente espíritu autocrítico. Los
surrealistas, comenta ES, no son lo que proclaman; "son más potentes en
sus declaraciones teóricas que en sus realizaciones".(HET, 138)
Cuestiona la indefinición del mov1m1ento, sus constantes
contradicciones, las ideas preconcebidas de su líder (André Bretón); por
mencionar un ejemplo: el no reconocer que "el automatismo ha sido
siempre el instrumento con el cual el artista ha obtenido la materia prima
de su creación, pero no que es la creación artística misma; es su
condición necesaria más no su condición suficiente." (140). Sin embargo,
cabe la prudencia en nuestro autor al admitir el legado revolucionario del
movimiento: un estilo de vida con valor catártico:
Y el surrealismo fue para mí una violenta experiencia, una fuerte
liberación de mi espíritu, una ansiosa búsqueda de mí mismo. (HET, 84)

El que ES se · conceda el derecho a ser contradictorio y no se le
otorgue al surrealismo, parecería una contradicción. En realidad, la
decrepitud de un movimiento histórico no se deriva de un cúmulo
interno de contradicci;nes sino de una estrechez intelectual monolítica

�306

ALEJANDRO DEL BOSQUE

que le impide otear más allá de sí mismo. El ser humano es un sistema de
ideas renovables; un movimiento histórico es un sistema de ideas
estacionarias que tarde o temprano se liquida a sí mismo. El ser humano
renueva lo caducante al punto de reemplazarse, de inaugurar nuevos
sistemas de ideas con similar destino.
Intolerancia . necesaria, la de ES, hacia esa patriotería lingüística
llamada casticismo:

1 • • ••

El casócismo en España es una calamidad bastante enérgica por
causa de la Academia; pero aquí es frecuente encontrarse con gentes que,
a pesar de sus bárbaros apellidos o por eso mismo, resultan más
españolistas que los madrileños, hasta el punto de imitar sus
barbarismos. Y así, tomando por elegancia de lenguaje lo que meramente
es una confusión metropolitana de dativo por acusativo, nos dicen "les
conocimos en la calle" o "la dimos un libro". No es que yo salga ahora a
defender la coherencia gramatical y las normas sagradas. Simplemente
salgo a defender el derecho a quedarnos con nuestros propios
barbarismos. (11 7'J

La lengua, como ser vivo, experimenta una incesante .transformación
que las voces académicas más autorizadas desacreditan. Algunos
gramáticos rigurosos desean preservar el idioma en una vitrina o en un
frasco de formol. ES exhibe la irresponsabilidad social de la Real
Academia Española al oponerse puerilmente a la evolución inevitable de
la lengua:
Los gramattcos se pronuncian en general contra La anarquía, no
queriendo ver que los únicos lenguajes que han dejado de ser anárquicos
son los muertos ... Otros gramáticos echan mano de "los buenos
autores" como norma. Lo que habitualmente resulta un círculo vicioso,
ya que para Américo Castro, supongo, un buen autor es un señor que
escribe como Américo Castro. (170)

Para valorar el comentario de ES revisemos la siguiente anécdota:
Fernando Lázaro Carreter, en una entrevista concedida al suplemento
cultural de "El PAÍS", declaró que Dámaso Alonso y Rafael Alberti
alguna vez se mearon -literalmente- en la Real Academia Española. Un
honor, agregó, provinienpo_de vejigas tan ilustres. Carreter mencionó de
paso el nombre de su amigo Víctor García de la Concha, quien ningún
vínculo guarda con tan ilustre pasado salvo que hoy preside la
presidencia de la Real Academia Española e imparte cátedra de literatura
en la Universidad de Salamanca. En una de·sus conferencias, el preceptor
habló de la onda de los creacionistas que influyeron con su técnica poética

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

'307

en el surrealismo español. La buena onda del suceso es haber escuchado a
un mentor tan ilustre entrar en la onda de decir onda en el presente, cuando
la onda de la Academia era no decir onda en el pasado. Habría que referir
también que .el uso del vocablo "onda" resulta perversamente ingenuo
frente al "mearon" empleado por Carreter. El caso nos demuestra que la
irresponsabilidad académica tiene un li~te, para ventura de la lengua
española. Frente al linguocentrismo (no pedimos perdón por el
neologismo) de la Academia, cabe la sencillez del idioma como un
síntoma de sabiduría. Por eso la figura de Pedro Henríquez Ureña,
maestro de ES, es encomiable "porque no era partidario de una
concepción purista del lenguaje". (ADF, 41)
Para Sábato España ya no posee la hegemonía cultural y política del
pasado. ¿Por qué no aceptarlo, se pregunta? Del mismo modo
podríamos afirmar que ya no ostenta la supremacía lingüística. La lengua
es poder, y el castellano es una prolongación de ese poder en las colonias
conquistadas. Lo interesante es la demora académica en reconocer la
existencia de palabras provenientes de la "periferia" (Latinoamérica).
Aunque la sede oficial de la Real Academia no se encuentra en América
Latina, la Real Calle registra los_vocablos novedosos y excluye aquellos
que le parecen ajenos: tío, venga, vale, aparcar, gamberro, entre otros.
España tampoco está obligada a incorporar el "güey" de México ni el
"chido" defeño, ni el imperialista "okay". La resistencia lingüística puede
ser leída como un asunto de identidad nacional o de resabios imperiales,
según se prefiera. En la relación intercultural entre México y Estados
Unidos sucede algo muy peculiar. Si bien la lengua es poder, la migración
(de mexicanos ilegales al país estadounidense) es otra variante de poder.
Lo irónico es que ahora, en estados como California, el profesionista
noi:reamericano más calificado es el que, además de hablar su lengua
nattva, habla español. El "éxito" o la "moda" de querer hablar español en
el ~undo no _es debido a España sino a otro "éxito": la pobreza, que ha
obligado a miles de ciudadanos latinoamericanos a emigrar al país de las
"oportunidades'.'. Entendamos ahora la rabia caprichosa de ES de
emplear indómitamente una palabra como "completidad" en lugar de
"integridad":
Algunos puristas, asustados, proponen traducir "integridad" sin
advertir que el casticismo los echa en brazos de la impropiedad: un cine
puede estar completo sin estar íntegro: bastará que a una de sus butacas
le falte un simple tornillo. (HET, 159)

En una época como la nuestra es apremiante globalizar el valor de la
tolerancia si deseamos aspirar a un verdadero ejercicio democrático. Sin

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

308

embargo, requerimos replantear ~ términ~ tan deno~tado como el de la
intolerancia. ES practica una 10toleranc1a necesana que des~antela
fatuidades, corruptelas, incompetencias, estupideces. Su pensamiento es
excluyente, en este sentido. ·

4. La educación de una libertad corresponsable es ~a demanda
colectiva
Todo ensayista es un pedagogo por antonomasia. Se _lo ~rop~nga o
no el que ensaya transmite las meditaciones de sus expenencias vitales a
un' lector que ejercerá su derecho de convenir o discre?ar .con ellas. Es
cándido pensar que los ensayistas escriben sólo para s1 mis~~s; de ser
así, ¿para qué publicar si publicar es la apertura y expans1on de su
pensamiento?
'

Frente al ingobernable proceso deshumanizador, ES prop~ne ~
e
·,
de una com"uu,
...;dad solidaria• Se trata de una nueva s10tesis
con1ormac1on
que concilie al individuo con su entorno social:
El hombre debe luchar hoy por una nueva síntesis: ~~ una mera
· ' d el 10
· divi·dualismo sino la conciliación del indiVJduo con la
resurrecoon
,
.
comunidad; no el destierro de la razón y de la máquina smo su
relegamiento a los estrictos territorios que le corresponden. Porque_no
todo fue malo en el proceso de nuestra civilización moderna. El domtruo
de la naturaleza dio un nuevo temple al hombre y las fuerzas
desencadenadas por su razón tuvieron cierto género de grandeza. (HYE,

92)

En este proceso de conciliación, la máquina es inofe~siva si ~stá al
servicio del hombre; si se le observa como una "prolongación querida Ya
veces admirada". (93-94):

·

El ~ue ES haya recomendado la fundación de comunidades s~lidarias
durante la época de la Guerra Fría (1953) reafirma la permanencia de su
pensamiento:
En cuanto a la teoría, puede sostenerse que la an?t~sis Nueva~or~Moscú ha de ser supera.da.en un tipo de sociedad so:1alista n~ totalit~ria,
fundada en comunidades auténticas, no en máqUIDas sociales. ~1 el
individualismo capitalista ni el colectivismo soviético s.o n so_luc1one~
verdaderamen~e humanas, puesto que el hombre no es un yo aislado ru
un engranaje, sino un ser en comunidad con ~u~ semejantes.(HET,_111).

.,

Sustituyamos el escenario de la Guerra Fn~ po_r_ el de la glooalizac~on
neoliberal-terrorista y observaremos la aplicabilidad de lo anterior.

309

Reemplacemos la antítesis hegeliana (entre liberalismo y socialismo; en
donde "triunfaba" inevitablemente el primero) por la sugerida en los
tiempos modernos: un eje del bien (Estados Unidos y aliados)
combatiendo contra un eje del mal (países "terroristas" y
narcotraficantes). En esta lid de tintes morales y moralinas, el
neoliberalismo (eje del bien) "deberá" imponerse nuevamente sobre sus
adversarios, siguiendo el pensamiento categórico de Hegel. Desde este
ángulo, pocos reconocerán que el auténtico terrorismo de estado es el
que ha ejercido el gobierno de Estados Unidos a través de sus
intervenciones militares y paternalismo castrante; pocos admitirán que la
reacción del "eje del mal" es comprensiva en este sentido. A los
gobiernos actuales (como a los del pasado) no les interesa precisamente
integrar comunidades auténticas, sino auténticas alianzas políticas que les
permitan exterminar con eficacia y seguridad al enemigo. El anhelo de
ES de válido, pero parecería ser inviable en una sociedad como la
nuestra. Nadie duda de la bondad y justicia que caracteriza a numerosas
personas, pero desafortunadamente esto no es una constante. Las
manifestaciones mundiales que se suscitaron en 2003 contra la guerra en
Irak podrán revelar el sentimiento solidario y pacifista de la comunidad
internacional, pero la resolución final de invadir al país árabe fue
responsabilidad de un solo individuo; sustentada en bases insostenibles:
la supuesta existencia de armamento nuclear oculto. Al libre albedrío del
ser humano, comenta ES, se le ha llamado retóricamente de dos modos:
Principio de Indeterminación y Principio de Incerteza. Lo cierto es que
con ese libre albedrío el hombre ha sido "responsable de todas las
tonterías que comete" (UYU, 90).
El libre albedrío requiere ejercerse con un sentido de
corresponsabilidad. No el tipo de corresponsabilidad vergonzosa de los
gobiernos que apoyaron al estadounidense para librar una guerra
ilegítima, sino una corresponsabilidad que fortalezca a la comunidad en
la que está inmerso el individuo. Libertad corresponsable es el derecho
que compete a ~n ser humano a actuar y decidir junto al Otro y no por el
Otro. De ahí, la preocupación pedagógica de ES:
Sí, muchachos, la vida del mundo hay que tomarla como la tarea
propia y salir .a defenderla. Es nuestra misión. J\io cabe pensar que los
gobiernos se van a ocupar. Los gobiernos han olvidado, casi podría
decirse que en el mundo entero, que su fin es promover el bien común.
La solidaridad adquiere entonces un lugar decisi,·o en este mundo
acéfalo que excluye a los diferentes. Cuando nos hagamos responsables

�EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
310

ALEJANDRO DEL BOSQUE

del dolor del otro, nuestro compromiso nos dará un sentido que nos
colocará por encima de la fatalidad de la historia. (ADF, 180)

La confianza es la madre de una libertad corresponsable. ES no se
dirigiría a los jóvenes si no confiara en su capacid~d ~e- transfo~mar y
mejorar su entorno. La democracia auténtica es el ~1erc1c10 consc1~nt~ y
responsable de un trabajo en e~uipo que anhe~~ ~1enes~~r-com~~tano.
1
La democracia falsaria es la diarrea mental de líderes 1mpos1t1vos Y
protagónicos.
El de ES es un pesimismo esperanzador. Pesimista, al exhibir el
fracaso de la civilización tecnocrática; y esperanzador, al confiar en la
reivindicación del género humano. Su pensamiento campea entre ~a
desesperación y la esperanza. Confía en el hombre por su t_endencia
natural a la búsqueda de un orden, "ya sea instaurando ~a, ~!enc1a, la
religión, el estado, las artes, los sistemas filosóficos, o la polic1a , aunque
su búsqueda obedezca a un pavor cósmico. (~~T, 115). Destaca
también la inclinación del ser humano a res1sur a pesar de las
adversidades cotidianas. Quizá por la sospecha o certeza de que ese ser
humano es una síntesis de materia y espíritu. La Ciencia olvida esta
premisa, y gana con esto una comunicación fragmentada:
Es necesario comprender que el hombre no es sólo racio_nalidad, si_~º
también irracionalidad; que no solamente es instinto, smo tamb1en
espíritu. (HYE, 86-87)

31 1

ERNESTO SÁBATO

La propensión del hombre a la unidad explica el desacuerdo de ES
ante quienes desvalorizan el cuerpo, como Maeterlinck, Kant y los
órficos, para quienes el alma es una especie de doncella encarcelada por
el cuerpo:
Las almas no se pueden comunicar sino a través de los cu'~os.
Intentar, como pretende Maeterlinck, la comunicación de dos almas
puras es tan grotesco como pretender una amistad entre dos libros. (183)

Y ES tiene razón. Cuando una persona recuerda a otra que ha
fallecido, evoca su rostro, su cuerpo; después, si es cristiana, se conforta
pensando que su espíritu le protege de algún modo desde una dimensión
desconocida. Finalmente, el recuerdo integral se da en la simbiosis:
nostalgia (cuerpo) y seguridad (espíritu). Ambas, nostalgia y seguridad,
tienen un punto en común: el temor, del deudo, a quedarse solo (sin la
compañía de otro cuerpo) y a sentirse desprotegido (emotiva y
espiritualmente). La afirmación del autor de que las almas sólo se
comunican a través de los cuerpos confirma lo anterior.
La cultura, sin disculpar el pleonasmo, es una construcción cultural.
Es el fenómeno que autoriza a una corriente de pensamiento a divulgar
el desprecio hacia el cuerpo, aunque en la práctica se le rinda un sensual
tributo. Se nos educa a pensar el cuerpo, y no a sentirlo. Nuestro
pensamiento nos es ajeno: repetición y machaca de otros pensamientos.
Opinamos, en muchas ocasiones, como el merolico que ha ensayado su
perorata. La opinión pública, precisa ES, es una creación cultural:

ES nos impele a · trascender nuestra soledad ejerciendo una
Es extraño también que se siga teniendo fe en la Opinión Pública,
como si ese fetiche no pudiera crearse a voluntad mediante la
Propaganda. La Opinión Pública sigue siendo quien impone gobiernos,
pero resulta que estos gobiernos son los que crean la Opinión Pública.

comunicación sincera con los demás:
El cuerpo de Jos demás es un objeto y mientras el c~nt~cto se realice
. con el solo cuerpo no existirá sino una forma de onarusmo. Solamen~e
mediante la plena relación con un sujeto (cuerpo y alma), podemos salir
de nosotros mismos, trascender nuestra soledad y lograr la
comunicación. (HET, 139)

El ser individual sólo trasciende a través del ser colectivo. Am~os no
deben excluirse. El divorcio entre ambos es el resultado de una libertad
corresponsable fallida; el . divorcio es a~emás un efecto de:.
desconocimiento de la realidad social. Para ES el hombre concre~o es la
· unidad de_l espíritu contemplativo y ejecutivo~' y "la nu~va comuru~ad ha
de levantarse sobre esta base". Los griegos, senala, obterua~ el
conocimiento mediante la contemplación, y los modernos, la adquteren
mediante la acción. (187)

(HYE, 52)

La cultura es la gran amansadora pues "toda cultura es el intento de
dominar lo animal eµ el ser humano" . (HET, 184) La cultura provee
signos de identidad a una nación, y excluye a los que considera distintos,
inferiores o incivilizados. La proliferación de términos como pluralismo
y multiculturalismo 1 son formas reaccionarias de manifestar la estrechez
de "cultura". ES ofrece su concepto de pluralismo:
1

Al multiculturalismo, advierte Ricard Zapata-Barrero, se le ha visto como una
amenaza de los \'alores democráticos o fuente ele inestabilidad e inseguridad. (Zapata,
15) Politólogos como Giovanni Sartori y mandatarios políticos como José ~faría Aznar

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

312

La Razón es unificadora, pero eso no implica que la realidad sea una:
también el ejército uniformiza a sus soldados y, no obstant_e, los_ hombres
son desiguales. El pluralismo es el liberalismo en filosofía, as1 como el
monismo es el totalitarismo: Platón. Hege~ Marx. (HET, 185)

,.
t

Más allá de esto, el pluralismo entraña el recon?c.i~ento y respeto de
una heterogeneidad cultural. Alimentamos :l'Fz~¡wcio de valo~ar a los
demás en función del oficio que desempenan, ael color de piel'. ,de la
posesión de bienes materiales. Estigmatizamos, además, en funcio~ de
diferencias étnicas. Es común en México escuchar que Estados Umdos
podrá ser un país poderoso, pero carece de cultura, por aque~o del
· · ·mdígena y la "decadencia" de los valores en. ese pais. Lo
extermiruo
paradójico es que en México se extingue a los m~gmados con la
indiferencia nacional, y que uno de los principales mosaic~s cultur~les de
' Estados Unidos está conformado por inmigrantes latmoamencan?s.
Somos seres transitorios que nos solazamos. con una pretendida
homogeneidad. Somos seres patrioteros que olvidamos a los .nu~stros.
Somos seres superiores hasta que alguien pregona n~estras misenas. El
pluralismo O pensamiento heterogéneo se educa. Mas que ~na c~ltura,
menciona ES, demandamos una filosofía de la cultura que evite actitudes
. retrógradas; que impida la debacle educativa:
Toda educación dep~nde de la filosofía de la c~tu~a que la presid~; Y
debido a estos obsecuentes imitadores de los pa.1ses av~nzad~s ·avanzados en qué?-corremos el riesgo de propagar aun mas la
~obotización. DebemO$ oponernos al vaciamiento de nuestra cultura,
devastada por esos economicistas que sólo entienden del_Product.o Bruto
Interno-jamás una expresión tan bien lograda-, q_ue esta~. red~c~endo la
educación al conocimiento de la técnica y de la mformatlca, uoles para
los negocios, pero carente de los saberes fundamentales que revela el
arte. (ADF, 112-113)

comparten esta teoría. Sartori ve en la inmigración descontrolada un peligro para las
democracias dado que conduce "a la generación de guet~s y bol~as ~.e culturas no
inte adas a·enas e incluso hostiles a las reglas de la s_o aedad. abierta . (fertsch, ~)
gr
' J
•e
,
bril de 2003. como "partidario de la tolerancia,
Aznar, por su parte, se maru1esto, en a
, .. ,
, ..
· d d 5 mu!
· tl·c·ulturales" En una pos1c1on mas lucida, Zapata-Barrero
pero no d e 1as soc1e a e
·
•
iensa ue el multiculturalismo ni e~ un problema ni _es un ideal; es ~1mp1e~e~te ~~
p
q y
. ~•Expulsar el multiculturalismo es 1r contra la comente h1stonca •
proceso.
agrega.
•
b"
1
•Cree que no sólo las sociedades son multiculturales; las personas deben .tam 1en se~,º·
En su o inión una persona con mente multicultural no tiene como pnmera reacc1on
pregunt!le a ;tra dónde ha nacido, sino dónde vive. Cabe aclarar que ES no aborda el
término en sus ensayos.

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

313

En su llamamiento, ES invita a ejercer una libertad corresponsable. El
mejoramiento educativo es un compromiso que concierne a toda la
sociedad. "La educación es lo menos material que existe, pero lo más
decisivo en el porvenir de un pueblo, ya que es su fortaleza espiritual." El
autor anima a los maestros a seguir "resistiendo", "porque no podemos
permitir que la educación se convierta en un privilegio". (113) La
petición es un tanto difícil de cumplir considerando las condiciones
económicas paupérrimas, en Latinoamérica, de los preceptores que
sobreviven con salarios exiguos. La deforestación pedagógica es un
asumo cotidiano: maestros con errores ortográficos que preparan a los
futuros maestros; maestros que aprenden el arte de encomiar a sus
directivos para obtener puestos superiores; maestros que enseñan a
administrar la educación sin impartirla.
Sin bienestar económico hay malestar educativo. Las posibilidades de
educar pluralmente se reducen o anulan. ¿A qué maestro le va a interesar
inculcar en sus alumnos el valor del libre diálogo si éste, para él, ha sido
vedado? Y sin embargo, ese libre diálogo es medular en el ejercicio de la
heterodoxia. Un libre diálogo, indica ES, que no sea sofístico ni
catequístico. (HET, 149) Un diálogo que favorecería el surgimiento y
consolidación de las nuevas comunidades solidarias. Es el tipo de diálogo
que se reqmere forjar en los educandos respecto al complejo binomio:
mujer-hombre.
En la conformación de una comunidad solidaria es fundamental
admitir la coexistencia de lo femenino y lo masculino en un ser humano:
FEMENINO-MASCULINO. Los dos principios coexisten en cada
ser humano.
Femenino: noche, caos, inconsciencia, cuerpo, curva, blando, vida,
misterio, contradicción, indefinición, sentidos "corporales"-gusto, tacto-.
Origen de lo barroco, lo romántico, lo existencial.
· Masculino: día, orden, conciencia, razón, espíritu, recta, dureza,
eternidad, lógica, definición, sentidos "intelectuales" ,-oído, vista-.Origen
de lo clásico, lo esencial. (HET , 169)

ES acierta al afirmar esto, pero no es congruente en otras ocasiones
~uando separa arbitrariamente lo que caracteriza a una mujer y a un
hombre. Es indudable que entre ambos existen diferencias indiscutibles
de género, pero el autor, en su afán de distinguirlos, incurre en nuevas
categorizaciones:

�314

EL PENSAMIENTO INCLUYENTE DE
ERNESTO SÁBATO

ALEJANDRO DEL BOSQUE

El hombre tiende al mundo de la abstracción, de las ideas puras, de la
razón y de la lógica. La mujer se mueve mejor en el mundo de lo
concreto, de las ideas impuras, de lo irracional, de lo intuitivo. (105)

Lo anterior aclararía, según ES, la ausencia de mujeres filósofas
descollantes, y la idea, de Gina Lombroso, de que la maternidad
proporciona la· felicidad. Si bien no ha habido mujeres destacadas en la
historia de la Filosofía, sí ha habido litera~s y activistas ·que han
proyectado una filosofía de vida a través de su obra. ¿O se requiere un
oficio para pensar? El propio Sábato se rehúsa a proclamarse como un
filósofo, y sin embargo su pensamiento es de gran ~stima. En cuanto a la
maternidad, ésta es una elección femenina, y la felicidad no se
circunscribe a un evento reproductivo. Asimismo, la intuición no es una
cualidad definitoria de la mujer. ES es abiertamente intuitivo, y en varias
ocasiones lo declara. Recuérdese, por ejemplo, que por intuición conoció
el marxismo, y no por haber leído El Capital. En otro apartado, el autor
menciona que racionalizar a Dios y el Universo es una empresa
masculina, una locura propia del hombre; sin embargo, él, como hombre,
ha sugerido no racionalizarlos.
Debatible es también el tópico del amor a las cosas. Si bien la mujer
tiende a un mayor apego a lo material en situaciones como la que ES
· relata: "Casi no existe marido que no discuta con su mujer en el
momento de hacer las válijas, pues el hombre tiende a viajar con el
mínimo de impedimentos, mientras la mujer, si fuera posible, lo haría
con la casa entera". (107-108), esto no demuestra que la mujer sea un
ente aferrado a lo concreto.
Es aguda y certera la crítica del autor hacia un feminismo recalcitrante
que, en la búsqueda de la igualdad, desconoce absurdamente las
diferencias entre una mujer y un hombre.
La mujer, subyugada durante varios siglos, humillada y
resentida, se ha querido sublevar mediante los movimientos
sin advertir que de ese moi:lo hacía una concesión más,
paradoja!, a esta civilización de machos. Porque ¿qué es el
sino masculinismo? (164)
·

pospuesta,
feministas;
siniestra y
feminismo

El error del feminismo es de enfoque crítico. Proclamó una igualdad
de géneros con d argumento de que la mujer había sido excluida por ser
diferente, cuando lo ideal hubiera sido exigir una igualdad de derechos
con el argumento de que la mujer debe ser respetada por ser,
precisamente, diferente. Nadie niega la exclusión histórica de la mujer,

pero ella ha sabido sortearla influyendo de modo inteligente en el
hombre quien, en apariencia, se rige por un estatus de superioridad
social. La diferencia requiere establecerse no en función de géneros, sino
de personas. Son el carácter y la calidad ética de un ser humano lo que
define su personalidad, y lo que lo distingue de otros. En este sentido,
sería más propio hablar del materialismo de una persona dependiendo de
su amor moderado o excesivo a las cosas, y no por ser hombre o mujer,
o por ser más abstracto o más concreto.
ES incurre en otras dicotomías, esta vez sexuales, que evocan aquella
visión misógina de Paz sobre la mujer que se "raja" o "abre" frente al
marcho que "no se raja" y se "cierra", expresada en El Laberinto de la

Soledad-.
Cuando un hombre entra en una mujer, lo hace como un
conquistador en un país enemigo y exclama "eres mía"; así como el
conquistador clava --con una· simbología freudiana- una pica o una
espada en el territorio que acaba de invadir. (138)

Erotizar una cultura es un albur. El machismo no es sólo un distintivo
cultural de México o Argentina. El ser de un hombre y el de una mujer
no son sólo sexo. Es preferible comprender ese ser en función de una
síntesis: esa integración de materia y espíritu que Sábato ha referido en
numerosos momentos. Esto evitaría más escisiones inútiles como la de
que "el hombre tiende al dinamismo, la mujer al estatismo" (140) o
preguntas ociosas, como la de Weininger, que están fuera de lugar:
"¿tiene alma la mujer?" (108)
ES supera sus imprecisiones al declarar lo siguiente:
Deberemos volver a lo concreto sin desdeñar la abstracción habrá
que integrar la lógica y la vida, el objeto con el sujeto, la esencia' con la
exi_stencia. En otras palabras: habrá que crear una sociedad que respete la
umdad hombre-mujer, en vez de escindida en beneficio del hombre
platónicamente puro. (165)

. Su propuesta· sería más ecléctica si admitiera que pueden darse otro
upo de unidades: mujer-mujer; hombre-hombre; que la unión (libre o
matrimonial) entre dos heterosexuales o entre dos lesbianas o dos
homosexuales no es garantía de unidad perpetua. La nueva comunidad
femenina-masculina es deseable, pero no puede ser la única. ES reconoce
la bisexualidad, no como alternativa sexual, sino como una coexistencia
de lo femenino y lo masculino en un ser humano. De ser así, la nueva
comunidad deberá ser bisexual.

�ALEJANDRO DEL BOSQUE

316

Una comunidad solidaria sería aquella en donde prevalece el respeto
mutuo entre mujeres y hombres; en donde la tolerancia hacia los niñ?_s Y
los ancianos no es decorativa o circunstancial; en donde los runos
aprenden a vivir guiados por la firmeza, y no por ~ docilidad paternalista
por la severidad autoritaria; en donde _los ,ª~c1anos son recuperados
0
productivamen_te como portadores de_ ~ab1dun~ ~agotable; en donde l~s
amigos se aquilatan como una familia adqU1r1da que ayu~a a seguir
existiendo; en donde el ser humano admi~u ignorancia perfecta,
reconoce y rectifica sus errores; y homenajea a quienes dignamente lo
han forjado.
Podremos coincidir o discrepar con la permanencia del pensamiento
de ES, pero es imposible recelar de su honestidad férrea. ES ha logrado
lo que otros escritores olvidaron: incluir a sus lectores.
·

Bibliografia
ALAMEDA, Sol. Juan l....llis Arsuaga. HomoAtapuerca, pp.36-41. El País, EPS,
Madrid, 1Ode agosto de 2003.
AZNÁREZ, Maleen. Ginés Mora/a. El señor de las moscas, pp.14-20. El País, EPS,
Madrid, 29 de diciembre de 2002.
DUMAY, Jean-Michel. LA clonación es una etapa hacia la vida eterna, dice Rile/, p. 26.
El País, Sociedad, 29 de diciembre de 2002.
SÁBATO Ernesto. Antes delfin. Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 1999•
H~mbresy engrancyes. ·Heterodoxia. Alianza Editorial, Madrid, 2000
----Unoy el Universo. Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 1982.
TERTSCH, Hermann. El mayor peligro para el mundo es la supe'?oblación d~ los países
pobres.. Entrevista a Giovanni Sartori, pp. 6-7. El País, Entrevista, Madrid, 11 de
mayo de 2003.
TOWNSEND, Rosa. EE UU investigará la clonación del primer bebé, p.24. El País,
Sociictad, Madrid, 29 de diciembre _de 2002.
VARGAS LLOSA, Mario. Ei pecado nefando, pp. 9-10. El País, Opinión (Piedra
de Toque), Madrid, 10 de agosto de 2003.
.ZAPATA-BARRERO, Ricard. I.As sociedades multiculturales. Usos de un término
polémico, p. is. El País, Opinión, Madrid, 11 de mayo de 2003.

LA CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES
Dr. Lino GarcíaJr.
Universidad de Texas-Pan Americana
Edinburg, Texas

El novelista mexicano Carlos Fuentes ha sido comparado con William
Faulkner y John Dos Passos por la manera en que ha podido examinar la
psicología mexicana en una de sus primeras novelas LA muerte de Artemio
Crnz. Fuentes ha tenido gran popularidad no sólo en México sino en
todo Latinoamérica y en los Estados Unidos. Goza de fama
internacional por sus ya conocidas obras tales como La región más
transparente del aire; El gringo viefo; LA cabeza de la hidra; Cristóbal nonato; y en
Constancia y otras novelas para vírgenes. Así que, aunque en sus obras detalla
la vida mexicana, en su última novela LA campana escrita en una trilogía
de obras que incluyen dos otras novelas, Fuentes ha ubicado la trama de
su obra en Latinoamérica, específicamente en Argentina durante la
~erra de la Independencia de 1815. Esta historia interesante presenta las
vidas de unos personajes dentro del panorama bélico que engolfó a todo
Hispanoamérica durante la primera parte del siglo diez y nueve. Fuentes
nos pinta esta historia vista por los ojos de tres autodidactas; Xavier
Borrego·, quien cree con fervor en las ideas políticas de Voltaire; Baltasar
Bustos quien presta culto a Jean-Jaques Rousseau y que es a la vez el
héroe de esta no-yela de Fuentes; y Manuel Varela quien sigue las ideas de
Diderot.
Así que Baltasar, a pesar de su miopía y sus ideales de independencia y
ferv~r- de justicia se enamoró de la esposa del Marqués de Cabra y la
s~gwra por toda Latinoamérica. Así Baltasar pedía la justicia en las
ciudades y era capaz de implementarla como lo hizo la noche del 24 de
mayo en Buenos Aires. Así lo exclama Baltasar diciendo siempre: "Sólo

�LINO GARciA, JR.

L4 CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES

la justicia puede salvarnos a todos, sólo la justicia significa orden sin
explotación, igualdad ante la ley ... ".

cholo de mierda, pues ni al altura de mis pies llega tu alma, si es que la
tienes, pobre diablo".

La explotación del mestizo y del indio y de los negros esclavos era lo
primario en la actitud de los estancieros y criollos quienes dominaban las
tierras grandes de esos países. Por eso se había hecho la lucha, para _traer
justicia al puebio esclavo. Al menos así pensaba este joven cuyas ideas
intelectuales no siempre concordaban con l.-a_s hechos reales de la
revolución en que se había entregado. Baltasar encuentra .muchos
personajes que, como él, se habían entregado a la lucha, pero diferentes
como él en pensamiento.

Representaba el marqués todo lo odioso de Latino-América y la causa
primordial por la cual Baltasar y los demás andaban en la guerra. Y al
morir el Marqués, se acercó Baltasar para decirle esto en el oído: ''Yo
amo a tu mujer. Yo quemé vivo a tu hijo y no tendrás otro, vivo o
muerto; yo voy a seguir a tu mujer hasta el fin del mundo y obligarla a
amarme en nombre de la justicia".

318

Durante todo este tiempo sabemos que Baltasar está
desesperadamente enamorado de Ofelia Salamanca, la m_adre del ~ño
que se robó y recorre todo Latino-América (Buenos Aires, S~nttago,
Lima, Maracaibo, y Veracruz) buscándola para decírselo. Nunca pierd~ el
deseo de encontrarla y de ser su amante. Pero, fue él, irónicamente qwen
a pesar de ser miope e intelectual se lanzó a la revolucfón con los d~más
a la guerra de aquel entonces. Pero sólo Baltasar pose1a lo que demas no
tenían; fervor revolucionario y sentido de la justicia. Esta es una de las
ironías de la novela dentro de la obra de Fuentes.
Así lo había dicho el mismo Baltasar: "Mi pasión es la justicia, no la
guerra". Pero al mismo tiempo que seguía los ideales de la _guerra se
preguntaba: ¿Dónde estará Ofelia ahora? Intenta mantenerse virgen para
que sólo ella pueda gozarlo, pero cede su pasión sexual al encontrarse
con una india virgen.
Otro personaje bastante interesante e importante dentro ?e ~a
narración de Fuentes es el Marqués de Cabra, Presidente de la Audiencia
Especial, instalada para juzgar a los Virreyes de la col~~ª· Sab~_mos q~~
se les. quemó la casa donde vivían él y su esposa Ofelia. Tamb1en_ muno
el niño negro quien Baltasar había sustituido allí co~o- _moavo de
venganza. El hijo blanco del Marqués y la Marquesa v1v1~a. ahora el
destino del hijo de una prostituta negra, enferma y azotada publicamente.
La justicia para Baltasar se cumpliría de esta manera.
Tenía el Marqués un odio a los indios, a los cholos y a ~os esc~avo~,
tanto que los insultaba bastante diciéndoles: "Cholos de mterda, limpia
las barracas, hazme la cama, fava los pisos, desinfecta los retretes, trae
·leña, sírve~e agua, no respingues si te doy una ~atada ~n e~ tras~ro, _no
dejes escapar un suspiro, no levantes la c11beza, s1 te odio mtra mts pies,

Lleguemos a la ironía más grande de toda la novela, la misma Ofelia
Salamanca, la Marquesa de Cabra, quien también sentía todo odio por los
rebeldes y en especial por los indios y los cholos. Prefería ella vivir en
Chile u otro lugar más adecuado para sus gustos, y no alrededor de estos
bárbaros que no sabían vivir bien. Baltasar Bustos se había enamorado
de ella al verla desnuda desde la ventana mientras él contemplaba el robo
de su hijo. En la mente de Baltasar estaba ella sellada como un recuerdo
de todo lo que era una hembra. Se le aparecía hasta en sus sueños, la
sexualidad de su pensamiento lo atormentaba y se le concretó el deseo de
conquistarla. Este hombre, miope, de calidad intelectual, y con deseos de
la justicia que se le escapaba podía también pensar en lo mundano,
pensar en una hembra, desearla como cualquier hombre. Tenía en su
mente a esta mujer quien había reprochado a su marido el Marqués de
Cabra, por haberle traído desde de Chile donde ella tenía unas
comodidades, para entregarla a una servidumbre negra de Buenos Aires.
Es así como Carlos Fuentes pinta a esta mujer, cuya historia representará
la ironía básica de la novela. Tanto se sabía del amor de Baltasar por
Ofelia que los indios y los demás del monte así como los rebeldes habían
ya escrito una balada de Baltasar y Ofelia. Así era cantada esta canción
por arrieros, putas, y hombres.
Se d~cía que ella no había olvidado cómo había perecido su niño y
cómo la gente decente hablaba de ella, así aumentando la historia triste
de Ofelia Salamanca, la Marquesa de Cabra.
En su mente· Baltasar quería encontrar a su amada sólo para decirle:
"perdón por haber robado a tu hijo." Pero persistían los cuentos de
Ofelia; como había matado a un soldado en el acto de fornicar; otros
dicen que mando matar a un soldado mientras deshacía de su cuerpo,
esperó así para humillarlo. Así la conoce Baltasar pensando en ella
constantemente y querer poseerla como ahora posee a una india quien le
quitó su virginidad.

�320

LINO GARCÍA, JR.

Así es como Baltasar sigue a su amada, de país a país, de montaña a
montaña a las pampas, y desde la guerra hasta Lima, Perú, donde España
mantiene su poder más fuerte. En su gira heroica, sí~bolo del hé~oe
formidable en busca de su destino, Baltasar, un Qwiote de Razon,
comprende su verdadera misión idealística revolucionaria y su búsqueda
inútil de Ofelia Salamanca.
Según el crítico norteamericano Alfonso GQ_nzález en su estudio. de
esta novela nos dice así: 'Though the novel at times tüuis to be verbose, especzal!J
1' 1

of

when the characters try to rationalize human frailties or ideals, Fuentes manages to
attract and maintain the reader's interest. Through a series of unexpected chance
encounters, risqué expressions of human sexuality, and irotry, the author constant!J
surprises the reader. Irony is ever present: out of the three revolutionary .friends, it is
Baltasar Bustos, overweight, out-of-shape and myopic, who tums the group 's ideds into
action; the potential!J disastrous effects of the child substitution scheme; a bac~-lash
repression against blacks is muffled hy a jire which kills th~ bla~k baby_ m~ktng the
parents believe their chitd had died; thanks to the ill-concezved td~a of;ustt_ce of the
trio, the novel's most influentialfigure in the independence of Spamsh-Amenca comes
into being: Ojetia Salamanca. Ofelia then becomes the most active 1:1-nd valuable agent
in Spanish-America's strug¡/e Jor Independence. The description and portrayals ofthe
character's sexuality a/so contributes to the interest of the novel. "
Otras escenas de sexualidad así como lo expone el crítico González
son los siguientes: "Sabi11a, Baltasar's spinster sister e:x:presses her sexual

Jrnstrations wearing knives in her dothing and kitting dejenseless _dogs. The lengthy
description oJ Ojelia Sa/amanea focuses on her sexual organs. In hzs quest to be loy~I
to Ofelia, Baltasar remains a virgin, until he is adopted by the tenants oj a borde/to tn
Maracaibo."
La Américalatina es presentada como mundo paradójico y complejo,
obstinado en no admitir, en ese siglo que todavía es el de las luces, más
que una única salida de la que están excluidos y silenciados los e_~ementos
indígenas y mestizos que ·componen precisame?te esa complepdad, esa
pluralidad abigarrada y real de un mundo furiosamente abocado a la
modernidad. Y ya al fin de la novela, al haber estado Balt~sar en M_éxico
con los rebeldes se encontró con el cura mexicano Qutntana qwen le
'
, .
responde a sus pregunta.s y le demuestra lo feroz ~e la guerra en M:xico.
Baltasar se confiesa y destila sus pecados y es allí donde encentro a s_u
amada Ofelia; y al niño perdido que había robado ya hacía años. C?felia
había rescatado al niño (su hijo) y lo había llevado con el cura mexicano
Quintana ·para que alguien después lo recogiera . y regre,sara a la
Argentina. Así exclamó el cura: "Que se vaya conttgo. Aqw vamos a

LA CAMPAÑA DE CARLOS FUENTES

321

sobrevivir. Somos muy antiguos. Ustedes, los argentinos, son los niños
de América, los hermanos menores del viejo continente. Llévalo al niño
contigo y enséñale lo mejor del mundo con tus buenos amigos. Ustedes
tendrán paz y prosperidad. Nosotros no".
En toda la novela de Carlos Fuentes se revela el tema quijotesco; la
búsqueda de una mujer ideal, el amor por la justicia, y el fervor de
reformar el mundo. Lo vemos aún cuando Baltasar sigue las batallas en
Perú, lo desilusionado que se pone al ver actos de matanzas, de
sexualidad que presencia en su correrías por toda Sur América. Pero su
trayectoria vital es buscar a Ofelia, la mujer de quien se enamoró y vio
desnuda. Esa fue su ideal, su misión, su motivación. En un sueño surreal,
Ofelia se aparece diciendo: "Rememos, crucemos el mar, nuestros
placeres tendrán su tiempo, porque el descubrir nuevos mundos es
ofrecer nuevas flores al amor".
La novela mantiene temas universales: la revolución y la justicia; la
ilusión de la perfección del ser humano; el valor de la tradición contra la
razón; el amor ideal; la brutalidad de toda guerra, y más que nada el
hecho universal de que en total confusión y caos vislumbramos orden y
harmonía. Dentro de personajes completamente opuestos, vemos la
unidad del ser humano, dentro la guerra y los polos opuestos de seres,
vemos la trayectoria del destino de todo ser humano.
Y el niño se regresa a la Argentina con Baltasar donde sus amigos
tratan como un hermano menor, adoptado por Baltasar. La obra de
Carlos Fuentes presenta viejas y nuevas técnicas de novelar y sigue una
línea estructural tradicional; sabemos· que la motivación principal de
Baltasar es su amor por Ofelia; mantiene su lealtad hacia ella y sus
amigos. Lo nuevo consiste en sus múltiples narradores cuyas vidas
presentan escenas irónicas, pues hay escenas de orientación y actos
sexuales . Fuentes difiere poco de sus tópicos predilectos al novelar. Se
encuentran múltiples-personajes cuyas vidas se entretejen, y por cuyas
voces Fuentes nos dicta su visión de la América Española y su futuro.
Excepto por uff momento, escaso están lo mexicano, su origen, la
rivalidad entre los EE.UU. y México, y los personajes puramente
mexicanos con sus angustias a cuestas. En su lugar nos encontramos con
nuevos tópicos en tierras lejanas, Argentina, Chile, Perú, aunque muy
bien se pudieran trasladar todo esto a México. Es una obra bastante
complicada que sigue colocando a Carlos Fuentes entre los novelistas
más destacado en el ambiente literario universal.

�322

LINO GARCÍA, JR.

Bibliografia
FUENTES, Carlos, La Campaña, Fondo de Cultura Económica, México, 1990.

- - - ~ Obras Completas, Tomo 1-ll, Edición Aguilar, Madrid, 1987.
GONZÁLEZ, Alfonso, Reseña Sobre 'La Campaña', Intemational Fiction Review,
1992 págs. 2-5.

""-,

WI.LLIAMS, Raymond Leslie, Los Escritos de Carlos Fuentes, Fondo de Cultura

1

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

Económica, México, 1998.
Dr. Alejandro Gándara
Director Académico de la
Escuela Contemporánea de Humanidades
Madrid, España

El tema que se propone es el de la creación, pero ampliando los límites
más allá de lo artístico (que a saber en qué se ha quedado a estas alturas)
para penetrar en el tejido social, en la mentalidad, la identidad, esas cosas.
La idea provenía de los libros de Charles Taylor sobre la autenticidad
(tanto da Las fuentes delyo, como Ética de la autenticidad), aquello de que la
figura del creador se había convertido en un arquetipo, valga decir en un
modelo a imitar, en todas las esferas de la vida. Este arquetipo venía a
consistir en algo así como en un ente autónomo -más bien con
pretensiones de autonomía-, que buscaba la autorrealización (entendida
más como deseo que como una práctica apreciable) y ponía distancias
con lo público o lo común (sin que tampoco se apreciara muy bien qué
era lo público y común). El personal lo que quería era crear su propia
vida, ser él mismo, autogarantizarse como proyecto, y para eso sobraba
lo demás. La figura del creador emerge aquí como recipendiaria de una
doble aspiración, pues nada está más extendido que la concepción del
creador como ser aparte, enfrentado a sus neuras o maravillas en la
consabida torre ·de marfil. Y, en un sentido más profundo, la concepción
del creador como individuo que crea sus reglas en su propio mundo y
.que el mundo de afuera, más tarde o más temprano, por grado o por
fuerza, acabará asumiendo (esto último falta en el libro de Taylor).
Como visión del asunto está claro que se trata de una visión
enteramente narcisista desde los dos lados del espejo: en lo referente a la
propriocepción del artista y en lo referente al que mira al artista. Es

�ALEJANDRO GÁNDARA

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

interesante observar cómo ha desaparecido lo de en medio, es decir, la
autonomía de la obra y la obra misma disuelta en la imagen pública del
creador y en sus efectos públicos. Aunque aquí ya no se trata tanto de
espacio público como de ·espacio publicitario, que mantiene con el
primero relaciones altamente paradójicas. Todos queremos ser artistas y
todos queremos dejar nuestra impronta en el mundo, más allá del talento
y del conocimiento que exige la obra o el vehí~o. Desde Gloria Trevi a
la Pasarela Cibeles, pasando por el hip-hop, así w la cosa. De hecho, la
creación ya no radica en lo que llamaríamos con Bourdieu "las reglas del
arte", sino en algo distinto relacionado con la autorrealización (resumida
prácticamente en un diseño sistemático de la propia imagen) y con la
capacidad de actuar en el mundo (nunca mejor dicho lo de actuar, pues
es el espectáculo y su consumo lo que mide esa capacidad).

Derechos Humanos); la_ cri~is i_mparable de la cultura de la imprenta en
todo el m~~o Yde ~as mst1tuc1ones asociadas (por ejemplo, las relativas
a la educac1on); el liderazgo de la tecnología en el horizonte social de
pro_gres~, lo que implica liderazgos en la organización de la sociedad,
10discut1dos y fuera de cualquier debate; la dimisión del Estado de
bienestar, etc..., creo que son el meltingpot en el que se cuece el modelo.

324

Dicho de otro modo: la creación no está relacionada con el arte, sino
con el individuo. La creación es creación de individuos. Pero hablando
en propiedad eso es menos una creación que una producción. Al restar la
obra, el contenido, la materia, lo que hay es producción y, por tanto,
tecnología y, por tanto, consumo. Todo lo que produ.ce individuos o
ilusiones de individuos (más lo segundo que lo primero) ha venido a
ocupar el lugar del arte y también a usurpar su nombre. En esto
· podemos seguir tranquilamente a José Luis Pardo en su concepción de la
ciudad como productora de ciudadanos (aunque Pardo los llama
individuos. A este respecto: yo distinguiría claramente entre individuos y
ciudadanos, como mínimo para lo que nos toca).
El arquetipo o modelo de individuo-creador, sin materia creativa,
podría ser perfectamente un modelo de individuo-destructor. De hecho,
su energía se despliega en el campo de la negación. Intuitivamente, casi
todos percibimos el arte del siglo XX como un arte que rompe
continuamente las amarras con el pasado cercano y · lejano, y con la
vecindad de toda convención: desde las vanguardias de principio de siglo
hasta el minimalismo o el pop-arte. (En filosofía y ciencias sociales, se
sigue un camino parecido, por lo menos en lo que se refiere al abandono
de los sistemas universales . de pensamiento, y las abstracciones
holísticas). Pero no se trata de arte, sino del arquetipo creador más allá de
esos márgenes. la. destrucción del espacio público y la aparición de
simulacros coll)o intemet o , el centrQ comercial,_ por decir algo; la
. desaparición de la política en términos de compromiso y de pacto entre
ciudadanós y su sustitución por alternativas fuera del sistema
(coincidente con la falta de desarrollo de las generaciones previstas de

325

1. La figura del creador como modelo de individuos
Creo que habría que examinar un poco más a fondo esta idea en
Ta~lor'. para ponerla en relac~ón.c?n la idea de un individuo que se erige
a s1 rrusmo como proyecto md1vidual e inevitablemente como modelo
para ~tros. El libro de Marshall Berman, Todo lo sólido se desvanece en el aire,
estudia la figura de Fausto desde el punto de vista de los ideales de
progreso Y creo que hace un retrato consistente y contextualizado de la
figura del creador por encima de lo divino y de lo humano (y donde se
dem~estra no solamente lo humano que es, sino en qué clase de humano
consiste). Creo que sería también bueno echarle una mirada a El declive del
hombre público, de Richard Sennet, para observar los avatares las ilusiones
Ylas re~lid_a~es de eso que llamamos "espacio público", au~que sólo sea
para c~1_n~1dir en un marco de discusión, toda vez que en el otro extremo
del análisis se halla la individualidad y sus pretendidas autonomías.
Creo que el paso necesario a continuación es describir cabalmente la
auton~mía del arte, los procesos de autonomización e independencia de
la sociedad, .co~? paso para aclarar. la fascinación que puede ejercer
sob_re , l~s 10div1duos. Aquí hay implicadas materias creativas y
s_ociologicas que han sido bastante bien expuestas por Bourdieu en s~
libro s~b~e 1¿zs reglas del Arle, mencionado más arriba. Bourdieu parte de
una hipotes1s muy francesa (cosa ni buena ni mala, simplemente
francesa) que traza las lineas maestras de las convulsiones arústicas del
XIX sobre la base de la repugnancia insufrible hacia las convenciones
b~rguesas. Lo ~ace Mauriac en sus estudios sobre el romanticismo,
G~ar_d en los suyos sobre Stendhal y de forma más impresionante Albert
Begwn en su Creación y destino. En todo caso en Bourdieu hay un buen
· en p1ena autopoiesis,
· · que quizá encarne Baudelaire
.retrat
. 0 de1 arttsta
me¡or que ningún otro.
Creo de todas maneras que habría que colocar de telón de fondo
al~nas experiencias arústicas, su potencia simbólica y sus metonimias
sociales, para comprender cabalmente el marco en el que se mueve este

�326

ALEJANDRO GÁNDARA

autor. Aunque históricamente puedan encontrarse encamaciones del
artista absoluto en otras épocas (Cellini: ''Jo sono ii primo huomo di/ mondo'J,
el XIX es efectivamente el momento de esplendor de esta figura que
dice, pretende, o se hace ilusiones de independizarse de la rigidez del
aparato existente.

2. La autonomía del Arte o el artista en so~dad

'i •

Sería conveniente examinar alguna obra desde la perspectiva que
ofrece Bourdieu, de modo que aparte de una selección (i~:vitable, dada
la magnitud de su libro) de textos de Las reglas del ~rte, tuv1eramos en las
manos, para una mirada concentrada en nuestros mter~ses, una nove~.
La más representativa de las peleas celebr~das_ en_ Francia es La educaczon
sentimental, de Flaubert, que tiene la ventaJa anadida de que por muchas
áginas que te saltes todo sigue igual cincuenta o sesenta más adel~~te.
~asión de sociólogos y de críticos literarios, es un almanaque de estet1ca
y vida social.
Pero hay otras manifestaciones que, desde esa misma persp~ctiva,
resultan interesantes. En música, el piano se impone en la de camara,
aparece la mélodie Jrancese, es el apogeo del líder y en general de la llamada
. canción a solo.
La ruptura con la línea y los grandes encuadres _llega con los
impresionistas en pintura: dominio de la mancha y es~d10 de la l~z, lo
que podría colocarse dentro de un cierto discurso anti progreso que ya
dominaba en Francia desde las décadas centrales del XIX.
Habría llegado el momento -cautelar- ~e exa~nar la función de la
creación y del Arte en algunos momentos smtomat1cos o, por lo men~s,
en aquellos en que se tiene la impresión de _que • las cosa: estan
cambiando mucho. El triángulo autor-obra-comurudad ha producid? una
auténtica geometría a lo largo del tiempo, incluso hasta perder de vista el
triángulo.
Vamos a ponernos redicho_s. La poética aristotélica i~plicaba _un~
representación, a través de la tragedia, de los excesos de la vid~ comun }
moral, de tal modo que produjera a la vez un cuadro compren~i~l~ de los
conflictos (prax~s ideal), un reconocimiento del ~~ror (anagnons1s) Y un
. aprendizaje (catarsis). Para que semejant~ pretension fuer~ ~evada a c~bo
con un mínimo de garantías se requenan algunas condiciones pre~1~s,
como un relato (mito) empático, asumible por tradición o por extension,

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

y una comunidad cognoscible (al revés de la de Williams y su ciudad). El
talento del autor era, digo yo, el vehículo que comunicaba un relato casi
público con una comunidad que se hacía doblemente pública en la
representación -en el escenario y en el anfiteatro. Los laureles que
coronaban al creador engrandecían menos al individuo que dignificaban
a la propia comunidad. El dramaturgo se convertía en una especie de
poeta-rey, no en un individuo glorioso, pontificante y predicante al estilo
actual, de modo que, como en todo cargo, arrostraba obligaciones y
deberes. En Platón se aprecia -aparte de la tirria del filósofo- que el
trágico triunfante puede ser perfectamente idiota y que las relaciones
públicas no le son ajenas. Él representa a la polis en el apogeo de la
catarsis.
Lo que denominamos poética de la representación implica al menos dos
niveles de trasparencia: entre el relato y la comunidad, entre el autor y la
comunidad. Tratándose de una obra de creación, sólo esto ya e; la
trasparencia suma.
Si ahora saltamos al nacimiento de la novela moderna, que puede
situarse -sin rencor hacia los programas oficiales de lengua y literaturaalrededor de La Celestina, se observa un paisaje bastante distinto. El
autor sigue en la comunidad, pero enfrente de ella. Su mito ya no es un
mito compartido, sino producto de la observación de rasgos que andan
por ahí sueltos. Y esos rasgos pueden no resultar agradables ni
paidéticos. Tanto Cervantes como Fernando de Rojas están resentidos
anímica y físicamente, y dirigen la atención hacia algo que comienza a
llamarse sociedad en un sentido distinto a los anteriores, y que está fuera
de la escena. De hecho, está ahí fuera. El público al que se dirigen sigue
siendo un público cognoscible Qos pocos que leen o que pueden digerir
seis horas de drama), pero la relación ha cambiado. Hay un tertium non
datur en alguna parte, de tal forma que el perfecto acutángulo de los
griegos· se está disolviendo en una línea quebrada (vaya imagen). El
género naciente no es propiamente un género y de hecho se peleará con
los géneros (La Celestina es irrepresentable en la totalidad de su madeja,
deja lagunas, y se salta las reglas tranquilamente), por la sencilla razón de
que los géneros están aún en la edad de la poética aristotélica con la
diferencia de que ya no hay polis ni nada que se le parezca, sino un
estupendo y también naciente estado moderno junto a una sociedad
febrilmente mercantilista y desagregada. Los géneros no son más que la
publicidad de la época en manos del poder que acaba de inventar la
cultura de masas (veáse José Antonio Maravall y La cultura del ba1TOco). El

�328

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

ALEJANDRO GÁNDARA

teatro y la pintura son los abanderados de esta actitud, es decir, el
espectáculo y la imagen, que siempre han resultado ser los mejores
recursos para adoctrinar plebes.
El nacimiento de la novela moderna no puede distinguirse del
nacimiento del autor como alguien singular, pero singular no tanto en
razón de un talento divi~o, sino de un apartamiento, una distancia
marcada con las paradojas y tensiones de la ~ueva sociedad, a la que
inevitablemente observa con pesimismo. No hace falta decir que para
esto no se necesita ser revolucionario. Gentes tan conservadoras como
Quevedo mastican toda su vida con el colmillo retorcido. El autor nace
con la nueva sociedad que nace y con la cultura de la imprenta, capaz de
extenderlo socialmente en un lapso breve de tiempo. Lo que Bourdieu
dice de la época de Flaubert estaba enteramente prefigurado en el
Barroco español, pero los momentos no son comparables. Los autores
franceses del XIX necesitan público y abjuran de la comunidad (igual que
Dickens), y el arte ha conducido a la imaginería del genio divino, del
individuo por excelencia, sin más mundo que el suyo. (Por más que a
uno le parezca que las cosas no son ni mucho menos como suceden en la
cabeza del genio).
Pero el nacimiento del autor también está relacionado con otro par de
cosas, como son la observación de la naturaleza y la capacidad proyectiva
de las ciencias. Lo de los mundos posibles de Leibniz se convierte en una
poética inconsciente de la creación, que abarca hasta un mundo descrito
y a la vez inventado en lenguaje matemático. La nueva capacidad de
observación analítica permite considerar a la sociedad como un objeto y,
por otro lado, desarrollarla en sus posibilidades, aciagas o no.
La tensión de la vida social se plasmará, al menos hasta el XIX, entre
la necesidad de un mundo predecible -económica y políticamente- y la
pasión por explorar los mundos posibles -creativa, utópica y
emocionalmente-, dado que, primero se intuye y luego se hace patente,
la equivalencia entre progreso material -asociado a sus formas socialesy progreso moral -libertad, justicia e igualdad- es una ilusión
probablemente fraguada en el engaño. Esta tensión es la que permite que
Flaubert hable, en lo que se convertirá en tópico a partir de entonces, de
la necesidad de vivir otras vidas para vivir la propia y de habitar otros
mundos para habitar el propio. Podríamos llamar a todo esto algo así

. como poé~ca de la posibilidad, digo yo.

Bien, no hace falta explicar cómo se destruye el triángulo aristotélico y
se transforma ~n el triángulo de las Bermudas a lo largo del siglo XX y lo
que te rondare. Autor, obra y comunidad , no so' lo no se reconocen
;utu;mente en sus labores, sino que les cuesta autoreconocerse. Ha
ega o la era de la pr~ucc~~n y del consumo, empaquetada en la
~amada ~ra de la comurucac1on. Disoluciones totales, en las que es
i~ecesano abundar,, y basta con remitirse al vampiro que encarna Brad
Pm
d enEla famosa película de vampiros·· "No entiendo n ada }. no me gusta
na a. ste es un mundo incomprensible al que vo no pertenezco" \ l
que r~sponde el vampiro encarnado por Antoni~ Banderas: "Por ~to t~
necesito, para que me pongas al día. Tú eres el hombre del siglo XX".
Si a lo ?uestro lo lla~áramos poética de la prod11cción sin que nos saliera
un s~rpullido por ~eme¡a~te h~azgo, creo que tendríamos, junto a lo
demas,
un escenano
· M
, de discus1on }' estudio, tan pla'su·co como se nos
antoJe. e _gustana hacer algo así como un diseño de lo que creo sucede
en la actualidad con la creación y sus destinos.
La caída del imperio de la interpretación

En litera~r~ es claro, pero no costaría mucho verlo en las otras artes
digamos de últtma generación.
. El ~rocedimiento artístico ya no pretende desvelar nada, y menos al 0
:cu~si~o, tanto como _apropiarse de una escena, de un lugar (aunque s~a
tran~1to) y de un ttempo (por breve que éste sea). El lector se ha
conve~do en espectador y el espectador se ha convertido en un
transeunte
(nada mejor que un museo mod erno para comprobar esto)
N
d.
r a le se queda parado delante de la obra -ya sabemos que no hav obr~
~ara e~&lt;: para mterpretar su signjficado más allá de la literalidad de la
impresi?n, el gusto o la conmoción pretendida.

f

Esto significa que el arte actual gana a su público en el mismo sentido
e~ que lo gana un guardia de tráfico: dirige la circulación, la organiza un
P c~ Y no se h:tce re~ponsable de los atascos. Su auténtica emoción la
pro uce cuando desvmcula al público de su espacio \' de su tiempo
~uando lo desgaja y cuando, en esa misma medjda lo individualiza como'
en un sueno.
Lo hace regresar al animal solo
' como diría María
Zam
rano
S
'
' en el reino• del
b b . . ena un error pensar que estamos
s~ ~onsc1ente y de los fantasmas de la imaginación soterrada· nada de
s1m olos, ni de terceras dimensiones, nada de la humanidad. frente al

�330

ALEJANDRO GÁNDARA

1

331

espejo de sus represiones y censuras, y nada del transcurrir de la especie
hacia una resignación razonable. Se diría que la humanidad ha
desaparecido a la misma velocidad que la comunidad y que el obje:o del
arte o de la creación ya no es lo humano, lo civilizador, lo compartido, y
que es otra cosa. Otra cosa que está entre el subconsciente y la
humanidad razonable y honestamente entregada a sus tareas.

consumidores (fidelización) frente a paideia y cultura (pongamos crítica
del conocimiento), actos de consumo frente a memoria histórica, y todo
lo que quepa añadirse. Desde este punto de vista es obvio lo que viene a
continuación expongo.

Podemos llamarlo ampulosamente la tentad@ de la nada o podemos
llamarlo alegremente un vacío que ha sido expulsado a la vigilia como

Dado que no hay diferencia entre los procesos creativos y los de
producción industrial, el mercado asimila la creación sin dificultad. En
realidad, además de asimilarla -por extraña que resulte en un primer
momento, desde el punk al grunge, pasando por el gore-, la estimula, la
protege y se adapta rápidamente a sus iniciativas. Inventar o crear
cualquier cosa es hoy en día una necesidad del mercado, y no violenta
sino que refuerza los procesos de obsolescencia de lo que exisúa antes.

una necesidad.
"

LA CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

11

El no-ser del producir

Estaríamos, pues, ante una paradoja. La creación no necesita lo
humano ni antes, ni durante, ni después. No lo necesita en el creador, no
lo necesita en la obra y no lo necesita en el receptor. Dicho de otro
modo, podemos crear sin ser (sin identidad de ninguna especie) y, por
supuesto, podemos producir sin ser. A esto último estábamo_s ya
acostumbrados. El mundo de la producción en cadena, es decir, el
mundo del trabajo se mire como se mire, ya nos había enseñado que
entre nuestros productos y nosotros hay una distancia que no puede
. recorrerse y que no merece la pena recorrer. Un profeso~ de univ~rsidad
produciendo reseñitas para engordar sus méritos y un upo que vigila ~1
envasado de gaseosas no se diferencian demasiado en este aspecto.1:tras
queda la alienación marxista como la nostalgia de que las. cosas pudie~an
ser de otra manera, aun_que todo indica que esto ha sido un cam1no
inexorable hacia una autosatisfecha enajenación de cuartto sale de las
manos.
Puesto así el asunto, el creador sería el abandera~o de la falta de
identidad tanto como el arquitecto de escenas (lugares de paso) Y de
instantes (tiempos de paso), cuyo verdadero talento es la producción, en
guerra contra la creación entendida desde las. ~eglas del arte, d~ la
interpretación o de sostén moral, intelectual, espmtual, lo que s~ quiera,
no tanto de una comunidad coqio de la existencia de una comurudad. Su
talento consistiría menos en negar las convenciones, normas o formas de
organización de la comunidad, que en borrar la presencia de la
comunidad misqia.
En est_e sentido, el creador es talmente la industria: proceso de
producción frente a proceso de intelección, formación de clientes Y

La industria necesita el talento

La obsolescencia, si se quiere poner así, sintetizaría en nuestro tiempo
las reglas del arte y las condiciones de tránsito que se ha impuesto. Claro
que hasta que se da la ésta se vive en la redundancia: modas, fenómenos
y acontecimientos que se imitan unos a otros, que se explotan hasta su
desintegración o hasta que el público se harta. El mercado lo agota todo
y antes de parirlo en sus posibilidades ya tiene a la criatura muerta (que
no acaba de morir, puesto que nunca nació). Lo prematuro es la forma
en que se encadenan los acontecimientos en el tiempo, lo que hay entre
la redundancia y la obsolescencia final, lo que marca la sucesión y lo que
crea automáticamente las expectativas: cuando algo empieza a nacer, ya
está prevista su muerte y su sustitución inmediata. La estructura mental
que es capaz de vivir así los acontecimientos equivale a la que se satisface
en el consumo, que es la satisfacción del abandono de todo proyecto que
se prolongue en el tiempo y en el espacio, es decir, en la interpretación.
El espíritu ha caído en manos de los procesos orgánicos, aunque en
realidad· los organismos ya no miran a la supervivencia o al control del
medio cuando ejercen sus funciones, sino que se miran a sí mismos en lo
que sólo les inch.~ye a ellos -una mirada, por tanto, que se pierde.
Los creadores no crean, pero actúan

Bruce Springsteen, Cher y Saramago, tienen siempre la agenda muy
apretada. Las focas, el medio ambiente y la solidaridad con el Tercer
Mundo son algunos elementos del repertorio de gestos con que los
amstas se presentan en sociedad, obligados como están a influir desde

�332

'

.

ALEJANDRO GÁNDARA

una perspectiva decimonónica en la que, habiéndose abandonado los
contenidos, se trata de que la función (en las dos acepciones) no decaiga.
El artista no ha muerto, lo único que ha muerto es el arte tal como lo
entendíamos. Toda enajenación de la conciencia se convierte en un
despliegue de energía. El creador sabe que ha perdido algo de la obra por
el camino y que su alegato discursivo no puede darse en ese terreno, y
por otro lado sabe que su figura equivaldrá ~us manifestaciones. No
hace falta leer a Saramago para escuchar a Saramago: el conocimiento
sobre el creador es mínimo en comparación con su representación, que
es máxima e independiente de sus calidades y calificaciones.
La esfericidad (no vale la pena decir perversión) del sistema se
comporta de dos maneras: haciendo que el creador sobresalga como
figura pública aunque su obra no sea relevante o no se le conceda
relevancia (se es escritor por tener una columna, y también: si tienes una
columna ya es hora de escribir una novela), y convirtiendo toda
actuación o espectáculo en arte, de forma casi automática. El incógnito
envolviendo en plástico la torre Eiffel, los espectáculos de luz y sonido
de un estadio de fútbol o de un escenario teatral, tanto da, y los desfiles
de moda se transforman rápidamente en manifestaciones artísticas. Lo
dijo perfectamente Yves Saint-Laurent: "La moda no es arte, pero
necesita artistas". Lo que pasa es que ya no hay arte en ninguna parte
-insisto- tal como lo entendíamos hasta ahora. Pero los artistas han
poblado la tierra.
La evolución de los sistemas de representación dramática son los más
claros a este respecto: huida del relato, combinación de todas las artes
escénicas, marginación de la palabra y composición sinestésica. Sin baile
y sin fogonazos, no hay nadie que se coma una rosca subido a una
tarima, por abreviar.

La comunicación contra las reglas del arte
Todo indica que la comunicación, más bien a modo de advertising, está
en el fondo de estas transformaciones. La metáfora del canal de
comunicación, como explican los teóricos, contiene la idea de que no hay
obstáculo en la transmisión y que lo emitido equivale a lo recibido. Un
mundo dominad0 por esta metafora es un mundo dominado por el mito
de la tran~parencia y donde no hay lugar, más bien hay repulsión y
congoJa, para otra cosa. La representación o la interpretación son

UI. CREACIÓN: UNA HIPÓTESIS

3,33

exactamente lo contrario, como más o menos se deducirá de lo que se ha
venido diciendo.
Esta transparencia ~omunicativa, por cierto, también hace desaparecer
a los actores y al obieto, pues todo es igual a todo: un emisor a un
rec~ptor, ~ objeto a cualquier otro objeto de comunicación. Estas
eqwvalenc1as patológicas habría que observarlas con detenimiento, sobre
todo en el mundo de la política, donde las nivelaciones de todos los
discursos posibles han sido llevadas a cabo con gran éxito.

�CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPfA
Dra. Teresa Porzecanski'
Universidad de la República
Uruguay

1. No perder el tiempo
En 1959, en su libro The silent language, E. T. Hall 1 presentó su hipótesis
respecto a que las percepciones de tiempo y espacio difieren en las
diversas culturas y son conformadas culturalmente. Hall llamó a estas
dimensiones "extraconscientes" de la cultura, porque la mayoría de las
personas no están conscientes de haberlas adquirido. Para Hall, las
percepciones del tiempo y espacio se encuentran entre las más arraigadas
de las conductas conformadas culturalmente. Mientras que Occidente
tiene un sentido del tiempo que se brienta hacia el futuro, un futuro
previsto, entre los hindúes, el tiempo es concebido como extensión
infinita a través de muchos nacimientos y renacimientos. Según E. T.
Hall, en algunas sociedades de Occidente nos preocupa "no perder el
tiempo''. o cómo "pasar el tiempo". Pero ¿cómo podríamos reaccionar
frente al mundo cultural de los Sioux, cuya lengua no incluye una palabra
para designar "tarde" o "esperar"?
'Dra. Teresa Porzecanski. Montevideo 1945. Es escritora, crítica cultural y
profesora de antroplogía de la Facultad de Ciencias Sociales de Montevideo. Ha
publicado ensayos, poesía, colecciones de cuentos y novelas. Entre sus obras, todas
ellas publicadas en Mo"ntevideo, se destacan: El acertijoy otros cuentos (Arca 1979); Intacto
el corazón (Banda O riental, 1976); Construcciones (arca 1979); I nrención de los soles(lvlZ 1982)
Ciudad Impune (Monte Sexto, 1986); La respiración es una fragua (Trilce, 1989) r Mesías en
Montevideo (Signos 1989); Pe,fumes de Cartago (Trilce 1994); La piel del alma (Seix Barral,
1996); Una no11ela erótica (Planeta. 2000).
1
Hall, ET. 1973. Tbe silent language. A Doubleday Anchor Book, N.Y.

�TERESA PORZECANSKI

336

CAMBIO y PERMANENCIA EN

EL MITO, EL RITO y LA UTOPÍA

Hall no hacía más que recoger una perspectiva que la teoóa
antropológica había ido construyendo pacientemente en la primera mitad
del Siglo, en función de las resultancias de creciente comparativismo y
relativismo. Franz Boas2 había postulado su particularismo histórico, una
escuela de pensamiento en clara oposición a los evolucionismos
decimonónicos que decretaban un tiempo de corriente única y sentido
unidireccional, avanzando indefectiblement"'- hacia el modelo de
civilización que el hombre blanco europeo occH:lental había construido
en ese momento. Con su alto grado de generalidad, con su búsqueda de
"leyes universales", con su acendrada intención de detectar en cada una
de las culturas no-occidentales un estadio tendiente a su transformación
futura en el modelo de la civilización occidental, el ejemplo
paradigmático lo representó en su momento Morgan, Para Boas, estos
atributos eran apenas ilusión, intención del exacerbado etnocentrismo
colonialista que resultaba del dominio de la otra mitad del mundo. En
rebeldía, sostuvo Boas que cada cultura tenía su propio "tiempo", una
cierta velocidad para "su historia", y que dicha historia no era general
sino particular de esa cultura, una producción de sus coordenadas
específicas

2. Un rollo de papel dividido en espacios iguales
En 1941, Benjamín Lee Whorf publicó una serie de artículos que
fundamentaban más específicamente esta propuesta interpretativa. De
sus estudios de la gramática de la lengua Hopi hablada por los grupos
homónimos de Norteamérica, había llegado a postular una relación muy
íntima entre pautas gramaticales de la lengua e interpretaciones de la
experiencia! De ello "resultó que la interrelación implicaba grandes
inclusiones de la experiencia por medio del lenguaje, tales como nuestros
5
propios términos "tiempo", "espacio", "sustancia", · "materia" . Las
conclusiones de Whorf, respecto de la percepción del tiempo y del
espacio, podrían resumirse en su aseveración de que "el espacio

una vision global de la compleja obra de F. Boas, ver Harris, Marvin. 1978
El duarrollo rk la Teoría Antropológica. Siglo XXI, Madrid.
3 \Vhorf. Benjamin Lee. 1941. La rt:lación tnlrr leng11tytJ ptnsamitnfoJ rond11cta
hnbit11alts. En Garvin, P.L. y Lastra de Suárez y Comps. 1974. Antolo¡ja rk Esti,dios rk
Emolingiiíslic{!y Sociolingiiístira. Instituto de Investigaciones Antropológicas. Universidad
Nacional Autónoma de México, México. pp. 125-152.
4 Jbíd. p. 129.
; lbíd. p. 129.

337

newtoniano, el tiempo y la materia no son in . .
cultura y el lenguaje".6
twciones; son fónnulas de la
Mientras que "nuestra visión objetivada d l .
.
favorable para la historia y p
d
e uempo es sm embargo
•
7
ara to o 1o que esté
d
registro" , desde el
d
.
.
conecta o con su
punto e vista Hopi n0
'bl
respuestas rápidas a la pregun d
,
es pos1 e encontrar
ta e cuando termi ,
comenzaáa otro. "Cuando se s b
. d
nana un evento y
todavía es pero en una formo reentie~ e que todo lo que ha ocurrido
,
a necesariamente difer t d l
memoria o los documentos regi· str
h
.
e~ e e a que la
an, ay menos mcenuvo p
di
el pasado. En cuanto al presente, e1 Incentivo
.
. seria no de
.ara estu
l . ar
.
_regis~ar o smo
de tratarlo como "preparación" s fav
pensamiento antes que la acción mi:ma ..;:ec1endo_ la Intensidad del
la fuerza que está detrás de la
: d potencia del pensamiento es
ceremorua e los bast
d
·,
ar
ritual
etc
"
L
·
d
.
,
ones e orac1on del
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'
· · a pipa e oracion se mir
'
concentrarse" (así lo di¡·o
. . .i:
a como una ayuda para
. 'fj
fil mrormante) Su nomb
,
.
sigru ica "instrumento de preparación".9
.
re, na twanp1,
La concepción occidental del tiem
. .
rollo de papel dividid
. . po puede descnbirse como "un
o en espacios iguales" 9
·
hecho para Who f
.
ue requiere ser llenado y de
.
,
r 1a escritura ha colaborad0
,
lingüística. El interés por la s
.
en nuestra concepción
cronología los relo¡·es l
hecue~cia, las fechas, los calendarios, la
,
, os oranos los anales l
.
contabilidad los diarios tod
ll
'
, os registros, la
'
,
o e o es para Whorf al
,
tecnología.
Es
también
el
d
go
mas
.
soporte e una con
· , d 1gue
. una
inscripta en una concepción cultural del mund d cepcion e tiempo
y el pasado como extensiones del presente "~ ºtde aparecen el futuro
la misma forma que nuestro
. h. . on ormamos el futuro de
s are 1vos del pasad
d .
programas, planes, presupuestos" io S
, o, pro uc1endo
hom ,
,,
.
e trata ademas de un "ti
ogeneo en su sustancia o l . al
empo
espaciales por las cuales lo Pd. r a iguS dad formal de las unidades
me irnos e agrega a ll
,
monotonía y de regulari·d d
. .·
e o un caracter de
a const1tutivos de n
·
.
q~e se traduce por la voluntad de d
uestra t-~~gen del tiempo
diversidad o lo imprevisto.11
etectar la repet1c1on antes que la

2 Para

6

lbíd p. 145.
- lbíd. p. 145.
8
lbíd. p. 145.
9
lbíd. p. 142.
10
lbíd p. 146.
i1 Ibíd. p. 147.

�CAMBIO Y PERMANENCIA EN

TERESA PORZECANSKI

338

339

EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA
/

3. Vidas con varios pasados

4. La rebelión contra el tiempo

Vansina12 distingue tres tipo_s de "tiempos", El primero es_ ~n "tiempo
ecológico", organizado según los fenómenos naturales, e1clico y cuya
duración no excede la de una estación o la de un año. Muchas culturas
dividen el año en estación seca y estación húmeda, períodos que a su vez
se subdividen en relación a la variación de__ la temperatura o a la
intensidad de las lluvias. Para las culturas de África Central "la división
del día se realiza según la posición del sol, el canto del gallo y los trab_ajos
que se realizan a una hora determinada. :'xisten algunos términos
específicos para indicar el día, la noche, la manana y la t~rde. La semana
consta de cuatro días que toman el nombre de la localidad donde hay
mercado cada uno de esos días. El mes es lunar y se divide en cinco
artes segu'n las fases de la luna. No existe interrelación o
,
·
,,13
P
correspondencia entre la semana y el mes, el mes y las estaciones.

Planteada en 1951 por Mircea Eliade,15 la idea de rebelión contra el
tiempo" aparece particularmente analizada en las sociedades llamadas
etnográ~cas, y en los,'?ª aspectos mitológicos y rituales sostiene que "las
concepciones metaf1S1cas del mundo arcaico no siempre se han
formulado en un lenguaje teórico, pero el símbolo el mito el rito a
diferen~e ~veles y con los medios que les son pr~pios, e:presan ~n
complejo sistema de afirmaciones coherentes sobre la realidad última de
las cosas, sistemas que pueden considerarse en sí mismos como una
16
metafísica." Mircea Eliade analiza el interés por la repetición en tanto
representación de la periodicidad-de los ciclos de la naturaleza O de los
ciclos biológicos del cuerpo, por ejemplo -presente en la gran ~ayoría de
las culturas premodernas o tradicionales. Vincula este carácter con que
las culturas humanas construyen según "arquetipos" defirúdos como
modelos prototípicos, anteriores, originarios, divinos, de las creaciones
h_umanas. Los mitos son fundantes de conductas modélicas y de obras
e!e~plares que antes que en la tierra fueron creadas exnihilo en un tiempo
sin tie~po. Lo que el hombre hace en las culturas tradicionales es repetir
tnterrrunablemente, a través del rito, esas creaciones ejemplares. 17 Eliade
?efi~e una "mentalidad arcaica" caracterizada por la repetición, lo que
im~lica una conceptualización del tiempo que prima la duración por
enctma del cambio. 18

El segundo tipo de "tiempo" se utiliza para remon_tarse a ~n pasado
más lejano y para ello se utiliza un punto d~ referencia: los an~s de un
reinado. La utilización de un territorio, una cierta guerra. Los penodos en
los que se subdivide son desiguales. "El tiempo es medido en rel~ción a
las conexiones estructurales existentes actualmente entre diversos
• grupos. Estas conexiones son expresadas por un~ gene~logía qu~ sirve
como medida del tiempo"/4 Para Vansina, varias dimensiones de tiempo
pueden coexistir en una misma cultura, y de hec~o, así ocurre: se
superponen. Un ejemplo es el de los Kuba P:U:ª qwenes el pasad~ se
compone de tres períodps a) un pasado de ongen, que no es~ecifica
subdivisiones; b) un pasado de migraciones, que se señala po~ las listas de
nombres de lugares de migración,_ las que a su vez sirven como
subdivisión del período; c) un pasado estático, en el q~e ?º· s~ han
producido cambios fundamentales El caso de los Alor es _sigrufica~va: el
tiempo está dividido en dos períodos, la ép?ca pre-Nilo, ~ tiempo
mítico incambiado que sería una tercera modalidad de te1:1~oralidad, Yla
época pos-Nilo, un tiempo estructural enteramente condicionado por la
estructura social y los valores culturales.

En el estudio comparativo y pormenorizado de los rituales de
~reación e~ _las di~ersas culturas no- occidentales, Eliade descubre que
toda creacion repite el acto cosmogónico por excelencia: la creación del
19
mundo". En este sentido, el rito conmemora y revive el mito en una
suerte de tie_1:1Pº }in tiempo fundante al mismo tiempo de la realidad y
de la_ ,duracion. El hombre no hace más que repetir el acto de la
creac1o_n; su calendario religioso conmemora en el espacio de un año
todas las fa~es c?smogórúcas que ocurrieron ab origine. De hecho, el añ~
sagrado re~ite sin cesar la creación, el hombre es contemporáneo de la
co_s~ogorua y de la antropogonía, porque el ritual lo proyecta a la época
mmca del comienzo." 2º "Una b acame imita
· · med.1ante sus ritos orgiásticos
15

Eliade, Mircel\. 1972. El mito del eterno n:lomo. Alianza Editorial Madrid
lbíd. p. 13.
'
.
17
lbíd. pp. 18 y sig.
18
lbíd. p. 20 Paráfrasis.
19
lbíd. p. 26.
20
lbíd. p. 29.
1&lt;&gt;

1966. La tradición oral. Labor," barcelona. 224 PP·
13 Jbíd. pp. 154 y sig.
14 Jbíd. pp. 154 y sig.
12 Vansina,Jan.

�TERESA PORZECANSKI

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

el drama patético de Dionysos: un órfico repite a través de su ceremonial
de iniciación las hazañas originales de Orfeo, etc. (...) ~l ?esca~so del
Sábado reproduce el acto primordial del Señor, pues el septu:1º día d~ ~
creación fue cuando Dios "reposó de todas las obras que hab1a hecho .

su concepción de la memoria popular como ahistórica y como incapaz de
retener lo que no sean arquetipos; de allí su planteo de una virtual
oposición entre espiritualidad e historia; su aseveración de que el interés
por la "novedad" de la historia es relativamente reciente en las
sociedades humanas. También su intención de explicar la relación entre
"desdicha" e "historia" como una intención del hombre 'primitivo' de
evitar el sufrimiento asociado a la corriente de un tiempo siempre
diferente que desarrolla a cada minuto lo imprevisible.26

340

Los rituales matrimoniales, por ejemplo, también siguen este modelo:

l

"No se tratá tan sólo de imitar un modelo ejemplar, la hierogamia
tre el cielo y la tierra; se tienen en cuenta sclJte todo los resultados de
en
• 1122 Lo ·
l
e ofrece
esta hierogamia, es decir la creación cósmica .
s eie~~ os qu _ .
Eliade son numerosos y afectan todas las cosmov1S1ones religiosas
sostenidas por un conjunto de mitos fundatrices. •
A esta actitud generalizada de evocar u~ "ete1:1~ retorno" a través de
concepciones cósmico-mitológicas de caracter c1clico, por la~ cuales lo
diferente se convierte en lo ya conocido, por la_s c~~les 1~,diferente se
convierte en lo ya conocido, Eliade _la denomma _rebelion con~a el
tiempo", intención de anulación del ne~po,_ ontologia n~ co~~~da
· "El 'primitivo' al confenr al uempo una direcc1on c1clica,
por el d everur.
,
. • ·
d
anula su irreversibilidad. Todo recomienza p_~r su pnnc1p10 a_ ca,ª
instante. El pasado no es sino la prefiguraaon d_~l futuro. ~-10~
acontecimiento es irreversible y ninguna transformac1on es defi~~va •
Para Eliade, "podría decirse que el mundo arcaico ign~ra las act1v1dades
" f nas"· toda acción dotada de un sentido preciso -caza, pesca,
pro a
.
.
.
. . d
d
a icultura, fuegos, conflictos, sexualidad, etc.- Part1c1pa_ .e un mo o u
gr
1
d ( ) sólo son "profanas" aquellas acuv1dades que no
otro en o sagra o · · ·
.
d l
·
·
·
fi
·,
mítica, es decir, que carecen de
uenen s1gni 1cac1on
. mo
. , e os
•
la ,, 24 Si contraviniendo las objeciones a una clas1ficac1on tan
eiemp res .
,
, . " . . . ,,
manida puede definirse una concepc1on ontolo~ca pnmiuva en
· ·',
tr "cr·vili·zada" ella definiría que "un ob1eto o un acto no es
opos1c1on a o a
,
.
·
A ,l
real más que en la medida en que imita o r~~!te un a~~ue~_P~- si ª
realidad se adquiere exclusivamente por rpettczon o parttetp~czo,7, todo ~o
que no tiene un modelo ejemplar está "desprovisto de senudo 'es decir,
25

carece de realidad.
La perspectiva de un hombre arquetípico y paradi_gm~tico que s~lo_ se
reconoce como real en la medida en que deja de ser el mism~ para umta~
y repetir los actos de otro, es el centro de -la hipótesis de Eliade. De allí
lbíd. p. 30. ·
Jbíd. p. 31.
23 lbíd. ·p. 86.
24 lbíd. p. 34.
is lbíd. pp. 39-40.

21

341

Si hay movimiento se trata de la convergencia hacia el pasado. El
pasado (conocido, codificado e interpretado) se manifiesta siempre en el
presente y en el futuro, a partir de la negación de lo nuevo, de lo
imprevisto. Una voluntad de conocimiento absoluto del mundo en todas
sus posibles versiones temporales puede equipararse al poder imaginario
de control de los acontecimientos, tema vinculado con los mecanismos
de la magia, que no es lugar aquí analizar en profundidad. Pero si la
variedad no es tratada sino como diferentes versiones de lo mismo, la
mismidad en sí, contenida en ella, toda igual a sí misma, es la sustancia
del tiempo.

5. Rito y regulación
Cazeneuve define los rituales (del latín "ritus": uso, costumbre) como
"maneras de actuar que se repitiesen con cierta invariabilidad"."7 En el
~to, el papel central lo ocupa la repetición y la apariencia estereotipada. Es
Justamente esta "rigidez del rito" lo que lo transforma en objeto de
estudio de la Antropología en casi oposición con la Historia. El posible
fracaso de los efectos extraempíricos de un ritual estaría justamente en
no haber respetado exactamente su forma. Esta normatividad del rito es
al ~ismo tiempo la normatividad de las reglas conductuales que las
soc1edaqes se dan así mismas.
E_n ~ste sentido, el rito cumple la función reguladora de proveer una
cont1nwdad que_ es toda igual a sí misma. Así como K. Lorenz
encontraba en el comportamiento animal una determinación repetitiva
que era dada por el instinto, o sea, por la comunidad de
c:o~portamiemos instintivos que engloba a toda una especie, en las
soct~dades humanas hay la construcción deliberada de pautas que
restringen la libertad individual y constituyen una estructura en sí misma

22

26
2"

lbíd pp. 89-90.
Cazeneuve, Jean. 1971. Sociología del rito. Amorrortu, Buenos Aires. 228 pp.

�TERESA PORZECANSKI

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

de la vida social. Envolviendo a los individuos en una red de normativas,
la angustia a lo ilimitado e impredecible ~esaparece._ "Fuera de las
normas el hombre está sometido al devenir. La sociedad no puede
otorgarle un lugar inmutable."28 Dentro de las ~ormas, ~ angusti~ está
contenida y subsumida por la revivificación del mito repeudo en el ntual.

grado y, por la conciencia que toman, amplifican sus consecuencias (para
sí mismas y para las demás sociedades) en enormes proporciones; otras
(que por esta razón llamamos primitivas) quieren ignorarla ..."33 El
mecanismo para lograrlo, consiste "no en negar el devenir histórico, sino
en admitirlo cómo una forma sin contenido: hay un antes y un después,
pero su única significación es la de reflejarse el uno al otro" 34

342

,.
'

Los ritos de pasaje pueden ser interpretados co~o formas de
subsumir la transición biológica, social y ~ltural, baJO una forma
modélica y estereotipada que le quita su cacicter traumáti~? y las
"eterniza" en una duración cíclica que apela a la regenerac1on. Van
Gennep anota que los cambios pueden ser peli~osos, o.~~ruptivos_ para
la vida del grupo y del individuo. Por lo tanto, la tran~1c1on se_ ammora
29
con los tiros que amenguan la intranquilidad". La función del rito ~o~o
restituyente del equilibrio social está incluida también en una percepc10n
cultural del tiempo del tipo que Eliade resaltó.

6. La oposición entre acontecimiento y estructura
En 1962 Lévi-Strauss en su conocida obra El pensamiento salvaje, hace una
30
' entre "sociedades fnas
' " y " soc1e
·dd
distinción
a es calientes" . Las
primeras son definidas como aquellas que . "busc~'. gracias a las
instituciones que se dan, anular de manera casi automauca e~ ef~cto los
factores históricos podrían tener sobre su equilibrio y su con~n~da,d'. en
tanto que las segundas interiorizarían resueltamente el devenir histonco,
31
. Strauss, "la
para hacer de él el motor de su desarrollo." Para Lév1finalidad de las sociedades frias es obrar de manera que el orden de
sucesión temporal influya lo menos posible en el conteni~o de cada
una." Sigue: ''la verdadera cuestión no consis~e en ~~her cuales son los
resultados reales que obtienen, sino cuál es la mtenc1on duradera_ que los
guía, pues la imagen que se forman de si mismas es una parte esencial de su

343

En consecuencia, las actividades de los aranda consisten en repetir,
reproducir, lo que sus ancestros totémicos han practicado siempre. A
esto, Lévi-Strauss le llama "la fidelidad obstinada a un pasado concebido
35
como modelo intemporal". "Desde la aparición de los ancestros, nada
ha ocurrido como no sean acontecimientos cuya recurrencia borra
periódicamente su particularidad"36 . En algún momento, se refiere a ello
como una particularidad del pensamiento salvaje que consigue "domar la
diacronía" en cierta manera.37
En toda la obra de Lévi-Strauss aparece como un contraste muy
marcado entre las dimensiones sincrónica y diacrónica, en la
consideración del objeto del estudio, oposición que parece bien
representarse por la oposición entre el concepto de estmctura y el de
acontecimiento. El análisis del totemismo en tanto sistema clasificatorio
daría como resultado que la forma de la estructura sobrevive a la
transformación del orden de los acontecimientos. En tanto estos últimos
aparecen en una serie abierta y continua de infinitos elementos sucesivos,
el orden de la estructura se presenta como un sistema cerrado y
discontinuo de clases contiguas, separadas y excluyentes. Así, las culturas
que han_elegido la Historia entran en _oposición con aquellas otras que se
~Pº!ªn. sobre los sistemas clasificatorios, las que buscan anular, por las
mst1tuc1ones que se dan, el efecto de la historia sobre su equilibrio y
continuidad.38

rea,1,.dad. u12

7. El tiempo de la utopía y la ucrania

Más allá de la consideración de un tiempo objetivo, es pertinente
reconocer "que las sociedades humanas reaccionan de n:ianeras muy
diferentes a esta común condición: algunas la aceptan de me¡or o de peor

Par_a André N~her, el tiempo de Occidente empieza con el judaísmo
antiguo. La cultura hebrea desata la idea de principio y la inserta en la

39

33

28

Ibíd.
29 Van Genn~p, Arlond. 1960 The Riles of Pasaje. The University of Chicago Press.

U.S.A.
30 Lévi-Strauss, C.

México. pp. 339
31 Ibíd.
32 Ibíd.

, .

1964. El pensamiento salvaje, Fondo de Cultura Econorruca,

lbíd. p. 340.
lbíd. p. 341.
35
lbíd. p. 342.
36 lbíd. p. 343.
37
lbíd.
38
lbíd. (Paráfrasis)
39
Neher, Andte. 1979 Concepto del tiempoy de la historia en la cultura m las culturasy el
34

�344

narración del Génesis. Lo que parecía esencial al narrador del Génesis,
"no es lo que hubo en el principio. Lo importante es el hecho de que
hubo un principio.',40 La creación aparece como un acontecimiento
totalmente nuevo, origen que rompe con todo antecedente. Según
Naher, la relación entre Dios y el mundo no es aquí mítica sino histórica,
en el sentido de que esta creación es presentada como evolución, como
proceso que, a lo largo de siete días desiguales e~s res~tancias, ~ro~uce
efectos acumulativos sobre el mundo. No se trata- de días astronorrucos,
repetitivos, determinados por fuerzas exteriores, sino de días cargados de
actividad, una actividad que se diversifica y va in crescendo. "Sugieren la
41
movilidad del tiempo, su avance, en definitiva, la historia" •
l!

CAMBIO Y PERMANENCIA EN
EL MITO, EL RITO Y LA UTOPÍA

TERESA PORZECANSKI

Por lo tanto, el tiempo de la historia es.la sucesión temporal en que se
desarrollan acontecimientos y es una coyuntura que tiende hacia· una
finalidad, en el sentido de un objetivo, de un propósito. Este tiempo
intencional es el del progreso, de la superación deliberada y procesual de
las limitaciones éticas y materiales, es la línea evolutiva de la civilización.
No es entonces un tiempo que pasa a través de la sociedad sin afectarla.
Más bien conlleva a la humanidad hacia otros estadio~ y situaciones,
permitiendo imaginar un f'.uturo diferente del pasado, el tiempo de la
utopía.
Concebida la historia como cambio, es posible entonces la emergencia
de un imaginario del a utopía y de la ucronía donde la acción del hombre
sobre el mundo del presente afecta los resultados esperados de un futuro
siempre posible, siempre nuevo.
Hayden White,42 haciendo un análisis de las narrativas históricas
sostiene que "cada narrativa, por aparentemente completa que sea, se
constrUye sobre la base de un conjunto de acontecimientos que pudieron
43
haber sido incluidos pero se dejaron fuera". Ello ocurre tanto en
narraéiones 'imaginarias' como en las narraciones 'realistas'. "Si se
concede que este discurso se desarrolla bajo el signo de un deseo de
realidad,(... ) hemos de concluir que es un producto de una imagen de la
realidad, según la cuál el sistema social ( ...) está sólo mínimamente
presente en la conciencia del ·escritor (...) para este observador, la

realidad lleva el aspecto de adjetivos que desbordan la capacidad de ( ...)
44
resistir a su determinación".
Se trata de narratividades que incorporan a la vez lo imaginario y el
deseo en su modelo del mundo. Nelson Goodman45 habla de "la
fabricación de los hechos" que no es sinónimo ni de "falsificación" ni de
"ficción", y que estas categorías están comprendidas también dentro de
un tipo de proceso interpretativo particular. "evidentemente -dice- es
menester que distingamos lo falso y lo ficticio de lo verdadero y de lo
fáctico, pero es seguro que no podremos hacerlo apoyándonos sobre la
idea de que la ficción se fabrica mientras que los hechos se encuentran"46
Para Goodman, "no cabe decir que lo perceptivo sea una versión un
tanto distorsionada de los hechos físicos en mayor medida en que pueda
pensarse que lo físico es una versión altamente artificial de los hechos
perceptivos". Ello no afecta la existencia de hechos independientes sobre
los cuales se construyen las versiones del mundo, de la misma manera
como dos términos en el mismo o en varios idiomas pueden nombrar un
47
mismo objeto. Un neologismo ingenioso para Goodman es calificar los
hechos de "ficticios".
8. Construir sentido

En cu~lquier caso'. es bueno reconocer que la narración del tiempo en
cual~~1er cultura tiene mayores fines que la mera medición. Su principal
func1on es hacer comprender lo sucedido incorporándolo a una estructura de sentido
esta sea cual fuere. Tal como sostiene J. Bruner,48 "pertenecer a una
cultura viable es estar ligado a un conjunto de historias interconectadas,
aunque esta interconexión no suponga necesariamente un·consenso". La
u:ansf~rrnación de una cultura estaría entonces profundamente ligada a la
discusión sobre "qué es lo canónico y qué es lo divergente" dentro de
cada generación. Las narratividades dentro de Occidente, como en los
pueblos ágrafos, constituyen temporalidades que codifican v condensan
el significado de las normatividades sociales.
,
,

J

44

tiempo. UNESCO/SIGUEME. Salamanca pp. 169 y sig.
40 Jbíd. p. 170. .
41 Ibíd. p. 175.
42 White, Hayden. 1992. El contenido de la forma" narrativa, discurso y representación
histórica. Paidós, Barcelona, 229 pp.
43 Jbíd. p. 25

345

lbíd. p. 26

45

Goodman, Nelson. 1978. Maneras de hacer mundos. Ed. Visor Madrid 1990 pp
127 y sig.
'
'
· ·
46
47

48

lbíd.
lbíd.
Bruner. J. 1990 Actos de significado. Alianza Editorial, Madrid. 1991 , pp. 98 y sig.

�XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO
Román Cortázar Aranda
Becario del Centro de
Escritores de Nuevo León

Yo soy inasible en la inmanencia. Puesyo
resido igualmente en los muertos que en
los seres que todavía no han nacido. Un
poco más cerca del corazón de la creación
de lo que es habitualy, sin embargo, no
tanto como desearía. Paul Klee

No h'!J nada sobre la tie"a que tienda
con tantafuerza a la belleZfJy se
embellezca con mayorfacilidad que el
alma... Por eso muy pocas almas resisten
a un alma que se entrega a la belleZfJ

Maeterlinck, De la belleza interior

Primera llamada
¿Cómo dialogar con la estatua de Xavier Villaurrutia? ¿Cómo hablarle a
ese busto marmóreo en que anidan las arrugas del tiempo transfiguradas
en olvido, en smog o en moho impregnado en su cutis poroso? Una
estatua venerada por los fanáticos del panegírico, siervos del Estado y
que con éste labran sus canonjías. ¿Qué decirle a ese busto muerto que
representa a un hombre al que hace muchos años devoraron los gusanos,
más allá de la loa vulgar a la que sin duda se ha acostumbrado? ¿Cómo
decirle que aquí estoy yo, una pluma joven, seducida por ese rumor de
historias y ficciones, de versos inalcanzables, llena de contradicciones, de
dudas y definiciones titubeantes? ¿Qué decirle a ese Xavier Villaurrutia
que como yo un día tomó una decisión de vida y una entrega? En fin,
cómo alejarme de la glosa para ir más allá del huero apologético que se
inscribe en la lógica estamentaria y sus obsesiones genesíacas.
Villaurrutia, sí, el mismo de:

�348

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

La muerte toma siempre la forma de la alcoba que nos contiene.
Es cóncava y oscura y tibia y silenciosa,
se pliega en las cortinas en que anida la sombra,
es dura en el espejo y tensa y congelada,
profunda en las almohadas y, en las sábanas, blanca.
(Villaurrutia, 1966: 60)

""·

Villaurrutia, sí, el mismo que hace de su cuerpo mañanero una
oquedad y de su literatura una historia del sueño, el insomnio, la soledad,
la esterilidad y la muerte. Una escritura que no ha sido escrita para una
caterva de espectadores y que, sin embargo, encuentra seducidos
cómplices que aman su inteligencia y la voluntad de muerte de su pluma.
Cómo saber que Villaurrutia es ese gran poeta que exaltan las crónicas
de la historia de la literatura mexicana, tan llena de discursos
papirofléxicos, de obsesiones fundacionales de una identidad que no se
sabe o no se atisba, que se origina en el festín de una lucha armada sin
sentido; de una bola que como vorágine traga y aplasta y salda cuentas al
fin con nadie y con todos; de una necesidad enfermiza por descubrir
esencias, por construir ficciones que son hitos a la Samuel Ramos, a la
Octavio Paz, a la... ala... ala que carece de cuerpo, sin ave y sin centro.
Xavier, Xavier Villaurrutia: tu busto yace desde hace más de veinte
años, desde hace treinta o cincuenta en las páginas de cientos de revistas.
Inmolado en vastas argumentaciones que te proponen hasta como un
gran dibujante. Porque tu poesía posa su mano fría sobre tu teatro, tu
ensayo, tu crítica. Todo es grande en ti. Hasta tú que respirabas el mismo
aire que los demás, la misma demagogia, la misma contaminación, la
misma fetidez de los arrabales acumulada en conchas gigantescas. Por lo
menos nunca fuiste un apóstata; sabías bien el sentido 9e tu vida. Ni un
arlequín o un avecindado en la locura. Xavier Villaurrutia, no sé si hablo
con tu busto o con tu fantasma. Pero hablo.
Entrar en tu laberinto, en la construcción obyecta que es tu poesía
siempre decorada de espejos, de sombras, sostenida por muros. Acaso el
muro es tu propia conciencia de poeta, de hombre solitario, de vulgar
comedor de ensalada que usa maquillaje y que de noche sale a la caza,
instigado por tu pastor antípoda Novo, de carnes trémulas y frescos
alientos juveniles. Acaso tus muslos sean de yeso ·y tus manos de hielo.
Háblame Xavier prestidigitador para escuchar la verdad de ese latido del

mar en que no sé nada/ en el que no se nada. (Ídem, p. 47)

~49

Xavier, supiste sortear los devaneos de la política nacional, como
Borges, c~n:1? Re~es, :orno Garc~a Ponce, porque sabías que el arte es
una alta miston mas alla de mezqwndades y rastreras vinculaciones con la
ideología de un Estado. Mejor te dedicaste a escribir versos en la
nocturnidad de tu alcoba, a trazar la gloria de un teatro al que te negaste
a darle esa grandeza por la que clamabas, a traducir en el escritorio de tu
mano ~enguas qu~ aprendiste, ~ leer obras de poetas de tu misma estirpe,
a escntores duenos de tu misma genealogía. Xavier, miro tu estatua
labrada en 1096. páginas y cierro el libro de tus Obras Completas pensando
que esta es la pnmera llamada para no regalarte ofrendas falsas. Creo que
nos hubieras aborrecido.

Segunda llamada
?n laberint~ siempre se cifra sobre un enigma. Deambulando por sus
pasillos_ y vencue~os ha~ un minotauro en actitud pasiva, pues se
so~reentzende que la v1da ~s s1_empre la _muerte de alguien. (Artaud, 1971: 104) Y
alli, en el centro del edificio cuadncular, está la voz del poeta Villaurrutia
con su tono monocorde y su estética quizá monotemática. Allí está el
hombre seducido por la atracción vertiginosa de los abismos interiores. (Xirau,
198~: 326) E_se hombre cu~píjeno que da la espalda a un mundo cuya
sonnsa deludida y delusona conforma una sensualidad hueca. Ese
hom~re ~ue opta por la experiencia de la soledad que es, para él, una
experiencia del vacío:

¡AJ fin llegó la noche a inundar mis oídos
con una silenciosa marea inesperada,
a poner en mis ojos unos párpados muertos,
a dejar en mis manos un mensaje vacío! (Yillaurrutia, 1966: 54)

�XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

350

I

Xavier Villaurrutia: la muerte te sigue como tu propia sombra, porque
eres un poeta del amor y, precisamente por eso, llegas a ser un poeta de
la muerte:
Amar es provocar ese dulce instante
en que tu piel busca mi piel despierta;
saciar a un tiempo la avidez nocturna
y morir otra vez la misma muerte
provisional, desgarradora, oscura. ~dem. p, 77)

Al hablar nos muestras tu sumisión a la necesidad de hablar. Con las
palabras te despojas de ti mismo y acentúas tu ausencia en la presencia
del lenguaje. Al fin, la muerte no puede nombrarse sin la desaparición de
aquel que nombra. Para ti, la muerte, el vacío, es nostalgia, nostalgia y
atracción de vacío tu propia muerte. (Xirau, 1989: 323)
·
Quién adivinaría en tus ojos de muchachito de dieciséis el mismo
espíritu de la mirada del Gustav von Aschenbach, de Thomas Mann.
Otra vez: la muerte. Acaso porque la forma, la Belleza, está más allá de la
vida: en el origen. Y tu poesía, que no tu teatro de palabras formuladas y
reformuladas: apoplejía del acto, resfrío de la pausa: inutilidad de la
palabra, es acaso un intento por extraer el mythos de esa morada alrededor
. de la cual danzan en circunvalaciones casi infinitas los cuerpos
palpitantes del logos. Miro tu mano y advierto que sus dedos largos
femeninos delicados y su textura suave prefiguran una sutil pasividad,
una mórbida espera, la fragua de un trabajo esmerado de noctámbulo y
que frente al muro o el espejo se extenúa. Tu mirada no posee una llama
férvida, esa exterioridad lunúnica de los exaltados; antes bien, parece el
oráculo de tu propia vida: el abrupto anochecer de tu existencia. La
blancura de tu cuello, la carencia de alguna mácula, contrasta con lo
obscuro de tu traje como el día y la noche. Xavier, fuiste dos, sí, dos
Xavieres: uno, el de traje negro, amigo del alcohol y de los más disímiles
deportes nocturnos; y otro, el de cuello intachable, el hombre social del
amanecer, que tras su abreviada complexión esconde los más legítimos
impulsos, sepultados en un ataúd construido con las tablas de la lucidez y
la más conspicua inteligencia. ¡Ay Xavier, por qué habrías de morirte tan
joven como si quisieras que esa foto tuya de Villaurrutia a los dieciséis se
iricrustara entre los recuerdos de nuestra memoria!

Tercera llamada

La soledad. Qué si no soledad es lo permanente en tu poesía. Soledad
cerrada, en un dentro sin fuera, en una intimidad cercada por realidades
de espejos, de.hielos, de muros y yesos:
¡Al fin llegó la noche, la soledad, la espera! (Villaurrutia, 1966: 53)

Hasta en la negación satisfaces tu obsesión: la desrealización de los
datos que te arroja la experiencia para así aislarte del mundo:
Yo también hablo de la rosa.
Pero mi rosa no es la rosa fría
ni la piel de niño,
ni la rosa que gira
tan lentamente que su movimiento
es una misteriosa forma de la quietud. ~dem, p. 57)

~aces de la flor concreta, de la rosa física, esa rosa abstracta que ha
perdido todos sus atributos sensibles. (Xirau, 1989: 324) La rosa no es, pues:
[...] la rosa de pétalos desnudos,
ni la rosa encerada,
ni la llama de seda,
ni tampoco la rosa llamarada. (Villaurrutia, 1966: 57)
Sino:
Es la rosa que abre los párpados,
la rosa vigilante, desvelada,
la rosa del insomnio deshojada.
Es la rosa del humo,
la rosa de ceniza,
la negra rosa de carbón diamante
que silenciosa horada las tinieblas
y no ocupa lugar en el espacio. ddem. p, 58)

Escu_cha Xavier lo que ahora se dice sobre tu escritura:
Much~s de _sus vi~rudes son el producto de su voluntario alejamiento de

!ª realidad mmed1ata, de esa mezcla de aristocracia y timidez innata que
~pulsaban al poeta a alejarse y determinaron en gran medida tamo su
Vlda como su obra. (García Ponce, 2000: 47)

. En tu poesía te. revelas a ti mismo. Esto lo aprendiste de Gide y de
Nietzsche. Y es indudable que tu amor por Gide fue un amor sincero
fiel , y que perv1ve
. a traves
, de tus Obras. Por eso no te importó más el,
mundo exterior, porque tu compromiso era únicamente con la

�3p3

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

352

interiorización y ésta no tuvo nunca por objeto el descubrimiento de la
verdad.
¿Recuerdas a Salvador y la complicidad de sus caracteres solitarios y
sus lecturas: La Bruyere, Saint-Simon, Huysmans, Balzac, Stendhal y
France y, después, cuando se reanudó el flujo de novedades Jranmas a la

iibmia de Gabilondo, las ediciones amarillas del Mercure: Gide J Cocteall',
(Sheridan, 1993: 75) sin soslayar, por supuesto, a James, Claudel, Valéry,
Romains, Laurbaud, Maeterlinck y Rodenbacb? Sí, nunca pudiste
apartarte de André Gide. Acaso tu poesía hubiera sido menor sin la
presencia de él, y sin la de Salvador, porque fue éste quien te dio a leer a
aquél, no hay que olvidarlo.
Salvador... Salvador... Salvador de tus propias inclinaciones. Incitador.
Tentador. El Salvador que no disimulaba sus pulsiones, mientras tú,
agazapado en las entrañas de la buena moral y la cultura, no parecías
descubrir aún las tuyas. Hasta que... Francisco Argüelles llevaba por
nombre de pila, ¿no es cierto? Sí, Francisco Argüelles, el hijo de don
Pedro Argüelles, profesor de cultura clásica. Sí, Francisco, el joven que
haría que te descubrieras a ti mismo, y concibieras eL amor, sin esperanzys.
(Ídem. p, 78) Quizá desde entonces comenzó la fragua de estos versos:
cuando la vi cuando la vid cuando la vida
quiere entregarse cobardemente y a oscuras
sin decimos siquiera el precio de su nombre (Villaurrutia, 1966: 51)

¿Cuando la vida, cuando la muerte o cuando el amor?

Voz. - El problema es saber si en este mundo que cae, que se suicida sin
sab~~lo, se e~contrará un núcleo de hombres capaces de imponer esta
noc1on supenor, hombres que restaurarán para nosotros el equivalente
naturnl y mágico de los dogmas en que ya no creemos. (Artaud, 1971: 32)
Xav1er. - Hasta ahora, yo mismo, en la prosa no he pretendido sino
encontrar palabras adecuadas a una nueva sensibilidad en mí y fuera de
mi. (Villaurrutia, 1966: 611)
Vo~ .. - Para _qu~ exista arte, para que exista un hacer y un contemplar
esteucos~ es md1~pensable una condición fisiológica previa: la embriagueZ:
La embnaguez aene que haber intensificado primero la excitabilidad de
la má~uina entera: previamente no hay arte alguno. Todas las especies de
embnaguez, por muy diferentes que sean sus condiciones, tienen la
fuerza para lograrlo: sobre todo la embriaguez de la excitación sexual esa
form~ de embriaguez, la más antigua y originaria. Asimismo', la
embnaguez que procede de todos los grandes apetitos, de todos los
a~ecto_s fuertes; la embriaguez de la fiesta, de la pugna, de la osadía, de la
v1cto~1a, de todo movimiento extremo; la embriaguez de la crueldad; la
embna~ez de la destrucción; la embriaguez suscitada por determinadas
mfl~enc1a~ meteorológicas, por ejemplo, la embriaguez primaveral; o la
deb1d_a al mflujo de narcóticos; por fin, la embriaguez de la voluntad, la
embnaguez de una voluntad sobrecargada e hinchada. Lo esencial en la
emb~aguez es el se~ti?1iento de la intensificación de la fuerza y la
plerutud. De ese senum1ento hacemos participar a las cosas, se las obliga
a tomar algo de nosotros, se las viola... a ese acontecimiento se lo
denomina idealizar. (Nietzsche, 2001: 224)

Acto único

(Plaza pública. Al sur, la iglesia de arquitectura barroca. A un lado, el sendero a la
alameda de los próceres con sus enormes jardines llenos de grillos. Es la hora del
crepúsculo.)

Xavier. - "Hasta cierto punto" porque, abandonándose, esta inercia del
pens_amie~to y de la voluntad de leer o de escribir y de avivar la
inteligencia conduce a lo que yo entiendo por molicie. Está bien
enc_ontrar un placer en respirar siempre que, entre dos inspiraciones, no
olvidemos que pensar es un placer no menos sensual. (Villaurrutia 1966-

Voz. - Así es la verdad. La mano que menos trabaja tiene más delicado

00~

,

.

tacto. (Shakespeare, 1966: 161) .
Xavier. - Por ejemplo, cuando quieres encauzar tus pasiones y rus
sujetos amorosos, dejas de hacer el amor y empiezas a hacer arte. El arte
es el amor prop~o. El amor es siempre el amor a lo ajeno. El artista es
muy libre de hacer de su capa un sayo. Pero el amante no sabe siquiera
cuándo su ·capa se ha convertido en un sayo. (Villaurrutia, 1966: 619)

Voz. - El intelecto, como medio de conservación del individuo
desa_rrolla sus fuerzas principales en la simulación, pues ésta es el medi~
grac!as al que sobreviven los individuos débiles y poco robustos como
aquellos a los que, en la lucha por la existencia, se les privó sen·irse de

�354

ROMÁN CORTÁZAR ARANDA

cuernos o de la aguda dentellada del animal de presa. (Nietzsche, 2001:

XAVIER VILLAURRUTIA EN UN ACTO

355

Bibliografia

210)
Xavier. - ¡Triste situación la que asignamos a las verdades sencillas!
(Víllaurrutia, 1966: 601)
Voz. - ¿Qué son, en definitiva, las verdades del hombre? Sólo son los
imfutables errores del hombre. (Nietzsche, 200~13)
Xavier. - Sin embargo, cualquier hombre que se detenga un día a
considerar la pobreza de la vida quedará herido vivamente y, si la
inquietud de su alma no lo obliga a seguir el camino ciego a esta fealdad
de lo cotidiano y sordo a los ruidos horribles de la existencia mecánica de
hoy, tendrá que convenir que es en el arte adonde encontrará un olvido,
fugitivo quizás, pero siempre deseable, de la realidad que hace de la
existencia un espectáculo insufrible, una representación para individuos
sin ningún sentido que no sea sentido común. (Villaurrutia, 1966: 601)
Voz. - Los artistas son a menudo individuos desenfrenados precisamente,
en tanto que no son artistas. El mejor autor será aquél que se avergüenza
de ser escritor. (Nietzsche, 2001: 219, 227)
Xavier. - Quiero un estilo que tenga siempre mi edad, la edad que quiero
tener siempre y que es, mejor que la de un joven, la de un adolescente.
Pensará usted: - ¡Pero un adolescente tiene todas las edades!
- Precisamente. (Villaurrutia, 1966: 611)
(Antes de bajar el telón.)
Correr hacia tu estatua, Xavier, J encontrar sólo el grito, / querer tocar el
grito y sólo hallar el eco, / 9uerer asir el eco y encontrar sólo el fl!Uro / y comr hacia
el muroy tocar un espejo. (Idem. Pág. pp. 46-47)
Sobre tu busto ya reposa la sombra nocturna nostalgia de muerte, y tu
boca vuelve al paréntesis, a la pausa. ¿Cómo dialogar con Xavier
Villaurrutia? Porque tu voz profunda, sospecha de la penúltima letra,
anterior a la última, transforma· cada "U" en una "X" entera y verdadera.
Porque tú no estás aquí, Xavier: tu voz no es de mármol ni de bronce.
Estás en la orill~, del otro lado ... Sí, del otro lado.

Telón

A~~AUD, ~-tonin. El teatro y su doble. Sudamericana. Argentina. 1971. Título
ongma1: Le theatre et son double. Trad. Enrique Alonso y Francisco Abelanda.
GARCÍA PONCE, Juan. Las huellas de la voz. Imágenes literarias. Joaquín Mortiz.
"Obras de Juan García Ponce". Volumen II. México. 2000.
NIETZSCHE, Friedrich. Reflexiones, máximas y aforismos. Valdemar. "El Club
Diógenes". España. 2001. Trad. Luis Fernando Moreno Claros.
SHAKESPEARE, William. Obras inmortales. EDAF. España. 1966. Trad.
Leandro de Moratín.
SH_ERJDAN, Guillermo. Los Contemporáneos '!)er. Fondo de Cultura Económica.
"Vida y pensamiento de México". México. 1993. Segunda reimpresión.
VILLAURRUTIA, Xavier. Obras. Fondo de Cultura Económica. "Letras
mexicanas". México. 1966. Segunda edición, aumentada.
XIRAU, Ramón. Antología. Diana. México. 1989.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>608

ROBERTO REBOLLOSO

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global. Para ilustrar este proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teóric~omo empírica.
Bibliografia

"

ARIZPE, Lourdes (2002) Nuestra diversidad creativa, Informe Mundial Cultural de

~

la UNESCO.
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Agriculture and the Origins ofthe European World Economy in the Systeenth Century, San
Diego, Acad_emic Press

CUARTA ~ECCIÓN

HISTORIA

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL
Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Historia
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León
Entre las acepciones que traen los diccionarios para el vocablo
capitulación, el Abreviado Espasa Calpe añade una: "Contrato entre los reyes de

España y un particular para el descubrimiento, conquista y pacificación de nuevos
territorios".1
Un documento de esta naturaleza otorgado en 1579 entre Felipe II y
Luis de Carvajal, dio origen al Nuevo Reino de León.

La Capitulación en los Libros
Uno de los primeros autore_s en hacer alusión a este contrato y a
Carvajal es el cronista Alonso de León, en su Relacióny discursfü ... escritos
en 1649. En esta obra se da idea de que conoció el texto, al expresar:

"... todc, lo demás que la capitulación refiere, a que m e remito". 2
Sin aludir a la capitulación, el cronista fray Vicente de Santa María, en
su Relación histórica de la Colonia del Nuevo Santander, escrita en el último
tercio del siglo XVIII, al parecer basado en Alonso de León a quien sigue

1

Ed. 1977, tomo II.
de Nuevo León ..., Edición Genaro García, ~léxico, 1909, p. 74. Edición
l ... :. ........;,l,..,.l ,.1.,., 1\.1... ~ .... .... T u.A ,.. \rfA nt-Pf'rP \' 1961. n A.~ fl--1 -:1,· Ai-r'1~ Pr11rinnpc; nn&lt;.tpri f)f'P&lt;:
2 Historia

l

�lAS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

612

·613

LUIS DE CARVAJAL

en muchos aspectos, asienta que Felipe II "cometió esta expedición ~a del
3
Nuevo Reino de León] al cabaiiero Luis de Carvajal".

fecha el 6 de agosto y no el 31 de mayo; hace marqués al conde de Coruña y
cita algunas referencias con su habitual inexactitud y descuido. 9

El historiador Alejandro Prieto en su Historia, geografía y estadística del
Estado de Tamauiipas,4 dedica el Capítulo IX a un "Resumen histórico de
Nuevo León". Se refiere en éste a la capitulación, mencionando las 200
leguas, pero erróneamente de cómo fecha del nombramiento de
gobernador a Carvajal en ''abril de 1583" y atribuye al virrey conde de
Monterrey el haber dispuesto que se llamase Nuevo Reino de León.
Olvidó que el conde fue virrey varios años después, de 1595 a 1603.

Por su parte David Alberto Cossío en su Historia de Nuevo León,
publicada en 1925, al mencionar a Carvajal y a su capitulación, transcribe
10
textualmente lo escrito por el cronista Alonso de León.

En 1881 el doctor José Eleuterio González publicó sus Lecciones orales
de historia de Nuevo León. En este libro reproduce el dato referente a
5
Carvajal, confundiendo a éste con Carvajal el Mozo, su sobrino.
Cuando esto escribía el doctor González, no salía aún a la luz pública
la obra México a través de los siglos, editada en 1884-1889 bajo la dirección
de Vicente Riva Palacio. En el tomo II este mismo autor al relatar la
jornada hecha a Nuevo México por Gaspar Castaño de Sosa, por vez
primera a nivel nacional se ocupa de Carvajal.
Personaje poco conocido en la historia de México, y que, sin embargo,
por sus conquistas y fundaciones, merece que de él se den algunas
noticias.6

Es indudable que Riva Palacio conoció el texto de la capitulación, por
cuanto a que consigna el nombramiento de gobernador, los extensos
7
límites autorizados y la facultad de llevar cien pobladores.
En las páginas 441 a·la 445 Riva Palacio publica la mayor parte del
escrito de autodefensa que Carvajal escribió estando preso y que
presentó a los inquisidores. Lo tomó -dice- del proceso contra Carvajal, de

1589, "original que existe en mi poder".

8

Ótro historiador del siglo XIX, pero que concluyó su obra en 1917, el
doctor Regino Ramón, alude brevemente a la capitulación. Basado en
Riva Palacio, se refiere a las 200 leguas y a los límites, pero da como

El historiador Vito Alessio Robles, en su libro: Montemy en la historiay
en fa leyenda, publicado en 1936, se refiere a la real provisión de 14 de
junio de 1579; a la vasta extensión territorial concedida a Carvajal, y a su
nombramiento de gobernador, basado todo en la crónica de Alonso de
León. 11
Se ve claramente que no conocía entonces aún el texto de la
capitulación. Fue él el afortunado de encontrarlo dos años más tarde, en
1938, en el Archivo General de la Nación (Civil, Vol. 672, folios 253 a
261). Lo dio a conocer en la revista Actividad, de Monterrey, el primero
de marzo de 1938. En ese mismo año, publicó su notable y ahora clásica
obra: Coahuila y Texas en la época colonia/; 12 aunque lamentablemente no
reprodujo en ésta los documentos, ni tocó el tema con mayor amplitud.
Tomándolos indudablemente de Actividad (con los debidos créditos,
por supuesto) en el apéndice al tomo I de su libro: Nuevo León. Apuntes
históricos, publicado en ese mismo año de 1938,13 Santiago Roel reproduce
doce artículos o capítulos que precisan las obligaciones de Carvajal como
poblador. En esta transcripción se omite la fecha (31 de mayo de 1579)
y sólo consta ser testimonio hecho por el escribano Gaspar de Herrera,
receptor de la Real Audiencia, en :México, el 20 de abril de 1580. Añade
también Roe! dos de los puntos por parte del rey; el primero
nombrándole gobernador y el siguiente ofreciéndole dar cédula al virrey
de la Nueva España, para que le den "todo favor)' a_yuda ".
Mucho más tarde, este mismo texro parcial de Roe! aparece en la

Antología histórica publicada por Raúl Rangel Frías en 1989. 14 También
puede verse en el Libro: Luis de Carvajal "El Viejo", de Hernán Salinas

9

de Ernesto de la Torre Villar. U1 AM. México. 1973, p. 151.
Ed. 1873 y Ed. facsimilar, 1973, pp. 79 y 80.
5 Ed. de Lz &amp;vista, Monterrey, 1881, pp. 13 a 19.
6 Ed. Publicaciones Herrerías, p. 441.
7 Ibíd., p. 445.
s Jbíd., Más adelante, al volver a referirse al proceso repite: ')a citado origi11al, tn ,,,¡

3 Edición
4

poder" (p. 499).

Historia Gmernl drl btado dr Coab11il(/. SaltiUo, 1990. Tomo I, pp. 104 y ss.
Tomo 1, pp. 78 y 79 y 91 a 106.
11
•
Librería Robredo, :\léxico, 1936, pp. 97 y ss. Ya ilustra este apartado con el
dibujo del "Cuadrado trá¡,ico dr C(//7't!)(/I" (p. 97).
111

1
~

Editorial Cultura, i\léxico, 1938, p. 89.
Monterrey, 1938, Tomo 1, pp. 155 a 158.
14
Secretaría de Educación r Cultura e Instituto de la Cultura de J\ueYo León,
Monterrey, 1989, pp. 57 a 64.
·
13

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARV..

614

Cantú. 15 Este autor reproduce doce cláusulas del compromiso de
16
Carvajal ante la corona y sólo tres a favor de éste, citando a Roel,
únicamente en la bibliografía. Se le escapan a Salinas Cantú algunos
lapsus tales como los de que Carvajal: "Uegó a Madrid el 3017 de mayo de
1579 y para el 14 de junio de ese año tenía en su poder la cédula real".
El historiador Candelario Reyes en su excelente libro: Apuntes para la
8
historia de Tamaulipas. Siglos XVI y XVII1 co~nta las cláusulas 4", 5ª y
1Oª de la capitulación, así como "la cédula complementaria" del 14 de junio,
basado todo en Alonso de León, Alessio Robles y Roel. En ese mismo
año de 1944, Alonso Toro publicó en dos volúmenes su libro: La familia
Caroajal.19 Dedica el capítulo I a "El valeroso Luis de Carvajal, El Viejo",
con referencias bibliográficas anteriores a 1579. En el capítulo II,
titulado "El juramento", alude el autor a la capitulación, "que fue firmada
-dice- el 14 de junio".20 Vuelve a dar estas mismas referencias más
adelante agregando que, además del documento del 14 de junio, Carvajal
fue amparado por un auto de 18 de enero de 1582, dado por la Real
Audiencia de México, por mediación de Pedro de Vega, su apoderado.21
En la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el historiador
Primo Feliciano V elázquez publicó en 1946, en cuatro volúmenes, su
Historia de San Luis Potosí. El capítulo XVI del tomo primero lo dedica a
· "Luis de Carvajal y sus fechos ", consagrando al tema 24 páginas (321 a la
345). En cambio a la capitulación sólo le dedica una sola página, la 326.
Se refiere al texto de ''postrero de mayo de 1579" y a la cédula adicional de
14 de junio. Subraya el hecho de que fuesen incorporados a su
jurisdicción varios pueblos de la Huasteca; comenta lo del título de
gobernador, así como la obligación de traer cien pobladores. No expresa
de dónde toma las referencias, que ~on de Riva Palacio. El autor no
concede crédito alguno a la crónica de Alonso de León, quien escribió en
1649 "escudriñando archivos y consultando a antiguos pobladores". Rebate al
cronista con otra crónica, la de Juan Suárez de Peralta: Noticias históricas de

615

la Nue~a Espa~a. :7'elázquez aniquila a Carvajal, comparándole a Nuño de
Guzman y calificandole de "tirano, desalmado y cruef".22
i-

El historia~orJoaquín Meade, en su Historia de Valles. Monoorafta de la
Huasteca
potoszna, menciona con brevedad 1a cap1tu
. lac1on
. , rechandola
/" ,
,
erroneamente
el
3
de
mayo
y
no
el
3
l
Al
ll
d
"
d
J
'
, •
200 1
,
.
ama o cua raao tragzco"
de las
. e~as, el l? llama "cuadro fantástico". Expresa que esta vastedad
temtonal
despojaba de gran parte de su .jUrtS
. dicc1on
. , a Panuco
,
.
y a
amp1co,
hasta
Xalpan.
Más
tarde
en
1583
C
.
1
.
.
,
T
R 1 A di .
,
, arva1a cons1gu10 que la
ea
u_ enc1a de Méxi~o dictara auto para que la Villa de Valles
perteneciera al Nuevo
. Remo de León, aunque so, 1o fue temporalmente
porque muchos vecinos apelaron.24
. fiEn otro de los
. libros de este mismo autor: La Huasteca tamaulipeca
m iere que Carvajal tomó de fray Andrés de Olmos la idea d
bl
1'
norte y el
e po ar e
(
noroeste, que Olmos había propuesto "desde mucho antes"
-ª~nque no" lo comp~eba). No menciona Meade la ca itulación
urucamente el nombrannento obtenido en Espana". 25
P
'

M _E_n 1971 Sey°:~ur B. Liebman editó en español su libro: Los;i,díos en
ex_ico y. :n Amenca Central.26 Aunque de paso, alude este autor a la
cap1tul~c1on. Comenta la cláusula 8, relativa a la obligación d C
. '¡
pac1 ficar a los _indios q_ue habiendo sido cristianos se habían
r enc1ona tamb1en la clausula relativa a las 200 leguas del t . .
d'd 21 Al
.
.
erntono
conce J o.
referirse al origen del nombre de N uevo Leon
, mventa
.
entre otras totalmente absurdas, una leyenda que dice haber, oído e~
~lontberrey; sob~e que este nombre "representa al león de Judá, como símbolo
ue go ernaaor Luis de Carvajaf". 28
·

\e:;.~;.

~

, Una d~ las obras con mayor información sobre Luis de Carvajal y su
epoca es, Indudablemente, la Historia del Nuevo Reino de León d E
.
del Ho
d. d
.
, e ugeruo
Yºi e ita a por el Instituto Tecnológico Y de Estudi S
.
de Monterrey, en 9 _29
•
os upenores
1 72

22 pp.

327 y 344.
México, 1970.
24_ V el'azquez, op. cit., p. 61.
2' Ciudad Victoria, 1977, J, p. 98.
26 Siglo XXI, México, 1971 , 355 pp.
27
pp. 170-171.
28 lbíd., p. 355.
23

Imp. del Gobierno, Monterrey, 1991.
Ibíd., pp. 58 a 61.
.
17 Jbíd., p. 57.
1s México, 1944, pp. 38 y 39.
19 Editorial Patria, México, 1944.
20 Tomo I, pp. 40 y 41.
Capítulo XIII, p. 220. El Cronista Alonso de León en su Relación y discursos ...
21

15

16

menciona también este auto, ed. 1961, p. 54.

Voleo: ~~:t:;:~;::esl 9c;9n paginació~ corrida, 662 pp. Reeditada por Ediciones Al
mis
,
, en un so o volumen, de suerte que la paginación es la
ma, salvo la de romanos de la eiq,licación inicial: XIV-661 p.

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

616

En el apartado 2, del capítulo III, el autor hace "un comentario, aunque
sea breve", de las capitulaciones. Expresa que Carvajal:
....pasó a Madrid y allí permaneció diez meses tratando el negocio que lo
había llevado. [y que] El 31 de mayo de 1579 firmó capitulación con la
30
corona, como gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León.

En estas líneas se da la impresión de que esto sucedió en Madrid y no
en Aranjuez. Por otra parte, Carvajal actuó e~onces como particular y
no como gobernador, título que entonces no tema y que le fue otorgado
en ese mismo documento.
El autor no reproduce el texto y sólo analiza algunos de los capítulos
o cláusulas. En lo referente a la vastedad del territorio, lo califica de
"monstrnoso absurdo", basado "seguramente -dice- en los informes ama,ñados
dados por Carvajal". Pero ... y las mismas 200 leguas de latitud y 200 de
longitud que se dieron en la capitulación de Martín d~ Zavala en 1625,
·también se basaron en los informes amañados de Carva¡al?. Comparte la
~pinión de Roel en el sentido de que no fue de 200 leguas por lado, sino
200 leguas "la tierra adentro". Pero ¿qué quie~e ~ecir entonces: '_'co~ que no
exceda de 200 leguas de latitudy otras 200 de longitud?. Comenta as1m1smo el
capítulo referente a la gente que trajo Carvajal, deshaciendo la tesis de
Riva Palacio, sobre que fue sin información de limpieza de sangre.
Analiza también el capítulo 4 °, relativo a la fundación de poblaciones,
construcción de un fuerte, pacificación de los indios de Tampasquin Y
Tamotela, conducción de ganado, etc.31
Influido a todas luces por Primo Feliciano V elázquez, Carvajal no sale
muy bien librado de sus· juicios: "no fundó -dice- ni descu~rió nada nue~o.
Sus pretendidas fundaciones sólo fueron repuebles". Y el persona¡e queda, ba¡o
su enfoque, retratado al vivo, al describirlo como "hombre de fuertes
pasiones" y aplicarle los calificativos de "esclavista, arrebatado, rencoroso J con
32
delirio· de persecución y de grandeza_".
No hemos logrado consultar la obra: Las capitulaciones para los viajes de
descubrimiento y rescate. Su significado. Se trata de una compilación de 83
páginas, realizada por Demetri_o Ramos Pérez, publica~a po~ la Casa
Museo de Colón, de Valladolid, en 1981. Pero s1 el libro: Las
capitulaciones de Indias en el siglo XVI, de Milagros Was Mingo. Lo editó en

30 P·

111.

pp.112, 114 y 116.
32 p. 104. Los repite en la p. 127.

31

G17

LUIS DE CARVAJAL

1986, en 512 páginas, el Instituto de Cooperación Iberoamericana. La de
Carvajal se limita solo a las cláusulas, sin las cédulas complementarias.33
De las obras hasta aquí consultadas, se desprende que en ninguna ha
sido publicado el texto completo de la capitulación, con las cédulas
adicionales, ni las que Carvajal consiguió después de éstas.
Un solo libro, el titulado Exploradores en el septentrión novohispano, de Ma.
Luisa Rodríguez Sala, et al., señala que la concesión "se ratificó con cédulas
reales cada uno de sus apartados".34
La Capitulación en los Archivos
No hay duda de que en Monterrey fue conocido el texto del contrato
de Carvajal, desde los primeros años de la ciudad. Hemos dicho ya que
Alonso de León, quien escribía en 1649, da idea de que lo tuvo en sus
manos al expresar: " ... todo lo defJJás q1,e la capitulación refiere, a que me
remito". 35
El documento, aunque sólo en la cédula de 14 de junio de 1579,
mencionada por D e León en su crónica, fue aprovechado en 1644 por el
gobernador Martín de Zavala. Lo presentó en respuesta a la carta
requisitoria del gobernador de la Nueva Vizcaya, Luis de Valdés, en el
pleito jurisdiccional con aquella provincia. También fue presentado
entonces el auto de 18 de enero de 1582, por la Real Audiencia de
México, ordenando el cumplimiento de lo capitulado. La Audiencia,
presidida por el virrey conde de Coruña, lo_expidió a solicitud de Pedro
de Vega, apoderado de Carvajal.36
·
Que Alonso de León conoció estos documentos lo prueba también el
hecho de que califica a Diego de Montemayor, fundador de Monterrey
como "persona de calidad, brío, valor y suficiencia". Exactamente en estos
mismos términos lo considera Luis de Carvajal al nombrarlo teniente de

33.pp.477-481.

Tomó el texto del Archivo General de Indias, de Sevilla.
1ndiferente general 416, L. VII, folios 1-7.
.&gt;-1 UNAM, México, 1995, p. 114.
33 Véase la nota 2.
36 Docun1enlo del Parral. Ed. 1992 de Eugenio del Hoyo, pp. 59 a 65. El auto
mencionado también por el cronista, existía en Monterrey en certificación autorizada m
i\l~xico por Sebastián de Yelasco, escribano de Su Majestad, el 20 de mayo de ese
mismo año de 1582. Aparece también en el Docun1mto del Parral, 1bid.. pp. 15 a 18.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

618

? 19

gobernador el 5 de abril de 1588, título que también figura en el
Documento del Parraf1 y del cual el cronista tomó esos conceptos.

ayuda" y la condición de que no cumpliendo Carvajal "no seamos obligados a
mandarguardar cosa alguna" (Aranjuez, postrero de mayo de 1579).4º

El continuador de la crónica de Alonso de León, Juan Bautista Chapa,
al referirse a sucesos de Coahuila en 1689, comenta que

Fin~ente copia de cloc~ de l~s cláusulas referentes a lo que Carvajal
se ~bligaba. _Todo ~n tesumoruo autorizado por Gaspar de Herrera,
eswbano de Su Ma1estad y receptor en la Real Audiencia· fecho en
México el 20 de octubre de 1580. La certificación a petición del Lic.
Salazar, fue hecha por Cristóbal Osario, en México, el 12 de noviembre
de 1585.

No desclice a la prosecución de la historia de este Nuevo Reino de
León, porque ... fue de esta jurisdicción desde el descubrimiento por
Carvajal .. .porque he visto el asiento de su capitulación j'&lt;Je ella sacaron la que
38
hizo Su Majestad con don Martín de Zavala en el año'de 625.

El hallazgo de la capitulación por Vito Alessio Robles, en 1938, fue de
suma importancia. La encontró en el Archivo General de la Nación,
Ramo Civil, Vol. 672, folios 253 al 261 vuelto. Se trata de un texto
probatorio incorporado a un pleito entre Francisco Barrón y Luis de
Carvajal "sobre la jurisdicción ... sobre el pueblo de Tamapache ". Comprendiendo
únicamente ocho fojas (253 a la 261 vuelto) resulta fácil deducir que no
contengan éstas el texto íntegro.
Gentilmente atendido, he visto en el Archivo General de la Nación el
documento y he obtenido copia. Analizándolo, encuentro que el
escribano de cámara de la Real Audiencia, Cristóbal Osario, dio fe de la
existencia en el voluminoso expediente del pleito con Barrón, de "un

traslado de una cédula de Su Majestad, firmada por mi el dicho escribano de cámara
y otros dos asientos que se hicieron con Luis de Carvajal". A petición del Lic.
Eugenio de Salazar, fiscal de la causa, el escribano Osario sacó
testimonio de otro, hecho por Alonso de Santillán, escribano de Su
Majestad, sobre que "sean de su gobernación [de Carvajal) los pueblos de

Tampasquin, Tanmotela, San Miguely los demás que están rebelados hasta el pueblo
de Xalpa y Sechu [sic por Sichu), con obligación de reducirlos dentro de ocho años;y
que el Virrry y audiencias de México y Guadalajara de la Nueva Galicia y el
goberna_dor de la Nueva Vizc'D'a, fe tengan por gobernador". (foledo, 14 de junio

_Dos referencias muy importantes se advierten en estos documentos.
Pnmera: que la~ :erti~caciones fueron hechas "de la cédula original que llevó
en su poder el capttan Luis de Caroajal de la Cueva, de c190 pedimento se sacó", el
12 de noviembre de 1580. Segunda que "a la espalda de la dicha cédula
original" estaba escrito un auto de don Lorenzo J uárez de Mendoza
conde de Coruña, virrey de la Nueva España y presidente de la ReaÍ
Audiencia, "el cual sacado a la letra dice en esta forma":
••- ha~iendo visto ~~ta cédula real de Su Majestad desta otra parte
conteruda, la obedec10 con la reverencia y acatamiento debido y mandó
se guar~e y c~mpla. lo. ~ue Su Majestad por ella manda y que las justicias
que tuvieren ¡unsd1cc1on en los dichos pueblos declarados en la dicha
cédula, le dejen la jurisdicción. El Conde de Coruña. Ante mí Joha(n) de
Cueva. Alonso de Santillán, escribano de Su Majestad. México, 11 de
octubre de 1580. 41

Esto destruye la tesis de que Carvajal eludió presentar la capitulación
.
42
a1vmey..
Aquí queda claro que en octubre de 1580 estaba en México y
que el vmey ordenaba su cumplimiento. Pero no sólo en 1580 fue
º?edecido el documento. Más tarde la Real Audiencia presidida por el
vmey conde de Co~ña, _renovó la orden. A solicitud de Pedro de Vega,
~p~derado de Carva¡al, vistas de nuevo las cédulas, dictó el auto de 1-S de
¡uruo de_1582, disponiendo que:

39

de 1679).

Sigue luego la certificación del título primero de la capitulación, que
comprende el nombramiento de gobernador con derecho a sucesión; el
señalamiento de las 200 leguas de territorio, etc., y del capítulo 11,
ofreciendo mandar cédula para que el virrey.y audiencia "os den todo javory

En lo que conforme a ello se incluye en su distrito, límites y jurisdicción
Yse la guardéis y cumpláis ... sin lepo11er embarazo af~u110... 43

Hasta aquí el texto existente en el Archivo General de la Nación. En
las. numerosas páginas de las fuentes de consulta de su Historia del Nuevo
Remo de León, Eugenio del Hoyo cita la capitulación en "otra copia antigua"
40

17

lbíd., p. 94.
38 Historia del Nuevo Reino de León, Monterrey, 1990, Capítulo XLI, p. 158. Está

pendiente un estudio comparativo de ambas capitulaciones.
39 Folios 254 y 254 vuelto.

Folios 255 vuelto a 257.
41 Folio 255 y 255 vuelto, del Ms.
42
Del Hoyo, Historia ...
43
Documento del Parral, Ed. Eugenio del Hoyo, 1992, p. 64.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

620

(sin precisar qué tanto). Dice que se halla en el Archivo. Histórico ~e
Hacienda, en México, con la clasificación: Tesorerías, Lega10 1510, fo¡as
107-109. El hecho de que sean sólo tres fojas indica que se trata de un
44
fragmento y no de la capitulación compleca.
Queda aún la posibilidad de encontrar el texto completo de la
capitulación en algún archivo de nuestro país. O tal vez ~n alguna
colección particular o en alguna biblioteca de. los Estados U~d?_s. Del
original de Carvajal fueron sacados testimonios en 1580, a pet1c1on suya
y sabemos que se hicieron copias posteriores. Una y otros deben de
estar en alguna parte.
:Mientras tanto existe el original del contrato hecho con Felipe II, que
se encuentra en el Archivo General de Indias, de Sevilla. Consta de
veintisiete fojas escritas por ambas caras; esto es que son cincuenta )'
,

·

Y para que con mayor voluntad, ánimo y comodidad vuestra_ y _de la
gente que con vos fuere se pueda hacer y haga el dic_ho descubnm1ento,
población y pacificación y sustentaron en aquella oerra os hacemos Y
ofrecemos hacer las cosas siguientes.-16

o corresponde a este comentario expresar qué fue lo que se cumplió
o no se cumplió por cada una de las parces. Com·endría hacer el esrudio
relativo, sin apasionamientos.
Veamos, aunque de paso, algunos
ejemplos. Comprometido Carvajal en la cláusula 7 a construir un fuerte
en la boca del Pánuco, encontramos que es mencionado el fuerce en la
Descripción de la villa ... hecha en 1603 por el alcalde mayor Francisco
Marúnez.49 O bien lo de pacificar a los indios rebelados de Tamapache y
otros pueblos (a que se comprometió en la cláusula 8). Sobre esca
jornada se ve que logró someterlos en 1581, como lo comprobó por las

Diligendas relativas.c,c,
El Original de Sevilla

"_1~~-?-

Pero las "cédulas complementarias" en el original de Sevilla no son ni una
ni tres son veintie11atro. Es muy interesante observar que cada una de las1
seis p;imeras cédulas tiene al margen la anota~ión; Resev~ esta e" [cédula
original en 30 de junio de 79, y l~ firma de Luis de Carva¡al. Se puede

Del Hoyo. Historia, p. 530.
Véase nota 33.
-16 Original de Sevilla, fol. 45.
47 Edición de Eugenio del Hoyo, 1992, folios 15-18.
48 Historia, p. 557.

Invitado por don Alberto Fernández Ruiloba y por doña i\fárgara
Garza Sada, su esposa, imparú en su casa, en ~lomerrey, un curso de
historia enfocado a personajes del pasado regional. Al hablar de don
~farón de Zavala, me referí al Memorial que envió a España con Alonso
de León, en 1655. Subrayé la importancia de este desconocido y antiguo
documento, que he buscado por tantos años.
-Vaya usted a España a buscarlo; interrumpió con entusiasmo alguno
de los oyentes.

En el comentario al Documento del PaTTal se dice que incluye la
capitulación 'j sus complenientos"; esto es, que la prim~ra es de 31 de
y que el 14 de junio "que se venía dando, es _de una cedula _con,plementa~a •
En la Historia del Nmvo Reino de León, el m1smo autor CJtando el mismo
,J ¡
,rl, I
/
• 1148
Documento del PaTTal, alud e a "tres ceau,as
con.r1emen
anas
. .

45

advertir también cómo las recibe el 30 de junio, a un mes jusro de haber
sido otorgadas.

45

cuatro paginas.
_
En las cuatro primeras están asentados no los doce smo los_ trece
capítulos que establecen codo aquello a lo que Carvajal queda obligad?.
En los folios cuatro vuelto al siete frente, se hallan los doce puntos ~
ill!Q sin numerar, sobre lo que el rey ofrece a cambio. Antecede a estas
últimas cláusulas este párrafo:

44

-621

- ¿Y si allá tampoco lo encuentro? ~ije-No se preocupe, lo buscará en otra parte. Yo soy químico y si no
encuentro una fórmula insisto hasta encontrarla.
Aqud grupo selecto de "alumnos" ocasionales auspició el Yiaje.
~lerced a la amable intervención de nuestro amigo el destacado
historiador don j:.,uis 1 anrro García, autor de notables libros sobre el
noroeste de :\léxico, fuimos alojados en la Casa del ln\'estigador, en
Alfonso XII, 1 ° 12. Allí tu,,imos la ocasión de con\'ersar con un ilustre
alojado: don Antonio ~Iuro Orejón, anciano historiador cxcondiscípulo

4
~ Publicada en Domn1mtos inéditos dt Indias y reproducida por Joaquín ;\leade en J_,,,
H11astrca lnn1011!ipeca, 1977, T.l, p. 11 O.
;,, Dili¡,mcios t mfom1oció11 ... Archi\'O General de Indias, Patronato Real, Legajo 18.\
20 fojas.

�622

ISRAEL CAVAZOS GARZA

de don Silvio Zavala en sus estudios de historia en España en la década
del 930.
Lilia y yo hicimos el trayecto a pie todas las mañanas. La sala de
lectura, aunque ya conocida en estancias anteriores, nos pareció igual de
impresionante. Investigadores de todo el mundo, revisaban manuscritos
de épocas remotas.

lAS CAPITULACIONES DE

623

LUIS DE CARVAJAL

Es probable, también que al recibir la petición Felipe II haya asociado
el nombre de quien la suscribía, con el de su homónimo Luis de Carvajal
(1534-1607) notable pintor quién, en compañía de los más importantes
artistas de su tiempo, colaboraba entonces en la decoración de San
Lorenzo del Escorial.si
A lo que Carvajal se obligó

La búsqueda del Memoria/había sido iniciada'eJ: Madrid, en el Archivo

Histórico Militar; en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional;
en la del Palacio Real y en otros repositorios documentales. El esfuerzo
había sido infructuoso. Tampoco en Sevilla fue posible encontrarlo, tras
una paciente y prolongada revisión de catálogos y de índices. Pero sí, en
cambio, tuvimos la fortuna de encontrar el texto completo de las
capitulaciones de Luis de Carvajal, conocidas hasta ahora sólo
parcialmente.
Un viejo empleado, algo gruñón, nos trajo un bulto de veinte o más
libros empastados en pergamino. Al ponerlo sobre nuestra mesa, con
algo de mal humor, desprendió una densa nube de polvo. Todos
contenían capitulaciones: las de Cristóbal Colón, Núnez de Balboa,
Magallanes, Vasco de Gama, etc. Allí estaba la de Carvajal, empastada
también en pergamino. Imposible disimular nuestra alegría.
Entre el original de Sevilla y el encontrado en México por Alessio
Robles en 1938 y reproducido por Roel en el mismo año, observamos
diferencias muy notorias. Este último comprende de los folios 253 al
261, esto es, que consta_de ocho fojas o de dieciséis páginas. El de
Sevilla está integrado por veintisiete folios que, escritos por ambas caras.
Dan cincuenta y cuatro fojas.
Otra variante: en el de Roel son doce las cláusulas que obligan a
Carvajal; en el original de Sevilla son trece. Roel sólo reproduce de lo
que el rey concede a cambio; en el original son doce numeradas, más una
sm numerar.
En el de Roel se reproduce una sola cédula, la del nombramiento de
gobernador; en el original de Sevilla son veinticuatro las cédulas.
No hay duda que al otorgamiento de las· capitulaciones antecedió una
petición de Carvajal, escrita. Así se deduce, al menos, de la expresión
inicial del contrato donde se lee: Por cuanto vos el capitán Luis de Caroajal de
la Cueva nos habéis hecho relación ... .Lamentablemente no ha sido
posible encontrarla.

Analizadas las trece cláusulas referentes a Carvajal, se advierte en casi
todas una obligación predominante: poblar. Así, se ve como Carvajal se
compromete a "hacer las poblaciones necesarias a la quietud de aquellas fronteras''
y a que el primer pueblo sea de cincuenta vecinos.s2
Específicamente se obliga también a poblar en los puertos que
hubiera en la costa, desde Tampico hasta la bahía de San José, límite con
la Florida. A poblar también "por la tietra adentro ... por el nortey el noreste",
hasta la Florida. Esto con el fin de establecer comunicación con el
Nuevo Reino de León, la Nueva España y la Nueva Galicia, y que ''dellas
puedan llevar los bastimentos, ganados,y otras cosas de que tengan necesidad".s3
Otro compromiso fue el de fundar otra villa entre el pueblo de
Tamaolipa J' los postreros de tierra de paz", para evitar las muertes y robos
tan frecuentes. Y otra villa "donde se pueda gozary coger la grana cochinilla" a
que aludió Carvajal cuando expresó haber hallado "ocho leguas de tierras de
t11nales".s4 Este hallazgo al parecer intrascendente, era entonces de suma
importancia por cuanto a que la grana producida por la cochinilla que se
criaba en los nopales, era un tinte de. gran estima y muy usado por los
aztecas y en España en la industria textil.ss
Para la población de estos lugares y en general del Nuevo Reino de
León, uno de los compromisos consistió en "llevar a rwestra costa cien
hombres,. los sesenta dellos labradores, casados, con sus ,m!)eres e hijos y los demás
soldados J oficiales". Para convocarlos, debería de hacerlo "sin tocar caja ni
enarbolar bandera", sino alistándolos para que estuviese en Sevilla al tiempo
de embarcar.56 Se comprometió también a meter ganado mayor y menor

·
;¡ Felipe ll. U11 mo11arca de su ipoca. U11 príncipe del R1'11aci111iento. ;\ladrid, 1988 (citado
el pintor varias veces en el índice onomástico).
51
Cláusula 1.
53
Cláusulas 3 y 4.
;.i Cláusulas S v 6.
~; Véase Cochinilla, en E11ciclopedia de Aféxico, 1977, t. 2.
J6 Cláusula 9.

�624

ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAs CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

"para el sustento y cría de los vecinos".57 En todo estaría obligado a observar
lo dispuesto en las Ordenanzas de poblaciones nuevas, dadas en Segovia
1573.58
Para seguridad del puerto de Tampico se comprometió a construir un
fuerte en la boca del río Pánuco, a fin de contrarrestar los posibles
· 59
ataques de 1os corsarios.
Otra obligación contraída fue la de que, en' el término de ocho años,
volvería "a traer de paz" a los naturales de los pueblos de Tampasquin,
Tamotela y San Miguel, y los demás hasta los de Jalpa y Sichu. Estos
pueblos situados en las cercanías de la villa de Valles, habían sido
cristianos, pero, desde hacía cinco años, apostataron, sin que las fuerzas
enviadas por el virrey hubiesen logrado someterlos.60
Carvajal quedó obligado también a tener descubiertas en cinco años
doscientas leguas "fa tie"a adentro". En estos descubrimientos habría de
procurar que los naturales "vengan de paz al conocimiento de nuestra santa je

católicay a nuestra obediencia".61
La cláusula 12, penúltima del contrato, le compr9metió a que,
llegando a la Nueva España, pagaría una fianza de ocho mil ducados, a
satisfacción del virrey y de la Real Audiencia. Con este pago se
garantizaría el cumplimiento de lo capitulado. En caso contrario,
quedaría esa cantidad "para nuestra cámaray fisco".

Además "antes de comenZflr la dicha población" debería presentar estos
documentos al virrey, a quien el rey imponía una orden que podría echar
por tierra todo lo convenido. El monarca mandaba al virrey que
... en lo que no tuviere inconverúente os ordeno que lo ejecutéis, y en lo
que le tuviere le suspenda hasta nos dar aviso con su parecer para que
visto mandemos proveer lo que a nuestro servicio convenga.62

Lo que el Rey ofreció a cambio
Aceptados por Carvajal los capítulos o cláusulas a que se obligaba,
siguieron las que establecían lo que el rey daría a cambio. Las
antecedieron estas expresiones:

Y para que con más voluntad árúmo y comodidad vuestra y de la gente
que con vos fuere se pueda hacer y haga el dicho descubrimiento
población y pacificación y sustentaros en aquella tierra os hacemos y
ofrecemos de hacer merced de las cosas siguientes

En primer término varios títulos y nombramientos. El rey ha
mandado darle uno muy importante, el de gobernador y capitán general
''de las provincias y tie"as", cuya vasta extensión es señalada y habría de
serle ratificada. Precisados algunos límites se puntualiza: " ... y de allí
hacia el norte lo que esrá por descubrir de una mar a otra con que no
exceda de ducientas leguas de latitud y otras ducientas. Leguas de
longitud que se llame a intitule el Nuevo Reino de León... Esta
primera cláusula podría ser considerada como el ''acta de bautizo" de lo
que ahora el Estado de Nuevo León. El cargo le fue dado con carácter
vitalicio y con derecho a sucesión. El salario de dos mil pesos ''de Jmtos
de la tie"a" que, de no haberlos, la corona no estaría obligada "a mandar
pagar cosa alguna". Otro de los cargos dados a Carvajal, fue el de alguacil
mayor del Nuevo Reyno, también vitalicio y con derecho a sucesión; y
otro más el de alcaldía o tenencia de la casa fuerte, "con salario rompetente"
en igual forma que el de gobernador. 63
En cuanto a mercedes, le facultó el rey para tomar para sí dos
repartimientos de indios, de acuerdo a la Ley de Sucesión, esto es, por
dos vidas; y ordenaría al virrey le fuese dado un sitio de estancia en la
boca del río Pánuco, para el ganado que llevaría.64
Además de esos títulos y mercede.s el rey otorgó a Carvajal diversas
facultades, tales como la de encomendar indios entre los pobladores
beneméritos; y la "ponery quitar alguaciles" en las poblaciones fundadas. 65
Le es concedida licencia para llevar cuarenta esclavos negros, exentos
de pagC? de derechos, "para el servicio de vuestra persona y casa". Licencia
además, para que durante seis años salga cada año hacia la Nueva España
"con las cosas necesarias para fa gente". Y licencia para que de los pueblos
cercanos a la boca del río Pánuco, acudan a trabajar en la construcción
de la casa fuerte. 66

57

Cláusula 10.
11 . ·
7.
GO Cláusula 8.
61 Cláusula 2.
62 Cláusula 13.

58 Cláusula
59 Cláusula

63

Cláusulas 1, 4 y 8.
Cláusulas 2 y 7.
65
Cláusulas 3 y 4.
66
Cláusulas , y 9.
6-1

6

�l..AS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

626

Finalmente le hace el rey varias mercedes especiales, tales como pagar
sólo el doceavo en lugar del quinto, sobre el oro, la plata y demás que se
produjeren. La de ordenar que le sean brindados "todo elfavorJ ayuda que
necesitare"; y disponer que sean de su gobernación los pueblos revelados,
67
cercanos a la villa de Valles.
Al final, en la cláusula 13 (sin numerar) el rey ofrece tener en
consideración sus servicios, para premiarlos ~acuerdo a la calidad de
éstos, asegurándoselo ''por nuestra fe y palabra real"; pero advirtiendo que
... si vos no cumpliéredes lo que, como dicho es, tenéis ofrecido, no
seamos obligados a os mandar guardar cosa algun~ de lo susodicho,
antes os mandaremos castigar y que se proceda con vos como contra
persona que no guarda y cumple los mandamientos de su rey y señor
natural. .. 68

Títulos y Cargos
Las 26 cláusulas de la capitulación, 13 por cada una de las partes,
quedaron estipuladas. La corona procedió entonces a expedir las reales
cédulas que ratificaron, algunas, lo convenido, y otras que ordenarían al
virrey, y demás autoridades su intervención para su cumplimiento.
En el expediente original, el de Sevilla, figuran 24 cédulas. No
aparecen en el orden de las cláusulas. En este estudio las hemos
numerado para su más fácil localización.
En relación a la cláusula número 1, de lo ofrecido por el rey, en el
sentido de que mandaría .dar a Carvajal el título de gobernador, está la
cédula del nombramiento. Pero no figura en primer lugar sino
intercalada en el expediente y que la h~mos señalado con el número S. Se
trata del título de gobernador y capitán general "por vues!ra vida y la de_~,,
hijo': ~eredero o sucesor vuestro". En este documento se raufica la extens1on
del territorio.
... de las provincias y tierras que hay desde el p~erto de Tampico y r(º. de
Pánuco y en las minas de Mazapil hasta los lírrutes de la Nueva Galic1a )'
Nueva Vizcaya y de alli hacia el norte lo que está por descubrir de una
mar a otra con que no excedá de ducientas leguas de latitud y otras
ducientas de longitud. •

Y en el mismo titulo se ratifica ''que se llame e intitule el Nuevo Reino de
úón". Recorde_mo~ _que el _historiador Alejandro Prieto da la paternidad
d~ esta d~nom:nac10? al v1rr~¡ conde de Monterrey, ignorando que fue
virrey varios anos mas tarde; entre tanto que Seymour B. Liebman da
al nombre de Nuevo León un origen judío, al afirmar que "representa al
león de Judá, como símbolo delg1Jbemador Carvajal".1º
Consideramos que si por nostalgia o por lo que fuera se repetían acá
los ~o~bres como Nueva España, Nueva Galicia, Nueva Vizcaya, etc.,
es logico que se tratara de reproducir el antiguo Reino de León de
España, e~ un Nuevo _Reino de León. Por otra parte, algo signifi~aba
para Carva1al aquel anaguo reino. Había pasado allí su adolescencia en
Benavente y en la ciudad de León, capital de aquel reino peninsular. y
habría más tarde de imponer ese mismo nombre a la ciudad de León
primitivo nombre de Cerralvo.
'
En el nombramiento le fue dada facultad de administrar justicia "así en
lo civil como en lo criminal... tomary recibir cualesquierpesquisas e informaciones ... "
entregar_ a los oficiales las penas . y condenaciones que aplicare
"perteneczentes a nuestra cámara y fisco", y de desterrar sólo por "muy gran
causa".
Como salario le fueron señalados a él y a su sucesor dos mil pesos que
le serian pagados por "los oficiales de nuestra hacienda" de los productos de
su gobernación, y no habiendo rentas ni provechos en ellas no seamos obligados a
vos mandar pagar cosa alguna".
. Si en el título fue ratificada la vasta jurisdicción, por medio de otra
cedula (la_ No. 6) le fué ampliada incorporándole los pueblos de
Ta'.11pasqwn, Tamotela y San Miguel cercanos a la villa de Valles, y desde
al/~ los demás que están rebelados hasta elpueblo de Jalpa y Sichu". El historiador
Pnmo Feliciano V elázquez dice -aunque no reproduce el documentoque en 15~3 ~arvajal, según Primo Feliciano V elázquez, consiguió que la
Real Aud1~nc1a dictara auto para que la villa de Valles perteneciera al
N~evo Remo de León, aunque sólo fue temporalmente "porque m11chos
vecinos apelaron".11
. Con otra real cédula Qa Nº 14) el rey dio a Carvajal el título de alguacil
mayor del Nuevo Reino de León, que le había ofrecido en la cláusula 4.
Y se lo dio con carácter de vitalicio y con derecho a sucesión, con "todas
69

Ver nota 4.
Ver nota 8.
71
Ver nota 24.

70

67

Cláusulas 1O, 11 }' 12.
13 (sin número).

68 Cláusula

627

LUIS DE CARVAJAL

�ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

las honras, gracias, mercedes, franquezas, libertades, exenciones, preeminencias e
inmunidades ... que por razón del dicho oficio debéis tener".

Por otra real cédula Qa Nº 2) ordenó el rey "a las justicias de es reinos"
(de España) favorecer a Carvajal para "llevar} recoger a estos cien pobladores

628

De acuerdo con lo ofrecido en la cláusula 8, y por medio de otra real
cédula Qa Nº 20) le fue dado un cargo más, el de alcalde y tenedor de la
casa fuerte de la boca del río Pánuco. Se le dio por dos vidas, con
promesa de señalarle salario "en los frutos de la tierra" al ser construido el

~m.

.

Los Pobladores
El capítulo o cláusula Nº 9 referente a los pobladores, fue ratificado
con una real cédula Oa Nº 1). Se trata de un documento de singular
importancia, por cuanto a que está dirigido a los oficiales de la Cas·a de
Contratación, de Sevilla para que
Dejéis volver a la Nueva España al capitán Luis de Carvajal de la Cueva
y que pueda llevar cien hombres los sesenta dellos labradores casados
con sus mujeres e hijos y los demás soldados y oficiales

Esta autorización ha suscitado discrepancia entre algunos
historiadores. Vicente Riva Palacio asienta que los pobladores ''saldrían

de Espana sin necesidad de cumplir con el requisito .. . de probar que eran cristianos
72
· viejos y no de linaje de judíos o moros recién convertidos". Eugenio del Hoyo,
entre tanto, considera a Riva Palacio "creador de un espejismo histórico" y,
basado en el capítulo 9 de la capitulación, censura a Carvajal por no
haber cumplido ese requisito y eludiera las investigaciones de limpieza de
sangre y que al declarar en su proceso en abril de 1589 dijera la falsedad
13
de que "el rey mandó por su cédula que pasasen sin información".
Ni Carvajal ni Riva Palacio mintieron. Lo cierto es que en la real
cédula Qa Nº 1) (que el maestro del Hoyo no conoci.ó) claramente se
expresa: 'yo vos mando que [los] dejéis volver. .. sin pedir a ninguno de todos ellos

infom1ación alguna.

·

Aunque también es cierto que se encarga de Carvajal "tenga mttcho

cuidado de que sean personas limpiasl no de los prohibidos a pasar aquellas partes".

629

hasta el puerto de San Lucar de Barrameda, donde hahrian de ser embarcados".-4
Una cédula más Qa Nº 3) ordenó a la casa de Contratación y a los
oficiales de Hacienda "de las demás nuestras Indias", permitir la salida de
otro grupo, no considerado entonces como humano, sino en calidad de
piezas. ''Para seroicio de" vuestra persona y casa y para la labor y beneficio
de las minas se autorizó a Carvajal a llevar cuarenta esclavos negros "la
tercia parte hembras", exentos de todo pago de derechos. Fue advertido de
que, de no llevarlos al Nuevo Reino de León y venderlos o cambiarlos en
otra parte, sería cobrado el impuesto correspondiente.

Licencias
Además de los nombramientos y de las mercedes relativas al paso de
pobladores al nuevo descubrimiento, hizo el rey otras concesiones. En
el capítulo 6 ofreció dar licencia para que por seis años saliera de España
cada año un navío con lo necesario para los pobladores. Por medio de
una real cédula Qa Nº 4) ratificó lo prometido. El navío saldría "en
conseroa de cada una de las flotas" 9ue salieran a la Nueva España. Llevaría
"bastimentos, amias, provisión y las de!Jlás cosas necesarias"; todo libre de
derechos de almojarifazgo. Pero no debería de salir sin ser visitado por
los oficiales de la Casa de Contratación, "para que no vq;•a11 ningunos

pasajeros ni otras cosas".
En referencia a la construcción de una casa fuerte en la boca del
Pánuco, el rey expidió otra real cédula Qa Nº 1O). Por medio de ésta
ordenó al virrey Enríquez hiciera dar a Carvajal "indios de los pueblos
comarcanos'' para trabajar en aquella obra. Pero dispuso que "no se /lez·en por
fuerza_- ... se les haga buen tratamiento J' se les pague sus joma/es''. Ordenó
también que la asistencia a la construcción fuese de manera "que no hagan
falta a sus casas, labranzasJ' sementerasJ' en lugar de los que sef11eren vayan otros".
Carvajal había solicitado llevar al Nuevo Reino de León otros indios

"de los pueblos principales de la Nttel'a Espa11a", para que a su ejemplo los de
~cá _se convirtieran. Prudentemente el rey expidió una cédula Qa Nº 12)
al virrey para que "provea lo que co11venga ".

a través de los siglos, T. II, p. 445.
Historia del N11evo Reino de León, pp. 112 y 113.

72 México
73

4

La Relació11 de las personas queJ'º L11is de Camval de la C11e/'a nolllhro para llel'ar pam . ..
el 0. 11e1•0 Rtmo de León... (1580), fue publicada en A ctas, Nº 1, jul. -gept., 1977. Serie
Documentos, 1. 12 pp.
, -

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

630

Sobre Descubrimiento y Pacificación
Son varias las reales cédulas que podrían ser agrupadas bajo el rubro
de descubrimiento y pacificación. En una (la Nº 8) se consulta al virrey
Martín Enríquez acerca de lo que se podría gratificar a Carvajal, por
hacer las poblaciones que propone entre la Nueva Galicia, México y
Pánuco, a fin de pacificar acabando con los sal~ores.

631

LUIS DE CARVAJAL

Con
1:,
.d otra real cédula (la Nº 13) rue
rau.fitead o el capítulo 10 d 10
ofrec1 o por el, rey, en relación a pagar sól0 e1120 en 1ugar del 5º d 1e
.
, que acá se produ¡·esen. E ste mismo
punto
d e· oro,
1a p1ata, y demas
real cedula mas (la Nº 18) ' por medí0 de 1a cua1 ordeno, al vi~ro
r u¡o una
J
hacer las marcasy punzones y entregarlos a Carva¡a
. 1para marcar los
r ey
manuar
metales.
Facultades

Otra de las cédulas (la Nº 9) está dirigida fil virrey de la Nueva
España, a las Reales Audiencias de México y de Guadalajara y al
gobernador de la Nueva Vizcaya, ordenándoles dar a Carvajal "el favor y
ayuda que os pidiere y hubiere menester para la dicha población, descubrimiento y
pacificación". Disponiendo, además, que. no le pongan impedimento
alguno y que "le hagáis dar los ganados, bastimentosy las demás cosas necesarias, a

. ~ , que puede ser considerado como orí e
div1s1on política de Nuevo León
~ n Y antecedente de la
Qa Nº 15) C
ºal f f
, aparece consignado en una real cédula
· arva¡ ue acuitado por este do
. . .
nuevo descubrimiento "en di ti t
. .
cumento para d1v1d1r el
. d
.,
s nos, co,reg1mzentos y alcaldías mavores" F
autonza o tamb1en para ''proveer ¡, d' h
.
Y
•
ue
qyudarán"; así como para confirma/( zclosldoficzos en las fersonas que así os
. os a ca es que se eligieren.

j ustosy moderados precios".
Por medio de otra real cédula (la Nº 19) le es dado poder a Carvajal
para "compelery apremiar" a los pobladores a que perseveren en los lugares
donde se hubieren asentado; y a los que se ausentaren ''podáis y enviéis
aprehender" y para que, por medio de cartas requisitorias .. : "sean enviados a

otra "dar
real cédula (la
paraPoroder
. .Nº 16) le fu e otorgada comisión y facultad
t
herido;para mo/ino"?e ::::: :;:ª:~/%:es, eS ancias-!. caballe~as _de tierra, y
tercero" Todo fi d
Z;
,
que sea per;utcto de los mdtos ni de otro
ª n e que los pobladores pued an "perpetuarse en aqueffa
tie"a".·

donde vos estuviéredes".
Carvajal debería ceñirse en todo a las más recientes disposiciones
sobre descubrimientos y poblaciones. Fue por .ello que le fue dada una
real cédula 0a Nº 22) a la que le ftie anexada copia de las ordenanzas
sobre la materia, dadas en el Bosque de Segovia el 13 de julio de 1573.

En una cédula más (la Nº 17) el re le f
tengan cuenta de la cobran?11y b
~ J a1culto, para ''nombrar oficiales. que
'\." uen recauao ae ,a haciend
entre tanto que por nos se provf!Yeren".
a que nos perteneciere...

Mercedes
Otras reales cédulas tienen el carácter de mercedes, aunque en
realidad los títulos, licencias, facultades, etc., eran consideradas como
tales. 'Estas específicamente lo_fueron.
·
De acuerdo con la cláusula 2, de lo que el rey habría de dar a cambio,
fue confirmada a Carvajal con una cédula 0a Nº 7) la merced de señalar
para sí "hasta dos repartimientos de indios, por dos vidas, conforme a la ~ de

5ucesión ".
·
En relación al capítulo 1O que obligaba ·a Carvajal a traer ganado
mayor y menor, el rey expidió ótra cédula (la Nº 11) . . Por medio de ésta,
ordenaba al virrey Enríquez ·señalarle un sitio de estancia "en la boca del
río ... donde ·habría de arrancar la población".

Finalmente, por otra real cédula (1 Nº 21) f
3, de lo ofrecido or el
ª
ue confirmado el capítulo
de la dicha provin/a
trey.1 Esto es, ~a facultad "para encomendar los indios
· · · en re ,as personas que
h b·
•
demás pobladores beneme'..;, .
nos u ,eren servido ... y entre los
,'d
.,os para
que gocen de /osfinitosY In·vufos.•• confom1e a la
/;ey de sucesio'n" Ad
"J
·
veru o ue que
¡ ,,, · ·
'1'
"los pueblosprinrit, i fi
en e rti,arttmzento no hqya exceso" y de que
..ra,es, uerzas, cabecerasy p11ert. d
h J
nos incorporados a nuestra real corona".
as e mar an ue que dar para que
Creación de un Obispado
~na cédula penúltima (la Nº 23) no
.
.
la historia eclesiástica d 1
s parece de suma importancia para
e noreste Carva¡· al pla t , ¡
h b.
.
n eo a a corona española
en el Nuevo Rein~
~ l~e un pre~ado en la provincia de Pánuco y
on. rgumento para ello que

¡a conveniencia d

J:~

la dicha provincia
· · de Pánuco está d d
espiritual al arzobi d d
.
a a por cercana en el gobierno
pueblos a setenta sfeªgu~ : e~a c'.u~ad ~de Mé_xico] y por estar los dichos
s e a } e tierras asperas y temple diferente

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

632

nunca prelado alguno los ha visitado por su persona ni se ha
administrado el sacramento de la confirmación a españoles ni indios y así
han muerto gran número de ellos sin el dicho sacramento .. . y asimismo
para que en lo que se des~ubriere y poblare en el dicho Nuevo Reino de
León que está junto a ella se puede proveer en lo espiritual como
convenga. Expuso por ello la conveniencia de que hubiere un prelado
"que rigiere y gobernase en lo espiritual el dicho Nuevo Reino de León y
la dicha provincia de Pánuco y serranía de Mestitlán desde Tamiagua a
Jilotepeque".

""

El rey por medio de esta real cédula mandó al virrey "que en la primera

ocasión nos enviéis relación particular dello dirigida al dicho nuestro Consejo para que
en él vista se provea lo que convenga.

633

LUIS DE CARVAJAL

Que otra cédula, la relativa a la posible creación de un obispado en la
provincia de Pánuco y el Nuevo Reino de León, fue firmada en San
Lorenzo, el 6 de julio. Y que la agregada al final cuatro años después,
está fechada en Madrid el 19 de abril de 1583.
Otra observación importante es la de que, seis de las reales cédulas
(de la número uno a la seis) tienen al margen esta anotación
Resceví esta, cª [cédula]

original en 30
de junio de 1579
[y, firmado]
Luis de carvajal

Documentos Finales
La número 5 dice Resfivi este título [el de gobernador].
Casi al final del expediente de las capitulaciones hay una nota de ocho
líneas, sobre haber sido expedida real cédula (cuyo texto no se incluye).
Se autorizó en ella a Diego de Villalobos para llevar al Nuevo Reino de
León
. . .dos arneses dobles, dos montantes, dos alabardas, dos rodelas, dos
arcabuces, seis espadas, dos cotas, un casco y unos zaragüelles de malla.
(La nota está fechada en Madrid el 2 de julio de 1579)

Agregada al expediente de las Capitulaciones, hay una real cédula Qa

Nº 24) dada cuatro años después. Está dirigida al virrey, conde de
Coruña. Le dice el rey que ''por cartas de Luis de Carvajal... y por relación de
otras personas" tiene noticia de "cómo está entendiendo en la dicha población.. . )'
lo va prosiguiendo con diligencia y cuidado de que habemos tenido contentaf!lien/o.
Por ello manday encarg,a le dé "todo elfavory qyuda que conviniere".
Observaciones
En· las reales cédulas hasta aquí comentadas es posible advertir lo
siguiente.
Que, casi en su totalidad, fueron dadas en Toledo el 14 de junio de

1579.
Que cinco de éstas, de la número 15 a la 19, fueron firmadas siete días
después, el 21 de junio, en N~valcarnero, población_que se halla en e~
camino a Badajoi, a Portugal, y que se ufana de haber sido celebrada alli
l'a boda de Felipe IV con doña Mariana de Austria.

Es de notarse también el hecho de que estos documentos le fueran
expedidos a Luis de Carvajal, como se expresa al principio de la cédula

Nº 4 ''por la satisfacción que tenemos de vos... y lo que nos habéis servido y deseo
que tenéis de lo continuar".
Tal es el contenido del expediente, encuadernado en pergamino, de la
capitulación o contrato entre el rey Felipe II y Luis de Carvajal, que diera
ongen al actual Estado de Nuevo León.

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
(1596-1626)

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

En la nómina de primeros vecinos de Monterrey que presentamos, se
menciona a 82 pobladores que llegaron al Nuevo Reino de León en las
tres décadas que abarcan, desde la fundación de la ciudad en 1596 hasta
el arribo del gobernador Marón de Zavala en 1626. No vamos a
referirnos al fundador de Monterrey ni a su hijo homónimo, ni a otros
destacados pobladores como Diego Rodríguez, Juan Pérez de los Ríos,
Lucas García, Pedro Velada, Alonso D íez de Camuño, Diego Díaz de
Berlanga, etc., porque los historiadores Israel Cavazos y Eugenio del
Hoyo lo han hecho en sus obras, apo~tando valiosos datos.
El grupo de los primeros vecinos, a partir de 1596, era muy pequeño,
pero, con los años, su número fue aumentando. D e algunos sólo
tenemos una breve referencia. De otros se conocen más noticias.
Hay· pobladores de los que casi nada se sabe, siendo probable que no
hayan dejado descendencia. Otros, seguramente, abandonaron la
población y, quizás, se radicaron en otras partes. Sin embargo, algunos
fueron genearcas o fundadores de sus linajes en estas tierras y sus
apellidos perduran hasta nuestros días.

I
El cronista Alonso de León afirma que, en 1596, Diego de
Montemayor fundó la Cuidad de Nuestra Señora de Monterrey con "doce
companeros, ... amigos suyo/', quienes ya habían estado en el Nuevo Reino

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

636

( 1596-1 626)

de León. Y añade que trajeron "sus mu;eres, hijos y ganados" (Relación,
discurso segundo, capítulo X).
El cronista no menciona. los nombres de los vecinos fundadores de
Monterrey. Sólo cita a los seis que Montemayor eligió, el mismo día de la
fundación, para integrar el primer cabildo de la ciudad: Alonso de
Barreda y Pedró Iñigo, alcaldes ordinarios; Juan Pérez de los Ríos, Diego
Díaz de Berlanga y Diego Maldonado, regidor'e~ Diego de Montemayor
el Mozo procurador general y el citado Diego Díaz de Berlanga,
escribano.
El historiador Israel Cavazos Garza enumera, como primeros vecinos
de Monterrey, a los siguientes trece pobladores, de quienes da
importantes datos: Diego de Montemayor y su hijo Diego_ de
Montemayor el Mozo, Juan López, Pedro de Iñigo, Juan Pérez de los
Ríos, Cristóbal Pérez, Domingo Manuel, Diego Maldonado, Lucas
García, Alonso de Barreda, Martín de Solís, el escribano Diego Díaz de
1
Berlanga y el capitán Diego Rodríguez •
Luego añade otros diecinueve, que llegan después de la fundación de
Monterrey: Manuel de Mederos, el escribano Pedro Velada, Diego de
Huelva, Martín Jiménez, Marcos Ortiz, el escribano Rodrigo Flores
. Carvallo, Alonso López de Baena, Pedro Camacho, los hermanos José y
Mateo Tenorio, Juan Pérez de Lerma, Diego de Villarreal, los hermanos
Marcos y Bernabé González Hidalgo, Pablo Sánchez, Domingo de
Morales, José de Treviño, los hermanos Blas y Pedro de la Garza.
Una década después . de la fundación de Monterrey, dos de los
primeros pobladores son muertos por los indios: Pedro de Iñigo y
Domingo Manuel. Pedro de Iñigo _actuó como alcalde ordinario de
segundo voto en el primer cabildo de Monterrey, en 1596, y Domingo
Manuel fue uno de los testigos que firmaron el acta de· fundación de la
ciudad.
El cronista Alonso de León, en su Relación (discurso segundo, capítulo
X) se refiere a ambas muertes. Afirma que, después de la expedición de
castigo contra los indios quamoquanes, que habían dado muerte a fray
Martín de Altamira en .Coahuila, Pedro de Iñigo fue asesinado en su
hacienda, ubicada "abaj.o" de la de Santa Catalina, situada ésta en el actual
municipio de Saota Catarina (Nuevo León). Y añade: "los indios le mataron

Jin causa ... "
1

"Los primeros vecinos de la Ciudad de Monterrey", en el almanaque Pmúió11 .1

Seguridad de Monterrey, año 1964, pp. 535-540.

El "castigo" contra los quamoquanes se llevó a cabo a fines de 1607.
Las tierras de Iñigo se despoblaron. Poco después, el gobernador Zavala
concedió una nueva merced de dichas tierras al antiguo poblador Pedro
Cam~cho pero, a fines del siglo XVII, otra vez fueron despobladas. La
propiedad se nombra Hacienda Vieja o de San Antonio. Ahí se fundó en
1874, la fábrica de hilados y tejidos La Leona, en el ahora municipi; de
Garza García.
, El me~::onado c~onista Alonso d:__León también afirma que, "algunos
dtas despuu del asesmato de Pedro !rugo, fue muerto Domingo Manuel
en su hacienda. Y añade "allí le mataron lastimosamente sus indios ... " La
propiedad de Doming? -~anuel era la estancia de Santo Domingo y
estuvo en el actual muruc1p10 de San Nicolás de los Garza (Nuevo León).
La incipiente población sufrió otras muertes. Antes de mayo de 1605
había fallecido el escribano Diego Díaz de Berlanga. El deceso de Diego
de Monte~ayor, f~~dador de Monterrey, ocurrió a principios de 1611 y
el de su h110 homorumo el mismo año. Para el colmo de males en 1611
una inundación destruyó la traza primitiva de Monterrey.
'
11

Frecuen_temente se ha mencionado a "los conquistadores españoles" del
Nu~vo Remo de León. Sin embargo, hasta ahora no se sabe dónde
nac1er?n la mayor parte de los primeros conquistadores y pobladores de
estas tierras.
El lugar de origen de Diego Montemayor, fundador de Monterrev no
se con_~ce. Su hijo Diego de Montemayor el Mozo, que tan impor~;nte
~ctuac1on tuvo _en los primeros años de vida de esta ciudad, "fue
zndudablemente, cnollo de la Nueva España", afirma el historiador Israel
Cavazos. Por su parte, el historiador Eugenio del Horn dice que nació
"f. /
,
ª VCZJ. en ,aI zona minera zacatecana por la década de los cinmentas"
del siglo'
XVI.

el Sab~mos que_ s~ete de los más antiguos pobladores fueron españoles:
es~nbano Rodngo Flores Carvallo declaró en su testamento que era
astunano de Cangas de Tineo. Bernabé de las Casas nació en la isla de
)'enerife, en las Canarias. Marcos Alonso Garza en la viUa de Lepe en
H~elva. Rodrigo de Aldana era de Azuaga en Extremadura. Francisco
Bae~ ~~ Benavides del Valle de la OratoYa, en la isla de Tenerife, del
archip1elago de las Canarias. Pedro Botella de Morales había nacido en la
villa de Valverde, en Extremadura y Pablo Sánchez nació en Alba de
Tormes, Salamanca.

�638

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Se ha considerado que entre estos pobladores debió haber numerosos
portugueses, aunque no esté probado docume~talmente. Manuel de
Mederos dijo ser originario de la isla de San Miguel, en las ~ores. A
Domingo de Morales se le ·considera portugués porque decla~o que ~~s
padres eran naturales de Lisboa. Suponemos que Ju~n de Fana tambien
era portugués pues él así firmaba, aun~u: los es~,nbanos lo nombran
. Juan de Farías. Juan Pérez de Lerma qwzas ~bien lo_era, ya que, en
una petición que hizo a fines de 1611, apareGen vanas palabr~s del
idioma lusitano. Y en otra solicitud, de Juan Pérez de los Ríos, a
principios de 1612, se asentaron varios portuguesismos.
También hubo criollos que fueron destacados pobladores.
Mencionaremos a José de Treviño, bautizado en la catedral de Méxi~o. e~
1565. Así como sus sobrinos Blas de la Garza, nacido en Mapmu
(Durango), y sus hermanos Pedro, Francisco, Alonso y J,o~é, éste
originario de la villa de Guadiana, ahora ciudad de Durango (Mexico).
Entre los primeros vecinos de Monterrey hubo elementos nativos, de
los que cabría destacar a Diego Mald?nado, segura1:1ente tl~xcalt~c~,
quien figuró en el primer cabildo de la ciudad, y a Ma~tln de ~olís, q~izas
mestizo O mulato. La creación de México no se hubiera realizado sm la
colaboración indígena. Así aconteció en el Nu~v? ~eino de León. A
· fines de 1610 Simón Agustín, indio principal y ongman~ ~e Tlaxomulco,
presenta su asiento de vecindad en Monterrey y s?licita tierras para
sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer mdios para fundar un
pueblo.

Podría suponerse, debido a sus nombres y ape~dos, qu: Juan López Y
su esposa Magdalena de Avila ~ran español~s. o rnollos._Lopez afirma en
su te!¡tamento que nació en la cmdad de Mexico y que fueron s~s pad~es
Pedro López y Cecilia López. Por su parte, Magdalena de Avila, q~en
adoptó el apellido materno, fue hija legítima de Martín de Solís Y
Francisca de Avila. Sin embargo, Magdalena debió ser mulata, ya que_ fu~
hermana de Diego, Juan y Seba~tián de Solís, a quienes la "Vista de o¡os
descripción de Monterrey de 1626 los menciona como mulatos.
0
Por otra parte, en Ía misma ''Vista de ojos" se dice que Berna~é
López, hijo de Juan López y Magdalena de Avila, era·mulato, lo que ha~:
.suponer qµe su padre era español y su madre negr_a. Aunque, c~mo }
vimos, López afirmó en su testamento haber nacido en la capital de1
Virreinato.

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

( 1596-1 626)

Desconocemos el lugar de origen de Martín de Salís y Francisca de
Avila. Podríamos creer que también ellos fueron españoles o criollos,
pero hemos dicho que sus hijos Diego, Juan y Sebastián de Salís
aparecen en la descripción de Monterrey de 1626 como mulatos. Según
esto, Martín de Solís fue español y Francisca de Avila negra. Sin
embargo, el hecho de que Martín de Solís fuera "nahuatlato" o intérprete
de la lengua náhuatl, supondría que era indio o mestizo.
Diego Maldonado suponemos que fue tlaxcalteca porque su esposa,
Antonia de Paz, era hija de Buenaventura de Paz, indio principal de
Tlaxcala, y Juana Naveda. Asimismo se ignora el lugar de origen del
mulato Francisco de Sosa, quien afirma en su testamento que sus padres,
Lázaro de Sosa y Magdalena de Sosa, eran vecinos de la Huasteca. Su
esposa, Magdalena María, era india natural de la ciudad de Guadalajara.
En el Nuevo Reino de León también se llevó a cabo el mestizaje. El
portugués Domingo de Morales estaba casado con una india. La india
Leonor era viuda de Bartolomé de Charles. El mulato Juan de Solís se
casó con Andrea, india de Coahuila, y su hermano Diego de Salís con la
mestiza María de Mendoza. Hemos dicho que Magdalena de Avila,
esposa de Juan López, era seguramente mulata. Juan de Sosa, hijo
adoptivo del citado Francisco de Sosa, estaba casado con una "india" hija
de Francisco, a quien mencionan como mulato. La esposa del escribano
Diego Díaz de Berlanga fue Mariana Díaz, de quien se dice que era "de
color mulata". Es probable que Juan Pérez de Lerma haya sido portugués,
pero su esposa Mariana Martínez quizás fue negra o mulata, pues cuando
se cita a algunos de sus descendientes se les llama mulatos.
En seguida mencionare~os, por orden de antigüedad, a 82 de los
primeros pobladores que se avecindaron en Monterrey a partir del año
1596.

I
Diego Maldonado fue regidor en el primer cabildo de Monterrey,
nombrado el mi-smo día de la fundación de la ciudad por Diego de
Montemayor. Era, quizás, tlaxcalteca pues su esposa, Antonia de Paz, fue
hija de Buenaventura de Paz, indio principal del señorío de Tizatlán
(flaxcala), casado con Juana Naveda. Buenaventura de Paz encabezó a
las familias tlaxcatecas que, en 1591, fundaron el pueblo de San Esteban
de Nueva Tlaxcala, junto a la villa de Santiago del Saltillo.
Diego y Antonia tuvieron dos hijos: Pedro y J uan. Pedro Maldonado
fue "persona noble y benemérita". Juan Maldonado actuó como alguacil del

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

640

ayuntamiento de Monterrey en 1629; contrajo matrimonio antes de 1621
con María de Montemayor, hija natural del capitán Miguel de
Montemayor, éste casado con Mónica Rodríguez, y murió en 1635 en la
sierra de Papagayos, cercana ·a la villa de Cerralvo, combatiendo a los
tepehuanes. (Alonso de León. Relación, discurso tercero, capítulo V)
El capitán Miguel de Montemayor afirma en su testamento: "Declaro
que, de edad de ocho años, entré (en 1596) con el'lli(ho Gobernador Diego de
Montemayor, mi abuelo, a la población y pacificación 'de este Reino ... " Este
personaje nació en 1587 ó 1588. Usó el apellido materno pues fue hijo
legítimo del capitán portugués Alberto del Canto, fundador de la villa del
Saltillo, y Estefarúa de Montemayor. Ocupó importantes cargos en el
ayuntamiento de Monterrey. Fue justicia mayor y capitán a guerra de esta
ciudad (mayo de 1638 a octubre de 1639). A mediados de 1624 ya estaba
casado con Mónica Rodríguez, hija legítima de Diego Rodríguez y
2

Sebastiana de Treviño

•

Martín de Solís, quizás mestizo o mulato, quien ya había entrado al
Nuevo Reino de León con Carvajal en 1581, se asienta como vecino en
1597 con su esposa, Francisca de Avila, y sus hijos.
El capitán Alonso López de Baena presenta su solicitud de vecindad
en 1597. A principios de 1609 decía que, gracias a su ayuda, se habían
asentado otros pobladores. Se le concedieron mercedes de tierras y aguas
en octubre de 1609 y marzo de 1610.3 Su esposa, Juana de Castro, fue
hija de Juan Fernández de Castro y Mayor de Rentería, también
pobladores del Nuevo Re~o de León.
Alonso Pérez es, seguramente, el hijo del capitán Juan Pérez de los
Ríos y Agustina de Charles. A fines d~ 1597, Alonso y su hermana Ana
Pérez recibieron una importante merced de tierras en la jurisdicción de
Monte,rrey. Este Alonso Pérez ¿será el casado con Agustina de Simancas,
hija legítima de Juan Pérez de Simancas y Rufina Díaz? Ya había fallecido
a mediados de octubre de 1626. Un Alonso Pérez tuvo, con otro
poblador apellidado Pereyra, un ingenio de azúcar cerca de la villa de
Cadereyta, donde, hacia 1620, C::scapó de ser muerto por los indios; a
Pereyra sí lo mataron. (Alonso de León. Relación, discurso segundo,
capítulo XIV).
2

Tomás· Mendirichaga Cueva Apellidos de Nuevo León. Siglos XVI, XVII y XV1Jl.

Monterrey, 1993, pp. 317-347.
·
3 Civil, volumen 1, años 1598-1624, expedientes 20, 33 y 36. Archivo Municipal de
Monterrey.

641

(1596-1626)

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Juan Pérez de Lerma, quizás portugués, afirmaba en 1602 que, ''habrá
más_~ tres años': o sea ant~s de 1599, se había avecindado en Monterrey y
rec1b1do una merced de tierras, que pobló con su esposa e hijos. Añadía
que, debido_ a "la~ ~~eraciones" de los indios, se vio obligado a despoblar,
pero despues dec1dio volver a asentarse en el Nuevo Reino de León con
su familia4 • En · 1613 Pérez de Lerma tuvo el cargo de regidor en el
ayuntamiento regiomontano.
"'-

"

. Otro anti~~ poblador fue Marcos Ortiz quien, en agosto de 1608,
pide ser admitido c~mo vecino de Monterrey. Aclara que ya había
entrado al Nuevo Remo de León "ha tiempo de más nueve años': es decir
antes de 1_599, pero luego volvió a "tie"a de paz". En 1608 se
5
comprometió a traer a su familia •
El portugués Manuel de Mederos declaró en la villa de Llerena
(Sombrete, Zacatecas), el 10 de abril de 1575, tener 35 ó 36 años de edad
(nació hacia__ 1539 ó 1540), ser originario de la isla de San Miguel, en las
Azores, e hiJo de Hernán Rodríguez Mederos y María Manuel Panoma.
Pasó a la Nueva España en 1564 ó 1565. En 1575 estaba casado con la
mestiza Magdalena Martínez, hija de Juan Martín de Guadalcanal
escribano residente en Taxco. Mederos ·y su mujer vivían en 1575 en ei
valle de la Puana, jurisdicción de la villa de San Martín (Zacatecas)6.
Mede~os e~tró al Nuevo Reino de León con el gobernador Luis de
Carvajal, qwen le otorgó una merced de tierras en 1583. A fines de 1598
registró ~~s mina~ en ~a sierra de Santiago, cercana a Monterrey.
De~empeno despues van&lt;?s cargos en el ayuntamiento regiomontano:
regidor en 1599, 1603, 1605 y 1612; alcalde ordinario en 1601, 1604 y
1607; mayordomo en 1602 y procurador en 1606 y 1613.
Francisco de Cardona entró al Nuevo Reino de León "por el mes de
septiem~re"_ de 1599. En julio de 1601 renovó su petició:n de vecindad,
pues la prm~era qu~ hizo se había perdido. Se le readmitió y solicitó una
merced de tierras e mdios7•
_A fines de 1599 Martín Ximénez estaba dedicado a actividades
romeras. En 1600 era regidor del ayuntamiento de Monterrey.
4

Israel Cavazos Garza Cedulario ,1utobiográfico de Pobladoresy Conquistadores de N11evo
Lton. ~fonterrey, 1964·, p. 177.
·
· , Cavazos Garza. Cedulario ... , p. 172.
6 Rubén .- Villaseñor Bordes. La Inquisición en la Nueva Galicia. (Siglo XVI).
,

Guadalajara, 1959, p. 56
7
Civil, volumen 1·, años 1598-1624, expediente 19, Archivo Municipal de
Monterrey, YCavazos Garza, Cedulario..., p. 53.

�642

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Fernán Blas Pérez fue procurador del ayuntamiento regiomontano en
1600 y 1602. Después desempeñó otros cargos, siendo alcalde ordinario
de Monterrey en 1613. Fue su esposa Andrea Rodríguez, seguramente
hija de Diego Rodríguez y Sebastiana de Treviño. Falleció a fines de 1636
o principio de 1637 en San José del Parral (Chihuahua).

11
A mediados del año 1600 Juan López solicito una merced de tierras,
en la que afirmaba que ya se le habían mercedado algunas tierras desde
"la primera vez que se vino a poblar... " Su hijo Bernabé aclara, en 1635,
después de la muerte de su padre, que éste fue "persona de las primeras que
entraron a la población de dicha ciudad (Monterrey), que entró con el primer
Gobernador de ella, Caroajal. .. " Juan López fue uno de los testigos. que
firmó el acta de fundación de Monterrey en 1596. Ejerció como regidor
, del cabildo reinero en 1601 y 1607; alguacil fiel ejecutor en 1602;
mayordomo en 1603 y 1612 y alguacil en 1604. En su testamento,
dictado a fines de 1634, afirma haber nacido en la ciudad de México y ser
8
hijo legítimo de Pedro López y Cecilia López • Nació hacia 1570. Casado
con Magdalena de Avila, hija legítima de Martín de Solís y Francisca de
Ávila, quizás mulatos o mestizos. Fueron hijos de Juan y Magdalena:
Juana (esposa de Juan de Montalvo), Melchora (casada con Leonardo de
·Mendoza) y Bernabé López, nacido hacia 1598-1604, (casado con Juana
Hernández). En la "Vista de Ojos" o descripción de Monterrey, fechada
en septiembre de 1626, se menciona entre los solteros de la población a
Bernabé López, "mulato".
Domingo de Morales ·entró al Nuevo Reino de León antes de 1601
pues, a principios de 1631, declaró tener más de treinta años de ser
vecino y casado en Monterrey. Era hijo de otro Domingo de Morales y
Ana Hernández, naturales de Lisboa. Nació hacia 1541 ya que, en la
declaración citada, afirmó tener 90 años de edad. En junio de 1650 ya
había fallecido. Fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1606 y
1613. En la nómina de vecinos de esta ciudad, levantada por el
gobernador de Zavala en 1626, se asentó que Domingo de Morales
estaba "casado con una india". 9

Civil, volumen 4, años 1632-1635, expediente 1. Archivo Municipal de
Monterrey.
9 Causas Criminales, volumen 1, años 1620-1635, expediente 10 bis, folio 7 vuelta
(sin numerar). Archivo Municipal de Monterrey.
8

?43

( 1 596-1 626)

El capitán Diego Núñez de Miranda fue alcalde ordinario de
Monterrey en 1600. En 1604 era vecino de la villa del Saltillo.
Mateo de Villafranca era vecino de Monterrey antes de 1602 ya que,
en 1631 , dechuó haberlo sido "más de veinte y nueve años'~ añadiendo ser
hijo de Juan de Villa (?) y Lucía de Santiago, vecino de la ciu~ad ~e
Zacatecas1º. Nació hacia 1561. Quizás sea el casado con Ana Duran, hiJa
legítima de Antonio Durán y Catalina de Treviño. Ocupó vario~ c~r~os
en el ayuntamiento regiomontano desde 1603 hasta 1629. A pnnc1p1os
de 1604 se le concedieron mercedes de tierras e indios. En 1618 y 1619
era secretario de gobernación del Nuevo Reino de León. Aún vivía en
Monterrey a mediados del siglo XVII. Antonio de Villafranca, "mestizo'~
nacido hacia 1610-1613, fue hijo adoptivo suyo.
El capitán Antonio Vázquez del Río fue alcalde mayor de Monterrey
desde 1601 hasta 1605 inclusive. En 1602 y 1603 también desempeñó el
cargo de regidor. Ya había fallecido a fines de 1605.
Diego de Huelva fue capitán de la guarnición militar de Santa María
del Río (San Luis PotosD, desde 1590 hasta 1594. Desde 1590 había
tomado parte en la guerra contra los chichimecas, siendo uno de los
lugartenientes del capitán mestizo Miguel Caldera, quien fundó la ciudad
de San Luis Potosí en 159211 • Fue regidor del ayuntamiento de
Monterrey en 1601, 1602, 1611 y 1612 y alcalde ordinario de esta ciudad
en 1603 y 1613.
El capitán Antonio Rodríguez fue alcalde ordinario de Monterrey en

1601 y 1605. A fines de 1604 se le concedieron tierras. El cronista
Alonso de León dice que,- en el asalto a Monterrey, consumado en la
madrugada del 8 de febrero de 1624 por las tribus indígenas al mando de
Guajuco y Colmillo, este poblador resultó herido "en una pantorrilla;
yéndose a Saltillo, se fe inflamó y murió". (Relación, discurso segundo, capítulo
XII)
Juan Fernández de Bracamonte actuó como alguacil ejecutor del
ayuntamiento regiomontano en 1603 y fiel ejecutor en 160~. En 1604_ un
Juan Fernández figuraba entre los "hombres solteros" de la villa de Salullo.
¿Seria el mismo?

°Causas Criminales, mismos volumen y expediente, folio 6 (sin numerar).

1

Powell, P.W. Capitán mestizo: Miguel Caldera ... México, 1980, Y La Gmm,
Chichimeca (1550-1600). México, 1984.
11

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

644

645

( 1 596-1626)

111
A principios del siglo XVII se asentaron otros pobladores.
Rodrigo Flores Carvallo, nacido en Cangas de Tineo, Asturias,
(España), hijo legítimo de Álvaro Flores de Valdés y Aldonza Alfonso
Carvallo. Aparece como escribano público y de cabildo de Monterrey en
documentos de los años 1603 a 1616. En 1611 era alférez real, actuando
también como alcalde ordinario de la ciudad enl-6.14.
Marcos González obtuvo el 25 de mayo de 1603 una merced de
tierras en los llanos de El Topo, al poniente de ~onterrey. Fue alcalde
ordinario de esta ciudad en 1624. Ya había muerto a principios de 1942.
Su matrimonio con Mariana Navarro, perteneciente a antigua familia de
la villa de Saltillo, dio origen al apellido compuesto González Hidalgo,
que sobrevive en numerosas familias que hoy llevan el apellido
12
.

González

Al capitán Juan de Faria se le concedieron varias mercedes de tierras a
fines de 1603. En algunos documentos se le menciona con el nombre de
Juan de Farías, pero él firmaba así: Juan de Faria. Quizás fue portugués.
Actuó como alcalde ordinario de Monterrey en 1604 y 1605 y alcalde
mayor de esta ciudad en 1610, 1611 y 1612. Ya ~abí~ _fallecido a
· principios de 1642. Dos hijos del capitán Juan de Fana v1v1e~on en el
Nuevo Reino de León: Juan y Alonso, quienes aparecen citados en
algunos documentos de mediados del siglo XVII con el apellido Farías.
El 20 de noviembre de 1603, el capitán José de Treviño se
comprometió a traer al Nuevo Reino de León a su esposa e hijos, en el
término de los tres meses siguientes, con el fin de establecerse en la
ciudad de Monterrey. Además se obliga a transportar a este Nuevo Reino
de León diez carretas con sus bueyes, mil doscientas vacas, mil cabras Y
13
ovejas, cincuenta yeguas, veinte yuntas de bueyes, etc. Cinco meses
después, el 25 de abril de 1604, el fundador de Monterrey le conc~de a
José de Treviño las mercedes de tierra que solicita, "atento a la caltda~J
méritos" de Treviño "además de la noble familia J mucha que mete en este Remo,
'
.
.d
14,,
de madre, mujer e hijos y hem1ana easada, con cuatro. sobnnas y sus man os.• •
José de Treviño nació probablemente en la ciudad de México en 1565,

siendo hijo legítimo de Diego de Treviño y Beatriz de Quintanilla. Fue
regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1604, alcalde ordinario en
1610, 1614 y 1631, justicia mayor en 1611 y alcalde de la Santa
Hermandad en 1626. A principios de septiembre de 1611 era la "persona a
cuyo carg,o están las cosas del dicho gobierno" del Nuevo Reino de León. Aún
vivía en 1642, pero ya habfa muerto a mediados de 1651. Fue su esposa
Leonor de Ayala, de cuyo enlace nacieron cinco hijos y dos hijas. Este
matrimonio dio origen a varias ramas del apellido Treviño y al linaje de
Ayala, debido a que los dos hijos menores usaron en primer lugar el
IS
apellido materno .
Juan Martín de Cugasti (¿Zugasti) fue regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1605. Es el mismo Juan Martín que había sido
procurador en 1604. Y, quizás, el mismo Juan Martín de Suasti que, a
fines de 1607, vivía en Saltillo.
A principios del siglo XVII se asentaron otros dos pobladores. En un
documento fechado en la villa de Cerralvo en 1634, se dice que los
capitanes Blas de la Garza y Alonso de Treviño hacía "más de veinte y
cuatro años" que vivían en el Nuevo Reino de León; es decir que entraron
a él antes de 161016• Una década después, en el nombramiento de justicia
mayor que expidió en la misma villa, a mediados de 1644, el gobernador
Zavala a Blas de la Garza se asentó que éste "ha más de treinta y cinco años"
que había entrado a la conquista del Nuevo Reino de León, o sea antes
de 1609. (Actas del ayuntamiento de Monterrey de dicho año. r\rchiYo
Municipal). A mediados de septiembre de 1653 el capitán De la Garza
afirmó haber entrado "por el año de mi/y seiscientosy siete ... " así como "haber
traído para su población a este Reino mis padres y hem1anos ... ,,,- Es decir a
Marcos Alonso Garza, Juana de Treviño y los hijos de éstos, hermanos
de Blas. En 1665, por último, dijo que "ha más de cincuenta y cinco años que
ha que vino a este Reino ... ", es decir antes de 1610. (Actas del ayuntamiento
de Monterrey de dicho año. Archivo Municipal). A su vez, del capitán
18
Alonso de Treviño se dice que entró "por el año de mily seiscientosy tres... "
Y, en un documento de 1690, se afirma que "entro a este Reino, que fue por el
año de seiscientos y cuatro (1604) ... ,,1 9 Blas y Alonso fueron hijos legítimos
del capitán Marcos Alonso Garza y Juana de Treviño, pero Alonso usó el
Tomás Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garza J' Tf'l'ri,io m Suero León.
Monterrey, 1982, pp. 79 y 80.
16 Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 20, folio 19 rnelta. AM~L
17
Cavazos Garza. Ced11/ario .. ., p. 103.
18 Op. Cit., p. 211.
iq Civil, volumen 17, años 1687-1688, expediente 13, folio 38. A~I:1\1.
i;

12
13

Mendirichaga Cueva. Apellidos de N 11evo León... , pp. 179-192.
Civil_; volumen 29, año 1706, expediente 1, folios 80 vuelta y 81, y volumen 32,

año 1707, expediente 1, folio 98. AMM.
·
14 Civil, volumen ? , años 1650-1654, expediente 17, folio 14 vuelta, y volumen 16,
años 1685-1687. expediente 12, folio 12 vuelta. AlvlM.

�646

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
( 1596-1 626)

apellido materno. Concluiremos diciendo que el capitán Blas de la Garza
nació hacia 1591 en Mapimí (Durango). Contrajo matrimonio antes de
1626 con Beatriz González Hidalgo, procreando cinco hijos y doce hijas.
Falleció en Monterrey el 21 de febrero de 1669. Su hermano el capitán
Alonso de Treviño nació hacia 1594-1595, aunque no sabemos en
dónde. Casado dos veces: con Anastasia González Hidalgo y Mayor de
Renteria, de cuyos enlaces nacieron por lo m~s quince hijos. Ya había
fallecido a finales de 165420•
,

IV
Juan de Velasco es, seguramente, el mismo Jua_n de Velasco Agüero
que fue regidor del ayuntamiento reinero en 1604.
Juan Martín fue procurador del ayuntamiento regiomontano en )604
y regidor en 1605. Juan Martín, mulato viudo, está registrado en la lista
de los vecinos de Monterrey, llamada "Vista de Ojos" y fechada el 7 de
septiembre de 1626. ¿Será el mismo? Creemos que el mulato viudo es
Juan Martín de Lerma, hijo de Juan Pérez de Lerma y Mariana Martínez.
Benito y Diego Ramírez de Barrionuevo vivían e~ Monterrey a
mediados de 1604. Hacia 1585 Diego había estado en Coahuila con Luis
de Carvajal, quien lo nombró factor o recaudador de las rentas reales.
(Alonso de León. Relación, discurso segundo, capítulo II).
Juan de Vega actuó como alguacil del ayuntamiento reinero en 1605 y
1606.
Juan de Bracamonte ejerció el cargo de mayordomo del citado
ayuntamiento en 1605 y 1607. Firmaba así: don Juº de bracamonte.
Alonso Pérez de Guzmán ya estaba en el Nuevo Reino de León a
principios de 1603. Después fue mayordomo del ayuntamiento reinero
en 1606 y fiel de pesos y medidas en 1612.
Ba¡tolomé Rodríguez, regidor del ayuntamiento en 1604. Dictó su
testamento en mayo de ese año, afirmando que había venido como
soldado, pagado por Su Majestad, para defensa de la población.
El capitán Bernabé de las Casas era vecino del Nuevo Reino de León
en 1608. Había nacido antes de 1574 en la isla de Tenerife, islas Canarias,
y era hijo de Miguel de las Casas. Contrajo m~trimonio, a principios del
. siglo XVII, con Beatriz Navarro, vecina de la villa del Saltillo, de cuyo
enlace qued_aron dos hijos y tres hijas. El ca_pitán De las Casas fue uno de

los más importantes pobladores del Nuevo Reino de León. Ya había
fallecido en marzo de 1632.21
V
En 1608 Alonso de Molina solicitó y obtuvo una merced de tierras en
el paraje de San Jerónimo o El Jagüey, al poniente de Monterrey, las
cual~s vendió el mismo día, en 400 pesos, al capitán Diego Rodríguez.
Molina tuvo los cargos de alguacil, en el ayuntamiento reinero, en 1611 y
de fiel ejecutor en 1612. Más de una década después, en la "Vista de
ojos" o descripción de Monterrey de 1626, se mencionan entre los
vecinos solteros a Alonso de Molina, "mulato': y a Bernardino de Malina,
''hjjo del susodicho". En 1628 y 1629 Alonso vivía en la frontera, real y
minas de San Gregorio, ahora Cerralvo (Nuevo León). En 1629 compró
a Diego González, en 140 pesos, unas casas que éste tenía en Monterrey,
que habían sido de Pedro Velada, situadas "en fa otra parte" de los ojos de
agua de Santa Lucia22. A fines de 1634 estaba en la villa de Cerralvo. Ya
había fallecido a principios de 1636, sin descendencia legítima. A
mediados de 1670, Bernardino de Molina era vecino y criador de ganado
en la villa de Cadereyta.
A principios de 1609, Alonso López de Mendoza era dueño de tierras
cercanas a Monterrey.
Alvaro Fernández era vecino de la villa de Santiago del Saltillo en
1591. Quizás es el mismo Alvaro Hernández que vivía en el Nuevo
Reino de León a fines de 1609 y mediados de 161 O. En octubre de 1609
Juan García de Belástegui y Alvaro Hernández tenían tierras cerca de una
villa de San Juan Bautista ·que se acababa de fundar. En 1610 Alvaro
Hernández fue alcalde ordinario de dicha villa que, quizás, después se
despobló23•
En 1609 Juan Fernández de Castro, casado con Mavor de Rentería
era dueño de tierras e indios, así como su hijo ho~ónimo, quienc~
vinieron de Llerena, ahora Sombrerete (Zacatecas). Luego se asentaron
los capitanes Al'onso López de Baena y Antonio de Leiva, yernos de
Fernández de Castro.

21

Mendirichaga Cueva. ,,,Jpellidos de Nuevo León... , p. 77.
Protocolos, volumen 1, años 1599-1640, número 94. Ai\Ii\L
21
· Civil, volumen 1, años 1598-1624, expediente 33. Ai\Ii\1.
22

20

Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garz.ay Tn:viño .. .,p. 48.

'647

�649

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

El 18 de marzo de 1609 se admite a tres nuevos pobladores: Martín
24
de Rentería, Antonio de Leiva y Cosme de Inguanzo •

capitán Diego Rodríguez, teniente de gobernador de este Reino, "con mis
amtas y caballos para lo que se ofreciere ... ,ilJ Es el mismo capitán Marcos
Alonso Garza, originario de la villa de Lepe, Huelva (España), quien al
contraer matrimonio con Juana de Treviño, nacida en la ciudad de
México, dio origen al apellido Garza en el noreste de México. Quizás sea
el mismo Marcos Alonso que fue regidor del ayuntamiento reinero en
1612 y 1616. Ya había fallecido a fines de 1634.

648

Martín de Rentería, seguramente emparentado con Mayor de
Rentería, la esposa de Juan Fernández de Castro, solicitó avecindarse en
Monterrey, ofreciendo traer a su familia, así como "los avíos y pertrechos
necesarios" para ·trabajar las minas y las tierras. En la misma fecha se
admiten como vecinos a Antonio de Leiva y a ~sme de Inguanzo. A los
tres se les conceden tierras, aguas e indios.
'
En marzo de 1609 Juan Lobo de Mendoza recibe varias mercedes de
tierras. Algunas de esas tierras colindaban con las de Félix de Mendoza, a
quien llama "mi hijo". En 1630 ó 1631 un capitán Félix de Mendoza,
vecino de Cuencamé (Durango), contrajo nupcias en Monterrey. con
Mariana de la Garza, hija legítima del capitán Pedro de la Garza e Inés
Rodríguez.
Un Bartolomé García aparece en un documento de 1610.
Martín Sánchez fue regidor del ayuntamiento reinero en 1610. En
1621 estaba casado con Melchora Navarro. Fueron vecinos de la villa del
Saltillo.
A principios de 1610, Juan Benito Tenorio solicitó y se le concedieron
· mercedes de tierras e indios. A mediados de 1613 se dice que este
poblador, a quien también se nombra Juan Tenorio, había sido vecino
del Nuevo Reino de León, es decir, que ya no vivía aquí.
A principios de marzo _de 161 OJuan de Mendoza solicita mercedes de
tierras, con el fin de establecerse en este Reino.
Juan Sánchez Camacho afirma en -su asiento de vecindad, fechado el

25 de marzo de 161 O, que en esa fecha se establece como vecino de
Monterrey.
A principios de 1610 Juan Sánchez Benito vivía en el Nuevo Reino de
León. En 1611 fue propuesto para que, el año siguiente, ejerciera el
cargo de diputado en el ayuntamiento regiomontano, pero no lo
desempeño.
VI
Marcos Alon~o solicitó y 0btuvo, el 30 de mayo de 1610, varias
mercedes de tierra, un solar para casa y huerta y una encomienda de
indios "borrados". Alegaba haber entrado al Nuevo Reino de León con el

( 1596-1 626)

Diego de Treviño y "su hermano" Marcos Alonso el Mozo recibieron
mercedes de tierras, aguas e indios a principios del siglo XVII.
Cristóbal de Mendoza vivía en Monterrey a fines de 161 O y aun era
vecino a fines de 1613.
Cristóbal de Garibay presenta su asiento de vecindad a fines de 1610.
Aún vivía en Monterrey a principios de 1612.
Diego de Torres era vecino de Monterrey a fines de 1610. En octubre
de 1680 se decía de un Diego de Torres, casado con Josefa de Mendoza,
que estaba "ausente (desde hace) muchos años de este Reino... " Quizás éste
era descendiente del primero. - El 15 de noviembre de 161 O Simón Agustín, indio principal,
originario de Tlaxomulco, solicitó permiso para avecindarse en
Monterrey y tierras para sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer
indios para cultivarlas y fundar un pueblo26 •
Pedro de Salazar fue alcalde ordinario de Monterrey en 1611. Aparece
como testigo en dos escrituras fechadas a mediados de 1613.
Gonzalo Fernández de Castro, nacido hacia 1588-1590, quizás en el
actual territorio de Zacatecas. Aparece firmando como testigo algunas
escrituras fechadas a mediados de 1611. Era hijo de Juan Fernández de
Castro y Mayor de Rentería, a quienes ya mencionamos.
Diego Pérez de Orellana, mayordomo del ayuntamiento
regiomontano e1:1 1611 y de la iglesia mayor en 1612. A principios de
1619 y 1621 firma como testigo dos escrituras. Fue muerto en 1624, en
el asalto de los indios a la hacienda de Santa Catalina, ahora municipio de
Santa Catarina (Nuevo León). El cronista Alonso de León le llama Diego
Pérez y relata su muerte en el discurso segundo, capítulo XII, de su
Relación.
25

24

Civil, mismo volumen, expedientes 30, 31 y 32. AM.M.

26

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 4, número 33. M,[~I.
Ci\·il, volumen 1, años 1598-1624, expediente 40. AMM.

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

650

Hacia el año 1612 entró Francisco Báez de Benavides al Nuevo _Reino
de León. Había nacido hacia 1594 en el valle de la Orotava, en la isla ~e
Tenerife del archipiélago de las Canarias. El nuevo, poblador era hijo
legítimo de Gonzalo Báez de Benavides y Marta Lopez. En ~ 624 fue
nombrado alguacil mayor de este Reino. Actuó como regt~or del
ayuntamiento regiomontano en 1626 y como escribano del cabildo en
1638. Fue alcalde ordinario de Monterrey en ~1 Y 164~ Y procurador
ambién desempeñó los cargos de regidor, alcalde Y
general en 1644• T
·
1 ld
rocurador de la villa de Cerralvo. En 1646 fue d~signado primer a ca e
~a or del valle de las Salinas. Aun vivía a mediados_ de 1650, per~ ya
ha~a fallecido a principios de 1666. Francisco · Baez de Benav~des
contrajo matrimonio antes de septiembre de 1_ 626, con ~sabel Marttnez
Guajardo, de cuyo enlace se originó el apellido Benavides en Nuevo
27

651

( 1596-1626)

legítima del capitan portugués Alberto del Canto y Estefanía de
Montemayor. A mediados del siglo XVII, José y Elvira vivían en la villa
del Saltillo.
En 1604 Mateo Tenorio era vecino de la villa del Saltillo. Quizás sea
el mismo Mateo Tenorio que fue asesinado por los indios en 1614, en la
comarca de Boca de Leones, ahora Villaldama (Nuevo León). Su muerte
la relata el cronista Alonso de León en el cliscurso segundo, capítulo
Xlll, de su Relación. La viuda de Mateo, Francisca Núñez Cerda, era
vecina del Saltillo en 1615.
Diego de Orozco era vecino del Nuevo Reino de León a mediados de
1613. A mediados del siglo XVII se menciona el valle de Orozco, en la
jurisclicción del valle de las Salinas, ahora Salinas Victoria (Nuevo León).

León •
A Antonio Pereyra se le concedió una merced. de solar el 1O de
febrero de 1612. El cronista Alonso de León menciona a un po?lador
"llamado Pe~ra" a quien los indios asesinaron cerc~ de la villa de
Cadereyta y "lo comieron en barbacoa ... " (Relación, discurso segundo,

Julián y Manuel Díaz fueron muertos, en compañía de Mateo
Tenorio, en 1614 en Boca de Leones. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XIII).

capítulo XIV)
Antonio Durán aparece como testigo en una escritura fechada a fines
·de 1612. Fue regidor del ayuntamiento reinero_ en 1624, 1629 Y 16}2.
Quizás sea el mismo Antonio Durán que d~:laro~ en 1627, tener 35 anos
de edad ''poco más O menos", es decir que nac10 hacia 1592. Y _el casa~o con
Catalina de Treviño, hija natural del capitán José ~~ Trevm_o, mando de
L onor de Ayala. Del matrimonio quedaron tres h11as: Marta, esposa del
e:cribano Francisco Sánchez de la Barrera; Beatriz y Ana, ésta c~~a~a ~o~
Mateo de Villafranca. En 1626 Antonio Durán, "con su mu_¡er e h~os , v1v_ia
en Monterrey. El cronista Alonso de León afirma que _Antoruo D~ran
fue muerto en 1635 por los tepehuanes, al intentar el ascenso a una sierra
para a~acarlos. (Relación, discurso tercero, capítulo V).

El mulato Francisco de Sosa, hijo legítimo de Lázaro de Sosa y
Magdalena de Sosa, vecinos de la Huasteca, entró al Nuevo Reino de
León con Carvajal en 1581. Cuando, en 1612, se intentó repoblar la
ciudad de León (Cerralvo), fue el único vecino que permaneció, con su
familia, hasta que se vio obligado a abandonar la población, debido a los
ataques de los indios. Volvió al Nuevo Reino de León, procedente de
San Luis Potosí, hacia 1620. Fue su esposa Magdalena María, india de
Guadalajara. Testó en Cerralvo en 1628.

Vil
José y Mateo Tenorio eran ve~inos de Monterrey a fines de 161:. José
declaró en la villa de Cerralvo, el 17 de junio de 1627, tener 40 anos de
edad poco más o meno·s, o sea que nació hacia 158?2s. Fue su espo~a
Elvira de Montemayor, quien , usó el apellido materno pues era hi¡a

21
28

Juan de Olivares se asentó en el Nuevo Reino de León antes de 1620.
Casado con Juana de Treviño, de cuyo enlace quedó descendencia.

También hacia el año 1620, Juan Buentello Guerrero y su sobrino
Pedro Botello de Morales entraron al Nuevo Reino de León. Venían de
San Luis Potosí y se asentaron, con sus familias, en la villa de Cerralvo.
Buentello Guerrero tuYo, años después, el cargo de alguacil mayor de
este Reino; falle~ió en la mencionada villa en 1637. Botella de l\forales
había nacido hacia 1581 en Valverde, Extremadura, (España). Fue su
esposa Ana María de Avila, cordobesa. Ambos dieron origen a los
apellidos Botello y Buentello en Nuevo León29
Francisco Martín Guajardo, también llamado Francisco Martínez
Guajardo, nacido hacia 1591, fue vecino y minero en Cerralvo, en la

Mendirichaga Cueva. Apellidos de Nuevo León".•., PP· 39-47._
.
1
Causas Criminales, volumen 1, años 1626-1635, expediente 5, folio 4 vue ta.
29

AMM.

Mendirichaga Cueva. Apellidos de !\ "un·o León ... , pp. 49-61.

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

652

década 1620-1630. Actuó como regidor del ayuntamiento regiomontano
en 1626. En la "Vista de ojos" que mandó levantar el gobernador Zavala
en 1626, se asentó que este poblador, a quien nombraban Francisco
Marúnez, vivía en una "casa· nueva", con su mujer e hijos. Fue su esposa
Mariana Botello, hija legítima del capitán extremeño Pedro Botello de
Morales y, quizás, de Ana María de Avila, cordobesa. Francisco Martín o
Marúnez Guajardo ya había fallecido a mediados de 1637.
~
El capitán Pablo Sánchez, nacido en Alba de Tormes, Salamanca,
(España) e hijo de Antonio Sánchez e Isabel de Tejeda, fue vecino de
Monterrey y Cerralvo en 1623. Actuó como regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1625, 1629 y 1644, procurador en 1631 y alcalde
ordinario en 1635 y 1637. Testó en Monterrey en 1656. Murió a fines de
30
enero de 1658 •
Pedro Monzón era escribano de gobernación en 1624. Actuó como
escribano del ayuntamiento reinero en 1626. También se le nombraba
escribano de paz y guerra.
Pedro Rangel aparece como testigo en un documento fechado en la
villa del Saltillo a mediados de 161931 . Quizás sea el mismo que resultó
herido en el asalto a Monterrey encabezado por Guajuco y Colmillo,
efectuado el 8 de febrero de 1624. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XII). Rangel figura en la nómina de vecinos redactada
por el ayuntamiento reinero en 1626. En la ''Vista de ojos" levantada por
el gobernador Zavala, se asentó que era "soltero".
Diego González fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1625.
En la ''Vista de ojos" levantada en 1626, se le menciona con su mujer e
hija.
Eustacio Zambrano, soltero, es mencionado en la nómina de vecinos
de M~nterrey, levantada por el ayuntamiento de esta ciudad en 1626, y
en la descripción de esta misma ciudad, que mandó redactar el
gobernador Zavala el citado año.

30
31

Civil, volumen 8, años 1654-1659, expediente 19. AMM.
Civil, volumen 1, ·años 1598-1624, expediente 48. AMM.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL DE
LA FRONTERA NORTE DE TAMAULIPAS
Dr. Manuel Ceballos Rarrúrez
El Colegio de la Frontera Norte

El patrimonio cultural de la actual frontera de Tamaulipas debe
entenderse de modo amplio pues no está limitado por los contornos
políticos estatales o internacionales, sino que incluye un amplio espacio
que se expande hacia Texas, Nuevo León y el norte de Coahuila. Esto
tiene que ver fundamentalmente con los procesos históricos que han
dado origen a las poblaciones del norte del Estado de Tamaulipas. Es
decir, a sus procesos de desplazamiento demográfico, a su modo de crear
el entorno cultural y a su visión del mundo y de la vida.
Sin lugar a dudas en sus orígenes, la cultura de las poblaciones
ribereñas del Bravo estuvo marcada por la sencillez, la precariedad, la
vida campirana, la amenaza constante de los indios enemigos, y más
tarde por la agresión originada desde el Estado de Texas. Pero al mismo
tiempo estuvo marcada por la sanidad del medio ambiente, la cordialidad
social, ta bondad natural, una dieta peculiar e incluso un incipiente
sentido de igualdad y mexicanidad, anteriores a la consolidación del
Estado nacional _y republicano. Nadie percibió mejor estas características
de las poblaciones fronterizas en el siglo XJX que Manuel Mier y Terán,
Juan Nepomuceno Almonte y Manuel Payno; y a principios del siglo XX
1.:l mismo José Vasconcelos, cuya crítica de la vida fronteriza fue tan
aguda.
Sin duda, fue Payno quien entre 1842 y 1844 hizo una amplia y
sensible descripción de las poblaciones ribereñas del Bravo, de Laredo a
Matamoros; y aún de Tamaulipas mismo. De sus hombres dijo que eran

�EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

654

"como robles del desierto", de fortaleza admirable para los ejercicios del
campo, leales defensores de su libertad y de la integrid~d del territorio
nacional; de sus mujeres alabó su resistencia a la adversidad y la ~elleza
de sus "rostros expresivos; ingenuos y amables, como los que pmtaba
Rafael". Y benevolente e inspirado constató que, entre aquellos seres
humanos que vjvían "donde la civilización había puesto muy P?co_?e su
parte", estaba asentada una sociedad digna ~ respeto y admirac1on ya
que "las flores cuando están en un jardín, no so~ bellas.c~mo cuando
nacen en las grietas de las rocas y entre las malezas y ~s~mos de una
soledad".1 Recientemente Elena Poniatowska, al escnbir sobre las
mujeres del norte de Tamaulipas se refirió a ellas diciendo que "el
carácter de las norteñas es muy fuerte, no lo hurtan lo heredan" .2
Vasconcelos por su parte, quien en· alguna ocasión se refirió' a la
poca fuerza moral que encontraóa "en un pob~e lugar de_ frontera",. y a
' quien se le atribuye la frase de que "d~nde termman_l~,\gws_~s y em~1~~a
el asado termina la civilización y com1enza la barbane , vano su op1ruon
cuando 'constató la conciencia de mexicanidad de los habitantes de la
frontera y cuando degustó sus comidas; en especial, aquellos "desayunos
fronterizos-incomparables", y aquellas tortillas de harina que preparaban
4
en Laredo Texas las primas del coronel Juan Gómez.
Paradójicamente, la cultura fronteriza experimentó un proceso de
maduración cuando se hizo manifiesta la agresión cultural por parte de
los anglo norteamericanos que fueron llegando a la región desde los años
de 1820, pero de modo particular después del Tratado de Guadalupe
Hidalgo. Hubo incluso intentos de norteamericanización que ~acasaron,
como el de 1898 al instaurar las fiestas de George Washington en
Laredo, ya para entonces texano. Fracasaron no porque desaparecieran,
sino porque a los pocos años se convirtieron en la~ ~estas de_ los dos
Laredos, y poco más tarde en fiestas en los que part1e1pan contmgentes
de ott~s ciudades de la región, tanto de México como de los Estados
Véanse estas apreciaciones en Manuel Payno, Panorama de México, Obras completas,
México, Consejo Nacional para la Cul~ra y las Artes, 1999, pp. 33-79, 101-103, 108t

112.

Guemro Viqo, Houston, Anchorage Press, 1997, p.34.
Citado p or José Alvarado, "La gente del norte", Visiones mexicanas, México,
Fondo de cultura Económica, 1985, p: 17.
·
_ • Para las apreciaciones de José Vasconcelos sobre la front~r~ ~or~~ véase ~anuel
Ceballos Ramírez, "La invención de la frontera y del noreste histonco , Mtmonas de la
Academia Mexicana de la Historia, t. 42, 1999, pp. 197-203.
2 Elena Poniatowska,
3

fii55

Unidos. Hubo también movimientos de defensa como los
protagonizados por los héroes populares y sus corridos, del cual el más
famoso ha sido el Gregorio Cortés "con su pistola en la mano";5 y el
conocido como la "Cortina war", protagonizado por Juan Nepomuceno
6
Cortina. Y desde luego la celebración de gran significación del Primer
Congreso Mexicanista de Laredo en 1911 y que reunió a representantes
de ambos lados de la frontera y la región. Otro de los movimientos de
autodefensa fue el del grupo de mexicanos que alrededor de 1915 se
agruparon en torno al Plan de San Diego.7
Desde finales del siglo XIX, durante todo el siglo XX y en los inicios
del actual, el ferrocarril y las carreteras; las actividades aduaneras,
petroleras, agrícolas y comerciales; y el incremento poblacional
contribuyeron a integrar elementos culturales de otras partes de México a
la frontera. A las antiguas villas del norte -de Laredo a Reynosa-, y
también a Matamoros, se añadieron otros centros de población que se
han transformado en ciudades. Desde la década de 1860 la Iglesia
católica instauró el Vicariato Apostólico de Tamaulipas que luego se
transformó en Diócesis con sede en Ciudad Victoria (1870). Aparte de
ésta se han instaurado tres diócesis más, las de Tampico, Matamoros
(1958), y Nuevo Laredo (1989).8 Cabe destacar que a ésta última no sólo
pertenecen las poblaciones tamaulipecas de Nuevo Laredo a Ciudad
Miguel Alemán, sino también las nuevoleonesas de Lampazos, Sabinas,
Parás, Vallecillo, Anáhuac, Bustamante y Villaldama. La referencia a la
Iglesia católica se hace por la antigüedad de su instauración, como por lo
que ha significado como creadora de ~ultura y aglutinadora de identidad
psicosocial a través de las prácticas y las devociones populares,
especialmente el guadalupanismo desarrollado en la sociedad mexicana.
Por otra parte, el patrimonio se compone también de otras tradiciones
Y fiesta~ -religiosas, cívicas y populares-. Estas últimas, que son muy
semejantes a las de otras partes de México, tienen la peculiaridad de
5

Américo Paredes, IVitb bis pisto/ in bis band: A Border Ballad and his Hero Austin
University of Texas Press, 1958.
'
'
6
Jerry D . Thompson, J11an Co,tína and the Texas Alexico Frontier, El Paso, Texas
Western Press, 1994.
7
Jorge Aguilar Mora, Una muerte sencilla,jmta, etema, México, Era, 1990; Benjamin
Heb~r Jo~nson, Revo/11tion in Texas-. How a for¡,ottm &amp;bel/ion a11d its bloody S11pmsion 111med
Mex1ca11s rnto Americans, New Haven and London, Yale University Press, 2003.
8
El nombre de Diócesis de Tamaulipas se mantuvo hasta 1958 ubicándose
primero en Ciudad Victoria (1871-1923) y luego en Tampico (1923-1958). '

�656

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE TAMAUUPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

integrar a sus ciudades gemelas. Pero hay otras festividades particulares
de gran importancia, que se han celebrado o se siguen celebrando, como
la del Charro en Matamoros y Brownsville; y la que recuerda la tradición
histórica de la fundación de Nuevo Laredo. Ésta última, que ha venido a
ser una conmemoración cívica de relevancia peculiar, se integra de dos
ele.m entos: 1) La migración hacia México de los habitantes de Laredo,
convertido simultáneamente en texano y estad_ouni~,ense por el Tratado
de Guadalupe Hidalgo de 1848; y 2) La exhu~0,c1on y traslado de los
restos de sus deudos fallecidos, para que también yacieran en territorio
patrio. Este segundo elemento ha requerido de estudios más
especializados inspirados en la historia de las mentalidades pues hasta
ahora ha aparecido de manera marginal en la documentación, pero con
un claro nexo entre el mito y la historia. Por otra parte, la traslació_n de
mexicanos de los territorios perdidos estuvo contemplada en el Tratado
de Guadalupe Hidalgo, y el supremo gobierno se interesó en ello
9
nombrando repatriadores en diferentes lugares de la nueva frontera. Sin
embargo, pocas poblaciones celebran actualmente el acontecimiento. En
Nuevo Laredo con litúrgico sentido nacionalista se conmemora año con
año. Y la tradición se reproduce en himnos, poemas, ·celebraciones y
referencias artísticas. El principal monumento de entrada a la ciudad
recuerda a los fundadores y el escudo oficial lleva por lema "Sierppre con
· 1a Patria". Sin duda que este lema es una referencia elíptica a la tradición
histórica de la traslación de los mexicanos después de la guerra con los
Estados Unidos. En una novela reciente titulada Propiedad ajena, Enrique
Berruga recordó el acontecimiento de la traslación; pero situó a sus
actores en San Antonio -de donde emigraron para llegar a Saltillo vía
Piedras Negras. Por cierto que la matrona de la novela, una fuerte mujer
norestense, se oponía al traslado, a no ser que trajeran a sus muertos con
ellos porque, decía, no los podían dejar solos en tierra extranjera. Para
mayor fuerza del argumento, al cruzar el Bravo la corriente del río arrasó
con las lápidas y los restos, y fue entonces que la mujer perdió el uso de
10
la palabra porque "sin sus muertos, no tenía ya nada qué decir".
Otro tipo de festejos se realizan también en Nuevo Laredo como la
Feria y Exposición Fronteriza en septiembre, con sus contrapartes en
Matamoros y Reynosa. Otros celebraciones q_u e hay que recordar son: el

9 Manuel Ceballos Ramírez, La historia y la epopeya en los orígenes de Nuevo LAredo,
Nuevo Larec:Ío, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991.
10 Enrique Berruga, Propiedad ajena, México, Planeta, 2000.

657

Día del Comercio (Nuevo Progreso), el festival de San Miguel (Díaz
Ordaz), el Festival del Cántaro (Mier), el Día de los Fundadores
(Camargo, Guerrero y Reynosa), el Festival de San Juan (Guerrero). Y
desde luego la celebración del 5 de mayo que tiene gran relevancia en los
Estados Unidos, especialmente en aquellas poblaciones o enclaves donde
hay mayoría mexicana. Cabe destacar también el gusto de los fronterizos
por hacer de todo una celebración festiva. Especialmente la forma que
tienen de festejar haciendo una "carne asada"; donde el término en sí
mismo es ya un sustantivo, es decir el nombre propio de la reunión.
Otra fiesta peculiar es la que se celebra en algunos lugares del norte de
Tamaulipas el día de Pascua de Resurrección adoptando las tradiciones
de la cristiandad anglosajona y griega que da una importancia primordial
al simbolismo de la vida a través de los huevos de pascua y los conejos;
es por ello que también se le denomina "Día de la coneja". Esta
celebración se acostumbra hacer a campo abierto, preferentemente en un
rancho, para recibir la primavera y estar en contacto con la naturaleza
que renace. El alto valor evangelizador -o preevangelizador si se quiereque tiene esta costumbre fue durante algún tiempo desestimada por la
Iglesia católica; sin embargo, ahora parecen apreciarse más las
posibilidades de integrarla al mensaje cristiano. El valor cultural y las
formas como se rediseña esta tradición y se adapta a la cultura mexicana,
ha sido puesta de manifiesto por José Carlos Lozano. 11
Independientemente de las creencias personales, muy importantes
para el patrimonio histórico han sido también las advocaciones religiosas,
no sólo por tener un origen novohisp?no, sino por su fuerte ingrediente
cultural y por su arraigo en. la toponimia: Nuestra Señora del Refugio en
Matamoros, Guerrero, San Ignacio y Roma (Texas); la Inmaculada
Concepción en Mier y en Brownsville; el Santo Niño de Atocha en
Nuevo Laredo; y desde luego la Virgen de Guadalupe que si bien se
venera en todas partes, en Reynosa se le guarda una especial devoción
por haber sido fundada bajo esta advocación; y bajo cuyo patronazgo
puso también José de Escandón el Nuevo Santander entero. Una
mención especial merece la Virgen de San Juan que se venera en el Valle
de Texas, pues ha sido un modo de recuperación cultural - y pacífico-,
~e un antiguo espacio en el que predomina el entendimiento mutuo. El
simbolismo del río. Bravo en el inmenso cuadro que sirve de fachada al
11

José Carlos Lozano, El día de la coneja en N uevo Laredo: influencia y redimio de una
tradición norteamericana, Nuevo Laredo, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991,

�659

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

norte de este santuario es muy significativo. En efecto, el río aparece
como integrador de ambos lados de la frontera presididos en la parte
· 12
superior por la imagen de la Virgen de San Juan y por la de Jesucristo.

En otro orden de ideas, se ha puesto en marcha el proyecto de
vinculación de los tres estados mexicanos del noreste con Texas,
Proyecto que le da a la región ribereña de ambos países una importancia
primordial. Es en el punto de encuentro geofísico de los cuatro estados,
es decir alrededor del meridiano 100, donde se ha desarrollado la llamada
Cabalgata "El Noreste: unido en sus tradiciones". La cabalgata se inicia
en Guerrero Coahuila, pasa por Colombia Nuevo León y termina en
Nuevo Laredo Tamaulipas. Es éste un evento campirano si se quiere,
pero de significación cultural, política y económica. El año de 2004, se
formalizó más la relación y se estableció el "Acuerdo para el desarrollo
regional sostenible del Noreste de México", firmado por los
gobernadores de Tamaulipas Tomás Yarrington Ruvalcaba, de Nuevo
León Natividad González Parás y de Coahuila Enrique Martínez (Nuevo
Laredo, 6 de marzo de 2004). Tres meses después, los mismos tres
gobernadores mexicanos firmaban con Rick Perry, gobernador de Texas
el "Acuerdo para un progreso regional asociado" (Monterrey, 22 de junio
de 2004). Poco después se añadió también al proyecto el gobierno de
Chihuahua. Por su parte, el gobierno de Nuevo León ha instaurado el
Programa de integración del Noreste y su vinculación con Texas. Organismo éste
presidido por el doctor Romeo Flores Caballero. 14

658

Por otra parte, la cultura de la región ribereña del norte de Tamauli~~s
ha entrado en un proceso de mayor maduración al haberse tamb1en
institucionaliza~o y desarrollado en diversos organismos de . los
municipios (Departamentos de Cultura, Cas.as de Cultura, Arc~vos
Históricos); pero también ha tenido que v'er , en ello el Instituto
Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, y ese otro programa que se
conoce con el sugerente nombre de "Los Caminos del ~o", El carácter
binacional con el que este último organismo ha nacido y la fuer~e
conciencia cultural que lo rige, ha intensificado la idea de la h~rencia
novohispana y mexica?~ en ambos l~~os de~ río Brav~: en la co~da, las
construcciones, la musica, las tradiciones. 3 Ha nacido tambien hace
algunos años El Colegio de Cronistas e Histo_riadore~ de la Fr?n~era
Norte de Tamaulipas y Sur de Texas que efectua reuruones academicas
periódicas.
Hoy la construcción o restauración de edificios que _deben albergar
las diversas creaciones culturales es un buen augurio del futuro cultural
de la región: la Casa Mata, el Museo del Agrarism~ y el ~useo_de Arte
Moderno en Matamoros; la Hacienda de la Sautena en Rio Bravo; y el
Archivo Municipal en Reynosa; el Centro Cultural en Nue:o Lared~,, y
en esta misma ciudad la restauración y habilitación de la antigua estac1on
del Ferrocarril Nacional Mexicano para servir de sede del Archivo
Histórico Municipal. También es menester tener en cuenta la presencia
de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que tiene facultades Y
escuelas importantes en varias de las poblaciones front~rizas._ Otr~s
universidades e instituciones de educación superior o de mvest1gac1on
desarrollan también sus actividades en la frontera (Institutos
Tecnológicos, El Colegio d_e la Front~ra Nort~, ~l Colegio de
Tamaulipas, Universidad Pedagógica Nacional, Uru:ersidad Valle del
Bravo, Universidad Tecnológica, Instituto Internacional de Estudios
Superiores, Universidad México Americana del Norte, etcétera).
Brenda Nettle Riojas., ~ Iglesia católica en el Válle del Río Grande, Brownsville,
Editions du Signe, 2002, pp. 44, 1-Xlll.
.
.
. .
13 Mario L. Sánchez (Ed.), A shared Experience: the Hzstory, Arch1tectu': and H1Sto~c
Designations of.. the Lower Rio Grande Hen'tage Corrido,, Austin, Los Caminos del Rio
Heritage Project, Texas Historical Comission, 1994.
12

Cuando el ya citado Manuel Payno describió las villas ribereñas del
Bravo, y a pesar de la benevolencia con la que trató a la frontera, aseveró
con abatimiento: "Decididamente éstos son unos países sin recuerdos y
sin porvenir. Sin recuerdos porque eso se queda para esas viejas ciudades
de la Europa que han tenido arquitectos y ruinas, capitanes e historia,
poesía y poetas, pinturas y artistas. Sirr porvenir porque amenazadas por
los bárbaros y tejanos, y escasos de población, pasarán años y siglos sin
que mejoren un punto. Contentémonos con que no desaparezcan".15 Si
Payno regresara hoy, se admiraría no sólo de que no hayan desaparecido
las poblaciones ribereñas del Bravo, sino de que efectivamente, tienen
recuerdos y porvenir. Con gusto admitiría que se ha construido un
patrimonio peculiar y una cultura enraizada hondamente en la
mexicanidad; y . de que, aunque en proceso de crecimiento, hay
arquitectura, historia, tradiciones, letras y artistas.
14

Regionegocios, núm. 93, septiembre de 2004, pp. 18-23. Véase también "A trote
unirán sus fronteras", Primera Hora, (Nuevo Laredo), 6 de marzo de 2004; y el
suplemento especial de EI.Ma1iana (Nuevo Laredo), "Cabalgata 2004", 7 de marzo de
2004, 40 pp.
15
Manuel Payno, Panorama de... , p. 43.

�660

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Sin duda que este patrimonio que han ~onstruido . nuestros
antepasados los últimos 150 años es digno y apreciable. Gracias a ~llos
existe un legado que preservar y mucha historia que ~ontar y analizar.
Historia, legado y patrimonio que ayudará a no repet1r los errores d~l
pasado y llevará a encontrar las raíces comunes de d~nde surge la savia
de la sociedad ribereña, tamaulipeca, norestense y meXIcana.

'"'-.
NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
Lic. Lilia E. Villanueva de C.
Colegio de Cronistas e
Historiadores de Nuevo León

La iglesia tenía enemigos que consideraba, a la vez, enemigos de Dios.
Estos eran los herejes, los judíos y los falsos cristianos. En el Concilio
de Verona de 1185, se acordó que era un delito que debía de ser
castigado y proceder judicialmente. Había que inquirir, averiguar e
investigar sobre los sospechosos, para entregarlos a la autoridad civil,
porque la iglesia no aplicaba penas corporales. 1
En 1229 en el Concilio de Tolosa, Grcgorio IX organizó la
Inquisición, con tribunales en cada país dependientes del Papa. La
Orden de Predicadores de Santo Domingo, fue la encargada del
descubrimiento y el castigo de la hcrejíi!,
Por lo que hace a España, la Inquisición fue establecida años más
tarde. Isabel de Castilla y Fernando de Aragón se casaron en 1469. La
reina quería no sólo unificar el reino políticamente sino por la fe. Para
ello, era necesario expulsar a los judíos. E l Papa Sixto IV, por medio de
la bula del primero de noviembre de 1478 apoyó esta idea, autorizando el
establecimiento de la Inquisición en España.2 En 1483, fray Tomás de
Torquemada fue. nombrado inquisidor general. Fue creado, además, un
Consejo Supremo compuesto po r un eclesiástico y dos seglares. Tenía
carácter oficial.
Logró Isabel s.u propósito de desterrar a los judíos. Estos se
dispersaron por diversos lugares: Portugal, Italia, Grecia, etc. En Turquía

1

2

~laun, Eduard. Lo Inquisición. Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 22.
Liss, Peggy K. Isabel /(I C(ltólira. Ed. Nerea. Madrid. 1998. Capitulo X\'.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

662

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

algunos conservan las llaves de sus casas, con. la esperanza de volver a
España. Simón Wisenthal sostiene la tesis de que los últimos que
quedaban en España, se embarcaron en las carabelas de Cristóbal
Colón.3
·
Muchos permanecieron en España, fingiendo adoptar el cristianismo.
Estos fueron llamados cristianos nuevos o conversos. A los que
continuaron practicando la ley de Moisés en se~to, se les conoció como
criptojudíos.
"·
Para indagar la sinceridad del verdaderamente convertido, se recurrió
a la genealogía. _ Por medio de testigos se averiguaba si alguien estaba
ligado, hasta la quinta generación, a judíos, negros, procesados por el
Santo Oficio, etc. A esto se llamaba: información de limpieza de sangre.

Por limpieza o nobleza de sangre se entendía antiguamente la que se
heredaba por linaje de aquellos a quienes había sido concedida por
privilegio, otorgado por un soberano, condición sin la cual no podía
haberla.
En España esta situación social originada desde tiempos muy
antiguos, requería de información para ser aprobada, y prevaleció hasta
1865 cuando se suprimió definitivamente y con carácter general. A partir
de entonces, ya no fue necesario levantarla para contraer matrimonio ni
4
para ingresar a cualquier ~argo del Estado.
La expulsión de los judíos, de España, por los Reyes Católicos en
1492, trajo como consecuencia el .que aquellos que se quedaron se
convirtieron al cristianismo o fingieron haberse convertido. A estos se
les lla,mó conversos o cristianos nuevos.
·
Contra aquellos que fingían serlo y cuya actitud fue descubierta, se
desató una tenaz persecución por parte del Santo Oficio. Aunque, en
realidad era desconcertante este hecho, dada la circunstancia de que
muchos judíos ocupaban importantísimos cargos oficiales en la corona.
La presencia de conversos en el ámbito .rural, particularmente en los
feudos de la nobleza, daban la impresión unos y otros de ser protegidos
por el Rey y por· los nobles. ·
Operación Nuevo Mundo. Lz misión secreta· de Cristóbal Colón.
Barcelona. 1976.
4 Escriche, Diccionario, 1853

Con todo, esta población "convertida" significaba un peligro. Fue
necesaria la ingerencia de la Inquisición, así como la expedición de los
Estatutos de la limpieza de sangre. Éstos últimos subrayaban los límites
fundamentales del acoso contra los cristianos nuevos. Se consideraba
que la presenda de falsos conversos provocaba el envilecimiento del
cristianismo.
Estos estatutos establecían, entre otras reglas la promoc1on de
expedientes de pruebas de limpieza de sangre. Pero en estos era fácil
ocultar la ascendencia. Los testigos podían ser comprados y de esta
manera se comprobaban supuestos orígenes cristianos viejos, al gusto de
quienes promovían la información. Otros, mudándose de ciudad
cambiaban de apellido, borrando toda huella anterior. Este problema es
estudiado con más o menos amplitud, por María del Pilar Rábade
Obradó, en su libro Una elite de poder en la corte de los reyes católicos: los

judeoconversos. 5

' La limpieza en España

3

663

Aymé, Editora.

El historiador madrileño Juan Blázquez Miguel en su obra Inquisición y
criptojudaísma6 comenta que para intentar frenar el acaparamiento de
cargos surgieron "los llamados estatutos de limpieza de sangre, de extraordinariay
nefasta influencia durante los siglos posteriores". Considera que el más antiguo
de estos estatutos fue el del Colegio de San Bartolomé de Salamanca, en
base a bulas papales de 1414 y 1418. Más tarde, en 1449, fue decretado
en Toledo un estatuto de limpieza.
Por su parte, los cristianos viejos de Córdoba fundaron una cofradía a
la que sólo podían ingresar ''los que son como ellos"; esto es cristianos viejos;
para lo cual se requería invariablemente de una información jurídica.
Casi todos los colegios de España: el de Santa Cruz de Valladolid (1488);
el de San Antonio de Sigüenza (1497); el de San Ildefonso (1519); y
otros, redactaron sus propios estatutos de limpieza de sangre.
Lo mismo puede decirse de las órdenes monásticas que instituyeron
sus propios estatutos de limpieza: los jerónimos en 1486 y los dominicos,
tres años más ta~de; los franciscanos en 1525 y los jesuitas en 1593.

Observa el mismo historiador que hasta las catedrales españolas

"considerando los casos de judaizantes que se descubrieron en su seno" optaron por
'este tipo de estatutos.

5
6

Editorial Sigilo. Madrid. 1993. págs. 19 y ss.
Eds. Kaydeda. Madrid. 1988.

�'665

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

664

-dice el mismo autor-, se convierten en la ví.ctima propiciatoria del
nuevo mito antisemita para conseguir el mantenimiento de la ortodoxia,
católica, y, quizá, para detener el peligro que representa la burguesía gran
parte de ella de este origen, sobre todo con Castilla. En este ambiente de
satanización de lo judío, atizado desde el púlpito, se crea el marco
propicio para los estatutos de limpieza.

Pero no sólo a las cofradías, las órdenes religiosas y las catedrales se
linútó esta restricción. Casi al mismo tiempb, se proyectó hacia las
profesiones, particularmente a los médicos, en su mayor parte judíos,
denunciados, por supuesto, si tenían reputación y buena clientela.
Para ocupar cargos en la Inquisición fue requisito indispensable el de
la información genealógica. Como era más o menos frecuente encontrar
algún bisabuelo penitenciado, el Consejo de la Suprema Inquisición en
España, acordó que ''se debe considerar bastante pu-rgado al cabo de un siglo el
delito de sangre infecta, si a partir de ese momento no hubo ningún problema".
Blázquez Miguel consigna el caso de la familia Treviño de ciudad Real,
que en el siglo XVII promovió varios expedientes de limpieza de sangre.
Testigos presentados por sus adversarios presentaban documentos
comprobando que entre sus ancestros "figuraban varias mujeres de la familia
Villarroe~ penitenciadas y quemadas en la Inquisición, sin que ni7en un solo caso
.influyera para que no se declarase acrisolada la purez.r; de su sangre".
Según Edward Mann, en su libro La Inquisición. Lo que fue y lo que hizo
expresa que fue a partir del siglo XVI cuando este tribunal generalizó
como delito punible el de la falta de "pureza de sangre". Se la llamó
también "limpiez.r;" y se llegó a tal extremo que "la gente investigaba
la
8
genealogía de los vecinos en busca de sangrejudía o mora", a fin de acusarlos.
El limite establecido era hasta los tatarabuelos. Si en estas cinco
generaciones no se hallaba a alguien con esa mácula, o que hubiese sido
conde·nado por la Inquisición, "la pmeba de limpieza era aceptada".
Surgieron, por lo mismo, muchas informaciones genealógicas
falsificadas o alteradas. Contra el poderoso nadie se atrevía a testificar; y
como de los antepasados de _los pobres y los campesinos no se
conservaba memoria, ha?ía que inventar lo gue aquellos hicieron.

tenía algún ancestro penitenciado era incluido en esta mod lid d
Bastaba
ª·
-1 h htener entre los abuelos alguno que hu bºiese si'd o arrestado ª Este
s~~ ;;v:, ~unque se compr~bara haber sido injustificado, era suficiente
P
a -~ancha. Quien la tuviera quedaba incapacitado ar
ocupar cargo clVll o eclesiástico alguno· estaba imp did d
p ª
con alguien "de linqje limpio"· y ni ,1 '. . b e o e emparentar
d,
.
'
e ru IDJem ro alguno de su familia
Ipo nan
. . . ,aspirar al estado religioso . H ubo casos en los cuales l
nqws1c1on aceptó pago por la inmunidad· ero 11
.
ª
modo alguno que en lo futuro se viera libre,cÍe unaen:e:~ a!:r:a~7;:~a en

La limpieza en Nuevo León
Para el caso
.J de quienes pasa b an a poblar al nuevo mundo en el Título
e Ias
·
dadas en Segovia por
'
100
Oruenanzas
el
13dde
¡·ulio
de 1573 de Nuev
1 . as p. obl.aczones,
Felipe II
, se ee.
A los que se obligaren a hacer la di h
bb ,
oblado e cumplid
.
c ª po lazon Y la hubiesen
o
consu
asiento
por
h
P
descendientes
y que dellos co
onrar sus personas y
memoria loable, le hacemos hijos:go ~e ~:~eros p~bladores, quede
descendientes Je 'timos
ar conoci o a ellos y a sus
cualesquier part! de l~;;~~i~~\:~n
que poblaren y en otras
linajes y solar conocido .
, al
~o y personas nobles de
tod I h
, ~ por_t es sean habidos y tenidos, gocen de
as as onras y preerrunencias
d h
~dos l~s hombres hijosdalgo y cab1!~: dª:10 :::;n:: d:;
q~e
eros, eyes y costumbres de España puedan y deban gozar.
, gun

d .

e~f¡~:11

g:s:i:ª:e

De este privilegio se ufanaron siem
l
.
pobladores de la N e .E
_
. pre no so amente los primeros
u va spana sino s s d
d'
generaciones. Quien entraba a p~blar m ~
e~cen . ientes en varias
concesión sólo por el hecho d
ª~
tar e disfrutaba de esta
e casarse con hi¡a de pobladores.
me:c:~~~ d~e ;e refiere al Nu~vo Reino de León, es en las solicitudes de
erras o encomJendas de indios en d d
frecuencia alegar estos méritos.
on e se ve con más
A Sebastián
de Ábrego se Ie d an 1as tlerras
.
"atento a que.. . es
persona
de toda Flores
l."
B
.d
. ca tdad y buena sangre" (noviembre de 1700) 9 J , d
enavi es, vecino de Cerralv
.
. ose e
calidad d, ·
.º' pi.de t1erras
en 1707, ''para mantener la
e mz persona con la decencia que pide mi conocida nobleza".10

La autoridad inquisitorial tuvo aumento notorio con este nuevo
"delito" de no ser &lt;lescendiente de "viejos cristianos". Porque no sólo quien
:n~:;:.;.\~arza, Israel. Cedulario autobiográfico ... Monterrey. 1964. p. 87.
1

Op. cit. p. 47

8

Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 138 y s. s.

�LIC. LIUA

666

Es interesante observar que a los tlaxcalteca~, aliados a los españoles y
colonizadores del norte, les fueron concedidos iguales privilegios.
El virrey Luis de Velase&lt;? capituló con la república de Tiaxcala el 14
de marzo de 1591 a fin de que cuatrocientas familias pasaran a poblar al
norte. A los tlaxcaltecas les fueron concedidos en la misma capitulación,
iguales privilegios que a los españoles; tales como recibir mercedes de
tierras, usar armas, anteponer a sus nombre~el tratamiento de don,
montar a caballo, etc.
En la documentación utilizada para este trabajo, se consignan otros
signos de nobleza o de limpieza de sangre.
Algunos de los expedientes, como ya 1o expresamos, no se limitan a la
información sobre padres y abuelos. Las declaraciones aluden a "la
antigüedad del linqje".
En informaciones más antiguas, como la de Lázaro de Mendiola, pide
éste que se diga si "sus padres y abuelos pasados por ambas líneas, paterna y
materna, han estadoy están de veinte, cuarenta, sesenta y cien años de más tiempo acá
que memoria de hombres no hay en contrario en posesión de .. .
11
hijosdalgo notorios de sangre, limpios de toda mácula ... "
La limpieza de sangre, además de la antigüedad de linaje y de ·no estar
·mezclada con castas ínfimas consistía también en otros factores.

Ser descendiente de los primeros pobladores y conquistadores, que
por cédula real "lograron el distintivo honor de ser hijosdalgo de solar conocido",
12
como lo alega en alguna información don Joaquín Mier Noriega.
Servir a su costa "al~ y a la Patria defendiendo al lugar donde se vive de los
insultos de los indios bárbaros, y dando socorro a los demás lugares cada y cuando lo

han pedido".
Haber ocupado cargos públicos, don José Salvador Lozano consigna
como signo de calidad de noble haber sido alcalde ordinario repetidas
veces, así como teniente de gobernador y el primer administrador de
13
tabacos.

Información de genealogía ... AMM.. Civil. Vol. 7, Exp. 11. Monterrey. 1653.
12 lnjormtidón de legitimidad... AMM. Civil. Vol. 150. Exp. 3. Monterrey. 1793.

11

13

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

E. YILLANUEVA DE C.

Información de nobleza de sangre de doña Maria Leonor 1/defonso Lozano. .. AMM. Civil.

Vol. 141. Exp. 10. Monterrey. 1798.

667

También se tiene como sello distintivo de buen nacimiento el haber
emparentado "con las primeras casas distinguidas de esta ciudad", así como
''haber sacerdotes en la familia".
?tr~s características de nobleza eran las de "no haber sido castigados por
algun trzbunal que cauce infamia" y la de "haberse ejercitado en oficio o ministerio vil
y mecánico ni indecente de menos valer".
F~ancisco Antonio de Estrada que no pudo comprobar su nobleza
cons~deraba como señal de la calidad de su sangre ''la prueba del sobrescrit;
de m1 persona... en_ las leyes ~e la naturaleza, una vez que está en el colory el pelo
con e~ semblantey etrcunsta~?ªs/e nombre". Pero, con certero argumento, se
consideraba noble tambten por sus costumbresy sus procedimientos en /o moraL
políticoy civil". 14
'
Para qué una información

Los motivos para promover una información de limpieza de sangre (0
de nobleza de sangre como también solía llamársela) eran muy diversos.

''Par~ efectos de pasar a los reinos de las Indias y otras partes y para otros
cualesquier efectos que me sean necesarios", como es el caso de la que promovió
Lá_z~ro de Mendiola en su lugar natal, en España y que se conserva
?ngtnal en el Archivo Municipal de Monterrey, convertida en una doble
tnfo~mación al presentarla_ ~ara promover otra a fin de comprobar ser
sobnno y heredero del cap1tan Hernando de Mendiola.
En este ~ro de información se procura obtener testimonios que
puedan ser utiles en la Nueva España, particularmente en relación a su
estado. E? el caso de Mendiola, los testigos contestan a la sexta pregunta
en el sentido de que:
• •.es libre de todo estado y ~o sujeto a matrimonio, ni religión, ni orden
al~na, por donde este tesogo sepa y entienda; y por tal es habido y
terudo y comúnmente reputado.15

Las info:111aciones se promueven también para '~ozar de los beneficios de
una ~~pe/lama". En este caso el propósito es comprobar el entroncamiento
f.amtli a~ Y geneal,og1co
. con el fundador o fundadores de determinada
obra pta. Como es sabido una capellanía era el destinar el producto de
14

fojas. Querella civil.·• AMM. Civil. Vol. 98. Exp. 6. San Antonio de la Iguana. 1768. 54
15

Ver nota Nº 11.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

668

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

q69

I

un bien material, para el sostenimiento del culto a alguna devoción; la
celebración de misas por el alma de alguien; para el sostenimiento de un
estudiante en su carrera eclesiástica; etc.

... está inclinadísimo al estado eclesiástico y para este fin muy resignado
a tomar la fatiga de la adquisición de letras y deseando yo cooperar a tan
distinguidos fines y facilitarle en parte su consecución ... 11

Son muy frecuentes las informaciones testimoniales levantadas al
surgir impedimento para el matrimonio ''por diferencias de linaje" o por "no
ser de buen nacimiento". En muchos de estos ca~s ~o se lleva más fin que
"impedir maliciosamente, o cuando menos dilatar, el efeclN!_el matrimonio tratado".

Hay también informaciones hechas a petición de quienes ya
ingresaron al colegio y que están realizando estudios. En este caso se
promueven con la finalidad de alegar _derechos a alguna capellanía
fundada por algunos de sus antepasados.

Un expediente por negación de mano fue promovido por Santiago
Morales al impedirle casarse con doña Juana Padilla, ''por no ser igual de
calidad". Lamentablemente Morales no pudo comprobar su limpieza ''por
16
ser hijo naturaly haber adoptado el apellido de su padrino de bautizo".

Procedimiento

Encontramos otro caso en el cual, por la desigualdad de sangre ·de la
, novia, los hermanos, tíos y parientes de Onofre Arredondo ,se opusieron
a su matrimonio, llegando hasta el templo para impedirlo. El la amaba y
declaró estar dispuesto "a renunciar al nombre de su casa y hasta su herencia".
El padre de María Josefa, la novia, por su parte, nos da una magnífica
referencia sobre el mestizaje regional, al expresar al gobernador que
si para casarse debiera esperarse el consentimiento de todos los
paóentes, muy pocos o ningunos [matómonios] se veóficarían ...
principalmente en estos reinos, en que pocos linaies hay que no se hallen
maculados con diversas castas.

Cuando el expediente promovido se refería a un hijo natural de padre
y madre españoles, la .calidad, al parecer, no desmerecía. Así se
desprende, al menos, de una declaración de Agustín Ceferino de la
Garza, a quien su padre reconoció in _artículo mortis.
Pero las averiguaciones más frecuentes se ven al ser abierto el Real y
Trid@tino Colegio Seminario de Monterrey. Los· expedientes se
promueven para "ingresar estudios a fin de tomar el estado eclesiástico" "para
conseguir las órdenes sacras"; etc. Este tipo de documento se sigue no sólo a
petición del interesado sino por el padre, la madre, un hermano o
cualquier otro. En los motivos.se explica, por ejemplo, que el interesado

No sólo el interesado podía promover la información. Son muchas
las que fueron solicitadas por el padre, la madre o un hermano de éste.
La petición generalmente aparece acompañada de los nombres de los
testigos presentados y del "interrogatorio" al cual se quiere que respondan.
La autoridad (el gobernador o el alcalde) ordena sea recibida la
información y que, concluida, se dé testimonio al interesado quedando el
original en el Archivo. Algunos, cuando el resultado no les favorecía,
pedían se guardara "en el archivo secreto".

Antes de la existencia del Seminario de Monterrey (1792) se solicitaba
la información para presentarla en los de Guadalajara, México u otras
partes.
Por ello, se pedía que ''por los accidentes que en los caminos acaecen",
quedara el original a fin de solicitar nuevas copias.
Los testigos son generalmente mayores de edad. Abundan los de más
de setenta u ochenta años, por ser lo que pudieron haber conocido a los
abuelos y bisabuelos y que pudieron haber oído referencias a
generaciones más antiguas. Tras de pregun.társeles su nombre, patria,
estado;calidad y ejercicio, prometían, bajo juramente, decir verdad.
El testigo ordinario prestaba juramento "sobre una señal de la CT'UZJ
tocándola con su mano derechay respondiendo síj uroy amén".
Si el testigo era militar, prometía decir verdad "bqjo su palabra de honor,
.puesta 1111a mano en elpechoy la otra en elpuño de su espada".
Si quien declaraba era un sacerdote, had a juramento tacto pectare et
corona et in verbo sacerdotis.

16

Promovido por don Santiago Morales .. . AMM. Civil. Vol. 154. Exp. 3. Valle de las

Salinas. 1794.

17

lnjo_rmación de legitimidad... de don José Man11el Lozano, para poder mtrar de colegial.. .

AMM. Civil. Vol. 168. Exp. 10. Real de Sabinas y Monterrey. 1800.

�670

LIC. LILIA E. YILLANUEVA DE C.

Cuando la información no podía ser levantada en Monterrey, porque
los testigos residían en lugares apartados y "están en sus respectivos destinos, y
los más principales son sujetos de avanzada edad e imposibilitados para poder
caminar", se designaba a un comisionado para que pasara al lugar
requerido.
Aunque el interrogatorio consta de dos a cinco preguntas, hay algunos
-como el de José Joaquín de Treviño-,~e comprenden hasta
diecinueve. El propósito de tanta interrogación era el de probar vínculos
colaterales, sobre todo si había de por medio la fundación de alguna
capellarúa.
En la primera, tras las generales del declarante, se inquiere sobre si
conocen al interesado por ambas líneas· y sobre sus costumbres. . En
respuestas expresan unos, conocerle "desde la infancia", otro, "que le conoce
' muy bien". Un testigo declara que "lo vida desde que nació y que sus padres le
dieron el mantenimiento natura4 lo vistieron, dieron escuela y estudios y siempre ha
estado y está debajo de su patria potestady debqjo de su obediencia". Uno más,
que "le ha visto asistiendo a los templos y qyudando a la misa y demás ejercicios
cristianos". .La legitinúdad del hijo, sin embargo, se confirma agregando
que han visto a los padres "acariciándole y reconocerle como a tal su hijo" así
como haber oído a ellos llamarle hijo y a éste a ellos llamarles padres.
Otra pregunta fundamental es la que se refiere al conocinúento de los
padres del interesado. Se hace énfasis en la calidad y nobleza de sus
ascendientes y en la legitimidad de su matrimonio. Se considera
sumamente importante lo que alude específicamente a la limpieza de
sangre, esto es, a que si son o fueron "libres de toda mala raza, moros, indios,
protestantes penitenciados del Santo Oficio u otra casta inferior o materia que
conduZfa contra nuestra cristiana religión". ·
So):,re este aspecto es frecuente leer declaraciones en d sentido de que
los padres "son cristianos viejos, · nobles y de buenas costumbres, sin que jamás se
hqya visto ni advertido nota alguna en todo su linaje y ascendencia". El testigo
también suele expresar que "son personas decentes y del mqyor lustre y de
esclarecida ascendencia sin quejamás !e hqya dicho cosa en contrario".
En relación a la legitimidad del matrimonio, se lee en algunas
informaciones que fueron vecinos de esta dudad, en donde vivieron y
murieron conocidos, tenidos y'reputados por marido -y mujer.
Otra pr:áctica frecuente en estas probanzas, es la de la inclusión de las
partidas de bautiz&lt;;&gt;, matrimonio y defunción, a fin de reafirmar lo
declarado por los testigos. En el caso de las certificaciones parroquiales

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

671

de Es~~ña apa~ecen auto~izadas por dos o más notarios que dan fe de
que qwen suscribe las copias de las partidas es realmente el cura párroco.
~sto~ an_ex?s. documentales dan además datos, y fechas precisas de gran
mteres histonco y genealógico.
No a todas las solicitudes se daba trámite. Conocemos una hecha el
14 de octubre de 1780 ante don Antonio Lucas Cantú, alcalde mayor, del
~a~e de San Mateo, por doña María Guerrero; esposa de don José de
Avil~ Y que fue turnada al gobernador sustituto don Joaquín de Mier
Nonega.
Pedía doña María "vindicar su limpieza de sangre y honor", calumniados
por don ~osé Antonio Ri~era. ~ero lo hizo en nombre suyo don
Hermenegildo Guerra, quten uso un lenguaje nada decoroso que
vulneraba el buen nombre de muchas personas.
Dar curso al expediente significaba poner al descubierto la conducta
de "una ~erson~ cipo fuero obliga ~I sigilo_ de su nominación". Convenía, por lo
tanto, ~vitar rnidosas consecuenetas denigrativas; honores que deben custodiarse a
precauetones de la prndencia ".
Tales eran "las voces J expresiones" del representante de doña María
Guerrero, que el gobernador le dio dos meses de cárcel "en pena de su
voluntarioso estilo".

Fuentes documentales
La totalidad de los expedientes aquí estudiados, relativos al tema se
conserva en el Archivo Municipal de Monterrey.
'
. Observamos que las informaciones se multiplican a finales de ese
siglo XVIII y e? la_ primera del XIX. Ello se explica porque en 1792 fue
:bie~o el Se~mano de Monterrey, en cuyo archivo, al que no hemos
cu~do, pudieran existir algunas. Para este trabajo sólo hemos
considerado las que se hallan en el de la ciudad.
Como ~1- Archivo de Monterrey comprende en esa época
documentac10n de todo el Nuevo Reino de León, las informaciones
corresponden a promotores procedentes de Pesquería Grande Boca de
Leones, valle de las Salinas, villa de Cadereyta, real de San Ant~nio de la
tgu_ana, valle de Labradores, valle del Guajuco, Capadero y real de las
atinas. Hay una de Reinosa y otra del valle de Orozco, de España.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY
(1846-1848)
Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de Cronistas e Historiadores
de Nuevo León, A.C.

La noción de documentos privados encierra tanto el diario íntimo como
la biografía de un individuo, son escritos privados y muy personales.
Estos documentos se caracterizan por su importancia ya que son muy
diferentes unos de otros.
Igual que en los archivos públicos, la guerra, la ocupación, el miedo a
tener documentos comprometedo~es son causa de numerosas
destrucciones. Los archivos privados presentan al investigador el triple
secreto: secreto de política, secreto de negocios y el secreto de las
familias.
Algu_n~s personas han conservado documentos y cartas de cierta
procedencia, que constituyen frecuentemente archivos especializados,
que se refieren a un acontecimiento o período, y que recogen sobre este
punto datos prkticamente imposibles de localizar en otra parte.

La dificultad estriba en poder tener acceso a estos documentos que las
familias defienden celosamente, pues han permanecido por generaciones
bajo su custodia. Se han dado muchos casos en que se han perdido y a
los que se puede llegar a ellos en la actualidad es que fueron vendidos en
subastas o donados a algún Archivo o Universidad.
En las cartas podemos observar la sinceridad del autor o las
influencias. por este evento en cuanto a sus narraciones o apreciaciones.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
Smo DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

674

675

( 1846-1 848)
I

Se puede investigar si escribe por el simple placer de hacerlo y de
mantener una correspondencia ya sea con la familia o amigos, y que en
su contenido atañe solo a los corresponsales manteniendo una
comunicación.
Cuando lo que comunica ha sido testigo presencial de los
acontecimientos; las cuales revelan con profundidad y detalle de zonas
muy íntimas de la experiencia humana.
"'-'A través de la siguiente correspondencia tenemos una visión de
México desde el punto de vista norteamericano de unos soldados ajenos
1

al país que captan lo bueno y lo malo de este.
Carta de Israel Bush Richardson
a l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Campamento cerca de Monterrey.

Septiembre 23, 1846

Querido Padre:
Monterrey es casi nuestro ahora, pero después de un sangriento y
violento combate. LA ciudad está situada en un valle dominada por
cuatro baterías sobre colinas, cuando tú te aproximas a ella por· la
derecha. El Obispado está sobre un cerro cercano, y cuatro baterías
sobre la izguierda, las cuales 2 hacen un fuego cruzado en elfrente de la
ciudad;y además la retaguardia de la ciudad está cubierta por una alta
e inaccesible montaña.
El día anterior a áyer la División del general Worth, consistiendo
su cuerpo principal de regulares en número de 2000 hombres y 2
baterías de artillería, procedió a envolver los fuertes del enemigo por la
derecha de la ciudady después de 3 días de duros combates.y pequeñas
pérdidas ha logrado posesionarse de todos los de la derecha, inclrqendo
el Obispado, el cual es un fuerte reductoy domina la ciudad.
Mientras el general Worth estaba haciendo esto sobre la derecha, los
Regimiento 3º, 4ºy 1º de regulares y así como los voluntarios atacaron
los fuertes de la izquierda del lugar.
Dos baterías en baluartes (lunetas) y un. reducto cuadrado colocados
en gesto defensivo fueron atacados por nosotrosy tomados.

El cuarto baluarte está dentro de 250 ardas
, .
tomamos. El enemioo , lo .
1 del ultimo
que
&lt;&gt; aun
ltene en posestó
'
extendiendo una trincher. J; d. d, d. ,
n Y nosotros estamos
reducto para colocar infa ~ ª, re e or ~ el por la noche desde nuestro
.
1• n,enay atacarto defrent.
¡ .
atacar con másfiuer,,a la
J ,
•
e, Yª a mismo tiempo
· "\; s casas ue ,a crudad
Esto probablemente lo lograremos
·
noche. Entonces no quedar., ,
para antes de (que termine) la
~
a mas que uno máspor t.
canoneo del general Worth y
d.
omary eso es por
Obispado. Nuestro regimient~ s.J~e e
logrado por él desde el
Los capitanes Mo .
.u o mue. o urante el ataque.
Haz!itt fueron muert, ms, Flrelds, Barbourd; los tenientes Iroing y
.
os J e mt!Jor Lear y I ,ti· ,
.
eridos.
Es
casi
imposible
J
e
carrtan
Bambridge
h
C
ue ver como alguno de
1
meo ofic.iafes muertos y 2 h 'd. de
noso ros escapamos.
destrucc.ión. Sófo cinco oficia/e~ os ;,~ :ta~ de 112, es una gran
Esto ha sido como un seound.° ·1z~eron e;a os ilesos en el regimiento.
&lt;&gt;
o sz oy ataque a Bada·
•
atacar bateríasy combatir e las fl. J
'lJºv
consistente en
y; .
n !ª es ue una casa a otra
o pienso que para mañana en fa h
.
Se dice que 12 mil troti
,
noc e tendremos toda la c.iudad
·
rªs son ,asfue~s del enem · N
tomado una gran cantidad de rtifle , y;
tgo. osotros hemos
ejérc.ito enemigo tendrá que re ~- na. o creo que fa mt!Jorparte del
tanto por las montañas que n, :rseya/aque toda su retirada está cortada
es,an en parte de atr.,
q . ,
as como por nuestros
D ragones Ranoers
o , ue ;un,os o en forma · d.
d'
posic.iones con el general Worth
m __ep~n rente, dominan
ciudad. Tan prontoy se capitule t: e;:b;;:stro e;ercrto en frente de fa

;e:,

y·

De tu afectuoso hijo,
LB. Richardson.
Dale mi cariño a todos.2
Carta de Israel Bush Richardson
ª l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Ciudad de México

Enero 12, 1848

Querido padre:

¡I

como está listo para salir de esta ciudad a Ver.
T,
.
a
a
camra
para
que
se
pu
d
.
acruZ:
e
esmbo
.
.
e a zr esta carta. Les he escrito
. 2 Carta de la colección privada de Berth
.
publicada anteriormente en la revista Actas Nºa4 V~ar~~~ de Benavides. Esta carta fue

;11,10--amembre 2003

1

Historiografia españolay norteamericana sobre México

�BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

676

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846· 1848)

.
., d lo al tanto de las batallas alrededor de la
anteno1711ente ponten s
/¡"
d d el
ciudad de México pero yo no he recibido cartas de Bur. ington . es e
pasado mes de junio que _me la entregaron en Jalapa, tal vez mzs cartas
se han perdido en el camino.
. d
l.
El principal contingente de nuestro ejército está estaciona o en .dª
.
en las ciudades de Toluca y en Real del Mont~ ha st o
ciudad/
t s tro,pas con elpro,pósito de..zycolectar los ingresos de
ocupaao por nues ra
~
Lu · p t '
las minas. Otros dos destacamentos, se irán a ocupar San ts
Zacatecas tan pronto lleguen nuevos refuerzos de Veracruz.
país será ocupado tan pronto lleguen los rejuerz,os.
l.
Yo supongo que tu has visto en los periódico: ~os _reportes en
.
mt· nombre en muchos de estos con dtstinczones, pero na
menczonan
• b
t ·o
lo que yo he escrito a casa debe publica~~e" con mz nomdre: c~;; d:I
las órdenes del graL, así como tambzen en contra e s
Congreso de 1824 de publicar acontecimientos de las batallas por

°

-Jo;:'~

º~7e

particularesy algunos oficiales, aunque_sean generales. haber publicado
Worth y Piliow van a ser ;uzgados por
acontecimientos privados de las batallas.
. . t 'ltimamente
Hemos tenido muchas vacantes en nuestro regtmzen º. ~
. .
El capitán Dobbins ha sido de nuevo despedido, el capztan Smtth_~a
muerto el teniente Jonson renunció, el teniente ]ardan es ahora capdztan,
, el Departamento de ____y oprobablemente. , me¡que•are
y está en
t
a uí con esas vacantes me hacen el segundo para promo_czon e temen e
q J_
.
El 2º teniente O , Sullivan no lo volvimos a verpues
Bel/
viene pnmero.
nió a los mexicanos. ·
b·
se uYo he stdo
. recomen
- dadop ara "brevit"por Cerro Gordo
algo . terno
.
I
de Washington sin embargo no tengo la libertad de deczr cual ojicza me
recomendó para brevit capitán.
·
d
¿· J
. , sin
. embargo espero que na a· se tga ae
Muy pronto seré capztan
esto Juera de la jamilia.
.
Dale mi cariño a mamá,·las he1711anasy a todos los amigos.
De tu afectuoso hijo
I.B. Richardson.3

3

Internet. Marzo 2.5, 2005

Israel Bush Richardson
Nació en Fairfax Vermont el 26 de diciembre de 1815.
Estudió en_St. Andrew en Vermont y más tarde en West Point en
donde se graduó con honores en 1836. Participó en la guerra de los
Seminales en Florida en1841.
En la guerra contra México participó en todas las batallas
comprendidas de 1846 al 48 distinguiéndose en la de Monterrey en la que
lo ascendieron a 1º teniente de la 3ª infantería, así como en la batalla de
Chapultepec y la toma de la Ciudad de México ascendiéndolo por sus
méritos a capitán.
En la guerra Civil de su país llegó a obtener el grado de general y
participó en muchas batallas Y orkstown, Williamsberg y en la Campaña
de Maryland (Armada del Potomac).
En la batalla de Antieta en 1862 fue mortalmente herido. Murió el 3
de noviembre de 1862 en Sharpsburg Md. a la edad de 47 años.

Carta de Jefferson Davis a Joseph E. Davis
Hurracaine Plantation, Mississippi

Montemy 25 de sept. 1846
Mi querido hemtano:
Esta ciudad es nuestra después de severos conflictos los
Missisippianos entramos en acción el día 21 y realizamos con una
brillante participación. ·
El día 22 hicimos preparativos para avanzar en la manana del 23
nosotros {Los Missisippianos) abrimos la acción temprano abriendo
fuegoy avanzando en la ciudad hasta cerca del atardecer cuando se nos
ordenó la retirada.
El 24 recibimos proposiciones de capitular, el graL Taylory el gral
Henderson .de Texas y yo fuimos comisionados para arreglar los
términos de la capitulación y nuestros acuerdos y los papeles han sido
intercambiados. Nos reportó el gral mexicano que México ha recibido
a los comisionados de los Estados Unidos.
Ellos has sido fustigados pero nosotros no podemos pemiitimos ser
generosos.
N osotros esperamos pronto regresar pues la guerra probablemente
termine.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERRE'r

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

678

679

( 1846-1 848)
I

Con mi cariño para todos.

Tu hermanoJeff.

contra ti por tu severo entrenamiento pero la b t, 11.
acallar todos los rumores de todos los , .
a a ayo supongo va a
E
.
que_;ososY van a esconder la cara
stamos ansiosos de oír más para ver la lista de los muert
.
Ya le comenté a Li .
, ,
.
os etc.
. . .
zZ!e que tu temas a los mexicanos acorralados
los livolviste
a
liberar,
ella
quería saberpor que' t1,0s ae_¡aste
J .
.
Y
d.
ir,
en esto yo
no!. e pu e responder eso tú le responderás cuando vengas ella no está
so a para expresar sus sentimientos.
'
5
Tu hermano Joseph.

4

Carta de Jóseph Davis a Jefferson Davis
Al Campamento cerca de Monterrey

Hurracaine
Mi querido hermano

.Oct. 7, 1846
,

Ayer leimos las causas de la batalla de Monterrey te puedes
imaginar el sentimiento de intensa ansiedad en que las noticias fueron
leídasy escuchadas por todo el mundo.
·
Fui a ver la lista de los muertos y heridos, mis ojos me fallaron, y
mi voz se hizo temblorosa. Pero gracias a Dios tú no estabas en la lista ·
cuando la familia se sentó a desqyunar lo volví a leery nunca he tenido
más atención. Nos alegramos mucho de esta victoria estoy forzado a
pensar en lo estéril de esos frutos que se han gastado con el
derramamiento de sangre. Todas las cuentas son imperfectas y todas las
circunstancias deben ser hechas para formar una opinión, pero el escaso
de los juicios son por la investigación que se forza a ver "tas estrechas
calles bajo circunstancias que obligan a rendirse incondicionalmente,
fueron los términos que se aceptaron. Esta oportunidad nunca volverá a
ocurriry después el armisticio de ocho semanas, esto es peor que todo el
resto. Yo siento que estf(J trabajando con un tema que no entiendo. Yo
espero oír tu opinión de otras cuestiones que puedan orientar hacia este
tema.
·
Yo he buscado por un final rápido a esta guerra, y por-eso no he
dejado que renuncies al Congreso. Yo he hablado con uno de tus amigos
que están en contra de tu renuncia. .·
Los acontecimientos domésticos no hay nada nuevo desde que te
' escribí. James me informó antenoche que tenías 170,000 libras
escogidas. El todavía ·opina que va a hacer 300 fardos -esto va
aproximadamente de la cosecha del Hurracaine (plantación)- la salud
de la gente está bien. LA pobre de Maria · la visitó el Padre y le
administró el Sacramento de la Extremaución. .
Yo espero tu resp11esta antes de mandar tu renuncia, en este tiempo
algunos acontecimientos pueden aparecer. Algunas quejas se han hecho

4 De

lo~ papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksbu,g, Weekfy Sentencia!'.

Oct 27, 1846.

"Fuerte de Tenería"
Jefferson Davis
La valentía y liderazgo de Jefferson Davi
.,
Monterrey, trajo la atención de sµs superiores y las,n e~, su ac~ac1on en
.
ac1on amencana.
S1n embargo, desafortunadamente su . ,
.
Coronel W B Campbell del 1º d 1R . . rg10 una controversia con el
Davis, que afirmaba que los d ~ :~~nto de Tenessee, que desafió a
en los muros del fuerte esto fe ssb1sli~1pdp1 fueron los primeros en entrar
.
,
ue pu ca o en
. , d. d
en su diario Campbell el día 28 d
.. ~~' peno 1co e Tenessee
los de Mississippi también er; :~pt.;scnb10 . En la toma de Tenería
fuerte primero. Davis iba a Pie
gu ~ -~e ,mis hombres entraron al
después de la Toma".
p y no rec1b10 ordenes de Quitman hasta
Esta controversia continuo mucho después de finalizada la guerra.

''Forti.icáciones"
(Extracto de 'una carta de Daniel R. Russell/

con ~I:ur del Fuerte de Tenerlas babia un gran edificio de dos pisos
. ec os planos que era una destilería en el techo h b,
, J
sacos de
l.
'
a tan co,ocaao
dond. a~~a Y_ en as paredes de este se hablan hecho agl!ieros por
J
} se po ta disparar. Enseguida de la destilería hqy un barranco en
aonue
· d,esde el ojo de agua en la mitad de la
ciudadcorre un arroyo que viene
.
'
no t yd. al
l. oeste
· se encuentra con el rio Santa Cat,arma
en ,a
parte
_reshe e a czudad. 5iguiendo al sur de la canada ha11 un comflleio de
tDiabli
nnc eras
L. . nombre :,de ''Rincón
-r -:1
,, li Jortificaci
. . ones con eI pro'Jibido
del
o os amencanos lo llamamos Fort Diablo este tiene dos cañones.
5
6

Jeffi
D e_rson D avis. Prívate Letters. 1823-1889
ame! R. Russell. Otubre 18, 1846

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

680

. 681

( 1846- 1848)

Hacia arriba del arroyo está la Purísima es un puente adornado con
la estatua de la Virgen Maria y alfinal de este puente está fortificado
con 3 cañones rodeados por trincheras para la infantería.
Las casas de la ciudad son de piedra y adobe y en sus muros han
hecho hoyos para poder disparar directamente a la calle y desde las
azoteas sae.os de arena que jo,man una pared para poder disparar.
Todas las calles están llenas de barricadas.
"-. .
La defensa es excelente comandada por el gra'/. J&gt;edro Ampudia
al
7
mando de 10,000 hombres: 7,000 tropay 3,000 voluntarios.
El primer día de combate le costó a los de Mississipi 7 muertos y

. F~e. el~c~o _por el partido Demócrata Senador por el estado de
Miss1ss1pp1 s1rv1endo de marzo 4 a junio de 1846. Cuando renunció fue a
hacerse
· · cargo
· 1 como comandante del 1º Regimiento de Rifleros d e
Miss1ss1pp1 en a guerra contra México.
En el Sitio de Monterrey su participación fue muy notoria ya que fue
uno d~ los que firmaron en la capitulación. En agosto 10 de 1847, fue
requerido de ~~evo en el Congreso de su país hasta septiembre de 1851.
En :861 lo elig1:ron Presidente de los Confederados por un término de
6 .anos.
la Guerra Civil de su pa1s
' regreso' a
. . Despues
.
, de concluida
, .
Miss1ss1pp1 y paso sus ult1mos años escribiendo.
Murió en New Orleáns en diciembre de 1889.

47 heridos.

Parte de una carta del Mayor Philip Norboume Barbour

Extracto de una carta de Alexander B. Bradford

Septiembre 26, 1846
El día 22 nos mandaron a los de Tennesse y Mississipi a relevar a
los soldados que habían durante la noche tomado el Fuerte de Tenería,
lo hicimos a través de los maizales para evitar elJuego de la Ciudadela.
Todavía veíamos el humo desde la UJma de la Independencia donde
la 2" división del general Worth y los Voluntarios Texanos combatían
para tomar el Obispado antes de terminar el día la bandera americana
ondeaba en el Obispado mientras tanto en la parte oriente de la ciudad
de Monterrey permaneda silenciosa.
Al norte la temperatura empezó a descender a causa de una fuerte
lluvia, Davis ordenó que trajeran cobertores y comida al Fuerte de
Tenería para sus hombres pero nada llegó. Durante esa noche el frío
8
aumentó, los dientes les castañeaban.

El escribió en su diario una noche antes de la batalla.

. D~rante ~l tiempo de guerra mi vida es legítima yusta) pertenece a
m1_pa1s, nadze me la puede quit~r o preservar solo la voluntad del gran
Dzos que me la ha dado. Y sz es su deseo cualquiera que sea estoy
pe,fectamente resignado.
Al día siguiente, septiembre 21 de 1846 una bala atravesó su corazón
durante el combate.
Pertenecía
- v
,
·d al Ejército americano y graduado en 1829, tenía 33 anos
hab1a nac1 o en Kentucky. 10
.
·

Carta del soldado Alex P. Rodgers
a Mrs. Geo W. Rodgers
New London, Connecticut

Jefferson Davis
Nació en Fairview Kentucky el 3 de junio de 1808. Mas tarde sus
padres se mudaron a una plantación en Woodville Mississipi.
Estudió en el Jefferson Collage Miss en Transilvania University en
Lexington Ky. Más tarde se graduaría en West Point en 1828. Sirvió a la
guerra de los Black Hawk con el grado de teniente.

Día 13 y finaliza el 20 de Dic. 1846
Cd. de Monterrey.
Querida jtl(Íy:
De acuerdo con tu solicitud te escribo esta carta con el conocimiento
de que me contestes de tu pu,io y letra y pueda ver el progreso de tu
escntura.
9

JeffersÓn Davis Mex WarRegiment. p. 40
8 Jefferson Davis M,ex War Regiment. Pag. 80

7

9

Internet. 11 de ~larzo de 2005

10

F:11iylopedia oftbe "1exican / tnmican !Far.

�682

T ESTIMONIOS E PISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

B ERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

683

( 1846-1 848)

La mayor parte del ejército consiste ~n la 1~- di~sión c~mpues:a de
los siguientes regimientos el 3º de tnfantena __1 de znfantena 2
compañías de rifleros el 7° infantería 4 campa~1as de Dragones J 2
baterías de artillería bajo el mando del gral. T wzggs.
.
Una brigada de voluntarios bajo el comando del gral. Qu1~man
compuesto por los de Georgia, Mississippi, Tenncssee J Baltz"!.ore
segmentos' que están bajo el comando del gr~/. ~ylor pero,esta manana
y pasado mañana el ejército procederá a V1cton?u¡ue esta como a 2?0
millas de aquí. Yo no creo que ellos tengan ningún combate, es poszble
que nuestras tropas tengan alguna batalla, pues nos han reportado que
hay tropas con unos cuantos miles en ese lugar.
·
Era necesario mantener algunos de los regulares que se encuentran
aquíy el 4th fue seleccionado a quedarse.·
.
,
Nuestro regimiento está acampado a una milla de aqu1, cerca del
fuerte tú puedes ver en el mapa que aparece en algunos de los papeles.
Nosotros ponemos elfuerte en buen estado de defensa.
.
Lamento mucho no haber podido ir con el ejército. Yo espero szn
embargo si ellos combaten en San Luis ~I que podamos ir. _
Yo estoy ahora de guardia en la ciudad cerca de la catedral J las
campañas acaban de repicar han sido nueve campanada~ 1e la noche.
No he recibido cartas de casa desde hace 3 semanas la ultzma fue .con
fecha del 26 de octubre que llegó por Brazos.
.
.
Tú estarías muy sorprendida hermanita quenda si obseroaras las
maneras de esta raza, de esta gente.
_
Algunas de las señoritas son bastante bonitas J todas las mtl_(eres
jóvenes y viejas tienen .un gracioso caminar; todas ellas usan_el nbosa
(rebozo) así la llaman consiste en una larga pañoleta que la colocan
sobre la cabeza y una de las puntas la colocan sobre el hombro
izquierdo.
Me imagino que están contigo.
_
Me gustaría aparecer por.allí mientras están en la ~ena de navidad.
A tenido John una dificil situación espero que st ya que el pobre
muchacho parecía muy ansioso de hacer algo p~~ si m~s"!~·, No debes
enseñar esta carta a nadie fuer~ de nuestra fam1/za la dmgzre esta carta
a muestra querida madre que pienso estará más segura.
_
Dile a Raymond ·qtie le escribiré pronto y · dile ~ nuestra q~enda
madre que he de escribir tan. seguido como sea posible, estoy siempre
encantado de 'recibir sus largas cartas.

Por favor dale mi cariño a toda la familia incluyendo a Lydia los
Tatchers y a Lizzje cuando les escribas y creeme mi querida hermana
Sara Rodgers que soy tu mas afectuoso hermano. 11
Alexander P. R odgers
Dic. 20
Comencé esta carta lfÍ domingo pasado pero no la envié. El graL
Tayior regresó ayer y ª"aneó inmediatamente para Saltillo donde el
graL Worth está acampado, alrededor de 73 miffas de aquí donde es
posible que se tenga un combate ya que ha sido reportado que Santa
Anna está avanzando con tropas. Nosotros no nos hemos movido.
Hacia dentro del fuerte estamos muy ocupados amgiando las
municiones provisiones etc.
No recibí carta por el como de ayer en fa noche como fo esperaba
sin embargo era un co"eo pequeño y escuché que uno mas grande está
en camino. Te escribo de nuevo pronto.
Cariño para todos, no debe mencionarse ninguno de los hechos que
yo aquí he declarado.
Tu afectísimo hermano
Alexander
Alexander Perry Rodgers
Nació en New York, estudió en West Point graduado en la clase de
1846. Teniente segundo de la 4th infantería participó en el sitio de
Monterrey.
El fue muerto en la batalla de sep. 13 de 1847 en Chapultepec, tenía
solo 21 años.
Era hijo del Capitán George Rodgers de la Marina de los EUA y
sobrino del famoso Comodoro Oliver Hazard Perry héroe de la batalla
del Lago Erie.

11

Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

�684

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

T ESTIMONIOS EPISTO LARES D EL
S ITIO DE MONTERREY

( 1846- 18 4 8)

Carta del Capitán John R,. Vinton
Rev. A. H. Vinton, Boston, Mass

Saltillo 4 de enero de 1847
Querido hermano:
Recibí tu carta elpasado 7 de noviembre ~ I se tardó 7 seman~
en el camino. A pesar de la larga demora de las '64rtas estoy muy feltz
de recibir noticias de casa.
.
Respecto a cuestiones de negocios en la carta del 7 de novzembre en
la que mandé un cheque del Bank State of New York por 350 y otro
del Merchant Bank oj Boston por 250 que juntos suman 600. Los
inviertes en 6 acciones de PT Worwe R R Stock junto con las 5 que _tu •
tienes queyo ya pagué de mi cuenta suman 11 acciones si todo va bzen
en 4 ó 5 meses tal vez adquiera 4 más para tener 15 .es todo-r lo que,
puedo comprar. Espero doblar en intereses en estas acczones. 1 e envzo
mi cheque de $25 pagadero del B~nk St. of ~ew ~o~k, Espero
tengamos éxito en adquirir P.O.W. szn problema nz sacrificzo.
Nada es mas tenso que los comentarios de las _loturas. ~e la
Administración en querer dictar el curso de las operaczones mzlztares,
tratando de convencer a los generales en el campo de batalla. Es· un
gran error de muchos de los viefos del gabinete, que poseen_?~estos
políticos y se imaginan que ellos _están cap_~ci~ados para dzngzr los
movimientosy detalles de las operaczones del e_¡erczto.
.
El general T aylor sin embargo no es hombre que lo mane;e_n, el ha_
dicho al Departamento. de Guerra que no procederá a San ~zs P~tosz
sin mas hombresy municiones más del doble del que ahora tzene ba;o su
control y ese refuerzo no creo que . veng~, yo presumo por que no
marcharemos a esa gran ciudadpor larg,o tiempo
.
Hay el rumor de que Santa Anna ya marcha con sus tropas Y
'vamos a tener serios problemas no muy lefanos.
Los ojos de los militares están puestos en Vera Cruz el gene:ai
5cott está en México y hace los preparativos para esa empresa en esa
dirección.
.
.
la
S¡ es el propósito de hacerlo a pieY . transportar al ejército para
marcha. Me encantaría ver a todos esos que van a pelear en ese campo
siyo pudiera. Yo h; sido muy ajortunad~. Siempre en el avance con los
mefores comandantes, también he. tenido suerte en conservar una

posición en La batalla de Monterrey en la que tuve la mejor de las
oportunidades para distinguirme. Algunos de mi rango no la tuvieron.
Me hicieron justicia en el reporte oficial del general W , y fui
recomendado para Breve!.
Tus comentarios acerca de la necesidad de abrirse a la fortuna y la
Jama es cometa y no he sentido que algunos comunicadores en la
captura del Obispado ha sido mencionada en los periódicos por su
importancia que lo merecía. La hazaña fue mía, acompañado por la
companza bajo mi comando, y lefos en la distancia la artillería en la
parte de atrás, ellos también compartieron este honor. Mis tropas fueron
las únicas expuestas alfuego frente a la guarnición.
Los detalles de esta operación me consolidaron un lugar en el reporte
oficial a los generales. Te agradezco mi querido hermano por todos tus
buenos deseos y tus comentarios en materia religiosa. No estás
equivocado en la creencia que entre mis deberes esta el rezar
dependiendo ante el gran soberano en cuyas manos están nuestros
camznos.
El valor de estas cartas no es solo el de corroboración de hechos, la
verdadera aportación es el acercamiento que nos pemiite realizar esa
visión individual y por lo tanto más humana del relator. Aún en el
calor de la acción yo he sentido su ftmie dependencia. Estoy de acuerdo
contigo de que soy un guerrero cristiano: Y o siento que defiendo los
intereses de mi paísy el sagrado deber sifuera necesario de los intereses
de mifamilia.
Y yo aquí estoy engranado a una guerra contra México y estqy
convencido de la benevolencia y amabilidad de las autoridades de la que
hay en mi país en tiempos de paz.
Desde muy adentro de mi corazón pienso constantemente que puedo
morir en el campo de batalla, con la firme esperanza de alcanzar el
cielo, como si muriera apaciblemente en mi cama. Tranquilamente en
mi hogar.
Y a la cuestión moral que me envuelve en el presente esta
controversia-con México que me molesta un poco, pero en principio el
gobierno tiene el derecho de decidir estos asuntospor el mismoy mi deber
es acatar sus decisiones siempre y cuando no vayan en contra de mis
convicciones morales, en ese caso no lo baria.
Sin ser un ·"loco poco" de lo que tu me acusas estqy preocupado de
las medidas y motivos del gobierno en este asunto de la guerra de

�686

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

687

( 1846-1 848)

duda tuvo grandes acciones circunstanciales, relato con el cual n
.
preocuparte con esta información del cual he escuchado t. t od,utero
combate que te he mencionado.
an o e este
de ese día
.
otrosAcerca
mosÍraba
l. hab,za no pocos Kentoquzanos
que en el lenguaje de
n a a esposa alpadre a un en elpolvo del fueao a lo que
eran e.xp uestos perman
, sin
· retrocedery sin miedo con1'elb semblante
plácido
.
eetan
. .
como st pensaran en alguna rica reposición era la fi ,
tmgualable valentía que se ganó ese dí Lo K
.
na e

México. Antes de terminar dale mi cariño a mi querida Eleanory los
niñosy a mí querida madre.
12
Tu afectuoso hermano John.
John Rogers Vinton
Nació en Providence Rhode Island el 16 de junio de 1801. Se graduó
en West Point en 1817. Terúa maestría en arte~e New England College
en 1837 destacando en griego, latín y hebreo.
"

f

;O::/V:ur,revn su ;eputación ºr su valentí:~ pa~o:;::;:~:e ::;;:;
1 a ,a corona
.J a ennoblecerlos He
/¡ ·d. d I
. ue flores que /;'Ja vemuo
o
od~ ,q~e no te zba a decir nada de la ese día de la batalla .
1 e tre sm embaroo q fi
. . especiales
· de
l. tí
/;
'6
ue 1:1eron estos aconteetmzentos
va en/y cama como la de Char/y que está sentado junto a mipronto
a con.,nuar esta carta.
Mi ca~ño para toda la familia y mis respetos parta ti.
Tupnmo

Paticipó en el Sitio de Monterrey elevándolo al grado de Mayor por
sus destacados méritos en la toma del Obispado.

Vt,:

Murió por la metralla de una bala de cañón en el Sitio de Veracruz el
22 de marzo de 1847.
Un periódico escribió de el lo siguiente: "Con el Mayor Vinton el país a
perdido a un hombre de cualidades extraordinarias de mentey de corazón, que vivióy
se adornó de los grandes meritos en su profesión de la manera que siempre se espera de

JC. Ewing. 13

un gran militar"..
John R. Vinton fue sepultado en 1847 en el cementerio de Swan Point
de Providence R.I.

Joseph C. Ewing.
. !eniente 2º de los Voluntarios de Kentuck
,
¡uruo de 1846 y se retiró en julio de 1848.
y, entro en servicio en

Carta del teniente Joseph C. Ewing
Campo cerca de Monterrey (Nogalar) a Mary T. Ewing, de

Cartas del Gral. Wool a su esposa Sarah.

Perryville Kentucky

6 de Diciembre de 1847. Monten-&lt;!J.

Querida prima:
Mis sentimientos juntos con la solicitud de Charlie Moore me
permite tomar ventaja de esta oportunidad de escribirte unas líneas con
la esperanza sin embargo quiero darte información y noticias referentes
-del campo en donde me encuentro en elpresente.
Estamos acampados en ·un gran y hermoso vaile excepcionalmente
saludable, a un lado de las cordilleras de las montañas de la Sien-a
Madre que apuntan hacia las nubes y alrededor de sus picos (cúspide)
estas nubes parecen inolvidables y cuelgan volando sin miedo retando a

Mi muy querida Sarah ·
No 0-'
me acuerdo
· .r, , que estoy residiendo
. .
GraL
E cuando te z'?/orme
en la casa del
.
,,ega.
s
un
solo
piso
con
7
/;
b
.
.
50X20 M.
,
'Ja tlaetones. La sala es de
J
Ten · t recamara. de 25X20. M t· comeuor
y oficina lo mismo
d'b emos u~ gran patio, y establos para 6 caballos. El cuarto de lo~
~s%~~:;a tmu7/ado con 1~ finas pinturas, un reloj, lámparas de
ores
~ as_~'lae as con stts kmkes y 4 macetones ornamentadospara
fl mas ,as stt, s, etc.
cas} candiles de cristal de 30 luces y 2 lámparas grandes frente a la

las montañas.
Fue en este valle donde los estruendos de los cañones retumbaban en
los oídos en esa Batalla del 22 y 23 de feb. (sep.) fue compartida y sin
13

12 Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

Ídem.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VIUARREAL DE BENAVIDES

688

( 1846- 1848)
/

John Ellis Wool

Agua Nueva 20 Febrero 1847.
Cuarteles Headquarter

(1784-1869)

.
. . ; en la mañana he recibido tu afectuosa carta
Desde mz comumcaczon
'
ndo est ausente
del 9 último. Es placentero saber qu~ re re;u~:;: de JasOJdeiicias y
y muy espéciaimente cuand~ uno esta e;os e .
ño
p'iacer. Yo confto estar conttgo antes que termm'Nf._i mp.
tido en la
Yo solo tengo tiempo de añadir que estoy muy ~~ rome . . ,

qª:;';';/;:::;:,

preparacidó~ dePreoczr·b::
h~ :;: ~;;g!:~:;:::~
en estos zas.
una cálida recepción. .
Jo dijo en serio. Después
El ral. Tqylor sm embargo no cree que e1 .
,
Yo .
de tan! preparación pienso ru~ no nos decepc;::;~,iu:t:e:;:· nos
pienso que antes de la proxzma semana.
quedaremos.
_
Si puedo te vuelvo a escribir ~e nuevo manana.
Mientras tanto mi mas de mzs afectos. Tuyo.
John Wool
Feb. 25, 1847

»',iena Vista

, ue un momento para decir que el gral. T aylorJ yo
No tengo mas q
llardas hemos peleado una gran batalla J
con ~uestras tropas_ ga. I 23 el ral en jefe Santa Anna nos atacó
obtenido una g'.an victona .~ J
000 hombres 18,000 eran de
Buena Vzsta con mas ue 2 '
b
~n
,
. .n de cabalferia cuanta artilieria eso no sa emos.
mjantenay 6,000 er~
. , La acción comenzó al amanecery
.
se
E l tenía 12 ó 17 canones en acczon.. t ti mpo las tropas mexicanas
continuó hasta el anochecer, para es e e
habían replegado a los puntos de atrás del c;;po de
barricadas y
.. En el curso de la noche el gral. Santa na rom t
d d 300
, . Agua Nueva dejando en nuestras manos cerca e
regreso a
d
heridos en el campo de batalla.
prisionerosy sus solda os muertos b d I d' El será el próximo
El gral T aylor es el gran om re e za.
. . . , 14
presidente de los Estados Unidos. Se ha ganado.esta drsttnczon.

Fue un militar muy rígido con la disciplina, lo que lo hacia muy
impopular con sus tropas. El gral. John E. Wool sirvió con el gral
Zachary Taylor en el noreste de México en la batalla de Buena Vista.
Nació en New York, huérfano a la edad de 4 años ,fue criado por su
abuelo. Entró al ejército en 1812, en 1826 fue gravemente herido. Al
principiar la guerra contra México reclutó más de 10,000 voluntarios de
Kentucky, Tennessee, Ohio y Mississippi. En agosto llegó a San Antonio
marchando hacia Chihuahua, más tarde a Monclova y llegó a Saltillo con
su ejército en diciembre de 1846 después de viajar 900 millas.
Participó en la batalla de Buena Vista cuando el ejército se movió
hacia el sur él se quedó a cargo del gobierno militar para mantener el
orden. Durante la Guerra Civil de su país comandó el Departamento del
Este antes de retirarse en 1863. Murió en Troy New York a la edad de 85
años.
Carta del Capitán Braxton Bragg
Gral. R. Jones
Washington, D. C.

Campamento cerca de Montetrey,

México 15 dejunio 1847

Sr: Tengo el honor de hacer de participarle que he recibido a través
de su oficina mi comisión como capitán y mayor brevet del Ejército
Americano.

!

Respetuosamente
Braxton Bragg
Brevet Mqjor Capitan 15

;I;~~

BRAXTON BRAGG

f

(1817-1876)
Nació en North Carolina y se graduó en el US Military Academy en
J837 En el Sitio de Monterrey comandaba la Tercera brigada de Artillería
Ligera, fue uno de los oficiales que luchó al lado de Garland en el Fuerte
de la Tenería. Fue ascendido a Mayor después de la Caputulación de la

.
.
G ·a b k 115 JE Wool Co/lection. Correspondence. J.E.
New York Library u, e 00
·
Wool to Sarah Mouton \Y/ool JT 15361
14

i;

Carta colección privada de Bertha Villarreal de Benavides

�8ERTHA VtLLARREAL DE BENAVIDES

690

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846-1 848)

!
ciudad. Participó en la Batalla de Buena Vista, destacándose por su
valentía. Regresó a Louisana después de la guerra como ingeniero y
comisionado en trabajos públicos en el Ejército de los Confederados,
obtuvo el grado de general, distinguiéndose en las Batalla de Shiloh, en
16
Tenesse, la de Chattanoga, murió de un infarto en 1876.
Hemos visto al leer esta correspondencia que los autores fueron
testigos presénciales de los sucesos que relata¼ además son partícipes
de ellos, y como estos testimonios no tienen en'el fondo un propósito
explícito más que el de mantener informados a sus parientes, de los
acontecimientos y de que aún se encuentran vivo~, por lo tanto lo más
factible es que puedan ser veraces.
El interés de este tipo de documentos escritos consiste, en presentar
la vida en términos significativos para los que la han vivido.
A través de esta correspondencia tenemos una visión de México
desde el punto de vista norteamericano, de soldados ajenos al país que
captan todo lo que ven en él y lo expresan a traves de sus escritos.

Fuentes de consulta
. ACTAS Nº 4 julio-diciembre

2004. UANL

ALICIA GOJMAN GOLDEBERG. Historiografta españolay norteamericana sobre

México. UNAM. 1992
Carta del Capitán Braxton Bragg. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 15 de junio 1847
Carta del Capitán John R. Vinton. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 4 de enero de 1847
Carta del soldado Alex P. Rodgers. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 20 de diciembre 1846
Carta del teniente Joseph C. Ewing. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides.
De los papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksburg Weekfy Sentencia/'.
Oct 27, 1846.
16 Encyclopidia

.
Mexi1an-American War. Mark Crauford.

INTERNET. Marzo 25, 2005
INTERNET. 11 de Marzo de 2005
INTERNET. J efferson Davis. Private Letters. 1823-1889

J. E WOOL COLECCTION. New York Library

Guide book 115.

JE WOOL Collection.J.E. Wool to Sarah Mouton WoolJT 15361.
JMi~S~P!"l ~.1C9HAN9 CE. ]ejferson Davis 'S War Regiment. University Press of
ss1ss1pp1.
1.
MARK CRA~ORD. E_nryclopedia ojthe Mexican American War. ABC
CLIO, Santa Barbara, California. 1999.

.691

�"i YANOSLLEVÓSATANÁS. ....! "

SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA
Lic. Ahmed V altier Mosqueda

Con el pronunciamiento del ejército en la Ciudad de México en contra
del Presidente Mariano Paredes y Arrillaga el 4 de agosto de 1846, "de
casi toda la guarnición de esta capital", como aseguraba en su proclama
el "Plan de la Ciudadela", una serie de eventos y cambios políticos de
primer orden se pondrían en marcha, que afectarían profundamente el
destino de México en los siguientes meses y el curso de su guerra con los
Estados Unidos.
Arrestado y destituido Paredes, el general José Mariano Salas, jefe
militar de la rebelión, asumió interinamente la presidencia. Casi de
inmediato el nuevo mandatario decretó la convocatoria para la formación
de un Congreso, usando las mismas bases y reglas que habían sido
empleadas para la creación del Congreso de 1824. En realidad Salas
formab_a parte de un nuevo régimen, una especie de coalición entre
federalistas y militares, enfocados a la restauración del federalismo en
México, después de 10 años de gobiernos centralistas. Una
transformación de forma en el sistema de gobierno, que invariablemente
llevaría también al reemplazo de autoridades civiles y jefes del ejército.
Cambios de mando que forzosamente tenían que ser afines al nuevo
'ideario político, pero que resultaban poco aconsejable en momentos en
que el país enfrentaba una invasión de los Estados Unidos. 1

1

Lillian Briseño, Laura Solares y Laura Suárez. Valentín Cómez Fadas J' la /11rha por
ti FtderalisffJo. México.1991, p.210; Josefina Zoraida Vázquez, Coordinadora. México al

�694

AHMED VALTlER MOSQUEDA

El 8 de Agosto el Presidente Salas ordenó que las tropas estacionadas
en San Luís Potosí se pusieran al mando del general Pedro de Ampudia,
para que partieran lo más pronto posible al auxilio de la plaza de
Monterrey, ante la amenaza de que el ejército norteamericano avanzara
hacia aquella ciudad.
Después de las derrotas de Palo Alto y Resaca de la Palma, la
evacuación de Matamoros y la desastrosa r e ~ del ejército a Linares,
el general Ampudia había solicitado licencia por enfermedad y marchado
a San Luís Potosí. A pesar de haber participado como segundo al mando
y jefe de la artillería durante la campaña, Ampudia se mantuvo alejado de
las recriminaciones del Ministerio de Guerra, mientras que su superior, el
general Mariano Arista, fue duramente censurado por sus acciones y
sometido a juicio. Sin los dos oficiales de mayor graduación, el general
Francisco Mejía quedó como jefe "accidental" de la División del Norte.
Recuperado de su enfermedad y de nuevo en servicio activo,
Ampudia se puso al frente de la 1° Brigada del general José García
Conde, compuesta por el 3° Regimiento de Caballería y los Batallones
Activos de Infantería de Aguascalientes, Querétaro y San Luis Potosí.
Estas últimas unidades recientemente formadas con milicias locales,
2
reclutadas precipitadamente para la defensa del territorio nacional.
En la víspera de su salida hacia Monterrey, Ampudia escribió una
carta al nuevo Ministro de Hacienda, el licenciado V alentín Gómez
Farías, verdadero promotor y organizador de la revuelta del general Salas,
y quien ~onstituía "el pod~r tras la presidencia":

Excelentísimo Sr. Don V alentín GómezFarías.
México
San Luis Potosí Agosto-13 de 1846
-Muy estimado Sr. míoJ amigo:
Ya en cumplimiento de las más linsonjeras esperanzas, ha llegado el
instante de ver efectuada la apetecida unión entre el puebloJ el Ejército.
He aquí un suceso verdaderamente grande y nacional que no podrá
menos que producir t4Jflbién grandesy nacionales resultados.
tiempo dt s11 g,mra ron Estados Unid~s. México. 1997, pp.47-48; Michacl P. Coste\oc. Ú1
R.tpúblita central en México, 1835-1846. México. 2000, pp. 375-376
Migu~l Sánchez Lamego. Apuntes para la Hísroria del Arma de Ingenieros en México.
2
México. 1949, pp. 146,158,165.

S IETE C ARTAS INÉDITAS y S U CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN N O RTEAMERICANA

6 95

Mañana salgo para Monterrey a la cabeza de la 1º B . d
obstante hallarse esta escasa de ve t. . .
nga a, no
muchos reclutas T.
s uano, sm parque y en su personal
.
. ampoco yo estoy enteramente bueno· más I
;on:~:ar que los enemigos avanzan sobre la capital de N u~o Leóna

::,:;;;:,";;.::li:Í,,f';,¡ ri:;.;;ande, según se dk•, nada ,apfz
,s

armas, .abatiendo el orgullo de losyan~e::~perar al tnunfo de nuestras
. _Grandes. acontecimientos marca el porvenir de la p I . '
ftlmto, entusiasta, por que veo desarrollar entre los mexi a :·· 1::2
J_ et/ e/z~tusiasmo para salvarla y alejarnos para siempre d:~;;sdisc::~,~ans
m es nas.
a,
Conservece muy bueno,
Pedro de Ampudia.1
Mientras tanto en Monterrev la b
inicio. Desde principios de J ., s od ras de defensa ya habían dado
uruo uno e los prim
d
Francisco Mejía al tomar t
1m
eros pasos el general
,
empora ente el mand0 d l o· .. ,
.
e a ivision del
Norte en Linares' había si·d 0 1a d e enviar
la e · · d ·
.
Monterrey para levantar los planos de fi .fi ~ ,ccio~ e mgerueros a
de Junio, cuando trasladó su cuartel g or~ 1cac1on._D ias después, el 21
las obras y construcciones stab
ener a esa ciudad, descubrió que
Ciudadela apenas estaban e e dan muy atrasadas. Los croquis de la
iorma os y los muros . . .
l
l
.
ru s1qwera se habían
1evantado. D ecidido a
a Monterrey para qu:c1aertf: os tr~baios, ordenó movilizar su División
labores.4
n antena. ayudara a los zapadores en sus
~urante los siguientes dos meses lo
.
.
c~ntmuaron. Se edificaron fortines
s trabaios de fornficación
trincheras en las bocacalles T d , se levantaron murallas y se cavaron
muchos· habitantes de M . o o esto causando expectativa y temor en
onterrey por los aco n tec1mientos
· ·
so revenir.
que podrían
b
El 3 de Agosto un gru
d
. d
gobernador de N uevo Le , po de cla1u adanos entregó un escrito al
al
on, Juan e G raza E ·
. general Mejía "que solo en úl .
,, Y. via, para que solicitara
dentro de las calles
lazas " timo apuro _se libraran hechos de armas
las familias indefen/ p d. Son muy obv1_os y terribles los males que
as y e 1 1c1os de esta capital sufrirán indudablemente

fi .

- - -- - - -

p edro de Ampudia a VaJentín G .
Fanas
. 3 Papers.
. Agosto 13, 1846. Valená n G .
. omez Fanas.
~ S, 1602. Benso,, Lahn. A mmcan
Collection U .
.
omez
anchez. Apuntes para la Historia.....pp. 150,154 ruvers1ty of Texas at r\ustin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

696

¡El día de la victoria se aproxima! Y el honor ultrqjado de nuestra
nación, muy pronto lo veremos vengado, y nuestra independencia
asegurada por muchos años.

si llegan a convertirse sus calles y plazas en campos de batalla", afirmaba
5

el documento .
.bili.d d de enfrentar a los norteamericanos fuera de la ciudad,
La posi
ª
·
"guerra de
vechando los desfiladeros y gargantas de la_ sierra, en u~a
.
apro
. ue muchos consideraban mas practicable.
montaña"' era una estrategia q
.,
,
lo en un
Tan factible qu~ incluso el propio general Mepa llego a comentar
6
reporte al Ministerio de Guerra ,
.
No obstante la amenaza que se cernía sobre Mont~rrey; de_l r;;iet~
or arte de la población de quedar atrapa a a mita
e
late;:t¿. y del triste recuerdo de la tropa por las derrotas, Palo Alto y
cRon
d, 1 Palma el 18 de Agosto la moral general se elevo con creces.
esaca e a
,
1A
· López de
. . d d México informaron que el Genera ntoruo
N oticias es e
1 mando del
ta
Anna
había
desembarcado
en
V
eracruz,
para
tomar
e
.
,
San
.
s·
b O la angustia retorno
ejército y enfrenta~ a los invasores. m em ar~
uardia de los
cuando a la siguiente semana se supo que a vang
l
norteamericanos había avanzado desde Camargo y estaba ya en Cerra;:
, d ués el ánimo cambió de nuevo, como una ve e
~:J':rp:: :~en:;, co~ los reportes de que los ,refuerzos del ejérci:,
después de 2 semanas de marchas desde San Luis, estaban a punto e
7

llegar.

·

.
da el general Ampud1a
Adelantándose a las tropas en su t1ma ¡orn~ , d 1 29 de Agosto,
entró a Monterrey a altas horas de la noc e e
ñana
ñado solo or sus ayudantes y escolta personal. A la ma
a~or:~:e la noticia ~e su µegada recorría temprano las.ca~es de la c~udad.
~~egiomontano anónimo escribió entusiasmado la siguiente carta.

úl ·

·

Monte,rry. Agosto 30 de 1846.
Mi muy apreciado amigo:
Hqy ha llegado a esta ciudad el Sr. general Ampudia,y mañan;
, tro&gt;ha La vanuuardia de los americanos compuesta por mz
entrara su r ·
o
. . .
,
d
'
. t h bres se halla er. Ce,ralvo, a veznttc1nco ,eguas e aquz,
dosczen os om ,
, ¿
sta
donde están fortificándose; y. según se ve, no lograran 1egar a e ,
porque nuestras trop~s _saldrán al encu~ntro_-

t&gt;97

Las fortificaciones se están concluyendo; tiene ud. ya todas las calles
bien aseguradas, y la mqyor parte del pueblo con bastante entusiasmo,
solo las autoridades, como ud sabe, y unos cuantos vecinos dueños de
fincas, no quieren que la población sea la defensa, porque temen perder
sus casas, sin reflexionar estos, que la independencia de una nación vale
más que sus casas, sus familias, y todas sus generaciones venideras.
Cuando se supo que el general Santa Anna estaba nombrado jefa
del ejército del Norte, hicieron una salva de artillería, acompanada de
repiques y cohetes: en este día el entusiasmo fue genera4 y por todas
partes se veían los semblantes halageños, no haciendo caso ya de que el
.
,
8
enemzgo este tan cerca.
La llegada de Ampudia y el continuo arribo de tropas en los siguientes
días, lejos de traer tranquilidad y optimismo, provocaría disgustos y
reclamos en algunos ciudadanos. Apenas conocido el nombramiento del
general Ampudia como jefe del Ejército del Norte, personajes locales de
la talla de Manuel María de Llano, expondrían abiertamente su
inconformidad. En una carta escrita a mediados de Agosto a su viejo
amigo federalista V alentín Gómez Farías, de Llano recalcó: "El general
Ampudia .... durante la guerra civil ha hostilizado estos pueblos y por este
aspecto no cuenta con las simpatías de los pueblos que nunca olvidan a
sus opresores"9.
Aun antes de ingresar al estado, Ampudia comenzó a redactar desde
Saltillo una serie de órdenes y proclamas, que para el 3 de Septiembre -a
cinco días de haber arribado- alcanzaban el número de ocho.
Asumiendo militarmente el Poder Ejecutivo del Departamento, decretó
inmediatamente la plaza en estado de sitio, y a todas las autoridades
civiles y funcionarios públicos sujetos a la subordinación militar.
Estableció una cuota de dos reales por derecho municipal por cada res
que se sacrificara para consumo público. Ordenó una leva general de
al~añiles para asistir a las fortificaciones, amenazando que cualquier tipo

M' ,· EE UU Caja 3,
; Archivo Municipal de Monterrey. Ramo: G uerra . exico.
.

Expediente 3, Folio S.
. . . d G
Agosto 10 1846. Expediente
F ranc1sco
.
M
e
uerra.
' N · 1
1•
6
r e11··a al ~1iruster10
·
d l S
, de la Defensa ac1ona .
D /481.3/2181. Archiv? de CancelaCdos , e , ad
de Nuevo Leó11. Monterrey, 1955,
' Antonio Morales Gomez. rono,ogza e
pp.184-185; Sanch~z. Apuntes para la HiJtoria..... p.166.

t~::~:

8

9

El Monitor Rep11blicano. Septiembre 14, 1846.

Manuel María de Llano a Valentín Gómez Farías. Agosto 21, 1846. Valentín
Gómez Farías Papers. 1670. Bet11011 Lati11 American Collection. University of Texas at
Austin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y Su CONTEXTO
· EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

698

.
• ·dicción militar "con arreglo a
de sedición y motín sería ¡uzgado por 1a ¡un .
.

,, 10

las leyes vigentes •
,
. d
.b. , amargamente sob re 1a s1·tuac1·ón que le pareaa
Un cmda ano escn, 10
M
amenazado tanto por los
. .
n aquellos días en
onterrey,
.
::ea~ericanos como por el autoritarismo de Ampudia:

Montemy~tiembre 6 de 1846.
.
.
n Cerralvo cometiendo mil desórdenes y
Los amencanos siguen e
.
d un
haciendo que los ciudadanos, a quiene~ quzeren tener g;:º:ov:;o de
réstamo forzoso. T qylor, con su demas fuerza no se
en
~amargo, J dice con bastante orgullo a sus soldados, que Monterrey
cinco horas lo destruyeY queda por suyo.
El
eral Ampudia inmediatamente que llegó a esta ciudad,
d ¡, ró !~taza en estado de sitio, y él solo se hizo gobernad~ co; cuyo
ec ad ha cometido bastante desórdenes, mandando hec ar eva y
man o
t d partes a sacar de sus casa a
haciendo que salgan comisiones por o as
. t /, s al
los arteseanos honrados que están en ,sus 1udie~~dcereles,
::nera
l h . tji ·n ido las garantías tn vz ua
cuarte : a tn n :gh d do bastante a odiar por esta descabellada
esca~~alo~a~ ;¡p:ebl:est; en un estado violentoy muy indignado contra
provzuencta,
este señor.
.
Nuestro buen amigo D. José Uraga salió para Cadereyta hace sezs

;ªZ ::s

días.

11

dí
C
lvo y establecer un importante
Tras una estancia de 17 as en erra m'en·canas iniciaron 1~ última
··
1 tropas nortea
depósito de prov1S1ones, ~s
El general Zachary Taylor,
nce hacia Monterrey.
. ..
d
etapa e su av~ , . .
r nizó sus fuerzas en tres div1s1ones,
comandante del e¡erc1to invasor, o ga
. d 113 de Septiembre. Dos
alonadamente a partir e
d¡
h
las cuales marc aron ese .
d
1 1º División al mando e
, 1 anguardia forma a por ª
'
días d espues, a v .
.b, M , El pueblo parecía enteramente
·
d
E
T
ggs
arn
o
a
ann.
. d
general D av1
. w1 ,
h s la ente comenzó a salir e
d pués de algunas ora
g
b'
abandonad o, pero es
las colinas cercanas, a donde ha ian
sus casas o a regresar del campo y
. 12
huido atemorizados por la llega?ª de los yanquis.
El Monitor Republicano. Sepiembre 25, 1846._
n E/ &amp;publicano. Septiembre 18, 1846.
k 1919
236-237· George Meadc.
12 Justin Smith. The war with México. Ne~ Y~r 1913 , ~~()
,
The lift and /etters ofGeorge Gordon Meade. New or .
, p.

699

El general Taylor acampó a 5 kilómetros de Marin, y aguardó ahí los
siguientes días hasta que las otras dos divisiones se incorporaran, así
como también la retaguardia con los vagones de suministros; dando al
mismo tiempo un pequeño descanso a sus tropas.
El 18 de Septiembre reiniciaron la marcha, partiendo cada división
con intervalos de una hora. Para el anochecer todo el ejército invasor se
encontraba en la antigua hacienda de San Francisco, hoy conocida como
Apodaca. Monterrey estaba a menos de 20 kilómetros, y la jornada final
dio inicio al siguiente día. Desde muy temprano los norteamericanos
avanzaron como un cuerpo entero. 6,250 soldados marcharon en una
sólida columna, acompañados por la artillería, un centenar de carretas
con provisiones y más de 1500 mulas de carga, en una línea que se
extendía por casi dos kilómetros sobre el camino.
El propio general Taylor cabalgó a la cabeza de sus tropas, escoltado
solo por una compañía de exploradores del Regimiento Montado de
Texas y un escuadrón de Dragones, casi hasta la vista de Monterrey.
Desde la Ciudadela, ubicada en el extremo Norte, sobre el camino a
Mario, los artilleros mexicanos comenzaron a hacer fuego sobre aquel
grupo de jinetes. Uno de cuyos proyectiles -un tiro sólido de 6 kiloscayó rebotando a escasos metros de Taylor y sus hombres. 13
Un regiomontano escribió ese mismo día a un amigo, impaciente por
comunicar las últimas noticias:
Montemy. Septiembre 19 de 1846.
Apreciable amigoy señor:

A las nueve de la manana de hoy se han presentado los enemigos en
número de 8000 hombres y 20 piezas, a tiro de cañón de nuestras
fortificaciones por el rumbo del Norte: todo el día ha sido fuego de
cañón, y pausado principalmente por parte de eilos; para esta noche o a
la madrugada aguardamos un asalto; hay mucho entusiasmo en la
tropa, y hasta .ahora parecen que llevarán un golpe. 14
Después de alcanzar las orillas de Monterrey, el ejército invasor se
retiró y acampó a 5 kilómetros de distancia en el Bosque de Santo
Domingo, también conocido como Nogalar. Mientras el general Taylor y
sus ingenieros comenzaban a hacer reconocimientos sobre la plaza,

10

13
14

The Dai!J Picay11ne. Octubre 6, 1846. Smith. The war with.. ., p.238
E/ Monitor Rep,,blicano. Septiembre 25, 1846.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

700

701

I

muchos soldados, principalmente in~sciplinad~s voluntarios movidos
por la curiosidad y la aventura, se atrevieron a ale1arse ~e su campamento
en grupos (o incluso solitariamente) para º?servar la cmda~. Al~os ?se
los cuales llegaron a ser capturados por partidas de caballena mexicana.
Mientras tanto en Monterrey el ejército y la población se preparaba
para la defensa. La movilización de las ~ropas por las . calles y los
repetidos disparos de artillería desde la Cmda4ela, an~nciaban que la
batalla había dado inicio. Temerosos de quedar en medí~ del combate,
algunas familias empezaron a abandonar a última hora la ciudad_, antes 1~e
que los caminos pudieran quedar bloqueados por lo~ norteamericanos.
El mismo regíomontano impaciente que h~bía . en:viado las últimas
noticias a su amigo, escribió nuevamente al día siguiente, pero ahora
desde Saltíllo:

Saltillo. Septiembre 20 de 1846.

Estimado amigo:
Ya sabrá ud. Jo que ha ocurrido desde qyer a las nueve de la
mañana en Montemy, reducido todo a que habiendose pr-ese~tado el
enemigo en número de mil hombres, distribuido en guemllas 1e
caballería, se le fue el día en escaramucear a la vista de la plaZfl, sm
disparar un solo tiro.
Nuestra caballería cornspondió a estos movimientos, t~vo u~
pequeño encuentro en el Bosque de Santo Domingo, e h1~0
prisioneros, entre ellos dos heridos de sable, que entraron a med10d1a a
Montemy.
·

:ets

Parece que el enemigo trata de sitiar a aquella ciudadJ aun no ~e le
conoce designio de dirigir parte de sus fuerza: par~ esta; a donde si tal
sucede nos entregaremos por la ninguna reszstencta que podemos hacer
17
porJaita absoluta de todo. •
El 20 de Septiembre, los norteamericanos co~~~zaron sus
movimientos estratégicos en torno a Monterrey para dar ~rucio al ataque~
1
La 2º División al mando del general William J. Worth, iunto con el
Luther Giddings. Sketches oj th( Campaign in Northern Jvféxico. in f:!,ighteen fo'9'·S:
David Alverto Coss10. Hzstona de Nuevo Leo 1
and 5 even. N ew York.. 1853, p . 142-146·
. ,
evolución políticay social Monterrey. Vol. V, P· 251. .
,,
N 12 U . rsidad
16 José Sotero Noriega. "E/-sitio de Monterrq en 1846 . Actas
o. . ruve
Autónoma de Nuevo León. Monterrey. 1980, p. 7.
11 El Monitor &amp;publicano. Septiembre 25, 1846.

Regimiento Montado de Texas, unidad mejor conocida como "Texas
Rangers", cruzaron los campos y sembradíos al Oeste de la ciudad, en
una maniobra claramente envolvente. Al siguiente día, después de un
breve encuen~o con dos escuadrones de caballería mexicana, lograron
alcanzar el camino a Saltíllo, cortando así la principal vía de acceso a
18
Monterrey.
Mientras tanto en el Este el general Taylor realizaba un ataque directo
sobre los fuertes y muros de esa zona. Solo después de sangrientos
combates, pudo tomar uno de ellos: el Fortín de la Tenería, ubicado en el
extremo Oriente.
En la madrugada siguiente el general Worth asaltó el Cerro del
Obispado por su parte más alta, logrando sorprender a la guarnición
mexicana que custodiaba ese punto. Esa misma tarde logró finalmente
posesionarse del edificio del Obispado, tras un prolongado tiroteo.
Para el 23 de Septiembre las tropas invasoras avanzaban por ambos
extremos: Worth por el Poniente y Taylor por el Oriente, mientras que
las fuerzas mexicanas lentamente se replegaban a su última línea de
defensa alrededor de la plaza principal y la Catedral. Cada casa y cada
calle fueron fieramente disputadas. Desde la esquinas y las bocacalles se
disparaban los cañones y desde las azoteas los mosquetes; transformando
la batalla en un combate urbano. A las 9:00 de la noche el general
Ampudía envió un mensaje al comandante enemigo solicitando una
tregua, para dar inicio a pláticas sobre un cese al fuego definitivo.
Conversaciones que comenzaron forqialmente hasta la tarde del 24 de
Septíembre. 19
En las aldeas y villas más cercanas a Monterrey, la gente aguardaba
con ansias noticias de la capital del Estado y los reportes de una batalla
que llevaba ya más de 3 días. El camino hacía Villa de Santiago
contínuába abierto, y por lo tanto la comunicación con el sur proseguía.
Correos eventualmente se arriesgaban a salir en aquella dirección para
llevar informes de los acontecimientos a Villa de Santiago, que a su vez
retransmitían a Montemorelos y Linares.

1;

18

John S. Eisenhower. Tan Lejos de Dios. La Cuma de los Estados U,údos contra
México, 1846-1848. México. 2000, pp. 175-182; Smith. The war with .. ., pp. 239-245.
19
Eisenhower. Tan Lejos de .....pp. 184-194. Thomas B. Thorpe. Our .Amry al
Monttrrry. Philadephia. 1848, pp. 82-83.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMEDVALTIER MOSQUEDA

702

.
, T . - Juez Primero de Santiago, después de
En ese senudo, Jesus rev~o, d l 25 de Septiembre redactó
· ·
n la manana e
'
recibir nouc1as e . .
diri .da al alcalde de Montemorelos,
apresuradamente la s1guient~ carta'. . gi
sobre los últimos avances del conflicto.

Por las últimas noticias que hemos podido adquiri~ sabemos que
h h
p la parte del onente hasta la
las tropas ·enemigas se han ec oya or
J.
d D
de D Francisco Piña, del H. Gobern~~ Mora es _J e .
dalup; T reviño y por la parte de abajo hasta el Obispado; 1e
::era ue nuestr:s tropas se hallan ya recluidas a dos cuadras y a
m
J
, s tres de la tarde se pidió parlamento, por los
· pla7a• uesue ayer a ,a
·· d
"\; ,
, d.
·y por otras personas que vinieron e
enemigos segun tce nuestro correo,
.
l . rto
Monterrey anoche, que el parlamento fue.pedido por nosotros, o et: .
o es ue sea por unos o por los otros, no sabemos hasta a ora
del cas , 't1s ocho de la mañana el resultado; tenemos un correo en la
q~e sedranl
dado par: las doce o la una de la tarde; lo que
czuda e que es aguar,
de la hora que
traiga de nuevo se lo comunicare a us~ed con un c~rreo
con el mismo objeto de llevar noticias vzene a esta villa.

e;!ª

J

A nuestras tropas se le han cerrado todos los recursos por estar
interrumpidos los conductos, y por que creo que ya no hay ·¿tropas q;:
tri pla a se haya tan compromett a que s.
bajen, de manera que nues i2 ~
. • 1 d d l in "usto
der divino les dará un esfuerz.o capaz de reszsttr e po er e 1J
el po .
_, l p , dida se calcula por muchas personas,
enemzgo, de otra sue,.e a eti
seguro quiera el cielo que no
7
·
las han destro
l.As casa que han tomado los amencanos
. "\;ado
. , d lasy haciendo pedazos las puertas.
agU);:Jo ;o que digo a usted por ahora en contestación a su atenta nota
del 23 del corriente.

·

Diosy Libertad. Santiago.
25 de de Septiembre de 1846.
·- 20
Jesús Trevino.

1
d d 1 24 de ;eptiembre .los ejércitos enfrentados se
Durante a tar e e .
arados or solo una calle, en una tregua
miraban uno al otro, a veces sle~ .
~ento Citados en una casa del
que parecía romperse en cu~ quier mo
.
_.
·
25 1846 HM 39454·
·- al Alcalde de Montemorelos. Septiembre ,
.
Jesus T revino •
.
Mexican War Collection. The Huntington Library.
20

lado Poniente de la ciudad que servía de Cuartel General a Worth, los
dos comandantes en jefe se encontraron por primera vez. Pero las
conversaciones se tornaron difíciles entre Ampudia y Taylor. El
norteamerica~o exigía no menos que la rendición incondicional de la
plaza, a lo que Ampudia respondió negativamente.
Finalmente se acordó una comisión compuesta por tres oficiales de
cada bando para llegar a un acuerdo. El general Tomás Requena, el
general José María Ortega y el licenciado Manuel María de Llano por
parte de los mexicanos; y el general Worth, el general James P.
Henderson y el coronel Jefferson Davis de lado de los
·
21
norteamencanos.
La conferencia se prolongó hasta más de la media noche. Propuestas
y contrapropuestas fueron discutidas, hasta que los términos de
capitulación quedaron formalm~nte escritos en un documento (tanto en
inglés como en español) y especificados en nueve artículos.
Los norteamericanos ocuparían la plaza de Monterrey, a cambio de
que el ejército mexicano pudiera salir con sus banderas y armas al
hombro, así como una batería de artillería ligera con seis cañones.
Además, el armisticio se prolongaría durante ocho semanas,
estableciéndose una línea de demarcación entre ambas fuerzas en el Paso
de Rinconada.
A las 10:00 de la mañana del 25 de Septiembre la bandera nacional fue
arriada de la Ciudadela, al mismo tiempo que una descarga de ocho
cañones anunció la salida de su valerosa guarnición, que con tanta
decisión y arrojo había defendido aquel fuerte. En los siguientes días
cada una de las cuatro brigadas del ejército mexicano abandonaron
Monterrey. Tras de ellos también partieron una gran cantidad de
habitantes, dispuestos a abandonar sus hogares antes que compartir su
destino junto al de los invasores yanquis.22
En una emotiva carta, una regiomontana anónima nos dejó escrito las
vicisitudes que tuvo que enfrentar en aquellos terribles días de guerra y
violencia, así como los sentimientos de angustia, desesperación y coraje,
qué como muchos otros mexicanos sufrieron estoicamente.
Percepciones que _hoy parecen estar alejados de nuestro entendimiento,
pero sobre todo, olvidados por la historia:

21

22

Thotpe. 011r A17f!Y al ..... pp. 84-88.
Sanchez. Apuntes para la Historia..... p.190; Thorpe. 011r Am!)' al ..... pp. 89-97 ..

�704

SIETE CARTAS INÉDITAS y Su CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

Saltillo. Septiembre 27 de 1846.
Por fin, la Providencia lanzó para nosotros su terrible castigo. Ya
me tiene aquí sin casa y sin patria, huyendo de las consecuencias de una
guerra provocada por un individuo que comprometió al desgraciado
Monterrey, presa hoy de los americanos.
Ya nos lkvó Satanás,] todos nos encontram..es en la calle; repito sin
patria, sin fortuna y sin hogar. Yo me salí e&gt;2itada por el General
Garría Conde, otro tanto hicieron los vecinos, J abandonamos cuanto
teníamos. Ya se ve, no conocíamos lo que era el General Ampudia,
quien atemoriz.p al pueblo, dejándolo traslucir, que si perdía la plaza,
volaba la ciudad quemando el parque. Este temor puso a nuestros
desgraciados vecinos en el mayor conflicto. Dejo á la consideración de ud.
como saldría.
Yo con mi desgraciada familia, marché a pie hasta Santa Catarina,
porque los Juegos se habían roto cuando quise sacar mi quitrín; es
imposible pintar a ud. mi situación en estos desgraciados días.
El 19 comenzó el ataque; el 20 sitiaron los enemigos la ciudad, sin
dejar libre un solo paso; el 21 se encontró nuestra caballería con los
americanos, al pié del cerro del Obispado y los nuestros se
descompusieron corriendo la mitad de las tropas. El americano se fijó al
pié del cerro,y el 23 tomó los fortines a discreción. Este señor Ampudia
redujo su defensa a solo la plaza, pues los americanos se metieron hasta
la plaza de la Carne, echando casas al suelo, horando otras y
posesionándose de todas; mientras este general estaba metido en la
Catedral. Ignoro cuál sea el motivo de la capitulación, porque al fin la
hizo antes de ayer de una manera indigna de un hombre; la pérdida por
nuestra parte solo ascendía á 80 muertosy 200 heridos.

esta,
a donde llegué hace 2 días, arrastrándome y casi muerta de
hambre.
La quinta del general Arista la tomaron los americanos en el t
-::.:;••, a/U def'ºrilaron ,u, cadáuemy h~ " de el/o,. pueb;'J,
rnyAmpyel ~emlo lodo, a gritos se negaba a la capitulación pero el
general
udta rooó
º y arrastró' su firente por el suelo hasta' loorar
6
escapar
su
garganta
·
nos
d
.,
p
b
capituló
h
'
., ~o o res, entregó nuestras propiedades y
. d d man~ a~do el e;emto Y abandonando a s11 desgracia a los

j¡

;;b;a:::s;ej;;/~::~o~e~ infamia con que arrastran su vida los

'f!uestro ejército se batió con denuedoy valor; pero alfin ca itularon
lost ;ejes
por el general Ampudia. Este pueb,1,o, ahora
rp nmn10
.
, la esforzados
d
es ~ a rma o contra la tropa; acaba de haber un tumulto hiriendo los
pa:sanos a ~lg~nos soldados. No puede ud. figurarse de :11antos males
es,amos
roueauos. . Uorim
. son las escenas que nos
d
º as y desgracras,
ro ean; la_ h_umillación ante nuestros enemigos, será nuestra suerte y
seremos
· na...
· E s imposible
.
, vzcttmas de la mm
explicar la ira ,del
23
Pueb,o.

Por los extraordinarios sabrá ud. los artículos de la capitulación
vergonzosa que ese genere/ celebró, habiendo hecho nuestras tropas un
nitmero considerable de muertosy teniendo T aylor mucha dispersión.
Los habitantes de estos departamentos maldecimos sin cesar al que
ha sido causa de su desgracia y" el Saltillo le ha negado los recursos para
que se venga. Mi venida de Santa Catarina fue el día de la dispersión,
porque al ver correr a la cakalleria gritando por el pueblo que huían
porque los liabían entregado, el pueblo tomó las serranías y a los 1O
minutos solo yo estaba ahí. Los dispersos e!1 varias gavillas comenzaron
a robar y a cometer excesos. Los americanos se acercaron hasta San
Pedro, y yo viéndome en medio de tantos peligros me puse en salvo para

705

2.1

E/ Monitor &amp;p11blico110. Octubre 9, 1846.

�DESARROLLO INDUSTRIAL E
INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 1960):
CAMINOS CRUZADOS.
M

Mtra. Isabel Ortega Ridaura
Universidad de Monterrey

Introducción
El primer auge industrial de Monterrey tuvo sus orígenes en el último
cuarto del siglo XIX, primero con el desarrollo de la industria textil y
posteriormente con una serie de productos que hasta hoy lo caracterizan:
acero, vidrio, cemento y cerveza. Los capitales con que se fundaron las
primeras fábricas provenían del comercio. El crecimiento posterior se
financió por varios mecanismos: emisión de acciones, reinversión de
utilidades y algunos créditos contratados principalmente con la banca
extranjera.
Esta situación se vio modificada por varios factores: la crisis de 1929,
que difi_cultó el pago de la deuda en moneda extranjera, y la nueva
legislación bancaria de principios de los treinta que abrió la posibilida&lt;l al
desarrollo de nuevos bancos e intermediarios financieros en la localidad.
El increment~ de los intermediarios financieros coincidió con el
periodo del segundo auge industrial de Monterrey, fue producto del
mismo y a la vez lo fortaleció. Las funciones básicas de la intermediación
financiera consi~tentes en crear crédito, traspasar fondos de.: préqamo y
permitir 1a diHrsificaciún r acumubción de acri,·os 1, bcnctici:tron b

�DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

708

operación del sector industrial al facilitar la expansión de la economía
local.
El presente trabajo pretende dar cuenta de la proliferación de
intermediarios financieros y de una considerable cantidad de bancos que
tuvo lugar en Monterrey desde principios de los treinta y que se
intensificó durante los siguientes treinta años. Asimismo, de la relación
que este florecimiento tuvo con la indus~~~e donde inicialmente
provinieron la mayoría de los fondos para capitalizarlo.
Este trabajo es un primer acercamiento al tema y está basado
principalmente en el registro que se tiene de más de cuarenta
intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960, que, sumados
a los ya existentes (Banco de Nuevo León, Banco Mercantil de
Monterrey y algunas casas financieras), dominaron el panorama
económico-financiero no sólo de Monterrey sino regional y en algunos
casos, nacional.

Algunos antecedentes
A principios de los años veinte, había varios bancos de emisió~ e~ el
país, uno de los cuales, denominado Banco de Nuevo ~ón, habi~ sido
· fundado en la capital del estado en 1892. Operaba tambien en la cmdad
el Banco Mercantil de Monterrey, constituido en 1899; algunas sucursales
de bancos extranjeros como el Banco de Londres, México y Sudamérica
que en 1869 se nacionalizó convirtiéndose en el Banco de Londres Y
2
México, y varias "casas bancarias y de cambio" •
La creación en 1925, del Banco de México, S.A. bajo la jvrisdicción de
la Secretaría de Hacienda significó un importante paso hacia el
establecimiento del moderno sistema bancario previsto en la
Constitución de 1917. A dicha institución le fue concedido el monopolio
sobre la emisión de papel moneda y la autoridad para fijar los tipos de
cambio entre el peso y las monedas extranjeras. No obstante, a pesar ~e
haberse constituido desde entonces como banca central, los demas
bancos siguieron emitiendo moneda y no fue hasta 1931 cuando pudo
3
tener un verdadero control.sobre el circulante.

·
2 Menditichaga, 1973: 3. Los ·autores hacen alusión a la Casa de Cambio de don
Guillermo López (1913); Casa de cambio de don Ramón Elizondo (1?14), Casa
bancaria de Sada Paz Hermanos (1916) y Casa bancaria de A. Zambrano e Hi¡os (1917).
3 Brothers

y Solís, 1967:19.

709

Coadyuvaron_~n este hecho la crisis de 1929, el abandono del patrón
oro y la adopc1on de un patrón bimetálico (oro-plata) inconvertible
establecido en la nueva Lry Monetaria de 1931.

El marco legal
Después de la devolución en 1921 de los bancos incautados por
Ve~u~?ano Carranza y una v;z "normalizada" la situación del país, se
expidio . e~ 1924 un~ nueva Lry General de Instituciones de Crédito y
Estableamtentos Bancanos, que clasificaba a los intermediarios financieros
en tres ?111pos: 1) instituciones de crédito; 2) establecimientos que tienen
por ob¡~t~ exclusivo o principal realizar operaciones bancarias; y 3)
estable~uruentos . que se asimilan a los bancarios por practicar
operaciones que Interesan al público en general, tales como recibir los
depósitos o emitir títulos de crédito pagaderos en abonos y destinados a
colocación entre el público.
. Estaba ya en proyecto la creación del banco central por lo que la
cnada Ley no contemplaba ya las funciones de emisión de billetes para el
resto de las instituciones financieras.
En esa misma fecha se promulgó el Decreto que constituvó la
Comisión Nacional Bancaria como un órgano de supervisión de la
actividad financiera del país.
Como se mencionó, la manera de proceder de los bancos e
instituciones financieras no cambió significativamente hasta 1932 al
prom~garse la Lry General_de InstituciÓnes de Crédita5 y la Lry de Títulos y
Operaaones de Crédito. La primera, conservó la estructura general de la de

4

La.primera Lry General de Instituciones de Crédito data de 1897.
~ _En _~a exposición de motivos de la Lry de 1932 se menciona que la
espec1alizac1on prevista en la ley de 1924 había resultado puramente nominal.
Textualmente dice que "desde los primeros actos de nuestro derecho bancario se ha
mantenido
· ·
· lizac1on...
·'
man
.
un. regun~n
. d, e especia
pues n_o obstante que la Ley vigente
. tiene . la d1ferenc1ac1on entre bancos de depósito y descuento, refaccionarios,
hipotecanos y los llamados de fideicomiso, y aun establece otras diferenciaciones
sec~ndarias, en la práctica o no ha sido posible fundar y sostener instituciones
estnctamente especializadas o de hecho ha sido necesario permitir que una misma
insntuc1on
· · practique
·
··
•
operaciones
correspondientes
a diversas especializadas, con lo que,
en verdad, nuestro régimen bancario está integrado por instituciones de depósito v
descuento que habitualmente llevan a cabo operaciones bien distintas de los préstamo~
l' descuentos propiamente comerciales." Lagunilla, 1981: 134.

�'71 1

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN M0N_
T ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1924 y tuvo como principal preocupación clasificar las instituciones en
6
función de las operaciones pasivas o de banca especializada.

modificaciones de 1949, 1954 y 1956 que tuvieron, entre otros, el
propósito de orientar y promover el crédito hacia cierto tipo de
actividades de interés nacional.9

710

En 1941 se decretó la Lry General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares, vigente hasta los años ochenta. Al respecto de la
misma Carlos Tell.o señala que aunque la actividad bancaria se considera
en la ley de 1941, como en las anteriores, un servicio público y, por
tanto, sujeto a concesión del Estado7, en la ~sición de motivos de
dicha Ley se advierten propósitos de espíritu claramente privatistas:
...con ello se consagra un propósito del Ejecutivo, alentar la iniciativa de
la empresa pávada. La legislación que se somete al Congreso de la Unión
procura establecer un marco de garantías indispensables para el bien
público, dentro del cual -los banqueros pueden regir, a su juicio y con su
responsabilidad, las empresas que les son propias, sin atábuirse a las
autoridades otra función que hacer guardar dichas garantías fijadas por la
Ley, y la de dirección y regulación del volumen general dei crédito que
ejercitará el Banco de México, no por resortes de autoridad, sino
8
haciendo operar sus medios de acción fundamentales.

La necesidad de expansión crediticia que había en aquella época
motivó una serie de disposiciones de excepción y, en algunos casos, de
normas privativas en beneficio de las instituciones de crédito, entre las
_que sobresalían las inmunidades fiscales y los privilegios en concursos y
quiebras, las cuales en años posteriores se fueron suprimiendo. Ello
junto a la conveniencia de orientar la actividad de las sociedades
financieras a fin de incrementar la producción y promover la
industrialización del país, &lt;':xplican una serie de medidas legislativas de las
dos décadas siguientes.
Tal fue el caso, por ejemplo, de las modificaciones que se hicieron a la
ley en 1947 para promover la construcción de viviendas, así como las

6 Las operaciones pasivas son todas aquellas en las que la institución en cuestión
recibe dinero del cliente las cuales pueden adoptar la forma de cuentas de ahorro,
depósitos a la vista en cuentas de cheques y a plazo fijo o previo aviso, etc. Las
operaciones activas son básicamente • préstamos de diversa índole, para atender
renglones productivos y de capital de trabajo ~ajo la forma de descuentos, créditos
directos, repartos, anticipos, · pignoraciones sobre valores y refacciones a corto )'

mediano plazo, etc.
,
1 El Artículo 2 de la Ley señala que para dedicarse al ejeréicio de la banca y del
crédito se requiere concesión del gobierno federal y que las concesiones son
intrasmisibles. ·Tello comenta que el carácter de servicios público concesionado es una
institución propia de la legislación mexicana.
8 Tel10, 1984: 22.

Monterrey: Desarrollo económico y confi gurac1ón
·
de grupos
industriales
La i_n?~stria~zación ~n Nu~v?, León, y más propiamente en la capital
y murucipios
c1rcunvec1nos,
vivio su primer impulso en 1890, apoyad o
· al
.
en ca~lt es prov_eruentes del comercio y con el estímulo gubernamental
a traves de exenciones fiscales.
El _crecimiento sostenido que experimentó la industria durante todo el
porfinato, sust~ntado en la metálica básica con empresas como la
Fundidora ?e Fierro Acero de Monterrey y en productos livianos como
la Cervecena Cuauhtemoc, se vio frenado durante la Revolución.

!

Su~e~ada la lucha armada, a mediados de los años veinte se vivió un
florecim1ento (Cervecería Cuauhtémoc inicia su expansión vertical se
crea La In~ustrial, fábrica de galletas y pastas origen de Gamesa ...) ~ue
pronto se vio opacado por la crisis de 1929.
_ No ?bstante, a mediados de los años treinta, se retomó el crecimiento
mdu_str_ial que c~ntinuara de manera sostenida hasta 1982. Dicho
crectmi~~to se vio beneficiado entre otras cosas, por la Ley sobre
proteccio~ a la _industria de 1927, la cual explícitamente declaró el
f~me~to mdustnal como. ~e "utilid~d pública" y otorgó numerosas
exenct~~es fi~cale ; p~o~1C1ando el incremento de industrias y su
expansion vertical. 1 Asrnusm?, por factores localizacionales que hicieron
de Mon_terrey ~n lugar atr~cuvo para la inversión; y, desde luego, por la
pres~ncia de 1nter?1edianos financieros que se multiplicaron desde
mediados de los tremta, muy ligados al desarrollo industrial.

Los grupos industriales
r En el perio_do compre?dido entre J930 y 1960, que es el objeto del
P esente estudio, se constituyeron las empresas madre que dieron origen
: lo~ ~rupos industriale~ que _incluso hoy dominan el panorama
conomico-empresarial reg10nal e incluso nacional.
9

Tel10, 1984: 23.
. detallado de las exenciones fiscales en l\lonterrey Yer Ortega,
_io Parª un ana'li sis
2000

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIA
)
EN MONTERREY (19~0E- ~;~~M)_EDIACIÓN FINANCIERA
·
. CAMINOS CRUZADOS

Palacios clasifica el origen de los grupos constituidos en este periodo
remitiéndose a la fundación de su primera empresa. Considerando dicho

El periodo fue dominado por el establecimi
que ya en sus primeras eta as tu .
ento de grandes plantas
(desde la obtención de mat~rias v~eron huna expansión tanto vertical

evento, los clasifica en tres generaciones:

como geográfica, hasta lograr pres!n::aci~::11~1 producto terminado)

1.- Grupos de primera generación, cuyo origen se sitúa entre finales
del siglo XIX y 1930: VISA (hoy FEMSA), originado en 1890 con la
Cervecería Cuáuhtémoc; Alfa, que comparte el mismo origen que el
anterior; Vitre, que proviene de Vidriera Mo~ey fundada en 1909; y
GAMESA, cuyos antecedentes se remontan a 1925 con La Industrial,

Asimismo, por una creciente concentr . , d
.
muestra la Gráfica 1 en la que
d b acion e capital como lo
'
pue e o servarse c '
1e ,
concentración de capital es mucho mas
, e1evadO enorno
M e ienomeno de
15
resto del país considerado en su coniunto.
.
onterrey que en el

fábrica de galletas y pastas.
2.- Grupos de segunda generación, con orígenes. en las décadas treinta
y cuarenta: Copamex, proveniente de Bolsas Maldonado fundada en
1935; IMSA, con Industrias Monterrey, establecida en 1936; y Protexa,

Cuadro 1. Número de establee·lffilentos
.
. mvertido
.
y capital

712

creada bajo ese mismo nombre en 1945.
·
3.- Grupos de tercera generación, que surgieron a partir de 1950,
entre otros, MASECA, originado en los años cincuenta con Molinos
Azteca; PROEZA, con origen en Manufacturas Metálicas Monterrey,
11 en
1956; y AXA, derivada de Conductores Monterrey fundada en 1956.

.

capital.
Monterrey en 1940, con el 3.37 por ciento de los establecimientos y el
4.86 por ciento del personal ocupado del país, producía el 7.2 por ciento
del P~B industrial nacional. Con sólo el 1.94 por dento del capital
invertido en industria, el valor bruto de su producción representaba el
6.5 por ciento del total. Ello da cuenta de la importancia de Monterrey
en la industria nacional, importancia que aumentó hasta llegar, en 1960, a
aportar el 10 por ciento del P~B con sólo el 3.07 por ciento de los
establecimientos y el 7.17 por ciento del personal ocupado. En cuanto al
capital, se observa un aumento considerable al brincar de casi el dos13por
ciento (nacional) _en 1940, al 13.92 por ciento en tan sólo veinte años .

AMM
Resto de México
Capital*

AMM
Resto de México

11
1'

Palacio~, \9tr: :;.
Orte)!a, 21Hlll.
Sobrino, \ 993.

1,061
30,421

1,216
71,866

2,533
80,020

453.7
22,887.3

2,287.1
20,865.1

6,263.7
38,732.4

El financiamiento del desarrollo
Un análisis detallado de la manera como Ce
,
de las empresas más embl , .
.
rv~cena Cuauhtémoc, una
financió su crecimiento noems
_ Patlcas_de! :.es~rrollo industrial de Monterrey,
·
errrute 1nier1r la ne ·d d
·
dio de intermediac1·0, n fi
.
.
cest a creciente que se
inanciera a medida
~
.
y complejizando los requerimientos de capi~t se ueron incrementando
Dependiendo
. .
atravesaban
las del
e momento históri. co y d e 1as condiciones
por las que
.
mpresas, es posible di ·
·
disponer del capital necesario
.
. stingu1r tres maneras para
su_fragar los gast~s de operació!ª;:l i;;em~ ~n los _n_~evos prorectos o
reinversión de utilid d
) d
_gocio. a) emiston de acciones, b)
a es y c en eudarruento.

e

.

i; Derutt1
1 y1Ortega
. , 1997 y eeruto,· Ortega y Palacios 1999
e tota nacional se ha descontad 1
,
.
9ue hace aún más contundent 1
o a ~arte correspondiente a Nuevo León lo
tiene.
e a representación gráfica de la importancia que ¿ste
14

11

1960

* miles de millones de pesos de 1988
Fuente: Elaboración propia con datos de Sobrino (1995)

Entre 1940 y 1960 se dio lo que podría llamarse el segundo auge
industrial en Monterrey y su Área Metropolitana (AMM). El crecimiento
de la industria en dicho periodo se caracterizó por una creciente
concentración del capital en pocas industrias y por una especialización
productiva o sectorización, en bienes intermedios y duraderos y de
12

'

Establecimientos

El desarrollo industrial

·

1940 1960
1940
1950

'713

�714

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 - 1960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Emisión de acciones
En un principio, la emisión de nuevas acciones fue una manera de
atraer dinero, aún cuando · en muchos casos fueran suscritas por los
mismos accionistas. Esta práctica fue muy socorrida en los primeros
años de vida de las empresas, pero a la larga no era la mejor manera de
capitalizarse ya que a toda acción correspon~ una participación en las
utilidades, y elevar en demasía su número nobaría más .que diluir las
ganancias.

Reinversión de utilidades
En muchos casos, los estatutos de las sociedades establecían la
creación de un fondo de reserva, al cual se destinaban parte de las utilidades
' de cada año. Dicho fondo, permiúa hacer frente a las pérdidas
extraordinarias e imprevistas y en un momento dado también a las
necesidades de crecimiento.

715

Crédito
. ~ 1~ largo la hi_storia, las empresas han recurrido a préstamos de
mst1tuc1?nes banc_an~s, financieras e incluso de particulares 16 , para poder
cre~er sm de~cap1talizarse. En ciertos momentos predominó el crédito
nacional (e mcluso local), mientras que en otros el recurso fu
principalmente extranjero.
'
e

Es necesario hacer la distinción entre dos tipos de créditos:
a) cré~itos para "ope_rar", ~s decir, créditos revolventes (a plazos cortos
para cub~1r necesidades ~~e~1atas),, rejaccionarios (compra de maquinaria
o herran;i~ntas), o d_e habz~z:acton o avzo (compra de materias primas)°;
b) creditos para mvers1on o compra de activos, que suelen ser a más
largo plazo, y en muchas ocasiones están respaldados por hipotecas.
La creci~nte u_~lización ~el crédit_o ~n sus diversas variantes dio lugar
a la prolifera~1on de 1?terme?ianos financieros en Monterrey,
estre_cha~e,nte ligados a la mdustria y sus necesidades, como se verá a
cont1nuac1on.

Endeudamiento
La última vía para financiar proyectos y la compra de maquinaria y
materias primas, fue el endeudamiento, que se dio por dos vías:
· contratación de créditos y emisión de obligaciones hipotecarias.

Emisión de obligaciones hipotecarias.
La emisión de bonos de deuda u obligaciones hipotecarias (llamadas así
por estar garantizadas con un activo fijo que comúnmente son los bienes
inmuebles de la empresa), que son colocados en el mercado se
constituyó desde los años treinta en ·una de las maneras más socorridas
para allegarse capital. Así, en vez de endeudarse con un. banco, el dinero
se obtenía de un grupo de individuos o instituciones que adquirían las
obligaciones. La empresa emisora, pagaba el monto de Ias obligaciones
más una tasa de interés previamente acordada en los plazos estipulados.

El contexto posrevolucionario y los años treinta
Du_rante la Re~olución, el sistema bancario del país estaba
de~a,rtlculado . y. arrumado por los continuos préstamos forzosos que
exigian los disantos -~rupos armados y también por la pérdida de la
clientela y la paralizac1on de las actividades de todo orden.
. ~ i?cautación de los bancos por ·parte de Carranza, ante la cual las
msutuc1ones reg1omontanas se defendieron con bastante éxito, acabó
por darles el tiro de gracia.

Fu_~ _por ~llo que hacia final~s de la década revolucionaria y durante
los anos vemte, la falta de circulante y la inestabilidad del sistema
financiero nacionalis llevaron a muchos empresarios a buscar la

Posteriormente, el fácil acce~o al financia~ento bancario nacional e
internacional desde mediados de los sesenta, hizo que esta opción se
dejara de lado, satisfaciendo las necesidades monetarias a través de la

1das necesidades
de liqui'dez. T od av1a
· en ¡os anos
- treinta
· es común encontrar préstamos
.

contratación de créditos.

e pa~ttculares, que se basaban en el prestigio, la confianza y se sellaban con un simple
apreton de manos.

16

17

Los intermediarios financieros no fueron en todos los casos la única solució n a

úy General de Títulosy Operaciones de Crédito.

IK Dura_ne
t Ia Revo_uc1on
J · ' se vino
· • , una verdadera anarquía monetaria, sufriendo la
blació
po d n perdid_as considerables a consecuencia de la emisión monetaria excesiva por
parte e los gob1e rnos }, de Ias d'1versas tacc1ones
· ·
reYolucionarias entre 1913 ,\' 1916,

�716

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

•717

/

obtención de créditos en bancos norteamericanos para hacer frente a sus

permaneciendo la de la Ciudad de México por ser la más grande y

requerimientos de capital.

antigua.

La situación del sistema financiero cambió a partir de 1921 cuando
Carranza devolvió los banc~s incautados. Como ya se mencionó, en los
años veinte operaban en Monterrey dos instituciones bancari~s de
importancia, el Banco de Nuevo ~~n y el ~aneo Merc:ntil de
Monterrey. Asimismo, ofrecían sus serv1c1os ~ sene de pequenas casas
de cambio y establecimientos que otorgaban préstamos de poca monta.

El momento de mayor crecimiento se observa en los años cuarenta
producto, como se dijo con anterioridad, de las modificaciones
introducidas en la Ley General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares de 1941, que propició una mayor participación
privada en este sector.

La crisis de 1929, si bien afectó considerablemente a la industria y la
banca, abrió a la vez nuevas oportunidades para el desarrollo de los
intermediarios financieros.
Las empresas que tenían contratados ~réstamos en el . ex:erior
enfrentaron serios problemas para cumplir con sus obligac1o~es
crediticias. La recesión experimentada en México desde el año antenor
(por una de las más fuertes c~sis agrí~olas) y agravada con el. crack
bursátil de Estados Unidos hab1a detenorado la balanza comemal del
país provocando una depreciación del peso frente al dóla~.

En Monterrey, esta década coincide también con el segundo auge
industrial, que se dio bajo el estímulo de la segunda guerra mundial y
apoyado por el acceso a capital gracias al creciente número de
intermediarios financieros.
Particularmente llama la atención la predominancia de las sociedades
financieras, cuyo objeto19 está íntimamente ligado al desarrollo industrial,
por su importante papel en la garantía de emisiones que como ya
mencionamos, se volvió una de las formas favoritas de allegarse recursos.
Gráfica l. Monterrey. Instituciones de crédito
privadas constituidas entre 1930 y 1960.

Los que .estuvieron en posibilidad, cambiar?.º sus deudas a m~neda
nacional. Por otra parte, la evidente vulnerabilidad del peso . mexicano
. hizo que las empresas voltearan hacia las instituciones nacionales en
busca de capital.
A principios de los treinta también com~nzó. a obse~arse d~ manera
cada vez más recurrente la emisión de obligaciones hipotecanas como
medio para hacerse de · capital a tasas de interés_ m~nores que las
bancarias. El manejo y colocación de dichas obligac10nes fue otro
detonante del incremento de instituciones financieras en Monterrey.

.....

~ ,_,

Fu.ni.: EW:lofad6n p op,11 tn bue• dltOI cW ~ro Púbko Ot 11 ~opedld 'f ti Ccnwc:io dll &amp;ildO.
AGEN.: NcllwiDr. y t.wclri:::hlga- 1973

El desarrollo del sistema financiero en Monterrey
19

Entre 1930 y 1960 se constituyeron en Monterrey 44 instituciones
financieras, de las cuales once eran bancos .y el resto, sociedad~s _de
fomento, uniones de crédito . y almacenes generales de depo51to.
Asimismo, en 1950 se estableció la Bolsa de Valores de Monte~ey ~~e
estuvo en funcionamiento hasta 1973 cuando un cambio en la legtslao~n
determinó la ex,istencia de una institución única .para todo el pais,
.

.

hecho que motivó que los ciudadan os no aceptaran los billetes por cerca de veinte
Cárdenas, 1994: 36.

añoS-

~L

El objeto de las Sociedades de Fomento incluye: a) suscribir o contratar
empréstitos públic(?S o privados; b) comprar, vender o recibir en depósito, accio nes,
bo~os o valores de cualguier clase y hacer sobre ellos operaciones activas y pasivas de
pres~mo, reparto o anticipo; c) hacer préstamos refaccionarios o de habilitación y aYío,
Y prestamos inmobiliarios; d) encargarse de la o rganización o transformación de toda
clase de empresas o sociedades mercantiles; tomar participaciones o partes de interés en
ellas o entrar en comandita; tomar a su cargo la administración de sociedades o
intervenir en ellas; encargarse de la emisión de acciones, bonos u obligaciones,
prestando o no su garantía por am ortización, interés o dividendo, y actuar como
representante común de los obligacionistas o de los tenedores de bonos en emisiones
hechas por terceros; e) hacer servicio de baja o tesorería; t) guiar, aceptar y descontar
letras Yefectos de comercio; etc.

�·719

)SABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Lagunilla, señala que las sociedades financieras estaban origin~e~te
enfocadas al largo plazo, pero la reforma legal en 1950 les autonzo a
recibir fondos a corto plaz~, modificando su carácte~ original, por lo q_ue
su papel como garante de las emisiones públicas y pnvadas pronto paso a

si bien no son considerados ya como instituciones financieras (en algún
momento sí se consideraron como tales), desempeñan un rol
complementario al asegurar (requisito indispensables para toda
operación) los bienes sobre los que se emiten obligaciones.
También se fundó en este periodo una afianzadora: Fianzas
Monterrey, S.A. en 1943.

718

20

segundo plano

.

No fue este el caso de Monterrey, donde el número de este tipo de
sociedades fue en ascenso durante todo el periodo de estudio (19401960), concentrándose en esta ciudad más del 20 por ciento del total
nacional. (Yer Anexo 1)
Gráfica 2. Monterrey. Constitución de intermediarios financieros

por década, 1930-1960.

25

Intermediación fin~nciera e industria
Una vez superado el impacto de la crisis de 1929 y sus secuelas, la
industria regiomontana retomó el camino del crecimiento sostenido que
continuó hasta 1982. Aparejado a este crecimiento y compartiendo
accionistas y directivos, desde la década de los treinta emergieron una
serie de intermediarios financieros estrechamente vinculados al sector
industrial.

motros
intermediarios

20

■ bancos

~ 15
~

·=e= 10

Carlos Tello hace una clasificación de las formas de relación que
pueden encontrarse entre banca e industria que, aunque está pensada
para una etapa posterior Oos años setenta) puede ser ilustrativa:
Dentro de la banca mexicana es posible distinguir tres tipos de
relación entre el capital bancario y el industrial:

5

o
1930-1939

1940-1949

1950-1959

Asimismo cobraron importancia los Almacenes ~eneral~s de
D epósito21 , también vinculados con la producción i~dusmal. El primer?
que se creó fue Almacenes y Silos, S.A. en 1940, ligad? a la Cerv:cena
Cuaul:itémoc y que nueve años des~ués se transformo en almacen d~
depósito. Posteriormente se establecieron otros dos, representando e
1960 más del 1O por ciento de los establecimientos de esta clase en el
_, d
22 que
país. De 1937 a 1944 se constituyeron cinco comparuas e seguros ,

Lagunilla, 1981: 135.
_.
, .
.
·eto d
Considerados como organiza-ciones auxiliares de credito, aenen por obJ
1
enamiento gu.arda y conservación de bienes o mercancías, así ~orno ª
almac
'
·
S 1 · ·
· atuciones
transformación elemental de los productos depositados. on as umcas 1ns
autorizadas para expedir certificados de depósito y bonos de prenda.
N
1 0 ~·
22 Seguros Monterrey del Círculo Mercantil, S.A. (1937); Aseguradora de
S.A. (1939), posteriormente Seguros La Comercial del Norte, S.A.; Monterr(!,
20
21

1) Casos en que los grupos industriales crearon sus propias
instituciones financieras y el desarrollo de ellas corrió paralelo al
crecimiento del grupo industrial. La asociación entre ambos capitales era
añeja. Tal fue el caso, por ejemplo, _del grupo derivado de Cervecería
Cuauhtémoc con la Compañía General de Aceptaciones (posteriormente
Serfín) y el de la Vidriera Monterrey con la Financiera del Norte (que
devino en Banpaís). Aquí se trataba de grupos industriales que crearon su
institución financiera en la segunda mitad de la década de los treinta. En
ambos casos, la empresa holding (YISA y Vitro) tenía a su cargo la
dirección general del grupo que, por lo demás, publicaba estados
financieros conjuntos.
2) En otras ocasiones la relación banca-industria era menos formal y
estrecha y, si bien no existía empresa holding controladora, el grupo
~peraba con un grado considerable de unidad. Eran empresas distintas,
no fusionadas, que maximizaban un capital respecto al otro. Ello no
obstante, la existencia y el crecimiento de cada uno de los capitales (el

Compañía de Seguros sobre la Vida, S.A. (1940); La Mercantil, Compañía de Seguros,
S.A. (1941) y \X'ood, Compañía General de Seguros, S.A. (1944).

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

720

bancario y el industrial) dependía en parte del desarrollo armónico entre
ambos. Ejemplo de ello serian Banco del Atlántico y Banca Cremi.
3) Finalmente estaban los casos, como los de Bancomer y Banamex,
donde la participación de la banca en las distintas actividades se llevaba a
la práctica mediante la adquisición de un porcentaje del capital social de
las empresas; . en algunos casos, de empresas con participación
importante de capital extranjero (Banamex). BQ.. este tipo de relación, la
operación bancaria y los intereses bancarios predominaban sobre lo
demás. Se trataba de instituciones bancarias a las que se les sumaban e
incorporaban actividades industriales, comerciales y de servicios. La
participación de los bancos en el capital social de las empresas no era,
por lo general, mayoritaria y en las relaciones financieras (que se
intensificaron como resultado de esa participación) las empresas ·eran
23
tratadas como clientes preferentes de los bancos.
En el caso de Monterrey es posible encontrar sobre todo ejemplos del
primer y tercer caso, es decir, grupos industriales que crean sus propias
instituciones financieras e instituciones de este tipo que tienen
participación accionaria en industrias.
A la tipología propuesta por Tello añadiría el caso de la conjunción de
esfuerzos de varias industrias y empresarios en la constitución de una
institución que preste servicio a todos, con una mayor capacidad
económica gracias a la unión de capitales.
A continuación se exponen algunos de los casos más representativos.

Los años treinta: Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
En septiembre de 1931, ante las recientes modificaciones a la Ley
Monetaria los industriales de Monterrey se plantearon l;l posibilidad de
crear un banco. Después de varias reuniones, en enero de 1932 se fundó
Crédito Industrial de Monterrey. Con un capital social de $500,000.00,
participaron en su constitución la Compañía Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey, Compañía Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos,
Fomento y Urbanización, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey,
Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey, Rodríguez,
Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esm~tes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha,
~asa Holck y Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía. y el
Banco de México.
23 Tcllo, 1984,

38-39.

DESARROLLO INDUSTRIAL E 1
EN MONTERREY ( 1 930 - ~ROM)· ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

721

Asimismo, suscribieron acciones a títul
.
propietarios de las mencionadas
o personal vanos de los
empresas como Lo
G .
Zambrano, Roberto G. Sada J ,
Ll
renzo Y uillermo
Hernández y José Rivero p' e_s~s J. aguno, Joel Rocha, Mariano
• anmparon tamb · , ¡
·
Alberto Santos de La Ind
.al F ' b . ten gnac10, Manuel y
'
ustn
a nea de Gall
(posteriormente Gamesa) y Feli e de e ,
. etas y Pastas
Farmacias Benavides) entre otr p
J sus Benavides (fundador de
,
os.
En 1950 cambió su denominación a Banco Industri
S.A. y en 1962 se fusionó con el Banco de Lon dres y Mexico.
'~ de Monterrey,

Otros intermediarios financieros con
empresas

participación de varias

En 1933, tras la experiencia de Crédit0 I nd stn.
varios de los accionistas de a , 1
.
u al de Monterrey,
General de Crédito S A qued se ~rueron para fundar la Sociedad
' · que a emas de las op
·
, ·
bancarias (préstamos y depósit )
b
. . eraaones t1p1camente
1
ali b
os , ava a a errus1ones de obli .
re za a operaciones con todo tipo de títulos.
gaaones y
En esta sociedad financiera partici ar
1
.
Cuauhtémoc, Vidriera Monterre C PI on ~ Fundidora, Cervecería
Mexicanos, "La Nacional" Com ~a•~e ;dustnal de Parr~s, Cementos
y Urbanización, Banco Mercan~ de Mo:guros sobr: ~a vida, Fomento
Monterrey y la sucursal
.
terrey, Credito Industrial de
regiomontana del Banco de México.
Roberto _Garza Sada, Lorenzo Zambrano R b
,
Llaguno, Pnsciliano Elizondo José Rivera
o leSrto G. Sada, Jesus J.
Jr...
,
' anue antos, Ignacio Albo

M

Otra experiencia similar se dio años d
,
algunos de estos mismo
. .
. espues, cuando de nuevo
s acc1orustas consutuyeron la
· d d fi
soc1e a .manciera
Vatores· Monterrey, S.A (1939) p . .
empresas Cernemos M .
· art1ciparon en la sociedad las
exicanos Banco Mercantil d M
omento de Industria C
.'
.
e
onterrey,
F
A. Rodri ez He
y omemo, Salina_s y Rocha, Empresas Santos y
Ferrara kto~o L ~:~• y los ~mpresanos Eugenio Garza Sada, Jesús
periódi~o El
nguez y odolfo J ~co de la Vega (fundador del
.
orte, estrechamente ligado con 1 b
,
regtomontana), por mencionar algunos.
a
urgues1a

N

Finalmente, mencionaremos al B
R •
cuyo accionista ma oritario
aneo egional del Norte, S.A.
inmobiliaria
y.
era la empresa Construcciones, S.A., una
Garza.
y urbaruzadora fuertemente ligada a las familias Sada y

�722

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONJ'ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

'723

/

Fundado en 1947 como banco de depósito y sociedad fiducia~~a, su
· al iruc1
· · ·al fue d e diez millones de. pesos. Llama la atencion
capit
·
dla
participación de empresarios de otras cmdades como Eloy V~na, e
políticos como José Benítez (exgobemador de Nuevo Leon) _Y de
industriales y comerciantes de gran parte de las empresas de la ciud~d
como Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugeruo
Clariond Garza (IMSA), Guillermo Zambrano (Cemex), _Joel y Ornar
Rocha (Salinas y Rocha), Jesús Ferrara (Fundicldra), Eugeruo ~aldonado
(Bolsas Maldonado luego COPAME~, Pedro Calderon (Casa
Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Gua¡ardo), etc.

Intermediarios financieros ligados a una empresa o grupo
industrial
En el desarrollo de los grandes grupos indu~triales que ~e
conformaron en Monterrey a partir de los año~ treinta, es comun
encontrar la participación en intermediarios financieros, en muchos de
los casos de forma mayoritaria.
.
Entre los ejemplos más sobresalientes están el Banco Pop~ar de
Edificación y Ahorros, S.A., fundado en 1934, e? el qu_e F~d1dora de
.
Acero de Monterrey tiene la mayona acc1onana aunque
Fierro
y
•
H
, d
participan además particulares, como Carlos Prieto, Manano _ernan ez,
Jesús Ferrara, Manuel L. Barragán, Evaristo Araiza_(que ~e D1re~tor del
Banco de México), Ángel S. Cervantes y vanos mas, casi todos
accionistas también de la Fundidora.

Li da a la familia Sa~tos, dueños de diversas empresas en el ~amo
alime!ªticio que posteriormente die.r on lug~~ a ~allet~ra Mexicana
(GAMESA) se creó en 1940 la sociedad Uruon Financiera, S.A. Sus
accionistas fueron Ignacio, Manuel y Alberto Santos, Virgilio Garza Jr. Y
Antonio L. Rodríguez capital inicial fue de $1,800,000.00
Por su parte los Garza y los Domínguez, dueñ~s _de ag~ncias
automotrices, inmobiliarias, urbanizadoras y de la fabnca Cnsta;es
Mexicanos, entre otras, organizaron en 1945 Impulsora de Monterr Y,
S.A. con un capital de un millón de pesos. .
Los accionistas mayoritarios, de esta financiera fu~ron Arturo _Garza,
' · Dom•ngu·ez de Garza Humberto Garza Domínguez, Fincas Y
A menea
1u.Lu
,
li Eli d y
Terrenos, S.A. (propiedad de las mismas familias), Roge o
zon

°

Héctor Cortés.

Más tarde ese mismo año, casi las mismas personas más la Impulsora
de Monterrey, S.A., constituyeron el Banco de Fomento Hipotecario,
S.A. estrechamente ligado con uno de sus principales negocios, el de
urbanización y construcción.
Los dueños de Protexa, un floreciente grupo originado en el ramo de
impermeabilizantes y recubrimientos para tubería pero que desarrolló
también todo tipo de estructuras metálicas, incursionaron también en el
sector financiero. En 1950 fundaron su sociedad financiera Inversiones
Industriales de Monterrey, S.A. de C.V., en la que figuran como
accionistas Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolores Morales
de Lobo, Margarita Morales de Marúnez y Jorge Morales Villarreal.
La participación mayoritaria la suscribió Pedro Morales quien además
de efectivo, entregó 500 acciones de Protexa, S.A., 200 de Protexa
Monterrey, S.A. y una letra de cambio de Fábricas Protexa, S.A.

Destacan asimismo las instituciones ligadas a la Cervecería
24
Cuauhtémoc y las empresas que se desarrollaron en relación a ésta
(Vidriera Monterrey-Vitro, Hojalata y Lámina-Hylsa, Celulosa y
Derivados-eydsa).

Compañía General de Aceptaciones, S.A. Sociedad financiera
fundada en 1936 por Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza
Sada, José F. Muguerza y Roberto Garza Sada.
Este es un úpico caso de crec1m1ento aparejado entre el capital
industrial y financiero. Hasta los añ?s sesenta, la relación entre esta
compañía y Cervecería se_destacó por los créditos concedidos para
compra de maquinaria y refacciones, y de materias primas (créditos
refaccionarios y de habilitación o avío). En 1937, Cervecería adquirió un
lote de 1,500 acciones. En 1958, en un esfuerzo por apoyar la
24

Aunque no es un intermediario con base en Monterrey ni fundado en el periodo
en estudio, llama líl atención las estrechas relaciones que Cervecería Cuauhtémoc
mantuvo con el Banco de Londres y México, al cual encomendó en 1932 el mantjo de la
fllayor parte de los negociosy poner todas las cobranzas delpaís. Las siguientes décadas, aparecerá
r~currentemente como un importante proveedor de capital no sólo para Cervecería sino
también para otras empresas relacionadas. En 1934, el Banco necesitó aumentar su
cap_ital_ para lo cual rec'urrió a varias empresas del país invitándolas a participar como
acao?1~tas. La Cervecería suscribió $150,000.00, y unos meses después, el Banco
su5cnb'.ó $100,000.00 en acciones de ésta, comprando parte de sus bonos hipotecarios.
A mediados de los sesenta, el Banco de Londres y México fusionó al Banco Industrial de
Montmry, antecedente de lo que posteriormente será Banca Se,ftn (1971), propiedad del
grupo VISA hasta la nacionalización de la banca en 1982. (Ortega, 2002)

�724

ISABEL ORTEGA RIDAURA
DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

distribución y la penetración de sus productos en diversos_?1ercados _del
país, Cerveceóa firmó un acuerdo para q~e esta _comparua concediera
crédito (con su aval) a diversos negocios dedicados a la venta y
distribución de cerveza de sus marcas.
El apoyo entre ambas fue recíproco: en lo_s años cincuenta
encontramos varios casos en que aparece Cervecena avalando a esta
sociedad en importantes operaciones para capitalizarse.

Valores Industriales, S.A. Establecida como compañía te?edora del
grupo que se desarrolló en tomo a la Ce~ec~ria que a partir d~ 1936
25
sufrió una reestructuración. Entre sus atnbuciones estaba to_d~. tipo de
actos relacionados con títulos y acciones así como la posibilidad de
contraer o conceder préstamos.
Sus fundadores fueron Luis G. Sada, D :mjd Martínez Muguerza,
Roberto Garza, Ernesto Omelas y Profirio R. González, y se constituyó
con un capital de Sl ,500,000.00
Ese mismo año, accionistas de Cervecería y de Vidriera (Diego G.
Sada Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sada y Roberto Garza
Sada) fundaron la sociedad financiera Comisionistas de Monterrey,
S.A. que además de encargarse de la compra y ven~ de toda ~lase de
artículos de comercio, también podía realizar operaciones con tttulos Y
dar o contratar préstamos.
En 1940 dos de las fábricas desprendidas de Cervecería Cuauhtémoc
y algunos d~ sus accionistas constituyeron ~ac~nes y Silos, S.A Su
objeto inicial era almacenar bienes y mercanaas e 111cluso transformarlas
con la finalidad de aumentar su valor.
Hacia finales de la década se convirtió en almacén general de
depósito. Al convertirse en organización auxiliar de crédito en 1949,
recibió la autorización para expedir certificados de depósito Y bonos de
prenda (actividad exclusiva de este tipo de organizaciones).
Con un capital de $500,000.00 entre los fundadores se cuentan las
fábricas Malta, S.A. y Empaques. de Cartón Titán, SA. y Roberto Garza
Sada, Femando A. González e Ignacio Martínez Jr.

· · pcrsonalid ad 10
· dependicnit
Entre otras cosas, se separaron para adqwnr
.
algunos depa.rtamentos de producció n de la fábrica (cartón,_ corcholatas, matcnas
primas) dando lugar a Empaques de Cartón Titán, S.A., Fábncas Monterrey, S.A. Y
Malta, S.A.
.

2S

725

Otras sociedades financieras donde encontramos participación de los
miembros de las familias Sada, Garza Sada, G. Sada y Garza Lagüera y
otros relacionados con la Cuauhtémoc, Vidriera e Hylsa son: Inversora
Industrial, S.A. (Roberto Garza); Banco Ganadero e Industrial, S.A.
(Francisco G. Sada); Fomento Industrial, S.A. (Andrés G. Sada, Andrés
Marcelo Sada, Francisco Garza) y Crédito de Monterrey, S.A. (Eugenio y
Gabriel Garza Lagüera).

Algunos ejemplos de empresas con participación de intermediarios
financieros
La relación entre capital financiero e industrial se desarrolló en los dos
sentidos, es decir, industriales participando en la constitución de
instituciones financieras, pero también algunas de éstas formando pane
de la nómina de accionistas de diversas empresas.
Esto podría tener varias razones: la institución financiera adquiere
acciones para capitalizar la empresa, o las acciones son dejadas como
garanáa de pago, o el intermediario invierte el dinero que sus clientes
depositan en empresas que considera rentables, etc. Son especulaciones
que habría que corroborar.
Lo cierto es que sobre todo en los años cuarenta vemos aparecer en
las listas de accionistas instituciones financieras. Aquí algunos ejemplos:
En 1941, aparecen como accionistas de Cervecería Cuauhtémoc,
S.A. Crédito Bursátil, S.A., Socied~d Financiera Mexicana, Crédito
Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.,
Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y las compañías de seguros " La
Provincial" y "La Nacional".
En Malta, S.A., Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco
Capitalizador de Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrev, S.A. v
"La Provincial" Compañía de Seguros.
·
·
En Empaques de Cartón Titán, S.A., Sociedad Financiera
Mexicana, Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de
Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y "La Nacional",
Compañía de Seguros.
En Vidriera Monterrey, S.A., Banco Popular de Edificación y
Ahorro, S.A., Compañía General de Aceptaciones, S.A. y Valores
Industriales, S.A.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

726

DESARROLLO INDUSTRIAL 1
EN M0N!ERREY (1930~ ~;~~M)·ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

727

I

En 1943, en Fábricas Monterrey, S.A., figuran la Compañía General
de Aceptaciones, S.A. y Crédito Industrial de Monterrey, S.A. como
accionistas mayoritarios de la Serie A e Inversora Industrial, S.A. como
poseedor de la gran parte dé la serie B, equivalente a la quinta parte del
capital total de la Compañía.

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~:º·

A manera de conclusión
El desarrollo de intermediarios financieros en Monterrey en el
periodo comprendido entre 1930 y 1960 estuvo fuertemente ligado a la
expansión industrial que en ese lapso tuvo un crecimiento notable que
continuó de manera sostenida hasta 1982.
La multiplicación de instituciones financieras se explica por la

, conjunción de varios factores:
1) la creación del Banco de México y la consecuente
reestructuración del sistema bancario que al no poder emitir
billetes debió modificar sus servicios;
2) las oportUnidades que se abrieron para las instituciones locales
por la crisis de 1929 y los problemas devaluatorios que
orillaron a los empresarios a recurrir al crédito nacional;
3) la legislación bancaria (~ General de Instituciones de Crédito J

Organizaciones Auxiliares, ~ General de Títulos de Crédito, Decreto
de creación de la Comisión Nacional Bancaria...) que al establecer una

marco legal cada vez más preciso y menos discrecional dieron
certidumbre tanto a los inversionistas como a los ahorradores;
4) el estímulo a la participación privada en el sistema financiero
que se observó marcadamente en la legislación a partir de 1941;
5) para el caso de Monterrey particularmente, no podemos dejar
de lado la importancia que la existencia de capital acumulado y
de un mercado de capitales en creciente desarrollo, tuvo como
estímulo a la creación de intermediarios financieros.

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.. N
.
I orarios.

�728

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 · 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Anexo 1. Instituciones de Crédito Privadas, 1940-1960

Sistema b111Jauio
Bancos de depósito y ahorro
Mbico
Monterrey
Sociedades financieras
México
Monteuey
Instituciones fiduciarias
México
Monteuey
Bancos hipotecarios
México
Monterrey
Bancos de capitalización
México
Monterrey
Asociaciones de ahorro YpréSt amo

México
Monterrey

1940

1950

1955

1960

67
5

191
10

206

210

11

11

29

96
14

'92
20

98

6

8

91

99

113
1

1~

1

23

26

3

24
4

8

16

16

12

4

3

s/d

s/d

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1

2

2

3

o

23
2

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3

29
3

5

8

10

11

9

67

94

72

2

20

s/d

4

Otr11s instituciones
Bolsa de valores
México
Monterrey
Almacenes generales de depósito
México
Monterrey
Asociaciones mutualistas
México
Monterrey
Uniones de crédito
México
Monterrey

o
13

Fuente: Los datos nacionales están tomados de
Brothcrs y Solís (1 %7).
. .•
.
Los datos para N uevo León son una recopilaoon propia en el
Registro Público de la
.
Propiedad )' el Comercio de Nuevo Lcon y del
AGENL, Sección Notarios.

729

Anexo 2. Intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960
Bancos
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.
Banco de Monterrey, S.A.
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
Banco General de Monterrey, S.A.
Banco Hipotecario, S.A.
Banco Inmobiliario de Monterrey, S.A.
Banco Regional del Norte, S.A.
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
Banco Industrial de Monterrey, S.A.
Banco H ipotecario de la Construcción, S.A.
Otros Intermediarios financieros
Finanzas y Préstamos, S.A.
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
Sociedad General de Crédito, S.A.
Compañía General de Aceptaciones, S.A.
Financiera del Norte, S.A.
Valo res Industriales, S.A.
Comisionistas de Monterrey, S.A.
Financiera de Crédito, S.A.
Valores Monterrey, S.A.
Unión Financiera, S.A.
Financiera Mercantil de Monterrey, S.A.
Crédito Provincial Hipotecario, S.A. de C.V.
Central de Inversiones, S.A.
Mercanól General, S.A.
Inversora Industrial, S.A.
Fianzas Monterrey, S.A.
Crédito Ganadero de uevo León, S.A.
Nacional de Inversiones, S.A.
Inversiones del o rte, S.A.
Crédito ~egiomontano, S.A.
Impulsora de Monterrey, S.A.
Bolsa de Valores de Monterrey, S.A.
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A. de C.V.
Finele, S.A. luego Financiera de uevo León, S.A.
Financiera Monterrey, S.A.
Financiera Industrial, S.A.
Crédito Industrial v Comercial, S.A.
Financiera GeneraÍ de l\lonterrey, S.A.
Financiera y Fiduciaria de Mo nterrey, S.A.
Fomento Industrial, S.A.
Crédito de Monterrey, S.A.

1934
1940
1943
1945
1945
1945
1947
1947
1948
1950
1951
1930
1932
1933
1936
1936
1936
1936
1939
1939
1940
1940
1941
1941
1942
1942
1943
1943
1944
1944
1944
1945
1950
1950
1951
1951
1952
1953
1954
1956
1959
1959

�730

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Almacenes de depósito
Almacenes y Silos, S.A.
Almacenadora del Nordeste, S.A.
Almacenadora del Norte, S.A.

til S.A
Seguros Monterrey del Círculo Mercan ,
.

Aseguradoras

Aseguradora del Norte, S.A.
. S A ""-, de Seguros sobre la Vida, . .
Monterrey, c omparua
La Mercantil, Compañía de Seguros, S.A.
Wood, Compañía General de Seguros, S.A.

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1940
1942
1955

1937
1939
1940
1941
1944

.
d
d l Registro Público de la Propiedad y AGENL:
Fuente: Elaboración propia con atos e
Libros de Notarios

;:731

Anexo3
Algunos ejemplos de la relación entre capital financiero e
industrial, Monterrey 1930-1960 Intermediarios financieros con
participación de varias empresas y empresarios

AÑO

NOMBRE

CAPITAL

1932
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, Compañía
Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos, Fomento y Urbanización, Cervecería
Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey,
Rodríguez, Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esmaltes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha, Casa Holck y
Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía y el Banco de México. Lorenzo y
Guillermo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llagunao, Joel Rocha, Mariano
Hernández y J osé Rivero. Participaron también Ignacio, Manuel y Alberto Santos, de
La Industrial, Fábrica de Galletas y Pastas (posteriormente Gamesa) y Felipe de Jesús
Benavides (fundador de Farmacias Benavides), entre otros.
1933
Sociedad General de Crédito, S.A.
$250,000.00
ACCIONISTAS: "Fundidora, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía.
Industrial de Parras, Cementos Mexicanos, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre
la vida, Fomento y Urbanización, Banco Mercantil de Monterrey, Crédito Industrial de
Monterrey y la sucursal regiomontana del Banco de México.
Roberto Garza Sada, Lorenzo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llaguno,
Prisciliano Elizondo, José Rivero, Manuel Santos, Ignacio Albo J r."

1939

Valores Monterrey, S.A.

.

$150,000.00

ACCIONISTAS: Cementos Mexicanos, Banco Mercantil de Monterrey, Fomento de
Industria y Comercio, Salinas y Rocha, Empresas Santos y A. Rodríguez y Hermano, y
los empresarios Eugenio Garza Sada, Jesús Ferrara, Antonio L. Rodríguez y Rodolfo
Junco de la Vega (fundador del periódico E l N orte

1947

Banco Regional del Norte, S.A.

$10,000,000.00

Accionista mayoritario Construcciones, S.A.(inmobiliaria y urbanizadora fuertemente
ligada a las familias Sada y Garza. Eloy Vallina,José Benítez (exgobernador de Nuevo
León), industriales r comerciantes de gran parte de las empresas de la ciudad como
Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugenio Clariond Garza
0MSA), Guillermo Zambrano (Cemex), J oel y Ornar Rocha (Salinas y Rocha), Jesús
~errara (Fundidora), Eugenio Maldonado (Bolsas Maldonado luego COPAMEX),Pedro
Calderón (Casa Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Guajardo), etc.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

732

733
I

Intermediarios financieros ligados a una empresa ogrupo industrial

1934
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey tiene la mayoría accionaria
aunque participan además particulares, como Carlos Prieto, Mariano Hernández, Jesús
Ferrara, Manuel L Barragán, Evaristo Araiza (que fue Q__irector del Banco de México),
Angel S. Cervantes y varios más, casi todos accionistas tam~n de la Fundidora.
1940
Unión Financiera, S.A.
$1,800,000.00
ACCIONISTAS: Ignacio A. Santos, Manuel A. Santos, Alberto Santos, Virgilio Garu
Jr., Antonio L. Rodríguez. Ligada a Galletera Mexicana (GAMESA)
1945
Impulsora de Monterrey, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Garza
Domínguez, Fincas y Terrenos, S.A., Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés, Roberto N.
Garza, Pedro R. Garza. Romeo Elizondo, Salvador Albo, Cosme Villarreal, Armando
Lozano, Alvaro Garza y Rodolfo Martínez. Institución financiera ligada a los negocios
de las familias Garza y Domínguez (inmobiliarias y sector automotriz...)
1945
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Gam
Domínguez, Magdalena Alatorre de Garza, Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés,
Impulsora de Monterrey, S.A.

1950
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A.
$100,000 a $1,000,000
ACCIONISTAS: Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolo res M. Lobo,
Margarita M. de Martínez, Jorge Morales Villarreal, familias propietarias de Protexa.
1936
Valores Industriales~ S.A.
$1,500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía tenedora del grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.
Luis G. Sada, Daniel Martíoez Muguerza, Roberto Garza, Ernesto Omelas, Porfirio
R.González.

1936 · Compañía General de Aceptaciones, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza Sada, José F.
Muguerza y Roberto Garza Sada, que eran a su vez los accionistas de Ceivcccrú
Cuauhtémoc.

1936
Comisionistas de Monterrey, S.A.
n/ e
ACCIONISTAS: Diego G. Sada, Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sadi.
Roberto Garza Sada (Cervecería Cuauhtémoc y Vidriera Monterrey)
1940
Almacenes y Silos, S.A. .
$500,000.00
ACCIONISTAS: Malta, S.A., Empaques de Cartón Titán, Roberto Garza Sadi.
Fernando A. González, Ignacio Martínez Jr. Almacén nacional de depósito ligado al
grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.

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'
·y-.. &lt;;Jdia
ª , orza Laguera
y otro1
1942
Inversora Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Roberto Garza y otros

$3,000,000.00

1948
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada y otros

$3,000,000.00

19S9
Fomento Industrial, S.A.
5
ACCIONISTAS: Andrés G . Sada, And res
, Marcelo Sada, Francisco
$ ,000,000.00
Garza y otros
1959
Crédito de Monterrey, S.A.
ACCIONISTAS: Eugenio y Gabriel Garza Laguera
..
y otros

$6,000,000.00

Fuente: Elaboración propia con datos del R .
, .
Sección Notarios.
egiStto Público de la Propiedad y del AGENL,

�MIGUEL MAURICIO
JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
SUS PAPELES SOCIALES COMO
CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLfTICO DURANTE LAS
POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO NOVOHISPANO
Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1781 -1846)
Dra. María Luisa Rodríguez-Sala·
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de México

Este trabajo forma parte de un proyecto más amplio que estudia a los
cirujanos de la Nueva España como miembros de diferentes
instituciones y como tales, partícipes de un estamento ocupacional y
formadores de una naciente comurúdad Científica'. El personaje que aquí
estudiamos fue un destacado miembro, no sólo de una de las
instituciones hospitalarias más destacadas de finales del siglo XVIII, el
Hospital General de San Andrés, también de la importante Real Escuela
de Cirugía y de otras instituciones novohispanas y mexicanas. Como
mucho~ de sus colegas, Muñoz también interactuó con los más
destacados cirujanos de su escenario temporal y geográfico, pero, sin
duda su ejercicio profesional destaca con luz propia junto a muchos de
sus compañeros en el arte de la Cirugía. Lo fue por su dedicación a varias
disciplinas médicas y especialmente por haber introducido en ellas el

• Investigadora titular "C" de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Sociales, UNAM.
.
1
Proyecto Constnicción de la Actividad Científica y Técnica en Escenarios Espacio!tmporaks Mexicanos. Apoyado por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y

por CONACYT.

�736

MARIA LUISA RODR(GUEZ·SALJ&gt;.

, .
.
entos en su momento casi desconocidos y
empleo de tecrucas e mstrum .
el e1·ercicio de las actividades
ente eX1tosos para
que resultaron sumam
,
bién creador de algunos de esos
No sólo los empleo, fue tam
di
1 Oftalmolooia El
quirúruicas.
r:,·
b
fi · de la Ortope a Y ª
r:,· •
instrumentos para ene c1¡e su tra ectoria profesional comprometido
cirujano estuvo a lo lar~
la C Y ,a desde la tribuna política luchó
con el avance de la Medicma Y
trugt _by . v al mantenimiento de la
ia Su contn uctOll ~
por una adecuad a docenc ·
. "- , importantes para la
vacuna antivariolosa fue una de sus aportes mas
,
salud pública de la Ciudad de México y, en general, del pats.
.
.
. bien recurrimos a fuentes secundanas de
En el presente trabaJO'. ~1
,
d
la tónica general del
.
ali
análisis esta enmarca o en
.
indiscuuble v a, su
d
ob·ietivos aportar originalidad
ta como uno e sus.
,
.
proyecto que osten
d la c·
. y la Tecnolooia
a través de la
. . , . al d arrollo e
1enc1a
r:,· ,
soctohistonca
es
.
.
.
·ginales e inéditos o poco
interpretación de maten~es p~anos º:a1mente lo que se refiere al
, difundidos. En este traba10 se cu red espe
di ta ya que ha sido el
. d 1 . .
como destaca o ortope s ,
.,
trabaJO e ctru1ano .
di d Su otra gran aportacton en la
aspecto de su trayectona ~~nos esdtu 1· a o. una contra la viruela ha sido
. .
.,
anterumtento e a vac
administrac1on y m .
r el historiador de la Medicina, el doctor
recientemente estudiado po
.
d ma's incluye en su trabajo
alindo quten a e
, 2
G
d
C
or ero
E rnesto
• ·' ·
' ' importantes d e Mun-oz González.
facsimilares de las publicaaones mas
Vayamos por partes.

Su trayectoria de vida profesional y familiar
. .
. d d d México en donde vio la luz el día
Muñoz fue natural de la Ctu a b e . d unos días más tarde en la
21 de septiembre de 1781_ y
a~ttza ~-rti Fue hijo legítimo de
parroquia de San~ Catartna V1r_g~ ~U:~z y doña María Josefa
legítimo tnatrimoruo de don Jose
a
sé Muñ~z y doña Maria
González; sus abuelos paternos ~e~n d~;~ su esposa, una dama de
Cerera y los matemos don Joaqum .onz
.
3
apellido Peña Méndez.
·

fue.

- -. - - - - - - ;,
·
Arehivalia Médica
. : -.- . - -Vida
obra del dador Miguel Muño:v
. .
2 Ernésto .Cordero Galindo, . ,
d México Facultad de Medicina.
'No 6 Universidad Nacional AutonomMa di ~ Me·xi·co• 2003.
· '
·
· p¡¡· fí de la e cina
•
· 1
Departamento de Histo~a y oso a
9 fols. 208-213v. En el acta de bauozo e
3 AGN, Protomedicato, _
vol. 3, exp.il • 'bl por humedad en el folio.
nombre de la abuela materna se encuentra egt e

! .

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
:¡37
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE I.J&gt;. REPÚBLICA ( 1781-1 846)

Sobre este personaje de larga trayectoria científica se cuenta con una
buena biografía o síntesis biográfica de la mano de don Nicolás León.4
De ella tomamos los datos que enriquezcan nuestra propia información.
El destacado · historiador de la Medicina, obtuvo la suya de labios,
precisamente de una de las nietas de Muñoz, la hija del también
distinguido médico, don Luis Muñoz. Según este relato, el futuro
cirujano quedó muy jovencito huérfano total y desde los 16 años ingresó
como aprendiz en una barbería situada por la Calle del Rastro de la
Ciudad de México. En ese establecimiento adquirió todos los
conocimientos elementales vinculados con las operaciones quirúrgicas
rudimentarias. Hacia esas mismas fechas inició su práctica en el Hospital
General de San Andrés y poco más tarde ingresó a la Real Escuela de
Cirugía. Como practicante en el hospital estuvo bajo las órdenes de quien
fuera su practicante mayor de ·Cirugía don Vicente Ferrer Lantz para
entonces cirujano jubilado del Ejército novohispano. Muñoz González
realizó estas tareas de mayo de 1795 a principios de septiembre de 1796.
Además de esta práctica hospitalaria también tuvo la oportunidad de
servir y aprender junto con el cirujano privado don Onofre Fiz a quien
acompañó durante cuatro años, de 1803 a 1807, en la realización de las
operaciones y curaciones que este facultativo realizaba entre enfermos
privados de la ciudad capital.
Sus datos biográficos señalan que fue el impulso de su conocido y
vecino, don Francisco Xavier Balmis el eminente cirujano militar, lo que
lo llevó a formarse como cirujano. Probablemente haya entablado su
amistad durante la primera _estancia en que el cirujano español estuvo en
la Nueva España, hacia los primeros años de la última década del XVIII
y no como lo señala León. Sea cuál haya sido la motivación el hecho es
que Muñoz estudió Cirugía y cuando Balmis regresó ya como encargado
de "La. Expedición Filantrópica de la Vacuna" en 1804, su amigo
mexicano y ahora ya colega, participó en la propagación de la vacuna y
por recomendación del cirujano militar español fue propuesto al virrey
para formar parte de la Comisión de la Viruela, cargo que conservó
durante varios años. Durante ese mismo año de 1804 acudió al
dispensario de vacunación que en la Parroquia de San Miguel había
instalado su cura párroco y ahí estudió con el médico don Luis Montaña
datos relacionados con la vacuna. 5
4

En Nicolás León, La Historia de la Obstetricia en México, Secretaría de Educación y
Bellas Artes, México, 1916, pp. 254-269.
5
lbidem, p. 260.

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEz·
739
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA.- OFTALMÓLOGO
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
'
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1 781-1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

738

Muñoz inició en 1803 los estudios en la Real Escuela de Cirugía y
cursó los cuatro años obligatorios de enseñanza de la Anatomía y
Operaciones de Cirugía. Le otorgó constancia de sus estudios el Director
de la Escuela, don Antonio ·serrano y Rubio en julio de 1807. Durante el
año de 1806 escuchó y estudió las lecciones de Botánica que impartía
don Vicente Cervantes en el Jardín Real de Palacio. Sin duda Muñoz
debió haber presentado examen ante el Real T~unal del Protomedicato,
ya que las constancias que sobre él hemos localiz~do, conformaban pane
de la documentación que se requería presentar como paso previo a la
solicitud del examen.
Una vez convertido en cirujano o tal vez durante la época de sus
estudios contrajo matrimonio con la bdla doña Paulina Medinilla. El
matrimonio tuvo tres hijas y un hijo, la mayor de las mujeres, Micaéla se
casó con el español don Anastasia Polo. La segunda también fue casada
y la última perdió el juicio. El hijo, Luis, siguió la carrera de su padre, fue
también cirujano y médico.6 El matrimonio no perduró mucho, ya que la
esposa era un tanto negligente y el cirujano se cansó de su poco cuidado
del hogar y de los hijos y se separó llevándolos consigo, El niño quedó
como interno en el Colegio Seminario.
Como muchos de sus colegas que trabajaban en los hospitales
· novohispanos se distinguió por desempeñar cargos de cirujano en varias
instituciones. Lo fue de algunos conventos y del Ejército y, al mismo
tiempo, ejerció privadamente las especialidades de cirujano de ojos, de
huesos y de partos como especificaremos más adelante. Para el año de
1816 formó parte del .Cuerpo de Cirugía Militar como ayudante
honorario, probablemente para colaborar en las muchas tareas
quirúrgicas que ocasionó la lucha independentista.
No debemos dejar de recalcar la enorme importancia que tuvo Muñoz
en la • propagación, mantenimiento y estudio del fluido antivarioloso.
Desde que se iniciara directamente con Balrnis en su administración Y
control no lo dejó hasta el año de 1842 en que entregó la dirección Y
administración de la campaña contra la viruela a su hijo, el médico don
Luis Muñoz, quien supo mantenerla y propagarla. Correspondió aún al
padre plantear, durante _la epidemia de 1840, la necesidad de la vacuna
diaria en varias oficinas públicas y en los Cuarteles de la Ciudad de

México, establecimientos públicos de beneficencia, e inclusive, en las
populosas casas de vecindad-. 7
. M~ñoz no sólo cump~ó con su papel de destacado profesional de la
C~gta, tuvo ,la _oporturudad de incursionar en la vida política de la
na~1~nte Republica y la aprovechó bien e~avor de las disciplinas
medicas.
' · al congreso
. En 1822 fue Diputado
. por el Estado de Mextco
C~nstttuyente y en este orgarusmo destacó por haber propuesto que el
Tnb~al Nacional del Protomedicato plantease al Gobierno las
necesidades de adelantos y mejoras en la enseñánza de la Medicina
~esde luego que _no se dio una respuesta satisfactoria por parte de lo~
m~e~antes del Tnbunal y ante ello Muñoz criticó fuertemente el sistema
medico
,di del momento
,
. .y, de paso, al propio Tribunal y la ensenanza
me ca que este auspiciaba. En las discusiones del Congreso apoyó en
1823 la
· de
. creación
, . de
,, una Junta
. . que formulara
. "el plan d e un c o1egio
Estu~os _Me~~os _ permitiera la formación de profesores instruidos en todo
~ la eten~a a 1m1~ac1~n de lo que ya sucedía en Europa. Propugnó por una
ms~c_aon totalitana con especialidades en Anatomía y Fisiología que les
pemuttera conocer la organización humana en su estado de saludy en el de su
enfermerlt:d, para_ q~e precavan, alivien, operen y curen... se recqjan · hechos y

'!

ob~":'actones, _la crencza adelantará en nuestro suelo con_nuevos descubrimientos y los
médicos amencanos lucirán su ingenio, su talentoy aplicación. 8
~ero, como era usual e? esas fechas, no fue mucho lo que un cirujano
podía lo~ar frente al reqo cuerpo de los médicos representados en el
Protomedica~o y en los centros de enseñanza. El propio Muñoz sufrió
desdenes varios de los protomédicos .y de los médicos, pero no queda
duda alguna de su gran valía como científico y defensor del impulso a la
reforma didáctica fue relevante.

f' ~orno individuo, según informó a León su nieta, no fue una persona
acil, _era de fuerte temperamento y retraído, con pocos amigos
especialmente entre los médicos, debido a su carácter recto inflexible'
franco Ysin miramientos para expresar su verdad.9
'
'

.

1
lbidem,
8

p. 265 ..

.

José Miguel
Muñ. o~, M emona
· H.1s~onca
, · en la q_ue se refieren el origen, progresos y estados
dt brillante
.

Z actual de la mncta del hombre fis,co entre los extranjerosy el empirismo con que se ejerce
~h? nosotros por falta de · colegios especiales donde se estudie teórica y prácticamente. México
prenta a cargo de Martín Rivera, Ba¡·os de San Agustín No 3 p 28
'
9 lbidem,

6

Jbidem, p. 260.

p. 264. ·

'

. ., .

.

�MARIA LUISA RODRIGUEZ·SALA.

740

Su vida no debió haber sido tranquila desde la perspectiva económica,
en especial al quedar sólo con sus hijos; sin embargo, salió adelante y
para el sostenimiento familiar se ayudó con una tienda de ropa que abrió
en el Portal de la Flores, contigua a su casa familiar. Tanto en el
comercio como en el ejercicio privado de la Cirugía prosperó y llegó a
tener un buen capital.
Su capacidad científica quedó plasmada eb--.__las obras que de él se
conocen y que nos han legado Nicolás León y José J. Izquierdo, el
primero escribió que conoció y tuvo en sus manos las siguientes:

• Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progresos y estados de bril/anttz.
actual de la ciencia del hombre físico entre los extranjerosy el empirismo con que st
ejerce entre nosotros por Jaita de colegios erpeciales donde se estudie teórica J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martín Rivera, Bajos de San
Agustín, No. 3.

10

• Cartilla o Brev-e Instrucción par a la Vacuna,
• Método sencillo, claro y fácil de asistir a los niños en la actual epidemia de viruelas
naturales, arng/ado a las nuevas y mejores doctrina médicas del día. Escrito por ti
C. Miguel Muñozy aprobado por la Junta Municipal de Sanidad e impmo dt
orden del Excelentísimo Ayuntamiento del Distrito. Imprenta a cargo de C.
Tomás Uribe y Alcalde, Calle de Jesús núm. 2, 1830. (En 4°).
• Método preservativo y curativo durante la Epidemia de Cólera Morbus, escrito con
observaciones por C. Miguel MuñoZ¡ México, Imprenta de Luis Abadiano y
Valdés, Calle de Santo Domingo núm. 12, 1850. (En 8º.)
Algunas de estas obras han sido reproducidas como documentos
facsimilares en la prestigiosa serie "Archivalia" que da a la luz d
Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la Facultad de
Medicina de la UNAM.

11

16 Nicolás León, 'Los Precursores· de la Literatura Médica Mexicana en los Si~os
XVI, XVII, XVIII y primer tercio del Siglo XIX (hasta 1833)' en Gacela Midi&lt;a •

México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.
11 Ernesto Cordero Galindo, Vi4a y obra del doctor Miguel M11ño:v Archivalia Médici
No. 6, que contiene: Mitodo Sencillo, _claroJ Fácil de asistir a los niñoi m la acfllal Epidt,,,¡, ~
Virue/aJ NalllrQlts (1830) y CartillaJ Breve Instrucción sobrt LA V ACUNA (1840); Mtfllfll'
Histórica en la ·que se rtfitrtn el Origen, Progresos y Estado de brillantez. acfllal de la Cie,rcia-'
Hombrt Físico entrr los F,xtranjeros y el Empirismo con q11e se ejerce entrr nosotros por falta •
Colet.ios Espttiaks donde se tsllldie teórica y prácticamente (1823)

MIGUEL MAURICIO JOSÉ M SUS PAPELES SOCIALES COMO C
UNOZ GONZÁLEZ:
.¡4 1
OBSTETRA y PÓUTICO DURA~~U~~ ÜRTOPE~ISTA, OFTALMÓLOGO,
NOVOHISPANO y EL INICIO DE LA. R O~IMERIAS DEL MÉXICO
EPUBUCA ( 1 78 1- 1 846)

Sus aportes a la Ortopedia' la Oftalm0 1ogia
, Y la Obstetricia

A.- Ortopedia
Cuando Muñoz González estu
.
vo asignado al Cuerpo de Cirugía
so para que se le conc d.
por diez años, la construcción de miemb
. ~ ier~i e~ exclusiva
actividad del cirui'ano con 1·
ros araficiales. Sm duda la
.
ntegrantes del EJ. é ·
d b. ,
proporcionado una excelente exp . .
rc1to, e 10 haberle
enenc1a y con gran tin
.
p1~nteó y obtuvo la concesión de ser solam
,
? y opo~rudad,
rruembros artificiales que tant h .d
ente el qwen fabricara los
.
os en os de la lu h
d
,
necesitar. Obtener la exclusividad no le fue fá .
e a arma a podían
un largo proceso de revisió d
cil, tuvo que someterse a
relativamente, no fueron tan 1: se c~:opro~ueSra Y las diligencias,
Gracias a ellas conocemos los dgata11 d solía ser en esas ocasiones.
aquí.
e es e su proyecto que exponemos

Militar solicitó en 1816 permi

Para el primer día del mes de febrero de 181
1. .
ayudante honorario del Cue
.
,
~, el c ru1ano, entonces
O
Maria Calle¡· a del Rey
rp_
de Ctrugia, envio al virrey don Félix
.
, un escoto en el cual le
. ,
actividades y entre ellas le sen-al,
b d
comuruco parte de sus
o que aca a e:
...discurrir y fabricar una pierna artificial c 1
,
defecto de este miembro im
'bl
o~ a qu~ no solo se cubre el
libertad con que se mane¡·a elpeq rcelpa ehcas1 a la vista por sus ajustes y
.
ue a usa asta el grado d b il
.
se qwta de la suma molestia d e Ia muleta que no se e a ar,
· smo que
pierna se puede vestir con la media más fma.13
necesita pues la

El prunero
·
de estos miembros
.fi . 1
cirujano lo había construid
artl 1~1a es estaba ya en uso y el
Gutiérrez y en vistas de lo ob para un paciente privado, don Prudencio
s uenos resultados pr
al G b.
continuar
, opuso
o ierno que
1e. permitiera
.
con estas tareas en fo
l .
tiempo de diez años M ,
rma exc us1va por un
gran utilidad para 1 . u?oz argumento que la pierna artificial sería de
carecían de
os pacientes pobres, especialmente los soldados que
rewrsos para adquirirla p
·,
'
fabricación de estos . b
.
. . romet10 continuar con la
rruem ros e 10curs1ona · 1 ·
. .,
r me us1ve en brazos y manos
1.os que pondria a d.1spos1c1on
en el p ·
,
.
'
inclusive hacerlos
.
recio mas asequible posible e
alguna. Como e
gratuilltame_n~e para quienes no tuvieran posibilidad
ra usua , a solicitud d 1 · ·
1
.
.
estudio al Fiscal de la R al H . d e c1ru¡ano a turno el virrey para su
e
ac1en a encargado de lo Civil.
12 AGN

·
n Jb 'J , pe rotomedicato,
vol. 1, exp. 7, fols. 368-386
iatm, 101. 369v.
·

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
'oJ 43
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓUTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 178 1- 1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

742

Este personaje de apellido Sagarzurieta, respondió detenidamente,
avaló al cirujano de quien expresó que era conocido y propuso el
siguiente paso para la to~a de decisión que consistió, por un lado, en
verificar la utilidad del artefacto, y, por el otro, comprobar su
originalidad y que no fuera trasladado o imitado de algún otro igual arlejado
que se htfYa ya practicado en Europa. Consecuentemente, consideró y así
se lo hizo saber al virrey, que los profesores~ Cirugía e~an_los únicos
indicados para evaluar la propuesta y revrsar el diseno que el
solicitante debía entregarles una vez designados dos de esos
facultativos por el propio virrey. Fue así como quedaron
seleccionados dos también cirujanos del Ejército, don Rafael Sagaz y
don Andrés Ceres, quien para esos años figuraba como cirujano en
jefe de los militares. Unos días más tarde, con fecha del 26 de marzo,
los dos facultativos, entregaron su detallado informe, gracias al cual
conocemos los detalles del miembro artificial propuesto. En sus
partes esenciales dice así:
...hemos examinado las diferentes partes de que se compone ~a pierna
artificial] y hemos visto con satisfacción su mecanismo ingenioso que es
conforme en un todo a lo que ofrece su autor. Es una máquina que,
imitando exactamente a la piernas natural, ejerce, a merced de la fuerza
que el cuerpo le comunica, el movimiento de extensión del pie ha_sta
permitir la introducción de una bota y el de flexión hasta apoyarse sobre
la punta y arrodillarse y que equilibra perfectamente el cuerpo, fija el
centro de gravedad y destierra el molesto uso de la muleta.

14

En cuanto a la originalidad del miembro artificial propuesto los
facultativos opinaron que, si bien no podían afirmarlo con total
evidencia, si conocían que las piernas que se fabricaban en Europa,
especialmente, en Bradford, Inglaten;a, eran de madera y la de Muñoz
estaba fabricada en metal. Tan sólo por este hecho, si se le considerara
un im,itador, su aparato era diferente y, desde luego, mucho más efectivo
y con mayores ventajas al ser· de un metal estable que reúne la duración J la
economía en beneficio de la humanidad desvalida. Los dos evaluadores
escribieron en relación a la conformación de la pierna:
Las otras piernas ~as europeas] llenas de láminas elásticas en todo su
trayecto, adquieren los movimientos a expensas del muñón en que se
apoyan, pero en la de Muñoz, reducido todo· el mecanismo a sólo el
talón, jamás se interrumpen l,os movimientos, ni por el peso ni por las
afecciones que la comprensión determina sobre el muñón. En él se fijan
las ottas piernas y él es el primer punto que resiste el impulso que ellas le
com~nican al pisar, pero en la de Muñoz queda el muñón enteramente

libre y el impulso para los movimientos de la máquina es debido a la
15
inserción circular que ella tiene distante del muñón más de doce dedos.

Adicionalmente, la pierna de metal no presentaba el problema de la
transpiración que en las de madera se veía propiciada por la comprensión
que ejercía sobre el muñón. Este hecho originaba inflamaciones frecuentes
que obligaban a abstenerse de su uso por algunoj días. En la pierna nueva no se
daba dificultad en la transpiración, ya que ésta era siempre libre y pasa a
través de unos ag~eros pequeños, facilitando la evaporación de la materia transpirada.
Siguiendo los razonamientos para justificar la originalidad del
artefacto que propuso Muñoz, según los dos cirujanos militares, para ese
momento, tan sólo se conocían dos miembros artificiales en este Continente
y ellos los consideraron imperfectos. Añadieron que los autores de las
piernas de madera nunca habían· revelado la forma de confeccionarlas, no
se conocían los modelos ni dibujos de su diseño, no se contaba con
descripción de sus artefactos por dentro, sólo se conocían externamente.
Por lo tanto, el cirujano novohispano no había tenido oportunidad de
copiarlas, menos aún de imitar un mecanismo ocultado y enteramente
desconocido. Por otro lado, las piernas inglesas de madera que anunció
la "Gaceta de Madrid' se habían elaborado hacia agosto de 1815 en la
Provincia de Yorkshire y, precisamente durante ese mismo mes, el
cirujano mexicano iniciaba la fabricación de las primeras láminas que dieron
prindpio a la formación de la s¡rya, por lo demás, de metal.
Con base en el detallado estudio de la propuesta y en el conocimiento
de los avances en la materia, Sagaz y Ceres redactaron su decisión final:
En virtud de lo expuesto, no dudamos afirmar a Vuestra Excelencia que
la pierna elaborada por Muñoz tiene las excelencias que asienta en su
solicitud; que suple bien el defect0 de la naturaleza; que, aunque no
podemos decir que ella sea un invento singular en su género, podemos sí
asegurar que lo es en su especie... reúne una economía que la hace
16
' a 1as personas mas
' menesterosas ...
aseqw'ble aun

Los dos cirujanos recomendaron al virrey que concediera apoyo
decidido a la propuesta de Muñoz y finalmente el 7 de mayo de 1816, el
virrey y el fiscal aprobaron y concedieron al cirujano el privilegio de
elaborar en exclusiva durante diez años, las piernas que le fueran
encargadas. Lo hicÍeron apoyados en una cédula real del 13 de julio de

15
16

14

]bidem, fols. 322v. y 323r.

lbidem, fols. 323\'. r 324r.
lbidem, fol. 375r. '

�744

MARIA LUISA RODRIGUEZ·SAL.A

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
7 45
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ÜRTOPEDISfA, OFTALMÓLOGO,
ÜBSfETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSfRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1 781-1846)

1763 que concedía esta clase de privilegios que quedaban limitados a un
, · de diez anos.
- 17
tiempo maxuno

15.- Taladros donde se afirman las varillas F. por cuatro de los
tomillos l.

Para la historia de la 01;topedia resulta _d e ~n~rme valor conoce~ la
Explicación del modelo, que entregó el pro_pio cuu¡ano Y. a ~ que . ~o
algunas aclaraciones posteriores. Desgraciadamente el diseno o dibu¡o
que él señaló ·como anexo, no se encuentra ~ntre l?s documentos,
robablemente haya sido sustraído o pei:..__dido. Sin e~b~rgo,
;fortunadamente, la Explicación es suficientem~te clara; si bien esta
referida al dibujo faltante. Dice así:

E .- Resortes espirales de mucha elasticidad y suficientemente fuertes
para que . no falten en ningún esfuerzo, colocándose en las cajas del
tobillo 14.
F.- Varillas de acero con seis agujeros, cuatro de los cuales sirven
para fijarlo y con cuatro de los tornillos l. En los taladros 15. y dos para
admitir los extremos del eje 9.

!

Pierna derecha ya acabada compónese de un esqu~let_o metálico ~ien
firme, de resortes elásticos para ejercer los movuruentos_ prec1s_os
naturales y de lana cardada, sostenida po~ b~stas entre dos medias de hilo
ara configurarse en su extensión con la urutada.
,
p 1.- Este es el sitio de la liga que corresponde a tres dedos poco mas_o
· de la rodilla, a la cual
perfectamente
menos por d eb a¡o
. . se adapta
.
b. sin
·
distinguirse en nada, ni producir dolor ru incomodidad. Queda al ar Itrio
vestirse después, aunque sea de lo más delgado y _fino, en confianza de
no desmentirse una de otra pierna por los buenos a¡ustes ~e la supuesta.
2.- Cojín blando y no movible, acomodado a las des1~aldades de _la
parte inferior de la rodilla para comprimir esta parte con, igualdad y sm
dolor y proporcionar la firmeza de la pierna se asegura este en toda la
extensión en la de la liga de acero.
.
.
B.- Tubo metálico arreglado a las medidas de la pierna, cala~~ en
toda su extensión para que se disipe el calor que .se exhala del munon y
no su acumulamiento perjudique.
.
.
. d
3.- A esta parte del tubo corresponde el borde mfenor de la liga e
acero.

·

di ul

4.- Aquí se afirma la liga por dos varillas planas perpen c ares que

le sostienen permanent~mente para recibir el peso de un hombre aunque
se pare de salto sobre la pierna sólo.
.
.
5 . Aquí se afirma el eje sobre el que se mueve por el tobillo la p:e~na.
Liga de acero elástico. Sirve ~e recibir cómodamente_el munon y
cerrándose se asegura fuertemente a este.
,
6.6.- Varillas planas y rectas que unen la liga al tubo por los numeros

C.-

4.4. 7.- Una parte de liga de acero tiene sus chapetas ~.8. para abrocharse
con otra parte que es de cuero con que se cierra circularmente. ~orre
cómodamente por los canales ~el extremo 9.9. con la_llave de molin:t:
10 la cual colocándose alternativamente en los agu¡er~s 11. la hac
·,
' lo necesario hasta estrechar e1 todO de Iª liga y se asegura
caminar
todo
con la clavija 12. por el punto 13.

8 -Talón de madera.

·

14. Dos cajas que resguardan y en d~nde juegan los resortes E . para

9.- Eje de acero con dos agujeros para fijarse en la parte inferior del
tubo con el punto S. y facilitar movimientos.
H.- Resorte plano muy elástico para armar el pie y proporcionar su
movimiento y flexibilidad. Tiene un agujero parra fijarse en la parte
inferior del talón.

Y.- Resorte menos flexible para reforzar el anterior y que se fija del
mismo modo.
l.- Tornillos varios para fijar las diversas piezas. 18

En las aclaraciones que el cirujano Muñoz anotó poco después, se
auto nombra ya como inventor y escribe que anexa una lámina en obvio de
C11alq11ier duda. En ellas hace referencia a que en los diseños y la Explicación
no se hace mención a las medidas, ya que éstas se deberán ajustar a las
que exfja cada sujeto que hqya de usar la pierna, y deberían variar tantas veces
como fuere necesario ajustar el aparato. Aclaró que el dibujo representaba
a la pierna desde la parte inferior de la rodilla y que ello podría dar lugar
a pensar que solamente podría servir a los amputados, pero que en
realidad no era así. Se debió a que el dibujo provenía de la pierna que
había elaborado últimamente para determinada persona. E n realidad,
según la forma en que e_staba reali~ado el diseño, se podía ajustar
inclusive desde la cintura y a todos los requerimientos del usuario.
Concluye que por consiguiente en todos los casos posibles de esta especie obra mi
artefacto con igual utilidad
Muñoz también se refirió a los costos y manifestó que era difícil
calcularlos con exactitud; escribió que como mi objeto no es la avaricia, ni la
ostentación, por lo. contrario, su más íntimo placer de ofrecer un servicio asequible
a la humanidad, había logrado reducir lo más posible los costos. Así, las
piernas que se ajustaban de la rodilla para abajo, podían tener un precio
promedio de 20 pesos; si requirieran la inclusión de la rodilla el valor
ascendería a 46 pesos. Por supuesto que Muñoz tenía una clara visión de
la realidad y anotó que si en el futuro se elevaran los costos de los

proporcionar el movimiento libre del tobillo,
11

Jbidem, fol. 384r.

18

lbidm,, fols. 377r.-378v.

�MARIA LUISA RODRiGUEZ·SALA.

746

. J la máquina previa manifestación de
.al él podría graduar e1 precio ue
maten es,
·d d
esa situación y aprobación de las auton a es.
. .
.
.
.
del uso de las piernas artificiales que
Sin duda un corolano e~t-~sofu 1
constrUyó para el Presidente
,
'1 mismo escnb10 e a que
. .
d
invento, como e
el historiador de la Medicina, on
Miguel López de San~a Anna. e~ de madera tan perfecta, con tan finos
. l' Le, se trato de una pierna
.
.
N1co as
on
.
J
J
J' •,es ),,.., /ioara al mismo hempo que
,'le t jlextbles auecuauosy uom, , •~ b
resortes, con muet, s an . -~ J ,
b. y de los mecánicós... Nosotros
. , la dmtraaon ue tOS sa tos
'li
u
erte,
que
exczto
alid
d
trató de una pierna meta ca
fi
ar
que
en
re
a
se
6
podemos ah ora asegur
d
. . l los adelantos que desde 181
., .
ar a su mo e1o ongina
.
.
que de b10 mcorpor
. .
Desde luego el receptor de ella, qU1en
debió haber logrado el ciruJa~o.d f;
de Veracruz en 1838, la usó con
había perdido la suya durante a e ensa . 19
.
preferencia a las que le enviaron de Europa.

S,

ª

' B _ OftalmoJooia y Obstetricia

E&gt;1
de la
sólo fue un inventor destacado en e campo aliz ,
M unoz no
_
.
fu
1 primer cirujano que re o
Ortopedia, al m1sm? . tiempo
e ta: la conocida kerátotomía. Desde
operaciones oftalmologicas_de catarah b',
estado a la Real Escuela de
- al , 'l
mo que a 1a pr
el año de 1816 sen o e ~sb
. , para extraer cataratas. En este asiento
Cirugía un banquillo_de su e a
con la del cirujano y, además, hacía
.coincidía la comodidad del en
. es Para ese año declaró haber
·
0 de las operac1on •
1
.
tros tanto pacientes pobres a
Posible acortar, e · t1empho operaciones
en o
realizado con exito oc
.
h b1'an recuperado totalmente
b'
b ado y qmenes a
,
.
de pierna metálica tambien en
quienes no se les h a 1~ co r
zo
diera" con su mvento
la
la vista. Como suce
.
.b yo' con gran acierto a
. - d
ft lmoló01cas contri u
sus act1v1da es o a
o· ·¡¿ d . strUmentos especiales con 1os
elaboración, además del ba~qut o, e_ ID
uirúr .cas.
,
s
numerosas
mtervenc1ones
q
gi
.
cuales realizo su
. 21
, n León,
_.
Rafael Lavista en uno de sus traba1os , segu ,
El doctor .
d · .b. , operación de cataratas as1:
conoció esos instrumentos y escn 10 1a
. ,
•

o;:::

.
.
d nuestro cirujanos que la pracuco fue el
Keratotonua. El prunero e .
l Sr D Luis Muñoz; este
.
d de rru maestro, e • ·
Dr. D. Miguel Munoz, pa re .
.• acom añaba a su digno padre
último me ha referido que desde su runhez
eps le oyó decir que su
., d
t ta y mue as vec
a la operacton e Ia. ca ara .
. , 1 .fundaba en que en este
e
.
r el método de la extracc1on, a
pre1erenc1a po
.
.

Jbidem.• p. 257.
Ibídem; fol. 369

.
"
d
d n Rafael Lavista, citada por León en la
Su "Tesis de Concurso del octor o
obra antes citada, PP· 266 Y 267 ·
19

20
21

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
-Y 47
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y E,t. INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1781-1846)

método el cirujano nada hace a ciegas y en cada uno de sus tiempos ve lo
que hace, a diferencia de los que sucede cuando se opera con la aguja.22

El hábil cirujano operaba siempre solo de aquí que tuviera que diseñar
e inventar instrumentos especiales para mantener separados los
párpados. Como suele suceder también en la actualidad el enfermo era
sentado en un banco especial con un respaldo para fijar la cabeza con
una faja de gamuza que pasaba por la frente; sobre el ojo que se iba a
operar se colocaba una placa de plata a la cual se fijaban dos ganchos
flexibles que le permitían al cirujano fijar el párpado superior,
levantándolo y abatiendo el párpado inferior. Una vez fijos los párpados
utilizaba una aguja, diferente y especial para el ojo derecho o el izquierdo,
con la cual procedía a dejar también fijo el ojo. Para la operación
utilizaba el keratotomo, un cuchillo especial que él había inventado, más
pequeño que el tradicional europeo y de clara forma convexa. Con la
ayuda de este cuchillo y de otro instrumento también de su invención, al
que León llamó doble palanca para desalojar el cristalino que le permitía
comprimir en dos puntos opuestos la circunferencia del cristalino y
oprimiendo en la parte superior, lo desalojaba fácilmente sin comprimir
el resto del globo y evitando, así que saliera el humor vítreo. También
usaba otro instrumento compresor circular de la córnea y empleaba
también una cucharilla más estrecha y aplastada que la tradicional. 23 Con
esta técnica Muñoz realizó un buen número de operaciones, al parecer
con todo éxito.
Muñoz González destacó, junto cori el cirujano de cárceles, Francisco
Montes de Oca, como uno de los obstetras más solicitados por las
parturientas de la sociedad mexicana de la tercera década del siglo XIX.
Acorde con su tendencia al empleo de instrumentos de ayuda quirúrgica,
fue uno _de los primeros en utilizar el instrumento médico conocido
como "fórceps" para ayudar en el parto. Lo aplicó con buen éxito en el
alumbramiento de uno de sus nietos, el primer descendiente de su hija
doña Micaela. La· operación quirúrgica, según León, sumamente difícil,
sobre todo en aquellos tiempos, la realizó con total éxito.
. No queda duda de la valía científica de es.te cirujano, quien se formó e
inició su ejercicio .profesional aún durante la etapa novohispana y
remontó los difíciles años de la lucha armada y los primeros de la
22

23

Nicolás León, La Historia de la Obstericia.... p. 267.
Nicolás León, La Historia de la Obstetricia... p. 269.

�MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

748

República. Su compromiso con la Cirugía lo plasmó en su variada
actividad y desempeño de papeles sociales. Fue un brillante facultativo,
quien puso sus conocimientos al servicio de los enfe~os y de l~ s~~d
pública. Destacó como inventor de artefactos que facilitaron el e1ercmo
de diferentes planos de la profesión quirúrgica; no dejó de lado la
defensa de la superación de la docencia y su mantenida preocupación por
conservar la ap~cación de la ~acuna antivariol9sa fuer?,n aspectos ~e su
trayectoria de vida que conmbuyeron a la con~ac1on de la naciente
comunidad científica médica en el México que enfrentaba una nueva
etapa de su desarrollo social y político.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS
Lic. Luis Rublúo
Sociedad Mexicana de
Geografía y Estadística

Bibliografia
Archivo General de la Nación (AGN), Ramo: Protomedicato, vol. 3, exp. 9,
fols. 208-213v.

Todo lo que tiene de agradable una lectura entre
Gentes de talento, tiene de fastidioso entre ignorantes...
Mi pluma es demasiado alegre,y escribir es la
,
Coquetería de la pluma.
Angel de Campo, "My osotis': relato de 1888

AGN, Ramo: Protomedicato, vol. 1, exp. 7, fols. 368-386.
CORDERO GALINDO, Ernesto, Vida y obra del doctor Miguel MNñOZJ
Archivalia Médica No. 6, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad
de Medicina, Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, México,
2003.
.
MUÑOZ, José Miguel, Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progre_s~sJ

estados de bri/Jantez actual de la ciencia del hombre ftsico entre los extranjerosy e~ empz:i!mo
con que se ejerce entre nosotros por jaita de colegios _espe~ales don1e se estudie teoma J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martm Rivera, Baios de San Agustín,
No. 3., p. 28.
LEÓN, Nicolás, Lz Historia de la Obstetrida en México, Secretaría de Educación Y
Bellas Artes, México, 1916,
_______ · --------- 'Los Precursores de la Literatura Médica Mexicana en los Siglos
XVI, XVII,
y primer tercio del Siglo XIX (hasta_ 1833)' en Gaceta Midia
de México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.

XVIII

Micro, Micros

Micros fue un hombre pequeño por su estatura.
¿Cómo cuánto mediría? Digamos acaso: llegó tal vez a 1.55; pero su
inteligencia coµio su gracia fueron mayúsculas; tan grandes porque
alcanzan a iluminar, para quienes vivimos posteriormente, la vida pública
Y privada, en especial de la ciudad de México, en todos, pero
absolutamente en todos sus detalles.
Siguió la trayectoria iniciada, tomadas e·n la cuenta sus novelas,
cuentos. y crónicas, a partir del "Grito de Independencia", la narrativa de
nuestros asuntos íntimos, por el Pensador Mexicano y luego seguido por
Fide4 Guillermo Prieto, el cantor por excelencia del pueblo, según sus
poemas del romancero, sus crónicas sabrosas y sus memorias, además; y
por qué no decirlo, por Facundo, José Tomás de Cuellar, ese otro
~ovelista de la Untema Mágica, quien alumbró los rincones de nuestro ser
nacional. En parte_esta verdad ya la señaló Mauricio Magdaleno en su
estudio preliminar a la selección incluída en la Biblioteca del Estudiante
Universitario, en 1939, de las páginas de Micrós, bajo el útulo Pueblo y

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

750

.
b
·,
la amplio es porque me
C t , Si yo mismo reitero la o servacion y
,
.
an o.
dO
podría ubicar a tan magrufico escntor
arece justa; y de otro mo no se
,
d
P
di . ,
rrativa y a pesar de los generas usa os, por
dentro de una tra cion na .
le es lícito al escritor valerse de
estos que parezcan, en tanto
.
opu .
.
, la alabra para expresarse y decir exactamente

~:f

::~:e::!~~e::~ par; hacerlo ver a los ~emás; ybl_os gén;::s tgualon,
hí ulO s los mismos aun ~ com marse
para cada caso, ve c dy
. pone la creación de neologismos,
.
1 · · ·d d como cuan o se lffi
s~;.:s ad~ vocablos tan nobles, acordes con la pureza del propio
idioma.

. , por sus re1atos todos·, parece encontrarse en ellos la
A si, fue .Micros
, '
'rica Por ejemplo, para reconocer sus
nota autob1ografica y aun 1a autocn .
cuento "Sepias" . esta
modos de expresión literaria, hallamos ,en su
dualidad: la
.,
le acomoda· "Tengo en mi dos yo, soy una
, confesion que
·
_ ,,2 Luego parece indicar que sus
analiza y el verso que suena .
,
prosa q~,e
d
bl ,, 3 Sin embargo, prosa y verso fueron sus
versos eran etesta es .
herramientas.
.
,
M. ,
1 reveló don Antoruo Femandez
El verdadero nombre de teros nos o d
.d 4
Ángel Efrén de
.
lib M"crós El drama e su vt a, es
del Castillo en su . ro . ; 1 de .ulio de 1868 y falleció el 8 de febrero
Campo y Valle, quien nacio e . l
. dad de México. Adoptó el
• d 1908 ambos sucesos acaecidos en la ciu
.
d
e
,
1 que a mt me parece e
, nimo Micrós precisamente en un gesto e
d
seudo
al di
breve estatura· y aun cuan o
.fi
b
h mor para u r su
,
magru , tco uen
u
,
h erencta,
. delic1·osa herencia , sobrepasa el
' T.. k T. k- y su
adopto otro: 1. zc - ac ,
, .
emas más una novela:
medio millar de textos entre cuentos, crorucasly pdo b .' mi·serable de la
. alr d d d una plazue a e amo
LA rumba, la cual gira e e o_r :scucharse las campanas de la cat~dral.
gran ~be y desde la que ~odían a como los ensayistas y críticos qutenes
Histortadores de _nuestra litera~ , 1 onsideran -y es; repito, lo justoh
uesto sus OJOS en este escntor, o c
.
~e los más grandes cuentistas mexicanos de todos los uempos

9

u:

- - - - - - - - - - -,- . y notas or Mauricio Magdalena, México,
t Micrós, Pueblo J canto, prol. Selec.
(B"bli p del Estudiante Universitario, n.
U.N.A.M., 1939, XXII-207 p..; ver p. IX y ss. t oteca
· sI
resentación de Fernando Tola de
Mi , Las Rul'óy otros chismes del bamo, e ec. Y P
.·
.
31)· verd
eros,
.'1'
li
222
p (Sene Narrativa, n.
,
Habich, México, Universidad Metropo tana, 1985'
.
·cuento "Sepias", p. 57-66, cit. en p. 59

9)

2

3

Ibídem. .

,

·¿. osa~
till Micrós Angel de Campo, El drama de su v1 a, e .

4 Antoruo Fernandez del c_a~
o,
'cu1
1946 174 P· 10 y SS .
. .,
1 Mexico Nueva
tura,
,
biográfico, rev1s1on y se ec.,
· ,

;751

Micrós se encuentra una vez, colocado en el balcón de una casona
elegante.
Quedaron grabados ya en su mente todos los muebles, las alhajas, los
cuadros, los enseres, en fin, de sala, comedor, cocina, alcobas, estancias y
pasillos, cualquier rincón. Pero antes su agudeza escrutadora retuvo a los
moradores, a los personajes: el viejo obeso, padre de familia; y la mamá
grande o abuela con sus achaques seniles, la modosa señorita, más el
joven respetado tan solo porque es varón aunque resulte una maula; y los
niños y las niñas, los criados; pero todavía las visitas si las sorprende en
el momento que retrata; nada, nada queda fuera de retentiva para
precisar, para documentar en su literatura. Pero ahora ve hacia la calle y
esos anteojos que usó, los cuales le ayudaron a tener mayor alcance y
justeza de miras, se fijaron durante la misma oportunidad de permanecer
en el balcón, en las esquinas urbanas, en la asimetría del conjunto de
casas, casonas y casitas; y desde el polvo existente en el barandal donde
se apoya no quiere ocultarnos el estado en que se encuemra el
empedrado, ni las farolas, ni los muros ya carcomidos o remozados,
según sea el caso, de esa ciudad porfiriana, tan suya porque la vivió
hondamente. Observa a los transeúntes apresurados o calmados si van
bien o mal vestidos; a los viejos y a los niños, a las mujeres y a los
hombres; y luego, por los modos de sus desenvolvimientos da cuenta de
las costumbres, de los hábitos plausibles o reprobables, si son de
civilidad republicana o atentatorios contra el sentido común, pero los
sabe representativos e integrantes de la sociedad toda. Y también nos
señala los carros "simones" o los _coches de lujo; los animales de
tracción: caballitos mal nutridos o casi de pura sangre, burros y mulas;
pero, los muy domésticos y casi de la parentela de tan familiares e
íntimos -algunos se parecen asombrosamente a sus amos o dueños-:
gatos, perros, loros.
Mucho de su obra publicada en periódicos y revistas falta por recoger;
y yo no creo que a Micrós, escritor valiosísimo, se le deje por siempre en
el abandono. Oigo más: normalmente de los escritores se deben
establecer obras selectas y no precisamente obras completas, menos para
el abuso, según sabemos de ciertos casos cuando los editores agregan
aun cartas nada literarias, recetas de cocinas copiadas a mano por el
escritor tratado y otras lindezas. En el caso de A1icrós, pienso porque he
leído mucho más de lo publicado en libros, no veo desperdicio alguno y
sus textos son merecedores de la compilación total. El dio a la estampa
estas colecciones de sus trabajos: Ocios y ap11ntes, (1890); Cosas vistas,
(1894), y Cartones, (1897). Su novela La Rumba fue publicación póstuma,

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLUO

752

en volumen, puesto que apareció hasta 1951. Sus poemas no completos
fueron agrupados dentro de su libro mencionado por Femández del
Castillo. Luego he citado la magnífica colección Pueblo y canto, debida a
Mauricio Magdaleno, y siguió otra llamada Cuentos y crónicas, debida a Ali
Chumacera en 1944.5 Después, en 1969 Silvia Garduño de Rivera editó
el
6
libro Crónicas y relatos inéditos -inéditos dentro de un libro, se supone - ; y
don Luis Enrique Vill.aseñor, en Guadalaj~ublicó dos tomos con
relatos de Lz Semana Altgre, en 1974 y precisamente bajo el mismo
título
7
e incluyó cincuenta textos con la firma de su otro seudónimo. Y según
ya lo observamos, la Universidad Autónoma Metropolitana ofreció en
1985 otro tomo más, llamado Lzs F.u!fo y otros chismes de barrio, con un
estudio preliminar de Femando Tola de Habich. Casi al finalizar el siglo
XX, tanto la Universidad Nacional Autónoma de México, como la
Secretaría de Educación Pública, reeditaron facsimilarmente los Cartones,
' en el centenario de su primera edición, 1997, con prólogo de Miguel
8

Angel Castro.

753

buscará por despilfarros O disi·pactones·
.
. ·
ru. stq
desttUyeron jamás el buen , .
'
wera sus penas, repito, le
.
arumo, e1 humor que
. .,
extraordinanamente por su arte.
nos transm1t1o
Así, cuanto dijo, lo debemos ace tar fu
notó: la vida diaria de una
. pd d, e .aq~ello que con exactitud
.al
socie a capitalina b . la . fl
paternalista: la de Don Porfirio , • _a¡o
m _uencia
dictatort
por su política abierta intemaa·onalmente en Diaz,
qwen,
a
un
tiempo,
e
- d
XIX, permitió la injerencia económica , d so~ anos . ~ fin del siglo
llegada de los principales países euro
_Y e ~hí, tam~1en la cultural
también España, Alemania e I la pees. Francia en primer lugar, pero
México expedicionarios artistansg terradi,. pueblos de los que llegaron a
,
, estu osos a d
b ·
mundo y para asombro de m hí .
,
escu nmos para el
uc simos no enterados.

!.

La históricamente llamada Época d l.

.
ul de paz porfinana fue la época de
.
. .
'
res ta o ser el m ,
·
mscnbieron un retrato social d
.tal
_ as preciso de cuantos
1
·
e ª capt republicana·
1·
estnctamente cronológi·co la
. 'd
.
, y en e uempo casi
.
,
s
comc1
encias
no
p
d
certtdumbre.
ue en encontrar mayor

Micrós, el escritor quien ha

ª

La cantera es bastante rica todavía para extraer.

2. En tiempos de Don Porfirio
Todo escrito de Micrós, sin exceptuar ninguno, aun cuando describa el
mayor horror de la pobreza, la sordidez de los barrios bajos o las bajas
pasiones de la gente opulenta o humilde, confirma su alegria de crear, de
escribir. Nada lo hizo tan feliz como pulsar la pluma para con ella
estampar en el papel su~ cuadros surgidos de una contemplación sin
descanso y de modo tan directo. Ni siquiera sus pesares individuales, que
sostuvo por encima de su voluntad, en tanto quienes lo conocieron
bastante bien -Federico Gamboa y Victoriano Salado Álvarez, entre
otros-, dan fe de su conducta recatada, de su amor por el hogar, de su
honráde~ absoluta; todo 10 cual lo mantuvo alejado de percances que se
Micrós, C,m,tos y rrónicas, introducción y selección de Ali Chumacera, México,
5
Secretaria de Educación Pública, 1944, VII-94 p., ilus de Salvador Pruneda, (Bibliotec1
Enciclopédica Popular, n. 9).
Angel de Campo, Micrós, Crónicas y n/atos iniditos, intr.. y recop. Por Silvia
6

Garduño de Rivera, México, Ediciones Atenea 222 p.
Tide-Tack, Angel de Campo, La Semana Alegn, selec. De 50 aróculos de la serie,
7
motivación pról. Por Luis Enriqu_e Villaseñor, 2 Vols., Guadalajara, Jal. Ed. Colegio
lntemaciona\, 1974; t. I-216 p.; ll-188p.
Mims, Cartones, ilus. De Julio Rucias, ed. Faé:s. En el centenario de su aparición,
8
presentación de Miguel Angel Castro, México, UNAM, lnst. de Invest. Bibl. Y S.E.P.,

1897-1997, XX-115 p.

C~~ndo el general Porfirio Díaz lle ó al
.
prov1S1onalmente gracias a su Rev L . , J -r g
poder, pnmero
-d
o uczon ae 1 uxtepec
1
prest ente electo de la R ' bli d
_Ya poco se e declaró
1880, Ángel de Campo estaebpu ca u~nte su pnmer periodo: 1877 a
a en sus anos de p
·,
de edad hacia la adolescen . Ad' .
reparac1on escolar: nueve
.
cta.
ivmo el gob·
.
.
consutucional, del célebre "Man ,, G
,
terno intermedio, pero
en 1884 Díaz volvió para u~~ars onzalez, ~ompadr~ del caudillo, y
dictadura; y Micrós tenía ya di 9_ ,. : en la silla presidencial, en su
ec1se1s anos de edad 1 - . .
es, 1885, el escritor comenzó e fi
y a ano stgwente, esto
periódico El Liceo M .
, n rme, su carrera desde las páginas del
ex,cano, en tanto segu· 1 di F d .
ambos ya se habían iniciado
. . .n o ce . e_ enco Gamboa,
bajo el seudónimo "B
d enp~l e1erc1c10 del penod1smo, al alimón
.
ouvari et ecuche!'
, ul
•
Campo no soltó la pl
h
, en arttc os sobre modas. De
urna asta su muerte
1808 · b'
autor de la novela Santa, ad uce en su Drano
. . có
en
M., s1, ten ,el mismo
ante la sistemática actitud pa h i11a
' mo teros penso retirarse
1
escritorzuelos "plumitivos" r\~mdi r .~ po~ parte ~e un grupúsculo de
la consigna de .
y
u tos -as1 los califica Gamboa- ba1·0
.
siempre y en cada e
.,
"
,
progresista y avanzada" - .
g neracton:_ Por la literatura
repite?-; y el auto~ del D. e~º s~ hal dado , en . decir que la historia se
zano, qwen os oyo' dice " ·· · todos ellos, como

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

escritores no le llegaban a la suela de sus zapatos"' aunque no menciona

Los tiempos del general Porfirio Díaz: el trato para los pobres y la
vida europeizante entre los pudientes, como las aspiraciones de la das~
media. La presencia de los indígenas y un reencuentro con sus
costumbres revueltas con otras del siglo, comprendidos por los sabios y
laceradas por quienes miraban más hacia otras partes y no México.

754

9

a nadie.
É oca cuando los valses. mexicanos estuvieron en apogeo: Juventino
P
di
M ,
y José Mauro Garza fueron sus
Rosas Abun o
artinez
h
l
conte:n oráneos· y ¡cuántas escenas con bailes de vals ay en os
P
. : '
. d d d barrio como en casas de gente de
apuntes de Micros! En vecm a es e
'
10
pro.
,
.
,
la e al ser analizada en sus crónicas y cuentos, es calificada
E poca, qu
. ,
. al· "
mi barrio -dice por
,
realidad política de tirarua patnarc . . .. en
a~ en su 1 A
. t,....._ es un mito· ni las linternas del gendarme,
e¡emplo e yuntam1en ~
'
·
1
·d d
e 'por allá se puede robar, asesinar, plagiar, con a segun a
porqu
. .
b ,
1 b . y si no se comenten
leta de ue la justicia no sa ra una pa a ra,
co_mp
q
1 f ald d y lo tenebroso de la calle asusta a los
cr1menes es porque a e ª
. ., d
'
s"11
·No
continúa
el
parecer
de
una
repet1c1on
e nuestra
m alhech ore
é
.
·
1 on
ropia historia si acomodamos el texto referido a tiempos ~~tuades, ~ .
ias agravantes' de la explosión demográfica y la presunc10n e vivir
.
,
tl·empos democráticos y de cambios favorables?
l pensar en 1as ratees
Razón tiene Femández d e1 e astillo a
.
.
d M' 's ues el escritor quien crea sus
autobiográficas de la obra e t':M' p 1 t " o "Moralitos" .según la
.
uienes suele llamar
ora o es
'
;el~so de apodos, sobrenombres, dimin~tivos su~;~~:~::
.ariñosos entre la gente mexicana e
cannosos y no tan e
"Ch t " sus "Picudos", como sus
tiempos porque abundan sus
a os '
en
'" l "Niñas Chisme" etc.; se olvida de repente y pone ,
" Chonas o as
'
..
. "
dee1a
.
al no una vivencia defirut1vamente suya. . .. me
labios de gu ,
.
Al
.
" hace que diga Sánchez,
·u
dí ffi1 maestro tamtrano .. . '
fam1 armente un a
d
tal "' r olubis" cuando
enamorado e una
v
'
relator de un cuento suyo, . , F d .
G boa- fueron discípulos
.
M· ,
tambien e enco am
precisamente teros -y
. M
Altamirano y ~ste les dispensó
distinguidos del maestro Ignacio anue1
•,
12
cariño y conduccion.

-~::::l:~

~

- - - - - - - - -.- .- _- M- h de mi viday algo de la de otros, 1905-1908, segunda
9 Federico Gamboa, M1 _d,ano.
tlC o
di
1934 358 P· Semblanza de Micros,
. I , Me'xi·co, Eusebio Gomez de la Puente, e tor,
,
sene

P· 265-271.
. . .
. d des . calles ver relato "Después", eo
io El vals en Micros, e¡emplos: en veCL': a
y I t ' "Cosas de baile" de CosaI
. 'd.
36 41 · en salas lu¡osas ver re a o
'
Crónicas y relatos me 1tos, P· - '
. ' r/
prol Por María del Canneo
vistas 1894 cfr. Esta ·edición: Micros, Cosas v,stas J ca ones,
.
: México POrrúa, 1958, 306 p.; relato, P· 1_79-_1~4.
Miliao,
·'
a c1t p 82
1 · h •
11 Relato ''Las Rulfo'~, en la anto ogtao_~;,n~rum 48~57: ve~ también "Recuerdos dd
12 Relato "Un día gns", en ant. Las N&lt;tJO cit., p.
,
maestro", en Cosas vistas.

Los tiempos de don Porfirio; aún, por Micrós, asistimos a la ceremonia
del "Grito" un 15 de septiembre; y mientras el señor presidente Díaz se
asoma al balcón central del Palacio Nacional, para exclamar: "!Viva la
Independencia!" -tal es el "grito"- nos transmite esta escena: "Crece el
gentío; el calor y la presión son insoportables, los más democráticos
envenenan la atmósfera, ya con hálitos de gallinero, carpintería, cola,
cuero, humo de enchilados y buñuelos; vapores de aguardiente, pólvora
de los cohetes, frutas machucadas, ocote quemado. El rumor ensordece,
es un rum rum creciente del cual -se levantan los gritos que se barajan. - ¡Al
tostao de horno, aprébelo, aprébelo!... - ¡Tamalitos cernidos de chile, de
dulce y de manteca ... -¡Cuartillas de naranjas, cuartillas!. .." 13
Todos sus cuadros rebosan la vida plena de su época; y los parecidos,
naturalmente resultan ser los retratos de nuestra familia; y si ya en el siglo
XXI somos semejantes, o más grandes o más pequeños, pues podemos
comparar.
"¿Queréis estudiar tipos? Sentaos en cualquier paseo un día de fiesta;
observaréis toda clase de fisonomías, de harapos y de sedas ... " expresa

Micrós.14
Dícese como Ángel de Campo se vio obligado a dejar sus estudios de
medicina al quedar huérfanos él y sus hermanos; y mayor en edad, hizo
frente a situaciones hogareñas a -partir de la búsqueda de pan diario. Es
cierto, compañeros cercanos dan testimonio de la situación. No fue
médico, pero traía consigo una verdadera vocación que parece no le
cabía eh su cuerpo y la desbordaba: la de escritor, y precisamente
cronista, pues aun cuando escribió muchos cuentos y también novelas,
en sus relatos coptinúa la persistencia del hombre cronista, sin remedio y
por excelencia. ¡En buena hora para las letras mexicanas! Pero su
capacidad lo condujo asimismo a la docencia y fue un gran maestro de la
Escuela Nacional Preparatoria, a la par que se consagró a un periodismo
ininterrumpido. Muy joven murió, apenas ajustó los cuarenta años, pero

13
14

Crónica, "El grito", recogida en Cronicasy relatos inéddos, cit., p. 58-61.
Relato, "¿Quién era Llh?"; ver Las &amp;ilfo, cit. en p. 44.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

nos dejó cuadros de excelencia, como no los puede haber mejores para

vestido,
- 1eo tan
. hacen ambos
. los contrastes sociales , as1', dentro de un nuc
especial
como
la
vida
escolar
pero
CU'-'O
radio
se
amplia
h
·
1
· v
.
.
,
,
acta e b arno
haoa la cmdad toda. Dentro de un ambiente de escolaptos;
·
· ·
,
asimismo
hace destacar. en la crónica
·
· · '
.
, ambiente que todavi'a vimos
y v1v1mos
muchos
de
mI generación, en lo narrado en la "Solemne distr'b · ' d
· " 1
·
1 UC!On e
preauos , a presenc~a de la niña Engracia Malpica, declamadora
rebuscada por las lecciones más de casa, en donde pretenden se luzca,
q~e en la escuela, la que será el escenario natural; más la señorita
Ctfuences, una soprano entre ligera de voz y apreturas de alma. 11

756

su época.
Cuadros tan vivos, porque los personajes incluidos lo son. Auténticos
retratos, y tanto que no es aventurado decir que todos, hombres y
mujeres, corresponden a gente conocida por él mismo; en ocasiones la
del pueblo multitudinario y anónimo, con un mero acercamiento al
individuo; la comadre o el empleado burócr~; pero en otros casos,
amigos o conocidos tratados en lo personal, 'apenas con nombres
supuestos.
La ciudad de México el escenario. A veces un tanto extramuros. En
cuentos como "El fusilado" o en crónicas como "Fábrica de Judas",
"Por los llanos", "Las antiguas verbenas", etc., nos lleva más allá de las
calles transitadas y de los palacios que hicieron famosa a la gran capital.
A su paso observa perros que hacen historia en sus páginas como "El
Pinto" y el "Abelardo", y mira a gatos retozones en brazos de sus amos,
o al "Chiquitito", el canario consentido y añorante de libertades. Los
animales son personajes especiales también, en el paisaje urbano y
suburbano. De repente encontramos atisbos notables en relación con la
vida en otras épocas: digamos, el virreinato; o en el interior de México,
una procedencia musical del Bajío, acaso el origen del son de La Negra,
etc. 15
Muy especialmente nos ofrece el retrato de un profesor abnegado,
hombre apostólico y de una sabiduría mayor por las experiencias
vividas, sumadas a sus estudios en libros, como el señor Quiroz,
humilde, pero pulcro, · guía de una muchachada renovada cada
generación. El relato de su muerte, en "¡Pobre viejo!", muestra ese
injusto desprecio social por quienes son bastante mejor que otros,
servidores públicos.

16

Y "El Chato Barrios", el pobre hijito del carbonero de la esquina, "el
más feo y desarrapado de la escuela", pero de inteligencia y mayores
dotes, que la del niño bonito Isidorito Cañas, presuntuoso por mejor
Crónica histórica "La entrada del virrey", en CrónicaJ J relatos, cit., p. 20-27;
también relato "La cobija", incorp. En PutbloJ canto, p. 140-145. Cfr. Esta otra antología
que incluye el mismo texto: Ángel de Campo, El a/n,a de la ciudad, nota pre!. Anónima.
México, Depart~ento del Distrito Federal, 170 p. 114-118, (Colección Metropolitana.
i;

'n. 46)

.

Relato de Ocios y apuntu, 1890; cfr, esta eclición Ocios J apuntu, junto con L,
R,tn,ba, novela, 1890-1891, pról. Por María del Carmen Millán, México, Porrúa, 1958,
16

XX-344p. 17-23.

'757

. Y aquella doña Naborita,_ nodriza amorosa como segunda madre,
cnada de casa de clase media , tan arraigada a la 1am1
e
·lia, a quien
· no
pued~n menos _que recon?cerla como miembro de la misma, pero que
por c1rcunstanc1as ~e_sgrac~adas, muere en el abandono y en ei infortunio,
es figura, por muchí~t~o uem~o,_real en una sociedad ya liquidada ahora,
cuando los c_ondomiruos y edificios habitacionales sustituyen a las viejas
casas de vectndad; y aun _cuando hay departamentos contiguos unos de
otros, acaso los _v~cmos ru se conocen y tampoco les importa conocerse.
No pueden existir " aboritas" hoy, pero sí mayores crueldades en
contra de la gente llamada ahora, con suspicaz ironía de la "tercera
edad", abandonada a su triste suerte. 18
'

En 1--:1 Rumba, única novela conocida de Micrós -hay otra por
revelarse. _LA sombra _de Medrano-, vemos gente rijosa de barrio bravo,
gent~ crecida en media del resenámiento contra los poderosos, en donde
el cnm~n . es asunto de todos los días. Cosme Vena, un herrero es
pe~son~JC importante,_como su hija Remedios, más conocida como "La
Teio~a , por su canta alargada y quien para sus adentros se dice
repend~s ocasiones,
·
que cuando sea mayor será según esas "rotas"'
19
presumtdas.
Acaso, hay un cuento y como cal, breve: "i: otas de tranvía" el que
me p_a_rec~ de lo más interesantes, porque ofrece Micrós coda una
Sltuacton c1_tadin~, con mucho de la comedia humana de diario; del drama
la s~bststenc~a de ~na ~amilia pobre, pero que busca la dignidad entre
medianez, casi mediocndad; y con un desenlace trágico por el choque
entre
los buenos prmc1p1os,
· · · mal acomodados por métodos equívocos en
.
cerrazones sociales, pero con los vicios de una sociedad que se amplía

:r

d. r. "El Chato Barrios", cuento de Cosas 11istas· también ver cuento "Solemne
15t"bución de premios", en Putbloy canto cit p 113 '
1suu
' . '
·
~a humilde", relato de Carlo11es.
19
Lease Li Rllfnba, cit. con pro!. de i\l. del C. l\lillán, p. 183-341.

�758

LUIS RUBLÚO

cada vez más. En tal cuento se mira a una personaje como tantos otros,
porque es un burócrata, aunque con tercos métodos de tiranía doméstica:
don Octaviano, sistemático hasta para dormir. Viajamos en tranvía,
escuchamos conversaciones de todo tipo por gente de toda laya;
contemplamos la Alameda y las calles importantes; miramos escaparates
de tiendas y aiµi con indiscreción sorprendemos parejas que entran a
hoteluchos de mala muerte, hacia la sed~ción; cuando Salomé y
Clemencia, hijas de don Octaviano, son ultrajad-as y abandonadas como
las hijas del Cid, por unos infantes de Carrión, a la mexicana.20
Lo tengo dicho: el enorme espíritu de Ángel de Campo, no le podía
caber en su cuerpo chiquitín.
Quien creo mejor que nadie podía retratarlo, don Antonio Fernández
del Castillo, su sobrino; aun cuando no lo conoció porque nació. días
después de la muerte del distinguido tío; la fuerte presencia del ausente
' dejó tal impronta de sí mismo, como para conocerlo más que por
fotografías. Y así resultó: don Antonio lo dibujó con palabras en ese su
libro, Micrós. El drama de su vida, al que ya mencioné también, pero
cuántas veces hizo memoria del mismo, durante aquellos deliciosos
desayunos sabatinos en Sanborns. Por ejemplo, dijo una ocasión: "Mi
tío, pese a su complexión, tenía carácter. Se contaba en familia, cómo de
chico nunca pudieron hacerlo hincar ante los altares". Este detalle, el
propio Micrós parece decirlo en uno de sus cuentos, con más precisión:
en "Nuestras pizarras" pone en labios de personaje muy diferente, justo
en mohín semejante, &amp;ente a una mentora severa quien quería obligarlo a
hincarse en un reclinatorio:
"- ¡Máteme usted, señorita, llame a la tropa, como dice; mándele diez mil
recados a mi papá; pero yo lo que digci lo sostengo: ¡no me hinco! ¡No y
no!; y si usted me pega, ¡la acuso con el Gobierno!".21

Imáginemos al personaje, quien en su vida pasó pruebas muy duras,
pero las supo rebasar con enorme prudencia, con sensatez. Su
experiencia en las cotidianas tareas y lucidez hondísima, lo habilitaron de
seguro, para conseguir en su ªI!e de escritor, fijar las escenas de sus
obras: un cuadro tan precioso como LA Rumba, en donde se hallan
anuncios de una novelística según la que después despertó gran
admiración, Los de debajo de Mariano Azuela. LA Rumba es, no lo

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

dudemos, un exactísimo antecedente: novela prerrevolucionaria como la
de Azuela que encumbró la narrativa de la plena revolución.
'
Si~os ~on los perfiles del retrato. Fernández del Castillo escribió en
su c1ta~o libro: "su fi~a era original, delgado, nariz de grandes
proporc1ones, _un ralo b1gote sobre los labios, frente muy ancha,
ademanes nervt~sos pero_ corteses; en alguna ocasión se le representó
como un p_e~ueno ratoncillo con espejuelos; usaba a veces un abrigo al
que por v1e¡o y ~eslustra_d ? le_llamaba el abrigo de O'Donjú", por
supuesto, referencia a los v1e¡os tiempos del último virrey22•
~s c~ioso: .ª ~icrós le re~uer?an unido físicamente a la ternura, según
la msptran diminutos arumalillos; pues quien fuera uno de sus
co~p~?eros, don Vi~to~,ano Salado Álvarez, novelista y diplomático,
escnb10 en sus _Memona:: Para evocarlo hay que recurrir a la ornitología.
El andar saltann, los p1es y las manos pequeñitos y que recordaban las
garras de las aves que se posaban en los árboles ... " Una alondra una
perdiz, un canario, un gorrión, todo eso sugiere al autor de nu;stros
Episo~ios Na~onafes, eso le parecía la fisonomia de Ángel de Campo. y
agrego una silueta mor~l: "Micrós era el más bueno y el más honrado de
los hombres". Salado Alvarez también se refiere a como fue combatido
sin misericordia por escritores incipientes, que nunca le alcanzaron ante
sus dotes de observación y de "tenue, fina y elegante" manera de decir
las cosas. 23
José Juan Tablada, también en sus Memorias, escritas entre 1925 v
1928, en Nueva York, hizo recuerdos. de Micrós: " ... no fue bohemio ;i
perfectamente equilibrado ... "afirmó. 24
'
Don Luis González Obregón, el cronista de la Ciudad de México tan
celebrado en su tiempo, al escribir el prólogo para los Ocios y apuntes, en
1890_, r~cuerda a ~ngel de Campo, muchacho inteligente, discípulo
~r~dilecto de I?°a~10 Manue~ ~ltamirano, vivaz -declara al respecto
necdotas estudiantiles a propostto-, para resumir apreciaciones que han
~tª~~ para tener idea má~ exacta ~e q~ién fue, porque es prácticamente
JUJcto que llevo a los pnmeros htstortadores de la literatura mexicana,
22

F. del Castillo, E/ drama de 111 vida, p. 32.
Victoriano Salado Álvarez, Memoria1, (1956), pról. Por Carlos González Peña
nota de José Emilio Pacheco, México, Porrúa, 1985 XXII-409p., semblanza en p. 261 ,'.
ss. (Sepan Cuántos, n. 477)
·
•

23

,.~ Jose, Juan Tablada, sus memorias en 2 Vols.: La feria de la l'ida

20
21

"Notas de tranvía. Al vuelo", relato en LA1 RM!fo, p. 112-120.
Jbitkm, relato en p. 200.

'759

:\léxico Consejo
NC'acional para la Cultura y las Artes, 1991, 642p. 144-147 y LA11ombra1 larga;, México
ONACULTA 1993, 472p. 456.
'

�LUISRUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

para darle un lugar: Carlos González Peña y Julio Jiménez Rueda.

vez ~amó a De Campo "el pequeño nomo ue
,
.
.
mexicana mejor que nadie ,,29
g
q . conocia Ypintaba la vida
· · · , Y parece a1udir a un
d
el restaurante Sylvain.
retrato e grupo en

760

González Obregón dice esto:
Benjamín de nuestros escritores; Benjamín por su edad, por su estatura,
no por su inteligencia, ni por sus escritos (...) A Micros lo conocí hace
muchos años en una cátedra de laún que daba en San Idelfonso un sabio
humanista ( ...) Aquel condiscípulo diminuto de cuerpo, de ojos vivos y
chispeantes, me sedujo, me simpatizó, le ofrecí mi casa, y desde ese día
fuimos amigos; amigos inseparables, con idénticas aficiones literarias y

C?mparto la opinión que otros han venid0
.
considerar a Micrós dentro del realism
. .
, en el_ sentido de
Emilio Zolá, autor a quien leyera; e~
segun se ~stingui~ra un
por cuanto hace a su producción
. , fier~ de quienes piensan
bien la contemplo ascendente pereque esnmlían desigual en calidad. Más
.
,
en una nea· y no es poco
circunstancia acusa en pronta y d efiiru.da vocacion
.. ' cierta
.
apli ,· ,pues esta
l
que contó, sin duda la presencia en
.
cac1on para a
aquel gran maestro, que fue I
. m~tentol importante de su vida, de
creció· y el Micrós de 1
, .gnacio a~ue Altamirano. Simplemente
'
as crorucas es el ffilsmo que l d 1
mismo del poema en prosa , que el proyectad o en por
e loe os cuencos;
1 , • el
novela conocida com let .
,
menos a uruca
b - ·d 1
,
P a, Y_~caso mas que diferente en desigualdad d
ruru o, o sea por menos utilizado en el
d
e
por demás saárico que recuerdo:
,
caso e sus versos, como este

~:~: ª~~•

25

las mismas esperanzas para el porvenir.

En esta microantología de pareceres que retratan física, moral y
espiritualmente al escritor, debo agregar otros dos testimonios de quienes
lo trataron muchísimo: Federico Gamboa y Luis G. Urbina. El primero
opina: "La severidad de sus costumbres tiene que haber obedecido a dos
causas principales: desde luego, a su temperamento, y después, a que
desde muy temprano se echó sobre sus hombros, nada atléticos por26
cierto, una múltiple paternidad que supo desempeñar a maravillas ..."
El segundo juzga como cótico: "Nuestra personalidad entera, lo que
conservamos de característico, está en Micrós, en sus novelas, en sus
cuentos, en sus artículos. Desde este punto de vista, nadie lo ha superado
en México .. _,,v
Si reconsideramos cada una de las expresiones anteriores, obtenemos
con precisión un retrato del escritor, según quienes lo conocieron o
tuvieron cerca. Su palabra sobreviviente nos lo muestra asimismo, por
cuanto hace a su poder de percepción, de sensibilidad, de inteligencia, de
imaginación, de precisión frente al México de sus objetivos. Él, con todo,
alude a sus retratos fotográficos, en La Semana Alegre, bajo su otra firma
Tick-Tac/e: 'Hasta yo, cuyo físico debería llevar una existencia tranquila y
modesta, sin grandes pretensiones, hasta yo he llegado a tres ejemplares
de mi apariencia corporal: uno de busto, otro de cuerpo entero, y el
restante en tropel. .." 28 Acaso en la suma cuente su retrato de boda con
Maria Esperón, en 1904, en tanto la de "tropel" significa en grupo con
sus amigos bohemios entre quienes estuvo Rubén M. Campos, éste a su

25

Luis González Obregón, su prólogo a Ocios J

ap,mtes, ver la ed. De M. del

C.

Millán, cit., p. 3-7.
26 F. Gamboa, Diario cit.,p. 267. ,
P Luis G. Urbiria, LA vida literaria de México, ed. Y pro!. de Antonio Castro Leal,
México, Porrúa, 1946, 397p. 147, (Colección de Escritores Mexicanos, n. 27)
Otra e~celente antología: Ángel de Campo, Tick-Tack, Lz Semana Alegrt, intr.. )'
28
recop. Por l'-figuel Angel Castro, México, UNAM, Inst. de Invest. Bibl., 1991, 375p.; ver
"La Fotografia" p. 141-144.

761

é?ué morirás sin mi? ¡Vive tranquila?
Bien sabemos los tres que eso no es cierto
Pues tu primo también otó esa frase
'
y va pasado ya un mes y ¡no te has ~uerto!. ..
De "Responsos".llJ

_Ci_~rto, la Ciudad de México fue su ob·eto ri . .
paisaJlsta aun observador d
y
l
P ncipal, pero es excelente
'
e1 mar.
aunque le rep
l
·
de toros, las peleas de llos ,, 1 ' . . ,
. ~gnaron as comdas
injusticia, en contra de lo~nim~I a :~~tac1o_n, siqU1era para señalar la
de esos espectáculos.
es, eio preciosos cuadros por cada uno
¡Qué _grande fue ese pequeño A1icrós ,. necesario
nuestra literatura, de nuestra cultura!
,
en la fortaleza de

3. - La Rumba, fuente para apreciar Folklore

La Populosofi,i" -o ciencia del FolkJ _
.
verdaderas reticencias in· ustificadas ore , no debe despreciar según
t~vestigaciones, las cuales) ueden intque pre~enden cerrar puertas a
tangibles del saber popular: refranes ~~:ar, ) mucho, y~ de muestras
apodos, juegos infantiles y de grupo~ d~c 1:sg, versos calle1eros, motes o
ente mayor en sus tertulias

é ;·

.:'I Rubén M. Campos E/ B
Úl ·d. l."
.
Zaitzeff, ~léxico C:\A~I •
D H
,,, a tfer_ann de Mlxico m 1900. pro!. por SErge l.
~, F del
'.
' , oor . e umarudades, 1996, 316p. 182.
.
Casallo, E/ dra111n de s11 l'idn, cit., p. 58.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

normales; cantares, corridos, "rorros" o canciones de cuna, etc.; más lo
que de ello se obtenga para explicar mejor, así ese saber popular de un
pasado no tan remoto si se tienen en la cuenta los milenios de cultura,
corno la justificación del mismo saber popular hoy en día, según los
antecedentes los cuales se observen de tales muestras, o los orígenes de
cuando ahora s.e dice y escucha, con las advertencias del por qué somos
así y no de otro modo como pueblo, aun qu~cursos pudieran tenerse
a la mano en aquellos hábitos los que mejor aebiéramo-s superar. Lo
mismo por lo que hace a la observación de tipos, algunos completamente
desaparecidos, pero no del todo: ¿no hay gestos y actitudes, pongo por
ejemplo, con "aires de familia", entre el Aguador finisecular del siglo XIX
y albores del XX, con su "chochocol", (cántaro de barro), a la espalda; y
luego, el Casero finisecular del siglo XX y' albores del XXI, con su cilindro
metálico a cuestas, también a la espalda? Por cuanto leemos en las
, crónicas de Micros y aun en las de otros autores de aquellos tiempos
respecto del aguador y lo que leemos en cronistas más recientes, digamos
Arturo Sotomayor de Zaldo, (LA capital y sus personajes, 1997); pero así
también por nuestras observaciones propias porque somos testigos, y no
tan solo en la enorme Ciudad de México, multimillonaria en habitantes,
sino en las otras ciudades nuestras, grandes o chicas de la provincia: igual
picardía de los tipos, igual transmisión de sus noticias y comentarios,
· pese al uso de recursos técnicos y de vehículos. (De los dos pies o el
burro o mula, al camión). Los "genes sociales" se han transmitido del
aguador al gasero: ambos gritan desde la calle en el estrepitoso anuncio de
su mercancía o de su presencia, ambos cuentan con la facultad de
meterse hasta la cocina de las casas o viviendas, ambos suelen sostener
pláticas con las amas de casa o con las sirvientas -caso en que las haya-,
ambos emiten albures, consejas, chismes, pareceres, etc. Y son gente
mestiza, unos más oscuros o más claros de piel, como p~ra ser señalados
en identidad, en los casi dos siglos que llevamos de historia nacional
independiente: "prietos" o "güeros".

Vicente T. Mendoza, Virginia Rodríguez Rivera de Mendoza y Alfredo
Ramos Espinosa. Vamos a la empresa:·

762

r

Aquí pretendo tomar como fuente y prueba de lo que afirmo, una
sola obra de Micros, rica en elementos folk, en material folk, según campea
en prácticamente toda su obra. Me refiero a su novela LA Rumba. S_ól~ iré
"al grano" para simple demostración,. con ap_enas, por método s1qwera
de clasificación escueta; pero pr_ecisa.
Referencia a personajes que son tipos y en actitude~ que son costum_bres,
dables por: tradicionales las más veces, hábitos buenos o malos; dicen
refranes y dicharachos; se comunican esas cancionciollas, aires o versos
ent~rarnente populares, como tantos compilaron los queridos maestros

7.63

TIPOS

1) MARCOS PEZUELA, el zapatero y a la vez el vihuelista y el
filarmónico. Los mexicanos, casi siempre, ejecutan un instrumento
musical a la par que su oficio o profesión.
2) COSME VENA, el hemro, aquí de acentuado machismo, feroz
como su horno encandecido y "casi infernal"; borrachín
consuetudinario.
3) REMEDIOS VENA, la costurera, trabajadora de una céntrica casa
de modas afrancesada -como en los tiempos de don Porfirio Díaz-, hija
de la anterior; representativa ·de las hembras liberadas y en lucha
constante, pero a un tiempo en sacrificio perpetuo.
4) CORNICHON, tipo más conocido por su mote y no por su
nombre, el abanero y cobrador y además, representativo de otro tipo: el
"gachupín", esto quiere decir un español avecindado entre mexicanos.
5) MAURICIO, el tendero, '~ero, colorado. Aparenta ser así, español,
porque habla como los gachupines". De este tipo mexicano conocemos
no pocos especímenes aun ahora.
6) TULITAS, una señora apenas clasemediera, con ínfulas de elegante
y soberbia; es el tipo de la rota, de las que no tienen tanto como quieren
aparentar. También es tipo válido ahora mismo, y de repente así llamadas,
igual que los rotos. Esta es una definición del roto que nos da Francisco J.
Santamaría en su célebre Diccionario de Mejicanismos, 1959: "ROTO", ta
Petimetre, pisaverde: individuo sin quehacer y sin dinero que viste bien a
fuerza de trampas y picardías. La mujer del pueblo llama rota a la señorita
de la clase media que vive a lo rico".

7) FRACISQUILLO, el cantinero y a la vez tendero y corre-ve-y-dile.
8) LA REPELLO, una buscona, pelada; mujer de mala fama. El buscón:
~ersona pendenciera y rijosa; tal término es usual en la lengua castellana y
su significado es muy viejo, tan sólo recordemos novelas como LA vida
del buscón don Pabios, de Francisco de Quevedo y Villegas, (1626). El
vocablo pelado alude a persona en situación de pobreza extrema; pero a

· Véase la nota núm. 16 de este ensayo.

�764

LUIS RUBLÚO

una vez se dice lépero, vulgar y pícaro. Cantinflas quizo, en su obra
cinematográfica, representar al peladito mexicano.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

t. UNA COSA ES UNA Y OTRA ES OTRA. El refrán se reitera en la

novela, en voz de sus personajes. Significa aclarar cómo no debe haber
confusión, cuando se hace referencia a dos conceptos que parecieran
semejantes. Tal refrán, sin embargo parece una obviedad muy simple.

9) EL p ADRE MILIClJA, el cura chocolatero; esto es: sacerdote muy
dado al buen yantar y gustoso de beber chocolate con biscochos.
10) EL PROFESOR BORBOLLA, el profesor de escuela lugareña;
aquí, regañón, enérgico y dado a castigar a muchachos a reglazos.

11) EL GENDARME DE LA ESQUINA,_'tipo, p~rso~aje entre los
más populares antaño, reconocido por su autoridad pnmana y entonces
respetable.
12) EL PELUQUERO. También un tipo popular, generalmente con
fama de comunicador.

13) EL AGUADOR, el tipo al que ya me r~ferí, import_antísimo por
acarrear el agua, recurso indispensable para la vida y lo hacia del pozo o
de las fuentes públicas, a las casas. Este tipo gozó de enorme fama
durante el siglo XIX y no sólo resulta personaje de muchísimas novelas)'
relatos; pero aun escritores como don Hilarión Fóas y Soto, _consag_ró un
ensayo con el que inicia ese precioso libro llamado Los _mexicanos pmtado_s
por sí mismos, 1855. Otro pícaro, d~charachero, comurucador y las mas
veces enamoradisco. En LA Rumba ttene su lugar.
14) LA CASERA, tal tipo femenino ejerció no sólo en tie~pos
porfirianos, los de LA Rumba, un~ enorme in~uenc!a en la soc1eda~
encerrada dentro de las casas de vecindad, pero aun mas: ya alcahueta,}ª
chismosa, ya consejera _de buena voluntad, ya curadora. moral, ya
verdadera dictadora de normas prácticas para con sus vecmos, sobre
todo los noctámbulos.

15) MAURICIO PELAEZ, el tipo del ge~~o gachupín de México,
dueñq precisamente de LA Rumba, tamb1en de nombre de un
"tenducho", vecino de la pulquería del barrio.
·
Otros tipos más conviven en la novela, importantes son los _presidarios
de la tristemente célebre Cárcel de Belén, hacia el sur y poruente de la
entonces Ciudad de México.

REFRANES Y DICHOS
Entre refranes, dichos, voces populares, La Rumba ófrece gran riqueza
Aquí sólo _hago selección, selección estrechísima, pero reveladora, de
nuestra paremiología nacional.

765

2.

EL QUE NACIO PARA SUELA NUNCA HA DE SER OREJA.
Alude al destino, pero más a la ineficacia de alguien que sin mayor
esfuerzo, pretende ascender. Hay otros dichos semejantes a este.

3. DE QUE SE VEN BONITAS YA QUIEREN SALIR DE SU
CLASE. Dícese cuando las jóvenes se saben de buen parecer, sin tener
conciencia del mundo de pobreza que les rodea, el cual deben superar
mediante esfuerzos y trabajo; y en cambio tan sólo por su físico,
. muestran pretensiones absurdas. Otros refranes y dichos existen al
respecto, algunos muy duros y poco eufónicos.
4. AL QUE SE PONEN EN CUATRO PIES LO ENSILLAN. El
refrán previene contra el abuso de aquellos que se aprovechan de la
generosidad; parece ésta, una pieza del refranero charro mexicano.
5. AL QUE SE VUELVE MIEL SE LO COMEN LAS MOSCAS.
Semejante al anterior.
6. LO QUE DIGA LA SUERTE: ¿AGUILA O SOL? Menciona el
refrán la circunstancia, cuando el azar se impone a una decisión
voluntaria para la que se emplea como medio, el anverso y el reverso de
una moneda mexicana de un peso de plata, que representa justamente el
águila del escudo nacional y el sol, luz libertaria y democrática. Tal
moneda muy usual en el porfiriato, · a su vez se reiteró en tiempos
posteriores, también en monedas de veinte centavos tan populares desde
los años de la Revolución Mexicana, 1915 hasta 1974; en principio en
plata, después en cobre.
7. DOS ALACRANES NO SE PICAN. Quiere decir: el trato entre dos
personas igualmente maliciosas, es medio, por cada una de ellas, por
esperar consecuencias inconvenientes para ambos. Se cuidan.
8. NO ME HA DADO BUENA ESPINA. Dícese entonces como ahora,
para manifestar desconfianza respecto de alguien o por algo.
9. SE SUPLICAN .TRES AVES MARÍAS POR LA ENMIENDA DE
UNA JOVEN EN PELIGRO. Esta frase no es un refrán, sino la
solicitud de una prez, costumbre de antaño cuando se fijaban en tableros
a la entrada de un templo, canelillos con dichas solicitudes piadosas.

�766

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

1O. ¡ME HUBIERA DADO UNA VIDURRIA! Tampoco es refrán, pero
si una expresión populachera usual e igualmente ahora, si bien el término
viduma puede cambiarse por vidorria que quiere decir vida placentera o
buena vida.
11. MEMORIAS. La simple palabra quiere decir, "saludos", "saludos por su
casa", "recuerdos". La palabra la toman dentro del léxico popular,
prácticamente todos los narradores costumbrtstas mexicanos del siglo
XIX y hasta el primer tercio del XX. Incluso, yo' la escuché durante mi
niñez entre gente mayor.
12. - ¿Qué te importa?
-Come torta
- en tu boca se conforta (Otros aquí dicen: CON TU HERMANA LA
MÁSGORDOTA)
.
Diálogo también vigente hoy día, por el que inicia una persona que
protesta frente a otra, determinada intromisión y recibe por contestación
una muestra de desenfado, que significa cómo en su conciencia el asunto
en cuestión no tiene ninguna relevancia; pero en la duplica, el desenfado
es mayor, tanto como insultante, aunque suele acabar ahí el problema.
13. TLACO. Voz náhuatl que quiere decir "la mitad" y se usó para
referirse a cierta representación monetaria, ínfima; esto es, la alusión a
una moneda de valor corto; pero también para referirse a un poco cosa.
Decir todavía hoy en algunas provincias del centro de la República
Mexicana, que algo vale un tlaco, es decir que vale muy, muy poco.
14. ESTAR DE CHIFLOS (o estar CHIFLADO). Vale por no estar en su
juicio; también estar enojado sin causa que lo amerite.
15. DE ESAS ... Una despectiva alusión a las prostitutas o frase de insulto.
16. MIALMA, contracción por "Mi alma"; frase en una sola palabra que
expresa cariño y vale por "mi vida", "cariño", etc. Aun se usa en
provincias del centro.
17. ¡HAGASE! Interjección que se dice a quien pretende hacerse el tonto
por así convenirle, pero queda e~ entredicho.
18. TANTEAR. De la palabra tanto: calcular los pensamientos de alguien,
psicioanalizar primariamente. También quiere decir engañar o burlar.
19. PITIMO (ponerse pítima) Borracho, estar borracho.
20. GABACHO. Este término expresa en -la novela La Rumba: "¡Pobre
gabacho!'~ como decir: ¡pobre desgraciado!, o ¡pobre infeliz! Sin embargo

767

la ~sma pala~ra se usa en España, en los limites con Francia, para
refenrse a a~g~uen que no sabe expresare en castellano. También se usa
ahora
es persona que fue a Estados Uru·dos y regresa
h bl en
d Mexico: gabacho
a an o un _espanol mezclado con vocablos ingleses y diferentes al
pocho, el h.tbndo de .español e inglés por habla, que pretende ser
angloparlante. Presunur de gringo.

CANCIONERO POPULAR
No falta~ !ªs p_iezas correspondientes al cancionero popular mexicano
Me refenre a cmco de ellas. En el relato tan lleno de colorido se no~
cuenta cómo a l~ _lejos se escucha la escoleta de quienes 'ensayan
s~guramente la mu_s!ca para las serenatas en las plazas públicas, en los
kioskos; pero tamb1en pueden oírse los acordes "de la vihuela rasgueada
con ~uror en casa del zapatero y acompañado de un coro de borrachos"
canciones
de celos_ y de "profundo amor". O bi·en Ias d ulces runas
· - en'
.
Juego con sus ~unecas de trapo o fingidas éstas, sin ser muñecas por ue
no ~esultaban smo apenas envoltorio de hilachos, pero esas niñas 1el
barrio cantaban sus "rorros" o canciones de cuna:

1. Duérmete niñito
"Duérmete niñito
duérmete yáa .. .
chó, chó, chó, ai viene el coco ... "
Innun:1erables canciones de arruyo o de cuna conocemos en México
pero esta mscrita en La mmba es de las.más reconocidas.
·
'

2. La Golondrina
En el ~a~ítulo III, ya al final, leemos: "-Échese una cantada- dijo el
de la Murucipal al zapatero. Afinó éste y con temblorosa voz lanzó al aire
las populares notas de, La Golondrina;
"Y ABeh Ahmed ed ed .. .
A partir de Granaa .. .dá dá ... "

; ~~brén,M. Campos, en su va~osa obra E/ Folklore v111sical de las ciudades,
93 . , } aun antes, en su otro libro, El folklore y la nnísica mexicana 1928
~:~1ca que. el canto de~ último Abencerraje se hizo popular en itéxic~
e_ mediados del siglo XlX y en el primero de los lib
me
d 1
.
ros que
nciono, a a partitura musical del cantar y en el segundo transcribe la
1etra:

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

768

"Aben ahmet al partir de Granada
su corazón desgarrado sintió,
allá en la Vega, al perderla de vista,
con débil voz su lamento expreso ..."
También recoge esta pieza, el maestro Vicente T. Mendoza en su ya

769

¡Alabadas sean las horas
las que Cristo padeció;:
por librarnos del pecado,
bendita sea su pasión ... "
Los juegos

clásico libro, La canción mexicana, 1961.
3. Po's para que Marciala ...
Este tercer caso musical y cancionero, lo encontramos en el siguiente
capítulo, el IV; pero no tengo alguna otra noticia. Leemos: "cómplice, la
vihuela acompañó canciones subversivas, desde aquella:
"¿Pos para qué Marciala me engañaste?
¿Pos para qué aumentaste mi pasión? ...

4. Los valses
Tiempos de valses en gran número y por toda. la República. En
escoletas, ya hice mención, se preparaban los conciertos popular~s a
cargo de las bandas y orquestas municipales o estat~es. ~n el capitulo
X, encontramos: " .. .la música del cuartel cercano e¡ecuto un vals Y los
primeros criados comenzaron a entrar a la tienda para comprar su
mandado ... "
S. El Alabado
Cantar religioso, unido a múltiples vivencias populares; por ejemplo,
durante las peregrinaciones a santuarios: las Basílicas de Guadal~pe, de
San Juan de los Lagos o al Santuario clel Señor de Chalma; por e¡emplo,
en los tinacales durante la elaboración del pulque, cantar el Alabado es ~n
rito. En la novela de Micros se encuentra, pero unido a la tragedia:
fusilamientos de presos, desde luego los condenados a mue~te, muchas
veces mediante juicios tan injustos como sumarísimos y selecnvos.
"-Ha de ser feo eso de ver matar a uno". Dice un interlocutor.
"-No digo· figúrese usted que a la madrugada los van sacando de la
capilla y grita; los aleros: "Fulano de Tal. .. sale a su destino". ~sto lo
van repitiendo de galera en galera; les cantan el Alabado¡ nada mas se le
enchina a un◊ el cuerpo; los paran ahí, los venda, ¡pum! ¡a la otra!... "

·Cuál es ese canto del Alabado? Muy tradicional, es este en sus
(
1
.
primeros versos, si bien existen variantes en as versiones:

Es_ ~laro, los niños_~ las niñas de Ángel de Campo, MimJs juegan en
~uc~sunas de sus paginas; y no podía ser menos en La &amp;m,ba. Aquí
si_ete Juegos: El burro; los niños hacen fila y el primero se pone en cuatro
pies para ser saltado por los demás, pero cada quien tiene su turno;
pierde el niño que no soporte el salto de otro o pierden los dos. Los
soldados: niños en grupo, imitaban los batallones del ejército, con
formación, sonidos de trompetas y voces de mando, etc. Al toro: también
imitaban una corrida de toros, con los gritos alusivos: "¡torooo! ¡éntrale
toro pinto!", etc. Las niñas a La comidita y a Las muñecas, con el cantar de
sus nanas o canciones de cuna, como la ya referida, etc. Al Pany queso, a la
Ronda ~e San Migue/ita, esa de las coplas: "A la rueda, rueda de San :Miguel,
San Miguel, tod?s traen su caja de miel. A lo maduro, a lo maduro, que
se voltee (alguien) de burro ... ", todo entre risas; y a Las visitas.
Repr~~uce un c~~dro de Las visitas, que muestra, pese a los pasajes
dramaucos y tragtcos de la narración la inocencia de esos juegos
infantiles de niños tan pobres:
"Finían visitas:
- Señorita, ¿esta usted bien?
- Bien, ¿y usted?...
- ¿Y el señor?
- Se fue al trabajo
- ¿Y el niño?
- Mírelo usted, está dormido.
. Y destapa el envolcorio de trapos mostrándolo con maternal
complacencia.
- ¡Que gordo! Pues ya vengo, señorita; memorias al señor ... "

Con el tiempo, el citado Vicente T. ~1endoza integró un libro con la
relación de juegos, versos, coplas, cantos, etc., bajo el átulo Urica infantil
de México, 1951. El también citado Rubén M. Campos había hecho lo
propio en otro de sus memorables libros, el monumental Folklore literario
de México, 1929.

�LUIS RUBLÚO

770

APODOS, ALÍAS Y SOBRENOMBRES

Abundan también en la obra del escritor, cronista, cuentista y
novelista, quien de tal modo retrató con fidelidad su tiempo mexicano, el
que vivió. Reswtaría prolijo reseñar tanto como notamos, pero por lo
menos este es un muestrario:
{"'-.
1. LA TEJONA, llamaban así a Remedios Vena, protagonista, "por su

cara afilada y sus modales broncos~', ya lo tengo dicho.

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

2. LA RUMBA, así también se le apodaba a Remedios, aspirante a rota.
La razón: el sitio en el cual vive.

Prof. Inv. Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humarústicos/UANL
Estudiante de Posgrado Fac. Artes Visuales/UANL

3. CORNICHON, el tipo del fanfarrón presumido, galán de barrio,
" ... con el sombrero de paja y cinta negra, echado atrás, un gran puro
en la boca y el brazo en la ventanilla abierta", (del tranvía de mulitas).
4. LA REPELLO, en los tipos se dijo quién es.

Presentación

S. GACHUPINES, los españoles avecindados en México.
6. GRINGOS. Los "güeros" extranjeros, los norteamericanos llegados
a México; pero por extensión, al extranjero de rubio de habla
diferente al castellano: de repente había confusión, norteamericanos,
ingleses, europeos, etc. por más avecindados, "gringo" si es el
estadounidense, como "franchute" el francés.
7. LOS ENSUEÑOS DE ARMANDO, el nombre de la pulquería de

La F.umba.
8. CASA DE LA PRECIOSA SANGRE, el nombre de la vecindad de

La tejona.
9.

LJ\ CAMELIA, nombre del tendajón mixto del lugar.

10. LA GOGOL, sobrenombre de la propietaria de la Casa de modas en
el centro de la ciudad de México.
Quedan muchos tipos, refranes, dichos, sobrenombres, etc., fuera de
este capítulo. Pero lo anotado, demuestra hasta dónde una labor literaria
como esta, brinda apoyo al conocimiento folklorista de un lugar y de una
época.

'

La historia ofrece a cada individuo la posibilidad de trascender su vida, al
hacerlo le otorga un sentido y en igual forma le ofrece una forma de
perdurar aun después de gustar su propia muerte en el mundo de los
vivos que también trascienden. Es también este noble arte una lucha
constante contra el olvido, como la manifestación más extrema de la
mu~rte. Los grandes períodos de la vida humana o bien su 'progreso'
hacia una meta final es lo que puede _otorgar sentido a cualquier historia
particular. Por eso la mayor trascendencia que puede otorgar sentido a
cualquier historia particular. Por eso la mayor trascendencia que puede
alcanzar la historia, está ligada a la historia cosmopolita. En la historia
universal cada individuo quedaría unido a la especie, en una comunidad
de existencias racionales. En esa perseverancia llegaría a su final el afán
de integrar toda vida individual en un todo que la trascienda pero,
¿llegaría a su fin en verdad? ¿es esa la verdadera finalidad? La historia
actual no puede dar una respuesta, como no puede proporcionarla
ninguna ciencia; sólo la religión con su materia prima cargada que es la
_fe, podría balbucir alguna.
~ .es que hay ante todo una ambigüedad en el término historia que

designa tanto la realidad histórica como la ciencia histórica. Esta
a~bigüedad expresa un equívoco existencial, a saber, que el sujeto de la
ciencia histórica es también un ser histórico. J .-F. Lyotard pregunta:
",;cómo es posible una ciencia histórica?", qué interesa a nuestro

�772

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

propósito si nos preguntamos ¿Qué es la historia? vemos que está
rigurosamente ligada a estas otras: "¿debe y puede el ser histórico
trascender su naturaleza de ser histórico para captar la realidad histórica
en tanto que objeto de ciencia?" (Lyotard, 1997, p. 117) Se comprende
inmediatamente que esta interrogación se denomina historicidad, la
segunda pregunta se convierte en la siguiente: ¿es compatible la
historicidad del historiador con una captación ~la historia que se ajuste
a las condiciones de las ciencias?
Será preciso, ante todo, que nos interroguemos sobre la conciencia
misma de historia: ¿cómo es el devenir en la conciencia el fenómeno
Historia? No puede provenir de la experiencia natural referida al
desarrollo del tiempo, no es por el hec~o de estar-ahí-en-la-historia por el
sujeto temporal, sino que "sólo existe y puede existir históricamente· por
ser temporal en el fondo de su ser, quiero decir, para responder a esto
tenemos que problematizar el fenómeno histórico [Geschichte] (1951,
Heidegger, p. 392). Respondámonos entonces por el sentido de la
historia y sus avatares desde Edmund Husserl y la filosofía
fenomenológica atendiendo primeramente algunos datos biográficos.
El fundador de la fenomenología Edmund Husserl, nació en
Prosznitz (Prostejov, Mahren), en el Imperio Austriaco el ocho de abril
de 1859. La familia de Husserl asentada allí desde generaciones, era judía.
Edmund fue el segundo de los cuatro hijos del señor Avraham Adolf
Husserl y Julia Selinger; 1876-1877: Husserl empezó sus estudios
universitarios en el semestre de invierno en Leipzig, donde se matricula
fundamentalmente en astronomía. Escuchaba también lecciones de
matemáticas, física y filosofía (en ellas el profesor era el psicólogo
Wilhelm Wundt). Lo más destacado durante los tres semestres en
Leipzig, fue la amistad entablada con Thomas Garrigue Masaryk, quien
llegariq a ser primer presidente de la Republica Checoslo;aca. 1878: Para
el semestre de verano Husserl se traslada a la Universidad de Berlín,
Masaryk no había podido convencerle de que su lugar estaba en Viena,
en las clases de filosofía de Franz Brentano, en Berlín Husserl se
matricula en matemáticas y filosqfía; permaneció en esa Universidad seis
semestres. Sus profesores de matemáticas fueron, sobre todo: Leopold
Kronecker y Carl Weierstrss este último había desposado a una hija del
filósofo prusiano _G.W.Fr. Hegel en filosofía su educ_ador fue Friedrich
~aulsen. 1881: En el semestre de verano Edmund Husserl está en la
Universidad de Viena y prepara su doctorado en matemáticas; Husserl
estuvo matriculado . dos semestres en la facultad de matemáticas,
Weierstrass dejaría una profunda huella en él, así lo reconoce el propio

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

773

Husserl en,su vejez. Husserl pasa cuatro semestres oyendo a Brentano y
trabando vmculos cada vez mas estrechos con él, esto le lleva a tomar su
decis!ón profesional y dice: "de sus lecciones extraje la convicción que
me ~~ valor para elegir la filosofía como profesión de por vida: la de que
cambien ella pude y debe ser tratada en el espíritu de la ciencia estricta."
1900-01: Husserl consuma por fin la obra de irrupción filosófica del siglo
XX: las Investigaciones lógicas; como resultado de esto Husserl es llamado a
Gótingen. Y en 1905 se podría afirmar que empieza propiamente el éxito
de E. Husserl trasladándose a estudiar con él, muchos de los mejores
alumnos muniqueses de Th. Lipss entre ellos O- Daubert y A. Pfander).
Por estos años Husserl descubriría el método fenomenológico y sus
alu~nos constituirían la Sociedad Filosófica de Gótingen, participando
activamente M. Scheler y E. Stein. 1916: Husserl acepta el nombramiento
de P~ofesor Ordinario en la Universidad de Friburgo de Brisgau,
sucediendo en la cátedra a Heinrich Rickert por recomendación de este
mismo. De 1916 a 1928 Fueron los años que Husserl estuvo como
Profesor Ordinario en Friburgo. También se da por terminada en
Alemania . la época del predominio filosófico neokantiano. Lo
extraordinario es que Husserl empieza a separarse de sus alumnos, que se
rehúsan a seguirlo en la dirección de su nueva forma de idealismo
trascendental. 1926: El 8 de abril Heidegger entrega a Husserl, por su
cumpleaños la primera parte de E/ Ser y el Tiempo. 1933: E. Husserl es
d~do ?e baja del claustro académico por el Ministerio del Reich para la
Ciencia, la Educación y la Formación del Pueblo (6 de abril) según el
decreto de las leyes raciales NºA 7642. Tal decreto celebraba también
impedir el acceso a las bibliotecas universitarias a los profesores jubilados
de origen judío. 1935: Husserl estudia la posibilidad de negociar con
Praga, a fin de trasladar sus documentos estenografiados a esa ciudad.
1936: Revocación de la autorización para continuar con la cátedra hacia
el fin_ d~l año calendario 1936. El Ministerio del Reich le obliga a Husserl
a salir de la organización filosófica fundada por Liebert en Belgrado.
1937: Husserl mantendría una actividad filosófica intensísima y solitaria;
sob~e to?o ~uando a la llegada de los nazis al poder, llegó también para sí
el silenciaffi1ento oficial absoluto. Recibe ofertas para salir de Alemania;
~lgunas llegaron incluso de la Universidad del Sur de California en Los
Angeles, que Husserl examinó muy seriamente. Sin embargo decidió
permanecer en Friburgo, sólo se limitó a algunos viajes de conferencias
que debían ser autorizados minuciosamente y que la mayoría tropezaron
en problemas burocráticos. En ese mismo año se habían instalado ya en
la frontera Bohemia, una multitud de unidades motorizadas de HitÍer- el

'

�774

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

dolor físico así como el desasosiego por la constante amenaza hacia la
obra de su vida; llegaron un día al límite. Husserl se apartó por entero de
todas sus actividades en el invierno de ese mismo año; Husserl presenció
cómo miles de las más bellas almas en las artes, la ciencia, la música y la
filosofía eran "exiliadas" hacia el interior de su propio país y Europa.
Poco después del Pacto de Munich apareció por Praga el bienhechor con
el que nadie contaba: el reverendo católic~erman Leo Van Breda,
sabemos sin exageración que expuso su vida par)._galvar las dos cosas que
más le inquietaban a Edmund Husserl en el ocaso de su vida: Su esposa
Malvine y sus manuscritos. Hoy los archivos Edmund Husserl, instalados
en Lovaina, examinan treinta mil páginas de escritos inéditos, la mayoría
de ellos estenografiados, y prosiguen la publicación de las obras
completas: H11sserliana (Martinus Nijhoff, La Haya).

1938: El 13 de Abril dice a Malvine: "Dios me ha acogido en su
gracia; me permite morir". Muere el 27 del mismo mes.
La historia puesta entre paréntesis
Vamos a ocuparnos del devenir del tiempo en sentido, digámoslo así,
macrohistórico, me refiero a la Historia sin más. Empezaremos por
. indicar algunas de las reflexiones generales que existen en la obra de
Husserl sobre la historia.
El fenomenólogo deja claro que él no pretende ocuparse de la historia
en el sentido tradicional y habitual del término, sino que su objetivo es
descubrir la teleología latente bajo todos y cada uno de los fenómenos y
hechos históricos buscando así lo que cualquier otro filósofo cuando
tiene la pretensión de encontrar la verdad, en este caso: anhelada razón
histórica.
¿Qué significaría una hi"&gt;toria dentro de la cual se encontraría el sujeto,
un objeto histórico en sí mismo? Lyotard toma de Heidegger el ejemplo de
un mueble antiguo, cosa histórica. El mueble es una cosa histórica no
sólo porque es objeto eventual de la ciencia histórica, sino en sí mismo.
Pero ¿qué es, en sí mismo, lo que lo vuelve histórico? ¿El hecho de que
sigue siendo, de alguna manera, lo que era antes? Ni siquiera, puesto que
ha cambiado (deterioro, etc.). ¿Será entonces porque está "viejo" y fuera
de uso? Q.- F Lyotard, 1989, p. 118) Pero puede no ser tal el caso, aun
·cuando se ~ate de un mueble antiguo. ¿Qué es lo pasado, entonces, en ese
mueble? y·responde Heidegger: el "mundo" del que formaba parte; esta
cosa subsiste aún ahora, y por ello está presente y no puede sino estar

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

.775

presente; pero en tanto que objeto perteneciente a un mundo pasado,
esta cosa presente es pasado. Por consiguiente, el objeto es por cierto
histórico en s~, pero lo es secundariamente; sólo resulta histórico porque
su procedenoa se debe a una humanidad, a una subjetividad que ha
estado presente. Pero entonces ¿qué significa, a su vez, esta subjetividad
qué significa para ella el hecho de haber estado presente.
'
Estamos pues reconducidos de lo histórico secundario a un histórico
primario, o mejor dicho, originario. Si la condición de histórico del
mueble no reside en él, sino en lo histórico del mundo humano en que
ese mueble tenía su lugar, ¿qué condiciones nos garantizan esa calidad de
histórico originario? Decir que la conciencia es histórica no es decir
~camen~e que existe algo así como el tiempo para ella, sino que ella
11111"!ª u ~empo. Pero la ~on:ie_ncia es siempre conciencia de algo, y una
clanficac1on un tanto ps1cologica como fenomenológica de la conciencia
va a revelar una serie infinita de intencionalidades, es decir de
conciencias a partir de.
'
En este sentid~ la conciencia es corriente de vivencias [Erlebnisse],
todas_las cuales estan en el presente. Desde el punto de vista objetivo, no
hay runguna garantía de continuidad histórica, pero volviéndonos hacia el
polo subjetivo, ¿cuál es la condición de posibilidad de esa corriente
unitaria de vivencias? ¿cómo es posible pasar de las vivencias múltiples al
yo, cuando no hay en éste otra cosa que tales vivencias? Pero con todo
este ~eculiar estar entretejido con todas 'sus' vivencias, no es el yo que
las_ vive nada que pueda tomarse por sí ni de que pueda hacerse un
obieto propio de investigación, ya que la vivencia experimenta un
componente vivencia! prev1amente dado de algo (Husserl, 1992, p. 177).
El es~dio de la corriente de las vivencias se lleva a cabo, por su parte,
en ~an~das clases de actos reflexivos de peculiar estructura.
Prescmd1endo de sus 'modos de referencia' o 'modos de
comrortamiento', está perfectamente vacío de componentes esenciales,
~o tten~ ~bsolutamente ningún contenido desplegable, es en sí y por sí
tndescn~ttble: 'yo puro' y nada más. Este yo puro no es ni un fragmento
pert~n~c1ente a una vivencia ni es tampoco una vivencia más; sino que lo
pcrc1_b1mos como omnipresente y esta omnipresencia constante la
consideramos incluso como necesaria. Este yo está patente, y se nos hace
patent~ ~n ~ada una de las vivencias que tenemos y se nos hace patente
com~ 1dent1co, es decir, que siempre es el mismo, no depende para nada
·
· que estemos teruendo,
·
.del, a ~ d e v1venc1a
es lo que subyace necesaria e
identtcamente a todas nuestras vivencias que cambian, llegan y se van

�HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

776

'777

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

constantemente. Estamos pues ante una trascendencia en la inmanencia.
Inmanencia porque se refiere a todos los actos de conciencia, cogitationes,
trascendencia porque las trasciende a todas ellas al no estar inserta en esa
corriente vivencia!. Siempre ·permanece uno e idéntico, por muy diversas
que sean las vivencias de las que es sujeto, cogito. Lo fundamental es
admitir todo recuerdo no sólo un volver reflexivamente la mirada sobre
él, sino también la peculiar reflexión "en" el__ recuerdo, v.gr. primero
somos concientes sin reflexión en el recuerdo digamos el curso de una
pieza musical, en el modo de lo "pasado". Igualmente existe para la
expectativa, para la conciencia que lanza la mirada al encuentro de lo que
"viene", la posibilidad esencial de desviar la mirada desde esto que viene
hacia su haber percibido. En estas conexiones esenciales radica el que las
propocisiones "me acuerdo de A", "preveo A" y "percibiré A" (Husserl,

1992, P. 177)

que el pasado es como noesis un "ahora" al mismo tiempo que un "ya no"
como noema; el porvenir un "ahora" al mismo tiempo que un "todavía
no", como un pasado presente, como un futuro que estoy viviendo hoy;
por lo tanto, no debe decirse que el tiempo fluye en la conciencia; por el
contrario, es la conciencia la que a partir de su ahora, despliega o
constituye el tiempo que como cosa percibida, en cuanto tengo de ella
conciencia misma es un fluir constante de la conciencia y ella misma es
un fluir constantemente del ahora, de la percepción en la conciencia.
Podemos decir entonces que la conciencia intencionaliza ahora el eso de
que es conciencia según el modo del ya no, o según el modo del todavía
no.
Sin embargo hay una problemática que identifica Lyotard diciendo "la
conciencia sería entonces contemporánea de todos los tiempos, si es a
partir de su ahora desde donde despliega el tiempo; una conciencia
constitutiva del tiempo sería intemporal. A fin de evitar la insatisfactoria
inmanencia de la conciencia al tiempo, caemos en una inmanencia del
tiempo a la conciencia, es decir, en una trascendencia de la conciencia al
tiempo que deja inexplicada la temporalidad de tal conciencia. O.- F.
Lyotard, 1989, p. 121)
No tengo un avance, es cierto, ni un paso desde el primer
planteamiento del problema en cuestión: la conciencia, y en especial la
conciencia histórica que abarca el tiempo y es a la vez abarcado por éste.

De modo que el problema a que conduce la elaboración del problema
de la ciencia histórica consiste ahora en lo siguiente: puesto que la
Historia no puede ser dada al sujet~ por el objeto, el sujeto debe ser
histórico en sí, no por accidente sino de manera originaria. En ese caso,
·cómÓ resulta compatible la historicidad del sujeto con su unidad y su
('.
.,
1
totalidad? Esta cuestión de la unidad de una suces1on se p antea
igualmente con respecto a la historia universal. "El sujeto no es ·si~o u~a
serie de estados que se piensa a sí misma". La unidad de esta sene sena
dada por un acto de pensamiento inmanente a la misma; pero este act~,
como lo advierte Husserl, se agrega a la serie como experiencia [Erlebms]
suplementaria, para el cual será ,menester una nueva aprehensión sintética
de la serie, es decir, una nueva vivencia: nos encontramos entonces ante
una serie que es, en primer lugar inconcl~sa y, sobre todo, cuya unidad
será siempre cuestionada. Pero la unidad del yo no está cuestionada. Es
en lo que la fenomenología se ha desligado ya del bergsonismo. Es claro

Pero en otro sentido hemos elaborado el problema sin prejuzgar
acerca de su solución, llevados po1; la preocupación de formularlo
correctamente: el tiempo, y por consiguiente la historia, no es
aprehensible en sí; debe ser remitido a la conciencia que ,se tiene de la
historia; la relación inmanente entre esta conciencia y su historia no
puede ser comprendida ni horizontalmente como serie que se desarrolla,
pues de-una multiplicidad no se obtiene una unidad, ni verticalmente
como conciencia trascendental que postula la historia, pues de una
unidad intemporal no se obtiene una continuidad temporal.
¿Qué es, pues, la temporalidad de la conciencia? Volvamos a la
descripción de las cosas mismas, o sea, a la conciencia del tiempo. Yo me
encuentro en medio de un campo de presencias, de texturas que poseen
cualidades específicas de los sentidos: el color de las cosas, este papel,
esta mesa, esta mañana; cosas que se me presentan como pertenecientes
a su esencia subjetiva y objetivamente. (Husserl, 1997, p. 90) este campo
se prolonga en horizontes de retenciones (tengo todavía "en la mano" el
comienzo de esta mañana) y se proyecta en horizontes de pretensiones

�778

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

(esta mañana concluirá en almuerzo). Pero estos horizontes son móviles:
este momento que era presente, y que por consiguiente no estaba
planteado como tal, empieza a perfilarse en el horizonte de mi campo de
presencias, lo aprehendo como pasado reciente, no estoy escindido de él,
puesto que lo reconozco. El tiempo del cual nos ocupamos está siempre
condicionado a la temporeidad del Dasein (Heidegger, 1997, p. 432)
ocurre que el tiempo queda ligado a un lug.i.z y la temporalidad es la
condición de la posibilidad. En la medida en que- el reloj y el cálculo dd
tiempo se fundan en la temporeidad hace de este un ente histórico; se
puede mostrar también "que el uso del.reloj es histórico y que todo reloj
tiene, en cuanto tal, una 'historia"' (Heidegger, 1997, p. 432)
Sabemos ahora cómo es posible que ya haya historia, que lo que ha
acontecido se determina por sí misma para la conciencia: porque ella
misma es historia. Toda reflexión seria sobre la ciencia histórica debe
comenzar por este comienzo; que consagra consecuentemente un
capítulo al estudio del conocimiento de sí, arriba a iguales resultados:
"tenemos conciencia de nuestra identidad a través del tiempo. Nos
sentimos siempre como ese mismo ser indescifrable y evidente, del que
seremos eternamente el único espectador. Pero las impresiones que
aseguran la estabilidad de este sentimiento nos resultan imposibles de
traducir, aun de sugerir". Según esta determinación abstracta, podemos
decir desde el filósofo prusiano que la historia universal es la exposición
del espíritu, de cómo el espíritu labora por llegar a saber lo que es en sí (G.
W. Fr. Hegel, 1980, p. 67)
La resurrección de la naturaleza es repetición de una y la misma cosa;
es la aburrida historia sujeta al mismo ciclo, bajo el sol no hay nada
nuevo. Se presenta a través de signos, restos, monumentos, relatos, un
material posible. Ese mueble del que hablaba Heidegger remite ya de por
sí al ¡nundo de donde procede Hay una vía abierta ·hacia el pasado,
anterior al trabajo de la ciencia histórica: son los signos mismos los que
nos abren esa vía, pasamos inmediatamente de ellos a su sentido, lo que
no quiere decir que conozcamos con un conocimiento explícito tal
sentido y que la tematización. científica no agregue nada a nuestra
comprensión; ocurre tan sólo que esa tematización científica, esa
construcción del pasado, es, como se dice, una reconstrucción; es
menester que lo~ signos de donde parte la te matiz~ción lleven ya en sí
_mismos el sentido de un pasado, pues de lo contrario, ¿cómo
diferenciaríamos el discurso del historiador de una fabulación? Volvemos
a encontrar aquí los resultados de la elucidación del sentido, merced a la
historia nos enfrentamos con un mundo cultural que será preciso Por

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

cierto reconstituir y restituir por un tajo de reflexión; pero ese mundo
cultural nos enfrenta a su vez como mundo cultural; los restos, el
mon~ento, el ~elato, remiten al historiador, cada uno según su modo
propio, a un honzonte cultural en el que se esboza el universo colectivo
d~ que dan t_estimonio y est~ captación del ser histórico de los signos
solo es posible porque existe la historicidad del historiador. "El
procurarse, depurar y asegurar el material no es lo que pone en marcha el
retroceso al 'pasado', sino que presupone ya... la historicidad de la
existencia del historiógrafo. Este es el fundamento existenciario de la
historiografía como ciencia hasta en sus operaciones técnicas' más
insignificantes. Por ende, los signos se le presentan al historiador
inve_stidos de manera inmediata de un sentido de pasado, pero ese
sentido no es transparente, y por ese motivo se torna necesaria en la
historia una elaboración conceptual. "La historia no pertenece al orden
de la vid~, sino al del espíritu". (G. W. Fr. Hegel, 1980, p. 73). El espíritu
e~ es~nc1almente el resultado de su actividad. Esto quiere decir que el
histona~o~, fundá~d~s~ en este punto de partida, no debe develar leyes,
acontec1m1entos mdiv1duales, sino "la posibilidad sida fácticamente
exi~tente" (en el pasado). Pero para llegar a eso, piense lo que piense
Heidegger sobre el punto, el historiador debe reconstruir empleando
conceptos.
Esa elección es explícita o no, pero no existe ciencia histórica que no
se apoye s~bre_ una filosofía de la historia. Se dirá que la necesidad en que
se ve el historiador de elaborar conceptualmente el devenir no implica
una filosofía, sino una metodología científica. Porque la realidad histórica
no está esencialmente constituida, co.m o lo está la realidad física, sino
que es esencialmente abierta e inacabada; existe un discurso coherente de
la física porque existe un universo físico coherente, aun para el físico;
pero en el universo histórico, por más que sea coherente, el historiador
nunca puede señalar tal coherencia, porque ese universo no está cerrado.
¿Qué es, entonces la historia? es una forma de la conciencia que una
comunidad tiene. de sí misma, y como tal inseparable de las adquisiciones
espirituales duraderas.
. La causalidad y la comprens1on tienen cada una sus límites. Para
sobrepasarlos es preciso forjar una hipótesis sobre el devenir total, que
n? s~lamente retorne el pasado, sino que aprehenda el presente del
hist~nador como pasado, es decir, los perfiles sobre un porvenir; es
preciso hacer una filosofía de la historia. Pero el empleo de esta filosofía

�780

FERNANDO ROBLEDO ISAAC
HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

está condicionado por una historia de la filosofía, que expresa a su vez
una inmanencia al tiempo de un pensamiento que querría ser intemporal.
De igual manera, las dificultades que encuentra el historiador para
restituir el núcleo significativo de un período, esa "cultura culturante" a
partir de la cual la "lógica" del devenir de los hombres se transparenta
claramente a través de los hechos y los organiza en un movimiento, ¿no
son las mismas esas dificultades que aque'li~ con las que lucha el
etnólogo? Claro está que en la medida en que el historiador se aplica a
sociedades "históricas", le corresponde además revelar la razón del
movimiento, develar la evolución de una cultura y recoger las
posibilidades abiertas a cada una de sus etapas. Tal como había que
"comprender mediante una transposición imaginaria cómo la sociedad
primitiva se cierra su porvenir, deviene sin tener conciencia de ·estar
transformándose, y en cierto modo se constituye en función de su
' estancamiento" Cuando Husserl protesta contra la doctrina historicista y
exige de la filosofía que sea una ciencia rigurosa, no trata de definir una
verdad exterior historia; O-- F. Lyotard, 1989, p.) por el contrario, se
mantiene en el centro de comprensión de la verdad: ésta _n o es un objeto
intemporal y trascendente, es vivida en la corriente del devenir, será
corregida indefinidamente por otras vivencias, por lo tanto
"omnitemporal", está en vías de realización y cabe decir de ella lo que
·decía Hegel: es un resultado -con la diferencia de que sabemos que la
historia no tiene fin-. La historicidad del historiador y su inserción en
una coexistencia social no prohiben que se elabore la ciencia histórica,
son, por el contrario, las condiciones su posibilidad. La fenomenología
no propone, una recuperación reflexiva de los datos de la ciencia
histórica, un análisis intencional de la cultura y del período definidos por
esta ciencia, y la reconstitución la Lebehswelt histórica concreta gracias a la
cual transparenta el sentido de esa cultura y ese período. El hecho de que
la fenomenología se haya situado a sí misma en la historia, y que con
Husserl se le identifique como· una posibilidad de salvaguardar la razón
que define al hombre, que haya intentado introducir sólo mediante una
meditación lógica pura, sino por una reflexión sobre la historia presente,
demuestra que ha comprendido a sí misma como una filosofía exterior
tiempo o como un saber ~bsoluto que -resume una historia concluida.
Aparece ante sí como un momento en el devenir de una cultura, y no ve
contradicha su verdad su historicidad, dado que convierte a esa historicidad
ep una puerta abierta sobre su Verdad.

I

Bibliografia
HUSSERL, Edmund, Idear relativas a una fenomenología pura y una .ftlosofta
fenomenológica Editorial Fondo de Cultura Económica 2ª reimpresión 1992 Tr.
José Gaos.

·

HEGEL, G. W. Fr. Lecciones sobre la .ftlosofta de la historia universal Editorial
Alianza. 1ª Edición. Prólogo de José Ortega y Gasset. Advertencia y traducción
del alemán por José Gaos. Madrid 1980.
HEIDEGGER, Martín, Ser y Tiempo Editorial Universitaria Santiago de Chile
1997 tr. Jorge Eduardo Rivera Cruchaga.
LYOTARD J.-F. La fenomenología Editorial Paidós Buenos Aires 1989 Tr. A.ida
Aisenson de Kogan

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Historia, 2005, No 32, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Vecinos de Monterrey</name>
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                    <text>����HU MANITAS

C

FONDO
UNlVERSlTARJO

ANUARIO DEL
TRO DE ESTUDI S HUMANÍSTICOS

CE TRO DE ESTUDIOS HUMA ÍSTICO DE LA
IVERSIDAD A TÓ O fA DE UE OLEÓ

Director
Dr. Agusón Basa e Fernández del Valle

Jefe de la Sección de Filosofía
. A. Cuauhtémoc Cantú

Jefe de la Sección de Letras
Dra.

lma ilvia Rodríguez Pérez

Jefe de la Sección de Ciencias Socia/es
Lic. Ricardo

illarreal Arrambide

Jefe de la Sección de Historia
Profr. Israel Cavazo Garza

�Derechos reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísticos
Certificado de Licitud de Título y Contenido en trámite.
Diseño de portada por. Yolanda Pérez Juárez
yolandapj@hotmail.com

ÍNDICE
Sección Primera
FILOSOFÍA

La responsabilidad derivada de los estudios conteni_dos en este
Anuario, corresponden exclusivamente a sus respecuvos autores.

DR. AGU TÍ
B AVE FERNÁ D Z DEL VALLE Edlfcación
Unirersitaria para el An1or................................................................................. 15
PROF. DR. HE RICH BECK Liberación e Identidad por enme11tro de las
Clllluras a la sit11ación1 tare_a y oportunidad de la filosefía en mén'ca LAtina, dentro
del n11111do íntelert11al actual.................................................................................. 31

1. . CU HTÉMOC C TÚ GARCÍA Filosofia y Sabiduría en José
f /asconcelos......................................................................................................... 37
Nueva Época
NOVENA EDICIÓN
Agosto de 2005 -500 Ejemplares

DR. ZID
E Z RAO I lA ciudad ideal de Al- Farabi El nacimiento de la
Filosofia Política e,1 el lslatJI......... ... ... ... ... ....... ....... ....... ...... ... .. ... ........ ... ... ... .... .. 5
JORG GARCÍA- Ó
Z PH.D La Subnrsión de la ''Gran Cost"mbre"
El escepticismo de Julio Cortázary el lelos cog11oscitil'o del ortisla literario............ 9

MTRO. CÉ R UGU TO REZ R DRÍG '.EZ Sobre El Papel De
La Historia De .La Ciencia En LA Emluoció11 De Lt, Teonr, Drl Cambio
Cientl.fico -Primera Parle-....................................................................... ........... 107
.MTRO. E1 RIQ E AG
O E/ Concepto de Filoso.fa de .·1¡,lf.rh°n Basare
Fenui.ndez Del T, 'a/le.. ........................................................................................ 149

DR. JO . A T
IO D CAL ALO
La Fom1aáó11 Humanista del
Futuro EdtJCando .............................................................................................. 167

�DR MAURICIO BEUCHOT La Filosofía Cristiana de Enrique
Ag~ayo............................................................................................................... 197
MfRO. LUIS RIO DA ARREGUÍ Maimónides Lo Indeterminado y ;I
1
Silencio ................. :............................................................................................ 2

Sección Segunda

LETRAS

Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES
LJC. RICARDO VILLARREAL ARRAMBIDE Las ciencias sociale1 y las
h1Jn1anidades en el contexto tecnológico ............................................................ 359
lTRO. HUGO ART RO B SILIO OLNARES El conocimiento oijetit'o
· · · ......................................................................... • 371
y el conocimiento admtmstratrvo

RA ALMA SILVIA RODRÍG EZ PÉREZ Hacia 11na sociedad con un
D
· , h,,mano....................................................... ....................................... 229
rostro ,nas

DR. AGUSTÍN BASAVE FE
, DEZ DEL VALLE Significación y
· , cu,,,.,'12,
,,.,,.,. ,.......................... .................. .. ................. 241
sentido di
e ,1,.bro en elh onzon,e

M.C.ROGELIO CANTÚ ME DOZA La e11al11oción JI sus efectos en lo
educación superior de México .............................................................................. 395
ITRA. BEATRIZ LILW A DE ITA RUBIO Educación y sociedad del
conoci,niento. Dos tJ!opías anheladas.................................................................. 423

MTRA. MINERVA MARGARITA VILLARREAL Gabriel Zaid y e;'
J ,a
1 creaczon..........................
•,
2:,
arraigo ue
......................................... ........................
.

t;'

DR. JOSÉ JAVIER VILLARREAL La pasión con10 revelación
mundo....................... .........................................................................................z

MTRA
GABRIELA RIVERO
Lenguajes que constmyen y
desdicen.·........................................................................ ...................................... 273
MfRO. ALEJ DRO DEL BOSQUE El pensamiento inclt(Jente de Erne,rto
Sábato ................................................................................................................ Z?9

DR. LI O GARCÍAJR. La campana de Carlos Fuentes....... ,..................... 3t 7
DR.ALEJ

DRO GÁNDARA La creación: Una hipótesis................ ......323

DRA. TERESA PORZECANSKI Cambio y pem1anencia en el mito, el rito y
~,,.,, ...............................................
.. .............................................................335
l.a lbOrla
LIC. ROMÁN CORTÁZAR ARA DA ,, avier Villamttia en u;
acto ........... .............,................ ........ :............ ................. ...... ................................ 34

LIC. R1 ESTO DIEZ-MARTÍNEZ G ZMÁ1 Lo cn'sis ética de la
po1guerra y las mpt1estas ji.losoftas de la teoría critica a la posn10demidad........... 443
1ITRO. tUGUEL . G . . L G
ZÁLEZ Q IR GA 18 Razones para
e11!1diar a Estados Unidos ................................................................................. 459

DRA. THELA G TI . RREZ GARZA Reestn1ct11roció11 productiva en la
mamifactura Nuevo León, Década de los rol'enla. Región lndustnal de
1\lon1e,rry........................................................................................................... 4 3
DR. JO ·, MARÍA INFA1 1T .Desatrollo s11stentahle )' desan:_ol~
político.......................... ........................................................ •··••·•········• .......... ·· · JO:,
DRA. LILYr\ PALACIO HER A 1DEZ L.a empresa Ja1J1i!iar • las
grandes empresas regio!J/011/anas................ ......................................................... 533
MTRJ\. UD ICE R.! MO R ÍZ Lo Racio11a!tdad de las Teorías y Prácticas
del Desanvllo: Un Remen/o.............................................................................. 565
ITRO. ROBERTO REBOLLO O G'lohalizació11 )' capitalism()
(tllturtil............................................................................................................... 69

�Cuarta Sección
HISTORIA
PROFR. ISRAEL CAVAZOS GARZA Las capitttlaciones de Luis

Caroajal ....................................................................... ...................... 611
TOMAS MENDIRICHAGA LoJ primeros vecinOJ-..¡/_e Monterrey................ 635
DR. MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ El patrimonio histórico y cultural de
la Frontera orle de Tamaulipas....................................................................... 653

LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE CAVAZOS Nobleza o Limpieza de
Sangre................................................................................................................-661
BERTHA VILLARREAL DE BE AVIDES TutimonioJ Epútolares del
Sitio de Monterrey ............................................................................................... 673

LlC. AHMED VALTIER MOSQUEDA Siete Cartas lnéditaJ y s11 contexto
en la Invasión orteamericana............................................................................ 693

MTRA.

Duarrolio Industrial e
Intermediación Financiera en M011temy (1930-1960): Caminos CruZf1dos......... 707
ISABEL

ORTEGA

RJDAURA

DRA. MARÍA LUISA RODRJGUEZ SALA Miguel Mauricio José Muñoz

González: Sus papeles como Cirujano Ortopedúta, Oftalmólogo, Obstetra y Político
durante las postrimerías del México ovohispano y el inició de la &amp;pública (17811846)................................................................................................................. 735
LIC. LUIS RUBLUO El México que vivió Micrós.. ................ ,...................... 749
PROF /INV. FERN DO ROBLEDO ISAAC Historia y
Feno,nenologja.................................................................................................... 771

QUINTA SECCIÓN
RESEÑAS Y COMENTARIOS

Dr. Agustín Basave Femández del Valle: Mensaje de Gratitud al Gobierno del
Estado de · 11evo León y al Colegio de otarios Piíblicos de esta Entidad Federativa
-785-. Aurora Georgina Bustos Arellano: Concepción y percepción en Platón

-793-. José Luis Cisneros Arellano: Materialismo-espiritual en una sola
naturaleza: El Humano, -803-. Maóa de Lourdes J uárez Contreras:
Exégesisy comentarios a "!..A Sabiduría de la vida" de Artur Schopenhauer-811-.
Gobirish Míreles: El olor co1J10 emblema de podery dominio en "El Perfume" de
Süskind -839-. Alberto Motta y Guillermo M. Eguiazu: Tecnopatogenología
-Tecnopatogenia, LA Quinta Aproxin1ación, -843- Lic. Odvidio Reyna Garóa
Fábulas Pánicas -861-. José Wbaldo Rivera evarez La Ct,ltura y tres
estadios de manifestación política -865-.

�PRIMERA SECCIÓN

FILOSOFÍA

�EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
PARA EL AMOR
Dr. Agustín BasaYe Fernández del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos
Profesor Emérito de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Presidente de la Comisión Doctoral de la
Facultad de Derecho y Criminología de la UANL.

La educación es una responsabilidad compartida que nos compete a
todos. Ciencias y tecnología sirven de consuno para la humanización y
personalización del educando. Cuando la tecnología educaúva entorpece
el crecimiento creador y las relaciones humanas es que los diseños y los
diseñadores han fallado lamentablemente. Las nuevas expresiones de la
idea democrática aunadas a la expansión r proliferación de los medios
masivos de comunicación nos están haciendo -y nos harán- nuevas
demandas a la educación, pero nunca a cosca de la deshumaruzación del
proceso educativo.
La dimensión educativa es inseparable de la vida humana. Emuelve a
todas las formas de la educación, codos los elementos de la población }'
todas las edades del ser humano. Por supuesto que no podemos
quedamos en la· \'aguedad -por solemne que parezca- de la frase de
René Mahieu, Direct0r General de la UNESCO, cuando le pregunraron:
''¿Cómo definiría usted la educación permanente?" Respuesta: "La
éd11cación es la disposición a aprender a ser". ¿Aprender a ser un técnico hábiJ,
o un profesionista triunfador y mundano, o un politico maquiavélico, o
un cultivador de la ciencia como vano feáche? Todo cabe en la solemne
vaguedad ideada por René Mahieu que sirvió de nombre a un Libro
escrito por varios colaboradores y publicado bajo los auspicios de la

�17

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

UNESCO: "Apprendre a étre". En primer lugar habría que advertir que
nos encontramos implantados en la existencia con una esencia de
hombres. Una existencia que es nuestra, en cuanto la vivimos y la
ejercemos, pero que no es nuestra en cuanto nos viene dada como don
de amor y que nos compromete a convivir amorosamente. En esta
convivencia el hombre está encomendado aJ hombre en un sentido
primario, radical La educación permanente nq puede desentenderse de
la otreidad esencial y de la nostreidad constitutiva. La Universidad no puede
ignorar que la sabiduría es más importante para la plenit11d de los ho,nbres y de los

investigación especulativa se da una profunda necesidad de lo divino.
Insuficiencia del ser finito, inquietud del destino humano, intuición de un
orden trascendente; todo -instinto, razón y corazón- nos llevan a la
región donde la sabiduría y la santidad están convergiendo y
coincidiendo. Educar universitariamente significa transmitir lo mejor de
uno mismo y hacer verdad en la propia existencia lo que se quiere
enseñar a otros, para que aprendan a aprender a ser hombres cabales
entre los hombres.

16

pueblos que la ciencia.
Si la educación convencional y presencial no puede formar toda la
persona humana en todo el tiempo de su vida, vayamos hacia la
Universidad permanente y abierta. Si la Universidad convencional se ha
ocupado preponderantemente, hasta ahora, de la "materia gris",
preparemos una universidad abierta, escuelas de educación elemental,
media y superior en donde todo el ser humano en todas las épocas de su
vida tenga la facultad de conocimiento para el amor. Una Universidad
abierta en donde todo el ser humano en todas las épocas de su vida sea
facultad de conocimiento para el amor. Una Universidad en donde los
diplomas no sirvan para demostrar urucamente adquisiciones
intelectuales en alguna época de la vida, sino que nos hablen de todo el
ser humano. o queremos un saber frustrante que haga caso omiso de la
cultura del corazón. Tampoco un sentimentalismo ciego, sin brújula y sin
soporte espiritual jerarquizado. o vemos imposibilidad alguna para que
la universidad siga impartiendo ciencia y técnica, pero cuidando de las
circunstancias, del medio, del ambiente en que un hombre puede
desarrollarse cabalmente como hombre y cumplir sus ideales. Si los
educandos descuidamos la tarea de transmitir, de generación en generación,
valores espirituales que den a la vida "sentido", . "contenido" y
"dirección'', solo habremos legado -a pesar de todas las teorías
esgrimidas- una herencia de vacío espiritual. Si hemos dicho que la
sabiduría es más importante para la plenitud de los hombres y de los
pueblos que la ciencia, vamos a enseñar respeto y amor por el
prójimo -especialmente por los pobres, los solitarios los olvidados, los
descarriados, los rechazados, los marginados-; admiración y entusiasmo
por la estructura y las relaciones de todo cuanto hay 0a Habencia);
adoración por el Ser fundamental y fundamentant~, por si (asddad),
infinito, Í4ffiutable, simple, uno, espiritual, eterno, omnipotente,
trascendente, indiviso, ejemplar, perfecto... En la base misma de la

La andragogía contemporánea enfoca al hombre como organismo que
actúa en un medio social. El medio -específicamente humano- continua
exteriormente al ser vivo. La inteligencia no es abstracta, sino inteligencia
de un ser biopsíquico en situación y en circunstancia. En función de la
situación y de la circunstancia se planean esquemas de acción que
aprovechan el medio favorable o tratan de superar los obstáculos.
Dentro de esa experiencia se produce el aprendizaje. Lo que cuenta no es
la acumulación de datos en la memoria, sino la resolución de problemas
vitales, la guía para la acción, la pauta de conducta para futuras
situaciones y circunstancias. La androgogía encuentra apoyo en la
psicología topológica (relaciones dinámicas y tensiones del educando en un
.campo). El término de la educación es el aprendizaje y no la enseñanza. El
eje de la universidad está en el alumno. Lo que más importa es desarroiiar

habilidades idóneas en el educando. Se trata de que aprenda a aprender. Es necesario
convertir a los alumnos en co-investigadom. Cuenta mucho que los educandos
sepan comunicarse y expresarse; que sepan escuchar y discutir; que
razonando se encaminen grupalmente al experimento y descubrimiento.
La pesquisa cienáfica delimita el problema, busca alternativas y nuevo
datos para nuevas hipótesis, prevé: las consecuencias y prueba o
comprueba las teorías en la realidad. Se piensa "para", en situación
conflictual. Y se piensa "con' los educandos, enseñándoles los fines y
dándoles responsabilidades en la ejecución. e tran m.ite una cultura
dinámica, con una gran movilidad de sus verdade en el campo científico
natural. Por eso cuentan más los principios que los detalles cambiantes.

Hqy que estar capacitado para la prupia y pen11anmte actualización educativa. '1..a
función de la Universidad -apunta Whitehead- es capacitar al alumno
para deshacerse de tos detalles en beneficio de los principios... el
principal propósito de un profe's or universitario debe ser mostrarse en su
verdadero ~arácter, esto es, como un hombre ignorante que piensa, que
utiliza activamente esa pequeña porción de conocimientos. En cierto
sentido, el conocimiento disminuye a medida que aumente la sabiduría,

�18

AGUsTiN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

puesto que los detalles son absorbidos por los principios. Los detalles de
conocimiento que sean importantes, se aprenderán ad hoc en cada
circunstancia de la vida, pero el hábito de la utilización activa de los
principios bien comprendidos es la posesión final de la sabiduóa. En vez
de una educación universitaria para la memoria y los datos, una
educación com9 actividad inteligente y búsqueda de habilidades para
seguir aprendiendo y para saber inventar. El fin de la andradogia
universitaria es interno, inmanente a la actividad ucariva. El educando
no está ejecutando 'minués intelectuales", sino comprendiendo el
sentido y la finalidad de lo que hace, en el momento -situación y
circunstancia- que lo hace. En vez de lecciones horarias, sesiones de
trabajo múltiples y variables. Más que división de materias, reunión de
contenidos en áreas o unidades interdisciplinarias de trabajo. Mejor que
examen de conocimiento, comprobación de que las experiencias tenidas
han quedado como aptitudes. Más importante que el cambio cuantitativ~
de conocimientos es el cambio cualitativo e11 la conducta. En la Andradogia
contemporánea, el profesor parece desdibujarse un tanto en el aspecto
exterior de su actuar, ante grupos de alumnos con posibilidades de
encontrar soluciones y de equivocarse.
o se ha reparado suficientemente en la riqueza etimológica que
derrama el substantivo "educatio", que proviene del verbo "educ', extraer.
Pero ¿qué extraemos del educando? o existen las ideas innatas, co~o
creía Descartes, pero si hay, en todo ser humano, un enorme potenaal
susceptible de actualización, una serie de virtualidades que por la
educación puede llevarse a su cabal desarrollo. El educando es un sujeto
perfectible que requiere oraenación de cualidades, conocimientos _pautas
de conducta... Educación es realización de pe,fectibilidodes, para deorlo en
forma lapidaria.
El hombre es contingente, imperfecto, inacabado, menesteroso.
Porque hay perfectibilidad que exige su realización, hay educación. Yo
me pregunto cómo esta contingencia hambrienta puede llegar a su cabal
cumplimiento si no se le va saturando de amor, si no ama y no se le arna.
¿Por qué las niversidades no podrían, en un nivel superior, enseñar a
los educandos a amar? Una perfectibilidad ansiosa de satisfacer su
exigencia sólo puede cumplirse cabalmente por vías de amor. Me parece
que el mundo contemporáneq no ha en ayado, a gran e cala, una
educación para el amor. Y para que el mundo sea habitable por el
hombre, requerimos una educación para el amor. Las Universidades no
han querido creer en el amor como fuente de luz y de ciencia, de calor y

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

,19

de consuelo para el hombre y la sociedad.
obran eruditos y faltan
sabios. Hay poca gente feliz. Siento una compasión infinita por ese
pequeño, admirable ser que vive y muere entre asfalto y humo, siempre
atenazado por el reloj, molesto por enfennedade que produce la
civilización, saturado de problemas, siempre a la búsqueda, pero
generalmente frustrado antes de haber encontrado el amor. Por eso les
invito, amigos universitarios, a que lean ahora en el hombre vivo, en e e
hombre que sus padres -más sabio que u tecles por la edad- han tenido
su Universidad.
e dan miedo las palabras devaluada por au encia de autenticidad.
La palabra amor ha de ser un acontecimiento en su vida. i no ocurre
seria mejor que no la dijesen y la e cribiesen. Porque la palabra genuina
es lo que somo Je ús es la palabra de Dios hecha carne y angre! Y
cuando esa palabra dicha y hecha está ausente de nue tras esmelas o de
nuestras vidas, nuestras más profundas cuestiones vitale quedan
insatisfechas, vacía . Llevar a lo hombres a su plenitud es el sueño de
hombre plenos. Porque si eres pleno -como e puede ser pleno en esta
vida- lo único que te falta es la plenitud de lo demás. ¿O e que acaso el
hombre no está encomendado al hombr ?
o quiero imponerles nada, porque la erdad no necesita
imposiciones· se impone ola. Tienen todo el derecho de pensar de otro
modo de todo lo que aquí e diga. Esto no ha de dañar la amistad entre
autoridades univer itarias, profesores, alumnos r egre ados. Me limito,
en esta ocasión, a ofrecer un mensaje sobre los hombres el mundo la
esmela y la niversidad tal c mo los veo y lo vivo. 1 o quiero hacer el
papel de profeta loco predicando utopías en un upennercado. Me basta
apuntar cosas muertas en nuestra civilización pue ta a prueba corno si
fueran los manjares del paraíso. A veces -como se diría en Andalucía'hay que varear mucho un olivo para que caiga una ola aceiruna". E
posible que mi palabras ean rotundas, drá cicas a veces. Pero tengan la
seguridad que están dicha para la luz intelectual y para ivir en amor.
L s occidentales bemo sobrevalorado morbo am nte el dinero y la
propiedad, el poder y el placer. El desplazamiento del espíritu provoca
malestar, endurecimiento, de ánimo, de esperación ... El desplazamiento
del e pfritu -crisis espirirual- e refleja en cri is económica, corrupción,
criminalidad creciente crisi en el matrimonio y la familia, guerras y
quiebras de una civilización materiali ta.

�20

AGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZDEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

Como universitario e investigador, soy hombre de ciencia y de
técnica. Pero no creo en la omnipotencia de la ciencia y de la técnica.
Podemos admirar muchas cosas de la era post-industrial: computadoras
que hablan, robots que hacen las tareas domésticas, bancos de sangre y
de piel, transplantes de corazones y de riñones, pisadas humanas en la
luna, "bebés de probeta", laboratorios volantes en el espacio, cámaras de
televisión en planetas lejanos, maravillas d la electrónica... pero
deploraremos siempre la deshumanización de fa civilización: armas
atómicas en arsenales escondidos, bombas de neutrones, intoxicaciones
qui.micas, contaminaciones de mares y ríos, agotamiento de las materias
primas, ensuciamiento del medio humano, contaminación ambiental ...
La quiebra y la superviviencia de una civilización está en nuestras manos.
La sociedad de consumo piensa -estulto dogma- que con dinero se
puede comprar todo, cuando sabemos muy bien que las mejores cosas
que nos puede deparar la vida no pueden comprarse. Esta sociedad de
consumo, ayudada por una inmensa publicidad ayuna de principios
encos,
está
produciendo
corazones
humanos
deprimidos,
subdesarrollados en materia de cultura cordial.

Universidades estáticas. Los educadores transmiten formas periclitadas a
lo primero que encuentran a maoo. Diríase que nuestros educadores salvo honro a excepciones- marchan sin plan alguno, a la deriva, asidos
a la tradición alejandrina, al entretenimiento técnico o a la enseñanza
enciclopédica. Las Universidades e tán concebidas para una minoría
burguesa, como si no existiese la sociedad de masas. Organismos
cerrado de conectados de la realidad circundante. ¿ o sería hora de
pensar en Uoiver idades renovadoras que a uman la crisis y se
conviertan en medio eficaz para la lisi ?

El peligro que nos amenaza es el nuevo bárbaro computado, provisto
de saberes técnicos muy cualificados, pero apenas difereo.te de los
cerebros electrónicos del siglo XXI. Ciencia, técnica, electrónica, dinero
y bienestar son buenos. Malo es el nuevo bárbaro tecnócrata que nos
amenaza con su ciega o cínica deshumanización.
Más de 400,000 científicos altamente especializados están empleados
en la industría armamentista para mejorar armas y desarrollar nuevos
medios de genocidios. Cerebros vendidos al poder bajo el signo de Caín.
Se habla de mega-muerto -un millón de hombres por cada megamueno - por una guerra nuclear. Solo en el continente europeo existen
armas nucleares tácticas con capacidad explo iva treinta veces superior a
la capacidad explosiva T. .T. total empleada durante la egunda Guerra
Mundial. La estrategia del terror cuesta muchos millones de pesos por
minuto, mientras se deja morir de hambre a muchedumbres de pobre .
Si ya no hay amistad, si ya el hombre no cuida del hombre, de nada
sirve seguir construyendo grandes ciudades vacías de calor humano.
¿Cuál es el mundo que quere~os? Todos tenemos la palabra. Hay una
sociedad en continua reconstrucción, en cambio ·permanente. Y sin
embargo no se registra una auténtica "Universidad para el cambio".
Vivimos en una sociedad dinámica y seguimos con nuestras

21

La Universidad como ptomot ra del cambio debe, ante todo,
conectarse criticamente con la sociedad que nos coca vivir. Debe
alcanzar e una conciencia diferenciadora de lo bueno y de lo malo de lo
permitido de lo factible en la sociedad cambiante.

r

Vivimo en el siglo de la codicia agre iva }' hedonista. De ahí los
conflictos y las guerra , la corrupción colectiva , el vacío espiritual. La
política económica nacional e internacional asocial en el fondo, se sirve
de la codicia y del egoísmo como e tupefaciente y drogas aprobadas por
los poderosos de la tierra. Las consecuencias han sido catastróficas. Las
e cuelas y las universidades han callado }' se han cruzado de brazos, la
mayoría de las vece . Y no por falta de medios sino por falta de una
educación para la solidaridad humana.
Todo atentado a la vida y a la naturaleza es un atentado contra
nosotros mi mas. "La contammacióo interior, la contaminación psíquica
del hombre está en el fondo del ensuciamiento total del ambiente
humano' , como ob erva penetrantemente Phil Bo mans.
n este
sentido, el progre o occidental ya no es un verdadero progre o humano.
Hemo roto lo naturales lazo Yitale y hemos materializado nuestra
exi tcncia arrancándola de u raíces. r o olvidamos que la vida humana
es un mara illoso mi t rio y la otr gamo en hol causto para el altar dd
progreso matenal. i la tierra pudie e llorar lloraría por el destierro del
hombre. entada n los escombros de nuestra civilización , la 1mÜ'ersidad
aún es capaz, si e decide, a pon r luz de sabiduría en nue ero corazón •
amor de lo hombre por los hombre . La peor respuesta que podrían
darnos la máxima Casa de Estudios es la incitación a la violencia. Hemos de
cambiar hombre r sociedad pero no por vías de ,--iolencia, que mata a1
inocente por querer exterminar al culpable con rifle anitario. El
pesimismo extremado de la violencia es un modo de criminalidad. Detrás
de la ,·iolencia está la fuerza de trucriva del odio 9ue com·ierte a los

�22

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

hombres en cavernícolas monstruosos. "Si por tu ideología o por tu
nueva ·sociedad ha de m~&gt;Iir un inocente o un solo niño, maldigo tu
ideología y abomino tu sociedad" (Bosmans). Ciertamente la injusticia
cometida con el prójimo, eo cualesquiera de sus fonnas, es violencia.
Pero la justicia y la paz no son productos de la guerra y de la violencia,
sino del cambio en el corazón del hombre. Si Universidad de nuestro
tiempo no puede propiciar este cambio, está fracasando en una de sus
misiones primordiales. V aldáa la pena de meter esta verdad en el duro
cacumen de los guerrilleros de salón y de los predicadores de la violencia
en las universidades. Porque se quiere adecuar el ambiente a la propia
conveniencia. Se imputan todos los males del mundo a los del bando
contrario. Echar la culpa del desastre al Estado y a las estructuras es una
cómoda y farisaica coartada de los que hablan mucho y actúan poco o
nada. Sobran profetas del desastre y faltan constructores de la sociedad
humana que todos anhelamos. De la sociedad solidaria que arribe a una
socio-síntesis pacífica y amorosa
El círculo vicioso del mal que apela al mal, de la violencia que recurre
a la violencia no se rompe con la venganza taliónica sino con el perdón
cristiano. Se ha dicho -y con razón- que Mahatma Gandhi, Martín
Luther King y Maximilian Kolbe han hecho más por la habitabilidad de
nuestra tierra y por el bienestar de los hombres que todos los generales
juntos. Hay que ser más valiente para abstenerse de usar la violencia
cuando lleno de indignación se contempla una injusticia, que para dejarse
ir por el impulso de golpear o matar. En un mundo enloquecido camino
hacia la autodestrucción, cabe una revolución nueva, no violenta, que
libere al hombre de la codicia y del afán de poder.
Acaso mi tesis de una educación universitaria para el amor parezca
extraña, fuera de lugar. Pero no es así. Si el hombre necesita el amor para
hacer.se hombre, ¿por qué la Universidad no habáa de enseñarnos de que
podríamos y debiéramos estar enamorados? ¿Es que las grandes obras de
los grandes hombres no han sido obras de grandes enamorados?
¿Quiénes son, en definitiva, los que trazan los grandes hitos de la
historia: los mediocres o los amantes de la sabiduría, de la ciencia, de las
letras, del arte, de la patria y de ia humanidad? La educación universitaria
es el proceso o conjunto de actos, por los que la Universidad se
constituye en un ambiente , suscitador de conocimientos hábitos,
. apreciaciones
experiencias en los educandos quienes, al liberar
mediante el esclarecimiento superior de vocaciones, tendencias activas o
virtualidades, las transforman en disposiciones de conducta y se

y

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

23

convierten en miembros, según el modelo de valores, de esa sociedad o
institución. El desarrollo espiritual de un hombre en sociedad conforme
a valores espirituales, no puede verificarse sin una formación para el
amor a Dios y al prójimo. La individualización desarrolla las capacidades
o virtualidades singulares para el amor. A menudo esas potencialidades
humanas para el amor se encuentran obstaculizadas o reprimidas, tanto
en el aspecto individual como social. La Universidad vocacional actúa, en
estos casos, como fuerza liberadora.
o se limita. La educación auténtica a promover contenidos o
experiencias de tipo predominante intelectual: la instrucción; tampoco le
basta con sistematizar el conjunto de actos formalmente_constirutivo; ni
con tratar de que el educando se incorpore al grupo social a través de la
adquisición de pautas, costumbres, compol'tamieotos; ni con adiestrar
capacidades prácticas o capacitar en contenidos o e:\.'})eriencias que
componen un conjunto o cuerpo de caracteá cica profesionales o
técnicas vinculadas con el trabajo que el educando desemp ñar.á. o hay
que concebir a las instit11ciones educativas como unos mastodontes del sab r
y de la ciencia; sino como centros de luz, como recintos de ciencia y
cuJtura que encaminan a la sabiduria. Las instituciones educatiz.as no deben
ser fábricas de tecnócratas, esp cialistas, eruditos o peritos con tirulo
profesional. La Universidad es formadora de toda la persona humana, no
solo de la "materia gris" que llamamos cerebro. "Todo el hombre es
facultad de conocimiento para el amor. Los diplomas han de ser mucho
más que la prueba de que alguien ha demo erado en algún momento de
su vida una adquisición intelectual. Lo djplomas han de hablar de todo
el hombre. El saber solo frustra y puede mutilar mortalmente al hombre.
l desarrollo de la vida afectiva y de la vida e piritual, la cultura del
corazón, son de importancia capital n la con trucción de la nueva
sociedad. La sabiduría -afirma Phil Bosmans en palabra 9ue hacemos
nuestras- es más imp rtante para la felicidad de hombres y pueblos que
la ciencia". Está señalado, en este texto, la función del corazón en la
niversidad. r os hemos olvidado de que el amor e la base de toda
convivencia sana y perdurable. "La justicia in amor es una ucopía". El
amor sin ju ricia es una mentira. La cultura del corazón es tarea
universitaria inaplazable para la alud espiriroal del hombre y para la
-habitabilidad del planeta. Para ser hombre de verdad r formar una
comunidad, el er humano ha de volver a er humano en ~l amor de los
unos por los otro . Los educandos han ido encomendados a la
Universidad, porque el hombre está encomendado al hombre. · el

�24

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

educando que ha sido encomendado al educador no es una entidad
abstracta, una gente, sino un prójimo, un proximus sediento de estima y
de saber fecundo, luminoso, amoroso.

San Agustín apunta luminosamente que el amor es el peso (pondus) del
alma. "¿Qué os decimos, que no améis?" "¡Dios no libre! Inerte ,
muertos, miserables seríais, sin amar nada. Amad, pues, pero mirad bien
que es lo que habéis de amar". 'r o re digo que nada ame , ino que
ordenes tu amor" (Sermo Lambot 2 PLS 2 755) El ordo amoris
agustiniano nos pide usar (un) de lo medios y gozar (frui) de los fines.
puesto que _en última instancia sólo hay un último y supremo fin, el
orden no pide gozar sólo de Dios. Pero en Dios habremo encontrad
todo lo valio o.'\ ada habremos perdido y todo habremo ganado'. ,
?esde ~sta pers~e~tiva, ~e de donde hay que c?mprender ese genial
imperativo agusuruano: Ama, y haz lo que c¡meras".
lamente no
pone una condición el Santo bi po de Hipona: que amemos, que
verdaderamente amemos, porque i amamos verdaderamente todo lo
que ~agamo erá en bien de la persona amada. uprema libertad que
trasciende -no deroga- toda obligación ética.

Los maestros universitarios no deben confundir el amor con el
sentimentalismo, ni con la solidaridad, ni con el egoísmo de grupo, ni
con el reparto de ciencia y tecnología. En la estructura del amor del
educador al educando hay que dar más que lo que se posee
intelectualmente. Hay que darse a si mismo para la promoción del
educando. Es la gran proeza del corazón del verdadero maestro que no
cabe confundirlo, jamás, con el simple instructor. Esta proeza puede
cambiar el pensar, el hacer, el sentir y el hablar del educando para toda su
vida. ¿Quien inventó esta proeza? o estam s en el caso de inventos
humano . El más profundo y el más humano mensaje de todos los
tiempos es que Dios es amor. Gracias a ese mensaje, los hombres
podemo volver a ser hombres los unos para los otros en el amor. Sobre
esta base entenderemos mejor el amor a la ciencia, el amor a la técnica y
el amor a la sabiduría. Habitado por el amor, es po ible que el hombre
hable con conocimientos, y ha ta con sabiduría y e entienda con el
hombre.
Aunque el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo
que se tiene sino una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente
definición:

El amor es un afecto vivo, benevolente y promociona/ del hombre, que se profesa a
Diosy al ser humano.
Este sentimiento fundamental e irreductible del ser humano, es la
forma más profunda y más rica de relación y de vínculo. Tiende hacia la
unidad espiritual y en el caso del amor-pasión, a la unidad física. La
sexualidad no es la única razón de ser del amor, aunque es una
consecuencia de la efusión cordial y personal. s el amor per onal el que
informa la sexualidad y no la sexualidad la que informa al amor personal.
El niño insinúa signos de afecto, que interpreta como señales de
estima hacia su propia per ona ..Pero el amor adulto, aunque conserva la
necesidad de estima, no se reduce solamente a la recepción de cariño,
sino también, y principalmente, culmina en la donación. 1 otro ocupa
para el amante d lugar central. El otro es buscado por sí mismo. El otro
es aceptado con todos sus defectos, pero con voluntad de perfección.

25

. El eros plató~;º e un afán que no e basa en la negación de lo fugaz
ru en la pose 100 de lo eterno, ino en el anhelo con tante de Jo
rra~sirorio a lo p~rmancme. ólo es capaz de amor un ser indigente que
asp1~a a _la plerutud. Una voluntad de convertir e en alg
uperior
preside siempre tod proceso aro.oro o. n el 'Banquete" Di tima
a~rma, ~ontra la opinión de sus interlocutores que el amor no es un
Dios. 1 enteramente pobre ni enteramente rico. La pobreza completa
~ la completa infecundidad; la riqueza máxima e la máxima
tndesea~_ilidad. . ._l amor es una creatura pobre y pedigüeña que aspira a la
perfecc1on, pr c1samente porque no la uene. Cuando amamos, somo
p~e- a de un entu iasmo (endiosamiento) que nos hace delirar
d1vmamente. n un primer grado amamos lo cuerpos bellos. Pero roda
procreació? de~ ~boca en la corrupción. En un eguado grado amam
la belleza 1mplic1ta que fulgura en lo e,·anc cente. Del apetito de lo
cuerpos bello hemos pa ado -purificándono - a la unidad incorruptible
de su forma (~i1os). Proseguimos la escala, y llegamos, a una tercera etapa,
~I amor e pmtual de las alma . La belleza pura -en u realidad
impersonal e inmóvil- es el último término de coda aspiración.
. El _ amor concebido a la pagana rechaza, esencialmente, la
!"lJISe~icordia, la cornpa ión, la simpa tia. El dios de griego y romano e ·
un dios que enamora· pero que no ama. Que atrae, pero que no e
entrega. 1amor era, en opinión de lo paganos, un excelente moror que
nos transportaba a la esencia lógica -logos- que era, en realidad, el último

�27

AGUsTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

fin. El mundo y los hombres se sentían atraídos irresistiblemente por un

percibo que me necesita.. Donde desaparece la amistad desaparece
también la comurúdad. Queda un espacio para que se introduzca el
poder disgregante del odio. La muerte del amor petrifica los corazones.
La leña seca del sistema cordial, en un odiador, solo sirve para arder. El
desamparo espiritual no puede ser más lacerante. El que endiosa a una
creatura no llega a una verdadera solidaridad con los demás. Lo más
probable es que concluya en un egoísta enamoramiento de si mismo,
obstaculizando el amor desinteresado con los prójimos. La destrucción
de los ídolos es siempre saludable. ignifica, las más de las veces, un
primer paso hacia el Ser absoluto. E1 Estado, el arte, la ciencia, la mujer,
el dinero, la voluntad del poder, son bienes firútos que no pueden
ponerse en lugar de Dios. Somos llamados por el amor. Entre yo mismo
y la totalidad de cuanto hay en el ámbito finito o cilo en tensión viviente.
Entre lo actual y lo proyectado vivo desviviéndome. Pero en esa rajadura
de la existencia sorprendo un impulso al infinito.

26

motor inmóvil.
La charitaJ cristiana redime y enaltece al hombre. No es el mundo el
que asciende a Dios, sino Dios quien desciende al mundo. El proceso
entero del cosmos está montado sobre una lucha incesante entre la
fuerza creadora del amor y la fuerza destructora del odio.

Dios es el analogado principal y en puri ad sólo de El puede
predicarse el amor. Dios -fuente de todo amor- hace que las cosas y los
hombres sean lo que son y que participen en la comunidad.
La Chantas es una especie de amistad entre el hombre y Dios. Esta
amistad recíproca del hombre y Dios se extiende necesariamente a todo
lo que procede del ser divino y le pertenece en cualquier sentido. La
corriente vital amorosa se apropia de lo ajeno o se entrega a la creatura o
al Creador. La aspiración de un ser imperfecto para llegar a la perfección,
o el descenso de lo perfecto a lo imperfecto -tendencia de lo superior
para sublimar a lo inferior- son las dos categorías del am~r q~e ~?s
ofrecen la antigüedad pagana y el cristianismo. El eros es una 10clinae1~n
natural hacia el objeto amado. El "ágape" es la entrega total del propio
ser, no por inclinación natural, sino por liberalidad, por generosidad
sobrenatural. En el eros el amante se busca a sí mismo. En el ágape, se va
al amado en cuanto amado. El eros produce ilusión de eternidad. El ágape
nos introduce en la unión con el Ser eterno.
La exigencia del amor funda su primacía en el mismo ser del hombre.

uestra contingencia radical de creaturas implica la amorosa voluntad
del Creador que nos implantó en la existencia con misión personal.
Estamos aquí, en el mundo, sin ser necesarios, por la amorosa voluntad
de Dios-Amor. En consecuencia nuestra existencia es dádiva de amor
que nos compromete a vivir amorosamente. uestra últíma visión de las
cosas se da en el amor.
Sólo se sabe bien lo que se conoce por amor. El amor es luz del
mundo. Luz que es "visión" amorosa del Amor.
Muchas cosas se compran erÍ el comercio. Pero no hay rienda en que
se vendan amigos. La amistad es benevolencia activa y recíproca, es
incumbencia cordial de ayudar al amigo en la empresa de vivir. Donde la
amistad muere, ·desaparece la solidaridad. Donde broca la amistad, ahl
surge el reconocimiento profundo de las personalidades amigas. Cuando
tengo experiencia del otro por la amistad, es cuando siento necesitarlo y

Crucificado en la cima del monte Calvario, Cristo, en el trance de su
agonía parece amar con más intensa ternura a los que deja, aún a aquellos
que le escupieron, que le azotaron, que le befaron y que le llevaron a la
cruz. Con la carne martirizada hasta el extremo, todavía puede su espíritu
implorar el perdón para quienes pecaron sin saber bien lo que hacían.
Aun en estos cretinos días en que el odio está enseñoreado, el eco
eternamente nuevo de la petición de Jesús taladra nuestros oídos semiatrofiados.
o se puede amar lo que no se conoce. En este sentido, hay un
primado de dirección -sólo de dirección-, del logos sobre el ethos. Pero el
amor abraza y excede a la verdad. Más aún, es el amor el que regula la
administración de la verdad. En todo caso, lo mejor es saber amando y
amar sabiendo.
El amor es un estado o propiedad del ser humano que se realiza en
unitaria comunión de los prójimos, por eso postulamos la civilización del amor,
que es la plena humanización del hombre. Si no experimentamos y
comprendemos el amor, perderá su sentido el problema del fin y del
destino humanos. la Universidad humanista le importa el amor porque
~e importa el hombre, porque sabe que el amor es fuerza creadora r
constructi a del er humano. Porque basta nuestro entendimiento
requiere un objeto valioso que su cite amor por conocerlo. La educación
Universitaria para el amor encamina al educando hacia la onticidad de
las cosas, por la fuente energética, que es el amor, para alcanzar la

�29

AGUSTÍN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EDUCACIÓN UNIVERSITARIA PARA EL AMOR

perfecta ecuación del er humano. upriman ustedes el amor y todo
principio racional se forma exrrahumano e isrencialmente ineficaz. l
auténtico amor, es amor de perfección amor del bien, de la belleza, de la
sabiduúa. Y decir sabiduría e saber de salvación, encillez , piedad.
Todo -instinto, razón y corazón- nos lleva a la región donde la abiduria
y la santidad están con ergiendo y coincidiendo.

Ante los profetas del desa tre, afumamos el signo de la esperanza que
aparece en él horizonte de los nuevos tiempos. La creación continúa.
Podemos colaborat en ella, porque somos espíritu y no un simple trozo
de átomos y moléculas. Por el horizonte veo alzarse hombres de todas
las clases de todos los puntos cardinales de México, de mérica Latina
del mundo. Son ama.mes de la Civilización det Amor que llevan la Luz
del Conocimiento y del Amor. Hago otos porque no decaiga su
entusiasmo por la ida, inclu o por la vida que pide sacrificio. i son
hombres que se guían por su afán de plenitud subsi teocíal, nunca erán
hombres peligrosos. 1 o estamos aún logrados, acabado , concluidos.
Seguimos en camino, encomendados los unos a lo otros. Crezcamos
junto
formemo un mundo mejor que esté destinado a la ocioínte is p~cífica y amorosa que sustituirá a la civilización de la guerra y la
tecnocracia hueca de fermento espiritual. l sol sale en cada generación
buena que pasa por las recintos académicos. Y cuando nos hallamos
cansados de caminar hacia las estrella para buscar un poco de luz para
los hombres en la noche, repo arerno al pie de la alta montaña ilente
con la firme speranza en la venida de una nueva cierra y un nue o cielo.
Ha , en esca espera e peranzada, amor al de tino, entrega amaro a a un
orden univ r al que no tra ciende. Esa no otra es la Civilización del
Amor, que podremos instaurar si nuestro ánimo no d cae.

28

La educación se aloja en el ser sustancial del hombre como en su
propio sujeto de inhesión. Se trata de conducir la naturaleza humana a su
plenitud. El proceso educativo lleva al hombre a una maduración
cualitativa, a un desarrollo perfectivo. Los profesores debieran enseñar a
los educandos el modo de estar siempre ' enamorado "
de que se
debieran enamorar. ¿Cómo lograrlo? Primera regla:
stimular y
contribuir al de arrollo de la disposiciones fundamentales que permitan
al e cudiante prosperar en las ia del e píritu; egunda regla:
Interiorización efectiva de la confluencia educati a· Tercera Regla:
asegurar acrecentar la unidad armónica interior del universitario; u.arta
regla: que la razón amorosa -conocer amando y amar conociend
e
enseñoree de las disciplinas aprendidas.

La enseñanza para el amor se ubica d nrro d la ntropología
Filosófica.
se puede comprender cabal.mente al hombre sin una
óntica del amor. Y la ntropología Filo ófica debiera ser a ignarura
común en todas las carreras universitarias. Porque no se puede vivir sin
saber cómo es bueno ivir. y para saber cómo es bueno vivir se precisa
aber que es el hombre y cual es su úlcimo fin. Hay una profesión
universal -d.eda Guyau- que es la de hombre. orno Rector de la
Univer idad Regíomontana me propu e re tablecer el entido de 'alma
n1ater'' con asignatura comunes
universali unas -entre ella • y en
primer término, la ntropología Filo ófica-, propiciando la convivencia,
en las mismas aulas, de estudiante de la diver as carreras que imparte la
Universidad. Pero no basta estudiar la esencia y el fundamento del amor;
menester es que los maestros muestren su eros pedagógico, se entreguen a
su noble tarea de profe orcs-inve tigadore , se ganen el afecto de los
educandos y le induzcan a ªll?ªr lo erdaderameme alioso. ólo a í
habremos e atribuido a generar una educación universitaria para el
amor. Pero la educación para el amor empieza desde el hogar, la escuela
o el callee. e requieren claro está, educadore que activen esa educación
para el amor en todo los ámbito para poder llegar a la CiviliZf1ció11 del
A,nor que todos los sere humano de buena voluntad anhelamos.

�LIBERACIÓN E IDENTIDAD POR
ENCUENTRO DE LAS CULTURAS A LA
SITUACIÓN, TAREA Y OPORTUNIDAD DE LA
FILOSOFiA EN AMÉRICA LATINA, DENTRO
DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL
Prof. Dr. Heinrich Beck
Catedrático Emérito de la
Universidad Otto-Friedrich
Bamberg, Alemania

Las lineas siguientes dan, de manera abreviada y condensada, algunas
observaciones y conclusiones de un filosofo de la cultura europea, que
conoce bastante casi toda la América Latina y otras partes de la cultura
del mundo, colaborando con Universidades de países mu· distintos, en
la realización de un proyecta científico internacional entorno a un
encuentro integrativo de las culturas, que abre al fururo. 1
La América Latina actual, intelectual y espirirualmente se afana en la
búsqueda de su identidad y lugar en el mundo. Lo que incluye,
especialmente, una relación que parece contradictoria con Europa.
Pues, por un lado América Latina representa un pensamiento
Vease p.e. la obra: Heinrich Beck, Ismael Quiles (Hsg): Entwichlung zur
Menschlichkeit durch Begegnung westlicher und ostlicher Kultur. Akten de IV.
lnterkontinentalen Kollo9uiums zur philosophischen in-siscenz-anthropologie, 1-6.
epcember 1986 an der
niversitat Bamberg. chriften zur Triadik und
Ontodynamik, Bd. 1 (Desarrollo de la humanidad por encuentro de las culturas
occidental y oriental) Ed. Peter Lang Frankfurt/ M-Bern- ew Cork-Paris 1998 y
Heinrich Beck y Gisela chuirber (Ed. Creativa) a partir del encuentro de las culturas
del mundo, 1aracaibo enezuela 1996.
1

�32

HEINRICH BECK

científico-técnico y filosófico que ha venido de Europa y
orginariamente es europeo; vease por ejemplo, un pensamiento en el
estilo de Hegel y Heidegger, de Marx, Freud y Nietzche, o de
Wittgenstein y Popper (sólo mencionando algunos filósofos alemanes
contemporáneos), o de una filosofía empirista, (neo)positivista y
analítica de los Ingleses (,y orteamericanos, de los influjos de los
viejos Griegos como de los Presocráticos, de Platón y Aristóteles; y
además, el pensamiento en la linea de los ~andes filósofos del
Medioevo Europeo, como S. Agusún, Sto. Tomás y S. Buenaventura,
constituye una rama muy potente del filosofar latinoamericano actual.
Todas estas direcciones filosóficas originariamente europeas, en
América Latina, pretenden ser de la misma vivencia y dignidad como
las direcciones correspondientes en la Europa actual.
Pero por otro lado, América Latina intenta rechazar esta
dependencia de la "mentalidad y racionalidad europea", en una
"Filosofía de Liberación" (p.e. de Enrique Dussel), teniendo esta
"racionalidad" como una expresión de un extrañamiento radical del
hombre frente al ser, y buscando una autenticidad autónoma del
hombre en América Latina; las condiciones de vivir bastante rrúseras en
América latina -un efecto consiguiente lógico de la racionalidad
europea- provocaría tal emancipación. De esta manera, en América
Latina se da la necesidad y ocasión a formar una filosofía no sólo
localmente distinta de la Europea Qo que sigruficaría una filosofía
localmente restringida a América, en su valor e importancia), sino --&lt;¡ue
es más- esencial111ente otn1 filosofía, que abre el camino a la identidad y
autenticidad del hombre· como ta4 superando todo pensamiento que
prescinda del hombre y explotando al ser, que es típicamente europeo.
Pero -lo que puede parecer casi como un chiste- este "pensamiento
de liberación" sucede y se realiza exactamente en las categorías de la
filoso.fía europea, en primer lugar de los mencionados filósofos
alemanes (y los representantes de la "Filo ofía y Teología de
Liberación" en América Latina, generalmente son alumnos inmediatos
de filósofos europeos, especialmente alemanes). Por ejemplo: las ideas
de la "identidad auténtica", de la 'dignidad humana" y "libertad" los
conceptos del "extrañamiento" y su "superación" (en el idioma alemán,
especialmente hegeliano: "Aufhebimg der Entfremdung ')- ¿no las son
originariamente · y auténticamente categorías de la racionalidad
·filosófica europea? (En el mismo sentido, también intentado por la
"Filosofía y Teología de Liberación", estos conceptos no ocurren ni en

UBERACIÓN E IDENTIDAD POR ENCUENTRO
DE LAS CULTURAS A LA SITUACIÓN,
TAREA Y OPOR"'iUNIDAD DE LA FILOSOFÍA EN AMÉRICA LATINA.
DENTRO DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL

las culturas asíaticas ni africanas). Es decir: parece, que aquél
movimiento ideológico de 1a liberación y de la auto-identificación del
hombre, es un acto europeo en América Latina y por eso, un nuevo
acontecimiento del extrañamiento.
Para resolver la auto-contradicción aparente en la llamada:
"liberación desde el pensamiento europeo por el mismo pensamiento
europeo", y para superar el problema de la autenticidad originaria e
identidad latinoamericanas, respecto a Europa, hay que hacer unas
distinciones fundamentales, lo que exige tres pasos del conocimiento:

Primero: América, cultural e intelectualmente, tiene una semejanza
esencial con Europa. Pues, hace más de cuatro mil años, la cultura de
Europa se extendió a América, la cultura de
orte-Europa, la
anglosajona, a 1 orteamérica y · ta cultura de Suramérica y América
latina. De esta manera, aquél contraste cultural tradicional entre orte
y Sur, que determina la historia de Europa, se continúa y extiende a
América. En este sentido, América es una gran Europa, una Europa
extendida en nuevas dimensiones, dimensiones espaciales y espirituales,
bajo las nuevas condiciones de vivir americanas, que para la cultura
importada europea significan una provocación. Y así, América
compona una gradación de la cultura europea y su filosofía, tanto en
sus aspectos positivos como en sus aspectos negativos, y de aquí surge
la crisis y la esperanza de la humarúdad, que se dan en este continente.
Segundo: En la cultura Europea misma, y en su espíritu intelectual, se
tiene que distinguir la capacidad y destinación primordial y el desarrollo
y estado concreto actual; y la primera parece algo originariamente
positivo, pero lo segundo algo parcialmente negativo. Pues, la primera
es el pensamiento racional, por el que el hombre puede distinguir y
ordenar las cosas, distanciándose y enfrentándose a la realidad,
reflexivamente. Europa en su destino histórico representa una
participación especial de Logos y ha llevado al mundo la luz del Lagos.
Pero este Lagos representado y encamado en la cultura racional de
Europa, también se ha extrañado de su íntima esencia, en gran medida
lo que ímpona aspectos bastantes negativos de la cultura europea. ~ 1
lagos europeo, en su desarrollo concreto, parcialmente se ha perYertido
en un orgullo y una l?Jbris, no sirviendo las cosas sino ometiéndola y
explotándolas en un "imperialismo de la razón" que se cierra frente a la
voz de las cosas. Desde aquí, hay que preguntar, en cuanto n los
fenómenos europeos hisróricos del "empirismo", "racionalismo" ~-

�34

HEINRICH BECK

"positivismo analítico" se expresarla una cierta autoclausura y una falta
de la receptibilidad del "logos subjetivo del hombre" frente al "Logos
objetivo del ser'', no reconociendo y no participando a él. Ahora bien:
esta capacidad racional europea, que en su íntima esencia es algo
eminentemente positivo, pero que ha recorrido estadios parcialmente
negativos, también se extendió a América y de aquí se origina la última
raíz de su oportu.nidad y crisis política, económica, social y religiosa,
que afecta su relación con la naturaleza, con el rójimo y con Dios.
Respecto a la llamada "filosofía y búsqueda de la liberación", resulta,
que las categorías fundamentales de la "dignidad" y "libertad" del ser
hwnano, en cuanto expresan el sentido inmanente al ser, su disposición
y destinación p':)sitiva, originan en la capacidad primordial del
racionamiento lógico europeo; pero en cuanto faltaría la distinción
entre el sentido originario de la racionalidad y su aberración y
perversión posterior (como p.e. lo ocurre en Hegel, en su identificación
necesaria dinámica de lo positivo y lo negativo, del bien y del mal, y
semejante en otros filósofos dialécticos), en tanto, aquella filosofía hay
que corregir y desarrollar más diferenciadamente.

Tercero: Una superación de los aspectos negativos de la mentalidad y
racionalidad de la cultura europea-occidental, su purificación y
liberación a su íntima esencia positiva, en América Latina puede
suceder por un encuentro con otras culturas no-europeas, la asíaticaoriental, y la africana, que manifiestan otra actituJ y relación frente al
ser. En América Latina, la cultura africana esta presente, en primer
lugar, por los negros y los mulatos, una cultura asiática moderna por
Japoneses que inmigraron en vastas regiones del continente. Así,
América Latina es un lugar privilegiado del encuentro de las culturas
opuestas del mundo dando la ocasión de su integración a un hombre
nuevo del futuro, más humano y perfecto en su ser, que supera los ·
linútes y unilateralidades de las culturas tradicionales.
La capacidad primordial de la cultura a iárica, es la intuición de la
unidad del ser y de la coherencia de toda la realidad, como se
manifiesta en típicos fenómeno~ culturales (p.e. conocimiento de la
meditación Zen-budísta, medicina de la acupuntura, etc.); pero se
podría preguntar, si en esta cultura yace una igual capacidad y tendencia
de objetivación y distinción racional, que respecto de la naturaleza
conduce a la ciencia analítica y a la técnica moderna, respecto del
hombre a las ideas de la dignidad y libertad de la persona y de su
derecho individual, o si en aquella cultura amenace una falta de

LIBERACIÓN E IDENTIDAD POR ENCUENTRO
DE LAS CULTURAS A LA SITUACIÓN .
TAREA Y OPORTUNIDAD DE LA FILOSOF{A EN AMÉRICA LATINA.
DENTRO DEL MUNDO INTELECTUAL ACTUAL

dis~ciones necesari~s (com?, en el campo religio
cayendose en un morusmo vac10.

35

y político)

O

. e~ejante, la capacidad primordial de la cultura africana, aparece la
vivencia de la ~ohere~~a y unidad del ser, pero no por una uperación
y tr~sc~~den~Ja espmtual de la materia en la tranquilidad de la
meditac1on, sino por un llenamiento e piritual de la misma en el ritmo
de la música y del baile, el drama, en una comunicación también con
los espíritus y a~~s de los difuntos (anismo, espiritismo, rito
Ma~mba) .. U~a debilidad relativa de esta cultura, podría ser la falta de
un dis~nCJarruento adecuado de la ituación momentánea, por un
pensarruento abstracto, a poder planificar y proyectar racionalmente el
futuro.
Es . decir, to~as estas culturas tienen también las propiedade
carenc1~e menaonadas, p~ro de una manera meno pronunciada y
de~er~ada; cada c~ltura ~ene ~u carácter típico en la acentuación y
pn~1c_1a d~ su capacidad pt1mord1al y re ela as.í una dispo ición natural
Y or1gmana, una apertura óntica al encuentro con las otras culturas
enriqueciéndose y complementándose mutuamente, en cuanto la un;
pr~c1sam~nte tiene y puede dar lo que falta a la otra. Las
u_nilateralidades, debilidades y de arrollos no positivos de cada cultura
singular, hay que superarlas por una integración cultural hacia un
hombre má completo y humano en u er. La cuJruras tradkionales
se compor~an_ semejantemente como elemento chimiquos, digamos
o;,.ygemo e h1droget10, es una mixtura bajo cierta circunstancia externas
de presur~ y cemp_eratura: . on provocados a sintetizar e e integrar e a
una mat~na e pec1ficamente nueva, la ama, que manifie ta una manera
de. ~eac~10nar cualitativamente otra, no deducible de los elem m .
on?1nano . Es decir: la cultura occidental-europea, oriental-asiática ,.
africana ,· q ue e n menea
' · Laana
·
e penetran mutuamente constituyen·
una mez~La etnol~g!ca-culrural ( eguramcnte en las diferentes regio~e
del contmence, ~1st1nt~ ~n la proporción de u composición) bajo la
pre ura de las condiciones externas de viYir (r sobrevivir) e
encuentran provocadas (y evocadas) a integrar e y crear un nuevo tipo
del ser humano, cualitativamente nuc,·o.

r

. ~~rica Latina, en u destino y ucrtc histó rica, parece un lugar
pnvtlegiado del encuentro cultural-e piritual, en el qué la c,,olución de
la h~mani~ad podría (y debería) hacer un nuevo paso creativo. Analizar
Y dtagno acar e ta situación actual del er y e píritu hi tónco de la

�HEINRICH BECK

36

humanidad, y por eso favorecer a la promoción y realización d_e . la
verdad será la tarea y oportunidad única de la Filosofía en Ameoca
latina. 'Pues, según Hege~ la filosofía _de una época his~óri~~ en su
esencia es "el espíritu de esta época, racionalmente concebido •

FILOSOF(A Y SABIDURÍA EN
JOSÉ VASCONCELOS

M.A Cuauhtémoc Cantú García
Jefe de la ección de Filosofía
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de ue o León

Palabras iniciales
Recientemente, la filosofía ha tenido un resurgmuento en algunos
recintos universitarios. Ese resurgir lo debemos aprovechar para
agregarle un entusiasmo por los estudios de filosofía en América Latina,
en pen adores destacados como puede ser José Vasconcelos entre otros.
Dicho estudio ya como intento es la posibilidad para una vuelta sobre
sí, un giro introspectivo sobre nuestra conciencia americana. e trata no
sólo de entender las distintas concepciones filosóficas en nuestro
continente, sino de entendernos en la historia presente (un presente
siempre en nexo con su pasado). Desde luego, se requiere una mirada en
prospectiva para asumir retos y desafíos en términos contemporáneos.
Pero en una era tan llena de pragmatismo ¿es valido indagar
filosóficamente ·sobre temas como el mundo el hombre, la ocicdad o
Dios? ¿Puede servir de algo reflexionar sobre las ideas filosóficas y su
historia en Latinoamérica?.

Cf. Hegel, Einttitung vj. Hoffmeister, Hamb11,g 3, gtleürz!e AHjl. V. Friedr.
1959 pág. 39, 64-66.
2

icolin

Cuando México se orienta hacia una globalización, cuya preocupación
es el mercado internacional, altar ante el cual los adoradores del dios
111amn1ó11 se postran, ¿cabe la indagatoria sobre el pensamiento de un
filósofo mexicano como José Vasconcelos, perteneciente a la generación

�.39

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

FILOSOFIA Y 5ABIDURIA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

Siempre es bueno oír lo que tienen qué decir nuestros antecesores,
sobre todo aquellos que con esmero se dedicaron a elaborar un
pensamiento vivo y creador._ Pai:~ el caso de José_ Vasconcelos, su
palabra dicha tiene aún actualidad, sm negar sus desaciertos, ya tan solo
por el modo desmesurado con que se afanó para alcanzar la verdad.

frecuente, esto es, lo no extraño, aquello íntimo como afán de sínte is en
la agitada alma vasconceliaoa?

38

En ese sentir la presente in estigacíón sobre la filosofía de José
Vasconcelos e ha elaborado en el contexto ~ los cursos que dictara
sobre EstudioJ MexicanoJ en la Universidad de Monterrey (UDEM) en el
invierno del año en curso.
Digamos, entonces, que los énfasis en ~ te text~ , se debe~ a lo
jóvenes estudiantes, referencia obli~da e~ la mvesngaaon, en un m~e_nto
por responder a sus inquietudes existenciales; que en ellos son b~ao
sobresalto, una energía desbordada que requiere cauce, lo que ~~en ~e
puede lograr con la filosofía, partí~ul~en~e en es~
geruo
iberoamericano" que es José asconcelos, in 1gne e ilustre meXIcano.

Horizonte intelectivo
¿Qué elementos integran el horizonte intelectivo de a concelos?
Para cada individuo existe un horizonte que e integra como algo

familiar, porque entiende las cosas que se dan en su visión. Ello significa
que las cosas que nos resultan familiares son las que forman n~estro
campo visual, lo que entendemos como horizonte, un. honzonte
intelectivo. ¿Los animales tienen horizonte! egur~mente _lo tienen, pero
de ninguna manera se ºrrata de un honzonte 1ntelec~vo, ya q~~ _la
intelección, al menos en Vasconcelos consiste en la capacidad de análi~~s.
sí nos dióa: "hay intelección cuando el alma de comp ne la seosac1on
en fonna que la vuelva manejable, utilizabl ,,_, Por e~~• en cua~to al
horizonte intelectivo, las cosas que nos resultan familiares e_st~n en
relación con la sensación manejable, utilizable, por aquella acu 1dad dd
alma según el análisis. Desde luego, hemos de reconocer que en
Vasconcelos el alma también es afán de síntesis, que da lugar a la belleza
precisamente "cuando el alma compone la realida~ según ~orma
Placentera •.2 ·Qué es lo familiar en asconcelos segun su ho-':12onte
'
· la sensaaon_
. , mane¡a bl e o
intelectivo?, ¿cuáles
eran las cosas usuales segun
utilizable en el alma vasconceliana? O bien, ¿qué elementos mtegraron lo

Bien nos ha señalado Leopoldo Zea3 respecto al horizonte: en
primera instancia es personal, porque lo que es familiar a un individuo, no
lo es a otro· también puede ser profesional, si consideramos que lo visco
por un químico no on las cosas usuales que e un teólogo. Por otra
parte, el horizonte puede ser 11acional, ya que una nación y sus nacionales
verán los objeto que están dentr de su visión familiar. Y, desde luego,
el horizonte erá ten1poral, p r estar inscrito en una época.

El horizonte per onal de Va concelos e ubka e pecíficamente en su
vida familiar. abemos que era oriundo de Oaxaca, ciudad en la que vivió
sus primeros años la cuál en ese momento, según lo señala AJfonso
Taraceoa, se encontraba "intensamente preocupada por la cultura y codo
lo que fuera e:pre ión artística".' Como su padre era un agente aduanal,
cuyo oficio le exigía el frecuente traslado de un lugar a otro, la con tante
familiar fue un e tilo de vida en trán ito; digamos una especie de
oomadi mo que no les facilitó fijarse a la tierra r hacer raíz. De esta
manera, su primera infancia la vivió Vasconcclo en Piedra
egra ,
oahuila; circunstancia que lo habría de configurar como un
representante de la cultura norteña, según José Joaquín Blanco s lo cual le
llevaría a identificar e en us andanza políticas con los caudillos del
norte. Más tarde ·a como un joven, asconcelos pasó a vivir con su
familia a Toluca, en bre e escancia; luego, a Campeche, donde estudiaría
en el instituto de la localidad; po teriormente viviría en la Ciudad de
léxico, en la qu ingre aria a la Escuela aciana! Preparatoria y la
• scuela de Juri prudencia.

n el contexto de la vida familiar, ¿cuál e la peculiaridad pers nal en
el horizonte tntelecrivo de Vasconcelos? ¿Qué rasgo de la personalidad
marca el campo yj ual en asconcelo , que se va configurando como
íntimo, ámbito de lo u ual o frecuente? ¡ l de arraigo! a concclos no
tuvo la oportunidad de hacer raícc en un solo lugar. Por e o, la marca
peculiar de su experiencia es el desarraigo, circunstancia per onal que no
le permitiría fijarse a la tierra, y por ello, nutrirse en un suelo único que
~viera que ver con una ciudad cierto bjetos y un específico tipo de
Leopoldo, lntrod11rrió11 a la filosoj,a, ' N ~l, México, 19 , p. 18.
o, j osi L',uco11cdo1, Ed. Porrúa, México, 1990, p. l.
; Blanco, Jo é J aquín, Sr llonl(d1a L·,mo11crlos, F ndo de Cultura Econ ' mica
México, 19 7, p.16.
3 Zea,

4 Taracena,Alfon

1.
l

Jo ' Vasconcelos, 1titica, d. Bota , México, 1936, p. 212.
lbíd.

�41

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARclA

FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

personas. ¿Ese desarraigo en Va concelos determina su campo_ visual?
Efectivamente, ea el sentido de ver las cosas como un peregnno, un
caminante que por no fijarse al suelo, no pertenece al mundo, porque el
mundo que ve, o al que aspira, e un supramundo.

aventura maderista, que parecía una l cura?' Una inicial respu ta puede
ser la ambición. Al menos, es lo que ve Jo é Joaquín Blanco en
Va coocelos, específicamente en u actitud incoo fonne e insubordinada
ante lo político en el p dcr (Huerta
bre · n, alles) p rque u
ambición individual exigía much má de lo que cualqui r Estado
pretoriano podia ofrecer a lo civile ".9 Per , en codo caso, e trataría de
una ambición con arr jo, que justifica lo incoherente }' contradictoria que
puede er su acción, a porque en a c ocelo ' su ló ica e la d la
aventura, y su ética y u e rética on la del aventurero: uno de 1
mayores aYemurero civiles mexicanos de de las apa ionames época de
Fray ervan do , .10

40

El horizonte profe ional de Vasconcelos se ubica en la Jurisprudencia.
Inicialmente trabajó como abogado al servicio del gobierno. Más tarde se
emplearía en un consorcio norteamericano &lt;4&gt;nde su posición era
aventajada por el dominio del inglés, idioma que había aprendido en su
niñez en la e cuela de Eagle Pass, Texas. Bien señala Richard Phillips
que después de una infancia afortunada asconcelos llegó a la edad
adulta hacia fines del Porfuiato, un orden antiguo que lo mimaba. í,
como un joven brillante y con un futuro prometedor: "[hacia 1908, José
asconcelos] trabajaba en la sucursal de la firma ~ arner, Jhonson &amp;
Galston de ueva York; sus ingresos eran tan magníficos que planeaba
retirarse de la profesión de abogado después de unos cinco años de
trabajo intensivo, para dedicarse exclusivamente a la literatura y a la
filosofía',6.
Cierto que la profesión de Vasconcelos era la de abogado; pero su
vocación estaba en la filoso.fía (que cultivó autodidactamente) y un tanto
menos en la literatura. Y, sin embargo, su pasión era la política. Por eso,
al horizonte profesional que tenía que ver en él con la abogada, se le
debe sumar la filosofía, la literatura y la política. En cada caso se trata de
ámbitos de conocimiento que se integran a su horizonte intelectivo.
¿Qué es lo que mue:ve a Vasconcelos en medio de su ejercicio
profe ional? ¿Qué lo impulsa en el ámbito de las acri idade _pr~pias de
su profesión como abogado? José Joaquín Blanco nos mdica q~e
Vasconcelos como jo en abogado era ambicioso y vanidoso. Y m
embargo, a lado de los intelectuales y brillantes jóvene de la ép ca que
se dejaban mimar por los gobiernos, aceptando puesto burocrático Y
diplomático , ocurrí.a con Va concdos que no se dejaba educir.
Específicamente, en cuanto al movimient maderista, asconcelos e
puede contar entre los pocos "brillantes-jóvene -con-futuro que
quisieron comprometer su porvenir dorado en la Revolución".1 n esre
respecto, el propio Jos · Joaquín Blanco e pregunta acerca del joven
abogado empleado en el con orcio norteamericano, en los iguiente
términos: "¿ ... por qué dejó sus enormes ganancias para arriesgar e en la

Y, en efecto, e a e la con tant en Va concelo , la aventura, cuyas
cualidades en el decir de José Joaquín Blanco on la energía y la audacia.
Pero, consideremo que olo puede er un a enturero quien e un
desarraigado, que por ello con audaz derroche pu de lanzar e al rie.go.
De e ta manera la p culiaridad del h riz nte personal en
Va concel
e e oomadi mo-dc arraig , aparece ea u horiz nte
pr fe ional, lo que va confi urando al a emur ro como peregrino, un
caminante sin ataduras al suelo. Por e o Agu tín Basave con codo acierto
nos dice de Va concelo al que reconoce como padre espiritual, lo
siguiente: "nos mo tró la dignidad de vivir y -cosa má importante aúnla grandeza de saber desprend rse d la vida terrenal' 11

'ª

iertameme a
concel lo vemo como , u·eto- m-raíz-local, que
lo configuró en la conciencia dada la circunstancia propia de u vida
familiar, la que e refiere al de arraigo. Pero ell no significa en manera
alguna que nuestro filósofo por aquello de la aYenrura, sea ajen a u
nacionalidad.
í, gu tín Ba a e no dice: ' a conc l no dejó d . er
mcxican -y gran mexicano- indu cuando su rema no era 1 1éxico' , y
añade: "en vez de culti ar I jicari mo fi lklóric ' pr fuió a imilar - in
descastarse- las má diversas savias de la cultura univer aJ''. 12 Bien
p demo decir de Va concelo que fue univer al, tan s lo en la medida
en que fue mexicano.
en cal entido dilucidó el mi terio de Dios
como el enigma del mundo y el hombre, dánd no una re pue ta que
por personal
in cribía en u horiz me naci na!.
lbíd.
!bid.
111 Jbid~. 32.
11 Ba ave, Agu tín, L1jilosojia dr.fosé Vtuco11r,/01, Ed. Diana, Méxic , 1973. p ..
I! /bid.

~

6

~

!bid. p.30
Jbíd. p.31

�42

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ VASCONCELOS

A su vez, aquello nacional tiene su enlace con lo temporal como
horizonte, cuya centralidad radica, decíamos, en la ép~ una
configuración de sucesos fundamentales humanos dentro de un periodo
de tiempo, que desde luego es histórico. ¿Qué podemos decir del
horizonte temporal de Vasconcelos, específicamente como relevante? En
este punto tendríamos que ubicar a asconcelos en la gencrnción a la que
pertenece, la del centenario, 13 más conocida cQmo Aieneo de la Juvent11d.
Antonio Ibarguengoitia 14 no eñala que el Ateneo era una agrupación de
jóvenes con distinras vocacione y diversas inclinaciones, pero que
lograron unificarse en dos aspectos: a) todos eran escritores, y b)
buscaban moralizar la vida política de México. Así, su antecedente e
ubica hacia 1906 con la revista: Savia Moderna que aunque e trató de una
publicación juvenil de poca duración, incidió, según Femando
Salmeron 15 , en el abandono de dos normas ac ptadas: el iglo XIX
francés como modelo literario, y, como modelo filosófico, el positivismo
en México. Para 1907, al desaparecer la revista mencionada, el mismo
grupo funda la Sociedad de Conjerencim, cuyo propósito era divulgar idea y
fomentar las actividade artística .16 Pero fue un 28 de octubr de 19 9
que aparecería formalmente la agrupación que llevaría por nombre Ateneo
de la Juventud, que orgaruzaban reuruones más o meno periódicas para
dictar conferencias y discutir públicamente temas filosófico , lo cual
hadan principalmente en las aulas de la Escuela Preparatoria. 17

autodidactamente y conducían a la agrupación en la reflexión de temas
filosóficos. El propio almerón nos señala, entre otros, tre elementos
caracteristicos fundamentales en las acri idade del Ateneo, que mucho
pueden ayudarnos para entender, como en nuestro caso, el pensamiento
va conceliano, a saber: Lo primero, que en todos los ateneí ta dominaba
una preocupación filosófica y social, y una convicción de que el
problema de léxico era educativo. egún almerón. probablemente esta
conviccion la heredaron de don Justo
i rra. Lo segundo,
indudablem nte el ra go más característico de la generación u
inconformidad con eJ positi 1smo.
, tercero, la vu lta a la
preocupacion metafí kas que con otro ingrediente deri ó en ' ese
tono de cri tiano optimismo y genero idad" 19.

Para una historia de las ideas filosóficas en México, los jóvenes más
destacados en tomo al Ateneo de la Juventud, según Fernando almerón, 1
serían Antonio Caso y José Vasconcelos, que cultivaban la filosofía
u As.í oos lo indica amuel Ramos en su artículo "La filos fía", en Mixico y la
cult11ra, EP, '1.éxico, 1961. p.715
14 Ibargüengoicia Amonio, 111110 Fi/01ójica Mtxicana, Ed. Porruá, México, 1995, p.
172

is Salmerón Fernando, Filmfta y Edutarión, El Colegjo

aciooal, léxico, 2000. p.

168.
16 Fernando almerón nos dice que los propósito e tablecidos como oatdad dt
Co,rjerwias, los implementaban en los battio burguese de la ciudad de México.
almerón, Op. Cit. p. 169.)
17 Hacia el año de 1910, la agrupación cambió de nombre, para llamar : Alt11eo dt

Mlxico i::n el que aparece Jo é Vasconcelo como Presidente. (Fern:lndo almerón, Op.
Cit. p. 177.)
18 Fernaodo almei:ón nos indica que otro personaje mur importante y que ha
·sido dcscuidJdo en este respecto, se trata de Ezequiel A. Chávez., aunque ciertamente
no perteneció al Almto. (Salmerón Op. Cit. p.168). Cabe anotarse que E/ Colrtfo , racio11a1
recientemente ha publicado las obras de don Ezequiel Chávez, lo que es un incentivo
en la revisión de su pensamiento para la difusión educativa en las nuevas generaciones.

43

obre esto último, almerón apunta:
La crítica no ha llamado la atención sobre este punto, pero es
indudable que el cristianismo no está au ente de la obra de ninguno de
lo miembros del
ceneo, que constiruye pieza esencial en el
pen amiento filo • fico de los más significados, algunos de los cuales
evolucionó hasta la ortodoxia católica· y, en un grupo de jóvenes liberale
tan atentos al movimiento intelectual de su tiempo, no parece explJcación
suficiente la educación familiar 20

Y, en efecto, en Vasconcelos está presente 'e e tono de cristiano
optimismo y generosidad". Pero llegó al cri tianismo más que por
evolución, por ruptura, dada su experiencia de con rsión; no obstante,
e coloca eso es lo que me parece, fuera de la onodoxia. unque, sí cabe
la explicación familiar para encender su cri tianismo lo que gustín
Ba ave no ha indicado por la influencia de d ña Carmen Calder · n, la
madre, que a su hijo José: "le inculcó la religión católica y le en eño a
rezar". 21

Hasta aquí, evidentemente, la generación que e la del le11eo, forma
parte del horizonte temporal de Va cancelo que en an meclida lo
definirá en u trayectoria de vida y pensamiento. eamo algo obre esto
último en referencia a la filos fia.

19

~eróo emando,

211

/bid p. 1 l.

11

Basave, Agusdn,

Op.

it. p. 172

Op. Cit. p. 2

�Filosofia y Ciencia
Desde niño Vasconcelos quería ser filósofo, ya porque, dice él mismo:
"la palabra filósofo me sonaba cargada de complacencia y misterio". 22 Lo
cierto es que en su conciencia pueril, caminando en Eagle Pass, le
llegaban a saltar interrogantes filosóficas, como: "¿quién soy?", '¿qué es
un ser humano?", cc¿qué es mi madre?'', "¿por qué es preciso que ella
tenga un rostro y yo otro?". Son preguntas qu nos indican ~ue aquel
niño no era común, y que sus inquietudes eran muy propias de su
temperamento. Pero, bien sabemos que en su vida adul~a V~sc~oc~los
no se formó como un filósofo propiamente en el aula uruvers1tana, sino
en modo autodidacta. Podrlamo decir que fue un filósofo por vocación
y no por profesión, que se configuró como tal en la reclusión de la
soledad, dedicado a la lectura reflexiva y meditativa de los grandes
autores y sistemas de pensamiento, tanto occidentales como orientales.
¿Cómo se concibe Vasconcelos ante sí como filó ofo? ¿Qué tipo de
filósofo es ánte su propia conciencia? Aquí quiero hacer notar que
Vasconcelos se percibe, entre otros modos, como un filósofo moderno 23 •
Por eso, atento a la época en la que vive y en la que se encuentra
inmerso, nos insiste Vasconcelos en que la filosofía es algo más que
verbalismo, y para ello, se hace necesario que el filósofo hable con el
lenguaje del tiempo. 24 ¿Cuál puede ser el lenguaje del tiempo en el que
bable la filosofía como para que no sea simple verbalismo? ¿Cuál es el
lenguaje filosófico en Vasconcelos, según el lenguaje de su tiempo? i el
tiempo histórico de Vasconcelos se refiere a lo moderno, no puede sino
filosofar en un lenguaje, a1 menos como intento, cercano a los resultados
de la ciencia. En este punto, sabemos que Vasconcelos se sentía cercano
a sistemas corno el de Bergson o Wbitehead, por la peculiaridad de
re ponder al "anhelo de una filosofía iluminada con los resultados de la
cienci~ contemporánea" .25 Y, esto es así, recordemos, porque
Vasconcelos se formó con el positivismo, la doctrina oficial del
porfiriato. Ciertamente lo resistió y combatió, pero no podía permanecer

Citado por: Fernández 1'.-1acgregor, V asconcelos, SEP, éxico, 1942, p. XI.
Dice José Joaquín Blanco, que Vasconcclos: "entre 1920 y 1924 se deja invadir
por todas las influencias: budismo, zapaósmo, socialismo, constitucionalismo, Rodó,
Lunatcharsky, Carnc:gie, Romain Rdlland, los griegos, la tradición liberal, Ruskin,
s_indicalismo, \1 alter Pater, Platón, Pitágoras, Lenoin, etc." (Blanco, José Joaquín, Se

45

flLOSOFIA Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCÍA

44

del todo inmune a la exaltación que aquella doctrina bacía de la ciencia
porque, como dice Samuel Ramos: "el plan de Barreda fue creando e~
México el cul_to_por la ciencia, y las minorías cultivadas que se educaron
en los dos úlomos lustros del siglo XIX y en el primero del XX,
adoptare~ firmemente el credo positivista"26 . Desde luego hay
constane1a de que Vasconcelos no adoptó el credo positivista. Sin
emb~rgo, por el a~bient~ q~e respiraba su época, en sus indagaciones
filosoficas no podía ser 1ndiferente a la ciencia, por lo que dice: 'el
desarrollo armónico de ciencia y filosofía es una exigencia legítima de
cada época, pero muy en particular de la nuestra, que ha hecho de la
ciencia experimental su dedicación y su orgullo".27 Precisamente, es el
reproche q~e hace ~ e~stencialismo sobre todo el de artre que no
pone, atenc1on a_la c1enc1a, porque Vasconcelos está convencido de que
el filo~of~ de?e 1?co1orar ~ sus métodos de investigación el pensar de la
expenencia cienofica. Lo mteresante es que desdeña a las matemáticas,
probab~emente por su antifenomenología. Y, no obstante, favorece más
a las _cien~ias fácticas, que en ninguna manera le basta el empirismo
pl~~st~, c1entí~co, porque su "sistema que es el de los arti tas y el de los
nusncos , segun palabras de él mismo, a pira "a una experiencia
organizada y totalista". 29
Su sistema puede ser el de los artistas y los místicos. Pero
Vasco~~e~o sigue siendo un filósofo en una época moderna, formado e~
el pos1t1v1smo. Por eso, le resulta imposible mantenerse a la distancia
ante _la ciencia y sus avances. ¿Puede lograrse una ''experiencia
organizada y totalista" desvinculados del
aber científico?
Evidentemente, un sistema por toral debe incorporar a la ciencia, por lo
que para Vasconcelos: "la tarea del filó ofo consiste entonces en crear
una co~cepción del universo con las ciencias e peciales partiendo de sus
conclusiones para consumar la concepción total de la realidad".:'º En e te
s~nti~o- Vascon~elos pretende que su pensar filosófico se arraige en la
c1enc1a reconociendo que el filósofo necesita la inteligencia forma.ti ta
para moverse en el concepto, pero a condición de que baga filosofía y no
otra co a, requerirá inmergir e en los procesos espeáficos de la tarea
uruver al: "el cálculo matemático, el instinto de la célula, el pálpito de la

22

23

asco11relo1, p. 97 .)
Vascoocelos Jo é, Eifitiía, p. 19
25 Va cnnri-lo . Lóeica. F.rl. Rnras. México. 19

llamaba

1A

. o. Lll

amuel, Hiiton'a dt lo Filosoflo m Méxiro, Imprenta Universitaria !\léxico
1943, p. 123.
2' V3sconcelos, Lo¡jra, p. 19.
28 ~asconcelos Filosojla Eititiro. Col. usttal, léxico, 1994, p. 15.
29 Vasconcelos, Estrtiro, Op. Cit. p. 14
Jo lhid. p. 24.
2G Ramos

1

'

�FILOSOFIA Y SABIDURÍA EN
Jose: V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÓ GARdA

46

conciencia, el deseo que angustia a los seres, el odio que los envenena, el
amor que los redime", porque, añade: "cada experiencia es como uo
sentido más del filósofo que explora el mundo".31 La cuestión es que en
ese explorar el mundo para · hacer filosofía, el camino puede cambiar
según la época histórica. Y, sin embargo, es el punto de llegada el que se
mantiene invariable, por lo que apunta: "lo que cambia con las épocas es
el método. Antes se empezaba a filosofar postulando la existencia de
Dios. Hoy se comienza con las interpretaciones científicas de lo material.
El nuevo camino también conduce a Dios; esto es lo que descubre el
pensador del siglo".32 ¿El método filosófico conduce a Vasconcelos hacia
Dios o es su fe? Evidentemente, Vasconcelos es un moderno, en el
sentido de vivir en una época moderna. Pero, como filósofo no procede
del todo como un moderno, sino más como un creyente. Marcada la ruta
que le trazó Plotino, que lo llevó desde el átomo a la divinidad, en alguna
ocasión apuntó: "Desviado, perdido en infinitos errores, creo haber dado
al fin con un atisbo de verdad. Mis premisas podrán ser torpes; de mis
soluciones estoy cierto. Y lo estoy porque ellas representan en esencia la
fe de mi niñez, o sea la certidumbre de un Dios misericordioso que nos
saca de las sombras a la claridad de la salvación".33 Precisamente, en u
espíritu ascético que lo conduce al sentimiento místico Samuel Ramos
ha visto en Vasconcelos "el mismo drama de Platón, pero sobre todo de
Plotino" .34 Se trata de un drama temperamental, expresión en su
filosofía, consistente en juzgar todas las cosas desde los valores
absolutos, ya que Vasconcelos se rehúsa renunciar a Dios y como no le
pone límites a la mente humana, sentencia Samuel Ramos: "Se hace la
ilusión de alcanzar su objetivo supliendo al intelecto con la emoción y la
fantasía" 35 Y, sin embargo, el mismo Samuel Ramos hubo de reconocer
en el pensamiento de V asconcelos "un pathos filosófico de la más alta
calidad", que con tal de alcanzar lo absoluto rompe con los esquemas de
la mente, eo el que "esa emoción tiene por sí misma un valor,
independientemente del contenido que la llena, y es lo que da un aliento
de inspirado a su estilo de expresión". 36
Bien podáamos esperar de Vascoocelos, como un moderno
preocupado por las conclusiones de la ciencia, le asignase una po ición

central a la razón en el 9uehacer filosófico. ¡Pero no es así! Pues, el
instrumento propio de la filosofía, según su sistema, se lo atribuye a la
intuición emocional. Sucede entonces que la emoción es el dato primario
de toda exi tencia, por lo que pensar una co a consistiría en incorporarla
al seno de la emoción, posibilidad dada por la intuición emocional que
nos entregaría la esencia de las cosas. Al respecto, Samuel Ramos, nos
dice: "Vasconcelos roma a la emoción, que, sin duda, puede ser el
conocimiento subjetivo del conocimiento filosófico, por el conocimiento
mismo." 37
¿Cómo entiende a la filosofía oue tro místico iluminado? Para
Vasconcelos hay preguntas esenciales que se deben responder en el
campo de la filosofía, tale como: ¿Qué es el mundo?, ¿quién oy yo?,
¿cómo se coordina mundo y yo?, ¿qué es Dios?38 De de luego, la
pregunta más importante es la que se refiere a Dios, la que contesta más
que filosóficamente, desde la teología cristiana. ostiene que la filosofía
pasa por dos etapas. La primera corresponde a la razón, que es el logos, en
el cual se maneía conceptos. La segunda, tiene que er con las funciones
que Platón designó armonía y que Va cancelo llama proporciones, que
nos sirve para, clice: "coordinar los seres con iderados como las partes de
conjuntos vivos pero parciales, así como las rdacione de estos con el
absoluto de donde todo procede" 39 Pretende una filosofía sin entes y sin
universales, lo bastante ajena al iogos y más allá del mismo, que responde
al acontecer natural, pero obedezca a cierto equilibrio, una unidad que no
sea lógica ni matemática. 40 e trata de que la filosofía pase del logos a la
armonía, a fin de qu pueda establecerse en el eros según la perspecáva
cristiana,41 por lo que apunta: "el ·problema del filósofo entonces,
consiste en coordinar las distintas e feras del conocimiento en una
ignificaci , n que las englobe y las organice segú n jerarquía de finalidad
orientada hacia lo absoluto"~2

37

32

lbíd. p. 20. .
Ibíd. p. 25

33

Citado en: Basave, Agustín, Op. Cit,. p. 60.

l4
35

Ramos, Samud, Historia tk lo Filosofla e11 México, Op. Cit. p. 145.
Jbíd.

36

lbíd.

Jb!d.

' Vasconcelos, Estética, p. 46.
39

ll

47

lbíd. p. 128.

Para Vasconcelos la unidad que pretende no puede ser la de los matemácicos,
porque éstos reducen sus elementos a un comú n denominador, que permite sumarlos,
pero los priva de su cualidad, condición de u existir autónomo. (Vasconcelos, Filosofía
40

Estético, p.131)
más el ógope y no el eros, si efectivamente la perspecti\·a es cristiana.
Vasconcelos, Filosofia Estétiro, p. 130.

~1 Procede
~2

�48

En tal entido, el filósofo, más allá de la razón y utilizando los
aparatos de que dispone la c nciencia 43 debe lograr una suprema síntesis,
procediendo como un intérprete de todas las expresione : conceptual,
pictórica musical sentimental, las cuales se derivan de la conexiones de
la cosa o el er con nuestra ida.
Para asconcelos, si una clasificación cabe acerca de la filosofia,
de pués de esa excursión de dos mil años en que la tendencia e el reino
del logoI, quedaría en los iguiences términos: analítica y intética. na
filosofia por analítica necesariamente eci desintegrante, cu ·a orientación
consiste en reducir la realidad a uno solo de su elementos, que es
sunplificar, como por ejemplo lo hicieron lo eleático . n cambio, una
fil sofia que proceda por íncesi , u anhelo será de totalidad, como bien
e puede v r en mpéd ele que s uno de los primero en intentar
explicar la realidad por combinación d factores, de manera que dirá
nuestro filósofo: "la combinación e le fuerzo pnmario de la íntesi ' 44 •
El resultado e un pen arruent coordinativo, que no da una filosofía de
lo hecho • los uce o en su realidad, que e una filo fi de cualidad.
En e ta filo ofía de cualidad o ínte is, que a concelos llamó
estética, la tarea d l filó ofo consi te en ocupar e del todo pue su hora
es la de la sinfonía, según el dictado del presente.~s Al respecto, nos
señala amuel Ramos que Va conc los ve a la filo offa como los
románticos del siglo pasado "como construcción de un gran sistema
sobre el uru er o". 46 E 1dentemente, i su filo ofía pretende la ínte is,
estaría obligada, como el propio a c ocelos lo apunta: ' a darn s una
teoáa obre el mecanismo del univer o y una vi i · n total de su
pr ce o ".~~ Lo que Agusúo Ba ave ve en oue tro filósofo e una sed de
unidad, por lo que " e afana en construir una co mo i 1ón completa" .
que por el olo empeño titánico de construir un sistema de urudad, 'José
asconcelo seóa digno de encomi ,,4~.
¿Qué entiende asconcel s por el todo, aquello en que el filó ofo
debe cupar e de acuerdo a u carea? l t do no ería un agregado como
en una -urna, pero tampoco el c acepto de un lógico," ino una realidad

0

Apriori racional, a priori étJco y a pci ri e téuco.

'4

lbíd. p.1

p.13)
◄S

as~oncclos Estihca, p.23.
m s :unucl, Op. Cit. p.144.
41
ascoocclo , Estihea, op.ctt p. 22.
• Ba ave, Agu:,tin, Op. Cll. p.50.

49

FILOSOFIA Y SABIDURIA EN
JOSE VASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

' e necios, Filotofta :Jtitira,

orgánica", que s conforma no tanto por la adición de sus parte , como
pcr la composición. Y precisamente, a diferencia de la dialécnca que
descompone, Vasconcelos pretende fundar su filo ofia de síntesis en la
tesis de la composición. Como la sínte is es la operación capital del
filó ofo, la filosofía aparece como una oencia de la armoola, en la que,
por upuesto "filosofar es concebu los objetos en cuartto integrantes a
un todo" ,"9 dirá Vasconcelos. Pero, ese todo correspondería a la
sustancia en el grado máximo de coher ncia y exi rencia, cuya índole,
desde luego es espiritual. Por lo tanto, una filo fia de síntesis, que es de
armonía y coordinación, debe intentar captar la calidad, cuyo resultado
nos llevaría a conectar el conocirrueoro racional con la teología. Y, como
la filosofia en su etapa final debe confundir e con la sabiduóa sucede
que:
La füosofh ticn pan Vasconcelo un entido rcligio o que la de tina
a crvic como medio de alvación, llevándonos d sde lo e tadios
inferiores dc:I er, ha m la fu 1 • n con lo divino. A í, \'asconcelo se no
aparece c mo un místico para el cual la filosofia e olo un peldañ para

a cender a Di

.51'1

Filo ofia y Sabiduría
"La admiración es la vivencia del mi cerio" decía Antonio Gómez
Robledo,51 para indicar que el hombre práctico no se admira porque la
realidad le resulta obvia. Desde luego, Jo é asconcelos no es e e apo de
hornbr práctico, sino má bien un filósofo en quien la peculiandad
personal consiste en la vivencia del mi t rio como admiración. Por eso
cuando filo ofa lo hace como iluminado, como un místico. í, se no
aparece a concelo como un filó 06 qu
e obreco
ame lo
admirable del mi terio ?

¿Pero, e propio de un filó fo admirar e anre el rrustcrio? Paul
Tillich, el teólogo protestant , incer aotemente no apunta lo siguiente:

José Ga s, Filosufa Mrxirarra de

n11r1/1rJ.I

díaJ, lmpren~

niver itaria • 1éXICO,

1954, p.129.
SO Ramos, amuel. Op. Cil. p.146.
51

Gómcz Robledo

ntonio, Filosofla, t.3, El

olegio

acional, México, 2001, p.

431

52 Cuando e cribe su estética (1936), en una e pcac de confe 1ón dice
Va concclos que perdió el ioteré por la teorías "cuando en lo que cree es en la

realidad del misterio". lnclu o interroga: "¿por qué dam
punto de no ercer en ello ?". asconcelos, E1titica, p. 9).

témuoo a esto libro ,

"ª a

�FILOSOFÍA Y SABIDURÍA EN
JOSE V ASCONCELOS

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARdA

50

"todo filó ofo creador e un teólogo latente (a vece incluso un teólogo
declarado). Es teólogo en la mcclida en que su situación existencial y u
preocupación última modelan su vi ión filosófica" 53 Digamo , que lo
dicho por el teólogo protestante se aplica a nue tto filósofo católico. En
este re pecto, bien sabemo que a e ne los fue un filó ofo creador, o
mejor dicho con genio, que como diría él, e traduce en la capacidad de
oledad. Pero, no e trata, en manera alguna, del teólogo latente, sino
más bien del teólogo declarado. Evidentemente. olo en el entido en
que u situación existencial y, obre t do, su preocupación última
modeló su filosoña.
sí, como mí rico, per
también como filósofo mod rno
Va concelos nos dirá: "mi sistema pretende con truir una filo ofía de
ba e científica per de pr yeccJOnes obrecienrificas y e piriruale '
i para Tomas de Kempis, por ejemplo, la filo ofía era inútil porque el
filósofo no pu de lo que pretende· lo cierto e que para asconcelos la
filo ofía puede er provechosa, p rque lo pretendido por el filó ofo e
no toma en po 1b1lidad alcanzable.
¿Pero, aquello pretenclido por el filósofo se logra por la razón? e
e peraria de a concelos como un filósofo moderno su cercanía con la
razón. , in embargo, e encuentra un tanto má cerca de la línea
representada por Tertuliano en aquella entencia: "mdo quia absurdum'' 55,
solo en el entido en que el misterio mostrado por el evangelio es crefüle,
cancelada la razón como vía, precisamente por absurda, que no da
como úrúca vía de sal ación la fe.
Por e a r istencia a la razón, en cuanto a la car a filo ófica,
a concelo prefirió hablar d la concienoa la que considera un
"aparato coordmador del s r",S6 que e con titu e en la e encia de la
p r onalidad qu permite al h mbre ituar e por encima de la escala
zool · gtca. De esta manera, para Va concelos vivir según la totalidad de
la conciencia permite Yivi.r un equilibrio, el cual no no proporciona la
razón
s o ación y que, por u unción unificadora r ela un p der
upersensorial
upraracional, el que no puede er natural, sin
obrenatural, p r p rtcnecer al cspfntu. 57 Pr c1 amente, p r la capacidad

Paul, T-to!ftOía
-.:. S1slc111atiro, 't.1, Ed. Arid, sMña,
r-· 19 2, P· 42 ·
· asconcelos, Ertil1n1, p. 2 .
;; reo porqu es ab urdo.
56 ·asconcelo , Fi/o1ojia Erttflro, p. 117.
S'.' / ,d.. o

53 Tilich

51

que le atribuye asconcelo a la conciencia, e que puede hablar de la
filosofia como sinfonía, a que dice: "mi conciencia iempre invaclida
par las mil solicitacione del mundo e, temo, para sub i cir nec sita
coordinar de pué d clasificar: en aci ne , idea imágcne . ¿Qué e la
coordinación? n acto irr lar, periódico, a ecc r nue, a vece
fulgurante, que e produc en mi conciencia ' e ella misma: la
coordinadora' ss Pero además, a conc l s puede pretender en su
i tema una filosofía, decíamo , e n • pro ·ecciones sobreciemíftca y
espirituale '', justamente por e apara ro que ele a a lo hombre en la
escala zoológica, pue , diría: 'hay en la c nciencia una raíz de orden
obr na cural" ,59 por lo que el logos al estilo grieg o la razón al mod
1deali ta resulcaria in uficieme paca e plicar el movimiento la vida, la
realidad.
Como la conciencia pertenece al e píricu iguieodo a

a coocelos, en

el hombre su capacidad coordinadora no solo e la tiene que ver con lo
de abajo, cligam s, lo terreno sino debe c ocurrir a un fin supenor,
osp chanclo las direcciones y mera de la eXJ cencia de arriba, como 1
e tratara de un anfibio que participa de la naturaleza s nsible, p ro
además inVI ible.~
Recordemo que asconcelo e un nómada de arraigad en qui n
domma u horizonte la act1tud del p regrioo, cuyo mundo no e puede
v1v1r ino en una e pecie de descierro. Digamo entonce que, p r u
forma d conciencia, a concclo e nos aparece auténticamente y in
fal 1ficacion s como e e anfibio, del cual él mi mo hablaba; desde lueg
en el sentido en que al fil · ofo creador I sub ·ace el teólogo, 1 que lo
coloca de lp tan cerca de la entcnc1a: credo 11/ intelligan,"1 en la línea
agustiniana de concebir a la fil ofía com a án de abtdurfa.
n irtud de que en el mund hay un orden el prop · it o func1 · n
de la filo offa con iste en de cubrir es orden, enn nd
a concelo la
füosofía cgún lo hacían los antiguo e to e , como amor a la abiduria,
estableciéndolo en lo i uiente térrrun : "p r filo ofia encendemos:
¡ ab1duria! Recobrando para la palabra su ·acepción I gíuma''.62

. Ibíd.
/bid. p. 75
u, Ibíd. p. 30. ab eñalar e que para Va concclos la conciencia e un ~n
invi iblc, como también lo es Dio r la \·ida
1 Creo para comprender
t,2 \ f asconceI J ~e,
· I.N5ua.
r ,i,, · p. •·\ , .
59

�53

CUAUHTÉMOC CANTLI GARCÍA

FlLOSOF(A Y SABIDURÍA EN
JOSÉ V ASCONCELOS

¿Cuál es la acepcion legítima de la palabra sabiduría, según
Vasconcelos? ¿Habla Vasconcelos de la hokmah hebrea o sophia griega o
sapientia latina? Nuestro filósofo anfibio, o nómada desarraigado, habla
de una suphia con raíz hebrea y en oposición al logos griego. Cienameme,
reconoce que el logos puede ser un instrumento para la filosofía, pues
corresponde al intelecto con sus leyes Oógica) aplicable al ordenamiento
formal y cuantitativo de la realidad. Y, sin embargo, no le basta a la
filosofía el logos, pues hay otros medios de conocimiento que a éste le son
insospechados. 63 Aquí cabe recordar que para el griego el lagos era aquello
que definía, describía o deáa qué eran las cosas. En ese sentido para
Vasconcelos ocurriría que una filosofía cuyo instrumento sólo sea el logos,
resultaría en una especie de logicismo o en matemáticas al estilo
Descartes o en un saber acerca del mundo de tipo abstracto separado de
1a realidad, que en cualquier caso tratariase de una filosofía incompleta.
Desde luego, esto tendria que ser así porque una filosofía según el iogos
aparecería como sin simiente, precisamente porque para Vasconcelos el
logos es "eunuco", como diría él: "un logos que por no poder amar es
infecundo".11,4

fundamentales de cada orden de los seres y de cada ser dentro de su
orden, orden físico, orden moral, orden estético',68

¿Cuándo hablamos de una filosofía completa? Evidentemente en
Vasconcelos una filosofía integral se engloba en la sabiduría. Entiende a
ésta como una ciencia de la experiencia que va desde "la percepción de
los sentidos hasta la más alta visión divina del rrústico". 65 Y, como la
sabiduría abarca la experiencia toda, resulta que el sabio es quien ensaya
una sistematización del conjunto del saber, unidad en que la parte explica
el todo y viceversa. ¿En qué consiste la tarea del filósofo sabio? Para
Vasconcelos el sabio que es filósofo tendría que superar al ideólogo pero
también al lógico, siendo capaz de discernir el sentido de la total
experiencia, que consiste en "un retorno a Sophia después del ejercicio
del logol'. 66

Consideración Final

52

¿Cuál es la etapa final de la filosofía? Aquella en que la filosoffa se
confunde con la sabiduóa, que en Vasconcelos corresponde a su llamada
filosofía estética que consiste en la síntesis de los heterogéneos67 • Por
ello, también entiende a la sa~iduóa como: "ciencia de las verdades

Ibíd. p. L Vll
Jbíd. p. XlV. En lenguaje excesivo, como surgido visccralmente, habJa
asconcelos .del /og()s como "castrado" e incluso, lo tacha de "homosexual".
65 lbíd. p. LXVI.
63

64

66
6

lbíd. p. LXI.
lbid p. LXIII.

Ha pretendido Vasconcelos hablarnos de la sabiduóa como un
filósofo; pero, lo cierto es que el teólogo subyacente en él se toma
teólogo declarado, porque, recuérdese, cuando discurre no lo hace el
hombre práctico, sino el místico. En este respecto, nos dirá que la
sabiduría se coloca más allá de lo uno como principio, tan sencillo, ya
que: "según la escritura, la sabiduría es Dios mismo"69• También ha
insistido en que la "revelación es la última filosofía" 70, de manera que,
desde su punto de vista: "por todos los caminos, el término final de la
especulación filosófica lo hallamos en el eros de evangelio"71
os es claro que la visión de Vasconcelos sobre la sabiduría es más
teológica que otra cosa. Por eso, Agustín Basave, con toda precisión nos
dice: "Digámoslo de una vez: la noción vasconceliana de sabiduría no es
filosófica como él pretende, sino teológica".72 Y, en lo dicho
teológicamente, termina Vasconcelos dándole un carácter hipostático a la
sabiduria. 73

José Joaquín Blanco74 nos dice que José Vasconcelos como autor fue
de variados contrastes, que suscita en el lector demasiadas cosas y nos
pone a vivir abigarrada y convulsivarnente.
¿Qué suscita en nosotros la filosofía de Vasconcelos? ¿Cómo nos
hace vivir lo que nos dice como filósofo? Sabemos que en muchos
aspectos el sistema Vasconceliano fue inconsistente, pero jamás su
aspiración. Por eso, tratábase él de un filósofo auténtico, ciertamente en
la medida en que auténticamente vivió su condición humana, en sus
contingencias y vaivenes, siempre asumiendo los riesgos conforme al
ideal.

68

lbíd. p. LXVl.

69

!bid.

Vascoocelos, Fi/()sefia estética p. 31 .
p. 126
2 Agustín Basave, Op. Cit. p. 87
' 3 "la sabiduría es pues, segunda persona, pero solo e11 el sentido de la Trinidad
católica, puesto que es consustancial con el creador" (Vasconcelos, Ut¡'ca, p. X11)
4 Blanco José Joaquín, Op. Cit. p. 212.
70

71 lbíd.

�54

55

CUAUHTÉMOC CANTÚ GARCIA

FILOSOFÍA Y SABIDURIA EN
JOSÉ VASCONCELOS

En esta manera, la configuración de su conciencia fue como nómadadesarraigado al igual que su filosofia. Persiguió en su especulación el
propósito de "orientar, fortalecer este fluir nuestro", s colocando en el
centro como problemática el tema del Destino, en la con ideración del
tránsito inevitable de la existencia en el mundo.

frontera de lo finito en aperrura de la conciencia a lo absoluto
trascendente, pero no como eros, según a concelos, sino como ágape.

Y, en la consecución de ese propósito en la filosofia la búsqueda
según Vasconcelos no puede ser otra que 'el sentido de la total
experie~,,161 _~ que nos retorna a la sabiduría.
De de luego, Vasconcelos como un hombre de su tiempo trató de
responder con su filosoffa a su circunstancia histórica. ¿Pero, tiene algo
qué decimos la filo ofía vasconceliana en el tiempo presente, el que
corresponde a la hi tona según nuestra circunstancia?
¡De de luego que íl i el tiempo de Vasconcelos tenía que ver con
una modernidad, el _presente corresponde a la denominada
posm dernidad en \~ué fu. razón está desacreditada. ¿Hoy la exigencia es
una filosofía co.Q ba e cientifica como lo pretendió Va coocelos? o
estoy eguro~ ~e ése sea el imperari o; peto lo que sí e que en medio
de una era en qu~ prevalece un nihilismo atroz, requerimos un filosofar
que privilegie la síntesis como lo hizo Vasconcelos. Pero, en la
orientación en que ha venido insistiendo Gutiécrez Sáenz77 , según el
funcionamiento de los dos hemisferios cerebrales, cuyas cualidades en
cada uno son opuestas, que sin embargo pueden ser complementarias
precisamente por aquella íntesis, resultado de la labor filosófica. ¿ n
qué término ? Bien sabemos que el hemi ferio cerebral izqui rdo es más
lógico y conceptual, orientado a la ciencia; cuando, el derecho es más
intuitivo y místico, en dirección a la sensibilidad artística. El primero
sería e crucrurado, qu bien podemo repre entar en la episteme/lógica y el
segundo desestructurado, cuya representac1on puede ser el
nous/intuición. ¿Qué e pretende aqw? na filosofía de sínt is que logre
coordinar/ armonizar la lógica respecto a la intuición ¿CuáJ seria el
resultado? Una visión/intelección más amplia en u horizonte, más total
Evidentemente la intención es que la lógica le conceda paso a la
intuición, y en el enlace esrrucru:ra y desestructura, el mundo lógico se
abra a la posibilidad de un trasmundo intuitivo, que es un rraspa ar la

,, Vasconcelo , U ka, p. "VIII
16

lbíd. p. LXI

..., Gutiérrez Sáenz. Raúl, lntrodNcción a la Filosofia.

ditorial Esfing México 2000.

Filosofía en oáentación a la abiduría&gt; una oportunidad para superar
el nihilismo de la era posmoderna en su fase de incredulidad, que no e
sino la falta de certidumbre ante el de enlace del destino final. Y en
referencia al destino personal como desenlace&gt; nuestro "místico
iluminado" en su afán de abiduría como filósofo bien p drá d cir, con
re onancia para lo áempo :

"aCtldo a la misericordia divina, sin cuya gracia esta pobre
omga que so ,ja111áJ se dese,1110/vería en crisálida"

�LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA
FILOSOFÍA POLÍTICA EN EL ISLAM
Dr. Zidaoc Zeraoui'
Profesor-invc tigador del
Depto. de Relaciones Internacionales

ITES 1

Al Farabi no es un caso aislado del pensamiento islámico. e sitúa dentro
de la gran tradición filosófica del Islam medieval con Al-Kindi, v1cena,
Averroes, Iba Jadúo, etc. Aunque la gran mayoría de ello e han
inspirado de las obras griegas, en particular de Aristóteles' y de Platón,
lograron insertar los aportes helénicos a la realidad del mundo
musulmán, enriqueciendo la filosofía anterior2• Los temas de los debate
•Autor de varia obras obre el I 1am y el pensamiento mu ulmán. us últun
trabajos on Arab lm111i¡,ratio11 i11 Mtxico, Texas, Augustine Pres , 2003 r lslnn, y Politira.
Lbs proresos políticos árabrs ronl 11,porá11eos, Méxic , Ed. Trillas, 2004.
1 Dentro de e ca línea de relacionar los autores griego y lo 616 ofos árabes
tenemos por ejemplo: Abed. hukri. AriJtoltlian Lo¡/r a11d tht Arab,r Lo,w1,1¡,e i11 A(fnrafn,
University of ew York Press, 1990 o Mahdi, 1uhsin. / l(farabi's Pht/osopb of Plato 011d
Aristotlr, ueva York, lthaca Press, 1969.
2 Para e te debate de la aportación dd Islam al pensamiento filo. ófico cfr. .-\bed
Yabri, Mohamed. El lt1.ndo filosófico árabe. I Farahi, Al'tcma. Ai•tf7'Vt'S, Ál'm,pau, lbn Jald1'11,
(traducctón del árabe, o ta e índice de Manuel . reria García), Editorial Debate,
1998. "E ta obra ofrece un nuevo acercamiento a la trad,ci · n fiJ ófica árabe realizado
de de su propio interior. e trata de un eofi que que bu_ca re ponder tanto a las
~ondiciones científica actuales como a la inquietude. ideológicas, urgida del
renaámienro nacionalista de fines del XI r que han promovido la recuperación del
legado árabe. Se parte de Ja premisa de que la füo ofia árabe no con iste como la gri ga
o europea moderna }' contemporánea, en una reioterpreración ince ancemente renovada
de su propia hi roria, ino en un conjunto de interpretaciones independientes entre si,
de otra fiJosofía, la griega; interpretaci nes que subordinaron un mismo material

cogrutiYo a fines ideológico diferentes e incluso cfo·er~emes".

�58

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POLITICA EN EL ISLAM

ZIDANE ZERAOUI

filosóficos en el Islam de los primeros siglos serán retomado solamente
hasta la ilustración en Europa o como en el caso de Ibn Jaldún basta el
siglo XIX con Engels y Marx.
Aunque el mundo islámico haya tenido una larga lista de pensadores
durante esta época, Al Farabi destaca entre todos ellos. "Inclusive para
pensadores de la talla de Avicena y Averroes, (fue) el equivalente de
Platón o de Aristóteles"3•
Al Farabi reintrodujo en el pensamiento islámico medieval del siglo X,
la filosofía de Platón y Aristóteles, demostrando que era la única apta
para explicar el desafio de las religiones reveladas al pensamiento
filosófico. El discípulo de la escuela de Alejandría, considerado como el
fundador de la filosofía política islámica, fue poco valorizado e,;i el
mundo occidental durante siglos◄.
Las concepciones griegas del bien y del mal, de la virtud y del vicio, de
lo público y de lo privado fueron trastornadas por el surgimiento de las
religiones reveladas, en particular del Islam por su visión de la sociedad
regida por las leyes divinas. Sobre las grandes preguntas de la vida
política, los teólogos y los juristas fueron indiferentes y no podían
resolver el dilema entre comunidad política (gobernada por leyes
humanas) y comunidad islámica ordenada según la revelación divina.
Tampoco la teología podía responder a la existencia de una multitud de
sistemas políticos incluso nacidos de una misma religión.
Muchos filósofos del pórner periodo del Islam habían planteado
problemas similares, pero enfocándose sobre el individuo y no la
colectividad Con el desarrollo de la filosofía política, Al Farabi podfa
responder a estos dilemas. "Tenía que regresar a los fundamentos de la
investigación filosófica para introducir la política en el pensamiento
islámi&lt;;:o y atraer la filosofía clásica hacia el Islam"5• La filosofía política

pemuna reintroducir "el espmtu filantrópico de la filosofía" según
Muhsen Mahdi, privilegiando el análisis del lugar que ocupa el hombre
en la ciudad, en la nación o en la comunidad religiosa, enfoque que
permitía reforzar lo público sobre lo privado, el colectivo sobre el
individual.
Según Muhsen Mahdi "a lo largo de los diez iglos que separan Ocero
de Al Farabi, ninguna filosofía importante logró -acercarse a la filosofía
política, como tampoco insertar en su seno una posición dominante,
central y decisiva a la filosofia política"6 como lo logró el egundo
Maestro.

1. El Magíster secundus
El Magíster secundus (el segundo maestro) de la Edad Media
(Aristóteles fue designado el Magíster primus) conocido como Al
Farabi7 nació en el pequeño pueblo de Wasij 8 cerca de la ciudad de Farab
en Transoxiana, en el 8709 (.y murió en 950 a la edad de 80 años) como
Abu asr Mohammad Ibn Mohammad Ibn Tarjan Iba Uzalagh Al
Farabi. Sus padres eran persas emigrados en el Turkestán histórico (hoy
dividido entre Turkmenistán, Kazajstán y Uzbekistán). La accual
República de Kazajstán reconoce en Al Farabi su mayor gloria histórica:
la Universidad acional del Estado Kazajo lleva su nombre y desde 1993
los billetes de más de 200 tenges (moneda nacional kazaja) muestran su
supuesto retrato, aunque la ciudad natal de Al-Farabi, se encuentra hoy
día en Uzbekistán.
·
Al Farabi, hijo de un general completó sus estudios en Farab y luego
en Bujara para después trasladarse a Bagdad para su ciclo superior. Logró
1ahdi, Muhseo. fA fondaíion de la philosophit1 politíque en el Islam ... Op. Cit.
Para tener una visión más completa de la vida de Al Farabi se recomienda el
ensayo muy conciso de Cruz Hernández, Miguel "Al Farabi", en Historia de lo filosofa
española. Filosofa hispa110-n111sulmana; A ociación Española para el Progre o de las
Ciencias, Madrid, 1957, tomo 1, págs. 73-104. Para entender el pensamiento de Af
Farabi cfr. Davidsoo, Hecbert A. Alfarabi Avicmna, and At'errots, on lnlelled - Thtir
Cosmologits, Theories oj tbe Actfrt Intelfert and Theories of Human fotellect , niversicy of
California Press, Los Angeles, 1992. .
8 Tomado de •·•A/ Farabi" en www.alahram.org
9 Mahq.i, Muhsin.
Jo11dation dt la phi/01ophit politiq,,e m Islam. Op. Ot. da la fecha
de 870 míentras que Corbin, Henry. Histoin de philosuphit islamiq11t, París, Ed. Gallimard,
1986, menciona La fecha de 872. Inclusive otros autores hacen referencia al año 864.
Cfr. Bushmiller, Paul M. "Argumen of AJfarabi' Book of Religión" e[\ Internet
tomado el O de noviembre de 2000
6

~

Agnés ''La cité vettueuse d'Alfarabi" en Le M.onde des /it,m, 26 de enero
de 2001.
4 Muhsin Mahdi ha consagrado años de investigación para hacer conocer las obras
de este erudito filósofo del Islam. Cfr. Mahdi, Muhsin. La fandah'on dt la philosophir
poli/i4Nt tn Islam. La citi verfrmm d'A(forabi, París, Ed. Flammarion., 2000. En la primera
pa.tte de la obra, sitúa a Al Farabi en su contexto histórico y filosófico, para luego
comentar su obra política }' filosófica en particular La Ci11dad virl11osa. En la última parte,
presenta La lectura de Platón y Aristóteles por Al Farabi mismo, para concluir sobre la
influencia de.\ pensador islámico en la filosofía judía elaborada por Maimónides en el
siglo XIl asj como en cl pensamiento occidental cristiano desarrollado por Santo
Tomás en el siglo XIII. •
5 Devictor, Agnés. Op. Cit.
3 Devictor,

59

u

�60

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI
EL NACIMIENTO DE lA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

ZIDANE ZERAOUI

dominar varios campos del pensamiento así corno de la tecnología.
Viajero incansable, recorrió varias partes del mundo islámico, en
particular Damasco y Egipto, pero regresaba regularmente a Alepo, Siria,
a la corte de Seif Ad-Dawla con el cual logró tejer una fuerte amistad. Es
precisamente en esta ciudad que su fama rebasó las fronteras del mundo
islámico.
En un primer tiempo, trabajó como q~ Guez islámico), pero
posteriormente se dedicó exclusivamente a la docencia, encontrando su
verdadera vocación.
Al Farabi hizo aportaciones importantes a la ciencia, la filosofía, la
lógica, la sociología, la medicina, las matemáticas e inclusive en la música
(Kitab al-musiqa o El libro de la música 1~, pero su mayor aporte sigue
siendo su filosofía política.
Al-Farabi viajó toda su vida de país a país buscando el contacto con
los filósofos y los hombres sabios de su tiempo para aprender más sobre
los secretos de la naturaleza.
''Ningún peligro lo desmotivó; nada pude hacer cambiar su búsqueda.
Muchos soberanos trataron de retenerlo dentro de sus cortes, pero
siempre se rehusó a descansar hasta descubrir el gran objeto de su vida:
el arte de preservarla por siglos y el arte de hacer oro hasta donde se
requería. Esta manera de vivir al final le fue fatal. Estuvo un día en La
Meca, no tanto por razones religiosas sino filosóficas, cuando a su
regreso a través de Siria, se paró en la corte del sultán Seif Ed-Dawla
quien era reconocido co~ o el protector de las ciencias. Se pre entó con
sus atuendos de viaje frente al monarca y a su corte y s.in invitación, se
sentó sobre el sofá, al l~do del Príncipe. Los cortesanos y los hombres
sabios se indignaron y el Sultán, que no conocía el intruso, estaba
tentado de seguir el ejemplo de su gente. Se volteó hacia sus oficiales y
les ordenó expulsar el presuntuoso extranjero del cuarto. Pero, Al-Farabi,
sin moverse, les pidió que quitaran su manos de encima y con toda
calma se volteó hacia el Príncipe diciéndole que no sabía quien era su
invitado sino lo hubiera tratado con todos los honores, no con violencia.
El Sultán, al contrario de la réacción que muchos monarcas hubieran
tenido, admiró su sangre fria y le pidió que se acercara aún más a su sofá

En 1:"úsica, AJ Farabi se ha destacado primero como un teórico y ha escrito
vanos ensaros obre teoría musical. Además ha construido varios instrumentos o ha
mejorado el onido de lo existentes. Finalmente fue un arásta en si mismo \' abía
tocar varios instrumentos como lo demuestra la anécdota citado anteriormente. ·

61

entablando una larga conversación sobre ciencia y filosofía divina. Toda
la corte quedó maravillada con el extranjero". 11
Esta anécdota sobre el autor muestra varios puntos: la ilustración de
varios monarcas como Seif Ed-Dawla y el carácter enciclopédico de Al
Farabi que causa admiración enrre su público.
De h cho, después de responder a toda las preguntas sobre filosofía
que se le hacía, se le preguntó 9ue si un hombre tan sabio también
conocía algo sobre mú ica. 1-Farabi, según cuenta la leyenda no
respondió, pero se puso a cocar el laúd canto con música romántica
como sonidos para bailar, dejando su audit0rio extasiado. Al finalizar el
dia, el soberano Seif Ed-Dawla le rogó quedarse en su palacio, pero AlFarabi le explicó que no podía descansar hasta encontrar "la piedra
filosofal' . atiendo de Damasco, encontró la muerte en el desierto sirio,
probablemente atacado por algunos ladrones. in embargo, en realidad
Al Farabi no murió en el desierto sino en Damasco.
Verdadera enciclopeclia (según su biografía abía etenta idiomas:
turco persa, árabe, etc)12, Al Farabi estudió gramática, filo o fía, música,
matemáticas, ciencias, etc y veía su vocación como el gran filósofo que
debía rescatar la sabiduria que nació en Mesopotamia y en Caldea,
transitó por Egipto, pa ó a Grecia y que debía volver a su tierra natal.
A pe ar de que la mayoría de sus obras se han perclido, se conoce que
escribió 117 (43 en lógica, 11 en metafísica, 7 en ética, 7 en Ciencia
Política, 17 sobre música, medicina y sociología y 11 comentarios de las
obras griegas. 13 Afpharabius (de su nombre en latín) falleció en Damasco
a los ochenta años, en diciembre de· 950 (339 h.). En Bagdad estudió
medicina al lado dcJ médico cri tiano Yuhanna ben Haylan · fue
condiscípulo del también cristiano bu Bi r !atta. demá viajó a lo
largo del Medio Oriente a la búsqueda del conocimiento. Sus trabajo
cubren una gran gama de especialidade , desde filosofía matemáticas y
medicina, pero on su comentarios sobre la obra de Platón )r
Aristótele que lo bao llevado a la posteridad. luchas de u obra han
desaparecido, pe'ro e han encontrado treinta trabajos suyo en idioma
original, el árabe, ei en hebreo y tres en latín.

_ 10

Mackay, Charle . ".\lrmoirs oj" Pop11lt1r Drsilraio11I', Vol.3 romado de lnterner.
P· Corb"10, H enry. orp. e·
?r
11.• P·--:&gt;" Cfr. "Al Farab1" en http://member .tripod.com/~ wzzz/ PARABI.hm,1.

11

�62

ZIDANE ZERAOUI

LA CIUDAD IDEAL DE AL- F ARABI

63

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOF[A POLÍTICA EN EL ISLAM

2. Un obra enciclopédica
Dentro de sus principales obras encontramos Fusus al-Hikarn que
durante muchos siglos fue la obra básica de estudios en muchas
instituciones tanto islámicas como occidentales, Kitab al-ihsa al '{Jlwn
(Catálogo de fa¡ . Ciencia/ 4 o De Scientiis en latín) que presenta de una
manera muy didáctica las distintas ciencias de la época del por qué de
su importancia, Ara ahl al Madina al-FadH.a (La ci11dad virt11osa),
contribución temprana a la Ciencia política y a la sociología.
Podemos enfatizar tres puntos de la filosofía de Al Farabi:
•

Tesis sobre la diferencia no solamente lógica sino metafísica entre

la esencia y la existencia de los seres creados. La existencia no es un
carácter constitutivo de la esencia, es un predicado, un accidente de
ésta.
• Teoría sobre el Intelecto 15: la emanación de la Primera Inteligencia
a partir del primer er (Dios) r sus tres actos contemplativos (que
generan una tríada de una nueva Inteligencia, nueva Alma y nuevo
Cielo) y que se repiten en cada una de las inteligencias jerarquizadas
hasta la décima Qa inteligencia agente). Las primeras esencias
divinas, los astros-dios en Aristóteles, se vuelven en Al Fa.rabi
"inteligencias separadas', que Avicena calificará de Ángeles.
• Su teoáa de la Ciudad Ideal 16 (o la Ciudad Virtuosa) tiene una
huella griega por su inspiración platónica 1 pero responde a las
aspiraciones filosóficas y misticas de un pensador del Islam. u
Ciudad abatca el coojunto de la Humanidad no solamente una

Cfr. Al Farabi. El ,atálogo d~ las de,uias, edki6n del texto árabe con los dos textos
latinos y traducción española por Ángel González Palencia, r ladrid, CSlC, 1932.
is Cfr. Davidson, Herbert A., Op. C,t para la discusión obre la teoría del intelecto
de Al Farabi. Davidson en su obra hace la distinción entre el intelecto potencial y el
intelecto activo como lo de arrolló riscóteles. fochos filósofo medievales tanto
musulmanes como judío , cristianos la consideraron como la llave para de cifrar la
naruraleza del hombre y del universp. Después de este análisis, David on se enfoca a
como Al Fa.rabi, Avicena y Averroes resolviecon esta problemática y en particular al
desarrollo dd intelecto activo y la e."&lt;.istencia de·varios intelectos dentro de su enseñanza
cosmológica y epistemológica. demás del impacto de sus pensamientos en los
posteriores escritos musulmanes, judíos }' escolásocos.
16 Cfr. Mahcü, 1uhsin. Op. CiJ.
14

porción de ella. Está ciudad tiene al Profeta-Imam 1 como guía
supremo, teoría que fue retomada por la escolástica judía, en
particular en Maimónides. La Ciudad Virtuosa no es un fin en sí,
sino el medio para llegar a la felicidad final de los hombres. El
interés de AJ Farabi para la realización no se limita a la salvación
individual de la persona, pero también a todo la comunidad, una
salvación social y política. Además su interés no se limita solamente
a una sola ciudad, nación o comunidad, sino a toda la humanidad
entera y a todos los hombres civilizados.
En su Catálogo de /a.r Ciencias (Kitab al-ihsa al 'Ulurn), el Segundo
Maestro preci a que "nuestro propósiro al escribir ste libt0 es enumerar
las ciencias conocida como tales, dar a conocer codo lo que comprende
cada una de ella , las parte de aquellas que la tienen, y lo que
comprende cada una de esta partes. Hemos dividido este libro en cinco
artículos: 1º, sobre la ciencia del lenguaje · sus parte ; 2°, s bre la ciencia
de la lógica y sus partes; 3º, obre la ciencia d las matemática , que
comprende: la aritmética, la geomerría, la óptica, 1a astronomia, las
matemáticas la mú ica, la ciencia de los p os ) la ciencia de ingeniería·
4º, sobre la fí ica · sus partes, y la metafísica con las suya ; 5º, obre la
política, el derecho y el Kalam (teología i lámica)".1
La concepción de la obra tiene varios objetivos según lo que el mismo
autor precisa. En primer lugar, el libro e tá destinado al estuctiante que
quiere aprender y explorar cualquiera de las ciencia de critas. De esta
manera d alumno abrá como dirigirse a donde investigar, a í que el
beneficio que podría sacar del aprendizaje de esta ciencia. En segundo
lugar, se pu de utilizar el libro para comparar las ciencia en lo que se
refiere a su excelencia, su utilidad, su pre□ sión., etc. En tercer lugar, Al
farabi trata de evaluar a los i norante que pretenden dominar una
ciencia preguntánd le enumerar la parte de la ciencia r u contenido .
El cuarto punto e refiere a la utilización que e puede hacer de la obra
para erificar lo con cimiento de alguien que sabe de la ciencia y así
determinar la profundidad de u aber. Finalmente, el libro puede serY1r a
lo que bu can una educación rápida y que quieren con ccr las grande

El l marn es el guía de lo hombres quien para Al Farabi llene toda las vi rtudes
humanas y filosóficas. n Platón revestido del Profeta ~iah ma.
1 introducción de Al Farabi. Catálo¡,o dt las Ciwrias, fadrid, C I y Edit. Deba te,
1953. Traducc ión de ngel GoruáJez Palencia quien ofrece también una versión en
latín y cl texto original árabe.
1~

�LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

64

65

EL NACIMIENTO DE LA FlLOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

lineas de cada ciencia e imitar a los hombres de ciencia a fin de sentirse
miembro de la élite cognoscitiva.

en los otros-, es para lo que el hombre, que busca la verdad en todas sus
especulaciones, necesita de los cánones de la lógica2°.

Su Kitab AJ-ihsa al 'Wum es una mini enciclopedia para el lector
que busca entender los principios y finalidades de la ciencias conocidas
en su época. De hecho Al Farabi advierte al lector del peligro de las
generalizaciones y de la superficialidad en la argumentación, razón por la
cual el mismo maestro recomienda que sí un let-tor requiere profundizar
en el conocimiento, debe leer su obra, pero si no quiere un saber )
solamente una argumentación de "café", no tiene por qué perder su
tiempo en la sabiduria.

En la quinta parte de la obra, AJ Farabi nos da una clara definición del
por qué el estudio de la Ciencia Política y de su alcance, además de los
fines mismos de la Ciencia política. Ésta: "se ocupa de las diversas clases
de acciones y costumbres voluntaria , de los hábito , caracteres,
inclinaciones y disposiciones naturales, de los cuales derivan aquella
acciones y costumbres; de los fines por 1 cuales e obra; de cómo
conviene que exi tan en el hombre, y cuál es la manera de ordenarlo en
la dirección en que conviene que existan en él, y la manera de
conservarlos. Di tmgue entre los fine por los cuale e realizan la
accione y se u an la costumbres (...)

Este discurso farabiano tiene una resonancia moderna como en la
obra de Luis Villoro Creer, Saber y Co11ocer19quien plantea las mismas
diferencias entre creer que es el conocimiento del hombre de la calle sobre
cualquier temática, saber que es un conocimiento má profundo por la
educación y las lecturas y conocer que implica una profundidad analítica de
los fenómenos que no se logra sino con la investigación y la reflexión.
Estas mismas diferencias encontramos en AJ Farabi en su Kitab.
Para Al Farabi, la lógica no es solamente una disciplina, sino un arte,
porque permite dar "los cánones cuyo objeto es rectificar el
entendimiento, guiar directamente al hombre en el camino del acierto y
darle la seguridad de la verdad en codos los conocimientos racionales en
que cabe que yerre; además, le da las reglas que le hao de preservar y
poner al abrigo del error y del sofi ma en las materias racionales; además,
le da las reglas nece~arias para aquilatar la verdad de aquellos
conocimientos en que cabe que el entendimiento caiga en el error.
Porque es de advertir que entre los juicios racionales los hay en que cabe
el error, pero hay también algunos en los que no e posible que el
entendimiento se equivoque en manera alguna, a saber, aquellos juicios
que el hombre encuentra en u alma grabados, como si hubiese sido
creada con el conocimiento cierto de ellos. Tale son los siguientes: «El
todo es mayor que la parte.&gt;&gt; «Todo número tres es impar.►► Hay además
orros juicios en los que puede equivocarse y apartarse de la verdad para
[caer] en lo que no es verdad: Estos juicios son los que se adquieren
mediante la reflexión y el razonamiento o sea por medio del silogismo y
la inducción. Para con eguir l~ verdad con certeza en estos juicios - y no

19

Villo ro, Luis. Crur, ahtr_y Conocer, México, iglo X..,], 19 2.

"Analiza las acciones y las costumbres, y demuestra que aquellas de
las cuales e obtiene lo que realmente es felicidad, son la obras buenas,
honestas y virtuosas, y las que no producen esto son las mala ,
deshonesta e imperfectas; que la causa de que e. i tan en el hombre es
para que los actos y co tumbres buenos ean puestos en práctica en la
ciudades y en las colectividade ordenadamente y se cumplan en común.
Demue tra que codo esto no puede adqufrir e sino mediante una
autoridad (...). Tal poder e el reino y la realeza, u otro nombre que
quiera el hombre darle; la política es el efecto de esta fuerza.
"La autoridad es de do clases: una, que hace posible las acciones,
costumbres y hábitos voluntarios, de lo que naturalmente se deri\'a lo
que realmente es la felicidad (...) y autoridad que hace po ibles a la
ciudades accione
disposiciones de· las cuales se derivan co as que
parece qu son felicidad, sin que realmente lo sean, y é ta es la autoridad
ignorante. E ta última clase e subdivide en otra mucha , y cada una de
ellas toma el nombre del fin que se propone y sirve, y serán tantas como
sean las cosas que busque en calidad de fines o intenciones; si bu ca la
riquezas, se llamará autoridad de la aYaricia; i va tra los honore , se
llamará autoridad de la vana loria; y si se preocupa de otra cosa distinta,
será nombrada con el nombre de la cosa que tenga por fio.

"Demuestra que el poder real bueno se compone de dos fuerzas: una,
la fuerza que e funda sobre las leyes univer ales; otra la fuerza que el
hombre adquiere mediante la producción de acciones civile v mediante
las prácticas de operaciones (...)

:,i

Al Farabi. Catálogo de las Cimda1. Op. Cit.

�66

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

67

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

"La filosofía política da las reglas generales en todo lo que a ella toca
respecto de los actos, costumbres, hábitos voluntarios y demás asuntos
en que se ocupa, y da también los planes para medír estas acciones en
cada caso y en cada tiempo, y enseña cómo, con qué y con cuánto hay
que medirlas(...)
"Estudia también los modos y las habilidades de gobernar, y los
medios que es preciso poner en práctica, cuabqo se han convertido en
ignorantes las ciudades, para que vuelvan a la primitiva situación.
Demuestra, además, cuántas cosas integran la fuerza real buena, pues
unas son las ciencias especulativas y prácticas, y ellas tienen una fuerza
adjunta, resultante de la práctica tenida durante la repetición de los actos
en las ciudades y colectividades, y ella es la fuerza por cuyo respecto se
inventan las leyes con las cuales son posibles las acciones, hábitos y
costumbres según cada tribu, o cada ciudad, o cada pueblo, y según cada
condición o accidente (...)
"Enseña qué es lo que conviene hacer para que no se interrumpa el
gobierno de los reyes. Muestra qué condiciones y caracteres naturales
conviene buscar en los hijos de los reyes y en otras personas de esta
clase, de modo que por ellos sea digno de ser elegido un rey, después que
falte el que gobierne; enseña qué conducta debe seguir aquel en qu.ien se
hallan estas condiciones naturales y cómo conviene educarlo parz. que
consiga adquirir la fuerza real y llegue a ser un rey completo; y junto con
esto conviene que no sean nombrados reyes en manera alguna aquellos
cuya autoridad sea ignorante (...)"21 •
La Ciencia Política según Al Farabi debe ser respaldada por el
Derecho 9ue se debe distinguir del dogma propio a la religión que no se
discute y solamente se acepta porque son "las afirmaciones establecidas
respecto de Dios o de sus atributos, o respecto del mundo y cosas
semej-a.ntes; las operaciones son, por ejemplo, los actos con los cuales se
honra a Dios y aquellos otros con los cuales se obtienen las ordenanzas
de las ciudades. Por esta causa la ciencia del Derecho tiene dos partes:
una que trata de los dogmas; otra que se ocupa en las operaciones"22 .

3. La filosofia de Al Farabi
Un trabajo bastante completo para interpretar al pensamiento de AJ
farabi lo encontramos en el ensayo de Paul M. Bushmiller sobre
"Argument of Alfarabi's Book of F.eligión" 23 . Para lograr su análisis, el autor
tornó como punto de referencia a las obras de Al Farabj corno El catálogo
de las Ciencias, El libro de la Religió,14, Afaris111os seleccionado!' y El logro de la

falicidad. 26
En su obra El libro de la Religión (Kitab Al-Milla) 27 Al Farabi tiene
eres planteamientos: dos cfuec.tos y uno implícito. En primer lugar define
a la religión, como existe en una comunidad (en referencia a la umma, la
comunidad i lámica), quien fundó esta comunidad y como está dirigida.
Su objetivo es discutir sobre el orden y la prosperidad, temas recurrentes
en las obras de Al Farabi en su búsqueda constante de la felicidad,
derivados de una religión y de un objetivo comunes. Este planteamiento
viene a ser un elemento central en la concepción de nación que aparecerá
hasta los siglos
III y Xl en Europa, in embargo para nuestro
autor estos elementos son de orden divino. El argumento implícito está
en la definición de la Ciencia Políáca dentro de una grupo humano al
cual le fue revelado una religión monoteísta. sí, es la religión que define
a la comunidad y que constitu ·e el marco en el cual se desempeña el rol ,
el punto de partida de la Ciencia Política. La filosofía (de la cual la
Ciencia Política es parte en la época de Al Farabi) nos permite a través de
un proceso de reflexión conceptual encender a Dios y los objetivos de la
religión.
"La religión es una serie de opinione bien delimitados y prescritos
para una comunidad por su primer gobernante. Si éste es virtuoso
logrará la felicidad para sus seguidore . i es ignorante, buscará
solamente para si mismo ganar los bienes ) hacerlos instrumentos de su
gobierno ' 28 •

Bushmiller, Paul J\l. Op. Cit.
Al Farabi. Book oJRlligion, Traducción Chades Butten onh, Edición de I\1uhsin
Mahcli, 2000.
25 Al Farabi. SelettedAphoris,m, Traducción y edición Chacles Butterworth, 2000.
u, Cfr. Al Farabi. The A ttai11111enl of Happi11m (trans. ~lushio Mahdi) Col. Medieval
PoliticalPhilosophy d. Ralph Lerner&amp; ;,..tuhsin Mahdi, lthaca, ue,·a York, 1963.
} 7 E/ libro de la religió11 en Al-Farabi . Obras .filosófiro-polítims, Madrid, Edit. DebateC IC, 1992.
28 Al Farabi. Book of Rlligion, Op. Cit.
23

24

21 Ídem.

22

Ídtm.

�68

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

La v1s1on de Al Farabi de la religión no es cerrada. Plantea la
posibilidad de la exi tencia de varias religiones, pero el criterio no es la
Verdad, ioo la realización de la felicidad.
Para 1Farabi, la filo ofía debe entender lo que es la religión. Pero si
traca de hacerlo debatiendo con otra religión desde su propia perspectiva
religio a, este enfoque no e científico. Para entender a la religión, el
filósofo debe entender que ésta no es una ciencia ru una filo ofía. La
religión con iste en cuatro elementos: las opinione teórica , las
actividades teóncas la opuuone prácticas y la actividades práctica . n
punto de convergencia entre filosofía y religión parece relacionarse con
la cuestión de la teoría: ambo e preocupan del mundo como totalidad y
en particular de lo superior. in embargo existe una diferencia
fundamental entre ellas. La religión exprc a la verdad en término no
científicos, pero ordinario y comun.e , pero utilizando también
expres1one para designar a arios elementos de la propia religión. Dada
esta característica pensar en la creación de una religión filosófica o
cienúfica es un contra entido. Es no entender la esencia misma de la
religión.
"La utilidad de la filosofía es conocer la verdad, la religión e buscar la
felicidad del hombre. i el gobernante primero es vinuoso y su gobierno
es verdaderamente inuoso, entonces, por medi de lo que ha
promulgado lo que únicamente intenta es obtener la felicidad última y
verdadera para él y para quiene bajo su gobierno. sta religión es una
religión virtuosa" 29 •
El criterio religioso ·deja de er la revelación sino la práctica, la
bús9ueda de la felicidad. i una religión no lo logra, debe de aparecer a la
muerte del gobernante-profeta 9ue la mstaur ·.
Los biene de la ignorancia como lo define Al Farabi son la riqueza,
los placeres, el honor, la gloria y las conquista . El gobernante ignorante
los bu ca para satisfacerse a si mi mo y a veces también para su propia
población. in embargo, el líder sabio debe tender a una política
convergente con la r velación clivina. Así, la comunidad fue e tablecida
por Dios, pero la conducción· se debe a un hombre, un líder político
escogido por Dios (por ejemplo el Profeta) quien debe tener la sabiduría
de conducirla a través del tiempo y de la circunstancias, aunque ean
negativas. Es una suerte de Arte y de Gencia, pero también una forma
de la revelación.
l'I

El /ihm A, /11 rrliJ..ió11 en 1\1-F:uabi. O/iras /ilosófiro-bolíJwu. p. 3.

69

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFÍA POUTICA EN EL ISLAM

Aquí es importante subrayar que su visión de la religión no se resume
a una erdad absoluta sino a "acciones y opiniones". La Revelación
tiene sentido y un propósito solamente en manos de alguien que renga
un alto valor de razonamiento. El fin de la acción del lider e el
establecimiento de la religión paca la felicidad del grupo, pero ésta e
entiende solamente si el credo personal llena las lineas morales
establecidas por la razón y la armonía. La religión ordena la comunidad
como el régimen político gobierna la ciudad. La razón debe ser el único
criterio de erdad y la propia religión e una simbólica representación de
ésta.

n su obra Selected Aphorisml°, Al Farabi nos pone en guardia contra
una interpretación de la felicidad como recompen a material. E un
conocimiento que deberno seguir para lograr nue tra propia finalidad.
La Ciencia Política permite analizar para él a La oci dad después del
primer gobernante. 1 primer líder, el Profeta, recibió la revelación para
conducir su comunidad. Los suce ore s n juri tas 31 dentro de un cuerp
de tradiciones que deben mantener r racionalizar para el orden de la
polis, mientras que la comunidad religio a tiene otra finalidad,
simbólicamente expresada en la pregunta: ¿Qué es r para qué e tá el
hombre?
La visión de Al Farabi s bre el papel del Derecho como un
instrumento racional de organización ocial viene de la posición de la
corriente teológica de los mutazilitas, llamados también lo teólogo
racionalistas del Islam. sta corriente, aceptada como interpretación
oficial del Islam hasta el 8 4, buscaba unir la razón con la fe. La fe no
puede ir en contra del pensamiento racional. on lo defensores de la
unicidad de Dio r de la justicia de Alá.

Lo principio

32

de los mutazilita .on:

'º Al Parabi. Seltrltd Apboris'1JJ, Op. Cit.
Al arabi cuando habla de lo juri tas hace refrrenc1 a los e rucli o de la ley
musulmana, la haria. En efecto, en el Islam, la reología no fue una disciplina
desarrollada, mientras que la jurisprudencia permitió interpretar a la leyes incluidas en
el Corán y en la unna, la tradición del Profeta. i, el primer gobernanre, el Profera, no
necesila er juri ra p r la misma revelación pero lo califa (,·icano del Pr ftta) deben
nea: ar1amcnte interpretar y aplicar la lt!y islámic ..
~ fr. Zeraoui, Zid.m.e. ls/11m y políhro. Op. Cit.
ll

�LA CIUDAD IDEAL DE AL- FARABI

ZIDANE ZERAOUI

70

71

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POÚTICA EN EL ISLAM

•
•
•
•
•

iegan a Dios sus atributos (por temor al antropomorfismo). El
Corán es Creado. Sería increado si Alá era "hablante", cualidad
humana y no divina.
Libre Albedrío.
Condición intermedia del musulmán pecador entre fiel e infiel.
Eternidad de la recompensa y del castigo.
Ley re elada versus la ley racional: la voluntad divina no puede
contradecir la ley moral racional. 1 profeta O es infalible, el
Corán E imitable, la comunidad ES infalible.

Los fundamento de estos principios se encuentran en los s1gruemes
planteamientos:
• El deber del Imán es la justicia: los musulmanes tienen el derecho
de rebelarse contra él a mano armada si no acata este deber.
• Dios no puede ser la causa del mal: es el hombre el autor y por
ende es responsable de sus actos (es el principio del libre albedrío).
• Plantean el concepto de la "gente de la justicia" (Ahl al-adl): la
razón precede al texto, en el sentido que la razón está implícita en
el Corán.
• Dio no privilegia a sus criaturas: todos son iguales en derecho
corno en deberes y por esta razón tamo el Profeta como cualquier
musulmán son iguales frente a la justicia divina.
•
iegan la intercesión el día del Juicio Final: mientras que muchas
corrientes teológicas ven a Mahoma como el intermediario en el
juicio fina~ para los mutazilitas inclusive, el propio Profeta va a ser
juzgado ese día.
Las principales figuras de la corriente mutazilita son: Wasil lbn Atta,

Amru Al-Maqsus quien fue tutor de Muawiya IJ (hijo de Yazid) quien
abdicó por estas creencias y su mentor fue enterrado v· o y Ghailan AlDirnasbqi.
Dentro del pensamiento de Al Farabi aparece claramente muchas de
las ideas mutazilitas, los racionalistas del Islam. Todos los actos del
hombre penenecen a Dios, pero el hombre tiene el potencial de la acción
que le permite tener la responsabilidad de la ejecución. El bien y el mal se
realizan por las acciones voluntarias del ser humano. Pero, la realización
de la perfe~ción no puede concretizarse por un solo hombre, solamente
la persona acruando en grupo llega a la felicidad, apartándose del error y

del mal. Esta posición también tiene un origen mutazilita en la medida
que para la corriente teológica racionalista, solamente la comunidad es
infalible, lo que implica que no puede errar.
Al Farabi diferencia la gobemabilidad del mundo y de la ciudad: la
primera es dentro del orden natural de Dios, mientras que la segunda es
compleja y sujeta a las deliberaciones políticas entre los lideres para
elaborar leyes o prescribirlas lo que conduce a divisiones dentro de la
comunidad. Esto explica precisamente según él la existencia de
regímenes políticos diferentes aunque hayan salido de la misma religión.
Pero el deber del gobernante es lograr la unidad y la armonía de la
ciudad, pero no siempre se puede realizarse. Además la virtud, según él
no es aceptada de la misma manera por todos. Aunque el gobernante
trate de inculcarla, ciertas personas lograrán intemalizar más o menos
según su propia experiencia personal.
Parece que al final de la lógica de Al Farabi "la decisión moral y del
alma se centran solamente en el individuo. Con las obligaciones hacia la
ciudad y hacia los demás miembros, su felicidad depende del
funcionamiento armónico de la Polis"33

4. La ciudad ideal
El tema central de los escritos políticos de Al Farabi es el régimen
virruoso, el orden político en donde el principio rector es la realización
de la excelencia o de la virtud humana. Concibe la ciencia política como
una búsqueda sobre el hombre en la medida que se distingue de los
demás seres naturales o seres divinos, que permita entender su naturaleza
especifica, lo que constituye su perfección y el medio para alcanzarla.

Al contrario que los demás arúmales, el hombre no puede ser perfecto
solame11:te gracias a sus atributos naturales, muy por debajo a los
animales en lo relacionado al físico. Al contrario de los seres divinos el
hombre no es eternamente perfecto, pero debe realizar su perfección ~or
medio de la actividad racional. Así, la búsqueda de la felicidad o de la
virtuosidad es esencial para el hombre.
. En La Ciudad virtuosa o La Ciudad ideal (Al madina al fadilat, es la
obra cumbre de Al Farabi que viene a completar los aportes filosóficos
Bushmiller, PauJ M. Op. Cit.
Cfr. Mahcli, Muhsio Op. Cit. y Taib, Dalila. "La Ciudad Ideal. Una lectura de Al
Farabi" en Verde Jrlam, núm. 6, año 3, 1997, publicación del Centro de Documentación
YPublicaciones de Junta Islámica, Madrid.
33 Cft.
34

�72

ZIDANE ZERAOUI

de Al Kindi. Se ha discutido mucho sobre la comparaoon entre Al
madina al fadila y La RtplÍblita de Platón. Sin embargo, el libro de Al
Farabi sigue siendo islámico en su esencia religiosa. Podemos decir que
su obra es en primer lugar islámica y después platónica. Su pensamiento
refleja una visión nueva de la realidad basada en la razón, en el seno de
una sociedad 'islámica regida por nonnas de inspiración divina, como lo
es la sharia35 (la ley musulmana).
·

La Ciudad virlllosa se divide en dos partes: la pnmera que plantea una
visión filosófica y la segunda, política y social.
"Al-Farabi lo expresa filosóficamente unificando las tradiciones
aristotélicas y neoplatónicas: Dios es el Uno, el Ser Primero, la Causa
Primera, el Primer Intelecto, el primer motor que mueve
inteligentemente el universo. Dios es el Uno, en tanto que piensa en Sí
Mismo crear por emanación la multiplicidad del universo (...). Las cosas
llegan a ser, con una razón como principio de orden. El orden del
universo es necesario para el filósofo musulmán, para poder explicarlo
en el mundo de los hombres, de la sociedad humana. Por esta razón, el
Estado tiene que estar regido por nonnas que procedan de la razón
humana -lo divino que hay en el hombre-, es decir, del reflejo o imagen
de la Razón Universal. Entonces, si el Estado está fundado en las reglas
de la razón humana, podrá ser un Estado Perfecto, una Ciudad Ideal,
donde el hombre puede acceder a Ja felicidad d..ivina" 36 •
El tema central de la Ciencia Política es según Al Farabi, "el gobierno
virtuoso", o el arte del s&lt;?berano que gobierna y preserva la ciudad o la
nación virtuosa y donde el fin es la verdadera felicidad obtenida por
actos buenos, nobles y virtuosos que difieren de los gobernantes
ignorantes que crean ciudades en donde la búsqueda de la aqueza y de la
vanagloria son declarados, falsamente, como principios de felicidad.

LA CIUDAD IDEAL DE AL- F ARABI
EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

73

comunitaria. La siguiente función consiste en explicar la necesidad del
gobierno de convertirse en un 'arte real virtuoso". La última función es
el contenido del arte virtuoso que está divido en dos poderes, la facultad
basada en las reglas generales y por la otra, el expertise que nace con la
larga experiencia, la observación y la práctica.
Para Al Farabi, el hombre refleja el universo de la triada: cuerpo, alma
e intelecto con dos principios: 1a materia que es el cuerpo y la forma que
es el alma. La búsqueda del egundo Maestro es la paz y la felicidad
universales, y no solamente helenísticas como lo veía Platón, pero con la
creación de lazos estrechos entre los miembros que permitan la ap1da
recíproca.
El hombre tiene un estado de perfección hacia donde debe orientar
sus esfuerzos, explorando su instinto naturales y utilizándolos. Además,
la consecución de este estado no puede ser adquirido solamente por una
actividad individua~ sino colectiva. La perfección se logra en asociación
con otros individuos, razón por la cual el hombre e un animal político
y social'.
Analizando Las leyes de Platón y en particular cuestionando el origen
divino o terrestre de las leyes Al Farabi plantea la problemática central
de la ciencia política, el mejor régimen. Para lograr este gobierno
virtuoso, articula la concepción platoniana del mejor régimen con la ley
di ina islámica y la comunidad política con la umrna, la comunidad
islámica. Así, el filósofo-rey o el profeta-filósofo es el er humano má
apto para gobernar según los principios de la virtud. Pero, como la
coincidencia entre profecía y filosofía es excepcional, el arte de gobernar
según la jurisprudencia se vuelve un sub tituto a la ausencia d la
perfecta armonía prof: ta-gobernante.

A la. pregunta sobre e,i que consiste la actividad real virtuosa, el
Segundo Maestro responde diciendo que la Ciencia Política tiene siete
funciones: las cuatro primeras se dedican a las acciones, los modos de
vida y las costumbres morales de; una manera abstracta. La quinta plantea
que estas cualidades no pueden existir en el hombre sin una práctica

Como Platón · ristóteles, considera a la ciudad como la urudad
política .d e base en la cual el hombre puede lograr la perfección poütica.
Pero se disocia de ellos cuando afirma que la polis no es la última
entidad perfecta, sino la umma. El Islam siendo univer al, las entidades
políticas gue pueden llegar a ser virtuosas rebasan a la polis y pueden
inclusive recubrir la tierra entera.

La Sharia, la ley musulmana se basa ea primer lugar en el Curán, en segundo
lugar en la Suona, la tradición profética que se divide en la Sira (camino recto o vida de
Mahoma) y los Hadiths, o dichos dd profeta y finalmente en la jurisprudencia, o la
interpretación 12nto del Corán como de la súnna.

. E ta concepción amplia de la comunidad política conlleva a l Farabi
a enfatizar que el gobernador virtuoso, conociendo la juri prudencia · la
leyes divinas, debe poseer la virtud guerrera para obligar si es necesario a
los ciudadanos fuera de la legalidad a poner e del lado de la virtud y de la
ley divina. Pero la guerra n es un fin en sí. La paz univcr al constituye el

35

36

Ítkm.

�74

LA CIUDAD IDEAL DE AL· F ARABI

ZIDANE ZERAOUI

estado perfecto del hombre, pero una guerra llevada a cabo por un
gobernador virtuoso para restablecer la ley, es una guerra justa. De esta
manera, trata con una racionalidad filosófica, justificar el concepto de
guerra justa y por ende de las guerras para llevar el mensaje islámico a
todo el planeta.
En conclusión a su obra, podemos decir que la filosofía de Al Farabi
parece ser el resultado de una reflexión realizacla a partir de la filosofía
griega, que tiene la intención de ser aplicada a la realidad vivida. u
pensamiento se nos muestra como un intento de introducir una
consideración racional de la realidad en una sociedad estrictamente
religiosa como la musulmana. Y es esta nueva apreciación de la realidad
la que podría proporcionar nuevas normas sobre las que se fundara un
orden social perfecto, el ideal o virtuoso (fadil), en el que el hombre,
definido como un ser social por naturaleza, podría alcanzar su perfección
última y su felicidad. Un planteamiento que se adelanta a la idea marxista
de la naturaleza social del conocimiento y deJ hombre, pero dentro de un
contexto religioso.
Así, su filosofía "tiene un carácter esencialmente político, puesto que
su objetivo final (...) no es otro que el de modificar los fundamentos
mismos de la comunidad musulmana, con el fin de integrarlos en otros
distintos, cuya fuente ya no serla sólo la ley divina, sino una ley
procedente de la razón humana, aunque en el fondo coincidieran ambas,
porque no serían sino dos expresiones de una y la misma ley o Verdad
(...). (ED filósofo trata de probar, además, la identidad de ambos sistemas
precisamente porque la filosofía y la religión son dos expresiones de u.na
sola y misma verdad, conclusión a la que ha llegado por su gran
conocimiento de la filosofía griega."37
Sin embargo, no es solamente en La ciudad virtuos(J que Al Farabi
plantea su visión de la sociedad. El segundo texto en importancia dentro
del tema de la filosofía política lo constituye El libro del gobierno político
(Kitab al siyasa a-madaniyaf8• En esta obra Al Farabi comienza por la
descripción del Ser Primero o Causa Primera del universo; continúa con
la descripción del universo; sigue la descripción del hombre y del alma
humana, con sus facultades, y concluye analizando la ciudad o Estado,
distinguiendo la virtuosa de las no virtuosas. sta manera de abordar la
política tiene que ver que esta última está incluida dentro de la metafisica
37 Al-Farabi. Obra1 jilosójico-polítitas, Madrid, Edit Debatc-C
cargo de Rafael Ramón Guerrero, p.XXIl , XXIII.
38 Cfr. l dt111.

. 75

EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFIA POUTICA EN EL ISLAM

por la búsqueda final de la felicidad en la política. "La felicidad es el bien
absoluto" dice Al Farabi siguiendo que "todo lo que es útil para alcanzar
y obtener la felicidad, es igualmente un bien, aunque no por sí mismo,
sino por razón de su utilidad para la felicidad, y todo lo que aparta de la
felicidad de cualquier manera es un mal absoluto". 39
Por su interés en la lógica y en el pensamiento político, Al Farabi
logra una síntesis platónico-aristotélica, pero diferenciando los aportes de
cada uno de ellos.

Conclusión
A í, Al Farabi con idera a Platón y Aristóteles como la cumbre del
pensamiento filosófico y sus trabajos se enfocan a la búsqueda de una
concordancia interna entre ambos filósofos "en línea con la tradición del
sincretismo neoplatónico. Esta labor la realiza a la vista de los textos
mismos, comparándolos con el rigor de un filólogo. El estilo de Al
Farabi e sistemático, conciso y seco. El racionalismo de AJ-Farabi será
duramente criticado por el místico Al-Ghazali (muerto en 1111), pero
deja abierto un camino que seguirán Avicena y Averroes." 40
Al Farabi no solamente logra introducir a la filosofía griega en el
mundo islámico, sino que integra el pensamiento político a la sociedad
musulmana. Trata de lograr una síntesis entre la profecía y la reflexión
filosófica.
Abriendo las puertas al estudio de la política, el Segundo Maestro se
adelantó al pensamiento de su época. .
" n análisis del término política en su sentido griego no fue posible
durante la Edad [edia latina, al menos antes de la segunda mitad del
siglo XIII. Y, aunque se hubiera dado, ni siquiera habría sido relevante,
porque ~e desconocía la realidad nombrada por ese término. Los latinos
antes de este siglo, ignoraban por completo el concepto de stado corno
conjunto independiente, autónomo y autosuficiente de ciudadanos 9ue
viven de í mismo y según sus propias leyes (... ) En rigor, no exisúa ni
problema de stado ní problema politico, término ambos que sólo
aparecieron después de que fuera descubierta y traducida la Política de
Aristóteles, ya bien a anzado el siglo XIII.

re, 1992. Edición a
Idem. p. 44.
-1o Cruz Hernández, l\liguel. Op. Cit.

39

�76

Y, sin embargo, en una época bastante anterior a ésta, el mundo
islámico ya había desarrollado ampliamente tanto una teoría del Estado,
expresada en las diversas doctrinas sobre el califato y el imamato, como,
de una manera más general, una teoría politica',41. Al Farabi es
precisamente la piedra angular del edificio de la ciencia política islámica.

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1986, menciona la fecha de 872. ·

41

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política.r, Op. Cit, p. X.

ZERAO I, Zidane. Islam y Política. Los procesos políticos árabes ronfemporáneos,
México,'Ed. Trillas, 2004.

�LA SUBVERSIÓN DE LA
"GRAN COSTUMBRE"
EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA
LITERARIO

Jorge Garda-Gómez Ph.D.
Profesor Emérito de Filosofía
de Long lsland niversity

os proponemos llevar a cabo en este estudio un análisis filosófico
sostenido de pasajes varios de obras de Julio Cortázar, el gran escátor
argentino. En particular, nos concentraremos en La vuelta al día ... 1 dada
su variedad y riqueza pertinente y su repetido intento de poetizar en
torno a los fines de la obra literaria. Y ello sobre todo porque la emplea
como instrumento sui genens y en un contexto muy especial, que son de la
mayor importancia para el hombre en cuanto taJ y para el filósofo en
especial a saber: el de la posibilidad &lt;lel conocimiento de la verdad.

Predsión a lifllÍne
En primer lugar, es menester -aunque sólo sea brevemente- hablar
del mét0do que .se va a emplear a continuación. Como se hará patente en
adelante, la textura del escrito de Cortázar e tal que reflexión y
acontecimiento no van aparte ni siquiera se presentan simultánea o
·sucesivamente, con conexión causal esta última. r o; el nexo entre ambas
dimensiones es por dialéctica circular y •funciona ad in.ftnitJm1, de modo tal
que se convierte en el constitutivo fundamental de la obra. Esto implica
1 Julio

1967.

Cortázar, LA v11elta al día en ochmla m"ndos-. México: Siglo Veintiuno Editores,

�JORGE GARCÍA-GÓMEZ

-o más bien exige- cierto modo de examinar y de exponer la misma que
sea adecuado a dicha raíz. A mi parecer, sólo el comentario cótico se
presta a tal tarea, y esto por varias razones. En primer lugar, la naturaleza
discursiva del comentario es tal que se corresponde con el aspecto de
transcurso infinito del libro; en segundo lugar, la constitución mutua que
llevan a cabo ~eflex:ión y acontecimiento en la prosa de Cortázar es tan
íntima y decisiva que sólo una mirada muy ce!'.cana y detallada -y esto es
lo típico del comentario- puede ser fiel a ere ión tal. Y sin embargo
también es necesario subvertir el comentario, pues, si su fin ba de
cumplirse (o sea, sí el significado en conmto de la obra va a hacerse
patente a través de su esfuerzo), no quedará más remedio que
distanciarse del texto, por lo cual no quiere decirse solamente el producir
esa separación que es ingrediente estructural de todo concepto . (y el
comentario es quehacer conceptual o no es nada) sino además el
distanciamiento que implica una mirada con ánimo a superar (ya se
redunde en el éxito o en el &amp;acaso). Pero ésta no es la única dificultad
del método por comentario, ya que, si bien es éste paralelo estructural de
un texto que se quiere a si propio infinito, también y por lo mismo
deviene el comentario una trama cuyo orden de grado sería superior al
del texto que intenta dilucidar. Y esto fuerza necesariamente a que el
comentario se haga selectivo (o en cierto modo mutilador), o que decida
de cierta manera ponerse fin a si propio, sin duda en algún lugar
arbitrario. Válganos de consuelo que el método escogido nos hará
permanecer en contacto vivo con el texto. Esto nos incitará a una
emulación -intencional o espontánea- del espíritu del libro, que no de la
letra, pero, eso sí, dentro.de los limites críticos con el ánimo de superar
que nos proponemos.
Introducción Premonitoria
T~átese sin duda en este libro del remolino de un tour de force, vorágine
tanto por la infinitud como por lo disímil y por las encontradas y hasta
violentas pasiones. Pudiera uno preguntarse, sin embargo, de qué género
es esta obra y se podóa responder -dada la diversidad de temas, sucesos,
personajes y situaciones y basta ·1a multiplicidad de formas, desde el verso
hasta la impresión y el ensayo2- que se trata de un collage. Pero si el colla!!
es género, es menester dar el, principio de unidad que lo establezca. Y
para esto hay que empezar por darle nombre. Creo que el mismo Cortázar
2 Vean.se, entre otros, "DQs his/Qnas z_Qo/ógicas y otro ,a.n" (pp. 109- 11 ) la antología
de poemas de otros que sigue y "EI1ació11 de la mano" (pp. 167 ss).

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
y EL TEL05 COGNoscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

81

-con sus analogías y juegos de palabras y hasta en las ilustraciones o los
grabados- nos da la justa pauta, comenzando ya con el título de la obra y
los encabezamientos de secciones, como son "Julios en acción" y "Un
Julio habla de otro". Tomemos pues a Passepartout, e e personaje de La
vuelta al mundo, de puerta a La vuelta al día. Tomémosle hagámoslo por
doble partida: por ser principal en Veme y por aparecer ilustrado en la
obra de Cortázar aún antes de que éste hable. Acordémonos sobre todo
de Cantinflas y pensemos en Cortázar, siguiendo su ejemplo en el libro
que nos atañe. Adoptemos, en particular, el tono del aut?r a fin de
responder a esta pregunta: ¿Cuál es el fundamento de la urudad de esta
obra en cuanto collage? o es el de Passepartout, por cierto, sino el de
"todo pasa" o el de ' no importa lo que pase". E el mismo principio
-o así parece- que el de la relación de fartí con Troisk-y que expresa
"Los hachacitos de rosa"3. O en otras palabras: se trata de una parodia,
aunque en este caso a veces in referente y sin ironía. Queden corno
esbozo de ju tificación de esto la palabra del mi mo Cortázar cuand
da cuenta del título: "Lester e cogía el perfil, ca i la au encía de tema ...
Y yo pensé en Mallarmé y en Kid Azteca .. .' " e rrata pues de oquedad,
croquis y asociación de ideas. Quizá por aqui a ome u cabeza soñolienta
el surrealismo. Es así que al entender de guisa tal La vmlta al día no pasa
lo mismo que a Cortázar -dibujamos "una lección de huevas", nos
libramos del "cangrejo de lo idéntico" y nos llega "inexplicablemente" el
recuerdo de su tocayo 5. O, en otras palabras, todo vale, y nada. Es el
montón que incluye 'los peces del recuerdo"\ pero, eso sí, corno le
sucede a la esponja cuando respira; es decir, los pece entran y salen~sin
fin y sin huella y con el espíritu opuesto al de la señora seriedad . O
para decirlo de otra manera: codo da igual y ninguna cosa importa. La
falta de ironía refleja es a veces apabullante, pues, con todo, se traca de
una obra de arte que e odia y se de truye a sí misma en el mismo
plantearse, o sea, en su propia factura y no en la opinión del que juzga.
Pero sin duda no le hacemos justicia a don Julio, puesto que nos
arrebujamos con la señora seriedad y hacemos de pedantes8, aunque no
porque las cit~s nos "vistan mucho' 9, sino porque o s sentimos
l

Cf. Guillermo Cabrera lnfaote, Tm tnsltJ tigru (Barcelona: eix Barral, 1965), pp.

.227- 28

Op. Cit. p. 7
; lbíd.
6 lbíd
'lbíd.
8 p. 9.
~ /bid.

4

�82

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCÍA-{;ÓMEZ

desconsolados ante tanta utileáa. ¿Sería quizá más propio -sigamos de
señora seria y pedante- juzgar a lo serio, sin ver siempre que el juego
serio es alado ingenio y no alambicado reflejo de espejo, sobre todo
cuando los espejos no reflejan o se saben a si mismos?. Cuando al fin
nuestro Cortázar llama al pan, pan y al vino, vino, nos dice que el
principio de su libro es el azal0 o la pura concurrencia en el contexto
temporal11, y, sin embargo, no hay sonrisa en..sus labios 12• i se trata del
aletear de un Cocteau ni del jugarse una carta la razón del porque no
(como en L'homme revo/té de un Camus). o hay aquí sistema que sea
nada ptolemaico ni copernicano ni siquiera gesto global a la manera de
un Einstein. Nos encontramos más bien con un retablo -aunque no de
maravillas- donde entran y salen sin ton ni son (ya que no estamos aquí
en ''el gran teatro del mundo") tanto "les admirables secrets d'Albert le
Grand" como "la de que si un hombre muerde a otro mientras está
comiendo lentejas la mordedura es incurable" y hasta "la maravillosa
fórmula 'para hacer bailar una muchacha en camisa"' 13• os res1snremos,
sin embargo, a dar la detallada receta que emule por oposición el
sortilegio de don Julio (trátese de éste o de otro Julio), pues no es
cuestión de mejorana, orégano o tomillo sino de pensamiento creador en
cuanto a la verdad, cosa bien diversa sin duda de la pornográfica
comunicación que consiste en hablar a destajo de imágenes, recuerdos o
sentimientos al tun-tún. Lo cual nos lleva por último a preguntamos si,
cuando nos habla don Julio con el gorro de la señora seriedad, habrá que
tomarlo como pedante o como ballena 14. Pero quizá no se trate en este
10

p. 9.

Cf. La nota al margen en conexión con "Louis enormírimo mJ11opio" y "La vuelta al
piano de Thelooius Monk", .úJ v11elta al día, p. 121.
12
o basta para esto, sin embargo, confeccionar creaciones realmente cómicas
(como "Grave problema argentino", pp. 29- 30) ni di cusiones un.tanto serias sobre el
humof (pp. 32 ss). Es preciso algo más, como llevar en el filo del alma el ingenio
mismo. Cf. "De otra máquina celibc:", pp. 79 ss., "Dos historias zoológicas y otra casi",
pp. 109 ss., "Del gesto que consiste en ponerse el dedo índice en la sien y moverlo
como quien atornilla y destornilla", pp. 181 ss. Y "Viaje a un país de cronopios", pp.
203 SS.
13 p. 10.
14 Por e¡emp
.
1o, en ese maravilloso ensayo - tanto por el oficio como por el amor
y la profundidad de la percepción- que dedicaca a la novela de Lezama: "Para llegar a
Lez~a Lima:•, pp. 135 ss. Sobre todo es digno de ponerse de relieve lo que alcanza
Cortazar mediante su lectura de Paradiso, a saber: el locar lo trascendente, cosa sin duda
.contradictoria al espíriru y al estilo del libro (p. 155), aunque, como nos enseña el autor,
eso no importa en última instancia. El poeta, nos dice, está más allá de la razón y debe a
veces pertrcch~rse de con~dicciones, pues se trata de entrar efectivamente en la cosa (o
sea, en su realidad y totalidad) y para esto la razón o el concepto no sirven (p. 212),
11

83

libro ni de lo uno ni de lo otro, aunque, como dijera el sabio creador del
tercio excluso, entre esto y lo otro no hay nada. Y he aqui, creo yo, la
esencia de este coilage: la Nada e/5 Qo cual no destituye necesariamente a
ninguna de las partes). Y, sin embargo o por lo mismo, las páginas del
libro van impresas.

Exempla
Con todo, no se sigue que haya que desdeñar ni la empresa de tal
escritor ni pasar por alto lo que logra, que -a mi parecer- no es nimiedad
ninguna. Quizá la más alta virtud de la obra consista en hacer aporías y
en exorbitar el proceso hasta el punto de que lo que allí se clice se hace
paradoja ante si mismo. En "Verano en las colinas", la "mujer del autor"
problematiza lo que se propone hacer cuando se pregunta si ha de ser un
. 16. y a esto respon d e el " autor,, con una negat1va
.
lib ro de memooas
pero
no por cierto porque memorias y otros recuerdos no abunden, sino quizá
en virrud de que el campo sea más vasco o, como lo pone Cortázar en
boca de Felisberto Hemández: "sus pensamientos oscilan entre el
.mfi ruto
. y e1 estornudo " 17. V ayan, como botones de muestra los
siguientes: tenemos el obispo de E reux, que es muy pájaro en su jaula
con su clieta de arañas 18 y también muy episcopal 19, pero es además
mandrágora, planta soporífica al uso de hechiceros y otros delfines. O
con la exactitud de fórmula encantatoria: "Yo tengo obispo, mandrágora,
pues "la razón es ante todo defensa" (p. 160). La poesía -tanto en el sentido lato como
en el riguroso del termino- es " de eo de posesión" (p. 212) y en ella se encuentra el
medio de superar la dicotomía de nóumeno y fenómeno que Kant postulara (p. 212). La
poesía (con lezama a la cabeza y Cortázar de enrusia ca) destrona a los comisarios de
este mundo, ya sean filósofos (como Platón) o sus ecuaces politicos, en aquel entonces
o ahota (p. 211 ). Sin negar en absoluto el importante papel que ese momento
aristotélico del tacto juega en los niveles más altos de.l espíritu Qo que llamara alguna
vez yo, ·en el campo de la poesía, el conocimiento sub ratio praesentiat), me parece que
sobre las conexiones que existen entre concepto, intuición y afectividad habda que hilar
bastante más fino que Cortázar. Cf. Jacques Maritain, .úJ poesía y ti arte (Buenos Aires:
Emecé, 1955)· Benederto Croce, Aesthetics ew York: The Noonday Press 1960, cev.
Ed.). Capítulos 1 y 2; Jorge García- Gómez, "Aproximaciones a la poesía •~ Islas
(Universidad Central de las Villas, Cuba), U, 2- 3 (enero- agosto de 1960), pp. 643 ss.
15 O , como dice después en torno a otra pero conexa cuestión, se trata de un
"monstruo en cuamo no es, en cuanto e tá ahí como una nada viva, y de especie de
vacío que abarca y posee ..." (p. 27)

11 .
lbíd.
1 p. 12.
19 /bid.
16 p.

1

�84

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCIA-GÓMEZ

y además las dos cosas son una tercera en forma de viejo sarmiento [?],
de unos quince centímetros de largo, con un enorme sexo confuso ... "
Esto no lo resuelve tampoco en el juego con el gato que es a la vez
felino, Teodoro W. Adorno y simplemente ado.rno 21 del estilo, ni por el
recuerdo de la "nube solitaria" c¡ue se cierne sobre el cuadro o que -da lo
mismo- va "inquietamente suspendida sobre mi mesa de ttabajo"22. o
hace al caso, por supuesto, que por éstas se interrumpa con imágenes de
otra esfera o raciocinios que justifiquen esto o lo otro. El discurso sobre
Adornos y Obispos se reanudará después, sin más 23, y volverá a ocurrir
alguna que otra vez.

20•

Pero quizá Cortázar -y por ser Caifás- dé en el clavo cuando hilvana
dos cosas: primero, cuando ironiza la «ironía de la pregunta de su mujer"
al convertirla un tanto en "nube sobre Cazeneuve"24 y al responde.1: que,
en cuanto a la posibilidad de escribir un libro de memorias "si me diera la
gana) ¿por qué no?2sy, egundo, cuando hace de historiador y puntualiza lo
que "la real gana" quiere aquí decir:
Una de las pruebas del subdesarrollo de nuestros países es la
falta de naturalidad de nuestros escritores; la otra es la falta de
humor, pues éste no nace sin naturalidad. La suma de naturalidad
y de humor es lo que en otras sociedades da al escritor su
personería; [Robert] Graves y [ imane de] Beauvoir escriben sus
memorias el mismísimo día que se les antoja ....26

Este pasaje es, por lo menos, sorprendente, ya que -a la luz del obispo,
de la nube y de Adorno y del ambiguo y arbitrario papel que juegan en el
escrito- cabria imaginarse que se trata de una entidad más en una serie
que no se cierra de meros seres de razón. Pero, si es así, no seria ya
posible tomar en serio esta tesis histórico-sociológica, aunque quizá sea
ésta la verdadera función de la formula tal y otras por el estilo, a saber: que
el contexto ironiza su intención recta pero, de tal modo, que la oblicua
no destruye lo que dice pri111a facie. Me parece que esto queda confirmado
por la frase del autor y que puede utilizarse de recurso hermenéutico (a
saber; la de "si me diera la ga_na''), y no sólo porque aparezcan en la
!bid
P. 11
22 p. 12
23 pp. 43 SS.

20
21

z4

P. 13

25

lbíd.
p. 13.

26

85

misma pagina y hasta en el mismo párrafo, sino también porque su
presencia pasa de la de entorno a empaque de la propia tesis sociopolítica de Cortázar cuando nos habla de escribir las memorias 'el
mismísimo día que se les antoja". os encontramos así con la 1.-'ersión
subjetiva del principio objetivo y dúplice que vimos más arriba (o sea, el de
"la nada es, y nada importa''), pues se trata de la noción de la real gana o
del antojo como fuente d creación y de conexión en lo creado. Aquí es
donde radica, a mi parecer, la intención informadora radical del libro ,
que quizá su máxima originalidad: la cópula de nada y pura gana está a la
base de este ejercicio que se interpreta a i mismo como fuente y fruto, a
la vez, de la imaginación creadora. Lo que no queda claro en absoluto es
si esto basta -o si no es hasta óbice- para fundar una obra de arte.
Conforme a esto, contiene este libro una incitación a que otros
escritos -de Cortázar o nuestros- lo sigan, y se convierte por ello en
regla y en recurso del método lo cual es, por lo pronto, paradoja. La
cuc tión estaría en determinar no sólo su validez en si sino hasta la
calidad misma de los resultados. Creo que tamo el método empleado
como el producto hubieran sido la delicia de don Segismundo Freud, por
cuanto el principio de 1a real gana opera como el de la asociación libre de
ideas o imágenes y los resultados muestran una plusvalia de
determinación a saber: son ingeniosas, arbitrarias nociones a la vez que
serios instrumentos de conocimiento, ya sea de la realidad actual o de la
meramente posible. Pero si tal es la situación, habáa que preguntarse por
el verdadero origen de lo creado por Cottázar, ya que no podría residir ni
el imaginar ni en el conocer y ni siquiera en el conflicto de ambos en un
mismo artefacto poético. A menos que descubramos, pues, este
fundamento de la prosa de Cottázar, no entenderemos lo que se propone
de veras ni seremos capaces de evaluar us resultados. La cuestión está
en averiguar si tal origen se da en el producto, en el texto mismo (o si
brilla allí por su ausencia). Por el momento su exisrencia verdadera y su
legitimidad aparecen en entredicho, por cuanto la naturalidad y el humor
e entienden como arbitrariedad e incoo ecuencia.
o hay aquí ni
siquiera la dimen.sión trágica de un crear y un conocer que se constiruy n
a sabiendas como lo que se quita a sí mismo y necesariamente, como
alguna vez hiciera el genial Wittegen tein en su Tractaftu cuando supo
que subir por la escalerilla del conocer exige arrojarla Lejos de si.
Pero en Julios en acción ya ha más que sospecha, pues por lo menos a
un Julio se Je sale el refajo. Alli aprendemos que hay que colaborar en
poner en su lugar al hombre, echando por tierra el antropocentrisfJlo con el

�86

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

cultivo del senturuento del absurdo. 27 Hay que poner de cabeza a
Tertuliano, porque "ya no hay que creer porque es absurdo, sino que es
absurdo porque hay que creer''. 28 Por ejemplo, pese a la multiplicidad
indefinida de partículas sub-atómicas que descubre todos los días -a
nivd de nudo y mero hecho- la física contemporánea y después de darse
como noticia en Le Monde, es posible -más aún: es imposible y a la vez
menester- decir algo as?':
-Che Coca.... , alcaozame los zapatos de gamuza que e ta tarde
tengo una reunión importantísima en la Sociedad de Escritores. Se
va a discutir la cuestión de los juegos florales de Curuzún Cuatiá y
ya estoy vc.ime minutos attasado30.

Pero quizá no e logre esto sólo leyendo los informes de la física en su
versión mundana y yendo, sin embargo, a la criolla a la ociedad de
Escritores. Es posible que se triunfe por igual haciendo literatura de ella
(sobre todo esta especie de literatura), porque no sólo "la física tiene sus
Talleyrand"31 , sino que la creación literaria tiene sus Cortázar. Al parecer,
no sólo hay que partir de lo que diría el patente de Castro (a saber:
metafísica, ¿para que?)32, sino que hay que ir má lejos y llegar a Cortázar
y por lo menos parpadear ante la pregunta literatura ¿para qué?. El refajo
en este caso tiene dobladillo doble, pues sabe a narcisismo y a nihilismo.
But then, again, what's new, Charlie?, ya que la novedosa originalidad de
ciertos poetas y escritores es eco en el silencio de un golpe con que lleva
ya cayendo el Occidente por lo menos desde principios del S. XIX.
En cierto sentido, hay semejanza o hermandad entre Cortázar y
Kafka, por cuanto ambos no sólo han experimentado una dificultad casi
invencible de escribir -juzgo no a base psicología o de lo biográfico, sino
de la textura de lo escrito-, sino que además han convertido esta
dificultad en sustancia y aporía de la obra misma. A base de este libro,
habría que dectr que Cortázar hace de lo que Hollingdale llame en Kafka
el "infinito de la frustración" la savia misma de su creación, por cuanto
27

28

p. 17.
lbíd.

Cf. El modo tan original con que se agarra con Lévi- Strauss (p. 15) Todo este
rejuego de razones y sin razones resta dialéctica de orgullo y humillación se ve mejor y
con profundidad en la pareja de nociones de la grandeza y la miseria del hombre en los
Penrie.r de Pascal.
29

p.18.
Jbid.
32 p. 17.

87

lo que crea resulta de "dar cuerpo a su propia inhibición invencible"33 •
No hay sin embargo que apretar mucho la analogía, pues, si bien en
Kafka la necesidad y la dificultad de crear y de vivir e hacen literatura,
en Cortázar la literatura se hace necesidad y dificultad ... de si misma.
Puede verse esto precisamente en que Cortázar no se atisface en llevar
una batalla a dos frentes dentro de una misma prosa, no le basta, pue ,
con hacer imaginación aporética y aporética de la imaginación (de modo
tal que prosa y teoría se fecunden y verifiquen mutuamente, lo cual ya
sería de por si hazaña considerable), sino que además quiere continuarlas
en algo hasta este punto de índole heterogénea a la naturaleza de u
texto. Se trata, ni más ni menos, de una incorporación a esta especie de
escrito de la explicación psicológica al uso especie de fil soffa
p icologizante o de p icología filosofante que e propone continuar la
aporética de la creación de una manera inusitada pue no e trata 'ª del
despliegue imaginario de la prosa ni tampoc del repliegue de la misma al
eno propio en el paradojizar teórico visto hasta ahora. A esta
constitución y re-constitución de lo e crito añade una ampliación de la
obra en dirección contraria a la ya sóüta de su obra, se va del campo del
ignificado hacia abajo, hacia los motivos y hasta las causas. Quizá se
deba esto a cierto resquemor en la conciencia del que escribe, quien, en
este caso, no se comenta con lo imaginario -obra y razón de la obrasino que busca -&lt;¡uizá en búsqueda impo ible, por cuanto e intenta
sintetizar lo heterogéneo- busca, repito, incorporar lo que va a sottovóce,
los rumores que Croce en su Estética caracteriza de lo informe o sea, de
aquello que precede y que permanece de por siempre anterior a la
creación o intuición poética. Al parecer Cortázar vislumbra la dificultad,
pues, en vez de dar simple entrada a las fuerzas psíquicas que por alli
pululan, se di pone a darle carta de ciudadarúa mediante la elaboración
que pueda suministrar una especie de razón raciocinante en poe ía, pese
a todo lo que dice contra ésta , a favor de la efecti idad (o quizá por lo
mismo): En otra palabras, en lugar de irrumpir lo inefable 1 lo
inconfesado el terror o la maravilla, hace su entrada un perro doméstico
que resulta ser la. criada respondona de la psicología. La loca de la ca a,
como llamará Sta. Teresa a la imaginación, no se sujeta a razón por ello,
sino que sólo hace mutis y queda transformada, al menos
provi oriamente, en e:xplicacione de motivo y de literaturas rnocivadas.
Oigamos, por ejemplo, algunas mue tras de estas tentativa de
mctarmofosis: "A mi esto me ocurre palpablemente, a veces soy más

30
31

33

R.J . Hollingdale, "An lnfinirv of Frustration'', Tinm ütrra9• SHpplmmtl

(Londres), 6 de [arzo de 1981, p. 243

�88

89

JORGE GARCIA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

grande que el caballo que monto", nos dice, "y otros días me caigo en
uno de mis zapatos y me doy un golpe terrible" 34, añade a punto, lo que
es prueba fehaciente de originalidad si por tal se entiende na11ghtiness. Nos
habla aquí -como se ve de lo que antecede y sucede con respecto a este
pasaje- de una especie de sentimiento de sí mismo que no coincide con
la apariencia de la circunstancia. Este es un hecho, un hecho bruto del
sentir de Cortázar: se vive a sí mismo, de inmediato y siempre, como "una
hormiga que no cabe en un palacio"35. Pero, escritor y teorizador que es,
no le basta esto a Cortázar: hay que dar además cuenta y razón de ello,
pero, por desgracia, no es suficiente ni legítimo que en un contexto de
imágenes -al menos, en un texto que de hecho y quizá a propósito
consista en imágenes en choque- haga irrupción una mera explicación.
Y, sin embargo, eso es lo que hace. Para Cortázar, según nos cuenta, el
concepto de genuino poeta es distinto del de buen poeta, porque el gen'uino
-ya sea bueno o malo- porta como elemento constitutivo de sí el
extraiiamientr/6, en verso de Poe que cita:

sino en fracaso estético. Coloca así al poeta en compañia sospechosa
(aunque la idea sea muy romántica), pues comparte el poeta este
sentimiento de desfase que se aboca a la alucinación con humoristas,
ciertos anarquistas, no pocos criminales38 y cantidad de novelistas y
cuentistas, como él mismo nos dice 39 . Se proponen todos ellos -aunque
cada uno a su manera, y la del poeta es el poema- resistir la deformación
que impone "la cotidianidad codificada". Sjn duda, es esto requisito
imprescindible para la creación de lo nuevo, ya sea verdadero o bello, ya
lo contrario; lo que no es claro es que baste -como el mismo Cortázar
parece barruntar al llamar al sentir de que parte "sector poco
definible',.¡(}- para redundar en genuino poema o en auténtica creación
literaria. Pudiera muy bien acabar mdo en una simple decapitación a
manos de plata, para decirlo a la modernista (que quizá sea L bete noire
del autor). Esto lo sabe muy bien Cortázar y lo dice por añadidwa. Lo
que no ve -y por tanto ni sugiere- es que la incongruencia psicológica de
que habla es imposible de traducir en términos raciocinantes (que son
los que él escoge) y que, aun si traducción tal fuera en principio factible,
no podría componerse con los productos netamente poético e
imaginativos que hasta ahora eran los suyos, pues no se trata ya de
imágenes en conflicto ni del conflicto de razones que saltan de las
imágenes; nos encontramos ahora -y de súbito- con explicaciones e
rupótesis psicológicas a caballo sobre las imágenes (para invertir la
metáfora de Freud). Pero quizá ea esto lo que se propone el autor de I...o
vuelta al día (que no Cortázar mismo), a saber: no sólo trasladar el
extrañamiento la incongruencia del sótano de la fuente a la luz apolínea
de las imágenes, sino además arrimar el ·concepto a la fantasía a fin de
hacer estallar el producto de la creación mi ma desde dentro (o pese a lo
mismo). Trátase aquí, pue , no solo de la formulación sino también y
sobre todo de la consunción de una poética anarquista. En una palabra,
el lagos se convierte en ciq11ilraq11e.

... I could not bring
My passioos from a common spring
And ali i loved, i loved alone
El poema o el escrito surgen a partir de esta incongruencia por lo cual
la obra pasaría a ser interpretación de la incongruencia (entre el sentir de
sí propio que es constitutivo de lo que uno ve y lo que otros ven o la
común apariencia) o salvación intuitiva de este sentimiento paradójico.
Empero, el escrito no es eso en absoluto (aun cuando el punto de partida
consista en cosa tal); es s6lo cuerpo de la incongruencia misma, o, como
lo expresa Cortázar, los poemas son "como petrificaciones de ese
extrañamiento, lo que el poeta ve o siente en lugar de, o al lado de, o en
contra de, remitiendo este de a lo que los demás ven tal como creen que
es, si.o desplazamiento ni crítica intema"37 • A lo que bábria que reparar
por lo pronto que dicha frresolucióo del conflicto no redunda en obra
34 P· 22.
35 Jbíd.

36 Quizá nos encontraremos aqu( con una justificación a posten'ori de un aspecto de
la teoria y la práctica románticas de la literawra y que ha deveoido "tradición" en
mulcirud de "isrnos" del siglo XX y en sus varios reflejos teóricos, desde el formalismo
cl estrucruralismo. C.f. V. Shklovsk.i' El arte como artificio en Ttoria de la literatura tk lo,
fam10Jista1 nuos, Ed. T. Todorov (México: Siglo Veintiuno Editores, 3'. Ed. 1978), p. SS
ss.; Terence Hawkes, SIT'llct11rali!!II and Stmiotiu ¡Berkeley Uoivcrsity of California Press,
1977), PP· 62 SS.
31

PP· 23- 24.

Y esto va al mismo nudo de la cuestión, como Cortázar pasa a
reconocer polémicamente a continuación. ale a la Lidia con sus críticos
armado de maza y lanza Slli generis: e trata del argumento ad homine111 que
38

Cf. "Relaciones sospechosas", Li 1•11tlta al dio, pp. l59 s .

Ha examinado esto en mis detalle -y con gran origi nalidad, hay que añadir- en
"Yo podría bailar ese sillón - dijo Isadora' 1 (pp. 49 ss.), donde el título &gt;' el tema de
análisis -ostensiblemente la conexión de la locura y la creación poética- apuntan a una
dimensión necc aria (pero, con todo, in uficiente) para la creación, porque, aunque "de
poeta)' loco todos tenemos un p co", los términos en cuestión 110 son convertibles.
~0 /bid.
39

�90

JORGE GARCfA-GÓMEZ

consiste en reclamar que el desasosiego del critico lector reside en que la
obra de Cortázar causa -por lo insólito y la incongruencia de su texturaun trastueque de "la comodidad del que lee',4 1, y de una razón
raciocinante a lo Sancho Panza, o sea, a base del proverbio "palos
porque bogas y palos porque no bogas" o el de "como quieras que te
pongas tienes que llorar", cuando apunta que el deleite que ciertos
críticos experimentan al leer ciertos cuentos suyos y no "Rayuela se debe a
que, al fin y al cabo, en sus cuentos el extrañamiento se desnuda de
reflexión y se viste de señora muy decente, de lo que llama "creación
unívoca", la cual, si es bien entendida (a saber: en sus orígenes), no es
otra cosa que una disrupción más, aunque quizá la más radical, pues
consiste en parecer lo opuesto, cuando es sólo "la clisrupción en plena
apariencia univoca"42, donde hay que poner de relieve lo de apari_encia.
Pero quizá los cáticos no estén tan lejos del blanco como Cortázar
imagina. Sin duda, tiene razón cuando apunta que en cuento o novela se
trata de lo mismo, salvo que en la novela el truco no es la máscara sino
que se da en si mismo, o sea, que consiste, como él dice, en "debatirlo en
un plano dialéctico',43. Los criticas a quienes se refiere no yerran, al
menos en cuanto al sentimiento de desconcierto y de violencia que
experimentan. Es posible que no den en el clavo en su búsqueda de la
explicación de dicho sentir; es más, puede muy bien suceder que su
ceguera en el plano teórico llegue a dejar pasar -por inadvertido- lo
deliberado de la truculencia de la obra de Cortázar. Mas no por ello deja de
estar justificado tal sentir en su pura desnudez, al cual pudiéramos
aproximarnos -aunque sólo sea ligeramente- al dar por razón primicia
de ello, un concepto que Cortázar sin duda menciona y se aplica a sí
mismo, aunque sin comprender a cabalidad su significación: habla de su
propio sentir como de un collage mal resuelto44 , aunque a partir de ello y
por lo mismo debiera decir otro tanto del resultado neto de su sentir,
trátese de la apariencia de la razón o de la razón de la apariencia (o sea
de La vuelta al día o de Rayuela). Con todo, cuando el mismo Cortázar
depone su armadura y habla con la ingenua sinceridad que caracteriza al
verdadero ingenio, confiesa que la propia determinación fenomenológica
de su obra -sea novela, cuento o ensayo- es la de la reflexión, aunque
como ajusto título precisa, "esa r'eflex:ión participa menos de la lógica que
de la mántica que no es tanto dialéctica como asociación verbal o
◄l

p. 25.

--12

Ibíd ·
lbíd
p. 22.

41
4-1

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
y EL TELOS COGNOscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

91

imaginativa',45. Y creo que tiene razón del todo, aunque no tenga toda la
razón. El escozor y la incomodidad del critico no se fundan, como cree
Cortázar, en que en su obra haya mezcla deliberada de géneros ni
heterogeneidad de propósitos y recursos en conflicto con una voluntad
(socavada o expresa) de profecía inspirada (a juzgar por la referencia
implícita al Fedro de Platón), sino más bien la incompatibilidad de
elementos (a saber: imágenes, razones y causas) que pone en el lecho de
Proteo de sus obras. Me parece que su intento redunda por lo menos en
parcial fracaso, pues muchas de las síntesis que produce se deshilvanan o
disuelven de inmediato, por cuanto lo incompatible (y no meramente lo
escandaloso) es lo que quiere fundir en su obra. Quizá encontraría
lección útil en la teoría del origen de la tragedia como síntesis de la
oposición entre lo apolineo y lo dionisíaco, sobre todo por el énfasis que
pone ietzsche en la oposición de los elementos y en la fragilidad de su
síntesis. Pero no se trata siquiera de crear un producto que sea -en sí
mismo, a modo de conciencia- expresión o cuerpo de la imposibilidad
de la síntesis, sea de la vida en general o de la poesía en particular, al
menos en esta coyuntura histórica. Si así fuera, habría un sabor trágico en
su obra, pero esto nos parece brillar por su ausencia. as tampoco nos
encontramos con esa sostenida distancia que es la ironía del eutrapelos46 y
de su obra, que pone el acento tanto en la seriedad del intento como en
la imposibilidad de la apoteósis, al menos a base de las fuerzas de la
imaginación y la razón humanas. Para eso babrí.a que tomarse lo
suficientemente en serio el extrañamiento como para llevar la sonrisa en
los labios. Y esto no lo hay en Cortázar; lo que encontramos allí es más
bien otra cosa. No es siquiera ísifo el que hace su aparición concebido
al modo de un Camus, como el que, a despecho de la experiencia, hemos
de concebir -en la imaginación de la esperanza y contra cronopios y
famas -como el que triunfa al encontrar pleno sentido en su lucha
descomunal e infinita. O en la frase de Camus: "Hay que imaginarse a
ísifo dü:hoso" 47• o; en la obra de Cortázar lo que acontece es que
Sísifo, piedra, ladera, subida y bajada se divorcian complerameme, en
rechazo de toda posible síntesis haciendo imposible comedia, tragedia o
lírica en su autenticidad. La obra de este escritor sólo pone de relieve la
piedr-a, la solitaria piedra que sube o que baja, la piedra que en la
~s p. 26.
44 Cf. Aristóteles, Ét;ca a Nicómaco IV, vüi, 112 a· Joseph Píeper, El otio y la i•ida
ir,1P/ect110/ (r\-1.adrid: R.ialp, 1962); J.C.F. chiUer, Cortar sobn lo edf(carión estética del bo111bre,
trad. V. Romero García (Madrid: Aguilar, 1962) y Hugo Rahner, Man at pi':}
.Y.:
Herder And Herder, 1967).
~~ A. Camus, El nJito dr Sisifo (Buenos Aires: Losada, 5'. Ed., 196 7), p. 96.

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EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNoscmvo DEL ARTISTA LfíERARIO

JORGE GARCIA-GÓMEZ

repetición polifacética de su ser a los rayos del sol se tomara por tanto
ingrávida e inconsecuente y, sin embargo, devoradora de Sísifo y de su
ideal. Se trata, ni más ni menos, que de un asesinato. Si no nos
equivocamos, el juego a radical que tanto complace a Cortázar -tanto en
literatura como en los arabescos de su política,- no es otra cosa que una
síntesis más que se destruye a sí misma. os hallamos al fin ante la
síntesis que es fons et origo de Cortázar mismo -canto del hombre como
del autor ínsito de la obra-, a saber. la del
rsonaje que hilvana y
deshilvana todas las noches una indeliberada Penélope. Y esto, para usar
una frase judicativa de ietzsche, es la etapa descendente de la vida, de la
vida de un Occidente burgués o anti-burgués, que e devora a sí mismo
entre salvas y protestas de salvación (ya se den tales en obra de literatura
o en congresos de partidos o en invasiones acmadas o de otra especie).
En "Del sentimiento de lo fantástico", hay momentos en los cuales el
escritor y el que hace teoóa del escribir se encuentran felizmente y se
descubren en su verdad. e trata aquí de concephlalizar la transformación
que exige el paso de la función pragmática de la memoria y de los
sentidos (o sea, del modo consueto de la vida) al de la fantástic-a o
vidente (trátese de literatura o de teoáa). Al escaparse del reino de las
"apariencias actuales" y entrar de lleno en el orbe de lo posible, es sin
embargo factible caer canto en el colmo de lo meramente fantástico
como en el del realismo o hasta en ese otro modo de poetizar que
consiste -&lt;ligamos en un cuento- en un enhebrar "más férreo 9ue la
causalidad física',411_ Se espera el desenlace incontenible, sin caer en
cuenca de 9ue con las palabras sólo se está "tapando agujeros" 49 y, de tal
modo, que se crea una tela de araña que da la impre ión de la solidez y la
necesidad de la materia. El secreto de tal incluctabilidad de la narración o
la clave de cualqwer modalidad de la creación verdadera consiste en
aprender a ver "la heterogeneidades admisibles en la convergencian50,
criterio original que sin embargo, pasa Cortázar a interpretar como el
caso, digamos, de "no tener miedo al encuentro fortuito (que no lo será)
de un paraguas con una máquina de coser' 51, por aquello de
Lautréamont y sus secuaces. o repara, con todo, en gue este punto de
Arquímedes en que tiene que aprender a descandar la mirada del que
crea auténticamente no es algo ''po11r épater les bo11rgeois" simplemente, y
tampoco vislumbra que no se trata en particular de hacer necesaria la
p. 44.
¡q p. 45'.
;o p. 47.

43

;i

lbíd.

93

convergencia de paraguas y máquina de coser, sino de librarse de la
esclavitud de la irreversibilidad deJ tiempo y de la causalidad, lo cual no
coincide en absoluto con la arbitrariedad ni con otras cosas por el estilo,
que antes bien recuerdan ot.ra forma de prisión que es función de la
pertenencia a ciertas clases sociales o a sus formas de resentimiento.
Sin duda, el erdadero sentido de su acertada fórmula reside en un
lugar "más allá de las le 1es de la ópcica"52, si por tal no se entiende la
confluencia por el confluir mismo y sí el entregarse a sí propia de la
fantasía para la creación de genuinos mundos posibles, que están más allá
de la gleba de la mera apariencia (actual o factible). Pero para dar este
paso y man.tenerse de lleno en ese máJ allá no basta --como al parecer y
con ingenuidad cree Cortázar- el "acrecer los felices riesgos, la fantasía,
el juego"53 , como nos informa " Un Julio habla de otro' . Haría falta
además -y entre otras cosas- algo que vacilo en llamar seriedad (por9ue
don Julio ha dado a este vocablo un valor de de precio y hasta de
ob táculo). Con rodo, quizá no sea tan desatinado si e ve que el conocer
-y la fil ofía como máximo ejercicio del mismo- es un juego alado pero
que -como t0dos lo juegos pero de modo especiaUsim y, p r así
decirlo por antonomasia- se hare m11y en sem. s posible que el poetizar
sea una de las más ecias actividades humanas, y puede er c¡ue lo sea por
ser máximo --&lt;)Ue no arbitrario- juego. La poesfa ' la filosofía }' la ciencia
y la ra~ruela on (o pueden er al menos) enemigas de lo que Cortázar
llama "la Gran Costumbre", en ese poema intitulado ' Aumenta la
criminalidad infantil en los Estados Unidos"~. Pero esto no hace ni gue
"la Gran Costumbre" se identifique con "/1erprit de sérieux ni que se
hermanen sin má las formas susodichas con la actividad creadora
simpliciter. Decirlo y repeti.clo -como lo hace ad 11auiean1 don Julio- no
ólo e inexacto; e ... una vulgaridad. Los verdadero "asesinos de un
•
ti cmpo proxeneta ,,55 , para usar su ¡:_
nase, no se ·tnventan a s1, rrusmos
como
unos chulos má . i no, ¡qué fácil nos cáa! Pero quizá se trate de un
error de per pectiva -a saber: mmtro error de perspectiva. Quizá
debamo prestar mayor atención a lo que hace don Julio} no tanto a lo
c¡ue dice que hace y mucho meno a u justificaciones de lo que dice
que hace, por aquello de lo que decía Aristóteles sobre los sofistas v
.también por su bon mot sobre los poetas. Con todo, no se cancela por ell~
la posibilidad de que La v11elta al día sea no más que lo que el poeta dice
p. 37.
p. 55.
j ~ pp. 5 - 58.
;, p. 5
;2

;l

�94

JORGE GARCÍA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TELOS COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

que dice y, por consiguiente, que se instituyan por su medio modos sui
generis de proxenetismo. Lo cual, sin duda, pondáa en tela de juicio el
valor teórico de su teoría.
Pasemos, pues, a examinar la posibilidad de que la suspensión de los
nexos racionales y la abolición de la Gran Costumbre tengan lugar no ya
en una ficción narrativa o de otra especie sino en una narrativa que sea
ficción tal que se adelante como texto interpretativo de la vida consueta
mientras se vive. Sin duda, encierra esto un~adoja -la de vivir e
imaginar y su trastrueque en cotidianeidad. Si pasamos por alto además la
distancia entre narrador de tal y Cortázar mismo (la cual no es tan
infranqueable ni su término de mundo tan anodino como se piensa),
podríamos disfrutar y aprender de " oches en los ministerios de
Europa"56 • Valga como puente (que vaya del orbe de las fantasías al del
de todos los días) el lenguaje, que aparece aquí extrañado en la distancia
de lo ajeno, de la lengua extranjera: " ... hablaban lenguas que dibujaban
en el oído toda clase de objetos y poliedros inconducentes, es decir que
en general no servía de nada entender algunas palabras que luego querían
decir otra cosa ... " 57 • ¿Quién-en país y cultura ajena- no ha escuchado con
dulzor y miedo algo así como una lengua -pues la hablan- pero
desposeída de sentido, casi reducida al nivel de estructuras meramente
fónicas, con su belleza y arabescos propios, mas que están antes o
después del significante y que, cuando por ocasión hacen guiños de tales,
de pronto revelan el engaño, el malentendido. Sirve esto de súbita puerta
para cobrar conciencia de la &amp;agilidad del mundo interpretado, de eso
que va siempre entre lo arbitrario y el supuesto que hace posible la
telaraña de la vida consueta. Con eso, la lengua se desnuda y se retira y la
realidad aparece en su opacidad y en su resistir impostergables. Si ésta es
la lección, Cortázar enseña bien, y la liter-atura (tanto en este organon que
aquí crea como en esa lengua previa a la lengua en su función real a que
le conduce) sirve a lo que se propone. Y, al cobrarse conciencia tal, se
multiplican ya los supuestos que se descubren:
1. Desde la incongruencia de "la conducta incoherente''58 , a ojos de
ujieres y otros que forman parte de la trama de la vida cotidiana,
del que ni entra en los pisos u oficinas ni acaba por irse.
2. Hasta el descubrir, en su libre vagar como traductor free-lance en
los ministerios de países extranjeros y de noche, "el increíble
Cf. "En legítimo org11/lo" (pp. 129 ss.) y "La hog11era dondt arde 11na'' (pp. 157- 58).
p. 57.
58 p. 76.

juego de irracionalidades [que] había permitido a un argentino
sardónico pasearse a esa bota entre Jas perchas, abrir los
portafolios o estudiar el fondo de los sombreros" 59 , si por tales
irracionalidades se entiende sólo lo que así aparece una vez que se
declara suspensa la trama de los supuestos objerivos y en
operación que hace posible la transformación de atura a manos
de burocracias u otras manufacturas humanas. De este modo, se
hace visible el 1JJundo como tal
Me temo, sin embargo, que 'esa ruptura escandalosa de una realidad
coherente'J60 -y a la cual don Julio e aboca mediante el traspaso de la
1maginacióo de ]a narrativa a la vida de tod s los días, como 11110 de los
medios posibles y legítimos de alcanzar tales conclusiones verdaderas- se
convierte en sus manos en mucho más, a saber: en recur o universal para
pasar de la auténtica conciencia de la fragilidad y facticidad de lo humano
socio-polirico y del error a una que, por u universalidad escéptica y
relativista es gratuita. De nuevo, aunque entre onro ado y alambicados
productos del taller de e cricor, alta la real gana, donde la arbitrariedad de
su creador se transforma en crÍfJle/1 que i111j&gt;J1la al 1111mdo. Queda, por
supuesto, la posibilidad de que e trate únicamente de un experimento
controlado en robar la racionalidad del mundo como medio que permite
al escritor salvar su cordura propia.

"La caricia más profunda" quizá sea la pieza más lograda de toda La
Y lo es no sólo en cuanto al e tilo o a la consecución
narrativa Qo cual ya sería virtud suficiente) ino porque además en este
cuento encarna de manera concreta . ' elaborada la tesis -es decir, la
refutación de la tesis- que de tantos ángulo ya hemos visto. O má bien:
e trata de una hipótesis en i·erifiración 11orralita, cuyo triunfo ería no tanto la
demostración de la nihilidad e irracionalidad posibles de lo real (en este
caso el mundo de todos los dias) cuanto la de vivir egún un nuevo
principio -el que quedaría aJ quedar vacante la Gran Costumbre (al
menos, al nivel de la percepción sensible y de la convención social que en
ella se fundan, e~ decir, el esquema de mundo que se forma por consenso
e inter-subjetividad). Cortázar ha querido llevar a cabo aquí el
experimento narrarivo que consiste en ver cómo se organizan do
mundos paralelos: el consueto de codo y el del personaje de su cuento.
Y, por consiguiente, se ha propuesto determinar los puntos de contacto
entre los mismos a medida que é te se va haciendo imp ible. La ba e de
1111ella al día.

56
57

95

s9 ]bid
/bid.

(J I

�96

97

JORGE GARCIA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOscmvo DEL ARTISTA LITERARIO

e.al proceder consiste en la suspensión de sólo un fundamento perceptivo,
a saber: la solidez de la materia de los suelos sobre Los que se anda. El
personaje se ve a sí mismo hundirse, poco a poco, primero los pies. y
luego las rodillas, los codos, el cuello, hasta que por fin desaparece ba¡o
los pies de su novia, en el momento culminante en que su mundo y el
común a los otros (el de ella, inclusive) se hacen del todo
incomunicantes: el silencio.

del técnico de la corrección de la experiencia consueta (que es aquí el
médico que prueba sus reflejos) o la de la indiferencia de los suyos
(quienes al parecer nada notan al estar enterrados en sus propios orbes
familiares y acostumbrados, salvo en un lugar y en un momento, al que
se refiere la narración en passant. '¿Se te cayó algo?', le preguntó u madre.
'Los cigarrillos', dijo él, alejándose lo más posible de las sandalias y la
zapatillas que seguían dando vueltas alrededor de la mesa'.6'). Es aquí
donde Cortázar -para hacer justicia a su hipótesis narrativa que le irve
de exploratoria de mundos arbitrarios y alternos- debiera haber e
apoder~do de la narración en cuanto personaje media me eJ chique de las dos
interpretaciones coincidentes y haberse preguntado (con fria lógica o
angustiada pasión o amba ) qué significa en la vida que u11a X sea a la vez
"hundir e en el suelo,, y "agacharse a buscar cigarrillos". Echarno de
menos, por ejemplo, al Sábato de E/ túnel Y, por esto, el tono del
cuento entero es no sólo el de la irorúa y el sabor del nuevo mundo (no
únicamente el de lo ambiguo), sino que además se siente la nueva
experiencia como puro hecho. El cuento deviene espectacular y fracasa. Y
quizá sea aqui donde reside la verdadera piedra de toque para decidir si
se triunfa en la superación de esa tentación que es la Gran Costumbre. Nos
parece que no basta limitarse a poner de manifiesto la facticidad de lo
que acontece y, en el sentido de mera contingencia, su ineluctabilidad.
Hay que ir más lejos para resolver la problemática misma del cuento -o
sea, es menester llegar a ser por lo menos tan raclical en la narrativa como
se postula en la reflex.ión y presentar la vivid11ra de tal mundo (como diría
el otro Castro, el bueno) a fin de determinar si el hecho es puerta de
mundo o sólo pura apariencia. A juicio nuestro, Cortázar sólo logra crear
la motivación para pensar en mundos alterno (y así llegar a concebir
narrativarnente la posibilidad de poner a la Gran Co tumbre en
cuestión), pero, en última instancia, le falta al per onaje y a u experiencia
(conforme a la débil irania y la uave ambigüedad d su vivir la ,·ida) e a
fuerza lógica de beber lo ilógico ha ta la heces y que el teórico ólo
limita a anunciar. Y quizá aquí narrador y personaje por un lado '"
teorizador, por el otro, converjan, lo que nos inclicaria que la debilidad d
la ficción corresponde a la de la reflexión. 1 · oramos la falta de
consistencia y de capacidad de explorar el nue, o mundo }' u conflicto y
diferencia con los otros en· la tarea de ver si la mera posibilidad de un
inundo así sea también real posibilidad. e trata de saber su naturaleza y
las consecuencias de ésta. 1 o es suficiente, pues, sugerirlo, despué de
sus "radicales" reflexione ; es menester ver si la Gran Cosrumbre es ólo

En un principio, las cosas suceden levemente, como si se tratara de lo
inconveniente, insólito, innegable y, sin embargo, inasequible a los ortos.
Al parecer, la medida adecuada es la de to~ar esto con curiosi~~d y
mirarlo con ironía -precisamente la que consiste en poner en cue n?_n la
mundanidad del mundo: "Dio varios pasos más y al final se encogio de
hombros y fue hasta la esquina a comprar LA razón porque quería leer la
crónica de una película',6 1• Y esta medida, que sin duda se pre ta como
entrada, no parece apropiada para convertirse de vehículo del t~no del
cuento. Y, sin embargo, así sucede. Le sirve para cornurucar la
ambigüedad de la experiencia perceptiva y la dubitabili~ad de las
creencia y de los convenios ociales que en tal se fundan. s ¡usto como
medio para revivir (desde el punto de vista del lector que, por la
distancia, se confunde con el del protagonista) la incomunicación entre
los mundos y la suave paradoja de la irrealidad de los mismos, pero no
basta para articular la vivencia de lo que con justicia expresa así el
personaje: "Pensó lógicamente que todo era -~ógico',62• El mundo que se
funda en lo infundado (o sea, en la penetrabilidad absoluta del suelo y en
el progresivo hundirse del personaje) no se presenta aquí, ni de_hecho ni
iocoadamente, por una serie de paradojas anticipatorias hacia lo por
llegar y que culmine en el acontecimiento de gue el piso lo . cubra (a~
parecer, para siempre) y lo encime del todo en su ~undo. Se pierde aqu1
una problemática cuyo dramatismo y cuya prosapia se remontan por lo
menos a Heráclito y cuyos ecos se oyen -&lt;le un modo u otro- entre
Sartre y Camus, para citar sólo algunos de los sabios contemporáneos de
Cortázar. o se pregunta tampoco (por la acción y el diálogo, e
entiende) por qué ólo la materia del piso es así y no la de las cosas
manufacturadas o la de las naturales que no se hallan en la ordenada del
movim1ento.
o ha y desarrollo de la dialéctica vivida en la
incomunicación de dos muod&lt;;&gt;s como, por ejemplo, la de la invidencia
61 o hay que abundar en lo de la selección del título del perióclico y en. la fal~a _
de
pertinencia de los hechos paralelos: el hundirse y d querer leer la croruca
cinematográfica.
C,2 p. 174.

63

p. 1 6.

�EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

JORGE GARCIA-GÓMEZ

98

eso que propugna el pensador de la Argentina o si se funda, por el
contrario, en alguna justicia (cualesquiera que puedan ser sus ilusiones y
abusos). Y, por tanto, oos desconsuela la palidez de este ensayo narrativo
ante los supuestos y los aires de tamaña reflexión. A este fin, no basta
simplemente indicar lo alterno o refugiarse en el conceil de que -por qué
no- la personalidad del personaje es débil y asistemática (o que, por lo
mismo, es reflejo o consecuencia del autor, si es que tal es cierto). s
cuestión de decisión veritativa y exigencia de verosimilitud.
Desde este punto de vista, el modo de subvertir la Gran Cosrumbre
que es característico de "Rayuela parece ser más consecuente. atemos
sólo un ejemplo y tratemos de ver cuál es su sentido en este contexto. En
el primer capitulo, pongamos por caso, nos encontramos con el
"protagonista" y su modo de vivir el mundo ~. por consiguiente, eón su
mundo sui generis) que, por contraste con los de "La caricia", son de
índole muy determinada. En primer lugar, hay un fundamento -sin duda,
irracional- para todo lo que acontece: se trata de una inclinación
subjetiva, enraizada en motivaciones psjcológicas inconfesas e
impostergables, por la cual el personaje se mueve (más aún, se ve
movido) en el mundo. os referimos a la necesidad antigua en su vida
que consiste en obedecer señales en éste: las cosas no acontecen
simplemente; vienen cargadas de destino, de algo que ha de suceder -y el
mundo aquí consiste en ser el teatro donde se desenvuelve tal-. Empero,
la ineluctabilidad de lo mundano no es ananké sino contingencia: la
paradoja se salva, sin embargo, al converrir la fábrica del mundo en
reflejo de la forma supersticiosa de vivirlo que caracteriza el personaje:
"Desde la infancia apenas se me cae algo al suelo tengo que levantarlo,
sea lo que sea, porque si no lo hago va a ocurrir una desgracia, no a mí
sino a alguien a quien amo y cuyo nombre empieza con la inicial del
objeto caído"M. Pongamos de relieve la contingencia o los aspectos de tal
que presenta el mundo a ojos del protagonista: el objeto que cae al suelo;
el personaje cuyo destino se ve afectado a base de la coincidencia en la
inicial de los nombres. Y todo esto salvo, superado mediante la
imposición de una superstición, cuyo habitáculo original fuera la mostrenca
psiquis del personaje mediante los mecanismos de la proyección y el estilo
de vida de la neurosis obsesivo-compulsiva. Más aún: el mundo adquiere
la necesidad que ha perdido desde dentro a partir de lo que viene desde fuera
(el "tengo que levantarlo ... pbrque si no lo bago va a ocurrir una
64 Julio

21.

Cortázar, F.Jquela, 20a. cd. (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1977), p.

99

desgracia ... "). La única manera de vivir -una vez que la racionalidad del
mundo queda suspensa (ya sea por disolución, como en la reflexión de
Cortázar, º. por imposibilidad psicológico-estructural, como sucede
aqw)- consiste en crearse una necesidad mcedánea Oa del orden de la
s~~ers_tici~n neurótica, en nuestro ejemplo), pues al parecer no es posible
vtvtr sm c1~rta necesidad, o sea, sin mundo u orden, aunque en este caso
resulte ser impuesta y externa y por tanto arbitraria. De donde se sigue
no que no haya mundo sino que el mundo se reduce a correlato de la
imagi~ación y. pie~de su co~sistencia real. Esto sin duda explica el
maravilloso episodio dd terron y su desenlace y exige la pasión de la
conducta del protagonista, la peculiar textura del mundo que así
"organiza" y lo extraño de éste (a ojos de los otros) y la función del
critico irónico de su m_undo (a saber, Ronald). Mas, con todo, no pasa
de ser _esto un e~~enmento de subvertirse a sí propio (trátese del
persona¡e en_ cuestton, del narrador o de Cortázar), por cuanto el saldo
de tal expenrnento (y de tantos otros) no es en verdad la subversión de
la ~ran Costumbre (según se espera) sino su reafirmación, por cuanto es
posible derruirla sólo si hay una pura multiplicidad de mundos posibles
(con-~- yo encerr~do en cada uno de ellos) y no uno que se destaque por
opo~mon al .comun y real de todos. En este sentido (y sólo en este
senudo), el 1ntento de "La caricia" es más justo y, por tanto, más
profundamente subversivo que el que examinamos en Ray11ela.
Pero quizá haya otro modo de suspender la mundarúdad del mundo
que articule esa vocación de Cortázar por "mostrar'' a toda costa que la
Gran Costumbre es sólo eso. Quizá su vida y su obra se expliquen corno
la de un Hume que de súbito haya sidó trasladado de Escocia y su siglo al
XX ~ a la Argentina, aunque, eso sí, sin dejar por ello de escribir el
Treatm y el Esst?J. Conforme a esto, la racionalidad pudiera hacer la
rabo_na por decreto y esto, nos parece, ocurre en los monólogos de
~ers10._ !ornemos c_o mo ejemplo el "C"65 . Trátase aquí de la magnífica
mvenc1on de un mstrumento que -a todas luces- determinará la
~uténtica relación entre la realidad y lo posible, a base del análisis de lo
mtermedio (a saber: la apariencia'í. sto se intenta mediante la reflexión
de Persio, esa _alucin_ada y analítica manera de vivirse que lo caracteriza y
que se anuncta vanas veces mediante la fórmula 'una vez más va a
pensar' 67 . Se propone Persio determinar -a través de ese juego que se

65 Julio

Cottázar, Los pre11Jio.r (Barcelona: Bruguera, 1980), pp. 59- 63.

6(,

p. 63.

67

\'.g., pp- 59 y 61.

�101

JORGE GARCÍA-{;ÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISfA LITERARIO

llama conocer68 y que es de índole totalmente experimental-69 si el barco
es como es o como aparece o más exactamente: si, previo a lo real o a la
pura apariencia, no hay una cosa fundamental, a saber: los "proemios de
realidad posible o alcanzable"'°. que es menester descifrar antes de cortar
el nudo gordiano de e e riesgo absoluto de la vida que consiste en decidir
entre dos opuestas y, al parecer, irreconciliables alternativas: la pura
posibilidad (del escéptico imaginativo) y la pura apanencia (que los otros
a bordo del barco habrían aceptado como comRonente "extraordinario o
casi irreal'' del mundo consueto). La reflexión característica de Persio
habrá de dilucidar, por fin las "medidas del ser" que se juegan al naipe
de la vida, de modo que le sea así posible -sin duda, por vez primeratra cender tal rie go insito en la vida, al comprender que la libertad de
vivir no es cosa que competa únicamente a la conciencia individual sino
que conlleva -esttuctural y, por tanto, necesariamente- un correlato-. •.cpara
él la acción de abrir la puerta de la cabina se compone de su acción y de
la puerta indi olublernente amalgamadas, en la medida en que su acción
de abrir la puerta contiene una finalidad que puede er equivocada y
lesionar un eslabón de un orden que no alcanza a entender
suficientememe"~ 1• O, en otras palabras, que la unidad fundamental de la
experiencia -tratese de la reflexiva, como en e te caso, o no- no es la
conciencia sino la conciencia de un mundo, lo cual implica tanto un
modo de vivir (digamos, la percepción sensible) y un punto de vis;;
como un orden que se abre y se configura de manera correspondiente .
Parece aquí que Persio se dispone a ser fiel a la totalidad de la experiencia
y a las dimensiones constitutivas de la misma y, sin embargo nada más
lejos de si. Ya va esto indicado por lo de "un orden que no alcanza a
entender suficientemente" y queda confirmado al declarar el narrador
.
. " 73 o sea, atrai'do por
que Persio es ' un rnsecto
cromo, 6ilo y a 1a vez ciego
la apariencia de lo real e incapaz empero de percibirlo, por lo que su vida
se limita a ser antesala de la experiencia, a esas dudas que -nos dicenPersio llama arte o poesía"'4 • Pero esto no debiera sorprendernos, sin

embargo, ya que, como se anunciara antes, pensar o reflexionar, al modo
típico de Persio, consiste en ir 'contrariamente a la costumbre de todo
desconcertado"75 , pues, en vez de intentar "concertar lo que lo rodea, los
faroles amarillos y blancos, los mástiles, las boyas", lo que hará será
pensar "un desconcierto todavía mas grande ... y rechazara ... todo lo que
se ahoga en formas dadas... o cree Persio que lo que está ocurriendo
. . ble: no 1o q111ere
. as1,,,16
sea rac1oana

100

b3 p. 63.
69 lbíd

·o lbíd.
71 P. 62.

Cf. Edmund Husserl, IdeaJ nlativaJ a una Je11on1enologlo pura y una jilosofia
fanofl1mológúo, trad.José Gao 2•. Ed, (México: Fondo de Cultura Económica, 1962), lll,
Capítulos Il1 y N . Implícita en esta posición está ya la superación de la irracionalidad
que muestra a continuación, pero eso no le arredra o no lo ve.
73 ]bid.
• 4 lbíd.

Cuando menos, es notable este modo de proceder, pues ¿de qué se
trata en verdad cuando Persio se pone a pensar? o de reconciliar lo
conflictivo ino de exacerbarlo por uperfetación; ni más ni menos que
llevar a sus últimas consecuencias algo que se le ha ocurrido y que no
resulta en absoluto de la experiencia de lo otro (sea real o posible o pura
apariencia), sino simplemente de los avatares de su subjetividad. Hay que
ver con claridad que Persio se hace responsable de lo que ucede dada su
decisión (aunque sólo sea en lo espectral) y del riesgo que implica esto para
la mundanidad de la conciencia, a base de una creencia y de un q11erer que
no sea la cosa así, sino de otra manera. Tenemos aquí a la nada, a la base
del ser y a la voluntad de creer (que no de poder, aunque haya un "puede
ser" -r) de fundamento de la conciencia. o es sorprendente, entonces,
que le sea imposible a Persio ejercer una fundada decisión, no solo porque
no es dado en principio "saber en qué momento la enorme langosta ha
empezado a mover la biela mayor..." 1 8, sino además y obre todo porque,
a base de creencia y volición tales, todas las gulas de resolución quedan
reducidas, rebajadas, mutiladas a priori al mismo nivel de meras
alternativas y ujetas al puro arbitrio de una imaginaria conciencia"'9_ o
hay en momento alguno ni la más mínima sospecha de que la suspensión
y la mutilación de la experiencia así perpetradas descansan en uo prejuicio
que está antes de toda reflexión y que da al traste con ésta, a saber: el que
alcanza apogeo y manifestación en la Europa fin de siede en la batalla entre
racionalismo e irracionalismo, sobre codo con opción de compra de este
último. ·La radicalidad de Persio y la de Cortazar (con el ápico desfa e
temporal entre lo que ucede en Europa y lo que viene a acontecer en
Hi panoamérica · querido tema del autor) no son tales, sino formas
demodées del pensar, por lo arbitrario · paróal de su formulación. n
momento alguno se le ocurre a Persio (¿a Cortázar?) que, para

72

15

'6

p. 61.
lbíd.

r Jbid.
' 8 pp.

59- 60.

..., pp. 61- 62.

�102

JORGE GARCIA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR

1 3

Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

reflexjonar de veras, hay que ser fieles a la experiencia y no anularla de
antemano por inconfesado reduccionismo. Si esto se hiciera, habría que
e tar dispuesto - 1 pasara- a ser gwado por la experiencia misma y -caso
de que tal llegar,a a revelar e así- a aceptar que la realidad se da y que e
patencia como un orden de confirmaciones recíprocas. (Pero ya a
principios de siglo e había demostrado tal cosa) 80• j e to t&gt;S así, no nos
atisfará en absoluto tratar el barco y su aparecer o de de la voluntad de
poder o "puente de mando 81 aun cuando se esté solo en la cabina82 • o;
nos parecerá tal proceder injustificado ejercicio de escepticismo
relativismo. o se puede de ese modo determinar si lo que aparece es el
bauprés del Malco/,n o " i el Makolm, e e carguero modernismo, orgullo
de la Magenta Star, t nga un bauprés ... " 3 egún cal método, codo seria
igual y daría lo mismo, la conciencia se reduciría a un mero reparar (en
este caso, reflexivo) en una pura multiplicidad de meras apariencias
imaginaavas posibles o impo ibles. ada más falto de rigor y de hambre
veritari a. Por decreto y a pn·on lo más importante en cue tiones de
naturaleza y exist ocia se ha decidido, cuando en auténtica reflexión
seria tal cosa lo que habría que decidir y a base de lo que aparece y tal
como aparece, sin prPjuicio alguno. e trata, pues, de una mentida
reflexión r de una que linda en la frivolidad y redunda en reducir la
experiencia a caleidoscopio y al proceder en cuestión a puro recurso
cubista por descomposición y a mero paso y traspaso de cuadro a
experiencia84.
o queremos deor, por upuesto, que hacer tal cosa no sea algo
legítimo en narrativa o que ea imposible crear un per onaje uno y un
mundo uno en un caso como el de Persio. Más aún: negamos que sea
esco así y rechazamo como error interpretación tal 5• Lo que nos
preguntamos es, por un lado, si puede utilizar e la novela (u otro énero
de las bella artes) de modo que funcione como instrumento sujeto a
estas dos precisiones contradirlorias: por una parte, como vehículo de
dilucidacióo · de erdad , , por otra, como medio de di olución y
relativismo. Por otro lado, habrá que determinar si no
trata aquí
Cf. E. Husserl, lnn.rtigacio110 ligua.r, erad. M. Garda Morente r J. aos. (J\fadrid:
Rc,.•ista de Occidente, 1976) , "Prole ómt:oo "; ltkat, 113 y 13 1- 32.

a1P· 60.
lbíd
l lbíd
l!4 Por commste, veáse Aron Gurw-itsch, El caR1po de la concimria, trad. Jorge
García- Gómcz • ladrid; Alianza Editorial, 1979) Panes IV r V.
s; l bíd Parce
2b.

-como en tantos lugares- de un inconfesado renunciamiento no sólo a
pen ar la realidad completa del mundo s1110 además a intentar uperarla
mediante un radical ejercicio de reflexión y fan asía, 'ª ea en ciencia o
en filosofia o en literarura. os parece que Cortázar es un "médico a
palo , y, por tamo, un mal médico. 1 o e orprendenre, pue , qu mm
su literatura como su teorizar sobre ésta y el mundo (fí ico, políticomoral o de otra índole) adolezcan de gran incongi:u ncia y seria
debilidad. Pero volvamo por últim , a ].A mella al día. J\ v ce la
situación no es tan t rrible como parece, bre codo cuando artizar e
atiene más a imaginar a la hil ndera que a hilar u r flexiva imagmación.
En el magnífico retazo intitulado
cerca de la man ra de vi, jar de
A tena a Cabo unión", no sólo no propone una teoría de la mem ri
en el contexto de la creación p ' t1ca (que, p r cien , no e limita a la
literatura, pues cunde a en la vida de todo l día), mo que ademá
no da varia pruebas de fantasía eidética. 1 o propone que la memoria
es ya o parte integrante de la imaginaci · n o una fon11a de é ta, puc 110 no
da o umini tra un retrat fiel o c mplet del pasado. l o se trata d ue
olvidemos y de que la mem ria e té llena d agujeros, ni rampoco de que
recordar -o, m jor aún, con tituir I que se ha de recordar- inflija a lo
materiales una re-or nización -o, lo que es más grave, una condición de
recepción previa- que con i ta en esquematizar o 1dcahzar. La co a va
mas lejos, pues, aun cuando t da estas posibilidade se den, no
entrega aun p r lo mismo la verdad completa del recordar. Cortázar 1
sugiere ya cuando nos dice que ''jamá deberiamo hablar &lt;le 1111estra
memoria, porque i algo tiene e que no e nue tra ... " I¼_ El 1gruficado
aparente de e ta te i n e I in embargo lo que quiere d cir Cortazar.
o es que la memoria ea un poder anónimo, universal e independiente
que e té en mí, su ehiculo idóneo. i 1o;
qu la memori. e poder - y
poder acávo- de conformación · es, or canto no solo algo no a¡eno a la
imaginación r quizás simpl menee parte o estilo e pecial de la mi ma; es
sobre todo e ndici · n \' b
de la fanta fa. Para dem erado n s da el
ejemplo egi:egi -y de 'recio ab leogo en la crudici · n literaria- &lt;lel re~ar
de un via;e. mpieza p r afirmar qu "todo vi jero ... al narrar u penplo
lo rehace ,tP dánaono a encender que n habla de cualqui r Vl, 1et' ino
del que e nstiruye -tamo n su andar com n u reandar lo andado- el
viaje mismo; o sea, e rra a dcl viaj ro a quien el iaje no le acontece
implemente. Pero con p netra.nte intuición ve de inmediac Cortázar
que la única manera de hacer justicia a e e viajar que e rehace en el
11&lt;,

p. 59.

lf1

p. 59

�105

JORGE GARciA-GÓMEZ

EL ESCEPTICISMO DE JULIO CORTÁZAR
Y EL TEL05 COGNOSCITIVO DEL ARTISTA LITERARIO

relato (o sea, en la memoria que se instituye~, es verlo como menester
en sus vinualidades temporales. Por tiempo, sin duda, no se refiere
Cortazar al que marcan los relojes sino a la vivencia del tiempo, de su
pasar, es decir, a las diversas modalidades de vivir lo que transcurre. Así
nos dice -en fórmula poética y por e o, en e te contexto, exacta- que
hay "eres viajes en uno, el real ya transcurrido, el imaginario pero
presente en la palabra, y el que otro hará en el futuro siguiendo las
huellas del pasado y a base de los consejos del pre ente .. .'&gt;89. Y aqui hay
que notar y poner de relieve no sólo el hecho de que la ttes
temporalidades se co-determinan sino además algo má decisivo que el
tercer tiempo del ejemplo (la futuridad) no es, en este caso, una
temporalidad únicamente de aquél que recuerda y relata sino también del
que oye cuando perciba -si llega a percibir- el orbe que se delata ~hora
ante el oído de su imaginación, Surgen a i do cosas mínimas o
esenciales que aporta este aparte a la cuestión de la creación literaria: ese
relatar conforma a un lector u oidor ideal del relato, por cuanto informa
su imaginación según dos notas, a saber. la idealidad (que no e enciende
aquí en lo moral sino en cuanto a la dimensionalidad de lo no físico) y la
futuridad, determinando, con ese fundamento, el reconocimiento de lo
real que acontezca(en el marco de lo que es ahora futuro en el ámbito de
lo memoriado; o sea, cuando se vea y se oiga lo que ahora se anticipa en
la fantasía, de modo tal que la memoria de la fantasía se convierte en
condición de ocurrencia de la percepción actual (que ahora es futura). Es
de notar que, en nuestro caso, esta condición de la percepción es memoria
de otro que me conforma o, para decirlo con mayor precisión, ya que
Cortazar afirma correctamente que el hombre es de su memoria, se trata
de una memoria que se cumple en varios (v que, por tanto, e tablece la
trama apriori que hace posible la comunicación y la tradición), a saber: en
el que recuerda, en el que anticipa (o escucha al que recuerda) y en el que
percibe, a lo cual hay que añadir una precisión que la prosa de Cortázar
oscurece: que el recuerdo presente, en cuanto relato, es fantasía de lo que
el que relata cuenta para el o/ro, el que oye o lee o sea, cuando este aun no
ha llegado a experimentar en la percepción lo que el otro cuenta en
función del relato. En otras p~abra , la memoria -como "araña... que
teje telas aberrantes"90- se convierte en condición del recuerdo, de la

fantasía sen1u strido y de la percepción futura y determina, por tanto, lo
mismo al escritor que aJ lector. La memoria, así entendida (o sea, como
forma radical de la vivencia del tiempo y de la imaginación), es a germen
de la creación literaria como tal. O como dice mas tarde Cortazar en
"Encuentros a deshora' : "El tiempo de un escritor: diacronía que basta
por si misma para desajustar coda sumisión al tiempo de la ciudad { ea,
a lo que antes describía como el de la memoria pragmática y de la
apariencia actual}. Tiempo de ... encuentros en el pasado, citas del futuro
con el presente, sonda verbales que penetran simultáneamente el ante ·
el ahora y los anulan"91 • (Vale la pena leer en su totalidad la pieza a que
esta cita pertenece, por los vario Denkexperimente literarios con lo q~e
prueba en ejercicio su noción fundamental para ver cómo e hace sm
trivialidad.)

104

88 A diferencia de la pasiva, que podrá deccionar lo pennite en rdación al a
memoria ll1J?1Cdiatamente anterior ya constituida o a la anticipación automática. Pero de
esto, en fin, no habla Cortázar.
pp. 59-60.
90

p. 59.

i é ta es la interpretación correcta del enrido de Conázar en e te
retazo, se convierte el texto en cuestión en recurso de interpretación de
su anterior aserto -entonces de viso arbitrario- de que el poeta es
e.,,:trañamiento y sobre lo cual ya cornentábamo que es solo condjción
necesaria pero oo suficiente de la genuina creación Literaria. Pero hay in
embargo que leer la pieza que sigue (''Diálogo con maories") para darse
cuenta como intuiciones y hasta conceprualizaciones tan arriesgadas y
penetrante no sólo se malinterpretan sino que se triiializ.an. Cabria
preguntarse por ejemplo, cómo es posible negazse "a aceptar lo
.
" asoman do al numeno
,
[sic
. ]"91, a menos
inmóvil"9,- y poco a poco u:se
que uno se mueva en el plano de las meras palabras y ha ta del jla1t1s voás,
implemente por reparos contra lo literal en cuanto tal').¡ y por un gu co ·
un regusto de pa ar de una cosa a otra -real -0 posible o meramente
facticia-, ya sea un incidente de ómnibu , el cuento del ogro en el Goldm
Bough o las prácticas y creencias de lo maories. Cuando e llega a e to
extremos, no se trata tanto de locura o disparate como de tontería, sobre
todo c~ando se azona todo eso con un presunto interés socio-político
de reforma del ver y del hacer llámese praxis o no.

6.
p. 63.
'll p. 63.
94 p. 65.

91 p.
92

�SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA
CIENCIA EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA
DEL CAMBIO CIENTÍFICO
-PRIMERA PARTECésar Augusto Reza Rodríguez
Candidato al Doctorado en Filosofia
Por la Universidad Complutense de Madrid

Introducción
Denuo de los temas que ocupan a los filósofos de la ciencia desde la
segunda mitad del siglo pasado, uno de los más acuciantes es el de dar
cuerpo a una teoría del cambio científico que ofrezca una descripción
adecuada de la dinámica de las ciencias en, al menos, sus ramas más
consolidadas.
Prendido de las concepciones puramente epistemológicas de las
ciencias, en las cuales se asignaba a éstas la tarea de construir versiones
fieles del mundo, el modelo positivista del cambio cienáfico ofrecía la
imagen -de un desarrollo acumulativo, por el cual el progreso cienáfico
podía identificarse como el acercamiento creciente de las diversas
disciplinas al cumplimiento de aquella tarea fundamental. Una vez que ha
sido irrevocablémente cuestionado el formalismo en que se apoyaba ese
modelo, lo que ahora se discute es si las propuestas alternativas que han
jdo surgiendo socavan los cimientos de una visión auténticamente
racional del cambio científico o si, por el contrario, sientan las bases para
la emergencia de criterios de -racionalidad más acordes con el desarrollo
del proceso científico real.

�109

CÉSAR AUGUSTO REZA ROORIGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

Dentro de esa polémica, la figura de Thomas S. Kuhn ha ocupado un
puesto central, de tal modo que los desarrollos posteriores a él se
definieron en razón de los cambios propuestos en relación con que el
modelo kuhniano. Después del impacto de su !A estructura de las
revoluciones científicas, que sirvió de estímulo a diversas propuestas de
naturalización de la filosofía de la ciencia, se cayó en la cuenta de que el
desmantelamie~to del universalismo epistemológico propio del
positivismo requería un examen más profun~ pues estaba en juego
nada menos que la posibilidad de seguir pensando en las ciencias como
ámbitos en cuya dinámica están vigentes, entre otras cosas, criterios de
racionalidad cuyo alcance está más allá de los limites de cada contexto
histórico. De no ser así, no se vería cómo cerrar la puerta al relativismo.

privilegió la capacidad de ese estilo para sugerir líneas de acción y de
debate, aunque para ello hubiera de sacrificar la presentación exhaustiva
de sus apoyos. No es que falten ejemplos, sino que no están en esa obra
debidamente representadas las diversas regiones de la actividad científica
en las cuales afirma haber encontrado confirmación de su modelo como
patrón general del desarrollo de la actividad científica en cualquier campo.
Así las cosas, tiene sentido contrastarlo con lo ue puedan informamos
al respecto episodios de aquellas ramas de la ciencia, fuera de la física,
que por su importancia relativa merecen ser traídas a cuento.

108

En este contexto, nuevos empirismos tomaron la palabra. Las baterías
se enfocaron de manera señalada sobre la noción de
inconmensurabilidad, auténtico pilar de la concepción kuhniana del
desarrollo científico. Asimilada en principio a las propuestas de
Feyerabend, se pusieron de manifiesto sus inconsistencias. Quine,
David son, Van Fraassen, Laudan, Putnam y otros más se encargaron de
refutarla. Kuhn reaccionó argumentando que había sido mal
comprendido, pues sus críticos pasaban por alto los numerosos pasajes
de su obra capital en los cuales, a la vez que destacaba la importancia de
la inconmensurabilidad para la edificación de un nuevo paradigma
epistemológico, abierto a la historia y a la sociología de la ciencia,
reclamaba para ella un alcance más modesto del que Feyerabend le
asignó en sus propias obras.
Pero no fue sólo este concepto el que avivó la polémica. Paradigma,
ciencia normal, cambio revolucionario, fueron también tema de un
amplio debate. E igual que con la idea de inconmensurabilidad, Kuhn se
dedicó a reformular estos conceptos para salvarlos de las objeciones,
emprésa que siguió hasta el fin de sus días.
De todo lo dicho por Kuhn a lo largo de más de cuarenta años, y de
Los numerosos comentarios y criticas a su obra, ha emergido una figura
que se ha constituido en punto de referencia obligado a todo intento de
dar cuenta de la dinámica presente en la evolución de las ciencias, e invita
a hacer balance de sus aportaciones, sus méritos e insuficiencias. Entre
Los segundos, yo. destacaría que Kuhn ha cambiado ya definitivamente la
manera de abordar el estudio histórico del desarrollo cientifico.

La estructura de las revoluciones científicas es una obra que tiene detrás suyo
numerosos estudios de caso. Al elegir la forma de ensayo, Kuhn

La genética, con ser una ciencia de historia muy reciente, ha
experimentado un desarrollo tan impresionante que ya disputa a la física
el papel de referencia en los estudios de historia y filosofía de la ciencia.
A ella dedicó Kuhn, en su obra capital, apenas unas cuantas alusiones
sueltas; y ahí la presenta como una de las ramas de la actividad científica
que más parecen seguir en su desarrollo un patrón acwnulativo.
Este trabajo se orienta a contrastar la teoría de Kuhn del desarrollo
científico en el período de la historia de la genética que puede ser
caracterizado como el de la emergencia de su paradigma inicial, tomada
esta expresión en el sentido originalmente postulado por Kuhn en 1962.
Al hacerlo me propongo, por una parte, ver si en efecto es el patrón
acumulativo el que mejor cuenta da de lo ocurrido en la constitución de la
genérica entre la publicación de la obra de Mendel y la consolidación de
la teoría cromosómica de la herencia; es decir, en el período que algunos
autores denominan como_ el de la genética mendeliano-morganiana. Por
otra parte, me propongo analiza.r sj el énfasis que pone Kuhn en el
carácter conservador de lo que él llama fase de ciencia normal (fase que
para Kuhn es la piedra de toque para gue una disciplina alcance el
estatuto de ciencia) se cumple efectivamente en esta disciplina; es decir,
si es verdad que la existencia de teorías en competencia es la excepción
en el comportamiento de una disciplina científica consolidada, excepción
que se presenta sólo en cortos períodos de agitación revolucionaria
separados por un largo tiempo de ciencia normal. Finalmente, quiero ver
si la inconmensurabilidad es uná categoría adecuada para dar cuenta del
corte que separa a dos tradiciones de ciencia normal consecutivas.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRfGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

1. La Dinámica del Conocimiento Científico, en la Perspectiva De

expresar una t~oría en el vocabulario de la otra); los dos, asimismo,
rec~azaron taJantemente la dicotomía teoría- 0bservación (más
esmcta~ente, rechazaron la idea de que lo "observable" pueda ser
caractenzado y e.xpresado mediante un lenguaje teóricamente "neutro"),
con lo cual se dific~ta la posibilidad de que dos teorías rivales puedan
ser contrastadas mediante una evidencia común.

11 O

Thomas S. Kuhn

En 1962 salieron a la luz, casi simultaneamente, The Stmdure ofScientific
&amp;vomtions, de Thomas S. Kuhn (University of Chicago Press); y Realism,
Rationalism and. Scientific Method. Philosopical Papers, 1, de Paul K
Feyerabend (Cambridge University Press) 1 ~ dos de los principales
animadores de la nueva filosofía de la ciencia po q,ositivista. Con dichas
obras, ambos autores se incorporaron plenamente a la critica de la
concepción acumulativista del desarrollo científico (ya desarrollada años
antes, entre otros, por Katl R. Popper y orwood R. Hanson),
introduciendo en el debate la noción de inconmensurabilidad de teorias,
destinada a convertirse en la categoría seguramente más polémica dentro
de la filosofía de la ciencia de las últimas décadas del siglo XX, pues
estuvo asociada tanto a la emergencia de alternativas de todo tipo a la
"concepción heredada" de las teorías científicas, como a la búsqueda,
frente a las amenazas de dilución relativista que dicha noción introduce,
de un concepto defendible de racionalidad científica.
Más allá de las diferencias entre las concepciones de la
inconmensurabilidad sustentadas por Feyerabend y Kuhn (diferencias a
cuyo esclarecimiento este último dedicó una buena parte de sus
publicaciones desde La estructura de las revoluciones científicas), puede
afirmarse que el impacto inicial de estas obras debió mucho precisamente
al hecho de haber sido interpretadas subrayando las coincidencias entre
ambos autores: los dos se perfilaron hacia una reconstrucción del
desarrollo histórico de las ciencias en la cual resulta inadmisible la idea de
que éstas avanzan mediante una ampliación progresiva del alcance
explicativo del conocimiento científico (según esta idea, la aparición de
una nueva ceoáa supone la absorción -y la eventual corrección- de las
anceríores); los dos suscribieron una concepción holista del significado
(conforme a la cual el significado de cada uno de los elementos de una
red conceptual no constituye una propiedad intrínseca de los mismos,
sino que está determinantemente influido por el contexto del cual
forman parte. Por ello, los términos -todos o, al menos, los conceptos
clave- comunes a dos o más teorías científicas no significan en ellas
estrictamente lo mismo, lo que en último término hace imposible
1Traducidas aJ castellano, respectivamente, en 1971 (f. . Kuhn. u utrud1m1 dt
las m'OIHriones cienfíjitOJ. México FCE) y en 1989 (P. K. Feyerabend. Umitu de la ciencia.
Barcelona, Paidós / l. C. E.-U. A. B.).

! 11

Feyerabend orientó su escrito a mostrar lo insatisfactorio del modelo
establecido en la tradición del empirismo lógico para dar cuenta del
proceso por el cual la ciencia progresa efectivamente. Dentro de ese
modelo, ~l desarrollo de las ciencias es visto como un proceso lineal,
acumulativo, en el cual se supone rige la condición de que las nuevas
teorías formuladas en un campo determinado de la actividad científica no
deben entrar en contradicción con las teorías ya asentadas en dicho
campo.
Para el empirismo lógico 2 , la empresa científica consiste en la
fo°1:ula~ón de teorías generales con cuya ayuda pueda efectuarse la
explicación y la predicción de los hechos. Una vez formuladas, las teorías
se someten a verificación contrastándolas, una a una, con informes
observacionales recogidos en el dominio de aplicación propio de la teoria
y expresados en términos de un lenguaje teóricamente neutral. Si
representamos con O al conjunto de hechos en los cuales las
pr~dicciones de la teoría y las observaciones se corresponden (dentro de
margenes de error de medida aceptables), la teoria se considera verificada
en O, ~ proba~le en ~¡ dominio T' (O e T') en el grado en que O le preste
apoyo mducov?. S1 se presenta una ntteva teoria que aspire a constituirse
en una alternativa a la teoría vigente, esa teoría no solamente ha de llevar
a su co~frontación con observaciones de nue o tipo, sino que ha de
ser c~ns1stente con las observaciones ya usadas para verificar a la teoría
am~aor.__ En todo ca.so, la empresa científica está constituida por la
con¡una~n de dos. seaes de conquistas: la creciente ampliación de la base
ob e~•-aaona~ v~nficadora; y la extensión, igualmente creciente, del
dorrurno explica~vo de la teoría.

2 No es nuestro propósi to. ~~ar ~qui .ªI empirismo lógico. En lo que sigue nos
atendremos, por tanto, a la vers1on ma 1mphficada posible de la interpretación que de
~re _modelo está implícita en el rexro de Feyerabend, con la única finalidad de ir
s1gwendo el hilo de su argumentación.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

Para los defensores de esta postura era imprescindible garantizar el
carácter empírico (= significativo, no metafísico) y consistente del
conocimiento científico, pues sin esas características el conocimiento no
puede ser verdadero. Por ello dedicaron la mayor parte de sus esfuerzos
a establecer mecanismos conforme a los cuales fuera posible, por una
parte, vincular la compleja organización formal de las teorizaciones
científicas con la base observacional que le sirve de apoyo; y por otra
mostrar la conexión lógica existente entre teoría ;;ucesivas. Si el lenguaje
en el cual se expresan las observaciones es inmediatamente significativo,
entonces las formulaciones teóricas de la ciencia serán también
significativas si a) es posible ponerlas en correspondencia con (reducirlas
a) el lenguaje observacional, y b) se garantiza que en este proceso no se
produce alteración del significado. Por otra parte, la continuidad de la cjencia
queda protegida si, además de lo anterior, se logra establecer una
conexión estrictamente deductiva entre una teoría científica y aquellas
que la han precedido en el campo correspondiente, de modo tal que eJ
contenido informativo de éstas (J sus evidencias confirmadoras) resultará
incorporado en (.y confirmará a) la nueva teoría.

indicaciones de los instrumentosH, escribe, "no significan nada a menos
que poseamos una teoría que nos enseñe qué situaciones hemos de
esperar que ocurran en el mundo, y que garantice que existe una
correlación fiable entre las indicaciones del instrumento y dicha situación
particular." Ahora bien, si toda descripción de experiencias está cargada
de perspectiva teórica, y puede mostrarse que do teorías diferentes
conllevan distintas formas de mirar el mundo, entonces su adopción
afectará al conjunto de nuestras experiencias. De ello se sigue que "si una
teoría es sustituida por otra con una ontología diferente, entonce
tendremos que revisar la interpretación de todas nuestras mediciones,
por muy auto evidente que una tal interpretación particular pueda haber
.
»3
llegado a ser con e1tiempo.

112

Es dentro de esfuerzos de este tipo en donde Feyerabend ubica a la
teoría de la reducción de E. agel y a la teoría de la explicación de C.
Hempel-P. Oppenheim. Ambas teorías suscriben el principio de
deducibilidad al afirmar, en un caso, que los axiomas de una de ellas Qa
teoria a reducir, llamémosla T') pueden transformarse en teoremas de la
otra (la teoría en la cual se practica la reducción, T); en otro, y por
extensión, que todo lo que la primera de ellas explica es asimismo
explicable a partir de las afirmaciones de la segunda. Ambas, también,
suponen que cuando esto ocurre las expresiones propias de la teoría
reducida conservan en T los significados que tenían en T' antes de
practicarse la reducción.
Para Feyerabend estas teorías, como en general toda interpretación de
la ciencia basada en el principio de invariancia del significado, fracasan
como representación del curso histórico de la actividad científica y no
pueden ofrecer una metodología congruente con un empirismo
razonable. Al presuponer que existe un dominio de significados
establecidos con independencia de codo contexto teórico, como sería el
caso de los resultados experimentales, permanecen en la ilusión de creer
que la conttastación de las teorías científicas se lleva a cabo en un diálogo
entre cada una de ellas por separado y una evidencia imparcial. Pero esto
no es así, pues el sigruficado de los llamados términos observacionales no
puede fijarse con independencia de los sistemas teóricos. "Las

Pero si esto es así; si los datos observacionales dejan a los científico
un amplio margen de libertad de teorización, entonces
resulta
insostenible la exigencia, interpuesta a una nueva teoría, de ser
compatible con aquellas a las que sucede, pues no habrá con ecuencias
en las cuales ellas simplemente coincidan. Los científicos, en esre punto
a lo que en realidad se ven enfrentados es a la elección entre teorías que
dibujan cuadros del mundo di tintos inconmensurables y dicha lección
no puede llevarse a cabo bajo criterios puramente lógicos. En la deci ión
de proponer o adoptar una teoría más bien que otra entran en juego
razones de todo cipo, vinculadas en parte a los hecho e instrumentos
matemáticos de que el científico dispone, pero en parte también a la
tradición en la cual trabaja, a su idiosincrasia personal, a motivo
estéticos y a otros factore de corte ubjetivo. 4
Ya en este punto, Feyerabend coma di tancia también del círculo
popperiaoo. Así como, al margen de las dificultades más básicas ligadas a
la noción de verificación, no pued aceptarse que exisra una misma
evidencia confirmadora para do teorías di feremes, tampoco puede
aceptarse que la falsación tenga lugar entre una teoría y su evidencia en
contrario, pues dicha evidencia supone u interpretación desde una teoría
rival al menos ya en germen.
Todo esto, y las consecuenoa metod lógicas que Feyerabend deriva
de ello -su propuesta de la proliferación de teorías-, está asociado a la

~

P. K. Fererabend, Un1iln ar la ciencia, p. 53.
Cfr. Feyer:ibend, oli. rit., p. 3-78.

�114

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

noción de inconmensurabilidad, desarrollada en su critica a las teorías de
agel y Hempel-Oppenheim.
Como se apuntó más arriba, los pilares de estas teorías son los
principios de deducibilidad y de in~ariancia del sigrúficado, a los cuales
Feyerabend somete a critica revisándolos en una serie de ejemplos
seleccionados, provenientes, todos ellos, de la física.
La critica al principio de deducibilidad la efectúa Feyerabend
analizando el intento de reducir la ciencia galileaoa a la física de ewton
(o de explicar los principios de la primera desde los principios de la
segunda). Un esquema válido para representar tanto la relación de
reducción como la de explicación es:

Ty6 \ - T'
donde T' representa la teoría a reducir; T, la teoría que se toma de base;
y 6, las condiciones iniciales requeridas en el dominio de T', pero
expresadas ahora n términos de T. i hacemos que T' represente a la
física galileana, relativa al movimiento de los graves en las inmediaciones
de la superficie terrestre; y T a las leyes de la mecánica celeste de ewton,
entonces no es posible, afuma Feyerabend, reducir formalmente la
primera a la segunda, pues la aplicación de T requiere tomar en cuenta
tanto la variación de la altura sobre el nivel del suelo (llamémosle h)
como el radio de la tierra (1', y aunque 6 especifica que la variación de h
es muy pequeña comparada con r, mientras h/ r"tenga algún valor finito,
aunque sea pequeño, T' no se seguirá Q.ógicamente) de T y 6". Lo que s
seguirá será otra ley, T'', la cual, aunque resulta experimentalmente
indiscernible de T', no es matemáticamente consistente con ella.s· Ahora
bien, puesto que la mecánica clásica tiene consecuencias incompatibles
con la aquí llamada física gahleana, entonces ésta y aquélla son también
; ldtm, p. 70.
• La razón de esca incoo istencia la ubica Feycrabend co el hecho de que en lo que
él llama fisica galileana vale el supuesto de que lo graves cstan ujeros a una aceleración
vertical constante, y pua conservar lá validez de tal supuesto en la teoría de ewton
tendrían que declararse nulos o ioexiscenres los efecros de toda condición (entre ella ,
por ejemplo, la rotación de la ti rra) capaz de interferir con la con tanda de la
aceleración vertical; en cualquier ca o, c1 resultado seáa un enunciado no consisteme
con las leyes de e~on. El tnteom de salvar la teoría fonnai de la. reducción afirmando
· que la füica de ewton establece condiciones límites sobre cuya base las predicciones
de la ciencia gaWeaoa constiru •en una aproximación sarisfactoria no es aceptable para
Feyerabend, pues la noción de aproximación resulta demasiado vaga y sub jeti"a como
para tener cabida en una teoria formal.

115

incompatibles entre í, lo cual implica que si la teoría de ewton
"contiene" de alguna manera a la de Galileo, la relación dada entre ellas
no se ajusta a los criterios formales de la d ducibilidad. En otras palabras:
no hace falta interpretar el desarrollo científico como un proceso en el
cual las nuevas teorías postuladas necesitan cumplir la exigencia de ser
consistentes con la conquistas pre,ias de la actividad científica para
poder considerarlas como un progreso re pcct de ellas. La ampliación
d I conoam1ento científico con iste, simultáncamenre, en una
sustitución y corrección del conocimiento anterior con la adopción de
nuevo conocimiento.
En relación con la exigencia de invariancia del significado, Pcyerabend
analiza lo que curre cuando se pretende que eries de concepto , a u
juicio mutuamente inconmen urables, pueden manejar e con idéntico
ignificado en teoría suce ivas, ·a sea porque los téanin
figuran
igualmente en llas (como es el ca o del concepto de temperatura en las
termocLinámicas fenomenoló81ca y e raclist1ca, o el concepta de ma a en
las mecárucas clásica y relari 1 ca), o e pre ume que en la nue a teoría
puede identificar e un análo o aceptable para el concepto clave de la
teoáa anterior, como ocurre con el concepto de ímpetus.
Esre concepto, introducido en la teoría ari totélica del movimiento
para caracterizar a la fuerza interna responsable de que uo cuerpo (un
móvil) continúe mm·iéndo e cuando ya no está en contacto con la fuente
inicial (motor) que lo impul ó, permitió normalizar fenómeno que en un
primer momento podáan parecer contrario a dicha teoáa, como el
movimiento de una flecha en el . aire aún después de haber sido
lanzada. i se pretende que la teoría del ímpetus puede ser reducida a la
mecáruca cele te de 1 ewton, conservando la n c1ón en é ta, el
significado que en aquélla fue originalmente establecid por sus reglas de
u o, tal asumo pasaría por una caracterización inercial del ím ecu ,
especificando que "el ímpetu de un cuerpo en el espacio vacío, que no
está bajo la influencia de ninguna otra fuerza, permanece constante. ' 6
Así formulada, de de esta "ley inercial" pued n derivarse descripciones
d l movimiento · inclu o cuantitativa menee congruente con la mecáruca
newtoniana; y sólo re taría identificar en ésta al concepto que absorbe a
Ja noción de ímpetus.

~

ldm,. p. 83.

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

116

Frente a la sugerencia de hacer del momentum el concepto adecuado
para cumplir esa función, Feyerabend considera como un grave error
creer que de ese modo se cumpliría la exigencia de invariancia del
significado, pues se pasarían por alto las diferencias semánticas
insalvables que separan a ambos conceptos más allá de la congruencia
entre los resultados que pueden obtenerse con los procedimientos arriba
indicados. Estas diferencias se hacen isibles si advertimos que mientras
ímpetus pretende identificar una causa del movimiento de un cuerpo
(dentro de una teoría que con id era al movimiento en todas sus
modalidades -incluido, pues, el movimiento constante-, como un proceso
causado por la acción continua de algún tipo de fuerza -y por tamo
como algo que reclama explicación- y a cuya extinción el móvil llega o
vuelve al reposo, que es su estado natural), momenrum designa a su
res11/Jac/Q (dentro de una teoría que, por el contrario, ve al movimiento
constante también como un estado que no requiere explicación). Más
aún: porque, como se ve en casos como éste, los conceptos están
asociados a teorías separadas por la inconmensurabilidad, es imposible
encontrar en la teoría de 1 ewton un análogo efectivo de la noción de
ímpetus.
Los conceptos no conservan intacto su significado cuando pasan de
un contexto teórico a otro (no designan exactamente lo mismo), pues
esos contextos están involucrados de manera determinante en el
significado atribuido a sus términos descriptivos. Por esta razón es
imposible relacionar teorías sucesivas exigiendo que sus términos clave
posean en ellas el mismo significado. Por esta razón, también, el
desarrollo científico no puede interpretarse como la. subsunción
progresiva de unas teorías en otras más fuertes. La inconmensurabilidad,
sugiere, por el contrario, que "la sustitución parece ser el proceso que
caracteriza la transición de una teoría menos general a otra teoría más
general, en lugar de la. incorporación o la derivación."~
Ideas muy parecidas a éstas -y en ocasiones aplicadas, como veremos
después, a los mismos ejemplos8- desarrolla Kuhn en La estructura de las
• Idtm., p. 119.
8 Podemos especular que estas coincidencias están ligadas al hecho de que ambos,
en el proceso que les llevó a sus respectivos puntos de vista, sostuvieron
conversaciones que,' según ellos mismos relataron pos1eriormente, tuvieron importancia
en la madur~ción de sus ideas. Cfr. al respecto la ampliación que Feyerabend introdujo
en 1980 a la nota 6 de la obra gue hemos comentado (p. 44-45), y la explicación 9ue
Kuhn hizo en 1983 de sus coincidencias con Feyerabend en Conu:nsurability,
Con,parabi/11]•, Codlmunirabilil)• (recogido en Kuhn, 1989, ¿Qui son la.r m·oh1ciont1 cimt(jicas?

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTiFICO

117

revoluciones científicas. Pretende, en esta obra, llegar a un concepto de
ciencia congruente con el desarrollo histórico de la práctica científica
real, por oposición a versión acumulativista del progreso científico
confeccionada dentro del empirismo lógico, en la cual la ciencia aparece
como el compendio de teorías, procedimientos y hechos que
proporcionan conocimiento verdadero y el desarrollo científico como el
"proceso mediante el que Oos] conceptos han sido añadidos, solos y en
combinación, al caudal creciente de la técnica y de los conocimientos
científicos."9 Vistos desde la óptica de una nueva historiografía, ugiere
Kuhn, los registros de la. actividad científica muestran que no hay
muchos motivos para la aurocomplacencia: ni la aparición de una
primera teoría universaJmeme aceptada por los miembros de la
comunidad científica constituye el triwúo de la razón sobre la
superstición 10; ni el desarrollo de esa ciencia con isre en la ampliación y
perfeccionamiento graduales de la verdad conquistada 11 ; ni son los
científicos personajes cuya decisiones están dictadas solamente por la
actuación de criterios lógico impersonale .12 El mundo de la ciencia es,
en su despliegue efectivo, mucho más complejo de lo que de ella dice la
imagen tradicional.
La estructura de las revoluciones cient!ficas ofrece una visión muy diferente
de la ciencia y de u dinámica. Lo que en este terreno aporta Kuhn es
muy conocido.
ociones como las de ciencia normal, paradigma,
comunidad científica, tradidón de investigación, anomalía, cambio
revolucionario, son ya moneda corriente en el lenguaje de la filosofía de
Y ofroJ msayos, Barcelona, Paidós/1.C.E:.-U.A.B., p. 95-135), a tono con las palabra
finales del prefacio a La uln1ct11ra...
9 T. S. Kuhn, La utru(f1m1 de las m •ol"riones rimtíjiras, p. 21.
10 En la. historia de la ciencia tradicional, de corte positi,·ista, se presume la
existencia de una divisoria neca entre ciencia y no-ciencia, y el nacimiento de la primera
en los cfü·ersos campos del conocimiento se relata como una superación de la segunda,
en episodios en los cuales el enfoque empírico-racional rriunfa frente a ob t:iculos u
desviaciones interpuestos por el predominio de formas de pensamíenro mítico-mágicas
o por el culto a la aúroridad. Así el paso de la astronomía ptolemaica 3 la copernicaaa,
de la física acistotélica a la física de Galileo- ewton, de la teoría del Aogisw a la química
de Lavoisier.
11 En cuyo caso la historia de una ciencia consistiría en d registro de la sucesión
de aportaciones 9ue los diversos ciencificos hacen a la construcción de una teoría
cientifica o a la ampliación de su campo de aplicación.
IZ Lo cual upondria que Jo único relevante para el análisi5 de la acti,·idad científica
escaria comprendido en el ámbito de las relaciones teoría-experiencía.

�118

CESAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

la ciencia. Anotemos pues, en un mero bosquejo, las etapas que en la
~te~retación de Kuhn constituyen el patrón de desarrollo por el cual las
ciencias transcurren.

A Antes de la aparición de un primer paradigma, capaz de nuclear a los
miembros de la comunidad de especialistas dedicados a una disciplina
determinada, lo que caracteriza a una ciencia es la "competencia
continua entre una serie de concepciones distintas de la naturaleza",
todas ellas compatibles con la observación y el método científicos,
que se diferencian entre si por "sus modos inconmensurables de ver el mundo
y de practicar en él las ciencias"13 .
En ausencia de un paradigma que proporcione a los científicos
directrices para conducir la investigación y para interpretar sus
resultados, las escuelas en competencia se apoyan en una diversidad
de recursos externos al campo, que incluyen ciencias afines,
concepciones metafísicas en boga y la experiencia per onal Por ello
"no es extraño que, en las primeras etapas del desarrollo de cualquier
ciencia, diferente hombres, ante la misma gama de fenómenos -pero,
habitualmente, no los mi mos fenómenos particulares- los describan
y los interpreten de modos diferentes" 14 . Los ejemplos, aquí,
provienen también de la ffsica. Antes de la aparición de la Óptica de
Newton, que constituyó "el primer paradigma casi universalmente
aceptado para la óptica física", los científicos se agrupaban en
"numerosas escuelas y subescuelas competidoras, la mayoría de las
cuales aceptaban una u otra variante de la teoría epicúrea, aristotélica
o platónica". Todas pretendían tener la respuesta al problema de la
naturaleza de la luz, pero las opio.iones divergían. "Uno de los
grupos consideraba que la luz estaba compuesta de partículas que
emanan de cuerpos materiales; para otro, era una modificación del
medio existente entre el objeto y el ojo; todavía otro explicaba la
luz en término de una interacción entre el medio y una emanación
del ojo". Y lo que es muy importante: cada grupo podía presumir de
lo bien fundada de su propia perspectiva, pues "todas realzaban,
como observaciones paradigmáticas, el conjunto particular de
fenómenos ópticos que mejot; podía explicar su propia teoría. " 15

B. Las escuelas empiezan a desvanecerse una vez que un inclivíduo, o un
grupo, producen una realización capaz de atraer a los científicos de la
.!(uhn, ob. cit., p. 25, ubrayado mío.
fdtm.,p. 43.
15 lden,. , p. 36 y 37.
13 T . S.
H

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

119

próxima generac1on. stamo ahora ante la aparición de un primer
paradigma, el cual inaugura una tradición de ciencia normal. Como
partícipes de esa tradición, los científicos individuales abandonan la
tónica de discutir la teoría de su campo desde sus cimientos y de
aclarar su manejo conceptual. En lugar de ello pueden dar por
sentadas estas cuestiones y orientar sus investigacione dentro de
cualquiera de las lineas principales iguientcs: 1) la determinación de
aquellos hechos que de acuerdo al paradigma r sultan
'particularmente reveladore de la naturaleza de las cosa '; 2) la
reafirmación de la teoáa del paradigma mediante el e tablecimiento
de hechos que muestren el ajuste entre us predicciones r la
experiencia; r 3) la reunión de hechos que contribuyan a ''articular la
teoría del paradigma resolviendo algunas de us ambigüedades
re iduales
y permitiendo re olver problemas hacia los que
anteriormente ólo se había llamado la atención' ; labor é ta que
supone orientarse hacia: i) 'la determinación de con tante
universale ", ii) el e tablecimiento de leye cuantitath·a , o iii)
posibilitar la aplicación del paradigma a nue\'o campos de interés. En
todos estos casos, el trabajo del científico es más asunto de ingenio
que de innovación, pue el paradigma del cual parte le proporciona de
antemano criterios compartidos para decidir qué problemas on
relevantes y qué seáa una solución aceptable. 16
C. Kuhn señala, como una caracterí rica esencial de lo paradigmas, u

novedad, lo cual permite a los miembros de la comunidad oenúfica
aislarse de las disputas de e cuela.
tra caracteóstica, también
esencial, es que son suficienteme·me incompletos como para que
muchos de los problemas que alumbra estén sin re olvcr, l cual
garantiza a quiene lo suscriben un rico campo de acción. Y aunque el
paradigma, como e ha dicho, proporciona directrice para orientar la
búsqueda de soluciones a eso problemas, ello no quiere decir que
éstas estén garantizadas de antemano. 1\lli entra en juego la
competencia individual del científico. Algunos de los problema
investigados pueden volverse recalcitrantes a los intentos de olución,
en cuyo caso se reconocen como anomalía y e abandonan a la
espera de que los avances de la investigación proporcionen mejores
herramientas para abordarlos ventajosamente. Pero una acumulación
de anomalías puede empezar a indicar que algo anda mal, lo cual
16

Cfr. Ide111, p. 51 -67.

�120

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

permite a los cienóficos mirar hacia otras propuestas, basta entonces
mantenidas en los márgenes del paradigma.

D. Se impone un paradigma emergente. Se integra una nueva comunidad
científica, a la cual se convierten una parte de los miembros de la
comunidad anterior. La nueva tradición de investigación se
desenvuelve en un campo en el cual ha tenido lugar una redefinición
de los acuerdos de grupo -los cuales at ctan a la elección de
problemas, criterios, y métodos- de tal alcance que se produce un
corte radical con la tradición anterior. Ha sobrevenido una revolución
cienófica.
Quiero destacar dos aspectos de la teoría del cambio científico arriba
bosquejada, pues sobre ellos girará el análisi a desarrollar en la última
parte de este trabajo: uno, la naturaleza esencial111ente conservadora de la ciencia
nowal; otro, la caracterización del cambio de paradigma como tránsito
entre visiones del mundo incommnsurables.
Respecto de lo primero, las afirmaciones de Kuhn son contundentes,
y en polémicas posteriores las llevó a un punto extremo. El éxito de un
paradigma restringe a tal grado el campo de visión de la comunidad
cienófica que sus miembros se dedican simplemente a una labor de
limpieza; a acumular evidencias a favor del paradigma. En el período de
ciencia normal, los científicos se esfuerzan por "obligar a la naturaleza a
que encaje dentro de los límites preestablecidos y relativamente
inflexibles que proporciona el paradigma. inguna parte del objetivo de la
ciencia normal está encaminada a provocar m1evos tipos de fenómenos ... Tampoco
tienden normalmente los· científicos a descubrir nuevas teorías"; y más
adelante agrega: "La característica más sorprendente de los problemas de
investigación normal... es quizá la de cuán poco aspiran a producir
novedades importantes, conceptuales o fenomenales." 1 •
La ciencia normal convierte al científico individual en un solucionador
de enigmas, y a la comunidad científica, en administradora de la red de
compromisos que dan cohesión a sus miembros. Estos compromisos,
teóricos y metodológicos, incluyen también extensiones de carácter
metafísico, en virtud de lo c·uales el tránsito posterior a un nuevo
paradigma es visto por Kuhn como una conversión hacia un diferente
cuadro del mundo, Estos otros compromisos, de nivel más elevado,
indican a los científicos no solamente el tipo de entidades que pueblan el
mundo, sino también las que no. De esta manera, el paradigma
11

ldm,. , p. 52-53 y 68. ubrayado mío.

121

determina no solamente lo que se ve, sino también cómo se lo ve. r o
puede extrañar, a la vista de lo dicho que la ciencia normal se considere
como un espacio que deja a sus participantes muy poco lugar para la
actividad crítica.
En relación con el cambio de paradigmas, Kuhn no es menos
contundente, y justifica plenamente d que sus críticos no captaran
ninguna diferencia entre él y Feyerabend. Afirmaciones tales como:
"cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo cambia con ellos';
"durante las revoluciones los científicos veo cosas nuevas y diferentes al
mirar con instrumentos conocidos y en los lugares en los que ya habían
buscado antes"; 'después de una revolución, los científicos responden a
un mundo diferente" 18, resultan, en este sentido, bastante ilustrativas. La
siguiente otra no deja lugar a dudas: "las diferencias entre paradigma
sucesivo son necesarias e imconciliabks... Los paradigmas ucesivos nos
indican diferentes cosas sobre la población del Universo y sobre el
comportamiento de esa población. [En con ecuencia], la recepción de un
nuevo paradigma frecuentemente hace necesaria una redefinición de la
ciencia correspondiente... La tradición científica normal que urge de una
revolución científica es no sólo incompatible, sino a menudo realmente
incomparable con la que existía con anterioridad." 19
Las implicaciones de las ideas anteriores son bastante fuertes. De
tener razón Kuhn, entonces la transición entre paradigmas sucesivos de
una ciencia no puede verse solamente como una reinterpretación de
datos, conceptos y teorías. Éste parecerá ser el efecto una vez que la
comunidad científica haya efectuado la transición. Pero no podrá
instalarse en el "mundo diferente" del nuevo paradigma sin ames haber
aprendido a "ver con ojos nuevos", a instalarse en un " nuevo lenguaje '
que le abrirá un horizonte de realidades hasta entonces invisibles; a
efectuar la conversión cuasi religiosa de pués de la cual la etapa anterior
de la ciencia sólo tendrá para ella valor anecdótico. n adelante, la
fracción de la comunidad cienáfica que haya permanecido estancada en
el viejo paradigma perderá toda capacidad de interlocución: la fractura es
insalvable; los patos y lo conejos se vuelven intraducibles. o e trata,
por lo tanto, de que el nuevo paradigma corrija (y en ese sentido incluya)
al anterior: habla de otra cosa.

1

ídem., p. 176.
165-166.

19 ldo11., p.

�122

123

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

En trabajos posteriores, y en respuesta a sus críticos, Kuhn reconoce
que algunas de sus afirmaciones en La estructura de las revoluciones cient!ftcas
son imprecisas y de algún modo se justifica la lectura que de ellas se
hizo. 20 El alcance del concepto de inconmensurabilidad, por ejemplo, fue
planteado inicialmente de modo excesivamente amplio, al predicarse de
paradigmas y, por tanto, de modo absoluto. Pero aclara que varios
pasajes de esa primera obra reclaman para sus euntos de vista un carácter
provisional, el de anunciar un camino por el que-habría de buscarse "una
alternativa para el paradigma epistemológico tradicional". Así, si
afirmaciones como "cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo
cambia con ellos" plantean dificultades, dice, "estoy convencido de que
debemos aprender a interpretar el sentido de enunciados que, por lo
menos, se parezcan a ésos."

Einstein e taba convencido de que el mundo clásico es la referencia
privilegiada de las teoáas físicas por lo que habáan de buscarse siempre
reglas de transformación por las cuales pudieran recuperarse la
constantes que aparecen en las leyes que describen el comportamiento de
los eventos en ese mundo. Así el concepto de masa. r :1ediante la
transformaciones adecuadas puede obtenerse la dinámica newtoniana a
partir de la dinámica relativista y preservar con ello la exigencia de que
los parámetros de la fí ica sean invariante-Lorentz. La masa en reposo
ewton) e presenta como un caso especial de (equivalente a) la masa
inercial relativista. hora bien, aún cuando sea posible obtener un
conjunto de leyes matemáticamente equivalentes a la de 1 ewton, como
"un ca o especial de las leye de la mecánica relari\·i ta, no son la leyc
de 1 ewton [pues] la referencia físicas de pos conceptos einsteiniano
de e pacio, tiempo y ma a] no son de ninguna manera idéntic s a la de
.
1os conceptos ncwtoruanos
que Uevan eI m1 mo nom bre. ,,~,
-

En el proceso de clarificación, el concepto de inconmensurabilidad se
fue deslizando hacia alcances más modestos. Primero las teorías;
finalmente los conceptos. La idea que al final queda es que teorías
sucesivas no son completamente traducibles entre sí: los conceptos
comunes a ambas no significan en ellas lo mismo, por lo que no pueden
ser asimilados unos a otros sin pérdidas o ganancias de significado. Esto
garantiza la no-vigencia del ideal acumulativo del desarrollo científico,
pues la aplicación de las teorias al mundo no se da mediante conceptos
aislados sino como redes conceptuales, por lo que éstos adquieren todas
las connotaciones que les da su participación en la estructura conceptual
de las teorías en que figuran. Los defensores de la nueva teoría pueden,
desde luego, interpretar a sus predecesores (asimilarlos), pero sólo
después de haber introducido en su equipo conceptual las
modificaciones semánticas correspondientes. Sólo un error de
perspectiva puede llevarlos a creer que los viejos conceptos (la vieja
teoría) pueden conservarse en la propia como un caso limite, haciéndolas
con ello compatibles.
Un error de este tipo, al que Kuhn dedica atención es el mismo
ejemplo paradigmático de Feyerabend: el concepto de ma a en el tránsito
desde la mecánica clásica a la mecánica relativista.

C&amp;, por ejemplo, su (1987), Comenn,rabili!J, Comparabilily, Comm,micabili!J•,
tecogido en castellano eo T. . Kuhn, ¿Q11i son las rtl'olucionu citnt[ft(Os? y otros ensayos,
Barcelona, Paidó / l. C. E. - . A. B., 1989, p. 95-135. La revisión de las tesis centrales
de L.a t1lnltt11ra... comeoz ', sin embargo, mur pronto: ya en L1 posdata de 1969
empiezan a perfilarse estas modificaciones.
20

2. De Mendel a Morgan: La emergencia de un paradigma

Los Principios {endelianos De La Herencia.
En los libros de texco obre genérica con cituye un tópico vincular el
nacimiento de esta ciencia al descubrimiento que Mendel hizo de las
leyes de la herencia22• En otros escritos -entre los que cabría destacar lo
de Carlos Ca trodeza23 y F. A. . Crew24-, en cambio, se subraya el error
de considerar la creación científica corno producto de grande
rnentalidade aisladas. Antes bien, es dentro de un contexco mucho má

21

Jdm,. , p. 163.

La única excepc1 · n que al re pecto encontre t:n la· obras de e te tipo
con uJtadas la con tiruye Juan Ramon Lacadena, quien en su (1999), Gmi1tc11 J!.Wrml.
Conceptos J1mdanm11alt1, Madrid, íme is, p. 15) señala: "e. incorrecco decir -cClmo uelc
hacer e- que la Genética nació como ciencia en 1900 cuando De Vric , orren y
T chermak rede cubrieron las denominada leye de lende!. En realidad... podría
decirse que el arco· de la Genéuca duró ochenta año. , pue to que empezó en 1 65 wn
el trabajo de Mendel y terminó en 1944 con la identificaci • n del ,\011 como el matenal
hereditario".
n todo, en e te texto sigue presente la ncgacion del e. tatuto de ciencia
para los trabajo amenores a la obra considerada fundacional.
n C. Castrodeza (19 4), "~lendcl y su enromo cienófico", recogido c::n J. R..
Lacadena (coord ..), E11 rl cmknario dr Mmdrl: L.a Grmticn '!WJ bq¡, :\ladrid, Alhambrn
(Col. xedra, 15 ~. p. 49-84.
~4 F. Crew (1968), F11nd11mrnlos dr mitiCt1. Madrid, • lhambra, Col. Ext:dra, 29.
:??

�124

CÉSAR AuGusro REZA RODRIGUEZ

amplio de problemas y discusiones donde la obra de unos y otros
adquiere el sentido que a la postre la historia le reconoce. Vistos en su
contexto, los trabajos de fendel no pueden ser vistos como el inicio de
una ciencia, pero sí como la base de un primer paradigma reconocido en
un campo en el cual -como es el caso de la genética- habóan de confluir
los desarrollos de prácticamente todas las disciplinas biológicas.
De pués de haber e tado realizando experimentos de hibridación con
di,rersas variedade del guisante (Pisum sativum) durante ocho años (de
1854 a 1863) en el jardín experimental del mona cerio abadía de Brünn
1oravia, hoy Bmo, República Checa), Gregor kndel pre entó sus
resultados ante los miembros de la oc1edad para el Estudio de las
Ciencias atu.rales de Brünn, durante las reuniones correspondientes a
los días 8 de febrero y 8 de marzo de 1865. Este informe, incluido en
las Actas de la ociedad publicadas un año después, con una tirada de
500 ejemplares, fue distribuido entre 115 insti.ruciones ligadas al quehacer
científico y académico de la época, los miembros de la ociedad, y
Mendel recibió 40 copias, la mayor parte de las cuales él mismo e
encargó de hacerlas llegar a aquellos botárucos europeos que
consideró podrían estar interesados en su trabajo. A pesar de ello, puede
decÍise que el texto de Mendel no fue considerado relevante 25 y
permaneció pracncamente ignorado hasta que en 1900 tres
investigadores: el botánico holandés Hugo de V cies, el alemán Carl Erich
Correos y el austriaco Erich Tscbermak-Seysenegg, publicaron por
separado escritos en los que hacían ver la coincidencia entre sus

Uno de los personajes a quienes MendeJ envió su trabajo fue el botánico alemán
Carl von ageli (1817-1891 ), figura de tacada en la defen a de la reo ría evolutiva, con
quien intercambió al menos diez. cartas entre 1866 y 1873, a través de las cuales lo
mantenía aJ tanto de us diversos experimentos. En la segunda de ellas, fechada el 18 de
abril de 1867, Mendel hace referencia a la "recelosa cautel:1" con qu
ageli acogió su
escnto. Cuando año después (1884), 'iigeli publica su Uno ttoria mtcá"ico-fisiológka d. la
n•olNció", al hablar d los expenmento . de hibndación no dedica a 1endcl ni una sola
mención, Aparentemente, en el ambiente científico de la época Mendel no pasó de ser
considerado uno más de los muchos que estuvieron trabajando en cruzamientos sobre
ca os muy locales. como lo evidencia también el hecho de que en los quince bceves
comentarios dedicados a trabajos de Mendel en la más importante recensión de
literatura cienó6ca sobre hibridación de ese entonces, Dit Pjla"zro-Misrhling (1881), de
'\ . O Focke, no se les otorgue ninguna especial ímportancia. Cfr. C. tern y E. R.
herwood (1973), El origm dt la gmélica. U11 libro frontal de Aúndel, Madrid, Alhambra, Col.
25

Exedra, 85, p. 59-102 • 105-108.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISfORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTfFICO

resultados y los obtenidos treinta y cinco años antes por
reconociéndole como descubridor de la leyes de la herencia.

125

[endel :?6 ,

¿Cómo puede explicarse el hecho de que un trabajo que al paso del
tiempo habría de convertirse en piedra angular de un exitoso pararugma
haya merecido tan pobre recib1miento en el momento de su publicación?
La respuesta no es sencilla pero en todo caso, ello contrfüu 'Ó a agigantar
po teriorment la figura de Meodel, al pre entado como víctima de la
incomprensión de su tiempo.
j a umimo las directrice metodológica de Kuhn, relativas la
recon trucción del pea amiento d un autor sobre cl fondo de idea
vigente en las práctica científica de una ép ca, reconociendo a é tas
'la máxima coherencia interna ' el ajuste má estrecho po ible con la
narurnleza" 27, podremo tal vez lograr un mejor entendimiento d e ta
situación.

La actividad científica d Mendel tu\' O lugar en un amb1ence que
podemos di tribuir en dos frentes. ~ taban, por una parte, lo intento
que de de por lo menos la segunda mm1d del 1glo ~· II verúan
haciéndose por encontrar, sobre la ba e de perspectivas globales de
diverso tipo modelo xplicatt os que dieran cuenta del fenómeno de la
herencia; pero estaban también, p r otr lado, las preocupaciones
teóricas ligadas en ese entonces, desde un enfoque más experimental, al
trabaj de aquellos inve ágadores que habían egtüdo el de arrollo de lo
esfuerzos que los mejoradore de plantas hacían p rencontrar, a travé

y, La publicación en la que de Vrie reconoce ra el descubrimiemo &lt;le i\lendel
(había publicado un mes antes una nota pe liminar en d ,acle no lo mencionaba), " Das
palnmgsgesetz. der Bastarde" a ley de scgrepción de los híbridos) apare.ció en la
revista &amp;rirbt( dtr DmtJdm1 Hoto11i.scbm Gw il/Jrb,,ji (lnformes de la o&lt;:iedad Bolánica de
Alemania), el 25 de abnl de 1900; el de
rrens, ' G rt:gor ~lendel's Regd uber da
\'erhalten ·der achkommcnschaft der Ra senbastarde' (La le~ de Mendel relativa :i. la
conducta de la progenie de híbridos}, en el número de mayo de la misma revista,
aunque presemado apresur &lt;lamente a la oc1edad en . u reunió n dd 26 de abril, al ,·er
que en la noca preliminar de De Vrie éste no daba ningún credito a :-.tendel; el de
Tschermak, "Über Küostliche Kreurzung bei PismH 1ntinml' ( o bre el cruzam1enro
arti fic1al de Pininuotir11n1), apareció poco dtspu ' , también en 19 , en Zritirbrij t j,11 dllJ
landu· l 'rrwcbtu"rmt ;,, 01tumrb. ta obra on comentada por Crew (ob. cit., p. 6 --70i,
las dos primeras están rec gid.a en tern y herwoocl, ob. al. , p. 111 -122 y 123-136,
respecti\·ameme.
r Kuhn, LA u tmdHra ..., p. 23.

�126

127

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

de la hibridación, variedades de un mayor valor comercial u
ornamental.28

lugar (especie) al que pertenecen en la clasificación de los seres vivo . La
promesa que esto ofrecía a la investigación biológica fue tan fuerte que la
posibilidad de tipificar a una especie hizo obviar el hecho de ~ue en la
mayoría de ellas muchos de sus miembros e ~partan del upo. H~y
diversidad de especies, pero al interior de cada una solamente s~ v10
uniformidad. Así las cosas, ¿qué podría llevar a pensar que unas tuvieron
su origen en otras? ta más sencillo creer que las especies habían i~o a í
desde siempre y e re1te.raban siguiendo en todo momento el_ patron de
su creación original. .. s cierto que Llaneo, a raíz de los_tra_ba1os de ~n?
de sus alumnos, Daniel Rudberg, obre una forma de Linana que exh1b1a
característica notablemente distinta a Ja de Linaria vulgariI )' p dfa
reproducirse modificó su original concepto est~tico de e _pecie para
admitir la existencia de un moderado tran fonrnsmo, considerando a
partir de entonces que en la creación de la vida la ob~a habí~ llegado
hasta el nivel de orden o de género, y que en las e peoes podían dar e
variacione mediante cruce accidentales o deliberados de los patrones
hereditario , conciliando con ello la perspectiva fiji ta con la mejora de
plantas29 y dándole más pe o a la idea de que lo emejante proviene de lo
semejante -a fin de cuenta , lo vivo de lo vi\'O-, contra lo que afirmaban
los partidarjos de la doctrina de la generación espomán a.

En tomo a la herencia, había que explicar dos cosas: la continuidad de
la vida, expresada en eJ hecho de que, generación tras generación, los
organismos conservan sus características distintivas; y la variación, que
da cuenta de la aparición (natural o deliberadamente provocada) de
nuevas formas orgánicas a partir de otras previas. este respecto, varias
escuelas pugnaban por consolidarse.
Una de esas escuelas, cuya beligerancia e extendió por
aproximadamente un siglo, fue la integrada por lo seguidores de la
doctrina de la generación espontánea. Después de que Anthon von
Leeuwenhoek (1632-1723) observara la formación de pequeños
organismos en infusiones de heno, otro muchos se dieron a la tarea de
corroborar mediante observaciones semejantes la capacidad de lo vivo
para formarse espontáneamente dondequiera que hubiese condiciones
físicas de ninguna manera excepcionales. En un ámbito en el que el
impacto de la ideología religiosa favorecía las concepcione fijisras las
ideas de Leeuwenhoek y seguidores eran sin duda un baluarte del
naturalismo que desde la física se iba e tendiendo hacia otros campos de
la actividad cieoáfica.
Pero el fijismo no estaba circunscrito al ámbito religioso, ni era
necesario ser un creacionista para encontrar buenos argumentos a favor
de la idea de que la vida no puede generarse espontáneamente, sino que
se requiere el concurso de un algo que sea comunicado desde unos
organismos a sus descendientes. Después de todo e tá en la experiencia
común el hecho de que los organismos se reproducen a partir de ocros
de la misma naturaleza, en una reiteración que permite ver a las especies
como entidades sin cambio. Además, el desarrollo de la sistemática, a
partir del sueco Car! von Linné (1707-1778), alimentó aún má esa
convicción.
De acuerdo con é ta, el conjunto de organismo que constituyen el
mundo biológico exhiben características morfológicas perfectamente
diferenciables, conforme a las c~ales puede establecerse con precisión el

U na serie de desarrollos, que fueron desde las ob er\·aciones de L.
Spallanzani (1729-1799) obre el papel de los esperma~~zoides
(descubierto alrededor de 1695 por Leeuwenhoek al utilizar el
mkroscopio en la observación del liquido eminal de macho ) en la
fecundación de hue·vos de rana; la afümación de Rudolf Virchow de que
las células -esos pequeños orgánuJo descubiertos en 1665 por Robert
Hooke
que para 1840 habían sido incorporad~s
chlelden Y
Schwann en una teoría que les a ignaba el papel de piezas tundamentales
constitutiva de todos los organismos- ólo pueden provenir de otras
células; . a lo célebres experimento de Louis Pastcur (1822-1 95),
orientados a demostrar que los hongos no pueden de arrollarse en
caldos de cultivo c nservado en mbientc debidamente e rerilizado ,
por Jo cual u aparición 'e pontánea' en líquido expuestos_al ~~e libre
debería interpretarse como consecuencia de . su ~ontam1~aoon por
microbios, proporcionar n a la p tre eV1dcnc1a ufic1~~te para
desacreditar esa d ctrina
Sta fue abandonada ya defiru□vamente

Pº:

e

Fue precisamente en el contexto de las eres conferencias internacionales sobn~
mejora de plantas y anima.les llevadas a abo en Europa y Estados Unidos entre 1899 y
1906 que, en la última de ellas, \l illiam Bareson propu o para esto esfuerzos el nombre
de Genética. Cfr. J. R. Lacadena, "Una perspecnva histórico-conceptual d la Genética",
en Lacadena (coord ..), En rl rrntmario de Aimdrl: La Cmitúa ayerJ h~, p. 103. 165, p . 105.
28

Cfr. Alberto o mis (2000), Elfimdador dt lil .r.mitica. i\ltttdd ~tadrid, • i\'Ola, Col.
Científicos para la historia, 2, p. 40 1.
:!9

�128

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

alrededor de 1860) y reafirmar la idea de que la generación de la vida se
produce mediante la transmisión de algún tipo de material desde unos
organismos a sus descendientes, dando con ello cobertura a la
investigación de la naturaleza de tal material y de los mecanismos con los
cuales su transmisión tendría lugar.
Toda vez que para el siglo XVIII habían sido descubiertas las céluJas
se~ales, involuc~das e~ la reproducción de numerosas plantas y
arumales, una posible explicación de la continuidad de la vida era que en
alguno de los gametos estuviera contenido un organismo en miniatura
que, en -~ondiciones adecuadas, iniciarla un proceso de crecimiento y
madurac1on y nacería como un nuevo individuo. Esta idea, conocida
como ~reformacionismo, dio pie a la elaboración de ingeniosos modelos
para a¡ustar esas miniaturas ("homúnculos", en el caso de los seres
h~manos) a las formas conocidas de los gametos y gujar con ello la
bus9ueda de p~ebas observacionales de su existencia. Esta doctrina, y la
consecuente disputa entre "espermatistas" y "avistas" obre cuál de los
gametos era el portador del organismo preformado, tuvo su auge
~ndam~ntalme~~e du~ante el tránsito del siglo XVIII al XIX, pero su
mfluenc1a se de¡o senur hasta los años treinta de este último, cuando se
seguía discutiendo si los espermatozoides debían clasificarse como seres
vivos o eran solamente gametos.
. uevos descubrimientos hicieron que durante la segunda mitad del
s1_glo XVIII ~ buena parte del XIX cobrara actualidad la idea de que la
vida no cons1st~ en la aburrida repetición de forma preexistentes, sino
que _en un orgarusmo en 9esarrollo podían aparecer estrucruras inéditas, a
parur de estructuras previas, como resultado ya fuera de la acción de
fuerzas vitales, _como su~o_nía _e_l barón -~hristia,n von ~ olf (1739-1794)
o de la progresiva espec1alizaoon de te¡1dos y organos, como era la idea
de E~st von ~aer (1792-1876). En ambos casos, la teoría epigenética
cancelo la busqueda de un material específico en las células
reproductoras responsable de la transmisión de características de una
genera~ión a la sigujente, exaltando en su lugar Ja capacidad, concebida
~o~o ~~~rente a lo vivo, para desarrollar nuevas } nueva formas. J
ex1to IIll~al _de esta teoría e·stuvo asociado al fracaso del fijismo
preformac10rusta en lograr al menos una observación concluyente que
pudiera corroborarlo. 30

Con la publicación, por parte de Charles Darwin (1809-1882), de El
origen de las especies (1859), se dio un golpe aún mayor al fijismo, pero
también se cuestionó al finalismo epigenético. Desde la teoóa evolutiva
se esperaba que una explicación satisfactoria de la herencia diera cuenta
de la aparición de nuevos caracteres en los organismos; cambios que,
acumulados al paso de las generaciones permitieran comprender el
surgimiento de nuevas especies. En 1869 Darwin publicaría otra obra,
Tratado de la variación de los animales y de las plantas, en la cual defendía la
idea de que los progenitores transmiten a su descendencia una multitud
de gémulas, copias invisibles y exactas de cada una de las parte
estructurales del organismo, arrastradas a los gametos a través del
torrente sanguíneo, las que luego se combinan en el nuevo organismo
para dar lugar a formas que constituirán, o una suerte de retomo a
alguno de los progenitores, o el desarrollo de formas hibridas. "Cada
unidad de un hfürido, según la doctrina de la pangénesis, debe emitir una
multitud de gémulas lubridas ... ; pero, de acuerdo con la misma hipótesis,
debe tener igualmente gémulas latentes emanadas de las dos formas
progenitoras puras; y estas últimas, conservando su estado normal, deben
ser aptas para multiplicarse ampliamente durante la vida de cada hfürido.
Los elementos sexuales de un híbrido contendrán entonces gémulas
puras e lubridas simultáneamente; y, cuando se apareen dos híbridos, la
combinación de las gémulas puras provenientes de uno de lo lubridos,
con las gémulas igualmente puras derivadas de los mi mos elementos del
otro, determinará un retomo hacia los caracteres de los progenitores; las
gémulas puras combinadas con las gémulas h!bridas determinarán un
retorno parcial; y, por último, las gémulas h!bridas reproducirán la forma
lubrida."31
La teoría pangenética atrajo a Darwin, como a muchos otros biólogos,
seguramente porque pareció guardar una estrecha relación con las
concepciones evolucionistas, ya por entonces el punto de referencia
obligado de las discusiones biológicas. El cambio gradual provocado por
la mezcla de caracteres y la selección natural proporcionaban lo necesario
para explicar la' aparición de organismos nuevo . Pero esto implicaba
postular, entre ottas cosas, la capacidad de los organismos para
responder al medio ambiente evolucionando algunas de sus estructuras.
·Esto podía ocurrir, por ejemplo, como consecuencia del uso excesivo de
Citado por P. Boiteau (1964), La evol11a'ón de /aJ co11ctpcionu biológira1, México,
AM1 p. 14.
31

Cfr. M. W/, Scrick.berger (1988), Gmitica, J~ rd.(1 •. en español), Barcelona, Edic.
Omega, p. 3-9.
30

129

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SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

un órgano que un medio determinado impusiera a ejemplares de una
especie, según la idea de J. B. De M. Lamarck (1744-1829).
En la -~poca de Mendel, la pangéoesis gozaba del mayor prestigio,
pero el fi11smo no carecía de seguidores. Había quienes abrigaban serias
dudas s~brc la i:ealidad dd fenómeno evolutivo y buscaban pruebas de la
tendenaa de los organismos a revertir hacia las caracteósticas de sus
pro~nitores, con lo cual la aparición de noved~s podría ser vista como
estadios transitorios sin efecto a largo plazo sobreb conformación de las
especies. La postura de Mendel en estas cuestionas no está clara. En las
observaciones introductorias de su célebre trabajo sobre los guisantes,
despu_és de la de~ación de motivos que lo llevaron a emprender sus
expenmentos, senala muy vagamente estar interesado en "la solución de
una cuestión cuyo significado para la evolución de las formas orgánicas
no debe s~r subestimado", 32 sin dar ni ahí ni en el resto del trabajo
m~yo~es ~1stas sobre qué tenía en mente. Y en su ya referida carta a
Nageli de1a entrever sus precauciones de incidir en el debate. "Me di
~~nta", dice, "que los resultados obtenidos por trú no se compaginaban
fa~ente co~ nuestro ~onocimiento científico contemporáneo, y que,
d~b1do a las cttcunstanaas, la publicación de un experimento semejante
ais~do era doblemente peligroso; peligroso para el experimentador y
peligroso para la causa que él representaba. " 33
Cuál era la postura de Mendel es una pregunta que tal vez
perman~cerá po~ siempre sin respuesta. Lo que está claro es que afrontó
su trabajo expenmental para probar una teoría particulada de la herencia.
Sea lo que sea el material responsable de la transmisión de caracteres
éste está constituido por factores discretos que se transmiten sin cambio;
de una generación a otra. Estos factores pueden combinarse en todas las
m~e~as posibles para dar lugar a formas hi'bridas que eventualmente
exhiben caracteres intermedios a los de sus progenitÓres, pero no se
mezclan, por lo que al paso de las generaciones puede observarse la
reaparición de las formas puras.
Puede ser que entre las influencias que orientaron a Meodel hacia el
esbozo de esa teoría hayan estado presentes puntos de vista de las
escuelas beligerantes en·la época, como lo estuvieron indudablemente en
el trabajo de a~uellos hibrida,dores en cuya línea Mendel inscribe sus
32

G. Meadel, "Experimentos de hibridación en plantas" (en C. Stem y E. R.

Shcrwood, ob. cit., p. 3-49), p. 4.
"Cartas de Gregor Mcndd a Carlos

.

33

al.,

p. 63.

.
· ..
ageli. 1866-1873", Stero y Sherwood, ob.

propias aportaciones. En su Experimentos de hibridación en plantas menciona
a cinco de ellos: Kolreuter, Gartner, Herbert, Lecoq y Wichura.
Josepb Gottlieb Kolreuter (1733-1806) fue un botánico alemán que
siendo director del jardín del Gran Duque de Karlsrube a partir de 1760,
realizó diversos experimentos de fertilización y polirúzación en la planta
del tabaco, publicando sus conclusiones en Infor71le p,wio de algunos de los
experimentos y observaciones relacionados con el sexo de las plantas -fechado en
Leipzig, de acuerdo con Crew, en 1788; y según Gomis, hecho público
en varias entregas entre 1761 y 1766-. K6lreuter estaba interesado en
despejar las dudas que Linneo había tenido sobre la naturaleza de los
lubridos, convencido de que éstos no debían ser considerados como
nuevas especies, pues el orden natural no podía ser alterado a voluntad
por la mano del hombre. Creyó poder encontrar en sus experimento
argumento uficientes para apoyar la idea de que los hlbridos formados
en una primera generación filial revierten a partir de la segunda hacia los
caractcres parentales hasta de aparecer completamente, evidenciando su
incapacidad para formar una descendencia constantemente htbrida y, con
ello, nuevas especies de derecho propio.34
En la misma tónica, aunque un poco más moderado en sus
conclusiones que su antecesor y compatriota, Carl Friedricb Ganner
(1772-1850) publicó en 1849 Experimentos y obsemaciones sobre la producción
de híbridos m el reino vegetal, trabajo desarrollado en el marco de un
concurso convocado por la Academia Holandesa de Haarlem sobre el
cerna "¿Qué es lo que la experiencia nos enseña con relación a la
producción de nueva especies , variedades por medio de la fecundación
artificial de flores, una con polen de la otra, y qué plantas ornamentales y
comerciales pueden producirse y multiplicarse por este medio?".
Gartner utilizó en us experimentos el guisante de olor y el maíz y, al
igual que Kolreuter, destacó la uniformidad de la primera generación
hfürida y la reaparición de los dos caracteres parentales en la segunda
generación y subsecuentes, observando que una gran cantidad de
experimento (cetca de diez mil) mostraban que la polinización de flore
con una mezcla de pólenes no traía consigo mezcla de caracteres en la
progenie. Reconoció, sin embargo, que en algunos casos los híbridos
daban lugar a desc&lt;:ndencia constante lo cual pennitfa asumir que por
&gt;1

71).

Cfr. La obras ya referidas de Crew (p. 11), Gomis (p. 39) y Castrodez.a (p. 70-

�132

133

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

medio de la hibridación pudieran formarse nuevas especies, pero iempre
dentro de lo limites estrechos que impone la estabilidad del reino
vegetal. 35

la de construir un modelo matemático puramente operacional con el cual
dar cuenta de los resultados experimentales obtenidos por él mismo y
por otros hibridadores sobre cuya obra estaba bien informado. Esto
explicaría en buena parte las prevenciones de 1endel sobre la publicidad
de sus trabajos: manifestaba la preocupación por no verse envuelto en
disputas que en principio le eran ajenas, y cuya beligerancia podría
oscurecer las bondades de un modelo al que podían ajustarse sin mayor
dificultad los datos disponibles. Explicaría, también, su reacción ante las
dos objeciones principales que ageli le hizo llegar disfrazadas de
sugerencias -la de tomar con cautela la identificación de los caracteres
heredados como constancia de tipo y la recomendación de no interpretar
sus expre iones numéricas como una ley natural-. En ambos casos
responde que se ha mantenido siempre en el dominio experimental Así,
por ejemplo, sobre la primera objeción Mendel responde: " [i afianación
de que de la progenie de lubridos nacen tipos puros incluye solamente las
generaciones durante las cuales se hicieron las ob ervaciones; no van
más allá de alu"'. Y más adelante agrega: 'no puedo juzgar si estos
hallazgos permitióan una decisión sobre la constancia del tipo; in
embargo, yo me inclino a mirar la separación de los caracteres parentales
en la progenie de hfüridos de Pisu111 como cosa completa y, así,
permanente. La progenie de lubridos lleva uno u otro de los caracteres
parentales, o la forma rubrida de los do ; nunca observé transiciones
graduales entre los caracteres parentales o una aproximación progresiva
hacia uno de ellos. El curso del desarrollo consiste simplemente en esto:
en cada generación los dos caracteres parentales aparecen separados y sin
variar, y no hay nada que indique que uno de ellos ha heredado o ha
arrebatado alguna cosa del otro." 38 Y sobre la segunda, después de hacer
ver que sus leyes de desarrollo expresan combinaciones constantes
observadas en el comportamiento de unos pocos caracteres diferenciale ,
señala: ' i entonce extiendo esta combinación de series simples a
cualquier número de diferencias entre las dos planta parentales, de
veras he entrado en el domiruo de lo racional. in embargo ello e
permisible, ya q~e he probado, mediante previos experimentos que el
desarrollo de
un
par de
caracteres
diferentes
procede
39
independientemente de cualesquiera otra diferencias."

De los otros tres autores mencionados por Mendel sólo hemos
podido saber, más allá de los comentarios que éste les dedica en su obra,
que M. ichura publicó en 1865 Lo polinización de híb,idos en el reino vegetal
a partir de los sa11ces; H. Lecoq, en 1862, la segunda edición de Fecundación

na/l(ral y artificial de las plan/as e hibridación considerada en relación con la
hortimlt11ra, la agriC11!t11ray la silvimltrm1; de \1 illiam Herberr (1778-1847) no
hemos podido encontrar mayores datos.
Mendel no hace referencia explicita del inglés Thomas Knighc y de]
francés Charles 1audin (1815-1899), aunque eguramente conocía sus
obras y quedaron englobados en la expresión "y otros" que añade a los
nombre de lo cinco mencionado . Los traemos a cuento porque el
primero de ellos trabajó alrededor de setenta años antes que Mendel con
Pis11m satiz•u1J1 y describió minuciosamente -en "An acco11nt of some
e.xperimenls on thefecundalion of t•egetables ", 1799- las bondades de esta planta
como material experimental y el procedimiento a seguir en su hibridación;
el segundo publicó en 1863 uevas investigaciones sobre hibridación vegetal,
obra en la cual llegó a conclusiones muy próxima a las de f ende!. Dice
ahí: "lo que se produce (en el lubrido) no e más que una amalgama de
las formas preexistentes en lo tipos paternos. El lubrido es un conjunto
de piezas prestadas: una especie de mosaico en el que cada pieza,
discernible o no, se puede atribuir a una u otra de las especies
productoras ... ; todo estos hechos están explicados por la separación de
las esencias específicas en el polen y los óvulo del lubrido. sta
separación se verifica en la amera y en el ovario. Algunos de los granos
de polen pertenecen totalmente a la especie del padre y otros a la de la
madre." 36 o considero de cabellado pensar que leer e ca obra y
confirmar la ausencia de un tratamiento estadístico de la información
haya apresurado a Mendel a presentar su informe aún cuando aJgunos de
sus experimentos e taban todavía inacabados.
Como señalábamo página ~ba, no podemos saber si en d ánimo
de Mendel estaban presenten convicciones como las de Kolreuter y
Gartner. ólo podemos especular. Carlos Castrodeza, por su parte, en su
ya referido escritc( e orienta a atrfüufr a Mendel no otra pretensión que

3

Castrodeza (J/,;d.); Crew (p. 15); Gomis (p. 45).
36 Citado en Cn:w, p. 16.

.\S

li

p. 52.

39

"Cartas de Gregor Mendel a Carlos
/bídt:nt.

ageli. 1866-1873", p. 63-65 .

�134

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ
SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

La interpretación operacional se ve reforzada si añadimos a lo anterior
un pasaje de las Observaciones firuiles en el cual Mendd afirma: ''Este
intento de referir la diferencia importante en el desarrollo de bfüridos a
una permanente o temporal asociación de diferentes elementos celulares, puede
ser de _valor, por supuesto, solamente como una hipótesis ... " 40 , pero la
ausencia de un pronunciamiento explicito no hace inviables
interpretaciones más sustantivas, más aún cuando en esta misma obra y
apartado Mendel parece en momentos estar de acuerdo con el
transformismo moderado de Gartner. Dice: "El éxito de los
e~pe~entos de transformación condujo a Gartner a disentir de aquellos
aencíficos que niegan la estabilidad de las especies vegetales y suponen
una evolución continua de las formas de la planta. En la transformación
completa de una especie en otra, él encontró pruebas i11eq11fvocas de que
una especie tiene limites determinados, más alli de los cuales les es
~posi?l~ el cambiar. Aunque esta opinión no puede ser juzgada válida
1ncondic1onalmente, es de esperar que en los experi1J1entos realizados por Giirlmr
se halle considerable conft17!Jación de la ya expmada conjetttra sobre la
variahilidad de las plantas cultivadas."41

¿~fluyó la indefinición de Mendel ante el debate entre partidarios y
opositores a las teoóas evolucionistas en la pobre estimación de su obra,
en comparación con la otorgada a otras cuyos méritos relativos son
ahora claramente menores? Una respuesta afirmativa a esa pregunta
puede . apoyarse si se contrasta con la relevancia que alcanzó
postenormente, cuando en el ambiente inglés neodarwinista de finales
del siglo XIX y principios del XX fue utilizada por William Bateson para
oponerse a los biometristas encabezados por Walter Weldoo.
. En la interpretación de Cascrodeza, Mendel disponía de una
importante ventaja sobre los botánicos experimentales que le
prece~eron y cuya obra aprovechó para orientar sus propios
expenmencos: una sólida formación científica en el dominio de las
ciencias físicas y las matemáticas, fruto de su contacco en Viena (18511853), como o ente de cursos universitarios, con personajes como
Andreas von Ettinghausen (1796-1878) -autor de dos influyentes libros
sobre análisis combinatorio y matemáticas superiores-; y esto en un
ambiente intelectual no sustraído al imperio de Adolphe Quetelet (17961874) y su convicción de que la adecuada aplicación de los métodos

411

41

" Experimentos en híbridos de plantas", p. 44.
p. 48-49, subrayados mios.

l35

escadisticos permitiría descubrir una pauta o ley en prácticamente
cualquier dominio de fenómenos. 42
Es probable que al revisar los escritos de Kolreurer y Gartner sobre
hibridación desde la óptica de su formación fí ico-matemática haya
logrado al menos un esbozo del modelo que luego da a conocer en 1865
y que éste le sirviera para dirigir sus experimentos. La teoría de la
herencia particulada puede bosquejarse si la lectura de los informes sobre
la tendencia de los hfücidos a revertir a la forma paternas y la
disminución relativa progresiva de las formas lubridas frente a las puras
se realiza interponiendo un pequeño conjunto de supuestos:
• En la reproducción sexual de las planta solamente intervienen un
grano de polen y un óvulo, independientemente de si esto ocurre por
autofecundación o por hibridación casual o deliberada.
• La reaparición de ambos caracteres paternos a partir de la egunda
generación filial indica que la desaparición de uno de ellos en la
primera generación es transitoria y sólo aparente.
• La ausencia de caracteres intermedios su~ere que lo que cada
progenitor transfiere a su descendencia permanece en ella sin mezcla al
combinar e en formas lubridas.
• La combinación de Jos factores parentales en los hibridos se realiza
siguiendo simples leyes de azar.
• ¿Cuál es el patrón estadistico que mejor puede representar lo
resultados conocidos?
Por otra parte, también es posible que el modelo ha_a brotado en
algún momento durante el análisis de los datos que los experimencos
iban arrojando; pero, en este caso, no se comprendeóa el cuidado que
Mendel ruvo desde un primer momento por Uevar un control numérico
riguroso del comportamiento de las diversas generacione híbrida . A mi
modo de ver, desde un primer momento 1endel ya sabía lo que habría
de buscar, dejando al experimento únicamente la tarea de corroborar los
resultados que · en el papel había ya obtenido ensayando modelos
combinatorios que le permitieran explicar los hecho , ya referidos por
Kolreuter y Gartner, de la similitud caracteroló~ca de la primera
generación filial (en adelante, para simplificar, representaremos --como se
hace hoy en día- con Pala generación parental y con Fl, F2, ... Fn a las
42

Cascrodeza, ob. cit.. p. 65-66.

�136

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRfGUEZ

sucesivas generaciones filiales) hacia uno de los progenitores
participantes en la hibridación, independientemente de cuál haya sido el
orden seguido al efectuarla (es decir, que el carácter expresado en Fl
corresponda a la planta productora de polen o a la de semillas) y la
reaparición a partir de F2, por sucesivas autofecundaciones, del carácter
paterno ausent&lt;: en Fl.
Si en la concepción de un nuevo organismo solamente intervienen
dos gametos, provenientes cada uno de la pareja parental, 43 entonces
cabe suponer que en esos gametos están contenidos factores
determinantes para cada uno de los caracteres constitutivos del
organismo; determinantes que en la autofecundación de las líneas puras,
al combinar elementos de la misma planta, dan lugar a caracteres
constantes.'" Si representamos esto con símbolos adecuados, asumi~ndo
que sólo está en juego un carácter, tendríamos que en el desarrollo de las
líneas puras:
Polen
Semilla
Factores determinantes:
A~ A
su combinación produce el carácter
generación.

J

.,

.o., generaoon tras

¿Qué sucede cuando se combinan mediante hibridación factores
provenientes de plantas con caracteres opuestos, si se sabe que la
generación resultante, Fl, exhibe toda caracteres cada uno de los cuales
se asemeja a sólo uno de los progenitores? 45
p

co

ÓVULOS
FACTOR

43 "Según

SE
FERTilJZAN
co POLEN

C0MBINACIO ES

137

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORIA DEL CAMBIO CIENTIFICO

A

B

AB

A

B

A

AB

A

En los ovarios de la planta productora de células germinales se
combinan ambos factores, AB, y la progenie presenta sólo uno de
los caracteres paternos. El factor determinante de ese carácter domina
al otro en la combinación. ¿Qué ocurre con éste?
Puesto que en la F2 y subsiguientes se producen plantas con el
carácter ausente en las Fl, su determinante debe estar contenido de algún
modo en las plantas de la Fl, aún cuando no se haya expresado en esta
generación. Por Lo tanto, la dominancia de uno de los factores no anula
al otro: éste permanece oculto en Las plantas de la Fl, las cuales
producirán granos de polen y células germinales que contendrán uno u
otro de los factores. La unión de un grano de polen y un óvulo provistos
ambos del mismo factor no expresado en la F1 dará lugar en la F2 a una
planta con el carácter correspondiente, exactamente como ocurre en las
líneas puras. Se trata de un factor recesivo. 46 Toda vez que ambos
factores están involucrados en la producción de variantes alternativas de
un mismo carácter (ej.: la forma lisa o rugosa de la semilla), conviene
representarlos con la misma letra: mayúscula para el dominante;
minúscula para el recesivo. Tenemos, entonces, que sus combinaciones
posibles se asocian de la manera siguiente:
LA COMBINAOÓ
FACTORES

DE

DETERMINA EL CARÁCTER

F1

A,A

A

CARÁCTER

A. a

A

a.A

A

a, a

a

RESULTANTE

la opinión de famosos fisiologistas, la propagación en fanerógamas se
inicia por la unión de una célula germinal y una polínica, para formar una sola célula.,
que es capaz de desarrollarse en un individuo independiente, por la incorporación de
materia y la formación de nuevas células." Mendel, ob. al., p. 43. Ver tambíéo la nota al
pie introducida por Mendel.
44 "Continuamente bailamos en nuestra experiencia la confirmación de que sólo se
puede formar progenie constante cuando las células germinales y el polen fecundante
son semejantes, estando ambos dotados del poder de crear idénticos individuos, como
si de fecundación normal de caracteres puros se tratara". ldtm, p. 2S.
4&gt;''En ros híbridos ... [cada uno de sus caracteres], o bien se asemeja a uno de los
caracteres de los padres de modo que d otro no aparece, o bien es tan semejante a él
que no es posible distinguirlos." ldem, p. 10.

Las combinaciones extremas producen líneas puras Qos factores se
"funden» en un compromiso total). Las combinaciones intermedias
generan planta~ lubridas Qos factores entablan un compromiso

46 " ••• a los caracteres que nada o casi nada cambian respecto de los bfüridos
(siendo por eso la representación misma dd carácter rubrido) se los llama dominanfts, )' a
los que quedan latentes al cruzar e, se los conoce por remivos. Se ha escogido la palabra
nrtsiro pcrque los caracteres designados se reóran o desaparecen totalmente de los
híbridos, peco reaparecen sin cambiar en la descendencia ... ", ldem, p. 10- 11.

�138

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

transitorio) 47 que exhiben el carácter dominante, sin importar de qué
planta provienen los factores opuestos. En la F1, todas las plantas son
lubridas: los parentales A y a producen solamente plantas Aa.
Puesto que las plantas F1 producen granos de polen y óvulos de
ambos tipos, si ahora suponemos que ello ocurre en proporciones iguales
y que en la autofecundación éstos se combinan al azar, entonces:
F2

F1

COMBINACIONES
POSIBLES E
AUTOFECUNDACIÓ

LAS PLANTAS
PRODUCEN

SE
PRODUCEN

CON EL
CARÁCTER

PLANTAS

J39

y carácter recesivo en proporciones iguales. La proporción es ahora

2:1:1 (o mejor aún, siguiendo el orden de aparición en la tabla, 1:2:1).
• "Las formas que reciben el carácter recesivo en la primera generación
[de los híbridos, F2] no varían más en la segunda [F3] con respecto a
este carácter. Perseveran conrtantes en su progenie."'49 (Retomo de la
forma pura).
• "El carácter dominante puede tener aquí [F2J doble signi.ftcadu. es decir,
el de carácter parental [forma pura: creará con constancia] o el de
carácter hibrido. En cuál de los dos significados aparece en cada caso
individual, sólo la siguiente generación lo puede decidir."50

ALAZAR

POLE
POLEN

ÓVULOS

ÓVULOS

A

A

A

A

A

a

A

a

Aa

A

A

a

A

Aa

A

a

a

a

a

a

Es decir:

• En promedio, "por cada cuatro plantas de esta generación I_F2], tres
reciben el carácter dominante, y una, el recesivo." 48 Lo indicaremos
con la proporción 3:1.

• En la F3, de las plantas que en F2 muestran el carácter dominante,
"dos partes producen descendientes que llevan carácter dominante y
recesivo, en la proporción 3:1; mostrando así exactamente el mismo
comportamiento 9ue las formas lubridas [F1]. Sólo una parte
permanece constante para el carácter dominante." 51

• El carácter hfürido no se hereda, sino que se forma por combinación
al azar de los factores determinantes.
Tenemos, entonces, que la proporción da cuenta de la presencia de
caracteres (dominantes - recesivos) en las plantas F2, mientras que la
proporción 1:2:1 indica la naturaleza (dominante - hfürida - recesiva) de
esas plantas. Así pues, "la expresión:

• En F2, la mitad de las plantas serán formas lubridas, mientras que la
otra mitad estará comp~esta de formas puras, con carácter dominante
47 "Cuando una célula germinal logra combina.rse con una célula poleo desen,qante,
debemos suponer que ba tenido lugar un compromiso entre los elementos de las dos
células que causa sus diferencias. La célula mediadora resultante se ~onvierte en la base
del organismo lubrido, cuyo desarrollo debe proceder necesariamente en conformidad
con una le.y diferente de la que rige para cada uno de los dos tipos parentales. Si el
compromiso se considera acabado, en el sentido de que el embrión lubrido está
formado por células de la misma clase, en las cuales las clifecencias son entera y
permanentemente condliadas, en ese caso se seguirá ulteriormente el que el híbrido
permanecería tan constante en su progenie como cualquiera otra variedad estable de
planta. Las células reproductoras, formadas en su ovario y anteras, son todas iguales, y
semejantes a la célula intermedia de la cual ellas se derivan. [Por el conttarioj, en los
hlbridos cuya descendencia es variab(t, ba habido un compromiso entre los diferentes
elementos de la célula germinal y la palinica, bastante importante como para permitir la
formación d~ una célula que se convierte en la base para los híbridos, pero que este
equilibno entre los elementos antagónicos es solamente temporal, y no se extiende más
allá del tiempo de vida de la planta híbrida." ldtm, p. 43-44.
48 Jde,11, p. 12.

A+ 2Aa + a
da la serie de descendientes hi'bridos relativa a un par de caracteres
diferentes. " 52
El encuentro de esta expresión debe haber producido en Mendel la
emoción de un descubrimiento. Se dio cuenta de que con ella podía
explicars.e el comportamiento de lubridos con cualquier cantidad de
caracteres diferenciales ruscretos. También, si se representan
debidamente en la expresión, el de aquellos otros cuyos caracteres
muestran variacibnes intermedias. Incluso, ella brinda una base de

Tdem, p. 15.
Ibídem.
51 Ibídem.
52 Idtm, p. 17.

49

50

�140

CÉSAR AUGUSTO REZA RODRÍGUEZ

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTIFICO

comprensión de la capacidad de los hlbódos para dar lugar a la
formación de otras plantas igualmente h.tbridas sin que ello implique
tener que considerarlas como nuevas especies; así como de la
disminución de su número, al paso de las generaciones, en comparación
con el número de las formas puras; hechos éstos que sirvieron a
Kólreuter y a Gartner para apoyar sus convicciones sobre la constancia
de las especies. ·

Como puede observarse en las razones, aunque los h.tbridos van
disminuyendo relativa.mente a las formas puras, nunca desaparecen del
todo.
Consideremos ahora, a la vez, dos pares de caracteres opuestos: (A, a)

y (B, b):

Con base en la ley de desarrollo: A + ~ + a, presente en la
descendencia de los lnbridos, sabemos que la primera generación a que
dan lugar estará compuesta por plantas de tres tipos, en proporción 1:2: 1.
Ahora bien, si las plantas poseen todas la misma capacidad reproductiva,
entonces d comportamiento de las diversas generaciones a partir de los
híbridos podrá mostrarse en la siguiente tabla, suponiendo que .cada
planta produce el número mínimo de descendientes necesarios para que
, aparezcan todos los resultados posibles exigidos por la ley (4):

•

4

6

UNA

2

4

4

2
4

1:2:1

28

AB
•

8

16

8

3:2:3

24

28

32

120

112

480

64

32

496

•

63:2:63

u

Proporciones

DESCENDIENTES
A

Aa

1

a

A

Aa

a

2

1

2

2

6

4

6

3

2

3

3

28

8

28

7

2

7

4

120

16

120

15

2

15

5

496

32

498

31

2

31

6

2016

64

2016

· 63

2

63

zn

2

zn

n

Fl
ÓV LO
ab

aB
Ab

AB

PLANTA

AaBb
AaBb
AaBb
AaBb

CARACTERES
AB

AB
AB
AB

Si este es el caso entonces cada par de factores se comportará
conforme a su serie de desarrollo corresponcliente, y en la F2
aparecerán tantas combinaciones como resulten de la
combinación de estas series:

RAZONES

GENERACIÓN

1

ab

Bajo el supuesto que cada par de caracteres se comporte con
independencia de los demás.

2016

1984

31:2:31

15:2:15

7:2:.7

64

AB

ab

Los hfüridos muestran, para toda combinación de caracteres
opuestos, los caracteres dominantes.

Ab
aB
ab

2016

32

16

8

4

6-

32

16

1984

PRODUCE
PI.A TAS

AB

p

6

496

PRODUCE
ÓVULOS

AB
ab

ab

AA

16

8

PROD CE
POLEN

POLE

5

480

120

112

4

2
2

4

3
24

Las formas puras se reproducen con constancia.

PLANTA

GENERAOONES A PARTIR DEL 1-0BRIDO

2

1'41

-1

-t

Serie de A/ a:
Serie de B/b:

A+2Aa+a

B + 2Bb + b

Serie de desarrollo para ambos pares combinados:
+ 2Bb + b) =
AB + Ah + aB + ab + 2ABb + 2aBb + 2AaB + 2Aab + 4AaBb.

(A + 2Aa + a) (B

==

. La F2 estará compuesta por plantas de nueve tipos, agrupables en tres
categorías: constantes (4: AB, Ab, aB y ab), monoh.íbridas (4: Abb, aBb,
AaB y Aab) y dihfüridas (1: AaBb); y se presentarán en la proporción

�CÉSAR AUGUSTO REZA RODRIGUEZ

142

1:2:4. Es fácil comprobar que, para cada par de caracteres opuestos sigue
valiendo la proporción 3:1 de dominantes - recesivos.
Por un procedimiento similar pueden calcularse las series de
desarrollo para un número n de pares de caracteres.
Y a en posesión del modelo -o al menos, como dedamos arriba, de un
esbozo del mismo-, Mendel se dio a la tarea de preparar cuidadosamente
experimentos en los cuales probar su correcció y la de los presupuestos
que incorpora. Para ello seleccionó plantas adecuadas, en las cuales los
caracteres a analizar estuvieran distribuidas dicotómicamente, y se
dispuso a llevar un registro puntual del comportamiento de ~as diversas
generaciones bJbridas, asegurándose de contar en ~da ~xpenmento, ~o~
información suficiente para satisfacer las ex1genc1as del análisis
estadJstico. Los resultados, en cada caso, le fueron favorables. Su teoóa
sobre la herencia estaba satisfactoriamente corroborada en PiJum.
He tratado de mostrar que es perfectamente posible llegar a la teoría
de la herencia particulada de Mendel privilegiando las bondades del
modelo matemático para armonizar la evidencia experimental sobre el
compromiso en tomo a la naturaleza especifica de los procesos a los
cuales se aplica y de las entidades que en ellos internenen. Si éste fue
efectivamente el camino seguido por Mende~ entonces estarán
plenamente justificadas interpretaciones como \ª,s que Grif~~s, ~er,
Lewontin y otros ofrecen en torno a su aportac1on a la genenca. Dicen
estos autores: "La belleza del análisis de Mendel está en que no resulta
necesario conocer qué son los genes, o cómo provocan determinado
fenotipo, para estudiar los resultados de un cruzamiento y predecir los de
cruzamientos futuros, siguiendo las leyes de la distribución igualitaria y la
segregación independiente. Todo ello es posible simple_mente
representando los hipotéticos factores abstractos de _la herenaa Oos
genes) mediante símbolos y sin preocupación alguna sobre su naturaleza
física o su localización celular."53
Esto es exacto. Ciertamente el modelo mendeliano puede utilizarse
eficazmente sin necesidad de pronunciarse acerca de qué puedan ser los
factores determinantes, pero ello no implica necesariamente que eo
Meodel haya estado ausente una convicción fume sobre la existencia de
éstos y sobre la naturaleza del {enómeno hereditario.

Sl

A. J. F. Gciffiths (ti al.), 1998, Jntroducci6n al análisis genético, 2•. Edición, Madrid,

fcGraw-Hill, p. 54.

SOBRE EL PAPEL DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA
EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORfA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

\43

Mi punto de vista es que Mendel no fue ajeno en ningún momento a
las disputas de su tiempo acerca de la continuidad o variación de las
cliferentes formas de vida orgánica. He dejado traslucir, páginas arriba, la
viabilidad de atribuirle simpatía hacia el transformismo moderado de
Gartner. Creo que esta fue la situación.
o puedo documentar
adecuadamente mi sospecha; simplemente la infiero de los presupuestos
sin los cuales su modelo matemático no hubiera contado con el necesario
punto de partida. Sólo considerando que la descendencia uniforme
producida por las lineas puras obedece a fa presencia, en sus células
huevo y en el polen, de materiales afines cuyo conjunto constituye el
diseño de un nuevo organismo; que la aparición en las generaciones
bfüridas de formas puras junto a nuevas formas bfüridas habla de que la
composición de las células sexuales de estas plantas es sólo un resultado
del modo en que en ellas se combinan los materiales provenientes en
primera instancia de las formas puras; que, por tanto, es por la
composición, separación y recombinación de esos materiales por los que
se van produciendo unos organismos provistos de caracteres conforme
a los cuales se los puede identificar con otros y diferenciar de otros más,
pero que los materiales mismos determinantes de esos caracteres
transitan de unos a otros sin perder nunca su naturaleza propia en las
diversas combinaciones de las que participan; sólo así es posible concebir
la sucesión de generaciones como un proceso cuasi mecánico regulado
por leyes matemáticas de probabilidad. Mendel se manifiesta convencido
de que con un esquemi como éste se tiene todo lo necesario para
explicar el fenómeno de la herencia.54

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s4 Cfr. en Mendel, ob. át., d apartado correspondiente a "Las células reproductoras
de lubridos", especialmente las páginas 25 y 26.

�144

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EN LA EVALUACIÓN DE LA TEORÍA DEL CAMBIO CIENTÍFICO

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ew York.

�EL CONCEPTO DE FILOSOFfA
DE AGUSTfN BASAVE
FERNÁNDEZ DEL VALLE
Mtro. Enrique Aguayo
Facultad deFilosofía
Universidad La Salle

Introducción

Dentro de codo lo que el hombre puede hacer existe algo llamado
filosofia. Tanto la palabra como su contenido no están reservados a unos
cuanto, sino que son de uso frecuente. Así, cuando alguien dice algo
sensato o liga coherentemente sus pensamientos, si define algún tema
abstracto (amor, muerte, soledad), cuando indica normas, pautas o reglas
a seguir, es calificado, ipso jacto, de filósofo. Pero ¿por qué existe la
Filosofía?, ¿en qué consiste?, ¿qué es ser filósofo?
A estas interrogantes responde el. Dr. Agustín Basave porque es
filósofo por vocación y su propia vida le insta a filosofar. Él forja una
filosofía y la encarna, se sirve de ella y la ofrece a sus semejantes, pues
considera que la Filosofía debe estar al servicio del hombre, quien ocupa
el centro de sus reflexiones. Trátase del hombre concreto, singular, el
que trabaja, sufre, goza, se afana por salvarse: el hombre, extraña mezcla
de cuerpo y espíritu que, por su condición de espíritu encamado, no se
identifica ni se realiza plenamente como puro cuerpo o como puro
espíritu, sino que debe guardar un equilibrio de ambos componentes.
Consciente de esa situación humana, Basave elaboró una filosofía al
servicio de la existencia, o sea, encamina ésta hacia su meta definitiva: la
salvación. Así tenemos que la Filosofía que nos ofrece el pensador
regiomontano es una "propedéutica de salvación".

�150

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFIA
DE AGUsrfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Expondremos las reflexiones de nuestro autor en dos grandes
apartados: l. generalidades sobre la Filosofia y II. la concepción
basaviana de la misma.

l. Generalidades sobre la Filosofia
Antes de proponer su propio concepto, Basave analizal en términos
generales, la filo ofía. La a-ataremos en seis temas: 1. su oágen, 2. los
serv1c10 que proporciona, 3. filosofar para mejor vivir, 4. el
compromiso, S. definición de filosofia y 6. denominación del sistema
filosófico basaviano.

1. Origen de la Filosofia
Ella nace A) del asombro del hombre ante todo lo que le rodea, B) de
su capacidad de conocer y C) de la nece idad que tiene de ubicarse y
autoposeerse.

A) Asombro del hombre ante todo lo que le rodea
Ordinariamente leemos que la filosofía nació en Grecia, con Tales de
Mileto, en los primeros años del . Vl, A. C., o probablemente a fines del
vn. También se dice que en Oriente no había Filosofía, sino
concepciones religiosas de las que derivaban algunas verdades de ápo
filosófico. Pero Filo ofía, stritto sensu, no babfa.
Podemos preguntar, sin embargo, ¿por qué Tales comienza a
filo ofar?, mejor aún: ¿por qué el hombre hace Filosofía?, ¿qué le mueve
a filosofar? Para Basave una caracterísáca que cau a la Filosofía es el

asombro.
Es un hecho que el ser humano no está solo en el mundo, en el
universo. Hállase en compañía de sus semejantes y de ottos seres
vivientes y no vivientes. Estar en compañía significa co-estar, co-exisrir.
Co-existencia que, en un primer momento, parece general e indiferente:
todos los seres son iguales, pues co-ex:isten dentro del mismo mundo.
Incluso, éste existe conjumamence con ellos. iogún ser se cuestiona ru
cuestiona a otros.
Cuando uno .de esos co-existentes, el hombre, se da cuenta que es
distinto a todo lo que está junto a él, comienza a inquirir por u
existencia y por la de los demás, o sea empieza a filosofar:

151

El hombre se e: '/raña de las cosas que óen a su alcance, y luego se sigue
extrañando de la totalidad de cuanto hay. En e re instante, ya no cuenta
con las cosas usándola , gozándolas o temiéndolas, ino que e pone
fanle a ellas, se sitúa fuera, txJra,iado de lo ob¡eto y se pregunta con
asombro por esas cosas próximas y cotidiana que ahora, por primera
vez, se le aparecen como problemas y brota entonces, e pontánea, esta
caracceri cica pregunu: ¿qué e esto? ¡Es a í como nace la Filosoffa! [... ]
A í pues, LA FlLOSOFIA ES HIJA DEL ASOMBRO'.

B) Capacidad de conocer
Todavía podemo preguntar: ¿por qué se a ombra el hombre ante la
totalidad de cuanto ha ,? ¿qué provoca en él su extrañeza? Para responder
atendamos al con titutJvo e encial humano, aquello que lo hace er
hombre y que lo distingue del resto de los seres finitos intramundan :
su capacidad de conocer. Él e asomb111 de todo cuanto lo rodea porque
tiene la facultad de conocimiento.
s, entonce , la razón la capacidad de conocer lo que hace nac r la
Filosofía, lo que provoca que el hombre e extrañe de lo que l codea y
aun de sí mi mo. Al adoptar una actitud inquisitiva, causada por la
extrañeza que le lle a preguntar ¿qué e esm? ¿qué s lo otr ?, deja de
co-existir familiar e indiferentemente con u entom ; ya no e pierd y
confunde en la totalidad.
Preguntar conlleva la necesidad de obtener re puesta. 1 hombre e
pregunta por lo que lo rodea y por sí mi mo. De manera que las
re puestas refieren a la co as y a él mi mo.
Dada la multiplicidad de las pregunta : re puc tas, el cr humano a
a enfrentarse con una situación y c1rcun tancia problcmát1cas, pue ya no
co-existe familiar e indiferentemente; ah ra interroga) e autointerroga.
El preguntar va a pr v car el urgimiemo de la c ncienc1a
problemááca, porque el hombre e halla inmer o en esas pregunta y
luciooe que, adcmá le afectan íntimament 2•

' Cfr. Ba ave emández dd alle, Agustín, R,rn hí1toria de la Filosofa 1,rie¡,a,
Edicione Botas, féxico, 1951, pp. -8; "Filosofía y filosofar", en Hun1a11ilaJ, nuario
del Centro de E tudi Humanísóco de la Universidad de 1uevo León, año 11, i o. 2,
iéxico, 1961, p. 17. n addaote FF. 'Fil so com propedéutica de alvación", en
Filosofar Cristia110. s/ ed. o. I, Córd ba., fu orina, 1977, p. 64. En adelante FP.
2 Cfr. F . p. 32; FP. pp. 81-82.

,a

�152

ENRIQUE AGUAYO

C) Necesidad humana de ubicación y autoposesión
La persona quiere profundizar en su existencia y en la existencia de lo
que tiene a su alrededor para poner en claro el qué de los objetos y el qué
de ella misma. De aqw una causa más de la Filosofía: la necesidad de
ubicarse y autoposeer la existencia.
Se trata de saber para qué se existe y regir la propia vida. En este
sentido, es la vida de la persona la que
mueve a filosofar y a
comprometerse con las verdades que va descubriendo.
Dichas verdades no se quedan en la teoáa sino que el filósofo debe
encarnarlas, pues "esta Filosofía no es una simple abstracción; es la vida,
en su sentido radical, henchida de significación"3.

La filosofía le ayuda al hombre a autoposeerse, o sea, que piense y
actúe por cuenta propia para subsistir, ya que es contingente e
incertidumbre radical (mseguridad y riesgo le caracterizar;.).
Desgraciadamente no es posible suprimir totalmente la inseguridad y
el riesgo pero sí se puede guardar un equilibrio entre suprimir totalmente
y vivir en la incertidumbre con la ayuda de la filosofía. Por ello,
precisamente, el ser humano conoce y tiene que conocer la manera de
subsistir, de ir superando su incertidumbre, de encauzar y guiar su vida.
Estas razones son, para Basave, las que fundamentan el por qué del
aserto aristotélico: "Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de
saber' ....

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ello sabe que es distinto a los demás seres que lo circundan, y se
asombra, se extraña, se sitúa fuera de su contorno para preguntarse por
sí mismo y por lo que lo rodea. De esta manera se ubica y autoposee su
vida dentro del mundo y la sociedad, actuando y pensando por cuenta
personal para darle dirección a su vida, según, también, la concepción
que de la muerte tenga.
2. Servicios de la Fil.osofia

Al estar en el mundo, la persona tiene una tarea por realizar. Dicho en
otras palabras: tiene una razón de existir. Pero también el mundo en el
que se encuentra tiene una razón de ser. Descubrir la propia finalidad y La
del mundo le proporcionará a la persona la mejor manera de hacer sus
actividades.
Para Basave, la filosofía ayuda a encontrarle sentido a la existencia
humana y la finalidad del mundo, ya que puede responder a las
interrogantes que hace el hombre a ese respecto.
De entre las diversas preguntas que la gente se hace sobre sí destaca la
que versa sobre el fin de la existencia. Para nuestro autor es la salvación,
como veremos más adelante. Por todo ello, pues, la filosofía está al
servicio de la vida humana7 •
3. Filosofar para mejor vivir

Al ubicarse y autoposeerse, la gente orienta su existencia.
Sabiéndose mortal, la·s consideraciones hechas sobre la muerte
ayudarán a darle determinada dirección a la existencia y, por tanto, será la
forma como se actúe y se comporte uno durante su vida. Por ello, es
muy importante la reflexión filosófica sobre la muerte5.
De 'aqw la necesidad de la filosofía para buscarle y darle sentido a la
existencia: vida y muerte6 •
Resumiendo: de los seres inmersos dentro de todo cuanto hay en el
ámbito de lo finito, solamente el hombre tiene capacidad de razonar. Por
p. 1S; FP. pp. 61-62.
!bid. pp. 16-17~ FP. p. 63.
5 Cfr. Basave Fcrnández del Valle., Agustín, Metafai,a de la muerte, Ed. Jus, México,
1973, p. 14. En adelante MM.
6 Cfr. lbíd p. 21

La filosofía debe explicar la vida y- el mundo en que se halla el ser
humano. Luego, la filosofia tiene por finalidad, entre otras, servir para
mejor vivir. De allí la posibilidad de asumir una vida auténtica, i.e. ser
uno mismo: pensar, hablar y actuar por cuenta propia, sin atender a
prejuicios y costumbres elaboradas y que comúnmente se aceptan a
ciegas, es decir, sin cuestionar.

La filosofía ayuda a eliminar sombras e ilusione de opiniones
elaboradas por otros, en las que no se participa, y permite captar la
majestuosidad de lo contemplado y sobre lo cual se reflexiona, lo que
d~tará al intelecto de un espíritu crítico que facilitará obtener la verdad.

3 lbfd.
4

1 Cfr. Ff. pp. 35-36; FP. pp. 87-88. En síntesis Basave Fernández del Valle,
Agustín, ldtario Filosó.ft,o, Ed. Jus, México, 1961, p. 3.

�154

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsrf N BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

A todas las personas les gusta conocer lo que es tal cual es, sin
engaños, sin mentiras. Por eso pasan su vida buscando, de una u otra
forma, total o parcialmente, de acuerdo a las capacidades de cada quien,
la verdad.
Para Basave una vida auténtica es una vida conforme a la verdad. En
efecto, si no se vive según la verdad no se administra correctamente la
justicia, no se distingue lo bueno de lo malo, n.o se norman las propia
relaciones con los demás, etc. En este sentido, la vida es búsqueda de la
verdad, para lo cual es muy útil la filosofía 8•
Ahora bien, quien busca es porque carece de lo buscado. El
conocimiento de las propias carencias empuja a buscar aquello que
elimine total, o al menos, parcialmente, la deficiencia que viene por ser
limitados, finitos y contingentes. En este aspecto, nuestro autor dice que
el hombre está desamparado, que es indigente e insuficiente. Y, entonces,
lo que busca es disminuir, vencer ese desamparo del que es víctima.
Buscar "eso" que lo ayude a vencer su desamparo es posible por medio
de la filosofía, pues es un servicio que proporciona.
Por ello filosofar es buscar una perfección en un ser absoluto, capaz
de salvar al hombre.
Esa búsqueda es paulatina, se la va logrando a lo largo de toda la
existencia. Cuando es auténtica proporciona wia mejor forma de vida. Si
no se lleva a cabo o no es auténtica, entonces no se sabrá cómo
ampararse, cómo lograr el anhelo de perfección9•
La búsqueda de la verdad, de algo que salve de la contingencia lleva al
sujeto a asumir, con responsabilidad, aquellos logros que ha obtenido, ya
que no tiene sentido encontrar el camino o los medios para salvarse de la
contingencia y no utilizarlos. Por el contrario, al obtener aquello que se
busca para salvarse implica un cambio de actitud, un giro en la vida, pues
el individuo se está conduciendo de acuerdo al saber, a la verdad
obtenida. En este sentido, Basave habla de vivir filosóficamente, que es
la meta del verdadero filósofo: "Vivir filosóficamente es sentir en carne
viva el anhelo de conquistar . la verdad y es también aceptar la
responsabilidad hasta de un pensamiento y de una palabra ociosa".

Allí mismo, más adelante, di~e:
Jbíd pp. 26- 27; FP. pp. 75-76.
9 ldtm. FP. pp. 76-77.
8

155

Un saber de la existencia trae aparejado un consecuente modo de
ex.1stu:.
o se puede vivir sin saber cómo es bueno vivir.
Esforzamos por realizar en plenitud nuestra vocación y
conducirnos de acuerdo con el saber obtenido, es meta del
auténtico 61ósofo 10.

Basave tiene mucho cuidado al hablar de "filosofar para mejor vivir",
pues está en el campo de la Filosofía existencial.
Se trata de elaborar una filosofía que se viva, que se encame y que
lleve a tener la verdad (a esto lo denomina Filosofía existencial), pues el
ser humano debe comprenderse a sí mismo, debe ser responsable, debe
realizar plenamente su vocación personal, debe convivir con sus
semejantes. En este sentido la Filosofía es "una exigencia de orden ético"
y por ello no debe ser solamente una reflexión de la vida o sobre la vida,
lo que daría paso a wia Filosofía existencialista.
s el hombre concreto, todo él, quien decide acerca de las
posibilidades que le constituyen y elige, de esas posibilidades, las que más
le convengan. Es la orientación total de su existencia al logro de sus
anhelos, al amparo de sus deficiencias. s su total unión y aceptación de
las verdades que ha descubierto. En efecto, no es suficiente el
conocimiento si no se lo utiliza, pues ¿para qué sirve conocer algo, si ello
no tiene repercusión en la vida? Una filosofía por mera erudición, por
mero afán de saber, sin acción, sin transformación de la propia
existencia, una filosofía que no se encarna, no tiene razón de ser. Por ello
Basave afirma que filosofía y vida nó están escindidas: la vida es para
filosofar y la filosofía es para mejorar la vida 11 •
4. Compromiso
La filosofía, aplicada a la existencia para mejorarla y lograr la
salvación, implica un compromiso, pues se debe responder por las
verdades descubiertas que se están encamando.

Incluso, antes de filosofar ya existe un compromiso: la estancia del
}:iombre dentro de todo cuanto hay no es absurda, tiene un por qué y un
para qué, tiene una razón de ser: él debe realizar una tarea durante su

'º !bid. pp. 21 y 23; FP. pp. 69 y 71-72.
11 / bíd.

p. 35; FP. pp. 87-88.

�156

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

permanencia en el mundo; mientras hace esa tarea surgen los deberes y
derechos y junto con ellos la responsabilidad y el compromiso.
Compromiso, creemos nosotros, ante todo aquello que el hombre
hace y dice, o bien, deja de hacer y decir. Responsabilidad y compromiso
frente a los prójimos porque parte de la propia acción les puede afectar
positiva o negativamente. De aquí que el individuo se esté jugando, en
parte, su vida y la de sus semejantes, pues · se equivoca en alguna
decisión puede entorpecer, e incluso frustrar, la salvación de los otros y
la propia.
Pero oo solamente ante sus semejantes debe responder la perso~
sino también ante Dios, quien le puso en la existencia, pues es el Creador
de todo cuanto hay, y hacia Él se encamina el hombre para lograr su
salvación, para colmar su afán de plenitud subsistencia!.
Ya vimos que la filosofía le ayuda al sujeto a conocer y tomar
conciencia del sentido que le debe dar a su existencia y de la tarea que ha
de realizar; le ayuda a conocer cuál es el fin al que está avocado: su
salvación (él es contingente, pero anhela ser plenamente) y a elegir lo
mejor, de entre las diversas posibilidades que se le presentan, para llegar
a tal fin. La filosofía le ayuda a ser auténtico, a ejercer su libertad, a vivir
su propia vida desatendiendo a modelos preestablecidos. En una palabra:
la filosofía ayuda al hombre a ser hombre. De aquí que é~ al encamar y al
vivir las verdades que va descubriendo en el acto de filosofar, al
transformar su vida porque ha ido penetrando el verdadero sentido de su
existencia necesita estar consciente del compromiso que va adquiriendo
con las verdades descubiertas y con los cambios logrados. Así, se está
comprometiendo con su quehacer filosófico 12•
En síntesis: la estancia de la persona en el mundo tiene un sentido,
por ello actúa. Su actuación debe ser responsable y comprometida tanto
con sus semejantes como con Dios. La filosofía le ayuda en sus tareas
por realizar mostrándole qué y cuál es su fin último: la salvación. De a~uí
que la filosofía y su ejercicio sea un compromiso vital con senudo
propedéutico hacia la salvación i~dividu.al.

12 ]húi. pp. 15-16; FP. 62. El pensador regiomootano distingue compromiso pasivo
dd activo. Aquél es estar "inserto, enviado o puesto en un mundo"; d activo es el
"quehacer ...:faena vocacional- y ante el cual hemos de ser responsables,

comprometidos". Cfr. FF. p. 28;.FP. pp. 78-79.

J 57

5. Definición de Filosofia
Hay diversas concepciones de la Filoso6a que Basave unifica en una
definición que llatna tradicional: "Conocimiento científico de las cosas
por las primeras causas, en cuanto éstas conciernen al orden natural". o
r chaza esta definición, sino la considera incompleta. Recoge la
fundamental coincidencia de todos los sistemas filosóficos cuando hacen
y definen la Filosofía.
uestto autor hace dos importantes aclaraciones sobre el concepto
tradicional de Filosofía: A) no puede explicar totalmente la realidad. Esto
se entiende porque, a nuestro juicio, es imposible que exista algún
hombre capaz de conocer todo cuanto hay. B) Asimismo, la mencionada
definición es incompleta porque no alude al hombre. En efecto, él es lo
más importante de todo cuanto hay en el ámbito de lo finito. Además, él
• · 13
hace la filosofía, por ello, en primer lugar, debe estar a su seMcto
.
a definición que propone Basave es: "La Filosofta u una explicación
fandaf!Jental de la realidad en/era y una sabiduría vital de los últimos problemas
h11manol' 1., enue los que destaca la salvación.

6. Denominación del sistema filosófico basaviano
Basave denomina su sistema filosófico Incegralismo metafísico
antroposo, fi1co 15. E xp liquemos:

A) lntegralismo

•

El tema central de la Filosofía, según la de.firución recién expuesta, es
el ser humano, el cual está integrado por cuerpo y espíritu· él
experimenta angustia y desamparo ontológico y, a la vez, e peranza
afán de ser cada vez mejor, sin que uno de los dos domme
permanentemente la vida.

13 lbíd. 13-14; FP. pp. 59-60. Brevemente Basave Fernándcz. del Valle, Agusdn,
Filosofla tkl hombre. Fun~111mtos de ontroposojia n,etafi.rica, col. Austral, No. 1336, Espasa
Calpc Mexicana, S. A., iéx.ico, 31981, p. 11 . En adelante FH.
14 Cfr. Basave Femández del Valle, Agustín, Tratado de l'.fttafoica. Teoría de la
Habmcia, Ed. l.imu.sa., México, 1982, p. 269. - o adelante TH.
15 Cfr. FH. p. 15.

�158

ENRIQUE AGUAYO
EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DEAGUSTIN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

B) Metafaito
Basave no se ocupa de este o aquel hombre, sino del hombre en
general. Lo ve en su ser inteligible, en la estructura y esencia de su ser,
libre de toda fenomenicidad, ve su relación con la realidad última
meta.fisica: Dios. Prescinde -no niega- de los datos revelados para
analizar al hombre (y la realidad) racionalmente, es decir,
filosóficamente \6•

C) Antroposófico
Este vocablo no tiene denotación teosófica. Basave lo usa en su
sentido etimológico: sabiduria del hombre.
La amroposofía bu ca el

entido de la existencia humana, ve su
efectivo acontecer en la historia y sus manifestaciones culturales. Ea una
palabra: "Se trata de inquirir el principio que abarca todos los principios
particulares del ser, del conocer y del obrar del hombre" 17•

II. Concepción basaviana de la Filosofia
Antes de estudiar la Filosofía como Propedéutica de alvación,
tenemos que considerar lo que en el hombre lo mueve a buscar y
descubrir a Dios. De manera que los temas a tratar son tres:
1. desamparo ontológico, 2. afán de plenitud subsistencia! y 3. la
Filosofla como propedéutica de salvación.

1. Desamparo ontológico
Hemos dicho que el hombre busca aquello de lo que carece. El
conocimiento de su carencia le impele a buscar lo que elimine total, o al
meaos parcialmente, su deficiencia. Su vida es un constante buscar y
elegir) entre diversas posibilidades, aquello que le satisfaga. Esta
constante búsqueda tiene su fundamento en el mismo hombre, pues se
encuentra desamparado, es insuficiente y busca su plenitud.
Por su vivencia dentro del mundo, el ser humano se da cuenta que
está rodeado de seres animados e inanimados que no colman cabalmente
sus anhelos, lo que lo lleva a experimentar su finitud: allí donde se
encuentra con alguno de esos, seres, se topa con un límite. Al mismo

tiempo se da cuenta de su insuficiencia, pues esos seres no le
proporcionan "una satisfacción saturadora" 18•

2. Mán de plenitud subsistencial
o obstante, el hombre desea ir más allá de esos seres finitos, de ese
mundo material c¡ue le rodea. Por ello (su limitación y el deseo de
vencerla) él busca algo que le ayude a vencer su finitud y, al mismo
tiempo, le satisfaga plenamente, no paróalmente 19• De esta forma,
experimenta la tra cendencia a la que comienza a dirigirse: "Al
replegamos, por la insatisfacción, sobre nuestra interioridad profunda,
descubrimos el sentido de nuestros limites y palpamos nuestra finitud.
En ese mismo acto captamos la exigencia de trascendemos" 20 . O, como
dice Basave en otra parte: 'Al darme cuenta de mi dependencia de un ser
que no me supera, surge en mí el afán de independizarme de alguna
manera. Se abre entonces el camino de la trascendencia" 21•
Ahora bien, de lo que el hombre ha captado de todo cuanto hay en el
ámbito finito, nada satisface su anhelo de trascendencia. Uo le causa
insatisfacción que provoca su repliegue sobre su interioridad. En este
momento se encuentra solo.
Una soledad que es reveladora de su singularidad, de su originalidad y
que le insta a er tomado en cuenta por alguien: Dios.
Cuando el hombre se refugia en la soledad en u interioridad, es para
conocerse a sí mismo, para ver u fragilidad y u po ibilidad de acabar
con esa fragilidad; en ese momento se ·sirve de la filosofía para conocerse
y conocer su relación con Dios (relación creatura-Creador)22.
Pero no solamente está el carruno de la interioridad personal para
dirigirse a Él. También existe el camino a través de los valores. Esto s
posible porque el hombre capta, en el mundo, la belleza (parúcipe de una
belleza suprema); quiere superar lo finico y limitado por medio del
conocuruento. ~ descubriendo diversos valores que en la medida de ir
siendo más perfectos, son más completos y se van acercando al Valor

Cft. FF. pp. 27-28; FP. pp. 76-77
ldcm
20 Jbíd. p. 39; FP. p. 92.
21 Jbíd p. 27; FP. p. 77.
22 Jbid. p. 27; FP. p. 77.
18

19

p. 21.
Cfr. lrkm.

16 !bid.
17

\59

�161

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFIA
DE AGUsTIN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Absoluto: Dios. Su experiencia de ellos le llevan a descubrir el Valoe de
valores: Díos23 .

realización del dinamismo ascencional de nuestro espíritu encarnado,
abertura y encaminamiento a la plenitud subsistencial 25 .

Ya hemos encontrado alguien que ha de satisfacer plenamente los
afanes del hombre, que le ha de liberar de su desamparo. Ahora hay que
tender hacia Él, hay que obtener de y en Él la plenítud subsistencia!. Para
lograr esto, el hombre puede valerse de la filosofía, pues elhl le mostró la
existencia de la Verdad Absoluta. Por tanto, erá ella la que le ayude a
recorrer el camino para lograr liberarse del desamparo. Pero la filosofía,
observa Basave, no salva, sólo es un medio para que la persona se salve;
sólo muestra el "para qué" de su vida, no le da en posesión a Dios en
quien se ha de salvar, sino tan sólo una abertura amorosa hacia Él. Por
eso Basave llama a la Filosofia "propedéutica de salvación"24 •

Desglosemos la definición en sus cuatro elementos para mejor
comprenderla.

160

3. La Filosofía como Propedéutica de Salvación
Desde el momento en que el hombre está sobre la tierra es para algo.
Su existencia no es absurda, sino que tiene una razón de ser, tiene un por
qué y un para qué. Esto se lo muestra la filosofía como propedéutica de
salvación.
Cuando él se da cuenta de la tarea que debe llevar a cabo, comienza a
salvarse. Dicho de otro modo: si actúa racionalmente, si busca la verdad
y los valores, si vive una existencia auténtica, en ejercicio de su libertad,
comprometida y responsable, en amorosa comunión con los demás y
con Dios, está en camino de salvarse.

3.1.1. Cabal cumplimie11to de la vocación personal
Antes de estudiar qué es en sí el cabal ... veamos A) cómo aparece la
vocación y B) qué es la vocación personal.
A) Aparición de la vocación
La vocación surge al ejercer la razón y la libertad. Cuando la persona
se da cuenta que es distinta a los demás seres que la circundan (vegetales,
animales irracionales y lo inorgánico) porque tiene conciencia de sí y
porque razona, al aprender su finalidad, el motivo de su existencia y
comenzar a buscar los medios para llegar a su fin último, aparece su
vocación 26 •
Es posible realizar la vocación por el ejercicio de la cazón y la libertad
que lleva al fin último: Dios 27 •
B) Definición de vocación personal
El hombre obtiene su fin último pues tiene la necesidad de actuar
libremente durante su existencia y por elegir los medios que considere
adecuados para llegar a su fin último anhelado. Por ello la vocación
personal es "la inexorable forzosidad de realizar el proyecto de existencia
que cada cual es"28 .
·

3.1. Dc.inición .ilosó.ica de salvación
La salvación se define tanto teológica como filosóficamente. Al
presente interésanos la segunda en la que se inscribe la definición
basaviána:

q

Realización de la vocación personal
Si el hombre va configurando su vida, si va actualizando sus
facultades a fin de llegar a ser lo que puede ser, realiza su vocación
personal 29.

Salvación es, el orden filosófico, cabal cumplimiento de la vocación
personal, fidelidad a nuestra dimensión axiotr6pica, esclarecimiento y
25

Jbíd. p. 96; TH. p. 437.

u, Cfr. FH. pp. 116-11 7.

Cfr. Jbíd. pp. 118-119.
Cfr. fbíd. 117-118.
29 Cfr. Basave Femández dd Valle, Agustín, " Significación y sentido de la vida
27

28
23

2◄

lbíd. p. 40; FP_. pp. 93-94.
Ibíd. p. 41; FP. p. 95. El estudio basaviano de Dios puede verse en nuestro

artículo "'Dios', en la Filoso6a de Agustín Basave'', en ANALOG1A, año XIV, n. 2, Ed.
CEOP, México, 2000.

humana", en H11manilaJ, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad de uevo León, año 111, o. 3, Méx.ico, 1962, p. 34. En adelante SS . .MM:.

p. 42.

�162

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

ENRIQUE AGUAYO

163

I

Basave fundamenta tal realización en los elementos de la vida moral:
cuerpo, afectos, intelecto y voluntad30 •

4) Función de la voluntad en la realización de la vocación.
personal

1) Función del cuerpo en la realización de la vocación personal

Propiedad de la voluntad es la libertad. Por ésta el hombre elige
bíenes. La elección constante de bienes crea hábitos moralmente buenos
que propician acciones buenas y evitan las malas.

El hombre es espíritu encamado. Por esa dui-unidad se dan en él la
vida física y la· espiritual. Él actúa tanto con su cuerpo como con su
espíritu, pero el cuerpo está al servicio del ~tu, pues lo menor y
menos perfecto (cuerpo) se subordina a lo mayor y más perfecto
(espíritu). Esta superioridad se comprueba, sencillamente, así: el cuerpo
vive porque el alma le confiere la animación. Por esa subordinación
menester es que el cuerpo esté ordenado, moderado en los apetitos
sensibles, de suerte que el placer físico se constituya en un medio y qo en
un fin de la vida31 •

2) Función de los afectos en la rea1ización de la vocación
personal
Para Basave los afectos se refieren a la vida sentimental (amorosa), en
la que hay un encuentro del alma con el organismo. Encuentro que hace
que aquélla experimente el amor que expresa y recibe a través del
· organismo (cuerpo) pues éste es medio de comunicación.
Según nuestro autor, los estados afectivos presentan dos aspectos:
intelectual y fisiológico. El primero por parte del alma, el segundo por
parte del cuerpo.
La razón debe dominar los sentimientos, sobre todo los ciegos, a fin

de que el amor sea desinteresado, fecundo, de entrega total de la persona
hacia sus semejantes32•

3) · Función del intelecto en la realización de la vocación
personal
La inteligencia regula los afectos a fin de que el espíritu esté libre de
las pasiones y pueda llegar a poseer la verdad: Dios33 •

30 lbid.
31 Ibíd.
)2

33

La razón debe someter las pasiones para que el ejercicio de la libertad
favorezca hábitos moralmente buenos que pennitan el desarrollo integral
del hombre34 •
En síntesis: el cabal desarrollo de la vocación personal, según Basave,
se llevará a cabo cuando el hombre ejercite su razón para ordenar y
moderar su cuerpo, por medio de la templanza, sujetando sus apetitos
irracionales y los afectos (pasiones ciegas y sentimentalismos) a fin de
que pueda ejercer su libertad para elegir, solamente, bienes, de suerte que
vaya creándose hábitos moralmente buenos que propicien el desarrollo
de su persona. Así estará en vías de salvarse.

3.1.2. Fidelidad a nuestra dimensión axiotrópica
El ser humano es axiotrópico, es decir, siempre desea y, por ende,
busca valores. Esto se entiende porque su voluntad es atraída por uno de
entres varios objetos. Por la libertad elige lo que ha conocido como un
bien, como amable. Si un objeto es amable, es valioso por lo que se le
estima y se le prefiere.
La libertad se mueve entre posibilidades. Elegir entre esto y aquello
no es arbitrario, sino se atiende a lo mejor y más valioso.

Si la voluntad ama y busca lo amable, y si la libertad elige bienes,
entonces la libertad supone el valor.
Ahora bien, la libertad es propiedad de la voluntad que es una
facultad del alma. Por ello, el axiotropismo es una dimensión del
hombre: brota desde dentro de su ser, de la voluntad que es u.na de las
operaciones intelectivas del alma. Trátase, el ax.iotropismo, de los afanes
humanos por lo valioso: la verdad, el bien, la belleza (dadores de sentido

p. 36; MM. p. 44.
p. 34; MM. p. 43.

Jbíd. pp. 34-35; MM. p. 43.
lbíd. p. 35; MM. pp. 43-44.

34

Jbíd. p. 35; MM. p. 44.

�165

ENRIQUE AGUAYO

EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA
DE AGUSTfN 8ASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

a la vida), que surgen cuando él se aleja de las leyes cosmológicas para
encaminarse hacia las leyes noológicas35 •

que ~l hombre no es un ser salvado. Por ello puede luchar para salvarse.
Preasamente la persona que lucha por alcanzar su plenitud está abierta y
en camino de lograrla.

164

De entre todos los valores que pueden incitar y guiar la vida, hay uno
que es el supremo: Dios. Este valor dará pleno contenido a la existencia.
Por ello, el hombre debe aspirar a dicho valor. De este modo su
dimensión axiotrópica se orienta hacia Él36 •
Resumiendo: la dimensión axiotrópka se retiere a que el hombre
capta valores, a los cuales se dirige y escoge libremente. De todos ellos
uno es el máximo: Dios. Él debe ser, entonces, la mayor aspiración
humana. Así el hombre está buscando su salvación.

3.1.3. Escla"cimiento y "alización del dinamismo ascencional de nuestro espíritu
encarnado
Basave ve surgir el dinamismo ascencional cuando el hombre se aleja
de las leyes cosmológicas (físicas, químicas y biológicas) para
encaminarse a las leyes noológicas (verdad, bien ...), con el objetivo de
esclarecer y empezar a realizar su vocación personal mediante la
realización de valores37 •
Este dinamismo ascencional, que es la dimensión teleológica del
hombre, es su tendencia hacia la plenitud subsistencia! (que en cuanto tal
le es natural), hacia la felicidad absoluta en Dios, al cual es capaz de llegar
porque tiene un alma inmortal por la que aspira a la felicidad suprema.
La persona, por el amor, está constitutivamente abierta a valores,
prójimos y Dios. De allí que pueda proyectarse en un Absoluto capaz de
brindarle su plenitud anhelada. Esa intención manifiesta del hombre
hacia la plenitud subsistencia! en Dios es lo que Basave llama
"dinamismo ascencional de nuestro espíritu encamado" 38 •

3.1.4. Aberturay encaminamiento a la plenitud subsistencia/
Basave afirma: "Todo hombre, en cuanto es, tiende a ser en pknituá'39 • La
realización de esta tendencia púede o no dirigirse hacia la salvación, ya
Cfr. FH. pp. 161-162.
Jbúl p. 163 .
31 fbíd. pp. 116-117.
lB Cfr. SS. pp. 25-27; MM. pp. 39-41.
39 Cfr. MM. pp. 7 y 161 ; FH. p. 166.

To?o hombre que se esfuerza por obtener los medios que lo acerquen
paulatmamente hacia Dios, está en camino de salvarse40•

3.2. Vivencia de la Filoso.ia como propedéutica de salvadón
La salvación personal comienza cuando cada quien utiliza su razón
par~ autod~terminarse, para liberarse de los placeres sensuales y de las
pas1o~es ciegas, a fin de ejercer la libertad, de modo que pueda ir
selecc10oando ~os mejores bienes, aquellos que pongan en la vía de
salvarse y permitan ayudar a otros a hacer lo mismo.
El recto ejercicio de la razón desprenderá al sujeto de lo mundano y
temporal para encaminarlo hacia el Valor upremo, hacia el Ser que creó
todo cuanto existe y le puso el deseo de ser plenamente.
. Cuando alguien se abre, por su anhelo de ser cada vez mejor, hacia
Dios, , ~uando reconoce su insuficiencia radical y su desamparo
ontologico y busca la manera de ampararse reconociendo la suficiencia
de Dios a Quien recurre para llenar su anhelo de plenitud, está en el
camino de salvarse.

Conclusión

_D no de los medios para que el hombre

e salve, es decir, para que sea
feliz plenamente estando cara a cara con Dios, es la fi.losofia, o mejor
aun, filosofar.
Esta disciplina nos mostrará una vía para llegar a Dios, incluso nos
enseñará' su real existencia y sus atributos. Tócanos a nosotros, a cada
persona, dirigir nuestros pasos hacia Él.
Mé~to de B~save, que hace a su filosofia original, es haber
descubierto el aspecto propedéutico y ponerlo al servicio de la gente para
q~e, por la vía racional, junto a la teológica, se salve.

35

36

,1(1

Cfr. SS. pp. 41-42; 1\l!J\1. pp. 45 y 47.

�166

ENRIQUE AGUAYO

Quien no entienda a Dios, pueda salvarse por el puro camino
filosófico realizando, a conciencia y en totalidad, su vocación individual
en sus tareas cotidianas.

Bibliografia
BASAVE FERN.ÁNDEZ EL VALLE, Agustín, "Filosofia de la cultura", en
H11manilas, Anuario dd Centro de Estudios Hum 'st:icos de la Universidad
Autónoma de uevo León, año &gt;-.'VII, o. 17, México, 1976.
AGUAYO. Enrique, "Aproximación al pensamiento filosófico de Agustín
Basave", en EsTUDlOS, n. 46, Ed. ITAM, 1996.
___, "La axiología de Agustín Basave", en LOGOS, Revista de Filosofla, vol.
XIV, n. 70, año, XIV, Ed. Universidad La Salle, México, 1996.

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

_ , "La re-ligación ontológica del hombre con Dios, según Agustín
Basave", en LOGOS, Revista de Filosofla, VOL. XVII, n. 49, año XVII, Ed.
Urúversidad La Salle, México, 1989.

Dr. José Antonio Dacal Alonso
Dirección de Humanidades
Uni\'ersidad La alle

Introducción
En esta ponencia se pretende establecer algunos criterios para la
comprensión de una formación más completa de la persona en la vida
social. e refiero a la llamada formación humanista. importa dejar claro
que no se trata de una reflexión en el horizonte de la futurología -si e
que existe tal perspectiva- tampoco en sentido estricto de un estudio de
pro pectiva en el que se describan diferentes escenarios. eguramente
tiene elementos de prospectiva por lo que se refiere a algunos escenarios.
Uno de estos es el escenario probable o lógiro en el cual de conformidad a
determinada reglas dentro de un contexto -de seguir e aplicando las
reglas- se producirá un fenómeno determinado. Algo se dirá re pecto a
un escenario deseable o utópico en el cual e proponen algunas reglas
para un modo de vida. En cuanto a un escenario posible o futmible por
tratarse de algo contingente e impenetrable para la condición humana no
diré nada.
e trata de una meditación desde aquí y ahora sobre un tema a efecto
de facilitar una reflexión, un diálogo y algunas conclusiones provisionale
al escucha o al lector.
. Los puntos guías de la ponencia son: l. La cultura actual: tendencia r
contradicciones; 2. EJ humanismo· 3. La ciencias humanas; 4.
Educación y humanismo y conclu iones.

�168

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

1. La cultora actual: tendencias y contradicciones

En este apartado no se pretende ningún análisis completo -asunto
imposible e innecesario- de la cultura, sino de poner a la consideración
del auditorio algunas tendencias de la cultura para situar la problemática
de la formación humanista.

Para los fines de este trabajo, por cu/Jura se

ede entender el proceso
espedficamente humano de respuesta a múlti.pfes necesidades que se
intentan satisfacer mediante la inteligencia y el trabajo, a través de la
acción educaáva guiada y conformada por la realización de valores y
bienes.
El proceso cultural no es una enádad extraña o fuera de la perspna,
de la sociedad y la educación, pues todos estos elementos forman unidad
diferenciada dentro del contexto de la humanidad.
La educación -proceso humano y cultural- es el gran medio para
conservar, transmitir, desechar, modificar y proponer valores. Por eso
entre educación y cultura, como entre persona y sociedad, entre ésta,
valores y cultura se produce íntima vinculación que se va diferenciando a
lo largo de la historia, provocando choques, conflictos y crisis. demás
en el proceso cultural inciden factores geográficos y humanos que
pueden favorecer u obstaculizar el mismo proceso cultural.
En todo proceso cultural podemos encontrar unos valores que lo
orientan o guían. Me parece conveniente señalar algunos:
El valor de la acción como actividad y ejercicio de las potencias y
facultades del hombre para resolver sus necesidades fundamentales y
complementarlas en el ámbito corporal y espiritual.
El valor de proyectar como esfuerzo de conceptualización para que a
través ·del trabajo se pued. n resolver de la mejor manera Jas di ersas
necesidades del hombre.
Los valores de orientatión y dirtcción que guían y dirigen conforme a
metas superiores las actividades 1-lumanas que combaten el conformismo,
el determinismo, las inercias, las acti idades mecánicas, repetitivas o de
indolencia. Estos valores permiten asumir actividades, posiciones o
posturas por p~e de los hombres ante los hechos culturales: sociales,
politicos, religiosos, técnicos, científicos, etc.
El valor de la manifestación de la vida humana en todas sus facetas desde
las formas más sencillas hasta las más compleja y comunitarias, en la

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTIJRO EDUCANDO

·169

medida que todos los actos del hombre, aún los de carácter puramente
natural, están transidos de contenidos culturales.
El valor de la civilización como un vasto conjunto de bienes y valores
que le permite al hombre una vida mejor, que a cravés de la educación lo
humaniza e intenta espiritualizar a la naturaleza.
Los alares del saber, del conocer. del i11,:estigar que acompañan a todo
proceso cultural para penetrar la intimidad o el ser de diferentes ámbito
de lo que llamamos realidad.
s el saber teórico y práctico, a su vez
como valores de e..-.:periencia, ampliación y descubrin,ienlo del entorno divino,
natural y humano.

La cultura busca sih,ar o ubicar al hombre, ante distinto aspectos de la
realidad, permitiéndole encontrar su posición o idl!fltidad y al mi mo tiempo
la diferencias con los otros o igJfales, por eso e diálogo interculnu:al para
el conocimiento y aceptación de otros valores.
El de arrollo cultural establece limites en cuanto a los valores
propuestos en un contexto; y simultáneamente e os linute son el medio
o punto de impulso para traspasarlos hacia nuevas metas. e presentan
valores como la tradició11 y la in11ovació11 de toda cultura si pretende
trascender.
Estos son algunos valores que sub} acen en términos generales en lo
que llamarnos cultura; además de los mur específicos de cada sector de la
misma que no serán objeto de análisis. Lo qu será objeto de reflexión
on las tendencias que e rnanifie tan en la cultura actual.

a) La política
Frente a sistemas políticos absolutistas y por tanto autocráticos en lo
cuales el poder reside en una per ona, existen los re 'mene
democráticos en los cuale el p der -al menos teóricamente- [ side ca
todos los miembros de una sociedad.
Un i tema absolua ta, ya no monárqwco mo republicano ha
Uevado a los Estados totalitario en sus moda~dades nacional-s cialista
bolchevique o corporativista, con las figuras de un gobernante llime e
forer, o jefe; soviet, diaador o el general equis; o caudillo.
En el régimen democrático las modalidades pueden er desde la
foona pre idencial hasta la parlamentaria con u primee mini tro que
ejerce las funciones de obemante siempre que cuente con una mayoría
de votos entre lo distinto partidos que configuran el poder legi lati\TO.

�170

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

Entre absolutismo totalitario y democracia presidencial o
parlamentaria, se manifiesta la concepción ácrata o anarquista, que
propone como valor supremo la libertad pretendiendo suprimir el
Estado, sustituyéndolo por formas de estructuras flexibles de
autogobiemo, interrelacionadas y solidarias para atender diversas
necesidades, rechazando el principio de autoridad que exacerbado en los
sistemas absolutistas no tiene límites a la hora de gobernar; y en cambio
en las democracias se regula por el Derecho. bas tendencias anárquicas
no logran articularse.
Hoy asistimos al desmantelamiento del Estado que inserto en alguna
de las modalidades anteriores -excepto el anarquismo por obvias
razones-, con bases nacionalistas y patrimonialistas e restringido en u
soberanía subordinándolo a un poder supranacional cuyos ejes de acción
son las finanzas, la informática, la integración de fuerzas armadas por
bloques a otros Estados, para inducir a través de los medios de
comunicación las conductas que se estiman ' correctas y democráticas":
frente a las que se consideran "incorrectas y antidemocráticas". De un
Estado nacional, libre y oberano a un Estado dependiente o
interdependiente y subordinado al bloque de poder que la situación
histórica le asigna. De un Estado de economfa planificada a un Estado
de economía de libre mercado donde La "mano invisible", como pensaba
Adán Smiht, regulara en beneficio de todas las libres iniciativas de todos,
aunque finalmente sea de algunos grupos.
Del Estado estamental, o del partido único al Estado de múltiple
partidos. Del Estado .sin Constirución y libertades al stado con
Constitución y libertades al menos declarado formalmente. Del Estado
omnisciente y superregulador al Estado limitado y desrregulador. Del
Estado aparentemente aislado y cerrado al Estado multilateral y abierto.
De1 _E tado centralizado y autoritario en el cual el súbdito debe
"obedecer y callar', como querían los Borbones de la llustración
española, al Estado descentralizado y participativo donde quizá el
súbdjto ni obedece ni calla y todo se vuelve confusión e ingobernabiLidad
con la consiguiente inseguridad .y barbarie.

b) La economía
De los sistemas de producción esclavista, feudal artesanales se llega
a los istemas de producción de bienes y servicios de manera industrial y
hoy altamente tecnificada en parte automatizada y robotizada. Del
1

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

.171

FUl'URO EDUCANDO

trueque a la moneda, de ésta a las formas de dinero en papd y plástico,
con tendencia a sustituir ele por otras ilusorias modalidades.
De La obtención de bienes , servicios mediante la guerra, la e clavitud,
la pirateria y la expediciones de saqueo y la colonización hasta la
división intemacJonal del trabajo, gracias al dominio de la ciencia y la
técnica. Estos últimos sistemas son más elegantes y e tán auroleados
con el conocimiento &amp;ente a los antiguo procedimientos más vfolenro
frontales.

H~y a los p~se como los individuos de conformidad a ideo! gía y
paradigma de vida le on asignada cierras tareas en la producción de
bienes
erv1c10 . Todo Lo cual e acompaña c n determinad s
e úmulos a La "inteligencia v buena conducta ' de lo indi iduo ,.
pueblos. Esto e expresa m'ediante términos como "socios", o bie~
"autorización", "certificación" }' 'acreditación", entre otras modaüdade
que se di putan el motor de la producción: el trabajo humano.
s verdad que hoy e plantea -gracias al avance tecnológico- la
desapacición del empleo, más no del trabajo.
Del.trabajo bajo las modalidade de esclavitud y sen•idumbr e pa
al se~1-l.ibre _de la arte anía. Con la Revolución Industrial al trabajo
asalaaado y libre hasta el cada vez má asalariado v menos libre. Del
trabajo corno ca tigo al trabajo como bendición y fuente de todo I
bienes. Del trabajo m derado a la enajenación laboral D 1 trabajo
equilibrado para vivit y atender a la propias nece idade y de la familia a
,·_i,'": para el c:rabajo y la de inte ación familiar. Todo e ro lleva a lo que
1gmend a Hegel pued llamarse: la ' conciencia desgarrada' o el
"corazón desventurado" del individuo y con ello de la ociedad.
De una economía que privilegió La agricultura - recuérde e las res1s de
s fisi ~ e.ratas- a una economía qu ensalzó la indu triaüzación
p steriormente 1 s servicios, lo cual en el m mento acrual al vivir la
post-industrialización, tra.e corno con cuencia, para enormes cancidade
de eres humano , el hambre y la de ertificación de grandes extensiones
de tierra, haciend caer a mucho
rados en la dependencia alimentaria.
trata del "poder de los alimentos' , un poder que ya no contralan los
i'ndividuo , ni iqwera mucho pueblos r stado sino otro
cado r
entidade económJcas.
esto se agrega La dependencia de bienes ;.
materias primas con lo cual la cadena de la -ida y la upervi, encía digna
de la persona e encuentra amenazada.
s el p der de la ciencia y la
tecnología, que pera baj la má cara política del bloqueo como castigo

�172

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

173

de guerra o sanción comercial desconociendo los derechos de niños y
anaanos.

con pretensiones universitarias orientada al trabajo y la movilidad social
que desarticuló las jerarqu.izaciones del pasado.

De la economía autárquica se pasó a la economía bilateral, multilateral
y ahora globalizada. La globalización ya se dio en el Siglo XVI con el
Imperio Español y de manera restringida y analógica en otros tiempos y
ecumenes hwrtanas. Gracias a los avances de las comunicaciones e
informática hoy se quisiera cumplir la
opía del control total
electrónicamente y lo más importante controlar el patrimonio, los
ingresos y egresos del individuo no solamente en el aspecto económico,
fiscal, sino como anna política. Se cumpliría lo contrario que denunció
el filósofo francés Michel Foucault en su obra Vigilar y castigar. Allí se
estudian los mecanismos del poder no como servicio sino como miedo y
terror. En la utopía electrónica se alcanzaóa el sueño de todos los
dictadores y autoritarios: vigilar y castigar a todos. En principio tiene el
inconveniente de la desaparición del dinero -esto es un mal menor desde
otras perspectivas- aunque la ventaja del control y sanción inmediata.
Seóa el sumun de la paranoia y la esquizofrenia humanas. Una gran
tentación ya puesta en marcha en diversos ámbitos: bancario, fiscal,
registro de inmuebles, electoral, etc.

De la sociedad diferenciada por los privilegios de la sangre, el poder o
la riqueza aristocratizantes a la sociedad igualitaria, gue estimula el propio
saber y valer con tendencia a una mayor democracia en los beneficios de
la producción. Este concepto de igualdad rector de la vida humana
queda contrastado por la realidad histórica que acentúa múltiples
diferencias, que encubren servidumbres e injusticias dolorosas.

e) La sociedad
Durante milenios los núcleos humanos -la mayoría- se establecieron
en el campo y en menor proporción en áreas urbanas, las cuales no
estaban lejos de las zonas rurales. Ambas formas implicaban diferencias
en los modos de vida. En la actualidad este proceso se ha invertido y la
mayoría de la población se concentra en las ciudades, lo que sin duda ha
permitido mejorar los niveles de vida. En las wbes se han generado
nuevos problemas: hacinamiento, miseria, pandillerismo, drogadicción,
masi~cación, violencia e inseguridad, entre otros.
·
Se pasó en dos siglos de una sociedad cerrada, tradicional y
jerarquizada en estamentos sociales a una sociedad abierta, innovadora,
de clases con tendencia a la igualdad y movilidad social, hoy en
desintegración masificante y · aparición de asociaciones y grupos
complejos. De una concepción de la vida regulada por los ciclos
cosmológicos a una concepción moderna y posmoderna, regulada por
decisiones individuales y socia.les más dinámicas, donde el espacio y el
-tiempo se contraen vertiginosamente. De una sociedad con escasa
escolaridad, privilegio de unos cuando a una escolaridad más extendida,

La familia corno célula del complejo social ha sufrido profundas
tran formaciones. De una estructura ttiádica: padre, madre e hijos, con
centro de poder y subsistencia anclado en la figura masculina se pasó a la
familia univalente o polivalente, en donde la responsabilidad se centra en
muchos ca os en la figura femenina. Otras composicione se establecen
con personas del mismo sexo. De la familia dependiente
económicamente de un padre, a la interdependencia económica entre
varios miembro de la familia.
De una sociedad que era fi I a sus costumbres y con una moral
proclamada -aunque no se cumpliera- se llegó a una ociedad que
enjuicia y de deña sus costumbres y moral sustituyéndolas por otras que
juzga más adecuadas. En la moral e proclama el permisivismo, el
convencionalismo y el esceptici mo. l re ultado es una confusión que
impide una acción moral orientada. Otro tanto puede afirmar e de los
llamados valores.
Como consecuencia de los enorrn~s y graves conflictos armados t1uc
nos han acompañado a lo largo del siglo r ' , las crisis exisrencialc . e
agudizaron a ni,,e] individual y social ensayándose diver os escapes. Uno
de los más utilizados el consumo de estimulantes y drogas, unas legales y
otras no. El problema se ha convenido en un inscrumcmo de control
polícicü"-social, ademá d un pingüe negocio.
~I

Cinuias, /njii'?11ación )' C0/11,mic,wó11

De unos V'::: -· -::-:
' .-:""Un:'
:n los cuales se moclabnn
las simples observaciones ensible , juntamente con lo imaginario, la
·creencias, la fe en fuerzas oculta que e buscaban dominar o cuando
menos aplacar mediante la mag1a, se llegó a un modelo de ci ncia con
base matemática, con metodología rigurosa y experimentos controlados
9ue permitió un notable aYance en el conocimiento no sólo de la
naturaleza, sino del hombre r la sociedad.

�174

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

El paradigma áentífico de Occidente propone una coocepaon
positivista del conocimiento, es decir, sólo existe como verdadero el
conocimiento cienáfico, que se elabora a partir de representaciones que
de alguna manera llegan a los sentidos y son relacionadas conforme a
hipótesis, leyes y teorías que genera la razón para explicar los fenómenos
cuantitativa y cualitativamente. Todo lo que está más allá de la
experiencia sensible no alcanza el rango de ob)etividad suficiente para ser
considerado, si no como verdadero, al menos como válido.
Esta concepción de la ciencia facilita el extraordinario desarrollo de la
tecnología permitiendo un notable avance material y espiritual de la
humanidad. Simultáneamente corroboramos que el desarrollo es muy
desigual, tanto a nivel personal como social. Además, la ciencia y la
tecnología no son una panacea -sin mengua de sus valores y alcancestambién han generado errores confusiones. La razón no tiene una sola
vertiente como el cíentificismo a ultranza pretende imponer. Al lado de
la razón instrumental existen otras modalidades del saber. La ciencia y la
tecnología liberan aunque también enajenan en múltiples casos por: una
visión reduccionista de la realidad. La industrialización como resultado
del progreso científico provocó problemas muy diver os tanto sobre el
planeta tierra como sobre sus habitantes. Por eso hoy es necesario
reflexionar sobre los alcances efectivos del desarrollo científico y
tecnológico.
Por otro lado la información y los medio de comunicación han
tenido a lo largo del siglo un impacto y un desenvolvimiento
impresionantes. Los medios de información y comunicación rompieron
barreras físicas permitiendo un más rápido y frecuente acercamiento
entre los hombres y las sociedades. A través de esos medios se
ampliaron los conocimientos, los entretenimientos y hasta nuevas formas
de ed_ucación. Simultáneamente se producen fenómenos opuestos de
obreinformación imposible de asimilar, tedio, aburrimiento,
manipulación e inducción de las personas a través de los medios de
comunicación para orientar conductas, modos de vida e ideologías. Las
personas se sienten vinculadas y _aisladas, libres y utilizadas, acompañadas
y en soledad, alertas y confundidas, pues la cLiversidad de opiniones las
suelen identificar con la verdad, la pura subjetividad pretende encarnar la
objetiva realidad._
o se olvide que el grave problema ecológico mundial, en parte
derjva de una concepción científico-tecnológica que al no valorar al

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

175

hombre y a la naturaleza, generó daños y males -como la contaminación
en todas sus modalidades- basta grados irreversibles.

e) El artey la religjón
Hasta donde alcanza la memoria histórica, las grandes expresiones
artísticas del pasado tenían una eminente función social de integración de
un pueblo. En la acrualidad es un vehículo para manifestar la propia
individualidad, en ocasione de forma arbitraria y subjetiva. Del arte
nacido en la comunidad y alimentado en los ideales de la religión y la
belleza se ha llegado a un arte que pretende ser catar is para las angustias
existenciales de un individuo. De un arte con formas definidas y
contenidos afectivos a un arte informal e imelecrual que finalmente
resulta frío y aíeno al corazón de la mayoáa de los hombres.
El arte contemporáneo con sus experirnentali mos sin duda ha
impulsado nuevas facetas en la búsqueda no sólo de la belleza, sino
también de lo feo y sus derivados sea como medio de experimentación
teórica o de propuesta práctica, todo lo cual upone enfrentamiento
entre tradición e innovación. Los múltiples iJmos cada uno con
pretensiones hegemónicas y reducciooistas ilustran esa lucha de
contrarios artísticos y estético .
Frente a las artesanías, el gran arte o bellas artes, han surgido nuevas
modalidades que encarnan los múltiples diseños de nuestro tiempo desde
los icón.icos a los industriales, pasando por los gráfico y urbanoarguitectónicos. Estos representan la_nueva estética y arte que implica
conjunción de ciencia, tecnología sensibilidad )' entimiento que no
siempre pueden ser coordinados. El exceso de inclividualismo y estar
anclados a las concepciones cenacenri ta y barrocas de ver r sentir nos
Jo impiden.
esto se agrega la improvisación académica y cultural de
muchos .que e ostentan como arri tas.
En el ámbito de la religión hemos transitado de las sociedade de
inspiración politc;ísta hasta las teocráticas y de éstas a las ateas. En el
siglo
' hemos asistido a un ateísmo militante, po tularoáo o
simplemente existendal en que e vive sin ninguna referencia a Dios o al
mundo trascendente, se vive encerrado en la pura inmanencia.
e
transitó de la sacralización a la desacr:alización, del dominio ideológico
del clero al dominio de grupos de seglares en nombre de la libertad, la
ciencia y la ilustración. De sociedades guiadas por la fe, las creencias y
formas diver as del mito a sociedade guiadas por la fe en la razón, la
verdad de las ideologías, la doctrinas filosóficas, lo idearios politico y

�176

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

JOSÉ ANTONIO ÜACAL ALONSO

todo esto teniendo como sustrato la razón iluminada o la razón instrumental.
De la vida regida por los mitos a la vida regida por procesos de
desmitologización. Sin embargo, nuevos mitos en el mundo moderno
P?r ejem~lo: la idea de progreso y desarrollo infinitos, la de prolongar la
VJda y la ¡uventud, el de la ciencia y la técnica como liberadoras; el mito
de la razón y la absolecencia de la fe, el mito de la competitividad y con
ella del bienestar y el equilibrio social Smgen héroes micos que
encaman los artistas, los deportistas, en ocasiones -muy raras- los
hombres de ciencia, lo protagoní tas de los medios de comunicación ,
hasta lo políticos, a los que se suelen ver como prototipos de las fuerzas
demoníacas. Se sustituyeron antiguos rituales mágico-sacros, por otros
técnico-formales, sin que la catar is se pueda alcanzar a fuerza de
vaciarlos, repetirlos, colocarlos en pantallas en una nueva realidad virtual
que fusiona espacio y tiempo en una multitud de imágenes que intoxican
y enajenan a las per onas y sociedades.

j) La edt1cación
En el pasado la educación como proceso de información v
formación era tarea que desempeñaba la familia }' la clase sacerdocdl
transmitiendo valores tanto para la vida material como espiritual. Era
una transmisión preponderantemente ora~ ejemplificativa, práctica •
débilmente grafológica. Los contenido ' las formas de educar variaban
poco en el curso del tiempo.
En la actualidad la educación entendida más como modalidad e colar
~ considera como un derecho universal, indispensable para el progreso ;
b1ene tar, al menos en lo que se denomina educación básica. 1énfasi
se dio en los contenidos de conocimiento, en habilidades }' destrezas
diversas y menos en la formación ética }' en la esfera afecti ·a y todo
orientado hacia la incorporación al campo laboral. Los efectos han sido
ambiguos. Por un lado no toda las per onas encuentran ocupación en
donde se capacitaron, o se le subutiliza, o se les pide un reciclamiemo
de sus conocimientos en lo que se llama educación contrnua o
permanente, o se le pide realic::en e t1.1cio:; c:orr ~'i:,Penrnrio . Por otro
lado se sc:.ñala la deficiente formación y masificación de 1a d •cactón.
-

ce

-u:-1 . .

&lt;.

• __

¿~_.

._

• •·-·- , ..~ ,.,., u_... uon, adl, · daffilenn., y capacitación con formación o

é ta con información sin reflexionar en un proce o educatl o integral.
La tarea educativa ha sufrido los embates de las moda intelectuales y
de las decisiones politica para fines no iernpre claro ru mejores. ·

177

oscila entre educación pública o privada, escolarizada o desescolarizada,
entre nacional o internacional, entre educación para er mejore o más
productivos, entre tradición o innovación, entre repetición o cambio,
entre educación pasiva o activa y los medios tecnológicos, o por el
contrario favorece los contenidos, en uno y otro cas con menoscabo
del docente como valor humano.
Las maneras }1 contenidos del amplio proceso educati o
-particularment el que se lleva a cab en la e cuela en sentido lato- ha
sido tan cuestionado que actualmente e vive una profunda confusión
entre todos los agentes del mismo.
Todo lo dicho anteriormente no pretende examinar exhaustivamente
la cultura actual, implemente de crib1r y poner a nu stra consideración
algunos rasgos domina:1tes que expresan las contradicciones en distintos
nivele de la existencia humana. Tampoco se trata de un enjuiciamiento
de esos rasgos o de la cultura en su conjunto. ólo son alguno a pectos
relevante no son todo , ni se producen con ab oluta pureza, ino más
bien mezclado y contradictorios como uele er la realidad.
o e una
postura maniquea o uno u otro poi para encregamo como víctimas
prop1c1a tonas.

Lo manifestado a nivel de di cur o en este trabajo resulta porque esa
compleja y contradict ria realidad foona parte de nuestra condición
humana -es más, esto nos configura- en la dimensión hi tórica ·
constituye pane de nuestro ser y experiencia existenciale .
E sí, un planteamiento dialéctico que tiene u origen en la filo ofía
misma que bu ca desde sus inicios una ince i uperior, no c mo
reflexión ecléctica, sino como a unción critica para encontrar respuesta
a través de conceptos más depurados y si fuera posible nuevos, aunque
no tan nuevos que n llevaran en si algo del pa ado creador. Relación de
contrarios que sólo una razón protéica puede articular para una mej r
comprensión y búsqueda del sentido de la exi tcncia humana.
Además, me parece que no se puede hablar del humaru mo r su rarea
en la educación si no partimos de la particular iruación histórica para
reconocer y hacer re altar lo permanente y universal. e caería en un
abstraccionismo de suyo li.mitante.
o se olvide que el autor y el actor
del drama histórico -pueden ser comedia o tragedia y lo son en muchas
ocasiones- es el hombre como especie, la humanidad como idea
universal o género en determinado sentido y la pet:sona social como
individuo.

�LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

178

179

proceso de abstracción con un fundamento real como on lo individuos
El sujeto de la historia es el hombre y si hablamos de humanismo
tenemos que situamos en nue tras coordenada de tiempo-e pacio y en
tensión hacia la trascendencia.

2. El humanismo
a) Los senlido1 dtl h11ma11ismo
1 escotar romano Aulo Gelio en su obra ochts álicaJ. XIII, 7 nos
habla de la humanitas como una forma de ser hombres a la manera como
lo entendían los griegos en su proce o educativo o paidna, anclad en la
areti o virtud, como una fuerza para alcanzar un ideal, en el caso la
condición de humano.
s verdad que el concepto de humano o
humanidad aóa a lo largo del ttempo. Los filó ofo griego , en sus
reflexiones,
preguntaban por algo permanente a pesar de los cambios,
tanto por lo que se refiere al cosmos como por lo que e refiere al
hombre, interrogaban por una fins o naturaleza común a todo lo eres.
Cicerón al igual que éneca en vanas de us obras no d scriben
rasg s del hombre de la humanidad que a pe ar del nempo nos parecen
reflejar cabalmente el ser de nue trn especie, en e pecial éneca en u
amplia obra filosófico-literaria.
Por humanidad también se entiend el conocimiento de las letra y de
las lengua griega • latina.
La palabra humanismo viene de hun1a11iltJ.I-atiJ humarudad o
conocimiento de la naturaleza deJ hombre. Humanita para otros deriva
de humo o tierra, aludiendo al origen en el espacio y tiempo de los
hombres.
Con la palabra humani rno en cuanto género próximo e quiere
expre ar un atributo predicable a todo humano, es decir, de máxima
exren 1ón, pero míruma o nula compren 1ón, por cuanto desconocemos
el contenido de este ambuto. urge la pregunta ¿qué es lo specífico en
e e atributo uni crsal?
Por un lado cenemos que La noción de humanismo alude a hombre y
no-hombre, a todo lo que e encialmente es diferente a la humanidad y
que puede ser Dios }' otro tipo de seres. Entonces el universal abstracto
de humanismo e refiere al género hombre y a los particulares individuo
que llamamo hombres. El univer al se halla en la inteligencia del que
conoce al predicar un elemento común: la e encia o naturaleza humana
qu s dice de codo los hombres.
ce uruversal es re ultado del

particulares.
Lo que cru:acceriza al hombre y en ello radica su humanidad es su
condición de ser material o corporal · pen ante o racional.
sa
estructura compuesta se halla y une en el supuesto persona. El
humanismo es un re ultadc o efecto d la condición de er una persona
humana. Por re ultado se puede entender el conjunto de logros a que
lleva en el tiempo el e pacio el ejercicio de las p tencias actos de
poseer la condición de persona. E o logro se manifie tan en una
cultura guiada por val re en busca de la unidad de todo u miembro
en el conocimiento verdadero, la luntad buen , la búsqueda de lo grato
en la belleza y la p rfección de la exi cenaa que se proyecta a la
trascendencia.
Existen diver a modalidades de entender el humaru mo de de el
llamado clásico
eco-romano, iguiendo con el cri tiano-rnedie al,
pasando por el de la ciudade italiana del 1glo ..
con figura como:
Poliz1ano, Alberti alle de alli al len Renacim1enco con nombre
como loro, Erasmo
ive Valdé , Bude
otro ha ta llegar al
humarusmo de las tres últimas cenruna como el de la Ilu tración de
fuertes aceocos político- oaales, el del i lo XIX que rrans1 ó d de lo
ideale del s ciali mo utópico y el ociali mo científico la del positivismo
c mteano en el que ci ocia y la nueva humanidad eran u culminaaón.
n el iglo ' ,i., 1 iecz che con us concept s de tran valoración y
uperhombre desplazó al humani mo y lo e 1 có a la zaga de un
vitalismo.
n el iglo
e ha hablado de humaru mo de de po rora tan
dtv rsas como la fenomenología, al exi tenclaltsmo tanto en sus
ver iones ateas como cri tiana , el per onali mo, el e piritualtsmo
crisoano, el racio- itali mo de nega y Ga et, el marx.ismo-leniru mo,
el p icoanálJ i , la filosofía de la liberación y el neot mismo entre otro .
Me mteresa hacer un bre e énfas1 en las po tura d Heidegger y
significativas con

1aritain, por c'uanto representan dos po icione
re pecto al hurnani mo.

· Heidegg r e cribe: "Humanism significa ahora, en el caso de
dec1dimo a retener la palabra: la esencia del hombre, es esencial para la
verdad del er, pero de modo que, en con ecuencia no sea lo de mayor
monta precisamente el hombre ólo en cuanto tal. 1osotros pensamo

�180

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

así un humanismo de rara especie: la palabra de un título que es un lucus a
non Lucendo" 1•
Por su concepción metafísica sobre el ser Heidegger no considera al
hombre como centro de la realidad. El ser es el centro y la clave. Por
eso d hombre es el pastor o el guardián del ser, en cuanto éste es lo
originario.
Heidegger afinna que de todos los entes, ehnás difícil de pens~r es
para nosotros el ser con vida, porque de un lado estamos, eo c1erto
modo, emparentados y del otro se abre un abismo con respecto a
nosotros. En cambio la esencia de lo divino nos parece más cercana o
nos inspira más confianza.
De todas maneras es importante aclarar que al pronunciarse &amp;ente a
viejas formas de entender el humarusmo, Heidegger no hace una defensa
de lo inhumano, brutal y bárbaro. En el afán de reencontrar el ser,
tendrá que darse una distinta forma de humanismo, entendido como
aperrura o un despego del ser en el cual el hombre como tal no pretenda
reclamar para sí toda la atención, en cuanto lo preceden el ser y el autor
del ser: Dios.

Maritain siguiendo a Sto. Tomás de Aquino propone un humanismo
.integral, progresivo, cuya finalidad es rehacer las estructura~ culturales
nacidas en el clima del dualismo y racionalismo antropocéntnco. Es un
humanismo de base cristiana en el cual la persona no será desconocida ni
aniquilada ante Dios.
o será rehabilitada sin Dios o contra Dios, será
rehabilitada en Dios. Un_humanismo que promu~va el desarrollo de la
conciencia: "Los daños causados por la conciencia desgraciada y dividida
sólo pueden ser remediados por una adquisición de c_on~iencia más
perfecta y espiritual. Sólo una conciencia evangélica de s1 rrusmo puede
vencer la tragedia de la conciencia naturalista de sí mismo" 2•
La · concepción naturalista del hombre lo predispone al desorden, la
tragedia y la muerte. Para el filósofo francés, el h~smo debe
integrar las aportaciones de diferentes pe~sonas y_ soc1edad_es sm
prejuicios o segregaciones que llevan al fanatismo, la intolerancia para
quien no piensa igual que otro.

1 Jean Paul Sartre, Martín Heidegger, Carta 1obre el h11manirn10, Ed. Sur, Bs.As.,
1960, p.1 OO.
2 Jacques Maritain, Humanismo integral, Ediciones Carlos Lohlé, Bs.As. 1966, P·
p.76-77.

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

t8I

Heidegger busca un humanismo que se subordina, de alguna manera,
al dominio del ser y no excluye a Dios. Maritain propone un humanismo
que con Dios como sustento tenga por centro a la persona, con la
integración progresiva y abierta de todas las aportaciones del hombre
par.a una vida más plena.
Existe la propensión a restringir el concepto de humanismo a
determinadas etapas históricas. Sin embargo, ya vimos que existen
modalidades muy diversas, que no entendeóan por humanismo volver la
mirada de la inteligencia únicamente al legado de Grecia y Roma. Por el
contrario, se encontrarían expresiones del humarusmo en culruras
diferentes y en tiempos y espacios diversos.
El profano como el experto sienten a priori que el humanismo es una
concepción que resalta la importancia del hombre y sus obras, sin
atender a criterios exclusivamente del tiempo, el espacio, lengua, raza,
religión, desarrollo político, económico, social, personal o cultural. En
otras palabras, existen en común estructuras o expresiones de una
esencia humana propias de todos los hombres que les da no sólo el
estatuto ontológico sino similares virtualidades que los unifican e
identifican y cuya puesta en práctica se objetiva en eso que llamamos
cultura humanista.
Si se examinan con cuidado diversas posiciones en la historia del
pensamiento humano, sean teológicas, filosóficas, científicas, politicassociales, se puede encontrar -por encima de sus diferencias e incluso
sectarismos y dogmatismos- elementos de validez universal reconocible
para el hombre informado y de buena ·voluntad o disposición. Se piensa
-y no sin razón- que aquello que se estima como uno, verdadero, bueno
bello y valioso, debe ser admitido y reconocido por codos aquellos que
desde el estatuto ontológico responden a la condición de ser humano.
Si lo dicho parece ser válido desde una perspectiva teórica y
existencial, no resulta fácil su comprensión y aceptación para todos en
circunstancias espeá.ficas culturales canto de las personas como de las
sociedades a lo largo del tiempo y el espacio histórico.
o se quiere
decir que todas las expresiones humanas tengan valor cultural y en el
e.aso de que algunas lo tengan que deban admitirse sin crítica y
valoración; y aún realizada ésta que forzosamente deban ser aceptadas.
También es válido y legítimo disentir y no admitir valores, a diferencia de
principios éticos básicos.

�182

Josit ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

183

FUTURO EDUCANDO

Por lo dicho, no e extraño que aparezca frente ál humanismo
situaciones paradójicas. Por un lado el humani mo conlleva una
posición de coincidencia tanto en el plano teónco o reflexivo como en el
plano de la exi tencia o historia, al r conocer como efecto de las mejore
propiedades de la esencia de quienes pertenecen al gén ro humano
determinados legados y valores;
por otro lado son esas misma
personas quienes en nombre de razone di ersas e opon n a otras
propuesta de humanismo cliferentes a su contex o cultural.
Esto lleva al tema de la verdad del conocimiento r a preci ar lo ejes
del humanismo, entendidos ésto como los concepto dominantes qu
guían y el fin que e persigue con una propue ta humanista espeófica a
lo supue tos metafisicos en que e fundan.

El trazado o conoc1miento de eso e¡es que articulan y ostienen el
humanismo en ténnioo de emiótica son la estructura sincrónita o lógicaontológica y la estructura diacrónita o
hi tórica- enerativatransfonnacional que operan conjuntamente y remiten a un análi is de la
teoría de la cau a.
Desde la perspecti a de la tau.so material todo humanismo es resultado
de la activtdad cultural del hombre para resolvec us múltipl s
necesidades. Esta propuesta conlle a el momento de la objetividad del
contenido espiritual que otocga su dimensión ceal a determinadas obras
con sus supuestos metafistco .
Por la causa fa1'111al, delmninaliva o tspetijfrali.va del humanismo, éste se
alcanza por la realización de valores ya sea que esto se manifiest n
como actos de personas, o bienes de cultura. La anedad de valore e
enorme · cada grupo humano, de acuerdo a u evoluaón cultural,
enfatiza o privilegia unos más que otro .

A travé de la causa eficiente on las personas en un contexto ocial
quienes siguiendo una tradición e innovando transforman Jo valores &gt;'
con sto el p dil humano. parecen así cultura y ci ilizacione origino/u
y fundantu qu extienden us aportaciones a va to espacio geográficos,
fermento y legado que enriquec a otras culturas.
Desde la perspecova de la caflJa final es la h rencia de los humanista
la que contribuye a la realización del ser del hombre, a travé de los
valores en su cohtexto histórico y cultural.
Un legado cultural es humanista i además de centrarse en el hombre
promu ve su lib ración y su libertad, in cerrarse e. clu ivameme en él, y

conlleva ap rtura hacia Dio ' la naturaleza. n humaru mo su tentado
en la identidad diferencia de J h rnbre que e timule su voluntad
hacia el bien su mtehgenc1a hacia la verdad, su eas1bilidad · senarruent
hacia la belleza, el mundo } Dio , s rá d ma ·or proyección uruversal
qu otro tipo de humanismos cerrados en la exclu 1va dimen ión de
algún a pecto de lo humano, de manera fragmentarta reducc1oru ta.

b) upuutos mtlaftsicos del h11manismo
Lo distinto tipos de humani mo anclan en una concepción
filosófica más o rn nos explicita o fundada que sirve de oporte e
impul o a la creación cultural.
Por rnetafí tea entendem
una reflexión obre el er r. nto en
relación a Dios, como a la naruraleza y el h mbre, que bu ca no ól
de cribir los e nrenidos ont lógico de la realidad mo ene ntrac 1
mido que para la p r na tiene e a realidad. Preguntar por la naturaleza
o e encia de la realidad y por su cau a es formular una pregunta
metafí ica o de filo fía primera com c;cñalab. An tóteles.
Es cterto que los ere humano pos emo unidad de er o e encia.
p r e o podemo hablar d humanidad, de igualdad de derechos
historia humana. tn embargo, e to no 1grufica que en el orden real n
e produzcan la dtferenc1a y ha ta in¡uscificadas di nnc1one . De allí la
d1ver 1dad y pluralidad de formas de vida · humarusrno .

La clifer nte concepcione y upuesto m cafísico n . ól . n
causa de cliver a cultur y humani m , ino de conflicto. interhurn, no~
de vanada complejidad y prop rci ncs qu \·an de de egregaci ne .,
marginacione. , xcluston , pa and p r de oerros, dep rtaci ne • ha c.
la esclavitud y finalmente la muenc d I orro, p e er eso: 1 o ro ~
aquello que no e r e noce com l difer nte, sm como I di únco 9m:
e nece an

upnmir.

Do
ande e:pre 1one de upuest metafi ic han pr vocado clt s
grande den min. cione no ólo geográfica mo culturale y p r ende
humaru ta : la oriental y la occid ntal.
n 1 oriente aparecen la grandes culturas de India, China y Jap &gt;n,
que guían e influyen en otro ) d1ver s pueblo . En lnd1 xi ttn
arias e cuelas filo ófica
edanta aokh, . Yoga, ~liman a, 1 raya,
ais ika, Budt mo, Jaimsmo y el HmduJ mo), en hma ·ao1 mo )
onfu i ni mo), en Japón ( htnto y Budi m -Zen).

�184

JOSÉ ANTONIO OACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

1,85

FUTURO EDUCANDO

Todas estas escuelas de pensamiento decisivas para entender el
humanismo de Oriente parten de una base metafísica monista en las
cuales el énfasis está puesto en un principio espiritual superior que
encierra a toda la realidad o en un principio natural o material -caso de
China y Japón-, donde se inserta el hombre. Todo el esfuerzo del
pensamiento oriental se dirige a explicar esa relación del individuo con el
espíritu o con la naÍllraleza y de la necesidad de hombre de acomodarse a
esas realidades últimas y fundamentales. En otras. palabras1 el hombre es
una parte de un todo mayor al que debe conocer y ordenar su conducta.
Un todo por lo regular impersonal del cual han emanado o se han desprendido
cuantos seres aparecen en el universo. Este todo se manifiesta
doctrinal.mente como un teísmo, frecuentemente como un panteísmo y
rara vez como un ateísmo (China y Japón).

A esta concepción monista pueden sumarse otras concepciones de
similar contenido de los pueblos primitivos, o las culturas de América
precolombina, de África y Australia, cuyos supuestos metafísicos son
similares a las posturas del lejano Oriente, aunque se manifiesten en
religión como un politeísmo.
La cultura occidental tiene dos raíces: una greco-latina y otra judeocnsoana.

En la raíz greco-latina predomina una metafísica múltiple por lo que
se refiere al cosmos y al hombre, pudiendo ser monista, dualista y
pluralista con un.a acentuación a concebir al hombre monísticamente como
una sustancia, como cuerpo o como alma -uno u otro- según que los
componentes de la realidad sean alguno de esos con exclusión del otro.
También se puede tener una concepción dual y es aquella en que lo
corporal y lo espiritual constituyen el ser de la realidad. Finalmente, se
puede seguir una postura plural y es la que considera que los principios
deteniunativos de la realidad son tres o más.
Estas concepciones metafísicas -en particular el dualismo griego-engendraron inicialmente un humanismo antropocéntrico que tendió al
equilibrio del hombre frente al -mundo de los dioses, estableciendo un
punto equidistante entre_lo infra y lo suprahuQJano, sio que el hombre fuera
dominado por la naturaleza o los dioses. Esto encuentra apoyo en
diferentes textos .greco-latinos, lo cual tampoco significa que este ideal se
lograra y menos en favor del hombre, pues la esclavitud de los hombres,
la arbitrariedad de los dioses y la fatalidad de la naturaleza también se
expresan en otros textos.

En la Edad Media el humanismo se subordina a la concepción
teocéntrica. En sus versiones modernas y contemporáneas produjo el
racionalismo, el empirismo, el idealismo, el socialismo utópico y
científico, el positivismo, la civilización urbano-industrial, científica,
tecnológica, con propensión al ateísmo y a una exaltación del hombre y
la naturaleza, los cuales a su vez -paradójicamente- son víctimas en
muchas ocasiones del ideal racionalista , liberal, que desembocan en
excesos totalitarios o individualistas, marginando o segregando a otros en
nombre de una mal llamada cultura occidental, que como afirma M. F.
Sciacca es un "occidentalismo" o las expresiones de una concepción
materialista y mercantilista. Se trata de una concepción ontológica, con
una dialéctica cerrada y excluyente que tiende a un monismo materialista
y ateo. Esta concepción se proyecta en la cultura planetaria y sus
expresiones masificantes, externa y subculrurales.
Otra raíz cultural del humanismo occidental y con diferente metafísica
es la judea-cristiana que nació en el Oriente Medio. En e e ámbito
geográfico habitan los pueblos semitas que elaboran una concepción
metafisica diferente a las anteriores. Su punto de partida e Dios, el ser
innombrable, el ser absolutamente distinto ( anto) a los demás, él es el
creador de todo. El hombre ha sido creado a imagen y semejanza de
Dios y ocupa el puesto más elevado en el mundo. El hombre posee
libertad y dignidad y está ligado a Dios por fidelidad y promesa. Dios y
el hombre intervienen en la vida del mundo.
Judaísmo, cristianismo e islamismo tiene su origen en la anteri r
concepción y han producido ideales . de humanismo con pretensiones
universales que proponen la perfección del hombre en la áerra y la
bienaventuranza en el más allá. Las tres grandes religione monoteísta
si bien tienen elementos en común, tampoco son lo mismo )' menos en
sus diferentes grupos: calmudistas, cabalistas, hasiditas; cristiano.
católico's, ortodoxos, evangélicos; chiitas, sunitas y sufies.
n todo.
estos grupos se presentan ideales de humanismo, aunque no rodos
tengan el mismo. rango de universalidad.
Por lo dicho no podemos tener una \'Í ióo unilateral del humani mo,
sino plural lo cual no implica escepticismo o dogmatismo, sino p r el
contrario una actitud crítica y de búsqueda de una síntesis superior.

e) Transt•aLoración y posmodemídad
Los diferentes contexto de humanismos a que se ha hecho referencia
han sufrido a lo largo del último siglo lo embate de lo 9ue iguicndo a

�LA FORMACIÓN HUMANISfA DEL
186

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

ietzsche se llama lranwaloración y más recientemente la criti,a a la

posmodernidad.
En el caso de la transvaloración no sólamente se han cóticado todos los
valores del pasado, sino que decididamente se apuesta por su abolición, o
cuando menos por la modificación de su escala o rango de validez, e
incluso tergiversarlos, desprenderlos de su base metafísica y con esto se
tiene la crisis de valores, cuyo apéndice es el "Qilúlismo. Al proponer
ietzsche el Superhombre como uno de sus conceptos fundamentales, se
refiere al hombre que abandona conscientemente todo anclaje meta.fisico
y con ello se lanza a la existencia excéntóca, cuyo único amparo será vivir
en el más acá o mediodía. Inventar todos los días valores que afirmen la
vida en el Etemo--retorno. Se trata de una aventura espeluznante como el
profeta de Weimar manifiesta, ya que el hombre queda al servicio de la
vida.

La crítica de los posmodemos como: Derrida, Vattimo, Lyotard, entre
otros, cuestionan todos los esquemas de la modernidad y con ello lo
contenidos humanistas nacidos hace siglos. in embargo, la razón que
lentamente desplazó la fe religiosa ha caído en sus propias confusiones y
excesos. En consecuencia, estos autores proponen no volver al pa ado
en ninguna de sus formas y si en cambio profundizar y reorientar las
diversas tesis que puedan estimular otras modalidades de vida. Lo grave
de todo esto es que no se ·tienen nuevas propuestas y se desemboca en
un escepticismo mayor. Además, esas críticas se hacen con un discur o
racional sin claros supuestos metafísicos de los cuales no pueden escapar.
o tiene nada de extraño. entonces que los humanismos y con ellos los
saberes y las ciencias humanas sean ho de preciado , marginado y
vistos como algo irrelevante que tiene que ceder su lugar a otro tipos de
conocimientos y formas de vida pragmáticas al servicio de la economía y
sin orientarse a la esencia del hombre. e requiere entonce referirse a
las ciencias humanas.

3. Las Ciencias Humanas
Entre humanismo y ciencias humanas existe una estrecha relación que
es de equivalencia en alguna medida. e di cute si existen las Ciencias
Humanas, ya que de acuerdo a ciertos paradigmas de ciencia las últimas
no parecen responder a aquellos y en consecuencia no tienen e tatuto
epistemológico. Incluso se estima que las Ciencias Humanas carecen de
método o en el mejor de los casos siguen diverso métodos tales como:
el racionali ta, el empirista, el critico-trascendental, el dialéctico el

l87

FUTURO EDUCANDO

dialéctico-materialista, el fenomenológico, el histórico, el formal, el
estructural, el ociológico, el psicológico y el hermenéutico entre orro .
A lo anterior e puede agregar el problema práctico de una pedagogía y
didáctica de las humanidades en el proce o educativo.

La oaruraleza de las

iencia Humana , la metodología e
investigación, la pedagogía y didáctica de las misma son temas
esuechamente vinculado que no es posible examinar aqui 3•
e aceptan en t 'rminos g nerales como núcleos de reflexión del
di cur o humanista: la filo afia, la historia, la p icología, la lirerarura, el
arre, la lingüística, la antrop logía culrural, la pedagogía e inclu o la
religión. Puede discutirse tal propuesta. De todas maneras permanecerían
1a filosofía, las letras el arte, la pedagogía y la historia. Lo innegable en
estas ciencias es que p seen métodos y 9u la razón las configura.
fétodos }' razón que no e pueden reducir únicamente a expresiones de
un tipo de ciencia pues lo conocimientos humanistas son también
científico en el sentido posiuvi ta, aunque también son algo má al
otorgar y orientar el entido de la exi cencia del hombre.
Las caracteósticas del saber humanista se pueden sintetizar así:
e trata de un saber 9ue pretende ahondar en lo más íntimo, en lo
más profundo del hombre.
na a11tognosis de la e encia naturaleza o
estroctura ontológica de la persona humana. Por tanto genera una
e pecie de arquetipo o modelo de hombre, que lo ostiene en u dinámica
transformadora d sí mismo y de la naturaleza.
Es un saber que se presenta con el carácter de orientador, guía, ruto, de
otros saberes de la conducta humana, con e.rvando y acrecentando los
mejores logros de 'sta a Jo lar o del tiempo y el e pacio que llamamo

valores.
s por tamo un saber que promueve valores fundamentales como la
vida humana. Posee elemento de e..'71/icación y compre11sió11 de es
alore
para er realizad~s y ividos en un contexto social.
l saber humani ta coordina diferente aberes p rmitiendo un má
armónico e integral desarrollo oaal ' personal aJ elaborar ínte is más

' Véase: J é ntoruo Daca! Alonso. UI naturoltz.a dt las C,mrias Hvntonas,
"Logos", 1éx.1co, 19 7; ut 1m•tsligarión y /,u 111ttodolo¡,ia1 m las Cmmo1 Hu,,,o,,as, "Lo, s",
México, 1991; PadnJ!.O)!/a )' didártica dt las buf1lm1idadu, " Log s", ~léxico, 1993. R~·i ta de
Filo. ofia, Isa.

�188

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

\.89

FUTURO EDUCANDO

o es un saber infra o supra respecto de otros, pretende la
coordinación de distintas esferas del conocimiento.

completas.

Los valores humanistas ayudan a calificar o juzgar mejor la acción y
destino del hombre, en la medida que no se olvida o posterga lo que de
más universal y permanente existe en todas las culturas.
Las ciencias humanas coadyuvan a establec_er no sólo espacios de vida
democrática, sino particulannente a conciliar el pluralismo ideológico a fin de
evitar las tendencias totalitarias, hostiles y cerradas. Son una especie de
antídoto a las propensiones disolventes de la confusión, el libertarismo y
el fanatismo. Tendencias que llevan a la despersonalización, masificación
y deshumanización en nombte de dogmas y mitos seudo-científicos.
El saber humanista no sólo analiza, también sintetiza, ordena y
sisfe,,1atiza, buscando probar, apoyándose en elementos objetivos, aún
tratándose de la subjetividad humana.
Son saberes inte,prrtativos al buscar el sentido del quehacer humano.
Ejercen una especie de control y a11tocontrol en los restantes saberes para no
incurrir en heteronomías o falacias de método, resultados o contenidos.
Permiten al sujeto del conocimiento regular y moderar sus conclusiones
y pretensiones hegemónicas absorbentes, dominantes y autoritarias a que
impulsa el celo de la verdad o la creencia de la verdad.
Es un saber critico al ju~gar y analizar con rigor, objetividad y método
la riqueza de la vida y la constante rectificación del conocimiento.
Todo el saber humanista se apoya en la metafísica y la axiología como
guías del conocimiento y·la interdisciplinariedad.

4. Educación y humanismo
o sería razonable pretender que toda persona tenga una formación
humanista profunda. La diversidad de intereses, capacidades,
circunstancias y vocación lo impiden y esto en beneficio de todos, a fin
de que cada uno, ea la medida de sus posibilidades, se dedique a una
actividad licita que pueda contribuir al bienestar común. Así como es
conveniente que todos tengamos una información y cierta formación en
otros ámbitos como la ciencia y la tecnología, es necesaria una adecuada
y dosificada formación humanista que deba abarcar las diferentes etapas
· dela vida.

La educación es un hecho muy amplio y complejo que no puede ser
reducido a la institución o escuela no obstante la importancia de la

última. Tampoco debe olvidarse que en el proceso educativo concurren
diferentes sujetos o agentes cada uno con su ideal educativo. Estos
agentes son las personas, la familia, las asociaciones, las escuelas, las
iglesias, el Estado, las nacionalidades, las organizaciones internacionales
de hoy y los poderosos medios de información y comunicación. Esta
diversidad de agentes educativos conlleva una gran conllictividad. A esto
se agrega una serie de antimomias cuando se juzga del proceso educativo.
Por ejemplo, entre autoridad y libertad, persona y sociedad, formación e
información, esfuerzo e interés, realidad e idealidad. Se generan entonces
tendencias reduccionistas, simplistas y maniqueas al analizar la
educación, esta puede ser reducida a cientificismo, pragmatismo,
indoctrinamiento, proselitismo, funcionalismo o reproducción del
sistema social. Se busca promover en los educandos tendencias
individualistas o por el contrario colectivistas.
Puede afirmarse que la educación es el gran medio que las sociedades
humanas tienen a su alcance para conservar, transmitir, desarrollar,
modificar e incluso desechar valores que configuran un ámbito cultural.
o debemos confundir la amplia gama de valores que transmite el
proceso educativo como los religiosos, estético-artístico, intelectuales,
morales, científicos, etc., con los valores específicos de la educación
como personalización, integración social y otros.
Dos sujetos son fundamentales: el educador y el educando. El
primero va a enseñar, guiar, orientar el aprendizaje de variados
contenidos: cognoscitivos, afectivos, ~e habilidades y destrezas y es el
educador. El segundo es el educando que con su disposición pondrá en
movimiento sus facultades espirituales y corporales para adquirir los
contenidos que el primero le propone. e trata de un proceso dialéctico
con fines diversos que pretenden actualizar las potencialidades de la
persona-en sociedad.
En esta etapa de la historia con grandes cambios en todos los órdenes
y el derrumbamiento de múltiples esquemas, ideas y formas de vida para
dar paso a otras que no alcanzamos a determinar o en todo caso a intuir
y vislumbrar, es necesario preguntar por aquello que pueda orientar al
hombre, facilitándole su proyecto existencial con algo más de felicidad y
bienestar.
Si el hombre es protagonista de la historia, aquello que puede
otorgarle una más adecuada convivencia con algo más de bienestar, tiene
que ser el hombre mismo con sus actos y decisiones. Estos actos y

�190

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL
FUTURO EDUCANDO

decisiones tendrán como centro de apoyo su propia condición de ser
humano. De aquí, a mi juicio, la importancia y tarea de una educación
humanista en el educando del futuro próximo.
Entre los valores de una educación humanista que tendría que ser una
tarea que se asuma por todos los agentes de la educación y
particularmente· por la institución escolar en todos sus niveles y en todo
el mundo social se pueden señalar entre otros !os siguientes:

a)

Personalización

El sujeto humano es una persona en cuanto a sus diversas
dimensiones: física, química, biológica, psicológica y espiritual, que se
identifican y unen en un acto íntimo de integración y dinamismo: la
persona.

la

El valor de la personalización supone el ontológico de
persona.
Este proceso de personalización significa que a través de la educación,
las potencialidades del hombre en todos los órdenes deberán ser
actualizadas hasta donde sea posible, tanto a nivel inclividual corno social.

b) Integración social
En una relación de la persona dentro de la totalidad, se logra en la
meclida que se equilibran en sus justas vinculaciones la acción personal y
la colectiva, en cuanto se forma una conciencia solidaria, madura, cótica
y responsable ante la organización político-social.
En este proceso de integración social participan todos los agentes de
la educación, lo que origina conflictos y desgarramientos que sólo se
podrán resolver en parte por una educación crítica, por una tabla de
valores clara, un conocimiento de la historia y adecuados programas
pedagógicos. Cuando esto no sucede se padece la imposición intolerante
por parte de un Estado o una sociedad civil a través de un patrón único
de vida, o por el contrario se cae en la dispersión que provoca la falta de
identidad y la masificación.

e) Conciencia moral

1.91

no iguales en sus implicaciones. Se debe distinguir entre usos ociales,
costumbres, normas jurídicas, valores y normas religiosas, del contenido
estricto ético, si bien la formación de la conciencia moral conlleva
otorgar su importancia a los cliversos estatutos regulativos de la
conducta.
En la formación además de atender a la correlación entre intención,
propósitos y acción particular, se debe esclarecer la importancia de los
actos h11nianos, el papel de la voluntad e-n ellos, la libertad, la
responsabilidad, preguntar por el sentido del bien, qué es el mal, en qué
consiste la virtud, el deber, a í como el contenido de los principios
generales del obrar humano y Los específicos de una ética familiar, socia~
económica, profesional política e interestatal.
Es inclispensable revisar en los planes de estudio el desarrollo y
tratamiento que se otorga a una formación moral a fin de fortalecerla, o
en su caso incorporarla a la educación.

d) Orientación axiológira
La educación muestra valores que como bienes nos lega la acción dd
hombre. Otra función significativa es guiar y orientar en el conocimi nto
y realización de valores. Tarea nada fácil por cuanta infinidad de
obstáculos impide a un proceso educativo lograr tal propósito. Entre lo
impedimentos podemos señalar las ideologías que en oca i nes
promueven el de precio, el ocultamiento y la modificación de valores.
Otros factores tienen relación con los proyectos de vida personales,
sociales las circunstancia históricas que inciden en el aprecio y
desprecio de valores. Sin embargo, uno de los fines de la educación es
orientar al educando con vertebración plural, en una gama de nlorcs
para facilitarle la vivencia y realización de aquello que anee rodo
promueven el sentido de lo humano, a través de la información,
formación y la permanente aut0formación.
Lo anterior p~itirá por un lado, reconocer los valores de la cultura
nacional y los valore de otras cultura , para encontrar aqueU que
estimulando al hombre como persona social, alcanza rango universal.

Todo proceso educativo de~e atender a la formación de la conciencia
moral del educando.

e) Creatividady humanismo

Una formación ética implica deslindar en la conducta humana los
diversos niveles o estatutos regulativos los cuales son concurrentes más

El proceso educativo tiene el reto de vencer posiciones repetidas,
mecánicas y estáticas dando cabida a otras más renovadas cambianres e
innovadoras.
o es fácil por cuanto se oscila en los extremos de la

�192

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

\93

FUTURO EDUCANDO

contradicción. Se requiere de un análisis crítico y firme voluntad para
encontrar síntesis más ricas y conciliadoras.
No se puede en nombre de la verdad impedir el surgimiento de
nuevas formas de pensar, de hacer y vivir, como tampoco en nombre de
la creatividad lanzarse a la improvisación, la imitación, la farsa y la
superficialidad. Por eso se necesita unir creatividad y humanismo. El
último facilitará la .integración de valores diversos con el afán de
perfeccionar y estimular todo aquello que promueva el desarrollo má
pleno de lo humano.
Me parece que las condiciones imperante en el mW1do actual no
facilitan ni el estudio de las ciencias humanas ni la difusión e introyección
del legado humanista. Existen políticas educativas en casi todos los
países e incluso a nivel internacional para dar un tratamiento sino
excluyente, si marginal a los estudios de humanidades y a otros valores
de la vida en nombre de la economía, la producción, la productividad, la
competencia y la globalización, en clara posición reduccionista en la cual
el individuo queda uncido al carro de los nuevos ídolqs y fetiches en
nombre de la ciencia, la tecnoJogfa y el progreso. La persona queda
subordinada a sistemas y en consecuencia es una parte de ellos. He aquí
que tanto objetividad -lo real- como la subjetividad -la existencia
singular-, se transforman en algo virtual, quedando vinculadas a un
tercer elemento; que si no las disuelve al menos las transforma en partes
de un todo o sistema que viene a ser la nueva objetividad y subjetividad.
Hay diversos y complejos sistemas, los cuales buscarían su unificación en
uno mayor de carácter planetario. Es el momento de las nuevas utopías,
sin hablar claro de opresión y menos de totalitarismos. ¿Se alcanzará este
propósito? o lo sabemos. Lo que sabemos es que una forma de vida
así resultará opresiva e jnhumana, pues una razón monomaníaca trataría
de dirigimos y guiar nuestra vida hacia nuevos paraísos. Se trata de una
visión mesiánica sin contenido trascendente. Por eso Heidegger ha
dicho en la entrevista que concede al periódico Del Spiegel publicado
después de su muerte "sólo uo dios puede salvarnos". Por eso los
nuevos y diversos movimientos ecologistas, religiosos y sociales
reivindican espacios de libertad e imaginación para una vida más
humana. Sin embargo, todos esos movimientos corren el riesgo de
politizarse y ser ·absorbidos por aJguno de los sistemas, en particular el
•científico, . el tecnológico o el comunicativo. De allí la búsqueda de
Jürgen Habermas en su obra Teorio de la Acción Comunicativo de encontrar
puentes para lograr una relación de comunicación del individuo &amp;eme a

los sistemas. La fuerza de los acontecimientos con su lógica interna, no
permite entrever elementos que moderen la deshumanización o al menos
las tendencias opresivas para el hombre en todos los órdenes donde el
darvinismo social pasará su factura con ganadores y perdedores.
Propuestas para una educación humanista:

El panorama de nuestra actual sjruación también nos revela
propuestas individuales y de grupos que no admiten un determinismo o
fatalismo hjstótíco ante el cual no podamos hacer algo o moclificar su
curso. Es posible conciliar la necesidad y la libertad, la lucha con la
esperanza en una vida mejor.
La reflexión en torno a la vida humana conlleva el fortalecimiento y
difusión de lo valore del humanismo, a pesar de lo obstáculos y
rechazos, porque los propio acontecimientos tarde o temprano tendrán
que ser corregidos e interpretados a favor de la persona-social, a meno
que una mutación biológica dejara al hombte como un momento de la
evolución o transformación, en cuyo caso ya no es asumo de nuestra
incumbencia.
Es indispensable que el ejercicio de la razón no sea parcializado al
exclusivo paradigma del conocimiento científico o de las enridade que
reclaman para si la posesión de una razón dominante o positiYi ta,
excluyente de otros modos de razonar. Por tamo en nuestra calidad de
ere pensante debemos ser más cauro
reflexivos ame tanta
afirmaciones y proposiciones que se . no quieren imponer vengan de
donde vinieren. Hay que analizar y .representar antes de aceptar
cualquier propuesta. er más críticos, más reflexivo y prudentes y esto
se logra con ejercicio, información y educación.
El mµndo actual presenta una mayor unidad e integración de los ere.
humanos y en consecuencia mayores diferencias en múltiples cocido:
razas, cultura ciencia, técnica, arte, desarrollo, patrimonios educación
etc. Estas diferencias cuando no pueden ser aceptada o conciliada , o
simplemente controlada , nos llevan a conflictos que casi iempre e
expresan con violencia. Una co a es la integración y otra el integrismo.
La primera concilia y busca soluciones, la úlama impone un ólo valor al
cual subordinar todo y son los fundamentalismos en e pecial de corte
religioso.
En un mundo plural la educación humani ta puede arudar a moderar
las tendencias autoritarias, impositivas, hegemónicas, reinvicatorias,

�194

LA FORMACIÓN HUMANISTA DEL

JOSÉ ANTONIO DACAL ALONSO

unilaterales, racista nacionalistas o autonomistas desintegradoras, como
las opuestas de carácter anarquista, laxas, heterogéneas, dispersas o
pluralistas desvertebradas que no atienden a las legítimas e inevitables
diferencias de los seres humanos para dispersarlos en ingenuos
cosmopolitismos que atentan contra la identidad y son el medio para la
psícopatología individual y social.

La educación y con ella la formación bl..lfl),anista es una tarea que
deberá comenzar en los futuros educando desde los niveles más
elementales hasta los más elevados, con la concurrencia de especialistas
de todas las ramas del conocimiento -no humanistas exclusivamente- a
fin de alcanzar la mejor integración y con los sujetos de la educación
tanto a nivel nacional como internacional. La anterior tarea no es nada
sencilla, aunque tampoco imposible.
Se requiere elaborar -aunque parezca utópico- y en especial para lo
niños y jóvenes, unas Cartas o Declaraciones de Principios sobre los temas
iguientes: ecología, moral, civilidad, política, salud y religión.
Lo anterior no es tarea de un individuo, sino de grupos
interdisciplinarios que puedan plasmar una serie de principios en esos
campos rectores de la vida humana a efecto de que se introyecten desde
los primeros años de la vida para poder admitir el pluralismo y la
presencia del otro, para facilitar la relación humana creando mejores
condiciones para resolver problemas y conflictos.

Lo manifestado no es una panacea o una utopía, simplemente una
propuesta educativa qu(: se articulará en diferentes momentos y
contenidos para facilitar una convivencia humana fundada en las
mejores aportaciones de la cultura. Para combatir los efectos dd
terrorismo, la drogadicción, la in eguridad y en general múltiples formas
de violencia, de trucción y muerte que privan en el mundo actual se
requiere revalorar y d1fun&amp; el legado humanista tanto a nivel nacional
como internacional, además de suprimir muchas causales económicas
que subyacen en la política de los Estados que on el fermento para una
v1da desesperanzada y con baja calidad. Esas CartaJ o Declaraciones de
Principios ayudarán a guiar la formación humani ta del futuro educando.
Hoy, además de la Declaración de los Derechos Humanos se impone una
declaratoria de Los Deberes H11111anos para establecer un equilibrio ante
políticas reduccionistas y unilaterales que sacrifican a las personas reales.
Sin embargo, lo más prioritario es la difusión y vivencia de los logros

rns

FUTURO EDUCANDO

humanistas a través del proceso educativo continuo, haciendo uso de
todos los medios que la civilización pone a nuestro alcance.

Conclusión
Hablar de la formación humanista en el futuro educando, implica no
desconocer los rasgo dominantes y contradictorios de la cultura actual,
por cuanto la reflexión y el quehacer humarústa no deben estar al margen
de lo que sucede históácamente.
Se debe profundizar en el conocimiento de los grandes legados de lo
humanistas canto del propio país como de otros, a fin de que sean
fuentes de valores y esúmulos para una vida más serena, reflexiva,
prudente y justa.
Es indispensable reconocer el significado que para la existencia social
conlleva el conocimiento de las Ciencias Humanas, su difusión y logros
para que permitan coadyuvar a una más plena convivencia individual y
social.
La formación humanista es parte del complejo proceso educativo que
debe
analizar el contexto socia~ político económico, científico
tecnológico, estético-artístico, religioso, ecológico e ideológico, en que se
desenvuelven las personas y sociedade para proponer valore y
alternativas de una vida con más calidad y plenitud que salvaguarde l;
dignidad del hombre como persona, sus valores y su unidad dentro de
uoa pluralidad de acciones, visiones y modos de vida cultural.

�LA FILOSOFIA CRISTIANA DE
ENRIQUE AGUAYO
Dr. Mauricio Beuchot
lnscituto de Invescigaciones Filológicas
Universidad Nacional Autónoma de México

Introducción
Enrique Aguayo se ha consolidado como un notable filósofo mexicano.
Ha cultivado tanto la lústoria de la filosofía como la filosofía sistemática.
Inclusive, la historia de la filosofía de México, en la que tiene mucha obra
escrita y publicada, y por la que es tal vez más conocido. Pero también
tiene obra sistemática, tamo en temas filosóficos como en cernas
teológicos, por lo que se puede llamar a su reflexión perfectamente
filosofia cristiana.
En cuanto a la parte sistemática filosófica, nos centraremos en la
muerte, la ética, la teología moral y la teodicea, esta última como
preparación e introducción a la teología propiamente dicha. Y de la
teología propiamente dicha, señalaremos algunos aspectos de la
dogmática, tanto del tratado de Dios uno y crino como del tratado de la
Cristología. En todos esos ámbitos se muestra fiel seguidor de Santo
Tomás de Aquino y, de modo muy especial, de Karol Wojtyla, es decir,
del Papa Juan P.ablo II. Por ello nos parece que la obra de Aguayo
responde a una intencionalidad de desplegar una filosofía crisaana, que
no niega conexiones con la teología o desembocaduras en ella.
Referente a la historia de la filosofía en Mé.xico, señalaremos sus
estuclios sobre Agusón Basave Fernández del Valle, Mauricio Beuchoc,
Eduardo García Máynez y Emma Godoy.
Antecediendo a esos temas presentamos breves rasgos biográficos de
nuestro autor.

�198

MAURICIO BEUCHOT

1. Biografia
Enrique Aguayo es Licenciado y Maestro en Filosofía por las
Universidades La Salle y Nacional Autónoma de México; es profesor en
la Escuela de Filosofía de la Universidad la Salle; en esta misma
Universidad es editor de las revistas LOGOS y VERA HUMANITAS; ha
escrito más de cincuenta artículos filosóficos en Revistas especializadas,
asimismo elaboró artículos para el Diccionan Enciclopédico de Grandes
Filósofas-, ha participado en programas de televisión y radio. Es autor de
trece libros, dos de los cuales permanecen inéditos (probablemente vean
luz pública este año).
2. Meditación sobre la muerte
La filosofía ha sido considerada en una extensa tradición como
meditaio mortis-, por eso el trabajo de Enrique Aguayo nos parece el intento
de hacemos recordar un aspecto capital del filosofar mismo1. La vida del
hombre tiene como ingrediente principal la reflexión, y el tope de la vida
con la muerte no puede sino ponerlo a pensar. Ciertamente es en buena
medida misterio, pero el hombre siempre ha ensayado el filo de su
reflexión con los misterios, por más que en la mayoría de los casos no
llegue sino a producir pequeños rasguños en ellos. Tocar el misterio, la
gran ambición -y necesidad- del hombre.
Es muy distinta la actitud del hombre ante la muerte si se tiene la
creencia en la inmortalidad (concepto, éste, que Aguayo cambia por el de
eviternidad) que si no se tiene. En caso de no tenerse, la muerte es mero
término; pero si se tiene, la vida presente continúa de alguna forma en la
otra. Además, con ello entronca la idea de que nuestro comportamiento
en esta vida tendrá repercusiones en la otra. En efecto, cuando se acepta
la idea de la inmortalidad, de inmediato se asocia con la idea de un Dios
juez, y con la sospecha de que la conducta moral actual labra en la otra el
premio o el castigo; pero esa posibilidad de ser premiado o castigado por
lo que se ha hecho reclama la creencia en la libertad. Si no hay libertad,
no hay responsabilidad, y, por ende, no podrá haber sanción alguna. Esto
verdaderamente condiciona la vida y la determina con ciertas
perspectivas.

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

199

Más frente a esto pueden adoptarse varias actitudes. Dejando de lado
la espinosa idea de la predestinación, puede asumirse la actitud de miedo
y de vigilancia para no ser merecedor de castigo, por pensar en un Dios
premiador y castigador -sobre todo castigador- que está listo para
atrapar al hombre pecador en cuanto se le acabe el tiempo de su libertad
con la muerte. O se puede tener otra actitud muy distinta, la de pensar en
la otra vida como el encuentro con un Dios bueno, que ha hecho un
llamado y una invitación al hombre para que viva como hijo suyo, para
s_er después llevado a la plenitud del amor en ese encuentro gozoso con

EJ.
Se ha dicho que la muerte se ha vuelto un asunto privado, mientras
que la sexualidad se ha vuelto un asunto público (siendo que antes era al
revés). La vida sexual, las costumbres sexuales, casi de todo tipo, se
exhiben en los medios de comunicación, mientras que la agonía del
moribundo se esconde, se oculta a la vista de los demás; parece que
aterra ver el proceso del morir. Antes era casi un acontecimiento público,
que congregaba a la familia y deudos en tomo al moribundo, y ahora
sólo muy pocos soportan estar presentes, o están solamente los más
cercanos a la persona. Inclusive se ha acuñado en los hospitales la
expresión ' 1enfermos terminales" para evitar la alusión directa a la
muerte.
En ese espíritu, parece que también ahora la pregunta por la muerte
se ha querido esconder, y hasta sabotear. Sin embargo es la pregunta
más cica. Tal vez haya sido la muerte, el misterio de la muerte, uno de los
máximos factores de admiración y perplejidad en el hombre, de modo
que es lo que más lo ha movido a hacer metafísica. De hecho la
metafísjca, al ser trascendencia de lo fisico, va más allá de lo dado y
hurga en el misterio, en la posibilidad o no posibilidad de algo más allá
de la mue.rte. Ha habido épocas de la füosofia, como hace poco el
existencialismo, en que la muerte sirvió de motivo más importante del
filosofar mismo. Tanto Heidegger como Sartre vieron a profundidad el
carácter de ser-paFa-la-muerte que tiene el hombre. Pero justamente del
sentido que se dé a la muene dependerá la actitud filosófica con respecto
a esta vida presente. El propio Heidegger, a mi modo de ver, dio a la vida
filosófica una intensa peculiaridad de hermenéutica de la muerte, de

medilatio mortis.
1

Aguayo, Enrique, Meditación sobrr la m,mft. Una 11itión esjmanz.adora, Ed. Basilio
ueva Librería Parroquial de Cl.averla, S. A. de C. V., 1éxico,

úñez, S. A. ·de C. V. y

1999.

Sólo si la muerte se pone como pregunta para el hombre, como
problema y cuestión se vuelve, además de un hecho ineludible, una

�200

MAURICIO BEUCHOT

LA FILOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

responsabilidad que afecta la vida. ¿Qué significa para mí la muerte?
¿Qué quiero que mi muerte signifique para mi? ¿Qué deseo que
signifique para los demás? Casi siempre, espontáneamente, pensamos
que queremos algún tipo de recuerdo nuestro en el interior de los
semejantes. Es el recuerdo, la rememoración y el llevar a los otros, o ser
llevado por los otros, en el corazón. Para algunos a eso se reduce el que
quede algo de nosotros después de la muene. Para otros el perdurar, el
pervivir, la inmortalidad, el inmortalizarse o er inmortalizado es el
resultado de la acción salvadora de un Dios.

3. Re.flexión sobre la ética
Enrique Aguayo tiene un texto de ética2 que es muy útil y opo~no
por varios motivos. Es una exposición bastante completa de la ética.
Creo que servirá mucho para aquellos que se inician en el difícil campo
de la filosofía moral.
En primer Jugar, expone la noción de filosofía y ubica la ética dentro
del ámbito de las disciplinas filosóficas. Después da la definición de ética,
tanto etimológica como real. A continuación explicita la moral como la
consideración de las costumbres, con lo cual ésta precede a la ética, la
que tiene ya un papel no meramente descriptivo, sino valorativo y
prescriptivo. Justamente se basa en la moral para añadir una valoración y
una obligatoriedad.
Pasa a establecer las relaciones de la ética con otras disciplinas, que
pueden ayudarla en sus ~squisiciones. Luego aborda el arduo problema
del bien y del mal, ya que es un problema ontológico, que repercutirá en
la noción de bien y de mal morales, referidos a la ética como tal
Viene en seguida la axiologfa, la que es un punto de entrada para la
ética, pues lo que vamos a practicar como ético primero lo vemos como
valioso, es el valor ético. Aquí observo un trabajo muy personal de
Aguayo, consistente en tomar varias cosas de axiólogos mexicanos, pero
dándoles un sesgo original y propio, sobre todo en las nociones de bien y
valor, tragedia, equilibrio e ideal axiológicos.
Los fundamentos psicológicos de la· ética llegan a continuación, y
están concernidos, como es ló~co, con el conocimiento y la voluntad,
Enrique, Éti,a ge11eral, Ed. Basilio úñez, S. A. de C. V. y
ría Parroquial de Claveó~, S. A de C. V., México, 2004.
2 Aguayo,

ueva Libre-

201

para desembocar en la libertad humana, única que puede fundar la
responsabilidad y, por lo tanto, la eticidad de las acciones. Veo, aquí, una
aportación original de Aguayo: los principios de la libertad que completa
con los principios de la responsabilidad.
Se concede una importancia fundamental al fin del hombre, en su
aspecto natural, que es lo que guía la moral filosófica. El fin es el bien, y
tiene grados; hay que buscar el más independiente. Éste se da en la
felicidad, pero a través de la perfección de la vida virtuosa.
También la acción humana recibe un tratamiento detallado. Los actos
del hombre, qae son neutrales, dan paso a los actos humanos, que sí son
responsables. Aguayo introduce una reflexión muy personal haciendo ver
que actos del hombre, como beber, comer, etc., se conectan
directamente con los actos humanos, ya que dependiendo de cómo se
hagan, pueden ser buenos o malos moralmente. Asimismo hay una
meditación propia de Aguayo en cuanto a los efectos de la conducta
moral, en la que considera el problema del doble efecto y del mal menor.
Pasa después a la norma ética, que es la ley, norma remota, pero
rectora de la vida moral, y a la conciencia, que es la norma próxima. En
relación con la autoridad que pone la ley es que se da una
responsabilidad para el hombre. Hay grados de responsabilidad y
atenuantes de la misma, de acuerdo con las circunstancias del acto.
Hay todo un análisis del acto moral, como la finalidad, el juicio de
valor, la intención, las circunstancias, los medios, la consecución del fin y
las consecuencias de ésta. Capítulo principal es el de los hábitos y
virtudes, señalando las cardihales como las más relacionadas con la ética.
o puede ser meno , la virtud está conectada con el valor moral; de
hecho los valores morales se realizan mediante las virtudes que les dan
alcance.
Es indispensable destacar el apartado xvm, Temas especiales de ética,
donde Aguayo aborda, con seriedad y profundidad, cuatro temas
capitales y muy delicados: juramento, mérito, promesa y secreto.
Termina con un capítulo dedicado al criterio de moralidad y con una
conclusión. La cuestión del criterio moral es algo ya muy trabajado por
Aguayo, y me parece que es uno de los capítulos mejor logrados. En las
conclusiones se nos sintetiza lo que hemos aprendido al leer y esrudiar
este libro.

�202

MAURICIO 8EUCHOT

El texto de Enrique Aguayo tiene valores muy altos. Es claro, conciso
y tiene múltiples ejemplos sacados de la vida cotidiana, que ilustran
claramente los temas tratados. Es una muy buena introducción a la ética.
Y tiene la virtud de orientar en el proceloso piélago de la acción humana,
para llevarla a un buen fin.

4. La teología moral
Nuestro autor también se ocupó de la moral en perspectiva teológica3.
Se ha dicho que la moral cristiana parte de un principio formal o
vacío: "haz el bien y evita el mal". Pues, se añade, cada quien puede
entender el bien (y, consiguientemente, el mal) como le plazca, no habóa
ninguna unanimidad. Por ende, no se podría universalizar el contenido
material de ese principio formal. Pero hay dos cosas de las que la moral
cristiana echa mano, y son (a) el estudio de la naturaleza del h?mbre y (b)
lo que Dios le reveló acerca del hombre mismo creado por EL Es decir,
se utiliza una antropología filosófica y una antropología teológica, que,
combinadas, llevan a conocer al hombre para así normar
convenientemente su conducta.
Por eso vemos en el libro de Enrique Aguayo que se conjuntan la
perspectiva filosófica y la teológica, para edificar una moral cristiana.
Ciertamente su perspectiva es más teológica que filosófica, pero no
olvida a esta última en ningún momento. Es el sentido que Santo Tomás
daba a la teología, como la utilización de la Filosofía, esto es, del saber
humano, para estudiar y presentar el mensaje revelado.
Resulta muy necesario poner los principios de la moral al alcance de la
mayoría, y es lo que intenta nuestro autor con su notable esfuerzo de
escribir una obra sencilla y comprensible. Esto encierra mayores
dificultades que lanzarse al vuelo de la especulación abstracta o libresca.
Exige remitir a lo concreto, a la experiencia de la vida. Y requiere además
una expresión que cuidadosamente evite la complejidad y la
complicación.
La importancia de dilucidar lo 'más posible un criterio de moralidad se
ve sobre todo ahora, cuando muchos pensadores han querido
convencernos de que no hay ,criterios, ni reglas, ni principios. Sólo
Aguayo, Enrique, ¿Cómo disti11g1úr el bien del mal? (F,iementos de n,oral cristiana), Ed.
Univecsidad La Salle, A. &lt;:;., México, 1997.
l

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

203

existióa el punto de vista, el enfoque, la circunstancia, todo relativo a la
persona. Pero eso es dejar la moral al individuo, a sus intereses }'
caprichos. Por ello conviene, aunque sea moderadamente y sin rigideces
morbosas, plantear criterios claros y firmes. Tal vez sean pocos y muy
generales, pero suficientes para que la persona los aplique en su acción
concreta. El mérito principal del libro de Aguayo reside en esta búsqueda
de criterios orientadores a la vez que educadores de la libenad.

Él va recorriendo varias instancias de la moral cristiana que son
básicas para la estructuración de la vida moral: los mandamientos, las
obras de misericordia, las virtudes, los dones, las bienaventuranzas.
Igualmente alude a los sacramentos, que son las ayudas para recibir,
recobrar o incrementar la gracia de Dios en el hombre. Eso lo hace un
tratado bastante completo.
Una cosa que resalta en este libro es, en el apéndice sobre la oración,
la utilización de esa oración que es el Padrenuestro. uestro autor supo
partir de una breve exposición de esa plegaria, enseñada de manera
especial por Cristo a sus discípulos, para desplegar sus pensamientos
sobre el tema de la oración. También da un lugar prominente a la lectura
de los salmos como ayuda para orar.
Es muy oportuno este libro del Prof. Enrique Aguayo, porque
presenta una alternativa a las ofrecidas por los que ahora detentan la
enseñanza de la moral, que son, por desgracia, los medios de
comunicación masiva. Duele pensar en los patrones de conducta y
paradigmas morales que inculcan, por _ejemplo, el cine y la televisjón. Por
eso resulta reconfortante el ver que este libro da otro paradigma, muy
diferente, de acción moral.

5. La teodicea y la teología dogmática
Otro libro de Aguayo de filosofía sistemática es un estudio de la
teodicea de Juan Pablo TI, o bien un tratado completo de teodicea a
partir de los escritos del ponáfice4 • Es decir, es todo un recorrido por los
temas clásicos de la primera pane de la Suma Teológica de Santo Tomás,

4 Aguayo, Enrique, La ltodi,ea de Juan Pablo JI. Rtjlexio11es jilosófi,o-teoló¡j,as sobn Dios
Padre, Ed. Basilio úñez, S. A. de C. V. y ueva Librería Parroquial de Claveáa, S. A.
de C. V., México, 2004.

�LA FtLOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

204

205

MAURICIO BEUCHOT

sobre la existencia y la esencia de Dios, aunque desarrollada en un
sentido distinto, más amplia y actualizada.
En efecto, además de tener los contenidos usuales obre la existencia
y las propiedades principales de Dios que desarrollaban lo manuales
antiguos, este libro pre enta elemento nuevos, que no eran babituale en
los tratamientos anteriores, más bien apegados a la manera en que el
Aquinate había expue to en su famosa obra. 'Thmpoco es que se aparte
de ellos, ino que más bien los añade y amplia.
Tiene partes tradicionales, como la reflexión sobre el empleo de la
filosofia en la reflexión obre Dios. También el capítulo obre la teología
y sus diferentes tipos. Lo nu mo acerca de los motivos para hablar de
Dios los modos de e te discurso obre Él ' el estudio racional de las
pruebas de su existencia, e decir, la teodicea.
Como puede verse, el umo Pontífice une dos caminos para aber
quién es Dios: la sana razón o filo ofía y la Revelación o teología.
Aquélla es el esfuerzo de la razón humana para descubnrlo a cravés de
los vesagios 9ue dejó en su creación: "De la grandeza y hermosura de las
crearuras, se llega, por analogía, a contemplar a su utor" Quao Pablo
ll). La Revelación es lo que Dios mismo dijo de í a los hombres a lo
largo del tiempo, quedando escrito en la Biblia.
nece ario reu.oir los datos aportados por la filosoffa y por la
Revelación porque el hombre, por sí mismo, descubre pocos atributos de
la esencia di .ma. fas si recurre a lo que Dios dice de í mismo, el
conocimiento obre Él será más completo, aunque no exhaustivo pue
su er e un mi cerio inescrutable: " i lo conoces no es Dios" Quan
Pablo II).
Pero en el desan:ollo de esos tema , aparecen cosas novedosas, que
vienen ya en el pensamJeoto del Papa. Por e¡emplo, recurre a las ciencia
naturales, para aportar pruebas de la existencia di ina tomadas de la
expansión del universo, d la organización de la paróculas de materia y
de la belleza del universo. Oertamente estas dos últimas pruebas tienen
que ver con la prueba tomista ·par el orden del cosmos, pero van más

allá.
Asimismo, en la parte de la esencia de Dios, esto es, de sus atributos,
. encontramos ci~amente los que se le han aplicado en la tradición como
padre, anto, bondadoso, per onal, creador, tra cendente, sabio el que
es, glorioso, e coodido, eterno, espíritu verdad, perfecto, omnipotente,
infinito omnipresente, Dios de la alianza, justo, fiel y amoroso; pero

también se añaden otros, que tal vez son complementarios de los
anteriores, mas que no dejan de tener su novedad como majestuoso,
inví ible, indulgente, moderado, paciente y ejemplar, que nos hacen ver
aspecto de Dios que son muy importantes para nuestra vida concreta.
Esto habla de la preocupación, no ólo teórica, sino también práctica o
espiritual/ pastoral, del Ponófice.
Para guayo, los atnbutos, que on la esencia de Dios, proporcionan
un "retrato" hablado de Él.
La tercera parte es una reflexión profunda sobre los vínculos entre la

razón y la fe, esto es, la filosofía y la teolo~ Se ve, por supuesto, la
armonía entre las dos, y u complementación, de modo que no sólo no
se entorp cen en sus labore propias, sino que aun se ayudan
mutuamente, cuando se usan bien. La razón puede dar claridad a la fe,
la fe puede dar profundidad a la razón. De ahí que la filosofía puede
hac r muchas aportacione a la teología, pero también la teología a la
filosofia.
n todo ca o, es muy de agradecer esta obra de] Prof. Enri9ue
guayo sobre teodicea, 1gwendo las huellas de Juan Pablo II en lo
diverso escritos que éste ha entregado a los eres humanos, como
destinatario que son de su labor y us de elo .

6. Dios uno y trino
En otro libro, gua ·o nos habla del amor de Dios, uno · trino, según
la teología de Juan Pablo ns. Como se ve Aguayo e a uno de los
mejores conocedores del pensamiento del Papa, y ahora aborda un tema
teológico 9ue es fundamental. En efecto, de de la creación hasta la
consumación en la gloria, nos enconcramos con un misterio de amor,
desplegado por Dios para con los hombres. unque a veces no se ve
muy de manifie to e e amor por la circunstancias de la exi tencia aun
allí los ojos de la fe logran captarlo.
Aguayo comienza por mostramos 9ue Dios en si mismo es amor.
allí
habla del amor como uno de lo constitutivos esenciale de la
divinidad considerado desde la unidad. a al ver a Dio como creador,
com pro idente y como p rsona, se nos presenta como alguien que
ama. Mucho más se ve esto al considerar a Dio desde la p rspecti a de
~ Agua ro, Enrique, E/ amor dt Dios Trino J

no en la teología dt )11an Pablo II (10.éd1to).

�206

MAURICIO BEUCHOT
LA FILOSOFIA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

207

la trinidad, pues es toda en sí misma un misterio de amor: el Padre ama al
H.íjo, el Hijo ama al Padre y e] amor de ellos es el Espíritu Santo. Pero
todavía se ve más a la claras ese amor cuando se lo mira proyectado
hacia los hombres. El Padre por amor ha creado, a través de su Verbo o
Hijo, todas las cosas, sobre todo a los hombres, y les difunde su Santo
Espíritu como un regalo de amor.

Por eso se trata de una obra muy buena y útil, que debemos agradecer
a la bien cortada pluma del Mtro. Enrique Aguayo, autor que ya nos ha
entregado otros libros de filosofía y de teología, específicamente
siguiendo el pensamienro de nuestro Papa actual.

También utiliza Aguayo la providencia para q__acemos entender que es
un modo del amor de Dios, un amor providente, que, a pesar de la
permisión del mal (tanto ffsico como moral), se cierne sobre el hombre y
lo protege; es que lo principal que le interesa es la salvación del hombre,
y ésta a veces requiere del dolor o sufrimiento para darse. También en la
redención se muestra el amor de Dios, aunque más intenso, pues se trata
de la misericordia con el hombre pecador; y ahí la prueba es que envió a
su .Hijo al mundo, para dar su vida en aras de nuestra manumisión del
pecado. Todo lo que hizo Jesús en este mundo: milagros, predicación,
pasión y muerte, ha sido para llevar a cabo esa empresa de amor que le
encomendó su Padre. En cuanto a la permisión del mal por parte de
Dios, a fin de darle explicación, Aguayo usa acertadamente la imagen de
Jesús como el buen samaritano de su parábola.

7. La reflexión cdstológica

De una manera especial resalta nuestro autor la ley del amor dada por
Jesucristo. El amor de caridad, que es el amor cristiano, supera al amor
humano, y necesita de la gracia para ser alcanzado, pues supone mucho
de renuncia y desprendimiento. Esto es lo que Jesús vino a enseñamos, y
hemos de imitarlo. La imitación de Cristo adquiere un lugar capital en la
ob.ra de Aguayo. Todo esto lo va exponiendo mediante la doctrina
explicita dd Papa Juan Pablo II.
También hace este autor la comparación entre el amor la justicia y la
misericordia. Estas caracteósticas están bien equilibradas y armonizadas
en Dios, aunque, misteriosamente, acaba por predominar la misericordia
sobre la justicia. Pero eso muestra más el amor constitutivo de Dios, y
nos hace darnos cuenta de que hemos de ser muy erios con Él, no
abusar de su bondad, sino ser generosos con nuestros prójimos.
Finalmente, Aguayo explicita i:leralladamente el amor de Dios por su
Iglesia. Es donde más resalta su seguimiento de Juan Pablo Il, ya que, al
ser éste el Papa actual, tiene upa conciencia especial, como ucede en
codos lo buenos i:,onáfice que ha habido, de la presencia de Ojos en la
Iglesja y del acompañamiento que Éste le da en su historia,
concretamente en el momento presente.

Tenemos ante nosotros un libro que busca, ante todo, servir a lo
demás: presentar la doctrina cristiana llevado por la mano segura y firme
del Papa. Aun como teólogo particular, nuestro pontífice se ha
distinguido por haber recibido una formación filosófico-teológica en la
Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma, dirigida por lo
dominicos, y eso se plasma en sus escritos.

Enrique Aguayo consagra otro libro al sentido de la muerte de Cristo
en la cruz según Juan Pablo Il 6• Es un tema de capital importancia para eJ
cristiano, pues en él se centra uno de los misterios fontales del
cristianismo. El misterio de la muerte de Cristo en la cruz se conecta con
todos los demás, ya que nos habla de la Trinidad, con la Encarnación,
etc., etc. Y el ser tratado al trasluz de las meditaciones del Papa hace que
el tratamiento de Aguayo tenga aun más interé , porque se traca de este
jerarca como filósofo y teólogo, no como el dirigente de la cristiandad.
La dinámica del libro de Aguayo va indicando algunas de esas
relaciones del misreno de la cruz con otros misterios del cristiani mo.
Desde el ámbito de la vida divina, al interior de la Sanásima Trinidad, se
habla de Jesús como Hijo de Dios. El Padre nos da a su Hijo, que es el
Verbo divino, la segunda per ona, que se encarna en Jesucristo. Esa
entrega fue para salvamos del pecado, el cual es explicado por Aguayo en
todas sus modalidades, y de las cuales hay 9ue resaltar el pecado original,
entendido como la pr clividad de todo hombre al mal, c¡ue de hecho e
puesta en práctica cuando se cometen lo pecados actuales.
La vida de Cristo, incluida su pasión, es, pues, un don del amor de
Dios. Se trata de· un amor misericordioso. En esto reside precisamente la
revelación y la manifestación de Dios como amor. En lugar de pedir
sacrificios de otras víctimas como en otras relig10ne y en el Antiguo
Testamento, Dios se ofrece a sí mi mo, en la persona del Hijo y con ello
6

Aguayo, Enrique, El sentido de la muerte de Cristo en la Cruz. segtin Juan
ueva Librerla Parroquial de Claveria

Pablo 11, Ed. Basilio úfü:z. S. A. de C. V. y
S. A. de C. V., México, 2004

�208

MAURICIO BEUCHOT

LA FILOSOFÍA CRISTIANA DE ENRIQUE AGUAYO

209

nos da la salvación. No es posible otra expresión de amor mayor que ésa
de la muerte de Jesucristo en la cruz.

8. Historia de la Filosofia en México

En cuanto al sentido teológico de la muerte de Jesús, Aguayo expone
lo central del misterio pascual: Cristo es el mediador entre el hombre y
Dios Padre; también promete al Espíritu Santo, y por él éste se allega al
hombre. La muerte de Jesús engendra una nueva vida en el hombre, e
incluso alcanza un nivel cósmico su sacrifici~ues renueva a todo el
universo. Además, Aguayo conecta el sacrificlo de la cruz con el
sacramento de la Penitencia y con el de la Eucaristía, pues de la pasión de
Jesús surge la reconciliación y la comunión con Él. Igualmente, en el
trabajo de Aguayo se hace ver la vinculación de la Virgen María con el
misterio de la cruz, como corredentora y medianera de todas las gracias.

Nuestro autor ha consagrado tiempo a sistematizar la obra de
filósofos mexicanos como Agustín Basave Femáodez del Valle, Mauricio
Beuchot, Eduardo García Máynez, Emma Godoy, etc.

Un capítulo muy importante es el que relaciona el sufrimiento
humano con la cruz de Jesucristo. Se nos hace ver cómo Jesús vence el
mal, tanto en su dimensión de pecado como en su dimensión de
sufrimiento. Sobre todo da sentido al sufrimiento inocente, pues él
mismo fue víctima inocente para la salvación de nosotros, verdaderos
culpables. Y es que el sufrimiento se da para crecer y llegar a la gloria. De
hecho, la resurrección es la que ilumina la pasión, le da un sentido. Por
eso para el hombre se abre la perspectiva de poder estar alegre en medio
del dolor.
Además de esas explicaciones filosófico-teológicas del sufrimiento de
Jesucristo en la cruz, el libro tiene dos apéndices: uno acerca de la
excelencia de la religión cristiana, que es muy ilustrativo; y otro que
consiste en un vocabulario, el cual resulta sumamente útil para los
lectores, pues es dificil estar familiarizado con esos términos filósofos y
teólogos. La obra de Aguayo vuelve a manifestar su espíritu de servicio,
al compilar una bibliografla muy útil sobre la temática tratada.
Sobre todo por el teID.1, tan nuclear para la religión cristiana, es de
agradecer el libro de Enrique Aguayo. Puede decirse que es una obra
clara, didáctica y con afán de servir. Eso hace de su libro algo más que
una exposición académica, lo coloca como un texto que tiene que ver
con la espiritualidad, es decir eón la vida práctica del cristiano. En esa
línea, dará orientación a muchos que buscan tomar su cruz de cada día
para llegar un día a la glorificac~ón.

Aguayo inició sus estudios sobre la filosofía de Agustín Basave
Femández del Valle con su tesis de licenciatura, mas no se quedó allí,
sino ha ido profundizando la obra del pensador regiomontano, de quien
ha publicado: La re-ligación ontológica del hombre con Dios, en LoGOS, Revista
de Filosofia, n. 49, Ed. Universidad La Salle, 1989, La axiología de Agustín
Basave, en LOGOS, n. 70, 1996, Aproximación al pensamiento filosófico de
Agustín Basave, en ESTUDIOS, n. 46, Ed. ITAM, 1996, La muerte en la ftlosojia
de Agustín Basave, en
UARIO HUMANITAS, Universidad de uevo León,
México, 1998, La ftlosofla de la educación de Agustín Basave, en LOGOS, n. 82,
México, 2000, Dios en la .filosojia de Agustín Basave, en A ALOGÍA, año XIV
n. 2, México, 2000, La pena de muerte debe ser abolida, según Agustín Basave,
en VERA HUMANJTAS, n. 30, Ed. Universidad La Salle, México, 2000, etc.
Sobre las reflexiones de quien esto escribe, Aguayo tiene publicados,
hasta el momento, tres libros: Pensamiento e investigaciones filosóficas de
Mauricio Beuchot, Ed. Universidad Iberoamericana, México, 1996, La
hermenéutica .filosófica de Mar,ricio Beuchot, Ed. Ducere, México, 2001 y La
filosofía analógico-icónica de los derechos humanos en Mauricio Beuchot, Ed.
Ducere, México, 2004.
Los estudios aguayanos acerca de Eduardo Garda Maynez están en
dos libros: García Máynez 1908-1993, Ediciones del Orto, Madrid,
España, 2000, e Introducción al pensamiento juridico-filosófico de Ed11ardo García
MáyneZJ Ed. Universidad La Salle, México, 2000.
Finalmente, las meditaciones de Aguayo sobre Emma Godoy se
encuentran en el libro intitulado El pensamiento .filosófico de Emma Godoy
Hoja Casa Editorial, S. A., México, 2000.

9. Conclusión
• Por todo lo anterior, podemos apreciar el trabajo que ha realizado
Enrique Aguayo como filósofo cristiano. Ha recorrido temas filosóficos
muy interesantes e importantes, pero no ha dejado de lado la fe y hasta
ha incursionado eo el campo de la teología. En todos los libros que
hemos comentado se nota el afán de servir a los creyentes que quieren

�210

MAURICIO BEUCHOT

ser asimismo pensantes. Su intención es la de brindar un apoyo desde la
filosofía a las doctrinas cristianas que llegan por la revelación y la
teología. Eso fue lo que hicieron los primeros filósofos cristianos, como
San Justino. Realizaban apologética, pero también una profundización
filosófica en los temas de la fe cásriana. Algunos han cuestionado la
existencia de una filosofía cristiana, y aun su posibilidad, ya que
consideran que, por estar guiada por la fe, c~ce de valor plenamente
racional; pero eso sucede si los contenidos (ie fe se toman como
premisas para demostrar lo que se desea, y no si son tomadas como
puntos de llegada en los que se desea concluir. Y esto es lo que ha hecho
que la obra de Aguayo sea claramente filosófica en muchas de sus partes,
aunque ciertamente tiene partes expresamente teológicas. De hecho, el
filósofo cristiano, aunque se distinga del teólogo, no puede dejar de
atender a la teología que lo ilumina.
Además, como lo hemos señalado, el filosofar cristiano de Aguayo
tiene la particularidad de estar muy apegado al pensamiento del papa
Juan Pablo II, quien también dedicó mucbos esfuerzos a la filosofía, ya
que es muy sabido que estudió filosofía en la Universidad Santo Tomás
de Aquino, de Roma (el antiguo Colegio Angélico), situándose en la
tradición fenomenológica, con una tesis sobre Max Scheler. Podemos
decir que esto constituye Wla filosofía cristiana, un filosofar cristiano, ya
de tradición. Y en esta tradición me parece que merecidamente se ha
ganado un lugar prominente el filósofo mexicano Enrique Agua yo.
Hay que destacar la importancia de los escritos de Aguayo sobre
historia de la filosofía cm México: sistematiza la obra de filósofos
mexicanos, por lo que cada libro de él es único en su género. Así, por
ejemplo, no conocemos un texto que presente una visión panorámica,
detallada y explicada, de la filosofía de Emma Godoy ni de la de
Eduar~o García Máynez; la obra de Agustín Basave es basta y original,
pero, que nosotros sepamos, no ha sido estudiada con el detalle que lo
está haciendo Aguayo. Por eso resulta importante ésta ardua e
interesante labor.

MAIMÓNIDES
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO
f tro. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

Como tradición oral la Cábala era entre los judíos la doctrina secreta que
tenia la misión de explicar y establecer el sentido de los libros del
Antiguo Testamento; constituía, en el aspecto nústico, la raigambre del
judaísmo. Opuesta a ella se encontraba la actividad racional, sustentada
en la práctica de la filosofía neoplatónica o aristotélica dirigida a
esclarecer o demostrar la verdad revelada. Así se logró la fusión del
judaísmo y la filosofía griega, de la fe y la razón. La Cábala y el
neoplat0nismo coinciden cuando sostienen que Dios no solo rebasa a
todo conocimiento, sino que es imposible determinarlo; por consiguiente
no es cosa detettninada alguna, es "ninguna cosa".
Para Plotino, el fundador del neoplatonismo, Dios trasciende a toda
cosa. En el orden ontológico ocupa el grado mas elevado; es,
simultáneamente, el Uno, el ser y el bien. Todas las cosas provienen del
Uno po¡ emanación. Et primer grado de emanación es el Intelecto donde
residen las ideas de Platón; enseguida vienen como segunda emanación,
derivada del Intelecto, el Alma del Mundo, la cual su parte superior se abre
al Intelecto de donde se origina, y su parte inferior gobierna el mundo
material. El alma universal no solamente anima la materia sino también a
las almas singulares. Estas, a su vez, están ubicadas entre el Intelecto y
los cuerpos que informan. Finalmente, en lo más distante de la
emanación se encuentra la materia, entendida por Plotino como un
no-ser, como el ultimo grado de emanación de lo Uno.

�212

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

Del Uno emanan todas las cosas; pero él mismo no es ninguna cosa
detenninada. No hay forma particular por la cual el Uno pueda ser
nombrado ya que existe en sí mismo "anterior a toda forma, movimiento
o reposo". En cuanto que para Plotino el Uno está "más allá de
sustancia", "mas allá del ser" y "mas allá de la mente", trasciende a todas
las cosas. De Dios no es posible decir ni saber nada, su esencia sobrepasa
los conceptos humanos. De Él se puede decir lo que no es, pero no lo que
es. Si algo existe después del Primer ~r -expresa Plotino-,
necesariamente ha de proceder de Él... Es necesario, en efecto, que haya
un algo anterior a todo, algo que debe ser simple y distinto de todo lo
que le es posterior; existente por sí mismo; trascendente a lo que de él
procede... Este ser es en realidad el Uno ... no es objeto de concepto ni de
ciencia, y se le denomina "lo que está más allá de la esencia". (Eneadas V,

Dios; éste además de estar por encima de predicados y nombres con los
que puede ser designado, su naturaleza esta rodeada de oscuridad y por
lo tanto, de ignorancia.
•
Una ~e las notas distintivas del neoplatirúsmo es creer que el modo de
ser prop10 ~e la trascen_dencia div~a ~s ser absoluta; por este rasgo Dios
e~ta m~s alla de cualqwer detemunación por conceptos. En suma, Dios
sie?do 10expresable únicamente se revela en el éxtasis es decir en la fase
m~s elevada de la experiencia mística, que es cuando el alma se une con
D1~s. E~ est~ punto, el alma, separándose de todas las cosas, vuelve
hacia su 10tenor en una introversión que la lleva al éxtasis. Para Plotino
la senda por la que camina el alma hacia su interioridad es la que 1~
conduce hacia Dios.
, ~uanto má entra dentro de i misma más se acerca al éxtasis. Peco
ixtam es un salto hacia J11tra, y resulta así que cuanto el alma más se
adentra hacia sí misma, tanto más cercana está de salir fuera de: sí. Pero
no para saltar hacia las cosas exteriores, sino para saltar hacia Dios
p0r~ue es Dios más íntimo al alma que ella misma. A í el éxt,asis, el salt¿

4)
Hay un conjunto de escritos que comenzaron a ser conocidos hacia
inicios del siglo sexto y cuya influencia se dejo sentir en la filosofía
medieval. Su creación es atribuida a Dionisio, personaje del que se creyó
por largo tiempo haber sido discípulo de San Pablo. Lo cierto es que
tales textos fueron compuestos bajo el influjo ejercido por e1
neoplatonismo hacia principios del siglo V de la era cristiana. Los
referidos escritos estuVieron inspirados en el neoplatónico Proclo (411485), de quien Dionisio t&lt;?mó fragmentos enteros, adaptándolos a los
requerimientos del cristianismo. Esto explica por qué a su autor se le ha
designado como el Pseudo-Dionisio. La cuestión medular que entrañan
sus doctrinas se refiere a la posibilidad o imposibilidad de nombrar
adecuadamente la esencia ·de Dios. Dionisia afirma, en su obra Sobre los
nombres divinos, que a Dios es imposible nombrarlo de modo apropiado.
"Es una regla universal que conviene evitar ~ce en el escrito referido-aplicar temerariamente ninguna palabra y hasta ningún pensamiento, a la
Divinidad sobreesencial y secreta ... ".

El centro de las especulaciones de Dionisio es Dios. Enfoca a Dios
conforme a dos métodos. El método positivo consiste en un decir, en
tanto que el método negativo se basa en un silenciar. La primera vía es un
sermo formado de afirmaciones re'feridas a Dios, el cual pude ser llamado
ser, bondad, luz, unidad. ·La segunda vía considera, por el contrario, que
Dios es un no-ser; es decir qut el más alto conocimiento de Dios es
igualmente una ignorancia mística. Según el Pseudo-clionisio, la teología
positiva procede de Dios hacia lo finito, ·disponiendo los nombres o
atributos de Dios, mientras que la teología negativa va de lo finito a

hacia afuera, es un salto hacia Dios. 1

. La libertad que existió en España durante la dominación árabe
dispuso el advenimi~nt~ de una atmósfera favorable para que tuviera ~
gran desarrollo la c1enc1a y la filosofía judia. Con Averroes la filosofía
árabe vive su_~timo esplendor; sin embargo fueron los filósofos judíos
los que la hicieron perdurar con ciertas modificaciones. La filosofía
he_brea, alejada de la mística, constituye una aplicación de la filosofía
gnega a la verdad revelada de la religión judaica. Los dos pilares en los
qu~ se_ apoya la filosofia judía del médievo fueron Avicebron y Moisés
Maunorudes. .o está de más hacer notar que Averroes y Maimónides no
solamente nacieron en Córdoba, sino que fueron contemporáneos y
sobre todo, que adquirieron fama como filósofos v médicos. acid~
nueve :i;ños_ antes de Maimónides (1135-1204) Av~rroes se distinguió
co~o el_m~s renombr~_do comentarista de Aristóteles. Por su parte el
filosofo ¡udío fue tamb1en resueltamente Aristotélico. Estaba convencido
de que a excepción de los profetas naclie ha estado más próximo a la
verdad como Aristóteles.

. La conq~!sta de Córdoba por los Almohades, en 1148, inaugura en
esta poblac1on y en toda Andalucía una etapa de intolerancia religiosa
1

Quites, Ismael. Prologo a "El alma, la belleza y la contemplación" Selección de

Lu Enfadar de Plotino. Col. Austral 985, 1950 p. 31

�214

LUIS RIONDA ARREGUIN

que perjudicó tanto a judíos como a cristianos. Este hecho obligó a la
familia de Maimónides a decidirse por el exilio dada su oposición a
renunciar a su fe y abrazar el islamismo. La primera ciudad a la que
arribó su familia después de su forzado destierro fue Fez, en Marruecos,
lugar en que simularon haberse cambiado a la religión islámica, pero
clandestinamente seguían practicando la fe de sus antepasados. Al ser
descubiertos tuvieron que emigrar a PalestiQ.a y, posteriormente, a El
Cairo, donde falleció Maimónides. La educación: 61osófica y científica del
pensador judeoespañol fue forjándose paso a paso al contac~o con
maestros, sabios e instituciones, en el prolongado y azaroso peregnnar de
él y de su familia.
Diversa y abundante es la literatura médica y teológica escrita por
Maimónides, pero su obra más sobresaliente es la Guía de /01 pe,plejo'r, en
ella pretendió armonizar las Sagradas Escrituras y la filosofía, la
revelación y la razón. Estaba seguro de la correspondencia existente de la
Escritura con el conocimiento fundado en la razón. Eleva a la categoría
de exigencia religiosa la pretensión de alcanzar el conocimiento de la
verdad por medio de la razón. El libro citado estaba dirigido tanto a los
creyentes como a los incrédulos, a aquellos que al descubrir verdades
antagónicas en los textos sagrados, no se deciden a aceptarlas por no
impugnar a la razón, pero tampoco las desmienten por no ofender a la
revelación, permaneciendo embebidos en la perplejidad e indecisión.
El filósofo judío, oriundo de Córdoba, cree que las Sagradas
Escrituras han de entenderse de dos maneras: en un sentido literal y en
un sentido alegórico. El primero se alcanza por la letra, en tanto que el
segundo se consigue "a través de las cosas ~ignificadas _por la le_~ a."
Maimónides dirige la Guia "al que haya estudiado filosofía y adqwndo
ciencias verdaderas, pero que, creyente ea las cosas de la religión, está
perplejo acerca de su sentido, respecto del cual dejan in'certid~bre los
nombres oscuros y las alegorías.' 2 Piensa que cuando la Escntura se
opone a la razón, ésta es la que debe de prevalecer, en _tanto_que aquella
debe entenderse en un sentido alegórico. Para que los mdecisos superen
la perplejidad que los domina es necesario e percaten ~ue en la Lq
existen versículos que es necesaño interpretar en un senado figurado y
no literalmente, porque "tomados en su sentido literal, encierran
contradicciones a propósito de determinadas opiniones y creencias."3
2

3

Maimónides, Moisés. G11ia de lo1 ptrpkjo!. CO ACULTA, Vol. 1, 2001, p. 48.
lbid.; p. 61.

MAlMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

315

Hay una teoría que Aristóteles respaldó, concretamente la que
sostiene la eternidad del mundo, opuesta a lo manifestado por la fe; sin
embargo Maimónides considera que gran parte de sus demostraciones
filosóficas están de acuerdo con las verdades de la fe. De ahí que el uso
imparcial y equilibrado de la filosofía en lugar de conducir a la
perplejidad, es el medio que sirve de "guía" a los indecisos para
encontrar el camino de la Lry. En pocas palabras, llevó a cabo la
redacción de la Guía para que los hombres, confundidos por la oscuridad
de los enunciados comprendidos en la Escrirura, retomaran el undero recto
de la fe que habían perdido.
egún Maimónides ha dos tipos de lenguaje. El lenguaje hablado o
exterior, útil para la prosperidad de las sociedades, y el lenguaje pensado o
interior, ventajoso para las creencia religiosas y la filosofía.
Trascendiendo el lenguaje admitido y comprensible, usado por la
colectividad, se encuentra el lenguaje simbólico de las palabras. Por un
lado "está lo que la palabra dice y está, mas allá de lo gue
inmediatamente dice, lo que la palabra igoifica. Pues bien, es esta doble
función del lenguaje la que esta presente eo toda la obra de Maimónides:
por una parte lo que a primera vista nos dicen los textos sagrados; por
otra lo que realmente, lo que de verdad nos clicen tanto la revelación
como la filosofía.'"'
De acuerdo con el punto de vista maimonidiano la teoría de la unidad
de Dios y la de su incorporeidad junto con la teoría de la creación,
constiruyen las teorías primordiales de la scritura. Acerca de cada una
de ellas la Escrirura no habla con el mismo lenguaje. Habla en un sentido
alegórico de Dios incorpóreo; Literalmente obre la creación. Sin
embargo, hubieses podido materialmente hablar en amba del mismo
modo, ya también literalmente de la incorporeidad de Dios, ya también
alegóricamente de la creación y faimónide no hubie e tenido que
procede"c a su labor de interpretación alegórica o podría extenderla a la
doctrina de la creación ... ¿Por qué hay en ésta letra que debe cr
interpretada alegóricamente, letra que debe serlo literalmente? ... Todo
deben de entender el lenguaje de la sagrada Escritura en algún sentido,

4

Xirau, Ramón. Palalm1y iilendo. iglo XXI EdJtore , 1971 , p. 20.

�216

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

pero cada cual sólo en aquel que corresponda a su capacidad, a su
. ,
•
.
5
preparaaon, a sus merecmuentos.
Las verdades metafísicas resultan incompresibles para casi todos los
seres humanos a causa de su incompetencia e incultura, y de sus tareas de
orden familiar y social que los lleva a ceñirse a la revelación; pero
también son difíciles de captar debido a la diferencia que hay entre la
naturaleza finita del hombre y la infinitud de Dios. El problema consiste
en saber si las palabras son capaces de definir la esencia de Dios, o bien
la limitan. Para Maimónides, los verdaderos atributos no son los que se
realizan por afirmación de predicados, sino "aquellos cuya atribución se
hace por medio de negaciones ... digo: es cosa demostrada que Dios, el
Altísimo es el ser necesario, en el cual no hay composición. Solo
alcanzamos de Él que es pero no lo que es. o se puede admitir, por lo
tanto, que tenga atributos afirmativos, pues no tiene ser fuera de su
quididad...'"', o esencia necesaria.
Para Averroes la religión presenta la verdad filosófica bajo disfraces
alegóricos. Considera que mientras la interpretación literal del Corán es
propia de la gente falta de cultura, la alegórica es solamente comprensible
a los filósofos. El papel que debe de desempeñar la razón filosófica es la
de elegir el sentido en que las verdades reveladas han de ser
interpretadas. La filosofía musulmana creó el precepto de la necesidad del
ser, del que se infiere la ete,njdad del Mundo.
Lo realmente singular de Maimónides fue haber defendido que el
Mundo, aun siendo posible en si, puede en cambio ser necesario con
respecto a otro, es decir, con lo que lo hace ser, pero sin abandonar el
método demostrativo "en el que no cabe duda, consiste en establecer la
existencia, unidad e incorporeidad -de Dios por los procedimientos de los
filósofos, que se basan en la eternidad del mundo. o es que yo crea en
la eternidad del mundo ... pero por este método ... se obtiene certidumbre
compÍeta en tres cosas, a saber, que Dios existe, que es uno y que es
incorpóreo ... "7 Para probar la existencia de Dios, Maimónides acude a
dar por supuesta la existencia de algo, lo cual significa que
inevitablemente ha de existir un Ser necesario. Ahora bien, aun cuando
5 Gaos, José. Fi/01ofta de Maimónidei. Publicación Alicante: Biblioteca V1ttual Miguel
Cervantes. Obra digitalizada por d Colegio de México (antigua Casa de España en
México), p. 7.
•
6 Maimónides; Op111 r:it; pp. 202-204.
lbitf, p. 271.

217

lo que existe sólo sea como posible, sin embargo es necesario con
relación a la causa, que es Dios, el Ser necesario. De esta manera, la
existencia de Dios quedó establecida por el filósofo y médico de la
Córdoba medieval.
Suponiendo que Dios pudiera ser definido mediante la asignación de
predi~ados, el máximo representante del pensamiento judaico opina que
el atnbuto pude ser dos cosas: si el atributo es la esencia del sujeto,
estamos ante una tautología como cuando decimos que el ho111bre es un
ho111bre o que Dios es Dios; pero si el atributo es algo distinto que se
añade al sujeto, es, en suma un accidente de la esencia. Cuando la
corporeidad entra a formar parte de Dios, es decir que lo definimos
como corpóreo, lejos de definir su esencia infinita se la estamos negando,
asemejándolo al ser humano. Los que se inclinan hacia el
antropomorfismo creen que Dios es un cuerpo, mientras que
Maimónides le niega la corporeidad, así como toda semejanza con lo
finito.
Por lo demás, no deja de insistir en la unidad y e pfritualidad de Dios,
es decir que Dios es una sustancia única y simple en la que no existe
'composición ni multiplicidad". Esto quiere decir que no siendo
compuesto ni múltiple, nada finito puede definirlo. Hallándose más allá
de todas las determinaciones, de Dios sólo podemos decir lo que no es.
Dios no es ninguna cosa del.imitada. Por consiguiente, según
Maimónides los únicos atributos dignos de crédito que le conciernen son
los que se le adjudican por medio de negaciones, ya que "lo atributos
afirmativos concluyen adjudicando . a Dios imperfecciones." En
consecuencia, toda vez que a alguien le sea demostrada una cierta cosa
debe ser negada de Dios, serás por ello mas perfecto, y todas las veces
que le atribuyas afirmativamente una cosa añadida a sus esencias, lo
asimilarás [a las criaturas] y estarás lejos de conocer su realidad. El
conocimiento de Dios es un conocimiento por negaciones y el
conocimiento por negaciones es la ignorancia de la esencia''; luego, solo
llegamos a Dios por medio de nociones negativas.
El conferirle a Dios determinadas cualidades se hace con el fin de
admitir su perfección. Aquel que le concede un atributo afirmativo lo
'único que conoce de Él es el nombre, pero su esencia se le escapa. Por lo

9

lbíd.; p. 208.
Gaos,José. Op11s dt, p. 6

�MAIMÓNI0ES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

LUIS RIONDA ARREGUIN

218

tanto, Dios es, para Maimónides, lo que con palabras es imposible
describirlo. El único nombre que manifiesta su esencia es lo inefable, lo
inexpresable. Ante Dios lo mejor es "callarse". El mayor elogio que
podemos hacer de él es el silencio.
Todos los filósofos dicen: estamos deslumbrados por su belleza y Él
se nos oculta por la misma fuerza de su manifestación, del mismo modo
que el sol se vela a los ojos, demasiado débiles ~ percibirlo... pero lo
más elocuente que se ha dícho en este sentido ron las palabras del
salmista: "Pata
d silencio es la alabanza" ... pues digamos lo que
digamos con el fin de exaltar y glorificar a Dios, encontraremos en ello

n

algo que seri ofensivo ...

'º

Al poner a Dios por las nubes, ensalzándolo, lo estamos en realidad
ofendiendo, asignándole algo que no corresponde a su verdádera
naturaleza. La fi.losofia de Maimónides no solamente niega la posibilidad
de definir con predicados afirmativos la esencia divina, sino que
constituye un llamado a acercarse a Dios por exclusiones en cadena de lo
que Él no es, sin lograr descifrar lo que Él es. Dios no tiene accidentes
que pudiesen ser tomados por atributos afirmativos. Estos representan
para el filósofo judío un riesgo porque terminan confiriéndole a Dios
imperfecciones, haciéndolo un ser producto de la imaginación, o un no
ser.
Aquel que después de oír hablar del elefante quisiera conocer su
aspecto y naturaleza, otro lo confundiera diciéndole que es un animal
con una serie de atributos opuestos a como es en realidad, lo que
realmente se estaría imaginando "es una invención •y una mentira, que no
existe nada parecido y que, al contrario, es un no ser al que se ha
aplicado el nombre de un ser... Lo mismo sucede ... si decimos, entonces,
que esa esencia, por ejemplo, que se llama Dios, es _u na esencia que
encierra numerosas ideas que le sirven de atributos, aplicaremos ese
nombre a un puro no ser." 11 Es decir, que adjudicamos el nombre de
Dios a un objeto inexistente.
Influido poderosamente por el neoplatonismo, Dionisio, varios siglos
antes que Maimónides, opinaba que mientras la teología positiva se
encarga de las denominaciones y atributos que conferimos a Dios, el
quehacer de la teología negativa consiste en mostrar a Dios por encima

º Maimónides, Moisés. Op11s cit, pp. 209-210

1

11

Ibíd. ;P. 218.

.

219

del ser Y del .conoc~~to, más allá de toda afinnación O negación.
Puesto ~ue Dios esta mas allá de todo lo que es; por consiguiente, esta
mas allá de lo cognoscible. De acuerdo con el Pseudo-Dionisio el
hombre
a Dios por el camino de las atrib uaones,
· '
c
d 1puede_eaproximarse
•
uan o as p_e necaones contingentes y temporales del hombre y del
mundo a~qweren una perfección absoluta al ser atribuidas a Dios.
Resulta
para Maimónides atribuirle como suya una
rfi · , intolerable
1
pe ecc1on, so amente porque lo sea en nosotros los humanos.
. . abrás, pues, que si le, atribuyes afirmativamente una cosa
dist1nta de El, te ale!as de El bajo dos aspectos: primero, porque
todo eso que le atr1buyes [sólo] es perfección para nosotros y
seguod~, porque no posee cosa alguna distinta de É~ sino ~
contrario, es su misma esencia la que forma sus perfecciones ... i'2
As~, mis~~• Dionisio señala que Dios se conoce mejor por vía de
negaaon, clic1end~ lo que no es. Los atributos negaávos son los únicos
que cuadran , ~ Dios, porque al _eliminar todo aquello que no incluye
llevan al espmtu_a alcanzarlo,_s~n que de ellos se infiera multiplicidad
alguna. .La necesidad de descnb1r a Dios a los hombres por medio de
perfecciones humanas es lo que ha hecho que los hombres necios crean
acercarse al ser neces~o i:nediante oraciones y plegarias elaboradas por
ellos, pero que en realidad involucran imperfecciones.
, Existen pasajes_de la Guía en los que Maimónides pone de manifiesto
como to~-ª plegana, toda suplica, debe ser silencio; pero también toda
observac1on ha de aspirar hacia algo . más eminente y sublime hacia el
Amo_r. Los hombres ejemplares, para el filosofo cordobés, so~ los que
conciben la v~rd:W y la entienden, aunque no la pronuncien, son los que
observan el s1gU1ente precepto: "Decid [peo ad] en vuestro corazón en
vuestro _lecho, y permaneced silenciosos." (Salmos, IT/'.· 5).
'
Entre Dios y el hombre no bar más que la nada y el abismo.
Aban~onado en . la nada, el hombre avanzando a través de ella logra
aproxi~a~s~ a Dios. El cará~ter espiritual y contemplativo de la teología
de Maimorudes abre entre Dios y el hombre un abismo, el cual gracias al
~mor puede ser salvado, quedando así restituido el reencuentro entre
ambos. Luego, e~ ~or es, en el pensamiento Maimonicliano, el móvil
que hace que el Silencio sobre los abismos se convierta en diálogo.

12

/bid; pp. 208-209

�220

LUIS RIONDA ARREGUIN

En Maimóoides la Biblia y la Filosofía están articuladas, tienen los
mismos orígenes y se encaminan hacia el mismo objetivo; pero mientras
que la filosofía desempeña el papel del sendero, para caminarlo no hay
otro procedimiento que el de la Biblia. Sumergido en el ámbito histórico
y social en que se conectan la filosofía y la religión, Maimónides "une las
dos fuentes del saber para encontrar la verdad: razón y revelación. Lo
más importante es la verdad, si es demostrada r los filósofos debe ser
aceptada y encontrada en las Escrit11ra.r, donde se encuentra sin lugar a
dudas, si sabemos leerlas. Pero si la filosofía no demuestra la verdad que
alcanza y se queda en argumentos nada más, entonces se debe de aceptar
la verdad avalada por la revelación que no es distinta, aunque la ciencia
no la haya alcanzado" 13 En efecto, el único camino posible es el de la
filosofía; pero quién guía al hombre que camina sobre él es la Biblia. La
Sagrada Escritura se expresa literalmente porque la razón humana es
incapaz "para llegar por si sola sin la revelación a conocer que el mundo
ha sido creado por Dios."
Durante el siglo XIII, sin duda un periodo muy importante en el
campo de la filosofía, aparecen las grandes síntesis doctrinales; sin
embargo, en la centuria anterior emerge la Guía de lo pe,pltjos como una
summa de teología escolástica judía estimulada por Aristóteles y el
neoplatonismo. El texto en cuestión lo dirige Maimónides a todos los
que han sido ilustrados en la filosofía, pero están indecisos sobre el
método mejor para acoplar las verdades filosóficas con el sentido literal
de la Escritura. El pensador cristiano sobre el que faimónides ejerció
mayor influencia es Tomás de Aquino, quien al referirse al filosofo judío
lo llama Rabí Moisés.
·
Las ideas filosóficas de los árabes y judíos, concretamente de
A vicebrón y Maimóoides, tuvieron en el póncipe de la escolástica a uno
de su~ más leales expositores. egún Gilson "la filosofía de Maimóoides
y la de Santo Tomás coinciden en todos los puntos verdaderamente
importantes", salvo en haber enseñado el primero una doctrina del alma
tomada de Averroes, que lo llevó a una idea de la inmortalidad del alma
que chocaba con la concepción_tomista que afuma la inmortalidad del
alma individual. Uno y otro instauran la existencia de Dios, canto si el
mundo ha sido creado por Dios de la nada en el tiempo, corno si ba
existido desde la eternidad.

u Axelrod-Koreo~rot, Alicia. Maimónidufilosofo. UNAl\i!, 1981, p. 127.

MAIMÓNIOES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

221

A más de esto, Maimónides se adelantó a Tomás en la formulación
de las tres primeras vías para demostrar la existencia de Dios. Los cinco
ar~entos terminan con la arediad de Dios, es decir que Dios tiene en sj
nusmo la causa y el_p~ncipio .del propio ser. La primera prueba que
aducen es la del moV1011ento: s1 lo que se mueve, se mueve por la acción
de orro! y ést: _Pºr ott?• sin prolongar esto hasta la infinito; luego, es
necesano adminr un pnmer motor, que no sea movido por otro, que es
el que todo m~do llama Dios. La segunda vía que comparten es la que
nos lleva a Dios por el encadenamiento de las causas eficientes sin
extender la c~dena al infinito: todo efecto implica una causa, luego e~ste
una causa _pnmera llamada Dios. Una tercera prueba es la de lo posible y
lo ~ec:s~o en 1~ que el doctor angélico adopta también el argumento de
Maimo~des_: eXJ~ten los seres contingentes y finitos, luego existe el ser
necesano e infinito. Se puede también probar que Dios existe por la vía
de los ~~dos de perfección; a partir de lo que hay de ser, de bondad y de
perfecc100 en los seres contingentes, se infiere la existencia de un Ser que
posee en ~do s~o esta perfecciones; y a esta causa es a la que
llarnam~s Dms. F10almente tenemo la prueba extraída de la finalidad y
del gobierno del mundo: los seres privados de conocimiento no tienden
a un fin, "síno en tanto ... hay un ser inteligente, que conduce todas las
cosas naturales a su fin; y éste ser es al que llamamos Dios." 14
Opuesto aJ Aristóteles oeoplatonizado por los árabes que sustentaba
que ~~ mundo como Dios existen ab aetemo, Maimónides acepta la
creacton del ~und~ por Dios en el tiempo. Para el teólogo judío
tampoco la existenaa puede ser admjtida como atributo de Dio . Es
cieno que en las cosas creada la existencia es un accidente de la esencia·
en Dios, por el contrario, "su existencia es su verdadera esencia ... no u~
ac~ide~te ~ue le haya sobrevenido. Asi pues, Él existe, pero no por la
exutencia; uwe, pero ~o por la vida; puede, pero no por el poder, sabe, pero no
por ~l s~~er, an~~ bien, el tod~ s~ reduce a una sola idea, en la que no hay
mul_t1plic1d~d·:· .
Por consigwente, el hombre carece de capacidad se~ Maimoru~es- para aseverar de Dios atributos que no sean
n_egaavos. abemos de Dios que exi te, pero no sabemos lo que es,
simplemente porque su esencia se nos esfuma, porque rebasa los limites
4e nuestro conocimiento.

14 amo Tomás de Aquino. Suma Ttológica (selección). Espasa-Calpe, Col. Austral
o. 310, 1957, P. 41.
,
15 iaimónides, 1oisés. Op11s dt; pp. 200-201.

�LUIS RIONDA ARREGUIN

222

Así mismo, conforme se incrementan los atributos negativos respecto
de Dios, dándonos a conocer lo que Él no es, se estará más cerca de su
conocimiento, no adjudicándole "ninguna cosa como añadida a su
esencia, o como si fuese dicha cosa una perfección suya, porque lo sea en
nosotros .. .'' 16 Encontramos, pues, que Santo Tomás y Maimónides
convergen también en que los atributos afirmativos con que calificamos
a Dios en nada amplían su esencia. Por o
parte, en tanto que el
filosofo judeoespañol asegura que Dios es uno, sin que haya en Él nada
compuesto, ni multiplicidad ni nada adjunto a su esencia; para los
cristianos, por el contrario Dios es Uno y Trino. Esto es tanto como
decir -expresa Maimónides- que Dios "es uno pero posee muchos
atributos, y Él con sus atributos hacen uno." Si la esencia de Dios se nos
escabulle, los efectos de su acción en el mundo están, por el contrario,
patentes a nuestra observación. Por consiguiente, los atributos de los que
se sirve la Escritura para nombrar a Dios denotan la multiplicidad de sus
acciones, no la multiplicidad en su esencia.
La inteligencia humana carece del poder para alcanzar al Ente exento

de materia que es de una simplicidad extrema. Ser necesario carente de
causa y de afectos, cuya perfección significa negación de imperfecciones.
De Él únicamente alcanzamos que es; pero no se asemeja a ninguno de
los seres que ha producido. ''¡Alabanza a Aquel que (es tan elevado) que
cuando las inteligencias contemplan su esencia, su compresión se cambia
en incapacidad, y cuando examinan cómo sus acciones resultan de su
voluntad, la ciencia se cambia en ignorancia, y cuando las lenguas
quieren glorificarlo con atributos, toda elocuencia se torna débil
balbuceo!". 17 Si de Dios sólo es posible percibir que es (existe), pero no
lo que es; por lo tanto no hay conducto capaz de percibir su verdadera
esencia.
Para Maimónides, tanto antiguos como modernos están de acuerdo
en que las inteligencias son incapaces de percibir a Dios, únicamente Él
puede percibir io que es. uestra percepción consiste en "reconocer que
se es completamente incapaz de percibirlo." Así como al ir
incrementando los atributos de. un sujeto vamos conociendo mejor su
verdadera esencia, de la misma manera, manifiesta el pensador judío más
importante del medievo, conforme vas añadiendo las negaciones en
relación con Di9s, te vas acercando a su conocimiento, negando de Dios
p. 208.
n lbíd.; p. 206.

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SlL.ENCIO

223

todo aquell~ que acerca de Él es inaceptable. Un ente puede ser definido
por_ sus atabutos, por el género y la diferencia especifica, como cuando
de~os que el hombre es un animal racional. Además, el atributo es un
ac~dente q~e trasciende a la esencia; por consiguiente si Dios tuviera un
atnbuto. ~ena ~l s~t~nto de los accidentes que no tiene. Según la
concep~on maimorudiana Dios es un ser trascendente; sin embargo
entre D1o_s y las ~reaturas no puede haber conexión, porque mientras
que_en Dios la existencia es necesaria, en los seres creados es solamente
pos1b~e. Puesto qu~ Dios y las creaturas no caen dentro de la misma
espe~e, no es postble asignarles, en la misma acepción, los mismos
predicados.
~stá claro, pu~s, dice M~ónidcs, para que el que comprende el
senodo d~ la scme1anza, que s1 se aplica al mismo tiempo a Dios )' a todo
lo que esta fuera de Él la palabra existente, es por simple homonimia... Así
qu~ q~eda d~ostrado de manera decisiva que entre los atributos que se
a~¡udican a D1~s y los que se conocen eo nosotros oo hay ab olutamente
~ n a especie de comunidad de entido, y que la comunidad sólo
existe en el nombre, y nada más.'ll

La repercusión de las ideas filosóficas de Maimónides en el
pensamiento cristiano medieval alcanzó a figuras de la estatura intelectual
de Albe~o Magno y Tomás de Aquino. Adoptando a Maimónides,
Albeno_ rmpugna la teoóa de que el mundo material es eterno
ntcesanamente. Así ~smo, haciendo suyos sus puntos de vista, estima
que en aquellas cuesoones en ~s que la filosofía es impotente para llegar
a.re~~tados concluyentes, debiendo mantenerse indecisa ante diferentes
viabilidades, la solución radica en la revelación. Por otra parte Tomás
concuerda con Maimónides en afirmar que la filosofía e tá impo;ibilitada
par~ comprende~ las verdades que la revelación encierra; pero a su vez la
r~zon humana sm la revelación es incapaz de conocer que el mundo ha
s1do creado por Dios.

rfaimónides ~s 1~ personalidad mas relevante del pensamiento Sefardí
de la edad medi.a, tnfluyó no sólo sobre los filósofos crisúanos de la
centuria posterior, sino que su prestigio se prolongó hasta la filosofía
m~derna, ~~ncretamente e~ el filósofo holandés, Benedicto pinoza,
qwen estudio a los comentanstas de la Biblia, entre otros a Maimónides.
Amb~s co~parten el haber sido judíos, aunque separados en el tiempo
por cinco siglos. o obstante que sus filosofías son distintas, están de

l G Ibfd.;

1

lbid-, pp. 199-200

�224

LUIS RIONDA ARREGUIN

MAIMÓNIDES:
LO INDETERMINADO Y EL SILENCIO

acuerdo en aseverar la unicidad de Dios, es decir en concebir a Dios
como la unidad absoluta; pero difieren en que el pensador medieval
subraya la trascendencia de Dios respecto del mundo, en tanto que d
panteísmo de Spinoza lo lleva a sostener que Dios y el mundo son una y
la misma cosa.

Vivimos creyendo que es necesario orgaruzar la vida alrededor del
trabajo, cuando lo que en realidad requerimos es planear el trabajo en
tomo a la vida. Vivimos creyendo que lo importante es rescatar el cuerpo
brindándole todos los cuidados, mediante afeites, ejerciaos y dietas, pero
e nos olvida el valor que significa sal ar el alma como entidad
verdaderamente perdurable. Así mismo, sobran los instrumentos
técnicos pero nos faltan los fines desinteresados, como la caádad el
sacrificio. Finalmente, cada ser hwnano vive anclado en un egoísmo
absurdo, haciendo de cada quien el fin de u propio amor, sin percatarse
que el amor al prójimo te conduce a amane a ti mismo.

Adjudicar a Dios atributos es tanto como violentar su unidad. Por lo
tanto, es necesario excluir de Dios todo lo 9.ue lleve a asemejarlo a
cualquier cosa de sus creaturas, porque simplemente Él es Él, es decir
"que no hay nada semejante a É~ de ningún modo que la idea de unidad
se añada a su esencia." Si se quiere hablar de Dios con propiedad, de
acuerdo con Maimónides, e preciso hacerlo con atributos negativos,
porque de ellos no resulta ninguna multiplicidad: no e imponente, no es
corpóreo, no es ignorante. Es imposible aplicar a Dios el poder, la
ciencia, la vida y la voluntad en el mismo sentido que a los seres
humanos, porque seóa tanto como añadirle cualidades a la esencia divina.
De esta forma, la esencia de Dios no se puede decir con palabra .
La discrepancia entre la agrada Escritura y Ja filosofía no impidió la
labor conciliadora con la que ía.imónides se comprometió. Mientras que
la primera afuma que Dios ha creado el mundo de ,la nada, la segunda
asegura su eternidad. Su quehacer filosófico estuvo dirigido,
precisamente, a ajustar la Escritura y la filosofía de Aristóteles. La
filosofía externa a la fe, a que hace alusión José Gaos, es aquella en que la
razón, siendo extraña a ,la fe, se ocupa de ésta desde fuera. La otra, la
filosofía interna a la fe es la que desde dentro de una fe, se ocupa por
medio de la razón de esta fe. Con él la filosofia ¡urna alcanzó un nivel
racional nunca imaginado; pero también es cierto que restringió el afán
de la razón de ir hacia delante. En efecto, la razón en presencia de la
Ley, puede verse reprimida por ,la religión; pero cuando la religión e
iluminada por la razón, posición asumida por Maimónides, logra su
verdaclera liberación de los mito . Asi la fe alcanza su excelencia cuando
es ilustrada por la razón.
La crisis de la época actual reside, en buena parte, en haberse
inclinado el hombre, de modo desmesurado, hacia las riquezas, los
placeres y los honores del mundo, con la consiguiente separación de sí
mismo. Precisamente, el hecho de que el hombre considere que todo
puede y debe s.er cuestionado, lo ha llevado a poner en duda todo
principio de índole político, social y religioso. Pasa la ida convencido
de haber p·erdido la brújula, de estar irremediablemente desorientado.

El problema de los univer ales fue insinuado en un fragmento de la
Introducción de Porfirio a las categoria.s de Aristóteles. En dicho texto e
expone el problema acerca de si los géneros y las especies on
substancias o ólo existen en el entendimiento, ¿están en las c sas o
existen separadas de ellas? Según el reali mo platónico los uruversales
son una realidad en í, trascendente a la cosas individuales (1mim10/ia
ante m11). Con relación a la co as ingulares, los universales on
substancias, "tanto mas reate cuanto mas generales.'' i el re ultado
final del proce o de la abstracción es lo indeterminado, el concepto
general o indeterminado por excelencia es Dios. Esta teoría coincid
con la teología negativa que sustenta que de Dios, lo indeterminado, no
pude decirse sino lo que no es.
Es posible que el hombre de nue tro tiempo, necesitado de creencias
y principios firmes en que apo arse, pueda superar su desonentación si
busca y encuentra como faimónide , el camino que lo lleve por la vía
negativa a decir lo que Dios no es, para poder establecer lo que él
verdaderamente es.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Sabiduría Jose Vasconcelos</name>
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                    <text>TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS
HUMANIDADES EN EL CONTEXTO
TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS, UANLl
Ricardo C. \'1llarrcal ;\rnmbidc:
Jefe Je la Sección de Cicnoa~ $oc1alcs
Centro de Estudio) 1lum:m1-,·c, ,,
L' \'-L

Las sociedades contempor.incas. más comunicadas. intcrdepcndicntes.
ab1enas y plurales han generado procesos intcr e inrra sociales 4uc. en
muchos ª"'pecto'-, escapm a nucqra cabal comprCn'-i&lt;&gt;n. El mun&lt;lo de
hace treinta o cuarenta año,; era mucho má:. reducido, preYisiblc y, por lo
tamo. relativamente más manejable. Hoy en dia. su creciente complejidad
nos abruma y nos deja perplejo . Nuesrra capacidad general de
conocimiento se ha transfonnado en una proh:tbihd.1d de saber
espec1ali1.ado, específico y limitado, que si bien es 1mportantc e includ1blc
ha relegado la reflexión filosófica y social a un simple conjunto de
máximas o recomendaciones morales. El de arrollo cicmífico-tt:cmco,
nódulo de nuestra época, ha dec;encadcnado. junto con sus bondadc.c;,
consecuencias deletéreas para la cxic;ccncia humana: "La compecim1&lt;lad
despiadada, la productividad superflua, la represión cngaño~a y la
brutalidad cínica': "ºn sólo algunoc; ejemplos de cll:1~. La dcb1hdad del
individuo en la esfera de la competencia ha penetrado en lo más hondo
d~ su intimidad, en su uniYcrso p,íquico-mor:11, deteriorando ,u~
capacidades de reflexión. cótica y comurucac1ón.
En ocasión de la conmemoración del 100 ani\'crsario del nacimiento
de Freud, Hcrbcrt :\larcu~c señalaba que: ''El orden tic los ,·alorcs de un
principio no-rcprt:s1, o del progreso, puede dctcrminaN: en ca,1 rodos

�RICARDO C. VIUARREAL ARRAMBIOE

360

sus niveles en oposición al de su conttapanida represiva. La experienCJa
básica de los hombres no eria ya la vida como lucha por la existencia;
sino más bien, disfrutar de la vida. El trabajo alienado se tran formaría
en el libre juego de las facultades y fuerzas humanas. n consecuencia, la
libertad no seria ya un proyecto que fraca e eternamente, el tiempo no
parecerla lineal, sino dclico, como el retomo que está contenido en la
idea de ·et zche cuando Zaratustra se encuentra con la vida: la idea de
la perpetuidad del placer, de la eternidad de la alegria" .1
Aún reconociendo el carácter cuasi-utópico de este discurso
sostengo decididamente su vigencia y legitimidad. Lo que implica una
uerte de mediación entre una visión éaco-pesimista y otra éticooptimista del mundo. Creo que sólo a travé de e ta mediación, nuestra
conducta individual podrla estar orientada a la aceptación del juego de las
ideas, del conocimiento abierto, de la libertad y del amor a la vida en
todas sus formas, en el marco de una sociedad que demanda con
urgencia, una convivencia donde el diálo o, la tolerancia y el re peto
normen nuestro comportamiento.
Por un conjunto de ituaciones del de arrollo lu tórico de la sociedad
mundial; de e ta sociedad aparentemente in honzontes y sin rumbo, los
individuos: ciudadanos· mujeres , hombres; jó enes y niños demandan y
exigen respuesta a su preguntas.
o obstante, en esta era de
escepticismo, por fonuna, parece que no hemos perdido la capacidad de
asombro; aún podemos conmovemos ante la mjustici.a, el dolor ajeno y
la violencia.
Por lo anterior
eri lo que implica para nue tra dt ciplina , la
humanidades y las ciencias ociales, reitero m1 punto de I ta: no sólo
cenemos la obligación moral y el compromiso social de manifestar
nuestra forma de pen ar e interpretar la realidad n te nuevo jglo,
incieno y movedizo, se abr la portunidad concreta, objetiva y tal va.
única, d que las cienCJa humanas tomen de nuevo la palabra y con ello
puedan brindar alcemati as que destaquen la importancia d lo fines, 1
valor de la vida humana la libertad
la jusucia. La ociología, la
Lmgüística, la Histona la Füosofia la Literatura, la Peda o 'a, la
Bibliotecología, la conomía, etc. recuperan en e to momento la
legitimidad de su di cur os.

1 Mil reuse

Herbcrt, ErosJ Ci,•rliz..a 1ón, Ed. Joaquín Moroz, léJUco, 1964.

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
361
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS, UANU

Desde luego, somos conscientes de que en e te mundo nadie posee
roda la verdad ni aene todas las respuesta . ólo podemo ofrecer, eso i
un horizonte má amplio de po ibilidades y opciones que analizadas ·
opesadas racional y éticamente fundamenten nuestra elección para a í
asumir con ecoentemente la responsabilidad de nuestra. palabras y
nuestras accione .
En e te entido, debido a la sobrevaloración del enfoqu empíricocienáfico, la convicción filo ófica según la cual la tran misión de la
ciencia debe er formati\•a, e aplica muy débilmente a los
procedimientos de las ciencias empírica . De esta man ra, no
encontramos con teoría que si bien pueden transformar e en grandes ,
poderes tecnoló ·co , e tán claramente de mculada del mundo de la
vida. E to es, fuera del contexto de la acción e interacción de lo
hombre que comparten una vida en común. Los cgre ad
de las
diferentes carreras uruversitarias que on formados n las en eñanzas de
las ciencias empíricas son, ciertamente, má experto que lo de la
generaciones anteriores; pero muestran carencias en el terreno de la
praxis. Al parecer, ya no existen mucho lugares en la universidad para
los criterios y principios vinculantes, pues las ciencias sólo proporci nan
reglas de funcionamiento, normas de eficacia, dentro de una racionalidad
instrumental meclio-fin, que favorece las habilidades técnicas, pero no
forman aptitudes
actitudes práctica . Antes de que la capacitación
tecnológica in taurase su domjnio, el universitario era un hombre culto
es decir, capaz de orientar . dirigir su acción. u formación era má~
uni ersal en el senado de la uní ersalidad de un honzonce bierto
construido por diferentes perspecá as, lo que le proporcionaba la
posibilidad de interpretar la experiencia científica y transformarla en
capacidades prácticas para u vida colectiva. o e trata, desde luego, de
detener el progreso técnico-científico; no podemos denunaac
unilateralmente el progreso sin tener que aceptar, al rrusmo nempo, un
grave deterioro en el nivel de vida, en la competitividad, etc. 1equilibrio
puede er alcanzado mediante la responsabilidad humana a cravé de un
manejo más consciente de la posibilidades de expan 1ón tecnológicas.
Lo que e reivindica no es la detención del de arrollo técnico
la
su titución de las ciencias por otra
tradic1ones
mo su
complementación. De lo que e trata e de una humanización de la
pasibilidades técnica que abarque a toda la humanidad y qu e té éuca e
integralmente orientada. 2

�RICARDO C VIUARREAL ARRAMBIDE

362

Es en e te contexto de la modernidad inacabada o de la postmodernidad naciente en el mundo globalizado, que es n cesario
re1vinchcar el discur o filo ófico y ooal como un elemento fundamental
que pueda orientar el de envolvimiento de la ociedad y e también en
e e conte. t , que acrualm me on cada vez más nor rio , el ínter' s y la
preocupación por el de tino de la educación en nuestro país y en el
mundo entero.
n el ca o de la educación superi r, que directamente nos atañe, es
nece ario impulsar acciones encaminada a u evaluación, d1agn · neo,
replanteamiento m demizac1ón. La refle."&lt;lón acrual obre la gesoón
m dema y estratégica de la educación superior debe orientar e a defirur y
preci ar un conjunto de criterios, meta , role , e ntexto económico y
político , demanda
cial s, insuumento
re ultados, orientados haoa
la elaboración de un nuevo marco en ra1 con contenido actuale y
e pecifico que vincule en forma inte al • productiva a la educación con
la sociedad contemporánea.
La uniYers1dad pública, por u particular relación con la ociedad y el
.. tado, en cuanto enodad públic que atiende a los mi mos
imere es generale que éste, deb orientar el cumplimiento de u
funciones a la formación de un cipo profesional con un claro p rfil de
compronú o oc1al, tanto a nivel de actitude , como de objetos de
conocunieoto, debe también orientar sus acavidades d investigaci · n, de
difu ión y de extensión de la cultura, al fortalecimiento de la idenadad y
la oberanía nacionales. demás, por su carácter plural, rustórtcamenrc
adquirido, debe garantizar que la función de tran misión y d1fu ión del
conoClffilento mantenga un carácter uruvcrsalista y no dogmático.

Por nuestra parte, · a lo lar o de diferentes admirustraciones hemos
venido realizando acciones y empeñando e fuerzo por mantener vigente
e tá idea de funci namJ nto de las m ticuciones de educación supcnor.
ue tro propósito ahora es conrinuar reforzar te trabajo en us
direcmce prioapale partiendo de que en nuestra e cuela, 1 no es c¡ue
de de u creación en 195 , 1 p r lo meno de de la cr ción de la
carrera de Traducción,
ciologfa, Historia y Pedagogía, hace má de
rreinta año y, )ue , con la reforma a los plane de e tudio de la i te
licenciaturas en 1984 r 1999, se ha manrerudo la preocupación por
impulsar esta ·concepción de la vida académica e in tituciooal. De de

lA5 CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
~63
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA E.xPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS. UANÜ

entonces, la comunidad d la Facultad ha verudo dando pa os
importantes en la dirección de re ponder de una manera creaava e
inno adora a las exigencias d u m mento hi rórico. Hoy, den ro de esa
tradición y ante la nueva
ituaci nes s c1ale e que ere mos
incli peo able una reflexión ena y obj ti a obre lo que orno como
institución y obre nu ero aporte a la oci dad, repen ando · bu cand
rediseñar nu tr cucóculums con la intención adema , de mantener
acrecentar el pr tigto d la comurudad de la acuitad com cenero de
excelencia en nue tras tar as de formación de prot s10nalc
comprometidos con u oempo.3
n e te enado, nuestra ·acultad la niv r idad, c¡ue ustentan su
trabajo académico en los prmc1pios de auconomía libertad, pluralidad y
verdad deb rán tender a consolidar su pre encía , participación en la
sociedad y en la comunidade académica
· pr cuiar que el
conocimiento científico, natural s cial y humanísnco qu ella generan
no sea relegado en la coma de d c1s1one de la autoridad . ro al o
c¡ue no podemos e perar como una e pcc1 de conce ión, e algo qu
debemo conqw tar intcrvmi ndo activamente en la ciedad política y
en la

c1edad civil.

Defender o impul ar la creati idad e un de lo requi no má
importante para el de arrollo d la
c1ed, de contemporáneas y,
parad · jicamente é ta es una de la lib rrade que má ob ráculo ncara
cotidianamente: ¿c • mo conciliar la libertad cread ra mdiv1dual c n la
elaboración de plane de estudio ógido \' el trabajo en disciplina y
profe 100 ? ¿ ómo, frente a demanda ma ificadoras, ap yar a
individuo o grup s con talentos e pecialc ? É te e un r to permanente
de la educación upeti r. r o qu mant niéndono fuera de po 1c1onc
pe 1m1 ta o autocomplacicnr , debemo_ bu car un equilibrio
progr . i,·o enrre la calidad y la cantidad, entre la razón in trumental y la
razón comurucatJva, entre I ciencia la filo ofia: ntr lo artificial )' lo
humano.
E. tam
en · un m mene , tant para la l.: niv rsidad e mo para
nue tra acuitad, n que paroend d lo
náli i , diagnó rico ,,
redi eño má obiet1v y compr m tido , deb m pasar a l.: acción v.
que, por má perfecto v bi n diseñad qu e tén lo programa , su
3Facultad de fil o 1a y u:~, IJ .\.. .l. " Propue

2

Ha berma

Jürgcn. Teoría.J Pra. ii, Ed. Tauros, ~

2005.
drid, 1995.

t:i

de di . cño curricular", \layo,

�364

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIOE

concreción sólo puede lograrse mediante nuestra capacidad de convencer
a l s distinto sector
ociale y s bre todo, a aquellos que toman
decisione finanacra de que la educación e una prioridad nacional, que
la cienaa s motor del desarrollo econ ' rruco que la cultura e , a la vez,
un componente fundam atal del de arrollo social.

La función de la

n.iversidad debe ustentarse en la calidad de la
educaaón supenor y en la necesidad de ofrecer una apropiada
diversificación curricular. La exmenc1a de la educación superior y las
condicione para garantizarla: nivel académico-cienáfico pedagógico de
los docentes. reformas, umovaciooes, ge oón, etc., deb n acompañar e
de una amplia oferta curricular y una movilidad entr estudios ·
Facultades (inclu ive entre diferentes mstituctone para el ca o deJ postgrado) que pemuta la flexibilidad de pa ar de uno e tudios a otros, de
vincular grado • di ciplina
bre todo en la invesogación; rompiendo
así la ri dez de las carreras in altemaavas laterale o paralelas de que
adolece la ruver idad tradicional.
in embargo, tenemos am nosotros, el reto de la ob 1· n
recnológica: alguno autor , por ejemplo, argumentan que con la
gl bahzaci · n la univer idade dejan de er institucione nacionale p, ra
crear , tran mitir conocunícnto y hab1lidade que comnbuyan a enfrentar
y re olver problemas lobales en esta época; por lo 9ue deb rán transitar
hacia la llamada "Uruversidad Tecnológica", que etía la única en dar
re pue ta a alguno de e o pr blemas nacionale e 10t macionale
porque puede de arrollar relaciones esuechas con la industria. in
embar o, no e totalmente cieno que la un1 er idad t cnoló ca ea
garanáa de un mayor compromi o de la univer ·dade con la c1edad
como un todo; pue u c ntribuci ne on mediada p r el ector
privado de la economía ,, en consecuencia, el pr duce de la
mve tigación e privaazado.4
Pero, ¿a dónde conduce e te modelo?,¿ que ap de académ.1co y de
academia? ¿Cuál es 1 futuro de la inve tigac1ón cadémica como libre
invcst1gac1ón?, ¿ uáles on los lúruce qu d berá p ner la oc1edad a
este proceso de m rcantilizae1 · n del conocimiento?, ¿ ómo re citu1r,
pre. ervar r fortalecer el carácter democrático, abierto, desintere ado y
enuin de la actiYtdad académica? ¿Por qué la 1memac1onalizac1ón
(globalización) del etho académico y de la mve ógación científica
uponc necesariamente la comercializaoón de la academia y la
pri atización d I conoc1miento?.
sto
interrogantes
son lo

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA. EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS.

~65

UANU

verdadero de afio que la globalización plantea a las umver idade en
este nuevo iglo.
En e te rden de idea , la educación sup rtor tiene entid , ólo i e
traduce en un aprendizaje intelectual y ooalmentc 1gruficaU\·o, es decir,
1 e· efecava. La adqui ic1 · o de con cim1enco debe . er útil para 1
persona que lo adquiere y para la comunidad qu p ibilit, u
desarrollo. Por ello, la educación no puede er xcluyente, ru hm1tada. 1:.1
de arrollo educativo debe 1mpul ar la formación de 10d1v1duo creanvo ,
re pan ables con capacidad de dec1 1ón, respetuo . de lo demá ~
audadano acri o d dem craaas popular · . orno nadie pued formar
a otro en lo que no p . e, 1 c mpromi o que
n demand. e el
in trumenrar poliaca de pro esi nahzaaón de lo d cenrc e
investigadore , tanto para atraer a la en eñanza a I mejore talento d
la ociedad, como para garantizad opct ne. clara de actualización y
condicione adecuadas de trabajo. ól de e ta f: rma el egresad de la
educación superior p drá (ademá d alcanzar una vida d cor a)
orientar u traba¡o a lo ectore rná ncce nado de la
c1edad: 1 _
marginado urbano y ruralc , la p bl c1one. mdi na y en g neral a
todo. lo excluido del i rema de en eñanza.
na ni er 1&lt;lad inrner a en la oc1 dad, reqwer d una pre cncia
má acti,·a y comprometida con I inmed1 to y c n la con trucc:i · n dt: un
p&lt;&gt;f\.'enir para md má b n ncibl . Por cll debe e tar ,·incul, da e n
la empre a privadas y púbHc. s e inclu. 1ve e n la. in tanc1a de p der.
on nece. ano e fuerzo que up rcn l . prc¡u1c10 y el temor a la
rnnovao · n, a la críóca y a la bbert d .. [-..n nuc tr a , la docencia r la
rnvc tigac1 · n no pueden liffilta e a las ár as lo!- enfoques crnd1 1 nale .
Parocu1armcnrc, nuc tra d1 c1plma deben abordar pe blema concretos
en u nivel c rrespondientc y crea fi rma d cdtic ob1 ava que puedan
cue uonar lo e ril
cradicional de aplicaci · n de lo con cimiemo
adquiridos.
Por e t tn1 mo deb mo concinuar acrecenmnd ) con oli&lt;l:md el
rccon cimicn o a la ·acultad como el centro má 1mportantc del norc te
mexicano en la formación de excelente profcs1onalc en la ciencia.
soc1ale ,. la humarudadc : Los me¡ r . d ccnte n len ua exrranjera,
clocentc · en ci nc1a oc1ales o hum mdad
xpcrto. en pr ce os de

L1 ha l~abd, L, lm·t1fi.~orió11_7 las Un11·•rr1d,1drs lAti11oam,nr1111,11 t11 el w11bml drl
).XJ: Los Drw{ios dr la Globaliz.,1rió11, ol. ·ol AL. Mé. ic , 19%.
4

f ~2_!0

�RICARDO C . VI LLAR REAL ARRAMBIDE

366

capacirac1on y adiestrarruento, en diseño curricular, eo plaoeación de
procesos de educación formal y no formal, invesagadores sociale ,
articulistas, críticos y creadores de literarura, difusores de la cultura, etc.:
en todo el noreste del paí son ca I siempre egresados nu tro , ea de
programas de licenciatura o de po tgrado.
la Facultad acuden las más
diversas inscituc1one gubernamental.e o privadas, siempre que le es
nece aria asesoóa o apoyo en el campo de la docencia, la invesngación o
la difusión de lo social y humano.
Paca hacerlo posible, también hemos de abordar de una manera
istem.árica • planeada los proce o de formación y actualización
docente, lo mismo que la especialización para las actividades de
investigación, ya que de ello depende que como docentes o
mve tigadores eamos capaces de impulsar en el alumno el inreré y el
compronuso con las concepciones lo problema de mayor vigencia en
la actualidad reforzar el papel de la investigación tanto en su ínfluencia
formativa en el alumno, como en la dirección de generar un
conocimiento más completo y profundo de nuestra realidad local y
naoonal a fin de 1nterverur n ella.
Creemos que, es en base al aoálist de e ras posibilidades que una
propuesta de de arr llo in aruc1onal puede irse conscruyendo y
con olidaodo, a partir de la evaluación de la siruaoón de la tendencias
que la realidad social proyecta hoy en día.
i consideramos válidas nue tra reflexiones iniciale , tendáamos que:
l.
A wrur con pa ión y responsabilidad la defen a de la
Universidad pública. Pe curar por todos lo mech a nue tro
alcance, revalorar nue tra fune1ón convencer a la s ciedad y al
stado que el ga to en educación es una inver ión que a largo
plazo, es la más importante para el desarrollo de una nación.
incula.c el proce o de f, rmación de profe 1onalc , en la
Ciencias ociale y Humarudade , con los requcrirnient
del
ector social y del aparato producavo, en con onanc1a con las
nuevas rama de acav¾dades que lo cambio
conómicos,
oales Culturale vienen pr duciend .

ll.

111.

Crear mecarusmo , de colaboración, difusión }' extensión
que perinitan, en alguna meruda, generar nue tra pr p1a
demanda; desarrolland
forma de participad ' n con las
instanoa de coordinación de los sectores productivo y social, en

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
367
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS, UANL}

la tarea de la formación de los profes1onale que la sociedad
necc ira.

IV.

incular las funciones universitarias al desarrollo de una
visión c1enáfica y humarúsaca del mundo, en la per peco a de
generar una cultura universitaria moderna en el conjunto de la
comunidad uru ersitaria.

V.
laborar un programa general de formación (cienáfica,
pedagógica y cultural) de los profe ore
uní ce icario .
spccializando esta actividad y elevando su calidad.
VI.
Promover el de arrollo de relaciones interinstitucionales
en la mtra de configurar programas de po grado (de docencia o
de invesogaa · n) intcrdi ciplinano , con una perspectiva
globalizadora d l carácter del conocimi nto y de us efecto en la
vida social.

'II.

Promover todas las manife taciones de la cultura
uruversitaria consolidando los cspac10 de creación, exten ión r
difu ión de la v1 1óo aenáfica-humanística del mundo.
n
particular, impulsar la actualización
incremento de nue tro
acervos bibliográfico , documental
y arasocos junto a una
política de publicaciones decidida • si temática.

Ahora bien planteada a i la co a , e claro que no e ramo
hablando ·a de un objeo o que pueda con eguirsc ólo meruantc un
cambio de curriculo, con la intr duccion de a 1gnatura de cultur,
general o humaní cica, o un nuevo ru eño de las enseñanza teóac _,
como pudieron pensar quienes, en la lemarua del pnm r cerc10 de iglo,
creyeron que la solución al problema de una univer idad que parecía
mar a pumo de perder $U e pícitu, porque e taba cada vez más onentada
hacia la inve ti ación e pecializada y la en eñanza profe 1 nal, e mbaba
en la recuperación de la filosofía c m la piedra angular de la uru ersidad
(una filo ofia concebida de manera que inclu ,era las humanidade , la
ciencia ociale -v I arte. A un enfoque emejantc correspondería, en u
momento, la ugeren □a orteguiana de 'hacer d una facultad de ulrura,
el núcleo de la univers1dad" 5 ó, má rec1ent mente, la apelación de llan
Bloom, al enfi que que con I te en la lectura reflexi\·a } la di cu . 1ón
profunda de lo clá ico .6
En realldad, e tam
babland de un objetivo s , lo alcanzabl
mediante un nue, o ch ño de la vida uni\·crsitaria, para que e puedan

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
369
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LJ\ EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS. UANL)

RICARDO C VILLARREAL ARRAMBIDE

368

consolidar experiencias practicas cotidianas de distancia, libenad,
autodisciplina, comunicación competición y cooperación sobre las
cuales se puedan constituir lo hábitos correspondiente , cuyo re ulrado
scri~ eventualmente, la formación de un carácter de gentes libre . Y la
pregunta que nos estamos planteando es (no sólo, unque también, la de
cómo acertar en el curóculo ino sobre rodo) la de cómo acertar en ese
diseño institucional.

La Universidad ha señalado Leszek Kolakow ki, en su en ayo ¿Para
qué irve la
niversidad?, que la universidad con ótuye, en cieno
aspecto una forma instituc1onahz da de esa caracteástica b10l •gica
inherememente humana: la curio idad como un libre 1mpul o, la
capacidad para conocer el mundo por el sólo afán de conocerlo. Pero la
universidad e al mismo tiempo, claro está un colo o que sirve para
transrruor p rfeccionar toda las habilidades cecnoló ·ca , de la que
depende la vida de una ci ilización, incluyendo la medicina, mgcnieáa.
derecho, economía y agricultura.
un lugar de la ciencia al ervic10 de
esas habilidades.7
o tiene enodo preguntar cuál de estas dos funcione re ulta más
importante, en cambio, lo que sí e vale decir e que una universidad, de
la cual se su trajeran toda la cieneta aplicadas, quedaría sumamente
empobrecida
quizá, perdeóa u credibilidad ocial y su 1 gitimidad
pero, por otro lado, una universidad que queda reducida a un simple
complejo de escuelas profesionales, dejarla de ser univer idad, al tiempo
que perdería esa función que, históriai e incluso biológicamente la
define: la búsqueda y utilización del conocimiento para el de arrollo
integral y armóruco de la potencialidades humana .
La técnica representa no ólo el dominio d l hombr
obre la
naturaleza, constituye también la po ibilidad objeava de manipulación
del comportamiento humano. n este
ncido la propia acav1dad
científica debe incluir las consecuencias prácciai del desarrollo
cienrific -tecn lógico , por ello, a la vez, e hace tanto má nece aria la

reflexión filo ófiai · social; ·a que las cuestion s práctico morale
generadas por las ciencias mismas.

on

En consecuencia, y e to es crucial para no ero , esrudiame y
pr fe ore que no de empeñamo en el campo de la ciencia ociale y
las humanidade , la formación universitaria no puede, ni deb limitar e a
la dimen i 'n ética de la acatud per onal, sin
extender e y
complem orarse con la dimen ione políticas, ociale , culturale , d~
manera que la compren ión del mundo cienóficam me configurada que
hemos adqutndo en las aula , d fina y oriente efecávam nte nuestra
acción.

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EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

Mtro. Hugo Arturo Basilio Olivares
Esrudjance del D ctorado en dmirustración
eo la Facultad de Contaduría Públ!ca y Admini tración
de la n.ivcrsidad Autónoma de l uevo León

l. Inrroducdón

En estas lineas encontrarás las reflexiones que me han serv1do para
ponerme en claro al conocimjenco humano integrado como un i tema
lógico (con cimiento objetivo) y dentro de él al conocirniemo
admini ttati ; a í como e,~denciar u importancia como catalizador de
la evolución de la especie humana.

Esta lineas están rnrigida a encaminar el e fuerzo de todos aquellos
ocupados en el problema, a definir el punto de origen de nuestro camjn ,
de ese que ya hemos caminado con los ojo cerrado , y que nos permita
recorrer el camino con los ojos abjeno , con la diferencia 9ue ello
implica.
Al con iderar al conocimiento como algo que exi ce puede ser
pensado como el ser hegeliano', e to es, u existencia e tá definida por
tres momento :

1 "El ser es el e ncepto puramente c:n si; las detecmmac1ones del ser son, en
cuanto son . ..y t.:n su distinción opue tas a Jas otras; su dcu:rminadón ulcerior Qa forma
dwéctica} es un P1l ·ar a otras. Esta ulterior deteaninac1ón e , a la vez, un ponerse
rxtl"nr,rnwntl' ,. r,,n ,.n,, ,.,, rlPS:lrt'nll~r&lt;:e del conct'ntn '111,. Pro nr,ml'rn .. n •• \'Q J.,, .....

�372

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

3-=73

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

• El ser en sí,
• El ser fuera de sí, y
• El ser para sí.
Por esta razón, el primer apartado lleva el nombre de ''Punto de
Origen"; dependiendo de donde coloquemos nuestro punto de origen,
podremos saber donde nos encontramos (un. ejemplo ma~fico es el
plano cartesiano), sin embargo, para nuestro tema en cuest1on, el punto
00,0) no es arbitrario, está firmemente det~rminado por las condiciones
de existencia de la especie humana.

2. El Punto de Origen
Al visitar la antigua ciudad de Dzibilchaltún ("El lugar donde hay
escritura en las piedras''), uno de los centros comerciales y
administrativos mas importantes de la antigüedad en el none de ucatán
(500 a.C. -1540 d.C.), se puede observar claramente como los ingenieros
mayas definían la estructura de sus ciudades.

Este conoamiento tuvo amplia influencia en la producción\ La
astronomía llegó a er base de la subsistencia y desarrollo de ]a sociedad
maya, llegando a generar niveles de bienestar muy elevados.
Fue ral la influencia del conoctmiento en la actí idad productiva · con
ello de toda la sociedad preluspánica5, que e puede inferir que en el
momento en que este fue incapaz de interpretar la realidad, la sociedad
maya entró en cns1s económica y soc10-política hasta el punto de la
exnnción.
ta aseverac1on es válida para el caso de la sociedades Olmecas,
Teotihuacanas, Maya y Tolteca, de esta última se cuenca con mayor
información a través de los códices matritenses ~os cuales coostitu ·eron
la fuente prunaria de "Lo verdadera h,storia de las roras de la 1 ueva EifJaiia"
de Fray Bernardino de ahagún).
En otra palabra , sírvanos el ejemplo de la sociedades prehi pánicas
como ejemplo de que, la incapacidad cognosciti a de los dingemes de la
producción de la sociedad puede derrumbar una ociedad completa.
prendamo del pa ado para prevenir en el futuro.

quello sabio sacerdotes, especializados en la planificación de sus
ciudades, después de haber definido el lugar en donde de eabao constrwr
la nueva metrópoli y definiendo su carácter (religioso, militar, comercial,
etc.), e tablecian un P
TO DE ORIGE1 CO CEPTUAL, Y
FISICO, con base en los cuales se organizaban, trazaban y construían-.

Aprovechemo la enseñanza de los ingenieros mayas, iniciemo esta
exposición
definiendo
nuestro
P 1 TO
D
RlG
CO CEPTUAL, para mostrar cual es la lógica que op rta e ta
exposición y así minimizar los efecto de nuestra incapacidad
cognosc1ttva.

En todos los casos este P
TO DE ORIGEN esraba íntimamente
ligado con algún evento astronómico 3•

al . rru m tiempo6, por ello e que
cuando ce acerca a alguna de las múltiples manife tac1one de un
fenómeno, se pueden obtener observacionc y re ultado válido , pero
parciales, no aplicables para la totalidad del fenómeno-.

La observación sistemática de los eventos diurnos y nocturnos del
cielo, asociados en forma cau al con los eventos terre tres, genecó un
conocimiento ordenado una visión de la realidad celeste y terrestre, que
era aplicada en todas las actividades del grupo y del individuo.
esfera del set se hace la totalidad del ser, al mismo tiempo la inmediatividad del ser o la
forma del er, com cal, es suprimida" (Hegel, 19 5 versión, p.53).
z " ...a todo lo largo y ancho del tcrritocio maya se encuentran ciudades y centros
ceremoniales ubicados en los mas variados paisa1es: a la orilla del mar, tierra adentro en
las Uanuras planas y secas a lo largo de las riberas de los ríos, a1 borde de los lagos Yen
Las selvas. Todas esas ciudades eran , diferentes en dimen iones y propósitos''
on
Hagen, 1991 versión; p. l 2).
,
.
.
J ''La vasta e tensión del cerrirorio maya con su centenares de petrea oudade. )
mile de piedras e cu.lp1das, puede decirse que no e o tra co a que un mmen5?,
monumento a u extraordinaria preocupación acerca del tiempo y sus consecuencias
(Von Hagen, 1991 versión, p.216)

La realidad e umca

y diversa

• "L:i ciencia calendárica m ya no era solo un ejercicio intelc:ctual. El campe mo
1cnía que aber cuando plantar • cuando sembrar. Dependía del sacerd te-asrrónomo
para aber cuando podía esperar la llegad.a de la Uuv1a. El marino nccesuab3 saber
cuando habría luna llena, eclipse o huracán". (\' on Ha gen, 1991 versi · n, p.21 9).
; " ...astronom1a, religíón, ricual y ciencia, estaban relac1 nad in cimarneme". 'on
Hagcn, 199 t ,·ersión, p. 220).
~ "La e~stencia e la unidad inmediata de la reflexión en sí, \ de la reílé..xi · n en
otro. Ella es, por tanLo, la mulurud determinad.a de I c:xi tente como refle1ados en sí
que aparecen al mismo tiempo en otro. son relativo y forman un mundo de
dependencia reciproca y de una infirura conexión de raz nes y de consecuencias"
(Hcge~ 19 5 \'crsión, p.72).
~ " ... [El] puro !ter e la pura ab tracción y por consigweme, es lo absolutamente
negan\'o, lo cual. tomado también inmediaramence, e la nada" (l legel, 19 5 ,·crsión,
p.54). "En el de,·emr. d er como uno con la n da y la nada com uno co n d . cr, c

�HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

Para 1ruaar la comprens1on de cada una de las diversas
manifestaciones del fenómeno, primero se debe comprender su unicidad.

La velocidad con que esta negac1 n se va dando en los distintos
ámbitos sociales motiva su aumento y se retroalimenta, la vdocidad de
cambio de la cealidad va obligando a una mayor comprensión de la
misma, el ser nanual se conoce a travé del ser social, el cual no e má
que una manifestación del ser ruirural mismo.

374

Por esta razón es válido realizar la comprensión de la unicidad del
fenómeno determinando un punto de origen.
Para empezar debemos aceptar8 que se puede entender cualquier
fenómeno si se identifica la necesidad que le da origen: Todo lo que
existe es necesario y si es necesario existe.
Todo lo que existe está en movimiento y su movimiento particular
responde a una necesidad: la esencia de lo que existe es su forma
particular de movimiento9•
Entonces podemos conocer a lo que existe de manera objetiva
iniciando por el conocimiento de su esencia de la necesidad de su
existencia en una forma particular de movimiento.
Po.r esta razón es que, para este caso, debemos iniciar reflexionando
acerca de la evolución de la esencia del conocimiento humano.
Es claro que el ser social asegura su existencia si transforma
constantemente sus condicione de existencia, las cuales se basan en la
condiciones de producción social (de las cuales se derivan el resto de las
relaciones sociales)'º, esto es, como todo ser, su forma de exi tencia es su
constante negación dialéctica.
desvanecen: el devenir coincide., mediante su contradicción en sí, con la unidad; en la
cual son suprimidos los dos; su resultado es, par consiguiente, el ser determinado".
(Hege~ 1985 versión, p.58).
''Las razones de ser son las mismas existencias, y los existentes, por mucho
respeoos, son ellos mi mos razones y consiguientes a la vez" (Hegel, 1985 versión,

3.75

La naturaleza se transforma cada vez mas rápido a través de una de
sus manifestaciones }' éstas como catalizador, con lo 9ue la naturaleza s
n conociendo a si, cada vez lo hace ma . rápido a travé de u forma
ma evolucionada la mas organizada: el cerebro humano 11 •
De esta manera el conocimiento objetivo se muestra como una fuerza
motriz cada vez más con mayor imponancia en aumentar la veloc1dad de
cambio de la sociedad misma y de la naturaleza 12•
in embargo, el conocimiento
aproximado a la realidad 13•

oc1al objetivo e

a intótico y

Esta caraccetística del conocimient proviene de u dialéctica mversa
a la dialécaca de la realidad, por lo cual, el procc del con cimiento va
rigiéndo e cada vez por un m ' tado que atiende má a la dialéctica de la
realidad, provocando el de arrollo de un cuerpo teooco ma
con ecuente.
Así, uo cuerpo metodológico-teórico puede arrojar conocimiento.
que resi tan con mayor fuerza la prueba máxima de veracidad: la
práctica'\ para lo cual se desarr lla un medio de actuación: un conjunto
de técnica que conforman un cuerpo tecnológico.
Con ello, el conocimiento social objetivo e va conformando en una
triada de cuerpo cognosati o imeractuantes: Metodológico, Teórico y
Tecnológico.

p.72).
, ''La esfera de la e cncia e , por tanto, un enlace aún imperfecto de la
inmediarividad y de la mediación. En ella todo e.s puesto de modo que e refiere a sí,\"
que, además, va mas allá de si, como un ser de la reflexión, un ser en el cual aparece
otro y que aparece en otro. Por esto mismo es también la esfera en que es pu~~
expllcitamcnte la comradicción, la cual, en b esfera del ser, es sóló en sí". (Hegel, 198:,
versión, p.67)

·

"Aún cuando tiene una forma contradictoria, la producción excede su propio
sector estrecho al igual que los otros elementos del conjunto. El proceso siempre
comienza de nuevo partiendo de ella. Es evidente que ni el cambio ni el c nsumo
podrían ser los elem entos predominantes. Lo mi mo sucede con la distribución de los
productos. La distribución de los factores producti,·os no es más que un d:m~nto -~e: la
Producción. En consecuencia ' cal producción determina tal consumo, tal d1strtbuc1on Y
n
tal cambio así como todas las relaciones determinadas entre esto diver os elementos ...
(Marx, 1976 versión, p.37)
10

0

Para encontrar una explicación accesible se recomienda la kccurn del hhm de
Carl agan "Lo1 Drt1¡.one1 di:/ Edln".
1~ "En la época actual, la función de la ciencia ha cambiado esencialmente en
comparación con lo, iglos pa. ado . Hoy, la ciencia es un "generador'' de una canridad
inmensa d conuc1mienms. Aumenta minrerrump1d:1menr la influenc1a ele 1.1.l ciencia en
lá producción material sobre los proce~os sociales". Gguelena, 2000, p.19).
11 "Lo concritto ei concreta, ya que consntuye la sin tesis de numero. :i
determinacione., o ca la unidad de la di,·ersidad. Para el pensamiento constiruye un
proce de 1nte 1s }' un resultado, no un punto de partida·• (Marx. 19 1 ver~ión, p.42).
H ''La reabdad científica consisre en u objctiY1dad, o en, que los hecho , \ la
in\"esogación pl.lt"dt:n ser confirmado o refutado por la experiencia" • li~dcna. 2000,
p.2(1)
11

r

�376

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

3. Argumentación Lógico-Histórica
Definitivamente la conclusión del apartado anterior se debe reforzar
con evidencias empíricas, para ello recurrimos a la argumentación
histórica, expresada de manera sintética como forma lógica de evolución.
La sociedad humana como forma de existencia de seres vivientes,
puede asegurar su existencia manteniéndose ea constante evolución 1~. El
género humano existe a través de la vida en grupo, de manera que la
debilidad física del individuo pueda ser superada por medio de la fuerza
engrupo 16•

El Homo Sapiens es un animal sin pelo, sin garras, in colmillos, lento,
torpe, sin camuflaje, en suma es un animal débil, fácil víctima de sus
depredadores y con pocas posibilidades de capturar a sus presas es un
arúmal con pocas posibilidades de vivir individualmente en la natw:aleza.
Para podec subsistir, los ancestros de esta e pecie se vieron obligados
a reproducirse más rápido que como eran eliminados poc sus múltiples
depredadores (el Homo Sapiens actualmente es una especie que se
encuentra en celo todo el año), elemento natural que le obligó a formar
grupos con mayor interacción entre sus individuos, base para el
desarrollo de relaciones sociales.

Su mayor interacción social permitió que, en grupo, pudieran rechazar
los ataques de sus depredadores, asimismo poder capturar mas presas
para alimentarse, la unión hace la fuerza y con ello aprender a convivir en
grupo. el Homo Sapiens se convirtió en un animal social.
Para el género humano, la evolución natural tomó la forma de
evolución social, lo cual implica superar con tantemente las formas de
vida en grupo: la evolución de su organización.
El HofllO Sapim.r encontró que en grupo podía asegurar su existencia,
solo en grupo podía defenderse de sus depredadores y obtener los

15 " ... El curso de la evolución· es la historia de la vida, el caudaloso río que no
lle\'a a través del tiempo, que a su vez e la suma de las hi torias de cada grupo
particular de orgaoimios". (Arsuaga. 2001, p.9)
16 Para el relíl,tO subsiguiente vuelvo a recomendar la lectura del libro Los dragoner
dtl tdin de Catl Sagan y en particular su capitulo 4, donde se puede enconrear un relato
mas amcoé. Para profundizar un poco mas se recomienda consultar / tnigma de lo
trJingt de Juan Luis Arsuaga. Asimismo, vale la pena consulrar La Jrans.formadón dd 111011()
tn bombrr de Federico Engels. Digamos que en estos tres libros sustento este apartado.

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

'J77

medios para satisfacer sus necesidades de alimento vestido y vivienda¡
por ello, de la forma como se agruparan, dependía su sobrevivencia, por
ejemplo, si contaban con un líder débil, con cazadores inexpertos o bien,
con elementos apáticos y haraganes, podían poner en riesgo la existencia
de codo el grupo.
Los Homo Sopiens formaron muchos grupos en un prin□pto
predominó la organizaci · n de acuerdo a las condiciones biológicas, el
macho dominante dirigía el grupo. Todos los machos buscaban aparearse
para reproducir e, para asegurar que us características permanecieran
aún cuando el individuo hubiera muerto, así, la r producción se
convierte en una lucha entre los .individuos de la misma especie, una
lucha contra la muerte, una lucha por la existencia más allá de muerte.
Por ello es que esta especie muestra mucha excitación por la
asociación de exo y violencia, porque incluso el macho debe mostrar
anee la hembra, el porque us caracteristtcas son las que deben obrevh1ir,
porque es capaz de vencer a otros machos, de tratar a lo otro machos
como hembras de ser un macho fuerte; fortaleza del .indi iduo que
parece ridícula ante la fortaleza de los individuos de otras especies que
son sus depredadoras por los cuales siente temor y respeto, con los
cuales se asocia mentalmente para invocarlos y que pueda asociar su
fortaleza de humano con la fortaleza del animal que lo omete, por ello
el peor tirano es aquel individuo débil que llega a someter a alguno más
débil que él (ya lo dijo el Quijote: o hay peor esclavo que el que lo es
de otro).
La debilidad física del mdi iduo de· esta e pecic, e la que le ha llevado

a magnificar la violencia como medio de reproducción y de existencia.

sí, como ya dijimos, la primera orrna de organización dependía de
estas condiciones de reproducción biológica, el macho dominante era el
que guiaba al grupo, al principio solo recogiendo los frutos que poclian
comer o bien la carroña que encontraban, inclu o la de u misma especie
Qo cual egurameme fue de gran trascendencia social en la parte
te~prana del desarrollo humano pues se ha elevado al grado de rito y
religión: en el catolicismo e roma y e bebe la carne y la sangre de un
-individuo deificado; en la religión azteca se aco rumbeaba co mer la
sangre de los jndividuo deificados sacrificados, etc.).
Entre mayor fuera el número de frutos y carroña que ofrecieran el
medio, menor era el esfuerzo que debía desarrollar el grupo, sin
embargo, no siempre contó con ello y debí · esforzarse por conseguir sus

�378

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

propio frutos y us propia piezas de caza, debían mejorar por un lado
la capacidad física de cada cazador y por otra mejorar su organización
como equipo aumentando así al má.Xl11lo la fuerza del grupo.

El aumento de retos del medio le obligó a desarrollar todas us
po ibilidades para sobrevivir. Ame su debilidad física relativa se vio
obligado a de arrollar u capacidad de observación reflexión y acción
sobre u entorno, asim1 mo, la condición de existencia en grupo le obligó
a de arrollar si tema de comunicación cada vez mas complejos (a través
de sistemas de comunicación no instintivos). orno re ultado aumentó el
número de piezas cazadas, aumentó considerablemente el con urno de
proteínas animales en su dieta, lo cual ayudó al desarrollo físico del
órgano que le permitía realizar sus procesos de reflexión: el cerebro 1~.
El desarrollo del cerebro representó la condición de supervivencia de
e ta e pecie, por fin comaba con un órgano desarrollado que le permitía
'-Uperar a sus depredadores.

El aumento del dominio del Homo Sapims sobre su entorno como
proce o consciente, provocó la necesidad de aumentar este dominio, el
de afianzar su existencia de afianzar su evolución; por lo que buscó las
formas de desarrollar la capaodad de transformación de cada individuo y
la capacidad del grupo. Como individuo, aumenta sus capacidades físicas
y de reflexión. Como grupo, busca la manera de conjugar los esfuerzos
de los miembros de manera que los resultados de su acción siempre ean
más favorables.

El grupo humano hace conciencia de los satisfactores de sus
necesidades, enseguida actúa para cambjar la forma de e.xistencia de su
satisfactor potencial y lo convirtió en satisfactor real.
En la . ~yorfa de los casos, las cualidades físicas del antropoide,
estaban limitadas para hacer suyo el satisfactor potencial o bien para
transformarlo, por lo que:: en la mayoóa de los casos, requjrió de
aumentar la capacidad de su cuerpo, prolongar y aumentar sus entido ,
en o~~s palabras, comenzó a hacer uso de instrumentos auxiliare que le
permmerao transformar con mayor efectividad el satisfactor potencial en
saci~factor real; empleó varas que prolon ban la longitud de su brazos,
afilo roca que aumentaban la dureza y fuerza de sus uñas, arrojó piedras
prolongando el alcance de su puño: hizo conciencia de la po ibilidad de
prolongar su capacidad física con los objetos que le rodeaban.
Ob ervó que, contando con un instrumento auxiliar mas eficiente
podría transformar con mayor rapjdez y obteniendo mejor calidad en el
at1 factor real esto es, un instrumento auxiliar mas eficiente implicaba
una mayor y mejor prolongación de sus sentidos, permitiéndole dominar
con mayor amplirud su entorno, trasformarlo con mayor velocidad. ace
la nece idad de desarrollar cada vez más y mejores instrumento
auxiliare de tran formación' . sí, de manera ordinaoa I humano, para
poder obtener alguno de sus sacisfacrores debía contar con tres
elementos:

1) Con su capacidad física consciente y entrenada para poder
obtener el atisfactor qu de eaba.
2) Con los instrumentos auxiliares de transformación y,
3) Con el satisfactor potencial.

La fuerza del grupo se manifiesta como una fuerza de transformación
con ciente sobre el entorno físico para obtener objetos y condiciones
útile , e to es, e manifiesta como trabajo.

11 "El cerebro no es un sistema que tenga una oc anización nítida.
ude
comparár ele a una ¡ungla feroz de cien mil millone de células nef\•Ío ·a , o neur na ,
uno cuerpos celulares en un pnncip10 redondeados de los que \'aD saliendo
prolongaciones, los axones )" las dendritas. Cada célula nerviosa llene un axón ) hasta
cien mil dendritas. Las dendritas on el medio principal que tienen las neuronas para
obrener información (aprender), y los axones son el medio principal de pa ar
información (enseñar) a otras neuronas. La neurona y sus miles de vecinas mandan
raíce y ramas -los axones y las dendritas- en codas direccione , y se entretejen y forman
una maraña interconectada, con cien billones de conexiones que no paran de cambiar.
Ls mayor d !)úmero de formas posibles de conectar a las neuronas en el cerebro que el
de átomo en el universo. Las c nexiones guían nuestros cuerpos y conductas a la Yez
c¡uc cada uno de nuescros pensamienros y cada una de nuescras acciones modifica
fi._ir1n-wn tf" "" l"l'.IITOne ". (R:ire\' 2002. ri.32).

~79

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

La puesta en acción de la capacidad física y mental del humano
empleando los in trurnentos auxiliares de transformación, aplicada a la
mochficaci~n de la naturaleza del satisfactor potencial, con el propósito
de convertulo en un satisfaccor real, se conoce como trabajo y como
cuenta con ur;i pnncipio y para lle r aun final perfectamente

I " ···l..o que distmgue a las épocas económicas unas de otras no es lo que se hace
_cómo se hace, con c¡ué in rrumenros de tcabajo e hace. Los in tt1.1menros d;
ttaba1o no son solamente el barómetro indicador del de arrollo de la fuerza de traba¡o
dcl hombre, sino también el exponente de las condiciones sociales en que .e trabaja ... "
1 larx, "E/ Capital', 1976 vecsión, p.132)

.

100

�380

e._ CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

381

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

deteoninado, debe seguir una serie de pasos, se le ha dado el nombre
mas preciso de proceso de trabajo 19•
Si precisamos un poco más, podemos decir que en el proceso de
trabajo intervienen tres elementos:
1) Sujeto trabajador (el individuo humano).
2) Medio de trabajo (el instrumento auxiliar de transformación).
3) Objeto de trabajo (el satisfactor potencial}.
El desarrollo y perfeccionamiento de los medios de trabajo, implica d
de arrollo de la capacidad de ob e(Vación del entorno para encontrar las
herramientas más eficiente que mejor podían incrementar su capacidad
de transformación.
El aumento de la ob ervación y con ella el aumento de la capacidad
de transformación del individuo, fue requiriendo que la transformación
de los medios de trabajo se fuese haciendo má complejo , lo cual
involucraba la concurrencia cada vez mayor de lo individuos agrupados
en la sociedad.
La cooperación

entre mas individuos era requerida para la
transformación de mas veloz del entorno pero al mismo tiempo iba
transformando a cada uno de los individuos, condicionaba su forma de
existencia dentro dd grupo la cooperación en el trabajo, iba generando
la forma de existencia del individuo dentro del grupo.
A esta altura, podemos afirmar que, la condición fundamental de
e olución del género humano es el proce o de trabajo, impulsado por el
desarrollo de mejores medios de trabajo.
La cada vez más compleja forma de trabajar como forma de
existencia del grupo fue requiriendo de más individuos y mayor cantidad
de pr-0ductos. La forma y requerimientos de la producción son fuertes
limitantes de la existencia demográfica del grupo humano.

El maror aglutinamiento retroalimentaba la maror capacidad de
transformación del grupo, la cooperación fue generando grupos de
19 " 1proceso de o:abajo ... es la actividad racionál encaminada a la producción de
valores de uso, la asimilación de .las materias primas naturales al servicio de l.a5
necesidades humanas, la condición general de intercambio de materias entre la
· naturaleza y, el hombre, la condición natural crema de la vida humana, por tanto,
independientemente de las formas • modalidad de e ta vida y común a codas las
formas sociales pot igual". (1farx, "El capital", 1976 \l'er ión, p.136).

trabajo e pecializados lo cual fue mejorando notablemente la calidad de
los productos y con ello haciéodo e mas interdcpendientes a cada grupo
especializado, con otros grupos especializados, que a través del
intercambio de los objetos fruto de su trabajo podían cumplir con una
variedad de satisfactores que de manera individual nunca hubieran
podido alcanzar, ni en cantidad ni en calidad.
La conjunci · n de proce os de traba¡o especializados a travé. del
intercambio, es lo que va definiendo a la s ciedad, de ahí que al proceso
conjunto se le llama producción social, o bien, simplemente producción,
implicando todo el conjunto de proce os de trabajo urudo en una
relación de interdependencia a través del intercambio.

Los elementos de la producción ocíal on:
ujeto productor (el sujeto trabajador como ente sociaQ.
kdJo de producción Qos medios de trabajo y los objeto
sociales de trabajo).
3) l objeto socialmente producido.

1)
2)

Ahora los medíos sociales de trabajo y el objeto social de t.raba¡o son
los medios para llegar a obtener un producto, porque ahora, en el
proceso de producción como proceso social de trabajo el medio de
interrelación de los sujetos trabajadores e el producto del trabajo, es lo
mas externo del proceso de trabajo, el pr duct es el medio de uruón de
todo los proce o de trabajo individuales, es el punto de uo.i · n de todo el
individuo, es I medio de unión de toda la ociedad.
Por lo que en este punto, podernos afirmar que la condición de
existencia del género humano e el proceso de producción ocia)
impulsado por el desarrollo de mejores m dios de transformación acial.
El producto es el nexo entre lo proce os de trabajo individuales, es a
través de ello que se relacionan los individuo del grupo humano. s a
través d la producción como el individuo se afirma como un er de
doble naturaleza: como individuo natural y como ente social. La forma
de existencia del individuo natural e da a travé de u forma de
existencia ocial.
• Asinúsmo, lo productos cuentan con dobl n.,ruraleza, por un lado
son objetos narurale , con cualidades fí icas y química . Por otro lado, su
condición de existencia natural al ser transformada por un pr ceso
ocial, les da la cualidad de ser objetos sociales.

�382

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

HUG0 ARTIJR0 BASILIO OLIVARES

Como objetos naturales e como satisfacen las nece idades naturales
del ser humano, es su fonna de existencia natural la primera que se
aprecia por las necesidades má externas d l ser humano, sus necesidades
naturale .
Como objetos ociales satisfacen las necesidades sociales, las
necesidades de reproducción de1 proceso de producció n como medio de
existencia y evolución de la ociedad humana.
La relación entre lo procesos de trabajo s realiza a través del
intercambio, el intercambio entre objetos de naturaleza diferente se
puede realizar porque cuentan con una misma naturaleza social: er
productos del trabajo20 , e pueden intercambiar equitativamente iguales

cantidades de trabajo.
La cantidad de trabajo que contiene un producto, es la suma de la
cantidad de trabajo que aplique el o los trabajadores de un pr ce o de
trabajo particular, más la cantidad de trabajo que e te contenida en los
ob¡etos de trabajo que e empleen ma la cantidad de trabajo de los
medios de trabajo involucrada. n el ca o de estos dos último ,
contendrán cantidad de trabajo i son productos de otros procesos de
trabajo, esto es, que otro individuos hayan aplicado u e fuerzo en
producirlo , qu hayan aplicado u capacidad fí tea y mental en

tran formar.
n el ca o del meíoramieoto de los medio de rrabajo. e una forma
de plasmar una mayor canodad de a roda de proce os de trabajo pasado ,
esto es los medio de trabajo que contienen una mayor di crsidad de
procesos de trabajo individuales s o los má producti os. En otras
palabras, en cuanto mas sociales sean los medios de trabajo mas
producti os serán (entendiendo par productividad a la capacidad de
plasmar una mayor cantidad trabajo en menor tiempo) • e to ayudará a
desartollar con mayor velocidad a la evolución del género human .

Al aumentar la prod11rtividad, se puede pr cesar una cantidad ma}'or de
objeto naturales, superior a la e nridad de producto necesaci s para
satisfacer la necesidades naturales de exi tencia de lo individuos de
211 "El trabajo del ascr y del tejedor, aún rcprc entando acovidad s productivis
cualitativamente d1sootas, nencn de e mún el r un
to productivo de cerebro
hum2no, de músculo, de nervios, de bruo, etc.; por taoto, en este entido ambo son
trabajo humano." r tan, El í4f'Ílol, 19 6 \'er ióa, p.11 ).

383

sus familia , el resto de los productos, en un primer momento on lo
que se utilizarían para intercambiar la cantidad de trabajo n ce aria para
cubrir las n ces1dade del indniduo on men res que las cantidade de
trabajo que pueden transformar lo indi iduos es una canudad de
trabajo adicional a la cantidad de trabajo nece aria para la existencia del
individuo trabajador.
Con el aumento de la capacidad d tran formación de la oc1edad, se
generan olúmcnes mayores de la cantidade de trabajo adicional, con
e cas cantidades de trabajo adiciona~
puede aum ntar la capacidad
mt ma de transformación a trnvé de u aplicaci · n en el pr ce o de
producción.

El aumento de la cantidad de traba¡o adicional en el proceso 0C1al de
producción e e n ierte en la condición para • umemar la capacidad de
transformaaón de la sociedad, e to , el aumento de la capacidad de
evolución de la ociedad.
El aumento de la cantidad de rrabai adicional e la cond1□ón de
aumento de la capacidad de v lución de la oc1cdad 1mpul ada p r el
aumento de la producriYidad, a u v z 1mpul ado por el aumento de la
capacidad de trnn fi rmación de lo medí de trabajo, que a uní m e
impul ada por el aumento de la cialización de u producci · n y de la
producción en general.
Por esta razón n la actualidad la empre. a~ n nen e mo ob1 •tiyo
fundamental la opumizac1ón de su rccur o , de acuerdo con la
tecnología que tenga en u para c n gu1r la obtención del má:uno
bcneficio~ 1•
Así, la tecnología e la pare del conoc1miento objetivo que
e cncialmcnre bu ca opnmizar ci procc o oc1al de pr ducci · n a trav ·
de la opam1zación de los mcclio de pr ducci · n (d , ru s pr yecta haCJa
el re to del quehacer ocial) y que e ubica como ne.·o entre el
conoc1m1enc mct doló ·e -tcónco y la prácáca.
De aquí e hac evidente que el papel d l con c1micn o objet1,•o
como catalizador del de arrollo de la c1edad humana , co mo evidente
ejerpplo recordcmo lo an eriormence com ntado obre Ía desintegración
de la grande cultura prchi pánicas.

me, de 1a empr a c:s alcanzar un OJ\'c:I
· de producc1on tan barato (d ic1cnr )
como r ulte p&lt;&gt;~ible". (Lc fo,·1 ch, 19- 6, p.1 ).
21 "la

�HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

384

Con esto, nuestro ciclo lógico welve a su punto de origen y nos
muesaa que el recorrido e corr cto, por lo que vale la pena exponerlo
sistemátiaunente y posteriormente aplicarlo a un área de conocimiento
especifica: La admirusttación.
4. El Conocimiento Objetivo

Como se afirmó anteriormente el conocimienro ocial objetivo tiende
a sistematizarse en un conjunto de ere cuerpos cognoscitivos que
cespond n a tres nivele de abstracción diferentes como r puesta a la
doble naturaleza de la realidad: r • ruca y Diver a al mi mo tiempo y a
la interacción naturaleza-hombre.
De aquí se desprende que el conocimiento objetivo de la realidad
d be contar con forma generale que permitan conocer el objeto en
cuestión.
Para el proc so de conocuruemo de la unicidad de la realidad e
cuenca con el método como concepción general de la forma única del
ser. En t rminos de la filosofía hegeliana, se puede afumar que el
método es el er en sí del ser cogno cente (el conocimiento en toda su
potencialidades).
El método como compren ión de la unicidad de la realidad debe
atender a las leyes mas gen rale de la e.xi tencia de lo que es, por llo,
alguno autores lo idennfican como "lógica de la investigación ci náfica'
(Burlatski 1981, p.153) y en este ntido p demos retomar lo que Hegel
dice de la lógica: "La lógica e la ciencia de la idea pura; e to es, de la idea
en el elemento abstracto del pensamiento'' (Hegel, 1985 ver 1ón, p.17)
La lógica se divide en tres p rtes:

I. La doctrina del ser;
II. La doctrina de la esencia;
ID. La doctrina del concepto , de la idea.
Es decir, en la doctrina del pen amiento:
l. En su mmediatividad: el concepro en í;
II. En su reflexión y mediaaón: el ser para í y el parecer del
conceptp;
Ill. En u vuelta a í mi mo y en u r en sí completamente
desarrollado: el concepto en í ; p r sf' (Hegel, 1985 ver ión.

p.52)

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

385

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

í pue la lógica de Hegel equi le a la comprensión de las le ·es má
generale de existencia, todo aquello que exi re, en e te entido oo
pemúte una concepción muy general (abstracta) d la existencia d l
universo, y de ahí e deduce que cada particularidad deberá acender a
dicha r glas neral . a í mt mo de dicha le es e deberán deducir la
leye que tend rán el comportamiento de las diversas paróculandades de
la realidad úruca, esto es I Método22, "[El Ié odo es} ...la base filo ófica
general e in trumento del conocimiento de todo los domiruos".
(Ca tillo, 2 , p.49).
En el pre ene , "Del utJJdio dt los miJodos genera/u propio1 di cualquier
dtnda J de todo el ro11orimiento cientiftco, se oropa la filosofía'. ~ edr v, 1995
versión, p.16).

El método, en u uruc1dad al dcsenvol er hacia la paráculaadad a
gen ando formas de c o cimiento que conectan a la unicidad con la
diversidad, a la generalidad con la particularidadn; "Las parocularidades
del método d penden de lo ra gos especifico de la materia a inve tigar
curo contenido e refle1a a su v z en el método. Este se halla tan
ínomamente ligado al conocimiento ... del mund , que cada pa o
imponante en el desarrollo de la cienoa uele dar lugar a nue,·o
método de tn e tigación '. ,. edro , 1995 ,·e 1ón, p.15).
Dado que 'La ciencia actual reconsriru · el cuadro del mundo en . u
conjunto en u concreción. E e. una d las marufe tacione de la
lógica interna que pr 1de el d arroll de la ciencia. La di ·e idad
cualitativa de la realidad · de la práctica oc1al han sid l factore que
han d terminad internamente lo numero o plano que pre ema el
pen amient humano, us diferent s procedurnentos y mét do y la
d1 tima e fera del conocimient científico, qu e marufi stan de form
diversa en la uce iva etapas r comda p r la ciencia a lo larg d u
desarrollo hi tórtco . •edrov 1995
i •n, p.15).

!2 •o e casual.Íd d que " n la crualidad, el oh¡ct fundamental la teoría ló~ca
lo constiroven la leyc lógicas del pcoce o de conoc1micnto cienu 1co; eo esre cnod ,
c:I de~arrollo de la invesngación ha conducido a I formación de 1 Lol!:'ca de la ciencia y
la mctodologia de la ciencia" ( astillo, 2000. p.31)
"En dtfereotes rama de la ci ocia, egúo . u con enido concrct \" las
parucularidadc d su de :irrollo, el mé odo cientílic s concret en di er me f ~a ,
ponicnd de manifi I una u otr aceta de la concxi · n gen ral que exj re om; l s
cnómeo . o emr u de arr 11 ". (Kedr v, l 995 ver ión, p.l 5)

�387

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
386

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

En cuanto a la forma del conocimiento objetivo que accede a la
diversidad de la realidad, se cuenta con los cuerpos conceptuales
referentes al conocimiento de sus particularidades: las teorías, que en
conjunto forma el cuerpo teórico. Es el ser fuera de sí del ser
cognoscente (el conocimiento con todas las potencialidades realizadas).
De esta manera la concepción de la unicidad de la realidad a través del
método, comienza su diversificación a travé '4e métodos particulares,
''Los métodos específicos se emplean en todas las ramas de la ciencia,
pero únicamente para investigar aspectos aislados de sus objetivos"
(Kedtov, 1995 versión, p.16), el conjunto de mét?d?s es lo ~~e llamamos
Metodolo~ que en términos del conocuruento diríamos que
corresponde al siguiente nivel de abstracción, generalmente leemos que
la Metodología es el "Conjunto de procedimientos de investigación ~ue
se emplean en una ciencia... " (Castillo, 2000, p.51)
bien,
confundiéndola con el Método se dice que " ... representa el con1unto de
determinadas reglas que indican como hay que proceder para obtener el
resultado que se busca ... " (Miguelena, 2000, p.23), o como " ... el_ conjunto
de reglas, de recomendaciones, referentes al curso rrusmo del
conocimiento científico y aplicadas conscientemente por los hombres de
ciencia en consonancia con la diversidad de las tareas investigacivas" o en
pocas palabras que "El proceso de la investigación científica constituye el
objeto de estudio de la metodología de la ciencia..." (Fedoseev, 1981, p.4)

?

Esto es, el método como concepción filosófica de la unicidad del Ser,
debe ser una comprensión que entienda que el Ser existe en constante
movimiento , en constante transformación y por ello su comprensión
..
debe atender la comprensión de su forma de movimiento, a la suces10n
de eventos que va desarrollando en su movimiento, las cuales se van
mostrando al cerebro como etapas de desarrollo del Ser, del fenómeno Y
por ello de las cuales se deducen leyes que explican dicho desarrollo.
De ahí que para comprender cada etapa se deben _segui~ una serie. de
procedimientos que para la comprensión de ~s parn~ulandades a ruv~
metodológico se muestran como metodologias y aun en casos 1:1~s
particulares, como metódicas, que corresponden a ~veles d~ ,abstr~cc~on
menor, esto es, a procedimientos específicos de mteraccton practica.
Todo esto responde a que se pueden conocer los fenómenos una vez
que han alcanzac\o cierto grado de desarrollo y de ahí partimos para
conocer sus oógenes, vamos hacia la investigación del pasado por ello es
que se puede afirmar que la lógica de la realidad es inversa a la lógic~ del
conocimiento y por lo cual nunca se podrá conocer la realidad

completamente,
aproximado.

aspirando

el

conocuruento

a

ser

asintótico

y

En la búsqueda de la comprensión de la realidad, en sus diversidad,
hemos dicho que se van desprendiendo metodologías, que al aplicarlas
comenzarán a desarrollar un conjunto de conceptos relacionados de
manera lógica a través de leyes "Las leyes una relación necesaria interna
general, esencial, estable entre los objetos y fenómenos" (Miguelena,
2000, p.91).
Este conjunto se conforma como teorías especializadas en
particularidade , actualmente a estos conjuntos se les ha denominado
ciencias, estas son más fáciles de conceptuar pues estudian aspectos
específicos de la realidad, con un grado de abstracción menor al
requerido para la comprensión del método las ciencias o cuerpos
teóricos obedecen a ciertas condiciones para ser tales estas son:

1) La ciencia es un sistema de conocimiento en desarrollo. Como
istema comprendemos un conjunto de conocimientos ordenados.
Para ordenar los conocimientos se aplican reglas o leye .
2) Los conocimientos deben ser verdaderos. La verdad científica
consiste en su objetividad, o sea, que los hechos, y la investigación
puedan ser confirmados o refutados por la experiencia.
3) La ciencia consiste en la generalización de los hechos es deór, que
se abstrae de todo lo particular (individual) y se conserva lo general.
4) Lo general se manifiesta en forma de conceptos y leyes. Por tanto,
la c1encia es un sistema de conceptos interrelacionados acerca de
los fenómenos y leyes del mundo circundante.
5) La ciencia permite prever, y de tal forma controlar r dirigir los
procesos.
6) Cada ciencia tiene su etapa de formación. Cada nivel más elevado
s4rge sobre la base de lo alcanzado con anterioridad.
7) La creación de la ciencia exige la elaboración de los métodos
(Miguelena, 2000, pp. 20-22).
De estas 7 c~racterísácas, la número 2 es la más importante, pues la
prueba máxima de veracidad de una teoría es u coocrastación contra la
realidad, y esto se logra poniéndola en prácáca, para ello se requiere
recurrir a uo conjunto de procedimientos que permitan poner en práctica
los conocimientos desarrollados por los cuerpos metodológico-teórico y
de forma consecuente con ellos, eso es, se requiere de la tecnología y en
un nivel de abstracción de nivel menor, de técnicas especificas que
permitan la contrastación acuciosa de la teoría en la práctica y que " ...

�388

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

389

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

puedan conducir a la modificación de tales sistemas y... [ser]. .. ellas
mismas autocorregibles ... " (Castillo, 2000, p.56).
Por el carácter inmediato de la tecnología es que se considera como el
" ... conjunto integrado de elementos físicos e intelectuales involucrados
en la actividad productiva ... " ya la técnica " ... como materialización
concreta de los· elementos de trabajo" (Y ence, 1995, p.2) lo cual puede
aplicarse en última instancia, pues la tecnolo~ y las técnicas pueden
existir antes de aplicarse al proceso productivo, pero sin duda, la
aplicación de la tecnología en el proceso productivo es la culminación del
proceso cognoscitivo, la transformación consciente del entorno para la
obtención de los satisfactores de la sociedad.

B CClnoc:ílllnD Ollj6o
Sdin dul

Sir pn 11
Cl■pollcnallp
T6cnicl 'A. 1" - - Pr6cllca
- - TeCllll'A" - - - - T6cnl!a"AZ-- Prtclca
Tklicl 'M - - Pltdicl

eu.po116rk:o

-=::::::::::

T6cnl!a "B.1" - - Pr6cllca

lillloclalogll'B" - - TIOlfl"lr

~ T6cnl!a'11.2" - - Pridica

Ttcnlc:l "B.rn"-- Pl1t1lcl

lolll0dolo;IY - - TIOIIIY

Fballl

C1111C11

- - - - - T'°1icl 'M.1' - - Pri:b
-=:::::::::::
T6cnl!a'M.2"-- Pri:b

T6cna '11.p' - - Pltc:tlca
Tecnologll

Gllllo~lbllncd6n----Mn,-

Así, con la aplicación de la técnica se va enriqueciendo el
conocimiento tecnológico y coo este el conocimiento teórico, llevando a
un enriquecimiento del conocimiento metodológico, recorriendo una y
otra vez la espiral del conocimiento objetivo, haciéndolo cada vez más
aproximado y buscando alcanzar su asíntota: la realidad.
Hemos visto que el ser cognoscente no es contemplativo, por ello
debe actuar en la realidad, para ello se desarrolla un conjunto de
conocimientos específicos para actuar sobre cada especificidad de la
realidad: la técnica; que en su conjunto forman el cuerpo técnico. Es el
ser para sí del ser cognoscente (el cono0irniento con todas sus
potencialidades desarrolladas vueltas hacia su origen).
Es evidente que cada una de estas partes tienden a formar un solo
cuerpo y con ello a forrrnir un solo cuerpo consistente de conocimiento
objetivo de la sociedad humana.
•

•

Las ligas de comunicación entre el método y cada una de las
teorías es lo que conforma la metodología, la generalidad yendo
hacia la particularidad.
Las ligas entre el cuerpo teórico y el cuerpo técnico, conforman
la tecnología, otra vez la generalidad yendo hacia la
particularidad.

En forma gráfica podemos mostrar al conocimiento objetivo así:

Cuadro 1: El conocimiento objetivo

Estudiando la historia del conocimiento humano se ve claramente 9ue
esta es la tendencia de su desarrollo para conformar un solo cuerpo
consistente a través del tiempo al cuerpo metodológico se le ha llamado
filo ófía, al cuerpo teórico ciencia y al cuerpo tecnológico tecnología y , e
le han dado formas de existencia débilmente relacionadas sin darse
cuenta que son formas de existencia de un mismo fenómeno: J ~
CO OCIMIE V OBJETIVO.
Entre ma or sea la fuerza de unión entre estas tre partes, mayor será
la potencia transformadora del conocimiento objetiyo y con eUo, mayor
la velocidad de evolución de la especie humana; mayor será la
aproximación del conocimiento humano de la realidad.
Con este esquema he analizado alguna forma del conocimiento
objeti: o y ha funcionado, invito al lector a que inclu_a coda las forma .
del con0cimiento objetivo que conozca y se de cuenta de que funci na .
A imismo, le invito a compartirme sus comemarios al correo
harbao@yahoo.c_om.mx.
Una reflexión adicional: El conocimiento humano se puede agrupar
en dos grandes conjuntos: Conocimiento Objetivo y Conocimiemo
Subjetivo. Mucho de lo que hoy pertenece al conjunto del conocimienrn
objetivo, en el pasado fue conocimiento ubjetivo, por ejemplo la
alquimia evolucionó a la química, la brujería a la medicina la asrrologfa a
la astronomía, etc.). l conocimiento ubjeti,•o incluso responde al

�390

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

mismo esquema que definirnos para el conocimiento objetivo, con la
salvedad de que carece de la prueba máxima de veracidad: la práctica.
Con estos elementos como punto de origen podemos pasar a analizar
al conjunto de conocimientos que conocemos como Administración y
ubicarlos dentro de nuestro esquema del conocimiento objetivo.

5. El Conocimiento Administrativo
Comencemos este apartado identificando un punto de origen: ¿Qué
es la administración? y de inmediato encontramos una respuesta que me
parece muy completa: "La administración es la conducción racio~al ~e las
actividades de una organización, con o sin ánimo de lucro. Ella implica la
planeación, la organización (estructura), la dirección y _el control de todas
las actividades diferenciadas que la división del traba¡o presente en una
organización" (Chiavenato, 1998, p.1).
"La palabra administración viene del latín ad (direcció_n, _tendencia) y
minister (subordinación u obediencia), y significa cumplirruento d~ _una
función bajo el mando de otro; esto es, prestación de un serv1c10 a
otro ... " (Chiavenato, 1998, p .8).
Esto es la administración es la conducción racional para llegar de la
mejor ma~era a un objetivo: " ...La tarea actual _de ~~ administración es
interpretar los objetivos propuestos por la orgaru~~c1on y tran~for~arlos
en acción organizacional a través de la planeac1on, la orgaruzac1on, la
dirección y el control [proceso administrativo] de todos los esfuerzo
realizados en todas las áreas y niveles de organización, con el fin de
alcanzar tales objetivos de la manera más adecuada... {con eficiencia Y
eficacia] ... a la situación". (Chia enato, 1998, p.8).
El fenómeno administrativo ha sido abordado desde diferentes
perspectivas a lo largo de los años, al grado que "El propi~ contenid~ de
la estudio de la administración varia enormemente segun la teona o
escuela considerada" (Chiavenato, p. 8). "cada teoría administrativa
surgió como una respuesta a los problemas empresariales más relevao~es
de su época ... [Sin embargo].:. En cierto modo, todas las te~nas
administrativas son aplicables a las siruaciones actuales. Las aneo
variables básicas -tarea, estructura, persona, tecnología y ambientecoostiruyen los • componentes esenciales en el . estudio . de la
administración de las empresas... Lograr que esas cinco vanables se
distribuyan ·de manera proporcionada constituye el póncipal desafio de la
administración" (Chiavenato, 1998, pp.11 -12).

391

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

A continuación se muestra de manera muy resumida cuales son las
escuelas del pensamiento administrativo, el cual "A pesar de todo el
progreso alcanzado por el conocimiento humano, la llamada ciencia de la
administración sólo surgió a principios del siglo XX. .." (Chiavenato,
1998, p.27).24
Al revisar el cuadro 2 con atenc1on y recorrer cuidadosamente el
apasionante libro de Chíavenato Introducción a la teoria general de la
administración Oo cual recomiendo ampliamente) tenemos los elementos
para hacer un contraste con el esquema del conocimiento objetivo
mostrado en el cuadro 1.
a) La administración es la conducción racional de las actividades de una
organización.
La administración es acción, es la intéracción racional del
administrador con la organización, entonces es una actividad conciente
ante una realidad, por lo que en este punto y de acuerdo con nuestro
esquema del conocimiento objeti o, diríamos que la administración está
en el nivel de técnica.

b) La administración implica planear; organizar dirigir y controlar.
Para poder planear se requiere contar con la información que nos
indique históricamente de donde viene 1a organización y los elementos
9ue se esperan enfrente en el futuro, para poder hacer los cambios
necesarios para que la organización pueda cumplir con sus objetiYos.
Para conocer el que se ha hecho e cuenta con herramientas como la
contabilidad, o con las estadí ricas o con los registros cualitativos
necesarios para tener la mayor claridad posible del desempeñ pasado,
para soportar los cambios necesarios en el futuro, mismo que se prevé a
travé de herramientas matemáticas, estimaciones contables de las
principales variables de la organización en conjunto la experiencia y el
sentido común del planeador, lo cual vuelve a ser la aplicación de
técnicas desarrolladas en otras áreas del conocimiento, empleadas en un
campo específico, con lo cual se podría decir que la planeació n se
encuentra en el niv 1 de tecnología.
Organizar, como se puede ver en el cuadro 2, es donde mas a
profundizado el conocimiento administrativo recurriendo a la sociología,
a la economía política, a la psicología y al esrudio mismo del individuo en

14 Ver

Anexo 1

�392

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

las orgaruzac1ones y aún el trabajo de investigación que falta por
desarrollarse para construir un cuerpo teórico de conocimiento
organizacional. En esta vertiente, el conocimiento administrativo se
elevará al nivel de abstracción correspondiente a la teoáa, aún le falta
madurar y tomar su propia estructura lógica armónica con el método a
través del desarrollo de su propia metodología, en este sentido existe un
enorme campo de investigación.
Si analizamos con cuidado las cinco tareas básicas de la
administración: Tarea, Estructura, Persona, Tecnología y Ambiente; se
hace evidente que el camino de evolución del conocimiento
administrativo debe ir dirigido al desarrollo del conocimiento teórico de
la organización, la cual debe cumplir con las TAREAS empleando la
Tecnología que permita la eficiente y eficaz empleo de los recursos,
principalmente el recurso mas valioso, las PERSO AS, dentro de un
AMBIE TE cambiante y cada vez mas competitivo.
Dirigir, vuelve a ser acción, a la administración como ejercicio
práctico de los conocimientos técnicos de la p~~eaci~n y la teo?a de la
organización. Pone al conocimiento adrrurustranvo al ruvel de
abstracción de la técnica.

conocimiento es inversa a la lógica de la realidad, es que el conocimiento
es asintótico y aproximado.
En la correspondencia a la unicidad de la realidad, el conommento
objetivo ha desarrollado el método. Asimismo, en correspondencia a la
diversidad de la realidad, el conocimiento objetivo ha desarrollado un
conjunto diverso de teoáas. Método y teoría consistentes se contrastan
con la realidad para comprobar su veracidad, a través de un conjunto de
técnicas desprendidas del conocimiento teórico, la práctica es la prueba
máxima de veracidad.

El conocimiento administrativo, desarrollado hasta nuestros días a
través de diversas corrientes de pensamiento, aplicadas a clistintos
aspectos de la organización, ha logrado desarrollar un sistema de técnicas
y conceptos teóricos, los cuales no han llegado a ligarse con el Método
(no han reconocido su diversidad en la unicidad 'de la realidad) y por
tanto no ha desarrollado su metodología propia. Es pues, hasta nuestros
días un conocimiento en el nivel de abstracción de la tecnología.
Elevar el nivel de abstracción del conocimiento administrativo es el
camino corto para la pronta evolución del conocimiento administrativo.

Control, para llevarlo a cabo se recurre a la puesta en marcha de
técnicas estadísticas y al ejercicio coercitivo de los mandos en la
organización, por lo que vuelve el nivel de acción, en el nivel de técnica.

Bibliografia

De esta manera podemos decir que el conocimiento administrativo
está orientado a la a:cción práctica del conocimiento teórico de la
organización, sin embargo, el actual nivel de in:estigación en . _la
organización, no ha permitido llegar a ligarlo con el ruvel de abstracc1on
relativo al método, en el momento en que el cono~ento se ligue al
método, desarrolle su propia metodología y sus metódicas, podrá
desarrollar un cuerpo teórico robusto y de mayor efecto transformador
práctico en las organizaciones.

BURLATSKI F. et al. Materialis,110 dialéctico, &amp;lit. Progreso, Moscú 1981

He alú el
administrativo.

reto

para

los

investigadores

393

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

del

conocimiento

6. Conclusiones
El conocimiento objetivo en su unicidad y su diversidad, responde a
la necesidad de la comprensión de la realidad que es única y diversa al
mismo tiempo, y debido a que podemos conocer a la realidad basta que
muestra cierto grado de desarrollo, esto es, que la lógica del

ARSUAGA,Juan Luis. El migma de la esfinge, Edit. Plaza yJanés, España, 2001

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�HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

394

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LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
DE MÉXICO

VENCE DEZA, Xavier, Economía de la innovación J del cambio temológico, Edit.

MC. Rogelio Cantú Mendoza
Secretario de Estudios de Posgrado
de la de Filosofí.a y Letras
Universidad Autónoma de uevo León

Siglo XXI, España 1995.
VO

HAGE

Víctor w. El mundo de los Mtgas, Edit. Universo, México, 1991
)

l. Planeación y evaluación
Como es sabido y conforme a la normatividad vigente, la niversidad
tiene como funciones sustantivas la docencia, la investigación y la
difusión de la ·cultura.
La mayoría de las universidades públicas en México cumplen con
estas funciones en el marco de la autonomía que conceden las
legislaciones respectivas.
Puede decirse ahora, sin embargo, que esta autonomía se ejerce
además sujeta a otros marcos normativos, que se han construido desde el
poder ejecutivo, a través de los órganos del gobierno como la EP,
A UIES,' CO ACYT y otras instancias que inciden y condicionan la
autonomía como ejercicio de la docencia y la investigación. Estos
cambios además . ocurren en un contexto internacional donde la
U E CO y la OCDE tienen marcada participación.
Este condicionamiento ha tenido diversos tratamientos en los
diferentes periodos gubernamentales, pero finalmente han delineado y
redefinido las relaciones del Estado con las insátuciones de educación
superior.
Los nuevos esquemas de evaluación sirven de marco para configurar
las relacione entre l!obiemo v las I.E.S .. partiendo del reconocimiento

�397

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

de que la evaluación de la calidad de la educa~ión _superior no~ informa
sobre el estado actual de la relación entre la uruvers1dad y la soc.tedad a la

alternativas, pero la estrategia fundamental es la evaluación de lo
CIEES, (Comités lnterdisciplinarios para la Evaluación de la ducación
uperior) que constitu e en si una evaluación de pares, en cuanto que
dichos Comités se integran con representantes académicos de las
diversas instituciones asociadas a la
IE .

396

cual sirve.
Puede decirse, sin embargo que, al parecer la pro~ia transfo~ación
del Estado Mexicano propicia cambios en polít1ca e~u_cauva, en
esquemas de evaluación y planeación, lo cual a su vez pro~1c1~ nuevos
tipos de relaciones entre niversidad, la soci'eQ.ad y el propio organo del
estado.
Si bien es cierto que el tema de la evaluación se ha co~~ertido en_ un
tópico de fundamental importancia, hoy en día tamb1~n es v~do
reconocer que la política gubernamental en esta matena se_ h~ ido
modificando en las últimas décadas, incorporando nuevos cot~nos y
requerimientos a los propios mode~os y esquemas,_ correspon~endo a su
vez a nuevos propósitos y perspectivas sobre la calidad educattVa.
En esta época la evaluación de la educación superior ~e ha co,nv~rtido
en "la herramienta fundamental para estimar la solvencia academ1ca de
sujetos, programas, establecimientos y sistemas, se _esper~ qu_e la
evaluación aporte elementos de juicio q~e per:xrutan ~den_ttficar
problemas, modificar patrones de comp?_rtarrue~to, in~oduc_u: ~¡u te ,
afectar procesos de planeación y gestton e ~ttodu~l.[ ~otenos_ de
racionalidad en la asignación y u o de recur os e mcenuvos (Hemandez

2003).
Como se puede apreciar las tareas de la evaluación ! sus propósitos
son bastante abarcativo , pues e ocupan de su1eto , _proce os,
programas, sistemas e instituciones, orientándose hacia la me¡ora de la
calidad educativa.
Por otra parte puede entender e que la evaluación se ocu~a a su ez
de·la planeación, la gestión y ejecución de los pro~esos educaovo~ por lo
que les condiciona en diversos aspectos reonentando propostt~s Y
prácticas en busca de nuevos re ultados, es decir el modelo deternuna Y
orienta los procesos.
La
UIE y el co" ACYf son lo organismos de mayor
importancia que se ocupan de la educación supenor, ambos en
coordinación_ con la SEP. .
Cada uno ha impulsado sus propias estrategias de ev_aluació~ de la
educaclón superior. En el caso de la A
IE , se aenen diversas

Por su parte CO ACYT tiene también di er os esquemas para
impulsar la evaluación, ya sea del trabajo docente e investigador, para 1
cual existe el S I ( i tema acional de Investigadores) y el Padrón de
CO ACYT, así como los Programas Integrales de Fortalecimiento del
Posgrado r acional, donde la base de su operación constitu. en la
evaluación de progr'amas educativos y a partir del reconocimiento de un
nivel de calidad, se definen criterios para el otorgamiento de recur os a
las LE..
e puede decir que en general, estas estrategias de evaluación de la
educación superior en
éxico coinciden con la tendencias a nivel
internacional como es el caso de los paí es de la OCDE donde la
evaluación ha generado ya una ólida ba e de conocimiento que
constituye un componente integral en el diseño de las política.
educacionale y de u puesta en práctica.
En este sentido, el diseño de procedimientos e instrument s de
evaluación ha ido influyendo en la definición de política públicas
orientada a la m jora de la calidad educativa y a La racionalización de
otorgami nto de ubsidios.
partir de e tas consideracione , intentaremos abordar la evolución
que ha ten.ido la evaluación , u influencia en el di eño de p lítica.
educativas en México y valorar en que forma e ha tomado en cuenta la
reflexión pedagógica en esta problemática.
Tres . proce o e verán .mttmamente vinculado a la política de
evaluación n Mé. ico: evaluación, acreditación r certificación.
De acuerdo cqn la

IE se entiende que:

Evaluación e un proce o continuo, integral y paroc1pati o qu
permite identificar una problemática, analizarla y explicarla medianrc
información relevante. Como re ultado proporciona juicios de valor que
ustema consecuentemente la toma de decisionc . Con la evaluaci 'o e
bu ca el mejoramiento de lo que e evalúa y se tiende a la acción· tiene

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGELIO CANTÚ MENDOZA

398

399

un carácter relativo a cada institución, al tener como eje sus propios
objetivos y metas, así como las políticas y estrategias para conseguirlos.

• La formulación de acciones institucionales concretas para lograr el

La acreditación es un procedimiento sustentado en un auto es~dio
que tiene como objetivo registrar y co~on~ar el gra~o de acercarru~nto
del objeto ~atizado al conjunto de cntet1os ! ~standar:s _de calidad
aceptados, la acreditación implica el r~co~oc~ento publico de un
conjunto de cualidades, ya sea de una lllS ruc1on o de un programa
educativo.

La finalidad de estos procesos de evaluación, según La normatividad,
es d mejoramiento de la calidad de los resultados y de los procesos del
quehacer académico de las IES, así como la formulación de juicios
fundamentados para orientar la canalización de recursos económicos.

La certificación es el acto mediante el cual se hace constar que una
persona posee los conocimientos, actitudes, destrezas, y habilidad~s para
el ejercicio de una profesión, y se hace constar en la cedula prof~s1on~l- o
en constancia de competencias profesíonales específicas, la cert1~cac1on
es una modalidad de evaluación que se refiere a individuos." (ANVIES,

reordenamiento de áreas especificas de las IES.

Como se puede apreciar, la evaluación se convierte en un elemento
ampliamente vinculado a la gestión, en la medida de que sus resultados
constituyen la base para la toma de decisiones en la administración
universitaria.
1

2001)

En esta tarea, la actividad de los CIEES, como evaluación de pares,
ha sido una estrategia para que la evaluación retroalirnente a las IE y a
sus dependencias orientando la gestión académica de los diferentes
programas educativos.

UIES
0 obstante la precisión de las conceprualizaciones de las
en tomo a la evaluación y la acreditación, la aplicación de esta política, se
ha dado en medio de una polémica sobre los alcances y propósitos del
Estado en relación a la educación superior.

La administración educativa "es un proceso que tiene como propósito
integrar y coordinar los recursos humanos, técnicos, materiales y
financieros de una orgaruzación para lograr sus objetivos eficaz y
eficientemente'' (CIEES, 1997).

2. Evaluación y gestión
Si en el proceso de planeación la evaluación es un medio fundamental
para conocer la relevancia social de los objetivos pl~tea~os así como el
grado de avance respecto a los mismos, su eficacia ~ impacto de las
acciones realizadas, la· información que se genera consmuye la base para
la torna de decisiones en materia de gestión de la educación superior.
En México "la evaluación institucional ha consistido en el análisis
v-alorativo sobre la organización, funcionamiento .y resultados de los
procesos académicos y administrativos a nivel de cada_ una . ?e las
instituciones de educación superior, tomando en cons1derac1on la
evaluaciones de las dependencias y unidades académicas". (CIEES 1997)
En este sentido se recon~ce que la evaluación tiene como propósitos
inmediatos:
• La toma de decisiones institucionales para el mejoramiento,

fortalecimiento y en su caso reforma de la institución.
• La proposición de la SEP al gobierno estatal respectivo Y a la
institución de programas especiales para la solución de problemas.

Es por ello que la administración implica un proce o de
interpretación de los objetivos propuestos por una organización,
dirección y control de los esfuerzos de las diversas áreas y niveles de la
organización, con el fin de alcanzar esos objetivos de manera adecuada.
Por su parte la gestión constituye el esfuerzo continuo y sistemático
de la administración para coordinar las acciones ba adas en planes .
objetivos definidos, a efecto de definir las tareas a realizar para corregir
fallas y resolver problemas así asegurar la marcha de la institución en
una dirección prevista.
Es aquí donde la administración y la gestión, apoyándose en un
diagnóstico institucional, identificando fortalezas y debilidades, han de
configurar un Plan de Desarrollo Institucional, que en base también al
análisis del contexto definan una visión y una rn.isión que han de orientar
sus acciones.
Es decir, la admini tración y la gestión de las IES han de encargarse
de una gama de objetivos y acciones particulares, pero orientadas por
una visión de largo plazo que defina además estrategias y poli~cas para

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

400

el futuro de mediano plazo en todas las áreas de investigación, docencia y
difusión de la cultura.
La gestión así se entiende como un proceso integral que comprende
no solo el acopio de información sino la toma de decisiones,
involucrando actividades comunicativas flujo de información, de
persuasión, liderazgo e iniciativa de los responsables de estas actividades
de gestión hacia el conjunto del equipo acade~ico.
Pudiera afirmarse que la gestión es en si una mediación para
identificar y resolver problemas en forma participativa, es decir
involucrando a los interesados.
Es por ello que los propósitos de la gestión tienen que ver con la
eficiencia de los procesos donde se ven involucrados los recursos
humanos, financieros materiales y fisicos para alcanzar los fines
institucionales.
En otras palabras, la administración y la gestión apoyan y dan rumbo
a la investigación, la docencia y difusión de la cultura, como funciones
sustantivas de las IES.

Así las actividades de la academia y de la gestión han de vincularse en
forma coherente.
Cabe aclarar sin embargo, que con frecuencia se reconoce una
separación no deseada. Por un lado la academia se concentra en lo
sustantivo de la investigación y la enseñanza, mientras que la
administración realiza tareas sin incularse claramente con los fine de la
academia. Esto propicia desintegración, burocratización, pérdida de
recursos y en ocasiones periodos de crisis.
En la época actual se pretende modernizar la gestjón, comando como
base las necesidades de la academia y del contexto social y no solo en la
automatización de procesos administrativos.

401

Desde un punto de vista integrativo, la gestión o mas bien la
evaluación de la gestión han de basarse en la aplicación aquella y en el
análisis valorativo ésta (la evaluación) de los mas diversos aspectos, entre
los que destacan:
la normatividad, los procesos de planeación y
evaluación como actividad cotidiana, la forma como la gestión apoya a la
activ_id_ad ~cadémica _en sus diferentes manifestaciones, el apoyo
adrrurusttat1vo, entendido como conjunto de servicios que facilitan las
actividades de la institución, los recursos financieros y su aplicación, así
como la vinculación que la institución tiene como otras de la misma
especialidad académica.
Cabe hacer mención que un enfoque innovador concibe todos estos
elementos de la actividad institucional pensados tomando como centro
las necesidades del estudiante y de la comunidad.

11. Génesis de la Planeación y la Evaluación Educativa
A fines de la década de los setentas y a principios de los ochentas
solía hablarse de la crisis de la educación superior en México.

G. Guevara

iebla reconoce "un primer momento de la crisis de la
universidad fue precisamente en 1968, cuando se lanzó la idea de que las
univer idades y el sistema educativo habían fracasado en su función de
socializar a la nuevas generaciones." (G. iebla, 1992)

º?=º rasgo de la crisis, establece Guevara, es 1a crisis de prestigio, ser
estudiante era ser subversivo, agitador, nihilista ....
También el gobierno señalaba que las universidades no estaban
respondiendo a las necesidades sociales ...

. _Y ~almente, una nueva acepción de la crisis surge de parte de la
~ngenc1as universitarias, planteando corno problema fundamental la
mestabilidad interna, ante la emergencia de los sindicatos universitarios
en el país." (Guevara 1992)

Por otra parte y con el propósito de dar consistencia a los procesos de
evaluación y gestión, en los últimos años se hace énfasis en la
participación de los actores; es decir la evaluación de las actividades
académicas ha de tener como base la participación de los profesores e
investigadores, como forma, de dar coherencia a los diagnósticos y a los

Frente a todos estos factores, se desarrollaría también u.na tendencia a
explicar los diversos problemas de la educación superior como
consecuencia del crecimiento no planeado, la improvisación en diversos
~spectos, como consecuencia del crecimiento demográfico y el
incremento de la demanda de educación superior.

proyectos de aesarrollo.

El sexenio 1970-1976, bajo el régimen de L. Echeverría se va a
caracterizar por el agotamiento del modelo económico del "desarrollo

�403

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

estabilizador" que había alcanzado hasta un 6% ~e incremen~o del PIB y
un producto per cápita del 3%, basado en la desigualdad social. Frente a
ésta situación de crisis económica y política por las secuelas del 68, el
echeverrismo propone la "apertura democrática" buscando un nuevo
equilibrio con las instituciones de educación superior.

Por su parte la reforma universitaria se dejaba en manos de las
propias instituciones, pero impulsando un proceso con la interlocución
de la ANUIES, que hacía la traducción de la política oficial en esta
materia, pero que en el marco de la autonomía universitaria de hecho
tocaría a las I.E.S. definir este proceso.

La política educativa del régimen hacia la educa~ón superior, como
expresión de la "apertura democrática" se v~ maruf~star en _dos _lin~as
fundamentales: una "mediación bondadosa" en conflictos uruvers1tanos
locales y en la duplicación de los recursos federal~s hacia las I.E.S.: lo
que permitió un aumento anual del 15% en la matncula, con lo que esta

Lo anterior debido al deterioro de las relaciones causadas por el 68 y
los acontecimientos del jueves de Corpus el 1Ode junio de 1971.

402

de hecho se duplicó en ese peóodo.
En los setentas se realizó la reforma educativa que introdujo el
enfoque conductista en la educación básica. Tam?ién abarcó la re:~rma
de la SEP que entre otras subsecretarias cr_eo la de __Plane_ac10~, y
coordinación educativas, buscando favorecer la lIIlplantaaon y e¡ecuaon
de planes y programas de desarrollo en el área educativa.
Sin embrago, la acción de la SEP se conce~traba fundamenta~ente
en la educación básica y de hecho solo tres acaones de la SEP aludían a
la educación superior:
Las que orientaban la asignación de recursos a programas
específicos de diversos campos y especialidades.
.
b) Las que buscaban capacitar maestros para elevar el ruvel
académico mediante cursos temporales y para fomentar la
creación de posgrado. De hecho es en esta etapa cuando surgen
la mayoría de los posgrados en México.
.
.
c) Otras orientadas a fomenta+ la investigación y el intercambio de
investigadores, profesores y estudiantes con el impulso del
recientemente creado CO ACYT.
·

a)

Así el CO ACYT estaría llamado a superar la insuficiente Y
desarticulada acción en tomo al desarrollo de la ciencia y la tecnología,
correspondiente a este organismo y planeación y coordinación para d
desarrollo del país.
La SEP en este período 70-76, impulsaría la reforma ed~:ativa,
buscando la construcción ~e consensos mediante la celebradon de
seminarios regionales sobre la educación básica, primaria y secundaria.

Así la reforma universitaria se vivía en cada institución, según su
configuración política, pero en el plano general del país seáa orientada
por las A UIES la cual va a concretarse en cuatro grandes propuestas de
cambio que empiezan a tematizar la evaluación de la educación superior,
estas medidas serían:

1º. Reestructuración de la educación media superior.
2º. Orientación a las IES para flexibilizar la operatividad técnicoadministrativa de la educación superior: crear un sistema de
enseñanza basado en créditos académicos comunes y de
equivalencias para facilitar el transito interinstitucional de
estudiantes, en lo cual se ha a anzado solo parcialmente.
3°. La A UIES propuso crear un Centro 1 acional de Exámenes v
Certificación, lo cual solo se hizo po ible hasta 1993 con
creación del CE
VAL.

¡;

4º. A efecto de impulsar un proce o de permanente comunicación v
evaluación se propu o crear un sistema de indicadore y guías d~
evaluación de programas académicos y de un órgano de
información. Fue así que en 1972 se creó la Revista de la
ducación Superior, a su vez años más tarde en CO ACYT y en
los CIEE se diseñaron criterios e indicadores para la evalua~ión
de proyectos académicos.
. Como conclu~ión, se puede afirmar que en esta etapa 1970-1976 se
sientan las bases de un sistema que estaría orientado a evaluar lo
programas educativos y a definir criterios para el otorgamiento de
r~cursos.
Estaban pues, estableciéndose las lineas que en el discurso acwa1 se
aluden con los términos de equidad y eficiencia en el uso de los recurso ,
con responsabilidad del órgano gubernamental Puede decirse que en

�404

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

este sexenio se avanzó en cuanto a equidad, pues el sistema de matrícula
creció en un 42%, a esto se refieren algunos como la 'masificación de la
educación superior".
El proceso de sucesión presidencial 197_6-1?82, pro~ició en México e_l
arribo de un gobierno encabezado por Jose López Portill~, que ~nc01~~ro
un país en una aguda crisis financiera, do~de la dev_aluacion, la mfl~c~on
la contracción económica y fuga de capitale's senan las caractensncas
principales del régimen.
'
El panorama era difícil en todos sentidos, pues por un lad?, se tenía
un sistema educativo en expansión y por otro la conttacc1on de la
economía.
Para afrontar estos retos, el Estado eligió la estrategia de planeaciónprogramación-presupuestación, como proceso de ra~i?~zación en el
otorgamiento de recursos financieros; la tarea de ~ngir este pro:eso,
donde la p1aneación era el eje fundante se encargo a Subsecretana de
Planeación y Coordinación Educativa.
En el inicio de Miguel de la Madrid (1982-1988) la economía na~i?nal
se encontraba en franco estancamiento, caracterizado por la fra~dad
interna y )as presiones del entorno internacional. Por l? . anteno~ . el
Estado se propuso objetivos orientados a preservar la esta?ilidad polít1c_a
y recuperar el crecimiento económico e iniciar los cambios que el pa.ts
requería.
Así se puede afirmar que el régimen de ~guel de la Madrid inau~a
la política neoliberal en México con tr~s me~das fundamentales: c~mplir
con el Fondo Monetar~o Internacional, implantar una política de
austeridad económica y de gasto social y redefinir en una primera fase las
funciones del Estado en la economía.
En · materia educativa, la planeación seguía siendo el eje estructuran te
de la política, cuyo propósito seguía sie~d? racionalizar el uso de
recursos a fin de evitar duplicación y desperdicio.
Seria hasta el régimen de Carl9s Salinas de Gonari (1988-1994) que la
evaluación aparece como instrumento para im?ulsar _Y fund~e~tar una
política orientada a mejorar la calidad educatlva, ba¡o la pre~~~ de la
rendición de cuentas, el Estado impulsará una nueva v1S1on: la
evaluación comÓ política educativa.

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

405

Lo anterior se va a materializar en una serie de consecuenaas y

estrategias como son: el surgimiento del Padrón acional de Posgrado,
el fortalecimiento del CE VAL, el desarrollo de la evaluación de lo
CIEES en tomo a instituciones y programas de educación superior, la
evaluación a la docencia, proceso de selección de alumnos, programas de
estímulos, otorgamiento diferencia.do de recursos, etc ....
Todo un conjunto de medidas donde la evaluación pasaba a ser la
estrategia fundamental para mejorar la calidad educativa, nos indicaban
que el Estado pasaba de ser un stado Planeador a un Estado
Evaluador, lo cual va a tener rasgos y características fundamentales que
abordaremos en el siguiente apartado.

111.- Evaluación y Gestión de la Calidad Educativa en la
Actualidad
Desde fines de la década de los ochenras el eje educaciónconocimiento seria considerado como factor clave del progreso técnico
de los países.
En efecto, los cambios de la organización productiva ocurridos como
parte de la llamada 'Tercera Revolución Industrial' o "Revolución d la
inteligencia" propiciaron diversos incrementos y transformaciones en
materia de productividad y calidad de bi nes y servicios, todo en ba e a
una mayor e intensiva utilización del conocimienro.

La economía nacional así estaría convocada a enfrentar lo
diversos retos, ahora en el contexto de la globalización.

más

En relación a la educación superior, y como parte del Programa de
Modernización Educativa, se estableció pasar de lo cuantitativo a lo
cualitativo y con truir un nue o marco de racionalidad, donde el
componente innovador sería aporrado por la evaluación; evaluar
istemáticamente logros y procesos con el fin de reorientar acti idade y
poder impulsar las reformas institucionales necesaria .
e establece así que evaluación de los nivele de rendimiento
productividad eficiencia y calidad, de las instituciones y los programas
educativo , sería la base para la toma de decisiones ea la búsqueda de
mejorar la educación superior.
Tres nuevos ingredientes se van a visualizar en esta p litica educativa:

�ROGEUO CANTÚ MENDOZA

406

•

La acción de evaluar se traslada de la actividad gubernamental a

la propia acción educativa.
•
•

El objeto a evaluar seóan las instituciones, los programas y los
individuos actores de la educación superior.
Definición de un conjunto de normas a partir de las cuales el
sistema· será evaluado, lo que implicarla construir un lenguaje
común y aceptado por la comunidad ac dé.mica.

Esta actividad escaria orientada por la CO AEVA, Comisión
acional para la Evaluación de la Educación, que funcionarán . ~n
coordinación al CO PES, instancia encargada de la planeac1on
estratégica de la educación.
También en 1993 se creó el CENEVAL, Centro acional para la
Evaluación de la Educación Superior, organismo técnico encargado de
elaborar los exámenes de ingreso a la educación superior (E . I I'. II Y
III) así como los de certificación profesional al egreso de la licenciatura

(EGEL).

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

40'7

Por otra parte la evaluación como política pública no constituye un
elemento aislado, sino que se articula con otros que el Estado promueve
y que definen su acruación frente a la educación superior:
Racionalización del subsidio público apertura de las I.E. . a Ja
evaluación externa, vinculación con el sector productivo la innovación
organizativa y administrativa en todos los órdenes, así crecerá el impacto
de la evaluación en la gestión educativa.

r

Como consecuencia de lo anterior se han impulsado diversa
acciones: deshomologacióo salarial (programa de estímulos económico ),
formación de fondos específicos sujeto a concurso de proyect s
ampliación de ingresos propios de las I.E. ., así como procesos de
evaluación en todos los casos: instituciones, programas, p rsonal,
alumnos, proyectos, etc.

El origen de esta política se encuentra en la formación de la Comi ión
r acional de Evaluación de la Educación uperior, que para 1994 . e
constituyó en la articuladora de la política pública en la educación
superior.

El período 1994-2000 será así caracterizado por una politic~ estatal
donde la evaluación será un eje articulador, donde la equidad, la
pertinencia, la eficiencia y la calidad. seóan referentes necesar~~s de los
programas y las instituciones educauvas, para .la toma de decis1one en
materia de evaluación y asignación de recursos, dentro de un esquema

La CO
V A se convirtió en una instancia de concertación entre
las dependencias del Gobierno Federal y las instiruciones de educación
superior y se propu o dos objetivo : 1) Impulsar un proce. o de
evaluación de la educación superior y 2) Proponer a la I S, política. v
acciones orientadas a mejorar la calidad de la educación superior.
·

general de rendición de cuentas.

Para alcanzar el primer objeti,,o, la C r
◄V
,. la
lE ,
realizaron diversas acciones, entre ellas ana asamblea ~neral en 1989,
donde se tomaron importantes acuerdo en materia de evaluación.

La década de los nqventas es el periodo en que se configura la
fisonomía de una política que define al Estado
aluador, como ejecutor
de una política donde la evaluación_ aporta los ~~emento: fundamentales
para la toma de decisiones en matena de educac1on sup~nor.

Lo anterior no está ayuno de polémica pues "mientras que para ~os
actores los dispositivos de evaluación han reforzado prácticas educauvas
de calidad, para otros no son sino inscrumentos de control sobre las
actividades de las universidades" (Mendoza Rojas J.).
Se trata en si de una nueva política, cada vez más definida, que en los
noventas se convierte en un instrumento estratégico que pretende
impulsar las rraosformaciones, que la educació~ sup~rior r~quiere, para
contribuir al proceso de cambios que el pais esta sufnendo, en el
· contexto de la globalización.

_Por otra parte se consideró en principio que "lejos de ser un procc e
unilateral de implantación de prácticas, habría de consi tir en la
inducción y apoyo de un proceso gradual de evaluación y cambio
autocli.rigido." (
IES, 1996)
Para el estahle&lt;;:imiento y definición del Sistema
acional d
Evaluación, la
UI
acordó realizar tres tipos de proce o d
evaluación:

a) Evaluación institucional, a cargo de las propia universidades.
b) Estudio del Sistema de Educación Superior
e pecialistas, en una visión del conjunto global.

realizada por

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

408

c) E aluación interinstitucional sobre
ervicios, programas,
proyectos en las cli ersas funciones sustantiva de la educación
superior, con ba e en la e aluación de par , surgiendo a í los
CIE , Comité lnterinstitucionales para la valuación de la
Educación uperior.
La evaluación institucional realizada por 1 CIEE e taría orientada
por tres propósito fundamentales: 1)
nentar el mejoramiento
institucional en su ca la r forma de la instiruci • n, 2) Proponer a la
EP o al gobierno local programa especiales para olucionar problemas
de las instituciones y 3) ormulación de accione in tirucionales
concreta para reordenar área específicas de las univer idade .
sí la
C
jugó un papel de concertación en la educación superior
hasta 1993, ·a que má adelante esta comisión tendrá tareas más

e pccíficas.
En la actualidad el papel de los C
está orientado a evaluar
programas educativo de licenciaturn po grado ea ba e a u.o enfoque
j témico y como re ultado hace una erie de recomendaciones a la
io titución o la dependencia cla ifica al pro ma educativo e , n el
ni el alcanzado. Ea esta última parte ha variado la p lítica pue
originalmente e pens • que la e aluación de lo CIE
no e cla ificabi.,
ni premiaba pu originalmente
afirmó en la e ordinación d los
CI
que "la
aluación cliagnó rica no califica, ni da ifica, ni
cli crimina, ni premia ni castiga. La e aluación cliagnó tica bu ca con un
en6 qu e ncialm me e n tructiv , c:1 con cimiento más sóildo po ible
de los logro y defici ocias de la in tituci ' n o pro ama evaluado y la
cau a de esto logro y defici ocias para d finir accione de
mej ramiento". (P 'rez R cha fanuel, 1996, p.40)
n la actualidad l s IEE sí clasifican los programas educativos
otorgando niveles 1, 2 y 3 s gún la calidad ob ervada lo cual constituye
una reorientación a esta política de e aluaci • n, pu s l ni 1 1 e ocorga a
programas de buen calidad no obstante sta valuación igue
jerciéndo e in nexo al otorgamiento de recur o .
clicionalment lo CIE
formularon los marc s de ceferencia para
la e aluación de cada una de las área ofreciendo a e da en pro ecto
sp cífico e impulsando la formación de organi mo de acreditación
profesioI)al.

4Ó9

Por otra pan el ~onsejo
acional de Ciencia v Tecoolo 'a
A
e con atu o• a pamr
· d 1992 como ,una in cancia
evaluadora d programa de posgrado al instituir el Padrón acional de
Excelencia d Pos do_ • e _tend r a lo propio alumno un si cerna de
beca Y apoy~ de eqwpanuemo_ a Jas in tiruciones si a juici de lo
aluadore clicho pr grama satI facen los criterio de calidad.

(C

Lo cric rios d calidad e ta blec n en rn
· d'1cad r relativo a lo
planes d e tudi , su operación, planta académica, infra tructura
alumno , criterio de selección, proc o de evaluación del programa:
etc.

EJ · sib tema de e aluación de C
YT fu e cuest:1ona
· do por9ue
1
prenua a os pro
de calidad \', de1·aba fuera l s pro amas
. . amas
d
emer nte , propJc1an o lo que se llamó el 'efecto mateo" al cancelar
apoyos a lo pr ama em rgemes que no e incluyer n en el padrón.

. .ª la actualidad e a crítica

tiende a er uperad ya que C L
YT
abno una nue a ~t en tiva de apo •o a Jo programa emer eme d
P grado a tra e d la conv cacoria al Pr ama Inc gral de
Fonalec1mI nto del P fado acional que contempla d apartado : a)
Uno para e nv car a la m cripcíón al Padr 'n aaonaJ d p rad
b)
Con cacoria al Pr ama de orral cimiento d Jo p
d
Po grado (PIF
d d
.
r grama
e
.
on e se valuan lo pro amas emer ente v e
canalizan .ªP Y para u mejoramiento, ujet
a un plan de d ~ollo
con el ob1e~ o de in cribirlo en el Padrón aci nal de Po grado en un
plazo definido n ) mi mo plan.
I PIF P Y cl m delo de evaluaci · n del Padrón
acional de
~ grado de . ,
Yf inclu ' n un quema de indicadore como el
9d s . mcnoono ant
o mm a lo diver o a pecto del pro ama
eC u~cativo que comc1den en lo fundamental e n lo criterio d 1
.
. IE
,\' q~ en c n1unt
con tiruy n n
lo un m delo de cvaluaci n
10~ ca_mb1en una orientación
lobal hacia I
j t m
de
a ,n
msaruc1onal }' d lo .programa educ. ti:vo .
g
p

Lo
·
. pue mfluve
.
• anterior e d fund amental 1mportanc1a
obre el
di s no
de
Jo
plane
de
rudi
.
.
.
.
•
.
o, su operac1 o, 1 oenen o no flexibiüdad
1 .
aes d~e~arusmo de elección de alumno , la inte ación de la plan~
a enuca
, , u prod uca· 1'd d, la infraestructura, etc lo cual, con
f
recuenaa
se pr . ta a val onzacJOn
• .
'
ro
s ubjetiva en relación
con lo
p grama educatJ o obre todo de caráct r emerg me.

�ROGELIO CANTÚ MENDOZA

410

En este sentido la toma de decisiones en materia _de g_estión, estará
dicionada por el modelo de evaluación a que se su¡etara el progra:a
co:í los temas de eficiencia terminal y selección de alumnos se .t?man e
.di ndo en los procesos de selecc1on y en
importancia crucia.., 10c1 e
aspectos de equidad y cobern.rra.
.
la fi
de articular los diversos componentes del
De igual manera,
orma . ,
a
infraestructura,
ro ama educativo: operacton del pwgram ,
.,
P. grula . ,
valuación etc- estarán orientados desde la ev~uacton, en el
vine cton, e
'
'
., d
st1tuye a su vez
d CIEES aún con ser una evaluacton e pares, con
.,
: ~ evealuación 'externa, por lo que condicionan los procesos de gest1on

!

.

., .

académica,
Otro programa que estará incidiendo significativan:ie~te so~re 1la
gestión de los programas educativos es el de fortalecuruento e os
cuerpos académicos.
, .
'grupos de profesores_ de_, tiempo
Los cuerpos acad enucos son
d
com arten una o varias líneas de invest1gac10n o e
comp_leto que
di~ . lin s o multidisciplinares y un conjunto de
estudio en temas sc1p are
objetivos y metas académicas". (PROMEP)
· para impulsar la
L fi
de CA es por otra parte una estrategia
.
a igura
.
vez en un punto de referencia al
investigación, pero se con~1e~e a su
míte a la valoración de los
evaluar los programas acaderrucos, ~~es nos re
r
el programa
profesores, sus p_erf-tles, y su . ~elac1on con alumnos ) con
educativo donde ine1de su acc1on.
En si mismos los CA se clasifican en tres niveles:
a) Cuerpos académicos en forma~ión . ,
b) Cuerpos académicos en con~olidac1on
c) Cuerpos académicos consolidados.

·
la
al · - de su integración Y
Lo anterior como resultado de
ev uacton
productividad.

.
la
otra arte constituyen una alternativa para ~p~sar .
Los _C A por ,
p
d . "definir el rumbo de las insncuc1ones }
colegialidad y escan convoca os a
, ;nfluvendo en la coma de
tl. os'· por lo que estaran ,... ,
d
programas e uca v
.
d
d · del grado de
decisiones en materia de ges~ón educa~ a, _es~ e?e:/~:e asuman sus
desarrollo que 'alcancen y del comprorruso msntuc10

· integrantes.

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

411

IV.- Respuesta de las IES a las Políticas sobre Evaluación:
cambios en la organización y en la actividad académica
Las formas como las !ES han recibido el discurso oficial sobre
políticas públicas en materia de evaluación y las acciones que han
intentado éstas para operativizar en la gestión esas políticas, han sido
muy diversas. Van desde la aceptación entusiasta, al acatamiento
resignado, hasta el más contundente rechazo, estando esta última opción
en ocasiones derivándose de movilizaciones en las IE .
Podemos sin embargo reconocer que en forma mayoritaria las IES
han ido incorporándose a estas políticas que se diseñan desde la SEP, la
UIES y CO ACYT, para entrar a su fase de operativización en
diversas formas de convocatorias y procesos de evaluación, todo esto
primero en los ochentas haciendo énfasis en la planeación como
estrategia después en la evaluación en la década de los noventa y
actualmente ligando ésta a procesos de acreditación.
La planeación cobró cuerpo en el Plan acional de Desarrollo, en el
Programa de Modernización ducativa y en el Plan 1 acional de
Educación uperior, a partir de 1983
Las autoridades universitarias detectaron en escas políticas de
planeación "la siguiehtes prioridades: ele ar la calidad de la educación,
aprovechar racionalmente los recursos, continuar con el crecimiento de
la matácula, pero cuidando la calidad, formar profesores, regionalizar la
educación superior, y realizar investigaciones que desarrollan una
tecnología propia". [endoza R, 1986 p. 149).
Los actores políticos en la universidad reconocían la continuidad
entre el PD r el PNES en cuanto a política educativa.
o estl,lvo au ente la critica a los procedimiento de planeación "que
según algunos analistas solo quedan en el formalismo, refiriéndose sobre
todo a la falta de consulta a las universidades y apoyadas en el
centralismo" (Mendoza R. J., 1986, p. 150).
En otra dirección menos crítica pero escéptica, diversos directores ,
universitarios consideraron que el P D y el P
como un esfuerzo
positivo, pero meramente formal que finalmente dejarían sin resolver los
graves problemas de financiamiento, recursos humanos, falta de
participación y la masificación de la enseñanza.

�ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

A fines de los ochentas el tema de la evaluación se estaóa pl~teando
y al respecto los recto.res de las universidade estatal~s, rec?n?oan que
"la evaluación y el financiamiento eran los temas mas _po~emicos de la
agenda universitaria'' de la reunión de
UIES en Mexicali.

época en el que se producen modificacione in titucionales que la
distinguen radicalmente de épocas anteriores" (Ibana, 2003). Lo anterior
e expresa en los grandes cambios en cuanto a la autonomía, la
gobemabilidad y las formas de organización de la IE .

Fue así que los rectores se dividiero~ en~e los que apoyaban una
política de evaluación, a partir de dos tipos: interna y externa_ Y.o~os
' · nalizaban en forma latente la n cesidad de definir lirrutes
rectores que 1 ,~
•
·
l
entre lo que compete a] Estado y lo que compete a la ~ver 1dades o
cual constituyó un ad errencia importante, pue nos rerrute al tema de la

En la actualidad la
UIE esta impulsando cambios en las IE que
implican la transformación de cada in titución pasando por lo
programas, el financiamiento diferenciado, la rendición de cuenca, la
evaluación y la acreditación, fortalecimiento de los cuerpos académicos,
flexibilización de planes de estudio, mo ilidad estudiantil entre otros,
como condición para insertar las IE en el mercado global del
conocimiento, in abandonar u función hi tórica, como referente
culrural básico de la sociedad.

412

autononúa universitaria.
ún cuando el p
y el P D apuntaban hacía _la
"refuncionalización" de la educación superior con una nueva perspec~~a
sobre vinculación, calidad, eficiencia y eficacia de los IE , la CD is
económica del país hizo perder fuerza a estos proyectos de d_esarrollo,
afumar que no propiciaron grandes camb10s en las
por lo que se pued e
universidades.
e puede considerar que es en la década de lo noventas c~ando la
política se reorienta enfatizando el tema de la evaluación y a partir de esca
inducir en los IE cambios importantes.
Las transformaciones en las IES se an a intensific~r a partir de.1991,
con base en el programa de foderoización Educaova del presidente
Carlos atinas de Gortari.
Cabe aclarar sin embargo, que a est~ cambios_l_e, ancecedie~on la
reformas legislativas correspondientes, como condioon n.ece~~oa para
que, pudieran operar en lo noventas el proceso de moderruzac1on de las

IE.
1 proce

de modernización, ha ,~plicado que las
res~~ndan,
incorporando nu as prácticas acaderruca , mod s de con~ucc1on del
sistema universitario, regulación de_ los_ presupuestos, de lo 10~e o 1!e
académicos, comportamiento estudiantil y sobre todo la operac.10n de
O

programas académico .
·
b
"La oran eran formación no deb circunscribirse a
m em argo
t&gt;d
·•
l
normas y prácticas cotidianas desde las que se regulan la e ucaoon Y a
ciencia sino a ciertos modos ti.e existencia introyectados de manera mas
ner~ en la sociedad y el mundo desde los que se redefine~ las
ge
.
.
.
l
tr ta de un cambio de
relaciones económ.tcas y sociales mas genera es. e a

413

Para que pueda ocurrir esta eran. formación de la lE y su
incorporación a la globalización
están ocurriendo cambios
fundamentado en eres niveles: modificación de la autonomía
univer itaria pasando a una autonomía práctica
upervisada n
egundo lugar la emergencia y fortalecimiento de la gobemabilidad como
requisito esencial de conducción in titucional y en tercer lugar, nueva
formas de o anización qu garanticen una actuación eficaz en 1 s
mercado en que se participa e te último aspecto solo tiene avances
parciales.
Estos cambios stán operand de manera diferenciada en cada una de
la universidade m ·icanas, pero e puede afirmar que en conjunc
constituyen un proce o global de la educación upeaor hacia la mejora
de la calidad, como elemento · y condicione nece aria. que
gradualmente e manifie tan o con tiruyen un a, anee de la educaaó n
superior hacia la mejora de la calidad, como elementos }' condicione
necesarias para que gradualmente se manifiestan o construyan las demá
caracteá cica intrínseca que tienen que ver con lo a pectes cualitati o
de la funcione suscanti a de la un.iver. idad,
Como se ha ~icho la
busca orí mar esta trans orrnaciones
Y en su documento · a educación superior n el siglo XXl contempla
impulsar acciones orientada a la con lidación de lo cuerpo
académicos el desarrollo integral de los alumnos, la innovación
educativa, la vinculación y la gestión, incluyendo los procesos de
planeación y e aluación institucional.

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGELIO CANTÚ MENDOZA

414

Adicionalmente a esto las IES están convocadas a la acreditación de
sus programas y la integración a redes, así como al desarrollo de la
universidad virtual.
Todo este conjunto de acciones están operando ) a en las IBS, como
decimos, de forma diferenciada, pero en lo fundamental respondiendo a
las orientaciones de la ANUIES.
En el nivel de licenciatura la acción de los '&lt;slEES ha conducido los
procesos de evaluación y a partir de recomendaciones especificas se
busca mejorar la calidad y con ello la acreditación. También a este nivel
se ha orientado la planeación estratégica a través del PIFI (Programa
Integral de Fortalecimiento Institucional) que contempla el desarrollo de
las IES hacia objeti os de más largo plazo con ba e en una visión de
futuro.
La transformación de la educación superior en México es un proceso
inconcluso, sin embargo se puede afirmar que, ya han ocurrido cambios
importantes en diver as direcciones:
Las IE tienen una mayor continuidad en sus quehaceres
académicos en función al ejercicio responsable de la autonomía ' a
una actitud positiva a la rendición de cuentas, concretándose
incluso en convenios con los organismos que impulsan la
transparencia de las funciones públicas.
Se ha cobrado una mayor conciencia de la importancia de la
vinculación y la incorporación de redes, reconociendo que esto
estará asociado a la consolidación de cuerpos académicos, como
base para impulsar la investigación y una enseñanza de calidad.

•

•

Si tomáramos como referencia el caso e pecífico de 1~ U
L, una de
las universidades públicas de provincia más grande del país, para citar
algunos de los efectos más importantes derivados de las poliócas de
planeación y evaluación, citarnos los siguientes aspectos:
•

Incorporación a formas de planeación estratégica en todos los
niveles a tra és de esquemas de PROMEP que inició los
''Programas de desarrollo institucional" en las dependencias y mas
recientemente los PIFIS y PIFOP, como esfuerzos de planeación a
largo ylazo.

•

•

415

Impl~tación de_ procesos de selección al ingreso de los alumnos al
bachillerato, a licenciatura y al posgrado en coordinación con el
CE ~VAL (Centro acional de Evaluación de la Educación
Supenor).
Actu~ación de los planes de estudio en todas las licenciaturas
para m~~rporar el" "Pro~~ª de. Estudio Generales para la
Formaaon lmegral en cmnadenaa con las orientaciones de las

IE.
Impul o a un conjunto de acciones para la investigación y el
desarrollo institucional con base en la consolidación de lo
Cue~o~
cadé~cos.
t concepto uscituye la diversificación
• de te~os y funoones con que aludíamos la acóvidad colegiada.
Las .acav1dades de evaluación sobre los programas educativos y
pamc~em_e sobre la planta académica han propiciado un
maceado .lllteres p r la formación y actualización de I s profe res
fundamentalmente a través del estudio de mae tría , doctorados
para hacer énfasis en la productividad y la calidad académica de
cada programa educativo.
• La realización de nuevas formas de crvicio de apovo a los alumnos
Y pro~e~ores trae c nsigo la creaci , n de lab rato;io y bibliotecas
espec1ali~adas, así como áreas como eJ centro de Apoy , ervicios
J\cadé~cos propiciando lo que alguno llaman la' complejizacióo
de la umversidad" pues ~ esto se agregan centros de Informática y
?tro que tratan de 1mpul ar la incorporación a red
de
mformación.
.
• Tambi 'n por orientación de
} para atender problema de
rezag
v
d
·
'
d.
til
. . . , e erc1on e ru Jan , ha sido creado un programa
tnsmuc1onal de tutoría que a ::,u vez exi te ya en cada escuela de la
L.
• Los conceptos de vinculación con el enromo s cial y la pertenencia
ª red~s on redimensionado y ahorn la
L cuenca con un
Con _e¡o Consultivo xtemo y diver a dependencia han hecho lo
propio en las áreas de su especialidad. Existe por otra parte una
mee
· · a que todas las carreras sean acreditadas por su
, e1a posmv~
?tganos c~legiadados profe ionales, como un reconocimiento a la
Imp rtanc1a a estos aspectos de vinculación • evaluación externa.
Cabe ha cer menaon
·, sm
· embargo, que no todas las carreras
cuentan
con
. y aceptación a
.
. organi mo s acre dí ta dores con prescnaa
ruvel nacional.

•

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

416

........ entado un cambio importante con respecto a
L ha expe.........
. . d la

La U
la actualización de la oonnati.vidad, lo que ha _propicia o
. , d l Estatuto General otros reglamentos internos de las
apro b acion e
· , d CIEES
dependencias, lo que se toma en cuenta e~ ~ evaluac100 e .d d d
y que desde luego fortalece la gobemabilidad y la capa□ a e

•

•

gestión de los directivos.
Evaluación de la docencia pot el Centt

•

uIm

de Evaluaciones de la

p~"

L.

ul ó al "Programa de Estímulos Económicos a los ro .eso res
p
el
. . d PROMEP significa una modalidad de
que con
ausp1c10 e
.
p
1
.
,
paro·a
·pación
en
la
convocatona
de
PROME
para e
al
evum~
.
. . t de perfil de eable de los profesores, que en s1
reconoClffilen
fun ·
d ¡ d ente en
misma fortalece el equilibrio en l~s . , c1one . , e oc ,
cuanto a horas de en eñan.za, in est1gac1on, ge~~on tutooa, pues
a artir de la entrega de e id ocia y u valoraaon p_o r .parte de los
.
d PROMEP se otorga e e reconoom1ento . a los
diprecovo
e
di er os
I
profe ores que llenan los requisitos y se s otorgan

°

•

•

v.

apoyos.
.
·
· eneral para
El PROMEP se ha convemdo en la estrat~gia mas g
. "di
la calidad de la educación supertor y muchas de sus
1nc1 r en
al . ,
.
. lican diversos procesos d ev uaaon.
acciones unp
L la
De i al im ortancia han sido para el desarrollo de la
. . s
. gu d PO ACYT
I y de lo CIE
que han prop1c1ado
acaones e
•
, ·
d· ·
. .
nante en el currículo v en la practicas aca em.Jcas.
b
cam 10s llllpo
·

Una Valoración Inicial
. n
Ahora b 1e
,

i analizamo el conjunto de ca!I\bios que están
d d
olitica que
. d
las IE mexicanas como resu1ta o e esca p
ocumen o en
.
·
la calidad de la
la evaluación como estrategia para m ¡orar
. . . d un
Prioriza
.....
d
·
trata en prmc1p10 e
educación superior, podemos a vertlr que se
. ula e de
proceso inconcluso en lo global
con elementos partlc r
distorsión.
.
. , ocurre cuando en la búsqueda del resultado el cual
E sta d1stor
10n
d' · · se
puede consistir en llenar indica~ores para luego tener ~a acr~1.tac~~: de
descuidan los procesos, y entonces se da con &amp;e_cue~Cla un
om
.
.
1 alidad es compleja, implica resultado ' pero
mcongruenc1a, pues a c
, . ,
también proceso en su a pecto mtonsecos y extero

417

Aun cuando esto no se puede generalizar si se observa que el
fenómen del marketing impacta igual a empresas que a instituciones
educativa , se requiere ser competitivos y si para ello ayuda una
certificación, entonces e o es lo que importa, pasando a segundo plano
los proceso formati o • de las propias instituciones.

E e es el riesgo, que import ma el resultado (la acreditación) de un
programa educati o o de una institución olo para efectos de marketing
o de ranking que los a pecto realmente cualitativo de lo pr cesos
educativos.
En la inercia y carrera p r la acreditación como resultado y como
producto, los proce o de gestión educativa y de aprendizaje como
formación de los alumnos pueden pasar a un segundo plano, esto sucede
cuando solo nos ocupamo por llenar lo requisitos que los indicadores
de un e quema evaluativo plantea en cuanto a planes de estudio a perfile
de mae tro , productividad académica mecani mos de selecaón de
aspirante a ingre o o índice de eficiencia terminal, todo se convierte a
númer s que c n frecuencia no on repre entativo de los pr ceso
educativo que ma tro
alumno vi en en la funcion de d cencia
inve tigación.
Por otra parte lo enfoque si t ' micos de evaluación de los programas
la rapidez con que e realizan, apena pueden
contabilizar aspecto que e repre entan cuantitati amente: numero d
alumnos que ingresan, que egresan; prot sores y us grado ,
publicaci ne libro en la biblioteca, ~te. Pero por ma que e quiera en
unas cuanta hora no e posible hacer cons1dcracion
erias obre el
c nrexc de e
programa académico, much meno
e da una
compren 1ón cabal de lo proce o in olucrado n la formaci · n de 1 s
sujetos. Prevalece enronce el trabajo de gabin te en el análisis de lo
datos. ·
duca□ vo , por

agudiza, com lo ñala J. a a u al aplicar un
enfoque sisrémko de e aluación a todo 1 programas educativo como
i fueran realidades homogéneas, cuando codos abemos que
precisamente por la naturaleza del contexto están mu lejo de ser una
realidad homogénea.
~ l conflicto

La transferencia de los modeL de g stión · evaluación empresarial al
ámbito educativo, egún J. Ca a su
CO) ha propiciado ctiver as
tensione o problemas:

�LA EVALUACIÓN y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

418

Un primer problema tiene que ver con la ausencia de la dimensión
"educación" en la gestión educativa, esto ocurre debido a la
aplicación de categorías ajenas a lo educativo.
• Un segundo problema revela una tensión conceptual y valorica
producto de la reconceptualización de la educación desde la
economía. En los últimos tiempos la economía ha copado el
discurso de la política y la gestión edu tiva con tétminos como
eficiencia, eficacia, productividad, competitividad etc.
• Un tercer plano se localiza una tensión entre paradigmas
concurrentes, es decir entre un paradigma con una visión técnicolinear-raciooalista (rigido) y un paradigma con una visión emotiva-

•

no linear- holistica (flexible).
• Es obvio que en la actualidad predomina en los modelos de ge'stión
--evaluación la isión técnica- linear en donde para este paradigma
lo que cuenta es "el producto" de la educación o rendimiento del
sistema, para medirlo, determinando 'niveles de calidad" conforme
a "estándares ', alineando procesos y mejorar la productividad
(eficiencia) y el producto (eficacia). O. Casassus, 2002).
• Un cuarto problema de tensión ocurre en la gestión educativa
cuando existe divergencia de objetivos en los ni eles macro y
micro de la organización, es decir entre la institución y la escuela.
• La disfusión o divergencia de objetivos ocurre debido a que la
institución (macro) responde a demandas de carácter nacional
(integración social p. ej.) o internacional (globalización) mientra
que la escuela se organiza al nível de comunídad y su interé está en
los aprendízajes de los futuros profesioníscas, para lo macro cuenta
m.i.s la economía, para lo micro la pedagogía.
• Por otra parte en la educación superior es notoria la ausencia de
. una formación pa.ra la gestión, tampoco hay investigación en esta
materia, por ello ocurre la transferencia de otros campos
disciplinares.
Es necesario reorientar los. procesos de gestión y con hase en la
participación colegiada pasar de las practicas autoritarias a otras con una
visión democrática de la gestión que de más importancia a los recursos
humanos que a !os resultados. ,

419

VI. Reflexiones Finales

. El proceso de transformaci~n de la educación superior ha estado
impulsado
por el Estado a traves de la actividad legis
. 1atlva
. y de la SEP
•
pn~ero en su fase de problematización incluyendo en la a d~
naclOnal los temas de la evaluación y la calid d d
.
gen
involucramiento
. a _deducanva,
. de los actores de la uruvetSJ
a , construpasando
endo laal
ali
anzas necesanas. .alistamiento
.,
para sacar ad elante estos proyectos con
b
ase en •una movilizac1on constituida por una ser1·e de ace1ones
.
pasos y
estrategias para ten~r un res~ta~o idóneo en las decisiones políticas,
donde la
UIES, tiene una s1gruficativa aportación.
En todo _este proceso de •~aducción de las políticas públicas del
Estado
IES ha ¡uga
. d o un
1 · ex1cano en la educac1on superior la
~ape
!~portante
específicamente
en
la
problematización
mvolucram1ento }' movilización de lo actores de las lE h . 1
'
de eval · ·
alid d d
aaa os temas
u~cton y c a e ucativa como asunros de politica públi •
(Aco ta Silva, 2003)
ca
Por
afirmar que 'la última década d el siglo
. '
1 ello· se •puede
d
marcó
p~ra ·~ uruver 1 ad .una de las transformacione mas significati as de su
histona. Lo cam~10_s operados en tan solo diez anos impactaron como
?~ca
las practJCas y formas de organización y obierno de cada
mst:1tuc1on (lba.rra, 2003 p. 71).

~?t:,

,¡'sta_ , continui~ad de cambios para fortalecer las prácticas de
;;cn~~ci~n
me¡ora . _de ca~dad se. apoyará ademá en las nuevas
'd· ogias de regulac1on neoliberal para inducir en lo hechos de r0
coa iana la n ue a naruraIeza d e1 quehacer universitario.
'
{1 rma
des~:neficiencia d e t~ nue as políticas y su forma de operativización
abstrae ~ en s~ capacidad de distanciamiento, al imponer o rma
eneraltas a oc1a~a a procedímiento_s e taadarizados de aplicación
g
que funcionan como mecaru mos de ind . , d
.
conducras o resp.uescas.
uccion e c1enas
tec~~o e~ta fonna el Estado~ i~~ulsa una politica que e apo} a en
campo gia . que en su aplicae1on propician la normalización de
ada r:r~entos que son sujetos a un seguimiento, para facilitar su
ptacton a un medio cada vez mas demandante.
.
en Resumido
los IE dirfamo s que 1.º cam b.JO p~ruculare
que e tán ocurriendo
y en us funciones ustanavas realizadas a ttavé de sus

�ROGEUO CANTÚ MENOOZA

LA EVALUACIÓN y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

programas educativos, son consecuencia o están asociados a cambios
más g nerales y abarcativos que tienen que ver con el concepto y
ejercicio de la autonomía, entendida ahora como una autonomía
operativa o práctica, que mas que plantearse sus propios desafíos, debe
mostrar capacidad para responder a los reto que 1 impone el medio,

Consideramos que "la calidad concreta de l
· ·
para el alumno es el a pecto fundamental
a expenenc1a .educativa
educae1ón , u poder d •
. . para entender la calidad de la
.
e 10tcrvenc1on en la
.,
de igualdades ocia1es" (S · , J
compensaaon de las
. acn tan, . 2 O)

420

social, bbow y la globalización.
También la autonomía, tiene que er con e otro cambio general, que
es la gobemabilidad de la IE , ésta entenclidá como la conducáón
cotidiana de la institución, donde cada institución define estructura de
autoridad y formas de organización. Este último elemento consátuyc
otro de los grande referentes de cambio abarcativo, las forma dt
organización en las IES reclaman de la participación colegiada, pero
también de nuevos tipos de funcionarios universitarios con capacid1d de
gestión para traducir un proyecto in titucional en acciones y conductas
que mejore La calidad de los programas educativo
la actividad de la
institución educativa.
Como resultado de estos tte grandes cambio en la autonomía, la
goberoabilidad y las forma de organización lo otro cambios escin
ocurriendo en los asp cto particular s de la actividad de mae tro ,
alumno y autoridade en la operación de lo programas académicos
como materialización de las funcione sustantivas de la universidad,
bu cando hacer de la evaluación
la planeación las estrategias pan
alcanzar la calidad de la educación superior.

-421

Por lo meri r la evaluación , la
., d
han de ocupar e de su dirección d g: ~on e un pro ama educativo
en indlcadore e pea'fi
pe agogica, centrada en el currículo no

co procurar un cli
d
,
estudiante a efecto de mejorar s
d' ~ e apoyo centrado en el
. con altas expectativas de
~pren 1za1e orientada por meta clara
institucional coherente.
umno en eJ marco de un proyecto

10/

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Así, los pr cesos de planeaaón · evaluación de la educación superior
estarán íntimamente vinculados e incidiendo sobre los pr cesos de
stión educativa.
e puede reconocer, sin embargo que la politica sobre evaluación se
ha constituido en un discurso hegemónico obre lo pro
educativo .
o ob tante, la evaluación mas que concretar e en clasifiC2f
programas y asignar recursos, ha de consótuir una estrategia de reflexión
sobre la actividad académica y. como tal rettoalimcotar sobre nuc tn5
fortalezas y debilidades y de ahí derivar conclusiones para la
uón dt
pro ectos orientados a superar estos problemas. Con &amp;ecuenaa estO
requiere apo o institucional y financiero que el stado debe con idcrar

.para la mejora de la calidad educativa.

PRO~[Ep (?O(H)
programa ae
J Mt_Jora1111tnlo delpro_·'esoradtJ,
..
ic

P-

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Mtra. Beatriz Liliana De 1ta Rubio
Colegio de ocio! gía
L.
'Miembro director de Consultoría en Educación

(COEO)
Introducción

En el presente artículo propongo continuar con la reflexión en torno a la
ociedad del conocimiento y a las necesarias rclaci nes que se e tablccen
entre ella y la educación. La educación, iempre ha ido con iderada
como un factor prioritario para el de arrollo económico político y
cultural, de la ociedade , l grupo y sectore que la c nstituyen
debido a que su fin último es el pleno de env lvimient de toda las
potencialidade humana de la persona . Hoy en día la educación
re uJta también ampliamente valorada en el contexto de la ociedad d 1
conocimiento, no obstante ninguna de ellas e tá aislada del contexto
económico y político característico de nue tta era, por lo que e
in ludible tomar en consideración la diversidad de factores ,,
dimensiones que las determinan.
En el presente te.·to, planteo alguna de la. características que lo
especialistas han señalado como atribut de la sociedades basadas en el
~onocimiento, con la intención de comprender sus implicacione en
todo lo ámbito d la vida cotidiana, fundamentalmente en el de la
educación. Posteriormente y debido a la inherente relación entre el
nuevo modelo de organización ocia! ,. el ámbito educativo, ofrezco
algunas consideraciones acerca d las circunstancias y problemática
prioritaria que caracterizan a la educación en el contexto actual, ello con

�EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPiAS ANHELAD.6$

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

424

. d d d instrumentar una auténtica
la intención de valorar la posibili ~
e
sociedad del conocimiento.
.
1
al . l XXI se ha transformado ampliamente, los
La vida en e actu sig O
•
l ·,
. .
an ue nos enfrentamos a una nueva revo ucion
especialistas afirm
q
• tífico-tecnoló01cos. Los
da fund entalmente por los avances cien
t&gt;g~sta
~h
do a su vez una serie de transiciones en todas
atados avances an genera
La actual revolución
las dimensiones vitales de los seres human . .
la
, .
. arable a la revolución industrial, en cuanto a s
tecn~lo~ca, es equtdifi? . s en las formas de vida, de producción y en
implicaciones y mo caaone
las relaciones sociales.
Por sus intrínsecas relaciones con la esencia de un~ so:i~dad del
. .
d los ámbitos que mayor impacto esta rec1b1endo es
conoctm1ento, uno e
p
d la roposición
el educativo, como he s~ñalado anterior;°e~:~n~:e :e
en forma
de ue el hecho educaovo, no es un eno
.
.al
aisla~a en la vida cotidiana, sino que es ?r~~samentelí~ even;~:~s ~
•
d terminaciones histoncas, po t1cas, c
como tal, su¡eto a e
. ducativa el análisis del contexto
económicas. De esta manera en matena e
,.
ue se
es una premisa relevante a considerar en toda polioca y propuesta q

¿;

realice.
,
concretamente nuestra entidad federativa, se auto
uestro pats Y,
·
Ante esta.
. d d del conocimiento en prospecnva.
postulan como una socie ª
.
áli' · de los atributos e
. .,
fu
ulta inaplazable realizar un an s1s
v1s10~ d~ turdo, res
. d d del conocimiento y de la educación que le
implicaciones e una sacie a
sea propicia.

Sociedades basadas en el conocimiento

,
00 mayor desarrollo
1
En el ámbito internacional, entre os paises c
. d l .deal de
e ropone un nuevo mo e o 1
1, .
económico Y tecno ogtco, s P
. •
A tal s formas de
. .,
·al
tomo al conocirruento.
e
orgaruzac10n so~1 en
dicho modelo se les ha denominado
organización social que ado~~
S
bl
una distinción entre
como sociedades del conocun.1~~to- e_,esta ~cy:tmente orientadas al
,
·¿
1 sociedades de la llu.onnacion,
estas y as.
l difu . , de información las cuales se cons1 eran
51on
almacenamiento y a a
'
. •
fin
tad.io anterior al de las sociedades del co~o~lffilento c~ ~ la
:1en~al es la permanente generación de conoclffilento, es ec1r
·innovación.

Propongo que la sociedad del conocimiento constituye un modelo o
ideal equiparable a una utopía en el sentido en que se delinean cienos
valores y principios filosóficos que la sustentan, sin considerar las
circunstancias concretas en las que los nuevos modelos se desarrollan.
Los principios filosóficos, ideales, se aprecian al analizar las
concepciones que existen en tomo a estos nuevos modelos de
organización social, tanto el estadio previo denominado sociedad de la
infonnación, como el posterior designado como sociedad del
conocimiento. Así, Castells concibe a las sociedades de la información
como "un utado de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros
(ciudadanos, empresaJ y administración públiéa) para obtener y compartir cualquier
infonnación, instantáneamente, desde cualquier lugary en la fom1a como se prefiere. "
(Castells, 2001: 16)
Por su parte, el denominado Libro Verde sobre la Sociedad de la
Información, la postula como una forma de de arrollo económico y
social en el que la información juega un papel central en la creación de
conocimiento y satisfacción de las necesidades de las personas y de las
organizaciones y por lo tanto es factor esencial para generar riqueza y
mejorar la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos.
(Portugal, 1997) Masuda considera que la sociedad de la información es
un proyecto que al desarrollarse en torno a la información, aporta un
florecimiento de la creatividad y de la capacidad intelectual humana.
(Masuda, 1984)
A partir de las conceptualizaciones acerca de sociedad de la
información -tomada como ejemplo--, arriba citadas, podemos apreciar
su relación antecedente con respecto a la sociedad d l conocimiento. Ya
estas concepciones delinean ciertos ideales socioeconómicos, sobre los
cuales e estructura la propuesta de un estadio de mayor de arrollo.
A p{lrtir del período antecedente, se considera que las sociedades
basadas en el conocimiento on una forma de organización propia de los
inicios del tercer milenio, Tilak (2002) propone que por lo menos, lo
serán en sus primeros veinticinco años. La Sociedad delA:=onocimiento
representa un ideal de organización social y del sistema económico en
tomo del conocimiento, por lo que se considera como un estadio más
aemocrático. La democracia inherente a la sociedad del conocimiento se
fundamenta en las siguientes tesis que consideran que todos los seres
humanos tienen la misma posibilidad de recibir información y a partir de

�426

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

ello crear conocimiento, así también en la estimación del conocimiento
como un bien público susceptible de ser compartido.
Según el citado Libro Verde sobre la Socied~d de la Informa~i~n, la
adquisición, el almacenamiento, el procesarruento, la evaluac10n, la
transmisión, la distribución y la diseminación de la información con
vistas a la creadón de conocimiento y a la satisfacción de las necesidades
de las personas y de las organizaciones, son competencias_que juegan el
papel central en este modelo social. (Portugal, 1997) La idea de ~ue la
existencia humana se desarrolle en una nooifera y que la actual sooedad
pudiera concebirse como una noocultura, paree~ ~ompatible con la
concepción de una sociedad basada en el conocun1ento y se presenta
como la promesa de una sociedad equitativa, armónica y respetuosa de
los derechos universales y de las diferencias, ya que son condiciones que
le resultan imprescindibles. o obstante, más allá de su concepción y
trasfondo filosóficos, la Sociedad del Conocimiento emerge en el
contexto neoliberal y globalizado, es decir, en un estadio avanzado del
capitalismo, por lo cual no podemos hacer a un lado nuestras r~zonables
dudas respecto a la alta probabilidad de incumplimiento ~e ~s ideales en
términos equitativos y democráticos, ya que la expenenc1a pasada '
presente en materia de educación en los sistemas capitalistas ~os ha
demostrado que la inequidad es una condición imperante en los mismos.

Contextos vigentes en educación y prospectiva
En esta nueva era de contradicciones, de ausencia de discursos Y
grandes relatos, de polari-zación de las desigualdades, ya qu~ la eco?ornfa
se encuentra globalizada en grandes bloques y al mis~o tiempo
segmentada, coa las consecuencias de que la pobreza adqwe~e nuevas
proporciones, formas y grados de especialización, mientras que inmensos
capitales se concentran en determinados grupos no muy gran~e.s y por lo
general constituidos por personas ~das con la_zos familiares ! / o
corporativos, grandes masas de poblacron se paupenzan al ser exclwdas
de las posibilidades de estudio y trabajo fundame~~ente. Es _un hecho,
que las consecuencias sociales de la globalizac1~n, trasCJen?en el
problema de la marginación de personas, grupos _Ypa1ses y se marufi_e~tan
ahora mediante la exclusión que puede ser considerada como la maxuna
e::-..rpresión del desarrollo desigtial p~ quienes no ~eotan con los medi~s
· económicos para acceder a la escolandad y postenorrnente para competlr

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

427

por un empleo que garantice la satisfacción de sus necesidades básicas
~~~ru.
'
La educ~~ión continúa sustentada sobre la base del sistema capitalista

de producc10~ y ~e . una organización social de clases, razón por la cual
afronta_tamb1en VJeJos problemas en nuevas manifestaciones. EJ mayor
reto,_ s~em~re presente en todos los sistemas educativos, ha sido y
contuma siendo el de la cobertura que a su vez está estrechament
vinculado con el de las desiguales oportunidades de acceso a
enseñanza formal -con reconocirruento oficial-. Esta cobertura además
de la, tradicional deman~a de educación básica -por lo menos-, está bo
en día mayormente relacionada con la posibilidad que tengan los diversos
sectore~ d~ población de acceso a las tecnologías informáticas y de
co°:urucac1o_~es (fJC), ya que ello supone la oportunidad de adquisición
de mformac1on y -por orra parte- la calidad de la misma determina el
conocimiento que se pueda generar a partir de ella.

1:

~sí_ la de igualdadc que de hecho se presentan en una sociedad
capitalista con su sistema de clases, se extienden rambién en esta era de la
sociedad red, má allá de las fronteras nacionales v alcanzan dimensiones
mundiales. De esta forma, la pregunta que ~ge es la de: ·cómo e
. una auténtica sociedad del conocimiento que ' responda
post'bl e constnur
a s~s i:nás n_ob~es ideale prop~estos, sobre la ba e de una organización
social meqwtatlva? En tal senado, una nueva forma de manifestación de
la inequidad es la denominada infopobreza, nueva expresión en el contexto
de la C, que se genera debido a la brecha digital o desigualdad en 1
~cceso a las TIC así como a la en eñanza que se traducen en destnformación y ésta a su vez en pobreza y exclu ión.
. El _viejo problema de los regímenes capitalistas es en esencia el de la
1~e9u1~ad que en materia educativa e reflejaba obre todo en la
~ pandnd en el acce o a la enseñanza i rmal y actualmente a la
mformación -en términos generales--. Así como el ;u;alfabeti m ha id
un anee tral pro?lema sin solución de fondo, en el ámbito internacional
se presenta actualmente, el problema del analfabeci mo tecnológico que
afe eta tam b'1en
· a las m.1nonas
· , que no pueden saltar cücha brecha' por
~arecer de los medios y oportunidades para hacerlo. La búsqueda de la
cobertura, llevó a diversos gobiernos a "esforzarse" en la construcción
de e ~uela gue alcanzaran a todos los espacios geográficos, como
garana.a de educación para todos y democratización de la enseñanza·
actualment e este v1e10
· · problema, e manifiesta ademá y en forma'

�429

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

urgente, en la necesaria inversión que los gob~e~os requieren r~ar
para dotar de suficiente y adecuada cobertura digital a escuelas, familias,
comunidades y administraciones públicas, a . ~n de prepar~ a la
población para mantener una eco~~mía compeoova ante los paises con
mayor desarrollo cienófico-tecnologico.

democráticos y plurales, así como ámbitos prop1c10s para la "libre"
circulación de la información y para la generación del saber.

428

Además de · la alta pero inaplazable, inversión en tecnología que
garantice el acceso a' las TIC por parte de ª. p~blación, el desafio
educativo será preparar ciudadanos, -en terrrunos generales- . y
e · nales particularmente, que desarrollen nuevas competencias
proLes10
,
.
.
•,
·b·d
necesarias para generar conocimiento a partir de la mformaaon rec1 1. a,
ara lo cual habrán de entrar en juego otras competencias
pinterrelacionadas que la ed ucaoon
·'
q ue promover
tendra'
_ ·
Anandakrishnan con idera tres atributos primordiales que se _reqweren
en la sociedad del conocimiento: "Capacidad creativa, ta~nto innovador J
habilidad para determinar la relevancia de Los contenidos." (200~ vid en Tarango,
J. 2004: 5) Los anteriores atributos para su logro, reqweren -~ u vez,_del
dominio de diver os grupo de competencias, que la educac1on reqwere
promover.

En el contexto de las sociedades basadas en el conocimient?: al s~r la
información la principal variable económica, la educac1on s1~e
considerada como un factor de de arrollo económico, tal! como ha sido
propuesto por las tesis desarrollistas. Sin embargo, las ~oc1e~ade~_basadas
en el conocimiento, demandan nuevas fo~as de 1~vesa~aon Y de
pro d uCc1·0• n del conocimiento así como de 10teracc1on social.
. . Por
. lo
anterior los fines educativos habrán de replantearse y las ms_nru~~ones
educativas modificar su estructura y modelos de orgaruzaaon Y
operación, para responder a las nuevas demandas sociales.
En la medida en que el conocimiento se propone com? un ~ien
· ·
·
10 tanc1a \'
público dado que la creación de conocurue~t?, en pnmera s. . .
posteriormente la difu ión del mismo, e~ condic1on p~a el adv~runuento
de la sociedad del conocimiento, el sistema educaovo_ se enge co~o
fundamental y resalta la importancia de la ensenanza upenor,
primordialmente la que ofrece~ las universi~~des, ~ues ~n ~?as ~
vinculan como funcione~ sustannvas, la educaao~, la 10ves~ac1on Ybs
difusión de la cultura que son las mismas func1?nes_esenciales a_
sociedades basadas en el coriocim.i~nt~. Las uruvers1dade~, se en:
como espacios relevantes e impresc10dib~es en la promo~10n_ de ,
formación integral: profesional, política y ciudadana en los temunos mas

Sí en las sociedades basadas en el conocimiento, éste constituye la
principal variable económica, es imprescindible que en ellas el Estado
asuma la responsabilidad de propiciar el financiamiento y la autogestión
de las instituciones educativas para la realización de sus funciones
sustantivas, a fin de tener la capacidad de generar desarrollo económico
vía el conocimiento. o obstante se prevé la tendencia creciente hacia el
surgimiento de las universidades corporativas con gran cobertura, al ser
pertenecientes y estar directamente vinculadas con las grande
corporaciones, de manera que representarán una muy alta competencia
de nivel internacional para las in tituciones educativas públicas y para
pequeñas medianas instituciones de enseñanza privada.
En esta nuevos modelos de organización social, los fines de la
educación, además de la promoción de valores de respeto a la dignidad
humana y a la justicia habrán de procurar el desarr Uo de competencia
relacionales que po ibiliten la convivencia y el diálogo intercultural, con
reconocimiento r respeto de las diferencias
promuevan además un
auténtico trabajo colaborativo, asimismo se requiere el fomento a la
actitud critica e investigati a a la capacidad de análisis , síntesis, a í
como a la intuición. En los diversos niveles del istema Educati o
1acional
habrán de promover e entonces, diver o
tipo de
competencias rnultidimen ionales, en diversos niveles de relación. erá
tarea de la enseñanza, propiciar el desarrollo de competencias bá icas,
profe ionales, tecnológicas especializa8a y transversales, de acuerdo con
lo niveles de enseñanza objetivos educativos.
Entre las diversas habilidades y capacidades erá.n altamente valoradas
de manera particular, todas aquellas relacionada con los procesos
dialécticos de difu ión, almacenamiento, codificación e interpretación de
información y creación de conocimiento. La generación de nuev
conocimiento demanda nueva formas de investigación y a u yez, de
creación de nue~o saber que en todos los casos habrá de ser aplicado a la
resolución de problemas prácticos y concretos. e requiere la formación
de profesionales/investigadores, expertos en generación de
conocimiento, es decir, especialistas en inno ación.

�430

BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHEU.DAS

Las necesarias transformaciones de la educación. Principales
modelos educativos

Lo anterior implica que la educación formal tradicional en nuestro
país, ha sido operada eminentemente en modalidad presencial, aunado al
hecho de que la escuela atiende primordialmente a la población
constituida por niños y jóvenes, en tanto se considera como fin esencial
de la educación, la socialización o tran misión de la cultura por parte de
las generaciones adultas a las jóvenes a fin de preservar el slatu quo. Otro
de los fines fundamentales de la educación formal tradicional ha sido la
instrucción, con la intención prioritaria del Estado, de preparar los
cuadros necesarios para sostener la productividad nacional y los valores
ciudadanos que el sistema requiere.
partir de los fines último
asignados a la educación, en el contexto de la enseñanza tradicional,
concebida como transmisión de conocimientos, se han considerado
como fundamentale y han prevalecido a lo largo de muchos años de
desarrollo de la escuela, los métodos educativo centrados en la
enseñanza, en la disciplina autoritaria y en la memorización de
contenidos.

Con b~~e en las _demandas que el nuevo modelo de sociedad impone a
la educac1on, considero pertinente reflexionar acerca de algunas de sus
caractetísticas ~ de las circunstancias en las que ésta se presenta en el
momen~o act:uá.l y _evaluarla con la intención de diseñar políticas y
estrategias que penrutan responder a tales imp~tivos.
A fin de poder afrontar con mejores resultados las transformaciones
que se están llevando a cabo en el contexto mundial actual que
br~v~m~nte hemos analizado, considero que se perfilan como campos
pnontanos a ser desarrollados por los sistemas educativos, la educación
de personas adultas, la educación en modalidad a distancia y la formación
d~ corte ~onstructivista que promueva complejos de competencias en
diversos ruveles de interrelación. Los ámbitos ames mencionados cobran
relevan~ia como modelos fundamentales para la planeación, el diseño y
~a gestión de la educación en el siglo XXI, así como para la
rnstrum~ntaci~n didác~ca que le sea más pertinente, sin que ello impida
la coexistenCJa de diversas concepciones filosóficas acerca de la
educación, así como de una diversidad de teorías, modalidades y
métodos de enseñanza-aprendizaje. Como modelos explicativos o
m~cos de referenci~, dichos. paradigmas constiruyen coordenadas que
onentan las estrategias y acciones de la comunidad educativa hacia el
logro de las sociedades basadas en el conocimiento.
De~ido a que en nues~o país, el Estado es el órgano rector en materia
educauva, ha concebido y caracterizado a la educación de acuerdo con
sus int~reses y necesidades; lo anterior debido a que la educación cumple
co~ .divers?s encargos s?ciales, de acuerdo con el tipo de régimen
polítJco, ast como detenrnnantes culturales, socioeconómicos, histórico
y geó~áficos que lo caracterizan. Analizando la concepción de la
educ~c1on que propone el Estado mexicano, es posible afirmar que
concibe_ ~orno su frn esencial, la reproducción de la cultura y el
rnanterurruento del orden establecido. Asimismo, atendiendo a la rectoáa
Estatal, entre las principales caracteá ricas de la educación formal -e
decir, aq_uella que cuenta con reconocimiento de validez oficial-, qu~ han
prevalecido a lo largo de la historia cabe resaltar su insti.tucionalización
es decir el hecho de que las políticas y propuestas educativas oficiales s~
·insnu_men~n a través de la escuela, en sus espacios físicos, con planes de
estudio, programas y métodos previamente establecidos y generalizados.

431

Por ser el centro de la tran misión del conocimiento y de la
instrucción, así como de la ocialización, la escuela e ha consid rado
como el lugar privilegiado para la en ñanza, que ha sido también
concebida como sinónimo de instrucción. Aquellas per na qu no
pudieron asistir a la escuela durante la infancia al cumplir lo 15 años
pa ao inmediatamente a engro ar las filas del analfabeti mo. La accione.
qüe el stado ha emprendido en materia de educación de adultos, e han
caracterizado por estar direcramcnte vinculada con la alfabetización ca i
en forma exclu iva.
Al intentar promo er la cobertura educativa que c nlleve a la unidad
nacional, el Estado ha confundido equidad con homogeneidad y -por
regla general ha ta hace pocos años- ha dejado a un lado la
e pecificidades regionale , a í como étnica culturales v las necesidade
básicas ·de aprendizaje de acuerdo a grupos de edad,' codo ellos con
requerimientos e intere es diverso y paniculares, promoviendo
métodos estrat.egias, plane y programas de estudio uniformes \ º
monolingües. 1 reto de la diversidad cultural, ha significado u~
problema ancestral al que el E tado mexicano no ha logrado re pender
en forma adecuada, pues como ya señalábamo en la búsqueda de la
identidad y cohesión nacional a hecho a un lado la diversidad cultural
caracterí ti.ca de nue tro país y ha comprometido la gran riqueza de
nuestro bagaje cultural.

�432

BEATRIZ LILIANA DE tTA RUBIO

En el momento actual, las anteriores características que a lo largo de
la historia han definido a la educación y a las instituciones de enseñanza,
se muestran obsoletas y limitadas ante las nuevas demandas del contexto
internacional que modifican irremisiblemente la concepción acerca de la
educación y de su fin último consecuentemente, los métod~s y las
estrategias didácticas pertinentes entre las cuales cab~ . citar las
modalidades en que se opera. Las concepciones y formas tra~e1onales ?e
operación de la educación se enfrentan hoy en día con ':1r~unstancias
particulares que impelen a su transformación ante ~l adverumiento de la
Sociedad del Conocimiento que hemos caractenzado brevemente al
inicio del presente texto. Analizaré brevemente l_a_s circu~stancias
determinantes del cambio de paradigmas en la educac1on del siglo XXI
ante el surgimiento de sociedades basada en el conocimiento.
Por principio es necesario resaltar ~l hecho de , qu_e las eco~orrúas
nacionales se han transformado en un sistema econom1co globalizado Y
por tanto de interdependencia entre diversas naciones, hecho ~ue
determina el debilitamiento de las fronteras y de las soberaruas,
nacionales. Como producto de la globalización, debido particularmente a
la firma de tratados de libre comercio internacionales, así como al
traslado de las empresas de una ciudad a otra, de acuerdo a la
necesidades del mercado, se ha generado la movilidad laboral Y
estudiantil, debido a que el capital y las ofertas de trabajo se encuentran
concentradas en determinados países, mientras que en otro aumenta el
desempleo lo que ha propiciado la migración de carácter !nternacional.
Ante esta dinámica migra_coria y de reticulación social munctial, _la ~scuela
como rr.áxima institución de la enseñanza en los sistemas capitalista , e
enfrenta a la pérdida de su carácter local y cerrado, pa~a tor~arse el
espacio de encuentro de estudiantes, profesores e mvesngador~s
provenientes de distintos países, en este sentido, e corna en el ~spac1_0
idóneo para la convergencia multicultural y para la convivencia
intercultural.
La globalización económica que implica la existencia _de
corporaciones u organizaciones.productivas que trascienden los e~Pª&lt;=:1?s
de un sólo país y demanda además oue as formas de _orgaruzacmn
política en Estados corporativos, supranacionales. De la rrusma man~:ª•
nuestra vida cotidiana e desenvuelve ante nuevas formas de relac1on
. social que son producto de la citada interdependencia _int~rnacio~~• así
como del ·gran avance experimentado po.r las tecnologias mformancas Y

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPIAS ANHELA.DAS

433

de comunicaciones, las cuales se encuentran presentes en todas las
acti~dades humanas y están generando nuevas formas de organización
social en red, las cuales trascienden las fronteras regionales y nacionales,
lo que nos ubica en el espacio de las relaciones internacionales en
espacios virtuales e interculturales.
Hoy en día, la mayoría de nuestras actividade cotidiana
e
en~u~ntran medi~das por el ~mpleo de la computadora y la internet, así,
pracncas comeroales, recreatJ.vas, económicas, laborales, de investigación
y de enseñanza, entre otras, se realizan con creciente frecuencia en
entornos virtuales o a distancia. uevas formas de relación ocial se
están gestando a partir de estos nuevos entornos, cambiando
diametralmente los uso , costumbres y formas prevalecientes. La
educación -reitero-, ha sido uno de los ámbito que se ha visto
ampliamente influenciado por la aplicación de la tecnologías
inform~tica . de ~~municaciones a us tareas, con la consecuente y
ne~e~ana modificac1on de u propia concepción, estrategias, métodos,
act1v1dades por supuesto modalidades educativas.
Por otra parte el acelerado ritmo de cambio en el conocimiento
cienúfico y tecnológico determina la igualmente rápida ob olescencia del
propio conocimiento y de los contenidos informativo que circulan a
tra és de la intemet, así como de los medios ma ivo de comunicación y
sobre todo en los programas texto educati\'OS. unado a lo anterior,
las funcione profe ionales y las acti idades productivas en general e
encuentran en una dinámica de cambio permanente ante la reconversión
del ~onocimie~to y la tecnología, por .lo cual, e e tima que a lo largo de
su vida profesional productiva, una per ona cambiará más de diez vece
de trabajo }' habrá de estudiar al menos cuatro carreras diferentes a fin
de mantenerse vigente ante las nuevas condiciones demandas sociales.
E por lo anterior que la concepció n tradicional v e tácica de la
educación, se ve nuevamente cuestionada, ya que el f~ esencial de la
educación actual no e ya la mernorizaciqp de c ntenidos determinados
ino _la prom cjón de una gran gama de competencia que las persona
r~qweren desarrollar, encaminadas a su desempeño exito o en contextos
siempre cambiantes, es decir que las preparen para la resolución de
problemas concretos, para la transferencia del conocimiento a nuevas
circunstancias y para el aprender a aprender en forma permanente, así
como a bu car, seleccionar e interpretar la información más actualizada ,

�434

BEATRIZ llLIANA DE ITA RUBIO

relevante y a generar nuevo conocuruent~, como . elementos para
garantizar su vigencia y pertinencia a las necesidades sociales.
De esta mariera la educación trasciende la mera concepción fo~al e
institucionalizada, cuyo desarrollo se realiza en un peáodo deterrrunado
de la vida de los seres humanos y se toma verdaderamen~e e
ineludiblemente como una educación a lo largo de la vida. Esta necesidad
de mantener un aprendizaje permanente, no ubica en_ el camp? de la
educación de adultos, que tradicionalmente, insisto, ha sido atendido p_or
parte de las autoridades educativas, en forma remedia!, intentarido_ paliar
las desigualdades de acceso y cobertura generadas po~ nuestro sistema
educativo y que ante las nuevas circun tancias se marufiesta con mayor
claridad como un campo que demanda de un de~arro~o ~tlosófico,
pedagógico/ andragógico y didáctico e pecífico. As1 el ~bito d~ la
educación de adultos evidencia, hoy más que nunca, su nnportariaa Y
particularidades, así como sus requerimientos y ~osib~dades de
desarrollo, con apoyo de políticas y propues~a~ educaovas integrales e
integradoras, en un sentido plural, democrattco y respetuoso de la
diversidad.
s indispensable la generación de propu_e s~s de educación para
adultos acordes con la concepción del aprendiza¡e a lo largo. de_ toda la
vida, que reconozcan las características específicas ~e~ apren~za1e ~e las
personas adultas, así como las di~erenc1as economicas, ps1coso~1al~s,
culturales y políticas entre la mismas, de maner~ ~ue _co~stl~) an
verdaderos espacios para la consttUcción de aprendiza¡e 1gnificauvos
que los preparen para. su desenvolvi~ento personal Y P~:ª un
desempeño profesional que se caractence por la ~~solucion de
problemas por la actualización permanent~ y la generac1on_~e nuevos
conocimientos y les permita mantener e v~entes y c?_mpeaovos e~ ,el
contexto globalizado. En los si temas educaovos mundiales, la ed~cac_1on
de las· personas adultas requiere perroear toda la estructura orgaruzaova
de manera que se generen las propuestas más j?óneas par~ su desar_rollo,
mediante la oferta de diversas opciones educaovas, para ilisuntos ruveles
de enseñanza, campos de conocimiento, sectores sociales Y grupos
culturales de personas adultas; las cuales se inscriban de~tro. _de la
educación formal y no se limiten al ámbito ~e la capaa~c1on, la
alfabetización la instrucción o de meros cursos sm valor curocular que
rayan en op~iories de entreterumiento, di~as pero sin los alcances
esenciales de una educación a lo largo de la vtda.

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

435

Por otra parte, si la educación actual requiere preparar sujetos que
ejerzan una actitud analítica y crítica, que sean altamente innovadores y
capaces de resolver diversos problemas y dar respuesta a las cambiantes
circunstancias del contexto, la propuesta de la formación basada en la
promoaon de competencias profesionale , desde un enfoque
constructivista puede resultar de gran importancia en canto pretende un
aprendizaje integral y significativo } permite recuperar la experiencia y
saberes acumulados por las personas, inclusi e permite la certificación de
conocimientos adquiridos por medios educativos informales. Esca última
es una de las necesidades fundamentales que requerirán satisfacer las
propuestas educativas me refiero a las políticas y estrategias orientadas a
la recuperación de los saberes y experiencia acumuladas por los
estudiante , a lo largo de su vida personal y profe ional, las cuales
enriquecerán su aprendizaje individual y el de sus compañeros de
estudios. Por otra parte, si el enfoque de la formación basada en
competencias se limita al desarrollo de una erie de atributos 9ue el
trabajador requiere para su buen desempeño en una determinada función
laboral, puede considerar e practJcamente como
rnommo de
capacitación y por ello, desde mi punro de visea, es cuestionable
concebirlo como propuesta educativa en estricto sentido, sin embargo,
cuando retornamos de dicha propuesta el aspecto con ttUctiv1sta como
una e trategia didáctica congruente precisamente con dicha c rrienre
cogno citivista de la educación, la formación adquiere ju tamenre e e
rasgo de desenvolvimiento integral y con ciente en canco críticoparticipativo por parte de los actores de lo proce os educativo .
Las competencia , concebida como el saber en la acción, son complejo
de atributos que se con ideran indispensables para el de arrollo p r onal,
profesional y también en un campo laboral e pecífico. na comp cencia
no e logra a travé de un acto de transmisión-recepción por el
contrario, n tanto dominio, demanda la participaci , n activa de la
persona que habrá de desarrollarla por lo cual e p rtinente enmarcar la
formación ha ada en competencias en el enfoque constructivi ca de la
educación. Las · competencia están vinculadas con las e cruccura
cogno citivas que cada persona construye para un desempeño
_inteligente, es decir mediante proceso de consttUcción del conocimiento
en forma activa, que es una prioridad actual.
Por otra parte, una competencia no se da en singular ya que consiste
en un complejo de atributo deseables por lo que se de arr lla mediante

�BEATRIZ ULIANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

un proceso en el cual los conocimientos, habilidades y destrezas _s~n
dominados mediante el desempeño de las personas y en tal doffilfllo
participan además factores emocionales y actitu~es, as~ como ~alores
y circunstancias del contexto. De est~ manera ~~sten diverso~ npos y
estilos de desempeño inteligente de las diversas acnV1dades profesionales y
laborales, es deo.r diversos desempeños competentes.

En tal sentido, tanto la gesooo como el desarrollo de los procesos
educativos, han sufrido una transformación substancial con relación a la
enseñanza que se denomina como tradicional. uevas tecnologías y
nuevas necesidades e intereses se vinculan para permitir novedosas
concepciones, opciones y modalidades educativas que están
revolucionando las tradicionalmente empleadas; de la misma manera las
teorías pedagógicas y el campo de la didáctica se encuentran ante una
imprescindible y magna transformación.

436

Asimismo, la concepción de la ed~caci~ en 1~ _sociedad del
conocimiento supera inevitablemente la idea d ser úntcamente una
actividad orientada a la población infantil y juvenil y se valo_ra su
trascendencia y necesidad a lo largo de la vida, n~ci~n que nos ubica en
el campo de la educación de adultos y del aprendiza1e pe~~anente. A su
vez las propuestas educativas para las personas_ adultas y !ovenes ad~ltas
que trabajan, requieren permitirles vincula~ dichas ac_ti~dades con sus
estudios y ponen de manifiesto la neces1da~ de ~senar ~ropues~as
educativas que operen en modalidad abierta, a dist~cta o serru~resen~1al,
a fin de que puedan combinar ambos interes~s. D1ch~ tendencia h~c1a la
vinculación de actividades laborales y educativas se mcrementa día con
día, tanto en el ámbito nacional como intemacion~l .Y mue~tra con
claridad, la necesidad que tienen los sistemas s?c1ales de tmpulsar
diversas modalidades de enseñanza con carácter oficial.
Por todo lo anterior, es posible reconocer que el Sistema Ed~:ativo
acional mexicano, requiere fortalecer el ámbito de la educaaon de
adultos, mediante estrategias, políticas y propuesta~ específicas 9:1e den
fundamento al diseño de opciones educativas de calidad para los diversos
niveles de enseñanza y campos del conocimiento. La población _adulta
requiere que el sistema educativo valore y come en serio sus necesidades
en permanente tr~nsformación ante ~s demandas del ~ont~xto, anc_es de
que el cambio vuelva ob oleta su formación y su ex~er1e?ªª profes1onal,
lo qu~ además de consecuencias personales n,egauvas ~e toma en un
problema de índole socioeconómico para el prus. J\de_mas, tengamo_s en
consideración que las expectativas de vida y el crec'.m1ent~ demogr~fico
en el ámbito internacional muestran una tendencia creaente ~ac1a ~l
envejecimiento de la población m~nd.ial, razón que le confiere aun rnas
relevancia a esta demanda.
Por otra parte, el nivel de desarrollo alcanzado por las tecnolo~as
informáticas y de comunicaciones, permite que las propuestas educativas
a las que hacemos referencia puedan operarse adecuadamente Yc_o n altos
niveles de calidad mediadas por computadora y con apoyo de la mternet.

437

Coexisten en esta época, universidades tradicionales, universidades
virtuales y universidades corporativas, éstas últimas creadas por las
empresas para tener una infraestructura permanente para la formación, la
actualización y la capacitación de s.u empleados, para el mejor
desempeño de sus funciones laborales. La estructura de las universidades
-sobre todo las corporativas- en el tercer milenio, es una e tructura
reticulada, lo que facilita y llevar la univer idad a lo estudiantes y no al
contrario. Las universidades corporativas serán las principales
competidoras de las universidades tradicionale debido también a su
inmediata vinculación con el sector productivo, por lo cual Ja Yinculación
entte universidad-sector producti o es también un imperativo.
En estas nuevas circunstancia , los métodos ducati.vos requieren a su
vez ser transformados pue ni la memorización ni el iodi-viduali mo y la
competitividad, ni el sistema disciplinario r acrítico de la escuela
tradicional capitalista, son propicios para el desarrollo de una sociedad
del conocimiento. Por el contrario, la esencia de este tipo de sociedade
exige métodos educati os que lejo de extinguir la iniciati a, el
razonamiento crítico y la creatividad, en los estudiantes, los fomenten.
Los educadores no podemos seguir reproduciendo las estrategias de
enseñanza-aprendizaje que e empleaban com apoyo a lo si tema
educati os tradicionale , -presenciales y en su mayoría marcados por la
corriente conductista-, ante un contexto que se ha transformado en
forma tan rarucal y que ha modificado el campo de la educación. La
innovación e una competencia que requiere ser desarrollada por los
sistemas educati os, tanto para los docentes como para lo estudiantes, a
fin de que la t talidad del sistema se mantenga en permanente
transformación y desarrollo. Hemos afirmado ya, que la personas que
trabajan requerirán mantenerse en una dinámica de permanente cambio y
aprendizaje de nuevas competencias, muchas de las cuales están también
relacionadas con el dominio de las nuevas tecnologías, primordialmente

�438

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

informáticas y comunicacionales, así como nuevas formas de relación y
traba¡o.
Como didácta, vislumbro la importancia de diseñar modelos
educativos que vinculen entre otros en forma prioritaria, los tres
paradigmas a que nos hemos referido, que p~omuevan. el desarrollo de
competencias, es decir, de conjuntos comple¡os de atributos deseables
para la formación de una ciudadarúa armónic y democrática, así c~mo
para el desarrollo personal y profesional. Dichos mod~~os son pr?totl~?s
dinámicos que se encuentran en permanente evaluac1on y mo~ficac10n
ante las cambiantes circunstancias del contexto y de las necesidades e
intereses de la población a la que se dirigen. Los model~s educa_ti~os_ no
son piezas de museo fungen como represen~ac1ooes ~na~cas
multidimensionales e interrelacionadas que coordinan y onentan el
desarrollo de las propuesta educativas atendiendo a diversos niveles,
ámbitos, dimen iones, concepciones y estrategia .
La vinculación de estos tres paradigmas es congruente y propicia al
desarroll de los cuatro pilares que sustentan la educación propuestos
por la
ESCO en el informe Dclors. Aprender a conocer, a P~:to que
enfatiza los métodos más aconsejables para la construcaon del
conocimiento. En este sentido considero que la educación de corte
constructivista con una didáctica que promueva la formación de
competencias hará posible el dominio en forma permanente de los
compleios de atributos: conocimientos, habilidades metodologías y
procedimiento , así como su actualización de acuerdo a la
circun tancias.
En la sociedad del conocimiento resulta fundamental el aprender a
hacer. Por encima de la memorización y del saber buscar y almacenar
información resalta el análisis de la misma, aunado a. la generación de
nuevo conocimiento y al fomento ya que las ociedades basadas en el
conocimiento demandan que la investigación que se realice, sea
mavormeme aplicada a la resolución de problemas prácticos, concretos,
qu~ fomenten el gusto por aprender y por conocer, la emoci_~n del
de cubrimiento. ediante la participación activa en la construcc1on del
conocimiento se desarrollarán las competencias necesarias para el actuar
sobre la realidad , para autorregular dicha actuación, lo que demanda una
gran creatividad iniciativa y compromiso social.

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

439

Si nos orientamos por los cuatro pilares de la educación, el análisjs de
las universidades en particular y en general de las instituciones educativas
evidencia la necesidad de realizar cambios estructurales, en sus
concepciones educativas, en sus métodos y estrategias de enseñanzaaprendizaje, así como en las modalidades a través de las cuales operan y
los recursos y materiales didácticos que emplean. Asimismo estos
modelos propician el aprender a convivir. Si nuestras propuestas
educativas toman en consideración el reconocimiento y el respeto a la
diversidad étnica y cultural, estaremos en posibilidades reales de lograr
una convivencia armónica y pacífica.
Por último si nuestras propuestas educativas integran la diversidad
cultural y social y propician además del acceso el uso de las nuevas
tecnologías, mediante la promoción de competencias, estaremos
desarrollando seres humanos integrales, favoreciendo además de su
desarrollo profesional y laboral, un aspecto más trascendente, su
conocimiento, respeto y desarrollo como per nas que por ende e
extiende a los demás, en donde se cumple el aprender a ser.
Estoy cierta de que los tres paradigmas que hemos analizado no son
los únicos que serán empleados ni los únicos pertinentes para operar con
éxito la educación, pero si los que se conciban como más favorable de
acuerdo con las circunstancias del contexto actual y futuro. La escuela
como institución, a pesar de la serias críticas que ha recibido continuará
vigente, aunque su forma de organización sus espacios y modalidades de
operación serán necesariamente modificadas, a í como los propio
pr~ceso educativos. Hoy más que nunca, es imprescindible por parte de
qmen~s nos desempeñarnos profesionalmente en el campo educativo,
reflexionar y poner en cuestión nuestras concepciones prácticas a la luz
del entorno, de la necesidades e intereses sociales ante los nuevos
proble~as que afrontan y ante las nuevas capacidades tecnológicas que
nos ubican en realidades hasta antes sólo pensadas como perteneciente
a la ficción científica.
Preci amente 'las propuestas y modelo educativos que propicien el
desarrollo de los cuatro pilares propuestos por NESCO, apoyarán la
~ecuperación de su esencia humanista. La educación requjere ser el
campo que anticipe los acontecimientos por enir y prepare a las
personas para su pleno desenvolvimiento ante las circunstancias más
inesperadas. Parafraseando al citado Informe Delors: "La educación es una

utopía necesaria. "

�440

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

Textos de la OberSociedad. "¿Hacia qué Sociedad del Conocimiento?" Unea

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�LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRITICA A LA
POSMODERNIDAD
Lle. Ernesto Diez-Ma.t:tínez Guzmán
Programa de Maestría en Humanidades
Universidad Virtual, Tecnológico de Monterrey

"El mundo iluminado se ha sumido en la barbarie". Afirmación tronante
que no admite matices. Una afirmación que, de cualquier forma, no
carece de justificaciones, conectadas con varios acontecimientos
fundamentales del siglo pasado y con los resultados que tuvieron el
progreso, la ciencia y el desarrollo. El sueño ilustrado convertido en
pesadilla. O, para expresarlo cual desvergonzado robo textual de las
imágenes contenidas en cierto grabado goyesco, "los sueños de la razón
engendran monstruos".
Pero hagamos un breve repaso histórico, para no dejar ninguna
afirmación por bien entendida. Las dos guerras mundiales del siglo XX y,
en especial, la Segunda, dejaron uoa estela de decepción, desengaño y
escepticismo. Conceptos como razón y progreso desembocatoo en la
creación de un Estado tan "racional" como criminal (la Alemania nazi) y
de otro Estado que intentó borrar todo rasgo de individualidad e
independencia (el totalitarismo soviético estalinista). Además, el final de
la conflagración fue marcada por las bombas en Hiroshima y Nagasaki,
con lo que dio inicio la era del terror tecnológico: sabemos tanto de la
ciencia como para destruirnos sin dejar rastro de nosotros.
¿Cómo reaccionó la filosofía ante este pano.rama? ¿Qué respuestas
filosóficas surgieron a parcir del final de la Segunda Guerra Mundial para
explicar a ese ser humano moderno y racional que había llevado a la
humanidad entera al despeñadero? De la Escuela de Frankfurt en sus dos

�444

ERNESTO DIEZ-MARTINEZ GUZMÁN
LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRITICA A LA POSMODERNIDAD

generacione al de encanto posmoderno, pa ando por I existencialismo
las respuestas a esa crisis ética marcaron el iglo r r la filosofía
contemporánea y el replanteamiento de la educación m1sma, acaso la
actividad más necesaria para completar la inevitable '\ncomplitud"
humana. Como sigue.

II. La Teoría Critica
La primera respuesta trascendente fue la llamada T oóa Critica,
nacida en los año5o 3 con el objetivo intelectual de criticar la m demidad
y el concepto mismo del progreso. in embargo, al criticar a la filo offa
moderna 11ax Horkeheimer y Theodo:t Adorno -los miembros más
famo o de esta corriente creada alrededor de la scuela de Frankfurt-1
no renunciaron en ningún momento a la filo ofía, egún lo anocan en el
prólogo para la edición alemana de su Dialéctira de la I/11stración. La de ellos
es una crítica que se prueba criticándo e a sí misma sin bajar la guardia ·
sin contemplaciones, con la idea de que toda "gran verdad quiere er
criticada, no idolatrada' según palabras de ietszche que gustaba citar
Horkheimer Qay, 9T).
En el prólogo de Dialéctica de la Ilustración, lo autore aclaran en las
primera líneas su objetivo central: "comprender por qué la humanidad,
en lugar de entrar en wi estado verdaderamente hwnano, e hunde en un
nue o género de barbarie". demás eñalan por qué es imposibL , al
criticar a la razón, renunciar a ella misma: n cuanto el p nsamiento
triunfante "abandon ... su lemenro critico... con ribuye sin querer a
transformar lo po itivo que había hecho suyo en algo negativo Y
destructor" (Hoi:kheitner y domo, 51-52). IJor lo mismo, la Teoría
Cótica como bien afuma Jay en la primeras lineas d l Capítulo II de su
texto L4 Inza¡j.nación Dialéctica, no podía más que expre ar e 'a través de
una serie de cóticas de ouo pensadores y tradiciones filosófica ."
Históricamente hablando, la Escuela de Frankfurt nace en el
momento en el que el apitalismo occidental estaba dominado por dos
dinámicas económicas complementarias: los monopolio en expans'ón Y
la influencia de la intervención estatal. También la experiencia soviética
-que había empezado a ser criticada desde lo años 30-40' por filósofos
y artista de izquierda como George Orwell- estaba a la vista d los
miembros del Instituto de Investigación S cial, nombre original de la
despué llamada Escuela de Frankfurt. Frente a e tos pensadore se
formaba, pues, un 1'nuevo bravo mundon que exigía un esfuerzo de
análisis lecrura complecament distinto.

445

Aunque la Escuela de Fr,ankfurt fue fundada en los años 20 con una
clara orientación marxista, esto cambió cuando Horkheimer llega a la
dirección del Instituto en 1931 y, junco con filósofos de la estatura de
Adorno, Marcuse y Fromm -por mencionar a lo más importantes-, crea
la Teoría Critica que e, r pito, con cierto pesimismo el franco dominio
de la tecnología sobre el hombre y el distanciamiento de éste con la
naturaleza, lo que llevaría, por supuesto, a una severa crítica de la razón
instrumental.
Esta primera etapa (o primera generación) de la Escuela de Frankfurt
-&lt;JU-e cambiaría su sede a la universidad estadowúdense de Columbia
ante el arribo de Hitler al poder-, estaría marcada por un claro
esceptici mo acerca de la supuesta "fuerza revolucionaria' de la da e
obrera. De hecho, acaso éste es el primer elemento que aleja a esto
filósofos de sus contrapartes marxistas: la clase obrera no es tan fuerte
como larx suponía y la cultura burgue a es más es able de lo que e
pensaba aseguran lo frankfurtianos.
demás, esto pen adores
rechazan con firmeza el concepto de totalidad y e alejan de lo llamado
Filósofos de la Vida (t presentados por 1 ietz che y Bergson entt
otros) porque creen que éstos habían ido demasiad lejo en su crítica de
la razón llegando al extremo de rechazarla como tal.
Con t do, el di tanciamiento de Marx de lo Filósofi s de la ida no
significa que Horkheimer borra e de su argumentacione la ideas de
ellos que considerara pertinente . sí, por dar un ejemplo, Horkheimer
creía -junto con Marx- que el hombre debía r libre para actuar como
ujeto, y no para ser actuado corno un simple objeto, pero -en
contra te- criticaba la idea marxista de con ertir al trabajo en una uerte
de fetiche ("uo gigantesco talJer" llamó alguna vez domo la id a que
tenía Marx del mundo) y, por lo mismo, le apo taba a una libertad y
felicidad auténticamente humana .
Esto último queda ejemplificado en un bello pa a·e e cr.ito por
Horkheimer en el capítulo "Razón
utocon ervación'' d u übr
Ttoria Crítica, un ·momento en el cual el filósofo toma como ejemplo uno
de los mitos fundadores del romanticismo moderno para argumentar su
~ática a la razón que coarta la libertad del ser humano: 'Romeo) Julieta
murieron con era la ociedad... l entregarse irracionalmente, afirmaban
la libertad de lo individual frente al dominio de la propiedad sobre la
co as'. sto nos lleva a lo que Jar llama en Horkheimer, 'la dignidad del
egoísmo". Es decir, la defensa d la individualidad no a través del

�1

' 1,

ERNESTO OIEZ·MART(NEZ GUZMÁN

446

utilitarismo, sino a través de la interacción comunal, a través de la

1,

comunión con los otros.
Habría que aclarar que la Teoría Crítica nunca quiso convertir e en

:1

una súper-filosofía que diera todas las explicaciones a todo lo que se le

:1

planteara, ni mucho menos una suerte de ciencia to~o.abarc~do~, '.
Incluso, reconocía, con modestia y realismo, que la propia 1nvesngac1on
científica "desinteresada" era imposible en un sociedad en la cual los
seres humanos no eran, en realidad, autónomos.

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III. La acción comunicativa

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Por su parte, Jürgen Habermas -uno de los miembros centrales de~
"segunda generación" de la Escuela de Frankfurt-, afirma que ~a Teona
Cática fue "un intento de dar razón de los desengaños polit:tcos que
representaron el fracaso de la revolución en Occidente, la _evolución de la
Rusia estalinista y la victoria del fasci mo en Alemarua... obre este
trasfondo resulta comprensible cómo en los aciagos año de la Segunda
Guerra Mundial pudo cuajar la impresión de que de la realidad había
huido las últimas chispas de la razón, dejando fatalmente tras de sí una
civilización empeñada en su propia destrucción" (E/ Dismrso Filosófico de

la Modernidad 146).
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Así pues, la esperanza, en palabras de Habermas, era ya irreconocible.
Este clima de agotamiento de perspectiva seóa, a 1~ postre el g~r~en
del escepticismo postmoderno -que erá re 1 ado
n pa mas
posteriores- y, bajo otra per ~:cri a de ~~álisis la . raí~ para que
apareciera una nueva propues~ enea -~ accmn c~~~rucauva- que se
desarrollarla en la segunda mitad del siglo
dirigida p r el propio
Habermas

1

Kart-Otto

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1origen del~ acción comunicativa explica m~ bien lo diferente que
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447

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEOR(A CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

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LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

es de la llamada razón instrumental. Me explico: ante el problema
irresoluble d los frankfuróano } su crítica de la razón (obligada a
ejercer la crítica sobre sí misma), Habermas se vio im_p~~do a bu~car una
vía alterna. Estamos, hasta cierto punto, ante una rev1 10n de las ideas de
Kant a la luz de teorías del lenguaje y de la comunicación
Las diferencias entre la aq:ión in trumental (funcionali ta, pues) Y la
comunicativa son tantas que marcan diferencias filosóficas notables.
esta racionalidad estratégica e in crumental, se opone, en Habermas, una
racionalidad comunicativa del diálogo, de la argumentación, de la
responsabilidad solidaria. Se trata bien de limitar (¿encau ac, puede er la

,. 1
1

palabra?) los alcances de la razón estratégica, la cual produce la
"racionalización" burocrática que tantas decepciones y crímenes
causaron en el iglo XX. La razón no puede ser válida si se aleja del
sentimiento, del dolor, de la compasión, de la solidaridad humana. na
razón así (in trumental, funcionalista) no puede hacer feliz ni libre al
hombre.

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EJ origen de su búsqueda es, escribí líneas atrás una revi ión de las
ideas de Kant a la luz de teorías del lenguaje • de la comunicación. En
palabras de Adela Cortina en El Q11ehacer Ético: " e trata de una éaca
racional que e niega a dejar las cuestiones morale en mano del ano
entír común del pueblo' y exige que demo razón de nuestras opiniones
morales". s decir, frente a la irracionalidad nazi -9ue se negaba a
discutir ni iquiera las ba es de sus acciones-- había que exigir una
racionalidad basada en la argumentación. í hay que bu car la felicidad;
sí, hay que expresar lo que sentimos, pensamos y que remo ; pee
también es indi pen able que demos nue tras razones de nuestro
acctonar, sobre todo cuando e tamo afectando lo biene y val res de
otros seres humanos.

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Dicho de otra manera, una nueva moral c municativa
posconvencional debe ser aterázada en la realidad, haciendo una
conexión con eJ derecho tradici nal y práctico. A í aun9uc la
diferencias existen on fundamentales- entre la acción in crumencal ,·
la acción di cur i a la razón no puede er en ningun de e to caso ·,
expulsada. A la razón ha que, en todo caso humanizarla. Hablarla,
hacerla pública, hacerla de otros, para que así, al final, ea de todos: de
nosotros y de ellos. n plural.

atada a la técrúca r se atiene a regla de elección racionales. n contraste
la acción comunicativa "es aquella en que los actores no co rdinan u
plane de acción calculando u éxito personal mo a través de un
acuerdo'.

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El enemigo de la razón comunicativa es, por upuesto, cualquier
monólogo. Hay que buscar la creación de una razón práctica per
también solidaria, humana, dialógica. De hecho esta acción comunicativa
áeoe que bu car unirse (¿fundir
puede er la palabra?) c n la
racionalidad estratégica, por lo meo s en el sentido de qu es imp iblc
re olver un cooflicro m diante el diálogo si no se p sibilira, mediante d
derecho este tipo de resolución.

E ta acción racional in trumental estratégica se define a í porque e
dirige básicamente a una meta, elige medios, mid con ecuenc1a , e tá

1

1

1

�448

ERNESTO DIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

U. CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

449

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA:fEORÍA CRITICA A LA POSMODERNIDAD

La ética construida por Habermas y Apel trata de extenderse de
manera narural hacia otros terrenos: el del Derecho y la Política, en
primera instancia, y luego hacia la medicina, el deporte, la educación, las
relaciones internacionales ... Esta propuesta -al final de cuentas fiel
seguidora de la premisa de Horkheimer y Adorno- no rechaza la
modernidad. Al contrario: se propone cumplir con algunas de sus metas
como la igualdad, la justicia, la democracia y la-_solidaridad. Estamos ante
una ética basada en la idea de que todos los afect dos por el vigor de una
nonna tengan la posibilidad de dialogar. Este dialogo, por supuesto, no
puede ser suficiente si no hay libertad, conocimiento, información: se
trata, en suma, de dialogar, no de intercambiar monólogos.

*****
Para la Ética del Discurso la argumentación es un modo tanto de
verificación como de validación normativa. Así, la perspectiva normativa
dada por la ética, según Habermas y Apel, tiene que ser construida a
través del discurso argumentativo. Dicho con las palabras directas de
Apel, el discurso argumentativo es "el medio indispensable para la
fundamentación de las normas consensuales de la moral y del derecho '.
Esto nos obliga, otra vez según Apel, a organizar la responsabilidad que
tenemos de nuestro actuar como seres humanos, y convertir esa
responsabilidad en una praxis colectiva.
Así, según este principio de validez (consensual, argumentativa), t0do
el que obra éticamente debe llegar a una decisión valida (¿ buena?) a
través de la participación justa en una comunidad en donde los afectados
por las acciones humanas (todos nosotros) podamos ser participantes
reconocidos como iguales. De hecho, la discusión misma presupone que
veamos al otro como igual, con su dignidad humana inviolable. Así, el
diálogo argumentativo podrá er la base normativa universal (además,
fundada en la razón, nunca negindola) con la cual se pueden buscar la
solución de los problemas del mundo contemporáneo.
En su Diccionario Filosófico, Fernando Savater nos entrega una
definición más que rescatable. Para el escritor español, la ética planteada
por Habermas y Apel no es tanto "una doctrina de la vida buena como
una reflexión sobre las ·condiciones de posibilidad de dicha vida, que
deben ser establecidas según público debate en el que todas las voces
sean oídas". Para Savater, sin embargo, esto es · una utopía: "esta
concepción aplaza el ejercicio efectivo de la vida buena al logro del
consenso sobre tan deseable existencia
al establecimiento de
instituciones que la harían por lo visto inevitable". Es decir, se trata de

una posición más bien utópica que tiene sus asegunes en la vida política
(¿realmente debe haber consenso en la vida política?, ¿no es la
democracia el sistema del disenso por naturaleza?) y que en el aspecto
ético resulta interesante aunque, quizá -me atrevo a sugerir- un tamo
cuanto inviable.
De hecho, Apel parte de una serie de suposiciones: que cuando
argumentamos públicamente, tenemos que presuponer las condiciones
normativas de posibilidad de un discurso argumentativo ideal como la
única condición para realizar nuestras pretensiones normativas de validez
y, además, que al hacer esta suposición, reconocemos el principio de una
ética discursiva que rige nuestros intercambios con otros seres humanos.
Al final, la propuesta de Apel pretende ser trascendental pero también
pragmática, pues codo aquel que participe en la argumentación (en la
plática, en el discurso) debe entender que la función no es obtener una
ventaja estratégica (no usar al otro, dirla Kant) sino el obtener las
soluciones necesarias para resolver los problemas planteados, t0do ello a
través del consenso. E ta me parece una propuesta idealista que toma
como principio la existencia (o conformación-evolución) de una
comunidad ideal de comunicación. Por supuesta, esta per pectiva
normativa de la ética de pel y Habermas presupone una comunidad
ideal que, como toda utopía, no existe ni ex.i tirá. Pero que bien vale la
pena irla construyendo a través del diálogo, el respeto, la comunicación,
la aceptación de la dignidad del OTRO.

IV. El Existencialismo
Otra respue ta a lo mismos acontecimientos de la enrreguerras y la
eguoda postguerra provino por parte del existencialismo. En el aire
flotaba la misma pregunta que intentaron responder los frankfurtianos:
¿cómo podemos acercamos no sólo al horror de la Primera Guerra ino
al producto más perverso de la eguada que fue el exterminio masivo de
judíos?
Hanna Arendt -no desde el terreno del existencialismo, aclaro, sino
desde un liberalismo crítico y racional- no resuelve el problema pero lo
plantea admirablemente en su libro Eichmafl en Jemsalen: los crímenes
contra la humanidad cometidos por los nazis no pueden, en realidad, ser
castigados (¿cómo hacerlo?) pero tampoco pueden olvidarse. Es decir se
trata de un crimen tan grande que es imposible pensar en un castigo lo
suficientemente justo. El retrato que se hace de Adolf Eichmann en el

�450

ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

libro de Arendt (Eichmann es un oscuro pero eficaz burócrata de la
maquinaria totalitaria cuya conciencia de ciudadano eficiente lo lleva a
cometer crimen tras crimen) es el extremo más perverso del hombre
moderno y su ética puritana: diligente, efectivo, trabajador, responsable.
Por supuesto, el existencialismo vio en esta cara de la modernidad a uno
de los más claros enemigos del hombre.
Pero aterricemos, por favor. ¿Qué propone el,_Existencialismo frente a
este estado de cosas? Permítaseme rescatar algunas lineas del capítulo
pómero de E/ Hombre Rtbelde, de Albert Camus, en donde aparece,
contundente, una frase que, propongo, me resulta el corazón de su
discurso, de su argumentación, frente a la crisis ética de la posguerra: "La
rebelión no se concibe sin el sentimiento de tener uno mismo, de alguna
. ,,
manera y en parte, la razon .
Es decir, la rebelión entendida por Camus empieza por la conciencia
misma del propio valor: porque valgo, me rebelo. Digo no y al negarme a
HACER algo, me estoy negando a SER algo. El esclavo, al decir no, al
mismo tiempo está negando su condición de esclavo. En resumen: es
imposible la rebelión sin la conciencia. De hecho, ésta nace de aquélla,
como un efecto natural e inevitable. Así pues, 1a rebelión, para que
suceda, para que sea, necesita de la toma de conciencia.
Si uno sigue con cuidado la argumentación de Camus, éste afuma que
el hecho de rebelarse, indica que (en plural) "existimos". o es la suya la
propuesta de un solitario, sino de alguien que busca la comunión con los
demás (como lo propondrían Apel y Habermas por otros caminos). La
posición de Camus nos muestra al ser humano tornando conciencia de sí
mismo gracias a la rebelión y renunciando, de la misma manera, a todo
egoísmo. Por supuesto, este pensamiento de Camus nos lleva a la
solidaridad: a la rebeldía causada no sólo por el sufrimiento sino por el
espeétáculo de ver la opresión de otro. De esta manera, el grite de
protesta es, para Camus, la manera de uperarse E el prójimo.
Hay que aclarar: esta posición del escritor, periodista y filósofo
argelino tiene que ver con un~ invitación a la rebelión dentro de los
propios limites que Camus se traza. Como ejemplo: nadie puede
rebelarse de la opresión oprimiendo a otros. Así, está planteada de
antemano la vacuna en contra de los excesos de todo tipo. Es decir, la
. posición moral ·de Camus y su propuesta de rebeldía y conciencia está
planteada ·en la premisa misma: la rebeldí;i no puede pasar los limites que
se ha planteado. Límites que tienen que ver con un examen profundo de
sí misma y sus alcances.

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

Y en este contexto, ¿puede el suicidio ser una opción? r o: para
Camus el suicidio es un inaceptable efecto del nihilismo, mismo que no
sólo justifica el suicidio sino el crimen, las dos caras de la misma moneda.
Eo palabras del filósofo, ' no siendo nada verdadero ni fa!. o, bueno o
malo, la regla será mostrarse lo más eficaz posible, es decir, lo má fuerce
posible".
Esto me lleva, ahora, a vol er a citar el texto eminal de Hanna
Arendt: Eichmann en Jemsalén. En este libro, la e critora alemana recuerda
a Himmler (uno de los lugartenientes más influ,•emes de Hitler) v la
acuñación de su frase para los
: '1 Ii honor es· mi lealtad ' . Es d~cir,
lealtad al Fuhrer y a u idea . En un di curso de Himmler antes las
tropa de la
, después de que éstas recibieron la orden de • la olución
final" el diri eme ermano anotaba: " abemo muy bien que lo que de
,·osotro esperam
e algo
brehumano, e perruno que eái
obrchumanamente inhuman s' . Iás claro ni el a!!Ua: ante la abol.ici 'n
de rodo valor humano no queda más que ser eficaz. El a esinato e
vuel\' una virtud y el má eficiente en el crimen e - el mejor, el más
virtuoso. Así, es lo mi mo en sre mundo eficaz", encend r lo hornos
o quitarse la vida. En lo dos caso , e e tá negando a la conciencia, la
po ibilidad de "interrogar al mundo' por parte del cr humano. Quitarse
l~ vida e i?aceptable: para calificar la vida de ' absurda", hay que estar
\'IVO (perdon por la perogrullada), pero, además, consciente.
n e te
entido, no queda más imperativo gue la rebelión, 1 grito el d cir n .
Queda la rebelión com la man ra má radical de exi ár (;aca
la
.uruca
. ..
;:,)
'hora bien, ¿qué pa a cuando mi conciencia de aparece y es borrada
por c mpleto, adormecida, neutralizada? .. n el libro de Arendt hav un
tesrim,oni de un
brcviviente del Holocau ro quien de cribe lo· que
sucedía_e~ ~os campos de exterminio nazis: ' :-..] triunfo de las
exigfa
que la v1cnma t rturada e dejaran c nducir a la horca in prote tar,
~ue ~ nunciaran a todo hasta el punto de d jar de afirmar u propia
tdena~ad ... Los hombres de la
abían que el istema. que logra
destruir a su víctima ames de que suba al paabulo es el mejor ... "
(Arendr, 24-25).
, ¿Cómo entonces, e to millones de personas caminaron hacia la
camara _d~ _g,is?: ¿no poseían ya conciencia? ¿el miedo llegó a borrar
toda posibilidad de rebelión? La clave e tá en el istema: el rotalitari mo
nacionalsocialista PRL IER convenció de u condición de e clavos a
las ,-:ícti.mas -es decir, les arrebató la conciencia-y luego procedió a

�452

ERNESTO DlEZ·MARTÍNEZ GUZMÁN

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORIA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

exterminarlos. Las víctimas del Holocausto, de cierta manera, habían
dejado de existir antes de entrar a las Cámaras de Gas.
El grito de Camus (sé rebelde y sé conciente de tu rebeldía) ante la
crisis moral provocada por la Segunda Guerra no podría tener más
sentido que ahora, a principios del siglo XXI. Ahora, más que nunca, no
podemos guardar silencio ni caer en el resentimiento ~úcidamente
descrito por el propio Camus en El Hofl!bre Rebelde). Debemos
comprometemos; es decir, debemos rebelarnos; es decir, debemos
existir... en plural.

*****
En cuanto a la otra figura señera del existencialismo, para el escritor
dramaturgo y filósofo francés Jean-Paul Sastre, en su libro El Ser y la
ada, el hecho de actuar (siempre de manera intencional, pues si no es
así, no se puede llamar acción propiamente dicha) implica esperar un
hecho previsto de antemano. Es decir, actuar es modificar el entorno,
esperando un resultado de ello.
En esta parte de la reflexión sartreana, hay una clara similitud con
Camus y su idea de rebelión y conciencia. Si Camus afirma que sólo se
puede rebelar quien es consciente, quien tiene una idea de su propio
valor, Sartre dice prácticamente lo mismo con otras palabras: "los
motivos para que se conciba otro estado de cosas en que a todo mundo
le vaya mejor" ... pueden aparecer " ... sólo desde el día en que pueden
concebirse otro estado de cosas" y, en consecuencia, ''decidimos que son
insoportables"(539). E decir, de nuevo la conciencia ocupa el lugar
central, por lo menos en este nivel de la argumentación sartreana. Así, d
filósofo francés llega a la siguiente conclusión: existo en la medida que
soy conciente (que me entero) de la libertad de mis actos: existo como
conciencia de libertad. ólo podemos llamamos libres si tenemos la
posibilidad de elegir OTRA COSA. A lo que nos llama Sartre es a asumir
nuestra propia responsabilidad, sin recargamos en otros seres humanos
en las leyes o en las normas.
A Sartre le interesa definir, por principio de cuentas, qué es la libertad.
El hecho de actuar (siempre de manera intencional, pues si no es así, no
se puede llamar acción propiamente dicha) implica esperar un hecho
previsto de antemano. Es decir, actuar es modificar el entorno
.esperando un resultado de ello.
A partir de este planteamiento (la acción que nace de 1a libertad y que
de la propia condencia) artre, después, pasa a analizar el móvil Y

motivo, es decir, los motores de la acción, que están basados en una
negatividad, esto es, en lo proyectado, en lo "no-existente". sí, llega a la
siguiente conclusión: existo en la medida que soy conciente (que me
entero) de la libertad de mis actos: existo corno conciencia de libertad.
Además, para ser libre, solo podemos llamarnos así si tenemo la
posibilidad de elegir OTRA COSA. De otra forma, no puede existir la
libertad.
V.-La Posmodernidad: ¿la última de las respuestas?
Una primera pregunta, sin duda, retórica. ¿El "po t' de la
modernidad es realmente un 'post"? Dicho de otra manera, ¿realmente
la post.modernidad ha llegado después de la modernidad? ¿1 o se tratará
este nuevo estadio de hechos y aconcecimiemos -esto que llamamos
postmodernidad- un mero apéndice de la mencionada modernidad, e
decir, una moderrúdad reformada, aurocrítica, menos ambicio a, más
e céptica?
Bien lo menciona Albrecht ~ eilmer: la po tmodemidad es uno de los
conceptos más elu ivos, sea que se hable de arte, sociedad, política o
cultura. Estamos ante un cambio d época cuyos contornos se nos
escapan, nos esquivan, se difuminan en el aire. ¿Se trata, de verdad, del
fin "del proyecto de la modernidad, el proyecto de la Ilustración ... , el
proyecto de la civilización griega y occidental ' 0 cilmer, 103) o, más
bien de una afinación de esos proyectos: un perfeccionamiento de la
modernidad una llu tración que echa luz sobre sí mi ma, una razón que
e cuestiona a través de la propia razón? O en todo caso, ¿no será que es
ólo "un espectáculo vacío y publicitario ... , una lenta transformación
cultural en la ociedades occidentale , un cambio en la sen ibilidad"
como lo propone, en cierto momento, Andreas Huysscn (Casull , 269)
en su ensayo Guía del Posmodernismo?
Empecemos por partes. i la modernidad, entre muchas otras co as,
está marcada por la muerte de Dios, ¿podría decirse que la
postmodemidad -r sus implicacione - están aparejada con la muerte de
la modernidad, es decir de la Razón? ¿La época p st en la que vivimos
estaría marcada por el escepticismo, cuando no franco rechazo, ame la
ciencia, el progreso y la razón ilustrada? ¿Y si Dios ha muerto -o es ciego
Y sordo para con no otros- y si la razón no tiene mucho sentido,
entonces, en dónde encontrar la raíz a la cual asir e en un mund falto
de conviccione y certezas? Más aún: i en estas sociedades

�ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

454

poscmodemas aparecen, in encibles, la melancolía el e cepnct mo, el
desinterés, ¿cómo entender las dinámicas ociocultural de esto nuevos
mundo po t-capitali ta de e ta nueva sociedad.e mulriculturale , en
donde aparecen de tl das manera , las viejas tensiones raciales la
antigua de confianzas culrurale las nunca resuelta dudas m cales }'
éóca?
\:; eilmer echa mano de lbhan
an para definir el término
"postmodemismo", al que a ocia con un movi~ n_to de' u~aking" o
de-construcción, e decir, un rechazo a la racionalidad totalizante, una
renuncia a la validez ab luca del "e gito (105). l m1 mo ~ ilmer n
recuerda que e ta ten encía no e , en realidad, nada ou~ ~: egún
L otard el postro dernism "aparece como un gran m vun1~nto de
'deslegitimizaci · o' de la mod rn.idad europea... de la cual 1erz che
repre enta un documento t mprano y central'
eilmer, 109).
p tm dern.idad apar ceria entonce
i uiendo ahora a
Baudrillard citad p r ~ ilmer- com ' u
, ntesc pr
de
pérd1da de s ntid , qu ha e nducid a la . c~ión de teda la
hi toria refer ocia. finalidad.e ' (1 8). ta salida, 10 embargo puede
ceoer alguno peligro~: puede ser que no estema anc una córica raci nal
a la moderrúdad y sus demonio todo eU
n busc: d _una
autocra cendencia de la propia mod rn.idad, sino ante una hwda hacia
cinismo el irtacionali mo, 1 parriculari mo. o hacia la e nciencia de la
propia mod midad, ino a la inconciencia de que nada vale la p na, de
La

ue t do da lo mi mo.
a cabo p r la
e· n qué c n i te la crioca a la r, 7.Ón · al ujeto llevada
d
,.
La
po tm dem1dad? '\ eilmer menc1 oa tte forma , e ta cnuca:_.
cimera e la cáaca p icoló ica del ujer y de u razon; lue . la enoca
d la razón in trum ntal •a tr tada y e.-¡,l rada en el anrer1or en ayo,
cuando anal.izamo la pr pu ta de Horkheimer y i\dorn , en u
Dialéctica de la llu traci · n)·
finalm nt , la crítica p r parte de la
filo fía del lenguaje al ujeto constitu •ente del sentid .
ada una de e t, crióca de tru · cert z : la primera, trata de
demo erar la inex.i t ncia del suje.to aut · o mo, sclaY del ubc n e1eme.
on t do Fr ud (creador irrebatible de esta crítica) n era más que un
fume creyen e en la razón y en la Ilustraci · n mi ma: al r conscicnt el
er humano de su ltmitao ne autónoma , era Po ibl qu
nu \ 'O
hombre se .contr laca a í cni mo que fuera capaz ent nder u verdadera
n turaleza que u ara La razón para examinar e y encender e.

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORIA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

455

D la egunda cócica hemo escrito alg a l lar o de e te breve
en ayo: baste recordar que Horkheimer y Ad rno con u descripción d
la raz ·nin trumental, nos mostraban una m cánica de d mioac1ón en la
cual, ya en el extrem d las ociedade rup rindustrializada , el r
humano ha vu lto superfluo: s un número o una el ·e, sin identidad,
m de tin . Por opuesto, la propue ta de la cuela de Frankfurt nunca
renunció al u o d la razón: e trataba en tod c. , d una razón qu
cntica n. í misma in e nt mplacione de ninguna especie m caer en un
vaóo 1rracionalismo.
Finalmente, la tercera cáaca -ba ada en gran medid en la
propue ca d , irtgen tein- e á ccncrada en la de tru ción fil ,.ófi a
de la concepciones rac1 nali ra del ujc o y del lenguaje; en particular,
de la de trucción de la idea de qu el uj to e n . u cxpcnencia e
1mcnc1onc , es la fucnr de i nificad . lmgüí neo .. X'eilmer 123).
E te e ceptici mo de \X itt en tein no lleva a rdlc ·ionar 6 de ahj a
dudar) e ncc ro que clamo p r entendido : '",·erdad''. ' justtcia'',
"libertad" 'aut d tem1inación '.
e rrat, d n gar 1, bu,;qucda dc
e o. 1&lt;lealc ; e rrata de entender qué dec1mo. cuando decím
as
palabra .
_ca crítica. no ofrecen, una \'l. i · n di er ntc de la p . rmodcrmdad:
no
erara ene nce , de caer en la 1rrnci nalida&lt;l y en b de. e p ranza,
. m de Y r a e , ép ca c rn una modermd. d · radicalizada'', una
modernidad que cambia Je piel no n ce ariam ·nt hnci, una o icdad
"técnico-in ormati,·a, cultural y p linea mente regrc i,·a" :re1lmcr, 1~ 1),
mo hacia un mundo en donde la r, z · n bu que u amotr, . ccn&lt;lcncia, tn
donde l - concept urnversale. de la llusrr. cié&gt;n ~ 1 &gt; \'ÍCj &gt;. ,·ale re de
libertad, ¡u tic1a y aurodererminnción (enrr mucho cm s) tengan un
nue,.· l ignificad . E n
pr ce. d ene nrrarlc _cnndo a nuc ·rr.
epoca e,:i donde la po rmodcrnidad no puede fr ccr un mund nm.'\' &gt;.
VI- La re pue ta a la cri i éti

: ¿una nueva edu ación?

.:n la pnmcra agma del ce:co O I A1111J1cd 111.m(iacnte ,, los 1'o/orn m
Co11cepaón • ·oral.· Cuestiones de , 11/ropolo,~Ít.1 de la Ldumrion, &lt;l&lt;.: ·ullar y
Mctich (pp. 19-2 ), lo. autor hacen un. . erie de considcrac1onc. acerca
de la en I de la m raJ -y, p e 1 tant de l fundament s- a partir d
la apanc1ón del p iuvi mo. i la ducac1ón e , p r upue r , un 4ué y un
para qué, ¿cómo nfr mar L1 educac1 ' n de.de una en is de lo.
fundamenc ? l er humano ,·,ve, ineluccablcmcme, en 1 aqui y en el

�457

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

456

ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

ahora. Vive en el presente atado a su conciencia, que le recuerda su
perenne condición de er 'incompleto". Lo que hacemos, lo que
de eamos lo que queremo • lo que con truimos -eso que llamamos
cultura- es un intento inútil de escapar de ese "incomplitud".

sí la insatisfacción ontológica nos lleva a considerar los valores
como algo precario algo de cable, algo que puede ser alcanzado entre
todas las c sas del mundo. Hay que aclarar: el olo hecho de esperar es,
también, hacer. Yo espero que al o uceda y ha o lo conducente: creo
que esto o lo otro es po ibl y en esta ere ncia de can an mi afores )
pro •ecto mi quehacer. aquí debo vol er a una argumentación cla e en
todas e tas páginas: en la vida misma n la educación por supu tola razón no lo es todo. L razón nos da raz ne , claro, pero no
necesariamente órdeoe . n este pant no o terreo en d ndc e
encuentran la conciencia, la voluntad, la duda los de eo y lo acto , e tá
la educación. está con ese fa cinantc ser inacabado que e , qu
mos,
los humano.

n e te panorama, in i to, e fundamental centramo en los proce o
educativo en con tante debate filo ' fico entre lo que el er human
puede-ser y lo que debe- er. sí, pod mos isualizar la educación como
apr ndizaje o como liberación. Aquí regr samos, por fin al concepto de
conciencia, •a tratado lineas atrá : un mirar lo mirado •, por ende n ser
lo que miram s.
di tanciarnos de 1 que emos y de n tro.
mi mo , es interpretarno una y otra vez, de d una e ncicnc1a
concienciante de de un circuJo hennenéutico que nunca
ci rra. i e\

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORfA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

VII. Conclusiones
Me atrevo, en e ta últimas línea a recordar una conferencia dictada
en evilla por Octavio Paz acerca d lo retos de la democracia
moderna . El poeta nos entrega un panorama de olador (pp. 23): en
nuestras ociedades contemporánea nos falta "el otro, los otro ... en
cada individuo aparece la escisión psíquica. E tamo separados de los
otros y de no otro mismo por in isibles parede d eg ísmo, miedo e
inclifi renc1a ... se eleva el nivel material de la vida (pero) de ciende el
nivel de la v rdadera vida... La marca del conformismo e la onn a
impersonal que sella t do los rostr ".
¿Cómo, emonces enfrentar estos r tos? ¿Con las armas de i mpre?
í y no. on la ducación pero no la d 1empre: una nue a educao ' n
que nos permita acerca roo a lo demá , qu no permita r elar al otro &gt;'
a. no otro rru mo , que no permita eguír siendo humanos. iejor
dicho: qu no p rmita seguir tratando de er human s. en Lcamio
aquí e tamo aquí somos.

Bibliografia
RE. DT, Hanna. Eichmam1
Barcelona: Lumen 1999.

tll

Jerusalén:

11

Estudio obre la Banalidad d,I \la/.

1\ , H et al. Temas y Textos de Filosojla. México: Editorial Alambra

Mexicana 1988.

er humano e
R es p rque tiene conciencia. na filo ofía educativa
que no tome en cu nta e te lemento es por decir lo meno , incompleta.

, Albert. El Ho111b Rtbelde.

guilar . ., 19 1.

La conciencia del hombre
una conciencia m ral i es que 1 e . 1
er humano no e , lo un 'poder- er' ino un 'deber- er" en libenad.
o tenemos otra salida: orno humano porque queremo erlo: porque
estamo en e te inacabado e inacabable pr ce o de querer erl . Y

CORTh 1A,

dda. Co11etpdonu de Ética. Trorta 1992.

CORTI A,

dela. Historia de la Ético. doca, 2000.

seguirnos tratando.

Cuesuone de antr poi gía d la educación Barcelona:

La educación, entonces debe manten r vi a la conci ncia: no permitir
que la razón "racionalizadora'
lleve a la ilu íón, a la mentir al autoengaño. Las idea con eroda en ideologías de odio, nihilismo o
confoonismos debemos com,patirlas, también c n idea : con una
autocrítica tan feroz como lúcida.

no

. ' • f ~lich, J.C. Del 011i111al i,unjidmle a los 1 0/om en Co11rrpc1ón 1 ar•al.·
1

HAB
, Jür en. Co11dt11da
Édicione Península, 1991 .

foro/

«ió11 Com1111icatwo. Barcelona:

, Jurg n. El Disrurso Filosójiro de lo lodemidad.
HAR

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Y, D. LA Condición tÍt la Posmodernidad. morrorcu.

ladrid: Taurus.

�458

ERNESTO OIEZ-MARTÍNEZ GUZMÁN

HORKHEIMER, Max y Theodor
fadrid: 1998.

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Madrid; Taurus, 1974.

18 RAZONES PARA ESTUDIAR
A ESTADOS UNIDOS

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M - Z, Blanca. "Escuela de Frankfurt: egunda Generación". Diccionario

Itro. Mi uel Án el Gonzálcz Quiroga·
Maestría en srndios Latinoamericanos
niver idad de las Amcrica

Crítico de Ciencias Soda/u. Disponible en: http: / /www.ucm.es/info/eurotheo/dbmunoz8.han.

PAZ, Octavio. "La Democracia: Lo Ab oluto y lo Relativo".
Agosto- epciembre, 1998. pp. 1 -24.
ARTRE, Jeaa Paul. El ery In
·re : Lo ada, 1983.
\;

uelta.

. 261.

oda: E11sa •o de Ontología Fenomenológico. Buenos

LLl ffiR, Albercbe. "La Dialéctica de la M dernidad y la Po m dcrnidad".
lodemidady Posmoden,;dad. Q. Pico, compilador). Alianza.

En virtud de que el órulo e ba tance explicito .obre lo que pretendo
hacer en este artículo, entraré sin preámbulo en materia. Desde la
per pectiva de los mexicanos la primera razón para e tudiar a Estados
Unidos, su hi toria, su sociedad, u economía. u poütica ,. us
institucionc , proviene de una exhortación de don Daniel Co ío illegas,
para muchos el hi t riador y politólogo má respetado y admirado que
ruv
1éxico en el siglo XX. El fundador del olegio de México afirmó:
' i ha habido hay algún paí en el mund que tuvo tic.ne tendría
nece idad de estudiar y encender a lo E tado Unido , e e paí
.
México". 1 Dad que la demanda de don Daniel sigue)' seguirá vigenre y
que él e una aucoridad irrecu able, u exi encía se conviene en nue tra
primera razón.

r

y

La egunda razón e que E tado. Unido es nue ero vecino ,. no
co~ ic_n i norar al vecino porque no puede ayudar o nos p·uede
pequd1ear, o ambas co as. Todo lo que uccde en La ,·ecindad no afecca
r con una frontera de 3,200 kilómecros de largo muchas co a pu den
uceder. Solo tomar' un ejemplo de mucho que se p drían citar: el caso
de ierra Blanca. sre es el nombre que
le dio a un basur ro nuclear
· Facultad de Filoso rn y Letras, Uni\•er idad Autónoma de ue..-o León.
1 Daniel Co io Villcga , "De la aece idad de e rudiar a Estados
nidos" .At{~li11,
Anuano dt Esh1dilJJ rl1,g/01111mica11os (México: nivcr idad Autónoma de léxico, 1968)

10.

�460

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

que se pretendía establecer en la frontera de Texas y Chihuahua y que
almacenaría los desechos radioactivos peligrosos del noreste de Estados
Unidos. El proyecto fue frenado en 1998 debido a la intensa presión que
ejerció el pueblo y el gobierno mexicano y porque George Bush,
entonces gobernador de Texas, requería el voto hispano.2
Un basurero· nuclear es algo muy serio porque el manejo inadecuado
de ese material se convierte en cáncer y eso se traduce en tragedias para
familias mexicanas. A veces las necesidades de un vecino se pueden
convertir en las tragedias de otro.

La tercera razón es porque Estados Unidos es el país más poderoso
del planeta y las decisiones que se toman allí afectan para bien o pata mal
a todos los países de la comunidad internacional, no solo a México. ¿De
donde proviene ese poder planetario? n su libro El ascenso y caída de las
grandes potencias, Paul Kenned estableció una clac~ relación entre e!
poderío económico y militar. El trabuco económico que construyo
Estados Unidos para convertirse en la primera potencia no es producto
de un accidente o resultado de la combustión espontánea. Es una
realidad fotjada en la historia y conviene conocer esa historia y saber
como lo logró.
La cuarta razón es 9ue ningún país ha influido tanto en nuestro
pasado. La guerra que nos arrebató más de la mitad del territorio es el
ejemplo más visible y doloroso. Pero hay mucho~ ejem~los ~~s de_~sa
influencia en nuestra historia. México no solo sufrió una mvas1on rrulitar
de Estados
rudos, también soportó una invasión pacífica de
norteamericanos y sus inversiones durante el Porfüiato. Lo ferrocarriles
ataron a los dos países con ganchos de acero. Chihuahua, tal vez, fue el
estado más invadido. Esa presencia provocó despojos, . desigualdades Y
resentimientos. Provocó un espíritu nacionalista muy profundo. I o es
casual que Chihuahua fue 1a cuna de la revolución mexicana. Debido a
esa desmedida presencia, un autor ha dicho que la revolución fue la
primer~ guerra de liberación oacional. 3
Otro ejemplo llamativo es la· influencia que ejerció Estados Unidos
para orientar el rumbo de la revolución mexicana. o solo me refiero al

·
2 "Pobrc_!s pero libres de desechos tóxicos, orgullo de Sierra Blanca", El Informador,
24 oct 1998 &lt;http://www.informador.com.rnx/ &gt;
.
.
J John M. Hart, Rlvol11tionary Mt:idco, the roming and process of the Mex1ra11 Rtvolunon
(Berkeley: University of California Press, 1987) 18.

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

derrocamiento y asesinato de Madero atribuido al embajador
norteamericano, Henry Lane Wilson, sino al papel que jugó ese país para
derrotar a Pancho Villa que repre emaba la revolución popular y apoyar
a Venustiano Carranza, representante de la revolución burguesa. n su
texto, Revolutionary Mexico, the coming and process of the Me.x'ican Revolution,
John Hart documentó el papel que jugó Estados Unidos en bloquear el
apoyo a Villa desde la frontera. n cambio, el ejército norteamericano
entregó grandes cantidades de armas y materiales de guerra en el puerto
de Veracruz que utilizó Obregón con gran efectividad para destrozar al
ejército del orte. De esca manera, según Harc,
tados nidos orientó
el rumbo de la revolución y es claro que la revolució n marcó el de tino
4
de México en el siglo
e vale preguntar, ¿Qué hubiera pasado i el gobierno norteamericano
hubiera apoyado a Villa? Un conocimiento de
tado
nidos y de u
iotere es nos permiti.áa descartar esa po ibilidad. in embargo, lo
importante saber es que eso intereses siempre han estado presente para
tratar de influir, condicionar limitar u orientar lo que ocurre en México.
Por eso afirmamos que ningún pai ha influido tanto en nuestro pasado
que los E tados nidos.
La quinta razón es que ningún país tiene tanta influencia en nue tro
presente. En palabras de Josefina Vázquez, ejerce un ' arra tre
gravitacional" sobre México. 5 Esto e indiscutible y lo podemos sustentar
con algunos ejemplos de las esferas económica, soóal . cultural. En lo
económico, para todo fin práctico, lo dos paise e tán casado , aunque
en un matrimonio difícil, a ratos tniculenro. E to es particularmente
cierto a partir de 1994 cuando entró en vigor el Tratado de Libre
Comercio. Estados U nidos es el principal socio comercial de M · xico.
Para allá va la ma or pane de nue tra exp rtaciones .' desde allá viene la
mayor parte de nuestras jmportaciones. ~xisce tal dependencia de la
economfa mexicana que se ha clicho que cuando
tado
nidos
estornuda, a féxico le da catarro. La comprobación má reciente de este
dicho se verificó- tras los ataque terroristas del 11 de septiembre del
20 1 cuando la economía estadounidense cavó en una difícil recesión. La
economía mexicana recibió el impacto de manera inmediata y e estancó,
erando al traste con el crecimiento económico y afectando la vida de
millones de mexicanos.
~ Han, 276-326.
; Josefina Zoraida ázquez, "La enseñanza e investigaci · n de la hi tória de EC
en México", Su,m1da 20 mayo•ago. 1991: 146.

�462

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A EsrADOS UNIDOS

En el ámbito social usaré el ejemplo más preponderante, el de la
migración. Millones de mexicanos han emigrado a stados Unidos, legal
o ilegalmente. Muchos má aspiran a hacerlo. La Patrulla Fronteriza
devuelve a un millón y medio de mexicanos sin documentos cada año,
una población mayor a la de fonterrey. n promedio de cinco mil
individuos, el ~año de un pueblo, son detenidos y devueltos cada
noche. e estima que hay 10 millones de mexicanos en Estados Unidos
nacidos en México y otros 15 millon de segunda o tercera generación.6

progre o material. Esto e a lo que se le
ingún ouo país de la cierra produce e a
atracción. Conviene saber porqué y eso nos ayudaría a aber p rqué no
hemo con rruido un ueño mexicano.

El impacto que esto tiene para México e refleja de dos forma : por
un lado atenúa un problema social muy grave: el desempleo. La
emigración es una válvula de escape que ayuda a evitar movimientos
sociale en México. n segundo lugar, las divisas que mandan esos
emigrantes a México ya suman alrededor de 16 mil millones de dólare al
año y superan la cantidad qu recibe féxico del turismo y de la
in ers1on. sas entradas e conviert o en un iogrc o alvador y en un
nivel de biene tar para millones de familias mexicana . Tal vez por e o
dijo Fausto Zapata que ''la historia nos enseña a desconfiar de Estado
Unidos y la vida cotidiana nos aproxima a él...'
La influencia que ejerce Estados Unido en la e fera cultural es la má
visible. Los patrone de las modas d J consumo y de los gustos que se
estilan al norte de la frontera muy pronto llegan a féxico. olo ob erven
cuantas per onas visten pantalón de mezclilla para verificar ste dich .
La mayor parte de las película qu vemos en el cine pr gramas de
relevi ión provienen de stados nido . Los deporte que mayormente
practicamos con exc pción dd fútbol tienen su origen en e e paí . La
influencia cultural e abrumadora y lo ejemplo abundan.
lo ofrezco
uno: el consumo de hamburgue as. La cadena de comida rápida
McDonald's cuenta con más de 25 mil restaurantes en todo el mund y
hay muchos d ellos en México. Los arco de esa cadena on conocid
mundialmente. La influencia cultural e clara contundente · con cante.

La sexta razón para estudiar a E tados nido e porque se con idcra
1a tierra de esperanza, de oportunidades para d cenas de millones de
habitantes del mundo, incluyendo a 1 léxico.
e pal de 1)ierta el deseo
'

Jc:ffrcy Davidow, El osoy rlpurrroespb, léxico: Grijalbo, 2003) 189.
"f Humberto Garza Elizondo,
Todo lo q11t 11slttÍ siunprr quiso sabn- o(trra tÍr F.statfos
nidos cómo avtriguarlo, México-Estados nidos, 1983 déxico: Colegio de ~léxico:
1984) 80.
6

en d ser humano de bienestar

lwna el 'Ameriran drea11I'.

La séptima razón es porque el conocimiento genera comprensión y
e ta nos ayudaría a superar el etnocentrismo, el nacionali mo dañino y la
xenofobia destructiva. 1 os permitiría uperar la vi ión manique; y
impli ta que atribu e a Estad s
nidos todos nuestros male .
Humbeno Garza lizondo lo C)..'})te a de la iguiente manera:
La ignorancia alimenta in eguridad, tem res, y prc:juicio. ; la
ihtflorancia se traduce en debilidad e incapacidad. El C(ln cimi •nro
genera seguridad, c nfianza y juicio sólid ; el conocímiento e traduce
en fuerza y capacidac:.I. La información e poder, d con cimiento e
poder, el e rucüo e!- poder.

Pedirle a un mcxican que studie y conozca a Jo norteam ·ricanos
no es igual a pedirle qu lo quiera o conviva c n ello . Co ío Villega
no recuerda que hay quienes estudian los alacranes in com•ivir con

ello .9
Una crava razón e tá e trcchamente relaci nada con la ant ri r per
diferente en un a pecto importante. r\l c noccr a
tado~ rudo n
daría otra óptica para ob, rvar a nue ero propt pal . 1 o digo n. da
nuevo cuando afirmo que al alejarno de una co a vece la p dcm ·
,·cr mejor. Lo asrronaura que miran hacia la acrea de. d 1 e pac1
llegan a comprender que omos muy pequeño que formamo. parte de
algo má. grande. studiar a ero paí no p rmire tomar cierta di ranci,
del nue ero. No torga una per p cci\'a como la d I a tr nauta par
ob ervar a México con may r obj .ivi&lt;lad.

La nm·ena razón e p rque lo Estado l rudo. e l. fuente princip, 1
del nac1onalism . mexicano. El nacionalismo, al igual que la r ligión y la
lengua (y el fútb I cuand ju ga la elecc1 · n m x1c na) . una fuerza que
cohesiona al pueblo m xicano. Tener a un adver ano c mún aruda a
.unificar a l s m xicano como lo demo eró la expropiación p tr Íera en
1938 cuando rico y pobres e unieron parn defender la soberanfa anee la

Garza Elizondo, 6-87.
Villcga, 11.

9 Co.í

�18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

464

465

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

amenaza del gobierno norteamericano. La imagen de campesinos de
todo el país marchando con sus ofrendas de pollos y chivos para pagar a
las empresas petroleras es una imagen imborrable de la historia mexicana
del siglo XX.
Vale señalar también que los gobiernos del PRI utilizaron el
nacionalismo para mantener su poder. Comúnmente ondeaban la
bandera anti-norteamericana para g.marse el apoyo de diversos sectores
de la sociedad. Por eso el presidente Luis Echeverría se especializó en
ofender a Estados Unidos: para tratar de ganarse el apoyo de la izquierda
mexicana después de las masacres de Tlatelolco y del 10 de junio de

1971.
La décima razón es que el conocmuento le da poder, o
empoderamiento como se dice ahora, al individuo. Cuando nos armamos
de conocimiento es difícil ser engañado. Tomemos el ejemplo de las
guerras. Cuando George Bush nos dice que Estados Unido va a la
guerra para defender la democracia y le pide a México brindar ayuda,
podemos recordar lo que han dicho otros presidentes estadounidenses

para justificar las guerras.
James Polk declaró que tenía que combatir a éxico para extender d
área de la libertad hacia el oeste. El resultado, como ironizó Josefina
V ázquez, fue la extensión del área de la esclavitud. illiam McKinley,
presionado por la opinión pública y los periódicos amarilli tas de Hearst
y de Pulitzer, le declaró la guerra a España para liberar a Cuba. Luego
procedió a establecer un protectorado sobre la isla. La entrada de
Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, dijo oodrow '\ ilson era
para poner fin a todas las guerras. Después se supo que lo banqueros
estadounidenses habían pre ionado a ilson y se hicieron enormemente
ricos. Peor aún, no puso fin a las guerras. einte años 'después estalló
una guerra mayor, la más destructiva de toda la historia. La guerra de
Vietnam era para liberar a ese país del yugo comuni ta, nos aseguró
Lyndon Johnson. Pero lo vietnameses luchaban para liberarse del yugo
colonialista, primero de Franci~ y después de stado Unidos. Conocer
la historia es una vacuna contra e1 engaño.
Recíentemente el gobierno estadounidense le hizo la guerra a Iraq
para combatir el terrorismo y construir un mundo más seguro. El único
resultado asegurado, hasta ahora, es que habrá más petróleo para
Estados Unidos. El ejemplo de los engaños para ir a la guerra es
especialmente sensible para nuestro país porque miles de jó enes

mexicanos.__
van
en esas guerras · e:·Qué
:,: y mueren
.
f:
para una amwa mexicana?

1m·

pacto pue de ser mayor

La razón un~écima es que debemos estudiar a los Estados Unidos
porque. .ellos .s1 nos estudian
a nosotros
y el que □ene
·
.
_ .
mayor
conoclilllento
tiene
la
venta)ª·
Cada
ano
vienen
miles
d
·
li
d ·
•
.
.
e especia tas d e
to_o t1po a mvesttgamos. Tienen una radiografía muy exacta de lo que
~m:ios y, lo que somos. Cosío Villegas daba este ejemplo: 0 su
b1bliografia
sobre la separación de Tevas
·
.
.,
aparecen 235 citas
de
me.'&lt;.lcano y 465 de norteamericanos. 1º
, Los mexicanos hemos estudiado poco a Estados Unidos. De los 126
o~os sobre es_e p~s que se encontraron en la cíudad de féxico en 1985,
571/~ era~ en mgl~s y 41 % en español olo cuatro de las 126 bras
hab1an
sido
e cntas por hispanoamericanos y solo una por un
•
11
mexicano.

L~s pla~es ~e es~dios de las principales universidades apena
empiezan a 1nclu1r la historia de stados Unidos aunque algunas de ellas
ofrec~ el curso_ solo como optativa. olo dos instituciones en el paí el
Colemo
·
. o: de. ,M,ex.leo Y el In Stltuto
...Mora, promueven de manera activa' la
mvest1gac1on sobre Estados Unidos. 12 En años recientes ha habido
e fu.erzos loable del Colegio de léxico, la U
M, el CIDE v el
In~t1tut? foca para ~u~licar obras obre Estados Unidos y alg~as
uruvers1dades de provincia corno la niver idad 1\uto'noma d
Le'
d"f
·
.
e 1 ue o
on para 1 undir la lustoria de ese paí .
La razón duo~écima es para saber como se define la política exterior
de E_stados Urud~s . p rque esta afecta a todos los país s v mu ,
e ~ec1alrne~t a Mex:c_o. Es bien sabido que la dinámica intem; de u;
~~ det~r~ma_ su politica exteri?r. Dos casos lo ejemplifican con nitidez.
norteamencano del siglo XIX tu- e 1mpu
·
lsa do
i expans1orusmo
bl
nexora eme_nte por el crecimiento demográfico derivado de la
d~ comu~al mmi~ración europea. La población se duplicaba cada 23
anos. Ma y ma p rsonas exigían y devoraban más y más tierra
L

°Cosío Villegas.

1

1uñez Gar ·
ylvia 112
· una remterpretación
•
norteamericana·
.
aa _Y _otros, "H a~ta
de la historia
G
•
.
6
atulo
en
bibliotecas
mexicana
',
Smimcia.
2 mavo-ago. l 985· 111
12
.
. eorg _Le,denberger, "Exploring the Pase of the 'Other': the Practice o.f
.
H
lStOn• 10 i\Jex.1co" j
/
.f ,1.
&lt;h ·Í /
. • o11m11 (!¡ l~t imed Age a11d Prognssi1't' E ra, 1.4 2002: párrafo 6, 81 20
ttp. www.hi torycooperaave.org/ joumals/iga/ 1.4/ leidenbetger.hunl&gt; .
11

c•u

··

�466

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

empujando la frontera hacia el oeste en un espiral implacable. Este
proceso expansionista barrió a los indígenas y se llevó de encuentro a
México. inguna fuerza en este continente lo hubiera frenado. Es risible
decir que Santa Anna perdió a Texas. Texas y todos los territorios al
norte de
bcico estaban perdidos desde el momento que Estados
Unidos inició su jrrevocable marcha hacia el Pacifico.
Tomemos otro ejemplo que afectó menos a éxico y más al resto del
mundo pero que igualmente refleja como la dinámica interna de un país
determina su política exterior. Después de la Primera Guerra Mundial los
Estados Unidos le dio la espalda a Europa y al mundo en una actitud
agresivamente aislacionista. u Congreso rechazó ratificar la Liga de
~ciones, un organi mo internacional, precursor de la Orgaruzacióo de
aciones Unidas que tal vez hubiera atenuado o desarticulado algunos
de los factores que desembocaron en la egunda Guerra [u.ndial. El
gobierno de Estados Unidos permaneció imperturbable mientras Hitler
iniciaba su proyecto ambicioso de rearme y expansión de Alemania. Las
fuerzas internas que obligaron al aislacionismo determinaron también el
destino del mundo.
Conocer esas fuerzas permitióa a México saber qué e puede esperar
de Estados nidos, cómo negociar rnn él, cómo reaccionar a su
conducta y sus posturas y cómo tomar mejores decisiones en nuestra
política exterior.
La razón decimocercera para estudiar a Estados U nidos es porque
constituye una extraordinaria forma de observar los grandes procesos y
fuerza que han formado al mundo moderno. e refiero a la religión, la
democracia, la inmigración, la lucha de las mujeres la tecnología, la
industrialización, el nacionalismo el capitalismo, el imperialismo y la
globalización. Todos esos fenómenos se encuentran en la hechura de
Estados Unidos. Es un grao aparador de la fuerzas poderosas que han
tenido impacto en el mundo.

La razón decimocuarta e tá relacionada con la anterior. r os permiaóa
comprender muchos de los cambios en el mundo porque muchos de
ellos tienen su origen en el poderoso motor capitalista que se fraguó en
Estados Unidos. Tomemos ta!) sólo un ejemplo. La caída del imperio
o iérico es uno' de los grandes acontecimientos de la historia pero no
ca ó solo. por contradicciones y debilidades internas. También se
derrumbó porque no pudo competir con el poderlo económico,
tecnológico y militar de Estados Unidos y Occidente. Había una

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

467

alternativa al sociclismo totalitario. Sin esa alternativa la población del
mundo probablemente estaría viviendo en una época más sombría.
~l tema . de la democracia ocupa la razón decimoquinta. Estados
Umdos ha . sido el laboratorio más grande de la democracia en el m und o,
con expenmentos y experiencias a lo largo de casi 230 años. México
pued~ aprender ~ucho de esa experiencia para la construcción de su
propia democracia. Al ob ervar el largo trayecto norteamericano una
cosa parece extraordinariamente clara: la democracia es un camin~ no
un ~esáno. La construc~i~n democrática es un proceso que n~nca
termma. Como la revoluc1on permanente de Trotsky, exige renovación
con~tante: Esto se evidenció de manera pasmo a en la elección
pres1denc1al del año 2000 (decidida finalmente por la Suprema Corte) en
la que gan_~ un c31:~~ato que tuvo menos votos populares que su rival.
Esa ~~eccion exh:?10 problemas serios en el sistema que requieren
atenc1on y correccion.
¿Que n~s dice esa experiencia a los mexicanos? En nuestro país existe
la_ percep~ion de que estamos en una transición a la democracia. Algunos
piensan, mcluso,_que ya hemos ll~gado. La experiencia ajena nos ugiere
q~e la demo~rac1a es algo que e uene que construir y defender todos los
día~ para siempre. Aquellos que piensan que ya hemos llegado, ahora
e tan batallando para explicar el riesgo de una regresión al autoritarismo.
Ott~- aspecto de la experiencia norteamericana es evidente: sin
educaaon no puede haber democracia. Es la piedra angular sobre la cual
se construye el sistema. Los fundadores del estado noneamericano
ap~ tar~n a educar al pueblo. Por ello la construcción de escuelas y
uruvers1dades en ese país no tiene paralelo en el mundo.
La _educación en . , éxico, e_n cambio se restringió a una capa muy
peq~ena ~e la poblacton. Los liberales del siglo XIX vieron frustrado su
Sueno de_llllplantar un sistema democrático debido, en buena medida, al
escaso 1:1:vel educativo de la ma •ocia de la población. Porfirio Díaz
r~conocio est~ y de~dió que México olo podía ser gobernado por una
dictadura. Mas recientemente, Carlos Salinas consjderó que México
~stªba preparado para una apertura económica pero manteniendo un
es~u~ma político autoritario. México debe tener bien claro cuales son sus
pnondad~s. Podemos aprender de la experiencia noneamericana v poner
la educación en primer lugar.
·

�l 8 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESfADOS UNIDOS

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

468

469

La razón decimosexta para estudiar a Estados Unidos es para saber
qué hizo bien y qué hizo mal. Eso nos permitiría conside~ar la utilización
de lo primero ) evitar lo segundo. Lo que nuestros vecinos han hecho
bien y mal llenaría una biblioteca entera. Me limitaré a. dos ejemp_los
positivos y dos negativos. Desde sus inicios, Estados Urudos ha terudo
una prensa bipe;rcótica. r luchas gobiernos se bao quejado y han rr_at~~o
de amordazarla. Cuando le preguntaron a Tomás Jefferson su optruon,
respondió: "Si tuviera que escoger entre tener un gobierno sin
d periódicos
. , ,, 13
1
o periódicos sin gobierno, no dudaóa en escoger a ~egun a opc1on .
Incluir la libertad de prensa, junto con otras libertades que los
fundadores consagraron en la constitución, es algo que hicieron muy

norteamericano está muy polarizado sobre este tema. Al comentar el
proyecto espacial de ~ush de_enviar astronautas a Marte un cómico dijo
que es para buscar am1gos alla porque ya no tiene aquí en la tierra.

bien.
Pero hay que recordar que en esa misma constitución se consagr_ó la
libertad a portar armas. Eso ha contribuido a convertir a Estados Urudos
en una de las sociedades más violentas del mundo. ¿Quién no recuerda
las escenas desgarradoras de dos jóvenes con carabinas de alto po~er
masacrando a us compañeros horrorizados en la escuela de Columbine

Curio a~c?~e e o u:mi~ames han llegado a una ociedad que en d
pa a~o aruqu1lo a los md1os, encadenó a los negros de pojó a lo ~
mexicanos y le cerró la puena a los chino . Ahora todos convi, en en un
ambiente de aparente armonía. Esa es otra de las grandc:contradiccione que hace del estudio de esa nac1on
· ' una aycnrura
fa cinante.

La ra~?º dec~osé?tima par~ estudiar Estados Unidos es porque e.
una oac1on mulnrracial y pluncultural que se ha convenido en un
gigantesco laboratorio donde com íven annonio amente las razas más
di~rer~as de~ mundo _e? un mismo si tema económico, politice y jurídico.
mgun pa1s ha rec1b1do tantos y can diver os inmigrantes. De de 1820
hasta 1996 se estima que entraron legalmente más de 63 millone de
persona de prácticamente codos los países del mundo. 14

en Colorado? Esto es algo que han hecho muy mal.
n relación al papel que lo Estados U nidos ejerce en el mundo, en el
lado positivo tendríamos que recordar el magnífico papel que . jugó en la
egunda Guerra fondial para sal ar al mundo del flag~lo fascista. o es
descabellado pensar que sin la participadón nonearoencana el _resu1t~~o
pudo haber sido muy djferente. Después del conflicto, una inyecc1~n
masiva de recursos estadounidenses a través del Plan Marshall levanto a
Europa de su postración y ayudó a construir un mundo cualitativamente
mejor.
Pero el papel que ejerce stados Unidos en el mundo tiene un la~o
oscuro. us intervenciones n cada rincón de la tierra han generado odio
y rechazo que se traduce en un mundo más inse.gur? como lo
demo craron lo ataques terrori ta en Nueva York y , ashmgton el 11
de septiembre de 2001 ) en adrid, España el 11 de marzo de 2004.

1 imervencionismo de Estado
nidos provoca rechazo en su
propio pueblo. n sector imporrante de la opinión p~blica_con idera que
el gobierno de Bush se exceclió al mentir sobre la existencia de armas de
destrucción masiva para justificar la in asión de Iraq. El pueblo

Ademá , e. po iblc que podamos aprender Je esa expericncin. L' 11
debate c¡ue existe en México ah ra s en relación a los usos ,. coscumbn.::de nuestras comunidades indígena . L s norteamericano· con i&lt;lc:r:rn
haber resuelto ese problema aceptando la divers.i&lt;lad social \' culrur.tl
pero d nrro de un mismo sistema político y jurídico que gar~ntiza 'º"
m1 mo derechos a t do .
La dccimoctaYa r ú~tim~ razón para estudiar a E radas Unidos c. , 1ul·
una parte de nue tra h1 toaa y cultura e rá allá en los casi 25 millo nes tk
inmigrantes o ruj?s de inmig_raote mexicano. que radican en aqué.l pak
La llegada cononua de mJllones de paisano le ha imectado a C..'~ .1
soci~da~ una dosis permanente de valore . , tradiciones · r c stumbrl'"
mexicana . Lorenzo Meyer ha expresado que la culrura de ~léxico com,
un especi de Al Qaeda cultural ha inYaclido al país más poderoso &lt;.k '
mundo. 16

14 ~-aymond Cohn, "lmmigrarion ro the
aice&lt;l tates" , l~I /.,\ .'tt F.11qrlop,-d1,1, l .¡
Robcrt \\ haples, 15 ago. 2 1
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11

�MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

18 RAzONES PARA ESTUDIAR A EsTADOS UNIDOS

Este es un giro novedoso porque desde tiempo atrás en México
muchos han expresado d temor de perder nuestra esencia cultural ante la
embestida norteamericana. Por eso algunos grupos rechazaron la
apertura de un restaurante McDonald's en la plaza central de Oaxaca.
Pero esto no es privativo de México. Para lo fundamentalistas islámicos
la difusión de los valores norteamericanos en sus países on obra del
demonio. En Japón, Europa todo d mundo se ha expresado el temor
de que la cultura local será barrida por el maremoto cultural
estadouniden e.

Mi propia experiencia y la de muchos mexicanos que hemos vivido en

470

Por eso resulta paradójico que uno de los intelectuale más
reconocidos de Estados U nidos expre e el temor de que la ola mexicana
inundará a su país. amuel Huntington ha provocado una polémica
apasionada con su argumento de que el desafio más grande para la
identidad estadounidense tiene su origen en la enorme y permanente
inmigración de América Latina, y sobre codo, de México, en la tasa de
fertilidad de esos inmigrantes, muy uperior a la de los negros blancos
norteamericanos. 1

Lo que Huntington ve amenazados son los valores· que hicieron a
Estado Unidos el país más exitoso del mundo entre ello , el
protestantismo, el individualismo, la ética del trabajo, lo derechos
individuales, la responsabilidad y rendición de cuentas de lo gobernantes
y la creencia de que los seres humano pueden consrruir un paraí o en la
tietra. El politólogo de Harvard afirma que lo mexicanos n nos
ajustamos a los patrones que rigieron a los inmigrantes anteriore y que
nos regimos por otra escala de valore . Más aún, la población hispana se
reproduce con mayor celeridad y se estima que para el año 2 50, uno de
cada cuatro estadounidenses será hispanoamericano. La cercanía con
México le permite a esta población recibir refuerzos constantemente,
tanto .humanos como culturale .
Esto esci en el centro de la preocupación de Humington y muchos
norteamericanos pero su análisis e cuestionable en un aspecto crucial.
Cuando insiste que los ruspanos no se ajustan a los parrones y alores
norteamericanos, no ha medido la capacidad y profundidad de
adaptación de los hispanoamericanos al pragmatismo norteamericano.

Estados Unidos demuestra que se pueden conciliar los valores de ambos
países en un proceso de sincretismo cultural. Sin abandonar algunas de
sus tradiciones, los inmigrantes, y sobre todo los hijos de los inmigrantes,
aceptan y se rigen por aquello valores de la ociedad angloamericana
que les conviene para avanzar en el campo económico y social. Es un
proceso selectivo, no excluyente. Lo que también resulta claro es que
Estados Unido iempre ha tenido un paragua cultural muy amplio pero
todas las razas, etnias y grupos aceptan un mismo sistema económico v
un andamiaje p litico-juódico que ha mostrado u eficacia y les permic~
vivir en armonía y con pro peridad.

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REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA
EN LA MANUFACTURA NUEVO LEÓN ,
DÉCADA DE LOS NOVENTA
REGIÓN INDUSTRIAL DE MONTERREY
D ra. Eschcfo Gutiém:z G:ui'a
Doctora en Economfa por la l inivcrsid.1d de Parí.
Directora del [o tituro Je 111\'1::-tigacionL·,
de Ciencias Soci:tks dl: l.1 l '. \:'-,. L

La regiones industriales avanzan de manera difcrcnci. da en b
evolución de lo procesos de ree tructuración productiYa que dan ongcn
a la emergencia de nuevo sistemas prod11rtiros _J' 1110&amp;/os tf¡, ((l/idml t¡uc
participan en la definición de las alternativas &lt;ld fururn dc b
indu rrialización de la naciones .
Obviamente, el universo de la industria manufactun:rn 110 L'S
homogéneo, por el contrario, e encuentra ampliamcnn.: din:r'-it-icadn cn
u interior. Para poder beneficiar e del modelo de apertura 1nrcrn:mnn:\\.
propia de la etapa de globalización económica, las cmprl'::1: b:111 rcnido
que transitar por proceso de transformación de sus compnncnrc: dc1
si tctna productivo. ~ s decir, iniciar pr ce os d&lt;..' r&lt;..'&lt;..'SI rucrur:1c1i"&gt;n
productiva, cambio organizaciooal de la cmprc,;:1 , pnl111cas tk
flexibilidad del. trabajo y isrcmas distributivo de con. t:n~, 1 en 1:i~
indu trias. in , tas rran, formacionc · a niv l micmcconr·&gt;1nico, nn c::
posible alcanzar 1 s niveles de compeátiYidad yuc ha 1mpuc:,;t&lt; 1 l.1
· globalización. Ju tamente, el problema radica en &lt;.JU 11() co&lt;..b!- la:cm~resas tienen las mismas oportunídade de modcrnizar:,;t, de ahí que,
la diferenciación producti a es muy profunda en el !-cno de la 1ndu~tr1a
manufacturera de las regiones.

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉ:CADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

474

En la etapa actual de la globalización que estamos presenciando~ los
sistemas productivos se encuentran configurados por la polandad
fordtaylorismo-ohnismo (Coriat, 1993; Boyer y -~urand, 1993): Esta
relación dialéctica entre los componentes tradicionales del sistema
productivo del fordtaylorismo (Estados Unido~) y su confr?ntación c_on
los nuevos componentes del sistema productlvo del ohnismo Qap~n)
van estableciendo las fronteras entre el atraso productivo
(fordtaylorismo) y la modernización (ohnis~o). En consec~encia, la
polaridad atraso-modernidad establece ~n ampli~ rango detenrunado poc
los componentes del si tema fordtaylonsta amencano, por un lado ~ por
el otro, por los componentes del sistema ohnista japonés. El ohrusmo
hace referencia al sistema productivo disefiado en Japón con la destacada
participación de Obno (1989) en la empr~sa Toyota y lo pod~_mos
entender como el nuevo paradigma productivo emergente con caracter
univer al capaz de desplazar los sistemas ford~yl~ris~ do~tes en
los Estados U nidos. Así, en un país, en un distrito mdustr1al, en una
rama de industria e inclusive en el seno de una empresa coexisten dicho
sistemas productivos, híbridos, aunque con predominancia de uno de ellos
Frente a esta coyuntura, en la región industrial de Monterre, se han
ido desarrollando también diversas estrategias productivas y formas
salariales particulares que, al combinarse e~tre e~s, dan origen a esce~ario1
de actividad industria/ que bien pueden ser diferenciados. Cada escenario de
actividad industrial desarrolla estrategias tecnológicas particulares
configura modelos de calidad y productivi~ad_di ~tos, ~enera formas
salariales y de inserción en la estructura de dis~b~c1on d~l ~greso que le
son propias a su configuración industrial participa de di~ontas ~-eras
en la creación del empleo y la calificación. Cada escenario de acu 1dad
industrial es portador de una oftrtá de d~sarrollo económico ,capa~ .~e
convertirse en dominante con el correr del oempo. Dependera del ex.1to
económico de sus estrategias productivas, del peso que jueguen las
institucione creadas para complementar su desarrollo y de las accio~es
políticas y sociales de los
ujetos (trabajadores, empresanos,
instituciones) involucrados.
A mediados de 1993, se levantaron encuesta 1 en el Departamento de
Estudios de Mercado de la ecretaria del Trabajo del gobierno del
ncuesta a las empresas que tienen más de 99 personas ocupada . El nivel de
confianza de la muestra es de 95%. Las empresas que tienen más de ~00 p~~sonas
ocupadas representan e IS¾ de los establecimientos, aportan e180% de la_mvers1on Y12
producción, así como el 65% del empleo. Est:amo hablando de un uruver o de 439
industrias de acuerdo con los daros del Inegi que tienen más de 99 personas ocupadas
1

475

Estado de uevo León. La primera se circunscribió a las industrias
manufactureras de la región industrial de Monterrey que contaban con
más de 99 personas ocupadas y que corresponde, según la clasificación
de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI), a los
estratos de la mediana y la grande industria. El peso económico de la
mediana y la gran industria, como lo arializamos anteriormente, es muy
importante dentro del sector manufacturero, pues si bien sólo
representar! el 5% de los establecimientos industriales, concentran el
80% de la inversión y la producción y aportan el 65% del empleo en la
manufactura en dicho estado (cuadro 1). Esta encuesta tuvo como
objetivo central conocer el grado de modernización en este uruverso
industrial constituido por las mediaI1as y grandes industrias.
Cuadm1

E [PRESAS CO

1AS DE 99 PERSOl AS OCUPADA IND STRIA
W 1 ACT1JRERA
uevo León 1993
~Wes de pesos)

tt-DL' TRIAS

TOTAL

ESTABLECIMlENTOS

INVERSIO

1

PR DL'CCI

EMPLEO

99 v más

439

5%

80%

80%

65%

RESTO

9,243

95%

20%

20%

35%

46,443,11 7

248,930

TOTAL

9,243
9,682
6,7 16,268
Fucnre: Anuwo Estadí t.ico de Nue\'O León. INEG1. 1996

La egunda encuesta se centró e~ la industria rnaquiladora, que en

1993 contaba con 92 empresas, participaba con el 12% de la
exponaciones manufactureras de uevo León y daba empleo al 7% del
personal ocupado en la manufactura en dicho estado. Esta encuesta tuvo
el mismo objetivo: conocer el grado de modernización industrial pero
re petando su status jurídico en el momento de efectuar la clasilicación
según los escenarios de actividad industrial.
De esta manera
c~~o componente
1?'"~nt~s: cambio
d1stnbut1 os de con

la encuesta se propuso recoger información obre
que integran los sistemas productivo , que son l
tecnológico, flexibilidad del trabajo sistema
enso cambio en la organización empresarial. tos

en uevo León. El directorio industrial de la Caiotra contaba con 266 empre. as \' la
mue tea de la encue ta sumó un total de 169 empresas. Los daros corresponden al ~ño
1993.

�477

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

REE~RUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
UEVO _
L EÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

cuatro criterios fueron utilizados como parámetros de diferenciación en
dos escenarios de actividad industrial. Se definió como industria moderna a
aquellas empresas que cuentan por lo menos con tres de estos
componentes, mientras que las que tienen dos o sólo uno de ellos
pasaron a formar parte de la industria tradicional.

modelo 01macroeconórnico
de apertura internacion
. al , pues solo
, particip
d
16
con e 10 e las exportaciones (cuadro 2)
ª

476

Con estos ~riterios las empresas manufactureras encuestadas que
cuentan con más de 99 personas ocupadas en N93 quedaron clasificadas
en los siguientes escenarios de actividad industrial:

1. !.A industria moderna
2. LA industria tradicional
En relación a la encuesta realizada a las industrias no maquiladoras y
de acuerdo con los datos registrados en la Cámara de la Industria de la
Transformación (CAINTRA) de uevo León, el universo tanto del
estrato de la mediana como de la gran industria fue de 266 empresas.
Esto significa que no fue posible ubicar un directorio más completo. De
acuerdo con la CA TRA sólo e:cistían 266 empresas con más de 99
personas ocupadas en uevo León y según datos 0.btenidos por el
Anuario Estadístico del Estado de uevo León del INEGI, existían 459.
Consecuentemente, los datos aquí presentados sólo son representativos
de ese universo de 266 empresas y los resultados pueden considerarse, en
todo caso, como tendencias prevalecientes en la industria manufacturera
que tiene más de 99 personas ocupadas. De ese universo de 266
empresas se obtuvo una muestra de 144. Se trata de una muestra
aleatoria simple calculad.a sobre la fórmula: n= (z2) (&amp;2) / (e2) = 144.
Esto nos da una confiabilidad de 99% con un error de 10%. La
empresas que contestaron el cuestionario fueron 130: seis proporcionó
información incompleta y/ o contradictoria y por eso fueron canceladas;
siete empresas no contestaron y dos ya habían cerrado o no se
localizaron. El resultado del levantamiento de la encuesta en la región
industrial de Monterrey nos permitió llegar a la siguiente clasificación:
1. La industria modema representa el 45% del total de las empresas
encuestadas ocupan más de 99 trabajadores; participa con el 80% del
personal ocupado y concentra el 94% de las exportaciones totales. Es
decir, la industria moderna resultó ser representativa del sector
manufacturero c;:xportador.

2. La itJdustria tradicional representa el 55% de las empresas; cuen~ con
el 20% del personal ocupado y no tiene presencia significativa en el

Cuadro 2

E

~

ESTA A 169 I 10 TRIAS
CO M.A DE 99 PERSO1 AS OCUPADAS
JNDUSTRIA MODER A. TRADICIO AL y MAQ ILAD RA
Nuevo León 1993
Escena ríos
de Actividad
Industrial

PERSO 1AL
OC PADO

EXP RTACI • E

45,568
80%
9,680
20%
55,248

2,706,930
94%
172,783
6%
2,879,713

100%

100%

39

13,557

446,4 7

169

68,805

1 DUSTRIAS

Industria Moderna
industria
Tradicional

58

45%
72

55%
130
100%

Total
Industria
l\laquiladora
Total Encuesta

.

3,329,190

fuente: 1lndustria
Ma quiladora de E..xpórt.'\C1on, INEGI 20{)1
.
2Per pe.cuva Esrndística en Nuevo León, L 'EGI, 2001
1nvcságación directa

Los resultados de esta investí ción d
~.
e campo la presentaremos en
industrialp d 1 . d
. o el analisis de los escenarios de actividad
· tradicional
••
forma p ·e a1 md ustna moderna ), 1ª ·indUStlla
destacando la
arucu
ar
e
sus
cuatro
compone
d
.
apartado E
1
d
me pro uct1vos, en un prjmer

e te ca ítulo abordand

industria.manu~adsegun o _apar~ado . analiza remo el desarrollo de la
componente9
dora,_con enfa is en el comportamiento también de sus
5 pro ucu os antes mencionado .

Laindustna
· mod emaJ la industria tradicional

Características generales
Antigiiedaddde'la s em,p mas. n el e cenano
. de actividad indu trial de la
industr·
' d e Ja empresa forman parte -de la
fábricas1ª .mo ema la . mavo
, na
Ía regió:.•';;;e~;,¡,9u; •mrls;ron el desarrollo de la indusrrialización d;
antígu" ed d
o e e as ueron creadas ante de 1939 es decir u
~ un 39011 0 c.rneron creadas 'entre 1940 r
1959 d ª es mayor de
. 53 anos.
urante el penado d
d 1
.
imponaciones E
e auge e modelo de sustitución de
1979- fund. n la etapa del desarrollo del fordismo periférico -1960e
aron el 21 o/co de eUas y en la etapa propiamente dicha
• de la

�478

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA

globalización -de 1980 a 1991- se establecieron el 15%. Por el contrario,
en el escenario de la industria tradicional sólo el 7% forman parte de las
fábricas de formación antigua fundadas antes de 1939. Durante el
periodo de despegue industrial, caracterizado por la sustitución fácil de
importaciones (1940-1959) un sector importante de industrias
tradicionales el 26% se establecieron en la región industrial de
Monterrey. En la etapa del fordismo periférico en {éxico (1960-1979) el
44% de las industrias tradicionales, se crearon en dicho periodo. Por
último en la etapa de la globalización, es decir de 1980 a f991 se crearon
el 23% (cuadro 3). Así, el 67% de las industrias tradicionales fueron
creadas después de 1960, situación que nos indica la vulnerabilidad de
este sector importante de producción en la manufactura y de los
enormes retos que significa la modernización industrial pues a pesar de
ser relativamente jóvenes no nacieron con los cambios tecnológicos
propio de su tiempo y no se ajustan a las tendencias intemacionale
dominantes que están surgiendo como modelos de industrialización.
Por ejemplo el modelo italiano, de la región norte de Italia, basado en
un andamiaje de pequeñas y medianas industrias utilizando nuevas
tecnologías y orientados hacia la producción flexible y diferenciada,
compite por abrirse un espacio en el contexto de la globalización de los
modelos productivos emergentes. Este modelo de industrialización
ostieoe que, las grandes empresas fordtayloristas, concebidas para
realizar todas las fase de producción al interior de la fábrica esta siendo
sustituida por un modelo de desgajamiento de múltiples fases y e esrán
relocalizando al exterior, en fábricas pequeñas, eficientes, fle~bles que
establecen relaciones de ubcontratación. i bien la indu tria tradicional
en la región industrial de Monterrey no esta integrada por relaciones de
subcontratación sólida como el modelo italiano, cabe destacar que el
67% de la industrias que e tán orientadas al mercad&lt;;&gt; interno fueron
creadas después de 1960 en marcado contraste con lo ocurrido en la
industria moderna donde el 64% de éstas empresas fueron creadas antes
de ese año (Cuadro 3).

Más de 53 años
ance.s de 1939
De 33 a 52 año
de 1940--1959
De 13 a 32 años
de 1960-1979

MODERNA

TRADlCI r AL

25%

7%

39%

26%

21%

44%

De 7 a 12 años
(de 1980--1985)
De 2 a 6 años
(de 1986-1991)

13%

J3%

2%

10%

479

n la manufactura de ue o Leo'n , la ramas
. Ramas
. de industria.
, .
md~ ~1ales mas unportames son la metalmecánica, la de mincrale no
me~cos, la de la industria química la de alimentos. En su conjunto
part1c1pan con el 42% de la producción total manufacturera.
Con_ ~cuememe?~e, la industria moderna aJ igual que la indu tria
tradic1ooaJ pamc1pa de las mismas tendencias. A í, n la industria
moderna, ~l 45% son industrias metalmecánica el 16% penenecen a la
rama de _mmeraJes no metálicos; el 14% a la industria química v el 10% a
~a de ~mentos. En u conjunto repre entan el 85% del t¿tal de las
mdus~as modernas y el dinami mo 9ue le imprimen a dichas ramas es
mur importante. u presencia fortalece la e tructura tradicional de la
región i~tegra_da . por índu tria de biene de capital • de bienes
~nterm~dios pnnc1palrnente. A su vez participan de la nuevas tendencias
m_du tnales de de arr llo de las ramas de biene de con umo, como la de
alimento (Garza, 1994). Por su parte, la indu tria tradicional se urna
~ambién a la mismas tendencia . La cuatro rama de indu. tria· más
importantes son la química que concentra al 2 % de la industria . el
25_% lo on de la industria metalmecánica. El 14% pertenecen a rama de
mm~raJe no metálico y el 13% a la industria de aliment , . En su
con¡unto representan el 79% del e tal de indu trias tradicionale v u
pe_ o en la vida indu t~ial de la región es muy imp rtantc pue al ~ car
onentada aJ mercado interno participa de manera actin en los de lo
encadenamiento pr ductivo como pr ve d ra de in umo .

El c~pital exlt~1yero y el mermdo e:xtemo. En la indu tria moderna, la
P_resenc1a del capital extranjer tien una importancia con iderable. p r
e¡e~pl0, el 7% de las empre a. tienen una participación de 1 0%, d
capital extr_anjero. El 2 °/c, de ellas tiene una participación de ha ta 5°., .: ,
capital nacional y hasta 25% capital extranjero r el 66% son industrias
con 100% capital nacional. En otra palabras, ~j 34º/r, de la empre ~cuentan con div . r o grado d e part1c1pac1on
· · · ' d e cap1ta
· l extranjero.
re
.contacto con la mternacionalización del capital de la región industrial de
Monterrev
· · exportadora acumulada
. . , ¡· unto con to d a una expenenc1a
progr~si amente a lo Jargo del proce o de indu trialización impul ado
por dichas industrias, ha favorecido el proce
de adaptación a lo
cambios tecnol ogicos
' ·
· ·
y orgaruzac1onales
que e e tán desarrollando a

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

480

· d alianzas productivas
nivel mundial, así como, a las nuevas estrategias e
en empresas internacionales (Pozas, 1999).
.
.
la ,... dustria tradicional la presencia del capital
Por el contrano, en
,...
. .
. • -,
.
b . Si bien, el 9% de las industnas ttene una part1c1pae1on
exttan¡ero es a¡a.
ntran las
alta de 100% de capital extranjero, en el otro extre~o se e~cue 1 25º/c
.
b .
articipación -75% capital nae1ona y
o
empresas que tienen ªlª P
urna sólo el 16% de las
701
1
•tal tranjero- y que representan e 1o.
s
,
. .

:a~s~: tradicionales han establecido alianzas p~oducti:as b:;c10:ale ~
En marcado contraste con las empresas de la .":dustt1a m ~s :o
alcanza el 34%. En efecto, la industria tradictonal es un
~
apropiado por industrias mexicanas: el 84% son empresas con el 100 Vo de
capital nacional (cuadro 4).

Cuadro 4

PROCEDE C1A DEL CAPITAL
Re ·ón Industrial de Monterrey

CAPITAL
100% acional
100% E.xtran'era
25% Extranjera
5% acional

7%

84%
9%

27%

7%

Fuente: Iovcsogación ditecu

.
., d
· dustrias tradicionales en el
Consecuentemente, la m erc100 e 1a tn
. .
.,
el
.
d
· s· muy poca part1c1paaoo en
mercado presenta las !lllsmas ten encta .
d .
rna oritariamente abastecedor del merca o interno.
merc~do externo y.
esa dedicadas 100% al mercado excemo.
Por e1emplo no existen empr
. , al
do
.
b
,
6% destina el 75% de su produccton
merca
Sin em argo, un_
..
.a se encuentra el 9% de las empresas
externo. En la rrusma rucunstancJ
d
•,
un 32% destina una
d .
entre 25 y 50% de u pro ucc1on y
que e s ~
ila entre el 5 y el 15% de su producción al mercado
que ose
• - ~,
·
ierto
Proporc1on
E d . el 47% de las industrias cradic1onaies nenen ~
ex;~¿ºde e~::~cia exportadora. Por el contrario, el 53% desuna el
de su producción al mercado interno (cuadro 5).

foo¾

Cuadro 5
DESTINO DE LA PRODUCCIÓ
Re ·ón Industrial de Moaterrc '

75% Extranjera
25% acional
75% aciooal
25% Exaao·era

10%

6%

61%

41%

fuente: lnvesripción directa

481

Como podemos observar, dada su experiencia exportadora, que en
última. instancia significa competitividad en el modelo de apertura
económica internacional un sector jmportame de la industria tradjcional
ha iniciado procesos de mod rrúzación industrial. Por el contrario, otro
amplio eccor s ha quedado rezaga.do utilizando los métodos y
estrUcturas tradicionales d producción mdu erial. n el ca o de la
industria moderna la experiencia exportad ra e muy fuerte lo que no
indica qu los proceso de m dernización indu trial han sido inten ivo
en dicho e cenario de actividad industrial.

Reestmct11ració11 prod11diva
El cambio tecnológico en tanto e tratcgia producti a, se viene
anunciando de de principios de los años setenta como la medida
fundamental para superar la crisis estructural del fordtaylori mo en los
países de arrollado . Como lo mencionam
antcáormeme, la
concepción tecnológica fordraylori ta di ñó un si rema de máquinas
ógidas donde el trabajador era colocado en un pue co individual y fijo
obligado a de empeñar una tarea especílica dentro del proce o del
trabajo e impo ibilicado de realizar alguna orra.
ta ngidez del i r ma
tecnológico indu trial constituyó a partir de lo años treinta el isr ma
productivo idóneo obre el cual de can ó el crecimiento &lt;le la
producu,·idad.
d ar, la rigidez del pr ce o tecnológico fordtayl ri ca
constituyó la fuente del crecimiento de la productiYidad. Esta
concepción sobre la que se desarrolló el i tema producciv de 1 "año
de oro" de la economía e tadouniden e adquirió con el tiemp un
crecimiento exponencial, de fragmentación de la rarea y de crecimiento
extensiv de las lineas de producción que acabó p r agorar tanto las
po 1bilidades de u cr cimiento bisr ' rico e mo de su di, eño conceptual.
El 1scema for&lt;ltaylori ta perdió eficacia productiva por el incremento del
aempo 'mueno que acompañaba la concepción tecnológica-organizada
en rorn al "one best ira , de ejecución de una carea.
í mi mo, p rque
un trabajo cotidiano, una vid útil del trabajador organizada bajo dichos
pr1ncipio , de arrollaron la resistencia de lo obrero , el desgano al
trabajo, el crecimiento del ausentismo y de la rotación pre tonando
eriamenre sobre los mecarúsmos que permiten el crecimicnro de la
producti idad. Al mi mo tiempo, bajo este concepto producovo ern
inclispensable almacenar in urnos . lo in entarios manrenían un peso
muy elevado en la contabilidad de la empre a .

�REE~UCTURACIÓN PRODUCnVA EN LA MANUFACTURA
UEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

E.STHELA GUTIÉRREZ GARZA

482

El cambio de la concepción tecnológica en el quehacer indu trial se
impuso frente al agotamiento y las contradicciones que el mismo sistema
productivo taylorista había creado. Ante la inflexibilidad de los istemas
productivos creados por el fordtaylorismo se diseñaba una concepción
alternativa como fuente de la productividad: los equipos flexibles
sustentados en la microelectrónica. urgen así, nuevos sistemas de
máquina de control numérico, los equipos computarizados con diseño y
fabricación integrados y los robots (Coriat, 1990).

industria tradicional.

La reestructuración productiva en la industria moderna
Desde el año de 1975, el proceso de reestructuración productil'a, de la
industrias modernas de la región industrial de Monterrey ha sido ,mry afta
J' con una J11erle intensidad. Para el año de 1992, el 97% de las industria
modernas habían invertido en nueva tecnologías. De ellas, el 31 % lo
hizo por primera vez antes de 1979. El 21 % lo hizo entre 1980-1985 ) el
48% entre 1986-1991. Esta actualización tecnológica e notoriamente
reforzada por el hecho de que por Mtima veZJ entre 1989-1991, el 96% de
las industrias modernas continuaron realizando cambios tecnológicos.
Inclusive, el 77% de las indu trias contestaron que ·pen aban hacer
nuevas inv rsiones en tecnología antes de 1996 (Cuadro 6).
Cuadro 6

RESTR cru RACl
PRODUCTlVA
·ón iodµstrial de Monterre,·

• o

97%
3%

47%

31%
21 %

3 %
20%

53%

33%
67%

Primeras
tecnologías
D e 1975a199
De 1980 a 1985

48%

43%

92%

0%
4%

4%
75%

96%

21%

0%
0%
100%

77%

27%
73%

26%
74%

Plan de invertir
antes de 1996

Sí
No

33%

Fuente: [nvestigación dírecca

La modernización tecnológica a partir de la segunda mitad de la
década de los años setenta, se convirtió en el imperativo impuesto por las
relaciones de competencia intercapitali ta. Iniciar el proceso de
reestructuración del aparaco productivo y adquirir las ventaja en
productividad que las nuevas tecnologías ofrecían se constituyó en uno
de los retos más importante de las industrias que querían modernizar e.
En este apartado analizaremos el comportamiento de la ree rructuración
productiva que se desarrolló tanto en la industria moderna cono en la

Sí

De 1986 a 1991
Ultimas tecnologías
De 1975 a 1979
De 1980 a 1985
De 1986 a 1991

..83

0%
8%

Esto significa
q_ue.' en este escenano
. de actividad industrial 1
.,
ali
actu . zac10n, tecnologica
· ó un pape1importante
•
. . ¡ug
en el contexto de lasª
1
re aaones mter capitalistas determinadas tamo por la
. .
exportad
. .
expenenc1a
,1
dor~ como por el pos1c10namiento y liderazgo de las empresas en
e
merca o interno.

· de nueva tecnolooias adquirid f
, En. su gran ffiat'O
1 ría, e1 Opo
maqwnas d c t ¡
,.
b.
as ueron
fu
1
on ro numenco que ascienden a un total 331 · enseguida
eron os robot con un total de 64 Y por último lo' .
eAD/
CA.M con , un to tal d e 33. E tos procesos
·
1 temas
de introducción de
nueva tecnologia son muy diferenciados. En al nas
aparecen como encla e de tecnología de punta ubicara en =~i:nª s
~~:s~~eslabonanlíncon lo típic?s procesos fordtayloristas. n otras, se
líneas dtn en . _eas automa~zadas de pr ducción alternativa a la
producc1 n fordtaylonstas y coexisten al interior de las m ·
empresas
· ¡a ex1stenc1a
•
. de sistemas productivos hiíb 'd1smas
. .
: Es d ecrr,
s1gn1fican a
.
•
n os es
de actividad industrial· Po r úl orno,
.
tamb. , 1 en este •escenar:10
,
suce de
ien a renovac1on total del proceso productivo el des laz .
absoluto de los procesos fordtaylorisra de producción v
us:nutue~~o
por
procesos
de
rodu
.
,
fl
.b
.
,
rod . ,
pd . caon eXJ le aunque nocor1amence orientadosc10n
a la
P uccton estan anzada.

1:

La introducción
de nuevas te cno logta
, mo d.rnco
e , los requerimiento de
califi
., d l
cacion
e
;i.
mando
de
obra
"
·
b'
.
.
. 1 ien este a pecto lo analizaremo
Po te
obrernormeme '¿por lo pronto po d emos destacar que la presencia de los
máqw?s opc~ran o nuevas tecnologías en relación a aquellos que operan
· d usma
· modernas.
im ul nas
d u1as e de 11
. ·.4º./io en ¡as in
te hecho h
P
sa
o
los
requeOID1e
t
d
Lifi
·
,
trabaj d d"f
nos e ca icaaon configurando un tipo deª
inicia a or 1 erente al que crea el fordtaylorismo tradicional. Es decir e
despl un p~oceso de reubicación de la calidad del traba1· o en la fábrica-' un
azamJento del tr b · · l
•
•
inteligente (Dejours 1~9~\~-sunp e hacia el que desempeño del trabajo-

�484

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA
REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

Es decir, que las nue as tecnologías son la respuesta estructural a los
reclamos de flexibilidad que surgieron de de principios de Lo años
ochenta (Bo er, 1989; Tolliday Zefrlin, 1992). on la bú queda de un
nue o pa adigma teórico-hi rórico obre el traba' . in embargo, por
flexibilidad del trabajo se ha llegado a entender muchas co a : nuevas
tecnolo 'a c n equipo flexibles, capacidad de las mpresa para
adecuar e a la demanda rran formación de la ge tión empre aria!,
modificacione en la relación aJariaJ d sreglamenración de las g ti, n
e tata! del trabajo, de I s mecanism in tituci nal de formación de los
alarios, de cienos logro c dificado en lo contratos col cti o , de
anuJaci 'n de alguno rubro del alacio indirecto
reducción d los
ingre o del alari etcétera. P r llo, e útil diferenciar las dos
e rrategtas dominante de flex.ibilidad del trabaj . quélla que e ta
vinculada con las estrategia producti as de largo plazo qu garantiza el
crecimiento d la productividad, competitividad y la obtención de
ganancia denominada flexibilidad dinámica. La otra vinculada a 1
e trate ·a de cort plazo que finca l lo
de la e mpetitivídad ' ele
lo márgen
de ganancia en la di minución del co to lab ral y
denominado la flr:xibilidad es/ática. La fle. ibilidad dinámica
tá
fundamenta.da en 1 cambi tecn J'gico mediante la intr ucci · n de
equi os flexible computarizado que ope óan e me el nue,·o porte
del desarrollo de la producti idad y en c nsecucncia, de la
comp tirividad en el lar o plazo. ste típ de fl x.ibilidad implica una
e rrategia dinámica, pue enera e labonamientos productiv s tanto en el
s ccor de la recnol gía com el di ño en ca cada de nu v pr dueto .
, pue , una e rrat gia para l largo plaz . u impact ería tanto
pan ivo, creand au v
polo d
e arr ll indu trial, e mo
inten i,To, re tructurand la mdu tria manufactur ra hacia adentr .
P r el e ntrano la flexibilidad estática es una e rrare ia basada en un
c ajunto d medida in tirucional y acial gu tienden a r ducir el
e t alari J. ons ·tu e e fact , un proce o de de r gulac1ón qu
ignora o elimina los c ~ di os I borale prec ·i temes con el fin de
c n eguir efect econ m1
que incrementen la compeciá 1dad. t
aum nto de la c mperitividad ·e tá ba ado en la inten 1ficaci · n de la
fuerza de trabaj que incorpora t da las medida posi le que
conduzcan a aumentar la carga de trabajo y reducir I alario. n
con ecuencia este tipo de flexlbilidad implica una sttat ·a está cica de
cort plaz , pue su efect
on inmediat
ayudan a re lver
individualmente la ren abilidad · 1 capital, aunque oc1almentc e tén
d encadenand obstáculos al pr e o global de acumulaci, n. E ta

estrate ia deno111inado flexibilidad estática utiliza
inrensificaci 'n del u o del trabajo c rno
porte de
producri a ( ohen y Zysman, 1987).

485

mér d
de
e rrate

u

,1dent mente, l. estrategia de la flexibilidad dinámica ofrece una
of~na d~ d arrollo económico y ocia) o t nido. A ni,·el endógeno p r
la 1?ten 1dad de cncadcruunient s pr ducriv que e d pr nden d la
poliaca, d re tructuraci · n tecn 1· ica calific ción • pohv, lcnci de J
~no ~e obr r 1~ formación de alto alari s. m p ürjca impul an 1
dinaIDJsmo ect _nal de la re ~¡ ne indu triale . ¡\ ni\'cl ex · no porque
e tructuran _r I cJonc de ~ap1t~l r de trab j altamem e mpctitiva. n
concordaoc1a c o la ex1 encia que imp n la Jobahzact , n d la
economía actual. P r el contrario, la flcxfü1lidad cinca n de encadena
efecto de cr ~imienro_, pu c n el ri mpo la cmpr a queda aún má
rezagada del mvel m di de e mpetirivic.lad prevaleciente en la re ión. e
crea un circulo vici o mientra má e dct i ra u com c □ rindad
apa~ ~~ con º:ªr~r fu rza la nece idad de in crumcnrar rratcgia d :
flex1b1ti~ad dinanuca_ha ta lle ar, la mi rna encrucijada que fue u punto
de parnda:
e adh1 ren a la estrat lia d la tle. ibilidad dinámica O l.
mpre a quiebra.
Lo q_ue .~bm1111n10¡ e,, la ind11Jlrio 111odemo de la rrgió11 í11dustrio/ de MrJ/llelTr)
es""ª difimot1 1nu · an,plia de ~~s polítira.s de jle.,ihilidad di11d11tira del tmhcyo. ¡~
procc o . ~e r tru turac1 n pro ucnva que e 1mpuL ar n on b
mtrocluccion &lt;le nuevas t en I gias lo \'Jd ~nct, . m cmbarg 1
innovación
,,..
-' '
.
, tecnol · 1ca. c. ....n
o· ¡ una de Ja es r, tegia
dt'
modtrruzaci n mdu mal pero n · la úruc."'.
cr
,,
componemc.
participan con la mi ma 1mp rtanda en la e ni rm ción de In
flex1b1Ldad c.lmámica en tan e rrn e ia que pcrmca cod I ,. a p ere .
d I mu~d 1ndu crjaJ. Pardcularmcnc , d ro e
de trabajo, I,
orm, cion de lo alan y la me ida de pi, neaci&lt;'&gt;n ir anizaci nal guc
pa arcm má. adelante a ana.fü.ar.

L, rwtmrt11mc,ó11 prod11rti1·a e,¡ la iJ1dnshid h"rldido110/

�contrario, otro amplio sector se ha quedado rezagado. La polaridad de
esta relación la pasaremos enseguida a analizar.

A pesar de que la introdl)cción de nuevas tecnologías sólo se dio en el
47% de las industrias tradicionales, su impacto en los requerimientos de
calificación de los operarios es importante. En efecto, la participación de
los obreros operando nuevas tecnologías en relación a aquéllos que
operan máquinas fijas es de 6.8%. Esta situaqón está generando una
demanda, aunque restringida, de operarios con requerimientos de
calificación de trabajo abstracto y complejo que re ubica la integración
del trabajo en la fábrica creando un polo de referencia alternativo al
interior de la empresa que desplaza al trabajador descalificado del
fordtaylorismo.
Los datos anteriores no muestran que la industria tradicional esta
fuertemente segmentada por dos polos de crecimiento: el que se
encuentra implementando procesos de reestructuración productiva y
representa el 47% de las empresas aunque con una intensidad media que
no logra ubicarlas como empresas pertenecientes al escenario industrial
de la industria moderna, y el otro polo, donde se encuentran el 53% de
las industrias que no han iniciado procesos de reesrruccuración
tecnológica alguna.
Esta segmentación de la industria tradicional que no existe en la
industria moderna, donde el 97% de las empre a habían invertido en
nuevas tecnologías, nos habla de la polaridad atraso-modernidad que
existe al interior de este escenario de actividad industrial de la industria
tradicional.
Sin embargo, el polo que tiende a la modernidad sigue maoterúendo
los rasgos determinantes del paradigmi del fordtaylorismo, razón por la
cual, ante la caída del proteccionismo, el 41 % de las industrias
tradic.Íonales manifestaron que, con la apertUra comercial -'&lt;l. partir de
1987-, la competencia se había intensificado y la empresa había perdido
mercado. Otro 7% contestó que la pérdida de mercado había sido muy
fuerte en esos años y que e contemplaba el posible cierre de la fábrica
(Cuadro 7).

Se sustituyeron insumos
nacionales
Se perdió mercado
Posible cierre de la
empresa
Fueme: Investigación directa

e facilitó importación de
tecnolo 'a

;ra~c!~i;:: ~:d~:::;•;~:ü.:

7%

d

.

baja intensidad : ; ~~,::

.

d~e1}: ~:~~::i
0

Con ecuentemente
ma'-'oria
ma' .
d ' el ti pO d e nuevas tecnologías fueron en su
qwnas
e control nurn · ·
.,
1
sistemas
CAD/CA.1\1
fu
erico que a cend10 a 75, en eguida lo
, que eron 29 Y por úk
I
b
total de 4 (cuadro 8).
,'
imo, o ro t con un
Cuadro
INTR . ouccró,
D
,'\ ' E\ A T E- • 10L GL\S
R .
e~ón industrial de ,\loncerrer
TIPO DE
~IODERi A
TRADJCIONAL ~1.AQCILADORA

TECNOLOGi.A
Control mecánico

CAD/CAM

TRADlCI01 AL

25%

4%

mvers1on s en nuevas tecnol , p
.
vez ames de de 1979. El 20% e
198 9
ogias or pmmra
Esta situación es reforzad ntre I h -1 85 y e 143% entre 1986-1991.
actualización cecnolóoi
a pal~ _e echo de que por última l'ez la
.
º.ca se rea izo entre 197 5-1979·
14
tndustrias tr di ·
l
en e % de las
inv1ra·o,
a c10na e ; entre 19 -19 5 lo hizo el 5%· }. s , lo el 21 º'
en
nueva
· , entre 198
'º
indu trias d 1 , tecnolo gta
. 6-1991. Inclusive, el 3% de las
¡996. . ec ar que no terua planes de inver ión tecnológica antes de

~

32%

41 %

Podemos decir que la ree truccuración

Cuadro 7

CO CEPTO

27%

36%

;1,

IMPACTO DE LA APERTIJRA CO IBRCIAL
MODERNO

28%

Así, el 47% de las empresas que han introd .d
están impulsando la estrategia de la flexibilidad
o _nuevas _rec_nologías
se encuentren tecnológicamente
d . d nam1ca no significa que
estado parcialmente y en la gran ma~oº , err:1lzadas. En realidad pueden
ria so o e manera fragm
d
enelave productivo restriaoido al .
.
enta a, en
od . , , .
o· s
intenor de los proce
d
~r uccion ap1camente fordtayloriscas. in em
, ~s e
10.tegra de manera decidida a la eta a d
ba~ º'.~uando Mex1co se
mundial, en la se nda mitad d
P , e la globalizac10n de la economía
industria traclici~al ,,a se e tae bla decada de los ochenta, este polo de la
.
.
i
s a preparando y el p
d
expenenc1a exportadora como de actualiz . ,
, _roceso ~anto e
descritos, nos inclica que la estrate .a ~CJon tecn~l~~ca ao~enonnente
impulsad
· •
. gi
e la fleXIbilidad d1námica e
a, en rangos distmtos de intensidad, por clichas industrias.

·

Re ·ón iridu tria! de Monterre

487

RE~~CTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
O LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESfHELA GUTJÉRREZ GARZA

486

Robots

Fucnce: lm·c:5o.~c1ón d1Cect~

331
33
64

75

122

16

o

4

o

�488

Sin embargo, la apertura comercial de 1987 colocó, el problema de la
competitividad como un asunto de todas las industrias y no sólo de
aquéllas que desempeñaban actividades de exportación.
En la etapa actual de globalización de la economía mundial, ¿cuáles
son entonces la~ estrategias del 53% de las industrias tradicionales que no
han invertido en nuevas tecnologías, así como, del 52% de las mismas
que destinan el 100% de su producción al 'tnercado interno y que
obligadamente tienen que defender su posicionamiento en el mercado
nacional? Lo que se observa, es que este conjunto de industrias e tán
implementando la estrategia de la flexibilidad estática, es decir, aquél.la que
consigue aumentar su competitividad reduciendo los costes salariales.
Esto se logra mediante medidas de ajuste del personal, reducción de los
salarios y modificaciones de cláusulas referentes a las prestaciones
sociales en los contratos colectivos. La flexibilidad estática es una medida
de urgencia que las empresas aplican a ruvel micro-económico y que no
desencadenan procesos dinámicos que confluyan positivamente en el
desarrollo económico y social de la región. on medidas de sobrevivencia
que permiten, en el cono plazo, un respiro a las industrias, mantenerse
en el mercado y evitar la quiebra del negocio. Esta estrategia la
flexibüidad estática no puede ser utilizada en el largo plazo. l ajuste de
per onal tiene un lí.rrute a partir del cual las fábricas se paran. La
reducción de los salarios también, pues una vez que era pa a cienos
limites se rompen las condiciones de consenso y entendimiento
necesarias en la relación trabajo-capital, aumenta la rotación, el
ausentismo, los errores de producción, los re-trabajo y demás medidas
que obstaculizan la elevación de la productividad. En suma, la estrategia
de la flexibilidad estática no finca bases sólidas de crecimiento de la
competitividad de las mpresas y con el tiempo el empre ario n lugar de
enconr;rar nueva opciones regresa a la misma encrucijada: o se
moderniza invirtiendo en nuevas tecnologías, nuevas medida
organizacionales y una esáón empresarial solidaria de la fuerza de
trabajo que garantice la cooperación y el involucramícnto del trabajador,
-flexibilidad dinámica- o la competencia lo aca del mercado.

Esta polaridad atraso/flexibilidad estática -,nodemidad/flexibilidad dind!llica
e tá equilibrada en el escenario de actividad de la industria tradici nal. i
bien, el 47% de las empresas hah introducido nueva tecnología , esto no
significa que la empresa en su conjunto ha a logrado una
reestrucruráción total de su proceso productivo. La reestructuración
productiva en este escenario de actividad indu trial es media y de /Jl1)4
intensidad. En consecuencia la nueva tecnologías aparecen como

A89

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

enclaves restringidos a ciertas fases del proceso productivo incapaces
basta ~ momento, de transformar la estructura fordtavloris~
prevaleaente.
'
Por otra pa~e, el 53: o de las indu trias que no han introducido
nuevas tecnologias
t: d tav 1
.
.
. . . mannenen ¡0 ápico prO ceso ior
onstas
con
puest?s
~~viduales y trabajos repetitivos que impri~en un , ertil
de ba¡a calificac1on a los requerimientos del personal.
P

ªJ?S,

El resultado
de esta r elacJOn
·,
¿·a1·
•
.
t ect1ca
entre la p ¡ 'd d
atraso/
111oden11dad,
flexibilidad
estática/'fle-xibi'iJ
d
d'
,
.
an_ ~
d
.
• M1a manuca, es de1prcdorruruo

°

el coni_u nto de relaciones indu triales desarrolladas
or el
fordid.r~yloalrismbo. [ lo nos puede sorprender entonces que en la i~dustria
tra . c10n
o servemos
u na difus1on
· , muy amplia de las' política de la
..
, .
estatJca. Por e¡·emplo ' del total d e ba1as
. d e fi nmvas
..
3flexibilidad
ó
en 1991 el
71/o fu ron re ultado de la p lítica de reaju te de per onal (en marc;do
contraste
rod e· con el 12%
, de la indu tria moderna) el 37011 0 por rnz ne
P uc iva y e1 260i o por la políticas derivadas de la introducción de
nuedvas tecnologías )' programa de calidad (el 561)/o en la indu tria
mo crna) (Cuadro 9).
Cuadro 9
Cr\U ,\ DE L\ BAJA DEFINITI\',\
Región indu tria! de .\lonterfC\
Ci\L'S.~LES
.i\juSU!
Supre ión de linea &lt;le
producción
Reducción de producción
Introducción del CTC de
la calidad
Inrrod ucción de nuevas
tecno1o0as

~ 1O D e R.'&gt;: A

12".lo

TRAD 1c 10:,uL
37•11,,

an1,,

l6"1~

24%

2 ¡n1,,

1Y!.,

'1/o

3 %

19'!1,,

Fu~-nte: lnvesu ~~ción directa

do,,;º &lt;¡uc podcmo .observar e que la estrategia de la flexibilidad n ltilira es
~ /ª;'e en el_escenan~ de la i11d11slria tradicio11t1/, ~,n primer lugar porque el
301
\o~ ~ _las! mdusrrrn.s no han iniciado procesos de rce rructuración
P uctJ\ a a una En gundo l
que • ¡ h. •
·
·
ugar, porque en e1 4 ºlo de las industrias
5

del . ~o~es:teron e ~bse,rva de ~~nera li~itada y aplicada a cierta, fase
tecn~ló .
de traba¡o _), por ultJmo, la Intensidad de la actualización
tradiciogicla es muy baia. Recordemos que el 3% de las indu trias
·
.
tecn 1 na, e no tenían pe nsa do rearJZar mvers1one
en nueva
0 ogia ante de 1996.

�RE~RUCTURACIÓ~ PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
EVO LEÓN, DECADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GAR7A

490

La reestructuración productiva constituye uno de sus componentes
más imponantes de esta estrategia, pero no es dominante. Otros
componentes participan con la misma importancia en la conformación
de la flexibilidad diruiroica en tanto estrategia que permea todos los
aspectos del mundo de la modernización industrial. Particularmente, el
proceso de trabajo, la formación de los salarios y las medidas de
planeación organizacional que pasaremos enseguida a analizar.

Procesos de trabajo dominantes:Jordtaylorismo vs. ohnismo
Como lo señalamos, las industrias están constituidas por una red
industrial integrada por empresas antigua fundadas desde principios de
siglo hasta aquellas establecidas recientemente en tiempos de la
modernidad indu trial. Por ello, en su gran mayoría se han generado
tendencias de hibridación en los procesos de trabajo. Ahí, coexisten los
sistemas fordtayloristas, organizados sobre la fragmentación del trabajo,
con puestos individuales fijos y repetitivos, con los transfers aéreos
típicos del fordismo donde se desplazan los insumos productivos. Junto
con ello, coexisten las máquinas de control numérico insertadas en
algunas fases del proceso de trabajo que son utilizadas para flexibilizar la
linea de producción. En otros casos, son los robots introducidos para
aquéllos procesos que requieren de ma •or precisión en la calidad del
producto. Estas formas se encuentnm a lo largo de las lineas de
fabricación de los productos. Sin embargo, también se están verificando
procesos de lineas de producción gemelas. Fabrican el mismo producro,
sin embargo una linea lo hace con los método fordtayloristas
tradicionales y la otra linea con sistemas totalmente automatizados y
computaázados. Esta combinaciones generan e trUctura tecnológicas
de hibridación de los procesos de trabajo mu . complejas que
transforman los requerimientos de calificación y la condición del trabajo
de los obreros eo la planta.
¿Hacia adonde avanzan los procesos de trabajo en la coyuntura
actual? El taylorismo ¿desaparece? ¿Que tipo de proceso de trabajo lo
reemplaza? ¿Cómo participan los procesos de trabajo en la configuración
de los nuevos sistemas producti os que se están configurando? ¿Cuáles
son la transformaciones que ~e imponen en la condición del rrabajador?

~ ood, 1989, Boyer y Durand, 1993).
La polaridad del fordtaylorismo, en el contexto del proceso de
trabajo,

configura

características:

un

perfil

de

trabajador

con

las

siguientcS

491

• Trabajo disociado.
Solo se valoriza su mano de o b ra y se exclU'-'e
·d d d
su capacJ a
e obra. Impona el trab .
1 .
. '
trabajo intelecrual.
ªlº manua } se excluye el
• Trab~i? fr~grnentado. Contratado para
repetltlvo, fi¡o y de desempeño individual.

realizar un

traba·
¡o

• Desprofe
del traba1·0 · e requiere de trab ªIº
. s1mp
. le
·ali ionalización
d
espec1 za o cuyos conocimientos pueden ser adq . 'd
'
emanas de capacitación.
UtrJ os en poca
• Promoción
vía la antigüedad · La movi'lid ad d e los mercado
·
·
mtertores
de
trabai·o quedaron determina
. d o por el pnnc1p
. . 10
. d
,
•
• premio a la resistencia"• a la permanencia r la lealtid en "1 fiíbric:
Traba¡ador
. , d el eraba¡ador
.
l
d separado. .y ai lado. La condi cion
en la.
p anta e_s e recepav1dad, pasividad e indiferencia en el
productivo.
proceso

la polaridad del ohni smo, construY un pr ce o de
bPor
. ell contrario
.
tra a10 a ternatJvo con las siguiente característica :

,

• Trabajo
inteligente. Donde el traba¡·o manual · el intelectual e tán
fu
ertemente as ciado ,· valorado
• Trabajo
imegrado. C~ncratad p.ara rea li zar trabajos comple¡·os
.
d
1ver ificado y en equipo.
• Pro. fe ionalización del raba·10 . e requiere
.
de trabajo ab rracro,
lifi
ca tcado r polivalente.
• p
.,
,
. r n:1oc1on v1a la capacitación. La mo,·ílidad de lo mercados
mt~aor~ de trabajo quedan determinado
r la
. .. ,
calificación del trabajad r.
P
capac1cac1on ~ la
• Tr~bajador
La condición del traba1·ado r en Ia p lanta es
acnv
·involucrado.
· ·
a, part1c1pat1Ya )' creativa en l proceso productivo.
El re ultado de e ta. tendencia d h'b
. .,
.
moderna e l
fi
,
e 1 uclacion en la mdu tria
a con igurac1on de un pw
d
b .
unfordtaJlorismo dese, nd l l.. •
ceso e tra ªl caracterizado por
cual
. e en e o'Jlllsmo e111erg,e11le como pivote en como a 1
es e reorgaruza el proceso producti o.
in embargo
e im portante resa1tar que e te nuev paradigma del
·trabajo,
el ohni;mo
las relaciones indu tr7J~e p~r ~l mom~~~o repre ema la modernidad de
trabajo
l
s- . e a conclic1on del trabajo y del proces de
que o sustenta tiene u origen
.
1
noneamericana
..
e en ª anagua disidencia
q~e se desprendio del "stablishV1enl' fordtaylorisra.

�492

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA

Efectivamente, en los Estados Unidos, a finales de los años cuarenta,
destacados científicos de la economía del trabajo empezaron a señalar
que la principal limitante de los sistemas productivos fordta loristas
consisúa en excluir al trabajador como un ente pensante en el proceso de
trabajo. Entre ellos sobresale el consultor estadounidense, Edwards
Deming (1980), quién predicó en el desierto en su país_ pero . ~e
seriamente escuchado en el Japón. Un año después de su pnmer vtstta,
en 1951, la Unión de Ciencia e Ingeniería 'japonesa QUSE) decidió
convertirse, con el apoyo de la industria nipona, en un ~eotro de
In esrigación para el Control de Calidad. El trabajador no se e~uivoca son los
sistemas los que no funcionan sostenía Deming. Para cre~r sistemas que
funcionen con "cero error'' de fabricación es necesario establecer el
sistema de control estadístico de proceso que exige la incorporación del
trabajador como un ente pensante en el proc~so de trabajo: Sin este
principio rector era imposible establecer el sistema de calidad total
propuesto por Deming.
Este clima intelectual del mundo del trabajo en Japón, en los años
cincuenta, se concretó en una diversidad de modelos productivos, como
por ejemplo el de la industria O
y TOYOT (Ohno, 1989). Los
resultados fueron notables. En diez años Japón había sentado las bases
de una nueva concepción organizativa y tecnológica, de fabricación_ de
productos de muy alta calidad que -a ~rincipio d~ la déc~da de l~s anos
setenta- invadieron el mercado mundial. Los e tandares 10temac1onales
de productividad e habían transformado y la crisi del régimen de
acumulación fordista quedó en evidencia.
E te liderazgo indu tri.al de los empresarios japone e colectivizó el
pensamiento empresarial y su filosofí~ se diseminó por tod~ el mu~do
del trabajo. Sin lugar a dudas, fue Ohno, uno los gerentes m~usmales
más creativo en el Japón quién llevó el principio de~ invólucrarru~nco del
trabajador y del ejercicio intelectual como conterudo del tr~baJO a su
xpresión más acabada. l si tema KANBA , más co~oc1?0 com,0
sistema justo a tiempo " ... constituyó la innovación orgaruzac1onal mas
original de la segunda mitad de este si~lo" (Coria~ 1993) .col~cand_o
como condición de su funcionamiento el mvolucra.rruento, la mt:lig~noa
y Ja calificación del trabajador. Obviamente, la propues~a oq?ruzacional
de Qhno fue llevada a su perfección en Toyota del Japon. m em?argo,
esto no significa que todas las empresas japonesa~ trabaj~n con el s1st~ma
"justo a tieippo". i siquiera lo hacen todas las mdustnas a~tomotnces.
in embargo, Benjamín Coriat tiene razón al hablar del ohnmno con,~ una
aportación J.1niversal porque, históricamente, urgió una empresa exitosa.

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

493

sólida y compenttva -TOYOTA- que de arrolló de la manera más
acabada una alternativa tecnológica organizacional y laboral al
fordtaylorismo. Pero también porque su modelo productivo esta iendo
incorporado por muchas empresas en el mundo. Finalmente el ohnismo
es la construcción alternativa de la di idencia taylorist~ pue creó formas
de organización producti·,a que se desprendieron de la crítica al
taylorismo originadas en los
tados Unidos pero que fueron
concretadas en el Japón. Esta oferta productiva, social y de desarrollo
esta conquistando al mundo industrial. u aplicación dep nde de
múltiples mediaciones según los paí es, las regiones, las tradiciones y de
la cultura.
·
En la i~dustria moderna de la región indu trial de Monterrey, Deming
fue conoado antes que Ohno. Muchas empre a iniciaron el control
estadí rico del proceso para mejorar la calidad desde 1965.
finales de
lo año etenta, era una preocupación introducir los modelos de calidad
total e . involuc~ar a lo trabajadores en la totalidad del proce o
productivo. Rec1eotement algunas empresas han a anzado hacia el
modelo más acabado de organización industrial introduci ndo el sistema
justo . a . tiempo (KANBAC).
seos antecedente de planeación
orga~ac1onal, aunados a la imr ducción de nuevas tecnologías
~teaormente eñaladas han ido constituyendo un proceso de trabajo híbrido
1me~ado p_o r Jom1aJ fordtay/ oristas descendentes y Jom1as oh11istas e1J1etgentes en
las mdu trla modernas de la región indu tria1 de Monterrey que
pasaremos a analizar.

LA ind"stria 111odema: Fordtoy/01is1110 desce11dente/OIJ11ismo e111ergente
E ta realidad toma cuerpo al analizar la calificación de la mano de
obra en la industria modernas. De un total d 49 mil brero el 25º/r,
so~ técnicos, el 36% son operad re de máquina fija -trabajador s scmicahficados- ) el 39% son obrer s gcncrale , es decir in calificación
alguna (cuadro 1_0). E ta estructura de la calificación de la mano de obra
e un reflej de lo requerimientos producriv s del pr c o de trabajo y
de u grado de m d rnización indu erial.

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

494

Cuadto 10

PROCESOS DE TRABAJO

Escenario
Moderna .
Taylorismo descendente/
Qhnismo eroerneote
Tradicional
Taylorismo dominante/
Ohnismo embrionario
1 CAlNTRA, Nuevo León
Fuente: Iovcscigación dii:eeta

Región industrial de Mooterrey
Operadores
Obreros
Maquina
Técoi.cos
Generales
Fija

25%

36%

....._"39%

9%

36%

55%

Total
Encue ta

45,568

9,680

'

Técnicos, nuevas tecnologías) trabajo inteligente
En primer lugar destaca la alta proporción de técni~os en relaci,ón .ª la
.
,
r
l articipación media de lo tecrucos
situación nacional. En e1ecto, a p
. al
d l 9º/i La
respecto al total de operarios en la ¡nanufa~r~anar~;~n eind~scri~· de
articipación media en la rnanu actura e
. . . , d los
P
s de 14% en consecuencia, la alta parocipaaon e
, o~terrey ela i'ndustri; moderna -25%- las podemos explicar por dos
tecrucos en
tipos de consideraciones:
.
· ·
equipo en sus ues
Son industrias intensivas en rnaqwoaC1a y
.
a. .
. d
automatizada y computarizada y, como
acepc1one : mecaruza ª•
.,
d ·
r la que e tán
resultado de la reciente reestructurac1on pro ucuva po
. la
.
b ' , la robótica. n consecuencia,
atravesando, encontramos tam 1~ ,
.,
,
antenimiento e
re encia de los técnicos en operacion, produ.c_c1on ) _m
~ factor importante en el proce o de· producc1on de dichas empre a .
, .
b ·
omplejos en las
b
obre esta base tecnolog1ca, surgen ~a a¡ s. ~
d
¿·das
·
.
•
con la mnovac1on
e me 1
tareas· pr duct1vas que ¡unto
. . t
cada vez mayore de
organizacionales, co~flu •en en ;:~~:;i;:rºejemplo en el 52% de las
trabajo abstracto, calificado Y po . ,
·
l 62% de ellas el
industrias modernas existe la_ ro_tac1on ~e ~area; : s:nal:jan cada vez má
trabajo de equipo. Esta medida_s orgaruzaoo,na ~
de la desprofesionalización que impone el ta) lonsmo.

Obreros no calificados, tqylo,ismo, h"abajo simple
.
, •
, 1 75% de ellos se
Si bien el 25% de lo operarios so~ tecruc~s dau~l e cista del proceso
. detenrun
· ados por la cond1c10nes 1.or ta o ,
encuentran

495

de trabajo aunque subsumidos en la lógica de la tecnología flexible, el
involucramiento, la capacitación y el trabajo iateli eme que caracteriza el
ohnismo. 1 o debe de sorprendemo la exi tencia de un mercado interior
segmentado en do polos, donde uno desempeña la función dominante,
capaz de subsumir al otro en la lógica productiva
rganizacional. Esta
sub unción, impulsada por la emergencia del ohnismo conducirá con
toda seguridad al abandono progresiv del fordcaylorismo. Por el
momento el 36% de los obreros e tán operando máquina fijas y el 39%
lo hacen como ayudante o inclu ive ejecutan tareas de menor
calificación.

in embargo, una vez que en las empresas e e tablecc la medida
organizacional de la rotación de tarea y el trabajo en equipo, la
condición del trabajo se recalifica aún cuando la naturaleza del trabajo
ea simple. s decir, el operario adquiere especialización en diferent
trabajos simples, situación que contribuye a incrementar su experiencia
operaria. Esto e en teoóa. n la práctica, la r tación de rareas y el
trabajo en equipo puede ervir de pretexro para aumentar la
intensificación del trabajo. Esta violación a los escindare mínim · de la
cargas de trabajo preYiamente establecidas genera un de ast mayor de
energía 9ue 1trabajador ería incapaz de recuperar en la horas normale
de desean o. Cuando e to sucede, inmediatamente se refleja en el
aumento del ausencismo, de la rotación y de lo accid nte, de trabaj en
la empre as, característica toda ca talo das por la JU , el Centr de
Calidad Jap nés como ob táculos internos de un programa de cali&lt;lad
total. i bien no conoc mos los indices de au enci. mo y de rotación que
exi áan ante de 1992 en la industria mod roa lo que rec gió la
investigación 9uedan dentro de lo rangos normalc en la ida de las
empresa : El au encismo fue de 71¼1 y la rotación d 7% en l año d
1992 (cuadro 10).
Como conclu ión sobre el proceso de trabajo, podemos decir 9ue la
hibridación de lo s1 temas productivo ~eñala al obni mo como fi rma
emergente capaz de de plazar y sub rdinar al fordtaylorism que se
encuentra en ituaci , n de cendcnte. La e ndici ' n del trabajo esta
adquinendo progre ivam nte el rango de ejecución de trabajo
'abstractos, complejos, calificado , inteli ente y polivalentes, orientad s a
la producción flexible, el di eño diYersificado de productos y la
orientación del servicio al clieme.
Esta combinación de variables está íntimamente interconectada co n
las políticas de formación de los ingre os salariales, la calidad de la

�496

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

creación de los empleos y su inserción en la estructura de la di tribución
del ingreso que impulsan las industrias modernas en la región y que
analizaremos más adelante.

3.2 La industria tradicional: Fordtaylorismo dominante/ ohnismo embrionario
Las políticas de flexibilidad estática instrumentadas de manera
dominante en la industria tradicional son la expresión de los procesos de
reestmcturación media y de actualización teroológica de baja intensidad que hemos
analizado anterionnente. Obviamente, lo que de aquí se desprende, es la
existencia de procesos de trabajo organizados bajo la concepción
taylorista tradicional: trabajo simple, individual y repetitivo capaz de ser
definido en una norma de trabajo y medida por un cronómetro. Es decir,
los procesos de reestructuración han introducido nuevas tecnologías en
estructuras productivas antiguas. En este caso no podemos hablar de
procesos de hibridación de los modelos productivos en la medida en la
que el taylorismo es notoriamente dominante.
Esta realidad e manifiesta en la estroctura de calificación de los
operarios que trabajan en las industrias tradicionales. De un total de
9,680, obreros el 9% son técnicos, el 36% son operadores de máquina
fija (trabajadores semicalificados) y el 55% son obreros y ayudantes
generales, o sea, trabajadores no calificados (Cuadro 1 ). Como podemos
observar a partir de esta estructura de calificación de la mano de obra, los
requerimientos de calificación del proceso de trabajo y u grado de
modernización industrial son muy bajos y corresponde con el proceso de
reestructuración productiva anteriormente estudiado.
La participación de los técnicos -9%- en el total de obreros de la
industria tradicional corresponde a la media nacional que es de 9% pero
se ubica por debajo de la media de la industria de la región industrial de
font~rrey que es de 14%. Es decir, para el contexto regional, estamos
hablando de la existencia de un proce o de trabajo que presenta un rango
de modernidad mu) bajo. s decir, la introducción de nueva tecnologías
-tipo control numérico s1sten:1as CAD /CAM y los robots- sobre
estructuras tecnológicas antigua dominantes quedan subsumida en la
lógica del proceso de trabajo fordtaylorista. Incluso, medidas tale co~o
la rotación de tareas introducidas por el 35% de las empresas o el traba¡o
en equipo integrado por el 38% de las industrias tradicionales no son
suficientes . para transformar la condición del trabajo hacia formas
participativas, colectivas donde el contenido del trabajo sea abstracto,
complejo e inteligente.

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN , DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

497

Si b~en el 9% de los obreros son técnicos estos se encuentran
subs~1dos en la lógica del sistema productivo fordtaylori ta que
re~w~re en_ un 36°/i mano de obra semi-calificada para operar las
ma_qumas fi1as o en movimiento y, sobre todo, nece ira de obreros no
calificados par! la realización d~ tr~bajo simples )' rutinarios que
absorben. el 55
·,
. 1/o del total. Es dec1r ru las med1·da d e reestrucrurac1on
prod~cuva, ru a~n aquélla relacionadas con la rotación de tareas O el
rraba¡o_ _en equipo _ han podido transformar la ólida estructura
tecnologtca orgaruzatlva del fordtaylorismo.
in _e~bargo, era nece ario establecer una coherencia y un marco de
ente~~m1ento en el mundo del trabajo de la fábrica. Las reglas de
movili~ad de los merca~~ interiores de trabajo jugaron un papel
determ_mant~ en la adhesion del trabajador al mundo laboral. De \a
extendidas líneas de producción integrada por la fragmentación de
~area~ que caracteri_zan los pr_ocesos de trabajo se desprendieron la
mfirudad de categona de trabaJO que integran el istema escalafonario v
~os ~eglamentos _interiores del trabajo. La movilidad del trabajador ~l
1nrenor ~e es:e sistema fue determinado mediante el principio del prwúo
0 la rms~enaa pues lo que se requiere del trabajo bajo la lógica
fordtaylonsta.' no es que el operario trabaje más imelioentememe sino el
hacerlo_ pers1scememenre. Tarea y resistencia formaron un binomio
deterrruna~te en la promoción. Así ur ió el principi de antigüedad
como v~~culo de la movilidad laboral. Ju tamcnte porque la mi ma
concepc1on tecnológica lo que demanda no es capacidad sino resistencia.
. ~in embargo, la etapa de tran ición que hi tóricamente estamos
~tiendo entre el fordta_yl ri m~ ~- el ohni m ine rabilizan las reglas de
s e tructuras .~roduct1va antiguas. La re istencia, la anti üedad ,. la
ofe~ra de ~ovilidad -pasar a la siguiente cate oría del escala~ ' n para
realiz~r _el 011smo trabajo u otro tan simple y repetitivo como el anterior a
camb~o de un 3% de incremento salarial- perdió p r c mpleto u
~~~tidad d_c. convocatoria. La resistencia del trabajador para aceptar
,ª5 cond1c1one de trabajo e rnanifie ta en la ta a de ausemismo que
llego-~ 13.5% }' la tasa de rotación al 40% anual (cuadro 11). La tasa de
rotacion 9ue existe en la indu tr:ia tradicional es muy alta v e con tituve
en uno . de
, 1os mas
, grandes para lograr incrementar
'
·la
. lo. s o b stacu
producav1dad industrial.

�498

ESTHELA GUT1ÉRREZ GARZA

Cuadro 11
AUSE TIS O y ROTACIO
Region
., 10
. dustn"ald e Monterrey
MODERNA TRADICIONAL
13.5
7%
Ausentismo
40%
17%
Rotación

REESTRUCTURAC IÓN PRODUCTIVA EN LA M ANUFACTURA
N UEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSfRIAL DE MONTER REY

ENCUADRE!
iODELOS DE CALIDAD Y PROD CTIVIDAD
MODERNA
ALTAM.E TE
COMPETITIVA+
OFERTA SOCIAL
DINMilCA

TRADlCI01 AL
IN FICIE TEME TE
COMP TITIVA +
OFERTA SOCIAL
ACEPTABLE Y POCO
DINA UCA

REESTR CTURACIÓ
PROD CTIV A

M19 alta alcanza a1 97% de
las empresas
El 31 % de la; m,pre.sas, lo
hicieron antes de 1979
F11erte intensidad, en la
actualización tecnológica
331 máquinas de control
numérico; 33 CAD/CAM;
64 robots

Media alcanza a1 49% de las
empresas
El 37% de lar e,npresas, lo
hicieron antes de 1979 Ba_¡a
intmsidad en la actualización
cec:nológica
75 máguinas de control
numérico; 16 CAD/CA f; O
robots

PROCESOS DE
TRABAJO
DOMit
TES Y
FLEXIBILIDAD
DEL TRABAJO

TªJ'lorista descmdentelolmisn10
enm-gmle Predominio de la
flexibilidad dínámica
El 25% de los obnros son
timicos
El 39% so11 obmru ,ro
caljficados
El 17% de los timicos, operan
nuevas tecnologías
El 57% de las empresas
tienen rotación de tareas y
d 62% trabajo en eguipo
Co11dició11 del trabajo ·
complejo, productivo,
calificado, livalente
317.786.00 pesos de 1993

f"ordtaylorista dominante/ o/Jnismo
rn1brio11ario Predominio de la
flexibilidad estática El 9% de los
obreros ;on timicos El 39% 1011
obrnvs 110 ralijicado1
El 2.8%% de los timicos,
operan nuevas tecnologías El
35% de las empresas tienen
rotación de tareas y el 38%
trabajo en equipo
Co11dición del trabq¡o:
predominio del trabajo
imple, productivo y
fragmentario

CARACTERISTIC

Fuente: ln\·csrigac1ón directa.

Lo que podemos observar con el análisis ant-~riormente presentado es
el conjunto de estrategias industriales que los distintos sectores
empresariales están impulsando en sus industrias con el propósito de dar
la mejor respuesta al entorno competitivo en el que e encuentran, tanto
en la dimensión regional del mercado interno, como en el ámbito del
mercado externo, en el nuevo marco internacional que define la
globalización. De esta manera, lo que configura un determinado
escenario industrial son el conjunto de prácticas empresariales y de
estrategias industriales que tiene como ustento modelos de calidad y de
productividad que generan una oferta social de desarrollo industrial y que
podemos definir como sigue:

Altamente competitivo + tma oferta social dinámica en la industna moderna.
La industria moderna, tal como la definimos anteriormente,
constituye el polo articulador más importante de la industria
manufacrurera de la región industrial de fonterrey. Su peso económicosocial es muy imponante pues representa el 45% de la empresa que
tienen más de 99 perso~as ocupadas, de acuerdo con los datos de la
encuesta.
El modelo de calidad y productividad en la industria moderna es
altamente competitivo y con una oferta social diná1J1ica porque:

• · Los procesos de reestructuración productiva se djeron en el 97% de las
empresas introduciendo máquinas de control numérico,
CAD/ C
robot , así como, un proceso de actualización
tecnológica de fuerte 1ntensidad.
• Los procesos de trabajo présentan un rettairrúento significativo dd
ta.ylorismo y en consecuencia del trabajo simple y repetitivo por un
lado, y por el otro, l!,Il fuerte a censo de la concepóón del
ohnismo, ·con una presencia importante del trabajo calificado de
los obreros, lo que permite la configuración de una condición dd
trabajo complejo, productivo, calificado y polivalente. En este
escenario de industria prevalece la flexibilidad dinámica.

1 DICADORD
PROD CTlVIDAD:
PROD CCIÓ
MEDIA POR
OBRERO ·

197.206.00 pesos anuales de
1993

Consecuentemente, la industria moderna ha desarrollado un escenario de

a~t~id~d industrial de alta prod11ctividady de 11na oje,ta social altamente positiva y
drnam1Ca en su interior. j considerarnos un indicador simple de la
productividad como el de la producción media por obrero tenemos que
esta_ascendió a $317,786.00 pesos anuales muy por encima de la media
nacional de la empresas de más de 99 per onas ocupadas que fue de

�ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

500

282,035.00 pesos: Lo importante es conocer sobre las posibilidades de
que este escenario industrial sea el polo articulador del_desarrollo de _la
industrialización de la región industrial de onterrey o 1 por el contrario
constituye un enclave altamente competitivo sin ~osibili~ades _de i~adiar
su influencia y dinamismo a otros sectores de mdu_stna .al mtenor . ?e
dicha región o si además tiene la capacidad de dinamizar la region
noreste de México. Estas cuestiones las desarrollaremos en la tercera
parte de este libro.

Jnsuficie11te111ente co1J1petitivo + una oferta social aceptable pero poco dinámica en la
industria tradicional

tal

La industria tradicional,
como la definimos anteriormente,
constiruye el escenario de activi~ad industrial típico de la etapa indu tria!
fordcaylorista en donde se han iniciado importantes proceso de
cransformación y modernización industrial. Aqw se de~~rr~lla un ~ector
importante de la actividad manufacturera de la region mdusmal de
Monterrey que abriga al 55% de las empresas y al 20% del personal
ocupado de las industrias que tienen má de 99 personas ocupadas de
acuerdo con los datos de la encue ta.

La industria tradicional tiene un modelo de calidad insuficientemente
con,petitivo + una oferta social aceptable pero poco dinámica porque:

• Los procesos de reestructuración productiva se dieron en el 49% de -~s
empresas introduciendo también aunque en menor propo~c_1on
que la industria . moderna, máquina de control numenco,
CAD / CAM , robots pero con un proceso de actualización
tecnológica de baja intensidad.
• Los procesos de trabajo pre encan un marcad~ P!edominio de la
concepción taylorista, con una fuerce prese~c1a _de operado re~. ~e
máquina fija desempeñando tareas de traba¡o imple y repet1t~~o
por un lado, y por el otro una presencia limitada de la conc~pc1on
del ohnismo con ectores restringidos de obreros realizando
trabajo calificado, lo que en su comb~nación ~er':1ite la
configuración de una condición del traba¡o ~ayonta~1amentc
simple, productiva y fragmentaria. En este escenano de la industna
tradicion~ pre alece la flexibilidad estática.
Consecuentemente la industria tradicional ha avanzado lentament~ en
los proce ·os de modernización industrial desarrollando 11n escenano tk

actividad industrial de insuficiente competititidady una oferta social aceptable pero dt

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

501

bqjo dit1anlisn10 en el ector indu trial de la región de Monterrey.

i
retomamos el indicador simple de la productividad como Jo es el de la
producción media por obrero tenemo que esta fue de Sl 97,206. peso
anuale mu por debajo de la media nacional de las empre a de más de
99 per onas ocupadas que como lo indicamos anteriormente fue de
$282 35.
pe os. Lo importante, en tod caso e conocer sobre la
po ibilidades que este e cenario industrial tiene de eran formar e e
ingre ar en el escenario de la industria m dema, o en u caso conocer la
posibilidades de fortalecerse mediante el vínculo con ector s de la
pequeña y micro empresa definiendo una tendencia de la
industrialización orientada a atisfacer necesidades del desarrollo del
mercado interno en la región industrial de fomerrcy.

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�DESARROLLO SUSTENTABLE
Y DESARROLLO POLÍTICO
Dr. José María Infante
Subdirector de lnvestigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de NucYo León

Desarrollo sustentable y desarrollo político han surgido en contextos
teóricos diferentes, de allí que se hace necesario tratar de ubicados en un
sistema relacional que permita su uso y, especialmente, su correcta
aplicación en el análisis y propuestas de solución a los problemas que
hoy enfrenta la sociedad mexicana. Lo que sigue es un intento de
camioat por esa senda.

1. Apro~aciones a u.na definición de desarrollo sustentable
Desde nuestra aparición en este planeta, los seres humanos hemos
vivido i_maginando utopías; la búsqueda de un desarrollo sustencable
puede ser una etapa más de esta aventura. Hacer que ese imaginario se
conv:iena en un proceso de transformación real también depende de
nosotros. Como ya lo señala Góran Therborn (2001), el espacio no
decide nada por sí mismo: sólo los agentes áenen esa capacidad.
Pero también es importante que podamos hacer una evaluación
conecta del modo en que esas utopías, convertidas en ilusiones,
modelaron nuestro accionar político y hasta qué punto esas ilusiones nos
condujeron por derroteros inconvenientes al no aparecer los efectos que
se habían pronosticado; entre esas ilusiones, debemos mencionar las
políticas derivadas de la aplicación del llamado "Consenso de

�JOSÉ MARIA INFANTE

504

Washington": la creencia de que lo mercados son eficiente , de que lo
estados no on necesario , de que los pobres y rico no neoen intere e
conflictiv
que las co a aleo bien o mejor cuando nadie se
entromete en ella (Galbraith 1999). La r alidad pr sente mue tra con
claridad que la p líticas implementada a partir de e r.as piruone.
e gada no han producido el mund mejor que prom rieron: la
economía de mercad ha d scuidado -cuando no negado- a p cto
fundamemale de la pr ducci · n de b1ene ; el pg.pel del e tado aumentó
en todo lo países del mundo o e p cial n los de ma or de arr llo
económico· lo c nflicto p r la di tribución d la riqueza e
multiplicaron en t da las sociedad s ' mantienen una elevada cuota de
i lencia; p r último, n
c ooce ningún paí d nd Jo obiernos
hayan pre cindido pre cindan de in olucr r e en todo lo pr ce o de
la vida humana de de la recámara matrimonial hasta la dinámica de lo·
intercambio tran nacionale .
obstante todo est , e a utopía 1gue
am1yend a much s ingenuo de píritu imple.
La crítica al on en o de ~ ashington han sido numer as y
cr cientes: la primera se formula a partir de una d manda p r r petar la
complejidad de la realidad
'k berg 2 3). Esta critica alude a qu1.:
cierto pensanúent económico ha trabajado pr blema r duciéod los a
un núcl o de vari:lble bá icas lim1rada de naturaleza económica, in la
posibilidad de in ertar variable de otra pr cedencia. tiglicz (199 ) ha
comentado al re pecto que es necesario un maror grad de hum1ld, d, ya
que la realidad latín ameócana dem str · la nece idad d reexaminar,
rehacer · ampliarlo conocimiento obre la c n mía del d . arrollo.

Junto a lo anten r. e criticó un confu ión entre medi -fine en la
aplicaci ' n d la id s derivada del on en d '\ a hington ·a qu · .e
\úzo de la privaozación · de la liberación c mercial bj tivo cenrrale de
la policica de d arroU olvidándo e de que ól podían r medio.
para cl verd clero objetiv un crecimiento ust ntable qu1tacivo y

d mocráóc .
Las ideas obre el de arrollo · lo mecani mo adecuad s para u
logro on fuent de debate t • ne m mimental y ería de acertado o
imprudente pretender hacer aquí una rev1 ión profunda de r da. las
po 1c1 ne en jue , de manera
u s ' lo tratar · d e.·pancr
int · ricamente aguello que pued er importante para el deba re. n l 99 ,
el Banc fondial emitió un document rectlcand la idea de que ''la
insticuci ne cuentan'. La critica aludia a la au encia, canto en el marco

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO PoL.Jnco

505

conceptual como en las políticas im 1
~· ashington de las insrirucio
~emen¡adas a para.r del Consenso de
in tituciooe
cin inr gradas nes. 1 ara e . Banco lundial (1998), las
e mformale ¡· unt con u
por ~ comple1~ i t ma d re las formale
mecaru m d e¡
,
en lo comp rtamtent
d
h
ecucJon que uenen efecro
. .
ere
umano \'
.
msaruc1 ne formale e tán co n tnw
. .da por la
rgaruzac1
n . La
•
regulac1 n contratos d ,
consuruc1on , l •e
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comprenden la éti
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ca Y o val re a ciad O
con 1anza, c operación, creencia ·¿ dad
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reli o o . la co tumbre y ~ • 1 eno
grupa! ~te.-, lo precepto
implícito . gún l Banc M odi 11 temas de cod1go má o meno
protección d lo derechos de un ~ d cd n la probable excepción de In
fueron incluida en la reco prdaop1 a ' 1r~ r de la in ·cituc1one n
m n c1one den ada d l
li
on en o de Wa hing on.
a ap cac1ón del
Hac ya ca i 30 ai'í s la undac1ón D H
...
bu car las ba e d otr d
ll
ag ammar k1old e prop nía
pnnc1p1 . ari f
•
d esarro ~ que e orientara según cinco
·
accion
e nece 1dade
h
aut suficiencia soh·encia eco! , ·ca .
uman~ , end
ncidad,
L • crfin 19'"' ) La
·d d gt ' ) eran formacionc e rrucrural s
·
ncc 1 a e humanas
•
•
b
' materia 1e r no material
Pre cman un xten
a aruc qu va d d
,
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'
el memale (que no i ¡
e la b1ologica má
c. tabl cicla en el
an col n ll rest de 1 . ere ,-ivicnte ) ha ta la
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e e , cultura (expre · .1d d
compren 100 v man 10 del
. d
·
· 1' a , cr at1v1dad
la c1rcun tan~ia de ·,n..1·,··•dpro~t, e ano), pa ando P r la atribuible . .'
w
uac1 n c m J
r •, d
búsqu da de segundad
,
• . . a rea 1zac1on e fama. ¡, o la
para 1 v u mnm
¡
de arroll · 1 n u ra· • d . · 1 d
·
natura eza endógena del
z n e: cr a I ea de
d
us propio alore ' aun cuando 1 .d
~uc ca a ~1edad debe dec1&lt;l1r
di,· r. a. La a uro ufic1enc1a
C :~ \' 7m~ 1:11ª de ·. CI d. d e múltiple )
mund mtcrr I cionad
la d
' d1fíc1l de . tener en un
po 1b1lidadc de 01,
¡' p ro
epeoclenrn1. de otro u rro limita 1
r.-iar e propio de arroll · h c . d ¿·f' .1 1_
de meta, dcri,·ada d I
d. . .
' ' ten
I ic1 lil po rulaci n
lu ,
a e n 1c1 n n qu
,
tonco. Lo ce l. tema I c:ilc .
.
ene~ mr el . UJ t
tecnologí que a ccan a
glob, le imp n n limite al u o de
debe aceptar e que t d ' ,:c;cru~le y futura . gcncract ncs, Por últ1m '
roma de conciencia
~ .
e d arrnll on ntado en función de la
políaca ,. la d . d oc1 imp ne eran f¡ rmac1on en la. e trucrur"
·
en a a r que
· d•
"·
ere hu~an pre ent ,
. tanto m _1v1dual e mo col cuvamcntc lo
am
I mpre re i t nóas naturnlc a l
camb1 s
El l ,,jo
b
-.
eñal b rme so ~ desa1Tollo b111110110 1994 claborn&lt;lo p r el p ID
a 3 que un paradigma de de arroll d bíª parar
. d e1 po rulad
(1994)
de

pr;

i

)

�506

JOSÉ MARÍA INFANTE

valorar la vida huroana en sí misma y no pot la producción de bienes
materiales, por más valiosos que éstos pudieran set. El propósito del
desarrollo debería consistir en crear las condiciones para que los seres
huroanos en su totalidad aumenten su capacidad y las oportunidades
presentes se amplíen cada vez más para todas las generaciones futuras. El
udesarrollo sostenible" debe fundarse en una garanóa ética: las
generaciones futuras deben poseer las mismas oportUnidades d~ que han
gozado los seres humanos hasta el presente. Pet:_o la meta del desarrollo
sostenible no puede consistir en sostener la privación humana, ya que no
debemos negar a los menos privilegiados de hoy la atención que estamos
dispuestos a dar a las generaciones futuras. Esto nos coloca en
situaciones difíciles de resolver: la explotación actual de los recursos
forestales, marítimos, minerales y demás (en el caso de México en
particular) presenta dilemas que no siempre contemplan de manera
equilibrada estas premisas: las ondas frias que dañan al país en los
inviernos nos muestran cómo los campesinos de zonas montañosas del
centro desforestan sin precaución para protegerse del frío (demostrando
de manera práctica que la mayoría de los problemas ecológicos son una
consecuencia del sistema económico social).
Para los teóricos de la O U, sin embargo, no habría una
contradicción entre el desarrollo humano y sus caracteres de
sosteoibilidad, porque se trata de una equidad de oportunidades y no de
logros definitivos. Se postula un universalismo de las reivindicaciones
vitales, cuyas exigencias básicas pasan por no negar a nadie sus
posibilidades de educación, la atención a su salud fisica y psíquica y
aspira a que cada ser humano pueda desarrollar su capacidad en potencia.

El desarrollo humano sostenible entraña varias obligaciones para
quienes estamos involucrados en aumentar las posibilidades de los seres
humanos: una de ellas, la de no incurrir en deudas económicas que
tendrán que pagar las generaciones venideras para financiar nuestra
econonúa actual; otra, hacer fuertes inversiones en la educación y salud
del presente, para no crear una deuda social a pagar por las generaciones
futuras. Debe aceptarse que las deudas, sean económicas, sociales o
polícicas, toman prestado del futuro y roban parte o todo de las riquezas

y de las opciones de futuras generaciones.
i deseamos mantener para las próximas generaciones las mismas
oportunidades de que gozamos en la actualidad, debemos reparar en
varias condiciones: no sabemos cuáles será_n las preferencias de consumo

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

de las generaciones futuras ' ru• tampoco sabemos ,
aumento o .disminución de poblac1on
. , con 1a consi · como se. , dará el
las oportunidades per cápita T
. gmente pres1on sobre
, •
· ampoco es posible
l
d
l
recno, og1cos
. . y en laprever
. en los sistemas de pro d ucc1on
·¿ os.d.a elantos
podran aasfacer más necesidad es con menore c vi a coa
• Jana
. que
que debe conservarse en todo
tos o inversión. Lo
.. ,
,
caso es e1 con1· unto d
di .
permmran a las futuras generac1·0 nes v1v1r
. . en form d'e con1 c10nes que
problema dificil de resolver
.
ª igna,, o cual. s un
d. d
que reqwere de much
e¡ar e considerar a la gran cantidad de
. , os mas e ~d10 (sin
alcanza un nivel digno de vida).
poblac1on que hoy m siquiera

°

Una esfera de especial atención es la d
vínculos entre pobreza y des
ll
. emarcada por lo . estrechos
arro o sosteruble Co
1
1os campesinos mencionado 1
.
mo en e eiemplo de
, os muv pobres
d
a1guna para preservar el deterioro d I . ¿·
c~ecen e posíbitidad
general no suelen estar preocupad e me
ambiente y los pobres en
irracional de ballenas sino p
os llp r a capa de ozono
la caza
.
,
or aque as conting
·
peligro su vida, como la falta d
enc1as que ponen en
desaparición de u medios d
be. agua _(potable o contaminada) o la
e su s1srenc1a.

t

Las teorías obre el de arrollo eco , .
humanos hemos constru1·do
b
nom1co y ocíal que lo ere
¡,
cu ren una e i
· d d
( ruamo 2 03): alguna ponen énfa .
1' r e vana a e p r p ctiYas
s
1
sis en o procesos de
d . ..
on
por
o
canto
inclu,•entes
de
l
mo
erruzac1
n .r
.. .
,
e. emento c mo los val
1
etica 1IDplicira, la tran forma . , d 1 . .
ores cu rumie, , la
·di
aon e a vida hum
coa anos \' los modo de a
. .,
ana en u aspectos
,
prop1aaon r tra f,
·, d
parte de los seres humanos· las t , , d ns ormac1on eJ entorno por
li al
'
eonas e la mode · · ne es, graduali ras -\' e,·aluativa .. e ta bl cea una línea
rrnzac1on
. uclen . er
,
d
or enan las sociedades e ,
.
temporo-e. pac1al
·
gun atn 6uto v e o arrib
'
eguo e calas generalmente im lí .
'
uto oo valorados
Estos atributos sin e b
p cita y de airo contenido ideológic
teoría del desa,rrollo m argo, no las hacen descartables, ya que ..rod~
pone en acto eval
·
naturaleza lógica refieren
uac1ones que por su propia
desarrollo, un tanr d . d a eslquemas de valore .
tra teoría del
d
.
e¡a a a un ado en la
lid d
ependencia, que tomaba ,
.d
ac~a ª , es la teoría de la
'li
.
ciertas l eas kemes ,
ana 1s de lo niveles s· , •
. ,
ianas para proponer un
isrerruco ,. subs1 , .
d
una transformación de ellos e , J
stemJCo e un paí ' planteando
Desarrollo \' subdcsa ll
ned ementos posiri\'o para el de arrollo
,
rro o son os asp
d·c
·
proceso v la dep d
.
ectos 1rerenres de un mismo
,
en enc1a no es ' I
~
.
también tiene us contrap
. o olaun cnomeno e. terno, sino que
oli .
artes en
e cructu
. l "d
d
,.
ra ocia , l ológica y
P t1ca de una nació
n.
na e las cntJca más fuerte que en la

�508

JOSÉ MARIA INFANTE

actualidad se han desarrollado con relación a esta teoría es su
consideración del estado-nación como unidad primaria de análisis,
dejando a un lado las enormes diferencias y variaciones al interior de
éstos. La teoóa de la dependencia no presenta un corpus teórico
monolítico y se han señalado al menos cuatro corrientes; la de los críticos
del estrucruralismo económico la de los neomarxistas, la de los más
cercanos a la ortodoxia marxista y, en olitario, la derivada de las tesis
expuestas por André Gunder Frank (Dos Santos 20 2).
La teoría de los sistemas mundiales fue una respuesta aparecida en la
década de los años sesenta del siglo
para modificar o completar
algunos a pectas que la teoría de la dependencia dejaba afuera o las
nuevas correlaciones de fuerzas aparecidas en el escenario mundial. Dos
aspectos son centrales en esta nueva teoría: la idea de que la categoría
estado-nación es ya insuficiente, no ólo para analizar lo problemas del
desarrollo, sino también para la propuesta de políticas de superación y,
ademá , que economfa, sociología y política habían marchado separada
y no es posible mantener e e aislamiento. Las condiciones económJcas
actuales no pueden explicarse a partir de las teorías económicas clásicas
y, por lo tanto, se hace necesario reformular la teoría de manera total.

La teoría de la globalización es la de más reciente aparición y guarda
estrecha relación con la teoría de los istemas mundiales en cuanto ve lo
proce os de modernización y desarrollo como procesos mundiales,
donde la esuucrura de estado-nación tiende a diluirse cada vez más
Gunto con las ideas de oberanía e independencia) y donde los medios de
comunicación pasan a ocupar un pap 1 central en el proceso de
vinculación de los sistemas sociales. La diseminación de valore
culturales por la web (y sus corre pendientes efectos en las e feras
económica y política) se han convertid en el factor dinamizante del
siste~a social global.
Joseph Stiglitz (1998) ha dicho que desarrollo significa una
transformación de la sociedad, un m vimiento que va de de formas
tradicionales de relación, de modos tradicionales de pen ar y de encarar
los problemas de salud y educación y del uso de métodos tradicionales de
producción hacia modos ".modernos" de hacer las cosas. un cuando en
las sociedades llamadas "avanzadas" podemos encontrar sectores
amplios que recurren a creencias mágica para enfocar la solución de sus
problemas (Lévi- rrauss 1964), eso modos tradicionale no inciden en
los procesos fundamentale de la producción social. Esa rransformacióo

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

.

509

no puede ser un fin en sí y por sí .
.
.
objetivo fundamental, que es ~s~o, sino un ?1edto para alcanzar el
individuales y a la sociedad com e
e dproporaonar a los agentes
0 un to O un mayor control sobre su
destino.
Las teoóas del desarrollo como vem
.
entre los científicos e intelectual'
los, ?enen una larga tradición
es, pero as discusio
e
aparecen en el iglo XX· toda lla .
nes cuertes obre él
'
s e s in embargo po
b
una cuestión central en la concep . ', d la
• . , nen so re el tapete
mientras que en la teoóa plat, c_10n e . evolucion de la humanidad:
ornea qwzá la prime
la
pro blema del desarrollo politice 1 '
ra en p ntear el
más degradadas )r mostrando , ~ proce_s~ avanza hacia fases cada vez
,
as1 una v1s1ón pesimi
d l fu
teonas del desarrollo y la posibilidad d
_Sra _e_ turo las
explicita o implícitamente una .. ,
~ u plaruficac1on
postulan,
,
v1s1on opumista y
nfi
fu turo del ser humano
una co anza en el
d
d
. a sea que hablemos de
d . .,
epen encia, sistemas mundiales O globali . ,
mo erruzac1on,
cierto modelos a
·
. ~acion en todos los casos ha\·
eguir Y parece d fi I
di
·
'
debemos admitir las limit .
J c1 eva, r su mfluencia. Pero
ac1ones que una nación e d
.
~reponer y ejecutar política de desarrollo
,
- sta o . tlene para
sistema mundial Como lo h
_ 1d
auronomas Yprescmdentes del
un estado en bs condicio: sena aal 1¡erborn (2001) es posible que
llevar adelante sus política esdactu es el mundo globalizado, pueda
.
e manera autónoma, ·
producc1ón de valor econo' m1co
.
ea capaz de co
· tempre
l que su
mundial. 1 problema e tá en
. .
_mpenr en e mercado
, .
este cond1c1onarruento· n
d
.,
econom1ca competitiva su one la .
.,
. u a pro ucc1on
racionalidad Y rencabili'd dp d I
i_ntr?ducc1on de la prácticas de
·
a
e cap1tali mo d ·
sabemos no se limita a 1
, . .
orrunante y, como va
'
' as practicas económic
'd
·
c¡ue e todo un ¡ tema d
.
as en seno o estricto
e trastocan.
e comportamientos sociale r culturales lo q~e

"ª

En ociología el , ·
de arrollo e moderniz:::no. paral:io que _ha tenido la te á a del
claramente entre mod . . ~ em . argo, lnch Beck (2 O) di ringue
~ ,:
1mple ) mo d errnzac1on
. . , reflexiva
i"uentra
la mode . erruzac1on
.,
.
racionaliza la tramidi ~~c1onl imple se limita a er una reflexión .
.
c1on a mod . . ,
.
rac1onalizacio' n
"bl
erruzac10n reflexJVa raci naliza la
·
pos1
, · to da ía nos encontremos en la
.fa e de racionaliz
.,
.e que
1 en Mex1co
ac100
s¡m_p
e
pe
.
particular.
ro eso d e be ser ob¡eto
de un debat

q~~

Por su pane, b idea de d
algunas dificultades: algunos esarrollo ustentable también presenta
de los modelo propuestos recurren a

�JOSÉ MARIA INFANTE

510

fórmulas para expresar una
ulas simples más concretamente seu d o
..
la
orm. . ,
,
Algunos definen sustentabilidad como
defiruc1on aceptable.
fu
temente indefinido ejercen ciertas
.
·
sobre un turo aparen
.
pers1ste~c1_a que
.
deseadas sobre el ecosistema y el sistema
ca.ractenst1cas nec~sanas y Esta definíción por ser algo incompleta,
'
,
·
humano que lo mtegra.
fundamentales y sena necesano
d ·a claros algunos aspectos
.
tampoco e¡ . .fi .d d El futuro de todas maneras, siempre es
una mayor especi ci ª ·
.' b "
- · de 1977 Ylia
. .
l ha dicho el prerruo o e1 oe. qunruca
. , .
inoert~; como o
de la realidad son «estructuras dis1panvas
Prygogme (_19832, 1~es:,ic:a: mí respecta, adopto la idea del destino
de final abierto . .n
E ºk rikson de quien mucho aprendí sin
propuesta por pst~oa:es::o :o hace si~o evidenciar con la mayor
que él lo supiera: el
, .
. . , n· hoy en día debe consistir en
. dl
d be ser la prox11I1a vis10 .
,
clanda o que . e
..
t dos los niños escogidos para nacer
mundial
que
petm1t1era
a
o
.
,,
un ord en
d
de humanizar sus invenaones
desarrollarse hasta una ma urez capaz
(Erikson 1979:291).
.
o uesta definiría el desarrollo
Si tuviera que arnesgar una ~: ~s o c'iones de l~s personas y las
sustentable como el proceso de ampl.i . d ptino sin comprometer la
sociedades para controlar su propio es
.
futuro
capacidad de decisión y de opciones en las generaciones del
.

f'

.el

l

2. Desarrollo político

ual . a sea la perspectiva 9ue
Pero el desarrollo sustentable, c qwer
. .
- lado
.
limite básico en la sociedad capitalista ya sena
adoptemo;, u~: un (1996} dado que la obsesión de todos y cada uno
por Theo or_ . orno
. ciedad a.rece ser el crecimiento, se hace
de los que vivimos en esta so
p
.1:
l s ob·¡envos
.,
d lace o contrawga o
0
difícil que esa obsesion
esp
onsecuencta:
.
diales del desarrollo sustentable. Pero lleva . a una c
. , de
pnmor
.,
an medida una cuest100
dado que el desarrollo es tamb1en, en grd
1 ~trocturas políticas
d la consideración de la forma que a optan as e
.
uél
po er,
l l sión de las consecuencias neganvas que aq
que pueda asegurar a e _u .
impone, se hace imprescmd1ble.
.
·
li · han evolucionado de maneta
Las instituciones los procesos po o_c~s
dan cuenta de ellos
•d
y modelos teoncos que
.
l
conjunta con as I eas
•a1
uivocada) i seguuno
(aunque esto se haya dado de mane~a parc1 o eq . eros .sistemas de
a Bobbio (1987), podemos de~u que loali~ P~1;;se basaban en una
.
. •,
lí ·
e se estudiaron Y an zar
.. d
orgaruzacion po oca qu
.
,
tividad vs sistemaudda 0
clasificación bidimensional (ax1ologta o norma

°

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

!';&gt; 1 1

descripción), que conducía a seis tipo : monarquía/tiranía,
aristocracia/ oligarquía y democracia/ oclocracia. El componente
axiológico implicaba que la posible alternancia de las formas mantuviera
una idealidad directiva: se debía impulsar las formas buenas en
detrimento de las malas aun cuando los seres humanos no estuviésemos
en condiciones de incidir en ese proceso. La condiciones en que se
producía el paso de una a otra, con sus componentes de a encía humana
o determinismo cautivó a los teóricos griegos durante vari s siglos y
están planteadas allí las bases para la discusión obre el mejor modo de
establecer una constirución (como llamaban los griegos a la organizaóón
política de la sociedad). Machiavelli es el primero que, a principios del
siglo XVI, despoja a las clasificacione del componente axiológico, lo
cual todavía n se ha plasmado de manera clara en la mayoría del
pensamiento político.

La formas de constitución política con cicla como democracia que
surgen hacja fines del siglo A'VlII en Estados Unido y Francia
presentan limitacione y -sobre todo- contradicci ne entre el modelo
teórico y su implementación: basadas en ideales de igualdad, libertad y
solidaridad, arrancaron con desigualdade , represión constriccion s de
ideas y comportamientos }' claras injusticias, en especial con relación a
los má desfavorecidos. o obstante, por la presión y la luchas de lo
grupos que convivían en ellas, fueron haciéndose más abiertas,
participativas y equitativas y, pe e a las críticas, deseo de eliminación y
altemauvas de sustirución que enfrentaron, hoy e pre eman como el
más deseable de los modelos de ?rganización poliuca ha ta ahora
puesto en práctica en la experiencia humana. Debió sobreponer e a la
descalificaciones de orden religios (tanto el cat licismo como l
islamismo la han atacado) o ideológico Qas ,,er i nes más ort do:(as del
marxismo ~' del conservadurismo) pero terminó iendo aceptada como
patrón .de organización de las in tituciones políticas. Y ello no por
razone axiológicas, sino de efectividad politica: ningún otr
I tema
atiende al conjunto de las nece idades de la población con má eficacia
cuando se adquiere cieno nivel de complejidad y desarrollo ocia) y
econom1co. orno ya lo ha señalado Lipset (1995), son lo países más
~vanzados en su desarrollo capitalista los que presentan mayor
instirucionalización democrática.
La implantación y coosolidadón de las instituciones democráticas se
debió consrruir sobre las re istencias ideológica (que operaron a vece
corno verdaderos obstáculos epistemológicos) a favor de la ejecución de

�DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

512

513

JOSÉ MARIA INFANTE

acciones y políticas igualitarias y la lucha para lograr que los agentes
humanos e instituciones acataran las consignas de respeto a los derechos
humanos y la ley. Aunque ya sea casi un lugar común, debemos recordar
que hace menos de cincuenta años (en la década de los años sesenta del
siglo XX) todavía se consideraba como legítimo el ejercer alguna forma
de dominio colonial, así como instrumentar políticas de discriminación
racial (en especial en Estados Unidos).
Los diversos movimientos estudiantiles que hicieron aparición
alrededor de 1968 cuestionaron el proceso de desarrollo a partir del logro
de metas simples como la extensión de la educación básica o el
incremento de la producción de acero per capita. A partir de allí, se buscan
metas más amplias y profundas en tomo a la realización humana
(Iberborn 2001 ). La idea de calidad de vida incluye factores económicos,
sociales, ambientales y de satisfacción personal.
El movimiento feminista impulsó transformaciones profundas en
todos los campos; aun cuando en lo años se enta del siglo pasado
todavía escuchábamos voces en los sectores progre istas que proponían
mantener a la mujer en las posiciones más relegadas, en la democracias
capitalistas se ha venido registrando un apoyo creciente del voto
femenino hacia los candidatos de posiciones ideológicas ubicadas hacia la
izquierda del espectro politico (fherborn 2001). Por su parte, la
interpretación habermasiana sobre la lógica dual de los movimientos
feministas contemporáneos ha ido criticada
e han propue to
alternativas superadoras: la intervención feminista constituye un reto a
las dominantes prácticas• sexistas y particularistas que dominan en el
presente las prácticas privada y públicas, en especial en éxico (Cohen
y Arato 20 O). Los movimientos feministas bao cuestionado las prácticas
sexistas que informan la sociedad y desafian lo modos por los cuales
estas prácticas determinan la e tructuración de los subsistemas político y
cultural. La lógica dual de la politica feminista se dirige, por un lado, a
una transformación de las práctica discursivas de la identidad e
influencia en la vida ele la política y la sociedad civil y, también a una
política de inclusión que tra_nsforme la instituciones politicas y
económicas.
Como resultado de toda estas presiones }' luchas, tenemos hoy
sistemas que pueden ser definidos como poliarquías, es decir, las
democracias son sistemas de gobierno que reúnen, según Roben Dahl
(1997), tres condiciones: a) una competencia extensa, a intervalos regulares

y sin el recurso de la violencia, entre individuos Y
.
pcr lograr posiciones de gobierno efecti ament . o~~º;/~garuza~os,
te inclusivo
participadón polílica
la seJ~cción
10)
as políticas a segwr, a través de elecciones regulares v limpias d
.
tal que no haya gru
·
.
e manera
d
.
po~ importantes excluidos; y c) la existencia de un
~a o ufictente de hbertades políticas y civiles -libertad de ex resi .
libertad de prensa, libertad para fo rmar ), uru.r
. e a orgaruzac10oes. . · P on,
d
tal
manera
que
se
asegure
la
integn'dad
de
.
,
.
1
• • .. L
a competencia polittca v lae
pamc1pac1on. a evaluación de cada una de esta
di .
. ,.
codavía un alto• monto de interpretación u b'¡ettva,
. . snocohnemo
Clones
unp~ca
con egu1do
11
d
esarro ar aun un sistema de indi d
al
uoiver almenre aceptado.
ca ores
tamenre confiable r

tramen

de

en

de' ~1e:v~:

El compromiso actual por el de arrollo político debe hacer e sah and
rasg?s. fundamentales que no iempre están formulados de manera
;~a~~lt:: un :~uerdo básico con la equidad económica en primer lu r· la
.
a d po ttc~ _que es el presupuesto inicial de la existencia de 'un
s1 tema e~ocratlco no puede de arrollar e de manera adecuada i no se
cuenta con igualdad en otros plano . También debe h b
.
la sociedad civil
.
.
.
ª er un pacto con
que a egure la v1genc1a uruver al e irre tricta de los
d
h h
erec o umanos
· ·
. . Terce ro ' un conoc1m1eoto
profundo ue irva de•
u rento
a
las
acciones
corre
pendiente
sobre
el
modo en 9que 1a gente
d d.
d
~:e ~ isponer e u recursos mareriale y e píriruales para enrir
oc10nes lcomo. el amor preguntarse obre el destino de lo ere
humanos ,. a
d d ·
·
·
lus' ba~ y
imaginar utopía per onales y tratar de lograrlas

I

;;1~9;3)

mo:lro1lcma es que la c~eación de in tituciones por sí misma no
crea . _ca e _ma~er~ ustancial los comportamiento \' por l tanto la
. c1on d 1~st1ruc1one democrática no tendrá ningún efecto ( ellos
eran
a lo e pera d os) I· no e d'ispone de un espacio de
compocontraaos
. .
. rdtadm1~n_to que afianc a e a in ticucione ,. é es el ocupado por
la
ocie a civil.
·

"ª

La ociedad civil, como lo explicara Bobbio (198
b
desde hace mu h •
,
.
..
, esta a presente
más
li
c ttempo en la ceona p haca y recibió un tracam.ien o
amp
o
en
· · en 1 ulumos
, .
cuando
, . Hegel pcr . e recten
\'einticinco años
los cnttcos ncomarx1stas del socialismo totabtar.io hacén .· . 1'
concepto , l
•
'
re, 1vLr e
istema d ) o c?nVlerten_en el ele~ento clave para entender el complejo
e relacione de mtercamb10 que teoian lulY-lr en la esfera pública
al margen de toda 1
· · • ofiCial
· controlada
t&gt;'
a comumcac1on
por el gobierno
o el

�DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

515

JOSÉ MARÍA INFANTE

514

Caído el muro de Berlín, tanto la re~dad
2
rtido
de
estado
(Arato
teoría sufrieron camb1os Y
pa
• d d cJVll como su
. .
misma de la ocie a
_,: . , de ia
sociedad civil en e1
1
.
,
d
1 · ·tucion.wzac1on
modificaaones y a msu
. de prácticas: 1. la garanoa e
.
de una sene
di
presente cec¡UJere
. .,
reunión libertad de scurso y
fundamentales derecho de asocta~on y
oaliciones poliócas libres y
.b .lid
d
de
agruparruento
y
c
de prensa poSJ 1 a
. · , que funcione como un
'
. ncia de una consatuOGJ1
autónomas; 2. la ex.iste
d
la epa.ración de p deres, en
documento legal co1:1pleto, apoya o P?r dos independientes; 3. la
especial la existencia de cortes y 1u_zga. , políticamente accesibles
. .. d
ruos de cornunicac1on
institucionalizac1on e me .
d 1
b" erno y del mercado; 4•
.
· d penruentes e go 1
.
l al
, . ·ncluvendo autogob1emo c Y
Y relauvarnente 111 e
· .,
lítica y economJca, 1
;
la 5 1
descentralizaa_o~. po
.
.a de empresas de pequena esca ~ . a
regional y poSJb1litando la_e..:1stene1 ara la operación de organiza~ones
aceptación y el reco~oomiento p b
entales y de instituaones
.
e1ooale no gu ernam
1 6
nacionales e interna
r
d l s derechos fundamenta es; .
· ·,
l de1en a e O
·
derucada a la uperv1ston y a
. d d civil Pero la existencia
· · aes de esa soe1e ª
·
. al
el financiamient de asoaac10
.
. ue pueden distinguir e
.J : .
es
ufic1ente,
)
a
9
d
0
de estas concuaone n
d .
bre la sociedad civil, cada uno e
.
tos e vista so
di
'
menos tres opo O pun
.
ersiones sobre la
cocom13
· n dif rentes
.
d (Barber
los cuales sosneoe
.
l p der y la liberta
la
elaaones
entre
e
, •
b
. del libecali roo ideologico,
Pu'blico/privado y so re · 5· e 1 p rspecava
2 Q\ . na primera vers1on, ~
. d
si fueran opue tos; el
'
.
ll .
l vida pnva a como
concibe la V1da po oca y . a d
l der , el estado aun cuando se
,
·
'
d
termina
o
por
e
P. , ·mo de restncc10nes.
· ·
La
sector publico esta e
•
·
es
smoru
0
trate de estados democraoc 'u
.. modelo son el resultado de
'al
é de arro an en esLe
relaciones soo es que
. d acuerdos e tablecidos de manera
al de una sene e
.
,
relaciones contracto es,
l
. ·,one reafirman sus int re es )
. di ·¿ s v a a octac
. dd
formal donde los LO vt uo ,
encia de ello la ooe a
al
d Corno con ecu
·
'
al
sus libertades frente . e ta o. tituto del ector privado se iguala
ci il e cooV1erte ca 1 ~n un sus
forman en votantes, pero lo
mercado: los consum.1dores . se tran
otante no e convierten en ciudadanos.
. . trata de
.
e odrla llamar e comurutana,
. del mereado , pero no puede
na segunda perspectlva,
.
d 1qu
. . peno
ocreair la frustraciones e unp
d di .dido en dos sectores
e
b"
,
d un mun o
v1
abandonar la ideologia e
l rivado. El ser humano
. . bl
l gubernamental y e p
l.i d a ll
irreconcilia es, e
1 miembro del clan ga 0
significativo de este modelo es e herencia. Los comunitari_scas, en
comunidad por lazos de sangre y 'nar al mismo estado a los intere es
muchas ocasiones, pretenden ubordi

0?0)·

de su comunidad y en ocasiones han dado origen a formas violentas de
nacionalismo, como el caso de la vertiente alemana de la primera mitad
del siglo veinte.
Hay una tercera perspectiva que no postula un recetario
determinante, pero que podría estar guiada por cuatro conceptos:
aprendizaje, ocio, justicia y oporru.nidades. Es perspectiva, tendiente a
una auténtica democracia, distingue claramente 1os ámbitos público y
privado, peto no como campos enfrentados sino como corresponsables
en el funcionamiento de un sector estatal, un sector pci ado y un tercer
sector, el de las comunidades cívicas plurales, donde se mueven las
asociaciones abiertas e igualitarias de participación voluntaria (entre las
cuales deberían estar incluidas las iglesias). La adopción de una cualqwera
de las tres perspectiva debeóa ser el resultado de un proceso de coma de
conciencia social colectiva -operación a la que habría que dedicar
grandes esfuerzos- y además, debemos admitir que cualquiera de las tres
que se adopte -u otra- tendrá sus opositores.
Para . Mouzelis (1995) el proceso de modernización presenta
características diferentes entre los países que alcanzaron primero el
estadio y los que llegaron más tarde a él. Mientra que en los paí e de
Europa noroccideotaJ la inclusión de las masas en el estado-nación
adquirió características de amplia distribución de los derecho políticos y
sociales entre la clase trabajadora, las que se dieron por dos vías: desde
arriba, por impulso de las elites que competían por el apoyo popular, o
desde abajo, por la lucha .de las masas trabajadoras y campesinas, en los
países de desarrollo tardío aun cuando existieran in titucione
democráticas, esta distribución de derechos e inclusión tomó un sesgo
más autoritario y vertical. Los países que iniciaron su despegue más tarde
y que hoy forman parte del grupo de los llamadós desarrollados
prese~can tres rasgos comunes: 1. una modernización agrícola eficiente,
que a la par de incrementar la productividad creó un mercado doméstico
de relativa importancia para los productos industriales; 2. la creación de
un sector industrial que desarrolló su propio nicho competiti o en cierta
áreas en el mercado internacional· y 3. un aparato de estado
intervencionista y relativamente efectivo que tuvo un papel fundamental
en la modernización de la agri&lt;;ultura. El fracaso en esta modernización
~vo efectos sobre el estado, ya que debe recurrir e a práctica
clientelisticas corruptas para asegurarse la aquiescencia de las masas,
conduciendo a un circulo vicioso fatal: un aparato de gobierno
superinflado que es incapaz de mantener un crecimiento equilibrado y de

�JOSÉ MARÍA INFANTE

516

racionalizarse a sí mismo y a la economía. La sociedad civil en estas
naciones, en lugar de adoptar un modo integrativo de inclusión de los
intereses de los sectores populares, adopta una de dos estrategias
igualmente inadecuadas pata el desarrollo político: o lo hace en una
modalidad clientelistica, con relaciones particularistas, o lo hace de
manera populista, por la vía de la adhesión masiva a un líder carismático.
El desarrollo de esa sociedad civil, sin emb rgo, requiere de normas
mínimas que aseguren su funcionamiento y la Asamblea General de las
aciones Unidas aprobó a comienzos de este siglo la Declaración del
Milenio, que establece metas concretas para el año 2015 en cuanto a
desarrollo, entre las que se pueden destacar (P UD 2001):
• reducir a la mitad el porcentaje de la población que viva en la
extrema pobreza;
• reducir a la mitad el porcentaje de las personas que padezcan
hambre;
• reducir a la mitad el porcentaje de personas sin acceso al agua
potable;
.
• lograr que todos los niños terminen un ciclo completo de
enseñanza primaria;
• potenciar a la mujer y eliminar las disparidades entre los género en
las enseñanzas primaria y secundaria;
• reducir en tres cuartas partes las tasas de mortalidad materna;
• proporcionar acceso universal a los servicios de alud reproductiva;
• detener y comenzar. a reducir la propagación del VIH/ ID ;
• aplicar, para el año 2005, estrategias nacionales de desarrollo
sustentable con el propó ito .de reducir, para el año 2015, la
pérdida de recursos ambientales.

En el caso de uevo León, algunas de estas metas implican un
número relativamente pequeño de casos, pero ello no es m~no
importante, ya que es precisamente en la eliminación de pequeñas CI~ras
cuasi marginales donde se requiere invertir mucho esfuerzo ~ todo ºPo
de capital En otros casos, como el potencia.miento de la muier, la tarea
excede las posibilidades de inversión económica y se traduce en el
cambio de actitudes y comportamientos profundamente amugados en
costumbres centenarias que exigen un trabajo más amplio y constante. El
desarrollo . político parecería quedar, sin embargo afuera de las
prioridades.

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

Anexo metodológico
Permítaseme una breve digresión metodológica: me encuentro entre
quienes creen que e1 progreso de la ciencia sólo es posible si tenemos
conceptos más precisos y específicos y que, paca lograr ello, sólo cabe el
recurso de tratar de pasar de los términos pojjsémicos del lenguaje vulgar
a los conceptos sistemáticos de fundamento cuantitativos. Quede claro
que se trata de un desideratum )' que la cuantificación a ultranza e un
error teórico y epistemológico. Pero debernos contar con un sistema de
indicadores
con la información suficiente sobre ellos para poder
establecer los avances en el proceso de desarrollo y evaluarla . Las metas
citadas de Naciones Unidas como pretensiones ideales a cubrir deberian
remitirnos a indicadores e índices que no estu ieran ometidas a
discusión alguna
que evitaran al máximo las interpretaciones
ideológicas.
egún el Banco fondial, hay tres tipos de conjuntos de indicador :
los indicadores construidos a partir de conjuntos de elem nto.
individuales, como los desarrollados por la OCDE, el programa de
indicadores desarrollados por la Commision of Swtainable Dez elop1JJent
(C D) y los indicadore sistemático , de arrollado a partir de un sistema
estructurado (Muñoz 2003)
1

En el caso de las 1 aciones nidas, e ha desarrollado un si tema d
56 indicadores repartidos en tres áreas: social (19) ambiental (19) y
económica (18). 1 ótese la au encia de indicadores referido de manera
específica al de arrollo politico ac1ones nidas 20 1). 1Programa de
las aciones Unidas para el Desarrollo (Pr 1UD 2002), al presentar lo
indicadores de gobemabilidad y desarrollo de los derechos civilc y
políticos, recurre a criterios subjetiYo , como la opinión de e.·perto
locales, _para medir conceptos como competencia en la elección del jefe
del ejecutivo, regulación de la participación, lib rtad de expresión y de
creencias, oposición significativa, autonomía o inclu ión política d
grupos minoritarios, cumplimiento de las leye por el pueblo, calidad de
la burocracia, corrupción y otros más.

3. Los procesos políticos: agentes e instituciones
Entre las muchas cuestione sin resolver de las ciencias aciales se
encuentra el de las relacione entre índi iduo y estructuras sociale ; en
arras palabras, hasta qué punto los seres humanos podemo determinar

�518

JOSÉ MARIA INFANTE

el movimiento de las fuerzas sociales y hasta qué p~to somos el
resultado inevitable y totalmente dete~do d~ esas rrusmas fuerzas
sociales. En la historia humana hemos terudo teonas q~_e han acentuado,
a veces de manera exclusiva, uno u otro polo y tamb1en, por supu~sto
las distintas posiciones intermedias. En lo que hace a democraaa y
desarrollo político, la cuestión ocupa en centro del debate: ¿son las
democracias construfüles a partir de la agencia humana?, _¿son el
resultado de fuerzas históricas inevitables y por lo ~to, s1 ~om?s
capaces de tener el tiempo y la paciencia necesanos, t~rrrunaran
imponiéndose en todo el mundo? Para nú, es_~vidente que runguna de
las dos preguntas tiene una respuesta pos1t1va absoluta y que l~s
estructuras e instituciones políticas son modeladas y nos modelan a partlr
de nuestros comportamientos, siendo varios los procesos · que
contribuyen a ello.
Por el lado del agente, tenemos un ser humano q~e. actúa con pasión
y razón, imaginando, elaborando, proponiendo, adhiriendo o ac~do
doctrinas y prácticas políticas. Todos los seres actuamos e~- un medio_ ~n
el que evaluamos la situación y optamos por cursos de acc1on en funaon
del logro de objetivos más O menos concientemente e~borados. Los
comportamientos de este agente ha~ ~cel~:ado o ralentizado proce_sos
sociales e muchas ocasiones y su part1apac1on depende, en gran medida,
de los niveles de información de que dispone.
Los procesos de desarrollo en general y los de desarrollo político ~n
particular suponen la posibilidad de actuar de m~nera eficaz en el medio
y suponen también ideas progresistas (en el senodo de poner e~ march~
las políticas que determinarán un futuro di~ere~te al que tendna lu ar s1
dejáramos que las cosas transcurrieran por s1 m1 mas).
Pero no siempre puede encontrarse un progreso hacia mejores formas
de organización política: algunos países que habían avanzado _firmemente
hacia sistemas más abiertos en la década de los 80 del_ siglo -~asado
· ·
d. e npo militar o
muestran retrocesos hacia regímenes automaoos
seudodernocrático, como se da hoy en Paki~tán Y en Z~mba~ue. En otro:
casos nos encontramos con políticas ambiguas y oscilatooas, d~nde 5
alien~n y desaniman a la vez grupo que pro~ician. el exuerrusm? .º
fundamentalismo político y la solución por la violencia o el ex~eITlllnlO
del rival. Los e-a.sos de Afganistán, Somalía, Israel y P~esttna son
ejemplos d~ estas políticas confusas y, en ~uchos casos, retrogradas.

DESARROLLO SUSfENTABLE y DESARROLLO

Poúnco

519

Quedan todavía varios aspectos sm resolver (o cuyas soluciones
actuales son relativamente insatisfactorias) en la consecución de una
sociedad políticamente desarrollada: cómo conseguir una distribución
más igualitaria de la riqueza la resolución de los conflictos derivados o
coexistente ; cómo lograr una recuperación de lo procesos de
renovación ideológica en las fuerzas progresistas; cómo superar el
recurso a la violencia como forma de solución de los conflictos políticos;
cómo evitar que los movimientos fundamentali tas de todo signo
aparezcan con fuerza como alternativa política (Iberborn 2001).
Un desarrollo político en un sistema sustentable implica aceptar,
como lo señala Ulrich Beck (2000) que no existe una naturaleza natural:
la naturaleza es un concepto una norma, un recuerdo, una utopía o un
contraproyecto. La cuestión ecológica debe desagregarse en múltiples
aspectos derivado como las formas tecnológicas reproductiva que
reciclan y aseguran los contaminantes derivados, la política de
producción de biene de menor riesgo para todos los a pecto de la vida
humana, la alimentación saludable de todos los eres humanos en el ciclo
de una cadena ecológica histórica y culturalmente determinada, lo estilo
de vid~ desarrollados comunitariamente, los sistemas de diagnóstico r
tratamJento de los problemas de salud con el aporte de la tecnologías
avanzadas, la adecuación de las normas jurídicas a otra concepción del
desarrollo humano, la reforma de la administración pública privada en
función de la disminución del desperdicio de energía (en un sentido
amplio), en fin, la implantación de un.a suerte de democracia ecológica
que eYite la vertiente de pecaminosidad y u concomitante necesidad de
recurrir a salvador .
Momesquieu dijo una vez que ' las instituciones ucumben con la
victoria". Estamos así tiend , en 1éxico, en e te proce o que algunos
insisten en den minar como de tran ición a la democracia a la muene de
la política. Paradójicamente, la supuesta democratización nos está
llevando al de precio de la actividad política. ¿Cuále on las instituciones
política que debemos crear para alcanzar ese imaginad desarrollo
político?, ¿qué sociedad políticamente desarrollada podemos imaginar y,
a partir de allí, ¿como seria e a sociedad y qué in tituciones la harían
v~able?, ¿cuál es el • léxico que queremos y deseamos para e te siglo
~ XI? qui e donde el concepto de autodeterminación cobra entido v
realidad.
·

�520

JOSÉ MARIA INFANTE

4. Algunos problemas específicos con relación al de arrollo
sustentabl
o e mi intención pre emar aquí un modelo i t maoco J e mpleto
de los proce o
las in otuciones política en funci ' n del d arrollo
su rentable; en lo que igue m limitar ' a señalar al uno de lo que me
parecen ine itable enfrentar ' tratar d encontrar una lución:

4.1. Tmaginarios y fantasías
Todas las isi nes del futuro politice · ocial n con rrucc10ne
imaginaria para cu a elaboración pod m
apelar a fanta fas · a
aluaciones más o meno correcta de la r alidad en diverso grado. Y
e a con trucc1one cuando n compartida , pueden m vihzar a las
per onas y lle arla a aceptar condicion que en otra circun rancia on
impo ibl . 'Piénse e en la propuesta por un mundo mejor 1d alizado
qu hicieron po ibl l sacnficio de gen racione enteras en e e e pac10
qu fue la nión ovi' cica. i bien hubo quiene comparcier n el ueño
de u lidere y aceptando también que en é to hub cini mo, mentira
e hipocre ia en grado cli- erso, deb mo recon cer que una parte
coosiderabl de so lideres · su eguid res estaban profundamente
convencido de que lograáan el objeti o. llo ha 11 vad a creer que la
ideología con di tin o grado de ut pi mo n ab olutamente n ce ana
para la movilizad' n de l ma as. in robar , si pudiéram &lt;l1 poner
de una mayoóa de ere human p liticamente educad , la mentiras o
l s di cur o mendaces p drian r fácilmente de cubi rto ·, a u vez,
podríamos pro
ar n cl logr de una m demidad reíle i a.
o bstante, "I hove a drtam ' pudo hab r i el lema rn vilizador d
miles en pro de un futur de men r ufrimient ; el problema e tá en no
confundir la p ibilidad d realizaci · n de e e furor de la realización
de l s de
p r m dio mágico : ' lo la acción lle ada a cab a partir
de , p r evaluacione e ali ta tiene efecto c1ert d rrnn formación.
Tamp co t nemos al aguarda conmi la interpr taci nes delirante de
la realidad; hasta ahora, ningún criterio n a gura una cli criminación
entre la interpr ración delirante y la apreciación reali ta de una 1tuación
p ütica
ufmann 19 2) y ell p rque la acci · n p lítica e mu ,·e
iempr entre e 0 do plan : el del presente a tran formar y el de
futuro a e
' lo un político auténticamente con ecvad r (que no

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POUTICO

521

existe,•por cierto)
.
.que e limitara a de·1ar que 1as co as 51. ie
.
de,'erur
podría evitar e e dilema.
ran u propio

Entr los mito que e ntnbu cr n , toda í
.
rransformac1óo d la · · ·
ª
c ntnbuyen a impedir la
msatuc1on
, lo com
paí e cá el expr ado en la fra e 1 ..
portami neos poliaco del
.
.
e pmsmo tuvo la culpa d
d '
1
mttema acrua, como ocurre con t d mir
.
. ee o . ~
conciencia d culpa incL,ri'dual .
. ' en vano ru ele · acalla la
'
co 1ecava· 1 ·d
adecuada d l
male
d e
'
mpi e una evaluación
. erecto del pa ado p
bili
corrección. P ro Jo ma imp rcante e qu onenra ara
po
I
ar u
l
..
derroter
quiv cad
.
.
a
acc1on
r un
ya que 1a enoca e a l
fund amen ali mo que impide
nueva fi rma de r ruzac1on.
. pa ~ nea ea un
4.2. Participació11 alienación

l;no de l pune de
d
exclusión ocia! vi nr pam ~ impre cindiblc e el análi i de la
(v n
ncral en lo
1aanoam ricano ): no . p nibl Mh x1c
blar d
. ..
pai
la trucrura
ciop lítica ,
• . . paroc1pac1 n poliac, cuando
~ econo011ca exclu . n ¡ te .
una porc1 . n c n iderable de la P blación.
. m tlcam nt a

En l que hace la partiópación p lítica de la
.
•
han con iderado que la legisl . .
.
mu¡er, algun
a1 •
cargo rcpr cncarivo pa lac10n que introduce cu rn. mínima
•
ra a mu1er e
did
c~bar o, alguno di cuten la cfccovidad d~Uamc n ~ adecu:~ad.
p:u e tablecen un mírumo del 3
'.
acrua
11
f
.
e
por c1cnr para e t caro .
rancia, una re1orma con ticuc1 nal de 1999 d .
. .
~ ' en
mitad de La pre idcnc1a municipal ¿¡ b '
tc.:mun que 'l meno la
En el añ 2 1 4
.
e
ian e car ocupada p r mujere
.
,
por c1enr de mu,·cr
•
1
muruc1pale mientra q
ganar n a el cc1one.
1
'
ue en
cc1 ne n
al
había cstablcc1do I t qw· .
1 •
• c1on. e ' para la. que n s
lt
numer de mu· .
1
por c1ent en 199 l ,
.
1cre
cm pa del ,
.
a e ca 9 or cient d ? 1 F
,
fue la lcg1 laa · n 10 la re la
.. . e · ,n tr · pa1 e , no
bio:· en el ca d 1 R 'm ' nr.d c10n mterna de l P· rt1 d 1 que
cam
f¡
mo ni
·l parado l b ·
·
re orma Interna . a partir d 199 . '
•
a n r. im ul . una
mujcrc alcanzar n el d bl d
. , n la el cc1on del año 10 1 la
2002). 1 d b
b
e
a _1cnro en 1 parlam nt tnglé
l 'D
· icionc
ce· · re la
.J:d ª □ene 9ue , r e o 1
po
• ficac1a de la' m w
.
In tltuaonali ra
con rel ci . n
la
.
•
culrurali tas pero má allá del debate
.
c1 l
ta
une cfecco. en c1
.
neo, pareciera qu b medida
rrn c1rcun tanc,
b
'
número de mu1·er
. in cm ar ' el incremenr del
en pue t electrvos por í n e índice &lt;l c, mb, .

�522

JOSÉ MARIA INFANTE

reales en las condiciones de la actividad política de la mujer y por ello las
reformas institucionales deben ser acompañadas por acciones
complementarias que tiendan a la transformación más profunda de las
estructura sociales. En Trinidad
Tobago, una red de
's
denominada Working to Get the Balance Right d sarrolló un programa
educativo con 300 mujeres para prepararlas para comp tir en cargos
electivos en 1999; se obruvo un incremento de la participación femenina
en las candidatura superior al 100 por cí nto las mujeres ganaron un
50 de puestos (P
D 2002).
Pero no sólo las mujer han ido discriminadas istemáticam nte de
la politica; lo pobres (que no on minoría, al menos en léxico) otro
grupo minoritarios también sufren exclu ione de di erso grado tipo.
La campaña eL ccorales e han vuelto cada vez más costosas en todo el
mundo: en
tado
nido , lo candidato presidenciale en 2
invirtieron más d 343 millones de dólare , 92 millones má que en el
año 1980. Michel Bloomberg, candidat a la alcaldía de ue a ork en
2 1 gastó 74 mili ne
su principal oponente 1 millone . Para
Bloombe , el gasto equivale a 99 dólares por oco. n la India, má del
por ciento de 1 fondos ga tad por 1 partido en las el cci ne de
1996 provinieron de grandes empre as. imultáneament , lo partido
políticos han ísto declinar la cifra de u afiliado , 1 que lo hace má
dependiente de fondo e eternos: en Francia, Italia, oruega E tados
nidos el número de afiliados a lo partido político ha bajado a la
mitad o meno de de 19 O. Las encuesta de opinión muestran que en
muchos paí e del mundo los electore tienen más confianza en la
t levis1ón que en lo partid politico (PI D 2 2).
n el mundo p terior a la guerra fría la ideología iguen vi ente :
lo ere humano definen su agencia en virtud d u propia pracacas,
adoptando ide logías ocialmente di p nible creada a partir de lo
di cu.r o de las elite económica
ociale que e expre an a través de
1 medio ma i o de comunicaci · o ( an Dijk 1999).
ta ide lo ·as
pueden raci nal.izar la alienación como ha uo did y uccde en mucha
oca ione . La alienación es el concepto ol 1dad de la ciedad pulenta
del capitali roo que ha de arrollado la cultura de la arisfacción. La
pe na favorecida p r u p ición conómica polioca y cial ueleo
atribuir virtude y cate orias de ah oluto a las in tituci ne c ndicion
en las cuale e de nvuelven; para lo má favorecido de e te mundo la
alienación no tiene cabida teórica n.i empírica, incapace d tonur
conciencia de su pr pia ituación, lo c¡ue ocurre cuando rue n la

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO PoL.fnco

existencia del otro y de sus necesidade , se en , .
.
cuando compran un aráculo
. Y
ganan ª SI mismo mcluso
pr pia n ce idad y de eo ~ruard1 cJaro creb _endo que re ponde a us
· uan
s o 1ernos de lo
·
ava~zado han intentado paliar los efecto de la
. . pai , ~as
subiendo impuesto
mejorando lo ro
en is_ econ mica
meno fa or cid
llo h
,d
p
amas de as1 tenc1a oaal a lo
parte de l
ati fe:ho ( ~b:~h º19~~mp{:, u~a vi lema reacci , n por
su leo estar ali nado . la hi t . d
).
s neo Y pod roso también
·
ona emue tra que
.
lo má afortunado
en numero a oca 1one
no on capaces de p na e
6.
plazo y nin en ibl
-1 •1
.
r n su 1en tar lar
u condic1·on
. . a di.
o reaccmn n de manera activa ,, fuenc a

°

m

·

~e~

J i t ma d medio ma 1 o de com . . ,
televi ión, e ha convertido n J • • al ~cac1on en e peaal la
.
prmc1p tmpul r d id olo .
concomitantement d impuJ ar difierente iorma
e
.
.
gia ¡
de alienación
d
I
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e o proce o electoralc ad
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fuente d inform . .
ema ' e a con erudo en la principal
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aa n para la torna d deci i nes
es
co10c1 cnc1a que much pen adore d d
. . ,
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pre entado e ·ten O en ar
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e_~e~ P cov~ d1 1mile hayan
tel vi i ' n
e 2 04 p .pper 1992 nec t . a d lurutar el poder d la
•
arcon 199 ) La
· b
d
Berlu com en ltalia señal
.
·
mamo ra
1 .
que la m d"d
an a tmp rtanc1a de e a lucha: 1 pr blcma e
e I a propue ta , ha ca ah ra, u len hac r de d
. .
qu bordean al una forma de cen u
p ic1 ne
dencr de u
·, h b.
ra cuand no caen dec1clidam nte
• wza a na que p
.
di criminam
ue c
. n ar n I cerna 1mpo iti o
al
. 9
a agaran pr porc1onalmenre Ja demanda public'ta ·
m1 mo aemp , qu paralel m nt
l
.
J rta
celcvi ión pública n
b
imp antara un I rema de
gu eroam mal d I cu 1 la BB eáa un m d l
egu1r, a p ar de I últim
mbare de lo
dero
d e;
,
a
up ne un proce o adicional, la eliminaci . o
la c
, . du p J.. !lo
obe n
1
'
rru c1on
nu rr
r ame por cual la luc1 , n implica c mpl ja determinaci ne .

df

4.3 Prrj11iciosy ulmolipos
Quizá ea la . fer política la u m ,
. .
expr s1 • n má radical e irracional de U a pr 1~1~0 d . ncadcna: la
~xpr ione en di cur os y comp rcami \~'

:! ~

;1 ::u~e ceruendo

Tleun v n Dijk (1999) ha denunciado el raci m moderno q
se P ancea Ja xclusi, n del otr por u ra go b. 1· .
.
uc ya no
10 0 e , 100 p r lo ue
hace v pi n E
.
a. , c ocr e t mado en bl que a jgnado me onírrucamence
a una cat ona, como el ca d 1 ne
e ta d ouru.d en e que n

�524

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POUTICO

JOSÉ MARIA INFANTE

caracterizados a través del comportamiento de sus elementos más
pobres, asignándoles a é tos las categorías atribuibles al subgrupo y no
diferenciando entr etnia y condición económica. sea operac1on
también e efectúa ntr no otros y podóam s mencionar ejemplos para
todos nuestros grupo étnico . o se trata del multiculturali mo ni de
relativismo cultural, sino que precisamente los ataque a esca posicione ,
que pueden er l ' gicamente correctos dej n entrever e cas formas
modernas de racismo inconsciente de su fal a conciencia.

Lo grupo indígena deben soportar la accione de su alvadores,
quienes de alguna man ca imponen un e quema de valores que l es
ajeno, consiguiendo así una elcito a operación de he em nía: la
aceptación especular del pensamiento del otro obre u propia
condición. La di cusión de lo ordenamiento l gale que rigen paril los
incli eoa d 1paí en los año pasados mo tró la in uficiencia teóricas y
las dificultad para el lo o de políticas coherente .

1 traño e una categoría ociológica con truida

en el pr ce de
cooformaci ' n de México hemo construido de construido exrraño
diferente ; i extraño e lo que queda excluido de acuerdo con lo
estereotipo de un determinado orden social, hem excluido a mucho
mexicanos de la mexicanidad · hemos incluido a mucho foraster o
extranjero . Quizá una de la características del mundo moderno s a la
d la universalización del extraño (Beck 2 ): todos omo extraño · la
consecuencia p lítica es obvia, t do nos enrim amenazado dentro
de nue tro propio mund . l de arrollo político debe crear la
c adicione para la superación de tos muro invisibles, en e pec1al la
de eliminar e o lo artificio legalista burocrático creados par.a
ostener e ta con trucción d l extraño.

4.4. Acatamiento de leyes miilencia
El primer ' rgano que de acata la le • en el paí e el obi mo · us
a encías a oci da incluyendo las encargadas, preci am me, de hacer
cumplir la le . La igencia del e tado d derecho es ho · n léxico, una
utopía. bran los ejemplos: ba ta abrir un p riódico cualquiera en un día
cualquiera para encontrar que el bierno fed ral
us funcionario y
empl ados, lo gobierno e tat le , los obi roo municipale , diputados
, senad re lo periodi cas , los m dio d comunicación actúan
ignorando; contraviniendo incumpliendo~ d sacatando, quebcaotando Y
otras formas de tran: e ión a le •es, norma y reglamento . na de las

525

consecuencia más notoria de e te cornporram ·
1
genera liza da. La moral pública fl .
. Jento es a corrupción
re e¡a una coodició d .
v al ore qu creados . reprod d
.
n e incemalizaci , n d
•,
.
uci
en la 1deol ,
.
de expre I n; 1 el comport .
h .
a, aen n vano canal
d
amiento ab1cual d J
•
s°:1e ad ci por la e itación de I le .
e . o ~1 mbr de una
nuce de la corrupaón
} por m dio Ucit o fücic la
,
e encuentran fu rt
,
aceptac1on del e tad de d
h d
m ntc e tablecida. . La
. .
erec
be r to d
s.u.bl ova y bj tiva • deb hacer e d e ell una ma. a fu
n u era nt
n¡a tod lo acto d qui ne .
c n I a ndamencal qu
los facror cau ale d
aend n r p nsab1lidad pública. i un de
b
e te e ta o de co a
1
a urda ambigua o conttadict . d b
s a XJ cencia de !ere.
legt laci , n adecuada ell
ona e e bu cru- e la e nfecc1ón d ~n.
exclus1 amente.
no e rarea de legislad r
d ah
La ju ricta o inju ricia de la 1 •
forma de pr i , o
d
.
. promueve, en ca i n
di cr as
c.
.,
re I tenc1a en pr d
1.
.'
od
m 111cac1 n del cuerp
. 'di
e una eurrunaci , n 0
¡un co La d b di .
comp rtarruento de ma a
·
e
nc1a civil un
que P r naturaleza
·
que no podria crear e un derech I al
~ e. ttam ntuci na), ya
conrradiccione ( ohen ,
g
parncipac en ella in ca r en
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ra e e audadano ha
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cal~ale di poruble para el cambio
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c1 n e pued n er lo
.
para op rtar la pre 1 n
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· e para e cambio . in
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J\nd rcw Ara
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~ o ua n. J an hen ,
tlcgale por parr de agc~~e \~ ºt-~ed1enc1a c1v!I implica iem re act .
1
op1 ruon
· · pu· blica
·
b¡et1 ' , e p rsuad1r a la
neral brc 1 •¡e .' . .dcuv
d,
o po nea particular r de lli 1 J • ami
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nvcru nc1a d una le\'
alguna pan del i t~ma p
_1 adll _dcd pr ~over al !\in cambi e~
polínca. de 1 d ob di . . ··1' a a a e la 1u uficacion éticas o
'
cnc1a c1v1
'·
una o más fi rma de cll
' par e~ ,·1d me qu la ' paric1ón de
relaci. n a la g b mab.lid ad en un
c1edad implica d1ficulr d . c n
.
1 a r para I
cual d b
panc1p1 de lución.
·
·
e e encontrar algún

li

liu: c~~[

· Har, que hac r una d1 nnc1 , n ta b ,
re 1 tcnc1a cwil \' ob1'ec1·o·n d
·. m ic_~, entre de ob d1enc1a c1v1l
d d' .
·
e e nc1 nc 1
' 1·
.
,
e 1 tmguir orque e trata de e ndu . . ~ - ~ tima
quizá má fácil
un panc1pi m ral particular La
. cea in i,·1~ual que r p nden a
meo r de actividad c n r la . , re;1 tenaa c1v1l pre maría un ado
c1on a a de b d1encfa c1v1L per como

�526

JOSÉ

MARIA INFANTE

ambas oo categoria dinámicas, e mucho lo que todavía debemos tratar
de elucidar teóricamente en esms puntos.
La educación moral debe er rarea de toda la ociedad p _ro_la e ~u~
puede er un vehículo efectivo para ello~ la upu ~~ ep tal 1deiogtca
reclicada en nombre de un falso espíritu d mocraaco en o
?111ºs
tm os ha logrado un efecto perverso: los alumno -~e tod~ . lo ruveles
··'- descon fiando de todo ópo
acc1on poliaca en lugar
salenp de la awa
de in olucrar e acávamente en ella.

4.5. Gobmtabilidady violmcia política
Gobemabilidad significa que una ociedad ~e una nación mantiene un
.
ded manera
e tado de rela tivo
eq uilib n·o , donde lo conflictos e re uelven
•
d el
más o men
atisfactoria en función de los incere e en ¡ue o, o~ e,
. d ad civ
. il cli ponen de mecani m de n goc1ac1on
biemo la ooe
eficac .
e han eñalado e1. .m n'tucione bá ica para la po ibilidad de uru
D 2 2):
.
.
gob mabilidad dem crácica
.
,
fu
·
e
a partir de la exi tenc1a
•
n istema de repre entac1on que oc1 ~
,.
.al
.
d
políticos
a
ciaciones
de
mteres
s
político~1
e
d
e paro os
.•
d funo nam1ento
con olidada y con estilos democraaco
e
interno;
.
lib
. hmpia así
• un istema electoral que rancie el cc1ones re
como el ufra ·o univ rsal·
.
.
de corur les y balances b ado obr la ep_arac1on de
• un 1 tdema
rama I gi laciva judicial indepeocli nt ;
los po ere e n u
• ¡
• una ociedad civil vigoro a, con capacidad para ;perv1~ar ~e
ne cio privado públicos y pr porcionar forma ternaa ·as
parócipación política·
.
• medio de comunicación libre e indepeodi nte ;
• un e mr J efectivo de lo ector CJ·vile sobre la fuerzas armada
r otra fuerza
oliciales.
.
nismo .
han desarrollado una ene de criterio e
ano orga
}.
bilid d ¡\ lm,n
de ell
son
. d' d
ara medir la goberna
a • "'o......
.
in 1ca or
. e ba an en hec·h o o acontecimiento ven tcab1es
" b. .. o ., P deor
o ¡ea
, •
ea que
al, · tra que otro on " ub·¡ea·v , ,
de manera uruver ' rruen
,
cli . d
evaluaci ne en las
dependen de apreciacione que e tan con c1ona as

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POU11CO

527

cuale I punto de Yi ta per onale
1nc n c1 nce d 1 ob rYad r
pueden det rminar Yanaci ne en la c lificac1 · n. Entr lo. primer
cenemo a fecha de la última elecc1 ' n, el p rccnta¡c de v cantes, el ñ
en qu las muj i s fueron habilitad, p. ra ,. rar l . • 1enco.
parlamentan
cup do por rnuj re. I núm r de afih ci ne a 1
sindicaro
panidos pclitico , 1 número de orgamzac1 ne
gubemamencal op rando librero nrc la r. aficac1ón d 1&gt;
tratado int rnacionale en materia de dcr ch rn·il
úJtimo la ratificaci · n d la OnYención obrL lib rr d d
c1ac1&lt; n r
ne ociac1ón colectiva.

n cuanto • l
ubj tiv , ha ' ,·ario. indicador . algun . de Uo
compuc to por má de un it m. La ·ru, r 1dad de , Ja.ryland h.
con truido un , llamado punta¡e p liúc (poli//rol score), elab rado a partir
de la pinión de expcrro en ci rubros: 1 comp e nc1a para la clecc1ón
del jefi del jecuav , la apertura o a mi ma sclccc1 · n la. re cncc1 ne
al acc1 nar d l jefe del ej curh-o, la rem.i.l, c1ón de la parnc1pac1 n
electoral, la regulación en la • el cci · n de I i. puc ro cjecu 1,
, la
compct nc1a en la parnc1pac1 · n.
na
1• ,
Frredo111 l lowe, ha
pr entado re ind1cadore , cada un con una cric may r menor de
ít me de evaluación p r art de exp ·reo : lib ·rtad . ci,·1lc. , cuyo ·
ít me on libertad d exprc ón y &lt;le crccnc1 , dcrechm y ubcrtad de:
a ociac1ón y rgaruzación, v1genc1a del c. cado de dcrcch y de r pero a
l derecho human , auron mi, pcr onal y derecho cconúm1c &gt; ; el
cgund indicador e. el corre p nd1entc a dercch s pnlínc , compuc.: ro
por el ca ne libre y limpia a parar de organizac1onc con p ler re, t
lib rtad de rganizac1 · n p lítica, p i ión . i rnificaci\'a, libre de l.
dominación por parre de up de p d r y • ur&lt; n mi o inclu 1c)n &lt;le
grupo min ritari . l r re r , el &lt;le I.Jb rrad d rcn .• , nene ' ) d &gt;
componcm : la 11b na&lt;l d :pre 1·n y l. bjc.u,idad de lo. mc&lt;li ..
I Banc ~Iundial ha con rn11do cmco and1 ..t.d r · , cada un a par ir
de van comp neme . ~ 1primer , pinión y re. pon abil.Jdad, e integra
por el ccione hbre y limp1 , I.Jb nad d pren. a hb rta&lt;lc c1,·1l · ,
d recho
líac
la pre ncia militar en la p&lt; linea, cambi
de
gob1ern , cranspar noa la c. pacidad de l . h mbrc. de ne ocio para
mantener e infi rmad
• br lo cambi
en lt:y y p !frie s ~ 1,
po ibilidad que e to mJ mo
et re cenen para xpn: ar . u op1n1 ne.
sobre I cambio de esas
y p lírica . O he mcnci nar 9ue
alguno de ta vaJuacion
qu e hacen . parnr d la p1món de
qwene
n e n ideracl
cxp reo I cal
tom, n en cuenca la.

�DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

529

JOSÉ MARÍA INFANTE

528

Bibliografia
evaluaciones de Freedo"1 House, con lo cual hay superposición de criterios
o, en otras palabras, que los ítemes no son independientes. Otro
indicador es estabilidad política y ausencia de violencia, compuesto por
un solo ítem que se integra por las percepciones de la posibilidad de
desestabilización y que distintas fuentes evalúan a partir de su
apreciación sobre tensiones étnicas, conflictos a.croados, in&lt;-iuietud socia~
amenaza terrorista, conflictos internos, fraccionamiento del espectro
político cambios constitucionales y golpes militares. El tercero de los
indicadores del Banco lundial e refiere a la vigencia del estado de
derecho y es quizá el que muestra el mayor grado de subjetividad en su
construcción, ya que se compone por la evaluación sobre la apertura del
mercado, enforceability de los contratos privados y gubernamentales,
corrupción en el sistema bancario criminalidad y robo como obstáculos
para los negocios, pérdidas por y costo de la criminalidad,
impredictibilidad de los jueces. El cuarto se refiere a la efectividad del
gobierno y evalúa la calidad del aparato burocrático, los costos de las
transacciones, la calidad del cuidado de la salud pública y la estabilidad
gubernamental. Por último, la corrupción, con cuatro ítemes: la
corrupción entre los oficiales públicos, la corrupción como obstáculo
para el clima de negocios, la frecuencia de "pagos irregulares" a los
oficiales del gobierno y jueces y las percepciones de corrupción en la
burocracia. Transparencia internadonal por su parte, ha desarrollado un
índice de percepción de corrupción que se construye a partir de
encuestas a expertos locales (hombres de negocios, académicos y
analistas) obre la corrupción oficial.
Es ocioso aecir que México no ocupa los lug.ires más fa orecidos en
estos indicadores, aunque u comportamiento en algunos puede
considerarse satisfactorio. Tampoco hay un país en el mundo que
complete todas las marca , pero a partir de aquí puede· desarrollar e un
extenso programa de desarrollo político.
Una illtima digresión: en trabajos de esta naturaleza siempre se
demandan conclusiones, pero en éste la conclusión es que no hay
conclusión: el desarrollo político y el desarrollo sustentable son, hoy, la
gran obra abierta de la historia humana y en México esa abertura es aún
más pronunciada.

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�LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS
REGIOMONTANAS
Dra. Lylia Palacios Hemández
Maestra en Metodología de la Ciencia -Ui\NL
D octora en Ciencias Sociales- Universidad de Utrecht, Holanda

Introducción
Este trabajo tiene el propósiro de reconocer las características que
conservan las grandes empresas regiomootaoas (GER) como empresas
de origen familiar. Para lo cual se presentan de inicio, las bases y
conceptos básicos que los estudiosos de la Empresa Familiar hao
aponado. Luego se describe y analiza el perfil de un grupo de grandes
empresas nacidas en Monterrey a partir de eres ejes de análisis:
empresa, propiedad y familia. D el estudio podemos deducir que, aún
considerando los factores comunes no hay determinismo regional ni
familiar. Cada GER ha desarrollado un perfil propio de gobierno
corporativo a partir de una compleja fórmuJa que combina los factores
comunes, más la influencia del entorno socioeconómico nacional,
regional-continental y global. El crecimjemo ex.icoso de unas y los
descalabros de otras empresas, la complejización de las relaciones con
capital y socios· extranjeros, y las nuevas reglas que la globalización
impone para la continuidad de cualquier empresa, convierten el estudio
.de estas empresas en objeto de investigación valioso para reconocer
elementos de cambio de una sociedad industrjal como la regiomontana.

�L!LYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

535

534

1. Apuntes teóricos sobre la empresa familiar
.
.
aria de las empresas familiares (EF),
A pesar de la ex1stenc1a centen
, del orbe y de la
.
. .. en muchas econorruas
.
de su presenaa mayootana lla .
en la generación de nqueza
.
,.\m,nas de e s tienen
.. d d
importancia que "'b...
di
. tema' rico s una activ1 a
o sis
2
L 1997)1 ' su estu
(Gersick, et :¡.
b.
tte las décadas de los 60 y 70.
.
ciente que se u ica en
.,
d' .
relativamente re
.
d di d a su investigac1on aca erruca y
institutos
e
ca
os
Más jóvenes son los
. k
al 1997. eubauer &amp; Lanck,
,
t · nal (Gers1c, ' et ando algunos
•
d
la consultona pro esio
alrededor e
1998). En México _ap~na~ se estan ere
instituciones univers1tanas.
. ,
1
.
.
o de investigación contmue en e
Lo anterior expli
. ca que estde cam?
.na empres-a familiar (Sharma,
d fini . , cerca e que es u
,
proceso de e c1on a
k 1998)4 tarea que se vuelve aun mas
et. al. 1996; eubauer &amp; Lanc '
, 'envuelta en transformaciones
problemática dentro de una eco_nomia
profundas desde los últimos 20 anos.

- - - - - - - - -.- - - ~
ticular en América Latina. Poc ejemplo, en
, El fenómeno tiene unportanoa Pª!
ellas en que los miembros de
Ar ntina las empresas familiares, defirudas_ c~~o r:q~esentan más del 80 por ciento.
gefamilia tienen el control legal de la p_rop1e a •
más del 90 por ciento de
; : Colombia la cifra supera el 65 por ciento y en i e.x1co,
.

~J. .

las empresas son familiares.
.
'lia re resentan entre el 64 y 80 por c1e~to.
A nivel mundial, los negocios de fam1
p
o familiares y generan la mitad
E d s nidos d 80 por ciento de las empresas so
En sta o
lB'
~
o r
del Producto Interno Bruto (P r
. f mili res representan entre 6:i y 8 Po
En España, en cambio, los oego~10s ad I a xportaciooes y aportan entre el 50
· l 60 pcr ciento e as e
avocia
ciento de las empresas, casi e
- l
. • Las empresas fami~ares son m J
.
del PIB (C
enEspano .coro.
y 60 por ciento
· . .
003)
en América Latina"' 2:&gt; de ¡u010 de 2
.
el fenómeno gnrpo como mo~~lo de
2 En las economías subdesarr~lladads,
·edad v administración familia r fue
. . . industrial con fuertes ligas e prop1
.
~tsf;::~:o en el aróculo de Led f~l 978).llo de la Empresa Familiar, dependiente de'.
l Uno de ellos es el Centro e ~sarr~.
d Empresas (lP ADE). En Monrerre)
.
d Alta D1rec.c1on e
)
Instituto Panamencano e
.
.
d (Universidad de Monterrey·.
existe un centro ligado a una un1vers1da pn;a ; se ordenan, sólo de lir~r~rura
4En la investigación de Sha~m~, t a., 3 1 o obstante, la discus1on o
mbi.!lación de conceptos
d .. ~idense 34 definiciones d,s.nntas (p. ). _
esta º"·'"
•
d de la supremaaa o co
. al y
.
c1·onaria)· la continuidad gt!nerac1on_'..1
diferencias discurren en derre or
d
'tal (tenencia ac
•
n 1 ....
básicos como el monto e cap1 . . al
En codos los autores aparece co 5.
1~ gerencia familiar, entre las pnnc1p es. d
ta índole que las relaciones afecnvo. •
la empresa e es
énfasi el aspecto su b ¡en:vo en
familiares con\le,•an.

d .

Las caracteásticas pragmáticas del propio objeto de estudio, la
empresa familiar; su funcionamiento y continuidad en una economía
capitalista, han favorecido la elaboración teórica de una erie d
elementos característicos que sirven para identificar las EF. En este
senódo reunimos una serie de aspectos que aparecen reiteradamente en
la literatu.ca revisada (Llano, 1973 y 1994, harma, el al. 1996· Ginebra,
1997; Gersick, et al. 1997; Castañeda, 1998; eubauer &amp; Lanck, 1998·
Lansberg, 1999), y que son útiles para reconocer los elementos de
carácter familiar que contienen las GER.

a) La centralidad del capital
Esta premisa parte de que, quien posee el capital ma)oritario es
quien controla el voto en cualquier corporación económica. En este
sentido, al hablar de empresas familiares, todas las definiciones
incluyen 1a propiedad mayoritaria del capital social de una empre a en
manos de una familia o grupo de familias. Sin embargo, en Ja medida
que la EF crece el conocimiento preciso de esta variable tiende a
escondme a través del u o de diver o instrumentos financieros tanto
entre las EF privadas como en la EF que tienen participación
bursátil. s

b) La gerencia familiar
Para alguno es una derivación lógica de la condición de
propietarios. La literatura empresarial e rudia los factores subjetivo y
0bjetivos que influyen en el de ernpeñ del consejo de adminisrración,
y con ideran de manera particular el papel del director general como
un líder. En el caso de las EF, este liderazg por lo regular se extiende
al interior de la familia propietaria. n las empresa madura o que
están en e e tránsito, e te rasgo familiar de la administración es
equilibrado con Ja creciente presencia de directore e:xtemos y consejeros
indepencl.ientes frente a la nece idad de sobrevivir ea un medio cada
vez más competido y profesionalizado. D igual modo, este comexto

• 5 Lansberg (1999: 2 -28) sostiene que en el caso de las grandes empresas
multigeneracionales, no es posible reconocer el peso de una familia con la sola
\"aluación de las acciones 9ue a9utUa tiene en us manos, familias dueña de
conglomerados globales a su vez po een con iderables cantiJadcs de acci nes a
1ravés de sus instiruciones bancaria , de egurm y de rede. de compañías
Interrelacionada por las controladoras.

�LAs G

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

536

está replanteando el modelo "dueño director'' para dar paso a sistemas
de liderazgo compactldo.6

e) La sucesión generadonal

Parte d la obrevivencia de una EF estriba en aber ceder
adecuadamente la dir cción a la eoeración her dera. Considerando la
variable generación e esrablecen ere tipo d EF: la de padreconcrolador (primera generación); la de ociedad d h rmanos (s gunda
generación);
el con orcio de primo (tercera generación). in
embargo. lo datos revelan la alta mortandad de las F de pámera
generación, pcr lo que la continuidad, por lo meno hasta la tercera
generación es privilegio de unas cuantas en el mundo entero.

d) Conservación del patrimonio
o la medida que la
F obreviveo y crecen convirtiéodo e en
entidade maduras aumentan lo riesgos d pulverización accionaria de
la propiedad -ya sea p r rarru6caci6n de la familia fundadora o bi n
p r la incorporaci 'n de acci ni tas ~ ternos (vía a ociaciones
e traté ·ca o p r bur acilización), y, de incapacidad para realizar un
adecuado cambio generacional. Contra el primer evento mucha
familia recurren a las fi ura del fideicorru o o grupo de control para
mantener la cohesión del capital; y re pecto a la suce ión la ase oría
pr fe ional el e tablecimieoto de ' con ticucione
familiare ' ,
'consejo de familia' etc., n r cur os cada vez más habicuale .

e)

''Renovarse o morir"
Al con iderar l porcentaj

decrecientes de
tercera g neración lo e p ciali ta afirman que la
c otinuidad r caen en grao medida en la capacidad
director encral) de "elegit'' la esrrate ·a d futuro

F de egunda y

53,7

cual,
~ obre
1 tod en tJempo d eoom~ren~~.
t o o a P ctos (ad.mini trativo
, . tena, implica innovar en
lo .ca o de F maduras -de ;e:olog¡co erv1cio lab ral). n
~amJficada ,'
con ob cáculos ara I crura . e _mpleja y familJas
reciclar e mediante la d
P . , ª LnnO\ acion- una pción
I
econ truccion del c
.
e
a e quema de primera generaci ,
orporat1vo para retornar
on.

~t

¡\ mayor e pecificidad al n
enfatizan alguno de lo
auco:e que ab rdan la
mexicana
Ca rañeda (199 ) analiza
fen , ~: nalados. Por e¡empl ,
nzalo
control familiar f''grupo e
, . no de la
and empre a d
\
conom1co '')
cap1taJ ocial acumulad ,. C 1
' c m re. ulrado de un • p bre
• ar o Llano , J
aspecto ubjetivo en 1 definj . , d
oan mebra ubra ·an ocro
l
.
cion
e
G
e ent1do tricto d una F h
. tne b ra (199 : 22) r cnn
h
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a ca la egunda
..
ermano , al con id rar que elem nr c
. enerac1 . n (sociedad de
enorme compren ión acep.... , d I
mo la relac1on de afecro
,
-...c1 n e auto O d d I fi
que para eJ autor on ¡ "
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ª Y nalidad común"
n d
cu )ver e al ramificarse
e pec1 tcamcmc famili "
n na
la f mi
a~
n una empre a,
pr ce o de mv rtir, d d1ri01r o d
lJa r.,rop1 tana afectando lo.
o·
mprendcr.

t

2. El carácter familiar de 1a grand
(GER)

La ma\'oáa de la

e mpre

ª

regiomontan

R

O
de egun da ,. tercera
Ua so d.P. r dl mcn
de la() familia( ) fundadoraº "ing1 a . y adm1ru. erada por miembro
·
, manucnen 1
con e¡o de admini traci , n
rÍ
. e control del , oco n el
lo e p ciali ta las
R , p &lt;l que, con . rderando la definic10nc e
pu en aun c n id rar e mpr a fam1liarc
ornerac1on.
, 1u Toda
o-

posibilidade de
rincipalmente del
má adecuada la

on la incorporación de co-directore (ca-CE s). · om.
6 Alguna alcernau,•a
que plant a la prud ncia de mantener separad los car
de presid nte dd con eio
(chairman) • director eneral ( EO). .
" Por jemplo, d cálculo de un grupo d iove ngador para sudo ·rudo.
(Gersick, ti aL 1997: 31), )º para la mayor parte de la. ec nomí de occidente, e que
exi ten un 5% de empre as familiares de primera g-cnerac1ón; 2 % de empre is
controlad por la egunda generaci • n, y ólo uo 5% n empresa!'&gt; adnuniscradas par
cons rc10 de pñm . Para México d dato • pro, irnado e : 90% de la empre a.
famitiarc mu re antes de lo cinco año de ,ida y de la que cooúnúan, ólo el tzt/o
pa a a una tercCt'a generación (C 1 en spañ l.com: "Las empre as familiares 10
m •aria en me rica Latina", 25 de ¡unio de 2 3).

LA EMPRESA F AMIUAR y
RANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

•.. tan• da hace de: cic:r
em La rcYÍ. i •n nue
.,
.
b pre: :inal ) rcw nalc:s del empre. ariado re ~s car. Cien oca~ fam1laarc ' Lle culrura
ai ?:1,ed:tti reg1om mana cx.iqe un ma\' r ~~-e~:ntano lo lleva J concluir que "en
P 9 G.
p. 54).
' capnal oc1al ,1ue
., c:n "~I re: to de1

emebra
de acou quc ante 1a au encía de lo elemento . ub¡cuw1s , no puc de
empresa. fam1liarc
2unqm. pucd n po.
caractcri~t1ca ( b' .
en c:nudo puro,
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•1••
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.
· O JCtl\"3 )
empn:sa
1
• qu aJ miran extender e ana i. l. de la cnud.1J como
ami 1:ir.
Za .. t con idcramo la connnuid· d d l .
mbran ' ada \ a
e a jorm,mó,, tn1pmaniil li).."lWI 1
d 4u Gener"ct
,: e rnmo
a a.habl.
familia.
.. .n rz • en c:rnpre. as como emcx, \ 'nr
Ira,
nJo

1iabl

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

538

La mayoría cotiza en la Bolsa, todas cuentan con management
profesional y con consejeros independientes. Casi todas mantienen
alianzas de diversos tipos con empresas-líder que controlan, en algunos
casos, paquetes importantes de acciones. Respecto a sus expectativas
de futuro el pronóstico no es homogéneo: están las que mantienen una
posición de m~rcado satisfactoria, y las que han quebrado o están en
procesos de reesrructuración profunda para ev.itar el descalabro.

Describiré ahora algunas características de las GER considerando
los tres ejes mencionados: 1) la tenencia accionaria, 2) la gerencia
familiar y 3) la sucesión generacional.

La tenencia accionaria

Una

característica arraigada en las grandes empresas de
participación familiar en Latinoamérica es su cerrada estructura
accionaria. Esta concentración en pocas manos también ha propiciado
la baja bursatilización de tales empre as, y cuando llegan a cotizar en
bolsa colocan paquetes de poca importancia. En México, por lo
regular, lo han hecho colocando bajos montos de su capital social. {á
aun, estos grupos han privilegiado el uso de la deuda para financiarse,
11
antes que incrementar la colocación pública de acciones.
En opinión del director de una GER, la baja colocación pública
tiene que ver más con lo reducido que sigue siendo el mercado de
valores mexicano, que con la resistencia empresarial para abrirse más a
la participación bursátil. .
En México la gente no está acostumbrada a invertir en la bolsa, a
principios de los noventa era atractiva la colocación porque había
apetito en los Estados nidos por acciones mexicanas. pero al pa ar
ese momento las acciones bajaron de precio
ahora resulta poco
atractivo para las empresas colocar nuevas etnisiones. Esto obviamente
puede cambiar en el momento en que haya un mercado institucional de

11 Esta opción fue cornada ante la enorme afluencia de créditos que México
comenzó a atraet en la segunda parte de los años 70 (que por otra parte fue el
periodo en que ingr.esaron a la bolsa' de valore varias GER], y devino estrategia de
inversión personal de los empresarios generando el peculiar fenómeno ~e
"sustitución de recursos propios por recursos ajenos de fuentes es.ternas". Es decir,
"endeudaron a sus empresas para mantenerlas operando y sin perder el con![OI
accionario de las mi mas protegieron su capital per onal" (Basave, 1996: 68).

LA EMPRESA FAMILIAR y
LAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

539

mversores como hay en otros ,
1, .
son las compañías de seguro y l~ru;es,d eduruco ?:1ercado institucional
s ion os e pens1on.
Las principales GER comenzaron a a . .
mercados de valores de Estado
.d P rtJcipar en lo años 90 en los
. .,
s ru os Europa .,, Jap , A
e ta ampliac1on en la actividad bursátil )~ in
, . . on.
pesar de
pennite conocer con exactitud 1
'
f~rmacio~ g~e ofrecen no
tenencia accionaria de
os porcenta¡es Y dismbución de la
.
estas empresa . debido
l
. .,
mformación e controlada
'
.
ª
que a em1s1on de
1
.
por e conse10 de ad · ·
·,
hold1ng, que hasta ahora s·
b .
m1n1strac1on del
igue ªlº control famili
E
corporativo Jo facilita la prácu· ca de r tenc1on
. . en m ar. dstelacarácter
f ..
del mayor número de acciones c d
h
. e
n erec o a voto 1-, ano
D ,¡ eáJº - amil1a
d
mrormes anuales de un gru
d G R
·
e an, 1sis e los
algunas características del co!tºrol e .
~cuadro l) podemos derivar
accionan o:

a)
Hay evidencia
bl L
. f del control familiar del voto en 1as GER
; a pre enc1a amíliar puede dividir e en . f ili
.
.
Del primer ca O encontramo s do mo&lt;l~
am
ar
Y
mulufamiJjar.
ahdades· 1) l d t- •li
1ear, com es el ca de C ·d
nuc
O
y
\ a en man de· dosª 1: e arru a
ttro controlada por los hijos .d \d . .
d
l rmanos .
exten a que en el caso d Al; 1 ~ian ª a; Y2) las de familia
Roberto Garza Sada e Imsae
a reune a .los de cendieore de
dos familia d
~
' empresa repartida a mitade entre las
escen entes de María Garza de Cl . d
'
empresa d tenencia multifamiliar e tá
.ª~10n . Corno
manos de la familia de Eu enio Ga emsa, __ongmalmcntc en
umando por di\·cr O
g
rza ~ -guera que ha ido
evento a otra f J
centro del país. n
ami ms provenientes d 1

,,- De_t: ta manera, aun9ue la familia
,
.
amones, asegura el control del .
posea u~ menor porcentaje Jd toral Je
· ·•
' oto en el con c¡o J d · ·
..
s1ruac1on en la marnría de las GER,
.
t: a m1rnstrac1on. Esrn t:s b.
,9 ~o¡, d
·
··
por e¡e.mplo en Fem
j
f ·•
... '. o el capital económico ,. el 54.6% d 1
.
sa, c neo a_rrnhas poseen el
cap1ral eco~ómico eii de prupi~dad de la fan:./ap1cal de ,·oro; i::n \litro, el 23% del
en d const¡o.
11a ada, e 'brualmente controlan el ,·oto
La avanzad a m
· tegraaon
· • d e :\léxico a la econ()mÍ:i bº
íed eral
a buscar refonnas
b
. ·¡
• a ltrta, ha inducido al g bierno
ursao e para reducir el
¡ ¡1
. .
que siguen manteniendo las principal f ·1·
con_tro l t: \ "OtO e intormac,ón
n L
es ami 1as empre ana
evento delfueron
. 1\loctewma
. (,\lberto Bailltre ) ,.
luego laoscompra
G ta fusión
F
.el e• eern~cena
presencia de u~ verno ruJpisé ·:nc,~ro FBao~omer (i\Jax i\lichel .). \demás de• 1~
Eum•
. Garza Laoüera
.
, ru , hºcomo
·ernandtz \" Juan Ca I B ºf '
,...mo
no
•
•
r os rarn t, dado nue
r-.
•
,o 1¡0 vurone .
,

�LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS G~ANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

e) Podemos suponer que la estructura accionaria de Cemex es la

esta~~es y privadas se vienen haciendo para reducir el control de las
fa~as e~ l~s grupos económicos mexicanos, son indicadores del
posible
transito
de. estas empresas hacia esquemas de tenencia
· y
.
,
gobierno mas pareado al estadounidense, acentuándose cada ve
,
,
'bli
¡
z mas
su caracter
· a 1os soaos
·
, . pu co y o cediendo mayor control aca·onano
estrategtcos.
Este escenario , como realidad , no es d escartad o por
.
directores actuales de las GER:

540

menos centralizada de todas las anteriores, no sólo por la
pulverización que sugieren los datos de sus informes, sino por la
escala que ha alcanzado (tercera cementera mundial). o obstante,
la presencia familiar de los Zambrano tiene peso en el consejo de
administración.

d) Hemos incluido Savia -que tiene rasgos d~F más diluidos- para
resaltar el control casi absoluto que tenía su fundador (Alfonso
Romo), en contraste con la dilución que presenta Cemex.. 14 (Ver

e)

Cuadro 1)
Los .idecomisos. En casi todos los casos las acciones preferentes
están concentradas en complejos fideicomisos que las familias han
constituido para salvaguardar el control del consejo ·de
administración. Algunas empresas dan un poco más de
información al respecto. Por ejemplo, en 1997 las dos familias
titulares de Imsa crearon un fideicomiso que tiene como objetivo
conservar en manos de las familias, por lo menos, el 51 % de !.as
acciones de voto.15 En Femsa las cinco familias propietarias
constituyeron en 1998 el ''Fideicomiso de Voto", el acuerdo base
fue depositar en éste su paquete de acciones económicas (29.7%
del total del capital social), con el propósito esencial de votar en
bloque (constituyendo el 54.6% del voto). 16

Este tipo medidas para seguir conservando el control del consejo de
administración por parte de las GER, se suma otros elementos como d
tamaño que algunas han ·alcanzado; la necesidad de recursos externos
para financiarse; la tenencia de importantes paquetes de acciones en
manos de algunos socios estratégicos; la presencia de más consejeros
ligados al capital financiero, así como las presiones que desde instancias
14 La comparación tiene el sentido de observar el comportamiento empresarial de
los directores de las dos únicas empresas de origen regiomontaoo que han alcanzado
presencia global. Savia controlaba en 2001 el 22% del mercado global de semillas l'

producto frescos.
15 umando los diferentes tipos de acciones que mantenían las familia en
2001 (fideicomiso )' partafolio), ésta poseían el 83.95% del rotal de accione en
circulación.
16 Las reglas y candados paca la venta de las acciones preferentes que establecen
1os Fideicomisos, indican la prevención paca la p11l1mzación de las acciones causadJ
por: el crecimiento de las familias, el aumento en importancia accionaria de sus socios
estratégicos, las compras hostiles, así como por las presiones del mercad.o de capi1ales
para dar mayores garanúas a los inversionistas minoritarios.

541

... van a s«:_guir creciendo, porque la empresas familiares que ahorita
son pequenas van a crecer, el día de mañana se van hacer públicas
tar~e que temprano, todas van a llegar ahí. A estas horas varias y~
estan en ese proceso. n

Pero mientras las circunstancias lo faciliten, al parecer la GER, al igual
que mu~has d~ us pares en el país, seguirán manteniendo el control de
las do_s mstanc1~s clave para dirigir una empre a: el director general y el
conse¡o de administración.

La gerencia familiar

El Director General
Como expusimos en el capítulo anterior, los caminos v fórmul
las GER han a~licad? para responder a lo cambios sdcioecon;:~~:
g~obales han sido diferentes. En ello influven: su participación en
di ersas _ran_ias prod~ctivas (productos com~od.ities o diferenciados,
:ercanci~s. mter~e~ias o de consumo inmediato, de mayor o menor
a~mposinon o~ga_ruc~ , de c~pita~ ecé.); la estrategia de crecimiento
. ~ptada (e~pec1aliza~10n o diversificación); r los mercados a lo que e
dmgen (nacional, regional-continental, global), entre otras.
·
· ·
. Estas. son OI1entac1ones
defiruc10nes
de negocio que en última
~ns[ tanc1a son tomadas por cuerpos directivos v que, para el ca o de
.~onterre)', tal du:eccion
·
· · conserva un tuerte
· .regional-familiar Al
fr
arraigo
ente de las _G E~ está un sector empresarial que se ha formado en ~na
prolo~gada Interrelación (por la vía consanguínea como socio de
negocio~.~ 0 a traves
, d e 1os conse1O
. de admmistración)
.
' en empre as de
su propiedad enraizadas localmente.

r Entreví sra a E onque
·
.
Zambrano, Director
General de Proeza.

�542

En la literatura empresarial el papel del individuo en cuanto sujeto
de la acción de emprender es fundamental y alcanza su máxima
representación en la figura del director general. Carlos Llano (1994:
234) estudioso del pensamiento empresarial mexicano distingue tres
aspectos en "la tarea principal" de este actor: a) fijar la dirección
estratégica, b) ii::npulsar a los subordinados a seguir la estrategia fijada, y

e) capacitar a su sucesor.
De manera coincidente Joan Ginebra (1997: 32) afirma 9ue "el
trabajo directivo es el que determina en mayor medida la suerte de la
empresa ... a él se atribuye la paternidad y promoción del Pensamiento
Estratégico". Por lo tanto, en él recae lo que el autor denomina "la
elección del futuro", el cual vendrí~ a ser el
resultado del
conocimiento de la empresa y su entorno. La elección surge de la
"confrontación de las oportunidades, amenazas y responsabilidade
que vislumbra con las fortalezas y las debilidades que percibe en el
interior de la companía y con sus propias querencias. El futuro no es
una 'deducción', sino una 'elección' de la propia Dirección" (Ibíd.: 33).
Elegir el mejor futuro para la empresa dependerá del alcance de visión
del director general; decisión que puede resultar de un proceso
intuitivo o racional, más o menos ordenado o sistemático (Jbíd.: 60-61)
Ginebra retoma los apones del pensamiento empresarial español j'
repara en un aspecto rele ante de la dirección en una empresa: la
administración del poder.18 Menciona que para el desempeño de su
cargo un director general requiere más de 'saberes políticos' que de
"saberes técnicos" porque "Dirigir es un 9uehacer político, de medio
y de fines; y de mediación; y de peleas estratégicas... ¡y de alianzas! De

543

LA EMPRESA FAMILIAR y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

En !.as _empresas de influencia familiar el director genecal asume el
com~ro~so para la conservación e incremento del patrimonio de su
propia ~s~e. _u desempeño exitoso contribuye además a incrementar
al presngio soaal de ~ jonJ1ación empresarial en su región de origen.
~mpero, las caractenst:tcas . y habilidades desarrolladas por los
drrecrores de emp~es_as de ongen familiar se han ido transformando
tantob . por el· creclmlento
de la compañias como por lo prop1.
, .
~am 10 soaoecono~cos. . n Monterrey, la Yieja y casi romántica
imag~~ del empresano loe~~ t~, carismático y patemalista -9ue fue
defiruava . para, la construcc1on ideológica de la función empre acial \'
que contr.1buyo a una cultura del trabajo de colaboración subordinada~
hoy puede er menos trascendente que tener capacidad de inno ac10~
y respue t~ ~portuna dentro de una economía abierta de al.ta
competencia e inestabilidad.
,
f:actores
b'La · aceptación de la autoridad •\' la finalidad comun,
su ¡ett os cai:a~teristicos de un_a E
eñalado por Ginebra, pueden
ayudar a perabu alguno cambios en la configur-ación de la dirección
actu.a~ de las ~ER. obre el primero, o la década de los se. ema la
arza ada
autondad oc1al )' política de empre ,ario como u eruo
·
Manuel B~agán Andrés Marcelo ada, Carlos Maldonado, Adriá~
Sada Trevmo, se sumab~ a la que o tentaban al interior de su familia\'
clase. Parte ~e esa autondad e exrendía social e ideológicamenre haci~
una . ~omun1dad . que reconocía tales logros21\ reconocimiento qu la
fa1UJha empre anal asumía como parte de la 'finalidad común' _21

En la actualidad
··
de ¡ s G
. ambos factores
. , e- han desdibu¡·ado e n la d.uccc1on
a.
R. l primero (aceptac1on d la autoridad) por la ramificación
3

poder, eo definitiva.' (Ibíd.: 115)
Basándose en estas reflexiones sociopoliticas concluye 9ue no
puede afumarse que exista una estrategia óptima, ni siquiera en una
misma empresa, porque su orientación y conducción puede
modificarse no sólo ante eventos macroeconómicos nacionales o
9
intemacionales, sino incluso por el cambio interno de dirección.'
1s El autor relaciona la permanencia )' fortaleza de u.na empre a con el adecuado
juego de conveniencias de quien detenta en cada ca o el poder (el cual puede
descansar en un sindicato, un grupo ele técnicos, o en el e¡ecurivo de finanzas, ttc,)Sin sabiduria política, dice Ginebra, el empresario que sólo conoce de productos, de

mercados y de flujos no es empresario (Jbíd.: 94).
t9 Diversos analistas nacionales coinciden en señalar que algunos de \os
problemas que hoy \'iven las GER e tán relacíonado con el traspaso de la dirección

~: lo ~upos a la egunda )' terc~r~ generación. derruí ' y de manera cointidrntt: un
en ~umero de relevos e realizo en un periodo duro parn la te nomía mexican·a
~n~e 994 1995. Un ejemplo de lo anterior sobre el cas de la cri.is inttirn~
sa, esrab
prov1eoe
obrera: "En e\ 97 ......ra se tnua
, en e1 am b'ientc que
ra} no
b' de 1la percepción
.
..
.
_ .' a ien a 11;uac1 n, porque comenzaron a llegar nuc,·os directores con
po!1uca, con o~r~, filos fia, pero algo c¡ue no quedo ahi en claro es el por qu~ por
9ue,~1e ue para aba¡o (obrero jubilado de Cyd a).
'
. .- uponemos_que la ~fir,i:1aci_ó n Je Castañeda (1998) acerca de que en la sociedad
:e~omon:3na ~~1ste ma
capital ocial", e rá directamente rdacionada con d
0
1:eol_?gico que_la hurgue ía l cal logró con ·truir a lo largo de déc:id, ..
2
Otras r inalidad comuo se expresa, a ,·ece 'en términos de un co mpromiso cial.
f .li' epresent: la defen a de una marca identificada con la propia hi. rori de la
ami a y a , •eces mclu o con el apellido" (Ginebra, 199 : 54).

r

º°:1

~~i:

li~

�LA EMPRESA FAMILIAR y
LAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

544

de las familias, el crecimiento de los negocios y el nuevo entorno global
de las prácticas empresariales; lo que dificulta las posibilidades de que
en una sola persona se reúnan las caracteásticas de autoridad

545

siguientes fichas resumen el perfil de los actuales directores de un
d
grupo e empresas de origen familiar.

Alfa

indiscutida.
·
El segundo factor (finalidad común) está aun más mellado. Influye
en ello el paulatino desprendimiento (discursiva y materialmente), entre
la suerte de la empresa o corporativo y la locali_dad que los vio nacer.
Esta separación tiene que ver con la formación y expectativas de las
nuevas generaciones dirigentes, con el propio crecimiento de la ciudad,
así como con los cambios que la gran empresa regiomontana ha
realizado en su proceso de inserción en mercados competidos
(expansión extra regional, relaciones multinacionales, inversión
extranjera directa, mayor bursatilidad, incremento de elementos extra
familiares en la gerencia y en el consejo de administración, etc.).
Igualmente se manifiesta en la menor gener-acióo de empleos directos y
estables para la población metropolitana (particularmente los ligados a
la producción industtial).22 Estas condiciones del mercado laboral se
deben, entre otros motivos, a la expansión extra local que adquirió
relevancia desde la década de los 70, a la reconversión industrial de los
años 80 que redujo las plantillas laborales y, desde los 90 a sus
incursiones productivas y comerciales fuera de México.

Dionisio
·
.
desde 1994.Garza Medina . Dl!ector
general y presidente
del consejo

En consecuencia la imagen de Monterrey se ha modificado
progresivamente de "ciudad de chimeneas" a una de economía más
terciarizada. Este cambio disminuye la identificación directa entre
· · grandes empresas de regjomontanosy el mejoramiento socioeconómico de
las clases subalternas locales, lo que a su vez, transforma el consenso

Cemex

social acumulado.

Quién~ dirigen act11a/n1ente las GER
A excepción de Femsa, todos los corporativos regiomontanos son
dirigidos por descendientes directos de las familias fundadoras. Las

22 Por ejemplo, de las 13 plantas cementeras que Cemex tiene en el país, sólo
existe una en Monterrey; Cydsa ha i4o cerrando poco a poco su complejo industrial
ubicado en la ciudad; Coca Cola-Femsa, que incorpora a poco más de la mitad del
total de empleados de Femsa no tiene ningún establecimiento productivo en la
loalidad. o obstante, tocios los grupos mantienen en la localidad sus oficinas
corporativas, lo que mantiene cierta demanda de empleo altamente calificado, que en
buena medida es cubierto por egresados de las principales universidades locales.

Formación
· pro_¡eszona
,¡; •
L. Ingeruero
.
.
.d yd experien
d~
eta
civil con maestría d l

e;

ruvers1 a e tanford
d
. .
e a
finales de los años 70 s/ i~~:gra ~
admirus~ación en Harvard. A
empresas Titán y Sigma Alim rpor~ corporativo trabajando en las
de administración.
eotos. esde 1990 participa en el consejo

Relación familiar. ieto de Roberto Garza Sada ..
. ..
Sada, y sobrino de Bernardo G
Sd
, . hi¡o de D1orus10 Garza
.
arza a a quien fuer
.d
d
conse¡o por 20 años (1974- 1994).
'
a pres1 ente el
Otras actividades.
. de adrmrustración
. .
Cemex
ING S ParticipaCen 1o .conse1os
de Vitro
'
eguros omerc1al Améric
[i
b
'
iexicano de Hombres de
.
ª·
em ro del Con e¡·o
egoc10s· del C · , E'
·
York Stock Exchange
SE)· d 1'c . ?ffilte 1~cut1vo del ueva
Estudios para América Latín .,'De .d oRaute Consulavo del Centro de
a
av1
ockefeller" de l u ·
•d d
de H arvard y Presidente de la U .
·¿
d
a
ruvers1
a
ruvers1 a de Monterrey.

Lorenzo H . Zamb rano T revmo.
. - D1rector
.
general desde
nombrado ea 1995 presidente del consejo.

1985
y

Formación y . evtie
· · pro_¡monal.
, r, .
''r nenc,a
Ingeniero Mecánico Adm' . d
por el lnstltuto Tecnoló •co , d E
.
.
,rustra or
(ITES1-I) y maestría en ~ . }_ e . _srudio upertores de Monterrey
m1rustrac1on de la Univ rsidad d
e d
e mtegró a la compañía desde 1968
.
e tanror .
1979 entró al conse1·0 de ad . .
. , ocupando diversos cargos. En
m1rustrac1on.
&amp;/ación familiar. ieto de Lorenzo z b
Monterre)· )r obrino d
1 am rano, fundador de Cernemos
e arce o Zambrano H lli ,
'd
consejo de administrac·,
_
'
e on, pres1 ente del
16
Zamb
G ..
mn por
anos (1979-1995), y de Guillermo
rano ut1errez fundador del grupo p roeza.
Otras attil,!idades
EsdmJemE
· bro de los consejos de administración de
Alfa,
Baname~ C
• • Y sa, mpresas lCA F
T 1 ·
También es presidente del Conse1·0 del
emM_sa
.
i~o.
, m1emeberoisad ely Com.1té

IT

�LA EMPRESA F AMIUAR Y

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

546

lAS GRANDES EMPRESAS

Consultor de la Escuela de Graduados en Administración de. la
.
·¿ d de Stanford· miembro del Consejo Consult1vo
U ruverst
a
'
· d p ·d
.
l d Sal
mith Bamey y del Conse10 e re 1 emes
Intemac1ona e
oroon
· b
d l
de Daimler Chrysler. Recientemente fue nombrado rruem ro e
Consejo de IBM.

Cydsa
Tomás Roberto González Sada.

sumió la dirección general en 1994

547

REGIOMONTANAS

gerenciales en la división comercial de Fem a Cerveza y en la cadena
comercial OXXO.

Otras acti11idades. Presidente del Consejo de Adm.ini tración de CocaCola Femsa; Vicepresidente del Consejo de Administración del BBVABancomer; consejero de Cyd a, Grupo Industrial Bimbo y Grupo
Industrial Saltillo.
lmsa

y la presidencia del consejo en 1995.

Eugenio Clariond Reyes. Director general de Imsa desde 1976.

.
·
Formación y experiencia profesional 1ngeruero

iuda de Clariond 24, hijo de
Eugenio Clariond Garza, presidente del con ejo y primo de los
hermano Canales Clariond copropietarios del corporati o.

ánico dministrador del
ec
.
.d d d
ITE M mae tría en dminisrración de Empresas en la U°:1vers1 a e
'.
F
. In
ó en 1971 a Vitro corno director de . la
Columbia v en rancla. gres
' .
, 1
. . . , Miquinas Inyectores de Plástico. Postenormente ocupo a
D 1V1s1on
D
, ·
E 1993 fue
Dirección General de
itro Enseres
omesucos.
n
nombrado vicepre idente del consejo de Cydsa.

Relación familiar. Hijo de Rodolfo ?,_onzález Garzan y Lidia ada
Treviño, sobririo de Adrián ada Trev1no.
.
v·
R · Empresas· miembro del
Otras actividades. s conse1ero en mo Y egio
.
' d C · ,
d
cios· presidente e1 om1te
b

Consejo Mexicano de Hom res e ego
,
.
,.
d
Em re arial México-Japón del COMCE (Conse10
~eJ{.lc~o e
p . Exterior)· 'Trustee of The Conference Borrad ; presidente
C omerc10
,
,
•
. t orero
del Consejo de Directore de la Universidad Reg1o~ontan_a. e
d
de la Fundación artínez ada; miembro del Conse10 de V1s1tantes e
George Wa hington

niversity.

Femsa
Director general_ª. parti_r_ de 1995,
Jose, Antonio Femández Carvajal.
d 1
· d drrurustrac1on
en 2001 fue nombrado pre idente e conse10 e a
.

Relación familiar. yerno de ugenio Garza Lagüera.
,r. · ¡. I ngeruer
· o lodu tria! v. maestría en
Formación J experiencia pro_¡es1011a
se unió al
Administración de r egocio en el IT S f.
n 198!
departamento

de

Planificación

estratégica.

Ocupo

posiciones

.
1
· ación para la
Su padre fue ejecutivo_ de Vicro_y ':1~º de lo~ p;~::~:oe~/t~srrx~~rraciones de
exportación. En 1962 fund la Aso~1ac1on p~
acional corno Consejo acional
Monterrey, que luego e transfonno en organismo n
de Comercio E. rerior.
.

23

Relación familiar. Nieto de María Garza

Formación y experiencia profesional. Admini trador de Empre as por el
ITE M. Ingresó a la empresa en 1963. Poco después de constituirse el
grupo Im a en 1976 fue nombrado direcror gen ral.

Otras actividades-. ecretario del consejo de Im a, es miembro de los
consejos de administración de Cydsa, Grupo Indu tríal altillo,
Proeza, Bombardier Concarríl, Grupo Financiero Banorte, r\lpek,
Bladex, Chase Bank of Texas Texas lndustrjes. ...x pre jdeme y
miembro del Consejo Mexicano de Hombr s de 1 cg cios, miembro
El origen de Imsa como empresa familiar c. d único ca.o que est:i
directamente relacionado con la participación directa de una mujer. En el (¡l)
anin:r ·ario de lndu trias Monterrey, doña ;\"lada dd onsuelo Clariond de Canales
de cribe desde la ópcica del empresario rmprmdrdor l:1 fundación de esta empres:i:
"Honor a quien honor merece, a la que debemos nombrar en e te espacio e a ~!aria
Gar¿a de Clariond, mi mamá, que enviudó anees de que ~-o naciera. (...) Mi pap.í er.i
de origen francés, pero toda u ,·id:i en ~léxico e dedicó a la ,•enea de telas. ;\fi papá
e hizo socio de Tir o y de Roberto, hermanos de mi mamá ... dlos a su ,·ez renían un
negocio Je abarrote , pero un día dijo: 'mi experiencia e. en celas... yo ,·oy a encar¡..r:i.r
un carro de ferr carril lleno' ... ,. así lo hizo. Pronto se ,·endieron rodas las tdas , con
lo cual e pudieron comprar u~a bodega de abarrotes en ¡..rrande. Um noche mi papa
murió r mi mamá, ya viuda. empezó a im·errir ya duplic:ir la mcrcancia. Un dia nos
Jijcmn que habían comprado ese nej.!;ocio en \ 'illagr:in y Primera \'e-nidn, era el
. molino de rri~o, poco después empezó la fabrica de ropa y al pa. ar lo año • lo de la
1:imma' .
";'-.li tío Roberto, ra muy enfermo llnmó a m:1má y le dijo: mira, ame que yo falte
,·amos a ·cparar las empcc as, y fue cuanJo hnbló con ' ug-enio !Clariond Garza] para
que comprara Industria :\[onccrrey" (Xm:Jtm Gmlr. publicac1ón interna de lm. a,
número especial del 60 anivc::rsnio, l 996).
~4

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

548

del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo
Sostenible, del Bat Conservation Internacional, del ITES 1, del
Southern Methodist University y del University of Texas at Austin.
Además, es Vicepresidente del World Business Council for Sustainable
Development y del Consejo Empresarial de América Latina.

Vitro
Federico Sada González. Es director general del grupo desde 1995.
Relación familiar.

ieto de Roberto ada García e hijo de Adrián ada
Treviño, quien fuera presidente del consejo de Vitro durante 20 años

(1972-1991)
For111ación y experiencia profesional Estudió Administración de Empresas
en el ITES , maestría en Administración de egocios en IMEDE de
Lausanne, Suiza y cursó el Programa de Administración Avanzada en
Harvard. Ingresó al grupo en L974, y en 1978 asumió la dirección de
Planeación y Finanzas en Envases. En 1985 fue nombrado presidente
de Vitro- orteamérica. Desde 1982 es miembro del consejo de
administración.

Otras actividades. Miembro de los consejos de administración de Alpek
[subsidiaria de Alfa], B
COMEXT, ITESM, Regio Empresas;
University of Texas :MD Ander on Cancer Center. Presjdeme del
Consejo Mexicano de Comercio Exterior; presidente del Consejo del
Museo acional de Hi toria [Castillo de Chapultepec]; presidente del
Patronato del Parque Ecológico Chipinque. Miembro del Consejo
Coordinador Empresarial y del World Business Council for ustainable
Development.
De la anterior información pueden extraerse varias observaciones:

1) Formarión profesionaly presencia social. Casi la totalidad de los directores
(CEO) tienen formación académica en el ITE M y en alguna escuela
de negocios del extranjero.25 De igual manera todos tienen una amplia
participación como consejero de diversas empresas e institucione de
educación superior locales nacionales y extranjeras, varios hao

LA EMPRESA FAMILIAR y

encabezado asociaciones patronaJes }' otro
. b
asociacione
fu d ·
•
son mJem ros de
o n ac1ones mternacionales ambientales } culturales.

2) · Elbrelevod generacional
Todas las GER han pasad o su dirección
.
la
a
auem_,ros e . dis~gunda o tercera generación. Los datos de toma de
po eston nos 10 can que lmsa y Cemex son 1as empresas c
1
directores más antiguo (desde 1976 ~ 1985
.
on
ali , la
. .,
}
re pecavamente) el re os
t
0
re zo
trans1c1on entre ¡ 994 y 1995 T d
relacionadas con eventos críticos en el , . 26 ~ a e tas fecha están
las trayectorias particulares d
d pais. 10 em~argo, a la vista de
hicieron el cambio ames de la e ca a g~po, pareaera que las que
responder y adaptarse a la int::~~a m a r Cerne~),. han logrado
otras. Los directores de e
acton con menos d1ficultade que
iriro productJ·
stas dos empresas, tan diferentes en tamaño }"
1:&gt;·
vo, contaron con may
economia que avanzaba
b' or margen para adecuar e a una
ª cam Jos estructurale ,
experiencia y guía del presidente del
. ) contar?~ con_ la
re pecti o.
conseio de admmmrac1ón
~~. que entraron e~ los noventa no contaron con ese ' periodo de
rac1a . Aunque los directores anteriores habían logrado
. 1
arga crisis de los 80, algunos mo traron dificultade ara ad~perar a
re pondera una economía que se había lib ali d dp
ptarse y
los nue os directores ll
. .
er ~a o, e tal manera 9ue
e incluso d
egaron ba10 c1rcunstanc1as totalmente di tintas
a versas, como fue el ca o de Vitro v Cvdsa r
I
d,
Fem a a la f: l d
· , n e caso
a ta e un sucesor varón l d. , . , .
. e
político y en Alf:
, a irecc10n paso a un pariente
.
,
a, aunque tu o un moderno métod d
.,
d1rector heredó
una
empre
a
'd
,
.
(
e
uce
10n,
1 erurgtca como emblema del gru )u
,
1
que e costo el sobreendeudamiemo del corporaavo.
·
po '

3) La concentración del fllando Contra al
. . .
acerca de la convenienc1· d.
gunas op101ones especializada
a e eparar en do c b
I di
·,
presidencia del consejo, tas GER (al . l
ba ezas , a recc1on y la
económicos
·
Jgua que uen numero de grupo
mexicanos) ' se empeñan en mantener centralizado el
-'&amp; E n 1976 se devalúa el peso de
1985 la mayoría de las emp
.
•
re as e tan
a.mediados de lo no\·enta ¡' • . . .

una C\'era devaluación.

25

Esta característica tiene larga data, al menos los descendiente de los Sada y los

Garza, simplemente han continuado un cipo de formación profesional que us padres
y abuelos también realizaron: por ejemplo Eugenio y Roberto G2rza Sada estudiaron
en el ~UT en las primeras décadas de 1900.

549

lAs ~RANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

u. d ?
p e e ..2 anos de estabilidad cambiaria· en
ocupad
'
b d . as en reestrucrurnr la deuda po tcrisi .. \
,uexico aca a e tnin-e ar al 11..C \('\
'.
,.,.
r 1 , Y nuevamente sufre

.r- Federico ada toma la direcci , d \"
Anchor Glas en Est d
U "d ~n e nro arrastrando la mala inver ión de
0
ª
ru o
a
rdsa ll · T
·
experiencia sigru·ficarin en 1
' -• . ' ego orna. Gonz.'le1 ada in
.
.
a
companta
\"
con
un
d
•
.
f:am1lia direcci\·a.
.
t tanc1arr11ento de l. anterior

�ULVA PALACIOS HERNÁNDEZ

550

\ s son a la vez
msa y itro los directores genera e
I
n
l
S
poder. avo e
.' .
.,
residentes
del
consejo
de
adnurusttaaon.
.
P
.
de las GER es que en var1os
Algo Ulteresante en el ~asoal l
sí estaba dividido: en la
.
1
do previo
re evo
.
.
corporauvos e man
..
d l
en la dirección un e¡ecunvo
presidencia la cabeza famili_ar Y e grupo, y En algunos ca os, como
de larga· uayectona en la empresa.
externO
28
· · algap de la edad :
l
so uc1on
, 01 don Mauro
era entonces 1lanos 6
ld I
El Director Genera e gruPo
de Industrias lonterrey.
d l
. . ales promot0res
Amaraote, uno e o ~n~ctp
1974 9ue comencé a involucrarme
Fue a raíz de su falle~1~1;to,(Ee: eni 'etariond, 2003: 81-82)
en mayores responsab1lida es.
g

ha sido en coyunturas difíciles cuando se
En otros casos,
.
1
de largo arraigo en la
decide incorporar . a pro/es1onda es la sombra del líder del
- , en ocas1ones iorrna os a
comparua,
o29·
groP .
'dad de colab rar con Don

. 'fi tivo fue la opartum
d
Lo más s1gni ca
d d su sencillez )' u forma e
Eugenio Garza ada,_d~ poder aprt s: e:traordinaria habilidad para
er tan accesible, pnncipalment\ e
OTan capacidad de análisis ..\O
administrar el tiempa que e basa a en su o -

LA EMPRESA FAMILIAR Y

55,1

lAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

en el mercado interno que prop1oan las propias GER. 32 Esta
transformación tiene que ver con las dimensiones logradas por el
negocio (Cemex, Fem a),33 o bien, por Ja necesidad de sobrevivir a la
propia crisis (Cydsa, Vitro).34 La recomposición de los mando
igualmente se extiende a los consejos de administración.

El Consejo de Administración en Empresas Familiares maduras
egún lo autores estudiados, el con jo de administración
gobierno corporativo de una empresa, es el encargado de elegir al
director y sancionar su ge tión, a í como de entar la bases de la
estructura directiva, adoptando el patrón que intuitiva o racionalmente
asegure de mejor manera un equilibrio del p der. La campo ición del
con ejo es prerrogativa d aquellos socios (familiare o ocicdad
anónima), cenedore de los montos ma ores del capital invertido, y en
cuanto a su funcionamiento específic , las diferencias culturale y
económica favorece la existencia de diferentes esquema de g bicrno
corporativo en el mundo (Ginebra, Castañeda, obra citada )
Entre la EF mexicanas una de la e traregia más difunclida para
mantener el control es la emisión de acciones con r in dcr · cho a voto.
E ra reticencia a la dilución del capital se extiende a la relación c n el
capital extranjero el cual por estatuto corporatiYo no puede adquirir
acciones preferentes. ólo más recientemente alguna G ~R han cedido
lugar a socios extranjeros directamente en la subsidiaria , tratando de
mantener a resguardo u posición_ mayoritaria en el consejo del
holding. Parte d esca cultura centralizadora influye para que, cuando
por diversa circun rancias econó:nicas ,·/o admini . tcatÍ\aS lo
accionistas mayoritarios tengan que realizar una venta forzada, esto
sigue equivaliendo cialrnence a uo fraca o.
;

, 1 la "recuperación" del mando

l familiar no so o
.
.d .
rtante sino también que esto
unipersonal en las GER ha si od1mdpo de c~erpos directivos de alta
·d t s se . han. ro eahO d los cuales se han eiormado
directores-pres1 en e
e .
alidad31 y expeoenaa, mue o e
pr0Les1on

Para e1 contro

_ _ _ _ _ _ _ _ _ __,·""-:-:--

. .
de la primera
1 1
un elevado crectm1ento a o argo
h
21! " Cuando la empresa ha tent o .
.
d levado nivel, y con mue o
f tonal tnterno e e
b"
generación suele existir ya un pro es . 1 . l papel de puente hasta que los 110s
1 f mili 9ue cumple por si so o e
afecto por a
a, . .
, (Ginebra obra citada: 103). .
.
puedan asumir el defiruuvo craspa
la
' alidad vigorosa del fundador uende a
2'I "Durante la primera generac1on,
pe~sonal
tr s caracterí tica desracadas;
.
. d
'pode pcofes1on es con e
. " (G ' bra,
promover la cx.istenc1a e un u_
fu
capacidad técnico-prácoca
ine
la lealtad, la admiración por el ¡e~e_y uan\9set~nflu}'Ó paca que Bernardo Garza Sada
. da; 237) . En Alfa ' la en 1s . e d . l manera que en v·ttro esruvo Erne to
obra cita
nombrara como ~re~t~r a
~~~~b•~fueron relevados por Dioni io Gar~
Martens desde pnnopios
.
ectivamente.
Medina V Federico Sada G onzalez res~
Othón Ruiz }.Lo ntemayor, en su 25
30 (fyA, mayo de 1990, entr~v,sta a . d l lTESM en 1965. Ese año entró a
l
sa) Otho o egreso e
,
r
te u
aniversario en e grupo t . . G
Lagüera do nde de arrollo amp iamen fu
trabajar al grupo al la.do de Eugeruo arza l
re~strucruració n de la deuda, t
espe cialidad financiera . En 1985, eo p enad. , l , Antonio Fernández en l 994.
h
e lo suce 10 ose
f T
nombrado Director Gener al asta qu
"
r . • al" a persona ajenas a la ami ta,
00
s
· · do la palabra .proie
· · Un
31 o estoy restnogten
. • . a familiar de alta formaaon.
. d I GER ha\' presenaa e¡ecunv
pues en casi to as as
•

·a

ª

?.

::f::~

e¡emplo claro e lmsa dond e, de u nue,·e ejecuá,·o principales, cuatro son
mic:mbro de las familias propietaria· y mdos po:eeo e. tudit,s e pcciaJjzado ..
' 1 Los currículos de mucho de los alto ejecuti,·o. (n f. m iliare ) &lt;le los grupo ,
re\"elan amplia experiencia adqui rida en su pa. o por difercme. GER.
11 emex además ha umado un equip , multicul ru ral. algu no de dio originario
de países donde la compañía tiene ub idia ria . Femsa, a nivd mi domt. tico,
mantiene una rotació n interna de sus principale. ejecutivos corno e trnttp;ia para
ampliar la ,·isi · o de los mi mos.
3-1 \ 'itro ha tenido que n mbrar ,·icepresidcme co rpur, rivos ele aira competencia
parn poder realizar una ree tructura de negocio. para enfrenta r la deuda dd grupo.

�LA EMPRESA FAMILIAR y
lAS G~NDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

552

Sin embargo, el giro estructural que dio la economía mexicana en
los años 90, y la carrera comercial que siguen jugando las GER, está
obligando al replanteo no sólo del tipo de gobiemo corporativo en las
empresas, sino incluso el concepto mismo de empresa.
Esto explica en parte que desde antes que fuera obligatorio incluir la
participación · de consejeros independientes en este órgano
corporativols, los principales grupos económites del país ya realizaban
dicha práctica y los de fonterrey también. Esta transformación inició
aproximadamente a mitad de los ocbenta36 , y desde entonces el cruce
de relaciones entre empresarios locales, nacion~es, banqueros, ex
funcionarios de gobierno y asesores extranjeros, comenzaron a ser
habituales en la integración de los consejos de las grandes empresas.
o obstante, varias GER han probado hasta ahora que es posible
imprimir mayor profesionalización al consejo de administración sin
desplazar la presencia familiar.
Para 2001, todas las GER (incluso las que no cotizan en la bolsa),
habían incorporado consejeros no patrimoniales mostrando diferentes
variacione·s en la composición de sus consejos. ws datos que
proporcionan los informes de las empresas los dividimos en siete
bloques (cuadro 2): las dos primeras filas incluyen a la familia y a
accionistas patrimoniales no familiares (presidente y director general, y
consejeros familiares y/ o patrimoniales). En las otras cinco filas puede
haber con ejeros accionistas o representantes de accionistas,
independientes o relacionados, pero ante la falta de información
homogénea nos pareció más importante destacar su actividad principal
(ejecutivos, industriales locales, industriales nacionales, banqueros y/o
asesores financieros, y abogados o ex funcionarios de gobierno).
A primera vista destaca la participación de Lorenzo Zambrano
(Cemex) en cinco de los consejos; le sigue Dionisia Garza edina
(Alfa) en cuatro de ellos, lo que podría confirmar el peso que estas do
empresas y sus núcleos farniliares tienen entre los miembros de las
GER. La información obtenida la clasificamos siguiendo la evidencia
os cefericnos a la aplicación del Código de Me1ores Prácticas Corporativas que

35

entró en vigencia al finalizar el año 2000.
36 Consultar el tema en Rogelio' Hernández Rodrí ez (1988), "Empre as Y
ep1pre arios en el sexenio de 1iguel de la Madrid", en Celso Garrido (coocd,),
Empresarios J Estado tn Amirica Latina, CIDE, Fundación Friedric.h Ebert, U AM,

u

l.

553

cuantitativa. , más destacada par a establecer aertas
.
tendenci· s d 1
con 6gurac1on de los consei· os de adlll111J.. stracion:
.,
a
e a

_1) Consros de composición familiar. El conse¡· o d Im
.
integración familiar Como co .
. d
e
sa tiene una alta
,
·
nse1eros m ependient
· l
reune la experiencia de un viejo
. 'd ,
es a ruve local
y a los lideres de dos GER d empresan_o-1 eologo
(Andrés M. Sada)
e menor anogu·· d d 37 , l
'
nacional ocupa un lugar en el c
. C
e ª • so o un empresario
.
onse¡o. emex con u d ¡
b'
corporativos menos nume roso, muestra un , fuerte no e· os f:go ·1emo
· 38
con apenas dos industriales nacio al
am1~go amiliar '
industria de La construcción)
n esd(uno de ellos relactonado con la
Y otros os de origen ¡ al
d
(Alfonso Romo), dirigente de Savia la otr
oc ; uno e ellos
entonces.
ª empresa global hasta ese
2)etroquúruco
Consejos de composición
.
tiene un localista:
. Cydsa
d
' el otrora importante
consorcio
P
,
conse¡o e com
· ·,
.
familiar se reduce a dos accionistas atr_pos1c_ion peculi_ar: la presencia
todos ellos industriales de lo
al p unoruales y 11 mdependientes
,
,
s cu es nueve on e
· 1 al
el unico consejo donde co .
1
mpresaaos oc es. Es
Junto con ellos también ::;en as cabez~s ~e las principales GER.
Cvdsa.39
los dos pnnc1pales ex clirectivos de
;

3) Consejos de composición indu.rtriaf. El

,

consejeros industriales es Alfa d. d que_ reune el mayor número de
, os e ongen local ru·1tr
e
cuatro pertenecientes a
, .
.
\
o Y emex), y
K.imberly Clart. GrupogruapoLs ~conDomico nacmnales (Grupo Modelo
•.
.
' presenta un ma\'Or'
eqwlíbno
en '½la paru· . n . , ws dY ese) · Ad emas,
1
c1pac1on e co ·
.
.
patrimoniales. El conjunto d
. nseieros patomoruales y no
e grupos en que se transformó Alfa en
y

,, No re1enmo
e ·
a Proeza (ligada a I f .li
ligado en· u arranque con el grupo v·
a arm a Zambranu de Cemex) \' Xignux
lrn
itro . na característi
,
·
'
e sa. e que su despegue como grand
.
ca comun a escas empre as
,K Lorenzo H z b
__es negooos se ubica en los años 70.
. am rano Trevmo es
.
h
Lo
primo ermano de Lorenzo ~Liltno
Zambcano \' Rogelio z b
. . uac1on,
. .: así c mo am
rano
zano amb
, b
adm1ru
de Rodri
T :_
_os m1em r s del conse10 de
También ~s primo segundo de fober:~v1;0, director ~orporativo de finanzas.
Zambrano illarreal, ambos miembr del
ambrano ~tl!arreal y de .Mauricio
2001).
os
conse10 de administración (B 1V: Cemex
·9

,

.

o referimos a Andrés Marcelo Sad

.

1994), así como a Fernando d "[al a, quien esruvo aJ frente del Cydsa (1973h
a a ,, acara su · l ·
di

ermanos González ada (perten .
• . .u tuno rect0r ames de que los
control total del grupo.
eciemes a disonras familias
ada), t maraa el

�LA EMPRESA FAMILIAR y

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

554

1994 se refleja en la presencia de tres primos como consejeros que, a la
vez, son directivos de subgrupo.

4) Consejos de composición financiera: Femsa por su parte, integra en su
consejo a bs cinco familias propietarias, pero a diferencia del resto es el
que tiene la más alta participación de consejeros ligados a b banca y a
firmas de consultoría financiera, lo que puede indicar las cuotas de
poder que tiene que compartir con socio tan poderosos como The
Coca Cola, Co.

5) Consejos de composición mixta: Vitro, parecido a Cydsa tiene reducida
presencia familiar y similar a Femsa, destaca b presencia de otro
consejeros patrimoniales no familiares, así como los ligados a
compañías financieras. El de Vitro es el único que incorpora a lo
vicepresidentes ejecuci o y de finanza nombrado desde el año 2000
en bú queda de mejorar la conducción del grupo.

necesidad
• • de establecer las bases apenas 1a empresa hava lo d 0
1
sob. rev1vu
corno
gra ,,
b
b
. negocio para lo cua ¡ proponen ,canas magna
(G me ra, o ra citada), "constituciones f:.-:1:
.
s
"
.
a.uUJJares ,, (G crs1cL.op ·r)
estrucruras evolutJvas" (La b
.
....,
• c1 . ,
parten del p_ri~cipio de la pl':e~:t:P~:~~~ee;~· e~~tci !ªs pro~uest~s
afirman, ca I siempre de embocará en la , .
~n por rneraa,
incluso hasta en su desaparición co
~derdd1da de~ c~raccer familiar e
mo ena a econom1ca.

¿Qué cambia en una EF a] pasar a una
generación?

ste recuento nuevamente nos confirma que, independientemente
de historias familiares, de cultura regional, de mayor o menor injerencia
familiar, de más profesionalización, cada GER ha desarrollado un
perfil propio de gobierno corporativo a partir de una compleja fórmula
que combina todo lo anterior, más una obligada consideración del
entorno socioeconómico nacional, regional-continental y global. E
tarea -ociosa pretender explicar el éxito o de calabro de las GER :i
partir del seguimiento de patrones o modelos de gobierno corporativo
preestablecidos sin considerar el marco local y global en el que ahora e
desenvuelven.

La sucesión generacional en Empresas Familiares maduras
Uno de los .tópicos esenc\ale en la literatura consultada sobre
empresa familiar es el referente a su contimádl1d en la medida que va
madurando. Existe toda una "ciencia" de cómo realizar la mejor
transición hacia la nue a eneración. lucbos autores coinciden en la

egunda o tercera

caracteres fundamentales de 1
• Dilución. d,e ios
'
afecto, ru la aceptación de
.d d .
a EF: m el
fj alid d
,
auton a ' ni la comprensión ru La
m

a comun son ya lo que eran.

'

• Los Dujos monetarios cambian de si

"capitalización' o de " hacer em resa"
r¡p1º· La actitud_ de
moderación en el f
d I
P
' de¡a paso a una cierta
a an e ogro, o inclu o a una acaºtud de
"ordeño".

6)

uevamente incluimos el caso de avía con fines de contraste,
particularmente con Cemex. fientras que el grupo cemenrero deja la
marca familiar en el consejo y la modernidad se refleja en su cuerpo
directivo, la organizaaon dedicada a la agrobiotecnologia
prácticamente confunde o traslapa el consejo de administración con la
dirección ejecutiva (Lansberg 1999). Sin embargo, el poder accionario
estaba altamente concentrado en manos de su presidente.

555

LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

• El
tamaño de la empreb~a ha cam b.iado )' aumenta el número de
familiares que bus
canco 1¡0.

• La estructura directiva es ocu ada
de profesionales no familiare .

p

. .
. .
por un numero s1gn1ficativo

• La drelación del ane1lido
[.-:,:
r
it.uunar con nombres
~:
0

;~::~e~:e;:,i;u::: social:de e'.ª

112).

0

q

relación),

e,;á :r:::ia~

decismn (G1nebra, obra citada: 111 -

El pnmero
·
.
eñalados es difícil rec nocedo en las
GER con
¡ · fide lo ·cambio
•
a m ormac1on que circula aunque al
ayudar a deducirlo 411 El
d
'
.
gun eventos pueden
.
egun o nos remite a un de lo baluarte

~·

n este caso cstan los polémico libro d 1 .
.
rw ca o fue la di puta e u·
. e a ~ a menc10nada
l.rma Sali na
iam 1ar 9ue mvoluc ·
1
G
,ontra u primo Euoenio }' D ; d G
..
ro a . arn:: r arza epúlYeda
r,
t
arza Laguera a]
1
una tran acción con acdones de v1· El nfli
' . ' .' . ~e.usar . segundo de fraude en
e ¡ ·
ª· co cto 1ruc10 en 19 r
•
del gobierno federa I. El ,a
e U
cerrmnó
Ga a intermediación
d
o a fa,·o d . l:&gt; yhº'
d en
• 19 8
,. rza a a, pro,Tocó la renuncia de Javier
' r_ e o 'lº . . e Eugenio
\ isa en el cual había participado ar más d~arza ~ Conse1~ de Ad~mtstrnción de
enero-febrero de 1988).
p
35 ano (El ~ orlf, vanos número de

Roe.ha.

ª'

?º

�LA EMPRESA F AMIUAR y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

556

encos de la ideología empresarial regiomontana: la austeridad de la
primera generación. Este comportamiento se ha visco profundamente
alterado, tanto por eventos económicos coyunturales, como por las
trayectorias particulares de estos empresarios. 41 El crecimiento y
profesionalización de las empresas, tercero y cuarto aspectos, ya los
hemos abordado. El quinto elemento, también de difícil demostración
con la información disponible, pensamos
e subyace en algunas
42
decisiones recientes en la vida de las GER.
Los cambios que operan en la EF de segunda o tercera generación
se relacionan con la menor probabilidad para que ésta continúe. Otro
aspecto que influye es el tipo de estrategia de sucesión. Entre las GER,
al igual que cualquier empresa familiar, la sucesión ha sido un asunto
reservado para la familia, o más bien, una decisión patriarcal. Aunque
varias dicen contar ya con una estrategia profesio~ lo cierto es que
incluso los relevos realizado a mediados de los años 90 siguieron la
ruta tradicional. El único caso conocido de sucesión profesionalmente
dirigida fue el de Alfa.

Alfa: Un caso de sucesión generacional profesionalmente

dirigida
Luego de 20 años como presidente del consejo de administración de

Alfa, Bernardo Garza Sada arrancó en 1988 el proceso para seleccionar
a su sucesor con cinco años de anticipación. Para tal evento se formó
un equipo integrado po~ el director general, el director de recursos

n ejemplo fue la momentánea riqueza petrolera que llevó a la mayor
ostentación de los empresarios regiornontanos y sus corporativqs. La compra de
flotillas de aviones particulares y lujosos edificios para sus oficinas corµorativas fue
noticia corriente en esos años. Posteriowente, con el cambio de igoo político de los
gobiernos a partir del de Miguel de la Madrid, los grupos má favorecidos par la
reprivatización de los bancos pudieron hacer pingües negocios in-volucrando sus
propios activos como sucedió con Vitro-Serfin. Tal vez po r estos antecedentes, es
que hoy los voceros empresariales resaltan la " sencillez y austeridad" de los directivos
41

de Alfa, Cemex e lmsa.
42 Al respecto llama a reflexión los diez años que Alfa tuvo que espetar pan
decidir deshacerse de su empresa-e;mblema (Hylsa), pues independientemente de
cálculos económicós, d peso de la tradición familiar-empresarial es un factor
· ubjetivo que pudo haber influido. En general, pensamos que este factor subjetiYO es
•a de los de "menor impacto en la toma de deci iones de las GER (dado su tamaño e
integración comercial), a la vista de su respuesta para reesrructurarse productivamente
cuando ha sido necesario.

.

557

humanos del -~po y un asesor externo especialista internacional en
empresas familiares. 43
Alfa es p_ropiedad de cinco hermanos (cuatro hombre y una mujer)
y sus familias. n el proceso solamente contendieron los hijos de
cuatro hermanos, quedando excluido como candidato en l
,,
Ber d G
h.i" L
a uce 100
nar o . ~za, ¡o. uego de establecidas la base cada un d la
tr f: ili d .d. ,
,
a e s
cua o am as ec1 10 y propuso un candidato. 44
El ~odelo para la . s~lección abarcaba: un soporte cualitati o
(entrevistas), uno cua~t1tat1vo_ (cuestionarios), y la evaluación para el
perfil del puesto mediante
diversos estudio · La i·oco
. , b asica
, .
. .
1 rmac1on
para _apoyar ~a decmó~ se obtuvo de varias fuente : una fue la de los
propios candidatos, qwenes evaluaron mediante entrevistas el perfil del
pues_t~. Ot~~• el _de los padres de los candidatos y del consejo de
admm1strac1on
(incluso el primer nivel de 1os e¡ecutlvo
.
.
d e la
.,
corporaoon fue considerado para la decisión).
1

El . p~rfil de puesto _requerido incluyó aspectos referente al
conoc1m1ento
del negocio ' al estilo de ªdrruru
. . uac1on
. , y a la
alid
per ~n ad de los candidatos. Para obtener el perfil idóneo durante
los cL?co_años que duró el proceso, los prospectos partici;aron en
conse10 1nterno de las empresas del grupo. 45
En noviembr~, de 1993, cinco años después de haber iniciado el
proc~s? de suce ion, se había tomado una decisión, y en abril de 1994
~1oru~10 Garza r fedina inició su funciones como direccor general
e¡ecuavo Y pre idente del consejo.
Esta .dinamtca
· · . de uces100
·,
ya está considerada por varios
empresarios
entrevistados
como la que regirá la uce i , n en sus propia
.
em
d
presas.
e manera paralela han creado, al estilo estadounidense
'

H

..i

El
i\"
..
.
• 1 orle. . e bu ca Presidente }' Director", 6 de octubre de 1999.

Roben1:GacandiDdalrosd fuer~n: _~_lauricio Fernández Garza, rmando Garza ada
r D. .~a e ga o YD1on1s10 Garza 1ledina.
'
ada en 1~n~s10
rza l\_ledina trabajo en Ti tán y igma Alimento ; Armando Garza
En tanro, Ro~;;~ad:olioles y en el corpo~ativo ~~I Grupo en d área de planeación.
Femández G
rza Del do colaboro en Titan y Ver.ax; mientras que Mauricio
pue tos d;l ar~a. ~ e~cootraba en ac.ri:·idade externas a Al fa porque ocu aba
en ic10 publico, a su n :z part1C1paba en los con cjos de Grupo.
p

·

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMIUAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

.
C e·¡os de Familia "para informar sobre los
instancias como 1os on
. . ,, 46
negocios y mantener la unidad de las familias

Utilizando este modelo como guía, puede afirmarse que la mayoría
de las GER de ori en familiar que estudiamos se ubican en la
fórmula 11 y N.

558

.

Otto as ecto de la continuidad se relaciona con el esquema de
. . ,P f mili'.,,,.
que predomina en cada empresa. Para observar
orgaruzac1on a
= . . , d las GER es u, til· el esquema de
gráficamente esa ub icac1on e
.
,
evoluciones de la EF que propone Ginebra:

..

Esquema de evoluciones de la Empresa Fanuliar
l
E.F.
1 faxni~

u0Yl JEfl

+

rY:l

~~~

Em ¡x-esa Fllll\iliat
1 fllftlilia

Ill-

r

F

~~

ge~ra
ción

genera
ción

1

El

l

~, [

E2

1

E3

1

=

IV=-

-1

1

Esta experiencia podría repetir e, por ejemplo, en el caso de Alfa, la
cual actualmente 'ª está dividida en ubgrup · donde participan cada
una de las familias propietaria del holding. Podría igualmente . er la
soluci , n para empresas como Imsa. En e re enrid c n, ideramos que
la diver ificación no sólo repre enta una estrategia de obre\'iYencia
ame mercados cíclicos, competidos etc., también es una e tracegia de
salvaguarda del patrimonio familiar.

No_
&amp;miliar

E.F.

3~--

Conclusiones

No familiar \

su~:

Bajo este esquema la solución por inercia (sin_ plaulnea(~r),
. de la fórmula III. La segunda form a
rupo
tomar e1 camino
·
f
t las
.
lacionado'') coincide con la tendenaa a ragmen
negoaos re
, .
cio de menor tamano )
andes empresas en Urudades de ego ,
''Red
:pecializadas en algún tramo del proceso global, fo~~nd~ ,un~e la 11
de e ocios".4 En cambio, la fórmula IV es una com _m~c~on
la
' la I~- se establece un holding o tenedora que en pnnc1p10 _c?ntro o
)
·. d
- , filiales Estas filiales pueden ser fam1liare '
una sene
co~paruas .
·familiar
de tercero ) . Finalmente,
(capital
y
.b.lidades de
Pueden ser rruxta "l
f, ula 1 da enorme pos1 1
menciona el autor, ª orm.
•· ·
, de
maniobra, pues son muchas las combinaciones de part1c1pac1ones )

ª: .

control posibles" (p. 76).

. d d !ro , de Proeza así lo afirmaron.
Los directivo entrevista os e sa ) ,
.
l d . da de los 40.}
~• Este seáa el caso temprano de Cervecena uaubtemoc en a eca
de la formación del gmpo 1\fo11MT?'J' en los año 70.
-t6

Por ejemplo, el e quema II puede explicar la trans1c1on que tuvo
Visa en 1974 a raíz de la muerte de ugenio Garza ada. Ese año
surgía Alfa con Bernardo Garza ada y su hermano al frente, n
tanto qu Visa (hoy Fcmsa) quedaba en manos de Eugeni Garza
Lagüera, heredero del jerarca fallecido. Para ese tiempo, otros rnmale
de las familia Garza y ada ya manejaban eparadamente las empre a
del vidrio (Vitre)
de derivados petroquímico (Cyd a), aunque
políticamente seguía manife tándo e como bloque (Gmpo 1\fo11te~ ~- ~

1) Respecto a la empresa., cuando ésta llega a su madurez
(regularmente cuando arriba a la eguoda o terc ra generación), la.
opc1one para continuar n renm·ar e, reciclarse bien desaparecer
(como negocio familiar o como empresa). Esta situación de cambio
generaci nal y continuidad en un grup de GER, coincidió c n otra
circun rancia de carácter macroec n ' mico: r c nvcrtir e para po&lt;ler
integrarse a la competencia abierta o correr el riesgo &lt;le ser ab orbi&lt;las.
Entre las GER que baj un . e nario compl jo eran irar n en la
década ·d lo 9 hacia una madurez ren \·ada c n cn·ando ha ta
ahora, la estructura de holding están: a) las empresa 9ue mantienen un
perfil diversificado: Alfa e Imsa. La primera e rá en el pre ce
de

1' A la lejanía podemos suponer que la . eparación patrimonial y adrninisttatirn 1.lt.
las entidade que nacieron de CerTecería Cuauht~moc, fue un actor que: redu¡o los
rie ~os para sobceYivir como empn:sa. familiares ante la . eyera cri. 1~ de l982. L' n
e rporaci\'o tan grande con una direccion centralizada ) poco pr fe. ionah7,l&lt;l:t mi
vez hubiera recurrido a la medida que hoy e. t:in tomando al~nos _grupn.
regionmntanos: la ,·enta o cierre de . l~nas Je sus empre as.

�560

LA EMPRESA FAMILIAR y

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

abandonar la siderurgia con la corresp ndiente disminución de tamaño,
la eguada ree tructuró su portafolio haci product s de ma or valor
agregado; b) las que iguen un esquema de e p cialización: emex y
Fem a. La cementera integró tecnología informática (TI) a la
producción-circulación de un producto maduro y la ocra se consolida
como empre a de bebida ; e) las que pr entan problemas críticos:
itto Cyd a. La primera busca al.ir de u crisis inc rna r tomando
gradualmente hacia la esp oalización eo su nego io principal, en tanto
que C dsa está en pe c o de quiebra.

2) n cuan o al eje de propiedad, aunque la tenencia de capital en
manos de la familia ha di minuido, ésta iguen controlando l
con ejos de admini tración y dirigiendo las
ER. n cuanto al
predominio gen racional, éste e ubica entre la egunda ' tercera
generación (aunque en la roa orla mezclan di tintas generaciones).

lAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

561

ante el ri sgo que. repre nra para la
..
• bursaul
, . así
1a partmpaoon
la
comod pred enaa
de socio lobales que en al no ca o ya , on
.
posee ore e imponante paquetes accionario .
.

º?:e

J)
el eje de_Ja familia, el a pecto central de e ce punto e el de la
suces1on generacional. Ha ta lo año och nea I
d' .
suce orio n la
R
.
proce 1nuento
,
era un a unto e trlctameme familiar-patriarcal
1
mas
aun
en
o
ca
en
que eJ de ¡gnad fuera un elemento externo •
O.
C
•
om vuno
,desta dirección extrafamiliar fu la to' ru·ca e ncaitoo
. d l0 .
·
corporaovo urante el lar o periodo de la l I l
. .
em re a 1
.fi . ,
..
· crecimiento
de esca
~
ª. rami cac1 n familiar su relaciones diver a con ca ita! ,.
y la nue a re la que la lob-'·
. . .imponep para.
1ocio extran¡eros,
· dd
.wzaoon
a
conunw
a
de
cualquier
empre
a
h
h
h
.
GER
l
.
an ec o que la principales
r _asuman a nece 1dad de c nrar con una e crareoia uce oria
pro1es10nal.
o·

financiero.

n el mi mo t nor, la apertura económica d 1 paí
1
exportadora d la
de de finale d l
y a e °:regia
fi
·,
. .
e
anos
, forz a la
ttans aliz
ormaoon adm.1rnsrrativa de la m1 ma , de t al manera gue
~en r ~ron do fenómeno : un ' la inc rpocación de con .ero
mdep ndi me a lo con ej de adm.ini tración "' d
la e ntrali J ••
del poder (p .d
d
1
;
zaa n
.
re l eme e con jo y direct r a la vez) en mi b
d1recr de la famili
. . El primer a pecto coincide em
ro
d .
. ª pcopietana.
con la
ten ~~oa . mundial d
de cong ti nar
admtru craoón f: mili
d.
tran par mar una
inde
.
ar me iame la e n ejería
audic ria
. pendí mes. En cuanto al egund , aunqu la ma .
1
directore gen
¡
fi
.
•
na
e
. , era _e mue tra rmac1on . xperiencia de airo nivel 1
concencraoon urup rs nal del mand
al . d l
, a
que Jo
·ali
.
lª e a rccomendac1one
conv
. pec1 . c:15_ en I cerna vienen h ciendo acerca de la
erue~c1a d di iclir el mando entre una dirección ej cutí a externa
Yun pr 1dente del con j d admini traci , n.

Pór lo pronto, en lo año 9 fueron creada figura como lo
fideicomi o o grupo de control para sakaguardar el control del voto

Bibliografia

La madurez de la empresas a la ez g nera mayor n ce idades de
capital, lo que remite a una di yunuva propia de las F: mane ner e
como entidad s póvadas o abrir e al m rcado bursátil. En el caso de
las G R on más las que están in critas en la bol a (algunas de de
finales de lo e enta), contra las que han optad p r mant ner e como
entidades pri ada .'49 1porc ntaje d acciones en la bolsa de las G R
tradicionalmente ha sido reducido (entre el 15 y el 3 1/o), aunque de
avanzar la nue a le_ de mercado d capital impul ada p r l ctual
biemo federal, el porcentaje mínim orzo ament
incrementará,
planteándose al mediano plazo un nue o pr blema par la G R:
reducir la tenencia y control familiar trao itando a e quema
e rporati o más cercano al stad urudense, o salirs d 1 mercado
bursátil con lo cual cancelarían una impon:ant fuente de recurso

:\LB
1, .. " Carlo . (199'&gt;)
. ... , 'La
La principal s GER qu c tiuo s n lfa, eme , Fcmsa, ruma, lm a, mo,
avia, Cyd a; }' La que están fuera on Proeza, Protexa (declarada en quiebra al
finalizar 2003), illacero • Xi nu . partir de las entre i ta hech. a algun
E
re pecto al ingr o a la Bol a, las , r i tencia ,·an de e la comentada por 1
especial! tas de
tad
nido : no desear perder la privacidad n la roma de
dcci ion , ni en el flujo d infonnación bre I empresa, ni tener la presiones de
rendimicot¿ que la dinámica bur ául exige, etc. Pero ou a pecto rele\'ant para d
c o de léxico es lo pequeñ que 1gue siend el mercado accionario I que re ta

incentivos pan a umir I

co cos qu 1mpltca con erursc en empr . a pública.

·
r iones
mdustnal
\' lo empre ari s &lt;l
exico en n nna Pu \ Ricardo Tir d (
d" .
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CYDSA
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F'EJttSA

( 54.6%)

and Cultural Cbange Revie1v Vol. 26, 4, S
l

acional

Principal« familias propittarias Otros acdonistas o fideicomisos
familiares rcltvante1
Famili.15 de:
-Margarita Gma Sada de ferninde:z
-Dionisia Gana Mi:dirui
-Armando Garza Sada
-losé Calderón Aya.l.a
-Bmiardo Garza Sada
-Robmo GBl7.a Sada
-Lormzo Ga™ Scpúlvcda +) y
-Rafael R. Piez
~ administración ejecutiva y
directores Ysus fam iliares directos
poseen colectivamente el 6.49'/4
aproximadamenle de las acciones en
circulaciim.

IM A
(575S%)

BMV: CPO·s
YSE: ADS y ADW

Familias de;
-Eugtruo Garza Lagllm
-lose Amonio Ferruindez
-Juan CarlOI BraaifTHierro
-lose C1ldi:rón Sr,
• Con uclo Gana de Garza
-Mu: Michel Subervillc
• Alberto Bailkres
Familias de:

.c.

( 10.41/•)
(7.9%)

Capital ln1ema11onal loe.:
(J .5~, de la clase B y 30%de 01nis

senes)
En Esiados Unidos: 2,650 accionistas
1.cnedores de ADS

Porta(olio de amones no preíi:rcntes
de las dos familias (26.40"'.)

-Fernando Canales Clariond
-Marcelo Canales Clariond
•Susa1Ja Ca11ales de Odriozol.i
•Maria del Consuelo Canale,; de Valdés
(28.nl-', )

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El 25.6% de las acciones en
circulación mcdianu un Fideicomiso
en Nacional Financiera. s. .C.

Banpai~. S.A.
Naciónal FinanciC!'ll. s.

Familia Gonz.ález Sada

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5G3

VITRO b/

SAJllA rl

-E~genio Clariond Reyes
• mfa Clariond Reyes .
-San:•ag~ Clariond Reyes
-Ben¡a1111n Clariond Reyes
-Jose Gerardo Clariond Reyes
-Miria Cl&amp;nond de de la Garza
(2R.m~\
• Admin Sad4 Trcviño
(5.97'o) Fídeícom1so de Plan de Pens iones
- Mi._~ellyGollZllladeSada (6.76%) ( 14.18~, ,
• Adrtan S3da González
(5.lm)
• Fedenco Sada G0!1Z41C'l

(S.lS~.)

-Alfonso Romo Gor:a
-Alej andro Gar:a {.agüera
1 .JuD11 Romero Hr,x/ri·

m•4
(17%)

' /rl"·,)

f1t att: BMV. m_rormes muales 200 1.
1/ La informat"i6n aparece despc1SOna!izada d .
. .
CPO .:n fideicomiso y las accione y CPO y csa~ada cmrc la:; subsidiarias. pero deja claro que: .. alvo lo
~ que alguna persona po~ más del cincocponpro_p d de nucs:ras subsidiarias. nosotros no icncmos información
No cst
e cualqutcr clase de
·
j,¡ s· lllllO_s d'irccta ni indirectamente comroladosr ciemo
por 01
. dad
nuc tras accJOncs con derecho a voto.
d Emexhibir el !X'.rcentajc, declaran tener el con110! del~::ic
o por un gobierno" (BMV: Ccmcx 2001)

tqirc,a no fam, har

·

�LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO:
UN RECUENTO
~1rra. Llclicc Ramo Ruiz·
o rdinad ra del ntro niver 1tar10 d
E tuclios de Géner de In A~L

Introducción

El tema de Ja racionalidad e amplio y contro,·errido, se trata dentro de la
filosofía y la ciencias sociale sobre t d en ép ca de eran ición de la
s ciedades, donde existe una enorme confiúón o una perdida de cntido
aviliza ror:io.
·u ab rdaje e hace cfüícil per ncce ari , en un m memo e )ffi el
nue ero por la den idad de la reama ci culmral exi. ccnre y por la

complejid.1d que entraña abordar ·un abanic de pr puesrns de
racionalidad. na rura para intenrar captar la disparidad de raciocinio., e
compr ndcr c m e que hi t · ricament e ha conc bid la rcalid, d del
desarrollo p r 1 camino de la razón como e ha m Idead b percepción
de I real en concepc
r las
cate orías y p der dar cuenta &lt;le u
limites y· ca
Ha,· inrer· en e re trabajo por c ntar con una vi ión retro p cnva d&lt;.:
la principalc corriente de p n amiem
&gt;bre d arr Uo parti n&lt;l del
supue to de que la manera de racionalizar lo. problcm. tiene
r~percusionc cruciales en la e tilo de abordarlos ,. má aún en las
medida prácticas que se pr pongan para re oh-erlo .

· E rudiantt! del d ctorado en Ciencia ociale con J\cc:muac1ón en D~ arrollo
u ttntabl en el In tituto de Tm·e ti 1':lcionc oc1nk. de la A::--: L.

�566

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

UDICE RAMOS RUIZ

Suele considerarse que la preocupación p0r el de arrollo se convierte
en una disciplina después de la egunda Guerra Mundial del siglo
que da orden a las ideas políucas de eso momentos. o obstante, la
temática del desarrollo en sus disóntaS versiones (riqueza, prosp ciclad
mat rial, cr cimiento, bienestar, satisfacción humana, etc), y el intento
por entender cómo e enera el desarrollo para poder alcanzarlo, n e
patrimonio de está época en adelante; m
por el contrario, la
preocupación sobre todo, de los economistas arranca bastante tiempo
atrás.
Desde aquí, s busca trazar un mapa de las estructuras mentale de
conocimiento obre desarrollo que den cuenta de la importancia que
tiene finalmente la ooentaaón que el concepto de de arrollo sustentable
proyecta para leer los umbrales del i lo
Para lo anterior, la revisión de este capitulo e encuentra or nizada
en ecciones. En la primera se pasa li ta al concepto de racionalidad para
recuperar part de la rica discusión del pensamiento filo ófico y social d
la Modernidad donde oac n las reflexion s de es concepto y la
conscrucción de la agudeza de las ciencia .

En la eguoda s cción se rescata parte del patrimonio clásico de las

T orlas del Desarrollo con el imerés de re altar los códí os, los
supuestos y el tipo de racionalización con que se articula tanto la te ria
como la aplicación en políticas para l grar lo fines del desarrollo del
momento.
En tercer lugar, se pre entan lo razonami mos a partir de la egunda
Guerra Mundial donde s ignifica la Modernidad como el pr ce por
l cuál progr si amente se a reduciendo la brecha entre tradición
desarrollo industrial. También en e ta ección, dada la amplitud
hetero neidad de las propuestas de de arrollo existente · en la p sguerra
e decide una atención decciva a esquema cuyo impacto esta má
explorado en mérica Latina.
Porque ha que e tac ciertas que en la de consuucción con tr0cc1on
d la racionalidad de la noción de de arrollo, la economía, en tanto
di ciplina, ha de empeñado un papel central para coofi urar el
pensamiento y encau ar la prácticas del mismo. Cuando la acención se
de plaza de los agregados macroeconómico a concepto micro, má
cercanos a la actuación e impacto de los sujeto ociale , las crícicas ·
observaciones in ~itablemente s orientan a la racionalización de esta

disciplina, a P et que aflora de de la
derechos humanos O la ambientali

q67

per pectivas femini ta

ta.

a

de

,.

En una cuarta cción se recu
racionalidad formal h · •
pera pane e la enoca al enndo que la
ª I.ITlpre o a la te ría . , · d
bajo I dominio d l á1 1
,
) pracoc
el de arrollo
e cu o. era un tema reit
· 0 d
b·
coo xione entre el modo d
craa ,
cu ar las
mét do reduccioni ta y cone /niº ard y el mo~ de hacer ciencia con
e peo amiento comp ·
¿
0
que caracterizan a algunas de la pnnc1pa
. . 1e o. neta
. s c1al
.
aromenta
ho . día os

~

importante en nu tra temporalidad d nde todo'
.
maerto
cambiante• el w
.J.álogo y 1a amal m
pre
ema
b
de arrollo, porque la d n minada
d l d a entre a re -obre
cuarenta años de po guerra e ha d era e e arrollo , de I último
que e le han cli
d
mantelado. on tantos los adjeti,•o
0 anexan
al concepto q
enriquecer lo contenido }' horizonte del mi mo~e no siempre lo an

1.- Sobre el concepto de racionalidad
os par ce importante que para hablar d 1
.
.
propon j de
ll
.
e ª nue a racionalidad que
arr o teogamo en cuenta que cli h
.
a la ciencias y a su prácticas de cü tJn
fi e o concepto, e aplica
contextos hi tórico- ociales V
la
hormas de acuerd
I s
rucho concept .
•
mua as umanas que con truy n

a

;a

a

. . m d rna la raci n lid d h
ret Dentro
. d I amplio e paci· d e 1a c1enc1a

Lerenc1a a una forma' . d p n. ar, a un e fuer7o individual
•
, col ca ce
o
po r e t bl
ª
ce
r
V r aruzar la id
1
humano pr d~cen
d
a y' o con c1m1entos que los ere
n ara.
bt n r la verdad' en forma " b" . . .
La · •
¡ema .
la fí ,c:1 tón dá . ica de la ciencia fue con trwda bajo do prenu a : la d
newroruana
en la cual
encuen tra una imcma
, entre pa ad ,.
tuturo
n ¡ ·
e uempo
1d ali·
. pre ente cocx1· ten t d los tiemp s. y ad .
.
e u smo cart iano d nd e itúa el
.
ma , en
(2000· 7) cli •. 1 ·
,
•
paci · lrnmanuel \J allcr tcin
·
ra. a c1cnc1a pa a r definid
naturales univer ":uc
.
ª com 1a 6 u, qu da de la lcrc
~ qu se mam ruan n e do acmp \' pacio.
.

Pen ar racionalm ntc e una fi rma d
, .
configurada de forma tal
.
practica
cial humana
n ce idad
hque permita que u re ultado írvan a la
Y esperanza umana
in emb
1
Ilustración, en el i lo ,::VIII l . h
argo par_a o filó ofi de la
naturaleza, pero e tán con cie~te ;r umano_es racional por u propia
su e a e encía
.
.
que no s1empr ha viv conforme a
. n ep ca anteriores a ell ' aseguran que en oc ' ne.

�~ RACIONALIDAD DE LAS TEORfAS
y PRACTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LiDICE RAMOS RUIZ

568

los seres humanos, se comportaba de forma irracional. Está concepción
prevaleceáa por algunos siglos cuando se observa a otras culturas como
"salvajes" al no set como la cultura occidental.

Un poco más adelante son reconocidas en la historia de la filosofía
las aportaciones de las idea hegelianas que van más allá de la propuesta
ilustrativa e introducen que la razón está en roda acción humana y en
particular en el devenir histórico.
Ideas que Carlos Marx rescata en el siglo XIX, para destacar que la
racionalidad como práctica social tiene que estar en la estructura social
misma, tan jnternalizada para que la propuesta de cambio que en ella se
produzca deba ser racional. Sustentada dicha racionalidad en la dialéctica
como un modo de pensar como una imagen del mundo: por el lado del
pensar, subraya la importancia de los proceso , de las relaciones, las
dinámicas, los conflictos y las contradicciones, todo lo que permite
reflexionar obre un mundo dinámico y no estático. Como imagen del
mundo, se comprende que no tiene estructuras estáticas, sino proceso ,
relaciones dinámicas, conflictos y esferas complejas.
En palabras del maestro Adolfo ánchez
. (1980:398): La
racionalidad objetiva del desarrollo social o d una formación social dada
no aparece inmediatamente. Se requiere todo un proceso de abstracción
de producción de conceptos para que pueda ser captada como tal. Y esa
es pr cisamente la tarea de la ci ncia y particularmente, para él, del
materialismo histórico.
l mundo de la modernidad en sus diferentes fases hí tóricas no
construye así una ciencia como cuerpo de conocimientos con la
siguientes características:
• Capacidad descriptiva, explicativa y predicti\'a.
•
•
•
•
•

Con carácter critico y metódico.
Fundamentada lógica y empíricamente.
istemática. Comunjcada en un lenguaje preciso.
Con pretensión de objetividad. Uruversal y optimi ta.
Con la razón como motor del conocimiento y transformación del

saber.
• Como fuente de sentido de la vida propia y de la colectiYidad.
En general, apoyados en el modelo científico los filósofos de la
Ilustración , cienúficos posteriores hasta mediado del siglo , r , han

569

creído que las personas pueden co
d
mediante la razón ·y la investiga . . mp~e_n er Y controlar el universo
c1on empmca e pien a
d 1 .
manera que el mundo físico
. d
·
que e a misma
mundo social también tiene sse nge . e ~cuerd? a leyes naturales, el
dominio y la f~agm
· ent . . d ts propias yes, ¡erarquizada donde el
ac1on e a naturaleza no importan.
. R:cionalidad entonces, es acción social
,
,
aentJfica.
. h umanacon
razon, . con
. . Dedicación de la ioteligenc1a
a la
. , razon
propia vida y la de la humanid d
. h .
orgaruzac10n de la
cienúfica por largos años qu/b y estal a s1d?. la fe de la comunidad
.
usca a creac1on de
d
.
racmnal y mejor. Donde todo lo no h umano puede us un mun o ma.
para los fines de lo humano.
arse como medio
A partir de esta idea de racionalidad l
entonces como es que las socied d h
P ena puede entenderse,
sentido de vida. La ciencia c
ª e ª~ o_rganizado el pensamiento v el
orno conoc1m1enro sup ri
·
de conoómiento donde s
.
e ar, como modelo
'
u razon V su verdad s00 f d
progr o social como cons
. - .
un amento de
ciencia.
ecuenc1a inexorable del desarr 11 de la
Los clásicos de la economía v de 1
.
,
ociales, que ahondan en el .
a odc10logia como de otras ciencias
concepto e de arroll h' .
es fu erzos por derivar sus ideas d I
d
o 1C1eron grandes
él, además de desear que f
e :11.unl o real, r buscaron 'erificarlas en
ucran uu es para 1
d
.
estudio critico del mundo d
.
e mun o social y para e}
e su epoca.

in embargo, la influencia de las
igual para la economía ue ara • _post~ra de l. !lustración, no fue
(1981:10) la oci 1 . q dp la s~c1;o~og1a. De acu rdo a Ining z itlin
.
gia se e arroll 1rncialm nte
&lt;:.
ideas de ]a Hustración T ,
.
fl
.
como una reacc1on a las
• U\O Una 1n uencJa má . ¿·
. ..
s m irecra Y negati\'a que
1a economía I' .
.
e as1ca que rec1b10 las r
d
.
ilu trado en forma , ¿·
. p opue tas e los peo ador-s
, mas ltecta )' aceptada posicivamenre
.

A

.

. ugu to Comte desarrolló en 18??
.
.
denominó oci lo ,
1 h
---, su física OClal o lo 9ue él
1ª para uc ar en el cnmp d l ·d
fil
o ofía que denominaba ne tiv
1 ,
o _e as I eas, comra la
roto el ' orden" y fomentado
as, ~ de lo ilu rrad , gu habían
sociedad francesa.
a anarquia que en su época reinaba en la

r

Este autor no e taba a fa\'or de
.
.
.
Revolución del siglo , "VIII o
un cambio rcvolu_
c1onano como la
una evolución natural de las' p r~ude dde acducrdo a ~u rac1onaüdad, se daba
, sacie a es e las ci ·
d 1
pa aba por tre estadio : el ceoló ic '
e?~1as, y e a persona .
acuerdo a su
. ,
g
el mctaft ic y el p smvo De
,
po rura c1enufica "el positiYismo" o "fil1 0 o fí a posmYa"
. . . se

�570

UDlCE RAMOS RUIZ

podían buscar las leyes de la vida social, donde los ~~anees tecn~lógicos
exigían reformas y observaciones del mundo ~s1co y social p~
encontrar sus leyes y así consolidar este tercer estadio natural y evolutivo
de las sociedades sin caer en una revolución.
Siguiendo con la escuela sociológica, arx Weber, en el siglo XX, es
reconocido como uno de los pensadores en la disc'.15ión sobre la
racionalidad moderna. Hay un especial interés eq su tr~baJo por entender
como las ideas O propuestas sociales, religios~s en particular, so~ cap~ces
de afectar al mundo económico y social. Revierte un tanto la raaooalidad
marxista de que los desarrollos bistóócos de los seres humanos, sean en
última instancia determinados por la economía, porq~e confiere a las
e
del mundo social una autonomía relativa de la esfera
otras es1eras
económica.
En su célebre trabajo de Economía y Sociedad (1964)_ ~rienta ~ob_re dos
tipos de racionalidad: cómo acción s?ci~ y como acc1on :conorruc~- ~
primera a su vez la subdivide en razon 10strumental y ~azon valorauva }
dentro de la segunda subdivide en razón formal y matenal
De las cuatro propuestas. La racionalidad formal, llama a una
·,
· · para Weber por la elección que hacen los actores
preocupac1on teonca
,
.
_
sociales entre medios y fines. Elección que esta relaaona~a como esa
gestión económica racional, transformada e~ reglas, regulac1~nes Y l?es
universalmente aceptadas, manifiesta en el dinero como medida de~ alor
de todas las cosas o actos sociales y que desenc~dena _una serie _de
acciones y de estructuras sociales como la burocracia , obJeto de vano
de sus trabajos.
·
Muchas estudiosas y estudiosos de la obra de Max_~ eber e~plic:113
que parte de la influencia que él ha ejercido en los trabaJOS de las e1e~~ 1~s
'al del siglo XX, se debe a que trabajo dentro · de la trad1c1on
soc1 es
,
d en
1• .
filosófica de Immanuel Kant (1724-1804) con una ogic~ n:1ª~ pens~ ª tal
términos de causa-efecto. Favoreciendo con ello el rac1oc1ru~ ocaden
,
·
·al ma culina de tez
dominante que presenta la razon como imparc~ '.
,
e
blanca universal, confiable, desinteresada, autent1ca, y moralment
supeó~r a otras perspecti as de tudio de la realidad.

e

Ahora bien, la praxis a partir de los años setenta del siglo
, cuando
·
· n en la racionalidad del desarrollo elementos nuevos que
incursiona
.
d
· ·
En
cuestionan el no cumplimiento de la propuesta e crec1rruento.
~parienci.a recodifican la naturaleza confinada en el margen de la poScuta

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO : UN RECUENTO

econorruca, resigrufican a las mujeres como actrices del desarrollo v
proclaman la necesidad de humanizar el proceso de crecimiento.
,
in embargo, en los escenaóos paradójicos del desarrollo de los países
del momento actual, la crisis de sentido del crecimiento economicista
cambién han cuestionado ese estilo de razón occidentaL como única ruta,
entre las muchas de la vida social para lograr la satisfacción de las
comunidades.
e habla de un desarrollo alternativo a las ideas dominantes , donde
hay dimensiones no económicas que cruzan el enfoque de la satisfacción
de las necesidades básicas y la orientación se vuelve particularista, son los
individuos o a las comunidades en pobreza el foco de la atención. Es en
estos años, donde la propuestas del ecode arrollo v el ecofeminismo son
parte de esta invitación a cuestionar los po;tulados de la razón
predominan te.
partir de una relectura r recon trucción del Materialismo Histórico,
Habermaos intenta comprender la paradojas de la Mod rnidad en el
plano de su di curso teórico social de racionalidad y presenta un e rudio
amplio y alternativo de los postulado d la razón selectiva, de tipo
in trumental, o formal, que amplia y refuerza la argumentacione
alrernati, a .
Con la ruptura del paracligma de desarrollo que dio hegemonía global
al modo de producción indu trial, la dimensiones de tran formación del
conocimiento e vuelven necesaria para entender las dinámicas de
sociedades compleja , iejos problemas exigen ahora nuevas miradas. El
abordaje de forma fina y profunda de la no correspondencia de la vida
real, por ejemplo de las mujeres, con su representación social tiene que
ser abordado para analizar que es lo que so tiene e ca disfunción.
De . aquí que, la racionalidad que plantea la u rentabilidad del
ecofeminismo y de otros aportes afines, surja como r acción a la
aplicación de la racionalidad formal en la economía que se ha extendido
como "pensamiento único" ,, al resultado de un análisis de la situación
actual de la humanidad que,, para mucho autores e de cribe como de
~mergencia planetaria.
Un futuro amenazado, donde existe la ensación de que la ética, la
cultura, la ciencia y los mecanismos de decisión ocia! necc itan la
recon trucción del orden económico y no alcanzan a ser visualizado por
la llamada racionalidad formal y material tiene que fomentar nueYas
fonnas de pensar cienúficamcnte.

�Lf DlCE RAMOS RUIZ

572

2.- El patrimonio clásico de las teorías contemporáneas del
desarrollo
Cada ciencia posee un capital acumulado gracias al trabajo de
numerosos científicos, hombres y mujeres donde en apariencia lo nuevo
remplaza a lo antiguo. Sin embargo en los trabajos recientes en el área de
las teorías y prácticas del desarrollo que e e tema que nos ocupa, la
bases de lo antiguo siguen operando en tas ca ilacione actuales que
atestiguan un proceso de fragmentación. La mayor parte de las obras
consideradas clásicas, son más globalizantes, mientras que la más
cercanas son con frecuencia estudios circunscritos a temas particulares.
Existen variadas explicaciones Cyril Belshaw(1989:2) diría que "toda
las disciplinas son interdisciplinarias en sus inicio , en virtud de que no
pueden tener en ese momento, por definición una tradición profesional
establecida."
Así sucede con las aportaciones económicas que llamamo clásicas,
están construidas a partir de presupuestos filosóficos que darán origen al
liberalismo por personajes sin una formación académica formal en la
economía. unque sí con intereses
experiencias ligadas a ella. u
aportes son clásicos por los diver os ángulos y modo de hacerse la
pregunta que han dejado huella y han abierto lo caminos para
discusione fururas.
Liberar e del poder de decisión del soberano exi t me en el siglo
Il, comprender las nuevas reglas que el comercio, el origen de la
riqueza. La división del" trabajo, el origen del valor de la cosas a
intercambiar, el rol del crecimiento poblacional y lo mecani mos de
distribución del producto; eran su pr ocupacione y siguen siendo parte
fundamental de "los temas" de la economía política.
En. el lenguaje de la época, se cenia una mezcla de historia económica,
jurisprudencia, ociología, demografía, teoría economía, sin hacer
distinciones interdisciplinaria como s rá después a fines del iglo XIX.
Lo supuestos urtiversalizantcs de las iruaciones eran fundamentale
para argumentar "lo natural'' de ios principios del "/aissezfaire'
e elogiaba a la natural za no tanto por su b lleza, ino porque se veía
en ella, una armonía una potertcia creativa y unas leyes consi tcntes. n
la esta época histórica, ootológicamente había una rigurosa separación
entre natura1ez-a y e píritu como principio de vida que permiáa la

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

573

confianza
, como f uerza de la
. d' "d alidend la
h capacidad inagotable de la razon
m 1v1 u
a umana.
Por e~to, Ada~s ~~ (1723-1790), reconocido como 'Padre de la
Econorrua
como aeooa se plantea en su libro·· La 1!\rOillra1eza
, , Y 10
, Ca/lSa
d, /¡ Rj
e a queza de las acw~es (1776) una racionaLidad económica fundada
en el pre upuesto de su etos que conducido por la mano invi ibl '
traducen
tas eo un bien comu'n co n una et1ca
, · de e1
· dsus conductas egoí
.
b
tra 'a¡o yl el ahorro asociadas
a la reinver ión de ganancL·a ,. exc d entes
.,
y
a
1
ace
erar
la
formacion
de
riqueza
', . a f:avor
d ¡ ¡
•
· Presenta una aca'tud teor1ca
~ . as eyes oaales .e_ntendidas como 'naturales" como escudo ante el
vte10 arde~ de_ dec1s1ones económico-políticas del soberano v como
certeza rac1onali ta, ahora del intelecto oberano.
,

lib Oalrro perso?aje in . lés importante, David Ricardo de la e. cuela clásica
er aportara a la idea . de crecimieoco , progre d e La nac1one
.
u
conceptos
obre
Ja
vema1a
comparaá
a
lo
rend'
.
d
.
1m1eoros ecrcc1eotcs
. la ·
•, . .
) al aSigna~ion optuna de lo recurso medido de acuerdo a la teoría del
v or traba10.
'
Años má tarde, e añade , la rac1on
· ali c1a
1 d d e¡ , /.~01110 econo11Jiad' que
propone John . Mm (18 6-1873) y que pan de un modelo de cr
humano que define co:n~ aquel sujet que hace lo &lt;.1ue de acuerd a u
actua_l e cado de c~n c1m1emo le facilita la mayor canádad a e ufüle de

:• b1'i:'es necesanos, comodidade ) lujo ' aplicando la menor;,.ntidad
e tra ªlº y e, fuerzo fí ico po iblc, inclu o con un de eo ,f . , d
acumular.
.
e ecm o e
~ l de
d ]arrollo en

los argumento clásico d los ec nom1sra ,

vi re a
partir . e o 1 gro de la elección individual aw1qu u de tino e l b" .
1
colecuv~; enc~ndido ' 1 col ctivo" como el agregado d individuo
~:
cconom1a
wada
p
r
la
•
,
.
.
·
r
.
acumu1ac1on y e1 cn:.c1m1cnro eficiente &lt;le los
Lactore
de
J
d
·
•
·
. y capital
. baj lexcs uniY rsale d
ª pr uccion □erra,
traba¡o
1
e mercado e compr ndida si
, lo 1, 10 , ~ ,
•
.
redu
al
-,
n men
ociale e
cen a regado de individuos y a rasg o atributo individuale .

XIX
.
di. Durante el iolo
e,
'
, a pesar d e lo
vaivenc
culturales de lo
,er~
co~text
histórico
ocialc la marnrí. de lo rrabaj s
6
ctentt
cos Ív hlosófic
fue ron alim nea d O por la· propuesta de la Teoría
• ·
de I E.
,
d da d\ o uoon
de la selección natural de la e pecies de Darwin
~; e onde e al era la racionalidad con que
\·enia perand
trar qu la naturaleza puede cambiar con el tiemp y el azar.

°

al

�574

LA RACIONAUDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

.,
al
b · do científicamente -con
El mecanismo de selecc1on ;;::n~::tt:tun siglo después- e ' en
todos los errores que se le pue
la dualidad cartesiana
lena época ictoriana, ~. reto en~rm~ a
~encionada en la versión clas1ca de las c1enc1as.
.
.
. o es enorme la naturaleza y el uru erso se
La importancia de est~ gir
o'n estáticos no necesariamente
contmuamente no s
,
h
d
hacen y se es acen
tul d cwnulativo porque se razona
hay cambios gradu~es,_hay un lpos : oda las e-species, la creatividad
colocando en la cusp1de de a e ca a e

fil · fi
a la naturaleza y se trasladan al plano oso co,
Hay una aperrura
h
a" de la misma manera que se
preguntas sobre ''la natu~:~e:ade u;::uier especie animal o sob~e la
pregunta sobre la natur
. 1 S desencadena un pensamiento
naturaleza de lo fenómenos so~a es. e_mico v también el lo que se
"biologista"_ res~ecto al d~s:ro
relaci¿nes sociales basadas en
refiere a la idenndad sexua uml
e terminan tra formadas en
las diferencias que distinguen a os :exos, qu , .
.
d
d octal y economtco.
relaciones significantes e po er
.
.
no escapa a esta influencia
El estudio cienófico de lCai:l~: darxc~se observe una sociedad más
. ·
ue desde a v1s1on e
.
evoluc1orusta, aunq .
Ill con un sistema de valores, ideolog1as,
compleja a la del . siglo XV ·1' d vida diferenciados, y donde la
prácticas productivas y esn ol.ís_ e t ;,..dique acumulación ampliada
. , d 1d
Uo exp cuamen e
concepc1on e . esarro d ·
di . de recursos en diversos órdenes.
con crisis repeodas y gran espe( c10
d l
.
· aliza el desarrollo de e ª
sí el estudio cienófü:o ~aoosta, rac1ont1i
ttan formación v la
d ·,
mttoduce con cto,
·
noció~ de repro u~cio~d2d histórica para reflexionar la realidad ~or
necesidad de una rac1on
.,
d coro lejidad económica y ocial.
etapas sucesivas de producc~oo ~ de l p no' m1·co está pre ente sobre
, ·
la pnroac1a e o eco
Pero igual a los clasicos,
.
,
· · de ociedad no
lid d
1 eso s1 su concepc100
otras esferas de la re~ a ~.c1a , individuales sino prioriza la redes de
equivale a la sumatona de su!etos_ . d l s grupos vi to como clases.
articulaciones v los comprom.Jsos et1co e o
.
'
•
0 para esa visión marxi ta, un
Las dinámicas internas a las oac1ones so
. . del excedente, los
. cernactonal la extracc1on
fiel espejo del panorama in
.
ecomendaciones concretas de
.
b. d · . les entre ectores, sm r
., d
intercam ios es1gua
b sea la revoluc1on e 1as
olíticas parciale.s, un análisis del presente .que u '
-~strucruras económicas y sociales como mua de futuro.
.
fue
.
.
X el estudio de la realidad social se
fines del iglo ,
, ,
di . linas separadas en cuanto a
compartimentando cada vez mas con sc1p

humana.

~/~º:~

J.U

575

su objeto de estudio, así que, la ciencia econormca la historia , la
sociología y la ciencia politica que eran ya disciplina universitarias
trataron de dar respuesta al proceso internacional de los fenómenos
sociales.
Como disciplina el conocLm1ento se institucionaliza y se
profesionaliza y en particular la trayectoria de la economía resulta muy
reveladora, en su contribución a la racionalización de la vida ocia!. De
ser, en el siglo XVllI, una forma de autoconciencia de la naciente
hurgue ía a fines del XIX su anterior lenguaje liberador e trueca por
uno legitimador de las relaciones humanas a su favor.
Cada vez aparece en el pensamiento científico y en el pensamiento
común un refinamiento de la falsa contradicción cultura-naturaleza, al
parecer, la fe en el progreso material de la comunidades acentúa el
dualismo entre lo humano y lo natural y se olvidan la razone
rousonianas de la E d11cació11 de E milio, en la libertad de la naturaleza y no
en la represión del mundo lleno de artefacto culturale de reglas
arbitrarias y arrificiale , de lazo ociale dcformant s.
La racionalidad de la teoría marginali ta neoclá ica de fines del iglo
XL y principio del ' ' , se restringe de todo lo s cial y natural r se
apoya en cambio, en la función de producci · n, una vi i ' n técnica, de
combinación de capital y trabajo, suponiendo lo demá factores de la
producci 'n prácticamente "Libre.' , por9ue e tán disponibles de
inmediaro cada vez que se requieran en el imcrcambi , sin co tos de
mercado.
os habla de la di tribución del producto o de la remuneración a 1 s
factores a parcir de u productividad marginal en una iruación de
eqwlibrio o de ocupación pl na de los recursos. D ja de ser importante
el desarrollo económico, fenómeno de lar o plazo. ~ 1principal objeto de
estudio· de la ciencia económica se centra en las ati facciones de la
necesidades individuales de corto plazo, en la utilidad y aprovechamiento
óptimo de los recursos con que cuenta una nación. Da entrada a una
visión etnocentrisra sobre la naturaleza que in ita a ver a lo tr
eres
vivos: humanos, platas o animales o a los sere inorgánicos como objetos
·inferior s sujeto a dominio y control.
Cel o Furtado (1999:41) asienta que "la teoría del de arroll qu .
obtiene del mod lo neoclásico es encilla y formula a í: el aumento de
la producti,tidad del trabajo (que e refleja en el aumento del salario real)
es consecuencia de la acumulación de capital, la que, a su YCZ, depende

�1

.f
576

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LlDICE RAMOS RUIZ

1

577
1

1

1

de la rasa anticipada de remuneración lo nue os capitale
oferta del ahorro.'

del precio de

La mayoría de lo m delos de imulación imple dentro del esquema
neoclá ico están centrada en el crecimiento del ingreso nacional dejan
en un primer m m nt d lado al progre o técnic . Mantienen como
dicen Yutop ulu
I ugent (197 6:25) "tres id as interrelacionada: la

pnmera que se trata de un proc
adual continuo, sin cambios
bru co . La segunda que e un proceso acumulativo
arm ru o,
garantizado por los mecani mo de equilibri automático . a tercera,
que exi te una per pecciva oprimí ta de las posibilidade de beneficios del
crecimiento continúo i l efect s de difusión y transmisión d clicho
desarrollo entendido como crecimiento conómico no ob tru, en'.

1

1

n pleno si lo
• Jo eph chumpeter, rompe de de dentro de la
razón neoclá ica con alguno de us upue t s. o tiene una vi ión del
de arrollo qu difiere de la concepción walra iana del equilibno eneral y
explica que la condicione d 1 de arr 11 de los paí e enfrentan
iruaciones hetero 'nea de producci 'n I n cambiante en el tiempo
por tamo no exi te, un proce o gradual de tendencia al equilibri .

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11
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1

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11:

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1

,,

''

!

Para este autor no ólo la eficacia }' producti idad de los fact res
s ciale de pr ducción e ne.ce aria para p rcibir el de arrollo
económJco, sino qu e tiene qu ir má allá de e to, penetrar al rden
cial · c mar con lo in trument para e tionar lo pr ce s de
ordenamiento econ 'mi o
cial
poli tic que la in tiruci ne y d
marco regulacori permitan potenciar la d1fer me expre ion del
capital en cada paí . Recup ra con ello una vi ión ocial donde la
intuición y lo de eo mpre aciale
n imp nante .
Igualmente vam a encontrar en la primera mitad del 1glo ~' ' la
propue tas ke ne ianas como el modelo Harr Id al qué e afilia ti mpa
má tarde Domar para pr •encar una visi ' n donde el lemen o cla\'e para
analizar el crecirruent e la inversión y pr p n n para rantizar una
ta a de crecimiemo del ingres un e rucli de la t. a d crecimiento de
la inver ión y el ahorro í c m9 considerar la relación capital/ pr dueto
que úen determinada ci dad en un tiempo dado.
Ke ne mi m bu ca in cuesoooar la upremada del mercado,
orma de e ti : n e ca al que permitan el ar la eficacia · la efic1enc1a
· conómica del primero en la ituaci · n hi tórica d la ran Depre 1ón de
lo añ tr inca del íglo ' . u acucio a inve tigación empírica s bre la
demanda efectiva se fundamente en la raci nalidad n oclá ica .

o oh tam , o gracia a e ca rafa ne clásica, 1 c njunr de
planteamiento económico k n ian
rientación a la
accione gub mam ntales, con cicla n uropa como el estado
ben factor' y en Laón am · cica c mo ' te ria de d arr 11 n ci na! •.
La auto.~dad de ~a ci~nci c nórnic , e d b n an p ne a la
mtegraoon de u rac1onalid-~d a la vida p litica de lo stados-1 aci · n.

1 1

li

t, :
t

11

¡'

La complejidad d lo mod lo econ ' rnic Ke ne iano , e acentúa
durante lo años cuarenta ane. and elemento y relacione entre el
crecirni neo d l producto 1 crecimi neo en la relación mdustrjaproducto; y/o un d plazam1 neo de la mano d obra hacia I et r
mdu tnal; de plazamiento que e eñala con lo m ,·imiem d man
d obra del camp a la ciudades obr todo en los paí e que empiezan
a r llamados ubde arrollado .

1

urgen ademá la preocupacione p r las impLicac1one del
crecim1en d m gráfico r d l.o alario reale n e re marc de la
r lacio?c d la indu tria y la agricukura I mpre ba10 la rac1 nalidad de
cr c1m1 nto del producto nacional de I paí
in embar o . dará un cambi cualitauv n el en que d la teoría
del. d -arrollo _q~e. · lfgang ach (1992: l ) preci a como aquél
penod que e 1mc1a el 2 de enero de 1949 cuando el pre 1d me d ¡
E rado nido , Harry . Truman abre la rn del d arrollo para rod el
mund . Declara un nu vo pr gram qu p rmiará, dice, qu ¡ s
beneficio. y avanc a oófic y nue
progi:·eso indu tri 1 1rv, n 1:1
me1oría y el crecimi nt d la. áreas ubde arr Uada .

:e campo del d

arroll a partir de la egunda ucrra ~ (undial
tendra una r lac1ón má e tr cha con práctica. de de la rganiza ión de
la. • aaone
nida . sta organización pr m verá una en de deb:ue
obre la nue\'a realidad
p liaca y ec n ' m1ca del mundo al cr • r una
en: de instancia com la
mi i · n con · mi a para ménca Launa
(Cl:PAL) en l 9 y la 0011 ión Ec nó_m_ica para \frie n J949.
E

nido , en relao n con
tado , afi ctó , parar de I añ cincuenta la definici · n d
,dcuále er · n I p roblcma ma· urge me a en tremar,
,. cuál e la f, rma.
e en rentar! . , y aquí la c1enc1a e; da , y a _-p c1aJ la cien ia
oc1ale., tcndran un auge y una e pecmlizaaón mu 1tada.

1

1

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La enorme ucr¿a ec n · mica de I

Otr

l

•

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1

,.'
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�3.-Teorias Contemporáneas del De arrollo

3.1 loderniz.ación y subdesarrollo
1 principio d modernización en el desauollo e lee como proce o
de industrialización má la relac1 ne s cial qu le ustentan.
e
entiende como un pr ce
mediante el cuál progre 1varnente pude
reducirse la brecha entre tradición y m dernización, i e logra para
codo lo países un cammo común a imagen del e quema de de arrollo

occidental.
Por pnmera ez se part d l supue to d de la reoria · la prácticas
científica de occidente que el ubdesarr llo e un fenómeno real
concreto, cuantificable e id ntificable que pu de er objeto de
inve tigación. on paí e iguale a lo otro , pero en etapas diferent s del
camio . actore culturales narurale , de géner o de recur o human s
son ubestimados por dicha raci nalidad de desarroll , que los trata
como si siempre e tu ieran a di po ici , n.
l término de d rrollo, pa ó a cupar la primera lin a de la
p lineas públicas qu pretendían avanzar por 1 camino común y
univer al de la m dernizactón. el e mpromi o público de lo
cado
con el de arrollo e con irtió en una de las grandes ju tificacion s paca
invertir en in estigación social de de lo rgani mos internaci nalcs, lo
e rados y la uni ersidades.
La ma oría de lo j tema univer itario del mundo desarrollad y
subde arrollado donde e in ·e oga, produce y dtfunde la c1encta
económica n clá ica, ll nan su e paci , a partir de la egunda uerra
Iund.ial, con l s e cudio m croeconómico ' dentro de ello la llamada
"ec n mía del d arr U ".

U propue ta d I de arrollo a ciada a ver a la indu triali.zac1 ' n
como la cú pide de I cala e luova, e apo an en varia premisa . La
primera esta fundamentada n el optimi mo obre lo b nefici que la
tecnología de punta pr porciona la condición humana.
egunda
sur e d la nece idad p r 1 G rrera n I
vanc cienáfico dada la
confrontación sce-oc te. La t rcer la e nfianza eo la racion lidad de
lo mecani mos econ , micos para eliminar la de igualdad y la
polarización

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO' UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

578

cial.

e manáen para la plicaci · n de poliáca pública la racionalidad '
la ens ñanza de e as ve 1one n clá icas r ke ·ne 1anas, aquella qu

579

lograron hacer ' e cuela' desde la O tu
. li
está en pl na "gu
f: • ,, . fu P
ra capita sta cuando el mund
rra na ) e nd m nten en:
• Identificar
I d arroll c m d arr U ec n mico y e re com
. .
creom1ent
t , a. la ,·ez. e m mcr
.
. a1 b v,
meneo del producto
naci n ruto percap1t d la nacione .
• Lo factor s ciaJ e aí Jan r e manaenen c.·, no ..
• La libertad ,v l
derecho human
e hac n coincidir con
1
e
emem
polidco
r
a
i
apanarl
d
·
•
.
,
e Jtuac1· ne d mercado .
..1 ubde arrollo
advierte com un problema d tr
con
· d · u1
a :l rel. rfr
cu
nc1a
c1
e
s vicioso n u s·1 tcma ce nom1c
,
.
• 1 el memo impre cindibl de la m d •
,
rá la
industrialización.
rruzac1 n
•

•

1 tado deb_rá planificar y mantener política de d
lJ
adecuada para impulsar la m dcrmzac1ón.
arr
exccm
en
·
. d1r eta, de aruda
de d ahorr
1
.
. fi rma de 10\'er
ion
o rgam mo mternaci nalc
de crédiro
' bl .
.
pu Jco \
Privad • acruar,· n com activad
re d I proc · o de crcc1m1ento
. .
z na
d
n
er ctad como claves dcnrr de la nac1· ne.
ubde arr

La. up I gía que e pre. entaron
bre i,
·ubd
u
e ne pción del
•1:a.rro o }: m derruzación tienen una sene de maace
bre 1
e~pu~; d:º1 lo ciclo • d d _arr IJ , Ja f_rma en que influye la demanda, :1
P
a nte conomico ' la im·er I n
.
una buena camid d de l.Jbr s d
. .
)_otr rema que crea
urnvcrsidade
· e ciencia s cialc d la di. rima.
D_ tac, rcm . ' lo a'\ ·ate \X·. Ro cow (196 :60) ntrc l
traba1ar la erapa d I de arr llo d d
n
d:1ndo rclcvancia a Ja,; P . · di .
e una P r. P CO\'a no mar.-:1sr.
. rcc n c1oncs para el "d
,,, .. 1
'-C pr duc1rá de acuerdo a u o i . :
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p guc o a t oJI que
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• ' cu . tat1' y cu, nmati\'
que lleven a• una
rmac1on e rructural ma iva d ¡
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~arn. que e produzca el "de pegue' crían: la
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de
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Jco
imp rt nrc ,\' po irivo d' la ta , de inver ión, má
allá d ¡ 501 d
' º el PIB. 1 cr cimiento de un
1
dentro de la manufactura \' qu mue tren alto ,r.ª1·cªmº ect re 'de a,·dc
·,
. .
,
o ceni o
•
Pr ducc1on
y un dec1d1d ap •vo P litic , Oc1•a1 ). empre anal
. qu genere

�LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS

580

LIDICE RAMOS RUIZ

economía externas a la industria favorables para l.a expansión de la
economía en su conjunto de forma autosostenible.
Teniendo como imagen a lograr la etapa de madurez en la que están
los desarrollados. Algunas características que mostrarían los avances
serian, entre atgunas; ir contando con un cambio en la calidad y la
cantidad de la mano de obra, ello se vería en la transformación a la baja
del trabajo agócola y la constante elevación del trabajo industrial.
Otra característica sería que al ir creciendo el producto percápita, se
permiten niveles de consumo crecientes de la nueva clase obrera y a su
vez ella, va generando y obligando la búsqueda de nue os satisfactores y
con ello nuevos incrementos de la producción. Igualmente se obliga a un
cambio en la dirección de las industrias que pasan de contar con varones
ambiciosos a getemes profesionales para las industrias cada vez más
como sociedades anónimas que como empresas familiares.
Aparece también la presión para el Estado y las críticas desde la clase
intelectual y política a las políticas públicas y los estilos o las inclinaciones
para favorecer el proceso de industrialización., más todas las posturas
están atrapadas en la premisas permisas del desarrollo y el progreso
técnico.
Surgen las políticas del bienestar público que pretende elevar el
consumo privado con las derivaciones que bastante- conocemo de la
migración a zonas suburbanas, extensión del automóvil, crecimiento del
sector servicios y con él nuevos sectores económicos guía para elevar el
producto, como serán el petróleo, la industria eléctrica, la química,
producción de bienes domésticos duraderos y otros.
Dentro del marco de esta racionalidad, hay economistas menos
ortodoxos, como Ragoar
urkse y Gun.nar Myrdal que tienen
propuestas del desarrollo eco~ómico para los países menos desarrollados
donde se precisan las relaciones de la formación del capital con la
pobreza y el creómiento balanceado de las economías. Y apuntan sobre
las dinámicas de polarización del crecimiento a nivel internacional o
nacional.
Como la ideología del desarrollo esta orientada a que este es un
proceso "natu~' "gradual" en 'evolución", a medida que se fuetao
.d ando las condiciones se pasada de una etapa a otra, es que esos otros
economistas hablen de "c_írculos viciosos_". Vistos como situaciones en
las que diversos factores están tan intrincados e interconectados que en

y PRÁ~TICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

381

conjunto
:c: il alirtienden a producir e stados de estancamiento del que resu 1ta
d wc s .
Modelos como el de Arthu r Lew1s
. (premio
.
ób 1 d E
.
1979, y único economista
.b.' 1
e e conom1a de
.
en rec1 1r o de un
,
bd

adv1erten como la dualidad d e 1a econorrua
, .tntemacío
pais lsu ,esarrollado)
.
denero de las economías locales bd
na
e
ta
igualmente
.
su esarrolladas Ptes
b .
ex-haustJvo sobre las elasticidade s d e la 01erta
e:
.
de trab
· enta
¡ d un tra a¡o
rrusmo por el sector ind u strºal
ªlº, afi .emanda
J , e1 margen de b
d del
empresarios del sector moderno
ene aos e los
procesos de inversión mayores y. c~~o por esa vía, se pueden obtener
desarrollo cuando s logre absor~er la genera .~n c1.rculo virtuoso del
rural por la industria.
poblacion excedente del sector
Resulta conveniente volver a d .
_
teórica se convierte en una . .fi e_c ~ que toda esta racionalización
1
.
.
1ust1 1cac1on política
rnvets1ón extranjera de los or
.
.
. para as propuestas de
paí es ubdesarrollado degarul smos d10ternac1onales, de la deuda de los
,
a avu a con p ést
reforzarían la dependencia .
,
r amos atado que
exmeote y muchas de las
h
ya desarticuladas formas d
nl
.
. veces a ondarían las
d
e e ace mternac10nal
f
d
e urollado
'
en
especial,
los
Estado
U
·¿
d
a
,
a_
v
or
e los
.
ru os e orteameuca.

Sm embargo, para l.a Comisión para el D
ll
, .
de la
aciones nidas (CE PAL) el d
e ar~o o de -menea Latina
observa como un proceso d
, b. esarrollo uen otro ingrediente, se
unkel y Paz (197· 32) "U e ca~ io e tructural global. Como dicen
·
na comente de p
·
1 •
9ue pone el acento en la política del desa en am,enro aunoa~ericano
reformas estructurale enl fu . ; d rrollo sobre un con¡unto de
ª ncion el Estado
·
promotor
e
como oncntador,
. r planificador "; en una re1orma
v ampliad .
1
modalidades de financi· on sustancial de las
amiento externo y del
• .
la visión esrructuralista' .
.
comercio internacional; es
Estructural porque había que utilizar
,
.
.
tomara en cuenta un co .
d
. un metodo de mvest1gación que
no estaban iendo obse~~tºd e relaciones económicas }' sociales que
crecimiento o de de
ll es entro de los modelos de desarrollo com
arro o como rapa ,, q
,
dí
e
}' económicos para país
1
. ue si ten an e1ecto sociales
.
es como os nuestro .
~urante esta primera mitad del i lo
g
' ~ucho~ pruses de América
reformas y de inversiones1mdp~nfantes en matena de mdu trialización de
1
•
·
e m raestructura par
racionalización y pl .6 . ,
ª amp li ar os estilos de
acum lati
l aru icac1on acordes a un proce o de crecimiento
u
Y ace erado que no llegó.

Launa hicieron esfu rzos •

"º

?

,

,

�LA RACIONALJDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

UO!CE RAMOS RUIZ

582

La mayoría de los estudiosos de asuntos latinoamericanos coinciden
que en 1949, a poco de haberse creado la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL) como organismo regional de_ las
Unidas el informe del economista argentino Raúl Preb1sch sento las
bases de la racionalidad en que criticaba el viejo esquema de la división
internacional del trabajo correspondiente a la teocia neoclásica del
comercio internacional. Estos argumentos y ottos más, de estudiosos ~ue
trabajaron en ese organismo se conocen como "escuela estructuralista

ªª?ºes

latinoamericana".
La teoría del comercio internacional vigente, preveía que la
especialización de la producción y el _intercambio provocarían la
tendencia al equilibrio de las remuneraciones de los factores de la
producción, contribuyendo con ello a modelar ) tender a desaparecér las
diferencias internacionales.
ada más alejado de ello, se observaba ~ los ~ños cuareo~a Y
cincuenta del siglo L-X, donde en los bienes 1ndustr1ales pr~d~c1dos
dentro de los países desarrollados, los frutos del progreso tecruco se
trasformaban en aumentos de los ingresos de los productores pero no en
disminución de precios internacionales. A su vez, los pro~u~tos
primarios, de los subdesarrollados, veían producto del pcogr~so tecruco,
disminuít sus precios y no un aumento de los beneficios de los
productores.
Si bien Prebisch, se manejaba con la misma racio-?ali_dad _de la
ortodoxia del desarrollo, introduce un alegato oportuno y s1gruficat1vo_ en
el lugar preciso y en los tiempos históricos adecuados en que los prus~s
desarrollados reconquistaban mercados y trataban de echar abaJO
medidas proteccionistas en Latinoamérica.

• La estructura del sector económico de los subdesarrollado es dual
con un sector moderno orientado a la exp rtación de bienes
primarios y otro tradicional a niveles casi de subsistencia.
• Las economías subdesarrolladas on mercados indispensables para
los bienes industrializados de las economías desarrolladas.
• Por lo anterior, la maquinaria y la tecnología para la modernización
son importados de economías avanzadas.
• Una decidida intervención gubernamental que promueva un
desarrollo industrial interno y diversificado podría favorecer la
salida del subde arrollo.
Centro-periferia es por tanto un sistema de relaciones econom1cas
internacionales que se dan entre naciones donde el "centro" lo ocupan
los países industrializados con avances en el progreso técnico y que
organizan el sistema mundial dadas sus características estructurales
intemas de amplia diversificación productiva y con nivele de
productividad bastante homogéneo . La "periferia" erán "los otros"
economías con una estructura productiva especializada pero limitada a
los bienes exportables y con niveles de productividad heterogéneos.
La primera época de esta corriente estrucrural-cepalina tuvo su
culminación política, dicen Sunkel y Paz (1977:35) en 1961, en la carta de
Punta del este y en la concepción inicial y nunca realizada de la Alianza
para el Progreso. n esta ocasión los gobierno latinoamericano , dentro
del nuevo esquema de cooperación internacional "multilateral' con
Estados Unidos expresaron su decisión de impul ar y realzar una
planificación como instrumento para alcanzar las metas de la
modernización.

Hacia mecliados de los años sesenca del siglo
desde los estudio
en América Latina, la racionalidad estrucrurabsta s igue dando dentro
de la CEPAL pero fuera de se ámbito empiezan a surgir las primeras
versiones de la teoría de la Dependencia que tiene en América Latina u
auge durante lo · añ s etenta, con una racionalidad e tructural ligada a lo
que muchos estudiosos llamaron l imperialismo contemporáneo para
¡¡cotar sus exposiciones de los clásicos dd imperialismo de principios del
siglo XX.
j

Entonces se formula la tcoóa de la tendencia al deterioro ~e los
tér~os de intercambio, que pone las bases en la versión que ~re?1 ch Y
otros estudiosos latinoamericanos del modelo Centto-Penfena que
razona el subdesarrollo bajo la mayoóa de las siguientes ideas:
• Las estructuras existentes ·en las economías desarrolladas han sido
históricamente determinadas por la forma en que se han insertado
e:!1 la economía internacional.
• La función de estos paí'ses en la economía global ha si_d~ la. ~e
servir de fuente de materias primas baratas par la industnali.zacion
de las economías avanzadas.

583

',

raíz de la obra de Paul Barao surge la moderna teoria del
imperialismo que se desarrolla durante los años cincuenta y se enta con
aportaciones de Paul weezy, H. Magdof, A. Emmanuel y amir Amin a
nh·el internacional. e razona · cuestiona el capitalismo moderno dentro

�584

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS

UDICE RAMOS RULZ

de la teoría de la competencia oligopólica entre las grandes empresas
internacionales donde el mecanismo de la inversión extranjera no
funciona para los países subdesarrollados en términos de desarrollo sino
en forma de transferencia de excedentes de los países pobres a los ricos.
Así para América Latina, tal y como explica Esthela Gutiérrez
(2003:33) "la teoría de la dependencia surge como una corriente crítica
intelectual que discute la viabilidad del modelo e nómico propuesto por
la CEPAL. Es decir nace frente a la crisis del pensamiento desarrollista
sostenido por la CEPAL y ante la necesidad de tener un nuevo marco de
conocimiento para las sociedades de América Latina,".
La actividad intelectual latinoamericana estuvo profundamente
influida por la Revolución Cubana y por los estudios empíricos de corte
sociológico que daban cuenta de las grandes masas de marginados
urbanos, de la cada vez peor distribución del ingreso, de los sin tierra en
el campo, de cómo la sociedad de consumo prometida era una_ilusión y
sobre todo de los fuertes intereses de las burocracias regionales con los
intereses de las grandes empresas internacionales.
La dependencia en palabras de Theotonio dos Santos (1986:305) "es
una situación en la cual un cierto grupo de países tienen su economía
condicionada por el desarrollo y expansión de otra economía a la cuál la
propia está sometida." Y agrega, "La relación de interdependencia entre
dos o más economías, y entre estas y el comercio mundial, asume la
forma de dependencia cuando algunos países los dominantes, pueden
e&gt;..-pandirse y autoirnpuls~se, en tanto que los otros, los dependientes,
sólo lo pueden hacer como reflejo de esa expansión, que puede actuar
positiva y / o negativamente sobre el desarrollo inmediato. De cualquier
forma, la situación de dependencia conduce a una situación global de los
países dependientes que los sitúa en un retraso y bajo la explotación de
los países dominantes."

3.2 Enfoq11es a partir de los años setenta
Para estudiosos como oam Chom ky,en el Primer Foro
cial
fundial de 2002, en Brasil; (www.memoria.com.mx) la integración
internacional del período de postguerra se manifiesta en dos fases. A la
primera de 1945-1970, le llama el período de Bretton oods o de los
· años dorados del capitalismo industrial y a la segunda 1970-20 2, que
demanda la atención en este apartado; de desmantelamiento de los
·acuerdos de Bretton oods o de los años pesados, porque se da un claro

5&gt;85

y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

deterioro
, .
d el mundo
. ald de
d los. índices macroeconorrucos
des1gu
a social.

una creciente

Estos síntomas , tarnbi en
· los d etecta Octav10
. Ianni (1993·1'")
d
ex-presa que desde hace unos vein . .
.
_
· ::&gt; cuan o
mundial capitalista entró en un lar ~c1::~do tremra ~n~s, la economía
lento e inestable comparado con lg P 1 .~ de crenmienco lento más
a e, o uc1on que hab1'a teru·d o epocas
preV1as.
~entro de ~a academia, los efectos de la realidad del
obligan a cambios de perspectivas de có
.
.
mo~ento,
de análisis e interpretación de 1 e • mo racmnalizar las neces1dade
os lenomenos nuevos
1
comprender con las formulas v1e¡as
. . d e razonar para a1que no se ogran
tema de la naturaleza erá fund amenta1 en la s amb1ros
.' .
al
eguno. regresar
.
ocros la lógica sigue iendo instrumental al ti
• . conorrucos, para
cerrado el espacio para temas q
d po neoclas1co que mantiene
ue no sean e mercado.
de ~:ll~mit~: d:lc;:::":1:nto, la a~erta ambiental, las mujeres en el
. d . li,
campe mas alternativas al m d l d
in u tna zación aparecen como los temas del d
ll
eo e
reflexiones sobre la acelerada érdida d h
esa~o o a ~ar de las
estados Unidos ante el avance pd
e egemorua econorruca de los
h
e estructuras nuevas en
.J .
que acer avanzar más y mejor, la productividad del trabajo~ropa y apon

;ª

Denrro de esta segunda fa e de ime
..
.
posguerra, las propuestas teóricas
gra~10? mundial del período de
Desarrollo han estado do . d
y practicas de las Teorías del
neoliberal Los
mina
ª
por
el enfoque neoclásico con visión
1
.
. .
manua es y tratados de Economía rese
tac1onalidad que se usrenta en la defens
_P
man una
competitivo como mecanismo de así a~ . de _la _eficacia del mercado
umando la crítica a las form d . gn et ~, optima de lo recurso ,
as e tntervenc1on k rn ·
d 1
por cuanto e le acusa de gene d.
.
, e lana e
cado
.
rar 1scors1one en lo mercado ·.
Además
·
. , la o b s~rvac1ones
e llegan, al M delo de
Importaciones cepalino porque se da
ustitución de
las imporracione . r exportacio
llpor semado q~c la resmcc1ones a
·
•
nes no e an a benefic1
·
parncipación plena de lo país d
d 1
.
.
º
mutuos, m a una
entro e comercio Internacional
. egún Humberto García Bedov ( 1992·12) "
.
, ·_
medulares del neoliber li
· .
·
las ideas bas1ca ,.
a
mo
se
reco01er
n
v
est
que sirvió d
,
.
o·
.
ructuraron en un marco'

pa~

edesarr:u~:, ~:: e~~:":: e:e~:;~:ºc,'.:ci~:c¡°"ó".'ico nlos

oc enea, teniendo en cue t l .
.
os ano etenta y
keync iani mo., y
I
n_a a msufic1enc1a y agotamiento del
.
para os pa1se subdesarrollados, se conciben además

�LlmCE RAMOS RUIZ

586

de lo anterior como una serie de recomendaciones antinflacionarias que
apoyan la resolución de la crisis socioeconómica de ellos al regular el
crecimiento económico en el largo plazo.
Se acentúa así, la racionalidad de la primacía del crecimiento con u.na
creencia del dinamismo intrínseco del mercado y lo relevante, dadas las
circunstmcias
fines del siglo XX, será la aceptación tácita de las
inequidades sociales, donde el desarrollo de la nQ pobreza es la propuesta
a conseguir. Donde los factores de orden social y político permanecen
aislados a pesar de contar con una serie de procesos que se entremezclan
e interconexionan y donde ya, los entramados apuntan a lo que se

ae

termina llamando globalización.
Lo más grave, de esta racionalidad es que, las políticas económi!:aS a
proponer, tiene impactos directos a los salarios, un retroceso a las
prestaciones y a los servicios sociales una desregulación fiscal, una
desregulación de los mercados de bienes básicos y la flexibilización del
mercado laboral que pretende hacer creer que esa caída en la
participación de los trabajadores dentro del producto es una condición
necesaria para combatir la inflación y el mismo desempleo pero que con
los mecanismos del libre mercado retomarán los ni eles "adecuados"
para cada economía nacional.
1 shock de petróleo del 1972 marca una flexión económica que aún
no termina y que ha exigido una reconversión del aparato productivo
para adecuarse a los nuevos precios de este energético que es todavía hoy
la base fundamental del proceso industrial y de roda 1a estrucrura
productiva de las naciones.
Aunado ello, se endurecen las políticas monetaria de los paíse
industrializados acreedores y sus monedas se volvieron caras, el dóla[ e
el ejei:nplo típico, hay un incremento de la deuda de los ·subdesarrollado
a partir de rasas muy caras de interés y de la caída de los precios de las
exportaciones de estos; con todo esto se obtiene un cambio radical del
flujo de capitales de los países pobres y los ricos.
El mundo socialista en esas· décadas de los setenta y ochenta, está
paralizado. Por el lado de la economía, existe una caída de la
productividad de su mano de obra, plantas obsoletas en la rama
industrial, una agricultura pocó eficiente y eficaz para las necesidades de
fas poblaciones, precios inflexibles y una excesiva centralización de las
decisiones · de producción. Por la corriente política hay una serie de
malestares que se atemperan algo cuando Gorbachov propone la

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO : UN RECUENTO

587

Perestroika y la Glasmost o derecho a la info
.,
las teorías del desarrollo ha,,
d .1 . , rmacion, por la postura de
,
'
J una
es1 usmn por el m .·
busqueda d salidas de mercado.
arusmo y una

. En la década de los años ochenta d .
.
•
instancias internacionales como una 'd.eca'd a ecada
reconocida
por las
é d'd
»
1 ª para el desarrollo,
existen algunas voces nuevas d entro de1 marco
P recon
' ·
se conforma
en
Francia
bautizad
al
,
omtco
como al que
.
ª como teona de la regulación.
Es . trnportante
eñalar, no di ce E thela Gutiérrez (2003· 57) que
Am,
L .
enea ~ttna, el keynesinismo de la e pAL v 1
·.

«

en

Dependencia estuvieron separad
, e marx.1smo de la
unificado se mantuvieron l
os y, a pesar del esfuerzo del enfoque
.'
os sesgos economicisr
. 1 .
respectivamente· la Teoría de la Re5uincton
,,.,,!,, . •
as
Y
socio
por su pan
·ogi.stala
cualid ad de presentar e
.
.
.
e
tiene
di
n cuerpo reonco sustentado
b
para gmas, centrado en el análisis de la histon·a" .

en aro os

La relevancia de esta teoría radica en
.
del desarrollo del capitalismo . d
. lque logra tnt~grar _los problemas
• ·
1n USlfla en una rac1on lid d hi , ·
econom1ca y de re ¡aaone
·
de poder
tonca,
di 1 a a
metodológicamente a un . 1
mun a donde engarza
ruve mesoeconómico
cuenca de un .réoimen de
.•
conceptos que dan
ei acumu1ac1on y de la rela · • al . 1
conjuga ente la forma que im ulsa l : .
'
cion
ana que se
obrera del momento analiz d p
e regimen y las luchas de la clase
a o.

Dicha teoría parte del estudio de la
.
aenc una visión univer alista al
'] reali~ad de fines del siglo XX,
proyecto histórico del capítali
e~tl o maco ta po que intenta en u
smo
us modos de regul · explicación pormenorizada d 1
ac1on tener una
económico in dejar fuera 1 e componamiento de este sistema
modelo los capitali ta v l os pba~tods de los actores a ciales clásicos del
,
. os tra ªIª ores.
Contrariamente a la propuesta
l' .
pre en tan proyectos alternativos d neo; _as1ca, los. r~gulacionistas no
on analítico )' profund·
be po acas econom1cas, los traba jo
izan so re la form
.
económico puede reproducirse.
as en que el sistema
pi na década.
de Jos
lo En
fenómeno
nue,·os
q años novent.a las propuestas teóricas sobre
ue se enmarcan como globali - . .
presentar un nue,·o m ld d
.
zac1on, intentan
°• e e pensamiento
q
•
e1e.memos de análi ·
..
ue proporcione los
sis e 10terpretac1on de e e int · d
.
em bargo Ulrick Beck (1998··164) con 1'd era q e " 1nnca
o
proceso.
S10
1 bali
nue\'a complejidad de la globalidad . 1
u .
o
smo reduce la
económico".
} a lobalizacion a un aspecto: el

?.

�LJDlCE RAMOS RUIZ

588

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

589

y continúa argumentando que "la globalización solo se concibe como
una ampliación constante de los condicionamientos _imp_~estos P~~ el

social que mejoren la asignación de los recursos, la eficiencia económica
y a potenciar el crecimiento.

l Todos los demás aspectos, globalizaaon ecolog1ca,
mercad o m u ndia •
.
·¿ d
cultural, política policéntrica, surgimiento de espacios e 1de~~ a es
trasnacionales, solo se consideran (cuando se l~s presta atenc1on), de
modo subordinado a la globalización econónnca. De ~ste modo _la
sociedad mundial, se reduce y se falsea, en té~os de soaedad mundial

Leyendo los documentos del Banco Mundial y los diez acuerdos del
Consenso de Washington de 1990 y a Joseph tiglitz (2003:247-260)
entendemos que las reformas de la primera generación incluyen
modificaciones de precios relativos internos de eliminación de tarifas
aduaneras, privatización de empresas públicas desregulación del
mercado laboral, agrario y la libertad del mercado de capitales así como
el establecimiento de garantías de protección a 1a libertad privada.

de mercado."
De la amplia literatura (Saxe Fernánde~, Gonzáles Mari~- Argelia,
Estefanía Joaquín, Vil.as Carlos) que existe sq~re la cnuca a _la
globalización como la postura sólo del mercado, solo de la e~on?nua,
hemos extractado los elementos que ellos consideran los pnnc1~ales
argumentos de su racionalidad y que son entre otros:
• La creencia en que la desigualdad económica es natural y un
incentivo para la competencia.
_
.
• La propuesta de que las operaciones de ~e~cado no 10terverudas
maximizan la eficiencia y el bienestar econorn.1co.
.
• La convicción de que las empresa están en un mercado m~dial
competitivo duro y dificil donde b~y que _penetra en_ ruchos
espeáficos reivindicando el principio de venta¡a comparauva y de
especialización productiva.
• La defensa de la mínima intervención gubernamental.
• La reivindicación de la propuesta teórica de los equilibrios_parciales
y el general si los ,precios de mercado son los que asignan los
recursos.
Coincidiendo en el tiempo, para los países subdesarrollados, la crisis
de estos años se razona como una crisis de deuda. Pafa: la tanto el FMl
dial "recomendaron" llevar a cabo los programas de
como. e1Banco Mun
.
·li · ,
ajuste estructural que fueron de dos tipos, una medidas de estab1 _z~cion
y otras de ajuste estructural propiamente dichas. E~ caso de Mexico :
partir del gobierno del presidente Miguel de la Madrid es una prueba d
ello.
Las medidas de estabilización consisten en: reducción del déficit
fiscal, aumento de las tasas de interés, devaluación de las monedas
nacionales y la renegociacióo de la deuda. En ca~bro los program:: ~:
'ajuste estrµctural propiamente dicho . vai:i encaminados a refo~ ·ca '
políticas públicas, de instituciones naaonáles, de estroctura economi )

Para ahondar en el ajuste estructural, en un segundo momento, las
instituciones sociales y la reglas que les institucionalizan deben ser
modificadas y contratadas de otra forma para apoyar la reducción de la
pobreza. Así vamos a encontrar, seguimos con el caso de léxico con
ejemplo práctico, focalización de los servicios de salud, de educación y
apoyos de política social a los pobres.
Igualmente, la introducción de la racionalidad de la competitividad en
la prestación de ervicios público mediante la imwduccióo de
concesiones a empre as privadas. La descentralización a los e tados ·
municipios de una serie de funciones administrativas '! tributarias que
federalicen al Estado y establezcan la competencia por la recaudación
impositiva.
Exi ten entre las sugerencias una erie de reformas al Estado en
cuanto a forma de administración e independencia de los poderc
legislativo y judicial con la idea de combatir la corrupción y aumentar la
eficiencia y calidad de los servicios que pre tan.
e observa un tercer tipo de reformas que Mónica Dávila (2000)
califica de una tercera generación de reformas que tienen un carácter
ambiental y están relacionadas con la creación de fondos mediante una
reforma fiscal o manejo de ga olina , electricidad y otro energético.
Resumiendo, estas reforma que conforman el ajuste estructural no son
sólo de índole económica sino también política y ocia!.
En paralelo, a todas las versiones económjco-polícicas del desarrollo
que se han presentado, donde pasó inadvertida la noción de
s~~temabilidad que se desarrollaba en el marco de las ciencia biológicofis1~as y qu plantea la finitud de los recursos naturales. e pre enta una
se~e de debates que hablan obre el deterioro del "capital natural" por el
estilo de desarrollo implementado con la indusuializaci ' n
invitan a
revisar el marco global de las versiones del siglo • X.

�590

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO'. UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

nida para l De artollo
In cirut d In e riga.ci n de acion
R1 D) que rec noc la int rdcpend nc1a de lo facmre
c1al
· oc1ale · la nec idad d armonizar la ince r. ci n de
económic
ambo cip de facrore para dejar de e nsiderar a lo · gund
táculo " al dcsarroll .
impl '

na racionalidad que avanza en entid ~ abri~ ~a vi 1ón de . la
economía de la indu crializaci · n e la e n m1a e logica. Ella analiza
el lugar de la naturaleza en la economía n u d bl papd de
su.ministradora de recur
, receptor de residuo . D pre__tadora de
· ·
an de de el disfrute del paisaj hasta l pr tecc1on de ida
erv1aos qu
.
al ofr cer protección en la capa de zono para l ray ultra 1oleta.

º:dí

Como lo plantean J an Macúnez y J
Roca .( 2 : 14) la ~cono mía
,
.
b:'·-a
lo
flu¡·
de
n
r
a
lo od de marcnale en la
0
eco1ogica coma WL
.
. •
•
•
•
economia humana analiza la discrepancia entr 1aempo ~~n mJC }
el tiempo biogc químic , y estudia también la co voluc1on de las
esp cie y de la variedad s agóc la e n l_
re hu.man .
abr 1
estudio de la evaluaci · n fí ica de los 1mpacco amb1entale de la
economía humana.
Para esto estudi 05 la ec nomía neoclásica e ncierra en un ~rcul
de produce re y con umidor c rdinado p. r d mercad }: ~~bnc, do
por el ¡ t ma de precio donde
ha) c~btda para 1_ anali I d 1
impact d ¡ uso de lo recur o ma ~u. 1a la e:t rn lidade .
dern
lo impactos no on recogido p r la \ gica de I pr c1 del m rcad .

º.º

J

Al incorporar variabl qu midan I e_ n umo y el flujo de _cn_crf;ias
tant endo omática (explic da p r la b1ol a p r I requertmJ nt
'6
del er humano ,. la ab reí· n de alimento ), como
calon 1c
;
..
,
exo omática ( clarada por la economía la p üoca o la cultu~~ ya que e
r fi rcn a lo u
del tcan porte, l b are o la pr ducc1 n) e otra
rgumentan que la extem ljdad
n "falla del m rcad ' • Ap Y n la
idea que man ja Herman Oal~: oo d plorabl
exit . en la
eran f rencia de costo y efecto ne tiv s a otra p r na a I no
nacid , a ocra e p cic .
D de la c n mía col ' gica hay un cambio radical o 1, mi~ada, al
· · d l b'
· mbar p rman e igual el
preocupar e por la
t1on e am tente. in
•
.
mb d l rací nalidad n odá ica porque I e intcnt abr1~ lo
: ument del flujo del mercado de ta p tura tcóric a lo. conflicto
entre ec nomía · medí ambient~.
habla de una e nomía d l m di ambi ncc o de 1 . rccur
natural c n e t nuev
bjcto d e rudio p r al trab~ ¡ar e n .
método d la ec n mía queda p e e pac10 para I grar un ~ntercamb1o
int rdi ciplinari que permita crear una racionalidad de otr op •
ontinu~nd en e ta línea de raz namiento parnlel a la P tu~
d minante de cr cimiento I al d arrollo. n 196 ·e e n. aruye e

691

1

í, durante la Prim ra Década del De arroll (19 -19 O) que
pr grama de d la acion
mda e inicia la bú qu da del " nfi que
l;nificado" en la formulaci · n d politic. y ro ama. d 1 E rad .
Un proyect qu l ó avanzar muy poc ant la alta m t d 1· g1ca d •
indicad re , anee la ce i tencia p linea y la incap ad d d pr puc ·c..
r mecliale .

En I eran cur de La 'década perdjda parn el &lt;le arroll
ch ne. exi te una dccl ración d la 'aci ne
nid,
admite qu el d rech al d . arr U s un derecho human , e mclu &gt; •
incocp ca n d1ch d cum ne com un d rcch de t ce ra ne . ción,
con v ac1 · n d um,·cr alid. d.
r\. i a parar de 199 , e trabaja en una connotación má técnica que
m ral del conc pe de D arrollo Human y el Pr grama de . 1ac1on

l.: mda para el De arrollo
· D) r nta un índice d · medida del
mismo que integra I
e pcran7.a de vida,
alfabetizac1 · n, e lari ad y p
adqui iri\'o e n el que pretende:
cacalo izar a I paí
con alg rná. pr ci &gt; qu I Pr dueto 'ac1on, I
pcrdpica.
Dentr del p imi. m que pre,·alcció en ,\ménca L una p r lo.
procc o de 'a¡u re crucrural" de e o: últim s v intc añ . del 1~lo
X.·, en el red1 cñ de la te ci y prácaca del de. arrollo . e , \'ama ·n d
cnf qu de • f ujer . n el e arrollo I lED).
Die"' en6 qu que com nz · a v1 ualizar de. de I s ñ
renta. a
pamr de la Pnmera
nfcrenc1a lmernacional d la ~[ujcr, n ~léxico
19 ~, u ne p r objeto mt ar a l. s mu1 re~ d un, m. ncrn bn~rnntt.
funcional a la e trate ia de de. i\rr U dada . ~1 dcsarroll nccc i a d
trabajo pr ducrh· &lt;le I muj re. · pe yccta lucí ne par 1a\c · p. ra
~na m I r me rp ración d ella al mcrcndo.
, la om1 i • n &lt;le
D nrr del on ej
e nomic ,.
Oc arrollo
c1al plaot a un,
ric · de tema . 1 ce de ·ce 1po de
:i d1ch
ccror
de. :ur llo c n el fin de alem, r la a i nací · n d recur
d nde l. a 1gnac1on a muj res n t d un d afio.

�LÍOICE RAMOS RUIZ

592

Las Organizaciones de la ociedad Ci il, (
G · ) dedicada a
promover y trabajar con la mujeres van a pr entar estuclios que
comprueban que este enfoque MED, ha aumentad a menudo la carga
de trabajo de las mujere sin lograr mayor p der económico. La
integración qu s pretende a los pr ce o de desarrollo, in cambio n
las relaciones d~ poder, será parte importante d los temas dentto de la
Cuarta Conferencia Internacional, de 1995, en eijing.
Con otro énfasi , pero no por ello menos importante en lo que e
conoce como la Cuarta Década del Desarrollo, de los año no enta, hay
un ac nto en nu stta economías subd arrolladas por hacer un spacio
conceptual y político para estudiar lo que implica l llamado sector
informal para las teorías y práctica del desarrollo.
Como vemo la discusión obre el de arrollo ha sufrido un amplia
metamorfosi en las última década , canto que autores como ~ . achs
(199 ) Gilber Rist (199 ) afirman 9u d d 1985 e inicia la era d l
'rede arrollo", es d cir, que dado el aju ce esttUctural, a que e han
sometido los país subde arrollad , para insertarse en l modelo global
que demanda el mercado de e tá décadas necesitan de mamelar, en
nombre del desarrollo, lo que en treinta cuarenta año de esfueaos
con ttUyeron mal o da resultados ob oletos para un tipo de racionalidad
de la globalización.
n nombre del d sarrollo, d la
ueva conom.ía, una nueva
racionalidad desarcollista se pone en marcha, la del desarr !lo ost nido o
desarr llo sustentable.

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011d

dtvtlopmtnl of sodological tb ory, Printice-Hall,

�GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL
Mero. Roberto ReboUoso
Profesor l ovestigador
de la Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción
El propósito de este ensayo es reflexionar en torno al tema de 1a
globalización desde una perspectiva culturalista, ya que por lo general se
plantea desde el marco de la economía. Por lo que es necesario analizar
las propuestas de historiadores, sociólogos y antropólogos que han
externado sus pensamientos en tomo al tema. En un primer momento
consideraré las raíces de la globalización, posteriormente, 1'l nueva
concepción de espacio y tiempo de acuerdo a pensadores postmodernos,
así como la tendencia a una cultura global y sus consecuencias sociales.

1.- Las raíces de la globalización. E l modelo Sistema-mundo
Uno de los cambios culturales más significativos en el mundo
contemporáneo es la llegada de la revolución informática a la par de del
fenómeno de la globlización. Autores de la talla de Daniel Bell, Peter
Drucker, M.ichael Porter, Manuel Castells, D avid Harvey y J eremy Rifkin,
entre otros muchos investigadores, se han dado a la tarea de investigar y
reflexionar en sus propias disciplinas sobre el significado de esta
revolución.
El impacto de estos nuevos paradigmas se ha dejado notar en las
organizaciones, las empresas, los sistemas educativos, y naturalmente en
el recurso humano. Hemos pasado de una sociedad industrial a una
sociedad del conocimiento. Parte de este cambio estructural son los

�GLOBAUZACIÓN y CAPITALISMO CULTURAL

599

ROBERTO REBOLLOSO

598

intenta iruado en el i lo
arranca en el siglo ~-

nuevo modelos de comunicación, los cuales al aumentar la elocidad en
los flujo de información por medio de Internet.

E te cambio cultural ha m dificado el c acepto de e pacio y tiempo
en todos los nivele de la soci dad. Por lo que es conveniente analizar
dónde está el origen d
sre problema. Por lo que a continuación
intentaré presentar a algunos de los autores más representativos sobre el
asunto.
Emmanuel allerstein, ociólogo contemporáneo, reflexiona en su
libro The lflorld ~ste111 1 obre la necesidad de dar una vi ióo hi tórica del
capitalismo. De de la per pectiva histórica llamada "de larga duraci ' n"
se estudian los hechos históricos locale , que luego e comparan con
otras latitudes para finalmente e tablecer lo que él llama 'el si tema
mundo". n el caso particular de e ce primer volumen, el Profe or
~ allerstein se enfoca el moderno i tema de cfase para de cubrir a
cravés de la comparación entre diferentes regione una amplia

I, por lo que egún el autor la lobalización

EJ análisis .del istema mundo de \l aller tem
. nene
.
. .
la tguteote
caracceosaca 1mponante : en primer luga 1 náli .
, .
una mirada lobal, ob ervand lo ciclor, e a , s~s econom1co desde
, .
econorrucos y en egundo
1
teonmo, e uso de la heuri tica para enconttarl
.
.,
,
amplia • uJ ·d· · li •
una mterpretaoon ma
.
m t1 tsc1p ~an~.. d más el auror pretende ofrecer un un
medio entr la generalizac1 0 hi tórica v la
•
.
P tO
lo r un aoálisi .
. .
J
narractone p roculares para
~al.
s1 t_manco. Tod esto en su intemo por definir el
caplt
. entr I
d 1smo como . 51 t ma basado en 1a comp tenaa
pro u tore y traba¡ad res libre en el contexto del mercado.

:di: en su bu _queda

~ contrib~ción de \J aller tein al proce o de la formación

e~•~
históricos
concr
to
que
permiten
p~t:
gumentaaon, en lo clisonto encla,·e geogra· fic
b d
de

La
autor nos da , .
.
o ra
.,
ra pte para nue tra s1 utente reflexión ent roo a
perc pa n del espacio y el tiempo.

egmentaci , n social.

En el abanico de da es s dale que el autor analiza e pueden
de tacar los siguiente e tameotos: Y ornan (pequeños propietario
libres), trabajadores a alaciado
ervidumbre, cla e intermedia y la
clases clirigent . egmeoto que luego itúa de manera estraté ·ca en eres
de sus conceptos básicos que on claves en u planteamiento: c~ntro
perifeoa y emiperiferia, por ejemplo, la e clavitud perten ce a la
periferia, lo trabajadores asalariados al centro y lo arrendataa
ero elemento crucial en el modelo de aller tein e el papel de la
demografía en el de arrollo de las da e ociales. seo debido a que e tá
ligado a la explosión d las ciudades y la reducción del ai lamiento de las
poblacione . Lo que por consecuenoa aumenta el flujo de p blac1óo
entre las distinta geografias, que e traduce en intercambio tamo
comerciale como cultural , in dejar de aparecer los cíes o letalc
como las epidemias y el hambre.
Para explicar la speculaci · n e inflación durante el i lo
'l
allerstein pone atenci · n al comportamiento cíclic de I s precio
europeos, apoyándo e en autores d la talla d Fernand Braudel ad
Hamilton, Ingrid Hammer t6ri, . . Breener y C. Robinson.
A

ue

O

• gul
an

°

en lo mod lo globales

difer ncia de ~ aller tein, que t ma la "larga d

. , ,, l

0
sigwences
.
uraaon
autore
a· e ns1d rar panen de un mod elO d'J tln
. o que '.oene
ue
,
l
q 'er con os aclo económic
donde el 1
• .
ob ervar 1
,
e emento ponc1pal a
1
a tecn o a, en cada uno de lo ciclo económico .

Para e ·pücar

(sbarecr pping) a la semiperifeaa.

cos -argumento conducen a la discusión del capitalism
modo de producción. :farx había hecho estos planteamiento
iglo MU, en cambio '\ aller tein con el estudio d ca o

2. El e pacio y tiempo.

sta

nue a percepción

e pacio-tem oral v v

;~d;i:i~ u~:'~: ,ti~:~ '.~t~::~ ,ge~;;; d':fio:::lcs ~~~~
1b

opkins'. c n su hbro La (011dició11 de lo pos/modernidad, donde

7:

!lant~~en6to que hoy p r hoy, on argumento
scus1on o re e te mundo po cmod
1
aut r en cue oón es ~· illi
R b
,
erno.
otro
for aa
. _am . o e rry antr p l
de la 1 e
ch l
1 R carcb, qwen di .cuce en e ta !in a de la m derrudad el
~:~e::.u d~ enten?elr el ~apitali ": de de el punto de v1 ta histónco,
L
Y e paaa eguo lo a 1enta en su artículo ' nd r cand·
ap1tausm" (2 2).
m
~¡::;~;e::

e

a t no de lo punto que qwero retomar para con iderar a e to do
u ore ' . eff que ambo
Kondr
. . , pan
. e_n . de I mod elo propue to por
.D.
su
aac par su v1s10~ h1 tonca. La te óa de la onda la as fue
g nda por est econorru ta ru o ' al filo del siglo . •• temo d e lo se

�600

ROBERTO REBOLLOSO

presenta como una repre entación gráfica a manera de ondas donde ~ada
una representa 50 años en el espacio temporal. Cada onda sube y ba¡a lo
que representa acumulación y recesión de manera que se puede
representar la historia del capitalismo. Kondratieff identificó tres ondas
irúciando en el siglo XVIII, la primera va de 1780 a 1850, la segunda de
1850 a 1890 y 1~ tercera del de 1890 hasta años recientes.
Para apoyar sus argumentos Kond~eff utiliza el~mentos
económicos así como el papel de la tecnología para marcar los diferentes
momentos de la historia de cada onda. De acuerdo a este modelo cada
cambio tecnológico sigrufica una revolución, corno ha sido la aparición
de la máquina de vapor, luego el ferrocarril, el telégrafo, el mo:o~ de
combustión interna, etc. Cada uno de estos momentos tecnologicos
marca cambios sociales. Así, el conjunto de las ondas ofrece una
trayectoria histórica marcada por distintos paradigmas; en este caso
particular, el modelo capitalista y la manera como se va desarrollado ~~ ,el
tiempo. Harvey y Rosberry utilizan este modelo para soportar su v1s1on
histórica del capitalismo.
A partir de estos ejemplos Rosberry sugiere nuevos conceptos como
el de espacilidades, estructuralidades y temporalidades producto de este
capitalismo. Además señala que estamos observando una ~ueva forma de
desterrirorialización del producto de todo este comple¡o de procesos
espaciales. Complejo que explica en base a las distinta~ configurac!ones
que se van dando en los distintos momentos, por e¡emplo, textiles Y
algodón en la primera onda Kondratieff, ferrocarriles y acero en la
segunda y así ucesivamente. De tal manera . que con , estas
configuraciones se van construyendo mapas que explican el fenon:ieno
de la acumulación capitalista. Esto significa que cada nuevo paradigma
tecnológico empuja a nuevas innovaciones hasta generar otros.
paradigmas.
Un punto fundamental en Harve es la manera como se d~ los
espacios y tiempos en la v.ida social, dado que su p_ers.pectiva es
coyuntural en la explicación de la modernidad. E_sre autor 111s1s~e en que
"una de las misiones del modernismo es producir nuevos sentidos para
un espacio y un tiempo en un mundo de lo efímero y la fragmentación"

(2002: 240).
Otro aspecto ·digno de ser ·destacado en este autor es el recurso de
utilizar datos de la historia, la filosofía, el arte, la geografía, y todas las
ciencias aledañas, ya que de esta manera ilustra la totalidad de las
relaciones económicas y culturales del capitalismo.

GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

.601

Estos autores tienen formación pwfesional diferente, ya que uno es
geógrafo y el otro antropólogo, pero se plantean un mismo problema: la
formación del capital. En este sentido Rosberry diría, la acumulación de
capital bajo una óptica de larga duración, en este caso las ondas
Kondratieff. En cambio Rosberry insiste en la etnografía para entender
y construir de lo local a lo global. Harvey se muestra más bien
preocupado por las formas de lo cotidiano y los significados que estos
generan. En realidad su discurso ilustra "la formación de estructuras de
acumulación dentro del tiempo y el espacio" (Rosben:y: 77), que vienen a
formar lo que se ha llamado la cultura global. Tema que discutiremos en
el siguiente apartado.

3.- Una cultura global
Mike Feathersotone lillcla su libro Global Culture (1990) con una
pregunta ¿Exi te una cultura global? A lo que responde: Si se entiende
algo ligado al stado- ación definitivamente o. i se considera en un
sentido más amplio de cultura y se piensa en términos de proceso esto
se podría referir a la globalización de la cultura. ntendiendo esta
globalización de la culrura en términos de procesos de integración ·
desintegración cultural. Lo cual toma lugar no solo en el nivel interestatal
sino en los procesos que trascienden la unidad del estado o que pueden
ocurrir en un nivel transnacional.
Featherstone insiste en que la légica binaria que bu ca comprender la
cultura en base a términos exclusivo 1e homogeneidad/heterogeneidad,
integración/ desintegración, unidad/ diversidad deben ser descartados.
Para este autor el punto central del planteamiento es sugerir que e
nece ario un nuevo modelo de conceptualización debido a que la cultura
ha sido rebasada por el concepto de estado-nación ya que este concepto
llega a un limite puesto que la imagen global queda como un olo lugar.
El autor señala que el reto para la ociología e teorizar e inve tigar
sistemáticamente_ de manera que puedan clasificar estos procesos de
globalización y estas formas destructiva de la vida social. Más adelante
plantea una serie de cuestionamientos sobre su visión del estudio de la
sociedad tomando en cuenta en primer término el señalamiento que hace
Wallerstein sobre ·el e tudio de la ociedad como un conjunto de
costumbres y modos que mantienen a la gente unida. Así como la critica
a la división artificial entre lo político y lo social que deriva en la
separación de las disciplinas. Waller tein ame e te reto propone un
enfoque de ciendas sodales integradas combinadas con la hi tocia. El

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

lugar de la cultura en la teoría de sistema mundo de Wallersrein está
basada en una lógica particular que es la acumulación sin cesar del
capital.

del cine, la música, literatura teatro y la industria del entretenimiento en
general. En e te sentido la visión hollywoodense prevalece sobre el resto
del mundo, así como el dominio de los medio sobre los a untos
globales.

602

Dentro del mismo libro, se define el proceso de globalización como
"una región de persistente interacción culrural e intercambio", de donde
surge el concepto de los flujos culturales entre diferentes regiones.
Concepto de globalizadón que aparece como flujo de capitales, cuyo
mejor ejemplo son la llamadas n1egajirmas de abogados, multinacionales
con capacidades técnicas y tácticas agresivas que se mueven de un país a
otro a fin de proteger los grandes corporativos, a veces en contra de los
mismos gobiernos que no son capaces de regular a las trasnacionales.
Dentro de esta misma linea de di cu ión se añaden dos conceptos
más: el de localismo, referido a compañías ancladas territorialmente y
gente con poco movimiento. Además, el concepto de cosmopolitanismo
entendido como las redes culturales trasnacionales extendidas en el
espacio. Particularmente, el concepto de co mopolitanismo está
apoyado por los modelos del mundo diplomático y el círculo de los
intelectuales trasoacionales.
Featherstone, además de discutir el concepto de cultura global, señala
distintos puntos de vista sobre el proceso de globalización. El debate
sobre la cultura en el sistema-mundo y el impacto que está provocando a
nivel global. Asimismo propone nuevos conceptos como el de culturas
trasnacionales y las llamadas terceras cultura para la comunicación
trasnacional que valdría 1~ pena considerar en otro ensayo.

4.- flujos culturales globales

603

Una nueva linea de investigación sobre la cultura global ha urgido en
organismos internacionales como parte de esta preocupación. La
U
CO, así como círculos de expertos
asociaciones civiles, han
iniciado proyectos con el objeto de observar la dinámica de la cultura
global; por ejemplo, el caso de Lourdes Arizpe, antropóloga mexicana,
en su informe cultural para la
CO sobre la globalizacióo (2002),
titulado
uestra diversidad creativa,, señala como objetivo eneral que
la cultura t nga el poder de darle un ro tro humano a la globalización.
Este informe está dirigido a los responsables de la políticas
culturales, su intención e ' centrar la imp rtancia de la cultura en la
política, a í como indagar el papel de la industria culturales. Equilibrar
la importancia de lo económico en la poUtica Qo medible, lo
cuantificable) con la importancia de lo cultural (generalmente
inmedible)''. Este informe e rá proyectado con la idea de que l paí e
elaboren sus propias política culrurale y no olo a expen a del
mercado.
Otro etnólogo francés, Jean Pierre Warnier

n su libro sobre La

m,mdializaaón tk la mlt11ra, muestra su preocupación por este fenómeno al
e tablecer su punto de vi ta sobre la indu tria culrural que define como
"las industrias que producen ' comercializan di curso , imágene , arte ,
y, 'cualquier otra capacidad o hábito adquirido por el hombre n su
condición de miembro de la sociedad' y que poseen, en diversos grado
las características de la cultura que acabarno de mencionar' (2002:22).

El tema de los flujos culturales es un asunto . que ha surgido
recientemente como producto del proceso de la mundialización de la
cultura. Autores como anuel Castells, Armand Mattelart y Lourdes
Arizpe han puesto en la mesa de la discusión el problema del papel de la
cultura en relación al mercado mundial, donde el fondo del problema no
solo es un traslado de mercancías, sino el haber convertido a la cultura en
una mercancía.

culturales como bienes culrurale que
~e intercambian y que llegan hasta los rincooe má r cóndito y que
Incluso compiten con producto de las cultura locales, tal e el ca de
la introducción .de casetes que reemplazan el uso extensivo de la flauta
andina y el xilofón. Indiscutiblemente la penetración de la industria
cultural global obedece a una etapa comercial intensa y qu e opone a
-la culturas cradicíonale locales.

Desde la pe_rspectiva de considerar la cultura como producto, los
países que dominan el mercado mundial están imponiendo nuevas pautas
de comportamiento cultural sobre el resto de los países utilizando
distintos mecanismos de globalización. Las industrias culrurales se han
impuesto con valores, ideología y nuevos modos de ver, como es el caso

Warnier e hace la igwente pregunta: ¿Por qué privilegiar el
fenómeno comercial en una historia de la mundialización de la cultura?
lo que conte ta con dos afirmaciones: 'la primera es que la
mundialización de la cultura en la época contemporánea roma prestado

~ arnier entiende los product

�604

GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

ROBERTO REBOLLOSO

masivamente los canales de distribución suministrados por el mercado; la
segunda es que gran parte de nuestros contemporáneos consideran que
la cultura es un elemento demasiado importante de la vida para que se lo
deje en manos de los mercaderes del templo" (2002:28).
En el fondo, lo que el autor discute, es el fenómeno de la
mercantilización de la cultura. La cultura de la traclic1ón se salvó de este
intercambio comercial; sin embargo, la tende ia a un sistema mundial
moderno y homogéneo está propiciando nuevos flujo culturales gracias
a las tecnologías, principalmente en el sector de transportes y de las
comunicaciones. Lo que ha dado por consecuencia la fragmentación
cultural, fenómeno que el autor analiza históricamente.
Entre los aspectos que el autor resalta para apoyar su argumento
principal es la aparición de los mercados mundiales. En particular,
Wamier menciona el caso de la aparición de la canción de Elton John,
"Ca11dle in the ight" como leit motiv, en las exequias de la princesa Diana
(septiembre de 1997) que a las 6 semana había colocado en el mercado
cerca de 32 millones de copias en todo el planeta. También es importante
mencionar las novelas de Harry Potter con ecliciones de alida de dos
millones de ejemplares en su edición de salida.
o se puede dejar de considerar a Manuel Castells, uno de los
pioneros en esta línea de análisis. En The etwork Society (1996: 375),
elabora una serie de mapas donde muestra el flujo y el peso que tienen
los distintos países en su correspondencia cultural, aunque inicialmente
hace su reflexión desde una mirada económica.
A través de la discusión de estos autores y el descubrimiento de ver la
cultura como producto está aflorando un nuevo modo de capitalismo
cultural-comercial, donde lo cultural solo es parte de todo un modelo
comercial. Medir las mercancías culturales y su traslado no es olo
econo·mía sino cambio de valqres, creencias, ideología y por lo tanto un
cambio de estilo de vida producto de la globalización. En este ent:ido
Jeremy Rifkin, profesor de Wharthon School, señala que , a estamo ante
"el fin del capitalismo de mercado tradicional y lo que tenemos enfrente
es la llamada economía de la éxperieocia. Lo que está obsoleto es la
propiedad de bienes, lo ·que importa es el intercambio de experiencias,
con lo cual las relaciones ,humanas se convierten en relaciones
comerciales y la· vida se concibe como un negocio. Estamos en un
capitalismo. cultural." (EJ País, 22 de ocrub~e del 2000).

(505

5.- Consecuencias de la globalización

~!

impacto _de la globalización ha sido estudiado por Ulrich B ck,
soc10logo aleman contemporáneo, quién e cribe obre el tema desde los
años ochent~ del siglo pasado. De entrada, las ideas que expone en sus
o~ras, ~spec1almente en Sociología del Riesgo y ¿Qué es la globaliZf1ción? son
re1ter~uvas en . tomo a la idea de una sociedad expuesta al riesgo y al
detenoro ambiental. Asuntos que e tán sin re olver y que por lo tanto
nos competen a todos.
Esta relación entre naturaleza y sociedad que el autor establece desde
el principio del primer libro citado, lo lleYa a formular una serie de
presupuestos que es la base principal de su cliscurso; de hecho, eñala de
manera contundente que "en tiempos de cambio e tructural la
representatividad se alfa con el pasado e impide la isión de las cumbre
del futuro, que por todas partes se introducen en el horizonte del
presente, en esta meclida este Libro contiene un fragmento de teoría social
p~oyec?,va y empírica, sin seguridades metóclica de ningún tipo", y
anade A la base de esto se encuentra La idea de que orno cesti os
(objeto y sujeto) de una fractura dentro de la modernidad, la cual se
desprende de los contornos de la sociedad industrial y acuña una nueva
figura a la que llamamos "sociedad del riesgo"(1994:16).
La idea de fondo implícita en e te nu vo planteamien o de Beck, e la
transformación de una sociedad industrial a un nuevo tip de sociedad.
Concepto diferente al utilizado por -Peter Drucker, Alain Touraine ,
Daniel Beil; en e te sentido Beck pone énfa is en un nuevo concepto
con~tance a lo lar o de su obra: la producción de riqueza y la producción
de ne go .

Ame_e ta plaoteamiemo Beck elabora la siguiente ce is: ' mientra. que
e? ~a sociedad industrial la Lógica de la producción de riqueza domina a la
logica de la producción de riesgos, en La sociedad de ric gas e invierte
e ta r~!ación" (1~94:19). Con e ta lógica el autor rnicia u análisis y pone
a~e~c1on a los problemas bá icos de la ociología, pero de de una nueva
l~gica: las amenaza globales, las clases sociales, el estado de biene rar
la mujere en el mercado laboral la familia, el matrimonio y la
sexualidad.
'
. Beck se aproxima se aproxima a e tudiar la lógica del reparto de la
~qu~za Y de los riesgos _que en el modelo tradicional lo imp nante era
ommar la naturaleza, sm importar los efectos posteriores; ahora, en e a

tª

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN y CAPITALISMO CULTURAL

etapa de modernización, lo que el autor trata es de generar conciencia
sobre los efectos destructivos que acompañan al desarrollo de cualquier

Es difícil sistematizar el pensamjento d
fondo de la sociolo01a del .
.
e . Beck dado que en el
e,·
aesgo existen argu
·
e tablecido y aparece una luch
·, .
mentac1one contra tod lo
a accrrtma conrr l
· li
.
}' el resultado social que b
ª ª raciona dad .científica
..
oy tenemos En lo
1
dirige a problemas concretos
d .d·
genera esta sociología e
.
, pro uct os por el
· li
Yel 1mpacto individual, colectivo 1 bal T
cap1ta smo depredador
lo que el interés de Beck po
y g O d · odo eS tamo afectados por
r una toma e c
· ·
este nuevo rumbo del qu h
. , . onctencia es determinante en
e acer socJOlogico.

606

nivel.
Es conveniente destacar una serie de preguntas que el autor se hace
¿Posee el concepto de riesgo en la historia social el significado que le
atribuimos aqw? ¿ o se trata de un U,pahá'no,ne11 de la actuación
humana?
Estos argumentos le permiten definir el riesgo no como una hallazgo
sino como un mecanismo autodestructivo en la tierra como producto
global del progreso que poco a poco agudiza el caso de la pauperización
y los riesgos de salud.
Beck insiste en su cuestionamiento a la racionalidad científica, afirma
que no explica muchos de los fenómenos sociales y señala lo siguiente:
"el efecto social de las definiciones del riesgo no depende de su
consistencia científica" 0994: 38). Esta idea naturalmente es una crítica
sutil al individualismo promovido por el capitalismo y la
irresponsabilidad social que e te ha generado en la sociedad, por lo que
su reflexión acerca del riesgo es sobre lo que ya es real y lo que se cierne

607

Conclusiones
El ~enómeno de la globalización a la 1
,
en la mvestigación empírica P , . u~ de las nu va teona ba adas
achs, Stiglitz, pueden arr~jar º~a~:;p o .l~s de CasreU ' Krugman,
mejoramiento de la sociedad ya ue en ~o ttJv~ que contribuyan al
la marea del mercado L
'.f' q
. ano reci entes ha estado ujeta a
.
. a ci ras negatrvas en t
1.
temdo e te fenómeno en lo
s ,
orno_a impacto que ha
aumento del desempleo 1 ~dipo mas desfavorecidos son gra,·c . 1~1
os to ces de ma · · ,
~
1
salud, La desnutáción masiv
. r mac1on, e deterioro de la
actual.
a parece que son la con cante en la ocicdad

como amenaza para el futuro.
Los riesgos específicos de clase son otro argumento clave en la obra
de Beck, al señalar que muchos de éstos están repartidos entre las clases:
' los riquezas se acumulan arriba, los riesgos abajo, por tanto los riesgos
parecen fortalecer y no suprimir la sociedad de clases" (1994:40). De
hecho la gente con mayores recur os financieros tienen mayor capacidad
de comprar seguridad y de evitar ciertas amenazas; pero sin embargo, no
están exentos de las consecuencias de la globalización, lo que el autor
llama el efecto bumerang, que afecta a todos por igual.
Por último, otro concepto medular en los planteamientos del autor es
el de Defensa de una teoría del aprendizaje de la racionalidad científica, a
través del cual propone que "la ciencia puede cambiarse a si misma y
puede incorporar una crítica de su autoconcepción histórica que recupere
práctica y teóricamente el espíritu de la ilustración" (1994: 234) . Con esta
idea sugiere que el papel de la ciencias en general es el de ser lo
disparadores del cambio de nue tra sociedad y que estos conocimientos
se deben traducir al terreno del conocimiento y su aplicación práctica. Lo
·que por consecuencia requerirá un cambio en las formas de pensar y
trabajar Q994: 235).

Por otro lado, las políticas sociales al re •
a la sociedad global lo que
. pecto no alcanzan a proteger
miseria, hambre en' cermedpdor coLnsecu_encta provoca daños irre,·cr ible :
' ,,
a es o ma dr , .
todo está el con umo co
.
amat.Jco c. que alrcd dor de
mo parte e
, · d
urgente por lo tanto estudiar
l
trateg.tca e lo obiern . l '. s
.
'
a os pensado re q
li
probl emas del impacto de la globali zac1on.
.. ,
ue ana zan ~to.

i°

~as tendencias globales del mercad
.
oc1edades. 1 de plazami mo d l
. h e han impuesto sobre In.
e pecialización flexible parecen ~ cap1r~bl uman por la tecn logia ,. la
·b
,
1rrever 1 es r
:
v1a les ·a este nuevo tip d
. li
. ge encontrar alt rnam·as
distintas comunidades 1
capna smo el _cual hace c. tragos n la.
generación ,. difu ión d 1ca e . . ~a alternanrn inmediata está c.:n la
,b .
,
.
e conoc1m1cnto gen rad
.
pu lica r privada a fi d i
. o en 1as urnYersi&lt;lad s
futuro inminente.
n e ormar una oc1cdad má. e n ciente del

t

· En este entido el traba·o
.
desarrollado p
C
J compara□vo entre México ,. España
lb
or
armen Bueno (2 07) d
1
. .
. ,
eroamericana, refleja un pro fu d .
, e a
ruver. 1dad
de la globalizacióo
.
n o lntercs por entender I fcn , mcn
V u impacto en la soci d d
.
e a contemporánea a partir
deJ estudi de
casos concretos · Buen o, d esarro1la el papel de.: la.

�ROBERTO REBOLLOSO

608

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global Para ilustrar e te proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teórica como empírica.
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Segunda
LETRAS

�ACERCAMIENTO SOCIOLINGÜÍSTICO
A LOS DILEMAS DEL HOMBRE ACTUAL

Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Derecho y Criminología
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Elproblema de.fondo radica en tener con10
referente el desa,rollo tecnológico de los países
avanzadosy no una axiología que lleve como
qe aquellas necesidades humanas que sólo se
manifiestan cuando el hambre desapareció.
F. FemándeZJ 1997

1. Lo mediático
Hoy en día, cabría preguntarse si el acceso al uso de la tecnología y la
inmersión en el ciberespacio, nos ha llevado a olvidar al hombre
relegándolo a simple recepror de una cultura para él desconocida que ha
invadido su entorno y lo ha conducido a una debilidad ontológica, de
ideas y moral 1•
A través de los medios (prensa, radio, televisión y cine) hemos
creado una sociedad ciega y consumista; el hombre adquiere nuevas
formas de vida por la interactividad teleinformática, e interpreta el
1 Vattimo, La sociedad transparente. Piados, Barcelona, España, 1990.
215

�mundo por una metanarración y un saber manipulado. Hay un pensar
descontextualizado de lógica a favor de modelos o estereotipos que se
conectan a procesos mentales conforme a un mercado mundial de bienes
simbólicos2.
Ikram Antaki, se preguntó si la solución a la crisis no se
encontraría en el regreso a los clásicos griegos, pues ellos distinguían tres
niveles de discurso, que se correspondían a tres categorías de personas: el
discurso demostrativo, que alude a aquellos hombres capaces de acceder
al conocimiento demostrativo; el dialéctico, que corresponde a un grupo
más numeroso de sujetos que, sin certidumbres auténticas, aceptan u
ofrecen varias soluciones posibles por cada interrogante; el retórico, que
se refiere a la gran mayoría, asociado a nuestra idea moderna de
igualitarismo, que conduce a la demagogia3• Ningún pensador
contemporáneo defendería esta clasificación, pues el problema de la
crisis actual es falta de comprensión de la persona humana. Lo ideal sería
una democratización de la información que participara tanto del primer
nivel, como de cierta retórica amigable de información.
Indudablemente que las tecnologías mediáticas se han convertido
en el instrumento más eficaz para la deshumanización. Arma poderosa
de los grandes corporativos comunicacionales y entidades oficiales y
privadas que han conducido al hombre a una crisis espiritual de valores e
identidad. Hoy -escribe Baudrillard- estamos amenazados por una
insolación mental, por una profusión enceguecedora a causa del feed-backs
incesante de la información sobre todos los puntos del globo4.
Los medios se han quedado en el nivel de la demagogia que,
asociada a formas politicadas, es el vehículo perfecto para convencer y
manipular al espectador tanto de una verdad como de su opuesto. La
civilización de la iqlagen, ha abierto la puerta a los juegos del lenguaje,
discursos vacuos, indigentes a la reflexión, triunfadores en el artificio y la
manipulación ideologizada de las voluntades populares.
A escala mundial pesa un imperialismo informativo que, a nivel
nacional, es controlado por el estado, convirtiéndolo en aparato
2 Herlinghaus, "Entre posmodernidad latinoamericana y postcolonialismo
angloamericano. Un debate necesario en torno a una nueva ecología de identidades".
Diálogos de la conmnicaci.ón. IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de
Comunicación Social. Núm. 49. Lima, Perú, 1997.
3 Ikram Antaki, Manual del ci.udada110 contemporáneo. México: Ariel, 2000.
4 Warner, La m1111dializaci.ón de fa c11lt11ra. Barcelona, España: Gedisa, 2002.

216

ideológico. La fuerza de las presiones culturales que se produce por los
mensajes transmitidos a través de los usos colectivos de lo mediático,
construyen, facilitan y generan transgresiones y desplazamientos
hfbridos, que descubren un manejo controlador represivo; la
confabulación de un grupo sea privado o estatal, y la actitud de un
público, que ha perdido el derecho a la autodeterminación.
Las mismas estructuras discursivas determinan un papel social de
gran importancia, expresan el consenso que respalda el poder de las élites
frente a una amplia mayoría conformada simplemente por los otros-, que
incluso legitiman, desde el punto de vista internacional, las relaciones
entre los grupos de poder5•
Es indiscutible que un comercio mundial libre y competitivo es el
mejor y más eficiente vehículo de transferencia tecnológica y, por ende,
impulsor de desarrollo. Pero cuando en este proceso convergen la
supravaloración del comercio competitivo y la explotación del hombre,
sobreviene la crisis. Una invasiva omnipresencia de las comunicaciones
que valida la búsqueda de ia riqueza y el poder. Al mismo tiempo que
favorece una anticultura teñida de escepticismo y relativismo, que se
manifiesta a través de la demagogia, arma efectiva de largo alcance para
cambiar expectativas de formas de vida y conciencia en aras de un sueño
de bienestar. Postulados falaces en pos de una felicidad que no existe.
Los enfoques de analistas como Huntington y Warner sobre la
apropiación de la producción, transmisión cultural, concentración
industrial, interactividad de transmisión definidas por el markenting
cultural, y el debilitamiento del rol de intermediarios como religiones,
escuelas, universidad y familia, hacen hincapié en el alto riesgo de la
mente, la voluntad y el sentimiento de los pueblos.
Tal pareciera que e/ imptt!so gfobalizador/ homogeneizador, acrecentara
en forma generalizada la filosofía relativista y el triunfo de la razón, que
es una razón escéptica, mera vacuidad, palabras huecas, indiferencia a la
verdad y consecuentemente, desacralización de los valores. En un
sentido antropológico, hablar de estos tópicos entraña también flujos de
bienes infinitamente diversificados que sirven para construir un macrocontexto social, que determina las formas de poder. Pero ¿quiénes fijan
las expectativas del liderazgo en este escenario globalizado?

5 Van Dijk, La ideología. México: Gedisa, 1998.
217

�2. La mundialización de la cultura
Una de las consecuencias del impulso por el desarrollo, es la
mundialización de la cultura. La industria cultural conquista el mercado
mundial difundiendo su producción.
El término industrias culturales fue utilizada por primera vez en
1974 por sociólogos de la Escuela de Fankfurt. Sin embargo, sólo
posteriormente la expresión despertó interés, cuando la actividad de estas
industrias se asocia a la econonúa que se finca por la venta de espacios,
tiempo de antena y productos culturales.
En este sentido, los sectores del vestido, salud, alimentación,
tiempo libre, hábitat y transporte, son tan culturales como los sectores de
radio, prensa, televisión o cine. Pero, a su vez, todos ellos son objeto de
industrialización y controlados por un mundo, sometido a los vaivenes
del mercado.
La econonúa de las industrias culturales se relaciona así,
directamente con la globalización y su impacto en el contexto de la
actividad internacional. La mundialización de los flujos mediáticos,
tecnológicos y comerciales inundan hasta el último rincón del planeta y
alteran profundamente las prácticas locales. Hibridez simbólica, que
conlleva un gran potencial desestabilizador y acentúa interacciones
complejas, nuevas identidades culturales ajenas al conjunto de los
repertorios de lengua, cultura y acción, que permiten a una persona
reconocer que pertenece a cierto grupo social e identificarse con él. Este
es el drama de hoy. Un hombre desprovisto de referencias propias,
objetivos y valores, herido por un escepticismo y relativismo que
encierran frecuentemente una negación de la vida.

3. La quimera del progreso
Las consecuencias de este drama en el ámbito de nuestra realidad
total son decisivas. Hay una absolutización del poder, que se manifiesta
cada vez más en el marco de una cultura que combina refinamiento
intelectual con prácticas sociales que determinan un comportamiento
comunicativo.
Estamos ante la nueva frontera virtual, el espacio cibernético
que, al proporcionar un flujo casi continuo de información, va
fomentando la cultura de lo efímero. La atención se concentra en lo
218

tangible, útil y asequible. Foro en el que prácticamente todo es aceptable,
y se promueve una falta de compromiso total.
. Al o~servar las formas de actividad humana que constituyen la
realidad soe1al y cultural de los grupos humanos6, así como los
mecanismos concretos que operan en los fenómenos discursivos
pod~m~s afirmar que su función ideológica es la reproducción social d;
un s1?°1ficado esp_ecífico, para mantener la centralización del poder. El
estu~o del lenguaJe que se apoya en la teoría social, particularmente en
~ordie~, Focault y Habermas, señala que los fenómenos de poder y la
1deologta que opera en los textos, tiene lugar a través de interacciones
simbólicas.
·
La id~olo~a se construye con formas lingüísticas, cuya elección
~o e~ aleato~a, smo que guarda una estrecha correspondencia con el
~teres de qw~n lo. produce y el contexto en que es producido, que
mcluye el destmatano. La pretendida objetividad del discurso no es tal,
pero goza de po¿~r para presenta_rse a sí mismo, como la visión válida y,
por tanto, la uruca forma racionalmente aceptada7• Construcciones
s~bólicas o modos socioculturales de producción y recepción de
discursos, que producen efectos específicos de carácter cultural, que
amenazan la democracia.
La~ redes de transmisión, no son por tanto, neutrales respecto a
los conterudos y el control de los mismos. Denotan formas concretas del
entorno sociocultural, y connotan mitos, traducibles en pautas colectivas
de acción.. Comunicación de masas hechas con estrategias discursivas que
ponen en ¡uego normas sintácticas que generan la ilusión de lo real, hasta
crear un flujo hipnótico que deviene en persuasión ideológica8•
¿Cómo restablecer el orden moral y social? ¿Hacia dónde
encaminar una política cultural? El hombre ha hecho del poder el camino
para deificarse así mismo, lo que significa la destrucción de lo humano en
~n sentido total. El conflicto es cultural y moral, pues no existe ningún
t1po de afirmación o política concreta que enderece el rumbo hacia
valores que puedan consolidar un mundo ajeno a la corrupción.

6 Gumperz,_"Li11g11istic and Social Interactio11 i11 Ti110 Con11J11mitiei', The Ethnograpl?J oj
Cov1t111mzcaho11, Amencan Anthropologist 66(6), 11 (Special Issue), 1964.
7 Focault, El orden del discurso. Universidad de Lima Perú, 1981.
8 Lomas, Cómo enseñar a hacer cosas con las palabras: te01iay práctica de la edt1cación /ingiiística.
Barcelona Piados, 1999.
219

�4. Política cultural
Las políticas culturales se fundamentan en tres aspectos fundamentales:
1. Las industrias culturales son una rama importante de la
economía. Crean trabajo, en un sentido amplio, son un factor
de desarrollo económico. El patrimonio cultural,
representado por museos, monumentos, si?os ~stóricos,
paisajes, es ciertamente una dimensión de ~a identidad, pero
también es un recurso turístico, a menudo importante. Toda
política económica tiene también una política cultural.
2. La transmisión de las tradiciones culturales se basa en el
patrimonio heredado del pasado. De aquí que la. ~fusión
cultural está estrechamente vinculada con la educacion, pues
le permite establecer lazos con la sociedad y sus tradicion~s.
3. La mundialización de los flujos mediáticos y comerciales
afecta intensamente a las políticas culturales de los grupos,
colectividades y estados, de suerte que, desde el advenimiento
de los medios se plantea la cuestión de una política mundial
9
de la cultura •
Pero en realidad, son los grupos de poder, los principales
responsables de la dirección del flujo medi~tico. Cor~es~ondiendo al
estado el definir una política cultural y fungir como arbitro entre los
intereses sectoriales implicados en la gestión del patrimonio y las
industrias culturales. La UNESCO (United Nations Educational Scientific
and Cultural O,ganization), que nació en 1945, justamente para reconstruir
el sistema educativo, las bibliotecas, los museos, devastados por la
segunda guerra mundial, era un proyecto idealista que consideraba _la
cultura y la educación no como fines en sí mismo, sino co~o un ~~dio
al servicio de la paz. Ideal que lamentablemente ha favorecido políticas
educativas asociadas a los vectores poderosos de las políticas culturales.
La evolución de la economía a escala internacional y el avance de
las telecomunicaciones en la dinámica de la dimensión globalizadora,

9 Warnier, La ,mmdializrición de la cultura. Barcelona, España: Gedisa, 2002.
220

originaron nuevas formas de control social sujetas a un modelo político
democrático que lejos de dar frutos a prácticas justas, pareciera someter a
las industrias culturales a la estructura internacional, dando lugar a una
política controlada por los fondos- de inversión. En cierta manera, los
procesos de transformación tecnológica, la industrialización de la
producción de las imágenes, los nuevos medios de comunicación
10
masiva , nos sitúan frente a una fuerza subyacente de dominio de gran
alcance. Las redes cibernéticas, desarrolladas dentro de la
macrotendencia de la economía y el comercio, ofrecen sucedáneos que
paralizan la energía humana y la voluntad política, para fraguar a través
del discurso, la producción social del significado por medio del cual se
produce una información al servicio del poder11 •
En este contexto de receptores y productos de la información,
las tecnologías de la información y comunicación utilizan el lenguaje
como arma poderosa a disposición de los grupos de poder. La influencia
de los medios en detrimento del otro colonizado 12, acelera un desarraigo
cultural, arrasando las raíces de la identidad del hombre y de los pueblos,
para dar paso a la progresiva asiatización de las relaciones mundiales.
Esto es, aunque todos los países del mundo están siendo
alcanzados en mayor o menor escala por lo que se llama la
mundialización de los flujos comerciales, la realidad nos muestra un
intercambio privilegiado entre los países más ricos, pues los bienes están
repartidos de manera muy desigual por la superficie del globo. La
evidencia empírica presenta el dominio ejercido por los países ricos sobre
las industrias de la cultura, actividad que pone en juego la capacidad de
los pueblos para crecer, producir su propia cultura y hacerla perdurar
ante las agresiones exteriores.
No se trata entonces sólo de desarrollo tecnológico, sino de
dominar a través de agencias de noticias, de publicidad, exportadores de
materiales impresos, audiovisuales y auditivos (tecnología de
10 P. Terrero, 1997 "Ocio, prácticas y consumos culturales. Aproximación a su estudio
en la sociedad mediatizada" . Diálogos de la co!!11111icación. IX Encuentro Latinoamericano
de Facultades de Comunicación Social. úm. 49. Lima, Perú.
11 Fq~ault, El orden del discurso. Universidad de Lima Perú, 1981.
12 Herlinghaus, " Entre posmodernidad latinoamericana y pos tcolonialismo
angloamericano. Un debate necesario en torno a una nueva ecología de identidades".
Diálogos de la co1111micació11. IX Encuentro Latinoamericano de Facultades de
Comunicación Social. N úm. 49. Lima, Perú, 1997.
221

�comunicación) corporaciones transnacionales anunciantes, compañias
internacionales de telecomunicación, que nos transmiten ideas que
circulan en enunciados y palabras, que generan la imagen del
acontecimiento y crean o modifican las condiciones para interpretar las
acciones como actos y juzgar su propiedad. Los mensajes se convierten
en metáforas que articulan el sentido común popular y practican de
manera sutil, la coercitividad. Es decir, legitiman una visión del mundo,
connotan formas concretas del entorno, traducibles en una ideología;
modos de producción y recepción de discursos conforme a la ideología
dominante. Esto quiere decir que la palabra se tiñe de juegos sociales,
con el fin de producir efectos culturales previamente determinados por
los grupos de poder.
La importancia creciente de la producción de comunicación y en
general la extraordinaria expansión de la red informática mundial,
constituyen sin duda un desafío crucial. El hombre moderno recibe a
través de los medios, múltiples ofertas de verdades que van
expandiéndose y tomando fuerza con apoyo de corrientes de
pensamiento, que dan sustento a una política cultural que goza de poder
para presentarse a sí misma como la única visión válida racionalmente.
Este fenómeno ligado a la tendencia de homogenización y multicttlturalismo,
diluye la internalización de un yo, encargado de tomar decisiones y
13
desarrollar el sentido moral •
Vivimos actualmente en una civilización pragmática donde la
calidad de vida, interpretada según cánones de eficiencia económica,
consumismo, belleza y goce de la vida física, posterga o anula la
dimensión profunda del hombre, para fomentar la cultura del narcisismo,
donde los antihéroes y los egoístas dominan el ámbito de lo que hoy se
proclama como producciones culturales.
La cultura entrelazada en la dinámica de estos fenómenos
sociales, está a punto de estallido. Los giros bruscos del acontecer, han
roto los límites geográficos generando intersecciones del espacio, que se
traducen en nuevas representaciones de la historia. El hombre es
arrancado de la esfera del vivir cotidiano, para caer en el dominio de lo
relativo, donde fatalmente es abatido por el juego errático de los signos
que enmudecen el eco sonoro e interrumpido de un mundo
13 Haaften, Wren, Tellings, Sensibilidades moralesy educación. Barcelona: Geclisa, 2001.
222

convulsionado por la inseguridad, el terrorismo, la criminalidad, la
violencia, y la injusticia.

5. El poder de las élites
El poder crea las reglas, pero éstas no son precisamente para el
que las hace, sino se ejercen para los demás. Pareciera que todos somos unos
simios, pues actuamos como tales, es decir, entroniz~mos al simio más
fuerte, el más poderoso, y cuando envejece, le sucede el macho más
joven, y con más vigor. Lo mismo ocurre cuando el poder s:upremo recae
en la persona de aqHél que ostenta el poder. Ejemplo de esta forma de
gobierno podemos observarla en las constituciones modernas, el jefe de
~stado no puede ser sometido a un proceditniento judicial ordinario, lo que sigue
siendo una huella secularizada del carácter incólume de la vida del
soberano 14•
El poder en las sociedades actuales ha recaído en manos de las
élites, grupos que dirigen el rumbo de la econonúa internacional hacia la
conquista de mercados. La búsqueda del poder se hace en un contexto
de democracia liberal, entendida como expresión de la libertad, que en
términos reales, no es más que un instrumento de control y
sometimiento.
Arenal expone en base a la tesis de Morgenthan, que en las
luchas de poder, la política pretende tres metas: una política para
mantener el poder, otra para aumentarlo y una tercera para demostrarlo.
La teoría determina que el sistema es estable hasta que otro considere
que el cambio es provechoso, aunque también sucede cuando hay un
desequilibrio o desajuste, lo que se asemeja a la historia de los simios.
Bajo estas circunstancias, surge el aparato de adoctrinamiento
social, sujeto a los intereses de un grupo, que tiene por objeto la
manipulación del pensamiento y de la opinión pública. Se trata de ofrecer
una imagen del mundo que se ajuste a una ideología. Esto es, un sistema
de propaganda especializada que puede llegar a tener una influencia
decisiva en las decisiones del estado, con la consecuente destrucción de
la sociedad civil y la vida pública, en la que el protagonista principal son
los medios de comunicación15•
14 Amaki, Manual del ci11dadano contemporáneo. México: Ariel, 2000.
15 Choms_J&lt;y, Políticay Cttlt11ra afinales del siglo XX. México: Ariel, 1995.
223

�El modelo politizador del discurso tiene, por ende, un efecto
directo a nivel ideológico sobre las acciones de los sujetos. Una vez que
el grupo de poder logra tener control, puede mantener en estado de
enajenación a una sociedad entera. Ejercer con libertad plena. recursos
inadvertidos de subversión, para actuar conforme a sus 1ntereses.
Camino hacia la destrucción de la sociedad civil, que es finalmente la ruta
de la tiranía.
Se trata de un mecanismo de control social y de pensamiento que
garantiza que los ciudadanos permanezcan en estado de no ~articipació~.
·Cómo se logra? A través de instrumentos de poder que se tmponen s1n
16
~uestionamiento en la nueva cultura a la que se sujeta la sociedad tolerante •
Este mecanismo de control, significa una creciente fuerza de poder ante
el escenario internacional global. ¿Qué expectativas podemos tener ante
esta realidad?¿Quiénes fijan los nuevos paradigmas una globalización que
no es uniformemente beneficiosa para todos los países del mundo?.
Algunos, cierran los ojos ante este suceso. Incluso, el gobierno
actual parece estar de acuerdo con esta distribución de los poderes. Los
verdaderos dueños del mundo, son los medios, poderosa fuerza cultural,
que penetra hasta las entrañas mismas de las relaciones internacionales
de poder.

6. Prolegómeno hlstórico
¿Cuál es la actitud del hombre en este marco de referencia? ¿El
manúfero más altamente desarrollado? ... desde la Ilustración, la ratio se
convirtió en el paradigma por excelencia; nos atrevimos a pensar en el
·
•
•
17
hombre sólo desde la perspectiva genética de su respuesta mstilltlva.
Sería inagotable hacer un inventario sobre las diversas teorías en torno a
este tema. En la senda de nuestra historia, sólo interesa la objetividad, el
dominio de lo observable. Con estos antecedentes, emerge el concepto
del ser biológico que se opone a la imagen noológica. Pero el hombre,
sujeto pensante y sujeto de la cultura, no es sólo materia, posee c_uatro
dimensiones: lógica (referencia a sQ, ontológica (el ego auto-centnsmo,
de donde se deriva la ego-auto-trascendencia); ética (distribución de
valores) y etológica (ego-auto-f1nalidad). Es decir, el hombre comparte
16 Íbidem
17 V. Frankl, El hombre en busca del sentido. Barcelona: Herder, 1996.

224

rasgos distintivos con los seres unicelulares, pero su definición lo
18
rebasa • Hoy como ayer, la auto-reflexividad y la autoreferencia remite al
sujeto a su enunciación, pero no a una enunciación hacia la nada, que lo
hundiría en el vacío existencial. · Cuando descubrimos la verdad de
quiénes somos y lo que debemos hacer, comenzamos a existir, a ser libres
de encontrar un sentido a nuestra propia existencia.
Preguntarse por el sentido de la vida, por su valor, no es una
manifestación sintomática de que el hombre está enfermo, como
pensaba Freud, es sencillamente expresión de madurez humana. Una
forma de afirmación del ser, que se atreve a preguntar por la ·existencia. El
yo tiene como referente, lo humano; pero la conciencia nos pone en
contacto con el espíritu, que trasciende nuestra existencia, nuestra actitud
cognitiva, la historia, y aun todo aquello con lo que nos enfrentamos
cotidianamente.
¿Qué pasaría si no existiera la conciencia de nuestro ser como
personas? ... No dudo que es más fácil pensar y vivir como el homo Jaber,
aquél que sólo conoce dos categorías: éxito y fracaso; el que llena su
9
existencia produciendo 1 • Pero vivir, en tanto trascender, es la instalación
objetiva del sentido, del sentir humano. Se trata de la actuación del
hombre sobre la materia, en la que el sujeto descubre su ser en medio de
la realidad y a la realidad como un ser otro y mismo. El yo sólo es cierto
en mi realidad, sé la fecha en que nací, en la que escribo o leo, pero
desconozco lo que soy, lo que fui, lo que seré. Percibo lo que me rodea,
pero me desconozco, ignoro mi interioridad.
Borges escribe citando a León Bloy: "no hay en la Tierra un ser
humano capaz de declarar quién es con certidumbre. Nadie sabe qué ha
vendido hacer a este mundo, a qué corresponden sus actos, sus
sentimientos, sus ideas, ni cuál es su nombre en el registro de la luz ... la
historia es una inmensa liturgia donde las iotas y los puntos no valen
menos que los versículos o los capítulos íntegros, pero la importancia de
unos y otros es determinable y está profundamente escondida"2º.
La vida es un acontecimiento inesperado. No es una repetición
de algo que queremos decir o hacer. Es enfrentarnos a lo ignorado;
descubrir en cada hecho, nuestra propia existencia; buscar un sentido. La
18 Morín, llltrod11cción alpe11sa1J1iento coJJJp!ejo. España: Gedisa, 2000.
19 Íbide111
20 Borges, Ficciones. Argentina: Emecé, 1966.
225

�experiencia de encontrarse existiendo, permite alcanzar autoconciencia de
21
sentido, que nos defiende de cualquier enajenación o posible extravío •
Entrar al mundo simbólico que abre posibilidades infinitas hasta lo
imaginario, y permite la auto-reflexividad, de donde emerge la
experiencia de la libertad, que no está determinada por las cosas, sino por
la capacidad que tiene el hombre de elegir.
Sólo la persona humana elige reflexivamente; puede discernir
entre el bien y el mal y dar razón de su elección para realizarnos en
plenitud.
7. La moral y la ética
Llegados a este punto de análisis, es importante, examinar a la luz
de la moral y de la ética, las normas y principios que nos rigen, puesto
que somos un animal de realidades, cuyos actos efectuamos
22
colectivamente •
La moral es una vivencia pura, se refiere al conjunto de normas o
reglas de convivencia en una determinada realidad histórica y concreta.
Tiene como finalidad establecer obligaciones de las personas entre sí y
para su comunidad, dentro de un marco de valores aceptados por la
mayoría. La ética parte de la moral, no la crea. Busca racionalmente la
fundamentación, el origen, la objetividad, la validez de los criterios
morales.
Aunque la moral y la ética se refieren a la conducta humana, la
primera establece criterios normativos; mientras que la ética reflexiona
sobre estos criterios. Trata de distinguir lo que el hombre afirma, asevera,
juzga en su existir. En cuanto representa el ser que existe y subsume la
nada para afirmar su ser. Él esy existe.
El hombre como realidad es una cosa más, un medio del todo
óntico, al que llamamos realidad. Por el conocimiento el hombre se sabe
sabiendo y abandona su condición originaria (ser pura onticidad) para
descubrirse como una estructura ontológica, que es propiamente el yo,
donde radica su conciencia moral, que le permite discernir y elegir sobre
sus actos.

21 Kundera, M. La insoportable levedad del ser. España: Tusquets, 2002.
22 Zubiri, Siete ensayos de antropología filosófica. Bogotá: Ed. USTA.1982.
226

Por naturaleza'. el hombre actúa siempre en función de un fin, y
par~ lograrlo pone_en ¡uego sus normas de conducta, aunque sujetas a la
razon como cnteno para la toma de decisiones, lo que puede ocasionar
q_ue,_ eventualmente, decida subjetivamente, considerando el propio bien,
s1n _unportar los demás. Es por eso que existe la lry moral, universal y
racional, que busca el bien común. Lo que es bueno para mí
(moralmente hablando) debe ser bueno para los demás y viceversa. El
deber moral no es, consiguientemente, presión externa ni física ni
psicológica, ni social, ni divina. Es la responsabilidad de hacer el bien.
Las fuerzas culturalmente poderosas insisten en que los .derechos de la
conciencia s?~ violado~, porgue están sujetos a la ley moral, que implica
una abrogacion de la libertad. Aunque ¿de qué concepto de libertad se
habla?
. . , El pro_blema de la libertad trae consigo la responsabilidad de la
~ecision. Realizar un acto humano libre, es una facultad O poder que
tiene el hombre, pero a la vez es un problema de elección. El hombre se
hace persona cuando elige y se realiza en medio del mundo. Los alcances
Y los_ límites d~ mi opción, se miden por nuestras acciones. Ser persona,
consiste en abnrse paso en el mundo; caminar hacia nuestra realización
que si~fica construcción de la realidad, aceptando la responsabilidad
que nos unponen ciertas obligaciones reconocidas como universalmente
verdaderas y sujetas a la moral.
Desde luego que también el hombre tiene libertad de hacer u
om_itir, porgue los actos humanos proceden de la voluntad libre y
deliberada: _Este aspecto nos lleva a hablar de la dignidad humana, como
re:ponsabilidad frente al mundo y a la historia. Apel y Habermas han
senalado_, que la éti~a concebida ~esde una racionalidad dialógica y
compartida, es la dest1nada a constrwr lo humano fuera de totalitarismos.
Pertinente es entonces mencionar, que los seres humanos no
sólo procesamos lo que acontece en el mundo, sino que emitimos juicios
de valor con criterios metalógicos que trascienden lo real. En este
sentido, elegir presupone asumir una postura, una conducta conforme a
v~ores y principios que hacen referencia, a una realidad metaempírica y
vienen a constituir la entraña óntica de las cosas, hechos, eventos y
personas, ordenados en un sistema. Un conjunto de hipótesis sobre la
natur~eza del hombre, el mundo y la sociedad. Los valores, por tanto,
constituyen la base de los procesos psicodinámicos interiorizados de
manera consciente o inconsciente que conforman la personalidad, y la
227

�ideología del ser humano. Todos obramos conforme al libre_ ~b_edrío, a
nuestra conciencia. Pero la conciencia no es infalible en sus Jlllctos. Por
eso, es necesario puntualizar que la conciencia debe educarse a fin de que
pueda discernir, elegir reflexivamente.

8. El criterio axiológico
En un orden axiológico, hablar de educación de la conciencia, se
asocia definitivamente a la estructura ontológica. Existir es descubrir el
espacio íntimo, la fuente creadora de la existencia cap~z ~e hacernos
trascender, a través de la cual podemos alcanzar la digrudad de ser
hombres; tomar conciencia de nosotros mismos como proyecto; aceptar
mi propio valor, cualidad estructural que existe independient_e ~el- sujeto,
pero hace referencia a él, haciendo posible una di~am1:a de
perfeccionamiento gradual, que lo lleva a fortalecer su 1dent1dad y
trascender.
De ahí la importancia del desarrollo del ser humano integral. Lo
que da sentido profundo a la existencia del hombre, manifiesta en la
responsabilidad consigo mismo y con los demás. Se elige en base a ~na
ley de libertad, y ésta es un postulado de la razón, que se concrenza
únicamente en referencia a otro. Cuando el ser humano se abre, y se
reconoce en relación a su entorno, empieza a forjar su proyecto de vida.
El respeto hacia el ejercicio de la libertad y el compromiso moral,
son condiciones esenciales de nuestra existencia. La conciencia de la
libertad la adquirimos porque su razón esencial es la ley moral. Si no
hubiera libertad, no podríamos hablar de ley moral, cuyas líneas están
dictadas por la conciencia del sujeto.
La historia del hombre es, por ende, la historia personal de la
libertad en la cual cada decisión está inscrita en nuestro tiempo
'
particular, histórico y, a la vez existencial, infinito y trascendente. D e
acuerdo a la dialéctica, es en el presente, donde el tiempo de la existencia,
que es trans-histórico, permite al hombre entrar en el mundo de la
trascendencia.

9. El futuro
¿Qué desafíos colectivos nos esperan? ¿Cómo descifrar el futuro?
El siglo ha empezado de nuevo con la lucha de los grandes emporios por
228

el poder, el avance del progreso científico y tecnológico adverso al
hombre, las manipulaciones genéticas, la destrucción de recursos
naturales, otras guerras, fuerzas antagónicas que parecieran vaticinar el
fin de una era.
El espacio se extiende más allá del tiempo y nos invita a
trasponer intrépidamente este mundo en el que el ser humano se
encuentra perplejo, carente de sentido. Liberados los valores, el hombre
lucha consta.ntemente entre la moralidad y la pemusibilidad absoluta.
Sobre el eje temporal coexisten los movimientos cíclicos, llevando
consigo la dinámica del cambio. El dilema consiste en estar situados en
un mundo donde la serenidad es menos verosúnil que el homicidio.23 Sin
embargo, los excesos de la historia siempre son limitados, y bajo la
dicotomia angustia-esperanza, la prioridad es de afrontar los retos de
nuestro tiempo, y redefinir el camino, entrar en un nuevo renacimiento.

10. La ética intercultural
La ética intercultural tiene como sentido principal el ser común a
todos. Su universalidad consiste en ser compartida por las culturas y
constituirse en atributo realmente común a todas.
Nada impide empezar a buscar el diálogo. Ninguna cultura
subsiste sin estar en contacto con otra. Si nos aislamos, nos
encaminaríamos a la deriva y desapareceríamos.
Su finalidad es contribuir, desde las actitudes y la decisión de
conductas, a la convivencia en la diversidad, de manera que se haga
posible el requisito de una democracia pluralista. D esde luego el
pluralismo no es únicamente su único objetivo cívico, posee también un
aspecto moral, como es ayudar a la supervivencia humana en
condiciones de diversidad étnica, nacional y cultural, pues la ética en sí
misma pretende que el ser humano alcance la felicidad además de ser
bueno y justo.
Estos son sus fines. Pero también, la ética intercultural nos debe
orientar en un sentido más genérico o formal a la apertura, porque la
ética es una en lo fundamental, pero es al mismo tiempo pluralidad moral
y cultural en su conjunto. Con esto se afirma la búsqueda de la
23 Lotman, CNll11ray explosión. Barcelona: Gedisa, 1998.
229

�consónancia y la valoración de las disonancias. Por consiguiente, es
ahora, ante el nuevo derrotero intercultural, cuando la ética puede
empezar a cumplir su vieja aspiración universal.
No obstante es necesario cuidar el que la ética intercultural puede
desvirtuarse a sí misma si comete el error de hacer pasar por universal lo
que es todavía una visión particular.
La ética intercultural adquiere relevancia por estar acompañada
de valores compartidos. El pluralismo, como fenómeno sociológico
abarca tres aspectos fundamentales: pluralidad de opiniones y diversidad
de conductas; coexistencia pacífica y respetuosa entre las personas y
grupos que sostienen opiniones y conductas diferentes; aceptación y
legitimación de la diversidad. De ahí, que se convierta necesariamente en
un valor cívico de singular importancia al no interferir con los valores
propios de cada cultura.
Los etnólogos han llegado a una conclusión de manera unánime.
Ellos dan testimonio de la erosión rápida e irreversible de las culturas
singulares a escala planetaria. Pero también, sustentan que en la práctica
de su profesión, y en el contacto directo con las comunidades locales,
esta erosión está limitada por elementos sólidos que poseen todas las
culturas por tradición. Es decir, en todo el mundo hay una producción
constante, abundante y diversificada a pesar de la hegemonía cultural
ejercida por los países industrializados en pro del bienestar de todos los
hombres. En una sociedad inmersa en el consumo, compartir, crecer en
la pluralidad y la apertura a los otros, es signo de vivir, crecer en plenitud
y poner en marcha la unidad entre los hombres, el respeto a las normas
de los otros, para construir una sociedad más digna y atenta a las
exigencias del bien común.

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232

233

�MIGUEL DE CERVANTES: LA MÁS ALTA
Y PERDURABLE EXPRESIÓN DEL
SIGLO DE ORO E SPAÑOL

Profr. Dr. Jur. Dr. Phil. Agustín Basave Fernández Del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

El siglo XVI y buena parte del XVII representan la hegemonía de
España en el mundo y el apogeo de la cultura española: extensa, varia,
difusiva ... ese florecimiento no es casual. Los reyes católicos inician una
labor protectora de la cultura, el espíritu renacentista, que se extiende por
todas las vertientes del pensamiento, fecunda con su sabia la raíz
medieval del pueblo español. El afán de instrucción, en los siglos áureos,
abarca todas las clases sociales, las mujeres no constituyen la excepción.
Hay respeto y afecto hacia el hombre ilustrado por algo se dice: "no
puede llamarse caballero quien no sea hombre de letras". Los mismos
nobles estiman más el conocimiento de las letras clásicas que el brillo de
sus propios blasones. Gustan de las tertulias literarias, de certámenes y de
lectura de obras valiosas, en ese ambiente nació Cervantes. Menudeaban
los cultivadores de todas las ramas del saber humano.
Con América se abre el siglo político de España, con los
Habsbourgs ingresamos en el periodo más brillante de la literatura. Este
periodo -largo y rico- se prolonga hasta los principios del reinado de
Carlos II. Se suele dividir el mal llamado Siglo de Oro en tres períodos:
1.- hasta el reinado de Felipe II (1555-1598); 2.- hasta la muerte de Lope
235

�de Vega (1635); 3.- hasta el deceso de Calderón (1681). Estas marcas en
el tiempo corresponden al comienzo, al !pogeo, y ~ ocaso ~e lo ~ue los
hispanos llamaron el Siglo de Oro. Duena de si trusma, e°,:1quec1da con
los tesoros al parecer inagotables del Nuevo Mundo, Espana lucha ~n lo
sucesivo ya no para reconquistar su territorio n~~ral o para su urudad,
sino para la hegemorúa universal e~ el ord~n. belico y e~ el _or~en de la
cultura busca imponer "a fartiori' su ideal religioso y monarqwco.

Un monarca
Un imperio
Y una espada.
(Soneto de Acuña al Emperador)
España combate sobre todo co_ntra_ Francia. Italia, es el e_scenario
común de ese duelo de múltiples penpecias. En los paises ba¡os y en
Alemania reinan las guerras religiosas. España irá en búsqueda _de sus
antiguos enemigos a Tunez y a Lepan to. Ingleses y flamencos se dis~utan
la supremacía del océano. En su cruzada contra la _herejía, el gobierno
español es ayudado por la inquisición. Todo p:nsatrue~~o heter~~oxo es
aplastado impíamente. A la realización de este ideal político y relig10so, la
nación española sacrificará lo que le quedaba de libertad comunal Qos
comuneros de Castilla, las Germanas de las costas del Levante). To~a esa
anarquía acumulada durante los siglos precedentes, ah?ra sobreexcitada,
termina por agotarse. La obra emprendida por el geruo del _Emper_ador
Carlos I de España y V de Alemania y proseguida por la hábil ~ paciente
perseverancia de Felipe II, match~ hacia
_ocaso con Felipe _III Y
concluye su hegemorúa en los dos re1nados sigwentes. Portugal se liberta
nuevamente en 1640 y los países bajos se libran por el tratado de
Westfalia (1648), de esa España en cuyos do~os no se_ ~orúa el sol.~
mediados del siglo XVII España sólo conservara sus pos1c10nes de Italia
y de América.
_
,
A la muerte de Isabel, la reina católica (1504), Espana hab1a
conseguido su triple unidad: política, religiosa y lingüística. Por eso se
forjó abriéndose en rosa a todos los rumbos.
_ _
La reconquista fue coronada por el descubntruento, lengua y
espada, inteligencia y fuerza, todo es portent?s~. Los li_mites_ entre poesía
y verdad se desdibujan. España avanza en _A.frica _hacia ?nente y
Túnez. El imperio español incluye los paises ba¡os, Napoles, Sc1cilia,

:1

~º-~ª

236

Cerdeña, el franco-condado, el Archiducado de Austria y los extensos
territorios conquistados en América. España coloniza, evangeliza y
contiene la reforma en el concilio de Trento, que duró 18 años y en
donde prevalecieron las _voces de los teólogos españoles. Esta es la
España que se agita y bulle con aire culto, bélico y religioso, en la época
de Cervantes.
La decadencia política y económica vino aparejada en España, de
la decadencia en el aspecto cultural. Afines del siglo XVII se consume el
triste declive. Pero la pujanza intelectual española en el siglo y medio de
esplendor, fue tan profunda y tan· intensa que aun nos nutrimos
espiritualmente de sus esencias, de sus valores. Si tratamos de
caracterizar esencialmente el Siglo de Oro, habría que empezar por las
universidades españolas; lugar propicio para el cultivo de la inteligencia y
del carácter, surge un extraordinario desarrollo, con centros de cultura
superior que se multiplican en toda la perúnsula ibérica. Unos de esos
centros culturales de educación superior imitan a la clásica y tradicional
Universidad de Salamanca, otros a la renaciente o humanista Universidad
de Alcalá. Las universidades son creadas por los reyes (Carlos I funda la
Universidad de Granada), por los municipios (todas las creadas por la
corona de Aragón) y la mayoría por particulares, especialmente
eclesiásticos, que forjan el tipo de universidades-conventos. Su número
llegó, aproximadamente, a 40. No todas podían tener las facultades
completas; por eso se dividían en mayores y menores. La Universidad de
Valladolid sobresalió en Derecho, aunque haya tenido también cátedras
de Filosofía, Cánone:s, Teología, Medicina, Cirugía y Matemáticas,
régimen interior medieval y conexión estrecha con el poder civil.
Salamanca, democrática y descentralizada, compite con Alcalá
aristocrática y ordenancista. Al lado de las universidades persisten los
colegios, con sus rentas, becas y recepción de enseñanzas. Las
ceremonias de otorgamiento de grados (bachiller, licenciado y doctor),
incremeritan la solemnidad y el esplendor que terúan en la alta edad
media. Felipe IV (1625) funda un :.centro de cultura con el título de
"Estudios reales de San Isidro", para formar a los primogénitos de los
nobles. Los jesuitas, por su parte fundan sus colegios. Numerosas
bibliotecas reúnen un importante acervo de libros. Los archivos públicos
de documentos se organizan para conservar la memoria histórica.
España no sobresale en su producción científica, aunque
presenta aspectos valiosos en materia de estudios geográficos,
237

�cosmográficos, cartográficos, náuticos, astronómicos y matemáticos. En
física y química los españoles siguen a Aristóteles y se inclinan por la
doctrina experimentalista. Lo mismo acaece en medicina, botánica y
mineralogía. Lo que resulta verdaderamente notable es el florecimiento
filosófico y jurídico en los siglos XVI y XVII. Este desarrollo presupone
el previo desenvolvimiento de la teología. Recordemos que en el
Concilio de Trento, sus cultivadores principales fueron: Melchor Cano,
Salmeron y Torres, los Jesuitas, Laines Vitoria, Soto, Vázquez,
Villalpando y Francisco Suárez. Quiero recordar que Europa se nutrió
durante más de un siglo, de la metafísica de Suárez, el gran renovador de
la escolástica. ¿Y como olvidar al gran Francisco de Vitoria, el Sócrates
español fundador del moderno Derecho Internacional?.
La figura del humanista Luis Vives, con sus libros de Teología,
Pedagogía y Ciencias Sociales ilumina un singular brillo al Renacimiento
Español. La pujanza alcanzada por la filosofía española se pone también
de relieve en los nombres de Fox Morcillo, Herrera, el Brocence y tantos
otros. Todos ellos muestran una gran libertad de pensamiento en todo
aquello que no era dogma de fe; tendencia al realismo, a la armonía y a
los principios nuevos expuestos por precursores iberos de sistemas como
camino intermedio entre la creencia y el conocimiento, entre la fe y la
ciencia, surge, preñada de amor a Dios, la nústica española:
comunicación directa del alma purificada por la renuncia de las cosas
terrenales, por el amor y la oración, en éxtasis con Dios mismo. La
comunicación del hombre con Dios no implica pérdida de la
individualidad espiritual ni de la inteligencia cognoscitiva de Dios. La
contemplación pura se hermana con las obras de amor al prójimo. La
literatura nústica española se engalana con los nombres de Santa Teresa
de Ávila, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Fray Luis de Granada,
Fray Jerónimo Gracian, San Pedro de Alcántara, Juan de la Cruz ... Se
advierte en todos ellos una gran riqueza estilística y un hábil manejo -en
prosa o en verso- del idioma castellano.
Los problemas jurídicos que planteaban las guerras, las luchas
religiosas y la conquista de los territorios descubiertos, movieron la
participación de los grandes legistas en la vida política. A ellos les
consultaban y les protegían los propios reyes. La cuestión de la
gobernación colonial o el tema de la educación del príncipe incita a los
grandes colaboradores del Derecho Político: Mariana Suárez, Fox

Morcillo, Arias Montano, Gracian, Solórzano, Pereira, Saavedra Fajardo
y una legión que constituye toda una literatura cortesana y política.
El habla nacional entra por cauces gramaticales con Nebrija,
autor de un diccionario y de su Arte de la Lengua Castellana. Valdés, en su
Dialogo de la Le_ngua; Covarrubias, en su Tesoro de la Lengua Castellana Fray
Miguel de Salinas, Pérez de Oliva, Fray Luis de León y tantos otros,
enriquecieron y flexibilizaron la expresión de todas las ideas y de todos
los e_s~ados anímicos. Depuraron la ortografía, fijaron la fonética y
perrrutteron la aparición de las obras maestras de la literatura de los siglos
aureos.
Las Bellas Artes, en la historia de España, nunca tuvieron una
época de mayor esplendor que en los siglos de oro. La nación entera se
cubr~ de monumentos, de estatuas, de cuadros, de obras de arte que
convierten a España en un vasto y viviente museo. La mayoría de los
artistas españoles reciben la influencia preponderante del renacimiento
italia_no, pero la transforman con maestría y con originalidad singular
arqwtectura barroca y plateresca de inagotable riqueza decorativa, de
apasionada abundancia de formas, de patetismo vital trascendente. Hacia
el fin del siglo XVI Juan de Herrera inaugura un estilo neo-romano
conforme al sobrio y antiguo canon. El Escorial (1575-1582) y la catedral
de Valladolid quedan como mudos e imperecederos modelos de esa
desnudez y sobriedad de masas. La estructura se desarrolla con esa
pasión tan española y con ese brillo de un vitalismo de inaplacable vigor.
Retablos, puerta, sillas labradas y escultura sobre madera son en España
más ricos que en cualquiera otra parte. Sevilla y Valladolid son las dos
grandes capitales del arte nacional de la imaginería: Alonso Berruguete
(1480-1516), Gaspar Becerra (1520-1570), Juan de Juni (1566), Gregorio
Hernández (1566-1622), Martínez Montañez (muerto en 1549) y Alonso
cano (1601-1667). Orfebrería religiosa, música y sobre todo, la pintura
genial de Diego V elásquez (1599-1660), Bartolomé Esteban Murillo
(1617-1682), Zurbarán (1588-1601), y el portentoso pintor griegoespañol el Greco (1548-1623).
En la época de su esplendor, florecen en España todos los
géneros literarios. Pero entre todos ellos sobresale, de manera singular, el
género dramático -comparable al de la alta integridad clásica- y la gran
novela de don Miguel de Cervantes Saavedra.
El teatro avanza a pasos agigantados, desde Fernando de Rojas y
Lope de Rueda, hasta Lope de Vega y Calderón. Se inicia el teatro con

238

239

�un naturalismo ingenuo. Estudiantes, bachilleres, liéenciados, alguaciles,
lacayos, soldados y rústicos comparecen en escena tales como son en la
vida real; aún con los detalles más ínfimos. Lope de Vega recurre a
personajes de todas las épocas, con máxima libertad. Reforma por
completo la escena española. Sigue el arte dramático de los corrales y
escribe o improvisa la comedia popular que sobrepasa por completo las
reglas clásicas. Le importan los caracteres, el movimiento y la vida.
Mereció el mayor aplauso de sus conciudadanos y le llamaron "el Fénix
de los Ingenios", "Monstruo de la Naturaleza"," "El Padre Adán de la
comedia".Era usual decir: "Parece de Lope" cuando algo era maravilloso.
Calderón de la Barca supera en profundidad a Lope, fue -que
duda cabe- la figura culminante de la dramaturgia española. Menor
producción pero mayor calidad. Este genio del teatro desprecia las reglas
porque él va a fijar lenguaje, estilo, pasiones vinculadas, realismo,
ferocidad, síntesis de un país y de una época. Personajes sujetos al poder
absoluto del rey y de la religión en lucha contra estos poderes que se
tienen por ineludibles y necesarios, de ahí surgen las situaciones
dramáticas de máxima intensidad y emoción. Debo decir, no obstante,
que en el teatro clásico español echó de menos la ternura, la nota
humanística. El honor y la justicia brillan, resplandecen y triunfan; pero
queda una sequedad anímica y una cierta rudeza rayana en la crueldad,
que campea en la mayor parte de las escenas. Pocas veces la galantería
deja de ser hiperbólica y artificiosa. Se ha hecho notar que el amor sano
está ausente, como lo están también la madre y el niño (Cánovas). La
idea directriz y motora es el honor; es la fidelidad, la fe en Dios y en la
patria, la mujer, mirada como joya o fetiche, es sacrificada aunque sea la
mujer amada, en aras de un honor hipertrofiado por los celos. Diríase
que hay un atavismo sarraceno en ese furor amoroso, en ese orgullo
feroz del marido que al menor indicio o a la menor apariencia de falta,
condena inexorablemente a su mujer. El rigorismo llega hasta la locura
en "el médico de su honra". Recordemos aquella siniestra carta : "el
amor te adora, el honor te aborrece, y así, el uno te mata y el otro te
ansía. Dos horas tienes de vida: Cristiana eres salva el alma, que la vida es
imposible". Siempre me ha producido escalofríos este fanático culto del
honor calderiano. El honor empezó a ser en Cervantes un apéndice de la
virtud. Pero terminó en extermidad, fanatismo, soberbia, celos delirantes,
obnubilación y crimen.

240

En la Villa de Alcalá de Henares, nace Miguel de Cervantes un
domingo de 1547 cuya fecha no ha podido precisarse hasta ahora. Hijo
de Rodrigo Cervantes y de Leonor de Cortinas. Padre pobre, con cierto
linaje, de oficio cirujano.. Madre sin eslabones, pero con buen dote. Le
preceden dos hermanas, Andrea y Luisa; y le van a seguir una nueva
hermana, Magdalena, y un hermano, Rodrigo. En Córdoba y en Sevilla el
pequeño Miguel asiste al colegio de Jesuitas. Sus profesores le tienen en
alta estima. El joven Cervantes se siente atraído hacia las
representaciones teatrales festejadas por Lope de Rueda. Empieza a
presagiar su destino. Su padre se traslada, con toda la familia, de una
ciudad a otra. Tanto peregrinaje no favorece los estudios completos de
Miguel. En Madrid opta por frecuentar los estudios de un gramático,
Francisco del Bayo, y de un humanista, Juan López de Hoyos. Escribe el
joven Cervantes un poema que conmueve la sensibilidad del humanista
López de Hoyos: "Historia y relación verdadera de la enfermedad,
felicísimo transito y exequias fúnebres de ...doña Isabel de Valois". Se
adivina el literato en Ciernes. Verbo ágil, preclaro y armonioso. Pero
antes de su entrega a las letras, va a pasar una larga temporada en las
armas y en las cárceles. Se incorpora audazmente al séquito particular del
cardenal Acquaviva, y parte para Italia. Empiezan sus andanzas militares
con los soldados españoles. Se alista en la tripulación de la galera
"Marquesa" y sale pletórico de valor y de ensueños para combatir al
infiel turco. El día 7 de octubre de 1571, en plena batalla de Lepanto,
recibe dos arcabuzazos en el pecho y uno en la mano izquierda. Había
luchado con ejemplar denuedo y singular pericia. Varios marinos turcos
fueron abatidos por este bizarro soldado español que sale a combatir con
alta fiebre y rara enfermedad. Nunca se arrepintió de haber participado
en gesta tan gloriosa, aunque le haya costado la perdida del brazo
izquierdo: " ... orgullo muy noble me cabe de haber peleado en Lepanto
bajo las banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlos V, de feliz
memoria".
¿Por qué no ver en estos rasgos altivos y luchadores un boceto
prelitninar del Ingenioso Hidalgo Manchego? Caballero andante fue, sin
duda el joven Cervantes. Vendrán muchas batallas que arrostra con porte
y distinción. Su pulso nunca tembló, ni su animo; siempre se mantuvo
firme y erguido. Pero la suerte no lo acompaño a Cervantes, cuando
viajaba en la "Galera Sol" y fue apresado por corsarios argelinos.
Arnaute Mami le somete a duro y largo cautiverio. Mas de 5 años ha de
241

�permanecer a merced de la ambición y del capricho del pirata islámico.
Privaciones abundantes, malos tratos, frecuentes daños, humedad que
causa enfermedad, fatiga y prematuro envejecimiento. Nadie paga el alto
precio fijado por su rescate: 5,000 escudos. Bajan la tarifa y sale por fin
libre, gracias a la Orden Mercedaria, a su familia y al consejo de cruzada.
Los intentos de fuga le co~taron muy caros, pero nunca perdió la
esperanza de salir de la mazmorra. En el silencio de la cautividad pudo
escribir La gran turquesa y La gran sultana, Batalla Naval y Los tratos de
Argel. La prosaica realidad y los altos ideales se debaten vivamente en el
alma cervatina. Las finas y gratas fantasías -¡Oh tristeza!- no suelen ser
correspondidas por los dictados de la vida cotidiana. Este conflicto será
llevado, con el tiempo a la esencia.
De vuelta en España saborea, por corto tiempo, la felicidad del
retorno. Vuelve al ejercicio de las armas -Portugal e Islas Terceras- por
algunos meses. Su madurez le exige atender a la llamada vocacional. Su
misión será escribir y escribir. Vuela la pluma y se aquieta el corazón. Las
musas están con él. Frecuenta "Los corrales castizos", los mesones y las
hospederías. Convive con bohemios, ricos en ensueños y esperanzas. En
aquel mundillo de la Villa y Corte, contempla riñas de capa y espada y
sabe de romances imposibles. Autos de fe en plazas públicas; suspiros de
amores traicionados en corazones solitarios, desiertos. Marco inquieto y
colorista que sirve para tejer los hilos de una obra: Ca/atea, -novela
pastoril con frescura, de velos, gracejo e irorúa. Empieza la
representación de sus obras teatrales Los tratos de Argel Numancia y La
Confusa. Saborea elogios y tiene una hija natural con Ana Franca.
En la vida de Esquivias conoce a doña Catalina de Palacioscarente de fortuna y de cultura- pero no de gracia y de fortaleza y casase
con ella cuando tenia 37 años de edad. Su salud ya no es buena y reclama
cuidados más intensos y delicados. Pero sigue en la brega literaria,
ganando brillo y pujanza. Conoce la gloria teatral, aunque le produzca
muy contadas monedas. Siempre se ha dado más culto a la forja y al
comercio que a la belleza del espíritu. La estrechez económica le
persiguió siempre. Aunque le conozcan en los corrales madrileños, tiene
que andar mendigando favores de señores provincianos o de altos cargos
reales. Consigue un empleo: recaudador de provisiones para la armada
imperial. Y cae nuevamente en la cárcel -esta vez de Sevilla- por ajenos
enredos y negligencias. Era el año de 1592, en esa desolada cárcel de
Sevilla va a surgir la intuición de su gran obra maestra. Él mismo nos lo

242

dice: "El Ingenioso Hidalgo se fragua en una cárcel donde toda
incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su
habitación". Inmerso en la realidad de su tiempo, en la época en que
España imperial y · conquistadora asiste al lento e inexorable
desmoronamiento de su prodigiosa grandeza, un hombre se consuela y
nos consuela extrayendo del fondo de su humanidad lo más humano de
lo humano. Ahí en el seno de una España nústica y guerrera, donde las
excelencias de lo espiritual marchan hermanadas con la más
desenfrenada codicia y lujuria; donde magnificencia y miseria muéstrense
indisolublemente unidas, está este humanismo Cervantes víctima y
producto de su tiempo; perdurable expresión del Quijote y del Sancho
que todos llevamos dentro. Él mismo se describe físicamente: "este que
veis aquí afirma en su autorretrato, de rostro aguileño, de cabello
castaño, frente liza y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva,
aunque bien proporcionada; las barbas de plata..." Su semblanza moral la
encontraremos a lo largo de miles de páginas y de hechos.
Cervantes fue un hombre desgraciado e independiente, idealista,
magnámino, observador y un tanto erudito. Estuvo versado en todas las
miserias humanas y fue a la par, convencido de la superior dignidad del
hombre. Soportó victoriosamente las dudas y dio ejemplo, con su
muerte, de lo que es un sincero y verdadero creyente. ¡Que extraña
figura! Magnate de invenciones -un verdadero rey de la imaginación
creadora- un menesteroso de tantas y necesarias cosas. Enriqueció el
género humano, mientras vivió endeudado. Su vida fue una cadena de
fracasos. Asombra su constancia, su indulgencia ante el espectáculo de la
ruindad, de la estulticia o de la torpeza de la gente. Este bravo y blando
caballero sonríe con un amor que sabe perdurar. Saca fuerzas de sus
propios descalabros. Lejos de resentimiento y más allá de la resignación
levanta, para todos los siglos futuros, la gran estatua de su Quijote y de
su Sancho indisolublemente unidos en la lucha de los tiempos porgue se
conocía a sí mismo conocía al hombre; al hombre grandioso que confía
en Dios y que sabe que el hombre -en el mundo- está encomendado al
hombre. Su frustración humana no le hizo perder su idealismo superior.
La imagen de España -y de los pueblos que hablamos su lengua- no
hubiese sido posible sin Cervantes.
Entre Cervantes y el Quijote hay fusión imperecedera. La
inmortal filosofía del caballero manchego y el estoico modo de afrontar
los escollos de la vida, son de pura cepa cervantina. El desengaño y el

243

�desencanto, buenos consejeros, nos señalan límites a nuestras
posibilidades. Aquel hijo seco y avell~nado de la Manc~a sale a p~lear
con gigantes nunca vencidos, es un hi¡o rebelde y levantisco del Miguel
de Cervantes que camino sobre lo palpable y lo real. U~a parte de
Cervantes ha sido vencida por la otra parte fundada en la razon y el buen
sentido, pero siempre queda algo del caballero andante que por su honor
y por su justicia, sale al mundo entero con el fin de "desfacer entuertos".
La grandeza del Caballero de la triste figura estriba en que su ser
es el nuestro. ¿Acaso no comprenderemos que sus fantasías no nos son
extrañas?. Somos cada uno de nosotros -sepámoslo o no- un don
Quijote, lanza en ristre y sueños en la cabeza y ~n e~ corazón. Al lo~o
del flaco rocinante, fustigados por el sol de medio día, nuestro corazon
va ahi dentro de ese inmortal ente de ficción, más real que muchos
fantoches y muñecos que transitan a nuestra vera. Cada vez que
renovamos nuestro entusiasmo, caliente de inagotables energías, es
nuestro genio tutelar quien nos impulsa en la gran ave~~ª- human~. En
vano pretendió el escritor Cervantes ridiculizar, al pnnc1p10, el genero
caballeresco. Lo que verdaderamente hizo fue dignificarlo, sublimarlo.
·Como nos duele verle dolorido y lleno de impotencia, tratando de
levantarse cuando uno de los mercaderes toledanos le apaleo! ¡Pobre
caballero que vocea la culpabilidad de rocinante _r~ra disfrazar su
decrépita debilidad! ¿cómo pueden ser los hechos distintos.ª
el
noble caballero los ve e imagina? A veces la duda le hace sufnr: ¿donde
estás, señora mía, que no te duele mi mal?. O no lo sabes señora, o eres
falsa y desleal". No quería ver lo que hay que ver. La justicia y el bien no
siempre se imponen. Sancho, con su asno, sus alforjas y una bota, no
cree en príncipes y magos, pero tampoco cree en sí mismo. Por eso -y
por cierto ideal escondido- fue presa de don Quijote y, guijotizándose, le
siguió hasta el fin. Ingenuo y bonachón, más que hacer dejar hacer. Pero
no deja de tener un fondo de sabiduría: la vida, cuando más apacible Y
sencilla, se vive mejor. Y esta sabiduría sanchopancesca templa algunas
veces la fiebre activista de don Quijote.
El amo de Sancho -no lo dudemos- es tan iluso como tenaz. o
conoce el desaliento y desprecia los argumentos realistas del buen
Sancho. Cervantes vivió cocido del dolor; por eso su amor es el más
sublime acto vital y humano. Sublima la realidad en aras de ensueños y
de ideales. El amor -mito y sacrificio, honor e inmortalidad- alcanza el
nivel de acción suprema de la existencia y de sacrosanta aventura.

;.º~º

244

Cervantes -como muchos de nosotros los hombres- es muy
vulnerable a la belleza fisica de la mujer. Por eso pone en boca de don
Quijote su escala axiológica: "porgue has de saber, Sancho, si no lo
sabes, que dos son las· cosas que incitan a amar más que otras que son: la
buena fama y la mucha hermosura". Como buen renacentista Cervantes ·
,
'
con su característico equilibrio estético exige, en lo visto, ritmo y
melodía, templanza y mesura. El amor no es un breve destello;
permanece más allá del recuerdo y de la tumba. No es necesario ver con
frecuencia a la enamorada. Para don Quijote b;sta con "limitar amor
entre los dos a un hondo mirar. Y aún esto, tan de cuando en cuando,
que osaré jurar con verdad que en 12 años que ha que la quiero... no la
he visto cuatro veces".
Cervantes, compasivo, le hace saborear a don Quijote, muy de
vez en cuando, las mieles del triunfo. En la aventura de los dos frailes de
la Orden de San Benito y de la dama vizcaína sale triunfante: libera a la
supuesta dama secuestrada y hace huir a los "feroces enemigos (dos
frailes religiosos de la Orden de San Benito). También en la aventura de
los leones sale victorioso.
Para don Diego l\firanda -a quien el Ingenioso Hidalgo le llama
el Caballero del Verde Gabán-, don Quijote aparece como una extraña
mezcla de razón y extravió, de seriedad e infantilismo. También su hijo,
el joven Lorenzo, concluye por decir: "pese a palabras tan serias y bien
fundadas, no dejo de adivinar en el "resplandores de quimera" y sueños
disparatados". Don Quijote concluye su discurso sobre la ciencia de la
caballería con un código ético: " ...por encima de todo eso, el caballero ha
de ser fiel a Dios y a su dama, la vida ha de dar por defender la verdad y
compartir los pecados que manchan al mundo. De todas estas grandes y
pequeñas partes se consume un buen caballero andante. Juzgue vuestra
merced si no aventaja esta ciencia a las más estiradas y pomposas que en
gimnasios y escuelas se enseñan". Más allá de placeres y posiciones
materiales está el verdadero ideal -justicia y amor que se funden y
confunden de la caballería andante- por eso en las bodas de Camacho,
don Quijote toma al partido de Basilio: el pobre y el débil frente al rico y
el prepotente.
E n su plenitud creadora, don Miguel de Cervantes Saavedra oye
los pasos de la muerte. "Bien me doy cuenta de la vanalidad que ciñe el
torso de nuestra vida y el pasajero aliento de nuestras ilusiones y
esperanzas. La muerte es una prueba que trataré de afrontar con valentía
245

�y dignidad". Sus vivencias religiosas aumentan día a día, sin extinguir su
vena literaria. Se prepara para el final, deja atrás el ambiente literario de la
corte (envidias y calumnias, superfluidades y engaños) para ingresar a la
Orden Tercera de San Francisco como hermano novicio. Vive con
frugalidad y sencillez, enfermo siempre. Asiste al declive con ánimo
sereno y realista. No teme a la muerte. Recibe los Santos Sacramentos
con toda unción, ha encontrado la paz de espíritu y muere con
naturalidad, rodeado ¡;:&gt;or hermanos Franciscanos. Amortajado con el
hábito de la Orden, fue enterrado en el Convento de las Trinitarias el 23
de Abril de 1616. ¡Cuantas generaciones han pasado desde entonces!
¡Cuantos cambios han sucedido! Pero ahí está plantado, con su figura
inmortal, el caballero Miguel de Cervantes, inmune al tiempo; firme y
digno, adentro muy adentro, en la entraña misma de la humanidad.

EDUCACIÓN DE UN PRÍNCIPE CRISTIANO DE
ERASMO: UN ESPEJO CON IMAGEN PÚBLICA

Mtro. Alejandro del Bosque
División de Humanidades y Ciencias Sociales
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey

El humanismo cristiano español, o la síntesis de la cultura grecolatina y el
pensamiento cristiano, estuvo conformado entre los siglos XV y XVI
por tres vertientes: la filológica (introducida por Nebrija en la época de
los Reyes Católicos e inspirada en la obra de Lorenzo Valla: Elegancias de
la lengua latina; Nebrija aduce que una lengua nace, florece y decae con el
imperio que la habla; plantea la necesidad de depurar el latín como
recurso para afrontar la barbarie); el socratismo cristiano (donde la
sabiduría se traduce a través de las acciones cristianas; Sócrates visto
como un modelo de comportamiento moral); y el erasmismo (difundido
durante el reinado de Carlos V a raíz de que Erasmo le dedicara a éste un
manual de comportamiento virtuoso).(Carceles de Laborde, 29-55)
Erasmo de Rotterdam (1469-1536) escribe en latín el tratado
Institutio Principis Christian (Educación delpríncipe cristiano) en 1515 a petición
de Jean Le Sauvage, canciller de Brabante. Se trata de un espejo de
príncipes, "un género tradicional dirigido a la educación personal, moral
Ypolítica de un príncipe".(Blockmans, 34); una obra de orientación para
el futuro rey. La obra es publicada en 1516; tres años después de la
escritura de El Príncipe de Nicolás Maquiavelo.
246

247

�Durante el reinado de Carlos V, en el siglo .1..7VI, se impulsó el
erasmismo en España para proyectar la imagen pública de una
monarquía regida irrestrictamente por un ideario cristiano. No el
erasmismo auto crítico, enérgico y realista que se muestra en obras tan
lúcidas como Elogio de la locura, sino el erasmismo atemperado, dirigista y
utópico que prevalece en Educación de un príncipe cristiano. Esta obra está
en consonancia con el bien llamado humanismo cristiano español que, a
diferencia del humanismo renacentista difundido en otros países
europeos, ve en la religión el instrumento más confiable para la
renovación integral del ser humano.
De ahí el maridaje necesario entre valores cristianos y poder
político. El poder político de un príncipe honesto debe sustentarse,
según Erasmo, en el ejercicio de la bondad y la sabiduría. Y esta es la
imagen pública que precisa transmitir Carlos V con el propósito de
fortalecer su poder imperial.
Cabe aclarar que no estamos frente a un príncipe auténticamente
"maquiavélico" que pretende aparentar ser virtuoso pues es justo
reconocer que estaba moldeado por preceptos cristianos; se trata, más
bien, de un príncipe que promueve su cristiandad bajo el amparo del
bien intencionado libro de Erasmo; libro usado para divulgar, ante la
opinión pública, la imagen de un modelo ejemplar de príncipe.
A diferencia de otros futuros espejos de príncipes, la propuesta
erasmista es sincera y respetuosa. Erasmo se dirigía a un joven príncipe
que aún no era investido como rey, pero que depositaba en él su
esperanza de pacificación. La dedicaba, además, sin ninguna intención
panegírica; sin aspirar a una prebenda política. Y si bien su propuesta es
sincera y respetuosa, también está desprovista de argucia política. Esa
1
argucia encaminada a preservar el poder sin destruir al enemigo • Para
Erasmo bastaba el empleo sabio y bueno del poder para propici~ una
mejora social y política. Virtudes cristianas divorciadas de habilidades
políticas. Esas habilidades necesarias para subsistir en un mundo
irracional y cruento. De ahí la inviabilidad práctica de la propuesta
erasmista. Sin embargo, la propagación del erasmismo en España fue
exitosa. ¿Razón? Fue la justificación filosófica de un pensamiento

1 Difícil precisar el punto medio cuando confluyen, en la misma época de Carlos V, dos teorías
extremas: la "ferocidad" política de Maquiavelo y la "benignidad" filosófica de Erasmo. La ética
política contemporánea aspiraría a una visión ecléctica: la legitimidad de un gobernante no sólo
estriba en que procure el bien público sino en que posea la suficiente pericia para consolidarlo.

248

imperial. La propuesta erasmista resultó funcional y estratégica en
términos propaganclisticos. Poco importaba que Carlos V la aplicara
cabalmente; lo relevante era suponer que se guiaba por ella. Pero detrás
?e todo est? asoma 1.ma pregunta: ¿Por qué Carlos V habría de querer
unpulsa~ l~ unagen de un príncipe cristiano modelo si por herencia ya loera~ swza porque las adversas circunstancias históricas de su tiempo le
advut1eron que no bastaba ser un buen cristiano sino también requería
fortalecerse como tal. Pero la mejor respuesta nos la brinda Erasmo en la
medida_ ~ue contrastemos su ideario politico y algunos de los
acontec1m1entos históricos del imperio de Carlos V. No con el deseo de
parec~r novedosos ante un asunto ya estudiado. profusamente, sino para
a~rectar el recurso legitimador de la imagen cristiana de un príncipe
e¡emplar, a través de sus condicionamientos sociceconómicos y politicos.

l. Condicionamiento socioeconómico. Un extranjero en los
hombros de un reino
. ¿Qué significa ser extranjero ·en el siglo XVI, en España? Habría
que indagar en el concepto de nación, inexistente, en ese periodo:
... en los siglos XVI y XVII el concepto de patria o de nación tiene un
significado dominante limitado al ámbito regnícola. Hasta el siglo XVIIl
no existe conciencia española, ni jurídica ni sentimental. Extranjeros para
los castellanos eran tanto los ciudadanos de la Corona de Aragón, como
para los catalanes, los valencianos o los aragoneses .. . (García Cárcel, 16)

En este sentido, para ser extranjero bastaba con ser ciudadano
del Imperio. Si bien Carlos V era heredero legítimo de la corona de
España, llevaba sobre sus hombros el "peso" de haber sido educado
lejos de España, en Gante. Era percibido como un extranjero en casa. Al
respecto, Alonso Manrique de Lara, obispo de Badajoz, enfatiza en una
carta dirigida al Cardenal Cisneros, el 8 de marzo de 1516, lo siguiente:
El principe, nuestro señor, tiene gracia a Dios muy buenas cualidades y
un carácter fuerte, pero se le ha educado lejos del mundo, y ante todo
lejos de los españoles, y así se le sigue educando, lo que es malo y aún
será peor cuando vuelva allá (a España)

. Agrega: " ... no sabe decir ni una palabra en castellano, aunque
entiende un poco".(Kohler, 47) D e ahí que Fernando, su hermano, fuera
249

�considerado como un candidato idóneo al reino por haber racido en
Alcalá de H enares. El emperador Maximiliano de Austria se había
responsabilizado de la tutela y formación de Carlos, y el rey Penando de
Aragón se inclinó por Fernando. Maximiliano le encomendó a su hija
Margarita la educación de Carlos y sus hermanas en la ciudad de Malinas.
(Cierva, 7)
Aunque a Carlos le correspondía el derecho al reino ¡or ser el
p rimogénito, prevaleció el sentimiento público de que Esptña sería
eobernada por un "extranjero"; lo cual resultaba incómodo ante los
r,retendidos intereses de unidad monárquica. Erasmo, en Ed,cación del
tninczpe c,istiano expresa:
Desearía gue el príncipe naciera y se educara entre aquellos alos gue ha
de gobernar porgue así se establece y consolida mejor la amisad, habida
cuenta de que el principio de la benevolencia se origina por estas
condiciones. El vulgo aborrece y odia los bienes desconoci1os; por el
contrario, los males conocidos son, a veces, objeto de anor. Esta
circunstancia acarreará una doble ventaja: el príncipe estará má; inclinado
hacia los suyos y los considerará más como suyos y el puolo tendrá
hacia él un afecto mayor y, gustosamente, lo reconocerá como su
príncipe. (104-105)

El príncipe Carlos no cuenta, en un inicio, con ese afeco debido
1 ·u procedencia "extranjera". Erasmo no sugiere alguna ~strategia
Dtecisa para resolver esta "limitación", pero tampoco fue necsaria. El
, 1nciller Le Sauvage es el mejor promotor inicial del futu:o rey al
divulgar que, si bien Carlos no fue educado en España, es un príncipe
que asume y practica los valores cristianos al leer obras cono la de
F rasmo. Recibió el apoyo aplastante de su abuelo aún vivo, el enperador
Maximiliano, quien abogó porque fuera elegido como Rey de Romanos y
como su sucesor. Buscó el respaldo de los príncipes electores .!emanes,
en su aspiración al trono de España, utilizando la diplomaci:. E n ese
momento no sabía alemán, pero copió varias notas en este idi)ma para
rer-madirlos de que se inclinaran por él. Tal fue el efecto dipomático,
, J. 1e la Casa de Austria lo presentó después como "un príncipe chediente,
nacido y educado alemán, que sabe hablar y escribir alemán pues es
ducho, y a su edad de veinte años ya es de gran ayuda y una povechosa
,dünza." (Kohler, 62). Asimismo, es decisivo el apoyo de l:anqueros
europeos como Los Fugger y los E lser para que Carlos set elegido
&lt;"mperador. Logró, con dicho respaldo, que los príncipes estuvitran de su
250

lado al duplicar la cantidad de dinero que Francisco I, rey de Francia y
también aspirante al trono, había ofrecido. (Voltes Bou, 93-94). Ya
instalado en el poder, Carlos V buscó en su hermano Fernando un aliado
leal al otorgarle los territorios austriacos, bohemios y húngaros. Esta
estrategia de control imperial la extiende a otros miembros de la familia:
a su hermana María la nombra gobernadora de los Países Bajos, e Isabel,
su &lt;:spos~, asume la regencia de España en varias ocasiones. Constituye
su 1mpeno con servidores públicos extranjeros; en parte porque sus
ancestros (Alfonso el Magnánimo, Fernando el Católico y Maximiliano I)
ya lo habían hecho, y también para rodearse de un séquito que le
r~sultase conocido y seguro. Si después el emperador invitó a participar a
cmdadanos españoles dentro de su gobierno fue porque las Cortes de
Valladolid de 1518 y las de la Coruña de 1520 le exigieron que no
otorgase más cargos a extranjeros. (Ochoa Brun, 26)2. Y también porque
estaba e~ entredicho. su imagen de príncipe español. Lo cierto es que,
por motivos de segundad personal, conformó su gobierno con hombres
de su absoluta confianza, provenientes de los Países Bajos: Adriano de
Utrecht (preceptor suyo), cardenal de Tortosa, nombrado gran inquisidor
en 1517, posterior Papa; Guillermo de Croyy Chievres, su gran
mayordomo; Jean Le Sauvage, jurista flamenco y gran canciller hasta
1518; Mercurino di Gattinara, sucesor de Le Sauvage, desde 151 8 hasta
1530. (Blockmans, 162) Reformó la administración pública de España
c?n ~ase en el modelo desarrollado en los Países Bajos pues se requería
vigorizar la economía imperial. La reforma administrativa fue una
innovación necesaria, pero Erasmo se pronuncia en contra de cualquier
innovación_: "El príncipe debe huir de cualquier innovación siempre que
le sea posible. Pues incluso, si cambia para mejor, la novedad en sí
misma crea cierto malestar." Pero más adelante reconoce que " .. .si hay
algo que ya es imposible de mantener, deberá ser corregido, pero con
tacto y paulatinamente". (1 11)
Lo curioso es que el imperio tenía poca paciencia en reformar
"con tacto y paulatinamente". Se transmitía la imagen de que la situación
económica mejoraba, pero en el fondo no se habían modernizado los
cimientos sociales que la sostenían. La imagen de innovación económica

2 A pesar de esto, precisa José Antonio Maravall, el incremento de colaboradores españoles en el
remo de Carlo s V no significó necesariamente que aumentara también su influencia en tas
decisiones ideológicas del monarca._~Carlos V y el pensamiento político del Renacimiento, 74-76)
Con esto queda claro la unagen polioca de cambio de forma sin fondo.

251

�era necesaria aunque en el fondo todo permaneciera igual, salvo un
imperio que se iba ensanchando. Es una monarquía que prolonga un
viejo sistema de privilegios. Prevalecía el monopolio de las grandes
sociedades prestamistas de la época. Según Kohler los recursos
económicos del rey eran vastos pero insuficientes para realizar su
actividad política. Tuvo que recurrir a esas sociedades prestamistas para
financiar su guerra contra Francia en 1522. A partir de los años cuarenta
las arcas del Estado se habían agotado, y en 1557 la amenaza constante
de bancarrota se perpetuó. (152-153). La campaña de Túnez de 1535, por
ejemplo, fue financiada con plata proveniente de América. (251) Una
posible ventaja económica para el rey, de acuerdo con Blockmans, es el
que los grandes centros financieros de occidente hayan estado dentro de
su imperio: los de Amberes, Sevilla, Augsburgo, Milán, Génova,
Florencia:
En estas ciudades estaban establecidas las mayores entidades
comerciales y bancarias produciéndose más rápidamente por Europa la
circulación monetaria por medio de letras de cambio. (54)
Pero esto era insuficiente porque no se tomó alguna medida
contra el avance demográfico vertiginoso del siglo XVI: " .. .los
aproximadamente 80 millones de habitantes del 1500 aumentaron a 100
ó 110 millones en 1600". (Simón Tarrés, 67) Es un siglo marcado por la
carestía y el hambre:
·
La caresóa y el hambre procuraron regularse desde los poderes
establecidos; se trató por medios que iban desde la multa a la pena de
cárcel, de evitar la acumulación y la especulación consiguiente. La escasez
ayudaba a los especuladores, y el alza de los precios contribuía al
agravamiento de la situación de los pobres y a la generalización del
descontento social ( ...) El crecimiento demográfico, el alza de los
precios, la inmigración del campo la ciudad, llenaron los caminos de
vagabundos y las ciudades de pordioseros en demanda de trabajo o de
limosna". (Rodríguez Sánchez, 103-104)

Toledo, una de las principales sedes imperiales del gobierno de
Carlos V, atrajo la atención de infinidad de mendigos y enfermos
deseosos de encontrar protección en hospitales e instituciones benéficas.
(Morollón, 8) Toledo era una ciudad próspera debido a la expansión
económica de su industria textil Qa sedera) y el establecimiento de la
corte. La pobreza fue enfrentada con violencia: los delincuentes eran
ejecutados públicamente en la plaza de Zocodover; el mismo sitio en
252

donde la Inquisición realizaba sus autos de fe contra los judaizantes.(48)
El converso pobre era visto como una amenaza doble: por ser pobre y
por ser converso; como pobre era un candidato a ejercer la delincuencia,
y como converso nunca dejó de ser visto como un extranjero. En el
tratado tercero del Lazarillo de Tormes 3 el narrador refiere las medidas de
policía tomadas por el ~yuntamiento de Toledo contra mendigos y
vagabundos de procedencia extranjera:
Y fue, como el año en esta tierra fuese estéril de pan, acordaron el
Ayuntamiento que todos los pobres extranjeros se fuesen de la ciudad
con pregón que el que de allí adelante topasen fuese punido con azotes'.
Y así, ejecutando la ley, desde a cuatro días que el pregón se dio, vi llegar
una procesión de pobres azotando por las Cuatro Calles; lo cual me puso
tan grande espanto que nunca osé desmandarme a demandar.(57)

Francisco Rico señala que en Toledo, debido a la crisis
económica,.se prohibió la mendicidad sin licencia del Concejo en 1525; y
que ~ part:lr de 1540 esto cobró más fuerza. Como se sabe, Fray
Dorrun~o de Soto se pronun_ció en contra de la arbitrariedad de esta ley.
Defendía la causa del extran¡ero pobre arguyendo "que nadie puede ser
desterrado de ningún lugar sino por culpa o crimen que comenta". Esto
es, porque le asiste el derecho natural y que "cada uno tiene la libertad de
andar ,,por do?d~ quie~e, con tal de que no sea enemigo ni haga
m~. . . (3~) Asmusmo, ttene derecho a pedir limosna pues "ninguna ley
p~ede ?bligarlos a p::.decer necesidad" (37) Soto justifica que los pobres
pidan limosna en lugares donde haya más caridad porque de lo contrario
tendrían más necesidad (39) Importante es también brindarles
hospitalidad pues todos los seres humanos son iguales y en algún
momento fueron peregrinos extranjeros. (40-41)
A todo esto, ¿cómo respondía el gobierno de Carlos V? Ocultaba
la pobreza sin disminuirla. Por ofrecer un ejemplo: en Toledo se fundó el
Hosp~tal de S~n Juan Bautista o de Tavera (1540) para atender a pobres y
neces~tados que de ese modo dejaban de vagar por las calles,
contrtbuyendo a la mejora de la imagen urbana". (Morollón, 15) Para
Rodríguez Sánchez, la ley contra la mendicidad tiene como objeto
3 E~ el tratado tercer~ aparece el escudero,_tercer amo del Lazarillo. Procedía de Castilla y era
cons1derndo, por lo mismo, como un extran¡ero. A esto había que agregar su oficio, ya en plena
decadencia, que no le garantizaba ningún estatus social; de ahí su consecuente po breza. A pesar
de se~ un "pobre extranjero" que había contraído diversas deudas, es, de todos los amos de
Lazarillo, el que le ofrece un mejo r trato humano.

253

�ocultar la pobreza y reducir las molestias que produce en su entorno.
(240)

º61 . .J:c
;i E
¿Estamos frente a un emperador insens1 e e 10w1erente. rasmo
es categórico. Amonesta a los príncipes que están más ?reocupa~os por
colocar a sus sobrinos o hermanos en el poder, mientras miles de
hombres con sus hijos y esposas mueren de hambre. (11 7) Carlos v_ está
demasiado ocupado en gravar lo más posible productos de pnrnera
necesidad para costearse su guerra. Erasrno sugiere ahorrar pues "gran
impuesto es el ahorro", pero esto se antoja imposible: el emp~~a~or
enfrenta una época de endeudamiento debido a los préstamos crediticios.
Es innegable que Carlos V practica la beneficen~ia, pero nutrien~o su
imagen pública. De ahí la severidad de Doffiillgo_ de Soto. S1 _los
emperadores cristianos predican el ejemplo de la humildad de Jesucnsto
lavando los pies a los pobres una vez al año, "¿por qué no será religión
que cada día coman los pobres en las casas de la gente principal?". (127)
1,.,1 comportamiento ético del emperador es convencionalmente ambiguo:
d, ··extranjero", es misericordioso ofreciéndole cargos públicos a los
extranjeros que le sirven en el poder, pero es inflexible con los
··e:-..tranjeros" que abruman al reino con su ofensiva pobreza. Par~ Soto
el pnncipe tiene autoridad para prohibir que nadie ande a pedir por
l Jios. con tal de que por otra vía provea enteramente todas sus
necesidades de comer y vestir y todas las demás ... " (104-105) Pero,
;cómo ser misericordioso en tiempos de expansión imperial? Fray Juan
de Robles recomienda que la misericordia ande siempre acompañada de
la justicia. (205) Pero, ¿cómo ser justo cuando la justicia es entendida en
tunción de los intereses personales del rey? Justicia es recuperar la
herencia borgoñona arrebatada por Francia.Justicia es hacerle la guerra a
los turcos.Justicia es combatir a los herejes.
Había otra ley en Toledo que afectaba también al extranjero
pobre: el estatuto de limpieza de sangre, que prohibía ejercer ciertos
puestos públicos a cualquier descendiente de musulmán o judío. Este
estatuto remarcaba la diferencia social entre cristianos viejos y nuevos
1Morollón, 68). Los pobres extranjeros azotados solian vivir, según Rico,
en la Plaza Cuatro Calles; un área poblada por hispanojudíos, y referida
en el pasaje ya mencionado del Lazarillo. El ejercicio de la tolerancia
nacia los extranjeros, demandada por Erasmo, se incumple:
Aunque debe ser continua preocupación del príncipe que no se cometa
injusticia contra nadie, sin embargo, según la sentencia de Platón, debe

velar con mayor diligencia para que en nada sean lesionados los legítimos
derechos de los extra njeros, tanto como si se tratase de sus propios
ciudadanos, porque los extranjeros, privados de la ayuda de sus amigos y
parientes, están más expuestos a las injusticias, por lo que se consideraba
que tenían como vengador a J úpiter, a quien por esta causa le dieron el
nombre de Xenófilo, es decir, amante del extranjero. ( I 23-124)

El estatuto de limpieza de sangre está lejos de ser una ley que
responda a un ideal de equidad. En el fondo se sospechaba que los
conversos seguían judaizando con disimulo, y de ahí que se creara el
tribunal de la Inquisición desde la época de los Reyes Católicos. (Baldeón
Baruque, 84)4. Los conversos eran percibidos corno falsos y peligrosos
cristianos nuevos pues "podían ejercer, al menos en teoría, a los mismos
ámbitos que los cristianos viejos, incluidos lógicamente los cargos
públicos". ('/9) La pena de muerte, contra la que se pronuncia Erasmo,
queda justificada en el caso de los conversos judaizantes. o bastaron la
represión antijudía de 1391 en Sevilla, ni la acción violenta de las Cortes
de Toledo en 1480, ni la expulsión de 1492. La acción represiva de
Carlos V contra los conversos brindó la imagen de un príncipe cristiano
que velaba por el bien común. Un bien común selectivo y alejado del
ideal erasmista. Sin embargo, Erasmo recomienda amputar "un miembro
desahuciado e incurable" que pueda dañar o contagiar a ese gran cuerpo
que es la república del príncipe. Sería poco cristiano pensar que Erasmo
legitima la eliminación del judaizante cuando en otros momentos aboga
por la tolerancia hacia los extranjeros. El bien común que exige Erasmo
sería entonces selectivo. Y en esto, Carlos V seguiría el consejo. Si la
tolerancia es la cualidad principal de un príncipe filósofo, según Erasmo,
¿qué clase de tolerancia es la que está proponiendo? A los ociosos, por
ejemplo, exige expulsarlos de la ciudad si se resisten a trabajar. ¿En qué
radicaría entonces la misericordia? ¿Es de cristianos ejecutar a los líderes
principales de la rebelión de los comuneros de Castilla en 1520? ¿Es de
cristianos promulgar leyes para favorecer a los nobles cuando éstos
cometían un delito? ¿Es de cristianos financiar expediciones bélicas
explotando y robando a los indígenas de América? ¿Es de crislianos
4 t\nron10 Domínguez Ortiz, a pesar de su discuáble postura hacia los judíos y com·ersos en
España, cuya existencia "envenenó la existencia nacional durante vanos siglos" (7), admite el
endurecimiento políáco de Cario~ V en la consolidación de los estatutos de limpieza: "Carlos dio
fuerza de ley a los estatutos de limpieza de los Colegios \ 1ayores, sancionó el Cabildo de Toledo,
el más sonado de todos, sosturn siempre a la Inquisición conrra los pri\Jlegios y dispensas que en
Roma obtenían los com·crsos" (35)

254
255

�reprurur militarmente a dichos indígenas por considerarlos, según
Sepúlveda, seres naturalmente irracionales e incivilizados? Podría
argumentarse, a favor del emperador, que fundó el Consejo Supremo de
las Indias en 1554 y que promulgó las Leyes uevas para América en
1542, para evitar la injusticia y los abusos contra los indígenas; leyes que
después se violaron de modo puntual. Podría decirse, además, que hubo
religiosos, como Las Casas, que abogaron por la conquista pacífica
espiritual de los infieles; religiosos combatidos por una filosofía
partidaria del sometimiento forzado de los indígenas. D e que el
emperador condenaba, a la distancia, el abuso de los encomenderos;
encomenderos que perpetuaron sus desmanes. De un rey bueno que
importó negros a América no por conmiseración hacia los indígenas,
sino porque éstos eran menos aptos para el trabajo de las minas. D e un
rey cuya campaña política fue auspiciada por los banqueros Welser,
quienes se encargaron de facilitar el traslado de los negros a América
porque veían en las Indias, según Voltes Bou, un verdadero negocio.
Cárceles Laborde sostiene que las leyes deben actuar como
agentes de la educación moral. Agrega que las leyes serán efectivas en
tanto se cuente con eficaces gobernantes y magistrados ejemplares. Jean
Le Sauvage, el primer gran canciller de Carlos V, el que invitara a
Erasmo a escribir el manual de un buen príncipe cristiano, "fue
odiado ... porque se había apropiado por privilegio real de los derechos
de aduana en la explotación de frutas del reino de Granada, y las había
dado en arriendo de nuevo por la suma de 168.000 ducados".
(Blockmans, 38) Lo irónico: el comportamiento ominoso de un servidor
público que no predicó con el ejemplo.
Es verdad que un príncipe no puede ser el depositario absoluto
de todo lo que acontezca en su reinado, pero es el principal responsable
en tanto es el ejemplo a seguir por sus súbditos, en opinión de Erasmo.
Éste parte del presupuesto de que basta educar a la cabeza de un reino
para que el pueblo siga su ejemplo. De ser así, el rey es el responsable
directo de la aplicación justa de las leyes; de que se ejerza el bien público
con sabiduría; de actuar con tolerancia hacia los pobres, y
particularmente con los extranjeros pobres. Aquí cabría la imagen
literaria, difundida en el siglo XII, de los enanos que van en los hombros
de los gigantes, citada por José Antonio Maravall, quien la utiliza para
explicar la relación existente entre antiguos y presentes (modernos):

l~&gt;s presentes, se dijo entonces, son como enanos en hombros de unos
gigantes,
·
- los annguos;
,
. de manera que, aunque aquellos ~ean , por ..st', mas
pequenos que estos, sin embargo, \'en más ) alcanzan más porque están
colocados sobre su altura. (589)

Pod~m?s to~ar prestada esta imagen para adecuarla a la relación
entre un pnnc1pe (gigante)_ y un enano (extranjero): Todo príncipe lleva
en sus ~ombros un extran¡ero. Un extranjero le permitirá ver, si no un
p_oco mas, al menos v_er desde otra perspectiva, con mayor tolerancia. Lo
cierto es gue ~odo gigante es inseparable de su enano, \' más cuando
alguna_ vez el gigante ocupó el sitio del enano; cuando alg~na vez se fue
extran¡ero en los hombros de un reino.

11. Condicionamiento político. Un portador de guerra en 1a sangre
Erasmo desautoriza la guerra porgue con ella "surgen tod 1
males d 1
, bli ,, (45)
os os
e _ª repu ca
, "porgue es semilla de otra ... y termina con
gra_ves danos y derran:iamiento de sangre" (167), porgue "deja muchos
huerf~nos, muchas vmdas, muchos ancianos desamparados, muchos
mencüg~~• Y en suma, muchos infelices" (169) Sólo existe una excepción:
c~ando -ª~~tadas todas las tentativas, (el príncipe) no pueda evitarla con
dip~o~_acrn. (167) De tener gue realizarla, hacerlo "con el mrnimo
pre¡mc10 de l?s suyos y con el mínimo derramamiento de sangre posible
Ygue se termine lo antes posible." (168).
Erasmo apela a la conciencia cristiana del futuro emperador para
ahuyentar las confrontaciones bélicas:
Después de que el príncipe haya calculado todos los males que se deri\'an
de una guerra (s1 es gue pueden calcularse), medite consigo: &lt;¿Yo sólo
VO) a ser el autor de tantos males? ¿Seré yo el único responsable de tanta
sangre hu':1ana, de tantas viudas, de tantas casas desechas en llanto, de
tantc~s. ~c,anos abandonados, de tantos necesitados sin mereculo, de la
perd1c1on ele las costumbres, de las leyes y ele la piedad? ¿Tendré que
responder de todo esto ante Cristo?&gt;. (173)

en

La _c~hortación pacifista de Erasmo, como se sabe, no tendrá ceo
las dec1s1ones políticas del emperador. Carlos V es un hombre que
porta la guerra en la sangre. La guerra es una suma herecütaria. Se realiza
~~ra darle_ c?ntin~dad a _un imp~rio, y para expandirlo; para defender
ores cnstianos rnamovtbles e inconmovibles. ¿Cómo persuadir a un

256
257

�príncipe contra la _guerra si ya es portador de ella? ¿Córr:io educar
cristianamente a un príncipe adolescente contra la guerra s1 desde la
infancia ha sido instruido por su familia para realizarla?
La educación cristiana, sostiene Erasmo, debe inculcarse en el
príncipe desde su infancia; para corregirlo a tiempo, "cuando él todavía
no sabe que es príncipe".(14) Pero la educación cristiana que Carlos
recibe es mesiánica y bélica. Su familia le enfatiza, desde niño, que será
prioritario recuperar la herencia borgoñona arrebatada por Francia. Que
los turcos son una amenaza latente contra la seguridad e integridad del
reino cristiano; sobre todo desde que conquistaron Constantinopla. Que
cualquiera innovación religiosa (tradúzcase después como Reforma
Protestante) es un riesgo pues vulnera la unidad de un ideario
tradicionalmente cristiano.
Su familia lo instruye, desde niño, no sólo con lecturas adecuadas
a su edad, sino también con aquellas que Erasmo considera perniciosas:
... hoy día vemos a muchos que se deleitan con las fábulas de Arturo,
Lanzarote o con otras por el estilo, no sólo inductoras de conductas
tiránicas, sino incluso absolutamente faltas de erudición, necias y propias
de viejas, de manera que emplear el tiempo en la lectura de comedias o
en invenciones poéticas que gastarlo en delirantes lecturas del tipo ya
mencionadas. (94)

Lecturas caballerescas como Amadís de Gaufa o El cabaffero
determinado de Olivier de la Marche, delinean el carácter ¿aguerrido?
¿guerrero? del futuro emperador. Definen el estilo combatiente y
reivindicativo de Carlos V. Su atractivo descansa en la combinación de
ideales cristianos y una portentosa imaginación. Después de leerlas, el
príncipe Carlos presupone que es posible imaginar un mundo
modificado (más bueno y justo) con base en un esquema exclusivamente
cristiano.
Cuando Carlos lee a Erasmo ya es un príncipe adolescente con
un carácter bélico forjado por herencia familiar. Una herencia familiar
signada por tres marcas: la territorial, la religiosa y la literaria. La
territorial implica la preservación y recuperación de lo propio (guerra
contra Francia para recuperar Borgoña); y la obtención de lo ajeno
(guerra contra Italia para someterla al imperio) La religiosa conlleva la
preservación de los propios valores (guerra contra los turcos) y el
combate de los contrarios y "novedosos" (guerra contra las ciudades
258

protestantes) La literaria presupone la preservación de los valores
cristianos aprendidos y reafirmados en la lectura de obras caballerescas
(gue_rra con~a cualquier enemigo de la cristiandad, pero ejerciendo las
cualidades inherentes de un código de honor: compasión por el
derrotado, valentía, lealtad, etc)5. A continuación veremos como detrás
de estas ~e~ mar~a~ subsiste la inquietud por transmitir la imagen pública
de un pnnc1pe cnstiano ejemplar.
La hostilidad de Carlos V hacia Francia es heredada de sus
abuelo~ Fernando de Aragón y Maximiliano de Austria, y de su tutora
Mar~anta. ¿Ra~one~? Borgoña (herencia usurpada por Francia), Navarra
(region fr~ntenza hispano-francesa) y Milán (aspiración italiana apetecida
por Francia). (~choa Brun, 38) Aunque la guerra parece justa, Erasmo
cuestiona el sentido de lo justo:
--. ¡qué calamitosa y abominable es la guerra y cómo trae consigo la suma
de todos los males aunque se considere una guerra justa, si es que
finalmente puede llamarse tal! (168)

La guerra entre el imperio de Carlos V y Francia es una
confro~ta~ión doblemente reprochable, pensaría Erasmo, por librarse
entre cnsttanos:
¿Con q~é _nombre pensamos que debe llamarse la guerra que enfrenta a
unos cnstianos con otros unidos entre sí por tantos vínculos? ¿Qué decir
cuando I_a ~erra se dec!ara_ no s~ sabe a santo de qué, por odio personal,
por estuptda petulancia ¡uvenil, y se realiza con absurda crueldad
prorrogándose durante muchos años? (170)

La guerra contra Francia se prolongó demasiado. ¿Estamos frente
a u~ rey rencoroso, petulante y cruel? ¿O acaso un rey al que le asiste la
razon de. rr:iantener una guerra que considera justa? Para Erasmo la
urudad cristiana, en este tipo de enfrentamientos, pende de un hilo. Pero
el empe~ador piensa distinto: precisamente esa unidad depende del
somet1m1ento del rey de Francia. Como bien comenta Maravall el vencer
Ysujetar al rey francés era, para Carlos V, una manera de conse~ la paz
5 Muestras de apego de Carlos V a un código de honor: la palabra empeñada (al respetar el
~al~oconducto _de Lutero, a pesar ser condenado como hereje en la Dieta de \'V'orms); la piedad
~ci_a ~l enemigo vencido (al respetar la vida de Francisco l durante su prisión); el honor
reivindic~do (al desafiar en duelo a Francisco D- (Blockmans, 206). Ideales vigentes en un mundo
1maginar10, y colisionados en el mundo real.

259

�de los cristianos; sólo después de esto estaría en condiciones de enfrentar
a los herejes, y desaparecer la amenaza turca. (78) En el fondo, Carlos V
pretendía asegurar la hegemonía cristi~a._ Req~e?a d~mostrars: Y
demostrar al imperio que no sólo era un pnncipe cristiano smo adem~s el
príncipe cristiano más poderoso, influyente e indispensable. Carlos sigue
el consejo de los mayores (recomendación de Erasmo) siempre y cuando
los mayores sean el espejo de sí mismo. Esto explica por qué en
ocasiones obedece el consejo de su gran canciller Gattinara, y en otros lo
ignora. En la lucha contra Francia, atiende las pauta~ . de conducta
sugeridas por Gattinara: voluntad, necesidad y posibilidad. (Ochoa
Brun,33). Lo que Erasmo llama tibiamente disposición de ánimo: "No cabe
la menor duda de que tú, el más ilustre de los príncipes, tendrás esta
disposición de ánimo, pues con ella naciste y en ella te formaron
hombres óptimos e integérrimos" (178), Gattinara lo traduce en
voluntad de poder.
E n la lucha contra Francia, se debatía la imagen de un príncipe
cristiano poderoso (guerrero) y la de un príncipe cristiano débil (pacífico)
Por tanto, la paz, según Gattinara, significaba una pérdida de prestigio.
(Kohler, 167) Desde esta óptica, era menester que Carlos V librara la
guerra contra Francia para atraer la amistad del Papa y conservar el
respeto de los ingleses, para hacer gala de fuerza, y para corroborar que
los franceses eran inferiores militarmente. (165-168)
El ejercicio de la guerra legitima la imagen de un príncipe
cristiano en tanto transmite seguridad y confianza a sus súbditos. Si
Carlos V decide no liquidar a su prisionero Francisco I, rey de Francia, es
no sólo por aplicar una ley del código de honor 0a clemencia hacia el
enemigo vencido; la confianza en la palabra de honor del mismo) en la
cual creía, sino también por el temor a despertar una imagen de
aborrecimiento entre los príncipes aliados. Cuando Francisco I es
liberado, y traiciona el acuerdo de paz sin devolver Borgoña, Carlos V
reniega de la clemencia que había depositado en él. La experiencia le
enseña que la virtud aconsejada por Erasmo no es tan confiable como
parece:
La clemencia invita a mejorar de vida a quienes reconocen su propio mal,
y les concede el favor del perdón al esforzarse por compensar con
buenas obras los errores de su vida pasada ... (107)

260

La experiencia le recuerda que la represión de los comuneros de Castilla
en_ 1520 (una temprana demostración de poder y exenta de piedad) fue
mas contundente. No basta haber heredado el poder, es necesario
dem_os~ar, ante la op~ón pública, que realmente se posee. La confianza
en si ffilsmo es la leccion de la experiencia. Maravall, con notoria lucidez
desvela el valor político de la experiencia en el siglo XVI:
'
En el Renacimiento español no hay propiamente fórmulas canónicas
sobr~ ~I hombre .. -~n España lo que se encuentra, más que
1dealizae1ones, son test1rnomos de hombres, muestras experimentales de
lo humano, en las que se traduce la relación práctica del individuo con su
mundo. A esto se llama en la época experiencia. (37)

Y más a_delante añade: "La obra de un príncipe es una empresa que éste,
con raz~n y volu~tad, trata de llevar a cabo". (48) Sin embargo, Erasmo
d~~confía en los di~tados de la juventud porque sólo la experienciá de los
VJe¡o_s puede suplirlos. Para el filósofo holandés existe una estrecha
relación entre inexperiencia y guerra:
~uizá alguna vez una guerra declarada temerariamente por un joven
mex_perto se prolongue durante veinte años. ¡Qué marejada de males a
partir de ese hecho! (33)

Carlos V, el joven "inexperto", debió haber leído con interés la
dedicatoria de
ebrija a Miguel Almazán, canciller secretario de
Fernando de Aragón:
Deja _de lado _est~s cartas privadas mías y busca en la experiencia pasada,
consúltate a a nusmo, obedécete a ti mismo, recuerda el esplendor de tu
vida cortesa~a y cívica. r a~e mejor que tú puede dar normas a tus hijos,
gue no proVJenen de los libros de los filósofos sino de tu experiencia e
ingenio. (75)

La experiencia personal norma el comportamiento político del
6
emperador . Es un rey acostumbrado a seguir los consejos que le dicta la
6

Erra~a o acertada, la experiencia personal del rey es su hilo conductor. La vejez no es
necesa~iamente garantía de madurez y buen juicio. Carlos V se aferró a sus principios políticos
con ahínco hasta el final de su imperio. En uno de los diálogos de la obra de Luis Vives Budeo le
pregunta a Grmfcrantes sobre la opinión del sabio Flexfüulo respecto a las leyes ,. c~stumbres
cuando
· ·
· • · " G· e
•
•
. • "son
. . malas, irucuas
y tJrarucas . nn,erantes le contesta que "si hay santas le)·es las har
tambten
m1usta
"
¡ ·
· ·
.
'
·
. .
s , pero asume que a tnexpenencia de la Juventud impide apreciar lo justo 0
t
lnJUS o de una ley. (Vives, 205). Sin embargo, )' como ya hemos comentado, Carlos V, en ~lena

261

�razón; la razón del poder personal, que es una pro~on~ación del fa~ar.
De ahí que desoiga los consejos pacifistas de sus subditos. Jean Gla~10n,
uno de sus consejeros, recomendaba mantener la pa~ con Francia (a
diferencia de Gattinara); y otro de ellos, Gérard de Pleme La. Roche, se
quejaba en 1523 de que el rey no aceptara el consejo de nadie Y el que
quisiera decidir y solventar todo solo.. (Ko~er, 174) ... De ~ que no
consulte a los príncipes electores para mvestlr a su. hijo Felipe con el
feudo de Milán en 1540, sin considerar los mtereses franceses
tradicionales en el ducado. (270) De ahí que ignore el con~e¡o de los
militares y ataque Argel a pesar de las adversas :ondic1ones d~
navegación advertidas por ellos; el resultado fue catastro~co y aument_o
la amenaza corsaria en el Mediterráneo. (274-276) De ahí que desconfíe
de los aduladores que pueden esconderse en la máscara de un aparente
buen consejero. Esta enseñanza sí la aprende de ~rasm~, per~ por
razones de seguridad personal: " ... sepa que los más pu¡antes llllpenos de
los más encumbrados reyes, cayeron por las lenguas de los aduladores."

A través del diálogo (sugerido con el uso de la segunda persona
en singular por el rey), el ser humano, puntualiza Cárceles Laborde, se
nutre de la experiencia de la vida, de los otros; tiene un papel clave en la
formación y acumulación del saber. (187) Existen, además, dos formas
de aprendizaje, según Vives y Huarte: con la fuerza del entendimiento
(por medio de la vista) o con la ayuda del maestro (por medio del oído).
Ambos coinciden en que el oído es la forma más efectiva de aprendizaje.
(182). Por eso, Carlos V se dirige su hijo como un maestro que busca ser
escuchado más que leído. Escuchar es asimilar el patrimonio de la
experiencia, y la experiencia respalda la imagen pública de un príncipe
bueno y justo.
Por otra parte, el emperador podrá desconfiar de los consejos de
quienes le rodean, pero atenderá los consejos espontáneos de la sabiduría
popular. En el capítulo VI de la obra Crónica burlesca del emperador Carlos V
de Don Francés de Zúñiga8, el narrador refiere el arribo del rey a
Aragón:

(85)
Su escepticismo en los consejos de otros se evide~cia al eliminar
el puesto de gran canciller a ~aíz de 1~ muerte, de. Gattmara en ~ 530.
Carlos V se convierte en el meior conse¡ero de s1 m1smo. Esto explica el
porqué los consejos que Carlos V brinda a .su hijo ~elipe pr?vienen
esencialmente de su experiencia personal. La unagen publica e.xito~a de
un príncipe cristiano se desprende de las lecciones de la expenenc1a. El
emperador emplea el recurso del diálogo para ~~comen~arle, ror
ejemplo, que evite la flaqueza "que estorba a hacer ~¡os y qwta l_a vida,
como lo hizo al príncipe don Juan, por donde vme a ~eredar estos
reinos". Carlos V se basa en la experiencia fatídica del príncipe Juan para
enfatizarle que "por eso os habéis mucho de guardar cuan~o
estuviéredes cabe vuestra mujer, y porque es algo dificultoso, el remedio
es apartaros della lo más que fuere posible ... " (100). Asimismo le
aconseja que respete a los papas pero "sin abandonar naturalmente
ninguno de los derechos, intereses, ni el provecho común y bienestar de
7
vuestras posesiones". (Blockmans, 216-217) •
madurez, persistió en aplicar leyes severas contra pobres y conversos. Veamos esto como un
ejercicio cristianamente ideológico.
.
7 El diálogo es fundamental en el aprendizaje de un príncipe. En el famoso diálogo 20 de Vives,
Moróbulo intenta persuadir al príncipe Felipe de que abandone el estudio de las letras por
considerar que sólo le sirve a quienes "se inician para el sacerdocio o los que han de ganarse la
vida con el estudio". Lo conmina al ocio y minimiza la labor pedagógica de su tutor, Juan de

262

El rei entró en Aragón y fue en la villa de calatayud recebido con gran
plazer y alegrías. Y yendo por la calle el rei yva descuidado, abierta la
boca; y llegó por quillas un villano de la dicha villa y le dixo: -"Monseñor,
cerra la boca, porque las moscas de este reyno son traviesas." El rei le
respondió que le plazía, que del necio el primer consejo. Y el rei le
mandó dar trecientos ducados al labrador porque era pobre. (13)

Zúñiga. Sofóbulo interviene en la conversación para demostrar el juicio erróneo de Moróbulo, y
que Felipe concluya por sí mismo que "nada hay tan necesario a mi condición y a mi persona de
póncipe como la ciencia y el arte de gobernar''. El recurso empleado por Sofóbulo es el del juego;
Felipe debe jugar a que es rey. Sofóbulo le pide que como rey ordene al caballerizo mayor le
traiga un caballo napolitano "coceador y falso", para que Felipe lo monte. Éste se rehúsa a
hacerlo porque "todavía no tengo experiencia ni fuerzas para regir un cabaUo que tasca el freno".
A lo que Sofóbulo contesta: "¿ o te atreves a subir el caballo y te dispones a gobernar un pueblo
más difícil de tratar y dirigir que cualquier caballo?" (Vives, 159-163) La experiencia se adquiere
leyendo, pero también gobernando. Esto último no lo enfatiza Sofóbulo.
8 Don Francés de Zúñiga (1490-1533) perteneció a una famiÍia de ascendencia judía convertida al
cristianismo a finales del siglo XV. Sirvió como bufón en la corte de CarlosV, de 1517 a 1529. En
su obra Crónica burlesca del emperador Carlos V narra en forma humorística y subjetiva algunos
acontecimientos vividos por el rey en ese lapso. Para José Antonio Sánchez Paso, su estilo de
narrar carece de una estructura interna y coherente; no tiene el propósito de historizar al ser poco
objetivo; "no está más que comportándose dentro de la "urbanitas" y siguiendo la trayectoria
renacentista del yo como eje sobre el que gira la conducta humanista" (43). Aunque el testimonio
~e Zúñiga es siempre partidario de la causa del rey, es relevante porque, en su carácter
llltrahistórico, no pretende ajustarse a un canon predeterminado de composición narrativa; esto le
imprime cierta frescura y naturalidad. Puede o no creerse lo ahí relatado, pero presenta una
perspectiva alterna de la época.

263

�En este pasaje podemos resaltar la importancia de la experiencia
(sabiduría popular) de la cual Carlos V aprendía cuando viajaba. El
consejo de cerrar la boca ~a cautela) pudiera parecer insignificante por
provenir de un hombre humilde, pero el rey le concede relevancia debido
a que lo recibe espontáneamente.
Aunque Erasmo le aconseja el viajar como un medio idóneo para
conocer lo que se reina, y de este modo velar por el bien común, Carlos
V lo hace para corroborar su dominio en él. Por eso asume el riesgo de
realizar viajes largos. La movilidad política es un reflejo de poder
imperial. Esto explica el que su monarquía haya utilizado capitales
temporales para evitar posibles revueltas sociales. (Morollón, 5)
Sin embargo, el viajar como instrumento de dominación política
tenía sus propios límites. Se podía viajar a Francia para someter al rey
enemigo, pero una vez liberado éste, era peligroso y sumamente oneroso
el mantener dicha dinámica. Es aquí donde las alianzas matrimoniales
desempeñan un rol estratégico. La boda de Leonor, hermana de Carlos
V, con Francisco I, se ideó para reforzar el tratado de paz con Francia,
pero en el fondo se procuraba ejercer un mayor control sobre éste
(Kohler, 207) Esta alianza ofrecía, ante la opinión pública, el mensaje de
un rey (Carlos V) que no sólo sabía perdonar a su enemigo, sino que
también confiaba en él, al grado de "cederle" a su hermana. La misma
experiencia le enseñará a Carlos V a no pecar de incauto. No sólo no
recuperó Borgoña, sino que propició la infelicidad de Leonor: no tuvo
hijos con Francisco I, quien a su vez la engañaba con otras mujeres, al
grado de otorgarles títulos nobiliarios. (Blockmans, 44)
La advertencia contra las alianzas matrimoniales ya había sido
enunciada por Erasmo: "Si las alianzas matrimoniales de príncipes entre
sí otorgasen tranquilidad al mundo, desearía yo que todos estuvieran
ligados por multitud de alianzas matrimoniales." Y agrega: "¿De qué
sirvió hace años la alianza matrimonial si Jacobo, rey de Escocia, invadió
con sus tropas hostiles?" (157)
Para Erasmo lo ideal es que el príncipe se despose por amor con
una mujer virtuosa: "la mujer más recomendable por su integridad, por
su modestia y por su prudencia". (156) Si Carlos V elige a Isabel de
Portugal no es particularmente por el recuento de sus virtudes, sino por
intereses económicos. La utilidad de la boda estribaba en que Portugal
aportó una dote que ascendía a dos millones de ducados; los
indispensables para que Carlos V continuara financiando su guerra
264

contra Francia. (Kohler, 178-179) El éxito de la alianza matrimonial la
quiso repetir casando a su hija natural, Margarita, con Octavio Farnesio,
ni~to. de Pablo !Il, para "estrechar" los lazos con el poder papal.
~s~smo, resolVIó casar a su hijo Felipe con_María, hermanastra del rey
mgles Eduardo VI, para fortalecer las relaciones diplomáticas con
Inglaterra. Lo paradójico es que Felipe y Maria no tuvieron descendencia.
(Kohler, 333) Nuevamente los consejos de Erasmo son ignorados.
Las decisiones ideológicas del emperador son hijas de la intuición
política. Carlos V intuye que es un predestinado. Gattinara se lo
confirmó al traducir su voluntad de poder en el presupuesto de una
9
monarquía universal • Para éste, "un Emperador y una sola ley son los
garantes de la paz y de la justicia." (97) Por eso, el sometimiento de Italia
sólo podría cristalizarse con la coronación de Carlos V en Bolonia. No
b_astaba con imitar el ejemplo de Jesucristo; había que superarlo. Es
cierto que Erasmo aboga por una monarquía, pero siempre y cuando ésta
'.'quedase moderada y equilibrada con aristocracia y democracia para que
¡amás degenerase en tiranía, sino que, al nivelarse estas tres formas de
gobierno entre sí, la república adquiriese consistencia". (58-59) Como
sabemos, la aristocracia y la democracia quedaron sometidas a los
designios del rey guerrero. Erasmo reconoce que "reinar es cosa divina",
pero nunca postula que quien reine emule a un dios. Erasmo admite
"q~e ~o_bernar a hombr:~ libres y bien dispuestos ante el mando es algo
mas divmo que humano (60), pero lo dice para recalcar que el gobernar
es un privilegio y una responsabilidad cívica de quien ejerce la autoridad.
En síntesis, Eras~o está muy lejos de promulgar una monarquía
uruversal. Como bien señala Kohler, la única monarchia orbis para Erasmo
era la de Cristo (95); un ideal igualmente pretencioso p~es trasluce una
visión religiosa eurocéntrica. Pero esa imagen labrada de monarca
universal es la que legitima el saqueo de Roma, en 1527.
El objetivo de viajar a Italia era propiciar la elección de Fernando,
hermano de Carlos, como Rey de Romanos y ejercer de este modo la
~ El origen del concepto ."monarquía universal" es medieval. Dante Alighieri, en su tratado
Moaarchia" (1314), descnbe el "Imperiurn" como "el único gobierno temporal unitario que
garantiza la paz _uru~rersal" (KohJer, 95). La visión de 1\lighieri es congruente con su concepción
tolome1_ca (geocentnca). Otro antecedente podría ser bíblico. Salomón, rey adalid de la justicia y la
sab1du?a, encabe_za "metafóricamente" el ideal de monarquía universal. Íñigo López de Mendoza,
marques de Santillana, menciona en uno de sus proverbios: "Salomón sabiduría / procuró/ con
~a qua! -~d,~stró/ _la señoría/ del mund~, la monarchia/ universal,/ sin contienda nin egua[/
omparua . (El cancionero castellano del siglo i-..'V, 16) 1 o es gratuita, por ende, la vinculación de
Carlos V con el rey Salomón.

265

�primacía de los Austrias en el Sacro Imperio Romano. En esta
intervención murieron más de 10,000 personas, se incendió parte de la
ciudad, se hurtaron los tesoros de las iglesias, y el Papa Clemente VII fu?
hecho prisionero. (Kohler, 191-94) Se piensa que el emperador la~ento
el resultado final de su empresa arguyendo que los excesos estuvieron
fuera de su control. ¿Qué hubiera opinado Erasmo al respecto?
Sostendría que un príncipe que lacera implacablemente un remo se
devalúa a sí mismo:
Creso una vez tomada la ciudad al ver a los soldados, les preguntó qué
hacía~. Le respondieron que hacían _lo que suele, hacer __un ejército
vencedor, saquear los bienes de los cmdadanos, y el les di¡o: &lt; &lt;~er~
•qué oigo? ·No son ya tuyos todos estos bienes puestos que me venciste.
e·Por qué epues esos devastan lo tuyo?&gt;&gt; Uununa
. do e·iro por estas
~alabras, instó ; sus soldados a abandonar el saqueo. Esco mismo deberá
tenerlo siempre en cuenta el príncipe: &lt;&lt;T?do l? que se saca ?ºn
extorsión me incumbe; me afecta que se expolie y pisotee a los demas y
todo lo que delinco contra ellos, contra mí mismo lo hago&gt;&gt;. (69)

Podríamos suponer que el saqueo de Roma deterioró la imagen
pública del emperador, pero en r~alidad ~~ , capitalizó este_ hecho
vergonzoso. Se promovió que I~lia ª?qwru1~ un nuevo_ , tmpulso
socioeconómico bajo la tutela de un 1mpeno en v1as de expans10~, y que
además seguiría contando con el apoyo de las principales sociedades
bancarias genovesas para consolidarlo. De rebo_te,. el poder _r~pal
aprendería a obedecer y someterse a los des1gruos_ del maXlffio
¿representante? ¿defensor? de los inter~s~s divinos en la ~er~a: Carl?s V.
·Un tirano disfrazado de interlocutor divmo? Erasmo decia: Pero tu que
~res un príncipe cristiano, cuando oyes o lees que eres imagen de Dios,
que eres su vicario, intenta no enorgullecerte de e~o." (36~ Agre?a: ''.Pues
el poder sin bondad se convierte en puro despotismo, sm sab1duna, en
prejuicio, en vez de gobierno". (36) Más adelante señala: "En fin, son
dignos del título de príncipe, no aquellos que toman la república para su
propio beneficio, sino quienes se entregan al servicio de la república (...)
Séneca dijo la gran verdad de que un tirano se diferencia de un rey por
sus obras, no por el nombre". (40-41)
Entendamos con esto que el emperador tomó la república de
Italia no para sí mismo sino para la causa del imperio de Dios. Por ende,
un príncipe que actúa justificado por tan excelsos ideales cristianos no
debe ser visto como un tirano sino como un príncipe humanista.
266

Aplíquese esto a la ¿Conquista? ¿saqueo? ¿expansión divina? en América.
El emperador anhelaba el beneficio futuro de los pueblos sometidos. Es
de cristianos obrar así. El éxito imperial es el resultado de un
comportamiento ético ambiguo. Erasmo proporciona el origen de esta
fórmula sin saberlo, cuando distingue entre un tirano y un rey:
La intención del tirano es hacer todo lo que se le antoja, por el contrario,
el del rey es obrar recta y honestamente. El premio del tirano son las
riquezas, el del rey el honor que conlleva la virtud. (43)

La fórmula descansa en una mezcla cautelosa de riquezas y
honor. Es decir, se puede ser virtuoso sin dejar de ser rico. Sin embargo,
Carlos V fue cuestionado por su actitud ostentosa al ser coronado en
Bolonia (1530):
... avanzaba el propio Emperador bajo un palio lujosamente adornado,
con la armadura completa y el cetro en la mano. Su yelmo mostraba una
gran águila y las gualdrapas de su cabello eran de paño dorado recamado
de pedrería. (Kohler, 210)

En defensa del rey podemos decir que iba vestido a la altura de
Dios. Que una imagen humilde o harapienta hubiese menguado el
impacto social y político en el espíritu de sus súbditos. Pocas veces un
rey estuvo tan seguro de sí mismo. No sólo predica el paternalismo
recomendado por Erasmo: "Pues ¿qué otra cosa es el reino sino una gran
familia? ¿Qué es el rey sino el padre de muchísima gente? "(52), sino que
le sirve para legitimar su guerra férrea contra los turcos y los
protestantes.
La astucia, una cualidad política tan vilipendiada por los manuales
de comportamiento cristiano, le permitirá intuir y reconocer cuáles son
los momentos y los medios propicios para enfrentar al enemigo religioso;
la astucia, esa "villana" despreciada no sólo por su connotación
maquiavélica sino también por considerársele un "distintivo judío". Al
respecto, Bensión Netanyahu cuestiona la visión maniquea de Claudio
Sánchez-Albornoz:
Dicho en otras palabras, según Sánchez-AJbornoz los judíos de España
se las ingeniaron con su peculiar astucia para enriquecerse a sí mismos y
subyugar a los cristianos, en consonancia con su creencia mesiánica, su
pasión por los bienes materiales y sus ideales comunitarios. Todo esto no
pasa de ser mero eco de algunos clichés antisemitas medievales ...
267

�Y luego apunta demoledor:
Ahí, pues, radica el gran conflicto: de una parte, l?s_ judíos, ricos en
sentido de comurúdad astucia y propensión matenalista; de otra, los
españoles, individualistas, idealistas, soñadores en el otro mundo. Pero
¡qué extraño que este país tan místico fuera capaz de ?ar la vuelta al
mundo en busca de algo tan "abstracto" como el oro! ¡que raro _que gente
tan orientada al otro mundo lograra fundar un impeno mundial basado
.
.
1
,
inevitablemente en empresas mundanas y asp1Iac1ones terrenas. ¡que
inverosímil que pueblo tan poco interesado en el d~~o y tan ignorante
en el sentido de la astucia, contrariamente a los Judíos, estableciera su
poderío sobre el espionaje, el estado policial, la eliminación despiadada y
la diplomacia artera! (100-101)

Por eso resulta más cristiano emplear el vocablo prudencia que el
de astucia; por no parecer reiterativos al afirmar que es más pru~ente
emplear prudencia. En la guerra contra los turcos, Erasmo recorruenda
prudencia:
y O considero que rú siquiera contra los turcos debe dedararse ~a _g~erra
a la ligera, ante todo porque pienso que el reino de Cns~o _se ongmo, se
propagó y se consolidó por un camino totalmente distinto. ~~ vez
convenga intentar propagarlo por medios distintos a los que nac10 Y se
extenclió (...) Ante todo procuremos vivir fraternalmente como
cristianos y, después, si lo consideramos necesario, ataquemos a los
turcos. (176-177)

negociar con el pirata Barbarroja en la costa de Berbería para que éste se
aliara contra los turcos. (31-32) Carlos V sabía que no podía arriesgar su
imagen cristiana; por eso recurrió a estos subterfugios diplomáticos. El
consejo de Erasmo es pertinente cuando dice: "El tirano pretende ser
temido, el rey ser amado" (44), pero el medio que aconseja para evitar ser
odiado es poco cristiano de su parte:
Y no debe pasarse por alto a este propósito el consejo de Aristóteles,
según el cual el príncipe que quiere evitar el oclio de sus súbditos y
hacerse acreedor a su benevolencia, delegue en otros los asuntos odiosos
y haga por sí mismo los dignos de aplauso. Obrando así una gran parte
de la odiosidad recaerá en los que se encargan de la administradón,
principalmente si son además ocliosos al pueblo por otras razones. (109)

La propuesta erasmista es un elogio a la astucia. ¿O debemos
seguir insistiendo en llamarle a esto prudencia? Carlos V aplica de
manera íntegra el consejo del filósofo para evitar el desprestigio. En las
acciones emprendidas para lidiar contra el enemigo moderno de su
tiempo: el luteranismo, el rey se auxilió de medidas cautelosas. Si bien
condenó la herejía protestante en la Dieta de Worms (1521), "no eludió
la búsqueda de formas de entendimiento, plasmados en su insistencia por
la convocatoria de un Concilio ecuménico ... " (Ochoa Brun, 38) Esto
~xplica por qué, a pesar de esa condena, en los Países Bajos se forjó la
unagen de un príncipe hasta cierto punto tolerante. En el fondo, la
"tolerancia" de Carlos V (en el caso particular de Lutero) responde a una
motivación económica y política:

Pero, ¿cuáles podrían ser esos medios distintos para ensanchar el
reino de Dios? ¿medios prudentes? ¿medios distintos a los empleados
durante las Cruzadas, que fueron sangrientos y crueles pero
cristianamente justificados? ¿Cómo se puede seguir viviendo fraternalmente
como cristianos después de haber exterminado con prudencia al enemigo?
¿Medios prudentes son aquellos que empleó el rey para evitar el avance
de los turcos en la frontera húngara? Recordemos dos casos en donde
era ilícito el negociar una alianza con los infieles. En uno de ellos Carlos
V lo hizo indirectamente para concertar una tregua con los otomanos en
la frontera húngara "cuya defensa correspondía a Fernando de Austria,
hermano del Emperador."(Ochoa Brun, 31) Carlos le solicitó a su
hermano que enviara emisarios a pactar temporalmente con el enemigo.
El otro caso se suscitó cuando el capitán Alonso de Alarcón intentó

A este condicionamiento económico es posible añadir uno
político: Carlos inútilmente quiso quemar los libros de Lutero en el
imperio alemán, pues éste contaba con la protección del duque de
Sajonia (el príncipe elector Federico el Sabio, fundador de la Universidad
de Wittenberg) quien exigió que se le diera a Lutero la oportunidad de
defenderse. Por eso Carlos V no pudo actuar a1 inicio con sumo rigor
contra Lutero, y tuvo que ofrecerle un salvoconducto para ser
Interrogado en la Dieta de Worms. (104) Sin embargo, Carlos V, como

268

269

En el imperio alemán el emperador no disponía de medios suficientes
para someter directamente a sus súbditos, estando obligado a colaborar
con los correspondientes gobernadores municipales y territoriales para el
ejercicio de su autoridad. (Blockmans, 104)

�portador de guerra en la sangre~ no olvidaba el determinante ~onsejo
familiar: su ineludible compronuso de defender con vehemencia la fe
católica; y el enemigo acechaba. Supuso, como bi~ comenta Blockmans,
que bastaba con someter a los prín?ipes cristianos para detene~ un
movimiento religioso que ya se habta propagado. (119) Del nusmo
modo, Erasmo supuso que bastaba con aplicar .al pi~ de. la letra las
enseñanzas cristianas para mantener la unidad del rmpeno. Sin embargo,
se superpone de nuevo la ambigüedad ética_ de Cado~ V. T_rata con
clemencia al príncipe elector protestante Fedenco,,despues de tn~nfar en
la batalla de Mühlberg a pesar de que éste se habia burlado de el, en un
escrito llamándole "Carlos de Gante, que se tiene por Emperador"
(K.ohl:r, 333); y no le confisca sus propiedades, pero sí lo humi!la al
obligarlo a que se arrodille ante él, "exigiéndole elevadas sumas de dinero
como indemnización por haber actuado en su contra" (Bloc~a~s, 121)
Tiempo después, en 1551, los príncipes protestante~ se aliaran con
Enrique II, rey de Francia, enemigo de Carlos. La nec;s1dad de _e~frentar
a Francia obligó al emperador a pasar por alto el escandalo religios~ del
divorcio de Enrique VIII, rey de Inglaterra, para asegurarse un aliado
poderoso. (58) Arriesgó su imagen católica, pero pres~rvó su ~o~er
imperial. Abdicó en el momento preciso ~vitan~o que_ s~ rmagen publica
se depreciara, y asegurándose de que su hi¡o Felipe recibiera el trono para
darle continuidad a su política monárquica.
Su abdicación no significó el término de su carrera política. Para
algunos especialistas es cómoda la imagen del e~perador místi~o ~ue se
retira para vivir apaciblemente en el monasteno de Yuste: Si bien_ ~e
dedica aquí a la pesca, al reposo y al cuidado de sus relo1es, ~~mb1en
invierte su tiempo en velar con sigilo el proceso de su sucesion; y a
deleitarse en la lectura de sus obras predilectas; entre ellas, la
recomendada por herencia familiar: E/ cabaflero determinado que, se~ún
Checa Cremades, le había transmitido las principales virtudes del código
caballeresco: sabiduría, honor, fortaleza, nobleza, liberalidad etc. (20-21)
En las ilustraciones de dicha obra aparece su autor dialogando
con Pensamiento, combate con Desconcierto, come con Entendimiento, y en el
llano del Tiempo lidia y sucumbe a la edad; llega al Palacio de los Amores
donde Deseo busca tentarlo con las cosas pasadas. Abandona el Palacio y
arriba a un cementerio "en donde la muerte aparece en todo su horror".
(339-341) En otras láminas de la obra transitan figuras históricas como la
de la reina Isabel La Católica que " marcha segura de sí misma en un

carro triunfal", y que aunque muere, la Fama y la Gloria aparecen dándole
sepultura. (341-342)
Es probable que esta obra de corte caballeresco haya impactado a
Carlos V por tres razones; la primera es que el principal atractivo de la
obra para el rey recaía en las ilustraciones o en las imágenes que
acompañaban a su lectura; esto explica el que Carlos V conciba el arte
(particularmente la pintura y la escultura) como herramienta clave de su
proyección política. La segunda es que se identificaba plenamente con las
virtudes personificadas en el comportamiento del caballero; inteligencia,
perspicacia, prudencia, templanza, a pesar de que, como en la danza ?e la
muerte, ni la más alta potestad mundana escape de ella. La tercera es que
veía, en el desfile de sus ancestros históricos (Isabel, por ejemplo), un
destino similar para él: la obtención de la gloria, a pesar de la muerte.
Pero, ¿cómo vencer a la muerte en vida? ¿cómo asegurarse de que sería
recordado a través de los siglos? Quizá glorificándose a sí mismo a través
del arte. El arte es también portador de guerra en tanto es utilizado para
exaltar los momentos gloriosos del combativo emperador. El arte como
una crónica integradora de sus grandes conquistas. Coincidimos con
Kohler cuando afirma que Carlos V utilizó las artes para dar realce a su
reputación y poder, y para conservar la gloria y la fama de su familia. (95)
Una obra probablemente inspiradora de esta idea es El caballero

determinado.
Tiziano y Leone Leoni son, en la opinión de Checa Cremades, los
dos pintores italianos que exaltan la imagen cesárea del rey a través de su
obra. (276) En la inmortal pintura La Gloria de Tiziano el impacto del
arte en la opinión pública es triple: un rey en actitud humilde que se
desprende de su corona; un rey en actitud humilde que se postra ante las
autoridades celestiales; y un rey en actitud humilde que obtiene el acceso
al cielo. La gloria es la compensación de la humildad. El arte es un
artífice ideológico en la medida que construye y transmite este mensaje
social. Pero, ¿acaso no es legítimo que un emperador desee auto
complacerse a través del arte para asegurarse que ha obtenido la gloria
antes de expirar? ¿Qué piensa Erasmo al respecto? Diría que la auto
alabanza en el arte es una forma disimulada de adulación:
Si tratas de parecer ilustre, no hagas ostentación de esculturas o falsos
retratos de colores en los que, si algo es de verdadera alabanza, esto se
debe al talento y actividad que el pintor evidencia. Más bien al contrario,
reproduce con tu modo de vivir el monumento de tu virtud. (28)

270
271

�Pero para Carlos V no es suficiente haber vivido y triunfado; es
necesario certificarlo artísticamente. Desde esta perspectiva, haber
luchado contra el furor de su época (entiéndase por furor aquel enemigo
impío que desequilibra el orden universal que el rey procuraba mantener)
no era suficiente; había que proporcionar un testimonio artístico de ello.
Tal y como lo hizo Leoni con El Furor donde Carlos V aparece como un
príncipe. magnánimo y bondadoso que "ha hecho que el templo de la
Guerra se cierre dejando dentro al Furor". (Checa Cremades, 287) Pero
aventuremos un argumento a favor del rey. Para Sepúlveda el deseo de
gloria mundana es honesto porque no es contrario al ejercicio de la
virtud. Esto, porque la gloria se ha buscado a través de la prudencia.
(Maravall, 201-02) Y ya hemos visto a lo largo de este trabajo cómo el
emperador ha cultivado la virtud cristiana de la prudencia. La gloria es
virtuosa porque emana del rey. Erasmo, queriéndolo o no, justifica esta
idea. El oro, la púrpura y el cetro son símbolos de virtudes, y el deseo de
gloria no es contrario al ejercicio de la virtud:
¿Qué indica el oro, sino una sabiduría singular? ¿Qué el fulgor de las
joyas sino virtudes eximias y rrúnirnamente plebeyas? ¿Qué la
resplandeciente púrpura, sino el sumo amor a la república? ¿Qué el cetro,
sino el tenaz espíritu de la justicia el cual no se apartará por ninguna
desviación del camino recto? (....) La diadema, el cetro, el manto, el
collar, el tahalí (cinturón) en el buen príncipe son insignias de símbolos
de virtudes; en el malo, indicios de vicios. (28-29)

Erasmo va más allá: una de las más profundas virtudes de un
príncipe descansa en el dominio de sí mismo; antesala de la gloria:
Y si no hubiera a nadie a quien vencer, lucha contigo mismo, pues ése es
el más hermoso de todos los combates y verdaderamente digno de un
príncipe invicto si cada día se esfuerza por mejorarse a sí mismo. (51)

Tal combate consigo mismo que abdica y se despoja artísticamente de su
corona con un efecto certero de humildad. En otro momento Erasmo
menciona:
Que te venza el respeto de lo honesto; que la utilidad pública venza las
inquietudes privadas del alma. (32)

. ~a ~xaltación. artística de Carlos V es exitosa porque mezcla con
sab1du~a, c1ert~s ~~sis d~ protago~smo, y. paternalismo. El emperador
subor~~ el e¡erc1c10 político del b1en publico a sus intereses personales.
Supo ¡ust1ficarlos, ante la opinión popular, como sociales. Reconozcamos
el mérito._ ~ua~do ~rasmo se expresa de este modo: "Piensa siempre
que, d_o~o, tmpeno, reino~ majestad; poderío son vocablos paganos,
no cnstlanos. El gobierno cristiano sólo es buena administración
beneficencia y vigilancia"(61), ¿en qué clase de príncipe terrenal estarí~
pe~sando, cuando precisamente esos vocablos: dominio, imperio, reino,
m~¡estad _Y poderío serían los elementos coyunturales de la pretendida
urudad cnst1ana?
·
·
A pesar de nuestras discrepancias con el ideario filosófico de
Eras~~ en Educación de un príncipe cristiano, es inobjetable su función
coerc1t1va dentro del humanismo español del siglo XVI.
La honestidad del pensamiento erasmista no está en discusión
pero_ s~s depositarios no estuvieron a la altura de ese pensamiento. Fu~
un SltVlente d~ las exigencias reales. Fue adoptado estratégicamente para
fortalecer la tmagen pública de un imperio cristiano: "extranjero" y
bélico.
, . La pro~uesta erasmista, aunque legítima, fue diseñada para un
pnnc1pe 1mpos1ble. El reino de Erasmo no era de este mundo. Ya
Jesucristo ~a~ía advertido que su reino tampoco lo era; tampoco lo fue el
modelo cnst1ano que la Iglesia católica osó imponer a quienes les asistía
el derecho de vivir su fe de un modo distinto.
El ser humano, antes que religioso, es un ser con vocación bestial
qu~ requiere ~er co~stantemente educado. Su naturaleza irracional y
egolatra es qwen me¡or nos ayuda a reconocerlo. En este sentido no
existe una _apla~tant_e, diferencia entre las guerras de ayer y las de ho;. La
gue_rra _es ~aginac1on de poder, y es también poder sin imaginación.
Qwen tmagina tenerlo nunca lo tiene del todo. Subyace la sensación de
que quien triunfa ha sido vencido un poco.

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CÁRCELES LABORDE, Concepción (1993), H11t11anismo y educación en España
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272

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274

,

275

�LITERATURA DETECTIVESCA

Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Mtra. Juana Garza de la Garza
Preparatoria Nº 9 y 7

UANL
Introducción
La literatura, como todos los aspectos de la vida, es un elemento que está
en constante renovación. Esto se ha .manifestado en todos los tiempos y
en los más diferentes espacios.
Durante el siglo XIX, irrumpe en el ámbito literario un género
que alcanzaría su pleno desenvolvimiento en el XX: la literatura
detectivesca, la cual estudiaremos en el presente trabajo, enfocándonos
tanto en el aspecto teórico como en el práctico del mismo.
El motivo fundamental que nos indujo a seleccionar este aspecto,
es el interés de querer ahondar en un género que, a través del tiempo, ha
suscitado una serie de interrogaciones y de críticas, a veces favorables, en
ocasiones desfavorables, pero siempre con alto grado de polémica.
En el desarrollo de este trabajo, primeramente haremos un
estudio sobre lo que es la literatura detectivesca, con el propósito de
ubicarla en el tiempo y en el espacio, en su inicio y en su evolución,
realizando una breve reseña histórica y mencionando a los iniciadores del
género y a sus principales representantes. Con la intención de encauzar
. debidamente este aspecto de la investigación, procuraremos proveernos
de una serie de fuentes consideradas confiables, con una bibliografía lo
277

�más específica posible.
.
En otr¿ apartado habremos de analizar deterudamente las
principales características de la literatura detectivesca. Para ~llo nos
apoyaremos en una serie de textos cuyos autores son considerados
autoridades en la materia.
En seguida, mencionaremos los datos biobibliográ~cos de una de
las autoras más representativas dentro de la novela detectivesca: Agatha
Christie así como también nombraremos sus obras más sobresalientes.
Finalmente haremos un estudio minucioso sobre una de las obras
pertenecientes a la literatura detectivesca: ,"~oirot en Egi~to", de Agatha
Christie, para localizar en ella las caractensticas que la ~b1_can dentro del
género y analizar detenidamente si dichas caractenstlcas se hacen
presentes en la obra cuestionada.
.
.
. ., .
.
En la realización del presente traba¡o de 111vest1gac1on literana,
habremos de apoyarnos en la metodología utilizada a_ctualmente por la
Universidad Autónoma de Nuevo León. D e la misma manera nos
auxiliaremos de una serie de libros y revistas que consideramos
autoridades y confiables en el tema.
. .
,
En la elaboración de la presente labor, la fuente pnnc1pal sera el
libro cuya ficha bibliográfica es:
CHRISTIE, AGATHA. Poirot en Egipto. (Col. Selecciones
de Biblioteca de Oro. No. 146.) Traducción de H. C.
Gramch. Ed. Molino. S/N/Ed. Barcelona, 1985.

I
Literatura de D etectives
1. Concepto de género detectivesco
Para comprender cabalmente la función de la novela y en_nuestro
caso la novela de detectives, debemos tener presente que lo impreso
autoriza, ya que al reflejar la sociedad presenta de ella una imagen ac~va
y el escritor se esfuerza en realizar su obra de la mejor manera posible
inventando para ello, si no reglas fijas, por lo menos una técnica ardua Y
meticulosa.
En el género de la novela dete&lt;:tjvesca el mérito consiste en haber
278

sabido fabricar "una deontología imperativa, pero en el terreno del
1
enigma del juego lógico" .Este tipo de novela requiere el arte de la
combinación y exige el ingenio de un experto en el lenguaje.
La novela detectivesca se revela como un juego de la mente en el
cual la envoltura novelesca tiende a olvidarse y el lector se aboca a definir
el mecanismo intelectual que encubre. Este abstracto placer se sitúa
infaliblemente entre el cadáver de una o varias víctimas y el
descubrimiento de los homicidas. Esto implica una proposición mental
de las diversas maneras de cometer un crimen, así como de las distintas
técnicas detectivescas para resolverlo.
Uno de los aspectos más importantes de la literatura detectivesca
se da a nivel técnico: para suscitar la dificultad hay que disimular al
asesino; para dejar al lector una oportunidad de descubrirlo hace falta,
por lo menos, presentárselo. Esta doble obligación forma parte de los
deberes contradictorios del novelista: proporcionar los elementos de una
solución que tiene que volver difícil y sorprendente.
Vemos los polos opuestos entre los cuales vacila la novela
detectivesca; cómo halaga a la vez las ambiciones de la inteligencia y los
apetitos de sensación. Es necesario sacrificar el segundo aspecto en el
sentido riguroso. La novela de detectives despierta toda clase de
emociones, pero especialmente las que responden a los instintos
elementales. Su objetivo final es recurrir al intelecto a organizar y
dominar el conflicto presentado. Este tipo de novelas "representa la
lucha entre el elemento de organización y el elemento de turbulencia
cuya perfecta rivalidad equilibra el universo"2•

2. Evolución de la literatura detectivesca
Son variadas y muy discutibles las teorías planteadas en torno al
surgimiento de la literatura de detectives: desde quién remonta los
orígenes del género a los asesinatos e intrigas de la tragedia griega, hasta
quién afirma que la novela de detectives nace durante el período de la
Revolución Industrial y de aguda lucha de clases, en el siglo XIX.
Sin pretender fijar una fecha exacta de surgimiento del género
detectivesco, no cabe duda de que factores históricos como el desarrollo
1 Callcis, Roger. Acercal!limtos a lo i111aginario. Traduc. de José Andrés Pérez Carballo. (Colee. Popular. o. 414). Fondo de CuJrura Económica. 1•. edición México, 1989. p. 204.
2 Ibíd. p. 294.

279

�de las grandes concentraciones urbanas _-y del con~i~uiente auge de la
criminalidad-, la aparición de las primeras polic1as sec~e_tas Y el
nacimiento de la prensa sensacionalista{ fueron elementos dec1s1vos en la
aparición del género, que nace oficialmente con "Los crímenes de la calle
Morgue", de Poe.
.
Por otro lado la desconfianza popular en la justicia oficial,
engendró desde muy :emprana fecha la figura del detective privado. q~e
actúa al margen (y muchas veces en franca rivalidad) de los po~c1as
oficiales. La función principal del detective es la de perseguir Y
desenmascarar a quienes han atentado contra la vida o fortuna de los
poderosos. Nombres como el de C~a_rles A~guste Dupin, creado por
Poe Hércules Poirot, de Agatha Christie, el celebre Sherlock Holmes de
Co~an Doyle, el padre Braun de Chesterton o el Abo?ado Perry Mason
de Erle Stanty Gardner, son sólo algunos de los detectives creados por la
imaginación de un autor.
.
Es precisamente con Edgar Allan Poe, (1809-1849), escntor
especializado en el género terrorífico, que na~e, en 1841, la novela
detectivesca y su primer detective: Auguste Duprn. Po~ crea l~s t~mas Y
personajes que harán triunfar este género: El detective ex~entnco, s_u
asistente, el crimen y el misterio que lo rodea, así como la 10operanc1a
policial y la estratagema del investigador.
, .
.
Otro de los grandes escritores en el amb1to de la literatura de
detectives es Artur Conan Doyle (1859-1930), creador del más famoso
personaje literario dentro de los investigadores privados: S~er_lock
Holmes, así como de su ayudante el Dr. Watson. Dentro de sus múltiples
novelas podemos citar Estudio en escarlata y El signo de _los cuatro. A este
autor se le atribuye la introducción del método deductivo para resolver
los casos presentados.
En los inicios del siglo XX aparecen en Francia dos de las figuras
más representativas del género: Arsenio Lupin, obra del periodista M_anuel
Leblanc, (1864-1941 ), que fue el comienzo de toda una sene de
aventuras; y R.ouletabille de Gastón Leroux (1868-1927), quien en ~a
novela El misterio del cuarto amarillo desarrolla el enigma por excelencia
como lo es el de la habitación cerrada.
Dentro de la literatura inglesa de la segunda mitad del siglo XX,
destaca Gilbert Keit Chesterton (1874-19 36), creador de la legendaria
figura del Padre Brawn, sacerdote que desentraña de manera racional y
científica los más diversos crímenes.

Otr? de los grandes detectives creados en la literatura es Sam
Spade, a qwen dio vida el escritor Samuel Dashiell Hammett (1894-1961)
con la novela llamada El halcón Maltés. El mérito de H ammett consiste en
"colocar el asesinato entre aquellos que en realidad suelen cometerlo y
no para proporcionar sencillamente un cadáver"3•
'
,
Son ~últiples y muy variados los nombres de grandes autores del
genero detectivesco; a los ya mencionados podemos agregar a Raymond
Chandler, John Dickson Carr, Stanley Gardner, Leslie Chartens, Ross
Mac Don~d, Chester Himes, Peter Cheyney, Georges Simenon y
muchos mas.
?no de los casos más especiales dentro de la novela detectiv~sca
lo constituye la célebre Agatha Christie, cuyos datos mencionaremos en
un apartado especial.
3. Características de la literatura de detectives

A. Presentación de un caso sin explicación inmediata
. Este caso puede ser un crimen, un robo o un hecho delictuoso
cualqwera. El ~scritor es libre de exponer el caso como lo desee, ya sea
e~ ~orma sencilla o de manera más complicada, hasta llegar a formas
t~crucas muy el~boradas. El suceso no tiene una explicación inmediata
s!-110 que se reqwere de un detective para que lo resuelva en determinado
tiempo.
"
~n este tipo de novela, más importante que la historia narrada es
. el ~aba¡~ ~ ue la _rec?nstruye, pues procura satisfacer, antes que nada, la
4
1nteligenc1a . La 1ntr1ga debe ser sólo una y los malhechores O criminales
d~ben funcionar como unidad para que el interés del lector no se
bifurque y no se extravíen los progresos de la investigación. Los
pr? bl_emas adicionales no deben mezclar sus datos con los del enigma
prmc1pal. Esto es a lo que los estudiosos del género llaman "unidad de
acción".
El n~velista escoge la manera más idónea de presentar el caso:
algunos corruenzan su texto presentando el hecho delictuoso, otros lo
narran como algo que ya sucedió, mientras que hay autores que prefieren
3 S/ A. La novela polidaca. Prólogo de Ro mán Gubern. Ediciones del Cota! S/ N/ Ed Barcel
1979. p. 22.
.
.
ona,
4 Callois, Roger. Op. Cit. p. 256.

280

281

�per~onaje sensible en su trato con los demás, pero no debe mezclarse en
mtnga~ amorosas, porque ~ada debe turbarlo, ni el corazón ni la carne
~ebe distraer su cerebro. S1 algún detective muestra a su compañera no
ti~ne nunca palabra ni gest?s afectuosos para ella, quien parece ser ~ás
b1en una col:boradora a ~wen felicita o reprocha, según lo maneja. En la
no_vela d~l $enero detectivesco lo que importa es el sentido intelectu 1
el ¡uego Jogico.
ª Y

hacerlo a la manera tradicional, es decir, empiezan la historia en forma
común y van preparando la mentalidad del lector para el suceso que de
pronto se presenta y que constituye el caso a resolver, luego aparece el
detective e inicia las investigaciones y hace deducciones necesarias para
aclarar el conflicto y descubrir al criminal.

B. La necesaria intervención de un detectivey de uno o varios culpables
En este género es imprescindible la intervención de un personaje
de características muy especiales: el detective, ya que sólo él puede
descubrir al culpable.
Resulta necesario mencionar que en el género detectivesco tanto
el investigador como el malhechor son personas muy inteligentes: el
delincuente busca realizar su tarea de la manera más perfecta posible; el
detective debe encontrar algún error que haya pasado por alto el asesino
o ladrón; para esto sigue el rigor de los razonamientos de sus reflexiones.
Su investigación consiste en discutir posibilidades y llegar al triunfo
cuando consigue que coincidan en un individuo una ocasión y un móvil.
La tarea del detective consiste fundamentalmente en encontrar al
criminal, pero este trabajo está sembrado de trampas: primero se disculpa
a quienes presentan una coartada sólida o demuestran que no tienen
mterés en la muerte del asesinado, pero pronto el lector se percata de que
todos (o casi todos) los personajes que intervienen en el drama terúan
alguna razón para llegar al asesinato y posibilidades equivalentes de
hacerlo. Al llegar a este punto el detective se deja guiar por el
procedimiento de discriminación.
Otro de los medios habitualmente empleados para averiguar
qU1én es el culpable del crimen investigado es ver quién miente; pero
todos, en mayor o menor medida, tienen algo en su conciencia que han
querido ocultar, por lo tanto todos mienten. El detective se esfuerza en
descubrir la causa de esas mentiras diversas y el que ha mentido sin tener
orra cosa que disimular que el crimen, ese será el homicida; para
descubrir esto se maneja una serie de hipótesis laboriosamente
estructuradas, que se van eliminando poco a poco, hasta que queda una
sola teoría y a través de ella la verdad surge por sí sola.
El detective, además de una inteligencia fuera de lo normal, de
una gran capacidad de observación y de análisis, de un poder de
razonamiento y de deducción perfectamente ejercitados, debe ser un
282

El ~sm~ de\ectiv:e ?uede intervenir en Ja solución del crimen o
~bo en va~as histor~as distintas, por ejemplo Auguste Dupin, SherJock
olmes, Hercules Po1rot, Jane Maple, Perry Mason Ellery Queen Philo
Vanee, etc.
'
'
. Por su parte, el delincuente también posee características mu
especiales que ~o hacen destacar del resto de los persona¡·es que actúan ey
el relato· s p
di ·,
.
.
n
d . . , ~ nmera con c1on es su mteligencia para cometer un hecho
elictivo sm delatarse. También es muy importante la sagacidad para
ocultar s~s actos por medio de coartadas aparentemente perfectas su
sangre ~~la al e~fre~t~rse a los problemas que se le presenten duran:e la
plane~c1on y e¡ecuc1on de su delito. El personaje delincuente debe ser
mane¡a~o de tal manera que destaque la actuación del detective para
d escubmlo.

C La fucha de laj11sticia contra la ityusticia
Este aspecto_ siempre está presente en la novela detectivesca ya
sea de manera explícita o implícita.
'
d

En la relación auto~-lector, el primero maneja casi siempre Ja idea
e que lo canallesco, lo rum, debe ser castigado y lleva al lector a desear
que. al fina] de la novela triunfe la justicia, que el delincuente reciba su
castigo. Por ello en las obras de dicho género la mayoría de los escritores
tratan de resolver el caso, o sea, que se atrape al malhechor y lo
castiguen.
Deb_emos anotar que en las actuales novelas de este género, este
asp~cto ha 1do cambiando y, en algunos casos, el malhechor queda sin
caS tigo Yhasta se burla de la justicia.

D. Procedimientos basados en fa razóny en fa observación
Es muy interesante observar que en la novelística perteneciente aJ
283

�.
. ortante más que el relato, lo constituye la
género detec~vesco lo ~p .
' da es sobresaliente el trabajo que la
deducción; mas que la histona_ co~ta ' antiene a medida que se van
· t és de la mtnga se m
reconstruye. El m er
·al hasta que llega a
. d d una manera muy especi ,
desenvolvien o e
. del cual se produce un suave
• en "un problema puro a partir
convertirse
. , ,,s
1
deslizamiento del _enunciado a la so uci:n;ria inteligencia y poder de
El detective, con su extrao
1 el hecho delictivo: una
.,
b a metódicamente a reso ver
li
observac1on, se a oc
.
l l ar donde se cometió el de to,
de sus obligaciones es la de exammar ~ di~g.
algunas huellas que le
d
contrar algún m cio O
·
hí
ya que a pue e en
hi , . En caso de un crimen, necesita
. lcmien estuvo cerca del
Permitan ir formulando una pot~s1s. .
.d
1 cadáver mvest1gar si a oestudiar deteru amente e
'
b arse a buscar la existencia de
tró el muerto y a oc
d
sitio don e se encon .
61
on la persona asesinada. Por 1o
algún individuo que tuviera ~ro .emas e tan sa az ue puede resolver
al el detective es tan mteligente Y
g ,q
Al final él
gener .'
. . ortar lo complicado que este sea.
.,
cualqwer caso, sm 1mp
1h h
a través de toda una sene de
, , stuto que e1ma ec or y,
siempre sera mas ª .
, .
llegará a descubrir al culpable.
juicios y de razonamientos 1ogicos,

E. Preferencia por los lugares cerrados
•
al género detectivesco di
hay. una
nes
E n las narraciones pertenecientes
d
que en esas con cio
fuerte predilección por l~s lugares .dcerra osp,r~::nciado o escuchado por
, difí il
el delito cometl o sea
d
es mas
c que
.
etidos en un universo cerra o.
alcmien: la mayoría de los delitos sodn clomd
bnrru··ento del homicidio al
o. . di
"des e e escu
Al respecto Caillo1s ce que .
, . la menor intervención exterior
del culpable, todo debe producte, ~ s~ tud de un razonamiento bien
y todo alli debe aclararse por a uruca w
6

11 d "
·
eva o .
.
.
b
l momento y el sitio preciso para
El asestno tiene que use~ e
.
en un es acio cerrado,
lograr lo que se propone;.~uando piensa ª::s:i~(o por al~na persona.
se da menos la probabilidad . de que s 1 bo el asalto etc.- se
otros tipos de delitos -como e ro '
'
A· ·
s1m1smo,
d
durante la noche, por
ejecutan casi siempre e~ un lugar c~rra o y eo un sitio donde se
ejemplo: una casa, una tienda comercial, un mus '
exhiba algo valioso, et~.
5 Ibídem.
6 lbíd. p. 263.

284

Cuando un crimen o robo se comete en algún lugar exterior, el
ejecutante cuida que el sitio esté solitario. Si es un asesinato, el homicida
trata de que éste parezca un accidente, pero el detective se encarga de
demostrar lo contrario.

F Manf!JO del tiempo
Por lo general, en la novela del género detectivesco el relato sigue
el orden del descubrimiento, es decir, parte de un suceso (robo,
asesinato, etc.) y de este supuesto se remonta a las causas que ·han
originado la tragedia. D e esta inversión del tiempo, de la sustitución del
orden del acontecimiento por el orden del descubrimiento, se deriva la
situación de la novela detectivesca en la literatura novelada: no se trata de
un relato, sino de una deducción.
El detective, por lo general, se encuentra ante un hecho
consumado: un delito gue se comete, la mayoría de las ocasiones, en
tiempo presente. El investigado parte de ese suceso y maneja el tiempo
en presente; pero muchas veces tiene la necesidad de escuchar datos de
hechos acontecidos anteriormente al hecho delictuoso, por lo que
algunas escenas se reconstruyen en el pasado pero se narran en el
presente. Esto constituye una de las técnicas narrativas más utilizadas en
la novela detectivesca.
G. Manefo de técnicay leng11qje

Aunque el género detectivesco interesa escasamente a la crítica
desde el punto de vista de la estricta literariedad, de su valor
específicamente literario, hay autores que demuestran su magnífica
calidad en su prosa y buenas cualidades técnicas (Edgar Allan Poe y
Samuel Hammett son muestras de ello).
En las narraciones pertenecientes al género detectivesco, se
requiere de un lenguaje claro, preciso, pues el autor, por medio de sus
frases, pretende llevar a sus lectores a la posible solución del misterio, del
caso. Esto implica que los autores gue manejan dicho género deben ser
extremadamente cuidadosos con el empleo de su lenguaje. Utilizan
ciertos recursos literarios como las comparaciones, adjetivaciones,
descripciones y llegan, de alguna manera, a emplear el lenguaje
metafórico, pero teniendo suma precaución de no afectar la hebra en
285

�cuanto a claridad y precisión de los términos utilizados.
.
, .
Por lo general, la historia se narra en forma sencilla, facil de
comprender, y sobre todo, de una manera que logre_ interesar_~ lector e
inmiscuirlo y llevarlo a ponerse en el lugar del detective. Los diálogos, en
la mayoría de los casos, son breves y directos, y sólo l?s par~amentos del
detective se extienden al dar las explicaciones del caso mvest1gado.
Los autores que manejan este género utilizan, por regla general,
las explicaciones incompletas, los diálogos corta~os y son ~uy _proliferes
en el uso de las frases interrogativas, exclamativas y dub1tat1vas, cuyo
objetivo es llegar a deducciones matemáticamente planteadas y
milimétricamente resueltas.

11
Agatha Christie: Datos Biobibliográficos
Se le conoce mundialmente con el nombre de "La gran dama de
la novela policíaca". Nace en Inglaterra en el año de 1890 y muer~- a edad
muy avanzada, en 1977. Fue el tercero y último de los hi¡os del
marrunonio Miller.
Desde pequeña, Agatha mostró una gran afición por las novelas,
mclmándose sobre todo por las narraciones de espadachines y las de
carácter colonial. Sus autores favoritos eran Kipling y Conrad. Más tarde
se aficiona apasionadamente por las novelas de detectives, siendo una
ferviente admiradora de Conan Doyle y su gran investigador Sherlock
Holmes.
Su primera novela policíaca fue E/ misterioso caso de S ryles, escrita
después de su matrimonio con el comandante Archibald Christie.
Cuando finaliza la Primera Guerra Mundial, esta novela, en la cual
aparece el detective Hércules Poirot, se imprime, pero tiene poco éxito.
Su importancia radica, sin embargo, en el hecho de crear un personaje el detective- que luego intervendrá en una buena parte de la producción
de la gran escritora inglesa. Al respecto, ella misma dice:
Necesitaba un nombre ampuloso, uno de esos nombres que Sherlock
Holmes y su familia tenían ¿Cómo se llamaba el hermano de Sherlock?
Mycroft... ¿Qué tal si llamaba mi hombrecito Hércules? Su apellido ya
resultaba más difícil. No recuerdo cómo obtuve el de Poirot. El caso es
que el apellido surgió. Pegaba bien con Hércules: Hércules Po irot7.

. Creó t?da una imagen de la personalidad de este pequeño
detect1v~ de ongen _bel~a: hombre alto, culto, de fmas maneras, una gran
personalidad y una 1nteligencia fuera de lo normal.
Además de Hércules Poirot, la novelista inglesa prueba otras
grandes fi~ras d~l detective: Mis Marple, anciana intuitiva y sagaz con
dote~ de_ mvestigadora. También hizo famoso a Mr. Quinn al
matrimoruo_ B_ereford, a Parker Pyne y Rogelio Akroyd.
Chr1stie es una escritora muy prolífica; a lo largo de 45 años
produce una larg~ serie de títulos de gran popularidad; son ochenta y una
novelas pertenecientes al género.
D en~o de su extensa producción se encuentran: Diez negritos, La
ratonera, Testigo de Ca,go, La muerte visita al dentista, Asesinato en el Oriente
Express, Muerte en el Nilo, etc.
En 1~32, Agatha Christie es condecorada por la reina de
~nglaterra, qwen le. oto~ga el tí~o de "D ama del imperio británico".
o~o antes de monr, cierra el ciclo de sus personajes, pues "mata" a
Po1rot en su novela Telón (1975) y a Miss Marple en Un crimen J0 ...,,,·J
0970.
~.-~o
. Mue~e en enero de 1977 después de una larga vida, dedicada a
cult1var el genero detectivesco con una maestría que no ha sido igualada
hasta la fecha.

III
Análisis de la Novela Poirot en Egipto de Agatha Christie
"No los deifiguró la e'?fem1edad· son muertos
que a!Ín consman la sonrisa en sus ostros
y así, graciosamente los recibe en s11 corte'
Prose,pina."
Henirich Heine

1. Estructura externa

Al realizar el estudio de la obra en cuestión, percibimos, en la
po~tada del texto, la caracterización del detective Hércules Poirot,
teniendo como fondo una de las grandes pirámides egipcias. En la
contraportada se encuentra un listado con los capítulos de las obras más

7 S/ A Op. Cit. p. 14.

286

287

�sobresalientes de.la autora de la novela, objeto de este estudio.
La novela, en su inicio, presenta una guía para el lector que
contiene los nombres de los personajes principales que intervienen en la
obra. Frente a cada nombre se dan algunos datos muy someros de dichos
persona¡es.
La novela Poirot en Egipto o Muerte en el Nilo, está dividida en
treinta y un capítulos de corta extensión. Contiene, además, una especie
de plano del barco donde transcurre la acción.

llevan al descubrimiento de los asesinos.
B. Aparición del detectivey del criminal
. . ,End la novela Poirot en Egipto, el .personaje detective hace su
apanc1on e una manera m
· gul
como:
uy srn ar, pues el narrador lo presenta
un hombrecillo de apariencia cómica, con bigotes negros exuberantes
;~c~iqw;; o;servador ~asual habría creído que hacía muy poco favo:
ez a ante 77 (sic) con su presencias.
.

2. Estructura inte rna

A medida que transcurren los acontecimientos primarios del
relato, el narrador nos va presentando las características del detective:

A. Presentación del caso
Por medio de la lectura de la obra cuestionada percibimos que la
autora, en la presentación del caso, actúa de manera muy convencional,
ya que inicia la narración con la presentación de los personajes y algunos
sucesos que más tarde desencadenarán la acción principal: los crímenes y
el descubrimiento del o de los criminales.
En cuanto al relato anecdótico se refiere, la narración se divide en
tres partes perfectamente delimitadas: en el primer tercio de la novela, la
mayoría de los per sonajes, que luego participarán en el caso, intervienen
de manera muy breve y nos dejan ver su relación con uno de los
personajes de mayor trascendencia: Linnet Ridgeway. En esta primera
parte también aparece el personaje central: Hércules Poirot.
Durante el segundo tercio del relato se suceden los hechos que
motivarán la intervención del detective Poirot y del coronel Rice como
su ayudante: primero es asesinado Linnet Ridgeway y más tarde dos
personas más de las que viajan en el barco donde acontecen los sucesos.
Todo esto provoca que el detective Poirot y el coronel Rice se lance a
toda una serie de investigaciones, razonamientos y deducciones para
aclarar dichos asesinatos.
La obra termina con el descubrimiento de los criminales por
Hércules Poirot, lo que provoca que uno de los asesinos mate al otro y él
termine suicidándose.
Vemos, por medio del resumen del argumento, como la novela
estudiada nos muestra un caso criminal: tres asesinatos que no tienen
explicación inmediata, y que los sospechosos pueden ser todos pero
tampoco hay uno definitivo y no es sino hasta el final de la novela
cuando el autor nos da la clave para descifrar los datos esenciales que nos
288

: érculesi oirot hablaba_ alegremente, su expresión era de beatífico buen
umor. evaba un traJe de seda cruda, un sombrero panamá
espantamoscas cubierto de adornos con mango de ámbar ( ) L ~ .:"1
de H ' u1 p ·
... a vis1on
ere es o1rot, vestido de punta en blanco, con un tra·e de seda
cruda, canusa rosada, corbata negra y albo sombrero (.. .)9.
J

. El narrador se explaya en la descripción física y el atuendo del
d etective a lo largo de la novela.
, Pero los rasgos de su personalidad los conocemos por una parte

~ ~aves de ~as observaciones de los otros personajes: "No es usted l~
uruca _celebnda~ aquí, querid. Ese hombrecillo es Hércules Poirot el
detective (...) (s1c)" 1º
· detective '·
.
' Y, sobre tod 0 , en boca del propio
cuando Linnet Doyle le pide ayuda, él le responde así:
, qwen
No acepto
·
· ·, ~uya. Lo haré por interés de la humanidad.
. runguna
conu~1on
Eso es. Estamos en una s1tuac1ón llena de dificultades y de peligros H ,
lo qu~- pueda por acelerarla (sic) pero no tengo gran confianza e.n ~e
posibilidades de éxito 11.
nus

al
Luego_ aconseja a Jackeline Bellefort que no habrá su corazón al
m , porque s1 lo hace el mal vendrá y entrará en su corazón y no hab ,
fuerza humana que lo desaloje.
ra
8 Christie' Agatha
· 1 en E:g;pto.
· (Co.¡ Selecc1ones
.
_ · poiro
de Biblioteca de Oro 146) Ed Molin
S/N/Ed• Espana, 1985. p. 40.
·
·
·
o.

9 Ibíd Pássim.
10 l bíd. p. 42
11 Ibíd p. 55.

289

�Ante todo, Hércules Poirot se siente orgulloso de su trabajo de
detective:

descubiertos, la mujer afirma:

Yo trabajo con mi cerebro y no me avergüenzo de decirlo (...). No soy de
la clase media, pertenezco a la clase superior (...). Soy detective (...). Soy
el rey (...). Soy libre como el aire12•

Es importante mencionar el hecho de que surge el personaje que
actúa como ayudante: el coronel Rice, persona inteligente y cuidadosa
que ayuda y apoya la labor del detective.
Poirot, por otra parte, cuando es necesario, muestra humildad:
Reconozco mis debilidades, se ha dicho de nú que me gusta complicar,
hacer difícil un caso (...) creyó que ella había picado en el cebo, que la
acusación contra su valor había triunfado donde sus argumentos más
sutiles fallaron 13.

Pero el detective sabe, tiene la seguridad y confianza en sí mismo
de que al final y por medio de su inteligencia y sus deducciones,
descubrirá la verdad. Cuando le preguntan que cómo sabe las cosas él
responde:

¡Todo ha terminado! Fue usted demasiado hábil para nosotros, Sr. Poirot
(.. .) era un juego de necios y hemos.perdido. Eso es todo15_

. Este fracaso lleva a la mujer a disparar contra el hombre y luego
ella m1sma se quita la vida.

C Justicia contra it!fusticia
Esta característica de la novela detectivesca está claramente
marcada en la narración objeto de nuestro estudio. La justicia está
rep~e,sentada por el d~tective y su ayudante. Pero no es la justicia de la
polic1a, de la ley propiamente dicha, sino que se da a través del afán por
esclarecer la verdad, por vencer las cosas negativas de la vida como son
los asesinatos impulsados por la ambición hacia el dinero.
'
Poirot lleva a Jackeline a reflexionar sobre lo tristemente
deplorable de su proceder y ella afirma:
Y? ya no soy una persona que ofrezca seguridad. Yo misma lo noto (...).
Hizo ~sted manto ~udo por nú. Aquella noch~ en Assuán me dijo que
no _abne~e mJ corazon al mal (...). Ahora sé lo que usted quería decir con
abnr . ~l corazón al demonio... (sic) sabe usted perfectamente lo que
acaeao. Eso es lo que hace el crirnenI6_

¡Porque yo soy Hércules Poirot! No necesito que me lo digan (...) Usted
(...) mintió (...). Lo que he tratado de hacer: quitar toda la materia extraña
con el objetivo de que pudiéramos ver la verdad desnuda y brillante14 .

Es notable observar cómo el personaje detective, a pesar de
conservar su posición de hombre algo excéntrico y hasta vanidoso,
totalmente seguro de su inteligencia y de su poder de deducción, hay
momentos en los cuales se torna humilde y se concede el privilegio de la
duda y tiene la suficiente honradez para reconocer sus errores y sus
fallas.
Frente a la personalidad de Poirot, se nos muestran los
personajes antagonistas, es decir, los criminales: Simón Doyle y Jackeline
de Bellefort, los cuales muestran una clara inteligencia y gran sagacidad
en la elaboración de sus planes para asesinar a Linnet Ridgeway. Pero las
cosas se complican de tal manera que tienen que asesinar a dos personas
más. Ellos reconocen que el detective es superior en inteligencia y al ser
12 lbíd. p. 90.
13 lbíd. pássi111.
14 lbídem.

D. Los procedimientos
Este aspecto tan importante es manejado con gran habilidad en la
n~vela Poiro~ en Egipto._ En efecto, al enfrentarse al hecho consumado (el
pnmer asesma~o), Potrot y Rice empiezan a formar una hipótesis al
respecto. La pnmera de ellas la da el Coronel al sugerir que el asesinato
podría haber sido realizado por una persona que no estuviera en el
!(arna~, barco donde suceden los hechos, pero esta primera hipótesis es
llmediatamente descartada por Poirot.
Así se va ideando nuevas conjeturas y de la misma manera son
desechadas por falta de pruebas. Se duda de todos: del administrador de
un posible terrorista que se encuentra en el barco, de una escritora ; su
15 lbídem.
16 Ibídem

290

291

�hija, de una anciana enferma y su sobrino, del médico, etc.; pero, a través
de la observación minuciosa de los hechos, poco a poco se van
descartando todas estas hipótesis.
Es a través de la deducción como el detective llega a la verdad.
Empieza a cuestionarse sobre el arma homicida.
Entonces alguien saca la pistola del lugar donde estaba fuera del alcance
de la vista, debajo de la otomana (...), alguien que sabía que estaba ahí.
(...) Quiero decir que la concatenación de los acontecimientos es
imposible. Hay algo que está equivocado 17•

Poirot realiza una serie de procesos mentales deductivos. Cuando
no encuentra salida, con gran paciencia vuelve a comenzar:
Hemos de empezar de nuevo, dado que nuestra primera concepción de
la historia era enteramente equivocada. Esto es lo que algunas personas
no quieren hacer. Conciben una hipótesis que todo encaje en ella (...),
pero siempre los hechos que no encajan son los significativos 18•

Es a través de todo este proceso como puede llegar a descubrir a
los asesinos así como los móviles que los llevan a cometer sus delitos.

E. Ubicación espacial
La novela Poirot en Egipto maneja la ubicación espacial de acuerdo
a la premisa de la literatura de detectives: el crimen se realiza en un lugar
cerrado: el barco de nombre Karnak.
Esto no significa que toda la acción de la novela transcurra sólo
en la embarcación, pues a través de la lectura y análisis de la obra citada,
notamos claramente cómo la primera parte de la misma ·transcurre en
varios lugares del planeta: Inglaterra, París, etc. Pero llega un momento
en que todos los personajes se concentran en un solo lugar: el Karnak.
Es en un barco de recreo, durante un recorrido por el Nilo, donde
acontece la acción principal: los asesinatos y el descubrimiento de los
criminales.
F. Ubicación temporal

17 Ibídem.
18 Ihíd. p. 190.

292

En cuanto al manejo del tiempo se refiere, podemos afirmar que,
en relación a la acción principal, el tiempo es perfectamente lineal. A
partir del. primer asesinato y desde el momento en que Poirot y el
coronel Rice se hacen cargo del asunto, iodo va sucediendo de manera
progresiva: los interrogatorios a los personajes, las revisiones del barco,
los dos asesinatos posteriores, las investigaciones, el descubrimiento de
los asesinos y el suicidio de éstos.
Con ~ase en lo anteriormente afirmado, podemos aseverar que la
~ovela cuestionada, desde el punto de vista temporal, se grafica
linealmente de principio a fin:

A---------------------------------B
G. Técnicasy lenguqje
.
D~:e Robbe-Grillet_ respecto a escribir una novela que "la forma
es 1nvenc10n y no receta, tiene una arquitectura que no está destinada a
19
nada ni a nadie". El cómo, la técnica utilizada por el autor de "Poirot en
Egipt~" para mostrar la realidad y las relaciones que se tienen que dar en
este tipo de novelas, tienen ciertas peculiaridades que consideramos
necesano comentar.
La presencia del narrador es muy importante puesto que a través
de él, el lector visualiza las situaciones, los lugares y los momentos
determinantes en la obra. En esta novela hay un predominio muy notable
de narrador omnisciente. Es un narrador desde fuera, que enuncia en
tercera persona:
Una _criatura monísima, piensa él (...). No guapa, en realidad, pero
decididamente atractiva (...). La señora Allerton pensó (.. .). Poirot pensó
en su interior (...) tenemos que enfrentarnos ahora20.

Por medio del narrador, la autora se muestra como alguien que
conoce completamente a sus personajes y los interioriza.
También utiliza la técnica del periodismo como una manera de
poner a los personajes en contacto con el mundo que los rodea y para
acercar al lector al mundo de la época. Asimismo usa, con bastante
frecuencia, la insertación de cartas y recados entre sus personajes. Esto
l 9 Robb~ Grillet, Alain. Por 1111a 1101•ela t1llera. Ed. Seix Barral. 1ª edición. Barcelona, 1965. p. 74.
20 Chrisue, Agatha. Op. Cit. Pássim.

293

�contribuye a· aumentar las situaciones tensionantes que conducen al
clímax del relato.
Una técnica muy socorrida es el empleo de descripciones de
personajes por otros personajes, pues no sólo deja dichas descripciones
en boca del narrador, lo que contribuye a dar agilidad al ritmo de la obra.
Por otro lado, la autora utiliza, con bastante frecuencia, la técnica
del interrogatorio. El detective cuestiona, por medio de constantes
preguntas, a todos los sospechosos. Lo mismo hace en sus deducciones
para llegar a la verdad. Así vemos a Poirot decirle al coronel Rice:
Todo está claro, ¿no es verdad? (...) ¿Y luego qué hace el asesino? ¿Dejar
la pistola para que la encuentre cualquiera? ¿Por qué, amigo mío, por
qué?21_

De la misma manera, es muy notoria la utilización constante de
frases cortadas aparentemente inconexas:
Y ni se recatan (...) Ya no puedo alcanzarlos (...) Tengo miedo... (sic)
miedo de todo. Esas rocas solitarias... (sic) y ahora me odian... (sic) todos
me odian... (sic) estoy rodeada de enemigos22.

La ironía es utilizada con mucha frecuencia. Abundan los
comentarios como:
Eres la reina de los detectives. El famoso Hércules Poirot tendrá que
esforzarse para conservar sus laureles si tú decides hacerle competencia23.

En cuanto al uso lenguaje se refiere, debemos destacar que,
aunque éste es sencillo y muy claro, la autora utiliza algunas figuras
literarias como la comparación:
Los ojos abiertos como círculos (...). La escritura de la pobre Juana (...)
parece que se quiere salir del sobre, como una araña enloquecida (...). Es
como la luna cuando sale el sol, queda uno deslumbrado24 .

Asimismo emplea constantemente la descripción, ya sea de
objetos, de paisajes, de personas, etc. Además destacan las frases de otros
21 lbíd. p. 149.
22 f bíd. pássi111.
23 Ibíd. p. 81.
24 Jbíd. pássi111.

i~omas, sobr~ todo en boca de Poirot: "Un qui aime et une qui se /aisse
azmer (...) Le ruz est mort, vive le roi',25•
El manejo del diálogo es otro de los aspectos importantes en la
n~vela. Al emplear una gran cantidad de personajes, hace que los
diálogos se~n muy breves; generalmente se maneja el diálogo directo, con
base en P:eguntas y respuestas, aunque cabe aclarar que en dos ocasiones
la autora 1ntroduce diálogo indirecto.

Conclusiones
La literatura es una constante renovación. Esto se manifiesta de
una . manera muy especial con los múltiples movimientos artísticos
surgidos en las dos últimas centurias de nuestra era.
Uno de los géneros más populares en la actualidad es el
detectivesco, surgido durante el siglo XIX y que alcanza su mayor
esplendor en nuestra centuria. Corresponde a Edgar Allan Poe el honor
de ser el iniciador de este tipo de narraciones en las cuales destacan
grandes n~mbres como Conan Doyle, Chesterton, Dashiell Hammet y
muy especialmente¡ Agatha Christie.
Dentro de las principales características de la literatura
detectivesca está el planteamiento de un caso sin solución inmediata de
una intriga que debe hacer necesaria la aparición de un detective es d;cir
'
'
qu,e re~os_a forzosamente en un acto detectivesco, delictuoso, y de uno o
mas crnrunales que deberán ser descubiertos por el detective mediante
los métodos de observación y deducción.
"La literatura detectivesca llama la atención por inventar cada vez
~ás sus propias reglas: tratan de eliminar, sobre todo, la fantasía y lo
pmto_r~sco; se proponen poner al lector, lo mismo que el detective, en
condiciones de descubrir la solución, pero siempre que esa solución esté
ya ~onte~da en los hechos y pueda descubrirse por medio de la
1nt~ligenc1a_ y nunca por un hecho fortuito o de la casualidad: manejan la
urudad de tiempo y de lugar de una forma muy precisa y marcada.
Dentro del vastísimo ámbito de la literatura de detectives, destaca
de manera impresionante la figura de Agatha Christie, cuya producción
de,
no~e~as ha dado la vuelta al mundo entero y ha sido traducida a
mulnples idiomas. Esta autora mantiene su vigencia en nuestra época y

8!

25 ibídem.

294

295

�sus novelas de detectives son muy apreciadas y leídas por jóvenes y
adultos de diferentes nacionalidades.
En la novela Poirot en Egipto podemos apreciar, a través del
estudio y análisis de la misma, la técnica que la autora emplea en su
creación: hay un caso delictuoso, sin solución inmediata; aparece el
detective -Hércules Poirot- que, de manera concienzuda y sistemática,
va formulando sus hipótesis y descartando posibilidades hasta llegar a
descubrir a los culpables por medio de sus deducciones.
Poirot en Egipto es una clara muestra de novela detectivesca; en ella
el espacio cerrado -en este caso el barco- ocupa un lugar muy
importante, así como el manejo de un tiempo perfectamente lineal.
Aparentemente la novela detectivesca es sencilla en cuanto a
técnica y lenguaje se refiere, pero vemos cómo la autora utiliza diferentes
técnicas narrativas para lograr su objetivo: emplea el narrador
omnisciente, notas periodísticas, frases cortadas; utiliza de manera muy
profusa el interrogatorio directo y breve; y, lo más importante, el método
deductivo, que está manejado con gran maestría.
En cuanto al lenguaje, aunque es sencillo, emplea con bastante
propiedad algunas figuras literarias, como son: la descripción, la
comparación, las frases de otros idiomas, los diversos tipos de diálogos,
etc. Todo esto da como resultado una novela interesante y amena para el
lector.
Retomando la idea de Robbe Grillet donde alude que el novelista
propone y el lector dispone, pues el escritor no le prohfbe nada, es como
hemos llegado, durante el tiempo de la lectura, a las anteriores
conclusiones. En efecto, en la obra hay una problemática que el autor
plantea y que de alguna manera ha quedado clara para el lector.

CASTAGNINO, Raúl H. ¿Qué es la literatura? Ed. Nova. 1ª Edición. Buenos
Aires, 1972.
CHRISTIE, Agatha. Poirot en Egipto. (Col. s·e1ecciones de Biblioteca de Oro.
146). Traducción de H. C. Gramch. Ed. Molino. S/N/Ed. Barcelona, 1985.
LLAPP, Orrín E. Héroes, villanosy locos. Ed. Grijalbo. 1ª Edición. México, 1970.
PRIETO CABALLERO, Raúl; Jorge Luis Pérez. La novela policíaca. Novedades
Editores S/ /ED. México, S/F/Ed.
ROBBE GRILLET, Alain. Por una novela m,eva. Ed. Seix Barral. 1ª. Edición.
Barcelona, 1965.
S/A. La novela policíaca. Prólogo de Román Gubern. Ediciones del Cota!.
S/N/Ed. Barcelona, 1979.

Bibliografia
BAQUERO GOYANES, Mariano. Estmcturas de la novela actual. Ed. Planeta.
S/N/Ed. Barcelona, 1972.
BUCKLEY, Ramón. Problemas formales de la novela espanola conten¡poránea.
Ediciones Perúnsula. 2ª. Edición. Barcelona, 1973.
CALLCIS, Roger. Acercamientos a lo imaginario. Traducción de José Andrés Pérez
Carballo. (Colección Popular. No. 414). Fondo de Cultura Económica. 1'.
Edición. México, 1989.

296

297

�TRANSGRESIÓN Y LA ESCRITURA DEL YO .EN
EL AMANTE DE MARGUERITE DURAS
Mtra. Gabriela Rivero
Escritora Neolonesa

ITESM

El presente ensayo tiene como propósito mostrar como en Ei amante
(1997) de Marguerite Duras, novela autobiográfica publicada hacia 1984,
la transgresión es el eje que motiva la práctica escritura! en la autora. A lo
largo del trabajo se plantearán diversos elementos vinculados a dicha
transgresión; el primer elemento a analizarse es el cuerpo, este como
herramienta para ejercer el poder sobre los otros, para transgredir las
barreras de la intimidad y del status social que implican el sexo, la raza y
la vestimenta de los personajes en su contexto sociohistórico. Este
elemento nos conduce al análisis del yo que plantea la autora, un ser
fragmentado, sin nombre, desintegrado y recuperado mediante la
escritura; el tercer elemento es la deconstrucción propuesta por Duras de
la iry patriarcai mediante las intervenciones de los personajes y reflexiones
directas del narrador; el cuarto elemento es la escritura y el género noveiístico
como medios de transgresión; el quinto es un análisis del espacio como
súnbolo de un elemento transgredido a lo largo de la novela; por último,
el acto transgresor por excelencia: la muerte.
La acción transcurre mediante la evocación de los recuerdos de
Duras desde un viaje por el Mekong en el transbordador que va de
Vinhlong a Sadec. Este viaje más que externo, es principalmente un viaje

299

�interno que simboliza una transición -el paso de una tierra a otra-, de la
adolescencia a la madurez interna. La narración muestra la historia entre
la autora a los quince años y un chino rico mayor que ella, su vida en
Indochina durante la colonización francesa y las desgarradoras relaciones
familiares que la rodearon. Sidonie Smith presenta una referencia a la
narradora acerca de esta relación que establece mediante un proceso de
traer al consciente el yo autos, la memoria de la vida bios y la voluntad de
construirse mediante la escritura graphos y de cómo estos elementos
transgreden el contexto en el que se desarrolla la narración y son
transgredidos en aras de una nueva propuesta axiológica:
La práctica autobiográfica se convierte en un medio de cambio, el sujeto
se compromete en un proceso de auto/conciencia crítico a través del
cual se percata de la relación de su cuerpo con el " cuerpo" cultural y con
el cuerpo político. Ese cambio en la conciencia provoca la crítica
culturaJI.

transgresor: la penetración de un cuerpo, la seducción mental y erótica
del otro. Penetrar la piel para entrar al yo, al espacio predilecto en el que
Duras desarrolla su obra: el espacio de la interioridad, la subjetividad, las
emociones y los sucesos ocultos e innombrables. El mismo título El
amante nos arroja ya a esta intimidad transgresora del orden propuesto
por los cuerpos, por la delicada frontera de la piel que nos define como
seres y nos aisla del "otro". El título nos sugiere, obviamente, esta
constante del sexo en la obra dada no sólo a través de relaciones
heterosexuales sino a través del incesto sugerido entre la madre y el
hermano mayor de la narradora y del lesbianismo por parte de la misma.
El segundo elemento dentro de la categoría de cuerpo es ia raza
puesto que se trata de una obra ubicada en una colonia francesa donde
habitan chinos ricos y pobres (colonizados), indígenas pobres y franceses
ricos y pobres (colonizadores). Duras, quien pertenece a la clase
colonizadora pobre, juega al presentarnos a estos tipos: no sabemos si es
mejor ser chino rico y francés pobre; el racismo está presente en ambas
razas. El padre del amante prefiere ver muerto a su hijo que casado con
una francesa; para el europeo colonizador el unirse a un chino
colonizado implica lo mismo. En este sentido, concluimos que en la
organización patriarcal de la colonia hay toda una carga semiótica en esos
cuerpos blancos o amarillos que determina el rol social del individuo y
aminora sus características propias, su personalidad. Los personajes son
su cuerpo, el juego de poder impuesto por éste (hermano violador o
asesino, madre sin placer, Duras con poder sobre el amante ... ). Sidonie
Smith enuncia al respecto:

El primer elemento mediante el cual Marguerite Duras transgrede
los patrones establecidos es el cuerpo; aquí podemos referirnos tanto al
suyo como también al del resto de los personajes. El cuerpo de la
narradora es a lo largo de la novela el instrumento mediante el cual ella
ejerce el poder; desde niña puede parecer lo que ella quiere frente a los
demás. Más tarde, en su rélación con el amante chino es ella quien lo
domina desde la primera ocasión en que descubren sus cuerpos. De esta
manera su cuerpo no tiene la connotación tradicional de "prostituido"
puesto que ella tiene el control y ella recibe un placer mediante el acto
sexual que siempre es llevado a cabo bajo las reglas del personaje
femenino. El amante, el servil, es el personaje masculino, preso de su
obsesión, de su flaqueza, de la ley paterna e incluso, de la ley femenina.
Sin embargo, la narradora no sólo utiliza su cuerpo para actuar sobre los
otros, sino que su cuerpo mismo actúa sobre su "yo". El cuerpo la
transgrede, ella es espectadora pasiva de cómo su rostro se torna devastado .
en unos cuantos años, de cómo se apodera de sus rasgos, de cómo su
cara reflejaba el placer incluso antes de que ella supiera de ello.
Tres elementos integrados al cuerpo que considero importantes
mencionar a continuación son: el sexo, la raza y la vestimenta. El sexo es
quizá la acción principal en la obra mediante la cual se realice un acto

El tercer elemento dentro de la categoría de cuerpo es la vestimenta
del personaje central femenino. Marguerite usa el vestido de seda que le
hereda la madre, se inviste de ella. Esta es quizá una manera de superar,
de transgredir la existencia de su progenitora. Sin embargo, ese vestido
es, además, escotado y transparente; el escote y la exposición del cuerpo
simbolizan de manera velada lo que la madre no dice a su hija, la

1 Smith S., S11ijectívity, ldenlity, a11d the Body: IIVomen Atilobiographical Practíces in the TJ1Je11tieth Cent11,y.
University Press, Bloomington , Indiana, 1993, p. 13.

2 Smith S; S11ijectívity, Identity, a11d the Body: IIVome11 A11tobiographical Praclices i11 the TJ1Jenlieth Ce11t11ry.
University Press, Bloornington, Indiana, 1993, p. 130.

300

301

el cuerpo no puede pensarse por separado de la formación social,
topografía sJTibólica y constitución del sujeto. El cuerpo no es un don
puramente natural ni es una metáfora textual, es un operador privilegiado
para transgredir otras áreas 2.

�complicidad implícita de volverla un asunto público a fin de que traiga
dinero y de que sea víctima de un sistema patriarcal como lo fue ella
(aunque en circunstancias muy diversas), todo esto, por supuesto, sin
enunciarse. Duras asume su cuerpo y su identidad mediante este vestido,
los tacones dorados, el maquillaje y el sombrero de hombre.
Principalmente este último, representa la transgresión de su concepto de
niña a transformarse en "otro", en objeto sexual:
De repente me veo como otra, como otra sería vista, fuera, puesta a
disposición de todos, puesta a disposición de todas las miradas, puesta en
la circulación de las ciudades, de las carreteras, del deseo. Cojo el
sombrero, ya no me separo de él, tengo eso, ese sombrero que me hace
enteramente suya, ya no lo abandono3•

El segundo aspecto va estrechamente vinculado al del cuerpo
arriba expuesto, se trata del yo. El "yo" obtiene poder, por un lado,
gracias a los juegos establecidos mediante el cuerpo, por otro, gracias a la
escritura, al afán de construir el "yo" mediante la escritura de la propia
vida.
Nunca he escrito, creyendo hacerlo, nunca he amado, creyendo amar,
nunca he hecho nada salvo esperar delante de la puerta cerrada4.

La autora es una serie de voces y recuerdos fragmentados
acumulados en el silencio de la piel; la escritura es la profanación de esas
voces, la forma en que su "yo" cobra existencia:
La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni
camino, ni línea. Hay vastos pasajes donde se insinúa que alguien hubo,
no es cierto, no hubo nadie . . . Con anterioridad he hablado de los
periodos claros, de los que estaban clarificados. Aquí hablo de los
períodos ocultos de esa misma juventud, de ciertos ocultamientos a los
que he sometido ciertos hechos, ciertos sentimientos ... 5

Esta ausencia de centro y de lineas es el rechazo a las estructuras
patriarcales y occidentales; precisamente en esta obra se propone hablar
de lo oculto y no de lo claro, de lo privado y no de lo público.
Deconstruye su interioridad mediante la escritura y, a partir de alú,
3 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets Editores, 1997, pp. 20 y 21.
4 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p. 3.
5 Op Cit, p. 14.

302

elabora un nuevo discurso, una magistral propuesta estética que le
permite construirse a si misma.
Sin embargo, poco podríamos .avanzar aquí sin antes establecer
de manera más clara el tercer elemento del trabajo que es la /ry patriarcal y
la forma en que Duras transgrede dicho canon. Como se mencionó
arriba, el mismo título de la obra ya sugiere esta relación opuesta a la
tradición en donde el varón está para seguir las reglas femeninas, para
servirle y amarla sin condición alguna: el amante. La mujer domina a
través de su actitud, su cuerpo, su silencio y su escritura (esta última es
considerada como un acto público dentro del canon patriarcal). ·
Por otra parte, se presentan otras formas de desmitificar los
puntos masculinos: el amor tradicional, impuesto por el padre del chino
(el matrimonio arreglado con la china) sólo conlleva a la desdicha. El
lesbianismo y la infidelidad presentes en la obra son otra forma de
transgredir estos esquemas amorosos tradicionales. Además, queda claro
que se trata de una obra en donde lo privado está por encima de lo
público.
En esta histoóa común de núna y de muerte que era la de nuestra

familia, de todos modos, tanto en la del amor como en la del odio, y que
aún escapa a mi entendimiento, me es inaccesible, oculta en lo más
profundo de mi piel, ciega como un recién nacido. Es el ámbito en cuyo
seno empieza el silencio. Lo que ahí ocurre es precisamente el silencio,
ese lento trabajo de toda mi vida. Aún estoy ahí, ante esos niños posesos,
a la misma distancia del misteóa6.

Es decir, el argumento de la novela es una serie de microhistorias
no enunciadas que se tejen en el interior de los personajes y que apenas
se sugieren: el amor-odio entre los miembros de la familia, el miedo a la
locura, la angustia, lo que la madre no dice que Marguerite haga y sin
embargo, lo propicia. Las muestras de amor no son válidas por ser
"femeninas", en la familia no se miran ni se hablan, los amantes tampoco
se hablan; esta estructura masculina queda desacreditada a lo largo de la
lectura ya que sólo conduce a la soledad y a la locura a los personajes.
Otras formas de aplastar la ley patriarcal son los hechos de que la
intuición, los sentimientos, los recuerdos imperan sobre la lógica de la
razón, la muerte de Dios cuando la autora confunde a Dios con el
alcohol, el hecho de que la protagonista está siempre sobre los hombres
puesto que ella intuye cosas que ni su amante ni sus hermanos pueden
6 Duras, M. E/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p.36.

303

�acceder; su visión femenina le otorga de una lectura multidimensional
mucho más rica que la masculina, la novela se desarrolla en un espacio
donde la barbarie predomina sobre la civilización. La autora deja ver
cómo en el esquema patriarcal la carencia de macho desposée a la mujer
de una identidad y una dignidad, la relega al margen:
Hélene, pueden casarla, instalarla en la conyugalidad, asustarla, explicarle
lo que le da miedo y no comprende, ordenarle esperar ahí, esperar7.

Esta ley patriarcal ya enunciada encuentra su encamación
principalmente en la figura del hermano mayor de la protagonista:
Confundo el tiempo de la guerra con el reinado de mi hermano mayor
... Veo la guerra como él era, propagarse por todas partes, penetrar por
todas partes, robar, encarcelar, estar por todas partes, unida a todo,
mezclada, presente en el cuerpo, en el pensamiento, en la vigilia, en el
sueño, siempre, presa de la pasión embriagadora de ocupar el territorio
adorable del cuerpo del niño, el cuerpo de los menos fuertes, de los
pueblos vencidos, porque el mal está ahí, a las puertas, contra la piel. 8

Aquí pueden encontrarse claramente estos dos esquemas el
masculino opresor -guerra, reinado, propagación, penetración, robar,
encarcelar, ocupar territorio... - y el femenino oprimido -mezclada,
cuerpo, pensamiento, vigilia, sueño, presa de la pasión, cuerpo del niño,
de los menos fuertes, de los pueblos vencidos, las puertas ... -. La autora
hace referencias directas a la vocación cultural de la mujer:
las mujeres que nunca partían, que se quedaban para preservar la
tierra natal, la raza, los bienes, la razón de ser de su entomo9•

Sin embargo, no todas las mujeres que aparecen en la novela
están exentas de culpa. Duras condena a cierto tipo de mujeres
(colonizadoras) encargadas de conservar los "errores" a través del
tiempo, de reproducir el esquema patriarcal:
No hacen nada, sólo se reservan, se reservan para Europa, los amantes,
las vacaciones en Italia, los largos permisos de seis meses, cada tres años

7 Op Cit, p. 93.
8 Duras, ME/Amante. México: Tusquets Editores 1997, p.81.
9 Op Czt, p. 136.

304

... ellas esperan. Se visten para nada. Se contemplan ... Algunas se
vuelven locas. Algunas son abandonadas ... Algunas se matan.
Ese faltar de la mujeres a sí mismas ejercido por ellas mismas siempre lo
he considerado un error10.

El cuarto elemento a abordar en el trabajo es la transgresión en la

escritura y en el género novelístico autobiográfico. ¿Qué hace Marguerite
Duras con la autobiografia como género? Lo empuja, lo rompe, lo lleva
hasta la orilla y desde allí le muestra el abismo. Rompe con los esquemas
tradicionales de contar la vida propia en aras de una nueva propuesta
estética que, finalmente, la conduce a un acercamiento mucho más
profundo de si misma. Duras logra esto mediante una escritura
"femenina" en donde sobresale la fragmentación, el lenguaje poético y
simbólico, la locura, los elementos oníricos, los discursos que no siguen
una lógica racional. En un mismo párrafo hay saltos de tiempo y de
espacio, se incorporan diálogos, hay cambios de persona gramatical en el
narrador o más bien, hay un desdoblamiento de la voz narrativa que va
cediendo su voz a una tercera persona y al resto de los personajes.
Podemos decir también que la fotografia es un elemento transgresor
puesto que se trata de una imagen -ícono- que violenta el tiempo, lo
atrapa, apresa un instante.
La auto-bios-graphos como género se transforma un poco; todo
se pone al servicio de los elementos "novelísticos"; con esto no quiero
siquiera sugerir que se ha pretendido ficcionalizar el bios, sin embargo,
creo que los elementos están puestos al servicio de una propuesta del
graphos (escritura estética) y con ello, en cierta manera alterados (tal
sugerencia puede comprobarse si se compara esta obra con una escrita
por la misma autora en los años cincuenta Un barrage contra le pacifique, en
donde se también se refiere la relación amorosa con el chino.
Incluso, podemos percibir que la escritura es uno de los temas
principales dentro de la novela. La autora habla de la escritura en cuanto
a la relación consigo misma y en cuanto a la relación con su madre.
"Escribir no tiene mérito, no es un trabajo, es un cuento -más tarde me
dirá: una fantasía infantil." La escritura es el medio a través del cual la
autora devela su "yo". Importa el acto de escritura, el hecho de construir
un nuevo discurso más que contar un suceso. La escritura es el proceso
10 Op Cit, pp. 28 y 29.

305

�mediante el cual la narradora deconstruye sus principales símbolos; actúa
en ella a manera de psicoanálisis. Además, inserta al discurso una serie de
reflexiones subjetivas en las que ella se fascina ante si misma, se juzga, es
una narradora omnisciente.
Otra manera mediante la cual ella deconstruye la novela, rompe
con los esquemas tradicionales es la metaficción. Hay referencias directas
acerca del sentido del acto de escribir, de la construcción misma de la
novela. En El amante la trama es lo de menos; importan los hechos que
duermen en la periferia, lo íntimo se vuelve el centro.
Un recurso estilístico importante presente en la obra que
colabora en la labor transgresora de la autora es la ironía: una manera de
decir lo menos para significar lo más. Esta forma "femenina" de decir lo
que no se puede está presente en múltiples ocasiones; por ejemplo,
cuando dice que aunque tuvieran que vender sus muebles para conseguir
dinero, siempre tenían un criado que cocinaba y les servía; incluso a
veces se daban el lujo de despreciar la comida. La ironía es una forma
más de derrumbar el sistema patriarcal que avala las diferencias en las
clases sociales, de formas de organización social que no se sostienen.
El quinto elemento a destacar es el del los espacios como símbolo
de transgresión. Es decir, la mayor parte de los hechos suceden al
margen de la vida pública o de la vida oficial: en la cantina, en un
cuarto ... De esta manera vemos que la acción se situa en una colonia
francesa y no en Francia, en la alcoba más que en la calle, lo oculto
siempre predomina sobre lo expuesto, el silencio sobre las voces, parte
de los sucesos con el amante son durante la noche y no en la claridad del
día. No sólo los encuentros sexuales sino también los encuentros con ella
misma: sus introspecciones, deseos y meditaciones surgen en la noche, la
noche es su espacio predilecto.
Debió de suceder por la noche. Tenía miedo de mí, tenía mie~o de Dios.
Cuando amanecía, tenía menos miedo y menos grave parecía la muerte.
Pero el miedo no me abandonaba11•

El sexto y último elemento que abordaremos es la muerte como el
acto perfecto que lo transgrede todo. La narradora quiere matar a su
hermano mayor porque es quien encarna la ley patriarcal que la oprime a
ella y a su hermano menor; hay un "velo negro" que la conduce a la idea
de acabar con la ley animal del hermano, la del macho, el poder, el amor
incestuoso hacia la madre. Por otra parte, podemos decir que en algunos
fragmentos las referencias a la muerte aparecen vinculadas al origen, a la
madre y al placer. La muerte es el vehículo para transgredir su relación
con la madre y en ello descubrir su "yo". Aparecen otras muertes como
por ejemplo, la del padre, la de la madre, la del bebé de Duras, 1~ de una
suicida en el barco -un suicida es alguien que decide romper en definitiva
con todos los patrones prestablecidos- y la muerte del hermano menor
como la única salida a su condición de víctima y oprimido.
Por lo tanto, podemos concluir que Marguerite Duras propone la
transgresión de un sistema milenario occidental como lo es el
patriarcado. Derruye uno a uno los diversos elementos que sustentan
dichos valores en la sociedad actual; deconstruye el poder, el sexo, los
espacios, la muerte y la identidad femenina y masculina mediante la
escritura, la instauración de una nueva propuesta discursiva femenina que
también ha logrado transgredir el género de novela autobiográfica. Duras
lanza una propuesta abierta en la que nosotros los lectores también nos
construimos mediante su escritura. La palabra nos transgrede en un acto
amoroso. "No se trata de que sea necesario conseguir algo, sino de que
es necesario salirse de donde se está." 12

Bibliografía
DURAS, M. E/Amante. México: Tusquets Editores. 1997.

SMI1H, S. Sub.Jectiviry, Identiry, and the Boc!J: Women Autobiographical Practices in the
Twentieth Century. Bloomington: Indiana University Press. 1993.

Quería matar, a mi hermano mC[JOr, quería matark,
llegar a vencerle una VCZ; una sola vezy verle morir.

12 Duras, M. E/Amante,. México: Tusquets Editores, 1997, p. 33.
11 Duras, ME/Amante. México: Tusquets, Editores, 1997, p.13.

306

307

�ALGUNAS CONSTANTES TEMÁTICAS
EN GUADALUPE LOAEZA

Mtra. Dora González Cortina
Preparatoria Nº 7, Unidad Puentes
Universidad Autónoma de Nuevo León

I
En todo texto literario se encierran dos características peculiares como
son la dosis de ficción y el reflejo de una realidad existente cuya
evidencia es innegable; pero también los escritores han de hacer acopio
de su imaginación y talento para poder crear una obra de esa naturaleza.
Nadie escapa a lo anterior y por ello, Guadalupe Loaeza, ha de
configurar sus textos circunscribiéndose a tales características dado que
en toda época a partir de las revoluciones suscitadas en los diferentes
países, la literatura dejó de desempeñar su función de entretenimiento
para adquirir cada vez más un profundo tono de muestreo, que no de
denuncia, gracias al cual, los lectores a través de su ejercicio, captan de
manera más completa la complejidad del ser humano y las razones de su
comportamiento.
El temno social pintado por Loaeza no es otro que el de las
capitales del mundo donde se nota más el clasismo y "las buenas
costumbres". Precisamente esta es una de las constantes temáticas de sus
productos artísticos y con ella iniciamos este análisis. Enfocamos

308

309

�ironía y cierta dosis de humorismo nos describe y narra Loaeza en Los de
primeramente la obra Los de arriba por sujetarnos a un orden
cronológico.
En esta obra, la famosa periodista y escritora toma un
pensamiento de Carlos Fuentes como epígrafe en el que el escritor
subraya que la burguesía mexicana no tiene idea de la grandeza histórica
de la europea y desconoce las maneras de consagrarse públicamente.
Obviamente esto resulta innegable ya que se debe a causas más lógicas
que culturales: nos llevan siglos de avance y de experiencia, tanto en
épocas de florecimiento como en las de decadencia.
Tanto los llamados de arriba como los de abajo han sido
descritos por otros escritores como Paz, Fuentes... pero lo que interesa
aquí es señalar la manera en que la autora que nos ocupa, narra de tal
suerte que nos invita con su estilo a sonreír ante hechos y circunstancias
que tratadas a otros niveles de mayor seriedad, invitarían más a la ofensa
y al escándalo.
E l estilo de Loaeza siempre ha despertado simpatía en sus
lectores por esa tenacidad de decir las cosas como son, pero bañadas con
sutileza y "candor" para no generar un ambiente narrativo capaz de
suscitar la lágrima o la risa sarcástica, que como ya han dicho algunos
filósofos y escritores alemanes, no es la salida adecuada para lo literario.
Debido a circunstancias políticas, religiosas, históricas, o si lo
prefiere pensar, estimado lector de este ensayo, por azares del destino, en
la sociedad actual y no sólo en México, se ha disparado la brecha
económica y generacional; la primera porque ya no se puede hablar en
los pueblos de nosotros los pobres y ustedes los ricos, ahora es de
decenas de millones de pobres por "los trescientos y otros más, ricos"; y
la segunda, porqu~ como se ha extendido el límite de edad para los que
fallecen de muerte natural, aunque son muchos los jóvenes, también
ahora existen mayor número de personas ancianas, díganlo si no, la
cantidad de asilos, casas de reposo o de retiro y demás instituciones
abiertas para otorgarles lo que hoy se llama calidad de vida.
Que el hombre en lo general ha dejado el nomadismo es un
hecho, pero también lo es que no han bastado las leyes impuestas por el
Estado, ni las normas morales o religiosas para detener dos
características en él fundamentales: volubilidad y contradicción. La
primera ataca fuertemente el sistema social en cuanto la familia y la
segunda, produce el inconformismo ya no sólo del hombre frente a
otros, sino del hombre frente a sí mismo. Esto es lo que con una fina

aniba.
Esta obra aparece estructurada en cuatro apartados que
comprenden desde la década de los treinta -todavía con secuela
porfirista- hasta nuestro reciente siglo XXI; en todos, desde luego, el
enfoque son los de arriba, pero como es lógico suponer, se toca también
los de abajo y los que quieren subir o están en la cuerda floja. En ella se
constata el amplio conocimiento de la escritora, su detallada
investigación y la hábil pluma para diseñar como sobre un escenario, las
penas, alegrías, pláticas, deseos, aspiraciones, juegos y ocupacion~s de esa
clase privilegiada que parece no sufrir y dedicarse únicamente al lujo, las
fiestas y críticas a los que no pertenecen a su gente: la gente bien.
Cuando describe Loaeza lo hace con conocimiento de causa,
utiliza los adjetivos apropiados y la hipérbole que en otros escritores
parece más ficticia, el lector capta que en ella, no lo es. Pero cuando
abandona ese afán de dejar que otros hablen para agregar verosimilitud a
su obra, entonces es cuando más puntos se anota a su favor, porque el
hilo conductor de su humorismo innato, favorece la simpatía de su estilo.
Aquí es necesario destacar otra de sus constantes: el uso de interlextos
basados en opiniones ajenas, eso sí, debidamente entrecomillados y
señalando la fuente de donde se extrajeron.
Dicha constante que otros podrían decir que pertenece más a
cuestiones estilísticas que temáticas, la hemos considerado como éstas en
razón de que los utiliza para ampliar, profundizar, o simplemente para
reafirmar, aquello de lo que ella opina. Cabe advertir que todo texto
literario o no, está compuesto de hechos, inferencias y opiniones; por
ello, mencionaremos una serie de estos elementos que se aprecian en Los
de aniba.
A) Hechos
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•
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•
•

En la década de los treinta el sector social más alto en categoría
económica y de rancio abolengo estaba constituido por los de arriba.
Esta clase vivía en casonas bien amuebladas donde no faltaba el buen
gusto.
Tenían bajo su servicio un grupo de ayudantes domésticos.
Hacían grandes fiestas a las que acudían sólo gente de su clase.
El modelo a seguir era el europeo, especialmente el francés.
311

310

�•
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•

En la década de los cincuenta aparecen los arribistas, tienen dinero
pero no "clase".
Surge una nueva burguesía mexicana: capitalistas (ejecutivos),
comerciantes y técnicos.
Se inicia una mezcla social conveniente.
La moral se vuelve elástica.
Los modelos a seguir eran Londres e Italia.
En la década de los setenta y pese a la tragedia del '68, los de arriba
parecían mantenerse igual, siguen recibiendo prebendas del gobierno.
La gente bien, llamada también "los popis" se mezcla con los
políticos.
Las discriminaciones son más evidentes.
La injusticia social se encrudece.
El PRI ya no sólo cansa a la clase baja, sino también a la alta.
Los jóvenes se solidarizan en el terremoto del '85.
El modelo a seguir era el norteamericano.
Crece el número de partidos políticos.
La clase alta sigue con sus convencionalismos.
Se dan devaluaciones debido a la inflación económica.
Crece la inseguridad, impunidad y la ola de secuestros.
En el 2000, el PAN constituye un parteaguas.
Fox influye hasta en el discurso oral y escrito.
La clase alta discrimina a los nuevos ricos.
El famoso cambio no llega.

B) Inferencias
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•
•
•
•
•

Las mezclas sociales son cada vez más frecuentes y tolerables.
La clase rica, venida a menos, es más escrupulosa.
Los nuevos ricos se vuelven cursis.
La alta sociedad -banal y frívola- ignora que el mundo es cambiante.
Muchas niñas bien no podían dejar de ser racistas y desubicadas.
Fácilmente se acomoda la clase alta a sus privilegios.
Lo menos que les envidia el sector pobre a los ricos es su "clase".

312

•
•
•
•
•
•

El dinero no es la felicidad, pero sí da comodidad y seguridad en la
enfermedad.
Los ricos también sufren porque el dinero. no llena la soledad.
La clase trabajadora sigue igual.
La educación se vuelve elitista.
La pobreza ha crecido.
Los ricos sueñan con ser más ricos y los pobres, con ser menos
pobres.

C) Opiniones
La autora destaca op1n1ones de otros escritores, periodistas y
ensayistas de manera oportuna y apropiada, creemos que de esta forma
elude internarse por los senderos de la literatura comprometida, lo que
dado su estilo, desde luego, sería inesperado. Por esta razón lo que
daremos cuenta en este inciso será de algunas referencias con base en sus
intertextos:
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•
•

•
•

El prólogo del libro Cinegética social -selección de la columna del
mismo nombre escrita en el diario Esto- por el duque de Otranto.
La vida en México de Salvador Novo.
Una entrevista a una niña bien de la revista Social marzo de 1950.
La crónica de Carlos Tello sobre la fiesta organizada por Charlie
Béistegui en Venecia en 1951, calificada como "la fiesta del siglo" en
la revista Gatopardo, agosto del 2002.
Tragicomedia mexicana 1 de José Agustín.
Ricasy famosas de Daniela Rossell.

En esta última obra se inspira Loaeza para elaborar un monólogo
de una niña bien, con el cual cierra con broche de oro su obra Los de
arriba. Hemos de reconocer que desde aquí se apuntala la creación de su
primera novela Las yeguas finas, de la cual nos ocuparemos más tarde, y
que desde luego presenta las características de su estilo que señalamos
anteriormente.

313

�11
La vida de toda mujer está marcada por los hombres que la
rodean, más cuando se vive en una sociedad machista como la mexicana.
Así lo muestra la literatura de todos los tiempos y lugares. Esto mismo
pudiera decirse a la inversa pero con menos razones de peso. La propia
dedicatoria de la autora de Hombres ¿maravillosos? avala esta aseveración; a
sus cinco hombres: esposo, padre, dos hijos y a su nieto.
Con esta obra Loaeza nos recuerda la clasificación que Osear
Wilde hace de las personas en cuanto a su crítica de las categorías buenas
y malas, él prefiere la de encantadoras y aburridas. La conocida
periodista, hoy escritora, nos muestra lo más trascendente de la vida de
artistas, escritores, cantantes, políticos, poetas y familiares. La obra se
divide en cinco apartados o capítulos subtitulados como sigue:
Hombres de leyenda
Hombres de palabra
Hombres de imagen
Hombres de poder
Mis hombres
Se ha dicho que la obra de Loaeza es difícil de clasificar y
efectivamente así resulta. Aquí hay algunas páginas poéticas, hirientes por
la crítica y otras totalmente legendarias, pero en todas sobresale el estilo
logrado por la autora que gusta a los lectores por la facilidad de la
hipérbole, la oportuna colación de la frase sacada de canciones
populares, la anécdota apropiada, y desde luego el humorismo y la fina
ironía.
Lo que sí resulta innegable es que detrás de la escritora hay un
trabajo de investigación muy fuerte y serio, que permite el avance de lo
narrativo sin llegar a un depurado desvío fantástico. Su rica imaginación
le facilita ahuyentar lo superfluo y dejar sólo lo necesario para la creación
de una prosa que difícilmente desea ser dejada de leer.
Hombres ¿maravillosos? inicia con una dedicatoria muy larga: una
misiva al abuelo paterno de la autora, fallecido en 1945. Entre los
hombres considerados como tema para el primer apartado "Hombres de
l~yenda" queremos destacar los referentes a Cantinflas, Joselito y el
t:J.tulado La caricatura de Walt Disnry. En el primero se estructura una
314

entrevista del mimo mexicano con San Pedro y surge el problema porque
el artista se cree con derecho para entrar al cielo y San Pedro se lo niega
en base a que en el diario de registro, aparecen dos tipos de personalidad
con diferente nombre. Uno es Cantinflas de quien se dice que se ha
portado bien y otro, Mario Moreno, ·quien tiene demasiadas cualidades
negativas para que se le abran las puertas del cielo.
Lo anterior descrito y narrado con la pluma ágil de Loaeza se
vuelve casi real y tiene un sabor tan grato que se suscita la complicidad
con el lector. Las dos caras de la moneda también se dan en algunos
seres humanos. Se ve la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio.
En el caso del valenciano de la voz de oro, conocido como El'ruiseñor,
llamado José Jiménez y por cariño Joselito, la anécdota sobre el
descubrimiento de su don para el canto realizado por su madre, está
contada impecablemente.
Otra de las constantes más socorridas en esta obra como en otras
de Loaeza son el recorrido histórico que impregna al tema de interés y
amenidad. El orden cronológico, característica de los textos históricos,
brinda al lector la seguridad de que lo que le llega así pudo ser y como
sabemos la literatura completa la vida, así como la oportunidad de
constatar, por los nombres y fechas citados, haciendo un poco de
memoria, la posibilidad cierta de los hechos.
En el caso de Hombres ¿maravillosos?, su carácter biográfico se
presta indudablemente para que se dé lo mencionado en el párrafo
anterior, amén de ofrecer una información bien recabada aunque
matizada con los colores diversos del lenguaje connotativo, propio de los
géneros literarios. El mismo título de esta obra deja abierta la posibilidad
de creer o de dudar sobre "lo maravilloso" de los hombres gracias a la
ironía que encierra el uso de los signos de interrogación.
En cuanto a "La caricatura de Walt Disney'', otra vez nos
enteramos que la vida del hombre es sumamente compleja, que puede
aparentar lo que no es, cambiar de nombre, realizar acciones nobles a
veces, y en otras, malsanas, que se puede odiar a unos y amar a otros,
ignorando o desconociendo todas las doctrinas religiosas existentes que
invitan a la bondad, piedad, igualdad y amor. En el pecado se lleva la
penitencia, por ello, quien vive de esa manera, al final se queda solo,
arrepentido, castigado o autocastigado, pero nunca contento, ya que se la
pasa existiendo, pero ni vive, ni deja vivir.

315

�En el apartado "Hombres de palabra" hace referencia a varios de
sus poetas preferidos entre ellos destacamos aquí a Octavio Paz y a Jaime
Sabines, a éste le dedica la mayor extensión en esta sección. Del primero,
recoge la experiencia del poeta cuando niño y subraya el tema tan
reiterativo de Paz: la soledad. El desamparo sufrido por nuestro Premio
Nóbel ante lo inexplicable de la muerte, la burla de sus compañeros en el
jardín de niños en un país extraño cuya lengua desconocía y después, las
de otros que lo trataron como extranjero en su propia patria, lo
marcaron para siempre, y de acuerdo al criterio de Loaeza lo llevaron a
crear una de sus mejores obras: El laberinto de la soledad. Los lectores de
Loaeza sabemos cómo se las gasta cuando de elogios se trata.
Lo que sí coincidimos es que Paz muy pronto se dio cuenta de la
necesidad de comunicarse mediante la palabra, y a ello se debe su afán de
utilizarla constantemente en todos los espacios y de todos los calibres,
como lo prueba la extensión e intensidad de su obra poética y ensayística.
Dos rasgos coinciden en los escritores: imaginación y
sensibilidad. La sensibilidad que encuentra Loaeza en Jaime Sabines, es la
misma que ella destila en sus obras, y de la imaginación veamos dos
ejemplos:
No sé si lo soñé o si fue cierto pero creo que un día le telefoneé a don
Jaime Sabines para pedirle consejo sobre el desamor (...) Después no sé si
s_oñé, o me lo contó el mismo poeta, o más bien si lo leí en el espléndido
libro que Carla Zarebska le dedicó al poeta; el caso es que me enteré que
el p_adre de don Jaime había sido una persona de lo más común y
comente, pero eso sí, con una gran sensibilidad 1.

. . Para la creación de sus obras, Loaeza sigue el consejo y la
opllllón de Sabines: vivir y escribir, en ese orden. De qué se puede
escr~bir. De lo que tocamos y de lo que nos rodea. Esto es lo que hace
Lup1ta, como la llama cariñosamente este escritor en una entrevista que
le concede a la periodista capitalina.
En el apartado "Hombres de imagen", incluye a los artistas de su
preferencia, pintores y de cine. Uno de los mejor retratados a través de
su pluma es el del italiano Marcello Mastroianni. En los "Hombres de
poder'~ ,incluye a los de época reciente y entre veras y mentiras, critica la
actuac1on de los culpables del deterioro de nuestra moneda nacional y de

la pérdida de fe en los jefes del gobierno emanados del PRI. Claro que
unido a esto, se desborda en alabanzas al PAN por haber llegado a Los
Pinos, como si en más de siete décadas no hubiera podido hacerlo si así
lo hubiera deseado.
En el último apartado, "Mis hombres", nos describe a sus
familiares más queridos y destaca el tema de la cultura, que es la herencia
de su abuelo y señor padre, reconociendo que de ellos le vino el gusto
por la hispanidad y lo literario. La sensibilidad está presente en todos los
retratos, pero más en los titulados: Amor platónico y Dos estampas de
mi padre.
Estas dos obras que nos ocupan Los de arriba y ·Hombres
¿maravillosos? podrían sintetizarse temáticamente en los siguientes rubros:
la muerte, el amor, la risa, la vida y la política; destacando este último,
desde luego, en Los de arriba.

111
Hemos llegado a la primera obra de Loaeza que sí permite la clasificación
en cuanto a los géneros literarios: la novela Las yeguas finas, en ella nos
pinta la realidad mexicana que rodea a la clase alta en una época alejada
de la nuestra por cerca de cuatro décadas. Queremos reproducir el
epígrafe tomado por ella; corresponde a un pensamiento de Giambattista
Vico (1744) por lo atinado de su elección:
Por lo que la memoria es lo mismo que la fantasía ... y adquiere estas tres
diferencias: que es memoria, cuando recuerda las cosas; fantasía, cuando
las altera y transforma; ingenio, cuando les da forma y pone en sazón y en
orden" 2.

Estas diferencias marcadas por Vico explican quizá sin intentarlo
la tarea del escritor: vivir y recordar lo vivido, pero a la luz de la fantasía
parecerá menos o más adornado y a través del ingenio, ordenado para
darle sabor grato o ingrato, según las segundas intenciones de lo literario.
La autora de Las yeguas finas crea un personaje infantil femenino
para que sea aparte de la protagonista, también la narradora: Sofía. Sin
duda alguna que este nombre no es gratuito; el conocimiento se adquiere
de los libros y básicamente en la escuela; pero la sabiduría proviene de la
observación, recordemos aquí que este nombre propio, procedente del

1 Loaeza, Hombres ¿maravilhsos? Océano, pp. 121,122.
2 Loaeza, G., Lasyeguasfinas, Planer.a, México, 2003

316

317

�,,

griego, eso significa. La historia se ubica en los 60, época muy conocida
por la brillante escritora, dado que son los años de su entrada a la
adolescencia.
Otra vez está presente la soledad, Sofía es ignorada por sus
padres, principalmente por su madre y ella encuentra pese a su corta
edad -once años- un buen recurso, la evasión; mediante una doble
personalidad con la que se hace acompañar para poder hablar y obtener
respuestas, o al menos escuchar sus preguntas. Sin la habilidad de la
escritora para utilizar el humorismo y una fina ironía, esta historia sería
patética y el relato falto de interés para los lectores, pero estos dos rasgos
estilísticos la convierten en una novela que no queremos soltar para saber
en que termina el universo de Sofía, quien se comunica más con una de
las maestras (monjas) del colegio que con su mamá que acostumbra
hablar con sus "amigas" horas y horas por teléfono.
En el Colegio San Cosme, todas las alumnas son consideradas
yeguas finas porque provienen de familias que pueden pagarlo y sólo se
rozan con gente de abolengo, las niñas de hoy proceden de bisabuelas,
abuelas y madres que también fueron yeguas finas; son niñas bien, no se
juntan con cualquiera, sus casas ubicadas en Polanco y demás colonias de
la alta sociedad, cuentan con servidumbre aunque ésta sea mal pagada, y
por supuesto con choferes. El inconveniente de Sofía es que su familia
ya no cuenta con los recursos económicos para llevar el tren de vida de
las familias de la colonia citada, pero su madre desea seguir aparentando
que sí.
En cuatro capítulos, Sofía, narra lo que sufre por la ausencia de
sus hermanas -estudian en Francia- sobre todo por Inés quien le escribe
y le patentiza su cariño; porque batalla con la conjugación verbal; porque
en su dualidad: Sofía la que se rebela, arremete y cuestiona lo que se sale
de su lógica infantil y desacomoda con ello el mundo de los adultos, y la
otra, la Sofía buena, que ama, admira, tiene una buena amiga -Sara- que
la trata como igual, pese a que su familia si cuenta con dinero y que no
haya qué hacer con el desamparo en que la deja la muerte de Sara, Sari,
Sarita.
La Sofía que no entiende cómo si debemos ser buenos, una
compañera no puede soplarle las respuestas del examen para que ella
pueda pasar el año escolar; porqué otras e0mpañeras tienen
comodidades y su familia no; porque su tía no se casó si es más buena
que su mamá; porque las monjas son tan malas si dicen amar a Jesucristo

y a ella la tratan con indiferencia y le recuerdan que le diga a su mamá
que mande la colegiatura atrasada.
La Sofía buena que quiere ser amable con todos; que perdona a
su padre que haya sido infiel a su madre; que sabe guardar un secreto,
que quiere comprender a su padre y que intenta justificar la indiferencia
de su madre.
Sofía encuentra en su mente la solución para que no le duela sólo
existir: unos polvos mágicos que la vuelven invisible y entonces no tiene
que responder cuando alguien le hace preguntas hirientes o de mala fe;
así es ella la que desaparece voluntariamente y ya no siente tan feo el que
otros la minimicen.
En Las yeguas finas encontramos las constantes temáticas ya
mencionadas en las obras anteriores: la vida, la soledad, el clasismo, la
muerte, la política, el abolengo, pero podemos agregar otras como la
intolerancia, el favoritismo, la amistad, la comunicación y la indiferencia.
De todas ellas es la soledad la que parece ser imperante; y es que
de qué sirve el dinero cuando no se puede disfrutar de compañía,; el
hombre conoce que la riqueza no garantiza la felicidad, pero se hace la
ilusión que con ella puede conseguir todo lo que quiera. La novela que
nos ocupa muestra que la felicidad no depende de cuánto tienes en lo
material, sino en cuánto sirves para hacer feliz a otro y a ti mismo. La
indiferencia hacia los demás provoca un gran vacío puesto que el
hombre es eminentemente un ser social y hemos subrayado el término
para diferenciarlo de un sinónimo que le queda chico: festivo.
A Sofía la silencian los adultos porque sus preguntas son como
dardos contra la moral que ellos han vuelto elástica; en el colegio francés
se canta La Marsellesa y cuando pregunta el porqué no se canta nuestro
Himno Nacional, por respuesta obtiene un -Shhh- muy quedito. La
alegría propia de la infancia que no la puede abandonar porque forma
parte de la inocencia que la caracteriza, la obliga a reconocer, ante su
amiga Sara, que ella no nació para monja porque no se quiere casar con
Jesucristo, y cuando ésta le completa que entonces nació para maceta,
Sofía de muy buen humor, le corrige que nació para payasa.
Cuando estuvo a punto de reprobar el año, su mamá la amenazó
de mandarla de criada, cosa que no cumplió, pero Sofía había preparado
tres cartas de recomendación por si acaso. Con los tristes y peyorativos
calificativos que Sofía recibía de su madre era natural que sintiera que le

318

319

�quedaban bien y en ocasiones le hablaba al diablo para que le ayudara, ya
que a su ángel de la guarda no lo veía cerca.
Otro de los temas más socorridos por Loaeza y que no escapa de
esta novela es el racismo. A la madre de Sofía no le gusta la piel morena;
además como buena creída aristócrata es muy selectiva en su
vocabulario, etiquetando como pelados a quienes no hablan como ella,
con salpicones de francés.
El rol de otra Sofía le sirvió a la niña para suavizar su infortunio:
ignorada en su casa e ignorada en la escuela. No llevaba torta para el
recreo y ninguna de sus compañeras era capaz de ofrecerle de la suya. En
su juego psicológico llamaba Sofi a la otra niña a quien se daba el lujo de
observarla, y de esta manera se abstenía de preguntar o responder según
el caso o situación presentes.
En el final de la novela Sofía cansada de no ocupar nunca el
papel principal, se arriesga a fingirse torera y sale lesionada, hecho que no
puede ser comunicado a sus padres porque el teléfono marca ocupado
por más tiempo que se insista. Pero Loaeza saca un as de la manga y nos
sorprende gratamente al anunciar a los lectores que este es el fin de la
primera parte y que habrá una segunda parte cuyo título versa: Lasyeguas
desbocadas.
Lo anterior nos llena de gozo, pero ignorarnos si debemos
tomarlo en serio o si se trata sólo de un final sorpresivo. Claro que
Loaeza tiene mucha tela de donde cortar, por lo cual nos inclinamos a
esperar esa segunda parte que promete ser muy interesante, dado que si
en Las yeguas finas existe la opresión de una educación muy puritana, por
el título de la segunda parte, bien podemos suponer que el tema será la
reacción contraria para lograr cierta liberación.
La obra está llena de las aventuras que vive Sofía pero también de
las desventuras que le toca sufrir por no tener cerca personas que la
comprendan y la traten como lo que es: una niña. La única que le prodiga
ciertos cuidados es su tía, hermana soltera de su madre, pero lo que es en
el Colegio Francés San Cosme, sus compañeras no la toman en cuenta,
con excepción de Sara.
Entre sus aventuras Sofía narra el paseo que realizó una vez a la
casa que los padres de Sara tenían en Cuernavaca, claro está : grande,
cómoda y linda. Pero ella estaba lejos de la envidia pues se decía que en
su casa no cabrían todos los muebles, piscina, coches, etc. de que
disponía esta familia. Lo que más apreciaría sería el apoyo y cariño de sus
320

maestras y compañeras, ya que en el "hogar" no los tenía, pero captaba
perfectamente que eso no lo podía conseguir; de sus maestras sólo una la
apoyó y de las monjas sólo una la trató con compasión, en cuanto al
afecto de sus compañeras sólo lo tuvo de Sara que por desgracia hubo de
morir, ahondando ya de por sí su solitaria vida.
En un cuento de Augusto Monterroso, titulado "Mr Taylor", el
protagonista para justificar que no cuenta con un centavo recuerda una
postura leída en un libro: -&lt;La pobreza no es deshonra si no se tiene
envidia de los ricos&gt;- pero, cuando gracias a un negocio cambia su estado
económico, recuerda otra gran idea sacada del mismo lipro: -&lt;Ser
millonario no deshonra si no se desprecia a los pobres&gt;-. Conociendo la
ironía no tan fina del autor inferimos la convencional postura de este
singular personaje Mr Taylor. En Lisyeguas finas de Loaeza, encontrarnos
que la tradición familiar impone ciertos criterios absolutos que se siguen
al pie de la letra para no perder la posición ganada por sus ancestros,
hecho que no requiere, por lo tanto, de justificaciones ante otros, ni
siquiera para consigo mismo. Si se tiene el dinero se puede rozar con la
clase alta aunque no se haya nacido en ella, pero si se emana de ella,
entonces no importa la estrechez económica porque se mantiene vivo y
coleando el abolengo.
En el cuento ya citado se manejan los conceptos progreso y
democracia en cuanto a su referencia con los negocios; el desarrollo y
extensión de éstos produce el alza económica de los bolsillos de
empresarios y comerciantes, pero el alcance de la evolución tecnológica
populariza los productos, de tal suerte que quedan a la mano de
cualquiera, hasta de diputados y maestros; con el tono despectivo
utilizado por el narrador inventado por Monterroso. La sociedad de hace
cuatro décadas que es el tema tratado por Loaeza en Lisyeguas finas -aún
con su lente muy marcado en Los de aniba-, no deja lugar a dudas acerca
de las injusticias que se cometen cuando existe la disctiminación, cualquiera
que sea su índole.
El concepto subrayado connota otros sentidos que sólo sirven
para humillar y aplicar la conocida ley de la selva que también funciona
en las ciudades modernas, la del más fuerte: desprecio y marcar límites.
Todo ser humano posee fortalezas y debilidades y esto puede
equilibrarse a través de la educación, pero en este terreno, por desgracia,
en nuestro país aún falta mucho por hacer. No basta el aprendizaje de
una segunda lengua que desde luego sería el inglés y no el francés de los
321

�60, ni el hecho de manejar sistemas de cómputo para asegurar el acceso a
una buena fuente de trabajo; el individuo ha de estar contento consigo
mismo antes de emprender tareas de tal envergadura como serían la
elección de carrera, de casarse, de descubrir y aceptar su vocación o un
cambio de estudios o trabajo; esto amerita tomar conciencia de sus
alcances y limitaciones, de un análisis no superficial de lo que dispone y
de los que desea, de la consecución de los recursos no disponibles, etc. lo
que conlleva a requerir una educación integral que le permita formular su
anteproyecto y proyecto de vida.
Cuando se disfruta de un alto nivel de vida, es decir, de la
opulencia, es fácil ignorar las penurias de las clases desprotegidas, y
entonces se toman los falsos criterios señalados anteriormente al pie de
la letra. Por señalar un ejemplo, cuando una joven sale embarazada o
sufre cualquier otro percance -uso de drogas, alcoholismo- en el caso de
los de arriba se puede ocultar con enviarla a Europa o bien casarla con
todas las de la ley como si nada; en cambio, en los de abajo, tal
circunstancia se convierte en una desgracia porque si se elige el aborto,
no hay modo de ocultarlo, y si se opta por el casorio, no hay medios ni
para el "jolgorio" ni para preparar los gastos que se ameritan durante el
embarazo.
El miedo a la humillación se tiene desde niño pero más en la
adolescencia, ese miedo lo vive con mucha angustia la pobre
protagonista de Lasyeguas finas-. Sofía, o la otra, Sofi. La primera observa
a la otra, porque ella se evade para no sufrir tan directamente su
invisibilidad. Ésta gracia inventada por ella deja de serlo porque no fue
voluntaria, sino que se vio obligada a crearla por el trato de los demás.
Ante el estímulo de la indiferencia, siempre cruel pero más aún por
tratarse de una niña, Sofía reacciona con la misma moneda, si ella no le
importa a los demás, éstos tampoco le importan a ella, y su mirada
comienza a destilar ese desprecio por las criaturas que creen ser buenas y
piadosas por creer en Dios, Jesús y la virgen María, porque van a misa y
comulgan, pero de las cuales ha descubierto sus pecados y entonces, no
deja de ser un juez implacable, que sólo lo suaviza el cariño de su tía y la
amistad de Sarita.
Guardar las apariencias cuesta y esto lo sabe más el rico que el
pobre. Nos enteramos por el universo de Sofía, que hay seres humanos
que viven de la ostentación, vanidad, competencia, habladurías, soberbia,
envidia, y desde luego, de las apariencias. Esto último cuesta mucho

porque por seguir con un tren de vida cuando ya se carece de los medios
de que antes se disfrutaba, implica grandes decisiones, como preferir la
compra de un vestido para equis fiesta, que la comida de una semana; la
adquisición de una joya ostentosa a la de un mueble necesario en el
hogar; pagar renta en un departamento o casona de colonias
residenciales, que vivir en casa propia en colonias populares.
De lo anterior se deduce que los de abajo son gente sencilla,
trabajadora, leal y más sincera; sólo puede adquirir lo que su modesta
posición económica le permite, y entre cosas superfluas y necesarias, su
elección es lógica, rápida y prudente. Se atreven a . echarse un
compromiso de casa pagadera a diez, quince o veinte años con la
esperanza de terminar un día y quitarse la molestia y amenaza del
rentero. Debemos admitir que los de abajo tienen poco que cuidar y
mucho por luchar o alcanzar, pero con todas sus carencias disfrutan de
mayor unidad y en las desgracias, se vuelven más solidarios. De esto
carecen los de arriba, ya que en cuanto saben que alguien ha perdido su
estatus, o simplemente se ha enemistado con los influyentes -gente de
poder- en seguida dejan de hablarle y de invitarle a sus fiestas, porque no
lo ven como el hermano caído, sino como alguien que apesta a pobre.
Entre veras y bromas el terreno social que describe Loaeza es
donde vivimos todos, nuestra sociedad mexicana que lucha por mejorar
cada día y no siempre lo consigue, porque la democracia es más verbal
que práctica. Hoy en día dentro de los discursos políticos el país ha
mejorado en todos los rubros: educación, empleos, electrificación, el
campo, etc. pero vemos con tristeza que el camino es largo y el paso es
corto; que son muchos los millones de pesos que se escapan del país en
sobornos, secuestros, robos a mano armada, asaltos a bancos,
"mordidas" en todos los ámbitos, inversión en recarpeteo asfáltico con
registro de primera pero en aplicación de segunda por lo cual los baches
en la primera lluvia se hacen fosos y en tantos otros errores de los que
sólo los funcionarios guardan memoria porque el pueblo está tan
preocupado en qué va a comer mañana, cómo estudiarán sus hijos si no
hay cupo en las escuelas públicas y de su bolsillo no alcanza para las
privadas, si su hijos cumple seis años -por desgracia- en el mes de
septiembre y entonces por haber terminado su educación preescolar ya
no cabe ni en los jardines de niños ni en las escuelas primarias, y otros
tantos problemas de primer orden, que no lo dejan involucrarse con el
quehacer político y tomar su rol civil de ciudadano.

322

323

�Por las razones anteriores se comprende cómo un partido pudo
estar al frente del Ejecutivo por no menos de siete décadas y cómo lo
que hoy nos parece inadmisible -Castro con más de tres décadas en la
presidencia de Cuba- se vivió en nuestro país con el porfirismo y el
beneplácito de la clase alta.
La novela de Loaeza, así como las otras _obras de su hechura
analizadas en este ensayo, reflejan la sociedad mexicana dividida
extremosamente, pero poca cuenta da de la clase media, que es la que
más subsiste, la más trabajadora, la que paga sus impuestos puntualmente
y desde luego, la que más le cuesta guardar el equilibrio para no sucumbir
a la debilidad de los de abajo, ni tampoco pretender acceder a un lugar
que no le pertenece y donde sería totalmente repudiado: la clase alta; por
ello es la más consciente de sus derechos y obligaciones y es la que puede
dormir sus ocho horas sin el miedo a ser robado por humanos, o a ser
víctima propiciatoria a los vendavales climáticos.
Este enfoque parcial es lo que separaría a esta escritora de otros
de mayor renombre y desde luego el incidente de ser mujer. No obstante,
se abre paso en el quehacer literario siendo fiel a su estilo y a sus
intenciones, por lo cual no dudamos que el éxito de sus obras actuales y
las que estén por venir, sea duradero y placentero tanto para ella como
para nosotros, los lectores.

EL LUGAR ES LA AUSENCIA: JOSÉ ÁNGEL
VALENTE Y EL LENGUAJE DE LA DISOLUCIÓN
Mtra. Minerva Margarita VillarreaJ
Facultad de Filosofía y Letras

UANL
para Catalina Roel;
a la memoria de su padre Santiago Roel García
(1919-2001)

Bibliografia
Loaeza, G., Los de aniba, Plaza Janés, México, 2002.
Loaeza, G., Hombres maravillosos, Océano, México, 2003.
Loaeza, G., Lasyeguasfinas, Planeta, México, 2003.

La escritura de José Ángel V alente (1929-2000) es un legado, una clave
más por abrir dentro de una honda tradición poética que inicia c~n el
gran acontecimiento cultural que significó el hecho que Fray Lws de
León tradujera (reesc+-ibiera), en 1571, El cantar de los cantares, asentando
así uno de los pilares de los siglos de oro.
Como si todo el brillo del espíritu tuviera que ir contracorriente,
esta recreación del carmen más bello de amor jamás escrito, se enfrentó,
de entrada, con el rechazo y la censura. La versión V11lgata de la Biblia se
imponía negando la exploración erudita, y sobre todo, el encuentro con
la belleza. "Oculta Luis tras la transparencia de la traducción su
1
verdadero quehacer: la recreación formal del verso" •
El poeta accede al deseo de una mujer, su prima Isabel Osorio,
para acercarnos lo imposible: hacer nuestro, parte esencial de la poesía en
1 Barasoain Alberto: Frqy u1is de León, ]úcar, Barcelona, 1982, pág. 11.

324

325

�lengua española, uno de los cantos bíblicos más excelsos. Así, El cantar de
los cantares se encumbra desde nuestra lengua en fuente sagrada. Es un
poema que redimensiona su potencia lírica: escrito en el español del siglo
XVI, con la belleza formal de la octava rima, sustrae en ella el enigma de
amor y el paisaje bucólico del remoto paraje de la tierra santa. Las
promesas de amor que se debaten ante la pérdida del objeto amado, en
su fuga constante, no alcanzarían su condición sagrada sin el demorado
trabajo del lenguaje. Y digo que Fray Luis hace nuestro el poema porque
en la acción de traducir se devana el lenguaje hasta su centro primigenio,
las palabras quedan expuestas en su desnudez original y desde ahí son
transmitidas en otra lengua, para nacer de nuevo.
Esta espléndida versión de El cantar de los cantares derribó
fronteras en la medida en que el poeta actuó directamente en la tradición
de la sagrada escritura desde su fuente original: el hebreo. De ahí que una
aportación fuera tomada como una irrupción, como un atentado. Lo
encierran con cinco años de cárcel por mostrar un poema distinto a la
versión latina. Un poema en el que el amor se expresa derramándose.
Como si su trabajo como traductor revelara ese aspecto de lo sagrado
que el dogma insiste en ocultar: negar el cuerpo, su belleza y su expresión
erótica como esencias mismas de la imagen del amor de Dios.
Así, este poema es centro y puente de dos tradiciones que
entroncan en el siglo XVI para desde allí erguirse hasta la actualidad en la
poesía hispánica.
Esta disyuntiva es una zanja abierta, una frontera cultural
demarcada desde entonces por las persecuciones y la expulsión que
impuso la monarquía católica. Y el exilio, esa marca cultural del siglo
veinte español, confirmó que esa herida seguía viva. Si la cárcel ciñó
entonces al príncipe de los poetas, el exilio, esa otra suerte celda en el
destierro, marcó la vida de la poesía española a partir de la dominación
franquista:
Porque es nuestro el exilio.
No el reino.

Noventa y nueve poemas (1981)
Este poema de José Ángel Valente, en su síntesis, ilumina el camino de la
tradición a la que me refiero. El exilio de Valente va más allá, remite al
camino de la exégesis y al retiro espiritual como vías de unión entre

pensamiento y poesía, entre mística y hallazgo poético. Es una tradición
que se arraiga en la fe cristiana, a partir del siglo XVI, y que tiene su
inicial gestor en Fray Luis de León, descendiente de judíos, quien hace
suya la herencia de la lengua hebrea cuya expresión prosperará en los dos
impresionantes carmelitas: Santa Teresa y San Juan de la Cruz.
A esta tendencia cristiana le acompaña el sino de contrición y
despojamiento, de apartamiento y fundación. Como si el mundo que se
iba, violentado y perseguido del al-Andalus, soterrara en el espacio
ibérico la fuente de su fe y sus tradiciones fueran retomadas en la
conversión, de manera oscura y derivada. Así, la fuerza de lo nombrado
elevó su potencia, pues más de lo que se podía, pedía ser dicho.
Como poetas fulgurantes la tradición suma en el siglo XX a Juan
Ramón Jiménez, antecedente de la generación del 27; a Federico García
Lorca como fuente lírica de esta generación, que introdujo la
formulación de "casidas" y "gacelas"2 en su Diván del Tamarit, y, junto
con el Poema del cante jondo, abrió las compuertas a una cultura
oficialmente negada, a un pasado vivo al invocarlo; a ese poeta
excepcional que es Luis Cernuda, fuego vivo en el destierro cuyo dios es
la daga del amor prohibido; a Luis Rosales como punta de lanza de una
renovación formal de la poesía española que hace derivar en narratividad
el verso libre y fusiona amor, carnalidad y evangelio en el Diario de una
resumcción; y a Claudio Rodríguez y a José Ángel Valente como vértices
diferenciados y autónomos de la generación de la joven posguerra.
Aunque los caminos de estos últimos fulguren por vías distintas.
Los poetas aquí nombrados concentran su devoción espiritual en
explorar la experiencia del ser, es decir su manifestación directa, en el
cuerpo, el cuerpo como morada de la interioridad. Especialmente
Cernuda, Rosales y Valente. En este último la unión es extrema y
meritoria en cuanto a que Dios, y el poder de toda la creación refulgen su
vacío como espacio vital, habitable. La existencia pasa por el vacío o no
encuentra sentido. La escritura es atravesada por la negación como
fuerza que es prueba del poeta, desde un rechazo a la formulación previa,
al espíritu de un momento. Omitir por vía de una voluntad que pide
encuentro. El camino de la palabra es entonces silencio. Aprender el
silencio. Escuchar el silencio. El silencio y su rostro de nada, sin historia
posible, desvaneciéndose los actos, las imágenes:

2 Nombres de formas clásicas de la poesía árabe con las gue García Lorca divide su poemario.

326

327

�Supo,
después de mucho tiempo en la espera metódica
de quien aguarda un día
el seco golpe del azar,
que sólo en su omisión o en su vacío
el último fragmento llegaría a existir
(Raíz/
Fragmentos de un libro futuro (2000)
La experiencia espiritual en torno a Dios se refunde en la nada. Y
como una variable del encuentro que, partiendo de Homero, en la
Odisea es a la vez enfrentamiento entre Odisea y el cíclope. (Al ser
Polifemo hijo de un dios: Poseidón y de la ninfa Toosa, no deja de
apreciarse la condición monstruosa de la intervención carnal de la
divinidad). Después de que Polifemo ha devorado a varios marineros,
Odisea, para protegerse ante la pregunta del cíclope sobre su identidad,
responde con una variante de su nombre: "Oudeis" que quiere decir
Nadie. Siendo Nadie, Odisea puede vencer al monstruo, al monstruo
que tiene una parte de dios. Valente, va diluyendo el contenido de la
persona lírica hasta decir: Nadie, como si en ese Nadie, en esa negación
con mayúsculas del yo y del nombre mismo, existiera la posibilidad de un
encuentro con la divinidad, con el absoluto, que evitara el ser devorado
por ésta. Como si el poeta tuviera que ser Nadie, asumir su condición de
Nadie, para establecer trato con las instancias divinas, que lo implican y
someten, y sólo en el lenguaje aceptan su posibilidad de ser:

El diosy el mar. Y más allá, los diosesy los mares. Siempre. Como las
ag11as besan las arenas y tan sólo se alefan para volver, regreso a tu
cintura, a tus labios mqjados por el tiempo, a la luz de tu piel que el
viento bqjo fa tarde enciende. Territorio, tu cuerpo. El descenso qfilado
de la piedra hacia el mar, del cabo hacia las aguas. Y el vacío de todo lo
creado envolvente, materno, como inmensa morada.
(Cabo de Gata)
Fragmentos de un libro futuro (2000)

3

Todos lo~ poema~ citados -~ertenecen a libros de J osé Ángel Valente. Señalo el título del
poema y el titulo y ano de edic1on del libro.

328

Esa expresión de Fray Luis de León: "Al amor sólo el amor le habla y le
4
entiende y le merece" es motor _de un lenguaje que los poetas
mencionados cifrarán como esencia de su poesía. En el caso específico
de V alente, su búsqueda subsume poesía y mística. Y adentrándose en el
arrojo de la obra de San Juan de la Cruz, su simbología abrevará en la
religiosidad y en la imaginería islámica. De ahí que, por ejemplo, el pájaro
sea un símbolo especial en su obra.
Pero no cualquier pájaro, se trata del pájaro solitario, aquel que
para San Juan debe reunir estas condiciones: La primera, que se va a lo más
alto; la segunda, que no sefre compañía, aunque sea de su naturaleza; la tercera, que
pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene determinado color,· la quinta, que canta
suavemente. Recordemos que el pájaro eleva su vuelo con su canto, que
canto y elevación son notas de un mismo sentido que rebasa los limites
del entendimiento, porque va más allá, e incluso, en su espiritualidad no
encuentra eco siquiera en el sentido. Vuela hacia el lugar del encuentro
con el ser cuya remota posibilidad sólo se crea en el interior de uno
mismo. Por eso otra de las ponderaciones de la poesía de Valente es el
silencio. Y de no prestar la debida atención, de no comprender que sus
palabras son aves que se elevan o precipitan, que se encienden o caen
despojadas de sí, no captaríamos cómo esta obra, que inicia siendo
enfática cerrando poemas con contundencia y golpe, regulada por el tono
de su generación Qain1e Gil de Biedma, Ángel González, Carlos Barral y
Claudia Rodríguez) viaja hacia la deriva del yo, nulificándolo,
instalándolo en el lugar que le corresponde: la nada, para así invocar al
ángel, a las representaciones de la divinidad, con la consabida señal de su
seguro arrasamiento:
BORRARSE.

Sólo en fa ausencia de todo signo
Se posa el dios.
Al dios del lugar (1989)
Este poema es una flecha y a la vez un ala, un ala que vuela como flecha
para despojarnos. Va hacia allá. Y si como dijo el Maestro Eckhart, los
sentidos saltan sobre los pensamientos, en la proeza mística que pa1te de
la contemplación y el reposo, el deseo pierde su referente, puede
convertirse en carroña, y en este rumbo la propia anulación trae consigo
4 !bid., pág. 33.

329

�la anulación del lenguaje. Valente logra lo más difícil: asume la gracia,
aunque sea sólo por el milagro de ser apenas su lenguaje tocado. Sus
poemas evolucionan hacia una vía marcada por la disolución. Así, el
poeta acumula silencio como arma de viento. Se aísla en un proceso de
despojamiento que resguarda, pues sólo en él se accede a la voz. El
camino es palabra y la palabra es piedra. Lo innombrable está ahí,
aguardando desde un lugar que no es en la medida que no tiene nombre.
Las palabras de la tribu (1971), Variaciones sobre el ptjjaro y la red
precedido de la piedray el centro (1991 ), así como su edición de Hermenéuticay
mística: 5an Juan de la Cruz (199 5) en colaboración con José Lara Garrido,
son libros de profunda y auténtica atención sobre el fenómeno poético y
la religiosidad del mismo. Y son también los aportes para una disidencia
desde la radicalidad del rescate del mundo místico que puede habitar la
poesía.
El camino de Valente hacia la poesía fue de despojamiento y
comunión. Pero también de reflexión. Y quizás es en este certero
merodeo de sus ensayos donde Valente establece la gloria de su lenguaje.
Paradójicamente para la poesía el lugar que se privilegia es el lugar de la
ausencia. Un acercamiento gozoso y castigado que bordeó la abismal
hendidura. Esa división que da origen. Esa aceptación de la escisión. Mas
su palabra, su palabra paloma, para citarlo, su palabra al vuelo, su poesía,
cuya concepción se adentra en la simbología árabe que se eleva en el
venerado Coloquio de los ptjjaros del místico persa Farid al-Din Abú Talib
Muhámm_ad ben Ibrahim Attar, centra su hallazgo en el sentido en que él
lo entendía y en el que debe toda verdadera poesía encumbrarse: el canto
como una explosión del silencio, como un tesoro por encontrar. De
hecho en ello radica su poética:

Tan sólo escribe criptogrefías. Sigue en su hechura las técnicas
instintivas del disimulo y de la ocultación. Percibido, hace esas
comp~siciones inquietantes. Tal vez hqy en una de ellas, en la que acaso
constzt19a el centro del laberinto, tltl secreto, un tesoro escondido. Pero
no sabemos cuál es.
(Estética)
Fragmentos de un libro futuro (2000)
S~enc~o en cuanto isla interiQr, exilio propio, fundación del margen.
Silencio en cuanto elección de soledad, de soledad como vía de amor. Un

amor que se distancia de la inmediatez para afincarse en lo profundo de
la lejanía, en la labor exquisita de la búsqueda de lo inaccesible. Y lo
inaccesible es lenguaje. Como los pájaros del Coloquio... referido, al
acecho de su remoto rey Simurg, (saben que el nombre de su rey quiere
decir treinta pájaros) pueden buscarlo en la montaña circular que rodea la
tierra. "Acometen la casi infinita aventura; superan siete valles, o mares;
el nombre del penúltimo es Vértigo; el último se llama Aniquilación.
Muchos peregrinos desertan; otros perecen. Treinta, purificados por los
trabajos, pisan la montaña del Simurg. Lo contemplan al fin: perciben
5
que ellos son el Simurg y que el Simurg es cada uno de ellos y todos" •
Así, la poesía de José Ángel Valente, propensa al v.értigo de la
aniquilación, tiende a disolverse, a explotar brevemente en sus silencios,
a remover en sus líneas y párrafos, en su prosa sonora, la idealidad de su
deificación. No edificación, como pedía Valéry, sino deificación entre
ruinas. Desde el rostro inclemente de la nada. Deificación que se
derrumba en el lenguaje para fulgurar en los espacios brillantes del
esmero, en la blancura del silencio, en el presagio del papel.
Remoto en su sonoridad, el lenguaje emite en breves líneas, en
prodigiosos instantes, su posibilidad, las frecuencias y ondulaciones de su
movimiento, de su ritmo que es alma por manifestarse. Al disolverse el
lenguaje silencia, pacifica. Cercano a la vía ascética de la Canción de la vida
solitaria de Fray Luis de León, que pedía reposo, alejamiento del oro y del
mundo del ruido, la poesía de José Ángel Valente cierra sus lazos con su
tradición, actualizándola. Fragmentos de un libro futuro es un poemario cuya
voz se sitúa en la frontera, en la vigilia entre vida y muerte. Ese camino
cuya trascendencia radica en la fusión del sufrimiento y la contemplación,
en la reivindicación del objeto de amor como asidero del espíritu. La
eternidad es interna y es entrañable porque radica en las entrañas.
Más que síntesis o brillantez, en la brevedad de estos poemas
encontramos los residuos de la vida que ha ido sembrando la muerte.
Hay un diálogo con la muerte. Y más allá. Hay un vislumbre de la
trascendencia. Y el insomnio es el tránsito; la noche: su críptica
inmensidad donde la intensidad está latiendo, dando vida a esa voz y al
mismo tiempo, amenazándola. Encerrada en el centro de sí, orillada al
abismo de un Dios, ¿pero cuál?
Así, estos poemas se sitúan más allá de una posible identidad o
historia, pues ésta deja de tener sentido, ya que todo se lo lleva "el ritual
5 Borges Jorge Luis, Historia de la etemidad. EMECÉ, Buenos Aires, 1953., pág. 144

330

331

�aciago del adiós"; sólo la vida, pálida sombra, encuentra todavía
fundamento. La duda recae no sobre la existencia sino sobre la
ambigüedad de su designio. Más que lección de hunúldad estamos ante
una lección de negación en la cual la evolución mística se retrotrae y viaja
hacia la impureza, allí donde la impiedad anula el perdón y el amor es
golpeado, puesto a prueba como absoluto agente de la redención, ya que
el fuego de la ausencia, el principio de la disolución, el poder del cielo
para disolver están allí, ejerciendo su rigor mayúsculo. Por eso el deseo,
la usura, la corrupción, el ángel, Dios y su inmediata interrogante: ¿cuál
dios?, se erigen como constantes que guardan relación entre sí, y se
desplazan vinculándose.
Lejos de ese encuentro cierto que San Juan de la Cruz logró con lo
divino, ese dejarse volar en el lenguaje, desatándolo, elevando sentidos y
pensamiento en una fusión única, al vuelo. La forma se trastoca cuando
se participa de la sobrenaturaleza. Y los casos son muy aislados e
irrepetibles. En la obra poética de José Ángel Valente, la forma se
aniquila, se resume y disuelve; se convierte en morada el vacío, en ala la
palabra. Pero más que arrobamiento hay un arrasamiento. Un
vaciamiento del ser que es a la vez morada, espacio que sobrevive en la
palabra, que sobrevuela la paloma palabra a la espera de los ojos del ser.

-------------. La experiencia abisal, Círculo de Lectores / G alaxia G utenberg,
Barcelona, 2004.

-------------. Las palabras de la tn·bu, Siglo XXI de España, Madrid, 1971.
-------------. No amanece el cantor, Tusquets (col. Nuevos textos sagrados),
Barcelona, 1993.

-------------. Noventay nueve poemas, Alianza, Madrid, 1981.
-------------. Variaciones sobre elpájaroy la red, T usquets, Barcelona, 2000.
VALE TE, José Ángel y José Lara Garrido, editores, He1mené11tica y mística: San
Juan de la Crut Tecnos (col. Metrópolis), Madrid, 1995.

Bibliografia
BORGES, Jorge Luis. Historia de la eternidad. EMECÉ, Buenos Aires, 1953.
BARASOAIN, Alberto. Frcry Lttis de León, J úcar, Barcelona, 1982.
VALENTE, José Ángel. Al dios del lugar, Tusquets (col. Nuevos textos
sagrados), Barcelona, 1989.

-------------. Cuaderno de versiones, Círculo de Lectores /

ueva Galaxia

Gutenberg, Barcelona, 2002.

-------------. Elfulgor, Antología poética (1953-2000), Círculo de Lecto res / Galaxia
Gutenberg, Barcelona, 2002.

-------------. El inocente,Joaquín Mortiz (Col. Las dos orillas), México, 1970.
-------------. Fragmentos de un libro futuro, Círculo de Lectores / Galaxia
Gutenberg, Barcelona, 2000.

332

333

�XAVIER VILLAURRUTIA EN EL CENTENARIO
DE SU NACIMIENTO (1903 - 2003)

Mtro. José Javier Villarreal
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

En recuerdo a Elías andino,
porque Xavier se escribe con X

Xavier Villaurrutia (Ciudad de México, 1903-1950) escribió a cuenta gotas
en los varios géneros que frecuentó. A excepción, cabe advertir, de su labor
como dramaturgo donde lo abundoso -sea dicho de paso y con la
inseguridad de lo que no se ha vuelto a visitar- no compensó la cuantía de la
expresión conseguida. Sin embargo, en la crítica le debemos la primera gran
revaloración, a partir de una inteligente y amorosa lectura, de la obra poética
de Ramón López Velarde. El kón y /,a virgen, además de ser una exacta
radiografía del ritmo sentimental del poeta, del "viudo oscilar del trapecio",
es también una imprescindible antología de la obra lírica del autor de La
suave patria. Si cada época ha de rendir testimonio de la lectura que hace de
sus poetas por medio de una selección de la obra de los mismos; ésta, con
respecto a Ramón López Velarde la realizó, en los años cuarenta, Xavier
Villaurrutia. Aunque su prólogo se publicó de manera autónoma desde
1935.
También está su memorioso y bien ordenado ensayo introductorio
335

�a la Antología de h poesía moderna en lengua española. Laurel. Antología q~e
realizara en colaboración con Emilio Prados y con los jóvenes Juan GilAlbert y Octavio Paz; y que publicara, en 1941, José Bergamín e~ su
editorial Séneca. En dicho ensayo Xavier Villaurrutia, de manera sucmta,
traza las líneas fundacionales de la poesía moderna en lengua española. Es
impresionante su claridad para ver el origen de la bifurcación de los
senderos de la poesía peninsular y de la americana, en lengua española,
cuando apunta:
las oscilaciones entre lo popular y lo individual -característica de la poesía
española de todos los tiempos- se hace presente en los poetas españoles,
mientras los poetas americanos -los mexicanos sobre todo- mantienen su
poesía lejos del contacto de lo popular; o ensayan con inteligencia -los
argentinos sobre todo- wu transfusión de elementos castizos y criollos en la
poesía.

Bifurcación que hoy, a principios del XXI, se antoja un abismo, y
no sólo en el quehacer, sino en la tradición que solventa ambas expresiones
poéticas. Baste mencionar la poesía "de la experiencia", por parte de
España, y la "neobarroca", por parte de iberoamérica. Pero Xavier
Villaurrutia, ajeno -tanto en el tiempo como en el espacio- a estas
nomenclaturas, finalizaba su introducción a Laurel con una cita de Paul
Valéry sobre la naturaleza de la poesía. Y no sólo Paul Valéry, también T.S.
Eliot será otra de sus brújulas para recorrer los intrincados y apasionantes
territorios de la reflexión poética.
Entre los meses de abril y julio de 1936 Xavier Villaurrutia mantiene
una intensa y cordial correspondencia con su amigo Salvador Novo. El
motivo es un viaje y una estancia en los Estados Unidos donde realizará
estudios de dramaturgia en la Universidad de Yale, con su también amigo
Rodolfo Usigli. Las cartas se suceden con esa ávida frescura del que se
entrega al cultivo vital de su desbocada curiosidad intelectual. Por intelectual
entiendo tanto las razones y necesidades del alma como las del cuerpo, ya
que sin esta fusión no hay apasionamiento. Sin apasionamiento no hay
imaginación, y sin imaginación no hay, por ejemplo, erotismo. Xavier
Villaurrutia, durante su viaje, se e&gt;,.'!)One al teatro, al cine, a la literatura, a los
night clubs, y para nosotros -sus lectores- realiza, gracias a su anfitrión y
amigo Agustín J. Fink, su decisiva visita a la ciudad de Los Ángeles que lo
llevaría a escribir ese hermosísimo poema del Nocturno de los ángeles: "Los

336

Ángeles no tiene belleza -le escribe a Novo en una de sus cartas- sino_ en la
noche irresistible. Los night clubs son preciosos y en ellos descanso, bebiendo
cerveza antes de emprender una nueva ascensión al cielo de mi cuarto, en el
noveno piso. Cuando crees que esa ascensión será la última de la noche, una
tentación, una nueva oportunidad. No sé de qué color es el sueño de Los
Ángeles, sólo sé que éstos son azules." Hasta aquí la carta. Luego vendrá el
poema a trastocarlo todo, a cantar ese mundo real -vivido o soñado- que la
imaginación ya estaba padeciendo:
Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en las camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los
goces de su encarnación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los mortales.

Así termina el poema que se publicó el primero de diciembre de
1936 en una plaquette de cien ejemplares por ediciones de Hipocampo,
impresa por Miguel N. Lira en los Talleres Fábula. Poema que incluiría su
autor en su ya canónico libro Nostalgia de la muerte que fuera editado en 1938
por la mítica Editorial Sur de Buenos Aires. La de Borges, la de Bianco, la
de Bioy Casares, la de Victoria y Silvina Ocampo. Pero también la de
Alfonso Reyes, la de Witold Gombrowicz, la de Roger Caillois y la de
Virgilio Piñera. Estamos volando en círculos de fuego y sólo Dante los
comprende.
Y qué decir sobre la devoción filológica de Xavier Villaurrutia por
los Sonetos de sor Juana Inés de la Cruz. De su defensa a Juan Ruiz de
Alarcón vituperado y despreciado por la crítica española de principios de
siglo enarbolada, nada menos y nada más que, por el mismo José Bergamín,
el editor de Laurel. Su excelente Introducción a la poesía mexicana que impactaría
hondamente en la perspectiva posterior de la crítica con respecto al
fenómeno poético en nuestro país. Ya que en esta introducción Villaurrutia
dejará asentadas las huellas que la crítica, a veces por coincidencia y otras
por pereza, no se cansará de repetir: "su apartamiento, su soledad, su
aristocracia, su tono íntimo de confesión, su carácter reflexivo y meditativo,

337

�su color y su hora." Estos juicios de Xavier Villaurrutia fueron hallazgos,
clarificaciones de una tradición que se iba definiendo como tal. Pero tal fue
su impacto que se quedaron como cartas inamovibles e indiscutibles de
presentación, como verdades únicas de carácter escolástico. Y la crítica
posterior, salvo honrosas excepciones, las ha venido repitiendo sin ningún
sentido crítico, valga la redundante paradoja.
Fechado entre 1925 y 1926, pero editado hasta 1928,
encontramos ese seductor y sonámbulo relato titulado Dama de corazones.
Con mucho la mejor prosa de ficción de Xavier Villaurrutia dentro de su
escasísima obra bajo este sesgo. César Moro, poeta peruano en francés y
en mucho menor medida en español, y amigo de Villaurrutia -quien
también cumple este año su centenario- escribió sobre el surrealismo lo
siguiente: formas diversas y delirantes de aerolito sobre una sábana de
sangre transparente que agita el viento nocturno sobre el basalto ardiente
del insomnio. La fiesta propositiva, más llena de inventos, de
ingeniosidades que de hallazgos y descubrimientos, que había iniciado a
principios de siglo con el dadá y el futurismo hacía erupción, en la década de
los veinte, con el surrealismo. La escritura automática, la asociación libre, el
collage, el azar y la dimensión de la realidad onírica se convirtieron en
instrumentos, medios, procedimientos para activar la trasgresión que toda
obra de arte debe contener. La obra como reflejo de la autonomía absoluta
del arte y de la libertad total del artista. Sin embargo, ante tal aparente
desarreglo de los sentidos: la puerta huera del facilismo, la estéril condición
de lo formulario. Y el arte, el verdadero arte no soporta la fórmula, sino que
surge del misterio y crece con él. De ahí que la obra se pueda comprender,
jamás explicar. Lo que se llega a explicar y analizar es el poema, nunca la
poesía. Octavio Paz escribió que le debió a Xavier Villaurrutia el saber
distinguir la inspiración de la facilidad y a no confundirla con el
procedimiento.
Villaurrutia tomó aquello que le brindaba su época, es decir, el estilo
de su tiempo 0as vanguardias y, con ellas, el surrealismo). Lo cribó todo a
partir de sus necesidades creativas más urgentes y lo volvió su "letra", al
decir de W.H. Auden; lo transformó en expresión justa y precisa. Los
materiales poéticos y los recursos formales, en Villaurrutia -como ya vimos
en el caso del Nocturno de los ángeles-, gracias a una paciente y meticulosa
vigilancia amorosa se convierten en poemas, en hallazgos, descubrimientos,
y no en meras invenciones. El surrealismo, como lo vemos a través de

lírica. Por el contrario, si atendemos tanto a su obra lírica como a su obra
crítica nos daremos cuenta que la intención creativa de Villaurrutia no fue la
de refugiarse en un mundo de naturaleza onírica, sino la de integrar el
mundo de los sueños con la realidad diurna por medio de un estado
insomne de implacable vigilia. Su duermevela, su "silencio desierto como la
calle antes del crimen", está poblada de presencias desencadenantes que
igual son resultantes, consecuencias de una vida apasionada que la lúcida
conjura por construir un mundo, no aparte, sino en espeso y sensual
diálogo con la realidad de todos los días. Decir que el universo lírico de
Xavier Villaurrutia está flaco de sensualidad es un exceso que se ha venido
repitiendo sin ahondar en esas presencias marmóreas que, en su
desquiciante frialdad, acusan el fuego de la carne, la exigen a cada instante
como única redención posible, como único puerto a llegar, como "esa
realidad poética que podemos llamar la presencia de una ausencia," como él
mismo lo escribiera en su presentación a la "Exposición de Arte Moderno",
de 1932.
Pero en este reclamo, en este desasosiego de enfrentarse
constantemente con el silencio insomne que antecede el instante del crimen,
la traducción significó otro camino de exploración, de entrega amorosa
donde la pasión se deleitó con la inteligencia y la hizo suya para fundar el
espacio donde la sensualidad es una forma de dicha inteligencia. Sin
embargo, y pese a haber traducido a William Blake (Matrimonio del cielo y el
i'!ftemo, 1929 y 1942), Xavier Villaurrutia era un desencantado de la
traducción de poesía. No creía en ella: "la traducción de la poesía es siempre
un trabajo melancólico. Los frutos de la cosecha son pálidos,
convencionales muestras; basta hincarles el diente para recibir un zumo sin
sabor ni perfume, una ausencia en vez de una presencia deliciosa. La
transfusión de sangre de un idioma a otro, posible cuando se trata de una
obra escrita en prosa, no lo es cuando de poesía se trata." Congruente a su
credo fue su labor como traductor. De André Gide: El regreso del hfjo pródigo y
La escuela de las mteferes, esta última en colaboración con Antonieta Rivas. De
Luigi Pirandello: La vida que te di, en colaboración con Agustín Lazo. De
Paul Morand: Viqje a México. Y de Jean Giraudoux: Judith, en colaboración
con Agustín Lazo. Nunca más la poesía. Su respeto y conocimiento por el
trabajo mayor y su profunda fascinación por el misterio y el secreto que

338

339

Dama de corazones, fue un recurso más en las búsquedas exploratorias de
Xavier Villaurrutia, nunca un fin que parcelara y definiera su expresión

�conllevan todo poema lo inhibieron al acto sacrílego -en el mejor de los
casos-, estéril -en el más- de volver a intentar la traducción de poesía. La
pasión, sin duda, de la difícil libertad del poeta, fue la brújula que guió la
vida de Xavier Villaurrutia; el testimonio de ésta fue su obra.
Sin duda alguna uno de nuestros grandes poetas es Xavier Villaurrutia.

Nocturno de los ángeles
A Agustín J. Fink
Se diría que las calles fluyen dulcemente en la noche.
Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto,
el secreto que los hombres que van y vienen conocen,
porque todos están en el secreto
y nada se ganaría con partirlo en mil pedazos
si, por el contrario, es tan dulce guardarlo
y compartirlo sólo con la persona elegida.
Si cada uno dijera en un momento dado,
en sólo una palabra, lo que piensa,
las cinco letras del DESEO formarían una enorme cicatriz
luminosa,
una constelación más antigua, más viva aún que las otras.
Y esa constelación seria como un ardiente sexo
en el profundo cuerpo de la noche,
o, mejor, como los Gemelos que por vez primera en la vida
se miraran de frente, a los ojos, y se abrazaran ya para siempn
De pronto el río de la calle se puebla de sedientos seres,
caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas,
forman imprevistas parejas ...
Hay recodos y bancos de sombra,
orillas de indefinibles formas profundas
y súbitos huecos de luz que ciega
y puertas que ceden a la presión más leve.

Luego parece remontar de sí mismo
deseoso de volver a empezar.
Queda un momento paralizado, mudo, anhelante
como el corazón entre dos espasmos.
Pero una nueva pulsación, un nuevo latido
arroja al río de la calle nuevos sedientos seres.
Se cruzan, se entrecruzan y suben.
Vuelan a ras de tierra.
Nadan de pie, tan milagrosamente
que nadie se atrevería a decir que no caminan.
¡Son los ángeles!
Han bajado a la tierra
por invisibles escalas.
Vienen del mar, que es el espejo del cielo,
en barcos de humo y sombra,
a fundirse y confundirse con los mortales,
a rendir sus frentes en los muslos de las mujeres,
a dejar que otras manos palpen sus cuerpos febrilmente,
y que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al cerrarse los labios de una misma boca,
a fatigar su boca tanto tiempo inactiva,
a poner en libertad sus lenguas de fuego,
a decir las canciones, los juramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangre y el deseo.
Tienen nombres supuestos, divinamente sencillos.
Se llaman Dick o John, o Marvin o Louis.
En nada sino en la belleza se distinguen de los mortales.
Caminan, se detienen, prosiguen.
Cambian miradas, atreven sonrisas.
Forman imprevistas parejas.

El río de la calle queda desierto un instante.
340

341

�Sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los
hoteles
donde aún se practica el vuelo lento y vertical.
En sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales;
signos, estrellas y letras azules.
Se dejan caer en la camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
Pero cierran los ojos para entregarse mejor a los goces de su
encamación misteriosa,
y, cuando duermen, sueñan no con los ángeles sino con los
mortales.
Los Ángeles, California.

NOVELA COMO NUBE. UNA NOVELA LÍRICA DE
GILBERTO OWEN
Lic. Ludivina Cantú Ortiz
Facultad de Filosofía y Letras

UANL
Palabra que no sabes lo que nombras.
Palabra, ¡reina altiva!
Uamas nube a la sombrafugitiva
de un mundo en que las nubes son las sombras.
Xavier Villaurrutia

Experimentación, pero más que experimento, juego. Estos dos
conceptos definen la postura de Gilberto Owen en Novela como nube, y no
sólo de Owen; sino de todos los Contemporáneos que participaron del
auge novelístico. Frente a la novela de la revolución surge la ¿novela
experimental?, diremos mejor la prosa novelística de los
Contemporáneos. Posterior a la poesía y anterior al teatro, como dice
Sheridan, se da un auge prosístico entre 1924 y 1928; periodo en el que
surgen Margarita de niebla de Torres Bodet (octubre de 1927), Dama de
corazones de Xavier Villaurrutia (abril de 1928) y Novela como nube Gulio de
1928). La llama fria de Owen había aparecido en 1925, convirtiéndose así
en el iniciador de la prosa narrativa del grupo.
También en este ámbito los Contemporáneos suscitaror
polémica y fueron el blanco de agudas críticas por parte de los virile!
342

343

�pues, según éstos, la novela debía representar directamente la realidad y
poseer un carácter documental, y " porque, en ese género, sí había
quienes se adecuaban a la idea fija y preconcebida de lo que debía ser una
literatura viri/' 1• E sta declaración nos confirma el hecho de que lo que
hicieron los Contemporáneos en su narrativa fue distinto a lo que se
estaba produciendo en México en ese momento; mejor aún,
completamente opuesto.
Modernos, contemporáneos, vanguardistas tanto en la poesía
como en la prosa, leían a Gide, a J ules Laforgue, a Paul Morand, a
Marce! Proust, a Valery Larbaud, a Pierre Girard y ajean Giraudoux. o
es de extrañar que esta faceta del grupo sin grupo permanezca un tanto -o
un mucho- desconocida, y entre todos ellos el poeta más desconocido del
grupo, o como dijera José Joaquín Blanco, el poeta de la mala suerte:
Gilberto Owen.
o se sabe si por descuido o porque así lo prefirió, Gilberto
Owen iba dejando por ahí (en los países por donde viajó) lo que escribía.
Fueron sus amigos los que se encargaron de recoger su obra, y sólo hasta
un año después de su muerte, en 1953, se publicó su obra completa con
el título de Poesía y prosa por la Imprenta Universitaria, en edición de
Josefina Procopio y con prólogo de Ali Chumacera. La segunda edición,
aumentada, fue publicada en la colección Letras Mexicanas del Fondo de
Cultura Económica en 1979, con el título de Obra!. Tenemos noticia de
la tercera edición publicada por CO ACULTA en 1990.
Gilberto Owen, la conciencia teológica del gmpo como se
autonombraba, fue, al decir de Raúl Leiva, tm alquimista de la poesía que

transformaba el plano cotidiano en lingotes de oro, donde su renovada expe,iencia
dejaba pedazos de su alma: piedras preciosas que han enriquecido el li,ismo mexicano
contetnporánea3. Buscador incansable del paraíso perdido según Leiva, y de
la libertad proclamada por los vanguardistas europeos. Buscador de sí
mismo y del amor. Viajero infatigable en busca de sus ideales; no en
vano se identificó con Simbad en su Perseo vencido.
Pero ... ¿encontró lo que buscaba? 01ven es el poeta que no encontró las

cosas que buscaba porque tenía tm te,ror teológico de as11mir!as, de encetrarse en el
infierno de una definición ''imdenta ,,,_

1 ~heridan Guillermo. Los Contemporáneos ayer, F.C.E., México, 1985, p. 244.
2 Esta es la edición que utilizamos para el presente estudio.
3 Leiva Raúl. ln1age11 de la poesía mexicana conte,,,poránea, Imprenta Uruvers1taria, México p. 180.
4 Blanco José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana, Katún, México, p. 192.

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He ahí a Perseo vencido. La tristeza, la desdicha y la
desesperanza que lo caracterizaban, al igual que el afán de búsqueda y de
libertad se conjugaron para crear un texto original y revolucionario que,
en una primera instancia pareciera oscuro, pero que al penetrar en sus
profundidades provoca un delicioso deleite. H ablamos de ove/a como
nube o ove/a en forma de nube, según su título original. Prosa y no poesía,
¿o prosa y poesía?, o ¿prosa poetizada? Lo analizaremos más adelante.
Pero de lo que sí estamos seguros es que 1\Jo11ela como 1111be representa esa
búsqueda que delineó la vida del poeta. Búsqueda que lo lleva -y nos
lleva- a la experimentación y al juego.
Ahora bien, si en cada época cultural hay una frase de iniciación
en la que se experimentan las formas artísticas que más tarde se
consolidarán, el arte del siglo JG-X, en sus manifestaciones más
innovadoras, es una perpetua experimentación, dice Romero Tobar. Ese
experimentalismo propio de las vanguardias lo abarca todo. Y en
literatura, también la novela experimenta.
Aunque es difícil definirla, tradicionalmente se ha considerado a
la novela como una narración que constituye una imagen de la vida.
Debe presentar una trama, un suceder de acontecimientos basados en el
tiempo que describan una secuencia completa de acciones. Sin embargo,
este género, de oscura ascendencia como dice Aguiar en su Teoría de la
Literatura, es flexible y ambiguo, pues posee un carácter singular que

proviene, en primer término, de Slf !eng11qje. ¿Es prosa? Si se piensa en las epopeyas,
evidentemente sí lo es. Apenas se la co!Jlpara con los géneros clásicos de la prosa - el
ensqyo, el disc11rso, el tratado, la epístola o la histona- se percibe q11e no obedece a las
mismas !eyel.
Por otro lado, discurriendo sobre Pqjaro Pinto de Antonio Espina,
el mismo Owen nos dice que:
Un día del siglo XX la novela se enamoró del poema y la literatura
pareció que iba a descarrilarse sin remedio, pero ya Giraudoux había
inventado unos neumáticos que hacen inútil la vía. (...]
o se entrega al lector con facilidad, este libro de prosas que enmarca
una novela [...] entre relatos incorpóreos que son otras tantas murallas de
un cristal irrompible, sólo sobornables los centinelas para los que se
hayan habituado a leer un poco entre líneas. Hay que abordarlo sin
ánimo de molicie, e irlo rindiendo reducto tras reducto; a fin de cuentas
puede encontrarse, en pago, mucho, poco o nada, según el lector. [...]

5 Octavio Paz. él arco y la lira, r.C.E., J\léx.ico, p. 224.

345

�Todo consiste, en efecto, en sorprender en él una lógica no discursiva,
sino más afinada, injerto de la poética mallarmeana y la fotogénica,
situándose en un plano fronterizo "entre el poema y la cinegrafía", [...]
buscando una especie de"proyección imaginista sobre la blanca pantalla
del libro"6.

Owen nos describe la novela contemporánea, pero Novela como
nube ¿qué es? ¿A qué leyes obedece? ¿Cómo clasificarla? ¿Cómo definirla?
El propio autor nos lo dice: una novela; pero no se piense que es una
novela convencional, sino una novela como nube. ¿Qué significa esto? Ya
desde el título percibimos los dos géneros que confluyen en ella: el
narrativo y el lírico.
El género narrativo está presente porque Novela como nube, ya sea
una novela corta según Juan Coronado, o un intento fallido de novela como
dice García Terrés; es una novela porque, en una primera instancia,
cumple con los aspectos -diremos- formales: cuenta una lústoria, posee
una trama, acción, personajes, etc. Pero en Novela como nube también está
presente el género lírico. Pensemos un momento en el título de la
novela. Desde aquí Owen juega con el leguaje, pues "novela como nube"
es una metáfora, una extraordinaria y gigantesca metáfora que abarca por
completo a Novela como nube.
Una nube es algo etéreo, sutil, inasible. Una nube es amorfa y
polimorfa a la vez; es estática, pero sólo aparentemente porque se
mueve, aunque éste, su movimiento sea muy lento; imperceptible casi a
nuestros sentidos la nube avanza lenta, muy lentamente; y entonces se
transforma, cambia y adquiere diferentes configuraciones. Así es Novela
como nube. Lo lírico está precisamente en el manejo que hace Owen del
lenguaje y en la recreación del instante a través de la imagen y la
metáfora. Por tanto, Novela como nube no es una novela tradicional;
coincidimos con Juan Coronado en que es una novela lírica.
La novela lírica, dice Ralph F reedman, puede ser un viaje de
exploración en un extraño mar subterráneo en el cual el modo lírico -abreviado, casi
truncado, en verso- actúa en un mundo de ficciones poblado por una galena de figuras
animada por una imagineria de escena!. En este caso, el novelista enfrenta la
tarea de reconciliar la sucesión en el tiempo y las secuencias de causa y
efecto con la acción instantánea de la lírica, dice Freedman. De aquí que
Octavio Paz afirme que el novelista no demuestra ni cuenta: recrea un
6 Owen Gilberto. Pújaro Pinto, ULlSES, F.C.E., México, p. 38.
7 Freedman Ralph. L, novela lírica, Barral, Barcelona p. 358.

346

mundo; no le interesa contar qué pasó, sino revivir un instante o una
serie de instantes. Por esto, dice Paz, el novelista acude a los poderes
rítmicos del lenguaje y a las virtudes transmutadoras de la imagen; su
obra entera es una imagen.
Y eso es Novela como nube-. una imagen, una metáfora, una historia,
vestida de arlequín, hecha toda de pedacitos de prosa de colory clase diferentel; una
novela lírica donde a un mismo tiempo se cuenta una lústoria y se recrea
un instante y un mundo en imágenes.
Desde la perspectiva de la narración, notamos el avance del
tiempo en la novela, aunque éste es, como las nubes, muy lento: Nada
9
ese día, ni el siguiente, hasta el sábado, preñado de maravillas •
Con respecto al nivel lírico, el autor desvía la atencÍón del lector,
de la acción hacia la imagen y la metáfora:
Noviembre olía a su día de muertos y todo elyodo marino no bastaba a apagar las
llamas de cirio que eran, alarg,ados e invertidos, los corazonesy las bocas en forma de
corazón de las ,mgeres que se tendían, pesadas de pensamientos cotidianos,
melancólicos, sobre las n,cas y las bancas del paseo. Y las mbias, que eran las t11ás
letradas, sabían q11e en noviembre las tardes tienen que ser de lo más amarillo, y, para
0
lograrlo, se peinaban frente al mar hecho triza/ .

En un nivel descriptivo Novela como nube se divide en dos partes,
cada una de las cuales consta de trece cuadros o capítulos. Pero ¿qué nos
cuenta la novela? Dijimos antes que la novela en el siglo XX también
experimenta; pues bien, Novela como nube es un experimento donde casi
no hay anécdota. Uno de los elementos innovadores del género es
precisamente éste, en la novela casi no se cuenta nada; pero el casi, aquí,
es importante. En ese afán por mezclar lírica y prosa en su creación, los
autores no se preocupan por inventar una historia: la buscan, la utilizan y
la adaptan a sus necesidades.
En algunas corrientes literarias contemporáneas se dio un
renacimiento de los mitos clásicos, un brote de entusiasmo por la
mitología correspondiente a un arte radicalmente nuevo. Díez del Corral
explica por qué:
La índole especial del mito griego explica su ulterior desarrollo fuera de
su propio marco histórico. Los mitos griegos se han comportado como
8 Owen Gilberto. Novela como nube, en Obras, F.C.E., México, p. 170.
9 O_wen Gilberto, Novela como n11be, F.C.E., México, p. 156.
10 lde,11., p. 151.

347

�puras formas en disponibilidades, capaces de aprehender cualquier
realidad histórica y de abrazarse a ella, engendrando inmediatamente un
significado nuevo, saltarín y travieso Tal vitalidad suponía la perduración
no de ciertos temas, estilos literarios, imágenes, alegorías o símbolos, sino
la supervivencia en cuerpo y alma de los personajes de la mitología
greco-latina 11 •

E n Novela como nube Owen retoma el mito de Ixión para
contarnos la historia de Ernesto, que puede resumirse así: Ernesto en
busca del amor y/o de la mujer ideal, se enfrenta a dos hermanas: Elena
(el ideal, el espacio y el tiempo) y Rosa Amalia (falsa, pérfida y muy hábi~.
Termina casándose con Rosa Amalia.
Pero ¿dónde está la relación con el mito? Veamos la
confrontación entre el mito y la anécdota de la novela:

Mito

Novela

Ixión
Nivel Terrenal
1. Busca el amor en una mujer.
2. Viaja hasta encontrarlo.
3. Lo encuentra: es Día, hija de
Dioneo.
4. "Pecado": Ixión mata a Dioneo, su
suegro.
5. Ixión es desterrado.

Nivel Mítico
6. Trasciende: Zeus lo acoge en el
Olimpo.
7. Ixión se enamora de Hera, esposa de
Zeus.
8. Zeus convierte a una nube, efelé,
en Hera. La encuentra Ixión y creyendo
que es Hera, la obliga a tener amores
con él.
9. Ixión es castigado por Zeus y lo
envía al Tártaro, donde eternamente
permanecerá atado a una rueda con
serpientes.

Ernesto
Nivel Onírico
1. Busca el amor en una mujer.
2. Viaja intentando encontrarlo.
3. Cree encontrarlo en Eva tercera.
4. "Pecado": Ernesto y Eva tercera se
convierten en amantes.
5. El marido de Eva tercera "mata" a
Ernesto.

Nivel Terrenal
6. Trasciende: Ernesto "renace" en casa
de Elena, en Pachuca.
7. Ernesto se enamora (nuevamente) de
Elena, esposa de su tío Enrique.
8. Ernesto ve la sombra de una mujer y
creyendo que es Elena, le propone una
cita para la medianoche. La mujer era
Rosa Amalia.
9. Ernesto se casa con Rosa Amalia; sin
embargo, él ve su matrimonio como un
castigo eterno.

11 Díez del Corral Luis. Laf1111ción del mito en la litera/11ra contemporá11ea, Gredos, Madrid, p. 75.

348

En el nivel ancdótico, Owen sólo narra el mito de lxión
actualizándolo en el personaje. Así, tenemos que la historia de Ernesto,
como la de Ixión, está contada en dos planos:
A. Ixión en la Tierra:
ivel terrenal en el mito de Ixión.
ivel onírico en la historia de Ernesto.

B.
Ixión en el Olimpo:
ivel mítico en el mito del Ixión.
ivel terrenal (anecdótico) en la historia de E!nesto.
Se da un entrecruzamiento entre el mito de Ixión y la historia
que nos ofrece Owen. En el primer nivel que aparece en la novela, el
marido de Eva tercera "mata" a Ernesto, lo cual permite que este último
trascienda a otro nivel, a otro plano; en la novela, Ernesto "renace" en el
plano terrenal cuando despierta de su sueño; en el mito Ixión asciende al
plano mítico, al Olimpo. Ernesto, como Ixión y como Owen, ¿buscará
también la libertad? Es en el cuadro "13, notas de policía" donde matan
a Ernesto; por lo tanto, esto podría se simbólico pues el 13 es el signo, no
de una muerte común, sino de verdadero &amp;nacimiento... Es elfértil reventar de una
granada, cuyo grano, como el de la parábola bíblica, tJJuere para volver a
J?
fiructzificar... Ernesto muere para renacer después, ¿será este renacer la libertad
anhelada? Sí, pero comete un error, vuelve a "pecar" como Ixión, y es
castigado por toda la eternidad. Y a no hay salvación posible.
... si se atreviera a decirle que no es ella a quien esperaba... o, muy
endurecido en el mal estará él, pero no tanto que para salvarse tuviera
que herir a Rosa Amalia, comprometiendo a Elena de paso. Tendrá que
aceptar las consecuencias. Su rueda de lxión será el matrimonio. (...) Es
su esposa. ¡Ay, Elena inasible, haberte amado siempre en imagen! En
Eva, Ofelia, la otra Eva, y todas, todas. Júpiter vengativo, habitante del
Real, seré el esposo de Rosa Amalia, de esta nube! Ixión en el Tártaro, el
matrimonio, el matrimonio 13.

12 García Terrés Jaime. Poesíay alq11imia. Los tres 1111mdos de Gilberto Owen, Era, México, p. 87.
13 Owen Gilberto. Novela como m1be, en Obras F.C.E., México, pp.184 y 186.

349

�Podríamos aventurarnos y decir que observamos aquí la figura de
otro personaje mítico: Perseo, pero vencido. ¿No será que Owen se
identifica a la vez con Ixión, con Ernesto y con Perseo vencido? ¿O los
cuatro serán el mismo personaje en la novela? Lo que sí observamos
claramente es que el autor interviene en su creación y nos hace tomar
conciencia de que él es el creador de "su mundo", él dispone a su antojo
de personajes, escenarios, acciones, ¿y lectores? Es un juego consciente
en el que nos hace participar Gilberto Owen.
Una historia narrada en tercera persona, pero ¿por quién? Por la
conciencia o por la memoria o por el recuerdo de Ernesto, pues mi
personqje sólo tiene ojos y memoria; aun recordando sólo sabe ver, dice Owen.
Novela como nube aparece entonces como un monólogo interior donde
advertimos el fluir de la conciencia de Ernesto; lo cual permite que "el
diseño" de la novela sea un conjunto de imágenes y motivos producidos
por las asociaciones de la mente. Elemento éste constitutivo de la novela
lírica, según ha dicho Freedman.
Sin embargo, esta voz que nos cuenta lo que sucede, por
momentos parece desdoblarse y es el mismo autor quien nos habla:
aparece entonces el punto de vista lírico o el Yo del poeta. En la
mascarada de la novela, dice Freedman, este punto de vista es la máscara
del poeta así como la fuente de su conciencia.
Tendrá que usar un mono clo humo de Londres para ocultarla. Ladrar del
viento policía, investigando asesinatos líricos. A la luna la mató Picasso
en la calle Lepic, una noche del mes de ... ¿de qué año?, del siglo XX.
Aquel profesor de historia que refería: "día y noche, bajo los rayos del
sol, los ejércitos..." La mala música del Sr. unó, fuerte como un trago
de alcohol; los mismos resultados, alcohol o música, bebida, oída 14• (30)

Sabemos que en la novela tradicional resultaría imposible que el
autor interviniera como tal en su obra, a excepción de la voz narrativa,
que es la "voz" que toma el autor; pero en una novela lírica, el autor
como tal y/ o como el Yo lírico o poético aparece en su propia creación:
Entre Robinsón y Simbad anda el novelista contemporáneo. O poetiza la
prosa recreándose en su propio juego, desrealizándola en el narcisismo
del cuaderno de notas lleno de apuntes personales, creando primero los
objetos para subsistir -como el Robinsón de la isla-, o se lanza a la

aventura del viaje por sus sueños y sus instintos en diálogo con Freud
(arduo conversador para señoritas sport) o nos cuenta una nueva vida de
abejas, de hormigas y de térmites, que se parecen al hombre, para atraer
nuestra atención y dominarla en este pequeño viaje del tranvía
cotidiano.[...]
En la nueva novela no nos distraen del diálogo directo del autor, el
personaje y la situación [...] alejada de la anécdota que enriquece desde
afuera el personaje creado, el autor quiere crearse a sí mismo, mira a su
interior, vuelve sobre sus pasos en vez de animar otros personajes que a
su vez se conviertan en autores de sí mismos, [...] El autor lo es todo
como en la poesía y, como en el poema, cada palabra, cada frase vale por
sí, por su propia virtud. Como habla el autor, no el persoi:iaje, en la flecha
partida, dirigida, en el juego de palabras, difícil consonante de la prosa,
hallamos el valor de su espíritu y los matices tónicos de su concepción 15.

(31)

Pero Novela como nube no es sólo una historia narrada en tercera
persona, también es una sucesión de imágenes cuya estructura parece
conformar un cuadro cubista, pues nos presenta una visión fragmentada
de la historia que narra.
Como la nube, la novela de Gilberto Owen parece ser estática, y
en ese estatismo el autor se regodea en el lenguaje, juega en y con la
palabra llena de sugerencias.
Luego la tarde se transfigura, ensaya colores, se va llenando de cosas
milagrosas; [...] Alberto Durero que hace de las suyas, dibujando sus
monstruos pueriles en el esqueleto metálico de un inmueble que no se
acabará de construir nunca, contra el poniente enrojecido. La tarde,
como esas muchachas que se ruborizan queriendo ocultar una
hemorragia inesperada, y es como si la sangre les llenara todo el rostro,
todo el cuerpo. Alguien, vestido de azul, el único sin manchas de sangre,
se columpia, suavemente, en una nube atada de dos pararrayos, como
una hamaca de púrpura 16.

Owen recrea un instante y produce imágenes en cascada, una tras
otra y evita con ello que la novela avance, esto la vuelve lenta, lánguida.
El tiempo está detenido: toda la primera parte es un sueño de Ernesto, y
en la segunda parte transcurren sólo dos o tres días. La novela lírica es

15 Ortiz de Montellano Bernardo. Avent11ras de la 1101,e/a en Co11te111poráneos I, F.C.E., México p. 207.
16 Owen Gilberto, Novela como 1111/Je, en Obras, F. C. E., México. p.157.
17 Ihíd., p. 178.

14 Owen Gilberto, Op Cit., p. 146.

350

�lenta porque el autor se centra en el instante, no le interesa el transcurrir
del tiempo y la acción.
Por otro lado, percibimos que no sólo la novela es como una
nube, también los personajes son como nubes. ¿Quién es Elena? E s
Hera, Eva y el ideal de mujer que busca Ernesto. ¿Y Rosa Amalia? Ésta
es sólo una sombra de Elena, del ideal; Rosa Amalia es Nefelé, la nube
transformada, la impostora. ¿Y Ernesto? Ernesto es su memoria, su
conciencia, sus ojos; la voz del autor: el Yo que junto a Owen se
convierte en creador de su mundo poético y de sí mismo. Es la máscara
del poeta, es su sombra. La relación entre el Yo poético del autor y el
personaje nos conduce a la figura del espejo, en cuya imagen ambos se
funden.
Así, en el aspecto lírico de Novela como nube ya no es Ernesto el
prota?onista; ahora el protagonista es el Yo poético. Éste percibe,
experimenta y transforma sus percepciones en formas poéticas. Trátese
de imágenes o metáforas:
El día, un parpadeo terúa su alba en el espejo. Un espejo que soñaba
retratar a San Jorge, mordido infinitamente por el dragón dorado del
marco. Aplacaría su sed en el estanque, y el que cayera al agua sería
devorado. Rompían a cantar los pájaros en el bosque del tapiz y, en el
nncón más alejado, sobre el piano que jugaba al dominó, no se sabía si
Chopin lúgubre acechaba, santo medieval, al Dragón, o era él mismo
otro dr:gón al acecho de almas sentimentales. Con qué exquisita
correcc1on se sentaban las sillas del estrado 17•

Trátese de paisajes:
Y se entran en una primavera sólo de luces y de sombras, corno
enmudeóda por ~quella carencia absoluta de color; así tendrá que ser
toda. pnrnavern Vl_sta, a través del recuerdo, desde el otoño que ahora
termma. El paisa¡e cuadrado tiene un primer térrrúno con césped y
bancos y un fondo de árboles verdaderos pero corno llenos de noche sin
un amarillo de hoja seca, sin un verdiamarillo de hoja tierna 18.
'

Puede tratarse también de cuadros con técnica cubista:
La nariz, bajo la boca, en el lugar del cuello. Tiene aislada un valor
definitorio independiente; sensual, nerviosa, de alet;s eléctricas como

18 !bid, p. 159.

352

carne de rana en un experimento de laboratorio. Dos pares de ojos, en el
lugar de las orejas, le brillan como dos aretes líquidos, incendiados. (...)
La frente es todo el resto de la cara, multiplicada su convexidad por la del
cristal de la botella 19•

Así como encontramos cuadros cubistas, también hay marinas:
Se sigue una marina muy sencilla. Puede pintarse con sólo tres brochazos
paralelos; en la primera franja, la más clara, se escriben muchos VVVV
decrecientes, cifra de las gaviotas, y en la de en medio basta recordar que
el mar valúa en mil emes de espuma su oleaje; luego sólo falta esparcir
estatuas de sombra por la playa20.

Y también encontramos retratos:
A un lado cose Elena. [...] Vislumbra Ernesto que su figura podría
resolverse en chorros, en corrientes caídas de luces y colores. Está la
cabellera bermeja, sin acabar de caer nunca, con sus oleadas de barro
torrencial, sobre los hombros redondos y perfectos; y en la confluencia
del entrecejo los ojos alargados unen sus aguas azules a la de las cejas,
para seguir por el recto acueducto de la nariz, rosa de agua de luz de
amanecer. Y lo mismo pondría su técnica ésta para el cuello, para el
descote, para ese brazo abandonado sobre la rodilla, ahora que ha dejado
un instante de coser, con la mano detenida en su caer por un fenómeno
gemelo del que inmoviliza, en el invierno del Niágara, estalactitas de
hielo21 .

De tal suerte que, como dijera Jaime Torres Bodet:
... para romper todo comprorrúso externo con la acción, todo diálogo, lla
novela] se ha hecho monólogo interior, autobiografía de pausas y, para
sentirse más sola, se extiende desnuda sobre su reflejo y viaja en él, sobre
su propia conciencia, como un Narciso que hubiera leído a Freud y que,
en vez de acuñar su imagen en la moneda redonda, inmóvil, ele una
fuente, prefiriera fluir con el arroyo que, al retratarlo, lo corrige, lo
deshace y, a pedazos, lo reconstruye 22 . (38)

Así aparece lo que Juan Coronado llama la unidady coherencia total
de la novela en otra imagen: el mito de Narciso, y nos dice: 01ven se ve en su

19 Ibíd. p. 149.
20 Ibíd., p. 159.
21 Ibíd., p. 168.
22 Torres Bodet Jaime. Novelay 1111be m Conten,porá11eos II, F.C.E., México p. 88.

353

�obra. Observa su acto creadory se enamora de la imagen de la nube. Sabe que ahí
está la posibilidad de su transftg11ración23.
Observamos también que en Novela como nube confluyen diversas
"voces": desde Freud y su influencia en el novela psicológica; Proust con
los juegos temporales y la alteración de planos (subjetivo-objetivo); Joyce
con el fluir de conciencia y el monólogo interior; la llamada novela
intelectual con la "supresión" de la historia y de los personajes, así como
la morosidad: elementos básicos de la narración; por otro lado, también
está presente el cine que, con su extrema objetividad, impide que el
narrador describa al personaje en su interior, y sólo lo presenta a través
del diálogo (si lo hay), de los gestos y de las acciones, como lo haría una
cámara cinematográfica. Por tanto, en la novela Owen nos invita a asistir
a un concierto, a su concierto, donde la multiplicidad de voces que en ella
convergen, armoruzan.
Asistimos a la revelación de un texto, en el que los personajes, la
acción, los escenarios son como nubes; parecen diluirse entre las manos
y se transforman ante nuestros ojos. Tal vez sea porque, como dice
Owen al finalizar su novela:
Es un consuelo pensar en que nada se nos da, no conocemos nada en
efecto. De las cosas sabemos alguno o algunos de sus aspectos, los más
falsos casi siempre. [...] nunca se nos entregan, nunca nos dan más que
una nube con su figura ...

Así, descubrimos que en Novela como nube nos encontramos ante
la presencia de una novela poética, polifónica, ambigua, polimorfa,
lánguida, deleitable y difícil de asir en tanto que es una novela como nube.

BLANCO, José Joaquín. Crónica de la poesía mexicana. México: Katún.,Col. Libro
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23 Coronado Juan. "Novela como nube: prosa como poesía (un acercamiento a Owen)" en

Fabri/adores de dos 1111mdos, UNAM, México, p. 95.

354

355

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DE LA CREACIÓN EN INSTANTES
ENSAYO SOBRE EL TIEMPO, EL ESPACIO Y
LA SENSIBILIDAD EN LA NOVELA ORLANDO DE
VIRGINIA WOOLF

TORRES BODET, Jaime: Novela y Nube, CONTEMPORÁNEOS II, Edición
facsimilar del FCE, México, 1981.

Mtra. Marina López López
Universidad Michoacana
de San icolás de Hidalgo

Una hora, 11na vez instalada en la mente humana, puede abarcar
cincuenta o cien veces SJI tiempo cm11ofl1étrico; inversamente, una hora
puede comsponder a un segundo en el tiempo 111ental.

Él tiene dos adversarios: el prime,v le presiona desde atrás, desde s11
origen. El segundo le bloquea el camino hacia adelante. LJicha co!lh"(l
ambos. En realidad, elprimero le apoya en su lucha contra el segundo,
pues le quiere empt!Jar hacia adelante e, igualmente, el seg1111do le
presta su apqyo en sH lucha contra el p,imero,ya que le presiona desde
ah-ás. Pero esto es sólo teóricamente asi Pues 110 están solos los dos
adversatios, sino él 111is1JJO también.
FranzKnfka

Lo que me propongo comentar a continuación es la novela Orlando de
Virginia Woolf, a partir de tres temas centrales: el paso del tiempo y en él
el lugar de aparición y actualización del espacio y la expresión de la
sensibilidad. Pero antes de empezar a dar cuenta del contenido de la
novela como tal, y de mencionar directamente los temas presupuestos,
356

357

�me gustaría detenerme en una semblanza de la autora, en una
caracterización general de su obra y en la ubicación y descripción de la
novela en cuestión en el cuerpo de su propuesta literaria. Posteriormente
abordaremos el tema a partir de dos premisas básicas: a) el tiempo y su
vinculación con el espacio y b) el sentido de la sensibilidad en la
configuración de la cultura. Ambas premisas y su vinculación pretenden
ser al menos esbozadas a fin de extraer su vigencia y posibilidad.
Expongo el desarrollo de lo anterior en dos partes posteriores a la
presentación general de Virginia Woolf: 1) Espacio, tiempo y creación,
que persigue señalar el carácter inextricablemente unido entre el espacio
y el tiempo, no como categorías de conocimiento sensible, como lo
concibe Kant, sino como dimensiones de la realidad en las que se realiza
una experiencia, la humana y sus manifestaciones de creación. Tomaré de
paso la interpretación que realiza Hannah Arendt de la noción de tiempo
agustiniana, no por un capricho o desvío del tema, sino porque me
parece que la interpretación arendtinana nos permite tener una
comprensión distinta del tiempo, como no lineal y sucesivo tal como
podemos ordenar los hechos pasados, sino multidimensional, un tiempo
real vivido por seres humanos y expresados, desde nuestro punto de
vista, por el personaje central de la novela de Virginia: Orlando. 2)
Sensibilidad y corporalidad. En esta parte abordamos el sentido e
importancia que Virginia Woolf expone en su novela acerca de la
capacidad de sentir en un cuerpo sexuado, masculino o femenino o
andrógino, en el que se manifiesta la concretud y realidad del ser que
siente y vive el mundo. La sensibilidad y la corporalidad son condiciones
indisociables que constituyen fundamentalmente la existencia humana,
condiciones y capacidades en las que se actualiza un deseo, una
expectativa, y donde se encarna toda posibilidad de subversión del orden
social y cultural establecido. En la novela de Virginia Woolf, Orlando
representa este sujeto sensible, corporal, que subvierte en el transcurso
del relato las maneras de ser y sentir en épocas históricas distintas. Nos
apoyaremos para sostener lo anterior en Orlando, por supuesto, pero
también en la propuesta de Mikel Dufrenne acerca de la importancia del
sujeto como posibilidad de creación de la cultura a partir de la afirmación
del cuerpo y la sensibilidad. La referencia a Dufrenne tampoco es
arbitraria. Considero que el filósofo nos da pistas acerca de la primacía
del sujeto en la transformación de la cultura, pero ese sujeto, aunque
sensible, parece todavía abstracto. La novela de Virginia Woolf, por su
358

parte, nos permite pensar en ese sujeto como diverso, como hombre o
como mujer según el personaje Orlando, tan masculino como femenino.

Virginia Stephen-Woolf (1882-1941)
Virginia Woolf formó parte del "Bloomsbury Group" al lado de
algunos de los intelectuales de Cambridge: Lytton Strachey, John
Maynard Keynes y otros. Virginia y su hermana Vanessa, ambas
integrantes del Grupo de Bloomsbury, recibieron educación humanística
al interior de su casa, por parte de su padre, el escritor victoriano Leslie
Stephen; la razón que comentan Julio de Martina y Marina Brussece se
arguye acerca de esta forma de educación es que en aquellos primeros
años del siglo XX no estaba permitido a las mujeres inscribirse en la
Universidad 1• Desde el principio, Virginia se reveló como una escritora
versátil a diferencia de su hermana Vanessa quien mostraba mayor
talento para la pintura. Según algunas interpretaciones, después de la
muerte de su madre (1895) Virginia experimentaba desórdenes mentales,
que se agudizaron una vez que murió su padre en 1904 y su hermano
Thoby en 1906.
Virginia recibió la influencia intelectual de varios filósofos entre
los que se cuentan Locke, Berkeley, Rousseau y "había leído muchísima
literatura, antigua y moderna, tuvo la oportunidad de conocer la obra de
Henry Bergson, los Principios de psicología de William James, las obras de
Freud (de las cuales los bloomsburianos fueron unos de los primeros
divulgadores en Inglaterra), aceptando, sin embargo, a Freud más como
estimulo intelectual que como inventor de una ciencia y de una práctica
terapéutica"2• Las ideas estéticas de Virginia Woolf, "su oposición al
naturalismo, la apertura hacia el gusto y los métodos de las nacientes
vanguardias artísticas", estuvieron influidas por las ideas de Fry, alumno
de Moore3. En 1912 se casa con Leonard Woolf, en una época Oa
eduardiana) en la que se acentuaba el radicalismo político y los conflictos
sociales, situación respecto a la que Virginia reaccionó radicalmente
mediante la literatura y afirmaba: "cada vez tengo más claro que las
únicas personas honestas son los artistas"4• Fundó la H ogarth Press en

1 Martino,Julio de y Marina Brussece, u1s.filósofas, Barcelona, Catédra, 2000, p. 367.
2 !bid., p. 368.
3 Idem.
4 Diario citado en !bid., p. 368.

359

�1917, editorial en la que aparecieron los poemas de Thomas S. Eliot.
Puso fin a su vida ahogándose en el río Ouse el 28 de marzo de 1941
Según Julio de Martino y Marina Brussece, Virginia Woolf
intentaba alejarse de la narrativa realista y la novela victoriana,
característica expresada en el ensayo La ficción moderna (1915). Virginia
Woolf desconfiaba de la razón y de la posibilidad de encontrar un
sentido en el devenir de la historia y de los individuos. La realidad, para
ella, no estaba constituida por una sola dimensión sino que adquiría una
forma caleidoscópica y mutable, nunca unívoca y unidireccional.
''Virginia Woolf era escéptica respecto al significado atribuible a las
impresiones que la mente recibía a través de los sentidos"5, según ella, las
mentes vivían en un estado de aislamiento permanente bastante alejada
de la experiencia común, quizás en un espacio imaginario y atemporal
que ponía en cuestión las estructuras sociales reinantes en cada época.
La novela... debía presentarse en el espacio-tiempo reversible de la
conciencia y afrontar con diversos niveles de escritura los diferentes
'estratos' del ser, trazando correspondencias y relaciones no
inmediatamente perceptibles entre las distintas mentes y entre éstas y la
'realidad'. 'Quiero inventar un nuevo nombre para mis libros para
sustituir el de noveld [decía Wool~ 6.

En 1922, publica La habitación de Jacob en la que destaca la
"ausencia de trama definida ...de nexos causales unívocos, personajes
delineados a través del análisis de sus estados mentales globales y
fragmentados. Para Woolf, el Yo se presenta como un mosaico en el que
confluyen segmentos de espacio-tiempo procedentes de cualquier
dimensión .. .7" y sus temáticas de fondo eran la crítica del realismo y el
positivismo victorianos·, la disgregación de la individualidad y de la
identidad y la desaparición del significado de la vida de lo singular.
Otro aspecto relevante y significativo de la escritura woolfiana es
su búsqueda de una mediación entre las formas de creación literaria
masculina y femenina dirigiendo sus propuestas hacia una escritura
andrógina: "el arte no podía ser ya sólo masculino, y menos que nunca
sólo femenino, pero la mente superior que podía crear el arte debía ser,
como había escrito Coleridge, una mente andrógina, una mente que fundía
5 Idem.
6 Ibid., p. 370.
7 Ide!ll.

todas sus facultades", según la opinión de la autora en Una habitación
. 8

propia.
El Eros andrógino fue colocado por Woolf como símbolo de la
auténtica creación arústica moderna y, en este sec.tido, la unidad de la
mente entendida como andrógina y no como egocentrismo
androcéntrico es, según ella, el objetivo del arte.
Una habitación propia, tiene la forma de una conferencia en la que
Virginia plantea como tema central la relación que hay entre las mujeres
y la novela, en ella denuncia la ausencia de una tradición propiamente
femenina a partir de la que las mujeres puedan desarrollar sus aptitudes
literarias sin remitirse a las formas propiamente masculinas de significar
las cosas. Según la interpretación de Julio de Martina y Marina Brussese,
una de las propuestas de Virginia en esa novela es realizar la historia del
género centrada en las mujeres no con el afán de hacer una historia
distinta o en la que no aparezcan los seres de género masculino, sino con
una intención de redimensionar las maneras tradicionales de comprender
las formas de ser y hacer tanto masculinas como femeninas. Según los
autores sería "reescribir la historia" intentado explicar la ausencia de las
mujeres en la historia de la cultura. Pero, desde mi punto de vista,
Virginia Woolf no propone reescribir la historia de la humanidad, más
bien denuncia la urgencia y necesidad de las mujeres de crear sus propios
medios de desarrollo intelectual no únicamente literario, sino en cada
uno de los campos del saber humano. La escritora no habla de una
situación inferior de las mujeres en relación a los varones, ni propone
igualar sus condiciones a las de éstos, exige, por el contrario, que las
mujeres sean capaces de crear para sí mismas las condiciones de creación
y afirmación, condiciones de las que, a principios del siglo XX, Virginia
apenas veía indicios. Me parece, entonces, que la consideración de que
Virginia propone escribir la historia del género, es una desviación
realizada por los autores de Las filósofas; cierto es, sin embargo, que
Virginia recurre a los archivos y textos escritos en distintas épocas para
hablar de la situación de las mujeres en diferentes momentos de la
historia: lo que se nos ofrece ( ... ) es un cúmulo de informaciones; a qué
edad se casaba, cuántos hijos solía tener, si tenía una habitación para ella
sola, si se ocupaba personalmente de la cocina o si tenía una sirvienta.
Todas esas cosas se pueden encontrar probablemente en los registros de

8 Ibid., p. 374-375, las cursivas son mías.

360

361

�9

Él era Orlando y el relato de su vida (de los diecisiete a los treinta
y seis años) sólo refiere tres siglos de su existencia, de 1586, según la
fecha escrita en la primera página de La Encina, a 1928. Tres siglos
durante los que sólo transcurren diecinueve años para Orlando y, sin
embargo, ella es la misma el jueves 28 de octubre de 1928 a las once de la
mañana.
En esta mínima descripción se puede resumir a grandes rasgos la
trama de la novela y esbozar un apunte respecto al interrogante que

consideramos central en la novela, "¿Qué es un siglo? ¿qué somos
'nosotros?"; sin embargo, entretejidos al tema del tiempo y de la
existencia humana, Virginia aborda de modo explícito una crítica al
orden establecido, a las condiciones de la vida humana a principios del
siglo XX y el lugar ocupado por las mujeres en las tres épocas (la
isabelina, la victoriana y la eduarcliana) en las que vive el protagonista. En
este sentido, podríamos ir aventurando una hipótesis de trabajo: la
novela de Virginia Woolf tiene unas implicaciones para la teoría y la
práctica políticas, expresadas de forma estética, en tanto que ella toma
como pretexto la singular vida del personaje como un modo de subvertir
el orden dado de las cosas y la manera común que tenemos de ·
interpretarlas: como realidades histórica y socialmente asignadas.
Los temas que se entretejen en la novela son, entonces, el paso
del tiempo, la apertura de espacios, la deconstrucción de imágenes, una
crítica a los roles establecidos, la sensibilidad masculina y femenina, la
relación entre la vida y la literatura y la actitud del biógrafo. Todos estos
temas pueden ser abordados, y como parte de un todo, seguramente,
desde un punto de vista psicologista, bajo dos perspectivas: a) respecto a
la autora: la novela es una expresión de un orden mental desviado
-consideración ya hecha y atribuida a la muerte de algunos de los seres
queridos de Virginia-,1 1 b) respecto a la obra: es pura fantasía que revela
el inconsciente de quien la escribió. También puede ser interpretada
desde una postura feminista a partir de la personalidad del protagonista:
hay una crítica a la sociedad y a los roles establecidos, además la novela
fue escrita por una mujer: Virginia Woolf. Pero desde mi punto de vista,
ambas maneras de interpretación dejan de lado otros elementos
presentes en la novela (más la psicologista que la feminista) dentro de los
que ciertamente se dan tanto la crítica al orden establecido como la
aparición de lo fantástico, tema que por el momento dejaremos de lado,
sólo que dentro de un marco de referencia más general. En el plano de la
interpretación psicologista simplemente hay una reducción y
simplificación del valor literario y la significación cultural de la novela
misma, puesto que ella sólo nos mostraría los deseos reprimidos de la
autora. En el caso de la interpretación feminista nos centraríamos en las
afirmaciones que hace Orlando acerca de su identidad femenina en un
contexto que en algún momento fue suyo, el mundo masculino mientras

9 Virginia Woolf, Una babilació11 propia... , tomado de / ,asfl/ósofas, op. cit.
10 Woolf, Virginia, Orlando, Trad. Jorge Luis Borges, Pocket Eldasa, México, 2000 pp. 12-13.

11

las parroquias y en los libros contables de la época .. . ; pero no es el
asunto central. Lo que la escritora hace notar con estos apuntes es la
relación de las mujeres y la creación literaria, las maneras en las que se
comprendían en épocas distintas los roles de cada uno de los sexos.
Orlando (de 1928), por su parte, es una novela a modo de cuento
y ensayo en la que Virginia asume el papel del historiador y el biógrafo,
narrador de las vivencias de Orlando durante los tres siglos en los que se
desarrolla la vida del personaje; pero a la vez que la autora narra las
vivencias del protagonista nos ubica y describe las costumbres que
caracterizan las sociedades y las épocas en las que Orlando vivió, cada
uso, cada rasgo del paisaje y las maneras en las que el propio Orlando las
vive. Desde mi punto de vista, la novela se desarrolla en torno a un doble
interrogante. "¿Qué es un siglo? ¿qué somos 'nosotros'?", cuya respuesta
está expresada en Orlando, el joven que a sus diecisiete años era Sultán
de Constantinopla y escribía el poema La Encina, en el año de 1586.
Sobre este personaje, valga citar su descripción:
Él -porque no cabría duda sobre su sexo, aunque la moda de la época
contribuyera a disfrazarlo-, tenía hermosas piernas, gallardo cuerpo y
hombros bien hechos; el rojo de sus mejillas era aterciopelado como un
durazno; el vello sobre el labio era a penas un poco más tupido que el
vello sobre las mejillas. Los labios eran cortos y ligeramente replegados
sobre los dientes de una exquisita blancura de almendra. ada molestaba
el vuelo breve y tenso de la sagitaria nariz; el cabello era oscuro, las orejas
pequeñas y bien pegadas a la cabeza. Pero ¡ay de mi!, estos catálogos de
la hermosura juvenil no pueden acabar sin mencionar la frente y los
ojos ... tenía unos ojos como violetas empapadas ... 'f.. una frente como la
curva de una cúpula de mármol apretada entre los dos medallones lisos
que eran sus sienes 10.

362

qr. Martino,Julio y Marina Brussece, Lasfilósofas, op. rit., p. 367.
363

�era hombre, y correríamos el riesgo de olvidar el sentido propositivo que
tiene el propio personaje, tan femenino como masculino.
Sobre esta novela me propongo hacer un ejercicio descriptivo
que persigue indicar en la expresión literaria de Virgini_a nociones ~es
como tiempo, espacio y sensibilidad. Creo que los tres: tiempo, espacio y
sensibilidad pueden ser considerados como categorías de pensamiento
estético: a) el tiempo como el momento en el que se revela la cosa que
aparece, b) el espacio como el lugar del aparecer de cosas nuevas y c) la
sensibilidad como la capacidad humana de percibir lo que se revela, lo
que aparece a nuestros sentidos en un lugar y en un tiempo reales.
No voy a hacer un ejercicio psicoanalítico de las experiencias
relatadas de Orlando; me centraré en las descripciones de historiador que
nos proporciona Virginia Woolf para indicar y subvertir rasgos de la
sensibilidad masculina y femenina -siguiendo a la autora- como maneras
preasignadas culturalmente de percibir el mundo. Es en este sentido
como considero que Virginia no sólo nos indica una noción poco común
de la temporalidad, la espacialidad y la sensibilidad, sino que además
emplea estas ideas para emitir una crítica a las formas establecidas de
entender y vivir en sociedad.
Me incliné por la lectura y comentario de Orlando por dos
razones: a) es inquietante la manera en que se presenta el transcurrir del
tiempo y los cambios que a través de él experimenta el protagonista: su
historia se desarrolla en el transcurso de tres siglos en cuyo tránsito
Orlando cambia de sexo a sus treinta años de edad, después de una
curiosa comprehensión del tiempo aparece en un cuerpo de mujer;
Orlando, además, no encarna la figura de lo que actualmente conocemos
como travestí (un ser humano nacido con una fisonomía oculta tras el
vestido y la apariencia del sexo opuesto); Orlando era, después de un
largo sueño no percibido por él, esencial y físicamente mujer, y b) la
expresión literaria tanto del transcurso del tiempo como de las
transformaciones de Orlando durante tres siglos expresan en rigor el
devenir humano: en los treinta y seis años de vida de Orlando se
resumen tres épocas de la historia británica, sus gentes, sus costumbres y
los climas de cada momento a la vez que se observan los cambios que un
individuo particular puede vivir y manifestar.
Por otra parte, mi preocupación parte de una inquietud personal
acerca de la diferencia o semejanza de percibir el mundo por hombres y
mujeres, inquietud que tiene su origen en la evidente diferencia corporal

de ambos sexos, y que la poeta 12 mexicana Kyra Galván expresó, de
manera un tanto melancólica, como sigue:
Sí y nuestras razas tan distintas.
Nuestros sexos tan diversamente complementarios.
Yin &amp; Yang.
La otra parte es el misterio que nunca desnudaremos.
unca podré saber -y lo quisieraqué se siente estar enfundada en un cuerpo
masculino
y ellos no sabrán lo que es olerse a mujer
tener cólicos y jaquecas y
todas esas prendas que solemos usar.

Contradicciones ideológicas al lavar 1111 plato13

_ _ En el relato de Orlando, el espacio permanece (el Imperio
Bntáruco) aun después del viaje de Orlando a Turquía, inmediatamente
despué_s de su transfiguración; también sus propiedades, sus cargos
(Emba¡ador de Gran Bretaña ante la corte del Sultán), su familia, sus
amigos, su mujer y sus hijos, al igual que los recuerdos de su amada
Sasha, una princesa rusa que lo traicionó con un marinero justo antes de
su transformación. Sólo Orlando y sus formas de percibir y escribir
acerca de lo que le rodeaba, lugares y personas, se modificaba
rádicalmente a cada momento -Orlando escribía poemas desde el inicio
del relato-; todo permanece sin causar gran sorpresa entre quienes
rodean a O~lando los cambios que éste/ a experimenta, salvo a la propio
Orlando qwen, por un lado, se adapta paulatinamente al cambio de su
fisonomía ~' por otro,_ al trato que recibe socialmente una mujer, a sus
comportam1entos y actitudes frente a las presencias masculinas.
¡Ca~i tresciento_s años ~ue estaba trabajándolo [el poema La Encina]!...
¡que poco hab1a cambiado en tantos años! Había sido un muchacho
melan~ólico, enamorado de la muerte, como son los muchachos; y
despues amoroso y exuberante; y después travieso y burlón .. . P ero a
12 .O poensa
. o como se le qwera
· llamar mientras nos ponemos de acuerdo respecto a si una
mu1~r pu~de o no llevar el nombre de poeta asignado comúnmente a los varones. Cfr. Rubí de
Maaa Gomez, Campos,_ Estética y fe111i11is1110, sobre los conceptos de estilo J' diferencia sex11al, en Mario
rii;oro Ram.irez Cobian (Comp.), Variaciones sobre arte, estética y cultura, MoreLia, U~ISt 1-1,

13 Flores, Ángel y Kate, PoesíaJenlinisla del 111u11do hispano, Ed. S. XXI, México, 1998, p. 284.

364

365

�través de todos esos cambios, ella no había cambiado ... Es verdad, qu:
ahora ocupa el trono la Reina Vict0ria y no la Reína Isabel, pero que
diferencia ... 14.

Orlando encarna en momentos distintos maneras diversas de
percibir y describir el mundo, y lo que me .inte~esa_ rescatar de su
experiencia, aunque fantástica, son algunas . unplicaciones para una
propuesta estética anclada en las formas de V1venciar corporalmente 1~
realidad cultural. En este sentido mi pregunta fundamental es ¿~~e
sentido tiene la sensibilidad en la aprehensión de la cultura? Una c~est1on
inmediata a esta pretensión sería acerca de la validez que ue_ne la
expresión literaria para darnos pistas al respecto. No pretendo decir que
en la literatura se encuentren de manera directa las formas concretas del
vivir humano, 0 no así exactamente, lo que me parece es ~ue la
propuesta implícita de Virginia Woolf desemboca en denunciar las
formas de proceder humano frente a lo establecido.
Como indicaba antes, podemos dar muchos enfoques a la
interpretación, pero ahora sólo quiero arriesgarme a hacer un ~sfuerzo
conceptual, filosófico, de la novela de Woolf aunque corra el r~esgo ~e
quitarle precisamente lo fantástico como uno de sus rasgos esenciales; _s!-11
embargo, me tranquilizo al recordar -aunque vaga~ente- la noc1on
arendtiana de interpretación: hacer explícito lo implícito con todo Y_ su~
contradicciones. La angustia puede disminuir, es cierto, pero ¿y s1 mi
objeto a interpretar es una novela y no una obra filosófic~ o un c?ncepto
0 una teoría?¿qué hago con la fantasía?¿la olvido o conv1~rto mi ensayo
que tiene pretensiones filosóficas en literatura? ?l miedo en estas
situaciones, tal vez en cada situación, la pone a una tiesa y se hace una de
dos cosas (o quizás las dos); o deja una lo que se proponía hace~ o busc~
consuelo en sí misma o en otro. Tal vez sin quererlo, encentre uno, s1,
uno, en la propia Virginia Woolf, sólo que en una novela distinta, a
saber, Una habitación propia. Alú Virginia nos da una pista para lo que nos
proponemos; respecto al elemento fantástico -que no es para nada
desdeñable filosóficamente- Virginia Woolf dice lo siguiente:

14 A pesar de los cambios y del paso del tiempo, hay algo que permanece'. que nos permite
identificar a las personas y los lugares, una especie de sustancia que no se mocbfica_a pesar de los
cambios que se dan en esos lugares y esas personas, de las costumbres. Es decir, el paso del
tiempo no afecta de modo sustancial el aspecto y la fu nción de las costumbres, hay algo que nos
permite saber que se trata de unas y no de o tras, pero eso no cancela la posibilidad de que haya
innovación y recreación de lo viejo. lbíd., p. 174.

366

De mis labios fluirán mentiras, pero tal vez se mezclará con ellas alguna
verdad; a ustedes les toca buscar esta verdad y resolver si vale la pena
guardarla 15•

Obviamente, la escritora lo decía en relación a Un cuatto propio,
pero ¿no podremos también hacerla decir de mi pluma "fluirán mentiras
[al escribir Orlando] pero tal vez se mezclará con ellas alguna verdad; a
ustedes les toca buscar esta verdad y resolver si vale la pena guardarla"?
Desde mi punto de vista hay tres temas generales a partir de los
que podemos tener una comprensión más amplia sin eludir los temas ya
señalados, a saber: el paso del tiempo, la imaginación creadora y la
sensibilidad masculina y femenina (andrógina), sin decir nunca de modo
terminante en lo que consiste cada una. El tiempo aparece comprimido
en una ausencia de medición: parece que lo que le acontece a Orlando
está fuera del tiempo, salvo por los instantes en los que se pasa de un
siglo a otro y excepto por el señalamiento de fechas específicas, por
ejemplo, "martes, 16 de junio de 1712", día en que Orlando se
preguntaba "¿Qué demonios me pasa?" después de asistir a una reunión
social en Arlington House, fastidiada de la gente gritaba: "Ojalá no
vuelva a encontrar un ser humano en toda mi vida", dados los
comportamientos (por lo demás, análogos a los de su faldero Pippin) de
16
la alta sociedad británica. El espacio se actualiza en la medida en que
Orlando vive en las distintas épocas: su casa, los bosques, el reino entero;
Turquía, Constantinopla, Londres, y las calles donde transitó. ¡Ah,
también su cuarto, su escritorio, su cama! Todas sus propiedades.
El paso del tiempo es el eje que atraviesa toda la novela: los
treinta y seis años de vida de Orlando transcurren en tres siglos; pero en
ese tiempo aparece a cada instante la idea de la imaginación creadora a
partir de la que es posible la deconstrucción de imágenes y la creación de
unas nuevas, así como la crítica a los roles establecidos. Pero Orlando no
es un personaje común: hasta sus treinta años fue hombre, después fue
mujer. Virginia Woolf no deja de lado ni a la sensibilidad masculina ni a
la femenina, más bien, el personaje encarna una sensibilidad andrógina a
partir de la que se reconstruyen imágenes, se critican los roles
establecidos y se crean unos nuevos nunca fijos y determinantes, todo a

15 ~oolf'. Virginia, Un c11arto propio, Trd. Jorge Luis Borges, Ed. Colofón, México, 2000, p. 8.
16 V1rguua Wolf, Orlando, op. cit., p. 145.

367

�través de un tiempo n~ unidimensional. Las preguntas centrales en todo
esto serían entonces ¿qué es el tiempo? ¿qué es la sensibilidad? ¿en qué
consiste la creación? Virginia nos da pistas en la novela y a lo que me
dedicaré a continuación es a hablar de ellas.

1. Tiempo, espacio y creación
¿Qué es el tiempo? La pregunta nos remite inmediatamente a uno
de los filósofos que se han planteado el problema de modo directo: San
Agustín 17; no sólo por formular la cuestión sino también porque su
intento de dar una respuesta fue sistemático, aun cuando llegó a varias
paradojas: primero, el tiempo no es en sí un problema, sino hasta que se
pregunta por lo que es; segundo, el tiempo coincide con la presencia de
seres finitos, mortales, cuya existencia permite la medición del tiempo;
así, la pregunta acerca de la esencia del tiempo remite a la pregunta por el
ser de los mortales, pues al igual que el tiempo se torna en un problema
en cuanto se pregunta acerca de su esencia, el ser es un problema no para
otro sino para quien se lo pregunta. El "me he vuelto un problema para
mí mismo" es también una interrogación acerca del tiempo de mi
existencia; pero aquí está la paradoja: mientras se es, no se existe, no se
es temporal (excepto Dios).
Tiempo y espacio son abordados aquí como dos tópicos
estrechamente unidos, puesto que al entender al tiempo como una
sucesión de instantes en línea recta, el espacio también se abre como si se
refiriera a lugares que se suceden uno al otro en una sola dirección. Pero,
si tal como asevero en la hipótesis, el tiempo es multidimensional, el
espacio también lo es. Y parto de una sugerencia de Hannah Arendt para
afirmar esto: el tiempo sólo es posible de medir desde un lugar, un
espacio (ya sea este pasado, presente o futuro) en cualquiera de las tres
dimensiones temporales: "el tiempo existe sólo en la medida en que
puede medirse, y la regla con que lo medimos es el espacio". Ese espacio
está en nuestra memoria, donde se depositan todas las cosas, espacio que
8
puede ser trasladado al futuro, como expectativa1 •
17 En esto seguiremos la interpretación que hace I lannah Arendt del co ncepto de amor en el
santo, publicada por primera vez en l 929 y presentada como tesis doctoral en 1924; aunque el
tema central de Arendt es el concepto de amor, su análisis nos muestra la solución de algunas de
las paradojas con las que se encuentra el santo a la hora de tratar el tema. Hannah Arendt, El

concepto de amor e11 Sa11 Ag11slí11, Ed. Encuentro Madrid, 2001.
18 Hannah Arendt, op. cit., p. 31.

Pero, una premisa más: es el presente la única real de esas tres
dimensiones. El pasado "ya no" es (y si lo es, es en recuerdos traídos del
pas~do al presente) y el futuro "todavía no" llega, si suponemos que algo
s~ra es desde nuestro presente. Por otra parte, el presente está fuera del
tiempo, es eternida_d, puesto que se refiere de una dimensión que no
?ºd~~os detener ru encerrar en un momento inamovible; es, por tanto,
l!lffiovil, permanece aun cuando es imposible de detener.
El Ahora es lo que mid~ el tiempo retrospectiva y prospectivamence,
porque el ahora no es en ogor tiempo, sino que está fuera del tiempo. En
el Ahora se encuentran pasado y futuro; por un momento fugaz ambos
son simultáneosI9_

.
Pero procedamos con orden y partamos de la definición del
tiempo de Agustín interpretada por Hannah Arendt:
En contraste con nuestra comprensión del tiempo [dice Hannah Arendt]
para san Agustín el tiempo no empieza en el pasado para, a través del
presente, progresar hacia el futuro y, por así decir, corre hacia atrás a
través del presente para acabar en el pasado20_

Tal consideración no se refiere a una simple inversión o de una
aparente renuncia a un destino que se realiza en el porvenir. Más bien
~xpresa una paradoja: a nuestros ojos, el tiempo transcurre de form~
lineal y sucesiva _desde el pa_sado (un origen) hacia el futuro (un final).
Para el ~anto, el tiempo consiste en un retorno, en una "precesión". Pero
e~ ese ir avanzando de espaldas al futuro, con la mirada puesta en lo
sido, se recurre a la memoria y a cada suceso posible de recordar del
pasado. Así que, ~l ser h~ano en la búsqueda de sí mismo Oo que es)
desea volver al ongen (Dios); esto implica, según interpreta Arendt que
se desea lo que se conoce, no lo desconocido, el origen no el final.
A partir de la imagen que nos presenta Hannah Arendt de la
conc~pción agus~ana de ~empo, podríamos nosotros decir que el paso
del tiempo adq~ere el sentido de un devenir no de manera progresiva,
tal como ~e entiende progreso: u: de lo peor a lo mejor, sino en un
regreso al mstante del comienzo, al "'de dónde' yo vengo" y no al '"
d'ond,.,
e ire yo a parar". El devenir, entonces, no es en una sola dirección,ª
19 Ibíd., p. 31
20 lbíd., p. 47.

369
368

�sin que se entiendan sus posibles cambios en sentido negativo. D evenir
no es sólo movimiento, antes bien, implica un cambio; no se refiere a un
regreso o progreso, sino a una actualización de las posibilidades de ser a
partir de la rememoración del pasado, puesto que es este del que
tenemos conocimiento, no del porvenir. El ser humano reúne la
extensión del tiempo por la memoria y la expectativa. Pero más que ser
la expectativa lo que guía la existencia humana, la inevitable ruta hacia la
muerte, es la memoria; es el conocimiento previo que tenemos lo que
nos lleva a recordar nuestro pasado: "Sólo el hombre, y ningún otro ser
mortal, vive vuelto hacia su origen último mientras va viviendo hacia la
frontera última de la muerte"21 • El tiempo es movimiento: inicio y fin.
Antes de continuar es necesaria una distinción: principi11m e initium
no son lo mismo según Arendt. El primero alude al comienzo del
mundo y las cosas, sin distinción entre instantes. Con la creación del
mundo apareció el tiempo pero no hay propiamente una separación
entre instantes, una medición. El segundo, en cambio, indica más bien la
creación del alma, de seres mortales y, con ellas, el tiempo. El tiempo, así
entendidas las cosas, emerge de la eternidad como un segmento o un
instante vivenciado por alguien. D el movimiento de la eternidad, que ya
no es eternidad sino tiempo, resultan las tres dimensiones temporales
que conocemos: pasado, presente y futuro; o, en otros términos, el "ya
no", el "ahora" y el "todavía no". Pero como el pasado siempre es lo que
ya no es y el futuro siempre es lo que aún no es, es el presente un eterno
instante. Así, el presente, única dimensión real del tiempo, está fuera del
tiempo, es eternidad.
Ya anticipábamos que el tiempo es movimiento: inicio y fin.
También decíamos que el tiempo inicia con la aparición de seres
mortales, es decir, seres que tienen que morir y con cuya muerte se marca
el fin de su existencia Qa vida es temporal). Inicio es, entonces, entendido
como aparecer, llegar, nacer; fin como desaparecer, irse, morir. El tiempo
no es algo etéreo o metafísico en el sentido de algo que esté más allá de
22
la experiencia de los hombres, sino una realidad propiamente humana •
La vida entendida como un intervalo entre el nacer y el morir es lo
realmente presente: la vida es eternidad porque está entre el pasado y el
futuro, en el presente, una dimensión que está fuera del tiempo. La vida

es un instante o una eternidad. Al nacer nos colocamos en un lugar, un
sitio, un espacio que actualiza el tiempo; ames de ese lugar sólo hay
eternidad, no propiamente tiempo.
Los instantes son en la eternidad, están fuera del tiempo; son
instantes reales que actualizan el pasado a través de la memoria y
posibilitan el futuro con la expectativa. Pasado y futuro son también
atemporales: pueden ser en tanto alguien los hace presentes, pero no son
ya pasado o futuro sino presente. En el presente se configura lo que fue
y prefigura lo que será en un movimiento deconsrructivo-constructivo de
imágenes pasadas y futuras. Piénsese en imágenes de costumbres, de
roles, de identidad, pues la imagen es un recuerdo o una expectativa no
de lo desconocido sino de lo que tenemos experiencia; en primer
término de nosotros mismos. E l tiempo, encendido como progreso de
pasado a futuro y mediado por el presente, es unidimensional ¡también el
espacio! La propuesta del santo interpretada por .1. \rende abre nuevas
posibilidades, como la de entender ambas dimensiones de la realidad de
forma multidimensional, puesto gue a partir de la erncación del pasado
la expectativa del futuro en un instante se abren tantos espacios como
posibilidades de tiempo seamos capaces de actualizar.
Tenemos que pese a la sistematicidad del santo, el problema de la
definición del tiempo no es únicamente conceptual sino, antes bien, una
condición propia de la existencia humana, en la que quien es también
existe; es &lt;lecir, quien vive en el tiempo es un ser humano concreto y
dada su variabilidad temporal no le es posible definirlo, si acaso vivirlo.
El tiempo vivido, puede ser o muy extenso o muy corto y no por ello
falso o inexistente. Tiene la cualidad de extenderse o encogerse, quizás
todo dependa de lo gue hagamos en un instante, y, sin embargo, hay un
tiempo en c1 que se sitúan varios individuos; es decir, el tiempo se
compone &lt;le brevedad y duración objetivas en las que la duración &lt;le una
vida particular se extiende o se contraé' .
En la novela de Virginia Wolf, brevedad y duración son vividas
por Orlando: en él/ ella se condensan infinidad de instantes en un
momento donde se actualiza todo lo que fue la Inglaterra isabelina, la
victoriana y la eduardiana; Orlando encarna un instante (en el presente)
lo que "ya no" es la vida inglesa, r en el vértigo de ese instante actualiza

21 Ibíd., p. 84.
22 Cfr. I lannah Arendt, La condición h11111ana, Paidos, Barcelona, 1987.

23 Af rcspec10 rnlc también la rcYis1ón &lt;le las consi&lt;lcracioncs de Bcrgson acerca &lt;le la duración.
Cfr., por ejemplo, l lenry Bcrgson, "u, 1111t1~111aai,11 mador,," en 0 /Jras esro,~idas, ,\1,ruilar, \la&lt;ln&lt;l,
1963.

370

371

�en breve las costumbres que le preceden, y advierte que pese al cambio
del entorno, algo le perrrúte durar. La vida de Orlando transcurre en una
fórmula: "'pasó el tiempo' (la cifra exacta puede ir entre paréntesis)":
... todo su pasado, tan infinitamente largo y ran múltiple, se agolpaba en el
segundo pendiente, lo hinchaba de increíble manera, lo reñía &lt;le mil
colores y lo colmaba con todos los desperdicios del universo

(...)
Hubo semanas que le añadieron un siglo, otras no más de tres segundos.
En resumen, la tarea de estimar la longimd de la vida humana (no nos
atrevemos a hablar &lt;le los animales) excede nuestra capaci&lt;la&lt;l, pues en
cuanto decimos que dura siglos, nos recuerda que dura menos que la
caída del pétalo de una rosa. D e las dos fo1mas que alternativamente, y lo
que es más confuso aún, simultáneamente, gobiernan nuestro pobre
cerebro -la brevedad y la duración-, una, la divinidad con pies de elefante,
mandaba a veces a Orlando; otras veces, la divinida&lt;l con alas de

En este sentido, la memoria no procede de modo ordenado, tal
como aparecen los hechos, sino de modo e,·ocativo: el recuerdo de
nuestra vida pasada aparece según el momento específico que
evoquemos, nunca hay entre ese hecho específico y nuestro presente el
recuerdo ordenado y sucesivo de todo lo ocurrido de modo
retrospectivo. La Memoria es ese espacio en el que se guardan todos los
recuerdos, es el espacio del pasado que se actualiza y se realiza en el
presente; es decir, un lugar que no se reduce a un sitio específico sino
que adquiere las dimensiones de cada uno de los hechos recordados en
un momento particular: las cosas, los hechos, las palabras, los personajes
que influyeron en un acontecirrúento recordado devienen otros dadas las
formas rrústeriosas de proceder de la memoria. Orlando es capaz de
evocar las imágenes de cada una de las escenas vividas en su pasado y
trasfigurarlas en medio de las cosas y los hechos presentes:

mosca24.

Contracción y distensión, dos movuruentos simultáneos del
tiempo, en los que se añaden años o sólo días. Pero ya decíamos que el
tiempo no es hacia el futuro, sino al pasado (según el señalarrúento de
Arendt sobre la concepción agustiniana del tiempo), sin una negación
total de aquél; así, contracción y distensión actúan en el tiempo vívido o
actual, pero, recordemos, el momento actual es un instante que se escapa
al instante siguiente, está fuera del tiempo, es eternidad, en todo caso es
hacia el pasado: "la memoria es el espacio en el que se depositan todas las cosaJ'.
Así, Orlando se detuvo antes de seguir escribiendo La Encina, el
poema que había iniciado en el siglo XVI, cuando tenía 17 años. ¿Por
qué lo hizo? Este silencio, indica Virginia, es muy significativo: ¡apareció
esa costurera que une con un hilo cada recuerdo, esa costurera es la
Memoria!
La costurera es la Memoria, y por cierro bien caprichosa. La 1\lcmoria
mete y saca su aguja, de arriba abajo, de acá para allá. lgnoramos lo que
viene en seguida, lo que vendrá después ... rn acto más común -sentarse
a b mesa, acercarse al tintero- puede agitar mil fragmentos dispares, un
rato iluminados, un rato en sombra.2.,

24 \'i.rginia Woolf, O rlando, Op. cit., p. 76.
25 lbitl., p. 61.

. .. la tinta salpicó toda la mesa: hecho que por cualquier explicación que
le demos 6· no hay explicación posible: la 1\1emoria es inexplicable) y
sustituyó b cara de la Princesa por otra muy distinta ~a del gordo raído
en el cuarto de Twirchett aqucUa noche en que la Reina Bess fue a cenar
a casa de Orlando, " hace ya tantos ai'ios"J 26•

Siglos después, Orlando se quedó quieta, no escribía, no hacía
movirrúento alguno, era como si estuviera muerta; pero recordaba. La
Memoria aparecía nuevamente y hacía de las suyas. Así que la vida es
Movimiento, corrúenzo y fin27. Movirrúento no sólo físico, sino también
mental, deconstructivo, devenir: devenir no urucamente como
movimiento, sino también como cambio; tampoco como evolución o
involución sino transformación en algo que está de modo implícito en la
esencia de lo que es, una posibilidad real28• Basta un silencio, un quedarte
quieto para percibir el advenirrúento de un sin fin de hechos pasados que
se actualizan en un instante, el presente, y sin embargo cada uno en
26 Ibitlem.
27 "¿Qué es la vida?... ¡Es la \'ida, la \'ida, la \'ida!, grita el pájaro ... una pajita (si chirrido como
el suyo merece el nombre rnn sagrado ,Y can tierno) !dice!, la ,;da es rarea ... la hormiga está de
acuerdo, y las abejas ... Es risa, es risa, dicen las mariposas".
(...)
"• •• fuerza es retroceder y deci.r directamente al lector que espere todo trémulo escuchar qué cosa
es la vida: ¡ay!, no lo sabemos". I/1ítl., pp. l 98-199.
28 "La \-ida, según conücncn todos aquellos cuya opinión ,·ale algo es el t'.1nico tema digno del
novelista o del biógrafo; la \-ida se guía por esas mismas autoridades, nada tiene 9uc \'Cr con estar
sentada en una silla, pensando.
pensamiento la vida son polos opuestos", Jhíd, p. 196.

rn

372

y

373

�momentos distintos: Orlando va a escribir, se detiene, la tinta salpica la
mesa y la mancha que forma delinea el rostro de una Princesa, luego, la
de un gordo a quien Orlando vio "hace ya tantos años". Pero esta lluvia
de recuerdos no es resultado de una mentalidad desordenada, para
demostrar esto basca atender a nuestros recuerdos o a nuestros
proyectos. Y es que, aun cuando se opte por echar a la 11emoria de todo
cuanto hacemos "(porque si podemos, si la decisión no nos falca,
expulsar de la casa a esa loca de la Memoria y a su disparatado sequito)",
aun cuando intentemos hacer codo de modo ordenado y sin desvío
alguno hacia el futuro, en cada momento en que Orlando se detiene, las
pasiones no dejan de aparecer: "ahora, por segunda vez, se detm'o, y en
la brecha así abierta saltaron la I\mbición, esa energúmena, y la poesía,
esa hechicera, y la Codicia de la Gloria, esa prostituta, y se tomaron &lt;le la
29
mano y pisotearon con su baile el corazón de Orlando" .
Los eres siglos que transcurren durante los 36 años de Orlando
corresponden a una memoria histórica: Orlando vive las costumbres y
los ambientes de eres épocas distintas del Imperio Británico (la isabelina,
la victoriana y la eduardiana), mientras su vida se desarrollaba el jueves
once de octubre de 1928, momento en que, además de ser delgadas, "las
mujeres no hacen canto misterio, pensó, empolvándose con el mayor
desparpajo . . . [y] aunque ya había cumplido los 36, no representaba un
día más"3º. Era el siglo X.,-X, no había intimidad, y Orlando
experimentaba simple y sencillamente, vértigo. Subía el ascensor de un
centro comercial al que llegó en busca de sardinas, sales para baño y
zapatos de varón: "que se los lleve el diablo", gritó mientras sonaban las
campanas, porque "oír dar la hora es un sobresalto para el sistema
nervioso" .
Por otra parte, en el espacio de la memoria habita un sin fin de
'yoes' latentes: cada uno de ellos aparece conforme acuden al presente
imágenes de hechos ya pasados del yo que rememora y, que ahora en el
presente, es codo ese cúmulo de 'yoes' pasados:
porque si hay (&lt;ligamos) sctcnra y seis ocmpos &lt;lisrincos que laten a la \'e7
en el alma, ¿Cuántas personas diferentes no habrá -el Ciclo nos asistaque se alojan, en uno u ocro tiempo, en cada espíriru humano? \lgunos
dicen que dos mil cincuent.a y &lt;los 11.

29 l bíd., p. 62.
30 Jbíd., p. 221.
31 lbíd., p. 225.

Los 'yoes' que nos forman, según Virginia, tienen lazos con otra
parte, de alú que a veces aparezca uno y no otro; éste y no aquél que
queríamos: "¡Ven, Yen! Este yo me harta. I ecesito otro" ("de qué mezcla
de cuanto hay estamos formados ... ¡Qué fantasmagoría es la mente y
qué depósito &lt;le cosas incompatibles!''). Pero no se trata de usar un
disfraz en el sentido de que el anterior ya está demasiado sucio o
desgastado, más bien, en el transcurso del tiempo con la mirada al
pasado y a-vanzando hacia el futuro, el yo deviene otro yo que no es otro,
en sentido estricto, sino yo: "devenir no es progresar ni regresar según
una serie. Y, sobre todo, devenir no se produce en la imaginación,
incluso cuando ésta alcanza el nivel cósmico o dinámico. Los devenires
animales no son sueños ni fantasmas. Son perfectamente reales ... El
devenir no produce otra cosa que sí mismo"32 • Como lo dice la misma
Virginia: los trajes nos hacen hombre o mujer, por nosotros mismos sólo
somos seres humanos que devienen de una época a otra, por eso es
"imposible resoker por ahora si Orlando era más hombre o más mujer".
... son los trajes los que nos usan, r no nosotros los que usamos los
erajes: podemos imponerles la forma de nuestro bra;:o o &lt;le nuestro
pecho, pero ellos forman a su antojo nuestros corazones, nuestras
lenguas, nuesrros cerebros . . \ fuerza de usar faldas por canto tiempo, ya
un cierto cambio era visible en Orlan&lt;lo.
(... )
.\forruna&lt;lamente, la &lt;lifcrencia &lt;le los sexos es más profunda. Los trajes
no son otra cosa que símbolos de algo escondido muy adentro ... Por
diversos que sean los sexos, se confunden. 1 o hay ser humano que
oscile de un sexo a ocro, y a menudo sólo los trajes siguen siendo
varones o mujeres, mientras que el sexo oculto es lo contrario del que
está a la visea 13.

El tiempo aparece de forma multiclimensional. Esta me parece
una forma de asumir una posición crítica ante las maneras tradicionales y
ya caducas de comprender el tiempo uniclimcnsionalmente, con un

32 Al respccw podemos señalar que dcYcnir no es únicamc111c mo,·crsc de hol' a mañana o de un
lugar_~ otro (de la puerta de L1 habaación hacia la silla que está en el centro: por ejemplo). sino
tamb1cn cambio. Cfr. Guilles Dcleuzc 1· Félix Gua11ari " Dcvenir-1111cnso devenir-animal
devenir-imperceptible ... " en ,\Ji/ ///ese/as, c;,,.i:a/is//111 ) e~q11i,;,~(re11itJ, \'alencta Pr;-re.xms 1997 p'.
224.
r
"·
'
'
'
33 \'irginia \X'oolf, Orlando, Op. ril., pp. 140 143.

374

375

�principio y un final cuya trayectoria es una linea recca. No quiero &lt;lecir,
sin embargo, que haya una negación de ese principio y ese final.
Indudablemente algo que inicia termina (de esto sabemos que del inicio
tenemos la certeza, mas no del final); pero, lo que está en duda es que la
trayectoria que recorre el moYimiento a que está condicionado, y
enciéndase condición como posibilidad, no como determinación, lo
iniciado sea recta y unilineal. En este sentido, meter y sacar la aguja en el
cajón de la memoria, y si es verdad que es a partir de lo conocido como
podemos desear, permite la creación a cada instante, creación del mw1do,
de la cultura, del sujeto, no de la nada sino a partir de la experiencia
humana misma, no de otro mundo sino del único en que se ha dado un
espacio para la vida y la expet-iencia humanas.
El tiempo es medido por los seres humanos como forma
sucesiva en forma lineal y en la concepción del santo ,\gustín esa
unilinealidad es ,·igente. Sin embargo, como afirmábamos anees, ,\ren&lt;lt
considera que en el ir aYanzando hacia un futuro desconocido con la
mirada en el pasado, el instante presente se abre en múltiples de
evocación \' reconstrucción del recuerdo. Orlando, el personaje de
Virginia W~olf vive en un tiempo multidimensional que no &lt;leja de
aparecer a nuestros sentidos de forma lineal, en el que actualiza un sin fm
de imágene y reconstruye el pasado.

2. Sensibilidad y corporalidad
Pasamos ahora a la sensibilidad. Opino respecto a ella que está
inscrita en un tiempo y en un espacio no unidimensionales; no se
desarrolla a partir de una especie de evolución ni como si fuera una
película cuyas escenas estuvieran w1a seguida de la otra. Es
multidimensional: abre caneas dimensiones como recuerdos confluyan en
un mismo instante, sin importar los lugares y las situaciones dispares que
se actualicen. Pero agreguemos un ingrediente más que le dará
consistencia34. La sensibili&lt;la&lt;l no es algo vacío posado en cualquier lugar
del tiempo y del espacio, ante todo ella es posible por un cuerpo,
masculino o femenino, considerando que la materia inanimada no sienta;

34 ¿O sazón? no, no es el sazón, éste se lo da el cocmcro, es más bien lo que dará rnns1stcnc1,1,
espesura -¡también una ttxrura: lisa, grumosa, quien sabl·1 : en pocas palabra~. un.1 fonn,1, unA
matcna.

376

de todos modos, y sea lo que sea, lo que ahora nos incumbe es la
sensibilidad humana. La cosa que ,·ive ese tiempo real no unilineal, en
espacios que se abren conforme recuerdos instantáneos aparecen, es un
ser humano de carne y hueso, inscrito en una sociedad ) una cultura
dadas. Pero... indiquémoslo de una ,rcz, ese ser humano no es algo
abstracto, sino llue es un hombre o una mujer; sujetos, si queremos
manejar esto más o menos categóricamente: cosas que piensan (segun el
buen Ot:scartes), que sienten (¡urnm, a quién colocamos en este
paréntesis!) y establecen relaciones con el pasado, con sm.
contemporáneos y con su posible futuro, to&lt;los estos en el presente; "lo
cierto es que una cualidad sude estar donde menos lo sospechamos".
Pero anees de hablar de la noción de sensibilidad que aparece
implícita en la noYela de \'irginia \'\'oolf, detengámonos por un instante a
matizar la idea de que la sensibilidad está inmersa en una cultura y que es
de ella de donde adquiere las formas de percibir lo que le rodea. Tvlikcl
Dufrenne, el filósofo francés, nos propone pensar la sensibilidad como la
carne del mundo, pues es ahí &lt;londe se expresa el deseo con to&lt;lo y sus
im·ersiones y Yicisitudes: es en el campo de lo sensible y lo imaginario
que podemos siruarnos. Sin embargo, ese espacio no es algo que esté
fuera de la realidad cotidiana, y en ese sentido, de las formas culturales
reinantes. La idea de Oufrenne tiene mayores alcances: en la medida en
que nuestras maneras de comprensión de la realidad están gobernadas
por las nociones unidimensionales de temporalidad y espacialidad, la
imaginación y la sensibilidad se agotan en canto no haya espacios a los
que remitirse en busca de expresiones nuevas. 1\sí, el arte de elite, el
reconocido como arte, es una manera sesgada de apreciación tamo Je la
experiencia estética como de la creación anística, restringiéndola al
campo de lo extraordinario y otorgándole una legitimidad a partir de
unos critet-ios &lt;lefini&lt;los y, al parecer, inamoYiblcs: "la cultura gobierna la
experiencia estética y la dist1-ibuye desigualmente: para la elite un arte de
elite, para las masas un ane &lt;le masas".'" Tanto el ámbito &lt;le la
imaginación como &lt;le la sensibili&lt;la&lt;l se reducen a lo que es adecuado o
no para un determinado grupo social.
Pero las cosas no tienen por qué ser únicamente de esta manera.
Ya decíamos que Dufrennc considera que el deseo habita en un ser de
carne y hueso, una especie de carne del mundo que experimenta placer,
35 \hkcl Dufrcnnc, ''1./ l11••11r de /11 r.'\.paiwn,1 nltli r,1 m /11 m/J11r,¡'' en \!ano Tco Ramiro CobL'Ín
(ccx&gt;rd.). \ anac1oncs sohrc arle, estcuca 1· cuhura, Op. ni., p. 21 l.

377

�no impuesto ni arrebatado por nadie, simplemente -dice Dufrenne-, es
subversivo y en canto que es vivido por un ser particular, un sujeto, es en
el sujeto donde se encuentran las posibilidades de rehabilitación no sólo
del arte, sino de la cultura en general:
Puede ser que la experiencia estética guarde codavfa su sentido y su
virtud, y que la fuente de sensibilidad no esté agotada. Para descubrirla,
sin embargo, no es del lado de la cultura donde debemos ver, es fuera de
ella, del lado del sujeto, pues es en él donde la sensibilidad puede
desplegarse ... En fin, la iniciativa de la experiencia estéóca está en el
sujeco36•

En este sentido, es en la sensibilidad donde encuentra su
posibilidad de transformación una cultura, una realidad, el arte mismo.
La subversión propuesta por Dufrenne apunta a una noción no
unidimensional de la realidad (noción propuesta también por Marcase,
según el mismo Dufrrenne lo reconoce) y a la apertura de posibilidades
de creación con cada uno de los seres sensibles aun a pesar de las formas
en que en un momento dado se comprenda la creación artística y la
creación en general:
Sin embargo [propone el autor], lo originario está siempre ahí, esa carne
del mundo de la que nuestra carne es réplica. Vivimos esta proximidad
sin saberlo, pero podemos asumirla siempre cuando simpaúzamos con
una flor en un prado, con la curva de una colina, la incandescencia de
una puesta de sol y hasta el despliegue de la jungla urbana ... E s en este
sentido que la experiencia estética de la naturaleza tiene supremacía sobre
la del arter.

Pues sólo a partir de la experiencia que nos brinde la naturaleza,
lo que nos ha sido dado sin petición alguna, como la imaginación se
desborda en un sin fin de imágenes que configuran nuestra memoria.
Y volviendo a nuestra novela, me parece que Virginia Woolf
coincide con Dufrenne y concibe a través de Orlando un sujeto en el que
están las posibilidades de creación de la cultura. Orlando es siempre un
ser humano que permite que el paisaje y los colores, los climas y la
naturaleza le desborden. Orlando no es un ser especial, en el senúdo de

36 lbíd., p. 212.
37 lbíd., 213.

algo exu·aordinario y maravillosa criatura de Dios, sino habitante de una
época u otra, devorado por ellas en cada momento.
Comparaba las flores con el esmalte, el césped a las alfombras turcas
adelgazadas por el uso. Los árboles eran· brujas decrépitas; las ovejas,
penas grises. Cada cosa, en efecto, era otra cosa ,K_
39

Orlando era escritor -y ceiúa dinero- con lo que Virginia pone
en duda la consideración común y aceptada de que los genios y creadores
sean algo suprahumano, más bien, ellos son testigos de una época, la
propia, y la expresan de modo artístico o filosófico, mediante sus obras;
pero no necesariamente tal como es la realidad de su momento: la·
literatura y la vida no son la misma cosa, en la primera se enriquecen los
colores, las formas, las dimensiones de la segunda, no por un capricho
d~l ge~io creador, sino por la capacidad humana de abrir espacios y
~ens1ones de nempo donde parece que no es posible: aunque eso no
qlllta que los grandes literatos de la época isabelina, por ejemplo (y
Shakespeare, entre ellos) hayan sido seres completamente mundanos,
entregados al vicio, la mentira y los enredos ,'11.es. Eran seres humanos de
cuyo interior chisporroteaban luces de ingenio literario.
Así, icholas Greene refiere a Orlando: Shakespeare, 1Iarlowe
Ben Jonsón, Browne, Donne:
'
¡!Quienes¡ habían sido sus dioses! [de Orlando] La mitad eran borrachos
y calavera~. Casi todos re11ían con sus mujeres; ninguno era incapaz de
una menura o de un enredo de la clase más vil. Garabateaban sus
melodramas en el reverso de las cuentas de la lavandera y hacían pupitre
de la cabeza de un aprendiz de imprenta, en la puerta de calle. Así
entregaron hs manuscritos de Hamler; así de Ocelo; así de J.car'º.

Orlando, por su parte, escribía
La _Encina, Poema. Escribía en él hasta mucho después de la
medianoche. Pero por cada verso que agregaba borraba otro, el total a
fin de año, solía ser menos que al principio, y era como si, a fuerza de
escribirlo, el poema se fuera convirtiendo en un poema en blanco4 I.
38 Virginia Woolf, Orlando, Op. tit., p. 108.
39 ¿~erá Orland~ la novela en que : ' irginta \X'oolf expresa en un ejemplo las condic1ones que
considera necesanas para que una mu¡er escnba novelas en Una habitación propia, a saber, dinero
y un cuarto propio?
40 lbíd., p. 70.
41 lbid., p. 85.

379
378

�.As~ cabe decir que mediante el recuerdo de lo ya sido es posible
no sólo reYivir momentos y situaciones agradables o desagradables, sino
también, se abre la posibilidad de comprensión, creación y recreación de
lo dicho, escrito y hecho por otros y por nosotros mismos en un
contexto particular: una sociedad, una cultura. La Memoria, lo escrito, no
está muerto, al menos sí embalsamado: los actos bélicos y las hazañas
son tan inmortales, como lo son las obras escritas, también éstas
inmortalizan a sus autores.
En la novela se describen escenarios y formas de vida desde el
siglo XVI hasta el siglo XX: las maneras de comprender y condenar
actitudes propias e impropias. Orlando tuvo la experiencia de cada
paisaje, cada modo de ser a lo largo de sus tres siglos de vida. Pero,
Orlando, no aguantaba tanto los modales a que estaba obligado, en su
lugar actuaba contra lo dado. Desde mi punto de vista, Virginia Woolf
propone a través del/la personaje la posibilidad de poner en cuestión las
nonnas socialmente impuestas. Y es que, si recordamos el sentido de la
multidimensionalidad del tiempo y el espacio, crear es un acto continuo
siempre a partir de una forma de percibir las cosas. As~ desde su
decepción con el poeta Nicholas Greene, Orlando se consiguió unos
perros con los que pasaba largas horas y paseaba por toda su propiedad:
,\unque Orlando desempeñaba esas tareas a maravilla y jamás discutía
que ellas constituyen tal vez el fundamento de las relaciones
diplomáticas, es indudable que lo fatigaban y deprimían tan
profundamente que prefería comer solo con sus perros42.

Recién nombrado ayudante de la reina (Sultán de
Constantinopla), a sus dieciséis años, Orlando salía disfrazado a tomar
cerveza y escuchar historias de marinos que habían perdido alguna parte
de su cuerpo en alguna batalla. .Ahí, Orlando se involucraba también con
mujeres de toda estirpe.
Digamos que la Yida de Orlando por varias épocas y la constante
rcrrus10n a los acontcclffilcntos pasados, tiene una finalidad
reconstructiva: una manera distinta de comprender la realidad social y
cultural a partir de lo ya vivido, de la memoria que se actualiza con el fin

de proyectar un futuro. En este sentido, la sensibilidad representa un
campo de acción en el que los mortales son capaces de plantearse
mundos distintos, no salidos de la nada, sino anclados en un pasado que
les precede y a partir del que les es posible desear cosas distintas. Los
roles, las costumbres, los modos de ser de una comunidad particular, no
son, en este sentido, definitivas, sino suscep~bles de recreación y
revitalización.
Pero avancemos un poco más, hasta donde nuestras fuerzas y la
novela de Woolf nos lo permitan. Anticipábamos que Orlando no es un
personaje común, y quizás sea el más común de los personajes: a sus
treinta años durmió durante siete noches y sus días, al despertar, era
mujer ¡.Ah, qué golpe a la imaginación, qué verdadera charlatanería! Pero
no, ahora Orlando tiene cuerpo de mujer, vive como mujer.
¡Golpe a la imagm·ación, charlatanería! si lo vemos claro está
'
'
desde un punto de vista racionalista duro, ése que afirma la unilinealidad
del tiempo, el avance de lo peor a lo mejor en un movimiento ascendente
o novelado del espíritu, del absoluto, o de alguna existencia trascendente
a la propiamente humana. Desviación, desorden ¡locura! si con el uso del
pensar somos capaces de negarle contingencia e indeterminación a los
actos humanos; si somos capaces de omitir aspectos de la vida que
pongan en duda lo que pretendidamente somos. Uno de los grandes
errores de la tradición filosófica occidental ha sido el creer que es sólo a
través de la razón como podemos acceder a un conocimiento verdadero,
y seguramente esto es posible; pero ésta no es una razón suficiente para
negar la aparición de verdades más allá del pensamiento entendido como
una capacidad humana contenida en determinados órganos humanos
(interpretación psicologista o mccanicista -más bien- que da por hecho
que los pensamientos y las ideas están contenidas en el cerebro). Más allá
de estas consideraciones intelectualistas, racionalistas, o como se las
llame, y sin tener que recurrir a métodos rigurosos de adquisición de
conocimientos, la imaginación, la sensibilidad, la realidad misma y
nuestra instalación en ella refutan toda negación, toda omisión de los
hechos:
¡Ojalá pudiéramos ahora empuñar la pluma y escribir la palabra fil !
Oja_lá pudiéramos ocultar al lector el conocimiento de lo gue sigue y
deC1.rle en breves palabras: Orlando faUeció y lo enterraron. Pero aguí, ¡ay
de m1!, la Verdad, la Prangueza y la Honradez, austeras diosas que hacen

42 lbíd., p. 94.

380

381

�la guardia junto al tintero del biógrafo, gritan: ¡La Verdad!, y por tercera
3
vez retumban en concierto: ¡La Verdad y sólo la Verdad!~ .

Uno de los temas mencionados de paso, quizás como un respiro
literario, pero digno de considerar aquí, es el de .la actitud del b~ógrafo Y
del historiador que asume Virginia Woolf, actitud que la obliga .ª no
renunciar a ninguna de las formas de comportanúento y las emociones
de Orlando, tampoco a falsearlas, aunque le falten_ datos que e~,P~~o del
tiempo eliminó de los perganúnos. A diferen~1a. ~e todo b1ografo
competente", y más allá de la mera fantasía, Vtrgirua trata ~ Orland?
como un ser humano real, de carne y hueso, del que no es posible referir
la historia total de su vida, pues algunos pergaminos ya no están,,otros se
encuentran quemados y los lugares donde Orlando permanecia no es
posible describirlos de punta a cabo, sus vivencias, su vida entera.
Como por una suerte de honestida?, de f~anqueza, ~emos. de
seguir atemos a cada cambio, no por una razon o actitud profes1on~~ s1 es
que estamos dedicados al ejercicio ~el pens_ar o d~ reconstruc~1~n de
los hechos sino como necesidad vital, de rnstalac10n y reconoclffilento
de lo real c~n todo lo desagradable e impensable que en él se encuentre.

;ª

H enos aquí, por consiguiente, solos y abandonados en el cuarto con
Orlando que duerme y con las tromperas. Las trompetas en fila e1mte~1
un terrible esttuendo, uno solo: ¡L1\ VERDAD! Y orlando se despeno.
Se estiró. Se paró. Se irguió con completa desnudez, ante nuestros o¡os Y
mientras las trompetas rugían: ¡Verdad! ¡Verdad! ¡Verdad!
Debemos confesarlo: era una muje~.

Orlando era fuerte, hermoso y gracioso, caractensticas que lo
hacen ser no sólo hombre, no sólo mujer, sino ambos: andrógino. P ero
antes de poner completo interés en su singular existencia, a~~tamos que
el ser mujer de Orlando le permite ahora poner en cuest1on el mun_do
que hasta antes de su sueño era suyo: un mundo masculino en el que iba
y venía por todas partes; y también preguntarse acerca del modo de
experimentar placer ¡quién vive de modo más intenso, el hombre o la
mujer!
Orlando "reconoció la indescriptible delicia de la primera vez que vio a
Sasha hace cim años. Entonces era el perseguidor, ahora la fugitiva. ¿Cuál
es el i:xtasis mayor? ¿El de la mujer o el del hombre? ¿No son acaso el

43 lbíd., p. 101.
44 lbíd., p. 104.

mismo? No, pensó, éste es más delicioso (agradeciendo al cap1tan
[Nicholas Benedict Bartolus que le ofrecía: "'¿un poco de gordura
señora?' ... 'Permiramc scr\'Írlc una rebanadim del tamaño de una ut'ta'.
Bastaron esas palabras para yue la recorriera un delicioso temblor. Hubo
un cantar de pájaros; hubo una precipitación de totTcntcs"j y rehusando);
rehusar ) verlo triste. Bueno, si él insisúa, ella aceptaría una rebanadira,
pero casi invisible. Esto era lo más delicioso; ceder) verlo sonrcír"4&gt;_

Orlando vive ahora en el mundo de los varones, aunque,
recordémoslo, ella era hombre y como tal tiene la experiencia de la
corporalidad y la sensibilidad masculina, sabe que también los hombres
lloran y se enui.stecen por cualquier nimiedad, pero también se sotprende
de las actitudes que ellos roman frente al descubrimiento de un tobillo
femenino ¡caerse del mástil, por ejemplo!~6 Orlando ,1ve ahora en un
cuerpo de mujer (lo que modifica su porvenir, no su identidad, pues
sigue siendo lo mismo: humana. Orlando, legalmente era mujer: "¿Pero?
¡Ah!, ¿qué resuelven sobre el sexo? J\Ii sexo.. . se declara
indiscutiblemente, y sin asomo de duda... femenino"4;) y busca un
amante: ¡Shelmerdine! En menos &lt;le un instante Orlando se rompe un
tobillo, se enamora, se casa con Shelmerdine y espera un hijo: "Orlando
dio a luz con toda felicidad, el martes 20 de marzo, a las tres de la
madrugada .. . ". De inmediato el siglo X,X: jueves 28 de octubre de 1928
a las once de la mañana48.
Orlando era Orlando, la chica que empolvaba su nariz y sentía
vértigo, quien gritaba en sobresalto al escuchar las campanas que
repiqueteaban el tiempo, quien escti.bía y ganaba prenúos. D evino mujer
45 lhíd., p. 117.
46 lbíd., pp. 118- 119:"Caerse de un m:ísul. .. port¡uc una mujer muestra los tobillos; &lt;lisfrazarse de
mamarracho r d_csfilar por la calle para que las mu¡cres lo admiren; negar instrucción a la mujer
para qu~ no se na de uno; ser el esclavo de la falda más msignificamc, ) , si.n embargo, pal'(mcarsc
como st fue~an los reyes de 1~ creación. ¡Ciclos! Pensó. ¡Qué tontas nos hacen, qué tontas somos!
(. •-)era ,·aron, era rnu¡er, sabia los secretos, comparáa las flat¡uczas de los dos".
(...)
"'Po_r, pobres e 1gnorames qu~ seamos comparadas con el otro sexo', pensú, continuando la
orac1on que dc¡o m_conclusa d1as pasadm, 'am,ados de pies a cabeza como esrán en ranro que a
nosotras nos prohiben hasta el conocurncnto del alfabeto .. . sin embargo, se caen del palo
mayor''. p. 119.
47 lbíd., p. 187. t\quí es cl_ara crítica a la legtslación que decide lo que es algo r lo que no.
Orlando era legalmente mu¡cr Slll u11portar realmente las maneras que tenía de percibir la realidad
)" su modo paracular de , i,·enciar el mundo.
48 lbíd., Marmaduke Bonthrop Shelmcrdinc. Esqmrc: '"Shel, eres 1.Jna mujer', &lt;lijo cUa.
Orlando, eres un hombre, dijo él"', p. 185.
( ... )

!ª

"en el término de tres segundos y medio, wdo había cambiado: se había roro el tobillo. se había
enamorado, se había casado con Shclmcrdinc". p 193.

382

383

�en la multiplicidad de devenires de época en época, de lugar en lugar, de
instante a instante. D evino mujer siendo mujer, y no es gue el hermoso
joven gue era a sus 16 afios, en el siglo XV1, haya sido sólo imaginación:
Orlando ha sido hombre, vivido en el pasado y representa la posibilidad
de crear.
Anticipábamos, sin embargo, gue Orlando no es sólo hombre, no
sólo mujer, ante todo Orlando es hombre y mujer, un andrógino, un ser
capaz de percibir y reconocer las dos formas generales de la sensibilidad
0a masculina y la femenina) pero Orlando es Orlando, un ser humano
49
instalado en la realidad, en el mundo de los hombres y las mujeres.
D evenir otro, masculino o femenino, según sea el caso (y guizás
portando un cuerpo específico no se viva realmente como lo que indica
que se es) permite no adivinar los secretos gue el otro guarda en su
interior, o no sólo eso, con el fin de ejercer un dominio sobre su cuerpo
o sobre su existencia como tal, sino gue nos permite saber gue tanto la
sensibilidad masculina como la femenina proporcionan maneras de
comprender y percibir una realidad común, así como desprendernos de
prejuicios con los gue pretendidamente se tiene el conocimiento total de
lo gue el/la otro/a es:
porque las mujeres no son (a jm:gar por nú rrúsma) sumisas, castas,
perfumadas y exquisitamente ataviadas. Sólo una aburriJísi.ma disciplina
otorga esas gracias, sin las cuales no pueden conocer ninguno de los
placeres de la vidail1•

La sensibilidad como campo primigenio de la creación no es,
entonces unidimensional ni asexuada: ella abarca además de los cinco
sentidos ' la imaginación y la memoria, es, como dice Dufrenne, la
inteligencia del mundo; pero, además, ella se expresa en dos modos
generales de ser: masculino o femenino, o bien como lo propone Woolf,
como una mezcla de las dos, a ratos uno a ratos otro. "Orlando se había
transformado en una mujer - inútil negarlo- . Pero, en todo lo demás,

49 Pnidente es apuntar que Orlando no es ni 1ra\'eSÚ ni ga), lo yuc no implica que haya en d
planteamiento de \'irgmia \X'oolf un rechaw de una o de otra manera de \'Ívir la sexualidad,
tampoco una reivindicación, si acaso un afinnación de que no hay razón alguna para desconocer
sus capacidades, menos aún su existencia real. Es declf, \ ' irginia Woolf no propone un cambio &lt;le
sexo, sino devenir en las distintas formas de sentir la realidad, el mundo, a los ocros seres, las
costumbres, la cultura y redimensionar nuestro modo de comprender y viYir, de creamos fom1as
nucrns de relación cnlIC humanos, más allá de las determinaciones unpuesms ailtural, social e históricamente. de
insralamos, pues en el mundo y sus contingencias.
50 !bid., pp. 117-118.

384

Orla~do era el mismo. El cambio de sexo modificaba su porvenir, no su
1den11dad ... Orlando fue varón hasta los treinta años; entonces se volvió
mujer y ha seguido siéndolo"51 •

3) Conclusiones
La historia de Orlando, o mejor dicho, la historia de las vivencias
52
"fan_rásticas" del. personaje Orlando contadas por Virginia Woolf,
persigue desde m1 punto de vista lo siguiente: a) la deconstrucción de los
roles a partir de una crítica a la manera tradicional de entender la
subjetividad y la temporalidad, b) apostar a una nueva manera de
co~prender ta~to el_ tiempo como la sensibilidad: el tiempo como una
realidad mul11dimens1onal (no sólo bidin1ensional) y la sensibilidad como
algo ~o sólido ni asexual, sino vivo y sexuado, o andrógina tal como el
propio personaje Orlando lo manifi.esta.53 Pero hay aguí además un
supuesto: la experiencia gue nos brinda la sensibilidad va configurando
nues~as maneras de percibir la realidad, tanto en el tiempo como en el
espacio en un movimiento parecido a la exhortación de Píndaro de "llega
a ser lo gue eres" y del kantiano "Ten el valor de pensar por ti mismo"
de desencadenar procesos, de ser lo que eres.
'
E n este sentido, la novela de Virginia Woolf tiene matices de
criti_c~ política, p~_esto que la afirmación de la corporalidad es lo gue
. P?s1?ilita la creac10~ de n_uevos órdenes socio-culturales gue expresan la
:1talidad de la exis~enc1a humana; la imaginación .juega un papel
1mportante, en el sen11do de gue es a partir de la sensación e imaginación
humana como son posibles mundos nuevos.

51 Jbid., p. 105.
52 Pongo_ comillas a la palabra fantásticas porque aun no sé si haya alguna manera de afirmar que
lo fantásnco sea sinónimo de lo falso o que el relato fant-istico de épocas pasadas no nos diga
nada
acerca de ellas -me parece
• mas
· b.1en que se trata ele un elemento de reconstrucción de tres
.
stg,los Y tres épocas en la vida del protagonista muy significati\'o: el cambio de ambiente de
pracncas, de usos, de formas de vida- actualizadas por una mente humana que "funciona'; no
de ma
·
·
.
. nera meca· mea,
smo
tal como •unagmamos
las cosas: arbitraria 1· desordenadamente a
capncho.
'
'
53 Como 1ª nusma
·
\ 'º1Ig1rua
· · 1o propone de manera explícit1 en L111 mar/o propio.

385

�LA SEMIÓTICA EN PANDO Y LIS DE
FERNANDO ARRABAL
Lic. Mónica Borrego Garza
Facultad de Filosofía y Letras
UANL

1. Introducción
En este trabajo nos dedicaremos a elaborar un análisis semiótico de la
obra Fando y lis del dramaturgo español Fernando Arrabal. Nuestro
. ensayo se propone aproximarnos a esa realidad compleja y superficial de
lo simbólico, como lo cree Iuri Mijailovich Lotman, sobre todo en su
consideración de lo sígnico en el plano de la expresión como un aspecto
simple y en el plano del contenido como el ámbito complejo e inagotable
del signo.
Para el análisis tomaremos en cuenta sólo el texto escrito de la
obra teatral, es decir, el guión y no su puesta en escena. Desde luego
señalado esto a rúvel de delimitación, ya que no desconocemos que la
obra teatral escrita es en sí una representación del hecho teatral, y que la
puesta en escena vendría a ser una presentación de la representación que
por añadidura, conlleva a la variabilidad en la interpretación por parte del
director, los actores, el escenario, los efectos sonoros, el contexto
histórico-social, etc.
En el análisis semiótico de esta obra de teatro, resultó necesario
considerar dos niveles que se combinan para constituir la acción del
hecho teatral: por un lado están los diálogos, en donde pueden ser
387

�analizados los signos verbales, y por otro, las acotaciones en donde se
concentra el análisis de los signos no verbales, pues a pesar de que
aparecen escritos, las acotaciones son una representación y explicación
de los signos no verbales que estarían presentes si se hiciese una
presentación de la representación, es decir, la puesta en escena o el
montaje de la obra.
Por último, cabe señalar que al analizar los lenguajes que
confluyen en el hecho teatral, esta obra, a causa de su singularidad se
dividirá en dos partes, primero en el entendido de una propuesta de
producción textual frente a otras corrientes del drama, y en segundo
lugar presentaremos los códigos y las funciones sígnicas de producción
textual sólo que ahora, centrándonos en el intercambio textual entre los
personajes del drama, esto con el afán de ejemplificar algunos de los
posibles roles que desempeñan los signos inmersos en la obra. En este
segundo sentido, se parte de la visión de una semiótica aplicada, para
localizar y distinguir los códigos paralingüísticos, sociales y pasionales.

2. Marco teórico: Desde la semiótica pura
Nuestro marco teórico de referencia consistirá por una parte en
las ideas semiológicas del intelectual francés de tradición saussureana
Roland Barthes, fundamentalmente en su concepción de la dicotomía
lengua y habla: · la primera concerniente al ámbito normativo de la
significación y la segunda concebida como el ámbito agramatical y
conflictivo de la dualidad que posibilita la reconfiguración del signo. Por
otro lado, partiremos de uno de los postulados capitales de la Semiosfera
de Iuri Mijailovich Lotman, siendo aquél que consiste en aprisionar la
producción textual y la generación de sentido en la confrontación de dos
sistemas semióticos o culturales para la producción de un nuevo texto.
Estas dos perspectivas desde la semiótica pura, nos permitirán identificar
cómo Fando y Lis pone en conflicto una tradición dramática y produce a
su vez un nuevo texto tanto en su contenido como en su entorno
artístico, y que no en última instancia deja huella de la visión de
singularidad desde la articulación del discurso artístico, en este caso de la
alta creatividad del teatro de Arrabal.
Roland Barthes adopta la terminología lingüística saussureana
para concebir al signo, entendido similarmente en su traslación a la
semiología, como un compuesto de significado y significante. El signo se
388

asume como una re~lidad de dos caras representadas por el anterior par
de ~l~~entos. El signo además para Barthes posee un carácter de
ambiguedad y de polisemia.
. El signo se enfrenta con una serie de términos afines, pero no
eqwv~entes como lo son: la señal, el índice, el icono, el símbolo y la
aleg?na. Lo que_ esos términos tienen en común con el signo, es que
rermten necesanamente a una relación entre dos relata es decir el
significante y el significado.
'
'
.
Los relata se asocian con la definición agustiniana del signo: "Un
sign? es una cosa, además de la especie introducida por los sentidos,
rermte, de por sí, la mente a otra cosa." Se asume con una función
evocadora 1•
Pero para encontrar la variación de sentido entre los términos
afines al signo, Barthes propone recurrir a un enfrentamiento de los
rasgos alternativos de presencia/ ausencia. Barthes acude a varios autores
(Hegel, Peirce, Jung y Wallon) para mostrar el enfrentamiento de los
rasgos alternativos del signo con los términos que le resultan afines
presenta~os s~gún 1~ variación de sentido conforme a la representación:
la analogia, la 1nmediatez, la adecuación y la existencialidad.
. , ~l se~ólogo francés, retoma para la concepción del signo
sermologico, la nn~ort_ante ~~ortació? de Louis Hjelmslev para distinguir
que el plano de la s1gruficacion constituye al plano de expresión, mientras
que el plano de los significados al plano de contenido. No obstante en
los co~ceptos del lingüista y semiólogo danés, todo plano implica
necesanamente los strata: la forma y la sustancia.
. . En este sentido, como la complementariedad del significante y
s1~fi~ado, 1~ dicotomía lengua y habla, se entrecruzan en un proceso
~alect1co. ~entras que la le?gua se define como una institución social y
sistema legitimado de la articulación sígnica, el habla lo hace como un
acto individual de selección y actualización que permite la evolución de la
lengua.. La lengua es el esquema o la forma pura del lenguaje; el habla se
deterrmna por el uso concreto de sus consumidores. Con todo, ambos
elem_en~os ponen en crisis un sistema semiótico para encausarse en un
mov1m1ento de reconfiguración simbólica. El fenómeno móvil de
Lengua-Habla, para Barthes ocurre en distintos sectores de la cultura
como lo son el vestido, la alimentación, la industria automotriz la moda
'
'
1 Barthes., Elementos de semiología., Trad. Alberto Mendez, Ed. Alberto Corazón, Madrid, 1971: 57

389

�etc. por tanto hacemos válida su aparición en la articulación simbólica del
arte dramático.
Ahora bien, nuestro segundo aspecto considerado desde la óptica
de Lotman, se detalla con la semiosfera entendida como un modelo de
carácter abstracto y delimitado, esto es, un espacio cerrado en sí mismo,
con diversos procesos comunicativos que funcionan como un continum
traducido en la producción de nueva información. La semiosfera es vista
así, como un gran sistema fuera del cual resulta imposible la existencia
del proceso de semiosis, espacio donde surge la regularidad e
irregularidad semiótica que apunta hacia la producción textual.
Para Lotman la producción textual se puntualiza cuando en la
semiosfera, tenemos la conciencia creadora capaz de elaborar nuevos
mensajes. Nuestro autor explica que cuando se poseen dos lenguajes,
uno de ellos se encuentra formado por unidades sígnicas discretas,
poseen significados estables y una consecutividad lineal de la
organización sintagmática del texto; no obstante el segundo lenguaje se
caracteriza por poseer una organización espacial no discreta de sus
elementos. Así pues, el primer lenguaje se concibe como el lenguaje
verbal natural, y el segundo como todo aquél lenguaje icónico, es decir,
ambos lenguajes mantienen una identidad pero también una diferencia
entre sí, y que en su proceso de entendimiento o traducción producen un
nuevo texto o mensaje irreversible. Con esta consideración de Lotman,
podremos inscribir a Fando y Lis, en tanto creación, desde su nivel
artístico contextual, como desde su contenido interno en donde los
personajes representan sistemas semióticos, lenguajes o textos que se
contraponen produciendo una nueva textualidad.
En suma, estas son las dos perspectivas desde la semiótica pura
que nos acercaran a constituir una semiótica aplicada al guión de la obra
de teatro Fando y Lis. o obstante señalamos que, paralelamente hemos
tomado como punto de referencia, el enfoque de la semiótica aplicada de
Algridas Julien Greimás, Pierre Gieraud y de
oé Jitrik en sus
desarrollos y afinidades con la semiótica del teatro.

3. Semiótica del teatro y semiótica aplicada
Para hacer el análisis de la semiótica teatral encaminada a la
semiótica aplicada, nos apoyaremos en las aportaciones de Noé Jitrik
para el análisis de la obra en su sistema artístico contextual, y para el
390

análisis del sistema semiótico del contenido de la obra recurriré a las
consideraciones de A. J. Greimas y Pierre Gireaud.
.
De _acuerdo con Jitrik el teatro es un sistema en que confluyen
diferentes ttpos de lenguaje, a los que debemos acercarnos y analizar para
comprender el hecho teatral. Dichos lenguajes son:
a) La crítica teatral que es la más frecuente y tiene varios niveles:
de método, de función, de inflexión individual.
b) La teoría o concepción de algunos productores de teatro que
llegan a aplicarse en la obra.
c) El lenguaje de la historia del teatro que registra la existencia de
los autores, sus conflictos y la significación de la obra las
mo~ficaciones de estilo y la importancia que pudieron h~ber
terudo los hechos teatrales en la sociedad.
d) ~l lengu_aJe de la sociología aplicado al teatro, que manifiesta la
V111culac1on entre los hechos teatrales y los acontecimientos
sociales, aquí se incluye el lenguaje de la psicología, que e~
cuando las obras presentan ejemplos profundos de lo que es la
psique humana.
e) El lenguaje de la serruotica teatral, que trata de definir los
signos propios del hecho teatral y descubrir como están
articulados. Aborda al teatro considerándolo como un lenguaje.
Conforme a la propuesta de Greimas analizaremos la
org~~zación te~tual, la temporalidad, la disjunción actoral, los roles
temattcos, la 1sotopía discursiva y las estructuras aspectuales.
Ofreceremos una definición de cada uno de dichos elementos al
momento de hacer el análisis del contenido y entrecruce verbal e~ la
obra.
, En un tercer momento, denotaremos las funciones de los signos
segun Roman Jakobson tal como las retoma Pierre Guiraud en su obra
La ~em~~:ºg!a: referencial, emotiva, apelativa, poética, fática y
metalingws~ca. Dentr? del teatro el uso de los códigos paralingüísticos
toman ~an 1mportanc1a en esta forma de expresión, y se conciben como
l~s auxiliares del l~nguaje que constituyen una serie de signos paralelos al
discurso: ~~tonac1ones, mímica, gestos, tiempo y espacio de acción.
Esto~ a~xiliares del lenguaje son los códigos prosódicos, kinésicos, y
proxerrucos.
391

�De acuerdo con Gireaud las artes son representaciones de la
naturaleza y de la sociedad, pueden ser reales o imaginarias, por ta~to no
es extraño que dentro de la obra teatral se utilicen códigos sociales a
través de los tres tipos de códigos enumerados, estos se encuentran
presentes en la obra a manera de signo~ y formulas de cort~sía, to~os de
voz, saludos, injurias, protocolos y los ntos. Todos ellos sera~ analizados
como el lenguaje icónico expresado en las acotaciones ?el gU1on.
Como se mencionara más adelante, Fando y Lis es una farsa? por
tanto, todos estos signos y códigos sociales s~n empleados para saunzar
de modo grotesco, variados tipos de convenciones.

4. Pando y Lis en su sistema artístico contextual
1

¡Artey cultura no pueden ir de acuerdo,
contrariamente al uso que se hace de ellos universalmentef2

Fernando Arrabal (Melilla, 1932-) ha sido reconocido en su
trayectoria, como ufo de los cineastas, novelistas y poetas españoles más
revolucionarios del siglo XX. Aun y cuando, en una gran parte de ~us
trabajos, haya adoptado al francés corno lengua liter~ria. Su o~ra ha ~ido
condecorada con distintos premios, y ha sido traducida en mas ?e _veinte
lenguas. Entre sus novelas representativas se encuentran las siglllentes:

Baul ba!¿ylove 1959, L 'eterrement de la sardine 1963, Carta al ~eneral !ranco
1978, La torre herida por el rayo 1983, Carta a Fidel Castro del ro1smo an~, La
piedra de la locura de 1984 y Mis humildes pasiones de 1985. Entre_ ~us piezas
teatrales se ubican: Pique-nique en campagne 1952, El tnczclo 1953,
Orchestation théátrale 1959, Pando y Lis 1964, L'architect et l'empereur
d'Assgrie 1967, El laberinto 1983 y Pondrán espos~s a l~s Jlor~s 1984. E~ su
producción cinematográfi~a se anotan La ':avesza del ;mperto 1988, F.óbame
un billoncito 1990 y Ceremonia por un negro asesinado 1991 . 4
Fando y Lis de Fernando Arrabal es una far~a donde -~uedan
expuestos, desnudos diferentes aspectos de la realidad, . fundiendose
todos en una continuidad histórica. E l momento catártico toma su
secuencia cuando Pando mata a Lis: Él le acaba de prometer que no le

pondrá las esposas y que no volverá a golpearla y la obliga a arrastrarse
con las esposas puestas para luego golpearla con el cuero. Queda
rep~e_senta~o. aquí el hombre que obliga a la mujer a hacer cosas que ella
esta unposibilitada de realizar, derivadas de las mismas deficiencias o
d~sventajas que él le ha causado. Pero más aúh, la situación de Pando y
~s vu~lve _l~tente una polaridad que podernos encontrar presente en la
¡erargwzacion de la cultura occidental, no solamente en la tradición
falocrática que marca la relación entre hombres y mujeres, sino también
en las usanz~s elitistas que se dan en la convivencia entre pobres y ricos'.
las .tendencias globalizadoras que intentan regir las relaciones entre
o_cc1dentales e indígenas, hasta la oposición entre cultura y barbarie, por
citar algunos ejemplos.
La hostilidad es una constante en la obra, lo cual le da un tono
grot~s~o5. La agresión de Fando hacia Lis es tan cruda que raya en la
corn1e1dad, como cuando la deja caer y luego la arrastra por el escenario.
"La farsa proporciona el placer de contemplar lo ilícito realizado ante
6
nuestra riente sorpresa" •
En el teatro de Arrabal, la imagen funge como llave de los
estados perceptiv~s que acercan la palabra dramática a la palabra poética,
es la clave ruptunsta del texto arrabaliano que se constituye como macro
texto p~ético. La aproximación de dos realidades contrapuestas vertebra
la realidad o la postrealidad arrabaliana. Representando una
ª P:ºxirn_ación entre dos realidades lógicamente exclusivas 0
existencialmente incompatibles, que no obstante, poseen un fundamento
común a un nivel prerreflexivo.
Hemos de añadir que el uso del lenguaje corporal debe ser
d:v~lado en escena, recordemos que Arrabal llama a esta época del teatro
paruco: la del teatro cuerpo. El cuerpo provoca, asiente y disiente a la vez
de los moldes en gue se produce. Esto se puede entender desde la base
de conexión existente entre el teatro de Arrabal y el movimiento
underground ~ericano, del que Arrabal toma la provocación y en especial,
la provocacion textual y corporal, como uno de los signos distintivos del
teatro pánico.
~sí pues, podríamos tener una definición del teatro pánico corno
una totalidad ~e c?~trarios, una inclusión anti.exclusiva de elementos que
hallan su sentido ultimo en la íntima comunión de los opuestos. El teatro

2 Artaud, E/ teatro y su doble, Trad. Enrique Alonso y Francisco Abelenda, Ed. Hermes, México,
1992: 11.
3 Diccionario de Biograftas, Ed.

auti, Colombia, 1978: 32.

4 Ver Anexo 1

392

5 Ver Anexo 2
6 Alatorre, Análisis del dra111a, Gaceta, México, 1993: 112.

393

�dramático se afianza en esta binariedad: lo trágico y lo cómico, lo
absurdo y lo realista, lo moral y lo amoral, lo sintético y lo pl~al, lo que
nos lleva a la contemplación estática y dinámica de la vida, a una
exploración pánica de lo circundante.
.
La inmediatez de las representaciones arrabalianas sorprenden al
espectador que se ve expuesto a un instante totalizador en el que la
información procede de la memoria, el sueño se funde con e_l eleme~to
caótico que forma dicha imagen. En el pánico se da la eufona, ? meior
dicho, el pánico se da en la euforia y concluye en ~a fiesta colectiva Y-~º
en la angustia del teatro existencialista de Sartre, smo en la provocacion
de lo común y lo eufórico incluyente.
, .
.
El inicio de la ruptura provocativa del teatro paruco conuenza
con las reuniones en París, durante 1960: Arrabal, Topor YJodorowsky.
El teatro pánico designa todo aquello que sorprende, provo~ando al
individuo moderno inserto en la sociedad postvanguardista. El
entronque del teatro arrabaliano y los supuestos de origen bretonian?
anteriores a él, los sitúa en un espacio concreto remodelando _las tesis
bretonianas en un intento de adelantar la provocación, para arnbar a su
forma última: la totalización de la experiencia. Arrabal marca en su
trabajo teatral sueños, pesadillas y fantasías, unidos a cómicos y grotescos
rituales oníricos, surrealistas, metafóricos, y por ende de natural~za
sígnica que evocan atmósferas inéditas hasta entonces: En est~ s~nt1do
Artaud ha escrito: "Propongo pues un teatro donde v10lentas imagenes
físicas quebranten e hipnoticen la sensibilidad del. espectador,
arrastrado
,,7
por el teatro como un torbellino de fuerzas superiores ..
La provocación vanguardista del t~atro arrabalia~o es ese otro
más de los subrayados del teatro pánico. Esta nace precisamente de la
inclusión, como hemos venido diciendo. Las matemáticas, el orden Y el
principio sistematizador de las posibilidad~s c~ó~cas se funden Y
confunden las más de las veces con el sentido últ1mo del caos, de la
paradoja, lo antinómico, de lo post-absurdo, en cuanto desafío de la
lógica colectiva.
.
Llega así, Fernando Arrabal a producir textualm_ente lo
impredecible mediante la palabra poética-dra~ática, mediante la
memoria como imaginación y biografía, y mediante el azar como
elemento infusor de confusión e imprevisivilidad.

. Esta visión caleidoscópica es la que dota al teatro paruco
arrabaliano, de su aura sacralizadora. Arrabal crea el ceremonial
~ntin~~mativo del teatro pánico en una base sagrada, mediante la
~c~usion de lo barroco, de la confusión y el delirio, pero también de la
logica conformadora de lo humano y de la ilusión de la palabra poética.
Lo .sacrílego sólo es posible a partir de presupuestos sagrados,
p~es_ a nadie se 1~ ocurre revelarse contra algo que para él ha dejado de
existir. La sacralidad del pánico se entiende en los textos arrabalianos
como 1~ sacralid~d de lo dicho, de lo no dicho y también de lo que está
por decirse. El nto se asocia a la palabra, el gesto al texto y lo ritual a lo
profano. De este modo, el teatro pánico resume_ en sí mismo una
con:epción ritual antidogmática de la palabra, de lo dicho como
metafora permanente, de la asociación sacralizada en la creación textual
de lo arrabaliano.
. La indistinción de la moralidad como forma primaria de creación
constin:y~
base conceptual del teatro pánico, revelándose como una
c~te?oria mdispensa~~e ~n la formulación dramática. La llegada última del
Pa~co co1:1? expres~o~ inclu~e?te se da en la catarsis pánica, es la crítica
al sisterr.ia etlco ~ estetlco tradicional, traspasando incluso la provocación,
para arribar a la mclusión totalizadora.
. El_teatro pánico intenta sumergirse en la oposición del bien y del
mal, sm diferenciarlos. Considera que todos tenemos el sentimiento de
pecado y se nos impide que hablemos de lo que es humano cotidiano.
Lo ~~grado se ex?ende así a ~a palabra dramática para sobrepasar
la_ p~ovocacion vanguardista proporuendo una nueva idea teatral: la de el
paruco como expresión adversa y muy lejana del teatro tradicional.
, La voluntad antimanifiestista del teatro pánico encuentra difícil
parametro de superación en la vanguardia española. Lo que hace de los
pr~supuestos del teatro pánico únicos en la vanguardia es su voluntad
~biertamente antiregulizadora. A ello añadimos que la inclusión de las
morales en plural", en la visión antiprogramática del teatro de Arrabal.
Morales en plural: rechazo de una moral única de la pureza y
otras for~as de determinismos que a la larga nos han conducido a la
c~~~enacion (~ la extenn~ación, por ej~~plo, tratándose de una moral
P_ tlca) de quien las practicaba. Aceptac1on de concepciones y modos de
vida totalmente opuestos a los suyos.
.
La ruptura como elemento de provocación, se inscribe en las
primeras manifestaciones del teatro pánico; que aunan a un tiempo el

fa

7 Ibídem.

395
394

�sueño como elemento que conforma la base dramática arra~aliana y, las
asociaciones de imágenes compuestas por términos-sígnos aislados pero
insertos en la sociedad de la que parten.
_
El teatro no tiene porque aceptar la práctica po~tica o s?c1al,
Arrabal considera que no cambiará el teatro cuando cambie la sociedad
sino más bien será el teatro, junto con otras formas cultural~s'. el que
haga cambiar a la sociedad. Hemos de recordar que el teatro paruco, o el
movimiento pánico surge en la década de los sesentas con toda la
intención de protesta iconoclasta.
.
Arrabal había descubierto el universo surrealista el pop-art Y los
happenings. Intenta una nueva experiencia teatral que deno~a teatro
pánico, una red de neurosis sistem~ticas. en el que desliza a sus
personajes en mundo de magia, cuyo vivo e¡emplo encarnan en Fando Y
Lis, quienes celebran el horror del amor y su alianza -casi de un nuevo
sadismo- con el mal.
Resulta así un camino terrorista de ruptura brusca y de la
provocadón inicial' de la vanguardia. Arrabal da un paso más allá haci~ ,la
ruptura, mediante la inclusión total qu~ resulta la mayor p~~voc~ci?n
hasta entonces ideada. Podríamos decir que, la provocac1on paruca
proviene de la crudeza de sus demostraciones y sus_ planteami~~t?s, en
definitiva de la inclusión total de lo humano en un sistema semtot1co de
represent~ción antidogmático, antiprogramático, inclusivo y totalizador
en su definición.

5. La semiosis contenida en Pando

carre_t~ra que narra Lis, tuvo lugar en un pasado reciente, y que su
relac1on con Fando, al igual que los maltratos de éste hacia ella se
.
'
remo~~n a tlemp~s ~ás lejanos en el pasado. Dicho anclaje histórico es
8
muy v1S1ble en el s1gu1ente pasaje:

US.- Nunca me haces caso, acuérdate de cómo, a veces, cuando no
estaba paralítica, me amarrabas a la cama y me pegabas con la
correa.
US.- Ayer te empenaste en dqam1e desnuda toda la noche sobre la
carreteray sin duda estf!j mala por eso.
Respecto al anclaje espacial, los comentarios de los personajes
centrales de la obra, denotan un recurrente volver a donde mismo, y
aunque no se define el lugar explícitamente y nunca se sabe donde se
encuentran, sabemos que es el mismo sitio desde el principio de la obra.

FANDO. - Sí, es cierto, que Vf!Y de prisa pero siempre vuelvo al mismo
sitio.
U S.- Pero otra vez volvemos a estar en el mismo sitio de siempre. No
hemos adelantado nada.
S~ embargo, las enunciaciones de Mitaro, uno de los personajes
secundarios, no revelan que el lugar en que él y sus acompañantes se
encuentra con Fando y Lis. Aparecen evocando un cementerio donde se
despojan de los sombreros.

y Lis

La obra se encuentra estructurada en cuadros. Estos se separan
unos de otros por medio del cierre de telón, en cada uno de ellos se
divide el texto, y existe un predominio discursivo de algún acto_r. Los
personajes de la obra se individualizan como sigue: Lis, la mu¡er del
carrito; Pando, el hombre que la lleva a Tar; y los tres hombres del
paraguas: Namur Mitaro y Toso.
Según habíamos mencionado más arriba, en est~ segundo
momento del análisis, nos remitimos a la propuesta de Greimas. Para
este autor la temporalidad, incluye el anclaje histórico, que es la mención
específica de fechas o eventos; y el anclaje espacial, que es la mención de
topónimos, ambientes y atmósferas. En Fando y Lis aunque no sabemos
en que fecha o época se desarrolla la obra, si sabemos que el suceso de la

MITARO. - Y o te había dicho que él le había prometido ir a verla
al cementerio con una flory un perro.
. . . Greimas asume la disjunción actoral, como una división de
posibili~ad del texto de acuerdo con el predominio discursivo de los
p~rsona¡es en él manifestados. Este tipo de persona¡·e es sobre el que se
fi lª 1~ .:tenc1on
. , a lo largo de toda la secuencia o segmentación. La
opos1c1on actoral, se funda así, en las distinciones categoriales de los
~ Tod_os los pasajes en cursiva, son extraídos directamente de la obra de la cual incluyo una

::ur

0 hago referencia a la
,otostauca
· y _cuya re1erencia
e
· se haya en la bibliografía.
· ·
a . aci , al final. del traba¡o,
~
on especifica, por dos simples razones, primero para no interrumpir la lectura del ensayo
que J_as veces 9~~ se cita son abundantes, y segundo porque la lectura previa de la obra
P
te ubicar con facilidad los fragmentos que se citan.

397
396

�personajes. En el primer cuadro de la obra, aparecen solamente Fando y
Lis, asumiéndose en una participación equilibrada. En el segundo cuadro,
la participación discursiva recae sobre Mitaro, Toso y Namur, habiendo
también participación de Fando. Lis, aunque está presente tiene una
participación muchísimo menor. En el tercer cuadro, la responsabilidad
discursiva se acentúa en Fando, Mitaro y Namur. Toso interviene un
poco y la presencia de Lis se mantiene durante toda la escena, su
intervención es casi nula. En el cuarto cuadro, la participación se carga
en Fando y Lis, mientras que la de Toso, Mitaro y Namur es muy breve.
En el cuadro quinto Toso, Mitaro y Namur sostienen una conversación
que se apropia de la participación discursiva. Fando entra al final
haciendo solamente acto de presencia.
El actor discursivo predominante en la obra sería Fando, pues en
él recae constantemente la verbalización a lo largo del texto. Pero si
consideramos a la pareja Fando y Lis como un personaje colectivo, este
sería el mayor eje discursivo. Mirados de la primera forma, dejando de
situarlos como pareja, Lis se ubicaría en segundo término como un
personaje que constituye la oposición, mientras que Toso, Mitaro y
Namur se inscribirían en el tercero.
Un tercer elemento de relevancia para Greimas, son los roles
temáticos, aquí se localizan las construcciones verbales con sus
elementos dominantes, establecen connotaciones y buscan la
combim.ción entre determinaciones espaciales y definiciones axiológicas.
Por ejemplo una determinación espacial aparece en la valoración de Tar.
Tar es aquel lugar en que la felicidad será alcanzada, es la esfera a la que
todos los personajes desean ingresar, aunque sepan de antemano que
resultará inalcanzable. Si bien el lugar en que se desenvuelve la obra,
como ya habíamos advertido, es el mismo lugar en que siempre han
permanecido. Es la zona de la que quieren escapar y en la que están
condenados a permanecer, aun y cuando anhelen una meta juzgada
como inaccesible9•

FANDO. - Dime que quieres.
US.-Que nos pongamos en camino hacia Tar.

FANDO. - Ahora mismo nos pondremos en marcha... Pero 11.evamos
mucho tiempo intentando llegar a Tar y aún no hemos
conseguido nada.
US.- Vamos a intentarlo otra veZ:
FANDO. - Estás enfadada conmigo porque después de tanto andar,
no hemos avanzado nada y estamos en el mismo sitio que
siempre.
Los personajes creen que al arribar a Tar podrán ser felices
porque entonces realizarán cosas que evidentemente pueden hacer si
permanecen en ese lugar, o si no pueden, tampoco podrán hacer' en
ningún otro lado. En tal personificación del intercambio valorativo, se
hace alusión a las discusiones sin sentido e irrelevantes en las que se
enfocan los hombres que supuestamente poseen y se jactan de un saber
muy vasto, como Toso, Mitaro y Namur. Pero se encuentran en iguales
condiciones que todos los demás porque el conocimiento que poseen no
representa ninguna utilidad.

FANDO.- Y cuando lleguemos a Tar, entonces sí que seremosfelices.
US.- Cuando lleguemos a Tar, como seremos felices, inventa
nuevas canciones para mí.
FANDO.- Que lastima que no estén los hombres del paraguas. Ellos
saben muchas cosas.
NAMUR- Nosotros llevamosya intentando varios años.
No obstante, la principal valoración perfilada de la obra, es la
relación de dominación existenJ:e entre hombres y mujeres. La grotesca
humillación de Fando hacia Lis, representa uno de los usuales
· tratamientos de los hombres a las mujeres. Fando sostiene que quiere a
Lis, y que le infringe daño sin saber que lo hacía. La desnuda y la ofrece a
otros hombres para hacerlos felices, al igual que en las culturas
falocráticas se exhibe al sexo femenino, en el entendido de hacer feliz al
genero opuesto debido a la belleza que muestra su desnudez. En cambio,
Lis le ruega a Fando que no la abandone, pues él es lo único valioso que
ella tiene. En este punto se vuelve palpable el conflicto de los sistemas de
significación en un plano moral, y que conforme a la óptica de Lotman,
se traducen y entrelazan dos lenguajes, dando como resultado la

9 Greimas, La semiótica del texto, Ejercicios prácticos, Piados, Col. Comunicaciones, Madrid., 1977
6 y SS.

398

399

�creolización que produce una nueva textualidad. Las periferias y los
núcleos semióticos entran en una relación recíproca de afectación 1°.

la . c~n?uce a una muerte irremediable, se va planteando desde el
pnne1p10 a lo largo de la obra, que en contraposición discursiva a Pando
la agramaticidad semiótica de Lis se va consolidando gramaticalmente:

FANDO.- ¡Arrastratef (Pando la vuelve a azotar. Lis se arrastra
titubeando. En un falso movimiento tropiezan sus manos
atadas con el tambor y rasga fa badana. Colérico.) 1Me
has roto el tambor! ¡Me has roto el tambor!
FANDO.- Pero yo lo hice para que te vieran los hombres que
pasaban... para que todo el mundo viera fo guapa que eres.
US.- (Llora) No, Fando, no me abandones. Sólo te tengo a ti.
Siguiendo a Greimas. la isotopía discursiva y las estructuras
aspectuales son dos peculiaridades que aparecen en la obra. La primera
significa la coherencia discursiva en la existencia del lenguaje, y no de una
serie de frases independientes, se reafirma si es posible postular -para la
totalidad de las clases que la constituyen- una isotopía común
reconocible, gracias a la recurrencia de una categoría o de un conjunto de
categorías lingüísticas a lo largo de todo su desarrollo; se basan en una
red de combinaciones, que se remiten de una frase a otra para garantizar
la permanencia tópica. Fando y Lis quieren llegar a Tar y siempre
regresan al mismo lugar, esta movilidad guarda un paralelismo con la
relación enfermiza, pues en ella sucede lo mismo al retornar
circularmente al mismo punto de partida. La reiteración de su regreso al
mismo lugar, la repetición de las reacciones violentas de Fando
constituyen el orden que posibilita la permanencia tópica.
Si bien, las estructuras aspectuales para Greimas componen un
nivel lógico semántico donde ocurren las operaciones lógicas que dan
cuenta de las manipulaciones del contenido del texto, implican también
un nivel discursivo, en donde dichas operaciones se tornan susceptibles a
11
una formulación de gramática narrativa. A nivel lógico semántico
encontramos que por una parte, cada vez que se dice en la obra que se ha
vuelto al mismo sitio, la historia entre Fando y Lis se repite y se legitima.
Fando la trata muy cariñosamente, de pronto cambia bruscamente y la
maltrata de una forma brutal. Esto establece un reflejo entre la relación y
el viaje circular a Tar. Pero por otra, la situación desventajosa de Lis, que

Lis es fa paralítica de dos piernas.
Una cadena de hierro une un pie de Lis con el canito.
Lis sigue llevando una cadena larga de hierro que une su tobillo al
canito.
Lis intenta afíastrarse pero no puede: sus manos unidas por fas esposas
se lo impiden.

US.- Yo sqy siempre fa que tne he fastidiado.
US.- Siempre me dices que no fo volverás a hacer, pero fuego me
atormentas en cuanto puedes y me dices que me vas a atar con una
cuerda para que no me pueda mover. Me hace florar.
Ahora bien, al encaminarnos en un tercer momento del análisis
del contenido_ de la obra, como ya mencionábamos, P. Guireaud apunta
que _las funciones . de los signos según Roman Jakobson se pueden
cons1?erar la c~_ouva, apelativa, poética, fática y metalingüística. En lo
que sigue, escnbiremos casi técnicamente, una breve definición de cada
una de ellas y los análisis a que nos condujeron.
Primeramente tenemos que la función referencial se entiende
como las relaciones entre el mensaje y el objeto al que hace referencia. Su
problema radica en formular una información verdadera del referente 12•

rando va al canitoy saca una coma.
El hecho de &lt;¡ue Fando saque la correa del carrito, nos informa
del carácter violento, amenazante y serio del mensaje que él transmite al
ordenar a Lis que se arrastre.
Por su parte la función emotiva se da en la comunicación cuando
se expresa una actitud sensible con respecto al objeto referencial.

FANDO.- Haré un eifuerzo, pero no sé si podré. ¡No sé si podré!
¡No sé si podré! ¿Tú crees que eso es una contestación?
Créeme, Lis.

10 Lotman,. Sen1iosfara: Semiótica de la mlt11ra y del texto, T. I, Trad. Dcsidcrio Navarro, Cátedra,

l 2 Guircaud, La sen,iología, Trad. Teresa Porraí'ian, Siglo \ ' eintiuno Editores México 1984: 12 )'

Madrid, 1996: 27-29.
11 lbídCIII, 105 SS.

SS.

400

'

401

'

�La repetición insistente, nos indica la actitud de f'.'ando co~ o un
mensaje de desesperación. En las siguientes lineas, la acntud de Lis con
respecto al mensaje es pesimista

La función poética es la relación del mensaje consigo mismo. E n
las artes el referente es el mensaje dejando de ser el instrumento de la
comunicación, para convertirse en su objeto.

FANDO.-

FANDO.- Pero no tienes soluciones para todo
_
US. - No, yo nunca encuentro soluciones, lo que ocurre es que me engano
dicienckJ que las he encontrado.
La función apelativa define las relaciones e~tr~ el mensaje y el
receptor, pues toda comunicación tiene por objetivo obtener una
reacción de este último.

Fando pone sus manos sobre las mejillas de Lls J la nnra
entusiasmado.
.
FANDO.- us ¡qué guapa eres! u s, habla. ¿Te aburre~ ¿Quieres
que toque el tambor para ti? (Fando mzra a Lls
esperando que ella responday luego mt!J contento añade.) .
Sí, bien veo que quieres q11e toque el tambor para !t.
(Fando, muy contento va hacia el carrito, desa!a e~ tambor
y se lo coloca a la altura del estómago.) ¿Que quieres que
te toque?
Todo el discurso y las acciones de Fando tienen un~ ~nción, que
interpela a su receptor, que es Lis, el mensaje tiene por obJe~vo obtener
·, de Li·s• En su mayoría, la brusquedad
de las
una reacc1on
.
. acciones que
, se
dan en la obra, cumplen una función apelativa, pues tienen ademas por
objeto obtener una reacción del público o, en este caso del lector,
veamos unos ejemplos más:

Fando sin ningún cuidado deja caer al suelo a Lis
}ando visiblemente disgustado, coge a Lis por 11na pierna y la arrastra
por el escenario.
US. - ¡Qué canciones tan bonitas! ¡Qué bueno ere~ Fando! (Paus~.
Fando, de pronto, saca las esposas y las mzra ft¡amente. Lis
nentiosamente.) No me hagas sufiir.

402

Y cuando lleguemos a Tar, entonces sí que seremos
felices.

Para simbolizar metafórica y metorumicamete, la pesll11.lsta,
eterna y absurda búsqueda de la felicidad que anhelan los individuos, se
presenta el deseo de llegar a Tar, y durante toda la obra, Tar se convierte
en el mensaje en sí, y en la temática principal de la farsa.
La función fática por su cuenta es aquélla que afirma, mantiene o
detiene la comunicación. El referente del mensaje fático es la propia
comunicación.

FANDO.- (Avergonzado) Perdón. Excúsenme. Qué bonito hace estar
allí (Señala el sitio donde estaba antes.) Oír como discuten
ustedes. ¡Q11é bien lo hacen? ¿Me dejan que yo discuta
también? (los tres hombres del paraguas se miran
disgttstadísimos.) Ella no me quiere hablar y a mí me
gusta contarle muchas cosas a cualquiera. Estqy solo. (Los
tres hombres del paraguas, en el colmo de su enfado, se
acuestan en el suelo, bqjo el paraguas y comienzan a
dormir. Humildemenle.) Dios sé muchas cosas. Puedo
ayudarles con tal de que me hables. (Pausa. Prosigue un
poco avergonzado.) También sé tocar el tambor. (Se ríe
tímidamente.) No m19 bien, pero sé canciones bonitas
como la canción de la pluma. Van a oír lo que es bueno.
(Fando va por el tambor. Los hombres del paraguas
duermen concienzudamente, alguno ronca.)
Aquí hay dos signos paralelos, uno verbal y uno no verbal, que
cumplen con una función fática opuesta, el signo no verbal, que es la
actitud de los hombres del paraguas en inscrita en las acotaciones, tiene
la finalidad de detener la comunicación, mientras que los signos verbales
de Fando tienen por objeto mantenerla.
No en último lugar, la función metalingüística tiene por objeto
definir el sentido de los signos que corren peligro de no ser
403

�comprendidos por el receptor. Traemos a colación un par de ejemplos

considerados indicios naturales, 15 en realidad están muy socializados
como lo demuestra el énfasis en la dicción de los personajes.
'

de este tipo de función:

FANDO. - Lo que más me gusta es besarla. Su cara es m11y suave, da
gusto acariciarla. Acaricia/a.
MITARO.- ¿Ahora?
FANDO.- Sí, acaríciala así. (Fando con sus dos manos coge la cara
de Lis las resbala por ella tiernamente.
La caricia que hace Pando a Lis, tiene como fin definir el sentido
de lo que les propone a los hombres del paraguas hacer a Lis.

US. - Además, siempre me dices que me vas a esposar de las manos,
como si no tuviera bastante con la cadena.
El comentario de Lis, define del signo del grillete, Pando la priva
de su libertad.
Para cerrar provisionalmente este apartado, ya que no se
descartan ulteriores desarrollos, identificamos que Guiraud asume que el
uso de los códigos paralingüísticos, toman gran importancia en el drama
como forma de expresión, dado que tanto los códigos se conciben como
los auxiliares, relevos o sustitutos del lenguaje y constituyen una serie de
signos paralelos al discurso: entonaciones, mímica, gestos, tiempo y
espacio de acción. Los códigos auxiliares del lenguaje son los códigos
prosódicos, kinésicos, y proxémicos, aunque también se entremezclan
con los códigos sociales como lo son: signos y formulas de cortesía,
13
tonos de voz, saludos, injurias, protocolos y los ritos • En nuestro
análisis dichas códigos se encuentran presentes en la obra, y los
encontramos tanto textualmente como en lenguaje icónico expresados en
4
su mayor parte en las acotaciones del guión1 •
Los códigos prosódicos representan las variaciones de elevación,
de cantidad y de intensidad del habla articulada. Desempeñan un papel
importante en la comunicación de sentimientos, y aunque pudiesen ser

13 Tbideni, 63 y ss.
14 En esta apartado del análisis, las acotaciones se muestran en color para poder distinguirlas de
lo 9ue expresan verbalmente los personajes.

404

FANDO. - (Gritando) Te he dicho que mires las flores ¿O es que no
me entiendes?
U S.- (Gritos de dolor) 1Ay, Fando! (Inmediatamente suave, como
temiendo disgustar a Fando) ¡Qué daño me has hecho!
FANDO.- No haces nada más que molestarme. (G,itand(J) Y no
llores.
NAMUR- Sí, eso es. Estábamos tratando de saberpor dónde viene el
viento. (Añade en tono más bqjo)... Para saber por dónde
se va.
. En l~s ejemp~os anteriores, los gritos de Fando indican rabia,
eno10; los gmos de Lis provocan la idea de dolor, y la suavidad el tono
de su voz, evoca el ter:nor que le tiene a Pando; mientras que el tono bajo
de la voz de Namur, illdica que se trata de algo de lo que no quiere que
se enteren los demás.
El código kinésico es simplemente aquél que cumple una
comunicación mediante gestos y mímica.s.

MITARO.- (Sonriente pero incisivo) Sin desear contradecirte
demasiado, quiero dejar bien dicho lo importante q11e es
saberpor dónde viene el viento.
1-'"ANDO.- Bésa111e Lis (Lis lllt!J se,ia e incpresiva, per111ite que
Fando apasionadamente, la bese).
. . La son~sa de Mitaro, nos indica su deseo por ocultar un
sen~ento, rruentras que la inexpresividad de Lis, nos habla de una
surrus1on y de un rechazo a Fando, tal vez por resentimiento.

lS Partimos de la idea de 9ue el signo, sólo alcanza el ru\·el de tal, cuando tiene la intención de
co:urucar. C~ando un fenómeno narural comunica sin intención, se le denomina indicio sui
em argo, los tn~ci?s pueden ser tomados como signos. En el caso del teatro se rec~~ a
moStrar algunos mdic1os naturales, con intención de comunicar algo y es ahí Jond; se convierten
en .signos·. De alu,' 9u~ tomemos como signos
·
,
'
·
algunos fenomenos
9ue
fuera del contexto
teatral
sena considerados 1ndicios.

405

�Los códigos proxémicos utilizan el espacio entre el emisor,Yel
receptor, para expresar la relación que existe entre ellos, o el propos1co

más de lo que los personajes pretenden evocar, mas nunca dejan de
conjugarse con el lenguaje verbal.

de intensidad de su diálogo.

6. Conclusiones

(Fando da 11nos pasos entre el carritoy Lis)
(Fondo irritado, coge el tambor y a distancia de ella, se pone a
repararlo)
El acercamiento de Fando refleja su acritud amenazante. Y la
lejanía de Fando indica su indiferencia hacia Lis.
Los códigos sociales como los tonos de YOZ, los saludos Y
formulas de cortesía, protocolos y ritos, se dilucidan y explicitan
enumerados de la siguiente manera:
FANDO.- (M.19 tierno) Sí, Lis,yo me acordaré de ti.
FANDO.- (Violentísimo) ¡Tampoco!
FANDO.- (Avergonzado) Perdón. Excúsenme.

(Los tres hombres del paraguas, de pie y serios se han quitado s11s
sombreros)

FAl DO.- (A,1,!J fiemo) Sí, I.Js,Jo me acordaré de ti_y te iré a 1ier con 11110
_flor y un perro. (Pausa larga. }ando mira a Lis.
Emocionado) Y en tu entierro cantare por lo bqjines eso de
"Qué bonito es 1111 entierro- que bonito es 1111 entierro" que
tiene fa n11ísica tan pegadiZf1. (La mira en silencio, lue?,O
añade satisfecho) Lo harépor ti.
El tono de voz, denota el carácter cambiante de Fan&lt;lo, sus
reacciones repentinas, el temor y la desolación que provoca la actitud de
Fando en Lis, el avergonzamiento en las disculpas, el movimiento que
representa despojarse del sombrero, ._y la enunciación del c~ment_erio
como lugar del descanso eterno, se conjuntan para sunboli.zar.
Simbolizan la convencionalidad que desempeñan los códigos sociales
llevando inherente una fuerza expresiva y comunicativa que pueden decir

406

La representación dramática es una analogía bajo su forma más
completa. Con este trabajo, hemos podido desenredar un poco de la gran
canodad d_e signos y significados que se entretejen en este texto, pues
F_an1o y Us es una obra cargada de signos gue pueden tener múltiples
s.igruficados: El grillete que une a Lis con el carrito, las esposas, el
paraguas de los tres hombres, el viaje a Tar, y una infinidad de
intercambios textuales a nivel de la sensibilidad. Se inserta así en un
sistema semiótico dentro de la esfera artística, como un texto perpetuado
en su decodificación.
Fernando ,\rrabal, como pudimos observar, llena esta obra de
contradicciones intencionales, de irorúa y de sátira de la sociedad
contemporánea. Posee una enorme carga profana, dota a sus personajes
de una fina irorúa que llega a poner en cuestión rituales religiosos de la
mayor seriedad como los funerales. Fando y Lis es una obra compleja,
con una fuerte dosis pacífica y provocativa, periférica y nuclear, ordenada
y absurda. Estos factores su funden y constituyen un agudo
interrogatorio a la cultura occidental por la moralidad que se rige
abrumadoramente.
.
Arrabal toma las prácticas cotidianas y, valiéndose de los códigos
soe1ales, los conduce al extremo y hace que sus vicios aparezcan de una
manera grotesca, llevando de la mano al lector/ espectador al ámbito
ilimitado de lo sorpresivo, y a dejarlo sin otra alternativa más que
rec~nocer y localizar una complejidad de signos que van configurando el
geruo de la obra. os presenta desde su radical singularidad, su visión
creativa del mundo guc nos rodea y en el que él mismo se encuentra
inmerso, y de esta forma percatarnos, que los fenómenos de la cultura se
mantienen sujetos a muy diversos tipos de representación simbólica.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Letras, 2004, No 31, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta
HISTORIA

�EL BARRIO ANTIGUO DE MONTERREY
HISTORIA, TRADICIÓN, LEYENDA
Profr. Israel Cavazos

arza

Coordinador ección 1L toria
Centro de Estudio, Hu.maní ricos
Uni~rersidad Autónoma de

uevo León

E bien sabid que Alberto del Canto e tableció en 1577 un lugar que
fue llamado p11eblo de anta Lucía, junto a lo ojos de agua a los cuale
habia dado e te mismo nombre. ubrayamo la palabra pueblo porque
alude incuestionablemente a una pequeña comunidad o congregación de
iri.clio .
~s conocida también la referencia a que, cinco año más tarde, en
1582 Lui de Car ajal, autorizado por su capitulación con elipe 11 a
poblar I qu • habri de llamar el uevo Reino de L ón, fundó en el
mi mo itio de anta Luda la villa de an Luis; que no prevaleció por
habet sido a alada por los naturales.
Despoblado el ue o Reino de León por la prisión y muerte de
Carvajal, uno de lo uyos, Diego ele fontemayor, volvió 'con doce
compañeros d los que habían e tado en el reino, con us mujere , hijo,
ganados" y fundó la Ciudad Metropolitana de
ue tra eñora d
fonterrey el 20 de epticmbre de 1596.
En el eta de Fundación, redactada por
cribano Di go Díaz
de B rlanga, e expre a que íontemayor la hizo "junto a un monte
grand y unos ojo de agua que !Jaman de anta Lucía' . En el
675

�ñ.alamient de tierra
indio para J propios de la ciudad
pr CJ a
que para el asiento }1 ongregacióo de lo vecinos trazaba y trazó el
pu st de la ciudad ... qu t · junto al monte de no ale m ral , parralc
y aguacatal . , dond al n l
jos d agua qu ~ llaman I anta Lucía, y
la ciudad y a ient señala de lo 11110 ba11dt1y de la o/ro del río y ojo d agua.
o b tame que la traza de la ciudad fue cñalada d una y otra
banda del tÍ y jo d a ua, , con rant qu la plaza may r, la igl ia, l
convcn la ca ·a r al y dcrná , e tu\ · r n hacia la ribera n rt .
Lo primero añ s fueron de extrema
breza. l mi m
fundador hubo d alim ncar e d raíc d lampazo de que abunda 1
oj d agua" ---e menta l ere ni ta-. Para asegurar la ,·ecindad d l
e ca. po lador que lJ gaban a •olicitarla, . e r quería el otorgamient &gt;
&lt;le una fianza por alguno ecino .
El croni ta Alon o d Le ' n r lata qu n 1611 hubo una ayenida
n la cañada del ojo d agua c.¡ue clerrib ' la mitad d la ca a. d la
ciudad" y qu al año igui m l justicia may r Di g R drígu z (Li pu
pa arla a la parte ·ur, p r cr más alta. E te traslado de 1612 podría cr
con iderado e m una nu Ya fundación, pe r cuanto fue eñalad 1u
para 1a plaza ~a d Zarao- za) la igl sia l con ento y casa cales; y
hizo reparto de . ciare. entre I v crn c nf. rm a u amigü dad y a
u

erVlC IO .

lo. estrago. de la inundación había aotec elido tra d graoa;
el fundad r de la ciudad murió en abril d 1611. u re. t e n los d
don iego u hij -c¡uien lo había ustituido en el gobi rno- fu ron
reinhumado en el con\'ent ou vo.
'[ nt n·e~ hubiera d aparecido a n er p( r la munificencia d
don Agusún d
avala, acaudalad rniner de Zacateca . Para que lo
ecinos no desampararan, le m·1
milla harina, ropa herramienta
etc.) d igno ju ricia marores a fin de que administraran n u o mbr .
T gr ' , ad má. qu Martín, u hij ca irulara con r lip IV la población
d I uc,·o Reino d
' n ca, i en los mi m
énnin . qu Luis Je
arvajal.

Monterre en 1626
.1 gobernador M, rtin de Z,wala cntr ' n 1onccrrey el 24 d
a ·to d 1626.
mpr )mctid &gt; a fundar d : , illa. , c n id r ' Fundada la
prim ra imp nicnd a on tr y I n mbr de villa d
erralvo.
s
67ú

vec1no anrigu habrían de protc tar, con iguiendo la re titución de u
j rarguía y d u nombre. Por ca i do añ
1onterre
11am , erralvo.
Don fartín hub &lt;l ~ fundar la población de ese n mbr en el iri.o
actual.
raíz de u llegada, el goberna&lt;lor ordenó al e cribano Juan d
A breo-o otorga á te timonio jurídico del esta lo en que ncontr' la
ciudad. El 4 de ptiembr , acompañad del licenciado Juan Ruiz, d 1
ju ricia mayor Alon o Luca el ueno y de te ti.ge , la recorrió, a fin d
hacer la 'vi ta de ojos' de cribiéndola del modo igui nte :
Preote al con ento de an Franci co a cincuenta pa
de Diego R drígu z y Luca
arda quiene no nvian
eparado d aposento con una torrecilla, habitación c.l
fontemay r con u muiere hijo, .
A cuarenta pa os otra ca a pequeña, in corraJ" compu ta d
"una ala _ un ap nto que le . irve de cocina ' d nd
v1a nt ni
D urán con u familia. e rta di tancia otra ala y ap s nto, vivienda de
J uan Maldonad con u mujer e hijo .
un tiro de arcabuz, la ca a de Juan oli. ''un muJat libr
ca ado con una india de
ahuila" 1 con ti uo a . a tni ·ma casa do
ap sent
habitado por Dieg oli , 'mulato c~ ado c n m tiza' r
p r el s&lt;ldad Leonardo d
end za u erno.
r\ poco trecho' a un lado d la m.Lma ca.a, "una ala grand
cubier ad paja" qu era de Juan d [ontal o me tizo, casado e n una
hija del Yiej poblad r Juan L ' pez, resid ore con ello .
Más delan re, 'a Liscancia de veinte pa o ' la viví ·nda del
oldad 1\1 n
arcí y u mujer y con llo Juan H ernánd z oltero.
e servía d habicaci ' n ' L1na par d vieja y maltratada obre gu ·ci una
cubi rta &lt;l paja".
C ntinuand hacia I norte, a un rir de arcabuz, 'una sala con
un ap cnro y una ocina" r idencia de Juan Pér z de L rma c n , u
muj r
·· .
lad
o d
apo oro , j ía u h.ija, ca ada con
Do ·
a.
igual di tancia, má ad lant , un apo, ent pequ ño", nue,o,
habitad por ~ranci c d · sa 'mufat libre ca ado con una india· y a
un lad apartado "otro ap , ent pequ ño" &lt;lr nde YÍ ía Juan de osa.
má de cincuenta paso , ' otr ap cnto' r cién e n tru.ido en
el cual r:ivía Pedr Rangel, Itero; y a tr s tanto
tr ap ento
" nuc amente hecho 'ele Bart lom ' García, también oltero.
677

�Cruzand hacia la rib ra n rte del río d anta Lucía, n I qu
fue la ciudad an ·gua, el escribano Juan de brego e nstat' la cx..i tencia
de varia ca a . Con igna en u te timonio en I rimer lugai·, la de
Domingo de foral , "ca ado con una india". Lu go, a má. de un tiro
de arcabuz, "una ca a con una ala grande" dond i, fa Diego onzález
con su madre e hija; y al lado de e ta mi ma, un ap nto' habitado p r
P ·dro Velada.
cincuenta pa o. , también n la parte norte del río 'otra ca a
nueva que no tien má. que un apo ento cubierto', en qu ,·ivía
Francisco 1'Iartínez con su mujer hijo .
En frente otra ca. a nueYa 'con una ala y un apo neo cubierto"
qu cupaba el capitán José de Tr viñ ·cuando yj n a oír mi a'.
o hace referencia el criban a l parcdone. del primiti,·
com' nro de ' an Francisco, qu aún exi tían much año, má tard ,
mencionado en las medidas de la ti rra de la iro·en hecha. a olicirud
de Alon, o de León, en la
eta de abildo d Monterrey, el 14 d
febrero de 1642.
\ lviendo al _ur, hacia el si o donde se había principiad la ' vi ta
de ojo ' , un tir de arcabuz, otra ca. a nue,·a e n una sala y do
apo entos", en la cual \1.VÍa Pedro Romero. ivía también alli el . oldado
Diego de ' vila e n su muj r, vecinos d altiJlo.
Comn a cincuenta pa s, la casa d Pablo ánch z. olrero,
compu sta ''de una ala, do apo ento · una cocina' .
Cuarenta pa
má~ adelante tra ca a 'con una ala y do ·
aposen ro ', pertenecient a BI de la arza y onso Treviño, qui~ne
vivían n la haci nda de an ranci. co. de e. ta misma ca a, "un ¡acal
de carrizo cubi rt ele zacat habitado por Pedr Botello de Morales con
. u mujer hijo . Y., a un lado otro ap , ento r cién con truido.
Pr sigui ndo hacia ·1 ur a un lado d I com·ento de an
Franci"co, la casa d I gobernador, compue ca d "una sala nu va y un
apo en o con iet , ventana y puerca ... que par ce son casa realc ".
[ hace el e ·cribano alu ión alguna a la plaza ni a la iglesia
parroquial; certificando únicament qu la ca. a ''e tán &lt;li. tant s una e.le
tra ... sin calle p licía ni comerci ' , ni m do de él, ni repúbbca".
Y concluye afirmando que las d má per, ona casad, s \' olt ra ·,
" ·vian en la e tancia ercana 1•
1 hta descri pcion se halla en el ,\rch1n &gt;.'llunicipal de ',[nnLerrc~, G \71, Vol 2, exp. 2. El tcxm fue
publicado por Dand \lbt n o Cos. io l /istnrit1 dr -:--.11n·o J..,1,11. T J i\lontcrrcy, 1925. p. 2114 y s

67

La Casa del Campe ino
El crecimiento de la ciudad hacia el oriente, fue mu, lent . En el
plano de fonrerre: hecho por José Urrutia -el má antiguo nocido
ha ta ahora- e ve 1 call qu ale de la plaza h, cía e e rumbo por el
e cado non d la parroquia (catedral). R la actual calle ele Aba olo que
baja el río para comTrtis ·e, al cruzarlo, en el camino d I pucbl d
Guadalup . En e ta trecha arteria, .e adYierten una. cuanta, ca as
ai ladas ena-e .i.
e \'e tan1bién en I co tado ur del mismo templo, la actual calle
de campo 11am, da antiguamente de an Francisco. En é, ca, aparee n
dibujada una cuanta, ca a .
Al n rt d , e ta do · calle ·, puc&lt;len ver e n el mi mo plano las
que ah ra , on c.k l\1 relu } Pa&lt;lre lier, totalm nt de. p blada . .
En el cxrr -mo orieote de la de an Franci. co ( campo) puede
advertir. · un e pacio ocupado por la ca, a que construyó el gen ral
Ant nio arda C ello (en nue:tro Diccio1Jmio aparece por error como
!fon o) obre el lar que había ido de ' antiago arrera } lue o d don
I icolás de andale 1\.Ia . i u, qui n , no lo difica ·on. En esa ca, a murió
1gen ral l 8 de marzo de 172 .
u albac ·a t tam&lt;..:nta ·io ~!ateo d Lafita, la ,·endió en dos mil
p ) al g bcmad r don Pedro de Barrio en critura de 22 de junio de
1746 con obligación del comprador de pagar al convento de an
Francisco esa cantidad que García oello había legado para el altar de
J ú i\hría. -.: 1 obernador Barrio re idió en e a ca a. j 1J expre. a él
mismo n u t tament (15 d julio de 1756) reconociendo el ad ud y
u r ' dit y disponiendo e vendie e para pagado . Pero continuó
re idi ndo en ella hasta enero de l 758 cuand c ocluyó u gobi roo. e
fue ntonce. a l\Lxico para pa ar d allí a España in que el I gado
hubi
ido cubi rt .
La ca a, por tanto, ,·oh·ió a pasar a la t , tamentada, p ro com &gt;
ya Lafita el albacea había muerto
có a doña Beatriz
rnández de
Tijerina su nuda, tra"pasar el derecho al ¡ atronato d la ca. a al
g bcrnadc r don Ignacio ssel) Guirnbarda en e critura de 15 de marzo
de 1766, ante Manuel d i\[ardone, , alcalde mayor del Real de abina. ,
residencia de doña B atriz.
sel y uiml arda recibió la finca con la misma obligación de
pagar 1 do mil peso al conYento. El gob mador e ca ó en .M nt rrey

�con doña ~Caría J efa de Larralde y gobernó d 1 64 a 1 72 en qu
murió. Es indudabl que entr lo años de 1764, inicio de u gobiem , y
1 69, de ·u boda, haya consuuid su en rme y e pléndid, casa. En lo
inventario y avalú
hecb s a su muette, expresa que la ca a se
componfa de veincicinc &gt; pieza , "fabricada. de cal ) canto d illería y
la o' . En el t ·cho, había ochenta y cinco viga. de madera }' ocho icnta
nov nta y iete tabla . D la. treinta y siete puerta, , íet ran 'de talla'
Había ademá un portón ' e cojinill , con po tigo. en el zaguán y otros
en la cochera· codo con su herraj y ngoznado . La casa tenía
Yeinticinco Yentana. · siet d ·. tas \ olada de bolill , de madera de
mezquite nuern ', d c chicas, d pin r seí con ,-ridriera coda con • u.
puerta y gozne . e mencionan aderná , . iete alacenas. 1lacia la calJc, al
n rte, un frontispici d dos Yara de algo" .
1 enorme pr dio estaba circundado por un muro de 253 vara
por una parte y otras tanta por la otra', con ciento . e, nta almena que
la herm • an de barro, d \'arÍ . c lore ' y otras ocho almenas en lo
re tant de ella".
on excepción de la cocina, tra cocina cabal! riza, carpintería y
cochera, todo h · pi os eran de ladrillo. En el palio la noria 'con u
br cal, marco y carrillo para acar el agua'. Lo perito. Juan JaYi r
Zambrano y Agu tín de lo. amo ·, valuaron la ca a en ei mil cient
ch nea y . i t pe s tre. y m dio reale .
Al finalizar el sigl , ti obi po don Ambro io de Llan , y aldé
". tableció en te enorme edificio 1 Ho pita[ R al de ue Lra ñora del
Ro ario, gu funcionó allí ha. ta poco después de 1 50. El obispo d &gt;n
·ranci co d P. Ver a, abrió en la mi.' ma ca. a el olegio de iña . 1--;, te
plantel fue atcndi&lt;lo por la, hermanas d la Caridad de ·ele 1856 basta u
expul ión en 1 4 por I gobierno de Lerdo d T jada. uperada la cri i,
anticatólic,, fue r(.!abi -rta la e. cuela con el nombre d 'ol gio d an
Jo é, d las religiosa dd \ rbo ...ncarnado. Durante el conflicto
relig-io, en lo. último tre, 110. le la década d 1920, 1 plantel cambió
su nombre por el d1.: 'olegio Mexicano, que dirigió por much tiempo la
mae. tra "t\Ierced Flore y ¡uc funcionó ha ta lo ' primeros año de la
década igtúent .
En su capilla con cru.ida en los , ñ s veinLe y que su, tituvó a la
antigua má pe9ueña que e tm o ocupando en parte, el mi m · ·itio,
,·ario. pintores entre los cuale figuró el rcgiom mranc res nCJo
rn

680

Ri ~ra, plasmaron con u pincele temas revolucionarios, precur ores de
la pmtura mural n nue tro medio.
En lo inicio del régimen cardeni ta, el edificio fu cedid a lo

c~m~esino in. talá_ndose allí la Liga de omunidade Agraria y de
, mdicato
ampc mos. Desde entonce e conocida como a ·a del
grarista o Ca a d l Campe ino.

Los Barrios del Oriente
La cxpan ·ión hacia la 1. na oriental d fonterrey fu mu) tardía.
E ~ndudab~e que uno de lo. factore que contribu ron para que
creciera hacrn e e rumb lo con Lituyó el h ch d gue l gobernador
imón de Herrera r Le\ 'ª c rnstruvera la Pr a rand n la última
década del ,. 111 pa·ra e~cauzar la agua. de anta Luda.
EUo dio origen a la apertt1ra de la calle que corriendo d
rte a
ur, habría de llevar e mjsmo nombre: d la Pre. a Grand y gue a
partir de 1907 ría cambiad pot el de Diego de Montemavor.
, br · el puente del arr y , 1 g b mador rigió. en l 99 una
bella e tatua de la Purísima y abri · una alam da a la altura de la actual
call dd 15 de mayo que por mucho año llevó e. n mbre de •·Call de
la Alameda' .
A partir d lo últim . cinco años del iglo
r1n el
yumamient empezó a otorgar m rcede. de ·a lar en e
ecl r.
Alguno ,·ecinos emprendedorc. aprov chanclo el agua de la presa
e tablecieron tallere de curtiduría . E ta in talacione dicr n orioen al
barrio que d . de entone , llama d la. Ten ría .
i-,
l mpuL or d e ta actiYidad indu tria! -pé ·imament ituada por
ser el nimbo de lo vi nto predominantes- lo fu don Jo · J\ntonio
Rod ·íguez quien andando l s añ habría de ser el primer g bernador
Jel ue,·o L ón indep ndjen te.
.
na d7 e ta m rced . fue la otorgada a J é Ant ni Quintana,
hacia 1 02. bl ) María Josefa ánchez, su mujer, levantaron allí u
mode ta vivi ne.la. ~¡ pr dio fue cambiando de vecinos y uno de é tos
don Pedro José Borrego construyó n I mi m lugar entr l año de
1 18 r 1822, una ele le ca a. más b lla de e. e barrio. En nue tro día
e conocida omo la asa el ·l en, d , en la e quina . uro ,'t de las calle
de íorelo ~1 Dieg d ,\,1 ne mayor.
7

681

�Hacia el ur de la Pre a Grand en el ancón del río de anta
Catatina emp z · a poblar e n la transición del siglo MJ.1 al XIX, otro
barrio de notaria p breza por estar en lo uburbio de la ciudad. El
n mbre ingular con que
le ve frecuentem nte mencionado n las
mercede d relaci 'n de 1813 y 1815 en adelant , e ademá de
tradici na! y pim resco nada a tono con el píriru religio d la época:
' . . ¡ rincón del diablo' . Todo hace suponer qu e ta den minación
ob deci ' a ci rta r union
n la que los azorado ecinos adverúan el
u o d e pada , mandile, negros con bordado. de caJaycras y otros
signos ex raños, de indudable identi-caci ' n ma ónica. Fu también
con cid como Barrio d 1 F r ·n d I R.inc · n del Diablo, aJu ión a la
fortificaci ne \eyantada alli durante la dcfen a de fonterrey en 1 46.
Ya en plen
iglo XJ r on mencionad , reiteradamente otro
barrios al oriente, ' 1 último callejón qu corre de norte a ur' , l barrio
del t\huaJulco. Al n r riente, el de la Muralla, y má tarde el barci del
Manzanillo, en torn a la plaza que lle ó este nombr y que aunc¡ue
oficialmente le fue impu t0 el de eneral Treviño, popularment e
conocida con el d Plaza del Chorro, por la fuem inaugurada allí en la
década del noveciento treinta. Mucho má tarde aún n l que eran
maizal y cañaverale , urgi · otro barrio densamente poblado, el d la
Luz cuya formación arrancó cuando
comenzó la con ttucción del
Templo de ue tra ñora de la uz, en 1894.
ta zona fue e cenario de pi odio h roico durante la inva ión
am ricana. 1 20 de eptiembre la ciudad fu sitiada. l a fuerza
extranjera ext ndieron u linea hacia el oriente, cupand la villa de
Guadalupe.
no de los reductos má important s d la line n re te, en 1
interior de la plaza, fue l d la_ T nerías.

La calles
Oóginalmcnte rn pav1ment alguno, las calle
olían
tar
intransitable en ciempo d lluvia.
partir de 1 14 emp zaron a r
empedrada_, con piedra bola el tamaño más men s uniform , d jando
a uno y otro lado ang , to canale. de d agi.i . En lo albor d l ·iglo
.,_ ' alguna d la calle más céntrica luci ron un b llo paYimento d
ladrillo. Hubieron de pa. ar mucho año , ca i a m diado &lt;le la d cada del

o veciento veinte, para que fue en pavimentada con cernen t por 1,
empre a HU
a dos p s . m tro cuadrado.
Fue
rnmbién
en la tran ición d I iglo XVliI al :XIY cuan d
h.
. .
izo ~ece ano imponer nombr a la, calle . Antes no hacía falta·
con~dan por alguna e~a parúcular: el jacal I ando, la casa colorada, ~te.;
o b1en por el __persona¡e relernnt qu vivía en ella: calle d ¡ Padre
Rumayor, calle1on de [ariana la gang a, etc.
_Cu~do e hi~o imp ri,o a la n ce idad de que lle\'aran alguna
d n~m1_nac10n,_ e rn . olo quedo e rabi cicla n el uso general. Pero no
habla rotulo, ru placa alguna u lo s ñalara.
l poeta Guillenno Prieto, ~ n e tuv n I m rrey una larga
t mporad: en 64, durant la e tanaa del pr i&lt;lent Juárez; n boca d ¡
Cura ~e 1 ama¡ n (nombr de un peri · die en vers que publjc , aqu0
e que¡ab_a d ~se d . orden n la nom nclatura y n la dición d 1 12 de
mayo, ba¡o l mulo de 'Bauti mo ' e c1ibió:

!,

!Ju ·ue cuerpo
del municipio
(no a ti ílenírc:z)
ni a ti Pinillo.
¿E ciudad é ca
n es laberinto?
De recbo n recho
poned los , ignos
bien lienzo. ~diurnos
bien farolillos.
Que den lo. nimbo.
a lo. perdidos
Que el •eñnr ura
,·a a perder
en esta rnlle.
de 1\Ionterrer

.
~ u j~stamentc ~n e e a~o cuand el gob mador
de_ igno mg ni ro el la _cmdad a L 1cloro Ep t in. Fu él quien
pnmcra nomenclatura formal y fijó placa · el mármol e n lo.
de la cal]~ y de la. plaza . . , \lguna &lt;le ra placa e con
nuestr s dia .

61'11

682

imperial
plan ó la
n mbrc
1Yan n

�Las ca as
Cuando el periocli ta francé Jules L clcrq estuYO en I fo~t~rr Y
en uno de los viajes inaugurale · del ferrocarril en l 883 con hment
ironía de cribió la casa de la ciudad c mo "d hileras d muro · e n
agujeros". Para quien proc día de Parí. y con cía otra ~ande ciud~de
resultó xplicable (aunqu no perdonable por la altanena) gue la, ~ara
así. ¡ ta. in embargo, adapcánd e al meclio, la con tr:1cc100 s
obed cían a muchos facrore · al medi ge gráfico \ clima l
materiales d la región, la pobreza te. por otra parte, no carecían d
unidad ''arquitectónica', en cuanto a la altura· el estilo marcadament
regional y alguno. otr elemento .
La ca a tradicional, f bricada de illar o de adobe, reunió durant
siglos dentro de u aust ridad y cncillez . non ña caractenst1ca
e ncial s: cuarto amp]jo cocina de ba ta chimenea, en .algunos ca~
aleiada para ,·itar incendio pat.io, traspatio y caballenza . ~plio
zaguán de pesados portonc y fu rtes h rrajes para ntrada de carrua¡e o
caballos.
pacio O pasillo hcrm ), eado con macetas. d. h_ lec~os cuya
h ja. ca.i tocaban el uelo. Pisos de ladrillo d ap1cbJJ bnllando de
limpios; grueso muro con e tuco o eojarre "aborr gad ' y rc~1~te de
olán n lo pretile., enroscado en uno de los extremos, caract nstJCO de
lo inicios del XIX. Grande ventanale , iernpre abi 1to y regados,
hechos d hierro forjado rectangular, cilíndrico ' empl mad , a partir del
último tercio del XIX. Alféizar -generalmente fechado- de mármol
negr O pi dra del Topo n lo má. anciouo . Tosc~s pu rta d m squite
0 de ébano con c\a,,azón de tamgos de la misma mader., gozn
forjado en h •rr ría unido entre i y p netrando su agudo garfios en
1 marco, en la puerta, hermo as aldabas y bella chapa , cuya non~1 .
llaY s I] yaban \as eñorns a mi a y basta le. e1.Yían de rma defen 1va.
Algunas puerta. de cuatro h jas -que explican la xprcsión ' abierta. de
par en par" - cerrando las do inferiore a _manera de balcón_ ~ara
impedir \a ntrada de perro puerco y gallinas. Otra ~on o]jd s
postigosque nlreabría la curio idad al paso d tran euntcs . de
entierro . Palio de are, da. en ele o en cuadro, con 1 brocal de la nona a\
c ntro o con un c rpul n o nogal o un, guaca te, cuyo ramaje lo techaba
pt r compl to.

684

Ya en la época d l aug industrial de Monterrev no escasearon
los bell ca erone de d pi os con espléndida bal~~nerfa· v ntanas
con policromado vi rale, y decoración manifie tam nte uropea.

El tráfico
unque e caso, el tráfico era pe ado. focho caballo y b stia,
de carga, poco carruaje y numer as carreta . Esta in r dudan a la
ciudad leña, caña de azúcar illare , arena y mucho ou· s producto de
la región.
En el último tercio del X'IX fue e tabl cido el endci de tranvía,
'de mulita ' y mucho más tarde en lo primeros añ s del XI ,. , los
eléctrico . La línea al barrio antigu , bajaba por nivele ha ta r aranjo y
subía por Padre [ier, para hacer el trayecto Cruz Verde-Lo, Cuartele .
n la década del nov ciento
v inte, lo
automóvik
'.forti11gos "tran p rtaban pa ajeros a tod lo mmb s de la ciudad p r
precio ini rio ·. ~n cuanto al tran porte foráne : a altill
adete} ta,
Marín e c la prim ra " entral d utobu es' estuvo hacia 1915 en 5 de
mayo y Dr. o , . Los Yehícu lo, eran también ''forting ' cobraban un
pe a la ,·ilJa d Hguera (SO km ).

Actividad
gente de 'lonterr y de la das acomodada vivía al poniente,
en el barri de la P urí ima. El crecimi nto ur ano la desplazó primer aJ
Mirador al Obispado, después y, finalmente al Valle; En el barrio
antiguo vi,·ían también familias pudientes méclico , abogado
industriale ·, te p ro había muchas procedente de los municipio
cercano , que , e dedicaban a ctÍ\ idadc agropecuaria .
El com rcio con i tía en los ú¡ ico y tradicionales tendajo. en
los cu.ale
conseguía de t do. Lo vecinos de la calle d
basolo
recuerdan ' 1-:il antiguo maguey' de d n T doro Moreno, en
contrae quina de lo Junco.
l r cuerdan porgu daba e pi ' ndidos
pilone . obre u mostrador ,abfa si mpre una cub ta d agua, con el
tangue amarrado, dond bebía todo el mundo.
Recuerdan también el olor a chicha1rnnes de la carnicería d d n
Rafael;
el santo olor d la panadería' de El o pal de don José E.
&lt;

685

�García, establecida en 1814 y en la que se compraban veinte o más piezas
por un peso.
En muchas casas particulares se obtenían otras cosas: las hojas
para tamal en casa de don l\fauricio; el chocolate en casa de las hermanas
del padre J uanito; etc.
Al comercio fijo se sumaba el de los vendedores ambulantes; los
pregones que ofrecían el cabrito a 40 centavos entero, a escoger; o
cuando escaseaba, a peso o a 80 centavos sin cabeza. La chiquillería de
otros tiempos añora las correosas, los muéganos y las galleras que
pregonaba don Pancho al pasar con su carrito.
rloreció en el barrio alguna industria. Fuera de la ciudad, en el
cauce del Santa Catarina, entre la calle de Ocampo y Allende, se hacia la
extracción de arena, cascajo y piedra bola para la construcción. Las
carretas con esta pesada carga subían por Padre Mier r bajaban por
Morelos por los años del novecientos veinte. Un viaje de arena costaba
dos pesos; el de cascajo 1.75. En los enormes pozos que quedaban al
extraer este material se tiraba la entonces escasa basura de la ciudad; gue
las frecucnces avenidas del río se encargaban de arrasu·ar hasta muy lejos.
Abundaba la industria lechera. Uno de los más grandes estahlos
era, antes de 191 Oel de don Nicanor Villarreal, en la ri,·cra del río (entre
D r. Coss y Diego de Montemayor). En los albores del siglo,
compartiendo con don Jesús el Rico proveía a gran pane de la ciudad.
Los establos de don José Hinojosa y de los Leal, hacia el oriente, surtían
al barrio.
Hubo alguna industria vinícola de carácter doméstico. Don José
Villarreal fabticaba mezcal, aguardjente, rompope y jerez, pero proveía
también al padre Jordán de buen \~no para consagrar.
Muy antigua ha sido la fabricación de tubos de barro, de los
Garza Flores, entre Mina y el río; pero más antigua e importante lo fue la
de refrescos La Reinera, de don Juan Alvarez. En se instaló en Guillermo
Prieto entre Diego de Montcmayor y Dr. Coss parn mudarse más tarde a
Abasolo y Naranjo. Fue también importante la de los Montes, por
Zuazua, bajando el río.

Costumbres

La religiosidad ancestral contribuía a ello. Acudir a catedral a la
misa diaria de 5 o a las demás entre el día. o faltar al rosario ni a la hora
santa. Durante muchos años el padre J ardón la celebró exclusivamente
para, las señor~s. El templo era insuficiente. El fundó la Congragación
Mana que se v10 siempre concurrida de jóvenes de 7 a 18 años. Andrés
Jardón su hermano, recitaba el rosario en los velorios de los vecinos \' les
acompañaba hasta al panteón para rezado ante el sepulcro.
. Se asistía también a misa o a otros actos piadosos en la capilla del
Colegio ?e San José. Los vecinos en el ala que daba a Abasolo, las
alumnas internas en la nave hacia el patio. Los religiosos que atendían el
plantel daban formación monástica a las muchachas del barrio.
.
Por much~s décadas viYieron en éste, además del padre Jardón, a
qwen la geme ve1a_ ?asar ~odcado de niños, flotando su enorme capa
negra, el Juan Trevrno, me1or conocido cariñosamente como "el padre
J,uani_to", y
padre Juan José Hinojosa, a quien no pocos yjeron en
extas1s, no solo al celebrar los oficios, pero cuando caminaba por la calle
con su semblante de asceta.
En el rigor del verano, las aceras se poblaban de sillas ,.
mecedoras austriacas o de la i\íalinche. Alli se saludaba con afecto a do~
Celedonio Junco, quien pasaba con el periódico bajo el brazo, o al

:1

gene~al Garza Ayala, quien -al decir del doctor Gonzalitos- ·'manejaba
tan b1en la pluma como la espada". Entretanto, los muchachos en la calle
jugaban sin riesgo alguno a la ronda, a las escondidas, a los encantados o
al burro saltado.
Los cumpleaños y los días de santo de jó,·enes v de mavores eran
motivo de convi'.rencia y de alegría en la merienda y e~ la ingc~ua plñata.
Igual desbordamiento se observaba en las posadas o en las pastorelas, en
la temporada navideña.
.
En cada casa había piano o se tocaban el violín, la guitarra y otros
instrumentos. Fueron famosas las tertufüs de la casa de don Cclcdonio
Junco. Las canciones, los Yersos y las improvisaciones, hacían la delicia
de los asistentes.
Las muchachas formaban estudiantinas y participaban en las
fiestas cívicas y sociales. Era cal la alegría t¡ue propios y extraños
llamaron a esa zona: el Barrio de Triana.

El barrio vivió siempre en armonía absoluta. Las familias unidas
como una sola. Respeto profundo a los padres y a los mayores. Regocijo
común en los sucesos alegres;. tristeza en los del dolor propio o ajeno.
686

•
687

�Tradición y 1 yenda
demá del com ntario sobre I
ucc · . político o de la
R volución· o obre I último capítulo d la novela p r entrega 9u
incluía r,,/ 111,parcial, la comTer ación bordada obre lo acaecido en_ el
barrí : obre la niña que -;e ca) ó del balcón; obre don en ro q~en
. ali' de u tienda y jamá. vokió; ·obr l j ven a qui n e I de boco el
cabalk y l arra. tró vario metro , etc.
_.
guno uce o tenían cinte vi&lt; lento como I del oflci~ que
xi!rió a la familia a tillón de alojar u casa en 24 hora , para al 1ar o
ella a arranza, in conocimiento d ·. te.
tro. de carácter cbu e com I de la muchacha que conc r
con u novi la fuga y llevaría un manto verd para identi~car . l ,a
abuelita única con quien ,·ida iría a mi a d cinco ) e a ena_ la hora
oportuna para e. capar. P ro la abu la tom · el _manto de la rueca qu
fingía d rmir. El enamorado galán ~a echó . v10lcotam me o~r . , u
caballo, pero n I primer farol ene ndic.l
dio_cuenta de la cootu 1c o.
uentan qu la abuela iba eufórica en brazo del )°'' n_.
.
·
1
b
rwd
paso ,.·
b
d
La lev oda ha ñor a e taro 1 n n e arno;
mbra se ¿yen · e ven en 1 • antigu caserones. Hu o _enterr~do
en el tronco del nogal túnel
ecr to. d la catedral al e legio; muiere
emparedada n l grue . muro · corona d imágene qu al frotarla
hac n realidad lo de eos· pianos qu t can . ol ; caballcr nd udado
qu a punto d I uicidi
ocu ntra en la puerta norte de la cat dral a un
obi p inexi tente qu le ntr ·ga la suma exacta para qu salve al
compromi. o· etc.
.
Guiado , por \'ecin . anciguo n particular por don . ._~uardo d
la Garza largáin qui n ,·ivió allí cuando niñ y qu , 1 c noCJ_ p~lm a
palmo hemos rccorri&lt;lo cst anti ~uo. bar~i~ Ucn de hi tona, d
tradjción ,· de leyenda. rgen u d1gruficac1on y , u r .cat a fin de
d volver; Monterr y e ·tc bello girón J su pa. ado.

LOS PLANOS DE MO TERREY DE 1791
T má fenclirichaga u · va
ociedad Ju v ileonc a de Hi coria,
, eografía y tadí rica

l
19
l virrey Rcvi.llagi redo solicitó al aobernador
d I r ue,·o Rein de L ón, 1 1anucl Bahamoode y illamil, qu 1
rntormara
br el lugar má conv nieot para in talar la d del
bi pado del 1u ,o R in d León.
Baharnonde llevó a cabo la. dilig ocia , integró un expedí nte
con la declaracione. d ocho t tigo y ad má , an xó un inform uv .
La información 1 ,·antada p r I gobernador Bahamonde , e
ncucntra en el rch.iY
en ral d la aci · n, Ram
bisp
v
Arz bi po ,·olumen 10 expediente 3. La copia d e te volumin o
d cumento lleva I encabezado siguiente: 'Testi111011io de las diligencias
practicadas (en 1791) por i:I Gohemador del X11l'l'O Reino de Leó11 (Baham nc.l
y ViJlarnil) sobre el pcmye do11dl' se podrá poner lt1 capital de este Obispado... ", y
está en el Archi o Municipal de M nterrey, i,il volumen 147, año
l 91 expedi nt 12.
En la citada do umentación s m nci na tr ,,ec s un plan de
i\I nterrey, qu . añadió a la dilig ocia . Prim mm nt n el tírul d 1
exp diente se dice qu I diligencia e I em·iar n al ,':irr y
acompa,1ándole 1111 plan (plano) de la n1is111a Ciudad d(, 11/o11ten~y''. En uno de
lo d cum nto adjunto , el gob mador )rd na gue
trae el plano de
,J 12 d octubre d

689

�la p iblación: ·-p11rt1 Jóm1t1r 11110 idw dt esto 111dod, h,íg11se 1111 plan (plan ) de
toda en !t, 111e¡or disposición que sea dable... '' Por últi.m . Bah m ndc en su
informe :tl , irrcy, dice guc 1• remilc I plano ~ ¡u · cgu , mente, notará
1 c.lefe tuo. 9u crn, ,u.inL¡ue • taba hech c n . ncill 1 } claridad'':
''./ lcrm1pmio lc1111bir11 1111 111t1p,1. que IJJfllli/iala rl aclual rstadfl e11 r¡m: 1·11 t'I día se
hall,, esltl dirha cit1datl; dom1J1111!0 q1te, 111111q11e por !t, i111proprmió11 .re h,1 e.vtendido
rll rl 111od(I q11e ,mtor,í la s11pnior m111pnwsió11 de I m·.r/m l :.Y(('/amo, pnv rslci
p11t r/n mn Inda 111a/eri11/irllld, ,rmrillez..1• dmid11d".
De lo anterior \ll d. claro que, en 1-91, el rob rna lor
Baham inde em ió, 1,·irr . R , iUagiged 1 un pi, n d · L\1ont ·rre).
En 193 1 hi, rori, dor antiag Ro I publi \ por pnmera , ez 1
qu den minc1 P,i111er plt1110 dt· la ri11dad d1 \ lo11tmn ", añatli ·ndo LJUc r
del , ño l 91. Ro ·l firma: "i o ro11st,1 q11ie11 htf)'tt sidt, SIi mllor' ) ,up n
qu · trazo en abnl m, y de l'91. Con luye d.1cicn lo &lt;.¡Ul c. taba ' 11 ti
101110 .\' t/1 "1 mlrcrió11 /Jt11"1d,1 0/,isposJ ,, lrzohi.rpos... " &lt;lcl \rch1vo 1em:ral de
la I ac1on'.
EJ mi , m nii que R c.:1 dio a &lt; nocer &lt;lichn plano, el bi,toriadc r
coahml •n e ' 1to \] '. io R bl . hizo rcfer ·ncia a cm&gt; que t rua el
siguicnt urul &gt;: ",\lrrpo di la sil11aao11 d, ,\fo11km¡ del \11,,ro /~¡wo dt /.,¿•011".
Afirmaba l¡uc é t • , par· 1a citado I r el hi tt riad r \lanuel ( roz o )
B ·rra en el capírul \ 111. número -, 141, k ·u ol r. ,\la/niales pam 1111,1
Cmtoomfí11 ,\l, xim11a. r•io-o, l l. 1\l • ~iu Rob!·~ añ d L¡u e l • pl.tn
''t•s nrigi11al n mtmdo 11m1ns cop1t1 111111111sail,1 ", &lt;.¡u n ll1.:, a f h, ) arce &lt;l
firma'.
El plano Jad , e noc r por Re el fue llamado ''f&gt;ltmo ,1110111111,, di'
J79 / ". ( tro ca ·i idéntico, tambi '•n , n · nimo, lo re¡ r dujc l , rc.¡ui c e
joaqum A l ,rn en su Lrabajo 'lmut¿e_,mo11r. bt.ilm1c,1s sr,/m ti ,\fo11t1n~
.alll~epo ", qu • apare ió ·n el \nuar10 [ rllil'I rsidad, órgano el l. OÍ\' f iJ. d
J · L uc,u l,ec'&gt;n juli &gt; de 1950, m'.1mern 9. Y, a imi mo a.1 una dé ada
d puc - lo publi a el padre \urdían
apia 1'ndc7 l'n u obrn [:,,s/11áó11
w rt111la ,\1,11ir1 la P111is1111{1 (L\lc nt ·rr· ·, l 95~). páginas 26) T, , un9ut &lt;..
, scnt1'1 ·rronc, m nt., ·n la página -, que fu "lmmtad(} rll / 719.... ·:
Tr ·1nta :uio de. prn.'.· · t:1 itado mon ·ñor Tapia \{ · nd 7 pub~c.
un plano :in fim1, que ·upue iament&lt;.
el mi ·mu ) • nal'n 1onaJo.
~,firmando 9u foe "di/Jt(Jt1tlfJ" por fray nstób, 1 R llJ&lt;.lo \ ·ajarJ &gt;,

1ardián_dd
m nto fr. nci c, no de M nt rr \'. 1 n otra de ·u
bra , r 1t ra 9u fu &lt;l1bu¡a&lt;l por Bellido Fajardo·.
ol r 1 pl. o (JUC:: reproducen i\Iora ) Tapia 1'ndez, n 1 SO ,
1959 rrataremos má ad 1, n_t • pue 11, c. el mi mo da&lt;l ) a con
r po~
R &gt; l. Lo d ,tutor men I nado no dicen iónd • cncuentra el u
,lle publi an. La dif r n 1a· ntre ,ambo pi , ne&gt; pu t ¡Ln n &gt;tare enq e]
tu~lo 'n la o~namemaci 'm de IJ. c:mdas ) en ouo d tall . -. orno
sen.1larcmo:- ma~ adelant .
Re: P cto al gue in luy el segundo autor en u~ ol ra de 19 9 r
1 96, e: , 1n&lt;ludablcmente, li tinto a les , nt rior, pues u· n J.,,, •.
·
¡
·
gunas
'amm L n traz, d ,·aria calk . ~1 ·ncionaremo d&lt; 1 mpl -: en ¡
plan &gt; de Rod ~ en el &lt;k ¡\ l ra ,, T, ¡1ia '\f ' nd •z , la call•·
, ... Zu·"'"'U
.u• • conc¡U) .
~~ la a_ ~ual. cl _ llcnde, pero cl ·w1, ndo -e, onLinúa una cuadra más ha ta
~ ~uc _d I m anta Lu ia; en el plano qu apar e en la bra · cJ
ap1a i\f nd 'Z (1 &lt; 9) 19%), L'.u, zua e mu) corta ya &lt;.¡u. t mina n la
, ctuaJ d ~for lo .
.
:n lo pi no de Rocl \' d ,\lora ) Tapia }.t ~n I z 1 a, enicla
Zaragl z, &lt; nduy · n la alle .\latamoro · en el publi ad n 19 9 )
1996 t rmrn, una uadra ant ·., en la a,·c::nida Padre, \.úer.
1[

'°'

1

lp11,r/, &lt;lllllMi,,1&lt;. \lnnt&lt; rrn. fin . Tnmrt '· l ni r~ 1.1 p,,gmas -2 \ -,
- &lt;&gt;¡,. (it. Tomo l. p. 67.
HQ1q11 Oi /,
1 í, \k ,en.
p. H'I
1

1/i'f'O JJ(J/1,

,,n ,

6911

En 1994, 11. 1m·1:suga&lt;lore Ro ) J ola \ .astillo ) uarJo
Zaparn Aguilar d uhncron tro phlilc de Montcrrc~ &lt;landolo a
ne cr en la publica JCJn 11rul. d, Jl,1p,1 t/1 l,1 ·,111,,ao11
k, (Jiu/ad de
11
Mo M~t?' dd J\11tro l&lt;ty110 d, l 1ó11, I 9 l. h'&lt;!J' ,i.rtób,11 Bdlido ¡ hijt,rdo qu
ap~rcc1o en s pn mbrc ie 1995, patr 1nada ¡ ur d nb1emo &lt;l . uevc
Le n.

j/

. E_I 11 dt: di J ·mbre d 19 5 mon.Lñor \ur liann ,1pi, :\lénde7
7 t
al ~me -ugaJ ~ 1c:rar&lt;lu Z,1pat \guilar en la iudad de
1 Ie,i: &gt;. I n ~ lu entre:, i:ta, /.ap:lta
\ ruilar Jic yut •1 plan baU, do
P~&gt;r-el e.r_ d(/fn'llle" al "anonirn ", añadi nclo que c:n a(.¡uél " rnp, nde la
lecm'.'1del dilJ/J¡o J Ir, raliw'&lt;l/ltt..... \tirm,1 1ul p ·rtrnec10 "i11dHdablt111t11lt' ·• a la
~opra de_l xp ,!ic:nt n:miti lo ,ll , irre,. on fu, ndo que Ji h
no
eS!m:o flll d11dll , d en \r hi\ o \lunicipal de \fontcrr , \ qu
mediado
del ··1 rJ n • ' l X
.
.
·
, , era proprccfa&lt;l del huonadnr ~f anu I Ore 7cc, y B rra,·

t~ '\

,;t

~ L" l',msi11i,r. l /ufr,mr ,/, 1111,1 ,111a m t d1 IN lm1pln. :\lont rrt:\ l'I 'I p 1'J
~ Don l11drir l111¡ · 1¡, f .J,
1 ,
•'
' • •
•ro1111 '
111n1 1 ,1ú1r.r••• :\font,·rrn. 1'J9(¡ Icono 'f:i IIJ . m p.1g111ar.
(,91

�quien

m n i na n su obra Materiales pam mw

1·:xico, 1

mtogra.fin Iexica1111 '

I Y.

Poco d pué· cl mismo autor reafirma qm:, además d I plano
dirigido al ,·irrc}. ' oh/'Ío111mle ", también
traz' tra "si1J1ilttr', i ~do
anex, do a1 e:-.pedienc (e· decir a la c pia) qu
· halla ~ el~ rchl\
Municipal R giom ntano aunque di h &gt; plan &gt;~•a n este ah1. Anad~ l1U
n
~abe cuánd de apar1.:ció del orndo arch1,·o pcr_ qu , a medJ, do
del siglo XI ' pa ó a er propi ·dad d Orozco · Berr, .
E· decir qu el plan inédito d M nt rrey cncootr~do en 199-+
p nen ció a1 Archirn Regic m ntano, de donde fue susrra1do, pasando
d . pué. a formar parte d la cr lecci~ln ca_rtc gráfi~a de rozc &gt; y Berra. .
Por ·u part mon eñ r Tapia 1lcnd z ahrma qu~, 1 d _plano
debi ron ir an :xo al original · la copia del 'XP 1ent enviad&lt; a
Re, ill, gjged 11 • El mi mo aut &gt;r, n una d . u· bra repr~duc ~mb
plan . obre e!' an · mmo ', die que fu "di/J/!)ado 'p r B lli&lt;l Fa¡ard Y
enYiado al virrev con la menci nada cncue. t, , 1 ,·antada p r aham nde.
Pero al tratar ·obre el localizado por Zapat , uil r, a i nta que 'd,,~e
ser" el que agr go Babamonde , 1 expcdient d 1 91. Tal v z qui o d _cir
que fu añadido a la e pía e te cimoni ¡uc _ guarda n el Archivo
i\Iunicipal R&lt;:gi montano') .
"
. . ,,
Ambo · autores coinci&lt;lcn n 9ue, el 11 ma&lt;lo plano anorumo anexó al :-.p ,dienr remitido al ,·irr y ) , . l encontrado en 1994
l nen ci · a la copia del m ncion lo ex¡ b_eme, l)~C: e gu. rda ~ 1
Arch 1v Regiomontano, d dond fu· ustrn1&lt;l , en techa d , c ne c1&lt;la,
y ndn a par;r a la e lección cartográfica _de ( )roz o y B. rra. , ,
,
l ¡ lano anónim ha p rmance1do 'º el Arduvo C cneral d l,1
1aci · 0 incluid en el expediente em 1a&lt;l p r el g( bcrnador Raham nde
al , irr \· Rcvtllagigcclo.
amo ( 61 ·p . ~· ,\r~obispos, volum~o 1(
expediemc 3). 'I plano I calizado por 1 1m· stt~a lor
rardo Zapata
guilar en 1994
exhibe, &lt;le d el 2? d s pt1~mbre
1995, en el
1Iuseo t tr&lt; pe litan d Monterrey (, nt1guc Palac1 ) lu01c1pal).

?.

Li entr1:\'N;t dc monscñor T.ipia ~lc:n&lt;lcz al m, ,;. ng-ador Zapata \gu1l.1r l' pubh o en I j l!í11ritJ
d, \lmitmn l.'.ncro 11 J~ Jl)IJ(i, scccum D. p:ip,m,1 !. Di ha cmrcn u esta 1nclu1da
~mculn
•' / ¡,s p!,lll()S ti, \/mi/rm'f &lt;le monsen ,r Tapia t',ltnúe~, ,¡uc ,1parec10 en el c1L,1J!l penml1co tic ti

b

4

111

Tapia Mén&lt;l z y Zapata guilar as guran qu el autor de 1 . do
plano fue fra · Crist · bal Bcllid Fajardo.
Hern dich qu
n 1989 y 1996 m n. ñor apia [én&lt;lez
afirmó que el "anónimo ' había ·ido "dih1!)r1do '' por Bellido Fajardo. bre
l plan ene ntrad p r Zapata guilar dice I In derech,1 del re,ro del
Topo, apr,rm- la .fir111r1 'Fa.wrdo '_;, 111111 bim cal~e.,rajiada rúh,ica', añadi nd que
el plano es también dr / 91 )' está.fimmdo por el 1nis1110 t111lor 'raxardo'... '41 .
P :t riormi;;nc a ienta ¡u en dich plano apar cen "1111os S{WIOS que
pNedm ser la ji.mH1 desjig11md11 de Bellido Fqjt,rdo ... '" 2.
Por . u parre Zapata guil, r afim1a ·obre Bellid Fajard : 'a él se
d,•be la elahonrc1iJ11 dr dos 111npas o plmws de la ci11dad. .. " R p cto al "plan &gt;
an ' rumo' pubLicado pe r primera ,. z p r R 1, a, egura gue lo

end

m1sm3 k h,1.
- 13,h/wtrms l11t1e11,1s d, • 11,m
"/ .;,s ¡,la110.r de ,\/,,111,m,-" l"l1

, n,,,,

pnnc1p1 de 1996 rnon ñor Tapia féndez r produc con
alguna. variant , u artículo ÚJs planos de loHtern:y' aunque con tr
útulo 111•
o primer lugar da por h cho que el plan encontrado o 1994
"esta Ji,wodo por d autor Fa.\.'ardo... '
AJ refi rir e , la firma Faxardo y u "bien mligrc!fioda níb,im'', que
e ún él ap, recen junto aJ cerro d I T p &gt;, a egura: 'sí me parece qlfe Qa
fi.m1a) está hecha por 1111a 1JJano lelllhloro.ra" y ''puesta mios despHés por el a11/or
(B lfül
~ajardo)... o, quizá "desfigurada a pmpósilo' (no p d mo
n nder qu dicha mna t □,ra un. bien caligrafiada rúbrica y, a u vez,
e t , hecha p r una mano t mblor a o ddiberadament de figurada). in
mbargo duda que ea el autógra d B -llido ·ajardo, pu
r qu
'poddr; deczi- Fa:v:ardo... " y ad má , "time 1111a níblica tembloroso ... ' (tamp co
p d mo · entend r cuál e la qu apar e tembloro a, la firma o la
rúbrica). oncluy gu , e mo e t plano 'qHedó e11 1Uonle~y, pffdo ser
firmado por el 011/or 0110s despés, o desde elp1i11cipio trazado así... '
Es d cir qu dicho plano p _iblem nt , 1 firmó B llid ajardo
añ de pu' de u lab raci, n, p r e o u fuma "te1J1blorosa", o que la
fuma ha\'a ·d pr m dita amenr de. figurada, p r ¿con qu fin?.

1~1111, \lon1errc1, l 'lll6, pp. 104 1 1OS
D1t1n•1 d, \lt,111,nn· \.l oradn
.
l11dn!., 1111/111,,io d, U,m11.r l 1 ,1/dt·.,... \l11n11.:rrl·\ l ~%. Vc:l~C Id Jrnnogr;1l1;1 ,in pa~mr.
/ :}

692

Jo "no.r plr111or dr ,\lo11trm1· d, Rrllido /·,yardo" en ROt.I. C)!')!ano dl· la ocied;td . ucvolcnn~a de
Hi toria, ,wgrafia 1~~ud1.scica. J•.m:r, \!J.r.w de 19%
11 "Lo.t p/«1111 .r d, \ Tonlm'!_?'" en E/ /Ji&lt;1ri11 ,le \fo11/rm-J', citndo .rnrenom,l'nlC

12

D011 / lndris l1J1!1"1.rio..• \'ca,c la l ono¡.,,raffa

693

�d cumwto d 1 expediente dirigido al , irr y "contienm datos J1ificie11/es para
atn/JJ1idt (a B IJic.lo -ajardo) su 1111loría.. . ' Lueg , ienta t¡u I r h1,·
n ral dL la a i, n taml ién le h, adjucu d ,l n ·llid Fajard ·la
patrmid,id de eslt 11101111. oito... ·•, &lt; • , 1 "plan anónim .1 ' obre ·I rr
plan&lt; d ubicrt por él dice. que lleva ~a firma l·t~-~'t1rdo" ~: p _r l&lt; &gt;
lanto 'ha¡ Mie"',1" de que . u autor ei.; B Uid E11, rdc . J\(kma: anade
qu , J g ·bcrn c.lor Bahamond .. dirta orden pan, qu tlubom~J , I (rmmm111&lt;1
"" 111flpo de la cmdad. .. ' (, 1~n re, hdad Bah, m ne.le rd no que , "p,,~,,
/nn11ar 1111r1 idea dt esltt 111d11d, h1{"tlSt 1111 pla11 (pl. n ) dt· lóda rll la IIJf_JOr
disprwrió11 q11e sea d,1blt ... " E. de 1r t¡ue d , bcrna le r &lt; r&lt;l na qu e lra e
un plano, p ro no die qui.: 1 d b • ha Lr Bellido La1ardo.
Cn r 5um n T, p1 \I 'n 1•z , firma qu n el pbno haUa&lt;lo p&lt; r
Zapata ,\ gmlar, par~c la finna axar&lt;lo) una rúbric, . .\un9u n
tá
mur comLncído puc · luc: 10 • gura t¡ue, t:n dicho plan), ha~ alguno
igno. qu "jml'den su· la Jin11c1 de.rf1w1mdt1 de Bel!tdo hy(/rdo ·: 'P r . u parr
Zapata guilar también di e ¡ue n d m nc1on. d plano aparee la
firm, rax,lrdo .
• &lt; m , cmo , lo. do. plan . han &lt;.ido atribui&lt;lo. a fra,
n t' 1 al
B Uido I ajardo gu rdián d I
m- ·neo franciscano el • ~l nt rr \',
aun ¡uc no cicnen firma ni fe h, . El , ño de 1-c 1 ·t. 1 . ha ad¡udicad &gt;
port.¡u e·taban in luí l . ·n el m n J nad
xp ·diente ) en u copi,,
p r &gt; 1 único gu c n. ta documcmalmc.:nt
que n dicb ,1ñ . e
r m1ti ·, un plano dL ..\f nrL rre) al úrr '~.
D1r, mo , p &gt;r úJum &gt; que qui ·n b. n · &lt;let nicl.tment ambo ·
pl.in •. prct nd1 n&lt;l &gt; cncontr, r la fim,a d B lliJo l ajard , p rdcrá el
ticm¡ o. JJ aur '&gt;grafo d Faxa r lo no apar · e en d llar~ado "pi: n&lt;
anúnim " por e o . e le nombro , · 1, ~ b fim,~t ) l. "lm11 mlt11raj111da
ní/JJico" que ·upuc tam nt , :tpar ce n 1 &gt;tr &gt; plano. junto I e ·,-r ti 1
Top
l icn . 1 garabato de un, tcmbl re • , rubrica . quizá. on
mu ha im ginaci · n, la firma il ·giblc ~ ant1e t :uca del apdlido l ·. xarclc_J,
r •Ja ca le por , lguna cr on,1 de a, anzada ·da I
lhdo r ¡ard tema
1
91
cuar
nta
,
tres
,1ños)
o
en
mal
·
ra&lt;lo
de
alud.
Por trn • rtc
11
dirt.mo · c.1ue, lo ;u1ngr,1 • on cido &lt;l Bellido 1· j, rdo ~ &gt;n ciar&gt;.:
:obri
, mu~ hi n Lr, zado , , _i com la dcgant • rubnca. L~l

m:

1

/111,/u,1,, 11 111/i 11c1s.... p,11!,

,~ op. &lt;.1
I\
1~

"ª 1/J

~•111,J " "

1 ntr \1 t.1 rn {./ [),,, dr \/1111/rm,. ~ m:ul
/l,/,/jr,t ,/J 11111 11,11•••• p.1 •m:t 101

m ncionado g, rabat n st. pare e, □i r ·morament -, a las firma
n c1da I fra~ ~n róbal lhd 1·,jardo.
,ab clamr, n la diligen ia lb, da a cab p r d gobernador
Bahamond_ B lli&lt;lo ·:11, rdo no hizo la má 1 ,,e rcfcr nc1a a lo. pi. ne
o u amplia , derallad,1 declara ión.

Difi r nci

ntr 1

d

plan

eñal r mo alguna &lt;lifcrcnóa cntn: lo· de . plano . I~n
·'anónimo ' ·1 dibujo ~ l,1 caligrafía son má torpe . El plano en ntrado
n 1&lt;9..J. t.i m jor &lt;ldmtadn.
l .a e crirum &lt;le l.. canda. de amb )s
difrr ·ntc. Fn I pnml:ro
la l:xphcac1c ne· ·. tan '~ nl,1s con letra cur. 1m, m1cnrra qu
n el
gundo la letra c. d' imprenta o d · molde , e más c. p,1 1ada. lar, ,
l ·gibl .
Ln ·I pnm ·ro el Litulo ·mp1cz.1 , í: "\f11p,1 d, !,, \it11adó11 d lll
ilfd,1d de ,1o111em¡ t'fl ti 1m1bfJ [~y110 d w11... " Ln d 1.:_gunJo: "\lapa de /11
i/l/(1dó11 de !ti 111d11d di \l{J/l/tm1 drl lltlfl R1)'1Jfl dt L,ro11 .. ''.
El · Len. n útulo
1 ~ nda Je ;trnbo planll es casi igual. in
mbar0 o, l'n J an · rnmo dice que: · enala l. ttuac1on &lt;l ~f, nt 'rrc, "r11
t'I 1111rho Rt¡·11r, d dJII (, 1 e r,1)... '' , en el otro
nu. orr ·et&gt; pu ,._ e
a. ntó: "del 11e,YJ Rrr11n dt l . to11''. rn I primero L kt:: "la dijl' (en blanco)
qe hlli drl piso") c:n I locali7ado por /.ap,1ta \ ruil.ir: "lt,s d1/rrn1ri,u qlfl hay
delpt.r(J ". Pt r últim , ·n el pnmero "L cl1 e: "t1! r¡m podrá,,,, la .111rt.ri/JO" \' en
1 tro: "al r¡, podrá m In s11r11riho·:- la palab1a '¡¡/ 'JI' .. fu re n rt:t cada
pu &lt;lec1a ",r .rt• podm ''.
1.n d plano ¡ ul ti ado p r primera n:z p r Rn 1, o ·ca el 11, mado
'a n · nimc ", no aparece n la canel,1 e ¡ licaciva l,l letra \, ¡u
orr' p ndL la ,tntl rua p.1rroyu1a com l ruJ I c:n a1e&lt;lral, , Ull&lt;.jU dicha
1 tra . í tá L'ñafad, en el pi.me. l ,n d h:illado Líl l C)94 '-C. men I na a. í:
1. Pt1nw¡mt1 ,, ( fllrr/ml 1111t-rí11a,i,1 ''.

• n el plano . nc' nimo la · cm la: e ·tan ·nmarca&lt;l,1 mg nuam me
n &lt;l mac1on , · l(. al enud,1zada } alguno fe ·tone:, r &gt;I ·os \ figur
, m · tnca .. Ln la pnmcrn an la .1p:tr · L, en la partL inftnor, a la
L7CJUÍ rda una cun
:ira c.k homhrt. 111,· ·rt1d.1, de cu, a boca emcrg · un
domo n: ru,tl c1ue n,; uercl.1 d 11nholo d • Lt pal.1bra yut. al de la lo a,
como era rcprcs ·nrndo en los cocl1 c.:~ ind1_genas.

�Ln el plano coconcrad p r /..apara \ gu1lar, la c, rt 1,
cán má
, d rna fo.s. e cnm rcar 11 e n gro a. rl. ) &lt; mam ncaci 'n vegetal.
La · figura· .1pareccn dibu¡ada. con mav r cwdad . 1,, primera cartd,
á oc n la part up ·rior un, mirra. ya t¡uc l:i ciudad d \[omcm.:) rn,
aun9uc inlcrinamcnr \ la ·de d ·l bi. p, d&lt; del 1 u,,. R in l c.lt l ·ún, )
en la p, rrc 111 cnor o.tema una gr,rn flor. La · ·gunda canela parce e tar
. tenida por el bn he_· a c, da lado h, \ una cornucopia \' abai , luce
un,t aY · t¡u · 11 \º n d pi o ocr. fl r. La er era canda · tá adorna a por
un jarr m con un ramo de ll n.: , ,1dcm:í otra d . flor una a cada
lad ; ·n medio tiene un 1·g, ncc, tlorno caligráfico.
l:.n ,¡ plan . 11 ·,mm b anti •ua p, rr &gt;9uia om ertida n catedral
mrcnn, c. tá ·1Lu, d, al orirntc d la plaza principal. 1\p, r e con unJ ·ola
1orr , cúpula; p rada con \tnlana &lt;ld
rn · un gran rcmat •. \duná
de l. puerta prin ipal, habí, e tr, ~ los a catl, lad &gt;, má. ·. trecha. )
·le\', da que p, re u1 r '-tarl importan ia a l. c.lt en m dio. obr · e a
puert, s lateral d la f, eluda había do pequ ña · , cotana . t...l atrio
ar ·c &lt;le b, rd .
En el plano ·ncnntrndo en 199-1 la catt:dr, 1 e th mejor dibuj da.
() c.:nta puerta con cl.n az&lt; n ) arco de mcJ1 &gt; punr&lt; ; ,·emana del corc )
gran remace d im, fr &gt;11tc; un,1 t rre o amp, nano ~ cúpul,t. \ amb &gt;~
lados d · la pu rta central la. d puerca n la b;t e· Je l. corr s . on
m.1 ango. t. . ~ mene , Ita • re ·aleando la puerta prin ipal con u
el, \'azÓn. \1 frcntt: del tcmpl &gt; stá el atri . in I ard ·ar con Yi ·rn la
[ laza mayor.
11.n ·1 phLn anommo I d1buj &gt;de l.1 capilla &lt;le la Purí ima ·s 1m1}
. enollo: t1en nan abm &lt;l. da camp..tnM1 &gt; con dos p 9u 11a ventanas ~
una crur un ·trech cuarto an ·o hacia d nort 'ra. yutza. l.t sacri. ua.
En el , tro plano, d d1I uj e. más dct,1llad : ·1 camp, narto ap, r e m:1:
" '1l1d , con campanas , cuatro \ Lnt, nir, ; la única n,, • m:nc , 1 fr ·nt un
d ·,. lo fr mci pici&lt; ) ti fü ·idt . ten u una diminuta úpula llu remata
un.1 cruz; 1 u. rt&lt; imado al nortL cua&lt;lrad&lt;J.
L~n el &lt;libujo tlel ¡ al io l l ( bi&lt;;pa le , 9u, ,1pare e en d plano
númmo. lo orrc 1&gt;r 'S a , mi o, 1, de s ti la es ·altnaca d hl fachada
pnnc1pal I ien ·n uatro are &gt;. ad, uno m1emra JlK LO el otro plano on
rr ·s 1 ,s ar ·o ..
En I plano 10ón11nc l. apilla &lt;le anta Rjrn c. t:l . nuac.l.1 n la
e quin. noreste de la. actuale , lle I o tor .O"-S ) Padre Jardc'in (anee·

catnp()). En I pLtn &gt; &lt;l . ub1 rto n 19
,
por l. mi ·nu e, JJc dd Padr. J l .
l,. ubica la má al oncnt
.
' e ar on, t mcndo al Ir
li
'
hn d pL no anornm, ·I ali . ,
,
nre un amp o am .
on lu ·e en la actual 1. ;\f , e c. ¡on c.¡u . ho, e la call D tor )
'
, ex , atamoro l, le ·
,
cntr la caUe. Matamc ro ,. \lJ ..d ,
tr t¡u aun n e Lá uazad,
tl li nea&lt;la la . iguic.nt cu tdra · ,I Den c· ~ 11 el otr.º P1 no ~ a aparece
.
1
, , 1 &lt; tor o. . ha I el
m nc1&lt; n~t o tramo entre :\far m r &gt;s ' \ll nd :
.
nonc, "' a 1
. [, n. ·1 anc'm1mo b a tual call~ d , Lua;ua
.
an hanc1&lt;; o (, hora , , emda O
)
. • que s inici, en la de
aunque de, ,·ián 1
,
campo concluye en 1, d, \U ·nde,
, ' o e un c &gt;no rrc h&lt; ha ta d
.
. .
uac.lra ma ha rn d cauce &lt;l ,J •
• P ment
ntrnu un,
Zua;.,ua tcrm1n.1 n l 1 d \U .e dno ama L~cia. l .11 d crn plan fa c, 11
'
L '
1.: 11 e ' ·u conunu· · , 1 .
aun no e tá tr, z, da.
·
aci 11 1ª t ~J cau e dd río,
En d mcncmnad, 1 n &gt; u, • .
• rranza e im ia en I e
. d. 1º?1mo, l,1 actual alle ,apicán 'milin
aucc . no anta
t.;
rccra, hac1,1 ·1 nunc uarn ua i
.
'1
•• nn,1· r corr. en líma
E 1
' ,
e m. ' onc ll\L n la ·n n'd p d \
~n . otro plano la mcnc1 nad calÍ .
1 . '
J , ,a r
Iier.
tra,·ec o t: dcs\'Í aJ
I
llene a mt m, LXlcn.·1 n, P r u
r ~Lamcnt, h ·ra. 11' ti' Pact1z\,1lr a :l\enid,l Hidalgo para c ntinu. r
'

'

1

..

,

La.- numero a,
1
P ano c.-ncomrado
p r
•
P1ano anorumo.
D ifi r n ta

c1r..

1cr.

'

•
•a tc1ui·
, .l. e&lt; ,man
c.1e ponit·nt , orr lllt:. Ln d
L~apata \ gu1lar
.
apare: en mí n ha. c.¡u n el

ntr lo d

'·

plan

an ' nim

Hcm ~s dicho t]llC, adcmá dd plano dad
193 el arc.¡unecro ~J, ra ' l d
.
' conoc r p &gt;r Rod Ln
l 95 ) \ 1959
. _" . ' . t.: P· n: Tapia pubücarnn H.ro ca ·i igual n
·
' re. pc:ca, am nt
c11aJarc: • J
J
pnm ro' d publ1c1d
1 .
, , m &gt;. a Jl.l!1a iforcncias nLr el
·
• 0 por o. otro do, aut re ·.
O b n tare lfU ·, n d tirulo d 1 1·
dontlt dice t tuaJmcm . ''/4, rlá,. (. l l
p, no ~ublt aJ p r Ro·!,
11
la · p ¡. ¡
1 •
•
t:n -, an °) tJ· "b,11 ddptm q
- ,h "
ª ·1 ra i.ltll del están ,·unt' s' · ¡.... n ·1 le¡.,1,lora , Tapia. e a p j· be oc11,,t1
... ,
· parat1a , apar ·ccn 1 1,... , 111,e
'
•
a
a
ra
e~tan
1;1 (
tn 1-, 1' tn o) 0 l · d.¡ •
,n 1a.., p. l.tbra q. e hai h '·q ·• \' l ., '.,
. o 'ltll t pi.ro q. f oafjlt1......
d d •
'
. 3 L apa r ·ce
mo .. ..
l .
on e lice m," ddant t1! mepodrd la' &lt;1, f·t1e .1:b . d
' ac cmas,
rn . ,
.
' 7
UJ UJ
íl 0010 " " .
d que publicaron M rn , Tapn l1'l\ Jo- .
.
un, coma deb:11'0 d l"s , I· b
/
. •.
,. go par ,J . a
"· P•1 .1 r, 11 mr· Di ho' rasg &gt;. no aparecen en el
Pano
1 c.¡ue die
' onoc ·r pe r pnmcrn n:z Rod.

·

· • u,

�l .a ornamcnrac1 n d la carr la. en amb
plano no e la
mi, ma, pue: ti o alguna ·ariame n l dibujo.
) j de t\gua d 1onterr ~ e taba circundado p r 1, . actual
e, 11 d t\11 ndc al norte y Matamorc al sur, la avenida Zaragoza al t
,. la call E cobed ) a.l
ce. En la cartela explicativa de ambc p~ao
~ tá cñalado a.í: ' . !JO de ,,guc111111i ~~ra11de_y pm11a11ente". • n I publicad_o
p r Ro 1 lo ñalan con la l tra
. ., jgnificand I_a_, 'V'. ~u:, d rna
d er ¡ jo de J\gua de la iudad, era la "co11;pa11~cton ~d1v1 1 n)
las
aguas". in embarcro en el publicad por\[ rn y_Ta_p1a lend z, d b1~ a
)a qu la 'V e. tá mal dibujada aparece de la s1gw nte man ra: .1 , lo

1e

cual no ti n
ntid .
n la letra P . e indica Yari, - ,· ce., n am o plano el trayect
d l río anta Lucía. ~n \ de .M )ra \ Tapia i1éndez apar ce una de dicha
l tra ca ¡ en el cruzami nt d la , ctual calJ Zuazua c m 1 cauce d 1
rí , pero n n 1d R el.
··
d una . ola nave ab ,·edada Y
La capilla d 1a P un.1ma
campan rio r macad en cruz, ti ne,
.
, lh rid que era, quizá la acri. úa. En el plan publicado P r
1,
dich cuarto apar ·ce dibujad &gt; corn . i hl'.bi ni. id&gt; ~uy ang, ·to. b~ el
que n:produjer n Mora y Tapia M · nd z dich, habtta~on e, ma amplia.
¡0 dllda el plano publicad ) p r M ra y Tapia 1endez n _ c. el
mi m dad a conocer p r R l como pued not. r e n _l tamano y la
ubicación de alguna ca ita choza. o jacal qu no on iguale. en l .
d plan . Hay rro d tall . que 1 : h, cen di(er nt .

!

Los uatro plan s
os refcrim s a cuatro plan)' de Mont rrey: el &lt;lado e noc r
p r Ro I n 19 8, d publicado por 1 tora (1950) y Tapia ;\léndcz (1959)
¡ que público Tapia Méode7 en 19 9 y_ 1_996 y el encontrado por Zapata
Aguilar n 1 94. r in1runn tiene fecha rn_ llrma.
.
Adn:rtimo que lo plan . publicad p r ~1 ra YTap1 1, nd z
n l 50 , 19 9, es el mi. mo, el cual varía en algun s d talle r -p ~cto al
publicad~ por R l l en 193 . 1.os qu incluyó T·ipia \{énde:, t:O L,
Pmiri111a. I /isto,ia... (19 1 9) y D011 udrh A111hrosio... (1 96), ~amb_1 n e el
mi ·m y &lt;li fi re :lel d Rocl y del publi ado p r r rora y Tapia kn&lt;l_'7.
11 m s 'ñalado alguna clifcrcncia. c¡uc hay entre Uos. Pnmer
ncr el dado a conocer p ir Rod n 19
l 1:nc mra&lt;l&lt; pe r Zapat,
69

guilar n 1994. Tambi · n ha~ discrepancia. emr d pul licado p r Ro 1
y 1 qu reproduc n l ra y Tapia M 'nd z en 1950 v 1959,
re. p ctivam me. Por último, citam alguna ,,arianc s que h;y en el
trazo de Jo, calle , en lo plano. de Roel y Je ¡\lora y Tapia Méndez,
re p ero al publicado en 19 9 y 1996 por Tapi ~Iéndcz.
J plano encontrad&lt; 1 r Zapata guilar en 1994 también tiene
algun •. nriance. r p e a lo. tro . ' n ' re la calle Zuazua termina en
la d \ll nde. E. decir que no ti ·ne la Je Ytación que paree n lo de
Ro l ) de M ra y Tapia M 'ndez en los cuales la call Zuazua,
pr I &gt;gánd . e una cuadra concluy en ·I río , nrn Lucía. En el publicado
p r Tapi i\Iénd z, en 19 9 y 1996, Zuazua e' lo llega ha ·ta la de
i\Ior fo ..
,n d plano h, Uadc en 1994 la a,·cnida Zarno-oza l rmina en 1,
call ~[atamoros, d ocle . d ,ía ha ia I poni m . e m· r ·da en una
v r d., y va ti ndo el j &gt; d Agua ti 11&lt; nterrc), ntr ne, e&lt; n la de
Allende. . í apar ce c.n los plano &lt;l Rocl \lom, Tapia ~t · ndcz. Pero
en el publicado en 1989 , 1996, Zara 1 za 1ermina en la actual ay nida
Padt· • Ii r.
I
Ve, mm, como era la '"r-i11tltu/" de ~[ont rrey a fine. de . iglo
~(Vlll, ba. ándon &gt; n el plano n ntrad &gt; n 1994, qu stá mejor
trazado que 1&gt;. &gt;Lro •.
El plano i m: en la patt infi rior tr . art las o rótulo. con notas
xplicatiu . Y ,1 xt'nso títul sigui nt : .\T(lpt1 dt la sil11arió11 de la Ci11dad
rle 1o11tern:}' del J.\11ero l{J.'i110 de uó11. F./ 111í111e1v de casas, de Jtirales o chozas; el
de paz.os o 11rm'cu: ,m·qmas dt t!t'flcJ; l'&lt;Jras castdlana.r qm co11,pn11d1 d1• mimte t1
ponieule .Y dt· 110111• 11 sm;· !t1s diferem"ias q11e llt!)' del piso r¡11e ompa !t1 cti1dt1d e11 el
estado pres111l1 t¡/ q111 podrci !'11 lfl .r!frt•sil'() ,a ortografía la h mo.
mod rniz, do)
La traza de la p ,hlacion e ·r, ba limitada, al nort , por lo,
primero tramos J l. , cru,1-I calk \llcndc \' el rí &gt; d anta Lucía; al sur
por la calle de 'an Francisco (Ocampn) )' el cauc
o del río ' anta
atarin ; al e te, p H' l.t ahora call Diq!;O de \Iont m,, e r \ el icado
cauce d 1 , anta ate nna y. al o ~. te, pc~r la caUe aribaldi.' En l 91,
fontcrrc) y u 1uri di ción L nían uno cinco mil poblad r s.

699

�Fuera de e perímctr al p nieol , . taba la capilla d la
Purí ima 'qlll' l/a111a11 de la Zapatera" Y, aun má lej , ''el palacio quefidnicó

el mior Obispo l 'er¡_f'r en ,ma loma... '

~a I bi pad .
~n la cartela
da inf rrnación muy interesante.
menc1 na
n primer lugar, la anti rua parroquia o catedr I iot rinaria. Lu o L plaza
principal, 9u ra cuadrada, con ciento • treinta Mras de claro". tr edificios
religio
eran: 1 e nvcnto d an --' ranci . co la capill de 'ama Rita 1
igl _ia "caítlll" d an Franci. c raYier, gu h bía . ido de lo je uitas; 1
palaci epi. copal la capilla de la Purí. irna "q11e /la111a11 !t, Zapatera" y l
pala io del bj_p Vcrger " 1:11 1ma /0111t1". ~- tá cñalada, aderná , la ca a
d alf' r z real Oc é Joaquín anale ) pero n s citan la. ca a r ale.
(antiguo Palaci }.lunicipal); "itua&lt;la al p ni nt de la plaza, que n sa
' p &gt;ca . taban rece n truyénd se· ni el p, laci de lo. g bernad res,
ubicad en la crual call -&lt;,scob d al p )nienrc de la plaza de pu ·
Uam,1da d , Hidalgo, ni la capilla d la Virgen del Roble, a :tr, muro d
la pobla iún cuya con trucción lluizá ~a_ había inicia&lt;l .
.\ c mento d
an •rnnc1.c c ·run n la actual a,·enida
( ampo, dond • ahora e. tá el difici del írculn 1 1 rcantil 1[ucuali t .
L capilla de • nta Rita ·e ubic b n la e. guina nore. te de 1,. calle:
ahora nombrada &lt;le\ Padr Jardón (ant s camp&lt; ) Doctor &gt; , • La
1gl ._ i d
an ◄ranci. e Ja\ier n la e (¡uina n ro . te d M r lo. y
b cob do. ➔ l pal ci
piscopal en la squina de ~lor lo y Zaragoza.
·olindaba ,. te al oricm' con la ca. a dd ali/ rez r !al
nale , . ituad,
. obr la mi ma cal\ de Morek · . a la antigua alle principal. E ·t s
d s últim
pr ' d1 ), le,·ant ' la finna com rcial alina y Rocha u
mod rn edificio, in, ugurad a fines d 194- ) b y desaparecido.
En I plano , paree n las calle que c rr ·n de ori ne a r ni ntc,
a. 1 c 1110 l call j ne. ·'qHe c1tral'iesa11 lfl iudtJd de , 'orle 11 Sllr... ' y la.

"rntmdas J' s,dirl(/s" l I s , min &gt; real s.
ciran la ierra , ladre ~)' lo111as q111 c~v,m dr Poniente a ,ienlf' " o
·ca la L &gt;ma Larga; el " en-o llll!Y tillo que /la111a11 dr la Silla" y el rro d l
Top , 1cual •tfisht dos_¡· 111edlll /~guas di lt1 iHdod'.
die gLt había \·einútré ac 9uias qui: cira111da11 (1 toda /11 ci11dad,
por sus mdlro p1i11cip&lt;1les 1111J1bo.r, }' ro11 que &lt; ahaslH'rtl los rerinos •: T mbién e
hac r fer n ia a ' rdenlo J' m,m pozos o nonas q11e so11 los q111' htJJ' n1 toda la

Ci11d,1d".

Al ur y oricnt d la trua e taba l ' Rí d, 5
.
de Ponient, ,1 01ie11te, a o,illa de lt1 i11dad'
o e onlti Cotormo que com
part del añ .
' 1cual permanecía . ec la ma) or
d
_Al ~on aparece ! llamado Oj , d ,\gua d J iont rr '
ene mina o/º de t,g11t1 ""!)' .~1t111de_ rpmlltmmlt' '.
) 1qu
lo dmanantiale qu brota ban al poniente d la p bl . '
. , r\llam
ram b1 n
a O d,
L ,
ac1on
.
.
anta UCJa, l ), d ignan a í "r , . .
111ed1t111os )' perlllam:ntes ,, e ,
. .
,
anos q¡os de r1g11a
rí c.l ; 110
t L .
.
esto e t1gma un r rrente al l]U
11am ,
. n ª ucia ) qu
n e. te plano
d ,·
, ,
los referidos ryos el que ¡mitándo.t
l.
· cd, signa ª i: ./ 117'qyo q11efor11111

a i,1;0,pomrse r;II el d, ' e·

, ,- e r~II ~s '{~/fas
e , &gt;Olldl \..Ofllmln '
d

el grallde, hllffll 1111 do hll !ti lleoar
d ¡
ó
ojo de agua del poni nte ha. ta ~l ~ . ~ qu , e e e d nd nacían l
I
arr ro , &lt;le j ah · h
J\gu,
rand
e le llama
.
:
'
,
e
l
a
ta
su
ncuentr
con
el
d
den mm no.
atarina . le
Tambi , n ap, rcc n, fu ra d la ciud, &lt;l do o· d
"
r/, dirh() cenv (del T
) " .
., l
e agua az¡ifrosa,
opo ... ) otro de «gHa dHlre, peq11e,io v

q11e /l{ICfll ni pi1
pem1af!e11/e''.

afirma qu I pala io d I bi
V
llamad d 1 01 i adc
,b
. -~o . erger, en el cerro ahora
la plaza . . aJ p ' : ta a a tre mil set cienta varas d di tancia de
, , pnnc1p, ) u pi O h .
. .·
.
d L ciudad )' d . ~ plaza. ' e enta ) siete y media Yara má alto 9ue el
e aña&lt;l que, d le .el p,intit.i(J ., d 1 . d d
.
co11¡p,1rlirión" c.li\-j ic'n
r'
d r1
ª
ou ª al on nt ha ta ''lti
.
'
pa1t
e agua al p nientc h b' &lt;l
·1
tr sctcnra etenta vara. \ de ,J in d' .. '. d 1
, a rn
. m1
citada loma, cm . do miÍ ' e
d in _1 n e '~~ hasta l pi de la
di h
nra) o , ar, . dv1rt1endo que d d 1
cd. re~ rt d ·l agua ha ta I pie de 1, l ma el pi o e taba diez .
m ta ma alt \' de &lt;l I I d 1 .
ara. \
vara. ,. media R's 1 , d ' ~ ~za e , mda~I ha t, "lo co11¡po11ició11 •: nue,:.
obla~·,
. 1 ..u t,tn "eintc vara de diferencia · ntre el centro el la
P
d 1, lom, ''n ;.
I
.
'
1 n Y e pi
te111pemmmto ''.
rºr o ma se e:&gt;..pe1111Je11ta o/ro disti11to
. La m elida d la p bl a ' , n d mene a p nient (d
·1
tre ocnrn et nta ,·ar s)
11
,
m1
.
.
a, se c,·o a caho n ' lig11eo recia" Teni Ümit , al rt ntc I m . .
.
•
•
a como
al norte \b 1 ~ anz,ma compr nd1da por la actual caU de M relo

?\l
·
ª00
ur, el cau. d I anta 'atarina al e te o·
d
r. mtcmayor aJ ,e • t ..' 1a manzana . taba d1v1did,
. . . por una calle e 1egod ,
tl n una l tra ma ,
. poniente de I . di&lt;lrra a),
•
yu cu 1ª T · ·l ¡·mut
nalad por 1 •·
.. ,
a me a e ta
a C{IJJtpa11mo11 di' la.r ll)!,lltJS", cercana ' la capilla d La

01

�Purí una la letra V. La mt:di 1ón d . d d r pan d 1 , gu ha ta ·1pie
d I, 1 ma e.Id 01 i pad aparece e n la letra ·
" . .
mó, p r últim{, 9uc la ciu lad "ti lit di ,mrho ·., ~1 nra
s nr, 'i', ra . _; ta m d1da
llc\'Ó , c. bo teni ·n&lt;l como hmircs la
acrnal ali \llendL al norte. d cau del río nta at rína , 1•ur l. call •
Di o d ~Iontemay r al e re } D &gt;etc r e • al o · L ; al norte y • ur , tá
eñalado l limit &lt;le la m clic.la e n la I tr:i ma)Ú. ula L.
M: d una el ena de pu nr . cruza! an el rí · an a Lu ia la
acequia , cal!
) camino. . r
d · clJ s aan, quiza lo.· n:1,1
imp rt nt s: un
br l , ctu, l e lle aribal li ) una má ·n la aY nid.
Jua r z, ambc . c ru rruid en u cruz ami nt e ,n la call Allende q~e en
cr. mo , un n e raba trazab. pue · era el cauce d I anta Lucia. El
rr pumte &lt;l!.!bió tar entr la allc: D t r
• } Di &lt; d
7\1 nt may r, probablcmcnr , ·obre la d Juan l rna I Ram · n, .qu
rampe
e t, ba trnz da ) qu · . i ru , , pro. ·mad m ·nt , el , nugu
t irr ne c.l 1citado río. umro puente. más pcqll ·ño .. e hallaban al non
&lt;l I j &lt;le \gua d la 'íud, d entre la. ca.lle · Je .\fü:n&lt;le ) Ju, n I gn. io
Rarn · n. ) rrc n d cruce de l. call ·• de pue llamad, . Mina ) J.l.
R rn · n que aun n &gt;, par e n lrazada en l planc. \1 p nicnte d ~a traza
urbana había ,., río. pu nt , en la. c rcanía d ·I ccrr Jcl ( )61 pado.
olo do. puente crn7.. ban d río ant, ,¡ltarina, frente la cru. lc.
aU, Ah, ·ol &gt; v 1 r 1 . al oriente:: J · h1 pobla ión.
La a cgui, 1u • ondu 1, 1a !1..la d nada a l. c1ud~d p &gt;r I obi pe
\ r,, •r e rria trl!lnt y ci. Yara m, a.lt c.¡u
I pt o d la pi. 7.,
principal. • ta agua podía U-var. e ha. La di z legua d dis~anci_a ~aci, el
non \ el ori nte. ,\1 :ur de la tr, L., urbana corría l. accqwa pnn 1pal, d
p ni ~t a ri nt . u ur o · ~fa ap1:c ximadam nte, el e pa io
e mpr •ri&lt;lid &gt; cntr la actualc avcrnda. 1lidal
~ () amp &gt;. l~a- t. u
ruzamicnto c n la ca.lle apitán Emilio arranza ·n donde e rn1c1al a la
calle an Frnn i. o.
l::n L . gunda can la de ·sr pL n
•:,¡,plJ a tiu ', la asa de un
·olo pi. o r de.: do. pi , con t ·ch plano, rn.n l,t. 'Jalmras dr p,~dra dt
r,mt1ri,1 )' 111 ,..da•·\ la \1\ 1 nd. on tcch cJ do. agua rnn In 1aca.l
o choz~. 'Jblnia,das de pa!rJJ o tJdobts · lt•dJ,1dos de )'l'ltJa o rrísrrmr dt• sabino':

11
' ) plan
ñala cho col/es pn·11cipt1les de oriente ,1 po11imlt •: qu
ahora 11 ·van I o mbr
campo , u continua i · n Padre Jardón,
l lidalgo, ba olo,
rregidora, Mor l
Pac.lre Mi ·r fat m ro · )
All nd . , \dcmá , aproxim, dam ntc una d cena &lt;le ..tolle_¡oJJu 1""
alra1iPsm1 la ri11dt1d dt 11orle o s11r'' y num r . a ,. r da. o ataj . ratar mo
de 1 · aná u • callej &gt;n .
\1 oricnre d la p bl. ci · n aun no tán trnada. las call (am
cal.l J n ) d J aranjo y .\lina. El primer callejón p r e ·e rumb )
la
, ctua.l c, U Di g &lt;l ~lomemayor.
inicia '. ta en I cauce . ceo d I rí
anta , carin ) . e xu nd haci, d norte, cruzand cuarr calle. , ha ra
wpar ce n la aClual d Padr ~uer. P r :on cinco call . i e e &gt;n idera la
t re ra cuadra o manzana, n J tac.lo ricnt d
tá diddida
p r una c,tlle e rrad . El m1 rn caU j &gt;n , h &gt;rn caU D1 g 1
M &gt;nr mayor, &lt;l viánd . e un po o aJ p ni ne contrnu u u·a, to
hacia I n rt p r . p cio d d) cu dra. má &lt;l n&lt;l tu rcc para c~zar
un puent . no. añ d ·. pué,
·mp z · a llamarla cal.le d, la Pre. a
'rand
d l. Puri:ima. ,uando el gobernad r JI rr ra y Le1va mandó
con truir n ,;ta da urbana el pu ntc ,. pr · d la PurL im, onccpc1 n,
e nclui&lt;l s n l 9 .
J . iguient
l.lej n hacia el p ni nt e la , h ra cal.l Doct r
~o. . Trazad , como la am ri r, a partir d la mar Ln n rt d I ama
atarina, ruza cinco c. lle , egún I plano , n nimo, ~ ci
gtin 1
plan d •cubi rt en l 994· rn .1 primer c n luy n I call ~latam r
· n I cgund ya h . id traz, da ha. ra la de i\11
la atenrior, para c:rmin, r en chch puente. E. te fue durante much &gt;s
ñ • , ''e/ mllqó11 q11t posn detra.r di la ponvq111,1 (. hora car •dral) ... ''
Par, lela la. a tu .les calle Di 'º Je Mon cm,
D tor o .
1gu al r nicntt., la d Zuazu.' 11. ~ada a fin . de.l :1glo , ·v1 II '
principi • d I XI · cal! d ' la ,, tc&lt;lr. l}, a mediado e.le! XL ' , d J Pucnt··
u ,r . .. e otro callejón trazado &lt;le ur ,l nort no l'. inicia a la e rilfa
d I rí , . ioo cn . u cruzamiento con la call de an Frnncis o.
extiende
cin o cuadra ha m el nort ha. La enconcrnr e n la allc c.l ,\.llcnde.
La igu1 nt , ia urbana s el cj non ·- urde la p &gt;I lación, e · a l.
actua.l a, nida Zara o7a, 11am, d, de c.l amiguo cal.l jan d ·J I de .Agua.
ale: d la igl . 1a } conv ·nto de an "' r, ncisc h, cia d non ; aen un.
xt n i •n I tn e uaJra.: y con lu~ e ·n la cal! ,\fatunor . Lu g J

,or,

() 3

�edificara
, al n rt de e ta ciudad · e 11am
,ali d e la C ate d ra I ue\Ta ,,
de pue del Roble basta 19 6 en que
I impuso eJ nombre de J · . ·
p
'l .
uarez
. , or u tlm , al poniente de la a\ nida Juárez, aparece el primer
calle¡o~ ~~zad P r e rumbo. Es la calle nombrada ahora Garibal&lt;li.
En. u U11ci s un camin
·
uoso, que part d e la qu hov e la avemda
Hidalgo y, al cruzar la d
[orelos end reza u trayecto d~ dos cuadra
c1:11za un pu nte sobr el anta Lucía y continúa hacia el n rt
bifurcándose,
fimes d 1 1gu
· 1'
" al orient
.,
.\' poniente n do calill·no .
1.'VIII era el callryon qHe sale de los qjo.r (d wua) de tmfa Ltda.... ''

de vía u trazo hacia el oriente, con ertida en una ereda debid a que el
Ojo de gua de fonrerrey impid su prol ngación hacia l n?rt~. 1
trayecto es d ei cuadras si también se cuenta la call que linuta el
costado ur de la plaza principal.
La calle E c bedo e inicia, como la anterior, en la de an
Francisco, qu es la actual avenida Ocamp . e exáende cinco cuadras y
también concluye en la de Matam ros, ) a que el Ojo de gua de la
Ciudad interrumpe su trazo. e desvía convertida en vereda o callej , n y
cruza con un puente el :ío anta Lucía. A principi s del iglo A'VII era
"el rallejón que corre al costado del colegio de an Xai•ier... ', ubicado é t en la
e quina noroe t de las calles nombrada. de pué Morel y E cobedo.
Lueg e llamó de la Presa hiquita, del Angel y del Teatro.
Paralela a la mencionada de Escob d igue, al poniente d ésta,
la ahora call Capitán Emilio Carranza. En el plano de cubierto en L994
comí nza en el cauce del río anta atarina, recorre do cuadra hacia el
norte y, desviando unos pa os u trayecto hacia el poniente, continúa
otras dos cuadras ha ta concluir co la actual avenida Padre Mier. En el
"anónimo ' su trazo es recto, in la d viación. mediado del siglo XIX
era el callejón d la Dama y, en 1 65, e le impu o l o mbre d calJe

m·

lll

Al p nient del call jón qu ahora
la calle aribaldi había
unos manantial~ que llamar n de anta Lucía circundad
por un
canlillo . que, qwzás, fue de pué ' la calle del Hospital y ah ra avenida
Cuauht m c.

pero si n el d ron t.
La actual av ruda Juár z, corno la de Galeana, se origina en la que
se llamó Calle Principal p teriorment del orne cio y de pué
:M relos. Recorr d cuadras y media, cruza un puente obr el río
anta Lucía , continúa u trayecto hacia el norte. ~ n 1 6-1 89 ra el

callejón q11e stde al Rnble, q11e /la111at1 de 1 r11eslm . eiiora... ", "que l!a1J1a11 de
uestra eñora dei 1 ogal)' ca1t1ino real del T/al!e de foli11t1s (Salina Victoria) ... '
e decir el callej , n que c nducía a la capilla dedicada a dicha imagen y, u
continuac1on el camino que e dirigía al citado vall . A fines d abril de
1793 e alud a 'una calle 1meva qm se /la a abrir que saldrá al Rnble... " La
nueva arteria e trazó por iniciath-a d l obi po De llano y ald ' s para

704

. Hcmo . mencionado nueve callejone que corr n paral los \' que
aflm'leSrJtJ_la c111tlad de norte e, sur''.· Diego de Mont may r Doctor · s,
Zua:-ua, . Zarag za,_ scobedo
ªl icán arranza, Galeana, Juár 2 y
ª~~1bald1. tr) et aun ~o ~stán trazados en este plano: aranj , i\Iin~
Pru a Gucrrer Leona V1can y Cuauht · moc.
Tr s, de
nu :' caUej nes se injcian en la margen izquierda del
rí ili anta~ Catanna: Diego de i\Iont ma)' r , Doctor o
). Capi·ran
·
E
~m o Carranza. Lo dos primero. atraviesan jete y ei calle
resp ctivamente , 11 gando ha ta la de Allende prolongan su recorrido
hacia el norte, pe.r com· rtido en do. inuos s c mino que e enlazan
parn ~ruzar un pu nt e bre el anta Lucía. El tercer callej , n O ea
apitan . arranza ' lo atraviesa cua tro calle , pues se detiene n la de
Padre Mi~:· Otr call j , n, cntr Diego de Iontemayor y Doct r Co ,
qu tambien apar ce en el plano d Crouset (1798) y ahora ya no existe
parte
cauce d l ric p r ól recorre una cuadra ha ta la· calle d
'
Franc1 co.
an
,

de Puebla.
La calle de Gal ana 'lo tá trazada d cuadras, de de la que
fue después call del Comerci r lu go \Tenida Morelos, ahora Plaza
Comercial Iorel s, ha ta la actual call de 11atam ro ·.
La calle Guerrero aun no apar ce en lo plano de 1791 ni n l
de r uset t chado en 179 . tampoco la calle cerrada Le na icario. La
call cerrada d Pará no está trazada en lo mencionad plano de 1 91

unir a 1omerrey con la nu va p blación que él había proyectado qu

•

1?

?el

~

Tres callejone al n de la calle de an ~rnncisco rumb al norte:
Zuaz~1~ Zaragoza )'
cobedo. El primero r corre cinco cuadras,
d~temend
en la actual cal! de Uend . Lo
tro do cruzan . ¡ \'
c1nco calle respecci,arn nte, pr I ngánd e n dos camino o v r da ·
con el fin de rod ear la margenes
,
de1 gran 010
. ele Agt d Monterrey. '

e
705

�.
n ·u r ' rn· 1 en la call Prin ipal
au ·nza
( a &gt;. dos au ¡on
\
.d J árez El primer cniz,
r lo ): la a rualc calle. . , kan, ) " m ' lu, e 1·1 . :'\ [ata moro . El
.
~r
, dcncne
en
•
•
l. h ira a, •md, Pacln: L 1 r ~- ·
. d
sigu para cruzar un
d art na menci ma , •,
_ .
,
egund r e rre 1a
·
. ,
, • t ) Por ulumo, 1 allc1on
•
y
nnnua
•
u
tr,
\
t
·
1
brc d anta l..ucia .
.
h 1.1 d n rt en a
Pu nt
'baldi imc1a u t.r zo · muo 0 •
'
ll
1
an
qu e • hm·. la '
an l lueg Iac; a cuales
' . 'ª' n1da \[or .
, crual a\'erud,\ llidalgo tr, ,·
.
\ Padre j\ (icrY la calle i\lat m re . l\
aribaldi hast.l l. ca1 ill, d1.: la
·
\1 )OÍ nt , d la ah ira ca
'd' rsa v aun
P
. &lt;l h , "i ·mla e tan mu~ isp
Purí ,ma \ la 1 ma d I b1 pa
'
. . 1: o la . onlla. d la
,
.
\ la alle
manzan,1 . , '
no h. n 1d d hn at ·
·
, \ s caminos \ ' r · la. ·
la
ión
la.
ch
&gt;za.
jacal
.
e
lc,·anltan)blunt
1''
u,· • · &lt; n 'rru ci ne
b
P
, ·
•
1 pat ,
,\l nort · de la Pun ,ma )
,.
, • ... ·..
la ald,. Jcl
.. d I t rr no ·rmm} incJ-.,o •
d tac, n a1 l.td, , . xucn L
l .i . l I l i p V rgcr ak un
. d Joode e alza p,ua 10 t
·
·
b
cerr dd
Pª
F l llanur, corren d s acequi ·
camin que lo une . 1 ccrn d ·l T&lt; pod. ,n~1ª
de norte d l, capilla de
. 1
te· una r&lt; t.:a c co. t,
l
u
.
dingen
h,
l,
•
n
re
.
d
I
tra
la
hc.kr,. &lt;le la 1)ffi , de
q
· b dca o , a &lt;&gt;
'• '
la Purí. ima, e n u amo ar ,
, 1 ac e1uia ¡uc c&lt; oduc d agua
M'
. na I e rr &gt; orr a • ,
bi. p, c.l . i a. re,
1 'obi o \ rgcr. L. e . terreno:' 9u
donad, ' la iud,1d p r
o ..,~; /la110.r d; 1·I 'J úpo ", ;1p, r e ·n en l
u mcntt.. l con et n n e &gt;m
bl d
anag •
d 1 . 1 XVlll prá ticamcnL de Pº a o .
plan d • fine e 1g &lt; '
.11 ·

°

\V
) ho "calle pti11cipali s", que e &gt;rrcn
\hora tr. t, remo de la.
·l"s "dt omnte a p,mit:1ilt ".
., ,ru·c·1ab t..n la
pa ral
' "·
·
1 ,\\ cnid, O amp , "
1
L1 c.l • an han 1.c
, ·a el ori ·nte .'
T ' ~ ) :1: se
t ne.\ ia luc1,
tual call , ap1t n m1 l
arranz,., •
1
, e o d 1 n , anw
.
ll .
s lkgmndo ,, t,1 c au t:
.
,
ruz, 1 a cmco c qon ·
d
· . • a n ntc, son l.1'•
_11
. uL acr, ,esaba,
P mt:n e·'
.
.,1tanna. L
aul)C n
q z
. a / uazu'\ O lCt r o. ) te~ ) de
actual · call de 1:-;cob ·d &gt;, .ar,/ )Z ·d I')' 1,1 ¡ n · n h de.: la pi. 1,
b
p·1rt1r
't"'t, l
1 orcma) r. ,\1 lle, ars . a a
o tu ·e.lo interrumpid, ) ·n LI
d z, rn roza hacia el ur,
de
1P . \ nicipal. La ce ncinua iún
1
l. d nuc.:, o pa , t mu
9 6 1
pctÍmt trn,
e\' n.
d I ali / ,uazu , ll ,·a desde I
e
( camp h c1a el e n .ntc, a parar .
ne m re d I padre Raumin 1 ) Jard n.

º; •~

7116

La ,1\ cmda l lidalg &gt; c originab. ·o su cru;,amic.:n o con la accual
de Zaragc za. t:s c.kcir ·n el co rad &gt; urde las ca a· rcn.1' (ant.i tuo pala io
mumct[ ,11). e prole ngaba h,1 ía d po111enr ' do. Ltaclras, luegi tor ·ía su
curs ) Lntr ncaha , n l.1 call Pnncip;1l lorclo '); .1mb. , m ·rtida.
o una ol.i pn cguían en lll1 larg lr::nccto sin urbanizar , nlazab:m
n ·I amino rc, I que '-C J1r11-,ria a la ,·illn d l aJt-jJlo.
L e lle de \ba olo partía &lt;l • la pi. za pnn ipal ha 1,1 ·1 orienre.
bordean lo el co rnJo nom: Je la cacedrnl
u amo, anu ruc amp &gt;. anto. \tr;n csab, do: call 1onc , .thor. calle. de D, Lor Co s \' icgo &lt;le
Me nu:m:n &gt;r, \ lle raba hast. d au t: J I r10.
l .1 t¡uc 1mm, ba .ti norte b :tntl/Illa pl.11. &lt;l , mu: o pi. za
principal e &lt;lt:nomm &gt;, a principio &lt;ld siglo . ·. · e, lle d I Ü&lt; tor
oricga ~, le c.k 1924, &lt;lt Lt Lorrc ri&lt;lor, .. olo abarcab,t lo. cuaclrns,
d d la de /uanu h ta la de l.s &lt; hedo. hl tramo comprrndido LOtrL
Zua;,ua , J:.1rago/:1, dcsapan.:cir'&gt; . 1 con truir L l,1 ,r, n PI. ;,a n
~[acropl, za dL \lontl'rr ·\.
La rrc artu1a · igu1cnte , :\Iordo., Padre \f¡ -r ~ \[. rnmoro ,
on la únjca ttUL cruzan oda la pobl,1 1ón d • oncntc a pomt..mc.
La ali Princip,11 (\[ordn parte: d I caucL c.Jd río hacia el
p nt ntt , ruz, se1 allcjoncs, la. ahora calle. D1 go 1 1\lonrcmaynr,
Doctor Co-. /.uazua, L.1r. ~oza, l:. cob ·do ~
.arman ~arranza.
&gt;minúa hacia d pe ,mcnt , ·e de·, ia p.tra cntroncaJ con la calle R al
(J lidalg &gt;) ~ u prolongación el .1111100 real a alullo. \hí · · ormrl la
law la dd \le. ón o tk . n \nwnin, de pué nomhnd.1 D g lfad ).
Pero ante t:unh1&lt;.:n hab1.1 • r..n e ,ido otro m.:s c,1llcjnnc , yu · .tl1an d •
t
allc: Principal hacu el nonc. o ca l.1 · actuah:, call ·. d · C, lc:ma,
Juar z) Janbal h.
La ,th &gt;r. ,tHoid.1 P,1&lt;ln: ~liLr ruza n u r orri&lt;lo diez
call je ne , c.¡uc , .1 h ·m &gt;. mcn 101uJo. \ r.l\·c .mdo la .tLIL ;aribaldi. ·i
bifurc en Jo amino., une tuer 1: hacia el non&lt;: &gt; d otro se dingL al sur
par, mron ar on el canuno .1 ,tltilln; c.k L "L' • dt ,pr ·nc.lt otro camino
que conduce a la cap1ll.i tk l 1 Purí m1:1. l 'n d c,;pa 10 quL e forma a
part.ir &lt;le ,anb. ld1. debido a la 11tur ,1 ·1ún &lt;lL nml e ,; amino., sc traz6,
mucho. años d ·spu • • la I lawela de: Holí, ar.
;\f, tamoni Sl ongma, como la demás .. 1 oncnt1.:, t:n el le ho del
ri . ru%a e ho callejonl's par. ntrnncar on un .unino yuL ¡ oJría ,u
la a tual a,· ·n1da Cuaubtemo .

�Allend por último, s inicia con un trazo sinuoso junto al cauce
del anta Cararina. Dicho camino parece er la entrada o salida de e ta
arteria hacia el n rte. Luego e dirig ya bien trazada hacia el poniente;
atravie a tre callejon v detiene en el camino que e la prolongaci · o
d la aCLual a enida Zaragoza, el cual evad al Ojo de gua de la iudad.
El ancho de esta cal\ . debió ser, a principio d Lsigl 'Vlll, de
diez metro ya que, en 171 al llevar e a cabo la medición del t rreno n
que se encontraban el col gio y la igle ia d an Franci,co Xavier, e 1
dejar na la calle Principal r Iorel s) "las docf' varas (diez metro) 11s11ales... "
Lo callejeo eran, naturalmente más ango. to, .

otr hacia el norte quedando otro e u .
trazó a m diad s del ¡ l XI ,
p q . no terreno tnangular donde se
.
gO
una pfac1ta.
\
t
mediado
de
1
59
.
·
"
ella AJ a . .
. ) a se m oc1ona
p/a,;,uda" refiriéndo
.
no tgwente e die que raba e 1
.;
,
coní' para aniba.... • " que ra ¡ " /, . , /, n a. exta caUe de T rán "qlfe
principi de 1 63 . l d
ª, 'P az11e a co110C1da por de San Joaq11í11... ,,
ya la nombran de Bo~,~a~ a 11110 peq11etla plaz!'ela t1ia11gplar, )', en 1 65,
1 ·

""ª

Debemos aclarar que la avenida Padre [i r ll T,
nombre , el d T rán en me
·, del
\ o, ntre rro
embargo en u prolongaa· _molna . elgeneral i\Ianu 1 1ier y Terán. in
"' '
, on 1acia
po ·
h
:
Purí ima se mpezó a d .
1 l .
ruente, a ta la iglesia de la
'
e tgnar a :1ac1a 1819 d
J •
que , 1 dio también a la pla· a d ' .
, e an oaqwn nombre
z e pues n mbrada. d Bolívar.

Ya hemos dicho qu l call Principal ( Iorelo ) y la call Real
(füdalg ) com·erg n, d bido a 9u sta última de ·vió u traz
ri inal
para eludir l cauc el l río anta alarina.
,., n el enclave formado por amba calle , e cr ó una plazuela,
llamada a fine. del siglo X llI del {e ón o de an Antonio, pu en u
co tado nort Jo ' Cay tan o de la Garza y aldé , de ca cado v cino tl
1\lomerrey, construró e] mesón de an nt nlo d Padua. ~ d cir que
el me on dio nombre a Ja plazu la. D la Garza y aldé inició la
erección d la finca a principios d 1793 y, a .u mu rte, currida en 1838
o 1 39 e valu · en ca i cuatro mil pes . (El predi 1 ocupa ahora l
hot I Río). . . n el plano d · ,rouset (1 98) aparee como Plazuela d 1
Mesón. principio &lt;lel igl XL' . denominaba plazuela de la Popa ya
9ue debido a la c nvergencia de las calles mencionada , e as mejaba a
la parte post rior de un barco. En 1864 fue rebautizada con el nombre
ele plazuela Degollad . t\ partir de 1 67 e llam plaza de Jo é María
tvl re! y Pa ón. Al tran f rmar, e la avenida Morclo en zona peatonal
Plaza . om rcial lorelo,, en 1978 d apareció la plazuela Oeg Liado.
· La plaL.uela d 1 Me.ón d an ntonio no aparee trazada en el
plan de l 791. En el &lt;l
rou et (1í98) está -eñalad I cerr no aun in
delin ar, pero con u nombre: Plazuela del fe ón.
Al p njcnte de la plazuela de an nt nio se form '-, un e. pacio
rian1,rular que perdura hasta nuestro dfa .
También iligamo que la ctual a\'enida Padre L [i r al cruzar la
call Garibaldi ·e bifurca n dos camino : uno .e c.lirige hacia el ur y el

708

7ll9

�EL PROTESTANTISMO EN MONTERREY
LOS BAUTISTAS EN LA SEGUNDA
MITAD DEL SIGLO XIX

l\I.A. Cuauhtémoc Cantú García
Coordinador Sección de Filosofia
Centro de Esructios Humanísticos

Uni\'ersidad Autónoma de Nuevo León

Preliminar
El presente escriro Ue,·a implicito un significado en el concepto de la
historia, a saber: el acontecer típicamente humano en el que Lodos
participan y se suman. Esto nos plantea el hecho &lt;le que la historia se
hace no solo por grupos instalados en el poder o en las mayorías, sino
también por los pequeños grupos o minorías, gue en ocasiones se les
rezaga, destierra o margina en el devenir social. Puede ser el caso de
palestinos o judíos, por citar algunos ejemplos, como también los
protestantes. En cuanto a la in&lt;lagación que nos ocupa sobre el
protestantismo, nos ubicamos respecto a los bautistas trazando los
eventos más significativos de su historia dentro de la \·ida nacional, cuya
irrup ción institucional se da como disidencia religiosa dentro de una
hegemonía de la iglesia establecida, disidencia gue tiene su significado
social en el surgimiento del Iéxico plural.

711

�J. Durnnt la egunda mitad del iglo ~ 'D'
empieza a notar la
pre encia prote tante en lo distinto. paí es de m, rica Latina.
ci ·no ól . i pen amo. en un prote. tan ti mo que
marufie ta mediante
la fundaci, n de igle ias locaJe ) forma de rganización in titucionai1.
~n taJ entido México figura como uno de lo primero paíse d 1
cominente n el qu e dieron las condicione , tanto política com
. ociale (con el Liberali m ), para la incur.ión del fi nómeno religio·o de
cipo prote tante que, e ·pccíficamente en Ionterrey, . e definió en u
etapa primera de organización c mo la Pli111era J¡Jesit1 E1•a11j!,élira \le.,icanr1
hacia el añ de 1864. La citada iole ia declararía u filiación bauci ta n
lb 70. P t riormence aparecerían otras forma~ de pr testan ti. mo
ruswnco, tal como pre biterianos metodista , etc.

2. Hi. tóricament la iglc ias de cip pr restante han sido conocida
como un ''pueblo del libro•·. Evidentemente la r fi r ocia no e otra in a
la Biblia como texto acce iblc a r do. el cual .e con id ra regla de f y
nonna de Yida. E to tiene un gran .ignificado para el proce tanci mo
latinoamericano, incluido ñ [ 'xic , pu
I antcccdeme a u etapa
organizacional (o institucional) es 1 colpo1taje. 's a. í que una d la
primera. noticias que tenemo: en Méxic d un colp rror (agente
tnl uidor de Biblia ) ·e r monta hacia 1 2 con Di go Thomp on2
pasror bautista escocé , qu entró por el puerto d Vera.cruz. u

L n ampo de.: 1m esagaciñn h1. róri a pocr) c.\ploni&lt;lo n d que se refiere a la prcscnaa de
rnsnano, no catolico durante d periodo de la .olorua. 1labl:un&lt; · :1s1 le un prmescantJsrnu de
ori)!c.:n no cclcsiásacu (no instit11cion:1l) 9uc e e ficrL a pee unas e ideas que de a4,'llna forma
acnen , mculac1ón con la~ docmna refonna&lt;las. \1 respecto Juho J1méncz Rueda en 5U texto
,.¡ "1111.• ¡ .\11pffrfit11J11es rll la \111l'll Lspml(J, ,eñala quL ,1c¡uello. tempr,mu, protestante· eran
J ·. de corsanos, simple viajerm o comerciante • lo cuak, "m1111tnZflll ,, dl'il11ü1rst tll /,1 ml,1
m~xiam11 bant1 15}6" ( i1:1do pt r arios .\londrag&lt;in, I ./ f,1rf(Jr pmlt!fn11h 111 ...J111,nm L,1111111
LL \ Dl~ Ill, Quiw. 1992, p. _~9), htu c:-.plicana en algun:1 maner:i d mbunat del ' amo ( Hici,,
,n \menea, 1nsntu1do por b lm1u1. 1 10n l .spañnla. \'ea e por cJLmphr Gonzalo Baa
Cam,,rgo, Prokst,mta mp1itid11d11.r por /,1 mq11mrirí11 m 1/111TJt11111nct1. ( 'lf P, ~In, o, 1%11. Tambi · n ,e
ow:de ver la rtc\·tsta Jt H1 ema Eclt:!&gt;lúsuca: / ;por,1, año l. ' um. 1 ljma, Pc.:ru, julio de 1995,
JonJc ,e publican rrcs proceso. de.:,, . pecha de lutcmni,mo t'n \menea hacta 15 ~.
l tr.uab:J de un .¡gcntt de la , nc1cdad Bíbhca Bmán1ca 1 1 ,1r. njcra \Jrugo ¡)t:r unal de Josc
l..1oc,1,1a, R,1dor Jel s1~tcma t'durntlvo t¡ue llc\:l ,u n,1mbre, habia llegado a Bueno, ,\Jrc,
pmbnblcmenre hacia 1818 t0nt.1do por el gobierno arg&lt;Cnuno para orgamzar e cud.t~ n las
c11:1k, ,e .1pltcana el mcwdo bocastem.no. Tmb, ¡o como educador en Uuk Peru, Ecuador )
Cul11mb1n. Tambíen en las ,\nnlb~ nmandn Pwrto Rico (1853) 1 Cuba (183"') \'cr llomc10
~ 'e-rrup, P11llld111eJ del nm¡~elio rll ,\lixim, CL' P. \h:. ico, 1953, pp. 122-140, Pablo De1ros,
H1JfQl1t1 d,,J lmtim1imm, C..BP, 1·.I P.1.,1, 1981. pp. 23 -269; francisco Pancrson, . l n,/1«¡' o/
13t1pllsf uwk in ,\léskt1, B:1¡,ust , p:1rush Publi hmp, l lousc, l ')79, pp ~J-24.

12

cargarn neo de libro c n, tituían 24 mula , habiendo recibido una
gund dotación de.d Londre de 1 O O Biblia y 1,000
u vos
Te tamento . ntre lo lugar que \'Í itó figuran: Pachuca, Querétaro,
Guadalajara Agua caliem
y Zacat cas. ¿Tiene alguna importancia
ocia! incl~ o _política sta primera incursión del colportaje bíblico.
·Claro que _1! J?icho colportaje bíblico en D. Thompson el safiaba un
ord~n en terrrun . de una hegem nía re.ligio a.
í, ucedería que cl
ca~ildo _metropolitano de la capital lanza.ría un edicto que con l
calificativo de delito sanci nada la compra-Yeota d Biblias. dicto
imilare
clieron d d Guadalajara y
axaca. Finalmente D.
Thomp on ali' de México en 1831 no ante d e cribir n u diario: 'no

pa~a~-á m11rho tie,vpo en estas reoio11es, antes de qHe todos ,gocen de completa /ibettad
rehgwsa. LAs restticciones )' prohibitiones que ahora i111piden la obm de la Sociedad
Bíbli~a: desaparecerá e11to11res"'. Dcb mo eñaJar qu D. Th mpson tuv
rela_c~on _con Jo é ~larí~ Luí Mora
poliaca liberal mex.1cana . D manera
on ?n _realidad una aguda p rcepción
R publica qu habrían de encontrar
Reforma PI\ mulgadas p r Juárez.

figura d alta importancia en la
qu la preclicci ne en u cliario
de la fruaci 'n p lítica-social en la
u cumplimi nt con la leyes de
·

3. De e ta manera n
ituamo hacia 1861 en la frontera por la ruta
Brown. ,;lle-l\Iatamoro c.1ue ería el e cenario de nu "º int nt de
c~l~ortaje prote tante. El protagoni ta qu viajara en caballo cargando
biblia y
&lt;le plazara por di tinta parte d l territ rio m xicano
trátaba e de un agem de la ociedad Bíblica: aotiago Hickey5. r atural
d I~la~_da, ·e babia educado para el acerdocio, p r má tard e
conYuuo al _prote. tanti mo. Emigr, a anadá r p steriorm nte a )
tados ?1do , donde p r -l acio de 30 a11
fu preclicador en
~e~
ama, Maryland 1i ouri ) lu g T xa . Hick y fu un via¡ ro
~ntrep1do: cruzó ríos y ne.lo , cerro y Uanos, cabalgando olo o
integrado a cararnna .. Fu a altad y amagado pero tambi 'n r cibid y
ho _pedad d~:ante ·us trav í~ . u ruta iba d d Tamaulipa a u v~
e 11 , xtcnd1end e a
ahu1J . También e hacía llegar a ~an LLú e

yh

. d o por Hornao \\ estrup, Op. ( //. p. IJS.
1~a
ea. e P1:dro Gnngoirc /:/ dtJdor ,\for,¡ li11pulsar th lt1 ,;111.ra M,!ic,1 m ,\J,:-.1rt1 o ic:dad Bíhl1cn en
América Launa, ~/ 1, ,/f.
; Viviendo en Tex.1s traba1i', como ~l'tnte de Li l111rria111 Tr,1rl 1orid)'. r:n 1864 había . olicitado
stiu n mbramicmo como agen e de la · JCtedad Bíblic:i Americana, m1 mo que recibió en
ebrero de ese año.
'

~

13

�inclu 'º a Zacatecas. En los pequeño poblad y rancho. s c.lete1úa
vi itando hogares y ofrecí ndo en venta la Biblia. Había quiene s . la
compraban a crédito e incluso algun s pa aban n especie. u labor era
bien recibida.
í en reporte que Hicke enviaba a u amigos a u
agencia, 11 gó a regi trar ljU en un via¡e a al ·110 vendió ha ta 100
Biblias y l 72 uevos Testamentos; cuando en Zacatecas había I grado
colocar como 5 Biblia ' y 218 porcione neote tamentarias''. Pero
Hickey era conocido como el vendedor del "libro prohibido". E o e
indicativo del ambiente ocio-religio o que e respiraba en el país. 1
respecto . in duda significati a la contra-reacción el rical: la quema
pública de Biblia , las cual s eran decomisada. a la familias. Dicho
incidentes e llegar n a verificar, ntre ott s lugare en altillo y
podaca. El ánim candent social cuya puo-na era religiosa, explica en
parte que Hickey
viera o! ligado a olicitar pcrm.i.o a la. autoridade
de I u o ] ,eón para ,·end r la Biblia. El propio gobierno d · r uevo
L ón pidi · al obierno cotral Imp rial una r pue ta aJ re pecto.
í,
la Prefectura uperior Política del departamento Je uevo León nvió
una comunicación fechada en diciembre 29 de 1864, que a la l tra d cía:

:r.

Exmo.
D. anttag&lt; 1-lickey, ag nte dt: la 'ocfrdad Btblica mcricana
de uenl Ye rk, ha pre entado a esta Prefectura do obra cuyos cltuJo
rengo el honor de acumpa,iar a V.E. para lo efecto. a que se contrae la

le} que arregla el u o de la prensa.
,on moti,,o y en virmd dt: que el ' r. Hickey solicita se le autorice para
expandir esos libros en el Departamento y tro. más qm: piensa rraer, be
creído ponuno informar a V. E. que hace y. algún úcmpo tiue lo.
agentcl&gt; de la pn paganda d I protesrnnti~mo, inrroduccn en e ta parte del
Jmperio esa clase de libros que tienen por objeto difundir máxima
ancicarólica en I país. Y corno esto pue&lt;le causar gra,·es pcrjucius a
nuestra religión a favor de la cual · .1\I. el Emperador ha manifestado en
Ji versas ocasiones un interés particular, e pero t¡ue V.E .. e servi rá darle
cuenta con esta nula para la resolución yue a bien tm·iere dictar~.

La respuesta a la. citada comunicación p r parte de [aximiliano
es n l sumo sorpr ndcnLe, pue tratándo d un emperador cuyo
ctor de apoyo en Méxi o corresp ndía a los consc:rvadores era de
e perar que u fallo favorecí ra a la única igle ·ia en el pais. P ro no
sucedió así. Recuérd . e qu el recién in talado monarca le había

norificado al
uncio J\.p tólico n Méxic 0
.
concordato (relación formal 1' .
·
q~e _para que hub1era
e tabJeciera., entre otras cosa:xico- ~nta ede) 1nd1 ensabl era que
especial al catolicismo" De man ra , la :zhertad de. ~titos mmq11e con protección
Imperial enviad . di
l ~~ a re oluaon del obicrno Central
a me an e e 'vtirustro de G 0 b
.. C
con t h· d
. ¿
ernaaon orté -Esparza
e ª e enero e 1865 a la letra dice:
'
~,~da cuent~ ~ .M. el Emperador del oficio ele I uevo León fecha 28
1.:
mesdon
proXlf110 pasado en uc
'
olicita
- H" k
'
q _con ul
. ta obre la autorización
que
L· M l . _1dc C) ~ara ~xpandir nrias obras cuyos títulos adjunta
. '. : . 1a lem o a bien dis oner que no har razó I al
proh1b1r
• _ ns Jo
eg: alguna
. la venta
. de los Libros, d e que se crarn accnd.id
· · - para
1
amplia tolerancia 9u profesa el gobierno actuals.
pnnc1p10 e e

Aquella "a111pl,i.1 tolem11cia" del fallido i
. h b
.
momentáneamente al incipiente rotestantism:peno u o de_tavorecer
Monterrey Y sus alrededores co~
I
9t se xpandía tanto en
su de tino ..ería marcado con al o en e norte e, e la R ' PÜ blica, aun9ue
la República y la política libcra/ance a todo el pa1s con la re tauración de

4. Hickcy había fijado , u re idencia en Monterr .
.
.
Toma. L [. Westrup L . 1 . .
) , .L. a msrancia de
· a 1e ac1on entre ambo. fu mediant
. .
d
nombre J. uillerm Bu ttler,&lt;1 . \', e trup era tnm1grant
.
_
d un.- ::;u1et. .e
que cuando joven había llegado al paí. n 1852 dadoe u . ongen mg!es
contratado I or un hacendad
.
' .
q
u padr tue
tri o en
.
o mexicano para que m talará un molino de
g
. uana¡uato. En 1856 pasaron a vivir en an Lui Potosí ' ,
tarde se m talaron en la ciudad de Monterrev111_
. } mas
su encuentro I Lickey v Westru : . .
l
1a citada ciudad en 1862 \ 1 ·. ' .
iruC1aron abor pros litis ta en
relioiosa trataron de
.t
1gu1entc ano, en medio de una oposición
b'
,
encontrar un luga fi"1
eJ
protestante por Jo d r 1° en . cual celebrar el culto
gobernador del e't &lt;l o&lt;lminfos, por _1 gu nvmron una olicitud al
a o e uevu Lcon D
Vd
·
e
enero d 1863
l
' · · 1 aurn cm recba 16 de
, en a cu, 1 e apuntaba lo iguiente:

Y

Los
V E prote~rante
1
1que aJ c:tlet f1rmamo , con el maror re, peto u¡Jhcan a
. ... es conccc a el uso Je una &lt;le l:t. e cue1as . públicas para ejercer

lhid. p.

'' \'ea~c Come i\lontcmmor, llirkr,' rlji111d,ulors/c. i\léxico 1962, p. lü.
- ll11d.

J _

:u egtín C~srne Monrcmaynr. /!,,J. p. 18.
Ver Alc¡andru Trc\ mu,
- C:
, m d 1111111,tr,it,
..
.111mmla ,11m1
U3P, El Paso, TL·xa • 1937.

~¡5

�nuestro culro en los días de domingo, entre mnto lop;ramo ele linar un
edificio a e te fin.
uecbmos mu) agradecido por e te farnr y crcrendo razonable la
'Suplica no duda.mu. obtenerle&gt; de \'.E. de quien no u cribimm
obediente adicto. ·eni&lt;lorc. 11.

Aqu lla minoría prote tant recibió inmediatamenc re pu sta del
bernador Vidaurri que con f ,cha 31 d enero del mi mo año, a la
letra &lt;l cía:
1 oafiqu e a los protc. tant : que aunque el gobierno no tiene, rn puede
facilitarles el uso de algunas de la. escuelas públicas de esta capital para
ofrecer su culto. protest'lnH.:.. in embargo, corno por lnB Jercs es libre
en el estado, el ejercicio de ctL'llquiera de dio. pueden s1 le, com·1e □e
establecer por su cuenca el 111 tituto que sohc1ren 12.

El gob mador idaurri ciertament no accedí ' a la p tición del
pré tamo d in talacione públicas; p ro de o..inguna manera de al ntó al
grupo prot stante al contrario le anima a e t1b1 cer por cuenta propia
u objeci'1: , puc t qu la ley I permitía.
in duda alm.ma, aquel grupo minoritario prole tant e motiYo
con la re. pu ta dd gobernador, inri' nd e amparado por la ley. De
e. ta manera .egún \~'alter ~cottn el día primero de marzo de 18.63 e
pronunci, 1 primer di. cur o pr te rant ante un auditorio como de "O
persona a ólo cuadra r media de la Catedral. El evento de antemano e
había notificado al público rn djant un anunci) en una tabla colgada
. obre la calle. En la iguient emana el de marzo, e table i · una
scuela b1blica para niños y adulto que sólo funcionaba lo. d&lt; mingo .
había he ho nombrnmi nto d oficiale v mae tros 11 • Para el me. de
ab1il del mi:rno año
e kbran cull , dominicale. d carácter
prot stante tanto en la mañana como en la, ard , en español ingl'.,
r sp ctJYament .
l r ulta&lt;lo fu la rganización de la denominada prim ra (glesi,1
r:1•t11~oé/ita 1\ fe:xit(lfltl, el día 30 de enero de 1 64. Lo primero. conn::r o.
habían . ido bautizado en una acequia cerca del obi, pado contándose

'
11 C1c:1Jo por ( o~mc \lnmcm:11 or, Op. ( ti. p. .?.U Lo. tim1,m1c~ uan en to1..1l 21. a la c~hecera:
J.imc~ 1li ki:}, T ..\l. \'\°e~1ruo, .. \f. Bunon,Ju,m \'ft~trup.John Butd r, 1::nrrc orrm.
l. J/1id.
1' \ lr \k¡;¡nJro Trc11ñ11, Up. ( ti. p. -lú; 1.1mb1en osme \lonrem.110 r, O¡,. .it. p. 21J.
11 \ ea,c: \kj;rnJn, Tn:11ño. o¡,. CJt. p. -r .

ntrc Uo a lo h rmano Jo · .Maóa y Arcadio ranga. Como pa tor d
la nueva igle ia quedo T más \ trup, a la ,Tez que el r. Hickey
continuaba n u cabalgadura con el reparto de Biblia . A fine del
primer año e habían agregado 22 miembro má . Jo é J\faría ranga
má tarde , hizo predicador pa ando a r alizar pro liri mo en anta
Ro a Apodaca donde e fond, una igle ia en 186 . ab mencionarse
qu en la plaza de la citada I calidad
lle ar n a realizar d bate
público ntre prote tam y ac rdote católico .
S. En 18 515 a in tancia de Tomá 'te trup , e rganizó la e cu la
internacional con I fin de cubór la n c idad de in trucción l m ntal.
Fungió como mae tro el propio r. Wesrrup con colaboraci · n de
conver o prote tantes mi mbro d aqu lla Prim ra [gl ia Evangélica I6 •
J\l r pecto, c mo bien eñala J.P. Ba tián 1-, 1 prOlestanti mo que
figuraba en el país eguía como esquema o-eneralizado el hecho de gue
lo templo qu funci naban los domingo para el culto,
convertían
en e. cuela entre emana, cuando a la yez el pastor l: de empeñaba
como maestro. E ta corr lación io..icial templo- cuela y pa ror-ma tro
muy bien se pu de ver en otro caso altern en 1 u \' O 1 n. ucede que
en 18 Alejandr Tre\'illO una (que se había hech pa t r srudiando
teología a la&lt;lo de Tomá ~ e trup ademá de studiar la ormal en
fonterrey baj la tut ría de füruel F. fartínez) , in taló n an Rafael
comunidad en la cual in tituyó una escuela al tiempo que fundó una
igl ia 1 •

6. "o el año d

5 el avance pro Ji ti ta n • u vo L 'n r alizad por

los prote tam s bauti. ta era . ignificativo.
habían extendido a Villa d
García
atina.
ictoria,
anta
atarrna L mpaz , Ap daca,
nt rnorelo.
ad reyta te. El dia 11 &lt;le abril del citado aii
e
or anizó la Asociación Bauti la &lt;l
ucv León integrada por ei
igle ia que sumaban n total 216 mi mbro 1q. __, ta a ociación n pl no

15

E la época en 4uc J\Ianucl G )nzálcJ. d imn amigo y compadre de Porfrno Díaz, era

Presidente d la República.

Ve. t\le1andro Trc\ iño, Op. Ctt. p. 69.
foriuf.,d m \Je.,.,.-o, l P, \léxico, 1983, p. 155-167.
18 Véa·e AlejanJro
re1·1ño, Op. il, p. 8'i. Ese.a lo ali&amp;t&lt;l fue te tigo &lt;le una concrm·crsia
publi a entre el protc~tantt Jona (,:1rC1a ,. el saccrJnrc cacóltm Lui, Marnn l lern,in&lt;lcz, que
fungía como Parroco en l,al.:ana, .L.
19 lhid. p. 251.
11'
1•

Jean Pierre Basaan Pm1t-s/011tts111Q }'

�tomó la deci ión de publicar un peri' dico para la difusión de ideas. La
re pon abilidad quedó a cargo de Jonás García y Al jandro Trev:iñ . El
primer número salió a la luz el l de mayo d 1904 con el nombr "El
risticmo Bauti.rta",qu e publicó hasta 191 , año en que e fusiona con el
"AtalC1) t/', periódico que se publicaba en León uanajuat 211 •
La proyección nacional de aqt1 lla primera iglesia e angélica
mexicana, qu lt1ego e definiera como bautista e realiza mediante la
organización de la Convención acional Bautí ta gue verificó su
prim ra reunión en la ciudad de féxico el día 14 de septiembre de 1903.
Hub la representación d trece iglesias y una as ciación sumando en
t tal un númer como de 41 men aj ro . A finales d la década de lo
treinLa, dicha convención nacional e integraba por más d 50 igle_ias en
\a RepúbLica. La expectativa actual es que a inici del ¡ re. ente .iglo s
umarán hasta 2 000 igle ias autónoma. en u admini -trac.ión y con
ostenimiento propio en lo financiero . o cab duda, e\ e píritu de . us
fundadores ·igue en pie, en cumplimiento de aquella máx.ima d J ús '7d
1

y predicad.·

Conclusiones

b) Por otra parte, el procescamism0 . . . (111st
' , .
Ba tián) n 1\1 ' .·
·
'
ngrnano
onc , como lo llama
ex.1co, irrumpe en la e ·ce
. 1
religio a. D esde el urg.imiento d 1
. . na na~1ona c rno disidcnci,
al catolicism com única . 1. . , patr.1ot1 mo cnollo e habfa po tulado
, re igion . . to e ve en 'Lo S . .
ación" de 1-.Ior ~¡
&lt;
•• ,
s e11/mllntfos de la
e O , como tamb1en e pu d .
.
consumars la lnde endenci
,
e ' er con l turb1d al
com líder a don J p
\1 a., fa. tarde el ala .con er\'adora tcni ndo
r ligión (la ya t bluc~ds 1) aman, h~bría de reiterar su ideal de una ·o.la
..
.
ª ec1 a en el prus. En 1 ¡; d
·l
.
ongrnario (incluido el baut1· ta)
d_on o ac.1u pr &gt;t tanttsmo
" ,
con su I cur
·
' Li
centro
cr ia
respecto
a la heo-emo
, re¡·1gi. a 1mperant
. o anti-cato co~[,y . de
,
•
•
t-&gt;
ma
porua en cliscu ión el tema de la libertad r ,r .
, . n. J eX1co,
e r mi tía a la cue·tión de la libertad d e 1gi_osa,_ que a u!tima rn~tancia,
inc rporada a la Declaración Uni,·ersale lºttteDncia. RhecucHrd e ¡ue e ta
aqu •U &lt;li ·¿ ·
'
erec os umano As1·
e ª
religiosa
· · .·
·
'
51 encia
pr te tanti mo n !V , ,- • qu~ ongma1:1amente irrumpe con el
.
feXJco, en la s gunda mllad del ·iglo XIX . 'fi ,
una lucha frontal en defen a de un d
l
,_
s1gru co
ad má human . En urna el .
r _e 10 qu. 1ºY. con ticuc1onal r
el derecho de cLi ·en~ en l; prot ta_n_u. mdo ongmarm en el paí ' aporta
' con t ·ucwm e una ci dad 1 al
el marco de la tolerancia no es
P ur , qu n
auténtica democracia.
mo la permanente lucha por una

!

Finalizamo precisando las aportacion más . ignificativas de e te
prote tanti m , c¡u hace Sll irrupción n México en la egunda mitad d 1

Bibliografía

siglo XIX:

B
It\RG , G nza¡o, proteslantl's e,y111cidt1dos
...
Ibe Z . ACl
por la i11q11i.ricio·,1
r0t1JJ1ertcri,

a)
on aplicación e ·p dfica a lo. bauti. tas debe eñalar e que . u forma
de g bierno e congregacional. Esto significa qu cada igle ia local e·
autónoma y se dirjge dcmocráticamcn e. o hay obi pado, ni presbiterio.
~ to tiene un gran significad social, si tomamo en cuen a la
con0u n ia de las trc m narquías ·n la ida d
léxico: Azteca
:..spañola ' atóüca. Euto re. ultó n lo virreinal imperial o dictatorial
inclu o, lo presidencial. De manera qu ·, hacia aden ro de su iglesia
local · los bautistas protestante tenían un v to (que era sufragio
efectivo), por lo que aqu \la comunidade de carácter r lip;ioso se
con títuycr n desde un principio, en omunidadei; educadora. en lo civil
re pecto a \a democracia. E to foe releYantc para un período como el
porfiriato· p ron meno · re\ vante I s parn el lía de hoy.

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· ·¡

·

lejamlro, Ci11me11!0 A11os en eI imms mo

BP, El Pa o, Texas, 193

.
U , · ,l, P, ;-.!' x.ico, 1953.
\'{ , TRUP, Horacio, Paladines del mmgr/.10 en· e.,,m,

LA HISTORIA EN NUEVO LEÓN Y EN EL
NORESTE: ISRAEL CAVAZOS GARZA Y EL

ANUARIO HUMANITAS

Dr. ;\!anuel eballo Ramírez 1
1 ol gio de la Frontera one

IIace p co má d cuar nta año en ag sto de 1959, inició d mr de
lo pr yect • d la entonces ni,·er idad d
ucvo I ón el Centro d
E tudjos Humanístico (CEH). AJ mi m Li mpo que el EH ,e inició
con '!, al año igwente, la publicación del órgano gue concentraría lo
trabajo d investigación realizado en el Centro y que aJbergaría
también artículo d inv tigador im~itado : el A1111ario HHJJ1011ital
decir d J fundad r y director del
11, ] doctor gustfn
Basave emández del
aJI la nu va in titución nacía como "un,
e peranza mexicana e p cíficameme neolcone,a' . Y era una esp ranza
porque, como también a v raba u djrector, llegaba al mundo
académico en una ép ca de crisis, caracterizada por 1 debilitamiento y Ja
di torsión del raciocinio, la scla,-itud de la técnica, la xtrover ión , el
1 Tr

person:i he tenido pre~ence~ al reda tar eHc articulo. D esde luego al profe. or l ra 1
:wam Garza con quien estoy en d uda mtelectual de dt mi mgreso a F.! Colegio de Mtix1co,
hace más d 20 año~, con Cd.o Garza ,uajardo (qepd) porque, generoso como lo recuerdo, fue
él qui ·n me obsequió la col cción de Hm11a111/11.r \ wo Humberco a.lazar porque me a\Udo .1
descubrir la importancia de H11111t111;1a.r para la ~,da intdecrual del noreste.
2 Alberto García
ómez. ·\ 10la en el XX aniversano de la fundación del Cenrm de Esn1dio
Humanistico ", H11111a11itns, o. 20, 1979. p. 7.
2(1

721

�.
.
ntos de disipación la P, rdida del entid del
\·oc no de lo mstr um
·
rta pen ar y saber
.
uruver
o· y en st'nt is , porqu al parecer ya no unpo
sino vivir y er eficiente".
C
d
tudio 1:--I umaní ti.ca ' con
La re p n abilidad d un entro e __,sd
~1 n
se limita al
·
t las cri i del mun
acturu,
u diver a ec':1ones an e • - id de lo fundamentos de la c.ri i y de
eñalamiento mas o menos luc
,
rometid s a r afirmar
.bilid d
de uperarla "'stamos e mp
las pos1
a e
d d. la belleza y los demá valor s etern s en
vitalmente la verdad, la ?ºn a
lim iándolo d
todo lastre
lo que tienen de imperecedero
P

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circun tancialJ. .
e r Dría el d ctor Ba ave y por la cual s
1 a s cc1one a las qu
. .
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arú rico ran cuatr :
EH
intentaría
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sarrollar
sus
ob1et1
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d n hubo
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e
.
.
. .
cial En ese nusmo or e
Eí I tr Historia y t ncia o
.
Fil so a, ... as
d na d la seccione : para Filo ofía el prop1
cuatr respon able de ca a u l li • . do Juan Antonio
rala; para
. para L tras e cenoa
-al
1
B
doctor a a ,
G
. ◄ para iencias oa - e
. 1
e
Is 1·ael avaz
arza 'i
Historia e pr te or
•· ·
ta.uró para la
reía Gómcz Tamb1en
in
b
licenciado Al eito
•a1 de la u e responsabiliz ' el
· , del Antfmio la ecc1on diton
9
_
pu blicac1on
correr d lo anos 1a
.
. d Al~
Rangel Guerra.
on e1
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ltcencia o
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bl e ·inclu O el pr pio A1111a110
.
fu
b. ndo de responsa
secoone
er n cam ia
: dicidad anual
.
l
. era que tu o una P no
ha tenido do epoca : a pnm 196 , 1981 · en ca primera
. .
·¿a . or 22 años e dea.r entre
)
'.
1runt rrump1 P
_
b. , el nuario H/{JJJamlas de 1990 que
etapa es m nester indwr tam ~en
.d
198?4 l a eminda etapa
br ·,
t rrump1 a en
- · ~ · n
intentó recuperar la pu 1cac1 n in e . -, d l Cen . de
studi
. . •, en l 99 con la reorgaruzac1on
.
,
D
e llllCIO
l
bli . , del nuarioHumamtas num ro 24. e
H
, tico y con a pu cac1 o
d.
umaru
. e han sido lo volúmenes correspon 1 nt s 9u
entonce a e ta. parte, 1 t
.
al iniciar el primer ,·olumen
I-fuma11iía.s ha publicad . Por oertBo qu_ l pr entaba c n un pr faci
di
199
1 doctor a ave o
.
el
c rre . polnb e.?t a , etapa del Anuario H11111tmitas". "' te prefacio . ra_
gu tJtu a a r ue, a
L b'
blicado 3 año. ante , 1 bien
doctor I3a a 1 1ª ia pu
.
1 ·
ec que e mJ m
' I" . d la ituación mundial corno la
incluía nuevo el m n o . para . u ana 1.1 e

ª

.,

.·

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· •
1--1 umam ocos

de la

nivcr~idad Je

. d d 1 \'alle "El Cenero de E tud10.
; i\gusún Basan· Fern: n e1. e
•
- ,. 1-:J
"t
' o 1 1960 PP· 5-6¡
d no e\
Nuevo Leon ' 11mt1111 ar,
: ,
'
• General de ¡ /111111111it11.r explicaba: .. eanu m .
' :on una _t:s~1crn aclaran?º d ºº:Cl'~e J'J82, con estt: 1!11111rill ~o. 23"'. Al _mismo ncmpo
en el ano
.
1 publicac16n .. \'ea e H1111111111tt1.r,
quehacer ed1ronal mterrump1d
- p·:mas
• 1..nn •ma el apo\(J
ngradecian al Rector rn:gono
. para a
~(l.

23, \9()(1, P•

r fer ncia a la i11/emel y a personajes como fartin T uú1er .l(ing~- Per J sin
duda la intención d reanudar H111}J(mitas era parte de aquel anhelo
riginal qu motivó la. creación d l entro d , tudios Humanísticos en
196 : la crisis generalizada de las ociedade . Y ahora afrentado a la
cri ·i. fini cular. El mismo
H en sta. línea d tgumentación
rganjz · en el año 2002 una erie de r flexione sobre este nuevo
a p cto de la cri i de la que n ha salido la humanidad ahora aumentada
p r el terrorismo el rem:e. de los enfr ntamiento · por cuestione.
' tnica y religiosas, la de trucci · n de la ecología y la falta de con trape. o
a la políticas de lo paí ·e. podero os. El evento e desarrolló dentro del
estival Alfonsino d la niYer idad ut, noma &lt;l
u ,--o León en el
m de mayo d e. e año con el título gen ral &lt;le ""Diálogo intercultural en
un mundo globalizado' .
Teni ndo en cuenta las do época de H1t1JJanitc1s se han editado
un total de 30 ,~olúmene· 1 que ya r pre nta un import:ant acervo
para la inv cigacióo humanística promm·ido por la lT niversidad
utónoma de i Tuevo León. i bi n cada una de las secci ne ha
guardado una identidad propia, . necesario re altar que H11111mlitas ha
sido de d 1960 un foro importante para I desarroll de la.
humanidades en la región r en el paL. Ademá. de qu ha conservado una
relación muy e trecha c n uni\·cr idades e in, tituciones acad · micas d 1
xtranjero. Por su páginas han recorrido fil· ofo ·, literatos y Lingüj. ta ,
hi toriadore , científicos
ciale y otro humani tas d relevancia
nacional e internaci0nal. Aunque la pr ocupación d este arúcul e
e pecíficament , la historia no pue&lt;le d jars de re altar la pre encia de
e critore. e im~eLtigador , que ha tenido Hmllanitas en orr s camp de
la humanidades. I &gt;
éste el lugar para hacer el análi is de b.s
aportaciones que n Filo ·ofía, Letra y Ciencias aciales ha h cho
H11ma11itas:. pero ci rtamenre ha) campo abonando y abundante para
gwen empr ndan esta tarea.

Historiografía de Israel Cavazos Garza en Humanitas
La participaci · n del prof sor Israel avazos arza en H/(/11tJ11itr1s
ha ido d do. manera : 1 rimero como j fe de la ección d historia y
como autor de artícul s en sa mi ma sección. De lo. 30 volúmene que
5

Agustín Ba. a,·c Fcrn:indez del \'all~. "t'\ue,•a etapa dd Anuario Jlumamlol', 1/¡¡111,1111/as, !\o. 2 ,
1997, pp. l l-- 1-1.

°'.

721

�ha publicad Jlllmanikls 11 25 de ellos ha p rticipado c m jefe d la
sección )' en 23 ha int rvcnid como autor.
L no habla d una
pr ncia mu~ ignificati,·a tant por el liderazgo ) la co ~dinaci ' n d
Ca\'azo. Garza en lo e n cimient
hi. tóric
promondo p r el
otro d E tudio Humani rico como d su int ré p r la hi l ria;
e p cialm nce por la hi t ria d l nor te n
n ral e mo d
León en particular.
n ju t mente t &gt;. d - apanad s de l que no. cupar roo. a
c ncinuación. El nore
mexicano ha ido analizado por ª'", zo arza
en difer nt . contenido . En primer lugar n l a pecto de la. fu nte
para la evangelización parti ularment r ferid &gt; aJ iglo ~- En un ágil
r cu neo, te aróculo d l 9 U Ya al I ctor p r lo, di,-er o. e pací
del nore t , incluido Te. as, y p r a pect
r levante com la
fundaci n y bi grafía &lt;le lo mi ioner y la 11 gada d lo tlaxcalc ca
a la región 6 . Por tra part muy intere ante r ult el mdi de l 964
. obr la in ur.i n d l . indios o el oor st en el igl 'l ' la
influ ocia qu ejercí r &gt;n n la f rmación d 1 h mbr d I n rte, la.
causa qu motivaron u irrupci · n y xt rm1ru , y la U gada y
tablccimiento d nueYO grup • e mo J
min l . , ma e go )
kikapú •". Por úlcim refi r' n&lt;l . e al lenguaje d I n r re a u f rm,
d pronunciaci' o, a u arcaLm
· a la c u a qu pudi ron ha r
m &gt;tí,a&lt;lo la parricularidad lingüL cica de la regi · n publi
ayaz ,8
• rza un e cri o en 19 6 •
Por otra part ,
otro g-ran tema 9ue l upa un lugar
pr pond rant en la ht. todogrnffa de ª"ªz s arza n H11111c111itr1s e
r u v L ón con un ingr client mu} c.l finid hacia una ri a ,1. i · n de
. u capa coloniaJ. D . e.le la prim ra ntrega a Hm1l(lf/Ítas cribi · acerca
d las mi i n franci cana. ) h carnet rí. tica.
lo poblad re del
Reyn d I ' n n cl ·iglo VU.
br e t últim a unt
r e.lactó, n efecto u primer aráculo. En él hiz hicapi ' n 1, :; tr
" ntrada. ' principal hacia la Uamad, fr nt ra chi him ca: l. de Albert
del anto (1577) la d Luí atTajal y d la u
(158 l) y la de
d. Montem. yor (15 6). AJ la&lt;lo d 11 analiza la vida y actiúdad

min ·r , oldado , gan. d r y pa t re a I lar d I igl
o e
!vida d lo decman d la e n ega , ni del éxito de guien . in tauran
las prim ra hacienda y los grandes rancho ganaderos''. Al año siguient
publica la e nrraparte del tabkcirniento material del t - u ,·o Reyno dt
L ón. , decir, hac un x en análi. i d la e nqui ta e piri ual. De d
l primeros e m cnto, franci cano. n el nort , h ta el de J\fontcrre)
n 16 )2 &lt;'&gt; 16 . Y d de lue o el e tablccimicnco de la. mi i ne, y ·l
int oto d
cularizaci · o de alguna d ella . \demá , la fundación de
puebl y villa U ,. da a cabo por esto fraile. mene re. d quj ne e ha
di ho qu ''hicier rn surgir alguna d , la. má. pulcnta ciudad . n 1
n rt incógnito" X'. Jim · ne:r forcno). o olvida I nombre de
mi. ion ro. notable. como fray Margil d J ús y fray Juan Lozada, } de
1 · tr · eráfi
qu CU!)atoo la edc epi. copa! d Linare : ntonio de
J sú -, e d &gt;n Rafael Jo. · \ rger, J · M. de J ú Belauzarán. AJ
egund de lo prcladc s nombrados . e I recu ·rda c mo el e n crucror
d 1 )bi pado obra de la qu ' ufana" Ionterre,) 11 _
En otra . ri d aróculo ab r la avazo
arza d g · n r &gt;
bi gráfic a tra,·
d la imc.tigaci'n d algun
g b mant )
per. ona¡ &lt;listinguido de l uevo León. n 1963 publica un intere. ant
y bien documentado t1;xto obre rnnci co de Barbadill Vitoria y las
reforma que in taur ,. n e t arúculo a\'az
rabi c una
an mpalía con . u biografiado a qui n c&lt; nsid ra ' juri con ulto
n tabl , ¡uez r et pacifi ador y fundad r de pu bl . , rganizador
diligente, leal scn·idor del rey e\'angelizador piado o gobernante
magnífi e ~. má 9u t lo, lib rtad r) pa Ir de lo indio ". Ten par,
mí, gu é:t · pued . r un e crito imprc cindible de l. hi, tori grafía
nuevo! n sa 11 • l n lu tro de pué pre entó la. biografía de uatr
gobern, d1 re. de la ép ca colonial: L ·ón d Alza y ;arbizo, J\gu tín de
E h rz ~ ubiza (l\lar ¡u :s ck an l\ligu I de "\guay ), Gr goric de
alina Varona y Pedr &gt; Je arabia orté 1~. Reci ntemcnt
avazo
arza . e ocup &gt; de un p r onaje icmpr ~ pre. ente en la h i to ria de

"ª

Israel Ca\·a;,(Js Garzn, ".\)~unas fuentes parn t, hMoria Ul la CY, ~,clizac1ón en el n re. te",
o. 2-, 19911. pp. 4-3_4 •.
- !,rae! :l\·azo. G.u--✓.n, "Lt! 1ncursinnes Je lo. h,1rbaro, en d noreste.: de 1\lcx1co, durante.: d ~1~)&lt;1
x1x·, f !11,,w1i1,11.
1%-1, PP· in-Js&lt;,.
s I rnd ·.wa7o. Ga.a. ••EJ habla Jd norc\lc ck ~léxico, comc.:ntanm". l lun11111tlc1.r, No. 1 . 1976,
pp. -119 26.

1•

f-/11num1IOJ,,

"º· :;,

24

9 1 rnd f.a,am C,.1r;.,.1, '".\Jguna c,1racrcm1ic.c de lo pobl.tdllrc, dl uc,o 1.con en el ,1~ln
XVII", H11111J1111,11, o. l, l%11, pp. -te,-.. r'J.
111 l ·racl C·1va111 (,aria, ·•La obra tr.111ci, ,111.1 en lomcrre,", H11111,1111t,11 ·u. 2. JI){,!, pp. .¡r
452.
11 J rat:l C. ,·azo (,.iro. "El Licenciado Franc1,cll de B.ub.1clillu \ mma, paetficador I funJ.i&lt;lor e.le
pueblo",/ /,,m¡1111/,1J, 11. 4. 1%J. pp. r5 'lll.
11 lsrad .a,•azo. G:un, ( uatru gohcrnadors · coh,uialc, de
u •yo León. cn ayos bmgr,ifi ·os•·.
H,1111,mifns, ', , 1), 1% pp.

,r.ús.

�uc o León, el doctor Jo é _, leuterio González 13 • Del cam~i' n con~ci_d
como doctor Gonzalitos ,e ocupa no anto por u profe mn d medico
sino como hi toriador.
este propó ito ha , otra erie d&lt;.: cuatro artículo en I?, que
de arrolla aoáli. i que tienen que er con la hi toria de la profe 1one ·~ Y
de las acti idades conómica . 1 primero s una interes~te re ena
hi tórica acerca del eminario de Monterrey; pero que en realidad abarca
mucho mi pue contextualiza la ida e tudiantil _de Mont rr . en lo que
se r fiere n sólo a la f: rmación sacerdotal. Bien e sabe qu en los
eminario del i l
VJII y del XI e formaron tambi ' n ab &lt;Yacio Y
políticos de mucha influencia en la vida e ·tala! nac~onal.
avazos
Garza el eminario de Monterrey es el plante\ educatlvo ma un~ortante
de la región durante la primera nutad del iglo ., IX y "consoruye_ el
·ólido cimiento del humani mo regional y la más ftrm base de la v1da
espiritual del nore te d l país 14 • tra profesión estudi~d~ por Cavazo
Garza
la de lo comúnment e noc1do como c1ru¡ano . n un
artículo ublicado en 197 5 bace un análi is de qui ne desarrollaron esta
profesión en Monterr y duran~e _ 1 iglo XVUl . ~a
vivir en ell~, ya
por presentar. e cuando se olicttaban sus e1V1c10 . ~ otro arnc~o
qu s una remini e ncia actualizada de uno de los pnmero., ~~crib
ac rea de la ganadería en uevo L ón. lnter sante por la de_ cnpc1on de
la riqueza ganadera d la región, también lo es por la~ reflexione finales
qu exp]jcao la h rencia que ha qu dado en el_ nor t de ~quel mundo
de hombres de a caballo declicado a una actividad que 1 no s ya la
primordial sí ha quedado en la top~~ en 1~ e_xpre iones en la
música y de de luego, en la cultura culinaria ·. Por fin, interesante re ul~
también el recorrido que avaz
arza hace de las forma coro e
desarroilar n en 1onterre la actividad s r fer mes a lo pr ·. tamo Y al
refaccionamiento de las acti ídad s agr pecuaria , comercia~cs e
indu triales. Analiza a í de de los pr , starnos h cho por la lgl 1a, la

Y~ª

fsºr

7,'.

cofradía y otra institucion
ele iástica hasta la aparición de los
pnmeros banco .en la ép ca porfiriana, ~ u desarrollo posterior' -.
o p d1an altar lo artículos relativos a la fuente a lo
archivo · la atención a otro, repo itorio de donde obtien el
historiador la materia prima para , u. i nve tigaciones. Desde la tercera
e~trega de H!f111a11ilas en 1962, anz
arza escribió acerca d la
cedula n que lo reye de •spaña . e referían al uero R vno de
León 1ª. Y '.1:á t~d ofreció una detallada guía cronológica· de la
documentaCJon militar entre lo. año l 9 y 1850. Como él mismo lo
a e?11ra, la vi ió?. ~egional . de lo ·uc o es muy importante para
ennguecer lo análi 1s a parar de lo. archivos de lo · hombre, de arma •
que cierrament ', no . in-en sólo para recobrar la hi ·roria militar, . ino
d~sen~boca~ n c sanamente en la hi toria política y obre todo en la
hi_ t na social. _D_e particular importancia en e 'ta guía son los último ,
ano en que I ieX1co hubo d en fremar el e tabl cimi nro de una nu va
frontera c n los Estado
nidos resultado del Tratado de Guadalupe
J-~idal?o ~e l 48'''. · n último artículo concentra la producción
h1 tonografica -en libro y n perióclicos- sobr, uevo León realizada
durante la década de 1 &gt;S año 60. E te artículo c. sin duda el
compl m nto de otro qu publicara CaYazos Garza unos año ante
(1952) en Histolin i\_{e.\.i~a11t1 que compremüa la histori graBa
nuevol one a, u r p s1wno sus fuente e, indu o u historiadores.
Tal a_rtículo apareció con el ugestivo tÍtLd d ' urvo León: la historia y
s~s tns~un_1entos" e iba eguido de un epílogo de Dani 1 0 í~
Vi.llegas· . El que ahora comento apareció en l ill11Ja11ilt1.r en 19 O,. es una
recen i, n exhau ti a y mu) compl ta de cuanto apareció es ·dec nio
sob_r: _aspecto hist · ricos de ue o León y l\Ionterrey en diverso
periodico , boletine , re\'Ístas de di\'ulgación r especializadas, \' d sd
luego fi lleto opú culo v libro:?.
·

qud

¡, l rae) .;:ivazos
(, arz~. "( .rct
· J1to I uansacc1onc JLI i\lomcr-c1 dc amaño" f /111111111il,lf l\,u "8
•
2001, pp. 553-568.
·
'
.'
.- ·
~ n "E-1 ,j· ctor Josc Eleuterio
,om::ílez, u, fuenres como h1 tonogr:ifo",
l srne l ,avazos. G a,,,,.,
~
•
f /11111111/Í/as, No. 29, 2002, pp. 525-538.
.
,,
.
1-1 brael avazos Garn. '·Esbozo histórico del semmarm de Mooterrcy . H11111,1111/as, 1cl. 111,

11

1969, pp. 411-427.
.
.
.
,,
(
lr.racl avazo. Garza," jrujan sen Nucvn Lcon en el siglo XVUl , Humarnra., • o. l 6, 1~75,

15

pp.385-391.
el
d
I
1r, Israel ·avazos Gnna, " H• aent a r b,ana os en
XV!ll", H11mm11/t1s, o. 26, 199lJ, pp. 4..\ l-461.

26

1

uevo Rcyoo Je Lenn, SI,!?;1os ,X\'11 y
.

Israel avazo
·
' • ~ G·acz,1, ·'I neI1cc J e rea1e · ca.lulas
rcl:1111 as a '\ ucvo J cnn 1651-1820'", / /11111,1mt,l.f
o. 3, 1962, pp. 131 .WJ.
'
19 Israel Cavaz lS Ga
· t Ie,
·.1 ramo m1·,·llar l¡c1 \rcluvo ,cncr:il dd 11srndu Je \.ue1·u Leon
- ,, • s, rza, "l , u1i1
179 -1850 • F-/11nm11it11; \:o. 12 1&lt;r I pp n- 154
'
:?J'Ismel G ·
e;
.
.
..
.'.
'
.
·
-·
.
Yl!Zu~
arn, , ut10 Le11n: fo h1 1nru1) ~u~ insrrumt:nros", l/is/t,ri,1 \lr.\7C1111,1 ,·. 1:3
Jij

~nero-marzo de 1952, pp. 494-51-1.
1'9!;?:el .ava~o ,:irta, "1-icha~ para um h1hlm hcmi:rngrafia h1fümca Je
• Hu111t1111!as, o. 11, 1970, pp. % ¡ -J8~.

'
•
un 11 ).,\.'/111, J IJ6Cl-

�Por último hav un sector d la historia de ucvo L ón a la que
avazo Garza le dedi~ ' también una serie de e tudio monográficos las
villas y poblacion rein ras: Marín, anta atarina, Ramone
se bedo,
Galeana, abinas H.idalg y atehuala· é ta última durante la ép ca d
jurisdicción nuevolcone a en los sio-lo XVII y X III._ n otal de
artículos que aparecieron en ndo númer s de f-lNmanztas entre 1965 Y
199 22 . E nece ario de ·tacar el interés por desentrañar Jo
rígene
c loniales de cada una d las poblacione , y el proceso de larga duración
, la· vicisitudes por la que pasaron. D manera por demá ju ta,
avaz Garza destaca en cada uno de lo arúculo la forma como lo
hombre y mujere de e
asentami nto emigraron con l correr del
tiempo y la modjficación de la circu.n rancias histórica , a formar
nuevos núcleos de población n la región noreste. En algunos ca
especifica que antes d ser pueblo, o úllas, fueron constituidas ~on la
catego ía de i•cdle, aclarando que esta jerar~lÚa política "s~guía lo In_Jsm s
lineamientos de las antigua Leye · de lndias, qu cooc díao a e t t1po de
lugare un juez ubdelegado, dependiente de la villa española inmediata
en el gobi rno d la provincia"23 •

Condusión
in duda que lo artículo de Lrael Cavazo Garza aparecido en

H11manitas con tituyen un co1pt1s que da una jsi ' n amplia, contextual y
variada de la rica historia del nort nov hi pano, del n re te mexicano
del antiguo uevo Reyno de León del actual E tado de ue o Le_ó n y,
desde lueg , de e ta emblématica población que ha enido a er la cmdad
de Monterrey. Alguno de e tos artículos bien p tüan . er el míclco
generador para un libro para una im·c tigaci?n ma or con:i~ ~I mi mo
avazo Garza lo a eguró cuand narr' los tiempos y la \ c1sm1des d
la angelizaci 'n franciscana en uc o León y u región de influencia. Y

no sólo lo. artículo. qu personalmente él ha publicado sino también los
de otro im- tigad re. que, invitad por él y por I otros responsables
de Ja sección de Historia, han e. crito en la ca i ya tres decenas de
, olúmene de Htmzanilas. Con sus variacione de tiempo y lugar, forma
de edición . co rdinaci, n Humanitas ha pasado la prueba del ti mpo y
en e te ca o en lo gu , e refier a la hi toria guarda una
ti d
conocimiento muy irnp r antes c¡ue, como los buenos vinos maduran \'
se enriqu cen al paso de lo aii s.
·
resta más qu augurad a H11111a11ítas a la ección d Historia,
y al propi pro6 . or Israel Cavazo · Garza la continuación de u
proyectos para la investigación y difo ión d los conocimi nto
hi tóric s. Lo seguidor s d Clío i mpre al p odien e de nue os tema
y en~ ques erán te tig d la renovación que r quiere el oficio, del cual
la niv r iJad Autónoma de l uevo León ha sido baluarte , tambi ·nen l
terreno de la humanidade. . Habría gu terminar ant un nuevo
principio am · 1 d safio de un nueyo iglo, con aquel ret agu tiniano
que ya l doct r gu tín Ba~ave recordaba d sde el volum n liminar de
H11111anila.r. Busquemo como qwene. van a encontrar , ncontremos
como quienes aún hao d buscar, pues cuando el hombr termina algo,
ntonces e· cuando mpieza' (De Trinfrate f r, 1)24. Y para mayor
c nsist ncia de la investigación histórica qu aún nos queda por hacer a
1 hist riadore de uevo L ón y d l oreste, añadam s el I ma
también de co1te agustiniano, de la ociedad uevol onesa de Hi toria
Geografía y E tadística: In 01J111ilms ven/ns. Conjugada de de lueo-o, con el
d la niver idad qu pre cribe en todo A/ere flav1111a1JJ re,itatis-. y que
también el doctor Ba ave comentó como un I ma "siempre magnífico",
al publicar el primer volumen Jcl entr de stucli s Humanísticos.
orno en otr lugar lo ugerí, no es m ne ter abrir un nuevo camino v
no e tra a d inventarlo, sino de retomarlo.
·

22 lsracl Cavazos Garza. '" l.a Vilh de an Carlos de Marín", Hmna11ita;, L o. 6, 1965, pp. 305-31 ;
"El municipio de anra Catarina en la historia", lllf111a11il&lt;lr. N . 7. 1966, pp. 3\1 1-3 11; "El
municipio de fulmonc , uevo León'', J-l11111(111i/as, 1\o. 8, 196 7, pp. 359-_ 7 1; '_'El_:11uníc1p}o de
cneral •scobedo", H11vu111itas, No. 13, 19 7 2, pp. 263- 27 1; "i\latehwlla, ¡unsdICoon del uevo
Revno de León 1638-1718", 1/m111111itm, o. 14, 1973, pp. 433-456; "La misión de ;ui Pablo de
lo · Librador (ho,· Ciudad de Galc,na, Nuevo León)", J-J.11111m1itas, No. 20, 1979, pp.303-241;
" abi na Hidalgo,¡· ucvo León (comentarios sobre su origen)", Hrr1111111ilr11. o. 24, 199 , PP· 35 ·

372.
2., lsmel

av, zos Garza, "El mllnicipio de los Ramone Nuevo León'', H11111,111i/{1.s,

u. 8, 1967, p.

24

de

364.

18

J\gusrin Ba~a1·c femán&lt;l~;, del ,1lk:, "El Cl:ntm dt: 1: tu&lt;lio~ Humanísitcos de la L1mversidaJ
uevo León", l-1111111111it,1s, o. 1, 1960, p. 8.

729

�PERSO AJES DE CANTABRIA E

AMÉRICA

\LLro. Jesú ' anak Rw:,
Unin:r idad de antan&lt;l r

paña

Fra Antonio de an Miguel Igle ia , Obispo
no d los p r naj
alido de Cantabria hacia Am · rica con má.
can ma y con una personalidad fa ciname fue Fray i\m nio d an
figuel.
. pañol de pura pa, upo integrar e en la vida am ri ana,
conocer, urrir ,. ru tar problema, y oluci n s; su Yida fue una
dedicación a la nueva patria con entu. ia mo ingular.
1ació Fr y Antonio de
an Migu 1 lgle. ia. en Reúlla de
amarg el &lt;lía 19 d marzo d l 2 , i n 1 bautizado l día 24 n lo
nombre d Alejandro Gabino ntonio lgl . ias d 1, , giga.
orrcteó p r la mie, s y lo rob! &lt;lale. cercan . a u asa natiYa,
rob! dal qu aún se con rva. Estudió las p1imcra. l tras en la e cuda del
pu blo y a I poco año intió el llamado a la r ligión ingrc ·ando en el
cercano :;\ [ na terio J rorum de anca atalina de ~l{ ntc
rbán,
dond t mó l hál ito I día 6 de febrero de 1 41 cuando aún no había
cumplido lo. 15 año •.
1 año , i~rui nt el día 25 de febrero de 1742 profe a come
monj jcrónim L mand el nombre de Fra, J\ncunio de , n Miguel, n
honor d l parr n d u pueblo Re\·illa de Camargo .
.11

�·U \il,·¿a en J\lome orbin transcurrió n el ilencio de su. muro
,
,.
en l ora et labora, pero no cab duda qu cultivó ademá de su e pmru su
inteligencia.
.
A pe ar de toda u fama de h mbre cultJvado en la le~a. había
Je era pa ar lo yj jo muro. de Monte orbán y fu sco21d para
u e mar ¡ cto j\ favor d u orden en la niversidad de alaman~a.
1&gt; ,1 de ·pué. a ~er 1 ~tor de Artes y mae rro de Teol~gía ~ l _s col gi~
¡ r jn.i.mo'- d Avil.a igüenza y alama.nea n el olegio de vila ad mas
rue Ju z d Opo iciooes.
1 a ha mo trado Fray

valía

_.
ntonio su pr parac1on, ya . e con c su

r el año 1 66 rnelve a

rbán com Prior. .
_
Poco había de p nnanecer Fray A.ntoruo de an rvligud en
\hnu
urbán pue el año l 6 e· nombrado_ General de la . r&lt;let~
1 ronima y \a prudencia ) sabiduría de la ~uc hizo gala n . u cargo le
11 rn a ' et Visitad r J neral de la, d • a alias.
. .
Aunque fuera dentro ele\ dau tro_ y en su ord~n rel1gi sa ~o~d,
tiabia tran •currido u ,;da de trabajo ·u lama tra ·paso lo · muro ~ llego
.L L ,nocm1 iento de
arlo. 111 t¡ue I día 31 de cptle~br~ de 1 6 le
·
b.
d \ di · e i de ·omayagua en la cap1tarua general el
111L • ruza o 1. p
a
..
. ,
.
,L aLl.'.mala, hm llondura .
a i pa ó un año de de u~ mbrarm_ nt .
k ¡MLhar n );s bula. e hizo el , i~je. En se tiem?o m en Madnd ru en
LaLUl u ó ningún distintiYo pi copal, ha._ta tuc con agr~~o ~n la
,,iu.:dral de Puerto Rico el año 1 7 p r el ob1 po de aquella dioce 1 •
El único düintivo qu u aba habitualment , fuera d las grand
ol mn.idad . era el pectoral )' el anillo, Yi tiendo de jerónimo. ,
T m · po e ión de la &lt;lióce. i d , ma agua 1 día 17 de
,, d 1 · La di · e i• de omayagua
era muy• ext
n .a p . c,
llU\ Jelnbr'•
.
pul lada y con mucha - carencias a las que había que añadir la 1tuac1on
pn.:&lt; &gt;cup,' nt , en ·u zona co tera, pu lo. barco ingle. la atacaban ~o~
frecuencia como suc dió I añ l 9 en ( mo y ,abo rac1a a D10 ,
u,·
tivo •ray t\nt nio de an Migu I publicó I día 2 el
\. ,11 . 111
•
¡. 11 · l)
[ubr de dicho añ ' una circular mandando rezar Pro tmrpo 1e111. · . or' su
OL
· • 1 177 sab m s 11u v1.1to \ a
primera Pa tora l de 20 d e ct ubI o _
.
,
LUuce 1• ,·i ita qu hubo de uspender n tcbrcro d . e m1sm añ P r
moci, os urgente y que p teriorment terminó. .
~ is año stuvo Prny ntnni &gt; d an llgu 1 al frent ~e la
di · ce ·is d Comayagua en la t¡ue brilló , u principa! virtud, la ca~1dad,
e nYertía en arte de ingenio. andad que babia de
que a Y c .
1

32

demo trar con hartura con motivo d d de lo azot má frecuente ,
la viruela y el hambre. El año 1
la Yiruela hizo e era o entre sus
dioce ano y allí al prim r n bu car ocorro y aliento estaba I obi po;
y eras la viruela, el hambr gue uc dió al t rremoto de l 80 qu
de tru ' la ciudad de uat mala.
Para la caridad d Fray Antonio de an Iiguel n había
ob cicuJo y durante cuatro año trajo maíz desd l icaragua pagando a
11 peso la fanega por I crecido ga to que uponía el tran p rtarlo
por mar f tierra, acci , n aún má de tacabl pu la di 'e i. de
Comayagua olamente t nía una renta de 4 O Ope
anuale .
m hemo \'i to Yisiró u dióce i ext n a mal comunicada y
con un clima in an , l qu le vali , a ray Antonio d an Jigu I alir
marcado en u salud para iempre· una caída en una de sa v1. ita. v una
infección en la garganta que 1 privó ca i de la '" z, fuer n I íruto
pers nale d u e tancía n la dióc i de omayagua.
El día 1 d eptiernbr d 17 3 fue promovido a la dióc i d
al]adolid de ~{ichoacán n r [ ' xico, n ticia que comunicó a u
dioce ano n u última Pa ·toral de 2 d ener de 1 4. Permaneci ,
aún vario, me
n
mayagua llegando a la ciudad d t.. léxico n
octubre d 1 4 dond p rmaneció el tiemp indi pen able para arreglar
lo asum de la nu va pr !atura.
gún recog la Gazeto de Mé."&gt;..ico del 1 de noviembre de 17 4:
'La n,miana del 3 de 11oz1ie1J1bre salió de esta Capital para s11 diócesis de "A lichoacá11,
el Timo )' Ri•1110. 1: D. 'dJ' Antonio de ali figlfel", haci ndo u entrada 1
día 1 de novi mbre de 1 4 . in pennitir acto más allá d lo
e trictameme nece ari . H mbr encillo, rel.igio y a c ta, nece itaba
muy p co para u per ona u habitación n t nía má · mueble que lo
preci o , comune y ordinario . pe ar d . u dignidad, jamá permitió
que nadie hicie e algo por él y qu podría hac r I r í mi. m .
Humilde trabajador, apacibl
ínt gro y olidar.io, ·i mpre
encontraba ti rnpo para abrir u el pa h y ·u mano al m n t r
que
non e itaba de ante. ala para acceder a u humilde de pacho.
Eran tiempo de ren vación hasta allí allend los ruare. habían
llegado la · nu va idea, d la llustración, y n faltaron en la u va
. spaña per naje imbuido · de e tas idea , que .irvi ron al pueblo pero
s1:° confundir e con ·1, pue, la razón era el motor de u quehacer y com
dice Arn, rico a tr ''la idea CJistia11a fue s11still1ida en el S{glo X1-1JI por !t1 fa
en el progreso".
í actuó en el Gobi rn d la bien acabada ciudad de
733

�Valladolid, que hoy conoc mos como Morelia n r cu rdo de un de u
hijo más i]u tres Jo ' María 1orelo .
Pero Fray nt nio ·e babía de enfrentar a una dura prneba I año
1785 y d nde iba a d jar con tancia de u temple y de u buen hacer. ~Se
año la ueva España padeció una grav equía y cuando la lluvias
veraniega par óan paliar lo e~ cto. cata trófic la h lada del me d
ptiembre arruinaron la co ecba ; apar ce 1 t míd fantasma d la
muert y con 'l la p te. 1 virrey Gálvez coma carta en el a unto
publicando un bando c n norma. para actuar ant la calamidad· por una
ycz la uprema autoridad \'trreinal se tomaba n ·e1io un mal endémico.
un9ue en la grand ciudade e almacenaba maíz, principal
alimento, en la alhóndigas, pronto esca. eaba y los grandes hacendad
abrían us tr je con precio abusivos inalcanzable para la mayoría· la
e ca ez de maíz, encarecía los demá aliment
e pecialm ote lo
c reale. muriendo l ganados c n el c o iguient abu de 1 precio
por la casez de caro·. i ademá a ello unimo I de. rnpleo en la
mina , obrajes, comercio, hacienda , el problema . agrandaba con el
aument de la vagancia y la mendicidad.
ray Antonio de an ·gu l, el día l d octubr d 1 85 clirigió
una carta al abildo con recado politice " a vario. colect re de
diezmo .
~]
abildo aprueba Lln pré tam
de 30 000 p os al
Ayunrami nto in interé y l día 14
el de Pátzcuar 1 que recibe
,000 p o ) otro 40 00 ,·an para Ti rra aliente para ayudar a la
si mbra d maíz o la tierras d tiego.
Fray otonio d an :Miguel abe que no se alva al h mbr sin
alva parre 1 1 cuerpo, y el I de octubr de l 7 5 publica un edicto
en el que e tá u pro 'eco p Lític ". La cau a es 'de Dio , d I R y, del
bien público y común de lo. pu bl , y principalmen e de lo pobres".
o ha otro motivos en él que I s c.1ue 'in piran la lcye de la
humanidad".
Pero no e, . olamcnte en e to m mt.:nlo cruciale y d ci.ivo.
cuando I bi po an 1iguel traza u plan d ayuda. Va más allá e. algu
definitivo pue nos' 1 hay que hac r caridad sin ju ricia que ignorada
cuando no pi oteada.
E to per onaje hacían su s nicio xten ible , vi ibl c n
ruido ilustrado bu. cando iemprc el medio ficial, era un arma para el
escalafón admini trativo.

. Fren_t a e ta actirud e tá la d Fray Ant nio de an r.Liguel,
encillo e incapaz de adoptar posrura
crviJ s o cortesana . 0
nece itaba capitalizar u mento no bu caba autobomb
era un
misionero gue embraba l amor cristiano y Ja cultura occidental in
paternali m sino con solidaridad d hermano· no desde fuera como
gesto sino desde d ·ntro como entimi nro.
P ro en el iglo de la Luces no e an i\Ligu I un r trógrado,
un _~ombre llcn~ de modernidad, fruto de u dilatada expeticncia
e pmtual y material que la diócesis michoacana iba a r la beneficiaria.
Valladolid de Iichoacán e. una dióc i rica en r nta los 4 OUU
pe o .de ornaya~ua , uperan lo 4 0,0 O en alladolid, p ro ray
nto~ d_e ª.º .Migu l abe que tra
a renta hay per nas. Hac un
estud1 mmuc10 ·o de la situación r problema de la dióce i y traza un
plan d gobierno que , erá iernpre recordado por u ficacia.
En I ciudad de Valladolid ha) un clima de in9u.i tud imckctual
e I cLima dejad p r I je ui a , esp cialmenre por Clavijero· un clima
gu llega al . 'ol gio de
icolá y 9u impregna a profesare y
alumnos, estimulad por p r ooaje que encu mra□ n el Pr lado su
má firm apoyo.
P&amp;ez alama, bad y Qu ipo gue compartí j inquietud s
e piritual , imelectuale y materiales con an ligu I u pai ano el
Intendem Juan 1toni Riaño, quien organiza tertulia literarias a la.
que a i t an ligue!.
. _ 1 alladolid d final d I iglo XVIII ti ne 9u encontrar la
un~10 ~ entre ~o tradicional ) lo modern . De, d la ap nura del ol gio
, 1.11111ar10 1 día 23 d nero de 17 O iendo obi po P dro An lmo
anch _z de Tagle , u cátedras e cubrieron con nicolaíta - pero !:-Uj to.
al _estricto Regl mento dictad por I obi po. Digamos d paso que eJ
p1~m r Rector fue el Dr. Vicente Gallaga í\Jandart , úo abuelo de Migu ]
Hidalgo y ostilla.
E~tre an ~ligueJ obi, po e Hidalgo l rofe or } de. pué R ctor
d~I olegJO ele ~an icolá , tuYo que haber u11a ser cha relación.
Hidal~o _da ciert c lor de jans nismo al su rituir el texto de
ol &gt;gía
· cola t1ca ~e onet, impu sto por el obi p ánch ·z d
agle, para
ptar a u atcdra d T ología. 1fjdalgo pr paró ·u famo. a "Dúerlnción
;hre el_verdade,v, llll fodo de est11rüar Teolo"Ítl 1-:.s~o~áslico". Par~ ~Iidalgo la
eologia no habta c.¡u undamentarla n la op1ruoncs de nstoceJ
ino
en una ' Te logia rnet , dica, acomodada al u de la escuela ' y por

73

7'35

�Teología po 1t1va cuyo fundament
la agrada E. crimra anto
Padre. y Coociüo y ;la otras ciencia que
requier n para u perfecta
HJLdigencia, c mo ,on la his oria, la cronología, la geografía _r la crítica' .
1 ermin ' arr metiendo contra 1 ext d
onet que explicaba en an
JColá y n el eminari Tridentino. D l éxito d u di cur o e rá el
premio
l 2 m dalla de plata y la carta elogio _ª de P ~ rez d~ Calama.
¡ u\ 1\.ntonio de an ~ligu l con u presenaa aval las te.leas del
L.ll~ lrncico 1'1iguel Hidalgo, que comenzaba a . er .o pech so d h rejí~,
1._ru &lt;lado el e píritu liberal de an ligu 1, ra fácil creer que compartla
l•1 c:-iplante fil ófic s y la reb !día de uno d u cur~ . .
.
igui ndo la resi de que el de arrollo d~ la mtetigenc1a_, la
1h.,mu&lt;l del hombre, para Fray Antonio -~ an ~liguel, la ,educac1on d
\u::-. ¡menes, fue una con tant preocupac1 n, y a 1 Yem como manmvo
u.n,1 cuar ot na d jóvene. traíd s d los di fcrent s punto de u ext~n, a
d1occ: i, con la arisfacción de v do de pu , s rYir mucha · parr qwa o
c:n cargos d rang superior. Lo mi mo h.iz c )n un grup de i ' vene
chicas ingre ada n re. er atorio
convento para que e _forma n ~n
l.1~ buena co tumbre . i no a enemo. al Regla111ento qu c:Li al
leg:io
Lk h n eñanza d lrapuato, Pray
ronio d an r.liguel e taba a
luz J I qu · e entendía entone · por educación y má, la fi me~na·
uuui ra pa ad por progresi ta n la K paña de bien avanzado el 1glo
0

de

~º-

Fra\' Ant ni de an Ligu I tampoco e sustrajo a la e rriente
. ale
eran lin a de buen
~U iglo XVIll, d nde Ia. me¡ora mat Cl
g ,bierno.
,alle
mpedradas agua potable n u. fu nte , edificio
it-ligio o ' reparad , calzada , camino , puent fuer n una d
us
upac1c ne má caras.
En ocnibre d 1 85 dirigió un crit al Ayuntamiento en el que
le omunicaba u dctcrminaci ' □ d financiar la con. trucción dd
acut;clucto y el arrcgl Je las calle principale pu
cr~ía qu "el
, Lr&lt;ladcro y di crcto m do de repartir limo, na con de ti rro de la
uc1usitlad y vagabunJería e proy ctar bras en que toda clase d~ g nt
[JCJ re con inclu ión de lo. muchacho. de ocho año para arnba, :e
vLUpt:n y gan n el corr . p ndient jornal c n I que a lo m n &gt; a eguran
, u alimento".
Y n le lleva a esto ni la vanidad ni el ncontrar en la e t · cica d
fa ciudad placer; ~abe que la libertad y la felicidad d un pu blo e tá n la

carencia de necesidad . . altaba trabaj la mendicidad era habitual la
gente padecía hambr y la enfermedad e cebaba n lo · p br ha ta
morir p r millare . Y como bra, . on amare nada m jorque la cifra .
Desde octubr de 1785 enero de 1 86 el obi po de Michoacán
contribu ó a aliviar l efecr d la cci i a ricola con la cantidad de
288,000 p o i nd
alla?olid y uanajuato, c n 6 , O p so cada
una, la más ben ficiadas. El mi mo ju -tífica e t s c:Li pendio cuando
dice: econ mía y p ütica tod
ría vanidad .... i n donara mi renta a
beneficio de los pobres y causa pública'. an Migu I Uegó a privar e de
u carruaje hubi ra tenido que enterrar de lim na, él que era obi po
de la t rcera c:Li , c i n renta d la ueva • paña.
u obra, r ultado d un proyecto político no cabe duda que e
el acueducto d
alladolid, una creación de la ingeniería c lonial, 1\JJí
e tán esos 1 800 metro de grandes arco , gue habían de s rvir de cauce
para I agua de la ciudad, y qu había dado trabajo a mucho nece itado
qu a í puc:Li r n obr vi,rir. Y decimo 9ue fue u obra, no tanto porqu
hoy ea el ímbolo de la ciudad d Mordía sino porgue r presenta la
pr ocupaci ' n de un hombre por el nece irado.
Fu un hombr integrado en una
ciedad qu se abría al
pr gre o a I hombr y a í no encontramo c n que la tercera pa toral
de an Miguel, fue p, ra prom ver la vacunación contra la viru la con lo
que se había d c:Lisminuir la m nandad en la epidemia d un 14% en
lo no vacunad , al 25% en lo vacunad .
Y no e coyuntural ni ca ual su man ra de actuar· es fruto de la
r flexión de un hombre para quien el otr ra su pr 1un .
En u i\lle!Tlorial pó tumo ,e pueden recoger I jdeale d ju ricia
y humanidad gu alentaron a Fra · Antonio de an r.Iigu l. Así podemo
1 er en I punto 44: ' para acar adelante al pueblo americano d 1
n_u erable abatimiento en qu e halla conducir! a la felicidad que
1 mpre 1 he de eado on n ce aria la ley
iguiente :
na ley que e tabl zca la igualdad civil absoluta de la da de
indio c n la cla e de spaii.o! ...
2.
na ley que r stituya las ca ta d cendicnte de n gro , mulaw ·
indi · e pañole qu pad cen nora de infamia d J I cho v
crecho...
·
3.
na ley para dividir la cierras d la comunidad s de indi en
dominio y propiedad entre ello mun ...

1.

73

�4. División gratuita de las tierras realengas entre inclios, casrns y

5.

españoles pobres...
Una ley agraria que conceda a1 pueblo una equivalencia de la
propiedad que le falta, permitiendo abrir las tierras incultas...
Podríamos segufr, pero queda bien claro que esto no es caridad,

sino todo un tratado de política y justicia social."
A pesar de que nos hemos ex.tendido con este personaje, es
mucho más lo que se puede decir y merece. Tampoco Fray Antonio
olvidó su cierra de Cantabria. Gracias a su generosidad el pequeño
monasterio de Corbán es el edificio que hoy conocemos, su Virgen del
Carmen no fue olvidada y se puede yenerar incluso la imagen donada en
la ermita reformada con sus donativos, y la iglesia catedral también
recibió el donati,·o en forma de varas de plata para el Palio procesjonal.
Tras larga agonía, a la una y media de la madrugada del día 18 de
jL1nio de 1804 moría Fray Antonio de San Miguel.
El día 22 fue enterrado en la Catedral, y el 29 a las 3:30 horas de
la tarde Joaquín de la Peña Campuzano predicó la oración fúnebre en
latín y el día 30 lo hizo Manuel ele la Bárcena y Arce en castellano. 1

F Antonius 5. Micbdle, Michoacane11si11111, Pontifrx el Pater: Pace111 111/tus

que
habría de ser inflexible
humana.
,
como corresponde, sino en la política social v
ació Bernardo Martínez y O

.

,

1759, que con el tiempo hab , d
ceio en Comillas, el 21 de mavo de
·11
na e ser uno eso .
b.
,
v1 a marinera r que la llevaro
d
.
s ~meo o ispos que tuvo la
n ª enommarse Vill d ¡
.
Bernardo Marúnez e tr,
· . . , ª e os arzobispados.
11 o en relig1on
1 0 d
en1 a
r en de los
Ca1m
eli tas D escalzos, , rec1·b·iend o e1 sobre
,
.
b
Espmtu Santo.
nom re e e Fray Bernardo de
Como muchos montañeses emi ó a A , .
alcanzar el episcopado
b d d gr
menea donde habría de
1
. o ca e u a gue Fra B
d
a tas en el conocimiento de 1 T l ,
y. eroar o alcanzó cotas
ª eo ogia v otras d · lin
a ocupar diferentes cargos den~o d
. ·d
'.s~1p as, lo gue le Uevó
En Valladolid d 1,r:h
. e su or en religiosa.
.
e uc oacan estuvo de
d
postenormeme pasar a Toluca.
maestro e Teología, para
. . Los di fe rentes cargos y misiones uc 1 .
.
le hicieron cambiar free
9 . e ordenaron sus superiores

.
uencemente de cwdad
,
capellan del ConYento de Sant· T
d
' y as1 en México foe
Sagr~o- de la MetropolitaO: ~res:¡ e la Nueva_Fundación, cura del
ecles1ast1ca. en la Real \' P o ·t- . } Up . mer_ catedrat1co de Disciplina
;
na icia ruvers1da&lt;l d M, ·
cargos, pero señalamos nada más el de 1n ..d . e exic_o. Tuvo otros
de la ueya España.
gwst or honorario del Tribunal

babet, era una de las inscripciones de su pira funeraria que bien puede ser
epitafio o definición de un preclaro obispo de la Iglesia mexicana.

.
AJ morir Francisco Rousct de Jesú R .
.
S1naloa y las Californias por Real O d
s o¡as, obispo de Sonora
' '
r en del 14 d
·
'
nombrado, para esta sede c::p1scop
.
al.
e abnl de 1817, es

Fray Bernardo del E spíritu Santo, Obispo

Mas de un año hab1fa de ta d·
.
pues lo hizo el 18 de mayo de 1818 :n ~r en t~mar p~ses1ún de la 1'fitra,
Fray Bernardo fun·b d ba Igles1_a del Mineral del Rosario.
'
un o
orbo111sta
·,
ependencia de Méxi
· , vto consumarse la
Ind . .
co, aunque con Irurb·d
.
senl1nllentos, al ser depuesto ést
l
i e no marufestase sus
rotundamente.
, e por e Plan de Casa Mata, se opuso

Tres obispos tuvo la iglesia mexicana nacidos en lo que hoy es
Cantabria, pues aunque Luis Fernando de H oyos) Mier nació en Borcs,
entonces en las Asturias de Santillana, pasó después a depender del
Principado de Asturias rucho pueblo. Y tres obispos con trayectoria muy
iliferentes y con juicios dispares: Uno Fray Antonio de San Miguel en su
iliócesis de Vafü1dolid, no sólo embelleció la ciudad con obras públicas
sino que se preocupó por la implantación de la justicia social que
demandaban las clases humildes, cuyo recuerdo queda perenne; otro,
P edro Anselmo Sánchez de T aglc, que en su iliócesis de Durango y
Valladolid, podríamos decir que pasó desapercibido, aunque dejase como
muestra su seminario, hoy Palacio Municipal de Morelia; y Fray Bcrnabé
del Espíritu Santo, yuc reaccionario a toda innovación no supo
acomodarse a la política del México independiente, no en materia de fe

.
Fray Bernardo, como es ló ·co al
. .
circunstancia, fue oposición al nue! '
no as1~nilar con agrado esta
extraifo que mantuviera fuertes 1, ~status mexicano y por ello no es
l
, poem1cas Una d ¡
,
a gue mantuvo con José J·o
. 1~ ,. .
, e as mas conocidas es
al
·
aqrnn ~ernandez ele Li
r
:, guna de sus Co11rersacio11es del pc1 'º , ,¡
.· , zarc J, gue le dedjcó
subversivo y alarmante".
J J t sacmta11 donde Je caJjfica de

El motJ\
· ' O no fue otro qu
•
rango eclesiástico inte1np .
e su apasionado realismo, 1l ' por su
estivo, c¡ue no Ie eleio
· , comprender, aunc1ue no
739

738

�la nu vas corrientes de la Ilustrad' n ien&lt;lo par, él, el
ab luti m la única formad gobi roo p ible.
. _
icod Prior d lo arm litas Descalzo. autorizo a Fray J.s - ~e
Bartolom ' la publicación de I dlfelo de la foq11isició11 en la 9u ' comb, tia
,. c;e negaba la ob ranía d l pueblo.
. .
, .
.
·
El añ 1 1l e cribi · en l D1arto de 1\rlexzro la vida d . _anta
pastorales q"e el pron11cml de
T er a } e I añ 1815 publicó ·.,:hortaciones
.
, . d, Ji!." ., . ,
t,miidita.r df'Sca!zos de la N11cva E.rpt11711 dinge a todos íos s11/Jdzlos e .r11 1ac1011• t11
/11 qm· se remerda la nobleza)' de.rtino de s11 1•oraáó11. .
_
_
Public · a ¡ mi mo tr pa Jrale , la pnmera techada el día de u
•nnswración }' la c:gunda y t rcern en mayo y oc~br d 1820.
u famosa pa toral Lo Soberanía del Altís11110 en la qu ataca la
lndepend ncia, levantó una fu ne p ,lémica y fue contectada_ p r
f' rnández d Lizanli. u autor de o r :,, d cum nto. , mant ru_nd
ce rr . pondencia de div r a ind 1• c&lt; n Pablo de la Lta\~ , cr _rano d
J Lt. ticia y • unto Ed síá ti O · también mantuvo orrc p ndenc1a con el
·rr · id me uadalup Vict )1':ia.
. .
"' ra\' Bernardo d 1 ~:píritu anto, fue un hombre illt bg ~t )'
bit:n prepa;ado I ero intran igent q~e .º sup?_ ac~ptar yu _la C ~ _rua de
la ueva ., paña . c m'Ír ·era en Mexico naaon mdep ndient ) hbr:.
Muere Frny cmard el 2 de n vi mbrc &lt;le l 26 a lo 5 an

comp.1rt1es

dL· Ld.tJ.

P d.ro Antonio d Cossío
ace p ,dro Antonio de
s ío en la pc9u ña aldea dntabra de
)b . . i nd bautizado el día 19 &lt;l julio de 1721.
p dro Antonio d ossi es un ejemplo ciar d cómo . e pLtedc
.11 -, nzar d , xito con· mico y cómo é te abr la. puerta. de la _fa~t~ y la
Lcunomí, &lt;l un paí . El camino má f; cil a -;cg~r e. 1:1 &lt;lcdicacmn al
con rica her dcra de la rru~m~ r_ama.
.
1 1 imt:r ic y el m, trimoni
· I primer O ío c.iu encontramo en el c1erc1c10 comcrc1~ en
\'L·ra ruz e Mateo onzález de o. ío, que sale de be o Ya mc~ados
dL] .,jg!o X 11 funda tl.W ossío qu habría de 1 e1 ivit lurant
1glo Y
1111.::dio.

ta O ' onzález d
md , una v z tabl ciclo reclama a . u
11 nino juan Doming
para c.¡u le ayude en . u. ne ci s 9u' crecen
paularin~rn nt en la ciudad qu era llave del rcin y pu rt:1 d mrada '

salida de la ma) or part de la m rcancía qu
m ví:rn ntre la
P nín ula y la 1 u a E paña.
uando Juan D mingo n .itó una man para su negoci r
un marido para u hija, aca a u brin Pedr
ntonio de Co í que
llega a V ra ruz I añ 1 36 r que ería al final 9uien darfa fama .'
pr spe1idad a a a s í .
' l e cuidaron lo o .. í de . u n ocios m rcantile , in
cultivaron con mimo las ami. tade . Juan D mingo s encargó del
cuidado d lo bien
d I Duqu de Veragua r en ik eo anto
D ming · l Du u de Atlixco le dio p der
obre u bíene en
f 'xico. Pero ademá había que ir cerrando el cerco económico y para
ello, Juan
mingo o sí
e encarga del cobro de la, alcabala en
Veracruz, 1 puerto más importante del irreinato. Además mant nía
una relación con I tro pu r o, ádiz, d cuyo Real on ulado tuvieron
pod re Juan r\nt mio y P &lt;lm Ant oio d o sío.
P dr
ntoni d
o ío sabía c¡ue la aja Real no andaba
boyant y que lo pr · tamos eran pagado. con int ré alro y a í I año
17 57 ingr a O000 p so .
La
rona a.grad ía st . . rv1CJ0. con n mbrami nto
admini rrativos y el 22 d n , iembre de l 61 nombra a Pcdr Antonio
Co. í Regidor
calde :Mayor de eracruz la úeja ... ya gue habéi,
1 ido a u abildo con diferente cantidad
d p
para alir d 1
emp ño
ha t nido e acuando c n exactitud · zel vana
que pu a vu tro cuidado e n lo mple d
mador
Pr cura&lt;lor en ral Alcald
rdinari de ella'.
En 1765 JI g ' a ra ruz el Vi itadc r general del irreinato, Jo é
d Gálvez ntr cu 'ª ITI.l I n una d l, · má importante ra la de
vigilar I d sarroll c mercial entr la m ·tr ' p li y la ue,·a E paña .
u estancia en eracniz y en Jalapa le hizo conocer la
cualidade, de P dm Antonio d
o • ío con yuicn ntabl ' una e tr cha
ami tad y n qui •n iba a en ontrar un valio. aux.iljar para • u pbnc. de
re~ rma de la Real 1-{ ciencia. Para álvcz,
. í ra un . uj t d la
ma •or capacidad, int lig nt y d ne toria , actitud''. Ademá. o ío iba
a r I infiltrado &lt;le Jo é de Gálvcz en cJ pod r d I irrcinato pu
fartín d Mayorga, por muert prematura e in :perada de u ar lli
había cupado el cargo d, irrey en &lt;l trimcnto d' :u hennano Matias de
ále cz.

7-tl

�La vida de Pedro Antonio de o í iba a cambiar radicalmente
pues de afortunado comerciante n eracruz había de pasar a alto cargo
de la dmjni tración gue junto al poder l habría de pr ducir muchos
quebradero de cabeza. José d
áJvcz traía in truccione claras para el
arreglo de la aduana de eracruz, y c □ statada la mala admini tración,
u p nde en su cargo a lo alt
funcionario e tableciendo una
duana dond
cobraóan todo lo derechos rcalc , excepto los ramo,
e ·tancado .
Propone para admini ·trador a Martín J , de legría, ) mientras
é t U gaba a La Habana di pu o qu
ruci e cargo prm1 ionalmentc
P dr
nt nio d Cossío· que había d durar d l6 de novi mbre de
1 67 hast.a 1 7 de epciembrc d 1769, los año más duro. , pues ttn-o
que nfrentar e a I problema que le procuraban 1 s comerciante de
acá y d aU nde los mare .
Durante cuatro mese cedjó u casa para hacer de aduana y
además ólo c bró ha ' ta junio de 1 67 como Admiru trador gen ral.
añ s fueron fecundos, creó ad más do aduanas . ub i&lt;liaria una
en Tali coya y otra 11 Alvarado para ·nrar 1 contrabando;
po ·teriorm nt cr aría otras má. hasta Tarnpic
H aciend u o le las facultade dada, por 'álvez hizo comrnto.
para uministros de carne ' bizc cho para la flota, inclu o c nsiguió d
los uminiscradores de harina gue 1 regala en los aco . os í ce a
como administrad r d la aduana al tomar p esión de u cargo Marún
Jo ' d Alegría el 7 d sepciembre de 1769. Alegria e denielto a La
l labana al año iguicntc por u e nveru ncia con lo · comerciant y u
labor o truccíonista.
na vez má 1 h mbre adecuado era o sí , qu ademá iba
recibir má prerrogativa , pu
I cargo de admini crador d la aduana, se
le agregaban la. intendencia d lo Hospitale , la D legación general de
Real Ramos . tancado , además de alto cargo n I Iioi terio de
1arina.
os ío, para álvez era el hombr ' providencial, para lay rga el
únic capa?. de lle ar a cabo sus encargo .
omo int ndente de lo Reale Ho ·pital s de V racruz se
preocupó d la buena marcha d é tos n un ciudad donde el
paludismo, y I v ' mito o gro ademá de l enfermo d la Flota, eran el
azote qu diczm ba ejército, emigrante y tripuJaci n

42

Para aumentar el núm ro de hospital s pro ·ect uno para
con alece~cia de ldado y marino de guerra· el lugar a d legua en
Los Mornlillo , terreno alto bien ventilado y con agua corriente, iendo
aprobado el R glameoto propue. t por ~os ío por R al Orden de 2 de
D ici mbrc d 1781.
onoc dor de la deficiencia, de las c.l fensa · de
racruz
ío propu · la fortificaci, o del ca tilJo de an Juan de Ulúa y de la.'
playa d Veracruz, agrandando la muralla por la que se introducía el
c ntrabando de mercancías y plata ingr so ¡uc se re taban de la
alcabala .
o ·sío, h mbr eficaz y cumplidor, recibía wd lo p, rabiene
d Mayorga. P co ima?'inaba el Virrey qu se e. taba fraguando'el ascenso
de o ío al gobi rno d la Real Hacienda en cletriment de u poder r
atribuciones.
,
D e l man de . u protect r José d
álvez va a ocupar l
carg
ele mayor re. ponsabilidad del Gobi rno. Por Real Orden
re ervaba a P dro Antoruo de Cos ío d 14 de agosto d l 79, e le
encargó la uperintend ncia y gobiern d la Real Hacienda d la 1 ueva
paña por otra R al C releo el la mi ma fecha le comi.ionan la
cr tarfa de ámara d I virreinato ) uatro día más ~ rd I nombran
intendente del Ejército con 6,0 )O pe o. anual .
. .º · í anuncia a 1la:orga u aüda hacia i\f ' xico, para darle
cumplimi oto y lo hace con sus amanuen ' e gue habían de formar • u
camarilla.
~) 30 d marzo de 1 80, Co ío toma p e ión de su cargo de
ccretano de ámara del virreinato, gue añadido al d l gobierno de la
R aJ Hacienda leja al virrey limitado a firmar d cumentos y el creto .
Para Pedro ntonio d Cos ío o)o él deb d
ntender de la Real
Hacienda, dejando a Jo, notario únicamente para legalizar documento, )
decretos gubernamental .
orno e lógico, lo. n tario, \'tendo us funcion _ di m.inuida
por o ío r claman a i\1adrid su. d rechos. Madrid hace ca o a esta
prot sta y os ío ti ne que volv r al i tema anterior y tuvo qu de p dir
a lo. 20 amanuense que trajo con. igo. o cabe duda que ossío ra un
buen cono edor de la economía la formaci ' n recibida en su a. a os ío
Yen la admi.ni tración d la Real Hacienda fuer 11 do bu na c. cuela .
. Ap rtando prueba, ¡; hacient · dice GálYez n 17 2, que
capncho de los comerciaot
pañ I s de no permitir la fabricación de
743

�aguardi nt d caña en la

ueva " paña, taba perjudicando al erario
público · i
I galiza e su fabricación no se haría más de lo qu
ecretamente e fabrica, inclu o algunas autoridade 1 fabricaban n us
ca a , l que hacía que fuera mercancía de contrabando [ ara lo ingl se .
Por la corre pondencia abundant entre Co ío y
álvez
ab mo que 11ayorga aut rizó con u firma en mat ria económica tod
lo que o í propuso. L R al Hacienda e tá gob rnada por o í ):
caudal , vívere la obtenci 'n de aruda extraordinaria , etc; a lo qu hay
que añadir que como lntendent del jército 11 vaba la con trucción d
cuart le h pitale militare , aYituallami nt y Ye ruario de la tr pa .
P ro ,
ssí que l . obraba tal oto, l faltaba tacto
nfrentó
con lo notarios, dir ctore de alcabala tabaco r nt.a , etc y a í p r Real
O cr to del 21 de marzo de l 2 e le adviert d
u "dur za,
de p cismo y mal trato" y él 1nismo cu nta a Val&lt;lés en carta d l O de
octubre de 1 7 que . e le acu a d · dureza de ·u proYidencia contra
lo. rectore de renta ' · e tá claro, super onalidad n e tá preparada para
tan alto cargo p lítico. Él mi m va labrándo. u pr pia d rrucción
Jo é áfrez ya no le nec ita pue u h rrnan Matía tiene . gura la
silla '.irreinal, que a 1layorga l Yino un p co grande ha ta por u propio
de ánimo, y o ío tiene qu v l er a Veracruz.
hora í, sus enemigo encontraron la oca i · o propicia para
d cargar su ira y rcncore contra 'l · i no l encar !aron como ra
u de e , í le amargar n u último. año , e inclu o a a
ío
admin.i trada por us hijo político , padeció el de pr tigio de P dro
t ruo.
Ant s de e1minar de con cer a e te per onaj ingular cpamo
qui n era u h rmao J oaquín que e mo él
d dicó al comercio) a la
p lítica, cupaodo la administración de otra d la aduana importante
c m era La de Puebla pero que la caída de u h rmano también l iba a

Tribunal de Minería pa and
alcabala tabac , etc.

en . iol , y ce ne rumbre anee tral .
En u carta abundante e informale , ,,erno a un o 1
jcmplo de integridad d nde t do e corrupto desd la audiencia al

dir ctore

de renta
azogu ,

l ald Con motivo d I le amamiemo de 2, 00 di
n Izúcar contra l
ac
mayor el día _l de n ro de l 81,
ío
o el me de febrero r le dice· , V E
b
cribe a J &gt; é. GáJ ez
·
·
· xa a
qu en e te rern h ,
muchos alcaldes may r qu de uellan a 1 h b'
,,
ª)
fu ra un comportamiento general
a ita□ res , y _a_uoque no
recon · ·
d
' má que una acusac1on e el
cmuento e una verdad.
rn·

, .
La in_fo~alidad d
u carta r s rvada a ál z \' n
logica pu s 1 bien había ami tad había diferencia de autoridad , muy
desprende d
u fra
loo-ía e l
.al
ul
) p der,
l b d
'
o·
qw \' pop ar qu Co ío s n
10m re e carácter festivo e irónico e, ; e hombre alid d
b u
llenod de .abiduría
popula
,
.
o
e
e o,
d
r ~ con cierta ocarronería. Do ejemplo
pue en ayu arn a comprender] .
Al comunicar n una d e u carta
. 1os con ·c¡os
. que da a la hi' .
del
onde d Regla, recién fallecido dice: , n tengo hijo
. ¡as
pretenden ca amient con esta niñas ni p
.
para qu1eoc
- di
'
ara rru tampoc a cau a d mi
ano
gno d_e r " r oda calabaza a las que no me xpondr '
com era
.
E habitual n la familia olameme ruv hi'¡a.
n otras d u, cartas hablando de la autoridade di . , ..
azorados
a lo
a.l
.
, ce. , 1ven
.
d
_qu . on m etas conoocndo qu se va acaband el
tiempo e la cucana".
uizá e a inceridad, pu gen ro idad había m trado a raudale
con la ,orona ' le p nvo
· · ª , J, d e alcanzar un títul
·
creemo
h
o oo b·¡·
1 1a110, pue
que en u qu acer hay mérit sobrado , cuando la or na
mo traba ª " ce ha ta gen r a en la conc sión
e
,.·
Dej , d . ~ critos: TnstmcáoJJfS para el Gobierno del o;redor di' ralit.
y m111des de las Jalmas de la ~ Tlft L'Cl Espa/la. lmpres en M, ,1 . 80 res
Regla111ento di I H • 1 J
•
XJco en
y

r

, .

XlCO

dcsl anear d la p lítica.
D e pué d tnd
to ¿quién era Pedro Antoni
qu
intuy &lt;l su actuación, · pu de decir que era un hombre
dinámico, r oaz ) honrado conocedor d I entre ij&lt; de la ec n mía
pero no supo dig rir tant) poder ;, le falt ' tacto ~ mano izquierda tan
ncc aria n p lítica para manejar una bur cracia c n vi. tOS adquirido,

por ¡O

e

17 1).

ospt!a ue com•alfcenaa rxlra11mms de la cútJad Je f ,
.
u, a,
emcmz

Dieoo de Peredo y

elarde

de Percdo .Y Velard
n el Iugar de \ r·I &lt;l a Errugro
, . ,
, . ació
el Die:ro
d
'
a
- 16. 3 ' . era dueño de un de los
· cinco
obra·exico on - e 11 gó el ano
éJco. P queno tall r para fabncar paño qu había n la ciudad de

45

�ca ó c n gu ·tina d Baeza; quien tenía n la ciudad de .México una
tienda de mercader.
ivió D oming de la Canal n la calle de ordobanes 4 de
Done _le d □&lt;le murió el día 21 de diciembre de 1724 u ~-posa
Agu trna de Ba za muri · el día 24 de ago, to de 1 35 y como su marido
fu enterrada n anto Domingo.
rut~ ele
t&lt;.: matrimonio fueron rancisca i\laría, nacida en
~l an~ 1699 y que casaría cuando contaba con 20 año. de edad
con el arques d I ali de la
lina, Gaspar Madraz de la E.cal ra.
. fanuel Franci ·co Tomá, nacido en J\f ' xico el año 1701
contraJ
matrimonio n Guana,·uaco I ,an~o 1 31 co n 11.r
· J ose1a
e'
.
,v ana
abnela el H rvá. Flor , e tableciéndo
n la villa de an Miguel el
rancie, dond dc¡o fundad un mayorazgo. u nieto arci O Iaría
Lor to d la_ anal fue proce ado en Qu rétar el año 1811 por •er uno
de lo c n pir, de r p r la l ndepend ocia nacional.
gu tina, nacida en México el año 1 03, ca ó a lo 16 años de
edad con el
eneral Juan Agustín de . os
ballos Reo-idor del
yuntanuent , hijo del oron l Pernando de la
d
O b J
00
d Jan Mat &gt; de Valparaíso r oriundo de os.
'
.,
n h ·rmano de Domingo d I, anal Franci co de la anal
;mmo soltero en México el dfa 2 de diciembre de 1696 dejando por
1ered ro a u hermano Domingo.
ivía cerca d _u hermano en la call
de Los D oncele y fue enterrado en la at draJ.

El día 21 d junio d 16 1 contrajo matrim nio c n
tonia de
la Peña , Ru da de qui,· l hija del apitán ra.nci co de la Peña.
P r lo tant fue cuñado del Marqués de iJla-Puente }' d P edr
d Tagle Villegas, casado con otra dos hijas del capitán Franc~sco de la
Peña. Pu de er
montañe s, pue
1uri' el
nt rrado en an
n la all Real &lt;l

un ejempl de 1 mucho d la end garrua de lo.
tant el padre como los tre yerno eran de antabria.
apicán Di go de Pcredo el 16 de abril de 1694 iend
Franci co, dejand Yiuda a Antonia d la Peña. Vivió
an Juan de la Penit ncia.

T

Frand co del Pozo González del Portillo
n la ciudad de t léxico o I añ 16 9 había 13 panad ría para
una p blación qu
e cifra para aquella ~ cha c.l unas 5 ) íl
habitante,
no ·olo e l _ca o número in que en cada una d ella
trabajaban' ·por término medio 50 per-onas. Ese era el oficio de
Fran i co del Pozo, natural de Abanillas, quien llegó a la ciudad de

I añ 167 .
Allí , e ca ó el 13 de agosto de 168 c n Juana Fernándcz de
Mansilla. Ya viud , murió I día 20 de octubre de l 10, dejando por
her clero a u hijo natural Franci ·co del P z . Vivía en la calJe de an
Ié.,ic

Agu tín, 3 era de la República d

ruguay.

Juan Manuel González de Co ío y de la Herrán, Conde de TorreCos ío

Juan Muñoz Polanco
Juan fuñoz Polanco ra natural de antillana del .Mar de donde
alió para la ueva E ·paña el año d 1651. I o abemo donde e, tu,·o la
mavoría de e, to añ , ólo que el año 1663 llegó a esrablec r en la
ciu~lad d
' xico d nde puso una panadería negocio ba, tant rentable.

Doming de la Canal y Vél z de las Cue a

Fruto del segundo matrimonio d&lt;.: lonso Gómez de la ,anal y
Enriqu&lt;.: de T rán con T masa élez de la · uevas, nació en Potes el 1O
&lt;le febr ro de l 65 , D &gt;ming &gt; de la anal.
Muy jov n Ueg ' a la ciudad de ~[éxfro pue. cuando c ntaba con
21 año de edad contraj e ponsale. con se nsi 'n Pérez Padr' n
aunque no

c lebró posteriormente el matrim nio. P . teriormcnt

. acc Ju an Manuel ,onzález de ossío n la pcqu ña ald a de
antot1 tudanca d año 1723. foy joven llegó a la ciu lad d México \'
corno tanto · tr - pai anos u5~o . e d e d.1co, a la , tJ\
. 1d;1d
.
comercial en·
la que pronto d&lt;.: ·tacó con igui ndo regular forruna, qu parte d ' 11
pu
di
.. ,
e a
0 a. . sp . 1c1on &lt;le , u patria, una. v ces, }' e tra p, 1·a a,·ud a
h
umarutana, o benéfica, .
·

T

bl_año 1760 a us 43 año" contrajo mattimonio con Juana
er sa na
aball r . n , ño más tarde con motivo de la ouerra ent 1·c
Ep~
' sei
~ ana__e I ng1aterra comenzo· , u ayuda patriótica, pue. uniformó
compamas con un co ·t de 15 00 p sos, donando ademá otros 50,000

e
747

46

�para ga to de guerra y reoalando 4,0 O carga de harina, siendo
nombrado Iae ·tre de ampo de las milicias de ietep c.
~- nombrado Alcalde de la ciudad de r féx.ico el año d 1 64, añ
que pr ta 34,000 pe
a la Real Haci oda. Logre a n la Orden de
alatrarn en 176 .
La orona spañola, por lo, méritos contraído. con ella, 1
1 útulo de 'onde d Torre-C í el día 21 d diciembre de
iguió con u gen ro ida&lt;l, dando donatiYo o pr tanda din r ,
y el año 1783 uniformó las tropas para Ja defen a de Veracru2 con un
co to de 12,000 p o , donando otros 6,000 para la con trucción de 1 •
torre p rala mayor d f n a de la ciudad.

La · apuchinas de uadalupe upieron de • u genero idad, ya
que don ' 5,000 para su capilla.
on motivo de la fundación de la
ociaci ' n de c rn rCÍ'mte
m ntañese " ri to de Burgo " donó 1O000 peso . La fiesta de
fundación e c lcbró en el Conv nto de an Praoci ·co de M ' x.ico el día 3
d mayo de 1 5 y n ella predicó el P. Morfi.
na d la epidemias más frecuente. ra la viruela, pid mía que
dejó entir n an Franci.co el úío 177 . Voh·iú a mostrar su
g n ro i lad, ga tando en mecUcinas, alimento y vestido 30,000 p os.
orno comerciante de tacado d la ciu&lt;lad d M ~x.ico, tarnbi · n
ocupó alguno cargos de ignificación ec nómica como el de cónsul de
R al Tribunal del Con, uJado, lo año, 1 76 · 1 7.
.n u tierra de ori en fue Lugar t ni nte de an Tir ·o, del
nccjo d Tudanca \' del Valle del Río an, a.
u fortuna .se calcuJó el añ 1797 cuando se reconoció a u hijo
mo 11 cond d Torre-Cossío en 508,019 I eso en dio ro, haci ndas
por valor d 325,00 . má otro 40U,000 p o en negocios comercial
u hijo Ignacio Manuel nació n léxico el día 2 de May de
1768 que ad mi d heredar l título de e nde, fue capitán del
Regimi nto de Infantería de Toluca contribuyendo a lo gas o de la
con ·trucci · n d l nm'Ío de 74 cañon c.1ue lo montañe es re idente en
M ' xico regalaron al rey J año 1 94.

4H

Vicente Gómez d la Cortina y Salceda
◄ ruto

del m trimonio de Pedro Gómez de la onioa, hermano
del I Conde de la C rtina y de Catalina alceda y íorante nace en
alarzón el año 1765 ic nte Góm -z d la Cortina
u padre P dr
monio, se había tra ladado desd Co gaya al
alle de Bedoya a cuidar la tierras que allí había comprado y las que
había heredad d
us tío Maria Gómez de Bedoya y atalina
utiérrez.
La vida de 1cente, en u años mozo fue ba tant mejor que la
de . us convecino , u padr habla de 'crecidí imo, co to que me
oca ionar n mis hijos en su carrera ', se e tá refiriendo a Vicente y a
Pedro ' mez d la ortina.
Po iblemente ervand Jo él Conde de la ortina, con una la
bija faría
a peo acía en icente como el mejor partid para ella; sea
c m fo re el caso gu Vicente emigra a ' x.ico y alli en la parrot1uia de
an Miguel contraj matrimonio el día 8 d diciembre de 1795 con u
prima, qu al morir su padre ese mi rn añ , heredaría título y fortuna.
Pero icente Gómez d la Cortina joven r aforrunado esposo
con títul n biliario y grande po, ione , va a vivir tiempo difícil .
, 1 aña va
er invadida por la tropa de rapoleón y n la ue a
, paña correo vient descontento entre nativo y criollos conrra lo
penin ulare, .
orno enía iendo habitual la Real Hacienda pa aba por
momentos difícile. , por verdadero a obio económico y tiene qu recw-rir
al donativo boener o de los particular , . P demo encontrar en las
cuentas de Vicen e Gómez de la ,ortina haber hech d nativo ha ta
abril d 1812 a la ciudad d México p r valor d 1 2 503 pe o .
Ante e ta penuria conómica d la orona, se fo1ma la Juma
Patri 'rica, d la que es v cal Vicente, con I fin d recaudar 2 millon ·
de pesos para el Rey. El a110 1801 la Hacienda pública debía a1 C nd
116 000 pe o a cuenta de lo préstamos, que el año 1813 a cendían a la
cifra de 1 207 223 pe os.
Quizá por las c m ul ion p r la qu pa aba léxico en
aquellos años, y que habían d de mb car en la I nd pendencia el añ
1821
icente Gómez d la ortina trasladó u re idencia a E paña y
aunque había construido su palacio en alarzón así como la iglesia
parroquial y en · lla la apilla-1 anteón en 1819 vhºó en la po e ione
749

�que tenía en Fuentes de Duero en Valladolid, pero todos los veranos
visitaba Salarzón.
El año 1818, aunque su padre Pedro Antonio, dejó la mitad de
sus bienes a su nietos Santiago, José y Josefa, hijos de Isidoro difunto,
Vicente tampoco se olvidó de su sobrina Josefa que iba a contraer
matrimonio con Manuel Otero Calderón dorándole con 5,000 pesos en
oro y plata siendo su cana dotal de 100,000 pesos, cantidad muy
importante entonces.
_
,
Fruto del matrimonio con su prima Ma1fa Ana, nacieron Mana
Jesús, Joaquin y José.
,
Muere Vicente Gómez de la Cortina en Fuentes de Duero el día

03 de Abril Je 1842.
Fue enterrado en la Capilla-Panteón de Salarzón donde posee la
familia un mausoleo de bronce. Además de Vicente, están enterrados alli
su hijo Joaquín y sus padres Pedro Antonio Gómez de
Cortina Y
Catalina Salceda. En el pequeño retablo, hay un óleo con la bgura de San
Vicente Ferrer, que pintó el año 1817 su hija tfaría Jesús.
_
Vicente Gómez de la Cortina, además de 11 Conde de la Cort:toa,
fue Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel la Católica y GenLil
hombre de Cámara de S.M. en ejercicio.

:ª

José de la Puente y de la Peña. Marqués de Villapuente y de la
Peña
Nos encontramos ante uno de esos personajes paradógicos, pues
si admitimos como tesis que los emigrantes a Indias iban en pos de la
tiqueza o de un mejor vivir, el caso de José de la Puente, es diferente,
pues si bien alcanzó una prosperidad económica poco común, con la
misma ó más facilidad se desprendió de ella.
Ha habido bastantes cántabros que con las riquezas hechas en
América hicieron en su tierra de origen, hospitales, escuelas, iglesias,
patronatos, casas de beneficencia, ninguno llegó al desprendimiento_ de
este personaje que ingresó en la Compañía de Jesús al final de su V1da,
después de haber hecho donación de su enorme fortuna.
r ace José de la Puente y de la Peña eo tv[uriedas el año 1663
donde transcurren los primeros 15 años de su vida.

750

El afio 1678 es reclamado por su úo Francisco de la Peña
Salcines, residente en México pero sin hijos varones que se hiciesen
cargo de sus negocios.
1\ la vera de su tío en Ja Ciudad de México se curte en el difícil
~ anejo de
negocios y bueno debió de ser su aprendizaje cuando con
sol~ 19 anos, abandona la ciudad para hacerse cargo de las ,Tastas
haciendas de ganado de su áo, y que poco a poco fue incrementando.
Corno Yenia siendo habitual contrajo matrimonio con una de las
~jas de su tío Prancisco de la Peña, y que al morir heredó parte de su~
bienes que fuer~n poco a pocc, creciendo, hasta llegar a cantidades
verdaderamente importantes; así sus reses lanares ascendían a 150,000
con una utilidad medi.1 de 70,000 pesos anuales; además de poseer
40,000 cabezas de ganado mayor, lo que nos da una idea de la extensión
de sus haciendas.
_ , Per~-e~ José de la Puente hay que destacar otras ,·irtudes que
ex1gian sacntic10 de su persona y de sus bienes. El año 1692, era Alcalde
Mayor de la ciudad de i\. léxico, durante e! virreinato de .!\latías de Gáh-ez
cuando se subleYaron algunos indios, llegando a incendiar varios cajonc¡
de 1~ Plaza Mayor; con tal moti,·o le fue encomendada la custodia de los
molin~s de póh·o~a y ~o solo los defendió del ataque, sino 9ue dominó
el mottn por ser bien visto por los indios.
Carlos ll, en premio, le concedió el hábito de la Orden de
San~ago el año 1696. José de la Puente había de encontrar otras
ocasiones p_ara hacer muestra de su generosidad, y así durante la guerra
entre Francia y España, ante el temor que la escuadra francesa al mando
del conde Chaternau atacara Veracruz, armó una compañía de infantería
Y a su ~ando s_e trasladó a Veracruz, permaneciendo hasta l¡ue
desaparec10 el peligro. Esto le valió el nombramiento de Capitán Je
Infantería.

!ºs

D espués sería la arma&lt;la inglesa la amenazante y Puente organiza
ª s~ ,costa una Compañía ele Caballería para lo que fue nombrado
Capitan de Caballos Corazas por el virrey conde de t\ foctezurna, yendo
de nuevo a Veracrnz.
·
Pero at.'rn no había terminado su participación con el ejérciLO ,, así
en febr~to ~e 1703 armó un Regimiento de 560 hombres, ,isriénd~les,
propo_rci~nandoles armas y sustento hasla junio de 1704, a lo l]UC hay
gue anadir el pcrsonaJ y material sanitario del hospital, lo que supuso u~
gasto de 90,000 pesos.
751

�La o-encr sidad de Franci c de la Puente no tu\'o ni limite ni
frontera cau, a rnpor el conocer alguna d la cifra mucha d ella
anónima pero ·e pu de llevar a ella a tra é. de la inve tigación.
Servando Jo é Gómez de la Cortina y González. Conde la Cortina

r ació ervaodo Jo , ;rómez de la Cortina en o gaya l 23 de
octubr de 1 41. u prim ro añ
lo vivió junto a u padres
trabajando en d campo y esperando un día que u tío Jo é le reclamas
para ayudarle n us hacienda de 1'xico.
Y a í fue el año l 60 llega ervando José a léxico y wza
queda de lumbrad por las pose ione d su tío Jo é y qu 'l había de
heredar y de pué acr c mar.
om todos lo emigrantes, specia.lment lo d l N rte hidalg
p r naturaleza L10a ez alcanzado el éxito económico había qu entrar n
1 grup ocial de lo scogid
pero a p ar de la hidalguía y de la
ri4ueza había que ir escaland peldaño a p ldaño pu to en la
admioi tración virreinal, cuando no ra el maLrimonio la m jor tarj ta de
pre entaci 'n.
, en and Jo ' Gómez de la ortina, concraj matrimonio en
l · xic
I día l 9 de marzo de 177 5 con Paz G ómez Rodríguez d
P droso l1ija de Alon o Góm z de la füircena, ecr tari del virreinato y
nieta de lo conde de an Bartolomé d Jala.

orno otros comerciant di ·tinguido d la ciudad de M ':ic
fue apitán del Regimiento de ~1ilicia · Urbana de la ciudad.
Y c mo venía i ndo h bitual entre los comerciantes rico , avudó
a la Hacienda Real que pa ·aba p r momento de apur . Ingresó en la
'a a d la Moneda en tte año 420,000 p os y 'un importan e
uplemcnr d 100 O pe s ademá, cambió antigua m neda por la d
nu
cuño habiendo pcrcibid 40 000 pe · reserYad l cambi d
60 300 para at nd r el servicio de la menci nada a a a la que añadía l

pueblo de an - gel (de la
armelita De calzo.

iudad de

n la Iglesia de lo

calzaron
la
puela dorad as, a muro
. . de la zt
h
. ,
, as- ac o,
rone1 d
uil· .
a marque,
· ·
icia Fernando C! ,
· ,
R gim1ento viUa, entr gánd le. l
d
.
1ac n cap1tan del
· ·
a pa a Donun l
·
as1 tiendo a la ceremonia ¡ o·a d
go gnac10 Lardizábal
1 or
·
e
e la Real
di
·
E meteno acho ald rón.
u enc1a d México
d

Rj , T,e

en•ando Jo é Góm z d 1
_.
,
c l nial. Poco a P co fue acr¡ t ad orl:l.oa ~abia. entrado en la élit
ti
ceo an
u patnmomo
. lm
erra y ganados·' por m d'1 de su apoderado p dr
, pce1a
R
d , nte en
O
e0 gay~ compró tre itio, La
chirill
, e
o nguez de
caballenas d tierra de labor.
ega
a Y anta Ana y cuatro
fue el conde d la ortina tac - .
su pueblo osgaya- 1 año 1 90
'b an ru con u familiarc. ni con
'
escn e a su he1man p d
la que le c munica haber re 'úd '
mJ o Ltn ca¡. , o que conu· e ro .una
b carta en
de Pala
I v pe an se enta 01 .
en
I
landone
arco cuatro onza
l
.
cuatro nza ese
I
, que .1acen treinta librru
on
cuatr para el Alt t\.Í
osgaya, y las d .
. l
. t '
ar 1 ayor de la lo-lesia d
. '
pa1 a a capilla que en dicha i 1 .
.
P rtenencia . En e ta' carta
. fj re ad em ,
,
se re
, g ta e, de mi
también en e te cajón hay "d
1 ,
a a env1os anteriore y qu
.
.
p atones grande do
J till
cu b1erto , cuchara .y ten d or, d cuchill
.
ce
P
con
d a. o , cloc
,asa d Tr viño'
,
d ,
· marco e plata para la
.
• nvta , ema 50 l
f
distribuya a í: 100 a mi hermana d . pe o uert . para que lo
Treviño y do ciento {Jara la manuten ?, c1denrol para eqwpar la ca a de
c1on e muchach "
l
n
e
testamento
de
su
h
C rt:ina e hac c
erm~n~ p ed ro ntonio Gómez d la
.
n catar que hab1a unpu t 2 00 d
Greffil Mayare de Mad -·d f: ,
..
uro en lo
' I1 ª ª' r de su h1¡a ntonia
d montañe e
I b .'
·
.,
0 otro grup
ongr gación d 1 " • d B
'
co a rn a la fundac1 n d la
n to e ur o 'el año 1775.
C . eITando Jo é ómez d la ortina, a&lt;lemá de I
runa, fue oroncl.
ond d la

donativ de 2,0 ( pe o ' .
an g oero a a.p rtación no podía pa ar de apercibida, y r cibe el
titul de ·onde la ,ortina I día 2 de junio de l 7 3. unqu hay
alguno aut re, qu dicen qu el primer conde fu u tío Jo é la realidad
s qu el título le recibió ~ ervando.
p r C 'dula Real de arlo IV, s 1
~t día 30 d juli de 1793
aot:iago que le fu impue t n el
con ede el H.'lbito de la Orden d
752

t 'xico)

53

�LOS TRES PRIMEROS DUEÑOS
DE LA HACIENDA DE MATEHUALA
Capitán Miguel de E corigüela,
Capitán Antonio Orpinel de E corigüela,
Capitán Francisco de León

i\ltro. Rubén M. Barba aya
[m esti¡.,rador hué, pcd Jel r\rchirn lustóric
del Estado de ' an Lui. Potosí

Introducción
El bjet de , te e crito
dar a conocer n forma s mera las ,,idas Je
lo tres prim r • dueños le la hacienda d :i\lat huala; hacienda 9ue con
el paso de lo años, y c n 1 e fuerzo y te ón d los n. turaJ ~- de a
zona, e convirtió n lo gue e hoy la ciudad de .i\Iatehuala: l capitán
Miguel de E corigi.i la, ,\ntonfrl Orpin I de .. corigüela, hijo y hercder
del anterior y el capitán Francisco de León. La vidas d . t per:onaju,
n u r !ación con la dicha hacienda abarcan un peri &gt;&lt;l gue comitnz,
n 1615 y termina en el añ, de 16 2 casi cincuenta y si t años, durante
los cual . acontecieron in 1nidad de vento. dignos d dar e a onocer,
mucho, d lo cuale se consignan n te trabaj . Debido a l JUC algun
d lo uceso - que e relaLan en este ensay&gt; ac ntecicr n en jurisdicción
del r u vo Reíno d León, me ha parecido que po Iría i- intere ante
para la comuniJad nuevoleone a enrerarse de ello r de conocer má al
detalle la , ·da d lo
r · qu los generaron razón por la cual he
7

55

�, cogido dicho tema para aprovechar la oportunidad que g n~r amente
~-ie brinda la ni,· r idad urónoma de u v León d publicarm , te
mod sto arúculo a traYé de u Anuario Hu111anitas.

Esce11a1io 11a/11ml
en el pa ado remoto fue mar y ~□ el cu~ e
. d
mide d largo a nto vemte
l
fundó la mencionada 1ac1en a, que
• .
b
·1
·
de
ur
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en
el
rumbo
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,
.
.
kil ,
' ue n u extremo nort e li ga con
promedio de tremta . om tros, } q .
.
d
huil
otra llanura por l riente é. tas ·e internan en lo. e tadu
oa .ª
,'
por I poniente la llanura e extiende nuevament haaa
y uevo T.eon v
all
el ur de Coah~la y se adentra en terr n s Zacatecan - · E _re grao v
e formó con almi.ooe. que rell nar n las cu~nca y ima • que
f
on cuando
produjeron los lcvantam1ento montan o al
rmar
d - 0 · este r lleno
O nill
finalizar I cretácjco up rior, hac uno t
oo s
an '
,
1
d 1615 mt
obre el nivel del mar. La. cadena
alcanzo una a tura e
·
.
• l
1 \ 1
qt:1e
lo rodean on· por el orí nt la ,erra E J zu y por e
montano a
'
·
.,
~ .
,
onient las ·ierrns de ,ronado .· Catorce, d cuya er s100 s. orm su
P
al
.
.,
n I clima eco ). con una m d1a anual de
u l el cu en con1unc1on co
¿·
1
20.3º, de temperatura y con lluvias que olo_ alcanzan_ una m. ia anua
entre 300 y 50 mm. y gue umado. a otro. tac~~e dieron ong~n a una
flora c rre pondiente a un rrit rio . mide eraco, _com~ on. nopal
maguey garambullo . encinar arbu ttvo, palma duna ) ama~~?ca
candelilla, guayu1e, gobernadora y en la erranía de al rce el pmon y

n un vaU

qu

por toda L'l región
L _ su lo
agua sufici nt s
su extremo nort,

el zacatal.
d
e
te vall cuando s n pr veídos e
qu e mormao
~- til v cal manit tación , e dio n
tornan en terreno er
,
~ d 1
o una faja que corre de anega , pa and por ~ ra
• ·
•
&lt;li ·
del ur de uevo Leon; al
)le a hasta fat huala y s1gu por - mto,
.
~tar stas ti rra. con much ojos de agua que las pr veyeron del ':tal
C()
'
· ·
'd ' · ·
de o lº
liquido crearon bello oa ·i. en el pai a¡e · ~ -e~~c ' uno
· . d,
unos
aneo
kilom
tr s al nml
a
localiza
e
I
d e agua e, e qu
'
.
lat huala n una localidad llamada pr ci, amente )1 de Agua, Y q~ie n
1 igk, X U e le llamé L t huala la Vieja; en aque~os can 1 1anos
úempo e, LC manantial el be haber tenido un ga. to con.id rabie on1el
cual f rmó una cién ga enorme, cuya derramas por d et~ ~e,
desnÍ\·e\e e rri ron hacia el ur. ... ta abundancia de agua on rm un

756

bosque d encin , piñ n s, nogales y g, rambullos a la era de la ciénega
y canal s del derram qu a u vez irvi ' de abrevadero para alguna de
la especie que armaban la fauna local ólo nombraré al una d ella :
codom.icc , tórtola patos migrant ·, e nejos ratas de campo venados,
tortugas víbora de ca cabel y coralillo
c. n fin un b llo escenari .

J..1Js pobladores itJdígenas
onociendo qu el ng n del hombre amencano fueron las
migraci ne de grupos
iárico de difer mes rígenes a través d l
:; tr ch cl B ring hace rná de cuar nta mil año , y que la gran mayoría
de esto emigrante cont.inuaroo el viaje hacia el sur diseminánd
por
todo I e ntinent am ricano. ., n u rrayecto alguno de e to bandos e
fueron qucdand en regione que I parecieron conveniente para
tablee r , tal
l caso de los que cupar n en forma perman nte la
zona emide értica d nue tro paí ; y preci amente el ,ralle donde se
de arrollan los b cho a narrar e tá localizado en esa zona, en una región
enclavada en el terrü ri d I grup má numero, o y belico o de lo.
hichimeca : la nación
uachichil, cuya lengua hoy de aparecida
perteneció al tronco Yuto zteca; los limite de u territorio eran: por el
sur l Río Lerma y por el n rte l ur de Coahuila; por el poniente las
regione, localizada al e te d l
actual e e tados de Jali co,
Agua caliente, y Zacateca y p r I ori nte la zona ituadas al e te de
Guanajuato )' an Lui P tosí · 1 uroe le de
uev León. Para
controlar tan enorm territorio pactaban con otros grupo ejemplo de
ello e u alianza con lo guamares del actual E tado de Guanajuato,
posiblemente con lo negrito que ra e m se llamaba Ja parcialidad
que tenía por coto el vall ant referido y cuy s limit s e extendían por
lo que hoy e el Estado d
u '"º León ha ta puchimapa y ancLi (hoy
ancLia) enían un pacto emejan para poder r correrlo übrem nt y
aprov char u recur o naturalc ·, ele no m diar este acuerdo l
hubieran_ exterminado lo guachichilc fácilrnent ; tro hecho que pud
e tar a favor de los negrito fue qu · su cLialect&lt; d b haber ido d l
mismo tronco lingüi. tic de aquello , puc, recordcmo qu con ideraban
como enemigos a lo que no ent □ &lt;lían su lengua.
Lo n grito vi íao n un horizont de 1 má primitivo, ca i
paleo~itico dif rían d Jo guachichile f or I e 1 r renegrido d u piel,
u ba¡a estatura y el pelo hir uto, pero tenían co tumbre emejante a
757

�ellos: eran cazador -r col et re , por I tanto nómada ; andaban
d nudo ólo u. aban un ceñidor y andalia d piel· eran muy cli . tr .
en el u o del ar o y la fl cha, la lanza, l cuchillo y la honda; eran
b tic os, cruel y bi o di pue to para la :ru rra· n su · fie ta,
mitotes c mían basta hartar
luego bailaban in d can y b bíao
h ta
rder el con&lt; cimi neo p r la mbriaguez· practicaban la
incin ración d u muerto ; e o ideraban al l com deidad upr ma;
e agrupaban n ranchería e. guro que n Matehuala e rea d la
ciénega tuvieron una. pero no qu dar n ,, rigi de ·u a entamient
porque l mareriales d u lar s ran p rcceder . Ca hacer m n ión
qu t da. la parcialidad que ~ rmabao la ran ~hichimeca, con
mínima di~ r ocia·, t nía.o e stumbr y mod d ida s m jantes, la
de igualdad m: ac muada ra con la naci n qu u terrimrio
colindaban e n ie oamérica j a que combinaban la caza y recol cci · n
c o la gricultura. En re tip de Yida y circun ·tanda lo orpr odió la
e nqui ta pañ la a la cual opu ier n cada una de ella p r parado
o con d rad, c n tra tratando d im clir I aYance d lo
conqui tad re en su tenitori
mu s ra de ell fu r o los caxcanc n
la guerra del Mixtón l guachichile en la batalla por Querétaro r lo
zacarecos y guachichil, en lo combat ~ contra la milicia de Pedr
Ahumada, ej mplo gu dan fe de u her í mo y de la val ntía c n que
d fendi ron su comarca, su m d d vida y u cr ncia .

Lo ocupación Espaiiola
A raíz d la aída d Tenochtitlan en ¡ 5_ ¡ no ól lo e, p ñ le,
hacían plan para la cupaci · n de nu Y
territotio , ino también
al uno , b ríg ne , m fue l a o de 1 icolá d an Lui. lontañ z)
manci de Tapia cacique. otomíe ' qui ne iniciaron la entrada hacia
l. rao hicbim ca. J\[ontañez refundó cámbaro o 1526 y añ má ·
carde pobló an Juan d l Río y l _7 de julio de 153 l fuod · uer · taro,
d pué d ganar una batalla otr indi cri tianizad y I idolatras
hichimeca., . Tr, la d rrota l
h.ich.imeca, e rem ntaron, p ro solían
bajar a hostilizar la. incipi m puebla h, ta qu
l pud ) someter por
1555.

n 1532

uño Beltrán d

uzmán mandó a Juan &lt;l

ñac que

undara un pu bl) que lle ara el nombr de uadalajara al n rt de 1
barranca d I Río anuago, n un lugar Llamad
ochi. tlán, ñac

:u,~p]j :&gt; con u manda.to, p ro d &gt; añ · má, tarde Beltrán vicndc lo
framl d _u dcfcn. a aprob · yu e removi ra hacia 1• ur, 1, v cin &gt; n
u au n_c,_a, la
oraron. en un iúo llamado T nalá en 1533· al regrc 0
d su via.¡e al . olfo viendo que qu 1ía e te itio para su beneficio
p r anal Beltran de uzmán oblig · a l pobladore a mudar e de
nu vo
·•
dal y· e e t blecier
. n e rea de Tlacotán o 1535 , ahí perma n c10
ua a1ara por ca, 1 iete añ , ha ra que el I de febrero &lt;le ¡ 542 se
a mó n forma definitiva a la vera del río an Juan &lt;le Dio en el \'alle
d temajac.
Hem s rela ad brc,· mene la fon aci · n de e ca &lt;lo audade
P rque de de ella
inici · la cupación de la ran Chichimeca ahora
narraré de modo conci o e a apropiacionc .
Juan d Tolo a . up &gt; d la xi tencia ie \'acimiento n Zacat ca
cua_ndo un in&lt;líg n~ de Tlat nang &gt; 1 m , tró ·una pie&lt;lra ri a en pi. ta.
ui~d P r I ab ng n, T&lt; 1 a ll g · al üio del que pr cedía el m tal n
_eplle1:1br d l 546 qu fu donJ e bo) la ciudad de Zacat ca · d
lllmedtato r . ó, a
chi - Llá.n con tr carin
· d ms de nu. i ¡
r..'· d pie
. b rna&lt;lor n . tobal &lt;l
ñat
i g de lb rra. y &lt; tr &gt;. , 1 n avar la.
piedras ~ otrar n qu enian hu na 1 }' de plata ) I I m . Tod ,
meo? .. natc e tra ·I_. ciaron a1 yacimi nt · &lt;l pu ·s ck . up •rar una ri
d v1e1 1tud ~. qu ca J lo ha e abandonar la mpre a en 154 ini ia.ron
la con. ~rucc1 n le un fuert y T 1 . a fabric ' la primera h ci n&lt;l. d
b nefi~t : r 1 2 de_ ncr d 154
unda Zacateca , e n la pr . encia
~
t ;al de_ nate ~ uan ,.. de T lo ·a Di g
lbarra y Balta. ar
; . e Ba.nuclo . n b49 Tolo a, ad ntrando,
n territo1i
guach1ch1l, d ·, ubre la alina de anta , 1aría del P ñon Blan o.
uer ' taro en so año era la fr nt ra con la ,ra.n hichimc a,
p_ara _comunicarla con Zacateca., e abrió un camio que
llamó el
a111.1~0 ~ al de la Plata, c. ta vía cruzaba por domini
de guamar
guach.ich1le · zacat e . , e ·ta im a ión
l . e pañ 1 · pro,·u · la
cruenta Y larga ucrra Cb.J bim a, la cual , t. U· en 1550 cuando lo
z~cateco atac~ro~ una conducta y ninguno de I mq r e cap · c n
vtda· lo ~achichiles y guarnare de inm &lt;liato c:ncraron t.n e te e nflicto
u trate01a
.:11 ,. con emb scacla.
•
~- fiue 1a gu rr=,
rpre. 1Ya
a las caravana '·
9~ . lle,•aban ) traían gent , aba. t~cimicnto, } meLale y con ata ¡u
u_bito Ya de ·hora. a l nu v
entros de poblaci{ n, , tancia , func.l _
mm r -, etc. \ pesar de t~&gt;do la intru ión hi. pana siguió addantc:, , en
l554 Franci, o e.le !barra tunda Fr nillo y mbrer te al año ·igu( nll,

mi:

?

59

�de cubriénd se mina n hal hihuit Rancho
an farún }' "in&lt; .
L gu rra continúa y pret ndiendo el vírre, pr e ger eJ peligro. o a.mm
de la Plata manda fundar an figuel eJ rancie ( h( y de All nde) en
1555.
~ n 1561
e mi.i nó a Pedr Ahumada de ámano para
rganizar una cxp di i •n qu tendría p r obj to la pacificaci , n de _la
región d Zacateca pero él con id r · máL irnp r~t .atacar el Malpai ,
p r er e te lugar el núcleo d la liga entr guach1cl11l • y za ateco.
otra. nacione h.ichim cas el refi rido sitio estaba al n rte d Nom re
de Dio. y al t de urango ahí lo. , tacó y 1 · hiz huir y n la ierra
d
uadiana los alcanzó \' d rr ró; tr • día de. pu , venció a o ro grupo
al nort del J\Ialpaí . Ahumad, e ncluyó la pacificaci ' n de la zona al
l grar una n g ,ciación d paz con l • indio_ d _aín ) . ~~ _.Migu_ l. _1 n
ctubr de e. año \' !vi' a Zacateca ) de mm cliat dingm • u CJ r I o
al ur te d é ta atacan&lt;lo una ranch ría de gi1achichiJe , capturando y
matando a má. d cien- d pu'. de es &lt; dirigí · al riente y recorrió el
ran Tunal in ne&lt; ntrar al enemig l
guachichile
habían
r mon ado y d de la altura vigjlaban us movimi neo , al no ne mrar
r sl ncia d cidió regrc ar a Zacat cas. 1 a pacificaci ' n lograda p r
Ahumada, aunque r mporal, fue l primer gran foerz militar del
gobicrn virr inal con 1 cual se aniquiló f! , u raíz una posible gran
alianza d ,·aria nacion , chichimecas qu de hab rse e o umado
hubiera e rada mucha ,~da al bando e pañ 1 · quizá el cur o d 1 &gt;s
ac m cimiento hubiera idc otro.
an f lipe, ad lante d an Miguel I rand , fundó ~n 1562 )'
al nort de Z cateca , a pe ar d los peligros a que
nfremab~
·olda&lt;l s y ambu ino e d cubrieron la. mjna de Bonanza y Mazapil
en 156 .
al&lt;l ra ntra c mo s lclad en la guerra
·, n 1568
chichimeca, t h Jmbre año m ·. tarde on ribuiría a t rminar re
confli to
o 1 fin d pro cger el camino a Zacat , , qu ra la zona
d □de
daban lo má fiero, a alto. de lo guachichile ·, n 15 O el
gobierno ,'irrónal mando e n, truir lo. pr sidi . . de ( juelos
Portcw lo y para 15 1 . e in talaron tr
pre. 1d10 má. , ya n
juri dicci ' n d la 'u \'
alicia el de L'l, Boca , i, n ~a rand _Y
Palmilla, , este últim a cuatr legua d&lt;.: Za at ca , y ad ntrnndo e haaa
t noro • te d , anta María d l P ñón lanc en 15 fundan el R al &lt;le
harcas, p ro d) · año:. d spu ' , n 1 6, e. arra. ad 1 [ ucbl junto
T

60

con u igl ia y c m nt p r lo guachichile .
n 1 e rrer de 1 :. añ
a e te lugar . el e n ci , como harca 1 ¡a .
La intru. ión del s hi pano por el n rte eguía addante, Albero
anto aliend del í\Iazapil, funda la Yilla d altillo entre 15 5 y
de la ual fu su primer alcalde u juri djcción llegaba p r I sur
ha ta el pue to del Potosí, h y en el E. tado de u
L ón, Entr l 15 l lo límite. de la alcaldía m,1yor d Vall incluían por l nor t
uadalcázar y Iatehuala, por lo c1ue e pu de asegurar que I vall d
Mat huala ya era n cid , y que no hubo a ntami nt en él p r haber
id zona d gu rr ,·iva.
P r la bu na ley d , u. m tal
funda nue\·am ore en
u actual mplazanú mo en julio d 15
u e trat 'gica ubicación
tabl ci ' un fuerte n se R al.
ntrc 15 O y 15 5 la. acci nes bélica de 1 • chichimeca
alcanzaron u mayor int ·n idad mpezar na u ar caballos lograr n una
mayor cooperación entre parcialidade y naciones y lo pames ' arras
tribu entraron a la guerrn· a u vez los e pañol llevaron u p lítica de
1 pre iclio a su atal d sarroll y en Uo em1 1 aron má soldad s n
e c ltar a Yiajer &gt; y a la caravana de carr tas e r aumem de la milicia
y d la guerra a angre y fuego no trajo la paz. Para finales de 1589 el
Marqués d
Lllamanrique acatando ord nes del Rey empez' a eliminar
los pre idio y a r ducir la milicia y entr , en ne ociacione con 1 jefe
chichimeca , m diant I capitane Rodrigo del Río
·gu I aldera,
Francisco de l rdiñ la
abrid rtiz Fuenrnayor, prometiéndoles
alimento , pañ , ti rra y ap r agríe I para gue e a, ntaran d paz.
Ya . i ndo virr y Luis d
elazcc el jov n, en 1590 la paz a anzaba
rápidamente, para &lt;lici mbr de
año l \'Írrey mpez ' a negociar con
lo caudül , de Tla.-.:cal, para enviar cu, r ci nta. familia con el m de
tabl cer ch a. entami ntos c n igl ia ) ca, ad religi o con el fin
de que en, eñaran a 1 chichim c a cultivar la ti rra ) a vivir n
ce munidad. La, familia tl, xcalreca iniciar n u traslado al norte n juli
d 1591 r
repar 'eran en la cuatro z na igui nt . : an Miguel
xqu.itic, Tla,·caliUa y Venado en an Lui. Pito í. Otro
halchihuitcs y an Amir ' , más , l n re de Zacateca . ( tr gru¡ o e
mandó a lotlán 1.:n la icrra
cidentale, , y la cuarta z na n altillo.
lo negritos del all de 1atebuala le s a entaron en enado,
ba¡ la pr t cción d lo capitan · Juan d • la Hija ~rancie de B ·ltrán.
Y a los uachichil s de la i rra de latehuala en Río Grande al
61

�ponjente de altillo, a la rdenes del cap1tan ranci co d Urdiñola.
Pero n todo lo chichimeca aceptaron lo t ' rminos de paz, lo
inconforme e remontaron y de de u reduct montañosos sigweron
op ni ' od
a lo Ín\'asore durante má de un iglo.
Y a í terminó la Guerra bichimeca y mpezaron a poblarse lo
territorio recién pacificados, otorgándo e múl "pl merced d tierra
y r gi trándose mirui por doquier, dando comienzo a una época de
bonanza y c nsolida ión de la Corona Españ la en esta uerra .
Las nmera mercede que s concedieron n el valle de
Mar huala fueron otorgada p r la R al udiencia d .México en
noviembr de 1613, y ejecutada por el alcalde mavor de Valle . En 1616
la alcaldía mayor de Valles pierde part de su rc~rit rio, al formars la
alcaldía may r d Guadalcázar y al pa ar i\Iatehuala a formar parte d 1
Reino d la ue,Ta Galicia.
--&lt; n este escenario y mom ntu históóco
mpieza la narración de
nue tras tr personaje bre em n e biografiado .

El Capitán Migu 1 de E corigüela
Fundador de la Hacienda de Matehuala
uestro p r onaje fue el fundador de la haci nda de Matehuala,
que con l pas de los igl s e convirt:i ' n lo JU h y es la ciudad de
Matebuala.
E te súbdito
añol que llegó a Méxic an e. d 1606, fue un
bombre d dicado a la minería oficio que reclamaba a l , que e
dedicaban a ejercerla, un carácter fu tte, r cio y p rsistenre, con el que
pudieran upcrar la_ cireun tancia tan adYer a a la que e enfrentaban
en la búsqueda de ;ciquella eta qu convertiría en realidad u, sueño de
riqueza y que muy I ocas lograban, y Miguel de E corigüela taba
&lt;lotado de tale a ributo. puc to que p r í tió en la vida gambu ina por
ca i cuarenta años; en ese lap o, r corrió lo, actuale estados de
Zacateca
an Lui Po o í v uevo León descubriendo mina, \'
fundando haciendas deJ . be~eficio d
acar plata, en un m cli~
umamente ho til por su 'propia naturaleza, ést s vol\'Ía má difícil al
sumársele lo ataque de los chichirnec s.

62

uestro personaje nació en la viUa de t\Jbatat , en el Reino de
ragón1, entre 157'" y 157 hijo legitimo de Juan icente Orpinel de
Escorigüela y Catalina RodJÍgu z F rrer2.
Entre 1595 y 159 , casó con doña .francisca de Ca Lro 3, y
procr aron un hij , que nací' n 159 , al cual bautizaron con el noml r
de Juan rpinel de E cotigüela~.
En 1606 aparece u nombre en un documento que forma parte
de lo papeles de una liú de rn.nci co de Cárdena uno de los
fundad re del pu blo d an Lui 1 acaudalado minero, contra ntonio
de · illalobos su mayordomo, en una memoria se consio-na que
le
pagaron 86 p o , p ro in e pecificar la razón de dich pago~. -&lt;.. la
noticia má antigua que tengo dt: u pre encía en e tos lare , (ha ta
ahora) aún s ign ra cuand llegó &lt;le 8 paña ·ólo · sabe que no trajo a
u familia, a la que nunca más volvió a ver.
Para 1612 tenía hacienda de fundición en Ilk cas" y para 1614
contaba con dos má en l alitral· y en las minas de Ramo º.
En 16 lS perten cía a la cofradía de uestra eñora d I Tránsito
en la ciudad ele Zacateca Q; en e e mismo año o]jcita y e le c ncede una
merced por la Real udiencja de la ueva Galicia, d la que era
pre idente don Alonso Pérez M rchant, la m rced con istfa en un itio
de ganado mayor y sci caballería de tierra, junto a un ojo d agua en el
paraje que llaman Matehua1a 111, al sitio lo nombró an Bartolomé v tuvo
en el una hacienda Je minas; a e te as n ami nto se le conocí '· com
fatehuala la Vieja.

Histórico dt:I E,tado de Zacarecas. (En In succmo ·e rn.mi: ,\HEZ). Fondo Notaria. .
n lo sucesivo se citar:: 'L ). Protocolo. de Mateo de Herrera. caja 01. :iño 1645, foja 130
2 Jhíd.
1 /híd.
4 Ibíd.
5 Archivo Hi rórico dd Estado de , .in Lu1 Potu,i. ( En lo suces1Yo se citara: ,\HESLP .) [·,mdo
Afcal_dfa i\lnyor de an Lui. Poro 1. ( En lo sucesivo se cirnr&gt;l: FA\f LP ) Ramo Ü\il, lcgajc 16( 61, fo¡as 31 f, 31v, 1 39f
6 AHEZ. F . Pr~tocolos de 1\lareo Je Herrera., c.1j, tll, año 1645, fo¡a 131•.
7 HEZ. FN. Prorornlo~ Pedro Je (nrnrruhrn,, ca¡. tll, expedí me enern -marzo 161-1, fo¡a 23
nivcrsidad de Guadalajara, B1blmceca Pública del Esrn.do de lalisco. ( · .n lú succs1v&lt;J se CJLara:
l 1G, .BPEJ.) Ramo 'i\·il, ca1a 26, cxpecfü:nu:: 11.
·
~ rchi\'O Parr &gt;qwal de Ziu:atecas. templo :ml&lt;J Dummgo. cofradfo de
uc tra , cñora del
Tránsito, libro de cargo } Jarn., :1ño 1615.
10 A~E I.~. Pondo ,\lcaldía ~l ayor de Charca . ( En lo . ucc 1m se cituá: r \t\l() l.) Ramo
dmm1Suanvo, legajo 17 expcd1cnn.: 04, foja 11 .
1 1\rchh·o

763

�princtpio d 1616, t' dro Martín Bazago minero en Ramos,
otorga carta de fianza a favor d 'I y hasta p r tre mil p o ante el
escribano público de Ramos, Baltasar l\fartínez 11 ; día de pu·~, el ne
de n ro d Escorigüel.a otorga carta de obligación a favor de Juan d
árdena vecino de la ciudad de Zacateca , por la dicha cantidad que s
comprom t a pagar n lo iguiente cinco mese 12 o ea que la deuda
debe estar liquidada para mayo de ese mi mo año. in embargo, cuando
·ó]o han abonado un poco más de mil pe o al principal, llega diciembre
d I dicho año en ,1 fcn ce Juan de Cárdena y con tal moti,·o e hace
público u te ca.mento cerrad en el ual indica que de Escorigüela y su
fiador aún le d ben 1,691 pes y • i tomine 13 . En el dicho legado
nombra por albac a. al t orero Juan de Al arad y a Barro lomé
'ánchez de árdena , su obrino 1-1 aJ año igwcnte, el 06 de fcbrcr de
1617 se otorga carta de obligación por el cotT gidor Frarn:i c Juár z d
E peleta. a favor de Bartolomé ánchez de Cárdenas r contra la pe na
y bien s d figuel de E, corigüela y u fiad r 15• e ignora ha ta hoy, que
resultado. obtuvo el albac a en la cobranza de dicha deuda.
- Franc1sca
. d astro 16 ,
•ste mi mo año de 16 l mu r n , pana
u legítima mujer r p co despué nac n e ta ti.erras ·u hijo el qu
procreó en unión libre con Magdalena Gutiérrez y al qu bautizó con 1
nombre de Antonio Orpinel de Escorigüela 1-.
El 02 d diciembre de 1619 el dicho corregidor de Zacateca ,
adjudica a Juan de Cárdena , pr sbítero y descendiente del finado Juan
de árdena,, 345 pe ·o , 8 tomine. y 1 grano , conforme a la hijuela d
partición 1k y que , n parte de la deuda d figuel de E corigü la c n el
finado.
En compañía con Franci co de León, por el , ño d 1620 1')
&lt;les ubricr n y r gi b·ar n mina en la .ierra de Papagay . , la cual e tá a
catorce leguas al n rt de M.at buaJa, tumbo a altillo, n es R al fundó

11 1\HEI'.. FN. Pmmrnlns ~breo de Herrera, cap1 01. mio l616-l643, fo¡as h, 2fy 2,.
'- Jbid. o,a.~ lf, -4f
n Jl11il 1-o,as 6,. 7f
14 Jh1d. Foja Sv.
1 1/,;ti, roja~ 6,' 7,·.
11 • ,\I IEZ. F '. Protocolos '.\1.ltco dt I krrcra, cgja fil, cxpedí~ntc 02. año 1645, fo¡a 1-lf
1· //¡¡¡/.
1' ,\111 :z. F . 1 rnmcolns \b eo de Herrern, caja Ul, aiio 1616- 164\ i1¡a~ v ~ 8f
"' Ard1i1"1, \lurnc1pal del M:izap1I, Zacatccns. ( F.n lo sucesivo se cnar:i /\ li\lZ. ) Ca¡a l 632-1688.
l .l:gajo 1688.

764

una hacienda de beneficiar mecale , la cual, d ce años más tard la
desinstaló por falta de azogue .
En 1622 nace Juan Guti ' rrez 211 , hijo natural de 1agdalena
Gucién-ez21, y de padr d conocido, por lo tanto m dio hennano de
vientre de Antonio rpinel de Ese ri2iiela.
En 1623 traspa a la hacienda de minas 9ue t nía en harca a
Martln de e tona
fuanda, con cargo de agat éste 3 8 6 pe o , 5 reale ' 6 granos que 1a
hacienda debía a la R al aja d Zacateca , como
con igna en la
critura gue hicieron ante Pedro fonzón e cribano y el juez Tóma de
[rizar, i ndo testigo fray Jeróoim de Pangua y Lorenzo Chávez. E ta
deuda no la pagó artín de stooa 22 •
1 9 d nero de 162 , se obligan fartin d Sestona Miranda v
Miguel d E corigüela, por e critura pública ante Juan de
nteverd;,
eLcribano de u aje rad y fateo de l Ierrera, minero y e cribano del
Cabildo, como su fiador, ante la Real aja de Zacat ca , por 6 368 peso.
2 reales y 5 gran ; de lo cuale 3, 6 peso, procedían de la hacienda de
Charcas y 2,482 pesos y 5 r ales de cinc quintales de azogu 23 •
~n l 632 en soci dad a perdida y ganancia con Francisco de
L ón, in taJa una hacienda de b n ficio de metales en el Real de
oncepción, jurisdicción del Mazapif".
121 de febrero de 1638 Juan de Zuñiga lmaraz, ju ricia ma}0r
y capit.án a guerra del uevo R ino de León toma posesión de la · tierra
gue están hacia el oriente de la acequia de la estancia d Matehuala, que
e de Miguel d E e rigi.iela, rumbo a la sierra de anta Clara 1'.
El 22 de abril de 1643, el pre bítero Juan de Cárdena · al c¡u en
diciembre de 1619 e le había hecho una adjudicación de la hijuela de lo,
biene que quedar n por fin}' muerte de Juan d Cárd nas, acaecida en
1616; o orga ¡ odcr a los ju ce de la Real Caja &lt;le Zacat cas para que
cobren a Iiguel de ~ scorigüela, los 3 5 pe, o
Lamine y l O granos,

AHEZ. r '. Protocolos i\l;ueo del lerrera, caJ:t 01, año 1645, fojn 10\.
Archiw1 del Juzgad 1 de Pruucra lnst:mcia de an cbasa.ín, Agua dd \'enado, S.L.P. Libro l
dt:.I Protocolo de harcas, legaj 1, expediente 35.
22 t\ l IEZ. FN. Protocolos i\Ltteo de Herrera. Cllja 01. año 1645, foj,1 13v.
21 !bid. Fo¡as l Gn 16v.
24 AMMZ. aja Í 632- 16 8, lcg:1jo 1688.
0 fuchill'u lunicipal de loncerrey. ( en lo ucesi\·o. e atar:í 1 ;\IJ\f L.) Ramo Í\ íl. volumen 66,
20
21

expediente 07, año 1638.)

765

�que se le adjudicaron· fectuada la cobranza, la dicha canúda&lt;l deb rá
abonarse a la deuda que 'J tiene a u ez en la Real Hacienda 26 .
orno era co rumbre en la 'poca por el añ &lt;l 1644, iend
,,j itad r d · la lu va
alicia el · ñor oct r don ristóbal d Torre
admití · a c mposición la antigua m re d y otra m rced má hech .
p r ste uperio r gobi rno a Migu l d
corigüela, t niente de
g b rnad r por el u vo Reino de León y protector d lo, indio
chichimeco en la fr nl r s d ' fat hu la, ck qu se le de pachá útul ,
I or trc. itio de g nad mayor ) einl y cuatr caball ría de tierraz-r
to. t rrcnos mere dad &gt;• deb n ser lo d la haci nda. de 'an Juan
Vane a
&lt;lral la Punta y otro· má .
El 04 de n ro d 1645 lo juec d la R al Caja de Zacat cas,
nom ran a Domingo de Zárate, com juez 01111san para gu c bre al
capitán 1 'liguel de scorigü la, el m nt de la hiju la de Juan d
árdena pr bit ro 28 .
)

El 2_ d en ro d 1645 l capitán .Miguel de Jscorigüela dicta • u
e ament 2'1• y a fine d
e m ·. muer en u hacienda d MatehuaJa 111
en una de la cláu. ula de su t . tament pide . r pultad ea l
con nr d 'an "'ranci co de ,harcas p iblement allí rep . an ·u
c nraba al morir enrre s t nta y d s añ &gt; •
Fue mio r ha ta el úJtimo día de su vida v n lo último, treinta
año de ella agricultor y ganadcr , ya que ~ . us pr piedades ~
l rnnrab·rn co cha. d trigo maíz y hon:aliza~; así mi rno, los grand
hato d ov ja que venían d l ur de u rétaro, Huichapan y tra,
regt. n del medi dfa p stahan y s tra quilaban en sus r-i rra,; como
militar e dL tinguió por ·u \·alor ) audacia en lo encuentr s qu o tuvo
con lo naturales los cual deE ndfan , u terr:itoric v u mod d vida
ha ta la última gota de u sangr y ademá con LO 1 ·d ech ; p ro a él
e a ,·iccoria ·, en la pacificación y r ducción de nu . tro ant pa ados, 1
vali r &gt;n el r con cimiento d l gob mador del u vo Reino &lt;le León,
don ~lartin c.l Za\'ala, quien lo nombró t nienre de gobernad ,r n
quella front ra cbi himeca del ur del Nu
Reino.

"º

't, ,\HE/.. ➔
Prrnocolus \laceo de l lerrcra, caia 01, año 1616- IM3, fo¡as Hf,, l:h·.
2- \I ll; 1 P. r \ .\1 H. R¡1mo \dm1111straurn, legaJn 1-mi. exp d1cm · 114.
' \HE/.. I·•. Protocolo. \L11co de Hcrrer;i, ca¡a 01, año 1(,4:;_ fo¡a lllf,
., /11id. Fnin, J4fv 14\·.
"/bid. h1ja1 02i.
•

66

Jucbo, año de pué , algunas familias de espanoles propi ta.ria
d e tancia a lind s o c 'rea d la ba i nda de Mat buala, e ·ueron
a entando en u t rr n ·, bu cand . gurida y pr t cci 'n mi rna que
daban un J a otro formándo e a, í una villa d spañ l llamada
alle de an Franci co d
fatehuala, la cual n conjunaon con el
pu blo de an Franci co fu r o la gén ·i, d la actual fat huala.

El Capitán Antonio Orpinel d Escorigüela
gund dueñ de la Ha i nda de Matebuala
Para comprender much d lo h ch acontecidos en la ,·ida de
e t p r.on.a1 · n c sari una mirada retro p ti a a la~ circunstancia.
p lítica y ociale o qu
de arr lló . u ex.i t ncia.
~n 163 Juan de Zúfiiga y Alm raz cuand Antonio Orpinel
contaba con -1 año. de edad, p r maodat d l gob mad r del Tuev
R ino de León, don j\ Cartín de Zavala toma po, si · n d sd la ac quia.
d
Iatehuala hasta el paraje d I Pablillo juri dicción del valle de
Labrad ,res (hoy Galeana 1 .L.) [ r el dich R in . E to pro,.,.oc ' un
largo litigio por causas juri. diccionale , entre e t Rein y el e.le la ue a
GaJicia que tcnninó hasta 1 54· 116 largo añ , durante los cual el
uev Reino de Le· n trató de incorporar a fatebuala a u territorio ,
n mbrando justicia may r . , teniente d g bemad r y capitane a
guerra.
e pleito terminó cuando la Real udiencia de la ueva
E paña falló prim ro, que MatehuaJa perten cía n lo politi. J a la
ueva Tfilicia y po s añ de pués que en l militar quedaba sujeta a
la olonia del 1 1 u ,. , antand r.
t\bora bi n n I inici de esta etapa hi túrica de Matehuala
.Miguel de E corigücla y u hijo Antonio )rpind juegan un papel mu}
importante.

Entr los intcr .. d la. parte. que interYini ron para que
diera e ta pose. ión y obr t0do para que pudiera e tabl e r e, se pued n
citar entr otro los ..iguientes:
' g &gt;bcrnad r d n Marón de Zavala, e&lt; n est, acción trataba de
xtendcr el territori d I Rein hacia el sur; ba. ada . u r t n ión n lo.
t · nnino de su capitulación con I R y, r pee a la cxten ión erritorial
d cien l guas hacia lo cuatro ~riento . a partir de I ciud d de
M ur rrey.

767

�El apitán Juan de Zúñiga y Almaraz, . u interés era ncontrar un
camino más c rto para llegar con us ganad , a u hacienda de an Juan
en ader yta, .L. demás, era de umo interé ~ara _él,. l _q~, u.
pa. toáa sólo transitaran por tierra que estu ieran ba¡o la ¡u:1sdicc1~n d
la ue\'a E paña, e\':Ítándo problemas p r la trashumancia de dich &gt;
u !:!a.nado por jurisdicción de la I ueva alicia (alcabala , pemi. etc.).
0
y lo d
corigüela, qu e eguro ugu l con cía a don
Agustín de Zavala, padre del gobernador del uev Reino d León, ·a
u familia, por u tratos com nún r ~n I mineral de Ramo~ y en la
vida cial d la ciudad de Zacateca , apro\' charon e ta relac1 n Y la
portunidad de r cibir cu.anti.o o b ncficio -, ~anto en tier~a · com en
nombramientos líticos y militare ; y para evitarse cualqwer problema
juri dicci nal que I at ctara toleraban que l ~calde mayor de Charc~ ,
jurisdicción d la u a Galicia nombrara teOJ nte n ÚJ.te~uala, aun
cuando en u nombramiento como justicia may r s del Río Blanco,
p r el uevo Reino de León, incltúa a Mat huala n u juris~~cción, _'f tan
de h cho era e to c1ue p rmitían que en toda la docum ntac1on fiCJal d
la época se a entara que [atehua.la pertenecía a la jmi dicción de las
mina de Charca ·. Para el uevo Reino de León fueron mu eficac . su
ervicio , pues fueron de cubridore d tierra ' camino pobl~dore Y
en los ca o de alzamientos d lo naturale a u costa y c n nesgo de
us vida. los reduj r na paz· apoyaron decididamente la djfu, ión de la
f Católica· c n e ta forma d actuar y dada La lejanía de la hacienda d
Mat huala de los grande. centr de población
iendo r gión de
'guerra iva" donde se concentraba la actividad expan~ioni ta del
gobernador del
uevo R ino d L ón durante la v1da d lo
. corigü la el confücto juri diccional nunca pa ó a mayores.
a habiendo aclarad la circun tancia en que se d arrollo part
d su vida continuo e n la narración.
~tonio Orpinel d E corigüela naci ' en 161 ll ' po ibl mcnt
en l R ·al) niina de Lo Ramo (hoy Villa de Ramo , .L.P.) u padre
fue el capitán Miguel d Ese rigüela y u ma&lt;lrc Magdalena Gutiérrez _de
árdenas 12 , t nunca
casaron, por lo que
l señala o \·ano
d cwnento como hijo natural.
o contamos c n datos qu no den luz ·obre u niñez y
ad le e ncia· per por su &lt;lich sabemo qu ·a a lo diccinu ve ai'io. ,
11
,1

Al lliZ F•. Prrnocolos i\!aten de Hcmr:1. c:ija OL. expediente 02,, 1io 1645, foja 21 f •
Al IE¿ Ti\: . Pr&lt; to olos t\Ll.tco del lcrrcr:1, c:ija 01, e pediente 02. año 1645, foja 1 f

76~

acompañaba a su padre en las entrada qu hacia · st a reducir y
pacificar a lo narurales33, exp niéndose a grave peligro en el
de cubrimiento d nuevo territorio , camino y cañada. para el paso d
lo ganado , o bien en la defen a y administración de la baciendas de su
padre, el cuaJ eo su e tamcnt reconoce el trabajo y la ayuda d u hijo·
por l que u formación tuvo rodeada de un ambiente de armas
soldad s angre, plata, si mbra y co echas.
n 1641 en premio a sus servicios don Martín de Zavala,
gobernador del uevo R -ino de León, l hace merced de diez itios de
ganado menor y diez d mayor, más tre caballerías de tierra d labor, en
el valle de Labrad r . ; qu' empiezan c rrer de de la, Y rtiente. del
cerro del Potosí d I pue to que llaman de . . ranci co hasta venir a dar
alojo de agua que llaman de Pablill , t da estas tierras están en la
jmi cliccióo del uev Reino de L ón 34 .
En marzo 24 de 1644 e a oraron por cofrade n la cofradía
del anas1mo acramento, Conc pción de ue tra eñora y de las
Ánima . en la igl ia parroquial d l Iazapil (villa Localizada al norte del
actual estado d Zacatecas) el capitán Juan Corté Mudarra y su hija
Graciana, é ta, con el pa o d los años, erá la mujer de nuestro
bio!!tafiado.is.
En 23 de eptiembr d 1644, en la ciudad de an Lui Polo í,
Orpinel otorga carta de obligación por 276 pesos a fa or d Gonzalo
Barbo a Pita, mercader y vecino de dicha ciudad; él dice r vecino del
pue to que llaman fatebuala, juri dicóón de las minas de Ramo ,
uev Reino de la GaliciaJ&lt;,_
El 2 de diciembre de 1644, manifiesta ante León de lza, alcalde
mayor de an Luis Poto í, dos cargas de chile pasilla que tendrán veinte
fanegas que la traed u cosechar _
En l úJtimos día d enero de 1645 muere en la hacienda de
fatehuala, u padre, d capitán 1iguel de Escorigüela tenjeote d
gobernador p r el u vo Reino de León 18 • En u te tamento declara
ten r do hij
el may r Juan Orpinel de E corigüela I cual procr '
L. Ramo ' ivil, volumtn 21, cxpcclicntt 02.
L. [bid
15 Archivo Parroquial del Mazapil. Zacatwu.. (en ln sucesÍ\O se citará: J\P1\IZ -) l.ibru de
inventario d cuentas Je mayord mo~, 24 de !Tiarzo de 1644.
31,
HESLP. 1-i"AM LP. Ramo G1·il, legajo 1644-4, xpcdientc 25 de diciembn:, fo¡as 16f. L6,.
r AH - LP. F M LP .Ramo Civil. legajo 1644 4 expediente 22 de noviembre.
18 AHEZ. · . Protocolos fl!atco de J-Jcm:ra, caja 01, cxpcdicncc 02, año 16 5, foja 2f

769

�con u legítima mujer doña ~raoci ca de Castro, en paña ' 9• y el menor
Antonio rpinel d Escorigü la que lo cuvo con una mujer Itera, él
viudo, por lo ramo _ hijo natural nacido en este Rein d la Galicia· lo
d clara para que é t herede de su bi nes l que le tocar conforme a
der cho· y en el caso qu u hijo mayor fuere muerto, de de luego deja y
nombra por su heredero universal a dicho monio rpin l. y para
cumplir y pagar e te te tam oto deja y n mbra p r u albac a, a su hijo
AnLOnio y a Martín de e ·tona i\liranda, in ólidum; r por enedor d . us
bienc~ al dicho su lújo al qu ruega y encarga procure ir pagand a . u
acre d r s de lo fruto d ·u baciendas40 .
habían pasado muchos días de la muer e de u padr cuando
el prim ro de ebrero se pre ·entó en la hacienda de Matehuala, D mingo
de Zárate, juez c núsionado por 1 juece, de la Real aja de Zacarccas
para la cobranza de cinco mil y tanto peso que el finado debía en dicha
Real aja 41 . Para pro guir a la j cución y embarg de biene , 1 ju z
Zárat , &lt;lis n que lo · albac a. declaren los bien 1ue quedaron por
fin y muerte del deudor. Los dicho albaceas d ciaran lo iguiente
bien
•

•

•

•

na haci nda d labor de riego llamada Mat huala con
toda u ti rra y apero,, ganados, animal . de trabajo, ca a
galera·, huerta )' e da o..
n la que e tán sembrada
cincuenta fanegas de rigo y barbecho, para di ·z fanega. de
maíz.
Unos iti : y ojo de agua qu llaman del Jedral de anta
i\faría, tres legua, de esta haci nda de :Mat huala, jurisdicción
del u vo Rein d León.
Una haci nda de labor de riego nombrada an Juan como a
seis legua de '. ta de r [atehuala dond · e iembran cuarenta
fan ga d½ trig&lt; )' cuatro de maíz; con ·u. apero , , nimale, y
ca. a .
era labor de ri g , llamada 1 'edra) de , an eba tián y
puesto de Vanegas, donde e i mbran ei fane ,a de maíz
tambi ' n con . us casas animale y aper) .

•

•

no sitio de tierra de temporal, a cuatro leguas d esta
hacienda de Matchuala en el camin a harca . El total de
las ti rra de sta labores ·uman veinte y dos caballerías d
tierra y cuatro itios de ganado mayor.
Y por último una haci nda Je 11inas, de acar ¡ lata por
az gue, en el Real de
ncepción, jurisdicción del fazapil
que la tiene Prancisco de eón a medias pero que no aben
lo que Liene42•

Y dicho juez comí.ario hizo ejecución n toda. la haciendas de
labor y nombró por &lt;lepo itari a i\lartín J e tona ya Antonio Orpinel
de E corigüclaH.
El 16 de febrero del mi mo a110 en el R al de C&lt; ncepcic' n,
Mazapil de, pu· c1ue Francisco de León dedata los bienes que
pertenecen a la hacienda &lt;l mina "4 de que fue dueño l capitán 1iguel
de E corigüda el juez Zárat la jecura45; y nombra al mism Fraoci co
de L ón p r depo itario4'' ) le notifica al capitán nton.i
rpinel codo
lo por él actuado,-.
1 23 de octubre d 1645, e tando en Zacatecas, Orpin l declara
ante I cribano real Mateo de l l rrera, que es d gran utilidad al Real
Hab r el que e remate la hacienda J minas del Real de C ncepción,
Mazapil, que fue d u padre, a rancisco de León, porque d hacer! así
se ~ egurará la dicha canlidad de 2,200 pe o que , te ofr c por la
haoenda ) e abonaría □ a lo que
I debe a u Majestad, y además
porque de León e. muy buen minero y el Real Haber se beneficiará con
la plata qu e acare en di ha haci oda; y que otra persona no la
compraría por I lejana que está de los centro d avío y
corr spondcncias 1·• AJ final de u declaración dijo .er de edad d veinte
ocho año .
1 26 de ctubre d 1645 e le r mata la hacienda de mina del
Real de onc pción, l\Iazapil, a Franci co de León, d cual otorga carta

0

12

!bid. l·oja, 2, -3\.
!bid. Foja 3v,
44 lbíd. Foja i.
,, /bid. Foja lk.
"'' /bid. Foja 9f.
F [/11d. 'o¡a 1Uf.
48 //,íd. Foja :!I f.
43

;•, lbtd. foja l 3í
111 l/11d. I-oja l 4f
1 1 !bid. Foja 2f

71
770

�de obligación a favor de la Real aja de Zacat ca · en cal carra ncoruo
J
4'1
rpinel firma y e bliga corno . u fi1aoor .
,
¡\ principi s d 1646 r p rta al g bcrnador d &gt;n ~farttn_de ~a,·~la
rnria, causa : una onrra D mingo el capitán Pabl &gt; ' Juarullo, mdio
guachichile lab ri · c ' mplic . p r hab r ah &gt;rcad a una in~a llamada
Jal ma· y ocra contra un indio cabay )mero na, po~ h~b r h n&lt;l_ ~ Juan
e nzález e pañol, n I li b1 r d [ay · a e t m&lt;li lo ca ugo Juan
. . rnnci co de E cobcd mandánd
cortar una mane y azotánd l , a
títul d • d cir que ra t rucnt dd ju ti i may r. n el docum nto en
qu el g bernador de Za,·ala le da c &gt;mi ión al _capitán .Al &gt;? ~o J Le '&gt;~1
para la averiguación de dicha. cau. a , 1d nnfica al cap1tan ot &gt;OJ
( rpin I de E. e rigii la com ju ricia mayor y capitán a guerra &lt;l l ,·ali
de Labrad re ,. u juri dicci ' n. ( o la que e in lu} :.latchuala)"'
El 29 · d en ro d 16--1-6 el capitán 1\ntoni
rpin I d
E.e rigüela . ca.a e n doña rac1ana ort ' hija d I capitán Juan
rré Mudarr :i .
l l de junio d 1646 firma com l tigo n la carta de r cib
que ic lá Vázquez ot rga a n . uegr Juan Fr.mó e&gt; d Escobcdo
p r la d te que I entrega al ca ar e con su hij, 1\ gu tina &lt;le_E~ o_bc~. .
E te docmnemo c. á fo hado n la haci •nda de 1l rchu:tla, ¡un dice, n
&lt;le Ramo , 1 u ,·a
licia, y e firma ant Juan Muñoz, [ nient n

Matehuala del alcalde [ayor de harca ' 1•
n 1651, a 1ic
V:í.zquez, Y cin d Labra&lt;l r , e I da carta
r quisit&lt; ria para r qu ' rir al apitán rpinel, ~obr qu _pu ble . un:
tierra qu ti n n 1w.: rcecl, o que le , an dada al dicho 1 t &lt; las
ázqu z y a Juan f'ranci. cc de ~, ce b d &gt;, . u ucgro, p·1ra formar
p blaci · n en la. dich , part , , ele 9u , t Reino 1• ería d u_tilid, d Y
aumen &gt; y qu h&lt;&gt;) e rán y rma. y de p hla&lt;las por lo cual piden _ea
r qm:rido ( rpin I a que la pu bl · n I cérmin &gt; • cñ, l. do. o le d ·
r caudo a Vázqucz para upar!, s. Las ti ~r tJUe reclama Vázc.tuez · n
la. qu se I m re d~r n1 a )rpin I n 1641'.
◄ 1 14 d n •r &gt; de 1652 hiz &gt; Yen ta del siti que llaman d l
Pabfülo, a Juan Francisco de E. o\ ecl &gt;, ,·ccino d la jurisdicción d las

1i.

//&gt;id. l·o¡a-'t
" \;\I\I ' L. !tuno J\'il. \11lumt:n • c. pedu.:nrL 2 • h¡a ::¡,.
1 ,\rch1H&gt; Parrmiuhll k Charc:is. ~-1 P. ( l~n l11 ~u i:s1\'u st:

mma d Ram
con cuatro caball ría de tierra, ei · ltJO. para ganado
m ~ r } une para may r, itio para ca a hu na c rral s \ , ca d aº1.la;
e un_r c m _P rla~m r~ d que . le torg ' . Tc ·tigo. : fr~y ju,'lll
reí,
1
dre onzal z y hanc1 e orté. rdóñez&gt;•
,
_, n 1656 algum indi hualabui . a al tan y matan a icolá
· n
¡azquez, } rno d Juan ◄ ranci co de ~ e bed , o la Jab r qu t rua
e pue t de l ,abrad . re., baci nd cautiY
u muj r y a u hij . L
ª-.ª~tantes so_n lo, m1smo 1ue habían h ch otr, mu Lt en el vall d ¡
Pilo □, ~l an
pa ado qu inclu. i, matar n • ldado qu habían
pretend1d apr hend rl .
. u dkh . huyen hacia Ja 2 na altas
d nde unen_al r L de • m e · mplic , , ya e d . juot , ª" nzan má al
sur; e refugian en u~~ ·crranfa cer ana a fat huala. ) g b rnad r
Za,al~ da rd n al cap1tan Ancoo.i ( rpin I u t ni me de g bernad r
qn .:1vc en latehuala, para que I apr henda.
m al~n • &lt;le Jo'
fi ra11d h~bí~n bajad a congr , r a \, haci nda d r fatehuala para
P d r ub I tJ~ Y ayudar a u e mpañcr • que • e habían qu dad
remontad _cUJdando a lo. cautivo · ( )rpin 11 )fr •ci ' a aqu llos• que . 1·
us ~ ~panero ~ambi · n e congregaban Je r cibiría bien \' lo
a2'a a¡ar1a con ba. tJm nto. y r pa, 1 s r m ntad , nfiadament , y sin
ar~a. · presen~'lron en l.a hacienda; cuando ntraron a una galera
~ecibtr lo prom tJdo un cnad c rró el p &gt;rtón v di z doce hombr •
tu rt m nte
arma I , qu
·
.
. t a ban oc ul tos, en el ·mterior
I&lt; '
ªrP~ l~e~di r n. _11?inel l &lt;; Uev · al valle &lt;ld Pil ' n, dond ahorcaron a
,em~do . I cap1ta.n de ellos fu I crdonad por el gob •mador d n
l\Iart:rn d Zava.la, Ypo t ri m1 nt fue congre ad en la mi. ióo fundada
con ':~ n mbr d
ri tóbal d 1 ~ Hualahui e (hoy Hual huj
.L.)"·.
:1 4 d jnli &gt; de 16 6, ·n Zacatccas lo. juect:: Je la Real aja
m_an~lan que , , haga ·1 r mat d 1a hacienda · de Iarehuala an Juan\
an ª~· Para tp yar u mandato comentan qu dich hacienda e tá;
nt naada de r mat . d de 1645, y que
de dkha fecha no ha dado
cuc_nta de ella . ~ capJtán Antonio rpind de F scorigüela, que la ha
~~ntd{ en depo 1to r do [e dicho tiem o; y aunque se han e rit
iferentes cara - para v r .i alguna per ona la ¡uería
arrendar, en
&lt;&gt;n e an- n 11a 1,a b'c.l
I
qui n haga p comprar
tura·, y· us
m rced
u encn n ucia
· ·
c.1·
que ichas haciend""
· prdid
= c"tan
· as y

1'1

CllJr.l'.

1 ca~am1cnm • año 1646, fo13, 24-25.
'&gt;.. \i\l INL R ,\1110 ( 1, 11, ,olmm:n 10, cxp 011:nte !"', fnp~ lf- 2,.
' M~I ' L. RJmo ( .1nl. '&gt;n\umi:n ll(J, e pnltcntc 12, fo¡a i.

\P R. LP.) L1l)fl de cn11em1s

&gt;I

•

r· \1\L\~L Ramo &lt; 1qt, ·volumen 32, f 1as 239 241.
' Hut1Jno del \l(e,'() J{i,ino dr l .Ló11 l 6&gt;0 1690, Juan Bauusu ~hapa, captwl s l\' \' V.
~~3

�arnúnada que no han quedado ma. gue las ti rras, y n e ha po~do
con. eguir qu el capitán Orpinel venga a ta audad aunque ha id
requ rido con cartas ~r..
.
E) 1O de julio de 1656 en Zacat ca se le rematan la , haa~nda
d lab r de fatehuala an Juan y anegas a Franci co d ~ on, ~ner
en el Real de oncepción pero con calidad d que i Ant ru? .. rpmel ele
~ e rigüela, hij natural del capitán i\liuuel de
c oguela, Y u
herccl ~o ntcra e n la Real aja ta cantidad que . d be a u
1.aj tad ca preferid en te r mate;-. .
J yeinte de febrcr de 1658 C rp1nel llega a la laguna d Puca7~
uevo R in de Leó~ n_comparua
0 el valle de la Once lil Vírgene
de fray Juan García, cura doctrinero del convento fran~1scano de
harca . E t pue t e tá com a . ¡ legua de la ranchen~, ded anta
laría a&lt;lelant del Río Blanco, y metió a fray García e~ poses10n e c5/e
,·allc, p r e tar dentro de la juri dicción ecle ·iá rica de dicho c~m;. nto •
El 31 de ago t de 165 v l\'iÓ al valle cl la, )ncc ~fil\ irg~ne
acompañado del alférez rist 'bal or, na~o y &lt;lel a~gcnto _Toma de
Iencl za \' tro oldado , para de qw alir a de cubrir camm? P r I s
llanos al · uevo Rcin de L ón, par, que por el algan la haa_~ndas de
Jo. pa •tor _. El tre d . eptiernbre ·alió d e ce vall ~n ~ mp~111a d~ 1
militare así como de fray Juan García y de alguno indio •. f-&lt;.. te pnmer
día . ubi r n la cuesta del e rro Je an Pablo y la bajaron · llegaron a
dormir al pie de dicho c rro, p r la banda de los Han . junt a una me a
de piedra d cuya cumbre
precipitan hermosa caíd~- d agua, que el
alférez ri t 'bal ronado, la intituló la :M . a d ""lomo· donde nace un
rJ al que e le pus por nombr anta largarita· y en e te ?u o ha~
una nsenada a la que pu &gt; an ntonio l capitán Orptn l.
. día
sigui nte igui ron ad lant vad ando y ruzando \Taria, 'T&lt;:,ce. el no Y
pararon en una rinconada, donde . e junta otro ~~ p quena, Y a e t
puc to lo llamaron anta Margarita· d de d ~cl di~: ·ar n ~1ucho h_~mo
d \o bárbar que habitan aqu 11 · llano . El capitao Orpme~ mcao
p e ión ecl jástica a fra} Juao García, d esto, tcrriton
r c1 n

.:º

d cubiertos~9 •

;¡, ¡\)

11..z.

El Capitán Franci co de León
Tercer dueño de la Hacienda de Matehula
J capitán Franci co de León, fue un h mbre honrad leal,
trabajador } de reconocida apiencia en el laboreo de las mina valiente
como el que má , pue, expuso u vida n la batalla con lo naturale a
lo que e enfrentó bu cando apaciguar!
por e
h cho e ganó el
grado d capitán· o bien cuando en la bú qu da d la plata caminó o
cabalg , por aquella tierra, otitarias inhó pita del norte de oue tro
paí , tan llena de peligro para los que
aventuraban a recorrerlas
bu cando u re oro riqueza difícil s d ene ntrar y qu ya localizada.
aun _era más dur
peno o arrancársela a la madre naturaleza, para lJo
habta que laborar d ol a l todos lo día y in de ·can o n la
o curidad de lo tiro de la mina , mal alumbrada p r J fueg; d las
tea de cote, y a ba e d golpe de pico dad p r aquella mano
fuere y encallecida por e a ruda labor , v nccr a la pared d roca

. Protocolos de i\ laten de l lerrcra, caj:i O1, fo1a 28, .

,- I/11d. l·np1 29(
,K \rchivo ,cncral de la

•
nci,·in. ~n lo ~uccs1,o l. cmmi: A(~'-i.) Rollo 4:i.~88

• an hanrn,co, ( hamt., : .LP. Libro lhua ✓OS 165&lt;.J, fo1a 240- 241.
;9

1 catorc ele cptiembre d 165 los hij del capitán Antonio
rpinel P dr e lné , ·i ndo aún adole cente , n Ypoa, juri dicción de
Charca , fu ron padrino de un niñ indio al cual el pu o por nombr
Ant ni , hijo d una par ja de indi ''".
El v inticuatro de mayo de 1659, Juan ranci co de .. cobedo,
ecino y labrador en l pue t del Pabli.llo, comparece ant Antonio
Orpinel, ju ticia may r de a juri dicción y dij que hace ci año le
compró el iti d l Pablillo por lo cual le pide le dé la p e ión en
per _~na. J capitán Antonio Orpinel de Escorigüela. justicia mayor y
capttan a guerra d l \·all d Labradore , frontera de an Jo ' del Río
Blanco,
dral rand y Matehuala, con todo su contorno · dio por
pre entada la p tición y manda se I dé la pose j , n. Lo cual
hizo.
Te tigo : ranci. co d León 1arco de illagrán Jerónimo de Are 61 _
En go t de 1659, Antonio Orpinel de E corigüela muere a la
dad de cuarenta y d año , en la hacienda de fatehuala. u re to
fu ro · tra ladado l IO d noviembre de 166 a la igle ia de harca .
D j ' al morir a su e po a raciana orté y cuatro hijo : loé , la mayor
de trece año ; Pedro d diez· atalina de i y Jo efa recién nacida&lt;,:?_

Jb,d. Foias 241 - 241

4

1 \

•
1 ·•
R IS:, l. lg e 1•'

r,o lbíd. foja 243
&lt;,J AM1\ L. Ramo ivil, volumen 32, foja. 239,240} 241.
62 P H LP. Libro dl. Difuntos, fo¡a 4v, a.~1ento (ll, año 1660

75

�escondidos en u entraña ' y luego a l mo de
para arrancarle l metale .
f
, ue to a lo a alto , h ta
-1 • or cammos rago o, V xp
d
mula transportar os P
.
· arl la e cliciada y anh la a
la má e rea.na hacienda de roma pa~a ac d l c1·
d l hambre mal
1ma,
di de l s ng r s
plata y todo ello n me o
~ • ndo a los eres querido
y
r h d I
ol dad nocmrna anora
•·
-aris1ec a, ~ ª
era abundante y de buena 1 y, la nol:J.o.a
cuando l truneral ncontrad, .
. de c~bridora e bu caban má
.
l
ntorno de ia nea mma
,
,
.
corna y en
e
.
dí al reclamo d la plata. r\s1 nac1a
vetas por otr s gambusmo qu~, adcu ~
' con e to s creaban nueva
fu d
. ·o un rea.i e rruna )
un nuevo n
trunet
. .
de temor al fraca o e embarcaba n
oece idad y este hombre, tn p1~~a
h . d de acar plata, ya
11 l . talaoon de una act n a
d
ati. facer una e e as: a~□
• b l ·· 1:1.· ad cuado guién le prestara
or lena busca a e sl
P
fuera por azogue
'
. al d o&amp; c'ia sus
rvicio a lo
·
··
)'ª m t a o
lo p os de la mve.r 1 o - . ,
l reale de mjna perdurarán y
·
L p rrrut1a que
mio ro del di trtro e O
.
l
blo y fu I que luz
de arr liaran las villa Y 5 pu
. ,
.
qu en e U s
d
b .· . un· a V la re01 tro prunero
.
d L ,
fatehuala escu no o
.
o·
Franet co e on en
,, d
" má , tarde e□ el cerr de
•
d p apaga)'O· al. nort e .an . ga. ,'1to
J
l
en la sierra
al Ojo de Agua, en e
Fraile, in taló una haoenda del rnu~a- ¡w , fue el lugar donde u
11
ban (acehuala a 1e1a, que
d
puesto que ama
. .. 1 clificara las primera ca a
e mpañero tvügu 1 d
-- con ul e a . e
allá po,r l 615 y alli n una
. . d
d le m rcedaron a · tterra
'
'
v1 1en a cuan
cli" adi , a la vida. Pa emo
haci nda de mina , a las que anta am ' ¡o

°

,

pu s a canta ·la.

De &amp;1a11 a Matehuala
.
. (ría en la que corría un vient cill hel d
En una tarde lluvio, ª)
.
&lt;l enero en este
1
h
l hu os tan comun n s m e
. ,
b
c.¡ue cala a a ta O .
.'
. r· dad e daba epultura al capitan
Real ~
harcas , en la iglc ia !~a
hada tr días; a darle l últim
Franc1 co de_Leon, cual ha .
1 mavordom s y sirviente d us
adiós
hab1an r urud u _arrugo~, o
~rtida tabao su entenado
. ]
lo que ma enoan u p
hac1enc. a , entre .
, J , .
d
rimaldo
u e po a ya
lo rujo. de la ~u1 r que ~o, n
ersonaje, a é o. jóv ne que
difunta, que ya viuda e cas col d
.
Po su e tam oto l deja por
a •u a y que
formó y que iempre tuv
d
. 1 artida de aquél h mbre rudo
hereder ' llos enrian profun a.m ntFe a p
d darle amor- \' cuand
nero o que ue capaz
,.
7
y foert , per a su " z e
.
.,
,
·
r nunci ' el último
fray P e d ro d e Fontl.dueñas· , quien oficio las exeqwa P

e!

1;~ :~~:

:~t:ª
776

amén y los doli ntes di ron la e palda a la tumba bu cando la salida, en
ese m m nt tod había terminado.
Fu un largo pere ·inaje que duró 77 año ; e a a entura en bu ca
de la ati faccione y logro · a lo gue lo empujó la vida mp z · n
1596, año en qu vio la primera luz en u natal Ruan provincia d
I ormanclía, del Reino de Francia63 fue hijo l gítim d
icolá d Ulli r
y P tronila de Lier6-l, no cuento con n ricia de u niñez, pero muy jov n,
a lo dieciocho abriles, se embarcó rumbo a la u -va spaña, en la fl ta
del general don Juan de la Cueva, c.1ue zarpó n el año d 1614 115 y e e
mi mo año debe haber ll gado a · eracruz, un rápido viaj a la ciudad d
éx.ic y de alli al Real de Ramos.
De 1615 a 1619 posiblemente trabaj · toe.!
e o años en la
hacienda de mina de .Melchor de spino a. Debe hab rs di tiogwdo
por u laboriosidad e inteligencia, 1 que le permitió apr nd r
rápidamente las técnica del b neficio de la plata y la admini tración d
e tipo de negocio, ademá por su buen don e.le gent s hizo grand
ami tad s entre ellas las de liguel de E corigüela íartín d
e tona
1iranda y la del propio M lchor de Espin a afectos gu duraron toda
la vida. Era tal la confianza qu desp naba que a raíz d la mu rte de
Melchor de Espinosa, lo acreedores de éste solicitaron a la Real Ju ticia
que en lugar de rematar los bienes del difunto se los entregaran a él para
que los admini trara, a ignándole un salario e 600 pe os por año, él
aceptó en nombre d la amistad c n la familia de E pino a; y con la
pocas utilidad que generaba el negocio fue pagando las deudas, per
lo bienes n alcanzaron para u Liqwdación otal y para no defraudar a
lo que creyer n en ' ] r qwzá también para gu la viuda que de 1 u '
sería su espo a y I hijo de ella n cargasen con el pe o de tal adeudo,
él acabó de pagada con lo frutos de u trabajo, como con ta de papele
y recaudos que tuyo en u poder Jo · de ,. pino a con e to la Real
Ju ticia quedó en entera ati facción, ¡claro!"''.
n 1620 pasó al Real de Charcas dond de ·cubri , y registró
mina y fundó hacienda 6"' . se mi mo año descubrió la mina, rica. qu
llaman de Papagayo , catare leguas aJ norte de la hacienda d

HE LP. FAM H. Legajo 1673. r:-..-pedie□ te OL, foja 2f
Ibíd.
65 MMZ. ap 1632 -1688, legajo 1688.
/,¡; AHE LP. FAM 1-1. Legajo 1673, e.xpcd1ence 0 1, fo ja 2Y.

63

64

67

MM.Z.

l ja 1632- 1688, h:h&gt;lljo 1688.

777

�Matehuala, d nde fabricó haci nda en comparua d !\ligu:I de
Escorigüela, a u co ta la. labró, lo que dur · ~ mpo d 1~ an , Y
d bido a la falta de azogue e vieron en la nece 1dad ~ d 1~~ talarla.
E. re R al perdur' por mucho año , generando grande. nquczas •
n 1632 pa ar n la haci nda de minas de Papagayo al Real d
oncepci · n, juri dicción d 1 [azapil el cual e tá a 2 legua al norte de
Zacateca . De L ' n encontró e t R al apunto ele ser aba~d ~ad por
u v cin
pero él , e pu o a trabajar y a su co ta labr _mma .. qu~
e taban derrumbadas v d poblada de 4 año atrá Y busc Y regi. tro
otra. nu vas v la pu :o o corri nte } labor, y 1 \'ecino mo\'i~o. P r
u entu ia m; bici ron lo mi , mo y ntre todo . lograron co\~1twr un
fundo minero &lt;l dond procedieron gruesa cantidad de plata .
;.l 26 de febrero de 163 1 , aprm·echando la entrada que Juan de
Zúñiga y Almaraz capitán a guerra p r el u '\'O R_ ino de L~ón ~1~0 a
la hacienda de labor de 1 Iatehuala que ra d ligue! de Esconmicla,
entrada en la que de Zúiüga LOmó pose ión d las tierra al nor : d la.
acequia d e ta taocia por el u vo Rein Franci ·c &lt;le L o~ e l
unió y lo acompañó n ·u derr cero, buscan~o nuevo , c~mmo Y
d cubrí ndo ina , y e tran itat· por aquella tierra k llev . ha ta el
cerro del Por sí , preci. amente en el paraje d ·l PabWlo regi tra una
mina a e taca de la de cubridora, a la cual puso por nombr an
farco . u e píritu a enturero y de gambusina lo lle-rnba a la _bús_queda_ Y
regí tro d nuevau mina , y a explorar y conoc r nue,Tos territorios ba¡
L

•

-¡¡

cualquier circun tancta .
ntre 16 2 ,. 1645 su v cindad estaba en el R al d
ncepción,
p ro d él alia c · o fr u nci~, .principalmente a Ramo , ha~ca Y
l\Iacehuala, ya que
tien a not1c1as documentada de su. e tanc1as en
eso lugare .
.
~n la Real aja de la farca de harca · ,·aria. vece eo~e .. 1639 Y
1643, ab nó cantidade d peso: al adeud de Migue~ d E conguela, su
compañero que era qui n . obligaba ante la Real ªIª d Zacatecas por
el azo6ru ¡uc r querían u. hacicn la .. El 29 de e~ero _d~ 1641 n I R al
de Ram s abonó a la deuda de 'ligu l de Escorigucla 60 pe o. 5
tominc · 1 brran

El 24 d marzo d 1644 9u dó r gi trado como cofrad d las
cofradía de hl parroquia d an Gregario d 1 azapil?
·122 d ' n r de 1645, el capitán figuel d Ese rigüela, cücta u
testamento y en una de sus cláusulas declara qu tiene hecha compañia
con Francisco d León. a p rdida y ganancias n una hacienda de mina
que e tá en 1 Real de Concepción. qu e uya, qu Franci co de León
o~ ~ene má que la mitad &lt;le la ganancia í la hubi re. Declara,
asmusmo, que de León le deudor de
p o , lo 6 Oque I hizo d
alcance en la cu ;-ita y lo 100 que libró p r u cuenta manda se 1
cobren, y n otra cláusula dice que de pués qu
separar n d una
compañía que tenía con Franci co de León n una hacienda d mina
(po iblcmente la d
barca ) sacó 35 montones d m ral lo. cuale;
b nefició ) de I ón tomó 250 marco de plata· de la cantidad de plata
que obtuvo de lo dichos montone d contando el co to d la maquila
y el con umo el zogue, menos 1 ' 250 marcos, el 1 remanente la mitad
1 pc1~cncce a él, r ·e remite a los libro que el dicho d León tiene n u
pod r 3 •
Al morir Migu I d E c rigüela, todo ·u biene ·on ejecutado
por deudas por la Real Caja d Zacacecas, y el primero de f brero de
164 5 n ton.i o ) rpinel hijo y heredero del cli funto, declara ante
Domingo de Záratc, juez comi ionado para la cobranza de la dicha
deuda, lo bi ne qu quedaron p r el fin y muerte de u padre, y dice
qu e~ el Real de Concepción quedó una haci nda de mina , que la tiene
Francisco de León en compañia a mitad de perdida ) ganancia pero
qu no ab _lo qu tiene, 1 pide al juez Zárat · vaya a ,erla
personalmente ~.
. El 14 &lt;le febr r d 1645 n d Real de C acepción y ante
Dorrungo de Zárat , juez c mi ionado, Franci co d L ón declara lo
bienes y ~peros L¡ue pert n e n a la hacienda de minas qu admini traen
e te Real ~. Al día siguicnt dicho ju z, d pués de embargar la hacienda,
1~ nomb_ra depositario &lt;l lla, él acepta 1 &lt;lepó ito }'
obliga de tener
dicho 61 nes de manifie to y dar cuenl:t'l de ello ~&lt;, _

-,

' 2

APMZ. Libro lnvemario de Cuentas de Marnr&lt;lomus 2'1 de marzo de 1644

~1
col!

Al~IF.Z. FN. Protocolo. 11lareo de Hcrraa,'ca¡a 01, e:~pedicmc 02, fojas 13f-13v..
/bid. fojas 2f-3f
75 lbid. fojas 7v-8f

7~

Jl11d.

m J/11tl.
-., Ml\1 1 L. Ramo Ci\'11. Yolumcn 66, c:-.p diente f'/.
65( .. ?"
º'A l IEZ. F!\.. Prnmeolos ;-.brro &lt;l1. Hcrrcr,1, ca1-1 lll,año 1 &gt;, to1a _:,, •

7

fbíd. Fojas 8v-9f

76

779

�a 43 de ellos· con lo que el r sto se a entó de paz y ce ar n los grave
daño que causaban de ida, y biene y se a guraron lo caminos84 .
El 1 de juruo de J 656 pide a los ju c de la Real aja de
Zacat cas le admitan su postura al remat de la, haciendas de labor de
Matehuala, an Juan y anega qu fueron de ligue] de . corigü la, lo
¡ueces s la aceptan y mandan e pregon n esa escancia , por nueve
días 85 .

É e mi mo añ , el 14 de ocrubr , ) a en pl na funcio~e de
dep itari pid y l entregan d l Real Almac ' n d Z~cat cas, 5 qumtal~s
&lt;le azogue y ante :Mateo de Herrera, cribano e obliga de pagarlos pata
febrer de l646-- .
.
y ¡ 21 del mi mo mes, cuando por lo juec . d la Real ª lª de
Zacateca .
ha di pue t el remate de la hacienda de la que es
deposirari pid a lo · dicho juec s que ~ adm~tan .' u P . stura qu
_de
22( e pe 0 - de r común en plata. I
dichos tunc1 nano la ac ~tan
inco días má. tan! ,, 1 26, le rematan la mencionada hacienda Y
e le da e . timonio por título -•1, má tarde y ante Ia~eo d Herrera
e criban , otorga carra de obligación por la cual se
l~ga de pagar_
22 o pesos n plazos a i te añ JS y otorga por su hador al cap1tan

I?

ntonjo Orpinel d E corigüeliº.
, .
-Pa an 11 al'ios, en el tran curso de 1 · cual el 1gue perand
c n éxito la hacienda de onc p ión y termina d pagarla, pero con
frecuencia e ha e pre. ent n far buala8 1, e tá al p ndiente de lo qu
ocurre en e a zona le int re a quizá. p r lo bueno recuerd
de
aqu IJo año en lo qu ,·ivi ' e_n ella cuando fo min r en el Real de
Papagayo
hizo bueno amigo , )'
egur 'l~, u de. eo era
v. rabi cerse nucvamcme n aquel di trito y n atenc1on a ello 1 9 d
unio de 1655 ant I capitán Domingo ele Barreda, alcalde may?r d 1
~cal del fazapil, otorga carta pod r al capitán far~n de Roy res1dent
en Jicho R al, para qu administre ·u haci n11 de mina. d
onc pción,
•stu k: &lt;l ja tiempo para concr rar -u plane · .
,
En 1655 el gobernador &lt;l I u vo Reino de _Le~n don _farun de
•ala, le da corni. ión para que proceda contra I indios ncmtgo , qu
habiéndo e alzado hacían rob y muerte cerca ~e fate:;uala, per) en
Lerritorio &lt;le e Reino salió en su bu. ca 1 lo redu¡t~ a paz_ •
En 1656 el general D omingo de Lizaranzu, le cho oueva~ne~tc
c mi ión contra ind1 s alzados y en compañía de 24 soldado y 3_ indio_
· , qu 1u
· nto' a u e . ta, , ..
salio' ,a r &lt;lucirlos~ ;v 1· unt aJ cerro del Potosi,
amigo
, c.:ntabló la escaramuza en la cual se hirier n a mucho '
ah rcaron

1a

za

\H EZ. ¡
Prorocolo 1Luco de Herrera, caj,1 02, expediente 01, fo¡a 23Y.
·
.
Pri,tocolo · 11:ueo de I lcrrera, ca,a 0 1, c:-. pediente 02, l9f- (9\ .
F
,\111 ~/:.
-., Jt,íil fo¡a 23
"" /l11d. h 1¡.is 24\· 25, .
1 Ap( H ' LP. Libro de Enucrro~ \ 'a amienw ·, fo ja 25, año_1646.
.
•- ,\ 111 ~z. l◄, • Prcm,colos Fdip.: de.: Espino. a, caja 01, cxped1cnre 03, lo¡a 01.
,11 ,\Ml\lZ. Caja 1632 1688, expcdicmt: 168~.

780

J 1O d juLio d 1656, no habiendo otra po tura má que la ·u 'ª,
la Real aja de 7,acat 'cas, l remata la m ncionadas hacienda ; el
capitán d León acerta el remate por la cantidad de 2002 pesos d oro
común en plata, 3 tomines y 2 granos, plaws y cláu ula de calidad, por lo
guc los jucce mandan e le dé te tim nio y rdenan al depositario &lt;le
clichas hacienda s la entr gue~''. -,, e mi mo día ante Felip de
Espinosa e criban real, otorga carta de obligación por la que se obliga
de paoar la cantidad concenada en plazos a 4 pe o cada año eguido,
ha ta terminar de pagar8- .
En 1659 por h reacia del capitán Antonio Orpinel de
E corigücla, difunt , r cibe 54 sitios de ganado ma or y rn nor con
varias caballería de tierra que e tán en el Poto í juri dicción del Valle
d Labradore
uevo Reino de eón, el capitán rpinel la hubo por
tre mercede que le otorgó don Martín d Zavala gobernador del ficho
Reino8H.
De pué el I r mate de la haci nda le latehuala pasan cinco
años , habiendo t rminado de pagar el adeudo contraído con la R al
Caja de Zacatecas, por lo cual ya pu d di poner a u antojo de a.
propiedade
l 7 de 'epticmbr de 1661, ante E teban de
lazco,
t ni nte de alcalde mayor del de harcas en e te partido de atehuala
pareció junto con el bachill r Diego igil de Quiñon s, clérig , vecin y
minero en el Real de an Lorenzo de lo, Papagayo , y declaran qu
tán
convenid de hacer tru que, el bachill r igil I da al capitán de León la
hadenda de mina gue tiene en Papagayo , c n u minas y parte de
minas, y él le da a cambio las haciendas de labor d an Juan y anega. y
54 itio de ganado may r · menor que e tán en el Valle d I abrador

/bid.
/\HEZ. FN. Protocolos ·clipe de Espinosa, caja Ul, expediente 02, año 1656, foja 24f
86 !bid. Foja 29f
8' !bid. Foja 17v- 18f
lSIS II
LP. FAM H. Lcga¡o 168 1, expedienie 05, fo ja 2v.
114

8'

781

�del u ,· Reino de L ón, y 100 rese · de un año para arriba, má 1
entr 'ga de un val de 1,500 pe o que tenia a u favor d I dicho bachill r,
8CJ
y e dan por contentos y entregad o' .
.
~l 2 de octubre de 1661, ante stebao de elazco t mente d
alcalde mayor de harca en e te partido d
Iacehuala, da en
arrendamiento la haci nda d lab r de Matchuala a Pedro
nzález d
oli · por tiempo d cuatro año primero iguiente , a partir del primero
de en ro de 1662, p r cuatroci nto p os en real en cada un ano .
Por el año d 1662 ti ne fundada hacienda d . acar plata en el
itio !Jamado an Bartolomé, junto al Ojo de r\gua como una legua
arriba de la ca a. d la hacienda de latehuala, aJ itio rambién e le
conocía como fatehual la Vieja, p r ser el lugar donde Miguel de
Ese rigi.iela di-ficó la primera ca. a a raíz de la m rced que 1
torgaron de dicha tierras n 1615. Y a u ,. z regi tra minas en el cerro
del raile91 •
El 16 d mayo de 1662 ant ranci co de Elizond teniente de
alcalde ma or n el partido d l Mazapil, e ·tando en la haci nda de
Bonanza q~ fue del capitán l"' ranci co d rdiñola declara en l juicio
testamentari de los bienes qu d jó doña I ab I de UrdiñoJa difunta, a
u ni tas Franci ca de Valdez ,, María d Alzeága.
presenta por
.
•
92
t stigo l gobernad r Lw de aldcz, padre de la. her dera .
El 17 de juni d 1662, ante el capitán Pranci co d Eüzondo
t niente de alcalde may r en d Real dd Mazapil dio I oder a Franci co
de Yribe, vecino d hiapa, juri ·die ión de la u va E paña, para que en
d o Rafael d Zúñiga y Trej , \'Ccino d 1
Su nombre r ciba \' cobre
'
p rtido de hiapa, 2 p so d ro común en_ ~eal , que I de~~ d l
arrendami nto por escriturad lo pa. tos de lo ·111os d Iatehuala ·.
F.I 29 de febrero d 1664 ante el alfér z Diego de antiag
teni nte de alcald mayor del Mazapil dice qu d be 6 5 8 1e o al
capitán Gregario d 1\Jarcón, a quien tien arrendada u hacienda de
mina. el I Real de onc pción, Eor 900 pe o por cad, un año- y que
para el pag &lt;l dicho adeudo han conv nido 9u el dicho arrendamient
)

'

;

9 J/11d. Pojns 2f-31
•~• AJ 11• LP. l i\1\!CI l. l..cgaio 1664, cxpl'Clicnl&lt;: 11. foja.~ 1 1-19f
•11 \111-:. LP. F,\MCH. Legajo l(i73, expediente 01, foja 1f
,,, ~ o\L\IZ. C:i¡a 1612-1688, legajo 1662.
q, J\I IE 1.P. P \MCH . l .cg-.1¡0 1664, e pecliente 11, fojas !lf-81.

7 2

l)(l

corra p r todo el tiempo nece an

a dich

prec10, ha ta cubrir la

cantidad adeudada'
El 27 de mayo de 1664, ant Juan de tañez alcalde mayor del
Real de harcas, declara ranci co de Yribe, v cino de e te Real, gue
Franci co de León, minero en los Reales del azapil, Papagayos el
Fraile, l arrendó por do años el agostadero de su haci oda de
tehuala para pastar ganado menor, a razón de ci n pesos por año, lo
cuales 20 pe os e lo pagó por adelantado gue I primer año entró ,
pa tó el ganado, pero el gundo Pedro González de olí arrendatario
de la labor de Matehuala le impidió l paso; por I que demanda aJ
capitán de León por co ta y la de olución de los 100 pesos. El litigio
iguió u cur o hasta gu e dictó entencia la cual lo condenó a pagar lo
demandado 95 .
Para 1664, tiene una nueva hacienda de mina n el pue, to de
Pozos jurisdicción de Charca 9'' .
1 6 d ocrubre de 1664 ante Franci co de la Ro a teniente de
alcalde mayor del azapil, torga poder a Franci co Terraza Ruiz, para
que en su nombre pida a la R al Caja de Zacatecas, 1O quintale de
azogue para , u hacienda d Pozo !.P _
El 22 de junio de 1666, n fatehuala fue padrino d bautizo de
Melchora, hija de Pedro de Ordóñez y Gertudis de la Casa 98 v eJ 24 del
mi mo mes fue padrino de bautiz de Maria, hija de icolá d · rdóñ z
y d María de la, a a w_
l 12 de novi mbre de 1667 1 Marqué de lancera, irrey d
la ucva España, redacta y manda una carta jurada aJ general don García
de argas Maruique on jero de Zacateca , para que la abra , pregone
el 9 d enero de 1668. sí lo hace y por ella e entera que un conflicto
bélko c. tá próximo a estallar entre . paña y Francia y con este motivo la
R ina Regente, manda que a todos l franceses que re iden en e tos
Reinos e le, haga embargo y represaria de ·us per ona y biene por lo
que todos ello deberán manife tar e ant la má cercana auto1idad 1!\'1• El
25 de enero de 166 , el capitán de I ón manifiesta ante la Real Ju ticia
14 .

9-11 i\111%.. Caja 1632- 1688, legajo 16 8.
qs AHF LP. FA,\ICI l. Ramo 'ivil, legajo 1664, exp1:dieme 11, fojas I f-J91'.
% AHEZ. Pondo Real Hacienda, cric Judicial, caja 02, ex pedi nte ! 664-1665 fo¡a 13.
'17 !bid.
'
98 I\P H LP. ljbro J Bautizos y Casamientos, año 1666, foja 32.

'J''fbtd.
11 ~1

fMZ. Caja 1632- 1688, lega¡o 1688.

83

�de Zacatecas una relación de us biene , raíces y mueble , a í como u
deuda qu ascienden a 16,647 pe o , y en tal crito pide qu en
con ideración a • u mucha edad y en wrud de 1 . erncio pre tado a
u Maje tad n lo 54 año que tiene de vivir en e te Reino, n lo que
nunca ha tenido probl mas con la ju, ricia, y que mu ' por el c ntrario
p r el re ultad de u trabajo en difi rente fundo miner
I Real Hab r
ha id muy b neficiad · p r lo qu piel lo eximan d pre entar. en la
ciudad d iléxico y qu le permitan quedar con u. biene, n calidad
d d p itari , y el alcalde mayor del fazapil
mi. tín d
ch rvez,
·
el
di
101
autonza p mento .
:.16 de julio d 166 el Marqué d Mancera, irrey d la l ueva
E paña, manda que nue amente dé infonnaci 'n obre u bi n y vi~a
anee el teniente del capitán Pedro elázquez de la adena, , ecretano
mayor de la G bernación y Guerra de esta
u va spaña, y no
pudiendo la di e en Zacateca , c m riéndola a uno d lo ju ces de la

. 111'.!
Real a¡a
.
El _5 de febrero de 1669, ant Juan d R yno o y Padilla alcalde
mayor de Charca torga u testam nt , en el cual pid er epultad en
•
•
111,
la igle ia del c nvento de an Frano co de harca . Declara qu tue
ca ado con Jerónima d Grimaldo muj r que fu e po ad klchor de
E pinosa, vecino de Ram , ya difunta y qu no tm·ieron hij 1114 •
D clara p r us bi nes una haci nda d benefici de acar plata por
fundición en el R al de onc pción- otra hacienda d acar plata en
Pozo. , o la juri. dicción de harca · y una hacienda má. de acar plata
qu
tá una I gua arriba d la labor de Matehuala junt al nacimiento d 1
agua; y una haci oda d labor que llaman d Mat huala· tre
clava
n gra : ranci ca, Iaría y Polonia 1 y dos esclaYo var n , nt6n, negro
' otro mulato llamad Jacinto 10' .
Declara que debe 7 O pe o a Fernando arda, vecino d an
Lui ; al convento de an ranci co d an Lui Potosí, mil p so · debe a
Jo é de Victoria y
iain 162 pes ; a lo heredero de Miguel de
egovia; al licenciado ranci co de la ruz cura y , icari de Io~terr y
00 p o ; a lo hered ro. de rancisco de
varad , vecmo de

Zacateca , 30 p so ; d be al capitán Gregario de larcón 6 588 p o ·
o_bre la_ hac~enda d
fatehuala, tanto en la de labor c~rr:o n la d;
~as tl , ne tmpu t un c~n de 2 500 p o. de principal y de Jo
1reditos, solo. ha pagad el pnm r ru10 ,v lo demá' , an- 0 que han corn·do
o e ta debiendo. u d udas a ci ·nden más o meno a 11 00 pe O lll6 _
.
ombra p~r u albac a y tenedore de bien
a Jo · de
spmo. a ' a Gabn l L, pez, con a i ·tencia tanto en la, venta como n
lalabs P~1- de Fernand García al cual, para lo dicho, nombra como
acea .
. . Y pagada us deuda nombra por u heredero. a J é d
Es~1no a de la mitad del r manent , por ser hijo de J rónima d
Gnm~do · la que _fue su m~jer; y por la otra mitad a Juan, icolás y
ranc1sco de. 1\laru , ya. EIVlra de rimaldo hijo de Magdal na de
om~do difunta y meto d la dicha Jerónima v re oca y anula
cualquier otro testam nto 108•
,
~ 25 de , eptiembre d 16 O la Junta d Repr alia y Embargos
d Hacienda. de Franceses, at nt a édula Reales del 14 de julio de
di pone que en 1os Remo
·
d1571 r 21 •de febrero d . 15 2 por la cual
e l_a lndia lo e~tran¡eros que r idan en ello por 1 año con ca a"
ba~endas, y tu 1eren casados c n mujere naturales de ello
ca~
habi~o - ~or n~turale ; y como el capitán de León tien prob;d lo
refendo dictarrun~ que e le deb n entregar libremente us bienes 1° 9 .
El 5 ~ dic1 mbre de 1670, el Marqué d fancera, irrey d la
u va E pana, declara que el apitán d León no debe er compr ndido
en _el band por él mandado promulgar y que d be er tomado p r
vecmo y natural de e to Reino -1 ro_
El 28 de ner de 16 1, Juan uti ' rrcz, vecino de harca y que
por mucho año fue u mayordom en u hacienda d Matehuala' en u
te tamento
. 1, por part d e
d
D dice er m dio hermano de Ant nio d rpme
ma
vale re. edara que el capitán d Le , o le d b 350 pesos, r sto d un
0 otro apartado, d clara gu 'I fue con tituid por ten dor d l
. ·
biene que qu dar n del capitán Antonio rpinel finado )' que
l
cen o d ell os pago' 230 P , o , como consta del aju' t d cuenta qu
P r ee

106

lhid.
1lE LP. rAi\!Cl l. Legajo 1673, expediente 01, foja l l f
1o 1 L/11d. Fo ja 2
in-1 /11,d.
w,¡!,,d. l·o1as 2 1 -3f.

1111

1111 ,\

7

4

[bid. foja 21 •

w, Ihíd. Foja 3f
108 Ihid
111&gt;lbui. Fojas I h · l 2f
1w !bid foja l 2f

785

�. . .
harca ' con 1 tro albacea, el cap~tán Juan
hizo ant la ¡ust1c1a d
. . d) J ón como hered r que dice r de
eorte· 1u d a1·ra·' ' qu el cap1tan ha~ ' ad ha, ta ah ra, mand a s le
u hermano Ant nio, no e I
pag
11 1
d d
cobren .
671
1 capitán feliciano Hurta o
El 2 de iulio de 1
,1 Ch .
Juan Guti , rrez, vecino d
mezaga alcalde may r del Reda d . dat~~l pes v 3 tomine , al final
l d
da por erle eu or e
.
,
harca , o ema~
. a fa or d 1 demandame, pero est no
del proceso se dicta cnten~ia
d 1
·r· de León no e pueden
1 . bienes e cap1 an
d 1
pu de cobrar p rque_
, . d d el añ de 1668 p r orden e
i curar por tenerlos_ el, ,~n depo ito

;t

R al

nsejo de l odia ·
latía · te se ncuentra
Para 16 l t nía mina en el c rro de . an
. , h d r d tre
. d 1
. d El Fraile dicha mma terua un on
p r deba¡o
e no
_,
113

,

·

.
J Góm z González teru nt
El 9 de diciembre de 16~ l ante luan_ d d labor de [atehuala
d
h ca arrienda u ,acien a
d
de alcalde ma, or
ª~
.
d 5 años y por 5 Op o en ca a
a ntonio d r\barrategu1, por tiempo

e ·tado

un año 11 4.
,
nzález, teniente de
El 27 d ·¡ulio de 1672, ante Juan . mez
d d acar plata a L idr
d harca , arrienda . u h, e1en a. e
, ' Juan de
alcalde mayor e
. ál:z de olL a Pranc1. co arcia }ª
onzález a Pedr
nz
b · · t del Real de an
.
.
n el nuevo de cu rmt no
11s
lazco, cm Y minero
· d 25 p o n reale •
.
d, n año \' por un pr c1
.
fatía p r u mpo e u
;
f
d .
d bautizo de t\, c ocio
rmo
l ago ·t de 1672 ' ue dpa B
1 15 ({:
· t d • a' istente en
. d 1
alera ,, e
atr1z
·· d /\ntomo
a
)
l1110

libre en cuanto fallezca y pide a su albacea le den testimonio
autorizando su libertad de manera que haga fe. Die que d un aju te d
cuenta que hizo últimamente con Fernando García le quedó a deber
700 pe o n plata, má 300 peso, en plata de ropa gue sacó para el a ío
de u hacienda de Pozo . Declara que le debe F mando García 140
pe o en reale del arrendamiento de u agostader que e 1 rentó en
200 p so )' de ellos ·ólo le dio 60· 9ue le debe 12 pe os en reales gue le
mandó el Licenciado J\J n o ~ánchez Muñiz con él cuando García le
compró la hacienda de Papagaro , diner &gt; qu le debía el dicho licenciad
ánch z; que le e deudor también de lo qu I arecierc haber pedid él
y us mayordomo , en la cuenta de ·u libro. Manda a u albaceas }
herederos - ajusten con el dicho Fernando García. D cla.ra que tiene
trabado pleito con el capitán Gr gario de
)arcón, quien fue , u
arrendatario de la hacienda del ReaJ de Concepción y lo tiene eo grado
de remi ión a I trado manda se siga I pleito hasta que tenga cumplido
efecto la cobranza y co ta gue le debe. rdena y manda qu pagada
todas u deuda , del remanente se aqueo mil pesos en plata y de ell s le
den 500 peso a l ira de GrimaJdo y los otro 500 a Franci co de
Alanís; y del r t d lo bienes nombra a José de b pino a ya icolá de
anís sin que ll ve uno má qu otro, por su herederos uní r ale 11 -.
El 19 de enero Je 16 3, falleció en u haci nda d fundición
llamada latehuala, qu e tá junto al Ojo de t\gua 11 8. El 22 de enero d
1673, e epuJtó aJ capitán Franci. c de León en la iglesia de la atividad
de Charca 119 .

r

•
de1
lacehu al a •.
F
d Ramo d
ri la t mente
· · b d 1672 ant ~ernan
El d d1c1em re
'
1 arti&lt;l de 11arehuala re\' ca y anula por
alcalde mayor de harca _en e ~-, lb
d Fernando arda p r er
un codicilio el nombranuento e al acea
bra a l icolás de t\lanís.
d
\' en u uoar nom
d .
hombre muy ocupa ·' , ,
p I nía negras us e. clava . las
¡a
Ad má e tipula que a Mana y o
'
111

, d
111 \rchl\ o dt:I Juz¡!.ado d t: \ ena 0 •

., (Jrotocolo~ de Ch:irca~. lq.111jo 01.
.L.\&gt;. l..1 b r&lt; I d ~

expediente 35._
lC'I xpcd.ienle ll3, fojas lf-2.Sf
112 M-lELl'. l·.\M 11.Lega¡o &gt; •. d
lllt-0·1•1lJf
·
l
(7 cxp · teme
. • ·
1J
lllt\HE, 1.P. f ;-..10 "~ª''.) 1 ' , . . • , 06 fo a 2.1f-2•h-.
.
..
114 AHE:LP. I ¡\;-,.l 11. Lc~lº 16 1, cxped1t:otc 1
harca~. lcgajfl 19, expcd1cnrt: 03. l·o1as
11, i\rchho del Juzgado de \'cnado, S.1..P. Protncn os u : ,

'¡. (

22f-22v.
.asamicnros, aúo 16~2.
111, AP "H t.P. Libro l de Baut11°~'

86

u-,

I.P. FA\.IU J. Lega10 1673, expcdi1.:nte 01, fojas .u:5¡
1/Jid. l·oja 1(
119 AP H I.P. l.ibro de Entierro 1660-1693, foja 29, a iemo 02

11 ~

78

�LAS UNIVERSIDADES PUBLICAS ESTATALES:
FENÓMENO CARACTERÍSTICO DEL SIGLO XX

niYer idad

Dr. David Piñera Ramírez
utónoma de Baja aliforn.ia

Con la perspectiva que ya no da el naciente iglo 'XI, poderno
con ·iderar que la univer idade pública &lt;le lo e tados de la F dcración
con tituyen uno d lo. feoóm no. má relevantes del iglo J.r . / , n
materia de n. eñanza superior. Particularment durante la , eguada mitad
adquirieron un papel de agente protagónic
en la vida de us
respectiva entidades federale y p r Lamo en la del paí n general.
ctualrnente más d la cuarta part d la población de niv I sup ri r de
léxico cura u e tudio en univer idad e tatales 1•
Para que se advierta mejor I ignif-icad d ello hay que rcc rdar
que a la altura de 1960 la población global de en cñanza superior, en su
cüver a modalidade sólo era d 90 300 c.:studiante , de los que má de
la do tercera pattc e concentraban en la ciudad de Méx.ico y meno
de la tercera pa1tc se di tribuía en I re. ro del país2.

1 Almr1rio eslaiÍisltr(J

200 I . P11'1/,1tió11 m11/or de licenc1t1l11m m 111111'l!rsidodl'S I i11.rtit11tos lemol~~icos, \ U11 · ,
México, 2002, pág. 5 y •ln11r1ri11 e.rtnrlísttro 200 f. Poh/,,aó11 c1rol,1r dr jlO{~ftldo, 1 UIE , \léxico, 2002,
p. 3.
2
lfonsn Ran_gcl Guerra, "La educac1on supcnor en México en el siglo XX' , en David Ptñua
Ramírez ,( ,oordinador), Ln cd11mriór1 Slfjmior m el promo históná, de í\,fé.,ico, Tomo l, Panorama
general. Epoca prehispánica y colonial, 'EP/ t\BC/ Al UIE , Mexical1, 20t)I, p. 90.

789

�.
d lO ?'038 383 e tudiantc 9ue ati nd i
'
n cambio ahora,. , e
.- 543
77?3
e to e ma, d la cuarta
i cerna g neral de educac1on up nor,
•
p .b.
a. í, un
"
bican en la univer idadc e t.1.tale . era imo
parce, e u
.,
e, ident proce o de de concen~a~on. hat· 9ue a regar el irop rtant
a pect
cuantttatrv ,
1
0
e •
.
.d d qu n ocupan al t rmar
d
- n las uruv r I a
·
'
pap l qu
e c.?1rena
. im ulsan I de. arro11 de lo e. tado de la
cuadro J prote 10 nai s que P
•fi
u r spectiv sentido d ·
.,
,
o en fortaiec r Y c1aa icar
Fedetaoon, as1 com . t
d . ,d
tar la e encia regionale que
identidad, lo que qw,,al a ecir, ecan
conf: rman el [éxico plural.

r

Periodización
Propon m
statale :

cuaLro periodo

n I proce o hi

paí . 1 di curso vinculaba a las uni,·ersidades con la Revolución· por
ejemplo, el President López Cateo al e tar en 1962 en la ca_a de
estudio· uperiores de Zacatecas xpre ó: ' en léxico, univer idad y
revolución son consub. tanciales ' . Por su 1 arte, en 1963, el ecretario de
Educación Pública, Jaime Torre Bodcr, en la ceremonia de iniciación de
cursos de la L·niversidad de
eracruz llamó a ,sta ' Hija d l.a
Revolución"".
En e. a atmósfera, la d , cada de lo. cincuenta, vio urgir diez
uoiver idadcs estata.lc en los distinto rumb , d lag ografía del paí : la
de Quer · taro en el centro, las de Tamaulipa y Baja aliforoia en el
norte, ) la de Taba co en el ureste, por citar algunas. En los se enta
fueron otra
iete, principiando por la de Guerrero · en 1960
concluyendo con la de ayarit en 1969 111.
p ar d I estabkcimicnto de e a nue, a uniYersidad s eguía
habiendn un marcado el equilibrio cmre la ciudad de 1 'xico r la
pro incia -según , u le el cir, e- tanto en la población escolar como en
infraestructura y . ub idio . Las univer idad s estatales contaban casi
ola mente con sus r , pectivo. gobierno , pu el apoy le la Federación
ra muy r ducido.
De de esa per pecúva, lo
uceso de 1968 reflejaron l.a
macrocefalia que ufría la educación uperior del país mmi,·ada por la
xcesiva concentración de tudiantcs n la capital. También reflejó el
de inl ré del régimen pr idencial &lt;le Gustavo Díaz Ordaz (1964- 1970)
en la univer idade el lo. e tado , puc en lo seis año no incrementó
el sub idio federal para ésta , ya que p rmancció el mi. mo monto
autorizado al finalizar el periodo del pre idente López Mareos 11 •

t&lt;' rico de las uni,Ter idade

Lento de arrollo: 1917-1950

. d
e nclu\'Ó la tapa violenta d la R v luc!ón . urgió
ra1z e qu_
itad d l iglo una docena de uni,•er.1dade
a lo lar o d la pnmera m ,
d ·¿
blación e colar \' e ca o
l
general teman r uct a P
· .
1
tata s qu _e n_ ...
Entre la de mayor relevancia pod _mo. citar a a
recur os ec n true .
e
l d
uadata·1ara n 1925' , la de ucvo
lichoacana, fundada en 1 91
a e León n l 933ú , la cracruzana n 1944 .
Pa o a la e tructuración: 1950-1970

·
1 t airricola a urbano
El trán ito del ~léxico, pre d m111antem i
º.
,
,
1
uc1da uerra Muoclial, pr du10 un marc que
·JO d u t 11al ' p &gt; tenor a a .g,
· dcl
.
.t ·a a la nuevas circunscanc1a
trat, de adaptar la duca I n um, ers1 an
,
•

J

•

- - - - - - - - - - - \ -- d nto Je l:t &lt;...om1siún de Pl:meación l' Dc~arnlln
J ( onte1&gt; rcnl1✓.1d11 por el nuc. iru
rm,lll o
• l fi
con ha e en li ,s anuano.
1ns•□ ruc1ona1 de 1··1 l 111vt:rs1dac.l .\umnoma de BJ¡a a 1 nmia,
cstadísucns dl' l:i A LIF ' .
_
·1. d \l "rhoar,nia Llruvcrsidad Michoacana d S,m
1 Raúl \rrenl:t (.ort.:~. l l1s/Of11T dt /11 e f/1/'t'ffl/{J
1
,
~icnl:í de l hdal~o. r-.turc~,,. 1984, P· 46. , • , / COl.~IEX, l 994, ~kx.1co, p. 212.
Maria ).{una, R,rr, l11Sl1111r1 dt },ilum, l CL . 1 H 1, ·n dr lo ,d11mdó11 wp,rior r11
" Cdso ,arza Guaiardo y Ju,tn Roberto L:I.\ na, u m
L
L, Momerrey, \996, p. ~~.
· Ran~d Guerra, op. ni., P· 711•
5 José

790

,.
,\11rt'O

¡.,,m,

Crecimiento fotensi o y i tematización: 1970-1982

1 régimen del presidente Lui. hchevcrría (1970-1976) e
caracterizó por la amplia atención 9u pr , tó a la. institucione, de
educación upecior del país, en buena medida a consecuencia ele lo
uce o, de 1968. Dio un decidido apoyo a la un.iyersidad s Je los

Adolfo Ltipez \!ateo , Pmr,Jt111111/1J t 1111raó11, l &gt;ficma ck Prem,1 de la Pn:~idcncia de la Repubhca.
Méx.tcu, 1%4. p. 153.
Q Jaime Torrt: BoJer., Oi:m,no.r (1941-1964), Lditorial Pnrrua, México, p. 745.
lll Ranf.,,el Guerra, o¡,. CÍI., p. 90.
11 lbítl.• p. 70.
8

791

�estados d

la República, con fine

de desconcentrar la población

studiantil.
na de las accione que es pertinente destacar fue I Programa
acio.oal de Formación de Profesare , que ele ó l niv l acad 'mico d
la casas d e tu.dio superiores de lo estados, al otorgar b cas a lo
maestro de é tas, para hacer posgrados n la ciudad d Méx.ic o en el
extranjero. E e rel.evante programa fue implementado por l~ . UIES.
~l establecimient d I C
ACYT n 19 O dio impulso
coherencia a la investigación, que hasta _ ntonces era casa n los
estados.
Otra medida que trajo con igo notables cambios fu_e el
incremento del ubsidio fed ral a las universidade esratale , que vino a
r sup rior al qu recibían de su respectivos gobierno . Eso . tradujo
en u□ notabl aum oto de la poblaci, o e, colar y eo con ecuenoa de las
planta docentes.
í se formó un amplio sector dedicado de manera
profesional, a la enseñanza.
.
, .
,
En el plano político com s sabido, l reg1men de Echeverrta al
e tar r cient la h rida del 6 , ptó por lo que se denominaría apertura
d mocrática que fundamentalmente se concibió n función de J s
e Lu&lt;liant y los intelectuales. La apertura po tulaba el diálogo, n
u titución de la línea dura repre iva Yidenciada n 1968.
Hubo ectores univer itario. que no di ron crédito a esa política del
régimen y pecialmente en inaJoa, ue o León, 'Pue~la ?uerr~ro y
Oaxaca
dieron fuerte movimientos impulsado por la 1zqwerda'-.
Entre us demanda principale figuraban la de aparición de la
junta de gobierno, la elección de lo r ctores por lo ~onsejeros
universitario , mayor r pres ntatividad en ésto Je los e tudiantcs . la
adopción del istema de cogobiern , e decir que l~s deci i ne_ n las
unidad académica no fueran tornadas por lo di.rectores, s100 con
intervención de alumno, profe res y empleado .
1,n ese ambiente de eferve cencia, la con iderable partida
pre upue tales a ignada, a la uni er idade de los e tad? 1o?1aron un
acercamiento del gobierno federal con la mayoría de uruver 1dade, ~el
país, per hubo núcleos que continuaron n _la ]'.nea de recha~a~ cualqm, r
dialogo o negociación, inclusive e radicalizaron y qu~za ~l ma
caract rí tico fue el d lo llamados " nfermos" de la ruvers1dad de

12

L:.m 1quc de la Gar:z.1, d 11/., /: / otro 111n/'Í1111wlo e.rt11dio11!il, Ex cmporáneos, 1\léxico, 1986, p. 60.

792

inaloa 13 .
la política de apertura del régimen dieron su célebre
respuesta: " o c¡ueremos ap rtura, queremos re olución". 1'1 ... sto
rep rcurió en el estudiantado d un crecido número de univer idades,
qn org.mizó movilizaciones de apoyo a huelgas de la clase obrera y en
general a luchas populares de reivindicación ocial.
o ob cante la crisi económica, que se hizo evidente con la
devaluación del peso mexicano en 1976, último año del mandato de
Ecbeverría'5, en el p riodo del presidente Jo é López Portillo (19761982) e continuó con esa línea d apoyo general a la educación uperior
e ioclu iv se enfrentaron algunas consecuencia del impul o que e le
dio desde el periodo anterior.
na de ell
fue el sindicalismo
universitari , que en momentos se con tituyó en factor de critica radical,
no ólo a la_ csrrucmras educati a , ino también aJ sistema políticoeconómico del paí en general. La iniciativa surgió en la ciudad de
México, dond e acordó formar un sindicato gue agrupara a académic
Y, empleado el la univer .idades de todo el país, d nominado indicato
nico acional del Trabajadores niversitarios ( U T
aJ qu se
adhirí ron vario de los sindicatos d las uni ersidades estatales. Como
e sab el gobierno fecl raJ interpretó al
TU corno una viohción a
la autonomía de la uoiver idade , en cuanto im~licaba la posibilidad d
que per onas ajenas imer inierao en sus contratacione colectiva . Por
e o, en junio de 1980 e publicó el decreto que reformó el artículo
tercero de la CoJ1stit11ció11 GeJJeral de la República, dando rango
constitucional a la autonomía universitaria. En octubre de e año ,
hicieron la consecuentes reforma a la Le Federal del Trabajo, que
entre otta, cosa , impidieron la formación de un sindicato nacional. Ello
~ dio en ~edio de protestas y lucha algunas ba tante viol nta , con la
cu:cunstanc1a que para ntonces ya ra claro que los estudiante dejaron
de ser las voces protagónica en el di cur o contestatario y u lugar lo
ocupamn los maestros y los empleados administrativo .
Desde otro ángul , debe eñaJar e que en 1978 e pu o e□ vigor
la Ley para la Coordinación de la Educación uperior, prim ra que s
_Rod~o l.ópez Zaval11, Utu¡,ío _y 1111Í1"t:r:füldd. El diwmo ed11mtirn de la lfA . /977-1989,
ruversidad r\ut6ooma de inaloa, uliacán. 1995, pp. 31-48.
M Libernto Terán Olguin, "lloiversidad Autonoma de
inaloa: l otas ·obre su hisroria
~on_teinpomnea". en Lo ed11roció11 mpmor m el promr, h1sl4rifo dt Ali.&gt;.iro, Tomo JY, , emblamrns ele
msntucmncs, EP /UABC/
L ES, Mexicali, 2002, p. 193.
15 J?esdc 1954, o sea durante 22 año , la paridad del pe 'o frente al dólar se había manrenido en
12.:,0 pesos y en !976 Uegó hasta 27.97 por dólar.
13

793

�promulg' obre la materia 16• u objeto es normar la manera en que ha de
distribuir e la función educativa superior entre la federación, lo e tados
y los municipio , a í como la previsión d la partida presupue tales gue
deb rán coadyu ar al desarrollo de la educación uperior.
Reco~tando las acciones que hemos referido en e te apartado, de
la ... p, de la
JE y el CO J CYT, podemo ' considerar que en la
etapa que ,~a d 1970 a 1982, e con olid ' lo que álidamente puede
denominarse i tema nacional de educación superior de nuestro pai ,
tanto por el ámbito que cubre, como por l grado de coherencia interna
que ha logrado. En ello e tá incluido el sub istema de 1a unjver idade
estatale , tema de nue tra exposición.

Evolución cualitativa: 1982 a la fecha
Para entender esta etapa ha , que principiar haciendo referencia a
la ecuela de la crisi de 1982, motivada por la nacionalización de la
banca que se dio preci amente a fines de la etapa anterior.
l ,as ruficultade de la conomía de cri is condujeron a que llegara
a u término el llamado Estado benefactor, cuyo gobierno empleaba
considerable recur os en apoyar a di er os ,ectore sociale en
renglones fundamentale entre ello 1 d educación 17 . AJ disminuir el
(Ya to de tinado a la nseñanza uperior la auto1idade educativa·
se
b
.
.
.
vieron en la nece idad de racionar la matrícula en las mst1tuc10n

, .

1s

pu 61Jeas .
Al reducir con iderabl mente la cobertura de la poblad 'n e colar
por las instituci nes pública d educación uperior, quedó un espacio
de cubiert que pa aron a ocupar la institucione. privadas que se han
constituido en un s ctor en claro proce o de xpan ión, frecuentemente
con niv les académic s muy baj s, fenómeno que por cierto n sólo se
da en M · xico, ino también n toda América Latina 111 •

Caracterizan asirnismo a esta etapa la globalización económica que da una nueva dimensión al c. pacio del orbe- y el neoliberalismo con
u marca?ª r~ducción de la tareas del E tad~, bajo el upue to de que
haya un libre ¡uego de los factores económicos-º.
En e as circunstancia han hecho sentir u influjo en el ámbito
latinoamericano el Banco Iundial y la Organización para la Cooperación
y el D~ arrollo ~conómico (O D ') que mediante los apoyos que
proporcionan para educación upcrior, marcan pautas a los paí es del
continente21 •
sí, dentro de la c1íticas condicione que ha.o caracterizado a la
últimas _década la asignaciones para la educación superior e hacen con
una ene de e p~cificaci~ne , qu giran en torno a optir'nizar el empleo
de lo recurso rntroduc1endo la cultura d la evaluación. n virtud ele
ella se revisa periódicamente el funcionamiento de las institucione. así
como la producción y rendimiento individual de lo académico .
Caracterizan también a la educación superior de las últimas
d ' cadas una serie de pautas que las instancias federale marcan a las
~ tituci~?e de . todo el paí : modernización interdiscipl.inariedad,
vmculac~on
el ector productivo, flexibilizacíón curricular y meta ele
excel ncia. Con alguna, de ella. se ha dado un con iderable Q"tado de
~1om?gcneidad a las casas de e. tudio superiores de oda la R:pública,
tnclwda Ja · universidade estatales.

:ºº

. La_ m~dernización asp~a a upe_rar,;l atraso tecnológico del país y
de las mstttuciones de educac1on supenor--. De ahí el énfasi en renovar,
en~c- ot:as co, a , 1~ equipo de informática. El trabajo interdi ciplinario
e ta ~~tunamente ligado con la fle.xibilización curricular que ofrer.e la
elecc~on por el al~o de c~ate.rias que se imparten en otras carrera }'
amplí~n su formac1on profesional. Esto, que en teoría e, muy válido, en
la realidad ha tropezado e n fuertes obstáculo .
La vinculación propone un acercamiento de lo académicos con
los sectores productivo::; }' gubernamental , para contrarre tar la

e publicó en el Diario O¡irial de lc1 Fcdm1ció11 el 29 de diciembre de 1978.
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EP/ AB /A ' !ES. Mt.xicali, 2002, pp. 621-644.

794

20 Una buena c~racte~iiaaón del ncolíhemli~mn 9ue puede aplicarse a la realidad me.úcana se
encuenua en Lws /',hura, Cbil~. la lrcmsic1ó11 i11tmmi1a/1/e, Editorial Gri1'alho México 1999 pp '6263.
'
'
' .
21

~-~tonJ~ C',-ago T-!Uf,'1.let í R!~ardo _1ercado dd Conado, "La evaluación de la educación superior
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echaon,
lE , México, 1995, p. 44.
'
· '-

795

�disociación de lo egresad d las in titucion de n eñanza up ·nor
las demanda reales de tales ect re .
Finalm nte la meta de xcelencia aspiran a nfrentar los retos
que implica e1 Tratado de Libre Comercio.
Cabe de tacar que l
ubsidio que otorga la Federaci, n a las
univer idades tatale , "Van clarament de tinados a que e apliquen la
pautas qu acabamos de menci nar, lo que implica una clara orientación
de tales univcr idades, por parte de la in rancias educativa federale .
De d cie1to ángulo
o se justifica en ,·irtud de que las
uni,,ersidad
estatales on elementos que integran d
tado nación
cuyo proyect g neral requiere el concurso de todo us e mpon nte .
Per así mi mo e deseable que el cumplimiento de ello permita qu la
universidades e tat.1..ie tengan un margen de libertad, que le permita
orientar su rumbo n función d la peCL1liaridade de us re pectivas
regiones.
::!.l proce hi t · rico que a grande ra go hemo plantead en
u a pee os sustanciale no evidencia a manera de corolario, qu i
bien
cierto que ha habid desconcentración e pacial, en e1 fondo e ha
cons rvado la centralización istémica.
Frente a e o manife truno, que las universidades d los e tados
han hecho significativa aportaciones y obre todo tienen tale
pot ncialidade que demandan er rec n cicla .
Ba t mencionar que en u área de humanidade s donde con
mayor lucid z e p rcibe e interpreta la idio incrasia de lo habitante de
us respccriYa regione , lo que nos permite ir má allá de un
convencional sentido de mexicanidad insen ible a las ricas y variada
diferencia que hincan sus raíce n los djver o. olares regionales.
Lo primero que e no viene a la mente es la necesidad de hacer
conciencia de que con ·tiruyen una materia digna de e tudio, que n se 1
d e. time, aunqu haya alguna pequ ña y m de ta pues la hay
también pujante y con meritorios ni,Teles académic .
Desde otro ángulo, p r la fa e histórica en qu han urgido ' e
han con lidad , u contribución ha sido fundamental en la forja d un
mexicano contemporáneo, cívico, laico y con un dar
ntid de
nacionalida l. En sus aula
n u qu hacer int lectual ·e ha elaborado
un di cur o que hace compatible la esencia nacionales con una apertura
a la uni ersalidad· c¡ue está con ciente d lo graves pr blema
onómjco qu aquejan a ran parte d la soci dad m xicana y que por

796

ello abre su puertas a elementos d extracción popular al igual que a los
que pertenecen a otro sectore .
.
_Habemos muchos qu
nos formamos y laboramos en
u_ru er 1da_de_ d este tipo uni,-.ersidade. e ' tatales, que son parte d ]
s1 tema publico de educación uperior, lamentablemente en la actualidad
objeto de sever cuestionamicnto .
studiar pues seria y sistemáticamente la historia de las
univer idades de los e tado es en nu stra opinión, un imperati
intelecrual in oslayable.

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TE

OLG

De dolor traspasada
Persm:raba hema,
)111110 a la 1mz la 1\4adrF
Pendiendo ato,wentudo el
hj¡o de ella.

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Mb.-ico, Tomo II, iglos XIX }' 1 r EP /
B /
lE , Mcxicali, 20 2.

Stavat Mater
Lo e pacio arqtútectónicos de la u a E paña fueron ampliamente
divulgados en l siglo XL' a tra é de la gráfica jmpre a. E a
repre entacione , debidas a la miradas de artistas profe i nal
fonnado en la caderrúa, en el inicio del siglo XXI pueden con tituir un
punto de partida para la .in e tigacióo de lo proceso ideológicos que
permearon la mentalidad de la lite
con formaron una herencia de
signo religio o vigentes aún hoy n día en la religio idad popular. .:;1
pres nte ensayo, es un ejercicio a e te re pecto. La pr gunta centrale
que lo orientaron, urgieron del título de una dramática litografia del
iglo XIX.
En una litografía d lriarte que ilu tra la bra de Ianucl Ramírez
paricio, Los comwtos suprilllidos et! J.'vlé.\.-ico, publicada en 1861, podemos

798

799

�apreciar la capiJla de Jos rvita . La imagen de sus mina , revelan ~a
monumentalidad de u traza neoclásica1 destruida com con ecuencia
del decr to del 16 de pciembre de 18562, que ordenó , entre otras e sas
la upresión del convento de an Francisc . ' sta su r te la habrían de
seguir más tarde, numeroso conventos del clero regular, e mo efecc de
la política anticlerical d I gobierno liberal.
n el sitio que estuvo la capilla de an José de lo
atural
dentro del atrio del convento de an Francisco, , e colee , u primera
piedra en marzo de 1803, con el patrocinio del id~r Cosme de ~er Y
Tre Palacios, y fue concluida a expen a de su vmda, na Mana de
Yraeta, el año d 1806.
Convencido Ramírez paricio del propósito del gobi rno liberal
de uprimir la vida conventual no dejó, sin e~b~rgo de rec •~ocer
acierto de la ' rdene religiosa en el pa ad vmemal. sus tJ:emta ano
de edad, al ciempo en que laboraba baj la órden s de uillermo Prieto,
como jefe de la cción de Desamortización del Mini terio d Hacienda
llevó a cabo la e critura de su obra, en reconocimiento de la trayect na
social cultural del clero regular. La obra d 1 joven p eta, funcionario
del gobierno liberal juarista, fu ampliarn ote ilu trada ~ r la e _mpañ~a
de He iquio lriarte, eguramente a iniciativa d su editor Jo Mana

:º

Aguilar Ortiz.
.
.
l texto de Ramírez paricio y la ilu trae, n de Inaitc: on
di cur o paralelos que no ugier n di er a lecturas. Del e. crito habrá
qu ocupar e en otra parte. Para nuc tro propósito hay que ob ervar,_ n
su conjunto la litografías. E de llamar la atención el empeño del artl t::
por xhibir a los laic
de diver a condición acial, dias de _P~ , de
efectuada la exclau tración, al interior de lo convento ' de relig10sas )'
religioso , ant e~pacios de clausura. La may ría de la iglesia ~ue
aparecen con i tentemente con su puerta abierta , parecen haber sido
eleccionada, por el arti ·ta entre la mejor
muestra del barroco.
Dibuja, en ·u::. interiore , a 1 católico devoto postrado n ración,
frente a monumentale altare , todos llos n oclá ico . I os hace
evidente, en u litografía la conciliación en la mentalidad e térica de
l Iriartc y ía. &amp;1i11a; de la mpilla dt /oJ srml11s. l.Jtografía en '.lfa~uel lla~1irc7. p.uicio. Los m1:1•mtoí
111pri111idos m M ixiro, México, lmprenrn y librería J e J. l. J\guihr y a., 186 1, entre la~ pagina
350-351 .
l • re decreto del gobicrnn liberal fue 1.-xpcdido a cau~a de la dcnunci_
a de un intento ~e
levant.'lmicn o que háuria de llevarse a cabo el 15 de sepacrnbce de 1856, clingtdo por un oficial
del batall ' n Indepcndeocü. fr. Manuel Ramirez Aparicio, Op. cil. pp. 3 l -383.

800

nuestros ilustrados, de las formas barrocas y las clásica propia d 1
"buen gusto" prom vido por la R al cademia de an arlo . Todas
estas imágeoe ademá de mo trar la grandeza arquitectónica heredada
del México virreinal nos dejan ver la apr pjación, por el público, de los
e pacios privado del clero regular. También parecen advertir al
especrn.dor que la supre ión de la órden religiosas o atentó contra la
fe de lo católico ni contra su patrimonio estético. La sucesión de
litografía de los edificios del clero r gular, combinada con retratos de
algunos d los celigio o mendicant s, con tituyen un homenaje a la
labor s cial y cultural de las órdene religiosas y d u patrocínadore
novohi panos.
ólo do escenarios denuncian se eram rrtc la destrucción
arguit ctónica: la ruina de dos magníficos edificio ·, la capilla del
Rosario, en el con ent de Santo D mingo 3 _ la capilla d los servitas en
el con nto Grande de San Francisco. Parecerla qu lriarte reclamó con
ello la pérdida de do obra mae tra : la capilla d I Rosario edificada en
1690; barroca en u estructura y u interiore decorados en el "nu vo
estilo", conforme a los principio estéticos de lo miembro de la
Archicofradfa del Rosario de fines del iglo }.._T\ lJ fue derruida para
abrir la calle de Leandro alle, ' la calle má ton ta del mundo", a í lo
afu-mó Francisco de la Maza\ y la capilla, con truida por la Orden
Tercera de los iervos de la Madre de Djos, en cuyo espacio, más tard
fue construido el I lo el mericano, símbolo de las aspiraciones urbana
de los Liberale -, ávido de borrar el sello monacal a la que fuera capital de
la ucva E paña . Poclríamo conjeturar también que el arti ta en el
contexto reformi ta y anticorporacivo del liberaLism d cimonónico, con
e tas violentas repres ntaciones, qui o dar cuenta d · la supresión de lo,
edificios que fueron ímbolo, en su momento, de los ideales religio o y
e· téticos de dos pode.to as hermandades de las lites del pasado virreinal
dosciento, años de la colocación d la prin1era piedra de la
capilla de lo iervo. de Maria, la litografía de Iriarte "Ruinas de la
capilla de los ervitas", reproducida para ratificar la política de
de ~orcización del gobierno Llberal, no provoca numero as pregunta
a qmenes la observamos a principios del tercer milenio. ¿ quién estaba
dedicada la capilla? ¿9uiénes eran lo crvitas? ¿cómo decidieron edificar
~ fbidw,. Co111't11/o de Srm/Q Do11tingp, Lí mgraffa en Manud R:un!rez Aparicio, Op. Cit. entre las
paginas 10 y 11.
-1

Francisco·dela f:ua, I.a d111lad dn Ubim m ci siglo XI 11. México, PC ' , 1968, pp. 45 l' 46.

801

�su capilla en el itio mismo en qu en el siglo X 1 e~tuvo la c~pilla de
an Jo é de lo
atural s? ¿por qué construir una cap~ a seme1anza d
la ba ílicas romanas?. Estas entre otra , son las mterrogante qu
ori maron el pres r,te artículo.
La historiografía obre los proce os no ohi panos apena ha
hecho m nción sobre la trayectoria d las órdenes mendicante una vez
realizado el proceso de ecularizació n a mediado del siglo
P~~o
ab mo de u labor pa t ral en la urb novohi pana y u tnculaa n
con las hennandade que construyeron su capilla en el convento de
an Franci co. Es aún Ramírez paricio nu stro e critor decim nónico,
el principal referent para aproxi marn a lo diversos u -os del e pacio
conventual. D e pué de u texto, escasamente e hao hecho algun
artículos a prop · ito del edificio5, y -obre las práctica pía ap na e ha
estudiado la congregación d l s vascongado en la de ación de la virgen
de Aránzazu 6, la congr gación de los montañe
en el anto Cristo de
Burgo , e pecíficamente obre la con crucción de u capilla7 • La exi~ a
atención a la congregacione que fueron acogida en el
paoo
franciscano también irvi , de ju tificación y m oti aci , n d l pre ente

~:111-

scrito.

e propongo ofr cer, al lector, alguna da e para la
comprensión de la litografía d cim nónica ' Capilla d los ervita ' y, a
tra é de una nueva mirada a , ta, aproximarlo a la devoción de una de
la advocaciones marianas de mayor vigencia en el México
contemporáneo; me refiero a la devoci ' n a la viro-en de lo Dolores.
Hoy en día, e pueden apreciar iglesia· dedicada a e ta
ad ocación mariana. Ej mplo de é tas on: 1magnífic edificio barroc
d la parroquia de Dolor s donde 1.iguel Hidalgo, u párroco, convocó
Francisco de la Ma¿a, "Fray Pedro de Gan te r la capilla abierta de an José de los 'aruralcs",
Rr/liSlt1 Ane.r de Méxifo, dic. 1971, o.150, año :XlX; Carlos Chanfón Olmo , ·A propósito de la
capilla de an José de lo. -aturales", en Retablo barroai o la 11u111&lt;&gt;lia de Fra11risco de la_,\laZfJ l\léxico:
1 1 1, 19 -1, pp. 41 52; Manuel González Galván, "l1na ilu u-ación sobre la capilla &lt;le an Jo e
del
arurale "en Rlito/Jlo humxo, pp. 51- 55.
6 Entre los csmdio~ recientes hay que menci nar:
Jara Garcfa- yluardo, ··hl milagro J e la
vu~. El desarrollo &lt;le los vascos como grupo ele poder en la I ueva España", en fT / Sm1i,1ario, t.
1, pp. 439-457; Elisa Luquc Alcaide,·· R,/oao11es i11/erco11!J11rolalrs de la Cofradía d~ , fr,i11~nZ!1" n 11
S,mi,wio, t.l, pp. 459--481 de la mi roa autora La cofradía de Ará11z.11z¡1, Pamplona, llmversi&lt;lad de
1 avarra, ediciones um1Le, 1995, 405 pp. y Jo efina Maria ri tina Torale. Pacheco, llmirados en
la I f/f/'tl f'.I!Jarla, los soe1os de la R B P, México, R Bt\P-Ct1legio de las izcruna5- lA. 2001,
pp. 28-31.
' Turia Salazar G marro, La ,apillt, de/ Simio Disto de B1111,os, México. In tiruto aci na! de
Ancropalogía, 1990, 143 pp.

5

802

en 1810 a la rebeli ' n y el templo con tniido un siglo más tarde en la
ciudad de Monterrey por el obi po Santiago de la Garza Zambrano. n
iglesias de las principal.e ciudades del centro de México, aún
identificamos bellos retablo que fueron con truido durante lo siglos
1..'VII y XVIII bajo el patrocinio de los fieles devotos a la virgen de los
Dolores.
manera de ejemplo, vienen a mi memoria, tre de llos: uno
pequeño de e tilo salomónico gue se con truyó a fines del iglo 1..""\TIT
para la capilla de la hacienda jesuita de anta ucía, hoy en exhibición en
el useo de Hi toria
xicana de la ciudad de fonterrey . Otro, de
mayare dimensiones, es el retablo dedicado a la virgen de 1 Dolores
en la capilla del Colegio de an Ignacio para mujere de Ja nación
bvizcaína tallado por Jo é Joaquín de áyago baj0 el patrocinio de
anuel de Aldaco 9 • El tercero, en e tilo neoclásico, en la Catedral de
éx.ico, en la capilla que originalmente fue dedicada a la , !tima Cena y
más tarde se asignó a la devoción de la virgen de los Dolore .
El vicrn s de Dolore , todavía e pueden ob er ar profusamente
decorados, com
ímbolos materiales de la de ocióo, lo altare
domésticos y lo de las principales iglesia . Al centro d cUo la escultura
o pintura de la irgen de lo D lores, que se caracteriza por tener
clavadas en su corazón, de una a siete espadas. Suel er adornada la
imagen con numerosas veladora , aguas de colores, banderilla de hoja
de oro y trigo recién germinado. Todo esto sobr pap I de china
morado, sub rituto de lo brocado y terciopelos de antaño.
He de hacer mención en e te artículo al papel central que
tuvi ron lo jesuitas en la introducción y divulgación d la devoción a lo
D olores de María en la u~ a _. spaña, así como a la fundación en
México de la Tercera Orden de Jo iervos de los Dolare de 1aría
hermandad que apenas dejó huella en la sociedad novohi pana a tra ' '
de su labor arquitectónica. Su derruida capilla en la capital, expre ión
estética de sus congregantes miembros del espacio público ilustrado, y
sus iglesia en Orizaba, eracruz y an Miguel el Grande, to. (hoy de
Allende) 10•

El retablo e propicxlad de la Fundación Cultural Televisa.
M~a Josefo Goozálc1 t\ fari cal " rórúca de la construcción y adorno del Real Colegio de San
l~~•o de Loyola" en. Josefina MurieJ f/. al. Los ,-ascos m ,\ ib.ico y sJJ Cole.gio de las 1 1zcaí=,
Mexico, lG AT M, 1987, p. 144.
10 La información sobre la iglesia de an Miguel fue proporcionada por la Dra. Guadalupe
Jiménez Codinach.
8

•¡

803

�El iglo XVII bien podríamo den minarlo el iglo mariano
novohi pano. Habiend logrado, lo je uita , el a cen o a los altare de
Ignacio u fundador; d Francisco Xavier, 1 apóstol de la India
de
Francisc de Botja general que lo enVJo a la ueva España 11 , s
dedicaron a fomentar la devoción de numerosas advocaciones
marianas 12• Fue el tiempo en que se llevó a cabo la exaltación de las
advocacione de María, madre de Jesucri to procedentes de la Península
Ibérica, tale como la virgen de ránzazu, la virgen de Balvanera Ja
virgen de Mont errat y la ürgen del Pilar; iniciativa de lo emigrante de
diversas entidades d lo reino de Ca tilla y Aragóo, .intere ado en
~ortal cer su identidad a través d su veneraaon, y acogidas
fundamentalmente por la orden franci cana. Lo dominico por u parte
fomentaron la d voción a la 1rgen d l Ro ario, lo m rcedario a la
virgen de la r ferc d en su labor de r dención de cautivos en tierra de
infieles y lo carmelitas el u o del capulario el culto a Ja virgen del
Carmen. Los je uita emprendieron la divulgación de Ja Guadalupana del
T peyac e introdujeron advocaciones mariana riginaria de lo e tado
it.aliano . Entr éstas, hay que mencionar la irgen del Popo1o 13 la de
Loreto 14 la de la Luz'\ la del Refugio 16 y la de uestra eñora de lo
Dolore , que es la que no ocupa.
Ten mo noticia de qu existían congregaciones para la devoción
de lo dolore de María 17 de d el iglo XIII 18 . La virgen de .los Dolore

Josefina Maria Cri tina Torale Pacheco, l/Jutrados en la N11ei:a Esp,11w. pp. 26-28.
Gera_r? Decorme, Libcr.B.V. Jlmio de losjemila¡ n1r.-.icn11os 1572-1952. Pnmeca parre 15 2-1 767,
Ysleta, J exas, 1955 (fexro mecanuscrito), 97 pp.

era celebrada en Europa con oficios mi a por la Orden de Ci ter 19• En
1423, Teodorico, arz bi po de Colonia, fundó ahí una congregación
dedicada a la irgen de lo Dolores2°. á tarde, los miembro de la asa
de u tria dieron muestras pública de u de oción a dicha advocación.
En 1482, Felipe I de E paña fundó una congregación d dicada a la
.irgen de lo Dolores: Fueron congregantes de lla, además del
fundador, Maxímiliano I y su muj r, la emperatriz Margarita, Cario
Alberto y su espo a Clara Eugenia. Esta congregación fue confirmada
21
por Alejandro VI, León X, Paul
Gregario
n Viena, se
.incorporaron a la Congregación de los Dolor tres ernandos. El
emperador el rey de Hungría y I io fante cardenal. sto no explica la
cabeza de las águilas que en oca ione aparecen debajo de la imagen de
los Dolores22 . "'n Gante otra c ngregación cuyo protector fue Felipe
celebraba a la virgen todo lo años por di po ición de una Real
Cédula del 24 de diciembre de 162523 • En particular, la R ina ariana de
ustria olicitó, al Papa Clem nte X, la misa y oficio para todo u
dominios, por lo Dolores d
arfa, en el iernes de la Semana In
Passione. La anta ede aprobó la solicitud pía de la reina en el Breve del
29 de abril de 1671. Po teriormente, Benedicto XIII amplió la concesión
a toda la Iglesia ni ersa1 24 .
La de oción fue intr ducida a 1a ue, a E paña hacia 167725 , por
1 padre jesuita José Vidal 26, de quien el padr Ovi do, su discipulo 27 y
biógrafo28 nos dice:

11

12

11

Conocida también como la virgen de an Luca , cuy origrnal e ci en 'ama Maria la Mayor en
Ruma. an Francisco de Botja envió, como patrona de la Provincia M xicana, cuarro copias de
esra .imagen. Ibídev,. cap. 1, p. 47.
14

En 1~15 _en la Prof~a, fue co teado el primer altar a la ,irgen de Loreco, por iniciati,-a del
1c?las _Amaya. 111 embargo, atribuye la mayor difusión de esta adHJcación a lo padres
Juan BautJ ta Zappa, Eusebio Kin ) Juan de ah·atierra. Ibídem. cap. m, p. 55.
IS El padre José i\laría Genovesí (16 1-1757) mandó pedir una copia de la l'Írgen 9ue había hecho
~IJ1ra::_ su hermano en Palermo de acuerdo a las visiones de una monja. La copia llegó a la ¡ ucva
Espana entre 1729 y 173 l y el padre la sorteó, y por tre ,·eces le tocó al olegio de 1.eón a donde
llegó en 1732. l/Jidt&gt;n1, C.'lp. IX, p.6 .

padre

de/J{)fÍ.011es prorlicos co,1 los Dohm d, la ontiri111a VilJ(OI, iéxico, Maria de Benavide viuda de Juan
de Ribera, 1686, cap. X I pp. 139-148.
18 lbídcn,, cap. XX, pp. 170- 72.
19 Ibídem, cap. X. ' 1, p. 177.
211 lbúle111, cap. XIX, p. 169 y cap. , ' ' Vl, p. OS.
1 1 Jbíde111, cap. XIX., p. 166.
22 Il1íde111, cap. XIX, p. 167.
23 Thíd~111, cap. XJX, p. 169.
24 Juan Antonio Oviedo, r 'ida admira/Jlt apostólí.cos 1111i1isterio.ry hmJicas 1it111des drl 1v:11rrable José Vida/.

16 El padre ~uan_Ju é G~uca (1665-1 15), iciliano, trajo la primera copia de esta imagen y J.¡
coloco en la iglesia de la Compañía en Puebla. lhíde,11, cap. Vll, p. 61.
P Los ~olores de la ~ge? reconoado por la iglesia ·on iete: el dolor 9ue le causó a la virgen la
profec1a del samo imeon cuando presentaron al niño en el templo; d dolor a causa de la
p~r ecu□ón de Herodes; d dolor cuando perdió a u hijo en .Jerusalén; el do! r al \'Cr azorar a su
hi¡o; el dol r al verle morir; el dolor al tenerlo muerto en us brazo · y el dolor cuando le
colocaron en el epukro. Jo é Vida!, Prólogo de us i\Ie111~nai tiemas, Dispmodor efecl11oso, y

Profisso de In éo111pa1lln de jeslÍs de lo Pro1i11ria de N11em-bspaiio. Esrrihiola d podre ]11011 A11to11io dt Ol'iedo
de la 111is111a Ú,111p,11iio, Rertor del Golegiu de S011 ,,. J11drés de Méxiro, y ralijicodor del Santo rjicio quim la
dedico o los &amp;1v:fl111dos Padm dr In mís111a Prot'i11ria de Nlfet'a-España. é..xico, Imprenta del Real y más
Antiguo Colegio de an Tldefonso, 1752, p. 250. También en Jo é Vidal, ,\,Je/lJorins, Cap.
' I p.
177.
25 El padre Oviedo, en la biografía del padre
tdal, publicada en i 752, a.fuma 9ue habían ya
pasado setenta rufos de de que se inició la devoción. Juan Antonio de Oviedo. TbidM1, p. 254.
26 El padre Jo · Vida! nació en la ciudad de ~léxico l' fue bautizado el 6 de marzo de 1630 en la
parroqrua de la anca Veracru7. Murió en el Colegio Má..ximo el año de 1702.

804

805

�Era continuo en u oración y pre encía de Dios, y el hcnn:mo que le
asistía por us enfermedade , lo hallaba muchas ve7.eS todo ab orto,
clavad lo. ojos en una imagen de uc. era eñora de los Dolorc Y
bañado en lágrimas29 .

b tante gue el rrú rno padre ida! nos confirma que fue a
partir de la iniciati a de la Reina ariana de u tri~ , que él fome~tó la
devoción en la ueva spaña, id ntifica djcha devoaon con los ongene.
de la Compañia de Jesú . o advierte como l~acio u fun?ador, fue
fervient de ot de la Dolora a.
Ua le con agro todo su sabados, en
ayuno y penitencia, y iempre traj~ con igo " obre eL e razón' una
medalla con la representación d la virgen de los Dolore · . . , .
Para fomentar la devoción, el padr Vida1 emprendto di ersas
acciones: inició la cel bración anual d los oficio dedicado a la irgen
D olorosa el Viernes de Ramos, en la igl sia del Colegio iáximo de an
Pedro
'an Pablo debajo del coro, en un altar pequeño, dedicado al
c1ucifijo qu
e acaba n la procesionc del eta de ontrición.
Posteriormente consiguió el patrocinio del capitán gustín · rfuñoz d
,andoval, para con rruir en la primera capilla lateral, ubicada al lado
izquierdo del cuerpo de la iglesia, un suntuo o retabl~, cuyo c~sto
ascendió a 20,000 pe o, 31 • Pa ado algún tiempo I padre tdal colo~o en
el sagrario una 'prorugiosa estatua de medio cuerpo de la vu:gen
doloro a ' acto que fue c lebrada con solemne mú ica mi a cantada Y
ermón 32• Para el mayor brillo de las celebraciones consiguió la donación
de alhaja·, candelero , ramill te y ornamento procedente. de Eur~pa Y
ilipina . El padre Oviedo afuma que eran tanto los preciad o~¡e~~
que el padre uperior le proporcionó al padre Vidal, una hab1tac1on
e peu·a1 para guard arlo 33 .
0

r Franci co Xa ier Lazcano, l 'ido fXl'l/lplm; 1ir111der brmwu d,/ 1,mera/Jle padre J11a11 A11/Q11io de
Oriedo, de;,, Co111p11n1a dr Jn1í.r, México lmprcnrn del Real y mas Antiguo Colegio de . Ildefon o,

1760, libro l, cap 12, pp. 44 ) 45.
1•id. .111pra. nota 21).
.
._
..
l'i Francisco de ['lorencia, Mmolo,gü1 de los l'droms !lltlr mitilados, eu pc,feccid11 RtlwrJJa dr In prol'llma dt lt1
Compañ;o de Jesús de /11 1wra Espmia, Madrid, 1747'. pp. 125 126._Hay ¡~e ad~crtir que el p~&lt;lre
viedo encontró [a obra inédita del padre Florencia y la completo. La biografía del padre V1daL
que aparece n el .\Jmologio, fue escrita por el pacL-e Ovicdo.
.,
JuJo ·é Vida!, en el Prólogo de Mrmonas. ,l prólogo 01recc de numeraaoo. lP• 2].
JJ Juan Amonio Ü\'Íedo, Op. ril., p. 250.
J~ lhidu11, p. 253
31 Jbídm1, p. 256.

Proceclió a fundar, hacia 1677, la primera Congregación de los
D olores de aria w que, ademá de velar por la devoción mariana, hiciera
énfa i en la práctica de los sacram ntos de la confesión y eucaristía en
ara d con eguir una "buena y santa muerte" tal como lo realizaban las
congr gaciones fundada en Roma y ápole con el título de la buena
Muerte35 . Para e te efecto, obtuvo por intervención del gen ral de la
compañía, la patente d agregación a la primera ongregación d la
Ammnciata de Roma'1'. imi mo, el padre Vidal después de ei años de
trámit s ante el Padre G neral de la Religión de lo iervo de Caría,
con iguió la patente de agregación y hermandad para los congregant
novohi pano,. Con esto ofreció a lo congregantes todos los privilegio e
indulgencias d que gozaban lo servita r_
En la ociedad novohispana del iglo A,-VII, el ritual contribuyó a
otorgar mayor significado a los congregantes, por lo que el padre Vida]
garantizó que el compromiso principal de los fiele fu ra la cele?ración
anual de la 1esta a los Dolores de Iarfa el Viernes de Ramos. Esta era
precedida de una no ena, que fue e crüa e impre a por el padre idal.
D urante nueve días e celebraba una mi a. En eguida, e ofrecía una
plática espiritual y acto , eguido se rezaban la
oraciones
correspondientes a cada día. El día d la D loro a había mi a olernne y
sermón, para el cual , e invitaba a alguno de los más célebres
prerucadores, elegido entre lo catedrático de teología del Colegio
áximo de an Pedro y an Pablo. Por la tarde, e celebraba durante
tres horas, la agonía de Jesús y los Dolores de atia. En la primera hora
d sde el púlpito se leía la lección de un Libro sobre la pa ión de Jesú y
los dolore de u madre, y se rezaba con ofrecimiento cantados" la
corona de las cinco U~ga . En la segunda hora se cantaban motetes y
villancicos ' muy piadosos ) tiernos" dirigidos a Jesú cmci ficado y a su
afligida madre. n la tercera hora, tenía lugar un sermón fervoroso y
afectuo, o'' y concluía la csión con el canto solemne del Stabt1t Mater

Dolorosc/R_

2ll Jum1 Antonio Oviedo,

86

lbid11m, p. 254.
Ib!de,11, cap. :XU, pp. 183-184.
J()
ongrcgación fundada por el padre Juan Leuois. ruc eJ pumo de partid:i de las congregaciones
niaLiana•. Gc::rard Dccom1c, J/¡ide111, cap. 1, p. 48.
r Juan Antonio de ()viedo, Op. cit., p. 251.
lll lbíde111, p. 254. El padre Vidal tnclu)'c el Sal1t1t i\/11/er T&gt;o/o,r,.r,¡ en btto y en Cl!Stdl:mo ~n sus
J\le111ona.r tienw.... cap. XX 111, pp. 202-207.
&gt;t

35

807

�cudfan a los actos r ligiosos concursos mnum rabies no ólo
de gente popular sino de lo más granado de la ciudad''39 • 1e ~lendor de
la decoración de la iglesia con flotes y numerosas ceras, as1 como la
música de much
acordes e in trumento " era costeado por las
señoras más importante de la capital no ohispana. El padre Jo é Vidal
promovió que est ritual se lle ara acabo en todas la ciudades de la
~ ll
ueva E spana .
.
.,
o satisfecho con la celebración anual, el je wta promov10 que
en el Colegio Máximo, todo los sábado de uare ma tuviera lugar una
plática de tres cuartos de hora obre la bondade de la V~gen y
exhortaba a quienes a istian al amor por la virtud y al de precio po~ los
vicio . "'Staba dirigida principalmente a J niños 'que en copioso
número" acudían a las "e 'cuelas" de Jos padre je uita 41 •
Todo, lo m.iércoles 42 y ·ábados d l año, el padre Vidal hacía
descubrir la imagen de la irgen de lo Dolores, "con muchas ela que
hacía arder en u presencia' . Dejó, también, fundada una renta para que
tod
lo clias de fiesta, a las nueve, diez y once de la mañana, e
celebrara misa en el altar de la virgen de lo Dolore ·43 ,
En ara de extender la de oción en todo los habitantes de la
capital novohi pana el padre idal involucró al cabild ecl iá cico en un
rüual cotidiano en fav r de la Doloro a. Todos lo día , a las tre de la
tarde
daban tres campanada en la iglesia catedral 'corre pendiendo
toda· la jglc ia de Méx.ico para que todo incado de rodilla hagan la
mi ma tierna mem ria, la qual d voción e estendió, y aun per evera en
todo los lugar s e igl jas d este dilatadí im R yn ,~4.
La oralidad fu un recurso más del padre ida! para el fomento
de la devoción. El padre Lazcano lo calificó como ' pr gon ro de la
utilísima devoción 'y le comparó coo an Pablo predicador de
Jesucristo. os dice que:

en sus platicas fam.iliares, en us ermones, en sus libros, en lo caminos,
en lo Templos, en las plazas, no predicaba otra cosa, que a faria eñora
rucificada45 .

Otro· predicadore del clero regular y secular s cundaron al
padr Vida! en el púlpito. Como ej mplo de ello habria que citar al
padre 1arcos de Xaramillo de Bocanegra 46, Bartolomé Felipe de Ita y
,:. de alvat1erra
. 49 y anuel Ignaao
.
Parra4; , fray Jo e, G uerra48 , F-&lt;e1LX
50
Farías , quiene promovieron, con la palabra oral y escrita, la devoción
en Ja primera mitad del siglo &gt;-.'Vlll.
Tal como lo hici ran, en Ja egunda mitad d l siglo XVII y
primera del iglo rvnr otros promotore de advocacione mariana , el
recurso de la imprenta p r el padre idaJ fue su tanti o en la divulgación
de la d voción a los Dolores de Maria. u biógrafo nos ratificó que con
lo 'muchos pa¡ ele y libros" que publicó sobre e ta de · oción:
consiguió, que en codo lo lugares de españoles y aun en mucho.
pueblo de indios se celebre la fiesta de los Dolores con mis a cantada y
sermón, y presidiendo una devoásima novena, y que el mismo día se
consagra sen tres hora por la tarde a la tierna memoria de las agonías de
Chri.to y Dolores de su madre51 •

La primera obra del padre idal, a propósito de e ta devoción,
salió de L1 imprenta en 1685, a co ta de lo congregantes de la Virgen52•

''·' lbídc111. p. 253.
w ld~11,.
11 Ibídem., p. 256.
.
42 En una nota al final Je! ínJice de su Libro bpudn ,ig11dn dP dolor, el padre
ida! incluye la
~,guicnte nota: ·'])ase noticia de que tcido. lo miércole dd .ño ·e d.izc en el Colegio de . PeJro
r S. Pablo &lt;lespuc de la~ ocho una mi sa en el altar de . ñom &lt;le los Dolores para desa_grav1ar
a Chri~to l\uemo eñor, de la intolerable in¡uria 9ue Judas le hizo en ~u venta, } se aphca por
mdos los que asism:rcn ,i ella y andan la ,•stacioncs de los siete dolare ."
41 Juan
ntonio 0\-iedo, Op. dt., p. 256.
&gt;14 francisco de Florencia, ,\lmologio dt Jo, 1'nm11u 111ós mir,lado1 l 47, pp. 125 y 126.

Xmier L'lZcano, Op. cit., lib. 1, cap. 12, p. 45.
Marco~ Xa.rami!Jo de Bocanegrn, Sm11ó11 de 101 Dolores de María S1111/ÍJJillln... México, Her. da.
Francisco Rodríguez Lupercio, 1712.
47 Banolomé Felipe de Ita y Parra, Los do/Qm dr Alana Sa11lísli1111 m el Co11rilio de s11110/1111/ad Sm111J11
qm predíró el Dorl. y 1(lu/ro D. Barthow111e Phelipr de ) 'ta_y Pan-a, mra que jite del S,¡grario de nla S,111/a
}'glem,... l:.11 la Mesia de J-lospilal Renl de esta ú11dnd r/;, México. El t'Íemes de &amp;mof p()r la 111atl111111, ocho de
Abril. a1lo de 1718. A In [tesla #Mar que a r11eslnr Se,lora de /01 Dolomr, 1\;/oria Sa11lirimn celebra
ammaJ,,m,te s11 011grrgarío11, dt11 en dicho Hospital Real. Q11im /tJ ,la a In luzJ' /Q co11ragrn a la ,11i111111
Doloro1n Setinra. i\1éx:ico, he.rederos de la iuda de Francisco Rodríguez Luperc.io, 1718. [6], 1O ff.
48 Fray José Guerra, Sermo11 ti; /.os DtJlorer de fnrfa Ja11tfsimo, se,iorn 1111esfro, q11e m los tres hor11J q11r
t;!kbró el rdigiorfsi,,,o com-ento de 11e1/ra JJ1adrr Sa11ta Clara. México, Juan Francisco de Ortega, 1724.
49 Félix de Salvatierra,
ro/11'11,, drt.'Of,r m bo11ra de /01 dolo= de rmtra s~17ora, la n.,.gen Man'ti Madrr, de
Dios. Co11,p11e1to jlor el bachiller d. Fdit prr,shítero la C/111/ le hace m el hOipital dr 11ertrt1 Señora de fa
Com:eprió11 y jenfr azamJO dr1de el tlitt, ,i.rpera Ji, la A1~11rió11 del Señor pnrn q11e se Arabe el viemes 1ílfi1110 de
Erpíri/11 Sn11l0. Sdmk1 a lo l11z.y la do 1111 det'Ofo de I tm. .fo111ra para pedir 1111a buena 11111erle. Reimpresa en
México en la lmprema de la viuda de Francisco &lt;le Rivera Calderón, 1733.
50 Manuel lgnacio farias, J ,mmy crecidOJ gorm11cioJ, q11r ha logrado en s11 relestial co111ercio fil 111,i; telulial
obr'!Jern Moría fS,,,a. de lo.r Dohm, J\,lé:x:ico, Jmpreurn Real, 1746.
51 francisco de F'lorencia, Op. rit., p. 126.
52 José Vidal, Mo/i,,01, Dispo.ririo11, _y 111otlo de ,1Jsistir o GIJ/Úlo 'eíior 111erlro /nJ lfl!S pmoJOJ hora1, q111:
er/111'0 pendiente m la ,n,z¡y tle nro111p01iar o /(I Sn11rtissi111,1 ! l'irget1 e,¡ lo; Dolo,e..r ,¡g11dis1in101 q11e poderío

808

809

15 Franci'co

¾

�1.emoni:Js tiernas, Dispertador afectuoso y
del'Ociones practicas con los Dolores de la Santissi111fl Virgen, dedicada a lo
n año de pué

publicó

us

congr gante , a quien se dirigió como 'hijo, recomendado d
hri t
de de la ruz á su Querida ladr la irgen de 1 s Dolore ." E de
llamar la atenci 'r. que al inicio d ! libro aparece una lámina grabada en
cobre, en la que se repre cota a an Ignacio con l escapulario d los
serv:itas, arrodillad al pie de una Dolora. a53 . Tal parece que, en la
imagen i ual, el padre Vida] e emp ñ ' en vincular al amo fundador de
la Compañia con la rden de los ie.n·o de María. " n 1688 e publicó
un fragmento de e te libro, con e1 título de Relox despe11fldor de las almas
devotas5-l. En 16 9, tradujo d I italiano al ca rellano la obra de Fabio
Ambrosio . . píndola I LJbro de los Dolores de la virg,e,1 1ada55 , cab ad ertir
que pfndola , e apoyó en el escrito del je uita to cano Thomas de
uriemma, publicad con el título Habitación del alllJa eJJ las 1/agc,s de
hristo, impreso n en cía. n 1692 el padre idal publicó u libr
E.rpada Aguda de dolor, 56 __.sta obra la dedicó también a lo congregante
n la igle ia de an Pedro y an Pablo,
en ella dio cuenta de la
práctica devocionale que é to realizaban. En L694 imprimió la &amp;glas
de los congregantes de . Seiiom de los Doloresy ind11lgencias q11e gr111a1F Hay qu
advertir que los de oto qu leían lo libro obr la Vir en de 1
Dolores ganaban indulgencias que podían aplicar a la alvación de la
almas del purgatori 5~

r7e11dn los 111ortales dllJ!.IISlias de m h!Jo. Co11 1111r1 d¡-1•nciOJ1 ,rpro/Joda para qyudar a los .'l!fillÍZfllllts. J\kxico,
Jmprema de la viuda Je Francisco Rodriguez l .uperao, 1685. ,Ít. p. José Tonbio Medina, La
lmprcma en México, ( 1539-/821), ed. fac iJ11JJar, ~léxico,
M, 1989, t.111, p. 19.
'-1 José Vid al, 1len1orit1s tirmt1s, Diipertudor 11led11oso. y tÍet'Odo11PJ practicas co11 los Doloffs de la S ,111lísiJ11r1
1/irgm, Mé. ico, faria de Benavides, viuda de Juan de Ribera, 1686. ir. p. J é Toribio Mcdma,
L: Imprenm en Méx.ico, (1539-1821 ), ed. facsi milar, ~léxico, U A\L 1989, t.l 11, p. 27.
.Jo é Vidal, R.dox despertador dr fo o/mor dft'Ol,is al m1tiJ11imlo dr k1 Pos,io11 dt 11estm e1iar,}
co111pnss1011 rú los Dolorl!s Je li, \S. 1'irgm. E11 las hord.f ro11sogmda.r t1 lo 111t111oli,1 rú s11.r Dolom, Angmlins,. y
ajli((ioncs, para q11e 111s drl'olos lo nro111p11ñt11 r 11 1•lk1s, México, Hered.:ro. de la duda de Bernardo
Caklcrón, 1688. it. p. José Toribio Medina, La lmprenut en Mb.1co, (1539- 1 21), ed. facsímiL'lr,
México, e \1, 1989, t. UJ , p. 43.
i; Uhm de los Dolom de la n'?,fll i\lmio... , Trad. Jo é Vidal Figuer a, México: Vda. franc1 co
Rodríguez Lupemu, 1689.
51• E:.spado I 1_'l,JIM J;: dolor que /111'0 m s11 fiemo .-or,izo11, y p11ri1111110 ,1/1110 alm1m1da todo p/ liM1p1, de su ,.¡Ja
la myvr, y 111as ,ifligida m11dn•por l,,s l'xmm·a.r pmos di su h[¡o .fems, rdehmdo 1011 fes/u•ns regocijo.r m el Cielo,.
yo i11titarió11 lf!J" m11 uprrial, _y lim111 deNxion m k, Tierrc1. México, en b imprcnt.a .Maáa fe Benav1de ,
viuda de Juan de Ribera, W92.
s· egurameme, el padre C \ 1cdo ~e refiere . las &amp;;:l,1s dt lo.r ro11grrgm1te1 de 1 • Seiiom dé /os Dnkim 1
md11/gmcws q11e.~t1111J11•••• México, Maáa de Bena\i&lt;les, 1694.
"~ José Vidal, Frpada t1J1,11dn, en p~as iruciale· sin numerar.

810

Reprodu jo también numer sa patentes irnpre a y mandó hacer
escapulario negros con el írnbol de la r ligióo de lo servita . gotada
la obra Me1J1orias tiernas de los Dolores dP la f r¡'}!,ffl, en 1695 la mandó
reimprimir
encuad rnar en mb r 59 • Todo e to, qu realizó a u
co ta lo distiibuyó entre jesuita · eculare en toda la ueva España, a
quienes otorgó facultades para D mentar la d ocióo e in cribir
congr gantes; lo primero , en lo colegio de la ompañia y 1
egundo
n l::1 iglesia a su cargo. 1 o comí ionados debían nviar al
padr
idalJ nombr s &lt;le lo gu de eaban inco1porar e para gue é te
lo re~strara en el Libro d la C agregación en .Méxic . este re ·pect ,
no dice 1 padre Oviedo que "venían a millare:: de toda partes las lista,
d lo nuevos admitido c ngregantes"611• En 1687, el je uita u ebio
Franci co Ki.no dio el nombre de ue tra eñora de lo Dolores a su
primera rrúsión, de _la cual irraclió I proyecto evangelizador de la
Pimería61 • Hacia 1695, el propio padre idal menciona que en México,
"en l s primer
i ábado de Cuaresma pa ó de 14 000 el núm r de
congregante la p rsona de má up ición de todo el Reino de lo
ecle iá rico y glares',&lt;,2• Lo ho pitale , próximo al dolor humano,
fueron e pacio propicio para extender la devoción. Hacia 1718,
tenemo. noticia de cómo, en el Ho pita! Real de
arurale, la
Congregación de la Virgen d lo Dolore año con año, el Vierne de
Ramos, celebraba la fie ta tituJar63 . Hay que mencionar también que eJ
ho pital del Divino alvador para mujeres demente, era ben ficiado con
la aportacione de la Real Congregación de r ue tra eñorn de los
D olare y socorro de mujere demente con , ed en la Catedral
_fetrop litana"4. La promoción de la de oción, por la Compañía de
J ús, continuó una vez fallecido el padr Vida!, com consta en alguno
testunonio . En 1747
realizó la reimpresión de las Reglas de los

r

co11grega11/es de ra Sra. de los Dolores6" .

'~ Jo,é ida! Mev,onas lim,a,, d,-.sp.-rtador o)t'd11oso, y de1'0tio11es prartirtL&lt; tntt lo.r dolores de lo Sm1fisi1JJa
mgen, acadas de vano authore. ,\ml,erti.. Hennco} Comelio \'erdussen. MDCXCV.
"º Juan monin Ü\ ieJo, Op. al., p. 252.
M Manuel Ignacio Pérez Alonso, " lntroducci · n" en Eusebio Francisco Nno, 'J., Cart,,s ,1 /,1
~roa1r~, de 1'vl1S1oncs, Introducción y nQt.'I por ... , MéXJco, niversidad Iberoamencana, 198-, p. 14.
Jo e Vidal, ,\lemorias f11m,1s.•., cap. XXI\', p. 218.
63 Ban:olomé Felipe de Jra y Parra, Op. rit., id. supra.
oca 41.
M J:&gt;sc_
6.na Muriel, Hospítalcs de la Nueva España. l-t111dt1rio11rs d, los .riglos ,\1 TI¡ .,\ .11II. MeXJco,
Editonal Ju , J960, 1. 11, p. 111.
1.'' Regl
_ as- Je· 1 s ongregante:. d e ¡ ra ra. de lu · Dolore ·, fundada con au toodad upo tólica en la
igl 1ª del olcg10 Mi.ximo ele "an Pedro y 'an Pablo de la Compañia de Jesú de la ciudad de
811

�n 1753, el padr
ri tóbal Ramírez rector d I olegi de an
lldefonso fundó la Congregación &lt;le l
agrado orazones de Je ú
María ' intitulándola tambi 'n de lo Ool re de faria antísima". Para
u so tcnimiento, el padre Ramírcz impu o a censo 4, UOO p o sobre el
olegio de an Ignacio de Puebla y 800 sobre hacienda de Juan
Fraoci co Retana 66 .
o 1 52 al publicar la biografía del je uita idal el padre viedo
ratificó la xpan i 'n de la de oción a la Dolora a y u vigencia n la
u va E ·paña:
... habi ndo ya pa ado setenta año desde que comenzó, la vemo.
roda,;ia en toda la ucva E paña can en . u \'Ígor, que cada año parecen
mayores lo concursos á la O\'ena, á las tres horas, y á las comuruones
en el mimo dia d los Dolore . 1 ¡ e hallará igle ia eo que no haya altar
especialmente dedicado á la vfrgen Doloro a, ni familia alguna, que no
tenga en u ca a una ó mucha imagene de la afligid:i señora, ya de
pincel ya de talla6-.

obre la irradiación de e't1 devoción entr los indi
O iedo no afirma cómo:

el padre

en medio de u m quedad, y rudeza mue tran gran dcrncion a la eñora
Doloro a. , así como no se haya tlacasqual o casilla de indio en que no
haya imagen de uestra Señora de Guadalupe Pauona niversal de
codos estos Reyno~ tampoco se hallara alguna n que no haya algun
cuadrito de la virgen Doloro a68.

El padr Lazcano en 1760, al ejecutar la biografía del padre
clic :

viedo, no

o ha logrado c. t Reino la fortuna de honrar alguna de u. poblacione
con lo muy Reverendo Rcligi sos Sen·it:1 , pero a la v rdad, aunque
huvicran ido numerosas la casas de est
Pa&lt;lrc no hu ieran

promovido rna , porque no parece po ible ma , de lo que el P.
radico la compa. iva piedad a lo Dolore agudo de faria69 .

idal

o efecto, los religioso servita no cruzaron el tlántico durante
el régimen irreioal, y antes del padre ida!, tal como lo afumo 1padre
Oviedo, no había en este reino el nombre de la Virgen de los Dolore '.
El ritual piado o, el di cur o en el púlpito, la escritura impre a y
la expre ione estética, a propó it de la de ación de la Virgen de los
Dolore , fu ron recur o compl mentario e in aluables parn djvulgar,
mecliante el ejercicio de Jo enti.do la ad ocación mariana qu invitaba
a la oración y al arrepentimiento ala het rogénea sociedad barroca de la
ue a E paña. Iniciativa piadosa de quienes identificaron us
afliccionc , ante la enfermedad o la pérdida de un er querido, con el
dolor inimaginable d la madr ante la muerte del hijo, que es sacrificado
para la redención del g · nero humano.
La expulsión de la Compañía de Jesús ¿acab, con la
congreo-acíoncs a la irgen de lo Dolore ? o hay noticia de la
continuidad de la congregación en el olegio Máximo. in mbargo,
continuaron imprimiéndo e numerosos ermones y novena relativa a la
devoción y cenemo referencia a cómo se realizaba, aún a principio del
siglo XIX, la celebración a la irgen de lo Dolores en el Colegio de an
ildefon o. Durante la novena que ahí tenía lugar los sermon ·
ran
sorteado entre los colegiales y ademá, de considerarlos ejercicio
religioso , eran acto lit rar.io concurridos por' mucha persona de gu to
delicado" 711 •
Despué. de la expulsión de lo jesuitas, la devoción a la Dol ro,a
pre aleció entre lo fiele , ah ra, ori ntado. por lo ' padre de an
francisco. Tenemo not.icia de cómo I franci can
dieguino , en hl.
capital novohi pana, declicaron a la irg n de lo Dolore una capilla
anexa a su iglc ia principal, ubicada al frente del lado poniente d I pa eo
de la lamcda. , ta capilla fue edificada a . olici tud del padre guardián
fra Pa cual de bguía, y dedicada l 7 de ~eptiembre de 1778 por fray
Antonio d Jcsú acedón quien, e.los mese de pués de te uceso, fue
designado primer obispo del I uevo Reino de León -i y poco tiempo

1léXJco, ,. a¡,rrc ,ada por la misma :wthond.,d a la Cungregaciun primaria le la 1\nnunciaca de
Roma, , l,1 anta Religión de 1 ,~ Padre , en·ita . Que han de guardar ll&gt;s congreg,mre de e ta
congreg.mon, con el compendio Je la. indulgencias con et!ida5 a 1,s &lt;~ngre¡;-mtcs por los sum s
pontifices. Retmpre~a en ~léx.ico, en la lmprem.a Re,~ del upenor . ob1ern 1, )' del . _m:,·o r:z~do
de Doña Maria de River'l, 17-n. ir. p. Jo é T nb,o l\ledma, J...1 1mprt!nta en Mex.tco, Mex:1co,
M,t. ,p.69.
1"' Félix Osores. " HisLOcia de lo · colegios ele la ciudad de ¡\(éx1co", en ,cnaro Garcia, "Dor11111entos
i11édilos fl 11111¡ rmw pan,'" historia dt i\léxiro" 1éx.1cu, Porrúa, 1975, (Bibliotec11 Porrúa, 60), p. 959.
"~ Juan Antonio ( vicdo, Op. cit., p. 254.
bli fdem.

Francisco Xa\·11.:r Lai-cano, Op. r,t., lib. 1, cap. 12, p. 44.
Félix O ores, "f-lúl&amp;nfJ de los role:&lt;.ios... , p. 958.
71 Francisco Scdano,
oacias de México recogidas por D. Francisco Sedano vecino de la ciudad
de México. Desde el año &lt;le 1756 con la colaboración &lt;le JoaqUÍ.ll García lcazbalceta, México,
Imprenta dcj.R. Earbedillo, 1880, 1. 11, p. 214.

812

813

''9

111

�d pués falleció in tomar po e i -n de la mitra. Di z año má tarde lo
religio o dieguinos confiaron lo difunto de u Orden a la ad ocación
d lo DoJore de faría y su r tos fueron trasladado a e a capilJa'2_
vanzado el iglo X Ill fue fundada en Méxic la Tercera
Orden d los ervira . Jlabría aqui c¡ue mencionar que Jo ier o de
faría (Ordo Servonm1 E. J\;furic,e f 7irg,inis), mejor conocido como se1-..;ritas,
urgieron n 1240, por iniciati a de icte individuos de la nobleza
fl rentina, quiene manife taron cómo l año de 12 fl n una v1s10n
fueron invitados por la virgen María a viv1r en comunidad r tirado en el
Monte enario bajo la regla de an gu tín, mientra contaban con una
propia. , tos fueron: Buonfigli dei onaldi, Gio anni di Buonagiunta
Bartolomeo degli Amidei, Ricovero dei Lippi- guccioni Benedetto dell'
Antella, Gherardino di o tegn y Ale si de' FaJconeri. La orden fue
reconocida por Benedicto XI, eJ año de 1304, gracia aJ empeño del prior
general F lipe Benicio quien, una ez aprobada, fomentó u expan ión
fuera de Italia. El 16 d marzo de 1524, el pontífic Marún
confmnó
la regla de los h rman tercero ~4 • Lo ervita e xtendieron a Francia
Germanía, al Imperio ustr -Húngaro a parte d
ia. in mbargo
n E paña se e tablecieron ha ta 1895 75 • [ o ob came, la terc ra orden d
lo ervita sí se extendió n el mundo hí pánico durante el antiguo
régimen. Lo terceros fueron fundado en la primer, décadas del iglo
XIV a in tancia de JuLiana Fak n ri, nieta d uno de Jo noble.
fundadore , gui n hacia 1285 oliciró el hábit de Tercera al prior Felip
Benicio-,,_

r

En la ueva E paña, en 1786, el piloto de la armada Jri tóbaJ de
E pínola, retirado a cau a le 'una gran t rmenta de achaque ' , estando
en el antuario de Guadalupe,
ntre lo instantáneo amago d la
' 2 Jo

muerte'', concibio la idea de fundar una congregación con la ad\'orncíón
de lo Dolores de la Virgen- . ño ª antes, había pensado r alizarla en l
pueblo d Tepic, lo qu no hac suponer que sus sen icio. c mo piloto
lo realizó en la. trn1,•esía I or el Pacífico. u modelo a seguir fue la
congregación el "Los iervos de Iaría'', en la parroguia de an
eba tián au.xiliar de la de u u-a eñora del Pilar, en el puerto ele
Cádiz. ,spínola carente de recursos para tal propó ito pues apenas
c ntaba n u r tiro, para u ustento con 27 pesos y do reale de
ueldo, acudió a fray icolá Rarrúrez, religioso de an Franci.co quien
le propu o qu e a ociara con Diego Peredo I Iurtado d Mendoza y
faJo conde del Valle de Orizaba, hermano de la Congregación de la
, anta E cuela de Cri to. El 11 de diciembre de 1786 · dirigieron al
monarca arlo IV para solicitar su autorización para e tablee r la
congregación Je lo T rcero., en la capilJa de la anta scuela, ubicada
en I convento Grande de an Franci. co;8• Por reale e' &lt;lula de 25 de
enero y 22 d abril de 1 87 fue aprobada la fundación ~9 . e le. ordenó a
lo intere ado ciue e pre entaran ante el arzobispo y ante el ,~irrey para
que, con u autorización proc di ran a formar , us e tatuto para el
gobierno e piritual ~ temporal ajustándo·e en lo po ible a los de la
Tercera Orden de en itas de ádiz.
Lo c. ta luto. fueron redactado con la inte1vención de Baltasar
Ladrón d Gueu1ra, r conocido juri ta, entonces oidor el cano de la RcaJ
udiencia, nombrado por el virrey . uperior de las junta ; aprobados por
el arzobi po, pasar m por el uperior gobierno al fiscal de lo civil, D.
Lor nzo Fernándcz d Ah·a8". r em·iado. al C n. jo de lnclia , el
monarca lo. ·ancionó e,, real cédula de 4 de ago to de 17 9.
De la lectura de e te cuerpo normativo podemo aproximarno a
Jos propósito. de lo Terceros ya su organización. Lo objeúvu de la
Tercera Orden fueron procurar I fomento d la d voción a los Dolore
de la irgen, mediante un conjunto d actividad piad sa anuales, y la
xten ión, a lo. fieles congregant , d la indulgencia ·
privilegfr&gt;
spirituaJes d la Orden de lo. ervita . I .a Congregación garantizaba a

e Fraodsco Valdés, OPM. em,ón que en la tm laci6n de los hu us de los religmsos a la
apilla de • uestra eñora de lo Dolores, fabricada a ~nlic1tud del R.P. Guru:dinn,.fon Pascual de
Egwa de la Pr ,nncia á an Diego de ;.. léx.ico. l. de Jfogal, J789.
·
·., El padre Vidal afirmó que fue en el año 1231. :\lemoria. tiernas, cap. X::', pp. J ().172.
7J
onfirmación de la regla de los bennaom ) hem1ana$ de la ,, orden de lo. 1erYo de la E..
Virgen 1forfa. Dada el año del, eñor de 1424. 19 fi. Ccmro de Estudios d Historia de México,
O D ' íEX, fondo LXXVll. 2.
-, L11ddnp,d111 !t11/i1111a, Turna, Instituto della Enciclopedia Italiana fundara da IOi\'a11ni Treccani.
cdic. Roma, 1949, t. X :xi, p. 46 .
- 6 Giuli:1na Palconeá, nació en Plorcncia en 1270, fue nieta de an
lessio Falc nien uno de lo~
siete fondad,ms de los sen-irns. ! lacia 1285 solicitó al general de I,¡~ scí\1tas, :an Filippo Benizi,
el h1íbito de la Tercera rden, siendo la primera en recihirlo. Mtm el 12 de íumo Je 1341 &gt; fue
canonizada en li17. Fue a ignado para su fiesta, d 19 de junto. Enciclopt•dia Italiana, Tom:t,
lnmi11t11 del/,, l::.11rirk1¡,rdia IJa/im1a (11nd11!11 da Goil'dfllli Trrffmll~ edic. Roma, 1949, c. XV f 1, p. 317.

- Cana de Clmswbal hsptnola ding1da ;1] re1· (3 J de enero dL 1792). Cmtro de 1,. nidio~ de
HIStoria de· México, n &gt; DL . lEX, fundo LXXVII. 2 ff. 5tn numerar.
-K Centro de fümt~o~ &lt;lt" Hi&lt;tona de \léxico CO
D 1:--.1 hX. fondo L'\X\rH-2. lihm mnnuscrtto,
Tercera Orden de CIYtt.t , C. 1.
7' 1 f/1ídm1, tT 1.., v 19r.
80 lbídm1. f. 19 , .

814

815

r

�us afiliado atención e piritual durante u enfermedad y al moment de
la muerte.
·
rvita
expu icron la
En la pnmera
part d .- u e tatuto ,_1
,
e true ura de la Ord o, reflejo de la 1erar9~~- d ntr de las
corporaci ne , del antiguo régimen. -- n el_ plano _pmtual, los herman
estaban ubordinad
al
rrector elegido pret rent mente entre lo
com
corrcctore
n la
franc1· can s que hubi en participad
c1·
1
cu
la
uan&lt;l
é
te
e
nía
algún
1mp
1mento,
h nnan dad d la anta, E
.
•
. _
ubcorr et r 1 uplía en •us funcion s. orno . u n mbr 1 1_ndica,
elaban por e) bu n comportamiento ~e lo con~egant
habrtan de
celebrar lo oficio , pre idir la proce 10ne y nt1erro. ele la rden,
poner lo e capulario. d paño negro con el. ímb lo de
rden,_ }
recibir en ella a los fiel que los olicitaran, aplicándol la · !ndulgenc_1~
del onbiemo matenal.
Tamb1en
corr pondi nt . El prior e taba a carero
o
..
,.

!ª

contaba con un ubprior para • uplirle en su r . p nsa~ilidadc . Esto
podrían s r ecle iá ticos
laico distinguid~ por ·u virn:de ya qu
habrí, n de 5 rvir de j mplo a lo. demas herman?s, , elar por 1
patrimonio de los Terc ro , vigilar y n . u ca , corr gira ~- ~erman
·
en u . fu naone
. f-:11abri·an d nombrar t también ocho con 1liano entre
_
lo · cuale debería er el primero el prior que re~ic~t ·men_te hubiera
concluido u g ción.
tos individu habrían de a 1st1r a las JU~ta
contribuir con u refl xión a resolver lo a unto . Para ecrctano habna
de elegir e a un e cribano real, 'amobible a di cre~ión de la me_ª ' al
cual pr su
e múltip] •s funcione , se 1 habna de ofrecer una
gratificación. ntre lo, con iliario
elegía a un contador Y a un
mavordom re orero. É te d bía nombrar mandatario para cada cuartel
de · la ciudad re pon able d e brar la aportación d lo, hermru:1?s.
Había un ma stro d n vici a cargo de preparar para u prof~~1on
durante un año, a lo h rmano admitido!&gt;.
leccionaban tam?1 n a
rman
informante
que
el
bían
irn-estigar
a lo candidato ,
cua tro he
d . ., C b
para garanázai que cumpli ran con I requi it~ d a m1 1~n. a. e
advertir que la hermandad de lo Tercer era 1~ para e ·pan -~e , m
mbarg el fundad r e emp ñó en que e con, t1tuyera . ~amb1 n una
cofradía para per na. de "otra calidad.
1 ~a_n cambien h rmano
cnfi rmero , quiene, tenfan la obligación d v1 ita~- a lo h rma_n~
nferm) a quiene ' debían garantizarle la e nfe 10~ }' la eucan. na
cuando e Luvi ran grav . La Tercera
rden conto con u _ama
femenina. El prior debía hacer e cargo d n mbrar, entr la mu¡cr ,

E

Pa.i:ª

notabl s, priora, subpriora, con iliaria
celadora , informante
enfermeras, camarera para el cuidado y limpieza de La imágene y la
vicaria del culto que debía cuidar de Ja limpieza del templo.
Era un compromiso fundam ocal d la orden J garantizar, a lo
hermano y hermanas que morían el Féretro el paño y la cera . uficiente
para el epelio, al cual debían a istir todo lo · hermano . n lo
estatutos, sobr viv n la, arcaica normas aprobada · para lo. Tercero en
el siglo ::{V, entre la numero a pr scripcione . obre la organización
que denotan la ob e ión por l orden material, propia del iglo de la
Luce .
ada e e capa a quienes la redactaron, la e tructura del
gobiem , las obligacione para con los enfermos y lo difuntos, la
fie ta 911 se habrían de guardar lo ga to que aswnía Ja hermandad, 1
cuidado de la imágene , la limpi za de la ip-lesia, todo 9uedó previ. to n
la normatividad.
Para garanti'.lar lo p1ivilegios e pir:ituale, de la religión d lo
servital 1 lo herman novohispanos e dirigí ron a fray Iaría Clem nti
de Belun , prior encral d la orden qui n, de'de u convent en Roma
expidió la pat nte el 2 de enero de l 91, para delegar, en el padr
guardián &lt;lel onvcnto de an Franci co de léxico, la facultade para
erigir la T rcera Orden y conceder a lo congregante de ambo exo la
indul0 encia y gracia e piriruales que habían ido concedidas a lo,
ervita por lo pontífices lnocencio VIII, 1 mente IX, Clemente X,
Inocencia XI, lrn cencio XII y Benedicto Xlll, ntre otro 2•
El 14 de octubre de 1791 los fundadore e reunieron con fray
Damián Martínez, en su calidad d del gado del prior general para
d ignar a la primera me a de la ongregación. Lo integrante d la
primera me a fueron: fray icolás Ramirez designado corrector por 1
padre guardián; fray Damián 1artínez delegado del superior general d
lo servita ; el prior fue el oidor decano, Baltasar Ladrón de Guevara,
quien previamente, en u calidad de juez real y primer consiliario había
dirigido en ·u casa la redacción de los e tatuto . Como subprior fue
de ignado José Hurtado de 1 [endoza y Malo conde del Valle de
Orizaba. Lo con iliario ecle iá tico fueron el licenciado Joaquín
Ladrón de Guevara y el bachiller fariano Quevedo; los e n iliario
seculares, franci co nronio de Rábago; Mariano Ignacio fadrazo VI
marqués del ali de la Colina· Pedro Romero de T rr ro , segundo
111
ll:!

16

lbídC111, f. 20 r. 1 21 r.
Ibíde"'. f. 25 r.

817

�cond d Regla· lejandro osío, IV margué d
luapa; José fanuel
aklivic o y Gallo JJI c nde d an Pedro del Álamo · I idr de lcaza,
poderoso comcrciant d 1 Consulado, regidor honorario y miembro d la
Real ociedad Bascongada de los Amigo del Paí , guien en 1799 fue
nombrado Caballero de la ruz de arlo lli83 • Como mayordomo
te orero, Cristóbal Espínola, como ecretario el cribano real Joaquín
Barriento . El bachill r Joseph Manu artorio fungió como maestro de
noVlcio . Lo celad ore : Joaquín Ruiz y orcnzo Rodriguez; lo.
informante de los arones, André
ontero y Fernando Hore , )' dela
mujeres: Lui Bermúd z de Castro y lanud 1 nd za. Lo primero
enferm ro : Juan Morales, Miguel yllón y J é Ignacio Romero Zapata.
ntre la. mujeres, fue nombrada priora faría Ignacia Gorráez y Berrio
condesa del alle de Orizaba; ubpriora 1argarita de Mora; consjliarias:
Josefa Rodríguez de Pedroso, conde. a de Regla; Ana faría de elasco y
Ovando VI marquesa de , alvatierra, IX marquesa d
a}jnas y X
condesa d antiago d ,alirnaya; Manuela de Cervante ; María Joaquina
Valdivie o, conde a de an Pedro del Álamo· faría Frnnci ca a 1era y
María Bartola Fernández de Madrid·
anuela García Bra o; · faría
Micaela Ladrón de Gue"Vara; fa.ria Dolore Hu1-rad d
endoza, cuarta
hjja de lo condes del Valle de Orizaba· María Fraoci ca y íaría Dol re,
Gamboa; laria Jo fa Gorrá z, bjja de los mari cales de Ca tilla,
marqueses d Ciria.
01110 maestra de no icias, María Manuela
elgar jo. La camarera d la ,1rgen fue la priora en atención a habers
ella ofrecido y u po o baber donado la imagen- la camarera de an
elipe Benicio faria Guadalupe Cosí , hija del marqué de luapa y la
camarera de Sta. Juliaoa fue Ja cond sa dt; Regla, María Jo efa Rodríguez
de Pedros . o ob tante que el fund;dor Espinola fue de origen
europeo la Terc ra Or~en, d sde un principio, quedó en mano de la
nobleza crioJla n ohispana identificada con los principio de la
Ilu traci · n84 .
.
El 6 de noviembre de 1791, la primera me a de la Tercera rden
de lo ervita
rennió n la sala d juntas de la Congregación de la
anta E cu la , acordó la celebración pública de la fundación de lo

TercerosR5. El lU de noviembre: circularon la invitaciones y la
indicaciones para los a ist ntes a la, celebracione , las cuales fueron
impresas y signada por todo los miembros de la mesa!!('.
Los días 12 y 13 de noYÍembre del mismo ano fu formalmente
e ta'olecida la Orden Tercera, en l::i ciudad de Iéxico, con ví peras, misa
sermón, en la iglesia del convento Grande. 1 amLimo acramento
estu, o expuesto el Jía doce desde las eres a las cinco, y I día 13, de de la
siete de la mañana hasta la cuatnl' . Este día, fra · Damián l\lartínez, ex.lector de Filosofía, predicador general y guardián d dicho convento,
como delegado del General de lo ervitas, ante de la funci{ n matutina,
les dio profesión a los hermano, que integraron la i\fesa. las cuatro de
la tarde, e convocó a la procesión de la virgen &lt;le !os Do1ores 88• El
arzobi po concecli · 80 día, de indulgencias a lo fiele que asistieron a
lo acto, religioso, y UcYaron a cabo la&lt;; 'oraciones aco tumbradas'' 8&lt;J.
Hay gue advertir qu el fundador de la Orden Tercera, no
obstante los e ca ·os recur, o, y_ue manifc tó tener, en prueba de u
devoción, costdi el hábüo , ciento setenta y • is hermano de ambos
sexos, tanto terceros como co rades laicos y edc, iástico , con los cuale,
quedó formalmente constituida Ja Orden Tercera.
e l,jzo pública la fundación de los , icrvo de Ma1ía, con la
asi tencia a la ceremonia d las numerosas congregaciones y con
solemnes proce.iones de las imagcnc, d la virg n de los Dolore , de an
Francisco y d san gustín, a la yu se umaron la de an Felipe
Benicio y ama Juliana de Falconcri. Las do nocbc , la, i111ágenes fueron
escoltada por los granaderos y mú icos del Regimiento rijo de Puebla, a

85 Acuerdo de la Mesa del 'f ercer Orden de los. 1ervos de l\l:ma, 6 de nnY1e111hrc de 1701. Ceniro
de. Esrud10 de 1-lisloria de .\lex1co O1\:DL~fEX, fondc, C\.,'{\ 11-1, hu1a , JO numerar.
11&lt;, (11111tac1óo a la celehracic'in dt:l t· . rnhlccmu nro de la Tercera ( )rden), Sab de 1un1a, ck la 'anta
Escuela 10 Je nrnicmbrc de ¡~91.Cenlru de Esn1dio de f-1.1,tona dt \lt'xlco CO. DL . fEX,
fondo L--C "\'11-1, hoja sm num,r.tr L;ts m&lt;l1Cac1oncs pu·1 b a51,rcncia a 111 misa y a la proce~tCln
tamh1én fueron 1mpn:sas. E. iste u.n e1cmplar en d Archi\·o Histofl&lt;:o dd \rzobispauo de .\1cxico.
, ecre1:1ría :mobispal, rnm cntos, caja 141, exp. 4ú, 1f. D1scn (, 1, rollo 5.,. 18( 10.
R~ Juan José _\Jfaro, ,o!ic1ta licenc13 al :1r1,nb1,pu d, ,\léxico para yut ' L exponga el Sanusimo
acramcmc, los d1a~ 12 ) 13 &lt;le n1"·1cmbrt. En nota ~, margen, Sl' otorga la licencia. :entro de

Esmdios de Hi. tonad~· !\léxico U) Dl \tLX. fondo L~'{\' U J, bo1a sin numerar.
Aviso al Público. Ccnl!o &lt;le Estuwu~ Je H1stona de \fox1co COM)L \t •X. fondo LX:-.,'11 -1,

jj/0

Kl Josefina Mana Cristina Torales PHcheco, l/11stmdo.r m lt1 1Y11e1•,1 E;pwia. / ..(J,r sorios de la Rtal SfJCledatl
Basrongada ,Ir los A111igos dd P,ú;, Mb.ico, pp. l 8, l9U,2U0,212,4_1,287.
84 Junm de la i\fesa del Ter er Orden de IM icn·w de María, 14 Je ocnibre de 1791. Centro de
Estudios de l lislona de J\lcxico ' () TDL~ffi.'C, fonJo L'X\'lJ-2.

hu¡a Sin numlerar.
~~ Juan Ju é 1\lfaro soLiar.i mdul¡,,enci:i, para los fielt: &lt;.JUC astst.111 \ lle\Cll a cabo la, ,raciones
durante los días 12 )' U de n&lt;l\'Ít:mbn:. ·\J margen ,e ano[;! la mnc1:s1ón dt: f!U dÍll~ de
mdulgeocia, Centro Je F.snidio de H1smnn Je Mé-xico CO .'DCMEX, fon&lt;lo LXXVlJ- 1, hoji1
sin numerar.

818

819

�trav '. de las principal cali s, iluminadas y adornada con vi tosas
colgadura . Amba noche la torr el atrio · el p rtal del convento
e tuvieron iluminado y s encendieron "dos árbol de rara úwención",
gu expú:lieron numerosas luces artificial s de color . D o. día. despué
la Gaceta de L\lé.;..ico informó al público l trado:
•uc la concurrencia á ambos acto rn.n lucida como numero a, respecLo á
haber e hecho general convite así á todos lo. Ycnerable órdenc t rcero
y santa c. cuda . . como a mucho individuo de la agradas religiones y
ugetos distinguido por sus empleos, c:ntre w do los cualc · e
repartieron más de do mil luces para la e:-.-prcsada proce ión 91 '.

Cinco me es más tarde, el 2 de febrero fue celebrada la fi ta de
acción de gracias por la fundación de Ja Orden Terc ra d los ierv s de
faría. En e ca ocasi · n, el predicador fu el ya mencionado mae tr d
n vicio Jo é "t\ [anu I art:orio &lt;1i .
Hay que hacer notar que la Tercera Orden de enritas de México
btuvo de1 Papa Pío VI un bre e fechado 131 de juli de 1 92, en él s
concedían la mi ma indulgencia que gozaban l
en-ita en Cádiz.
Para o efi cto el omi ario po tólico General d la anta Cruzada dio
kencia para l u o de dicha indulgencia 'con tal de que la per ona ,
que hayan de ganarla , tengan l umario d la Bula de la anta mzada
cada año '112 e dio el pa e r al al Br v papal el 1O d ocrubre d 1
mimo año 9 '.
En lo qu e refiere ala_ celebrncioncs r ligiosa anuale
ta
fueron d finida , a p tición de la c fradía y hermandade con la qu
comparúan el espacio conventual.
ria obligación men ual la
c lebración a la ,rirgen d lo Dol re , a la hora aco tombrada "c n
m1nJstro ' acólit s ofreciéndo e · la en el c ro . ra compromi del
conv nto de ignar aJ predicador a qui n debían ¡ agár le 6 peso . Por el
sermón 'aunque a moral haya d reducido a tocar com principal
objeto el d lo Dolore de ue era antisuna adre". e habrían de
frecer 20 realc, a la acri tía, obligada a p ner n el altar la cera que la
Orden I entregara una me a para c locar la Imagen de la Virgen y la

•N• 1anuel \ntonio V:tldé , Gaceta de ~léxico, 15 de non cinbre de 1 91, L. IV, nA6. pp. 430-4-J 1.
'11 _l ose

Manuel arcorio, Lafelicidad de McXJco en el cstablccimicnro de la V. Orden Tcrccrn de
los 1cr-. o · de larra, México. Felipc de Zúfuga v O navcr ~. 1 92.
"? Licencia para el uso d la Indulgencia . 2 ff. sin numerar.
entro de 1~. tuclios de Historia de
México. CO 1DL',\IE..X, fondo 1· :XVII-!
" 1 - ntro de Estudios de Historia dc l\léxico, O D MEX, fondo LXXVlJ- 2

20

bancas corre pondientc , con u tapete para la a 1st ncia de l s
individuo . Concluida la c J bración de la eucari tia habría de lle ar e
acabo 1a proce ión de la imagen d la virgen por el atrio lo claustros
acompañada d la comunidad franci cana, por lo que habría de recibir
di.ez pe os de lo hermano servita .
L~ fiesta de ' egunda clase' eran la. de an Felipe Benicio y
anta Juliana d Falcan ri. Lo, mini tro de c r debían oficiarlas con
solemnidad. En s guida de la cer monia eucarística debía realizarse la
proc~ ión de las ~ágene por fuera del atrio bajo d gotera . Al
pr~di~ador Jo ~1abaan de nombrar lo de la Tercera rd n y u pago
s na mdependiente a la limosna del convento. La sacrjstía c locatia la
c ra en el altar, la me a para la imágene las bancas con us tapetes. La
T n~er;1 Orden debía pagar 20 pe os d limosna al con ento, 6 pe o a la
ac~1stJa y ocho pe os al coro. La fie tas de primera da e ran: la titular,
dedicada a los D lor de la Vhgen en la d minica tercera de septiembr
la cual d bfa cel brar e con inguJaridad, y el pésame del viern santo,
por la n ch . _. n la celebración d septiembre la procesión e había d
conducir con las anta imágene ha ta la esquina de la call d Vergara
(h?y _Bolivar), . olviéndo e por la otra acera para entrar por la puerta
P1:°c1pal
atn que U.aman de anta Brígida (sobre lo que hoy es el Eje
Laza ra ardena ), para circular por Jo clau tro .
Tal como d bía hac rse n la fie tas de egunda da e, la Mesa
debí~ pagarle aJ predicador la sacristía debería colocar la cera en el altar y
can~le , la m a y d cel para la rugen }' la · do imágene d lo
patnarca a í como la banca y tapete para las a i t ncia . La Orden
Tercera, para esta función, contribuiría con cuarenta pe os y doce p os
cuatro reales por la proce ión.
la. acrisúa, con quinc p o . El coro
d bía oficiar ese cüa ' con e pecial solemnidad, no ólo n 1a mi a
proce~ión sino también a ta tarde en el Depósito, dando lugar al
orgaru ta qu pu ier la Tercera rden. P r e to , ervicio habría &lt;le
recibir guinc pe o ". n la función d I pésame del Viernes anto por la
noche la sacri tía debía poner el altar para la imagen de la virgen con el
? ose_! negro y demá adorno. gue le entregaran los Terceros cera e
il~na~ión para el cuerpo d la iglesia bancas y tapetes para la
a J _tencia: el c ro debería olemnizar todo lo oficios del pé ame "con
ma¡ stad_-" , I t~rcer orden, en esta s lemnidad, entr gaba, al con nto y
a la acu ua, diez pe o
doce al. c ro. El guardián del conv mo debía
nombrar un relig:io
que, "con devoción y ternura" debía leer la

?el

821

�meditacione correspondiente al duelo de la madr de ri. t por lo cual
e 1 daba un pe o de limo na. El antí irno acramenco deberí~ _e tar
e. pu to durante la
a de toda la funcione , ' en la c lebracion d
los Dolare que tenía lugar n eptiernbre, se debía exponer de las 7 de
la mañana ha ta concluida la tarde. En el conv oto e debería ordenar,
' con toda 1a olemnidad po ible", el repique de campana en las fi ta
de primera y egunda da e· ' la í pera, a las doce y a la oración'. y al día
iguiente a la hora de prima y durante la proce ión". La proce 1~~e ~e
la imáoenes tenían la finalidad de exitar el fervor de los fiele . Año
con añ~, el hermano prior d bería dirigir e al arzobi. p para obtener u
permi o de r correr las calle con la imágen 9~
_
Al iniciar el añ de 1792, la Orden Tercera ya contaba con ma
de ei ciento hermano. terceros cofrade · no sati fecho Cri tóbal de
spínola u fundad r y te orero s dirigió al manare~- arlo_ IV, para
olicitar su real protección a fa r de la congr gac1on, a 1 como el
nombramiento de una persona que, en su nombre repartiera ntre lo
pobres los sobrantes de los ingre o de lo t rcero una ,. z c~steados
lo gast que ordenaban u
onstitucione por el culto a la _v1tgen de
lo Dolore y lo sufragio "de la anta almas del pur atorío"'h .
El 23 de julio de 1793 el monarca xpidió do reale cédulas. En
la primera, admitió bajo u real pr tección a la Tercera Orden d l~s
iervo de Maria96 • ... n la egunda, ordenó al virre d la u a Espana
que nombrara a una per ona, r conocida n la ociedad n vohi pana por
u piedad y caridad para que distribuyera entre los "p bre " el excedente
de los fondo de la on ·egación97 . on e to e ratificaba que n
congruencia con la p lítica secular del e tado borbónico _los T rcer
pretendían la atenci · n e piritual d sus hermano n la entermed~~ y al
m mento de u muerte no habrían de llevar a cab la acumulac10n de

tru

Ejemplo d dio tcncmo una carca fecha&lt;la en Tacubaya, d ~ de may el~ 1795, &lt;l1rigid_a al
ariobi po por d man1ués de la ,olina, 9uien comume1 que el clia 20 de s_epae_mbrc e hana la
celebración anual a los Dolores de la \'irgcn, pr,r lo que ohcna u autonnoon para sacar en
procesión la miagen. •I arzob1 ·pn autorizó la procesión, solicitándole guar~:isen el edicto de l~s
campana,. 1\rch1m Histórico cid ArL bi pado ele ~lexi o. ecrecaría a.rzob1spal /convencos. ca¡a
134, exp. 2/2 ff. Disco 57, rollo 53, 1795.
. .
_.
•1; Cana de (. hristóbal Espinola clirigl(.la al rey. entro de E tud.10 de H1smn, de ~lex1co,
CO ·o ME.X, fondo LX1.'\11- l. 2 ff. sm numerar.
% Real cédula signada en Madrid, a 23 de julio de 1792. ·entro de E~tudio de Htstona de
México CO lDUME ' fondo L.~XVll-1.
.,~ Real• cédula ignada en Madrid, a 23 de ¡ulio de 1 92. Centm de Estudio. de Hisw1i:i. de
~léxico, O ' DlJ t fEX, fondo LXXVll -1.

capitalc ni su préstamo a rédito como otrora I hicieran la cofradía y
hermandades no ohi pana .
.., n una primera etapa, la Orden Tercera cel bró su, funciones en
la encilla capilla de la anta E cuela. in embargo, lo iervo de María
pronto advirtieron que la falta de un espaci propio les impedía los
progr os de la Orden pue no podían r aLizar toda la prácticas
piado a que xigían u
on titucione ; ' en la apilla d la anta
Escu la, le e necesario proceder con mod ración para no interrumpir
los propio de ésta . Por ello, Jo é nfi.guel Aguilera corrector y
comisario; Francisco Antonio ariño de Lo era, tesorero y comisario y
J osé aria B ltrán miembro de la R BAP, .desde 1777, contador del
Real Tribunal de Cuentas98 y entonce consiliario y comisionado,
solicitaron, al guardián del c n ento Grand , la capilla de an Diego, la
antecapilla y dos celda para la sacri tía y una ala d junta . É ta estaba
ubicada en la e quina de la calle de Zuleta. La Tercera Orden ofreció 500
pesos de limo na ha ta completar mil al término de do años, por el
usufructo del edificio, mientras podía con truir u capilla propia. J
padre guardián, fray Manuel de Aranda, aceptó la propue ta el 21 de
ctubre de 1796. in embargo, en 1798, aún no e había ejecutado 1
contrato, pues estaba pendiente la esión de la capilla99 . El 16 de mayo de
e e año, la Terc ra Orden solicitó la de olución de la solicitud del sitio
para la fábrica de u capilla. El 19 fray J é Joaquín yarzábaJ remitió
los documento olicitados. El 25, el secretario del padre provincial
manifestó que la Orden aprobaba sus cornpromi o referentes a la
fiestas de la hermandad y dejaba pendiente la asignación del espacio para
la capilla.
Finalmente lo franciscano asignaron, a lo Tercero , el espacio
del panteón, el mJ mo itio en que estuvo construida la capilla de a□
José de los aLurales. En 1 )03, bajo I patrocinio del oidor decano,
C sme de l\·Iier y Tres Palacio 1txi entonce prior de la Tercera Orden de

,¡.¡

22

11
~

Josefina María Cristina Torales Pacheco, l/11.rlrados en /,1 .'\11em Eipmid. / ,os soáo.r de In Rtal Soriedt1d
BasconJ!.ada de /r,s .~vmgos del Pais, pp. 263, 284 y 400.
I)&lt;) E□ junta del 13 de mayo de 1798 ma□1fe~taron no haher firmado aún el conlrato coa el
Convento Grande. { aja 1-3)
11 •1_Cosme de {1cr l Tre~pa1acios, nació en 1747 en Ali s, provmcm de O,·iedo. u tío juan de
. li~r, inquisidor decano y arcediano de la Catedral en :México, le apoyó en sus csru.dios de
JUOSprudencia en la Lniver idad Je Valladolíd en donde obruvo el grado de doctor en anones\
fue ~eccor y catedrático en elfa. En 1 76 foe d ignaJo protector fiscal de los indio en b
u~enc1a de Perú y más t.-u:de se desempeñó como alcalde del crimen. Pa ó con ese cargo a la
Audiencia &lt;le México en donde en 1785 obtu\"O la pla;,.a de oidor. En cuaLro ocasiones, en calidad

823

�lo ervita e colocó la primera piedra de u igle ia con truicla obre lo
cimiento de dicha capilla 1º1• Concluida la capilla el año d 1806, un año
después &lt;le la muerte del oidor
er Tres Palacios el 25 de marzo, la
Me a decidió rganizar una solemne c remonia para la bendición y la
dedicación d la capilla. Ésta tuvo lugar la tarde del ábad 29 de marzo
de 1806 a cargo de fray Diego de la Piedra , pr vincial del anto
vangelio. El domingo e su pendier o la fe tividad s, en ocasión del
día d Ram s, pero por la noche se anunció u continuidad para el Lune
102
santo, 'con vuelta de esquilas, fuego y demás aparato y p mpa' • Es
día, celebró la misa olemne fray Francisco Planas guardián y Delegado
del General de los servitas y fue predicador el a m ncionado maestro
de novicio el bachiller Jo ph Manuel artorio, 'quien sati fizo
pl nament al auditorio en una pieza oratoria compuesta en meno de
seis día por haber enfermado el que tenia á u cargo e te empeño."
Fueron padrinos de la ceremonia el doctor Juan de lier y illar
honorario del on -ejo de lnqui ición, decano jubilado de ésta, arcediano
d la anta Igle ia atedral de México tío del oidor Mier
J eph
1e ia oidor de la udiencia de México asi rent real de la T rcera
Orden. sistió roda la esa presidida por su prior Domingo itorica
rrutia, qwen en 1784, fungió como alcalde mayor de Cuernavaca· fue
miembro d la Real ociedad Ba congada de los Amigo d I Paí y
caballero upernumerario d la rdeo de Cario 111 (1794)11r, y en calidad
de priora Ana de Y raeta, iuda del oidor Co me d üer y Tre Palacio .
Ana fue la bija menor del comerciante del on ulado Franci co lgnacio
de Yraeta miembro también de la R BAP, de quien heredó una
cuantio a fortuna. onduida la mi a ' se cantó un primero
Stabat
l\foter' ; llevó a cabo u pron sión l padr Ianuel B lea, xprep' ito del
de regeme, tu\'O a u cargo el gobierno del \'trreinato de ;\{éxic . El 25 le marzo de 1 90 fungió
como mecenas de 1, ceremon1a doctorado en teología de fray ervand Tere a de Micr, su
obrino y ahijado. Munó el 3 de mayo di: 1805. Vid. ' ervaod Teresa de Micr. Obras completas
l. E/ beterodn:,:o Jl.lladal11pt1111J. Estudio preliminar y ·elección de rexws de Edmundo O'Gorman.

han~ ·, □

iéxtco U ,\11, 1981 , p. 191.
Carlos
Irnos,";\ propó itu de la capilla de :an Jo é de los ' acurn.les" en &amp;tablo
BaTTOco a la memoria de I ranc1~co de la Maza, Mbuco,
1¡ M, Instituto de lnvcsúpciones

1111

E. réticas, 1974, pp. 43-52.
1n2 Manuel Anwnio \laldé y Juan López anceladn (editor). Caz¡'fll dr .\ltx 1co del mtércole. 2 de
abril de 1806 en Gaieta de México, compenciio de noucias de Nuc\'a España y Europa dd año
de 1806. Tomo Xlll, úm. 27, [exico, imprenta de Don bmano Züñiga y núveros, 1 06, PP·
219-220.
rn, Josefinn Maria

ri. una Tornle. Pacheco, l/11str11dos m lo "r\11el'l1 f.spa1ia. Ltu sonos dr la Real

Sod,,dad R11sco11gadn de /ns ,- lr11{gns fk/ País ,\léxiro 201 y 421.

824

Oratorio d
. F lipe er1- "
les
tr , 1
Per ona de di tinción d
,
en ego e escapulari a "otra
J M
.
. , e uno y otro e tado eclesiástico y secular '
,
,a e a ·e vaho de la Gazeta de M, .
.
fieles su contribucione p
1 clifi ~&gt;;7co para agradecer a todos lo
b d
ara a e cacion d la i l . "
po re, el merito que ha contraído en
f:' .
g esia, aun al mas
ya con u caudal ó ola
.
ta abnca, ya con su int1uxo
.
,
oraaone. y pa s " La c ·u
palacio del mar9ué del Jaral d l B .
.
ap1 a, a un co tado del
basilicas romallils. u na e cen;ral :~~~ e~: ~e- tres
es, al e tilo de las
vara y de lon21rud 30
.
¡e a e¡e d colwnnas" diez
.J:
b
ara . u nave laterale
d .
mewa. u techo qu e P d
.~
era. 0 e siete vara v
•
'
ue en apreciar en la lit
fj' d 1 .
,
de v1ga que de can ab
b
' ogra rn e narte eran
·
.
ao n es elta cofr
d
'
mtenor la Me a como
.
d
imnas e madera. En su
mu tra e u a01·ade . .
b
so re la puerta de la acri ti' lb
.::,~
Clffilento, acordó colocar
'
s a e usto d 1{)rincipal l
f:
[j er y 1re Palacios co 1 .· .
.
. .,
Jene actor o me de
n ª s1gmente lfl cnpc1on:

?ª

En .ufragio y piado a memoria del r D C
.
Mini U'O Honorario del Real
u ;em~ ,osme ?e lier y !respalacios,
Regente electo de e ra Real yd. p .
Conse¡o de India , Oidor y
Real d la V. Orden Tercera du i~nc1a &amp;de. Hermano Prior y A istentc
e iv!aria
·
.,
eapi·¡¡a: su E posa r Hercder e1 iervos
., qwen pr mov10 esta
conclu\'Ó v dedicó en 18()6 . 2ª9'dª i\etnora Dona Ana faria de Yracta la
104
·

•

a

e r arzo

•

u fachada daba al poruente
·
y s a ccndía
11
ma1e tuosa e ·calinata con ..i: .
H1.,
a e a por una
. .
wcnnueve peldaño
T
not1c1a de cómo en
·
• fu
enemo también
·
u intenor eron construid
di
priora, na de y ra ta, el al
os, por spo kión de la
distribuid
l
tar mayor con su coJaterale y nueve retablos
0
,
en
muro laterales realizado
e1
Lopez. Jalear mayor fu d .J: d ' l .
por
maestro arcos
e wca o a a vrrg n de I D l
acompañaban a la imagen d l
.
o
o or s en el que
Falconeri an elipe B . _e a vugen la de lo amo Ju.liana de
d l
rucio, an Juan evangcli ta
ag a ena. Lo colaterale al princi al fu .
.
)' anta María
orazone . Podri
.
p
eron dest:rnado a los agrado
.
amo c n1eturar que aún
d b
col ect:1va, la vinculación d
b
. que a a, en la memoria
e am as devoc1 ne qu el padre Cri tóbal

°

-------

l!J.I i\,fa nue1Amoruo
· alde' • ¡·J • Ló
briJ d
º
u,.n
pez Cancelad ( d. ) G
ª18('6 e 1806 en C.aze!aI dr Jlb.im compendio d a e :rord. ,azeta de México del rrúércoies 2 de
' . Tomo \1I[
·
.
'.
e noUCJa e I urra España \' F
&lt;le.1 2al9-720
. ' l um. 27 Mex:1co, Imprenta d Don •~l:iri·ano zuniga
. -~ y Onmeros
. -~pa l 806
ano de
- - .
llh Antonio
.
,
, PP·
Gama ubas ejecuto en el si lo X [X
1
con p~ecisión ta plant~ de la capilla de lof
: un ? aao del convento Grane.le en el que dibuja
~1l~apilla de ao José de lns aturale ,, ~n ~11a/.~~:-BV1d. Cadlos Chan~ón Olmos" 1\ propó ito de
lv cxico U A,\,! In •
a a memoria d F
·
'
, sututu de loveságacione E t'"' . afT(}(o
'
s euca • 1974, pp. 43-52. e ranc1sco de la f\.laza ,

825

�9~;

devocione. &lt;l quien lo financiar n.
11
o c. tudi
de la capilla d an Jo,' de lo
acuralc. ,¡¡ afuma
que 1 arquit cto de la d lo ervita. adecu · la tnJctUr&gt; d e ta capilla a
lo cimient de la d an J é de aturale , por lo qu . \'ÍO bligado a
con truir un dificio liger carent d p ada bóveda· p r con iguiente,
opt' p r una ba. ílica
n olumna.
techo d mad ra.
compr n. ibl la elección d I u del material liger r in cmbarg , me
atrCY a afümar qu la e tructura ba ilical n úlo bed ·ce al , h irro de
los imiento por ·1 arquitecto má. bien . explica por I in ter· d · . u
patrocin, dore , indiYiduo d cara a lo idea.le- cst · rico mod rn -, p r
1 yantar la igle.ia dentro d I e ttict ord n neoclá ico.
Hcmo dicho cómo en d Méxic ( acional, apenas qued' huella
d lo ·el"\ ita en el grabado de . u ne clá ica capilla ~ en un par de
igle ia que aún hoy día · 1 s califica com de" ervita. ". na ubicada
n rizaba Veracruz, y tra, en an Miguel de Allende. De la prim ra
, ólo tenem - algunas refer ocia que n &gt; c nfuman la ex pan i ·,n d l
T re ro_ co I
e pacios r gi oale. · aca o prnm ida p r los
d ·cend1 nte d l marqu '. del Vall d
rizaba. ---,n l 1
hicieron 1 .
' El 1otal d~ lo emg:tdo Pof lo nuen: ret: blo fut: d~ J
mil cuatn c1cnws . ttenta , d . pesos
s1clt: fL-alcs. Coseos que han temdo lo. &lt;J re1ahlos de la e1pilh de lo~ ~cn;r.1: . .W de &lt;l1ci mbrc d
1 116. •:h" o I i;s,óri«&gt; dd r,ot,,,r,do Je M . ~"'- """"" A,wb"¡,,I / '""'"'"'. e,( 151 ,

11

~

cxp. \momo
1 , _t. García ,uha .. El film, di· 1111s nwerdns, ~léx1co, imprenta &lt;l ,\nuro ,;ucia
111
hermanos, 1904, p. 7"'-..
.hanfon ()\mo . O¡,. ál.
11 "' r.k refi ro :t 'arln

26

ci~ento d I r mpl de
abrtó al cu1to1m. yanzad l iglo ~a. ciuda_d
On:aba } n 182
en
I primera re idcncia
• re u~ida la Compañia de 1 , Ll
;mplo d anta !aria en Orizaba
tuv &gt; fuera
la capital fue el
e, tmcci . n d I capilla d l .
. eracruz. i z añ - de pu. d 1
F
·
rvtta en ·1
•
ran~1 co el padre n itador t\nclr'
1 e conv ntc
rande de an
a nzaba a I padre
t oruno
.
.,
, rto
· a, J 5 d ago, to de 186 , env10
1 70, al morir la fundad . d
. pin?sa }' Antoni Donadoni110
\'era
F
.
ora e la i•I . 1a, na D .
. .n
cruz ranc1 c uárez p d I
omtn a, el &gt;bi po &lt;l
Ord n . de rvtta
· y el t. m ne re do, laed encargó
· wta
· la T rcera
. , a I Je.
nada ªl na a la ompañía d J ú . l ) ~cton a la Dolorosa, devoción
padre D nadoni fue nombrado u ci , c d ?adr D corme, qu el
solo en Ua ha ta l ~ d
p
r de la re 1den ia n l 73
. .,
. .
an
1880 fecha e
y 1v1
1 w~s más. 1 padr Donad ni no , n qu !e a. i nar n a algun .
rvna qu clirigi, de, d
. olo r tauro la Tercera, Orden d
ongr o. , n Mana.na
.
u
amb
en 1 9 \' r n &gt;v,a e a p1aza fu ndo. tambi , n la
_n la .egunda mitad d 1 . 1.
• o cl_culto. mato d I rempl "'
dioce an la igl ia de lo • ig_ ,
1 . 1 uitas entregaron al el .
•an rJ u 1queda c m unacnora
en nz b El .
ro
a ignarur
~: a. .. on n de la iglesia d
Ahora b.
penwent
.
.
• n, a 1a luz de lo ue he
..
re umc m arquitect, njco ne)
9.
m . Y nid exponi ocio to
c b·
· n" t tan a la •, f1 · ,
' · •
am J , y e ntinui&lt;lade qu 1 .
. te ex.1 n con re ¡1ccto a lo
d m di ana &lt;luraci, n ( n ªt , corp
raoo n ptas
· ru, ier n n proce ·
.
, ngregación de los
!ore c r~ , d Braudcl). ivLientra que la
Xll
I
e
- íl &gt;r&lt;.:ntma
· en el iol
•
para tom mar l e ncili m
, e. a la
. n bJ za
travé d e, Jª rac1on
•,
.
.
-i-,
diaria
n aci1 ·n 1Y pac1ficaci 'n n tr u miembro
a
la ontrarr forma católic; ri ·1 1~ o , II, lo j ~uita 'en l e pfotu d
d lo . cramcnto de la peniten
• P I egiar
• · ne la práctica
. nI n la .con
, gregac1
una bu nª muert
,
. n tambié
eta Y a ucan. ua . n ara &lt;l e garanuzar
.
Tuv1er
alud e&lt; rporal de I con .
n e P c1al cmdado en procurar la
mili
e ante la asi l ncia contin~~~ :V ~ g n ral &lt;l lo
nfi rm
:'..n el ·i lo fVlU Io
.~-1 s.
r\'tta. ua11 mat
u , nal y e pititua.l,
. . en l 11 p1uue
e tatuto. en aJ1c1 - n al compromi o

?e

fuunírez r ctor del C le · de a.o lid fon , había realizad a
princ1p10 del iglo
U!. n las na\' lateral , un retablo fue dedicado
a \a anti irna Tcinida con una pintura de Juan el Bauti. ta col cada en
1 agrario uya fábri a co tc · el inqui. idor Juan d ~tier. Había también
un r tablo de an Jo é hech a co ta de la ñora Riba cacho; tro. d .
retabl , d ·dicad
an
• me y a anta J\na, pagadc por Ana de
raeta uno dedicad a la ürgen d Guadalupe a co ta &lt;lel iropr . or
fariano d Zúñiga y OntiY ro . La. imágco d la virgen ) de lo
ant fuer n pinr.ada por J aquín quib 110''. arcía ubas m nciona
qu tambi · n había un retablo dedi ad a an Joaquín y otr d dicad al
arcángel Gabriel c mpren. ible &lt;l ntt de un e tricto programa mari, n .
ienciona tr dedicado a anta Rita y al 'cñor &lt;l la HumildadH'~.
dar qu lo. retablo centrale
bedecier n , la l voción d la
c rp raci · n, mientra qu I retablo lat ·rale fueron de tinado a la

ubas,

1.

1·

D

l. rad h:llzman ,
·
,.
1111 En d archirn ~I
n:llj!/OltJ
Mú·i.-o 1""'80-1830. I\Jé ·1co
••
retrato d I Donad .
cnd_e l. Pr \1ncu /\le ·ican:1 de L.1.
'-· d
,\1\I FCh. 2002, p. 166
111
om pmtadn al oleo
omparua e lesu · ~
rch1\'o el la p .
·
·
· conserva un
· dr los m Ot1crno
¡i\l anac
· ru\mci:1
. .i\lcx1can
.melUc:inn~
. a de 1:11 ~nmp;1ma
. C,ecarcl
,
¡c~ums
16-1 ()"? de J .us.
Ül!com,c. !.1bcr f, V
827 '-· c.,w mccanu. cnio), \ .1 ta, 1953,

111"

,~::~ltt111r,1

m

p.-76..

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d promo, ·r la \ 0
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V dcmo, dl' ir yue n genera 1 1·
&lt;le lo. siglos 5U ob¡ ·t1vo
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Europa medieval qu mancu,l1 ·ron
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ac.laptand su act1Yl·da(1e · l: n1
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gr ·~nt . , rrn pa. ar n ·
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Tal fu • el c, . o d
cong '
la deH o. . n de lo J 1 re l 1 lana.

"

&gt;rigmar n en tomo a

\Jha Jo dina (rarza \ uñ.

P labra pre ·a
R cuerd &gt; hab r , ·1 itad un p.1m ·c&gt;n por prim ra , cz cu, ndo l nía
.1lr dcd r 1• . ci &lt; 1er aiio de cda
urant un verano onocí c:I
ccm nt rio del Real d an Antonio de Baj, ,a(ifi rnia ' ur; , hí de ·cansa
la a c ·ndcn ia materna ) en el pucbl &gt; , i, e partL de la famjfja.
1\nt • de lle mr al panteón pud apreciarlCJ a di rancia ) , lJUC •
·ncucmra n l dccliv de una l cqucña loma. La panorámica m re ult &gt;
atraycnr ' por9uc las tumbas c. taban en :u r talidad pintada de blanco,
di tr1bui la imétric. m ·ne ) atlom, da. con flor artiti rnles de colores,
pero . brc r&lt; do, por9u1.: el ' pacic luc1.1 limp1n) bien wdado. ,\dmir '
cada rumba n la qu me tlet ma· habi, una en forma le: pir:im1cl )
tra con asp r el ataúd con. truida en h1dril1 , dcjándo • ver en
alguno epukro •mjcJ trwdo, una pan d la o, ,1mcota humana; con
dificultad l í lo. ·pitnfios ) no I e, · , e
cue LH n ~ . obr la fant, sin
9u circulan n torno a lo · ccmcmcno .
La 1mpr . i6n el In visita me dej '
p rc¡ué e c&lt;l1fi , ban Jug- re. olemne, ) de

dolor.

&lt; mm.riada;

no ntu1d1a
an I ellcza a cu · tas del

alí del lu . r ternero , p r &gt; con la cunos1dad de e. plorar
nu am ·nce 'sa lascs de recinto .
:2

29

�. . , p lf c&lt; n&lt; ccrlo . a&lt;la \ cz 1ue
. &amp; d &lt; lía pedir qu
D de nt o . tu\ e in hnac1 n
tad
lguna
tra
c1u
a , m1. padr . me
. _. ba \ municipio. d I
hací.
v1
•
qu ·,d~nrHi ab, n la
m na11 \'aran
aJ pant .o, n. on ust
xpli aba animo ·am nl 1
. do e, 0 \a hi t&lt; ria _·,. ,n
.
. , n d una ru mb• .
. fu- 11·oc1· lduc1en
m cnpa
d 1 . p me
) lluc xi ua
&gt;O 1 pa o e tJ •m
. . lo hay, n h h ant .
,
D ubrí (aunqu o r }•
. . . l
u ,o L n) e
1.
l · ar \1 . ,) • b \ pamcon d 1&gt;s mu111op 1 • e e l registrar,
•
·tn l
•
informac1 n s r
.
.
d l &gt; d cum ·nt
9u
.
r . idc
• 1 D i&lt;lí reunir to &gt;
, b rantl ha
u capna.
ºb'r un r · ena. • 0
f d
•vo\ución de cada um para . cn 1 der en una obra \a m~&gt;~o~a ta l
· 1 e•l de compr
n c1u ne e d ·:carta) 1ruc1c n. &gt;1
l pr pósit ongin,
'l Tdad
d l e tadc
o J J1
,
• . rai' m : por cr a
lo pant onc
. . d . M nterrc\ por Yanas
. . . di r a
te l le cem nt nos t:
. ·1
·rticlio
la. m ticrns
p
apun ·
· · •n un &gt;
- -,
e
. 1 d ·1 Gstado· por r ,uru n e
l.
l ale. ,. hmum n ,
cap1ta e ·
. b . 1 tema ·n lo. are 11,
•
b ne otra o &gt; r
aquí donde vi,·o.
. .
d r cc:tim ru d I
l urucarn nce I•
.
E ·t . a¡ untes prct ne e? ¿ ,¡ . P p ro a la vez . irv com
. d 1 a tra ·e e u m '
.
,
m nt rio de la ou ac
. tr rado pamalmencc.
cet_ c1·,, para le arrollar otro t ma5 1' , *'"' ·,¿ &gt; d cementen d d
re ' r o "
· que 1an e, '
. · · d ,1
e hablará d , los e pac1 . d d d 11 nterrev ha ta pnnc1p10_ e
· da ·ion
, d la au da . ~an1 rancisco
,
1 rigen de la lun
de n J\ ndre ' la
• . . to. on-. 1 C m·ento teno
e ' d . La pur1, -·t m, , l . pant• oe.1
iglo ~ X,
' tedral de .M_onterre{ ~ ~e~' ncl panteón d l , agrad : ~:6 \ . t
municipaJc num r
'
· pn Yi ·ionak dt: 1 3 ) ,
d
anc ón dd . rmen l &gt;. ccm nt no t ice lá c.l lo. ,arz, , ra trata o
p
h e rrc p nde a an
últim aun 1° º) 1 1.
n c &gt;n 1loncerrey.
0 que o tgarc
orill, r n
Pe r lo. ucc.
. . • . ne·,,, e c:-.plican lo
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tablee rl&lt; ) lausurar e
.,
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pública.
m ncion, rá I r lacion qu
1
()l1 c&lt;&gt;1·n1 ,1Yan ·mo en la ecrur
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l l·t ciudad \ de u
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mucnto e '
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e. n ede rcaminos qul. uru· ron important .
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contri! uc1 o en
. l l &gt; cort JO fun r, n .
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.e.la I or !onde tran. ita ,an &lt;
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. . obtenida: al n itar
L. . ,mpre 100 •
b
. &lt;l , e:tos , Eunt ..
1 &gt;C, lidaJ 1uedan • . nta das. en lo. . u m,
¡u

mo cuaJqu1 r m trabajo, podrá hab r , pccL
de u
cont1 nido que difi ·ran de la pinic'm de lo lcctorc , motim ufici nt
para alentam ha
uir inv tigando obre el t ·ma.
Por era part , e n:idcro a&lt;lemá c¡u , ria de gran ap rrac, · n
dcmo trar la cxi tencia &lt;le &lt; tro cem ~mcrio en I s cfü 'r · s ejido que
Luv i\Inntcrr , como fo 1 ' o de la J lacienda &lt;le an B 'rnabé d l
Te po ~hj
on . u panteón d 1 ' agrado
r zón e, table jd en l 9
onstruiJ para e\Ílar I lar tray ·cto haci, 1 pant ne de la ciudad.
u da por , , riguar si n lo terreno d lo gu
Lo
rdial s, Lo · Tij ·tina , LI ,\ne · n Labore 1 u va , an Jerónim .
m:alito:, ~I d r ·, L b tanzucla ) Lo 'ri. tal , s di fice' c:-tn la
d ·en ici &gt; púbü , l que no de cart:1mo ·i . · toma en cu nea la
di. tancia y la pobr za d · , u. v cino , que al no poder cubrir el g:. to &lt;lel
tra.-Iad d l cu rpo al pamc n muni ipal habrían r a&lt;l lo suyo
prop1 en
cionc. 9uizá mu) ncillo o aun el. nd a.no ,
&lt;l tal ucn
no quede ref ·rencia pr ci

rque .

1

•

830

Apuat

d al!?llno

m nt rio d Mont rr

T d. ci, ilizaci · n &lt;le la Ti ·rra p r prmutn a c¡ue ea ha
d . arrolladc una cultura monu ri, n ba. a • u forma d ,. ·r I vida ) la
muerte. t\unad al clcm nto e piritual. h. n incerv nid factor
ográfico fí i o. v ambiental . d · la re ,je' n ele lo pu blo qu
e n&lt;lic1onan d pr cd r de u. acto . P r la m1 ma razón e han
ene ntrado cfü r i&lt;lad de practica· funerana y ob. crvamo
n
dettrmin &lt;l1 ca o c1uc la muerte ha c n tinúdo l camino m.1 anh lado
d la nda. Jo a o de lo anc ·s m ncion, el I c n ·ti tuve la cultura
gipcia J la ant:igü dad. J,sr pueblo el • arr ll to I un i. t ma
fun rari ,. re ·ultand &gt; er, c¡uin i • la p, rt • m;Í in re. ante d todo 1 9u •
e a ci, ilizaci6n le, t • a la humanidad.

r~n

orr, . latüudes de la T1 rrn, p ·ro pr mando el mt'nto. en
e mún, se ob crva orno lo pu ·blo pr ·h1 panic&lt; fi rmar &gt;n te d un
complCJn funcr, ric en h &gt;n&lt; r a , us mon:trca. (que de alguna manera eran
e n, id r, e.los como &lt;l1 &gt; s), cal
·I ca de la ruina de Mont lbán ·
~Citl,
n ( ax, a. ~rea ron , dtma , un si tcm. d , ent1 m s ¡u
evolucic nó on el p, o &lt;lel I añ , ) . laban com·encido. d qut el
desu no del h lmbr al f ne cr '. taha &lt; n&lt;lici nade , 1 .· circun tan ia
9u prO\ can n u mu m:.
J

�d
Lo pueblos indí
u O
on manif taron n u.
m rcuoria ma 1or encill z, in que
actividade diaria. Yen u
de l
alor a u cultura· lo e tudi 0
0
e to le re te im portanc1a
. . .
cto a t
anti o poblad re d l n re ·t c inciden n u. ¡moo r p
punf Dada las condici ne geográficas, , umada al temp r~ento ~
la gen.te la práctica fun raria, de e ta re ione re ultar n a1ena a a
realidad d

1
a
única) n el ámbito de nue tr tertic rio durante el nrr tnat ,C ~gl
X 11) e la del capitán Alons de León quien rel~tó_ ·n u. cr~ru~a.
histórica a l I ucv R in de León lo hábito y pracaca d lo mdi
cad v z 9u e pr acaba ant lle la muerte:
oamérica.

na de la. p ca r ~ rencia que hablan d 1 ma ~ i ~o e 9u

lo: difuntos qu n han de com er (que no e a e os), lo entie':an n
.
el campo·
\' por guardar eI cuerpo de animale 9ue n le de tterrcn,
icmbran
epultura de no pale o hace n un cercadill : e mo una gra:
da d molino rama cercad ~ espc. a co n que esta eguro. o tr .
ruc
' encierran; uso anoqu1
• · ll'fl
·
ueman y la cenb.a
en e l mu ndo . I luto 9ue
~ nen e : las incli::i.s, por su marido, hijo o padre herm::tno . sobr
gra!:e aullidos, e pelan to&lt;lo el colodrill con la m~nos, arrancan~o
el cabello ha ta e rea de la oronilla, que qut.'.da muy liso. l.&lt; &lt;lemas. e a
l dlbell c mo cuando lo quita el barbero sobre perne; '
ca beza, corcan e
el
¡ d' d •
entada. en cuclilla ' juntan las m:inos, e de1an caer en , u o, a~ hi ~
a e
po rrazo., que ,.·.
1endolo, , e ·1uz=
~- rá gue del dolor e le quebrara¡ drill
en el cuerpo. Lo mi mo hace n los Yarone ' menos el p ·larse el co
.
T do dJo e una dcmo Lración ricLcula'.

'¡¡

t

Al tiempo d la coo9ui ta müitar de ~ pañ~, en la tierr~ d
, . h bo tra má influv nt que ·ambió I d uno d 1&gt; anngu
enea u
'
,
d
h
1
poblad res de 1 • nuevo rein e pañoles, ?e d .Hon ura a ta e ur
tuale Estado nidos. Lo. inve tigad re hablan de una
y ste de lo, ac
•
diri. ·¿
1
. ·rn piritual c mo je c nttal d l expcdic1one
gt a por
conqw. e,
, li
¡
ndo p r tal
re ' d España para extender la religión cato ca n .e mu_ . .
motirn ll garon l mi ion ros o e angelizadore qw n mtrodu¡ ron
la cr encia del Dio cread r a lo nativ a travé de I a~~ameo~
La naturaleza el I ocu ntro produj la e nfr ntac1on d id
rechazo el ometimi nt a la nu va ~ rma. &lt;le ent nder y d ver la
vida baj la cosm g nía de la cultura ccidental. orno _re. ultad
la
con 1uista 9u dó incorporada la igl ia católica n la , et dad mexicana

?

1 Dt

León, ,\Ion o. Hutori" tld ?\11e1'fJ

Rd110 ti,

1.tm/. .apnulo X1], PP· 1 V 32 ·

832

d l virreinato; por con igui nt toda la c tumbr s derivada le! fi tY r
religi o que imp rar n por .igl
formaron part imegral &lt;le la
coricfümid d, . jn mbarg , product de ta her ncia cierto hábito.
ad ptaron c m I enterrar a lo difumo en el suelo int rior de los
t mpl
[ a ciudad d M nterre) tuvo &lt;l pué de u fundaci · n d finiciva
do. tcmpl
--1 conYento d
an rancisco &lt;le an André ) la
rudim ntaria igl sía may r e nn:rtida • iglo má tard n la atcdral de
la ciudad de f nterre{ C nformc al e phitu d la ' p ca lo.
ccmenteri p rmaneci ron adjunto a lo · lu ares de carácter rcligio o;
p r lo tanto, l s atri s d la iglesia umplian on e ta función. e igual
forma . emplear n c mo epulcr c1 reo
pacio. interno. de lo.
templos, asignado la may ría d la vece. a clérig
bencfacrore. d l
lugar. .Hi ·t riad r . com el Dr. Jo. é El ucerio onzález y anti o
R el, crjbier ,n bre la di □ nci ' n de encierro que existía n la ciudad,
·egún la ca ta
calidad d lru p r ona · a í lo blanco o e pañ &gt;les
t nían el privilegio d quedar epultad en la cat dral a difi rencia de lo.
indi o naturales de la
I s a ignaba el atrio del
d aparecid com· nto d
dr ' 1. in emb rgo, al

2

L, eclific cmn de la Cat dral d Montt:rr!'.) p,tMJ por vana etapas: 'e lc:v.uuó un 1emplo
modesto tiempr&gt; de. pué de b fu nchciun de la ciudad dd 20 de . épucmbre de 1596.
D apareoda fa e&lt;lJfi acion en la mund:ición d 1612, rnl\lo ;1 lcvanr:irsc en 1626 con enctllez.
en la nue, ,l Ira.ta de lll ciudad, es decir. en su ubi a 1ón :1.crual. l lubo penoclos ·in iglesia mavor
hasta ll~ r el c&lt;l1ficm qu conocemos, con \U fachaJ. ,, prop(lrciom:. consolidadas ,1 pani r de
1833. 1cr a Tomás I Ja,·ier \iendm hag-J en La C.1!,dral dr \11111/rrr~n a Aurcliaoo Tap1:1 \lénd~
en f ,i} Gitedral dd ,\ 11m1 Rm,,, tk 1,,-1J11) Por otra parre.:., de&lt; m•cn to de an Francisco de an ndrés
e tuvo ub11:ado en d lugar 9uc ocupa el írnJo i\lerc.·mtil \fu cuahsta ) la calle d Zaragoza I c. a
altura. \'ito _\ le . 1 Roble~ en \1011/mt¡ ,11 la lllSlonn) m la lqmda cxpuc. la funci6n de sre
convento cuandll no habí. e tedrnl en la ciud.1d: L1 Í(lmn S1111 f·r,111dsm /11, 111 pnm,ru ro11slm1d11 ,11
,\ frmkm; r sm10 por 111111 /l(J.r mio.r ¡/, /1111plf/ parro,¡11íalp1,r hoh,r cr1tl'dd11 k1 po/Jladri11 1•11 !1JJ p1111/t'l'l).f tin11po1
dt n1ru su11/ur. 1WlltÍoJi,r" dt.rlmida (I/ { 6 / l /,1 pnhlilli't1 ¡,11/,/ono11. /1)1 rr.;t11.r drl rapit,m Dit¡,11 dt \/()//ft11ul}·r,r
¡· dr !11 h!Jo,111mm lras!.ul,1d11.r 11 /11 min'll {~lt'.ln d, \,111 T·m11,irr"o S11n l11d,u r,111.rtmidu 1111() cara del tio dr
fo11/t1 Cat11ri1111. f./ pri1111r fm1ph, .fr111mrr11110 /Pr r11 .r11s on_~, "ª-' por 1111,tho ti(1,rpt, 1,n11 sin1f&gt;lc e,11;11nl11Í,1 q11r
11pe1111s mhri11 dt lf1.r 11nlom.r111 myM drl JQ/ ,1 /or m·¡ ..nlt'.r I tl1J,1h11 p//.rar el ll/1/111 rlr !11S 1/mi,IJ )' /111 bl'lado1 1im1t11
del 1111i m10. [; / m11ollmfl dr /,i ¡~klia, f'l/11 ,lJ&gt;ldr df up,11/(lli,1 J,,r111ada ,011 .gm .ro.r /ro11cos tlt árbol y rll dla
i11st,1/adas 111.r ca,1,p,111ns para tomr 11m/J11/o r ,Ol{J!.fl'X.llr ,, 101 cofll,11/0s r,mw.r &lt;11 lru 1111íltipln i11J11/to1 dt los

;,,Jins.

1 E te da10 e connc1&lt;lo por rn da. fuenr s: hl ,l lll de Cabildo del 02 d · lgn,10 d • 1626, die 1ue
d Convento de , an hanc1~co d ~an ,\ndrr. utn mu) grandt ceml·mcno para enucrro~ dl
narurale . El Dr. José Elcutcrio Gonzálc;, en ;u obra l TI p1111/o dt hm,11&lt; ¡mhlmi. 1ep11lt11ras. ,1p/itarl11"
la G11dad d, \lo11kmy, vt1 h·c .1 rt.-afi rmar l.1disnnc1ón de IU¾,,arc d entierros pa ra blanco!&gt; e 111cl111s.
to mi mo es pecifica .,nü. ~o Ro •Len u libm '\'11,1r, Ltri11. 1rp1111M hi1toni"01, agreg.i otms d.1wde lo. cem ntcno · de i\Jomctrt:y n 1 1glu XIX .

•J

�Franci. co l lemánclez, e pañol. • n diecr~i re de ago to Je mil
ochocicnto etcnta y un murió fr:mci co H rnándcz, ~pañol, oltero,
narural de las l.la
ananas, conti• ó } recibió l do los demás
sacramento , habiendo te ·wdo antc Ignacio Guerra alcalde: rdmario d
e ca ciudad, fue u albacea d capitán André · González, dejó a ~u alma
por hercd ·ra y ·e mandó enterrar en el convento de an Í'ranc1 ·co con

con ultar lo libro d regi ·tro de nrierro c rre poodient a lo an
de 166 a 1752, en el Archivo Hi tórico del rzobi pado d Mont rrey,
se confirm' que en la catedral también e rificaban entierro para la
gente de color quebrado, e d cir, para la per ·ooa que no eran blanca
españolas, p r ej mpl :

, igilia } misas de cuerpo pre eme, con no\'cnario cantado en dicho
com•ento y má. cincuent.'l misas rezadas, la veLOte por el alma de sus
padres v la treim, por u alma y lo tim1é. Prancisco de la rui.

,\na de Reyna, mulata.
• , n", tjc
.. .1
En diez de mayo de mil ei 1ento esenta Y&lt;)el'• año muno
Re na, mulata Yiuda, confesó y recibió todo lo. amos sacram ntos,
cnterro e de Limo ·na, r lo firmé. rancis o de la ruz.

Fclipa. soliera y coyota. En diez de noviembre de mil ct1:ciemos trece ,e
encerró en e ta capilla de an Jav:ier altera ) CO)Ota, hi1:1 legíuma de
Jo. cph l.óp z }' de /\lagdalena de Peña, recibí&lt;'&gt; los santos sacramento,
no e le cantó m1 a ni YigiJia por ser pobre, conste lo firmé. erónimo
López Prit:to.

rnncisco de Aguilar. mestizo.
..
.
- Ji eci· e1.· d e ¡uru
· · de,( ,níl ei •ciento· etenui .\ uno. muno rranc1
En
. co
. de
.,
__
me
·tizo
ca
ado
con
Juana
Gonzalcz,
mesllZa,
nu
contes_
o
por
\gul uu,
,
.
on
haberle muerto en el campo los indio , emerrosc ~n t: ta parroquia c
vigilia y mi •a. de cuerpo pre. eme y lo firmé. rancrco de la ,ruz.

na de la ruz, negra libre.
·
En treinta y uno dt: julio de rrn·1 c1sc1cncos
se ten t a · llcho años murió
\.na de la ,mz, ncgrn oltcra del ervício de ranmco de 1~ : ruz,
e •
'"" O los •acramentos
con1C$O
rec1'b'10· (o
· de la cucan. .tia &lt;l~
c. trem, un,ción, emcrrose en la parroquia de esta ciudad,
mi ·a e
cuerpo pre eme\' para yue con~tc lo firmé, 11/ SIIJlra. Jo eph Gua1ardo.

:º~

También se llevaron a cabo nti rros d adulto }7 niños indi , en
el agrario de la catedral f ctuad &gt; con mayor frecuencia ntr lo año
de 18l a 1 26.
Página ent ra con asiento. d enti rr s de sp~ le realizado.
en I comento de an Franci co de an Andres perman c n
re guardadas n lo Ubro del citado archi o cclesiá rico d~~ stran~.
que hubo una marcada prefi ~encía por e t ~oov neo qu_ gwza e debi
a las condjci ne tan precana que pre ent la p rroqrna (catedral) p r
muchos añ
7Teg rio Femández c. pañol.
_
.,
En cinco d julio Je mil y sei.ciencos )' selenra ocho _anos, munc~ el
capnan Gr gorio •emández, ca ado con Bcatnz González, con e o r
recibió todo lo sant s, cramenm , se manci enterrar t'11 el convento
de an f.rancisco de esta ciudad, e n &lt;l ~ novenarios cantado , uno en
dicho con\'cmo v otro en la parroqui • c n doscientas mi a en I altar
d 1 Perdón, te t : ante Juan de la arza alcalde rdinario, su_ albacea~ ~1
· F"crnan
· dcz u h"110 } , •u
,·~posa la dicha Bcamz
capitán
regona
,,
~.,
González y lo fumé. ~ranci co de la mz.

P dro, e p.1ño~ alla inferí r. En nut:\' de diciembre de mil ewc1cnto
uarenrn } cinco añ &gt;, e cnterr&lt;&gt; en lugar inferior con cruz alm , capa a
Pedro, párvulo, hijo legitimo de francisco Trcviño, y de Jwma forgarira
de la arza, e pañoles del Vallt: cid ,arri:,al, y lo firmé. Juan Baez
Tmiño.

Po teriormcnte se ce n truy ron l templo d
an Franci co
Javier ', la capilla de La Puri ima y I templo del Roble'. n
e. pacio.
llegaron a v rificar, e enticno , pue. exi te la refi r ncia de hab r exi tido
un cementerio n la igle ia &lt;l an Franci co Javi r'' ' c mprueba que
en l templo del Roble tal o tumbre fu practicada (aun9ue no con la
frecuencia de los otro sitio.) ya que en lo testamento cJ aquella época
lo cJ ,·oto a enraban el d e de . er , epultad en el dich itio o bien
otro pacio, eñalados~.
1 • bre la creacrnn Je] templo &lt;lt· ::ian fr:rnc1.co Janer trnn~cnb1mos d sigim.:nte párrafo ... d mm
Jmf11i1110 Lópi.z Prieto ob/111·0 1111t1 m11rwá11 pam rs/11/J/m.,- m I 702 !t1 Íj!,lrsit1 d,, \',111 h~mnsro )m•irr ¡ 1111
rol1:j1.10 qm•pri11,1j,ió u m,ulmir m lc, mu11z,J110 q11t Je/,, mlrrgó ,11nrormdn ar!1111ln1mlt' /1/Jr las (ll/lu dr 1\fo11'l~1.
&amp;rolmln, Pmlrr \tifr_t ParJs; por dr{l!,fmit1 /11 í111til11rion na 111111 r.,.1/o.¡ Jti/,, 111/!1,ró ,11111 1111111cm n-durido df
JÓm1e.s q11r sig11i,m11 .r11 r,mm, ulaiasltro r11 ,\li:-im, ,11m/r,l,1¡11m J' \m, \l{eprl ,/ Gr,111dr. Año despué ,
contiguo a la 1gltsia de an Francisco Javier c. tuvo c·I convcnt , d la ompañia de J&lt;: u . En
algun momento la iglcs~1 de an l rancisco J~\·1cr s1rno de parr iqu1. y de Palacio de G(}htemo.
.t\nrlré:. Momemayor I lcm:índez. /fotono dr .\fo11ltfTl'J'. p 6"1.
5 Ambo. templris pasaron por varias etapa~ de consu-uccion. El hbrn &lt;lel maestro Israel Cax:J..Zos
1.o 1 'i,y,m d,,J Rob!., explica con c.lcralk el on1:,ten del lcmplo &lt;ld Roblt \' proporciona los
an1cce&lt;lcnce de la formJa n de La I urisima.

Roe], amigo. \ &gt;p. Cit. ( .onsultesc los libros d · encierro. lJ u consc:rv;1 le Arch1rn í-lisccírico del
Arzobispado d~ lomcrre\. r.n el sucio de t·,te com cnto s~ cfrctu. han enuerrus de cualquier
casta: t' p:liioles, me.su:w~, cowrc,. 111d1os. etc.
- r:l Archivo i:ncral del h~~do lk uc\·o lxon, conscrYa un sección de tcs1:11ncmos y jurcios
tcstamcmar1os que abare.in 1.k de principios Jel siglo XIX hasta mcdi:1Jc,~ del ~iglo ,
!'.11 un
6

·x.

834

835

�.
. d lo. templ de no tr
ún e posibl apr ciar en el U1 eo r le
d algun .
.
d d
han dep irad s o cuerpo
d
paL spac1 s
n
d l
ripta Episcopal de la atedral e
Per naje s. e te e l ca o e a d l0 bi po y arznbi po ~ la
· ·na1 ncnte lo r tos e
Mont rre . ngi 1
influyente , estU\TJ r n
Dióc is, además de ~lgunos pers dnaa.l¡ En l 964 se wnstruy, una
· ·
t d la ca e r •
epultado en una v1c¡a cap ·a
ible llegar de cendiendo por una
cripta bajo 1altar mayor a la q~ e . p
concentrar a los obi pos para
e calera 1 calizadas en el baut1steo para rfecramen(:; encajada en la
¡ área •e encu ntran P
d l
e t itio. Dentro d
·
. . ·ben lo nombr s e o
d nánnol dond se in en
d d
l
pared las pacas
r. .
1 dióce i de M nterrey, e e ~ray
que han aclnurustrado a
l
d nd de ·can. an
b.
o l p .
,
dón (1 9) ha ta ll gar a la p aca o
Antonio d J sus ac . . in
ilva (l 976).
.
lo r to. d Alfons E p
. ·nad c mo con. cuenc1a d enterrar
El mayor pr blema ngi . al b ·¿ d n rada en to ,nos
lo ra la m u n a g
. .,
1
cadávcre n lo
mp
. eri de comp io n con e
· ·d d de 1 cuerp s
·
. b I feliPl'c. . l re ulcad de tal
Producto de la proxmu a
. . menee tran 1t'l an o
t&gt;
al
dí
d
suelo p r d n e ana
.
.d ·
pad cimientos mort e
, 1
rudad de ep1 em.m Y
..
·
· dad ' la, situaoon alcanzo
Práctica plago ª ª c mu. n l an~ en ¡a ou
h 1
' el cobro
arancel qu
q u ' conforme tran curner
te
te
c 10, '
. .,
la
un caráct r a rman .
. 1 f ·1ili·ar fueron egu' n la op1mon
d
al
m
nr
an
,
di! cmbol aban lo d u )
,1 , onzalito • lo abu
ma
, _,
· Gonza z,
]'
'
_
d I doctor Jo e l uteoo .
.
l tran cur o del virremato - panol
frecuente cometidos por la igl~si,
e
.
l t a ind P ndi nte .
.
, de puc en a e ap
. en los templ m x.1cano era
}
. l b 'd d d lo ccmenc no
.
.
La msa u n a e
.
d
•d d nadie rcglam ntaba ru
atr l medida. e ani a
ill d
D
co. a general. e e
bl
trató de re lverlo el r y ad
iquiera lo. dérig . El pro em~
. "bi ,
br
d sagradabl
a
rat'z
de
los
comentarto
qu
reo
o
E spana ,

tt

-

. di. uc1one. d 1 re. raJor con cespe&lt;-1.U a sus
~
. d la pnson:r e.o c. t ,lspecm
1esrnmemo, • e • ·
I
tJUC ¡1ro&lt;luc1a la muen
e
· •
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.
.
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:tnotanJo
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an:íhsts SOCIOCU rn:-3 '
bicnt:S, ·
· ·
1 enoaro son ° Jeto uc
• del sem,r
lus ,,asms &gt; arnncelcs que ,nwna c
Re omendamos \cr la te~um nrana
'
· ,..
1 arle en ·tL tema.
d 1 , ra \ er
.1d ·má tk ,r senalados lo. ck~cos 1

gasw~

,·acantep;1ra4uiendcsee1mour~
. 195~ ecoón:Jusóc1a. sunto:Jucce. e .et.
jllan Manuel Mc¡ia, año de 18(1:,, ca¡a 16\,I &gt;¡ 85 de Ulia E. Vill. nueva de Cavazu~.
. J.
tnmb1t:n rf.rli1111mff1I m/011i,ilt, dd /o11tm1!)
1 . ~la&lt;l de MéXJco m:ne n d subsuelo :1demai. e
Pnr c¡cmpln, la C. t &lt;lral Metropolitana dl a . tu • ial dond( s han dcpmicado lo~ re ros de:
. n lo Cl\·tlc~. uml camMa espcc
los ruchos o urna p,1 •
.
, .·
·1
Lodüs lo . ar,obi~pn• 4uc ha tcmcl1, l'ICexico. , . .ccul. re . &lt;l 1 \rchivo ,cncral d I l,~tado ... ~
,, \ldlse en la caja I h ,ndo .n\onial. cc1on. .
.,, tri11101Jios v1fil'rros, 111i1,u, prom1011rs y dr11111J,
-1nnlf:I (()11 las motas q11, d, ho1 s,·r r1J/1md~~ po~ IJ,of"hZf&gt;~•I: :Úla u 111:rurns dr .rll diótws q11r t·i1'Íon fi1tr,, dr
• . 1 hn
/ nbím,i de \,féxico .1 l!fo11so N1111ez. "'
arr,) r, '
(l//1tmn ,... r e v 'l'"
'
•
/,, ú11dad d, .\lrxicu, mi~ d, 1789.

836

ambjenre guc r inaba en el im ri r de lo · templo · de la iudad de
México como fect de esta prác6ca. Di pu o en su cédula del "' de abril
de 1787 limitar k
ntierro. en lo templo y crear e m nterio ea
de poblado . La m d.Jda 110 tuvo la ac ptación ufic1ente n la capital d
la u a E. paña, y por con igwcntc en el ucvo Reino &lt;l León, pue
ante t ido imp raba un gran s mido de rdigio ·i&lt;lad en 1 . ac os d lo
vecinos, qwen . mo traron r i t ocia ha ia aguello que l de ligara de
sus costumbr ; de modo qu iguier n expi&lt;hend nue a dispo icione
reales en la que e confirm, el de o d qu
n l ~ pu bl
e
construyeran menterios sill exmst1s 11iprete::,do.
La ciudad &lt;le lontcrrcy acat · la órdene real año más tarde
cuando el hedor i11tolemhle en In iglesia reqwri · la ap rtura de un
cemcnterio 111 • n carta fechada el 15 d dicicmbr de.; 181 9ue nvi, el
índico pr curador de Monterrey :ti a untamient &lt;l la capital aquel
per onaje difundía la utilidad de I cementeri
fuera d poblados
propiciada p r lo s ñ re m narcas, pue la ciudad ya requería e!l'Ún la
descripción, &lt;le un , propiad l:
.. .El tempc memo iliJo d · e-ta cíudad y lo húmedo de ~u sudo e, tá
cxigit:ndo In providencia {JUC l:1 real céJufa (O I de l ovicmbre de I l 3)
manda porque siendo princ1p1o!l de corrupci0n, llnido al mucho calor
que awnenta el concurso, principalmente en la c. tación Je l'erano, en
que casi abra. ada la :11 mó frra J 1a igle m ) abienos h poro., no puedo
memos que suceder en lai. cxbalacion ·s aunque imperceptibles de lo
cadá\'eres . e introduzcan in en iblememc en d cuerpo de los vi\·os a
quicm: forzn. amente han Je dañar muchos 11 .

_.:, re precepto traj la apertura en 1 19 d I cementerio de La
Purí úna
ncepción tras lr1 capilk,. El camp . anto ·iguió u.nido a 1&gt;
terr no de un lttf,rar de carácter religioso. La ventaja de ubicar e a
e. uamuro · de la ciudad . ro
al poníente, ai ·ló a la comunídad los
efi cto n ci,· de lo cadá, re ·, pues habr: que aclarar qu par:1 e e
entonce la población urbana se concentraba en lo que hoyes parte d 1
w En rl t11io de l,WJ2 ;,- "°'~i.rtm m ,\lonl,m:,· 11110 rp1dr1111,1 ,le fidm•J /J,1;/,111/c•( .~r,11n; ÍúJ MIIInJ fi1tmJ1 c/r,s;
...q11e mlam/J1111 lm rud,m,rrJ m JI/ dlnti, ► 11tlldl} /,1.f 11111,-r/l}J 11111,b111 ¡ rl /1,ml q11r ,11!,rrah,11111111¡· ror/11, s11mlí,1
ron frra1rnrill ,¡11r p,1ra nilamr m, 0111, rlo 1,m1b,r,1 d otro a n,,dm 11J11111111id1, (11,) t lo ,rh,11/,111 fll , / 0.1,mo, ,¡
mol 1'-Jft1/,o m 1111 a1¡{1d" drl atn'o, ,¡11e solt/ is/o prod11m1 1,1/ mm,pao11. qm· ,•1~1111,po.rib!t 111/nr III dmtm 111 /mm
de lo ¿~ltsio; J' stg1111d1J, t¡111· d h1&gt;.rpital utah,1 111al 1il11,1d1,, p11u Qrt,p11ht1 k1 ~- ·/rt111id11d oni!IIJ,¡/ J., la riml,id ¡ rl
oirr lleMbtJ los 111ü11111,1.1 drl ht1,pl111/ mhrr /,1 d11d.id. Jo,é Eklltcno ,onzáli:z. J_¿¡t 111idimr t k» r11ftrmnlatft..r
dt 1\/a11l,my, pp. 1111
11
rchim Gencrnl dd h,radn &lt;le Ul"\'O Ldm .• 1:caón: C.orrt:,pondcnci:i &lt;le
de Móntf'.rrey. a¡a 1. Fondo _r,lorual.

837

lc.1ldes Pmncro

�e ·tablecimi nt &lt;l aquel recint determjn , la
e otro de : l?nt rrey.
. d la cat dral Y d 1 convento d an
clau ura ohc1al d lo cern nreo
. .
- :
:tante el linaje del
Franci co de an Andrés· P r e ns1gu1ent ' sllm ~p dre la capilla d La
, a er cpultad en aqu a a1ea
di unto, te pasan
ara admitir a todos lo muerto d la
Purísima cr ada expresam nt P
fi •rnó el hecho
. dad12
nzalitos n ·u e, cnto obre pulrura , con 11
.
,
c1u . ·
•
·
·
·
·
ue
impero
ante clivulgrar la bu na orgaruzac1O0
mt
roa q
ant nor no ;n
u,
.
•
en el cementerio d La Purí ima, en su pnmeros an .
• o o·cmpos se cumplió tan ficlml'.nte e ta rden que '~n
, n 1º". ,pnmcr
·
.
.
' tonce se enterraron en e Le cemcmcno·'
1
norugo que muneron en
'
1 d
1
o ca
d b 1
. to ·illí la bóvedas en 9ue e taban ·epu U\ o. e
1
1
3
ye me acucr o
er "
•
•
I'
mcrio e
cerne
.
doctor ,antú , el doctor LTg.irtl'. \'· otro~ vario. scñl)re . 1sle
&lt;ladero pantcon
1 .
1823 ~lás bien que ccmcnteno, cm un ver
'
'
conc uyo en
..
.
, ula mu,• elcgmntc ostenida obre cuatro
pu~ tcní en el centro una cup
.
U b I h
•
a.r poner a lo cadávcre. mientras ega a a ora
columnas, que s •m, p 'd
, 1 habfa en la par des bóvedas o
de SLpultarlo ; alrededor l'. esta cupu a ,
• 1 .
.
los neos ' en . uclo se encerraban los pobre.. .,as
nichos para poner a ·
• ,
d • , 1 d· á para lo que
bóveda, &lt;lcl lado . ur eran las de los accr otc '} a cm
no I eran ... 13

te timoruo hac up n ·r que el refi rido camp~ anr gozó
d orde~ . ha ta de cierta b lleza. Pon mo afian~~r la idea ~~n l
. d
oldado ele la guerra de la intervenc1on norteamericana
comentario e un
,, en c_l
que pr cnció el e~~·enramient_) con la. tropa rn x.icana.
cementerio de La Puns11rn1 n el ano d 1846.
te

1:: ., e'' dente gu. to tan obscrv;1blc co todo los paí es . catc'ilic b •
~- '" ·'
'
:1 1
•
qui reposa a
estimula un gran cuidado de las moradas ~ e os m:1cn: . . d d • de ue
la anturi.1a pobl ción española. Ca.si dos ,glos habmn pasa o e,
-¡;,
- •
comenzaron
u lar~o ueno,
. u \,c¡as- tumba e taban poco marca. a 1
·
•
c&lt; rroia
e
1
r el ucm o· el aire puro\' e b uen lima con,~c~•~L.,,d.m, rná' 11ue
,
.
::ármol y pla piedra. e;cn &lt;le la entra&lt;ln fue siruada _la cap1Ua ~:
. , .· plcmente n una cúpula .obre pilare•. baJo
~looterr ·; consi ua un
11
1 muerto mientra
cual había un alt:tr con una mesa al frente para evar a
r.
d 1
'
. l \ 1as muralla alta . y menesh b'e
1 act·rd
te ejecutaba las exequms.
e
·
¡ habían puesto cañones y d terreno sagrado e ª m
cementeno se e
Id d
¡ b' marcado 1
llenado d tropas. El nid&lt; pi oteo de la -o a e 11 ,a 'ª ' '

1

definmva lo, ~crv1ci lle cnucrro. en b c;11edral. ni en
.
¡ el U/mi f) d, Drj1111r1011tJ
d ¡
1 lo &lt;lemu stra ¡ ur 1emp 0 ,
los onvcntos tle lll cm ac • } as
d I 1 ¡ · , ¡¡ · t. . ~ I ·lr.::-abispado de Alo11l,ITI')' con las
,
di .
1 J1ios de 1817 n /8]6. r ,,_ n:um ,sonro nf
-.
•
nrrt. pon ente a .
d 1
. m r ranc1sco durante e~o, anos.
,1rudas de cnucrros efectuadas en la cate r.t \ en. ',
- ' . d
/.J ri11dt1d dr \11mltnry,
onzáles, Jose Eleut •ríu. Un p1111/o dr h(v,1nu p11bhca, sep111!1mu, f1/'l1Ci1 Pe// r.
Momerrc,. 1882.
.

I!

éspe&lt;l ) e n su :irmas hab1:m e tropcado el mármol, pero no tu\ er n 1
val!)r de ju rificar su profananóo con una defensa d l. tumbas d su,
antepasados, sino c¡ue huyeron en el momento en c¡uc nu, ·trn
abrieron fuego14.

El , rvici públic del e m nt rio de La Purísima e manttn-o
por treinta año (18 19- 1 49). El e pacio r sult · insuficiente ante 1a
demanda de cadáverc qu aturaron el lugar en menes ti mpo del
perado, al grado de revelar. e en I acta d cabildo de lootcrr y en la
e ión del 2 de diciembr d l845 una experiencia de agradabJ 1u fue
presenciada n eJ amp anto al ver cómo al darle .cpultura a un cadá r
s exhumó otro aun frese &gt; lo qu d inmediato fue reprobad por los
jnt grant
d I cabildo }' lo repr nrant de la juma de anidad
qujenes r l &gt;maron el iej proyecto de la csión d l 22 d ctubre de
1 40 de cr ar un cement ri que u ·átuy ra al de La Purí ima de unir e
n una comi. ión y d invitar al párr co d la ciu&lt;lad a participar en la
tar a d hac r po ible la edificaci 'n de tan nece ari &gt;campo mortuorio.
la buena di p ición que pre ent' la comí. ión al pro et no
fu po ibl concretada ha ta nu ve año después (1849) cuando la
población s habfa cxtenclid por I rwnbo de La Purí ima } 1 cólera
morbus del 4-9 accl ró la ap nura de un nue &gt; pan te' n al mi mo tiempo
que c ntribu ó al ci rre del otro.
Habrá que añadir otro dato relevante originado: durante la
apertura del campo. anto de La Purisima qu muestran el interé, de lo.
oob mames de ue o Le6n por con erYar la salud y la limpieza de lo
pu blo.
La autoridad civil , dquirió mayor conciencia de la ventaja. de la
higiene pt1blica a p, rtir de la primera década. d I iglo XL' obr todo
s percataron de u impon ncia cuando la ola de epidemias de cólera
registrada · n 18 3 y 1849 cxtcrirunó una bu na part de la poblaci 'n. El
orjg n del mal no ra otro que la faltad limpieza n lo lugare, pt'1blico
por dond diatiamente trnn itaban l, familias, incluy, ndo &lt;:: también lo
e m nterio . Por e ta razón, lo repr entame
tatale: n dejaron de
in i rir en lo granel
b ~nefici . qu obt ndrían l , pu bl
al
tncorp rar a u. idas las medida de arudaJ y Jo. a\'ances de la ciencia

.

m embargo, no tucroo clau urJdo en

i1

83

H Bang Torpe, 1l1omas, 011r ,1mr,, ,11 ,\fofllérTl'J, 1s.r. Thorpe recopiló l.'n .,u libro lo~ datos
rdmadt,. a el direcmmcncc por h soldnJos p,míopc. en la guerra de intervención
norteamericana.

8.W

�médica 15 h biendo peri dos -no b, tante- n lo que parecía que la id a
e hubic e abandonado por c mpl t &gt; pue. los conflictos político ) d
transici 'n experimentad s en el país relegaron e te senciaJ asp e del
hombr a un gundo o t rcer plan .
Jo é María Pará , primer gob rnad r const.irucionaJ d N u rn
León16 comenzó a propagar el u y e tablccimiento Je cementerj · en
de p blado , y a prohibir las inhumacione n lo templo P_ La mcruda
se fue incorpc rand pauJatinamente en lo· distinto. puebl s del estado;
e r flcjó en la memorias anual de le s gob rnadore , como o cl
ca o del informe di: 1831 del reprt:.entant Joaguín Garcí · en eUa
a nt,: ...no bqya tie111po h{~ar t1(g¡tt10 del ostadri rpte 110 me11te co11 SIi respecli110
cementerio... y agregé qu el cementerio de . rralvo qu daba a di. po 1c1on
para su u o, umánd le a lo cem nterios d l muruc1p10 del alle
de la l ca (h y General Terán), Linare. y Lo Aldama .
1~s .:-i1em ri. s d~ Gohttroo \" de lo avunr;11111cnto del e~cado dt&gt;thcaron un apartad11 a los
ramo. dt alubnd:u.l. vacuna } cemtmcrios. hl gorx..----mador Jo. é i\lru,a Paní en u Memori.1 de
1827 de10 dicho sobre ·alubndrrd lo Mgi.111.-noc: L:s JI/JO dr /o.r 1M11 m dt los 11y1mlo111icnlns sim,prr qt11' se
111m11first, r11 el pmM, ,,&amp;mw m(i rn,edod rr,11,,111&lt;· o rp1du111a el dar 111nmlíall1 r111•11"1 ni!fJl11mm pom to111llr !,l.!
111,dida.r rom·spo11dímtes a Ji11 dr rort,1r ti 11111! J a11xilíor al p11el!!t, ro11 111edim111,11/IJ.&lt; r dnmís J(l(11rros 11rcuan·os:
así /11 hmt ,,, ,ijiraán d,111dn la 111tl)'t1r pmtbo d .m r:xorhll1d J rigi/,11m,1 m la qi¡tlm,ia posada del sam111pió11, 1 ,n
111 nrl11d diJpm/J el,g11/hmo Jf rimdara 1//1 1JJétod11 mmlim tJ 1odn1 M //ll~b/11s dd ,•stodo, mcil1i1Tdote il',1111!111mlr
lo r,mdt1d d, los ¡mdtt'llltJ pt1m fl'tll&gt;etr 1,, 11111/inna y 1di111ml1i.r o /ns 111ti.r 11rm1todos. Por 11/ro portr sr i1111t1/arrm
JJmliJs d, r1111idad 1'11 los p11rl,{¡1s i/0111{¡- 11// /eJ h11hio, rm1 m11, ,r11.,·ilin 1111ufo ,,/ t"cm d, /01 ,ry1111t,111111·11/01 r almldet
_f,1t socorrido la IJ11tJJ1111Ídud t/1 111 ¡msiMI'. 1',mma: } '..rl, prwo.ro _/l111dr, p1uen•,1ti11, r/ n,ás t:•,:t"&lt;·kwlr t!rl mJcl y
de.rol1Jdnr (/111111,~io dr /nJ 1imdns que co11s,1 l1111lós eslrdl',n.f , 11 /11Jlll'f/1/lrd, 110 ho pud1d11 pmpa.~1111&lt; m d utado, ni
011!/ a,1mm1rsr ,·11 tsl,1 mpitt1f.· p11rs a pu11r drl rn,pdin r m11&lt;ro .-or, ,¡11, s, soliri/11 por el .~nbi, nm} J( prti(lrró
extmil, r .-11 el ano ,/~ 1826, 1m ll1;~ó a p11:11d1r e11 1111¡g11110 dr los 1111ios 1¡11t lo n-cih1ero11 J' cufllfl ¡i11m ron1rg11irlo dt
nnrm, &lt;"IJIIS&lt;'T1111rlo J pmpaj!,arlo, )' 10/Jrr lfll /111mo1 ejrrtns q11r se dc!t'r111, ,e 11m·1iln d a11.,-ilm rlt 1111 f,1m/lahrn
prt1thcu, ~ a1111 dtl'/Jf!flf ,ilg11111J.r )!.11J/ns: la //. Ltg1r/;1f11r,1 se dig11ur,i dmrtar ,mm, de ulo In q111•JIIZJ.III por
r1J111~-m,·11I, a}1ror df lll h111na111d11d.
ic, ,obernó del 15 de jumo de 1825 al 17 de febrero de 1827 )' dd 17 dcfcbrero de 1848 al 14 de
i;

en m Je 185(1.
" J1,_-e M..w Para difundió con mayor fürmal1dad l:1 medida de crear los cemcnu:rio. a
extramuros &lt;le lo ciudad, pese a que lo gol 1emos antecesore~ ya habían mamfe:;rado la
import.anda de n,and:ir lo campos mortuorius fuera de la ¡,oblaciones: Cm1r11le1ios: Ll,1(/ dr las
n1edida1 d, s11111,1 111,pnrtn11rrt1 pura In 1,1l11brulad de /¡,¡ p11eblor u el r.d11bkd1111r1//o d, twmllmos a ,xlra11111fll!
a,1110 ll11111m1; ~ Jl/1 rmbargo, dr l,JS m1wad,1J l'tllla¡a.r ,ptt t"óllsi_g11r /1J IJ11111,111idatf ron dirlio f!fühltc11111mt,J dr q11,
rr h,,y,111 ro111,¡,11ritl,1.r todor /01 rí11dmlt1110; y derem1 r}'rhmrlo, 110 h1111 podido M11seg111',-/o rrr los n1,is l1(~&lt;1fl'J J;,f
r.rlado por In mo1rz. ~11 q11r s, (IJC/lt'lllrrm /tJJ hi1bitm1/r.1·; ,,,,, to/ 111oli1•r, 1"11 .-1 1 allt dt la \fott1 do11dr fokm lor
r,-mr1os llrfl.sanns para /,1 n/,m 111alm,1/ di/ tt1111m1&lt;110. disp11Jo la mrpomrio11 de ,1m,'fdr1 tr/11 rl tllftJ pJmxn Jr
mrara bk i11tm111111mlr dr ro11ms de up,110 co/Jln pe111u111eCl' /Ja.¡fll el dí11, r .rolo St mm111trn11 pr,ji-rt,1111e111t
ar,¡{1t11/o.r rl dt r,la c,rp1tol. t los dr las aud11de1 de A-fo1111'11111~/111 y 1)11,ms. Par,, m1101'f/' /(!1/01 los obiliimlof q11t

por r,msa dirha st lts prm11/a11 11 lor dtmtÍs purbloI dd rsta,/o p,m111,rar al ,r,lm t,m s11/11d11hlr d1,po¡1r11111, ÍII''"'"
el ¡pl11mia como 11m,o 111d10 "' q11e la ho,wmhlt l~~u/11111r,1 Jr d(g11or,i dur t1 his ,rpmflJIIIÍenl11s los ,uf,itrios q11r
blJsl,1Ja1 /Jllra lo o/,m n1olrri,1I ¡- s11 mmm•urió11. Alm101w de Gr,/limm dt 182'.

840

La dcci ión &lt;le los gobernanc por manten r lo cement rio
alejado
de la p blacione propicio' fj.11ar 1a
1. atenoon
- ,
.
n ¡ neg cio
u citado en la i_gJ ia a !a hora de llevar a cabo los entierros y en el
cobro p r lrn~arur l s ~cr~mcnt . El ic g bemador Manuel María de
llano n su circular &lt;le ¡u~o &lt;l~ 1 33 di pu o una rie d &lt;' rd ne para
regula~ el e bro ,¡u la iglesia exigía por oficiar lo_ bautizo 1
ca amiento ~ lo ntit:rro ; a&lt;lemá: fue u de
.
'·
prácticas arrr gada a !o
o te:rnma.r coa la , ; ja.
. 18
,
acra.m nto por con 1dcrarlas igualmente
b
a u.JVa •.
El ar~c l Ucgó acompañado &lt;le la epidemia d ·l cól ra morbu d
1833 acont
cido emana rná · t.ar&lt;l •1'' · ' e sa 1oe pot ¡a corre. pond ocia
.
o, t· rnda
mad r de Llan .,. el ob1· po de la d.10ces1
, . ~ray
M ,entre el o-ob
,
1
. o e ana ?e Jesus Belaun.zarán qu e te hecho unió el fuerz de
amba
para erradicar la cnf rm dad · cord aron, pnmero
.
nad autonda&lt;le,
l
,¡ue
, a, cerrar o cem 'nterio I lo templo. ,. tra ladar a I difunt &gt;. de
colera1 afi'lo. ccmenteri e nstruid ·s en l0 ti.e Pº blad s. Esto fue lo que
ba.
¡o a ormula de mee.o y mrm,-e_o dij al obi po:
~-que. no e sepulLe en las iglesia cada veres de pcr ona alguna
ndec?_ra la gue sea, smo t¡ue este ea conducido de la casa &lt;l po~
hab1t.'laon,,~ campos:mc ) in permnir e de sepulrura a ninguna. ni aun

d

e secreto·.

'

corn Por u. p~~ ti obi pn extendió este aYi o a t da parroquia d u
de arca y advtrtJ ~ .' us pr lado cumplir con la cli po. ición del gobierno
epultar a lo. clifuot . de cólera i.'111.icamcme n I
d
extramuro o n s
d
j
.
.
cementerio, e
~
· u caso e crear o mmcd1atament .
d J .Pa~a ntonc_c _la Junta de anidad~t formada durante el gobi mo
e o e aria Para implementó medidas anitar:ia rn lo
. . .
azotados po 1 , 1
E
• rnurnc1p10
, .
. r e e ra. n fontcrrey lo. integrantes de la Junt &lt;l
arudad v1 □do 1a magrutu
· d d el mal p1d
. , nuco
.
a lae
inc mni ron en

- -------

IS Ver el Ir.
- · pe1m /,;s parmq11111r I' c,,pillm drl a!lJdo dr S1m'fl L:011. 23 di: junio d 1833.
Fucm~
\" hiun~e¡ m1111111
~- 1 re ' 0 ,cnl·ral dd I tad d
'
1
·
t
19 \Téase d libro &lt;l l d
1 . , u e uc, ,con. ecc1on: Circulafl:,. Ca¡a -l.
1
,
C
t
octor
lt·man
,
alinas,
.\~,,
t,m.r
s~/Jn:
/;,
riml,ul
21
orrespondcncm entre hrrv Jo,é l\la , &lt;l J
UaJ
, . .
M!trfa d1.· Umo ' h
d d l.
m e - esus e llUJ12nran, Obis¡m de lomcrre, ,, .\l:rnud
1\ 1 \ '.
, ~11 ema or e csr.1do, snlm: In epidemia Je cc"ilcra murbus J "1 •e·
· • case una panc Je 'SL
d
· n. . " onterre1
ec . . \
' e I C&lt;mcspon cnc1a en el \rch.i1·n (, ncral Jd Fst.'ldo 1,
1 . '
21 Jaon: t s-~to~ hclcsiá IICO~. Caja S, c,pedientc 149.
•
e
uevo J.:r n.
ose Mana Para.~ hacia mención de 1- d
gobierno de 1 ?6 18"
b
as 1unm. e . amdad en los mumc1p1u ,\Jemona Je
·
in cm .irgo. l lector Gun.dlez en \ ¡.
\J .,. .1 - '
e la bIeee 9uc ni IS./-?. fl d,
\/
_
· ·•
. ·{~O)· ra11J ,u (11/111r,1 \J{n'fllro11ua
Co,ugo dr fo/11/m"dad / "
o r; ;.111//'m1 /,, pn111rr,1 }1111/a de ,\ 1111idr1d eq1111'(1/n,t, a lo lfllf h,,I' l!1J111/J1J10.r
onn11, o por /IS orlon-r f !11, /11111 T't1lll(Z,, 1 n111ri,m l1Jn1111 l' ( 11rlos · ly,1k1... p.55.

t

841

�anta Catarina: o uenen camp sant ,
.
.
iglesia, pero e te abuso va a
o. e e~ucrra.n los cadavere

orgaoizac1on de un ce111enterio provisional para enterrar a los muerto de
cólera. La creación del nuevo campo mortuorio, que d ató una ligera
cliscu ión con el alcalde por no haber sido avi ado previam nte obre u
formación, e tuvo ubicado al s1fr-oeste de la ciudad por la otra parte del do

a: icolá .. ~dalg : lo tiene al sur de regular con lrucci , n y tamaño sin
qu b por dnmgun aspecto prc ·cnte temore, de ins~lubridad f~ta .
em argo ecenaa y ornato
rque
, . . b.
,
sm
carece de buena portada24.
no cstan icn acabadas sus tapias }

frente afrente del otro ca11rposa11ton.

Pese a lo e fuerzo que clérigo y autoridade civile
emprendieron para exterminar el cólera, el saldo d defuncione a cendió
a 4,741 habitantes 23 · e to según la e ·taclísúca d, la época representaba
el einte por ciento de la población total de nevo León.
xi. te un informe, único en su énero, obr el e tado que
guardaban los cementerios ele los municipio, de ue o León en el año
de 1843. E te documento adcmá de contradecir el supu sro de que en la
mayoría d lo pueblo ya hacían uso de un sitio apropiado para el
de can o de u muerto , nos revela tra circun tancia que lo
gobernadore desconocían o soslayaban; por un lado la falta de recursos
de las parroquias y del ecindario fue una limit.'lción para que l s
muruc1p10 de
ba olo Bu tamante y alleciUo contarari con un
cementerio adecuado: ... ni rec11rso ni esperanza de que lo halla por la extremada
miseria de todos los habitantes. Hubo n cambio otras comunidade que
intentaron conser ar o establecer su cementerio bajo la condicione
que la ley les indicaba:
alinas Victoria: a cxtramuto. de la población. cuenta con un
camposanto de cien vata cuadrada. de muy buena construcción, hacia el
poniente y en el local más a propósito a la . alubridad de sus habitante . .

Pide 1111 i11{i:m11r sobre l,1 1TTJ,r111izyriót1 que sr hizr&gt; de 1111 ce111e11teno prot•isio11nl .rm p,mo ro11odmim/Q.
Contestación: L1111bimdón del w11mterioJ11e p,werto de In)1111/a de S1lllid11d. Puente: i\rchivo eneral del
E tado de • uevo León. Sección: orrcspúndencia de alcalde primeros de j\·l ontcrrey. Caja 1l.
\ño: L833. obre la ubicación de este cementerio prov1 ional., Gonzalitos a emó que el lugar era
entonces la comenzada capilla del convento de Capuchinas, dcspué convertido en uanel de
lturb1de. En la actualidad esto corresponde a la manzana que forman las calle de Arambeni al
ur, ,olcgio Civil al poniente, Ruperto Maránez al norte y avenid:i Juárez al oriente. E l arquitecto
Jiian fanuel Ca as García, asesor de estos npume , señala que la ubicación del cemcnler.io
provisional, egún la descripción del documento de la junta Je sanidad, sería en terreno de la
actual colonia lndependencia: al 111r-oeste de la ri11dad por la otra parte del río ( anrn Catarina) fanli a

22

(rente del olm cafllposa11to (el de la Purísima)
11 b.rtado qm 111,111ifie1t11 el 111í111em de perso1111s r¡ue f11r1u11 nlacadm de la bonuros11 epidemia del róltro morbm,
co11 expresirí11 de los q11e 11111riero11 de dichu mjm11edad t11 lor 16 dütritos d~ q11r se ro111po11e el ntado de r,m'()
f .eón. Fuente: /\rchivo General del Estado de uevo León. ccción: Estadistica de Montcrre)'·
Caja l.

r

De forma similar reportaban el e cado de lo c
. d
...ampazo , onterrev }' VilJaldama
ro en
.
ment no

I

~unicipios seguía cPultando a su, dito,os engl;;~;;:ld:
P ano eran tra ladado lo cuerpo a lo

vecino .

,

¡'º de ]~

ugar o e

camposanto de los pueblos

1 retomamo. el asunto de lo
cem nterio
. .
re petamo la croo l , d
.. ,
pr Y1s1onale. y
desaparecida
, o oligia e su. apanc1on tocaría el turno e ta vez a la
s consttwda por l tr
Bosque d I ' necropo
al
.
ª opas norteamericanas en el
de San 1· I' odg lar /~to Dommgo, juri dicción del actual municipio
co a e os varza.
En lo~ días 19 aJ 23 d epticmbre d J846
fue itiada
Por el b ando mvasor. En la batalla ostenida co 1 la ciudad
.
.
11 e J rrno mexicano en
el puente J L p , ·
nortearn r~:n ~ uns_1ma el ene111igo perdió c~si 1,000 hombres y la, tropa
.
de O tub d a se rehraron 11 Sa11to DoJJJinuo-,
º · AJ poco ucmpo
n l me ,
cuar~el gre alaguel año el ejércit norteamericano con truyó cerca el u
encr en aoto Domio
.
muerto en combate.
oo un cementcno para sus oldados

.
La in
tigacion . realizada, en lo últim
Intervención norteam •
os anos sobre la
encana en uevo León ha
•
'd
de su e tudio ,
f
' n nnquea o el campo
uno de los ) s~s u _nte ' ~oy desemr olvadas y r d cubierta a ortan
'
d aparecido e W11O!UO ma .compJeto acer~a de la existencia
del
c menterio. DJCho lo amenor, transcribimos Jo
com ntario.
referente a
· en Ja voz de los soldados
.
te espac10
Protagoru, tas d la guerra:
e

Sobrr
J
. . e¡ rstr,do ae
los re111mlenns
•• r1 d·
mun1c1pios. 8 ho¡·~, "'
1 . de !t11 n11111u7P"mw
,:s ¡ pueblos de '\1m·o l...t·rí11 ¡ " ''3 \ ' .
'"· ,·uenre: ·e un, Gen ¡ d , 1 ¡· d
·
ano~
saja 32, expediente 520.
era (; •,Sta o de l uno Lcon .• ccctón: Concluidos.
24

=.

"" Cavazos arza, 1. me 1. •Ho11h'sj1Jl'rllrs sohn- lo o11tig11t1 l/111111ra. p. l O1.

843
842

o la

designado ya el terr~o a exLr~::: ~ee~:dp1:d:i n:~Y pronbto por estar
mandada su pr nea con tru . .
.
acwn rum o al norte y
. roco de
. d d
cc1on por el JU z de acuerdo con e·!
Par
esta cm a .
cara

�El 3° Regjmiento de Tnfaoteria con ~ ó un cemenre_rio para los
o ficiale que cayeron en lonccrrey. E un arca cu~drada, simada a unas
yardas al ponienle del camino a lonterrey, y directamente ~ente al
campamento del regimiento (Bo que del ogalar), el muro nene una
altura de cuatro pies, y en el lado situado frente al c8:1npamcnto bay un
pilar rectangular con una cruz encima. E tá cons~do de bloq_ue de
piedra caliza blanca bien acabada. A las 4:0_ p.m., el d1a 25 de oov1embre
se c lebró el funeral de los gallardo 06c1ale muertos, cuyos re ·to, se
habían e, humado de las tumbas de poca profundidad en las cuale • e
habían colocado en el campo de batalla 2º.
00 rumbo al campamento, después de la \7ÍSita a ~fon~erre) qu_e _acaba
de de cribir e, pasé por el campo de batalla, ) me asome al p rabtr que
los perro , lo coyotes babían abie1to m~chas ~mba de po~a
profundidad. El relleno que se hizo para cubnr la zan1a de la Ten~na
luego de caprurn, y en el cual
habían enterrado mucho del cncn1J~o,
era una ma a de bue os r trapo . Lo re. to de nuestro propios
oldados fueron juntos en ~ pequeño cementerio a o rillas d I Bosque de
· auto Domingo (Bosque del ogalarf' .

conteció en la entidad la epidemia d cólera morbu del año de
1849. La Junta de anidad entrevió lo moti o qu originaron el mal en
fonterrey y para sorpre a del gob mador y d la autocidade ~ivilc
qu se jactaban de contar con una ciudad en condjciones de aJub11dad
higiene uperiore a la de otro e tad s, tales argumen_tos se fueron por
los suelo . ,n oficio enviado al gobernador por el pre. 1deote d la Junta
de anidad d ctor Zambrano éste le hizo er el área de la ciudad donde
la epidemi; e pre entaba con mayor fuerza· el espacio correspondió:
...a la pacte noreste, lugar de tenería·, acequia y agua de re~dío cm~ún;
y por la parte norlc en la caU que corre de oriente a poru:me_ hacia el
frente del campo aneo, y por la parte d l ur a la margen 1zqu1erda del
arroyo que corre por este rumbo de la ciudad 28 .

El d ctor Zambrano atribuyó las cau a del brote epidémico:
...a la inmundicia de la

tenerías, } a la acumulación de cadáveres
epultados en dicho lugares, como teatro de la guerra, a los re tos de

lí,

erton Henry, William. Ctr111p(li¡,1dkf!(hesoflbul'1JrVilhAléx11:o.

rr- 249-25()

.

r Giddiogs, Luther. \"kdr/JtS oJ the r,J111paig11 m ,mrthem Mi.xiro i11 eighlm~ b1111dre_d jorlJ s1x and _smn, l!J
al/ r1Jia:r nJ the Pirst Regj111rt1t l!f.Ohw f '011111/em. pp. 237-238. Referencia de Libros proporctona&lt;los
por d inve. tigador Raúl 1~~'.ez. E~ero de ~000
. .
,
,
.
Los dijrm,tes pJ1rhlosy nmmaptos de 1\11t1'fl Leo11 r(portm, /,, ep1dn11~1 rlr raler~ qflt padecen.. 1850. Fuente.
Archi O General del Estado de ucvo León. ·ección: .onclmdos. a1a 37, expediente 624, 421
fojas.

!l\

44

animales in epullos, y a la cxisrencia desbordada · de u corrientes
naturales poco a, istidas; a la presencia del camposanto central, y a la
e rdillera de muladares por la parce sur de la ciudad, cuyo. becho a la
vista nadje podrá desmcntir2'1.

La Junta de anidad recordó al gobernad r una en e de
prevencione c mo meclida d eguridad inmediata ante la invasión del
cólera, entre ella, las má imp nante fueron la limpieza de las tenerías,
la reno ación del agua estancada, y la limpieza } recubrimiento con cal
del camp amo para evitar que la corrupción de lo cuerpo dañara al
vecindari que ya lo tenía rod ado.
J cólera de l 849 d t rmin ' la clau ura del cementerio de La
Purísima y 01illó a construi r uno nuern bajo el cuidado y orientación de
dicha Junta, ,, o,i/las de la rapital por la pa,te Noroeste donde quedaron
epultado los de graciado por I cól ra y todo lo muerto~ d la
ciudad, por más de cien añ s "1•
2'l

//,ítk111.

.1C1A11tes de q111 ro111mzam ,sta pidnmfl /,, .f1111/a dt" mudad prondmaó q1rr Jr hiciera 1111 ümtpo.rm1l1, 111tt1'0,
porq11e el q11e /,(1/,ía rm 1}11/J' jXt¡He11n, hahtfl s..nido lfl'illla r11io.r ¡ ulah,1_l"tl dmlro di /,, ri,idad, p11r.r est,1h11 ,1 la
espalda de la cap1l/ito dr / ,11 P11rínil/f1. Guerrn, Í'rano co. / ,IJS ntidims 1 /,1.r ,·nji:rmedodes dr '1r1111trre¡.

p.112.
1Jf1 b&lt;!)' 1íll1111a111m1t- J' t,m ct1paz par sr, 11/11111w11 qm· p11tdr n:áh,r c,ulJr&lt;'rt'S por n111r/Jl1.r 1• dil(l/ados a11os.
fit!lá11dole sol,1111e11/r flqm/1,, hm11os11m r¡11r ,, rslt1 rl,m de JJ/0llllf1tr11tos dm1 ,,r/,oks rk calidad propia, q11, JJIIIY m
hm•e se rmí11; /J/lcS q11, tJM ¡-,, ro11m1zml11 ill pla11lt'IJ. :--.o t.f por dm11JJ drár t¡llt a,111 f/1 ,•I r1111pos,111lo o
cm,mlai/1 011lzg1((1 r, s1)"ll,111 a1í11 mdtÍl'rrr.r di partimhrrs, pnv p,m1 ello timm &lt;{He 111/tf/drtr 1111 i111pHl'J/Q
etla/ilerido por la JlljJl'1711!7dnd que 1im1• a 1i-do11dcor m hmrjiri1J a ki COll}IIJ//dad. ,\rch1vo General Jd
E tado de N uern Leun . .\lemom del \ vuntamicnto Je i\íonrerre\'. 1852.
Este cementeriu fue conocido romo Pa.ntccin :-lunÍC"lpal # 1, 1an~o r~tc p:imeon como lo~ que se
con uuycmn jumo a el posteriormente, abarcaron una xrensíon muy amplia del cenLro dt&gt; la
ciudad: al 11orte t"Oll 201. ;2 11I1"/ros a c"llli11d,1r ,1 /,1 c,11/r de ft1p1(1, al 111rro11 !8~.60 r 1.11 p11111mtt m11 3-1-9. J8
mehvs a col111dar a la ü1'lt Brar/J. Estu,·1emn n uso hasta qu el gobcmadnr Raúl Rangcl fnas
desti~ó lo terrenos de lo pamc.:ones ~11 scn-icio dt: la 1:ducacir'in públicn del esrado, en cuyo
espacio ~e constrnyó d Centro f•.scolar Vcnu aan i Carmnn, t¡ue incluyó la ormal Superior, un
jardín de niiio~. una primaria, una sccundana. un gm111,1 10, una albcrcn, un cam1 o dt bc1sbol
infantil, un edific1 &gt; de actos culturales v un parque público. rueme: Periódico ( lfícíal, decreto 29,
miércole. 14 de en.:ro de 1959. ,\ partir de b publicación de esre dccrem, el gobernador Rang:el
Fria dio un plazo de norcnta día, para tiut lo~ deudos pasaran a recoger los resto y reubtcarlo~
-si así lo J ese:iban- en d nuern pameon municipal Je :1\'cruda 1.mcoln (Pamcón an Jorge); de
no reclamar nadie los restos pa ·arian :tl rn,,1rio mumcipal del nucrn pantcon municipal. En la
sección Presidencia J\1urucipal, asumo: Pameonc , dd J\rchrvo del Esradu, e con~cn•an la, bstas
con _l~s nombres dt&gt; los difumns que pasaron al osario municipal. Para no perder la memoria
histonca del u o qut: ttffo el sucio I d cspac10 del lugar, en el ' emro Escolar \ enu uano
Carranza., a un costado de l.i Normal , uperior, ·e ccmsc.:n ,luna plaza yue dice: L-.11 .\lm1om1. F.n uk
l11gar es/111•ierrm 11/,ic,1d1,s los pa11ko11r1 1111111iripall'S desdf d r[~lo .\"l.\" b111/r1 el ,,,ia de 195-1. /.,,, ;111v:11!11d füolar
que 1111//r J/1 inMigmáa t11 ku ,,11/,11 q11, ,;/11,ra oarpt111 rslr .rdifJ, pIs,1 m11 rel'm//1711 ti po/n, d,·I p111,ufo. R.
Ay1111/r1111im10 196-1 -1966. ,\o,.irwdmdr 1966.

845

�Con la ayuda de lo doctores Jo é leutcrio Gonzál z y Carlo ,
ala el cementerio quedó e Lratégicamente bi n planeado.
eligió
ubicar el camposanto en el p1111to que está marcado hacia el puente del ca11Ji110 que
conduce a Pesquería Grande pues en canYJ .funeral podrán co11d11cirse los catláJ1eres.
on este acuerdo . e delinearon cuatro manzana de terren ,
verificándo e la bendición del lugar n ago to de 1849.
El nuevo campo mortuorio entró a uplir l ervicio de la
necrópoli de La Purí ima de modo que en aqu 'I continuaron
fect:uando la inhumaciones. in embarg , mese después de su apertura
murió el gobernad r Jo é aría Parás, quien r cibió cri tiana ·epultura
en la catedral de Monterrey31 • El suc o, retomó la costumbre d los
entierros en los templos, con la difer ncia de que los qu desearan ser
enterrado con pompa en Uo o en el cementerio de La Purí irna e
\ ·eron obligados a liquidar diez pesos, e decir, cinco pe os má que la
cuota fijada para lo entierros en el cementerio nuevo 32 .
La 1 gi lación en lo asunto · público se mantu o inestable
durante el iglo XL · mientras la fuerza liberales y con erV"adoras no
re. olvieran us conflicto e interese la ituación política de iéxico su
leye
e m dificarian cada ez que un u otro bando asumiera la
autoridad del país. Por la misma situaci ' n lleo-amo a encontrar órdenes y
reglamentos obre el tema ya sea de tendencia liberal o con ervadora en
lapsos cortos de tiempo. En 1856 e publicaron los arancele para la
práctica de los bautizo ca amiento y ntierro que regían en 1 s
templos de la República exicana de aquel año. Las última págtna de
est impr o asientan el rrmcel de las parroquias de 11e10 uó11 y Coahuila
1

ma11dado obsef7Jar por el ilustrísimo Francisco de P. erea de acuerdo con el señor
gobemadory comandantegmeral Santiago Vidattrriu. Conforme a la legislatura
local, la costumbre d los entierros a babia id erradicada por el
ntonces viceg bernador Manuel María de Llano eo 1833· por lo tanto,
e concluye que po ibl m nte la dispo ición de regular en los templo el
cobro por oficiar lo acramencos n u o León
mantuvo sólo
&gt;1 I Ionr,u F1í11,·bm de do11 José Maria Parás. Archivo General del Estado de

L

uevo León. eccion:

Concluidos, caja 36, expediente 616.
-ii Acta del Avumamienm de Monterre\' del 7 de febrero de 1851.
rchivo General del Esi.ado de
l uevo León." ecoón: Corres pondencia de Gohernaclore , gapi o Treviño García.
aja 1. Años:

t85 l-1852.
En la catedral de Monterrey, como en el resto ele h1s igle 1ns mrucanas, el arancel \'ariaba
dependiendo de la condición de la Rente r de su nece idades, por tal mo tivo hubo una tarifa
distinta para oficiar los casamiento. de viudas lo entierros con mi a sol mae y vi¡Qlla. por
e11:mplo. Fuente: Archivo General del E. cado de ue,·o León. Follcceá;i aja 86.

13

846

durante el mandato de aquel liberal
al
.
de la Iglesia de cobrar po t d
y ter~1mar . u period.o la prácáca
r o o e r tomo ya
.
mandato tuv la uficicnt co
. .
'
que runguna orden o
. . .
nve01enc1a para re P car e.
J\ cliferencia de los arancel d 1856
Comonfort decretó la .Le ,
. .
' me e después, Ignacio
d nero d 1857 En diJhpacli~a el e.~t~l~lec11111ento_y 11so de los cemmten·os el 30
·
e a
pos1cron e e t
l
Comonfort decidió qu 1
. . d
on emp an notables avances.
as n tmas e defun · ' f
•
una autoridad CÍ',.; 1 lo que d .
di
cJon ueran registrada por
v.u,
e mme ato
cli ,
a unto del hombre
•
b
conce o otro caráct r a e t
· m em arg dada la t d
·
··
pre idente, p rmjtió 10 , enu·
'
en noa emiliberal del
erros en 1o templos .
muertos
fueran los presidentes de ,a
' repu
. 'braca ,os
' ar?-ob,sp
te~pr y cuando
lo
. .
b.
1111mstros de coites extrmyera/ ~.
'
"
os Y o upos _y los
La revuelta que causó promulgar la
. .,
los con ervadores aun
11 lib
onst1tuc1on de 1 57 entre
n aqu o
erale 9
.
b
desencadenó la Guerra d R f,
u e ¡acta an de crlo
.
e
orma o de Tres A.ñ
1
conflicto l pre ident B . J ,
.
os. n a etapa del
.
eruto uarez d1et , la Le
pn ando a la igl ia de todo 1
'1
~
• es de Reforma,
despojándola de u p
. d de con~o que t nía obre el hombre "1
ropie a es í nquezas
·
entonce en poder d 1
. , J- ,
que entra11an a partir de
a nac10n uar 2 t bl · , 1
Regí tro ivil el 2 de julio d 859 • : ~ ec1~ a Ley Orgánica del
mismo año, su gobierno ded:ró //; :esae lDln~diato ~l- 31 de julio del
ce1JJenlerios )' ca1J1/&gt;ora11tos
dq
. t~da mten1e11c1on del cletYJ en los
. .
r .
. on e te ecreto e meo .
1
.
adn1101 tración d las autoridad
. ·1 ]
rporan a cwdado y a la
México, re tringjendo a la I l _es t1v1 es, o panteones o cementerios de
.
g
e control obre la muerte
E
tablec1da la rden del 3 l de • li d
·
el gob rnado1· d
T ,
¡u
e 1859 del presidentejuár z
e uevo .,eon y
h il
.
.
,
cerrar nuevamente l
. d oa u a anttago V1daurrj mandó
cementeno e La Purísima
h.b .,
en lo templos in ·
·
di . . ,
Ypro 1 10 lo entierros
.
'
importar 1a
t1nc1on
,
. d
fallecida y af uera el cadárer del obemador o
. o car~cter
la per ona

°

l

'ª

se llegaba a re.me/ar /4or ,.. /1i bf
, del inw110 ohtSpo,J' si tal t11andt1to no
~r
· ' 11~,a ,es pagana11 una 1, lt di -¡
pal1es igualespara la insh71rdó•,p ..; .· I C , 'l~tt ª. _r3!m . pesos destinados en
'' ,.,JJa!7a)' e o,euw
ll"I.
~
• • ~ • ·1m1· .mo 1.d aum.
~ ~or con igu1ence, el alca lJ
o temo, &lt;1rtímlos 7 ¡ 8, Jo si
para los sep11llados e11 el s,,do
a111oridt1d p1íb/ira; r c11fr111rt.r se
P':smtorla.

~

de \!oncerre\ Pablo 1&gt; •
•
ientc· \
,
. . ( e arrcno, dictó en I Bt111do dt Po/ida Bum
d11m
pm111ftda.r 1,,s exb11111acio11rs dt cadát•m, ar1k.r de awiro mios
har,i r:11 los pq,11 es/111•1tron fil /;~1.,,dn, r.w,pto ti caso m q11r lo eXÍjt1 la
,wuic,ones 1/111 mrl1t¡11m los .fam//11/ims 111/diror (/lle df/Ja1t

pi; ~~

b.rlmtdo
prohibidas fa s III· l.m111ac,011u
·
la
k
dr r,uldt•errs dmtro d,- los fe,¡¡ /4 r '/i
.
35 IJ ~o~~da. A/011!,my, llot '/fl)Jbre 28 de 1857
,p o., .ro o se pmmhro11 m lo r11ccsim, /,11 q11r

Penód1co Oficial del füi.a&lt;l o d ~,

. . 1.., de agosto de 1857.
uc,·o Leon.

847

�autorizó entierro de pués de . p dir su decreto, como fue el ca, o d l
pr bítero Jo é Maria de la Garza Maránez, guien qued' epultado en
una bóveda del c menterio de La Purí ima de pué de que el gobernador
con intiera e te acto n un escrit que envió al alcalde de la ciudad 36 .
En el año d 1862 el g b mador idaurri expidió I Regla111ento de
e1J1ente1ios. 1á que un reglam nto pretendió fijar la tarifa por la renta
de fo as del cem nterio ya a a plazo o a perpetuidad. ntre otras
cosas dio u con entmuent para que .la per ona intere ada en
con, truir u rnau oleo eligi ran el sitio que má l s agradara del
terreno p ro ólo lo podían hacer en aquello cementerio que no
tuvieran organizada la área d u interior;;_
La di po ici 'n no ino má que a incrementar la mala fama que
e cargaba l panteón municipal, que ya d por í daba de qué hablar
de de u primeros año , tanto por el d ord n y comercio a la hora de
enterrar lo cuerpo ce mo por la insalubridad generada en el 100. n
ste último a pecto el renombrado doctor Gonzalito hizo aber en su
m mento que las fo as tenían de profundidad de tre a cuatro pie
cuando lo acordado por la ley era d sei pi , d talle qu permitía dejar
lfüre la emanaciones de los cadá eres.
Llegó a un grado deplorable I e tado del cem nterio municipal,
que la comunidad católica exteriotizó u qu jas al cura d la catedral
Rafael de la Garza epúl\'eda. E1 canónigo dirigió un par d mi i a a las
autoridade re ponsable del cuidado del lugar; en ella reportó la
pésimas medida qu seguían al enterrar los cadáveres: que hacían la
fo a de manera que ólo cupieran los cue1pos, y al final la tierra quedaba
amontonada obre lo epulcro ; hizo aber del comercio formado
adentro d l lugar pues por nterrar a lo difunto a ma or profundidad
y/ o elegir el itio de u agrad lo familia.re, del finad tenían qu
desembol ar una cantidad extra al pulturero; e cribi ' que l hecho d
tener un sólo trabajador riginaba otro problema igual d
ave: lo
cadá r se llegaban a juntar y lo deudos tenían qu e perar ha ta qu
una f; a se cavara inclu o -dice en u carta- hub oca iones en que se
quedaban los cuerpo in ent rrar toda la n ch de 1111 día para otro porJaita

orrespondcncia de alcaldes pnmcrns e.le ~lontcrrc)'.
Est1do de ucvo León.

¼

1

aja 46. Año 1859. t\rch1vo General del

ección: Circulares. ,\ño: 1862. Archivo Gem:ral del E cado dl

4

uevo León.

de brazo/~. Por último el cura Rafa I de la wrza epúlv da, argumentó
en u escrito qu el cement ria p r&lt;leria su carácter d lugar agrado j
eguía en esa c ndicione tan lamentable , motivo por el cual ioj óa a
lo re pon abl a que vi itaran I interior del cementerio) comprobaran
lo que d jaba dicho en su carta.
. El juez civiJ Antonio Tame , no dejó de contradecir y ju, ti ficar
las accione, qu I prelado r probó en u carta, pu , el señor, e c1ibió,
taba mal informado. En u conte tación el juez estuvo de acuerdo c n
la deci ión del epuJturero a la hora de juntársele , ario cadáveres y de
sepultar prim ·ro aqu Uo, cu rp ~ de cuyo familiar· hubo recibid una
gratificación mon taria· de , igual forma re. ultaba compr n iblc
-a entaba- que el trabajad r cobrara uo extra a lo deudo, cuando lo
entierro fueran en la noche n hora de de cans , ) qu la retri/J/lció11
a11t1qHe J11era de poca i11¡pottrmria, 110 se rolllpara con lo q11e la iglesia cobraba m
ohYJs tie111pos- los mtie-nr;s et1 el re1J1ente1io se cohro11 a 1111 peso)' a kJs pobres 110 se les
pide nadan.
En cuanto al as o del panteón el ~ ñor Antonio Tames
a e!!llraba qu é te e encontraba en mejor e tado gu ante qu ya no
era el bosq11e de espi11os qu le fue entregado en 1861 por el eñor Orozco
q_ue para limpiar y despejar el lugar tm·o q11e eJJ1plear a toda Ir, p,isión de la
cmdad por 1anos días, _y qlle eso lo podía co11Jprobar co11 los señores Juan Tat11es,
alcalde de esta ci11dad, don u1cr1s Glf(yardo, el caho de presos 1"icmte GarríaJ' otros
lllÓS.f().

:°.

~pué de e t'l leve confrontación ttanscurri · un año para que
el muruc1p10 de Iomerrey verificara lo que r almente ucedía en 1
~ m ~terio. Di pu o el alcald enviar a la comí ión de p licia y al
mgeniero
d la ciudad para cumplir con el encaro-o
d ,,isitar el lugar\', de
.
b
cerciorarse de la forma cómo e efe tuaban lo enti rro . 1 término de
la diligencia oficial remitieron un reporte d nd efectivamente
comprobaron, entr otra cosa , que lo cadávere no eran sepultado
con la profundidad adecuada, .ino gue la tumbas eran ca,·adas co11 1ma
vara Y 1111a tercia. s1!ficiente pma qNe los 111ia.r111as se lrt1s111itan a la at111óifm, e

lil h.l_rall!inigo Rq/í1d dt la G11rz.a \'ep1ílredt1 p,dr se .wlrmn11171 l11s t1rl11tmm·datlrs ,, rl 111,rl esMdtJ dd cenm1/mo.
Archivo Gent'rnl dt:I fatado dl 1 'ut'Yo l..eon. cccion: C&gt;br.1~ Públicas. Año 1 64. ur au!tí1't:m r/t"
,¡urdan si11 mtemir 11_(ailt1 rll' 1rp11ll11n:m. Ídw1.
19
E~i11ez dnl' I11101110 ., rlfl/tS rupomft ,1/ (//1/fÍIIÍ¡p R,Jji,,·I tlr In ( ,orza .l'rpliln d11 snlm el estado dd fflllt'll/rrÍo.
Ar~hivo Gen.:r:il del h . tado de ' uc,·o León. Secc1011: Obr.1s Pública . \ñn: 1864.
•111

lbide"'.

849

�, al re ideme del Con jo de
. .,1
sta not1oa e entrego p
.
baro-o con
infestaran el espaao .
\ mentara al re pecto; m em o '
.
alubddad Pública para que reg 1-:Urero' que sí e autorizó no sabemos i
•ón del ayudante del pu
cxcepci
.
. , d
li era
rmas realizaron.
. aron susC1tan o e g.
tale no
'
.
· rnpo conunu
'
,·
Al cabo de cierto oe
.
.,
r part d lo c1 ngo .
d
lo y re 1goac1on po
I
rencillas con mue tra e rece .
do canónigo Rafael d a
rza
mo fue el ca o del m nc1ona . . ·le el ju z civil la lla es del
~ úlveda quJen al momento de ollc~taruc cuand e hizo cargo del
P enteri~ aquél negó tener\~ y alego q ' ara concluir dijo que el
cem
a le di roo herramienta alguna, ) ~ p . lo tanto a la iglesia. En
lugar nunc
d ' bendito pertenma
l
'IJenterio por ser un lugar sagra o)
di de un oficio, prorub10 a cura
ce, b d 1866 el gobernador, por me o . J de consideración el mí,nero
octu re e
bl
d elo porq11e swwo
·
d f.
de la Garza epúl da do ar a u ,, i11s ortable el rrpetido clamoreo e as
de personas que diariamente mueren, se ha~,a qu? la deci ión del gobernador
s42 El canónigo argumenta a
el tocar la campanas era
ca111pana ·
·
cur •os ya qu
había dejado a lo tern11o
~:ten r, iogre os, y speraba que ;~~
uno de u, pocos m e ~ d
, l 43 terminara el mandato o c1
·d mia e co era
de aparecida la epi e
dl
•
.
l L v General e
referencrn.
_ d 1866 entró en vigor a
1
.•
En el mi mo ano e
un buen número d dispos1oon s
d dicó ntre otra co ª
-011 1 nte en la
Imperio, que e
. .
de lo cementerios. Por con lben torno al e tabl cu:ru:~:edor del ce11Jenfe1io se ab~era11 calles de cuarenta
ciudad acordaron que
. z,efltilado el lugar .
111etros de anch11ra para que se ma11h~v1era unicipal ya staba cercado de fª'-ed : e
Para 1870 el cementeno _m. /.
d 4, con el incoo eruent e
d hacer diflctl O entra ª
l C atto
piedra ¡• tenía p11erla capaz e
p raran en dicho ue o. u
carec~r de árbole y arbu to que pr do d I e tado de abandono en el
,
·d el gob rnador entera
añ
mas tar e,

w

º'

. .,

v:~

:in

d
ue\·O León.
h.
General del Esrado e
d. ·ms dt k1 ci11d,1d. re 1vo
66
11 \.fod11 dt dar sep11lt11ra a los m atd
. eros e.le Montecre,. no: 18 .
• -.
.
ondencia de alca! e pam .
',:caon: orresp
. . . E11 esta or,mó11 los ,1111e11os
' 1·b.d
morb11s ,mahco. . dd
•i e111.
l.
d d sufrió ,111 ,,mro azole de tiikm
,
. d. tos La )1111/a dr ,\c1111 ,1 , q11e
11 l:,,11 l)(/11bre de 11166 a a11 ~
.
((11/íÚlfll sin past1r ti los p11tl1los ,nmt' '.ª .dim trer t711r sr a111aliZfm//1
en msa de "ºs mrses
'd
s ¡11r tnmo Ju, ·rº
I I
..
n'dad mtrr las ,1111cbns pron c11na ,
u
J. ,. cAfflíral. mmdinr t 1110
/ 11nv11 ,1119' poros &gt;
1
·mto1m•s se l''1a111o' dt I l1•1t11t
)'
'
b
t
a esparoas º' "' ..
d
1
.s . ·
• . -t1r el rastro 11m1/11 rr que rs '
. ,, J qlle prot·oca za11m os.
JI , , de \o11t,1 Luna, er,,.
. d'f'OJ ¡/ aknnt,,m,aao
las ag11t1s "e ,'1 TT{f)fl
•
d' I ,,, dudad 1 q11t es 1111 1ira '
112 113 \. rchl\ o en era1
11 "'
"
· q11e e·slá 1111m 10 0 .d.
•
t711e pm1'fJw
t I no
s ~ !.JJ e11.fer1md,ules de 1o11 tr,"""'
.. ,. PP .
.
• El ut ·no Los me 1ro , '
1
Gonz:üez,. o e e e ;
. , . · nlud Añ&lt;: 1866.
vo l..t!on ccc1on. , ·
. d
.
1
e.le\ F.!.rn&lt;lo e
ue
d ·
de ¡ 66. ctu:il1da es.
. !.dad de Hmilrr,ry, Archivo
41 Gardn de Alonlt"!1• 14
1110s dr la o,ln11111straflÓTI d( esta 11111111crpt11 \ - . 1870. .
45 Ale111//ria dd rswdo qlll' e¡,a
11 1os_ra ·~cción- Estadísticas de 1ontcrrey. t no.

e:r"¡,°

General del Estado de . "uevo ..con. ~c.:

'

.

850

gue se hallaba el lugar, d ciclió d stinar lo ingre os obtenido por
cementerios en el municipio, en el embellecim.iemo d I campo mortuori
y en hac rle toda la mej ra nece arias 46 .
... n el año d 18 O e aprobó la con. trucción de un nuevo
cementerio contiguo aJ qu exi tía 4 . La razón d que ya no era po ible
enterrar má cadávere en l panteón municipal pr pició de tinar en la
primera etapa de u edificación la cantidad de 1,300 pe o , urna
destinada al pago de lo Lrabajadore, y a los illar
labrad ·. e
esp cificó gue en el nuevo panteón e efectuarían las i11h11macio11es m la
tierra o lo que l'll/gamm1le llama11 landas resen'tlndo el otro expresa111ente pare,
mo1111mentos.¡¡,,.
1 hech de hab r t nido nt nce la ciudad dos
cementerio no fue moti o para b tacuJizar lo entierros en los t mplos,
aungu dar e tá que ya no eran realizad · c n la frecuencia
aco tumbrada· el núm ro de e to se limitó y ól aqu llo que pagaban
la multa que p r ley
marcaba, tenían e e privilegio. Tal fue el caso del
eñor Patricio ~lilmo quien tuvo a uno de su familiare epultado en el

Tmimdo 110/itia d C Gohemador del estatÍtJ de abandono m q11r se halla el ca111pnsa11to de esta r,,pital, se ha
srnido dispr,11er m ammlo de u/a jaba q11e por co11dur/q dt 11sted se indl, al R. A,pmtanJimln q11e dig1wnmte
pre.ride, ro,no Jinrt el honor de homfo, por,1 q,~ elprod11do ddfó11do dt cr111rnterio1 q11e 111nm1ob11ml, i11gn:se a la
lmwria 1111111icipnl al . J11ez. regis/n, dtil de uta ri11dod. .rr imierla e11 ti ol¿¡eto a q11e por ley está duti11ado,
promrondo etnbellecer en lo 1111Íi posible el ammlerÜJ dt q11e se trata y h,uer/, todos ln.r mejorias 11errsari"s.
l11depe"'kndo. ,\lonterrry, 26 dcj11/io de 181-/.. AJ oleo/de d, esto arpito/. rchivo Jeneral del E tado de
ue o León. ección: orre. pondencia de alcalde de Monterrey. , \.ño: 187 4.
4~ En uta rapitnl mi )'O 11eruono t11!a11rbar tipanteó11 oJom1ar o/ro /llletYJ porq11e ti a111111'11to dt' In poblnañ11 )'
co11sig11imle111c11k el alto 11IÍ111em de dif11nrio11es, 110 pm11itia la ro11¡pleta exti11rió11 de los cadára'tS. El
l!Jllnla111imto aprmmi mediaJJ/e !ll.f 011/onzacinnes del gobirmo tJ titabkcer otro co11tig110 al que r,..i;tia, O)'mdo el
dicta111e11 del Co11.rtjo de Salr1bddad, sobrr las pfl'amaonts q11e deherú111 ohsrmme aji11 dr co11m1·ar la higimtJ
soluhridad p,íblicn. rchirn eneral del Estado de , 'uevo León. lemona del Gobernador Gcnaro
Garza García. ño: 1 ' 3.
~ En Cabildo ordi11ano de e.rftl jecho aprobó 111 I l. .·fr1111/,1111imlo de es/o dudad al a(1ferdo siguiente: El dtpóstM
de 111il tresaentos trr111la y dos prsos se/mio rentoms qtJe e.&gt;.i.rte MI In tesomia prottdente de mJ1e11ft1ios_J' liemu y
ag11a1, del r11t1/ 110 p11rde rl o)lflllf01111t11Jo dupo11rr, sr 110 tS prel'ia ,111lonz.aaó11 del .r,tperior,~obitmo del estado, se
im-rrtirá e11 /ti ronslmmd11 de 1111 1111em rtnmrterio co11tig110 "I qm· t1r1T111/nm1k txisle, rl mol se duti111mí p¡¡ra "1.r
i11h111nado11u que se l'ffijiq11m m /,1 tie,ra o lo q11c m(e,1m1mfr llo1J1a11 la11dt1s, rr.renw1do rl olm e.,prrsa1J1enle
P"'ª mon11111 11tos. /&gt;aro rslt ,e,t1.rlo sr ru¡11erirá elpm11iso correspondiente i11rb1)·endo m él, 110 ;ó/o la m11tidad q111'
ad11ohnen/e e.,iste, si 110 ta111bii11 lo que se t~I)'" rrct111d,111do hasta el co111pleto dtl pres11p11esto. El C. llralde de
e.r/,1 ciudad quedafomllado paro l'I /111m 111a11e;o y dirtdh11ció11 ti. di,-/xJs.ft111dos. ) · tengo la ho11ra de i11serlado a
111/ed y de .r11plicarle le d nimio .-011 il . Go/lm1ador am.rtit11ri011al tlrl estado para q11e si lo t111irrl: ,, bim se
sin·a otorgarle III 11,perior aprobario11. l..ibrrtad ni la Co11stit11rio11. Alo11temy, s1ptifllllm 27 dr 1880. Jacinto
Colindo. Archi\·O eneral del Estado de ue\·o l .eon. cción: orre pondencia de alcalde de
Monterrery. 1\ño: 1880. Para enero de 1882, las au1oridade de Monterrey, solicitaban al
gobernador, la canadad d 1500 para concluir con el establecimiento del nuevo panteón. Ard11vo
General del E ta&lt;lo &lt;le uevo León. ección: .orrc~pondencia de alcaldes de Momerrev. Año:
1882.
-11,

851

�e~ con ento de an Franci co de de el año d 1862 y olicitaba la
exhumación de u cuerpo cinco año despué 49 • Otra n ricia con ignada
fue la multa de ochenta pe o que d po itó en la te orería municipal el
albacea te tamemario del pre bítero arcediano Jos , Ángel B navid por
permitir que el cuerp del el 'rigo fu ra inhumado en la catedral en
octubre d 1881 511 • Como último ejemplo menciona remo la petición del
c merciante ederico Palacio al gobernador para que el cuerpo de la
eñora María del Refugio Lóp z qu clara epultado en la catedral de
Mont rrey; Ja olicitud se aprobó despué de que eJ intere ado pagó de
multa lo cincuenta pesos indicado para e'te tipo de acto e peciale , y
d c mprobar e mediante el certificado de defunción qu la per ona
falleció de enfermedad no contagi sa en mayo de 188951 •
Once año de pués d la apertura del egundo cement rio
municipal el ayuntamiento juzgó nece aria la a11¡pliación de los panteones y
acordó la construcción de tmo t111evo al poniente de los a11ti0f1os en el r¡11e se

emplearon mate,iales de !J1Je11a calidad y quedó tem1i11ado bcyo el 111ismo orden y
co11s/111cció11 q11e aq"el/o/1. Con este espacio ya erían tre lo cementerio.
de la ciudad registrado en la memoria de gobierno de 1903 con el
nombre de Panteón M1micipaL guido de u respectivo número, e decir,
1, 2 y 3.
La proliferación de lo cemenr rio condujo a la creación de un
Reglamento d Campos fortuorio para la municipalidad d r fonterrey
en mayo de 189253. Igualment la inguietud por conservar el buen
aspecto y embellecimiento de I cem nterios Uevó a los adm.iniscradore

l'I Dispoue rf • Go/Jemodor ljlle Q/(lrg11, J(j/fd pen11iso ol C Francisco Garzo T m•iño pOfo q11e exhlltllt rl
codá1-er de 1111 11i110 de do11 Patricio .Ui/1110 (}lit s, mr11e11tro stp11/todo m rl e..wrmrt:11/0 de Jan l ·rrmrisco dude el
aiw de 1862, ro11111111cm1do é.f/11 disposidón al l""Z. del regulm citil p11m su ror10fllllimlo. flldepende,uü,.
DidenJbre 14 de 1867. .Al C. Akolde 1° denlo cop,ta!. Arclmo Gc.-oeral del Estado de uevo León.

ección: Corrcspoodc:ncia de alcald · de J\lontcrrev. ,\ño: l 67.
1ucy León. · ección: Juece~ de Letras Testamento .. Año:
1 81.
51 Archivo (,eneral &lt;lel
t:ado de
ue,•o León. 'eccióo: orrespondeocia de alcaldes de
Monterrey . Año:18 9.
; 2 ,\rchivo
eneral del Estado de ue,·o León. Informe del R. •\yuntamiemo qu rinde el C.
1 renw púlveda, año de 1891 y 1892, leer la introducción y obra públicas. hn el rubro &lt;le
Poli11a, asentaron: se prohibió lo rrmd11cdó11 dt .-11dátefl'.r m wchesJ' tro111ios duti11ados 11/ senicitJ p,iblito. ( rra
de las mejoras reportadas eo la ciudad en el cuatrienio de 1891 - 1895 fue: """ ji!lco paro
r1d111immadón de p11nlt11ftu. \rchirn .:reneral del
tado de uevo León. 'ecc1ón: Obras Pública .
ño: 1 95.
;J Ard1ivo Gt:neral del Estado &lt;le ).!uern León.
ecc1ón: 'orre p ndencía de alcald
de
Momcm:y. ,\ño:1892.
" 1 \rchivo General del Estado de

52

del lugar a llamar la atenaon de lo propietario, de las bóvedas
de truidas o dañada del panteón número 1 para que las repara e115-1.
on re pecto aJ establecimiento de cementerio. en I pueblo d
uevo León ob ervamo que el interés por crear e t
espacio se
incrementó en las &lt;l ) última década del siglo XTX. Lo. propietario. de
hacienda y los grup de vecino d las rancherías y eji&lt;lo municipal
reconocieron l daño que traía a la comunidad tra ladar lo cuerpo de
lo difunto al pant ón má cercano o aJ de la cabecera municipal,
generalmente localizado a var:i s kilómetro de distancia. Lo prolongado
del recorrido, hoy realizado en un mínimo de ti mpo gracia a la
modernización de las yfas d comunicación y d lo. medio de
transporte re ultaba er considerable i tomamo en cuenta que el
trayecto se hacía a pie, en carreta y expuesto a la inclemencia del
tiempo. Lo peor del asunto e que con la demora el cadá er llegaba
de compuc to y i el difunto moría de nfi rmedad c ntagiosa Ja
comitiva corría el rie go de contaminarse por no darle cri tiana epultura
con pr ntitud. P r e ta razones la gente
unió para c. tablecer su
cementerio a di rancia más coita de ·u poblado , coa recurso
propios y así evitar lo incom enientes qu ponían en rie go la alud de
las familia .
Lo gobernadores recibieron -y en la mayoría de lo. ca os
aprobaron- la
olicitude
para
tablecer panteone
en la,
congregac1one de lo municipio, ; entre ella figuran la de la
congregación de an Antonio n China, .L., en el año de 1880.
Po teriormente se incrementarían las p ticiooe y obtuvieron la
aprobación la Hacienda de guafría en J\.podaca en 1890 la Haci nda
del Peñuelo en 1891 y la Haci nda de .Margarita en Galeana, en 1892. Le
eguirían el rancho &lt;l La Proddencia en General Bra,· , la Haci nda del
Carmen en D octor rro ro, d rancho ochinito en C rralvo, la
Haci oda de !barrilla n Aran1b rri la 1lacienda de Pablillo en Galeana,
la congr gación d
an Juan Bauti ta en anta atarina, la .Hacienda

5'I El acta de comí~ión muruc1pal con fecha 27 d · octubre de 1892 Jíct:: I:J ro111isionor/o dt p,111teo11r.f.J
hospitoles, d snfor C11rzo C.,111/IÍ. i,ynr,llfi q11e ha rrfonidn drteniil,1111ml1 /Qs p,111/eo11es d, /¡, ri11d,1d r ha
mroftlrado qm t'dnrJs d, las llflt'tdtJS 1.,istm/,•J m ¡/ pm1/,1í11 111i111mJ J st' b,1llm1 1111m dutmi1!,1s ¡ r,tr,,s ,11
TPg11hm ro11d1áo1fl'S; que las brittd,1.r co11r1n,;J,,s m los otros dos ¡,,111t,·r,11a se enmmtr.111 m !mm atadv. \ t
llttJrdó que por la s,mt,,tia se 111Jim11e d, q11imr.r sea11 los propit,,m·os d, las hór.-da.r q11t .fr' lx1/la11 m 111nl,1
Mndidón fil d pa11ktí11 r11imero I 11 J,11 d, &lt;Jllr .r, pmwgo p1vred,111 11 111 n.porad1111. r\rchin&gt; ,t:ncral Jd

Estado de ~· ue\ o Le0n. cccic' n:

om:. pondeoaa de alcalde· de :.\lonrerre). Caja 95.

853

�anta Rita n D ctor Arroyo y la Hacienda de anta Maria en Pesquería
hica entre o ra 55 .
a para concluir el .1glo XJX, se aprobó la c n trucción de dos
nu vo cement rios en onterrey: el primero de llo en la antigua
comunidad d an B rnabé, en el Topo hico p r cuyo nombre fue
reconocido56 • En la actualidad, este panteón ll a el nombr de agrado
Coraz ' n y está bajo el cuidado de los poblad res de_ la di~u~lta
comunidad de an Bernabé. Contiguo a éste ex.i ·te el panteon muruc1pal
del Topo hico e tablecido hace cuatr década, .
. .
Finaliza el iglo XL'C. con la aprobación del establec1m1en~o d l
Panteón del
armen. ' u fundador, el doctor
mad Fernandez,
entonce secretario del Consejo de alubridad del stado obtuvo del
gobernador Bernardo Reye la exención de impue tos por v~inte año
para establecer el prim r cementerio particular d la ~udad. _ La
a piración d I doctor Pernández ra la de establecer m1 pa11te~11 de pm11era
clase tal como los q11e existen en las pohlaciones cultas del nmndo y especza/111mte en la

Capital de fa República)' estando yo a11it11ado de los 111ejores deseos de dotar a fa
ciHdad de M.ot1lent[J de esa in¡p01ta11/e mejora q11eJ'ª reclama dado elJ&gt;_roareso q11e ha
alcanzado dm'"(Jnfe la i11teligenle administración de este gobiema5 . D s año
de p~és d torgada la concesión el panteón particular abrió su pu~rta
a la familia regiomontana y a los xtranjeros re ident

n la naciente

ciudad indu trial.

El Panteón del Carmen

56 Tr:inscribimos a conánuación, un e::xtrncto del periódico ,HonfffTIJ .Ve1n, en el upl mento
especwJ con motivo del 'emenario de la lndependcncia, publicado el 16 de septiembre de 191 U.

La Mansi611 de los Muertos.
hfl .\Jr,nlor~'J', donde lod() u gra11dio10 .Y rohm,ío, 110 podía rr!egt1rse al nládo k, 1111111s-ió11 de /or
murrios, la n1orada IÍlti,11a du11de demmsa11 101 q11e después dt r11J1,Plir s11 11IÍ!ió11 sobre k, tiem1, dHemm, el 1ílhi11o
SJ/t/10 fil el lecho IJ/Or//1(/17/J q11, lo piedad de los Slf)'OS [0//Sfl._Uld a SIi 111e,,10na.
La 1J1a11.rití11 de los nmertos n 111/ recil/to sn,~mdn do11dt 110 p111d, pe11dmr elprim, de los 111orlale.s, y o
d?nde solo pmelm lt1 mllno dr los jloll'! que son el tlllb/e,110 d lo gratit11d y del rermrdo: pe,v lo piednd h11111~11t1.
,1e111pre l'a11idos11, 1/m,... a la residmcio de lo.r q11r prmdiero11... todo In po11,po del 111¡0 )' las gratas mnria.s d,,J
arle, de ese arl, .fiio y ri,.f!/do que fll el 111tím1ol dt los rriptai /0/lltJ 1111 tl!pl'(/O f,memrio ,1 la vez. gra11dioso J'
co11111ot'l!tior.

Para aquellos que observan con calma el Panteón del Carmen no
re ultará iodiferent contemplar el icio:
produce una xtraña mezcla
de asombro y respeto al transitar! .

,, Archivo (,encral dd E tado de r uew León. 'ccción: Obras Públicis. ajas 3 y 4.
;,, Dc.~de daño de 1897 los r,:sidcntcs ele .an Bernabc hab1an hecho su inst.1nc1a al gobernador
Bernardo Rcye~ para crear un cementerio, el cual les fue m:gado: L-t población d~- aquella área de
la ciudad a ccndía en aquel cnmnc..:s a 1,142. Mas tarde ubwv1eron la aprobac10~, yue_aparece
c nfumada en la Memoria del vuntamiento de Monterrey de 1899, y 9ue dice as1:
lt,
amgn:gatió11 dt ·,m Bm1ahr, q11e .re h'!)·,; separada de ala poblarió11 por 111111 dislr111rio de seis k,i/¡j,11elror, se /J,1da
smtir de afv,ún /Í1'11,po a esta parle 111 11easid11d q11r St' 11· dolam de 1111 po11leó11 ~ara dt1r_se¡l//ll111,1 ,1 los_ mios de

E,,

/a.r pe,:ro11as ,¡11r Jallum m t1qfltllt1 lor(l/idod y ,rilar de es/e 111odo 101 diz,ersos mco11vemrnlts q11t los mteresados
/mí,111 que ,~wcrr p11ra Iras/miar ,1 los p,mleo11es dr utr, nndad los cad,Íliert.r de_I11J dm~~s.
&gt;' Uherori1í11 ,1 . 'l,,¡(}(/o h •m,í11drz d1mmle 20 ,ufos para romtmir rl PanlfOII drl Cnm,e,1. rchivo General
del E t.1do de

El Panteón d l Carmen cumplió ci n año
ún con e a el p rfil
señorial que lo ha caracterizado de de u 1ruc1os y que ól los
panceon de u ' poca mantienen. o hace recordar la similitud que
guardan entre í, porque resguardan 58 una gran muestra d monumento.
del llamado arte funerario o_ art fúnebre de finale del iglo XIX y
primera década del iglo rX"9•
La apertura de cem nt rio en nuestro país, en mejore
condici ne de pJaneación y presencia como el del Carmen on el
resultado de un proce o de cambios en búsqueda de mejora sociale que
fueron aportando la difi rente administracione. públicas y qu Yini ron
a repercutir en todo lo órd o exi tentes.
1 origen del pant ón del Carmen se remonta a 1899 año que el
gobi rno del general Bernardo Reyes otorgó la concesión al doctor

ucvo León. ecc1ón: once iones.

54

Existen en ,\[ merrey, entre otros, WJ sunruoso pan reón deaom.iruido "El armen",
cuy:t con trucaón 11tom111m1tol honro o los habilm1/es de lo progrwsft1 \Iontmr¡y, pues el/11 es r,-relt1doro drl

alto rtpírit11 nJOral de sus habi/011/rs, porq11e la 111e111orio q11c los p11ehlos co11sogr,m a sus m1tep11Sado.r, es 1111n de
los más elommtes 111a11iltslorio11rs dt lo mll11ro ;onal
E11 rl P,1111tó11 del Camm1 fllrlfal'illn11 l,JS obms dt 11rtr allí ro11.slmidas; sobnvios mausoleos, del ,11,ís
p11ro arte_ ~oli,wo, IJJOlll/fllet1fos del 111ás dtisiro estilo} 111 ropilla 11rdimt(, i111po11e11tey Sl't"rra, q1Ié incita ni esphit11
a /,, 0ffl[lí}1/ )' al remmlo del más allá, donde están 11101rado.r los lb111te.r de In 1id11 terrma/.
La po,tada pri11ripal del pa11león... ts 11111y hm11osa,_) co11sa a los 1&gt;Ísila11/es de aq111·/k1 fnsk 111a11.ríri11,
11110 m¡presió,, auadnblt: en seg11ida se l'l!II lo.r cstltiro.s 11rl1nledos r¡11t ro11tri{J//Jt11 lambiill a horcr 111mns /Ji.si, lt1
1110ro1a d~- los 11111~1101, )' l11eg(I nrpnwde In ri.stn, In lllt{l!/1[/irencit, de /,is t11m/Ja.1, en la., q11e la pírdad mstia110 c11
con,b111aqo11 ro11 ti arle ha11 derrorh,ido d IJ/'O ,:11 ,1m,111na de /01 q11ef,1mm. 1-:,I Pa11tró11 del Cam1m es 1111t1 de los
111yores ohra1 q11e ha hecho el rlr1111/u111ie11/o d, la G11d,,d
59
.
Erure un tratado 5obre la Tipología de la Escultura Tumba! en México de 1860 a 1920 de
Ramirez, que recomendamo para aquello. que deseen mayor informaci6n obre el
SJ~tfica?o de la imbol gía funeraria en nuestro país y sus antecedentes. La obra e una guía de
onentaaón en el esruJio dd Panteón dcl armen Este e~cmo fue localizado en la biblioteca del
. onvemo de Churubusco del ln. timto de Jnve rig:1ciones ·stética de la Ciudad de México. La
información es parte de la publicac1ón E11mmtro d, 111islerior jimera,ios 1111111di11/~s m lo Ci11d,1d de
Mb.ico. ¿1981-1982?

f'.a~t

855

�Amado --ernández611 para c o truir o explotar a nombre uyo o d la
compañía que organizara un panteón particular, eximiéndole d I p~go d
impue to por cinte años a partir de la fecha de su ap rtura verificada
do años má tarde.
1 con jo admini ·trativo de _la _Compañí~ del Pa_nce~~. del
Carmen quedó con tituido en el orden tQU.lente: Presidente: J..,1c~ \ 1v1~no
L. Villarreal.
cretario: Dr. mado Fernández. Te orero: I... ranos~o
Belden. -Primer ocal: r. dolfo Larralde.
gundo v cal: al nttn
füvero y
já. omi ario: Jo é . foguerza. up1ente: :iiguel Ferrara.
El con jo adquirió un área de terreno compue ta de 24 me1nzan~s

con dos días de agua que.fueron de don Miguel de Lu11a_y que ÓQ)' pettenecet~ ~I se11or
Juan . G11em1 que se haya situado al sur de los actuales pan~eo,~es_(muruopa~es)
separados de ellos por la p,vlongación de la r{l//e de Aralllbem, lumland~ al onente
por la calle del Can1posanto; al sur por la prolongación de la de U7ashmgton Y al
, J _J
·
J
(,1
poniente ron propteaaaes part,m,ares .
.
. .
fá antecedentes sobre 1 itio no lo proporc1 na el bi tonador
José P. aldaiía en u libro Estampas Antiguas de 1Io1~terrry al inclicarno
qu la superficie que ocupa e1 panteón fue en . u ttemp 1111 bosque de
6'

aguacatcilesy nogales ·.

.

·
Ya en po esjón d 1 terreno comenzaron a fr~cc1onar. lote a
perp ttúdad en arrendamiento, eparados por an1bHlatonos o pa_ illo • De
igual manera con el propó ito de embellec_ ~lo y ?e cumplir con el
a pect legal de acondicionarlo con v~ge~oon regional e mandar~n
plantar 11 fresnos y 152 abino que di tnbuyeron br aquel espaoo
irregular.

.

E] panteón fue circunvalado con muro de illar rematando con

barandal de ru rro que en conjunt dan una altura d 2.50 me~, •
Todavía _e pu den apr ciar s br la calle de Washington ~rolongac100
rancisco G. ada) la bardas origioale de la que mencionamos, in
embarg , la d la calle d
amberri y del acce o principal del pant ón
on en u mayor parte de concreto y tienen menor altura. o~re la call
d
amberri, el panteón del armen ti n un acce o de alida, el que

gene~alm nt perman ce cerrado iendo el acce o principal I de la calle
de 1colá. ravo a1 qu
permite ingre ar con ,,ehículo.
· 1 panteón ~ 1 Carmen con 1Ta en u ntrada principal una
portada de cant ra di ñada por el arquitecto frcd Gile., quj n dejó un
l~gado de u bra en lo . edificio comercial ~ de la localidad por
e1emplo: el Banco l\1ercantil de ~fonterrey, que e tá obr la calle de
r forelo y Zaragoza.
Co~ crv~ en la averuda principal una capilla en cantera que e
presume tue di eñada p r l arquitecto
ile , la que perman ce
generalment cerrada.
El trazo urbano del panteón del Carmen es r ticu1ar notándo e
sín embarg , qu en las secciones de la entrada las tumba e ubican n
secci n .irrcgulare y emicirculares p ro conservan un orden en su
di tribuci ' □. La av _oída principal y pa illo e tán pavimentado
e~arcad s ror l tre no -, y uno que tro árbol de limón y naranjos
agno qu dejan caer u ombra en las umbas.
o e de xtrañar que en un lugar de pre ocia di cinguida como
del que hablam
e con erven la obra fun raria de la familias más
pró pera de u tiempo de nue tra localidad. Ya ea en una ·encilla \elegante l~pida de. n~ármol blanco con di cree di eño d foUaje de 1;
marmolena Decarurn Hermano o firmada por Alberto Decanio/'' (tuvo
u ucur al eoún la in cripción de la lápidas en \X'a hirnrton 201)
~anufacturada para la familia Frurchild en 1903; o en un monumental
di eño de la familia de Francisco v cca,·iano Zambrano del arti ·ta
italiano Miguel Gjacomino.
,
'
b ervaremos al entrar el mausol o de la familia Armendm
comerciante spañoles radicado en la ciudad de ·de la última década'
d~I siglo XI '. El mau ol o fue di eñado por e1 arquitect inglé
fr d
~tles y con tniido por Pedro
abral. Ademá, d cantera fu
c~·cunva1ado por un pequeño barandal de hierro y su ventanale. on
: 1t~ale
realiz~do con _la , ieja técnjca d l empÍ mado qu r fl jan
irnagene bíblicrus (por ocrto algunos ba tante d t riorado \' n últimas
fechas rotos). La puerta de madera del monumento resguardan una
63

uberacion a

cción: Conct:' iones.

a¡a 14, expedicntt:' 2.
mado Ft:mández durante 20 año para construir d Panteón del armen. apita!

611 i\rchirn General del Est.'ldo de

ucvo Leon.

20,0011. 93 fojas. 03 de 11arw de 1899.
61 Archivo cncral dd Estado dt: 1 uevo Lcon. Op. il.
62 aldaña, Jo é P. F:stalllpaJ Intig,110,- dt ,\/0111,•my. Dtrt:'cción de Promoción Ediron,'ll. Terc ra

Edición. Monterrey, N.L 1981.

856

- 0 ~ 0 un . comcmarm muy per;onal, l.1 obra funeraria Je Dccanini Hermano. \ ,\lhem,
~eca1UOJ, registrada . obre todo en lápid~ as1 como eo c1crrns csculruras. presenrn tratos, fonruL~
de mayor e1eg:t~Cld ).· depur:1_c1on.. f-.1 traba10 &lt;."Tl l:ip1&lt;l.1 se caracteriza por esculpir ,; dar un
1screto ·lltorreli
· ,l 1o. di senos
- Je to
- ll a¡t:s
· o elementos vcgl.'.tales, trazar las leycnth. de los
•
e\&lt;:
e~ilafio e,! le1ra cur. 1\'!I com·1rcienclo a la lo era un monumenco fum:rano por s1 s;1lo. Valclria la
pena estudiar I traba¡o de e rm arostas.

, 57

�,
n· e ingre o a. la
·d en márm l Y o1O • e en
capilla con un altar c nstnu o
- puerta de metal al que tiene
detrás d l mausoleo por unas
catacu robas•
acce o la familia.
, d 1 Carmen parecen v rdadera
Lo mau ol o del pant~on .
, . - orno es el ca o del
ulan a la iglesia gottca:;.
l
fortalezas, algunos m
f mil' d fanuel Garza Guerra, ubicado en e
mau ole de cantera d la a : : r .da por l s con trnctore Pedro
lado der cho al cruzar la entra
e~::co el m num nto no indica
Pagaya
ía en. Tacubaya, . ·t_ mili. Podemo ob -ervar las puerta
.d
,
mbre de e ta a
ª·
fechas, ru a mas no
d
el suelo que conducen a un
cerrada de hierro empotra a en
. , d de repo an lo. re" tos.
til
ubterráneo, qu1zas oo
de encontrar el monumenro de es o
Más adelante, habremos . . d p J • Alaní Tamez· la obra no
. t a la familia e ea10
,
, l
rt Decó perteneden e
1
tor o arquitecto que laboro e
indica a la vista el n mbr de coEl~struc , n de flores sobre el dint 1del
e h d
ealización .. r ero
d 1
di eño ni 1ec a e u r
_
·
eriedad de las linea. e
ertectament con 1a
.,
b.
monum nto com ma P
.
d mausol
é te tamb1en
1
1
t ·o 1emp o e
'
di eño. Al igual que ~ os o.\, . una scal ras que e nducen a las
ti n u altar en el primer ni\ el )
.
d .,
el
criptas.
.
.,
la obra funeraria que e10 en
Merece especial atenc1on
. . .t liano formada por
uema de lo arttstas 1 a
1
Carmen, a mane
di d en la ciudad duran e las
Panteón del
•
•
r
ugu to Mas.ara ca o
·guel Gtacommo )
y
e trabajaran de manera
, d d 1 iglo pasado. a ª qu
.
d
b
.
lD
nz1·0 ó iacommo as a
Prim. ra eca a de
· ado a ne aonu
.
asociada en l taller O mm_
b
·e d tacan p r cantidad Y
O
e
· d pendiente su
ra
· d
y ía, o en 1orma in e
'
le ar n d 1 arte funerano
.. _1:dad a í como por el aport que g
ongimw . ,'
.
~
ccidente a e tas uerra , .
.
d e ta a ociación e tá el mau oleo
De las obra ma conocidas
.
dice- ' Plano
fi
.
pañola Tiene una placa extenor que
.
de \a B ne cencia
.'
:riacomino 1assa y ía. on tructor:
p r M. Giacomin . ContratJ ·ta

;·F

' gel Playan 1926' .
. 1 n altar , n e1 segL1ndo,
El monument tiene eo el pnmer ru e u '
.
o podemo tener acce o a e te
1
, d
ba ·¡ando una d la escalera , as _cnptas.
l Otro maus 1 o ·, a9w po em
.
in
embargo
a
diferencia
de
e pacto,
,
- - - - - - - - - - -_- - Mi el iacomino Y Augusto ~\ai;sa es fucn~e de
64 la obra funerana de los aalmnos. r gu
dí Hacemos notar que en el Pameon del
~
d'
&lt;l la localidad ho'i" en a. '
cista y
invcstigaaon pam e tu lOSO~ e
• 1 rraba'o mandados olicimr a otro~ a
Carmen sc conscrvan de igual manera . o
. di
diente olo por curiosidad anotamos
. dl!d ¡ como ,1 arqwtcctos in cpen
'
marmolerias de la au
as
' .
aparecen en la lápidas.
1enas
s
artmas
y
marmo
que
los nom b re de lo ·
•

858

ob ervar l nombre de l extinto en las placas empotradas sobre la
paredes.
El ausoleo del Gral . Gerónimo Treviño, fechado en 1917, s
obra del arti ta Miguel Giacomino. l monumento s de forma clá jea ;
e tá construido en márm 1 y con erva en el centro el bu to con la
representación de nuestro p rsonaje gue porta con orgullo u medaUas
de hazaña. nacionaJes. Tiene otro detalles la obra n su fachada como
el escudo de arma nacional de su tiempo, un águila, flor s y espadas
emblemas bélicos de la vida del general. Hoy en día luce abandonado .
1 monumenlo de la familia Cantú Treviño combina en armonía
la arquitectura la e cultura en cantera ) mármol. ~1 conjunto funerario
representa en imágene bíblica el recibimiento gl rioso que brindan los
áogelc al alma que ingre a al cielo. El trabajo fu mandado solicitar a
Grandes Tallere de [árrnol Martínez y Massa, que estuvo ubicado en
la calle de ~ a hingt n 207. La primera inhumación data de 1913, no
habiendo dato de la realización de la bra.
La cultura 9u custodia el mausoleo d la Familia iUa.rr al
ubkada en la primera ·ección e una mue tra d e cuJtura"5 qu cobra
fuerza independiem del monumento. La cultura de la ra. icloriana
. D e iUarreal y u nieta Lupita fu encargada al escultor . PonzancJli
de la Ciudad de México de qui n pudimo. constatar sus excelente ·
trabajos en lo panteones r◄ranc , s an Fernando y el municipal de
D olore en visita a la iudad de México.
Habrá que hacer notar que las tumba de menores dimen ione
merec n igual r peto que 1 mausoleo de la primeras eccion . Por

65

Habrá 9ue csmdiar 1 este eatir plasmado a la piedra, es producto no solo del artista y sus
influencias sino de la emocione de sus clientes. La esculrum de la ra. Victoriana M. De
illarreal )' su niet:i Lupita, es de las contadas rcpresemacJones de familia en el Panteón del
Carmen. 'on do figura femeninas: el de una mujer adulta r una niria, L, primera entllJ:i \' la
segunda de pie junto a u ahucia; el retrato a perpetuado un scnumieoto mu} grande e
indes1rucúble de amor que continua aún &lt;lespué de la muene. Ocupándono en obser:ar con
minuciosidad la escultura, nos damos cuenta que el autor de la obra tuvo especial cuidado en
resaltar y hacer notar L1 vestimenta de la dama~ qu1coe.~ portan delicado trajes de la época según
su edade-. L1 niña por ejemplo calza de botines v luce Je p •chera haciéndo e notar lo. pli gue
Y doblecc. del vestido por est. r junto a su abueb. Lle\'a el cabello suelto ) onduJado, e t:
representada parada )' ·u mirada seria se dirige hacia el horizonte. La señora sentada, con un
brazo extendido hacia u nieta, porta un ve ado largo cargado de dcmeotos decorativos, como
encajes, foUa¡e y grecas; las armga en el cuello de la ra. Vi tori:im nos indica que su edad es
avanzada, liev:i un peinado alto y su mirada es fija y profunda Vemo. adcmá otro detalle curio. o
en esta obra, 4ue no voh;mos a observar en ninguna mm obrn funerana d l Panteón del Carmen;
sobre un co. tado ele la Je la e culturn aparece un grabado cl una cria de pelícanos con la madre.

59

�mencionar un ejemplo citareroo I caso de la tumba de lo señores Juan
J. illa rreal y e li tón illarreal.
sentada sobre un espacio triangular, a un co tado de la a enida
principal, localizamo una twnba de mármol cuadrada y de volutn n
cúbico. Tiene grabada en la placa frontal n forma elegante y cut i a la
ley nda: Aq1IÍyacen los restos de los Sres. ]11Cm J. Vil/arrea/y lelitón Vi/lama/
Filántropos 11evoleo11eses. El m numento cu todia una madona con un
niño en brazo y presenta un grabado en los laterale d una guadaña con
una cruz y una antorcha ncendida invertida arnba ·oo alegoría que
no. hacen ·uponer, entr tra co a , que la vida del hombre a llegado a
u fin. n el monum oto además aparece grabada la inscripci 'n de
BJAG[ Hnos S.LPotosí, a quienes fue olicitado la elaboración del di eño.
Cuesta trabajo observar n u totalidad la obra de la que hablamo a que
creció junto a un árbol d limón que cubre con su rama una bu na
parte de la tumba la cual luce da11ada y de cuidada quizá a la falta de
atención involuntaria. E ta e una muestra de monumento funerari de
principios d iglo ,' , d e, celente trazo y manufactura, n dond lo
grandio o del conjunto radica en la sencill z de su forma .
"'n década
anteriore , la gente aco tumbraba comprar
exten ione amplias en lo cementerios para la familia completa· la
llegaban a cercar y a pr tcger con gruesos barandales y dentro de ést
quedaban protegido Jo 1c¡os monumentos.
n el Panteón del Carmen las familia Belden y Larralde Ancira
adquirieron, respectivam ntc, su terrenos para lo su os en la . eccione
de la entrada principal. Llaman la atención las grue a ' cuadrada lápida
con los nombre grabado de la familia Beld n di pue ta en el área
irregular y lo. curio o diseño geométrico d la tumba de la familia
Larralde ncira, como la perteneciente ala ra. Génova . Vda de Ancira
fallecida en 1909, que tiene la apariencia de sarc 'fago· l di eño es del
artista Anastasio Puo-a66 •
on forme recorremo los pa ill
habremo de de cubrir
m numemos y e culturas de ángele dolientes busto d personajes
altorrelieve con l m nto anatómico , bélico y alu iv s a la
Ana tasi Puga o A. Puga como e registraba también en alguna obras del Panteón del
armen (poca y dispcr a) uc un rec mocido arti ta ori~aoo de an l.uis Po10s1 que dejó . us
trabajos en la lgle ia de Guadalupe, .L y el portal de entrad.a del Panteón del R ble; su
trabajo funerario son de cantera ele escala pc,1ueiia en su m~yorfa, ~on ricos en alegorías.
esculpía bustos ele personaj en e te materutl con gran emcjanza, su obra un poco burda, pern
auténtica , bella. Convendña hacerle un estudio.

6t,

860

actividades 9ue realizó en ida el difunto, como por ejempl
I globo
terráqueo de la rumba de ntonio arza antú, la comp ición de la
espada y la gorra en Ja tumba de Llbrado áenz, la mano entrelazada ·
de la tumba de la familia Quintero y la xcelente r pr . ntacione en
bu t del licenciado 'arlo. Treviño y la profe ora Ramona E par.za, así
como I altorrelieves ce n lo retrato d I eñor Hilari Martínez del
e cult r Miguel Giacomino failecído en 1938 y de su c.p sa la señora
R a l.
da de
iacomino. r o podemo dejar d mencionar el
magnífic trabajo con una técnica d porcelana qu
mpleaba la
d aparecida marmolería Gabriel Dannunzio a las fotografía de lo
difunt
gue se conserva □ enmarcadas en la tumba de mavor
aotigü dad. dulw, e infantes, pe1petúan su imagen en los suyos, ~ue
p
a la imempetic
a los años, muchas de 'sra
con rvan en
buena condicione .
La tumba d I gobernador Arturo B. De la arza e otro ejemplo
qu habremo de notar: tiene una ba e de mármol imple y sobre ella un
libr abierto o m tal, r , eñando la vida y el en ti r de la familia hacia el
e poso padre y p lítico; a un c tado de la tumba está la e cultura de
una niña fabricada en metal qu en algún tiempo o tenía en su manos
una clase de objeto· el conjunto es una mu stra orjginaJ de trabajo
funerario de manufactur, moderna.
mo i fuera un encuentro repcncin con una presencia
fantasmagórica no. toparemo con la e ultura de la eñora Manu lita
viuda de haveznava en la tumba de u e po o e hij el profe or
iliberto Chaveznava. T,a e culrura de la nora lanu lita apar ·e n una
VlU-.ina, entada n una illa de macl ra lo de cendiente d esta familia
acostumbran mantener n bu n e tado I monument , ya gue I pintan y
colocan flores rojas en 1a mano , de la ·eñora. u emblant e. erio y u
actitud de protectora cumpl · la función &lt;le velar l sueño de lo suy~s y
de cuidar la tumba &lt;le lo ajeno •.
La tumbas de mayor antigüedad se irán mezclando con la má
reciente perdiendo nuestro interé en la búsqueda de lemcnto o
d talle auténtico sin embargo entre lo generalizado &lt;le alguna áreas,
encontrar mo una qu otra tumba perdida que conserva algo e pecial
como la herreria que cerca I pukr ; el barandal diseñad con tubo de
ferreterías algo cmio o, que pudiera ser de la admiración de un arti. ta
plá rico.

861

�El panteón luce Ueno; en lo laterales de la parte central
han
e tablecido nuevo sepulcros, quizá a v nclidos. Por
parte, el
personal del panteón se encarga de la limpieza y manteru.m1ento de las
área las cuales lucen limpia y cuidadas.
' La admini trae1ón del lugar e tá conciente del val r que
repre enta en la familias regiomontar:ia .. abe del p_atrim nio que
cu todia v de la importancia para la hi tona de una ciudad como la
nuestra. - in embar o reconoc mo gue para seguir con ervando 1
centenario Pant ón del Carmen, L'l soci dad, a í como la in tituciones
pública, , privada iot re ada en pre rvar el lugar_ de?erán_ unir ~ para
conservarlo en buen e tado y así no de aparecer la h,stona esenia en piedra.

-º~ª

E1 Panteón del Roble
1 Panteón Jardín El Roble comprende una amplia extensión de
la a enida Gonzalito y el antiguo camino a García hoy Ruíz ortín s en
u prolongación hacia el ponient , con acce o de entr~cla en la
intersección de e, to puntos y la salida por el extremo pontente de la
traficada calle de Gonzalito .
En el contexto urbano de u época, de los año treinta del siglo
XJ este c menterio quedó comprendido en la intersección de los ejidos 1101te

y poniente de la ciHdad, congregación de los rdiaks, jtmsdicción de este t~1111zicipii' 1;

Otra fuente nos hacen abcr que el a entam.iento del pante n abarco
la tierra d cultivo de la de aparecida congregación de lo
rdiale a í
también hac n constar que el e pacio que comprende el cementeri sigue
coas rvand la humedad de antaño por la mima razón e pres ntan
caso de cu rp s que perman cen incorr mpible como consecu ncia
del agua y minerales del suelo.
.
, .
El Panteón El Roble tien su rigen en la oaedad L"ltt0m111a,
Jndushial y Merca11lil Cm1mterios y Fumraies, S.A. empr sa establecida l IO
de febre;o de 1933 que urge con el propósito de e,igir )' explotar ce1J1enferios

pa,ticulares, b,indar el sen1icio de i11b11111adones, la_ ~11n1111Jactura 1e. afatídes, así co1110
el culh·,,o de )lores J' todo aq11ello q11e tenga rela-C1ot1 co11 el semcto de una m¡presr1
ftmeraria68.

La ociedad quedó con tituida por los socios y accionistas que a
continuación roenci namo : eñoras Dolore Rangel de Larrald y
Margarjta Lagüera de arralde, eñore
dolfo Larralde Jr. Virgilio
Larrald , Ángel de Fuentes y Catlo Dres el.
Hacemo con tar que el a runtamie_nto de Monterrey impuso a los
acci nj tas del panteón la constn1cció11 de 1111a catre/era con anchura 110 menor de
diez metros herha de gravaJ' asfalto q11eJarilite la ro11d11cció11 de cadáverel9.
La orden fue cumplida al pav-imentar
el antiguo camino
carr tero que pa,tiendo de la alZflda 1\Jadero hacia el noroeste une a esta ri11dad

co11 la congregación de los Urdiales-o_
En la época del establecimiento d este panteón, el ector
oorponiente de la ciudad e taba prácticamente d urbanizado; no l~abía
colonias o fraccionamientos de por medio pero tenía la ventaja &lt;le estar a
corta di tancia d 1 movimiento de la alzada Madcr ; e decir el
panteón del Roble e l calizaba a exlran111ros, término que
aplicó en
décadas ant riore para indicarno que lo panreoncs deberían
e tabl cer en las afuera de la ciudad, alejado de la urbanización per
sin ext nder e dema iad de la última vi ienda &lt;l aquella.
Todavía podemo
apreciar
n e t
lugar caracten tJca,
particuJare que ólo e pueden apreciar en lo panteones de mayor
antigü dad. El Roble con erva una b Ua portada de cantera artificial rosa
que stenta en el nicho de la part uperior de su arco principal la
imag n de la virgen del Roble. En cierta eccione de la portada hay
detall de grabado de follaj s emejantes al barroqui mo austero que se
ob crva en alguna que otra igle ia de la región. onserva además una
placa que marca la leyenda Panteón del Roble. ementerios y F11nerales SA
1933., nombre de la razón cial con la que s fundó''. El cliseñ de la
portada
del arti ta Ana tasio Puga, que e caracterizó por emplear la
cantera en sus obra funerarias como la t¡uc e dejan observar en el
panteón del Carmen, por ejemplo.
~1 terr n d I cementerio e asemeja a la forma de un cuadrado·
no hace meno de una década, é t se prolongaba má hacia el poniente,
en la actualidad parte de te s ctor está ocupado por negocio .

69

Archivo ,cneral dd Estado de uern León. ccción: C rre pondeocia de Alcalde~ de
Monterrey. Año: 1933.
6K Archiv~ Gem:ral del Estado dt: 1 ucvo León. S1.:cción: r otarios Públicos. Prococulo uel Lic.
Manuel Ylinliturri, l de abril di! L933.

Acchi,·o General del E tado de Nuevo León. Op. Gt.
Archivo General del E. tado de Nuevo León. 1l,ídt111.
71 Con la ampliaoonc · de la avenida Ruiz Cortincs, la portada original fue destruida
sustituyéndo e prJt una réplica la cual se colocó unos ccncúneu:o atrás de donde se encontraba.
La placa volvió a colocarse nuevamente.

862

863

67

70

�l int rior e tá alineado en forma reticular con calzada ,
camellones , rotondas custodiadas por fr no , palma bambúes y
diversas da es de pino. que predominan en tod el lugar. n la calzada
principal a un co tad se localizan las oficina generales, en eJ centro la
figura de un cri to y má adelante una capilla oratorio que ba destinado la
totalidad de su muro a contener las urnas cineraria para quien prefiera
est erv100.
l panteón d l Roble e. el primero en la región qu brindó el
ervício de jnhumacione con el concepto de panteón jardín. J término
e refiere al i t ma de entierro efectuado en área verde y en el que
sólo e permiten pequeñas lo eta obre el pasto para identificar el
espacio y a la persona fati cida. in embargo también maneja
extensione con lo epulcro tracLicionalc .
hn cuanto al diseño d las tumba podemo m ncionar que
alguna pre entan rasgos de originalidad; todavía se registran en e te
pant ó n obras d la marmolería italiana Gabriel Da11111mzjo )' de A11g11sto
Massa _y Cía que tienen u mejore · mu tra. de arte funcrari
n el
panteón d I armen . D e '. ta e di tinguen la tumba de Tomá Ro ale
Gómez y familia la del profesor Juan Guzmán ab llo, la de la familia
Martín del ampo, la del señor Lui Flores epúl eda, la familia Mariano
f. Pau.l, familia Lozano, la familia de don Juvencio Gue ara ana.l , por
mencionar olo alguna . D e cubrimo qu a un costado d la capilla
oratorio se conc ntran la tumbru de lo fundadores del pant ón del
Ro ble, como la familia de Fuentes Guajardo, anto Dre ·el, arraldc
Rang l y Larrald Lagüera. Hay ejemplo de vitrale emplomado n
criptas en de u o y culturas de la época que p rfilan a la modernidad,
como la del eñor , ng I de Fuente .
Por lo demá habremo, de comentar qu el lugar luce cuidado· la
admini tración del panteón instaló unos letreros en el interior
clifuncLicndo su interé por ayudar a las familia a conservar en buen
e tado I monumento fu nerari .
R cicntemen e
ha vise afi ctado por las obras de ampljación
de la a nida Ruiz ortines, lo qu ha oca i nado cli gu to p r parte de
alguna familias que tendrán qu reubicar lo resto de lo. uyo o la
ár a qu le a igne la admini tración del pant ón . to hecho, aunqu
de menore dimen iooe e asemeja al qu currió con la desafeccación
hace má · d cuarenta año d los panteone m unicipale 1 2 y 3 que
estuvieron en la avenida Venustiano arranza.

Tener una v1 wn del crecurueoto de la ciudad y de su.
necesidade futuras e lo que deberán d contemplar la autoridades para
emprender accione que beneficien en tiempo y espacio al present y a
lo ciudadano qu están por venir. Lo acontecido en el Panteón del
Roble e una experiencia Je la modernidad criticada por much
pero
que ervirá para m jorar la planeación y el rumbo de nue tra ciudad.

El P anteón Municipal San Jorge
mecLiados d Ja década de lo cincuenta del siglo
· la ciudad
de Monterrey comenzó a cambiar su ro, tro por una serie de obra d
urbanidad que inieron a cumplir la. d manda de mejores servicie .
na de ellas, c¡uizá
tablecida má por nece idad qu por modernidad,
fue la creación de la ecrópolis 1H111úcipal o Panteón an Jorge.
e 11 ga a ·I tran itando de ori nte a poniente I camino que fue
la principa.l vía a Torreón y que hoy corresponde a la avenida Lmcoln.
Limi ta con la a.lle M isé. áenz Garza p rten ci nte a la colonia
ra nci co d ·
Í ' la que s une a la avenida Raúl Rangcl Fría · en u
trayecto hacia el norte. E vecino ademá de la ecunclaria fed ral Profr.
Rafael ubiJJas }' de la ca a de reposo para la per ·ona d la tercera
edad, por la parte oriente.
obre lo primero propietarios y el u o de la ti.erra · que ocupa
actualmente el panteón an Joro-e e conoce poc . lnfo1mación
ptec d nte a su creación registrada en algunas cartas urbana de la ciudad
señalan que una gran exten ión de teJTeno al poniente de Ja antig a via a
Torreón hoy avenida Lincoln p rtenecieron al oronel Jesú Ramírez
Quintanilla' 2• J gobierno d le. tado adquirió de pu , s aquellos e pacios y
cedió una parte al municipio de Monterrey para la edificación del
mencionado recinto. Para entonces el área circundante al cementf.'!rio
carecía de vivienda , apenas comenzaba a lotificar e l sector norte de la
colonia Las íitra al mom nto de la apertura, lo único reconocido c¡u
había en esa z na eran Jo l ant one · particulare &lt;lel R ble y T peyac
fundado en 1933 · en 1941 respectivamcnt y que están a corta
distancia d I municipal in embargo cuatro año. más tarde d haber
iniciado su, ervicio ya figuran en lo, plano, alguna. colonia. cercana~
como on la an J rge, del Mae tro · la l\1 relo .
72 Plano urbano 233. Lot1ficac ión v Trazo dd scnor norte de b .olonia L1s Mitras. Junio de

l957. AGEr L

64

,

865

�E te cemcnt rio e tabl cido en el añ d 1956 vino a uplir 1
ser tCJ d l panteones municipale de la avenida Venu ·ano arranza
ante d aprobar la dau ura de aquellos por iniciativa de ley enviada al
-3
ongre o del Estado
1 cierr de lo campo m rtu r:ios eJ alcald de Monterr y, r.
José Lui L zan tuvo la intención de con crvarl , para que se g11arde el
respelo dfhido tl los restos de las perso110.r q11e desca11sa11 e11 esos paJ1teo11es-. oo
obstante fue imposibl cumplir con te propósito, porgue lo e rrcno
fu ron d tinados a la c n trucci, n de un conjunt
ducativ y 1 .
familiare de lo, difunto. t:uvier n qu cumplir con xbumar lo re t)
para d po itarlos in co to alguno en I nue o recinto; y de no r clamar
nadie los cuerpo al osario común de é ·te último lugar-4•
e tu o el in ter , s de que el nue,To cement ri mo trara una
pre ocia digna de d su fachada, ere mo 9u fu aprobado el
ant proyect del arqui ecto Jo é Víctor de la Garza para la con trucc.ión
de la Jochodr1 del gra11 pó,tico _)' ~fici11a.r del paflfrót1 pu
I dibujo n
per p ctiva descubierto en los p riódico de la época coincide c n lo que
b rvam de ' ) n la actualidad-'.
, fácil identificar el panteón an Jorge por mostrar en la bardas
exteri&lt; re la reproduccione. d cuadr · famo o. de arti. tas m xicano
como Jo ' uadalupe Pe ada
n u imag n de la mu 'rte ~ tiva. "1
colorid de fa obras . concentra n la par d del e taciona.rni nt
emicircular, apreciándose figura ab. tractas realizadas por j, vencs
apoyado por el municipio de la ciudad n un pro ama conocido como
1oncerre J ven.
d tinó ad má una ext nsión con iderabl d u
muro para in cripci n . bíblicas, la gue e han , · to difundida
últimamente en tra. áreas d la zona metropolitana. amo todo
pant ón, existen florería. encontrándose in. talada, en 1 xtr mo del
estacionamiento y ólo ll gan n núm ro a cuatro [ or la scasa , cnta ·n
el lugar.
El ccmenc rio ruv n la pan up ri r de la entrada el anuncio
de 1 errópolis 11111ici.pal con letra grand . de hierro y en la part má alta
73 •

l prindpios dr fino t 1mm11o.r al Co11~rrs11 ,M f:.rtndo rl pm1wlo dt l..t'I pura da11111r,ir los Panlr1&gt;11es
,\l11111c1fail,:s, pum rl c11J(I m,mi(ul,11111,s lrn r /01 fllltl'OJ /iJtos pam J(I 1110, s1/1111do1 rll /,, n,r/ón 11orot"Slt di /,1
dudad 111 lt m m1s tl'didos &lt;1l 1111111idpio por rl J!.Ohiemo del ts/(ldo_y q11r s11n1tJ11 rÍl'll/11 l't'/11/1• 111i/ 1mltr,.r r11ndradns.
egundo mforme que nndc el R. /\yuntamiL-nto J e Munterrcl', el ctuda&lt;lano presidente murucipal
Dr. José Lws Lmmo. D iciembre de 1956. AGEi L.
N Penóclico Olicial, L4 de en ·ro de l 95~.
75 Pt:nóclico b/ \ orl,. Pnm ra pi= del &lt;lummg 29 de enero J e 1956.

866

una cruz del mi mo material. Parte de la inscripción fue retirada hac un
par de años, quedando sólo la palabra .Mm1icipal y la gran cruz qu da la
bien enida a lo ,-i.sitante .
D lo pante ne a cargo del municipio d 1 ntcrrey es el mejor
con ervado tal v z por l calizars n '1 la~ oficina, d la dirección
general de panLeone municipale y por ofrecer I ervicio de cremación
a qui n lo olicite. Tiene un o ario e rea.no a la entrada y en eguida de
·sl ob erva.mos un hemiciclo que pro ege n u muro izquierdo los
r to de alguno p r naj de tacad · de 1a vida política, militar y
cultural de u vo León en el iglo XIX, quienc fueron trasladados a
e ta n crópoli por el término de lo ervicios de lo viejo panteone de
la a enida enusti.ano Carranza d nde originalmen e de cansaban. Lo
n mbrc qu aparee n n I
igui nte : anuel faría de Llan&lt;: Lic.
arci o Dávila, Gral. P dr Martín z,
ronel .arlas Zuazua y Esparza
Lic. Manuel P. d Llano Dr. Bernardo Fuga, enient Eduardo Tr viiío,
Dr. P dro oriega L al Dr. arlo f. Ayala, lng. Franci co L. Mier
Mario P ña, eni o e oronel Je ú Treviño árdenas Gral. Mariano R.
i\rr la, ral. Lic. Lázar
rza yala, Eugenio Pérez MaJdonad y el
profi or
tonio Tamez.
orno todo panteón municipal ti ne , u encanto y . u, carencia .
E te se halla dividid en z na y ectore ; la ca.lle y av nida de u
int rior , on d u o peat nal y e tán identificada apr piadam nte con lo
nombre de agrad
orazón Luz, J\ur ra, Ci I Recuerdo, tcétera.
m diaeión d I e m nt rio
localiza un templete sobre una rotonda
donde · fician mi a. en el día d la madre · o en el d lo muerto , por
jcmpl .
Lo epulcros se di. trfüuycn en füa o hilera las turn as e tán de
cara al 1 y en cierto sectore
hallan en ntido contrario. o hay
lujo n ella , pero ob ervamo que I ing nio sobresal cuando ·e quiere
mantener prote 'do y ad rnado d e pa io de un er querido. D tacan
lo túmulos d ti rra con u cruz de mad rn, la familia iembran
alrededor d c. ta cpuJtura encilla planta d ornato, bugambilia y
cactácea d diYer as cla. e para contrarrestar el color de la tierra y
c locan letrer &gt; con rnen aje r ruJado, a mano. Ademá
ti n la
co tumbre d pintar la e. culturas d e meneo y d ye
n col r
chillante que t altan aún má c n la int n idad de la luz.
exc pción &lt;le la zona ori nte (av nida an Jorg y agrado
o ·azón) dond al par cer no e ll van a cabo inhumacione , el re to d 1
1

867

�lugar luce lleno; apr ciamos que e de tinaron área exclu iva para
párvulos y al completar u capacidad, lo nue os entierros para infante·
e realizaron en zona d adulto , percatándonos de esta cliferencia por la
bilera de tumbas pequeña que yacen en dichos ectores.
o hay enta de terreno a perp tui.dad el espacio e renta a un
pJazo no mayor de doce año para po teriormente dar cabida a un nuevo
entierro o de er el ca o e renueva el contrato de arrendamiento.
Considero que la edificación del panteón an Jorg vino a
dignificar en u momento a e to espacios de carácter municipal por
tener área arm nio a , identificable , calles principale pavimentadas y
un orden con iderable en la disrribuci 'n d la tumba . · reconocido el
hecho de qu las autoridades decidieron adjudicarle mayor pr ncia a
esta clase de Jugare desde el momento en gue e aproximan Jo
visitantes por el trazo del estacionamiento que rompe el esquema de lo
tradicional y el particular anuncio de la entrada acompañado de la gran
cruz de hierro. Por otra parte reconoc mo la buena función d 1
muruc1p10 con u programa Monterrey Joven porque entre otra
razones mejoró el a p cto externo del cementerio que frecuentemente
era rayado. in embargo la ITTan tarea a la qu se enfrentan la mayoría de
los panteones munjcipale es la de con ervar sus área limpias y
arregladas, lo anterior e cumple parcialmente porque el scaso per onal
realiza diferente acti idade en su jornada diaria qu le impiden
c ncentrarse e clu i amente en e tos aspectos. aldria la pena r parar
cal punto establecer un I lan d acción con lo deudos de los difunto.
para mantener las áreas al daña a la . epuJturas limpia y libres d
hierbas qu impiden identificar la tumbas. ería conveniente que la
omisión de Monumentos de la ciudad tomara n con ideración el
hemiciclo de la ntrada que luc abandonado ya que aparte del alor que
repre enta en ·í, e el único en u tipo que existe en un panteón del
stado de uevo León .

o se encontró documento alguno
brc la creación de este
lugar in embargo la administración eñala las prim ra inhwnaciones en
el añ de 19 3, gún los libros de regi, tro que se con ervan en u
archivo.
F'l panteón Valle erde muestra caracterí úcas fi ica imilares aJ
de an Jorge y aunque no guarda el mismo d coro gue u predecesor in
duda las autoridad de su tiempo decidieron que con ervara elemento
parecido al rccim oficial del 56.
El tacionamiento del panteón Valle Verde tiene una forma
semicircular la barda lateral
de] acce o de entrada dejan -ver la
in cripción d
ecrópolis 1\l1111icipal y en tro e. tremo rotularon Pa11/fÓt1
Valle 1~erde: al entrar al recinto vemo un templete donde e ofician las
misma pintado en tono claro todo e. to de dimen ione mru pequeñas
en comparación al ya tan m nciooado panteón an Jorge.
Por lo demá da la impre ión que I panteón careciera del
suficicnr orden ya que el trazo y e mposición pareciera gu no están
suj ta a una planeación adecuada· e co e aprecia en la irreguJaridad que
exi t para d finir la distribución d la tumba en L1 falta d camellon
y calles adecuada para el trán ito peatonal y en la abundancia de
matorral y hi rba que contribuyen a ubutilizar eJ terreno.
La, tumbas on en general sencillas; la bay :_i 1a aJtuta del u lo
con techo d dos agua o con una cruz de madera clavada en la tierra
protegida con pi dras de río llamada piedra bola pintadas en colores
llamativo para vitar er atrop ll da . La · familias acostumbran pintar
los monumento de ángeles y vírgenes en tono chilJante y s mbrar
junto a lo epulcro pencas de maguey y planta de la región. La
tumba d mejor cuidado e tán concentradas en la cima d lo. lomerío
donde pareciera r una zona d mayor exclu iY"idad y atención. Hay
creatividad en algunas rumbas: con las ba es de lata de refr seo la
familia realizan cruce arte anale , iendo un detalle origina] y aut ' ntico
en el e ment rio.

El Panteón municipal Valle Verde

l or otra parte, al panteón lo di,, ide de manera natural un arr yo
canalizad y sin e combro qu atravie a de ponicnt a oriente el qu
egún fuente oficiales no da may r problema ni n época de LIU\~ia .
Todo panteón murucipaJ y particular ti ne la obligaci · n de cuidar
Ymejorar los ervicio del mismo modo lo · gue cuentan con el servicio
procuran mantener limpio u
pacios ) contribuir al cuidado del lugar.
En I caso del pant ón Valle Verde hace falta, tal ,·ez, ªI ortar un extra y

El tercer y último d l pantcon municipales de Monterrey e.
1 panteón de Valle erde. Llamado así p r tar comprendido cerca del
sector habitacional del mismo nombre en la avenida Lincoln rumbo al
poniente del panteón municipal an Jorge.

868

�no precisament económico _to puede ser:
tablecer programas
permanente de limpieza y d , hjerbe, siembra de árboles y
mantenimiento de las tumba. . om·endría trazar y pavimentar los call
y camellones de terracería del interior, así también sería útil que las calle
fueran identificada con nombr . e sugiere además que la
admini tración del lugar levantara un plano del terreno para emplear
convenientemente los e pacios que quedan por utilizarse. Estamo,
guros que las uger ncia que aquí
tablecen m dificarán el estado
actual en el que e encu ntra el pant 'n adquiriendo una presencia má
digna.

870

Sección Quinta
CO MENTARIOS Y RESEÑAS

�</text>
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                    <text>'

·\:-,;l' \RIO DEI. r:l~'.\TRO 01; FSll 'DIO~ Hl \L\'.\Js·nu l~

�HUMANrrAS
-- _..__........... '·•~ 2(JIJtl

��UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

ARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS I-IUMANÍSTICOS

EDICION 31

�Derecl10s Reservados ©
Por el Centro de Estudios Humanísti os de la
.L.
Certificado de Licitud de Título y Contenido en trámite.
Diseño de portada por: Myriam reviño

HU MANITAS

myriamtrevino@hotmail.com
Facultad de Artes Visuales U

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTIJDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNNERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario, corresponde ex lusivamente a sus respectivos autores.

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Director

Dr. Agustín Basave Femández Del Valle
uevaÉpoca
OCTAVA EDICIÓN
Agosto de 2004.- 500 ejemplares

Jefe de la Sección de Filosofía:
M.A. Cuauhtémoc Cantú Garáa

Jefe de la Secció,i de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríguez

Jefe de la Sección de Cie1tcias Sociales:
Lic. Ri ardo Villarreal Arrambid
HUMANITAS

Corresponden ia: Centro de Estudios Humanísticos
Biblioteca Magna Universitaria "Raúl Rangel Frias"
Av. Alfonso Re e o. 4000 te., Col. Del orte, C.P. 64440
Monterre , u vo eón, 1éxico
e-mail: abasave@ .d iuanl.mx

Jefe de la Secci6u de Historia:
Profr. Israel Cavazos Garza

�ÍNDICE

Sección Primera
FILOSOFÍA
DR. AGUSTÍN BASA\1E FERN.Á.NDEZ DEL V.\LLE: Estmdura)' Múió11 de
la Universidad Vo,"i1,io11¡1/-U11irersidad)' Polítis·a-........................................................ 13
PROFR. DR. HEINRICH BECK: ¿Poder sobre el ser o Poder dude el self - Una
Refle;,:ió11 Filosófico-Teológica-......................................................................................... 31
PROFR. DR. EDU:\LDO FOfillENT: La f 'errlad e1L la Antropología
"Económica".................................................................................................................... 35
PROFR. DR. JOSEF SEIFERT: El amor ,·0!110 perfección pura. U11a mettl_[ísi,:a del
amor como hbn110 fi!,osófico del tunor..................................................................................65
DR. H.C. ERW1N Sl--LIDEL: TrrJ.J bxmr,o.r sobre/,,¡ Triadiddad del Ser................83

DR. J\!AR.L\.NO CRESPO: Nota sobre/,,¡ Tgnoranáa .............................................. 107
DR. JOAQUÍN LOMBA.- Re!tidó" e,¡tre !.a Mística C.iútia11,1. MHsulma11.a )'
Judía.............................................................................................................................. 119
J\ffRO. LUIS RIONDA ARREG UlN HI Naáo11ali.J1110 Cientifa'(} de .fosé Antonio
Al:;yte............................................................................................................................ 153

DR.,-\. H!\TILDE LSABEL GARCÍ.'\ LOSADA: A.s1mció11_y Dese11rol1i111ien10 de la
Filosf?!la Existettri11l e11 },léxico...................................................................................... 167

7

�• ffR . _·\L\ AD R 'IL\ :YRA RORE·: L; Co11tep,:uhl del ·er l11tl!la110 que
J11hJiJte m el Dismno E. e11cialir1a-E 7Jitit11ulista de Emmomrel I .edilas... .................. 193

IC.

[ · Nl ..\ B RRE ' : La emiotzi·tJ

BERTO 1
ILL JTh'l
G TAZ , IIRTIT
. 11 1 1,\ : Étn:a
1
e,1 Cie11da y Ti,71ica. - F1mdame11/os pmi lfll tnecd11is1110 de prole, VIII loJ Olyrlom
]]./!i'()J- ..... .~ ............................... ·············. ············· ........... ······ ... ········· ........... ················201

L TRA
R ORÍ U .Z: Acm.r.1mimtu Jodoái101Ü.flilo a bJJ di!t,na, del
................... ·······························-15

cción T re ra

CIE

CIA

OCI

L

M.C. R G 10
TÚ
DOZA: La formación cie11tifico-timica y m
aplicadó11 itica m el ejercicio proftsio11al. ........................................................................ ..423
•\ITR.A.

,'\DJ\..LUP ..

·\\

Z GO 1ZALEZ:

• ITR.. \. ARTE

. lTJL . EL\
.. , 1-IEL \ ·.\LT :\ I fü.
Y l\ITR..\. J . -. -\
RZ : L.ec111ra deLectil'esca.......................................................................................211

Libre Comer.in de DJéri.·a dtl íorte.

{I'R \.
BRJ L'\ RlYER(: Tra11sgrerió11_y la tsail11ra del;-o e11 '"El 01nm1te' de
fa, ..11ente DurOJ .......................................................................................................... 299
0

R..\
) Z.\LEZ CORTI A: . 1k,1111,11 i'OI/J·kJ11/eJ' (e,nát,~·as Cll
c;uadal11pt l.J1e;_'tJ ........... ........................................................................ ······ ···········.309
ITR MT ER\'.\ L I' .\lUT \ VlLL\RRF \L: ,¡ Ílt"t1re1 /.a eu1Jt11da: Jn.1!
·,11!,el 1'almte ,. el l.e11g1t(!Jt de !t1 dúobmo11 .............................................. •· ••···· •········ .. •··· 25

ITRO. JO É J VI
vrLLARR
: 01?Ler Vi!laJ1m1tio e11 el Cmtmorio de Ilf
aci111ie11to (1903 - 2003) ....................................................................................... •·· 3 5

[l _-\

rL RP

!Th . L CIL. \ ITL OJ

\.Rl

1. · P t Z L , P •Z: De la ,1uv1on

e11

imta11ltJ. E11s~·o JO/m el
57

fa

u,_•¡t/Jd/Í

L-\: Elfemmiimo en la citt1(1.a •.•.••••••..• 87

PI.

.-\ CORDOVA El ine ,\Ie."\"Í,ano J el Tra1udo de
11 t.111áliJiJ multidiJ11n1sw11tJÍ. ...................... ..... .5- 7

DR. JO
i\1.,\RÍ-\ I 1r.~ TE: ¿fa po ibk 1111a pJltología so,1,ú
1111/fkc.1dal......................... ...................................................................................... 5 5
ITRC . J VIER ROJ
S DO AL Los Valom de la Cl(/J11ra lnd11shial
&amp;giomon/0110. ................................................................................................................ 60LIC. Rl •. \Rl)
DR. ZID.

DO\',\L .. -\L\Z. R: ,\Iorkmidad. .................................. 6-3

E Z. RJ OL:l: f'eobainJ' Dem/10 m el Jsk,m...................................... 639

ec ión Cuarta

HI TORIA
PR

· . I R.\EL Ci\ \ _-\Z

AR7~: l.!,/Barrio,111ti¡,11odt 1011/err~y............6?5
\ \: Í...OJ p"1noJ

8

de

LJC. ROBERTO L, PEZ J
EZ: Rupo,uabil.idad J11rídica e,1 el Ejerriao
ProfesioJlal. ..................................................................................................................... 565

1 R :\. L DI
C T , ORTIZ: N,,1,-e!t, 1YJ11m 1111be. r,ftJ 11orelt1 lírico de
,dherl() 011:e11....••...•............•.....•.•........•.......•.....•...•........ ................. •·············· •··········3-l-3

tit,npo. el upado y !ti smri/,ilid&lt;Jd m h 11m -1.a • r/,.J11do ·· de 1'iJ!Jmia II nlf... ..............

U)S tJl11dia11/tJ

R . LILL· ·A D • IT, \: l!.I idculpedtloogi~-o e,, kuociedtJd del co11oámim10....... 465

1TR
Ji RO DEL BO ) •: Edu,·adón de un p1i1ttipe ,,isli.a,m de
_..Mmo: 1111 espejo ro11 in,agen p,íhli,-a..... ........................................................................ ~-1-1

ffR .

.... ... 7

...................................................... .

PR FR DR. J R. DR. PHIL. :\ U 'IÍ, B:\' \ ~E
~ .' 1?.Ez DEL
\'ALL .: .)lig11el de Cemmtes: Li ,,,Jr a/Ja _y penl11ruble expres1011 del Szglo de Oro
Espaiiol. ................................................................................................ ·······················235

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alldo _-y Ll " de l_,ema11do

LIC. RIC\RD
'ILL-\RRfü\L \R
fBTDE: ÁJ1/Q1UI) Gramsri. Ideología
Cie11doy Política........................................................................................................... 4 Ll

ecc10n egunda

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Arrabal...............................................................................................................

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D1' . ,\L. [ \ IL V]
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de "1011/emr de I 91 ...... . 6 9

�1. . CUAUHTÉMOC O TÚ G_i\RCfA El prote. tm,tismo e11 Mo111ef7!Y: UJ.r
Bautistas e11 la segm,da mitad del SigÚJ XD( ................................................................. 711
(.o
UEL CEBALLOS RM lÍREZ: La histona de NJ1evo Leó11 .J' m el
romte: lsrael CauaZfJs Garzay el A1111arz'o I l11ma11ita.r...............................................721

DR.

CTRO. JESÚ CAN.ALE RUIZ: Personqjes de Cantabria en Amén~-a................731
ITRO. RUBÉ M. B RBA
: l...os tres pnmeros d1te17oJ de la boáe11do de
N/atehllala...................................................................................................................... 755
DR. DAVID PIÑER.A. Ri ÚREZ: Las U11iJl(midade. P,íblicas Eslatale.r: Fenó111c110
,-anJ..·terÍJ·fico del Siglo XX.............................................................................................. 7 9
1

DRA. fARI CRISTI
TORALE PA IIEC : Historio art.e J' det10,ió11:
jes11ita.r y .remtas. a propósit.o de la del'Oció11 a //Js Dolores de 1Waría en la T11era
Espaíia.......................................................................................................................... 799

ALBA JOS FI A GARZ..A..
i\1onte~

C

A:

iplft1tes de algm,os cemeníenos de
829

1
. . .. . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Sección Quinta
COMENTARIOS Y RESEÑAS
Comentario al tratado de ''Filosofía de! Dmcho ' del Dr. Agustín Basave, Dr. Heinrich
Beck -873-- Ap1111tes para la histon"a de úmpazos de araryo 11evo León Profr.
Israel Cavazos -881- Reconciliar la sombra, Mtra. Elvia sthela Salina Hinojo a 887- Dos poetas en perspectiva Mtro. Abel Garza Martínez -893-- La evasión de la
11ovela tardía Rosario Rosas E colana -899- El narrador: U11a aproximació11 a la
mirada del lector, Lic. Marisa Hidalgo -907- LJJ risa como libertadora de las e¡tmct11ra.r
rígidas m la novela de Hasek, Isadora Montelongo Luna -911- Locke: Teónco del
Ubera/amo Fernando Robledo Isaac -917- ecro/ógica úopoldo Zea, Femando
Robledo Isaac -927- lmmm111e! Ka!!I 1 0-1--200-1 Femando Robledo I ·aa -

941-

10

Sección Primera
FILOSOFÍA

�ESTRUCTURA Y MISIÓN DE
LA UNIVERSIDAD VOCACIONAL
- Universidad y PolíticaPro fr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández Del Valle
Director del Centro de Estudios Humanísticos

Unjversidad Autónoma de Nuevo León

Sumario: llltroducción,

1.

Desideratum de la universidad; 2. Esc11elas, rmiversidades y

academias; 3. Lo que se enseifa y lo q11e 110 se enseíla; 4. U11iversidad y política; 5.
Investigacióny docencia 6. Niveles; 7. La masificación; 8. ¿Universidad opluriversidad?; 9.
Bases para la reforma 1111iver:iitmia; 10. Universidady sociedad; 11. Es1mct11ray misión de
la 111/ÍIJ(Jrsidad abierta; 12. Sig11ifzcadó11y sentido de /,a educación permanente; 13. Planeación
y administración del sistema 1mivern1orio; 14. Universidad prospectiva; 15. La universidad
contemporánea a /,a búsq11eda de ella misma; 16. La investí.gación en 1111 mundo que cambia
aceleradame11te.

¿Qué es la universidad? ¿Cuáles son sus elementos esenciales? ¿Qué tipo
de entidad le corresponde? ¿Dónde encontrarla ubicada dentro de la
habie11cia;, esto es dentro de todo cuanto hay en el ámbito finito?
La universidad no es un ser sensible -inorgánico u orgánico- por
más que sus edificios, alumnos y cuerpo de profesores sean entes
capta.bles por los sentidos; ni un ser psíquico, aunque su realidad motive
fenómenos psicológicos: pensamientos, emociones, recuerdos,
voliciones; ni un ser ideal o de pura razón, como el número o la figura
geométrica; sino un ente de cultura. Pero un ente de cultura que tiene
esto de particular: Por una parte, transmite y fotja la cultura; por otra
13

�parte, la cultura le sirve de apoyo. Hay un residuo de esfuerzo humano
anterior que es base de substanciación ineludible para conservar las
relaciones socio-culturales existentes.
Cultura es objetivación del espmtu. Espíritu es lo
específicamente humano del hombre, lo que produce el lenguaje el arte
la moralidad, el Derecho, etc. Como protagonista de la cultura, el
hombre la crea y la vive. Pero los entes culturales no on estáticos, sino
que cambian y se modifican participando en la naturaleza ineludible del
hombre. Como es~ecíficamente humana que es la cultura es el mundo
propio del hombre, su ambiente más cálido y cercano.
Desarraigada de allí donde el ser humano tiene sus raíces, la
cultura es un vano fetiche que termina por disolverse en la nada. Baste
por ahora este apunramiento preliminar. Quede para después una más
extensa dilucidación del concepto cultura en su sentido objetivo y
subjetivo.

1. Desideratum de la universidad
Pero, ¿qué es, en definitiv~ la universidad? Permítasenos
proponer esta definición: La universidad es la i11stitución de estudiantes y
profesores que, por la investigación y la docencia, se ordena a la contemplación de la
verdad, a la unidad orgánica del co11ocimie11to, al crm,plimiento de las vocaciones
personales y a la preparación de profesio11ales necesarios para la realización del bien
común.
Decir uni ersidad es decir universalidad. Cultivar las inteligencias
para que estén en condiciones de comprender todo es uno de los
principales fines de la universidad. Es preciso poner el énfasis en el
hombre. i la ciencia ni la sociedad pueden ser el objeto primordial de
la universidad. i el hombre tiene una inteligenci para conocer, es
natural que se difunda la ciencia. Pero como las facultades humanas son
-en un sentido ~ál~go co~ respecto al Creador- creadoras, se explica el
proreso de_la c_tenc1~ mediante la in estigación. o basta, sin embargo
culttv_~r la mteltgenc1a. El ser humano no es inteligencia pura, ino
tam~ien voluntad. l hombre tiende a la verdad corno al bien. e
req~iere, en_ consecuenci~ formar buenas voluntades. Y como la
sociedad e~ impre~cindible para el hombre -aunque el hombre no sea
para la sociedad, sino la sociedad al hombre- la universidad debe tener
trascendencia social.
14

La universidad exist fundamentalmente para promover el
desarrollo de lo estudiantes como seres humanos hasta su máxima
posibilidad. Cada hombre tiene dentro de sus limitaciones un conjunto
de excelencias, una porción de dones. La universidad debe ayudarle a
hacer el mejor uso posible de esos dones.
La finalidad de la educación no es conocer cada vez más detalles
acerca del mundo, sino comprender el mundo, y comprendemos a
nosotros mismos en él. La tendencia a la hiperespecialización in un
studi11111 genera/e es antiuniversitaria.
Hasta ahora se ha venido pensando en la universalidad de los
conocimientos universitarios. in mengua de tan alta finalidad, es preciso
dar un paso más y proclamar la universalidad en el ejercicio de las
facultades del hombre. o no concibo una universidad auténtica, sino
como instrumen o de cultura para el hombre. 'universidad -e.xpresa
ugusto J. Durelli- es la comunidad a la que pertenecen todos los que se
ocupan del cultivo del hombre: Desde el Rector hasta el ayudante de
trabajos prácticos, desde el egre ado de la primera promoción hasta el
último egresado de la última" 1. El Congreso Internacional de nseñanza
uperior (París;1909) pasó por alto la más importante misión de la
universidad. e habló entonces de una triple misión: 1° una misión
científica: la Investigación desinteresada y el progreso de la ciencia· 2º
una misión profesional· 3° una misión de vulgarización y de formación
del espíritu público. Pero nada se dijo de la universidad persona.lista de
la universidad vocacional.
Elucidación académica superior de las vocaciones con sentido
comunitario· difusión y creación de conocimientos· enseñanza de las
técnicas cultura, educación de la voluntad preparación para la vida,
fu~ció~ so_cial· todo esto debe combinarse armónicamente en el espíritu
um ers1tano.
ólo obre el concepto de unidad orgánica de la cultura, sin
petjuicio -daro está- de la autononúa científica y administrativa de las
facultades, se puede dar un verdadero espíritu universitario. rge
desterrar hasta donde sea posible el profesionali mo. La universidad
debe primeramente formar hombres mediante la educación superior
brindar cultura y sólo secundariamente deb enseñar profesiones.
ncasillar al hombre en una profesión equi ale a encerrarlo en un cuarto
1

DURELLI, Augusto. J. R.tt.ista dt la U11i11erndad de Buenos Aim, Tercera Época ano I , p. 15.

15

�en donde a la postre se asfixiará. Cualquie~ especiali~m? ~partido con
carácter cerrado · le viene estrecho al yo vital. Las _d1sc1plmas ~uman~s
deben agruparse en forma arquitectónica y conforme a una 1erarqwa
interna y cualitativa.

2. Escuelas, universidades y academias
Hace ciento ochenta años, aproximadamente, Schleiermacher
distinguía tres niveles en la comunicación social del saber: la escuela, la
universidad y la academia.
~
. .
La escuela es una institución donde se ensena c1enc1a hecha en
otra parte; en ella se enseña en explicación apretada y dogmática los
buenos libros de texto y no se investiga.
a academia es una institución científica en la que los hombres
de ciencia se congregan para la mutua comunicación y el mutuo
comentario de sus hallazgos.
La universidad es la institución que enseña e investiga. u
enseñanza superior se mueve dentro del saber verdaderamente actual,
problemático y creador.

3. Lo que se enseña y lo que no se enseña
El saber científico cualquiera que sea su materia -matemáticas
biología o derecho penal- debe tener un "sentido" y una "significación"
en la vida del hombre que universitariamente lo posea. Hay aquí en la
mayoría de las universidades contemporáneas, un déficit de radicalidad.
Falta, también, una educación para la libertad: suscitación y
cultivo de los hábitos por los cuales es posible una convivencia pacífica
entre discrepantes. Hay déficit de diversidad, de orientaciones actuales.
D ecíamos que es preciso poner el énfasis en el hombre. Pero
como el hombre es su vocación, la universidad debe tener una estructura
vocacional. Sé de sobra que hasta ahora vivimos bajo el imperio de una
universidad profesional. Pero me parece que en el futuro próximo -si las
cosas marchan bien- el centro de gra edad de la enseñanza universitaria
se desplazará desde la fo rmación de profesionales y especialistas a l,
formación superior de hombres a la clarificación e impulso de las
vocaciones. o quiero decir que la tarea profesional de la universidad
tenga que desaparecer. E n buena hora que se enseñen profesiones y que

se en. eñen de la mejor manera. Pero esta protes10ne deben adecuars a
la. vocaciones per onalc . Y un,1 ocación p r. onal e. más, muchísimo
má · que una profi sión.
Toda auténtica universidad a pira a integrar en la unidad d la
vi ión sapiencial, la inYestigación y la n eñanza upcri r de la , erdad en
todo· u · a ·peer particulare . Quienes pretenden meter la tarea
universitaria a la carea política, de con e n la encia de la universidad,
como organización de la culwa y deforman u fin: la bú queda y
. ometimiento a La verdad, no al g b mame de turno -que m rece de-de
luego todo re pero- elegido po · el pueblo para apoyar . fomentar 1
de arrollo uníver icario, nunca para sojuzgarlo mrnlirariamente. De de la
míe má puras de la libertad brota la xigencia de verdad rota~
proyecrándo e hacia una int gración pl naria de la exi. tencia del h mbre.
Para ati facer cst anhelo, e prcci o que exista una in titución . uperior
de la cultura: la universidad.

4. Univer idad

politica

A la uni er ·idad le compet la d ncia política pero no la
activídad política. El a1te político no c rre p nd a la uniYersidad como
corporación ni a u miembro en cuant miembros de la comunidad
académica. [ aruralmente que lo univer ·itario · mayare de edad, en
cuanto ciudadano de un E ta&lt;lo Li n n que cumplir -como cualquier
otro ciudadano- con u deberes cívicos. Existe ia n ce idad de contar
con un tipo d hombre político univcr itario.
o quererno prec riizar la wliver idad eoclau trada' dentro de
·u ciencia. Mucho meno. deseariamo · la 'univer i&lt;lad miliLame" que
Ucva a u seno lo conflictos pa~ione de la plazuela. Hay una forma en
qu I uni r ·idad, abierta a lo problema de u tiemp , participa de ia
inqui tude · ociale , aceptándolas com un tema riguro
d u
c nsideraci · n ci nrífica. Jl sce e el caso de la ' uní er idad partícipe de
la uni er idad abierta a lo~ problema &lt;l la ép ca, p ro que no confund
su tarea y u t máti.ca con la politiqu ría d facción.

5. Inve tigación y docencia

17

16

�Inveságación y docencia son in ·cindibl s. uiene ponen en el
núcleo esencial de la univer idad la docencia, olvidándo e de la
investigación propician la rutina el automatismo y el anquilo amien~o de
la cultura. Quienes sitúan la investigación en el centro y la docencia en
los aledaños de la unive r idad fomentan la di locación y la de trucción
de la vida uní ersitaria. Gracia a la inve tigación, la universidad se
renueva constantemente e mantiene viva má allá d la~ oluciones
cómodas y amurallada .
E la eterna bú q ueda de fa actividad creadora del hombre que no
reposa defini tivamente n ningún resultado cultural. ' Busqucmo ·, decía
an gu tín, como quienes an a encontrar, y encontrare~o como
quienes aún han de bu car pues cuando el hombre ha termmado algo,
entonces e cuando empieza" (De Trinitate, IX c. 1).
l e píritu hununo está iempre má allá de su obra . Rutina y
dogmatism o on dos escollos que e pued n e ítar por la invcstigaci , n.
La enseñanza, que pretende estar a la altura de oue ero ri mpo, e · una
prolongación de la tarea invc. rigadora. E preci
forjar un ambiente
espiritual vi az incitante para que fa virtual personalidad del educando
se desen\Tllelva dentro de la máxima bjeti idad, dentro de La más franca
libertad académica, dentro de la · mejores re p n abilidade culturale y
profesionales.
Tráta e de buscar la conexión de rodo con co&lt;lo, de no confinar
la erdad en ciencia algun d articular la, facultad , n h1 unidad de la
cultura d poner en movimiento fecundo las tensiones. d hacer de La
universidad la conciencia más lúcida de nue tro tiempo.

6. Niveles
Hay un primer nivel d a.ignaruras indi p n a.ble, para c¡crc ' r
con decoro t , cnico y moral una profe ión.
l segundo nivel exige una nseñanza de problema . por lo
tanto de ignorancias. Se trata ya no de a ignatura ·, sino de cur.
monográficos d seminarios. T ráta e del saber no po, eído y posible.
Hasta ahora no hall.amo en Am érica Latina, por lo meno en la fase
de la universidad c11 transfor1tJació11 en un ni el profi sional d la en eñanza.
Pero vamo hacia una universidad de fase di11ár11ica: Inve tigación y docencia
en indi oluble simbiosis.

18

7. La masificación
La muchedumbr de alumno no con uruye una suma de
inclividualidade · per onales ino una muchedumbre homogénea. La
en ñanza ha quedado uniformada al nivel de la ma a.
La profe ionalización exclu iva y primaria es un grave peligro de
la univer idad contemporánea.
La indotación y la presión de cienos hábitos aciales on ocra
Lacra . Vivimos bajo el nefasto modelo de la uni ersidad napoleónica. n
puñado di persa de e cuela con lenguajes diver os, sin articulación
alguna no e no puede ser una auténtica uni ersidad.

8. ¿Univer idad o pluriversidad?
La fragmemación d la sociedad contemporánea se refleja en la
di gre ación de la univer idad.
La univer idad ex.i te y se ju rifica n la medida que ayud al
cumplimiento de las Yocacione per ·onale . Dentro de esa, vocac10ne
deben dar e, como uno de ·u ingredi nte
las resp cri, a
especíalizacione , profesionales.
fe parece ab urdo reducir la vocación a la proD ión. Y me
parece también U!'} con a. entido reducir la uni er idad a un puñado de
compartim mos profesionales, en vez de hacer de ella una in tirución al
·ervici de las vocaciones humana . :.ntiendo por vocación un modo
peculiar de pr pender a la plenirud, un conjunto de estimacionc y
preferencias gue indj\~dual:izan a la per nas un llamado a ser y a hacer
que ·ólo el hombre siente. Lúcida clarificación de la ,Tocacionc. , dentr
de la cultura, ante que capacitación profe ional. o se puede cumplir la
e pecializació □ profe ional in un pr ,~o de cubrimiento de la vocación,
in la pléyade de valor que orientan una ida ·in ad crrir la misión
personal, única, incanjeable, in ustiruible.
¿ ,órno comprender el diálogo d la ciencias e peciale con fa
sabiduría , in el in trumental filo ófico? Las di er a rama de la ciencia
forman un "c rpu ", un co m s, un sistema articulado no por m ro
capricho fama. eo ino por íntimo requ ·cimiento d su rrucrura .
De d hace alguno años he propu sro la in tauraci ' n de
cátedras c mune, a todo lo e ·tudiantes uniY r irarios. \ ntr p logía
filo ófica Ética proD ·i nal Te ría política, Hi t ·ia de la cultura; la
19

�convivencia en las aula , de técnicos humanista · el diálogo p rmanenre
entre la Facultades; la apertura a la filosofía.
Sé de sobra 9ue ha ta ahora vivimos bajo el imperio de una
universidad profe ional. Pero me parece 9ue en el próximo futuro - i la
cosa marchan bien- l cenero de gravedad de la en eñanza univer itaria
se desplazará d la formación de profesionales y e pecialista a la
formación superior de ho1t1bres, a la clarificación e it11pt1lso de las vocaciones. o
guiero decir que la carea profesional de la universidad tenga que
desaparecer. En buena hora -lo h dicho ya- que e enseñen profe iones
y que e enseñen de la mejor manera pero e tas profe ion s deben
adecuarse a las vocaciones per onale . Porgue la profe ion - 1emprc
las mi mas- se imparten a hombres concretos con u programa
individuale de eri tencia. D ahí la importancia del plan de
personalización del e, tudiante univer itario. Ha) que tomar en cuenta al
estudiante como un individuo y no como número. Hay que saber quién
es y qué es cada estudiante en ·í mismo; de lo que es capaz, de us
problemas, de sus necesidade , de u angu ria~ y presi ne , de us
complejos y po ibilidades. ¿P r qué la univer idad no le ha de a}udar al
universitario
n u pr blema emocional s, familiare . cxuale
estudiantiles. y económico ?. a modernas técnicas p ·ico-pedagógicas
pueden conformar y valorar i el e tudiante e tá bien orientado, si
necesita alguna materias supletoria para us estudios i e, tá adaptado a
u medi social, si su in eguridad es de índole económica si conviene
que estudie tal o cual materia' a nivel elevado".
El desarrollo ocio-económico de lo
pu blos r yuier
necesariamente de la inve cigación cientifica ) tecn lógica. o se trata de
un lujo, ino de una nece id.ad. Al estado le comsponde m1lizar 1111a política de
la ciencia. Pero la cimcia tiene s11 propia a11tonomiay s11 propio ,,alor. Es uni ersal,
aunque sus cultivadores no carezcan de característica nacionales. [á
gue por la certeza de u resultad · se di ringue por sus métodos y su
fines._Marcha por un continuo proceso de hipótesis) rectijicació11 .Y 1111eva conjetura.
~ ~empre el conocimiento se craduc en inv ntos Lécnico y realidades
pr~~tlcas. Cuando a Faraday le pr guntaron ciert día cuál podría er la
utilidad de uno de us descubrimie□ r , com t ' con altivo desdén: ~E
que se pregunta c_u ál es la utilidad d un run r cién nacido? Hoy
estamos un tanto distantes de aquella "ci ncia p r la ciencia' . La ci ncia,
~orno . to~a otra actividad humana, está al ervicio del hombre. La.
.10vesngac1onc
aplicadas pueden
conducu··nc)c., a 1111portaotc.

de -cubrimientos teonco . Esramo · e n ideran&lt;l
por supuesto la
in,·estigación en el campo d L'ls ciencia. natural , . Dc ·pués hablaremos
de la investigación en el área de la¡; humanidade y de la ciencias
sociale .
uel
dj ringuir -e la Úll'fsl~~ación básica o fimdume11te1I p11ra
(c n cimiento d l univer o y de ·cubrimiento de nue o: campo d
invescigac1on in sujeción a programa impue to y sin fin práctico
e pedfico), de la i11vestigació11 básica one11lt1da ( ctor predeterminado de la
ciencia) de la investigación uplicarla (objcri,~o práctico) d las operacio11es de
pnpuración técnica (adaptación ·i temática de 1 · resultado · de la
investigación i temática a la producción indu erial) .
_, l lugru· má, adecuado para la inv ~ ·tigación e la univ r idad.
Importa que el tado consagre en la medida de sus posibilidades una
parte de . us recur os económicos a la in,·escigací ' a. Los paí:es rrui
annzad dedican no11nalmente rná del 1% de ' t1 producto nacional
bruto a la investigación. i e recorra la libre iniciativa del inve tigador, e
obstaculiza el arnnce del aber. obre todo, en la esfera de la
inve tigación pura.
i la cultura y las profi i ne, no estuviesen en un e trecho
contacto con el incc ant ferm nto d la i..twestigación, la univers.iJad se
anguilo aria mu_ pronto. ada seria la enseñanza superi r, i no tuviese
hincada · ·u á,ida raíce en el uelo nutricio d la ciencia. La
inv tigación dignifica a la wliversidad y la alva de caer en la rede de
una mecánica ciega.
Partiendo de nuestra fid lidad a las mejores e encias
univer itaruis, podemos por el espírim de la investigación henchir de
posibilidade y de realidades a nuestra Al111u l,,Jater que se renovará en
nosotto y en la generacione qu n
u edan.

20

21

r

9. Ba e para la reforma universitaria
Atorní ricamente desparramada en un puñado de e. cuelas disper a~,
la uoivcr idad d be bu car:
aber, la implantación de materias
comune. verdad_eramente mu,,crsaJe , - ntropología filosófica,
Te ría política Etica profesional Hi toria de la cultura Raíc s

1. la uni&lt;lad orgánica del

�de la civilización contempo ánea- la apenura a lo fundamento
filosóficos·
2. debe fomentar e el diálogo interdisciplinario, gue e - má amplio
en la facultad gue en el departamento per gue deb obrepa. ar
ambas unidades académicas. Por ejemplo, en materia de
educación, hay que hacer que cLialoguen el pedagog ,, el filósofo
el jurista y el historiador;
3. hay que in, taurar la dcpartamentalizacióo .in abolir la
facultades;
4. el verdadero profes r uni ersita.rio tendrá que er el profes rinv tigador. Cabe xigir inve tigaciones originales, sin caer en
burocratismo. inguoo de lo tipos de investigación -prna
bá ica orientada, aplicada- puede ser ajena a la univer idad. La
uni ersidad ha sido es y eguirá siendo I lugar má adecuado aunque no el único- para la inve tigación. En codo ca o es ella
la que forma a Jo inve rigadore . i e recorta la libre iniciativa
del inve rigador e ob'taculiza el avance del saber. obre todo,
en la e fera de la investigación pura. i la cultura y la
profesiones no e tuviesen en un e trecho contacto con el
incesante fermento de la in e tigación la un.i ersidad e
anguilo aria muy pro□ ro. ada ería Ja en eñanza superior si no
tuviese hincada su habidas raíce en el uelo nutrici de la
ciencia. La investigación dignifica a la u11Í\Trsidad y la salva de
caer en la redes de una mecánica ciega. Debe fomentars 1 cipo
de investigación gue realiza la univer idad, que e· el de
investigación JJJedia. La gran investigación la r alizan lo institutos
gubernamentales: Instituto fax Planck, In tituto Rock fcUer,
In rituto Pa teur, Con ejo
upcrior d
Tnvestigacione
Científicas y lo con orcios de univer idad ·
5. reforma d la primera y de la egunda en eñanza;
6. e tudios selccti o , al lado de CUI o bá icos, para que g rmioe la
personalidad, para que florezca la vocación incanj abl ;
7. bibliotecas ágil que permita□ eguir el movimiento actual de la
ideas en las diver a di ciplina ci ntíficas. Laborato110 ,
aparato , clínica
ob crvat rio, y c lecciones científica·
debidamente organizadas y suficiente ·
8. becas para estudiar po grado en el país y en I extranjero;

22

9. desarrollo de lo
estudios p dagógico · para preparar
debidamcnt el profesorado uni\·crsitario. l. ) . emmanos
pedagógico. de ,-\lemania pucclen e1:vir de cjcmpl~- . ,
10. ala.ria d e ro:sos que p nnitan viv1r c.l la m\·e ·og:1c10n y de la
cát dra:
11. soluci · n al problema de la disciplina;
12. educación inr gral )' atmónica despertando en el alumno el
enrido del ideal;
13. Funci 'n s cial de la nni\~er idad e mo factor de eran formación
cultural;
14. unive sidad abi rta en la socicJad de masas;
15. nece ichd de la educación pcrmaocmc y recurrenre en la ci11dod
t d11mtil•1r,
administración prud ·ncial y eficaz del
16. plancación cicnáfica
si tema uni,~er itan .
1

La autonomía universitaria e , tan sólo, un punro &lt;le partida un
medio para la reforma univer. itaria. ,\utonomia académica, aut nomía
admini trariva, autonomía legi lariva y autonomía conómica -. i se
pudie e- permiten a la univer idad en ei'iar, inves~ difundir_ la
cultura, dar e ·us propios reglamentos, organizar. e func1 nar r aplicar
sus recur. o
conómicos en un plan adecuado y libre. Llbre de
im rfcrencia e taralcs y d · cualquier o a pr i , n d grupo. La
aut n mía puede ser s carnda d sde afuera d de dentr . o basta
que e té con agrada en el papel. Es pr ciso luchar por ella, pre ervarla.
Cuando un csrudiance ingre a a la uni, er ·idad, e de up ncr que
ab por lo m n , leer un libro y dar. cuenta de lo que lee. A la
univ r idad vien a perfecci nar lo hábito · mentale de tr, bajo y
reflexión, a realizar el aprendizaje &lt;le un mérodo, a aum otar su
conocimiento obre materias concreta. a formar u personalidad ética.
e trata, fundamentalm ore, de un trabajo dirigido con Yi ta - a una
formaci , n metódica. El contacto entre mae. tro ) alumno s
indi pen 11ble en la univcr idad. ¿ ómo fomentar. ele otra man ra el
desarrollo espirirual del educando? En este sentido, le s llamados
"estudiantes libre "
los estudiante por correspondencia no son
auténtico e tucliant universitario .
Todo lo 9ue sea a abar con la inestabilidad la ioc mprcn ·ión del
ambiente y la falta de medio. para la invc. rigación, s labor univcrsitari.1.
23

�positiva de primera magnitud.
'fenester es qu los dirigentes
universitarios inco1voren existencialmente la valiosa finalidad de la
investigaci, o bumanisti.ca y científica desint resada. AJ principi de la
autoridad dogmática hay gu opon r el pdncipi de la libertad de buscar,
xponer y examinar la verdad . De 1a armonio a coop ración entre lo
filó ofos, los human.i · tas y los hombres de ciencia depende en gran
pane, la fraternidad . la paz de la naciones.
má allá d la
inve tigación local y de la investigación nacional está la colaboraci ' n
int rnacional.

10. U ni ersidad

sociedad

La uni,·ccidad pu de distanciarse d la ociedad por no adaptar e
a la realidad dinámica y p agresiva, por no superar el conservaduri mo a
u1ttanza o por profesar un progresismo deliram . La uní er idad pu de y
debe transfonnar la sociedad de la cual surge, apuntando oluciones
económicas, políticas y social '. Trátase de una función oriema&lt;lora.
Cuando la univer idad funciona bien ·e convierte en la mejor
conciencia de la
ciedad en gue , ·ve. La exten ión uni,·ersitaria
prolonga en el pu blo la acción de la universidad. La falta de a istencia
económica a la universidad redunda directam nte en el petjuicio d ésta e
indirectamente en perjuicio de la sociedad. univer idad y oci dad deben
hermanar e má allá d la t' cnica, en una fe común n el hombr para
acel rar el procc o de desarrollo -mejoría per onal y cial- dentro de la
paz, la egwidad, la ju ricia el bien común.

pract1ca lleva a la educación a persona a quiene no alcanzan las
universidades preseociale y fonnale , impane educación al meo r co to
po ibl conduce hacia objeti · o - educacionales más prácticos y con
mayor ioculación al contexto ocio-económico de los de ·tioatarios. Los
m nsaje universitarios se transmiten a dista.ocia gracia a lo nu o
instrumentos de comunicación ocial, in un jeed-back inmediato.
La p dagogía ha reforzado sus aspectos científicos, mediante un
conjunto d ciencia conexas- psicología antropología, cibernética
lingüística- que requieren, po.r parte de lo maestto o morútores más
arte que ciencia al er aplicados en lo educando . Al definir la nueva
pedagogía --&lt;¡ue propiamente debiera llamarse a.ndragogía como el
sentido del proce o cultural que bu ca la eclosión y el de arrollo de t da
las virtualidades del er hemos vuelo al sabio imperativo de un antiguo
poeta griego: "Llega a r lo que eres" (Píndaro) .

La andragogía contemporánea en.faca al hombre como orM11is1110 inteligente
q11e c1ct1ía en tm medio sociaL Se trata de q11e aprenda a aprende,: e trata de
capacitarle para la propia y permanente actualización educatiJJa. 1 de fa aje de
l s curricula escolare freot a la realidad del mundo actual· lo nuevo
m di tecnológicos que flexibilizan contenido programas y método ;
La demandas de de arrollo global económico-social de los paí es
acapara la atención de p dagogo y educadore . El teleducador no
substituye la pedagogía del encuentro pero í libera al educador de
algunas tareas agobiante en una sociedad de ma as. _, n roda ca o

i11¡porta recordar sie111pre que la sabiduría es más illlportante para la plenitt1cl de
hombres y pueblos que la ciencia. e UUCJ.a un movuru nt de lo
universitario de avanzada hacia w1a solidaridad y una cooperación

11. E tructura y mi ión de la universidad abierta

educativa internacional.

El auténtico proceso de promoción humana en lo- países
subdesarrollado , sobre tod , requiere de la univcr idad abierta para
ayudar a desarr llar las facultades pot ncíalidade personales. ~nticndo
p r ~ducaci~n _no formal la actividad educacional si. t mática y
orgaruzada, e¡erada extra-escolarm nte, para proveer t:ip cspecificos
de ap~endizaj , a bajo e sto y para ubgrupos particular
de la
co~Wll_dad. La universidad abierta comprend
compen, a la
uru ers1dad formal en un contexto iruacionai anee un gran número d
~~u~a~dos en lo lugares en que habitan y abajan. e rienta hacia la
1llJciat1vas locales y comunitarias, po -ibilita llevar el aprendizaje a la

12. Significación y sentido de la educación permanente
En la base de 1a educación permane□ te e tá la de formalización
d la e trucrura tradicionale,. e concib la educación com un
continuo xi tencial que nos acompañad sde la cuna hasta la tumba.
preciso conciliar la educación general y la capacitación técrúca.
Para eso e requieren instituciones univ rsiraria de vocación
múltiple abierta a los adultos, al reciclaje periódico, a la esp cializaci ' n y
a la investigación científica. 1lientra la educación recurr me postula la
alternancia entre estudio y trabaj , sin uprimir el si tema e colar, la

24

25

�&lt;locación p rmanenre frece la cultura durante coda la existencia
humana, como proceso d una formación integral no e c larizada que se
extiende a lo largo de la v.ida.

13. Planeación y administración del sistema universitario
La vida universitaria marcha, in ludibl mente por fase que
repiten periódicamente: 1. íote i d la
lución in titucional r Jel
e tado actual para concluir con el enunciad de pautas gue guir; 2.
Di tribución del modelo s l ccionado para planear la educación superior
con us consccu nte estrategias para implantar y 3. E quema
indicativos para lo p ogramas de realb.aci ' n próxima, relacionad con
la e tructura ) la mi ión de la universidad en ' U afán d con oLidar e.
La plaoeación e la realización constante y comunitaria de
prev1 ion, en I proceso integrado de tornar deci ione ba ada en
informe fidedigno que impactan el porvenir. abe hablar df 11na
pla11eación cimt[fica cuantitativa financiera J' amiculor. Para ello , preci. o la
medición sistemática de los hechos la s paración de lo incidental, la
fonnulación d una teoúa explicativa y la verificación de la misma,
e itando idea. preconcebidas. •ntre la planeación acomodaticia y la
planeación utópica, yo tt,e hti permitido proponer la planeación pmdmcial
i rema y subsi t ma universitario de r cur os human (planeación
selecci, n e integración, capacitación y desarrollo, notificación control de
pers nal administraci , n d u Idos) no pueden er soslayado por la
actual teoría de la universidad pero nW1ca olvidemo gu rtcurso ,
humanos y planeación wuversitaria se integran, finalmente en una
filo ofía de la planeación
infonnación del recur
humano n las
in titucione de educación uperior. ~l encido final del si tema
univ rsitario del recurso hwnano e la dialéctica d h promoción - y no
d la destrucción- del hombre con ensibilidad comunitaria r con
de ti.no trascendente.

14. Universidad pro pectiva
i irnos en un mundo qu cambia, y que cambia rápidamente.
ovilidad d individu , de masa de simaciones. Tenemos cada ez
26

meno necesidad de peone
más nec idad de inventare .
la
enseñanza . uperior debe prom ver inventor s, auspiciar la investigación
fundamental Los abere · e desga tan y e quedan má anticuado aún
que las propia máquina . Los médico de 7 años por ejemplo, qu no
po eycran má. que los conocimientos adc¡uiridos en la Facultad de
Medicina de u época, no conocerían ni la ulfami.das ni la penicilina ni
los antibiótico , ni lo tran plante de corazón ni los radioisóropos, ni
múltiple y nu vos medi de diagnóstico o de terapéutica. Por eso, e~
preci o ofrecer una educación que forme hombres con criterio ci núfico
y no una simple ciencia epocal que caducará irremi iblemente. ' adie e
hace in estigador -apunta a tón Berg r- e cuchaad conferencias, ni
iquiera manipulando a la en un rincón del laboratorio, ino viviendo
en contacto con lo hombres que saben inventar o descubrir. En la
ami to a familiaridad del laborarorio e
donde se aprend n
procedirni mos,
descubre la eficacia de los método y por encima de
todo, e adquieren la cualidade morales que forman el espíritu
científico".
ecesitamos, en otras palabras una inv stigacióo abierta y
continua. ól el tipo d inve ti.gador
abiertos y flexible puede
adaptarse a la movilidad del mundo en que üvimo .
o e trata tan sólo de prever el futuro, ino de consuuirlo. La
universidad debe promover una en eñanza ' Uperior -docencia e
investigación- abierta activa, 'pro pecti a". I ada pu d hacer e sin
valor sin lucidez y in entusiasmo. unque el mundo cambia el h robre
continúa.
La aceleración de la hi toria es alg más que una crisis. in una
antropología prospectiva no cabe preparar a lo universitario para las
circun tancias y la siruacion s en qu puedan ver e emplazados. Con
muy buen ntido, nos dice Berger qu La universidad no e un fin en sí
misma. Está hecha para la ·da y , preci o que los tudiante pa eo p r
ella para de embocar en la exi tencia que
de arrollará fu ra de la
2
aulas de prácticas . Imp na má la educación que la in trucción. Las
prepara ione
trecbament
pecializadas caducan en uno cuantos
añ . El atiborramicnto in elecrual es un despropó it . Lo que cuenta e
la tranquilidad en el dominio de la técnica la imaginación creadora
com fuerza pr pul ora y como Yirtud vital, el espíritu d equipo 2 BER

,ER, Gastó n, U11it,ersitlad 1olm 111rin_¡ política. ·d.

27

"d. ladrid, p. 59-60.

�conjugando libertad , coordinación-, la aceptaaon valerosa de I
riesgo
el spíritu de iniciativa. En la universidad, no hay que olvidarlo,
e in cota -o debiera inventar - y se ensena a in entar. En ella nacen,
se exp rimeocan se c ncretan y valorizan la vocacione .
Ca i la totalidad de la iove tigación fundamental e realiza o las
aula univ r itarias. D no er por e ta inv ' tigación fundamental, la
inve tigación aplicada -poJarizada por I fin concr e t¡u per igu moriria rápidamente. Para reno ar tod un d minio d I aber, e
requiere una investigación pura más allá de un e trech utilitari mo. e
necesita la inYención a t dos lo nivele ·. ~l ingeniero y el t!mpr ·ario, el
capataz y el técnico pu den realizar invencione, . I
mvem no van
contra la naturaleza, ino a favor del hombr .
La nueva m dicina o el radar del pilot el jet l, t levüón a
colores expresan la potencia del hombre y se in tituyen en u bendici .
Pero son lo humani ta quien , confeccionan la tabla d lo valor , y
rd nan en lo po ible, u jerarquía. Ho •
habla d un humani mo
técnico . En un mundo fa. cinado p r la técrúca I enrid d I human
r sulta más indi p n able que nunca. En e te sentido la inve rigación
hwnanísti.ca tiene una indubitabl primacía pue, to qu lo má. grav y
deci i o problema s n lo que plantea el propio er human . Las
bumanidade no son una simple posición de un va to aber, ni la pura
erudición ni la brillante ret · rica ni el imple conocimient &lt;l la, lengua
dá icas. La humanidadc n brindan el entido de lo humano o no o □
hwnanidades. Legítimamente no cabe p ner el uni,,cr o de la t , cnica al
u.niver o de la cultura.
l hablar de humanism univcr:itario n queremo referirn , ,
primordialm nt , a l · bachillerato. humaní ·rico y a la carrera
humaní rica . "l humanismo univer al n
exclu iYo d la cultura
chísica ni de la cultura m deraa. Tra cicnde a toda la cultura aunqu
e nutra de 11a } a pira a la reatizaci 'o de un áp human ideal. o
hay razón alguna para gue e prive al ingeniero químic o al biólogo, por
cjempl d una vi ión en qu pr ,·al zca el hombre obre la naturaleza
el e ptntu obr la materia. Hay ra go comunes e ociale en lo.
grande. m delo de humanidad: grand
e critore, santos héro ,
arú ta eminente pcn adore egregio, . . . e
mod lo de humanidad
no· ayudan a rec nocerno y a comprendem m ¡ r.

15. La univer idad contemporánea a la bú queda de ella
misma

28

29

La univer idad stá en cri is. Pero cri is quiere decir simplemente
eran formación, cambio profundo, revisión a fondo de viejo moldes y
e tructuras. La no edad de las circunstancias pre ente&lt;:- pued o re umir e
n 1) acrecentamiento de la ma a del aber -de cubrimiento nu as
e peciali.zacione -; 2) acr centami oto de la ma a de e tudiantes (en el
tran. cur
d una vida humana, el número de e tudiant
ha
duplicado mientra que la población sólo ha aumentado en un 25%). e
r quiere má tiempo para formar un profe or de facultad que un
e tudiante.
E preciso organizar técnica ma ivas de oseñanza: trabajo en
equipos y lecturas dirigida en lo primer s años y en lo años uperiore ,
acrecentar la part del trabajo individual re tringir la lección magistral
Pu deo y d b n e tablecer e circuito diver ificado . Lo primero más
cortos y dirigido a los mejore e tudiaotes· lo otros al gran número.

16. La investigación en un mundo que cambia aceleradamente
Lo sabere s desga tao y e quedan más anticuado aún que las
propias máquina . Es pr ci o una educación qu form hombre de
ciencia y no una imple in trucción qu depara conocirni oto de la
época. Hay qu inv otar y en eñar a inventar o de cubrir la verdad. E
preciso est:itnular la imaginación creadora. Todo Uo bre la base d una
antr pología pro pectiva y de una univcridad dinámica. El pa o por la
aula uní ersitarias no e , no d be er, un episodio pa ajero. El
univer itario lle a la marca de su A/1110 Mater, la cooci ocia de qu l
aber adquirido en la uni er idad tiene una función social e importa
r pon abilidade ineludible e indel gable . Hagamo otos porqu lo
univer itario no caigam en la de ilusión
n l vado. u per ista,
por ncima d todo lo episódic
a noble pa.ión d universitario . Que
nue tra universidad a como una antena de or enhiesta y util cuyo
ápic capte
tran mira la má d licada vibracione d la cultura
univer al

�¿PODER SOBRE EL SER O PODER
DESDE EL SER?
Una rejlexión filosófico-teológica
Pro&amp;. Dr. Henrich Beck
Catedrático Emérito de la
Universidad Orro-Friedrich
Bamberg, Alemania

El tétmino "poder", en primer lugar, es entendido en un sentido social y
político. Así, significa la capacidad de imponer su ,~oluntad en una región
social y ejercer influencia o aun dominio. En este contexto, se habla de
un « poder sobre un grupo de hombres ». Un tal poder puede servirse de
medios materiales, psiclógicos y espirituales, y se dirige al ser de estos
hombres. Pero es seguro que no alcanza -como lo hace el poder divinola existencia fundamental de estos hombres, porque no puede crearla y
no llevarla. Sin embargo, puede determinar las condiciones y la manera
de vivir de los otros, y puede cambiar su vida en un sentido decisivo.
Esto es importante: cuando el "poder sobre el ser", así
entendido, es motivado por una disposición e intención egocéntrica,
encuanto que el poseedor del poder, en primer lugar, quiere sentirse y
gozarse a sí mismo en su propia "podcrosidad"; entonces los hombres se
sienten despreciados en su valor como sujeto-hombres, y abusados
como meros "objetos" o "instrumentos útiles" para cualquier fin. E l que
de tal manera se siente como "potente", no los alcanza en su corazón, y
va a experimentar, más temprano o más tarde, el fin de su poder. Esto

31

�ignifica: cómo la es ocia más íntima de ta "por ncia" e revela una
o 'cura imp tencia.
Pero cuando el agente, en u intención capital, quiere , ervir a sus
prójimos, ntonccs no puede imponerse -en el ca ·o gu no tiene éxfro
coa u acritud dirigida al bien d l otro, ti n que a eptar su límite y su
"impotencia' . Pero a la larga, u di posición e intención pr fundam ate
buena y llena de resp to frente al otro, no \~a a quedar dada- y
entonces como el auténtico rostro de um1 cal ' impotencia' • se r v la w1a
'p tencia' much mas e encial.
e pu de decir: él tiene u poder desde el ser. Pu , él e ncu ntra
en corre pondencia y annonía profunda con el ser de su prójimo v
tambi 'n con u propio er. r\.l c nrrario, en eJ ca o primer falta ~
legitimación de de el er.
Hegel, en u famo a ' dialéctica entre el dominador v el en1dor'
,
'
ha de crit
e te hábito d
la co ·as: el dominador cuand
egocémricamenre reprime al rvidor, en realdad e el .n1&lt;lor -p rque
tiene que entir temor frente a él (y frente a u pr pia conciencia moral); y a í, eJ dominad r e reprimido por su tem r. Y d esta man ra, 1
servidor es el dominador, realm ate.
Pero no se pr duce e ta proporci 'n diaJéctica, cuando ambos
lados se re petan mutuamente y se dan a cli posición el uno al otro. Pues,
ntonc~s el domin~dor I ued er y permanecer en r alidad dominador y
el erv1dor en realidad ervidor; e decir, co--sujeto di pue, to al ·ervir.
La proporción dialéctica entre ambo
describe una relaci , n
humanament pervertida una r lación inhumana.
El ejemplo más conveniente para u □ ral ']Joder dominio reo/" e la.
relación de Dios con el hombre: Dios quiere ervir a u criatura · Él
desciende, se enaj na de ~u divinidad y
hace hombre, y acepta el
fracaso d su e ~erzo y una última impotencia uya en la cn.J.Z. Pero, por
un tal renuncia d cada imposición de . u v luntad y &lt;l cada
dcll.lostración Je &lt;le u p tencia divina motivado por u resp · to frente a
la li~e~tad del hombre, Dio gana lo. corazonc · -de ello. que saben
percibir Y concebir lo que aquí ac ntec . El poder reo/ es el poder sobre los
rorazones- en cuanto el corazón habla al corazón. Y el e.rvicio reaJ e 1
ervicio _q~ vi n del corazón en cuanto el coraz , n responde al corazón
y el ·c1V1c10 s dad con amor y libertad.
poder

y rientándo e al prójimo canto má se abre la posibilidad de
ganar la libre concordancia del otro -y por e o e pu d vol cr a i
mismo de una manera má enriguecida-. ¡ uanto má- se té di pue. to a
gre, ar y alir de -~ tanto más pr fundamente e puede regresar a ·i

mi m

mimo!
Podría ocurrir una pregunta: ¿1 o ignifica todo e t un
idealismo, lejan de cada r alidad? La xperi ncia dol r as d la pra:·ás
&lt;l I contrari , parecen confirmar esto: no ha ' algo má intclig me gue el
amor -cuando e incero--. Un "p der r al obre el er" ólo t:icne l que
ama acepta la ' impotencia del amor' . "Pod r sobrr el s r" olamentc e
po iblc como "poder desde el ser' .

Aquí se mue tra una profunda vincuL1ción . trucrural entre
er: cuanto má se abstrae de 1 mism tra cendién&lt;lo ·e a í

32

33

�LA VERDAD EN LA
ANTROPOLOGÍA ECONÓMICA

Dr. Eudald , Forment Giralt
acedrácico de la. Facultad
de Fil •ofia y Ll;!tras
Universidad &lt;le Barcdona

1. La economía el bien común
La actiYidad económica que abarca la producción tran i rmaci ' n y
distribución de lo, bienc · materiale: y servicio que exigen todos ello
n c arios para conscgui.r, y d una forma má. agradable, I s fin .
inmediato de la vida humana. ·e explica p r la dimen ·ión c. piritual del
h mbre. orno ha indic, J el filó ofo español Antoni Millán-Puellc :
' olamenc n virtud de gue en el hombre hay e píritu puede dar en el
ser humano una cierta necc idad de co as artifidale , o ea, de cosas que
no llegan a cxi, tir, ni pueden tampoc er u ada in que funcione el
poder de nuc ·tra razón" 1
La economía también, c m t da otra acci\ida&lt;l del hombr e ·tá
sujeta a l e piritual y por t'lnto, también a sus ley s práctica , que están
exprc ·ada en la ley m ral. u finalidad última a la gu , tán ori ntadas
t da la l ye morale , la d t rmi.nó claramente aneo Tomá , al afirmar

1 \.

\lilhín- Puellc , Uxico /ilfl,ró/ico, Rialp, ~faJriJ, 1834, p. 531.

35

�que: 'Toda la ciencias y la arte
ordenan a una . ola co a, a la
perfección del hombr que e u felicidad -~.
Al hombre concreto e individWll, cuya dignidad ·e . ignifica con el
término "persona" l único que propiamence pued . er feliz, ·e
uborclina la econ mía. :\. cada p rsona má.~mo bien en la realidad
creada.. egún el quinate, lo má perfecto que hay en toda la
natural za"3, está rcfi ri&lt;la toda acá-vidad con , mica. Por e ta finali&lt;laJ
uprema de la iencia Económica pu de hablar ·e de
crop logía
Económica' .
La finalidad e ncial de la cconomfa, como acrivida&lt;L como
ciencia e incluso com
.isccma económico, de ~en·ir a la p r. ona
humana comporta el d estar también al servicio de la ciedad y para
ello la contribución al bien común. Como ha indicado fillán -Puell . , lo
tre constitutivo e · ncial del bien común el bienc ar material la paz
y lo biene culturale estructw.-ados o informados p r la justicia social,
contribuyen a la perfección d la p r na4 .
Parte del bien pro pi de las pcr nas e ·tá incluido en el bien
común. Gracia por tanto, al bien común la per ona pued con egui.r
grado de p rfección qu fuera de la ociedad le crian imposible de
alcanzar. na d la, do fi.nalidadc esenciales de la ociedad consiste en
proporcionar a cada persona la ambieotaci · n .,,v lo. insrrumento
ncce ario para que pueda alcanzar su último fin.
Cada per, ona está ordenada a su bien, a su perfección, n senti&lt;lo
objetivo, o a u ~ licidad n ntido subjeti o. El bi o ·up ·emo o últim
lo puede alcanzar con u conocimiento v con su voluntad. Este último
fin de la per ooa e un factor de unificación social, ya que e da tien n el
mismo.
i esta prim ra finalidad de la soci dad e cá relacionada con los
concepto metafí icos y tra ·cendental de unidad verdad y bien, la
egunda c n el primer conc pro trascendental d s r. Por l ·er personal
d_ 1 hombre, la ocicdad tiene w1a ·cgunda finalidad. u exigencia no
,1ene _d t rminat_la_por la imperfección de la per ona, 9ue n cesita biene
macettaJe y e p1mual gu no puede bccncr en . oledad, sino en la
ociedad. u origen e tá por la en la pcrt cción entítarin d la p rsona.
2 .'amo· orna , /11 Metapl!J.r, Prott11., l.
3/dem. 11m111r1 Thro!Of/llt, 1, q. 29, a. 3. in c.

~~;4_·.\Wlán- Pudlcs, C..ro110111í,1 J' libtrtad, :'\ladrid. Confederación E ·pañola de (
36

. ~J:1$

de ,\horro,

La pcr~ na ce rno max.1.ma p rfección, com la :uprema pa.m 1pacion
creada en I ac o de cr, neccsira expansionarse y comumc:ir. e; e. decir,
&lt;lar e a 1 • d más. Lo hace con las relaciones inrcrpcumalc · on lo.
distioros grado. d amor que implican y con la com,ccucntc solidari&lt;lad
con la. misma en la búsqueda del tin común.
Irúcialm nte, la ordenación a la unidad, la Yerdad ) el bien se
manifiesta en la per on, de un me d 1 potencial e 1mlcrerminado. En la
inteligencia p ·e · una t1.:ndencia natural a la Yer&lt;la&lt;l ) la rnluntad una
teod ncia también naLUral ~ti bi n. Para lJUe • e c. pltciren esm tendencias
e· preciso un dificulto ·o trabajo, especialmente mrerior ya 9uc ' ras
facultades actúan de u □ mo&lt;lo inmanente e íntimo. El bien común es d
9ue proporciona l.a ap.1cla: n ccsaria. para ello.
De la economía puede decir.e, por consiguiente, que está
suborchnada a la vid, inteiior de las personas. Pr r lo mi . mo, que guarda
también una relación directa con la Ycrdad y I bi n &lt;le la pcr ona.
medio para la con ·ccución de ·u finalidad última. El aprnYeclrn.miento,
la trnn~formación , distribución Je lo bienc materiales, la produccié n
d bi ne nuevo. , ) las rchcione económi as, que fa ilirnn , u u. o,
Ue,,an, por cll , al intercambio de ,·al res humanos, l)UL ·e r Juc n
fundamenta□ en lo, trascendentales Y rdadcro y bueno.
En estas páginas, . e expondrán alguna. de las aphcaciones )
consccu ocia de la ordenación de la economía a la verdad . . \l igual lJUC
el concepto trasccndemaJ de nrdad es inmcdiatamcnk antccior y
fundant en la génesi lógica de los trascendentales al cunccpr de bie~,
los principios prácticos, qu ~ se derivan de las relaciones de la economía
c n la tendencia humana a la verdad, . on má. bá:icos y originaJc que lo.
que urgen d u relaci( o con la inclinación humana al bien.

2. La eracidad
Por er personas, por tar dotados de razón } de Yolunrn&lt;l Libre,
todos lo hombre: buscan por naturaleza la verdad 5. ' e ha Jcfintclo
inclu. o al bombr por ·u relación con la verdad en su. d1snntas facl·tas.
El bombr sería' at¡uél gue bu. ca la · rdad ,b
, \demá. el h mi re no sólo . e icntc inclinado por la naruralcz, a
la bú queda de la Ycrdad smo también impera.de por eUa. .omo explica
50ccta

ris!Óleks

lJUI'

·•rudo~ los hombres lk~c;in saber" (1\lct,qiJ1rJ, 1, 1).

~I u, n Pablo ll, / ~de.r rl mlt11 11 I, 28.
3

�anto Tomás: "Toda las cosas hacia la , que el hombre icnte inclinación
natural son aprehendidas naturalmente por la inteligencia como bu nas v
. .
7
;,
p r con 1gwcmc, como necesariamente practicable." . c mo obligados
por ellas. La erdad la ·i nte como una inclinaci · n d
u propia
naturaleza la conoce como p rfecti.n y buena para él. y, por rnnto, como
un d b r.
Por narural za, l hombre tienen la obligaci · n moral d buscar L1
Yerdad, sobre todo las verdades últimas, la gue dan sentido a u vi.da.
Está obligado asimismo, a adherirse a la verdad hallada v a ord nar toda
su vida cgún la exigencia. de la verda&lt;l conocida ·
·
,\J cumplimiento d e"ta obligación e tá ordenada veracidad.
egún anto Tomás. es una vuiud guc Ll va a decir siempre la verdad r
manifestarse al exterior tal como se e. en le i.nterioi-9- Como virtuJ !~
veracidad es bligatoria moralmente p rgue ' 1hcch de decir b ,·erdad
es un ac o bueno y &lt;.: ro e · preci amente la ,"Í.rrud" 10 .
1 acto v raz es bueno porgue sigu el orden natural de la_
co. a : que tiene su origen en Dios, autor de 1a na uraleza, pue 'el orden
e p ctal de las palabras y las accion s exige que é ta sean confonn.e · a la
realidad qu
Itas expresan, como el signo
adecua a la cosa
significada'. ~l no Yiolentar el orden o finalidad natural es un acto
bueno, porque "un de lo ele.m neos l I bien com dice an ;\gu tin.
e. el orden. De lo cual se d riva 9u un orden detenninado constituye un
b1eo d t nnioado '. A todo bien corr sponde una ,'Ít.tud, una cmilidad
que refuerza ~ inclina~ión al mi. mo. ' Luego los acws humanos que
rengan una razon esfiecia! de bondad rcqLúcren, como di p sición a ello.

una virtud especial '

1•

Para la üda económica como para toda la actí,idad . acial, la
veracid_ad -~ una_ Yirtud necesaria, ', por tanto, obligatoria. ToJa
com~n1ca_c1on ·oc1al debe estabJ cerse ·obre la ,·eracidad. cgún ~anto
Toma , tn embargo pu de plantearse esta obje ión: ' E propio de la
7 anto J'om;Í5, .í11111n1;1 rt,ea/,¡~im:. 1- 11. 9. ')-1-. a. 2, in c.
gu.~~1 füsa\'e ~crn~nJc1 del \' alli: hnhla mdu.'&gt;o de fa ' fidelidad Je la \ 1:rdad'', (IUC Jdinc
:orno. h \'Oluntana, \,tal }' ..:omplcta dCTocton &lt;le una persona a b verdad". Indica d&lt;lcrná~ ljUC:
~~'I (idchdad a la. \:erda~ incluye la soli&lt;lari1L1&lt;l con las ntras pcrson:l!i o, mc¡or .11.in. e ,n una
e ~lllltdad de pro1r~o- (,\ gustin ílasan· h:m,in&lt;lcz del \ ', lle, rm1,1Jt, ti, l-il!Jsfl/1//. l11111r ,1 ffl
It1l,i~1~1w m11:o pro~rdilrflr,1 dn,1lvació11, 1\! 'x1co, 1 oncga ~düorcs, 1995, p. 95).
·
9C~. Santo romas, fo1n11111 Thro/11gine. J f- 1l. 9. 109, a. 3, ad l
IOS~tu T más, Sm1J11111 thcolo~wc, íl- 11. &lt;], 109, a. 1, in c.
l l /bid.. ll- 11, l!· 109, a. 2, in c.

38

justicia dar a cada cual lo gue le es debido. Pero por d cir la verdad no
paree qu s dé lo debid . como e verifica en las partes de la ju ricia.
Luego la ""eracídad no e parte de la ju 'cia ' 12 . Responde que: "Por cr
animal ocial el hombre deb a lo demás cuanto
necesari para la
conservación de la sociedad.
hora bien e nece ario para tal
conviwncia el dar mutuo crédito a las palabras y creer no dicen la
verdad. Y en e te mido adguier la virtud de la veracidad ci rta razón
de débito" 13 ·
La ,·eracidad tá relacionada con la ju. ricia, la gran virrud moral,
que e define c m la p rp tua y c nstante voluntad de dar a cada uno
su der cho" 14 • La Yirtud d la ,·cracidad con j te n dar al prójimo lo
ju t 1 c.1uc 1 e'- debido.
J a veracidad sin embargo, es · lo una parte de la justicia en
cuant gu J falta alguna Je las nota de la virtud d la ju. ricia estricta.
• s una Yirtud derivada o imp r6 eta, porque no po ee el débito estricto,
en este caso en cuanto a la ,-erdad. "La v"Í.rru &lt;le la veracidad conviene
con la justicia n dos nota . na en la alteridad. Efecti amente su acto
con iste en manife tar las co a propia ideas
pen ·amicnt , a otro
hombre. La segundan ta común es e tablecer cierta ig11oldad en la cosa ;
y la veracidad en efecto e tablcce la adecuación entre la realidad y su
~igno ".
De las tre nota típicas d la ju ticia -alteridad adecuación
exacta y derecho e tricto- la v racidad sólo cumple las do primera .
' o realiza la perfecta noción de ju ácia en el carácter de débit . o es
, ste en 11 v rncidad el débito legal propio de la justicia, sino un mero
deber m raJ gu xige p r cierra hone. tidad manife tar la verdad a otro
hombr " 1 •
La obligar riedad de la veracidad e funda por con iguieore, en
cierto deber de c municar la verdad po ·ída basado, a su vez en un
der ch no e tricto 9uc ti.ene el homb ·e a la verdad guc los d más
po ccn. La limitación d e te d b r d mani6 st1r v de e t derecho
corrcsp ndi nt de conocer la verdad e explica por [; distinta. e pecies
de v rdad s 9u
pueden manifestar.

l'2.IMJ.. 11- II, q. 109, a. 3, ob. 1).
13/hid. Il- ll. q. !09, :1. 3. ad 1.
14.'am Tomás, S11111111t1 '/1Jcologr,1., Il- TT, q. 58, :i. 1. ob. J.
IS/híil, TI- 11, q. 1()9, a. J, in c.

39

�, n p.rim r lugar, la verdades universal - o científicas guc on
bienes c mun s, no son bj to de la eracidad. u verdad e m.anifie ta o
puede mani fi tar e por llas mismas, por su evidencia inmediata o
medita. o necc. ita la fi en el te timonio d l 9u la e)..'j)fesa. Corno
indica el 9uinate: "La erdad de la doctrina en cuanto e.xpo ici, n de la
verdade que son objet de determinada ciencia no pert n ce
directamente a esta virtud. i en cambio, pertenece a ella la Yerdad por la
qu 'no rnanifestamo al xterior en palabra y hechos tal como , mos
interiormente, ni má ni menos' (Ari tótel , Étira, IV, 7. 4)" 16.
n la, otra verdade las Ycrdade. ingular s y contingente que
penen ceo a la intinúdad de una persona . que n son conocida por las
d má sino sólo irunediacamcnte por quien la expr sa, y 9ue para
asentir en . u verdad es preciso creer en el qu la manifi ca hay que
distinguir. E. tas verdades pued n afectar o no al qien común. La mayo.ría
d erdade' económica.. 9ue no pertenec n a la iencia Econ 'mi~a en
cuanto tal, pertenecen a ta d clase de verdad s. •
i la verdades singulare. y contingente n afectan al bien
común, i son totalm me privadas tampoco e ·tán . ujeta a la Yirtud de la
, eracidad porque n hay ninguna obligación de manifi statla a lo
d más. Explica an o 1 más que la intimidad puede ser conocida n sí
mjsma o en el modo d 'con c r los pen ·amient conforme tán en el
nrendimiento y los af cto. como e tán en la \ oluntad r de e ·re modo
solamente Dio puede conocer lo p nsamientos de 1 . ·c raz nes r lo·
afecto de la voluntad. La raz, o
porgue la Yoluntad d la cri~tura
racional no e tá sujeta más c¡ue a Dio " 17 .
De de el ámbiro teológico, xplica amo Tomá gu : En e ra
vida, un hombr no conoce el I ensarnienro d otro, p rquc se lo
estorban do · ob táculo : la opacidad del cuerpo y la v luntad, qu recata
u, secreto . el primero d sapar cerá n al resurrección y n exi, L en I s
ángeles pero el segund permanecerá después de la re urr cción r eAiste
actualmente en lo. áng le ' 1 •
•
. . _ , lo Dio tiene el derecho y el p der a pen tra.r r juzgar la pr pia
LUnnudad de cada hombre.
har obligaci · n, p r canto de manifc · tarla.
ada pcr ona pose el der cho al re pct de su intimidad, \' no tiene
obligación de manifc tarla a lo- dcmá . Cuando
la confía a· ma3 en la
161/,it/.. 11-ll. q. 109, a. 1, ad J.
17 lbíd, l. q. 57, a. 4, m c.
18fbiii, 1, q. 57, a. 4, ad l.

-+O

confid ncia ami t s, n desaparece el &lt;ler ·ch • únicamcme ·e comparte

· . .da d 19 .
1a mtillll
Las vcrdadc ingularc · y e nringcnt s, que perteneciend a la
incimi lad personal, son rnmbién públicas. por afectar al bien común, en
cambio, están sujeta. a la \'lftud de la ,·eracidad. .\ pe ar dr :u
, ingularidad o son Yerdadc pm·adas, ·ÍJ1( públicas, por e car
c ntcnidas en el bien común. J o &lt;lcmá. Licn n el derecho de conocerla
y tiene, por canto, 1deber de darla a conocer.
_
Explica el .\guinate re. pece a es Las ,·en.Jades smgula r . y
contingcnt que p nenecen a1 bien común, lll.11.'. ' · n &lt;le tal narur, leza
qu d hombre está obligado a manife carla· c_n d m Jmenro que en ~~1c
llegaren a , u conocimiento· por ejemplo s1 afectan a la corrnpc1on
espiritual corporal d la multitud, i han de causar d, iio grave a alguna
p rsona o pre ducir algún orro fecto parecido. En estos asos, ~ Jo el
mundo está bligado a revelar el hecho. ya por medio &lt;le re. tlmomo o e.le
denuncia y la obligaci &gt;n del s cr t no puede prevalecer aquí e nrra este
d b r, porque entonce. ·e quebrantaría la fidelidad que se debe a o os '.
obre las -verdades íntimas pri,,a&lt;la , J.ice eguidamcnce: " tra ·
· ce los hecho· son d ~ 1.al índole que no hay obligación de rt:Ydarlos r
entonce puede uno estar ol ligado a silenciarln , p r cuanto qu se han
conocido bajo cerero. Y en este , upuesto nadi puede er compelido a
quebrantar el secreto, ni siquiera por precepto &lt;le un .uperior. puc to y_ue
e1 guardar la palabra e de derecho natural, y nada pt~ede . cr preceptuado
al hombr contra aquello yue es d derecbc natural''-º.
·
En e t s ca, o , la obligacion e.le procurar el btcn comun y de no
atenrar contra el mismo predomina obre el c.lebcr de la fiddiJaJ. De
manera que: ' reYelar lo . cerero~ en pctjuicio de w1a persona e~
contraria a la fidelidad, pero no i se reYdan a cau. a dd bi n común, el
cual . icmpre debe ser pr fcrido al bien particular. Y por ·co no c. licito
recibir ,ccrctn alguno contrario al bien común" 21 .
Cada per ona tiene la obligaci, n d pro urar d bien común, }
para ello, necesirn conocer los medios gue llevan a esrn fin. Pm
19 Cf. Je u: ,are.fa Li,pcz, /.as dmdu,s l111111t11ms m S1111!0 Tom,i ,Ir lqu11111. P.tmplr,na. fa111~.1. 11&gt;-9,
pp. 1.31-132 y pp. 108-21l
20. :mtv Tom:ís, J11111111t1 Tliwlor.:.111c, 11-11. (¡. ~n, ,1. 1, .111 2 l:n cambio: "\11lm .1yud)o, la hu~ (jllL
se han coufuHlo al ·accrd,1H. t·n $ uctCl e.le confr~tc'in. ,·n mam.:r:i ,il).\u!l~ Jd&gt;L cs1c prn1ar
1csamomo. putsto que: el no a ·ne coooe1mic:n1,, e.le los 1111s111t1~ como homh1 e:. ,m,, .:11mo
nurustro Je Dios, y c~ m, }''1r el ,-incu.lo e.Id sacr.um:nw que cuak¡u1tr pr&lt;'ccpt11 h1m1Jnci'' ilb1d.).
211/,lil.• 11- 11, q. 68, a. 1, ad .

-1-1

�con iguiente. n cesita con cer todo Jo qu atañ al bien común. e tiene
der cho a 1a \T racidad de los d má., al conocimi nto de la verdade que
expresan h cho
público
y que at eran al bien común,
indcpenclienr rnent que u. autore quieran o no mant nerl
en
, crcto por , u carácter ingular e íntimo. En cambio, n e ti n , tlcrech
a conocer lo que iendo privado no arañ al bien e mún, y por tanto, e.
líci o que ·e mantenga en seer to.
e ti n el d ber de rcv !arlo.

3. La mentira
El vicio por exc ·o que e op n a la ,·eracidad es la Yiolación de
1 se reto ·. El vicio por defecto es la mentira. anro Tomá rncu ntrn
tre I mento: en la mcnti.rn: " nunciado de algo fal o. volunrad de Jecir
tal falsedad e int nción de engañar".
La falta &lt;l adecuaci ' n ntr la palabra y el peo amiento del gu
habla e 1a "fa] edad material. por el dich fal
.
s t dada un mal
moral, porgu puede . er d bida a un rr r inYoluntario. o habría
entonces pr piamente mentira, ino equivocación.
l de. co de pervertir del orden natural de la · palabras que on
exprc ·ione d lo · pr píos pensami nto s la "falsedad formal porque
dice con voluntad con cient ' . En lla e tá el mal moral de la mentira.
La int nci ' n expresa d engañar a otr , que está ya impücita n l
?e ac~~rdo entre la palabra y la idea e, la ' fal edad et cÚ\'a, p r la
mtcnc1on de engañar . Para qu exista la razón fonnal de m ntira no e
nece ari t]U • · d · e ta intención, que e quiera rngaiiar e. pliciramcnre,
•~i que ésta tenga éxito, que el otro qu ·de engañad , porque ' s la
tal ~ad t rmal o la ,. lunrad e.le ounciar alg fal o la gue propiamente
con ' tttuyc la menura. De ahí la etimolo ía de la palabra m ntira: mentira
e · lo que s dice 'contra la mente' 22 .
La intención de engañar, qu , de ·prende de la mcnura es
accid mal, y como toda intención puede agra,·ar o aLenuar la
culpabilidad. per ne m di.ficar la maldad d la mentira imcmamentc.
De la_ do. intenci ne · desordenadas que s dan en la m •ntira la gue la
c nstttuye formalmente e la de "e.·prc. ar algo faL o". La era intención
' la de cngaúar otro como consecu ocia &lt;l tal falsedad ', por · r el fu~
del ag nre Y no 1 del acto no e. e. encial a la mentira. Por eso, la.

22Saoto Tomas. S11111111a Tl1t0Mp11,, 11- 11, e¡. 1JO, ,!. 1, m c.

-1-2

· tenc1·o· n de r creído, sino la de
m ntira jocosa ea ]a · qu oo h ay rn
divertir on menara ·.
i e da la prim r int oción la de di nanci,1 de la palabra. con
el entendimiento, hay ya mentira. D ahl gu
i un die una faL edad
formal con intención v conciencia d m ntir, aunque en sí • a v rdad cal
acto, desde el pumo cÍ vi, ta de la voluntad ) de la m ralidad, contienen
en , í mi! mo falsedad y ólo oca. ionalmente la ,,erdad. Pertenece: por
tant a la ·peci d mentira'. Por exi~tir falsedad formal, hay mcnnra.
En cambio n oLr ca o opuesto: i uno xpre, a algo fal o
pcr creyendo que c. Yerdad, e. una fa! edad material no f~rmal porgue
n es proferida con int nción. o alcanza, pues la razon formal d '
. '.
m nara
Cuan&lt;lo ·ólo
&lt;la la segunda intención p ro ,in la primera, in
la fal edad formal no hay mentira: "querer engañar a otro haci 'odo~e
cr er lo que es falso no e · propiamente mentira sino cierta con ecu neta
de la rrú ma' 23 . ería el ca o en el qu conociendo la de c n fianza d 1
otr
e afirma la erdad para engañarle, . a que e ab que la tomará
por fal a. o hay mentira, p ro í u consecu ncia: el ngañ . , .
La mentira e intrín camcnt mala. 1o e mala umcamente
porque e, cá prohibida, ino por u propia esencia. La menára p r
pequeña gu
ea, quebranta I rd n natural d la palabra, com
expresión d la id a, y e to e intrín ecament mal . 'La mentira e mala
por naturaleza, p rqu e un act que recae . obre mat ria indebida; puc
.iendo la palabra igno naturales d las id as, e antinatural ' fuera d I
orden &lt;l bido el ignifica.r p r una palabra o ge to lo que no se tiene en l
.
,24
pen arruent
.
xi ten otro cuatro vicio relacionado , con la mcoára. -- 1
pnmer e la imulación que consi te en "m ntir e n l hecho ' .
Explica anto Tomás qu 'Lo igno. cxteri re n
ólo on las
palabra in también l h chos.
como e pone a la veracidad el
decir una e a contra u pensami oto, que s 1 gue con tituye la
mentira, igualm me e. contrario a la veracidad manifestar con hecho
acciones lo conrrario de lo que uno en realidad I cual e pr piamente
la imulación'.

231bíd. "El de~t:o de engañar es consecucnc1a del aan de mentir, al margen de al e enc.1a de ésr :
lo mí moque l efecto no es de al tsencia de su causa" (!bid. Il- 11, q. l JO, a. 1, ad ).
24/bid., ll- 11. q. 110. a. 3, in c.

43

�En cuanto se falta a la veracidad la ·imulación e· mala. 'Lo
mismo da mentir con hecho que con palabra . Luego como toda
mentira, tanto la erbal como la de otro. signos xkrno , . ca pecado,
también toda imuJaci · n es pecado"25 . · d, ·ene, in embargo, que corno:
"La mentira se da cuando se expre a una co a fal a pero no cuando s
calla algo verdadero lo cual e licito alguna vez. Paralelamente la
imulación exi te cuando se manifiesta exteriormem algo contra lo gue
u~o realmente e pero n cuando se omite la ext riorización de algo
exist nte. Por lo tanto, e pueden ocultar lo pecado sin caer p r eUo en
la imulación (...) para evitar el escándal del prójimo'' 26

El segundo e la hipocre ía. iguiendo a an

gusún, explica el
.AglllO~te que el término proviene de la má cara gue utilizaban los
com ~han es _p ara ararentar qu eran otra p r ona. 'La hipocre ía es una
especie d 1mulaaón, per no de la simulación en g o ral sino de
aquella a particular gue finge otra personalidad distinta d la su 'ª
p~ pia, corno el malvado que quiere pasar p r hombr d bjen" 27 . La
hipocre ía puede identificarse, por ello, c n el fari cí ·mo.
El tercero es la jactan ia que con i te ca n alzar a í mismo
con , u propi~ palabras, como a los objeto que e quiere 'lanzar' 1 ¡ s
se les le a pnruerameme. El ele arsc a í mismo e realiza cuando uno
~abla de .í por ~ncima de lo gue e en realidad" . Precisa que hay do
tlpo de Ja~tanaa. _ _1~a cuando s obrepa a no el val r per ·onaJ
'erdadero, smo la op1111on que comúnmente e ti.ene de u alor (...) Otra
manera es cuando . e excede en la alabanza el valor p r. onal y
verdadero .. La jactancia en entido propio · esta en la que s guía por el
va!or prop10, p rgue "como · te último valor real e más importanre que
la 1de: que p~cden tener de uno los demás, dedúce e que la jactancia ,
da.
prop~nc~tc cua11d_o uno e n ·al.za por encima de lo que en
realidad e , mas bien que ciando se en alza y sobrepasa la opinión gue
comúnmente de él e cien " 28

.

?1ª

_ , ,,Por úl~o, el ~uano es la ironía. En eJ lcnguaj conieme, por
, tro~ e enttcnde al igual un tipo de recur o retórico que coa i te n
decu algo de tal manera que s entienda
e continué de fotma di tinta
a la que las palabras primeras parecen .indkar: el lect r por tanto debe
25/bid. ll- 11, 9. 11 ! , a. 1, tn c.
26/bíd. LI-JJ. q. 111. a. l, ad 4.
27fl¡/J. II-ll t¡. 111, a. 2, in c.
28Jbíd. 11- ll. t¡. ll2, a. J, in c.

efccruar una rnanipu1ación emanuca que le permita d cifrar
correctamente el men aje ayudado bien por el c ntexto bien p r una
p •culiar ntonación del discur o (...) a ironía pre _u~~nc siempre e~ el
de cinarari la capacidad de comprender la desV1ac1on entre el ruvel

.d

,,29.

uperficial y el niv l profundo de un enuncia o
,,
_
Coa e te significado, la ironía supone por una parte una acnrud
mental, en la gue la crítica el e. ceprici mo y la comicidad d~ ·cmp ñan
un papel impottance · por otra "J a ironía e caract riza
el aspectr _
&lt;le la simulación, a través de] cuaJ el emi or habla an e el publico como L
upiera más de lo que dice o igualmente, como i fuera completamente
ignorante' .
o puede con idera.r e como m ntira, porque c. un tropo, un
cambio de una cxpr ión p r ra. La ironía c. (...) ub ritución de la
xpr ión propia p r la con aria. e dice preci am me lo contrario de lo
que se pien a pero de t.al forma que el oyente o lector pueda reconoc_cr a
partir del c ntexto la verdadera intención &lt;lcl hablamc. Como el p bgro
d malentendid? ~ mayor, ~l au~~~lr cura indicar · ñale contexruale
para el reconocuruemo de fa Lrorua .
amo Tomás J nomina ' iro1úa" a una ·pccie de fal a humildad,
a un cipo de mentira.. fü,1Jlica que 'uno se puede rebajar a sí mi ·mo de
do modo . Primero salvaguardando la yerdad pero callando las buenas
cualidades pr pia
mani~ stand
tra de m nor .impo1tancta que
31
reaJmente po ee ' . Esta omisión no con tiruye la ironía pu s no e
miente, ioo que no e marufiesta toda la v rdad. Ya e ha dicho qu no
hav mentira 'cuando e calla algo verdad ro" 32 . Tnclus
pu de
co~ iderarse como una modalidad d ·humildad, la virtud gue mod ra el
de eo desordenado de la propia excelencia. tra vece , puede e rar en
conexión con el ici d la pu ilanimidad, una excesiva de confianza en
sí mimo.
•n cambio, con la ironía e va contra la verdad, porque no e
omite parte de lo verdad ro sino que e dice lo contrari . · mo añad
Santo Tomás, otr modo d r bajar. e a í mi mo es 'no respetando la
verdad· a í cuando
afirma d í un defecto qu n e cien realmente

?º~

29A. l\farclm c r J. r orracldl.l , Dirao11an·Q dr rr:torira. critica y !mni,10/ogia litmma, Barcd on~ t\IJCI,
1997, p. 221.
30K. 'pang, F,1,,d,m1tntfJS de ret6rica literaria ¡ /111bliataria, Pamplooa, EU1 : .-, , 199 1, 3" cJ ., p. 2 19.
31 anto Tomás, S1111111111 Th((;/ogi.i,, ll-□. q. 113, a. 1, u, c.
32/bid.. 11- 11. q. l 11, a. 1, ad 4.

45

�cuando se niega po eer una cualidad contra la realidad mi ma. Entonce
e erdad ra ironia y iempre importa pecado" 33 .
,\dviert el guinate que 'la mat ria de la mentira irónica r d la
jamancio a s la misma tanto i
oral como i e figurada, pu ~o qu
amba adulteran la verdad obre uoo mi mo. egún ro su gra,·edad
la misma. Pero frecueotement l motivo de la jantancia s mal vil por
ejemplo · el deseo de lucr o de gloria, mi nrra que la ironía pretende
evitar aunque de modo no rect la pr ten i ne· ofensi a para otro .
Por e. t (...) la jactancia e p cad má grave qu la ironía. in embargo,
puede dar e una ironía por distinto motivo, por ejemplo, para engañar y
hacer daño en cuyo ca
s pecad má. grave la ironía ,34 .
Podría parecer qu con Ja ir nia
evita la . oberb.ia, "el de o
35
inmoderado de la propia excelencia' .
es a í, porgue " adie c.lebe
cometer un pecado para evitar o o. Por lo mi mo, no • e dcb mentir de
ningún m do para evitar la sob rbia" 36 .
Ta divi ión de la mentira la realiza anro T má no por el objeto
o el fin mi mo de la acción que s iempre malo sino por la intención
que le añade el ujeto. 'Puede diridir la mentira p r el carácter que
?ene de culpa ~á_ o ~eno gra e egún la circun rancia. · el propójw
mtentado ~~ decirla. 1 profiere con I de
de daóar a otro e agrava
su culpabilidad. Tal
la mentira llamada pernicio a. n cambio, e
m nos grave cuando se ord na a conseguir algún bien va ea un bien
deleitable y entonce s da la mentira j cosa; ya . ea un , bien útil para
ayudar a otro o ~ara 'Vitar algún peligro, 1 qu puede e n guido la
mentira oficio a" 7.
n la tres clase de mentira
manci ne u carácter
intrin ecamente mal . in mbarg , con resp ero a la mentira fi.cio a,
cuya intención e, un bi n, paree que ea moral, tal como e intenta
pr_ bar en la siguiente bjeción: '
debe e ·coger I mal menor para
evitar una mal ma or, com el médico amputa un I razo para que no
eofi rm odo el cuerpo. Ahora bi n, hacer cr r a uno algo fal e un

33lbíd.. 11- Il, q. 11 3, a. 1, tn c.
lbíd, L1-íl, q. 1 l3. a. 2. m c.
35JMJ., II-íl, q. 162, a. 4, tn c.
36Tbíd., TI- TI. q. 113. a. 1, ad'.
37/bid., 11- U, q. 110, a. 2, tn c.

mal menor y_ue el homicidio. Lu go e licita la m ntira para evitar yue
alguien cometa un homicidio y para salvar al otro de la muen ' .
La objeción no e pertinente a la ilicitud de la mentira, porc.1u no
es lícito jamá elegir un mal menor para e,·itar otro ma ror. unca hay
que intentar inducir al mal. Como re pande l quioate: "La mentira
n sólo
pecad por el dañ que cau a al prójimo, ino por el d sorden
que implica eo í mi ma. Pero no e debe u. ar de un medio ilícito para
d fender lo · ínter e d 1 prójimo (...) Por lo tanto no
lícito mentir
para evitar cualquier p tjuici a tro.
pued no obstante, ocultar
prudentemente la verdad di imulánd la 39 .
Toda mentira e n í mi. ma e intrio. ecamente mala. Como lo
malo de suyo no puede hacerse jamá , independientemente del b neficio
o daño que le siga, la mentira no puede decir e nunca bajo ningún
pretexto. inguna circun rancia p rmite ju. tificar u i.ntríns ca maldad.
Ientir e ir c otra la natural za d la e municaci · n humana querida por
Dio . Por p rvertir 1 orden natural del l aguaje establecido por el
mi, mo Di
la m ntira va contra Dios. Lo malo de uyo no pu d
hacer e jamá , cualquiera t¡uc sea J beneficio que pueda brener
1
daño qu e pudi ra alejar.
Esta t .i moral · rcfi re a una v rda&lt;lera mentira. Puede haber
expresiones falsas en í misma p r que al utilizarla n se mi, ore ya
que nadie la entiende al pie de la l tra sino n otro sentido habitual que
e el que ha querido cxpr ar el que ha hablado. Tal e l ca o de la
figura retórica de la hipérb le que con ist en 'emplear palabra
exagerada para e}..-pre ar una id a gu stá más allá de lo · límite de la
ro imilitud 40· orno por ejemplo, la xpr ión: "hace un iglo que no
te Yefa .

E ta regla sobre la m ntira. iempre qu ·ea una autentJ.ca
m mira ·e basa en que lo que e· malo iotrin ccamente o por í rni-lno
no deb hacers jamás. o hay ningún fin que ju ti.fique un mal. i para
alvar a una per ona inoc ntc, ni Yitar una gran catástrofe, ni para alvar
la pr pía vida. l fin nunca justifica lo medio .
unca e licito menúr pero hay ca ione. en que e licito cuitar
la verdad, y hasta obligatorio, tal como ocurre, a ,~ ce , en la llamada
restricción mental
xi ten frase
qu
al igua) que lo términos
38lbíd.. 11- U, q. 11 0. a. 3. ob. 4.
39Jl/l(J. , 11-JI, q. l 10, a. 3, ad 4.
-m . l\larchese }' J. f-o rradellas. Oi«io11ario de nMncu. m'flra r tmm110/ogit1hitrmi11, np. iit,. p 198.

46

4-7

�equívocos pued n tener un d ble significado. Por ejemplo: 'He vi ro
comer un pollo". e denomina anfibología J e define como "un
enunciado ambiguo interpretable de dos modo
djferemc ,,4¡.
onnahnente de lo dos enti.dos uno es el má corriente o habitual. La
re tricción mental e una e pecie de anfibología 9u consiste en dar a la
ex pre ·ión ambigua con nue ·tra mente el sentido di . tinto al más patente y
usual. Por ejemplo, si a 1a frase "Te digo que no lo sé . e le da el sentido
de 'Te digo la iguieme palabras: no lo sé se hace una rc:tricción
mental.
Puede ·er de do. da es. R tricción puramente m nta~
anfibología interna, cuando no e deja ningún indicio para conocer o
de cubrir la anfibología. l ·emido qu le da 1a mente gueda rocalmente
oculto. Por ejemplo decir: 'no lo be cogido' , queriendo significar: "no
le he cogido con 1a mano izquierda . Restricción ampliamente m ntal, o
anfib l gía externa cuando el encido que
le da n sólo es interior
ino gue pu de er percibjdo por los demás porgue ólo e ·tá limitado
por la intención. Por ejemplo la fra e " l director tá en una reunión',
que puede entender e como no pu de recibirle' .
La re tricci 'o puramente mental no es nunca lícita porque
sencillamente una mentira. La palabra en este caso dejan d significar
por sí mismas lo pen ado. i fuera licita , tll re tricción e podría mentir
siempr . En cambio, la r tricción ampliamente m ntal no
lícita sin
cau a justa. La razón e porque el oyente, aunque pod1ía descubrir el
cntido utilizado, normalmente □ o presta atención y sufr un engaño. i
fueran lícitas siempre la re tricci nes m ntaJe , se baria imposibl la ,--ida
conómica y social, porqu siempre se sospecharía de engaño y de
fraude.
La restricción mental puede ser lícita, si hay una cau a ju a y
proporcionada. En - t caso e está ante una cau a buena con un d ble
efecto: uno bueno y tro malo. Hay un acto bueno la con onancia de la
palabra con el p n 'amiento, per que produce un doble efccro: uno
bueno ocultar la verdad por una cau a buena, guardar un ccreto
proE ional· y tr malo: el engaño probable del oyente. La licitud dcrí,·a
de la aplicación de las regla morales de lo actas llamad s voluntan
indirectos".
El acto oluntario indirecto o volun ari en su cau:;a es el propio
de aquella acción que siguen dos efectos: uno bu no y ocro malo. Para
llbid., p. 27.

48

que sea Lícito 1 oluntario indirecto; e · decir para 9u no ·ea imputable
el d cm malo a quien pon la cau a indirecta, deben ob ervarse cuatro
regla :
Primera: La acción áene que er buena en ·í mi. ma indifer me. Regla
que e una con ·ecuencia del sigui me principio: 1 unca es lícit
realizar accion s mala (mentir, , a hornar ...) para alcanzar
efe.eros buenos u óptimos. o e puede hacer el mal para lograr
un bien ( 1 fin no justifica los medios). Por ejemplo, robar para
dar a lo pobres.
egunda: El efecto inmediaro primer tiene que ser el bueno no el
malo. Para alguno , i . on al mi mo tiempo, con tal d intentar
el primero, son lícito . Por ejemplo al bombardear LJaa ciuda&lt;l
destruir a culpable e inocentes.
Tercera: Debe intentar. e únicament el efecto bu no
limitarse a
permitir el mal . ólo se permite de una manera indirecta . con
de agrado. i ·e intenta un efecto malo a a:avé de uno buen ,
es un acto inmoral y perver o. Tamp co es licito intentar lo
dos. , oica y exclusivamente hay que intentar el bien.
permít
el mal , porque es inseparabl del bu no per con di ou to y
de agrado.
Cuarto: Tiene que exi ti.r una proporción del bien que se quie ·e lograr y
l mal que se p rmitc. La determinación de una causa
prop rcionada que ju ·ti fique lo · fectos malo de la acci ' n,
c rresponde a la conciencia )r e el principio má dificil &lt;l
aplicar. Deb pr curarse que los daño · no sean mayores que la
ventaja que se obtiene.

1 problema de la re tr:i.cción m ntal licita stá n determinar si
ha causa ju ta y proporcionada.
la hay, uando e_ obligatorio
manife_tar la erdad, porque lo exige la justicia la caridad, la religión
ere.; y por tanto la rc · tricción m ntal e ilícita. En cambio puede . cr
má clara cuando se e tá bligado a guardar un creto, como un ccrcto
profe ional, un ccr o de confc ión, etc. n Jo otro caso no es muy
eguro emplearla~ porque e muy fácil engañar
obre la existencia d
causa que la ju tifiquen. 'ni amente es aconsejable, cuanuo, ademá de
er
rdad ramenre ju ·ta la causa, no exi ta otr procedimiento para
ocultar u □ a verdad, que a bligatoria callar.
.J.9

�4. El fanatismo
Conviene también advertir que la afirmación de la verdad de que
algo es objetivamcnt erdader , no e fanati mo. amo explicaba Jaime
Balm , el fanatism es "una viva exaltación del ánimo fuertem ntc
señoreado por alguna opinión, o fal a o xagerada". Esta definición aúna
dos elementos. Por una parte: w1 excesivo entu ia mo o apa ionamienro
por una opinión, una apreciación personal que no .implica la certeza
absoluta. Por otra, la falsedad de e te parecer o bien u verdad, pero
deformada por extremar su importancia; c n lo cual
nvucl e de
fa! edad.
· l elemento de falsedad o no corr spondencia con la realidad e
un elemento necc ario para el fanatism . Respcct a la verdad, no se da
el fanatismo, aW1que ca muy grand el entu iasmo yue su cite. Hay
entonces como indica Balme "Ent1riasmo n el ánimo y heroí mo n
la acción p ro fanatismo no: d otra manera los héroe, de todos los
tiempos y países quedarían afeados con la mancha d fanático . El
fanatismo iempre e cá conexionado con eJ error y por tanto con el mal.
Puede ocurrir también que algo verdadero vaya acompañado de
fanati mo, porque e mantenga o defienda la verdad con medios
inadecuado , como la imposición la violencia En realidad, como nota
Balmes no no encontramo con la ola verdad, porgue "por entone s
ya existirá también uo juicio rrado, en cuanto se ere qu la opinión
Yerdadera autoriza para aqu llo ' medios, e decir, que habrá error
exageración' . o hay ningún tipo de fanatismo, i lo · m di s gue e
emplean para de~ nder fa verdad, on legítimos y portunos.
Las clase de anatismo pu d o r según los diferenre tip s de
error. ''Tomado el anatismo con t da esta generalidad se extiende a
cuanto objetos ocupan al espfr-iru humano, y así hay fanátic
en
religión en política y ha ta en ciencias y literatma" 42·
o obstante, n entido propio el fanati m se aplica a lo
r ligioso. 'Por sta cau a l sol nombre de fanático sin ninguna
añadidura expresa un fanático en religión; cuando, al contrario si se le
aplica con resp cto a otras materia deb andar acompa11ado e n l
apuesto que la califique: así
dice fanáticos políticos, fanáticos n
42:Ja1111e Balme . E/ proteslu11f1Jm&lt;, mn,pmudo ro11 el ratoliríwm, en Jd1111.• Ohms rnmplcltlJ. op. ríl., mi. !\' ,
\'111. p. 81.

50

literatura y otras expr ione d este tenor '43 . La in~~ación religio a en
el hombre es de las más básicas , por ello el sentlmle□ co que produc
puede exaltar fácilmente; y, si d svía u e~ecto on más gra e gue
otro d scarríos. Declara, por ell , Balm s:
o cab duda .~u , en
rratándo ·e de mate1ias religiosas tiene el hombre una prop ns1on muy
noca.ble a dejars dominar de una idea, a exaltarse de ánimo en favor de
ella a tran. mi tiria a cuantos l rodean, a propagarla luego P r toda
partes, llegando con frecuencia a empeñar e en comunicarla a los otro
· 1 . ,,44
aunque ea con las mayores vto ocias . .
.
También ocurre n lo otro fanausmos, pero no c n la m1 ma
virulenaa. F.I anatismo n el orden religio o se di. tingu del fanati mo
en materia no religiosas. ' n co a de religión adquiei:~ el .~
. del
hombre una nueva fuerza, una energía terrible, una expan 1011 srn límit s·
para él no hay dificultade ·, no ha~ obstáculos no hay embaraz de
ninguna da. e: lo incere es matenal desapar cen enteramente, lo
mayare padecimientos se hacen lisonjero , lo tormentos son nada, la
·, agrada ble' 45
muerte misma es una il u 10n
La inclinación y la pa ión r ligio as n on malas en sí mi ma
pero sí su de. viaciooe : "Acont ce en esta pa_ión lo propio que ~n la
demás, que si producen lo rna ores mal es olo porque e extravrnn de
su objeto legítimo, se dirige□ a él por medios que no _e tán de acuerdo
con lo que dictan la razón y la prudencia, pues que bien observad_o el
faoati mo no es más que el sentimiento religiosos extraviado,
sentimiento gue el hombre lleva consigo d de la cuna ha ta l epulcro y
que e ncuentra sparcido por la ociedad en todos lo periodos de u
existencia' .
, l fanati mo afecta de una manera inmediata las facultades
superiore del hombr , al en endimiento y a la voluntad, que posibilitan
la inclinación religiosa del h mbre ya que están inclinada es ncia.lmente
a la verdad y al bien respectivamente : 'Como este entimienro s tan
fuerte tan vivo, tao podero o a ejercer bre el hombre una influencia
sin limites, apena se aparta de su objeto legítimo ap nas · d vía del
sendero debido cua□d ya produce re ultad s fune ·t "; pue que e
combinan de. de luego d s causas mu a propósico para los ma ore

43Jhitl. Vlll pp. Sl-82.
441Ml , 11 , p. 82.
45lbid , VID p. 82.

51

�desa tre
como on: ab oluta ceguera del entendimiento y ullil
irresistible energía en la olumad ' 46 .
Por u conexión con la religión, el fanati mo aparece en cualquier
religión. in embargo, 'injusticia fuera tachar una religión d fa! a . ólo
porgue en u seno hubieran aparecido fanáticos: e to equivaldría a
de charla todas pue no sería dable ene ncrar una que e ·tuvi e exenta
d cmejante plaga".
o en e da es del mi mo cip ni en idéotic grado. El hecho
e vano gún lo e la per ona en qui n
v rifica egún lo on la idea.
y co ·tumbrc del pu blo en medi del cual e realiza; pero en J fondo e·
el mi mo, y examinada la cosa en u raíz e halla qu ti nen un mi mo
origen la · vi lencia de lo sectario. de Mahoma que las extravagancias
de los discípulo. de Fox"47 fundador en el siglo
l de lo cuáqueros
que se di tinguieron por u mínima teología pr testaore, u pobreza
cultural u pacifism , u humanitari mo qu les llcrn a d f nder la
ab lición d La e daYitucl, la d feo a d la mujer la mej ra de La. leye.
penale y su crvicio activo a favor d I prójimo e pecialmeme n ép ca
de calamiclade · pública .
La te i de Balme es qu
L fanatismo e. un componente
antropológico. ·tá como n estad potencial en el actual . tado d la
naturaleza humana, porque en el fondo del corazón human hay un
germen abundant de fanati. m , y la hi. tocia del hombr n • frece d
llo tan abundante prueba que ap na e encontrará h cho que deba
r reconocido e mo má indudable. Fingid una ilusi ' n cualquiera,
contad 1~ ,'i ión más xtra agaote forjad el i t ma má desvariado· p ro
tened cuidad de bañarlo t d con un tinte religi
, y e tad seguro. qu
no os faltarán pro 'titos cntusia ra qu tomarán a pecho el ose n r
vue ero dogmas, l pr pagarlo , y que e entregarán a vu tra cau a con
una mente ciega y un corazón d fueg ·
d ·cir, tendr ' i baj yuc rra
4
bandera una p rción de fanátic "
. obre I orig n del fanati m explica Balmes que: 'Hay o la
hi tona del e píriru humano un hech univer al y constante, v
·u
vehemente inclinación a imaginar ·istemas qu
pre ci~diendo
completam nte de la realidad d La. co as frezcan tan ólo la obra de
un rngeruo que se ha propue t apartar e del camino común y
.

abandonar libremente al impul o de :us propias inspiraci ne. (...) Lo
que en un principio no rn más que un p n amienlo ingeniosos y
extravagante pasa Luego a s r un germ n del cual nacen ,·áscago. cuerpo
de doctrina y i e ardiente fa cabeza d ode ha brotado e pensamiento.
. i e tá eñoreada por un coraz · n lleno de fuego el calor prnrnca la
. , y ta. el f:anatl. mo, propaga
.
dor de e d o · los c.lcliri
ferm maaon
· .os " 49 .
\ña&lt;lc qu "acreciénrasc singulanm.:nrc d p ligro cuando d
nuevo ·i rema vera . bre materia: religio a o ·e r za con ella · por
relacione mu inmediata : en ronces la, extravagancia · &lt;lrl e píritu
alucinado e tran f, rman en in. pi.racione del cielo; la ermeocaci · o del
deliri , o una llama c.füina, y la manía de ingularizarse. en Yocación
extraordinaria".
demás muchas ,Tece "el orgullo, no pudiendo sufrir opo icion.
e desboca furioso contra todo l que encuenLra establecido, e in ultando
la autoridad, atacando todas la in. tiruci n , y despreciando la. pcr ·onas,
di fraza la más gro era Yioleocia con el mamo del celo y encumbr la
ambic1 · n con el nombre &lt;le apostolado. fá alucinado a Y e que
educt r, el mise.rabi
mantatlco llega qmzas a p r u dir
profundamente de gu son Yerdad ra u doctrina· y de que ha ido la
palabra d I ciel · y, pre entando en el fogo o lenguaje &lt;le la dem "ncia
algo de singular y xtraotdioario, tran mite a n · oyent · una parte d u
locura ) adquien: en breve un considerable número de pro. 'lito~• .
La hi roria mue tra a imi ·mo, gue ' no s n a la ,•erdad muchos
capace de r pre entar el primer papel en e a escena de locura, pero
dc-graciadamenc · lo h mbre son demasiado in n ato. para dejar:e
arra ·rrar p r el primero qu
arroje atrevido a acomeL r la empre a,
pue. que la hi toria y al experiencia hrut n tlencn emei1ado que para
fa cinar un gran número de hombr . ba rn una palabra, y qu para
~ rmar un partido pro malvado, por e trava~ancia por ndícul qu
a,
0
no e necesita má que l vantar una bandera' - .
P r con iguiente: ' o e tá el mal en que e pre cnten fanáric .·
n m di d una r ligión, ·ino en qu ella lo fom1e n qu los incite al
•I
fanati m
le. abra para él anchura a puerta ' . En te · ntid p dría
clasificar a esta últimas religi n s de fanática .

49fbid. \11. pp. 70-71.
50Ibíd, \ 11, p. 71.
51 /bíd, \'lll , p. 80.

46/bíd., \'lll, p. 82.
47/bíd., \111, p. 82.
48Jbíd., Vlll, p. 80.

52

53

�1\ pe ar de la acu acione , de d la Ilu traci 'n, de fanari mo a la
lgle ia Católica, no puede calificar. e como tal. " in duda que la Iglesia no
se gloriará de que haya podido curar toda las locuras de lo hombre y
por tanto, no pretend rá tampoco u d entre u hij
haya podido
desterrar de tal manera I fanatismo, que d vez en cuando no haya visto
eo u eno algunos fanáticos· p ro í gu puede gloriar e de que jamás
religión alguna ha dado mejor en I blanco para curar, en cuanto cabe,
este achaque del e píriru humano; pudiendo, ademá ·, a gurarse que
tiene de tal manera tomada us medida qu en naciendo I fanati mo
le terca de de luego como un vallado, en que podrá delirar por algún
tiempo, pero no producirá ei eros de con ccuencia de a. rro as' .
•n la Igle ia Católica e o extravío de la mente, esos . ueñ · de
delino que, nutrido
avivados con el tiempo arrastran al hornbr a las
mayor s extra,agancia y hasta a lo más horroroso crúnen apágan
por l común en u mi mo orig o, cuando existe n el fond del alma el
saludab]e convencimiento de la propia debilidad y el resp to y umi ión a
una autoridad infalible'.
nr fenómenos extraordinarios como visiones y revelacione , y
la · repercu iones en l cuerpo que les acompañan, como el é~ta i , que
pueden ent nder como ign
del c n cimiento contemplativo de
Dio u otro e tado místico: "mi otra todo e to tenga un carácter
pri ado r oo , e extienda a la verda&lt;le de fe la fgle ia por lo común
d1simula, tolera e abstien de entr mecer e calla, d jando a l enoco
la di cu ión d Jos becho . y al común d lo fieles amplia libertad para
pen ar lo que má le agrade. Pero ·i t man la cosas un carácter má
grave i el vi ionario enmt en cxplicacione obre al uno punto de
doctrina veréi de de lucg que se despliega. el espíritu cl Yigilancia: la
lgl ia aplica at ntamence el oído para yer i e mezcla por alli alguna ,-o%
qu
aparte de lo nseñado por el Divino 1a srro· fija una mirada
observadora obr el nuc\'O predicador p r si hay algo que manifi sce o
al alucinad y errante en materias de d gma, o al lobo cubiert con piel
&lt;le oveja; y en tal ca levanta de de lueg el grit advierte a todo lo
fiele . del ~ r o d J p ligro y llama con la voz de pastor a la oveja
descarnada. 1 sta no escucha ino qui r seguir más que u · capricho ,
entonce la separa del rebaño la declara como I bo y de alli en adelante
el rror y el fanatismo ya no ·e balJan en ninguno q~e de e p rsev rar
n el cno de la Igle ia" 52 ·
52Jbid., \1.Il, pp. 83-84.

Tarnp co e pu den tratar de fanático a lo fnndadore de la
comunidades teligi a
que, a diferencia de e tos fenómenos
particulare han tenido una gran repercu ión ocial. 'Aun cuando
pre cindiéramos del profundo respeto que
merecen u "i.rrude y de
la gratin1d con que debe corresponderle la humanidad por lo ' beneficio
in cimabl s que le han di pen ado; aun cuando diéramos por upue to
gu e engañaron en todas sus inspiraciones podríamos apellidarlo
iluso mas no fanáticos. En cfi cto, nada nconttamo en eUo ni de
frenesí ni de violencia, on h mbrc que de confían d sí mi. mo-- que, a
p ar d creer e llamado por el cielo para algún grande objeto no e
atre en a poner mano a la obra sin haber e postrado anee lo · pie del
umo Ponúfice, ometi ndo a su juicio las regla en que peo aban
cimentar la nueva orden, pidiéndole us luces sujetándose dócilmen e a
u fallo y no realizando nada sin haber obtenido u licencia ' 53
o se encuentra en ellos ninguna mejanza con eso fanático ·
qu arrastran en p s d sí una muchedumbr d furibundos gu matan,
de truyen por todas parte (...) _, n los fundadores de la órdeoe
religio a vemo a un hombre que dominado fuertemente por una idea,
e empeña en llevarla a cabo aun a co ta de los ma_,ore acrifi.cio pero
vemos siempre una idea fija desenvuelta n un plan ordenado teniendo
a la vista algún objeto r ligioso y ocial y obr todo vemos e e plan
sometido al juicio de una autoridad examinado con madura di cusión r
enmendado o retocado según par ce má conforme a la prudencia' 54 . ·
En conclu ión a cuatro preguntas fundamcacaJe que e pueden
formular las re ·puesta de Balmc ·on las siguiente : '¿Podrá negarse
que haya fanari mo, en el mundo? mucho. ¿Podrá negarse qu ea un
mal? Y muy gra e. ¿Cómo se podría extirpar? De ninguna manera.
¿ ómo e podrá atenuar u fuerza refrenar u violencia? Dirigiendo bien
55
al hombre" .

5. La intolerancia
El d recho ba ·ado en el correspondiente deber de afirmar
ab olutamcnt la verdad, no implica tampoco la intolerancia. om el
mi m Balmes indicaba, la tolerancia es "el sufrimiento de una e a gu
53 TWd., vm, p. 84.
54 Ibid., vm, p. 85.
55 lhlfl, Vlll, p. 81 .

55

�e conceptúa mala pero gue e cree conveniente dejarla ·in ca rig (...) la
idea de tolerancia anda i mpre ac mpañada de la idea d mal (...)
T lerar lo bueno, tolerar la virtud serian expresi n monstruosas.
Cuando la tolerancia es en l orden de las ideas upone también un mal
del entendimiento: el error. adie dirá jamás que tolera la verdac.1"56 .
El motivo por el que e soporta d mal o el error , porque eJ
r chazado upondria otro mal más grave que 1 sufrirlo. in embargo la
to! rancia del mal no sup ne la opción del mal m nor. o e elige u opta
por un mal, ino que
oporta el mal elegid por otro, , p rque un
juici prudencial da preferencia a la t Jerancia d 1 mismo para impedir
mayore · mal e ·.
Para comprender adecuadamente la naturaleza con sus causas y
efectos de la t lerancia, Balm s la considera primero en el individuo y
des pu , s en la ciedad.
e llama LOleran te un individuo cuando e, tá
habitualment en tal di posición de animo que ·opo11a , in enojarse ni
· ·
· a la . uya , 57.
al terar e la· op1ruone
contranas
En el lenguaje conient
e dice que hay que 'tolerar la
opuuone ~
o bstante parece que n e te caso, 1a t I rancia n
significa sopmtar un mal dejándolo in ca tigo. A
ta dificultad,
responde Balme : 'Cuando decimo qu t leramos una opinión
hablamo siempre d opinión contraria a la nue tra. En e. t cas la
· ·,
·
· · ·
59
oplnlon a¡ena es n nu stro U1C10 un error" . Por consiguiente,
t lera
algo con iderad erróneo y por tanto W1 ma(
Recon ce, ·in embargo, gue "si nuestra pinión no pasa de tal e
d cir i el juicio bien que afianzado en razone qu nos parecen buenas,
no ha llegado a una completa , eguridad cnt □ce nue tro juicio · bre el
error de lo otros erá también una mera opinión; pero si llega la
convicción a tal punto que se afirme y consolide del todo, e t e, . si
Uegamos a la cert za, entonce
taremos también cicrtc s de que los que
foanan un juicio opue, to yerran".
Hay, por anto, dos c nccpto de opinión, un implicando la
c rteza r el otro la in certeza. i e tiene la propia opinión com cierta . e
tol tarán la otras, porqu ti ' nen qu er n verdadera.
por ell ,
mala . i por el concrari la opinión propia ·e considera como inci tta,

}' por con iguient no e cree que sea errónea la opue ta no hay
tol rancia.
o ob tanre, c n e ta di, ti.ación aparece una nueYa dificulrad,
pue to que si e un deb r m ral I re p -tar la · opininne de lo demá ,
habría que respetar también en el prim r ca o, lo · rr re. . o e a í
poryue "el re petar las opinione puede tener do
entid . muy
razonable . El primero e funda en la mi ma flaqu :ta de convicción de la
p r ona c.1uc re ·peta, porque cuando sobre un punto no h mo llegado a
má que formar opinión
entiende que no hemos llegad a certeza )
por tanto en nuestra mente hay el conocimicnt de que exi ·ten razones
p r la parce pu ta. Bajo te concept podemos mu bien d cir que
re p tamo la opinjón ajena, n lo qu xpresamos la comricción de 9u
podem · engañarnos de que qui:tá n e ·tá la verdad de nue tra parte".
En e ·te sentido, no re ·pecamo el error, porque e de conoce dónde
tá. Por con iguiente, la obligación moral se refiere al segundo caso: a
re petar la· opinioue con ideradas como incierta, .
También la norma e· válida para el segund ca o, cuando se tiene
la · opinionc por rrónea , porque, como añade Balmes, "segund
respetar las pinione significa a v ce re, p car las persona. qu la
e an re petar lb
·
·
,,60. Lo qu no e
pr te
a uena ete r petar u 10tenc1on
re petar un rror.
En realidad, e ·tas dificultades surg n por la imprecisión del
término 'opinión'. a.nto Tomás al colocar l acto de creer c mo un
acto intelectual intermedio entre el pcrfi cto el imperfecto, explica: "De
lo acto que pert nec n al ntendirniento alguno incluyen firm
a ntimi oto in indagaci ' n o pen, amiento corn cuand e con ideran
las cosa que se conocen o entiend n pues e ta indagación stá ya hecha.
tro acto del entendimiento tienen peo ami nto aW1que in terminar,
y. por tanto, sin a entimiento firme. ea que no
incline a ninguna d
las parte , como es el ca o de quien duda, a qu se inclin n a una pan
rná que a otra inducidos por liger s indicios, y e · 1 cas de quien
so p cha s a porque . e inclinan a una parte pero con el te111or de qu la
contraria ea v rdadera,
stamo con llo en la pini ' n. El acto de f,
entraña adh si.ón firme a una , ola parte y co e. to c miene con el que
conoce • entiende. in rnbargo, el con cimient del acto de fi no es

5~Jaimc Brumes. l.; / pmtest,.111/ismo rompomdo m11 rl culolin.r1110, 1,p. dt., XX.XI \', pp. 3~1- 142.
57 ll,íd. , XXXI\', p. 343.
58 J;ume Balmes, /!/ protutanlit1110 c111Jtpamdn m11 ti ralo/ms1110, op. rtl., ;:..: , · :,.,:J\', p. 342.
59 Op. ÚI., c. X&gt;....."'-IV, p. 342.

56

6ll lbíd., p. 342.

57

�perfecto por n encr una vi ióo clara del objeto, y en esto último
coincide con el gu duda, o, p cha y opina •61 .
Conforme a este texto pueden da ificarse lo con curuento
incelectuales del hombre, según sean perfi cta. o imperfectas la operación
intelectual el ej rcicio del pen amienr , "indagación . ejercicio de la
certeza,
'a eotirniento" qu comportan, en icte da e : ci nci,'l, ciencia
aJquirida ign rancia duda, sp cha opinión y fe.
El conocinliento ci ntífico en u fa ·e de investigación y
adguisición po ec un p nsanliento perfecr y tma certeza perfecta. La
ciencia _a adquirida, no r qui re pensamiento porque ya
ha probado,
po ee una certeza perfecta. La fe, en cambio implica un pen amient
imperfecto en cuanto no pr porciona un conocimi nto claro com el de
·
·
la certeza es perfecta62 · Las ignorancia tiuc n es
1
a c1encia
conocimiento no po ee ni pen ·amiento ni certeza. La duda es un
peo 'amiento imperfecto porque no e ha podido realizar c mpletam nte
la indagación y una certeza por ello, imperfecta, en la que no hay
prc(erencia por ninguna de la po ibilidades. ~ n la . o pecha, también
hay p n atni nto imperfecto y cerceza imperfecta, pero c n la preferencia
a una de las posibilidade p rque . po e n eñale. de mayor certeza.
Igualmente en la opinión hay un pensamiento imperfecto una. certeza
mip¡;rfccta, con una preferencia p r una de las po ·ibilidade , per sin
rnc.hcio ', y por canto, con el temor de gue ea erdadera alguna de fas
re tanres.
El ámbit de lo opinable e muy amplio. in embargo hay
mucha ven.lades ab oluta , gu se imponen al hombre de un m d
natural, y gu proporcionan cerr za perD eta un firme a. entimient a la
verdad. Ademá, hay gue ten r en cuenta gu en el orden de lo
principio· por u inmutabilidad y pennaneocia, no son opinables. En
cambio, í se encuentra en el orden de la aplicación coocr ta de los
principio, generales. orno on di tinta. bs circun. tancias y e. po. ibl
un~ aplicación de múltiples m do ·.
ta verdaclc pracaca son
uprnablc ,_no prop rcionan una certeza perfecta y egura. La. opiniones
n son b¡ ro de la tolerancia, . ino los error . , los vicie s.

61.

iu110

Tomás, .\1111111111 T'/,rolo¡/m, 11- 11, t¡. 2, a. l.

Sa,~ Agustín &lt;lio, por dio, la s1wi1cntc dcfimc1ón d e: "ercer ·. pensar con asenrim1enro'' (, an
Agusw1, De f"'ulest111111i11111" 1t111(lom111, c. 2). bsra ccncz:t no la pruporcmna la clara ,·ts1ón dd ,1b¡ctp
mtclccnm.L Slno al ptc~1ón de la volumad. movida por la grncrn Je Dio~.

La colerancia puede con id ·ar
una ·irrud en cu~nt? . se
adquiere como un hábito. " o supone en l irn.li\~duo nueY?s p~n~~p1
. ino má bien una calidad adquirida e o la prácnca una d1, po IC1on d_
ánimo que se va adquiriendo in en ibl mcnt un hábito d sufnr
formado con la repetición del ufrimiento' . Propiamente no e una
virtud, porgue no está dirigida en cuanto tal al bien, p_c ro pu de
con iderarse c mo una con ecuencia de 1a práctica de la vutud de la
prudencia
, .
_
u 011gen e natural. "En lo oral como en lo físico el r?ce atina
el u. o gasta, y no es po ibl que nada e o tenga p r largo t1 mpo en
acrirud yj lenca. El h mbre
indignará una do,, ci n veces al oir que se
impugna su manera de p n ar; p ro no s po, ible gue ~o~tínú
indignándose siempre, y así al cabo vendrá a r ignare a la opo,1c1on, e
acostumbrará a ufrirla con templanza, · por má
agrada· qu
conccpLúe su. cr encia. e contentará con defenderlas y propagarla
cuanto le sea po, ible, y cuand no tratará d guardarlas en el fon~o de
su alma como un preciosos depósito procurando prescn•arla del vtcnto
di ipador que oye piar en us alr d dores ' 63 ·
El hombre explica Balme , con gran sagacidad "c n el traro la
expe1icncia, las conuadicciones ha llegado a po e r un conocimi nto
claro d la verdadera situaci , o del mundo, se ha hecho cargo de la
funesta combinación d circun. tancias que han conducido o mantienen a
mucho des aciados n el error, 'ab en cicrt mod e I ar e en el
lugar en que llo s cncu ntran y a í ient c n má. viveza el beneficio
que él d be a la Prm idcncia , e para con los otros más benigno e
. dulgente,,64.
111
La religión cri~tiana contribuye a la adquisición de la t lerancia
p r enseñar do. ,irtude fundamentales, propias del cri úanu:m : la
humildad y la caridad. La humildad genera la rol rancia porgu 'nos
in. pira un profundo e nocimiento de nuestra flaqueza, que n
hac
mirar cuanto tencmo c mo
nido d Di
que no nos deja
r
□ u ·tra ,·entajas obre nue ·t..ro. prójim
ino com mayores ótul de
agradecinúento a la liberal mano &lt;le la Pr videncia (...) no limirándo e a
la e ·fera ii1di\ 'dual in abrazand la humanidad entera, nos bacc
consid rar como mi mbro de la grao familia del linaje humano, caído d
·u primitiYa dignidad por el pecad del primer padre, e n mala

(i2

5

63 Jaime Bal.me , /.:,/ proll'skm1w110 comp11mdo m11 el rt1tol1Cm110, ( &gt;p. (.i!., .' X.X.l\', p. 145.
64 /bid ,. 'XXI\' , pp. 344-345.

59

�inclinacione n l corazón, con tinieblas en el nr ndimiento y, por
consiguiente, digno de lástima indulgencia en su falta y extravío, (...)
e a virtud no hace indulgentes con todo el mundo porqu no no deja
olvidar un momento qu no otros, má tal ez que nadie nccesiramo
.' de 10
. dulg neta
. " 65 ·
tambten
La caridad cri tiana e otra fu ·ntc de tolerancia, ''La caridad, que
nos hace amar a todo I s h mbrc , aun a nuc tros mayore. enemi os
qu no in. pira la e mpa i, n de . u falca y errores, que no. obliga a
mirarlo'- como herrnan y a émplear lo medios que e. tén a nue. tro
alcance para acarlo d
u mal e. cad , in que no :ca lícito
con iclerarlo privad de p ranza de alvaci 'n, miem:ras viv o s bre la
tierra (...) no ere m ni podcmo. ere r condenado a nadie mienrras
vive, pu s qu p r grande que . ea su iniguidad, t da ía on mayor s la
misericordia de Dios y el preci de la sangre d Jesucrist 66
i e examina la tol rancia en la soci dad se ncuentran las
mi mas caracterí ricas en cuanto a su naturaleza ·u orig n y fmalidad.
También en la ·ociedad, la t lera.ocia n es efcct de un principio, sino
de un hábito. uando en una mi ma oci dad viven por largo tiempo
hombres se difcr ntes creen ia~ rcligi a , al fin llegan a sufrirse uno. a
otro , a tolerar e, porque a esto los conduce el can ancio d repetidos
ch que · el deseo de un tenor de vida más cranquilo y apacible; per en
el corni nzo de esta discordancia de creencias, cuando se encuentran cara
a cara por primera vez los h robres que la: tienen distinta el choque
má o meno - rudo s i mpre inevitable. Las causas d esto e
encuentran en la mi ma natural za del hombre ,, vano e luchar e ntra
ella ,67.
' ,
R pecto a la cau a, , además de la impronta del cri. tianism ,
que ha enseñad 'la fraternidad univecal" hay que notar gu la
tolerancia e ha ido imponiendo lentamente p r la mi ·ma fuerza de las
c sa . ' a multitud de religiones la incredulidad, el indifcremism , la
suavidad d co tumbres, el can anci J jado p r las gu rra ·, la
organización industrial y mercantil que han ido a&lt;lquirien&lt;lo las
sociedades, la mayor comunicación d las pcconas por medi de lo.
viaje d la ideas d aJ pr n. a, he aquí las causas que han producido en

65 ll1fd.. X. ' XJV, pp. 43 344.
66/hid., , ' IV, p. 343.
67/hid., .'XXI\', p. 347.

Europa sa tolerancia universal gue lo ha ido inYa&lt;licndo roJo,
establccién&lt;lose de hecho donde no ha podid . cablecersc Je d 'techo''.
La tolerancia cial no es fruto &lt;le la indif rcncia por la \'crdad
del agnosti.cisrn , 1 del e cepticismo. o de la increJuli&lt;lad. ampocn L'.11
el individuo porgu en sro. ca. o lo que se bacc ante el mal l'.
p rmitirlo, pero sin querer, aun pudiendo, ünpec.lirlo. Puede &lt;lecirse qu '
hay una aprobación dd mi mo. o hay un:1 verdadera tolerancia. C ,mo
nota Balmes: "mal puede indignarse contra las docrrina · a1cn,'ls qwen no
tiene ninguna. y, por tant no encuenrra oposición ninguna (...) I.a
tolerancia en tal ca o nada tiene de extrañ , es natura~ nec ·aria. y lo que
fuera inconcebible lo gue fuera ex:rravagance y que indican, un m, l
, sen,' la rnto
. l rancia
. "6
corazon
Esta a tiru&lt;l flexible tambi 'n se da en la :-1uténrica tolerancia, p ro
la pcrmi ·i ' n no s posiUYa; se sufre por ella. ~·i no ·e impide es por
prudencia · para n acarrear un may r mal. e reconoce, por tanto, la
difcr ocia entre el bien y I mal r no e aprueba el mal, sino L]Ut.:
implemente se permite, p r n p &lt;l rlo eYita ·. De ahí LJUt la toleran ia
supone cierta blandura de :ínun LJUC, nacida del trato y c.l lo. hábitos
que é te engendra, se hermana no ob. ta.me con la: conviccionc
religio a. más pr fundas
con el c lo má. puro y ardiente por h
6
propagación d la v rdacf' .

J'

6. El diálogo
La veracidad, la p odernción, opuesta al fanatism &gt;, y la
tolerancia, qu deben regir en las relacione ce nómicas, para que é. tas
s.Í.1.Tan r almentc al hombre y a las cultura lb·an a un profundo : mido
del ruálogo. L e rt za de la Y rdac.l no lleYa al dist~nciamicmo de otra
posici n . La v rdad no reyuicrc la clausura de la relación on lcr que
no piensan igual, . ino el c.liál go. El serücio al hombr c.1 • la t.:Cl nomia
d b · ejerc rsc en un clima de diálogo cordial. l'...s muy úLil para ello tener
en cuema las lr condicione· &lt;le todo tliálogo, también in&lt;lic, da. por
Balmes frut &lt;le u con cuniemo del pcn ·amiento fil, óficu clásico r
tra&lt;licional y de la bs rvación ele la realidad "ocia! del siglo XIX, raíz ~
germen de la actual.
·

68lbíd., XX..'\J\', p. 34ú.
X.,"XJ\', p. 345.

Wf/¡itf..

6

61

�La primera condici 'o es la comprensión. En wdo diálogo, e
deben. en primer lugar, ar ncler la. otra posicione , guc tienen guc · r
conocida incluso con gran claridad tanto en ·u argumentacion ' como
en su misma fuerza convincent . · Debem
cuidar mucho de
d . poja.rno. de nue. tra id a ) afeccione y guardarno. d pen ar que
lo. demás e bracán e mo obrarfarnos no otro . La c.,pcricncia de cada
día nos n 11a gue el hombre s inclina a juzgar de 1 &lt;lemá. t mándo e
por pauta sí mismo(... ) Esca inclinaci · n e uno de los ma) re b. tácul s
para ene ntrar la \'erdad en todo lo conc rni nre a la conducta d los
hombres ' 7 Lo mism s puede decir &lt;le u m &lt;l d ¡ en ar.
o s fácil la c0mprensión &lt;l lw otrw. D sgraciadam nt , el
con &gt;cinúento de los hombre. e uno de lo e tudio. má difícile. , y por
lo mismo e: rarea espino a d recoger los dat . preciso. para acertar"7 .
no de lo · principale moti,·
es p rquc, en rnuch . de
nuc tros ra.z namicnto , rendemos a urilizar la. comparactone. y c n
resp ero a lo má. c nocido que som s no ocro. mism . . Pre tamos a
l · demá el mi. m modo de mirar y apreciar lo
bj ro. . E ta
explicación tan sencilla como fundada, ñala cumpli&lt;lam ncc la razón de
la dificultad que encontram
n de p jaroo d nu . tras id as y
s nti.micmos (... )
n nadie ,1vim má · ínrimam me que c n n otros
mismo · y hasta lo m nos amig de c ncentrar e tienen por necc ·idad
una conciencia muy clara del curso que ordinariamente iguen u
entendimiento y voluntad. Pr , énta. e un ca. , y no atendí ud a qu
aquello que pasa en el ánimo d l s e tros, como i dijés mo en tierra
extranjera, no sentim . naturalm me llcva&lt;los a p n ar que deb rá de
suceder alli lo mi. mo a cona diferencia gue hemo vi to en nuestra
. ,72.
parna
J ,a segunda condición de todo diál go es la b n Yolcncia. Debe
procurar e ·iempre e ner ha ia d ou·o
manife tarlo, un amor de
bencvol ncia. E ·te tip de amor de &lt;l nación hace, en 1&lt;.liálo , que, .in
despreciar ni humillar al interl cutor sino procurand hallar y val rar la
paite de v rdad que pre enta. ' ;uaud se trata de com·encer a tro ·, ·
preciso separar cwdado ·amente la causa de la ,. rda&lt;l d la cau ·a del
amor pr pío. Importa obr manera persuadir al contrincante &lt;le que
ccdiend nada p r lerá en r puración. o ataquéis nunca la claridad y

º.

-~!;time lhlrnei;, E/ critrrio. en Olm1uomp!tt,11, Op. iit. \ 'l l, pp. 5911--591.
~¡ IIJ//1., \11, p. 590.
-2 1/1//l, \ 11. p. 591.

62

per picacia de . u talento d otro modo e formalizará I combate, la
lucha . erá reñida y aun t ni ' ndole bajo vue cr pie y con la e pada en
la garganta no r cabarci. que
confie ,·encido". Balrocs da para ello
e te mili uno con cj práctico: Hay ci rta palabra de cort ía y
deferencia qu eo nada op n n a la verdad, en vacilando l aclvcr ario
convien no conomizarla si desdi que e dé a partido aoc . que las
co a· ha 'an ll gad a xtremidade dcsagradable ·" 73
La terc ·a condición e la ioc ridad. En I diálogo debe
xpre ar. lo propio, 1 pen ad aclarándol y al mi mo ti mpo
rno. trando "u verdad. ~I diál go no up ne la renuncia a la verdad. ~I
re pet a la pcr ona qu ticn otra posición lleva preci amente a apelar a
. u razón., para lograr el nt ndinuenro mutuo.
Las virtudes de la justicia y de la caridad obligan a e ta sinceridad.
' La caridad n s hace amar a nu • rros b rmano , p ro no no obliga a
reputado por bueno i on malos in embargo, la caridad:
o no ·
pr hfbc el o pechar el cll s cuando hay justo motivo. ni n impide
el ten r la cautela prudeot , qu de uyo ac n ja con cer la miseria y la
malicia del human linaje" 74 .
i la ju ricia ni la caridad comportan un compromiso con lo no
verdad ro, sino la audacia de juzgarlo y de proclamar clara
encillam nt la verdad, pero nunca con encon o anripatfa. .. n todo
diál g , deb procurarse tratar al otr c n indulgencia y benevolencia.
in de preciarle o herid sin hwnillarle y procurando hallar y valorar la
parte d verdad que pre enta. De este m do e le r c noce como un
ac mpañance n la bús 1ueda de la verdad.
Tanto la justicia com la caridad exigen la proclamación clara y
encilla de la verdad. J der ch que tienen lo. demás de conocer la
,, rdad comporta I deber el no encubrirla. in embargo n la
pre entación de la ,·crdad, hay qu tener en cu nrn, ad má de gu e ·
preciso evitar el nfado, la irritación, la en mi tad y el res ncimicnt .
~ demá el diálogo n
ólo d be re petar fa pluralidad ino gue
también deb
r plural. ' orno los sere se diferencian mucho entr í
en naruraleza, propiedades y relacion el mod de mirarlo y el método
de p n ar s bre ell han de er también muy &lt;li~ r nce 75 . •D ahí qu
no puedan hacer e juicios t m rari . " 1 ada má arri .gad gu juzgar
73 /bid., XI\', p. ó 9.
74 lbíd. \ 'Il , p. 592, nota.
75 lli"I.· X\', p. &lt;&gt;16.

63

�d una acc1on y sobr t do de la intención por meras apariencia · 1
cur. o ordinario de las co as lle a can complicado lo · uce. os, los
hombr
se encuentran en situaciones tan varias, obran por can
difcrent s motivos, ven lo objeto de man ra.. tan di cinca , &lt;..JU a
menudo no paree un ca till fantá tic 1 gue examinado d cerca y
con pr encia &lt;l la circun ·rancia , se halla 1 más natural lo má
l do ,,76.
s n cill yarr ·ga
Es p . ibl y n ce aii en cambi , el juicio de h po iciones. en
cuanto tale . La valoraci · n se fundam nta por una parte, en eJ
convencimient de qu el rar en la v rdad e· un bien para la p r ona.
Por otra, que G dos lo h robres cien o el deber de buscar la verdad, de
accpra.rla y vivir confi rme a eUa, y, p r tanto que tienen una
respon abilidad per nal re pecto a ella. ecesitan confi rm a u propia
dignidad humana el bi n de la Ycrdad y tienen, por ello derecho a lla.
La verdad al,ra al h mbre d · los mal s de la igo&lt; rancia y d l error en
todo los ordene teonco y ráctic
que le scla 1zan. Nec Lta
siempre de la luz : el calor de la verdad para ser libre, para vivir e m
hombre.

EL AMOR COMO PERFECCIÓ PURA
UNA METAFÍSICA DEL AMOR COMO HIMNO
FILOSÓFICO DEL AMOR

Prof. Dr. Jo. ef c1fc:11
Rccror de la Academia Tnttmacional &lt;le Filosofü1
Lit'thren.,cein ( Europa)

Trad11rdó11: Kun11 Hin1tm1rier J' Omur Cbairez
P r una meta física d I amor puede encender e una rnrie&lt;lad de tart.·a
fi.losóficas: primero, la expre ión , e puede referir a una filosofía d I er
objeti,To y . bre t e.lo m:cc ario y pur dd amor, al contrario de una
de cripción biográfica o bien empírica dt la · din:rsas exp ricncia. de
amor, como las encontramos en distinta · pers &gt;nas.
na metafhca del amor en c ·re cnt:H.lo no s6lo contra. ca con
una mera de cripci · n mpírica d la. experiencia· reales, ·mo también
con una filosofia r lati ·i ta o subj tivism, 'gún la cual la determinación
deJ amor, en cuanto a su concenicfr , ·ólo e · fruto ck la on. true ión o
e nstirución cultur~ hi tórica o d otra índole. 1•.n este sentiJo una
fenomenal gía real.e ca Jd amor e · i&lt;léntica con una meta fí:Jca del
mt m .

Una "m tafísica del amor" 1ambi1:n pucd refenrsc al intenro d,
entender el ser bj rivo del amor y su papel &gt;ntológtco para la
r alización y actualización de la p r 1)na, y '-Obre todo d pap I qut
76

/hl{/., \ · 11. p. 58(,.

64

65

�desemp ña el amor en la constitución de la comunidad y con e o en la
r alización d la manera de ser per ona como zoo11 poltiikon, un er
orientado hacia la comunidad. na m ·tafisica del am r en e te cocido
forma parte de una metafí ica d la pcr ona y d la comunidad.
na m Lafísica del amor puede dar e también a la rarea de aclarar
la condícioo ontológica bajo la cual
I amor es po ibl · y tiene
ntid : del lado del ~ujeto, acaso la libertad de aqu llos que aman; dd
lado de L'l p rsona-obj ro del amor por ejempl , ~ u dignidad, • u nJ r
objetiYo de s r amada; a. í como su manera de er. na metafísica del
amor en e t sentido también pu ·de preguntar qué clase del . er pu de
por í misma cr obj to d I auténtico amor; qué clase de -valor
e
upon n para el sentido del am r, r cuál e la realización última □ ec aria
del amor por ejemplo; i es que puede upon rse el amor realizad en l
tiempo o . , lo en una xisrencia inmortal.

posición a e. ta - p rfeccion~. puras, xist n las llamad, s
perfecciones mixta. o . ustancialm ore limitada -; por ej mpl , t das la,
e. pecics di: animalc · y ¡ !antas y su clasificaci nes má generales, o
también c ractc1i ricas como la corporali&lt;lad, el arractirn corporal, el
tener un rostrc , la capacidad de reir etc. •\n. elmo cita el ejemplo del oro.
El intelecto está por encima del oro. sin ser por sí mismo ro. o es
po. ibl decir de al s pcrfcccion s que s a absolutamente mrjor
po, ecrlas que no tenerlas; por I ontrario: aunque no ten ria. en el
sentid) del no-. er es . iempre menos bueno guc tenerla, , existen otra.
perfecciones má. alta · que l • son incompatible, . ·,I espú-i.tu, por

ejemplo no consiste en oro o es oro. in embargo,
encialmente má
perfecto que la materia y por tanto, que el oro. in duda alguna una de
las capacidades extraordinaria. de la m nte humana s reconocer tale
p rfcccí ne· pura
insuperables. Reconocer gue no e pued e tar por
encima d I er sino sólo po eerlo completamente que no hay mayor
p rfección qu L ya] r propio en í qu la importancia intrin eca -~el
val r es una perfecci, n in up rabie e inclus la ba e de cada perfecc1on
po ible. La capacidad d reconocer que no . , l la pr picdade
wú er almente pre, emes n tod enr , 1 llamado cran cend ntales
ino también pr piedades que sólo existen en alguno
nt
n el
mundo, como la vida, la conciencia, la libertad, el conocimienco, la
abiduría la justicia y muchas más on ralc perfecciones insuperables,
con tituye 11. naturaleza del cr human en realidad metafísica. El cr
humano como per ona
orienta hacia el er por antonoma ia y hacia el
ser absolut , hacia Di ·.
ta tran cendencia del reconocimiento
humano, qu
ólo
posible mediante el reconocimiento de las
perfeccione · pura , pertenece al er de la persona humana. i el intelecto
hwr-ian no fu ra capaz de r conocer tal p rfeccion s pura, también el
ser ab olut guedaria iempre como una variable d conocida la cual
podría considerar e como " r" o "no er' 'contradictorio" o 'll n de
entido" 'justo" o "inju ' to" "con ciente" o 'incon ciente" .
.. n cons cuencia d e a primera, se pre cota con lógica
irr futable una egunda característica de la pert cción pura: todas las
ped cciones pura· on c mpatibles. i no fuera a í,
decir, i p r
ejemplo, la perfección
y la perfección B
excluyeran mutuamente
sería absolutamente mejor al mismo tiempo po eer la perfección A,
icodo é ta una perfección pura,
no po eerla por r c ncraria a la
p rfección pura B, cuya posesión e buena por anton ma ia. También en
e te aspecco la. perfecciones pura presentan una difer ncia radical a la,
per6 ccione mixtas o sustancialmente limitada . n efecto, mucha de
ésta -por ejemplo, lo di er os género d anímale
planta - e
excluy n mutuamente y n pueden realizar
n un mismo ser.
na t rcera caracrerí cica aún más importante de la p rfecci nes
pura es al mi mo tiempo una caracterí ti.ca doble: p ·uncr , e ·ta
perfeccione pura pueden . er infinitas. La infinidad o contradice a u
ser. 1á aún: estas llamadas perfeccione pura ólo n ellas mi ma en
cuant qu on ab olutamente infinita e ilimitada . n r limitado no
e un s r completo, sin un ·cr mezclado con un no- er; un

66

67

in embargo en la igtúente'- página - gu remo hablar &lt;le una
metafísica del amor en un cuarto . nrido: com pregunta, _j es que el
amor e - s 'lo un fenómeno antrop lógi o, limirado a la existencia y
coexistencia humanas·
si es, lo que , \nselmo de anrerbury y Duns
Escoro JJamaron 'p rfcccioncs pura. ". La perfecci , n pura según
,\ns lmo y Duns E COLO, e: una propiedad o perfección, la cual es mejor
ro eer ser, hablando 'º términos absoluto', gue no poseerla, sea cual
. ea la razón. En ou·a palabra. , una perfección pura e una perfección
insup rabl en el sentido de que cada . uperar de ci rta fi rma de
realiza ión de tal perf cción 'lo puede
r conc bida como una
pose ión má. real, y no como una rran gresión del orden total en el cual
exi ' te esta perfccci, o. , \sí · po ibl ;upcrar un ciCLto grado d 1_er, de la
vida, del r conocimi nto o de L'l justic.in - ' 1 mediant una rcalizaci 'o
más alta de esta. perfeccione .

n

�con cimiento limitado e
o pa..rte ignorancia;
decir, un noconocimi nto; una sabiduría limitada no es una abiduría absoluta; una
felicidad limitada no es la felicidad misma. e p dría d cir que toda las
pcrfeccion s puras son ólo realmente lo que son i son absolutamencc
ilimitadas
v rdaderamente infinitas. También en este asp cto las
perfi ccione puras difieren estrictamente de las perfi ccion mixtas, la
cuale no permiten ser proyectada al infinito o er infinitas . . on
nece ·ariamente finita . n caballo infinito un cuerpo infinita, un árb 1
infinit todo esto s n c ntradiccion s. er infinito contradice a la
naturaleza de estos er y a las p rfecciones limitadas, egún su ratio
fort11cllis. u carácter fini o e~ tá in crico en u ratio fom1alis, qu lo
con tiruye formalmente como tal. Contrariamente a e to, r conoc mo
que en el caso de las perfecci ne puras la mtiofom1alis Oo que con tituy
forrnalm nce un er) no e tá u rancialm nte limitada.
Por tanto aquelio que vale en el ca o de las per.n ccíon s puras, la
11ia negahoms en su encido purament ontológico-lógico, no vale de
ninguna manera para el e.r absoluto para un ente infinitamente bueno.
Por el contrario aqtÚ
válida la via positiva má pura. En e te sen ·do,
Di e lo únic bueno, el único ent , l único abio y ju ro. o cabe
ninguna .restricción o negación de esta p rfoccion s. Di po e toda
las perfeccion pura· en u forma má ele ada e infinita. 1 Las únicas dos
n gaciones p iblcs en el caso d las pcrfeccioo s puras o niegan los
limite de nue tro reconocimiento d e ta· p rfeccion s pura (para Dio
mismo), o le niegan a Dio la formas terminables n la cuale existen
e ta perfeccione , pura n el mundo.
hora, nu tra pregunta e , si el acto del amor e tal perfección
pura, si amar o p eer una naturaleza compatibl con l amor e
ab olutamcnte mejor que no amar o t ncr una na rraleza ¿qu hace
imposible el amor como Ja de una piedra o la de un perro?. ... ·i:o s lo
qu dice .Agusún con una fuerza filo, ófica y convincent que tendrerno
que examinar. Per leamo primero su maravillo o texto:
Si q11ir dixerit: Diligo Dm111. Quem D ·um? Quarc diligimus? Q11ia ipse prior
dik_,·i1 110s, et J na it nobil diligcr . Dilcxic impíos, u faccrct pios; tlilcxit
iniusto , uc fac rct iustos· dilcxir acgr ro , ut fa cret san s. Ergo et nos
diliga11111s, q11ia ipse p,ior dile:&gt;..it nos. lnc rr ga unumqucmquc, dicar tibi si
diligar Deum. Clamat, confit tur: Diligo, ipse scit. •st aliu&lt;l un&lt;lc
inrerrogeror. Si q11is dixetit, inquir: Diligo De11111. el fratnm 11111111 od,1, 111enda.?&lt;:

!n&lt;lc proba · guia menda:· ·1? \u&lt;li: Q11i l'Jllllt """ dil~g,t 1:,1//1:1:1 ••:1~11111
111dff: Dmm qNem 11011 1idr!. r¡Nomodo pote.rl dih~~trr? · uid ergo:' (Jm 1.hli¡:¡;11
fracr m, diligit cr D um? ce . e sr l!I diligac Dcum, ncccs c cst ul
diligat ipsam dilectioncm. 1 umqui&lt;l pote~t Jiligrrc frarrem , c1 non
diligcrc dilcctioncm? Nccc~:c c. t ut dili6,ar JiJcccion~m Qu1J . erg~, qma
diligJt dikcnoncm, iJco Jiligic Dcunfr C ciquc ideo. Dilig ·nd , ltk UorKm.
Dcum diligir. •\n oblitus es quod paulo ano tlixi5ri: '?_eus d1ler_t~o rst? 1
Dcus Jileccio, quis9ui~ diltgil dílccaoncm: Dcum d1ltg1r. Diligt· ergo
frncrem, cr sccurus csro. 1 on potes diccre: Diligo fratrcm. sed non d1hgo
Deum. QuomoJo mentiris ~¡ &lt;licas: Diligo Dmm, quando non diligis
fratrcm; :ic fallen , yuand &gt; J1ci. : Diligo frarr ·m, :1 putc. quia non diltgi:
Deum. ece .e est qui dtligis frnrrem, dihga · ip.am dtlccnonenr dilrctio
au em Df11.r est. neccs~c cst erg ut Deum diligat 9ui:;c¡ui: &lt;liLt,ri.t fratr m. S1
amem non diligi fram:111 qucm ,1dcs. Dcum 9ucm non ,idt:~ quomodo
p tes diligcn:? Qua.re non vi.dcc Deum? Quia . non hab ~t tp am
clilectiooem. ldco non \idee Dcum, &lt;.¡uia non habc1 &lt;lilccuoncm; ,&lt;leo non
haber dikctioncm, 4uia nnn dihgir frarrem: proptcrea ago non \'lder
Dcum, quia non haber dilccttonern. Nam . 1 hab at Jilcctioncm: Dcwn
viJct: 4uia Oem rMctio nt. r purgatur illc oculu. m~&gt;1 magisqu1:
dile tionc, uc vid at illam incommumbilem . ub:tanuam; cuius prae cnúa
semper gaudeat, qua pcrfruarur in aetcmum coniuncru · an ·lis2•
es!.

q1te111

no11 dil~r,it Jmtn•111 s1111111 q11e111 1,idet, Dl'llm qum1 11011 u1dt'I, q110111odn
po1est diligrrd Et boc tll(111dt1i11111 haben111.r 11b ipso, "' q11i diligil De11m, tliljg,il fl
Jralre111 s1111111. \,fagmfice di ebas: D1/igo Deu111; et od · frarrem! O homicida
4uomodo dihgi · D um? 1 on audi, ti ,;upeóus in 1psa I~ristol;1: 0111 1Jdit
fratrcm m11111. honlidda e.rk Sed prorsus &lt;lihgo Dcum, t..JUaITI\is odcrim
fratrcm mcum. Prorsus non diligis Dcum, si odi fr:mcm. Et modo probo
alío documento. Ipse dixit: Dtdít nobis pmecep11u11, 11/ diligt1n111.r 11w1m11:
quomodo d.iligis ewn, cuius odisti pracccprum? Quis est qui &lt;licm: Diligo
imperarorem, sed di lcges t:ms? In hoc inrcllcgir impcratt•r -.1 &lt;lilig1s cum,
·i observenrur Icgc ctu · pcr pn vmcias. Le). 1mpcraroris quae cst?
((.i\landatum n ffum Jo vobi uc vos mícem diligarüm. Dici:i ergo Ll'
tlilig r Ch,i. tum; civa mandarum cíus, el fratrcm dilige i am rn
fraLTem n n &lt;liligi ; quomodo eum diligis, uiu mandatum comcmnis?~
Qllid mi,11

n las iguiente
l ágina , guisiera defender -corno r · is
puramente fil · fica- qu el amor es la perfección pura. ¿Es po ible
fundamentar sea afirmaci · n central de la r velación cristiana, que: lleva a
la conclusión qu Dio,
'el am r", d manera puram nte filo Mica?

2 A~1ín, omenrario a fu primera carta de 011 J11an,

' Cfr. J. eífert, "On the lnfi nite Perfocti n of God '.

6

l

lbíd., IX 11.

69

1 10.

�l. El primer argumento, qu e ' en realidad, má bien una
comprens1on inm diata, con i te ólo n tomar en cuenca las
características del am r y reconoc r, n con ecu ocia la impo ibilidad de
que un ser que no ama a má perfecto que un r que ama. _, l amor
inclu o podría con id rarse como la má , pura y alta de toda las
perfeccione puras. ólo en él afirma una per. ona el ,Talor de otra; ól
en él
entrega erdaderament en él vive una benevolencia como en
ningún ouo acto, una bondad muy up ri r a I elemento de la bondad
en otro acto de la per ona como l eJem nt de la bondad en el
respeto. En el amor e tá una fuerza unificadora como ninguna otra
acción la de arrolla a í como la creaci , n de una unidad más alca qu ól
e posible entr per ona y que supera a cualquier unidad qu
encontrarnos en seres imp r nales. El amor com donación de la
per na misma a otra po ·ee una perfecci ' n ab olutamente no _up rabie
por un er incapaz de amor. in embargo esta comprensión directa
puede er confu:m da también d manera indirecta por una serie d
argumento ·.

2. Prim ro hay que recon cer que la persona misma e una
perfección pura 4• E absolmamenr imposible que un ente o un ah oluto
que no sea per ona, que no d pierte a la conciencia d u pr pío er, ea
capaz de r conocimiento y ea Libre pueda r má perfecto que una
per, ona. De esto se pued n deducir do. argumento a favor d I amor
como perfección pura. 1 primer es 1 ·iguiente: el amor e la única
re pue ta realmenr capaz de corr pondcr a la per ona qua p r na.
Pe:wna est t1tJJtmda propter seipsam (la persona cien que cr ama&lt;la por í
mi ma), postula el pcr ooali mo 'rico polaco de un \l )jtyla o un rycz ó
coro norma fundam ntal de la · cica. ~] re peto a una per ona n afirma
a la persona n u conjunto y, sobr todo el entu iasmo o la admiración
ólo de cierto modo re ponde a una p r ona, seamd11m qHid. ólo el amor
comprende y afirma a la otra persona e11 s11 co,!)1mto. Pre umicndo que
po eer la dignidad única · el valor único de una per na . una
perfección pura, e concluye que re p nder a e ra dignidad de p r ona y
afirmarla d b s runa per6 cción pura. -&lt; gro, en fecro ólo
realiza en
1amor.

• Cfr J. eifcrt. "Esscre persona come pcrfezion.: pura'·, en: De Homine, Roma, 1994.

70

3. Partiendo del h ch d que la pc.rs na misma e una
p rfccci 'n pura, e igu otro argumento a fav r d l amor como
perfección pura. Pues sólo por y en el amor la persona e actualiza
completarn nt a í mi rna. tientra una per ona ólo r c nozca, p ro
no ame, e actualiza y acti a en cierto modo, ól u int lccto y no la
p r ona en su c njunto. La per ona que ama e realiza únicam nt
d dicándose a otra en el amor donándo e en 1 acto del amor, y en la
tra e ndencia única del amor d poder afirmar a otra p r ona por ella
mi ma. Dado que el ·er pcr onal, que por í mi mo e una perfección
pura ·ólo se puede realizar y actualizar completamente en el amor e
deduce a su vez, que el amor también tiene que ser una perfección pura.

4. El carácter del amor como perfección pura también se deduce
del hech de que otra · perfecciones puras en la per na llegan a u
realización completa solamente a trav' d 1 amor. orno primera e tá la
lib rcad.
podría decir que sólo la libertad del que ama e plena y unida
en su pr fundidad y a la vez realizada corno libertad en u entido· e
decir, en la fonna má alta d la afirmación Libre
ilimitada de una
per orut por í mi ma
bre tod de la per ona ab oluta. Mientra I
acto de la libertad ólo se refiera a cosa , o también -de manera
periférica- a per onas, in afumar el alor más íntimo de é tas la libert1d
de la p rsona e tá privada de su po ibilidad má profunda
mi
maravillosa de entregarse al ervicio del am r. o e por la mera acción
ino únicamente por la libre autodisp ·ición de la per ona que e
po eedora de í mi ·ma en libertad; ólo por la libr autoentrega exclusiva
del amor e que la libertad e r aliza en u cntido má profundo. Lo
mismo que se die d la Lib rtad, que por í mi ma e una perfección
pura y que ólo llega a r alizarsc por compl to en el amor, e die
también del papel cooperativ ele la libertad junto con el amor5, en tanto
qu éste o
ea , ólo una re pue ca de la olw1tad, sino también del
corazón. Hildebrand ha demostrado en su Ética que la actualización más
alta ólo se realiza en u coop raci, n con re pue ta de arácter donatiYo
y afectiv y sobre todo, con el amor.
S. C o t tocamo otro argumemo a favor del amor como
perfección pura. -. 1 am r no es 'l un acto del libre albedrío. Aun y
cuando el amor e mo emrega purament olunta.ria, in entimieoto, sea
5

fr. D. on Hildcbrand. Ética, ap. 20 25.

71

�una eorr ga quizá heroica d la v luocad
ria de rod · m do ,
manifi camcnte imp -ro et e iocompler e mo amor, i l corazón
qu das callado. Pu d o
de una mecafí ica d la per oaa ccncrno
qu recoaoc r aderná dd entendimiento y del albedrío, cambi · n el
corazón como de d l • ·entlITll nro.
d la re puesta. afecá a
como dimen ióo independi nt .incfu: en able para el cr integral de la
per oaa. La primera caracteri rica que distingu esencialment la
afecrividad
piritual -que tra vez ha de racado panicularm ne
Hildebrand- de la oluntad e que no e cá n nue tro pod r, in que
p ee un carácc r donatiY y que e expand en n s tr . La segunda
difi rencia
ncial n e la afectividad pirituaJ y la
luncad e el
fenómeno irreductible del ntir mi mo. Y n e re r lugar, la ·fera
a6 ti a s d una óqu za r ralm me &lt;liferenc } diferenciada por cuy
contenid e o e mo incontabJ palabra·, al e ntrario d I caráct r má ·
'lineal" · homog · neo d la luncad m cal. · amor, por el contrari .
iendo p cimentado n la fi rma irr ducribl del cntir, p . yend el
carácter d narivo de una respue ra afccci a fuera de nue tr poder po e
inclu o I carácter má afe civ entr toda la. exp ri ncia. afectiva .
lientra una p
na ·1 ·ienra r pct
enru iasmo, mientra ·ólo
i nta añoranza o ea afectada d
e nte l a la co a de tra manera,
lo má inrimo del coraz · n de la per ona queda como n realizado. Ese
caráct r únicamente afecri o del amor e e pr a con un innúmcr d
ímbol ; por cj mplo, la f1 cha que arra vi sa I e raz · n. ólo I am r
capaz de hac r realidad aquella dim n i · n espirinL1.I compl ta íntima y
afectiva de la pecona su corazón como d del entir. · l cuand
también e i ate amor, acompañado p r el encanto por la per ona
amada. tambi · o la per na mi rna pu d dar a tra en d .entid más
c mpl t y verdad ro d la palabra. 1i ncra I eotimi nto e qu d
callado e ta zona má íntima, qu
I coraz 'n, n hablará. Y aunque 1
amor qu de incomplero in la e pue ta de ,·oluncad aunqu la per na,
ca pu da afirmar a otra pcr ona con un e fuerzo her ico d la
,-oluntad y amarla o mido má pr fun&lt;l coa la voluntad tal amor
queda d I r am nt in ompl e · a í lo mí. ti , l xperimenran ·n d
estado de la . equía pirirual ' d la n che o cura del alma. Pue faltand
l amor xperim mad del corazón c m
d d la afecti,·ida aquella
dim nsi' n del er el la p r ona y del amor personal, dimen ·i · n que ' I
puede er realizada por la v &gt;Z d l e raz · n, qu a irr aliza&lt;la.

72

i, por tanto, e reconoce la circunscancia g ·neral mecafü;ica
bre la pcr ona; e, decir, L¡u ól
1 \T.'11'. afecu ' , 'lo el oraz · n
r atiza una dimenjón p rsonal ni iquicra alcanzable por la admirable
lib rcad c mo tal, v i e rec n e también qu d amor acm:tliza e:rn
dim n i ' o afe tiva del cr y hacer espiritual ele la per. ona de Lal manera
y perfección e integridad como oo l hace ninguna Olfa re pues a, nt:n ·
que er pu , I am r igualm nce una pcrfec ión pura. cuy, p . c:i 'n e.
ab olutamcme mejor que u no-p
i · n ce mu el -;cr pcr ·onal ~ la
afectividad spiriroal mi ·mo ·.
6. Hay tra con id ra i •n má muy r lacionada con lo y di h
que demu . tra I carácter &lt;le) am r com p rfcca · n pura. Ya \n tótelc:
r conoce qu I felicidad, la mdoi1J1011it, e· una perfec ión pura de la
p r na- inclu. o opina c1ue todo afán de la pcrs ma sólo úene I úmco
objerim d alcanzar la f; licidad. E ·tamo l ·j
de afumar u
udairnonismo, qu La f licidad mi ma 'S una perf; ci • n más alta qu · d
am r l ética.rnent , bueno o inclu o gue d amor -;Ól e un medio
para alcanzar el propó·iro de la fi liciclad, I t¡U • p han refutado Rob 11
pa mann o Tadeu z tyczen, a í e m
L chd "r, . ,·. ( Iild ·brnn I y
\ . Frankl. in embargo, e n mimos completam nt c n A.r:L túu~l
cuan&lt;l califica -e m lo harán má tarde \n clrnc d • Cantcrb~ o
T má de ,\quin a la felicidad com una perfección pi:rs nal pura, Mn
la cual una p rs na nunca en ontrará u úlrima r · lización. 'i rtamcnt~
l er humano también pu &lt;l
r f liz en c1 rea m •dida ·in amar. Puede
er 6 liz p r la rcalb.ac~ ' n de • u int r c. p r rec n uniento filo ·ófi o
c.l la verdad p .r • cguir . u ·e ncicncia o acmar justo, por ' U incerida&lt;l,
p r d contacto con 1 b U y e n el . rte. o ob~ranre, si ' mpr c.1u ·&lt;la
cierto qu ningún ou bien más qu l am pu el I rop rcionar a una
p r ona una felicidad tan perfecta y completa: ya cJ acro del , mor mi. m ,
la entr ga del er pr pi y d l oraz ln propm a otra persona, e. I fucon:
d una felicidad corno ningún otro acto &lt;le la pcr ·ona. ¿Cuánto má ·e
p dría decir e.Id · r- amad , de at1uella a fumación &lt;l , la pr pia per. ona
en u c njunto en u Yal r uru o e:: in. u. cituible, afirmaci :in sólo p &gt;i.;ibl
p )r I amor? ¿ Juámo má · de: la
munidad v uní · n on otra p r nna
únicamente p ibl por el am &gt;r, cu ·a aus ncia hace 1mp&lt; s1blc.: la
v rda&lt;lera feli ida&lt;l? La fu rza unificam xclu i,·a &lt;l I mor s d mu ·tra
bre d tomando en uenta que in lu la forma má alta &lt;l uruón
física, la unión • exual, arecc &lt;le roda l'irlm mlihl'll p ·rson, 1 ) LI ga a sl.'r

73

�ha ta algo ·eparador y r pugnanc s1 n s c::-..-pre ión y r alizaci , n del
amor mutuo. Aquí también e puede conocer qu la elicidad nunca
pu de · r pert ca in amor. Ver mo que t da la demá fu ntc de
felicidad del . cr humano de la persona no logran en absoluto alcanzar
é ta. Por tant , de e te argument también e igu ncce ariarn nt que
el am r e una p rfecci , n pura, p rqu la t lic1&lt;lad en su forma má, alta
e frur d l amor.

7. El aro r tan1biéo una p rt cci, o pura porque una ·crie d
tra p rfecci n pura : • I pued n llegar a motivar y r alizarsc a
rravé de él. H aquí prim r la bondad. La b ndad r pr nea, d ci rta
manera, el al r éti.c má~ cemral, la bene olencia aut, nrica hacia otra
per ona el ir.teté altrui ta afumativ ) vivo en u t licidad .
pro peridad. La Yolumad que también ri n , que &lt;lemo trar en la
acción, en el amor activo prornu ve in duda la felicidad prosperidad
de la tra p r, ona. • ta " Juntad puede er bcoév la e inclu re en e t
ca o, ya la dimen ión , luntaria d l amor.• in mbargo sobr tod
f rma part d la bondad a9u I calor d l int r · en la felicidad de otra
pcr ona y en su bien, n sól p r I Yalor intríns co de ésto. , ·ioo
también porque su felicidad y t do lo done. o un bien obj ti o para
l otro. n tra · palabra , como lo demuestra Hildebrand en el
maravill ·o capítulo VTT de u obra Li esenria del ún1or s pare d la
bondad que n ciert mod participemos en el puar má íntim d la
otra per. na al cual ·e dirig en cada p rsona inclividualment diferente,
el bien obj ti o &lt;l ·u srr. Jelicidt1d, pro penaud y bienestar. Por tanto,
mientra, una pcr na ól l haga bien a rra, portJUC sto e · por sí
mi m , ali o pero in afirmar ·n lid,'l.ridac.l amoro a su I ien c m
bien objetiv par(J ella, no p ec aquella caracterí cica d la b ndad. ele la
ben v leacia má auténuca, que '1 r ide o el am r. in mbargo
e, ta p rfección pura má~ alta entre todo los valore ' rico , guc e. la
b ndad e · e · lu i,·amcnt realizable por el am r. 'J cuando amarnos
a otra pcr · na la afirmamo n u o ajunto en su dignidad &lt;le er
amada y u precio idad s ' 1 en la transccnd ncia única d nue tra vida
ínr rior y nue. tra experiencia de la felicidad en el am r podemos realizar
la auténtica b ndad hacia la era pcr ona.
imitar es l caso d la perfecci · n pum d la misericorclia, del
an1or que p rd na
IJlltl a la mi eria del otr .
n er humano qu
carezca por completo d amor, tamp o podría s ·r auténtic:un nte
74

misericordioso. La miscrie&lt; rdia le ·ería imposibl . P &lt;lciamos cirar aquí
lo" 11111raYillosos discurso. gu ' hake. pcar hace pronunciar a di,Tcrso.
J)l'~ maje. fcmcrunc s 1.:n alguno. c.l · su. c.lrama ·; por ejemplo, a Poni~ en
t:I 1111·n-t1d1·r dr í rm'ctll, o en 1
,lllcho mido )' pocas n11eces, d nJc s logia la
p •rfección m.'Í : alta J la mi cric rdi, } s glorifica -u fuente en d , mor
libr ·. Dado que la misericordia p &gt;scc el carácccr de pcrfeccit' n pura, al
i ual ~ tal vez aún má, - que La ju. ricia, :iendo cxclusivamem po ·ible y
pe n able por amor, Uegamo nu n1mcntt: al carácter &lt;lel amor
mu
perfección pum. Parecido • el ca d w1a . erie d ntl r s concrct ·
como el pcrdc' n, la olitlarida&lt;l te.
. El rcc n cimi nto mi mo . obre r do el r conocimient d
&gt;tra persona c mo tal e1 cornpren&lt;lcr a la otra per ona tambi · n e · fruto
dd am r y fundam nrn por u parte un amor más grand · a í e puede
decir que l r conocer, p r lo m n . el r con r a w1, pcr ooa,
tampocc logra alcanzar u p rfección in amor; aun má , (JU ' finalmente
no es po.ible en lo ab · !uro como lo afirmó chder. Pero ce m el
r conocimi.emo e. una p r~ · ción pura, también el amor d b-.! ser una.
9. La ,. colá. rica también re oo &gt; que la unida&lt;l el 11m11ll. es uoa
per ección pum. ' igui ndo a Platón , Plotino, lo fil · soi ~ de la •,da&lt;l
i\[edia inclu, o d fiendcn la unidad come perfección tJU c rr p nde en
ci rta manera a t d nte. in mbargc, "unidad" e , indudablcmcnt , un
término analógic · pre ·enra una graduación n .. u er y ,·alor egún 1
ado dd ser donde e encu ntra la unidad ·u medida y u orma. Per
en el amor la unidad (el 111110N e m 1111io) al :mza una fi rma
complctam ore nuc a gue , pr bablcmeat la más perfi ta. Pues dos
per onas entre , í, al igual yuc la p rs na en ·í misma, nunca pu den
ncontrar aqueUa paz y unidad in e.ri ir únicamente realizables por el
amor. Lo mismo se puede decir de la unidad entre pers n.. qu
trataremo , más adelante. Ya Empédocles ve e ·ro, clicicn&lt;l en el fr. 423
que la co:as ·e juntan por amor} ·e paran por L'l clise re.tia.
1 o ob:taute esta unidad n e. fusi ' n, ni renuncia , la identidad,
sino la C rma más alta de la unidad qu c nse1Ya la idc ncida&lt;l
incomunicable necesaria para la pcr ona ; ·. ta, mpero n que la alg
9ue separa ino ljUc.: se con vi( rt ·n I fundam nto de la má alta
partí ·paci · n } unidad.

75

�1O. El hon11m el 1alor obre todo como preciosidad en sí mi mo
también e tá realizad d man ra única en l amor. El a t1tho11. 1 buen ,
d valor má ciar cambi 'n es una p rt cción pura }' p dcm e tar d
acuerdo con Dante en que el amor e el un
alor infinit ". :\ uí

ncontramo
tro argument
perfecci · n pura.

para d m trar qu

I am r

una

11. in mbargo, hay que desta ar en particular una p rfecci, n
gue e parte d la concepción d I r humano como persona y que
·srótele den mina c mo caráct r d la p r. na c mo zoo11 politikon
r social. La p r na no pucd entend rse implem nte com entidad
ai lada ino que tá ori ntada, egún . u naturaleza, hacia un tú, a í
como hacia un nosorro -en una palabra- hacia la comunidad. a
e n er ación el diál g , a í c roo la" inc atable forma d vida
comunitaria humana, n
ól compru ban un importante h ch
antropol ' gico . bre el humano com s orientado hacia la comunidad,
sino ta.mi ién una característica in ·eparable del er personal. Ha ta se
pued d cir que no sól la per na mi ·rna, qu
y puede considerar
c mo un mundo en sí mi mo. e · una p rfección pura, ino tambi · n la
comunidad entr p r nas por lo m n en el encid d qu com
dimen í ' n d la unidad entre per onas perteneciente a la p r na posee l
carácter de p rfección pura n ce aria para la realización d l er pcrs nal.
• to , a u ez, reconocibl n el h cho d que la felicidad d 1
persona lita.ria no e po ible ·in comun.idad.
Reconociendo e
r ulca in irnblem m I caráct · del amor
como p rfecci , n pura porgue una er&lt;ladcra comunidad entre pcr. ona.
-por lo meno el víncul -ntrc p r. cmas fi rmando un cuerpo de
c munidad, víncul qu e tá ba ·ad o xp ri ocia , má • allá de una
a ociaci ' n, w1 e tad u rras comunidacle objetiva fundadas in am rcr.ía, sin amor, impo ible
impensabl 6• P r canco también la
perfecci ' n d la comunidad confinna el carácter d I am r com
perfección pura.
12. Considcremo · finalmente un argum nt bien difcrcnt .
Rccordemo la dificultad inclu ·o imp ·ibilidad 9u cr ver Pann · nídc
para que pueda urgir a partir d un ser n cesariamcnte ·stentc
etern un mund en 1 ti mpo }' cuya xi tencia no ea n ce aria. sto
0

fr. D. von Hildebmnd. Mewplu ·sik der Geme111sd10)1

76

es r almente una ap da funda.mental &lt;l · la filo ·afia . •\unquc Parrnénide.
hubiera t mado n cuenta la única cau a r siblc de cal . urgimicn o; c.
decir, un ac libre d cr ación como tal como lo ha hecho de cierta
man ra Plac{ o en I Ti1JJoios -lo qu Gim: anni Re, 1 expone d manera
impresionam en u libro . bre Plar ' n-_ daYia le hubi r, n faltad la.
verdadera razon s &lt;le cm jante desarrollo del mundo a partir d 1 ·er
ab·oluc y divino. H gel menó na c mo apar ncement única razón
plau ible d I urgí.miento del mundo a parár del absoluto, que Dios ólo
podría ere, r el mundo - él mi m . e aur rrealiza.ra p r medio J e ta
creacton · decir i él mi ·m d , arr liara y realizara u propio er p r el
pr e so d entrar alir al mundo. l a crcaci ' n s ria entonces una , uerre
de g í mo divino o ca. una forma d aut mcalización divina.
r o ob tante, si la infinidad ab · luta d la p rfección divina la
cual p demos rec n cer p r diY r a· raz ine , pr hibe e mpr ntler la
creación del mundo com autorrealizaci · n de Dio. , ólo qu da una . ola
razón inr ligible que es capaz d explicar 1 acto libre de la creación: el
am r. E ta razón •a la toca el presocrático mpé&lt;locle para quien el
am r
d mdo m d , al lado de la di. cordia, uno d lo últimos
pnnc1p1 divino , in lo cuale no cxi te unidad alguna. ,\ún má claro
queda en te.·tos de Platón y Pl tin y de rr • filósofo d la anagüedad,
egún los cuale la carencin interior de envidia de la nanimleza di\'Ína y el
carácter de lo bueno como diff11sú•11m SIIÍ --cau a que .e difunde r xplica
por í mi, ma- . n la cau, a d la creaci ' n del mund , a partir d 1
principio fundarn mal divin . in embarg l que finalm nt explica la
difu ividad d lo bu no
el am r &lt;l un . r p r. onal· c'l ' t pu de
free r una razón por fin inreligiblc para el hecho de guc sin necesiJad
urge un mundo finito a partir dd "er remo y del Dio. nec , no
CXl t Ot •

. dcmá , sól cm jante rigen d I rnuml y obr tod &lt;le las
personas que se eocuenteran en él - un origen por amor- le conviene a la
p r na. P demo rcconoc r aguí e mo úJtimo principio metafí ico de
la au ·a del er p r nal la r i de la declaración del Vaticano contra la
pr crcaci ' n de s re hwnano in J1itro, de que · · lo ·1 amor es ri en
digno de la exi t ncia de per. na . ambién encontramos e te p incipio
en nuc tni xperiencia pcn ando en lo niño pr cread · sin am r
paternal
ac prado como m r s hecho. , inclus incómodo . ¡ ué
tragedia
encuentra en el níñ n amad ! Tant ólo e p r amor que
7

Giovanni Reale. Por 1111a 1111eva i11terp,.e1ación de fl/auiir : Barcelona. Ed11onal l lerJer. 2003.

77

�L pl:r"&lt; ,na put.:de afirmarsi: finalm ·me com pcr ona, cuanro e ·,'&gt;lo t or
d amor c.1uc pueJt.: llegar exi. ur. l1 n origen fríe y .ín amor de la
p(..rsona contra&lt;lic al s nciJ &gt;~ a la dignidad e u . r.
hlosofía \ rnelacic' nen d contexto de una metafísica del, mor
Sin embargo, n c.lebem : ha rno d la ,i:ra g rcla frente al
hecho d · que para una metafí:t a del am r t¡u re noc ·u carácter
mismo como p 'rfoc i ' n pum · e.la n importan ti.: . difi ulrac.les. Parce que
la Llhima sunpli idad, um, caracte1·istica cld ser di,·ino también
lt l nnn ida por, lgun&lt; · fil ·. , fo , ·onrradi e a una muluplicicfad, o p r l
1m·nu una dualidad J · p r:ooa:. Pero :i □ el: r suprc.:mo ce m tal sól
L 1 ·a ·rn el amor propio o el amor creac.lor de cene.lente . e impondría
1or l l i mt.:no la pregunta de ' Í l :lffiOt interpersonal que con idcramo.
1:, form a primigenia del am r, e una p rf cción pura. Pe r tro lado,
podcmo rec(ln cer l. atirmaci )11 de un niña (Pcrul et P et r ) qu
p,ua c:I amor '"ú ·nen que s r d s ', orne una \' r lackra c mpren. i &gt;n e.le
una m: 1ión mcrafL 1ca; s &lt;lecir, que el am r a si mismo de una pcr'&gt;e na
111&gt; es la fi 1ma prurngcnia , b fonna má: auténtica d I amor. ¿ ómo la
un pli 1dad c.k lo abs luto
m p rf ·cci · n pura put:c.l ente ncc
u H res¡xmdcr con el amor &lt; mo pcrfec i&lt;' n pura? 1--. la dificultad. a uya
oluc1 m conmbuyl'n en cfi·cto nuestra e n lu ion . bre cl aro ,r y la
umJad, es finalJncntc . ' Jo r . olublc por la rc\Tlación cri ruma. Pu-. . ' )
c.:sra t t' onoc ·• al nin-! má · ah &gt; de la mctafisi a, el car: ter de p rfi ion
pura J ·l amor intc.:rpcr onal, ' in lu~ 1 re ela , Di s on el nombr · d ·
amor: Om.r r,m'ta.r t'.f/ Die s · · el ame r nm me . 1
bstam ·• n:c1ia al
mi. mo lÍcmpo la uiplt.: per. onalic.lad de Dios y, n ~ rn, la comuni lady
el amor intcrpnson. len D1 .· :in 1 &gt;S cualc el am res impensabl • n u
, ·rdadtrt &gt; senu&lt;lo. \1 11lli mo tiempo, ubraya la última . impli idnd ld
·u Ji, ino y su um ic.lac.l, que, a :u vi:z, sólo e: po. ibl por la fuerza
11 nihca&lt;lorn ma sublime del amor.
En : ·m ·jantc meta ísica rcYclada, codas L1 e nclu. i n J l
l1 l11sofo a ·i:r a de la u ·tanu, lidad &lt;li\·ina · con. Cf\'an omplernmcncc.
\! rrusm( ri ·mpo, se o rece la davl· para unir las compren:inne.
normalmcntt apena · mpatibl . , yuc lll'van a una p na ca-;i impo, ibl •
de resoh cr.
anto la Yis1ón dd amor como per cci · n pura, qu tit:n su
ongen c11 la f · cri, rnrna y 111c, pm tanto, tambi •n le corre pon&lt;le a Dios
7

en í mi ·mo, e m la revelación d la di fu. ivi ad y b odad del run r,
obre todo d I amor de Dios hacia el ser human , upcran roda
ne pci · n, in lu t da id a qu se hace J fil· fo ac rea d I amor
e mo p rfecci )O pura. mza n te aspecto de una mccafí ica del amor,
xi ca la relación interi r má pr funda entre la raz, n y la fe, entr una
metafísica de índole filo ófica y L1 revelaci · n cri Liana. E · e mo ·i la
ompr nsión filo · fi a má pr funda en cuanto al amor como
p rfecci · n pura pudi ra compl tarse cxclu ivam ntc p r Ja r elación. ~\J
mism ciernp , la revelaci · n •í c ntienc. en un brillo . uperior a todo de
l que la razón humana
capaz d pcn ·ar por í mi ma. aquella
e mpren.ión m: pr funda de La fiJ ofía . obre el am r, r la coru erva, a
. aber, c mo perfi cci · n pur p r anton masía, in up rabi inclu. la
p fec ión d
da 1, . perfi ccion la ínte ·i de L1 perfeccione pura .
E te carácter del amor como p rfi cci · n pura e , ~monees, un
d lo a p ro · en lo que la inmen a gl ria de Di r pr · nea una
razón pr fund' ima &lt;l nue tra fi n J u ti to. a manera en gue ri t
· encarnacic' n del am r mi rn , que · 1 am r mismo y lo revela al
mi. m &gt; tiempo, e ta manera ,1u . up ra r da la filo fía del amor, } qu
la realiza al mism ti mp compl tament le ha reconocibl d
manera única m ·I lagos ·rern y la luz ver&lt;ladera qu ilumina a tud
s sen.:: bw,1ru10 .
La mctafí. ica del am r y l amor humano
ría extrañ i la ,·cr&lt;lad s más alta d una m tafí ica le la
p r ona y del am r no tuY:i an nada que \. r e n la filo ofía de la
pcr oua humana, con la antropología filos · fica.
n r alidad, una
fil ofía lel am r humane ~ particularmente una fiJ
fia d u forma
má, inten. a y pr funda, 1 ame r entre el h mbr · r la muj r, r:
rrechameou: r laci nada
n una m tafísica del runor. La r laci ' o
entre p r un lado, una m ·tafí ica de la per ona ,¡ am r y por otr ,
una fil offa d -l ·er human y tambi · n e.le • u corporalidad, a. í como de
la difer ncia ·ntr · l hombre y 1a mujer · una d · la. randes
nclu ione · que en ntrarno
n la ccol&lt; gia d I cu rp de l'-afol
Wojtyla del P, pa Juan Pabl TI. u e o) ·a del marrirnonio - muchas
veces calificada de on. rYadora- ' , en realidad r ,·oluci
inrerpr ta el amor human y la . L'xuali&lt;lad humana d manera única en la
historia el · ·iá cica, baje la luz de una m ·tafi.ica del am r. Puc · si la

nana

79

�realización má pr funda d la per. na . ólo e 11 ,·a a cab en la entrega
mutua d l am r, re ulta laro que e to aplica de manera particular y única
al amor human má · e mplet
l am r ntr el hombre y la muj r.
Po ·que en e t am r d man ra particular se reconoce y qu da
transparcnt I al r únic
itr perible d cada persona. El facror d la
b lleza d e t valor ele la per na amada, la fa ·cinación por u
exi teocia, a í c m una verdad ra aut ntr a, qu c mprend la
persona p r c mpleto, on o un ntid nuev y particular, eñales del
am r nupcial d una manera muy uperi r a t0do am r ami to o. De
aquí s igu también qu la r ca6 'n má pr funda d I r human es
una vo aci · n al amor que 1 ·entid má profw1d d l cuerp human
en u difi,~enciaci · n n hombr y mujer con i t en que la per, na
humana llega por ·u cu rpo, a ser capaz d dooar a h persona amada
como per ona ncarnada~ d manera má compl ta má real d lo que
se.ría po ible para el er hwnano en f rma de acto puramente
pirituale , por lo m no al nivel natural.
Por ot.r lado, e . iguc de ·de semejante punto de vi ta fil ·ófico
que el en ·do d l cu rp
d la exualidad human queda ·condid y
mal interpretado i o e c mprend prim rclialmente n el · ntid de
xpres1on realización del amor per:onal e ·pirirual. Pu . i la . exualidad
humana e entiende por ejemplo como lo hac Fr ud c m xprcs1O0
de la libido o &lt;l un afán hed ni ta ilimita I de placer e1 cu rpo propio
se cornpr nde primordialmente com fu nte d la pr pia sati facci ' n y
, oluptu idad, ) el cu rpo d la pareja de fa relación e. ual c m medí
de la pr pia atisfacción. n el mejor d los ca o· n mejante
concepto hcdoni ta de la exualidad, c1u indudablernent predomina h y
en dfa, la r !ación xual e c mprende como atisfacción rnunt , c mo
(~ois111e a de11x dentro de la cual cada uno de lo. d , e c nvi.ert en
medio del plac r propi y &lt;lel placer del e tro. J\ í, empero, e entiende
profundamente mal el sentido tant del propio uerpo c mo el del otr
así c mo la e ocia d la per na pr pia y la ajena. Porque cada relación
con tra per na que n afirma y ama a e. La p r- na p r ella mism, la
degrada in vitablemente , un m r m di lo que c ntradicc n I fon&lt;l
a la dignidad d la pers na. •sr curre ·guram nt , en ·u peo· forma
cuan lo una persona L: violada, cuando la er ona del otro s
d •, preciada deshonrada d la man ra má cruel y brutal ' es degradada
a bjero de placer. P r también i.:n aqu Ua r laciones de :, risfacción
mutua en las 9u la mujer es e n ·i&lt;lcrada p r l hombre, vicever ·a el

h mbr p r la muj r com mera fueoc del placer pr pj se encu ntra
una p
r ión bá ica de la relaci ne. incerp r onal s. El orro . , en
ci rto m do con. umido, y eJ egoc mrism de cada uno de la pareja .
conserva rranquilam nte. e ignora de manera radical el ·cerero más
pr fundo y la b ll za d l cuerpo human que · ·lo pu de rc,·cL'lr en u
r lación con el amor. Por tanto, n e · el am r humano del hombre y d
la mujer --como se lo afinna ampliam me d sde Fr ·ud- que e pu d
entender e inrerpremr bajo Ja luz de la exualidad· ino 1uc por l
c ntrari , el ntido d .1cu rp humano y lel placer s xual sól
pu d
c mprender bajo la lnz del amor, que repr ·: nta la da · para el
entendimiento verdad ro del cu rp
hnmano. Pues ·s p r el
r conocmuent mutuo de la dignidad c.l 1 val &gt;r r de la belleza d la
p rsona
de ·us Yalores spirituales y corp rales que se rc\'cla el
" rdad r carácter dona ti
d I cu q-&gt; de la pareja r · mue ·tra
particularmenr ·l cu rpo e mo m dio por d cual el na y s entrega L1
p r ona mL ma u amor el co ·az · n de de . re. human .
~ ntonce, , n d am r la persona del cmo no e degradada a un
m dio eJ pL1cer propio, in qu se com-iert 1 ·enrido mñ íntimo d
la xp ri ~ocia c rp ral pr pia en el sentid de un regalo, una entr ga al
otro un servici a su felicidad, a la afirmad · n de u per ona y n Ja
realizaci • n d una unidad c:xclusivarnente po ·ible por el amor mutuo.
ólo e. te act má e. piritual de tod
la afirmación de otra persona · la
ntrcga mutua de la pr pia rnluntacl y d l propio ntimi nt al otr &gt; por
él mismc, puede actualizar también la dimensión unificadora y pcr-;onal
d la entrega sernal. in amor, e ta dimensión 9uc&lt;la un alg cruel, algo
que vi la al e ·píritu, un, degradación de la )tra pcr ·ona y d la ptopia, de
n&lt;ler a í mi mo. J.,, to
mu stra particularm ntt: cuand ) falta todo
marc pcr ·onal ara tal cnu·ega corporal, como en la pro ·titución o en
una rel, aón periférica, quizá única, que no nace de ninguna ,inculación
p r. nal pr funda comos lo d scribc en Tomfo111 s.
~omprcmli&lt;l el ~enrid de la corp &gt;ralídad humana, c¡ue también
abarca La c mplementación del hombre y e.le la mujer &lt;le modo e pirirual.
psíquico y corp ral se d mu . tra también la pcIYer ión d la: relacione~
h &gt;mosc ua1es y lésbicas donde :e pier&lt;lc esta omplcmcnra iún mutua
de lo dos ttp &gt;: &lt;le I r: na humana, del hombre y el b muj r, \', con
e, o la fuerza L11iificac.l ra d · la e f ·ta s :rnal ced · a una acción sc):ual en
c&lt; ntra de la mnuraleza ele la orporalidad humana.
1

HI

�Sin embargo, ro&lt;lo e to no es ·uticieme para reconocer y ll vara
cab suficienlememe la aplicación compl ta de la metafisica del amor y
d la persona al matrim ni y a la familia. Pues en el núcleo íntim de la
enrr ga del hombre y d la muj r en el acto conyugal, cuyo origen no
dcb ría ser 'Ólo el amor afectivo, sino también la voluntad permanente,
el on ncimiemo y la entrega del corazón humano exi te, al mi m
nem p , un ,;íncuJ , ustancial con la fertilidad humana y con el d sarroll
d nu va vida p r nal, gue crece por la donación mutua d amor d lo
padre y es al mi mo úempo, una nueva donación, la existen ia de una
nu va per ona gue nunca puede tener u causa suficienrc n proceso
bi lógicos o en l amor de lo padre . Desd este punro d vista en el
desarroll &lt;le nu va vi.da re ide también una dimen ión vertical al rig n
suficient únicamente po ible ele una pers na, cuya alma n puede
crearse m diante cualquier causa inrramundial, al amor per. onal de Dio .

TRES EXCURSOS SOBRE LA
TRIADICIDAD DEL SER
Profr. Dr. H.C. Erwin 'cbadel
niversidad de Bamberg

Alemania
'"'XCUf'O ]:

Acerca de la tradición histórica de la tríada de los lrascendet1tales
'tmo' verdadero y 'b11e110
"' n relación con la interpretación del critici rno kanáano, e cun so
corroborar el hecho de qu Kant -a pesar de que por causa de u aporía
del "dolor tantálico" con r sp ero a su pensamiento, debía ser
plenamente con ciente del significado mcdial-integrati o d
la
triplicidad-, se cuidaba de no atribuir ningún ignificado constitutivo a la
tríada trascendental clá ica de uno verdadero' y 'bueno''. Mediante esta
triada, se menciona, d d la ontología pre y po kantiana, el ent en
gen raJ; o bien, dicho con Kant, la "naturaleza de la cosa" para er
aclarada

e. tructuralmente como una consumación de identidad
intrad.ifer ncial (es decir: como interior óntico de un 'uno' i11-sisle11le, de
un ' rdadero' ec-sistente y de un 'bien con-sistmte). -; ce mod de
preguntar te rético acerca del ser es dejado de lado por Kant guíen -en
el contexto de la comprensión m deroa de la fil ofia de la m tafí ica-

1 Ea su época pre-cdtica K;int esruJi' varias vec · el tema de la tóada 1.msccndcmal clástca, p ro
oo 9lliso de n.ingú□ modo rccoas1ruir Sll consi~renci.1 ontológi :i. éase rod,erl l--li1uke. KanLS
Weg zm· Tcan zcndeotalphilosophic, rurtgart 1970.

2

83

�consumó "el cambio hacia lo gno eológico"2; él dice: 'El orgullo o
nombre de ontología) que se jacta de dar en una doctrina si temática
conoanuentos sint¿ticos a priori de co as en general ... debe dejar el
puesto al más humilde título de simple analítica del entendimiento puro"
(KrV B 303 /
247 cursiva por E . .)3. Como consecu ncia de la aquí
implicada revolución del modo de pen ar" (Kr , B XI) Kant reduce
'los elementos de la metafísica a la lógica y incorpora por lo tanto la
ontología a la lógica"4.
Hay que p estar atención, con todo e to al hecho de que Kant
no legitin1a argumentati amente la de ti.tución de la oncología
precedente, sino que coloca sin comentario alguno "jumo" a ella su
nuevo modo de pensar. Kant cita por ejemplo el teorema escolá tico
1
'Qt1ocllibet ens es/ unum, ven1m, bont1111n sabe perfectamente que con él e
menciona el corazón de la antigua fil o fía transcendental. Pero pa ·a por
alto, a propó ito la .intención ontológica aludida en el 'eos' del mencionado
teorema, en el cual concibe '11111m1~ 'vemm' y 'bom,m' como e concepto
puro del entendimiento" (Kr , B 113).
Tal como Han Leisegang lo ha destacado con esta inofensiva
traslación de igni.ficado terminológicos e olapa una voluntad
polémica agre iva de uperación para con todo lo sido ha ta entonces.
Para repre entámoslo con otras palabras el pasaje citado " otraña un
definitivo aju te de cuencas con una parte capital de la ontología d la
escuela wolfiana montada sobre ba e escolástica, la cual forma la
primera parte de la metafí ica y que Kant estaba comprometido a
mantener tal como figura en el manual especifico de Baumganen
escogido por el mi mo Kant para u l ccione ' 5. O bien. romado d d
una perspecá a hi té.rica má amplia, 'la ' rítica de la razón pura marca
como critica a la metafí ica de la filo ofía colar en la época de la
Ilustración, la mpru.ra con una tradición que alcanza por obr la
E colástica de la época barroca y del medioevo ha ta el mismo
~iov,11111i B. Saln. Die lro11Szmden/Qle LJJ,~ik Ki111t1 1111d dif 01110/o¡je der dflltsche,, r/111/philosopbir. f. 11:
Phtlosoph. )ahrl111rh 95 (1988) 18-53, cita p. 31.
l .Resulta signífi.cati o p~r la. equedad de las declru:acioncs de Kant, d hecho d que en relación
dir~ta con la ~ta dada, el ausmo formula una frase acerca del ser actual del pensar: "P asar rs h
amon de ref~ a un objeto L, inruici ' n dada". Con lo etml -en oposición a lo que acaba de
afirmar- mantiene a la base una compren ión 011/0/ógira.
~ C.B. Sola, op. di. (n. 2), p. 37.
; H. Lti.rego,,g, ~lber die Bede11/img des schololischm Satz!s: "011odlibel rns e.,t 111111111, l'mllll, ho11mn m,
~(ll~nl'' fllld Jnf/e füdettllllt~ ¡,, NJII/J Kniik dtr rn11en 1'm11111ft. E11: Ko11!- St11dim 20 (1915) 403--421
2

.

~~~

84

p nsamienco de la Grecia clásica, c. d cir hasta \ristóteles''1' .
bre la filosofía kanciana dice Hegel que "ha ganado tantos
amigos por su alor negativo por librar e d una sola Y z de la Yieja
m ta física.~, a í e como hay gue ' mendcr' principalmcme e, te · xito: la
m tafisica moderna, a cau a d una fuerte influencia n minalista, como
por ejemplo el tipo de p n amiento concepcionalista, repar , m nos en la
realidad del s, e pero mucho más en la posihilidad de la ' ss nria. Este
'e enciali mo' abstracto que corresp ndió con 'una 011entación
conceptual t orético cogno citiva''s e difundí; (sobrt todo en d équim
de una r cepción activa de la. 'Disputaciones metaphy -icac &lt;le Franci ·co
uárez aparecida por primera vez en 1597) en la metafísica cscofar
al mana d I siglo :1.,'IT y condujo a lo que podemos dar en llamar un
' ]vicio del ·er'9: La metafísica degener · en d sgajamie□ to conceptual
" in aporte de fundamento" que se con umó en el distinguir fatuo que
a no apuntaba má a exhibir ningún significado de realidad y por anro
sólo pudo cosechar mofa ironfa. 10. Kant se acuerda de t'"La -también
para él- &lt;le ·olada ituación cuand informa yuc e: 'la moda de la época
mostrarle'' (a la mctafí i a, desde antiguo cel brada como la reina de
toda la ciencia ') ' l maror dcspr cio'' (KrV . \'1TI). E . obre todo
curioso, emper el hecho de que Kant -quien se adelanta n , nunciar un
"giro copernican ' en la c mpren ión de la metafísica (KrY B 71 .)no ólo no contraría el 'e enciali mo' (el cuaJ (por su parte) y tal como
se dijo, ha influido en el de moronamien o del p n ar merafís1co), sino
que de algún modo (a ·aber mediante un componente decididamente
ujetocéntrica) inclu o todavía lo incrementa.
.. uando Kant de cribe la metafísica como ciencia Je lo · límite.
de la razón humana ,,i como 'ciencia de lo primeros principio Jel
6 C.B. S11h1 r,p. ril. (n. 2), pág. 18.
• Yéa e ,.11".f. f lrgtl. \ nrlciiungcn iibcr die Gesch1chre &lt;lcr Phtlosophw IlI, l-rankfurt, ;\l. l971.
pág. 385
R Yéase 1·1,uh ,,il(/rml Lr111.rle, Reformwrsuche prntei.rnnnschtr \leraphi~1k 1m lcHaltcr des
Rationalismus, Augsburg 1988, pág. 292; del mu1110 m1to1; D{IJ D111J!. 1111d di, ,\1,1bod1. \ lr!hodisdu
Kn11stit1111"o11 mul (,r_~et1.r/,111d dr-r fmhm prolesl,1111ud1m ,\fr1t1ph1,.ril.., l1ig.1l/lllg /!)84: ,,dt,,10J 11' dhr/111
Schn1idt-llig(!,c111t/JJ11, Tupim [ '11¡,,,,1111/ü. EJ11t .\f11dtl/.(ud1ir/1/t' l,11mmrirt1Sd11,, 111ul h11mcl.:u lf'i.riw.rch1tjl.
H,1111'111,g, 19 3, c. pc:Q;tlmenrc pág. 191- '\01
9 l hms Sigfárd, Me,, ph) ~1k uod cillS\etgcsst:nhc11. En: K:u1r--. tuJim 61 (1%7) 209-21 (1.
to v·t-:ise par-.1 esro 1
. , !eumchton
'
.
a mo a 1nge1uusa ut'
resptctO &lt;ld mct:1ph1sico
pcn,:;amc: .'&lt;&gt;bum:nrc
lo _ab~u:aclo en: Peter Pelerrm, ( ,rschid1le de,· an;/1;/e/ürbm Jlhilrunplm 1111 pro1t.rtr111tmb111 DmtscMmd,
Lc1pzig 1921 (rcimpr. :tutt¡;,m- Bad Cannstau 1%4), pág. 521-S26
11 Véase l. Ktmt, Triiumc cinc Gel ·t~chcr (1766), 1\ 115 (\'\ 2. 983 (\X'-= /. K,1111. \X'etkt in tchn
Bandcn, ed. por Wilhelm Weische&lt;lel, Darm~t.adt 1')83)).

85

�conocuru nto humano' (KrV B 871/A 843) p n
monee en
evidencia - obre todo a partir de la última definición- u estrecha relación
con la metañ ica e colar de la época y principalm me con la
erafisica
de Alexander Gottlieb Baumga.rten obra en la cual ba aba us lcccione
de da e. Al comienzo de e ta obra
I e: ' letap/!)1s1i:a es/ sáentia prilfla
12
,-ognitio11is b111nanae principia continmi' • E r ignifica lo iguiente: en lo
que re p eta a.l conc pto fundamental d u a í pr tendido nuevo"
filo far Kant no e aparta para nada de la metafísica colar de la
época. : l toma d ella el a pecto gno eológico por bre el ontológic ·
a í e arriesga a hacer cuidado a ob rvacione obre la ' po ibilidad del
conocimiento a priori"n cu nta con la pre encía de los mernfí icos quienes le aventajan por
l hilo conduct r de u principio
oníológicos"1~- cuando o ti ne que no hay ninguna po ibilidad d
conocimiento para el r en sí upra eo oria.l por ello pretendido. ... n
este entid debería ser mencionado, pien a él. el completo fraca o d
toda, la bú quedas en la metafísica' rmtológicamente concebida'~.
Formulado de m do patétic : Kant ha lle\·ado a cab
la
liquidación del concepto ontológico de Yerdad ' 16 • Kant p ne por ciert ,
bajo la órd ne de los viejo ontólogo el peo amiento de p der de
tendencia racionali ta moderno. D de est punto de vi ta hay que
reconocer un ignificado po itivo al critici mo kantian : el haber
levantado un tipo de ' protección' (Kr , B 877 / 849) contra quienes
o tienen la opirúón d que con u interv nción racionali ta pueden
contar e n un ser en í y con un ab -olut tanto c rno con algo qu
pueda manipular 17 • a critica kantiana de la metafí ica tradicional, in
embargo paree dirigir e al hecho de que el con cimiento humano e tá
condicionado por la "inteligencia práctica de con tricción orgánica" 1
(qu e pu d encontrar ra en lo primates superiore ) y d atender "el
pue t ingular" del hombr , guíen pued percibir por la ' ruptura con el

e Yéasc J.C.. Batllllf,arlm, ,\ ktaphy ica, cd. lll, 1laL-w \!a~cbucgiae 1750, 1, pág. 1
n V&amp;.i e/. K,ml, Wclche smd die wirklichcn forschri1rc m &lt;lcr \[ caphysik? (1791; l 04). 14
5,592).
14 Véase /bid.
16
5,593 (cur.;in por el autor)).
15 Véase /1,íd. A 18
5,593).
16 Véase I f. l..d1ega11g, op. dt. (n. 5), pág. 42 .
17 \ ' éa e para esto especialmente Hei11rirb Betk. \atiirlichr fhco/Qgit.
n111dri.fi philosophi.rchtr
Goue crkenntnis, lünchcn- ' alzburg 198 , pág. 64-68.
IH Véase .H1LY Scheler. Dit Stdl,11/f, dei Ale111rht'II 1111 Kou110.r. En: Schele1,
cs.\X'crke. T. 9, Rcrnlünchen 1976, p:íg. 7-77, c1ra pág. 2 .

86

círculo del m di arnbi me' 1'), la 'apertura al mundo '~º, lo c nt nid
de ent:ido upra · n ria] de la sensibilidad inm diata, y pu d por
manife rarlos.
El 'precio" este de su e ne pto mpíric limitado lo paga Kant
con el hecho de 9u su e fuerzo (de p r vida) por encontrar la
totalidad i temática de la metafísica □ o obtuvieron nunca un re ulrado
atisfactorio. En u bú queda e manifie ta a é~ una , otra vez de
distinto modo la triplicidad (por ejemplo, en la tabla de la cat goría , en
el problema del e quemati mo o en Ja concepción de ~ tre critica , la
cua.le por í misma pre entan un e d ) . Pero, a cau a d la menciom1da
limitación del con cinúento, manifie tamente no pudo alcanzar a aclarar
peculativament el onrenido d er de la triplicidad. .. n otra palabra.,
Kant no pudo analizar la triplicidad como una plenitud di tinti ocompo itiva de identidad. Por ell , u p n amiento va a er de crit por
Hegel (y -tal como parece- no in m ti os ni derecho) como ' una
filo o fía del entendimiento plenamente de. arrollada gue r nuncia al
ámbito de la razón 21 com una filo ofía en la cual el 'wdo' integral e
mue tra en un e. quema d e piritualizado d la triplicidad":!:!.
n ca o particular pre nta en e te contexto el comentario de
Kant, acerca de que la triada de lo rran cendentale '111mm' vemm'
'bo1111111' (i.e. el 'e razón' de la metafí ica tradicional) "en la proximidad
de lo oue os tiempos e menciona lamente por razone de h n r
O B 113). D aqu Ua tríada puede b ervar, in embargo un
ionúmer de modificacione en la tradición precedente: por ejemplo:

'mútas- venias'- 'bonitas', ',mitas'- 'aeq11alilas'- 'concordia imitas'..... 'specics'- 'ordo'
tambi ' n:
'j&gt;otentio - sapie11tia - 'bonitas'
'potentia'- sapi-e11tia - amor',
etcétera.). Por mediación d autores como Agu tín (354-430), Pedr
Lombardo (muerto alr d d r d l 1160) Ricardo de t. Victor (mu rto
alrededor del 1173) Alejandr de lales (117 5-1245) AJberto Iagn
(1193-12 O) Buena entura (1221-1275) Tomá de quino (12251274), R b rt Kilwardb (muert 1279), ae tto Eckarr (1260-1327)
Raimundo de abunde (muert 1437) I ic lá de u a (14 1- 1464)
Dio□}r io artu ian (1+02-1471) ranci. co uárez (1548-1617), Tomá
ampanella (1568-1539) Johann Amo Kom n~k}' ( merúu ; 15921

1

lhidm1 pág. 33.
lhíd.
21 Véase G.tr'./•. Urge!, \'orle ungen uber die Gcsch1chtc cler Piulo ophi fll, Frankfurr/ l. 1971,
pág. 385.
:!? /bid
19

:!ll

7

�1670), Gonfried . Leibniz (1646--1716) encr otro se a a intentar
re ol er, para aquellas triadas, una interpretación onto-triádica de e a:uctura r ales positi a y principalment del fundamento ontológico de lo
divino 23 •
GJobalmem dicho, la meta de esta reflexione e el hecho de
que "en el fondo" toda realidad e presenta mediante un proce. o pleno
y diferenciad de identidad, o participa, de cualquier modo en aqu 1
proce o. La tríada de los tran cendentale
que
. acníao
diferenciant meare plenamente en í mismo mue tra algo parecido a la
annonía pree ·tablecida de Leibniz:
una in tancia de la cual proc d n
la "di onancias ' de la exi tencia humana y hacia la cual ellas e vu l en
otra vez di oluble . Mediante una concepción m tafísica que inv lucrara
la int rpenecración pr c sal d l 'uno verdadero y 'bueno ería sin
lugar a duda po ible desgajar aquella totalidad istemática que Kant
toda una ida, ha buscado de un mod má bien inruiti o'
que por
ciert , i mpre e le scapó por cau a de u falta critici ta de sen ibilidad.
u ya m ntada predilección p r la tricowmía tanto como tambi, n u
aserto de que e in ita 'a la naturaleza de la co a' (Kr\ AB LVIJ /
LV) d alli hubieran p dido mostrar su c nrenido real.
uando Kant no torna en cu nta la ya aludida tradición d una
Compárese para c::sco ea particular E. Schadel (ecl), Bibliotheca Trinirari rum. \"ol. TI,
Müncheo- ew Y rk-Loadon-Paris 1988, pág. l83 s.: especialmente también G.lf'. L.tib111z, en:
ichola ]olley (ed.), An npubli.shed Leibniz Mf on i\letapby ics. En: tudia leibnioana \'ll, 2
(1975) 161-189: página 186, línea 302: "111111m, Lffllnt, bo1111nl'; pág. 1 7. línea 61 s: • 1111itaJ.
Jt1pientia, /NJ11it,iJ'; además, J lngister rkard1u, pera L:11ioa 11. Opus Triparrirum, Prol. Ed.
Hildebrandus Ba cour, Ltp.iae 1935, pág. 1-5; Ruhmmdo dt ab1mde. Theologia narurali seu Líber
creauua.rum (reimpr. a pamr de la edición ' ulzbach 1852, :tuttgarr-Bad Cano tan 1965), pá . 7 4:
"potmlin. pmdwtia, bo11ital'. Por el Aquinate ( urna ecológica 1, q. 39 a. ) e exp ne un,
incerdependencia metodológico-si cemánca enrre las cuatro tri,,¡das 'aelemitas-¡pcms-11S11s', '1milt1Jaer¡11alitas-amrordia'. 'polentia-supmllia-honital y 'ex ips1&gt;-per ip.tum-in ipso'. egun E111crich onlh
leraphysik, lnnsbruck-Wien- Müochen 1961. pág. 377 s.) "la doctrina de los uanscendentales
de la filo ofia escolasnca ha tcmatizad us raíces histórica! por Plntó11; sq,in su d ctrina I idt.i
es cl principio la Urudad, la \ 'erdad y el Bien, y por Anstóttlt! para quien el ente es uno, ,·erdadero
• bueno. Por cierto que en Platón y ri tóteles ru el caracter tnádico es citado, m l:t
tta. cend ntalidad es concebida n7r samente como tal en e e ncido. Ya n71íc1ramt'lltC e
Agrutí11 quien mcnci na sas eres determinank uanscendema.lc del enre: ''l\'i!,i/ u/ mill'lfl me q11a111
111111n1 m/ (De mor. lamcb. II 6). '1 mtm mihi tide!tJr essr rd ff"º" ul' (; lil. 11 5). '/nqrumtun, tsl.
q1lidq11id esl. bo1111m ut' (De ~era rel. •' !, n. 21). Por cieno que los ttan ·cendentale on cracad s
primera- ) pnncipalmente en su rclac1ón sisr máoca con L-t triplicidad, tal como aparece, en
Pbrlipp,,s Ca11rrlmi11s en . u "umma de bono' (1231)". A los lugares de gu tÍo que menouna
Corelh pueden añadirse el De civ. Dei Xl1, 1,3: ' Diri1J111s ... 111com11111J,1bilt bo1ll(nt 11011 e.rsr, 11is111n11m.
uer,1111, br11'111n Dcunl'; compárese llllnbién f&gt;tter Schulthess / Jfordi lmhach, Die Philosophw de~
lareimschcn Mittelalters, Zürich 1996, espec. pág. l 7-182.
23

88

compren ión del er onto--a:iádica no es implemente por el hrcho de
gue él -re pecto a la iuvestigacionc histórico-ideológicas- p~e_da
parecer ba tamc ' rto de \1., ra '. orno filó ofo &lt;l~ la Ilu~tr~c! n
también él e tá impr gnado de lo mismos condic10na.nuemo hi tonco
del ' iglo de las ] ucc " · a aber. el sociniani,mo antitrinit.'l.ri 2". E ta
corriente e ·piritual fue e ·timulada hacia mediado. &lt;lel 'iglo ~ ~\'I, entre
otro por liguel ·erv ro, quien tildó de mera 'en, oña ion . " la.
analogías espirituale trinitari,1 · d ·an •\gu cin. • o ~an . de D~scarte
e ro condujo a reemplazar bm camente y m comentan , la
concepción agu riniana (para la cual el h mbr · repre enta n su 'ser·.
'conocer
't11J1ar' una '111NJ/!,l'II de lt1 Trinidad') p r . u 'ro que pien·a".
pinoza hace que la concepción &lt;le I tr~ cend ntal 111/l(JJJ, '::r:1111,
bo1111111 no ean r ferido. al ms, y la pr enta ~1IDplememc com un tipo
de pen amiem " (lllodw roui1t111di) siendo a. i asimilada a la cosa "impropiamente o como un mero mo&lt;l retórico de enunciarla ' (impropre ,,e/
rbetoricef'. A í I concede la paL1bra al indifi renti ·mo, 9u · m gen ral
carnet riza el pen. ar mod ·rn y pre enta para Kant la· condic10ne
hist ' ricerideológica para . u e fuerzo · por dejar la metafí ica transitar
« 1 camino seguro de una ci ncia (I(
B VII). 1 ota ·1 de e te modo
qu la tríada cJ lo · eran ·cendcntale · , maorien 'por rn ro honor' de
re peto a los manuales u ·uales de metafí ica, al modo de un objeto
heredado e n el cual uno ya n . abe qué hacer. Puesto que ~1 n se
re uelv a mprender nada por mantener a la 'Í ta su. implicaciones
te rético-holísica · (algo que, no ob ·tan te hubiera significado un "pa
adelant ·isr mático indudable), &lt;la a conocer a í que ~tá atrapado por
el e píritu general de su ép ca. na "ilu ·cración' &lt;le la llu:tración
condicionada por el ':rntitrinitarismo' ociniano 110 l re ·ulraba para nad.1
ben fi.cio a.
D mo&lt;l di tin to a Leibniz c.¡uc cuando jo,"en compu.o una
'Deftnrio T ri11itatis' en op ición al jef de lo , ocin..iano. , .\ nJrea.
is ·owariu , y también distinto a Hegel que de. cubri · n ·I a,'an e hacia

éa. e en parocular las con 1derac1unt. prclunioarc. h1stóac1&gt;-1dcolop.tca~ en: f,. \d,,rd l. h .ant~
'Tamali cher 'chmcru" \"cr. uch eincr kon~trukún'.n Kntt/J. mu:.-Mnk in outotr1.1cfüchcr

:4 \

Per.;pekúvi:, Frankf./:\1.-lkrlin-Bcrn- l'\\ \ork-Pans-\\wn 1998, p;íg. 'H-108.
&amp;nedictl(J de Spi,10'{_0. Cog11a1a mer phtrn:, l. c. 4 (Opera 1, Hc1Jclhcrg 1?1'i, pág. 245-2.J.•).
C. 11". L:ilmrz pare e " rcacc1ona.r" comra qwencs sosueucn esa '&gt;pmwn qut "la bclkza dd
uníver o y del l&gt;i ·o 9uc no. otros a&lt;ljudicam 1: ;1 la ubrn de D1 s, no scnan m;\s que ddinos de 1 1:
hombres qt11: represcnccn a su modo ,1 Dio." (Di.mur. de :-.1étaphr~1c¡ue, c. 2 11 .d. 11 Hcrnng.
1lamburg 1985, pág. 51)
!.~

WJ

�la conciencia d la libertad un ritmo trinitario fundarn ntal resulta
impo ible para I Kant ("atrincherado' en el pietism ) de cubrir una
interdcpcndiencia íntima entre la triplicidad integrativa -hacia la cual él
en u escritos e encontraba in.i tememente empujado a reconocer- y
el misterio (cri tiano) de la Trinidad. E to último e para él tabú; y habla
de él como 'de un misterio inalcanzable" el de la 'pcr onalidad triple"
d Dio 26 •
---xcurso II:
Acerca de la tradición histórica de
la trÍtida de ciencias: Jísica' 'lógica'y ética'
egún Helga 1ertens, en la filosofía kantiana se pre cota "un
de affo de la yu.xtapo ición de una preten ión si ·temática, por un lado, y
de la resolución aporética de a pretensión, por tro" tarea gue p r u
parte exig urgente laboración 27• gún las in estigaciones prec dente ,
resulta ahora claro cl b cho de que p r las pr ten ion kantianas d
istematicidad no pueda e perarse una
ati facción directa
correspondiente pue to gue la preferencia oca ional de Kant por lo
triádico e tá inficionada por un cierto afecto antitrinitario qu de de el
ociniani mo e ha infiltrado en la filosofía de la llustraci, n.
Dicho de otro modo: Kant ·o pecha la ignificación integrativo-holisica de lo triádico, pero no puede d splegarlo, porgu u tipo de
pensamiento acu a una rela ión 'pcrrurbada con la mctafí ica triádica.
E ta res rva e hacen muy manifie ta en el prólog a su PtmVéase J. Jvmt. Der 1rett drr Pakuliaten (1798), 16 ' 9,285). En ocro lugar (Amhropologic
pragmaa.chcr Hinsicht (1798). ¡\ 146
10, 531)) la 'conccprualización del m1, 1crio de la
trinidad" es cc.ms1dcrado como la cofcane&lt;lacl del alma de locura (vesanm) o birn concebida
como una imposibilidad parecida al movimiento pcrpcru o a la c.-uadracura del círculo. - La
especulación filosófica trUlltarn es rechazada en nuestro iglo p r J_jidui~ B11m¡ s suene en su
'Metafüica' ( 1ünchcn 1935, pág. 425): ' osocros dcbemo dejar para. la Dogmática ... la
fundamcncaaón &lt;le cstr concepto" (de la Pcn;ona absoluta) "en d sentido del arácrer mpcrsonal
de Dios. La trinidad no es un ob¡eco O?) de la filosofia". La teoría Jifcrcnciantr del ~cr
pencnccicntc a l lcinrich l:kck encuentra.. por el conrrario, en "rr11kdad, idra/id11d y bondad lo nudos
dentro del tritono pu d Is r'' (Dcr Akt-&lt;h:craktcr &lt;le 'cins. Eiac spekulati\'c Wcit fiihrung
dc.'i • cinslehr Thomas von quin aus cincr Anrcgung durch das dialcktisch Prinzip I kgcl ·,
•rankfurt/í\i te. 22001, p:ig. 191 s.). Para él resulta que a parnr de fundam neo. filosóficos
oot lógicos se produce una apr =ación a la documa t ológico-t.rinimria. (ílJtd., pág. 20 )- 2 3).
\ 'éase también del 111is1110 011/or. atiilichr '11,eologic. Grundci philosopnischer Gorteslelue.
fünchen-Salzburg 21988, pág. 199-205: 'El Mrrirler 1riper.r1m(1/ (Y n:rtptMd11d} d. Dio.r?'
27 Véa · , 11.
lerlMJ, Kommeatar zur Ers,en EtnleiLUng in K.anrs Kritik &lt;l r rtril k.raft, ~lún hcn,
[975, pag. 12.
26

1n

90

da111entaciótJ de la 11,etaftsica de las cost11111brd. Kant se r fi re allí a una partición p1ímaria &lt;l índole triádico para La ciencia ; y &lt;lic a í: La antigua
filo ofía griega e dividía en tre ciencias: la .flsira, La ética : la lóoica. Esta
divi ión e del tod ad cuada a la naturaleza del co a arur d r ache) y
no hay nada que mejorar en ella ante bien la labor con istirá n ll ar
ad lante l principio de estas divi ione , d m do que, por una parte, e
a egurc ·u integridad mientras gue, por otra, e puedan rectamente
d terminar la nece ·aria· subdivi iones' ( ,{ BA III).
Queda p r pregunlar en e. t texto, otre otra co a qu' pu d
haber dado a entender Kant con la expre ión 'naturaleza de la co a I ara
c n la cual la división &lt;le Las tre ciencia pueda llegar a er 'del wd
adecuada , pu to gu él al mismo tiempo se ve obligad a añadir d
principio' de la di\'isi' n. ¿ crá empero el 'principio el gue d ja urgir
algo desde sí no de m d idéntico per se con la natural za de la co a'?
·Cómo puede Kant hablar raz nablementc de la naturaleza de la co,a,
iendo que él en el mi mo e crito de donde t mam la cita conc d
'qu , p r ci no, uno debe aceptar detrá d l fenómeno algo otro qu no
e un fenómeno, a saber, la, cosas n si'' 'c as de la cuale osttene con
énfasi que no otro ' nunca podr mo ab r qué ean en í mi mas
(G [ ', B 106)?
Para poder alcanzar alguna claridad en e te planteo problemático,
tenernos que remontarnos algo más l jo
(por lo pronto
ind pendientem nte de Kant) a lo qu en la filosofía antigua se clij con
la ya aludida tripartición d las ciencias. La pcrspccti,·a a í ganada
pueden ayudarno para obten r un registro &lt;l cóm concibe Kant la
tripartición d la ciencias· n ello e pone en jueg la cohcrcnt
estructuración óntica d la tres facultades del e píritu a la, que Kant
dedicó tr s crítica y en lla oo pre entada una de.,¡)l(és d la otra (J• oo
una e11 relarió11 con la otra).
La tríada de ciencia. mencionada por Kant parece provenir de
una e tructura sücmático-probl mática qu un puede recon ·truir en la
variedad de los liálogo plat 'nico . Para Dióg ne La rcio la Ji.rica (to
pl!Jsikón) stá r presentada en el diál go c mológico 'Tirneo; la lógica (to
logikón) en lo diál go c m
ratilo', 'Parménides o I ofi ta'; la ética
(to ethikón) n la 't\p logía' en el ' ritón' en 1 'Fedro o en 1
. , con to cxto Empírico informa: 'Plat · n e
'B aoquet ,211 . En
~
reJac1on
211 Yéa e Diógmes L1mio fil, §§ 50 s.
la mcnciC&gt;nada triada se añade 1odavi,-i aciemas 1.ra •
8ubdiv·i iones, por ejemplo, b1 'política' (lo polilikó11} \' la 'mayéntica.' (lo 111aie11tik.ó11). O bien esras ~e

91

�po iblement el qu prepara el camino de ' ta e ne pci 'n (d una
filo ofía tripartita) ya que él ha aclarad mucho problema, de la física,
muchas pregunta de la ética no meno. de la lógica. ya de un modo
d l todo explícito e encu nrra n la división de la fil sofía en el círculo
de J nócrate " (uno de lo e colarca de la antigua ~\cadcmia· 396-314),
"junto a lo ' p ripatéric
y finalment junto a lo stoico " 29 • Para
ic rón no ha_ duda :
a desde Platón se admite el modo triple d l
fil ofar (philo.rophandi ratio tnplex): uno de ello traca de L'l vida y se ocupa
d las co tumbr , el tr trala de la natural za
e ocupa de las co as
ocultas 1 terc ro trata de las argumentaci ne · y se ocupa del juicio
obr lo erdadero y lo falso ' 30• Y ristótele en el primer libro d u
'Tópicos 0jbro qu permite entrever la influencia de la cadernia
platónica) d clara ~o WJ ntirni ·nt ·eguro de relacion · i temattca -lo siguiente: ' Para d cirio e gu máticamentc hay tre da e de oracione
y problemas: uno on lo éticos, orr
lo físicos y lo tercero, las
proposiciones lógicas. La - proposicione 11ca on por ejemplo, las qu
er an acerca de i n ca o de deberes nfrentado hay que obedecer a
lo padres antes que a la l e · o en ca o de la leye lógica , acerca de si
el conocimiento d lo contrario admite o no resolución y, en el ca o d
la físicas, si el mundo e eterno o no lo e ' 31 •
Lo epicúreos también conoaeron la mentada tríadas

c:ienófica 32 . En gran cantidad de enunoac10n
la triada ene mrró
atención entr los estoicos y en gu tín (lo qu . e elaborará en el
excur. o Ill). e e mprucba también en la alta y baja -. dad I dia (por
Juan d alisbury (1115-1180)3" y Girolamo a,·c nanla ( 1 ➔52-1498)'').
También se encuentra e □ 1 fronrispici de b [argarita Philo. ophica'
(1515) d Gregario Rei · cl135 . Juan Am 's omenio la recibió 36 de gu tín
con xpresa alusión. l'inalmente Leibniz menciona que 'fí ica , 'moral y
'lógica' on indicadas e mo los 'tres grand , campo ' del rnund
intelectualr.
Cuand l e, Loic
(Zcnón de 1t10 y n 1po, enrrc
otro ) divid n la filo ofia toda en física ética y I 'gica38, ntc ncc c..¡uic~ n
pre entar con U una totalidad orgd11ica. Jlo· comparan la filo. ofia con
un _ r vivo en el cual la lógica corr sp nd a lo hue o y tendone , la
ética a las parte d carne y la fLica al alma" 3•i_ O bien clic n ello que la
filosofía ería com un 'jardín fructífero': ·'la lógica correspondería a l'l
cerca. la ética al fruto y Ja física a la tierra o lo árbole »w_
En e ta dos comparacionc, se pone d relieYe una comunidad

separan bajo uo aspecto sisrcm;ícico. o bien se reduc n la ya mcnciomu:las. La 'políriat', por
ejemplo. remne a In. 'érica': la 'mayéurica', sin embargo, tiene un significado metodológico, y no
per se sisu:mático (clL1 lb·a a que la conciencia sen ibilizada e diferencie dentro mismo en el
conocimiento de la co ·a, pero no xptc a diréctamcnce nada acerca de la e trucruras de b cosa.
D1ógcnes reficr en su pre enraci, n de Platón en un ulumo lugar (W § 84 )' 90) que habría /m
tipo de ciencu (to pmk.tik,ri,, lo pomikó11. 10 tbeorrtikó11) y que Platón &lt;li tinguiru tres ámbitos del
alma (to logis6kó11. to epit{,yn1etikó11, fo 11!)'111i ó11i, por oerto que él oo e de1a seducu: por I u car aquí
un congrueoc1a ·isrt:márica.
29 ,fo:10 E111pírita, Adv. log. 1, 16 (llülscr 1, p. 16 (= Karlbt111z Hiilser &lt;ed.&gt;, Die Fragmente zur
Dialekrik der Stoikcr. l cuc SammlLtng dcr Tem: mit Jeutschcr Übcrscizuog und Kommcorar.
Tomo t .. ruttga.rt-Bad rumsran 1987, pág. 16).
111 Uaro, Academica J, 5, 19: "hiit ... taro acccpm a Platone plulo.ophand1 racin tnple:-c, 111111 de ,.¡e,
et moribus. altero de narura ec rebus occulns, lrrtifl de &lt;lis eran&lt;l e1 quid ,·crum, quid fa] um ...
iudiomdo". \ 'fase también del n1is1110: Tus ulanae disp. \', 68: • Tnplex illt 01111J1i ¡,111, r.,irtcl: 1111111 i11
rog~lo/io,~t rm~111 ¡,osili11s es/ el in cxplicatioflu flol11r11e, 11l!rr i11 tbsmpllo11e c:,,.-p,1wdom111_fri/!.tr11dommqur remm
rl III ra/1011r mwuli, lcrli11s ti, 111dicm1do, q11id mir¡11r rri sil a111ser¡rm1S, qrad rrp1~~111111s, ;,, quod i,res/ 011mis mm
.r,~bti!iltJJ disserwdi, /11111 1't:n·1,i.r Judic,;11di"; también .fo,rro, Ep1s1. 89, 9: "Philo.ropl,iot /ru portes mt
di.&gt;&lt;:en1n1z. rl 1111A"J111i ti phm111i 11urtorrs: 1110/'cJlem, 11(1/11role1JJ, roho,ro/c111. Pri1110 a1n,po11it 1111in111111. em11ik1
rmm, 11at11rn111 Jt:111/ol11r, ll'rlw propridute.r 1,erl,on1111 e:,,ig,1 rl 1/mrt11rum rt a,g1111m1/,1lio11 1, ,,e pro ,irro fi1/s11
.rribrrp1ml''.
31 \léa e , 1ristótele.r, Tópic l, 1-1 (105 b.19-25).

31 Dióge11t1 /J1trdo X.§§ 29 s.: 1:~1110111"/w,. physihí11, rthiJ:011 (en lugar de 'lógtca', . e habla füJlll con el
mismo scnndo de 'cao ' mea').
n fOdffl/U .'ittmbcne11.rif se rcfiérc a \.ru.tótclcs:
"Jud1 11 libro. componit ·t mvcnicnJi
\'era. faculrntt.:~ ere. famulaotur ci:
P1!,·sit11J es1 ,,,ore.rqu · docec, . ed Íl{(Ím semi
\ucrori sernpcr offiao a ·uo"
(Enrhl:ncus de Jogmatt phtlosophorum. \ ersc,s 823--826 Qohn of . alisbury, Cnthcacus maior
un&lt;l mtnor. E&lt;l br jan ,·an Laarhm'Cn, Leidco--r,...ew York-K beoha\en- Koln 198-. pág. 159;
véase sobre ello ~bién la nora, ibid.., pag. '311)).
14 \'bise G. Su1wu1ro/,1, 'ompcnclium logicae X:J, 15 (Scriui filosofic1. \ ni [ _\ cu.ra de C... Garfagnini e . Ga.rin, Roma 1982, pág. 168): "Phik1sophia rriplic11er d1nclidur, scilicer 1n nam.r.ilem,
011 ralcm et rn ti nnlem".
1:; \\'.-as ·obre ello: [l"j/l¡e/111 Sch111idf-B((~ttJ1111111. Top1ca unn·e.r, alis. Eiac \1odcll¡:!pch1ehtt humarn
nsch r und barucker ts~ n~chafr 11:unhurg 1983, p:ig-. 1 s.
\6 Consúltc::st: J. l. ( ,0111tmffs, Pfone der Dmge / Janua rerum. lntrod. ) 1r.1d por 1-: .• hJdd,
l lamburg 1983, pag 1-9 s.
1• G.I . Lei/miz. l ou,·cau.x E ·saL I\' c.21: "C.1 r troi.r ,spern ¡,, 'J&gt;hr11qlil 1, /,¡ '.\/o1;1/r' el i1 'ui~/1/111 '.
1011/ ro111111t lroi.r ,r1111du pmm1as d1111J le mn11de 1111r/lr,111tl''.
,11 \ 'c.-asc 01ógmt1 Lacmil \'J 1, 39 (l lülscr 1_ pag. 2).
w fbul. \'ll, 40 (l lülser 1, pág. 2).
-1t1 \'c:íse [/;id. La m1. ma comparación e encuentra también en Jc,:to l.111¡,mm.
lh- . log. l. ~l"'
(Hül.~er 1, pág. 16) } ea F,/ó11 de l/t_J1111tlri,1, De mut. nommum § "'-1-: De agnculmra § 1-1 (ambo~
lugares: 1Jülser l, pág. 18). 01igcm adiciona ·lcmcntos bíblico. a e, ra comparnaqn: él h,1hla &lt;le (,1
"viña" y de modo más próx.1.mo en rdaa ' n 011 ~-m sosuene "que b conducta que sigue d
vc:rdadcro mensa1c de ll natur:11 n da ~us frutos ea la vu-rud y C!Jl bs mc.1orcs ) bcUa~
cosrumbr •s" ( omo,_ ID .\latth. 21, 33-43 (Hulscr 1, pág. 18)). El s1gmfica&lt;lo hl'ancnéuuco Je la
triada de ciencms e~rá explicado 1:n / /(]do!. Pirm, C'11, di J. "J'(IJsre.r" dr ,\/mr l11rtlc: /1f /mir 'lofr&gt;,'
pbilosfJ¡,hiqllts sdan [pirtelc. fo: F,1111/u phih,1ophi.t111c.r 11r. 1 ( 1978) 65-83.

92

93

�e trucrural: la fi ica se relaciona (tanto como 'alma' respectivameme
"tierra o árbole ') con las forma concretas in-sir/entes. La 1' gica
c rr p nde con el perfil y forma ec-sislenle ante los ojo (tanto como
' cerca" y hue o y tendone.' ). La ética para terminar r pre ema la
culrrúnación co11-.ristenle
ví ida de lo otro menci nado ( 'partes
carno a " y "fruto '). ., n amba comparacion pu de repr sentar e la
estt.uctura de e ta calidad en d pliegue desde un interior progredient .
ualqui r e tadi n gativo no c rre ponde aguí a ningún ignificado
c n titutiv . Esto ignifica que en la repre entación de un er ivo" y
del "jardín frucúfero" e mu tra de distinto modo la p ·itividad pura
de una plenitud cl ser incr ada41 •
co Empírico umini rra una prueba indirecta d que la triada
de fisica l ' gica ética se orienta a la 610 fía en u conjunto. n • u.
E lemenc · d la cep is pirrónica este arri ·ta ' con. ecuenre d la
refutación busca d m d general y abarcador p ner en cue tión y
de truir codo filo ofar genuino. Él busca, por todos 1 , medio
exterminar de raíz cualquier incenc . i t mático de la filosofía y
principalmem por ello dirige todos ·us embat
contra la tríada
m nciooada. , 1 coocib lo mi mbro d la tríada como parado ·
n
cuya refutación habría d poder alcanzar la imperturbabilidad Qa
atraxía) e decir el estado de ·erenidad del alma p r el cual ella no
entiría el peso' de la teoría física lógica y ' rica 12 .
n el de. arrollo que hace e ·to Empírico • tá tacita mente
pr upu to I h cho de gue la tríada de física, l ' gica y ética tán
relaci nada p r U11 principio d r talidad. fa com este tal principio
p rturba la exigencia de serenidad, entonce bu ca ' I pr vocar la
contradicción y egún el principi &lt;le '~Divide el ÍlllJ&gt;era!", bu al al meno.
ir ganando la d rr ta d I todo rn &lt;liante u triunfo n etapa , br la
parte . fr nt al pr bl roa &lt;le la totalidad, que n pu de er
exp rimenrado en relación con un único lem nt ( ino con la
41

\'éase por ej. Dionisi{) 1rropt1,~ile1. De dir. nom. )\', 10: di' '{~t1/holtto1 bypcrholb, p,iHl1J11 mi, pdr,fu

poü,:· en pnrticuhir Klm,s N?mtr, Das ·• ll"11m"'" dfr roo¡,jin¡g: 'q111,1 1101111s" t&lt;tl/ ti "r¡111a t'(J/11it "!
1

Í:Í/1

Beilra_g z.11111 1 ,rh11/111is tr111 1\ 'eupk1to111s,nr,s m11/ Chrisltnlt1111 ,111/i,w d dls Pri11zjp.r ''bi11111111 e.rl diff,1.iim111 Jlli''.
n: Kurt Ha.sch (ed.), Paru:ia. rucli n zur Phil .oph1c PLnons uml zur Prc,blemgc ch1chtc de!
Platonismus. Festgabe für J hanncs Ilirs hberger, 1-rankf./ ~L l 965, pág. 241-26-t-.
42 Véase Sexto &amp;1,pirico, P) rth. Hyp otyp. 1, 18. -El annado de su esquema es concebido dcsd
aquí: D t-spués de aclarncionc generales e his1órico-61osófica de su e ceptictsmo y ele arr llo ele
elemento del argumentar céptico (I, 1 - TI,12) en pri,mr l11g{lr (T], 13 - 259) hablas lm: problc
ma lógicos, en .1tg11ndo Íl{~,,r (I Tl 1 - 167) sobre problema· físicos (cntr lo t¡uc cucnt d problema de Dios) y, en terrrr Íl~11r (I11. 168- 28 1) s bre problem. s énc ..

9-l-

interdependencia d
todo
momento · junt s) no le hac
especialmente ca o.
cament informa él que "reina un "desacuerdo
descomunal" tanto con respect al núm ro de parte de la filosofía,
cuanto (por aceptad
I número d tres) c n re pecto a la pr gunta
.
» 43
d
ál
' acerca e en cu nene u □ o que c menzar .
Las po ibilida&lt;le abierta por tal d acuerd " son, por lo
pronto muy confu as: ''Diógenes d Ptol mai comienza con la_ ~cica,
pol doro pone, emper la ética en segundo lugar ' Pana.1c1 }'
Po idonio ropjczan con la 6 ica',41 Otros (e toico ) col can la lógica
en el primer lugar la física en el segundo y la éóca en el tercero' 45 .
'Cri ipo (por el ontrario)
d la opinión d que la gente joven d bcría
n primer lugar e. cuchar sobre lógica en egundo lugar brc ética y la
final obre física" "'.
¿Qué no, queda por r tener de e ca tradicione ? · s r almente
impo. ible extra r d aquí a1g en claro, cal como l céptico xto
Empírico e apresura a concluir? ¿ o erá mejor r nunciar del todo a
una compl ta tripartición de la ciencia tal como lo hac la e. pecialización
altamente diferenciada d nuestro día ?
tal vez, ¿n
ria mejor para
virar la coofu ion
a gue com
conclu ión conduc n las
priorizaci ne · anteriore , d dicarse a e rudiar cada uno de e a ciencias
por sí mi ma sin referencia a la otra como mero teoría del er, mero
lógica mero ética?
La c mparacione. m ncionada más arriba,
r ·"º" 'jardín
fructífero" hablan por sí sola contra este intento de "ai !amiento'
metodológico d I ámbito cienáfico particulare ·. Por ello Di ' gene
La rcio acentúa: " a filo. fía) no e una única parte eparada de tra
... ; ante bien ·on la part interrelacionadas con ella, y uno la combina
entre í en la o cñanza"47 .
ri.ipo e crib en ·u manual obre el uso
&lt;le la razón c.¡uc "quien se ocup n primer lugar con Ja lógica, no deberá
d ningún modo mameners al jad d lo re tantes ámbitos de la
filo ofia, sino que d berá incluirlo en r laci ' n c n los hech s',.¡g
Pero se pregunta ah ra, cómo hay qu ju~tipreciar n í mi mas
e ta diferente c n ideracion s sobre las ubdivi ion
d los tre
41 \'éase/híd.

II. 12 s. (llülscr 1, pág. 14).
Diógpres L ,cml/ YTJ , 41 (Hülser 1, pag. 4).
-H \'éasc /bid \11,411 (H ülse.i: J, pág. -1).
-l!, V· 1. e Ph,tmro. De ' toJC. rcpugn. 9 (H ulscr T, pág. 20).
•· Véase Dióge11rs 1..lltn.ifl, Vll . 411 lülscr T, p:íg. 2 ).
4K Véa e P/111,¡rro, De Stotc. repugn. 9 (l lulscr 1, pág. 20).
-1--1

95

�ámbito filo ófico . Por cierto que de d l mi mo punto de vista no
pu den er atendido con idéntica razón, ya gue los tres pun_t _s de vista
cliferenciante tomado en conjunto sl.llI1llllstran un uruco todo
metódico. Para concebirlo de m do rná claro, no ·otro remitimos al
punto de partida señalado por Arriano· e te dice:
El terreno primero }" rruiximamemc necl' ario en la fi.losofia es la aplicación de lo principio , por ejemplo, la prohibición de mentir. El ·eguado
ámbito tiene 4uc ver con la comprobación por ejemplo, de por qué uno
no debe mentir. 1tercer ámbito a egura la comprobación y umi.ni$tra
claros argumento de ello; en este ámbito se prueba lo gue e$ n general
una comprobación lo que e una c ndu ión y una cona:adicción 1 9~
es verdadero y lo qu es falso . Pues bien, el tercer ámbito es nece. ano
•
4')
por cau a del egundo, el egundo por e1pnmero .

J

e reconstruyen de modo "anta-lógico' manifie·to las
condicion d validez para la acción ética: E t.a acción e fonda en una
demostración lógica la cual por su part no pu de fundar e de de si
misma ino que demanda el acompanamicnt de las circun tancia
pue tas en cuestión y u e rr spondient ejecución de s~r. La ética qu~ le
corre pond al hombre como lo "primero", en la media en que aqm e
hace temática la plenitud del eme en g neral y con ello también la
consumación del er del hombre, e lo 'tercero" desde el punto d visra
eo el rden d consecución reconstruido. La condición óntica de la
consumacione temática no contradictorias qu está m diada p r el
"segund
del di cur
l 'gico es el t rccro en l rden del
conocimiento que apunta al fundamento cuando un lo Ye de de el
'primero' de la perfección 'rica. onsidcrad en í é ·te
pre oca 1
primero· es el último "por qué' d t do ente.
El todo de una per p cti a cieocifica e deja apreciar e mo un
uno-en-otro p rikhorético de teoría del ser ( física relacionada e n un
ordo es. ndi') de teoría del conocimientos ('l 'gica' n la uaJ se e ·pre a un
ordo cognosc ndi') y una tcotia de la acción ('ética que toma u punto de
vista del' rd op randi').
Esto significa que cuando para algui n la 'ética' es lo "primer " y
más importante "porque perfecciona el carácter" ntonccs n pu de
dejar pasar por alto ''que n filo ofia la fí ica } la 'l 'gica' d ben

relacionarse a la ética' Sf,_ Cuando para alguien lo ' primer " y más
importante es la lógica 'ntoncc d be e, tar .iempre con ciente de la
función interm &lt;liante de e. ta ciencia (de lo contrari sería aplicable a él
la sentencia ~J"ms loRims /Jlfl'llS asim,s' 61 ). ' orno un Yallado 'UTe &lt;le
protección para las planta y las cosecha · en el campo donde lo dañ ,
malignos ll Yarian a p ·rclidas de valor, así del mismo m do, la parte
lógica de la filo fia e la cu, codia más egura de la, tras &lt;l • patT . , La
ética y la fi ica. uand la lógjca unifica. p r cjempl lo &lt;loblc entido
y las eguivocidades
uando re ·uekc (mediante argumentacione,
corr eta y prueba indubitables) la Yerosimilirud generada por fisma,
y cuaodo disuelve el engaño insidioso, es decir esa seducci, n que
oca i na I peore. daño~ al alma, entone
(sólo entonce·,) ella (la
Jógica) prepara el cspíntu, al modo de una cera alisada, para recibir
fielmente l traz cxpre ivo de la doctrina de la naturaleza y de la
doctrina de la. co, rumbres" 51 . í ahora e para algui n l. 'física' y la
doctrina del ser Lo primero y lo má. imponante pu cien en sí razón. u
pensamiento podrá obc ner plausibilidad, i pu e.le pre ·cotar ·u·
implicaci ne ' ricas por me&lt;liaci' n d la aclaracione. lógica·.
Excurso Ill:

1A s11hsisle11cia C(ltTelati11a de 'ser, 'co!IOCl'r'] 'qlll'rer'
e11 eljilosofar agmti11ia110
La sub i tencia correlativa de ' cr', 'conocer' y 'c.¡uerer, la c.1ue
repre enta un campo de experiencia en la int riori&lt;lad Jd espúitu y a
parcir ele la cual gana claridad la triada cien 'fica &lt;le 'física, lógica' y
'ética', encuentra ·obre e d en el filo ofar agu ·tiniano una de. ripción
pregnam . San Agustín con idcra tambiéo, de mod simihtr a Kant. a La
interioridad del e píritu (inm diatameote acc .ible para I pen. ar hu muo)
como punte de partida para l pretendido autocercioramierno. Pero
exi · t una gran diferencia en c:I mod según el cual st: concibe &lt;licha
interioridad J I píriru y en cómo ella se xplicita t:n su conre;:ruc.lo &lt;le

realidad 53:
511 Yfase Fi/611. De mlll. nom. • ""'5 (l lül'er l. pag. 1 ).
51 \-éase Johann
110, Comcnius. Dt m'llim Imuwm111.
l111Jlemd11J111 1660 pág. 56 (rL·impr en:
on1rm11t, · l11tís0Zf111t1111sd1r \dmjlen. J;d. por E. Schacld. l hldc~hci.m-Zünch-i\cw York l'J83. p.íg.

202)
\'éasc Ph1ki11, Di: ;4,rriculrurn §§ 15 ~. (Hülsrr l, pag. 1~20).
51 \ ' éas.: obre c~to l.!. Srh,11/tl, ~le1afis1ca 1nmt.1.I1:1 dL la persona hun1aníl. ( .nnca cons1mcm ~ Je

52
4'·'

Véase, Jm'rmo, l~pict. Enchir. 52 (l lülscr l, pág. 20-22).

96

9""'

�(l) Kant afirma apodíctica.menee: "Todo· lo pod res o
capacidad d 1 alma pu den acóbuirse a las tres las que ademá no ~
pueden derivar de un fundamento común: la capacidad de conorer, l sen/11·
placer o aversión y la capacidad de deseal' (K , BA /XTJ). Do añ~s antes
Kant había alimentado la speranza d ' llevar a ello tal ez un &lt;lía hasta
la compren íón de la unidad &lt;le roda la capacida~ de raz ~ar ~ de p der
derivar todo de un principio"
pV
162). 1 den rnJ.na mclu cal
empre a audaz como "la necesidad inevitable de ~ razón ~umana''
(íbid.)- y le era claro aún que siempre es una y 1a rrusma .razon la gue
juzga cgún principio a priori'
p\ A 21 ).
.,
qui
formula la pregunta ¿por qu' Kant en la redac~on de la
'Critica del juicio , llega a la concepción d que las rre capacidades del
alma nombradas "no pueden derivar de un fundamento común"? Dicho
de otro m d : ¿Por qué opina que no se pueda decir ni aclarar qu la
razón 1111a, la que e manifie ca en tres capacidade es n í mi ma? Kant
deja in aclarar al ser, el que
manifie ta op rándo e o la c nciencia,
pue to que él se mueve - egún podría afirmarse haciend una
retrospectiva n la hi toria d las ideas- en lo, carrile de w1 razonar que
e olvida del er v d la trinidad; razonar é te que comienza en 1
n minalism de la ' dad fedia tardía, y que por medio del ocianism ,
que a mediados del iglo r I flu)e de d Polonia hacia la .:. uropa
occid nta~ de ·emboca en la llamada filo ofia de la luces. Por ello Kant
no pu de reconocer gue las rre. capacidad clel alma a la que él ·
refiere, proYi nen de una tradici ' n de la analogía de la trinidad y gu de
allí implican un concepto de una autocomprensión clara y coherente del
píritu hwnaoo
•n 1 hecho d qu Kant dej sin r alizar el pr ccto de una
compr n ión en la unidad d toda la capacidad de la razón y -en la
redacción de us tres críticas- a la tre capacidad del alma má bien la
desintegra ant s que ntenderla en un proce.o d unidad vital, . puede
cntcnd ·r c m un "efecto tardío ' de la crítica a la Trinidad en el
·ociani ·m . I ' anr roma en u represi, n titubeante y t mero a de la
'n c sidad in vi.table' de ganar w1a compren ión de la unidad de la tres
capacidade del alma., una determinada "actitud del pen ·ar' , la que 1.:

la racionalidad ujeto-&lt;énrnca moderna fa luz de la iaccnoaclad csp111ru:il
agusúniaaa. En: ocicdad Católica Mcx1caoa de Filosofía (ed.), Actm, del II Congreso .\[undial J
filosofia Lnstiana, Monterrey, léxico, 20-24 dd oct. 1986. \'ol. 11, \iont rrcr- .\lcx.ico 1988, p1g.
555-566; lo mismo en: Estudios 1rinitario. 22 (1988) 429-437.

98

inicia -fom1ulado h.ístóricament - en c ncreto, cuando lvfigucl ervero
se burla d b analogías agustinianas d la Trinidad de. ignándola c mo
'sueños ilu orio .,"&gt;-1_ ( ómo e borra cada vez má durante la modernidad
temprana el perfil int mo en la tradición de la tres capac~~ade d I ~~na
-congruentemcorc con La reárada de una con idcrac1 n omologica
g nuina- se pu de jemplificar para el igl .,_ VJl en l pán ·_&lt;? fi J.
omenío, el gue s rienra tend ncialmenre atÍll trinitariam nter.
Com "fuente' e p cial para la conc pción d Kant de la tres
capacidade del alma aparece en consideración obr todo Johann
Teten , quien publicó en l 777 us 'Intent
filo. 'fic , . obre la
naturaleza humana'. Teten "distingu de man de la e:-..'Periencia (!) no
dos in tre capacidade bá ica del alma, a la gue nombró ·enrimiento,
razón y fuerza de actividad o oluntad" 56 • El mi roo Kam fue un lector
olícit de Tet n ' 57 · de allí que sea fácilmente po ible que él haya
t mado la trinidad d la capacidade del alma como ba e para su~ rres
crítica . lnclu o en u ab tineocia" frente a una pen tración ontológica
de la triada dada de la, capacidade · d l alma par ce ant haber e entido
'confirmado" al 1 cr a T t n :
o c n cerno, la fuerza bá ica d l alma,
porqu no tenem • ninguna jdea de 1 prim ro fecto riginarios d
·u fuerza natural''58 • En ¡r ant aparece e ·a concepción pu s en distinción
cnttasta:
o r ng ningún conocimiento d m~ como yo s~y ino
olameot como o me tFjJarezro a mí mimo" (Kr , B 158). A í como 'la
co a eo í así también el yo en sí d be estar má. allá de t da
c gno ·cibilidad. Y egún parece Kant tu o verdaderameot pánico
frente al hecho &lt;le qu en la interioridad del e píriru hwnano pudiera
descubrirse un ente su tancial. n d scubrimieot tal traería c nsigo el
que la 'apariencia ' se conciban com apariencia de algo . o más
como 'materia d calificada que está a di posici ' n para los acLOs de
54 \'éas(• por j. 1"\-I. Sen,e/o, Chnsrinism1 restiltlcio, s.!. 1553 (rcimpr. Frankf./l\l. 1%6, p:íg. 32:
" 111¡.,,st11111s ... inlemas ... Je lrinifate 1robiJ me mmliJ i//11rio11u 1011111iut''.
s, \'éase f~. d111dtl, faCtJ o (l. Be bachrungen zur Comenianis hco Rczcprwa Wld ~[ochfibuon tnniliitsmcmphp;.ischtr Terminologic: 2. as tncrnale ho112ep1 de.! omcruus). Ea: J.A.
omemus, Pforte dcr Dingc / Jaaua rcrum, llamburg 1989, pag. 209-230; :idcmá J. l. (omemo.
Wicclerholtc Ansprach an Bamn Wolzogen / Iccrarus ad Baroncm ~ olzogcnium mno. Trad.
por Orro Schonbcrgcr, con un comcntano y una t□ trocluc 1ón ,1 la conrrm·cr. ia anti!mciruarut de
'om nio ed. por E. 'chadd. l:.r:mkfurt/ f. ,:ce. 2002.
"'' Véa.e rtliur ·1pitzrd1. Di psycbologi. chen Voraus et7ungen der \rkenntni. kriuk NiOls, 1lall1:
a.d.. 1 97, pág. 19.
57 V éasc / lm11n1111 SchmilZJ W;u, wollt Kant? Bonn 1c:&gt;89 pág. 260.
~ Véase .fohmm fico/ns Trtms. Philosophische \'crsuche über die mcnschlichc I atur. \'ol 1,
Leipzig 1777, pág. 737.

99

�determinad, n de la razón de juicio a priori. 'T da la op ración de la
critica (KU BA
a travé d fa cual Kant intenta reformar el filo ofar,
e pondría con ello en cucsti' o. ¡Ello n podía y n deheríc1 ser! La
preocupación p r una ruina tal del i t ma e rasluc cuand I ·anc dice:
' na gran, . í inclu o fa única pi dra de e ·cándalo en contra de t &lt;la
nuestra critica ocurriría -i hubi , e w1a po ibilidad de demo ·rrar a pri ri
qu todos 1&gt; er pen ant son en í ustancías simpl ·· (KrV, B 409).
El hablar d 'demostrar a priori' c. en esa cica e pecialmcnte ignificantc:
Kant quier c n ello ' poner trabas a t da crítica a u cricici mo. ~ I
sugiere que no pued hab r ninguna otra fi rma de pensar más que u
"aprioristica '. Y tan pronto como alguien e adhiera in res rva, a esa
ugestión, d be admitir libr m nte que e imposible querer dem srrar un
eme en í. Pues 1 abismo entre el ent en í y la apariencia pertenece
consticutivamcnte y "en esencia" al critici, mo apri rí rico.
La pregunta e pu , ¿Puede ' algo" 'a priori en . í d mo trar e?
Los conc pto apri risticos del entendimiento ( ntr lo que e cu nea
tambi'n para Kam la 'sub,tancia') son -con iderado en í- 'to a1m nt
vacío " (Y.·'\ B 102 / A 77). u t tal vacío no permite tomar "algo' en
vi ra o inclu o qucr r demo ·trar. Pero puesto que la 'materia . e.nsible
~bid.) , e enti nde com contenido in forma en el pr es del cono r,
el que e per e (en la conc pción kantiana) un acto s11l?Jetit10 de
formación, en entido literal no ti ne nada para "decir" o para
"comunicar" no pu d realizar e un alg que es en ·í en 1 contexto del
cririci mo apriorí rico- ese alg , para d cirlo a ~ ·e "pulveriza' en el
''limite' entre la forma del nt ndimicnco , in contenido y contenid
·en ible sin forma. a compren ión d lo in alida de dicha consteL'lción
problemática in inúa l pennicir ' ncontrar e' de la forma aprioristica
(gue no se nticnde per e com sin contcnid )y I contenido apost riori.
(el que n
entiende p r e com i.n forma, ino qu él omunica
elem nto ra tros formal , a lo que la raz ' n p rcipiente c ncede
ma or explicirud). El sujeto pr det rminado apri rísitic , que e d ja
afectar p r comenidos-forma a p se riori, se aclara aquí coro la
' ubstancia o sí que impresionada por e cructura de objetividad,
e}..'Pfe a a e rructuras en cuanto gu él (ese ujeto) se difer ncia a ·í
mi mo, introducido en I c n cimiento d la, c a. real .
(2) En Agustín, de manera diferente a L nt las capacidades &lt;lel
·
lem nte, ru. e d.
alm a no s " enum ran " 5'' ·imp
e1an w1a alld
, a o de otra . •\J
5'l En la

cart.,1

a ,arl Leonhard Remhol&lt;l (28./ 31. Dic. de 17 ') (AA X (l 922) 51.J) K,111t es ribt:,
100

contrario ella se analizan más bien bajo el aspecto del ejecutar e integral
del , er en í mi mo. o puede urgir allí fonna alguna de solip i m ,
porque e pregunta en el enti&lt;l socrátic : ¿Da por po.ible el c nacer
la naturaleza del alma in ost ncr Y:íncuJ &gt; alguno c n la naturaleza del
t do 'lº on ello s formula un méto&lt;lo de trabajo que , e propone
xam.inar la e. periencias reales inc.li\,iduales de int rioridad de aguello
guc en cuanro i entidad upraindívi&lt;lual, como acto del er exi · rc
pr viam me interiormente y en cierra forma condici □ a us fa e de
rcalizaci ' n.
-..n cuanto que se parte de la 'aumconciencia como del lugar d
la e ·p riencia originaria del h mbr ' 61 ,
deb pues comunicar la
evidencia tra cendemaJ de aquello gue e el · er'. El er, gue nuestro
intd cto capta como lo má: conocido y aqu ' llu hacia lo cual él onduce
t do los conc pto·"c'1, se refiere at¡uí a 'algo Frente a lo cual lo enti.do
permanecen in sensación''63: a aquel fomlo int ügibl que como la
fi rmación del ente n . í -y de aUí también a lo ·en ibl - partiend desde
adeorr admini tra. i un e. céptico obj rn en contra de ral ·videncia &lt;le!
cr': '¿Qu · pa ·a pues si te engañas?' no hay para .\gu ón moth~o para la
in eguridad. 1 r . ponde así: "Pue. si 111e ett~atio, oy (y) ... sin duda no
me engaño en el hecho de que si que oy"6·1•
La duda de la videncia del er conduce paradojalmente hacia
una incen ificaci 'n d la mi ma. Pue. por medio de la duda . e inaugura
en el ámbito &lt;le la intcri01ida.d del píritu una distancí,1. intelecrua~ por
m dio de la cual el · pu t en cue tión llega a una mayor explicitud.
qu_e él "ahora reconoce ere. parte. de b filosoffa, cada una de las cuales oc11c su. princ1p1os a
pnon, que se pueden tfflllntmr \' c1uc se puede dl:Lcrmmar lll Amplitud del co110C1ffilt:oto po. íble de
ral manera" (cuc;i,·a por E. S.).
611 \' é-.ise Platm1. FeJo 270 c.
61 Via~e 11. Rerk., Der \k1-Chamkter des. in ., 1-r:mkfurr/ \l. etc. 20111, pág. 120; w1,. vers 1 ,n
castdlan:t de csce libe se publico b,1jo d Lindo: · 1 ser como acro, pr . por Iuan (_ ruzCmz,
Pamplona 1%R.
·
e,? :' éase Tbnn1a.; lq11111m. Ül Ye rita te qu. 1, a. 1: "ll/,1d ... (jflod fin'"'º i"lel!ut«.r rrma{'il q111w 11otissh1111m
d /11 ,p,ud 1111111e.1 w11crpl11.r rrsolril. t'II m.r:''
hl Y~-a~c Ha11s CroTJ!. Gad,1111tr, /,ur \'orgc~ch1chtc: dcr \le1.tphys1k. En: (~&lt;lamer (ed.). Um illl'
Regnn~wd1 d r \ 'or:;okmciker, D.m11siach LW.8, pag. 'IM-.Wo, pag. ¼IJ: 'El que ptcnsn asegura
algo a todo lo que e~; algo 1mp rccpoblc para los senodns, dlgo. c.¡ue es uno en todo: ser en rodas
partes de igual mcdicfa, siempre como uno \' el ,rusmo e1'1sttr".
bol \_'éase _ l11g11.rh~111.r. De_civ. Dei Xl. '.!(&gt;: •·, 11/k, i11 /,ir mu lrt1d.1111ttm1m &lt;IQ!.flll/C/1/tl /Íir111id11, dire11lÍirm:
Qm~•.o/,il/tn.rt' J, mlf/1 /allor. flflll. 1\(1111 q11i 11011 ~rl. 1//iqur ,,er (&lt;11/1 potul. 1, per 111/r s11n1. ri (t1l/11r ... Proml
d11h'.o III w qflod 111e 1101•i tm. 1w1 j,1//¡,r"; D1 lih. mi,. ll, J. 7: ''f&gt;m,s 11h.r Ir q,111,ro, 111 dr 111t1nife.rti.r.ri,11iJ
mp1111111ts_txorJ,i,,n, 11/111111 /11 ip.u s1r. 111 /11/orla.m 111rfl11.r, 111 111 h11r 1111tmgt1lio11tji1/lmis, m11111t~¡ur ri 111111
me.r,jc1/ú 011111111n 11011 posmt': De Tnn. ~\. 12. 21; 'Q11i /al/itJ1r, t'ilit".
101

�El espíritu humano se experimenta ahora con -ciente coJJ10 er com er
consciente. E decir: Po, reriormente se le hace "consciente' que ya
staba iempre en el horizonte del ser aún antes de haber comenzado a
cerciorarse de ese er que no ha causado por é~ sino que él expresa como
un proc s interior a él. , 1ser y el st1her presentan, Yi to a L una unidad
de acción la que pone como ''t rcer " a ciante la voluntad. Pue el ·aber
como tal proviene d I er (de rra manera sería éste un ab r del n enr
por tanto un no- aber), n es respecto al contenido otro cosa que e e
ser. En el entido de un pr ceso i,m,anenti s puede entender aJ saber
co1110 el ser en el modo del estar destacado de dt.: sí mismo. E to e': Para
que el ser se pueda reconoc r como er, se ' pro ecta" a í mismo en el
saber el aber, sin embargo 're-fleja' al ser. De e a "confirmación"
recípr ca de er y aber surge la voluntad. Frente al ser inicial y al saber
meditatÍl'o, la v luntad e el mom neo que completa el pr c o originari d
totalidad, 1que corn tal s cxperim nta en la conciencia humana.
Considerado en el orden origina.ria el r es lo "primero" el
aber (correspondicnt mente el reconocer) lo ' gundo' y el querer
(correspondicnt m nte obrar) lo ' tercer ' . Per c o cll no e afirma
ninguna ucc ión temporol en el enrido d un conúnuo auto-relativizarse.
La tríada nombrada e r fiere roás bien a un star en í pleno d er, que
la conciencia humana afectada por el tiempo hace vital y que en efü. se
experimenta como un pul o articulado rítmicam nte. gustín intenta
transcribir e e star en í diciendo:
o nombro ... a e os tres: ser, ab r
y querer. o sqy, yo sé y yo qHiero. o sqy e□ tanto que ·é y qui ro. o sé,
.
•
, 65
qu yo oy y que ro quiero, y yo qlllero, qu o
y se .
Dado qu el pensar del intendimiento con u conceptos que
buscan "con catar" la cosa· no alcanza a e. presar e a experiencia
original espontánea . por ello en cierta medida se encuentra frente a ella
d sconcertado Agu tín agr ga a lo dicho antetiormeote incitanrementc:
"Cómo e realiza en esa tríada una vida in ·eparable -11na vida 1111 e píriru y
tma sabiduría- cóm
e pre nta ntonc
una disti11ció11 inseparahle
(i11srpamlihis distinctio) y no ob tant r pr ema una di tinción, a e. o lo
comprende aquel qu ·esca¡ az ... si él ha encontrado algo. también lo ha
formufado, él no e · fiere a haber enconrrado aquel ser, que t's

del 111m110. Con f. :XH]. 11, 12: "Di o ... haec

1ria: me, 1111;se. 1rllt. sum cnim cr ~cio cr \•olo:
cssc et sc1rl'": De civ. Dei XJ, 26: "E1 J/ill/llS el no~
esse 1101iin111s et id es. e ac nosse 1/ilig111111;"; sobr e.llo también 'f/J0111os l lquiu,u. Comp. theologiae,
O: "In Deo ídem e-~t e.rsr. wtdfl(~ere et amanºº.

1•5 Yfase
sm11

·cien et \'okns, srw csse me et vcU • e1

1'/JIO

12

inmutable qu se sabe inmutable y que quiere ínmutable"66 •
El hablar de ' in-mutable" no debe U ar a la supo ición de que
gu tin aquí releva algo que, como realidad d principios, es en sí inmóv-il '. na concepción tal pa aria de larg-0 frente a lo que él pretende.
'Inmutabilidad' ignifica en este contexto por un lado &lt;Jo intacto 'lo ileso
en la amo-ejecución, per por otro lodo la estructuw (apriori rica) la que
fun~entalmem e sustrae a la condici n contingente del ente
espacio-temporal. El movimiento de er superior y má · puro, el qu
aparece p r "sobre ' la interi ridad humana del píriru como u base de
acóón, se refiere según ello a tre. a pecto. : 1. a realidad in-sistente del
ser n sí, el que e ofr ce espccialm nte en el espíritu humano como
'tesar? de _la memoria enriquecida por la cosas (the aurus mernoriaet
2. la idealidad. ec-sistente n interrumpida del cont nido del r que se
articula ~seoc1almente: ] a razón di.E renciante (intelligentia) 3. la
abundanaa que re ulta de ambos: a bondad co11-sistente la que s gana
en consumada conformidad (en el
pú:itu humano: la voluntad
(volunt.as) que se consuma en í misma y por ello también e capaz d
con. umar a otras ca a ) 68 .
Con ello e parafras a (de modo deficitario) la inmanencia de
acaon (no-deficitaria) del " er" que tolalmenle reposa en sí (como mjé)
del "'aber: que ale totahnente d aquel (como lógos) y del "guerer que
(como p11e11111a) se pone totalmente de acuerdo con l cr y el ,ab r como
e tructura de movirni nto del fundamento de la realidad. E te se r atiza
en simplicidad ' fluída
como armo1úa pre tablecida , --como
e tructura d ?rden, en la que no aparece primerament lo uno y más
tarde lo otro mo en la cual lo otro sale desde lo uno y junto con 'l resulta
un todo articulado. El hombre qu a razón de las e ndicionc
contingentes a la que se ve limitado su exi tir no es algo que ' ' por í

roG\''easc _,, 1t(,11slm11.r,
. Coo fX.LTI
. ~. , l l, 12: "_lo his igirur trihus quam sit inseparabilis rita et una vira

el u~a mens e1 una ssentla, q~ . dc~1que 111.Itp_orolrili.r d1.sfinctio er carncn distinctio, videat t¡u,
P_Olc l -·· ed cum wvcnent w bis aliqwd et ~xem. non mm se putci ur,cnis, e illud, quod supra
JbsiliL: ~ rncommurabtle &lt;¡uod r.rl mcommutabthrer, quod stil incommurabilirer cr Jfllll incomrnurntcr .

Véase del 111irn10. Con f. X, 8, 14; De Trin. X, 12, 22.
68 Pa-': la terna '111e111ori11'-'i11felligc11tio'-'1'1Jh111l11l implicada aqu~ cf. dd 11,is11,0, De Tnn. X 11 17·
e.~pect."l~me~te al concepto aguMiniano de la 'mcmona' lf'ell{k/i11 Sch1111dl- Dmgler l)ie :auh,
memonac' m den Konfic.ss 1onco des hl . ugusnn.
· In: 1{cv. de, emdes augusrinieones
- ' 14 (1968)
•
6?,~9; Cottlicbt ~?h1{~t11, De~ ulbau dcr augusúnischcn ,edachuuslchr ( onf. , · 6- 27). En:
c:hrigcn _Die E~elt dcr 11-tcol~gic, Miii_1chcn 1952. pág. 63-L0(); además Fr,m[f',r / l )",,te.r,
dachtru un Ecmncrn. \-Inemonik von An, to teles bi~ • hake -pecare, cínheim 1990.

' '7

L3

�. , ·ere'' r . ~ "obmcntc pan:icip en e a
ni alg qu • abe , p r .•_1 • qw&lt;lel ' pr' del . ab •r' \' d 1 \¡u rcr pl!ro,
pi nimd e. encialm nr ilimita~ la e -~u 'utur bá. i a·d 1'b luto q_uc l
e n tod limitad de m do y
•
in difi ulcadc. - puede p rc1b1r e
aru.cula triplicitariam nt - aun_que n
• • al l)c alli nu · dice
d u s r e ptntu .
,
cn la ej ucion - lem ntana
•
a í m1 ·m \ -c
, "El espíritu (humano) e lime prrse11le, . e reronoe, . l
.d 1
, \gu un:
t c n ideram . una rnrudad, c aro n &gt; e
tJIJJtJ.
uand c n. td ram :
n de Di ..1,&lt;1
Dio mism&lt; , p r ya d una unag
.
L-1 triada &lt;l
·r- m m na,
n t:. e r-ima en, qu con.1. ce n
. 1 &gt; de la
'
, de" el acm d la eluda ( me
conocer y querer,
u peo d al e ntiog ote " r-h mbr . . uand
d e. peram:a), qu a , e
acu
,u d I cual l viene u dud?;
e
"
b ) d d . se ,mi:rd,, de aqu
( l h m r. u a,
,
. uand ·¡ &lt;luda q11im t n r ert za .
do él duda reco11ocr que el duda,
.
·di d l ·le &lt;Mn:
cuan
, .·
retend dar cora¡ por me o
. :-,y así e mo en lcxic e P
,
d d cir n • t ca. o
.
d qut' u problema . e pu
. da 1
·•¡ I . ·te c. m, gran ~
. di 'd d "ue ' túa en la im non t
d &lt;l en ,Ttas a la ma et
, 7
.
1
a ague qu u a,
b . "· 1 l mbr es má . grande qu . u-;
humana pi.ritual del :er h ro r . 1 , • l
ganado imro. pecti,·, meme
· • " I•1 con cunti?mo
•
,
duda · &lt;l • peraci ne · · ,
. . .
¡
., ' noccr' \' brar
·
ti ' apnort tica e e • 1 ,
•
de la e tructura lDtegra "ª
. . citar • un·1' aut rr alil, ción
u da enrcndid con ello como conl:Ulu m

~

¿ada vc7: má int n ·a del hombr ·.
. ·conoct: '-ll. c m&lt;lici ne. el~
r.
u , el h mbrc c no e \ re
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, alla, de c.·ll
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. . am nt babriam . g n ·ra
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fu . de no otr) m1 mo, ' 1 rt
naturaieza e c.:
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b'd ·
n ncce. muüUu s
nue tra pr pta a. 1 una
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a rendcrla \' adquirirla de.: otr &gt;.
r nderla por m •dio de la es, e. t c. P
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r ~ riría a no tr s mi mo
a oa ª
· ·.
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.&lt;la i liz d
&lt;l qu ~ no n ·e 1ta.n,tm ·
ufici ntt.' para una \'l
m
al
.
Die
m &gt; mtlor
b'
Per com nu , rra nacur ·za o ne •
.
ele
tr xit tcnoa,
ne ·. 1 n c •uam
.
a él t • mb1 :n como 111at siro para
&lt;l e·u

c &gt;mpr ·n&lt;kr lo v re.ladero , como do11t111/e J · bicnL rar intt:nor, para
p d r: r feliz' 1•
hl ·cr en ·í &lt;.kl hombrt', . u conoct·r rdaci nado al . cr , , u
autocc n. umac1é n '11 d act&lt; compr n-.¡,;-o de , olunrad
de amor.
r pre. cnran en 1erra medid. la t· ·tmcrura ba. ica Lran cui&lt;.knr, 1 a partir
d la ual la triad,1 &lt;l • las ciencia. , t¡uc.: ·t rransmir en la tilo. u ta an11gua
gana ·u l ·gitim.1.cion tnc ma e mo c¡t·cucton 1.lt: rotahd u.l dar.1 }
e hcrence. El análi 1 · triadolc' gico dt la inrcriorid1J humana c.: ¡ uirual le
p :ibilita a \gu un también arr ·glar la h purn por la pnnn&lt;la&lt;l de los
miembr
·mgtil.trc d · In rna&lt;la de 1, c1rn ia (mencionada t·n el
.·cur&lt;, II). (] no ·e intr duc prop1amcn e Ln ello, pao un,1 ·olucmn
d ·1 pr&lt; blema d · prion&lt;lad e tá
menida en la arqueúpica gu él
in,·c tiga, ) que ·-1 ·:pre ·a de m do la orneo en "c.rl, l'l(/l'/, ,111¡,¡(''.
La cj cución de i&lt;lcmida&lt;l compn:n:1bl · ptr ·e d 1 ·. cr' inicial, d
'e m:idcra.r yuc &lt;l1 rin uc \ el 'amor yue unifica, prci;cnta, en orra
palabra.-, at]tt lla tríada Je pr111cip10. 1nanulablc, fa (JU • p ·rcil e en la
filo o6a annh7lta prc-agusnnwna - · 1 l&gt;1en ne, en toral lari&lt;l. d, pur lo
meno. en princ1p1 . \~u tin, con mirada reir , ·pccri,,a, 1gu rcaltz, ndo
J., ram en esa línea; el cLc1.:: ''&lt;le allí" (c.l ·1 e. t. r lln&lt; aJc.·mrc &lt;lcl otr &gt;
tripltcJtario de la · r la 1onc. dd er, d ·I conoc ·r ~ cid amar) "han
aclarad, los filó. ofo · que el . 1 ·tema Je la do mna de la . , b1duria como
articulado en cáo (puc cll , mismo. no han fi1a&lt;lo tJUc e 'lO ·ca , ·í, ·mo
(IU más bi •n lo han ncontradc om cal). L na pan puc&lt;le llamar ·e
aqw '/ístr,1: ht orra '/riokt1 •y la tt rctra 'tltm · ... o quiera dcnnu--t· d dio
&lt;¡u lo fil · ofi . en a cri-aru ula 160 al m1rmo Ulmpc hayan peo adu
en algo acle uadn a dio. d la t11111&lt;lad. o r bstani I aren: hal er :ido
Plat · n I pnmero 9u J(."cubno \ re omcndo c., dn I ion, &lt;laJ qu
para ·1 ólo pudo hab ·r ido l 10 ·1 111/or rlt tndo.r los ~ n r, 1,1i1rimt, riel
crworifllimto ) ·] }1111dt1rlrw rli / ,111Iflr. por mc&lt;l1&lt; le 11, u, I ·e , 1, 1: bil:n y
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ii /lúlrr, 1mm,k 11/ r.1t11111u/,i/i,, STIIT · -· ,11 rl./f/, 1. tt/f/, ,,1 Ju11d.1 rttll • 1 !pin/11 Jufl /, "
ltl:i

.-1111,

�n , ·sta. de la tríada de la c1cnci.a apostrofada ·eñala Theo
Kobu ch que en Agu án falta la m ta 1stca 'como di ciplioa pr pia"
pero qu parn él "la razonabilidad d las ere· di ciplinas de la fil ofia
(c n i 't ) n que ella can de naruraleza m tafí ica"7"'. E ro ignifica '11
c o xión con la discu-i · o prccedent , dicho &lt;le manera má clara:
Metafísica sci pr ente en el filo. far agu tiniano, n c nforme a la·
palabras in cgún la co a. • lla e refi r en t c nrcxto (\ , r
corre pond t talmcm al .entido aristot'lico) a una explicaci · o clara d
la realidad d lo· prin ipi s del ent . ,om m m ne c hereme del
despliegue d la ejecución d la t talidad que ua. ci nde al e. pacio al
ti mpo, se diferencian allí entr . í. el e· en í in- i t ·ate, 1 conoc r cistente, guL' ·ale Je aquel y el quer 't con- ·i ·rente. ·oncu rdan c n ell
en cructura ao::ilógica la tres di ciplinas bá ica : la física (!roda dtl ser). la
lógica (teori« del co11ocer) y la ética (teoría de la acción o del amor). l ,a
'raz nahilidad' &lt;l · e ·a di ciplina . d · 'natural za metafi i a', en tanto
qu ella , en vinculada a la razón a un . er que l · pr v1 y a un actuar

OTASOBRELAIG ORANCIA
Dr. Mariano 're ·po
Jnccmarional ,\katl mi · für Philo. ,phic
1.icchtcn ccin .!.uropa)

con ecuov .
(Nota bihliogr,!ftca: La ver 10n alcman, de este aróculo e encuentra en: E. Srhadrl. Kants
''Tantilischer hmccz '. Vcrsuch ·incr kon rrukti,1 cn K.ritizismu Knnk in onrornaJi·chcr Persp ·ktivc, Fraokf./U-Berlín-Bcrn-1 cw York-Pan - '\ icn 1998 pág. 38 -1-0 ; un pasaje ccncral de e te libro (pag. 109-1-1-2) ya e ·tá publicado bajo I útulu: b/
"do/or /a11tálíco" de K.1111/. Intento de un diagnóstic y principio J una 1erapia r · pecto a
una pcrspccava ccórica Je e ralidaJ. En: .r1Jroles del sen1i11orio di bistorid de /ilos~(Ítl ( laJrid)
0(.

fll

'11 mu,; he 111ipop11lar a11d 01(/ r¡J-d,1ü lo Itf&gt;,
b1111 do 1101 thin thaJ a scimlijii- rmilt 11'/nrb ,gil't's
l(S ll hrller ,mdmt,mdit{~ oJ tlk JJ1tJrhl .ind n1,1k.t.S 1/
flJOrt bam111111ow 111 Off/' ry1•s ¡ho11/rl be hdd
/o,nr uler.nJ //Jan, s11y, 11111m'l'11tio11 1rhicb f1'd11crs Jbt cosl o{
p,111iig roads, or 111,prorrs ho11s hold pl11mlm{i "
, \lfrcd Ta.csk1 1

l

17 (200(1) 113-147.)

-} \'éa.e l11g111tin11s. De o,. Det '\\, 25: "Hi11&lt; philosophi s,tpii:n/itJI disdpli,wnl triparli/1U11 rrrr m/11cn111t.
i111n10 triptJrti/11111 w, ,mi111adrertm pQt11rn,nt (11u¡11t ,111111 1ps1 1111tih1m111I. u/ ita m,t, rtd Í/11 r · 1 p,,1111,
im,r11m111t); rr,111s una p,,rr 11J1"llorrl11r pl,y11ta. ¡1/Jcm log,r¡1, trrtw tlli1r¡1 ... '011 q,111tl .&lt;il ro11srq1111u. uf iíll 111
/,1s trib11s aliq111d .&lt;m11ul1ffll 1/t1u11 dr Tmrilatt' rogit11vrri11f. Qu,1m11is Pla/Q pnn111s iJ/(1111 Ji1tributio11t"111 n:ptrus,
rl mf!JO/c111los.1r dfortur. mi 11rq11r 11ot1mrru111 omlli1m1 ,1urt11r 11ifi tÍ(IIS mus rJI. neq11r li1trl~et11ti111 dafQr, 11a¡11r
1
an10,i1, q1111 huir f; 11trq11e 11t"ih1r. i11Jpm1lor": 10//sc íbul. (dr1p11ü dt ki 1xplirat1on dt lo /tnttl 11,lflml.
'dortn111/. 111flll se dm:) "Pro¡,ttr ol,li11md,1111 l1tt1IIJH1 I,1,,nr 1npar1,1,, •.. "philo1oplús 1m-r11/,1 tri dm1pli1111:
11,1/ltroliJ proptrr 11al11rú111, mtio11,1h.r propt,r docln11a111. 111nmli1 propter 1m1111": adu!ltJS rbul. 1 fll, -1: ' .11111
1t11di11m .rt1pi 11tia i11 ,1t11011t rf m11/u11plu11011r l'rrsctur, muk u1111 parr d11111rlin1. ,1//cra mnlmtplatim di11 ¡,rita/
... omlkr in t1rtliw rx&lt;tl/uHsr mrninrot11r. P_y1hagoras tm&gt; 111ajl,ÍI (fllffen,Pk1tiv,1t'. q111h1,s po11111 111trl/ioo1Ji111
nribus. _in1til111Ht. Pmind, Plato lf':"""l11c im(~mdn philomphit1l!I pufensrr l,nulaJur, .¡11,1111 111 trrr ¡,,1rtr,
,lútribml: 11m1111 111~ral,1n, 1¡1111c ma:,.1111e i11 ,,rlwm 1molur. alftmt 11,1/11ralt111 qm1t mn1/c111p/,1/iom d(/111/a/11 rsJ,
lt'l1ia111 mtio11,ill'IJ1, q11n I,em111 dútrn11i11afl,r a falso ... Fort,11Jis ... q111 i'hr/011(111 r.1tltnJ phtkJJ11pl1u ,e, nti11111
/mJJ/ rrdeq~t J&gt;r,1elo111r,1 ,u11ti11.r .tlt¡llf t'tmnus i11lll/rxis t 11tq111· stmli e&lt;rt_fdJ11" rtMHiort l,111d1111/11r. ,1l1q111d /11Ú
dt Oro ;e11/11111/, 11/ 1//i1 1m,11u1llir el r&lt;11a11 s11b.tisJ,11di d r,1tio 1111dligmdi rl ordn rirwdi. q11om,n tn11111 u11um ud
m1/l(r,1/tm, 11/tm1n1 ,1d mti&amp;11a!m1, 1mi11,11 ad mor,,lrm i,1/dli¡,ilur prrli11tre ''.
1 Cf. T/1. K(JbJJJrb. J\.nículo 'i\letaph)'sik' en: Hi tnrisrht.r ll"órtrrlmr/1 drr J)l,i/os11pb1C. \ ol. 5, lh.s d• rutrgan 1980, column:1s 1196-1217; ci111 e lumnn. 120".

106

' l título de :~~ breve n ca pucd ·u itar d faL a · per pcniYa , llevar
a una e . ndu 1011 qu par ce plau il le. La primera d la m nci nada
expectativa e la iguicntc:

El au r d' a n ta e cupa en ella d form exhau ttva
&lt;le la rel vanda fil . · fi a d la ignorancia.
·s ci ·rtam nr fal, a. Hay mucho a p to relacionado
e n l. r lenrncia filo ófica de lii ignorancia, d lo · cual •s
el autor de . ra · página· no ·e va a upar n !las. D, lo

1 , \ · .farslu.
· · 'Th e ~· m:u111c Conccpaon of ·1roch .mJ thc Í'( und,mon, of Scmanucs" ( 19~} · •
Maruruch
. Pres~. , cw Y rk· l')9 1, PP· 67
in .
_
• \P
· ·,(·J
e ·) Tl'JC PI,
' 11ll•Ofl¡/J' ~¡·1.A11~11og1.
:,.ford l1111\·cr.-111

68

107

�(Pi)

que e trata implemente s d analizar qué upo &lt;le
re pu ta se pued dar a la igui ntc pr gun ta:

(EJ

· .. toda acción realizada por ignorancia una acción_ de la
~a:_ el agen e no pued ser considerado respon ablc?

E11 esta o ta ofreceré una prueba fáctica de la falsedad de (Ei.).

(Pi)

puede formular e de una fonna diferente:

(PJ

¿ 0 conocía el agente que hizo algo por ignorancia todos
los aspecto de u acción?

(PJ

lle a a una nueva y difícil pregunta:

· uál e el "min.iroo" que el agente ha d
., i
considerarle responsable de su acc1 o.

~

aber para

tien que ,rcr con la difícil tarea de esrn~l cer la
'cantidad" de c nacimiento que e oec ita para
considerar una acción como oluotaria. La rcspue ta a
e ta cue tión que en e ta nota quiero e bozar ·on las
siguientes:

(R,)

La

~1 am r de , ta nota es un c. pcrto en I problema de la
relevancia filosófica de la ignorancia.

e hecho, ello puede conducir a la conclu ión plausible a la 9ue me
refería má, arriba.

(CJ

El autor J e esta nota es un ignorante.

·,] lector decidirás bre el Yalor d Yerdad de (CJ. Yo me inclino
a pensar 9ue · cá muy cerca de ser Yerdad. De hcch , pc&lt;lilia a é ·te qu
no se sintiera muy defraudado . i no encontrara aqlú re pue ca a toda, sus
cucsri ne . i éste fuera el ca ·o. Uo con tituiría una prueba ti forli01i de
(C.).

II
E n 1 tercer libro de la Ética ,, iró111aco e. c1ibe Aristórele. que
a9uella co as gue tienen lugar p r fu rza o por ignorancia son
consideradas c mo involuntaria 3 . -., ra tesis e la conclusión de haber
analizad tr tipo d acción.

Amones !lo!tmtarias. n ac1u lla cuyo princtpi motor está
d otro del agente. e trata por tanto de acci nes qu
e tán en nuestro p der hacer no y qu las llevam a
cabo a abi ndas·1• Que el autor de esta n ta está
cscribiend una contribución -más o menos buena- obr
la ignorancia s una acción voluntaria.
AccioJJes im•ohmtari(IS. .n un enti&lt;lo ·trict . on accione·
UJYoluntarias aquellas cu ·a cau a está fuera del agente y
en las c.1uc é re n tiene parte: alguna. En un entido más
amplio, las acciones involuntarias on aquella qu · n
realizadas por temor a malc. mayorc: (por ejemplo
cuando un tLrano me ordena realizar alg moralmente
malo baj amenaza de matar a mi familia) o p r un bjet
noble. La 'amplitud' con la qu ese último tipo ele

(AJ

Un ci rto grado de ignorancia e coropatibl con una
acción moral de la cual somos re pon ables. \unque el
agente ha de r consciente de la naturaleza de su_ac~ióo
y de la posibl s consecueocias d ésta, llo n 1goifica
que haya d tener un conocimiento ''p rfecto' de ambas.
Ha algunas clases de ignorancia que o ptiYan a la
acción &lt;le su carácter voluntario y, por tanto, el agente
pu de ser considerado responsable de la misma.
Hay un 'mínimo" que el agente ha d con cer para que
sea considerado responsable d su acción; a aber, ha de
ser consciente de la naruraleza moral d la acci, n2•

(Az)

gunda falsa expectativa es la iguiente:

Cf. V. Hcld, "Can a RanJom ollccáon Be Responsiblc?" io: J May and . H ffman, &lt;..ollec/il'C
Re.rpoii.ribility. J'illf' Decades y·Debate i11 Theortticnl a,1d pp!üd Ethict, Rowman &amp; Linlefield, 1991, p.
9 ff.

2

h

108

l
4

Éhct1 tJ 1\ 'irónl(/('(}, l]J' 1, l l lOa.
1ÍroRJflro \' H 11~ e
.J:J~

É.tim ll

'

t

'

109

�.
on llamadas involuntarias hace que el ~ropio
acaone
. • d d
minarla
Estagirita dude acerca de la converuencia e en
. '
'.
l :arias". Ello l lleva a con.iderar escas a~cwnes
m o unt
d
mas a la

como "mixtas ; aunque en realida , se parecen . . .
.
la .1 tari.as (puesto que 1pnnc1p10
olumanas que a s in o un
.
l a nt
.en e
d e su roovirniento radica, en última· in tancta,
l
· ,. nadie en
· mo\ "Son pue tale accione ID o untan.a · 5 ,
nu
·1 ·
'
,
·
'
na
elio-iria ninguna de esta cosas por st 1111 m .
f
e eeto, º~
- aqu llos, que
nota "fenomenológica" que acompana a
,
la fuerza y contra su volunrad es el que lo hacen
actuan a
· d
. ho de otro m do, la pre encia e
con dolor o pesar. D lC
.
- d d
dol r o pesar constituye un indicio de la tnvoluntane a

?

de la acción.

acción, entonce es útil acudir al indicio del dolor' ~. Por
todo ello, estas acciones merecen el nombre d " novo1untarias"8•
Por consiguiente el -&lt;. stagirita ar ce rcc
en lo que respecta a la acción moral:

Ignorancia de lo que es debido bacer o es conveniente. -.. sta
ignorancia e señal d l vicio y es censurable. quí se trata
de una ignorancia en La elección, la cual no e cau a de 1
involuntario sino de la maldad.
Ignora11cia general, la cual también merece cen ura.
Ignorancia co11creta, pmtie11/ar de las cimmstancir.1s_J, del oijelo de
la acción. De la per onas que obran así, se dice que bran
in,Tolunrnriamemc. Ha. involuotru-.iedad obre todo si se
ignoran las principal , circllnstancias, a aber, la de la
acción y su fin. Por eso, es muy importante determinar las
circunstancia de la acción. Los qu obran ignorando

(1 1)

(1 2)
(13)

·

,
· El
e obra ignorantemente in
Acciones no vo11mtanas.
qu
.,
h 6 d

sentir el menor dolor o pesar por ·u acc1 o no a.º ra o
voluntariamente, puesto que no sabía lo qu h~cia, pero
tampoco involunrariamente ya que no h~ enndo re ar

alguno por lo hecho6. Ejemplo de este apo de a_c,c1one
"
, sele" a uno durante
una conversac1on
una
son e1 escapar
.
. d
información confidencial, el dispararse fortwto e un
arma cuando e mostrada a otra persona__ el dar una
bebida a alguien P n ando que es una mediana. cuand
en realidad e trata de un ene.no, etc. e trata pues de
casos en los que no hay negligencia alguna por yarte d 1
, Ari tóteles este tipo .de acciones
no
agent e. egun
.
.
pued n er con ideradas como vo_luntana - La ignorancia
indica, pues, ausencia de volun ane~ad,- T~mp co parece
adecuado denominarlas "involuntana , s1 cl ag ote _no
experimenta dolor o pe ar a1 realizarla . C mo ·enala
Antonio Valdecantos, si alguien actúa con dol ~ .Y
&lt;&lt;catnbio d opinión» o «arrepentimi nt0&gt;~, ello _es indic1_0
de que La acción e cabalmente involuntru~a. La 1gnor~c1a
es tan sól señal de ausencia de oluntan dad pero s1 lo
que e quiere es probar la condición involuntaria de la

alguna. de
compa ·ión
Aristótele ,
toda. esta

e ·ta · circun tancias merecen propiamente
perdón aunque al mi mo tiempo reconoce
es imposible p n ar en alguien que ignore
circun tancias. Los jemplo de accione
cometidas p ignorancia que aduce Aristóteles como

casos de (A3) corresponden a e t cipo de ign rancia. •1
que obra en virtud de {13) experimenta -eso s~ después

- A. \'aldccan os, "Fncre b l:,ticn y fa. Pr,éficu. (Rcspon. abwdad., fonuna e íncemdumbre egun
Anstcírele. )' en /:11rtJh,mnr30, 1999, p. 106.
M Rccicntcmcntc GJ Hughcs ~e ha referid&lt;) :ti prublcma dcrirndo de la vincuhción de la
experiencia &lt;lcl dolor o pe ar e n el carácter i.i11oluntario de la acción: 'Thm i.r ,1 sli¡,!11 prohle111.
1ho1it_h. ,Jn.rtotlt 11Ies tlit phra.re '110/ u,lli11/!/J'' In tk.r,-ribe the ,1rliQ11 ns pé,fon11ed "' tlir litm. m1d '11n11i/li1ig__fl lo
describe it i11 /he light ef //,e flgt11/ ~ r,1/1scrpw1/ nwctio11 lo wbut happc11td. Thc Jirst rlui111 is t't11')' lo difmd. 011,
co11 11úlhf'r he 111/lit('l/Y 11or 1111111illi11¡zl¡ don¡~ 10111ethi11g »-'hirh 011r is 1101 doi,¡~ {}/ f/l/, 011d Jl)bttl n11e tlomg dtpt11ds
0111vha1 u11e beúÍ've.r (I f20b20). Morrn11cr, os 11'( hmr see11, thc !mm ',villi,1g.4" {}lid uml'i!lit,g/;,' nrr lo he Jlltd oj
e1ction1 wlrich 1/11. a,~m! pnfom1ed al !he timf. Se seco11d rlaim is mther n,ort dif!imlt..ri11ce ¿J,frto!le bm d!Je.r 11JC
'1111uil/i11pjf i11 tire light r!f hindsi¡/11, d1JJpi!1 u·h,11 hr htu Jtml ,1bo11! thur tmm hti11g applicd to the r1ctio11 1u do11t
ni thr ti111t. Ptrl//Jp.r b11 llmt{f!.hl i.r th,11 (I/ tlie IIÍ11r the (IJ5fllf ll'Ollld !itJtl( hee111111mJ/i11g lo hrl&gt;mv: tJ.r hr did h,11/ hr
hfll k1101J"1. So 11i•n1 if 1/11 ,¡~mi tfo¡,¡ 110/ n'_grd ll'h,1/ !1t1ppmed om Ji11ds 0111? ,,Jm!ollr i.s stí/11101 mlli11g to .r11¡•.
e1,e11 1vilh bi11dsigh1. 1h111 thr "J!flll &lt;1r/ed 1nJ/i,!P.fY. lr'h, don Jie 110/ !mil this t✓1.rr ti/ ex,1rtb• the sn111t 1t'ay os h,
deak 111ilh th, c,m lh, pmo11 IJ'hO lntfr rrgmr ,vhtJI h11ppt'lled, ,md /mm sqy lhnl 1/Jt flllrf/JMlll/11 l{~CIII (l/f/ hr
said /r, hm,e 11rted 1.illi1¡e..Jy?''. G J. H ughes, Jrislotl,, 011 Etb,cs. Rourledgc, l .ondon 2001. p. 124.

~r

5

Ibíd.

r, J:,tim n Iicrímnro Ill, l, 1110 b.

111

11 0

rres tipo de ignorancia

�•,

9

de haber lle ado a cabo su accion - pesar Y
arrepentimiento. n caso paradigmático cría. 1de Edipo,
el cual por ignorancia mata a su padre y, po tenormentc, . e
casa con u roa dr

10

. Podría objerár enos qu (14) □ o e ino un ca O particular de (IJ.
~on rndependencia de 1~ ~acertado o no d
ca crítica, lo qu aquí no
mcere a , pon r d manifie to Ja v rdad de (Ri), (RJ y (R3).

.

11

Tra · haber analizado someramente {1 1) , (IJ e (13), cabe
preguntarse si esto tr s tipos de ignorancia agotan todos lo sentido n
que ésta es rele, ante para la acción moral. En este orden de co as los
ejemplos de ignorancia que , ristóceles no ofrece no son fallo ~e la
perceptividad o ' lucidez ' del agente en lo que e reft~re a la cu.alidad
moral de la acción sino imple "errores fácticos" r fert.do a cualidade.
no moral de ésta 11 • El rror de Edipo es propiamente d orden fáctico,
pues no ·abía que estaba matando a su propio padre y que le~ea era ~
propia madre. La cuestión, pues, que aqtú e no' plantea e 1. no sena
necesario distinguir un tipo má de ignorancia; a saber

Por u paite, , anto Tomá de Aquino di ringue una ttipl
relación de la ignorancia con el acto d la voluntad 11:
1. Si11111//c111eat1l('IJ!e (concomita11ter): . trata &lt;le la igno.rancia d lo que
e ha hecho. in embar~ ,, s1 se hubi ra abido de lo qu
realmente se trataba la acc1on e habría llevado d todas forma,
a cab . El ejemplo que da santo Tomá e muv gráfico.
P ,n emos en un hombr que de ea matar a u enemig~ y que de
hech~ le mata, pe~o pen a_o do que el ob¡etivo de ·u di •paro era
un ciervo: U na 1gt~orancrn le este cipo no causa cgún el
_\qumatc, 1nvolu □ tanedad - ru ~~ c1ue n e la cau a de algo que
repugne a la voluntad- tno n - ,·oluntari da&lt;l" . .t\. uoque e¡
hombre deseaba matar a , u enemigo, no lo LJuería ('JI ado cuando
de hecho _di _p ar' u arma pcn ando que e trataba de un ci rvo.
Por . constgweme el agente es ignorante &lt;le esta circunstancia
part:J.cular de u acción , p r tanto no se le puede hacer
responsable de haber a e inado a "u nemigo.

lg11ora11ciafr11to de la negligencia o de la culpable falta de 'lt1ci~ez"
moral del agente12 • Las acciones lle adas a cabo coa este tipo
de ignorancia merecen censura y on reprobable pue to
que son llevadas a cabo por igno.rancia de algo que el
agente moral debería saber. quí caben no olamenr la:
acciones que ignoran aspectos no morales (como, por
ejemplo el médico que receta una medicina equivocada
causando la muerte del paciente; o el ingeniero qu ignora
la resise ncia de lo materiales empleados para la
con trocción de un puente), sino también aquella. que
de conocen a pectas morales de la mi ma .

la nota anterior.
,J. Hugh s indica en el lcxto citado en la nota , podda pensarse en casos en los que d
agente al obrar por (h) no experimente -después de haber conocido la ,. ·rd:ideras
cú:cunsrancias- pesar y/o w:cpemirnienro algunos.
11 Cf. Hughes. Op.Cil., p. 127.
12 "Aforewer, nJt11[Y cose.&lt; 1vhid1 u'011/d Joll 11i/bi,1 Arú/Qtle's col(gory ef error 1n111/d /,e alff.l ~/ 11cgl(genl'I' or
rorrlesmeu¡ t~ ott ,1/1 rasa o.f 1111i11lmlional arho11, but 1101 olí '!l tbe111 11rr rases wbm- t/,e '{~fllf a111ld hope to
esrapt blame. /1 dorlor prcsrriln11g a UJ1'Q11g potion, an i11ro11,pete11/ ,ir1illery i,,stmdor 1111i11trntio11al!J di.rch//ry,i11g
111issiles: s11cb people tJrf s11rcfy ¡_11if!J, ef prr!fmio110/ mgligwre rmd desm,e mm1rr." ( . hl:nnv • .·1mMle's
Tbtol)' efthr lí7i!I, Duclcwotth. London 1979, pp. 51 -52).

2. :fohsig11ie1~/('JJ1enle (ro11seqNenle,r Aquí se .refiere anta Tomá a w1a
1gn ranCJ.a 'queci&lt;la" voluntatia. ~ ta puede aparecer de do,
~ rmas.
2.1. {wwrancia efecladfl: o qucr~mo · saber, por ejemplo, para
ten r una cxcu a para realizar un acto moraLn ntc malo.
Pode~os usar una ligera modificación ele! jemplo amcri r.
Tm~emo, 9u l hombre que d eaba matar a u enemigo
fue LO formad guc '. te podría · ncontrarsc n algún Jugar del
bosque &lt;lura,ntc la cacería. 'in mbargo d hombre no guiso
escuchar ma. acerca del paradero de ·u enemigo para así
tener .una excu ·a para a ·e, inar a su enemigo , decir
postcno1mcntc que no sabía lo guc en realidad c. raba

'&gt; \' éasc

1n Como

112

1.1

Sm11111,1T/11·0l1J.?,l11c, 1- 11 ae, g. 6, a H. c.

l lJ

�haciendo. u n sre ca 'O, el cazador pu de
re pon abl de la muerte de su enemigo.

er hech

2.2. 1onorancia vohmtaria o ignorancia "mal@ e/ectio11ir' : É ta

la
º
.
ignorancia
de cosa que d b ertamo
ab ·r i~ .
s1,, l a
ignorancia de los principios generale d la l y que l agent
~oral ha d conocer e debida a la o gligencia de , te.

3. Antecedente1JJente {antecedenter): La ignorancia e ' aoteccdent " al
acto de la voluntad cuando 'sta no e, oluntaria y sin embargo
es la cau a de una acción que el ag nte no hubiera realizad i
hubiera abido. Alguien pued ignorar alguna circun tancia de su
acción que n e taba obligado a conocer y como re ulrado d
.
.d i~
ello realizar una acción que de otro modo no hub1 ra qu n o .
n caso particular de igJJorancia e lo qu Dietrich von Hil&lt;lebrand
denominó "ceguera ante el valor moral". n caso paradigmático de · ta
es el de Patricio el padre de an gu tín el cual en i.rtud d u
consideración de los valore intelectuales como ·uperi res a los m ra.l
envió a éste a una escuela intelectualmente extraordinaria, pero que
dejaba mucho qu desear de ·de el punto de vista moral. ' ce tipo de
ignorancia no convierte al acto m ral en una acción involuntaria. La
ceguera moral no es -según Hildebrand- en modo alguno l resultado de
una mera disposición temperamental, ni tampoco e debida a una falta de
done naturales ino que e tá determinada por una det rmioada acritud,
•~ Ad q11ortt1111 Jirtfld11n1, quod ille nror q11i es/ i11 mtio11e, seamd1101 q11od aestÍlnaf /Jonum q11od 11011 1·st bo1111111.
es/ 1tmnd1m1 ig11on111bon1 eltctionis, 11I i11 J tibie. didt11r; ti harc ig11orantia 11011 c,111sal 11wo/1111t"nfl111, qma
1l(Jh111las ht{i11smodi ig1J11ra11tioc q110d11111l!10do ra111a e.rl, d11111 pauionu 11011 rohihet, q11t1 mtio11c111 111 11rsli111a11do
ab,orbl!l1f, quan1n1 rohibitio i11 potts/alt t'ohmtotis est et ideo perw11111 recte whmtall 11np11tal11r. (fo Sml. - d.
39, q. 1, ,1. 1 m/4)
Ad tertiw11 dütndi1111, q11od emr il/e ex q110 011me pccratun, promiil, es/ nror rkctiomJ, Jm111du111 q11en1

dint. f-fatc Pllúfll ig11oro11tio no11 m11sal im,o/i1111ari11111. inn1111 esf t.'&lt;: mromo/a: quia ex ipsa it1di11atio11e r:omrptae //Oh111/alis ú1 pcrrolfffll, q11ae uf prr habi/J1111 ni passio11eo1,
crmsequitur u/ hoc q11asi bon11m aliq11is eligaJ q11od 1'0h111tatipiare/: 1111dt ex fllli ig11oro11liP 11011 ditimm peccat11111
i11fili1J111:pecrnt11111 mim inJili11111 rs/ tpumdo principalis rtJflso pcccoti ut ig,11om11tiu. (111 tnl. 1 d. 43, o./ ad 3).
is "Por último la igum:ancia es anrea:dcntc con r · pecto al acto de la volumad, cuando no es
voluntaria, y sin embargo es ella la causa de querer lo que ín ella n se uerria; como cuando el
hombre ignora :1-lguna cir:cunsrancta del 11cto, que no estaba obligado a saber, y por eso hace algo,
que no haría, si la conoacsc: cal sucede, si uno, despué.~ de practicadas las debidas exploraciones,
no abieodo 9ue alguien para por el camino, dispara una flecha, con la qut da mu,:-ne a un
rranseúoce: esta ignorancia cau&amp;"l im·olumario en absoluto·•. ( ' amo Tomás de Aquino, S11111111,1
throlu¡jat, I-Ilae, q. 6, a8. e )

pbilosdflhus 011111tm n101d ignoronlem rsse
lu11tole

114

de la cual orno responsabl 16. orno él dice " 01n s ciego
·
·
a ciertos
Yalore, porque que en el modo de aproximar aquí a la r alidad domina
un punto de ista diferente d l valor a saber l punto de vi ta d lo que
atisfac nu stro orgullo, concupi cencia" 17.'
.
E n , 'te caso pu d decir que aquella per ona. que, p r
e1emplo e tan tan ocerradas d ntro de su propio mundo O 011 tan
rguUosa qu oo son capace de percibir l valor d otras p r onas on
~oralment re pon~able de esca falta d percepción. unque no on
directamente c n ·aente . on, en e t re ·pecto "ign rant s '. Pueden
'er, pue hecho · re p □ sable por e ta carencia d con cimient . sre
fenómeno inaugura la extrcmadam nre ioter sante cu tión de la
conexión entre vida moral y percepción iotel ctual de lo · valores. in
rer e~trar en un .análi i profundo de e te problema, pennítase tan
l alud.t.r a la exp nencia común d que el hombre 'bueno' el hombre
que actúa bi n, e1 hombre ,i.rtuo o, disfruta de una mayor finura
"lucidez" a la hora d percibir l s valores moral s.

9:1

Despué de haber analizado alguno ca o concretos cr
e tamo. en c ndicione de formular una conclusión.

(CJ

que

o todo tipo d ignorancia pri a a la acc1on de u carácter
voluntario. La afirmación de que la ignorancia con la que e lleva
a cab una acción priva a é ta automáticam nte de su carácter
voluntario h~ de er matizada teniendo en cu nta qu hay
accione realizadas por algún tipo e.le ignorancia y de la cuaJe
p dern ser hecho responsable .

n~ prueba de la v rdad d (Cz) l con tituye la exL rencia de l
que e n f-Wdcbrand hemos den minado ceguera al valor'. na ceguera
que, en cuanto D nna e. p cial el ignorancia proyoca qu la acción
11 Yada a cabo con ella no ea realizada por el agent de un modo
plenamente consciente. Ahora bien, el h cho d qu las raíce última. de
16 Wcirerhm muB bcr aucb eio Ir ngen am lrw11e/111m1 Yorli&lt;..-gcn, da für diese~ eioe sccre i1111trr
B_m:,lsrbt1~ d_cr _Person b dmgt E fehlr die inncre E11tschiedmheil, auf das ngenehmc: überall da,
''~ es_m1t s1ttl1chcn l lnw~rren. vcrbundcn IS I, zu 1-rrzjd,tm. \n ~telle dieser l 'erzjd1tbmitsrl,,1ji, auf
d~r . ~•ch a~ch naturgemn8 eme K,¡"'P../bm1/s, ha/i aulbaut, bcfindec . 1ch l'ielniehr ei11e J!/q/i1ek
l:.:71'(ir/r~,¡~.fl,r t1/lu / 111¡,mehlllt, dtt ':llu : l11gt11th111t ohm uHltm nillko111mM1 brijlt''. . '"· Hildcbund,
;~11ltd1kat !md et/11,rhe rr trtcrkc1111h111. b111t ( '11ter.rtlfl1111¡~ 11bl'r elhischc. tmkt11,prol,/tme /., . 54).
D. , . 1hldebrand, f:.thirs, pp. -16-47.

115

�e ca ceguera radiguen en actitud s como el rgullo y la c ncupi. c~ncia;
de cuyo fomento se es responsable hacen que de esta ausen~ta de
conocimiento debido y de la acción que en virtud de lla e realiza se
pu da hacer re pon ·able al agente. El orgull culpable pu de cegar' al
agence ante un alor como. por ejemplo, la digrúdad d la per ona, que
tiene la obligación de 'ver".
na versión diferente de (Ci) -qu generaliza h consid racione
acerca de la ceguera ante 1 valor- ería:

(C3)

Una cierta ignorancia o faJta de con cimiento
la responsabilidad por accione. moral .

en eso. momentos reparand alg p dría darse d ca o de que yo no
fu ra capaz d pr dccu- esta circunstancia particular 0a muerte del
p rar.io) pero í e tar con ci nt de la oahual za m ral de mi acto. P r
otra pan _si pulso uo inc rruptor en ca a de un amigo y como
cons ·cueoe1.a &lt;le ello cau o una explosión que provoca la de u11cción del
~tlificio todo, pu &lt;lo ·er con idera&lt;l r ·pon able de haber pul ado el
unerruptor pero no de cau ·ar la destrucción del edifici .
. oy consciente de que e ta nota conrien elemento. que
nec 1tan de un desarrollo p sterior. Por e o (EJ es fal a. La razón de u
fal edad es la fal edad de (EJ.

compatibl con

iertamente (C3) ayuda pero ' igue siendo una afirmación muy
general, que conduce a una nueva pregunta:

(Q 3) ¿ uál s el "mínimo' que el agente ha de conocer para er
con iderad respon able de su acción?
Ya he anunciado más arriba una re puesta a (Q 3) :

(A3)

Hay un ' mínim " que el agente ha de sab r para s r con. idera&lt;lo
moralmente responsable d
u acción; a aber, ha de er
consciente de la 11at11raleza moral de su acción.

Com
irginia Held pone de relie e la narural za m ral d la
acción puede ser comprendida o como la r levancia moral el l tipo d
acción d la qu el caso concreto es una in tancia, el alor moral d la
consecuencias que ésta pued traer al ser. onocer la naturaleza moral de
la acción no significa tener un conocimiento compl to. Exigir un
conocimiento completo implicaría, según Held, 'hac r resp &gt;O ·a ble a una
persona de los numerosos a pectos impredecibles d la acción que ésta
realiza" ( ... ) Lo que sí e puede requerir e "el s r consciente del tip de
acción que se e tá realizando pero no que se conozcan todo lo
a p ctos empíricos o morales de la accióo" 18 •
Si, por ejemplo anojo un explosivo por la ventana de la oficina
de mi colega como con cuencia d llo mu r un operario que estaba
18''.

lleld, Jhíd.

11 6

117

�RELACIÓN ENTRE LA MÍSTICA CRIST IANA,
M SULMANA Y JUDÍA

Dr. Joaquín Lomba
at drático Emérito de Fil sofía
uiver idad de Zaragoza

Helmut Hatzfeld 1 ha ñala&lt;lo que la mí cica cri tiana de nuc tro iglo de
ro con titurc, in eluda, el modelo y paradigma d todo tipo de mí ·cica.
Y llo por tr : razone principalment : primera, por haber unido en un
olo bloque tanto la nústica e mo !a a cética i ndo é ta cJ camino
in ludibl para aqu 'lla · segundo por haber ad ptad una filo o fía y
teología (concretament la ari totélico-tomi ta) para explicar lo
fenómeno místico · y tercero p r ten r un ocabulario extremadame□ te
prcci o y apurado con I que pre cotar una t nninología definitiva tanto
d I mund a cétic como d l núsric . Pue. bien, con re p eco a la
segunda de e ta ere característica la refcr nt a la filo fía empleada
para expli ar el misticismo hay que &lt;l cir que el judaísmo y el islam, ·i
bien no aplicaron la filo ofia aristoc 'lica, al meno, al comienzo, hasta lo.
'igl XIT y XIIT, í echar n mano de otras como es la n platónica,
con igual prcci ión y eficacia que I hizo 1a rrú cica cristiana con el
tomi mo y aristotelismo. Por lo demás la primera y terc ra n ras
señalada · p r Hatzfeld son pcrfi eta e integrament aplicable a la. tre.
religi ne p r igual.
' lo eso sin qu antes de que , halla en en la
1

l latzfeld, 11., fat/f/lio.r liter,11ios sobre 1111.rtim ap,11iflla, 1\ladml, 1955.
119

�mí tica cri tiana, e encuentran ya de modo V1·¿ente_ en la mu ulmana y
judía: la imbricación entre a cética y mL tic~ consu~yendo W:ba un
olo camino e piritual una terminología y unbologia en que cxpre an
• los d e am non
· ·d ad a an Juan
Crnz
se encuentran con mucho sig
, . de la. dí
ta Teresa ao Ignacio en la ascética y en la m1 tica ¡u a )
an
'
la
- l
musulmana oriental; pero, obre todo, en e pano a.
d 1
E te hecho plam a num ro a interrogante . una ~e- ~lla la e
porqué de tale coincidencias e idenri.dade y la d la po ibilidad de un
influ·o má. o meno directo. in embargo el tema es ~man:iente
com~licado y oscuro. Por un lado las di cu ione sobre la pnmanedad
d la fuentes de la rrú tica (cristiana, judía o mu ulmana) no l~an ce_ a_do
toda ía. Ciertas lagunas documentale , unidas al componente 1deologi~o
de los inve ·tigadore , hacen que en e te embr_ liado y comple¡o
problema de la. fuente todavía. no e haya llegado ru remotam nte, a un
acuerdo.
qu , a v ces la búsqueda de lo orígene y de
fu ote en
el fondo se convierte en una lucha ideol ' gica en la qu solo e_ busca la
pr potencia d una cultura, de unas ~de_a . religione o ~o o~ ob~e
otras. Por otr lado, sabido es que, hi roncamente, la po 1ble mflu ocia
directa del Islam y judaísmo obre lo autores cri tiaoo _e raba ~u mal
vista }1 tachada de herética por la Inquisición. Mucho libros le1do por
autore cristianos eran ilenciado por e ta razón. 1\part de ello, e muy
po ible que ciertos concepto actitud~ religiosas, p~tos de vista
·
n el amb1em y se tran rruuesen d b ca
a e , neo
y rru' o·co , circulasen
·
.
.
·
d
a oído entre lo círculo religio os 1n necesidad de l ctll!a dir eta e
obras. Por so, d jando de lado e te intrincado _ n? re. ~elto pr blema
me limitar· a eñalar los punto e, encial de c tnc1d ncia entre ~a . trc
místicas. Hay in duda, un fond común una raíz.que ui~e ~ l~ rrusuca '
cultura cri tiana judía y mu ulroana en I medie o ~ paruco y que
p rmite la po ibilidad de c¡ue haya i:1ílujo_· r ales y efcc11 .º , en el ca ·o
de qu lo hubiera. Malamente podra una 1dea, un~ filo
una cultura,
influir en otra, i no hay una base común, un f odo umco qu haga
p iblc el tra vas que haga l 'gico, viable _P?r lo menos no ab urd , el
pa O de un ámbito a otro. Y e o es lo que quis1 ra buscar: la ba e y fond

:ª

~ª-

común.
Por tra parte, n e te en ayo quisiera xpon r lo t 'rm.inos d la
cu 'tión lo má, e quemáticamente posible, en un rema que, a p ar d
haber sido nuestro e pañol, durante och intcn o. iglo. d nuc tra
historia apenas i es conocido. sí pues expondré n primer lugar y
120

bre,·emente la corriente· mí cica y a cenca del islam y del judaí'mo.
Pa aré a continuación a cñalar alguno poc
punto (de en e los
mucho. que se p drfan cxp ner) de coincidencia entre ella y la mística y
ascética cri tiana. Al final, expondré la re. i xplicaci,~a de
ín Palacio ,
la clásica y prim ra sobr l tema, jum con alguna: de la. critica que ·e
l hao hecho para terminar con un br ve e bozo de mi propio punto de
· ta obr I problema.

linea a ·c ' rico-mí cica i lámica · y judías que recorren los
.iet sigl
d dominacíón mu ulmana (d 1 711 a 1492) y durante lo
'Íglos X y 1..""\'l ha ta empalmar con la grao mística cristiana on: el
ufi m alguno poc elem ntos de shl'ísmo y l shadilismo (por la
pan musulmana) y la 'ábala (por la parre judía).
El ·ufismo adopta el nombr eguramente cJd h cho de que sus
adepto· iniciale en Oriente, durante los siglos VII-VIII v tían r paje
á pcr de lana (en árabe s1/ ·) para di ringuirse de los derná ; i bien
La

otro· píen an, con m nor fundament

que e trata de una arabización

de la palabra gri ga cro~ta. D
te término, s1?f, urgirá el con agrad
para d ignar a la mística musulmana_ a la práctica de la misma: tasa11JJ//11/;
palabra que deriva d la raíz .rmvafa qu ignifica "profesar I u.fumo· .
, , cri turariamenrc se ba a el su fi mo n la aleya primera de la
di ci ierc del orcín, dond e de cribe muy brev mente el ,iajc (ishra) d J
Pr fcta a J n1 alén, a partir de cuyo templo y ciudad e opera la ubida al
cielo (1J1i 'rtjy): •\.!abado ca quien lúzo viajar a u icJT , p r la n he
desde la fezquita agrada [la leca] hasta la 1ezguita má r mota
Oeru alén] aquella a la guc hem bendecid u alrccJedor, para hacerle
ver parte d ou tras al ya, lo . ecreto ]. ierto: Él e 1 'Cnt , el
lari id nte". E te pa 'aje su interpretación po teri r di lugar a la
tradición de gne fahoma fu monee iniciad en l
cr tos divmo .
E intcrc. ante con, tarar el hech de que ta tradición i lárnica
d 1 mi'r4J' haya ido profusamente traducida al latín r a la 1 ngua
romance en I mt:dicvo, d mod gue haya p dido llegar hasta Dante, l
cual uponc •\sin Palacios ,·crtió en su Dili11a ,01J1cdit1. De e. te modo
aparece dicha tradici , n musulmana n el capítulo quinto &lt;le la HirtOJia
arab"m del arz bi ·po ele T ledo R &gt;drig Jiménez de Rada en la róuica
Genrral d .\lfr o o el 'abio en la lnJp1111aprm de k, .reta dr Mt1bomo, d an
Pc&lt;lr Pascual · en tra, mucha. más obra. latinas y romane s. Por lo

ura

1 Adopto

Li. tra cnpc1ú11 ~impli tk ida J&lt;: los 1'·rminos 1· nombre.· árabe~ 1 hebreos, ral como ·u •k
hacerse pam comodidad de los le 1&lt;,rc..

121

�demás, e curio o que e ta a cen ión tiene u paral 1? _en el judaí mo,
con la merkabah o scala de Jacob a la que luego e aludtra.
El sentido último del ufi mo e triba en el d eo de_ll_gar al
corazón al interior a lo oculto, al spíritu de la sbarfa o ley coran1ca, a la
baqfqa O erdad r ligio a del islam, para . que, uperad el puro
cultualismo ritualismo formalismo y legali mo ext rnos, entre . el
hombre en contac ro con la divinidad, de fonna directa Y. por m, dio
nústico . Para ello el sufí traza una metodología ~ c~o lan1a, a
traYé del cual llega a ta meta. ondici' ~ ira~~ cLOdible para d1ch
··
· místico
la vía a c 'ti.ca, la punficaaon
de ,la. conducta
el
1tu1erano
.
, .
alejamiento de lo material mundano. E _te ca.a:uno ~s_cet1co-nust1co va
ligad ademá en oca iooe , a una espcae d me~afí_ tea, noi:n~ nt~
n oplatónica, h rmética llamada i,f!m. _El c?□~c~rruento rru uco , uÍl
uele llamar e 111a 'rifa, y al que sabe, al sabio ufí arif
.
,
Digo que uele ir ligado 'en oca.ione ', ª. se upo de _fil sofía'.
porque poderno. di tinguir entre un ufi mo practico popular U:clu o )
un sufismo culto, intelectualizado, coro puede er el de Ibn _al- ,\rif d
Almería (1088-1141) o Ibn ' ,-\rabi de fo.reí~ (1165-1_240). Es unport~;re
ubrayarlo, porqu el ufi mo uele u.rgt~ no -o~o- com~ r ~cc1 n
uperación e incluso protesta contra el lcgali~mo religio o mo mclu .º
contra el islam oficial de la teología (kalám) y del derecho (fiqh).
stn
embargo, a pe ar de sea enemiga antincelectual de _rig~o, adopta
también la fonna culta teórica y filo ófica que acabo de LOdicar. · un
fenómeno mu común ( 1 de la intelectualización de mo\~miento ·
aotintelectuales) en otra áreas de la cultura . oci dad y p n amiento.
·ta actitud, e obvi , le trajo al ufismo mucha incompr o ion
incluso per ecucione , pese a que fu gcncralm ore ac ptad por cl i ·lam
oficial sun.ní. Por otra parte, e ta actitud interiorista d búsqueda de la
crdad oculta hará que el ufi. m
otre en contacto ba tant
problemático p r lo demás, con l shi'frn10 del ~ue habl~_' o e~da. .
no d l _ primero sufíes de qu · t1cne o ucta
Abu az1d
Bascimi, per a muerto en el 874· tra 'l, ilu ·cr p onalidade como
al-Yunayd Hakim Tirmidi y el má importante d todo al-Hallay todo.
llos del siglo IY. La li ta podría er im rmioable, pero ól aludiré a
Ahmad a-Gazzili, hermano del conocido filósofo al- azzali ( 1 !gacel
de lo c.ri ti.anos) muerto en 1126, conocido p r haber e n a ·ad la
linea de los llamados "fieles d I amor" para lo cu.ale l últim secreto
de Dio y la única vía de acce o a ~ 1 e I amor. É t , al- ah.rayurl ' el
A

ilustr Du-J-1 un al 1i ri, del ig1o IX, influirán poder am nt en l
sufi m anclalusL . . n cualquier ca o, la figura cumbre d l ufi mo
oriental e el per a uhrawardi del sigl .., TTI autor de obra como E/
destierro occidental uhro de la sabid11ría !t1111i11os11 y otra mucha · má en la
cualc pr pugna ur.a metafí ica de la luz, fundameot de u mí cica
iluminista, up radora d la tini bla. de la imple y e cu ta racionalidad
cien úfico-lógica.
En al- r\ndalu · el primer mí tic o su fi e el insigne • crucial Ibn
la arra nacido en órdoba en 1 883 d padre muladíes ' y mu no en
1931. u pen amient fue r c n truido por , \ ín Palacios a travé. d 1
te.timooj de Jbn 'Arabi, lbn Hazm (994- 1 65) e Ibn, a'id (sigl
,
pu s de u obras qu e daban eot nce, por definitivamente perdida ,
ól
conocían I título Kitáb al-/Jrm?f (El libro de las letrclS) y el Kitáb a/1t1hsirt1 ( I libro de la explicación perspicaz) . • in embargo, en 19 2, t rn la
d cubrí , , c n lo cual p demo hoy disp ner d l p n amiento íntegro de
tan e encial figura del pensami nt y espiritualidad
pañola. Pu . ,
ci reamen te, tal como , \ ín Palacio lo a entó Ibn fa arra e el padr de
toda la mí cica po t rior no ól islámica ino también ju día y cri. tiana.
En efecto, in pirado en la filosofía n oplarónica y n la del PseudoEmpédocle (c njunto de e crit apócrifo d l filó. ofo de Agrigem ,
mpéd eles) pre enla un mundo en el que la diferencia fundamental
entre Dios y lo cread e que é te
tá compue to de una Materia
niversal mientra qu el 'r ado.r
pu.ro espíritu car nt de t da
materialidad: e_ La forma fil ' fica d di tinguir radicalmente a Di d l
mund y d a mar t ' ricament la tran -ceod ncia del reador.
ta
fat ria
ni crsal pa ará también del P eudo-Emp 'doclcs y d l
p n ami neo i lámic a la filo ofia y mí rica judía como vcremo lu o
al hablar de la ábala y e p cialment d Tbn abir l (h. 1070- 11 1) y de
u libro .L, ji1ente de la Pida, libr gu , a ' u vez, fu traducido al latín,
jerciend a í un influj exrraordinari en el mundo latino eur p o y
cri ti.ano medieval hasta an .AJb reo 1agno , anr T má d quino.
La cuela ma arrí tu o una total vigencia ha ta el final de la
hi toiia de al- \ndalus, funcionando una v e ·s bajo la p.r t cción de lo
pod r · público , y otra , en la cland ti.nidad n la. e cuela mí rica de
lmeria y Córdoba, aparte de algun
fi c má -n lo Algarb , d
P rtugal. En cualquier ca o de entr lo muchísimo místico ufie qu
podrían citar, me.recen ser nombrad
e p cialm ate d : el
' Por mulad1 . e cnncnd el cr1 nano convcrndo al •~lam.

122

123

�almerien e Ton al-· 'fe Ibn 'Arab' citados más arriba. Podemos decir,
sin lugar a dudas, que los do grand maestro, de la mística i_ lámica son
1 citad p rsa uhrawardi y el e pañ l Ibn 'Arabi. Y
prcct amem~ en
este último en quien Asín Palacios, concretamente en su bra E/ tsla111
cristianizado"', centra má su atención, a la hora de tablecer sus paralelos
con la mística cri tiana del Siglo de Oro y, en especial, de an Juan de la
ruz y anta Ter a. Recuérde que el título completo de la citada obra_
es El islan1 rristianiz{lflo. Estudio del "st1flst110" a través de las obras de Abenarabi

de MHrcia.
Ftum de esta magnífica e cuela mística e pañola, o al meno ·u
continuación e la cscu la sbádill cuyo orígenes se remontan al maestro
de lbn 'J\rab.i, Abu Madyan, perteneciente a la escuela ma,arrí de
Alm da. Pero qui n realmente dio nombr a la e cuela fu el magrebí
Abu-1-Ha an al- hadili, nacido en 1196 y muerto en 1258; y su'
representantes má sjgnificados on Abu-1-'.Abba de Murcia muerto en
12 7 en Alejandría, dond toda fa ho se , eoera su tumba n una de_ la
mezquita más bella de la ciudad, e lbo · \.bbád de Ronda, del 1glo
XI . La escuela shádilí prolonga la mí rica de lbn [a arra y de Ibn
'A.rabi, auny_ue con meno talante metafísico y má sen?do práctico J
bú queda fecti a d Dio y de unión inmediata con BI en ~ cual e
confía y entr ga el místico de tal manera gue llega a renunciar a _los
mismos carisma propios del estado de éxta is y d unión con Dio .
También sío Palacios ha estudiado a fondo e ta corriente haciéndola
precursora, junto con Ibn 'Arabi y el masarri mo d~ la gran mís~ca
cristiana de an Juan de la Cruz
anta T resa, adema de convernrse
luego, dentro del ámbito cristiano en el mi tici mo de lo· alumbrad s y
de íiguel de Molinos entre otro . Hay que mencionar a e ce propósito
la obra inacabada de
ín Palacio , Shádilies y alumbrados, que ha \'"Í.sto la
luz en la Editorial Hiparión (que ya ha publicado va.ria obras de
ín
Palacio), hace poco l año pa ado, acompañada por un estudi
iorroductori de la profesora Luce ópcz-Baralt; d la Uni ersidad de
Puet1:o Rico 5 .
La otra. v ta mística del islam es el shf'ismo. Hablar aquí d e te
complejo movimiento que ti.ene repercusiones hasta hoy día com es
bien sabido rebasaría con mucho lo limites de t en ayo. Por ell , y
porgue su incidencia en spaña no s tan importante, me limitaré a dar

ólo alguna noca e encial del mismo.
Shla significa '11 árab "parlido"; es decir: el partido lJUe surgió
ante el problema de la ucc ión del Profeta. Tra. la muerr del tercer
califa, 'Uthman, se planteó l tema de quién debía sucederle: unos
pensaron gue debía er elegido por Yotación, dentro de la inmen a
familia de lo Quraysb, la del l rofcta. É to eran lo que habrían de
llamar e s111111íes. Otro , en cambio, los shtfes, qu rían qu el sucesor
llegara al poder por riguro ·a herencia de sangre, con lo cual su único
candidato era el de cendience ,·arón más próximo a Mahoma; a _ab r:
'Ali, . u primo y yerno a la Yez. Triunfaron lo smmíes al ·ubir al poder lm
Orne as (a lo cuale suc derían despu 's, n el 750, lo, 'Abba íe ) para
1 cual a e inaron a 'Ali: de este modo pa ó e. t candida o a un mundo
de ocultamiento espidrual· con 1 cual los shtie.r quedaron a la espera de
la ven.ida d I Imrun oculto al-111ahdi al final de lo tiemp . Por otro lado
lo shtíes, al correr &lt;lel tiempo s dividieron en múltiples snbsec as, entre
las cual . destacan eres: lo, islllá 'i/ies o scpti111a11os, lo d11odecli11a11os r lo. de

Ala111/it.
E ·ta opción a primera \··ta meramente política, lleYa consigo
toda una concepción filosófica dd mundo d la histo11a del hombre y
de Dios, extrnordinariam nte compleja, rica e intere ante. Ho
conocemo, muv, bien e, te roovi.rniemo minoritario del i:lam, centrado
obre todo en l nín, gracia a lo e tuclio de Henry orbin6. 1\ modo de
, íntesis podemos decir que el p n ami neo shtí , e centra en dos
cuestiones que, como veremo , lo aproximan (no identifican) al sufismo.
Una e J.:: del binomio zcihir y báti11 (lo aparente y lo oculto) y otra la del
e acepto de JJ'aldya, o ami tad cercanía (s entiende: con Di s). egún la
primera (compartida r r el ufi mo), todo (la realidad, la hi. tocia L1
revelación) tiene un a pecro visible apar ntc, tra. el cual e e conce un
sentido oculto sot neo mistetioso.
e sentido ocul~o se le llama
haqfqa (i:·e rdad), término que ,reíamos empleaba el sufi. mo }r que se
uperp n , com en ést , a la sharf'a ley puramente xtcrna a la cual
completa y upera. Ese sentiuo oculto e con cid por los in1Jmes (que
on los equivalente q_ los califas unoitas) los cual , di frutan de la
amistad con Dios (111alf!ya), estando místicamente misteriosamente
unido a Úl. Estos unames conocen lo. divinos seer tos que van
comunicando a lo h mbres. l 1111r1111dto
la in itución gracias a la cual

4 ~ín Palacios 1\I., El 1slllll1 cristianizado. Madrid, 1981.
1 Asia Palacios, l\l.. S{Jadai/íeiy 11/m11/mrdar, Eswdio i11Jroductorio dt u1rr L.ópcZ;B11m/1. ;-.raJnd, 19\IU.

r, \'éasc, 1or CJC'mplo: C:orhin, H., hm dr I)rm. _lorr dr /'/10111111e. I li°r'lllmwllr¡11r tf w11i1111e. Pari , 1983
Ytambién 111.rloirr de li, pl,t!n;nphit 1.r/f/1JINfll(, Pan~, 1974, ,1dcmá~ de otras obra, &lt;lcl mismo autor.

124

125

�se a conociendo má, y má de 1 que había de oculto en la revelación de
Mahoma. Este complejo de idea . mucho má intrincado ' matizado de
1 que aquí he podido i quiera insinuar lle a e nsigo o conduce corn
puede ver e a una nú rica, imilar a la ufi, aunque d una mant:ra
di tinta. La filo ofía y mí cica shtí lleva implícita una onccpci, n
cosmológica, p lítica, ~ciaJ e histórica que el ufismo no tiene aparte de
la diferencias de interpretación del mundo de lo oculto y d lo e ·otéric
que ha en amba ª c rriencc . in embargo s da el mi rno e píritu de
bú queda d lo oculto y de uoi, n mí rica con el b oluto c o Di .
El shí'ismo apenas i entr , en E paña, pue: 'sra, lo mismo que
luego cuando fue cristiana, profe ará el islam má ortodoxo dt: LOdo el
panorama religioso musulmán. Al-Andalu
rá ·unnita cien por cien y
se ad cribirá al malikis1J10, la e cuela má, ore doxa ) rigorista del derecho
i lámico d pués d la ha11balí. Es inrere ante oír a ín Palacio a sre
resp cto: ''Realmente puede decirse que la E ·pana musu~nana fue,
durante u larga hi toria la tierra más ortodoxa de to&lt;la la i lámica.,
por lo mismo que era la más lejana del centro de la fi . uoque ·u cultura
literaria y teológica era un fiel rra unto de la ori ntal sin embargo, la
herejía innúmera del Oriente no encontraban aquí má que un eco ca i
impere ptible. El clero ortodox
mfili.ki comprendí, quizá
instintivamente qu la vida política del i 1am e pañol e tribaba en u
unidad dogmática e in. pirándo e, para con ervarla incólume, en un
criterio tradicionalista y antifilosófico consiguió apagar rodos lo c natos
de innovaci, n con la intolerancia más violenta. El Estado, br codo en
los primero tiempos, apoyó con u autoridad moral y coo medidas
represiva esta política del clero ortodoxo ' . pe ar de t do lo dicho (y
lo reconoced propio ín Palacio'), p netran en la Pcnín ula l ment
ueltos de shí'is1110, en forma d filo ofías llamada por A ín bdli,11íes o
e otéricas, in pirada eo la shf'a. Per sobre todo otra la EncidupedirJ de
los Her1J1anos df lo Pureza inmen a obra shl'ila de ci ncia, m tafísica,
a 'Cética y mí cica, qu tendrá un influjo in o p chado n el p n amiento
no sólo mu ulmán, sino judío8•
l impact se dejará notar, obre t do
n los autore mí tico, y a. cétic , como pu den i:er dentro del judaí m
Ibn Paquda (siglo XI) e Ibn abirol. Hay gue ubrayar la gran carga que
Asín Palacios ~L, , fb11 Mas,117'a_y s11 e.rM!a, en Obrar uro idas, Madrid, 1946, 1. I, p. 24.
Puede vcr..e: \!arquee, Y., La philosopbie des fbomi al-Jty'a,
gclia -Ullc, 19 1: Bausam, .,
L 'Enddoped1t1 dn l •"rate/li della p11rita , apolcs, 19 8; (n,wey,110 m,gli Ikhmí11 aJ 'f!lo , Roma, 11)81 . )
para su impacto m la fil sofia hispano-mu ulmana: Lomba, J.. [.:,/ /:.hro. p11m/r ,lt l:.11rvp,1.
Pe11s11JJ11i:nto n111mln1á11 y f"dío. Zaragoza, 2002.

8

126

contien
ta nciclop día d interpretación alegórica y imbólica de lo·
númer , la letras lo. astro la namraleza encera; 1 cu~ p r un lado la
acercará al efer Yesird y al Zohar d la ábala judía por otro, 6 mentará,
junto con la misma Cábala, tod el mundo de la asrrol gía, tan igoro o
en 1 ledievo y 1.::n l Renacinliento.
í pu , r sumiendo: la gran scuela mí rica e paiiola comienza
en el siglo IX con Ibn Ma arra para eguir iointerrumpidam nte
d ·arrollánd se hasta u clímax: Ibn 'A.rabi. E ta e cuela mí rica
h r &lt;lera del má ranci , ufi mo orí ntal, e e r forzada por lo r tazo
d fil
fía
océricas bátiníes shf'ilas. Po ·teriormente esta e cuela
mística andalus~ conviene en el sbddilis1110 que
xci nd hasta el ./IV
y ),._'V. Y cod e, t conjunto s11.fí-shddili, se e estr chamcnte empar ntado
con la mística cri riana p tetior al siglo .,
ha ca 160
aproximadamente . obre t do con la grande figura de an Juan d la
Cruz r anta Tcre a.
El judaísmo pañol de efarad también ofrcc u dim n ión
mL rica no men imp rtante que la musulmana y rrecham nte
mparentada con ésta la cri tiana. Ya hemo vi to a propósito del
, ufi mo y del sbf'isn10, qu lo encuentro con el judaí mo eran
inevitabl .
oncretamenre el nombre de la mí rica judía es l de Cábala
término que enhebre ignifica 'recepción' y por tanto, 'tradición". La
Encic!opediajt1daica define a. í la ábala: ' istcma místico d intcrpr tación
de la agrada E criruras tran mitido de d la época talmúdica como
a-adición otérica } &lt;le arrollado d sde el siglo XIII en combinación de
elemento fil ófic
e gre \ ajda, ilu tre inve cigad r del
p n ami mo judí e i lá.mico, la de cribe de e te modo: " o que
entiende acrualm nte por ábala e un producto que upone ademá del
antiguo esoc ri mo judío y el cu rpo íntegro d lo· e cricos talmúdico y
midrá. bico la ca.i totalidad d la, e p culacione t ológico-fil ·ófica
del período jud o-árab " 9 .
La mística y oteri mo cabalístico itúan u origen más antiguo
en el florecimiento cultural y religi o p teri r al xilio babilónico
( iglolll II a. .) tomando c mo núcleo e peculati: el relato d la
T

n breve resumen dd pcnsamimto Judío, de la Cábafa y de los influio~ postcriocc en el
pensamicnco puede hallarse en \'ajda, G., l11trod11tio11 ,i h1 J1t111irJIIII d11 M(!)'rll , J.~e, Pan , l 9r' y en
irar, C., ,¡ llirtui)' uf fmsb Phtlosopl!J i11 /he \fuldh: ,~~es. Cambridge, 19 5. También puede
consultarse pam ,·cr el pensamiento 1udío en d \.ortc de :dar-.id I el influjo de la fil ofta
iJárruca en el 1udaí mo mi libro: IA_{ilos?f,a1udía 1/,,m~l!/J&lt;J', Zarag,&gt;za, ·1988.

9

e,,

127

�cr acion en L Génesis, n las vts1ones de Ezequiel y de su escala,
111erkabab (recuérdese el paralelo ante hecho con el IJli'ray del Profi ra
f\1ahoma eo el ufisroo) y en cierto pasajes del libro de E dras. La
hi to.ria es larga compleja. Pero, a manera de esquema umament
re umido, diremos lo iguiente:
_.
.
Cuando la Cábala empieza a tomar cuerpo definitt. o ~n ~n~~t
es con la aparición del libro fundamental de la nú ma:_el Sejer 1 csm, o
übro de fa Creación . Es el libro filo ófico-místico má antt.guo en hebreo Y
fu compue to tal ez hacia el iglo VIII por un autor ru~ó~o aunqu
e atribuye a veces a Rabbí Akkiba. a ' adia Gaón lo tradu¡o al arabe en el
iglo 1 .
, n est libro aparece codo el conjun e de los sefirót o
emanacione divina con la cuale se constituy el mund a la. cuales
va asociada toda una compleja trama de símbolo. de I tras y número y
por los cuale se &lt;l cubre lo culto lo bdtin, qu lat tra lo aparente,
zahir, de la r alidad, para al final, unirse místic~~~te a la_ V rdad
uprema al Creador.
partir del efcr Yesira el fil ncismo onencal e
traspasa a Occidente, concretamcnt a •spaña, obre todo
a Francia,
Italia y Alemania.
La aparición y ap teosis de la ábala corresponde a España, a
farad, en primer lugar. r\nte todo, porque hay toda una pl' 'acle de
autores ascéticos y místicos que preparan est apogeo, entre los cuales
hay que señalar, d acuerdo con 1a opinión de ajda, a lo tudelanos
braham ben Ezra (1089-1164) y a Yehuda ha-I , - (h. 1070-1141) al
barcelonés braham bar Hiyya (b. I065 1136), p ro, obr tod , a mi
encender, a otros dos: al zaragozano lbo Paquda y al malagueño educado
y avecindado en Zarag za Ibn Gabirol. La importancia de e tos do
últimos re ide en que cJ primero, lbn Paquda, n su libro LJJS deberes de los
coraZPnes10, expone una maravillosa magnífica adaptación de la a cética
mu ·wmana oriental y andalu. í al judaísmo terminand su proce ·o
purgativo n el último capítulo d l amor di in , que i no
e encial y
formalmente mí ·rico, al menos abre de par en par las pue ta a la mísri a.
Ibn Paquda, por lo dicho, e una pieza, , mi eotend r fundamental pues
refleja a la perfección tanto la ascética mu ulmana c mo la judía que,
por otra parte coincide de manera orprcndent con lo má . eri de La

ascética cri tiana del Siglo de Or e. pañol 11 . En cuanto al ·cgundo, Ibn
abirol, tal como se dijo ame , transmite c n u Fans vitue La jilmte de la
nda traducida del árabe al hebreo por em Tob Falaquera y también del
árabe al latín por Juan Hispano y D mingo undisalvo mda la tradición
neoplatónica anterior, griega r mu, ulinana. Pero, especialmente las
enseñanza, d l P eudo-Empéd ele, concrecam nt con su eoría de la
fateria ni,Ter aJ) y, por tanto, de lbn Masarra. Como consecuencia, Ibn
Gabirol culmina u i tema filos0fico con una apocco'i. mística de coree
sufí pero adaptada al judaísmo, que habrá d ejercer un fuerte influj
emre cristiano r judío .
Por fin, en J iglo ,_' lI aparece en Ca tilla la obra cumbre de la
nu aca y ábala judía: el Zobar , cuya autoría sucl atribuir e, no e n
plena ~egurida&lt;l, a Moisés de León.
en la 'orona de __r\ragóo urgirá un
grupo Je cabali ta. urna.mente importam en
rona, aparte del gran
ma uo de la ábala, el zaragozano Abulafiah (1240-h. 1291). T do
e. to autores y obra., junto con el Sefer ~ ·esirá, con tituitán el eje y pun o
de refer ncia bligado para coda la ábala p rerior, pañ la y europea.
o quiero dejar pa ar b oca ·ión d ubrayar un hecho, a mi modo de
,,er, importante: 1 Zohar aparece n .astilla, precisamente en a a riJla,
cuna d la gran mística CLi tiana d Juan d la ruz el T r a de Je~ús,
de Lui d J,eón y de tanto má , y a la qu el pr pi
narnun atribuye
e talante tan lúspano tan mí ·rico, tan sublime propio y esencial de
nuestra hi toria. Podrá , cr casualidad (no lo parece) p ro los hechos son
exactamente éso·.
É ta e a grande, ra.gos fa hi. toria de la cábala cfardi El
impact d la mi ma en l mundo cristiano :-erá muy profund . Por
ejemplo, en Rimón Llull, el cual, a su vez también mues ·a pr funda·
huellas ~ufícs y musulmana (par ce que solam ntc abía árab y catalán).
Y, a través &lt;l I lull, obr tod , pero tambi · n &lt;l tros conducto , la
Cábala llegará a afectar muy eriamcnte a Pico &lt;le la tirándola, a Juan

Rcuchlin, a Enrique Corn li

\gripa a Paracclso }' a tr • mucho. ·má ,

aparte Je lo propio judío e pañole que la defenrueron y profe aron.
Tra, e. re breY y rápido recorrido, podemos concluir gue nue tro
ucl hi. pánico, lcsd ' el año 800 hasta 1600 fue la cuna d lo más
grand ~ mmwient místicos mundial : 1 sufi mo con Tbn [a arra y

m Jbu Paquda, Los debms de los rorozym.r, lnt.ruducc1óo, traducci n y norns de Joa4uí11 Lomba.
i\ fadnd, 199 .

11 \ 'cr, por qempln, ,ru craha¡n: "l·.spmruahdaJ y humam~mCl. Dos tc~oro- dt" la c:;pt □ tuahdad Jd
pasad : In Pa9uda e Jgna1.;10 dc Loyola", rn l-lu1111111iw11, ¡-,am el s(~!t, X.,\ 1 Ecl. \Lufa Luisa Anugu.
niver..1Jad Je Dcusco. Bilbao. 2003, pp. •P l-4T'

128

129

�el ingent lbn ·.,\rab~ el shádi!is11Jo, la á~~ y el Zoh~r. los aur re cira_d ,
y toda las escuelas a cérica
m1 nea· espan las de canneli~a •
·
do·"';nicos
¡· csuita
con
repr sentante como
anta
Tere. a,
franoscano , uuu.. ,
,
.
,
an Juan de la rnz, 'an Ignacio d Loyola, Fray Lws de Leon, . -\- lo~~o
de Orozco autor del l ' ergel de oración
del Monte de :º'~teniplaaon
Francisco de
una ·an Pedro de Al ·ánrara, Juan d
vil~ Pedr
[alón de Chaidc Diego de E tella, Juan de lo· Angel ad ma, de l s
llamados 'heterodoxos' por ainz Rodríguez, cale com Juan . d
Valdé , uguel de Molino Miguel ervet y lo alumbrad
del 1gl
}..""\TJ heredero directos de lo hadilie mu ulmanes .
.1.
'
Expon r lo
paralelo , coincid ocias
identidad
de
terminología, contenidos únbolos y actitudes entre t dos e r autores
y escuelas, rebasaría lo límite de un ensa o como este y a~ de un curs
en tero. P r lo demá ahí e tá la bra de figuel ín l'alac10s y d tanto
otros que sigui ndo us huella. han miqu ciclo te sugestivo, f. :~do
y apa ionante campo de ínve cigación. fe limit~é a dar una breVI 1IDa.
pincelada d algún pequeii aspecto d la cue non. _
.
ate todo, resulta curioso observar por e1empl , el llllSm
espíritu de concienciación de lo r ligioso en el judío zar~ozano lbo
Paquda, en su libro Los debem de los comzpncs, y en an Ignacio de L ToL1
en su Ejercicios espirituales. Ambo ponen la má férrea ló~ca deducll ~ Y
racional al servicio &lt;le la iot rio:rización de la fe de la a cét1ca y d la vida
celigio a en general. Y a.~ partiendo del ' Principio ' Fundamento ' d la
existencia d un Dio
reador, concluyen en el deb r que el h mbr
tiene contraido de entregar e por entero a · ~ c n un a t &lt;l fe ioceri r
iocera y pura y con la práctica de una vida d a. c' is que compren~
virrude tao fundam ntalcs como on el abandono incondicional en El
la pureza de intención, la humildad el arrep ntimi nto, la penitencia y el
abandono de lo placeres y bienc, mundano, para culminar, al final, n
el puro am r a Di como réplica al amor que ' l tiene al hombre. La
sh roa' Yi ra ·el judía re uena continuam nr en la página d 1bn
Paquda, con la misma fu rza gue en la obra d Ignacio J L yola:
''E.cucha lsra I el ñor, nu tro Dios e. olarnent un . ,\mará. al
eñor, tu Dio con t0d el corazón, con toda el alma, con t da · las
fuerza " (D ureronomio 6, 4-6). , re e ' quema raci nal, e ce istema
a cérico, esta culminación apa ionadameot
runoco. a
r pite
literalmente en an Juan d la Cruz en anta Tcrc a y en cualqui r a. ceta
mí. rico cri tiano. Por u parte, lbn Paqúda e , además, bere&lt;lero
0

130

indudabl de la má antigua tradición del ·ufi mo i lámico oriental: u
bra pone de r li ve, a través de roda u página la extraordinaria
información y la abundante lectura ufí de u autor. Por otro lado el
libro de Los deberes de los coraZfJnes ti.en a mi entend r varios a pecto
digno · de subra ,ar.
n de ellos e el del 'Examen de e nciencia" expue to p r Ibn
Paqüda en el capíruJo octavo de u libro y qu e halla profu amente n
t da la obra d an Ignacio de Loyola y en an Juan de la ruz. Ahora
bien . te xamcn de conciencia no lo dirige Jbn Paquda, ol )
fundamentalmente a la c rrecci · n d lo d fecr
y pecado y a la
eliminación de lo negativo d la vida moral; in , de un m do muy
dir cto y e p cial a la purificaci ' n de la incenci · n en nue tra accione.
vida. lbn Paquda define a í a la pureza d intención en el capítulo quinto
de LJJs deberes "La pureza en el obrar ante Di ' con i te n tener en la
accione la intención tanto en lo xterior como en lo interi r de
ometerse a Dio por Él mi mo, d eand únicamenr complacerlo in
qu r agradar a lo h robre' 12• De un modo paralelo a como I hace
an Juan de la rnz, en La noche osmra del alm11 13 dond dice: 'D b
pu
gozar el cri tiano, no en si hace buena obra y igue buena
co tumbre sin n i las hac por amor d Dios ólo, in otro re pecto
algun ' . Y ao Ignacio, en la Co11stit11cio11es14 por tomar un jemplo al
azar, afirma bagualm ore: 'Todo e esfu rcen de tener la imención
recta no solam nte acerca del tado dt! u Yida p ro aun d coda. cosa
particulare
iempre pr t ndi ndo en ella puramente l
rvi.r ,
complacer a la divina Bondad por í mi ma y por el amor , beneficios
tan imular
n gu no pr vino má. que por temor de p nas ni
pcranza d premio ". E el tema d 1 !Jlas o purificación interior ame
Dio , tan u ado por toda la a cécica y nú rica mu ulmana) judía.
Enfocado así el examen d onciencia, hacia la btención de ta
pureza de inrenci · n Ibn Paqüda con agra 1 largo artícul t rcero del
capíntlo ctav d Los deberes de lo corazones 15 a analizar la nada meno
qu treinta man ra que propone d
xaminar la conciencia.
no ·
cncon amo c n que n ella ca i 1 men s imp rtante es el recuento
de las falta o mecida·: . io excluir e te asp cto donde má
d tiene e

Paquda, 1.Jls deberes dr PJI rornz.oflts, "P· cit.. r- l .
":an Ju,m de la . ruz l...t11mrhr n.rmrr, ti,/ 11ln1t1. 3, 27, 4.
14 San Ign~c10 Je Lo,· ,la, C..111111tt11rtonn . n.288.
15 lbn Paqtida, Los d;bms &amp; lo.r ro,u,,.011rs, o¡,. át.• p. 249 v ss.
12 Iba

131

�en la con 1der ción d lo done · r · :ibidc de Dio , n _lo mud10 que el
hombre dcb al 'r ad r, en lo qu debe hacer p r I•J, en ·l amor Y
. ctYt io que 1• debe. r,n re. unúd.
uenta. , e rra , má bi~n d · lo
dtsámo modo dt: mcditacion y Je oración intl'ma r.10 profu:am nte
L'Xpuc t . p r nue. tr &gt; randc-, místico: y a cctas, n p, rucular por • an
Jgna io c.h: 1 y la. \ e ·re propú. ico Ibn Pa9ucfa pr p n un t tcm.1 d
oracion egún el cual ha que proc 'Uer I nramcote palad , nd ) la
palal ra la· plegarias y el mismo nombre del cñor a la manera como l
.ufi 1110 dict: que ha.' guc orar r cordando el nombre de Dt :, el dlJ1kr
,4/kíb, om Igna i &lt;le L y Ja habla &lt;le la •orac1 'n p r m1h 'liro:".
Pu , ca. a í la co ·a. , la c ndu 1ón que ·aca 1bn Paqüda de la
1 rácuca del xamcn d conci ·ocia • la . igiúent : qu ' "se &lt;lem·arán para
d espíritu e n e u ·n ia sublim · levadas, que no. ayuJarán a lo rar
coda la.- ,i.rrudc y a ce n:eguir toda la. cualidad •. ·e lenr ·. E. te
ublime rad c rn ·i tirá en la purificaci 'n de lo más preci
d tu
alma, quedando é ra limpia d la. rimebla d la tgnor, neta y n el
de ceo ·o de la luz d la cencza que expulsará el• ru e razón la · ombra.
d la duda" te,. Y an Juan d la ruz. n Dirbo.r di lr1z_y dt amor: "el alma
qu a m nudo ·xamioarc sus p n ami nto , palabra: y bra. [...1
brand por amor d Dio toda L c a , e n Irá muy el. r u cab U) y
mirarl ha el ~ p · ·u cu ll y quedará pre: n · l llagad en un &lt;lL'
m j que
la pur za d mr nción con que bra r da: la e . [...¡
toda la· obra· han Je comenzar de &lt;le lo má. aleo J 1}tm r de Dio . . i
qwi.:re que sean puras r clara ·". mor y mí cica, unid . al c:amen d
concien ia en an Juan d la 'ruz. que en lbn Pac¡úda cunbién 1 ·tán,
porgue d ·di a el capítul d ;cima de ÚJs tlehem de los romzones, al am r
cli\''Íno, v pe rqu n I mi m lugar rnado sobre el , amen de onc1cncia
e mpara a é -~ a la conci ncia, tra el examen • un , pcj yuc ha
quedado limpi , en I cual e r tleja 1 ~abi&lt;lurí.a y am r &lt;l Dio . Y 61 n
e abi&lt;lo qu el c. p j e un •ínill muy re urri&lt;lo n la mí ·ti a en ·ti, na,
e n r tam ncc de an Junn r de ' anta T r , .
La pureza d 10cención ex.tgida e tal 4m: Ucva , Ibn Payü&lt;la a
p .·rular con ·tan cm ·nte un cip Je •1y1c1 a Dio ·, t calm nce
dcsinter • ·ado. ' t • d . interé p &gt;r m&lt;l I que no a d mi ·mo i .
mmpr . ·nt tant ·n l . ufi m mu ulmán C&lt; m &gt; en 1, a: · ne, ju&lt;lía.
,\sí, Ibn Paqúda cita , • t propó. itc mulurud &lt;le , ccc: , qu 1 t .- t J 1

l~odah Ztu'tlh 1 c.¡u · dice: ' o cas, pue. , e me lo ·1en·o · qu, irwn al
tn_c r para r c1btr un . aJarin, . ino como lo: , cla,·o. lJlll rrabajan :1n
rec1b1r ~ j &gt;mar:. Ls1~ princip1&lt;1 tiene. ·u , er i •n prot ,ápi a } l.¡ ida.na
en d sha&lt;l1h lbn \bl aJ , en anta Terc:a en aquel ' ( ui ·n a Die s ril.'.nc
nada k falta, todo le obra", dtch&lt; on 1d1:nn a p,tlabra •n ambo:-.
P, rn lkgar .t t·st.1 ¡ ur ·za y d · 111tc:rc.• imcriorc ,une Oto . d
camin &gt; es laro en la mi. a a cri. nana, musulmana y ¡u&lt;lfa: la ,1s c-,1s 0
pn\'a 1 • n d ·l mundo, ck I matenal yuc en ·l 1 · la~ ad pta el rénnmo
con. agrnd &gt; &lt;l "'uhd , t1ue cc11mcnt· 1&lt;lcnri o. pa. o · procuum1 me \
nrntd1.: · en la, 1rt, formas &lt;le mL □ca. Rece rdemo.·, parn abre, iar, !~
smtc ·1s &lt;.]Ul' ha l • \ . 111 Palac1w a LstL n:specro: • tu&lt;l1an&lt;lo a lbn \fa. arra,
d '. cubr · {,l Lrn\ t: s Je ·u biúgrafo al 1-arn&lt;li) 1 ong n &lt;le ·u as cae ,
1ru ri a n &lt;ln ·utir oncntalc ·: Dü-1- ún al-M1 'ri ( ·1 cu 1 •nlaz, l;
rradicióo hcrmc1ica. la n ·opl.11 · ru a ,. la cri. tiana Je J gtpro con el 1. lam.
in ptr, ndos ,u asccttc,1 en lo · 1 1r/}(J .S, 11101mJ1 d l ,s : &gt;litario · tk la
1 ·bai~a) _} al- ahr,, uri (tnfüu&lt;lo por t I pantd ·me p •r. a r on c,,r,,cr n:.
mu) 1m1lare: a l &gt;s &lt;le I u-1 ún). Put. b1c:n, \ fo Palaci &gt;: hau· un,
d sen c1ón e.Id plan , s c.:t1co mhi o &lt;le · ·m. &lt;los mu ulmanc&lt;; on •ntale ·,
·ubra} an&lt;lo Li 1&lt;lenuJaJ J Lr ram1cnr que titnl' en lbn [a a rn. p r
nue ·tra parte, la repro&lt;lu ción &lt;ld r . to ck \ in n &gt;· tr crá a la rn •moría
asi lit ralment , rnulnmJ dt· pa a¡t·s de nu srr : mi ·ttcos lu:pano-, yue,
~ r bn:ve&lt;l. &lt;l) p r u c,1Jenc1a, no hara falta c.¡uc I rr. n. nb,. Di e el
ilu _rr ar, 1)1, ta arag né. : "I n las : nrcncia. di. per ·as que de ami
ufo:.
ce n:1..n a1~ r · ,m1cndal un método de disciplma a cénca,
b. , d : en la mornficac1on Cl rp rnl mt:clianrc ·1 , \'tmo, para repnmir la
gul. ) la lu¡una; t·n la pobreza , !u mana, contr, ·l ,; io Je la a, aricia; en
el 1lcnc10, onrra fa murmuración. Exige e de. pu ·· adyuirir la · , mu
y CUJn~hr ha ·ta lns on &lt;:fl l'\·ang&lt;.'.·licos: evitar la 1ibu:za n •glig •ncia en
1 :crn 10 d ' DI{). \ la , amdnd espiritual; pracuc, r la hwnil&lt;la&lt;l, •1 amor
d_e l~, · encmtg &gt;· ~ la pa ·1enc1a, j ·rcitar la pentt n 1.: ~ .1 ·pir. r ,11 d n de
~ nm~ , guar~ando d ¡usto cqu1lihno cntr · ·l tcm r ) la csper, nza. J.a
tnltu 1011 c,iauc,1 e. la mera d · wJo cst · amino: ·n lla el ,tima d 1. ufí
n~ ', I nmcnta en i 1111 . ma otra u1 ·,\Cton ) rlpre:c:nta 1 m lJU l. de
.L

Dios ' 1h.

.
Tra · l. pu11firac1on i111enor ) entrega c.l • uucr ·s. &lt;la , 1Creador, el
pnm ·r pa ·o par, cnrrar u1 coma l&lt; con D1 . ~ ururs · ,l Él e •l , etc d
1

11 •

lbn P qüda.. 1,,, ikbmI Je Jo.r nmr:ollts, op. fÍI.. p 2 1
13_

11,,, 11, Z m,/,, l'J ., 12.

IMA. 111 Pal.1no •

!/,,,,\/,1 ,1m1 r

111.1t11.lt1,

tn CJl r,1« ,,,

I.B

1il1s.

\l.1dnd, 1\1-1&lt;,. 1. l. pp. 1115 W&lt;,

�presencia. E re acto implica d
aspccto : uno, el de la coma ~e
conciencia por part del hombre de qu e tá ant Dio, , en . u presencia,
arrojando &lt;le í todo lo que no ea , 1 }' a umien~o la p quedad d l
hombre ante la diTinida~ otr , el acto por el cual D10s ·e hac ~re ente
al hombre, e ofrece y apar ce ante ' L Ambo a_d optan n arab el
mismo término: hadra o !Jttdt1r. En cuanto al pnmer asp c~o , d~ la
cuestión, hay que decir que . una con tante, expr ada con 1dent1cos
término en Ibo Paquda Ibn 'Arabt an Ignacio anca _Teresa an J~an
de la ruz. Los ejemplo p drian mulriplicarc ind fi.nidament . .\s1, la
expresión teresiana de que el alma debe "hacer cuenta de que no hay en
la tierra sino Dio y ella' y la d an Juan de qu "Vive _en sre mundo
como i no hubiera más n él qu Di y m alma nenen paral 1 "
exacto· n la literatura islámica _ judía citada . Ibn Paquda, por ·u parte
al igual que l mí ricos , a ·ceras c1istianos, insist c_o n tantemente en el
hecho de que debemos ser con, cientes de que Dios con ce ta~to l
exterior de nuestros acto , como lo más secret , oculto y e condido de
nue ·u·a intimidad: por ello el h robre deb actualizar continuam nte su
presencia en de. nud z int gral ante el eñ r. n t xto legid al a7.ar, d
entre lo mucho que hay, rcfcrcnt a la pureza que hay que tener ant
Dios, por el hecho de que Él lo ·ab todo: 'Pero l~s d bcres d lo.
corazones no es po ible que, quien los hace lo realice por amor a la
consideración y elogios de lo demá , pue to que lo tro hombre. no
conocen el interior. El que los lleva a cabo únicam me bu ca a aqu l qu
puede con cerlos· y éste e únicamente Di
n alzado ·ea, como dice el
Libro: "Yo el eñor penetro el corazón. sood las entraña "Qeremías
17 10) y 'Lo oculto es del eñ r, nuestro Dios· lo patente es nue tro y
de nu eros hijos' (Dcutcr nomio 29 28)1''.
.
Pero la pre encía de Dio en cuanto manifestación de Este al
hombre, n sol ti ne el entido de rca.poucrta. o 'pifanía divina ino
también del d los nombre divino . n este sentido e trata d una
tradición d po ible origen hermético y que arranca del P ud -Di ni ·i
de su obra De diuinis nominil}/(s. Cieno d talle y el hech d que el
número de esos nombre divino ca l d noventa y nu ve, además de
otro, el cemé irno que como cal, e el má misterio o de todos y que,
incluso, está dotado de podere
cult y e pecialcs es de tradición
mu, ulmana qu vendría a del gipcio Du-1- un. De él pasaría a lbo

fasarra y,
bre todo a Ibn ' \rab~ para terminar, finalmente n las
digflilales de Ramón Llull en el libro de · t Els cent flOtllS de Dm y en Los
nombres divi11os, de Fray Lui de León, in olvidar todo lo que la mí tica d
anta T re a y ~an Juan de la Cruz encierra sobre el tema de los nombres
divino . Recordemo que la recitación d lo · nov nea y nueve nombre
de Di con tituye una d la oracione · preferidas del mu ulmán y qu ,
en I orden teol, gico gran parte de la diferencias de e cuela e criba en
el s ntido literal simb ' lico o e oré.rico de lo nombr que el Corán da a
Dio.
Por orr lado es curio o observar el paraleli mo t rminológico
tan xacto que ha ' entr la dig11itotes de Llull y lo nombre, divinos o
hadrát d Ibn ' Arabi. Ha sido A ín Palacio quien en u llm 1asami y s11
Esc11elá2º ha hecho una tabla de tales corre pondencia . Por otro lado, la ·
rlignilales luliana a f e m lo hadrat de Ibn 'I\rabi imbolizan o
r pr entan sin duda alguna Jo modelo, o paradigma platónico ,
neoplatónicos d I mundo, ólo que n forma de at.ribut -nombre
divinos que tra la palabra oída y l ída en l Libro ant esconden un
sentid
cult0 y mi te.rio o batin que ólo se pu de alcanzar con la
intuición nú cica con el amor.
Este paraleli mo entre Ibn ' ·abí y Ramón Llull nos lleva a otro
ord n de imilitude . Decía el Prof. Gómez ogales 6r pongamo en
u pcn ·o la palabra influj ' n la I crnra del texto que v y a citar) la
iguicnte palabra , por sí mi ma locucntc : 'Pero e qu no solamente
en la cultura árabe e pu d continuar esta linea mística ha ca nuestro
día , ino gu eo el mi mo centro de Europa no ene ntramos con una
repercusión curi a de la mí rica mu, ulmana. n la mí ti.ca renana hay
un parnl lismo xtraordinario con la mística árabe. Ha ta ahora no e
había descubierto l puente gu unía a esa do mí ricas. e conocían
alguno de l , anillo, de la cad na: lbn · Arabi, o místico árab ,
antcriore , ful.món Llull, ic lá de u a y, finalmente, toda la mí tica
r nana. P ro ¿cómo se podía unir a llamón Llull con icolá de Cusa?.
He aquí uo interrogante in solución ha ta muy recientemente r cuyo
enigma ha ido d cifrad en nuestros dfa. por l profesor e pañol
u ebi C lomer. Esta ce is doctoral no permite ho afirmar que la
mística rcnana tá in ílu nciada por la mi rica á.t·a b ,"21•

;:i,

21

1&lt;&gt;

Iba Paquda, Los del,em dt los roraz.onu op. cit., p. 17 .

sín Pal:u.fos, ,\ l., l/111 ,\ lti.r,m,1J' m I :,mela. en 0!,mr Esro¡/dtJJ , 1. l, p. 208.
Gómez '\ ogal , · ., S,1bid1m&lt;1 orirll/(1/ )' Jilos11/ia ,m1h, , en Est11di11f mlm hloso/ia m 11/-, 1ndlllu.r ,

',dici · o dingtda por t\ndré · \laninez Lorca. nthr po , Barcclo na, 1990, p. 14 .

135

�o re ·i t l. rentaaon d aludir brevem ·me, para empezar a
errar &gt;st u,c, aco y ekctivo elenco de paral lo , al d l Ya í me rior, a
la indi~ •rcnci.'l ante r do lo cr ado y a la rcnun a d · lo cari. ma .
1gamos un, e7 m: a ,\ ·ín alaci h, blan&lt;l del .rhtJdilí Ibn · \bbad..2:
"E ta r nuncia aparece ejemplificada bajo únbolo div r o,· que e
reflejan en un tecmci, mu su ·cham ·nce emparentado e n I de -an Juan
&lt;l la ruz. Junto al rénnino &lt;l la a cética tradicional purgaci · n ' Ibn
·. \bbád emplea e r . tr s c.¡ue s n típic • de la e cuela carmelitana:
,·ací ", "desnudez"
lib nad": el alma debe vaciar , d . nudars y
Lib ·rtar e de tod apetito en ·ual, &lt;le rodo ·g í·m , d e da inclinaci · n:
ap . yo en la. criarura : &lt;l b ·a.hr de I c s ·• para ir a Di . ; d be marar
da iniciati,·a., e da aut n mía de . u albedrío para ncontrar el · 1 ·go,
la 9ui ' rud c:ptnruaL la , oledacJ con Di ,. qut e n i te n I
an nadamicmo, en la negación d • ·í mi. ma en d t tal abandon
&lt;l jamicnco ·.
en la mi ma e bra!.' e:ta I e un paral J ccrrnin l 'gico
•ntr 1&gt;s há&lt;lili • y an Juan d I Cnu, u • hite · prin tp le
n en
an Ju, n de la ruz: d • nude7., lib ·rrad, vacío a.lir dt: la o:::u. Y en lo
hadilic. (en la. . cm 'ncias de Ibn · \ta· \ll.1h omemac.Ja. p r lbn
· ,\bbád): ltryrid. &lt;l • nuclcz; hHnil)'d, lib 'ttad· lt1/n~ vací ; aly,m'iy n1i11 alashtih, salir. de la · e ·a . T &gt;do · t paraleü m I a mpaña \:in
Palacio dt.: una . cri • de seor ncia: d
rubo auwre que :e
rre pond n ca 1 lit ralmenL ' . •\J final de e re vacia1rúcnro renuncia y
d nudcz e U
a la nada del yo, al fimá · o &lt;l •\'an · imi nro y
aniquila ión de la pr pia p r onalt&lt;l d ) n ella, a la de e d. la · c sa ·
múltipl . ; con lo cual
e n ·igue una paz ab" luta gu · t rmina en la
unidad (de ~ &gt;rma muy p:1r cicla al Z!II) tta la ual bn.-YI ne el /}(Jqt1 •
p nnanencia· e. decir el 9uetlarse , umctgido en io c:n cuyo cno
r cup ra de nu , el y pcr rran. fi rmad en el interior de la unidad
divina. Fa11J • ? h,,qd · '-&lt; n, l ue .. lo t · nnin &gt; nsagra&lt;l &gt; &lt;ld pr c ·
mí rico mu ulm n qu tt nt.:n u. p.iralelc tarnbi · n en la mi! ri a
n aana.

\nic¡utla tó □ y pcrman ncia, apretura )' c.· pan i ·m, noche , &lt;lía
s n rambi · n r ·nrun s rcp ·t1do
n tantemente en la mísaca 1. lárruca r
ri~cia~a. omc mdica ,\ ín Pala io · la. palabra. emplca&lt;la · por lo·
. hachl1e y p r an Juan d la Cniz • m en rmcm •m par idas: en la
r. ,\ . in P,1L1c 10 . , :--1., 1rn prur1m,r hisf"1111111111r,,/11111n dr \,111 }11,111 ,/1 l., m;: en ()/,rJJ /:rmcid.1r , 1. 1, p.
25.
' IJJ1tl . p. 2 3.
16

m~. ttca mu. ulmana, pbJ. e &lt;l ·m·a ck tjítbada, que . 1gni 1 a rngu,
su1eta_r apretar wmar,
nrr, cr:c, ·ennr d1. gu to, t: ·Lar Ln t
'
expcrun mar angusaa, apretar e el ce ra:wn. an Juan d la ruz, por su
pan'. n 1 1 ocht Osmm del ,,, 1/111t1 uulva lo tt:rmmos orr , p&lt; ndicnre. ,
~aralel a lo anr ·norc .d : apncco, apretura pri ·1ón lpnmir, p 11 r en
e lI h , wn_ura, angu na, pt·n.t. ) ·l b. . t I hirme 1gmfica: •xrc nder,
e,~ an har dilarar abnr la man r mctaf( ncam nte: al an:e e tru·
com do, n:g 11ar. e, sLntir b1cnc:car, c. e r cune •nro cc¡w,·aht·ndo la
"an_chura'' d ' . itn Juan d la C.mz. Ibn Payúcla. por su• p, re. •,10 h: 11:~ Je
apn ·te ango cura pero s1 Je quiebra, fractura Jd alma, en el mi:mo 0
par tdo s ·ntido: cuando le · lm..,·1cnt.:n l hombr dc:gracia \
alruni&lt;l~d .-. entonce: yucbr. ma ·u e ·pmru \ t: humilla''.!\ cxprt ió~
que rcp1tt· a a(~a momento in ·lu ·o a uc:hendo , pa ·ajt: · dt: 1i Bihlit1,
e 1~~ • , por ciunplo d • almo 51, 19: " acnfi io para
L':p1mu qu ·bramado un corazón &lt;.JU bramado y hmmlla&lt;lo
In de. pr iar:L '.
'
Un \'CZ \'.tciad &gt; tksp ¡atlo, hbcrndo, de ·nudado d ce ra;,ón el
alma qued, _inJ1 ~ ·r ntc am · todo lo ·rcadt , a□ t toe.In I c.1u. n 'ea
D10 _- PL·rnuta t:me ha er una omparación cntr ' Ibn \bb,iJ, Ibn
~aqu&lt;la, a~, Juan tk: la ( n11 ) ·, n Ignacio de Lo~ ola, con alguno · 1e ·e .
bl p ·n. am1cnro ele 1bn .\bbad lo e. r n&lt;lrc a ml\ é del re. amomo d .
.\ ~ 1ala 10 ~~: "lbn \bba&lt;l formula uru e p c1 d · rabia c.le
pr ,t ·r ·ncia . _guc ·l alm, &lt;l be adoptar, en fa cual st ag &gt;tan la cal g ría:
le l:i pr &gt;:p ·ada&lt;l y ad, eN&lt;la&lt;l. J que a pire a la pcrfe 1ón debe pre nr
la pobreza a la nyuc%a, d hambre a l. hartura lo ba10 a lo alt la , Ll ·za .1
l n blcza, la humiJJ. ctún , b hl)nr, , la m ·e za a l, alegna.. la cnfc.mi •da&lt;l
a la salud ~ la mw.: rn: a la \'Ída. _Ln co111cid ·ncia es tan ·orprcndcnte. qlll·
ha. la 1 numero &lt;l la · attgonas ,1fc ta, . 1 61 n s n la,; e.le lhn .\bbacl
má prcc1,;a e 1rrc&lt;lu lil les l' ntr&lt;: :1 que la, Je an Iuan J l. Cruz' . I 1
t ·xro &lt;ld propio lbn PaquJa e · el igtut·nrt:: ", on ta~1bicn ·igno. d L. car
en c,;tc: dcrn&lt;lo ran,10 (&lt;lL p rfccciún): d prcfcrtr L mucrr • e tand &gt;
:i~&gt;mcndo · a f?ios, í1 l.1 , 1&lt;la le 111 umi"iHJO' t: l elegir la pobreza .·obre la
nc.1ut:z,1 la rnknnc&lt;lad ;1 la aJud, la &lt;l ·sgrarnt al btt:nc tar; d r ntn.gars
toraJmt·nre ,l lo · decn.:.t ._ &lt;le Dios, contcntándo. • con lo ljUL' f~I

~ lhn P,ll¡úd.t, l .11111I rrr
' ' \ ·10
. p•11• 1n,.
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pp. 2(,.¡ 2h5.

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137

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ti ( '\.. t'II ( &gt;lr.11 T

r,

l.

1,

�.
'P r cure
l t xto de an Juan de la ruz e c mo 1gue:
q
· ·
· ' ['acu,
~• rn
· a 1o ma· dificulco .·o. No a lo
siempre mclinarse
no a lo mas
más abro o, sino a lo má.. desabrido. o a lo má gu to
sino a lo que
da
gusto.
a
lo
que
con
uelo,
sino
ante~
al
~ese
n
uel
•
a lo
0
00
que es de cama, -ino a 1 trabajos~- º. a lo mas s~o a lo m no . o a
lo más alt y precio o, sino a lo ma ba10 desprerudo. l o a lo q_ue e
querer algo, ino a no querer nada'. , por fin, _el -~e ~ _Ignaci, de
Lovola en « l Principio
undamenro de sus yema.os rspmt11~les: 'P r
lo ~ual s mene ter haccrno indifi rentes a toda las co as cnada. en
todo lo qu e concedido a la libertad d nue tro libre albcdri Y no
está prohibido- en tal manera que no qucram • d nue. tra parte n:1ªs
alud que enferm dad, riqueza que pobr za hon r que &lt;l_ hon r ,rida
larga que corta,
p r con iguientc et1 rod lo d mas; olamcnt
d cando eligiendo l que más no conduce p_ara el fin gu somos
criados . Creo que obra cualquier comcnrano ante tao parcnr
paralelismo de idea
a ece , aun de expr ·i nes. _
ería demasiado prolijo e inútil por lo ob,y10 establecer ~ar~d
entre la unión mí rica profe ada por l mu uJmane , p _r lo ¡u~o Y
por lo cri tia.nos. ste tema, a í como otro much relaavo_s al nu
e tá suficientemente e tudiado hasrn el momento por s10 Palac1 s,
Ricard, ainz Rodríguez, allegas Rocafull Hatzfeld, ,\llis n Peer-,
Andrés
atún, Cil ti, Rou elot, wietlicki, López-Balart, cmn,
uiere'

26_

:e

1:1º

hanan fatr v otro .
olam. nt diré qu la culminación mí tica vi.ene e.~r ·ada por el
término árab ittibad, que
corre pond a la unión xtática con Dio en
el cri tiani. mo tcni ndo los mi mo caracterc. en una y en otra. Hay una
diferencia: que el 1 1am usa do término : ilfihdd ittisdl El : gund ,
ignifica lo mi mo ól que únicamente lo utilizan I
fil' ~ , . La
unión extáúca en el I 1am, a diferencia d l cri tia.ni mo, e pue&lt;l I grar
p r medio de la nú rica pr piam nt tal y por la filosofía. ,\ e ·t~
diferencia que estimo d urna importancia, ' lverem . al final de m1
expo ición.
Per , ademá d e ta identidad d n mbrcs qu ignifican la
unión mí rica, ocurr que también e da un paralelism ca ·i exact entre
lo térmio s que designan lo e tado cspirirualc. (hd◊, la m radas
(111aka1JJ) lo peldaño o grado de perfección (1JJalJ{izj~ lo cari mas
(karóma), a í como las di tinta da e en que cada uno de st grupo de
~&lt;&gt; lbn Paquda.

ubdividen. Incluso hay un paralelismo ca i lit ral entre lbn · \rab~ ~an
Juan de la Cruz anta Tere, a
ao Ignacio de Loyola en la regla que
cada uno de ello dan para di cernir e pirirus y para distinguir entre los
verdad ro y los fal os cari ·ma entre los auténtico don e pccial s
dado por Dios lo que ' lo on fruto de la pr pia imaginación o de la·
uge, ti ne. del malign . Cualquiera qu · 1 a el Kitób al-ma111óqi, libro del
descenso de los astros la R.isóla ol-an1r al-n111hkam, Tratado del precepto laxa/1110 o
la Risála al-amvár, Tratado de. las ll(ces, de Ibn 'Arab~ recordará ca ·i al pie de
la I tra aquello a,i os d ao Juan de la ruz que como é te por
ejemplo, de la 11bida al 111011/e arlllelo dice: 'El alma que apetece
revelacionc d Dio. , a di minu •endo la perfección [...] abr la pu rta
al demonio para qu la engañe en otra semejante , que él ab bi n
&lt;li frazar para que le parezcan buenas". Por lo demá la. Reglas para la
discreció11 de espírit11s ignaciana , pueden hallar su co ca i idéntico n
cualquier a c ta y mí. tico, tanto mu ulmán como judío.
· n la imbología empleada para expr ar la ap t osi d la uni ' n
exrááca con Dio de la relaci ' n má íntima • radical con la divinidad,
hay rambi · n un parnl li mo . orprendenre en el que no ~ preci o me
det nga por I b,~o y en honor a la br v dad que impon o los lúnites
d
ca expo ición. Pero hay una imagen concreta qu imb liza de una
manera general la ituación de Dio en l alma que ha llamado la
atención de una manera muy particular a los e peciati ta. . ,[ refiero a la
imagen d 1 iet ca tillo. conc ' ntrico del alma, empleada p r anta
Tere a y qu se encu otra con muchísima fr cu ncia n la lit ratura
mí cica mu. ulmana. , \sín Palacio o p chó que e ·te ímbolo e taba ya
en L'l má antigua lit ratura ufi y shtidili
' lo que la prueba.
d cwnencale - fueron hallada p co de pué. d la muerte del in igne
ara bis ta. La prim rn, la encontrada por •nrico
rulli Jo. é Miguel
uñoz nclin , c nsi t nl en una traducción dd 1i'rqy o sc1111sió11 de
1aho111a que ra pr ci am nte el &lt;locument que ío Palacio necesitó
para pr bar que Dante pudo ten r accc o a la litci:atura e catológica
islámica en Florencia. El . egundo las Maqá111át al-q11Mb o iforada.s de los
comzo11es de Abu-1-Hasan al-r úri de Bagdad, del iglo D , halladas y
dita.da · p r Paul u, ia en la qu aparece dicho ímbolo de los siete
ca tillos. ifá aún athcrin wietlicki pina que también
halla n la
má antigua tractici ' n h brea. con r tamente cabalística co a que
ín
Palacio. rechaz , o al meno no admici ' o no vi .
tro muchos ·jemplo · podrían aducirs de coincidencia entre

f,os dfbtrrs dt louomzo,1es, op. cit., p. 167.
13

139

�la ascética y mística islámica y la cri tia-□ a. Concretamen~e Ló~ez-Baralt
•ubraya que a v ce
tal la coincidencia entre la_ter~n logia d an
Juan d la Cruz y el i lam que parece haber ccrudo te accc ~o a un
lenguaje mhico tan e, pecializado que lo sufie ~e~on a e 11s1der~o
ecreto", no pudiendo, por tanto, ·er empleado m untcamente por lo
iniciados, lo cual no &lt;leja de orprender ·obremanera 27•
Toda la in estigación histórica acrual vuelve lo ojo en codo
estos tema - al ilu tre arabista e paó 1 D. figu l A ín Palaci centr de
referencia obligada aún ho}7 día. n que algunas de su, te L ~ªº. ido
uperadas. La postura del maestro aragonés es en r umen la 1gwente:
l s primero musulmane oriencale, e. tuvieron en . contacto con lo.
texto cristianos de lo primero iglo y coa los mon1e y anacoreta &lt;le
la Tebaida, de Egipto de Pale tina y de la misma abia. De este modo
Asín pien ·a que el sufismo la mística i l~ca en g~?eral, ~eaen ·_u
origen o el cristiani mo. De este modo, su mterpr taaon e diferencia
claramente de la te i por ejemplo de von Kremer y ax orten que
atribuven el nacimiento del ·ufi mo al pensamiento hindú· d Izutzu,
para · quien I taoi mo y confucionismo fueron qui ne l
d sencadenaron; de Henry orbin que se centra en la . abiduría p r a y
en el maniqueísmo; de icholson y farechal, para quienes 1 ufismo
nace del -□ eoplaconismo· y de Mas ignon y la mayor parte d lo
orientali ta acruale que pien an que el mism islam tiene en í la
suficient fuerza y riqueza interiores e mo para dar lugar a un
movmuento como e I que nos ocupa ahora. Personalment me
ad cribo a la tesi de Ma ignon y e to conv ncid d que l i 1am tiene
n í los sufici nte recur o y riqueza piritual como para dar lugar a un
rnoV1Il1.l.ento ll11SIJ.co como el u:fi mo aun habida cuenta de 9ue ha ra
p elido recibir múltiple influjos posteriore, , como los reciben t dos lo
movimiento de idea culturale , religioso filo ófico .
igtúendo con la te i de A Úl Palacios, tra
te arranque desde
el cri tiani m ori ntal el ufi ·mo endria a . . spruia, enriquecido e n el
neoplatoni mo y concretam nte, con lo text del P eu&lt;lo- 'mpé&lt;locle,
&lt;le la teología J1111 'taz!lí y de cierto lement s báti11íes del shtis1110. D
ca
manera, s con tituiría la gran mística ufí andalu í d 1bn I.a arra, de
Iba al-' Acif, d l hádilismo, de Tbn ' Abbád de Ronda, Je Tbn al-, Abbar
y, sobre t do, del gran ma tro univer al Ibn ' t\rabt &lt;le furcia ( in
contar con la ábala e 1bn abir 1, qu ufri1ían l mi mo impacto).

É ta son las re ·i que. :o tiene ,\ ín Palacio, , en particular en ·u obra ,/
isla1JJ c,istianizudo y en 1h11 Afosc1n-t1_)' s11 1·sa1e/a'1·8. D aquí, de al-Andalus la
gran mí rica mu, ulm,1na t maría cl , &lt;lir ccionc, : una, la cti tiana y
occidental dando lugar a la mística del iglo de ro ( an Juan de 1~
'ruz, anta T re a, sobre w&lt;lo) al pensamiento de Ram · n Uull a toda
la mí cica uropea ) a wia bu na parte de Danc , tal com
ató d
d mo trarlo en u polémico libro La escatología m11s11!1J1at1a en la Di1•i11a
Co,11ediá1-". La era dirección seria la oriental: la gran mística ndalu í
volvería al orienrc mu ulmán de donde vin , para reútalizar el sufi mo v
l,1 mística. 1 ay, pues, do · movimient s de retoro : del cri tiani mo al
cri. tiani rn (p and por el i 1am) y de oriente a orienr (pa, ando por
al-. ndalu. ). La situaci · n la re wnc d , ta man ra: "La cadena hermética
quedaba pue ·, rerum&lt;lada por compl ro: arrancand de e te famoso
teurgo d Egipto IDu-l-1 un al Iisñ], cngarzába e mediante Ibn Ia arra
c n h batiní s e, pañole-. y a cra,Té de los ma arríes y d la :cuela sufí
almerien. e, r tornaba cuatro siglo después, coo los libros de Ibn Arabi
al ri nte de donde :ali ' . Porque bien sabido e el pléndido y ruidoso
triunfo que las obra de Ibn · /uabi obrm ·eron en l mundo oriental' 30_
El mérito indi ·cutible de Asín Palaci estriba en que fu el gran
de cubridor de multitud de autores y documento que in ' l yacerían en
el okido y n que ha sid el impulsor de nueva, inve cigacione sobre la
filo fía la mística y la ascética musulmana. Por otra parte, A ín Palacios
ha sido quien ha detectado rnulttmd de importante paralelism entr la
mística cri tiana y la mu ulman, que ha. ta entonce habían pasado por
d ·ap rcibid - a pesar d lo importante y claro que eran. P r · ·o e ,
como he dicho, el punto obligado d rct reacia en la inYc.: tigacioncs
islam lógicas y por o también e respetado y querido aun por us
detractores, que por ci rr , en alguno. ¡ unto no , on po o . En todo
ca
'º resumiría en I J: siguiente. punro: aquello a pee os &lt;le la · te. L
de A ín Palacios qu hoy han , ido upcrado · o qu rcqmercn ser
matizado aun puc.· tos entre intt?rr gante ·:
En primer lugar, , u afán de reducir 11 cri tiam mo to&lt;la
explicaci · n . obre los &gt;rígcne: &lt;le la mística islámica. I propio dom.in.ice
gipci Ana, aci y • u compañero de im·cstigacion ·s Jardct, aun
admiti ndo el intercambio que hubo entre el i 1am primittvo y I mundo
--1

1\ , 1n Palacio~. \l., &lt;J/11r1J ira¡~1,ft1r 1, pp. 1-21 (1.
Asín PaL1cio~. 1_,,, r•.r,-,1/oltW!1 lllll.flfl111m111 m !u D11111t1 ( .0111(di,1, ;\fadnd, IIJH..J
'III Asín Pal.1c1 ,~. \l., //111 \f¡¡ (/frfl } J// l:rc11r/,, ' en Obr,,~, 1 .lfl!"""'I (. l. r 150.

:?H

2&lt;/

27

López-Baml, L., Sa11 jifa// de k, mzy rl ülam , J\ladnd, 1990.

140

�cnsuano subrayan e te parádismo d don Iigu l. Claude Adda ', una de
las última gu¡ han e, crito sobre Ibn ' ·abi, 1~ die a la z ~uc lo
excu a respetuosamente: admití ndo que e el_ p1oner d__ ~ te apo ~e
esrudio. y ubrayand u mérito indi cutibl , die,~ de la \1Ston ~ue A m
tiene d Jbn -t\rabi: " onviene ubrayar que la f ,da de Abe11arah1 es ~anto
meno fiable cuanto que e tá profundamente marcada y n ocas1on_ s
deformada por lo prejuicio religio os del ~utor ~u . l~ !~~nc1:1,
ciertamente, n l dmlo mi mo de u obra: El islam nsttamzado _)_ ma
adelante die la mi ma autora: " ... tá en su derecho y tal reacc1on e,
perfectamente comprensible, ~'Uli.~nd co~o, Ylene ~e- un pia~. so
ecle iástico formado en un em111ar10 de la l erun. ula lbenca en el 1glo
propósito de e ta cristianización del iJam por parre d A ·ín
Palacio , qui i ra también proponer la cue tión que él da por egura (y
qu incide en su manera d Yer la cultura hi p_~ : ~usulroana) de l~ ba~c
y encia cristiana de la España romana y v1.s1g~o~a; lo cu~ xphcana,
para é~ qu el ufi mo (de origen a imi mo en ·uanoJ cua1ase de una
manera muy e p cial con mayor fuerza en e a ~ p~a ·upu _ t~~e:1ce
cri tiana en us origenc . sí e expre ·a el propio s10 Palac1 -: El
fenómeno d asimilación d la culmra oriental que entre lo mu ulmanes
españole· se realizaba no quebranta la 1 et rna d la continuidad Je)
pensamiento ibérico. i los pensadore ind~pendiente iban ~. buscar
fuera de la patria ati facción a los anh lo 1deal de u· e p1.mu , era
cabalmente porque en te espíritu circulaban t davia p r d baj de la
uperfi.cie po tiza
artificio a de la r ligión nueva, l instinto , la
tendencia la aptitud s ' tn.ica de un pu blo que ante de ometcrs al
i 1am había pen ad y entido otro dogma ·imilar , en el fond , p r
de un contenido m cíonal má rico y d un de arroll filosófico má.
pl no. La int nsa huella n oplatónica de la teologia cristiana, la.
tradicione, neopitagóricas y gnó ticru c.lel pri ciliani mo habían chado
hondas raices en la alma . Y e ta psicología étnica, conservada era el
umbral d la conciencia, e la que obr ,,¡ y la qu r anuda l, Yida del
pen amin to spañol e n lo mi m
caractcr de mi ·áci mo
de
austeridad, en lo emocional, y de pateni m &gt; naturali ta en 1
e peculativ . íntoma de ta bercnc~'l psICológica c. la raza de algun s
de aquello pen adore independiente unido. e n el par me c legal d
11
3?

Addas, ·., Tlm '/Jra/1i 011 la quite d11 . Q1ijrr R111&amp;r , Gallímar&lt;l, Pare., 1&lt;J'Jll, pp. ¡t) )' 2• 8.
sín Palaci , l\f., /m ,f,11mm y m F.!(1(t/,1, en O/mi.e [:.rro,~ida.r, L. 1 pp. 3 -311.
142

la clientela a familias árabes o b rberi ·ca , pero en cuya venas circulaba
angre e pañola como ocurr con 1 inaje del filó fo lbn fa arra, 1
má célebr entre lo rruí antiguo de aquellos pensad r ". Má todavía:
A ·ín Palacio liga el nacimiento d l sufismo e pañoL no ólo al
cri riani mo, sino al pri ciliani mo reinante n algun
ector
de
nue era ociedad vi ig da. in embargo, a modo de com otario, me
pregunto: ¿ e puede hoy osten r la ba cristiana d la , paña vi igoda,
con la fu rza con qu lo hac
ín Palacio ?· ,;ba ca la pre encía islámica
en la penín ula y u imp ición d tributo para xplicar la ma iva, rápida
y decidid~ cooY~~-i : n al i ·lam d lo e pañole ?· · l pequeño, inculto y
de orgaruzad ei rc1to de Tariq . d fu a on ufi.ciente para explicar
em jan~ ~ambio r~~gioso en la t talidad de L1 península? 1 t mo gue
las e nV1caon rcligio as cristiana. de la España romana y · ig 'rica no
fueran tan pr funda y inceras como A ín Palacios imagina.
En gundo lugar, e te mismo e coramicnt por parte de J\ ín
Palaci hacia el cri cianí m hizo que, en ca i n ·, deforma e un rant
su interpretaci · n de cierta · actirude y e tado de ánimo de ilu ere ufíe
mu ulmane , particularmente d Tbn \rabi, al que califica en alguno.
momento de ' p icópara' y a cuya manife tacione y expre iones
mística llama " xcravagancia · ' o c6 cto de la "patología y d la
"hi teria ' in dar e cuenta qu cualquier manife tacióo mí ·ti.ca, en
cualquier religión se presta a e te cipo d lectura, sin que ea pri aávo
del i 1am o de lbn 'Arab1.
En t rcer lugar,
to n ólo p r u per pectiva cri ·tiana sino
también por lo actuale avanc en la h rmenéutica: hoy día
abe que
ci rto términ no . e pueden traducir tal cual pr ·entan in según 1
nivel ignificativo y de cntid n que ª C dicen o e crib n.
í Ana\ at:i
ruce que no e pu de traducir alegr mente luif p r "gracia antificame",
111m11a p r "igl ia ", imdm por " ob rano Pontífic
'11/t1111d ' por
'cl~tigo ', etc. y termina con e te e menrn.rio: -. la rentaci ' n e puede
dcc1.r, de lo mej r 1Slam '1 g)
ccideocalc e p cialmentc i - n
cri rian .
tam
p nsand aquí en cien pa ·aje d
bra de tan
gran valor como la &lt;le ligue! ¡-\ ín Palacio , por j mpl ' 33_ íá aún:
cierta expre ion' que contienen término &gt;puest s e rrelativo , en
árab y n hcbr o y 'n parúcular en I u o lingüí ·ti o sufí y más en
oncrer , shddilí, n aluden al ·ignificad ai ·lado d cada uno de I s p lo.
P r separad , in a la estructura t tal d . · contrario que el árabe
\\ Gardc¡ Anawau. ,\/ystiq11r 11111mh11&lt;111r, P:trts, p. 14.

143

�llama preci amente muqábala, opuestos. E el ca o por ej~m~lo, d lo
binomio, noche-día~ expan ión-opre ión (ba t-qabd), qu~ , ignifi:a~ alg
noche el imple día o la mera expan
ma· qu la imple
..........
. 1. 100
. del
. arumo o
·
"'eparado· e trata má bien de una d1a ecoca roterna con
l

a aogusna por "

·

.

h

r sonancia significati as muy distinta más totalizad~ras en -~ a
noche significa algo en ranto en cuanto e tá al lado del dia (~curnendole
·
al · · ' día'" y la xpansióo alud a algo qu solo - urge en
10 mismo
• termmo
1
.
~ dirí
su concrapo ición a la o pre ión (y a la in er_ a) .. A todo lo dicho, ~a a
personalmente que s un error el rraductr literalmente por e¡emplo,
kalam por fe O unan, i'tiqád y sbaha~a por f, así como tro mucho
término uso.ale en el islam pu ciertamente el conc. p~o _tanto d
teología como de fe on mu di tinto en el islam y n 1en, a.arusmo.
En cuarto lugar,
íu Palacio: no tuvo_ a la mano. muchos
documento fundamentales que han ido apar Cl ndo de pue · d
u
muerte ocurrida en 1944-. , ~ por j mpl d sconoda las obras ~ lbn
Ma arra: Kitáb a/-burtij y Kitáb al-i'tibtir (conocido éste como el Kitdh altabsira) de. cubiertas en 1972, por el Dr. K'lIIlál Ibraru.r:1Ja'far Yqu el
ma tr zaragozano daba por perdida . T~mp~co po~eia lo _dato_' que
ho tenemo , obre todo la Histoire et cl,issificafl.011 de I OCJfl'fC d Ihn Arahí
de O. Yahia, ni los e tudio obre el ufismo gue hoy Len~o , como n
lo· de Fritz Meier y Henry orbin 3-I, por ejemplo. Y, stn embargo, e.
curioso por tra parte que alguna de las interpr taci ne qu~ pre enta
como ro ta hipót sis sin apoyar Jocumentalm nte hoy día e hao
podido confirmar.
En quinto lugar c mo él mi mo dice y rro _despué _de él lo
corroboran: , emejaoza y aun identidad de idea., xpres1 ne y simb?l s,
no ignifican nece ariamente la xi teocia real de influjo , ~arenales
sobre todo cuando no ha con tancia de ell s. Esto que el tiene muy
claro, a vece no lo aplica del tod . Y, pr ci amen e, , sea erá la bas de
mi visión d lo acontecimi otos: la id otidad paralelism de textos
pueden apuntar a otra · xplicacione_ ajena por completo a las de las
influencias materiale y efectiYas.
Por fin en sexto lugar hay detalle &lt;le apreciaci · n discutible y
di cutidos, como e , por jemplo, el que a lbn fa. arra se le califü.1ue
como de filósofo batitti ne platónico o 1 que 1a nota única del sufismo
p terior a lbn 'Arabi a l monismo exi tencial, o la p ca importancia
que da al impacto cabaliscic ) judío sobre detennina&lt;los punto de la
11

Véfüe, por ejcmpl , orbin, H., L 'ln111.rjnafi(III cri11Jrice da11s

144

mL tica mu ·ulmana, ntre tra. afinnacione. que se hao encargado d
rebatir tern, Gard t, orbio wi tlicki_ las ·ümon y otr .
Re pcrando profundamente la labor y tesis del mae tro A ín
Palacio , me atrevería a hacer la -iguient s sugerencias para una posible
explicación de las innumerosa coincid ocia y paralelo 9u acabamos
de det erar, de acuerdo con la actitud que expu e al comienzo de e:ta
disertación: no me rn a centrar en lo influjo, mareriale del islam y
judaí mo sobre l cristiani m (que, como elije, puede ocultar en el fondo
una auténtica guerra ideológica), sino en agu I fondo o raíz última que
hace posibl cualquier influjo, se dé éste real y efectivamente, o no.
.\ntes qu nada, com todos 1 s inYe ·rigadores r e noceo
(incluid el propio •\sin) faltan todavía muchí irnos papeles p r
rcv frer, canridade. enoone. de documento por descubrir, 1~er, csrniliar
) publicar, qu · poc:L.ían, desde dar un giro de ciento och nea grados a las
in e tigaciones acruales ha ·ta dejarla ral com e tán, confirmando o
matizando algwios punto . Pero, ea lo que ea de;; e, ta tar a documental.
qu exige muchc año , muchas per ona y mucha paciencia l cierto e
que, y . ea é ce mi primer punto a con iderar para explicar las
e incidencia. la· tres mística part n de una mi 'ma y común raíz: el
rrúsmo
:1c peo de Di s y de R elación y el mi ·mo libro--punt de
partida la Biblia. Judaí ·mo, cri tianism e islam e pre entan como
vanac1onc sobr un mi, mo tema· a saber, la reve11c1ón mo aica,
plasmada en uno libro qu , en l fondo, ti nen un espírim parecid : u.a
Dios único, abs lutamen e uruco, tran cend nre, misterioso v
dese nocido creador del mund , demente, mi e1icordio o, just~.
d nadar de un có&lt;ligo de conducra y r muneracl r en la otra , ·da.
Judaí mu cristian · mo e i. 1am son tres religione de ba ·e semita que , e
abren las puerta la una a la otra: 1 íudaísm presenta una erie de
p ofcta, que ,·ao p rfeccionand la re,·elación a ttm·és de los ti mpo .
que e ·pera la Y nida &lt;le un&lt; ddinitiv . d Me. ía ; 1 cri. ti, ni. mo, ·in
abolir la ley antigua, se pre, enta perfeccionando a ' sta y ofreciendo el
1 sía sperath · el Llam por :u parte, es la religión pretlicada por orr
profeta, el último. Mahoma ·1 cual asumiendo todo lo anterior, va a 11
cncia de lo I'(; ligio ) bíblico y cti ·tiano: al munotcL mo má · e tricto.
Para el i 1am, ·udios r cri. tiano- ·on llamad : "la genre del libro', c.
decir, ele! libr reYdado por Dios (.\ntigu Tesram neo,
ue,•
Testamento y ord11): juJí · y cristiano. , n con iderados p r el ord11
c rno los hennanos rná. cercanos del dam frente a los infieles (ateo. y

Ir 1011/i.11111 ,/ J/111 1ruhi, Pam. 1958.
145

�· ·
'
l' ·
ue se
polireí tas) . upuesta, pues esta base religi? a c mun, e ogico q _
de encadene en la, eres religione un 1Jltento d~ acce o al _10s
de conocido y misterioso, por una vía mística que lógicame~~e, habra de
cr sumamente similar en lo proc dimientos en hi. temat:1ca Y , n la
terminología. ienen muy a cuento la _p~abr~s del_ profe or . omcz
ogale , que igue eo esto la opinión del ms1gne islam log_ .or~1:°·
exto por mu , sorprendente que sea no d ja de ser una 1~orac1on para
abordar 1 tema de la a:e religione' concretamente del 1 1am d una
manera totalmente distinta. Die Gomes ogales: La conclu ·i, n a la
que llega Corbin en u Histoin de la Pbiklsophie islo111iq11e_, despué de hab~r
estudiado a los hríe los místicos persa , es que el tsbrn e una teona
gen ral de la. historia de las religiones (el ubraya~o e mío). En el
mensaje religio o de cada uno de lo profeta antenore · ~ uhamma&lt;l
del Antiguo Te tamento e incluso del mismo Jesú h~ ab1do r~conocer
lo mu uhnaPe una parte de la Lnz de la r velacioo, de D1 s ~ lo
hombre ; Dio sigue irradiando e a misma luz a rrave d_ lo libr~s
sagrado ·. Y al decir de los libro · agrados, no me refiero_ solo al .oran
ino también a la Biblia incluido el ue o Te tamcnto. 1gu hablando
D ios también a travé d la dial ' ctica del tmvhíd, s decir, de la
unificación. E ta dialéctica l · lleva a descubrir la unidad, n s 'lo en
toda las cosa· ino también a travé d toda la r ligi.on . n t da
ella abe desc~brir la mística árabe lo fundarn nral del roen aje divino.
La práctica del Janá ', del desvanecimiento, aplicada a la. rcligion , l
lleva al sabio árabe a reducir a la nada las diferenciaci ne , para, P r
medio del baq,i ', de cubrir la Luz peanan nt , que e L1 fuenre raíz de
todas las religiones. e podrian aducir para con.firmarl infinidad de
pasajes de distintos autore mí rico árabe ' 35.
· parte d
ta cues ·óa, hoy es ramo partiendo de un c ncepto
de mística y de filo ofía que, válido de graciada.mente para nu tr día ,
no lo era a í para la antigüedad griega para la Edad edia cri tiana, para
el islam para el judaí mo: filo o fía y mí rica no . on. en realidad do·
campos di tinto
het r g · neo
aun opue to , sino que on
sencillamente idéntico . La fil
fía, mendida como amor al aber, a la
sabiduría total, en loba no ólo lo tcóric
ino rambi , n l práctic · y no
únicamente lo teórico raci na~ ino también aquello a l que la razón
científica no alcanza, como e lo mi terioso lo cult . lo meta, upra,
Úmcz ogalt:s, S. S,1/1id11rlo orimtal)' stJÍ1idmia ámbt', en E.rt1u/ioJ dr _filoso/in m (I/ l111dal11.r ,
dingida por Andrés Marrincz Lor a. Barcelona, 1991l, p. 162.

35

146

1ra

x.tra
pararracional;
decir la nusnca.
n texto d l Pseudompédocle · tan citad aquí a p apósito de lo orígenes del u6 mo y de
la Cábala: 'El estudio de la filosofía e de tan aobl condici · n v de tan
ublime e imporrant rango qu todo el que a tal estudio se ·d dique
d be poseer: w1 espíritu puro, incero una sutil e timatiYa capaz de
adiYinar por indicios y además muy poca pr cupacione d la co as
d e t mundo. La excelencia n bl rango d la filosofía es tanta, que
ella misma lo demu tra por u propia es ncia definición. La filosofía
en efecto ilumina al encendimiento con la sublime luz divina para que el
cntendimi nt la bu que. La filo ofía in pira adema el anhelo de
emigrar d este mundo a aquel otro mundo [ upremo], y mueve a hi.
inteligencia y a1 alma a que renuncien a las co as de e te mundo. Ah ra
bien, no cab grad d perfección may r que e to tre grado "36_ a
h mo vi to p r lo demá , qu la cima de la filo~ofía era precisamente el
ittisal o unión mí rica, ténnino idéntico al de itti.had o unión mi cica
religio a. Y ahí e, tá toda la tradición de la filosofía oriental d al- arabi v
.Axi.c na. , por la parre occidental y la orienta~ el judío lbn Gabirol, qu~
so cien la cxist ocia de una lateria niver al, a la manera del P udoE mpédocle la cual e la que diferencia a Dios d la creaturas y cuyo
de a imiento, por tamo no' rico y moral no
itúa a cética y
nú ricamente en el .Ab luto; el mu ulmán zaragozano vempace cuya
filo fía, en otros lugares, h calificado como de racionalismo mí tic o
de mística racionali ta, para qui n también la moral, la razón ci □ tífica y
la nnión mística con l lmel ero gente constituyen 1único camino par~
llegar el hombr en olitari a la V rdad, tal com lo expon n El
Rfgimet1 drl solitana37; o l musulmán Ibn Tufayl, cuyo Robín on ayy lbn
aqzan de u ikJsofa autodidado llega por í olo a la ci ncia racional a
la unión mística; o Ibn Paqüda, canta veces aludido en e ta po ic1on;
o incluso los ari tot'lico
rroes
[aimónides para quienes la cima
del 6.1
far era la unión mística con el Inc gno cible e o L b oluto,
con el no e n Di . P rque e· n oplatoni m filo ófico, e e PseudoEmp 'docle , e e batioi m , mu' tazilismo filonismo fil sóficot ológico-mí tico p netra en forma de una ola pieza toda la
speculaci, n y en a.mi n o judío mu ulmán y cri, tiano. Hacer
di tincione dentro de e bloqu unitario entre filo ofía mtsnca, ntre
pensamiento racional y religión
proyectar burdament pr JU1C1os
16

'7

Citado por ,\sin Palacio en llm AfdJ,1m1 • r11 f.smda. en Olmu b 1rogidtis , t. l. p. 58.
vcmpacc, t:.I r(ep11m dtl solitan~, Introduca{m, rraducoón y noras de J. l .omba., fadrid, 1997

147

�ideológico del mundo actual en una época en que la vida humana era de
una ola pieza y tenía un olo entido: Yivir felices en e ta vida e. perando
en la otra a la cual e podría acceder luego tra la muerte o ahora por la
mística.
Por otra parte no es preci o qu ahora haga aquí una lccci ' n de

historia para demostrar algo tan obvio y evident (aunqu hoy p r
prejuicio ideológicos y fanatizados d
ccid nte y de E ·paña no lo
queramos ver) como e la convivencia tolerancia e interpenetración que
hubo, cuando fuimos musulman
entre cri ti.anos, judíos y
musulmanes. Hay tres hecho muy claros: uno lo expondré a tra és de
un texto de Miguel .A ín38 : Lo historiad r s de la E colá ti.ca han
xplicado en estos últimos año lo orígene de esta transfusión de las
idea mu ulmanas hebreas al mundo cristiano realizada a travé d dos
foco principale de comunicación: la cuela d traductores toledano y
la escuela de icilia. Pero tengo para mí que codavia resca por explicar
rro influjo, callado, e porádico realizado in ist ma ni plan
preconcebido a cravé de canales oculto ha ta la fe.ch · porque e
evidente que la mpresa colecti a iniciada por el arzobisp de Toledo,
Raimundo, no p día ocurrir ele a é te de un modo e pooráneo, in que
hubiesen desd mucho tiempo ante ocurrido caso aislados de
traductores y in qu la necesidad de proporcionar
traduccion
completas se hubie ya hecho entir en toda Europa por la noticia
fragmentaria vaga e imperfecta que de la. obra árabe
hebreas ll ga e
a lo m dio cscoláticos en iglo ant rior al XII.
i e explica
razonablemente que abandona en u patria desd los má remotos
país s de uropa hombre como belardo d Bath, Herman el Dálmata
Alfr do d Morlay Gerardo de remona, Miguel Escoto Herman el
Alemán, para venir a paña a procurarse versiooe de los libro árab ,
i de de mucho ames no han llegado a aquello:s paíse de d España, las
idea de algunos de esos libros, excitando en 1 s escoláscicos la
curiosidad y con ella el de eo d po eedo complero . Por eso yo
sospecho qu un e, amen atento de alguno istemas panteí tas de la
escolástica anterior a Santo Tomá , comparado c n el ufismo
heterodoxo, acabaría por r velar el nexo de unión a que m he referid ".
En efecto; movimient de traducción, como lo de T ledo,
anta 1aría d Ripoli Tarazona, Barcelona; Yiaje de extranj r
a
España; como son lo que cita \ ín y otros má , no surg n por
311

imposición ilustrada de lo gobernante sino por una previa pre 10n
vivida y real de convivencia cial, profunda y incera. Como tampoco e
e~lica in una ,~da fcctiva de .intercambio· lo que el mismo Asín . igu
diciendo n la fil ma obra, un poco más ad lame: ''Lulismo v , cotismo
n, pue. Jo dos último eco cristian
del pensamie~to d Ibn
fa arra. La Italia del renacimiento dá ico es el escenari po tr ro de u
rriunfi ... En FI r ncia en la brillant corte de Lorenzo I fagnífico,
hombres como Pico de la tirándola :Mar ili Ficino y el judío Johanán
Al~~anno, ~~munican e tudia.n y discuten obre tema filo óficos y
religi o , utilizando a Empédoclc y a Avicebrón al lado del fabuloso
Hermes, aceptando un enti.do batíni o 'Otérico en la agrada Escritura,
abu ando de la ~ábala, de la magia · de La ciencia oculta ". Y i hay
condena prohibici nes exc muni ne , proceso inqui itoriales contra
la niver idad de París· c ntra docenres univer itario , por en eñar la
filo ofía de 1\ erroe ,
porque había una pa ión y demanda por aquel
nuevo aber gu l hacía aparecer como ht noHvelle uagm del momento.
Igual e diga del bru
final d la llamada "reconquista · y de ht
e pulsíóo de 1 judío en 1492 por lo · Rey Católico ,
d lo
moriscos en l 609 por Felipe III; d lo proces inqui itoriales contra
falsos converso , contra o pecho os de seguir ideas y cr encías de
judíos y mu ulrnanes. La realidad medieval hasta aquel aciago 1492 fue la
de un sol peo amiento y una ola soci dad que dio como fruto
1•gicam nte, una sola actitud: la mística qu adopta las formas d '
cri tiana judía y mu ulrnana, de acuerdo con la idi siocra ia natural de
cada una de las trc religion .
Es p r lo d más, ilustrativo y clocuent el texto d Asín Palacio
citado má~ arriba, enjtúciando la rtodoxia y rigori. mo del islam de al, ~a!u que e _de arrolla d nrro d I má estricto ash · ari roo y
máliki mo. s d cu: que aparte de raz ne. hi tóricas hemo sido lo
mi m e. pañ les lo. qu durante ocho sigl
profesamos la religión
mu ulmana y lo que luc o no · convertimo al cri tiani mo.
fu una
guerra de ' r conqui ra' sin una 'guerra civil" entre dos grupos d
e pañolc : los del norte cristian
y lo del ur mu ulmaoc . Pero el
e píritu la sangre, la forma d ver el mundo eta la misma, solo que en
versione : la islámica y la católica. Ello explica que la reacci ' n
mteriorista mí cica y a c , tica de la religión fuera id ' n rica, obre todo
teniendo en cuenca que la tre religion s: cri tiana judía y mu ulmana,
c mo he dich an e , bebían n la misma fuent la Bihlia y que la tres

?º

sin Palacios, f., Tbn Mosarra J SI/ esC11ela • en Obra.f Esrogida.f, r.l, o. 155-156.

148

1-1-9

�habían echado mano de la misma filo ·ofía, la neoplatóni a para explicar
m tafí icament . u actitude .
Entonces identidad de sangre y de pueblo idenrida&lt;l de fuente
r ligio. a ~a Biblia y la Revelación~, id nti~ad d~ eleme~t _filo ótic~s
(n oplatonismo, p cudo-emped clismo . an _r,otcli m ), 1dent1&lt;lad ntrc
filo ofia y mística identidad o omurucacton e tre:ha ntre ~ _tre
rehgione dieron por re ultado e quema te. to , unbol , t~rmrno.
• trictamentc paralelos y aun id· ntico , in gue rengamos nece. ~dad de
acudir a influj reale y efecti: os. e trataría otonc de una 1IDple Y
necesaria coincidencia que, dada la circun rancia dicha d no habers
dado hubiera ido extraño y orprend me, la divergencia. Digam qu
no e preci a xplicación cau al alguna para el hecho que h mos
con iderado; cuando hubiera hecho falta explicación es en 1 ca o &lt;l no
hab r e dado tales identidad .
i además de lo dich tenemo en cuenta el m virniento de
traducciooe. , la tran roí ióo oral p pular el tra va e realizado por l .
conv o tanto del i 1am como d 1judaí mo, el cuadr e tará cotalm nt
compl to. o olviclcmo la tradición d que tanto an Juan de la ruz
como anta T re a pro enían d familia conver a del judaísmo. Esto
había qu callarlo a í com también había que callar las 1 cruras
mu 'ulmana y judía · que e hacían que quemar o e conder los libro n
en tian que se tenían: la lnqui ición la intran ig ncia del clero c. pañol
(ante mu ulmán y lu go cristiano) la intolerancia qu llevaba con igo la
unidad religio a española (par cicla a la d 1 • Reye Católico y a la &lt;l
los lmhoad y Almorávide ) bici ron que l d cumentos que habrían
d demostrar l . influjo reales efectiv , hayan desaparecido.
Por fin diga lo que e diga y com
a insinué má arriba a
propó ito del cast llano Zohar
, ta mí rica fue o tenida y practicada
por un mismo pu blo, hoy llamado 'E paña". Mucho
ha di cutid
. obre la exi tencia o no de filo fía y filó ofos en nue tro uelo- much
ha discurrido y elucubrado
bre el concepto de filo fía que o
España haya podid hab r. Lo cierto e que la manera d ver el mundo
d E paña y de l
españoles a tra é &lt;l toda la hi tOt'ia al 'º
excepcion s, e fundamentalmcnt mística, p ' rica, e tética, má que
e trictamente racional al m do francé , inglé · o alemán. Entonce , lo
mi mo da que e pu blo ea cristiano judío
mu ulmán: i mprc
tendrá la misma o parecida reacción ant el mund , ao el hombre '
ante 10 . 1 a sa comunidad reacti a llruném sl racial,
un n los
150

clem nto antes dicho d identidad de fuente religio a y fil s · 6.cas
má todo el ambiente de convivencia que exi ti · no e raro todo el
cúmul de coincid ncia que hemo detectado. E algo parecid a 1 que
ocurr en el seno de una mi ma familia, en la cual, por muy distintos que
ean u mi mbro , icmpr habrá un conjunt de rcacci n
y
xpresiones imilar
in gue para explicarla ea pr ci o acudir a
influjo del padre de la madre o de cualquiera d I hermanos .
P steriorrneme, el tiemp lo iglo la historia las lucha la
p r cucioo s las guerras, hao fraccionado aqu lla unidad originaiia
aquella interirnbricacióo cotr judío musulmanes y cri riano , ha ta
e rallar hoy ne e dio e incompr n ión en que vivimo ·. T nem muy
lejo aqu llo del grao mae tro sufí Thn 'Arabí que nunca com ahora
convendría repetir meditar y bre todo vivir: 'Hubo un tiempo en qu
y reprochaba a mi prójimo i su religión no estaba cercana a la mía.
Pero mi corazón s capaz de con erúr en toda las forma religio.as: es
una prad ra para las gacela el cL1u tro de un monje cri tiano, un templo
para lo ídol
las rabla de la L y mo aica l libr del orá11. o
profe o la religión d I amor.
a cual fuer la dirección que tome la
cabalgadura, el amor e mi cr do y mi fe' .

151

�EL NACIONALISMO CIENTÍFICO
DE JOSÉ ANTONIO ALZATE
Mero. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

La escolástica en España constituyó ha~ta los inicios del siglo XVIII el
sopone que formaba y dirigía tanto a la ciencia como a la filosofía. La
cnseñan:r.a consistía en estudiar y asimilar de memoria el contenido de las
obras surgidas de las autoridades de mayor nombradía. Asimismo, en la
l ue,ra España repercute In situación que imperaba en la metrópoli.
La escolástica, que se había expandido de modo paralelo al
barroco en el mundo OC'vohispaoo, pierde, jumo con el abigarrado estilo
artísáco, su hegemonía hacia me&lt;liados del siglo X:Vlll con la llegada del
racionalismo y el neoclásico. El mérodo Je aprendizaje continúa siendo
el infecundo método memorístico del que no faltaban los c.¡uc presumían
de dominado, como fue el caso de un ciego de nacimiento llamado
Pedro Paz Vasconcclos, quien habiéndolo aprendido rodo sólo con oú-,
"más con cal perfección que oportunamente citaba autores, lugares y aún
páginas y ganó en oposición una cátedra de filosofía".
J,a polírica reformisra de los Barbones habrá de definir
completamente el siglo de las Luces en España y sus colonias Je
ultramar. Con ellos, ~spaña sufre una profunda 1..tansformacíón, derivada
&lt;lel influjo guc sobre la vjda intelectual ejercen la llustración y las ideas
153

�modernas. :Más que una filo o fía la Ilu tración e una di, po ición, una
visión nu a de las cosas. Pero además de una man ra nue a de ver la
co a es un mod dw rente y reformador de enfrentar al mundo a la
vida. C n la creencia en la ·razón que hizo po iblt: el progreso de la
ciencia , creció la certidumbre d 1 hombre en su p der para . dominar el
mundo natural. Lo descubrimiento de la ciencia eran n ro como
medio · útiles para olucionar los problemas y n ce idades que impedían
el desarrollo d la sociedades. Al p reatar e del r troceso que
experimentaba E paña en relación c _n la_· id a _m_oderna gu ~abía_n
penetrado n otro paí • tanto la dina tia borb ruca como _la mm na
ilustrada
pañola abrieron la puertas a la nue as idea gue
contribuyeron a la renovación y progr
de la nación.
,
La infiltración de la ciencia y la filosofía moderna en spana fue
obra de Benito Jerón.irn Feijo quien a tra é de su Teatro rftico 11i11ersal
difundió el conocimiento de la ci ocias ba ada en la ob rvación y la
expecim ntación. _.. l atra o e ignorancia en que vivía España re p cto d
las ciencia naturales era algo que no e podía ocultar. La critica que 1
benedictin hizo de la incultura y ceguera que en el terreo científico y
filosófico pr valecían lo ll varon a e mbarir la e colá rica y la en ñanza
tradicional. u lucha estuvo encaminada p r lo tanto a impugnar la
super tici 'n , la credibilidad que reinaban n amplios estratos de ~a
s ciedad. El h ch era que la Jiu tración jamá dejó enrir u influencia
en ámbito dilatados d la ociedad e pañola ino únicam nte en ci rto
círculos restringido . ólo una minoría participaba del □uevo e:píritu
ilustrado. La fla9ueza de la e colá ·rica residía - ·egún M ñendez 1
Pelayo- no en lo que en eñaba mal sino en lo que dejaba d en eñar ...
no en lle ar el error, ino en matar I germen de la curio idad y con él
mucho errore y mucha erdade .
La nue as idea hacen su arribo a la circun tancia mexicana por
medio de E paña. Con la llegada de la Ilu traci ' n aparece en la realidad
no ohi pana una vü ión r mozada del mundo, que entrará en pugna e n
la Iglesia in tituida como el u tento de la ida e piútl.lltl de la c lonia.
En el e cenario español que c mprende de 1750 a 1 1 , aparece una
actitud de ma or indulgencia para admitir y tol rar aquella, ciencia que
no tenían un conflicto d clarado con las verdad s revelada de la religión.
Tradición
modernidad e Yan pre entando en una &lt;li p ici ' n l
convi encía con el progr o de la ciencia. La~ ideas cientlfica modema

son explicadas en abierta di cr pancia por
tructura , ducativas
heredadas d l pa a.do.
La polici a ilu trada pr _id.ida por ad s IIJ alentó la enrrada en
España y su, e lonias d obra de aurore e.xrranjcro , que al er
aut rizada por la censura era □ divulgada entre la r &lt;lucida minoría
culta. Durante la segunda mitad del sigl :-VTJT e conocida en l\féxic la
ciencia y la filosofía m derna en la obra. de . u. repre. entant _ m,'Ís
influyentes. Los jesuita · criollos - Cla ijcro, Abad, Alegre, 1árquez y
u: ·- ante de haber id e.x.-pulsado a 1talia inician un movimicnro de
r noYacióo de la ,ida intelectual de I' xic . pu sto. a la en ñanza
ba ada en c rrecti,.,.o , utilizan con los jóven mexican
técnica ·
pedagógica · encaminada a per uadir u razón c n dcm straciooes
objetiva .
La e unda etapa de la Ilustraci ' n mexicana
cubierta por
Benito Díaz d Gamarra, filósofo ecl 'ctic autor de Lo Elementos de
.filosefía 111odema bra qu ncicrra lo más ' . el ero d las doctrinas d los
fiJ ' ofo moderno ... ' Jmbuido de la idea filo éticas d l
canc ianismo emprende un xamen crícico de la e colá ·cica. ,onsidcra
junt con los sabio · criollo novohispruio · d l sigl .,~VIII, que de nada
.lr\"e el ilogi. m como herramienta para conoc r el mundo natural.
Piensa que . ól es po ·ible acometer dicha tarea por m dio de 1a razón ,
la xperiencia. De ahl qu el religio o orat0riano procede corno un
auréntic talento innovador cuando cxpre a: · l Yerdadero filó ofo ólo
admit n la · ciencia narurale aquello 9ue ni la razón, ni la xperiencia
se atrev a contradecir ... ' 1•
.,\ partir del úlrimo periodo de la Ilu ·tración n 1éxico comienza
un movimiento cicnúfic y tecn lógico que e caracteriza por un afán
orientado al cultivo de la ciencia
eguid de ·u aplicaci ' n para
·olucionar los pr ! lema del paL Lo cri llo ilu trados no ólo
adqui ren conciencia de la bligaci, n de utilizar lo
nacimiento ·
científico · d ·· Yanguardia para conocer lo recurs
narurale d la
nac1 n, in también de fonnar gente competente que c peren a
d tonar el ambio gue se nece itaba.
La personalidad m duJar y ej d · este m vimicoto ci ntífico fue
José .\nt nio 1\lzate Ramírez (J7 7-1799), e ·tudiance por algún ti mpo
cl I legi &lt;le an Ildefon o donde se gradu ' Je bachill r en ai.tes y n
teol gfa, para d pués empn:nder I s studios que lo llevaron a culminar
1

154

Citado por El, de Gnnan (én) lJ, riwria m /11 1listnrill de \1i:tiro. FCE, 1963, p. 2-l5.

155

�la carrera acerdotal Juan Lui [aneiro llegó a scribir de ·_de l exili
europ O que en léxico permanecen aún jó,Tnes que han ido h _ora Y
prez de la patria y sobre ·ale otre ello Jo é ,~ate de cuyo asiduo
trabajos 00 llegan noticia a despecb del rnmen, o mar que no.
»::?

cpara .
, .
Originario del pueblo de Ozumba, estad d
Iexico, de .rn,
abuelos materno. procede u parente co con Juana de sbaje y ~mír z,
conocida en los ámbitos religioso y literario como or Juana 1ne d la
Cruz. u vida habrá de transcurrir marcada por uoa doble orieotacióo: u
formación religiosa y u inclinación científica. _º _bstante : una
per ooalidad reconocida en el campo ele la cultura oen~ca de su _epoca,
no se atribuye las cualidadc de cienúfico ino la de un simple afi.c10nado
a las ciencias natural s. Entre lo. ilustrado mexicano que comparten la ·
mi mas inquiemde de Alzate por el conocimiento d la naruraleza .e
cuentan a Joaquín elázc¡uez d León José Tgnaci ~attola~~e nt~ruo
de ón y Gama, Francisc Javier Gamboa, Jo ' 1ana focm . figuel
Hidalgo, iniciador de la indepen&lt;lencia de féxic .
iguiendo la direcnice de la modernidad s decide por la
observación y la experimentación c mo l métodos adecuados para
investigar la naturaleza, eliminando el argum nto de a~coridad . . \.sL_ la
naturaleza es, en la apreciaci ' n de lo que lo han tudiado, su ob1c0Yo
primordial de in estigación. A pe ·ar de la . uce ivas prohibici n . que
cortan la pluma de Alzar , toda su obras e rán animadas de un mismo
e píriru: preocupación por la ciencias e:&gt;..-perimemale y u aplicación a
la necesidades del momento3.
La gran aportación de Descarte · a la filo ofía fue haber h ·cho
retornar al hombre hacia í mi mo de cubriendo en u interioridad la
razón como cric rio supr m de certeza. ~l filó ofo rancés tra al
ambiente intelectual novohispano Jel iglo }._'\ II un aliento de c:eencia
en el ser humano concebido prirn rdialmente como razón. Esta e
con ierte en Alzate en W1a facultad básica en I conocimiem de la
naturaleza. iendo un personaje f tjado en el e ·píritu de la Luce no
puede má que a umir una actitud de apertura hacia la id a. ci nci6ca. y
filosóficas modernas. in embargo la fe y la razón tienen en u

2 Citado por Rafael Moreno (en) ''Lo filosojia m la
fiJosofia y Letras 1 10. 27.
}.[, 1947, p.34.
1 lbido11, P. 36.

156

i\Jtrt'O

formaci , n el papel que a cada una le corre pon&lt;lc. i p r la fe e tá
comprometido con la religión, la razón lo hac procliv al cultiYo de la
c1enoa.

a vida d ahogada de , \lzace en el a. pecto económico, aunada a
la educación formal que recibió, la ignificati,·a cantidad d información
contenida en lo libro. que con ció ... lo c ntactos y c lab racione ·
con cienófico novo hispano · y europeos , u c ng ·nira inclinación
naturalista conAuy ron en u formación inrclectual y lo erigieron en 1
mejor y má repre, ematiYo de los il trado mexicano 4 • 1 o hizo uso de
la en, eñanza en la cátedra, porqu n e pre entó el clima propicio que
lo hubiera llevado a de · mp ñar e corno crítico de la phi/os{Jphia prrennis,
que el ciernp con id raba como cierta e irrefutable, pero que era
ncce, an supt'rar.
Para ·ubsanar e ra .iwación se dedicó a divulgar cntr los
mexicanos l • c nocmuemo }' de ·cubrimientos científico, má
novedo o. de la época con el propó ito d
rvir al bien común } a la
patria. La tarea de hacer públicas noúcia de nantraleza cienófica la
realiza lzate a rra,é. de publicacion periódicas. Llevó a cabo la
edici, n del Dia,io Literario de México en 176 , d aparición s manal.
Po teri rm nt , publicó, de 176 a 17 2 lo As11f/tos vatios sobre ciencias y
arfes. uince año de pué ·, en l 8 , con agra a ·acar a la luz pública
otra publicación, a la c.1ue puso por nombre Obseroaciones sohre la Física,
Historia 11atHral )' Artes titiles. Finalmente, pone en circulación por e pacio
de ocho año._ de 1788 a 1795, us cél bre Gt:1zetas de Uterclfl(ra de México,
gue alcanzar n má d ci o núm ros. ,\demá. , colaboró n el Merc11rio
I ·o/a11te. publicado por J . é Ignacio Barcolache y en la Gazeta de Méx-ico,
de fanud Antonio V aldé .
El Real cminari d ~finería proye tado por Joaqu.ÚJ Velázquez
d L ón r Juan Luca &lt;l La saga comenz , u. labores n 1792
fungiendo como director el di t:inguido in,·e tigador e. pañol Fau to
Elhu~1ar. E ta in tirución fu creada para pr parar pr fe ional expertos
en la. faena tic.: la explotación e.le las minas y d beneficio de los metale .
El d ·acuerd urgió cuando lo cienófico · criollos, que habí,111 ideado el
erninario, al pret nder ocupar el cargo &lt;le director para encauzar su
d stino fueron eliminad
anuland
su legítima· aspiraciones.
lgualmenc , para &lt;le · mpe11ar l . cursos d mineralogía, matemáticas,

Espmia. '' Rc,1 ta &lt;le la P.tcultad de
L DI 10 ( ;,\ R(Í.\, .\lherro. Dos mnllfi@ ti, lo lh1.slr,mo11 l1i1pa110,1111,rict11111.
1990, p. 83.

1

157

'.\!11 v UAE:\L

�química y fi ica fueron elegido m ntor_ traído del viej coo?°emc.
E te h cho engendró una siruaci ' n de di gu tos .y red~&lt;: surgid~ d
los má prominente · repre entame. de la e murudad c1 nufica _mexicana
de e tiempo. Cuando .Jhuyar pretendió f czar las co a qu n~ndo qu
e aceptara 1 mét do &lt;l amalgamaci · n imp rtad ~e .\le~ania, ~ar·
e grimió e mo razone parar batir el iment del romeral gua e _pan~l
qu oo p r cratar. e d un procedimiento ur p o es lo h~aa ma
entajo qu l · que en la 1 uc a • paña ran mplcado. comunmence.
alta a la vi. ta qu hay n .\lzatc un in cele tual modero que _m tr _
de ·u 'poca oo ólo úene conciencia de que una nu ,,a parna e . ta
ge. tando ino a la qu e. ncc ari empezar a pr tcg r.
. . . .
La creación d l ' olcgio de la Vizcaína . n 1 6 , dio u11ao a un
pr ceso dirigid a lograr qu la educación en l_'xi~o ~~riera un c~áccer
enteramente lai &gt;. t\ la fundaci · D de e ta Lnstm1C1on ducaava . e
umaron tras cuatro ncauzada a la n e11anza d - la. ciencia : la R al
E cu la de Ciru 'a la Academia d Art . Je an Car!
el Jardú1
Botánico y el Real eminario de i'vúneria. En e te úlrirno ol~gi . e.la
principi por prim ra vez n Am · rica ~a n · ~am.a _de la.. c1enc1a :
matemática
fisica, química y mmeralog,a.
u
nentac1&lt; n
fundam ntalm nt ci núfica l hicieron l e tabl cimient e&lt;lucari o má
emancipad d la Igl ia· pero además fue el e ntro académic de má
alta jerarquía _ aut ridad científica d u ép ca.
Tanto p r la di er a. accion s qu de plegó al lar de u vida
com p r la iruaci n a la que tu,To qu hac r fr nt e pu de definir
a lzate como una p r na d t mpcrameot im eru s
ra un individu e:xtraordimuiamente trabajado y dedicado. 'u
trat -dice Roberto foren
d bt: hab sid difícil por qu t nía
marcada ten&lt;l ncia, a la acrirud ... M tró muy a la clara
r r traído
y nonncment engaávo. .. ra por I mismo. fuertement e ,mbaávo
y ,·iolent . . . Era un h mbre po eí&lt;lc d' tanto am r. que llpo
entregar e apa i nada dev ca ent rament 5•
Hombre de cultura i ntífica a tisima jamás renunci · a u.
in9uietude de investigaci ' n d l mundo natural. u dispo ici ' n para
c )operar por el bi a d la comunidad lo llevar n a ulti,·ai· vínculos e n
1 , repr eotant &lt;l I pod r, de lo. que n icmprc btuv el ap yo
necesario per de l que btu o exp ciencia. muy valio ·a ·. Pen ·aba
T

~ ALZ TE, J é A.ni nio. \1rmona.r t t 11S&lt;!fllS. lnU"o&lt;lucci •a de Ru 1:no \[orl'.a • pp. 5.
1()85.

158

",,\;\!_

que n la relacione · con la autoridad
nec ario conducir. e con
mod ración )'
alir bien librad . r\ egura, por
tra p ·ce, qu el ~ ·cado e aprm~echa d lo hombr
abi , n ólo
para qu l den brill v lucimiento m rambiéo el u cxp ri ncia.
cuando son útiles para u fine .
onfi rme ann7.a d i 1 ,
f, rtaleciénd e n la realidad
n Yohi_ rana la con~iencia d naci , n la idea d qu stá en proceso d
fi rma 100 una patna nu va, c n ra ·
pr pio , clifrrenr · de I d
pañ~ . . , Í, cuaod e menciona el ,, cablo an1erira110 e. tá d ignand
alg &lt;li ·crepanr &lt;l lo europeo. 1~ ro explica la tendencia del criollo a
naltccer la · rea i ne pr pia en las qu
marúfie ·ca el amor a la
p tria mexic, na.
Puc ' bien, el en ·istente nacionalismo d _\.lzat d can a •n d
pilare : ~no que tiene que ver con la divulgación d
ne cimi nto útiles
que r aliza a tra:'és de publicaci n • peri · di a , o la qu refuta lo
mbust , y m nora · que D Pa-.; , R b •rc on y rro urop os difundían
ace~ca ~e , \rnérica n l contin ntc ur p ; el rro
t ' n de . u
naaon,'lli m con 1- re n qu aplicand 1 _ r ultad . d la cien ia para
re olv r lo probl mas de 1'xico, obra llevando i mprc p r d lante 1
amor al terruño. P r e t , una de la misi ne má. importante qu
\Izar :e pr pon 'O u. ga eta , ~ defender a 1' xic
u ulrura ,
á,ili.za i, n ce ntra t d a9uell "impío. calumniadore d • u patria":on palabra. suya.-, c1ue... in haber pu to un pie n e ta ti rra
atrevían a afirmar la co ·a. rná absurdas, exa·avagante · y daño:a para la
f~a .) h nra de 1· xic
\unque la intención de E pana era aplicar la
CJ ocia para sa arle frut a la n ¡uez, . mat rial
&lt;l • ·u e &gt;l nia:, rro
ta el objeti, o oaci nalista del cienúfic m xicano: qu la abundancia d
caudales d &lt;]u estaba h ncluc.la la naturaleza n Iéxic debía
apro,·c hada cicotífi amente ea beneficio de ·u:- habitame ·.
Lo · pr bl m, . qu u ualmt.:nte e pr . entan ' n la socieJad deb n
· .r r su lto~. según \lzatc, p r la i ' ncia fundada n L, :p n •ocia
diana._ \dm1Ja la ouna orno el pu bl me;jcan hace de la experiencia
btcrud: p &gt;r la prá tica una vía . cgura de c n za. i
c.tij • e ea
\k~ai11a -apunta- que aquí infinitos . ujctos sin má in trumcnt is qu •
•u ''l t,, reconocen la ley de los mincralc. · e. toe:, _aben uáota cantidad
d, plata . e ·onn ne en determinada porción de mineral, dirían lo:
al mane. . . . L¡uc e to
impo..ible; no b ante, l. ex1 ·n ocia &lt;lia.ri

"ª

(l .

'

,

,\ \ ARRP. lkm:tbé. :ilt11r,1 mo.:J '""" mml,n1,1 tn el rr /,i X I fil. L.

\l• 1

~
.1,

P· 1 .

�.
b n con la imple vi 'ta reconocer
en eña qu lo r scatadores ... , 61 n ª
. .
_1
,
uí
la
práctica
que
es
el
eguro
mfalible
mae
·tr
'
en
ena
o
1 l
a ey · · · 9
'
1b 7 1l
b e de
uc deban ejecutar g nte que oo de la infima p e. e . . 1 m r
~enci.a por lo tanto aprende muchas co as de la xpenencta d I Yu.lgo de
la abiduría del pu blo.
, J ,
,uand nue tro criollo conoce el Tra1t1do sobre el !t1bo~10 ae 1t1s
·
de 1or~"et obra editada en 1773, confie a haber ufndo grao
tnllltJJ,
b
fu
&lt;l sil.u ión por n haber de cubierto en ella runguna m~o" ra q~e . era
dese noCl·aa para nuestro minero ·, decir, no. encontro la ma ligera
_ ,,
··
ruvie e practicada en las mma · de 1 ueva ,spana .
opera□ n qu no e
d 1 · ·,
I er lo que más oorgullec a nuestro 'infatigable o~rer
a c1 neta ,
como lo llamara don Emeterio V al erd y T llez
el haber
demostrado en mat ria de mina , que lo alemane ma qu rnae tr '
nuestros fueron nue tro di cípu.los.
imi m
1 abi mincr~l~gi ta
ur peo anunciaba en la obra citada haber de cubi_err un pr~cedimienro
, til qu consi tía n u ar el malacate movido por arumal
para
muy U ,
_ ,
dí
" . ,
acar el agua de las minas· anadía que las b mba n p a~ usar e en
países de menor de arrollo, p rque_la . vál~~a era~1 carc_o~da ~ ~ 1
vitriolo de las agua . ' ·Qu · tal? El melito v1a¡er nuneralogico ~x~rcsa
Alzate- con tan a to conocimi otos no · anuncia un descubrumenro
,
' ')
que n ue a paña tiene mas an s qu~ cana . . .
,
Por lo demá , lejo. d concebJ.I la c1enc1a como pura tcona
aqu Ua ti ne para él un s ntid minentementc práctico- e to e . d ~
la c1 neta
e tar al ervicio del hombre de la vida. En una palabra
.,10
.
bl
encierra un fin útil y practico "deb ayudar a t olvcr pro ema • 1en
u tiempo lo real , de Zacateca Pachuc~ y Bolaño e. r_aba.n en
d cadencia por encontrar e inundad_a su. ~1a
7:~re p~b!-~ca i;n el
quinto número del Diario un estudio denommad
Descrrpc1011 de 1111ª
n1áqui11a de vapor para el desc1giie de /(Is tl/~1/{JS ". • n é_l. prop n que en la
faena para extraer el agua de la rmoa . ~ utilice ·e artefacto
ubstitución del malacate. segura que e ufictcnte e n que un p_eq~eno
volumen de agua ea convertido en vapor para p ner , 'en m_ vumenr,
las banda. que extra n la agua de una profundidad d mas de cien vara •
llJ

,

'

.

.

:º

\I .Z TE, losé nromo. ' ,arra a don 1\. ~obre el e. 1ad rnnr,,¡ so en que se lulfa b pr.icnca d&lt;
la minería e~ ueva Espa1'ia '',en i\1enmri11.r y msa¡·os, i :\ 1, p. IOD.
K /MI.: p.94.
? lbítl; p.98.
111 '1\LJ\DI OC RCÍA .. . op11s at, p. 117.

160

om-encic.lo de que lo" con cimiento. producidos I or la
im~estiga ión ci ntífica son útile ·iempr y cuando puedan . er aplicad s
con r ultad p siúv para re ok r lo pr blema. y nec idadc del
ser hwnano, e fácil percibir en la obra alzatiana un vínculo muy estrecho
cntr la ciencia ' la técnica. ,\parte de haber expuesto la n e idad d
usar una máquina para deshu ar l algodón, e dio a la tarea de redactar
un e crito s bre la teca lo fa que debfa er utilizada para que el air en el
interior d las minas pudiera r ren ado, xtrayendo l aire viciado e
imroduci ndo el aire puro. ugirió también emplear un m · todo muy fácil
para e n ·en·ar lo grano. libre del gorgojo.
En fin l:r.ate no encu otra otra forma d ervir a u país que
aplicando la ci ocia al ali\'io c.l l · probl ma de la soci dad. Por ocro
lado la ciencia y la preocupación por la ciencia aplicada qu domina el
arnbient de la . egunda mirnc.l del . iglo XVITl influye decididamente en
la formaci ' n d la conciencia de la nacionalidad. Los cicntífi.c e tudian
l , fenóm no. d la patria, aplican la ci ncia a lo problema patrios y
ello, mismo. tienen c nciencia de c.1ue quiene aplican la ciencia con la
finalidad de hacer cada vez mi felices a la nación, es aman a la patria y
n útilc · a ella y a la huma1údad. Toda u actividad
cifra n e ta
11
e:pr ·ióo: ser IÍ!íl a la ptllrÍaJ' c1 la hN1JJa11idad "
El plan conc ~bido por Jo é Antonio l.zate para uperar el
pa ad cieoúfico n v hi. pano apoyado en ~ \ri tótele e n isúa en darl
una amplia difu ión a la ciencia moderna p r medio de publicaciones
periódica . La ciencia p ripatética, enqui ' tada en la
ni rsidad
Ponrificia . en lo. e legio de las órd ne religiosa , debía ·er uplanrada
por una concepción científica de vanguardia gu en esa poca
reprc. enraban De cartc , Bacon, 'alileo, Leibniz
ewton y otro . La
tar a de en e11ar n la desplcg · n la cátedra, dialogando con I s j •vene ,
.ino n lo. n:ayos cicntífic qu peri · dicamcnt publicaba. D esta
forma, .\lzate y Bartolache fuer o lo, precur r , del periodismo
cienúfic &gt; n íéxico.
'on ideraba que era imperios crear en la ueva E paña una
obra de literatura que apar ciera ce n regularidad. ... n la . egunda
publicaciún peri · dica guc dirigió: Af/111/os rmios .robre rienda y mtes,
confi.e a su limitaciones para cumplir cabalm nre con , a tar a pero al
mismo tiempo experimentaba unos vivo. dese ~ de ser útil a la patria,
11 ~I RE:\O, R. facl. "j ~, fün~ofia ·n l,
l...1trar, No. :i-:-. L N \ \l, 19-P, p. V).

ueva fop,10.1 ", en l&lt;imta d( l., T·,1m/t,11I dr /ilo.ro/it1 f

161

�porque conocía que no ólo nacimo para no~otro más tarnbi~o para
nuestros emejantes. e pregwitaba: ¿e posible que en un rern tan
abundant en sabios; en un paí en que la naturaleza se ha mo trado tan
pródiga en us produccione , se carezca ~e cscrir_os periódico
la
mayor parte de ello acarrean beneficio bien sen, tble. a 1~ aedad,
fomentan la aplicación e timulan el e tudi ' ponen en ilenc10 a lo que
careciendo de talentos necesari s intentan poner las mano en la ara de

!···

finerva" 12.

cabe duda qu ou tr abio criollo fu un hombre caritativo,
que antepuso el bi o de 1 s demás a su biene tar per onal. uando algún
proy ero uyo lo proponía a los circul~s del poder: ~oncretameot~ a la
autoridades del runtamiento de la Cmdad de Mexico y n tenia una
respuesta favorabl , no ·e de alentaba sino que volvía a pre ·cntar otro
que tuviera mejor ¡; rtuna. Fue un hombre que . dio ~orosamen e a la
ocicdad de ·u época. nimado d un de o incomeruble de · rv1c10,
pugnó porque la ciencia fu a útil, aplicándola a las nece idades de
México. I a ciencia ti ne a los ojo de Alzare un ·eotid profundamente
humano- a má de r bustecer la vida tiene el d ber de trabajar para el
mejoramiento de la ociedad.
Las novedad que en Eur pa aparecían sobre cuestion ,
cienúfica eran leídas
en ocasiones traducida por nue tro criollo
ilustrado· pero sabía que lo peor que l podía acontecer a él a ·us
paisanos era e rar reafinnando imitando icmpre la ci ocia venida del
otro lado del océano, in añadirle ninguna ap rtación propia. u
intención fue crear una ci ncia mexicana que respondiera a los
probl ma. concretos del entorno social de su ti mpo. De ningún modo
s con id ró uborclinad a lo criteóos ostenido · por lo. cienóficos
europeo . Él abía que la ciencía
univer al, p ro que no
patrimonio
de los europeos, sino que también e dada a lo, mexicanos la aptitud
para la ciencia, la obser ación y la, creaciones científica . Con
ce
criterio se lanzó a explorar muchos camp s de la realidad, c nsignicn&lt;lo
obtener estudio )' observaciones mu vali a , alguno de 1 s cuale on
válido todavía para la ciencia actual 1 •
a abundant info1mación a la que tu\'O acce o a cravé del
contacto con in tituci nes ciencifica europea , como d la lectura d
LZATE, José nronío. Obra! l. Periódicos, 1 1 i\1, 1980, p.62.
''jo.ri A 11I/J111u AIZJ111f', estudio biográfico por Juan l lcmández Luna, • ecrernr1. de Etlucacion
Pública, 1945, p. Xl ..

12

13

162

libro y revista
le p nrutlo, junto con u di po icióo a la
experim ntación pod r d cubrir conocimi nto nue, o .
u
o científico ilustrado no ólo hizo de la naturaleza u
obj to predilecto de inv tigación, ino que de ella obtuvo las en eñanzas
que orientaron u modo de actuar en materia cienáfica· esto es el
método. E l quehacer científico lo hace percatar e que el método e cJ
modo como el hombre de ciencia explica los hecho. fí ic · e d cir, el
camino de que s sirv para acceder a nueva v rdad gu lo lleven a
lograr el 'xi.to de eado. no de los ra go gu definen el e píritu
ilu trado de Jos · Antonio Izare en l a pecto científico e el haber
ncontrado en la experiencia el punto d arranque para qu la razón
pueda llegar al con cimiento de la natural za. E cima, pue , como muy
fructífero para el pro reso d la ci ocia el u o de la ob ervación y de lo
exp rrmento, .
•I nobl propo tt de que cstuY animada su existencia fue el
e parcir noneta acerca de invento ·, observacione y experimentos
cienúfic que fueran útiles a los hombres de su patria. 'La utilidad
vértebra su concepción d la ciencia, por ello , upen anúemo no o laya
ino tra ciend la id a de una ci ocia, como hoy diríam
m rameme
t nea o académica ' 14 • La filosofía es entendida p r Alzare como la
ciencia útil aquella que iendo d gran beneficio por lo problemas qu
re uelve debe pon r. al servicio del pueblo mexicano. El filó ofo no es
entonce el que e complica la cxi tencia en reflexione inútil s, sin 1
que " preocupa por la ma, or felicidad de los hombre ", poniendo los
conocimiento d la iencia "al servicio ele lo hombr s de u patria ... '
1desamparo de la filo ofía colá rica radicaba egún Alzate en
ocuparse de cue tione speculativas como era el cas del ente de razón
que e ofrecía a u ojo como algo ago, inconcreto e in ubsi tente
muy distante de los probl mas e pecíficos del mundo real. ' n cambio
una d la co a que la nue a filo fía y ci ncia traían era la posibilidad
de aplicaci ' □ concr ta d re pue ta a las co as de la realidad de lo,
cuale la e colástica parecía hab r
ido alejando de una manera
15
e candalo a" •
Por er el ente de razón un ati bo de realidad sin sustancia y
fi nonúa alguna fu ron los filósofos modernos, fastidiado de tanta
di -puta ínútile , l gu d ciclier n u muerte, uprimiéndolo de la
\DI , ·o GAR ·j ... op11rnt; p.137.
H T, 1\laur1c10. Fi/o.rojla)' nenau t11 rl Alex,ro diraochuco, U

163

M,1996, p. 97.

�esta forma la filosofía no e para él pura reflexión br lo
pri.nc1p1os
la cau a últimas de la realidad . . . sin la m ditaci , 0
sobre las necesidades concr ta d la cierra con la - la fu rza de la
razón. u funci' o con · r en preparar hombre para la vida ...
individu útile a la ociedad ' 16 •
La noticias útile que publica en la gac tas cien n el pr pósit
de hacer que la ci ncia aplicada pre te una ayuda ·alío a a la con:iunidad:
pero de ninguna manera e rán dirigidas a
facer a~ r pr p1 . _¿ ue
otra utilidad - e preguntaba- pued di frucar qt11en se dedica a
comunicar a la patria l que l
l que m día ? inguna otra
r 1,
común) que vivir atist cho de qu e epa fue un hombr qu ,º p~s
el tiempo ""egetando· pero si e t corto m · rico
u urp~ ¿no _e~a ~?u-vo
para que aca o e fru tr la aplicación d mu ha idea util _~ .' El
píritu o ·ado d Alzare unid a un t rviente afán de con.tabllll: al
b~ ne tar florecimienc de u país, fue uficienre para que la gaceta
11 varan la luces d la ciencia a lo m xican por spacio d cho años.
que nunca haya decrecido su inter' por U Yar adelante u pr yeco de
v r progresar la incelig ncia d
us c terrán
fu algo qu e tuvo
detemúna o por u re uelto an1 r a léxico.
dmirador del rden e tablecido por
paña o u c l rua ,
nsideraba qu el progre o de la ueva
paña n la gunda mitad del
iglo .1. :vTIJ reflejaba la
entajas d l régimen ilu ~ado. . ~ba
convencido de ue la tarea
mpr ndida p r el g b1erno vtrrClllal
t nía.o como obj tivo mejorar la condiciones d vida d l pueblo. om
1gobierno de la olonia, egún ,\lzar , procuraba siempre I biene tar
de sus ubordinado , haci ndo todo l posibl para que imperara la
concordia, sto ra razón uficient para er leale. _ ob di ntcs a él Por
lo que
ob. rva o hay en nu tr ilu trado e1 m nor a orno d'
impatía por v r a lo mexicano libre de la ujeción poliú a de la

ª?

metróp li.
habi ndo llevad a cab ". ervicio muy -eñalado a la
patria' que hablan d una bra científica d grao nvergsadura,
end r zada a provocar cambi • profundo en la ocieclad , lzate fu
causa de qu má tarde aparecieran opinione idea e int n i nes de
caráct r politico fa arable a emprender la lucha por la ind pcnd ocia
del país. i p r un lado cumplí · i mpre e crupulo am nre fa
16

M

RE1

'0. Rabel ... Op.

'/; p-16.

comisione - 9ue el gobierno del virreinato le ene mendaba por d tr 1
actuó com un fil'&gt; ofo pre&lt; cupad por la felicidad de lo· hombre.· en
urna pu o t do u emp 'ño en hacer realidad 1 bim co1111í11. Re ulla
fr cuente con iderar a la ciencia com una r ali&lt;lad eparad, &lt;le la
polírica, que nada ha t nid que v r on la. \ ici.itl!d s d · nu · tra
historia. in mbargo. ... si nos ituamos de di.:' una pcrpccti,·a má
amplia, la bra &lt;l .:-\lzaLe cupa un lug,u- pr minent L'n l proce o
hist 'ric Jll no lb·' a la descomp .,icióo deJ r ~gimen
1 nial y al
mo,'llili nt de 1ndcpend n ia... ' d c. te punt de ,; ta lo pnmero,
precur ore, de nuc a In&lt;lep nclcncia fuer n ,amarra y \lzatc.:, yu1em.:
parc1
... em
rros la imi me de la füo:ofia y ele la ciencia
m d
.
n decto, fuer n llo. 1 · que al hac 'r qut.· nue rn m ne
rompiera :-u · ,--fucul · con el mo&lt;l lo culmral d la ol nia.. en. ·ñaron a
lo: m xi no 1 valor d p □ ar por cuenta propia- es decir el al r de
formar e en el libre ejercici d la razón, . uperando . í el rit ri de
auc ridad. •u la ntrega amoro. a d . \Jzat a • u pa.í y a ·u
mejantc ,
1 que I impul , a valc.:r de la ci ncia y d la técru a para rcar un
ambiente de tran fi rmaci · n, qu redundara en prm· cho &lt;le lo~
m xican
De las relacione · con el gobierno extrajo cierras en, eñanza ;
entr
tra. , a imiló la comedida r c r m ni a disphc ocia Je lo
pe lüicos. Pu to que oun obtuY ayuda del gobi rno para .r ali/.at 1 ·
pro_ ect : que emprendía terminaba por pagarlo c n su propi )s bienes
' &lt;lin r ; lo únic qu 11 gó a co ch,1r &lt;l ·u rrabaj fueron frnto
amargos'. ~on l el , n miabl fue el esfu rzo que c.lesarr lló. u
virtude. · m recinu ne · le nlicron er admitJ.d por a~ c1a ·t ne
c1enrifica,
uropcas d r con cid pr rigio. El
nidio o d la
natural za m ·cana, don , \lfredo ugc , tuvo el come&lt;limi nt &lt;l darl
l n mbr d AttJ.,: Alzc1tei al insecto obr el qu realu , una
in ·stiga i ' n dcdi ac.la a lu nrar la fama
nue ·tro ·abi .
La incornpr nsi' n que lo r deab, no lo hizo J caer &lt;lt. u ·
propó iro. : ant pon r si mpre lo · im r e· d la nación a I propios.
ic.ndo u pro uc ta rt.:chazada · en ca iones y t.:n oLra ampl.i, nene
r conocida · .in embarg , p ca, ,. e l Y n i(;ron la arr ga11CLa y b
·t nea 1, n. u xil t ncia tran ·curtió d ·prendida dcl nv an ·cimic n LO
1 "}o!r. lnlf1111n 1IZf1lc'; cs1udio hu,¡,-áli n por Juan J lcmao&lt;le;,, luna. ,tLreiaru &lt;lt• Educación

P ALZA'( ',José monio. Gurrfas dt Litemt11ro de 1\lixiro, romo ll. 1831, p.ll 9.

164

Púhlic:t. 194 , pp. XXI - XXII.

165

�. .
, lo
Persuadid de que hay una liga
que lo hiciera alardear de us gr , ·.
b'
una iD\·e tigación
indisoluble entre la teoría y 1~ p~~ctJ.ca, sla HI :Jllu·ca tiene rt.: ulrado
1i
·
aphcac10n en a prac
científica es va a 1 su '
di,
ruvieron regida por una idea
'bl
Las tar as qu ero r n o
. d
l
cang:i
.
b'
r la ciencia ca aplica a en a
claYe: hacer que la erdad de cu lerta p .
realidad en beneficio del hombre y d~ la oc1edad. , . mucho meno
.. n re umen u amor a bue no menguo ru
. .. d
-a d u corazón la conv1cc1on e
. . , arque mantuvo en la en tran '
exnnguto, P
.
la
·dad de •u patria. Lo qu
qu al aplicar la ci ocia uaba¡aba para prosp ln b d , . ·er útil a lo,
hizo e ruv marcado p r el de e que nunca a an ono. s
mexicano.

ASUNCIÓ Y DESENVOLVIMIE TO DE
LA FILOSOFÍA EXISTE CIAL EN MÉXICO
ra. [atilde Isabel García Lo. ada
l1m:stiga&lt;lora- ~1iernbro de la Carrera del Investigador Científico
y Tecnológico d I Consejo acional de lave tigacione ·. ( onicer)
Buen s Aites. geoána

La asunción y de arroll de la filo ofía e · rencial en México e lo gu
n pr p nemo delinear. e torna la e pre ión • filosofía xi t ncial' en
un senlido amplio·
d cir para d ignar un pmsar existencial
desenvuelto, en rná o en rncn te' ricament y también una actitud
e:-..-í tencía 11•
n l mar de la reacción aJ p jtivi m - hacia 191 a2- , ·gent
ha ta apr xi.madamcnte la guoda década d 1 siglo ""r y n I de u
up aci , n 01acia fine de la d ' cada del 20, u influencia h, de aparecid ,
e n lo yue pucdt: hablar. e d una sup rac.i , n, en í ' xi.e , d . ta
orrient del p~n. ar fil ·ófico europeo.) e ha de arrollado la a unci ' n
de la fil sofía d la exist ncia t n éxico y su de. nv lvirni ·nto.

1(f. /üatildc Isabel G:1ma LosaJa. La h'/omfio l:.xi1tomt1l r,1/11 , l rgmfllllL J,11 l111rodlldom. bls. Plu
1hca. Buenos Aires, ,\rgcnan.1, 152 pa . . 1999. l. ·.B. • . 950-2 352-7. En . pccial,
"ln1r &gt;du c1,in".
z T' ngn e en cucnl'll ,¡uc por el ano 19118 ya estaba dcb1lilándosc el po ÍU\'1\mc, en Ju. tn '1em1 c~cmor y poliuco mc,._i , no (( ampcchc, 18-tl-! • laclrtd, IIJ 12)-uno tk los idcólügos J I porfiri mo
(Cf. Antnnm fa o. ()/m11 (om¡,lrt,11. T. JT. llnl\'cn;1&lt;l.td ',mona! \u mnoma de \léxico, D1recc111n
C,cncral de Public:ic1on :. México, 1973. Prólogo pp. &gt;.XI y X.'11).

167
166

�mo figura r pr seotati
d en · ol imiento
de la fil ofía d .la xi cencia en éxico eo el marco antedicho, hem
de considerar a Antoni
a o y dolli knéndez amará. Tambi' n,
habrem s de referimos al "Grupo filo óf.ico Hiperion".
•n
de d u r acci' n al p 10V1smo Antonio a o3 ha
desenvu lto un filo ofar exi t ncial en el d pliegue de un p osar
muo J encamado, vi rido.
; Amoni
aso (1883-1946). l ace l!ll la ciudad de :-. léxico I l 9 de diciembre y muere en la
misrna ciuc:Lid el 6 de nmrzo. H realizado us esnidios en la E cuela '!a.C1onal Prepanuona y en la
E cuela ac1onal de Jurispmckncia donde se ha lici:nciado L"tl D recho. ~e encuentra entre l s
que fundan eo 1909 el Ateneo de la Juvcnrud, cu ·a labor cultural se orientará a e mbanr l.
corriente po icivislll ea México. Enm: lo· mi mbr de dicha asociación, 1un1 a or oi .aso,
cnbe mcncion e a PeJro Hennqu •z Ureña, AJf, o o Re es y Jo.é \ 'ascoocclos. (: lccc1onamo~.
cmre los inregraotes de dicho grupo, pi:nsadores y filósofos) . /\ntonio ai,o, gwen ha ido el
primer secretario del teneo, clicra p r ese entonces sus famosas e nferenaa contra el
p s1civi mo ) e mienza a impartir fa ciredra d · ·ocio! g,a en In ~scuela aciooal J
Jurisprudencia. En 1910, es el primer profesor d fü&lt;Jsofia de la reaén creada Escuebl tle \lms
Esrudio :uyo director ha sido en Ya.ria oca ion'&lt;. l lucha 9uc lo· atcneístas libran conrea I s
Po íth'I ta que se oponen a la fundación 1 la oi,·ccsidad, y 1.unbién omr:1 lo yue lo acu :m
de cliti m , conduce a Am oio ' . o :1 AU nso Rcves y a Pedro Hcnnquez refü1 a fundar en
1912 la n.iversidad Popular, con el fin de fomentar la cultura en el prol&lt;:tariado. ~n 1914, el
Ateneo de la Juventud se cfüu h-e -habiend rríunf, tlo-pues la ◄ cuela Nacional Pr parntom
adopra un plan de c, tu&lt;lios con las hwrunidades com matcrms obligatonas. En 1915 A. ·a.
ocupa la c.licección de esa nusma E cuda e inioa en la Un1 ersidad P puL'lí . u· célebres
conforenaas sobre cri u.anil mo, la yuc serán dcfinll nas de su obra capiuu: La li&gt;:istr11d11 co,110
Eronon1i,, romo Du111ltri1 r ro1110 (,,1,idad (1919). En 1921 es dc:igoado mtcmbro de la cadtmi:i
Mexicana Je la Lengua. Habiendo r1 ocupado el pue to de Secretan,&gt; de la rnv rsidad d1.
México desde su fundación por Justo "ierra así como, p co antes, el de Ouecmr de la Facultad
de Filo. ofia í Letra , Antonio Caso es nombrado Rect r d la mYcrstdad, cargo que dcsempc..-ña
de de 1921 a 1923.
A u-av •s de su vida, recibe A. a o nurn r os nombramientos honoriftcos y se asoClll a altas
corporaciones iorclccrualcs, cnuc los que destacamos: Profci; r E.mcruo de la Uni\·crsidad
1 acional
utón lilll de Mé.xico
[); d.u:cctor honoran l d · la Facultad de Pilol'ofü ~- Letras:
miembw correspondiente de l:t Re:il cademt1 Española; emba¡adm de r.léxico ame la.
Rcpúblitlls del Pt:ni, . hile, la. rgc..-otina. el ruguar r el ílm tl; 1rncmbro honor.trio de la
cademia de !-listona d Bueno. Aires } del teneo de Sannago de hile. Miembro fundad r del
í.olegi i aoonal d México, donde da conferencia en ui- úl.rimos año ; oci d · la Iosuruto
internacional de ociologfu d París. De entre su producción cleccio11nmos: L,, Film~(i11 de /11
/n/Jiinon. México. D.l•., Ed .. " socr s", 1914; Prob/,,,,UJ Filo.r(fl(l}S. léxico, Ed,. Porrúa.. 1915
(Obras omplecas T.11.
.\t 1973); h/6.wfos.J' Dodri11as •\f11r&lt;1les. \(~ 1c Eds. Porrua. 1915 (( .
ompl 1.1s. T. ll. lJ
M 1973) L, Exulmdo ro1110 f:.mflofl/Ítl • romo t1ndad. Mbaco, D.F. Ed~.
Porrúa, 1916; L, f:..,aJ/tnCÍO (01110 Ero11om10 ,"011/0 /)rsiNlfféJ J ro11111 .,,ridi1d \'. :-.tcxico, o.r. d! .
" lbiro i\101/mio", l 'l 19; ?:'. Ec;ls. de la :crei.·ufa tle Educaaón Pública, 1943, 20 p.í~.. Ed1c1 'n
que seguimos y s~n la cual, cit:imQS. Est, ohr.l ha surgido de "una . ·rie J leccmne. '',
"conferencias", ,¡uc ha desarmllado Antonio a o durante el invicmo de 1915 en la nivcrsid:id
P pu.lar fcxtcann -in titucmn libre de en. efulll2ll fundmh1 p r I Ateneo d Mc.xico para 1.11
difusión d · la cultura. Cf. O¡,. rit. pp. 13 ) 1 ( . C. Tomo 111). l lisl1m,1 1' !1110/o¡,111 tlrl /&gt;(IIJ1J111m1to
Pilosqfiro. léxico, 1•. Ed. Sooedad y J breria Francesa, 1920, 2• Ed. Secretaria de Educación

16

El filósofo . \ntonio aso, para ttui n la intuición es l método
&lt;lcl filo far, ha &lt;le. pi gad
u fil so fía de d un intuir~ abort!ado,
ntido. 1 nt ni .a o ha enc;ontrado en el jnruici ni •mo d Hcnri
Bcrg n la P~ dra de toqu contra el p ici&gt;'i mo de \. omte. En
g, ner~
poder decir que lo , diferente. aut re . . gr.
, de nff1d ram
.gu an e 1p~na, Hcnri B rg on entre otro. o mejor, su prnsar, ha
sid para .:\~mrn
una fuente de incitación en el ~arrollo &lt;l un
p nsar prop1 .
ahondando en el pen ar d
n nio .a o c. egm.r
, onti1mar
&lt;l
ac. mpaoan o a nu stro auror en un d line inuo ·o • ,1, e l d e .arro llo
l11UO ·o .del pen '~ de Antoni
a e1 qu . dada su ín&lt;lole, no mueve a
pr fundizar, o me1 r, eguir profundizando en él.
In i t~o en la crítica de •\n onio a. o al positivismo.
nr º ,10 , o ha de.-plcgado u crítica al pu ·ici i me a tnl\ és de
Problemas filosóficos - u primer libro- (1915), en Filósofos y rlodrinas 111oralrs
(19 15)·• •a 1' coªm mm b',
·
.
1en n La e:&gt;..ulmcia
con10 eco110111íc1,
como desinterés JI
como randad (l ed. 1919 2ª ecL - orregida y aumentada-19-t.
u ·tro autor ha njuiciado al positivismo para analizar, en 1
plan~ abstracto su val r como doctrina filosófica pero también ha
e n 1derado la forma que ha a. umido al difundirse en Ie.
'xic o.
o pr guntamos de ·dt: Antoruo a o ¿cuál ha sido la bra del
p mvi m ?

t

La obra &lt;ld p sitivism [esl la obra de la in&lt;lifcr&lt;:ncrn del ideal la obra de
la eJucaaón
funJatla . ·ól11 en 1:a (',1cncm
•
(e&lt;l ucaaon
·
•
. ,
un1la11.r.11
qm.
&lt;le dcno, stn ¡u ofi ac1 n no
I ' 1bl , 111 cu 1tura artJSUC,l, mo ml , CÍ\.1Ca,
rcligi sa, h1, tónca ) bumana)" \ 1n que ana &lt;l e \nmnio Ca~o: Fsta
:i~)lJ~:l )~•1:&gt;rc~:

l·ra11co:~ea01na. l'J26. h&lt;l1c1on &lt;.jUl' ~c:guimn~.lhsmrso.r ,1 In ¡\{l(io 11 Ho.imllu.
,cim:u. . • ' I·. ~- IJh~cnJ de: Porrua 1922. 2'11 págs. htic1ún l!Ut.: t'gumin.. (0.( iomo IX
~ 11•1"0~ D,mmos ,1 fu '&gt;urw1 .\lo.it,111i1. ,\ l éxico, Ed·. Librcria Pc.:Jru Robr~-Jo.1934 211
E&lt;l1 um que seguimos.
'
P gs.
obre ,\nt m :1~u sc:I cwmamo. pnr su refen:naa a nuc~tros fine.: Aguhrin Has , e Fc.:mande~
del' &lt;•,1lle.
B l \?s/01,wliJld! ¡• L,1r1&lt;1111dllJl)J/1· l'· L·&lt;l
• · \tl.l.llUtk • ~ \ . ''- u )ccc1on Oro J~ f u1 tura &lt;,eneral
15
!J
~•entllla, l 9SR , 1~-,- p11os
j\[. . ,. • ucno~ Auc . \,..~
,,. . ( f.. ( .,•ip. '"'l\
,
, • ,\ nrmuo .a~o'' .
"atili.lc_ Isabel C,arcia Los.ida. "/j /&gt;msar l:..,úlmtit1I df l,1to11w ( .mri''. hn nas de ¡mhl.i Kt'n
• Je puhticaa m: ''/11,¡u1&lt;1ml \lr/(lfiiica II l 1lris1J/i1r
' o •
i°lis¡,ll(n!J/11 (.010 (J'.,e:,:lo.r 11~ 1µ'ª 1111~• j" [.~n v1;1s
1

i)

P;r '~,:::/"m~"";.r
. J_~ ·. PP '.!i

2~ 1• n: l :/ p11ulo di_! l lolfllm m r/ \¡4o X.\:./ dnd1 lnit'na , x.icJ,1J
11lusou.1_l' lmonuo .\~ nono C,enmtno 1k• F1l11s11fia I Huninn1tladcs. &lt;.olt: cu'ln
~ spcc:':"-a . T.\11. nrdoba. \rg ·nuna. ,mo 2lHll. L. .R
') 7-9280.
ll~)ruo Ca~• 1- l .a f· 1. ,~neta c:om" Fconnm1a, ·mno O~· m11:rc~ 1 como r mhtJ. tl.11,1 r,t. n
~s~ecrn.l, P· 7(1. 1ntuir e, 1:0111.&gt;ecr \'1t11do. 1-.1 rr~ali.1Jo c.:~ de \n101110 • :1so.
Cf. Dato~ c1raJo~ cnn ina~ amplttud en nota {))
11

~

169

�exp riencia hi rórica c nd na definitivam ni aJ po ·icivi m re landa la
e crechez de • u entid del hombre y d la vida Por lo e: no , para cl
fururo d be climinars para siempre de la cultura m xican~ 6-

n ideremo de qué manera, xpre a \moni
aso la d manda de ·u
e píritu u nec idad exi tencial, qu n . se ~on fi rma. e. n aceptar
lo que •e opon al po itivismo- que la c1 naa ea la uruca fu n e \ alida

:.ºº

ndiquem
también qu
t ruo
a o ha jdeocificado lo
c ncepto de fil so fía metafísica w_
abe preguntar cómo concib Ant nio
la filo fía.
La fil fía n nt ni
a o no
W1 ejercicio
eórico
p culati o d ti.nado a la ari facción de un m ro afán de . aber. Má
que el ·aber por el aber vale para Antonio a o el ab r para vivir.
on id · re e en tal en tido cómo e expre a:

d nue tr s con cimi nto .
in ·abcr nada o ca i nada de la narural za d
.1emprc.
driam . vivir en cambi in aber e' mo
buen ,1vu:
¡...J Primero e 1vir. na file. fía que fu ra sol:un UL teoóa d 1
exi cencia eru incom¡ lera si no va acompañada de una ~ oáa del alor
de la · · tcncia 11 .

?

Qtu ne piensan que la i ocia sin fundamento raci nalc ', es
ir
metafí. ico , pu de b~ car a las n cesidadc meo tale. d_ 1~ humarudad,
qui ncs en la Ciencia fundan o ere n fund:11". coten . m~ral s,
rcligione· nuevas y límic ab oluco. del conocmu nt e cqwY~an
torn.lm nce: la hi. mria a í 1 demue era y corrobora cuand al enalar
los desastres irremediabl
de mies propósito
comprueba
c ncomitamemence la vitalinqui tud del pen amiento (el r aleado e·
oue •ero) ho)' r siempre ávido d pro ·eguir en ·u empcñ consuscanetal
de verdad~.

d de u canea filo ófica al po itivi mo ntonio a , se ha
propue to de envol er un pen ar qu ati f~ a su n cesi~~d vital s
existenciales,
pirituales aquellas que u oran su reacoon a dicha
e rriente del pensar.
ce id.acles que comparte con otro con:ipan r s
de su generaci · n d u prom i • n. a las que expresa -Amoru
a o-

n tal

La respuesta a una doble pregunta ¿ ué e. la exJ 1encia:' y ¿ qué val r
tiene la extst •ncia?. Pero la primera a.ie ·áón ·e ubordioa a la egunda,
c mo e ubordma, para la acci · n, 1 coi cndiouent a la oluntad. La
filo ofia te ría de la J.icha, tic la felicidad, d la b ·aátud 12•

.,n

del m do iguient :
eccsicamo &lt;l una fe parn dar pábulo~ a nuestra religio idad cong;nira·
Je una ciencia para guiar p r la indu. tria nu tro ioAujo . o~r el ~une.lo,
de una metafi ica para ju ·cificar nue tro abcr, para in estlb&gt;ar la·
condicione de nu tr c nocimiento, para legirunar • prcci ar nuestro
Ldca19•

Llegado aquí, corre p nde de tacar la a piracióo d
Ca o fuerte a piraci 'a, a r ·taurar la m tafí. ica.

ntido también clic : "Qué es la filo ofía?' y re pende:

crav · del de envol imi nt de un pcn ar inu ·o
nt ruo aso
también expr a: ''La filo fía la xplicación &lt;l la exi t ocia' 13 •
1 filó fi mexi ano adviert c.¡ue el xi tir, la cxi tencia, pu e
e nsidcrare d sde di tinto
'punt
de vi ·ta ', de de diferent
actitud .
l existir e puede con iderar desde
l pum d vi ta d la
utilidad', 's11b specie 11tilitatis' 14• i
vi ualiza la exi tencia de de ''el
ángul de la utilidad', ent nce , de de
cri 1i ', d d e a vi ·ón d
la uLilida&lt;l e u n la
d dicho án ulo -ha e o tar

Antonio

ntorúo Caso. J•i/1/Jofos_y Dnc1ri11as .\fomlts. J\léxic EJ. Porrúa, 1915, pJOC)
Antoni Cas . Prol,k111os 171/oJiJfim. íéxi o, &amp;l. Porrúa. 191 S p.57.
~ o. intere a ilwninar el té~ino desde su etimol gia_ "Pábulo'' (del larín 'po/111/11111) ma.culmo.
"Pasro, comida, alimenro para la subs1s1cncia o con enración''/ / M t.íC m. Cualquier susreatn o
mantcnmueot en L, co a inmaterial •s". f R 1 c.·u.kaua E pañola. [)irdor,,mo d. k, Lt1,g11,1
Esp,iffola. 21•. et:!. Madrid, 1992, Ed. Kpasa alp . Madrid. ~ pai'ta.
9 Amonio .aso. Prob/r,nas Fik1Jójiros. Ed. Pocrua., 1915, p.81.

ntom a. o. L Problrn1a1 l ·ilnsó.firor, 1k11i1 al.
Antoni &lt;:aso. / /1rtnn11 'f, l11tolog1a dtl 1'111111111it11fQ l-t/016/iro Mé ico. 1•. E.ti. ·oCJ dad y Libr rfu
1-rances:L 1920; 2'. ~•cr, caru &lt;J¡ Educación Pública \ Ltbrcria hancoamcricaoa., 1 26. :.d1CJ n
qu
guimo . pp. 16 17.
•? mom
.a o. ll11d,111.
ll U/ r:,.ilft11ri11 f'Oll/0 (¡'OflOIIIÍO ((/11/f/ dt!$Íllftrr! )' (T}/110 fll/Wll(Í. 1' ,\ I'
D.F. Ed-. México
lodcmo,1919; 2•.\fé. 1co, Ed. de la: emana de hlu c1óo Pública. 1943. 203 pág. •dici ' n
qu seguun y .egún la cual, cm1m . p. 22.
14 Cf. Amomo as.o. L,, ~irtmda
ecrmo,111,1 rohlü dm11ftrisy ro1110 ,midnd; dattJ. di. p. 21.

170

171

10

11

&lt;,

1

'°"'º

�prócuca ' abarcar n la acoon con el menor esfuerzo el mayor
provecho. sto e prop~ nte l con · ~co" 15 ,,
•
.
_,
El existir ramb1 n pu de con 1derac
sub speae chantalls .
gulo' ''punto de vista" 'criterio' acritud d de la cual la exi encia
el existir, a ume 'un nu vo entido' . gún - eñala
toruo a o- ha
revelado el cristianismo.
e trata del "ángulo' d I punto de vi ta' de la acritud' opuesta"
a la anterior. 'El amor de caridad el au · otico aro r, con i te eo realizar
, .
l
h
. . ,,16
el e fuerzo maxuno con e pro ec o JD1Il1ffiO •
También la existencia puede c n id rae e d d l ángul de d
l punto de vista desde la visión del desinterés. i la exi t _ncia s_ , e n idera
de de dicha actitud de intere ada entonce e ta con 1deraaon abr la
e.xi tencia, la ilumina, en su relación con el arte.
D d Antonio Ca puede decir que la exi, tcncia el ex.i tir, al
a utnir al de arrollac la actitud e t • ti.ca, a wn c mo desinleréF.
travé del despliegue de un peo. ar .inuo o, ab rcad . eorido
tonio a o ha ahondado en l existir, en la exi tencia, a la qu ha
con iderado de d distinto punto d ,'Í ta. El filó. ofo m xicano ha
profundizado en el xi tir y lo ha visualizado d de el punto d vi ta d l
iot rés, d de la actitud intere ·ada· también ha, · ualizado el exi ti.r de d
el punto de vista del d interé ; también por último d de el punt de
, ·sta, de de la vi i · n"del a11té1Jtico att1or''-la caritas , lo que e lo mi roo n
Antonio aso d sde la vi ión, d sd la actitud d 1 sacrificio18•
Quercm
insi cir en r altar lo ·igui me. De un m d
nio a ha profundizad en la xi t ocia, en el existir
mo acrificio como am r - el alfténlico a111or' -.
or d caridad que ''e o.si t en alir de uno mismo n clacs a
lo demá , en brindars y prodigar e in mied d ufrir agotamicn '''l.
lla -la xi tencia como caridad- 'la l nitud d1: la exi tencia
'r inguna ley rige la abn gaci/ n" -advi rte
t nio a o- - . l
acriEicio es la victoria '20.

1

ce - - - - -·· Op. ni. pp.21 -22.

f.
17 Cf.
1s _f.

11,

I?
en Ant ru
:?ii

ubrayamo. no otro .
. fbidem. Resalt.'lm nosoa: ..
. Op. di. ap. rv. En especial· pp. 99- 104.
. Op. rit. págs. 22. 154.
. Op.rit. p. 155. propó no del 1 ' l citndo quctcmos de ucarlo. \ 'cm
aso, de :tlgún modo, e ta pr ente Miguel de Unarnuno.
• Op. dt. p. 164.
L

172

qul

La existencia com cariJad como •el aurenuco amor" es 'la
plenitud d la xi t ocia" la viclon(I - máxima- agrcgamo · no otro de d
1aut r , obr la vida, bre el exi ti.r21 •
"" l exi tir la exi:tencia c mo caridad -la cual se hace coJJJo la
22
,,Ji/a - c oc biela, ab reada sentida, a í com caridad como 'el
autcnttc amor" - in istam en ello- la 1•ictoria máxima brc I xistir
m roo.

H mo. ·eguido el d em·olvirnienro sinu
del fil s far de
\.nt aio a o. 1 1filos far xi t ncial d Antonio Caso -c¡u ha a u.mido
Y~ •. envu l~o en 1 mar o d la r cción y upcración d I po i ·vismo en
Iexico- raúfica a . u ro rafí ica ívida su t ntant .
, .
~n cfi cto con ·u ·tento en lla· e decir en u mecafí tea má.
\ 1, 1da que teóricamcnt d arr liada ha de pl gado
tonio ~ª 0 u
fil sofar exi t ncial Un fil ·ofac xistencial qu · de envuelve d d un
pen. ar multifac · uc
esde u metafí 1ca v1v-1da ustenta.nc
roni
as , quien
i lidia am lo l'Ída el pensallliento fra e favorita' de nu tr aucor ha
de ·arr liad - in i rimo n ello- un pen ar h nrado, probo 23. ~ \moni
Cas ha &lt;le arrollaJo u pcn ·ar u filo ofar. viviendo í11teora111cnle u
td ~· . D ahí, 1 acácter ncarna&lt;l de u p n ar y u cualid, d d prob ,
de mteg · . Lo hem 'ª advertido-'· e insi tiro s en U .
con id ra que xiste un vínculo, w1a correlación entre
fi cunclida&lt;l y probidad d l p n ar.

11 Anronu &lt;.,1so ha usadn los térnunw "11&lt;la" ¡ "t::-..Mcna.a" como eqw\'alemes. ( f ~ txiJ!tnm,
Mllfl t 01/0lm;, toOJo dr.r111/rm y cuu,a c,md,uf. r!Jlta. ni. en cspcc1:1I, págs. 99-100, 164,169.
z:, &lt;f. Op.cil. p. IW, el ~ubrn} do e dL ,\nromo .a~o.
,, T ma, que . par ce dt un modo nnual, larenrc. y en más o t·n meno~ ·plim . ~ través Jd
t.lesarrollo t.ld pcris:u t.le Amomo C: so y que no 01:«1 hem des n\'Uelto e n msr tenc1J. Maaklc
habd . cía Lu~ada hlo.rnJra &lt; 111/~ ,r,mon. 1 / T•,/q.«y,,, mn10 1 ·¡,L -id .. Alm.1gcsto, 8Ut'no. 1 Lrcl,
rg~n~. 1 , 113 p,igs. J.$.B.1'.. 950-751 -096-6. en c.p ciaL el ap. L '. 1 amb1¿n: "El pmsarro11
proNdad RL1·11/a tk l1 .\11mdad lry,umnt1 d, l'ilo1t1jl,i a.\ 111. n" 9. (, rdoba, \rgenána 1998 pp
259 266_- '7..J rx1.rt 11n11 ro1110 Jl"'.i!J''. "l /11ma,11/,tt' .\numo del xmro de Esm&lt;lios Humaní rico .
, nll'~rs1dad utonom~ de • uc\·o León. 1 ucn&gt; León, México. .., 2 . 2.000. pp. 81-91.
- 4_ [aulde lsabcl (,an;m Lo~ada. "L/ pou11r ru11 prQ/tida,I" Rcnsu d • }, ~oci dad \rgcnon:i de
Vilos,~,ª: CórJ _b_~ \rg ·nona. a.\ TI I nº Q, 199 . pp. 2 9 2(,6 "l./ ftmar (ra111J,, J, ,\J,1111,d Gonz.a!11
(,1J,1J · \,tpm1ll,1 . Dt·p,trt.1mcnto t.lc Filo~ Íla. 1,;.C ,\ . Buenos ure., ,\IJ(cntma. En \-ia~ d
pubhcac1on.

173

�La probidad del pensar de r\m nio a o conlleva la fecundidad
de u p osar. El p n ar, el filo ofar de
tonio aso es fecundo en
.
.
?5
cuanto e sugerente, 1n puantc.
r uestro autor, Antonio Caso ha asumido y ha d envuelt un
filosofar exist acial -puede decir - n un entido amplio. E to e , el
filo ofar de nconio Caso es e;..istencia/. como pensar y como actitud.
í
con iderado como pen ar, asume en u despliegue, un tono v:íYido,
encamado y en má o u m no teóricamente fundado. También puede
decirse que su filo_ o far e exi tcncial por la artit11d también encarnada
de de la cual lo ha de arrollado11'.
E] método que se sigue o mejor que se c nánua siguiendo,
el
que re ulta de la correlación de dos criterios: el histórico genético y l
ístemático. Y esto es así porque se considera a un pensar en u
desem· lvimiento. n fecro el criterio hi tórico-genético analiza al
pensamiento desd un punto de ísta dinámico; e decir, de ~ _la
perspecti a, desde el ángulo de un pen ar o desarrollo. .. ¡ cnteno
sistemátic atiende a la unidad, virtual, latente, de la bra de un autor o
autore . nidad que en el de, pliegue d l peo ar de un autor no iempre
es explicita. Hay que vincular, ba que integrar ambo crit rio 2 .
continuación hemo de considerar, como figura repre entativa
d la asunción y de en olvimiemo de la filosofía exi ·tencial en éxico a
Adolfo M néndez amará zs_
Agusón Basa e Fernandt.-z dd \'aUe. Voradin_1 Estilo dt Mbdro. -F1111!k1111t11t(IJ dt lt1 Jtxic,midadEd. Limusa, México. D.f-. 1989. 1050 págs. l. .B.r ·.968-18-3112-8.Cf. pp. 44.
' [. {atilde Isabel Garóa Lo. ada. u jilosefia r&gt;:istrodal tn kt , lzy,mli11t1 f11s lntrod11rtom-Ed. Plu
Ultra. Buenos Au:c , Argenrina, 1999. 152 págs. En e pcoal, "lntroducctón ''.
7:1
f. Diego F. Pró. Historia del penso111ienl1) filosijiro ,1r¡,mli110. Instituto de Filo ofía. Facultad de
filosofía y Lcrras. niversidad acional ele . uyo. Mendoza. Argentina., 19 3, 229 pág .
28Adolfo Menéndez amará (J 89- L954). Filósofo nacido y fallecido en :Siéxico. atedráuco en la
fücuela I acional Preparat ria y en la niversidad , acional de [é.,xico, donde ha pmfe ado en la
Cátedta de Introducción a la Filosofía.
Por su referencia a nuc t:J:os fine. ce alt.'Ull qu.: a dolfo Mcoéndcz amará pcrrcncccn los
primeros estudios rclevant
bre M. Heidegger realizado. en México, hacia fine. de la tercera
década del siglo ' X (1939). Ha participado en oogre os 1 aaonales loccrnacionales con
prcscntaaón de Ponencia,. Destacamo su participación en el lll ongre o lnreramcncano de
Filosofu. (México, 1950) con su ponencia· 'Vt lo A11hvpología mdivid11alúftl d, hqyy una 11/fett110/11drin
roltttimta" (¡ocluida en su Opúscul Esq11et11t1 dt 1111 ldtmio. Antigua Librería Robredo &lt;le José
Pocnía e hijos.• uc. Argenrina y Guatemala. féx1co, l, D.r. 1951. 61 pág.· pp.41 -59)
De u producción seleccionamos por su referencia a nuestros fin : Do.r tnS(!)'O.r ,obrt { feidtgs!.Cf. Ed.
Letras de léxico. 1éx:ico, 1939. 61 págs.; J:,an,dismoy M11tiris1110. 1éxico, Eds. asa de spaña en
féxico, 1940: l11iciutió11 t1I la Fiwsojiil. Ed . Anñgua Librcria Robredo de José Porrúa e hijos.
léxico, 1943, 405 págs. (Contiene abundante ílibliografia). menester y prttiió11 del ser. México. ¡unio
de 1946, Eds. ntigua Libreóa Robredo de Jo é P mía e lujos. féxico. D.l-. 128 págs.; bqurt11t1

:is

174

Insistimo en l que ya hemos eñalado. La a unción de la
filosofía de la exíst ocia en féxico y u de env lvimi nto se ha
despl gado en 1 marco de la reacci 'n a1 po itivi mo (hacia 191 O),
vig nt hasra aproximadamente la segunda década del ·iglo
y en el
de 'U uperación. Hacia fines d la década del 20, Ja influencia del
po itivismo ba de ·aparecido con lo que pu d hablar e de una
up ración en iféx.ico, d esta conienre del pensar filo ófic europ o.
Es en dich marco en que Adolfo eoéndez amará ha a umido
y ha de nvuelto un filo ofar exi rencia1.
Reiteramos que e torna la xpre i 'n "filo ·ofía xi tencial" en un
sentid ampli ; e decir para de ignar un pensar xisteocial o una actitud
exi tencial o amba co a (un pensamiento una actitud) a la vez29 .
El filosofar de Adolfo enéndez amará, en el que continuamo
ahondando, e existencial en un eotido amplio como ya lo hemos
hecho norar30•
do1fo M néndez amará ha de envuelto un filosofar exist ncial
como actitud xi t ncial, en cuanto encarnada vívida. Ha también en
dolfo Menéndez amará el desarrollo sinuo o de un pensar xi tencial,
encarnado y en má o en meno , teóricamente fundado.
ha d con iderar en lo qu igue, el despliegue del filo ofar de
n 'ndez amará.
En el permanente ahondamiento en el p o ar de dolfo
1enéndez amará 31 , hemos de recurrir una vez más a la consulta d la
fuente primaria · d cir a la obra mi ma de nue tro autor.
1 pen ar inuo o de _\dolfo Men 'dez amará s ha de ir
hilando.
Dicha hilación ha de ir ofreciend aca o de un modo implícito,
latcnt el c mpromiso d l filó ofo en el de 'arrollo de u pen ar
rk

1111 Ideario. Antigua Librería Robredo de José Pomia e lu¡o . uc. Argentina y
uatema.la.
~hico,l,D.r. 1951. 61 páf\S. -m duloso Opúsculo-.
2'i Cf. l\faulde Isabel García Lo ada. Li Jilosojú iste,,rial t11 lll / lr¡,e11ti11t1. .. ". dott1 di..
"lnrro&lt;lucoón".
:l&lt;• Cf. Macilde T. abe) C.lilrcta 1 . ada. "El ro111pm111iJo dd filósefo t11 1111 ji/qsofar existencit11" En vías de
publicaci · n en: "H11111a11i1,d'. Anua.no del entro de Estudios Humanísacos. niversidad
Autónoma de I ue,·o León. i\ue,·o León. ~lonterrcv, M 'x.ic .
11 :Sfaúkle lsabel ,arda Lo.a&lt;la. "lnquiet11d mtlefiJi~ m fiUsr!fns hispti11oa111crira11os''.En: El p,mto tkl
oofllbre m ti i,_e,lo , 1 rksde , Jmcnct1. Colección Perspccavas. t. \'TI. pp. _77-282. hds. ociedad
A.r¡,&gt;cnon. de F"~ solla e ln~lltuto rgcnrin Germano de Filosofia y Humanidad ·. 2 01.
·órdoba, Argcnána. · -' ron1pro111iso di/ jilósqfo en 1111 jiloso/ár exi1/f11rT111". bn \'Ía d publicacion en
ll11mm11ltJS. nuarto del entro de E.tu&lt;l.ios HumanÍ'lico . Universidad utónoma de Nuevo
León. /\loorerrey, uevo Lcon. \léxico.

175

�·
·a1. s;"';smo
esta hilación, a vece implícita y otras veces,
existenc1
..........
explicita, ha de ir surgiendo, iluminándose y_ mostrándo · , a rravé de l~s
texto mi mos del filó oD mexicano; o, 1 queremo , desde u pr pia
expresión.
·Cuáles han de er la cuestiones los tema
é

que e han de ir

hilando, vinculando?
El filósofo la filosofía, y remas característico. de un filosofar
exi ccncia~ v. gr: el hombre Dios, el exisúr -o i e quiere 1~ vid~- Y la
muerte, y la cuestión el tema que con ideramos,_ int gra, : · ilurruoante,
abarcador en un filosofar exi tencial: el compromiso d l filosofo.
dolfo Menéndez amará ha a uroido a la filo ofía existencial
como modo d expresión de u propia nece idad vital, ncarnada: "debo

.
. ,,12
ctmpl.ir commgo .
,
Desde un filosofar existencial, desde una filo ofía vívida,
encarnada y en lo términos de ella ha de desplegar u pensai:. .
'La filosofía puede definirse una vez que se la ha viv1do qu ~
ha tenido u vi encía, aunque parciend de la ubjetividad personal"3~.
Considera Adolfo feoéndcz amará qu ''El filó fo como amant de la
sabiduría ha dejado de er l descubridor para . cr el inventor_ (el
subrayado e- nuestro) o creador ituación que se ac rea a la act1tud
, ·

pocuca

,,34

.

,

,

eguir el desarrollo del pensar de Adolfo ícnendez amara ~o
lle a a destacar el tono cálido y dir eta que advertimo en su expres1on
· 35 .
en u dectr
e quiere hacer notar que la actit11d filosófica exist ncial
encarnada desde la cual nue tro autor de envuelve u pen ar, e una
actitud d;c;d la cual
ac rea - de de una , · ión integradora- a la
actitud del poeta36• Hace notar dolfo Mcnéndez amará que hay
pen ador s qu han dedicado u atención a la vi.da y a la muerte -a
Dio -; y qu al pen ar a dichas cue tiones -al p o ar la vida y la muen -

32

dolfo Menéndez Samaci. MmesltrJ' Prensión dt! Sn; Mld al. p.7.

a la Pilosoft(I. d,1/11 rit, p. 36.
l,ridadón a la Filoso/la. Mla ril. p. 51.
,s f. Adolfo lenéndcz. amará; en e pecial. Alenesler_y P,rci;ión ,:k/ Ser. fk1/(} cit. "Prologo": Esqm111,1
de 1111 fdeario, doto di. "Prologo".
16
f. iacildc Isabel García Losada. "La Ftlo fia en su Integración a la Poda''. ''Epit11dia" Revista de Esn1clios sobre la Tradición. Buen s Atrc , Argentina. ruvccsid.1&lt;l J.F. Kcnn dy.
Departamento de Filosofía. 14 (1998) 24 245. on mreresame esclarecirruemos obre el rema
que trammos.

;3 _ _ _ __.. lmria/'Í1Í11

las desvitalizan" -el remarcado es nuestro-. Si piensan en Dios lo
desdeifican, -los ascetas anto Tomás de quino-..." 37 •
eñaJa dolfo Menéndez amará que 'cuando se interroga a un
poeta la causa de este fenómeno -antedicho- tan frecuente responde":
"El filósofo con sus razones destruye a lo irrazonable Qo que no se
puede racionalizar, lo a-racional -agregamos nosotros-). La razón agrega el poeta- es la única culpable de semejantes errores: la vida se
vive, en la muerte se vive el acto de morir, a Dios se lo adora.... ". " ivir,
morir, adorar -&lt;:orno un acto de fe amando- y creer son cosas que no
pueden racionalizarse" 'En cambio -agrega el poeta- un poema encierra
esos y otros hechos más, pero sin usar de la lógica"38 .
Y nos advierte dolfo Menéndez amará lo siguiente: "el poeta
habla de dos lógicas enfrenrnndo a la razón el irracionalismo de su acto
creador" 39 •
e considera que en dolfo Menéndez Samará hay una visión
integradora de la filosofía respecto de la poesía. El filósofo y el poeta
asumen actitudes "cerca11as": así concibe la actitud filosófica y la actitud
poética.
En dolfo Menéndez Samará, Dios y el hombre, el hombre y
Dios han sido cuestiones "inaplazables" -latentes, no siempre explícitasª las que le ha urgido constantemente responder a través del
desenvol imiento de su pensar.
Mi problema es clarísimo -dice Adolfo 1enéndez Samará- pretendo
superar mi iniciación idealista que hace de Dios una suma de los valores
de la cultura, sin dar de bruces en la posición contraria el realismo que lo
'desdeifica' con predicados y pseudodemostraciones. Esto ya se había
traslucido en mi libro Fanatismo y Misticismo40 •

Acaso dolfo {enéndez amará desde su actitud cercana a la
del poeta, desde su actitud filosófica, busque aspire a no desvitalizar a
Dios a no desdeificarlo. s que a Dios se lo vive, y más aún así, vívido, se
lo adora, según A. Menéndez amará. o quiere el filósofo, un Dios en
sí, desvinculado del existente al que sólo lo uniese la fe.

,1.1 - - - - - - ~ ·

176

37

Adolfo Menéndez Samará. Menestery Pretisió11 del Ser. data rit. p. 56.

38 _ _ _ _ _ _ _ _
39 _ _ _ _ _ _ _ _
«I

Cf. Mmestery Prerisió11 dtl Ser. datiI dt. Ibídw,
Cf. Mmesltry Precisión del Ser, data dt. Ibl.dm,.
• Menester y predswn del Ser data ril. p 7. Subrayamos nosotros par:i

resaltar lo qu se quiere signifi ar.

177

�e ha dicho que el filosofar de dolfo Menéndez amará es
existencial en sentido amplio como actitud y como pensar.
Desde una actitud filosófica existencial en cuanto encamada,
ívida, y, en y desde un tono que he calificado como cálido y directo
dolfo
enéndez amará desenvuelve un penar en 1 cual hay
cuestiones que, desde un modo de presencia latente son constantes
permanentes y que en su desenvolvimiento se profundizan. sras
cuestiones son -insistimos- Dios y el hombre.
Cuestiones temas de un filosofar existencial -entre otros- como
la vida· o si queremos el existir la muerte el compromiso del filóso o y
el filosofar como compromi o. Temas que escin presentes de un modo en más o en menos- explícito a través d 1 desarrollo del pensar
existencial de dolfo 1enéndez amará.
Así se expresa: 'En realidad, todo mis afanes filosóficos
desembocan (el resaltado es nuestro) en dos probl mas inaplazables,
· y e1hom bre como ente co1ecbvo
. " 41 .
10s
n efecto en dol fo enéndez amar' ad más de Dios una
cuestión permanente latente, es el tema del hombre considerado como
colectividad. 1hombre el existente es tematizada "no como indi íduo
no como un 'yo' sino como un 'nosotros' o como lo denomina 1artín
Buber. Dice . [enéndez amará "La esfera del entre"42• Y continúa
diciendo dolfo Menéndez amará:
En el 'nosotros', en el 'entre' el individuo se diluye, de aparece, en una
n ueva categoáa antropológica-metafisica. o se trata de la suma de dos o
más individuos que arrojan el total 'nosotros; tampoco se trata de Wl
'aosotros'que se constituye como relación entre el 'yo' y el 'tú'; no e
posible concebir el 'nosotros' como w1a especie de entes que coexisten
porque están reunidos en el mundo enfrentándose a éste como objeto;
mucho menos es posible explicar el 'nosotros' por un ' tu' frente a 'mi'
pocque también lo convertimos eo objeto, de in.i. como sujeto.

El hombre - ·1 e ·i ·ccntc- c mo y1 e tá onc lógicamente constituid e m
'nos tr s': i no fu s a. i, no p Jria ser p rfcctible ni comunicar en el
diálogo u pcrf◄ ·ctibilidad; el conocimiento
para scr comunicado; nus
wmunicamos porque conocemos y somo pcrfcctibl ·.; 1 'tu' a qwen
comwuco csra n mí, en tamo que . é&gt;lo por so pu do comunicarle llll
p rfcctibilidad; ·I tú me coo ·ene p rquc encicnJ m1 comunicaciónH.

hombr ha ido un problema 'inaplazable" para .. \.doli
Men · ndez amará , cambi 'o l ha ido Di
Ya bemo dich en
lugar+i, qu
filó fos 9u en el
de arrollo de su p nsar --0 en algún lap de dicho de. en okimi mohan encontrado n la filos fía existencial una vía de xpr ión, ti n n
ntre u · pr blerrui , cu · ne, , t ma · --e m permanente- 1problema
de Di , sea para afumar! , sea para n garl .
dolfo [ n ' ndez amará ha de plegado u filo fa como octil"d
existe11cial. en cuanto viYida, encamada, má · gu como un pen ar
existencial ceóricament fundado. u .filo ·ofar upen ar
· tcncial en
un ntid ampli ~"'.
Llegado aquí, pod m
p eguntarno, d . de
Menéndez
~amará ¿gu · filo o fía cxi ·e ncial es la qu ha de plegado, d senvu lt ?
no r pondcmo desde su mi ma expresión:
i ha de so tene e un cxisteociah.sm n • tro
rd rim
la
d n mm, ción &lt;le filo ofia cxistcnclal~1- no puede er individualista, sino
a&lt;.¡uél ~1u po rule un v rdadcro humanism , c. &lt;l cir, una comunid d J ·
hombre libr
· 1 u cxi ·tcocia d ncro d I ámbito d e a e trucrura 9uc
llaman, s cicdad~-.

n la linea del pcn ar exi t nciaJ
a abri t a.red a qui o
r e noce Adolfo [ nénd z amará como el principal rcprc entante de
e a rri oc - d I pen ar fil ófi o europeo.
De. tacam a imismo que . \.d Lfo f nénd z amará quiere un
'atfléndco existcnna/ismo ' el que pi nsa al cxi t nte c n hondura y enticl

dviértase que según nuestro au tor lo establece con insistencia:

Esq,11ma de un Ideariu, dota cit.p. 8.
Cf. Esquema ik ,m ideario. data di. p. 47. Dond adem.í Adolfo
Menénd z Samará rewit a Martín Buber. ¿Q11t es el hombre?. Eds, Fondo de Cultura Económica,
México 1949, p. 157. W,Eds. [hebreo]1942; &amp;Is inglesa, 1948; alemana, 1948; irad. e pañob,
194-9).

4 1 _ _ _ _ _ _ _ _•
42 _

_ _ __ _ _ _ •

178

Ad1 1 o \len ·nd ~, · am:tri Esq11e111,1 de 11n ldt,,riu; lklltJ ni. pp 4 --49.
.\L,rikl lsab&lt;.'i Gar ·a Lo~adn. ( f. u _/ilomfi,1 cd.tlt11rit1I f/1 /,1 Aff,mll1111.-S11s l11/rod1Jd(l1't-J. Bu nos
•\ircI, Argentma, Ed. Plu., km. 199t) 152 p;igs. l.. .B. 9511 21-1352-7.
~,, _ _ _ _ _ _ _ _.C. L,, Jilb.10/ru rxJJtt11d11/"' /11 Jr¡,111t111a.S111 J,,1111dHrton.s.-Bu no ·
Aires,
rgcnnn a, Ed. Plus Ulrrn. 1999. 152 págs. 1.:.B.1 . 950-21 -1352-7. l'.n cspectal:
"l n troJ uco ' n ''.
.¡¡; _ _ _ _ _ _ _ _ • L /.() Jilosojio r:&gt;.iJ/mnal 111 la ~ 1']!,mimo. .... -; da/11 di. con · tensos
clcsarr Uos en c. p ·aal,''lnuoJuc ion".
~~ \dolí,&gt; \lenén&lt;lcz amnm. E.rq11u,111 dr un Urrlfio. d,,1,1 .-il. p. 59.

179

�de ligud de namuno fil' s fo a quien \.
M néndcz amará preficr má que a L H idegg r -a qui n r conoc a
Ja mbra de or n Kicrkegaard 18-.
., dvierte Adolfo 1 nl'.:ndez amará que fartin H idegger
'
•
,. JJ/9
envuelve, u peo ar 'en HJJ esotm.rmo pres1mft10S0)' vaao .
sí · expr a:
humano' al m d

Aqudla frase d c..¡uc el . cr del he mbre e, un er para la muerte es de una
evidencia... 11 s puntos suspensivo. son Je] cex10 de amarál
cvidentí. irna. · rin z¡1n1 todr: formula Hcid • r cr, !:,'l.lll1llildc&gt; lo o¡os
de pecrivamenrc a la humanidad stulrn, pu ·s cr e ,¡uc d scubnó un,
venlad ames incxpre ada; ser para la muerte, e ·cribe el de Friburgo,
cnvoh,icndo su dicho en un e. otcrisrno prcsuntuo o · vacío; por mi part ·
prefiero le ·r a láximo Gorki o a J\IJgucl de namuno sobre c·e tema,
c.¡ue a l lcid ggcr, aqucUo die n con ma hondura } ~cncido human auténtic cx.istcncialismo- guc el alemán.,.'.

Llegado aqul querem re altar lo iguieate: a filo ofía ex.istcnciaJ 51
"el e ·istencialismo", ·egún lo denomina dolf: M néndez amará:
ha tenido un gran éxito enrre los de hnhla e paú.ola. 'in mbargo, - cña.lac. de esperarse 9ue la , ·c¡a, querida v tradicional España vuelva por ~us
fueros pero de pojada de adultcractoncs hI Lóricas } demagógica , que
p r I t¡ue e refiere a I fi panuaménca u salvación c~rá en resguardar su
tradición colonial pañola, vcncrar u lcycoJa 1r1díg na · p ncr los ojo.
en u propias fu rza. haciendo arte y filosofia Je Liga.dos de ini1ucnaas
cxóá a , como la germano a¡ona. 52 •

-lll _ _ _ _ _ _ _ _ _ _-.Cf. lmaiJ,ilm c1 la blfl1'!fia. dula al. p. 3 .
49 _ _ _ _ _ _ _ _ _.Cf. Almult'r y prerisió11 del .in; dt1lfl al. p.53. Expresión c.¡uo: &lt;l 1lfo
erva principalmente para calificar ·l pensar la muerto: en 1 filé. ofo
~!enéndcz
gemuno.
so Adolfo Mcncndt:z amará. /01ulrr J' pmisió11 dd m: d,1/,1 n't. pp. 52 53. C.orki, la. 11110 ( k-:s.ci
i\fax1mmich Pcshko~·). (186 -1936) ac1&lt;lo y fallecido en lo que ho~· es (,orlo, put:blo cercano a
Moscú. no de los más conocido e ·cntorcs
novelistas rnso .. mtrnduccor del realism
ocialista. Ha ido impul~or de idea dcinocrátic , pacifistas r cultumk . De entre su ¡m duc 1ón
s de t;tca una gran aurobiog.nfia. Cf. Gru11 E11rirhpedi,1 Rlil/p. Tomo XJ. Ed . Rtalp. Madrid,
E ·paña, 1981.
SI Mauldc lsabcl :rarcfo. Losada. Cf. Li jilosofu c:xistmdul ttl la ¿ Jryp1tii1a -Sus illtrocl11rlom.•But::no1J"CS, Argmttna, Ed. Plus lJltta. 1999. 152 págs. l. '.B.N. 950-21 1352-7.
~n espectal:
''Tnuoducaóo".
s~ dolfo knéndcz Jmará. J,1id(rrió11 a !t1 Pilo,ofitT, Jata ril. p. 3
Ubro cnoqut:cido por una
impormnte bibli gralia en ca. tcllano, Entre 1,, ucores arad , con sus cmr . pondientcs
publicaoones. , I! t:ncuem.ran: V1cc11te huone y Carlos Alhcno ·rro, dos rcpr &gt;·enlanu::~. entre
ou s, de la Filo~ofia bustcncial en la Argcorioa.

1O

~abe advertir qu . u fiJos lfar existencial I ha I o ibilitaclo a
, \dolfo Mcnéndez amara pen. ar al hombre concreto, a la p r. ona
concreta - i queremos de tacar u dimen ión metafísica- y p n arla, n y
de de le universal Y tam 11~0, pen ·arla, ilwn.inarla, en cuant i in ·ena en
una comunidad cron tópicamenr · .ituada.
r uestro filó ofo, que ba el envuclw la ftlo ·o ía exi tenciaJ c mo
c1dil11d encarnada Yívida, , como un pl'llsar -en má
n menost óricameme fun&lt;laclo, ha de pi ga&lt;l &lt;le de ella u in9ruem&lt;l metafí. ica.
El de arr llar u pen ar, 'xprcsarlo -cxpn:s1ón ~n la que ·u
inc1uietuJ xi t ncial merafí, ica e ha m ·tra&lt;lo con mnte y lau.:nr ·- ha
ignilica&lt;lo para nue rro filó._ofo curnphr con igo -como he, mbr , c m
xL tente y como filósofo-. Lo que ha idci al mi m tiempo, cumplir
con . u "Jc:tino ·ocia[ ,~.i_ l\fcot:n&lt;lez , amar:
a tra,·és del
dcsenv lvimicnro de su pcn ·ar ) de cle ·u cxpr ·íón en _ de ·de un
filosofar exi tcncial, en un modo en má o en meno. xplícito, mu tra
:u comprmni~ como existente, como p ·rsona y como fil· ·o~ .
Y, al mi mo tiempo, mue tra gue al &lt;l .cny &gt;IYer u fil ·ofar, ese
. u fil s far Jespliega también orno ompromi o; ,;qué e mpromi. o?
cabe preguntar. e. 1 ·e re. p&lt; nde: el comproflll'- que dolfi 11 nénd z
amará ha asumi&lt;lo como
sofo ) de de el ual ele envudv su
filo ofar.
ueremo in, 1, tir en d comprorni o &lt;lcl filósofo } el filosofat
como e mpromiso, cu tión qll
una &lt;le la conquista de la filosofía
existencial que no intere a ahondar.
f~~ rema dd compromiso del filó. ofo ya ha . id
arad por

rn,

no otro •.
D1;.1acamn. d rncahlo "sal1·aoon"(Jwh1t=,M,mt; "lib,m m-,m" ,1.: dar hhcrw.J/ li:wrur/ salmr.
\ccpciom·~ que rl' ·alrarno~ l"lltrc ulra~. Cf. Lu1, l\laccb1 Diá1011,1no dt la l.i-11~11,1 l .Jti11J. 1•'. Js. l),.n
lfo. ·o. Bucnr,. \1tc ..• \r¡tcnuna. 196(,. 2( 10 pág~ ) El submado c. oucsu-n pues descamo.
Jesde L hmnlogra de h, ,-1,cahlos iluminar ·l rex10 tld filóso o que nos ocup;1, As1m1smo n
(unc16n J ·I pcn .ir de \&lt;l&lt; lfo \kncndo .'amara se e ·um:1 11ue c~,i pemanclu en \lamn
l lc1elcggcr.
'; 1\dolfo ~ lenendl·~ amar.í. \lt11t111 r ¡ pl't'rtn/J/1 del rrr.. d,11,1 ni. p. 7 "Prrilog11 ".
' 1 \l,1uld1: Isabel (,aró~ Losada. hlom/111 r 111/rer,1m,11, L/ /i/oso/arrwf(/ ,ia•. Bucno~ \1r , rglnona,
1 d.• 1\1111;1g '!-to 191)-1 113 págl;. L'.B.
95!17'íl 096.6; L·.n e~p ·c:1al L:tp. IX 1nurubdu:
"Co111pm1mso Jd 1í111sofu. 1hl verdad cxisrendil ,. l11 prolnd::id dd pensam1c111o'': Ti/ pmsar ,v1I
pm/11,laá" Fn. Rcmm de l,1 :,ic1edad \rgmnna &lt;lc r;¡Jos1&gt;fi.1. ;t \ lll. n" ?.pp.359-266 Córdoba,
\rgcnun,t, 19&lt;J . \Jcmá. Cf. \gusnn Basa,· hrnandc;, dd \' :,lle. Tmt,1d11 d, / •i/4,rn/1a - lmor" la
hlowjl/J ro1110 l'ropnli1111r11 tic S,1h,mo11-. r-kxicu. D.F. hds. Umusa oncg.1 EJium·. l 9%. 29Ci p.ígs.
1 .B.l\ . %8 \l! +P 1- : en c:pccial &lt; ap. l.· "I ilo~ofia} Filos far" donde el füós1Jfo m x1cann -

181

�Iluminem s el ocablo 'compromiso" de d · u mi ma etimología ~5.
''rompro111iso'' e obligación contraída mp ño fe emp ñada, cabe
preguntar
i l fil' ofo a traYés d su filo ofar acaso no , e ha
mp ñado en de anollar un pen ar h orado, pr b , que s descm'l.lelva
como c. pre ión d u er como libertad.
Ir hilando el de arroll del p asar del filó. ofo compr metido,
r conocible en .\dolfo Ienéndez amará, n
ofr ce la cue ti, n
mera.EL ica de un rn d con tanc , p rmanente.
En fect , eguir el de cnvolvimicmo d l filo ofar de f néndez
amará que ha id una peLona, hombr , i11q11ieto, decir, atendí ndo,
la etimología latina (' i11q11ietalio-011i.r f="inquietud, agitación '; ad ·má el
verbo; 'i11q11ieto-as-are (a) ="inquietar, turbar") 110-q11ieto, c.¡gitado n orden
a la cue. rión del er d 1 ~undam mo permite mo rra.r qué m do ha
a muid en C'tt: autor I despliegu de su inqui tud m tafí ica.
1nguietud que ratifica l pen ar cxi rcncial c.¡uc.:: como -actit/1(1- ncal
ncarnada, pres nta en J \doln f n 'nd z amará un de e □vo vimi nr
de e g • propio y que proy eta en el orden práctico.
D . de el desem· kimi nto de u pensar en el plan m rafí ·ico si
bi n oo es un de. nvolvimi neo -i r mático, dicho peo. ar pr y eta en
el plan práctico, el antr p l · gico- ociaJ.
Ir hilando los tema qu e no han apar c1do -a Yeces implícito ,
otras explícitos- de un m do e ns tan te, la.tente en nue. tra indagaci, n
del despliegue d l filos far xi rcncia.l d ' amará, qu hcm mo trad
n u d sen ol imient tambi · n a través d u propia expre ion en
alguno de sus t xto ignificaci,
no ha po. ibilicadu ad,·ertir n él aJ
hombre, a la persona y al filó ofo comprometido ' a su quehacer
fil ófico como compromiso.
f¡ y u
n fi et , i bi n el ma del compr mi ·o
9u hac r e mprometi.d no .e n ofrece e n amplio de. arr Uos· l
tema del compromi o d 1 filó fo tá encarnad y má aún en añad
1

una "ez nL'i.· como a mi,·és de su prolífi
6.t:1-ha msisa.do en el tema cld filo~o ar como
ompromi~o. cuc ción que considera Wla de las conqmsta~ alcanzada , aW19uc insu6ricnremt·ntc
d :m llaJa, por la· Jwcrsas lil . ofía. de la e..xistcoaa. y que Basa\'1: rcmánde-¡; dd \'nl!e
Je. ermu.:lvc en el parágrafo 7 del ap1rulo c11. do.
'' Cf. Real cademi.a •spru1ola. Dittim,nnri ~ la Ul(~lf(I bpmio/a; 21 '. ·ds. ,\ laJnd. 1992.
1•.ds.Espasa Crupe. Madcicl, España. "Contpromim ·• (J 1 latin "ron1prvn,1Js11w i"n.i En la acc.:pción l '.
Je cs1e vocablo se le " blig-JClon contraída, pruabr.a &lt;laJ , fe empeñada"; baj ), ,IC~·paón 'l:.
"t:mpciío", entre oua l'ignificaci ne·; con desarrollos interesantes.

12

n el p nsar de dolfi Menéodez amará -&lt;.JUien in i timo para la
a11té11tira fil ofía exist ncial pid hondura y nrid humano-.
abe remarcar l siguiem . n I d pliegue d , u fil ofar
reconocible su compromiso com fil' ofo
u quehacer filo ófic
encarnado ' roá. aún ntraiiado.
Mene ter y precisión d 1 Ser no ti n punto final ino varios
uspen iY , -die 1en 'od z amará r firiénd e a un de u libro. porque tengo el prop · ito d hacer la egunda part algún día; n
importa que también la e criba con pr mura o intrauqwlidad debo
cumplir conmigo, que e al mi m o tiemp
umplir con nú de tino
social&lt;;{,

Menester y precisión del Ser. He ayuí i nos d t nemo en el
tirulo de uno d l libr d Ad lfi f n · ndez amará como 'l xpr • a
lo que e· uno &lt;le u pr blema en l ·quede mbocan todos I demá :
el r menest r p.!.í ci ión nece idad del r d pr ci arlo d hac rl
prea o.
trata más u un hito en el itinerario filo · fic de M nénd z
amará. ca o a el leirrn áv del de. pliegu de u filo o far, de ese
LJU hac r filosófico comprometid
n id amo importanr el hacer luz desde la eám l gía de lo.
vocabl s5~:

Ímester".
leccic narno por su r ferencia
a lo qu qu r m d tacar la iguient : "La falca y n
idad de algun
c a' . .Acepción prim ra entre la múltipl del ocabJ . -. timol gía: del
laón '111i11isteri1111/ mase.). Pmisió11 ' (del latín praerisio-011is'· fem .) l. "La
bligaci · n o n cesidad indi ·pensable gue fuerza con ·triñe a ejecutar
alguna c ,a· 2.Detenninación. c ncisi' n '.
e d la rim logía de los v ablo · ·e on idera gu e □ dolfo
fenéndcz amará -d un mod
xplicito- ha babi o la lirencia de lo
co1'f!t1atJ.
de la 11eresidud del Ser ' e a i,·cncia de la carencia y d la
n ce idad del
r
ha da&lt;l en I filó ofo unida a la vivencia de la
11rcesid/Jd :Y de la obligación-de SJI deter111inarió11.
o. int r ·a remarcar l &gt; qu sigu . De nvoh· r un pen ar como
compromi. o n cuanto existeot y en cuanto fiJ · s ~ -para el que lo e «

1

"' \uolfo .\h:néndo '.unar.i.. .\fwrsltry prrd.ri1111 ,k/Jtr. Ú11"1 al. p. . Re. altam s nosotro .
' f. J. Cnromin.1s. J. Pascual. l h,rio11tJrio ,rílifll rlil11old;.:.1ro r,11tdl.111n e l11pti11iro. ,\fadr.i&lt;l. E paña, J,d .
(,redo 1'. 1980, 3'. rc:ímpres1cí11 1991.

l

�es de arrollar un peo ar probo, honrado lo cual es para el filó ofo, al
mi mo tiempo cumplir con u ''servicio social ,,s_
e considera que el tema del compromiso del filó, ofo en el
desenvolvimiento de un filo ofar existencial e amplio y abarcante. De
ahí qu iguiendo el de arrollo del mismo se pueda ir hilando I itinerario
de un filo ofar, que es, de uyo inuoso.
Haber s guido el desenvolvimiento del filo ofar existencial de
d lfo ifcnéndez amará en y desde u compromi o c mo per ona y
c mo fil' sofo nos ha posibilitado mo erar en u despliegue a un filosofar
que está guiado por una vívida inqui tud metafi ica y qu e proyecrn en
lo antropológico.
El filosofar exi tencial de d lfi
enéndez amará, hilado e
iluminado en su desenvolvimiento desd u c mpromiso como filó ofo
nos ha posibilitado mo trar la índ le abarcante del tema del compromiso
del filósofo n un filo ofar e.xi tenci.al.
E
d lfo
enéndez amará.una figura repr entativa de la
asunción y d en olvimicnc de la filo ofía exi tencial en 1éxic y n tal
entido lo hemo con iderad .
Jn i tim
n lo , iguienre. Adolfi feoéndez amará ha a umido
y ha desarrollado un filo ofar existencial -puede decirse- en un entido
amplio. Es decir el filosofar d
d lfi fenéndez amará
e:dslencial,
com actiL11d c mo pmsar. e puede decir que su filo ofar exi rencial
por la actil11d, n cuanto ha de eovu lto u filo ofar de, de una actitud
vívida encamada. imismo el filos far de dolfo Ienéndez amará es
xi t acial como pensar. .\ í con iderado, como p o.ar, a ume, en su
de arrollo, un ton Yivido, encamado y, en má ó en menos,
teóricamente fundad
Habiend llegado a e te punto, detengámonos a considerar al
llamad ' rupo filosófic Hiperión'.
Por qué no proponemos ofrecer en esbozo al 'Grupo filo ófico
Hiperi · n' . Corr pond preguntar e. Y no ocro r sp ndernos. P rqu
dicho grupo ha asumido ea México a la filosofía de la cx.i tencia, de
algún mod como iosuumento conceptual
Tema, •I del serwio J(Jdal del filósofo, en d que insisrimo ) que ra hemo. crarndo. Cf. ~!atilde
fsahel García Lo. adi. Pim(!/lo e Í1Jftgmaó11. -El jikm{&lt;,r l'Ofllo l'Ía-Bucno · Lr , Argentina, F.ds,
Almage.&lt;to 1994.113 pags. l. .B.N.95 -751-096-6. En e·pecial, Cap. XI. stmisrno: ''Elpemorro11
probidad''. En: Rcnsca d la. ociedad Argentina de Fil soffa. Córdoba, Argentina, 199
11. nº
9; pp.259-266. La h"losojia r;,;..¡,trnd11/ e,, la ,, l'l,mlina -S11.r lntrod11rtom-Bueno. Air s, Argentina, F.J.
Plu Ultra. 1999. 152 págs. l. .B.t . 950-21-1352-7.
5t&lt;

a.,

j

4

En dicho grupo 'Hip rión' algw10 ele u miembro e han
acercado, &lt;l alguna manera, a la filo ofía de la ex.i tencia a fin d laborar
una filo ofía del mexicano.
L han integrado jóvenes e. tudios
de la filosofia. Ha ido
fundado y organizado por Leopoldo Zea. hacia fine d la década del 40
(má · precisamente en 19-1- ).
no d lo integrante del grupo "Hiperión 5., Emilio ranga. ha
eñalad guc a1 abordar el e rodio del existencialismo le ha guiado 'un
afán má, bien o un proyecto: l proyecto de utilizar en un fururo que
qui iéramo que fuera inmcdiaro... us repertorio conceptual para dar
una de. cripción del hombr mexicano.,,
Con idera e te autor que lo que decid d valor del
existenciali -mo es u capa idad de dar base a una descripción istemática
de la exi encia humana, pero no d la existencia n ab tracto, ino, de
una xistencia humana , ituada, en ituación de una cxi tencia humana
encuadrada o w1 'habitar geográfico d terminado, n un medio ocial y
cultural también determinado y con un legado hist 'ric preci oGl'.
E te integrante d I grupo "Hiperióo'' Emilio ranga, a travé de
u expre ión mue era gu lo miembro del dicho grupo -algun de lo
cual s, como es u ca o, han encontrado n la. filosofía de la existencia
un medio
in ·trumento c nceprual- han utilizado es in trumemo
conceptual - la filo ofía de la existencia- con adecuación a u propósito
de e claree r e como pen" adore , como filó ofo existentes inserto en
una d rerminada comunidad c ·pacio-remp ralmeote ituada.
Hao llegado a la filo ofia de la xi tencia, n sotr preferimos
' filos fía xistencial en busca del in crumento e nccprual que
nece iraban.
na con ideración aparte cab hacer respecto del propó 1to del
grupo "Hípcrión' de elaborar una filo ofía del mexicano. Y una
' ntología del mexicano'.
En este tema estimamo reb'anre deten rno:. i e ne dem s
que la oncol gía -e tudio d I er en cuanto er- es omología sin más. 1 la
1

' ,rupn filosófico ljUl." ba trJtado de elaborar una filosofia Je! mexicano. hnm: . w; integrante~
figuran. a&lt;lemás &lt;l Le polcf., L&lt;':l. su propulsor, Emilio llranga. Joayuín :-.Iacgre.gor, RicarJo
C;uerm, Jorge Pomll~. y l .ws \ illorn, enir otros. \lgunrn; &lt;le los aule. dan a conocer a la~
úlosofias &lt;le la ~ ·ccnaa, en su \·emón fr,mcesa.
w hnulio Lrang,. (. acido cl 25 Je ag ro &lt;le 1921 } fallecido el 1! de octubre Je 198 ). U.
''/::.1/Jtl)'Q de 1111,1 011/0/~1?,111 tlel n1r:;..1em11J ''. En " _u;¡Jcrno~ \menea no ·" :-.léxico. nº 2. l 949, a.\1TI, pp.
l3&lt;i 1-IB. En speci, 1p..:rn1.

I 5

�filo ofía ver a sobre lo univcr al, 1propon r e lab rar una filosofía del
mexicano es una ' provincialización de la filos fía" en la expresión de
gu. tín Ba ave F mánd z del Valle61 •
la luz del pen ar d ste
prolífico filósofo mexicano, cuya obra ha ido y continúa i ndo
ugerente para no otro gueremo esclar cer la t mática que no ocupa.
J.o, miembros del grupo ' Hiperión", algunos de lo cuales han
ncontrado en la filosofía de la existencia una ba e conceptual adecuada,
han incurrido en una v1 10n regionalista extrema en una
provincial.ización de la filo ofía", al proponer e una "oncología del
.

elaborar una erdad univer al en una circun tancia concretamente
mexicana obre otros hombre igualmente mexicano " 63 •
gu tín Ba av Femández del Valle ha in i tido en el
dar cimiento de u pen ar acerca de la temática de la mexicanidad o i
qu remo , u filo offa de la mexicanidad.
elecci namos un texto qu
con ideramos altam"nte
ignifi.cativo:
1 m_. ·cano - [hombre y cultural in ub tancializarlo - no c. má. c¡ue una
ver t n _
de lo humano. Y esa ver. ión peculiar de lo humano sólo puedo
&lt;l ·cubrirla por lo. camin de la filo ofia de la cu1tura64 ".

,,

mexicano .
Agustín Basave Fernández del Valle quien asume una actitud
dialogal -según lo hemos s ñalado en otro lugar-62 entre la vi iones
uuiver alista regionalista extrema ha de envuelt la temática de la
mexicanidad o i gueremos los fundamento de la mexicanidad es d cir
su filosofía de la mexicanidad; -hombre }' cultura- desde la iluminación
d lo que 1hombre como per ona hac : la cultura.
De de u pensar metafísico "antropo ófi.co -centrad
n el
hombre como per ona- gustío Ba ~lYe Fcmández del Valle ha
iluminado e ilumina el árobit de la cultura. o efecto, de de u p n ar
filosófico -desenvu Lto significativamente en su eta metafí ica- a trav ' s
de u obra, y como una d las proyeccione d u filo fía, gu tín
Ba av Fernández del Valle de envuelve la búsqueda de lo fundamento
de la rocxicanidad, o si queremos, su filo o.fía de la m xicanidad.
La temática de la mexicanida~ lo hemo dich e ins1 tuno en
ello aparece en gustín Ba ave Fernánd z del alle d arrollada como
un stilo colectivo de vida, como "una ver ión de lo human " como un
modo de ser en lo universal". D de esta visión de pliega u filosofía de
lo mexicano - hornbr y cultura- o i 9ueremo ·, su filo ofía de la
mexicanidad.
Para gustín Basave ernández del Valle es po ible fi tjar 'una
filos fía con tilo nacional" en u ca o, una filo ofía univcrsalm nte
álida, construida por nacionale con el inconfundible sello o e rilo
mexican ". Y Lo , en cuanto guscin Basa e
rnán&lt;l z del \'alle
considera guc 'un filó ofo mexicano (eo su caso) c ncreto pu de

ab c l gir, entonces de de lo . eñalado hasta aquí. que en
gustín Basave u filo ofía d lo mexicau
su filosofía de la
m xicanidad co11/lem una filo o fía de la cultura.
.
.,_ \gu ún Ba ave Fernández del · allc n s ofr c -·egúo ya hemo
dicho- como una de las proyeccionc d u filo ofía u filo ofia de la
mexicanidad la cual -insi ·timo en ello- coolle a una filo ofía de la
cultura; e decir, el iluminar, l clarecer lo fundamento de la cultura
to e , la tarea del hombre coro pcrs na, lar -creación de valore .
Con ideramo importante re altar qu algunos de lo miembr
del grupo "Hip rión" -como ya lo hemos indicado- e han acercad d
alguna manera, a la fil sofía de la existencia, a fin de hacer una fil ofía
del mexicano la cual en rigor habría de haber e limitado a r una
caracterología cultural del mexicano65 •
Por gu, hemo pr sentad en e bozo, al grupo filo ófico
Hiperión ' cab preguntar e. Y no re pandemos. P rque dicho grupo
"Hip rión ' ha_a umido en féxico la filosofía d la xi tencia, d algún
modo corno m trumenco conceptual. Ha reconocido en e a linea del
pensar filo ·ófico europeo una ha e c nccptual adecuada, un instrument

Agustín Basa,e FemánJe7 del YaUe. 1 ncaao11 _y estilo de Afo.7ro. -Fmulanm1/o.r de In \fr:,.,ica11idad-.
léxico, D .F. 12 • 1989. Ecb. Limusa. 1051 pági,. l. '.B. '. 968-18-31 12-8. Cf. pp. 36-37.
62
f. nú comcotario a 1'orarión y ali/o de ,\ lb.iro.-F1111d11111e,1los de ltt ,\ltxic,inidad-. data. rit. ,n:
Sapim/itJ. Depanamenro de Filosofía. Facultad de f il ofia y Letra . L ru,ers1dad Católica
Argenri.aa. n.178 (ocHuc.,1990) p.314.

Ci. F,USán Basave Fcnándcz del \'allc. l ()(JJ(ÍfÍnJ rstillJ de Mixim. F,111d11n1mlos de lo 1\ fo.iw1idt1d-.
dota rit. p 39. demás, Marilde Isabel 711.rcía Losada. ·LJ Filosojia to111O Propedi11tir,1 de So/1!dfÍÚ11''.
1lumaniL'ls. nuario del Ceotro ele Estudio. Humanís ticos. ru\'er tdad Autónoma de I uevo
León. Momer_rev., uevo León ~léxt o. Tomo 25 (1998) pp. 611 -6 1 . ora a "Tratado dt Pilosojl,1.
-Amor ,1 la F1/osof,t1 como Proptdi11tim de n'1'tldó11" . de Agu tín 13asm-c Fcrnándci d I Valle).
¡,.¡ /\gustío Basa,e Í'em ández del Valle. l 'ocodó11 , uti/o de Mi:dm. -....-. data. :ir. pp. 111 in fioe. El
ubrayaclo es del autor.. Resalmmos en negrir.i n sotro..
6' Cf. gu tín Basa ve Fernáadez del \ allc. Trotadn dt Fiw,ofia- , 11110, ,, h, Filoso/Ta tofl/O Propedi11lic,1
dr nh•ndó11. Méxirn, D~F. 1996, Eds. Limu a. l . .B.1 96 - 18-4471-8.294 págs.• f. pp 28 1-2 2 y
ss.. •n 1al cnudo, scnala gu IÍn Basayc Pemández del \'allc que ha ido 'amucl Ramo el
iniciad r de ~a _corriente ~~ caracterología cu.ltura.l d I mextcano con u obra: f./ perji/ Jd hofllbrr f
la ml111r,1t11 Mt:-:1((). ( .oleca n Austral, B . A.. 135 págs. '. Ed. 1951 ).

186

l 87

61

63

�para e ciar ccr al exi r nce en cuanr tal , rambién en cuanto ir crt n
. .J- r n t , p1cam
.
una J t rmina a e mum.dad 1ruau;i
'O t '"'.
n la pre nt indagaci ' n hem
s guiJo la a, un i 'n Y
de en olvimiento de la filo fía xi nciaJ en [ ·xico a traYé. del
d arr llo del fil
far d do. figura r pr' cntaciva : \nr ni
)'

A&lt;lolfo Ienénd z amará.
,\ imism , hem · hozad al llamad ·• ,m¡ o Hip rión".
haber delinead al grupo filo · fic "Hiperi · n' ha re. P_ ndid a l &gt;
iguiente: el grupo ' Hip ri · n ha a. umido en 1'xico a la tilo _o fía _Je la
ex.ist n ia, d • algún m d , e mo in:trumenc e nccptua.l. En ·te l ,
dich grup ha re on ciclo n e a lín a del p n ar fil ófic ur p o s
&lt;l cir en la fil fía exL r ncial- una ba conc prual adecuada un
in ·rrumcnto acorde para e lar cr al xi tente en uant tal y también
en cuanto in. n
en una det nninada e muní&lt;la&lt;l
. pac1 tcmp ralm ·nte ·icuada.
Bfülioarafia
J

1- .294.

------------- r 'ocarió11

dt México. -h111da111e11tos de la \lexic,midad-Ed.
I..1mu a, f\féxic . D.I· 198 l. .B. . 6 -1 -311 _- .
y Eslilo

---b,:istenaalista.r y hxute11l111li.r1110. Iª. E&lt;l. Atláncida. '.A.
olt!cciún ( ro &lt;l • .ultura nt'ral n. 159. Bueno. \ire , , \rgentina 1958.
B IBER, lartín. lQ11t es el bomhrr?. Ed . I· nJo de ultura •,cooc·11nica, 1éxi o,
1949, p.IS''. (Iª. ch-. ~1cbreo)l94_; Ed: mglc a, 1948; al ·mana, 19 : trad.
e. pañola, 19 9).
, •\nconiu

r. L&lt;l:. Librería &lt;lt

------- ----; I,los~/o.r J lorln110.r \Jomlts. ~1 ·1co, ·d:. Pmú,1. 1915 (O.
Completa,. T. 11. , Ai\1 l'P3).
- -- ------ ------, I /mona , , llltolfl!,111 di/ Pt1/fa1111mto hlo.rófim. \f :xico, 1•.

ci ·&lt;la&lt;l \' Librcn.1 Francc. a. 1920. _• EJ. e retarla J
L1br ·rt1 hancoamt:rt ana, 1926.
1

~J.
·&lt;lucac1ón Pubhca )

- - - - --------; L, h. 11tu1,7a m1110 Em11,1111k1 • m111fl C.nnilud. \léxico D.f·. EJ ·.
Porrüa, 1916.
1 1 l 1loso/7t1 d1 la !IIJ111r1ó11. \Icxrco, D.r., .c.J:. " o otro:·,

\'

1

\ '

------ - - - • D,samos a In mió,, \1r.:-.ica11,1. \I ·xi o. O.
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:\lé.·ico D.•. r~d.-.• 1·. 1 o \lo&lt;lcrnu 1919; 2•. \.fex.rcu. ~J. &lt;le la
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h&lt;lu a Hin Pubhca. 19-H 203 pag..
- -- --- ---bmr 0111plt.1,u. T. ll. ru,·cNidaJ , cional t\uconoma de
\[cxi o, Dirc cton Gen ·rnl dc Publicaciont: . ~Pxico, 19

Di·:, 1 l•. Pro. Ilis/r,nJ dd P 11st1111iento Pilosójiro A1)!,111tino. In nruro de 1%rofia.
Filo-ofia r l. ·tra . nh-t:rsidad 'a 1onal de urn. \fen&lt;loza
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\Jixiro •\Jodemo ·, 191 ; _•. b.l . J la e retaría de •.ducaci ·m

\RCÍ \ L&lt; &gt; Al \, \lanl&lt;lc l:abd "F.I pwsar m11 pmbidt1d". Fn; Re, 1 1 &lt;l · la
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er.

191

1

n " uaclemo .

�LA CONCEPCIÓN DEL SER HUMANO QUE
SUBSISTE EN EL DISCURSO ESENCIALISTAESPIRITUALISTA DE EMMANUEL LEVINAS
lng. alvador ilYeyra Flores
fae tría en srodio, Humaní ticos
Institut T ·enológico Je
studios uperiores de 1onterre_

Emmanuel L ,'IDa. nació en Kauna , Lituania en 1906 de padre: judío .
Duraot la Primera uerra fundial cuando I jército alemán tomó la
ciudad, la familia emigró a crania. Levina, vivió en Ru ia vario al10 y
en 1923 se in taló en Francia, obteniend evenn1almente 1'l nacionalidad
francesa. 'n 192 y 1928 a i tió a la conferencias d Hu s rl y de
Heidegger o Frciburp.
La filo ·o fía de Levina · está dir ctamentc relacionada con ·u
trágica exp ciencias durante la egunda ucrra undial ya que la
familia el u mayor murió en el hol cau t , y él mi mo fue pri iooero
d guerra en \ lerrumia. e ina. murió en 1995.
Levina fu influenciado profundamente por la filo ofía de
Heidegg r y u n cionc de
r ahí" (Da-Sein) " er en el mundo" (I11Der-lf7elt-Sei11) y " er en el mundo" (Sein-211111-Tode). La bra E/ Timtpo y
el Otro 1 r úne cuatro confcr ·ncia pronunciadas p r Emmanuel Levina
en 1946-1947. Apareció publicada inicialmente n 1948 com pane d

1 Lcruias Emmanud,

U

11,111/)0 1· ti Otro. E&lt;l1c1 ncs PaidQs l bérica. S.,\ ., BarcdonaJ 99.l

19

�una obra colectiva. En la concepción antr p lógica qu Levinas xpone
en sta obra el hombre aparece como w1 ser c mplejo rico en
característica propia , de una naturaleza tanto espiritual como material.
uchas de la tesi que propone Levinas onde contenido ampli y e
refieren a hechos y ocasione importante · de la exi tencia hwnana. e
mencionan a continuación la tesi má importante de evrnas, con
relaci ' n al ·er humano y u característica .
La noción de riempo y su significado para comprender al cr
humano, es el tema preponderant ntre otro que trata Levina n e ta
obra. E ·ta noción refl. ja la infl.u ncia d Heidegger y su obra: Ser y
Tiempo.
rema de la muerte y u mi terio le a igna Levinas también un
lugar importante.
n concepto d gran ignificado, que Levina reconoce en el
hombre, es el d er una per ona, con toda las grandes implicacione
contenida en e t concepto. Levinas se refiere al hombre como er
finito al hacer. una pregunta bre el tiempo. ·• ta e una noción
acorde con la realidad l jos de una ap l gía del súper-hombre, per que
no lo reduce a algo similar a lo animale , como hacen otra
.
.
concepciones reciente .
te filó ofo percibe al h mbre c mo un er acial, que actúa
ante con el 'otro" al que LeYinas llama e plícitamente L"prójimo' . La
relación con lo otro , ocupa un lugar imp rtant n la concepción de
L vina : 'la relación con los demás, el cara a cara con l
tro. , el
encuentro con un rostro en el que el otro se da }' al mismo ti mp e
oculta. Lo otro a umido' son lo demá ... estarna rodeados de re y
de co a con la que mantenemos relacione . fcdiaot la vista, el tacto,
m &lt;liante la empatía o el trabajo en común, e tamo con tro ".
Levina expre a e to afirmando qu I hombre e tá clocado de
una ociedad, la qu
manifie ta n diver a figura como el eroti mo.
la paternidad y la re ponsabilidad respecto de lo demá . Es a í coro el
hombre d
vinas es un ser que ama, con ce el amor a tra ' del
erotismo, que ngendra al hijo, por la paternidad, que r conoce que
tiene una re pon abilidad con el o ro h mbre que encu otra a u
alrededor. 1 hombre de Levina
consciente d la diferencia qu hay
entre el "otro" repre entado por el débil, 1 p bre, la viu&lt;la y 1
huérfano"· en comparación con el uj to al x:pre ar: 'mientra que yo
soy el rico y el poderoso hace m ación d la acción virtu sa y d la
difer ncia e encial entre la caridad y la jusricia.
194

Dentro de u concepción antrop lógica, para Levinas hay un r
qu es nombrad como "lo Ab olutamente tro lo Tra cendcnte lo
Jnfinito"; calificativo mediame lo cual . ce autor hace r ferencia a
Dio . Lc,mas también s r fiere a Dio como ese Dio intelectual" v
r conoc qu el hombre tiene una relación con este ~ r.
·
tros temas importante que definen al hombre de acuerdo con
sta concepción son la ubjetividad
mundo, la oledad, la eternidad la
mat rialidad del hombre, l trabajo el dolor l ufrimienro el uicidio la
. xua~dad humana, la voluptuo idad la caricia, el goce, l¿ feme nin o la
infanaa la sahración, la expcri ncia social l porvenir lo alimento. , la
razón, la luz y el conocimiento.
on re pecto a la carencia qu e le perciben al er humano en
e ta ~onc pcíón al hombre de Levina l hace falta darse cuenta de que
no ,1Y en oledad, aunque diga: ' oy en . ol dad. Por ello el r n mi, el
h cho de que yo xi ra mi cxi rir; constitu e l elemento ab olutamente
intran iá o, alg ·in intcncionalidad in r~laci ' □". É ta
una manera
exagerada d exprc ar l hecho de gue cada er humano ti ne una
int~~ridad incomuni~able la cual no impid que pueda tener y tenga
relac1on con ·u eme1antes y con el mundo qu l rodea. 1 hombre de
L vi.nas le hace falta liberar e de alguna ataduras que le impone d
filósofo com e a tendencia a la oledad, que tiene u ba es, rná en
una literatura nihilista que en una mi. ión moral de ub istir con la ideas.
Al hombre de Levina le hace falta liberar d e e encerramiento
ob e ·i o en la relación con el otro' en el ámbito ocial, que ciertament
1mportante pero n al grado qu le confiere Levina : hav otra
relacion
imponantc para el er humano y debe hab~r una
j rarguización ntre lla . Al hombre de Levina 1 hace falta ten r en su
mente un marco de rcfer ncia más amplio comp ·ensivo e tructurado
de los valores fundamentales: la verdad el bien y la bell za; un marco
qu cont nga t i filosófica obre aspectos imp rcantes del í mismo
como hornbr de su ituación en el mund , y de u ida en sociedad·
aspecto como su puesto dentro del rden de la naturaleza, su
s njbilidad • t roa e interna u d seos e impulso , 1 pensamiento y el
1 □guaje, la xperiencia de la voluntad, la unidad ustancial de la per ona
etc. ~o poca palabra , un marco de r fcrencia que contempl tod el
hombr
onsrituido d un modo orgánico y con una arquitectura
unitaria.

195

�Entre las aportaciones al conoC1IIUento humano que se
encuentran n la concepción de evinas, e examinarán con má d talle
dos de la má importantes m ncionadas en la citada bra: la noción de
hipóstasir y la noción de hay, qu e tán estrechamente r lacionada .

La noción de hipóstasis

É ta e una noción d tipo ntológico de gran profundidad, cuya
comprensión
vuel e esp cialmente laboriosa entre las demás t i ~e
Levina en parte por el e tilo literario que emplea el autor, un e tilo
m tafórico y abundante en paradoja . Por principio el uso d la palabra
"hipóstasis" para ignificar lo que pr pon Levinas . bastant
cue ·rionabl , dado que e ·ta palabra tiene un senrido preciso no ·ól n
la 6Jo ofía, como la er ión griega de la palabra ' ub. tancia' , ino
también en r ología.
on la noción de hipóstasis Levina paree hacer un intento
heroico para de ·lindar l limit entre el exi ·tente y u exi rir para
examinar la relación entre ambo , y para explorar la po ibil.idad d una
di ·ociación o eparación entre ello . En este int nt Lcvina incurre en
alguna contradicciones con igo mismo, como e explica en seguida.
Habiendo afirmado anterionn ore que la oledad aparece como
la unidad indisoluble entre el existente y su acción de exi tir, ahora
expresa que: concebir una iruación en la que la soledad fu ra uperablc
significaría experimentar el principio mi mo del vinculo que liga al
exi tente a u existir. ignificarla acercar e al acontecimient ontológico
n 1 que el exi cent contra la existencia". En e t pum , L vi.na
formula la noción de hipóstasi.r. "Llamaré 'Hipóstasis' al acont cimiento
merced al cual exi tent e liga su exi tir' . Lo que igu on dos
pregunta que
hace Levina ·: ¿Es indi.oluble est vínculo entre el que
existe
u exi tir? ¿E po ibl r montar e a la hipóstasis? oo , 1
plantear e esta pr gw1ta Levinas ha mpezado a devaluar u
afirmación obre 'la ·oledad . P ro no
detien ahí: lo que igue es u
intento de cliso! er lo qu tan dogmáricamente llamo indisoluble.
Recurriendo a Heidegger, cita do términ s empl ados por u ma rro: el
términ femeinigkell, que ·pr sa pr cisamentc el h ch d que el exi tir
iempre e· poseído p r alguien agregand el com ntari d H idegger
encontraría absurd admitir un existir sin xistent y el t nnino
GnJJorjenheil, que suele traducir e por de amparo o abandono· Levinas
196

agrega que, de ese modo, e subraya una con ecuencia d &lt;licho cennino,
siend nccc ario traducirlo p r "d-hcc/Jr,-de-ser-tttrqjado-d la exi tencia. Y a
partir ele esa con ecuencia que e "subraya", y de · ra última a:aducci 'n,
L vinas comienza a deducir afirmacione · orpr ndente · injustificadas:
"Es como -i el exisrente no apa.recie e roa que una existencia que le
pr_cede, como i la xistencia fue e indcpendient del exi ·tente, y el
ext tente qu • halla arrojado no pudi se jamás con errir:·e eo dueño d
la cxi ·tencia. Jusram me por e o ha abandono o d samparo. E, a í
c mo toro~ cue~po la idea de un exi tir que ti ' ne lugar al margen d ~
no otro , 1n ·u1eto, un ex.i tir ·in exi ·tente". La unidad que afirmó
l e,wa, que era indisoluble. ha quedado disuelta.

La noción de hay
L ·vi.na . e pregunta: '¿Cómo aproximarno: a e t cxist:Ir sin
xistente?"· y en apoyo a esta te. is propone lo sigui nt para realizar e ta
aproximaci ' n: "lrnaginemo · el retomo a la nada d toda la co a , ere
y persona . ~ os encontraremo entonces con pura nada? Tra e ta
destrucción imaginaria de todas la co a no queda ninguna cosa, ino
s lo el hecho d que bay. La au encia de todas la. co as e convierte en
una suerte d pre encia: como el lugar en el que todo e ha hundido
como una atmó fera den a, plenitud del vacío murmullo del ,ilencio.
Tra esta de trncción de lasco as y los sere , queda el 'campo de fuerza
del existir impcr onal. Algo que no es sujcco ni sustantivo. El hecho de
exi, tir qu
impon cuand ya no hay nada. E un hecho anónimo: no
hay nadie ni nada que albergue en si esa existencia. E imper nal como
.iluev o 'hace calor'. n xi tir que re iste ea cual ea la negación que
tntent desecharlo. Trremi ibl existir puro . Y para mayor énfa i ,
LcYirias repite casi exactamente l que acaba de expr sar: "El exi tir al
L¡ue intencamo aproximara s e la acción mi ·ma del cr, que no pued
xpr sar. e mediante ningún u. tantiYo, que e. vcrb . E te exi tir no e
su cepúble de una afirmación pura y imple, pue. to que iempre ·
afirma un ente. Pero
impone porque r, ulta imposible negarlo. Tra
toda negación, r aparee · e ta aanó fcra de ser, este ser como camp de
fu rza,' c mo err no de toda afirmación y de toda negación. o e ta
nunca a&lt;lh rido a un objeto qu es, y por cUo l denominamo
anónimo" .

197

�Levina .intenta apr ximar e a e ta misma situación por otro
camino prop ni ndo para se el cas d I in mnio ~º. co~c p~o muy
tri ial como para apoyar
n l para demostrar el e~-ur stn • 1 b ~~ •
m ap , o a e ta propue ra qu ha hech . : m naona qu t~m_b1 n
podem encontrar n H idegg re ta c ~ver1on d la nada en xi
L ina continúa con su afirmactoo s orpr ndcnte a pr po u
d la hipóstasis del hqy. ' El · tir in ex.i tent~ que llamo htry, e el lugar
e va a producir la hipóstasis .
v1dem m~nte no p dem
0 el qu
e •plicar por que
pr duce' . L vi.na no llega muy le¡ con su noci ' n

ti:·.

d hipóstasis.
con es o argum mas y afumacione , Levina con,idcra que ha
qu dado demo trada . u cesi d l ·· rir sin cxisccnt. cuan el , bien
peo ad est s argumento n pa ao _de er un _gran e¡erac10 r tone ,
poco e n inc n t y qu n llega a ju ~ficar la te 1 • . I Á&gt; _q~e e d du~e de
toda e ta afinnacioo qu hace L vma e qu el . tu: e antenor al
existent , e alg "qu le preced y ·t úlrimo . urge d I prim ro en l
acontecimiento d la bipóstasi.r.
Lexistir a u Yez apar ntem nt ur~
de la nada: ' 1 hecho de exi tir que e impone cuando ya no ha ' nada ;
tras la destrucción imaginaria de toda las c as, er · y P r na_. in
duda • t e un modo in ólit que tien el ex.i tente d aparee r.
En c mparación con la tesi d Levina acerca del hc!J com ' l
llama a] xistir sin ex.i t nte t , is bastant e ca a de cont nid , . e puc
menci nar la t sis del •hrry' del Dr. Agu tín Ba a e • mánd z del Vallé
te is amplísima y llena d cont nido , que afirma que 1 campo.d~~ b,.!J''
abarca no tan ólo la co a real, ino también el m real, la p 1bilidad la
nom1atividad y el ente fic tici . o su doctrinad la 'Habenda" L''ha ',
para el Dr. Ba a,e
un conjunto indi crimin do de tod lo nt ,
todas las normatividade de t da la p ibilidad ; la forma g n ral de
preseotru: el nre la posibilidad y la n rma la estructura d ofrecimient
primordial.
'oo r ·lación a Lo r ducci nism
que ·e cncu ntran n La
concepción de Levinas, el má importante o l que in urre s la n c1 □
de ' el otro" la gran preponderancia qu le da a ta te is, o d trim nt
de ou-as t i tanto o más impor ante , en la articulación de una
concep ióo balanceada y orgánica del r human .

~ Basave h :roi ndC't d I V:ill , ,\gu rin. "Tr11tado dr jilosojid' C.1pitulo \ . Ednonlll I.JJTiu a, .,\ .

~[éxico. D.F.

19

La influencia &lt;l Heidegg r, n la ceo.tía antropológica &lt;le Levina ,
ev:id nte; ' e te últim la r con e d un modo bastanc e.&gt;..-plícito.
on algunas de -u e is, L vinas parece querer c locarse un pa o
d lant el u maes o al pum de qu e ha dicho que Levina - e un
autor qu da el iguiente pa a la noción de • Do-sein .
l a ma ria de l r duccionism · que s ob ervan en el texto d
Levinru e pr &lt;lucen p un u o xce ivo de gir metafóric . al d finir
concepto . ucho d esto. giro
o forzado y d cabellado .
citaran alguno ej mplos de reduccioni mo
implifi.cacione,
xagerada que apar c n n ca bra d Len.na :
" ...Lo ctmdenda es el potkr dumlÍr."
•• .E sld 111011ert1 de estar (JCl,Pado consigo IJliSDJO, es la 1110/cnalidad
del s1!}eto".
' ...El n111ndo es 1111 COl!Jimlo de ali1J1tt1lol .
' ... Los alí111c11to.r son lo que caraderiza nuestra cxistenda c11 el
1J11111du".
' ... I~ l11z es &lt;lql(e//o n,en:ed a lo mal hlfJ algo q11e es distintu de 111i,
prro como si de ,mte11Jano salirse de 1111".
' ... Morir es com1erlirse e11 la con1J1oció11 ilt/áfliíl tic/ solloZfJ '.
... El hecho de q11e es i111posi/Jle n1oril'.
"... I pon1e11ir es lo otro. 1A re/adán con el pon,eflir es la relacio11
11/ÍSDIO COII otro .
" ..1..a rida cutidia11a es 11110 pn:octrpación por la sakación. ,s
11111cho 111ris q11e eso, y para lllllrhos ho111brrs, es /Jll!J poco de eso'.

cgún puede apr ciar , Le\'ina convi rt la m táfora en
definicion . mo vu l lírico de una in iración p ' rica e ta fra e.
, tán muy bi n. orno cxpr ione &lt;l una fil ofía, dejan mucho qu
de ear. vi.na. le asigna papcle mu imp nance a algunas noci n
que clifícilm nt lo pu d n d empeñar y además Je crea relacione.
in st nibles con otr · concepto .
mo jempl está la noción c.l
ufrimienco: ' ... partiam . del ·ufrimienro com l ac ntecimi ot en l
que e cumple toda la ledad xi tente
d cir. toda la iot n idad d u
vinculo con igo mism , l definitivo de u identidad ...
La e ne pci , n mrop lógica de E. LeYi.na e pr nea como una
pr pu ·ta de tipo e pi.rituali ta amplia y variada en su coatenid ,
comparada e n tra
oncepcionc c ntemporán a~ muy c. tr clrn
como la de artr las de I s on&lt;luctisrn ; qu conticn r i humanista
r lacionadas e n alguno d l t mas perenn qu pre cupan a l ,
199

�hombre · como el rema del tiemp , l tema de la mu rte. Tambi ' n,
c ntiene otra t is bastante ab traer.as y poc conectada, e n la
pr ocupacione d la vida cotidiana, como la_ te is de la _soledad, la e~ is de
la /Jipóstasis, la re i del bt~y etc. __, n es ra . teslS s . apre°:1 que. Levinas ~
d dica a trabajar la aogo ta veta de la .auna filo ofica ma r cien e . ma
de moda, con la consecu ncia d gu e ta concepción
queda lcios de
abarcar al b mbre compl ro.
.
La tesi y nociones d Levina e tán n un bu n carrun para
in ralar de nuevo a la filo ofía en d up mo papel rector que le
c rre pond a e ca di ciplina ~n la existencia h_~ amt papel qu h~
perdido relevancia desde hace ttempo, por la parc1alidad y la ~ breza de
alguna d La concepciones filo óficas moderna y contemporan a .

ETICA E CIENCIA Y TÉCNICA
F NDAME TOS PARA UN MECANI MO DE
PROTECCIÓ A LOS OBJETORES ÉTICOS

uillermo M. Eguiazu. AJbeno ~forta PRO ABIE
lirrha F. Huisman Investigadora CIUR
Ro, ario - Rep.

gen una

Inttodu ción
.·i t n numero s caso en guc las per. ona n su lugar de trabajo . e
hall~ frem ~ i~acione que pueden unplicar o ·igruficar un ri sgo ya
. a directo o mc.lir cto, para las p 't ona expue ta acto · no écico qu
pued n p rjudi ar n tc.,da la ocic&lt;lad frent a los cual deben optar por
re L&lt;;tlr. e pa i,,an1cnt denunciar abíertament 1•
-f

Esto ·e da fundamencalm ~me en l

fici

cpe cien n que Yer

e n tecnologías de alro ri g ; pero tambi ' n, profundizand
n el
en que, en lo · ofi io. gm: tienen gue ver con la génc is d [
e nocimienro, creación y aplicaci '&gt;n de tecnología .
~n gen ral, est'l, persona. , cuand llegan a t.i ·1tuación limit
en que de cubren l riesgo ci _e ·n en la di yunciva d callar no;
P ro en la mayoría de lo. ca. o d ·ben callar por temor a rcpce alia 2.
: Bultmann ,\ . "G,u11.rm/qs, Gml1,1c/it" ¡..,:naur \ 'crlig l. n 1-426-~7225-6 pg. 2% 19%.
- Bultmann. A. " ltf/ tltr J/111/,mr/í.rtr 11' I( l.nlisr/4 lt 1SJt11.sd111/lrr 1111mdM g1 t1/flt'h 11'1:rdm so!IC11 "
"-naur.\ 'crhg '\49 PPi- 199'.

200

201

�Pese a la po ibilidad de represalias los acto no ético
constitu 1.:n un problema; 1 cual como frente a tro pr blernas
enfr m; a la per ona a ad ptar una actirud re pons~ble de tratar ~e
re l erlo; 0 irresponsable de quedar. e e tátic y oo atmar ~ resolved .
La actitud de r ponsabilidad ética ao ólo ~ aplica ~ _aguell
a pecto directam nte vinculad con el ser humano in cambien fr me
a probl mas que pueden significar rie g para el co .~.te~~. .
El afronrar con re ponsabili&lt;lad un acto no ea~ unplica ~- m
dij la posibilidad d repre alias· por ello, tuvo
o d_ creao?n la
Inicia · a d Protecci · n Ecica la cual es un movmu nro me mao n~I
qu ayuda a la persona~ concr tas en ·u compromiso ético in interfenr

':11~º

la vía legal

normal s:,.

I. Hi toria de la iniciati a de protección ética

La Iniciari a de Protección •rica fue r ada o Alemania por el
Dr. uenter Emd como proy et de la red I
. El Dr. • mde había
' ido in e ti.gador en una empre a que r alizaba cib rn~tica_ y en un
room nt su inventos fuer n utilizado para cabeza. uit ·üg nt d
misile _ El como pacifi ca,
a e e u ; per la eropr a re olvió
el conflicto jubil.ándol .
ucho otr caso pucd o ce citad : A
ikicin M. am.tnu
van Buit nen, I. Herb r y r\. fotta. Todos e t ca o cien n n común
per na que n u oficio n nnal dcscubr n situacione r ñida con Ja
ética que perjudican a la oci dad · e re Í~t n a f rmar p~e d ta ·
mismas por acción o por omisión, ya ea a apañarlru o a beneficiar
on
llas. •sto les reporta dificulcade d diver a índole ~dru:1entalro nt
económica al entrar en conflicto con el pod r y la autond.ad .
J a iniciativa &lt;le protección ' rica ti ne corno fin el ayudar &lt;le
cfü·etsa man ra a e ta per ona . crualmen te, ayuda a numer a
per onas de odo I mwid que han demo ·erad que u carea srá
profundaroen
relacionada con la ' cica. La continuadora. del Dr.

uentcr Emde

actual rcpr

manee d

Bultmann7•
II. La protección ética en ci ncia . tecnolo ía
La cien ia } tecnología se hallan actualmente en un pr ce. o de
aurocrírica y d sde una p tura dogmática en que la doctrina e mriana
po itiva, i bi o había su rituido a l dogmas r ligio o , habfa su cituid
a é. t s por dogma ' ci ntífico. o men e tri to y que obli an a una
adh ión ciega. e ·o tuvo a ~ el d gma d la in cuidad del obj t
t en l ' gico concreto, ba ado n una supue a infalibilidad del m ' t c.l
ci nrific empicado para g nerarlo. i apar cían colateralidad
ine perada nociva a l.a salud e las e n ideraba excepcion · a la regla.
La acumulaci ' n de ca
que c ntradccia.n est d grna 11 a a hacerlo
tambalear. r\crualmente e bu can alida má r ali ca. a la cue. tión cada
vez má candent de lo colateral inesperad en la écnica, que 11 va a
c nflicto evidente
ntr di. cinta · cuelas o m j r a í di tinto
programa. y paradigma ''. quí d b n tener cada v z má cabida lo guc
. e encarguan de e ' taS colateralidade , como objeto propio d
tudio, n
10
una búsqueda incondicional de sus cau a .
t\ ra bú qu da ha contribuid la e o aración de falibilidad del
conocimiento I grad científi.cament fundamentalment expre ado por
la cuc. ti?n ambi nta.1 J la cu . ti ' D ecn génica o t cnopatog ' nica.
Este e un ca o muy particular. en I que la persona: pu d o
ballar siruacione reñidas con la ética t:n todo el proce o que a de de la
génc i.
l con cimient , de arr llo de tecnología , prneba , difusión
ma ·iva &lt;le la mima . Exi ten con cimient
(tecnología ) que on
emplead au □ con la videncia d la e'ii tencia de acío en 1 s mism ,
acíos que pueden significar gu ea la técnica de arr liada a partir d 1
mi rno~ cxi tan d f cto que a corto o largo plazo in1pliquen un daño a
la salud para las per- nas dcfiniénd s n l cgundo ca como

7

Dcoc~-i, L Comentario m Oian·Q Li , orió11. C11ad por R ic.himan - Ro ·ario 2( N)2.
~ Hw:,mao Fuemc R. ;\-l. '·( o n1e11l1.1ril)J sobre kJJ b11 r.r tti;-,u ~ 1111t1 f011d11rt,1 tcoM.,girn111tnlr .rmlwiblr'' .
l

"R

mhicntal4: 11 -127, _001 .

, ·c1rn1cder, . . ~mdc ;,, Laufs, U., "ll"m11 du.r c1n .r.rt11 111•111 sa t-füh1sd1 /i,111dlm III drr
abht1mg,gc11 , Jrbtil-b 11 &amp;J..~l&gt;tr i11 Ko1iflil¡t1dlm". G. Emde \ 'erlag ['.\: PE. 1995.
1, Deis. ror D. "Btmftrth11dK t "crt111mr,rt1mg i11 t!tr l·o,wlJ111~·• Ln \ 'eml~. I BN
825R-31W ·

pg-s. 553 1. 1997.

l ESPE/Ed1ikschuctzinmam·c "Rm,dhmj' ,111 dit l 111ter.r!J1etzrr 1111d Sy,11p11tlri1,111te11 dtr filhikrd111rtz..
illitinli1\ ". ppg 1 4. 2lMlll.
L'lkalo 1. ''Die Mt!IH1dfl/op,1r drr 11iurn.rd1,¡fí/ithtn Fflrrd11111~S/)roJ!.rllllll!tr" I ' B. 3 528-08429 255 pgs
\ 1cwcg anJ : hn Vl"rl. g 1982.
~ Kuhn, T. . 1~, ,•r/mrhlf&lt;1 dr t,r Rrl'(Jfllrmru.r Ciwtíjit&lt;1s''. Bre \' arJOS. Funde de Cuwrn Ecooómit.1
ppg 'H9. l'J95.
111 Egw=. (,. M. } \lona,
. "fe.111,pt1/~~1110/ogl(1: l ,1,1 lo11tn1J11ai111 0 1Jripk1111r p,mJ 1m Fe11ó111um
Tra111dirriphi1,1r''. N ll mb1em.al Año 1 'º ..i . Número 4 . osm 200 1. pp 48-64. 2001.

203

�·, de onocuruento,
· ·
"t cnogenia'' 11 . E ta ap1icac1on
. re'cru·ca

m·

uficienre

e,'idcncia d ino uidad obedece al hech d pri rizar el ben ficio
económic re p et a la eguridad d la, i dad 12.
.
---inalment ya
otra n el asp et de n rmativa internaaonaL
cuando
constatan e lareralidade
vidente en determinada
r enología ; y e to no vita qu sean nviada a tra part del mundo
callando us colateralidad 13.
V mo , ent nce , gu la pe tecci 'n ética en ci ncia y recn lo ria
deb e.tar present o puede ser nece aria en r da la etapa. del
de arroll hasta la aplicación del c nacimiento; a aber:
1. gén -· del conocimiento
2. d arr 11 de t enologías

3. prncba piloto d esas tecnol ía
4. difu ión masiYa d e a e cnolo ·a.
S. detenci · n perrni o d u o o exportación al d tectars
colateralidades tardía .
-; t esquema indica en ~ rma

int · rica lo. cinco punto crítico·

en dond la prot cci 'n ética es nece aria ya qu en cada una de lla no
olo deb n realizar e esaicto. controles de calidad ino que además,
deben e ner. e en cuenta e tricto, controle éticos, a fin de qu no deba
Uegar al punto igtúent sin un e ntrol pr vio_ y, de cr p iblc, ~,ritar la
de un obj t tecnológic con p tenciales tecn patogerua . E n
alguno ca
e imposibl conoc más pese a la_ buena voluntad de 1
actore ; pero pequeñas falta" ética ll van al 061 t final que e nlleva
colateralidades inaceptable .

:R r.&lt;lit• ra l. Bi 950-67 3
Ol2-6 pgs 41 1994.
,
12 Eguiazu. ,. M. y lotr.i, \ . '7rn1o¡w1oy¡.·110/o¡,i~:. ·11J l111pliu111mJr rn _S,~/111/ ll11111i:1w J• ..l:.a,11on11ras.
Tmiogmio /U11bimk1L- '\utsidad de 111 Est11dw 'itS1m1(1Úro /J fin dt 17"1r l'mlídm f:.t0111&gt;mm11 • Realidad
Econórruai (Rensca di.' econ mía editada por el Lnsntu1&lt;1 Arg nnno para el I arroll
,conómico I DE). 1 ° Hl2. pp 94-114. 2001.
11 Eguiv.u, G.:'-,L "J.:./ Pri,,ripio 1/. I11/11m11Jnti11 1 011smlm11á1/o Prmo (PJCP) Je/ ( odJ~o tÍf (}//d//dn ,le la
/ • 10: ,urrru/,1d &lt;k 111111 t trida 11onfla 1111i1rr111/'. ., .R. ,\mbicmal 2:46:58. 19%.
11

\lotea A ''Teroogmolu¡µi 1 'trdod_r T=1r1J 1Jct1111deJ

204

m11t'f11mC1tJ1"

L,

III. La ética en el mundo científico académico: ¿e obvia, o debe
er e accament explicitada?
• s un lugar c mún qu l científico no d be mentir. El Premio
obel Dr. L I ir .i mpr rep tía a quien le preguntaba cuáJ . eran la
&lt;lotes principal . del invc úgador. Repetía hasta el can anci :
"Fundam ntalm me no m ntir". Ponía e ta, ·rrud ant • que fa vocación,
talento lab ri i ad, y n estaba errado. En la in t:igación ci ntífica
el fraud r el ngaño también pu d ne car pre. nre 14 •
Ahora bien e t ueoa mu ~ am bigu ya qu xi ten trunbi ' o
·ado e.le verda&lt;l _ m mira, y d be un preguntarse: ¿ n qué ituacione
un 1nv 'gador e conrr ta con la r ntación d m nrir? ,; 'uándo un
r sultado ha sid modificado en forma menriro. a para que no c ntradiga
al fi nómeno a la curva e perada? ¿ uánt
p c , cuánto mucb ?
¿ uándo . ha utilizad del poder que da pert o e r a una me a
c,·aluad ra para que un
u di ·cípul
ime ante del propio grnp
de trabaj obten an entaja ? ¿ uán o de ra influencia es p nnitida y
cuándo no pu c.l ·er pt:rm.i ·da? ¿ uánd
ha xcluido un traba jo
innO\·ador por sus falla
eocial ? y cuándo implement por envidia
cólera dd evaluador gu piensa: ~ Por qué no e me ocurri' a mí? ¿Cóm
d tcccar pr cozm ·ntc una falla emocional del e aluador en la e aluación?
¿ ué m cani m eficient pu de haber d ren ión r al y no
administrativa de dictám n n gatiYo ? ¿ óm distinguir cuando d
evaluador dice n porgue no implem me por e modidad o mied a 1
nue,·o y no p r ue
ncia.lmence l pr .entado ea d baja calidad?
¿ u, mecanismo diciente xi ten para come lar la calidad del acto
e aluariv ?'' ·Quién valúa a qui n y baj que pau obj rixas?
En gen ral e ta preguntas se up rúa qu se haUaban implícita
n t d a ro valuativ , y rara vcr ran explicitada .
E. fácil
tecmr o t da e tas actitud el perfil ec n · mic .
\lguna, propen n a di criminar a in stigad r gu pudieran mole tar
a íntere e e cable id · Lra , a b neficiar a algun y discriminar a otr
en la obrcnción de inccn \ , . ·ub idio. de inve. rigación, te.
1

1 ,óm ·z l lcrrera. C.. "l :l¡ra11d1 )' rl o¡gmio r11 k, imv;.I/{~11dó11 amli/ir,i''. Edimn 1
CI -- , (1). 1984.

205

�IV. El trabajo del Parlamento ueco
Paradojicamentc en uno de los país d nd se realiza la mcn r
cantidad y calidad de falla ética n ctenaa técnica urgió la inquietud
d evaluar y i temarizar las faltas más comun . Criticando d
de emp ño ético de 1 científic , realizando c mplejas di 'cu ·iou s. n
una comi ión ge. tada por d patlament u c . A ~ de ·de 1 e n c1do
fraude d Piltdown hasta los plagios rná inocentes en las pre encacion s
de tesi o te ina han id e alua&lt;los con detenimient 15

a&lt;lmini trativo, sí olament
n la p rfección formal de 1 pa. o
interm dio.
Por . t , uo
mbud man uni er itari pu d int rpr tar la
equidad de un dictamen más allá de su perfección formal.

VI. RIPCE

u objeti o en nuestro medio

RIPC ' e la organización filial de
• P • en nue tro paí
ti ne como objeto el ayudar a · bjet r
o disidenr
ético .
principalmente en ciencia y écnica. n obj tor ético n c1enaa técnica
pu _d in~ rp~ , tar e
r as manera , en t das la , tapa del proceso
d un . ugac1on aplicaaon d arroll y tapa e mcrcial de un pr duct .
.
En_la ra~a- científica, pue~e. er aqu 1 que n acepte negociar L,
bu qu da m_c ndictonal del c n cum nto en tema crítico, o que U YM
a compr m1
on el m di arnbi nt o la ·alud hwnaoa, 0 bien a Ja
~anera en qu . r sp ta la id a y la pr piedad int l ctual m ral de ]os
uwemorcs o cread
(r · t ocia a coaumria f, rzosa r part d
0
fondo no 'tico, te.).
'
' n la rapa tecnológica, aquel que no ac pt callar colatcralidad s
d l pr duct n cuesti., a p rqu e ta e op n na un negocio ma i 0 1 •
hn la etap_a de enta
com ·cialización, c.¡u l qu
b erv
fraud y adult raa . ne , aun la má comunc gu generan ituacion
para la oc1edad
re i ta a formar parte de ella .
n ca
conocidos d 1 ' whistle bloJJJer1' en mpre a. nucleare
ea U
sea p r ona llamada en inglé ethical di nler e halla in rm
~~ot a la pr ion que el medio qu e ben ficia c n el pr c d r 0
ct1co l hará n DTlalm nre a p . ar de la, pr me as de ayuda O buena
,. lunta&lt;l. e muy difícil qu de. d
1 ntomo gue cau a [
comp rtamien no étic reciba ayuda.
i no . e cambia fácilmcn e un dictamen equiv cado d buena ~
c~n ~ no
azón e lo cambiará , i e halla c mp.t m tído 0 ~
1tuac1 n s de ocuJtami nto de proc dere no ético .

? ~-

V. El Ombudsman Univer itario
. • o la niver ídad d Karl ruhe, eminenrem ne tecool 'gica, ·e
ha gestado un mbud man universitario, ya que lo perjudicados por
comp rtamieot no ético prefieren acudir al mi mo an es qu hac tlo
p r la vía ad.ministrati: a normal, ya que la mi ma n cont mpht. si la.
pr misa n las que ha ó un acto administra ti o eran correcta 100 u
perfección formal J isrema legal difícilmente da marcha atrás a
dictámene
cu stiona u idoneidad fundamental, ól le importa u
p rfección fonnal E t deja a qui n acud al mi mo en _1 m~nd
cienúfico acad · mico totalmente iuerm , puesto que las modificaaone
r ale. a dictámenes err · neo ólo e logran por acción política y to
tá ligado a la di creci nalidad en alguno ca o. a la arbitrari dad de
actos de la autoridad 16 .
Así por jempl con la siropl aplicaci, o del métod d ignorar
lo realizado hacer hincapié en lo no realizado,
n la imple ub er i -n
de otorgami nt de val re a det rminada pauta ,
pu de fra uar
cualquier dictamen de una c rrú ión valuado a ya ' ea a favor del
e aluad o en contra de él. a vfa administrativa/1 gal sól sirve pata
confirmar el dictamen, per n para ·u re · íón esencial. ol pued
r
declarad nul i x.isten errare formale n 1 e crit , pcr como un
teorema qu parte de prerrlli as fal a , aunqu codo el d sarroU ·ea
correcto el resultado será equivocado.
to o L· interesa al mecani ro

l

,., WF. "TERHOL l. B. "God std í Jmk,,i,rgM" ( ood Co uduct m Res:it-a.rch) ~lats ' . 1 lans o r,

Editor . 1 B T 91 7610-906-2 . ppg Ci '. 1999
'" 101 cr-i1.act Ka1 ruhe "U'7issensc/)lijlkdir,11 Fthk,rr/)ll/k.11 m1grgpI lretm''
JK,\TII 2/2000 . ppg
52. 2000; \'oltnru:, R. " r/1011 Galilei scbwi11delte" 1 TI&lt;. TI 1 :20\)2. Seite 2(J. 2002.

26

1 Pu. z1.1i. A. "Pror11d11!~l o/ llit &lt;.mffirwcr: '11111/e,'i,r.r J11r Sri111tr 11111/ bngmuniig it1 1hr 21st
.\totkhollll ht!d 111 .\1ndlm/111,S11,,cJr,¡ /.1 to /J( J11t1c ::?.000.

_07

(1111111

�VII. RIPCE

la ayuda a los investigadores en situaciones critica

abemos qu avanzar e~ 1 con cimiento e una frase muy
.
·
innumerables nbetes.
. .
amplia y qu nene
del ue decide a anzar en el conoClllllento
Aquí nos ocupruno_
~ al
l ez sin concesion ni acced r
en tema . de alto comprorruso oo y a a
a propu sta no éticas del ent~rn~di ionalmente realizar e e avance
U na persona que decide mc~n c
Hica erá norrrutlmente
en un campo e pecífico en una iorma esp . e is
.
dministrativo e aluauvo •
.
impedido P r el aparato a .
. ., ,
enseñanza es con iderada
La libertad de mve~~a~ion . Y 'fi
n alguno paí es está
~A, el mundo acadermco e1ent1 co.
fundaroenllll en
.
. . , p r e te moti.v la presión para que
a egurada en la propia ons~t\.1C1 ~ara re tringir la libertad del
determinado temas no e 10 ~ uguen p
L di criminaci' n a
.
d er realizada ab1ertam ote. a
in esugador no pue e
· ·d d
ap van en la
l de arrollo d u act1Vl a
.
in estigadores qu para ~
d
d~m;ca 'll ci orifica e da en forma
.
.
d
evidentemente
nece aria liberta aca '-'-'" ,, ·
d 'herramientas
- , · dir eta al negarle un mmuno
de obstn1coon _in _e .' . aliz~ . , de u ob·¡eto de estudi . e 1
.
la míruma ID orooon ac1on
trabajo y
.
o un marc teórico prestado .
obliga a traba¡ar en lugares y_e
,
forma directa a un
La ob rrucción casi nunca apuntara en
. . t
.
.
d t do En e tos ca. os se procede de la s1gu.1 n e
cuesuonanu nto e 00 · .
l
. i e decid in estigar un
.d
p r 1emp O tre. caso .
manera: con 1 cremo
.
·
ciclón de un ilo o
.d
de plaguicida en el polv1llo que arro¡a un
.
res1 uo
. .
lvo de carbón impregnado con benzoprreno
elevador termmal
el P .
d
d la e mbu tión- o la
· do al aire com pro ucto
d
que pue e er arro¡a
má
se pueda generar
practica de mojar el grano para que pe e

?

aflatoxina. 1 . lid d no se prohibirán en forma dir eta e tas
En a rea a
·
.
,·
al dcmo ttar que
.
. .
ue ueden tener con ecu ocia crmcas
mvest1gac1one 9 P
, .
d b O r ustituidas. Pero l
L0, 01·cas rr o' n ea o no et1.cas
rácticas
tccno
P
0
· a·
e dira' que nl
. ,,.,...,;ento -endra, en forma tn
1Iecta, ya sea porque
.
cue oooau....
. .d
O a anee en e
.
. m lo d terminar plagmc1 as no es u
el p.rimer 1e p
, .
, i
.d de crita· que el P lvo de
conocimiento porque la cecruca P 1a_ . 1 o
.
l se ndocarbóo o el benzopireno se hallan ampliamente descn~o ' enun av:Oce en
que el in tiga.r l agua de má n l grano no c n ntuye

el conocurnento porque el agua se determina simplemente con una
técnica ampliamente descrita, en el tercero.
De esta manera, lo nuclear del problema se deja de lado y se
desacredita la pregunta de fondo por evaluaciones tangenciales. El
mecanismo de exclusión consiste en dejar de lado lo esencial de la
pregunta y evaluar una suma de tangencialidades. De este modo se
ignora como inexistente el objeto de estudio y la suma de
t:angencialidades no es suficiente para otorgar el subsidio, la promoción
del trabajo, o de las personas involucradas en el mismo 19•
Por otra parte, si quien realiza un trabajo se resiste a integrar un
equipo de cortesía con investigadores poderosos que, aunque no
entiendan la pregunta, o la tomen como de interés accesorio, están
dispuestos a coautorizar cualquier proyecto, será simplemente dejado de
lado, pero no por esa razón evidente de proteger la propiedad intelectual
o moral sino simplemente por elementos secundarios como puede ser el
no contar con un grupo de muchas personas; ni la acumulación de
muchos equipos analíticos todo esto a pesar de que pueda haber
producido avances de entidad en fonna modesta20 •
Por otra parte, se niega el acceso a propios becarios, ya que se
niega la ~stencia del objeto de estudio y de esta manera se cierra el
órculo vicioso, ya que la formación de recursos humanos se permite sólo
en la disciplina de los investigadores poderosos del equipo de cortesia.
Por no acceder a amoldarse al sistema o a aceptar sus
condiciones, no se obtienen medios ni personal; y porque no se los
tienen es el argumento que esgrime el mismo sistema evaluador al decir
que "no se Clienta con s1ificiente vo/J,men de trabajo"; y por este motivo no se
otorgan medios ni personal. El sistema crea, así, un círculo vicioso.
Esta historia es común en investigadores que desembocan
inadvertidamente hacia un tema cada vez más comprometido y crítico
por su naturaleza. El sistema los excluye en forma indirecta.
o
menciona al objeto de estudio como argumento para justificar el no
otorgar apoyo al proyecto. De ser así la actitud discriminatoria podría
quedar muy en evidencia. Ahora, ¿cómo y quién los puede ayudar?
Es evidente que si ,ceden a las dos presiones: a) La de cambio de
objeto de estudio y b) a la de integrarse en el equipo de cortesía, de

- - - - - - - - - - -,-,
C d
. R . earch) Marn G. Hanssor, Editor .
• h 1m , B• ''GoJ std 1fiorsk,1i11trt11
( ,ood ~0 0 uc t 111 esa
I~• ", ClilC[
,_,
l fü 91-761U-906-2 . ppg 63. 1999.

Westerholm, B. ''God sed i forsh,i,,gen" (Good Conduct in Resaearch) Mats . Hanssor, Editor .
ISB 91-7610-906-2. ppg 63. 1999.
20 Op. Cit.

208

209

19

�ambas formas tarde o temprano su programa será "reestructurado" o
" normalizado" y no cumplirá sus objeti os primigenios. i bien habrá
posibles beneficios económicos para los participantes, el avance en el
conocimiento en un tema científico de trascendencia social será
finalmente el único petjudicado.
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>no precisamente econo011co, esto puede ser: establecer programas
permanentes de limpieza y deshierbe, siembra de árboles y
mantenimiento de las tumbas. Convendría trazar y pavimentar los calles
y camellones de terracería del interior, así también sería útil que las calles
fueran identificadas con nombres. Se sugiere además que la
administración del lugar levantara un plano del terreno para emplear
convenientemente los espacios que quedan por utilizarse. Estamos
seguros que las sugerencias que aquí se establecen modificarán el estado
actual en el que se encuentra el panteón adquiriendo una presencia más

digna.

870

Sección Quinta
CO MENTARIOS Y RESEÑAS

�COMENTARIO AL TRATADO DE FILOSOFÍA
DERECHO DEL DR. AGUSTÍN BASAVE
FERNÁNDEZ DEL VALLE 1

DEL

Prof. Dr. H.c. Heinrich Beck
Catedrático Emerito en Filosofía en la
Universidad Otto-Friedrich
Bamberg- Nemania

Para entender el horizonte espiritual y el formato intelectual de esa
"Filosofía del D erecho" expuesto en grande, se debe hacer
primeramente unas o bservaciones iniciales referente a la personalidad y
obra del autor en forma concentrada.
Agustín Basave Fernández del Valle es considerado como uno de
los representantes más significativos de la filosofía cristiana en la
actualidad; no solo en su patria México y en Latinoamérica, sino con un
efecto más amplio a nivel internacional; una filosofía cristiana la que bajo
la influencia inspiradora de la fe cristiana que sabe manejar de modo más
efectivo los métodos filosóficos que son capaces de darnos luz
señaladora a los problemas actuales, científicos y existenciales. Basave es
Dr. Jur. (en la Universidad Complutense en Madrid) y Dr. Phil. (en la
Universidad de Yucatán y el Ateneo Filosófico de México) y enseña
Metafísica, Antropología Filosófica, Teoría General del Estado y
1

Agustín Basave Fernández del Valle, Filosojia del Derecho. F1111da111e11/osy prqyecció11de lajilosojia

Jurídica Editorial Porrua, México, D.F. 2001, 965 páginas.

873

�Filosofía de Derecho en la Universidad Autónoma de Nuevo León y en
la Universidad Regiomontana, en donde, por mucho tiempo fue Rector.
Él fue organizador y Presidente del Segundo Congreso Mundial de la
Filosofía Cristiana en 1986 en Monterrey, uevo León, México y es
actualmente el Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía y de la
Sociedad Católica de Filosofía. Le fueron otorgados muchos doctorados
"honoris causa" en diferentes universidades y premios internacionales.
Sus publicaciones científicas que son numerosas y traducidas
diferentes idiomas abarcan, sobre todo, las áreas de la Antropología y de
la Metafísica, y también, por ejemplo, una interpretación del sentido
metafísico de la muerte2, de la Filosofía de la Historia y Cultura, de la
Teoría del Estado, de la Filosofía Política y una Filosofía del Derecho
Internacional. Para ello, con su amplia extensión de su punto de partida
filosófico, es característico una disputa abierta y constructiva tanto con
los espiritualmente cercanos como también con los de tendencia
filosófica contraria, así con José Vasconcelos, el gran metafísico
mexicano de la Estética al que le dedico recientemente una disertación el
filósofo mexicano Alejandro Ostos Á vila en Roma, así como con Miguel
de Unamuno, José Ortega y Gasett y Franz K.afka. Una buena
introducción y conjunto de las bases de su pensamiento, ofrece Basave
mismo en su obra Tratado de la Filosofía, Amor a la Sabiduría como
Propedéutica de Salvación (México, 1995)
En la Europa de habla Alemana se hizo conocer primeramente a
través de su libro Tres Filósofos Alemanes de nuestro Tiempo (Monterrey, Mex.
1977), la que presenta a Max Scheler, Martín Heidegger y Peter Wust,
desde el punto de vista de un latinoamericano cosmopolita, en especial
también, su ponencia muy discutida El Hombre y /o Humano, Hominización
y Humanización, en el Cuarto Coloquio Intercontinental para la
Antropología Insistencial Filosófica. Desarrollo de la Humanidad a través del
encuentro de Cultura Occidental y Orienta/ 1986, en la Universidad de
Bamberg3. Al mismo tiempo se debe mencionar aquí su ponencia
estimulante y llena de ideas Los Derechos Humanos, sus bases filosóficas y su
realiZficiÓn bqjo la consideración de México en el simposio Los Derechos Humanos
en el Dialogo Intercultural que se realizo bajo el patrocinio de la Academia

a

2
3

Véase Metafísica de la M11erte Madrid, 1965
Minutas de Congreso, 1988, Tomo l en la serie: E scrit11ras para la Triadica y 011todi11á111ica,

Frankfor

874

E urobpea de las Ciencias y las Artes en 1997, en la Universidad de
Bam erg.4
. Sobre esta ,base de la personalidad científica y de la obra
pu~licada de Agustm Basave Fernández del Valle sobresale ahora s
"Fzlo:of!ª del Derecho•: _con la cual completa de ci;rta manera, toda s~
c~e~tlvidad de pensam1ento. El libro se divide --después de un prólogo (6
pagma~) _- en tres partes, con ~n total de 21 capítulos. La primera parte
(30 p~ginas) comprende la mtroducción a la temática la segund
(apro~adamente 500 páginas) su desarrollo histórico y construcció;
(~proxunadamente 400 _páginas) del despliegue sistemático. El autor
cierra la obra c?n un registro ~fabético de autores citados (6 páginas).
.
~a pnmera parte mtroductoria resalta primeramente la
diferencia entre "ciencias Jurídicas" (en el sentid~ más estricto
l
palab~a) Y la Filosofía propia del Derecho: mientras aquella solam;nt;
descnbe los hechos ~mpíricos y las estructuras inmanentes y lógicas del
Derecho, pregu~ta esta por las razones últimas, es decir, el ser más
profundo Yel_ ongen ~el-Derecho (esto significa por su causa efficiens) total
Ypor su sentido y ob¡etivo máximo (por su causa fina/is). La plenitud de
los aspect~~ f problemas resultantes se muestra posteriormente a través
de_ u? .análisis de la dimensión jurídica del hombre. Así está en el
pnnc~pio de la :ilosofía del Derecho la elaboración del cuestionamiento
especifico filos~fico _Y en esto incluido, el primer concepto del ser del
Derecho, es decir, la idea inicial del Derecho.
La segu~da parte histórica no solamente intenta una Historia del
Derecho, ~s decir, de la Filosofía del Derecho, sino se esfuerza más allá
por una Filo_sofí~ del D_erech? e~ su alcance histórico. Se trata aquí, no
solo de la Histona de Filosofta, smo también de Filosofía de la Historia·
la forma de contemplar y la crítica son fmalmente filosóficas.
'
El . estudio histórico empieza con las ideas filosóficas
correspondientes y los pueblos orientales y de la antigüedad grecoroma?a, avanza de allí hacia la patrística y la escolástica medieval (en
espec1al Agus_:111
' d e Hi_pona'. Tomás de Aquino, Ockham) y sigue la
Es
cuela E~panola de Filosofía de Derecho, en especial en los siglos de
~ro (especialmente_ Francisco Suárez) y la filosofía jurídica y política en el
~glo ~e _la mode:ru?~d (Hob~es'. Rousseau, Leibniz, Locke, Kant, Hegel,
atenalismo Histonco y Dialectlco). Un último capítulo se elabora

1/

d

4Minutas de Congreso, 1998, Tomo 14, en la Serie "Escritos... "
875

�especialmente extenso (por más de 300 páginas) con las ~end~ncias
contemporáneas, como el Neokantismo, Historicismo y Soc1ologismo,
Positivismo y Pragmatismo, Estructuralismo y Existencialismo, la
Escuela de Fenomenología y los conceptos actuales del Derecho Natural.
Aquí también se muestra un especial conocimiento de los autores de
habla alemana (como Rudolf Stammler, Hans Kelsen, Gustav Radbruch,
Erich Fechner, Helmut Coing, Johannes Messner), sin dejar a un lado
otros espacios culturales.
Con todas las atenciones para detalles y diferencias posiciónales,
el interés de Basave se dirige a las interconexiones de sentidos del
"material" de las posiciones individuales representadas de hecho. Busca
realizar, al mismo tiempo, los grandes movimientos históricos de la "Idea
del Derecho". En vista de que quizás algunas ideas del procedimiento de
filosofía de la historia de Hegel, sobresale el hecho de que con Basave no
solamente no se hipostatiza la "idea del Derecho" en un "Espíritu
Absoluto" y en contraposición a ello se degradan las diferentes
posiciones, no a puros soportes de función de una autorrealización en la
historia. Basave representa más bien un personalismo filosijico, en donde los
sujetos de la historia no son ideas generales sino personas responsables
de si mismo e individuales, las que se encuentran bajo el cuidado
existencial de Dios. La "dialéctica" si así se quiere, es con Basave, no un
principio ontológico histórico, sino un principio de metodología de
conocimiento. Ya que la parte de un "prediseño filosófico"
(relativamente vació y formulado como pregunta a un problema) de la
idea del D erecho (en la parte introductoria) suscita la observación y su
equipamiento concreto con sus formas de realización, las que en p~rte
corresponden al sentido, pero también en parte no y parecen necesitar
critica (en la segunda parte histórica) a fin de comunicarlo y presentarlo;
para llegar al objeto propuesto. Con todo el cuidado para detalles y
diversificaciones posiciónales, el interés de Basave se dirige realmente a
los conjuntos de sentido que se sobreponen uno al otro, del "material"
de las posiciones representadas de facto y busca elaborar las grandes
"formas de movimiento" históricas. En vista de que quizás algunos
principios del proceder de filosofía histórica de Hegel se une a una
comprensión de Derecho completa y filosófica (en la parte tres, la
sistemática).
La parte sistemática comienza con la contemplación de la
relación de Derecho y Cultura. Determina primeramente en forma
876

filosófica la idea de la cultura y pregunta después por la interacción entre
el D erecho y la Cultura. El primer capítulo desemboca entonces en una
mención de la relación de "verdad y tolerancia", como debe ser adecuado
entre "el ser y la idea de la cultura".
Est~ secuencia de aspectos de problemas nos da ya un ejemplo
representativo para la profundidad y sistemática filosófica de la
observación aquí presente. Continua con la determinación de la
"especifidad del carácter normativo del orden jurídico a través de la
comparación con otros ordenes normativas dentro de la cultura, como
las formas de trato social, usos y costumbres, la dimensión ética, las ideas
morales de facto o las reglas del contrato social".
Con ello se da el motivo para una reflexión subsiguiente sobre la
me~odo~ogía jurídica, es decir, sobre la forma especifica jurídica de la
ra~1onalidad (deducción y analogía) según una lógica inmanente por si
nusma al D erecho. Aquí se discuten diferentes conceptos y escuelas
contemporáneos.
Prosigue con una "Fenomenología y Ontología del D erecho" en
donde se presenta y fundamenta la posición propia del autor, es decir,
una teoría onto-axiologica de la normatividad. Toma decididamente
referencia a la categoría de la "habencia" con lo que Basave se dirige al
aspecto fundamental ontológico del "hecho", es decir, con las
circunstancias del ser "dado" en presencia situacional. Este hecho se
expresa con la frase: lo que es ser existe. Con eso no se refiere
primeramente al ser, "a mi", sino más bien "a el" o "a si mismo", y eso
es la condición de qve el a mi puede presentarse. Pero si "el ser como
tal" no significa nada mas que "el hecho" entonces se abre la visión
filosófica sobre una razón divina apuntada y referida al "ser como tal".
Así llega Basave a una ontología teocéntrica del amor, la que es
tota~ente básica para el concepto de la "normatividad jurídica". El ser y
la vida es un don de amor, la que está por delante y se basa y lo califica
desde el interior de todas las exigencias del Derecho sobre el
~antenimiento y desarrollo de la vida, que se refieren a "libertad",
1~aldad", y "hermandad". El siguiente capítulo abre, en el final, "La
Dunensión Jurídica del ser humano como fundamento del D erecho" y
fundamenta así una antropología integral y jurídica. Se puede decir que
en esos dos capítulos se expresa el núcleo especulativo de la Filosofía de
Derecho de Basave.

877

�A partir de esta base se dirigen los otros capítulos, otra vez a
cuestiones concretas; ciertamente primero la relación de la fuente
ontológica (propiamente la causa effidens) del Derecho y los orígenes
históricos de su constrUcción e integración. De ahí resulta una búsqueda
de una hermenéutica jurídica contemporánea, la que considera por un
lado la comprensión actual y predominante de la hermenéutica (como la
pura técnica de la aplicación de leyes) pero por otro lado se dirige a una
comprensión profunda del sentido y una evidencia ontológica. Así, no se
queda _pegada a un nivel positivista-pragmático, sino puede emplear
tambiéI) la inteligencia técnica según la medida de la sabiduría filosófica.
Antes dirige Basave la vista a metas y valores concretos del
Derecho como justicia, seguridad y bienestar de la comunidad y la lucha
por esos objetivos. Continua, una reflexión sobre "derechos,
obligaciones y relaciones jurídicas" y otra sobre el fundamento del ser del
Derecho Natural en su relación con el Derecho positivo, así como las
bases filosóficas del Derecho humano. Aquí se hace la pregunta por una
calificación de los derechos (según puntos de vista civil, político,
económico, social y cultural) y su desarrollo histórico se incluye en esa
observación, así como la declaración universal de los derechos humanos

Alguien podría decir que el mane· d
ya no se puede resumtr·
.
.
¡o e estos temas en el método
Y sistematizar , p
de comple¡·os tema't1.
dmas. ero con las repeticiones
frecuentes
. d 1
cos ca a vez e die
vista e a observación y d 1 . '
s ierente el punto de
.d
e as Jnterconexi
vane ad de los inicios y con ell 1 fi
ones y precisamente por la
se hace más viva la participaciónoy { ormfla ~lara del discurso se facilita y
A ,
d
as re exiones
s1 pue e ser esta visión filo , fi
.
se obtuvo de un eruiquecuru··ent . so tea ~na ayuda considerable que
· ·
o Jntercamb bl
'
cnstJana, para el reconocimiento d
d ia e con perspectivas de fe
confrontación práctica en las tarea e :di~r acles, como también para la
s cot1 anas.
Anuario de Filosofía de Salzb
XLVI-XLVII/2001-2002
urgo
por.. A nsgar Paus, Theodor W K
pPublicado
.
ublicado en Salzburg und M"uneh en
. ohler, Heinrich Se h llli.dinger,

y el reto por el sufrimiento y la muerte.
Tras la profundización de una visión filosófica a una realidad
concreta e histórica, se presenta la pregunta por el fundamento y el ser
de un Derecho Internacional. El autor lo ve radicado en la dimensión
jurídica-ecuménica del ser humano que debe revelarse en la politosofía

del orden internacional.
Los esfuerzos por una penetración de Filosofía del Derecho en la
vida, se harán aun más concretos cuando ahora, en un siguiente capítulo
se dirigen sobre el Derecho en ejercicio, es decir, a la estructura básica y
la determinación del sentido de la abogacía, de la judicatura y el
notariado. El final de la tercera parte sistemática de la obra completa,
forma un capítulo extenso sobre la Filosofía del Derecho y la Filosofía
de la Política.
De nuestra presentación resumida se remarcaron dos cosas: se

trata de un esfuer-{o impresionante de abarcar una cantidad eno1me de material
concreto en una forwa filosófica profunda y fa obra posee una enonne actualidad, ya
que hace preguntas y descubre relaciones que son de importanda central para la
existencia humana, pero que casi no son tratados de esta manera en obras
contemporáneas.
879
878

�Apuntes para la historia de Lampazos de Naranjo,
Nuevo León UANL, Patronato de Lampazos,
Imprenta Universitaria, Noviembre 2003
2 Volúmenes 375 y 363; 52 páginas, 27 cm.

Profr. Israel Cavazos Garza
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de uevo León

Lampazos ha sido un municipio afortunado, en cuanto fue el primero en
Nuevo León, en contar con un libro sobre su pasado. Fue el poeta e
historiador Leopoldo Naranjo quien en 1934 -hace ya setenta añospúblico su libro: Lampazos, sus hombres, su tiempo, sus obras del cual hay una
nueva edición hecha en 1998.
A 48 años de distancia de la publicación de 1934, nuestro
recordado amigo don Ernesto Zertuche, dio a la estampa en 1982 su
obra: Lampazos, mi hidalga tierra.
Luego han aparecido buenos libros sobre historia de la minería
de ese municipio, debido a la pluma de Mario Treviño, así como
numerosos trabajos de carácter biográfico referidos a notables personajes
lampacences, Santiago Vidaurri, Pablo González , Antonio I. Villarreal,
etc.
La presentación de un libro no cabe duda que se traduce en
motivo de fiesta. Comentamos hoy la obra titulada Apuntes para la historia
881

�de Lampazos de Nara'!)o, Nuevo León, de Leticia Martínez Cárdenas, Jesús
Ávila Ávila César Morado Macías y Héctor Treviño Villarreal.
Est~ publicación tiene su antecedente en 1991. Don Francisco
Zertuche en su calidad presidente del Patronato de Lampazos,
encomendó a estos mismos cuatro investigadores la redacción de un
texto de historia. Este encargo coincidió con el que les hizo también de
rescatar el Archivo Municipal de Lampazos.
Cumplida esta última tarea, se cumplió también con la de
entregar un amplio estudio sobre ~l . , p~sa~o lampac~nse.
Lamentablemente, de este solo se hizo una edioon limitada con el titulo
de Historia de Lampazos del ara'!)o en marco de la inauguración del
Museo de Lampazos en 1994 del voluminoso libro de 874 páginas anda
por alli unos cuantos ejemplares.
. .,
Se hizo necesario por lo tanto esta nueva edic10n, notablemente
depurada que ahora bajo los auspicios de la Universidad Autónoma de
uevo León y del mismo Patronato de Lampazos aparece en dos
volúmenes, el primero de 275 p., el segundo de 363 más 52 del índice
onomástico sin numerar, en formato de 27 cm.
Trae el libro la presentación escrita por don Francisco Zertuche,
promotor principal de la eclición, quien subraya el hecho de co?tener
sucesos no conocidos hasta ahora, así como el carácter geopolítico de
Lampazos, también novedoso.
Viene luego una introducción sobre la historiografía lampacense
y la nota introductoria escrita por César Morado, uno de los autores._
Ya en el texto general del libro, se empieza con el primer
apartado: Entre Cat11Janes y la Iguana 1698-1810 redactado por Héctor
Jaime Treviño Villarreal.
Se ocupa en primer término de describir el meclio geográfico,
teórico y humano, para darnos luego pormenores de los orígenes de_ la
misión y de la obra evangelizadora de los religiosos franciscanos. Analiza
luego las visitas de los gobernadores Vidal de Lorca en 1775 y Manuel de
Bahamonde de 1788.
Al referirse a los últimos años del siglo XVIII, describe las
actividades de Juan Ignacio Ramón y al acercarse el XIX, los estragos de
la inundación de 1802.
En las poco más de 120 páginas de este apartado se registran
sucesos aislados que explican el título de Apuntes de la obra.

882

Un segundo apartado se titula Entre la insumcción y el desefío 18101820 y lo escribe Jesús Ávila Ávila.
Aborda, como el subtitulo lo inclica, y lo acontecido en
Lampazos en la lucha por la Independencia. La participación de Juan
Ignacio Ramón, su correspondencia y su encuentro con Mariano
Jiménez. Nos llaman la atención las páginas dedicadas al presbítero José
Cipriano de la Garza, capellán castrense de las fuerzas realistas y las
aventuras de éste en las campañas desde Lampazos hasta la frontera de la
Luisiana.
Se desprende del texto que había en Lampazos muchos
simpatizadores de la causa insurgente, que acosaban a Zuazua.y a otros
peninsulares.
Sucesos de la vida cliaria y noticias de carácter diverso, salpican el
contenido de este importante apartado. Entre éstos destacan los ataques
de los indios, a partir de 1813 y el papel desempeñado por los alcaldes.
De gran interés son los Anexos. En particular las listas de soldados, las
proclamas insurgentes y especialmente el padrón y el censo de 1819. El
primero con nombres de las calles, tales como la calle Real, la de la
Estafeta, la del Sabino, la de la Ciénega, etc. Documento de gran interés
para los estudiosos de la genealogía.
Con este capitulo de poco más de 120 páginas se cierra el tomo l.
El volumen II se abre con el rubro Los vecinos lampacenses, de
súbditos a ci11dadanos 1821-1867 escrito por la historiadora Bárbara Leticia
Martínez Cárdenas y comprende 84 páginas.
Narra lo sucedido desde la consumación de la Independencia
hasta la restauración de la República. D escribe los estragos de la
epidemia del cólera grande, de 1833; los sucesos de la época del
federalismo; Los de la guerra con Estados Unidos y sobre todo los de
Ayutla y la Reforma, en los que destaca la figura de Santiago Vidaurri;
personaje tan estudiado por la autora.
El apartado concluye con lo acontecido en Lampazos durante la
intervención francesa, tiempo en el que surge la participación de
Francisco Naranjo. Un padrón de 1846 y una nómina de la Guardia
Nacional de 1852, complementan esta sección.
Un cuarto apartado de este libro lleva por título: La época de oro de
Lampazos... 1868-1910 y lo escribe el historiador César Morado Macías.
Lo integran poco más de 120 páginas.
883

�El texto justifica el calificativo de "Época de oro", Lampazos
vive entonces un florecimiento notable. En primer lugar el auge de la
minería; del plomo en la Iguana, del hierro en Golondrinas. Es
impresionante el estudio sobre los fondos mineros, sobre las empresas y
los empresarios y sobre los mineros lampacenses.
De no menor importancia son los aspectos de la ganadería y la
agricultura. Este último descrito al referirse a las haciendas existentes en
el municipio.
Otro aspecto elocuente es el de la educación al relatar lo
referente a las escuelas y colegios y el de la cultura que se deja entrever
en el periódico El Lampacense, del cual hace el autor un resumen de
noviembre de 1891 a noviembre de 1892.
De gran trascendencia fue el impacto de la llegada del ferrocarril,
en 1882 que comunicó a Lampazos con el resto del país y con los
Estados Unidos.
En este apartado, como en los dos anteriores abundan las
referencias a los asaltos de los indios. Lampazos, como tierra de frontera
los sufrió constantemente. Morado Macias los analiza, hasta el informe
realizado por la Comisión Pesquisidora en 1870.
Habría que continuarlos hasta bien entrada la década de 1880. Yo
conocí en Bustamante en 1950 a una anciana que recordaba haber visto
en 1885, en su niñez, entrar los indios a su pueblo en caballos que
parecían sin jinete, pero era porque los indos venían a horcajadas con el
cuerpo hacia debajo de vientre del caballo.

Con esto concluyen los textos de l
contiene otros apartados del VI al VIII dos cuatro autores. Pero la obra
la nómina de los alcaldes de 1752 al 2003 estacando uno que co1:1prende
de lampacenses ilustres que ocup d l y ~~o con 58 breves biografías
Al final d
'd
~ e as pagrnas 315 a la 357.
e ca a tomo vienen 1 , di
facilitan la localización inmediata de ·cual o_s m ces ~nomás~cos, que
el texto.
qwer persona¡e menc10nado en
Cada colaboración esta apo ad
página y al final d
d
y a por numerosas notas al pie de
y bibliografías. e ca a apartado vienen las referencias de documentales
En cuanto a los autores
h 1 d .
profesionales. Leticia Martínez C' d,
ueliga _ecu que todos son
•
ar enas es cenc1ad
hi · ·
. TreVln
·- ª en
Uruversidad Iberoamericana·, He'ctor Jaime
J , St_?na
Avil por
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son licenciados en historia por la U .
'd d A , o y esus
a Avila
y César Morado Macías, además ~:er¡~ ~ u_tonoma de ~uevo León
nuestra Universidad, tl·ene el doctorado en hist
~enciatura
en Filosofía
·
. por
1 U .
Guadala¡· ara. Todos adem , .
_
ona por a ruvers1dad de
,
as tienen anos en
documentación histórica y s
d
constante contacto con
.,
~n autores e numerosos traba· os.
.
Su aportac1on a la historio afia de N
, J
libro es sumamente valiosa p
11 gr
uevo Leon, en este nuevo
. ·. or e o, nuestra más cordial enhorabuen
d N Nuestr? reconoc1m1ento también para la Universidad A t, a.
e uevo Leon por el patrocinio de la edi . ,
,
u onoma
Francisco Zertuche el Dr D E b'
c1on, as1 como para don
,
,
· on use 10 Gonzál Q ·
Jesus !ruegas, del Patronato de Lam az
ez . wr~ga y el maestro
hecho posible la p· bli . , d
p
os, cuya valiosa rntervención ha
u cac10n e este libro.

En el siguiente y último apartado vuelve la part1c1pac1on del
historiador Jesús Ávila Ávila. El tema Lampazos en fa Revolución 1911-

1920.

Si Lampazos tuvo intervención relevante durante la Revolución
de Ayutla y en la Guerra de Reforma, ahora ha de ser más notable sin su
actuación.
El autor ofrece un panorama general de lo sucedido en el Estado,
para dar cuenta de los clubes liberales antirreleccionistas surgidos en el
municipio y las acciones de armas que tuvieron lugar allí, por ser punto
estratégico para uno y otro bandos.
En estilo claro, ameno y preciso intercala con breyedad sucesos
políticos, estadísticas, casos curiosos y actividades de los alcaldes. Al final
una buena cronología de 1910.
884

885

�RECONCILIAR LA SOMBRA

Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Universidad Autónoma de Nuevo León.

"La poesía cae sobre todos los hombres, en un
momento dado o para todo el tiempo, como tm
ala de estaño que les abre los qjos y el corazón
para la luz de la vida".
Jaime Sabines

Queda prohibido sentarse en el filo de la tarde / con el alma contenida, /
dice uno de los textos que conforman el poemario Reconciliar la sombra,
del jaliciense Javier Verea (Editorial Ágata, México, 2002). Sus
"Prohibiciones inminentes" son un desafío a enfrentar la lectura y
prolongarla desde el placer del contacto poético a lo ensayístico. Situarse
en el lugar del lector es instalarse en el lugar de la inocencia y, a la vez,
apelar por un conocimiento. Difícil alternativa: leer por el simple deleite
y pretender saber. Sin embargo, son los dos requisitos para penetrar en la
poesía.
Señala Octavio Paz que "La poesía es conocimiento, salvación,
poder, abandono" 1• Y que la actividad poética es una operación capaz de
salvar el mundo, ese mundo que revela y recrea.
Para Gabriel Zaid2, así como el poeta carga sus textos de todas
sus vivencias personales e históricas y las estampa sobre la historia
1

Octavio Paz: El arcoy la lira.

p. 9.

887

�literaria y la altera, el trabajo del lector es descargar el texto en sus
distintos niveles y entrar en él con su propia carga personal e histórica.
"La poes1a
' no es nunca tan una como cuando se d.1vers1ºfiica" .3
Por su pluralidad, Reconciliar la sombra es un poemario susceptible a varias
lecturas; por supuesto, nuestro acercamiento no agota, ni mucho menos,
su estudio. Destacan en todo el texto las variaciones sobre el tema
principal: la vida y el misterio de lo femenino.
Es un libro donde la soledad y el silencio se comprometen en
amante confabulación y de ese vínculo nacen las palabras. En "Mujer
soledad" señala: "Y así/ sabe del amor más que el amorosoy la nostalgia. / Sabe
de la vida en que guarda / su ropa y s11s esptjos. / Es jeliz en su destienYJ. /
Destie,ro 11ngiiento de alma en v11elo. / Pulc,itud de los silencios. / Último espasmo.
Es ese ir-hacia-sí-mismo del que Rilke4 habla. Ese amar la soledad,
soportar el dolor que ésta ocasiona y que el son de su queja sea bello.
La lectura poética es todo un misterio. De pronto el poema
irrumpe e ilumina una parte de la realidad: precisamente aquella que
había permanecido oscura, o mejor aún: oculta delante de nuestros
sentidos. Uno de los motivos recurrentes del poeta es la constante
invocación a sus fantasmas. Desde la dedicatoria y a lo largo de todo el
poemario los llama en diferentes tonos. "Claroscuro" dice: Hqy ptYJclamo a
mis fantasmas / la paz de saberme acotnpañado. / Fest(!jo a los ángeles / la cercanía
de sus cálidos st1spiros. Al mismo tiempo, desentierra la pasión por los
claroscuros: los recuerdos ocultos en el jardín de la infancia y los que la
mujer muerte transporta por las plazas.
¿Y qué es el mundo de los sueños para el poeta? Alguna vez
Borges dijo que las palabras eran como juguetes mágicos para él. Las
cambiaba de lugar para ensayar toda clase de formas. De manera similar,
Verea atrapa las palabras, las moldea y las contextualiza con singular
perspicacia. Invoca los sueños infantiles y los cubre de tranquilidad. En
"Mujer paz" apunta que la noche: Viene de repente / c11ando llama la campana
de los niños / ajugar el primer s11e1io noctt1mo. Pero la "Mujer muerte" Llora
por sus sueños inconclusos / y sus armas grandes que no pueden transgredir / fltgos
verdaderos. La "Mujer vida" es salir del su~ño, es mar abierto, es lágrimas,
es rincón húmedo. La "Mujer miedo" es aquella a quienes miran los
hombres en sus sueños. La "Mujer fuego" Sabe, en elfondo de sus sueños, /
2

Gabriel Zaid: Leerpoesía
Bachelard: La poética de la e11so1iació11. p. 47
4 Rainer M. Rilke: Cartas a 1mJOt'l!II poeta

•

que su dolor es más grande que la vida: Es una mirada especial sobre la
realidad -en la cual se incluye el sueño- que produce un efecto singular
en quien recibe el poema.
¿Quién no está en la cárcel en sus horas de melancolía?, subraya
Bachelard en su Poética de la ensoñaciórl. Esta melancolía que también
aparece como motivo recurrente en el poemario. En "Buscar las horas",
el poeta dice que la vida se hace corta cuando campea la incertidumbre; y
La vida se alarga / cuando el día es tan grande / que se acaba la nostalgia. En el
texto llamado "Silencios" escribe: En estas horas que despiertan / sin motivo
aparente / y pisan fuerte la nostalgia.
En este texto, el autor penetra -desde muy diversos ángulos- en
el mundo fantasmal y sigiloso del ocultamiento. Para él, la "Mujer
sombra" Es qjena a las historias porque gira / en el eje de sus largos fantasmas.
La "Mujer arlequín" Toma café con sus amigas/ y aflora sutilmente su ubic11idad
/ al ritmo de las sombras y los vientos. El poeta busca la luz para estallar en
silencios y crepúsculos. La suya es una claridad que irrumpe en las
oscuridades, una especial iluminación en ese viaje por la nostalgia, en
busca de los fantasmas.
En todo su texto están vertidas diversas preocupaciones de
índole existencial, que son constante objeto de su debate lírico: aborda
con pasión el binomio vida-muerte. Su poema "Vida" termina diciendo:
Pero no me dtjes ir, / vida, / sin morderme el corazón. El epígrafe de este texto
proviene de otro titulado "Mujer muerte": Con sonrisa recuerda / a cada
quien s11 historia ptYJfunda. Vida y muerte se conjugan de diversas maneras a
lo largo del poemario: la "Mujer esperanza" roza el espectro de la muerte
y abre los sentidos con ese dolor desconocido que madura los colores y
crea sutilmente la locura; la "Mujer fuego" reconoce su dolor como más
grande que la vida y embiste y engendra el mundo de futuros muertos.
Sobre el miedo dice que el más terrible, el más profundo es el que se
experimenta ante la vida, que es un abismo enfrentar siempre el día
siguiente, que el miedo del destino y de los errores está siempre latente.
El tiempo es otro motivo de sus reflexiones: la "Mujer
renacimiento" sabe que el tiempo le es ajeno y que el destino es quien
determina su vida-muerte; mientras que la "Mujer vida" retoma las
pausas del tiempo para no dejar cabos sueltos en esos días que pasan
sobre, entre, hacia y desde nosotros. Ese tiempo tan pesado que duele
hasta los huesos y en el que vivimos todos, hasta la "Mujer hielo". Pero

3 Gascón

888

5 Gascón

Bachelard: Op. Cit, p. 22

889

�la dueña innegable del tiempo es, para este poeta, la "Mujer nostalgia", a
quien hay que entregarse para existir doblemente. Ese duelo constante
con el tiempo es otra de las temáticas centrales del poemario.
Los recuerdos, la ternura, la libertad, las horas, la lluvia... la
poliforúa de sentidos que nos ofrece el poeta hace que despierten los
sentidos del lector. Sus poemas son escritos con pasión, con entrega, lo
que motiva la recreación permanente entre el lector y el escritor.
Al terminar de leer una obra literaria ya no somos exactamente
los mismos que cuando la iniciamos. Se abren otras puertas y el placer de
la lectura nos hace conocer otras dimensiones, como diría Huxley.
Es un gozo leer cómo el poeta navega en sus soledades; cómo se
sumerge en aguas de silencio y cruza océanos; cómo se enfrenta a las
sirenas-fantasmas, reflexiona en torno a cada una y crea un universo
paralelo: es, por un lado, su concepción sobre la mujer -en sus sueños y
ensueños poéticos la acerca, la observa, describe-; por otro, su
aproximarse a la vida en sus diversas manifestaciones: ¿Qué es el
desierto?, ¿y la soledad?, ¿y los fantasmas?, ¿y los sueños?, ¿y la paz?
Es en ese universo paralelo donde se apoya la trama poética y en
él Verea deja testimonio de sus nostalgias y sueños. Podríamos llamarle
poema unitario, aunque cada fragmento tenga su valor propio.
Aunque el poeta no nos da lecciones de filosofía, su texto está
saturado de humanismo. Abre la puerta a las luchas de los hombres, a las
batallas del espíritu y al enigma humano.
Su vínculo amoroso entre poesía y filosofía nos remite de nuevo
a Gastón Bachelard, al constatar que "La poesía es uno de los destinos
de la palabra".6 En su "Mujer distancia" nos dice: Abre el tiempo en abanicos
insospechados / y presenta su rostro / que bifurca la ideay la palabra. / El silencio
es tortura de caminos. El poeta impulsa al mundo a convertirse, más allá de
un mundo de la mirada, en un mundo de la palabra. Recordando a
Sartre, podríamos decir que sus palabras están, irremisiblemente,
condenadas a la libertad.
En un texto en el que se aprecia un trabajo largo y cuidadoso, de
precisión y detalle en todos sus aspectos, el autor nos hace ver de nuevo
el mundo y nos lo revela, y nos lo reintegra como vivencia propia. El
poeta no se detiene en la periferia: penetra en lo hondo de la mujer y de
la vida toda; dice cosas reales, humanas. Ése es uno de los aspectos más
importantes de su poesía.
0

Opinaba Jaime Sabines que la palabra sólo es un medio, un
puente que tendemos entre una persona y otra. Leer Reconciliar la sombra
significó descubrir un universo poético donde se concilian - y
reconcilian- los sueños, los silencios, las ausencias, las nostalgias ... en fin,
los fantasmas invocados en la dedicatoria. Este sentido de la vida que
irrumpe desde los primeros versos, se mueve entre los poemas y se
desplaza a lo largo de todo el texto; es un doble recorrido de caminos
paralelos. Verea nos hace pensar que la escritura - y la lectura- de la
poesía es una de las formas más duraderas de la felicidad.

Bibliografía
BACHELARD, Gastón: La poética de la ensonaczon. Fondo de Cultura
Económica (Breviarios, 330). Traducción de Ida Vitale. México, Tercera
reimpresión, 1998.
MANSOUR, Mónica: Uno es el poeta. Jaime Sabines y sus críticos. Secretaría de
Educación Pública. México, 1988.
PAZ, Octavio: El arco y la lira. Fondo de Cultura Económica (Lengu¡¡. y
Estudios Literarios). México, Tercera edición, 1972.
RILKE, Rainer M: Cartas a rm joven poeta. Obra poética. Versión de Elena Cortada
de la Rosa (Colección Cultura). Barcelona, Edicocomunicación, 1999.
ZAID Gabriel, Leer poesía. Fondo de Cultura Económica (Colección Popular,
358). México, 1987.

Gastón Bachelard: Op. Cit. p. 12

890

891

�DOS POETAS EN PERSPECTIVA
VICENTE HUIDOBRO
Altazor (Viaje en paracaídas)
Mtro. Abel Garza Martínez
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Así como Friederich Nietzsche parodia el estilo bíblico en Así habló
Zarathustra Vicente Huidobro hace lo propio en Aftazor (1925-1931),
donde comienza por referirnos su genealogía (" ad a los treinta y tres
años, el día de la muerte de Cristo ..."; "Mi padre era ciego y sus manos
más admirables que la noche"; "Mi madre hablaba como la aurora y
como los dirigibles que van a caer"), ironiza veladamente sobre el
panteísmo cósmico en la poesía de Walt Whitman al enunciar que
Altazor es "aquel que todo lo ha visto, que conoce todos los secretos sin
ser Walt Whitman ...".
Huidobro-Altazor asegura que su paracaídas "es la única rosa
delicada de la atmósfera". El poema inicia propiamente en el canto
primero en el que se manifiesta cierto fatalismo ("Altazor / Encerrado
en la jaula de su destino") y el nihilismo de la época ("Abrí los ojos en el
siglo / En que moría el cristianismo").
A lo largo de los siete cantos nos traslada de un orden poético
preciso a un caos lingüístico, reflejo del caos mayor que es el universo.
La caída de un ángel salvaje desde el cielo del lenguaje (ese cielo "alto y
azul") es amortiguada por un paracaídas de metáforas e imágenes
poéticas, que durante el descenso al suelo onomatopéyico y musical,
incluso a la desarticulación de la palabra, permite reconocer el credo
poético de Huidobro (recuérdese su célebre consigna: "crear un poema
como la naturaleza crea un árbol").
893

�Con versos contundentes Huidobro señala sus objetivos, por
ejemplo en ese que dice "Canta el caos al caos que tiene pecho de
hombre", la lucha con el orden parece inútil en un mundo donde lo que
más fácilmente prevalece es el desorden; en todos los niveles
existenciales, pero en especial en los sentimientos y las pasiones
humanas.
En el canto segundo destaca la repetición de un verso como
recurso rítmico y solemne: "Silencio la tierra va a dar a luz un árbol"
mismo que otorga un sentido trascendental al cerrarse el canto con este
verso que no desmerece en nada:
Se oye elpulso del 111undo como 1111nca pálido
L:, tie,m acaba de alumbrar 1m árbol

Lo que pudiera leerse también como "Silencio, Huidobro va a
dar a luz un poema" y al final "Huidobro acaba de alumbrar un poema",
lo que me parece una lectura incorrecta. Lo mejor es leer_ el verso tal ~
como Huidobro lo ofrece y no andar buscando palimpsestos, ru
alusiones excesivamente directas a su poética creacionista.
Empero, ¿quién es este Altazor? ¿un personaje mítico, mágico o
religioso? ¿es el Yo-poético de Huidobro, su alter ego? Lo correcto sería
responder que es todo eso y más. Altazor se autodefine como mago y
antipoeta, contra el exceso de retoricismo y la inautenticidad de ciertos
poetas; cuando habla de sí mismo lo hace en tercera persona: "Altazor
desconfía de las palabras".
René de Costa I señala que la voz poética de Huidobro, la voz del
hablante, va cambiando, va saltando entre lo profético y lo burlesco,
entonces cita:
Soy bárba,v tal vez .. .]
Bárbaro limpio de mtinasy caminos marcados
No acepto vuestras sillas de rutinasy caminos 1JJarcados
Soy el ángel sali1qje que cqyó 1ma ,na,lana
En vuestras plantaciones de preceptos
Poeta
Antipoeta
Culto
Antimlto

1 Huidobro,

Vicente. Antología de Poesía)' Poético. ALianza Editorial. pp.159-160.

894

Vemos pues que este poeta-antipoeta no le teme a las
contradicciones, pues ahí está lo profundo de la cruzada por la verdadera
poesía: hay que atacar a la misma poesía. Este es un motivo generatriz,
como situación que engendra.
Altazor es un poemario marcado por imágenes de lo aéreo ("el
alto azor", esa gran ave de rapiña diurna). Los cielos permiten movilidad
y aventura. Por su parte el viaje en paracaídas simboliza la condición
humana moderna, el drama de la existencia humana y quizá la caída es
sinónimo de degradación, o de modo diferente es un descenso a la
realidad, una invitación a poner los pies sobre la tierra luego de haber
visto, privilegiadamente, desde arriba.
En cuanto al estilo de Huidobro, al fin y al cabo vanguardista,
vemos que se caracteriza por ausencia de puntuación, tipografías en
blancos y espacios, creación o invención de palabras hfbridas (v. QT.
"
"
' "y"espaverso").
b
urupac10
En un apartado juega con las comparaciones abusando de la
palabra "como" para concatenar una con otra, generando una tensión
inusitada. En el canto quinto resulta llamativo, e imborrable de la
memoria, la combinación de la palabra "molino" con casi doscientos
vocablos -complemento terminados en "-ento", para que rin1e con la
palabra "viento".
Finalmente en el canto séptimo las palabras ya no se distinguen,
sólo queda una especie de murmullo musical "Tralalí tralalá..." que es
apenas como una reverberación poética, no obstante con anticipación se
nos advirtió que:

A ltazor desconfía de las palabras
Desconfía del ardid ceremonioso
Y de la poesía
Trampas
CÉSAR VALLEJO
Trilce: ¿triste y dulce?

Tti/ce, al parecer fusión de las palabras " triste" y "dulce", es le
título del poemario de César Vallejo. Aparecida en 1922, ésta obra es de
capital importancia para la lengua española; según Roberto Fernández
Retamar esa importancia es análoga a la de La tierra baldía de T.S. Eliot
en relación a la lengua inglesa, o bien lo que el surrealismo a la lengua
francesa.
895

�Tri/ce puede ser considerado en su totalidad como un poema
extenso, o bien puede leerse como una colección de setenta y siete
poemas, en los que lo mismo se subliman que desenmascaran temas
como la infancia, la familia, el presidio, el hambre, el amor, la vida
cotidiana, el dolor, etcétera.
La visión de Vallejo no por ser poética es menos lúcida. Su
percepción es aguda para la emotividad, lo interno, así como para lo
social, lo externo, aun cuando apenas lo insinúe o de una leve pincelada,
produce una sensación de contundencia, de tocar el punto álgido.
Algunos críticos, señala Fernández Retamar, han evaluado que
Vallejo liquidó sus cuentas con el modernismo en Los heraldos negros y que
ya en Tri/ce su estilo y sus recursos son diferentes, constituyendo una de
las más altas expresiones de las vanguardias en Hispanoamérica.
Vallejo juega con la ortografía de ciertas palabras (por ejemplo
escribe alguna palabra con "b" y luego con ''v''), en ocasiones intercala
mayúsculas entre minúsculas, o escribe alguna palabra verticalmente, o
nos ofrece algún verso escrito al revés, es decir de derecha a izquierda:

Oh mudo estruendo
¡Odumodnel(rtse!
En lo personal, sin afán crítico ni objetivo, me gusta mucho el
poema XIII, pues trasluce un vitalismo pensante, un biologicismo
entendido en sus consecuencias psíquicas, donde Vallejo establece una
ecuación que traza el camino del sexo que degenera en seso (más que un
juego fonético de palabras pareciera una ley evolutiva del impulso o
instinto a la formalización del pensamiento, apenas un artilugio de esta
especie animal para subsistir. Sin embargo en Vallejo hay una cierta
envidia hacia el bruto que sacia sus instintos donde sea y como sea).
La relación de conceptos en este poema es por demás interesante
y sintomática: sexo y sombra, muerte y dios, conciencia y escándalo.
Para rayar en el misticismo con ese oxímoron de "estruendo mudo". De
la animalidad a la inteligencia, de la inteligencia a lo incomunicable, se
debate el poeta peruano. En el XIV expresa su incredulidad ante el
malfuncionamiento de todo:

Y es que su lucidez le hace ver que no hay conexión posible ni
orden alguno y lo que predomina es lo incomprensible o el desorden,
por eso magnifica al absurdo en LXXIII:

Absurdo, solo ttÍ eres p11ro.
Absurdo, este exceso sólo ante ti se
suda de dorado placer
Aun más contundente es en, y debería transcribirlo
completamente pero me limitaré a indicarlo, LXXV que inicia y cierra
con el verso "Estáis muertos", hermosa diatriba poética contra los
muertos en vida, los vivos muertos. ¿Es acaso este un ataque de Vallejo
al hombre inauténtico? Me parece que sí, pero no sólo contra el
inauténtico sino también contra el inconsciente, y más cruel contra el que
no sueña ni tiene fantasía, ni imaginación, pues para Vallejo "la vida está
en el espejo" y en el original está la muerte.
Sólo la proyección y el reflejo del arte hacen la verdadera vida; lo
demás es materialidad vulgar, el original, que es el rostro joven de la
muerte; muerte de los sentidos y la percepción, muerte definitiva y
animal.
Vallejo cierra Tri/ce con la imagen extraña de recoger perlas del
cielo, graniza pues, y la lluvia es amenazadora y esperanza, es la
tempestad. Y concluye con un tono por demás dialéctico y profundo:

¿No subimos acaso para abqjo?
Canta, l!t1via, en la costa aún sin mar!
Bibliografia
VALLEJO, César. Obra poética completa. Ediciones Casa de las Américas. La
Habana, 1993.
HUIDOBRO, Vicente. Poesía y poética 1911-1948. Antología comentada por
René de Costa.

Ese no puede ser, sido.
Absurdo.
Demencia.
896

897

�LA EVASIÓN EN LA NOVELA DE LUIS LANDERO

JUEGOS DE LA EDAD TARDÍA
Lic. Rosario Rosas Escalona
Facultad de Fil,osofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Toda novela es el reflejo de la sociedad, es la unión entre una cultura y
los individuos. La historia se ve reflejada en las acciones que hacen los
individuos en un tiempo y espacio determinado, desde como escriben los
autores hasta como manejan las acciones de los personajes. Para la
generación de escritores de la Guerra Civil Española, sus novelas,
cuentos, relatos, se desarrollaron en un ambiente de enajenación donde
no había frutos, donde la imaginación era el único escape de una realidad
aniquilante.
En la época de los noventa, en España, nacen nuevos estilos de
narrativa, los autores emplean tanto en la estructura como en el
contenido diferentes modos de expresión. Es común encontrar temas o
situaciones relacionadas con la Guerra Civil, las generaciones que
nacieron en la postguerra intentan regresar al pasado, para ver qué fue lo
que les hizo daño, aún en ellos queda el resentimiento contra el gobierno,
tal es el caso de Juan José Millás, Luis Landero, Almuneda Grandes,
entre otros, que evocan al pasado. En complicidad para delatar los daños
de la guerra, crean personajes sin futuro, desolados, inventores de
historias.
Con el gobierno de Franco hubo mucha censura en la literatura
que relataba una sociedad de entonces, hasta la década de los setenta
899

�cuando el régimen cae, se inicia la libertad de expresión, por ejemplo
Almuneda Grandes en Las edades de Lulú, utiliza un lenguaje abierto,
puede hablar de sexualidad sin reprensión o Luis Landero en s~ nov~la
Juegos de la edad tardía recuerda los acontecimientos revoluoonanos
antifranquistas.
Masoliver llama a la generación de los noventa como
"&lt;&lt;pasotas&gt;&gt; por llamarlos de algún modo, ponen en duda la moral
convencional y sustituyen la cultura por la contracultura, para abrazar la
amoralidad o el nihilismo" 1• Esta generación de nuevos escritores lleva
aún la guerra en las venas, deciden cambiar la forma de sus novelas,
crean nuevas reglas e inventando técnicas para la narrativa, dejando
traslucir los acontecimientos sociales que pasaron en la postguerra.
La propuesta de Luis Landero en Juegos de la edad Tardía es una
evasión de la realidad, juega con la identidad del personaje principal. Uno
de los discursos más sobresaliente es la carga de política a la cual España
se enfrenta después de la Guerra Civil, a pesar de que la historia de la
novela es contada en los ochenta, el personaje se involucra con el pasado
por ser hijo de la postguerra y lo que le produjo haber nacido en esa
época, es decir, la postguerra trajo consecuencias que después de años
se siguen cobrando.
Nos presenta la historia de un hombre, por causa de ser hijo de la
postguerra, no tiene una juventud sólida dentro de la sociedad, carece de
una voluntad futura; es un hombre frustrado, pretendiendo ser muchas
cosas, por ejemplo vivir en la selva, ser ingeniero, escritor, no busca
ninguno de sus deseos, entonces empieza a inventar acerca de su vida y
de la ciudad. Estas invenciones son una evasión para lo que no pudo ser
en realidad, oculta su verdad a través de una vida fársica y lo lleva a los
extremos donde casi pierde la cordura. Inventa ser escritor y dirigente de
una tertulia, tiene libros publicados que el gobierno no deja que circulen.
Tiene un cómplice llamado Gil de carácter débil se cree todo lo que le
dice. Sin embargo, esta enajenación se justifica por las raíces de un
terrible pasado, lo único que les queda es inventar para llegar a ser felices.
La insistencia de Gregorio de encontrar un "afán" -a lo que se
dedicaría- lo lleva a que sus esperanzas se pierdan y ejecuta una vida
pasiva. Al conocer a Gil manipula la realidad como le hubiese gustad_o
vivir; primero crea un nombre (Caesar Augustus Faroni), y esto le da pie
para cambiar su personalidad.
1

p.15

900

Las características de una sociedad pasiva se ve en Gregario que
vive monótonamente, va al trabajo, regresa a casa y su mujer se la pasa
tejiendo; a la que apenas si conoce, no salen, creen ser felices por tener
una vida alienada, sin tener voluntad para cambiarla. El autofracaso y la
mentira son elementos que encierra al eje central. En ocasiones, el
conformismo se apodera de ellos, carecen de voluntad para llevar una
vida con más sueños. Por eso Gregorio empieza, inconscientemente, a
desarrollar una identidad que satisface los deseos incumplidos. "Es muy
difícil encontrar a alguien que, como Cristo con la cruz o don Quijote
con sus armas, soporte la carga justa y esencial que le ha asignado su
destino" 2•
El cronotopo se presenta de manera visible, como lo define Helena
Beristáin "se trata, pues, de una unidad indisoluble en la que se
compenetran lógica y recíprocamente la geografía y su propia historia,
captadas y comunicadas ambas por la sociedad a través del lenguaje de
3
sus individuos" el espacio-tiempo determinan a un lugar con su historia,
a través de la novela de Landero se percibe la inestabilidad de la
sociedad, los retrocesos constantes que hace el personaje de Gregorio, el
hombre regresa a la juventud porque " se sentó en la escalera dispuesto a
analizar objetivamente su pasado y a encontrar en él el origen de su negra
. ,,4. A unque temporalmente se desarrolla en los años ochenta, se
desgrac1a
remonta a la época de su juventud, entre los cincuenta y los sesenta, esto
se despliega a la historia de España donde los individuos sufrieron los
años perdidos de postguerra, con espíritus tristes, desolados y sin
esperanza de un bue.e futuro.
Los motivos estáticos y dinámicos van dentro de los elementos
de argumentación, son aquellos "motivos dinámicos (que modifican la
situación) y los motivos estáticos (que no la modifican), advirtiendo que
existen motivos estáticos, en el sentido de que su introducción en el
relato puede no tener carencias inmediatas en la historia, pero puede
resultar determinante en otro punto de ella".5 Hecho relevante en la
novela son los movimientos estáticos porque aparecen en las primeras
páginas elementos que después serán de suma importancia para
desarrollar el conflicto de la novela. Algunos ejemplos son:
2

p.381
BERISTÁIN. 1997:117
4
p.20
5
SEGRE. 1985:115

3

901

�•

"Las conversaciones con Gil dos veces por semana durante nueve
años, la primera mentira"6. Retoma al personaje página~ después pa~a
convertirlo en uno de los más importantes, así Gregono puede dec1r
mentiras acerca de su vida.
"Luck Turner, protagonista de la novela vidas salvqjes, cuyos datos
constaban en los ficheros de las prestigiosas bibliotecas públicas de la
ciudad"7, más adelante se descubre que es de Faroni, la primera
novela; cuenta la historia de la novela, y se puede tomar como una
narración dentro de la narración.
Una fecha importante es el 4 de octubre, aparece constantemente
durante el transcurso de la novela "un movimiento revolucionario
que tuvo lugar en España durante la II República, el
desencadenamiento definitivo vino motivado el 4 de octubre 1934"
(Historia general de España) dando motivos para pensar en la Guerra
Civil, el presente se encuentra vinculado con la guerra porque los que
nacieron en esa época fueron frustrados y crecerán con esas
frustraciones. Incluso Faroni (nombre ficticio de Gregario Olías)
joven idealista, escritor de izquierda, va en contra del gobi~rno
franquista, lo perseguían por sus ideas nuevas, tuvo que hU1r al
extranjero para ponerse a salvo, posteriormente fue ejecutado por el
mismo gobierno; censuraban las obras por sus ideas.

•

•

Así, se unen situaciones temporales y espaciales como lo
determina Bajtin para definir el cronotopo.
En cuanto a la estructura no se puede limitar a decir de cuántos ·
capítulos se compone la obra, es necesario indagar en el lado más
profundo de la historia. Existen dos tipos de estructuras: interna y la
externa, que a la vez hacen de la obra una línea global, Segre afirma que
la estructura es el conjunto de relaciones latentes entre las partes de un
objeto uniendo los tipos de lo interno y lo externo (1985: 78).
La estructura externa de la obra se ejerce por una apariencia
inmediata, según Pottier. La obra de Luis Landero se compone de tr:s
partes, veinticuatro capítulos y un epílogo. Entre la estructura superficial
o externa aparecen poemas de Gregario Olías, personaje principal.
También hay cartas, recados, poemas, que hacen de la forma algo visual,
son elementos que se ven a simple vista. La forma interna, comienza en
6

7

p.17
p.17

902

el pre~ente cuando Gregario cuenta con 46 años, se apoya en una
analepszs cuando era niño y vivía con su tío Félix Olías; vuelve a la historia
a los 46 años y una palabra le hace recordar a Alicia, una joven que
amaba cuando tenía 15 años, dentro de éste flash-back hace un nuevo
retorno a la ~fan~ia cuando vivió con su abuelo. Al final regresa al
presente y la h1stona se vuelve "lineal". El personaje es maduro, 46 años,
cu~ndo le sucede a las personas una añoranza de volver al pasado para
~e¡orarlo, ~orno no puede regresar el tiempo, Gregario opta por
rnventar su Juventud.
_ Desde la perspectiva del tiempo, la estructura interna se hace rica
porque el personaje realiza retrocesos constantes para inspeccionar en su
pasado y regresa al presente con una nueva visión. La forma interna en
un principio es un retroceso tras otro, pero a la mitad se vuelve lineal
para dar una historia en el presente. La novela empieza cuando la acción
está hecha, al inicio se manifiesta una evocación de acontecimientos
~futuros) que se desarrollarán más adelante. Se manejan como una
Introducción, o mejor dicho, se hace una prolepsis en la estructura donde
se comenta lo que sucederá en el texto para no tomar por sorpresa al
lector.
.
El género del contenido de la novela es psicológico, describe la
actitud de Gregario ante situaciones de la Historia de España, analiza la
psicología de los personajes a través de sus acciones en el momento
~rego~o Olías sustituye las acciones de su realidad por falsas, f!º par~
1mpres1onar a Gil (un personaje amigo de él) sino para cumplir sus
~nhelos_ en una realidad imaginaria. Olías tiende utilizar la imaginación
1nconsc1entemente porque su vida es aburrida, hace una denuncia de la
monotonía en la que vive; la novela, reflejo de la sociedad denuncia a
personas como Gregorio, frustradas que inventan la historia de su vida
como más les guste, son hijos de la postguerra sin un futuro incierto con
un pasado que les atormenta. Tanto Gil como Gregorio se necesitan para
poder sobrevivir, colocan puentes ilusorios para evadirse de la realidad.
Mientras que el narrador es "el mediador entre el mundo de la
ficción y el destinatario" (SEGRE.1985:26) y en la obra es intradiegético
porqu_e permanece dentro de la historia; aunque es un testigo que no
mterv1ene, la focalización se centra en el narrador-personaje: "Gregorio
pensó que aquel día de siluetas y medias palabras ilustraba con precisión
lo que había sido su existencia: vivir al fondo de la cueva y ver pasar
sombras, de espaldas a la luz (p.287)"
903

�Según la simplificación que hace Todorov, el narrador parece
saber, y dice, más de lo que saben los personajes. Sabe cómo piensan y
actúan, les permite dialogar para reafirmar lo que él mismo dice. Sólo en
las cartas, poemas, recados, el personaje principal tiene la libertad de
expresarse. En la tipografía aparecen letras en cursiva o mayúsculas
cuando se refiera a algo que el narrador ve, por ejemplo: el título de vidas
salvqjes o el colegio: "ahora ostentaba el rótulo B. A. COMERCIAL
SYSTEM", con esto se puede notar que el respeta los espacios físicos
que observan los personajes.
La evasión de los personajes lleva a una descripción de los
comportamientos ante las situaciones de postguerra, el ensueño y la
idealización toman parte de ese escape. El hombre forma una imagen
ficticia, donde tiene la libertad para crear su propia realidad, pero llega un
momento en que no se puede distinguir de la alucinación, desde los ojos
de quien la origina. Son los ojos de las demás personas los que pueden
diferenciar la realidad de la ficción. El reconocimiento de que se sufre
una evasión es el paso para el progreso y salir del autóengaño.
El hombre, pues, se encuentra inmerso en sus propios tejidos, es
imposible rodear a la realidad sin mezclarse con la locura. Gregario
engaña a Gil y a todo el que se disponga a escucharlo. Es un inventor
andante parecido al Quijote, pero en una sociedad actual; Gil es Sancho
Panza que le cree todo. Gregario al igual que el Quijote marcan un
rompimiento con una época, al _momento de crear situaciones falsas, el
receptor se vuelve consciente para explorar la sociedad en la que viven
los personajes de Landero.

Segre, Cesare. Principios de análisis del texto literario. Editorial Crítica. Barcelona.
1985
Todorov, Tzvetan. Análisis estmctural del relato. Tiempo Contemporáneo. Buenos
Aires. 1970.

Bibliografía
Bajtin, Michail. Teoday estética de la novela. Taurus. Madrid, 1975
Beristáin, Helena. Diccionario de retórica. Editorial Porrúa. México. 1997
Landero, Luis. (1989) Juegos de la edad tardía. Tus Quets. Barcelona.
Masoliver Ródenas, Juan Antonio. (2000) La actual novela española: ¿un n11evo
desencanto? Colección cuadernos de jornada 8, UNAM. México.
Portier, Bernard, Lingüística general. Gredos, Madrid.1977

904

905

�EL NARRADOR:
UNA APROXIMACIÓN A
LA MIRADA DEL LECTOR
Lic. Marissa llidalgo
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de uevo León
''Bienaventurado aquél
qHe ve a través de los qjos del alma,
porquejamás será ciego"
Ivanna

En un intento por acomodar en su cabeza lo sucedido, de lo que forma
parte, en lo que tácitamente le obligaron a pertenecer, el hermano del
ángel de la muerte, hace un recuento de cada instante que recupera con el
ejercicio de recordar, para darle paso al diálogo consigo mismo y
procurar encontrar el lugar exacto de su estatismo.
El hermano del ángel de la muerte es la voz narrativa de la novela.
Hablo pues, de que en· Caídos del cielo, de Ray Loriga, se detecta un
personcge-narrador. Quien nos cuenta la historia, es personaje a la vez que
narrador. Con técnicas de lenguaje que parecen de lo más simples,
puesto que la forma en que fluye la narración es la forma ordinaria de
hablar de España, el lector cree escuchar el pensamiento de quien narra
la historia ''Además, qué cono, era mi hermano. Los de fa televisión son la hostia"
(Loriga, 1995: 13). Es decir, en esta obra, prevalece el uso de la palabra
hablada que llega al lector como simples formas de expresión, en tanto
que al avanzar en la lectura, se detecta toda una forma elaborada de

907

�discurso que da vida a una cadena de imágenes.
Ray Loriga parte de los sucesos para entrelazarlos,ya convertidos
en recuerdos, con sentencias u opiniones que complementan la visión del
narrador, haciendo del lector un espectador de una quebrada ideología de
adolescente.
r o era mala chica. Estaba un poco loca, eso sí. Luego todas las caltas y la
televisión, las fotos, todo eso acabó de trastornarla. Al final hablaba
como una estrella, o era una estrella o al menos parecía una estrella(31 ).

Caídos del cielo está narrada de principio a fin bajo la perspectiva
del yo: los hechos son analizados desde el interior (intradiegético) y el
narrador está presente como personaje de la acción (homodiegético).
La perspectiva narrativa, es decir, la relación entre la cantidad de
información atribuida a cada personaje y la que el narrador se reserva a sí
mismo, es de focalización interna fija. Esto es, que toda la historia es
revelada por el hermano del ángel malvado, a partir de la manera en que
sucedieron los hechos. Sólo por medio de él podemos conocer a los
demás personajes; sus acciones y su pensamiento están subordinados a la
manera en que él las ve. Este narrador homodiegético, reflexiona sobre
las acciones tanto de su propio papel de personaje, como de los otros
personajes y emite juicio sobre ello.
A él no le parecía nada llevarla, pero la verdad es que era muy guapa.
Siguió conduciendo en silencio, no quería que ella pensase que había
aceptado, aunque él sabía que había aceptado ... Creo que él no sabía muy
bien lo que hacía. Sólo quería conducir y conducir y no volver nunca a
ningún sitio. Él en realidad no era un asesino. Leía mudúsimo. E ra más
bien un poeta (39).

narrada la historia. Es así, que la obra se convierte en imágenes visuales,
olfativas y gustativas.
La bala entró por la mejilla, justo por encima de la sonrisa, y después
siguió subiendo hasta el cerebro, al salir se llevó la gorra. El guardia
estaba en el suelo pataleando, ya sabemos que nadie se movió, si somos
honestos, no creo que esos guardias le caigan bien a nadie, en cualquier
caso no pataleó mucho, en seguida se estiró como un arco, como un
arco sin flecha, un arco inúti1(53).

También el narrador gusta de hacer comparaciones y
analogías cuando menciona:
Un dolor en el estómago. Un dolor agudo, como un clavo... Aquello era
como cuando en una casa hay dos gatos y uno se- acaba de comer al
canario. Yo era el segundo gato. Y el mundo está lleno de canarios... en
cualquier caso no pataleó mucho, en seguida se estiró como un arco,
como un arco sin flecha, un arco inútil (11, 21, 53).

Lo anterior para asirse, en su papel de personaje, a una realidad
que busca, que necesita para dar sitio a lo acontecido, no utilizando
solamente el recurso de la exploración de la conciencia de los otros
personajes, sino también suponiendo, deduciendo, emitiendo juicios y
refractando su propia conciencia al lector.

Bibliografía
LORJGA, Ray. Caídos del cielo. Barcelona: Plaza y J anés. 1995
TACA, Osear. Las voces de la novela. Madrid: Editorial Gredos. 1978

El narrador emplea el tiempo de una forma extraordinaria de
manera que el presente y el pasado se fusionan. Cuenta la historia desde
el presente, evocando el pasado, éste se trasluce por medio de flashazos
que no están ordenados en forma lineal. En esta obra hay un constante ir
y venir en el tiempo a través de la combinación de retrocesos o vueltas al
pasado con el presente, sólo así, podemos comprender lo que pasa en el
presente.
Este recurso de entretejer el tiempo permite al lector ir
conociendo poco a poco el pasado y volver al presente para hilar las
emociones pasadas con las actuales.
Las descripciones en la novela cumplen un papel importante.
Implican la mirada del narrador y refuerzan la perspectiva de donde está
908

909

�LA RISA COMO LIBE RTADORA DE LAS
ESTRUCTURAS RÍGIDAS1
EN LA NOVELA DE HÁSEK

Isadora Montelongo
Colegio de Letras Españolas

UA L
El ser humano ha sido víctima y v1ct1mario de la esclavitud, de su
libertad física, pero también de su voluntad, esta última es la que lo
levanta y lo hace ser igual en su diferencia con los demás individuos
racionales. Los ejemplos de la esclavitud se han dado desde las antiguas
civilizaciones, se podría decir que el ser humano en su innato que hacer
desde que le otorgó nombre a las cosas y tuvo la capacidad de articular
palabra, alojó en su ser el afán de poseer lo que le rodea, incluyendo a su
otredad.
Precisamen te, lo que el escritor checoslovaco Jasroslav Hasek en
su única novela Las aventuras del Buen soldado Schvezk (1920-1923)
presenta. Es decir, el tema socio-político que trata el autor, es el que
vivió su tierra natal Checoslovaquia, y los países de Europa Central
durante el inicio de la Primera Guerra Mundial, este marco le sirve para
1

En este ensayo entiende como "estructuras rígidas" a agueUos sistemas organizados gue exigen
un comportamiento del hombre, dicrado por tales sistemas. Despojan al individuo de su
comportamiento individual y le responden con un mecanismo esguematizado y rígido de su
conducta ame el mundo. Funcionan en el mundo real objetivo, como las instituciones para el
mantenimiento de la ley y el orden de las sociedades organizadas.

91 1

�realizar una novela picaresca-antimilitarista en donde su objetivo es
burlarse de las estructuras cerradas que aparecen en ella y le dan forma a
este afán de posesión innato del ser humano. Pero ¿Cuáles son las
estructuras de posesión en la novela de Hasek? Son el militarismo y sus
figuras representativas, así como la autoridad de la estructura religiosa2
representada por la figura sacerdotal, entre otras.
D entro de este pequeño ensayo se menciona escuetamente
ejemplos de aquellas estructuras cerradas que aparecen en la novela, y
constituyen las formas representativas de la eterna esclavización del ser
humano en su existencia mundana, las cuales son liberadas a través de
otro mecanismo únicamente humano, la risa3, hace que el ser humano se
reconozca a sí mismo en cuanto tal y lo libera de su compleja existencia.
La novela en tanto novela picaresca, debe contar con un
personaje lineal, éste es Schveik, él esta presentado como aquel personaje
que es dirigido por la voluntad de los demás o en otros términos, es el
sirviente de los servidores públicos que en tiempos de guerra poseen la
"libertad", sin duda Schveik deja caer las cosas por su propio peso
debido a su idiotez, como buen pícaro.
Tan es así, que Schveik desecha el "declaro humildemente", frase
constante del personaje para demostrar que siempre esta al servicio de
los otros, en completa sumisión y sin voluntad propia, no obstante en
un revés de situaciones, trata al capellán de tal manera que su voluntad
no es estropeada ni dirigida por ningún ser como los que había conocido
antes y mostraban abiertamente sus peticiones rígidas bañadas de tal
capricho y soberbia que daban muestra de la animalidad del ser humano.
Pero parece que Schveik hasta se aprovecha un poco con el propósito de
divertirse al obedecer las órdenes de su nuevo jefe y representante de la
estructura clerical; sin embargo, este aparente aprovechamiento, no es
sino la linealidad de su carácter de idiota Idiotez que se transforma en
una estrategia capaz de desarmar a quien sea:
Ya hacía tres días que Schveik era sirviente del capellán de campaña Otto
Katz, y en todo ese tiempo lo había visto sólo una vez. (Fue a recogerlo
de donde estaba, tirado totalmente ebrio como era su costumbre) Schveik
desechó el "declaro humildemente" y empezó a hablar con el capellán

Se torna en cuenta la estructura religiosa como un controlador de masas.
J'La risa y lo cónúco se trata desde el punto de vista de Bergson; es decir, para quien la risa es una
defensa delgmpo socialfrente a la intro111isió11 de lo mecánico en la corriente creadora de la vida (. . .) la risa seria
como 1111 castigo al agente de esa i11tro111isió11 ... (Portilla, 1984: 44)

2

912

con toda confianza: - ¡Te digo que te sueltes! - dijo-, o te parto una pata.
os vamos a la casa y basta. ¡Déjate de cuentos!
- Señor, querido señor, déme una bofetada.
- ¿Una o varias? Preguntó Schveik
Dos
- Aquí están (Hasek, 1992:124)

La estructura religiosa durante esta época de crisis, se aprovecha
de su influencia sobre los creyentes; es decir, lo religioso se toma como
una evasión ante los hechos inevitables de lo mundano, la muerte, como
si la religión liberara de todo; lo cómico muestra que la estructura
religiosa encadena a una idea esperanzada de la liberación y si se
considera este importante concepto como una mera decadencia, como
sugiere Nietzsche, lo cómico al menos muestra aquellas costumbres,
castigándolas con la risa (Bergson, 1962: 13), sugiriendo confrontar el
instante presente a través de un proceso particular como es la risa; es
decir, este proceso desglosa al ser humano, lo analiza en sus partes
núnimas, lo une de nuevo, lo sintetiza, y lo reconoce en su insignificancia
y grandeza ante el universo.
Un ejemplo claro de lo risible en la figura representativa de la
estructura clerical, el capellán; supuestamente, por el pensamiento
convencional es una figura de moralidad y rectitud; pero en la novela
actúa de manera contraria a lo convencional; es decir: Las actittJdes, gestosy
movimientos del cuerpo humano son risibles en la exacta medida en que este cuerpo
nos tace pensar en un simple mecanismo. (Bergson, 1962: 14)
- Ustedes, hombres necios, son incapaces de aprender - continuó el
capellán de campaña- Yo estoy porque los fusilen a todos ¿Me oyen
bien? Lo afirmo desde este lugar sagrado, imbéciles, pues Dios, que no
puede temerles, les hará dar vueltas hasta que se mareen ...
- Ya comenzó; está de veras borracho - susurró alegremente el vecino de
Schveik. (Hasek, 1992: 103)

Mientras que la estructura religiosa intenta acercar a los checos
por medio del temor y sus retóricas efusivas a las normas de mecanismos
cerrados, la estructura militarista se ocupa de las prácticas inmediatas en
las que se encuentra la tortura en cinco pasos, gue van desde las purgas
4
hasta las lavativas estomacales, que obligan a los "no aptos" para unirse
a los frentes de batalla en la guerra:
4

Llamados así por vivir con alguna discapacidad para no ir al frente de la guerra.

913

�Las tormras a que eran sometidos los simuladores fueron sistematizadas y
las gradaciones eran las siguientes:
1. Dieta total: una taza de té por la mañana y otra por la noche y sin
tomar en cuenta la naturaleza de la enfermedad se les administraba
aspirina para hacerlos transpirar intensamente.
2. La aspirina se les administraba para que no pensaran que la guerra era
un paseo, en abundantes dosis de quinina en píldoras, sistema
llamado también "lamer la quinina".
3. Lavado de estómago dos veces al día con un Litro de agua caliente.
4. Lavado intestinal con agua jabonosa y glicerina.
5. envoltura en sábanas empapadas de agua helada. (Hásek, 1992: 79)

Pues defender la patria, por la problemática iniciada por los
individuos que están en el poder, es una labor que les corresponde a los
pobladores de los respectivos países en discordia; defender su nación,
aún si su voluntad está ausente del espíritu patriótico.
(Schveik pregunta con relación al asesinato del
Archiduque a la señora Müllerova, su casera)
¿Le dio uno o varios tiros?
El periódico dice que el señor Archiduque quedó hecho una criba.
Acertó a darle con todas las balas.
Eso es una cosa muy rápida, señora Müllerova, terriblemente rápida.
Para una cosa así, yo me compraría una Browing. Parece un juguete, pero
con ella se puede matar en dos minutos a veinte archiduques, flacos o
gordos. Aunque dicho entre nosotros señora Müllerova, en un señor
archiduque gordo se acierta más fácilmente que en uno flaco. (Hasek,
1992 :27)

Sin embargo, lo cómico se encuentra en la insensibilidad que el
protagonista presenta ante la muerte del Archiduque, o bien, la
indiferencia ante su asesinato. Y a que no hay enemigo mayor de la risa que la
emoción (Bergson, 1962: 13) y si Schveik presentara un mínimo rastro de
pena o tristeza se perdería el sentido de lo cómico, que necesita para
entenderse en una significación social; es decir, para comprender la 1isa hay
que integrarla a su medio natural que es la sociedad (Bergson, 1962: 13), en la
cual se encuentran tales mecanismos cerrados, y que a su vez en la novela
de Hasek son castigados por medio de la risa. O sea, además que a
Schveik no le interesa el individuo del Archiduque, todavía lo confunde
con otro Fernando, que no es precisamente el de Sarajevo, sino un
personaje de un nivel social inferior. Que sin duda rompe la seriedad de
la problemática que dio paso a la Primera Guerra Mundial:
914

-¿Qué Fernando, señora Müllerova? - preguntó, sin dejar de frotarse las
rodillas-. Conozco a dos Fernandos: uno es sirviente del boticario Prusa
quien a su vez bebió por equivocación una botella de loción para ei
cabello; el otro es Fernando Kokoska, el que recoge cagadas de perro. En
ambos casos no se perdería nada. (Hásek, 1992: 25)

Para finalizar abruptamente este pequeño ensayo, cabe decir que
la mayor estructura mecánica con la que debe romper la risa y liberar al
ser humano de sí mismo, es la del sentimiento de ejercer el poder de
poseer a los demás, como en la ley del más fuerte, que se observa en la
supervivencia de los animales.
Schveik vivía de la venta de perros, lo que por cierto en una
conversación con el teniente Lukas, su nuevo jefe, · quien adquirió al
protagonista, como a un objeto, por una apuesta con el capellán, quien a
su vez, lo había sacado de la prisión en donde estaba acusado de
simulador para no ir al frente de la guerra, y le sirvió de ayudante al igual
que al teniente Lukas quien le preguntó a Schveik: ¿Le gustan los animales,
siente amor por ellos? Lo que más me gustan son los perros - dijo Schveik. (Hasek,

1992:183)
Tal gusto que el personaje tiene por los animales es lo que toma
una gran parte de esta comedia antimilitarista; ya que lo cómico está en el
traslado de las características humanas a los animales, poniendo al ser
humano en una situación difícil, al intentarse ver tal cual es por medio de
una representación de un ser que ni siquiera tiene la capacidad de
articular sonidos:
Schveik dice:
Yo quise probar también, saqué al canario de la jaula y se lo di al gato
para que lo olfateara, y antes de que pudiera yo reaccionar el imbécil gato
le arrancó la cabeza. De veras, no esperaba esa bajeza de su parte... y se lo
comió concienzudamente, con plumas y todo, y al hacerlo ronroneaba de
alegría. (Hasek, 1992:182)

Pareciera que Schveik ha traspasado tal pureza como la de un
animal, ya que se ha reconocido a sí mismo desde lo estrictamente
convencional:
¿Sabe usted, Schveik, que me gustaría enviarlo ante un tribunal
militar?- dijo suspirando el teniente. Pero siempre lo pondrían en
libertad, pues no habrían visto en su vida nada tan colosalmente idiota
como usted. Mírese al espejo ¿No se siente mal por la cara de estúpido
que tiene? Es usted el aborto de la naturaleza más monstruosamente
915

�imbécil que he visto en todos los días de mi vida. Pero, diga la verdad,
Schveik: ¿le gusta a usted ser tal cual es?
_ Humildemente declaro, señor teniente, que no me gusta. (Hasek,

1992: 217)

Schveik se reconoce tal cual es, a pesar del desagrado que percibe
en sí mismo, pero a través de un marco cómic~ el autor presenta
aquellos prejuicios que asimilamos dentro . ~e la s~cte~ad de una forma
agradable, por medio de lo cómico Qo risible), liberandonos con una
carcajada.

Bibliografía
BERGSON, Henri, (1962). La risa. México: FCE

HAEK, Jaroslav, (1992). Las aventuras del buen soldado Schveik. México:
CONACULTA
PORTILLA, Jorge, (1984). La Fenomenología del relajoy otros ensayos. México: FCE

LOCKE: TEÓRICO DEL LIBERALISMO
- EN EL TRICENTENARIO LUCTUOSO DEL
CARDINAL PENSADOR INGLÉS-* (1704-2004)
Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A.C.
El gobernante 110 debe prohibir que se enseñen
opiniones especulativas m cualquier iglesia, ¡mes 110
r, tiene ninguna relación con los derechos civiles. Si 1111
católico roJJ1ano cree q11e es verdad el c11e,po de C,isto
en tanto que otro solamente cree que es pan, 110 ofende
con ello a s11 prijilllo; si tmjudío 110 cree qlfe el Nuevo
Testamento es palabra divina, no altera e,1 nada los
derechos humanos. Si 1111 pagano niega a,nbos
testa1t1entos 110 ha de ser castigado co1110 ciudadano
indeseable. Carta sobre la tolerancia 1689 J. Locke.

Estoy de acuerdo puesto que lo he repetido en diversas ocasiones: el
mejor homenaje que se le puede hacer a un filósofo, es confrontar a
partir de su pensamiento las problemáticas de nuestro presente. Pero me
pregunto si un homenaje a cierta obra filosófica, o a algún filósofo
fallecido hace ya más de cien, doscientos u ochocien tos años; no
representa para nosotros, ya en sí mismo, un problema filosófico, en
• Locke, J. Carta sobre la tolerancia, Dos msqyos sobre elgobiemo civil} otros emitos 155 pp. Ed. Grijalbo
S.A. México, D.F., 1970.

916

917

�tanto que tenemos la obligación de considerar en cuanta la vigencia del
pensamiento o de la misma obra filosófica de tal o cual filósofo. Este
año 2004 resultó ser el más prolijo como nunca en la historia para los add

memoriam o los festivales post mortem.
Lo que quiero patentar aquí, es saber si es posible una
representación adecuada de una obra que no deje lugar a ambigüedades.
O bien, si es que al proceder de este modo, lejos de enriquecer,
hundimos o empobrecemos al laureado; o en el mejor de los casos,
mutilamos su obra y anulamos objetivamente lo que enuncia expressis
verbis, despojándolo así de su poder comunicativo
Incuestionablemente, escribir una reseña implica un ir a las cosas
mismas, es decir, ubicar las notas más distintivas de un corpus, y percibir de
forma somera "los signos" de una obra literaria. Lo que pretendo aquí; al
menos en mis escritos y dada la magnifica ocasión que se presenta este
año para honrar lo mismo a filósofos de la política, de la historia; neoaristotélicos o literatos ex.istencialistas; es reconsiderar el vulgar concepto
de reseña-comenta1io, pues son ellas las que afortiori "adornan" la parte final
de grandes e importantes publicaciones.
Son tres filósofos de importancia universal los que ocupan mi
atención este año. Como tal, y dada mi formación académica, siento con
hondura un íntimo compromiso a conmemorarlos. Pero no deseo
hacerlo desde las problemáticas mundiales que son infinitas; pero si
desde dentro del horizonte de mis significatividades y de mi geografía
afectiva. No encontraría hoy por hoy, una publicación de tan alta
envergadura como el anuario Humanitas para poder llevar a cabo esta
gestión tan encumbrada.

1.- Vida del filósofo

Revolución
Gloriosa de 1688. Murió en 1704 trabapn
. d o en 1a sexta
. .,
edicton de su Ensqyo sobre el entendimiento humano. Es incuestionable que la
fama de Lo~ke, es mayor como filósofo que como pedagogo, pues todo
su
. .
hasta
d pensam1ento posterior fue influido por su emp·mc1smo,
esembocar
en el escepticismo
de Hume· En lo pedagogico,
, .
Locke no
.,
.
pretendio
.
de la
d
· , crear un sistema educativo' sino explicar los lineanuentos
e ucac1on par~ los hij?s de la nobleza, no obstante sus ideas representan
tanto .un
d e su □-empo, como una
, refle¡o del discernimiento pedagóo-ico
i:,reflexion p~ofunda sobre sus bondades, defectos y alcances.
~u mterés por la filosofía se avivó leyendo a D~scartes, aunque su
pensarruen~o se apar:a del racionalismo cartesiano para dar paso a una
nueva ~o~nente filo~ofica: el empirismo, según la cual todas las ideas del
entendimiento provienen del conocimiento sensible. De las sensaciones
llamadas
Loc ke "'d
·
"
. por
"
1 eas s1mples,
proceden las demás ideas'

!.

( c~mple¡as por un proceso de asociación y combinación. En cuanto a
las ideas políacas, ~cke se adelanta en cierta medida a Montesquieu al
defen~er la separac1on de los poderes legislativo y judicial y la supremacía
del pnmero. Su convencida defensa de la tolerancia y su confianza en los
derecho~ naturales de los hombres libres influyeron de forma decisiva en
el posterior desarrollo de las democracias occidentales.

Z. Locke teórico del liberalismo
.
. ~urge el liberalismo como resultado de varios elementos: el
inmovilismo
, medieval, el antropocentrismo renacentista
.
. de la econonua
ehl rac1
onali
l
tili
·
, del protestantismo que ya se,
,
smo Y e u tansmo.
Ademas
61 afianzado en Europa y que a la postre se conjugaría adaptándose
rec1~rocamente durante varios siglos. Pero los factores que actúan como
catalizadores
, heterogeneas
,
l
.de realidad es e 1·d eo1ogias
y divergentes, serían
_as c~n_cepc1ones antropológicas individualistas de una libertad
mcondic1onal y general.
lib . Locke -a quien ~e considera en general como padre del
eralismo- debemos precisar qué tipo de liberalismo es el ponderado
por Locke. Hemos visto la linea absolutista, que se encuentra

ª ,ª

John Locke nació en 1632 en Wrington, condado de Somerset,
Inglaterra. Estudio en Oxford, ahí estudiaba griego, gramática, hebreo,
lógica, filosofía, retórica y teoría del estado. En seguida química y
medicina. Trabajó de galeno para la familia de Earl of Shaftebury,
quienes lo tomaron como protector, preceptor y consejero. Fueron sus
amigos Robert Boyle, Thomas Sydenham y Sir Isaac Newton. Luego del
ascenso de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra en el año 1689, y
después de colaborar para deponer del trono al rey Jaime II en La
918

919

�representada por los Estuardos de su tiempo1. Así como también por los
escritores que avalan las tesis absolutistas como Fillmer y T. Hobbes.
En 1688 se produce la disposición del último Estuardo. Jacobo II
quien encontró grandes oposiciones en Inglaterra por su abso_lutismo, y
también por su catolicismo. Finalmente llega a Inglaterra Guillermo de
Orange -que viene de Holanda- que es yerno de Jacobo II, y se produce
así esta revolución que los ingleses denominan "gloriosa" o "revolución
sU: sangre"; que significaba la consolidación del liberalismo político en
Inglaterra, o mejor aún, la confirmación de la supremacía del Parl~m~nto
frente a las prerrogativas de la Corona. Esta revolución de 1688, _s1grufica
prolongar esa vieja línea inglesa que se remonta a la Edad Media, y que
tuvo una clara expresión en 1215 al suscribirse la Carta Magna; Y que
periódicamente se pone de manifiesto a través de la suscripción de Biils ef
Wrights. Los privilegios que primero se defienden contra la Corona o
contra determinados sectores, paulatinamente van transformándose en
derechos individuales para toda la población, esto lo conoceríamos más
tarde como el discurso predominante de las democracias occidentales.
Hacia 1688, se registran todavía discriminaciones
particularmente hacia la minoría ca~~lica- poco a ~oc~, ~s~a corriente
liberal irá propendiendo la preservac1on de las garantias mdiv1~uales _para
todos los británicos. El liberalismo lockeano afirma que la existenoa de
derechos individuales debe ser anterior al estado "para comprender
debidamente el poder político y saberlo derivar en su origen, debemos
considerar en qué estado se encuentran por naturaleza todo los ~ombres: .
perfecta libertad para ordenar sus actos y disponer de sus pos,es~ones, de
sus personas, como lo consideren conveniente dentro de los línutes de la
ley natural, sin pedir permiso ni depender de la voluntad de otro
2

hombre" •
El liberalismo que se presenta como la anútesis del absolutismo,
encuentra su justificador y su más gran sistematizador y teórico ~n John
Locke. Este en 1688, se encuentra en el exilio en Holanda. Hacia 1689,
cuando la hija de J acobo I viaja a Inglaterra para ser coronada con
Guillermo de Orange, va de pasajera en el mismo barco que J ohn Locke,
quien trae consigo en sus male~as dos ensayos inéditos, u~o so~~~, ''El
entendimiento humano"; el otro se titula ''Dos tratados sobre elgobzerno czvzl . En
ambos libros, Locke pone de manifiesto la heterogénea influencia que en
1 Jacobo

I, Carlos I, Carlos II y finalmente, el último Jacobo Il.
Op. Cit. pág. 86

2 Locke. L, Dos e11sayos sobre elgobiemo civil

920

él han ejerc~~o distintas _corri_entes doctrinarias. Como ya mencioné,
Loc~e estudi? en ~a Uruvers1dad de Oxford. En el siglo XVII, la
ensenanza se 1mpart1a todavía, según cánones rigurosamente escolásticos.
Además, si leemos este pequeño libro de Locke, ''Dos tratados sobre el
Gobierno Ci~I'~ o mejor dicho ''Seg11ndo ensqyo sobre el Gobierno Civil",
porque al primero ya no se le edita, por cuanto se trata simplemente de
una refutación a Fillmer, que hoy no tiene importancia. Si se lee veremos
que ~eriódic~mente Locke cita a Hooker. Y Hooker es justamente un
Tom1sta anglicano inglés que se opuso al absolutismo de Fillmer. Así, a
trav~s de Hoo~er, Locke se vincula a la vieja tradición populista del
medioevo -partlc~armente a la sistematización de Tomás de Aquino-.
Como consecuencia de esta influencia medieval manifiesta en Locke se
ª?vierten las limitaciones éticas al ejercicio del poder; que ;on por cierto
a¡_enas a la línea absolutista de Hobbes, pero muy aceptada entre el
~s:u~so_ ,marxista
estado de_ igualdad donde todo el poder y la
¡u~1s~cc1on es reciproca, no teruendo más un hombre que otro, no
existlen?o n~da tan e~idente que criaturas de la misma especie y
categona, nacidas para disfrutar de las mismas ventajas de la naturaleza"3
Al mismo tiempo, Locke -que ha residido en Holanda- ha recibido
también el impacto de la nueva filosofía de Rene D escartes, de la critica a
la te~ri~ del conocimiento tradicional, Locke en su Ensqyo sobre el
e~tendtmzento. humano, es un precursor del posterior empirismo inglés, que
tiene expositores como D. Hume, y que paulatinamente evolucionaría
hacia un pragmatismo utilitarista muy hedonista.
En Locke, hay una dosis de pesimismo en cuanto a la posibilidad
d~ ,conocer el mundo del espíritu. Es un psicologismo precursor -como
di¡eramos- de ese empirismo protoúpico de Hume, aquí al mediar estas
dos influencias, encontramos desde ya una contradicción importante en
el pensamiento de Locke, porque la lectura de su ''Ensqyo sobre el gobierno
civil" nos revela la existencia de limitaciones éticas de gran envergadura,
que son como el sostén de todos sus tratados. Hay una constante
afirmación de la prioridad de la ley natural y de la moral. Y realmente,
para hablar de ley natural y de moral es necesario tener una
e~istemología, una gnoseología que nos permita conocer las cosas en sí
rrusm_as, conocer pautas de verdad, y ponerlas entre paréntesis para luego
ª5Umlt después, el resultado de nuestras reflexiones y adherirnos a una
fenomenología que nos muestre ontológicamente las cosas en sí mismas;

:'un

3

Locke. L, Dos ensqyos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 86

921

�salvo que estemos en una actitud ética-práctica, a través de un juicio
práctico al estilo de I. Kant.
Pero no es mi trabajo ni deseo inscribir una crítica hacia J. Locke,
por demás actitud poco recomendable para un homenaje; lo cierto es que
el posterior empirismo inglés, evoluciona más bien hacia un hedonismo,
hacia un egoísmo, hacia el cálculo del placer como elemento único para
distinguir el bien individual; aún cuando le falta un mayor y más
apropiado sustento filosófico. Sin embargo, quiero enfatizar las
limitaciones de carácter ético se encuentran presentes a lo largo de toda
su obra, eso es lo más imputable.
Locke toma como punto de partida una noción, una ficción
política compartida por los voluntaristas: el estado de naturaleza, el
estado pre-social, el estado pre-político. Esto es porque Locke es
profundamente individualista y pragmático, actitudes propias de un
anglo-protestante, quien considera incluso que el acceso a la vida política
debe operar como un acto volitivo. Los hombres -en este estado de
naturaleza- viven en situación relativamente feliz. Es un estado de
naturaleza que difiere del descrito por Hobbes. La antropología de Locke
no es tan pesimista como la de Hobbes. Este pretendía que "el hombre
4
en estado natural, es un lobo para el hombre" • Locke tampoco incurre
en el otro extremo, de las desviaciones mitológicas de Rousseau sobre la
bondad del hombre en estado de naturaleza.
La concepción de Locke es una concepción judeocristiana. El
hombre tiene una naturaleza caída, como consecuencia del pecado
original. Y los hombres -en el estado de naturaleza- viven en situación
de relativa felicidad y son titulares de derechos individuales, que Locke en su libro- a veces engloba bajo en término proper!J, que mal traducido
figura en las ediciones castellanas, como "propiedad" ya que él mismo J.
Locke en otras páginas aclara que esta palabra involucra: derecho a la
vida, derecho a la seguridad, derecho a las libertades individuales y el
derecho a la propiedad, "la razón natural nos dicta que los hombres
tienen derecho a su preservación y por lo mismo a comer beber y hacer
5
las demás cosas que su naturaleza requiere para subsistir". Pero cómo
mostrar o bajo que supuestos, partiría Locke para saber cómo podría
alguien tener la propiedad de una cosa. Cual sería el modo de asignar a
los hombres "el derecho de posesión," si la tierra y las criaturas inferiores

sean comunes ~ todos los hombres, cada una tiene su propiedad, "un
hombre en particular_, con el esfuerzo de su cuerpo_y el trabajo de sus
manos, podemos decirlo, son su propiedad y cualquier cosa que él saque
del estado en que la dejó la naturaleza, ya mezclada con su esfuerzo, tiene
algo de él y por ello se convierte en su propiedad. Como él la ha sacado
del estado común, según se.halla en la naturaleza, le ha agregado con su
esfuerzo algo que excluye el derecho común de los demás hombre.
Porque como ese trabajo es indiscutible de quien trabaja, nadie puede
tener dere~ho a lo q_ue está unido a su trabajo, cuando queda para los
otros suficiente cantidad e igualmente buena."6 Las características más
distintivas de la filosofía lockeana, gozaría también de bastante
resonancia en la época ilustrada.
·
. . . En relación a la propiedad inmueble, dice que también ante la
pnm1t1va no-ocup~ción, el hombre ha cercado y ha mezclado su trabajo
p_ersonal con la tierra, generándose así el derecho de propiedad. Por
cierto, descarta que este ?er~cho de propiedad pueda ser compartido por
muchos. Todo esto nos mdica que Locke tenía una noción no-absoluta e
ilimi~ada ~el derecho de propiedad, no obstante ser -como es- el padre
del liberalismo. ~o~ ~ombres pues, para preservar y disfrutar mejor de
estos d:~echos mdivtduales, resuelven abandonar la etapa pre-social y
pre-polJttca, formulando así un contrato multilateral que es distinto al de
Hobbes y al de Rosseau7. Aquí los hombres no se alienan, no se enajenan
totalmente, no entregan la totalidad de sus derechos individuales. La
única atribución que los hombres entregan, es esa de repeler mediante la
fuerza, la agresión ajena. "al principio los hombres se contentaban con lo
que ofrecía a su necesidad la simple naturaleza. Después -en alguna parte
del mundo- el aumento de personas y ganado, el uso de dinero hicieron
e~casear la tierra y le dieron valor. Así por mutuo consentimiento se
disfruta y se preserva de la sociedad"8•
Es el poder co-activo, que pasará ahora a ser patrimonio del
Estad~ que se forma en este contrato multilateral. Justamente, para
garantizar la segura represión de la violación de los derechos
individuales. El primero, es un contrato multilateral para formar la
comunidad política. El segundo, un pacto bilateral con obligaciones
6

Locke. L, Dos ensayos sobre elgobierno civil Op. Cit. pág. 94
V. El contrato social].]. Rosseau
8
Locke. L, Dos ensayos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 95, 96
7

V. Leviatán. T. Hobbes.
s Locke. L, Dos ensayos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 93

4

922

923

�recíprocas para gobernantes y gobernados, tendiente a determinar quién
ha de ejercer el póder estatal.
Hemos visto que los hombres han salido del estado de naturaleza
para mejor preservar los derechos individuales. Y aquí es interesante
señalar que el aspecto negativo -si se quiere- del liberalismo primigenio,
no es justamente la afirmación de los derechos individuales; sino la
ausencia de una clara noción -en Locke- de bien común. Y en este
sentido, no aprovecha cabalmente las enseñanzas de Tomás de Aquino, a
pesar de conocerlas por su formación escolástica. Hay en Locke, una
presencia constante de la justicia conmutativa, que regula las relaciones
entre los ciudadanos. Y también la justicia distributiva conforme a la
cual, la autoridad está facultada para imponer determinadas sanciones por ejemplo- a los transgresores. Pero se encuentra ausente una clara
sistematización de la justicia legal, que hoy se denomina Justicia Social. Y
que ya s. Tomás la distingue en su clasificación tripartita de la Justicia.
Pero la diferencia grande entre la posición del liberalismo primigenio y
esta otra posición, radica en que aquí, estos derechos personales y
sociales, son encarados en función del bien común. Para ello, el
gobernante es un servidor de la comunidad; es alguien que debe
promover el bien común. En el liberalismo primigenio de Locke, el
gobernante ha recibido exclusivamente la facultad de reprimir las
violaciones que los hombres hagan, de los derechos individuales del
prójimo. Locke no está diseñando el esquema del estado gendarme, del
estado policía; del estado arquetípico del Liberalismo; que no interviene
ni en lo económico ni en lo social, que cuida el orden en las calles. Y en·
esta perspectiva preserva la existencia de los bienes particulares, tal cual
se encuentran. Y esto, en la práctica, se traduce en el disfrute de esos
derechos individuales, exclusivamente por el sector que de hecho puede
ejercerlos.

3. Empirismo y estética
Como expuse arriba el siglo 1..7VII se vio dominado por las ideas
de Locke. Sin embargo hasta el día de hoy podemos encontrar en las
ideas políticas y sociales lockeanas, una abrumadora influencia en los
conceptos del discurso moderno (tolerancia, equidad, democracia y hasta
los ideólogos que pugnan por los derechos de ciertas minorías, Locke
gravita directamente en sus discursos). Pero poco o nada se ha hablado
924

de la idea que este tenía del arte, de fo belfo y sus formas, o bien de lo
proporcionalmente estético; debido a que no se ha estudiado a
profundidad en la obra de J. Locke una preocupación hacia la lectura del
arte.
Contemporánea del desarrollo de la teoría crítica neoclásica fue
'
la orientación divergente de fa reflexión estética llevada a cabo principal,
aunque no exclusivamente por los teóricos ingleses en el marco de la
tradición empirista baconiana.
Los teóricos ingleses centraron sobre todo su interés en la
psicología del arte, si bien no fueron meros psicólogos, especialmente en
ese paso que se da de una manera estrechamente dialéctica, quiero decir,
entre el creador, el lector de la obra y en los efectos· del arte sobre el
espectador, hay en este devenir dialéctico, un momento que se
caracteriza por desplazar la reflexión estética desde el objeto-bello Oa
obra de arte) hacia el sujeto que lo percibe (el espectador). Esta el la
consecuencia de los planteamientos de Locke, que se había nutrido de las
fuentes de R. Descartes (1596-1650) T. Hobbes (1586-1679) y
Shaftesbury (1671-1713).
Todo esto señala las características psicológicas del observador y
el papel que cumple en la apreciación de la obra de arte. Dentro de este
clima filosófico se irrumpe en el horizonte estético, diversas teorías al
gusto, irrumpiendo con la preocupación por lo sublime.
Para Locke, "las sensaciones, las manifestaciones del espíritu se
reducen a sensaciones: sensaciones simples del mundo exterior e interior,
y síntesis de estas sensaciones simples que constituyen las ideas
complejas"9.
El hecho de que la imaginación (o "fantasía") juega un papel
decisivo, aunque misterioso, en la creación artística, había sido
ampliamente reconocido: Pero su forma de actuación -el secreto de la
inventiva y la originalidad- no fue sometida a investigación sistemática
con anterioridad a los empiristas del siglo XVll. Entre los racionalistas,
la imaginación, considerada como una facultad registradora de imágenes
o como una facultad combinadora de ellas, apenas desempeñaba papel
alguno en el conocimiento. Pero el Advancement of Learning (1605) de
Bacon, colocó a la imaginación, en facultad, al nivel de la memoria y la
razón, asignándole el campo de la poesía, a la manera como la historia y

9

Bayer Raymond Historia de la Estética, Fondo de Cultura Económica 11° Edición 2003 pág. 154

925

�la filosofía (incluyendo, por supuesto, tanto la filosofía moral como la
natural) fueron asignadas a otras facultades.
_
Thomas Hobbes, en los primeros capítulos ~e s~ Lev1a~an
(1651) intentó ofrecernos el primer análisis de la imagmac1on, defiruda
o
por e'l, como "sent1·do decadente" , refiriéndose a los fantasmas
.
imágenes, que subsisten despué~ de haber "~esa~o l_~s ~ecan;,sm~:
fisiológicos de la sensación. Pero, ¡u?to ~, esta 1magm~;1on sunple , 9
·
· · almente la "ima01nac1on compuesta , que crea nuevas
es pasiva, existe 1gu
o·
"
- " d
imágenes ordenando las viejas. Hobbes afirma qu~ ~a sene
e
pensamientos de la mente va guiada por un prmc1p10 general de
asociación, pero no desarrolla plenamente esta ide~. !ampoco_ Loc~e va
demasiado lejos en el famoso capítulo "De la asoczaczon de las t~eal , que
añadió a la cuarta edición (1700) de su "Essqy concermng h11man

NECROLÓGICA
LEOPOLDO ZEA

1912-2004

understandini' (1690).
La investio-ación de los efectos psicológicos del arte f, de la
experiencia estétic: (en término~ modernos), s~guió en s~ evoluc1on dos
caminos distintos, pero que ocas1onalmente se mterfieren.

Femando Robledo Isaac.
Centro de Estudjos Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A. C.

1) El intento de lograr un adecuado análisis y. explicación de ciertas
cualidades estéticas básicas (la belleza, lo sub/zme).
_
2)

El estudio de la naturaleza y justificación del juicio crítico de: el
problema del "gusto".

Presentación
Le conocí por primera vez en 1999 en la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla, en el marco del XIV Congreso Iberoamericano de
Filosofía celebrado en la barroca ciudad de Puebla de los Ángeles, en el
Estado de Puebla. H abía leído ya algunas de sus obras siendo estudiante
de filosofía en la UANL para el seminario de Pensamiento Latinoamericano
Serían Leopoldo Zea y Luis Villoro entre otros, los encargados
de darnos la bienvenida con una mesa inaugural que los organizadores
habían dispuesto para los más de mil iberoamericanos de diversas las
universidades que habíamos asistido al mencionado encuentro. En el
transcurso de la mesa, la atención se centró en Villoro, pero al término
de la mesa inaugural, Zea fue abordado súbitamente por una gran
cantidad de jóvenes estudiantes y profesionales en el estudio de la
cirmnstancia americana. Muchos pedían les firmara algún libro de su
autoría, algunos otros eran amigos de antaño, otros le cuestionaban o se
oponían sobre lo recién expuesto; pero lo que llamó intensamente mi

926

927

�atenc1on, fue esa sencillez impávida con la que daba la bienvenida y
saludaba o se desredía de otros.
Zea no se guindaba pretensión alguna, a la vez que firmaba
algunas de sus publicaciones en diferentes editoriales. ¿Acaso sería esa
misma sencillez con la que años después José Gaos lo describiría
recordándolo cuando le tuvo de alumno en las antiquísimas aulas de la
UNAM?
Esa noche de la apertura fui de los últimos en quedarse con Zea
para continuar escuchándole; lo más valioso que recuerdo haberle oído
era que: " ... como filósofos tenemos una doble responsabilidad, y en
cierto sentido una ventaja sobre los europeos; pues nosotros para
revelarnos lo hacemos desde nuestra latinoamericanidad y al mismo
tiempo nos revelamos desde nuestra occidentalidad" 1• De eso, entendí
sólo lo que mis lecciones, mi edad y mis cuatro semestres de carrera de
filosofía me permitieron entender, no obstante se me hizo tan sencillo y
tan fresco. Era la primera vez que conocía a un estudioso de la "América
española" sin teñiduras mestizofilicas y sin las apologías filohispanistas al
más puro estilo vasconcelista.
Apenas en enero de este año celebramos nuevamente el
Congreso Iberoamericano de Filosofía en su XV edición. Esta vez en las
aulas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Leopoldo Zea no
asistió y me extrañó mucho no verle por la envergadura del evento. Pude
ver nuevamente durante la apretura del congreso a Luis Villoro y a
Francisco Miró-Quesada entre muchos otros. Este último y otros que
nos dieron la bienvenida en la mesa inaugural, por alguna extraña razón
mencionaron bastante al Dr. Leopoldo Zea durante sus intervenciones
de bienvenida al congreso.
Recuerdo perfectamente y de manera textual las palabras a las
que hizo alusión Miró-Quesada en relación con Zea, a los más de dos mil
profesionales de la filosofía que nos dimos cita en el Perú:

-

Recuerdo que cuando conocí a Leopoldo Zea me preguntó: ¿Qué es lo
que estás escribiendo ahora?
Un libro sobre lógica, le respondí.

[Sic] Leopoldo Zea en el xrv Congreso Iberoamericano d e Filosofía celebrado del 12 al 16 de
Mayo en la ciudad de Puebla de los Ángeles, Puebla. 1999
1

928

Y tal vez lea probablemente no m19 interesado en el tema de la lógica
en abstracto, me recomendó diciendo: por qué ,nefor no haces un libro
sobre la historia de La Lógica en el Perú.
Ignoro cual haya sido el estado de salud del maestro Zea antes de
celebrarse el encuentro iberoamericano, a saber falleció por una afección
cardiaca, ciertamente el filósofo era ya un nonagenario. Sin embargo para
mi los filósofos nunca envejecen, al menos a mi me es tan difícil
distinguirles en ese paso de la aurora al anochecer. No distingo cómo el
tiempo nunca pasa por ellos, porgue yace en nosotros una seriedad
aunada al compromiso que la filosofía nos imputa intrínsecamente desde
nuestra juventud, hasta nuestro anochecer. Se es filósofo o se deja de
serlo - no hay filósofos jóvenes o filósofos viejos-. Somos, como se
decía de Hegel: "Era de esos hombre que no han sido nunca jóve!1es y a
2
quienes todavía en la vejez les arde un fuego escondido". Yo trabajo con
un filósofo, y confieso que sigo viendo al mismo Agustín Basave
Fernández del Valle de hace algunos años cuando fui alumno suyo en las
aulas universitarias dentro de los seminarios-conferencias sobre
Fenomenología husserliana y La filosofía de Martín Heidegger.
A la par que escribo estas lineas, no había pasado más de un par
de días cuando en una charla informal con un colega, rememorábamos
sobre el Dr. Leopoldo Zea. Su vida y obras, su persona, los congresos en
los que le habíamos escuchado y tenido la oportunidad de que nos
compartiera un poco más sobre la cosmovisión de su filosofar. os
enteramos luego por diversos medios de su fallecimiento. Sirva esta
reseña y comentario para conocerle a él, junto con su visión de algunas
etapas y el desarrollo de la historia de la filosofía universal.
Esta publicación legitima los apuntes que Zea utilizó
primeramente para diversos cursos de introducción a la filosofía. Y que
preparó Zea para el Centro de Estudios Sociales que sirvieron de
preparación para el seminario que sobre la filosofía de la ilustración
ofreció el Dr. José Gaos en el año de 1944.

2 Dilthey,

Wilhelm Hegely el idealis1110 Fondo de Cultura Económica. Pág. 15. Traducaón y epílogo
de Eugenio Ímaz.

929

�1912-2004
Leopoldo Zea
INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA*
-La conciencia del hombre en la filosofíaEs habitual que en las introducciones a la filosofía estas suelen
tomar dos direcciones: la sistemática y la histórica. En primera instancia,
se hace una división de los diversos problemas que se han venido
planteando en la filosofía, ofreciéndose una visión más o menos
esquemática de cada uno de ellos sin relacionar unos con otros ni
mucho menos, sin relacionarlos con el hombre y el mundo que' los
provocaron. Se realiza una verdadera disecación ofreciendo esquemas
mu~rtos de problemas que conmovieron a hombres que, como nosotros,
se ¡ugaban en ellos toda su existencia. No hay que olvidarnos de los
"héroes del pensamiento" como los llama Windelband, los hombres de
carne y hueso que los expresaron. Dice Zea: "la historia de la filosofía es
la historia de la conciencia del hombre. En ella se expresa el conflicto
inte~no del hombre, la pugna entre el yo y el mundo que ha hecho
P?s1b~e la cultura, dando origen a esa serie de hechos que llamamos
histona de la humanidad". 3

Zea y el mundo antiguo de los helenos

1. -¿Qué esftlosefía?
Para entrar a la filosofía es menester tener una idea de aquello en
lo cual se va a entrar, cuando menos una idea negativa o positiva de
aquello q~e nos mueve a entrar en eso que puede ser para nosotros algo
desconocido. Nos dice Zea "la primera pregunta que debemos plantear
es esta: ¿qué es filosofía"? pensemos en un explorador, que entra en
lugares que n? sabe lo _que son, y que no necesita saberlo para querer
entrar; pero s1 se reflexionamos a fondo, se observará que no es así: el
explorador entra en algún lugar porque cree poder encontrar algo"4•

· /ntroducció~ a la filosofía U/ conciencia del hombre e11 la filosofía. Imprenta Urúversitaria 1° Edi~ión
1~52. Dtr~cc1on General de Publicaoones-UNAM. México DF. 379 páginas.

~~' Leopo~do. _In~oducción. a 1~, filosofía La conciencia del holllbre en la .filosofía. Imprenta
U1mers1tana 1 Eclic1on 1952. D uecc100 General de Publicaciones-UNAM. México D.F pp 7
'Op. Cit. pp. 12
. .

3

930

Todos tenemos una idea sobre la filosofía, desde el que piensa
que es la ciencia más alta, hasta el que piense que la filosofía es la cosa
más aburrida del mundo. Cuando pedimos tal definición, es porque
tenemos la idea de que la filosofía es definible, acatable, y esperamos que
su historia sea la historia de esta definición que estamos buscando. Si
queremos elegir una respuesta a nuestra pregunta ¿Cuál vamos a elegir?
Lo mejor que podríamos hacer según Zea, es "preguntar a quienes se
han dedicado a dar respuesta a la pregunta" y desde luego nos
recomienda poner nuestra mirada en los más altos entre todos los
filósofos, con la seguridad de que ellos nos dirán qué es la filosofía
Zea nos invita a hacer un recorrido por Grecia, pues es entre los
griegos donde nace la expresión~vocablo phi/osophie que se traduce como
afán de saber. "Al primero a quien se le atribuye este nombre es a
Pitágoras. Sobre lo que este filósofo entendía por filosofía nos dice
Cicerón lo siguiente: habiendo Pitágoras tratado docta y disertadamente
algunas cuestiones, León, príncipe de los fliasios "le preguntó de qué arte
hacía principalmente profesión", a lo que Pitágoras respondió, arte él no
sabía ninguno, sino que era filósofo. Admirado León por la novedad del
nombre, le inquirió quienes eran, pues, los filósofos y que diferencia
había entre ellos y los demás hombres, y Pitágoras respondió: que le
parecían cosa semejante a la vida del hombre en la feria que se celebraba
con toda pompa en los juegos ante el concurso de la Grecia entera; pues
igual que allí unos aspiran con la destreza de sus cuerpos a la gloria y
nombre de una corona, otros eran atraídos por el lucro y el deseo de
comprar y vender, pero había una clase, y precisamente la formada en
mayor proporción de hombre libres, que no buscaba el aplauso ni el
lucro y consideran con afán la naturaleza de las cosas, los cuales se
llaman afanosos de sabiduría, esto son: filósofos. "Es un afán por
explicar las cosas del mundo que nos rodean, la naturaleza y la manera
como el hombre debe de conducirse frente a sus semejantes. Todo ello
proyectado hacia el exterior, quieren saber cómo es que existen las cosas
que los rodean, buscan el principio de ellas, su origen, y les dan diversas
respuestas, para unos será el agua, para otros el aire, o la tierra, o el
fuego, o bien todos los elementos; también hablarán de los átomos. Aquí
la ftlosefía se presenta como un preguntar por los principios materiales del Cosmos,
como unpreguntarpor su orden.
Para Sócrates y los presocráticos será cosa muy distinta, pues la
sabiduría sólo estaba reservada a los dioses, y el saber al que debe aspirar
931

�el hombre es distinto, y hacia otro plano, es decir, hacia el hombre
mismo. "La filosofía es un afán que siente el hombre por el saber de sí
mismo." 5
Para Platón la filosofía es la adquisición de la ciencia. Sin
embargo tal ciencia no se encuentra en estado sensible "el objeto de la
ciencia deberá ser lo inmutable, lo idéntico, lo que nunca cambia"6• Esto
dice Zea, es lo que Platón le llama la idea. Estas ideas, modelos eternos de
las cosas. Residen en el Ser Divino, y todas se resumen y comprenden en
la idea suprema del bien, por lo tanto la filosofía es la búsqueda de las
ideas, un afán de saber qué es la Verdad y la Belleza, la cual no es otra
cosa que el bien.
Aristóteles da a la filosofía un carácter científico que se ocupe de
las causas y los principios de las cosas, hasta llegar al principio absoluto
que lo rige todo. Aristóteles da a la filosofía los siguientes caracteres:
1. Es una ciencia universal "el sabio posee hasta donde cabe la
ciencia de todas las cosas, sin poseer la ciencia de cada
individualmente".
2. Es una ciencia difícil "quien puede conocer las ciencias arduas y
no fáciles de conocer para el hombre sabio".
3. Es una ciencia rigurosa.
4. Es una ciencia dialéctica: "También, que el más riguroso y el más
capaz de enseñar es, en toda ciencia, más sabio."
S. Es una ciencia preferible, "de las ciencias, la preferible por ella
misma y en gracia al conocimiento es sabiduría en mayor grado
que la preferible por sus consecuencias".
6. Es una ciencia principal "la principal es sabiduría con mayor
propiedad que la subordinada: porque no está bien que el sabio
sea mandado, sino que mande, ni que el obedezca a otro, sino a
él el menos sabio".
7. Es una ciencia divina por su objeto y por su sujeto. "La más
divina es también la de más alto rango y la de esta índole la única
que puede serlo de dos maneras. Aquella que puede tener más
que nadie Dios es la divina entre las ciencias, y la que pudiera
hablar de las cosas divinas entre las ciencias, y la que pudiera
hablar de las cosas divinas; ahora bien, ésta, por ella sola, resulta
5

6

Op. Cit., pág. 15
Op. Cit., pág. 16

932

ser ambas cosas: todos consideran a Dios una de las caµsas y un
cierto principio y Dios solo, o más que nadie, puede tener una
7
ciencia de esta índole."
Los estoicos, los epicúreos y los escépticos, sus escuelas dieron
una nueva interpretación s·obre la filosofía. Cicerón dice Zea la llama "la
maestra de la vida", Séneca la define como la teoría del arte y de la recta
conducta. Los epicúreos dan a la filosofía un sentido plenamente
práctico. Epicuro la considera como una actividad que trata de alcanzar
la felicidad por medio del discurso y del razonamiento.
Y así, el concepto de filosofía es ·tan diverso pues todas las cosas
dice Zea "se le presentan al griego en movimiento. Un movimiento que
las transforma"8 el árbol de hoy no es el árbol de ayer ni será el de
mañana. El sol le parece nuevo cada día. Las estrellas están dejándose ver
unas veces para ocultarse otras, los ríos siempre le son distintos. Lo frío
se calienta y lo caliente se enfría, lo húmedo se seca y lo seco se hace
húmedo." 9 El hombre griego se sabe entre las cosas; pero al mismo
tiempo observa cómo estas cosas se escapan y se desvanecen, no puede,
apoyarse en ninguna, todas se transforman.

2. - Visión de Zea delpensamiento cristianoy sus antecedentes
La filosofía tiene aquí un carácter teórico y práctico pues ha sido
necesario que la salvación de la humanidad, se diera por medio de una
ciencia basada en la revelación, además de las ciencias filosóficas además
de las ciencias filosóficas basadas en la investigación de la razón humana.
Explica Zea, que "la razón es la que prepara las verdades de la fe; pero sí
puede destruir las objeciones que se oponen a tales verdades. Aquí la
ciencia suprema es la teología, la ciencia revelada, la filosofía no es sino
una ciencia puesta al servicio de la ciencia divina"IO. Dice s. Tomás: aquí
la filosofía es sieroa de la teología. En el renacimiento dice Zea, la filosofía
vuelve a cobrar "su independencia". Bacon y Descartes dejan a la
religión fuera de la especulación y dan a la filosofía otros objetos de
reflexión.

'Op. Cit., pág. 16,17
8
Op. Cit., pág. 36
9
Heráclito: Fragn1e11tos 39 41 42
10 Op. Cit., pág. 18
, ,

933

�Al paso de la antigua cultura helenístico-romana, el mundo ya
estaba listo para adoptar el cristianismo. La solución a los problemas que
se planteaba el hombre antiguo, la trae consigo el cristianismo, dando así
lugar a una nueva forma de cultura, la cultura cristiana. Sin embargo es
opuesta en su modo de sentir respecto de la filosofía. Para comprender
mejor como surge esta forma de pensar tan opuesta al helenismo es
menester apunta Zea "buscar el antecedente del cristianismo, su matriz:
1
el judaísmo"' • Al mismo tiempo que se desarrollaba la cultura helénica,
en el Asía Menor se desarrollaba una nueva forma de cultura: el
judaísmo. El judaísmo dará las bases del cristianismo ;primitivo, con el
cual se encontraría el helenismo en su época de crisis. La conquista del
Asia Menor por Alejandro puso en contacto a la cultura griega con las
diversas formas de la cultura de Oriente, entre ellas la judía. Los
herederos de este imperio, los romanos, se encontrarán con el
cristianismo en su fase primitiva. Pronto todo el imperio se convertirá al
cristianismo, dando lugar a una nueva forma de cultura, la cristiandad:
!&gt;1ntesis de la cultura helénica en crisis y del cristianismo naciente.
A la par que crecían y se fortalecían estas culturas y nuevos
··estilos de pensamiento", tenía por necesidad que conciliarse dos
conceptos: fe y razón.
El lema de la filosofía agustiniana era "Credo ut intelligam," creo para
co1nprender. La inteligencia era incapaz de alcanzar el conocimiento de la
Verdad; era la verdad que se daba al hombre en un acto de fe, _para
conocer, era menester ante todo creer, tener fe. El conocimiento no tenía
otra posibilidad que la gracia de Dios. La razón nada puede por sí misma
"cuando la razón dice algo sobre la Verdad, no es la razón la que habla,
sino Dios que ha entrado en el hombre por medio de la fe" 12• Dice Zea
que así el hombre tiene un carácter pasivo, únicamente recibe los dones
divinos sin que él pueda hacer nada por alcanzarlo. Así pensaba San
Agustín entre los siglos IV y V. pero la razón reclamaba sus derechos,
algo tenía que hacer, cuando menos recibir.
Dios daba al hombre sus verdades por medio de la fe, pero esto
no bastaba; era menester que este alguien recibiera estos dones, nos
explica Zea "el hombre recibe las verdades de la fe cuando las comprende,
mientras no las comprende no las ha recibido. Es menester, dice Ortega
y Gasset, que el mendigo que recibe la limosna cierre, cuando menos, la

mano par detener la moneda recibida"13• Ahora bien dice ~ea, "el
instrumento que deja de ser un instrumento pasivo y se convierte en
activo es la razón, pues se encarga de retener y comprender lo recibido".

3.- Zea, el mundo modernoy_las nuevas ciencias
Zea ve en Scoto y Ock.ham más ingleses que cristianos, el perfil
perfecto del hombre moderno. Podría decirse que estos filósofos son los
iniciadores de esa discontinuidad medieval, más que de una
descomposición de la cristiandad como le llama Zea. La Edad Medi~ di~e
Dilthey, se apoyaba en un fuerte edificio constituid_o en un fuerte e~~c10
por tres grandes motivos: el racionalismo griego, el s~n~ent~ ~eligioso
y el voluntarismo 14 Ahora el Dios cristiano es un Dios 1mpenalista que
ha sustituido al politeísmo. Religión, voluntarismo romano y
racionalismo griego, coexistían gracias a un bien logrado equilibrio. Pero
este equilibrio queda roto: Dios se ha convertid? en un autócr~ta
irracional, voluntad arbitraria sin planes, verdadero tirano, tal es el D~os
que ofrecen Scoto y Ock.ham el racionalismo _ha sido ~liminado en ,D~os
y el mundo. Ni -Dios ni el mundo son racionales dice Zea, el uruco
racional es el hombre. El mundo coincide con la razón humana, pero no
porgue el mundo sea racional, sino por que le mundo tie~e _la capacidad
de racionalizar el mundo. Obsérvese la manera tan sub1ta como se
abandonaron los antiguos postulados de la filosofía en la esc_olásti~a y en
la Edad Media. La necesidad de la experiencia ha hecho 1mpos1ble la
racionalización de Dios y la ha alejado del horizonte del hombre, pues el
hombre no puede experimentar a Dios en la forma gu? es i:nene~ter pa~a
racionalizarlo. "El hombre se queda solo con su razon, sm Dios y sm
15
mundo, puesto que aún tiene que conquis~arl?" • No obstante el
hombre en esta época siente desconfianza de s1 rrusmo ~ de to~o cuanto
le rodea, pues la religión ya no le alcanzó para_ seguir ~xplicando la
cosmovisión que se la había impuesto "la mundarudad empieza a ser del
dominio del hombre en cuanto se va alejando del trasmundo de la
divinidad" 16• La Reforma dice Zea que fue "un intento del hombre
moderno por recuperar a Dios y al mundo perdido sobre otras bases que

Op. Cit., pág. 255
Ditlhey, W. Hombrey mundo en los siglos XVIy XVII.
15
Op. Cit., pág. 288
16 Op. Cit., pág. 289
13

14

Op. Cit., pág. 216
12 Op. Cit., pág. 254
11

934

935

�no fueran las escolásticas que consideraba habían fracasado" 17• Por el
contrario las nuevas ciencias fue la forma como el hombre trató de
recuperar el mundo. Recuérdese por que el hombre al quedarse sin Dios
y sin cosas, lo único racional ha resultado ser el hombre, y aunque el
mundo tampoco sea racional, si puede someterse al dominio de la razón.
La ciencia nueva tomaría entonces un carácter práctico del cual carecía la
griega, pues era puramente visual, para poder expliearse para sí el mundo.
La ciencia del moderno, quiere ponerlas a su servicio, el griego buscaba
en las cosas su razón, es decir, su orden, sus causas y efectos, el moderno
sabe que las cosas no tienen orden ni razón. El moderno sabe que los
objetos pueden adherirse o no a él. El griego jamás se atrevió a alterar
ese orden. El perfecto moderno para Zea es Galileo pues este además de
alterar el orden de las cosas y los objetos "observa que los cuerpos
tienden a caer en el vacío en forma perpendicular, pero también ha
observado que si en su caída tropiezan con obstáculos, se desvían" 18• Así
en la manipulación de la velocidad de los cuerpos GaWeo establece las
nuevas beses de la ciencia nueva. El hombre moderno se apodera de la
naturaleza y la obliga a seguir el curso que conviene mejor a sus intereses.
La física griega tenía un carácter reconstructivo; trataba de encontrar el
orden que se había establecido en el universo. La física moderna tiene un
carácter constructivo, no trata de conocer, sino de alterar. El moderno
según Zea "puede ahora crear monstruos que la imaginación del griego,
con ser tan rica, jamás imaginó"19. No se olvide que el ideal del hombre
moderno es: volver a empezar su historia.
A la postre el "descubrimiento" de América vendría a salvar a:l
"Viejo Mundo" de su desesperación. América se convierte en tierra de
futuro de los inconformes de Europa, como sucedió con las grandes
migraciones a Norteamérica que huían de persecución política y religiosa.
Renato D escartes, recogerá toda la inquietud del nuevo hombre
plasmándola en su filosofía. El afán por un mundo nuevo, se expresará
en él "como un radical abandono de todos los supuestos en que
tradicionalmente había venido sosteniéndose la existencia del hombre" 2º.
La pregunta aquí nos dice Zea "que hace D escartes con el hombre

moderno? ¿Cómo poner fin a las desigualdades y, con ellas, a todas las
miserias que provocaban?21 •
El nuevo hombre aspira a crear un mundo sin compromisos y,
por lo mismo, sin limitaciones. Un mundo virgen donde todo esté por
hacer, donde toda acción sea posible pues, "las leyes, costumbres,
religión y política presentes, poco o nada tenían que ver con el nuevo
que se encontraba dentro de ellas, como un condenado por culpas que
no había cometido"22• De lo que se trataba era de construir un nuevo
mundo de acuerdo con la fantasía, diseñado en un llanura sin obstáculos,
es decir sin historia, sin tradición, sin compromisos sin la comunidad ni
con los otros. En el futuro el hombre podía ser lo que no había podido
ser. Así Descartes rompe con toda su realidad, con ·todo lo que le rodea:
su mundo, su cuerpo, su psique, hasta encontrar algo que no pueda
negar, como lo es el hecho de estar dudando. Así una vez que ha puesto
entre paréntesis, en duda la realidad que le circunda; una vez que de
acuerdo con un determinado plan "lo que surge después es otro mundo
en el que el individuo; un mundo donde el individuo pone sus pautas y
las establecen a partir de un determinado y racional compromiso"23•
El cartesianismo tendría sus consecuencias en lo que más tarde se
hablará de un contrato social, ha partir del cual surgirían las sociedades
modernas.
Zea todavía ve en la filosofía de D escartes una gran mezcla de
medievalismo. En Hobbes no es así, el filósofo es presentado por Zea
como el auténtico moderno, no acepta sino un método: el físicomatemático, aplicado a todos los campos del saber. Pascal se opondría a
esa tesis "el método geométrico estará bien para la naturaleza extensa,
24
pero hay otra naturaleza tan distinta que es el alma humana" • Spinoza
tratará también de solucionar este problema de la dualidad de objetos de
conocimiento, el cual le atribuye al ser extenso las cualidades del ser
pensante. Hobbes reduce la naturaleza humana a física pura, porque el
mundo físico se caracteriza por el movimiento, la naturaleza humana
también se caracteriza por esta cantidad física. "La causa de la sensación
-dice Hobbes-, es el cuerpo eterno u objeto que actúa sobre el órgano
propio de cada sensación, ya sea de modo inmediato, como el gusto o el

17

21

18

22

Op. Cit., pág. 290
Op. Cit., pág. 292
19 Op. Cit., pág. 293
20 Op. Cit., pág. 307

Op. Cit., pág. 310
Op. Cit., pág. 314
23
Op. Cit., pág. 315
24
Op. Cit., pág. 338

936

937

�tacto, o mediatamente como en la vista, el oído y el olfato: dicha acción,
por medio de los nervios y otras fibras y membranas del cuerpo, se
adentre por éste hasta el cerebro y el corazón, y causa allí una resistencia,
reacción o esfuerzo del corazón para librarse: esfuerzo que dirigido hacia
el exterior, parece ser algo externo" 25. Hobbes, hombre profundamente
moderno le preocupa lo que a muchos filósofos: la felicidad humana.
Peor no la .del otro mundo, sino la de la este mundo. Pero en esa
incesante y perpetua lucha por alcanzar la felicidad "los hombres
tropiezan con sus semejantes y luchan contra ellos, la pugna por el
poder, las riquezas, los placeres, los honores u otras formas de poder
inclinan a la lucha, a la enemistad y a la guerra. Porque el medio que un
competidor utiliza para la consecución de sus deseos es matar y sojuzgar,
suplantar o repeler a otro"26• Hobbes -dice Zea- ha encontrado el
mstrumento para lograr la felicidad del hombre, este instrumento lo es la
razón, la razón geométrica, la razón que es capaz de sumar o restar.
La guerra como se ha visto, es producto de un deseo de poder
que aumenta paso a paso. Para su propia felicidad es menester que el
hombre frene su afán de poder. La paz será un hecho si cada hombre se
propone no ser una amenaza para su semejante, y dice respecto de la paz
"las pasiones que inclinan a los hombres a la paz son el temor a la
muerte -dice Hobbes-, el deseo de las cosas que son necesarias para una
27
vida confortable y la esperanza de obtenerlas por medio de trabajo" •
La razón sugiere adecuadas normas de paz, a las cuales pueden
llegar los hombres por mutuo consenso así aparecería en la escena de la
filosofía David Hume, presentando el hombre divinizado eón el
28
utilitarismo y el positivismo "El hombre es Dios para el hombre" •
La aventura iniciada por D escartes parecía concluir felizmente, el
hombre es ahora creador y responsable de su propia conducta. En lo
sucesivo su conducta será llamada "norma universal" -dice Kant- que la
conducta puede al mismo tiempo tenerse por objeto a sí misma, como
ley natural universal. La voluntad humana se autolegisla y universaliza.
Con un nuevo proyecto de metafísica (Schelling, Fichte y Hegel)
pero es en H egel donde la divinización del Hombre alcanza su más alto
grado. "El hombre es el Espíritu de múltiples brazos e infinitas

cabezas"29 Dios o el Espíritu está presente en cada uno de los actos del
hombre. Es Dios mismo el que actúa en ellos. D e la caducidad y
necesidad que es cada uno de los hombres "con sus pasiones y
limitaciones el hombre va creando un ente insaciable e ilimitado. D el
mundo inmanente saca Hegel el mundo trascendente de la cultura.
D esde otro punto de vista y en nombre de la ciencia, las llamadas
ciencias positivas de A. Comte, diviniza también al hombre, la
humanidad es también lo abstracto del hombre, sus productos
combinados en una cadena sin fin llamada progreso. Dice Zea que la
historia, el pasado es vista como una serie de etapas en las que se va
configurando la que ha de ser su culminación: la etapa positiva de la
Humanidad. K. Marx invierte la filosofía de Hegel pretendiendo romper
con las falsas formas de trascender lo humano llamadas espíritu o
cultura, que no son sino superestructuras, expresiones de algo tan
30
concreto como lo es el trabajo del hombre". Pero no el trabajo en
abstracto, sino el trabajo que cada hombre realiza en particular. Marx
dice Zea ve estrechamente ligado la historia de la Humanidad como "la
adaptación de la naturaleza a las exigencias del hombre. El hombre es
producto de la naturaleza y la naturaleza se transforma por el trabajo que
es el producto del hombre"31 • El hombre al actuar no va creando un ente
abstracto llamado espíritu "no es la conciencia la que determina la vida 32
dice Marx-, sino la vida la que determina la conciencia" . No hay dioses,
solo hay hombre actuando en la modificación de su mundo. Ni siquiera
es válida esa trascendencia es que se empeñó el idealismo.
Zea al pasar por Dilthey, ve en él diversas formas de
historicismo, mostrará cómo es imposible eludir en el campo del
conocimiento histórico la concreción del hombre. La historia está tejida
por un conjunto de actividades personales que en su relación van
marcando las líneas de la misma "la religión, la poesía y la filosofía, no
. expresiones
.
d e ese encuentro entre el homb re y su mundo " 33.
son smo
Expresiones que muestran un afán de trascendencia jamás logrado. La
divinización del hombre, intentada por la metafísica idealista, es
imposible.

Cit,pág. 369
Cit., pág. 370
31
Op. Cit., pág. 371

'29 Qp.
30 Op.

Op. Cit., pág. 339
26 Op. Cit., pág. 342
21 Op. Cit., pág. 343
lll Op. Cit., pág. 368
2,

32

lbidem

33 Op.

938

Cit., pág. 372

939

�F. Nietzsche, por el otro lado y partiendo de la idea de la
voluntad de poder, flagela a "los filisteos" que se empeñan como Strauss,
en crear una religión al alcance de las mentes burguesas. Toda religión
dice Nietszche "si ha de ser auténtica, debe partir del supuesto de la
e~s~encia de un ente que trascienda la vida del hombre"34 La religión
cnsttana es una religión de esclavos, lo que importa no es la vida eterna,
sino la vivacidad eterna, dice el poeta. Y agrega "vivir de un modo
peligroso, es sacar el mayor placer que puede dar la existencia." Esta es la
vida: neguemos a D ios, negamos la responsabilidad de Dios; es así como
libramos al mundo. Nietzsche se atreve a fritar con fuerza: Dios ha
muerto"35 •
. El h~m~re está ahora plenamente abandonado a su existencia, y
esta eX1stenc1a dice Zea, anula toda posibilidad de volverle a divinizar. La
Modernidad culmina con el fracaso que ya vaticinaba Pascal. No le queda
al hombre sino aceptar su suerte, la responsabilidad que implica una vida
que tiene como base la libertad en un mundo donde no hay un Dios que
responda por él. El existencialismo -dice Sartre- "no es un ateísmo ...
más bien declara: aunque Dios existiera esto no cambiaría"36. Zea ve en
el existencialismo una nueva expresión d crisis de la conciencia del
hombre, la crisis diría yo de un nuevo endiosamiento. Pues el hombre ha
fracasado como Dios y se vuelve a quedarse solo, sin trascendencia de
ningún tipo.
El Dr. Zea se pregunta: "¿Aquí termina la historia? No. Ella nos
~a m~strado cómo la crisis es siempre el fin de otra. Una fe, ya
rnsufic1ente, es puesta en crisis; pero de la crisis surge siempre una·nueva
fe, se invierten los valores, y lo que ayer parecía negativo por inseguro
retransforma en lo más positivo por su seguridad. ¿Cuál será esta nueva
fe? ¿Cuál será esta nueva seguridad? Es algo que aún se debate en la
conciencia del hombre contemporáneo; pero que acabará, como en toda
su historia, por surgir. s. Agustín y Descartes, son máximos ejemplos de
conciencias en crisis que han terminado por encontrar soluciones de la
misma de acuerdo con su mundo y sus posibilidades"37 •

Jbidflll
Op. Cit., pág. 373
36 lbide,n
r Zea. Leopoldo Op. Cit., pág. 374
34

LA RAZÓN HISTÓRICA Y LAS LEYES A PRIORI EN EL
MUNDO HISTÓRICO. IMMANUEL KANT* PARA
CONMEMORAR EL BICENTENARIO DE SU
FALLECIMIENTO (1804-2004)
Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A. C.

Para mi amigo el historiadory cronista
de la ciudad de Montemy, Don Israel Cavazos Garza
En testimonio de mi ad,niración
por tan fecunda trayectoria en la investigación

Presentación
En todo el mundo los filósofos y los profesionales en el estudio y la
divulgación filosófica celebramos este año 2004 al estudio en memoria
del pensamiento y obras de Immanuel Kant. En ocasión al bicentenario
de su fallecimiento. En la ciudad de San Nicolás de los Garza, nuestra
facultad de filosofía y letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León
anunció por lo menos tres eventos dedicados a este prócer de la filosofía,
dos de ellos ya consumados con resultados más que satisfactorios**.
• Kant, lmmanuel, Filosofía de la historia &amp;l. Fondo de Cultura Económica. México 148 páginasTraducción y prólogo Eugenio Ímaz.
" Sesión de lectura del libro Los ,í/timos días de Kant de Tho,nas de Q11incq por alumnos del colegio
de filosofía: Lourdes Juárez, Rodrigo Esparza, José Luis Císneros y el Mtro. Pedro Cortés

15

940

941

�Como signo perenne se ha estimado que el mejor homenaje que
se le puede rendir a un filósofo, es dialogar a partir de él y confrontar
nuestras problemáticas del presente con su pensamiento y su obra escrita,
a fin de honrar su valor imperecedero. Sin duda Kant fue la mente más
resplandeciente del siglo XVIII. Su pensamiento llegó a algo mucho más
allá que gravitar con preeminencia hasta los primeros años de la década
de 1900, o mejor dicho, hasta la aparición de las Logische Untersuchungen de
Edmund Husserl. No obstante, sus estudios filosóficos y teológicos, son
lectura obligatoria para todo aquel que desee comprender el pensamiento
de los siglos XIX y XX, así como el estrado filosófico de nuestros días.

1.- Vida del filósofo
Immanuel Kant fue el filósofo alemán más representativo de la
filosofía moderna, su doctrina es conocida como Idealismo trascendental Su
extensa obra y en particular sus tres críticas -de la Razón Pura, de la
Razón Práctica y del Juicio- revolucionaron el pensamiento occidental.
Kant nace el 22 de julio de 1724, vivió una vida
excepcionalmente tranquila, vivía rutinariamente, y, aunque tenía muchos
amistades, nunca llegó al altar y nunca se aventuró a salir más de 60 km.
de Konigsberg, Prusia Oriental, ciudad de su nacimiento y de su muerte.
De los 17 a 22 años estudió en la Universidad de Konigsberg, y
entre otras cosas teología predominante. Se interesó luego en
matemáticas y ciencia natural. Se dice que por ese tiempo predicó algunas
veces en las iglesias del vecindario de Konigsberg, 1 sin embargo, no se
decidió por el oficio de predicador; sino por el de la enseñanza, aquí fue
muy popular y exitoso. No extraña a nadie que alguien tan riguroso en su
propia forma de vida, diera el siguiente consejo pedagógico: "atiende a
los estudiantes de mediana habilidad; a los tontos es imposible ayudarles,
y los genios se ayudan a sí mismos". El escritor alemán Heine,
alegóricamente, ha inmortalizado a Kant al presentarlo como un
autómata: "Levantarse, tomar café, escribir, dar clases, cenar, caminar;
todo tenía su tiempo prefijado. Y cuando Immanuel Kant, en su abrigo
gris, bastón en mano, aparecía a la puerta de su casa, y caminaba hacia la

pequeña avenida bordeada de tilos que aún se llama 'La caminata del
filósofo', los vecinos sabían que eran exactamente las tres y media en su
.,, 2
relo¡ .
Como muchos otros filósofos alemanes de nombradía,
igualmente Kant fue privatdozent por algunos años; esto por el
fallecimiento de su padre -esto parece ser una constante en los genios
filosóficos alemanes-, pues Hegel, Schiller y hasta Husserl se vieron
alguna vez en la exigencia de recurrir a la docencia privada para poder
subsistir.
En el otoño de 1755 siendo docente a la Universidad de
Konigsber, después de haber obtenido, unos _meses antes el grado de
magister con la tesis De igne. Se le ofreció posteriormente una cátedrn de
Poética, la cual rechazó, pues buscaba un lugar enseñando Lógica y
Metafísica que eran a las que Kant realmente aspiraba y que obtiene ya
muy tarde y casi en el ocaso de su vida, esto a saber, en 1770. Pronuncia
antes de abandonar este mundo las palabras: Es is gut. 3 En la lápida de su
tumba se grabaron posteriormente las palabras con que inicia la
conclusión de su Critica de la razón práctica: "Dos cosas llenan el ánimo de
admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y
persistentemente se ocupa de ellas mi reflexión: el cielo estrellado que
está sobre mí y la ley moral que hay en mí"4 Finalmente el 12 de febrero
de 1804 en la ciudad de la que nunca salió muere Immanuel Kant,
fundador del idealismo trascendental.
Casi todo su pensamiento está expuesto en una serie de obras,
que por lo general las destacamos de la siguiente manera: Critica de la razón
pura (1781). Idea de i.na historia universal en sentido cosmopolita (1784).
Fundamentación de la metafísica de las cos!ttmbres (1785). Critica de la razón
práctica (1788). Critica de/juicio (1790). La religión dentro de los límites de la mera
razón (1793). Sobre la pazperpetua. Un esbozofilosófico (1795). La metafísica de
las costumbres (1797).

2.- Kant, o del giro copernicano en la filosofía
El sistema filosófico de Kant recibe el nombre general de
"criticismo" o "filosofía crítica" y se halla expuesto, sobre todo, en las

Rodríguez de la facultad de filosofía y letras de la UANL Jueves 12 de Febrero 18:00 hrs.
Auditorio ffyl-UANL / Conferencia: "Cultura estética contemporánea y la critica del juicio de
gusto en Kant." Sustentada por el Mtro. Alberto Consalvo de la Universidad Panamericana
jueves 3 de junio 19:00 hrs. Auditorio ffyl-UANL
1
Sauer E. F. Losfilósofas ale111anes Ed. Fonde de Cultura Económica. México Pág. 84

Op. Cit., pág. 85
[Sic] Tr. Está bien
4
Kant, lmmanuel. Crítica de la razón pura, "Doctrina trascendental del método", Nomenclaturas:
A 805/ B 833 Ed. Alfaguara, Madrid 1988, 6ª ed., p. 630.

942

943

2 Sauer

3

�tres obras fundamentales de la Crítica de la razón pura, Crítica de la
razón práctica y Critica del juicio. Los elementos introductorios de este
sistema los denomina propiamente filosofía trascendental y los expone
Kant, principalmente, en los Prolegómenos y en la primera de las tres
Críticas mencionadas.
Por "filosofía trascendental" Kant entiende que hay que hacerle
un juicio a la razón humana, sentarle en el banquillo de los acusados para
cuestionarle las condiciones que hacen posibles los conocimientos a
priori. O bien, el intentar responder a la pregunta relacionado a: ¿cómo
son posibles los juicios sintéticos a priori?, o ¿cómo es posible la
experiencia?, o bien a la de ¿cómo es posible la naturaleza?. Kant dice
también que la filosofía trascendental pretende saber "sólo si es en
principio posible alguna cosa parecida a lo que se llama metafísica"5• A
fin de entender cualquiera de estas preguntas, planteémonos las cosas
como lo hace Kant en la introducción a sus Prolegómenos y en las primeras
páginas de la Crítica de la razón pura.
D. Hume sostuvo que en lo tocante al discerninúento de las
unidades formales (entes, ol?Jetos, cosas en sí, etc.,), no era posible un ir más
allá de lo que nos dan a conocer los sentidos y la memoria. Kant supuso
que esta manera de argumentar desproveía de todo fundamento, no sólo
a las teorías físicas de Newton, sino a cualquier conocimiento de la
experiencia. Hume centró su crítica en torno a la cuestión - metafísica por
excelencia- sobre si puede ser concebible una relación necesaria y
universal entre los sucesos de la naturaleza, esto es, en torno a la noción
de "causa". No podemos fundamentar su noción - argumenta Kánt- ni
en la sola razón ni tampoco en la experiencia; se debe sólo a una especie
de fe irracional basada en la costumbre. No es posible' en consecuencia,
la metafísica. Pero es que tampoco habrá verdadera física -comenta
Kant-, es decir, no podrá haber ninguna ciencia de la naturaleza o de la
experiencia en general, si no es posible fundarla en un conocimiento
causal.
A la afirmación de Hume de que no es posible un conocimiento
universal y necesario de las cosas, porque tal necesidad y universalidad no
se hallan en la experiencia, Kant opone la suposición de que, no
pudiendo venir de la experiencia esta necesidad y universalidad y siendo
por lo demás condiciones necesarias de un verdadero conocimiento, han
5

Cassire1. E , LA fikisojia de la luslracüin. Cap. III Psicología y teoría del conocimiento. Pág.120 Ecl.
Fondo de Cultura Económica.

944

de ser un elemento a priori del mismo. Aquí Kant amplia el alcance de la
afirmación de Hume: "no sólo la idea de causalidad no proviene de la
experiencia, sino que de ella no proviene ninguna de las nociones
fundamentales de la metafísica, de igual forma que ninguna de las
nociones fundamentales para entender la experiencia puede provenir de
la misma experiencia; provienen del entendimiento sin más, de la misma
estructura del conocer"6• Por esto dice Kant que debe a Hume "el haber ·
salido ya hace muchos años del sueño dogmático". Kant determina que,
para entender la experiencia (conocimiento a posteriori), es necesario
tener conocimientos que no provengan de la experiencia (conocimiento a
priori): "aunque todo nuestro conocimiento empiece con la experiencia,
no por eso procede todo él, de la experiencia".7 Es decir, no se pude
resolver esta cuestión, ni resolver la cuestión especifica y exacta del
entendimiento humano, sino tan sólo su desarrollo desde los primeros
elementos hasta sus formaciones ultimas.
Sólo así puede tener el conocimiento empírico aquellas
condiciones que exige el verdadero conocimiento (universalidad y
necesidad) y que la sola experiencia no puede otorgar. Esto equivale a un
cambio de método y a a.firmar que no es el entendimiento el que se deja
gobernar por los objetos, sino que son éstos los que se someten a las
leyes del conocimiento impuestas por el entendimiento humano: aquí
está el "giro copernicano", y que frecuentemente suele traducirse como
un cambio de 180°. Una perspectiva radicalmente nueva. Según Kant,
este planteamiento sólo es parcialmente nuevo en la historia, porque un
planteamiento similar se hizo en la matemática, en tiempos de Euclides, y
8
en las ciencias de la naturaleza, en tiempos de Galileo • Las matemáticas
griegas fundaban su certeza en la construcción de la figura que el
geómetra concebía en su mente; la ciencia moderna funda su innovación
en el hecho de que es ella la que interpela a la naturaleza mediante sus
hipótesis. En uno y otro caso, "la razón sólo reconoce lo que ella misma
produce según su proyecto," así era la concepción del conocer en la
época ilustrada9 La validez y seguridad de los conceptos fundamentales
de nuestro saber quedan fuera de duda porque el camino de nuestro

6 Cassirer,

E. Op Cit.. pág. 117
Kant., Op. Cit., pág. t30
8 Kant, Immanuel., Fikisofta de la historia.. ¿Qué es la ilustración? Pág. 25-27 Ed. Fondo de Cultura
Económica. México
9 v. Cassirer. Op. Cit., pág. 117
7

945

�conocimiento viene de dentro y no de fuera, de la región de las ideas y de
las verdades eternas, no de las cosas sensibles.
Igual ha de hacer la filosofía si ha de progresar como ciencia, y ha
de hacerlo en un doble plano: en el de la sensibilidad y en el del
entendimiento. Por la primera son dados los objetos a la experiencia
humana, por la segunda son pensados. En uno y otro nivel ha de haber
conocimiento a priori, de modo que "sólo conocemos a priori de las
cosas lo que nosotros mismos ponemos en ellas". En esto consiste el giro
copernicano del pensamiento, que debe hacerse en filosofía a ejemplo de
la intuición de Copérnico: si éste, para explicar los movimientos celestes,
entendió que era mejor suponer que fuera el hombre quien debería ser el
espectador y que giraba, de manera parecida Kant cree que, en el
supuesto de que sean los objetos los que se regulan por la manera como
los conocemos y no al contrario, se explica mejor que lleguemos a
conocerlos de un modo necesario y universal.
A la filosofía le incumbe, pues, como primer objetivo averiguar si,
antes de toda experiencia, es capaz de conocer algo aplicable a todo
objeto de la experiencia. El tipo de conocimientos a priori a que se refiere
Kant es el que ponen de manifiesto los juici9s sintéticos a priori. La
hipótesis que plantea Kant es, pues, si existen 'juicios sintéticos a priori.
Pero puesto que las matemáticas y la física se consideran verdadero
conocimiento, la pregunta se transforma en cómo son posibles los juicios
sintéticos a priori en estas dos ciencias. Por otro lado, el verdadero
conocimiento en general se logra a través de la sensibilidad y del
entendimiento, por lo que, coordinando estos diversos pero coinéidentes
objetivos, el plan de trabajo de la Crítica de fa razón pura se dispone en los
siguiente niveles: 1) a: ¿Qué condiciones a priori supone el conocimiento
sensible? b: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la
matemática? 2) a: ¿Qué condiciones a priori supone el conocimiento
intelectual? b: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la
física? Demostrando, tanto para el primer punto como para el segundo,
que hay elementos a priori (A: exposición metafísica) y que tales
elementos son condiciones de posibilidad de todo juicio sintético a priori
(B: exposición trascendental), Kant se plantea si también para la
metafísica, y para la razón pura, existen elementos a priori con los que
puedan formarse juicios sintéticos a priori. Debe añadir, por tanto, una
tercera pregunta:3) a: ¿Hay elementos a priori de la razón pura? b: ¿son
posibles los juicios sintéticos a priori en metafísica? Las respuestas son
946

afirmativas para la primera y la segunda parte, y negativa para la tercera.
La filosofía trascendental no tiene más remedio que reconocer los límites
de la razón humana; ignorarlos es caer en las redes engañosas de la
"metafísica «natural". Por ello, estas tres preguntas pueden enunciarse de
otra (cuádruple) manera: 1) ¿Cómo es posible la matemática pura? 2)
¿Cómo es posible" la ciencia natural pura? 3) ¿Cómo es posible la
metafísica como disposición natural? 4) ¿Cómo es posible la metafísica .
como ciencia? Kant responde a la pregunta (1) en la estética
trascendental; a la pregunta (2) en la analítica trascendental y, a las
preguntas (3) y (4) en la dialéctica trascendental; las tres partes
fundamentales en que se divide conceptualmente la Crítica de fa razón pura.

Introducción
El brillante fenomenólogo mexicano Antonio Zirión Quijano nos
dice: "toda historia es limitada en cuanto a su materia porque ninguna
puede ser la historia de todo. El límite es siempre relativamente artificial,
aunque ciertas conexiones o extensiones vienen impuestas por la
naturaleza de las cosas o la índole de la materia elegida; y esas
imposiciones son de acatarse, obviamente, si no se quiere hacer una
historia sin sentido -y no sólo sin sentido histórico-, una historia
literalmente incomprensible."10• Estoy de acuerdo que todas las
manifestaciones fenoménicas, no fenomenológicas, de la historia de los
pueblos y del hombre, no pueden ser reconstruidos en su totalidad, pues
el gran tapete de la humanidad se entreteje con "hilos de locura, de
vanidad infantil, y a menudo de maldad y afán destructivo". Aquí
considero que el filósofo se ve imposibilitado en el estudio histórico, en
lo sucesivo haré mención del los porques, pues esto no supone ningún
propósito racional, pero vale la pena conseguir algunos hilos conductores
para tal historia.
La Historia es una de las preocupaciones vertebrales en la
filosofía kantiana, no se puede hacer a un lado el penetrante interés que el
filósofo de Kónigsberg, considerado uno de los máximos representantes
de la Ilustración alemana, tenía de los acontecimientos de la Revolución
francesa; que él recibió con un entusiasmo apasionado, tal como lo

10

Zi.rión, Antonio Historia de la fe11o!lle110/ogía en A-léxico pág. 11. Ed. Jitanjáfora Red Utopía, A.C.
Morelia Michoacán 2003.

947

�lúcieron en su período de lozanía Holderlin, Scheling y Hegel en el
Seminario de Tubinga.
De hecho, Kant es uno de los primeros autores de la Historia de
la Filosofía que se hace plenamente consciente de su presente lústórico.
Al preguntarse ¿Qué es la Ilustración? Al mismo tiempo Kant se está
preguntando ¿Qué es este tiempo que nos ha tocado vivir, este periodo
lústórico del que somos una parte inherente? De hecho, en la obra que
vamos a analizar aparecen rasgos típicamente ilustrados, entre los cuales
hay que subrayar al menos dos: autonomía o Sapere Aude, como el mismo
Kant afirma, la ilustración "es la salida del hombre de su autoculpable
minoría de edad" 11 , con lo que la autonomía moral se convierte en uno
de sus fines esenciales. El individuo ilustrado es capaz de pensar por sí
mismo, y de darse a sí mismo las normas morales que deben regir su vida.
Y emancipación o naturaiiter mqjorennes-. una de las consecuencias naturales
de la autonomía. El individuo ha de ser capaz de tomar sus propias
decisiones, al margen de autoridades religiosas, políticas, militares o
12
intelectuales, lo que implica que "considere el paso de la emancipación"
de todas estas instancias.
Analizaremos entonces aquí, la Filosofía de fa historia de Immanuel
Kant.
3.- La razón histórica y las leyes a priori del mundo histórico
El mundo exterior existe, ciertamente, pero no
podemos tener acceso direao a las cosas-en-sí;
sólo podemos saber de ellas a través de los
fenómenos, es decir, sus apariencias para
nosotros.
Kant

¿Qué es fa ilustración?
Cuando se trata del siglo XVII se puede abrigar la esperanza de
poder caracterizar todo su contenido y desarrollo filosóficos
persiguiéndolos de "sistema" en "sistema" de Descartes a Malebranche,
de Spinoza a Leibniz, de Bacón y Hobbes a Locke. Cosa difícil sería la
reconstrucción e interpretación de la lústoria de las ideas de estos
pensadore.s y sus doctrinas. Estos hilos conductores se rompen en los
11 Kant, lmmanuel., Filoso.fta de la historia.. ¿Qué es la ilustración? Pág. 25 Ed. Fondo de Cultura
Económica.México
12 Kant, Op. Cit., pág. 26

948

preludios del siglo XVIII. La ilustración tal como la entendía Kant es
distinta del conjunto de lo que han pensado sus portavoces, un Voltaire y
un Montesquieu, un Hume o un Condillc, D'Alembert o Deiderot, Wolf
o Lambert. Ya que la ilustración "es difícil para cada hombre en
particular" no todos pueden lograr salir de la incapacidad de poder
pensar autónomamente. Por esta razón pocos son los que, con p_ropio
esfuerzo de su espíritu, han logrado superar esa incapacidad y proseguir,
. embargo, con paso fiIrme. 13 Este nuevo hombre (no se si llamarlo así)
sm
tendría, pues, que descuidar todo un montón de detalles, pero no podrá
prescindir de ninguna de las fuerzas esenciales que han formado su visión
y ha determinado una cosmovisión fundamental de la naturaleza y de su
historia, de la sociedad, de la religión y del arte. Ergo, si se trata de libertad
cómo poder lidiar o negociar con el mundo si escuchamos "nada de
razones el oficial dice ¡nada de razones! ¡Haz la instrucción! El
funcionario de hacienda: Nada de razonamientos, ¡a pagar! El reverendo
¡no razones y cree! Aquí encontramos todo un mundo de limitantes que
no hace alusión alguna del hombre ilustrado. Se pregunta Kant "¿es que
vivimos en una época ilustrada? La respuesta será: no, pero vivimos en
una época de ilustración". Los hombres de vez en vez se van destetando
espontáneamente de las antiguas formas de pensamiento, aunque estos
ordenes establecidos los a mantenido fuera del estado natural. "razonad
todo lo que queráis y sobre lo que queréis, pero obedeced"14

Idea de una historia universal en sentido cosmopolita
En cierto modo, la concepción kantiana de la historia consistirá
en pensar cómo se van integrando estas ideas a lo largo de la historia,
cómo estas ideas se van desplegando en el acontecer de la vida humana.
Por eso, la primera pregunta que se hace Kant en la introducción se
refiere precisamente a la finalidad de la historia. Según una de las
conclusiones de su filosofía práctica, la libertad de la voluntad y la
conciencia moral se manifiestan en cada una de las acciones morales. Así,
cabe entender la historia como narración de estas acciones. Kant
entiende que la Historia tiene una fmalidad: "[...] al observar el juego de
la libertad de la voluntad en grande, se puede descubrir en ella una
marcha regular; igual que se puede llegar a conocer en el conjunto de la
13
14

Kant, Op. Cit., pág. 28
Kant, Op. Cit., pág. 37

949

�especie [... ] aquello que se ofrece confuso e irregular a la núrada de los
sujetos particulares". Así, el individuo común es incapaz de ver en su
presente la dirección de la historia. Lo paradójico del caso es que ésta
parece estar construida a partir de la libertad de los individuos, lo que no
impide, sin embargo, que haya un "hilo conductor", un propósito de la
naturaleza:
"Apenas si reparan los hombres en particular, ni el mismo pueblo en su
conjunto, en que, al buscar su sentido, según su propio propósito y a
menudo en contraposición a otros, persiguen sin darse cuenta, como hilo
conductor, el propósito de la naturaleza, que desconocen, y colaboran en
su misma promoción, aunque, si les llegara a ser conocida, poco les
importaría."
La historia no se puede planificar, ni es posible organizarla de
ningún modo, pues los hombres ni actúan de un modo plenamente
instintivo (como los animales) ni de un modo puramente racional, que se
ajuste a un plan predeterminado. Lo que en el presente parece una acción
catastrófica, y nos empuja al pesimismo, puede, a la larga, revelarse como
una acción que consolida este propósito del que hablar Kant. La historia
se escribe, así, con " necedad y vanidad infantil, a menudo incluso con
maldad infantil y afán de destrucción". La "contradictoria marcha de las
cosas humanas" desvela "un propósito de la naturaleza". Una historia de la
humanidad implica que los hombres, procediendo sin un plan propio, se
ajusten a un "plan determinado de la naturaleza".

Segundo principio

"En los hombres (como únicas criaturas racionales sobre la tierra), aquellas
disposiciones naturales que aspiran al uso de su razón deben desmrollarse por completo
sólo en la especie, pero no en el individuo". 16
La argumentación kantiana es tan clara que podría ihclu_so
formalizarse. Si antes hemos comprobado que la naturaleza crea los
órganos para que éstos se desarrollen plenamente, y si aceptamos que
esta capacidad humana debe lograr tal grado de desarrollo, cabrían dos
posibilidades:

1. Que fuera posible, en el tiempo que dura la vida de un ser
humano, desarrollar todas las capacidades de la razón.
2. Que la razón se desarrolle en la especie y no en el individuo, de
modo que "una serie imprevisible de generaciones que se
transmitieran una a otra su ilustración, para impulsar, por fin, su
semilla en nuestra especie hasta el grado de desarrollo que se
, . ,,11. eorno,
corresponde por completo con su propos1to
evidentemente, una vida humana no dura lo suficiente como para
que la razón alcance todos los objetivos, Kant opta por la
segunda opción, de modo que la razón se desarrolla de un modo
completo en la especie y no en los individuos particulares. (idea
que será uno de los pilares de la filosofía de Hegel).

Primer principio

Tercer principio

'Todas las disposiciones naturales de una criatura están detmninadas a desatrollarse
alguna vez de manera completay adecuada',i. 5•

''La naturaleza ha querido que el hombre extraiga por completo de sí mismo todo
cuanto sobrepasa el ordenamiento mecánico de su existencia animal, y que no participe
de ninguna otra felicidad o plenitud que la que él mismo, libre de instinto, se proct1re
.
.
, ,,¡g
medtante su propia razon .

Kant apela a la finalidad de la naturaleza uno de los temas
centrales de la Crítica del Juicio . La naturaleza no hace nada en vano, y no
es posible un ordenamiento que no logra el fin para el que fue diseñado.
Sólo en una naturaleza gobernada por el azar es posible que haya órganos
que no alcanzan su finalidad inherente. En este caso, la búsqueda de los
objetivos ilustrados (autonomía, emancipación, justicia ... ) sería tan sólo
una "aproximación desconsoladora".

La naturaleza, que no despilfarra medios para lograr sus
objetivos, dotó al ser humano de razón para liberarlo del instinto. Así, la
razón debía ayudarle a proveerse de todo aquello que la naturaleza no le
dio (idea que aparece también en el mito de Prometeo). El hombre debe

16

Kant, Op. Cit., pág. 42-43

17

15 Kant,

Ibídem
s Kant, Op. Cit., pág. 44

1

Op. Cit., pág. 42

950

951

�sacar de sí mismo víveres, cobijo, seguridad exterior, defensa y todo el
recreo gue le hace agradable la vida. La naturaleza ha sido mezguina con
el hombre, tacaña, de modo gue éste deba esforzarse por alcanzar lo gue
al resto de especies le es dado por dotación natural. Así, el fin del hombre
sería "alcanzar una plenitud en el desarrollo de sus disposiciones".
Cuarto principio

''El medio del qtte se sirve la naturaleza para lograr el desarrollo de todas sus
disposiciones es el antagonismo de las mismas en la sociedad, hasta el extremo de que
éste se convielfe en la,causa de un orden legal de aquéllas'" 9
Según una célebre y conocida expresión kantiana, es la ''insociable
sociabilidad" humana la gue hace avanzar a la sociedad: "Ja misma
inclinación a caminar hacia la sociedad está vinculada con una resistencia
.
. da,,20
opuesta, que amenaza conttnuamente
con romper esta soc1e
Caracterización bien distinta aJ "animal político" de Aristóteles. El
hombre tiende a vivir en sociedad, pues ahí es capaz de desarrollar sus
disposiciones naturales. A la vez, el hombre es individualista y mira por
su propio interés, desconfiando del resto de seres humanos. Esta juicio
armoniza el "hombre lobo para el hombre" del contractualismo
hobbessiano y la bondad natural del estado de naturaleza rousseauniano:
"Mas esta resistencia es Ja gue despierta todas las fuerzas del hombre y le
lleva a superar su inclinación a la pereza21 y, movido por el ansia de
honor, de poder o de bienes, a procurarse un rango entre sus congéneres,
a los gue no puede sopolia1; pero de los que tampoco puede prescindir."
La sociedad implica un tránsito de la rudeza a la cultura, se
desarrollan los talentos y capacidades humanos, y, a partir de esta
sociedad "patológicamente provocada", surge un "todo moral". Sin Ja
vanidad, el ansia, y la competitividad no se desarrollarían otras
capacidades morales y racionales. El hombre individual guiere concordia,
pero para la especie conviene gue haya discordia y conflicto. El orden de
estas tensiones muestra, a juicio de Kant, "el ordenamiento de un creador
sabio".

19

Kant, Op. Cit., pág. 46
Op. Cit., pág. 47
v. El contrato socialJJ. Rousseau

Quinto principio

''El mqyor problema de la especie humana, a c19a solución la naturaleza la apremia,
es la instauración de una sociedad civil que administre el derecho en general".22
Para Kant la sociedad con la máxima libertad es aquella én la_que
los límites de la libertad estén determinados, de modo que la libertad de
un sujeto sea compatible con la de los demás. Sólo en este tipo de
sociedad puede lograrse el más alto propósito gue la natu~alez~ ruede
lograr en la humanidad, esto es, el desarrollo de todas sus dispos1c1ones.
Una constitución civil plenamente justa es .la tarea suprema de la naturaleza
para la especie humana. La necesidad obliga al hombre a entrar en una
sociedad de esta clase, pues al tener que competir con otros seres
humanos, se obliga a sí mismo a perfeccionarse. Kant compara así, al ser
humano con los árboles de un bosgue: "Sólo en un coto tal, como la
asociación civil, obran las mismas propensiones el mejor resulta?o: como
árboles en un bosque, donde uno trata de guitar al otro aire y sol,
forzándose mutuamente a buscar por encima de ellos, hasta alzarse
hermosos y erguidos; mientras gue aguellos gue brotan en libe~t~d Y
separados unos de otros, con sus ramas a placer, crecen raqwttcos,
corvos y torcidos."
Sexto principio

''Esteproblema es, a su vez, el más difícily el q11e la especie humana resolverá más
tarde. ,,23
Kant afirma gue el hombre es un animal que "necesita un señor",
pues de lo contrario tiende a abusar de su ,li~ertad frente a sus
semejantes. Por ello requiere una ley que ponga límites a su voluntad, Y
un señor gue le fuerce a obedecer una voluntad válida en general. El
problema es que hay que escoger este seño~ entre lo: seres ~~a~~s, es
decir, entre otro animal que también necesita un senor (¿quien vigila al
vigilante?, ¿quién juzga al juez?...) El jefe supremo debe ser, por tanto, un
ser justo por sf mismo, y, además, un hombre. Kant lo expresa en otro ~e
los conocidos fragmentos de este texto: "Esta tarea, por ello, es la mas

20 Kant,
21

22 Kant,
23 Kant,

952

Op. Cit., pág. 48
Op. Cit., pág. 50

953

�difícil de todas; su completa solución es imposible; en una madera tan
torcida, como aquélla de la que el hombre está hecho, no se puede llegar
a tallar nada del todo recto. La aproximación a esta idea es lo que la
naturaleza nos ha impuesto." Por tanto, el fin que la naturaleza ha dado a
la humanidad es llegar a ser completamente justa, recta. Sin embargo,
Kant reconoce que este será uno de los últimos logros de la humanidad,
pues es el más difícil de todos, y requiere una larga experiencia acumulada
a lo largo de la historia, y serán necesarios muchos intentos en vano antes
de conseguirlo. La historia, el acontecer humano, se convierte así en el
"banco de pruebas" de la humanidad, donde se acumulan más errores
que aciertos, más luces que sombras.
Séptimo principio

''El problema de la instauración de una constitución civil pe,fecta depende del
problema de una relación extetior legal entre los Estados, y no se puede resolver sin
este último. ,.e4
En este apartado Kant abandona el plano puramente teórico, en
el que ha estado hablando de filosofía de la historia, y se centra en las
condiciones reales (sociales y políticas) que han de realizarse para que la
naturaleza realice el fin gue ha diseñado para la humanidad. Aquí se
refiere a un orden internacional justo. Hasta gue tal orden no se dé de un
modo real y efectivo, la humanidad no habrá realizado el fin gue le es
propio. Los Estados tienden a mirar sólo por su propio bien, son
egoístas, y eso es un obstáculo gue se debe superar. Lá guerra se
convierte, desde esta óptica, en el modo en que la naturaleza realiza sus
ensayos imperfectos que, tras muchas desolaciones, conducirá a una
unión de pueblos. La barbarie y la opresión son pasos intermedios
necesarios para realizar la unión de todos los pueblos. Kant no es, ni
mucho menos, un defensor de la guerra (otra de sus obras lleva por título
La pazpe,petua, y es una reflexión sobre la capacidad de la humanidad de
alcanzar un estado de paz duradero), pero sí entiende la función que ésta
desempeña en el desarrollo de las capacidades humanas. El hombre
aprende de sus errores, y estos le empujan precisamente a una "gran
unión de pueblos" . Pese a la crítica de sus contemporáneos (Rousseau),
Kant piensa que el hombre debe salir de su libertad brutal y salvaje y

24

Kant, Op. Cit., pág. 52

buscar la tranquilidad y seguridad en una constitución legal. Las guerras
son intentos, "según el propósito de la naturaleza", de "proporcionar
nuevas relaciones de los Estados". La destrucción y el desmembramiento
deben conducir a nuevos cuerpos que conduzcan, en último término, a
una república civil con una constitución civil interior y una legislación
exterior. Como se aprecia, Kant aplica en toda su obra una concepción
organicista de la sociedad: el individuo forma parte de la misma, y
contribuye aún sin pretenderlo y sin ser consciente de ello, a sus fines.
Kant rechaza que la realización de esta república civil pueda producirse
por azar. Es necesario que la naturaleza siga una marcha regular. La
unión de Estados, que Kant asume como fin de la humanidad, será difícil
de realizar, pues en el paso previo la humanidad estará "bajo la engañosa
apariencia del bienestar exterior. Al arte, la ciencia y la civilización debe
unirse, argumenta Kant, un progreso moral. Mientras los Estados miren
sólo por su propio interés nada cabe esperar. El trabajo de cada
República en la formación de ciudadanos conducirá, a muy largo plazo, a
una moralización de los mismos, que sacará al orden internacional del
caos que lo caracteriza.
Octavo principio
''.fe puede considerar la historia de la especie hutnana en grande co1110 la ejecución de 1111apla11 escondido
de la nat11raleza para llegar al estado de una constitución perfecta del Estado en el interiory, respecto a
este fin, también en el exterior; co1110 única situación en que la 11at11raleZfl puede desa,ro/lar por
conrpleto sus planes respecto a la humanidad':25

Según Kant la experiencia histórica es un pequeño esbozo, un
apunte del fin de la humanidad. A este respecto, piénsese en la
significación que tuvo para Kant la Revolución francesa, que, en
principio, sería una prueba que vendría a confirmar su teoría. A este "hilo
conductor" de la historia le llamará Hegel "la astucia de la razón" capaz
de desplegar, incluso allí donde aparentemente no aparece, la libertad y la
racionalidad humanas. Con todo, el tiempo transcurrido es aún breve.
Pero Kant piensa que su presente es una oportunidad relevante
para impulsar este proceso, para colaborar con la naturaleza en la
realización de los fines que ésta ha dispuesto. Kant piensa que las
relaciones entre los Estados de su tiempo, y la estructura cada vez más
compleja de los mismos, es un motor que les impulsa a mantener la
25

954

Kant, Op. Cit., pág. 57

955

�libertad y la cultura, que es también una garantía del desarrollo
económico, social, político y cultural. Así, la Ilustración es, en palabras
kantianas, "un gran bien que el género humano debe extender". Los
pueblos obligan a sus gobiernos a extender servicios como la educación y
la guerra terminará convirtiéndose en un peligro, en algo que debe
pensarse muy bien antes de su realización. El "tosco esbozo" empieza a
dibujarse en el horizonte histórico del tiempo en el que vive Kant.
Llegará a realizarse "una situación general cosmopolita como seno en que
se desarrollarán todas las disposiciones originarias de la especie humana."

CANJE
ALEMANIA
KulturAusiausch
Institut für
Auslandsbezlehungen

No. 531 / 4, 2/ 03, 3/ 03, 4/ 03

BOLIVIA

Noveno principio

'Vn ensqyo filosófico para elaborar la historia universal del mundo según un plan de
la naturaleza, que aspira a la plena asociación civil en la especie humana, debe
considerarseposible e incluso propulsor de este propósito de la naturaleza. ,i!6
La finalidad de la historia puede parecer una idea absurda, más
propia de una novela que de un ensayo filosófico. Sin embargo, si
aceptamos que la naturaleza obra según fines, esta idea debería servirnos
como hilo conductor capaz de convertir en sistema lo que, en apariencia,
es tan sólo un agregado de acciones humanas sin plan. Estudiar la historia
de la humanidad es ir descubriendo "una marcha regular de
mejoramiento de la constitución del Estado en nuestro continente (que,
verosímilmente, dará un día leyes a todos los demás)". Este hilo
conductor nos ayudará para comprender el pasado y poder anticipar el
futuro, pero también para abrir una "perspectiva consoladora" respecto
al futuro, de modo que "todas las semillas que la naturaleza ha plantado
puedan desarrollarse por completo y llegar a cumplir su determinación
aquí en la tierra." Kant no pretende una descripción empírica y "objetiva"
de la historia. Él pretende ofrecer unos criterios normativos que regulan
el desarrollo histórico, y, además, cree que la difusión de cultura., o la
misma discusión de esta idea, contribuye a este desarrollo, aportando un
pequeño impulso más a este gran proceso transformador y emancipador.
Para Kant, la historia elaborada por la posteridad será precisamente la
historia de la liberación de la humanidad, la historia de la justicia, la
autonomía, de la unión cosmopolita de Estados.

u Kant, Op. Cit., pág. 61

La unidad Onwteológica de la metaflsica de Arisroteks
Universidad Católica Boliviana
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Año 20, No. 37, No. 38, 2003
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Humanitas
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Católica de Chile

No. 31 / Año VIII
No. 32/ Año VIII

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Cuenws Inédi,t,os
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956
957

�Cuervo Ángel

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Viaje a Europa

Sobre Etno!ingüísticay otros temas

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(Ensayos sobre la literatura Colombiana)
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Mercado Cárdenas Homero

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Biograftay Bib!iografta
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Obras, Tomo I, Señales de Indoamérica
Tomo II, Creación crítica .iteraria en Colombia
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Obras, Torno I, Ido/a Foriy Escritos Políticos
Tomo III Obra I.it:eraria
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Mitos, !qendas, historia.

Léxico Documentado para fa Historia del Negro en América
Siglos XV-XIX

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Tomo II, 2001
Tomo III, 2002
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Pabón Pérez Hugo

Miguel Antonio Caro. Bib!iografta
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Memorias

Tres piezas de t,eatro
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964

965

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas, 2004, No 31, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>------------------- (19 6): El crn1e11tetio di' m1lo111óviles, f:.I arq11itedo ) El a11pt:ra,b1r

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DIEZ-

Sección Tercera
CIENCIAS SOCIALES

, ra7 • n Madrid.

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Flotes. 'iglo \ crnúuno hdírorcs, léx:i o.
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Poyra;,ian, • iglo

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JITRIK

.IIS{IJO

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Ocsi&lt;lerio

~warro Cátedra, ~fa&lt;lm.l.

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del espacio T. ll. Tra&lt;l. Dcsidcnu i: avarro, Cá11.:&lt;lra. ~1. &lt;ln&lt;l.
\L\ 'ROPEDl \ 1foipánica (L99-): Fd. EBP, \'o\. 13.1·.sca&lt;los

nido~.

)lJ ~.R.r\, Alacia ( 19 9): Esiilístira, poélim J semió1tct1 litm1rit1, Almnza, L'\la&lt;lnc.l.

�ANTONIO GRAMSCI
Ideología, Ci ncia y política

Lic. Ricardn \'ill, rrenl \1ramh1JL
Jefe &lt;ld árc;1 dt iencias ' n i,1ks
Centro lk [ . tuw l . l lumanísuco.
L ni, crsidad \utónoma Je uc, 11 Ldm

D ·cía :i\lax \X'eber n u c. mclio sobre La Ol?;eti!'id(,d r/t&gt;/ 1J11ori111ir11to 1'11 lt1s
Íl'llcia.1·.r la Po/ítirt1 Sociales, publicado en 1904, lo . iguiente: "La ciencia
. ocia] qu ne . olro · queremos pracácar aquí, una ciencia de L realidad;
&lt;..JUen.:mos comprender la peculiaridad d la dela que no. rnclca y en l.
cual stamw inmersos. Por una parte, el contexto~ d sigrnf-icac.lu culmrn.l
Je u di. tinLas manife ·uicion . en su fom,a actual y, pnr la otra, 1,
causa d t.JUl'. hisLúricunente se haya producido preci~arncnre a. í ~ no de
otra orma" 1•
l ,o anterior aparece como conclu. i n Je un planteami ·nto prn Jt&gt;
que de taca la impo ·ibili&lt;lacl ele algún análi j&lt;; científico ,bjcti, o de In
f nómenos oci:.1les que :ea inJcpcn&lt;lientc de per pccm a. e ·pcculu, ,
parcial s que en form, abierta o tácita son elegiJa ,, analizada. }
articulada. por el rn, estigador. En este . encielo no . on las relacione
reale. emrc cosas, sino las rl'lacione. conceptualc. entre pr bkm:L lo que
constitt1\ la d limitación e.le un rnmpo científico o e.le un objeto Je

�inYe tigación. Com han eñalad Durkh im y larx la socied~d no •e
compone de indi,,iduo _· expre a, ma bien, 1conjunto e.le lo_s '-~culo )~
relaciones que ello. rrn mos producen y repr?ducen, c?n tHU) n~o 1
una realidad siu génnis en la que 1 todo es 1empr_ mas ~ue la •imple
urna de las parte 2 . E. ta colncid ncia epi temológ1~a t~aru?c ta desde
mi punto de vista, una orientación bá ica d _l ~aba¡o c1ent1fi~o que 1~
clásico d la ociología han h redad a las . 1gweo~cs ge~aa~on s. ~la.
allá d la · posiciones id ológica , de los stilos de mv_ st1gac1 _n Y d~ ~o
pri ilegio temáticos in tituci nal , in~luy n~o la, d1verge~c1as teonco
metodológicas, el de arrollo de las ciencia .oc1ales ha, tad~ mter. ~cta_do
reiteradamente por la mo Jayable r fercncia a la tcona ooal c ns_tru1da
indi idual y colectivamente por esto pensadore que, aunque analizaron
e interpr taron ituaciones t cial de ·u ti mpo, han logrado rr~scender
sus limit . histórico , convirtiendo, de ta manera, su. aportac1on_~- en
in trumento h urí tices umamente ,·alio, os parn la compren 1011 Y
explicación de la realidad ocial actual.
. ,_
.
Lo planteamient s actuales del qu hacer e1cnt1ttco social p~~ n,
la mayoría de la vece , de una ~electura_ y reflex.ión sobre I s te~ncos
más importante de la ci noa sociales crat~do de r ~~icario
rescatando aguella propue. ta que des La.e~□ ma • . la ?eneraci_on de
problemas que la r pue ta ad hoc a_det ~nmada. ·1_r~ac1one . . E ~o e. ,
en mi opiruón l que constituye la v1gencrn de_ un cla.i_co, . ue ho}, a la
di tancia y n obstante la c mplejidad de la realidad oc1~ u ~en m~c_ho
que decirnos· no prop rcionan mar~~ de rekrencia teonco
met dológico qu inciden en la elaborac1on de probk~-~ re~menre
e era ta de una cue. tión d erudic1on sino de
importante .
pertinenoa.
_
. _ .
Jn e te trabaio int oto destacar con hn d1dact1co algunas de
la aportacione d l p n ador y políti_c ? italian~ Antonio Jram ci (1 _i9¡ _
1937) obre tema. que han a.dqumdo particular rcle\,ao~ta pai~ la
compren.ión d la realidad $Ocia!, política y cultural ac ual: la 1deologta la
ciencia y la política.
Parto d la ob ervaci ne. le ao Dijk ·obre el térrnin &gt;
id ología". egún él el concepco de ideología ha t nid una vida difu. a
y su d finici nes no han sido lo suficicnt mente adecuada. para capturar
toda u complejidad por lo cual opta p r dejarla &lt;le lado, para
!

Bordicu P y Otro.. L/Oftn11 del \ f)no/olfJ, h&lt;l ~1gln XXL, le°'1cu, l978, p.62.
11 2

adentrar e en la problemática intentando un abordaje má · general'.
Pienso que u nf que re umid
n un triángulo formado por lo
conc pto 'ciigniciún", " oci dad" \' '·di cur o" tiene &lt;.¡ue recurrir
xplicita o im¡ Líciram nte a todo eÍ bagaje con~cprual heredado d '
aquello. ren adore:. C.JU e han ocupado del tema. r\l mi mo tiempo,
creo que el triángulo teórico propue. to por Van Dijk, como cñalé
anterjormente, no Jeja de er también una perspectiYa especial o parcial
que, de d luego, e perfccrament legitima.
Por tro lado el h cho de que en la hi toria del concepto de
ideología e hayan g nerado una gran cantidad de &lt;lefinicionc. , punto - de
vi ta y deb, te. acalorado ·, no ha e mas qu r afim1ar La percepción,
como die
domo~ de que la ociedad e div r a y multidimen ional y,
por ello, manifi sta en la teoóa u. contradicciones. La ideología o, má.
bien, las ide logia· . on proceso p icológ-icos cial y culturales llue en
. u configuración ) de arrollo contienen y xpre an la enorme
compl jidad &lt;le la ociedad. De de este punto de ,·i ta, podrfamo. decir,
que por u propia naturaleza, en la ideología . prácticamente lmpo. ible
el poner. e J acuerdo.

Id ología y Ciencia
Las concepcione. del mundo constiLUyen una reprc entacion
. irnbólica e imaginaria de la reali ad que
exprc .. a en lo hábito , el
lenguaje la moral, la filo o fía, etc. Puede . ubyaccr a todo 1 , actos ,
pen . amiento. o manife ·ra.r. e explícitamente n la conciencia de lo.
hombr . . ~kdiantc la conccpci( n &lt;lel mund&lt; lo
er •s humano.
ncucntnn significado a u xis encia y sentido al mundo que los rod a.
J.a , crucruras c.¡ue sistematizan la conccpcione jurídicas,
religiosas, nH rales, política , etc. de lo individuo, son la forma,
ideológica. a traY ;s de las cuales aclquier n conciencia de la r alidad
acial. El coocepro d ideok gfa ha rnria&lt;lo mucho en u sentid de un
'análisis d~ la. idens" en De. tutt de Trae) 5 , ha llegado a concebir e como
el istema le id a " s gún dice Gramsd'. E ·ta primera aproximación de
1 \'an

D11k To.: un \ ., l d111ftJJ1,111, hl.

l,cJ1 s,1, fhrco.:lun,1, :!OOI l.
,\domo I Otro~. 1,, l11)!.'ftl d,/,u ( ima,1r .\11m1!.-s. b.l. Gn1.tlbo, \k,1c1&gt;, 11)78
5 Naess -\., ·' t h~rona del Termino Jdr11log1a", de Dcs1u1t dc Trae) .t 1',1rl \fan., cn l /u/(&gt;1111 ,
E/m1,!ll/os d, l,1 \ 1,,10/r¡f!i,1 drl ( 11110,w11,·11!0, J lurmrnz, comp., Et!. J ,uJdn, B. \m;s, 1%4.
~ ~rllm, c1 \., 1./ \f,,t,mt!ismo f /1.rtorim 1 /,1 Fi/ti.m/1i1d, 8wfdilto (,ror,·, l .d. l .auwro, B. \1r~s. 1')'i8, p.
4 l'oppcr,

�Gram ci a la pr blemática de la id ología, jn mbarg &gt;, no se limita a
concebida ólo como si ·tema conc ptual, sino que comprende a te das la.::
mani e taciooe. de la vida incli ridual s y colectiva . Par Gramsci la
ideología
l entido vivido de las relacion que manci ne el hombre
e n 1a naturaleza \l con lo demás hombre ; la ideología es un "h ·cho de
cultura" que re p~nde a problema generados por la e. truc~ura. soc~ale.
que '0n o serán vivido diferencialmente por I&lt; grup .octale. . 't, en
la id olovía I er ocia! e reflejad de d el ánguJo de la da e o grupo
ocia! al qu p rten ce. La función de la i&lt;le logía parn Gram~c~ e
def nd r v o tener lo intere es de la clase social corr ·poncliente. Lo
intereses d una da e cial, en la medida que coinciden con el deYenir
de la hi toria s expresan en la id ología. in embargo, e a
corre pondencia con el de arrollo bi tórico implic~ también, l_em nto
cogno citivos obj ti,, sobr la realidad· (por e¡e~~lo la 1d ª.. ~e
t\ri tótel . obre el e claYi mo no ·on sól una xpres1on de . u po JCton
clasista también c rte ponden a una ituación r al de su t1cmpo). De ta
manera, el n xo c n determinada tructura ocial, con ·tituy la ba e de
lo c.¡ue
ramsci llama · Ideología I listó1icamente Onránica. ", cuya
validez e explicita en su función como ' orgaai1.adorn de los hombres"·
en tanto que tra. ideología. r sponden a hecho. individualc, o
hi t , ricament arbitrario .s. on preci am nre las pcimcras la. que
in re an a Gramsci \' d nde u tenta un ignificado notoriamente má
ampli del concepto de ideología que el de ttlguno marxi m~ ortodoxos,
en el ntido d qu la ideología no , ólo . un reflejo invertido o
def rmado de la realidad que contri! uye a , u oculLamiento; la i&lt;l ología
como hecho global cultural incluye también a la ci ocia, ( si t.: qui re,
incluve una eric d gradaciones que va de.de el folclore ha. ta la
filo ~fía.( oncepción d~l mundo). ' lo que, ent mees, pareciera qu la
p ici 'n d lo ideológico n el s no de lo gue ramso denomina
Bl qu Histórico" ~. tructura e nómica, oci dad política ) ocied, d
civil). , dich de otra manera, lo qu ahora Uamamos e tado, mercado y
sociedad pued ser con.idera&lt;l corno una ·imple expre·iún de la
hi toria
que reduce las in. tancias de lo ideológico ) Je lo teórico
ci ntífic en l conjunto de la e trucrura sociafl.
· Pm11e J. l\l., I.:./ Pe11sa111ienlo Político dt C,m111Ja, Barcdona, 19~1,, p. 181.
~ Grrun~ct ,\ ., Op. il. P. ·s.
' 1 Poubmza,
. C/tJJes \nc1nh r l 1tJ1lrr [&gt;Q/ítim m rl l;1t11d11 ( 11¡,i1t1/u///, 1 J.. 1ilo :--x..i, :'lli,1co, l%'l. p.
2'i0.

e acribuye así a la ideología el papel Je principio unificador de
u.na_ formación económico- ocial: la ideolc gía como "cemento' &lt;le la
oc1cda~, e °?º rganizadorn de lo. hombre , o creo .in embargo, que
Gramsc1 contunda o r duzca la ciencia a ideología en entido estricto lo
guc pa a e. 9ue itúa a la ciencia n l mi ·mo terr no de la ideo! gía
porc.¡u t.'l.i como ,. ta es una upere trucmra, e to es, que ami 'os
cune pto. e tán inclLtid en otro más amplio: el de ' oncienci, ocia)'
porgue
i~u_al que la ideologí , la ciencia el re. ultado de un procc o
c1al e lu. tonco. E n este contexto 9ue Gramsci concibe a la "filo. o fía
de l_a prax.i ' denominación de su concepción de la reoría marxi ra de la
·oc1 dad e mo intrínsicamenre vinculada a la hi toria y la política: . i se
eparn_ de la teo~ía d la hi tocia y ele la política, la filo. o fía tiene que
&lt;l Yerur_ necesariamente en m lafí ica cuando, una de la. grnn&lt;le
apor_tac1one ~1 p n amiento moderno, representada por la filo.offa e.le la
praxL e, ,prec1,ament la historificación concreta d la filo ofía 111 • abe
cñalar _aquí, que su hi. toricismo n con idernba a la r ligión -Gr, msci
nunca tue an~cl ric_al ~· meno antirreligioso- en I nti o n gativo 9u
1 Iarx. le habta ad¡udicado
como ' Opio del pueblo", criticaba us
a. p cto ,_netafí~ico., pero reconocía que n cuanto que proclama los
Yalor~s pnmor_clialc, del espíritu huma □ o, reflejo u la su tan ia diüna, la
Joctnna d nsco ·ncierra un profundo jncquíyoco contenido ocjal_
.
La igualdad &lt;le lo. hombre , el amor a lo semejante , la caridad
mi. ma coinciden con lo, pn rulados d la. tendencia,' colectivista . 1o
ob. tanrc, ~ re,gre ando al rema de la ciencia, me par ce que en Gram ci
permanece el problema de una alta de distinción pr ·ci a emre las
f~1nc1ones c.lifcrenciale. d 1, id 'ol gí ) ele la ciencia; aunqu amba
?encn
origen_ en la oci dad, n . e identifican ni tamp&lt; en
1~tercamb1~n su !unción. El cará.ct 'r ·ocia! l ,·iene a la ciencia de
d1ferenr~.- tu ?tes:_ en prim r lugar los hombre. que e encargan &lt;le la
g nernc1on c1enríhca son proc.luctos : cialc. que n m1alment
e
c~peñan en instituciones. En s gundo lugar, los instrumento. de
1 □ vest1g,1cic' n n la, ciencias dependen e encialmcntc del dt:. arrollo
ec n ' ~1ico_ y tecnológico d la ~ocie&lt;lad ) , n rercer lugar, la
comurucac1ón ~ el intercambio Je información e realizan a cra,·és de
medio . oc1alcs, aJe_1~á · d que todo. lo. produ LO de investigación
obr lo. que ht actJY1dad d I científico de. can a, .on resultados Je la

ª!

u

?

HJ Gmmsc1 r\.

L, /&gt;n/itm1 ¡ rl L;tailn \fot!1mv, Ed. Prninsuln, Barcclon.i. 1973, p. '.Y,.
-l-1 5

�historia anterior que inrnlucran lo aspecto actual . La conciencia d l
científico e , de de luego una conciencia s cial que sir:e de base a su
creación y posibilita 1 d cubrirni rito y la explicación de lo he~ho, Y
proce o que e inv tigan. ~n est enrido, n es po iblc a:u~1r ~na
'neutralidad axiológica" por part del científic , lo que no 1mp1d ,
nece ariamente, la posibilidad de alcanzar re ultado objetinm nt
válid tant obre la natural za como bre la l ciedad.
En aras de una mayor clarificación obre la problemática d la
id ología y la ciencia en :rr;m ci la c otra, taremos con la con:epción_e
de Lui · Althu ser y Karl Manheim. Para el filó ofo franc' ·, la, 1deologia
on rcpr entacion del mundo que lo. hombre r quieren en -u
relacione con la naturaleza y otro, hombrcs 11 • Tales repre~entaciones
aunqu e ncengan alguno el mento cognosciti\·os ,on un "sistema
dominado por una fal a concepción", sm carnet riza a los indiYiduo
como 'animales id oló0 ·co '. L razón de qu la id ologfa. haya de ~cr
nece ariamente un visión defom1ada de la r ali&lt;latl s que e cá conectada
directament con la e tructura cial forma parte de ella y conrribuy ,
, osrencrla 1:!. Esta concepci ' n n e di tingue, ·o lo fundamental, de la
su tentada por Marx y Eng 1 en el entido d · c.¡ue la ideo\ gía es un
refl j in ertido de la realidad, en tanto gu lo. h mbre. no on
concientes d la· fuerzas que mucv n el proceso idcológico 1\ y si bien se
pued inferir d a u rdo con e te enfoqu , que la iJeología es fal a, no
toda concepci ' n del mundo ha de erlo, en la mtdida en tJUC lo
id ológico e rec nacido, desvelad y pue to al descubierto. Tenemn,
entonce en Nthu er una reducción de la concepci ' n del mundo, n
entido n gati\'O la ideología epar'lda &lt;le la 6.losofia ~ &lt;le las ciencias.
Para ram ci, en cambio la filo fía de la praxi se esfuerza por
una constant uperación crítica &lt;le esos momento ic.le &gt;lógicos que e tán
pre, entes en su concepc100 y que n rigen en I experiencia ni en la
práctica. u métod&lt; ) u e ncepción del mundo permiten una
con, trucc1on n e peculati,·a &lt;lel conocimiento, a rnn és de la
contrastación crítica d los datos de la experiencia, para p:i~ar de la
apari ocia de 1 , fenóm nos a u encia. La filo, o fía tlc la praxis
establece la Yinculación orgánica entre el hombre, 1, socieda&lt;l y la
u

lthus •r L... D1scusmn . obre cl Pcn~am1 nro dl -\nturuu Gr,1m~ci", en fti&lt;l1ou \ ,\hhu,srr,
Pre,cnt ·, C.ordnh.1, l'l~-1, p (,- l)-1 .
1~ \lrhusscr L. l'l//m11r,1 so/m .\for.,:1Jnll1 ¡ 1lun1,111is1110, f .el :iglo X\ 1, \k,ico, 1%8, p. \ Í8.
ll C.m.'l de rccler\CO Engels a rram ~lchnng, 14 Je ¡ulio de I lJl

11

,\l,1/eniJ/is111fl ( /i.rtli1u11 l' \f,lf,rit1lismo Dwlahco. Ed. Pasado)

-116

naturaleza y con tituye, para ramsci, ·l esfut:rzo por fundamentar
ci ntíficamcnt la política, a tnl\'é del análi, is y reflc:-.ión . obre 1a
trucrnra &lt;l cla e· de la ocitda&lt;l ) &lt;le su relación con las prácucas
socialc. y política 14 .
Vemo· qu en la pcrspcctiYa !:-,l'famsciana , u teoría de la sociedad
no puede e tar dcs\'inculada de la praxis, de la experiencia de las clases
. cialcs. -u conccp ión dd mundo no pu dt: dcYenir puramente
cune ptual, tiene JUC articular ·e con la experiencia y l conocimien o de
la cla. e que rcprc ·ma. En d nfoqu , lthusscrian por el contrario,
parece existir una dcs\"inculación entre teoría ) prnxi · que se expre a en la
. cpar. ción cnu·c d cicnúfico (intelectual orgánico) : la clase trabajadora;
entre_ ·1 ~art1d i ) lo, trabajad re ·; en el sentido Lit ral lenmi ta de yue u
conciencia de cla l . es insufüda de de afuera. ram c~ en cambio,
dt: t. ca csc conjunto dt: demento cogno ciriYo como un "núcleo de
buen sentido" dentro la visión heterogénea :, de articul. da del ·t:ntido
común de la · cla. es populares. El ·emido común como Yi , iún del
mun~ , no ólo corre. ponde a una imagen dist&lt; r. ionada de la realida&lt;l,
contwnc un ·'núcleo de buen sentido' 1asado en la e;periencia 1
obst:TYación dir era de la realidad. 1\sí, "la función d I partido (intclccru¡l
colecti,,o) e · la de inrerpr tar y de:arroUar el buen sentido qu e
encnenrra implícito en el . entido común de la clase crabajaclora, para
aproximarlo a la filosofía que lo define ' 1'. Para 7ram. ci, n &gt; e:xi, t acción
unila_teral de lo, intelectuales sobre las ma as, , inn acci6n recíproca por
m dio de la cual la Jase misma influye de di,·er a. man rn , sobre los
intelectuale. : la relación d bt ser chal' crica 11 '.
l&lt;:arl \lanhe1111, por otro lado, aúos ame. había abe r&lt;la&lt;lo esta
problemá ica phmteandu una di , lincic',n L¡uc, de &lt;le mi punto d · \ ista, no
ha ido ,·ale rn la suficil:ntcmcmc: c.:I transito d · la reoría de la idcolo1ría a
la ociol0gia del conocimiento. l~n la concepción de la 1Jcol &gt;gía. , ~bre
todo n la lucha polilica, d di. cu·, o del a&lt;l\'cr ario e ce nsiderado, te mi o
parcialm me, como falso o deformado por . u siruaw,n so ial; la
ociología del conocimiento, en cambio asume la determinación social
del con )Cimt Jnto, pero d de codos, ramo el del ,1d,·er:ario como l'.1 de
uno mi mo, ·in afirmar a priori , u v rdad o falsedad; ne obsrame,

1·1 Gupp1

11 p
11,

1 •tte

Lu íano, en \ltl)usslf\ otto., () 11_ ( 1/.

J.

L O¡,. rtl. p. l '1 .

·

r

1'· 8S.

Jh,d., P· 11r.
-11 7

�o ·tiene una concepc10n elitista d la obj tiYidad capacidad qu e. ta
re crvada a la' libre intelillencia ', a lo intelectual s que por u condición
pueden de prcnd r e d ·u afectos y valore · y_ alcanzar. c ncluj~n
obje ·vam nt valida sobr determinada realidad social. _qw e
confunden (neutralidad ax.i lógica" y objeti,·idad: a urmr una
d t rminada orientación valorativa en el proc o d investigación es algo
muy distinto a ejercer juici , de valor, particularm ne dentro de la
"lógica d la justificación.

Ideología Política
La id oloofa como momenro de la uperestuccura ( 'oci d d ¡,-;l)
es para Gram ci el espacio ·ocia! Fundamental, en el sentido de que el
partido y la hegem nía que pretende difundir entre lo demá grupc
, ociales son centrale en u concepción de la ciedad y de la lucha
política1-. sí, en I conccpt de hegemonía introduce ad má. del
sentido de dirección política l ignificado de dirección cultural, t0 e ,
el int lecrual c lectiY no sólo como f rmación d una voluntad
col ctiva, ino como el propulsor e in taurador de una reforma inr lectual
y moral que lleve a cabo la transformación de la costumbre y &lt;l la
cultura. La teorí, d la hegemonía en Gram, ci :e vincula a í, n e" l a
una nueva ,risi 'n d I partido ) del stado sino que inclu) · su concepción
de la ociedad civil n u, di tinta. articulacion , . Concepción, por cicrt&lt; ,
muv diferente a la de Marx qui n, iguiendo a Hegel c nsid raba a la
ocjcdad civil como el reino de las relacione. económicas. A í, b
hegemonía no tiend s lamente a la formación dc una ,Toluntad colectiva
capaz e.le crear un nu o aparat e rata! y d(; tr nsformar la . ocieclad·
tiende también a la elaboración difu ión y realización de una nuen
conc pción del mundo 1~." L, eparaci · n entre ,ocie&lt;lad ci, il ~ Sl ci dad
p lítica y la ubicación de la hegemonía en el terreno de la ,ociedad civil,
11 van a pen ar a ram ci que una da. e social puede y debe com· rlir. e
en da d.irigent , am s &lt;le que ·ea una clase políticamente dominante.
Debe conquistar la hegemoní, ante. de la conl1uista e.Id poder p lítico.
e de mi punto d • ,~sta, este es un factor fundamental para
ntend r la caída d l" )ciali mo real" en t 989. Lo anteric r inclu.o, está
n con onancia con la re i · de Lenin . obre la occc idad de la

organización ideológica de la clase obrera: iertamente dicl'. Pnulanrza
qu Lenin insi áó en la n ce idad de or9'anización ideológica autónoma
de la clase obrera qu , p r lo demá., e· sól uno de los a pecros de u
organización política, con la diferencia de que e a organización ideológica
?º ten~a gu~ ver con la conqui ta por 1 trabajadores del lugar &lt;le la
1deologta dommame ant . d la toma del poder" 1'\ cue. tión creo, en la
que L nin e taba equivocado.
Esta ob ·er,;acioncs de Poulantzas , crían correcta sól
i el
problema de la hegemonía e acado del contexco en que Gram ·ci lo
. itúa, é te e, p rfectam nt concient d la dificultad de conqui tar la
hegemonía ante, d la conqui. ta del p der político, p r el pe o inmen o
del aparato id ológic e tata! preYaleciente211 • Gram ci de caca la lucba
por la hege1_nonía como anterior a la lucha por el dominio político,
porqu con 1d ra que en la sociedad
cci&lt;lentales la ociedad ciúl e
encuentra ba. tant de arrollada· concuerda con el principio de que todo
proce. o histórico o. cila entre dos punto : primero ninguna ciedad e
plantea objetivo para cuya solución no exi tan o e rén n da. de
ap~ición la. condicione. nece. arias y suficient s y segundo ninguna
oCJedad de aparece antes de hab r de arr llado todo u contenido
poten~i, l. G ram ci piensa que e, as concucione exi ten y que la ociedad
cap1tah ta e tá n u fa e má. al a., pero con iclera que no e. i ten la:
condicione para un trán, ico espontáneo hacia el socíali mo 21 •
~~o ~ue hay qu tomar n cuenta en esta formulacic' n
que
r~m. c1 dehne muy claramente lo. modos de 1, . uprcmacía d un grupo
OCJal; por un lad &gt;, e mo dominio ) , por el otn , corno dirección
imelectu~I: ' n. grupo . o ial e. d minantc res¡ ecto a lo, gnipo
ad,·ersano, qu n nde a som t r, inclu o con las arma~ y e dirigente dt:
lo ?"upo afin · o aliado " 21 • Aquí el sentido le la te i. de guc una da e
oc~~I pu ·d y d be ser una clase &lt;lirigcntc ante· que una clase
p_olí?camente dominante adc.¡ui r su den ta ión , pccífica y no el
1gruficad~ general que k adjudica Poulantza . La conqw ta de la
heg m rna r pre ·nta para Gramscí la posibiliada&lt;l d la el ~es sociale.
de aglutinar en torno a .i a la - demás clases ubordinada dentro le un
proceso c ntinuo y gradual de superación. Vista de sta manera, la

:\.. Op. e_,,., I . 262 .
P1oue J. M. Op. it. p. 221
21 Bobbio l\iorberro, np. C.,t. p. 82.
22 Piotte J. .\1. o¡,. C,t. p. 22--1.
1'1 Poulamzas

.!ri

1- Bohb10 orb,rw, ·'&lt;.,ra1mc1 1 la (.onccpcion de la . nc1ctbld Ci\il'', en P1zzorno a. '1 ( l1ro\,
Gmmsn ¡ !t1.r C11•11a11s Soc111ltI, fal. P3sado I Prc,cmc, C:cirJoba, l(r'.!, pX'.
l~

/1////., P· 9.
41K

�e nqui. ta de la he me nía, la lucha ide lógica e nsmuye una de las
condiciones ma:.- importante para la rnqui:ta del p dcr p lítico, lo qu
al lo rr. rlo po ibilitaría la transformación de la mentalidac.l Je las ma. a.
pop~lare im¡ uL ando , u p, rriciparión conciente y libre en la. ~uc\ a·
rareas generadas [ or la, rransformacíon •. económicas, políuca ,·
. ciale. z .
Pienso c..1ue lo análi:is ) r flext ,n . de \nt ruc Gram. ci obre la
idc logia, la ocicdad ciYil la . ciedad políti , , d r ,1 de lo. intelectual s.
:u c inccpcion d los panid ,. políticos, etc., deben e rnduc1rno . .'1 una
nueva YÍ ión d la rdacic' n ·ntre · cien y p líti a y a una r , alonzac1 &gt;n de
la política n ·u nodo má · noble, e decir, como ~cica de lo cokctÍ\'C&gt;,
tan nece ari, para distinguir, com el pen:. ba, en lo c.¡ue e-; un parmlo
político y lo que son mafia o ecta .
L qu e tabl ce la &lt;lifcreno, c. que mientra. t:n la mafia la
a o iact o
un fin en si 1111 ·mo ~ la éaca y la poliuca ·e confumkn,
r dominan lo intere · particularc · , obre los colectinw el
partid p lícic por l con r, rio, actúa ct mo un órgano J · medi,1 1ón
que repr enta la aut' nticas demand, y a piraoom:s cole ti, a. . En un
parml p ücic g nuino -co a muy difícil de yer en l, a tu , !ida 1- hl
polioca i mprc es onc bida como un pro e o que &lt;le.,,mb icarn c.:n la
me ral, para 1 grar así la im gración de la , inud pri, ada con la , irtud

pública.

Habri, que volver incluso
la concepción clá. 1c,: la ~m.:gaari. tot&lt;'.:lica 9ue aun con u. limilí1cione: hi:rún as, -;Íf\ ic', a ~larx , a
,r msci omc punto de par da para la críuca racL :11 de. Ll "\lobk moral"
característica Je la nururn capitali. m, domk C"- indi pen. al k la
part:1apación dd individuo · rjco, el I ciudadano en lns ,1 une &gt;. e le un&gt; ·
en la se ci dad civil, como ram c1 la conccbia: LSC e"pann :1 eta! donde
e enfrentan &lt; údianamcntc 1.1. id nlo¡!;Ías en l.1 búsc.¡ucda dt: la
hegemonía y el &gt;n cnso.
He intentado rcaliz. r un csclarecimicntn conceptual de ale,unos a!-.pt.:c os
del p n ·mnicmo de ' ram i qu • como es claro c in. cnbc dentro del
cont1.:xto hi tórico ocial d u épo a: el mundo de In primera mttad Jcl
t rlo . ' ' era mu~ d1fer ' ntc al actual en los alborc · del -;iglo ~X l; l.
tran,forrna iún de la ciencia ~ la t&lt;.:cnolog1a en lo focwrc m,1s
importantes del crecimiento económico, el fcnúmcno de l.l glob:tliza H. n
I;\ aíc.la del '·socialt 1110 n.: . I", l.1 dt.:sintegrnc1ún, obre to lo en . u ba. c

cultural de los estados nacionales ~ 1, pmencia &lt;l&lt;: los m c.lim d1.:
·omunicación en la r, de b infom1aciún r dt.: la
ono_ muco to h;1.n tran, fonnado ;1 la soci ,d, d en un conjunto ck
rclaoone._ ~n hd rogénca complejas y conrrndictoria-, 9u mucho · de
lo prono. neo: de 1 ram. ci, como de 01 ro. peo -ad &gt;r s ~n ialc: han
re ·ultado cqui\'f&gt;cad s; no ob:rnntc, e imo ha '-Cñalado Bacbclard, "el
&lt;le arrollo del pmsamiem &gt; humano ~ del e pin tu cientitic , ba con. i tido
1 á 1c. m ·nt
en una ·'n:ct1ficación t.k errores"· 1 ~nbr resultad is
c1cntifi n importamc . . L.- pn:ci. amLnt por e·o, porqut.: nunca se
r!antearon prnblct1~. : rm iale. y t:-xprc:aron h&lt;mc tamemc , u. pumos k
\ 1·ra t¡u , un cla. 1c corno ,ramsc1, . eguirá si ndo una fut.:ntc
indi p ·n al le parad anali i , la r ·tlcxiún y la críu a de b ocic&lt;lac.l.

Biblioorafia
.\Jthu cr L. ··D1~cu,i1',n :obre el P n. ;1m1 ·nto Je \monio ;ram. et'', en Badtou
y \lthus. ·r, .\ltzkrit1lis1110 / listónm_¡ ,\ft1tnialt.rtJ10 D1all'rl1m, hl. P. sado \' Pre:en L'
Cordoh:t, ¡ 9- L
.
.
·\lrhu -..,cr l.. Po/4"mim solm \lur:,:islJ/11 ¡
Bachcl:ml

P· 221.

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B. \irc

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en H,r/flt7&lt;1 r / :!t 1m 11/os d, la \ 0111,/1,11/41 del ( 1111ori1111r11/11, l lnrm,·Jtz, comp., l.d.
• 1

E.udeba, B. t\1r s, 1%-1-.

f

.¡w1111

&lt;1,111Jfi11,. 1 d . 1clo \'.:-.l. \I
+2 1

1211

t:J . • iglo XXI, ~fbjcc, 1% .

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' 1 13achdard G a.,1011 , /.,1 /11mMr1111 ,/, /

::..1 / bid.

H11111,v 1t.r111fJ,

iro.

¡t1~8.

�Picmc J. \.L L/ Pmsa111iu1!0 P1,htim de
Popper \dorno ) (
19

Lr &gt;.

,1¡wuri

Barcdona, 1lr3.

L~, l~f!,im delas Cie11das ocial,s. I:d. . n1albo \léxico.

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Poufamza . , . Oasi:.&lt; foáales

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Poder Político m d 1:stado Ctrpitalist,1, [J. , tglo . 'X.L

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\'\' b

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~la" ,\obrr la Teo,ia dt' las Cir11á,1J" \'ocia/es, Ed. f-utura, Bueno . .\Jn: . 19,

LAFORMACIÓ
APLICACIÓ

CIE TÍFICO-TÉC ICA Y SU
ÉTICA E EL EJERCICIO
PROFESIO AL

;\LC. Rogclio .amu \lendoza
ub&lt;lirem r de Posgrado
hi ulrad de hlo. nfía \ Letra~

L \, l

Introducción
La ime ·cigaci&lt;'&gt;n científica en ~léxico ticn raícc · nagua . • 9u . e
r 'montan a la. contribucione precolombinas n a. trc nomía v b tánica
medicinal. Las con trncc1 ne, monum ·mal . 9t1e aún e e nse1Tan c;c n
te. timonio fehaciente de importante &lt;le arrollos en ingeni ria \
r9wc1::crura: ) n nuc tro háhito, .1limentario , crual s ·uh. i ten
anee mtle contribucion · a la te nología d alimento ..
\ a en la ép ca colonial, las primicias d im·e. t.igaci , n quedaron
· parada de lac; del d ·s, rroUo r enológico; así en tamo que I logrn
académico ocurrían ligados a l~L cát dra d la Real ) Pontifi ia.
nive ida&lt;l funJ da 'O 155 l, le • avanc . en ti:cnt logfa - e bn.: tod la
d extr ci '&gt;n de met 1, pre i . o. y en ingeniería- . e r ali.tahan en ,J
sitio mismo i traba1c , t'.Il forma an:íloia a I qu e urría en urop ,
d nd los adelamos t en lóg1 o pre ur ore Je: la re\'olución indu. tria!
dieron fuera de la uni\' r idad.
En re lid.ad, fue: exigua 1, im·e. tigación que . realiz · en nue tr &gt;
país en durant la época e loma!.
fu ha. ta el iglo . '\,1 [l " ... con d
-t!l

-123

�de. perrar intel ' ctua1 J 1 nueYo mund ) cuanuo_ el ~,llent~) inquj itin&gt; ~
los mcxican • e volc '&gt; al conocimient d la c1enc1:r a. 1, la a~rronomia,
la ce rrafía, la tax nomía \ la m di ina recibieron fuerte tmpul u:.,;; e
nri&lt;-¡u •c1
la vida uni~•cr. itaria, creándm,e nucYa.
áccdr~" Y
vigc rizándos la lab r aca&lt;lé1nica, a la pa~ ~¡ue _e f nnab~n _agru~,7c1c,n 's
\
iníci, ban publicacione dedicada. a dilundu el onnc1m1ento
_
·
La hi. tori de México e. rica n p rio&lt;lo de l . cunc.lac.l corto. 0
largo , 1 porfiriato fue un&lt; de c. os periodo ~a~g , sin cmbarg&lt;:,
parad{ jicameme fue el de mayor dc:arro~lo t ·cnol gico· puc. e cr ª. l
si. tema f, rro,·iario, e extienden I cammo y carretera: a la republKa
en ~encra1
e m. oLida la ducaci ' n up rior,
re . u-uctura la
ni~·ersidad ) fcn •ci ndo ·I porfiriato se crean cen ro. e im,tinttos de
inve. ligación.
.
con oli&lt;l., la
E. rnblcciéndo, e la paz pnsr , ( lu 100,ina,
clu aci · n sup rior :;LL ccnta&lt;lo n un m:1.rco con: m:1cional. &lt;.: reconoce
¡ ncce idad de f rtaleccr la. in,g nierías ~ la tecnicas. ,\1 rcsp cto, e
puede afirmar en la última. déca&lt;l_a de p~1és &lt;l lo~ ~ hu 'cr~o~z_o ~
del 6 , que el ln. tiruro Politécnico , rn nal (TPN) ~ la L ni, r'i1cL1d
Autón ma &lt;le i\lexico 1• \
, umicron d liderazgo en marena &lt;le
&lt;lesarrnll &gt; científico ) tecnológico.
En la el' cada &lt;le h • 5e enr,t . e c.b lugar al nacimicnco de lo ·
po.· tgradn . En lo" st.tenr.a. _ impul ·,1 el ·i:,tcrn,1 n, ci rnal_ ~t.
instilllcionc. d •ducación ·upen &gt;r ) . e le con l'.dc, Ln su ma~ ona,
au on miÍ:l a las uni\·crsiJadc: del país. I .n c. a mism ,1 dt'.:cad,1 :e c~ca d
C ) ¡ 1\ \'T. Lo · ochenta e el principio Jd fin Je!, cconnmía n:l•x_1~an_a
osrenida p r 40 año , la cducacic'&gt;n . ufrc la, c&lt; nsrcuencia al di'it111mur
el Producto lntern&lt; Bruli cn rná: (.k IOº 11.
La década de los nm enta s caractcriz, pe r fe ,nal ·e ·r la
repaniacii'm de lo. ci ·ntí icos · im e. uv;ad res ~11.:xi ,m~,._ ' _:·t·
incrementan en m: . del 60º o los recurso. a la cdu aaon , la tomuc1on
de profcsorc inv ·gadnr s se mm\ m11.an la imtitu ionrs e~ . us
laboraton )', \' equipo, comput, ciunalcs. La íntesi hL tc'irica por dec, &lt;las
. . implcme~te un indicador tcmporal, un.1 rcfer ncia lw,tortc:l obh¡!;aJ_a
parcial. En ella quedan in errada lo. di Unto · mrnnLníO'- en que el prus
intentó p ,r í mismo como much
otro. p_ais .: ulxks.' r~ollados,
bu. car pC1on . de: J sarrollo s ial. El recambio dd conoomic.:nto es

1

11 .\rtcht¡\,l, 1995

cada \" "/ má. dináinico. \ctualm me . publican entre 6 ~ - mil artículo:
de im·e tigacíc'&gt;n por &lt;lí, y la mformación cicnúfica aumenta a una t. sa
anual de l3°,o. \clemá , 1 ticmp qu media entr la generación \" d
, pr , echamiento d I nocimicnto · acorta e n e l n&lt;l,1~L
,
La infonnatica y la. t lccomumcacionc hacen má ·xp Jito d
acce. o a la infnrmacic'm r '-C ha acenruado en la · últimas década · la
tendencia a la globalizaciún en todo · lo~ órdc.:ne . D ¡~Ja u naruraleza
uniYcr al, la ciencia se ha comen.ido en podero-o n:hiculo Je
mtegracion intcrnaci inal ~ cn a unto de cr cicmc unp m:anci, en )a&lt;;
agcn&lt;l.1 d la. r&lt;.lacionc:- emre paÍ&lt;;c . ~ féx..i o no e. capa a L m.: cc idad
dc incorporarse a la 'CDnomü globalizada y la dependencia de lo ·
a, anee. ci ·nrífico: ~ rccnl lógico. e.Id mundo: hO\ la, frontera . fi::.1ca dl'.
la geogra "ia del tcrnr ,rio na ionat ya no pod;-; n e islir má. ame b
t 'cnología de informa ion ~ l.1 relee ,municacion . in embargo, el
poderío crecientt de la tc:cmca, a~í cum&lt; e fuemt. de bi ne ·tar, 1a~b1én
puede cau. ar d. 110. cu,·, comención n.-c.¡uier de má. im·estigación \
m jor c:ducaciún .... La part1cipaciún .icti, a dd país en el proce. o d~
~lobaliza 1ón ewoc· 1111c1 y lo'i mtercaml io múl iple (mer ancía'i,
t ·cnolo!,,TÍ:t. , rccurs s humanos. biene" de capital compnrtamienln'cultural · , _eccét&lt;:n1J c¡ue uponl'n 1 ,. tratado. im rnacionaJe. , ,_x.igen,
para er L kctuados S&lt; hre la has &lt;le la cficienci,1 y compeuti, ida&lt;l, un
tncremcnto ck l.l rmJucri, i la&lt;l l]U&lt;- no puede lograr · ·m los
conoomíenros ctcn íficos y tc:cn ilc&gt;g1cos gcrn.rados ·n lo. entro. de
im·e~tigacion Je la
in'-tltuciones de e&lt;luc.1Ción
upe. rinr. Pur
e n. 1gu1emc, e ta~ sc c.-ncuLnrr, n . cnamc.:nce cumpromcudas en el
proce o Je impuLar al pai por el camino d&lt;. la tercera re\'olu ic,n
ci núfi &lt;H cnolcigica ~ l.1 terc&lt;.·ra ru oluc1on Industrial .
3

Técni a ci n ia

t cnoloP"Ía

oci dad

l ·,I análish de lo., conc ·ptm que ,tl¡uí se abordarían del e partir de
un análi. 1. hi. tú11 o &lt;lL la cond1cillni.:. en ]llL ap;treccn cn el d · arrollo
humano. Aún unndo e iste o su le c,tsnr una confusic'in re'ipc~tn a la
B_ rm~ cr inol&lt;'igica en su dt:~arrnUo, l. técnica prccu.k al inicio d l,1
CJeno.
__ Es la "tc:cnica'' (del gri g " /frb11/' ~ignifica arte, d -. trcza,
habilidad, artesanía, la ca¡uodad o poJu·, al h.1b1to o prncu ~ L ,·inu 1
'L l. d~ \llcmk, 1'N=i

-125

�inrel ctual de una p r na para hacer un prmlucto o art facco)
conocimient ·, método proc dimí ntos, hal ilidad s par. hacer un,
operacié ne p cifica de produc i , n &gt; di. tribuoón:·:
. . .
. .
\ j ten mo. qu c.:I hombre o u eYoluoon lu tonca prn&lt;lu1n ~
pcrf ccionó una ri de t 'cnica parn sub ·i. tir, tod cs:o de man -~a
empírica, d sarrollando a. í la agri ultura y much:i anc _ama . I ,a _c•~ncta
apar ceria má. rard ', ha ta on tirwr e en 'una . ac~~1dad d_1ng1~-ª a
pr ducción de id a , con 1, bú 9U1..:da d la ·i rematmK1on, reonzac1on )
lógica en relación a un campo del ono 1m.i ·nto '..
. ..
.
.
t
rd
n
de
idea.,
la
tecnok
g1a
c□a
la
rdkxmn
b1e
lo~
0
contenido y a,·ance. en el ~r a de l. té nica, como c. fuerz &gt; para la
-olución de ·problema · y aparc.:cc en el .;,irlo XVlll e mo una ~cflexii'in
referida al o cimient e· cruco l.'mpmc&lt; ,
p( r dlo qut: pnmer ·e
con. truy · la máquin, de , apor ) de. pué. 1d . arrollo tcóric&lt; 1 dé l_a ~í. 1ca.
í tenemo qu · el de arr U d la técnicn e apny '&gt; n d cnn c1m1cnco
mpúico y ri nde hacia la inn ,·ación, modificando condtci ine. de
máquina
hetramieota. . l a ci neta, [ r . u parte en ba. l'. a la
ím e tigaci '&gt;n pr cura l d ·cubrimi om de la ycr&lt;lad medúnrc la
explicación d la caus en base a L'l bjcti,·1 lad.
.
.
La tccn logia, pe r u parte 'e un tc:nruno 1n1ro&lt;luc1do en el
. iglo ., '\'111, par, r ferir e al conocimi nto &lt;le la forma &lt;le intcgraci1'rn
m cánica d la. p, rte. de la má9uina-hcrramienta"·1 ·.I h mi re
de arrolla la técnica como una fonna de a ti\'idad, un pr &gt; e o d
r laci ' n con la n ruralcza, para m ,&lt;lificarla ~ de.,,Jc luego l gra . u propia
tran forma i ' n. n r lación a1 procc ·o d ·l de. , rn llo de h1 técnica, e
r

no en u

fa, e :

Primera: d ará t •r cogrn 1,· • 1uc e ·pre-.a nhn: la naruralua
y .obre d hombre mJ&lt;;mt.
egund, :, e rrc. pondc a un mo&lt;lel&lt; ideal, e:-- de ir respecw lo t¡L11.:
1 hombre qtücn:: innO\ ar.
Tercera: . e r ·conoce como &lt;le co. i 1cae1on !onde -;e mmerú1liz.1
d mod lo ideal ) t¡uc viene &lt;;Jendo la f, . l' pre du ·u, a.
E ¡ r ell 1u la técnica propicit' de puc..• &lt;; d &lt;l , ·arrollo ck la
cjencia como ecnologia ohre la natural za ~ de de luego nuc,·os
' l'nn&lt;!ntd _llO 3.
~ Pnm:nrcl, ~otn.

426

conocimi ·nto técmco , a ·i I tccnolngfa ría p1imcro un conoc1mKnto
empiri &gt; ) &lt;le pué n ol 'igico de lo: pro e o . lr'.\ c'i.plicac1{ n . obrL l.l
e, &gt;lución d la r lac1one entre ciencia y tecnología la propon \ 'esuri al
distinguir las iguientes f. es de &lt;le. rroUo:
Pnmera f. , e: la cecnolo!:-,tÍa (arte anal) como RUia de l,

c1cnc1a

(preparnd1gmaLÍca)
~-egunda fase: la ciencia parndigmáúca ~ . u diferenciación con resp ' Cto a
la tecnología en el siglo de la Ren&gt;lución ln&lt;lu tnal.
Tcrc ra fa e: La cicntificacion de la L enología, la indu. trialización de la
CIC.OClél.

iencia y J sarrollo oaaJ ·on d re ·uha lo de la conjugacion &lt;l b
ne 1dad de . a□ facer I l . n:qu rim1cntu mmimo &lt;le! h &gt;1nbr · como;
, i\'i n&lt;la, vcsLido calzad a!imenrac1 n y I de ·arrollo d la 1ntchgenc1a.
hn u bú. qu da consrnn e por encontrar man&lt;.:ra. de facilitar la , ida en
comunidad; las ideas del hombr !,e com·ierten en instrumento. cap. es
UL u·an formar al mc&lt;lio, de organizan~ para lograr el beneficio
col ti, o. \ í p ,dcmo. afirmar 9Ll ·n el de. arrollo d la. ·ooc:&lt;ladc d
factor c.lt:t ' rminanrc ha ido l.1 cn.: ariYi&lt;lacl con tantc y activa dd intek·ctn
hum, no.
' 1 11&lt; mbr d d ti mpo. r moto comenz ·, a f, bncar muchc s
tipo nu vos de bJ to. 9uc . rian útiles en la ca7a, la pe ca y
fundam ntalm ·nt ·n la, jc...l'flCultura.
La &lt;lome ticaciún &lt;le.:: phinta. ~ ammal gcn1.:ró ~ ascgurú la
prndu ción de alimc.:.ntc . l~st 1s h1 ieron pe . il I la e~:tcncia &lt;le
p bla iones má. numcr) as ) en con. cu nci, t gcm:rac1&lt;'m de
exc dente·. po. ibilitanclo la~ conc.L ion · tk un. rccruca má. , ;macla m:
la , }far ría, lo · in trumcntos ) la ar ¡uitectura, entn.: otra:. entando la.
ba
para 1 • a ·ntamiento · srablc · y rganizaciom: e i:il · · , política_
ma. e mpl ¡a con tccnologfa más , arjada.
Cuando en el Je. arrollo d la bummidad e h:ibh: de pro}..l"f'l: o se
d ~b ,. •r de de d pw1to &lt;le \Í . ta dd aprun!cha.m iento &lt;ld humbrt.: obre
l . logro cienu ficos 1111. 1110. 1ut.: le dan un igmficado \'ita! a las
c1eda&lt;le. omemporáneas ~ un uturo prom1. orin d · la bumani !ad.
In&lt;ludablcm ·me a la ci nc1a, I en.amiento tr, n forma&lt;l ,r del h mbn., k
debem ). 1 florecimiento de la humaru&lt;lac.l. ,\unquc no d bemo.
c gamo ; por un lado, el de arrollo científico recrn lógic l al . cJYicio ele la

�"J
b
d
ofermL"dad s
humarudad· m ¡ re n.i,· l . de , ~1 a com at
t.:
cn&lt;l~mjca , ma,ore c. I eranza de , ida, m y r conoctml nt &lt;ld cuerpu
humano y u gran p ten ialidad, d l co. mes, de l?s fon~o mannn , de
las r gi nes más inhó. pit •. &lt;lel m:mdo. P r l tnJ me uempn dLbtm s
.·
n
· u 1·U111·cac·1on
p r nue n po&lt;lcmo. osla\'ar la
tam b1en reco
1 •
,
7
parte ne raúva de la ciencia.
. ._
.
,.
f:.I le arr ,llo técnico, 1 n 1tico y . oCLal f.'.!, una tnlog1, qu nt e
Jetinit ria a fox r dd bien
mun. u aplicación pu ·de apron:cbarsc
imcnrado O difcren e: bj tivo!,,, ba a&lt;lo. en la 1mer, ccir'&gt;n hum n Yla
naturaleza. E. decir dep nd de l • inter e. de lo · grup( · _conónucm,
sobre el r &gt;gre o e· cnic y ·u aphcaci n n m , p, ra trnnst º!1.u a_la
oci dad ,· su cultura. •.I de arr Uo · la r ~cnica en . u ongc~ tue
atisfacer Ío. r 1.¡uerimi ncc d · l..'l . oci dad, . in embargo, en ht me&lt;lida de
lograr ·ati. facer . a necc. idade . e fu ron genenu1clo ·xc d ·me. _Y d
: man ra e empcz ' a hablar de pro&lt;lucciún. \l d cubnr la
p tcncialidad d l exc &lt;l 'nt ·. e generaron l. . nece.
' id, de.
. ecnnomJCa.
.
.
de la producción partir de un &lt;le.arre Uo t en log1Co pnmano, n11 1110
~u dio lugar a la ciencia y la L en _lo~a. En . a medid,, la ·_ociccL d '1 .
en \a cicnci: la po ibilidaJ del d minio de los grup&lt; , a lr:\YC. del pmb
económico n .íntt::i ; b t cnolo ía e ¡ )d ·r. Las ncCl:. 1Jadc de L
pr ducción mat rial influyen en el de. arrollo de la cic_ncia a trn, é. &lt;ld
pri. ma del r ;~m o econom1co de ~a ia. snc1L"dad c&lt;~nc1-ct:1.
imultáneamcnte aumenta en el ur o &lt;le la h1. tona la d ·pendencia &lt;lc la
ci ncia 00 r p ·cto a las relaciones oci.ll . . La ciencia ac acla ycz m:s

bajo el contr l i la -;ocicdad , eJ Estado.
La micr ele trónica ha podido rcemplanr no . olo aspe to.
im¡ octante. del trabajo manwll, sint&gt; también del intckcwal \ con ·llo -;e
ha dadc una libcraci ·rn ma i, , d iUt:rza de trab:1¡0 1uc, e n mu:Yo.
j ·tema, de organizaciún y admini!.-traci&lt;' n dd trnba¡o ha ~cncrado
f nómen
ocial s 1ue no pueden :. r mitidos ~ t1ue abarcan de &lt;ll el
l tr 1, ínJtc .. upcriorc:, de eficicn ta produ u, a, ha. La un Je emph.:c
important que cu dona habilidades ~ .:1b ·re::- de L"Ct&lt; re. ihrruficari\m

d trabajadore · , de la pobla iún' .

L ant n )t no obliµ;a a p ns.u 4ue 1, citnc1, , la técnica ~ la
t n logia qu d linean d de . arr &gt;lk . oci-11 · Jehcn de , e~ de. d , u_na
p r p tiYa de la étirn • o ial, parece utópico, pcrn en la , 1Ja { racuca
dcbemo · ,pes, r los camino, de 1, modernización; ·n sint . 1 , d ·btmo.

pug~nr por 9u e rran forme el conocurncnro (ci ·ntítico-lc nolog1 o) en
llll 1~ trumemo del bien ocial. . obre la rclaci m , yue 1:1 Ctl·nc1,t y b
L&lt;.cm a ban de guanLu con el desarrollo social L",istL"n tfü cr: a
propuesta t ·&lt;' neas ut o m:spondcn a las 1gwl'nie: nrrn:ntcs en
matcna de planeaciún.
. La de In c1enutico libcrale , qul tient:n ·u pnncip.tl intc1\: · u1 d
crec1m1entr d ' la ciencia u1 ar:is tk J.1 c11.nc1, n,1&lt;;ma r donck ta
recnologrn tendría un cur o aucomacico. .sta po. íc1t'ln :e oponl: a
cuak1u1 r inrcn en 1{ n oficial t.:n lo asunros cic:ncílicos como , 1 .e
tratara de una , 1nbción al derecho a 111Ycst1gar Librcmc nrc, on mas hi1:n
par~t!•~rio de la t\oluc1on de Ja cienóa ligada al -.;1. tema mundial; C'-&gt;ta
p &gt; 1c1 n comc1d_t._e m la '\pre ion "la ciencia no ucnc frontera.' ~ por
ende con la. poltuc, . ck la glnbalizac1on a roda co ta.
. . Otra ttndencia e. la de In e cnoe onomi a. quc cnn. 1d ran a la
c1cnc1a r cspec1almLntc :1 l: cecnl&gt;lo~a como ml:d10 para . cderar el
el ·-.arroll socioecc n 'imico ~ proponen b inref\·encic'&gt;n dd e taJn para
prom \ er d cr c11111cnt _&gt; de las acll\ 1dade. científica. ~ tecnológ1c:1
. ubrayand &gt; la 1mpnrtanc1a &lt;ll lo. 1nrer · c. nac1onale .
Un rcrccr grupo proponen d crcc1m1cm1 el ~ 1.1 c1enc1a , d , la
conomía, ¡ ero no relacionan esto al de ·arrnlln nacional ~1110 ubican d
cr&lt;.c11rnc~tc de ~a acnctn con objetJ\ o. en i mi. m&lt; ,, umo algo , jeno a
una polit1c~ nactonal, pu1. lo considera c&lt; mo un proc •so autonomo yu
no d hl' . u1ctarsc :1 otro con&lt;lícionamicnto . .
in embargo, d anahs1. de la: pnliúca-. ¡ úl licas en maicna de
c1tnc1a ~ l&lt;:cnología 11ene l]Ue conlt'xtual1zar. e d ntro Jd mm 1111in1tn de
re lirl'C ion.mlil'nt&lt;&gt; de la acri,·ida&lt;l ciemífica , t( nica. L to e. ,1 parcir d&lt;..l
a?otam1cnro de la horJLnntaliJad en la ciencias particul ar 1.¡uc dur.rnte
, 1glo. solo era tra 1-,rrcd1da por la. matemáticas. l--,sla nue\ a , 1 100 tk J
ac:i' idad cien ti ica ha pa , do por dtn:r,a. llapa ·: t ran ·disc1pltnancdad ~
ma. tarde l. muln&lt;l1s 1plinarir&lt;lad.
·
.
T"dº lu anterior, 'it: rrop1cia tras el derrumbe de l.ts tronti.:ra
antiguas dl' la. iencia par iculart , para propiciar ru\'er as fornu: de
wla~oraci,~n. e int ~grabiltclad u1 l, form as de conocLr. L.1 .:;e~und,t mit,td
del , 1glc_, , , h. . td&lt;} r ttg&lt;! d_ la rc\'olu ión rn:ntifico técn1rn yu&lt;: ha
acon_t -~ido en lrc: t. e pnnc1pt1lcs: L rc,olu ion elcctrórnct, con la
apancion &lt;le la: comput, dom. , etc.
. El de. arrollo de l.1 mfonn:íti a, con t(ldas la innm ac1onr en
mat na d si tcmatizac1ún. Las innm ncic ne. Ln B1olc gía, cun dl\-cr'-&gt;1
e

�ap rcacionc n ingeniería biológica ) bimccn &gt;logia con arnnc~- de
divcr 0 , cip y ori mación. . ta revoluci 'n cicnúfi:o técnica C ~e
materializa en l desarrollo ocial a rravés d &lt;ln ersos r_a gi ,s, que
podem
explic r , i: e manific. ta a p, rcir de c.l1, ·r a turm~1· que
,•inculan La inv . tigaci · n y l d arr Uo en la , ociedad . . Prop1c1 ~n
cambi n ¡ c nt nido &lt;ld trab j( d I h mbrc, puc . e m electual1za
profondamcnt y modifica la · form . de
del ujc'.o q~e rra~aja . .
curre un c, mbio en la &lt;lireccion &lt;l la c1 neta - pt op1c1a u
industrialización- m dificandl objetivo ~ funcil ne .. La indu tria •
com·ierte n gestor de la ci ncia, demandando n.:orizac1ó~1 sobn: lo.
pro e &gt;. pr iductivo •. En bm, a t l lo antcrior, ' pued ' at_ir~1ar 1ue la
r ¡ ción ci ocia, técnica ) · ci ,dad, e explicada Je manera di. uma, antes

~-'.Ja

y dc ' pué d la mü, J del siglo ~ •.
.
•
En lo ci mp acrualc c. ta rel, c1on no pu Je cr _abordada
¡ ual en tod ¡ . paí. e~, l u s un cierto tipo d d . arrollo cec111co pued
ser útil en un paí y n cant en otro que ti-.:ne discint &gt;. prnbkm, s~ _
E. p r ell que \ modelo lineal Je &lt;l ~ar: 11 &gt; ya no es . u t1~Kn te
para explicar la r laci · n el cí..:ncia, t · cnic,_y octedad _qu~ conceh1a yuc
el de arr llu ci ntífico pr &gt;piciaría n ce, anamt:nt d l cntco y este el de
la proJucción, 1 cual no ha ocurrido 1.:n difrr nte p,,íscs. . . , . ,.
. por cll p nuno r cup rar el conct.ptn Je "CLen~1a util . es
d ir, contextu, }izarla a la realidad .· ocial de cada pai.. l ·.n nuestro
crit •rio, d pué · de . iolo, de triunfo\' de optimü;mo. la cicnc1, ahora
está llamada a rem cliar y curar la paml ,gias del ·ucma 111Ju. tn:tl
mundial del cu con tituyen ·u ba. . \licmras &lt;-JUl ante_ se , da a la
ci ncia aYanzar de forma estable y , gura en el conocimicmo ~ control
obre el mundc natural h ~ pare e cnfr nt:u, c a much, s inccrci lumbre
en 1 &gt; asunto p ,liri : d l ríe go y del m di 1 .1ml 1~n.tL . l::.n _re. ~-uesta :
esto &lt;,e c:rán de arrollando nue\o e·ttlo. de , - ,·1tl.1ti c1ennhca. LI
enfoque rcduccioni ta analítico, que &lt;l1\·i&lt;le a los sistem,~s cn ~c~cntos
e, \a \"C/ m.t, p1.:qm:ñ , e. siendo suplido por un ·ntoque . 1 temt o,

r:

intéti &gt;\' humanL ti o.
1:as viej, &lt;lic Lomías ntre IC1s bcch s y los , a\orc. , \' cnrrc el
conoc1tn1 nt } l. ignoran ia e. rnn '.'11 ·ndo , u1x·rad. s. Lo. , 1 remas
n. curales . e r onoccn como dinám1 os ~ complc10 · la inteniccioncs
rc:laci nada, e&lt; n la humanidad
n " mc:rv; me,;'', incluyendo a las
propi dades dc la r fle:,,;1ún y Je la con rndiccic'in. l ,a cicnn que re ulta
aprc pi, da • e ·ta nuc,·a con lt 1ún l':--tar: ba . ada ·n lo suput tu, dl'
-1111

1m~~cclicibilidad conuol incompleto ) en una pluralidad de p r pccttrn.
l ·gmma.
.
. L acti, !dad d_c la ciencia del e ahar , r d manejo de las
tn emdumbn:s 1rre&lt;luc1ble. en 1 e )n&lt; imi nto r en la ética, , el
reconoc1m1 nto dl difc:rentc'- per. pee i,·a legítimas \ de formas de
con ·r_- De e,;ta
' □·c~ . e 1,ac ma_
· anal,,ga
, · ,i la, obra" de
. • 1·1i1·m·
. ,~, su prac
une OClcd_ad d mo~ratJ a, aractcfll:lda por la r~rucip, cion extcnsiva \'
la ok-rancia _&lt;l
c.ln-ers1dad. 4omo ahora I pmce ·( político rcconoc~
nuestra. ohligactones. con Ll_- _r nera ionc · futura. con otra , especie y
~ · h cho _
co~ ~) m,: ~º amb1 nr r:nundial, la ci~ncia también expande u
1• n, o de mtcn.:,,;. \ 1, 1m &gt;. en m c.ho &lt;le una rap1J, ) pr fonda rrans1c1ón,
por tant no . ~)d mo pre&lt;lccir u re ulta&lt;los p ro podemos ,1,udar a
n.:ar la cond1 1one" y lo, in. rrume11t ' inccle tu,¡, mediante lo~ cualc.
SL p_
ue&lt;la irianejar ·1 pn &gt;c . o d cambio para (;] ben fict&lt;J del LTIL·dio
amb1cnt global ) h: la humanidad.
La cl moer, tización d e L a, pe to de l:l ciencia no _· un
problem~ ~le benernlencta de gn1p JS formad s, ino (como en la esfera
de_la ~ Uttca) el lc;gro de un . i. rema que a pe ·ar d • • us indictencia. , c.
mas ~t~G\z p, ra e,·Jt_ar l&lt;!s &lt;l '. a. tre resultante de la au. encia pmlnn~ada
de _crmc. • L, ,pencnc1a reciente ha mo. trado &lt;.¡uc esa presencia crítica
s 11~1pona~tc para la . olucic' n d lo a:unms p líticos dc riesg l , de
mecho , mh11.:nre, tanto como lo c. para la oci d d.
' ·
. E. t 1 se hace aún má. compkjo dentro del pnm:. 0 de
~lol _alizac10n, don~ • la politi , ) la e onomfa de las gmnde. potencias
reone~tan l.1 c1cnc1a ) la rccn logi, cum ekm ntos de &lt;lominncion hacia
1 . pa1scs d · menor &lt;le. arrolJo.
hl comercio gfobalizado se conviert a ·í en una e trate~ia de
•. _lu ~e recur. o. natural s ) financiero , , a entuando las ab1: mali..:.
clilcrenc1a entre: l&lt; . paí c. rico ~ pobre . Desgraciadament , 0 m:L bien
co'.11 . pr ic ·~o · aso iados la globalin i , n e ac ntúa , la par O en f rma
&lt;_: 111c1d~nt.e con el el bilitamiento del
'1-.stado le bien star" , d
t rralccm11 ·nto del ncoüb rali . m&lt;, l
ual propicia harn1 el intcrit ~ Id
t rcer . mu_
~d política. d • entregu1smo en tratado · internacionales. J,a
gl balizacinn com pro e o proba! 1 mt'nte . ca im:, crsil I en mucho •
as P c,t .' . 111
· em tJargo ante la falrn tic omrol . inr rno \ l,1 le. im.1aldad•
con. m1ca, . e ,.·ta· prop1o~nc
· , · 1o t_·orm;lr un intercambio
·
ci
comercial
lJUe

!ª

pone n ~ li¡...rr l. s e 0~01n1a: autoctonas) la · fuente ele trabaj &gt;.
Ln e ta rda H n .
mc:rcia! · , se leja · ' ntir en muchos

�.

a pect

I u· indebid de la ciencia ) la tccn logía en W\'crsa. área~
olo moti,·ada por la bú. ¡u da Je una mayor ganancia. 1: n e:ce ca~o ·e
ncuemran múlt.ipl eícmpl ., como la agricultura con la prnlif r.ici ·m
d alim ne &gt;. transgen1 os CU) e e m. umo puc..:Jc tener di, cr. as
cons cucncia ·, o h cndcncia a fabricar en ba:e a la "obsole:-n:nc1a
planeada" , olo para propiciar un ma ·or cnm.umu. P re 111 duda, ·1t,,rnn
riesg ue ~e com: con l u. o mdcbicl &gt; de la tecnología c. cuando lo
procc os indu. trialc implican un marcado d · cnoro Jcl mcdin :-imbitntc.
La e nt.aminación del agua y &lt;lel aire. . tst: om in.it.: ndo en b ~,-rnn
am ·nan d l. humani&lt;lac.L a c. u:a &lt;ld dc-,arr&lt; Uo iodu. t1ial.
E te fen · meno • e manifit: ca tam ién en la dc!&gt;trucc1on de
co i cem, como con. ecucncia de la obten ión Je 1muerÍ}lS pnmas para
la industria, pr piciando a í ~,rand '. ti set¡uilihrius, 9ue en un fucurn
traerán e n ecuencia. fatalc . modificando d cur · &gt; Jel de arroll &gt;. l ..1
guerra es .in duda, la expresión mas, ioknrn del de arrolln re nolog1co y
qu · en mu h
oc, . ionc; -;olo e, promovida con pmp&lt;'&gt; 1to k
dominaci ' n: de . aqueo, la de Ir,,k, \'ietnam, ~kdi &gt; OnentL et • son

amp 1mua . . sra extt.:n 1 . n de la leo-i
°· □ mid ,1- 1 .ª nue, o: par □ c1p ·mrL · en le1
dia1ogos sobre poli tic-a. u ·ne 1 ¡ •
.
' ·p·ira la•
. d. d
• ,
mp 1cac1011es 1mpc
rmmc. canto
· ocit.: a om &gt; para' la cienc1a.
· e-~on un respeto mutuo cntn. la di~ •. 'ptr p cu, ,1 , t &gt;
J
. .
rtrt:nt "
.
' . l m1a c c mocum ntu cabe h1 po. ib1lidad &lt;l , d
11
Ltn dem n te) . 1
• ·
e esarro a1
u mo ranco renuin \ eficaz n la ·'d
d
I
.
n ue,·u rcro
·
' '1 a
a. ciencia . Lo.
,
para 1as ten ias ucdcn entonce , com·ertt .
1
uce ore Je ¡,l. 101c1,1
· · · 1l:~ Tr,1nde" •·conc1u1 ta ·" co
rse 1 n o
1
.
•
· ,1d
. ._ . ,
, · - , mo a enttrml:t d O l
¡_; 1ac10, a
ar un, . ig111ticac1on imbólica \ un . dO
a, entura a un,1 nu
•
,
' ·
Sena
rl!norndo dL
, 1gcnerac1011 para la ciencia del futur

132

,,1,

r

pro rrcst&gt;--. n

•
º·
i.:~°¡, 1a _r~ nta'
d dcsnrrollo in lusmal han prop1ci.ldo grnndc

, ..
,1 \ • a 1uman,1, pero hoy 'iL: ce rren grande ne . , ,
.
util1za1nnnoes comrolac.h,
.- . . ·.
1
.·
•
. go 'il , Ll
se ·u¡·•·r ·1 1
l
, . l:¡t:1c1c111 en a. divi.:r .1 · 1 roics1 &gt;ne no
. . .. ' ' os ' .1 or ._. ti ·os l ue
..
1 pu .e1en proptcw
am1ónico •n la .0 1L·,htd.
un dc arrollo

' ohn.: _e ·tl' punto Je' .tlorncion er.ica en ..•·1 ..,, 1· ro 10
· ¡1ro -csional se
h II
l
a J arn tn e . 1g u11.:n1L: aparrado.
a a tivid d prot ional i ntífic
ocia!

i

mpl s de so.
También y sin &lt;lu la alguna, ntrn fac ·ta de la omerciahzaonn d ·
la técnic, con propo i os na&lt;la ;rico:.- i • numtie-.la en la promocion Jet
,.-ici &gt; en di\'er a.:- forma. como el lcoh &gt;l, encn anti.'.. , etc ¡uc pr )pici,111
consecuencia. fatah::. en la ·, \uJ, . e brc o&lt;lo d • lo, jo, ene,. hn el eq:1do
· n rmal' dL la ciencia e m n ·jan las inc rtl lumbre · auwm;uicaml'ntt.:,
lo ,·alore o&gt; , L comentan , no ·e
uchan l,1. problema
fundacíonak:~. : e: reL¡uierc una cien ia donde In , :t.lnrc no t
pre, upnno·an ·ino LJLIL se hagan explíciros. Donde d moddn de
argum ·neo I mítico n &gt; ,\ una proposición formalizad,1, ~1110 un
di::i.logo inc rncti, o. L.1 cicnci,1 par;1Jigmát1ca va no puede 'il'.f ,tLJUdla en
la cual la localización (en lugar ~ tiempo) \ d pmn:so son irrde, an ·
par, la xplicaci&lt; m: . l .a Jiml'.ns1on hi ton ;t, inclu\'endo la rcill.: ,11111
obre el pa, ad &gt; } el futuro le l hunumd,td se l S~,\ , oh tt.:ndo parte
integral de una carnet ·nza iún cicnufica de: la naturaleza.
Cuando a los asuntos &lt;le p()ll\trn ,e a¡ l1c,t la tl·n ta, e ra no
pu •de ofre ' f crtidumhre t.:n SU!&gt; recomL nd ,Kll&gt;l1L'", , lo , alnn:s Lll
confli to en ualyui -r prn e o dt.: torna lk l.ká,i(;ne" 110 put.:dLn
ign rar1s ·, in luso n el propio rnh,110 dt 'Olucion lk problemas. l ·.n c.,t ·
nuC\"O tipn &lt;le cimcia, la cYalu,1c1un dt'. lm resultadm ·1enuticos
requerido. para la coma de &lt;lt.:c1 iones c"\.1µ,c una .. rnmt1n1d.1J lk p.m:s

j

t. nica ;v

'

•

al ra i · n tica

•
,ib ·, 1a. pnitcsioncs
ti nen sus orígtnt.
en la
orga1111;1c1&lt; ,111.:s ,grL111ialc . \ t.:n su en&gt; luc1ón
.
h,tn tcnid, • un l
mtlu~ncia en e·1 l.e
1. _' 110
. . 11 0 } tn11ak:c1m1tntu de la 1 · • gr.m
c mp 1.e 11 t
I
l. os are, : &lt; 17,uc
&lt;en:
,1
t 1rma iún
proicsional en
,,
ce ntempor nea
1
.
I, ,; urn, 1 1d.1de!&gt;
. .
'
s \ a. pr,Kt1c,1-. pro es1onal ·: 111' er ··1s
coma1ur1v, sdclm ·r adc,labornl.
. . \ a ,1 'ª
Ct mo !&gt;l..

profe
1ún '•indcfJ .ndi ntt:mcnte
,
Je su imp irtancia \ \'alnr ·n
el mer a ina I·
L raJ
c,o
,
onsuw,
·
u
1
· ·
¡
1 on
\'Ín ·uh Ll •ra&lt;l
1 rel¡u1.1m e&lt;.: orden mstiru onal LJLIL
ut irr,:1n1·•·1g1 ,', o(lJe _dl'l~am~~o ,Jclanzado pm un campo c1ent1fic11 e in el
'"
1l',lJZa 1 )n
L t:
·
-;-,•
un ~en 1· 10
t: pe nfr a ¡ "
1
tnc .. 1rescnmn un norabk gra&lt;lo Je msmucin;.;;l~::m· ·~:
p, d~J Iecn1ca. 9'" U(»nc una pr ·p:traci&lt;ln ._
..
l

r:o: ·

pcciah✓.aJa.

técni a _'Ln LI ~1,~lt . 1s -~ lo, rasgo_!&gt; c:tn iak . Je una pro!" ·su· n cit.:nt1fic1J• . pu dLn d1sungwr lu_" iguientcs nsptcm::
1.1 pruncro es d k l,i fmm.icion téct .
umpct&lt;;'. 11 ias (:abcr ·,;-hab11JJ , 1, ) d
I nea LIUL' ·rn1 smu~L' LI ,lrl'a de
,lL &lt;.:~
me. t.: en basL a l.t rn t nali b 1
''

.( l . Í Unt1J \IICZ 1 1 R.

lbv1.:1z. JIJ'II

\'tlbm1 1'JCJO

..¡33

�cogn s 1ri,·a, l&lt; . e n c1m1cnto · . aplican : un camp ) &lt;l ccrmm. d 1 1ara
h oluci · n de pr bkma~.
El e un&lt;l 1 m nt
I dominio de 1: tr, clicíon culrural, Je
ompr n.1 · n y la habili lad para unlizarla t.:11 algun,1
u. práctico.
[.! terc r elcmcnt de una pr fc. 100 a reditada e &lt;.¡ue •.,ta del e
d e mar con m elida in. tituc10n, lc ck. conlr I qu
ranáccn qu d
cj ·r icio y pr: ctica d l. citada., e&lt; impet neta. rt:cnica: e , an a d dicar a
a tividad
. c1almenc t(; p in:. ble . .orno e ha J1 he, k tr
·l m nto~ on áruúni · d · la prof • ión on L""-Cll ialc , no· rcfcnrcmo,,
. 10 mbarg , a e t úlum por la impli aciont.: · "º 1ale quL ucm.:n b
pr: ctica prof ·ic nale. cuanc.11 &gt; c'\.i ·r un u o 1ndd 1(\ &gt; JL la ciLnc1a , l.t
nol&lt; gfa.
L • o. parccc &lt;.JUC, t, nto l,1 L ni,·cr idaJ como lo
organnnn.
prot ·innalcs Jcb&lt;.:n acend r i ttmácicam ntc 1. iom1,1r1on cuca del
pr ,~ _i ni ta ) jacer ngilancia p,ira garan izar LI u D ocrnlmLnrt:
r~ p n abl • de la ciencia ~ la tt: nolc gi.. l .os a ·pL 11 &gt; formam o y
v, lor s que e d ben u1dar con titu~Ln part&lt;.. ·. &lt;..nc1al dd curnculo y del
perfil d • e~ · de cu. k¡w ·r carrera.
He\ día
pr&lt; pone formar integmlmLnr ~ .1 futuro
profcsi1 ni:ta : ce mpLtitiY a ni, d mundial, n ialmcntl. respnt1 .1bk.,
r 1 rance. a la dn Lí. 1d,1d ulrur, l, d ,1critud crío a L' inno\'.ldorl' de u
ejercicio pre fe. 1onal. para dark pt rtincn ia ,1 nuc tro programa
acad ··micos.
F n d mundo de la tl! m 1 gia. donde el conn·pro p ·rnm:nci,1
adquiere aspecto de gran ompl ·pc.latl n la fom1a ·i, n ) 1.1 prác11c1 le:
una prof · iún; ·. a&lt;.¡uí donde .1 • u , t:Z, la LSl. 1 cz Je rL ur.11 , Ll
in r ·memo ·n l,1 ne ·e ic.l.l&lt;l Je lo mi:mn: x1gl. nw:, e,._ ·nr&lt;. rn ,s de
e,·aluación n torno a la di 1cncia dL un pn 1g1.1m.1 ,te.id mico.
¿( ué hacer en la ·&lt;lucac1ún profcsion,1I ,llllL l()s n:tO'- lk l.1 úd..1
ocia! y laboral &lt;..n d mund &gt; globalt/., do?
~l · p,tre: L t¡uc, en pnnc1p10 h.1hrcm11 tk r&lt;.'.conn "L"r u
ompl ·jid, 1- ho~ rL ul a m:i
nmplic.1&lt;l11 , Í\ ir L'll .,, 1nlad ,
Je mp ·ñanl. profe 1on:llmcntc pnmLr&lt;&gt; p•&gt;rtJUL el i111h11n d el· ·1o;1onc.
p r. males ,;e ha expandid( ~ ~eguntlo porc.¡ue lm c1111h1m tt·cnolngico~
. on ma. fo.: uuuc-; \ l tr: bajo tienL un ontc 11 &gt; glc ,1 al, J()mk a uce.
no híl hontno lll lu¡~arc. fijo par. d dv, mpcn11 ¡~rnfr i01ul
l : op&lt; rtuno enion e-. retomar l.1 prnpm: ta de form,1c1on
0

imt:1..,rral · "la . up r\ 1, •0 u como utopía'' a partir de ]a-; 11,ui ne._
onLntaC1on , para l. forn1ao&lt; n n 1' 1wnno tk una d1mcnsu·in pc,liuc,t:
I"'
i in d una lim t rNon
. · poli ti• a u . retome b unh &lt;. r ·a!Jdad
o ,l propue ·ta mas nnp rtante del humaru.·mo
• 1.a fii rmacton
· de un, Jim n:100
. . qu .. reconc zca como
onom1ca
m ralidad J, trl'mLnclt de ii..,iu. ldad
l d
ce n e ucncia..
,
n ,1 hlnl ucíon del ingn: e y . u.
•

•

L:tmforma
l·

f] r e n ,cimírnto J 1 &gt;. gr,, es 11robl mru·l
econ rrnc &gt;
• . · ·
&lt;¡u ~ ck ,urollo
, L, ptop1c1ando .il m dJo ambicnt
alJ.d·1 1 tl•· , 1·d.1 '
e1 sam,Uo pleno.
· · '&lt;. '"

• \ 'alorvac1ón
J 1a mit' ª" re 1act me, cncre 11
.
del e-;ru lic , d trabajo) la , ida familiar.
• R{.:conocim,emc •1 la clif.
·
·
ie la r &gt;lcr: ncia. '
&lt;.:renaa o 1, 1~ ttrn a. fomrntando lo. \'alorc
• Re&lt;l1men ionar d , alor dt.: la alegría ,. la lib . . J d
ce ncra las fr rm.1-; h mogencizador·1, d :¡ u..:1 .. et ~a d I pLn .•urnenco
'
•·
• lillZ c1 &gt;11 e u mpo.
\m e tu no on e lo h e .
d J .
actual •s h
.
· artera. e tuturo sino t.unb1én l.1
rí tica , . lt~L _ce la¡ man u~1a nueva lccturn de la realidad -;ocial ' de I·
P'
• I ro e 1una s a efecto de d u
·
.
.
··
programas.
• r run n ia , 1 ce nt ·111Jo d . us

Re9u ·nm 1• H&gt;h-u cxphc1tc · 10
·
la ,lcatud . lJU 1 ..
·
&gt;
_proposno., lo conoc1m1emo:- r
L p ,lOI ,lmo ·n lo r ·rtJI . dd .
&lt;l d
pmf,.ional \ 1 ·nsar t: tt: r ·rfil
c~rr ·..1 o e una carr n
I
·
- ·
t.: 1 no o o en r l.tcJOn a un •·
11 I
rno en rckren ia J. 1 "id . d 'd 1
c.1mpo a Jor.1
a fin d • cuenta. cot~o &lt;l: 1111 (1, t ua ) '-~&gt; ial de.: 1 futuro pmf l&lt; n,11, pu&lt;..
e 1'
rt era \
a set L1na
un, carrua d \ ida . .
b'. .
, •
•
, carr ra pr t smnal es
~en
ando
ltl la torma ion profcsjonal comp r ·n ,
1 n 'SI' t:nlldc
·
tt.:.
1z
.. 1
• •
• i, no
parece 111t ·rco;arw. la propuc r::i &lt;.Í&lt;: R1 u 1
9
' .man u J1tcr n 1ar Ln r l:tci11n al crlil &lt;l
.
-1pt:rfil pre fes1onal ,· d 11cr~-11
.1 .
.p H
t f&gt;tr o lo do elt:m mo :
•
1
a auem1 o.
.\írcntras 4u, 1 I 'rfil prof J00 1I d capacidad , h· bili. 1 d
L'·
dll1t' lo
on &gt; im1emos
'
'
'
&lt;. ª t: \ ·a tttude re
ti
·'
prá rica.· de un ·tmpc · ·t- .: _1 I ·
&lt;.¡u n º· para ck·arrollar la
l pro C. l&lt;&gt;n;u l t: tr I lJO j
a la forma J. n J'
. . , ' , ' t: pcr C1J ,1cac ¡ ··mico rcfürc
un,
C,OCJU)Cla (; JC
oci·tl
,. .
n ) imicnto, , ct1tL1cl • \ , ·al
•,
• , \ po ltlca e n b.1. e en
'
re. par,·t •1 &lt;1c. arm 11 o &lt;l .¡ md,,
·
. •
J lu en un

--------

�medi cultural y acial.
E LO ignifi a qu el profesional, ad ·má de &gt;nt'lr con de. m.:n.
t 'cnica ha de po ccr Yal re. y un.a c nci ncia o ial para de arr llar e
en I mund l.ab ral · con . u pr pia c oc pción de qu el mun&lt;lo ca
capaz de ten •r un vida pl na.

Es reclama de arr llar n e1 . tucbant1. la crcati\"i&lt;la&lt;l en la
lución d pr bl ma a í como la di, po:ic1ón a trabajar en equipo lo
qu implica p ibilidad d e op ración pero también Je iuic10 crítico,
para &lt;li crimmar lo que es c. ncial y tener b acátud d manife tar . u
verdad ante ituaci n
spccíficas culu,·and 1 así los , alorc · de la
democracia ) la tol rancia.
Decía anees qu
imp rtante yuker exphcn lo el mento
e gnitiv , , aloratiYo., in trum ntale y actitudinales d I cun-ículo, para
que formen part de la cultura m citucí nal, ·e requieren a mi juicio dos
elem ntos adicionale :
Primero: reconocer que la formación dt. actitud'. y ,~:tl irc~ en
nu ·tro. alumnos no [unción de una ol, a ign, rura, sino de n da la~
que integran el plan de csrudios, lo cual reclama por supuestt que la
,;, i{m _ubre l aprcnd r a . er ·n cuan te , la fonnacii'&gt;n Jt.: actitud' y
val r s e5té permeada a to&lt;lo el urrícul , en formn yertical \ horizonral.
Lo anterior implica una con. trucciún col cti,·, tanto del perfil de e.rre &gt;
c mo de la . elec ic' n ~ organiza ión de ontenido a e. to propó it s
f rmativm, e. un, tarea Je todo lo· que in e~amo, la planta &lt;lo ente de
una in tituci&lt; n.
~ egund : rcconoc r que n 1 "aprender a si.:r" la fom1aciún de
una acritud criúca ocup, un lugar r lenUlte, implica la ·onform, ción Je
una concepción d ·1 mundo en el alumm . la cu.ti era n:sulta&lt;lo d . u
pr pia historia, dd análi i, de las situac10ncs s &gt; 1alc ~ &lt;ld análi 1s de la
reaLidad actual. L' na actitud rícica t:rá contraria a la. lien.1ciún.
El juicio crírico e lo que pe ·ibilir~1 una ruptura. es lo que pcm1itc
"lih ·rar a los ujeto. d aqu l\os factnrc.:. indiYidual s, in. mucionales o
ambit:mal que imp1&lt;l n \Tr nue\ a .1ln.:rn,H1Ya. 1..k acoon o bú queda d
una nueYa c.,plic, ción' (,\pp. 1985). L. d c1r la l úsqucda J · nuern ·
. ignificad . Por e t la forma i&lt; n c.k imfü idw,. innO\ ,1clores
inY tigaci,o. ) empren l ·dores dependerá en buena medida de la
formación d la capacidad de ju1c10 crítico.
La , p ciclad critica e contrapone "al caracter pa " ·o del :1lurnno
fr nt al c o cimiento pui.: . sospecha &lt;le aqud LJUL licnt: la rl'sput..,ta

, cabada, unin.:r. al o la nluc1ón a codos lcL problt'ma ".
. 1'.o onrribun: a l. f rm, c1&lt;m de una capacidad cmica el
automansrno
omo re..,puest:t l'.'.ducat1Ya, 1ampo u la'&gt;
ficicncia,;
bur&lt; muca-;, lo e rporaLivi. m&lt; . 111 la. canonjía como fi rma. dt:
, . cen. o prof sion.-tl u académico, pues cnntribu, en m~L a la alienacic'm
que la criticidad.
·
I:.s p r ello 9ue. no e ·utic1cntl c,pr . ar en nue tro plan de
~srud1os el e.le co ele ~ormar una capacidad crí ica como \'ertiellll:
tmpnrcance e.le! apr~mJ~r a ~~r, . ino 9uc c. necesario qut e ro forme parre
de_la cul~ur.1 dt. la 111. t1tuc1on, de nu . Lr. práctica. académicas, ba. adas
ma en t rmas parcicipati, as de büst¡uc la \ c in~tru c1ón de acuerdo
que en J a 1one. Yerticale , ~• que to prácric:1 .. e. imulráncamcnt~
ecom·&gt;mtca ~ imbólica actuamos a trn, es de ella r le Jamo significado",
Je ah1 su imp( irtancia forma ti, a.
·
L anterior de nue, o se c &gt;m ILrtC n un prnl lema d1. todo..,:
ma . ~ro"&gt;, alumno y aut~ridadc de la l'.SCUd,, que adcmá la · propi,l
, ut md d . _de la ecrccana &lt;l L&lt;lucacu n Pública nos i.::t:in pidiend,, en
la clal orac1on de pro) eccos ele desarrollo, mediante fotmm, part1c1pati, ,1s
n la con truccic'ln de ;1cuerdo ..
. • on ·monc ,s b . actitu&lt;le. crmca. y panic1paU\ ,L, la: yuc ir:ín
cnntormando un , prcnd r ,ti . cr má. cuc'-tionadore
con m·í
dis~o iciún a tomar d control &lt;le la ,ida personal t. rn~ rc. ar.L ~n
me¡o:ar. las condiciones ) re. ulta los de rral , jo de la , ida ·ocia! ,
acad ·mica.

·

, _. . , \'i, inio. ho~. .n ~ Lex1 o u n:t nilidad ¡ olítirn d1 tmca a la 1.1. ue
exi~~o durante los últimos Sl.'senla a110 , cJr; eterizada por un discurso
~olmco hcgemornco \ único &lt;._JU · L1'-Í~Ía di. c1¡ lin. ~ c m1rol como ,·alorc.
tund_amenc: les. ,\me so d p,1pd rcpro iuct1 r de la ·ducacion era m:ís
cnc1~0. Los tiempos actuales, car,lCtt:riza&lt;los po la di, cr ·1&lt;lad r la
p~urali&lt;lad r · laman la form,lC1on ~ el r( 1rtal ·c1mienw de rnlorL
vmc.ul.a&lt;lo~ a la inclusl\ idad \ la tulcranci, , como ori ntacionc~ tk la
pamc1pac1ún pulitica. 1,a di,crsida&lt;l implica m.n or compkj1 l:tJ c.i.mbien
para I educac1 · n.
~
1 1 ambio político cultuntl t¡uc ,-¡, e ,\ lé,1co en los úhim 1.
anos c. ?;C 1,1do fun&lt;lamcm, lm m rn la c,tl)e ~ por o rn · agencia
cu~turaJe. , ho~ la educa ic'Jn lÍ!'.'.nc ante í el rctn de ofrc cr una formacic'in
ma acord · a 1.:_ ta rcalid,u.l plur,tl, Ji, ~r a , d ·m ¡crát1ca, por l &lt;.JU&lt;:
'1

\J•r

lazzm:m 1

�oecesitamo. reo var nue tra prá ti a d ges o· n ~ participación
univ rsiraria· no puede nu era práctica corre P rn&lt;ler a muJelo

"ª

. up rad

_
.
~ l apr ni r a r erá re ultad de un proo~~o ~ormam o ~uc
· '
r do ,·alor" · l indi\'-idu·tlismo ( orno a ptr, cmn a una y1da
ocurn ra en
•
" .
.
propia) y la in titucionalización. como eodencia a socializa: conforme a
una normalidad y a una nueva Yi. ión dd mundo que e esta ge. , ndo 'n
México.

· ·d
1 currículo en toda. u dimen. i ne , form. ~ oculto y '1,·1 °
. obr rod
stc último, m, t rializado en las pr: ctica. académicas )
polittcas y de g ·úón, traerán un resultad '. ~1ue pu de cnr:e -po~der , l
de arrollo pl no &lt;lcl individuo e a u ab, orc1on por un amh1ent &lt;:.colar
de e cructura rígida · y yerúcale . 1adic puede apn:nder a tomar
decisione si el ambi nt e e lar no . e le permite y 1 &gt;s va entrenando en
a difícil tarea.
La formación pr f ional ha de oncribuir al ap~cndizajc en la
solución de pr bl mas. La cultura académica con r~ucha tn:cucnc1~ hacl'
refcr ncia a siruaci ne ideal' , aj na a \, r ·ah&lt;lad h: la. prnctt a
pr e. 10 rn1k _, rcc mp nemos modelo par ju ·uficar corías por_ lo_l\LIC
es ufTente rep ,n.ar nu stra mi_íón. pr n&lt;ler a ser un pn~~csional
r clama ho) competc:nci, técnicas dt: un án:a p ' ro tambt~n- una
foimaci6n 'cica c.¡uc m . p rmil ntendcr nue tro 9ueh,tecr prntesmnal
c mo realización I cr~cma\ y de . en·i io a la ornunidad.
Es p )f cll 9ue habremo · ch: re~1..,trar ~l, uula1ruc~to- de la
E
() n I entido de que 'la fnrm, c1un dt prnt s1onalcs
1
compctent _ \' comprometidos c n ·1Je arr llo ·ocia! con ·atuyl ho~ día
una misión c;encial dt la Educación uperinr ,ont ·mpor:inea".
Lo. tiempn. a 1ual ~. reclaman "la fonna ión dL profesiona! ·s
capace. no ·ólo de re. olver con diciencia lo. problemas de la prn uca
profe, i mal ,;ino también , fundamcnmlmtn de lo~ar un &lt;lc,empcnu
. &gt; y re. pon. abl " 1" .
pre l. 1. na 1etlc
. .
_ .
os pare •n mu~ pcrtin m s lo concepto · di: \ IYtan, ( Jonzakz
1'1., al r cono •r la c rnpdencia profi:siom1I en :;u. rnractcrí 11 a
fundamental
c mo:
cuniunto de conoc1m1entos, hahili bde.
dispo iciones y onducras que p ,.,ee un, persona yuc k pc.:rmitan la
r , \ización exirn:a de una ,KLi,·idad' profesional en c. lt: caso. Por lo
antc.:rior hahn:n, J . de onccbír en el proc ·, o e&lt;lucaun&gt; a hl formacion d

competencia. d una manera má vin ula&lt;la al funcion mi neo e.le lo
p r. mal n I oncexm de . u acruación profe.,ional ( er · ,·crancia,
flexibilidad, aut mornía, re.:. pon ·abilidad) 9uc a la .imple rnumeración &lt;le:
cualidades o atríbu o. (aptitudl..'., acri1ude . . c&lt; nocimiento, habilidadt: )
9u le hacen pta para un efici ntc d semp ño 11 •
Lo anterior n s indica que d ·b mo replancearno la forma de
expn.:.ar un per 11 de egresado pue. al no rccono er explí a::uncnte las
comp&lt;:t n n . que se quieren formar se pierde la oportunidad el
e t, blc~er una ,· ' rdad ra relaci(. n entre la formación profe. ic nal , t:I
cnnn:rndo dt: la. tarea profe. ional .
E en e LL punto ion&lt;ll la unffcr. idad r yui re r n r una mirad,1
críci~a .~ permanente obre las ondicionc-; en c1uc se Jan Ja&lt;; práctica-,
prot ·. mnall's no , olo n cuanto a lo, conocimient 9ul: ·e aplican, , la
tec~t~logía 9u se r quiere ino caml J • n r , pee o al tipo de actiLU&lt;le y'
~abil1&lt;lad : yue .e r quj r de un pre fcsi rnal ha) día. LsL pr KC o J •
mrerc. rn'.)10 _cnt~e unin:n,1dad ) mercadn laboral es complejo } n.:quic:re
d la msuruc1onc · educatirn. nue\'a prácttcas académica. ,- de
,·inculaci · n con 1 ·ector J l i.:mpk:o que co1Tc. pondc.
·
Ha alguno año. n&lt; preo upaba la funcionalizacic'm d la
uni, cr. idad. E:.s nece. ario no .· ólo reba-.ar esa idea, smo :cr pro:pcct:t\ 0 ..,
re I ec'.º. a e re prohlema \' sobrL todn incorporar la 1ctividad colegiad.1
el , nali , rs d ' la ráctlca profesional &gt; r flej ,1rlo en el curnculum. L en
este , spectc donde . e nota la principal dificultad pnr la propia ·tructurn
d la planta Jocentt: ~ 1, Li:nden 1a a n. eñar ·n fornu trad1c1onal.
_La ml'jor e ·_trategia para analizar alguno. dt: e. tos problema&lt;:. e la
colegrnlidacl n la \ tda ,1 adémica, pues . e re onoce que: la. coh:p;1alidad \
la cola __oraci6n Jel profe. orado no solo son tmportanr s para 1:1
e,·aluac1on d la moral ~ l. ati fa ic1n del pmfc:or... ino c.¡uc son
absolutamente ne csarrm ,_¡ queremm que la ensc11anza
suúe en el
&lt; rden mas deY, d )... la colegialic.LaJ ,. J. colabnracir'rn también s1,n
preci a para a gurar &lt;.JU · 1( &gt;, prc;fc &gt;res _e bcndici n de sus
cxp riencia'&gt; y contmu ·n progr ·::U1do durante ·u a ti, idad prof sional .
~ l apr nd r a cr impli a una f rnrnc1ún del indi, iduo parn el
buen el empeño de roles r.:n la familia, la comunidad, c.:l trabajo, familia,
un ~&lt;~ncepr~ . 1ue se e. tá tran:form, ndo; ,·:i no . e trata le pen-.ar en la
familia ra Ji tonal. :ino l..'11 la Id iglo , 'XI que unplica con fr ·cuen ia
11 Gonúlcz

L

2002
Harwcavc., 14)96

�di,·er ·ida&lt;l d 1tuacioo de padres · hijos, propiciada a \ ecc !tOr los
nu "º roles d l hombre ,. la mujer c n motj, o d I trabajo. Tal\lpoco
ignifica qu ha ocurrido ~na de. aparición &lt;le al &gt;re , sino c.¡ue ~
t; n
crean I tr . , p r l que la ducación tien .1quí una e.arca pcn~
d
reílc:xión y d plam::-1ción de u prop6sicos format1, os pr ,mm 14tcl la
tol rancia como actitud fun&lt;lam ntal.
La. ran, fom1aci n , tecnológica , l. glohahzación, \ con · ta la
flexibiliza ión de las relaciones laborale,; n:cla,rnrn &lt;le una formación
pre f ·ional de comp cencia · gencrnle de un perfil .1mpl10, con los
d minio de lenguaj
e infom1ááca quc hoy .,t, n pre eme · en el
mundo pr ducti, o.
.
Aunado a lo anterit r , e r c.¡uiere ya ie un:1 mayor &lt;l1&lt;,pos1c1on a
modificar prácticas debido a 1, ne;;e1:·idad de clesempe11ar nm ,. )S rol s d
trabajo, debido a lo. r aju e . las nue, a · fi ,rma le contrar,1c1on \ los
cambio tecnológico. rcconocemo: qu los aprendizaje · de larau,·o_
on de ya[or e mporal mi otra~ que la formaci ,n Lk actirud, }
di:po icione. cien ' º una mayor Lr, e ndencia y l'.D di &gt; &lt;lcbcra enfarizarsL
el trabajo educati, &gt;, e decir, de. arrollar im¡ et ·nc1as mstrumi.:na les
con accirudc. fan&gt;rabl al lrnbajo LO equipo ) al cambio dL on en1&lt;lo ·

e, aluar en qu mcdid.1 :-e ha alcanz;1do la vida plena. t: . ne c&lt;;ario que la
Educac1nn uperi r conrribm a a una prLp,1r:1c1un , forma 1c'&gt;n &lt;l1.
crn~p&lt;.:tt:ncia. qLI&lt;: no: habilite para enfrentar los rcw,; profr 1nnale~ ,
se oale · t¡ue la po&lt;.motkrm&lt;lad rLpn.: ·nta.
. Lo&lt;. ci,ndi !onamiento cultur. k . ~ laborak. no siempn:
cuntnbu) en a ello, ,rn embargo, d indi, i&lt;luo con un..1 cnnc1en ia critica ,
la rc:pon . ,1bili&lt;laJ -.oc1, 1 comprom ·tid a ·uel :-1. sponJ r a la ahu ra de la~
ircun. rancia ·wrn lo L 1· ha hah1hrado cognoscitiva, afr.c \ a e
in. trnm&lt;.:malmLnre para la e&lt;&gt;rnpctiú,·i b&lt;l que hm cara tl'riza a, mundo
prof ion,1I.
·
L:1 realiza ic·,n pkna, como cxpresiñn Jd aprendL"r ,l cr, , ha Je
~meml ·r como d Jt: :1rn1l10 op 1mo ck la" cualithde · p~r 011,1.h.: LD la
tom:a"1Ón académica ~-cumplt:rncnrad:1 Ln d ejercicio profe ional con un
sena.do e.le :Ln icio :1 la comuniJ;td, lond ' b ciencu , la •t:cnolo ,fa
. .
.
.
~
prnpJC1 ·n me¡ores C&lt; ndicinnes para lo . erc.s humano.· tn sw, rd aci11n1.:s
con. igo mismos y con la naturakza.

Biblio rafia
ARE( 1 ll ; -\, 11.: /..a lnn.rt1n,u· (111
1

de trabajo.

Lo. proce. o. &lt;le

~ mnac1

,n

profes1on:1l h,thrán JL e tar

a la formaaún de indi, iduo, crcam º"· rdlc'iJ\ us, poli
funcionak \ emprend dor , en programa :\\ anzad &gt;·, qul' propi ien la
e \ucaci · n oncinu,1, abierta \ crínc,1 Ln Jonde d alumno a ·uma d p:1pt.l
de sujeto actin&gt;, con. tru) endo ·u ¡ rop10 aprendizajt: : rnsa\ ,1nd I l.t
12: • n&lt;'&gt;n de . u propia Yida. • Hl'&gt;lth.:rnmn · sin 1.:mbargo, l\lll' cn l'Stc
aprender a cr lo fundamental e · L¡ut: caJ.1 cual Lll ·te Lsfuu-zc &gt; de , 1, ir
·u propia, ida, cumpla sus L'Xp&lt;:ctarÍ\'a,· dl· ale, nzar su suLñn-., sea capa1
1mcntar aquello. cambio del amh1ent ¡uL k rodea , Llllt. su ju1C10
requieren trnn formarst: ~ &lt;.1u , al lu rlo lo perkcc1one , L -;o prrmim &lt;;U
propía :-upcr. ción , 9ue nn ello al concluir l. rcali✓arn 111 dL una 1nrnada
d • acriYidad profesional tL permi1.u1 lk:g,1r ,1 tu ho~a r cad I d1.1 t· 1rnciar tu
convivencia familiar con una • nnris:1. ~ 1-:ra esto p&lt; 1,1hle~

ori nmd

is

or , (, .\l.

J.,,

u,mJo ~LJelc rccono 1..f'L L!llL' al .1pr&lt;:nJcr ,l ·L r como
~1erc1cm uudjano de la reaLizac1&lt;'in pl'r oml 11&lt;&gt; ti ·ne 111d1c.1d, ircs parn
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C • -Plan Y \ ,1ldez. 21111 l.
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Dé. .\1.13 \, \. l ·I C. 1rnr11/() [
Plaza 'i \ ·:ilde1 J1) 1)- .

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(

ó111pete11/t'.

Jv/k. .·üme.r desde mw Perspir/il'(l Psicoln~im ", 1.n RcYi~ta Cub.in.1 de l ~&lt;lucaci( n
' up1:rior 2000.
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B'

' (TL,

l \ RH

L,, ( u11c1,1. \'11 \1,tod11 ) \/f Filoj~/111,

l .d .. 1~ln \.~. \ru;umna.

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DE

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442

ti/

d Di.rarmllfl dr la 0,11á,1

te11r1a. Tmm/fl••Í.1 J \omd,,d. E l. Terno

G0 1 'ZÁLEZ, C. Pablo lntperialúnw 1 Ul1trc1árín, Ed. '1glo ~ · 1, \lcx.ico. 199"'.

p

\.\l,

/,,

Temolog111. 2003.

. En B11m1 dt la r11Je1iaw; 1 p,rdida, ~léxico: Prudo .. 19 9.

EZ

1--....

Pl~ll \.T[L, Lwbd 011i1p!M Bó,·it(J.f rI1 l.:. J·t11dios \o,1rdrs d1 la Umda /i, ·¡¡ 1ira.
O La Habana 21ll 13.
\ '1'.

vAz

1~.

+n

~ladrid,

�LOS E T DIANTE DE LA FAC LTAD DE
FILO OFÍA Y LETRAS: ¿TRADICIO ALES,
MODERNO O POSMODERNOS?
.\[tra. (1uadalup
h:hez G )tlzab
~hicstría en Í'.n.cñ:1nza "upcnor

L \, L

I e tudio d l

valore

dentrarsc en el c:tudio de lo · nlorc. e· acc dcr , la op&lt; rtunidad de
cono r a los uj t c.¡u lo. detenta □, e. tratar &lt;l , islumbr, r lo.
proce. o
ircun. tancia que I
roducen, e. int ntar dilucidar lo qu
cambia y I c.¡ue qu &lt;la e. aci bar en un mund donde ol jcci\·idad y
ubjcüdda&lt;l ·e enm:cruzan; es ad más, abrir un e pa io para el
auto one cimiento indí,':idual l' in ·ti ucional y pe r endc. para la
inten tnción ducauva, bj n pen ·ad , re p n able e imcligemc.
El e. wdio de los \', lor ha adquirido rele\'ancia especialm ne
en l :-. úlúmo. ti mpo , . in e.luda debido a h cambios c.¡ue en lo
c.¡uema. s c1al
e han p rfilado e &gt;n clartdad pr y ·ctámlos · obre lo.
diversos ámbit . d la , ida incfü·idu, I , ocial. Lo~ , bor&lt;laj ·s ~ enfoqm:
bajo 1,. cuale
e tud,an lo. vale rc, son &lt;fo er o. y c. tán rd, c1on, dos
con lo intc re. es &lt;-¡uc lo. su. tentan. Puede decir. e qu los val &gt;re , la
G11rJd11/11p. O,,il',z_ (,(/11:,11!(~ Prnfc,c,m de tiempo compku, e mn. 11g:1dor,1 dt· IJ facuhad dt:
Filo ·nfoi y Lctr.1~; con un:1 111ae\lm1 en En~cn,1111;1 , upt:nor, p,1rncip,1 cnmo doct:nH· en la
liccn 1:iturJ r en d posgr,u.lo; r~a .1 m·iJadc. de a~cson,1 ,. c,w,t: on.1 t:n l., mat·~rna ,k
·.du acion. E. coautora Jd hbm l •.r/11,/1,111/ts ¡ ralflTts. FI ,.,,.w d, /11 I ,milt"d d, 11/1,.c,,j,,1 ¡ / .;tr"r
(2003) ) uene publtcac1onc cn J.iversa. rc\1stas locale. \ nac1onnlcs s,llm: cducac10n, li,m1.1c1on
de profe. ore . c~rudume \ valo~ ~

41-S

�ética, ta moral (inclu. la reli~óo) 1.: tán d m da má5 no se ab&lt;~rclan
bajo la 'ptica csenaalmente r ·ligio. a o m rali ta de amaño,_la &lt;;&lt; cu.:dad
, crual ba dado un giro e pe ial hac1, una suerte de moralidad o ~1ica
s aal altamente ccularizada, qu i bien . • pcrmi e ahora cr p~rmnva
con alguno a pecto. c¡ue ante no toleraba, e. n cambi_o tcspccialmentc
celo , con tro . ~ n rérmino · d Lip ,. t. kY, e ta oocdad que llama
posmorali ca 'r pudia la r túnca del d ·ber au~tero, integral, °:ani9uco ~,
paralelamente e n na 1 d ·r cho" inclividual a la uronom1a, al J&lt;.:sco,
a la fdicid el' 1•
I eiercicio de lo val &gt;re . e Ja ahora bajn una nuc, a l~&gt;gica 9~1L'
. e . epara d I culto rcligio o, para adquirir con i ten~rn y eficacia pre p1a,
efü) conduc • ha re lizar e, rudi s que . e encuadran m:1. en d crtmpo de lo
. ocial, donde I ya! &gt;res son concebido preci:amenLe. como crircri &gt; de
orientación de la acción sociaf c. dl' e ta pcr,;pc u, a prmc1palmcnte,
su len realizar-e lm, csruclios de valore. sobre e tudiamL:, como L'. el
ca. 0 del qut: - prc:cnta aquí realizado en torno a lo. , alor~ tk los
e. tudiamc ck la Facultad de Filo · &gt;lfa ~ Letra. TyL) de la nn ·r iJacl
\ ulónoma &lt;le
ue\'O Ld n; cuyos re ulradnl- comnbuyrn al
cono 1m1 nto y compren.·1)n de :. ta comunidad es.ruwamil ~
•vemualmente una parte d cUo , pu d n baccrs&lt;.: e,teo:1,·os. a todo\ ~º"
¡'yeoe. uoiYC.:r ·tano . n todo caso también ·t espera 9ue estu&lt;l1u.
c mo e. te, ocit:nten el tablccimienm &lt;l mcjon:s e tratcgia, educam·a.
y el m •joramienro , adémico, que ' !-'i parle sustantiva del comprom1s.o de
la uni\·e~idad.

¿Qui 'ne

o lo

tudiante d Filo ofia Letra ?

om l jé ,·ene. que . on en u may oria, los esmdi:i.nte. dl' la
Facultad d Filosofía ,· l .ctrn · onform.rn una cwnunid:i.d heterogénea,
&lt;li,· r a, marcada sin &lt;luda por el contc~Ln ocia!, L' onc'im1co ! cultural
del c.¡ue [ roced cada uno de u· alumnos, pero sobre wdo por la
c. tructura, la acti,;dadc. académica · ~ 1, s prac 1c:l. cotidiana. L¡ut:
dir eta indirectamente .e derivan dt ella , misma · que d ·tcnnman ~u~
acúLUde \·aloracionc y rer re entaoon ·. lluc maniliest,111 111clu ·iH:,
0 ten iblemcnt ·. Lo. estu&lt;liant . son reconocido. por d re . ro de lo"
1 IJ¡mn!t. k,. (;11lc:

('.!.O()( J.

1./ (rtp11so1/r, d(I dd, ,. J., ir11,,111u/11l1,r,1 ,l /,.J 1111,¡v,, 11111¡-,,,1 d,111 11r,,11,1,.r. S'.

I:.dicíun, Bar dona: \na¡.,•uma. p. 1.i
,\luño:t ( ;arcia, 11. (11JW1). Los r,1/1,rt'.I

!

1

ed11r,1fmH }

\h~ucl \n~ l Pomía. p. !O

446

r.J r111plm ,11 ,\/, ,1rri. i\lc 1co: ( JU \1

,\ \ l-

umYernrano, ~ aún p&lt; r la comunidad en general com &gt; lo "filó. ofo. ",
. in embargo l!n la práctica forman parte de iete difereme. unin!rso
m nore. con 1gurad . en grnn medida pnr la. lío a. di,; ipliriana&lt;:.,
t oría'i r prá ·ca. , n que s han ac &gt;m dado lo. jó\'ene. ca 1 de. de el
inicio d su trayectoria académica. De e ra forma, los cnku;io.
Qic n iatura. , c, rrera.) d terminan de man ra importante la identidad ti
lo suj to. panicular . ~ contribu\ n a la oninrma mn de H.I nridade ,
col cti\', . , on p uliaridadc. pr~pias, yuc co xist n en la comunidad
11am da Filo . o fía ~ l .ctra .
nsideranuo qu la. circun, rancias hi. rórica. que . e , i,·cn
influy ·n y marcan a la so icdad acrual \ por cnuc lo:
pa ·ios
unfrer itario:, . part • c.k una id ·a b:í.. ica: lo. ,·al re qul' pose n lo .
j '\·enes uni,·crsitario., si bien hacen referencia a los tradicionales v de
h cho e anclan en ellos poseen un conrcnicln diferente producto el~· lo.
proce. o de adapta it' n s&lt; c1, 1 e in tituci nal qul' moldean en úluma
in tancia la: moti,·acionc que condicionan . u re pu· tas ;t la rl':tli laJ
que ,·1,cn.
Por ahora, el e tudio se: bas:1 principalmente en lo datos que
arr ja un cuestionario aplic:i. In (20ll l) a má de 90() e:tu&lt;liantc. ; d
in tn1mento rthorda di,cr o, a. pecto. sobr l. ,·ida oridiana \' e colar·
algunos de lo cual s · ban rc,i ado ya con cierto dct nimi 'nto, tale'
como: d uso dd tiempo libre y su, implicaciones entre los es udiamc,· "U
r ligión-religiosi&lt;lad; las cara tcrí tic..'l o accitudc que lo e. tudiantcs de
~a PF ·L e atribuyen com&lt; parte de . u flbo.r. la.
a. ¡uc más le
interesan en !J ,-ida así
m otro, cerna r laci &gt;nado. con la vi la
familiar, en parcja y cotidiana en general . En e te trabajo, s;c hará
r f~rencia •ó]o a ciertc aspecto de: lo. menc1 madu ·, pt.:cialmenr Lt
act1tud s o arac erí. tica c.¡uc los •. ru&lt;liantc han identificado como
pr?pia.
pan de su perfil pmducro de la visión 9u Llenen ck í
ffil mu , pero Lambién como int granrc de una comuilidad; . . í como la
des acada importancia c.¡ue til'ncn entre . u. im ·re, e , ª) udar a la famiJi. ,
1 grar la reali7.ación p rsonal.
·
La_ p~bJación el la FI·}L se di tribu}C ntr 1&gt;S . ictc colt:gim (lll •
alber~,n: fü~hotccologfa FiJn ofía I li'-_toria Letra. Linf,riiística, Pedagogía
Y
1ologrn; ·e oo cmra ele man1,;ra 1mportant en dos ellos, Lingüí tica

�) P &lt;lag gía, y e - marnrirariamente fem runa, 1erc de cada diez
estudiantes, . on rnuj re . om
. normal, la Facultad e¡erce una
intlu •nci importante en lo. e tudianre , e.le tal manera yut.: define_ la
orí mación , l mido que pu dan dar a e: to a pecto de la \ ida
cotidiana \' a~. démica· e decir, e. tudiar una profesión abre po. 1bilid. d
exp e ari,;a que ólo e pueden on r tar en la me&lt;li&lt;la en 4u _e accede
a los con imiento · e. peciahza&lt;los ) al dhos &lt;-JU carnctenza a la
proD ión. L ,. e tudiante de la facult, d, al igunl qu~ los de otra
pr
·i n
uel n h e r pmente cien: . ra go ,. actJtude que los
identifi an a lo cualc ubyacen ci rt , valore qu · 1

¿C ' mo on lo

tudiant

de ilo ofia

Leua ?

El a unto de la. cualidade. o caract rí ·aca. dt. le . c"tudiame~ e

rele\ante va qu e mo
abe al inr nor de una c munid, d
uniYer itaria, lo e rudiant . son id ' Otificado cgún lo · d/Jos particulares,
qu • . e mforman a la \"C7 n funci · n de la nri oración • cadémica ~
fo rmativa d cada arrcra. Las cualidad que Jcbían ser seleccion. da.
por l
srudiante ·e pre. entaron n m, grupo. dt: cinco cad, uno,
d&lt; ocle p dían marcar e &lt;l, la que consjdcraran p rtint.:nle". Lo iue
aparece con claridad es c.¡uc le s estudiante. pri\ il gian notoriamente la.
i&lt;Tuieme. cualida&lt;lc · o caracccrí. tica. : abi rto rebeld , críti ·. b..
b
fácil [ re umir que en e rn aumcara terizaci ·,n que realizan lo. jú, t:n.:. ,
ticn mucho que , er la facultad y I entorn&lt; &gt; cercano. porque . u
condici ' n de e rudiante uni,-ers1tanc s les pcrmit a c der a un ni, el dt
pcn amiento má. refl xi,·o y/ cumpr nsÍ\ o dt: 1, realicfaJ, ~ pcm1m:
ademá , los currículo dc la: licen iatura de la Í',l ulta&lt;l de hlosofo ~
L ~tn\ oricnrnn de manera xplícit.1 o imphcita al &lt;le. arrollo e:pccíticn dt
e. ta cuaiJJadc . En la rel ción qu · apare e, produ t ) de los porc •majes
gencrale , 1 e ruwante. oincidcn en reconoc r~e como mllcos (C&gt;ll.4" 11),
rebeldes (59.6°/u) ) t1bintos (5 _3110)· . iguicnch en orden c.k. cndenu: pero
mu\ dis ante · de la primera tre · caractuí. cica. mencion, ch, ~crían
tan~bi · n, ambicio. os (~2.5'1o), e. tudm5os ( 12.511 ,1), imd1gente · (, 3" 11) )
egoí rn. (6. 111 ~1). '&lt;mo quiera que hayan i1m:rpr tac.lo ada cualidad
(a. pece en el 9uc se c&lt;ipcra profunclizar po. tcnormcnre), la acumulación
&lt;le un mayor núm ro de frccu ncia. n cstas rrc. "cñaladas, apum:1 hacia
l. 1111p rtancia quL le. dan. En d tk gl )', q.~un las CJrrl"rn , ,1p:1rece
( cgúo lo p re ntaje.) qL1t: . e per ib n mú. crítico lo. ·scudi. nrt: de
ocie lo fa Pedagogía \ L ·tra · se ob. en an mas rcb ,kk:- lo.· estudiantes

d Hi:mria, Filo ofía ~ Lingüí cica .\ plicada; ! ,
con. ickran ma
abienc lt • . tudiant s d oc1olog1a, Fil&lt; fía r íblmt ce logí.l.
Los p rtiles definido n cada uno dL lo progra~a. de la,
carrera 4, orie□ ran con reit ración al desarrollo \ fonnaci · n el
·ca.
~critudes, 1~sma, que adtmá. se r fuerzan con ta~t menre en la práctica
tonnal e mfr rmal; inclusi,·e le • e tu&lt;liantes s · pre ian d po. cerla . .
por~ue la. adjudican de manera natural al etbos profe. i mal &lt;-1uc han
decidid &gt; abrazar. En el caso de la rehcldía aunyue suele adjudicarse de
forma natural a lo. jó, ene. c. ta cual id. d o actirud e má · e, idcnre ,
manifiesta nrrc 1 • :rudjance. de esm comurudad.
.
,\ tribuid, a sí mi mos, o a su . c mpa1iero , ya sea p &gt;rgue e
d m·cn t.; lo&lt;; programas e la: ad1udiquen su. mm:. rro o :e la
atribuyan de. dt.: afuera, e indudahk que e. ta~ cualidade · son
pri,iJ giacla n toriamcm p r la generalidad de lo · e, tudmnte, de la
FF~L. I·.n e ·ce mismo entido y s gún dato p r xo,
en ontró que
mu¡ re ) hombr s tr, du en p rcentajcs más &gt; meno,;; cercano" cnt e 5Í
pero yue a la larga producen prclacinn
clifer me .. ,-\. í. en un~
rdcn, ción de má a m ·nos. para la muj r • le · studi. nte , on rebeldes,
oiticos \ t1hmttJs; para I hombr s, n igual cocido, . on crítims, n hfldes r
obintos. La dif rcncia . • on igna re pecto d la caracr ' rl , cica cmico · ~.
rebelde&lt;; p ro en el ca &lt;&gt; de abicno coincidieron el cincu nt p r cicm;&gt;
de l:omhrc. e igual pn porci(m d mujer ·. L · cualidad t¡uc fuw&gt;n
el !?d.' · por l . alumno . . dan tambi · n . u ·dl a la facultad ~ r pr ntan
p &gt;,1b1lidade · para el di . eñe ~ aplicación de poliü a. a adémica. \
tudiantilc. bien pen .tdru·; ad má. , c. ru&lt;liamc. cnucu rt.:hcltl
)
abiertos puede abrir una YÍa impon. ntc para la on. olidaci&lt;&gt;n de L
fonnaci 'm rntef.rral.
La imp rtancia d
uni er idad

er crítico

r beld

en la

ob. crrn, ser rrítiro e la cualidad o acumd má
imp rtam~ , ~gún l::ts uloracionc. dt.: h c5tudiantc. . Pero ¿:i qué se
re fi r m dircctament · la crítica? ¿qué tip &lt;l critica p · mu •,·en lo.
pr grama: académico. de la facultad?¿ ubyac , t &gt;do. lo pr grama. la
&lt; mo

.

1

Identificado. as1 , 9;ün el documemo otic1al de Rnh.eiin ( umcula r qm: rom1 ne fo~ ph nt· \
1~ 5 de e 111d10 de la H d .. aprobado e n l 91JIJ, por d I l. C. ,n. qo l nt\ cNUno ck l.i

t\~

+19
-14 '

abierto

�ma conc pción . &lt; br la crítica? ¿ on lo. prorrrarna o I profe. re.
lo t¡ue tienen I may r pe o obre 1a formación J e. ta actitud? 'obr
e ca. pregunta. . erá p ible elaborar re. pue tas má o meno acabada.
en un futuro cercan ; p r ahora vale la pena anot;u la 1de1 con la que
no identificamos: a umim la crítica e m una acritud intelectual Y
af •cti, a n r !ación con una propm:. e, de formación acacr mica
u t otada n la refl xión, en el análisi ) en la l ú 9u da de nu vas
explicaci ncs , alt rnatiYa. p, ra a ordar lu problema de! entorno. . ,
En t 'rnúnos de :i rarnsci la critica . una forma Je r tlexmn
obr l pen ami nto vig ncc,
el ini io de una ruptura que, . i e
e intinúa con 'xito pue
ondu ir la pr pue ta d nue\'a al crnativas.
mo acción ducati"\'a e relacioo e n la conformación de una
cuncepción del mund prupia del alwnno a partir del análisis d . us
coodici ne · hi tórica particular y una ,:i. i 'n ~ocial fundamentada ·n
u conci ocia de \a condicion s. La i&lt;lc:a de capacidad crítica, dice
I aquel lazman~ e r laci na on 1a po ibili&lt;lade. de una educa~ión
e mo acc1 n para 1 cam\ iu y la manci acir' n. La crítica e una , corud
c1u reún • el mento cogno cicivo y afecúvos y fundamenta en l &lt;;ujcto
un i tema de eYaluaci 'n fr nte , f nómcnn. , ,., lor • u objt.:to. ocia}cc,;:
la acritud crítica e nJlern un e"amen de lo upuc tos aceptados ~ la
observaci' n de yfa · allernaciva. para el aborda¡ de problemas. er
crítico, por último, impli a un cu , tion, núentu cootinuo frcnt a lo
e tablccid , pero atención:
un proce. o, una acurud, nunca un

fil

re. ultado final.
n la form, ción de una actitud crítica como fundamento d un,
concepci 'n del mundo autónoma del estudiante.!, c. importitntc la
influencia d 1 docente en la C( nformación de dicha conce ción del
mund ; ~I docente puetk promm·er o no d cará cer crítico d l alllmno y
propiciar no :u aut nomía, al impulsar o inhibir valores, cr ·encías ~
nocirni nt . rct1uc1ido · por un peo. ami •oto indcpendi ntc. hl
planteami nt ol ligad e. , i el ni,·d en que la crítica se promueve y se
jcrce n la Ff ~ L, se corre. pond con esta conccpcion • puntad, o ·n
t do ca. o, cóm pued up rar la fa e &lt;lec!. rati, a y a , cc:e:; com ·tataria
n que u l insmlar e, para arribar a la fa e ck las propuc. me,; de la ·
,cc1one .

5 CLv:man 1., Ra9ud (l 91J- ) "( nllc:i ) urriculum'", ... n f:/ ,·,mim/11
111ift mo. De \lb;1, ,\11ci:i (comp. \lcx1co: ·¡ . l ' - l ' \l\l p. 1- 8

450

111111•,l'Jl(,m u.

P, ,,m,

,¡/ 1111,1v1

. r rcb Id , . e _acepta n ~~mera in tancia rnm actitud pr&lt; pia
de lo. ¡ove ne cuya · primera. marntestac1one. &lt;;e dan en el . eno familiar
a rra,·é d l d acato a la autoridad, lu go e hace patente en lo. espacio.
colare . La r b ldía · pus d moda en lo
nta cuando lo
J ven
dd mund occidemal . e manife taron de íonn, o. tensibk n
contra del eslahlisht11ent: formas culturalc co:tumbrt: id a. verdad .
conocida. , religión famiLia y forma. tradicionale. de re~otn.:r ~onflicto . .
:\paree entonce la llamada ''cultura juvenil" y mbién aparece Ja
una~en del ·rebelde in cau. a" muy influ nciada p r I
ten:otipo yui:
el Cine estaba creando. En lo. JÓ\'encs l. r b ]día
a: ciada también a
un afán Je autonomía ) por ocle , la fomiación d una idenLi&lt;laJ·
~ pa_r~c · c. :11 el m~dio para l~&gt; rar en última in tanóa, . u propi~
t~di~ 1duaC1on, es decir, una 1dcnadad :eparada de los demás. r j en
s~g~~ca
r rcbeld
. cr jmTn e. tucliame y r b ,Jde significa (,;e
s1grut1ca~a?) ser un tanto re\·olucionario inconforme. Por otr ladc , b;r
~-ue dcar que la r b !día como igno característico le adol centc ~¡~ven " . u_na actintCJ lemporal. 9ue c.l apar e n la m dida en que ~
'en '. b orb1do. p r las e trucrura. . l cialc. preva! ci ntc. ; en 1&gt;
_ tudi:rntcs ha) que decirlo, se prolonga ha ta el términ de . u
formación prof ional, . desv, n e non riamcnt cuand se cnfrent'ln a
la. e tructura . burocrática y laboral .
na actirud abierta
rclaci na frecuentcment e n la
comprensión, gener , 1dad o liberalidad con que 1 . ~ nómeno , la~
pcr on~ _Y las ~º·as on percibida. ) ,·alor da. · egui\'31 también a la
ac ptac100 de idea } r encia. &lt;liferenL a la. gu ·e o ·tienen en lo
P r nal, _al r peto a la. indi,idualidad s ~ a la wlerancia d la &lt;liYcr ida ¡
de rodo
er abierto es sin &lt;luda una carne crí u a Jdencificat ,ri, Je
l
e tud1anr :_ _d~ •ilo. offa y Letras qui nes . uelen a ptar . 111
demasiado pr ¡u1c10 a los dem:í .

"ª

tir .

Algo obre la jd ntidad

profe i nal

unqu lo. e ·rudi nt s d la · f yL c incidan en . u. caracterí. cicas
general s, hay aspect~. parúculares t¡ll(.. , e □ función de u p rtenencia a
cada un_o de los colegio, los &lt;li, tingucn, dcrid.ndo e en buena m •elida de
1 s P rble. fi rmatiYos tJU ca&lt;l. una dt la. carreras promui:Ye en . u seno;

�O·end

a ¡ t • jó\·ene. e tudiante

n a pn il o-iar la. cuali&lt;lacle de manera
r,-

di fer ntl:
.
· Ot ,¡;,.C!llC
l ldes abierto crít1cos amb ioosos t i;'-'5. • .
reb_
a 1ert s, re belde ·int hvt&gt; ole , e rudjo.os •olid:mos.
rebelde , crítico , abierto , ambicios , cg01s~a ·.
reb lde críticos, abi rt . • ambici . o . tutl~o o.·.
críticos, rebelde , abi rto . ami icio. o ·, e rud~o. ,..
críticos, rebelde , abierto 'a111b~c!osos, ·s~dmso . .
,.
bt' rto·~, rebeldes , amb1c10 n ., solida no .
cn □ cos a

Bibliotecología:
Filo 6a:
1hstoria:
Liogüí cica Aplicad,:
Letras E pai1 la :
P dagogía:
. _ ociología:

do. d las carrera. o colegí &gt;:
110 d • qu
e d estaca e I b
•
d
,
. .
,_ d
. , p dag cría " l tra E pan la. , a pesar e que
c mod n en ra r enaci n
• t,· , ,
•
1)
t.
ruferent s en u orientación forma U\ a. or u par e,
n mu~
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. \'ngu"i t
calificaron como rehrldes en
bibliot ' I go 111 ·tona r ) 1
• •
-·
1
.
l
. d qu n lo r ultado. globale. t'.S mhcos a qu

°

-

primer ugar, 1 n
d ¡ 1 · le
. . . E• n cambi entre lo e tudiantes e co egio
cupa esca ub 1cac1on.
•
•
,.
· ·,
,·¡ fí
arec xi tir un pini 'm djfcn:nt
bre er cntlC(_) 'op1ruon
1o
m, p
-,
d·
,·a qu
ue eguram nt e tá r lacionada con su formac i n aca m1ca, _. . ,
~
11 s l
u actuar n con may r rec I y críuca a la aphca~10n
tuer n
9
-d
· e •cana a 1, realidad
&lt;l I cues ti. &gt;oari , quizá porque po ceo una 1 ea• m, •L 1 lid · ¡ ¡ es un
o anl ac, .·
&lt;l l conce Pt }.• u práctica, la .xcluyen· ide la¡ h bta.· ' encuentra
ilifu o
1
yalor que d sa ortunadamente 1a \·ente o a a l ,
• .
anto n 1 s e 9ucmas e gnitívo:,; de la. P r ona. , como n la practica.
tidiana . re urnrm me se practic, com parte d ·. un s!JOII' de un~
.b.. ,
e ayuda a I necesitados • e ap ya al rc\ccon o a otra
ex l1.t 1c1 n:
'
'
t ) \,
,
.
cnr por el de pliegue mediático que se 1,ace respcc e te
au a , b a 1aun
d'
.
d
ni ,0 ·
llo y por la panicip cié n de per onaj ·._del me 10 aw.,;t1co &lt; • ~po :
ero 11 un paí on má. de cmm:nta rn11I?ncs de pobre., no l'\.l. t ~1 b
~ucad d la lidatidad que c. n ce.aria. Por ello .~tunlj~l en quinrn
lugar,
_ignificarivo lllle tanto le , , !umno. d ·_ hlo"u_ha,_ comn d.
ci ¡ gía, c 11 •ideran que . r ~o!idmios c. una cualicfad ad1utl1cab.lc ~ ll}
, nidiantcs de ) facultad. /1111/Jmosos, es una cualidad lJU ,e en ucnt_r,l en
:~art lugar n sei. de la icti: carrera. , _la ex cpcit''.n es I c~1le_g10 de
Filos fía . ¡ ba em ca o de la connotac1 ne'- ncgam a. que d termmo
- -'
'in-'. ¡ - ~-~l,d-,J~, ,e corn:,pondc con l.1~ marL cu,m:, ,k In. cstt1d1.mn:~ de cada
'1 1...a o,ue.nactc ut: .1~
c.'UTem que mtci..rraron la mue tr3.
• •.
¡. t
• l&lt;luncin A., i•nm¡uc (2(102) "¿Défim de snhthmclad ,.•tlmu,mo en \k. tcof . ,n R ·\tSlJ. - st
\,..u.J.

p,m.

~1

....

·

•

\(éx1co. D. 1.. :ibril.

p e , podría r un ;tspecto para preocupar e, ya que la ambición es un
ra g del tan \·itup ·raclo individuali ·m en función de 1ue podría
conducir a la plicación d la mzrí11 111stm111mltll c 1110 e, tratcgia para d
logr &gt; d objcciY : muy per onalc . d jar d l. do lo asp cm
comunicaci,•o · o humano . in embargo en el ca o de lu, estudiantes,
cr cm s gu la ambición deb, , dju&lt;licar e rná al de to \ ehemente de
lograr meta., per nal ·, acad 'mica·, de 'x.iru profe. i naJ, lo 9u , n
d • i. a&lt;l cuada. e inclu o, &lt;l abl para el logro de I fin s ·ducativo. .
Lo e tudiant

u apue ta por la realizaci ' n p r onal

Rn la condición po moderna en qu · \ i\'imo xi. te una cantidad
important de c a. gue han cambi. do e influr n t &lt;l . lo ámbito de la
vida humana &lt;lan&lt;lo lugar a • n aci ne· di\:er ·a. que e traducen n
a ombro pre cupaci · n inclu. Í\"C, • ogu ·tia con tan te enrr b gente. L •
acontecimiento. actu. les que \·an d ~sde lo, má. funcsros y dcpl rabie.
como la uerra, } 1 ten~ ti m pa. ando pnr lo alarde tecnológico. el
bombardeo c n ·tam d lo 111c1ss 1m-dit1, ha. ta la pro fu a circulación de
bi ne mat rialcs y cultural , des rdenan c n frecu ncia nu · ·trn
cotidianidad y lo que con iderábamo normal, rompiendo 1,.
regularidade puh-crizando muchas ,·eccs nuci;cra. rutinas; lo u ual lo
farnili r. lo predecible se Wuye i no · que de ·aparee . 1':uc_tra
adaptación a lo nuevo nunca tem1ina, p r9ue i mpre . 1m¡ n, algo
má nuevo. Pareciera qu 1 úruco reducto cguro es d í mismo; a. i, Je
1 . gr. nd proyectos comunitario de otro tiempo , e ha pa. ado a lo.
pr y ros p r onal . JjpO\ ctsk~·, a ¡ ropó. iro d la de. aparición &lt;le ). s
utop1a. salvadc ra y de la □ uc, a condición que : in tala al fraca ar ésta ,
acj na al afümar gue 'la min. de la \'Í ·i n ·s pr mcrcica., inaugura una
r I ción in· dita con In vu!orl'.. y un e. pacio ideológico scncialm ·nrc
fímen , mÓ\ il e im::rnble; el imp rio &lt;l fa e&lt;luccjón ha . ido d eufórico
pulturero de las &amp;rran&lt;le id e l gías' ''.
E una clara alu ión a la . oci dad po m &lt;lcrna t¡u · gen raliza ,¡
procc. o de pers nalizaci · n o i ncfü idualización n ténnin s de Beck '", ,1
Este tt:nlll fue prc,cmado como ponencia en d . t~undo C.o~t:.o de [Juc:ic11111 para 1. \'1J.1,
Org:imzado por h1 l \.i'\:L 12,
1· 1.¡ de noricmhrc de .21)()'\
'' l.ipovctsky, Ci!l ·~ (.2000) L/ 1111i,mo d, lo ljllllff/1, f .-11111,d,, ¡ 111 dntino r11/,11 111á1d.tdrJ 11mtl,m,,. .,,
Edicmn. Barcclorn: \n:grJtna, p. ~-l
· ·
JO Bcck.
' locl1 ) Elisabt:t h Hcck (, m henn (2!H 13) L.1 111d111tl11uh"t1t11111. / :/ mdin,/11,,/lflll/f
i11shi11rio1111hzr1do )' !llf fQ/IS(Cl/(/1(1{/J sn,wlu ~ po/ihC(/S, Harcclona: 1mdos l~st:1J,;·1 .o ü:tl.1d, 30

l.,

r

45J
452

�d aut n mía indi\'ic1L1al ) de b
traY
de la bú qu •da e n. tant
1 tiempo menos ui ro • las norma
posibilidad d man jar librem nt
d las organizacion' rígida ·.
e lbsmme,
n ignifica qu la. finalidad . up riore · han
desaparecido ólo han d jade de er d minant
para dar pa ·n a
nccc.ida&lt;l má i.nmediata!'i ) cambi. ntes qu se cncuemran en l, esfera
ubj tiYa, una speci · d nuevo indiYidu li m de ligado ca&lt;l, "·z má
d la nomrns heredadas del pa ad , pero que no por ello . e encm:ntra
en cl grado cero de los \·alores.
T d ) esto marca ) det rmina rambi · n nw.:Y • condjcionc de
d an: U p, ra L'l educaci · o de de la elcmemal ha ta la uoi,·er 1raria,
dando lugar inclu
a un deban: pennanent s bre cuále on lo
obj
y funci ne. que
han de cumplir en lo dh Lí os oin:le.
educativ , , a fect de re ·p nd rala &lt; ci dad . di .e dcb c.u11bién la
aparición d · nueva. per p ctiva de rcfl . ión } , náli. i que se radican
principalm ·ore n I su jet &lt;; tratando d , incular lo: perfile de cados
e n I realmente exi. renté •. En ce . encido, 1, s inv up 1 ncs . obr
valore. actitude-, em cionc , p rcepcic ne. ) otr, s má blls an
preci am nte bren r un maye r conocimiento ck h . uic:tos q_uc
participan n el pr ce o, ·1 ecialmeme de le •m&lt;liante. , n:cunorn:n&lt;lo
qu cu la , o i dad no dcb n ver ·e c m do · uniYer. 1s epara&lt;los k
hech , cli Tourain , 'por í mi mo, ninguno de lns do. uniYcrsos en
qu participa el joven ti nd a fortak:c r u apaciJ.1d de el, l )far
.
proy cto per. onal c. ,. ¡¡ ,
impon, nce qu ' . e mantengan en consraatc
e municaci ' n at ndiendo a ·pecto que e erora . &lt;.: o. k\\ aban . l ·,n todo
ca o, para aL nuar tal '-Ítuaci · n e mene. ter a:umir L\UC la ,·crdad ra
"f rmación int grnl" m se pued con olidar ·i . permanece indif ·reot ,

ª"º

ante el c t1.1diante como . ujcto como per':iona.
1, qu por ah &gt;ra e ha ene mtr, do en C\lL e. tu&lt;lio ti , ,llore. de
los e tud1antc., es que aparecen rr · po ruras yuL puultn cyuiparar. c ,
tcndenci, val ral ·. : una craJkional tra contr, ri, o contraculturnl , una
má que pu de Uamar.e in.ni , :t&lt;.l &gt;rJ.; ·in ml • r.,o, nmguna de dla ·
preva! ce come unica ntrc los jó, ene-.,, ..,,n, ljUl !--l'. , h ·rn.10 o
cmremezchln c n frecuencia. ' nn ello lm •. tudi,Hfü:s acu..,an r, sgo. mu,·
ípic d la epo a, manife rancio on fr cucnc1a LJLll: ··10 11nporrnntL L·

nurse
• d.
. bien con uno mismo" '', lo que, pre ume un 1mcr · ¡¡
m J\ iduo por
sí
mi
m&lt;
anee
9u
por
l
l
.
s mayor l
.
·
o cerna . .
t\ i, n l. línea de e noc r lo valor , ía lo .
tuclianr
ri, il .
.
. '
.
rntere e que lo.
p
gian, . e au cult una ene de a ,
. cram.as. logro. a tuturc
.
pecto d 6c.1ue
.cotTe. panden
.
.a provecto
,
, xp
.
9
J rarqwzar
s
gun
el
peso
•
:
'
,
u
l
.
. que cu, iernn en el momento cru-' 1 1 .e n
lo que mtere
J ·•
.
•
;u.
cnt1uc:ir
, a a t 1on:nt , iguien&lt;lo una idead Bnurdieu
encontrar
u c m rtami m
lJUÍnue
· • un principio ordenador d
'' 1 "a
d e cu bnr rncJus la. m civaci ne
u e mo e l men o p icol · ' · ª
d
·
a er zan siempre las relacion s humana
.
.
gico
n d c n·u
~
. .
. . e nrgaruzaron c. tos , . p cm
1 nto . a bn de que ~ueran 1erar9uizado
·d·
l
má ; E: mene . ) .
" me 1ante cLra ( \:

.:¡ prim r mp d imeresc. rc:ponJ a

' ) lograr un, rcalizaci m per nnaJ (69.8º·u)
b) ca ar con una per na am. da (2~. 'l,,11)
e)I ten r un traba¡·o intere. ame (....J-:i.1-:)-01.)
º
&lt;. ) P_ s r biene: ffi?tcriale y con fon (2G.'tº n)
e) \'1\'tr de acu r&lt;lo con le • ,aJore religio. o (44.Sº o)
El eguado grupo qu da a í:
. er un pr )f sioni ta cxito o ((i5.5'½i)
ayudar a Ja familia (-4 .6º/o)
ganar much &gt;dinero (28.'º'n)
ayudar a 1 &gt;. nece ita&lt;l ( _501¡,)
) pr cupar por la p&lt; lírica u e. Le aí. (4 .5º o)

a)
b)
)
d)

I ,o yue e apr ci, e qu la r ·ahzaci .
. 1
n un yaJor altamente a
.d
• 1 .• n p rsona se ha comen ido
' prcct. o (JOr. a· a2"Cne1··",c1 ones actua1e~ (que en
nue tr
e tu ¡·.
&lt;. i,mtc. parecen equip rar
.
profe ioni ta e ·ita e )
.
• '
e J canan1entc cnn ser un
d
·
, P cialm nt entre ¡0 jó .
.
·ean omct rsc a lo ng res 1·I f . .
. , ne . . L)Lltene no
que no comprende
.
. e u nm1enro ) &lt;lcl . a nfic1 &gt; por id al
_
11 01 e mpartcn hn
· d
.
pro tu. am nte t cnificada la b .
d ~na . ocie ad glohaüzada )
'
u, t]U a
s1 m1. mo y la ohr n i •o cfo

d

--\si ----lo h

11
an cxpre:a&lt;lo I JS srudumee
an e"rca al : cnar
• ·' •·n
~ I•"
de lo. ¡o yenes.

11 Tnu • me. \lam (.'.!llllll ¿/&gt;,~/rr11111.r mir ¡1111/0Jt l' E.di mn. \ln1n ,, D 1 .: 11 I•.. p. 911.
:i-1

ta orclenacic'&gt;n:

Bourdit:u,

P1t!ITe

dISUJ~u me grupal .
• ~.

)

en L:ii

(199 ) Ro~
..,_1JIJ(J ¡,mrft,il.r, Uarcelona: \naora
, ...,7
,., . m.1,p

455

L"tUX&lt;.\·isra,,

lo \.)UC no.

�val re

n

material

orma part de la. prioriJaJe_ m:i. alta. para
l mlJr de ho\,·, c1uc in mbargo no relcg, n d

·
mue has rnu¡cre y 1
,
.
.
.
bien star material p r i le confieren otro tatu. ; lo bien · matcnales,
los objeto , han ido de acralizad , · ya no . uer ·m • la co a · p,nr 1
mísma O por los enrici llue n . prestan, smo ¡ 01: el placer que no.
procuran la relaci n s qu mantencm s on lo ob¡eto. ,·~ no son ~i.;
tip utilitario, im &lt;le tipo lúdico el ahí d con tant cambio u el , fan
por la novedad.
Dt.: e ta manera n d nuc,· pai. aj · cultur, 1 r ~o ial impcrant ·
apar ce un nue O individualismo ue puc ta a la recuperació_n de.: 1,
id nódad mediante la prioridad que ot rga a la aucoe um, , el
autnde arroll , 1, auto~rc.:a.lización } que en t · m1.Íno. y;~nerales s e pone
a la racionalidad in tromental del empico, de las téciu~a. dd m~rc~d?.
La lecci :&gt;n hacia la r alización per.onal que pareciera n pnnc1p 10
c. cremadamcnte indhi.duali, ta, obra e~pli ación en la me&lt;lida en lJUe lí!
r ·)ación con O
tro mi m ·, gobierna más directamente que _la ~1ue
nrablamo. con\ . dcmá. 11. in embargo, l que parecc tradu ir , ·1 e .
d e c siv in&lt;liúduali mo o de índi\ iduali. rno quiz~. irr ~onsable
¡ c&lt; njgna Lip n :t kv n la me !ida en que picosa . ole ·o . 1
como 0
.
· ·· 1
mi mo \ )vida , lo dcmá. , m equi"al' cxactam ·ntc a ln ,·1. 10n t ~ un
indjvid~o libre de toda atadurn. 1'. ~~ tra a en w&lt;lo caso Je un a~an o
mpcñ legítim &gt; d con truir la ex~ ri~ncm de \"ida p\..r onal _ha tc~c_lo
frent al univer. Jd empleo la. tecruca al que nos n.mo Lmpeli~1os
cada ,, z má y pareciera que irrcmediabl mente crca1:do un nuc\'o □po
de media ione. en ere e t mundo de la in. trumcmalidad y aquel de la
id ntidad, pero donde adcmá e &lt;lcb dr.: brindar a ~odos igualdad de
op mll1.idade. , lo que abr un camino a un in~i, 1duali ·me~ re.-~on. ablc.
má uniclc a las reglas morale fundadas n la lthcnad del 10d1, 1&lt;l:H . De
c. ta manera los e, (lidian tes, . e al ·jan un p 1co de la ¡ )si urn trad1C1nnal ~
acercan má. a una pwcurn innovadora incorporando el cambio \'
ons ru , ndo proyecto. con nue,•as p rspccci, as.
.
lo resulta di lk1l com,tat r c1uc In iú\C:nc. e. tmllilntes ,·1,·u1
fn; u nrcm ntc t.: cindido. nrrc lo. unn er os: el de la \'1Ja prof . ional
que ·e acerca impon utul &gt; , y el d la cultura Lk hl ¡u, clllUL~ que s ·
de. arrolL übruncnre en lo · esp ci • uní, crsitam,s p ·ro lJUL es a¡cna ,1 1

cultura e colar al exu·cmo d p, recer mcompren ·ihle o , gre 1v,t a
mucho~ doc ntc .. En e ca r n, ión :e impon cada yez c n mawr
r~~' ndad u~~ nueva p nd ración d pric ridade c1ue a menudo. e
clific'.I de de. cttrar para lo adulto. porque no la han yi,7do, pero en la
que 1uegan un papel prcponderanr crit rios inmateriales de la calidad de
.d 11,
,
.
v1 a.'
·1, [ore¡ ~pi, '. no es infrecucnt ob erYar 9u la disponibilidad
de _□c_mp0 para . 1 m1 m . uelc . er má: valora fa que la carrera
~rotc. 1unal d maye r tracli ión o reconocimiento ocia~ p rquc el
nempo e _la 11~ Ye q~ , bre la. puerta. &lt;l la , ida proF ia· djá)og( ami tad,
cr~para-.1 • 1mpat1a, di,·er, i , o, son in trum nws , ivcnciale. n1Lt\
vali 'º para lo. jóvene guc I permiten \ ivir '·a u man rn' el munJ;,
~-e ho~. De nhí aparente neglig nci, medi:1nce la qu e conduct:n lo.
¡ovene para _9u1ene. ·n lugar de a urnir los modelo y r le · in ulcado. a
otra · gl:nerac1one ckmandan prim ro vi, ir como uj t d u prnpia
existencia: ,·nir la ,·ida propia 1- .
_1-::n t~~do caso, lo que se logró d rivar d l e tud.io, pero tambi •n
de l;1 1tuac1on general e qu exi te una clara v !untad I) · 1 1
· di ·d
on, u
in '1 .uación que impulsa a combinar la pcr onalidad individual \' la
her ncia_culmral con la pa1ticipaciún en el mundo dt: la t 'cnicas &lt;.Íc la
ccon_o mia Yla gesti?n de la Yicfa col ctiva, para con. truir una cxp riencia
de vida personal d1fcrcmc. , )mo clijcra un joven , cti,1 ca de Jo, añ
et nta, 'no 9uerem . una ocicdaJ mejor mañana, .inli &lt;lifercnce ho,"
lo gu en t~ . itua i&lt;'in traduce el derc ho d todos lo · seres humano. a
dar un senado ~ . u _cxi. t ncia, d rccho que • in embargo, impone a t&lt; el
un dcb,cr de l}dandad ya lJUe -~ p_ucdc actuar con un proyc ro que ea
per onal, p ro re puede conducir 1!-,rualmentc a una acción colecü\'a, en
en qu r clamar p·ara .1· 1 d er c ho .cr r uLOrreal1zar.
·
.la mcdida
.
L
tmphca recono r el mi. m &gt; derecho a lo tro .
'
·
. Los estudiante. xpre ·an bien e. t que de cribo, al tratar de
armc~nrzar_en . u .~royec_to dc Yida: _aut rr alizacic' n, profe. iún trnbaj&lt; ,
m~tnmonm, tamilia e mclum e, dmero y bienes materialc ·. Lo &lt;.Jue
ev1dcnccm ntc sale de u e p ctro de intere e s• n "... p,t: to eomo l'/l'lrm
· · .,
:merrlo_ co11 ml~res ~rligioso.r} prMcltpam por lc1 po!t'li 'O e:r &gt; • e pu •d , ob • •n ar
en la ¡eraryu1zac1one. L]UC r 'alizan tanto los hombre. como la. mujcrc .

!ª

fück, l'lnch (ICJlJlJ) Hljolilr /11 lilh'rtad. :O.kxico D 1 • r;CI·
p JL1
1
Beck
·
'1
'
·•
• ·•
• "·
p . ¡. , lnch (-(KI( ) l:l 11r1m111/ caos drl 11111Qr. /J1s mM'il.r jnn11a.r de la r¡l,1do,¡ 11111oro.ri,. 13:trcdnn,iatc os onrextos - hl Rourc, ¡,. 47
·
16

11 Tnura1nt, \l,un. Op. ,11 p. 1&gt;0
11 Lipun:1sk\ , ,illl:s ('.!lllHI') /:/ m¡uímdn

Ld1c1ón 8.1rcdon,: .\n;1gr.11n-t, p.

rlt-l d,hrr. l .1.1l'tic,1111d,,/,,1;1 d, lo.,

:!O
456

-,
1111,tm t1r111¡11,1 ¡/,-111mrt11J(l).r,

~•

1•

457

�Mujer

Hombre :
a) lo ar la rc..:..1.üzación pcr mtl
b)t ner un uabajo 10t re ruit ·
c) ca ·ar. e con una p'!r on, amada
d)po ct:r bi ne matenale
_
) vi\'ir confonw: a"· !ore. rehg1oso

a) ¡ ~rar la r ahzacióo pcr onal
b) ca'.'-ar ·e e ,n un,1 persona amada
e) ten r un trabajo ime:c antL
&lt;l) poseer biene matem,1 ·.
.
e),inr conforme . \ alnrt: reln.,TJ.u n.

en lo que respccta al
La · ponderaciones d · hombre. ~ muier
c.:xacra,rn.:nte e n lo.
scguntlo grup de int r e ,
corr~/ ndcn
resultado arrojado. por la mue tr total .
. d" 'd &gt; d h \ • dcfim.'. por I c.¡u1. hace, por lo
E e1aro que 1 m 1, 1 uc
1 •
uc valora ,. P r las r lac1on . ·acial . cn llue_ !&gt;l encu1.ntra
9
•¿· 1'&gt;
aún la mor t ya no con i ·te prekrc.:ntemenL en
compromcu t , ' 9u
•
' ·•
•
· ·
¡ la
.
. mo. ti ·le, .1· 00 en la pre. r, aci '&gt;o o Lnnqm:cun1ento t e '
t
u re crencta a
t
,
¡·
. 1· "d l"dacl· 1 s ·¡o', ene de ho\' han crecido al alor de c!&gt;tn. cam )1 •
m 1v1 ua 1
,
•
·
-0 ti
d tl
ocialc Y cultural . \' por ello acrúan con mayor naturali a en me I~&gt; 1,e
situacio~ s compleja ) problemáticas t.¡ue . no l
preocupan ni. c.
)lant an pre blema ex.i cen iales como cambiar tk carrera, dt: raba1o 0
~nclu o de par ja a la largo de un lap.c del rminad() por In m~nc&gt;. en
mcdida n que , ntcs prcocu[ aban a le _adulrns; lo nes~~&gt;- e
· ··
m·,., p ,. i'&gt;ten e· c1ert&lt;&gt; p ro camb1&lt;.:n la
dt.: e rnp 1c1on ) ano "
, .
.:
,
p ibilidad . de fincar una ,·ida nu ,·a y d1tcrent
.
Lo. e ·rudjante s pronun ·ian marcadam ·ntL por csras opc1on_c:,.,
minimizand aquel!, _ qu tienen qu ,·er con tro: :i. pecto. c.ll'. '.' \ ida
_1
- ,• - 1 c&lt;)t1'&lt;&gt; e el ca O dt: pn e r 611.:nc. matcrmle &gt;
pcrs n,u y pro 1e 10nm
, .
:• _
.
. .
,_
pr cup, r por la p lítica de te pru o mclu 1vc, y1v1r de , cu~i&lt;l~ ce n
val re religil _0 , , de tal manera 9ue ganan c. pacio enrre . u a. p1rac10n~.
\' por ende, d terminan i.:n mucho su csqu ma dl' \:alores, ~n, e pecial
~ombinación d • la acción in. trumental t1ue caractt:nn a la l'[ oc,1: ~ ~n
acendrad( cm¡ eño por la id nti&lt;lad y la prop1,1 cxi:u:nc_1'.1. Prok.100,
empleo y trabajl , í pero también y ohn: todo _t:11to11-i:t1h::;,11ttn/l. . . . . .
En un primer análi. is nui.:sua conclusmn, tue l\llC lo ¡mene _
eran pre a del individualismo Je \a · poc, , lo 9u1.: l.'\ entualmente ln. ha • i;t
oh idar • de lo demá para pt:n. ar olo en . í nm,nH lo que conlh.~, a

Jª

J , ·

·

n "l·11np11" "

¡,r, 11•rcs1\ ,1 ,n,,

r ., nt&lt;e oh. ,,:r\', r como no st' pro1 1un: una or el ~º"
,
,,11
t
1r
c:gún bt&lt; marcacione~ lk In. c. rutlrnmes, .llµuno mten.:si: ,e .111p.1lman porlJU~ cg.111 ·1•11!. utm.

,~ 1•

111 '- e.,

¡ urccntaics cucan,"·
l'

Tour:une. \lain, Op

( l. P· r~

alguno: rie . go.:; ocia! ·s. in embargo una rdl 'IJOn posteri( r ha ada en
trabajo-; de L¡uiene a irnden e tus a,pecto. en la actualidad'', han
ampliaJu la ompren. tón sohre este: fLnÓmeno ~ an1Ja&lt;lo p:1rn estimar
qu tal . 1ruacic'in no &lt;ld e ,·er e □ ccc. ariam nte como cata rrófica t¡u las
nueYas g nerncione. han . ido uj to. &lt;le nuevo. ~ difl'rent proc ·so,
strucruran ' que m idi fican pues u , i ión Jcl mundo ) de lo. dcm: s
d tal uerte que ·u, asp1rnciooe apar cen como ¡ erf ·ctamcntc
1 gírima. , n una ép( ca dond los moc.ldo. antcriore · ,·a no son ,·álidos,
done.! 1&gt;- .1 luhn. con frccu ncia, n son cap~c · &lt;ll' aconsej;r
ad Cll, damemc pon:¡m: a u , cz, no tjenen expcnencia propias en e u:
. en tido I ara hacerlo.
.omu pu ck apreciarse, lo · e. tudiante.
¡ roy tan
principalm nti.: en las opci nes mencionadas arriba, dc1ando de lado o
ba tan te lejos la cxpccta 1,, . que guiaron lo pasos dL otra.
g n ·racione omo poseer bieni.: mau:riale · preocup, r. e por la política
incluso vivir de acuer&lt;lo ce n valore rdigio o · e:- decir, ello · \' ellas,
jóY ne. ma~ t rilariarn ·ntc e pronuncian princ1palmcme por u ·propia
indffiduac1ón por su idcnridad como er. ona. . mes, lo. proyecros
t nían una cierta garantía ele que habnan de concretar e en algún futuro,
. o po ibifüab. una fe m1a di.'. ··aurorreali1.ación a tra,·¿ de diY ,rs,.
acti,ic.lades, 9u aunqu · fueran ori ntatla en lo fundam ntal p r la
cieda&lt;l, eran un e pa io mi o mene s gur para en ir e bien con 1go
mi ·mo. Lu 1uc la pnsmodcrnida&lt;l ofr ce a los jén·enes de ho\ c.
implemente difrrenr .
·

Re alorando a la familia
E c,·idente t¡ue ranc , ];~ famiLl, com &gt; la per epción t1u ·ni.m de ella
l
jóvem: • ha sufrido cambio: importante, . Ha &lt;lejado de ·er llna
in tancia ,1licnaru &gt;, c. micturn rLproducrora J relacione · de propicda 1 \'
d dominaoon, e táuca ) poco ílcxible, para com crtir. e en una esfor~
pri\Tikh&gt;i, da de la que ya no e quiLre · capar como ,mtañn; incluso, hcw

n dia lo· j()\ ene. , cohabitan (romo11i1~ij cae.la , t:z má. tiempo con u·.
padres. J.a familia e. la única in ticución qu
encuentra en un nivel
mu) alto &lt;l la: \·aloraci&lt; n d · lo e 1ud1anl ·s: &lt;kclaran &lt;lcdicarl mucho
d u tiempo lihr (más d cin o horas a la semana) h1 defienden ante los

l)\IC

211 E~ ~I casu &lt;ll B,mr&lt;ln:u ( JI)\)-); ~l&lt;llkn. ll9&lt;l2, l'l'l(1); [kd. 1991J, 2tKll, 20llJJ; B.1urn;m (21!111):
Touramc (2000); B,lbm,· (1() 1&gt;7) 1 Liprn &lt;..tsk1 /2002., '.!lllJO, 2(1(11 1' ).

459
45

�mbates xt rnos, la valoran aún má que a la igk i, : a la política; Y en
ci •rto entido, pro •ectan una e. peci de Yaloración ncgaú,,, hacia la
facultad, cuando e. pr an que u imporrn.ncia e inllu nci~ ?brc ello;
para reforzar e te a pect , n e uficienremente alta o pn ruana. A. 1,
cuando t jóven . e tudiante se manil:ie tan obre cuál 5 son la. co a
. iruacione 9u má. l : importan, ayl(/ar a la Ja1J1ili,1 de taca por 1
val &gt;ración que hac n al r specto; 1, ubic, n en un ni,·el e rcano , 1 t¡~l:
e locan /oomr !,, rrali'"'aáón personal ) ser 1111 pm}'sionista 1'.'\itoso. Ademas,
también lo
rudianc ~ declaran yu , estar ro11 la.fm111lia, e la actividad a la
c1u más ti mp dedican a la emana. E to, ·i bien r fuerza las tendencias
al r p et , tambi · n deb :er ob n ·ado con cautda, ya no ol~sta_nt esta
"rehabilitación ' d la familia, par ce 9u ral h ·cho no . 1gnifica n
ab olut &gt; un regreso a In. trn.dicionales dcb res pre. crito por la moral
hurgue a · religi . a: n la. • ocieJad~ ~oncen~p&lt; rán~a _·, . e celebra la
familia pcr &gt; bast, nte men la. obhgac1one inc ndict ,n~ ~. 1 cual
. I re.an indu o on ray, na claridad, la mayoría de los e tu&lt;liant •_·dela.
&lt;.Ü\ rsal- licenciatura d la facultad.

"ª

L que e cierto e que 1apr cio por la familia
aparci~~o hoy
con una mayor p ·rman ocia 1 nlro de ella· por panL de lo. )OYt:nc ,
qui ne , aungu ca p &gt;r razone. no ·1cm¡ re ti , Ja._ dirc~camcnt_~ con
tia, d jan l h b"'r cada \'CZ má ard lo cual e ev1&lt;lenaa cambien en
alguna au cul aciuoes r alizadas en lo. último años•i _ La. raz~ne. aún
, tá.n n el nivel de hipé tcsi , p ·ro bien pueJc er: por n ccs1clad, por
d • e &lt;l
ncir. e protegido purqu d tiunpo d ~ e ·tudio
pr lom,ra
porque I matrimonio e apL ;,a o , ún por inmadurez por f, lca ti
compr mis
inclusi, por e. trate~a de sobrcYívenci.t antc b . crisis
con' mica . on todo } ello, 1 familia e,; l reducto mejor, de:pué. de s,
n todo a. bien puede significar L¡ue "d culto a la familia
111ismo. Lu qu
e ha va iad &lt;le u, antigua pre cripcione obligatorias l'.n buu:ficio de
la íntima r atiza ión y de lo. derc ho. ckl indí\·iduo libn. ' ...1 _
h. p cialmcnce entre los e. udiantc. , . e , alma a la familia, p ro se
l conc den caracterL uca &lt;li forcnre. a ln qul'. la identi ticaban dentro cit.:
una su iedad má. ratti ional; creen cn ella p ·ro la Yi~lumbrnn también
com un e pacio para la realjzación pc:r-;onal, diciendo no a la autoridad
11 \k n.:licru

.1

la cncue~rns mundiales ,ll· \'a Ion:, dL l ')t! 1 1 2.llílll,

.1

L1 rncuc~t.l'• n,1C1un~lcs de

1 FG 1 1\9')4) , dd 1\IJ /20(íll)
" !.J¡x,vc,1k\, 1illc. (2lJIKI' ). 1 / 1rrpmmln ,il dd,.-r. 1,1l.flr¡1111dr,lnr.11l, lr1s,111r1or 11,111¡,r,1. 'i'. l.d1c1 11 n.

Harrclon:i: ,\nagr.1ma .• p 1611

~adici )~almcn
in_cu~ ·tio~abl
de lo. padre , n &gt; ac prnndo
mmolaaon
acnfic1
mnec ario. en ara de u mj mbm in
just..i ticaci~n clara ; exigiendo por el contr. rio r, ponsabilidad •mre
todo. _u_ mi' grante ) ~obre tod r p to para la per ona human . ◄ s to
par e ct n firmar emre los · · Yen s e tucliamc , cuando aceptan en má
de un nov nta y cinco por ciento que "lo~ e· n 'l.lg • deben e )111partir los
d ber . del h gar ', por eiemplo· pero también cuando rechazan en má.
¿e un och nta ) cinco por ciento 9ue "h muj r debe dedicarse
mrcgrament al hogar • inclu o cuando tambi · n ma •oritariameme
acuerdan que ' 1 • padres dcb n re p tar la. pr fer nci
~xuale de : u
hij_o ' . T~Jd , dio d nota que ven a la familia, e cien J como un e, pacio
mas _t~eXJblc dond~ pu d r . pirar ·e cierta paz } tranquilidad, l ero
tamb1 'n _d ~ aceptac1 n, d · n:s¡ to a lo. uj to y sobre l &lt;lo para l,
p rrumdad d . _aut rr, ali_7aci · º: l'tluy p , 161 mente porqu }a no e
re peca a la familia en 1, ·1rn la tamilia c mo in crumento dl: n:alización
de la p r. onas la in. titucióo ' obligatoria' . e ha m tamor º" ado tn
in tirución cm ci oal y fl xibl

ntonce ... ¿tradici nale , mod rn

Aun9ue lo
. tudiantes d la Facultad &lt;le Filo fía v Letra ·
'd . - d
.
'
Oíl
1 o thca o d d fuera com
una omunidad homogénea, lo p rtile.
gu e fomentan en cada una de las carreras lo afirmam . anrc:, 1 dan
un _üo p~rticular. E L
traduc n la. re pue ta~ 9ue marcan en el
cu tmnan . obre \ al r : ha) una ócr c incidencia o lo oeneral per
diDer noa
.
r
'
vec · s 1mporrnm
n . lgunos asp c os específicos.
E
po ·ible que la respuc ta · que lo e:tudjantc pri,:ilegian o hnn Yertido 1:n
la ncu ca, ne e c ncret n iempr en la realidad c tidiana o n la
prá ica _académica, in embargo, í n válidas par, c nocer alguna
tend neta. _e- • _squcma. ya] r, les que ubya o a u pre f ·r ocia . \ í
que como m1c1amo. con una pregunta, Lratar ·mo ahora de re. pomlcrla
con _la rescn a_ dc~i&lt;la ; diciendo en primera in tancia que le _'
e tu~ante · de Filo olta y L tra on tradi ional , porc1u • , aloran , la
familia porque pre ycctan ra go e mu.ne a ro&lt;lo. 1 univer iraríos
por9~1c cumplen u rol al . ujetarse a una rmación p cítica para el
tra~a¡o • p&lt; rque d, d &gt; u tatu trnn. it ri J , p rmitcn cri ·car a la
cicdad } a i mi .mo manifi tando c mo jóv ne · que on, r bddía
ant I st~i/11 qM. m mbargo, también son moderno p rc1uc al igual
qu lo ilu trado "d ·l ·iglo /Vlll , adoptan la band ra imel crual de la
461

-160

o po moderno ?

�cnttca para r flexionar y e mprender el mundo, pero también para
confc mur u propia e ncepción obre él y p rqu por ah ra ere n qu
la \'erdad . " u verdad". Por otro lado, igualment .on po·moderno
porqu ap lan pr ci ·am ne a la critica com un · derecho inali nabl "
que nadie ha de arrebatarle , p r9ue 9uizá creen en ·1 mundo pero
de can cambiarlo p&lt; rqu ,':ÍY n rná. que para l mañana para I aquí ) I
ahora porque intuyen que e acabaron la. eguridade ~ yuc la nu rn
ituaci · n e ncuenrr si mpre tran, ida &lt;l novedad y d cambio. Es
d ir, tradici 'n, m demidad r pu. modernidad, oo cate Jria. nunca
acabadas son en bu na medida, arbitraria, y por nd mudabl , así s
que lo e. rudiant pueden er tod e. o y much má ·, porque ti nen a
su favor el t.i mp no han a abad de er.

Lt\Zi\lAN 1 - R.1quel '·Crítica
- J "
mm al \111ro 111ilt':1ir1. \Iéxt t&gt;: E,.l\ currn\.:u\lun)&gt;11az,en l.:.\·/ ar,ríarhfl11 ,111inrsil11rio. O,
· - • •
' · a ~ 'aldé. . 19&lt;r

UPOVl
L.t, nu dd rt1mi. ¡:.,m1r1,s so /.m e/ 111amd11t1lú11m
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1+' Ed :T.
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�EL IDEAL PEDAGÓGICO EN LA
SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
~hra. Bealriz l.iliana De Ita Rubio
Faculud de Filosofía~ Letras
U \NL/Colegio de ocioloh'la

El escenario
Toda sociedad determina su propia concepción ele la educación y
establece los fines últimos que la misma está llamada a cumplir, en 1,;&lt;.c
sentido podemos afirmar que -'tluogm: sea de manera implícita o tácita- ,
instituye un determinado ideal pedagógico que compendia el "tipo de ser
humano" gue se desea formar. Debido a su \'inculación con el contexto,
las concepciones de la educación ) los ideales pedagógicos Yarían de
acuerdo con las épocas históricas, con las formas de producción y con la
organización social ) política de los diversos grupos.
Pese a la gran diversidad de concepciones acerca de la educación,
existe una esencia común 9uc la postula como un factor de desarrollo
individual y sc,cial, a través del desenvolvimiento de las pmenciaüdadcs
humanas ~ que la ha lle"ado a su consideración como un derecho
fundamental, tanto individual como colectivo. Si bien dicha esencia de la
educación es común, los fines últimos que persigue de acuerdo con la
función social que se le asigna varían considerablemente, de la misma
manera c¡ue entre la propuesta filosófica y la práctica educativa existen en
rnucbas ocasiones grandes distanaas. El contexto en el que se planean,
diseñan ) desarrollan las propuestas educativas, está en constante

465

�ámbito. e nómic &gt; político, social ) culmral, la
tran. formación en 1
lo individu · y e r re pe blacionak aun9u de
cuale afectan a t d
manera d igual.
.
.. ¡ pre.ent · análi i. prct nd reflexion r en m:no _al_ id al
ped ómco que pu. tula la soriedad del ronóri1J1ie11to) . e realizara cnt, _azando
:"' · · · de¡ ruv
· 1 de en. t.:nanz
•~ a . up"rior
ya
la parnc1pac1on
...
. qut .me
, mter . a
deliberar n la funci 'n qll e a i ,na actualmenti.: a la cducac1on upenor
f¡ rmación pr f ¡ nal d acuerdo e m la. cara terí t1ca ..d l ~nt?rno.
En e te cnti.do, 1 filós f Jürgen Halxrmas plantea que: la l cruc,
siempre un proy~ct bis · rico- e cial y ·n _'l e pro~ l.!cr~ _I que un.~
. ciedad ,, lo intcre es en ella d( minam nencn el pro\ .tto de hacer
.
1
,,
n los hombres y con a e a .
Ho , en dfa afrc ntamos ircuo tanci. s parucufarcs cuyo ,_·amen
re ulta impre cinclible a la intención de . clarecer 1 idc, 1 ped gógico de
nue tra ~p ca.
bido a lo cambio
tructurale c.¡u ha ~en rado
principalm oc la lobalizaci 'o e onómic~, así
mo a _"us d ero. el
análi i d I cont •to
e rna el lememo tundam ntal ~ m o la) a~le n
la planeaci · n y d .arrollo de toda. las actividad· educau\'a. . Adema , L s
con rantc ) ac !erada. tran f &gt;rmaci m s gen ·rada pe r In a\'ancc.
ci náfico. ) en su. aplicacion recnológica,, a. í orno n la. e..rrucrura~,
han determinad ) que la noci 'n de t'Sfftwrio . e haya com· ru~o en d
piincipal ·igno t oo iderar en la plan ac!ún y e, alu'.1cinn cd~cam, , •
t\ctualm nte la i.:conomía
el factor dominante : JUnt1&gt; con l.
política
organizan de t cuerdo con un m ,e.lelo d global~acic n,. ~I cual
c n otuyc una tapa avanzada en los proc o de conl~&gt;r~11a:10n &lt;ld
mercad &gt; mundt,tl e inr rnacionalinciún
onómi a, d1 t111uYo. del
capitali mo. J. \1. \'ida! con idcra , la mun&lt;li. lin ión m1110 Ítt ~11l~11ilwm111

del proceso histó,icr, de exptmsión del capitali.m1~. l' rk sm lrJ't'S .l't'Ollúllll(ll[. ~-ª
globalización e caract riza p r la mttrdep~nd ·no.a _ com\r~ial,
producci ,a, financiera, a · 1 como también de lo llu¡c s de mtnrmacH n ·

i&lt;l as 1.

1 H:tbcnni,. lür¡!cn
\\dxr.
, \"idal,

¡

(r,11,1,1.1

Trmtt.i llit/JO "id,olr,gio", 1'1')9, p.:;:; c11.1 ., \l.iKu

t

1:n ,u

n11 3 •1 \b

f. •·;,,Jundulizacion" \ 1d en \lolina l.u1¡uc. [,i&lt;ld . .\na11l11w,1 d1 ¡,, /;d11111,1t111 /111r,r11/llm 1I.·

r-

,,/1 ,:,,,11t•·,1J d, r/11 J/J:!,urÍtÍII 1 dril¡//,. l 11~
Toledo Pauno. \lcpn&lt;lro. C,/,,/1t1liham,11, l·rtad11- ,1, 0111 l •.rpa "" \11,wl,s. Rn l\la h.1.1p.1L1r,1
Dl\'I 111n &lt;lr Cu.:nw ~o i:'111:~ \' l lum,1rndad1:s. ,\ \1 l. t:1p.u.1p.1.

1 r,IJ

\\'\\'\\.~localn:Yi~1a.c11m/glub1:,.hm1. 2t)(J:\ 09-lll
-166

· con ider, a ·imi mo ·1 h globalizaci,\n como la Ji.1s1· di ht:,_P,tlllfl1JÍt1
1mmdiúl del 1irpitalis1110 rarorklizpdt1 por 111111 1111el'tl /01111a d1 1i1fe,m1tio11
.
I dt,I mpital -promos rli ro11n11tmciríJJ lemolrf2,.im, 111011opoli;;;_orioN
. _. ,
111temtJrio11t1
ce11trali,.,ocio11 fi111111rie_n1- pr,r m1a J/llt!l'tl dÍ1isió11 del lmhqjo) por la ro11solidació11 J
rearlimlarió11 de la 1iq11eza /ra11.mario1wl .
La mundializaci 'n d1.. la ec nomía b.t 1do fa, rccida p r lo
aYanc
n la aplica ione de la tecnología mformática \' d •
comurucnc1onc-. I a parcir dc la.s cuales e ge tan nuevas forn~s de
pr du ci 'n
·isrcm ba a&lt;lo en alianza. cstrat ·gi a. y c, operación
entr grandl!. mpre as de.centralizada ;, org-anizada c.:n red. Causa \
efecto de la globalizacic' n ,;;on también. la continua expan,i · n , ~J
con. L ucnrc fonak:cím1C:nto dL empre ·as trano;nac1onaJe., a í com~ t
firma I tratado· &lt;le hl re comercio inrcrn ionale. yuc han ocasionado
una rccha int ·rdep 'mkncia ccnnoirnca en re dn-er ·t &gt; paí ·s.
l ,.i. nuc, a organiza ion economica globalizaJa demanda un
r 'gimen polícico con el mi mo carácter rran naoonal. Por lo , merior la
rganización pol.Jtica e encuentra también mundializada ,. h e rndo'nac1onale ti ndcn a asociar: · en ente.;· upranacionalcs, tal· e· el ca:o de
la ruón c móm1ca Lurop ·a. e ·o [Íene quL tas nueya fe rmas de
orgaru;1,ación policica rcpre eman una nu va t, pa de L democra ia.
,orno resultado &lt;le esta nueya forma ck org:mizacic}n ·e&lt; nómica
) pohtica eran nacional, e ha de arrollado una nue~·.1 e. trucrura ,ocia! u1
p rmanentc eran formación, ,1o.;í, la soct bd e cncuentrn camb1 ··n
organizada en red lo tlue implica el e rablcc1m1t:n10 J un ·istema dt:
rclacm_n .
imcrdepcndencia tmr1.. mdl\ iduo., m rituc1ont.'- y empre as
en el am?Jto intcrnaci:mal \ nacion.11, l.1. cu, ks t'-lán coordinaJa · por
una matnz e mterrelarionad,L. omo con -ccucncia de esta nrganizac1ún
de la .oc1 dad en red, lo. amhio. t¡uc l' generen en alguno de los
le'.11~nto. afectarán a lo d má e, dcc1r qu on int rd p nilienrc: .
\~uru mo . ur ·n nue, as e. rrucruras, forma. &lt;le regulación, producci&lt;'&gt;n
n la. rganiza ione .
·
E. camhién caracr ristica di unti,·a dl la )ohahzac1ón el qu lo
c ntexto o~ogr~fico· sean :obrcpasado y ql1e los .er·s humano· tengan
plena conaen 1a ck ello. L fim,a dt tratado de librt comucio
imernaci nales con su con· cu ·nt ·,' ptrtura ll' errontcrnc'' ,
liberalización d las profe ion . ", la acumulación del capit, 1, de 1:

?

16
4 _mck1:r ,1g. ,rumi:,. _
R1:m :n,1&lt;ih.1I I nrm~. 11w1t:·1mflt1 d1 dúm11.1 c11111ml,m.1 por ro111p,t1111 i11.r
prvjenon11/rs ,11 /,1 l ·d11,,mn11 \11/ nor ti/ la r!t1p Id, /nb,1/i '{t(lr,11. l ni\ l'l"óltb l d~ GuJd.da¡ar.1. pp. l.

46~

�riqueza, asi com &gt; la conc ntr, ci ,n de la oferta. labor, l s en lo P~ s
más de arrollad y la degradación dt'. lo. renir- . n, rurale. en pru.
meno de arr Uad . , n alguno d 1 , principale factor · c.1ue han
propiciad la cr cieme y pcnnaneme °:1gra~~ón en d ámbito
internacional. E un efect im[ rtant d la nugraa n d encu ntro _ ntr
miembro de una gran cli\·er idad de cultura a lo que . t; ha dcnommado
como mulciculturalj. m · e. n ccsaric eñalar, sin cmbarg , que 1
cncuentr muluculturnl en un conte'&lt;- o gl balizado, representa un
p e ncial rie go parn la di,· r id d y la. 1dencida e culturale d bido a la
col nización d · la má &lt;lébile por la rná. fu rt . en términc
económic •.
El pr )p10 el arrollo de l . m dio \ e enología. de
comunicacione hace factible establ cer relacion emrc pers na que ·e
encuentran en di,·er.
paci aun lo má. r mo o. entr sí ya . ea n
tiemp r al,
decir que I mcn aje ·e mitc y e rec~b en u~ ci _mpo
imultán o -comunicación incr 'nica-, como en un tlemp &gt; &lt;l1fend &gt; comunicación a incrónica-. Dt ha. f rma dL comunicacic." n pueden , er
oralc ·, scrit s, visuale. · multimedia, con apoy &gt;c.l I tclé~ no, la [nt rn ~
lo, at 'lite qu no p rmit n el emple de d.!ver. n recur o. ce mo ·l
corr o lectr 'nico, lo. foros l di cus1 · n, los alone Je c O\ er. aci m
(chat ), hipertexto ) , id conf rencia p &gt;r citar . c'&gt;l&lt;&gt; algunas de dios.
La ruptura d la barrera. spaciotemporal . pu tk rnlund.u n alj..,runn.
beneficio, c m &gt; el po. ibilitar el ncuemrc nuc persona. 1 grupo
di, r. ) cul uralmentc y pucd n prom Y r ·1etiru&lt;l
de re.¡ te ~
c m·i\'encia armónica entre lo mismo:, aun4ue conllern el ya c1 a&lt;l &gt;
rie go d la trnn.culruración.

La o iedad del cono imiento
Este nue,o e ·radio his ónco en gut. v1, 11110.., ha rectbiJo ,fü ersa
den m.inacion · ·: !llodemidad, j&gt;tJslt1/0dmudad ~ reciemem ntc: &lt; mienza a
d fioír ·de com .mrit&gt;dt1d di la i1¡for111arió11 1' Sflaedad rM ro11M1111e11l0. J.o
ci ·ntifico,
cial . afim1an que d siglo X, ·¡
erá conocid
fundamemalmcmc e mo el igl de I in(mmacinn. bta &lt;lesign, c1ún
hac refer 11 ia a la. tran. forma ion s -en lo. p. í. ~.., . ltament
de arroll, do.-, d la· e. tru turas cconómic, s ~ l s pr ce. os ele
pr ducci 'n, de la forma. de organizac1óo ) de reLKiún s &gt; 1al, a, í cmn
d · las forma. ) lo patrones d v1Ja ~ cultura, que sc.. Jcbcn a di, cr. o

fa t re
rdialmeme al grao d rr llo alcanzad p &gt;r b
tecn logía d la comunicación y de la infonnación.
La
i dad d la Información ( I) e una etapa po tecior a la
oci d &lt;l indu tria!, n lla I principal factor económico e la
inf _m,a 1~ n, e ta ic.lea d una . c1 dad de la mformación proYien d
Japon ·s 1mp rtant eñalar amb1én qu oci dad d la Información e
un concepto flexible ) en ernluci · n. _-\h ra bi n
. t. blece una
di tinción ~Lr la ·o iedad de 1a infi rmaci ' n y la d ·1 c n cimi nto ( • ),
-que . ·e e uma un e ' tadi&lt; má avanzado-, en l ntidc n c.¡ue e
con 1dera que má all-í. del Yal r intrín eco a la iof rmación . ncu mra
el valor del conocimiento como producto d la acci · n humana
inteli ·me obre la mi rna, a í e pretend tran itar de la ci dad de la
información a la d 1 on cimi nto.
Algun autore 5 n relación con la ociedad del c n cimicnt
re ·alean la capacidad humana d cr . r ce nacimiento (J1oos), cmre ello
c~be citar al filó ofi Th illard d
hardin, quien al r ferir al e pacio
vital _cr ad p r el p ·n. ami ntc , e. d cir al ámbit d la cultura -al 9ue
conab c_ ~o una atmó fera de pen, amiemo c ne nci nCI, propia- la
fera e p1mual, la denomina noosfera. Bajo e ta mi ma con ideración , en
r lación e n d e tadu actu, 1 d desarrollo de la cullura ,. 1, forma· de
rganización . ocia! y pr du tiva, e de,üma a nu ·tr~ época como
n~ cultura ) . e resalta la exi t ncia de comunidad • noo r · pica, nenrada a &lt;l a rollar pr
os generad res de c n cimiento-. Por u
parte Iuri L&lt; tman, un de los principal . r pre. encante. de la ...,, cuela
mi6t:1ca de 1 Cultura, d igna a dicha atm · sfera ignific, u, a en l. gue
la cultura se r a y e recr ·a p rmancntement mcdi,wtc intcracci ne
dinfünica como semiosferi.
_. ¡ tra. fon&lt;l fiJo, ófico n que se :u tenta la , ocieda&lt;l &lt;le!
e nocimiento: c n i ~. fundamenta.lmen e en la re is acerca de que 1
t1?pl _d la mfon~ac1on y I con cimiento com rnriabl . d I p der le
bnndanan
]
. . un entoque minentemente d mocrá ico , n tam
cono 1~~nto no e agota . ino que . auto • timul, y r quier para u
producaon } con t1m recr aci 'n, d un ambi me d cr aúYida&lt;l d
lib rtad, contt, rio a la bur &gt;cracia y al autoritati. me n el j rcicio del
' ...,ácz \'Jeas, Fcrn~ndo .... oci1edad d1. l.i infmm:1 ion, comunidades noorrop1ca.i, m&gt;&lt;Ht:cnoloda",
en Rrmt,, lbtnw11 nr,1~11tf, Ll11ra&lt;1ti11. Oíl. _ umero 1 1epucinbre- D1c1cmlm. 20111. .\luaogrilirn:
La, nc1cd:id d~ l. !nlormacion.
·
6 Lotm:in, 1un, / .,_, 1e1111nljrrt1,

469

�p der. Otra premisa empleada como argumenro en fa-wr del papel
democrarizador d la ociedad d 1 c nocimi nto C5 que a diferencia de
otro factore d pod r la distribución del conocuruento es más
igualitaria en la m elida en que pobre y rico '·ci nen la mi ma capacidad
para recibirl " y qu mientra mayor acceso a la infnrmao ' n cngan las
pcr ona , má sabia y rica
tornarán. ~e concib al desarrollo de lo.
países y d _u ci~dadano , com un crecimiento ba. ad en el
conocimient y
p tula que la ociedad d l conocimiento e
ustentaóa en estructura
organizacionaJc
borizonu;lc , más
dern crática , flexible. y participativa , cuya functon cría la de
intercambiar y g nerar nuev apr ndizaie y conocimien o. aplicad s a
la re. olución de problema .
~e afuma que la sociedad del conocimicnt &gt; no e. un tin en si
mi. ma sino un medio para alcanzar una meior calidad de ,·ida para lo.
ere humano a que el d :arrollo ele este cipo de organización ocia\
debe procurar 1 bien y el progre humano lo que consótuye el criterio
' rico que la guía. La
E O propone impul ar a la 1 como una
estrategia para incorporar a toda las per ona , principalmente a lo.
ectore'- menos favorecido al u o de la TI que c. una realidad
generada por la reYoluci 'n digital, e ce interés ha ido denominado como
e-inc/11sió11 qu bu ca el acceso a la tecnología. y ·u ad cuación a la,
oece.idade de los ectorcs m nos fa,·orecido, . A inú ·mo c;e pr tendc
impul ar el aprendizaje a istido por computadora o c-learning, cuyo
fines on 1 d arrollo de la. capacidad que permittn el acceso a 1a
información a traYé. de nueYo in. trumento. tecnologico , (TIC) ~ el
d sarr llo d propuc. ta. de formación ~ actualización - en este ambito-,
para lo profesionale &lt;l la diYersa. áreas &lt;le! conocimiento.
•1 uso de las Tecnología Informáticas ) d C murucacionc.
(fl
en todos lo. proc o. de todos los ámbito: de la realidad
cotidiana: ec nómica ocial política y cultural, ha dado lugar a la SI,
también conocida com J ociedad Red qu
el rermino , cuñado por
[anuel astells, al coo, idcrar que r das la. actiY1dades de nu ·- ra Y1da
cotidiana están ya emr laz, da · o interrelacionada .. 1:n la c;ocicdad red,
debid a la interdependencia l~ transfom1acion ·s que se han ge. t do n
lo pah:s d arrollado , afectan al re ·to Je lo. paí c. , aunque d manera
a imétrica. De la mi ma manera al interi r d , lo. propi s paí. s las
relacione.
e
ncuentrnn articulada. en sistema: e influida s
a. irnétricameote.
470

En la oticdad de la información. los "er humanos estamos
recibiend con tantemente int rmación a tra,· · d cÜYerso. medio . Lo
medio masirns de comunicación y la tecnología infonnárica posibilitan
el acce o a gran cantidad de int rma ión proYeniente de cü,,er a, fuentes
y e pacio , podemos presenciar la noticias n el prcci o m mento en
que e e tán ge ando, acceder a biblioteca \' banco de información
perteneciente a di ersa in ti uciones y orgaci ·mos internad nale. , lo
que con. tiruye un importante recur o para la inve tigación \' la
generaci ' n d conocimienr p ro al mil ~no riempo determina , una
saturación de información mulcimcdia \' la necesidad de establ ccr
crüerio~ d~ . elección y Yaluación de l~ misma. De igual forma la
comurucac1one. . e e tableccn mecliamc una red telemática -com la
lntern t- , lo que d t rmina la importancia de e tabl cer área de
informaci ' n común o e. ¡ acios específico para compartir información,
generand a. í "comunidade \'ÍrtuaJ s."
. . La información se ha convertido en la materia prima de la
act:n1dades económica política y ocial y al mismo tiempo e toma una
mercancía gu por tanto atrm·íe. a pr ce os de producción y
c mercialización. En la nu rn economía o conomía informacional, 0 ~
los flujo electrónico de información la materia prima del conocimiento
Y la in~m ación a í en d capitalis1110 digital, el desarroUo tecnoló!s1c e
concebido c mo un factor determinante del progres , lo mi mo que una
con ecuencia del mism ).
Otra carnet rísticas de la , e ciedad &lt;l la información on: el
~recimiento de los empleos dedicados al pr ce amient de la
Jnformación, así e m el urgimiento de nuc\'as profe iooe e pecíficas
pa~a la. atención de la, nu va necesidad y probkmas sociales. la
exige?c1a de preparar y reconYertir la formación y capacitación de lo
raba¡adores de acuerd con las mi ma. , la migración perman nte r 11
co~stante au~enco de grnnd s rna, as de población que bu. can ~ jor
c~dad _de VIda r acce o a la fuente de trabajo conc ntrada
pnmord1~ me en 1 . paí e de; arr liado . La e trucrura ocupacional
de lo, ~a1s s de arrollados se ha transformado, irv,m com ejemplo la~
tadL ttca .d 1990 en qu en Japón el 33.4º/ci, mientra, que n lo
csta~os Urudo , 1 48.3°/ci d los empleos correspondían a profe iones
r lac1onada ' cfüectament , c m el man jo el
información

�( e munjcacit n •s, finanza . cguro ) ·en icios) . En la I las te no! ,:iia
mformáu as, d · omunicacione e ncuc..ncran , mpli. m ntt. e'\tendida
en t do lo. ,esp ci . ~ acri, i&lt;ladc de la , i&lt;la ce ,&lt;liana. DL" e rn manera
lo J.mbttc · con · mice , e m r 1 1, luc. u,
. ncial , cultural, enrre
rrn s en u mrnn mediado · por la utiliza tcln de e t , recur o lo que
ha d t rminado nuc, a fom1, . &lt;lt. r la i · n :&lt; ci,t.l, camhi en todo lo ·
ami tto
y dim nsione
hum. na ,
onúmica , "º i cultural . ,
tran fe rma· inn · organiz cionak ·, n la ducación y en l. , ida otidiana
n g ·ncral- , • lguna. d l.1. uaks t. con. titu) n como , ·maja .
rni n r . que f)tra. cn de. '" ·m. ja.. 1nclu. l ht conc pcione · c:p,1cio1emp 1ralc. :--e han mo&lt;lifi ado afe ·tanclo la pn p1a ltml'ns1ón e ·i. ten ial.
n. e.le la. tran ·formac1om:. undamcnt, k · ha sido la
r d, be r. Cl&lt;. n &lt;le la 1dcncid:1d ocia! a p. rur dd igl" . ' . · , com &gt;
con · cucn in principalmente.. d la di, i ·i &gt;n y c~pcc1ali/.a ton dd r, b.1jo
com nzú a d :-,arr llar: , una m,1yor indi, 1duahza ion, tt..ndencia qut. . c..
fortale e • ctuaJmcnt al dar la pnm. cía al mdt\idun por encima de la
c h.: ri, id, d,, unad a ello la idenúdad . e torna d1fic1l de on utu1r par,1
uj to. ya yuc . e con. tru~c a partir Je la r ·la 1011 t.n red con lo
derná no en forma din.: ct, ) ante un. plurali&lt;lad &lt;le n¡ cmnl· , , alores
r •lari n.- y en pcrm. t1Lnte tran formación, :11 1111 mo tiempo que . e han
d bilicaJo los , alore uni, r ale , ab olmo .. Dl: b1do ,l l)Ut.: ne ro lo lo
: r •s human &gt; ti nen a ce. o a la tecn&lt; 1,~ía ~ mucho otro la r ·chazan,
la on ruc 1ón dt. ht iJ1..:ncidad se. Jifi ult'l par.t ciato gru¡ 1 • t cctorc
ocial ·. .
De igual forma, s • h, r ·ado una mayor brc ha c.;ntr
g ·n racic n · ya 9uc la adultas han tdo alfabetizad., LO la cultura
in1prc., m1cntra, que la j{l\cn ·. lo h, n sido ,l tra,c. de multtmcd1a, In
cual ha gencra&lt;lo para hgm,1· ) o. mm i H &gt;ne d1n:r~t:nt s. Por supur.: to,
n ·] di eño ) l.1 op ·r CH&gt;n J la prnt lll:srn. Ld un1hw, ·. t'undarnent. 1
c msi&lt;l ·rar toda: · ta. nueva: cir un:tanc1 ,1 a c.1ue no hum,. ráeric.ln.
La ' r: ' ,O eñalo preüam ·ntt. .1 Li reaJ 17a H&gt;n de J.1 Pnmtr,l
,umbrc .\lundi,tl obre ,' o , ,dad el· 1: Informa ·1&lt;&gt;n (20112) la impnrt,incia
de 9uL r.: t.1.
iL&lt;l, d e undam nte ·n lo · 1 ere ho. Hu mano \ por
Lamo cst~ ba. ad, en la ígu ildad, la 1u1;t.ic1,\ o ul , la d1gnid,1d humana ,
promul\ a h ausE je' n de la · ne c1;idadc c. InlL rl' t.' dt lo. di, er:o
grnpo. hurnanm. \dcmá~ . ctialo L)llt. el u. n dc Li, TH L un aporn ;ti
l ltch:1 R:m11',n \

111r1,11:u! lol.md.1

1 r,10 1 co (cour,I.) (l'l'))) p. 1••

l{¡¡,,¡

¡ íalid.lJ ,(111,1/mu m /,: 1111,u(,1 ,i,I JJ

/,,; t:11

lmh.:rnnn,

ck _am llo LCOn( m ~ o, tdu _.ui, o. . o ial \ cultural ~e lo n. dos ht11..1po . .
· '. l:lant~a guc L 1 . la tibie sólc a condicion d logi·ar prc:viamcnt • b
sao. taccmn dt. la. n : · 1dad . ba I a:; ele dt hos grup s ~ a t¡ue Je lo
c nrr.mo · ampli,1rnn la: lm:ch.1 · } de. 1gualdadc · •ncrc Jn c.:r l
sec: re : e' lo . i • e . ati. fac n las ne e idades bá ica. &lt;.:n forma e [UÍtatÍ\.
era p , 1bk el &lt;l • arr Uo tiue e · la meta d la . L
.
L~ · implica íone rn d ámbito &lt;lu ·ati, o dt' la ~ oci dad d •1
&lt; no 1m1cnt s JO di\ &lt;:r&lt;;a, ~ compleja , pe r prin ipi , del id .1 ext 11 0
u. u de la · te: ne logia. mfurm:mc, . y de comumca 1 n '.'., un&lt; JL lo
eh.:c10 . . pnnc1pal
e l.1 tendencia
n r.ípidn ,a en o- • hac1.· Ja
ope_rnct m de propuec; ,1. Juc urn a di. tancü, tanto en el , rnl ito
nac1 n I como rnternacional.
. . 1mi mo .1 cons1&lt;ler&lt; r a L1 t:durnc1 ln come fa tor d d . arrollo
ec &gt;n . nuco ~ .ocia) n lo. pai , , e fortalc e J. po rura r I. m, ,l la
ncce 1&lt;lad de \'1ncula rla lirecrnmente con la a ti idad producti, ,1 , como
JOM.: ·ucn 1a, l.
, pacitacion, In formación J. hornl r la formación
pr fe 1011,11_ cobr, n rd~,, _ncia. I:.I con •pt &gt; d ·forma i&lt;' n por
comp&lt;.:rcn ta. c.. ha n ntu1d ·n un principio educatJ\'o
neta) a L te
~u ' 0 ~omexto. 1 pJant amiento de fondo re itle en 9uL· e te up &gt; de
~o~, CJ n re ¡were ~ p ·m11tc un, , in u.la tón c.lire ta mr lo du ambJto. 1ta&lt;lo • au ·c.nci. 4ue "e había c. rndo cñalando mo un fra a. 0
de la scuda pnmordia.lment · en la. sociedad · apitalistas .
.
~I con epr &gt; &lt;l forma ton b, ·ad.
n comp t nc 1a h,tCL
rd rencta ~l un,1 tr, teg1a cdu aU\ . qu , promuC\ e el ªI rendizajc inLr.:gral
d~ ~onoc1mi nt&lt; . hab1.lJdade,' acnru&lt;l . y procc&lt;limi&lt;.:nto . yuc · .
requieren P• ra r alizar una car ·a · p cífi a, un,1 función lal oral O 1·r ·r
una pr &gt;fe JC n, de 1 &gt;. ualcs e iv,.,
, 1c.l •n ,a. . [_,..",
mpcttncia: :
con• tiiu,• t·n• como
compkjo
&lt;l
tales
1tributc
qu
,
p
.
·
_
,
1.:
1 mttt.n que , ana
a Cll _nc 1ntenn nad:L ocurran en f nna . imult, ne. , toman en
co~.-i_ l~ra ton ,) c mte).to, l. ulturn, así como 1, et..i a. E.· isten di,·cr.as
dehruc1onc
e mp r.:·tt:n 1, , t¡u mcorporan
·
• •
•d
alguno
lt. memo
d1 unun a •I omo o rn· ntcs
• ec1ucatJ, a &lt;¡ue 1a guian,
· ' mencionar
·
· uno
e rdc o~ la corncntt. con:tru ll\ 1st d 1 , pr ndi1ajc, p,tra guardar
coi~~u ' n 1ª e n 1~ pr&lt; ~uc. t:1 füo ó ica dl'. un ocJ lad ·n la c.¡uc Iocr humano. tstan &lt;ledJCado a la ce n trncción d ·1 conc cimiento como
tar ·a ·sencial.

K Cfr.

l

r &lt;.&lt;&gt; 19%.
4 3

�La comp tenci se coocib com &gt; un e ropleja e trucrura de
atribucos nece. ari , para 1 de empeño laboral y/ o prof s10nal ·n
ituaci ne
ecífic. . E una tfüer a e mb10ac1ón &lt;le atribm &gt;.
(c nocimicrn actitudc. , val re y habilidade ·) ) rarea· que e tienen que
de mp ñar
n d terminada
iruaci ne .'
L.1
con epci ne
c n true , 1• ta de competencia r cuperan la xp ciencia } la acci,·idad
p conal: ·'E la e&lt; n trucci 'n de apr ndiz je .igni fical!';os ~ ú□le. ~ara
d d empeñ producú
en una itu, ción r al de uaba¡o que se obt.J~n
de la instruccíon, m ) rambi •n ) en gran m &lt;l1&lt;la
00 • · l a tra_.
mediante el aprendiz, je por C},."Pcri ncia en .1cua iones concreta. l
· ll!n
rra ba10 .
El nf 9u por e mpetencia se int1.:r a en d &lt;l ·., rrnll &gt; Y
eYiden ia &lt;le capacidad cogno citiva , ps1colúgica st:n oriom wrn.: Y
a· ctiva .

-.. ce cipo d f rmac1 ' n cu nta ho) en día, con una ~ra~ :ami&lt;la&lt;l
Je partidari . , per también ha .ido om cicla a 11np 1ta~te. enoca . L s
crític
de la ducación ba~a&lt;la en competenc1ru
rgum ntan
fundam ntalm nte que al . runa pr puc:ca e rrccham ntt: , inculada al.a
pr ducn\1dad, reproduce en la formación la dcsiguald:tt~e. dl' clase : 1~
perpetúa y qu i
enf&lt; ca a la f rmacióo laboral pie~Jl' :u enc1a
humanista y crític -tran formadora. P r u pan , lo-. part1&lt;lanos ck c. te
□p de n.señanza con idcran que com co&lt;la educaci, n, cumpl ·u
encarg ocial, no ob tant pr p n n que si .e J : ~rroll ti~ acuerdl 1 con
) . principio. c.l l con ·cructin m ~ de la ducacton tran. tormadora, la.
comp tcncia. pueden tornars buenas aliada c.l c.1u1en n.:cibe dicha
fr rma i •n al promc, r aprendizaje ·igniticam·o · e intt:grak . .
Me ul i aré t:11 la concep t me. consrructi, tsl.l. de la formación
b, . ada en competencia , u , defensor . argumentan l'l1 términos
g ·nerale · c¡ue la structura de la e&lt; mp •t ncia a~lutin, compkj, " d1:
habili&lt;ladl'. , apaci&lt;ladc , actitude., on &gt;cimientos , , ,time., \ u
pljca ión a situaciones c ncrctas :, acciones c.:lipc.cítica , C\'Íta . _el
d . arrollo fragment::iri&lt; de dichos auibutns : pmp1 ta un, educac1on
1nt gral e int •grn&lt;lora que bnnd, signi firnti, 1Jatl al apr 'n&lt;lizajc.
a imi:m , · &gt;. uencn, la vinculación tcoría/pracuc.1 es dirrcta, relaciún
c.¡u ~e &lt;lificulrn en las fonna rraw ionales d · en. c11anza-aprcndizaje. l
1 \i&lt;l en(. lrr,am1.1C1on lm ·rn,1c10n.il Jd Trnb:1jo. C l TI JU&lt; lR "\n\·.1h,.org
,,, DL ( 1 \&lt;)&lt;)&lt;,) Vid en ( .1 11:llanc•. C . ~rdl.mo,, \n.t Ro~:1. /)i.,,:,, ( 11mml.1rr,m l•,rn m ,w;1f•

f'm/e.&lt;i1J11¡1/rf.

p.

11 l.

4 -l

t,11&lt;1,II

·sgrime e &gt;mn otra , ·nraj~ d ht:cho c.k t¡ue l, formación e oricnt.1 más
hacia_ la. fon Íl)nes -&lt;-lUL son ma. amplia - , n1J se lmm,1 ,11 puesto dt:
traba¡ &gt; ~o~. lo u, 1 e nnc1bt. orno una form,1C1 · n l ·xiblL \ poli\ al nte
que pos1b1lna a los traba1adorc,;; y profesionistas el po&lt;lcr n.:soh-cr
probl ma nue, o \ ·,c.1r prcpamdo para dest:mpenarsL Ln funcione. ,
escenario · &lt;lrft:rrntts con mayor facilidad ) mejore resultados.
·

P~&gt;~ upuc.: 10 canro para la &lt;;Oci dad d l con&lt; rmiento Cl)ffiO para
la formac1 n ba a&lt;la c.n cumpetencias la cubenur, de la enseñanza\ ásica
e un r qur it1, pr ,·iu e ind1. pL"n:ablt , motor dd de. arrollo pcn&gt;□ al ,
por . u1 uesro so iocconomico. &lt;le de ·sr, s tesi•. \ ,l qu · proporcion~
prec1 amcntL la ba. dt compt:tL·naa · c¡ut: 1 contexto actual demanda a
lo
ere humano. com!l pu onas como ciudadano&lt;. \ como
tr bajad&lt;~n: , eútando _.-u ex.el~. ion. 1~- neces,mo puntualizar c.Íue parte
d e ta tormaoon baS1ct1 consiste n la \1 n la llamada .. lfabuizacion
t enológica", e: decir 9ue h escuda ret¡uier
nseñar a us c-tu&lt;lian e d
u o d la TI _ , e, icar la hrn-ha d1 1ital.
_
E.I ideal pcdagó~rn &lt;le la ociedad dd conocimirnco podemu"
rntenrl&lt; d la: comr denc1.1~ ljll • pnonza ,. po. rul.1 come, reyws1ro. de
la pt.:r. onas e.o la o 1edad red, n:. aira de es a manera un pnmcr grupo
de compctl-nc1a. que. pod¡_mos tknomrn, r 1m e rigau, as. l .n t.:. c. ent1do
por encima de poseer informaciún, n:sulta11 fundam male&lt;.: el . 'lbt:r
cli ·tingwr qut: infonnac1011 e· pc:rrin me buscar , c.n dontk ha rlo d
proc . an!ientn y In or~n11ac1on Je la infmma~ion \ por supul.!
la
gen~r~c,on de conci 1m1c.nro ~ acciones a panir &lt;lL· la misma. \nte •l
vcmgino,o ritmo dt: cambio en el conoc1mien o e: ,·.dora má. el
aprendizaje dd u o de métodn., técntc," d in\'C 11 •anón a ·i C!lmo b
adl'.cua~I~ büsc.1u &lt;la \ sclcccion d&lt;: fu ntl's de mformac1ó11 pc.rcineml.' :i la
re olu ion d' prol lema concrlln , &lt;.Jll la acumul.tc1ón , ml'.mon 1 aci&lt;'m
de cnntcnidc,s, \ alur c.1u1: ha ·ido fundamc.nral en la c.·ns&lt;:11.1r17 a &lt;l 1,1
scu la en la .. o tl'dadc 1n&lt;lustrialcs ) que ho) se torna rap1dJ.mencc
obsol to.
\dcmá. dl'l aprt:rH.k-r a ,1pr&lt;.·ndcr -sabn husc.tr información
r
ci,
a,
nctu.1lizad,..." y cm t-1a11&gt; p,ua 1a rl' o Juc1on
•
P
t I&lt;. problem.1 '
co~cr 't -_, se &lt;ll'rn,_mda el aprend&lt;:r ,1 m111,;fcnr ll)s aprcnd1njc. en
for~a tl - 1bk ) poliYalt:nt a nu ·nJs e cen;tnos \ pmhk·mas, en e t&lt;:
scnm.~o pode.mm denominarlas como c.om1xtcnc1a d tran frrcncia 0
tran:tcrencialc . 01ra compl'tcnc1a a. oc,acfa t¡uc.· hal rn de. prnrmw r ·L· e .
ent ne , el prepararse para la inccrtJJumbrt y, ante lo inc ·pcrado, l.
1

t;

�capacidad d hacer una reYi ión el 1, · ideru ) t ori, s con c.¡uc se cuenta
en lugar de tratar d .·plicar y aju tar lo. problema. a lo que tenem • ·.e
decir la p ibilidad &lt;l tran formar nuc ·tr s paradigma . Por lo a~t~nor
cñalamo como una competencia el de: rrollo de 1a plast1c1dad
intel cual.
Las comp t ncia reh i nal . y comurncati\·as on c.1ui:rá la. más
alram me \'alorada n e ta . ciedad ba ada en la::. TI -, pu to qu la
c.lu aci 'n req ·
orm~r a l • ujetos p, ra , ivir en 1, ocicdtl(/ Red. ,\ ·i
la may ria d la
fi rra. 1 borale actualc · priorizan c. te tip &gt; de
coinp e ocia 1.:n su: mpleado . D tal . uerce qu la ap, ciclad de
trabajo n equipo, la actitud partici[ atÍ\':t, el domini de_ la · forma de
comunicaci · n oral, . crita \' multim1.:dia --&lt;l ,minio d · oltwar , na,· ·gar
en la web
te.-. La capacidad d e. tabl cer ad cuada. r lacionc~
im rper ooales y I domin.io d rnrio · idi ma.
on r qu1s1m
indi p n able_ que la · organizacione. ex.igen a u ~mplcad &gt; y e c. ~era
qu la. pr puc tas educativa. las prnmuevan, lo m1 mu que la capacidad
de in racción inLercultural e n re p to a la cfü er i la l, por lo que e
apr cía grandcment • también la potmcialirlt1d del apr ndizajc grupal e
intcrcli ciplinari .
n cuarto tipo d competencia. funcbmcnralc ·cm aquella. 1u
e rientan al de. arrollo de la pc:r onalidad, que . e han designado en
t • rmino. genérico como e rnpetcn i, d c.k arrollo humano, las cualc
e al ran com ncc aria para la. relaci me; . ociah:s, obr la bas de:
la prom ci&lt;' n de la propia ·r nalidad a í itemo entre algunas c.lc la
más imp nanc
1 • uta rnnocimienrc ~ l. confianza en . 1 mi mo la
capacidad d · aprendizaje autónom , la iniciativa, la inteligencia
emocional la urogcsri · n, ,l tirud mprcnded a ) prnacti,·:1.
u vez toda e. LO. gnipcr de competencia. . e encuentran
articulada· en torn . las competencia: cognitirn -&lt;.'O .;ltid11 se11slf-, ya
guc la
cicdad del con, &gt;cimiento d~manc.h1 fundamcntalmL"nt un ser
humano con un alw desam llo c.lt: -,us capacid, de. cogniti ·as que le
pcrmimn a partir de u propia orga111za ión r e trucruración de
e c.¡u ma , la m &gt;d1ticación Je lo nmrno. ~ la continua , plicación Je!
razonamientc lógico a la toma dL" dccis1onc. \ a la n::solucic,n Je
prnbl ma. , mediante la acmud rítica. La ~ ci ,J,td del conocimient
promueve un ujeto ' critico" qm.: ::,e de. cm·ucl•:e ha iendo un
p rmanente u o d su alt:1 apacidad analítico-stnrétic, \ generando

con ·t,ntem nte nuc,·o conocimient a partir de la r
cogruti, a la innova i •n la ran fi r ocia y la iniciaci,a.

He mencí nad tan . · lo alguna d los tipo. de competenda.
rran Y r.al qu e e o.id ran má. imponame en la actualidad I ara la
formación en codo. l s campos d I conocimiento, aunqu podríamos
rnencíonar mucha má y e n id rand qu cada ni 1 d o ñanza,
propue ta formati a r camp d I e n cími nt d manchn . u
campe encia. gen· rica y pro~ . i na!
, p cíf-ica .
partir d ~ ta
nue,·a funciones ocia) de la educación el di eñ curricular e torna
una tar a central n la insti uci n
ducatiya r n la orgaruzac1on ::, y
e e trucrura teruendo como base lo. c ntro de inrer's, la
multidi ciplinarieda la r olución de pr blema la fle~bilidad y la
tran ferencia, la versatilidad la poliYalenci,, la in erculruralidad r el
enfc c1uc im rnacional qu r qui ren caracteriz r toda pr pue. ta
ducativa. e igual f &gt;rma 1 &lt;li ño el pr pu ta ducati,·a rc9ui re
pr cupar e p r lograr la int graci · n d la div r iclad in liminar la
dif rcncia y alcanzar la com·ivencia ciudadana armónica y d muerá 1ca.
"La sociedad informaci nal r qui r una ducación i11t rcultural en
cuanto a I e n cimiento r l val r , a í c m la voluntad el
corregir la de igualdad de la· ituacionc y la op munidade '' 11 •
o · cmas tran versales se conciben como elem nto
gen rad res del conocimiento requieren tomar en con ideración los
perfile
ci culturalc
decir la cara teri ticas, n ce idad s y
demanda de lo diver
tudiant r ·up . oci ultumlc., para l¿
cual lo currícuJa habrán dt: pr m ,, r e paci
itrnerari
para la
ormación personalizada y orienta ione didácticas que garanticen L1na
participación actiYa de todos lo sujete . pedagógico y grupo.
oci cultural . simi ·mo para garantizar la con. trucción d una SI
democrática y e9uitaáYa al inr rior d la nací ne ) en la n:-lacion que
ntr c.:llas se e ta 1 cen
imp rrante la ob ervancia y la f rma 1ón
acord a l&lt;. D r ho
undam ntale 9t1c v Jan por I
valore
e nciale a la xi t ncia humana.
En su a. pect filo. · fico má. puro, la , ociedad del on cim1ent
expre. a divcr o id ales: l de una sociedad gl bal democrática \'
armoruca, I de una educación igualitaria qu conduce a la unidad r aJ
re, peto a la di fer ncias a í e mo al 1 rogr o humano da· el

11

.f'(¡

trucrura ión

1mb m6n, r~nci cu. e1

al. 1~ edl1mmí11 111 rl s,¡!/o

.'&lt;...\ 1. Lor rrlos dd /il/11n1111111rdinlo p. 19.

4~7

�conocimiento. na oci dad reA xiva que constantemente
p1en, a r
cuestiom. todo lo guc le rod a sin dar nada por ci rt El ideal
pedagógico 9u
b za e el d un er humano intelig nte, crítico
ver átil, flexible, fo1mado e in~ rmado, analítico, proactivo, competente
para u de empeño en toda la área el cual desarrolla codo u potencial
intelectual y p rmanece en constante evolución para m jorar, capaz de
comunicar e y convivir respetuosamente con cualquier otro er humano
en un ambiente de colaboración y que con. tantemente e mantiene
gen rancio conocimiento .

Ideal en riesgo, lo riesgo del ideal
Ha ta el 111 m nto he señalado la circunstancias d I contexto
actual y 1 tipo de cr human que en él e esboza como id al, in
embargo r ulta impre cindible analizar que toda propuc ta pedagógica
e enfrenta con situacion de facto que de no tomars n con ideración
se conviert n en grave amenazas a su cumplimiento y por tant para el
desarrollo humano integral, d mocráti e igualitario. En est mi mu
sentido, reflexionemos en I h cho de que lo. ideales on faros c.1ue
orientan el d arrollo educativo mfu no son realidade d•;i.das. D csrn
manera, en un int ntu por n p ·car ele ingenuidad y por promover la
reflexión y la coma de decisionc. pertinentes, señalaré alguno de e to
riesgo que ·e \'i lumbran ante las nuc,Ta circun rancia actuales.
E fundamental recapacitar en el hecho &lt;le que la educación no e
neutra, por canto puede tornar. e un instrumento J dominación y
reproducción d l orden e t.'lblecido a í como de cxclu ión o, ca o
contrario, de tran formación, liberación y de 'arrollo J
las
potencialidade, humana . Bajo las actuale, circunstancias • e mue eran
inaplazable: la reflexión · la conceptualización en turn &gt; a la ociedacl del
conocimiento pr via al diseño de propue. tas educativas e a la
importación de la mismas para su operación. Así en las tarea de
planeación educat.iYa y de di ño ~· op ración curricular, reit ro, e.
n c ario tener en con id ración el contexto que es un fac or n
pcrmanent tran ·formación )ª &lt;-¡uc la educación y por ende lo
aprendizajes, están en tr ch. vinculación con el mi. 1110.
Retomando el ncargo social d la educación, . importante
s ñalar 9u c mo en otras época
convicrt n un elem rno clave
para el acce.o a las oportunidades -b ) cn día-, , ía las tecnologías de

información y de comunicaciones ) en ca o contrario n un lemento de
exclusión. El peli6tro inminente a la educación en la ·ociedad de la
información es que la forma en que se accede, organiza, codifica y
tran mir el conocimiento coincide con la de los grupos privilegiados que
deciden también qué 111formación es relevante por lo que erán esto lo.
qu t ngan tna}ore oportunidacle. educaciva y laborale , g n randa lo
qu
con ce corno l:I ejeclo ,\Jateo en I que ,e da má al c.1u más cien 12,
así lo grupo· pri,Tilegiado on lo grupo e n ctado a la r d r que por
ello ti nen mayor acceso a la información. Al re pecto cabe re altar que
en la tapa acru,11 d I cl&lt;.:.arrollo capitali ta, l fecto más gra,,e no
con i te ·n la explotación, ino n la exclu ión, ya que grande masas de
la población mundial que no úencn ,1cce o a ésta· TI , on marginada
de la portuniJad de ganarse la vida y de toda tra po ibilidad d
actividad dentro dL e tL tipo e.le sociedad, de est man ra
encuentran
excluidos.
En cducac10n esta dualización, · concreta en el hecho de que la
sociedad de la infonnación prioriza el dominio de ciertas habilidade .
La personas que no po een la. competencias para crear y tratar la
información o aquellos conocimiento que valora la red quedan
excluido . 'e va caractenzando una sociedad en la qu la educación, al
proporcionar el acce o a los m dio de información y de producción, s
convi rte en un elemento clave que dota de oportunidade o agudiza
itua ione de e:clu. 1ón1' .
'"'ntre alguno de los p ligro,, n relaci, n con el contexto n
materia económica cabe resaltar la política que buscan incorporar a
nu tro país a los mercados mundiale. y tornarlo má e mpetiri,,o en
mat tia de productiYidad. En mat ria 'ocia] es importante ·cñ,1lar el
urgimiento de nuevos proceso. ) . tructura qu e ori ntan hacia la
conformación &lt;le una ,cicdad má mod ma r urbana pero al mi m
ti mpo per ist n di,·cr. os scc ore· social s e indi ic.lu
n l país que
están marginados de los beneficio conómico . Hemos mencionado ya,
cómo las nucns e tructura - ec nómica
stán generando
transfonnaciones radicales n la estructura
ciales y política y por lo
tanto en el ámbito cultural.
El concepto de ciudadano en la nueva economía e tran, orma
para pa ar a ser concebido como un mero cliente o usuario, lo que
12
11

Merton 19"17.
lmbcrnéin, Francisco.

op át. p-16.

479

�up ne la imp rcancia d 1 e n umid r p r ncima d la n a · n d
per na; e ta c ncepci · n del ciudadano c m con uJTI1d r det muna
que la deci ion
crán D macla p r I grup
con capaadad
con, mica I qu implica el fen · men d la exclu ión de aquellas
p r na ) grup qut: car c n d Ja p ibilidad de nerar u. pr pio
recur o e
• ·
y por tant
in capacidad d e n um ·
princi al
de empleado , 1 ancian la muj r lo migraore·
)'
entid e imp nant tamb1 · n ñaJar que l acce o
a la ·
'a y p r cant a la ini rmación cará n r )ación e n l
e ta
· mic d lo
n J qu
amplían las de igu,tld d :
culrur
cial .
La crual
una
econ mía inf rm ci na1 } loba!
caracr ri7ada p r pr funda a im rria. tanc
n eI crcc1011 neo
n la capacidad t enológica ) n la c nd.Jci n
ntr paí
r gi n y aun d mro J una m_j ma ciudad ya qu ·
pr duc una marcada p larizaci · n .ociaJ. \ p ar d gu la cicdad
d la inf rmaci ' n p tcncialmcnr puede beneficiar a e do, 1 . ce r
mu) facribl qu . n anch la brrrho dig,tal en r ilifopolm:s infaricos
ce rn e n ccuen · d la ya xj e nt
el . 1gualdadc. cmr lo
ciL1da
nrr
aí
n I r lau, al acc , u o y p sión de
la. TI
lucí· n d I
ci dade. que mplean t cnol &gt;i!Íru ba , da
n la infi nnaci · n } en la pr ducci · n d conocimicm
ha pu to d
manifi t qu
planc amient
dcm cratizad re
tán
cumpli nd ya qu dicha ociedade
neran . unultán am ne igualdad
y de igualdad hom
n id, d y clifer nciación . on 1 . mo que han
ufrido mar rment tran formaci n : t cnológic• . y produ ti,·a , n lo.
que.: - han 1eoerad mar r d . igualdad .
1 ce o a las tccn I gí. rn má alhí qu el m r acc · o a l.
in fra tructura, ya qu é t. puede tar n rnay &gt;r J m O&lt; r forma
relacionada con l . ab r u ar ·1 equip
. programa ) I r cur
t en J •gic . E
imp rtant qu fa 1.:ducación promu va la
u la ociedad d manda d de t d lo •. ab r com
un imcnt p r d me crac.zar má. su decto .
La ducacion, , demá el f: cilitar ,1 ac
a una formación
b, ada n la adqui. 1ción d
n &gt; imi nto. ha de permitir I d . arr &gt;llo
d la habilidade' ne e aria en la . oci dad d la rnf rmac1é n.
H bilidad • c m l. 1·cc1ón ) l pr e , mi ·nto de la inf lrmación la
aur ne mí , la capa idad para t mar deci I ne , 1 trab j n rup la

íl x.il ilidad ... · n impr ·cinclibk en lo difor1:ore.
: mcr aclo d · trabaj . activida 1• ulrnrak~ y ,·ida

e nr xt
social CO , eneraJ' l 1_
Cn la &lt; ci cla I d l conocimi neo l.
cuela ~ otn . ag nce.
_ c1 hzaJ re · stán i ndo uc tionado. dcb1d a 1a transformacionc.
e c1 culturale. ~
nomic, .
la. yue par c n n d, r re. pu ·ca. ~,
funJam ·ntal yue b in ·u ucione. e lucaci,, h ~ altamentt uc u n.: fa
c.:n .-u ncc ·- idad de ubsi ·t ·ncia, modifiquen h compr ru iém de u. in •
, funci nes, t¡ue
torn n c. paci · d a s d m 1 ráti o y aprendiza¡e
del u. de 1 . TI ~ ~ pnmord,aJmen e t¡uc pr muevan un formacion
cnrico-rd1e ·fra
mo pnnc1pi fundamental para una permalll.ntc
n:risic' n de.: su I r pi &gt; fine" Je . u. logro , de la ·ircun mncia. n las
cual -. .- d ·m ueh-e. ele la tran · orm, cion • nec • , ria. para garanuzar
la i~,u lcfa&lt;l ncre lo · · re humano ·, el re p to a I D r h &gt; Hu man ).
o derc.:cho fundam nrale , 1 rec&lt; n imi nto ,. la pre crvaci ' n Je la
d1fer n 1a en la unidad la dernocrn ia y la e nn,· naa ciudadana, , lore~
qu h. n fe rmado p rte en 1.11 ck cnda filo ofia de la educación ~ yw.
h&lt; \ má · que nunca re ultan irn:ludibl .
\ 1mi. mo l.
u 1, n:quicn: mant n r e
n con tantl
rransformaci1'rn para &lt;lar re pue l, a l.t. ncc ·. 1Jade hum, na. ant d
ambiantc contt:xt &gt; ,
mo or mzaci6n
nen: ·ano qu ·u
c.: . cructura. e mm ·n · má t1exi le. . horizontal , imerdi. ciplinari ,
imcgral . y mpl ¡. s. L ne es.tri , &lt;.JUC la e u la · con · □ ruya e &gt;mo
una organiza ión en pcrman ·ncc aprendiz, ¡ , eran fr m1; ci &gt;n } ~e aon
de
m cimient '-, l)rbranizarse como un, e ,munidaJ de aprendizaje
nn ulacfa on I r ·:- o de l.1 ciedaJ. hn ·stc mism &gt;sentido, llls lt,- rs:L
10. ucuc1on
·ducatJ\ . n ·ce ·ican coordmar . u · p )ltUca. , log-rnr la
com ergencia
tran.: d . 1 r ·ma comp, tihle · ~ ,l tmtr en forma
ordin.1da para atender las problemáu as educatirn. comunc .
l ..t1 J t'r/21n1rio11 e.Id ~lilem ·!abe rad,1 por 1, ) 1 L- en marzo del
21 )! • plantt:, la ne ·e id, d ele c ·tablt t-r cnt ·ri s e munc parn la
derenmnacion y el 1 !,'TO ck ol j tJ\
, cial · en e 1&gt; p,ti. e · del mund ,
en • po~o de la, TlC. hntre le ¡ nn 1pal oh¡cnv . e c1aJ . a CU\(
1 ir&gt; r ,do lo~ pai •. rcqui ·r n contribuir on la Lrradicacicin del
haml r \ ele la poi r z, extrema brindar &lt;lu a icín bá ic, , t da la
poblacion n el ~ímbit mundial lograr la igualdad e.le gcntr &gt;s. reducir la

1

4 ()

lml mon, 1 r.1nc.:1. ·o, O¡, ( 1/. • p. 1&lt;,.

481

�infamil, luchar eo contra d l IDA
garantiz, r un m dio ambiente us ntabl y f mentar una a ocia ión
munrual en pro d I d . arrollo.
maniiie ta la n c ida&lt;l d
cable r
p lítica. pública· que velen por la equidad en el , ccc. &lt;&gt; a Las TI y lo
ca a. de mortalidad mac rna

b ncficio el la.._;.
Ce mo r 'Sultad de la ''r luci · n tecnológica', n cl ámbito
cultural ·e ha ge. tado t. mbién una rernlución ya qu la. ven..igmo. a Y
con. tante.
rnn:formacioncs en lo
on &gt;eimicnros ci ntífico ,
humaní tico, y en la. , pLicacione tecnológica. han introducido nu , a ·
forma d rcl, ción po. ibilida&lt;lc de cncu ntro entre ~upo. ulrurale.
cfü r~ , ce&lt;.:. , a ma\ e r fu ntcs dt información actualizada ) puntual.
Es car a d la cdu~ ción tambi ··o propiciar e pacio. d encuentro
pluricultural , , en d nde tambi ' n s in-luyan pacio, d com·erg o ia
imerg n racional. 1 nterior e n 1 lerand qu existe hoy en día un
P-ran' brecha enlre g o raci ne. que han ido fi rm, da baj parad..igm, .
diferente \ con diY r o apoyo de recurso ) mé od . i.:&lt;lucariw&gt;s,
a imismo, debido aJ con rant incr memo en la migración.
De cal forma, para que la H logr los objeti ·o · d de arr llo
igu, litaric que postula, requi re en materia educatiYa que se cu_mplan
pr1:viamente c n las u·adicional _ xíg ncia de alfab tizaa · n y
formación bá ica, qu . on requi.itos para la ce mprensión y el u. o de
diY ·r. recur o ~ proccd..imicntos ce municatiYn . La fom1ación bá ica
r quiere incluir la capa ttación para el u, o Je las Tl ~, cvitan&lt;lo d e ·ca
manera que ~ c nYiertan en in trumenros d xclu ión ~ . lcanc n 1 ·
ben licio &lt;.¡ll la \'J plant a. La int gración de la Tl · en 1 . procc. o
formati, o. con:tiruye un rccur 1 didáctico de gran imp nancia que
mejora la cal..i lad d lo. pr ce , y enriqu ce los cnnteníd
) t¡u
p rmít n compartir información) alcanzar a grupo x luidos. a i orne
fe rral cr la formación docente.
,\1 haber e ce m·ertid la infon11ación n el princip, 1 factc r
económico deYiene también en un fac10r de p der por llo en la
oci dad de la información en la noo. fcra, a traY ' de L t enología
LOfonnática y comun..icacional e conc otra también ·! p&lt; d r, itemc&gt;s al
re ·pecto, ad~má. del . p ctn relati,· &gt; al acc . o , dicha. enología , la
pérdida de p1fracida&lt;l \ l aumente del control bre los ind..i,·iduo. 9u
up( n el contar en la r d c n grandes banco el inform, ci · n
confidcn ial. La e ucla, para fnnn r al :uj l l gc.:n rac.lor d ,
conocimi ntos, habr' d' pr m vtr pn c os de c n lrucción del

con cimiente tant incfü idual como colectiYo , j como el d .·arrollo
de l. s capacidad cognitiva , p r lo que habrá de mod..ificar ·u propia
rgaruzación c ne pcione. d la en. eñanza ) el aprendiz, je, m · t do, )
. rrategia didáctico. . orno afirma 'a tells, el nu YO apr ndizajc e rá
&lt; n mado hacia el clesarr U d la capacidad cducati\ a que permiLC
trnn formar la inf rmación en conocimiento , ·I e nocimi nt en
accion 15•
•
Edgar t-Iorin en u ti.:xto l..os siete saberes. a&lt;lüerr la importancia
de ~ue la cducaci{ n promueva el rccooocirni ·nto de que n toda
comunicac1on r tran. mi:ión &lt;le ínform, ci · n participan factore extrañ&lt; s
mídos y &lt;ft en la produccic' n d I c &gt;no imient&lt; inten-it:ne I factor
ubjcti,,o ) a que se de. arrolla la traducrn' 11 \' rcconsu-ucc1 ' n d la
información, qu onducc a una int rpretacióa' p r onal. Todos e tu ·
asp r &gt;. en su totalidad pue&lt;l n conducir al crn r a la ilu. i6n en I
ntido e una sol ree timaciún tld mJ mo.
La gran livcr idad d&lt;: opo mes en 1 nda cotidiana e tá
generando una gran incertidumhrc gue no e: fácilmente re. olubl por I&lt;
ag nte. Je . ociali7.aci · n. La totalidad &lt;l ou st.ra · actIYidade \" re!, cic n .
coci&lt;lünas ·e enw ntra media.tt por la tccn I &gt;gía. • ca gran ~anLidad d
cambios se ha interpretad&lt; como un, cri i. d lo, fun famem s, de la
v rd, d absoluta r &lt;le lo. , alorcs. \lguno, crítico&lt;: de la modernidad
(po ·tmodcrnn ·) on ·idcran &lt;-JUL' la cri ·i. s deh1da
la au. ·ncia dL
fun&lt;l, menr, s, a la . impo. icionc de un sistema que op ra mediante una
lógica militan ca, e d c1r, con arreglo a fin ~ n a \'alores la cual
impone a los m1embrn. &lt;le la ocieda&lt;l tro. a umcn qui.: 1:1 pérdida le
ya} re · e debe a d t rmin, dos gnipo · ocialc o col cti, . por jemplo
1 je'.)\ en ,, mienrra, c.¡uc otro: i.:stu lioso consideran &lt;.¡u e d b a la
mulliplicida&lt;l de fon nas d , i&lt;la y de pcn amiento ~ por una ma) or
op rrurudad J acceso a b 1nform:1C1Ón por part d ' lo~ liverscn:;
ectore · de la poblacir'1n ~ qul.' pcnnitc11 confrontar ~ e, aluar
infomrn.c10n . , fi rma d , ida ~ di únt,l manera. de hacer 1 . osa. n
con cante ransformac1ón.
J.a &lt;lucac1on en la era po mod ·rna enfrenta a la p ' rd..ida de la
expectath a: de tran formación como producto d.. la au ·cncia d
paradigma , di ·cur o , utopía. , entre. otra. , c&lt; n lo cual . e debilita d
carácter crítict -tran. f rmador d , l. cducac1ón ) la cultura que le . m
1

¡;

,Nc.:U .• \1.muc:I. 2tK II. p. 21c

�intrin e
o c ncordanci, c n la
la inform, c1 · n a r alizar e en do. et, p,.:
cuy s bj ti,·o. · n analizar 11mpact &gt; qu · la ocicda&lt;l de la 111form, ción
e tá r ni nd
br la c munidad internacional ) e tabl e r p, ut par,
el d arroll
qwla□v d
·ta nue,.
rganizaci · n s cial ) I·
contribu i( n d la Tl , 1 dcsarroll &lt;c1ru
onóm1c ) uhural, l.
e uela r qui •r · ce n ·muí , n 1 . pacio J · e nvcrgencia comunitaria
n c nrr int rrador n el c.¡u coníluyan pcr ona y grup qu • n &gt;
e ngan fá il ac o ) qu d m, s d la infr, e tru cura ) L n xión a la
r c.1, pr ¡ rci ne ap, cirn ión
I r I prio ipal capital 1
humano, e p drí e perar un 1mpacto meno · negauvo en l &gt;s paL c.
·ul de n- llad s u car ·cLn c.l\. c. pital finan i ro, má. ne I capital
int 1·ctu l n . nod c. tn to, p &gt;r upuesr
I de .. rrollo del pit, l
intel ·crual que p rm1ta ex¡ et, ti,·a. le de ·arroll • á fundam ma&lt;lo en

la educación.

\s1mi mo d,tda la e. ten i &gt;n de L · nu ·, ,\s ecn I gía · en t&lt; do·

l l. ,· mbit
de la vida ce tiJiana, :e . pera I la \ un pc&gt;L&lt;:ncrn.l
tr,rn fom1ad r que , p yadc c_n la e lucacu· n lo- D r h : Hum,ino. l'I
r · nocimicnt r •_ peto \ pr r. a 10n de la diH~r 1d d L i&lt;lenúdade
cultural· , entn.: tr ·, d '. mb &gt;c.¡uc ·n m ¡on.:, concl1 iones de, ,da en ·1
ámbic l &gt;cal y gl al. Además d fi &gt;rtal cr la in fra trucrura l
pr &gt;mo,·cr h du , i 'n y la c, pacit. c1on u permit, n a toda la
p r ona ·1 ac , e , u u a la. Tl
e indispen. ablc que se e tabl zcan
política públi a así c 01 e mu g1, para . u u. adc uado e tnici civ ,
&lt;le ley t1ue reglamenten t da· 1, s actindad · l.!u · e r alteen n la 1
&lt;cicd, d en r J, tant
en lo ámbito. na ionale. como en d
nal.
Retomando l p p 1 crícico-~ocial de la cducnción en ~u relación
con · e· nu, · cont xt , t¡u1cro con ·lwr · m un.i cit. le Pet ·r \le l..:m:n
que p . lltla L c, cn 1a u· la p d:tgogía ri11ca como espacio para analizar
la rcl, ci ln 'llll&lt;: la ·peri ·nc1 , el C( no imiemo ~ 1 ord ·n . cial a partir
Je un pcr. p ·cti,·a transformadora:
T d I pre ye ro J la p d. ~fa riti a e t,1 J.ingido a im it;tr a
1 &gt;"- e: Ludia.me y a lo prn~·:orc .1 , nalizar la rclac1ún entre u · pr pt, .
c. pcn neta
·olllhan, s, • us prá ti a pccbgúgica de aula, lo.
ce n 1miencc qu producen , 1.1. cfü,p u ionc l de:, ultural · )
·conc'imica d 1 r I n &gt; ial en tYcrn:ral. .. L p ·dagogi m1 a s · o ·upa
l · J.\'udar a lo es udiam · , cu •-;tionar b f rmaci · n
. u.

mt ·rnac1

.¡ -l

subjetividad . en I e nte to de I. . a,•, nzad
., , t- rmarn n capitali ·tao;
n la rnt
nci
,
n
dL
generar
pr:
cu·
d
· ·
. .,
1
.
, ca p a ogica
que can n rac1sr,
no f xi m , nd
homofóbica y t¡u, e tén &lt;lirigida hacia l.
Lrat_1 orma~mn el orden
ial g neral en int r ' Je u~a man r ju. tióa
racial, d genero ~ econc' mic, . '"
·

Bibli

rafia

B \l DLLOT. hri.tian ) E, T \BLI:T, Ro ·r. La bmda capiMulfl .¡• d
\le. ICO, 1gl11 '·x1 ¡1) .
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e .
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.ro 11d(ld rnl. Bueno:- \1rc'-, bt \lianza, 2UO 1.
( ~() 1'1 R • a1-,r:i-t~•~c, Rcné ( mtolnl r otros. 011slmrcio11 d1 di.r,110.r mnilf/,Jrn
¡,m . ~1~?el1·11r1,1.r ¡11vj1•sto11,~lt•.r 111 Ir, Ldm;1rió11 \'tip1 ,ior fil la l'lap,1 ,¡, iohali-~"dóll.
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Los rrlos drl

)11/111-0 1111m•t'1t1lo. 1ª

M L \REt ·• P tcr.Prd,~!!,(lflÍ,1 mlim J m/ltm1 rlrprt·d,,dnm. Jl11lítict1.r t!t oposición 11 '"
ra ¡,o.om,t!, m,1. B.trcch 111a, Piado , 1()97.
1 riu,ri".
~Il R'1·c , Ro ben. "[) d ·w ,\l,1rco 1.n la c1··-nc,
· 1 • m'1 u1
~ ·.1.'', n f .11 SfJ 1r,1&lt;w,1
Madnd. \llanz,t, \'ol. 21 lJ"' .

1(

LI

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l 1·.. F1dd. \r1m1l1Jgia dt li, Ltl11u1ci1i11 /ntm11/1tm1!.- das ,1lltmr1tira.r d1,

IITl'(Sli¡,m1011 ) {/; /J,,te.

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45

�MORE

, Prudencian . ' scenarios para la educación en I contexto de la
globalización y la postmodernidad." n Aportes. Revista de la Facultad de
conomía, de la BU P. Año VI, número 16.
4

MOR

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Paidó , 2001

z LÓPEZ, !&lt;arla, alán ~ ong Lui y Luna Olvera AJberto dit re )
lnnovación. R.efle;;..iones sob,-e la educación s11perior._ niver idad utónoma de _~e o
León. entro de studios sobre la niversidad.
ompetitividad. onterrey u vo León, 2003.

entr

de Innovac1on y

z VACA , Fernando. " ociedad de la información, comunidade
nootrópicas, nootecnología", en Re1·ista lberoc1111l'rica11a de Ed11caáó11. OEI.
úmero 1 / eptiembr - Diciembre 2001. fonográfico: La
ciedad de la

EL FEMINISMO EN LA CIENCIA
Mtra. Artemi ·a Flores E piñola

Información.

TOLEDO P T

lae tra en fetodología de la ciencia p r la
I L,
Candidata al doctorado ea Estudio obre genero
por la niver idad compluten de fadrid.

O Alejandr . Globalización, Estado-1 ación y E pacio
aciales y

aciales. Revista lxtapalapa núm ro 46 Divi i · n de Ciencia
-lxtapalapa.
Humanidades. U

El feminismo: un movimiento ilu trado
www .glocalrevi ta.coro/ glo bes. btm. 2003-09-0 l.

El feminismo, como movimiento social y político urge de la fila de
una corrient de p n ami nt que, aunque inc1p1ente, marcarfa
radicalmente una diferencia en l m do de ver la vida la ociedad en la
época moderna: la ilu tración. l femin.i mo e va gestando a partir d un.
profundo pro e o de reflexión en torno a la re- ignificación de la idea
ilustrada de igualdad.

"El fcrnini11mo e

en principio una conquista ilustrada" 1 esta
idea de ri tina olina no invita a refl xionar en la íntima vinculación
existent entre el mO\i.rn.ienro ilu trado y el moYirniento femini ta. ~ n
primer lugar porgue la conqui ta ilustrada más rel vante d la época era
el racionali m , por el cual
acudía a las fu nte, de la razón humana,
del pensamiento, para alcanzar la verdad d jando d lado al mito la
leyenda, la tradici · n y la autoridad c m fu ntes de saber y 1 gitimación.
La ilu tración atacaba de frente Jo principio tradicional . de la
verdad · el saber y d jaba en claro que la razón debía su tituir . to
1 Petit risti.na i\lulina D1alértim femi11úla dt• la J/11slrado11. Barcdona: J\nthropus, en coc&lt;lic1un con
la Dirección encral de la Mujer de la CM,I. p. 20. 1994.

486

47

�pnncipio. arcaico. . l fi mini mo d b a la ilu cración prcci am nte la
bandera cl la raz 'n, p r la cual
podían rei,~indicar las n cion d
igualdad ntr I s
·os frente..: a los pnnc1p1 . bi logicistas
tradici nalista r d cult al pasa lo c¡ue &lt;laban fuerza , la idea ya bien
con alidada d la inferí ridad y upeditaci · n de la mujer al yarón.
a idea d iº1lald, d e , n la ilu trnci 'n, uno d lo pilare n lo.
qu de can a la rganización · cial y lo. &lt;l rech del ciudadano Gunt a
la ]jb rtad ~' la raternidad) 1 re uperar la tradición griega . obr lo
a ·p ero igualita-ri, la ilustraci ·in tran fiere e a característica al mundo
polírico, al de u ma: r interé. n e momento. A e te re p c o meLia
Valcárc I indica:

inocente salió el terror" 4 •
.
l-&lt;:&gt; _anc rior b, lleYado a generar profun&lt;la enoca con re ·pecto a
la Llu:itrac1on r su v rdadero b ncficio hacia la humanidad n o-encral.
Efec \_.amente por un la&lt;l ofr ció alcemaÓYa, ideológicas de igualdad
pero por el otro limitab, esa igualdaJ al mundo de l . ,,aronc y om tía
a la naturaleza , la má ab oluta dominación por la técnica \' 1, c1cnc1a
po iti,i a .
·
..l~ il_u aa ión dcsaH·, un aLna en Europa cuyo de tl!lo final es el
~utaJ10... .. ta criuca, la má. nomblc, c. la re 1· que hace a la ilustración
respnnsabl de abnr la caja del pD. ittn mo, d Je encantar, por
upu_._to, el 1~umlo en un m1nimieato . in retorno, que lo!,'T&lt;Í &lt;lesatar el
do~m10 tccr~tco de \a naturaleza hacia uhjcti\·O. aún d sconoc1do. , pero

e Lraduce, pue :i igualdad e\ término gnego I nomta, iguald11d enm:
los ciudadano, e ta vez respecto de \as leyes, \ &gt; 9ul.' m coloca en el

no 11npren,1ble~. , o imprevisibles por t1uc este domini , técnico irá

siempre alfado a cmas cada vez más altas d barbarie social. bs, la t~, i. de
la L cuela d..: hank un. Puede 9uc algún día Ucgucmo. a la . ..: m:\la .. La
snc1cJad 9uc In lngrt• sera repugnante. \l¡,runa de quiciada mezcla de
1\letrópoL~, El .\lundo hliz y 198-l-' .

e nrexto dirccc:unemc pnücico~.

P ro e ta im.1aldad no e. una igualdad para tod
ya 9ue d
ooc pto &lt;le i nomía implica la exclu. ión la ·eparación entre lo qu
n igual
ntr . í y I que n lo . on, Am lia akárc I explica:
... l:i i onomfa tiene J.e particul.1r que también funcion:i sobre 111
ch:mcmo exdwdo ', ·mn un otro, ll s nm , lo. que no son c1udad:tnos
los ,-tranjcros la mujere. , lo es lani:,. Los isiinnmo., los 9u · e
r ·conocen iguales entre s1, aplican cnrrc dio. un princ1pt0 d ·
cquipn\cncia que megan al resto...

'e mo r sulta cvid m , l, utilizaci · n d
ncepto &lt;l i nomta
para la realidad ilu trada fu pr fun&lt;lam nt inju ta e n los e lecÚ\'oS
qu e raban p r definición xcluido de la ciudadanía en vi.rtud de la
pr pía 1 )- I o e po.il l utilizar un pnnc1pt proYt:nience de la
d m era ía griega, de aparee-ida má dl! 2000 añ ant &lt;l qu la
ilustración d . empoh ara u idea , y plicarlo tal ual a un pai n
re,,olu ión r tran t rmaci · n pr funda c.¡ue d . c..:a pr &gt;grc ·ar en l, razón.
Ln 1 munJo grieg &gt; la i,onomin ruocionaba por 9u pem11t1a
imuJtán am m la convi\'cncia de lo · ciu&lt;la&lt;lan
(i rual .) ) d 1&gt;.
escLi.Y (no iguaks). Esta indig-nacion e pu d, apn: iar en 1 :-.igui nte
di.·curso on t da u fuerza y el ridad: "Lo ilustrad s jugare n con la
1de. e &gt;mo si fueran p ·lota. d rada. y d e. iuego aparen em m;
L

nto f mini.ta .urg e m h r dcro Je
que en igln
fTl • e den minó la
en d nd la. fi mini ta. utilizar n el
log l ·, para vindicar cierto criterio.
uni\'l'L alistas como d concepto de ciudadanía.
La a I cripcion, d naclITll mo ·e ,, rían e o la ilu tración
c m en trucci ne ·, a í con • ta misma lógica las muj res reclamarían
el p r qué na er con un exo determinad debía e □. 1d rar. e un h cho
con implicacione direcra. n la . oci dad, como I e taruto de
ciudadanía.
La iu&lt;lad ní " · ría pue · una apue. ta por un mund de u jete
de den.: h s y ne de privilegios un con epro qu bll, ca hacer ab ·rraccic' n
co~tra todo Upo d a I cripcione e. tamcntana. en d nde lo importa.nt
·errnn lo mérit1 i . individuale.· ) no los ad cnptiYo. p r tanto . er , arón
muj r erí a.lg de Ir que . e d beri. hac r ab. tracci( n.
L igualdad que or &gt;rga la c1udadanfa también t ndria que
up ner un derecho igualiLa1io para todo~ lo. individuos de una
c lectividad, c to e lo que reclama ·I feminismo de la ilu tración.

l li tóricam nte l mmimi
es e proyecto cultural y políric
ilu tración el iglo de la. lu e
mism&lt; argum n o ilu:-u-ado el

~ lhitl p. 8.
, /bid. p.S.+.

' \ akárcd \md.i.:i Dd 111iul~ ,1 /,1 ¡~11,1/dnd. Harcduna: ( mic,../bl11sc1fia. p. 17 1 • 1993

' /bid. p. 8
4

~ F.ntendcmo.

c1udatbni~ como ·•ci derecho de rleg1r y sn dcg1d.1 pa.rn la~ in~otucmncs
rcprc~cnrnuva ". \':ucárcel ,\md1J 1 , J111fílm1 dr ln.r 1111,¡trrs. Madnd: Ed1cumcs at..:dr~. p. 21. 199~

49

�LI femmi. mo es una filo. o fía política de La i_gua1Ja&lt;l 9ue sunplcrncme,

orno claro y di. omo on todo lm, principio~ e plantea lo siguiente:
admitida La igualdad emr codo lo . t.-rc hum, n en su procurn de
;1quello que cun. ideran bien s, ¿qué razún ha, para 9ué l:1 mitad de los
ere human i , d coleca\'o completo de la muí re , no renga 1
mismo derecho reconocido. a tale¡; biene. que tieni:' el co\cctl\'O
e impleto de los humano? Esa imerrogación es el origen del pe.nsnm1cmo
feminista ... ~.

Pero una revi.ión t ·órica d de el racionali. mo n&lt; era sufi i nte
para d de arr llo dd femin.i mo como lo corn cem
n la actualidad. La
teo1ía ·e vincul · e n la práctica para dar pa o a un mm·imiento cial
qu r inYindic:uía derech l ícimo de la, mujcre.· cuando el discurs
equip raba a la mujer c o I h mbrc en cuanto a u c ndici · n de
ciudadanía.
Es por eil que ristina [oLina h, ce refer ocia al uncepto de
femini m &gt; e.le.de un doble punto d \'i ta: canto de de la pe pecriYa
t )rica como &lt;l sd un plano práctico y políti o:
pt dt fcJTl.lmsmo c. r." t mado... tn 5U . do ~tnltclos
fundamentales: pnmt.-ro como ''teoría f ·mintst.1" que supone una
re,·isión criuca de la. con Lrucc1onc:~ teóri as que: hablan nhre la
mujer. , . \ egundo, como mov1rrucnm orgamzacln de mujcre dispuesta:
a cambmr. u partí ular. icuactón Je uprc~i6n.

El conc

E. ta idea d l le d · f miru mo e mo leorfa ) e mo ¡ rácrica
\ mlría a tener u aralelo en la r voluci, n fr ne'. a, la cual . itTÍÚ como
cri ·talizad ra y catalizadora de la id . ilu. trad que de. &lt;le hacía má de
L O año. e \ nfan ge. t, ndo en francia am ~ de d r inicio el

mu\'imiento armad .
La ilustraci 'n nm , , imü,m un persp ci\~a cli lécric '' n la
cual la raz 'n universal qu lib raría a rod el género hllmano, no
t&lt; mal a en consideración Je moclu &lt;lir cto a la mujer por qu : "la muj r
L¡ueda fuera d dla c mo aqu 'l
ctor que La· Luces, no quieren
iluminar. 111 "
En . te cntido, vcrno. que d fraca. o d la 1lu. tración e da por
n llevar a la práctic, la ide,. de igualdad para toda l. soci &lt;lad.
conc pt la,· 9u íuodam ntc' ~ t' m &gt;Vimientu i&lt;l ológico y político.
- l/11il.

f-1 mos dicho 9u el fi minismo urge preci amente en

te m mento e.le
reflexión, p ro para ubicar l inicio cid prim r cexto ferruni ·ta en la
h.i. toria d la humanidad existen &lt;lifercnte. punt ,s de \'i. ta.
_ _ _ Cn algunas oca inn . ,
ha intentad&lt; \·er lo · orígeoe del
terrurn mo e~ la :rea ión de obr. s literaria o cicnóhca. de mujere a lo
largo &lt;l~ la _h~ tona_ &lt;l L bwnanidad. Pt:ro e ta bú 9ueda de l s pnmero,
textos tcm1rnsta. m una ubi ación e nt xtual e hi tónca pueden anojar
resul adt no muy pr 1. o..
·e ha tomado ·n oca.ionL. 1ca.o de la obra de ~ri.Lin de Piznn
9~e _, ~' ió a finalc _ del iglo ~ ·rv r princ1pi
el •·v, e - &lt;lecir, ·l p ríe do
111 t~nco denommado renacimicnt . Fue un, pi nera c mo mujer
e cntorn ya que mma la palabra por primera n:z \' u iliza el nominali 1110
de l_a baja edad m clia, en donde &lt;leja claro qu □o- s pu d den o, tar a 1 ,
muierl! · como un I que homogéneo.
.
u obra llamada Cite rle Dtm1e.r, ( 1405) lo que hace
p ner de
mandic_sco gue lo rnl, re. caballerescos no deben ser oh-ida&lt;los y por el
comrano, delK~ rernlorarse y re. ignificar
ya c¡u 1 código de In.
aball ro. e: dtlmder a las mujer , , l c.1u, ap ·la Pizan e. a Lma ética de
la razón.
_ . _ P &gt;r lle n pe d mo. hablar d su obra como el primer rexm
t m1rusta, no basLa con c.¡ue ella e haya atr vido a tomar la palabra por
c1uc no \ 111d1 • ninguna idea de igu,1ldad. ,11a sól menciona cierL
queja el ' algunas mujer s, pero no cut. oona el orden s c.ial ·. t, mental
ni la diYi 1ón ,xual del trabajo.
'
. l:n cambio e pue&lt;lc in cribir en donde podcmo. decir que su
traba¡n e, lo qu' elia ,\more' s d mi ría orne un memorial de agravirn; v
no prcci amcntt como una , mdicaciún f mini. ta. En palabra· &lt;l eli.~.
un m monal de agra, íos e :
... un :enero ,llltl!-,'llO, rLCurru1tl' .1 lo hrgo de la h1~tnria d1.:l p.1mar ado:
p1.:noJ1cam ntL, la. muJt.:rc, t"Xp,1m:n sus qucps ,1rnt lo .1huso, de poder
t¡ut· dan muc~r rn · ncr1ns \':lronc~. drnn. tao&lt;lol.1~ \'crbalmcnr en l:1
liwr.ltura 1111s1ihrina o malrr.1tand11h h.1~1:1 tÍ'lcam ·1111.. 11 ponen tn
cucsnr'm l.i j1:rart1ui•. dL p1 K.kr entre lo g n ro 111 , indican 1:1 igualdad.' r

1~n caml io coml) el primtr tc:,ro \·indicat.i,·o si.: puedL i.:. rnblcccr
~n el . 1glu ~ ~vII con PouLtinc: de: la Barre, fu · un . aCl'rdote l!UL cscribicJ
l1bros sobre teoría femirusta. hra un autor r, cionalista ·eguidor de

p. 91.

n 11n,1 \lolma, )p.Ci1. p. 211
•• Vc:t.e tamhwn .\mdia :1lcirccl f),/ n11uln ,1 /,, ("llald/ld. Op. Cit.
111 1111d.
Pi:11t

490

iI

morm e·,t:11a ·¡1t111p,, t,l

lw11ms111(1.

. h·mim~mo,. :i.1.1drid: LiTi:dr:1. ¡,.56. 199"
Col.

--1-91

�Descarte . u teorí, gira en torn a aplicar la duda m tódica al campo d 1
e n cimienm en no fiarn de la tradici · n, ni de la agrada e criturn ·
en aplicar la . o p cha a la pi tcmologia. P ulaine ú ne una c ne pc1 n
del prejuicio m n raci nali ta qu De. cart , en dond lo que hace e.
exprimir las virtualidade, d l méc d carte iano para l r f rma de la

··._entre mdo lo prejwaos, ningunc hemo podido obs ·rvar 9 ue fuera
ma. apto para nu uo empeño que aquél que e múnmenre e aene
.obr la de igualdad d ambo. exo.... 4

Para. hacer l análi i de la igualdad entre lo exo Poulnin
r curre a la 1gu_aldad d e píriru qu ti n n canto el h mbr , la muj r
e t e la e~enc1a d u peo amient a decir d dia Am ró : ·

co tumbres 1~.
En la época en la que P ulainc: e.cnbía y n::fl xi naba obr la
narnral za igualitaria d 1 exo s g taba un incipiente m &gt;Vimiento
de mujer al qu
le Uamó el pr io.i m . e tratab. d un c njunt &gt;
de mujere acomodada 9u _ reunían para hablar de li ratura, p e ía
arte ~ ciencia . l,a interacción cntr la obra d P ulain y la [ rcci a
no - matiza tanl&lt; la p ici · n radical del prim ro como la compr n ic' n
li.mjrada d la e i. de la igu, ldad por e. t conjunto de muj re. que
cccdian al conocimi nt y di frutaban, con cierta fünitaci n s, de
trabaj . intelectual .
La. muiere. srJn clfas m1 ma. tan con,cnc1d, s ele su desip;u, ldaJ} &lt;le u
incapac1Jad, qu1: no &lt;,lo conrn:nen en , ím1J pan. r la dcpcndc.:nc1a a
la qut: · tfo ometid,1~, smo 111clu creen que é. t..l e funda en l.1
d1feren ia que la nalural za ha cfü,put: ·w ·nm: dla~ ~ lo hombn: . .
Recuerda mu\ buen que cuando ! libro de I Igualdad apm: 1 , . olo la.
prcoo ·a. lo recibieron con cntu. ia:;mo al de ir que les hacía , lguna
jusuc1,i. utro~ le dier n rnlor . obre todo porque halaJ?;:lba -.u rnniJad;
1ero el re. t hablú de él como un. paradt 1a yuc terua má de ~ralant ·ria
qu &lt;l ,crdac.l. .. 1'

'n e ta ref rcocia yemc 1, id a 1uc tenía P ulain . obre t
preci a .'ele ect que u primer libr . obr "La igualdad d 1 ). C'-m,"
(16 73), había creado en el m memo circun. tancial de . u djrnlga ión
entre h. mujer .

Poulain . tabkcc en prim r lugar, la idea de prcjuici &gt; om &gt; una
f m1a di Lor ionada de \ r y onfigurar la r ~da&lt;l ocia!. En . u. análi. is
c n re pccto a t situaci · n de la mujer t, 61 ce que l, &lt;l sigL1aldad que
e cr ía natural en a ép ca en realid, d ol)(;dec a un prejuicio n el cual
participan tant( lo h mbn;s como la pr &gt;pía. mujert: (Yéa-.. la cita

anterior). Poulaine indica:

2 \'l:.-sc umbicn ( d1a \moro,. Op. 01.; \m.-l1a \'Jlc:ín· l. \r.,o ¡ h/1¡.r1,f1ú. \'olm ""lftr I f'l,tlrr.
Ban:do11a: -\nthmpo. \()(JJ
11 Dt la Barre Pnulamc, "De 1'1:xcdh.:nc~ lle, hommc cnnm: l'q.~alirc de, ,cxc,". Cit.1dn 1.:n: C: ·ha
,\moros. lw11podr /0111111.r,1111. Col Fcmm1 mu,. \laclnd: ( :itnlr:1. p. 14-4 l91J

492

?~

El plameamiemo
P ulaine es carte ianam nce ruódo ,. podría
r~ u1;11 e ª. 1: el pre1wc10 relacionado con la de igualdad de 1 ~: cxo e
e ma_ b anad_ } anee mu, ergo, . i p dem) refutarlo (Jerivand ele la
premi a cant:SJ.a.O.ru que 1 . pric no tiene cxo), a ~ rooa I p dremo.
hacer con l do lo · d má. ; • dich de rr , mod
habrem&lt;
comra tad la condicion
de posibili'd d, Oo o• 1o ¡'·ogica
·
mo
pragmaaca~ del programa cartesiano dc.: lucha contra d prcjmcio
ampliado -con connomciones ilustrada .. al ámbito de la praxi soaaJI .

¡nm r aná)j_j·
orno pod mo
b ervar elaram nt
pr p1am n fe mini ta e
l d p o ul am
· , J cu al e ba. a en un
rac1onali m I a tant
fic·1 nte Y por l tant diríamo , ilu erado
(aunc¡ue st ~t r no
pu de con idcrar como ilu. erado).
en e. te
aut
r
d
nde
rna
puede
apr
ciar
el
ri
n
pr
-ilu
tra&lt;l
d
1
e
·
T
d
e 1enu.ru,• mo.
~an
n cuc~ta la h rramj nta ilu trada p r xcelencia: la razón \ al
aplicarla p_a_ra anahzar la _difi r ncia. ncre I
xo. el autor hall g;d a
la c nclu.10~ d~ que e tienen uficiente ba e para dudar de e a \·crdad
~- P r c~n 1gu1 nt para fi rmula~ la idea d c.¡ue n Yirrud d qu
'.°depend1 ntement le) ex e tiene e píritu v el píritu . ) má
1mp rta~t del r human_ '. p r 1 tant h mbr · y rnuj r 11 igu 1 • n
lo t cnc1al, que
qu mb c.¡ b,c11an
.'
. .c.. 1 e. pmtu, d I cual • igu
"'
P rar e 11 pnnc1p10 · fundamental _ d i ualdad \ no d d ¡ u ldad
.
.;,n t • entid Celia Amor &gt;s d fine al femini. m c m • •· ·
tlp~ de p ·n. amient_ n~ p I_, gi o, moral ) p lítico que ti n c· ~;;
refcr me la td a raCJ nalJ ta Jiu trada d igualdad cntr 1 •e. 0 ' 111 •
. J m~~'imienc femini ta e. un proy cto que surge pr ci ·am nte
d_
du traC1?n, come una re puesta a la ituaci • n d opr i6n en t¡ue
n,·ian la mu¡cr y de de , ntaja frent a un rden ocia! e tablecido

U:

!ª

1~

D~ 1 Barre Poulune "De l'égalite de dem. cxcs". En Amnro,

F minismo • :',l,1&lt;lrid Cátedra. p. 124. 19
:: Cllil ,\m ro (199 . Tit,,,p11 di Tcl!/11/llllJ(). Op. ( il p. 124.
elia Amo ( 199 .Tiempo d, Fmr1111Iflto. Op.
p. "U.

c.,,.

49

clia. 'fim,po de

Ft111i111s111f!.

Col.

�cuya e. cructura la mantenían totalmente:: al jada del ab r, del p d r y
d la decision . D r ch y debere · d la mujeres no e an in critos
con igualdad I d lo hombr porque e□ la época con. ideraba que
n eran iguale .
Al continuar con el análi is ru t · ne d l d arr llo del femini mo
o relación a la ilu tración, debcmo. con iderar c m uno d 1
1 m oto má imp nante del mi mo la noci · n que de l, muj r había
e n cruido R u cau. E t aut r con id rado como el fundad r d l
patriarcado m dern 1' x.plica que la diferencia ntre niñ y niña
d erminan • u ducación.
Para r aut r la ducación d la runa d bería d pr pararla
para la abo aci, n, la renuncia y la surni 1ón a 1 . d e de 1
tro.. i
la educación no I aba to, pr babi ment la mujer . ufriría en
fururo para adaptar· a la. in cituci n (particulam1ente I matrim nio)
en las cual debía &lt;l de. ru:r llar u vida. Rou . cau indica:
l .as niñas deb n ~cr acti,·a } diligcnrcs, pero e e no es todo; de de mu)
temprano han de r pr pen a· a aber comen rsc. Esw desn:ncura, en
ca o de que lo ea realmente, e. in eparable de su .ex • } nunca e han
librado de Ua . ino para ponm· inf rruru m.1yor · . O ben ·nmerer e
al dec m durante t da . u ,ida, que e el freno m::í. 5e,· ro y con ram .
E· necc ari , p r tanto. aco tumbrarla. Jesde pequeña a e ta lmutaci · n,
no ea qu de. pué. le. cue t dcma iad caro. 7 o lo que respecta a la
upre ión de c:tpnch &gt;. deb n . Lar di. pue ta a acept, r el des o d lo
dem::í . ·¡, por ejcmpl &gt; h: J;ll ta e rnr iempr trabajando, hay que
impul ar!. s a que lo d jcn d ,. z en cuando. Dcma iada indulgencta la
cm mpc y pervierte con la di ipación, la vanidad y la inc n tanc1a, qu
. on lo· \ i 10. a lo que ·oo m:b propen:a . Para prc,·cnir e t abus &gt;::dcbcmo~ enseñarlas ,rnrc todo, a , ber mantem:rse en l s limite. debido .
La vida de W1, mu¡cr moclc ·ta e reduce. d bi&lt;lo a l das nuc. tra
mst1ruc1nnc. ab. urda , a un perp ruo conflicto con. t~o ITU. ma. Pero c. m
. just, mente porque de . lguna manera deben parúapar n 105
. ufrimicnto. qu . u cxo demorn,tc&lt;&gt; no ha causado 1x.

Rou seau d arre 11' la vi.ión de la mujer c m in ctior al
hombr y c n un r l cial y familiar determinado por el \·ar · n. En u
dá ica no\' la E111ilio, en el capítul
dibuja a una muj r ofía, como
1•

"fr. Cobo Rosa. F1md,111m1/os tlil p,1/narrlld(/ modmw. }tilll ) 11(0/, Rnrw,1111. ol. h:mm1 mos. Madnd.

Các Jr,1. 1995
1~ Ruu .. cau Jcan Jacob (1979). ''D1~cuN1 ~obrt el ungen \ los fundamcntn de l.1 Je 1~a!J. d
entre los hombres". Ciu do en F.rrri/01 dr C o111l1t1lr Tradu ción \ n na. Je • alu u:mo laso.
Madnd . •\lfa¡.ru. r:i. pp. l r -t

49-1

dcarente de cualid de ). ha bilid ade. naturales par e] onoamJento y d
. arroll d roles de la e era pública.
ntra a la mujer en la i· ra
Pl nvafda, n el cuidado d lo hijo la atención a lo traba¡·os domésa·c·o ,.
e &lt; ,rece o mo r t'bil'd
·
J ad el colaborar en el d arrollo del h· mbr~
lib
erando! , 'de la· carga
·
.
' · d m · · tJca
para que
d dique
enteramente a
la\ 1'd a pu'bl tea.
E. eYídent
·
·1
. se con. ideraba
. . qu . la epoca
I u . Lrada, La mu¡cr
1
d
1
t· tab'mcnt d e amb1r pnvad · c n. .ic1 ram
, 1O e a • u ,. z dentro de e te
am llo m_ o lo conc rnicntc ' la nec idad ' . u ·aci .2acc· , L .d·
rou . ·a
&lt;l
•
10n. a 1 ea
. e . ~mana e _que la mujer pertenecía al ámbitc priv, d ,. su
~dt·acwn 1. debena ª) udar para ral decto corre pande a un prej~cio
e tip de. los. tr,
. \ en a1gunos case s 1
. tad • an eriorm ntc [ r p ularn
libr e1e: • 1 l-. L
·a
.
~m1
e con.:;1 ra n parte una conte.· ración a 1, s te j ·de
d 1
1 1 &gt; autor.
&lt; n re . 1 , to a la ic_lca n, turali:ta de Rousscau de c1u•· ¡,,_
di. f. n:nci,1.
" ·
.
exua 1e d et rmma □ ad. cripcione moral
i 7lrn'" ntc
difer
gu m mur
b ill· ·ncmda entre.: hombre. '' ..mu'¡ re. ' en ontramc,• una re pue
r l ,l~te en la ol ra de i\fary \X olL tonccraft, una de la. más imp rtant•:
&lt;l e a ep c,.
"·

°·

. El '.&gt;_rdeo burgué: d la ' poca da a a la muj r . \ a lo. hombr
e p~ 10, d1tcr ~Le. de cción. , nscguía una ju tificaci .' o para c.ue la.
n:3u¡erts
en al :ímbito de k pri,·ado ,, r naba no o I·,tm1□ t 1a
i ¡ ·e redu1c
·
c1uc: ac. arna, ·smo
1 sobr todo el derecho al c·1ercicio pc)l1'a'c°, a los. vare ne •
en e. t
nttt o, L obra de \Y 11 tonccraft fue &lt;lL particular ínter , s.
··.el fcmini me ha t su pr1mcns
.
•
· · r ."tn d1cac10ne.
tt·onca
en roml .
tlL
Jr~
R · l,1 unl\ crsahdad d l.1 r.1z1,n: la obra• Jµ
.. '''la"'
•, ,~
,, o 11 . ronccr:1t1
. ~' mJ1c~cmn tic lo · dcrechr&gt;s d la muwr, puhhcada n 1~92, se
t.: t~trz,1 tn 11 ,t ,lr lo prqu1 111 . ,, iales tk l.1 cp&lt;&gt;e,1, que hurt.1ban a la
mud¡cr llo. dcn:~ho humano. prucl. madu, por la mstauraC1O0 cid nuc, n
nr en lllrgttc. 1'.

.is. ,d \X·c II tonccrafr
' . . se
' ,·in ul·•" ma' a la e. tru tu r,l d e l.
,~ ) al istema d , dommaCJC n (parri, rcadn) 9uc. a una f1l
t··
c¡J·1tlCa. LII
·
'
.
Ola
•• a , io e. mo la . &lt; ·1 Ja&lt;l 1. su '•poca
li
' u tili. ;,;::i b, un d'I cur. o
na.tur~ . ta parn de. nrruar los c.lcrechos de b mujcrc r negársel) ba·
· ,
·
•
' l &gt;
Pnn 1p10
. . . ar,11.1mcnto: &lt;-1uc convernan al " · róo · i\l r -po 11d cr 1as tcs1..
l
natura IS t a: &lt;le Rou · ·cau, la aut r, e. ribió:
oct ·d d

¡q

Pcut

,1 análi

e n . nn.1 \1 " 1m.1

/&gt;
1,1li,l1m ¡11111m1/11 di !.1 i/11,lm mn. ( J/',

495

Ut. p. _ll,

�i... el subli~c
encamo de la mujer, t!gún ll de criben los poeta en la · re, l ·La', e_x1¡.t •
que .·e le sacr1fiquen la verdad ) la . inccmlad, la ,·irrud se c1?~'·1enc
entonce. en una noción relaci\'a, ·in má fundamento que su uulidad. }
e ta urilid, d e· In que los hombre I retenden ¡uzgar arbmariamemc:.
egún su com enicncrn... apelaré al buen enu&lt;lo de ti humaiudad para
·ahcr id obj to de la educación que prepara a la. mujer para que can
c:po a· , irruo ·as r madre sen ·am a parur del emumccimicnto de la
raz6n
la inmoralid:td refinad:1 1 mémdo recomendado en ... (la
duai¿ón de ofía) e~ el que mejor se ha estudiado para lcanza.r
l iego la eXI tencia de ,mudes

aquéllo fin

L

ropiA de un se:,.o...

. :?!•

I ara la autora n realidad de lo que se traca es de analizar y
criticar la p r pectiva d I di cur o que ~vitaba la auténtica igualdad d lus
d rech
ciudadano para l h mbre y I mujer.
n di cm o
ampliamente difundido y argumema&lt;lo en la id as de algun s ilu trndo
de la época ou au Le cke, I,ant, ere.).
P, r, j\farv \'( 11 · onecrafr la educación de la· mujere c. encial
para c.1u . ta
rzan el poder obre ella - m.i mas y ':'antengan una
ind pcnd ncia relativa d lo varone , la au ra md1ca citand a

;i

R u s au:

9ue fav rccí, la e.le igualdad entr h mbr· y mujere . 1· nt, ¡ recur.or
de id a 9u hacían g neral la de. igualdad entre lo genero , fu un
ap y importa.me a todc te e njunt de aut re. du rrado .
orno e verá a e ntinuación en I · ant L'l mujer tiene un conjunto
de caracterísricas 9ue hl hacen clif r nte del hombre y que la prep, r o
para un conjunto de rol·. p cífic y diferenciado,.
La i!u tración tU\' en Kant a un de u, prin 1pales puntal · .
Para este autor, la razón era ·uficient para la compren ión ) el aber. l .a
r, 260 1 lle, ó a consic.lernr que la naturaleza d la difer ocia exu, l mrc
el he mb · · &gt; la mujer e e rre p ndía con un diferencia ntre logén ro . La muj r ra naturalm nt · in · rior y difi rcnr d ·1 h mbre, é. L
último era , uperior y naturah11ente di eren te &lt;le allu 'lla.
Kant analizó la. r lacione . ciale · ntre el hombre ~ la mujer ,
tra,·, · de un razonami nt qu ·en·iría para ju cificar no lamente la
clifer ncia entre ll
. ino también el acce o a lo. role del aber , &lt;l 1
trabaio. La mujc1 ticm: caracteó tica que le ,on naturale ~ que, on
perf ctam nt ifi r ocia! d las del hombre. Mi ntra la mujer y su
in et · on de rd n p1-iY, d , eJ hombre y u rntere:
on &lt;le rd n
común, de orden públic&lt; . 1\ í Kant ·stima qu

Rou 1.-au dice: "Educad a las muj re: como hombn.:. y cuánto más e
parezcan a nu ·. tro sexo, meno p1 dc:r tendrán obr no otros''. Esto c:s
ex,,crnmente In que prercnd, . ~o di:. c yue reng:m p d r , obre lo
hombre , . ino -.obre !las mi ma. 21 •

... el gc:ncro femenino cs msi:nsible a todo lo c:¡ue ca d1:b1:r u nbligac1on.
1~11:i~ hacen algo sólo porque l¡uiercn. 1 el arte con:1ste en hncer 4uc
quit-ran sól 1 lo que i: bueno .. .'' v ma. :idelam die : " ... Lo que el
genero fcmeruno Lienc e, mas 1mpul. o ) corazc'm 4u · carácter. h
orpr ·ndemc 01110 el exo fomemno es towmemc 1mlifrr me al bien
comlln: el ym:, aún cuando nu srnn im, nsibles h. c:ia hi~ pcr. ona~
parucul:lres lJUl conocen. í lo ~can ·n In 9uc coca a la nociún del todo,
que no úcnc para ella. ninguna fuerza; en tamo esto no t:
comprLndidn, lo cual fa1·nn:rc su naniral mclinaciun, a.JSlcn al curso de
los aconcccimicnto , piensan que es absurdo (ICuparsc de algo má l¡ue
de ~u pmp1n prm·echn''.

L ducación como elemento c ntral de la fe rmaciún del r
humano ti n una influencia L talm nte dl!cí.irn en la oncepción idea
que _ tiene &lt;le lo éner , al entender c. co, la amora reclama una
igualdad c mplcta en l cducaci 'n para d m . trar que I s re. ulra&lt;lo
rían iguale. en varan que en mujer :
Luego, déicnno. alcanzar la perf cción corporal pcrm1tié~d~nos ha~cr
d mismo c¡crcicio llUC a los ruño , no . 0111 durante la tnlanc1a, ~mo
uunb1cn n la juYcmud y podremos aber ha ta donde se cxuende h1
up r1ori&lt;lad natuml d l humbn:22•

P ro Rous eau, aunqu influyt:me y c.l tcrminant para la YÍ i &gt;n
d . u época no fue I único qu nutrió con us ideas d discur o i1u. trado
2&lt; 1

\\

ol\ mm·craft 11an· 191r "Vmdic;1cuin de !u, derechos de b mujer•·. riullln cn

f1,111p,, d, {t111iJ1m11tJ. : l.
21 \\ oll~wnc:cr~ft !\lar,

dia Amoró ..
I em1111. mo:;. \l:ulnd. ( .á1c:dra. p..,11.
1 i11d1mrim1 di lo! dtn:d11H d, /,1 11111¡&lt;1: \l,1tlnJ 1·.d. ( .,itcdra. ln,rmuo tk la

_; · Je! todo e, idcme que lo c.¡L1e Kanr ju. tífica e. preci amente la
di · r ncia ntr d hombre ) la muj r, &lt;l ele el punto d Yisra d su.
car, tcrí·tica:, e. n i, 1·. ) &lt;le ·1hí . derivan los &lt;li tinto tipo d role· \
funcion . (publico. ) privado ) e cada s xo. J .a. caracL n uc.:
fem nina. d terminan no ·, 1am ntc su carácter y per. onalidad, también
determinan . us funcione en h1 s cicdad y el rip d, crab, j y cc.lucación

l\lu¡c:r p. 193. 1994

J-....,m Emmanucl "f!lf,ht1d1r1111~t11 11hn d.1.r G,¡,ih/ dt r \'/,1i11m llllfl /.rb,1h,11r11 (Ol1Stn,1rio1Jt! .mlm rl
d, In i&gt;t'llr1 1· /11 ,11/,/1111,)" (Ld. \X 1sd1i.:Jd) :i1..1dn l'O' Po. ml.i 1--.ubiss~ l.u1sa. lr:,Y1 1• }"Jrlln,1.
Madnd: EJ. l lmJ . ) ! loras. p. 1 &lt;N. 19%

!.l

mIfl1111111fn

' /bid. p. 22".

496

497

�al cual pu d n cend r ~ al cual tienen d r cho.
La ilu, traci ' n le ofreció al fenúni m a tra,· ·. de un onjunt de
in trum ot y e trat gia para la reflexión la oportunidad de p der
f rmar un corpu. de c n cimient para intr &lt;lucir e en el debate
ide lógico qu se o- staba.
La ilu tración y us repre ntante centraban u atención n cl
ciudadan ,. u d rech . ,n u definición del hombre m del la id~
ilustrada n~ incluía a la mujer y cuando a ella e ref ría l hacía
aludiend , l r le y funcione 9uc la cied, d ya les había a ignado de
ant mano.

La iruación de de. igualdad ntr muj ce y hombre. n fue tema

a trata por lo ilu erado.. n n l cnti&lt;lo d al!!O qu d b1a . er e,·icado.
uando algún ilu trado
cribió obr las muj re lo hizo para
di~ renciarla má de lo he mbre . La wfcrcncia que en la ' pe a . e
gnm1an ran de caráct r fuodam ntalmente social. La mujer era
ocializada en el b gar para cumplir ce n una misión, la d . er madre.
Toda la influend . . estaban de tinada a la con. rrucción d u
id ntidad a partir d I pap 1 y de tin qu 1 te caría jugar n la so i dad.
u amp de acción ra l dom ·. uco y su lib nad . e ejer ía en el. D
est m d , la socializaci · n de la ni11, condicionaba d d . tino d la mujer
y la ubicaba en u . ici lo qu jusúficaba a . u Yez lo i_nnecesario de una
ap logia d la i uald, d. imultán ament 1,
cialización d 1 , an' n lo
¡ reparaba para u de tin
upar un pu to en el i, tema pr du tiY
y/ ) e roa d &lt;lecisic ne d I E ·tadc , ser ciudadan

El
Dc. d que nue tr, . predeces ras f mini ·ta luchan n pnr
reí, indicar para lt Ja. l. per ·ona. el e me pl&lt;&gt; de ciudadanía, el
femini mo se ubicú como un mm imi nto opu . ro al e cnciali~m .
En este sentido y , unqu · mos mm·imientos d · mujeres hagan
su,·o d término ~ mini t , n realidad, é lo a(.1u ' 1 yuc . wn idera
b ·red r de 1, trndi 1 • n 11u. trada, e. el mm imi nm fcrnini . ta al qu no
r· fcrimo en cst trabajo. P ro reni ndo cn cu nt, que la idea ilu 'trada
de igual !ad terna yue p ·nnear en todo lt ámbito del mi mo mod
com lo hizo la id ' ª d , la c.lívi iérn e.le los cxo .
H, blar &lt;l · xo n &gt;: remit a un a. unto &lt;l · índole bi &gt;lógica ) pnr
rnm
t n m
ue difer nciarlo del ?; ' ner &gt;. -&lt;. l µ; •n ro ·e Ya
49

con tru}t:ndo de modo tal qu cuand na.cerno e nos socializa d
acuerdo a lo gu n det rminada
ci dad
con idcr, que d b er
una niño
un niño. l □ clu ant d na r nue. tr . padre. habrán
pe~ ad n cuál erá nue. ero futur y, qu dep n&lt;li ndo d J x la
: oc1ed, d m~rca una gran distinción d lo qu e csp ra de cada uno. ~sta
idea ha erndo para explicar la divisi ' n • natural ' d 1&gt; r I •n función
de la di ferenci , biológica , qu erian la 1· u ti ficación &lt;l l
·11,r ren ia.
en cuanto , los rol
ciale .
da oci dad define ciertos ,·alore ) norma qu de , cuerdo
c ~ l._ cultura &lt;l t _rm_ii_1ada erán lo gu pr valezcan. El prim r ag nle
oc1aliza&lt;lor es la famtlta y por tanto erá en ella dond a la. niña
1
sucialü:ará d manera di tinta que a lo niños.-~ La fra. can e 'l br de
Beam·oir:
:\.o ·e nace mu1e-r: se llct-,&gt;a a rl . • ingún d tin b1ológico. psiqui o,
econorruco, lldmc la tmag n t¡ue revi e en el s no de la ocicdacl la
hembra human.1 ' 1 •

, En e ta fra e, la ,tutora de me y r um d una ~ rma clara la idea
~el genero, ~on.¡u s par~ muy I ien las diferencia, biológica (que por
supue. to _existen) -~_permite pcn ar en la po ibílidad r ,aJ de que en 1
plan_o &gt;c1a1 s, di.terencia no tienen obligatoriament c.1u traducir e n
detnm nto de alguno de In g · n ,ro .
Debido , qu la. p rsona no d sarrollruno o un medt
: imbóli~~ y fi ico, nuest~a identidad se ya a con~ rmar por medi d la
1meracc1on c n otro nuembr d nu ' tro grupo cial así nu stro"
&lt;le. eos, sentimiento } xpectari,as . erán lo. ,alores que la cultura
srablcce '6 •
l la ta t' te fil mento hemrn, podido ob, en-ar do. idea.
lar_amcnte opu , ta. : la c.¡ue e. tablece 9ue la educación a tra,· ·, d Ja
oc1edad, la e. cuela r la familia cktermma lo r ,1 '- octalc,
rnfigura a
l. ._per:ona ) . u. caracte_ris_ticas de ncro, J la 1d a que e n. i !era c.¡u
cxi. ten la e fcra &lt;lome uca o privada y l:1 pública, la, cuale,
c &gt;rr . pone.len a las di_frrencia : exuale. corre lo. h mi re , y la mujerc&lt;; )
q~ han sic.fo ampliamente m ncionada¡; a raí;,; de !a a □ marcad,
&lt;lih r ·nc1a que CXJst el ·d · la cfü l'-Í • n exual del trabajo, y n ~¡ qu a la
T

f

'◄ c.¡·r. .uv Ruetl. { .,1nnd2 1 Dd \ alk 'I\·rt : a ( 11/l(m 1 \,:,;11,1/uú,J. •\1adrid: nl\T r 1dad
de l..ducacuin a D1 uncia. f"und. c11m l m\ er ·1dJd l .m¡m.:sa. 1&lt;JI) 1
: D~ B e'1UI , Hr 1mont / ./ Sf~11~d" .-1xu. \k 1co. f ondo ,_k lultur:i l .conúm1c. . p.11 196
Cjr. an.- Rued:i L1 nnda r 1 cn:s.i del , .ilk (, ;111m 1 .kw,1/idr1d. Op. Ut. 1991.

499

,lCIIJn:d

�on ignó en la , fera d h priv, d ~ al hombre &lt;l _lo público.
~ :i ten dif r ncia muy marcada· ntre la ac v1dad qu
r alizan la muj r _ ~ la yue realizan lo hombre a cada 'n~r s le ha
asj ad ( ocialmence) r le- en la hi tocia d l: _humamdad. ., ta
.
j rarquizaci · n mue tra qu 1o m,, cu ]mo
. h eg moruccJ ,_, lo femenin
ub rdinado2••
in mbarg
ta gran dicotomía (emr la e·fc.:r [ úbli a " la
privada) no pu de nrcnder e como alg h mog' ne -

muj r ,el

Por ello, pare e nccel-ario tc:ner en claro que_ h J1su~&lt;:3ón -~ubl.icoprivado no es unitaria, 00 compr nde una umca po_s,cll&gt;n s_1no una
farruha compleia de nposiaones, no carentes de , in uhlcion pero
1ampo I muruameme rcdu tibie•!.

Po&lt;lem decir por l taot , qu lo póvado cocí rra la r lacion .
en un e. pací r &lt;lucid , el del h gar, 'º l ual _J , al r . del trabajo
domé rico de I mujer n se le ha dado la r levanaa qu aenc p ra la
pr ducción d bid a la reproducción fi 1ca y . o~ial. Por lo t~t e
imp rtam esta vi ibl di. tinci n d e er~ debido a l_a ·. di_f rente.
maneras en que , n int rpr tada d pend1 ndo _d la d1 aplina Y el
nfoqu t ne el qu
haga u,o para l cstudto. n t momc.:nm
ría útil mencionar la forma n qu a, t •U n) dcfin ~ los d s mund ,
1d lo público, lo pri\atlo:
... un mundc lumino o " reno, nlúsimo que: yo ní . 1qu1cra . ptcho ~ Jd
cual \o único l\U r: e. que e indudablemcnt~ mejor que: el qu~ ·o
habm , tt:ncbro u, ce n u aan isfcra e, s1 me p1rablc por su densidad.
r 'ptando
·n contact •\ .u alcance de
bs
con ~u suel u l·n ,[ que ,. •1,•an·•a
, ,u,
•
,
•
ma gro eras , repuhrflante r ·,ilidaJe ... 1·1 mu~do ~1u pilrn 1111 e:ta
cerradt&gt; uent un nombre: se llama ultura. u. h,1b1mntes on mJo~ ello
J j s :,.o ma:;culino. Ellot-t se llaman sí mismo hombre y humarud_a&lt;l -~
su facultad Je residir tn el mundo de la culcura } de nclim~tarsc en el. 1
le pregunto a uno d
o hombre!-. qut e · In que haci:n d Y todo. ,us
dcma comp,tñeros en ·s mundo me co~tcs1ar,1 t(ll~ mucha . :,sa,·:
libros, cuadro , e tatu.1., ~mfoni;h • p,tracos, tormul:t. Jio e, ... ame e~to.
;trgum •neo tan cooYinc me , mt rcorana rnn do 1hdad y 1lc:ncto. Pi.ro
mt quedaría pcns, ndo no en 13 injusac1.1 m en la arbman:d.'.J Je _e~.
cxclu. mn apli ada a m1 , a mis ompañcrns de cxo y de _mlurturno ...
sino n qu enrone · no ennenJo de nm!!,una •~1anera como es_ lJUc.;
cx 1 ten libn,~ tirm'.1do · pnr muiere , cu:Hlm. pmrados p¡,r mu¡erc~,
~

( /r. \moros Celia. l lfllt/JO d, 1 n11111mm. ( ,¡,. 01. 1&lt;&gt;1r
.
1• .
,-~ Rabom,,,,o
, t· . ora .. publi co ,,n , . do" . 1·.1,, r•••\ 1~c
• ,1 / •-/ J,bal, t l'ln111iJta: Pm•ad11- I 111,/rrr,. Mex1co.
\ .r \rio 9. Volumen 18. octubre. p..l l')IJ8

5O

estatu. ... ¿cómo lograron imroducir su contrabando en fronteras tan
cclosamem · n¡.,rilada. ?... 2''

E ta cica clarifica mej r la vi ión del mund d la cultura qu ·
ubica en e a
~ ra que n &gt; otra , al igual que mucha femini. ta
&lt;lenominamo pública. sta e era la visualiza c m algo ajen a la
muj re. ) al cu • tionar. e Ja pregunta del p r qué hay muiere. 9u
lograr n ingr · ar a ,1Ja i
. upan que a la muj r · no nos jnt re a
crear )' no
n con idera capace de entrar n ella. Par, no. Lras la
e. plicación , pu d d r en función d 9ue, al no er "natural" t, I
exclu ión, xi ·tirán iempre mujere que tran ·gredan la regla·.
on d fi n, m n &lt;le la intr ducción masi,, d la mu¡ere al
m re, &lt;l lab ral, e in.ici, I I ne ) paulatinc r conocimi nr &gt; d la.
funci&lt; n s
la muj r n la .ociedad .r .
riginú
la
u
introducción formal de la mujer en la economía. abe de tacar que 'SGL
incipi nte entraJa d la muj r a la conomía en un piincipio fo ólo ·n
alguna· área , . pecifica. . aquella n la qu la mujer pudiera eguir
~ rol ngando I rol que 1 · corresponde' y por lo Lanto no formaba pan
de muchas ou·a área que parecían Yetadas ha ta entone , como lo
m ncionan:mos má , delante.
La fcra públi qu e la que
le ha a ignado socialmem a1
h mbr · y en b que son la
n mía, la p lítica y la culrura las qu
fonnan parte e el lugar en donde · coman la decisione qu l ermcan
, toda la
d, d n general y 11 van c n igo el po lcr era ccncler a tras
gen racione por que e n ta fer dond . .crib la hi ·toria el · la
hum nidad ) por lo tanto una hi te ria qu ha. ta el m mento ha id(
contada . ólo por lo · hombre · y de lo h mbrc .
La razón y la obj úvjda&lt;l e ract rizan e ta sfera y es p r dio
¡ue las muj ·r · 9uer ·mo ac eder a Ua, pero para ello e n ce ·itan
c&lt; ndicione. Llue le fiworczcan, mientra: · xi ta una &lt;lifcrenci. marcada n
uanco a ducación salud, etc. n · · puede hablar d un desarrollo
humano ólo para unos cuánto , ino que . e Li ne que ] grar que
hombre. y mujere reciban lo mi, mo benefi io .
E t s antcccdeme )! re las d igual la&lt;le ~ Ja con. u1.1cción de
la identidad fo menina como la id nada&lt;l ma. culina, n la que dan pi ,1
que en detcrmjnada ·ituac.ione surjan di, isiones como la divi, ión
sexual d J trabaj que tanto ha ayudado a lo· sist ma: político · y aciales
:!'l Castellanos Ro,ario \frd1t(l/1llll n1 ti 1111J/lflll. Amulogi.J poc11ca prcp. rada por Juhan P:11ley.
:-.léxico: l·ondn de Culrur:i l•conom1ca. p. .283 IIJ 5.

01

�d la acnialidad '.
El trnb, j&lt;
me c. t g ría 1mportam para d anáh í. dL la
onomí, de un ,ci ·d. d
imn duj on I rc,·oluc1ún indu rrial. En
u &gt;rÍtT ne , la rcH&gt;lucíón indust1ial fu un prncc o ec m6mi o }
pr Juctin&gt; d , rr lla I undam ntalmcntc en lnghu rrn ~ con i te en la
m L¡ujnana para la pr &gt;duc i ·m on la con ecuem
1mm&lt;lu ci &gt;n d
tr. m.formaci( n del campe. inado ~ el lr, bajo en lo. tall ·rcs art ·.uul ·s
hacia el obrero asa! ri. Jo.
En lo cal! res arte an l · , prcdomin:mt mente pmpi daJe ·
am1liar . d trabaje • de arrollaba ind1 anc. m ·ntc p &gt;r hombr · ) P &gt;r
mujcrc., p r na mayorc. ~ m •n m::s, la producc1&lt;'&gt;n dcp ·ndí de
cfü •r. s mi mbros de la famih:i ~ no l,}11 ia una d1srinc1on clara cmn: lo.
r les de la p r-on. que particip, ban en unción d, ~ e_. o o etfa&lt;l. . n
la inm &lt;lu ciún J la maquinatia ) la paric1ón tk. las tábrica. la 1tuac10n
cambie'&gt;. Lo. rnUcrcs arte. , naks . e 9u &lt;.Ltr &gt;n , a 10 · ~ ·n l.1 quiebra pe r la
e mp rencia que k pr · nt, an la fábn , o e tran:f &gt;rmM in t:n
f:bri as p ·c.¡ueñ,1 · un la introdu c1ón de maquin, n,. on e tL nueH&gt;
pan rama . rcc rgamzó la pr )Jucción y :e elc:cluo una e tncta
·cpar, c1 n ele fun i mcs emr h &gt;mbrc \ rnujw.: . Lo ,_are m; ) lo.
niñ ).• cudían , la. fábric,. mi ntra · que tn u gran ma\ona las mu1en:s
p rman cían en ·us h , re . Con l. nue,·a di, isi · n . exual del eral , jo en
la re, olución in&lt;lu tnal el • !ario era g. nado por el , arón m1c0Lrn qu la
muj ·r pa &gt; , d ·1 nder ·c númic, en ~nie c.lt: ·._ te.
.
La re, lucion indu ·tnal . aceleró c in el pmc so d · acumula ion
de cap1tak y el d s. rr ,llo de i , cnros r ·cnológic · nuc, o. que
f:l\ un~cían la pro&lt;lucti, i&lt;lad le la m. quinaria ) lo · 1. r ·ma. tk
rr, n ·portac1ón dc h1 ne· y p r ona .
f:I 'iÍ:t •ma apHali. ta por d u.ti sc ha.n &lt;ll\ i&lt;lidn h.., e fcrn \ la
111, ncr:i el · acceder a las n:lac1nnc~ 'iOCtales, h. c1 n cgmdo que la mujcr
&lt;..n arguc Jel traba¡n lrnm: . uc11 \ 1 homl re . L &lt;lcc.\Jc,tsc ,\ l.1
rnanultn ic' n 1 1 hogar d ti· la csf&lt;..ra public1, lowando 1u · 1 hombr
ohtu, ter, un r ·e &gt;no imien o y una rcmt111crnc1on .1 Sll rrnl a¡o fu ra del
ho ,Ir, mJL'ntra:- t¡uc para la ·mu¡&lt;..r ne ,1st · c.;I n.: e no im1Lnto m fa
r mun ·ra I m p ,r u tr, hajo domé 1i o
Ci-t&lt; s rol•.. 1..: p 1fic1 ,.
on in t.1ur.1&lt;l s por la ·ullura
pr ·dornin, nt ,
n ddini ios ¡ or ella mi ma. b. to r ,les
1nscitucirnultz,tn ~ .1.: 11 , an a caho a tra, ~ de la 11 i.ilizaciún ·n el hog.ir

~· nr. (

la vida e 11d1:1na, ya que el rol, e to c.¡ue no. 0 ro. ,. no otra ,
_bsen·amo del papd Jd otro u otra, es decir, aunque rl'ncm &gt;~ &lt;lcfitudo:
Ciertos role.·. la m, ocra &lt;l U ,·arlo a cabo se cumplcr. dL acuerdo con el
rol yuc ob L·n amo J nuc rra madre. nuestro padre. In \ las vcdna
ere., &lt;ll lSia rnanna_siempre rcpro&lt;lucm,o. l'I r JI que Lcncrno, a ta m. 11 ~
en mle'itr, , t&lt;l,1 e.liana.
\

L'll

0

. 1&gt; ll1U) 11111 orra111c connccr d igmfi ado Je! rol lo &lt;.¡ue e en
rcalt&lt;lad
co1nt se dc.:'iarrolla
·
J una
,
•\ •b manera
.
,
, •n 1-, , 1·ua coa·c11ana
le
1
P r nna. 1• 1mpr
&lt;lifi
. nant ·al cr cóm &gt; vi uafüan i.:•11 , -- I&lt; ls ro tes la
cr ncu . la. ~rnnodt:n 1a · para yue podamc ono Lr la manera ~n b
1.¡ue L' forma la 1&lt;lL·nu la&lt;l dt: la · mujeres.
Pero d rnn &gt; imi ·mo J · los rok~ ·s ·olamrnLc d pa n inicial. En
r·)·,1hd,1&lt;l.
· tl'
I on cc:r In
. roles. . prLpara ,\ 11s
' pers nas
· ,1 Jar
, 1.:,¡ r aso ·tgUJCll
im &gt;10. la lf'ln tonnac1on. na ran form. i 'm que no ha de realiza.r-;e
m~&lt;lamlt UL' ·e111n1, dt:s&lt;lL lo falocforrico hacia In gi.nc émrico, •ino
dqando &lt;l • lado ambo: L ·m:mus para incorporar una daci n m ·diáti a
&lt;lifcrcmc:
.. i',lo Sl ru ·d' llp 1.1r u: HrJ:iJ la lú !1 a '1111111; ) u jcr.trlJULl
r• nun 1.ind11
l'll gl.'tllr.tl .,1 c(·nrro al Jcslo &lt;l·· un "nlr&lt;i 1( J
1
.
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t "l'&lt;I l (' lUl'
t xi r,1 d uno 1n1t'. ~ue I Jo • (,1 1mpk- anrt · Jd Joblc. Pi.:n. ar i.:n la
Ju.iltd.t&lt;l t ual c. 1gt· p ·nnanu.:i.:r 1:11 la Jrii.:rtncia. e~ &lt;lt'ctr. 1.:s1:1 cmn: los
Jo • IX n :tr l 11 b tltc nJ:1d m \.jll ·ri.:r \ ol, r a lo m1sm1, m .1 un,l
1&lt;ll'1111JaJ 1mpk-. b1 ron:lcurncía: n.: nunciar a la lr'1g1c:i Jd ccnrm , a l.i
mc1,11l 1·a J l.1 pn 'l'lll'lit p.,ra 11. :ir cnfrt:nrar: a •. r,1 &lt;likrcnct:I
trrcJu thll \.jUt 11t u i.:re b m1x.11uJ. L, mt ttuJ Jr:1 !Tia en dt:cr11, una
c. tmuura pur.m1t111l.' J1tlrtn11.1l en la cu.ti caJ.1 uno d los r1.nmnrn, 110
de.TI\ ,1 dt I orro 1

•\sumim &gt;. , t&lt;mformc a lu pn..,npms fundamcmak· dl'I
femini . mo ilu ·1rad11. lllll' la pa:ona no nacemc, b1ológ1c,unc.:ntt:
pr ·&lt;let ·rrnina&lt;l, a , i, i1 un mi · ·rabi ·c1Jo, pl·ro i: · en ·1 ord •n ocia 1,
~ulmi:al, i&lt;lcolc'igi o \ ·1mholJ o dnnJL . e hallan lo. attumuJt&lt; · dc •. rn
~ ·qwda&lt;lc , 1ue. e han lraduciJo en la pe, ·ici6n d1.· sumí ·iún J • la mujer
~ ~l p, P I drnmnanrc &lt;ld hombre: ~ ·ca-; diferencia 'n la e· mctw·a
1 rar~ui a dt la so ·ic&lt;lad . on las 1.¡ue &lt;lcsl'!nbncan en las m1a ·1,m s dt
cc,nfhcto yut ha~· en la &lt;li\'tr ,l 11n11ucionc. , ociak- . 3:_
La tl'orí.1 Je..· gé1wro 1.: un re ulra&lt;lo Je la hú. yucd.1 t¡uc.· mu ha

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503

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�calm ·nr mn, r } qu; l d .
a qwndo s d cidi , u ar el conc peo d
qu com , ariabl d
disciplinas &lt;l la . Íl:ncia
c_~grup_ac~ ~n n e nuey , u u o en era
ciedad I b' d • _oc1 • ' lr\10 para prcci ar qué ·ra l que I_._:
• 1a tan
n minado
definid
ma ·culín . El g , nero como cat, ría
como l frm run y l
tal •e r fi r a:

mu¡er fcmiru ta h n ·tad realizand pr curand cubrir 1 · , ac1 &gt;
t 'ric _ qu cxi. ten n la
xplica i ne-. del rden ci.-tl e&lt;;iabl ido o
bi n re-d firu n&lt;lo l . r I y [uncíooc.
iale &lt;le la. mujcre: ·n un
mund
r aniza&lt;l p r , arone . •n est
nndo la e, ·o.ría Je géncr&lt;
ap rt un e njunt di.':
ne ·pto y val ra 1onc. 9u o&lt; p •rmit ·n
t&lt;l mi ficar y rgaruzar un e n cunicnt cienúfic qu · -;ol a ulcima ·
fecha se en u otra d . , llad (r &lt;la\ia de m clo umpiént ) por

g ··ner

- la stmboliz, i6n t¡Ul c:iJa cultur.J ..
c. r blccr ndo norma
. . ,
cbbom obr la clifcr ncia . . ual.
.1
)
xptcrau,·as . aal s ol
1
conuucta ·, r In atnhuco J 1 .
·
&gt;re o. papeles, la.
•
. e:
pers nas n funci n d • w, CU&lt;: tpo · l_

mu¡ re.
,\ la muj r ) a l
ha carnet nz, do a cra,·é. u·
la hi. tona p r cualidad i m r pue ta dcnc.r de tu1 ·i ·r ·ma I mario.
que •iempre ·upon una difen.:ncia jerárqmc, . \ connnua 1 '&gt;n p(Jd mo.
, cr e t ·i e m binan d · Yalor . ) car, et ri tic, con la cual .
ha
qu rid marcar la clifi rencia upuestamcnce "natural' c.¡u cxi ·re o una

mu¡ r y un 'ar· n.

Muj re
aruraleza
lnt rior
Infancia

tr

\'ida-mar •ria matt:rntdad

ar ne
Culrura
f~xrcrior
Raz · n/, b ·r_racción
Exi:t n ia
. ujcm
Lo numo
·..-pírini

,ambio
entro &lt;le ta aract n ·n a di otóm1 as po&lt;lcm
ob.·crvar
claram ·ntc ce' m a la mujc
· ha ckfmtd :1 ·mprc n d ·vcncaj,,
ya que . mes vi t, s . ialm
orno uj 'l
iah:. completo · o
in eligen e , sm que ·icmpre
n rdacmna on ·1 mundo ub¡ ·tin,.
•:r no. rcm1r • a qu, no pre untemos por ¡ué la &lt;lifer ncrn
; ual ·t: craduc · en un, de ·igualdad ~ et, 1 qu uac d ·s, maja· para la
mu¡er. \ l t1U · e ha re pond1do lh i ndo que t&lt; da - la· cara cerL nea.
qu · d ·Linen ocialmcnr · a la mujer \ al h ,mbrc ·on apr ·lu:.nd1da._, n &gt;

bi I' gtca ·.
La te ria d
énl'fO
mo
anten rm me nace en un ,imbito &lt;ll e
e n ciruy orno la e lu ion r órica qu
·n I s úlcim : añ ·. .\ medida &lt;-¡u ·

ya I hahíam&lt;&gt;. mcnctonad
tu&lt;li , ·n la Ul11\'Cr. 1dadc:, ,
lu fundamentado aJ crnim ·m
· analiza! a sobr · 1u ; era lo

l..a dtft:rcncta narural, i.:n ·u rda ron e enc1al
J
.
nada de la Í&lt; nn. comt
J
• con e nncumcnro no explica
regu an concn:tamtm. 1
1
1iombrc ' la. mu¡crc!. Dicha
. 1
e • re• I&lt; ni; entre lo
·uh do ·unuh. reo
n:lacton n.; ac1unc son co11vcnc1onal. ; on el
tanto, ócnt·n carácter políri o \ de fuc-o..1 } d . ne ooacion y por
· unqu mu, r ále )· d'f,
naru . 1 . no Cllglndran jam • &lt;l .
• ª· 1 crcocu
I
.
a tr cr.un nrc nonnal&gt; ·ocal o culturnl , ·.
n&lt; nna e , mprt: m ral, pnlíuca
t ·acl~

d.

J.a .onc prualiza I n d · lo cru
, ro
,
e entt· ndr p r gen
P r un con¡unro
dL dem mes e
. .
a
U
I
• nsarumo · n d ndc el . tra,1e
. aJ
e J.' e: a ulrura • rra,·és &lt;l roda
.·
pnn 1p de
forma ton s aJ
• • u maru e, tacton ·. La ·ulrurn •
c. . o t C!&gt;, omo por t:J ·mplo la f ilia d
.
) u.
m ruda los r &gt;l, .
h
• am • ctcrrrunan en bu na
1 Je \ 1
• •
que e ad e n. td rar e m lo masculino
Y I fem ni.no.
l , ha conc&lt;:prnin
· a ne ar &lt;l u
• \nsror ~hca e.Je 1~" f: mt 1ta,
•
ltmm:nrcmlnrt lalocr.tnco \' rn la
d. 1 .
,.. •
. cara rcr
polín a d la rcl.1c1on homb. .
, m tl ,t rn c.¡ut a epta la n.1ruml ·za
1
rl mu¡cr en d rnunmonrn
.. b
o c.¡uc paíl'C port¡uc p m111 l pc-ns·1r en po • l,I
•
• ma.~ • 1 fU dl
tn. ntut1ón ·1 1t
.
1b
.,
• ' ·~ tra11stot1'11.1 JOm: Je la
. rnu¡l r c. 1 re por na rural ·1:1 . . 1.
polm ·11. n:t la rmpidt pcn . .
.
J t: , t . l cm.a~ e. un anrmal
, r c.¡uc un 1a pu •tlJ ·U
1 •.
p,ll:ihra para "dLfintr In JU to ' lo tn usto ·n
a ~ &gt;ten tom.ir l.1
la lc1 c.¡uc se: lo d1c1;1 1 .
1.
l~,tr J1: li011u t: a t: cu har

1.ama. \!arta "( .
.
\ñ 5 \' 1 1
Ut'l o/Jrtm·naa .e ·\uf 1 ~ nno" f·n l
"1 \
' e
t:fllllmhn:. \(,_'. '1 ·o, p.. 199-1
, Clll ·k1. il, lall, /'1'1·
1 //,;d, p. R.
• unra, r,_ ·n. Op. ( JI. p 12
11

.º•

o

�b ef\ ar la idea d g, nero e va constrU)'cndo
oro e pu de
la ·
nrr hombre Y
brc la ba. e de la id nti cación de qu la re Cl o . ale,
n
n
. fu d d en norma m ral convcnooo
y
mu·1cr estan n a a
·
una más
. .
d
.
te biológico . Para apr x.unarno a
caracten oca
terrrunan
. d or género n e t docum nto
completa definición de lo qu e ~ntlen_ P . .
citamo a continuación a nbabib, qwen . plica.
. dif e ncial de los scrc hwnan ~ en apos f mcmno · ~
... a con~trucoon e
. lac·1unal qu. bu.ca explicar una
.
l .
e . una c.atcg na re
'
ma culino . genero
.e
n.... . lo s ·r s humanó.. Las
, d
tipo di! cfücrenoa e "·"'
·
con rrucc1on
un
•
po moderna· ltb ral · o
1iucas,
,
e
. •
can
ps1coana
,
d
1eooas L' rruru ta. , . ·
· · · J Ji(ercnc1as e
. ·t1
1 uesw dl' llllC la c msutucmn
córicas coma en
e sup_ .
.
al, en ¡ que el género no e, uo
gén ro c. un pmc •. o bu ton o ) . ~~..;,, ycuc uonar la opo ic1ón misma
ral \ · n mas es nccc ... ,
h
hecho naru · u
· ···.f
. _ 1 n l e meramente un hcc o
•
·
.
0 La di erencta sexua
entre e o " gener ·
·
· d la di c.rencia
.
[¡
n truco . n e mr rprcract0n e
an,'ltóm1co puc: ª co
h. • . \' cial , 'ue el varón v la
. .
ll; misma un proceso tstooco •
· '&lt;
·. ,
anatomJCa e :ci
'
h
· ro cs un hcchn ta.mbtrn
b, bra J , la cspccie di ficren e un hec o, pe
d 1
_cm
J socialtnencc. La iJcnt1dad ·cxual es un a. pcct? e a
iem~r cons~'
•
. . el énero no e r lacmnan t·nrrc . 1 orno
id nadad de genero. El . laxo }ul g pue la scx.u:iliJad misma es una
lo ha t la naruraleza y
e tura,
•
&lt;lit reacia con mu.da cultura.lmemc"'·

''ª

°

La

hace
se coro nzo a •utilizar
· ·
e timulada p r las mujer f mm.tsra_ qu
20 añ l
u , en la ciencia hab1a un

.
categona

apr ximadamen~

d

géner

.
· qw tud de ver e por
.
1a ID
.
di&lt;l , d cir una pcr pect1Ya yue
androc nrri mo vidente Y ex 11 0 e
'
l
. .
·al r e in ter 's s ti lo hombre . oo o
con idera nue la· pen na.as, '
· ·
7
la ba e d \ conocimiento humano. P ro en
único ac prado· com
·
, ·
Co n ideró en cuanto a su. cara t n uca.
1
d ode a la mujer no •
)' néricas.
1
di v análi ·i
E oiro ha permitido a llevado a eYaluar o e. tu s .
,
... ste r,.
•
•
bnamcnt no han dado una
realizad
obre mu¡crc ·a 9u1.: to
.
'li . . bre la
. ..
bjeti a, por l cual, cada vez más e. tmlios y ana , 1 s , . '
v1s1?n o
. , d e ara rccon mur nuevos enfoque. r once~
mu1er han e tad&lt;_&gt;r_ alizan , ?
.
dcmo-trar la cxi rcnna
n t das la di. ·1plina acaderruca.' a. t e&lt; m par_a
.
d de
mu·¡er
a
tra
·é
de
la
hi
t
ria
ya
c.¡u
parcCI
·a
que
en
~
pasa
o ,
de la
· , &lt;l I mundo ,'lSt, a tra, e
nuestras c1. &lt;lade no hubiera una e ncepcion
de lo • ojo de la mujer.

t ntan

lú

:\l Jr J FJ Hor:is 1' Hora~. p.

Rc:nhabtb ~eyL'l ( iuufa en: l..a~arde \l :m:clri Cr'nmi )' hm1111smo. ' a

26. 199 .

l .

• .

,. .

El estudio d la ci ncia d pué de Kuhn

procc

na de las más imp rtaote · ap 1tacione a la compren ión de los
por lo cual s genera y pr duce 1 con cuniento científic lo

ha d . arrollado Th ma . Kuhn. En u l:i.br
br Li r.rlmchtro rle las
re1'0/1tcio11es cimt[/icas, no habla acerca del conjunto de \'ariablcs 9ue han
d tornar n consideración cuando ·e: intenta comprender al cieotifico(a)
com u jeto social determinado por un conjunto &lt;le caracte ·I ricas de u
grup y su cnrorn .
La aponación funda.mental de Kuhn al conocirnienc:o de los
pr c . os ele la producción de ciencia arrane a por la idea &lt;le periodos
p cíficos d ci ocia normal, con la con ecuenre aparici , n e un
paradigma.
Gn c. te ensayo "cicnaa nonnal" ·ignifica it.we. l!,&gt;ac1( n ba. ada
firmemcncc en una o más realizaciones cicnóficas pasa&lt;ln.·. realiza ionc
yu ~na comunidad ci ·ntífica particular rt·conocc. &lt;lurant ci no
□cmpo, como fnndamcnto para ·u pracaca pcrtcnrJrr.

_,\l hablar sobre 'cierto tiempo' lo que hace el autor es
d terminar la caracteri ttca científica d l contex.t . Cada grupo de
científico tiene una "'poca", en Is ncido de que predomina un tipo de
expli ación, un "Jara&lt;ligma, que condiciona n grao arte la , ctiricl, c.l de
los científico que pertenecen a e. e grupo. Kuhn aporta el análisi, del
de arrollo de la ciencia normal y la transición a un paradigma n el
c ntex:to ci otífic &lt;le cada ép ca d scribi ndo lo factore: lllle actu ban
obre cada grup de ime rigad re para transformar u · idea con
re p cr a la teoría en la qu e tán rrabajand .
l.a física de • ci c(m:lc . d \lmagc -ro Je T )lomeo, lo. Pnncipm~ ) b
( páca dt: 1 c,non, la r~lc uic1dad de Franklin. la Química de Lan11s1er y
la ,eologia de LycU; é tas ) muchas otras obras suvi.emn unplícitam ·ntc,
duranu:. cierto nempo, para Jdinir los probkma.-; ) método · legínmo. de
un campo Je la mvesrigacion para gcncraoom:s suce, 1vas de c1cnúfico, .
E~raban en condiciones Je hacerlo así, dcbtdn a que compartían dos
caracten ·ricaf e enci:tle .. u logro carcc1a uficicntem~nte dt: pr •cetl ·nte.
como para haber pod1d atraer a un grupo Juradero Je parodano ,
alejándolos de lo aspectos de competencia de la acti 1dad cicmifica.

P

i-,:uhn Thomns,. / , r.tfmrl11r,1 ti, lrl.r re,r,/tmimrs m11t(fim1. Mó:im. h111tl1J dr C11//11r,i l !co11ó1111tr1. ¡,,}).

[975

507
506

�multánt-amcm , •rnn lo ba tantc m omplct· para J jar mucho
problema • para . r r~uelr por el red h.mnaJo grupo de c1cnofic )~ .
1

La idea kuhniana d una ciencia qu · c n truy a P~ de la
·
de un grup d cienrífi
qu ·on · paro _aa : &lt;le
mr racc1· · n, 1rntenor
cr
icntifi . y conforman r d s d c muni ~ci , n e · nov ~ a _para _la
' p ca. La cicnaa n : c n truy · ·¡ por rn •cli de una ra 1 naliza~on
· 9u . un grup &lt;l 1· ncític 1 :· que decid •n
pr ci a y exacta ·in
" e 7 uir
ap var una teoría teoría qu . ptican, segun cll · rc~n,
c nvcruememc~ce la r alidad. El bru. e cambio u . tra~ e n. 1 t
nconcrar un nuc O paradigma n md d pr ce o d c1enc1a normal
crfa l qu Kuhn d n mina r 'Y luci n ci ntífica ·.
La int rpr e 1 • n d. dJY rso grup . &lt;l
cudi o. de_la ciencia
han dad a la bra de Kuhn pued adquirir macice ba taoc cli\·ergem •
ncro l s ma · radical . , I rt n comenta qu ex.i e n aqu ll ' · qu · .
d jan ll rnr •ól p r la palabra "re,oluci ' n" 10tc~r ca~ dc:c.le la ma,
rricta izquierda la bra d Kuhn, ha. ca qrn ne 111tcrpr can la
· n:v luci 'n s lo como un cambi d cnfi que para d pr
· 'fi
d d un p ici ' n 4u ti ~nd • l ·ubj O\ 1. ro ab. oluc
o n
&gt;, e
• · ·d c.l
con id rar la ci ncia de pr ,, ta p r e mpk t de la ob1cnv1 , •
c·t.1 onn dCI por lo · re mannco · de. e )so. d ·
el m nor r m, de obJcÓ\ cu,J al
&lt;In&lt; anu oto ci ntifi o ... lo ~~n&lt;lo d I s aumnombradm acolito.
proced •n Je \ru filas &lt;le los declarado n.•, olucionan s pohuco. de uno u

·1 pnmcro d

nfronca ión. cn el e ntcxr d u propia cradici · n } ' u. , al re:.
Kuhn e. rablccc el t · rmin ' paradigma ' para dclunitar c. ta R ría
conjunto &lt;le te rías qu · : n ·e ida por un e njunto de ci ·ntífico ·
9ue . on ui; realvadorc y lo crabajadorc · d · una ci ncia n anal.
Para : t a cpiacfa como para&lt;l11,11na, una tcona Jebe p, rcc ·r m •jnr yul
·u: wmpcuJ rn ·; pu no ncce na e phcar \". en efcc1 , nunca 1, ha l..
r ,&lt;lo 1 ,. h ho. qul e pucJan c, nfronrar con ·lla '.

O · t &lt;lo lo anr rior lo roa. cYtdcnt • la ruptura •pi_·rem 1,gi a
que incr duce Kuhn cuando hace depender la oricnrnci ,n
l rumb
yu l ma la ce ria ci -náfi a n , 1 raci nati m puro o aJ tema &lt;le la
,·cr&lt;lad n l. c1 ·nc1, ino al 1ntroduc1r par, 1 análisi la. ara r ri cica
101 'gica · del , rrupamienro de cienrífico · , por lo ranr
d · la
caraccerí cica. incfü;&lt;lual . de cada un d cUo en u craba10 cotidiano.
La p rsona que h. · cien ia, e ncu otra d e rminad, p ,r un
onjunt dt influcnci que '"ªª d ·d . u acti, 1dad pasada ha ·ta ·u
pr paract n tndiYidual. Kuhn l e:pn:. a así:
.. .la conclu ·i me. pamcularc a yut· 11 gtll' lcl cil orifico) l·,r:ir:in
&lt;lctennúu&lt;las, probablcmcmc por u cxpcnt noa amcnor en o m .

campos, por 1 . acc1&lt;lcrue
prt-p,1ra I n mdtvrclual~ 1•

:o. up

J .,acreditar la cu.:naa ncg,md

1ae 7 , mJ . lo. cuak no ob~tJ.ntc c n. 1J ran que la ideas
kuhniana apoyan a las sur propias Lo. annóru
. cmanoc : d1. la
palabra "rev luct · n'' b•. t n .tl p:t~1.'C1.r par.1 que al~m " , de 1°_
auccxknolllJJlado rcvoluaonano pohll o re. u ncn por . 1mpaoa con d
kngua¡c, ,;1 no con c;I wnc ·pto. Je rcH&gt;lu 1ó n científica... '

otr

te rip de intcrpr taci n &lt;l t bra kuhniana n conll Y n a
un análi i prcci. del pr e .o so 1al s p r l . cual · c n. tJu · la
ci n ia. De d ou tr, p r p ctiYa, la obra c.l Kuhn en cuc non no
p m, n cela d juici Ja objcávidad Je la c1_no, l!n cuanto c~crp d
bt nido · p r la
pe 1en 1 , confrontado. c n la
00 cimi nt •
realidad, -100 I · pr e o qu la e muni&lt;lad cicnáfica d · _arr tia para
efi ctuar c n nci n, lm nr e a p ·re pción de la reatidad \' esa
//,id. p
.
/.
"-· ~krt n Robcrr "Los olcgio 111n:1blc t·n d &lt;le ,1rr11U11 ·n 11111n1 &lt;ll' 1-...uhn". hn· .1 I 1,,
/rnnm1. ( 11'1Tprl.idó111l, ,1dfJ.r Snht. /l,im/1111,1: /&gt;,üi/01. p. 6}-0./. 11~ K

o

cl

. u inve ngac1 · n

~

por :u ¡,mpia

-. ta. d t rminaci ne de la práctica d l ci ntífic no s n nuc, a·
1n 9ue ·e han ,~ nicl dan&lt;l cJ d
I rigen d la cien ta mi. m . Kuhn
·tablece qu par l. 1 crura e rr cm d una t •ocia et ntífica · tl · 1&gt;
date s que la ci ncia ap rm habrían de t m,
en consic1 'ración ·st s
a pecto imervinculam s de l
uj 'to que pr duct::n la ciencia y L'l
culcura en l ·ual ' ncucmran inm •rso y para la ual ·erá la ien ía.
En , ta m1. ma dir cción int rpr tam s 1, id a d
!arta
onzáJ 7 en el · nado d qu la n otaci · n kuhru, 1a n fu· arbttraria
ru asual en u trrupct n n el ambiente académico &lt;l la ép c..
incidió e n un n1unt de re lamo. de diver as rganizaci n , que
rnp zaban a critl ar la . upuc ta n utralida&lt;l cienúfica · l e njunr c.l
dat · te ría:- y onentaci o •s u la iencta daba y yu · • ene&lt; ntrab. n
opu · to a u. me re. e .

11

J-...uhn l11oma! /¿1 r1t111rt11m J, l,,r rr, ,,!11,in11 1 d 111i/kt1.r. Op. (j¡ p.4-1. 167'
/l,ul. p. 4.

o

�De v lar la ideología cult.a en el ongen y en la implicaciones de una
ci ncia ·upucsra.mcnt neutral y bjeciYa ap ló cspwalmcntc a qwcncs .e
enrian amenazaJo por ella: p:1cifistas ... ambi mahsca .... ~ tlllmscas t¡uc
se op nían a que e utilizara \a p:ico\ogía la 61 logia para mamen a
las m·Jien· aJgun · ·scalonc por J ·ba10 del pn ilcgiadu :exo
ma culino ... ~~

A parür de Kuhn la reflexión s br la naturaleza no neutra de la
ciencia ha dad lugar a mucha di cu i ne en cuanto a la racionalida&lt;l de
la mi ma y obre la po ibilidad d una con trucci , n científica adecuada
"buena". ada grnpo d cicnófico o corriente pr doroinant intenta
bac r que lo demá reconozcan 9ue u propia m:ncia . la má
'corr eta" y la mcn s e gada por ideol gía e: ecífi.ca .
De ser e n ·iderada como un producto cultural cp1~tem1camem
privilegiado, y, por talll , l.l5Cepcible únicam ntc Je :m.áli 1s en réanin s
J · racionalidad, la ciencia pa ·a a convertir e (en las 1mcrpretaciooe ·
radical Je Kuhn) en un pr duce cultural mis, analizable en lo~
mimo términos 9uc orr . pr Jucro · orno el arte, la 1tka. políuc, ., la

religión o la litcratura~ 1.

Lo ant rior ha conducido a un análi.~ mucho má d tallado
·obr lo al re en la ciencia, corno los análi i feminista t!n ciencia v
con cucntem oce hacia la r alización de cliv r o. intcnc por definir
lo
alore Jel f m.inism con una determinada postura ante la
construcción d la ciencia l cual ha originad &gt; diver a po. nua ·
epi temológica. frcot al c o cimiem , de importancia tal, que mer ce

analizarlo.

Para el femini ·mo cien un pap I c ntral 1 e mdio de la ciencia,
ya qu · la ciencia ha de arrollado tcoria que iustifican l pap I d sigual de
n el_ámbito cial, r la e ntribución de Kuhn obre l
d sarr llo d la comunidad cienáficas ha pue e el manifiesto qu la
ciencia n e o ucral la r l vancia d l pap 1 del uj ni o la producción
de e n cími nto ( ·ta idea de 9u en ci ocia exi ·ten cierto ·al r d
tipo constitt1 ·vo y contextual ), abre la di cu ión , obre la alt rnativa~
de d el eno del femini rn para la elaboración d una ciencia ba ·ada

la mujer

(fr. Gnn:1,álc1 García i\larra l. " .onlcrgencm \ conllinu de ml&lt; re,: d caso Je las di[ rcnc1as
. cx-uru · en habilidadc cognn:íva: ". -.n: A. •\mbrogi. 1~, n,1111r&lt;1Üz_,1,iun ,k J.i /i/01111,1 dt la nmaii.

41

Balellrcs: UniversiJad de la$ !~la Baleare (en pr ·n a). 2001
41 Ibid. p. 41.

510

en
. vaJ
d re , .pa rticipaci\· .v con fine L:mancipad re dejando atrá
up
ex.1. m ' da. i mo y raci roo.

pi t m l

t

do

ía femini ta

De d 9ue en los años e. nta
di .
.
obra de Kuhn 1
.
_·
rn ª c nocec la illlportam
•
--LI eslmdt1ra de las f?'l'()/11ao11cs cient!ficos (1962/ 19 !)
m nc1onamo

antcriorment

\'

.

que ya

man ra común e consu·ure '1a o~mo,_ g·ule ~as mt rpretacione d . la
,
.
.
nc1a \ 2 ,, rma e mo 1
• 'fi
actuan trent aJ
b ·
·
cien□ JC
tra ªlº e han venid
aLiz
d
Jet nimiento.
an an o et n may r
pie a en l. realización &lt;ld traba'o ciemífic
ha pue t &gt; &lt;le marufic to el .
J
•
el
participaci , n d ·1 u¡·ero ' co·
I
tmpc ~tan te papel gu JLl(~ga n él l
.
•
mu a caracren □ ca d ·
d
influir n !o r ultado ·de su acrivida ~
, e e. t pue .n ll ar a
pemlit a las fernini t·t .
. , L.
te e un nu v enl gue que
.
.
' mcur ionar n lo e tuclim
b
. .
proporuen&lt;l cÜYer a alterna l\'a ·.
.o r c1enc1,
L per pecti,,a feminista n e! d sarroll &gt; de la ciencia s int r a
fi

. .

uand

mIIl.lSmo

con c .noc
. , r cómo lo individuos~ ,\' .-u
I· tema
organ.i1ado d
noc1m1~~to, ) 1ensamienco pu den d t rminar el
e
con trucc1on el la cienci-1 "F I l , rmin " .
1 , t ran curso d la
,· nido apli d
h,.
o epi temo ogia femini ta , se ha
. can , a un cter génco con¡·unco _1 eraba·
1,ran d . , . ·.1 1
u
'JO que abarcan unn
r, .
1, er luat d postura ·, tanto en lo
.
•p1 temología mo • 1 fe - . .
que onct rae a I&lt;
in , b
. llllrusmo. Lo que todo llos tienen en c m ,
em , rgo, , e podn re, umir en !a 1u
. . .
un,
11 tel:1 de 1u1c10 de la
po ibilidad de una t oría d
. . 1
.
'
conoc1m1cnto c¡ue 1
¡
u1eto co~o. c ntc 1,,
gnor e concexto del
A

Desdt lfl/rl epi.rte111()/0&lt;..1!.,Ía_/e111múta w;piJisk1
.a cica ia, . d sc.li.: el punto de \1, . ta (! 1a gent común
pr e l m
un
•. tudi) pr~~n:~~c~al
de arrolla~ c .njunto de pcr ona. llamado al
d d
.
.
as cosa . La c1cnc1a . h, e nsiderad ic
la epoca gncga, orno ·cp, rada 1· I ·c1
.
, mpr ,
de la prá úca n el ·oti&lt;l i
te. a ': a comun. 1 a t ·ona e aleja
o e ¡ue la ciencia r flexi m1 , obre la ide,

iuc

Jos .

""Goniálu (,are1a ,\l.1na l.
!. (ub.) C..1um11 /,amir,
B1buotcca Nuc-\'a, (

••

)¡, \ 2rn~;','

,1:nuo 1 ,·,1n11c1m1tmo" 1 n· 1 ,. •
, d. ¡
· · .opo C.crao Ju,t' \ 1 , ,inchc7 R,&gt;n
;Oar ti/ I' ,·11l/1m1111 rl ,m!lll/f, dr •(lt/, o!. Ramn 1 ·oacd.td. l\ladrid

511

�mienrra. qu. · la vida cotidiana se encarga de 1 · m ne. t r s &lt;lomé rico .
e e e m c.l la ci ncia, c n el tran cumr t! lo iglo , e ha ido
caracterizando c m un aber , gr d y pccializado c n caracterí ti ~
difícilmente compren ibl para el le"º común.
L ci ncia
había definid ·i mpr sí ffil ma n mucha
ca i ne c mo d tada de un mét d (má. &gt; m no: experimental r con
u□ e njunto de paso., técnicas y pr cedimi nto ) que le permite acceder
al descubrimiento de la I yes 9uc ríg n la naturaleza. Idea de
con ptualización que n ha cambiado en la prá rica común ) e lo qu
hemos aprendido y toda-vía •e aprende en la e. cuela y much, .
Lmiver idade ·.
,n la actualidad hay un conjunto importante de cientííco ,
particuJarmente de la ci ncia llamada dur
(fundam ncalmeme
xperimentale y puras) c1ue aboITT1 por un cien ia cuy &gt; métodc único
permita el de ubr:imiemo d nuev s conocimiento y garantice la
n utralidad par imonia r hjecividad d lo mi ·mo .
uando la ciencia empiri ta ha dado re ultado en dond
pu de apr ciar la int1uencia de alguna ide logfa o esgo en I r ultado.
• dice que es 'Ciencia mala', p &gt;rqu no ha abido aplic, r
ad cuadamence la m todología qul'. onll varía a la ·\'ita ión de lo.
en la inrru. ión de variable no contrc lada o d interpr tacion'
n neutra . .
lna de la e rnent
pi, remo!· gica. del ~ mini. mo ha r e gido
1 · ideas del mpírismo para ofrecer alt rnativa al problema de la no
n utralida&lt;l dd e n cimj nto ci ntifico con re. pecto al énero de la
p r rui. 9ue 1 pro&lt;luc .
La epi t mología f minisra mpiri. ca, ba. acla en un mpiri rno al
que en ocasion l&gt;e llama "in renuo" considern qu la ola aplicaciún
, d cuada) c rrectt1 de la merodolo , c1entifi a s rviría para cnrr gir l s
rr re. d gén ·r &gt;.
De de esta pos1c10n . e sostiene 9ue lo. :go s xi ra. r :mclro énim.
. on "m, l. c11.:ncia" y, por tanto clim.in.1ble. con un e5tricto eguimientll
dt.l méwdo cientílico. No se ponen n juicio 1, s nnnnas cicnútlcas
conn~nc1&lt; nalcs, si'lo se: n1tJc:t . u ¡\plí uci · n in orrccta~'.

De de la per. p ctiva del empirismo la ci ncia pu de gen rar

1'

Cfr. Gonúlcz (,arci. !\lana \ bil.1lia J&gt;ércz : eclt:ño &lt;.imd,;, J,mnlil)!.Ü
omplutcnse d .\bdn&lt;l. Te,.to ;\lono¡{r:ifiw. 2tlOI

L

I'

~¡,,,ro.

L'nivcr.i&lt;la&lt;l

conocmu nto no "e::u ta ni e g, do 1 e u an c rrectamente lo
1 rocedimi neo. y
apli a adecuadamente la m to I loma n cesana.
D . d t: te puno de vi la, n h, r qu hac r un nuevo métod científico,
e mo afuma andra Harding:
la luz de e ws cipos de con. ideracione~. e difícil comprender por 9ue
un. ctcnc1a caracrerí:ticamcmc femini5ta lcndria 9uc elaborar un □ uc,·n
mcrodo, al meno i no emendemo~ por "método cienúfico" nad:t ma
9uc: 1) omel r la crn:ncia ) L1 prueba de obsen-acmn ':..pcnm-:111:11, 2)
fundar e en la mducc1ún y en la c.leducci · n, y 1) estar di pue t.1 a
mantener, b1crro nuestro.. upuc~tc,~ b:is1 ns • la criLica. .. 11 '.

J aplic r la mi ·m m todol gía cicntífi a p ro obs rvanJo
detalladam ·nte lo ,·al r . implicados en ella para vitar que influyan en
los re ultado , que la fi mini ra mpiri. ta. con i -ran gu la mujerc.
podrían obtener Jo mi mo re ultado. qu lo hombre · o aún má
imparciale . De e t mol , las per onas fcmini tas empirista. hombre.
o muj re·, tendrían má · imparcialidad c.¡ue la n l fcmini ta (hombre. o
muj res) n \'irtud de haber depurado ·u m 'to logia.
El cmpirismo ftmin1sta di.cutl; ljUe la: muj re (o lo: fcm1ms1,1.,
hombre:; o mu¡ere.) como g rupo es n,;1s probabl · yut: prudui :m
imparc1:tlmcme Jo result.tJos objctin1. de l. inJ:igaaón l(Uc lo.

hombres(,, no ÍLmini tas) como un grupn 1~.

na pu ición t a1lmcnte difcrem a la &lt;l l. epistem logia
mpiri~ta
ría aqu 11. que o nsid rara que el uj to que con ruy la
ciencia ti n
un c njunr
d
caract n t1ca. que íntlu}cn
determinan i.::meme (s rn ept t mológicamen e ignificativa ) en el tipo d
conocimiento que gen ·rn y en la forma como lo hace.
1

Lo f/Jislemo/o._~ía dfl 'Jemi11is/ s!tmdpoinl ''(F.S;
e ha e n. idera&lt;lo t¡u e~i. Lc una po. ibilidad de t Hal • u encia de
valore. , idea y reencias p nen ci nt s a un ujcto cogn . c nce y t¡u
· ta po ibílid, d pem1ir la creación d una ciencia neutra i e a¡ ltca un
injunt de regla. m todok' gica. sp cífrca_. A ~ to :e ha 11. macla
mpm m . trn po ici{rn epistemológica e 9u
ust nta qu ha)
\' riabilidad n lo~ sujeto. ogn Jscente en , 1rtu 1 de su po ici , n,
~,. Hardmg ·,111dra (.1m1111} h,mmm,,, ..\J,,dnd ,\/o1,1/11. p. iX. 1'186
f' 11.inlmg .mdrn (1987). "1h lllt,tabili11 , f thc analvocal cate¡:(ortcs ul femm1s1 1hc1111•". hn Ir,
,mtl sm11tifi, 111,¡11u¡. ( h1c,1i,~1: L m,crs1r,, Lh1C,1go Pre ~- P. 28') 2'JH.

51

�particularm nt por su género, privilegiando a uno obre 1 tro cuando
e trata de analizar la realidad e interpr tarla.
Las femini ta que o tienen esta persp ctiva indican qu la
mujere por no ser el exo dominant ni el creador ni constructor de la
ciencia tienen tma per ·pectiva diferente de de la cual pu d n analizar e
interpretar la realidad. El géner vendria a ser la claY~ para una
comprensión diferenciada d la e cructura del conocimiento en virtud de
que el h mbre, encumbrado en u posición de poder, ostiene un
conjunto de valore y e go que le impiden er lar alidad tal y como e
y por ello e con idera que la miran de modo incompleto y parcializado.
El '.'fe1t1i11st standpoinf' orienta la epi temología hacia la idea de que
la perspectiva de la mujer para la el cci, n de problemas científico par la
presentación d hipóte í y ·u re pectiva c n olidaci , n y prueba pres nta
características difi rente de la estructura científicas que para un mismo
problema podria desarrollar un científico varón. e- 1 ftniinist-sfandpoin!'
implicaría una forma particular de conc pción del mundo y por lo tanto
una interpretación difer nt de su prob1 ma. y us olucione .
stas ideas se u tentan en la detenninación que e ha
con iderado que exi t por parte de los ujeco con re pecto a la
estructura · ciale ec no1111ca . hí en donde la e trucruta económica
y el proceso de producción moldea al hombre y la mujer (trabajador y
trabajadora) se puede encontrar la determinación del uj to p r la
estructura.
Pero cuando e trata de structura diferente a la d la
producción, como upere tructura política , de macroecon mía,
ideológica , religio a , artí tica o culturales, la determinación para lo
exos e diferenciada en función del g, nero. ada escrucmra moldea a
cada se 'O de mod difer ntc que al otro y por lo raoto, e considera qu
sta determinación daría por re. ultado qu el trabajo científico fue e
igualmente diferente en virtud d la diE rente determinaci' n e cructural

La vivencia diferen · d d l ·
experiencia icmaJroe t di~ a e 1lll mo proce O productivo les da
.
. ~n
santas a hombre y mujeres C
.
expenencias se con.figuran realidad d 'd
. , . on e tas
Ja vivencia per ooal.
s e VI a y perc pc1on eparada por
11

fagallón ·armen (1999). "Pnvilcgio t:spit'm1co, verd,1J y relacione. de poder. Un ti bate
obr la epistemología del feminist standp int". F.o: ;\ l. J. Barral ) ocms. lntera«io11u dt11ri11.)' .(é11rm.
Barcelona. :W. kana Ant:rnzyt. p. 64.

514

ancy Ha.rstock indica:

De de la . per pect:iva epi temológica que

tamo

analiz

::~~kep~:=ti~a";;n una po ición di~ rente y privilegiada~:

ª

:ª

ncia

con respecto al hombr .

La formulación
original
del [• se ba. a en do supuestos: que todo
con
. .
.
~mi~ro e itnado y que d sisrema de refer ocia u
Ciipencncta de la mujere es pcivile . d
q_ parte de la
d vi ta que P
. el l
gta o porque proporciona un punto
errmte
ogro de un conocimiem0
·
fi
mundo natural y social~º.
ma pro undo del

,- . ,
pcr ·pectiva c~mo al de F se ba a ademá en la idea de que
1s1on e un grupo acial qu ha stado tradicionalm
puede tener más po ibilidade d a d
ent_e ~ubyugado
probabilidad d tra fi
.•
. cce er a un conocuruento c a
b
.
n ormaaon acial. Lo punto de vista de lo
u yugad~, neo en la caracteri tica de c nocer tant la . . .
c?n crucc1on de la realidad de lo opre re como el m d Vl lalonl
la
dicho gru
. .
un o par e o que
pod crean
para ubs1 t1r y desarr liarse on amb
o
·
·
a VI..1one
n capace, e integrar puenres de transformación y
las cuaJe lograr I cambio.
ncontrar ía por
l

a ,

Lo punco de vista "s· u byugad O ,,
prometer v rsiones eran formadora

• n preferido ·
.
.. d
d porque parecen
.
.
s
mas
a
ecua
a
ustemad
o b1enva
del mundo. Pe o cómo 1111!ar de sde a ba¡. es un
' pr blema qu y
·
1
reqwcrc a menos tanta periaa con lo cuc
..
':1ediaciones de la i ión, como la "~á !mi c_o~. le~gua¡e, ~o~ la

científicas''·

Harst ck ex ·ende el argumento de la.rx de gue los proceso dt:
p ·oducción modelan lo seres humano. y las teoría. del conocimiento,
ampliand el concepro de pr ducción para que incluya ·1 rraba¡o de las

~g

'

La. feminisras manci. ras v la fi . .
. .
discuten " la
· ·,
'
· emuuSra materialista generalmente
,uc p s1c1on de fa mujer es estructuralm
.J:c
del homb
la
ente lUlCrente que la
re y que experiencia de la realidad de fa vida d l .
.
e . profundamente diferc ntc 9ue la de los hombre 49.
a, mu¡erc

de la que e habla.

mujeres -la sub istencia:, la enanza-~ .

re P cto a esta idea

vtS

zacton

tecmco-

4'&gt;_ 1-1~ ro k J ancy "The fomírus, tand inc D el
hmoacal marcrialism" J•n· . d H Pdin
ev op~g che ground for a pectfically femini t
. , . an m ar g and mcnil B H' tikk
d

Holanda:Re1del Publishing Companr, p. 284 _ 19 3
· in
a (e s.). Disrovmng rE,mty.
!bit/. P· 66.
51 H:u::iwa) Donna I Cimcia qboro
•
. tk '" 11,t/Hraltza. Madrid: Cátedra. p. 328.
1995
.
.. .
• ·,l.Y 1111yrm: la rtlllt't'l/(1Óf/
'iO

515

�~-º

1 F e ba a por lo tant , en que el grupo de las mujere tiene
una "mejor" ciencia en la medida en la cual tiene más perspectivas
mayor profundidad para conocer lar alidad ya que la conoce tanto desd
el discur hegemónico como d de u propio di cur o.
Las feministas qu apue tan por ta epistemología verían la
olución en realizar implemente un cambio del uj to cogno cente e
decir quicemo a lo hombre de la ciencia y p ngamo. ª. ~as mujere .
Cuando
preci ament e te hecho l que hemo estado cnucand . qu
un exo tenga un privilegio epistemológic obre otro que e lo qu ha
sucedido en todo e te tiempo con d exo rna culino. De manera que
habría que analizar otras po ible
oluciones al pr blema de la

. El t laciv:i
cultural y con · ¡ el relativi mo de una parte de las
comcnr del fenurusmo se a ocia a la idea de que hacer ciencia con iste
en una n gociación de ' ver. ion s ' acerca del funcionamiento de lo ocial
Y que dicha acci idad no e encu na:a asociada al descubrimiento de
verdade o norma. que rigen la vida ocial.
. . El po tmoderru mo feminista se ba a n la i&lt;lea de gue hay nria
pos1c1~n~ (coda válida.) d de la cuale
e puede acc~der al
cooocl.IDlento ~· de ~ribir e interpretar la realidad. -.. ca p rora, aunque
•: e~cuentr~ 61 n d1fer ociada tanto del empm mo feminista c m &lt;lel
I· , mcluye idea· de amba · n función de u relath1.' mO.
De e te modo, Harding no dice que el postmod rni mo
feminista:
•••rucp;a lo._ -upucsros en los que se basan el crnpmsmo fcmirusta r el
punto &lt;l_e \'l ta fcmuusca. aw1quc también aparecen en el pcnsami ne~ de
e tas tconcas la-' 1Lns1oncs Jd cccpnc1smo p . rmo&lt;lemi ta'&gt;3_

objetividad científica.

La orie11tadót1 epistemológica pos/modernay eljemitlÍsmo
.. ¡ po crnoderni mo
caracteoza como corriente del
pensamiento en virtud d qu con idera que la realidad ocial e~ re~atiYa
al s r humano y por lo tanto no e pued o stabl cer gen ralizac1one
universale en relaci 'n a l que e con id ra ocial
lguna de la característica que elia Amor· menciona como
pertenecieot
al po tm derni roo se encuentran vinculada
metafóricament a un cort jo fúnebre:
Y cuya caractccizaaón umaria ... (dd posonodcnúsmo) ... e concreta,
como s sabido, en como a dctcrminadas actas de defunc100: muerte
dd ·uicto, muerte de la razón, muerte de la historia, muerte de la
mecafisica muerte de la totalidad. • fuerte de roda una rcácula de
categorias • r conceptas cuya r lac1ones orgánicas vcrt braban el
proyect de La moderrudad ... 52

El po tmod rni ·mo e la muerte de la ideas raci nale no en
cuanto a característica humana in en cuanto a forma de e tructurar el
pen amiento científico, com
e. tructura t ralizad ra. D d
el
po tm.od rni roo e píen'ª que existen cli-ver a da para alcanzar el
conocimiento y no olamcnte la razón como ha · diversa \'"Ía para
alcanzar lo diver o d tin d l hombre (ya n hay un único de, tino) y
también para c n eguir la distinta felicida&lt;le Cva n hay una sola
noción de felicidad).

.
~J p ~ ?erni.m po tula una vinculación esp cífica entre
diversa~ 1d a. c1cn11fica! y ·e nutre de corriente y p n ador gue hablan
Y e ·cudian obr la naturaleza r lati,·a del lenguaje v de la condición ocial
de los fi nómenos humano .
·
Junto cnn pcnsaJon:s Je la corrienrc dominann:, como Nietz che
~~rmfa, Foucault, l .acan, Rnrt) Cavcll I-cycrabend, Gadamer,
\X ingcnm:m v L ngLr, r movumemos tnt •lcctualcs, como la semtonca, la
dccon:rru~c,ón,
el
r~icoanáhst$,
el
cstrucruralism,,,
la
arqueologia/gcnealogt.1 \ el ruhiltsmu, las feminista comparten un
prc_ifundo e ccpac1smo rc ·pccto a lo: nuncrado· univcr.alc (o
Ut11Ycr:,Ü1zadorcs) :obre la cxi~tencia, la nacumlcza ,· la fuerza de la
razon, el probrrc.&gt; ·o, la c1cncta. el lenguaje y el ". ujcwl) ·o•~.

.
E t~ c njunto l movimi ntos iotelecmal han g nera&lt;lo una
c1 rta noc1on n la e munidade cienúfica
br La imp ibilidad de la
generalización · univcr alización d los conocinucm s científi o,. -.. l
po tmoderni -~o consi~era guc la ciencia, al ser con, uuida por sujetos
concr to e ·ta determinada por diYer.idad de interpr taciones. rodas
ell~- en función de la. caracterí cica de e, to~ • ujcto ·ítuaci oalment
ubicados en un marco c. pecífico para cada uno de ello . .on cer al
ujeto unp nante para con cer d ttpo de ciencia qu
tá haci n&lt;lo.
El conjunto e.le influencias del conocimiemo científico de de la
~ 1.~ardmg

1

52

nor • s Celia TitRJpn dt FcR1ini.r1110. Op. Cil. p.320. ¡ 99-

Sl 6

ami.

';inJ .1 ( u11at1

&gt;hm1111r,110. Harcelona r~J. \LonH~ p.26. 1986

�p -r-pccriva p . unod ·mi ta (in flu ncia · de l su jet qu hacen la
ci n ·a) haría gu el fi mini m cupara una . cción d ntr del e njunm
de grup s human · y de
munidad . cienóficas qu r claman
l girimi ad para u ab r, 1a que el po ·un d rnism analizarí, la
cara tcá cica d la ciencia en ürtud d la caract rí ·ca d I ujet qu
c n. Lm)' l ·aber.
Tal v z d
tad má. 1am ar.abl • de la cuc:tión ele ·d , , ta
pcr p ctiva pudi ra · r la l.unitación de la influ ·ncia ha a la
r ivindic, ci · o d I ratu de la muj r en la i ncia. E. t qui r &lt;lccrr que
una dclimiraci · n ceórica que permite un r l. ci, m
olx
aurooz, a
Yalidar roda con cimi nt ci oáfico p rque despué:- de rod la c1ená
s "comar hi r ri ', · ría d ' bil al ju tíficar o 1 giümar In • cc1 · n
feminista n ·1e rr n &gt;de la rci, indi acionc d géner .
, n ideramo. qu una p r pecava qu permir la crítica hacia l ·
actual
i tema: d ¡ der n cuanto a la pr duc ión }' di. tribución d 1
on ctmi neo cicnúfi. . ecía igualmente más úúl para vincular la r e rfa
de g · ner&lt; y la práctica r ivindicati,·a de la mujer ..
l ara I ar r·. pond rala pregunta . obr la caracc rísci a que
hace válid al coa cim1em ci ntlfic , la ep tcm logia p modcrni. ta
imcma primemm n e p ncr n rcu Ye la 1dcologí, d ·l u1eto
ogoo e ntc, es cru ituar la fucme básica del aatamiento de la
tnf rmaci ' n, d cal m &lt;lo que
pueda c mpr ·n&lt;lcr u ngcn,
rru tura, funct ' n l.' interpretación p cifica. ) par, lograr tarea ran
dificil se ha g o ·rado una pi. t mol gfa f rruni. ta a la ual denommam &gt;
p . mo&lt;l mi ta' la cual impli a una rcYi i · n crític d lo origene. y
d arrollo del e n cimicm ci núfico en cuanto qu ·: una pracoca
m cliatizada p r un conjunto d · ·1 mento · que L1. determinan, &lt;lcmm de
lo cual la dctt:rmina 1ón d I sujct
u éncr y su c nnotac1 ne.
id 1· gi , s on mu) rcl "ªOl .
•l fi rrurusm
mm,
w1a parte del dam-ismo del
p tm clerai m para inc rp rar la idea d •J conc inucn
1ruad com
conocimiento cl ·I c n . to donde . d . , rr Ua el aber y el u¡ero que
imema acceder a él.
Yo 9uis1 ·rn un.
trina 1.k la objecividaJ en arnaJa 1.jUL awmoJc
pr ) · t · J~ c1 ·nct femini ,a paradúJt o. , cririco : L.t I b1 •ti\ 1dad

El 1 ' ttn derni mo puede d . d !ad
.
O ª un ap e. p cífico de
1~. e
con cimi ot qu b · Ja 'd
ªIº 1 ·a d 1 •mpm m
·
1. .
c n cimicnro n ucr
gen h bl
p~ tem gic P tula un
ind p nd ncia d , ¡
ra za
umv r al con ab lura
rcpr du ido.
u¡ 10 que 1 han cread , interpr tado ·

En u lugar, ¡ po tm d rm. m
má b. 1
osm
d
roa '
. · •e_n . a p1 t m I oía
P •
... ar umcnca a fav r d I
o·
encarnad l
otra la ._
o. c n cmu nto ituad
v
co~a. variada d d claracione . d,
n uru nt irre:p n ablc tn ·1tuabl '"'.
e
Per al demarcarn del mpin. mo } fi
hcm eocon ad un cxcc ·h·o 1 . . .
ctuar u crítica, ta.mbi , n
re
am,
rn
.
O el p tm d
P dría tomar Jcl em ·
.
o enwm .
c&lt; n cimic.:nm ·
pm ~1 - pues L, idea Je la P ibilidad d un
l
igualmente ,·alido para 1 . hombr ~ \' 1
. ,
ar un e t ru . de igu ld d
1
; ' mu re
para
·
.
a en e acc
a la
d ..
tmerpr tac1 · n de la ¡ nci p
U .
.
pr uca o e
po tmod ·rni m perc o a. lara
o, tncluuno. 1 rclativi m del
..
o caur a, e d CI! r
'
.
enoca par ·imonio a al a L , 1
d d . r9uc perma cfccn,ar una
ua c. ta o e la pr d
.,
.
científica.
uccion e tnt rpr ·taci ' n
1

alccrn, O\'a del rda1frismo son 1
.
d .
. ~ conocumemo parciaks,
oliJaridad
la . lfUI a mu n la p , ·1b1hdad de cone ion llamad .
en
po 111ca r e ·. .
·
ep· remolo~ $ .
·
m en;ac,onl:~ comparnda · •n la
locahnhlc \' crícico

Per t mar &lt;l l cmpirism &gt; la
d, .
.
re ·ultar ambi
•l
.. ,
~ n encta a la Unt\ r alidad p dría
d
gu .
empm m plantea la p ibilidad V la td a d
P mo acc &lt;ler o c n&lt;licionc de . al
.
e qu
igualm ne • d.li l
b
,gu, dad ª un c o uní nto
'li
l
para am : gcncr s. En rc:ilidad
1 ..,..,;
&lt;l 1
an:i I parn ular d , I
.
,
.r.uaCt r
·
e as condic1on
n la cualc J
.
e~fr ·man ' la: stt11crura. dd od r
.,
a muJ_r .. e
científico J
• l
P
n r laci n a.l conoc11ru ' nt
que e a mavorcs po ibiliclad
para .
..
a-an fi rmacic' n &lt;l el w-i.
•
u cnuca r u
,1
. ~ pe p ·ctm epi temológica posm &lt;lcnw ~
0
un conc urucn w miad
•i
·
grupo concrc;to &lt;l • ind1\ iduo;;; P r~tJ.~1 ~ r
me_nte idcnci cabl a un
e n tru 100 ti
.
' mi mo ucmpo tender hacia la
.
d
r
ona
)
hac,a
la
rran
onnac1ón
el fa r alid d
b
0 J to e nucstr
, •t udi · p ore LI o, f Iarawa insi te ~11 que:
·
a qu

:~t,

ft:min · ca . ign.ifi , . ncillamcnre, et noc1m1cnro s1tu.1dos\ .
51, lbid. Pag. 11 .
s, ll11J. p. •. i29

519

�generar un con cimiento científico igualmente válido para la mujer y
para el hombr tomando en consideraci 'n tanto el momento de 1~
lnt rpretación de la realidad y la creación &lt;l teoría como Jo criterio
para encontrar la verdad iená.fica.
. Denrr? . de las diver as epistem logía · fi mini tas que e hao
\~erudo -~escnbten&lt;lo. ~ claY~ para la compren ión del proce O de
producc1on d . conoc1m1emo aentífico y el análi i de su caracteri ricas
se :ncu~ntra VUlcu!ado al • uj ro. • el ujeto quien construve la ciencia y
e c~_qlllen d tenmn_a la, c~acterí ricas de la mi ma en pr;ce
a vece·
con 1en~e- , a .: ce: 10con. ciente . egún e con id re el tipo e pedfico
d_ p~c1pac1on )~ de mflucncia d I ujeto en el producto del aber
c~eotilico_ . tend.ra una po ·rura epi temológica empirista, del punto de
\~Sta ferruru 'ta o po mod mi ta.

Lucho a favor Je política. y de épi tcmología · de la localv.ac1ón, d 1
p sici nami mo y de la iruac1ón, en la 9u la paroahdad . Y la no
uni,•c alidad
la e ndicióa para qu
an oídas bs pr tcns1on de
58
lograr un conoamicm racional .

na
pi temología femini ca po modernista fav?r _ce la
incorporación critica de la mujer al mundo n solamente academ1~~ (d
la reproducción del .ab r) sin al mundo cien~c (de u_producc10n) Y
al de u géne is y política (di tribución , utilidad).
unportante, en
cualquier ca , tener a la. mano una herrami ~t~, teórica que ~a,~orezca_ ~
lectura injusta para la rnu¡er d su actual c ndic10n de companet:a relatl\ a
del varón científico.
Haraway e o idera qu las rnujere en cuanto col ctivo
género
requiere d una epi temología que coadyu\' a la comprens1~n ~ la
di criminación el cti.va y acth a de la mujer del mundo de la ciencia ya
que una epi rcm logía que jusci6.qu no to~~ una posición a ~r pó ito
de la naturaleza d la co ·as tiene poca utilidad para la mu¡cre que
trarnn de con truir una política compartida" 59 .
La epi, temol gía posmodcrni ta, al analizar el con_ocimiento
itua&lt;lo, deja de lado la con ideración de las e tructura ·oaales d~ _la
producci ' 0 de conocimi nro. o roma en cuenca el p der ru la func100
que el grupo ejerce en la elección de lo_ tema . · problem~s de
inve tigación y por ello e limitada y li.mitante cuando 1nt nta an~ar el
v rdadero pe o de la mujer como suj to en la pr ducc100 de
conocimiento cienáfico.
En e ta inve tigación, habr mo de r querir una p ~ p~c~,·a
epi temológica qu , al igual gu la. con ideracionc ·oct log1ca
ln1hniana , tome en c nsidcracióo al colectivo científico como verdadero
artífice de la con olidación de la ciencia como proce o activo Y
d terminante del sab r r ~u producción.

?~

Para poder ubicar el aber feminista dentro d lo: de~á_s ._abe~es )
permitir una vinculación ntr la teoría de gén ro y la. rcLVlndicacmn
de la mujer, n ce ita.roo ubicarn y definirn s epi temológicam nt , es
decir indicar e n claridad la idea qu cenem ac rea de la posibilidad de

F:n ~ualquier ca ~: e ~ sujeto y ·on , us características quién
con tmyen _el aber y qwene uenen acce o a él. La olución d l acce 0
de la . . mu¡ere al conocirnien to )' la validez de un conocimiento
de_t r~do p r el ujero e ncucntra preci amente n la ustitución del
su¡ LO. (tngr , o de la mujer a la producción de ciencia) a la u ·titución
(c~mb10 de hombre por mujer -en el ... ) el control de la variable del
u¡ct (po _□ n &lt;lernismo). Pero el ujet y u coote. t on insuficientes
para . e~plicar . pr~~l ma fundamentalc &lt;le la objetividad del
conoclln.tcnro aeotti.lco ... ¿qué impide que el conocimiento sea la
expr , ión arbitra.ria de de e , ubj civo · o la herrami nta de intere s
per. onale: r ociale, ? ¿Cómo se pu de evitar que presuposici ne.
basatlas en ,·aJores c ntcxtuales Ueguen a fonnar parte del tra fooclo de
pre uposicione ?... ' ''" .
. _ . 'sta. cuestiones atañ n fundamcnralrnenrc al pr blema de la
ob¡ t1vidad ' la verdad cicnúfica. El femini mo empiri [a conrc,·tual
re pond a tra,•és d la cvüac1ón del problema del sujeto como único
creador del conocimi neo. E e1 grupo d cread r del conocimi oto y es
el grup guien le da la objetividad a cravé &lt;le la comunicación del ab~.
En el caso de la epi temología empirista contextual, e da
r~. p~csta al problema de la construcción y validez del conocirni mo
cicnt1fico no a tran:., del sujeto y de sus caract ri. rica ·ino a uavé · del
grupo d I colectivo d1: la comunidad científica.
En realidad la ciencia se construy a trav
de grupos y

lbíd. Pág. 335.
s9 !bid. Pág. 130.

.
n~no 11elcn E. "I-cm1rn~mo I filosnfia de la dcncia". En: ~lana 1. (Tor1.z.ile;, et al
11-molo¡J.a 1· HlChé&lt;la&lt;l. 1.IJ1celona. 1 d , \ncl l',ig. ' 4 1\197
'

E111pirismofe111inista conlext11al

(AJ

1

\

520

Lo

521

11'/lntJ,

�u·1cto.

C&lt;

ncrct .•~m n gar la

• no traY ~ d
l
po y la
c1 náfic
.
de UJ co conc.r ro . : e gru
participación d. un c n¡unt
·uoco l c nocimient , l

e l cti, 0

e: una tarea :en 1.almcmc . oc1al, ntan a umu- que ha, a algún npo &lt;le
su¡ ·to qu cup • un:1 posiaón yue le p mura un me1 r accc o a alguna
,·crJaJ d, da d · ant1.:man '".

comunidad cienúfica la que c n tr~yeo ~n e :~ \' a parar &lt;l I mism
validan lo l gitiman, lo r pr du n
u
.
truY n mi e n cimicm .
con
,
crucial para C CC fin, como

De de ta per p criva epi. rern ló ·ca. no c. Yálid qu ninguno
&lt;le l géneros e apropi d ,¡ o CJ.mi nt
I d :arroll tcru nd p r
atad u pre&lt;l minio . obr •I aber
. u ce • p r d -lanc d ·I
t.ro g · ncr . La acocia válida rá la qu . e o truya e: n igualdad de
oponunidadc. de accc o y de pr ducción, porqu e I grup d
, n rn 1•o de con cim1 nr s ) d
mpr bación de 1
, y no I
ujcc , ·I qu d termina . u ,·anee y le 'cimaci · n.
r p ·et , L ngino indica la da p r la cual la munidad
e pu d ir e n tttuyendc ea tom d un bj tiv e mún:

la mumdad acnófi J
¡
La consotu 1 • n de e
b
l-1 m,· l e.le nccno J · a
.
nrr,
us
ro1tm
ro
.
d
¡ ~o la re lac1 a s
· ·
.,...
. ~~ ·nen. ¡ &gt;: productw, e
. ll -=r a Ul!&gt;cnnun.....
___ 1
d
comurudad pue e. cnc~m . ' unii-u. a lo e l , n&lt;lar . cont xruaie.
murudac.1 ci ~rifica, •' q
·
l 61
1
a e
.
indcp1.:m.lience
&lt;le su 1u. t1'fiicaa., n no~&lt;nalca.nnbc·
.
J

ctiva. l grup O la c mumdad científica
·
e ·_r.a pcr nsabilida&lt;l del d arroll , y avanc de la ciencia,
tendrían el p
) la r p.
. aJ fr cria c mo • lt rnaav, una
- . .
cmpm ca onr xtu
. ld &lt;l
, e te tcmJru. m
.
. . articipáram . con 1gua a
·
· · d c1 nc1a d md la mu¡ r
con rru ci m
'
l l
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.
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.
.1
rrurudad . pe r lan . l que
.

1
.
f,
t en lo úlnmo. cuarenta an ). ,.
l no Je lo l grt)s del an:ih ~ ~mima!
.l ·tdtcal mrer&lt;lc.:p ·ndcnc1a
del mdív,&lt;lu I mo \ n r. '
d
1 .1
iJo d .-, ciar uu ·&lt; m h
. , .la rcalizaaún de la mawr p,lrtt e
1
&gt; s re. umano. c1'
'
. 1
que caracrcrva a &lt; • · •
• run una c. cep 10n; a
1 n &lt;l ·I e&lt; nocurucnt no c.
.
·u rarea . La con true
.
.
accpt ton Je htporc. i:
.
. . d l . p e &lt; d , ¡usu • a ion '
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bl
compren 1011
t··...,ccmn octal hace po. 1 e
alm. 11 te pr· l ".O. JL in.......
.
.1
orno, fund:uncnr
•
.
hl ·ma de la obJCII\ 1&lt;lau,
.
&lt; lu mn . 1os pro
.
. "
pmp&lt; r ' n,lr un. _;
ar o &lt;le . tu&lt;l1 ' m&lt;l1\ ,duah. ri'-.
inabordábl ·. d ntro u un m

.
.
. a uélla ciuc uriltce :p ífi amen u~
1 giurna n &gt; • a 9
,
. . . -) ni 'rn
.
. ·álid or . u métm.lo - ·mp1rt mo cmm1 a ,
.
m t do (n
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mgun ·egmcnco d la comumdJ&lt;l, p ero o o unpot nte, pucJ
n:clamar el pm,J ·gio epi ·termco. :¡ podemo ver a nue tra manera la
lu ión de e:a e tructums, cmon ·s n necC!5llam • entender la
apr p1. 1t' n del poder en la fi nna de autoridad cognu ·cm,ra e mo
inttfo. ecc
la c1t:ncia. o obstante, Ll crw I n Je la democr:1C1a
cogno cim ,1, de L1 ten 1a dcm, ,crán a, . ranr una cu'. a n J
onfüuo, ·. plnnza e mola re ón de la d mocracia polioca(,.I_

w:

, m indica Longmo con tnlir UD e municlad 1 náfica no e
scncialmenr difi r ·ncc de.: con:rruir una e munidad p lírica d ndc
amb
cxo~
encuentren 1gualm ntc &lt;li tribuido.; en cuanc a la
p . ibili&lt;lade de accc o a la pr ducci · n ' &lt;lt tribuci 'n d I sab r
ci ntífi

Ea partí ufa.r, crccm : que csra po rura fr ce una imp mame
aportaci ne. a1 pr blema d 1 ·ujeto c
1 neta.
p dcm re. oh· r l probl ma dd ujcco u uruy ~nd &gt;I por Lr mejor
pi ·ccmi amente" . 1.n qu
ne c. trara d J e o· n. d 1 rup y
cuando mb g ~n ro L. . c. grupo , pr ·fi r ·ncia. exuale , te., stén
rcpre. cmado · p r igual n la i nCJa, ene ne· p &lt;lr m dab )rar e na·
in que.: pnm ninguna Yer&lt;lad dada de.: anc ·mano.
~ 'ta car a .e plant a difi tl d, entrada, pero ·i bu cam una
1cncia le 'cima y en la qu · la: int rprcraci ne de la r audad t a an que
cr tomada· on id rando amb s c I ci,·o , nt ne · conrinu m &gt; con
e:rc rct de dem ratización d • la ciencia.
[.. inalrncntc . ta epi r mologí. fcmmi. ta n apu ·ra p r UD

&lt;rr. (, náb C;111da \lan,1 1 Cr,11,111. fm111/,, ia_¡ •'nav. Op. ( it. 21kt)
MI agmo I lcl ·n l " ub1 r. p.1\\ :r anrJ kno ~1 d ". Op. ( t. Pa •. 118 19fH
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. te edd). miJo en: Po.ada Kubi .
. ent &lt;le lo bcUo y I sul lime)" ·&lt;l
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· ª Lw. a. • txo Y }·seva·u \f dnd ·&lt;l. Il,ra. ·

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acu ·rd con 1 fcmini roo mpiri ta e nte. rual n la medida
n la que la mayor parte de h mbr
r mu1cr • e cncu ntr n
r ·pre ntad . n la ciencia, p&lt; dr m ten r una c1enc1a qu repre. em~ la
ma or part d lo mrere • d • coda la p · na .

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,dia .-\mor ·. . Tit111/w tÍi jt 111i111111111, ~ol. h :milll mo: . 1\ L,dml:

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Rt l . ..
) &gt;c.:rr Los colc1-rios i1w1.-1bl 's t·n •l d
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11111111. .omp.
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526

lcoff · E. Pone r

El 1º de enero dd ano 200-1 e conrnemor · una &lt;lécac.la d ' la enrrncfa en
, igor del Trntadc de Libre ~omerc10 e.le \mérica dd orr~ v no n
10d
lm sector · : · celcbr · con cntusia.sm &gt; orno es el caso de la
indu. uia cinemawgráfica mcxi ana. , \ 1O aiio de dua.ncia. los efectos
d · la ad pción de la · políticas económica. n liberal . en
han i;tdo rná · o gatw · que po ·irin,. .
L:i Rcpubhca .t\k.·tcana. como la mayoría. de lo. paí s. mJC10 u
integración a la globalizacion mediante 1, fuma de t rarac.l &gt; para
prom ver y garannzar el libre cnmerc10, a&lt;loprando política.- conómica.
ncolil crab:;
mo la apertura de los mcrca&lt;lo ·, de. r gulacioncs )
pnrnuzac1ones, 1 9uc ba rcpcrcucido en l. r estructuración, a " ·e s
difícil, d la mav rfa &lt;l · le · e re. inc.lu. tria.le., del paL incluyendo el
, l'Ctor de la. mclustrtas culturalc. como el cin '.
El Trntad de LibrL .omcmo e.le ,\m ·nea del J rt entre
i\ ['xic , J~. tat.!o ni&lt;l y C anat.!á, firmado el 1' t.lt· diciembre de 2002,
fue la prim ·ra re pu sta mexicana frente , la globalvac1ón el cual en la
práctica e nsciruyó el resulrndo de un pro e ·o qu se había iniciado año
527

�anr
y que ha t nido amplia r p rcu i n
o la indu. a:ia
cinematográfica naci nal.
en r do l . ctore e I bra e o
entusia mo l nacimiento ele un acu d que i bien permitió a México
en ar de 11 no a la modernidad im grar, al proceso globalizador ·us
b n licio no han 11 gado a la mayoría .
o la última d · cada, la ciedad m xicaoa se ha trao formado
pr fundamente a partir d la ad pcióo y dcsarroll de la · p lítica
neoliberale · y d la integración económica con K rad
nido
Canadá. ~ n el t rr n d la cultura e han de pi gad en e t ciemp
una vari dad d iniciati a y a nt
cial p r el cll di tintiv ha
ido el retiro d l E tado d alguna ár a d actividad cultural. La
globalización
ha e pr ad en una variedad d acuerdos com rcial
como el TL ·
qu n ti n n a la cultura c mo bj tivo ri riLario.
per qu la afi ccan en alguna ár a · d la. industria· culrural y la
educación. Los
·p ciali ta
han
innumerable
con ecuencra -po iti"a
negauvruc·ta transi rmacione
culturalc .
La
pr ducción
cin mat gráfica
mexicana
di minuyó
considerablem nte durant la llamada década de la globalización '
peri d marcad por las crisil ec n · mica y 1 r tiro del apoyo e·ratal
cuando en 1989 todavía se produj ron 100 película . En 1992, año d la
firma d 1 TL '- 1 la producción ra e había reducido a 45
larg metrajes, y n 1995 a 14
galdc, 2 4). · I circLÚto d la
di cribución y xhibici · n d película lo dominan c i p r compl t ht ·
m'!}ors de ~ tado, nido las cuale llenan la pantalla nacional s con
u película .
in embargo, con r d , la cri is pr ducá a. a partir d 1996 se
han ob n ad algun cambio n la Ltuación del cine nacional: la
pr ducci · n ha mo rrado un repunr , n calidad y canridac.l aun9u
fluctuant ap yada por la participación n copr ducci ne · alguna. d
e ta película
están convirtiendo en · xic &lt;l taquilla al cr romada
p r la llltflors &lt;le
cad
nido para u di tribución , promoci · n,
como por ejcmpl ~ / Cri11Jm del Padr, mmv a nivel nacional, e
l11spiració11, a nivel l cal: y 1 espectador • en u may ría jóv ne , táo
voh;end a 1ru ala d • cinc a v r p lículas nacional . Inclu. o, a nivel
l al, n L último tre añ
tá realizan&lt;l un cin qu podría
idenrificar
orno ' regiom ntano ' el cual par ce tar aprovechando
algunas dl: Las pocas \Cntaja ' d l T
c m s el a c o, propiciado

p r ! libre mercado a las nu ·vas tecnología digital que facilitan lo
pr c -o. de pr &gt;ducción y edlClón. D lo 2 largometraj · realizado en
d 2 3, . ·i (el 20'110) fueron producido por ci□ea . ta · 1 al .
De ta. c n idcraci ne urgio l im r · de inv sngar la
dcr rminaci nes gu e ·rá.n &lt;leerá d e ·ta ·ituación ambiYalenrc del eme
nacional, donde por un lado parece ir recupcrán&lt;l
y bu car un c. pacio
pr pi n la film grafía mundial y, p r ocro, ·ea que trabajar má con
fe que c n pr upuc to, nte la faltad apoyo estatal.
J bj tfro d e ta in,· ciga i n fue.: evaluar la$ con. ccuencL1.
que la p&lt; lítica · económica. n oliberale . ad ptada a rrm·é dd
TL ~- '. han tenido en el proce. o de pr duc 1ón } circulación dt..
peucula rn ·.·icana. , r como ha incidJJo e te impacto en lo. procc o. d
con, umo
rt'cepción
10 mat gráfic
d
los e pccrador .
r giomon rano ·.
La te is Je la que e parte e qu la p ltricas conotn1ca
neohberale adoptada mediante l TLC:\1 no han tenido un impacto
fayorablc en la produccic' n )' circulación de película naci nalc : s1n
embarg , algw1a conch mnes prop1c1ad.1 por I nue o entorno global
han p nnirid &gt; que : breYirn e ·ta inc.lu ma y guc rncluso aparezca una
producctón que p r ~u · caracreri ·ricas pued • &lt;lenorrunar e local
(regiomomana). Paradójicamente, n cuanto al consumo , rece aón en
e ·tudio. amc..:ce&lt;lcntes · ha me ntrado que ha aumentad~ d número de
e pcctador s que en Montcrr ·v a 1scen al cm a \'Cr película mexicanas
rn ·and acJemá una opinión favorable hacia e. ras (TLinojosa 20U3).
Hal ria que aclarar la dctenninaciones de e ta paraJoja.
e adopto un t'nfc que ce · ri &gt;-metodo1 · gico mulridi ciplinari &gt;
de inn: rigación para abordar el probl ma J c.·tudi con rruido a partir
Je do
j ·. : el ::,aradigma histónco de la gl balizacion y el
epi:tem lóir1CO Je la e mplejida&lt;l. En el informe completo se •:ponen ,
di Clttcn lo principak enfoque re , rico, comemporáneo. &lt;le la
ccon mía poliuca de la comurucaci m internaciorntl r Je.: lo csrudios
culrurale. . -e IC\1'-an la: teoria. má acrual o.; &lt;le 1 : análi:i. &lt;le r epc1on
y la teoría d I cin que han abordado L1 cue tión del . pcctador. En la
integración (k lo - cnfo ¡uc. rt:oricos enuncfados 'e manifie. ta la actual
e nYcrg ncia dt: L1s ciencia s, 1ale y las bwnanidadc · 9u • caractciiza al
paradigma . oci cultural J la tnYe Ligación de la omunicaaon de L1
última decada. 6n ese docum mo se pre enea un re umcn de I s
rc ·ultado de ÍO\·csti aci{m.
529

�Implicacione de la firma del Tratado de Libre Comercio d
América del orte para el Cine Me ·cano

dur~nt el sex uio de arlo alina de Gort~ qu incluy · la venta a
paroculare de la pr duct ra - distribuidor . exhibid ra que tenía el
E t.ad . De e te ro do, la industria del cin nacional e quedó in gran
parre de Ja protección e tatal.
En la última década, tres tendencia e bao manifc tado en la
indu tria d I c_~e nacional: a) un proce de contracción, en particular
d la producaon d largom traje ; b) ot.ro d conc ntración en p ca
empresa tanto d la producción como de la distribución y cxhibici · Il' y
c) una acelerada tran nacionalización cada vez má articulada al
mercado mundial d minad a su vez por Estad
nid s ( ánchez
Ruiz, 199 ).
. De d la . firma del TL ~
, la producción d p licula
me~1cana ·e r d~!º de manera drá ' cica y no ha habid por parte del
ob1e_rn un_a polit1:a cul~al con.i tente y congruente que prornue a
prote¡a e ta 1odustna tan J.J11portante para la cultura nacional.

n tro trabaj
a
había s ñalado que 1éxico n p
m
una po ición mu clara n la negociacion d l TL I
e □ lo qu
r pecta al rengl 'n cultural (Hinojo a 2 2 2 03). El jd de la
ncgoaaa n mexicana en
ot oc , Hcrmini Blanco el titular de
la ecr taria d omcrci Jaime rra Puch , no mostraron inrer ' por
negociar la indo cria cultural porque ·egún Uo n regu rían ser
protegida . l
Anexo deJ Tratad que e, pecifican acciones y
. c pa ne por paí. d jaroo o una iruación mucho más dcsfa orable
a México.
En lo Anexo d 1 Tratado relati o a c municación y cultura
ól do párrafo aluden el cine. ' o un dice qu el 3 % d I ticmp
anual en pantalla en cada ala estí re ervad a la pr ducci ne
ro xicana dentro o fu ra del territorio d léxico" en tr qu "lo
di tribuidore d película producida fuera de léxico donarán a la
incteca aci nal, por cada cin o útul s de película importada por tal
distribuidor una c pía de do título de tale pelicula ( asa , 2 O : 144153).
Paralelo a
e realizaron una crie de
modificaci ne al marco legal en el que operaban la indu triru culturale.
para preparar el terreo a la privatizacion s, fu iones e inver iones de
capital e. tranjero que habrían de venir con la firma del Tratado. Los
cambio fectuad a la I gi I ci ' n ,rigente fueron su ·tantiY en lo
referente a d regular para facilitar la comp t ncia comercial, que r sult ·
de igual baj la nueva. condicion s. mre e, to ' cambiw de. cacao la
modificaciones a la Le, de lnversione. Extranjera , Je Derecho de
\utor, una Le de Cinematografía, el Reglarn nto de la Tel vi ·ión por
able y L1 nueva L y de Telecomunicaci ne .
ncre la modifi.cacion má, imp nant , 129 de dici mbre de
1992 (a 12 día de la firma d 1 TL ~
aprob' una nu va y
Pederal d Cinemawgraffa qu derogaba la d 1949 r qu elimina la
meilida proteccioM ta. qu ha ta entone
t nía la indu tria
cinematográfica nacional. o ta nue a Le . u Reglamento apr bado
~n marzo del 2( 1
elimina el 50°/c) bligatorio de e. hibición en
pantalla para las p licula. mexicana que la anrc1ior ley x.igía, y a partir
d l 997
reduj a un 1 %.
n ello e acel r ' un pr so que inició

1 s xenio de Carlo. alina de 'ortari ( 19 -1994) 1 ap tó
todo a la integración comercial con ":!. tados nido y Can dá mediante
el Tratad de Libre mercio de m, rica d I arte. La m dificaci nes
hecha luego a la Ley d inemat afia donde e r duda el tiempo en
pantalla para las p lícula. m xi cana de un 50% a un 10% provocó la
de. bandada de los productore pri ado . 1 1 d julio de 1993 a iete
me e de la 6m1a d I TL Jr , 1 stado remató un paquet de medios
cuya venta t tal sumó 645 millon de dólare
o el que se incluía
T r\ la exhibid ra e. tatal. A í emprendio u ret.i.r del cine nacional
desalojando ~U última fortaJeza: la exhibición.
.
De 1990 a ~ 995 1 número de alas di minur · de 1 96 a 1 +95;
sm mbargo a part1r de 1996 s ob erva uo r cimiento so e nido con L1
parti~ipació~ ,de .empr as como incmark, Cinemex
rganización
Rarrur z (Cinepolis) · [ultimcdio E. trcUa de r n el de arrollo de
lo. mplej , mulitpJ x. En l últim tre ha crecido 1 mercado d la
exhibición , en alr ded r d l 0% anual. Cab hacer notar qu i bi n
crece el num ro de compl jo que agrupan varia ·ala de cine en un
mi. m espacio los cines populare e ind pendicnt , com nzaron a
rrar o vender a los grande. xhibidores aJ n poder c mpctir bajo 1
nuevas condici ne del mercado.

5O

531

El cine mexicano post TLC

na década de obrevivencia

�Con el exenio de Eme to Zedillo (1994-2000) inicia un repunte
del cine nacional. -- n 1997 el gobierno otorga un presupuesco de 135
millone de pe o para la crea6ón de un Fondo de Producción
Cinematográfica. E te monto se incrementó en 1998 a 147 millone de
p sos, y en 1999 la película exo Pt1dor y Llgri1llas de la productora
mexicana
gos Film es tomada por una d la mqjors tran nacionale
para su distribución obteniendo un ingreso en taguilla por 12.5 millones
de dólar al finalizar el año 20 , un récord para una película mexicana
lo qu ya deja ver que el cin mexicano puede r r mable. in embargo,
Jack V al nti, presidente de la sociación de ine de E rado nido
1P :\ por u sigla en inglé ) vino a Méxic a presionar reducir y
evitar ancione a lo exhibidore que no cumplieran con el 1 %
obligatorio de pantalla para el cine mexicano tablecido en la Ley
F d ral de Cinematografía así como para negociar el irnpue to al
copiado de película. e tadouniden e destinadas a exhibir e en lo cin s.
El actual pre id □ te Vicente Fox n ha mo trado una po tura
consistente con re pecto al cinc nacional.
poco me e de asumir la
pre idencia, en marzo del 2001 r alizó una visita de trabajo de do, días
a varias ciudad s del
tado d California o ~ stado
nidos,
reuniéndo e con personalidade de la política del cine de e e paL. . . .se
mi mo mes e aprobó el nuevo Reglamento de la Le Federal de
inematografía que no prevé sanción en ca ·o de no cumplirs con el
10% de tiempo en pantalla para el cin naciooal y
elimina la
prohibición deJ doblaje. El 22 de ago to de 20 1, el presidente Fox
anunció la creación d I FID C E (Fondo de Inver ión y , úmulo al
Cin ) con apenas 70 millone de pe o (la mitad d lo otorgado por
Erne t Z edillo) para el apo 'º de la producción de películas
comerciaJe , in ayuda para l F PRO INE, l fondo encargado de
promo er el cin d calidad.
Dentro del Plan adonal de Desenrollo n el Programa l acional de
11/t,m, 2001-2006 consta gu para el 2006 deberán pr &lt;lucir e
aproximadam nte 60 película al año, entr las realizada coo fondos del
IDECI
y el FOPR C
. En
te mismo documento el
TM INE destaca que el porccntaj de e p cradore que habían vi ' to
cine mexicano en el paí aumentó de 3.9% en 1998 a 15% en el 200 , l
qu auguraba un cr cimiento del cine nacional. Entone s ¿por qué
reducir el pr upu to para la pr ducción?

532

tra inconsistencia en Ja política cultural con re pecto a la
cinemarografia e dejó entrever en la iniciatiYa de la
cretaría de
Hacienda del pa ado mes de noviembre de 200 , d desincorporar 1
In. tituro
exicano de inemacografia, el entro de
apacitaci, n
Cinematográfica y lo E rodios Churubu co Azteca, propue ta que
recibí' un rotundo rechazo de la comunidad cinematográfica los
intelectuaJe , l gisladores incluso miembros de su propio partido. Con
el argumen o del ahorro y Ja austeridad pre upuestaria., el gobierno
pr t ndía deshacer e de e. tas tr s instituciones gue han jugado un papel
da e para fomentar y el cine y la cultura nacional cuyos presupuestos
ciencn un 1rurumo impacto
n el ga ro anual del gobierno.
fortunadamentc la iniciativa no prosp ró.
Víctor Ugalde Secretario •j cutí. o del P nd de Inver ión y
, stímu.lo para l in (FIDE
E), había eñalado ya en un foro que
el TLC
proponía ampliar mercados r reactivar la producción
cinematográfica para alcanzar el mercado norteamericano , m jorar
nue tra econonúa per que lo resultad s ran otro : "Con el TI., •
e e tá obteni ndo exactamente lo contrario a lo prometido por parte de
los teórico del n olib rali mo" gald , 1995). n el 2004 su balance e
más contundem : ' na d, cada d pué-, e podría afirmar que por lo
et cto~ del TL en la indu tria cinematográfica nacional gran parte de
lo arostas }' productores dedicados a la creación cinematográfica de
nu tro paí han pa ado a engrosar la filas del de empleo y la pobreza.
Con el tratado e de truyó, en unos cuanto años lo que tardó más de
ei décadas en c nstruir e: w1 cine fuerte con identidad propia'
ald , 2004: 31-32).

En e te tiempo, la producción de Estados nidos ha crecido de
459 larg metrajes que realizaba a principio de la década de l 990 a 680
largom traje · en tiemp
del TLCr\N logrand un crecimi nto de
32.5% en el periodo. En cambio, l s re ultados n .México han ido lo
contrario. , n 10 añ
de 1994 al 2003, la producci, n de larg metrajes
. e redujo de 47 p lícula que se realizaban en la década anterior a ólo
212 largometraje . La caída fue uperior a 71.62%. Esto trajo con igo
de cmpl o con el con ·ecueme ci ·rre de mprc a· la reducci 'n del pago
de impuestos, la ubutilizaci · n de la capacidad industrial in talada, la
caída de la exportaciones ) el incremento de las importacione de
películas extranjera . ' e redujeron las po ibilidade d expre ión de los
artista mexicanos y la comunicación c n su público.

533

�La compama de la iniciati a privada on la que ~ás
resintieron lo ef cto del
El 90% d lo productores en acnvo
no alcanzan a recuperar lo in ertido debido sobre todo a qu lo
distribuidores y xlúbidores de fuerte pre ocia tran nacional se
quedan con la mayor parte del ingre o e~ taquilla. En ~1- periodo 199~
2 3 la iniciativa prinda nacional redu10 u producc1on de 64 a l
película por año. Contrario a lo supu to _enarbo~ado por lo
neoliberale en tiempo del TL
, se n c 1mn ma los apoyo
estatale para la coproducción d los inversioni ta, privado . 'n ~l añ
2003 de la 28 cintas que e produjeron 16 de lla ·, el 60% oece 'ttaron
d apoyo gubernamental para u realización.
La volución de la películas mexicana pr &lt;lucida. d 1993 al
2003 así corno d número de alas existente r lo. millones d
espectadores en el país, pre atan en la iguiente Tabla:

ne .

Tabla 1
Películas mexicanas producidas, número de sala y de
espectadores d e 1993 a 2003 en México
o. de pel. me
o. de
Millone de
Año
producidas
salas
espectadores
1415
103
1993
53
1994
1434
82
46

1995
1996

1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
Fuente. Sánchez (2000

1495
1639
164_
1760
1979
2117
2579
2823

14
16
13

10
22
28
21
14
28
~

286(
tracia (2001,

62
80
95
104

120
130
139

152

137

-002 2003),Thf II E

la diferencia d la pr ducción a partir de la entrada en vigor del 11.C\ ,
e ro e en el año 1994 gue fue d
que t davía
producían en 199 .

Respecto a la exhibición, la Tabla 1 muesrra que la salas de cine
han mantenido un crecimiento o ·tenido, a pe ar d la fluctuación de la
producción nacional y de la caída de l s espectadorc . De 1993 al 2003
el oúm ro de sala e ha incrementado en un 100%.
n cuanto a la asisr ncia, en 1993 e registraron 103 millone de
espectador , pero su número fue descendiendo a partir ele la cri i de
1994 para luego mo erar d nuevo una recuperación n 1998. El año
20 2 regi tró una asistencia de 152 millones lo que generó expectativas
de que el 2003 iba a ·er mejor in embargo, . a pe ar de su rcpercu ión
en el incr mento del ingreso en taquilla, hay que considerar que el 2002
fue el año del ,:xito de E/ nnmz dfl Padre Amaro, mi mo que de virruó
la. e taclistica de a ist ocia.
D lo. últimos cuatro años. l 2002 ha sido el mejor - para el
cin mexicano. ·i
piensa en asisLcncia y en taquilla, a pe ar de la baja
pr ducción. -:n 1 2000, 11. l millone de e. pectadores Yieron películas
m xicana, , cifra qu aumentó a 11. 9 millone en el 2001. En el 20 2 se
incrementó a 14. millones, para luego disminuir hasta 7.5 mili ne. en el
20 3. Ll cin mexicano generó el 9.6% del ingreso en taquilla en el 20 2,
pero en el 2003 ·ólo representó el SA%.
La caída en la a ist ocia a lo cine e podría explicar por la crisi
conómica y el de 'empleo que e tá afectando a gran parte de la cla e
media, qu es el obíetivo de las grande · exhibidoras y al alza del precio
del bolero qu está privando ele c. ta forma de emretenimi nto a lo.
estratos ociales de menos recur o · que on lo qu prefieren el cine
mexicano. A pesar de ello, e! ingrc. o de lo exhibidore se vio mur poco
afectado. La cinta que recaudó má en taquilla en el 2002 fue El Cri1J1e11
del Pc,dre Á11Jt1ro, con 16l millon de peso . icoti11a fue la cima más
taquillera del 2003 con -U millonc · de pe s.
ugutl \ng I Dávila pre.id nte de la ámara acional
), la caída de la a i tcncia al cine en el 2003 fue un
fenómeno mundial r d país más afectado fue 1éxic ya que en Estado
nid s hub una di minución de 5%, n anadá de 2.Sºlr&gt; en E paña
cayó en 9%, mienu·as que Brasil y Argentina fueron los único que
regí. traron aumento (El orle, 11 de diciembre de 2003, 1\2).
egún

del inc ( ,.\ 1\C

o la Tabla 1 e ob erva qu d 1993 a 1998 la producción d
película, di minuyó drá ticament de 53 a ól 1 la._rgo_m trajes._
partir de 1999
comienza a ver un repunte, que J bien ha ~1d
fluctuante, ha mante1údo a Méxic en la categoría de productor mediano
de acu rdo a lo e tándares de la
E CO. in embargo, ya s notoria
534

46 largometrajes, contra 98 películas

535

�El 15 d diciembr de _O 2 el enado de la República a rob , el
cobro de un pe o adici nal al precio del bol to d cine. La medida bu ca
ap yar al cine m xicano r entr ' n igor el 1 de n ro d 2 3 (con e
pr texto lo cxhibidor aumentar n ha ta n cinco p ' O· el preci del
bol to) .
mo c ns cucncia de ell &lt;liv r a empre as distribuid ra
int rpu i ron d mandas de amparo por stimar que dicha c nLribución
l i naba . u ÍJ1ter
I ·1
d fi ndi ' la c n ritucionalidad d l
' p o en taquilla' , p r a la f, cha no e ha r uelto e ro, 1 c.¡u
tnanti ne en ~ig ncia la medida ha ta qu no · re ueh a l c ntrari .
ubrayar qu d aqu lla distribuidoras gu acararon la m dida
1 I :f ]1
btuv imp rtant recur o &lt;lurante 1 _
p r e ncepr
&lt;l l pag d 1 der ch n cu tión (aprox.imadamenre
mili ne &lt;le
) qu sumad · a lo 15 mili o contemplado en l Pr upue to
-- gr
d la Ped ración para I financiami nt &lt;l pr duccione
naci nal · habrán de al ar el año 2004.
lmp rtan e e menci nar que 1 • ap y
ot r ad s por el
diferente programa de producci · n
de 2001 a 2003 fuer n en rotal 169. De la 21 p licula. mexicana
pr &lt;lucida en 1 20 1, 7 fu ron con ap o del
cado· d la 1-1producida en el 2 02, lo re ibier n; y d la · 2 producida n el 2 03,
17 ruv:ier n el apoyo e tatal. De ahí lo in&amp; p n ·abl del ap yo del
gobi mo, inclu. para la coproducción con inversionista. privado .
p ar d la producción e a a la · película nacional no han
d jad de partí ipar o nwn ro o fe tivale y obten r important ·
premio . ~n el 2 3 participaron en 23 fe D.\'al Ullernacionale, donde
obruvier n 5 reconocimiento . E/ Cni11m del Padrr A 111aro e adjudic '
nu v pr mio en la .,' V entrega dd ri ~ nrrc llo l de m j r
película, director y guión adaptad . El Fe, rival d I
me
Latinoam rican que e elebra anualm ntc n La Habana uba s un
fe. rival en el que la pro&lt;luccione mexicana. iempr
preauadas.
~ órno manten r una producción . u t nrabl } con calidad:' i
bien no ha dejad d haber producct ' n, é ·ta ha . id mu flucruantc· :e
n , itan m chfi ar la. e ndici n acordada. ' O el TL \1 ue tá.n
p tjudicando el de arr Uo de e ta indu tria. Debiera considerar ·e, ahora
qu en el 2004 • abr la p sibilidad d aju rar I Tratado, . i e quiere
impulsar al cin m xic. n gue stá demo trando qu pued
r rentable.
En una p e p ctiva I al, en fonterr . también l 1L ,1
ha
tenido rcpercu.1 ne
en
u pr ducci ' n cin maro áfi a ha

"ºº

56

an. formado la oferta fílmica d l cm y m difi.cando lo patrone
de con uro y pr ce o de rec peí ' n br la p lícula nacionales.

El Cine Mexicano post TLCAN: Capítulo Monterre
L, prod11cció11.

emoria de 11n enC11e11tro

,.:Exist un cin que pueda denominar' regiom man "? Ha ~ta
hace un trc. años no e hablaba de una cinematografía qu pudi a
id orifica con la cultura regí montana; in embargo, 1e tr no y ·x.ito
de la p lícula I11spiración d I jov n cineasta Áng 1 Mario Huerta,
di tribuida p r la 201h enrury o para ·u exhibici ' n en la d an
nacionales marc ' un parte agua de modo que para alguno e p ciali ta
pu de hablar d un cine r ·om mano nte y d pué d lnspirarió11.
n e to coincidieron gran parte de l • cin a ta cntlc
de cin ,
inv tigadore y promocore que
dier n cita n l Prim r
E caral de incastas c Jebrad en I nt rr J en marz del 2 , cuy s
t , timonio ·
re pilaron y d lo cual
e pr oran algun d ello .
Lo qu
tá viend
que en la ciuda&lt;l ·e e tán creando la
c ndici o
j ' ene cin a ta e tén nconrrando
ap , econ rnt
para inv rúr n pr ' et cinematográfico qu
ha ta hac una d · cada no
p n aban. Lo que e p dría llamar "cin
r gi montano' urgí ' a pan.ir de la exhibición d la película Íllspiració11
exhibida en l año 2 01 , que tuYo un éxito ine perad entre 1
e p ctador obre todo re iomoman . Ha ·ta 19 O eran muy pocas la
producci ne · que se realizaban en f nterrey por la scasez de recurso
y tecn l gía p ra la pr duccióo y edici ' n a, í como p r la falta de inceré
d lo· mpr ario industrial . al no
r com neg cio r ntable la
pr ducci · n cin mar áfica. in mbargo en 1 , úlrim
añ
1
panorama de La producción c111emarográfica en el E tado ha cambiad y
el momento actual e muy promisori .
, mparad con 1 número de lar om traj s que e r alizaron o
el _ 02, n 1 2 3 ya , e tá pre. entando una actividad de producción
·teni&lt;la. e de la década de 196
han hecho largometraje pero no
han e nido el r ·con cimiento qu
m r ceo trabajo d muy buena
calidad
n un u o del l nguaje cinemat gráfic ba tant elaborado
com p r j mpl lo larg metraje. de ,erard
arza Pau ti, Rob n
, camilla • J ú T rrc lo que no han e nid difu i · n y

537

�reconocimiento y que fueron realizados en condiciones muy difíciles en
su tiempo.
' principio del año 2000 comienza lo que se ha dad eo llamar
cinc regiomomano" comentó Jo é alindo, productor d La Plebe
Film . Lo factore importante que permitier n gu se de arro~a
fueron contar con los conocimi nto la infraestrucrura y la a esona
n ce aria para l vantar un proyecto. ' racia a la prnducció_n que ha
habido en uevo León, la gente ha aprendido de e as producciones y ,
ha formado con esa películas. e inició una era d producaon
individual y propia" destacó I productor. . .
. , ,,
_ , ,
Por otra parte
n cue ti.ón de distnbucion , enalo Angel
Mario Huerta, productor director de lnspimció11 'l~ da,:~ es ven~c.r la
película como negocio y en on errey hay m~cho diner . Recalco }~e
para la iniciativa privada hay qu hacer atractl o lo proy~c~os y ast s~
pueden hacer película como Inspiración que co~tó un millon 3_ O mil
pe O
y recaudó 90
mil dólar s. El on a ta destaco que
desafortunadamente el productor tarda hasta do años en r cuperar u
inver ión.
Juan Manuel González, director y grnoni ta cinematográfic?,
fundad r del Taller de Creación Cinematográfica de oladero E ·p:ic10
ultural donde también coordina el Diplomado en Producción de ine
y I Taller d
uión para Largom traje explica qu
l cine
regiomootano ha tenido una volución variad~ y obre todo de
"de nutrición" de l fílmico, pue hacen falta idea contar buenas
historias, hay p opuesta para apoyar, p ro ta~bi 'n fal_ta vocación. Para
él, a E tado nido no I inrere a que ba a cm mexicano, porque lo
r curso, qu s obtienen de ello se quedan en México y a. llo no L
convicn . 'Por ello re ulta bastante ad erso eJ TI.. 1 ; tn embargo
vivimo en un mundo globalizado y ya e dificil de cualquier manera
tener acc o a los mercado , l má tri te es que no s un mundo
verdaderamente globalizado e un mundo hecho por stad
nidos".
eñal' que hace falta incrementar el número de espectadores
lo,
beneficios que , e otorgan a la indu tria cinemat gráfica como podria r
a tra és de incentivo fiscale para lo inversionistas.
El problema
que e tamo atado p r. un acu rd
internacional que deteriora cada z má. la industria del crne lo efi cto
del TLC
hao sid adver o y necesario que se replantee la manera
en que se di tribuye el pe en taquilla, que de cada boleto
de cinc un

!

may r porcentaje para el productor. La redi tribución del boleto e muy
importante, la legalización &lt;le apoyos hacia el cine mexicano en énruno
de incentivos fiscale y de ciue se s srcnga lo del p so en taquilla es muy
importante puntualizó GonzáJez. Para él el problema e, una cuestión
política, no artí ·tica, ya que con id ró que el cinc mexican ha tenido un
gran d ·pegue en calidad récruca, lo gue está haciendo gLJe de taque a
niYcl inrernaci nal
· l cioe local ar ce tener buenas per pecti a para d 200..j., un
seis largometraje, que filmaron y produjeron cineasta. localc , durant el
20 l3 la indLJ. tria cinematográfica del Estado de 1 ucvo T. ón s coloca
como una de la más producti\·as del año en el paí . De la _8 que se
r ali.z~tron., e~ fueron pr duccione~ indepenclience locale . De ellas, [ 11
Dil11vio recibí · una ap nación de 700 mil peso del PRO f CI E 4ue
e, el fid icomi:o de •\poy a la Producción Cinematográfica de uern
León, y Siete Días recibió financiamiento del FJDECI E. Los d má ·
on proyecr s independientes.
-\demá ·, por primera vez, la ~Iue tta de Cine d Guadalajara, el
fe tfral má importante de la indu. tna que e realiza en J\Iéxico, ruyo
una fuerte pre. encía de í\fonterr r con una película en competencia, Lis
Uoron11s, y dos en exhibición Adictos y f II Dih,rio. La óp ra prima Las
Uoronas de la regiomontana Lorena Villarreal, ·e e. trcnará en las salas
de cine c m reía!. E 'to habla de que la grandes di:tribuidora se están
interesando por el nuevo 'cine regiomonrano '.

La ármlarió11: la eferta rk pdimla.r n1exica110.r M los cines de lrmtmr;•
Lo. re. ultauos dd anr lisi, de conrenido de la oferta cin rnarogtáfica en
la sala. de cine comercial de fonrerrey de lo. años 1992, 199 , 20 O,
2001, 2002 y 20()3 muestran, en cuanto al pai · de origen de las película.,
gue en ·I año 2002 y 2003 hubo un ligero incremento en el númcr de
peüculas mexicanas exhibida , durant la do semanas compuc tas
mu su·ea&lt;las, con re. pecto al año 2001. in embargo con respecto a
1992 año en el c.1uc e fumó el 'D,C1 , se obs rva una marcada
clisminución.
La exhibíci 'n de película· d
ri en cstadmmíd nse ha
descenclido de 255 p lículas gue se exhibieron eo 1992 a 190 n el 200.1.
anadá no tiene una presencia significativa; en 1992 no se exhibió
ninguna película canadiense en las do, semana mue · treadas mientra ·

538

539

�qu las coproducciones han aumentado con id rabl m me en una
d'cada.

Tabla 2
úmero de películas e hibida por país de origen en la alas
de cine de Monterre durante do emana de 1992 a 2003

1992 1993 2000 2001 2002 2003
15
...o
21
México
96
78
17
E. U.
255 292 225 201 1 7 190
Canadá
o o 1 1 1 o
41
94
Coproduc.
1
5
4
90
28
14
35
Otro país
13
36
36
24
1
1
5
Origen N.I. 88
28
TotaJ:
453 -H3 315 _95 324 344
País

Fu me Peri ' dico

I

orle

Los re ultados de la Tabla 2 mu stran también qu
n 1
último tre · año ha aumentad l númer de película mexicana que e
xhib o l que demue tta que l
xhibid res tán tenicnd c nfianza
o la rentabilidad d esta película .
n I a p cto d e hibición, en la iguient Tabla 3 e mue ttan
1 número d aJa de e.in qu di ron función . la cantidad de p lícula
que
h.ibieron en pr medi p r día d 199- a _ 03. Lo re ultado
indican que en 1O año el númer
d
ala ha aum ntado
con iderablemeote (ca i
ha triplicado) no a í la ariedad de p lículas
exhibida.
• n 1992 exi tían alredcd r d
7 ala. d cin e mercial en
nterr
la mayoría independient~ po que apena iniciaban u
operacion lo complejo multipl ·. En l añ 2002
iacrem ocó a
234 el pr m di de ala de cin qu
&amp;eci r n función p r día,
di minuyend a ..22 en
2 3; también
ob erva qu la ariedad d
película ha decrecido d 32 qu en prom dio e e. hibíao en 1992 a 24

en 12003.

Tabla 3
úmero de ala de cine película exhibida
en promedio por día en Monterre

de 1992 a 2003
1992 1993 2000 2001 2002 2003
Salas de cine
77
78 160 187 234 222
Películas
32
29
_3
22
21
24
uenre: Periódico El Norte

Lo r ·ultado de la Tabla 3 pu den interpretar.

corno una
manifi taci , n de racionaJi mo económico uno d lo principio en lo
gu e ba a la política econ 'mica d I oeolib aJismo y qu n e te ca o
·e manifi.e ta en la tendencia a la reducción d la ferta c:in matográfica
n pr p rci &gt;o al número d alas, esro e , m no película· n más ala
de cin para bten r ma
r ntabilidad.
El 2 2 fu un buen año para el cine mexican en lomerr y
com lo fu en el contexto nacional. n total
e tr naron 33 películas
mexicana durante el 2002, mi ntra que en l 2 3 el númer de cima
naci nale e tr nada. di minu • · a 26. on ba e en
o r ultad . e
puede afirmar qu a í como en I c orexto global y nacional, en el I cal
e e tá rnanife. tand una c nrracci 'o de la f, na cin mat gráfica 1::n
prop rción al aum nt en el número de ala d cin .

El co11s11mo: hábitos PT!/ere11rias de los es-pectadom de cine
on iderand a la a · tencia e ingre. o en taquilla c mo iocticadore del
c n wno cin marográfico n lo últimos tres año
ha ob ervad gue
é to. e han incr mentad en fonrerrey.
reporte
br la
tadí rica de ultura del
◄ l dición 2 1, infi nna qu I E ·cado
de
u o L , n cupó 1 . cgund lugar en a i Lencia, l calidades
vendida , imp ne r caudado, días trabajad
' fimci n pr
ctada · de
cine a nivd □aci na! durant el año 2000. L locaJidade cndida n
e!ic año fueron 7'6 ,1 3 y 1 ingr
n taguilla c rr pon diente fue de
220 220 54 p o .
.. n l 200_ . r gistraron 10'921 481 de así tente qu
nerar n
6-t- mill ne· de pe · d ingr
n taquilla apr ximadamence; ea el
la cifra d a i t nt di minuy' a 1 4 7 785 cifra menor en un

�4% a la &lt;l laño anterior, p ro lo ingre o en taquilla e manru,rier nen
367 millones aproximadamente con el aumenco al. pr cio deJ boleto
iel en DI éxico, 2004). fonterrey representa una buena plaza
para la exhibición cinematográfica en general y para el cin nacional en
particular al meno. así lo eñalan lo dato de lo último año .
trav' d la encuesta realizada en esca iove tigacióo e
constató con relación a la frecuencia de a istencia a la ala de cine que
el número de e pectadore ha mo erado un comportamiento a cend ne
en lo tre año analizado con re p cto a las persona qu a ·i ten cada
semana, iendo el aum nto má · igni.ficacivo el que e regi tr · el del
2002 con re pecto aJ 2001, de 22.25% a 26.25%.
Tabla4
Frecuencia de a i tencia de los espectadore
a las sala de cine de Monterre
en e1 2001 2002 y 2003
'
2003
2001
2002
Frecuencia
27.5%
22.25%
26.25%
Cada semana
26.0°'o
24.75%
38.00%
Cada 15 días
35.75%
46.5%
Una vez o menos al mes 53.00%
100.00%
100.00°0
100.0%
Total

En otro· resultado e encontró que entre el a.t10 2001 . el 2002
hubo un aumento significativo entre lo e pcctadorc que afumaron
hab r visto películas mexicana· de un 56% a un 7 .5%, es d cir, casi tre.
cuarta partes de lo asi tente a la ·alas de cine de Mont rrcy vieron
películas mexicana en el 2002.
Tabla 5
Espectadores que vieron pelicuJa mexicana
en las salas de cine de Monterrey en
e12001 ye 12002
Vieron peliculas
mexicanas
Sí
No
Total

2001
No. de
personas
224
176

%

o.de
personas

56%
44%

400

100%

294
106
400

542

1

2002
o/o

73.5%
26.5%
100.0%

En la encue ta realizada a ..¡. O pectadore · de cine en d 2001 e
1 ~ preguntó u opinión sobre la películas mexicanas qu habían
to
e e año n Jo, cine. de la localidad con el propósito d , explorar su
ac ptación o rechazo hacia e tas nuevas película . En e. a oca ión. del
56% que come taran haber \"1 to película mexicanas un 79º'u dt ello
respo-?dieron . qu
í le habían gustado. Enrre las razone, que
ex~us1eron gwene, conte·taron gue sí les habían gu ·rado fueron: por la
calidad en la producci ' n }' n las actuac1one , el 24º o; m jor trama v
c?ntenid?, el 48°1ti; más entretenidas y Jivenidas, el ..i-%; por apoyar ¡l
c10 mexicano, el 2°-o (Hinojo. a, 2(J03).
En otra encue. ta aplicada en o dembre de 2002 a igual numero
de sp ctadore. · bu có profundizar en la, actiru&lt;le \ valoraciones
hacia la· película. mexicana · y ·e les oliciró que calificar~ los a. pectos
de produ ción, acmaciooc. r temática de la p lícufas ,-ista. en el 2002
en un rango d ~ cinco opcione. que iban de "muy ucoa ' a "p ' simas'.
La opciones de r puc, a gue obtuYteron los má · alto · porc ntaj :
fueron: en producción, el 56.5° o la · calificó como buena ·; en
actuaciones, el 33.25°·11 Ja calificó c mo buenas· v en cuanto a la ·
temáticas el -W. 7 5% las calificó como buena . La maroria de los
espectador s opinan favorablemente Je las produccione . ·
En cuanto al contenidl&gt; &lt;le las peücula. y para explorar el índice
de grarificación, e le. preguntó a lo · especradores en qué medida habían
ncontrad di\·crsion r e cape, conocimieoro e información, refu rzo de
valc~re., rema · d c nvcrsación y em c10ne · en e tas nu
película,
nacionales. Las opciones con má alto porccnrnjcs fuer n: ti -7.5 11 10
conte tó qu encontró mucha di er ión y ·scap ; el 56° o ncontr · p co
conocimiento e información; el 60.5°-o encontró poco refuerzo de
valor ; el 55. 75°1 0 enconcr' mucho remas &lt;le conver ación; , l 54.5º u
muchas cmocion s. Para una buena I a.ne &lt;l I J
pe t~dores, las
pclí ula mexicana .• on fuente de di, er ·ión, emocion , y com·ersación.
D las película· mexicanas exhibida · en Jo cine, en el _&lt;J()2 el 80° ·0 de
s e pecradores encu . tado afirm · baber vi to El ,i111c11 drl Padn·
v1aro. Inclu ·o alguno, de ello, dijeron haberla visto ha ta tr s vece_.
1 dtantc la ob ·ervación r el n:gistro se omprobó qut: ·an
parte ele lo. e pcctadores que asi ·ten a ver c. ta nueva. películas
mexicana son jóvenes, &lt;le ambo · . exo . profesionisras o csru&lt;lian&lt;lo unn
profesión, con empleo y solteros. ,\J cabo Je una década con el
TLC\1 , ir al cine · ha com· rtido en un enrrerenimicnto caro, l que

,·u

,·a·

5-1-3

�está dejando excluid d 1 disfrute de este bien cultural a los sectores
ociale con menor poder adquisitivo.
]__,a

Que e tá lleno.
Qu ya no hay boletos (GD3) .

recepción: horizontes de led11ra cinematográfica de los espectadoresjóvenes

¿ óm se ponen de acuerdo o cómo deciden ir a ver una película? Con

En e te apartado se pr en tan lo· hallazgos con r lación al
análi i d lo proc so de rec pción cinemacográfica que desarrollaron
jóvene que e expu icron al vi ionado de la p lículas mexicana, que se
exhibi ron durante el segundo em ' tre del 2002. e observaron tre
grupo de di cu ión de 12-15 integrante jó ene de ambo · exo y de
edade entre 20-24 año . Las categ rías de análi i fueron lo ritualc
para ir al cine, condicione de los campos de recepción y emantiz~ción,
competencias semió ica disposición del habit11s a pectos del honzoorc
cultural en el que e realizan lo proce o de recepción cin matográfica.
Tr al cine ignifica entretenirnient y diver ión mayoritariamente,
pero tambi · n una oportunidad para ponerse n relación con lo demá ·:
:A veres se 11a a z,er 11na película para analizarla o como cu/t11ra m general, para

involHcrarse n1ds en la sociedad)' poder discutir temas diferentes" ( D 1).
En el discur o de lo participantes r v la el rec n cimiento de
lo · condicionante. campale de la rec pci ' n y de la r glas de expo ici , n
al medio cinematográfico que como
recepcional han adquirido lo jó en :

competencia

pragmática

La persona interrumpiendo.
Que alguna per ona piensen que están o hocele
codo las pareja .
Lo niño qu con u llanto no d jan e cuchar ( D1).

obr

Que I s miércole hay dema iada gente, per e má cóm do
y da má gu to ir al cine que rentar y ver una película en casa
( D2).
Qu la gente mucha
ces
tá platicando cuando
viendo la película.
Qu su ne el celular d alguien en pi na película.
u a ce no hay suficient spac10.
La pantalla ve mal.
La iluminación.

544

tá

esta pregunta e buscó explorar el inicio del ritual:
P r la publicidad
Lo corco.
El clima
La carcelera
Lo actore . ( D1).
La r comendación de lo arrugas,
El e cado anímico,
El títul de la película. (GD2).
Por la cartelera
Por la crítica que tenga una película
Porque alguien te la recomienda.
a publicidad
La polémica que e desata antes de que alga la película
Las recomendacione o la crítica de la p licula.
(GD3).
La publicidad y la promoción que e han hecho n torno a
algw1a película mexicana ha hecho que se vuelvan factore
1mportant en la toma de decisione re p cto a la elección d la
película qu e verá en el cin aun y cuand no cumpla lu go las
expectativa de los e pectador s. Esto do factore e han vuelto
indi pensables en la c n figuración de los horizonte culturales
mediáticos que mantizan lo códig culturale en los que lo objetos
rcpresemad , en este caso las película , adquieren una i nificación
previamente d marcada. La publicidad y la promoción hacen "visible "
los objeto que
determina an ignificados actúan como agentes
culturale que guían la significación.
n ejemplo de ello fue la
prep nderancia qu adquirió en I mercado imb ' lic en su moment la
p lícula de El Cn!llen del Padre A maro, la con ecuente pol ' mica que
g neró.

545

�Con el objetivo de 9ue lo jó en s re elaran la compet ncia
emiósicas que utilizan para de codificar las películas se l - preguntó
obre lo géneros cinematográfic . que má I gu taban. 1encionaron
la comedias, drama
&lt;le u peo o como lo gén ro preferentes,
comentando que a ,,ec la temporada influye mucho eo el tipo de
película que
e, hiben y de la que ti n n JU
leccionar como por
ejemplo HalloweeJJ en el rn s de octubre o E/ Grinch en la época navid ña
(GD2). En estas re puestas e revela la competencia en l
r conocimicnt de da e caractcrí ricas textuale de la, película .
Otro ejemplo de ta competencia nuo tea la diferenciación
que realizaron entre la película de otra época y la má reciente y
cntr la p licula m xicana y extranjera :
La cintas m xicana d ante eran rná humorísticas y
tenían una hi tocia que podía mantenerla sin necesidad d ,
mo trar desnudo o usar palabra· altisonantes.
Ante el cin tcní,1 un humor blanco ahora todo e muy
crudo y on tema de morb que e I que a la gente
actualmente le gusta ver. (GD3).
La capacidad axiológico-interpretativa e otra competencia
emió ica que utilizan l s jérveoes al expresar . u apr ciaciones s bre lo
remas, el lenguaje y la calidad d esta película . En tas respuestas se
detectó w1a recepción diferenciada actiYa y critica, en la que e detecta
un cierto descontento con el énfasi que se otorga a la r pr entación de
los aspecto negativos de la realidad mexicana:
Los diálogo que las películas extranjera traducen al e pañol
l\on pé irnos.
La película norteamericana ab rdan má género y t mas
que las mexicana .(GD!).
El cinc mexicano es bueno, pero tienden a dramatizar y a
xag rar la situacione en las que vivimos.
e ti ndc a g neralizar en el aspecro de que la soci dad
mexicana ti n un bajo nivel cultura~ específicamente eo u
ocabulari ... La mayoría de las p lícula m 1canas proyectan
546

una mala cara de nuestro país, y xhiben sexo y ~iolcncia.

( D2).
rá bi n que traten 1

tema que actualmeme se e. tán
vi ndo en la película mexicana porque si no cguiúan
tapándo e. El tema de la película de "El Crimen del Padre
Amaro'.' ·í es un tema real, pero w1 poco exagerad y muy
generalizado, sólo acan lo mal de léxico y creo gue sctia
bueno que cambién sacaran lo bu no de nue tro paí .

Lo

diálogo gu
e pre cntan en la películas no son
rotalmente ciertos ya guc no todos hablamos a ·í como lo
pintan en la · película mexicana .

o nada má. en la película}· 1!1 Mamá También exageran las
~o erías sino en toda · la mexicana. hablan a í, y por . e
upo de película lo. extranjero cien n a lo mexicano
encasillad s como I ápico ranch rito.
La diferencia entre una película mexicana y una extranjera es
la calidad de la película. Las extranjera no son tan vulgares
como las mexicana . (GD3).

R ulta d particular interés qu no todo e identifican con las
imágcn · del mexicano (en particular cómo repre. eman a lo jóYcnes)
pr pu stas por esto filme · como la de hablar con lenguaj inapropiado
)' la de ser repr entado como "d típico rancherito , es decir no e
reconocen en esa imágen s ni tampoco reconocen corno única realidad
la que representan la p Hcula.s.
Lo archú·os cínematográfic que obre la pelicula m x.icana
,~sta e ·tán depositado en la m mor:ia de los jóvcne , e hicieron
Yisible. al hablar de qué películas mexicanas recordaban haber vi. to. Las
películas que má. mencionaron en los tre. grupo fuer n (s · eoJi ·tan en
orden, de más a meno menciones): E/ rimm del Padre A.111aro; I Tigre de
Sa111t, ]11lia: P1111/o y Aparte; iudades Osmras; Tnspimdó11; De la Calle; El
Caliqón de los Milagros· Se.w. P/ldor Llgrimas; Todo d Pode,;· Lo Ley de
I lemdes- /Jlores Perros; Por la Lihre; Y IN Ma111á Ta111hiM; C..11 Mm1do Ram.
En cuanto a la capacidad gramático-textual, que abarca
conocimiento respecto a la gramática del e ntenic.lo y de la xpresión,
urgier n en las di cu ·i ne aspectos formale de la películas que les
547

�habían resultado más interesante , como escenografía
música, producción y dirección de la película :

fotografía

e fijo en el gui' n, mú ica, reparto y efectos e peciales
( D1).
os fijamos en la
má. (GD2).

cenografía la focografía y

La p lícula del Padre Amaro e tá mejor hecba que la del Tigre
por us locaciones, vestuari , pero no llegó a nue tras
xp ctativa .
La película del Padre Amaro tuvo locaciones reale co a q~
la del Tigre de Santa Julia no, s ' l pegaron la escenografía
cuvo poca creatividad.
Es má. creíble la del Padre Amaro que la del Tigre d
Julia en cuanto a historia y producción. (GD3).

anta

En cuanco a la temática que tratan las últimas película
mexicana , la mayo.ria d los participante coincidieron n qu los temas
de la corrupción el narcotráfico y el aborto º.
o tema n_uevo , y que
lo t roa tabú, como los religiosos y los polittco deben d ¡ar de erlo y
er di cuti.d
abiertamente. Lo jóvenes e proclamaron porque e
traten diferentes temática sin c nsura en las película mexicana .
est e tudio e con tató que existe una r cepción
diferenciada en cuanr a la apr ciacion y los juicio emitidos con
rela ión a la película p ro existen imilitud s en lo patrnn s
adquiridos que cdimentan el ritual de la práctica cultural y ~ri~ntan las
gratificacion s encontradas en ir al cine como I ntr te01ID1 _oto, la
di ersi 'n y la c nviYencia.
o puede decir ·e que . ·e man:fie ~en
proce s qu den cu nta d una recepción homogeruzada; roa bien
tendría que habfa.r e de una r ccpcíón condicionada e trucruralmcnte
por la e casa variedad de opcione filmicas.
.,
te análi is de los preces
de recepaon de 1 , 10 ne
e pectadores de cine mexicano evidenció que exi te un públic que e
e tá socializando n una oferta cultural cinematográfica propia cada vez
más precaria y que demanda más espejos para la construcción de
identidades. Por ello hacen falta políticas cultural , congruente
548

consi tente que protejan y promuevan nu stra industrias culturales
dominada p r inte.re e ajeno a la promoción de la cultura nacional.

Conclusiones
El pr pó it fundamental de esta inve tigación fue evaluar el
impacto que la política, económicas neoliberale adoptadas a tra, é del
Tratado d Libre Comercio d América del orte e t_aba trayendo a la
producción, circulación consum y recepción de película mexicana en
particular en Monterrey, proponiendo un enfoque teórico-merodológico
multidisciplinario para u análi i con tntldo a parcir d los enfoques de
la economía política de la comunicación y lo e tudios culturales.
Los re ultado confirmaron la hipóte i planteada. Tanto fa
producción como la circulación de películas nacionale se han vi ro
red □cidas a raíz de adoptar las política económica neolib rale en el
eccor cinematográfico: d 53 películas que todavía e produjeron en
1993, sólo e realizaron 28 en el 20 3. En e to coincidieron también
promotor culturales cinca ta e inve tigadores, quien corroboraron
que el TI.. AN ha traído más desventaja que v ntajas a la producción
d películas mexicana y que este Tratado tiene que reví ar e.
n cuanto a la circulación, i bien en 1O año e duplicó el
númer de ala de cine en el paí , la variedad de película. exhibida ha
disminuido, a í como el núm ro d películas ro x.icana tanto a nivel
nacional como local. n Monterrey, mientras en 1993
exhibieron 78
película mexicana en do semana en los cines en el 20 3 se redujeron
a 2 , mientra que el número de salas de cin comercial casi e triplic ·
e □ una década.
D e particular interé es el pr misario movimiento de producción
local que e tá desarrollando en onrerrey y que sobresale a la de año
y décadas anteriores: el 20% de la película producidas en el 2003 se
realizaron en el stado de u o León. El hecho d que la mayoría de
lo proy et s sean independiente podría interpretar e como la avanzada
de un grupo d jóvene cinea ta que con enrusiasmo y buena idea
están conv nci nd a lo in er ionistas privados para que lo apoyen n
el financiami nto de su pr duccion .
Por otra parte los resultado del con umo cinematográfico n
los cin de onterrey muestran que la ciudad
una buena plaza para
los lúbidores y en particular para el cine nacional: e ha incrementado
549

�la a i e ncia al cin cada emana
e pectadore d cine mexican
e táo d arrolland actirude
valoracione fa rabie hacia la nu a
propue ca fil.micas. in mbargo aun y cuando se e tá observando una
tendencia fav rable hacía el e o urna , recepción de e to filme , ólo
lo grupo ociale con m dio alt poder adqui iti o tienen accc a u
di frute lo que deja fuera a un 0% de la población 9uc no puede ir al
cine. Habría que considerar una política cultural obr este a pecto.
En cuanto al análi i de lo pr c o d recepción
cinemat gráfica el estudio dem tró qu lo JO en
manifi tan
proce o de recepción acti a y crítica como re ·ulcado de utilizar
compet ocias y abere que han adquirido como parte de us pro ce. o
de cializaci · n cinematográfica, donde la familia , lo amig s ju gan un
papel fundamental.
Ir al cine igue ieodo una d la p ca práctica cul ural
gregarias qu e tán i ndo relegadas por otras práctica rná
individualista como el uso d la nueva ' tecnología como el Im ro t.
demá el análisi · de e ros proce os pon en ·deocia que una nueva
g n ración d e p cradores jó enes e tán aceprand d manera
favorable la película nacionale , con cieot de u realidad ocia],
demandan un cin má comprorn ti.do con u ntorn cultural

id ológico.
ta ituación ambival me d 1m rcado del cine nacional debiera
r cibir má at nción. ¿ ' mo impul ar al cine m xican ? En primer lugar
requi re oluntad política para reconoc r la importancia de fomentar
y proteg r una indu tri.a cultural tao imp rtant para la cultura nacional
c mo I es la cin mat gráfica. n ejemplo de voluntad política fue la
demostración de lidaridad d diputados enador con la comunidad
cin mat gráfica para formar un frent común ante la iniciativa d
de incorporar la in tan ia gubernamental del cin mexicano, la cual
obtuvo éxit . jalá hubiera la mi ma oluntad política para re · ar 1
TL
en lo gu re pecta a la indu tri.a culrural para cambiar la
condiciones del acu rd y hacerlas más eguitati as para lo tr paísc .
di.6.cado el 1L
al que se acata má qu a la Con, tirución
ricana, habría m no bstáculo, para r vi ar el marc I al por el gu
e rige la cin matografía mexicana.
stablecido un punto de acuerd naciona~ e pod ía empezar
p r hac modifi.cacion a la Ley l" deral de Cine y u R glam oto en
cuanto a la xhibición ampliando I p rcentaj d exhibición para la ·

películas m xicanas. Bra ·il ya lo hizo ampli · de ""5 Jia · a 63 d pcn do
mírumo oblig, torio &lt;le ·xhibición para a cgurar que ro&lt;lo film r ahzac.lo
en el paí llegue al publico y tenga ta oporrunida&lt;l de g •nerar ingrc o ~n
taquilla. orno resultado &lt;l' p lírica ' continua a favor del cinc
bra:-ileúu, 1 público para c. ra película se incremento d 7 millonc.:, dt:
e pcctadores en el 1002 a casi 20 millonc · en el 200"". \ umcntar el
p rcenraje de cxhib1aón p Jna monvar Ja inver, ión en el ctor de la
pr ld ucci ' n anre el ascguranucnro d l tiempo en pantalla, ack·má &lt;le c¡uc
el g bi m o aplicara e tímulo fi ·cale, arractirns para lo. inY •r iomna · ,
así captara rccur ·o , con lo: que a :u ve7 podría ampliar el pre upue:ro
federal &lt;le tinado a la pre &lt;lucc1on de película, nacinnalt:s y ap yar a más
crnca m ·n :u. proyectos.
hl papd del E t:tdo es imprc ciu&lt;lible p:ira el o ·temmit't m de
lru cinematografías nacionales pero es preciso trabajar junm; todos [ .·ectorc para mcenr:ivar In prnc.lucrn·m: la comunidau cinema ográfica,
lo · l gi. lac.l re ·, los empre ario: 1 exhibid re. , lo · pectadorc. , entrt
r do proponer meca nismos c.¡ut: nos pcnn.ium producir película con un
rnl r artístico capaz d · lograr l:t comunicación con lo, pt1blic s ma.
diversos, al tiempo que an comp titiva y genuinamente mexicana .
orno futuras lineas de 1m e ugaa &gt;n
propone continuar con
la ob en aci · n de la: tendencia. en la producción y circulación de
p li ulas mexicana , profuncliz, ndo en lo. efectos a largo pla.;,o del
m delo e onómico neolibl'.ral domi.nam de la globafuación; eguir de
cerca la evolución &lt;l • te c1n regiomonrano recién pue to en la c'cen:1
cultural para b. crvar como • rn col cando n lo ílujos globalc. y
nacionales de la cinemarografia; ahondar en om . , s¡ ce tos dd con:um~&gt;
y r cepción &lt;le lo: spcctadon: no con.idcrncln. en c. ra uwesul""&gt;, ción,
como la. implicacionc&lt;: srcticas c.1ue la geopolítica intc nacional del ane
pr pon :1 lo · cspec ad re. . a. í como prnti.m&lt;lv.ar cn su efecto en las
idemiJaJe. nacionale. ; realizar t' rud10s compa.rnti,·o. e n otro paí e. }
cmdadc.; ampliar l csru&lt;lio al análisi!- &lt;le otr : producto: C( mo el ,·tdco:
analizar ·1pap ·1de la tele,·isión J · señal al ierra ~ de paga en la difa ión
del ine nacional.
Por último, hay c¡m: considerar que además dd TLC. r cxi r n
otros factores má alta de 1, política, Labl c1da en el Tratado qu ·
relacionan con una incrgia iot rnac1011al y que e ·tán ,1fecrand ramb1én
a L1-s otra s industria. cul turales &lt;lcl país, esto e:. fa concentra 1ón de la
propi ·&lt;lad, la fusiones ) alianza. , la: cL ficultade · ce múrrúca: d reto de.-

55

551

�la nuevas tecnología , la tendencia a la homogeneización de lo
contenido .
e to ha r que agregar la profunda r compo icione
geopolítica que están provocando grande cambios en la política y
economía nacionale en muchos ca, os impredecibles. En un mundo
uaipolar, controlado por una nueva da global, dond el margen de
deci ión sobre cu stion
nacionale
e vuelve muy reducido lo
Estados-nación no pued n abandonar u papel de r guiar en u propio
territario la actividad de lo mercado .
E difícil predecir o
tabl cer un proa, tico para el cine
mexicano. Lo que í
puede vi ualizar n el pre ente e una
preocupante au encía de interé del E tado por apoyar a ta indu tria
cultural tan tra c ndence para la memoria colecti a de la nación, y en
contrapart trna ctecient generación de cin a tas c n
luntad de
participar con película. de reno ada calidad y pr puesta stética además
de nu va generaciones d e pectadore que e tán desarrollando un
nuevo gu to por e ta película 1 qu hace patente la nece idad de
producir má de nuestro propio e pejo donde e recre n y acri oleo
nuestra identidades.
La mergente confluencia del paradigma histórico d la
globalización
el pistemológico de la complejidad nos bliga a lo
cien tíficos
ciale ' a seguir haciéndoo
preguntas sobre c 'mo e táo
cambiando la estructura globalizantes y lo proce o de integración d
los paí es y analizar u efecto n la · indu tria culturales como la
cinematográfica sobre la que e construyen la cultura y la
comunicación d las oacione . bordar la nueva problemáticas ocioe municativa no ólo e cu tión de a umir reto epistemológico , sin
también de re pon abilidad acial.

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1-Xochimilco, México D.

Lic. Robeno López Jiménez
Facultad de Derecho y Criminología

niver.idad ucónoma de

u vo León

¿Será .rig110? de los tie,npos la hipocre.ría evidente doJ1de los
depredadom po11m IOJ reglas del;11ego o los q11e han de ser
sacriftcado.r, daJ1do m11,pli1JJic11to cabal a los req11isitos de la
111oral públictJ.
¿Que? Lts qutda a los dmunparados sino el elegir
de111ocrá11ca111ente la 1na11em de ser sacrificados. parece11
decir, va111os a definir de111ocrática111e,1Je si los f11sila1110s o
los ohorca111os, jl/.sto e.r decir que si te opo11es estarás
rompiendo los reglOJ del111ego_y eso 110 e.r válido.
Ade,nás es 111of1110 de 11na sandó11 Jat11bién definida
de111ocrdticanu11te para que 110 q11ede d11da de la b/fellfl
110l1mtad del verd,'!fl.

En lo tiempo actual las re pon abilidade han empezado a cotizarse
como un valor conómico no d prendidas de lo conc ptos ético ,
deontológico . morale , religioso o de un entendimient politic ino
como una m rcancía cuantificable, de cualquier manera i se logra algúu
a,·ancc en el cumplimiento de las obligacione de lo e tarnentos que
acabamos de enunciar erá provecho o para nu stra ciedad.
La creación de una n rma de cumplimiento d r quisitos para la
re ponsabilidad ·ocial d la
mpr a e un dar ejemplo de la
n ce idad de incluir entre la iover iones que deban hacer e la
referent a las respon abilidade , no es posible en los tiempos actuale
ustraer a la aplicaci 'n d principio que evidencien el cumplimiento
564

565

�de los debere , relacionado, con la integridad b ne údad leyc
laborales, ambientale y buena relación con la oci dad circundante, l
que llaman lo conomista riesgo pair, doode el capital extranjero fluye de
acuerdo con las calificacion d&amp;da en este rubro a I país s gún 1
cumplimiento d cierto parámetro relacionados c n la paz ) la
.eguridad.
De pu · del anterior apunte qui íéramo dar un repa o breve a
la respon abilidad que no ocupan e decir la jurídica. lo haremo.
de manera enunciativa y al final de • tas n ta apuntar m · un proyecto
para realizar xhau ti,,amente la reví ión de los concLici nante legales
que conlle, a el cj rcici de la profe ione y la po ibilidad de cau ar
daño, bien ca ' t d tipo patrimonial psíquico o c rp ral 1•
--&lt; n primer término definiremo
los concept , de culpa para
poder osla ·ar que ignifica el concepto de respon abilidacl en el actuar
profe i nal, ci rt qu e tamo aco rumbrado a mencionar la anci 'n
in hacer mucho caso de la regla apLicable para cada caso de Jo qu no.
ocupan, o en palabra coloquiale decimo ; compórtense corno e debido
pero s lo n raras oca ione d cimo la conducta adecuada en tal o cual
ca o e t, d finida por la normativa que se despr nde de tal o cual código.
E. n c ario r pasar d manera br v la definición d d lito
según el ódigo Penal Fed ral 2 que en Sll Título Primero rcfer nte a la
Re ponsabilidad Penal, del apítulo T, a i nta la. Regla Gcnt:ral
obre
Delitos y Re pon. abilidad dond en su artículo dice 'Delito e el acto
u mi ióo que sancionan la leye penal . En los d lito de re ultado
mat ria] también erá atribuible el resultado típic pr &lt;lucido al que
mita impedirlo, i é t tenía el deber jurídico de evitarlo. __. n estos c,
con ·id rará que el re ·ultado e consecuencia de una conducta omi i·va
cuando determin qu él qu omite imp dir] t nía el deber de actuar
para ello, derindo de una ley, d un contrato o de u propio actuar
procedente.
Ahondando obr el particular en el apítul LLI, artículo 1 del ódigo
Penal Federal' dice:

De Cup1s, -'Id.nano, E/ Dm111 hd. Bo ch, Barcelona 197 5.
.ódigo Penal Federal, Ed. Í!ita 1999.
' Código P1:n:1J Federal, l·.cl. S1sra 1999.
1

2

566

rtículo 13. on autor
1
TI
ITI

N
V
Vl

VIJ
\ II

o participes del delito:

Lo. que acuerd n o preparen su realización;
Lo que lo realicen por í·
Lo. que lo r alic n conjuntamente;
Lo que lo 11 ven a cabo sir\'Íéndo e d tro;
Los que d t rmin 'n dolo arn me a otro a corn terlo;
L0, que d losam 'nte pre ten ayuda o auxilien a orro para u
comí. ióll'
Lo. que con p &gt;. rerioridad a . u ejecución auxilien a1 clelincu ntc
en cumplimi oto de una promesa ant rior al delito)
Los qu .in acuerdo l reYio, inter\' ngan con otro en u
comisión cuando no e pu da precisar d resultado que cada
quien produj

Vercmo
a continuacmn alguna. cxcluyem
de estas
culpabilidade. descrita en el Capítulo 13 qut: en parte hemo
reproducido en 1 • párrafo anterjores, e to 1 haccmo en un afán de
clarificar que; no t Jas las conducta atípicas pueden c nsiderarse &lt;lentrc
de una tipificación de culpabilidad en cual9l1Íera d sus modalidadt:. del
delito: culposo o doloso~.
El actuar en sociedad \ como j rc1c10 profe iunal conlJC\'a
ri sgos que en ocasione pucd n s r tipificad . como delit , Fcmand
Castellanos' relata con accc ibilidad la culpabilidad y la refiere con tre.
elementos definitorio· qu son:
Imputabilidad

Donck se incluyen ac.¡ucllo. upuesto, don&lt;lc el sujeto goza de
. alu&lt;l psit¡uica por carecer de tra torno, mentales o di..: ·arrollo intelectual
retardado (a m11/mrio sens" primera pare · de la fracci 'm \' 11, del An. 15 del
e' dio-o Penal h:deral n léxico).

' • c~un el C(1d1go Pcn31 h:der.11. en ~u amculo 'J obra Jolnsarncntl' r:I 9ue, conociendo lo~
elementos &lt;ld upo pcn.tl " pr~nLOdu c11mu r" uhado up1cu, 4wcrc o aet·pta b rcaliz,1c111n Jel
hecho descrno por b le\',\ obra culpo~.tmcntc d c.¡ur.; prrn.luce el rc:~ult.1do □ pico, 9uc no prcrn,
siendo pn:nsthk:" pn:rni conti.mJo cn lJlK no ~e proJucirfa, t'.O 1inu&lt;l J" la \101:u:ion a un dchn
dL cuid:idn, ljUC d&lt;'bi.1 1· podfo observar ~egún l.1, c1rcun,1anc1a~ y condiciones per.;om1ks.
' ,.1s1c:llanr ,s, femando, / _¡11~m111r11/1Jr dr111,·11Mkr ti, f&gt;cndH, pm,.;/, Etl.Porrua 1()(J&lt;l, :-.k:--ico pg. 24-.

�Conocimiento de La antijuricidad del hecho cometido
La nom1a penal motin al incli,,jduo, en la m dida en que é ce
conoce el cont nido d u, prohibicione , l ujeto ignora que u actuar
esta prohibid por la norma, ya por de conoci.mient d la exi tencia_~i
la lev del alcance d la misma o por cr r fundadam nte que u acc1on
e ta ·ju tificada, p r lo qu e 1nculpable. (inci o b de la fracci · n VIII del
art. 15 del mi m códig )

La inoperancia d la no exigibilidad d otra conducta
Raci nalmentc a nadie
le puede exigir un comp rtamiento
clistinto al realizado, i no pudo actuar conform a D erecho.
(FRAC IÓ IX, del art.15 del mi mo)
. .
La au encia d cualqui ra de
to el mento , 1mp1de la
formulación d I juicio d atribuci 'n inherent a la culpabilidad. Lo tre
elementos apar c n a co11tra1io se11s11 en el artículo 15 d I Código Penal
Federal. 0 má dir cto en arrancá y Trujillo'': " erá imputabl todo
aquel que po ea al tiempo d la acción la_ condióones p íquica exigida
abstracta
ind terminadam nte p r la I y para pod r d aLT llar u
conducta socialmente."
Entrando en materia eamo lo qu
I Título duodécimo
apítulo I R pon ·abilidad P rofe ional del ódigo Penal
d ral n u
artículo 22 no dice:
J\ráculo 228. Lo profe ionist.a , ara La. o técnicos y . us auxiliare~ erán
rcspon ables de 1 • delito 9uc cometan en el ejercicio_de ·u pr fe _ié n, n
los ténninos siguient s ~ sin perjuicio de la. preve_nc1~~c come~da en
la Ley en mi de alud o en otra nom1a .. obre e1erC1c10 profe 1onaJ, en
·u ca ·o:

1. Además de las . an iones fi¡adas para lo delit s que re. ultcn
con umados, egún ·can e tos dolo . o culpo. o , se le _a~l-icará
su peo ión de.: un me a do años en el ejercicio &lt;le la pr fr. ion o
dcfinith a en caso de reincidencia; y
11. E. tarán obligado. a la reparación del daño por U5 act - ~ropio P ir
los de us auxiliare cuando c. tos obren de acuerdo con las 10. LrUccmncs
de aquello.

r

,, Carranca r Tru¡illo, Dm rho Pmol ,\lc,w1110, EJ. Porn1a. Tomo 1, ~léxico 1955, p. 222.
568

Hacemo notar que no
lament
on r pon able_ lo
profi ionistas gue cometan un delit úpificado com delito por lo
dif rentes c · digo ley _ o reglam ntos o demás normatiYidad lo son
también quicnc I au.,ilien, es decir, sus mplead , obr ros, otro.
profesioni ta bajo us in trucci n , por lo cual
una cue tión delicada
1 tar e n ciente del impacto qu la. conducta profe ionale puedan
t ner para el propio profe ioni ta pero tambi 'n para quien
trabajan
para él.
Cna de la actividade, qu con fr cu ocia realizan qui ne
·jerc n una profe ión e la d p rit , para e t pr pósito recurrir mo al
apítulo V d I ódig Penal Federal que trata de la Fal edad en
declaraci ne judiciale \' n inform dados a una autoridad y que en u
artículo 247 tablece
e impondrán d dos a e.1s añ . de pri. ión ) multa de cien a tre ciemo~
&lt;lía. muha: l. Al guc: imerr gado p r alguna autoridad pública di. tima de
la judicial, en ejercicio de u funcione. o con motivo de elfo falcare a la
verdad; l 1. Al que examinitdo por la auroriditd judicial como te ágo o
perito, faltare a La v rditd obre d hecho que se uata d averiguar, o
aspecto, canadade , calidad u otra nrcun tancia. que sean relevantes
para e. tablecer el . encido de una opinión &lt; dictamen, ya ea afinnando.
negando u ocultando maJiciosamentc la existen ia de algún tipo d · daro
t¡ue pu d. sen-ir de prueba de la verdad o f, I edad del hecho principal, o
que aumente o di minuya su gravedad, o que irva para establecer la
aruralcza o particularidade. de orden t ' cojeo o cienúfico que imponen
para que la autoridad pronuncie rcsoluCJ&lt; n sobre mareria cuc. t1onada en
1 a unto donde el testimonio o la e p1ruón pencial e viertan.
annon
p&lt; drá ser hasta 15 año. de pn. 1ón para el te tigo o perico fa!. ~ t1ue
fueran examinado en un proccduniento pLOal, cuando al reo se le
imponga una pena de m,' ~ de , cmte años de pri ión, por haber dado
fucaa pre harona al re. tirnoruo o p ritaje faL o -.

Pucliern peo. ars que lo e tudiante. de la licenciatura afine al
derecho on avezado e n ced re de u obligaci n como tal · perr
la práctica no. dice que n e a í a manera de j mplo; el propi código~
que e tamo r ferenciando en su apítulo TI d nde
establecen la
obligacion qu d rimo n Delitos de abogado , patrone y litigante en
u artículo 231 dice:

- Código Penal rcderal, Ld. ·¡ ta. 1999.
Ídem.

569

�e impondrá de dm a sei~ aiios de prisión, de cien a trescientos día multa
y su pensión e inhabilit-ición ha ca por un término igual al de la pena
señalada anteriormente para ejercer la profesión, a los abogados, a los
patrono , o a los litigantes 9ue n sean os e□ ·iblemente patrocinados por
abogados, cuando cometan algunos de los delito jguiente : l. Alegar a
sabienda hecbo fal o o leye, inex.istemes o derogada ; )' Jl. Pedir
rénninos parn probar lo 9ue notoriamente no puede probarse o no ha de
aprovechar su parte; promo,:er artículos o incidentes que motiven la
uspen ión del juicic
recur,os manifiestamente improcedente. o de
cualquiera orra manera procurar dilaci ne tJUe sean notoriamente
ilegales. 111 ¡\ sabiendas y fundándose en document s fal. o o in \·alor o
en t stigos f,lsos ejercite acción u oponga excepcione en contra dt: otro,
ame la autoridade judicial o adminmraciva ; y lV. imule un acto
juridico o escrito judicial o altere elementos de pru ba y lo pre ente en
juicio, con el 6n de obLencr sentencia, resolución o act admini trati\'O
contrario a la ley.

L profesioni ·ta al eo-re ar de las cuela de conocen, parte
importante de las área del derecho que norman su acti idad y a la. que
d ben dar cumplimiento''.
H m
h cho hincapié en la responsabilidades inher ntcs al
cj rcicio profe ional, pero e justo recordar qu r lacionado c o el
ej rcido de d nd pueden derivar e actos delictivo · existen tambi · n por
otra parte conducta que derivan en delitos por el ej rcicio indebid
profesión, olvemo aJ código 1n citado y en el Capítulo 11.
e
refiere a la; surpación de funcione pública o de profe ión y u o
indebido de cond coracione , uniforme grados jerárquic , di,~ a
in ignia, y ·iglas, por supue to reproduciremos sol la qu · atañen al
a unto qu · nos ocupa in dejar d comentar qu lo e tablccido en e t
arcicuJado e de ob enrancia general 1\ y cualquier persona en el ejercicio

n jercicio d 1a profesión puede vers involucrada en un delito de la~
tipificado en e t código.
r\rrículo 250. Se ancionará e n pri íón de uno a seis años y multa de cien
a tresoemo días: Fracción U. 1\! que sin tener útulo profcs 1onaJ12 0
autc r!zación para ejercer alguna profesión reglamentada, expedida por
a~torl~ades u orgarusmos legalmente capacitado pani eUo, conioime a la~
dispos1ciones reglamentaria del artículo 5 13 con, ÚLucional. a) e :itriburn
el car-.icter de profesiorusta; b) Realice actos propio de una acti\·id;d
P:ofesio~al; c) Ofrezc.a p~~licamemc sus servicio como profesionisra: d)
l se un mulo e umnzacmn parn ejercer alguna act..i\-idad profe. ional sin
tener derecho a ello; e) Con objeto de lucrar, se una a profesmm ras
legalmente aumrizad s con tim:~ de ejercicio profes10nal, o a&lt;lmimstre
algw1a, ociaci · n profesional.

Como podemos v r, puede darse el ca o gu aJgún studiante 0
pasante sin haber cumpJjd lo trámit de titulación y regi, tro de título
para obten r la patente para el ejercicio de la profesión, jerza e ta de
alguna manera cándida sin perca ar e que esta en riesgo u libertad
personal hasta por un término d
año v u pecuru hasta por
trescicnto día de multa.
na \·ez relat_ado lo p rtenecientc al ámbüo normativ del
ejercicio profe ional o las bas ~ reglamentarias de e te ejercicio, vnmos a
dar un recorrido a las activ:idad · operacionalc d I actuar profi sional y
de la cuales puede derivar e alguna conducta delictiva en lo, término~
ant riormente expuestos.

" i P_l'.n amos t'n b legi,Jac1on laboral, la opcion e~ traba¡ar con algun:1 or¡.,ranizacion " crc.'lr 1. 1
en CU}o ca. n deberán conocer lo~ derecho~ y obügac1nncs (¡ue se comrn&lt;.:n al cnmrarme
n :11 conrr,1t.1r pcr,nnal. No debemos olvidar 9w esm en riesgo la libertad pcrso □,tl I el
p;ttnmorno de llls alumnos, egrc~ado ."
1~ Ln el Cod1go CinJ para ~l L tauo ele ue_rn Lcun se establece en el amculo 25111 "Lo. que 111
ten~r el 11rulo correspond1cme c¡cnan pmfr 1001; parn curo c¡c_rcic1u la ley exi¡a mulo, aJerna~
de mcurnr tn la~ penas n:spccavas. mi tendran derecho de cobrar retrihuc1on por Jo. ~erncm~
profesionales que hnynn pre, t:ido"
1' ,J aracuJo 5º de la Consciruc111n Politica de lns hnd,is l 'mdo e t;tblece 9uc: 1\ nin!,11.m:1.
per~on:1 podrn 1mp~dme llUC ~e dewl)ue .1 l.1. projtJlfi11, mdusrna, comercio o trabaj 1 ,¡ut: h.
acomodt: s'.endo uc1t1Js .. L.1 l~r dcterm111ar:i t:n cada esrado, cu:ile on las prof sumes ,¡uc
n ·cesmm mulo p,1rn su e1erc1c10, l.is contl1c1one~ &lt;¡ue deban llenar~e parn nbrcnerlo I Jn .
,mtondades C)lte han de expedirlo ... Lns sernc1n, profesionales de índole socrnl scran 11bhg:1t;ino:
y rcrnbuidos en ~• u!nninu, de: b le~ ) cnn las cxccpcionc.:s l)Ut é:;ta ,eii:tle ... Tampoco po&lt;lr.i
adm1ar ~· convcrn,, n que la per;nna pacte su prns ripción o desúerrn, n en gue renuncit
temporal o pcrmancntcmcmt (J r¡nn r dt1m11i11,1d,1 pmfmn11, indu~triA o cnmercm.
propia,

Lopcz Jimém:1, Roberto, 011tr::,do l11ftm,mo11nl dr lo.r ,\/,. /JC, Nuevo .'iglo l~dmones de Der.:cho
)' Crinunologm. p. I IO. "El Código iril para el D1su:itt1 h:deral cLct': L1 \"Olumad de 1}S
parocularcs no puede eximir de la ob ervancia de la ley, ni alrernrla ni rnouificarla. olo pueden
renunciar.e lm derechos privados l)UC nn afecten direcrami:nt~ el interés público, cuando In
renuncia no perjudique derecho · Je u:rccro"
1° ódigo Penal redera!, Ed. ' i ta 1999.
11 López Jimencz, Roberto, RmJ/(J \'iglo X&gt;.] Je la Facultad de Derecho r Crimm11log1a " ,ua.ndo
hablamos de ob ervanaa general no rcferimo5 a toda la nom1acividad que t·n algún momento tic:
la aca\'1dad profesional deberáa cumplir lo. egresados De6ed11 ademis conl&gt;ccr las
re ponsabilid,1Jes re, pecw a: Impuesto~, ll'IL , conrrato5 de arrcndam1cnt0, compra 1·
financiamiento, pemiisos de opctación, u~o de sudo, penmsos de consrruccion, manc¡o tic
materias conrnmmante , daños ambientales, empaque y tran~pnrrnción entre otra ".

'1

570

�En primer término, para ejercer una profe jón debe contar e c n
una patente para l ej rcicío profesional la cual en Mé~co se obtien .
el R gi tro de Profe j n _ d pendiente de la ecretana de Educac1~n
Pública in este requi ito el ejercicio se tipifica como un delito
su ceptibl de anción, por lo tanto lo. egresado de alguna profe ión
reglamentada deben forz amente contar con él no hay excu a 111
excepción que pueda hacer e al r n un 1wc10, de acuerdo con la
normatividad aplicable 14 •
Pero existen otra pat nte que deben re petarse y que
corre panden a tercero que pu d n v rse afectado cuando e ha~e uso
de conocimi nto o di eño d productos, proce
por lo cuále se
debe contratar, c nvenir p ner a disposición de lo legítimo dueños
las cantidades que corre pondan por el uso de e tos ingenios o
conocimientos qu están prot gíd por 1a ley de la mat ria y por lo
tratado internacional gu México ha firmado con diver o, paí es y
organizacione dedicada a la prot cción intel crnal y lo derecho de
autor.
n ejempl claro de esta situación lo encontram
en la
utilización de sis rema informático ' lo cuál s d ben adquirir e en copias
] gales y que contengan en u preci el pago de dcr chos para u uso·, o
abundando en la práctica médica los medicamento por lo general estan
pr tegidos y olo adquiriendo lo derecho d
xplotacíón de las
patent que los proteg n pu den fabricar e y poncrs
la venta ..
Con fines ilu trativo
n el Título Yígésimo xt d lo delitos en
materia d derech s de autor 15 n el artículo 424 bi
tablccc que:

:n

e impondrá prisión de tres a Jiez a.no y de dos a veinte mil día. multa: l.
A quien produzca, reproduzca, introduzca al paí , almacen~, tran porte,
distribuya, venda o arriende c pia de obra , fonogramas, vid o~a o
libro prot gidos por 1a Ley red ral dd Derecho de Autor, en torma
dolo a1\ con el fin de especulación comercial ) in la autorización que en
los ténninos de la citada ley deba otorgar el timlar de lo derechos de
aut&lt; r o de los derechos conexos. lgual pena e impondrá a 9uicnes a
abiendas, aporten o provean d cualquaicr ~ m1a, materia" prima o
inswnos de tinados a la producción reproducción de obra , onograma ,

14
rticulo 250 del C · ,ligo Penal Federal., " e sancionara c in prisión de WlO a seis anos y multa
ue cien a LCesctemos días: fracción 11 Al 9uc sin tener tinilu profesional''.
1'&gt;
ódigo Penal Federal., d. Si. ta 1999.
16 Me sina, ,raciela
., JA Respmuahilidad ivil m lll Era Temolii._JJ,mi, bekdo Perroc, Bueno ·

videograma o libros a que se refiere d párrafo ant rior o; TI. 1\ quien
fabriyue con fin de lucro un di po itirn o i tema cuya finalidad ea
de act:Í\·ar los di posicivns el ctrónicos de protección Je un prO!,&gt;rama de
computación.

deberá poner atención cuando s realic n trabajos que vayan
en el entido qu explícitamente a ienta el artículo anterior ya que n
olo es p nada la actiYidad directa en la producción ino gue incluye 1
in umo que . e necesitan para lograr eludü· el pago de derecho de autor
incluye además I
trabajo referen es al ubcontrato de procesos
encaminados en u totalidad a la comisión del delit a gue e refiere 1
artículo 424 bis'~.

--.. ta por d má d cir que n la práctica médica encontramo
territorio má dramático en relación con el ejercicio profe ional no es lo
mismo la l siones patrimoniales que las in!:1ingida en J cuerpo d J
pacientes, p r lo cual las imprud ncia m 'dicas conllevan el reclam
airado de qui n las pad ce r alln cuando la re ponsabilidad jurídica e
inso layabl I dañ.o ético que . e d ri a de la impmdencia 18 en I actuar
del médico ácnc también consecuencias gra\·e y moralment criticable .

1' Ver además d capítulo ll, dd titulo noveno &lt;1ue se refiere al : Acceso ilícttu a s1~1emas )'
et¡wpc) · de infonnática del · digo Penal Federal.
IN Damos a concinuaci6n alguno, ejemplos donde e ' tll pre eme la imprudencia médica:
• ua.ndo el gmecólngo que deja Je asi tlr a un parco y dcJega en la comadrona, cuando no
&lt;e preocupo de detectar d cuadro de mxemia, gesto is o prcclamp ia que la embarazada
sufria ( .'f.S. de 2&lt;J de Marzo de 1988).
• Defic:ieme imen·ención a niña Je ocho año5 por rrnumacólogo para prnccicar osteo mksts
del codo izqmerdo, por acmac:1ón prec:1p1rnda y falta de las necesaria. cautela~, cuando b
intervención no i:ra acuciante, ru urgente m peligraba l.l upen 1vcncia de la víctima ( ·.T. .
de 22 de Abril de 1988).
• ()curru1olanngolo¡;o que, trns um exurpac1ón a dedo de amigchlas, no observa si el
pacieme sangra o nu, m auende las mdicac1une~ del nnc re i~ta. ni hace explurac1ón
alguna ulterior para dccc lar la hemorragia que rn invadía las, fas rcspiraconns, falleciendo
po. 1eriom1eme, ~ a en el I lo pit.'11, d intem:nido ( .T., de 5 de Fehrero dt: 1990).
• Cirujano yue no controla la conexión del monitor al principio de la operación r miera D
coa. iente que el .rnestesista, en t..'lles concücium:~, abandone el qttirófano, tras a&lt;lnurnHrnr
al paciente anestesia gcner.il con ínnihación ulotral¡L1eal )' rcspimción a~istida, el cual
ufrió una folu de a1reacion que le produjo lupnxia y parada cardi~ca paro cardiaco,
cuando llegó el ancstc 1sca de nuern ( .T.. . &lt;le .J d epaembrc de 1991).
• D1rec1nr de Lcmro que rofora yue habitualmente los anestesistas abruidoncn un
quirófano, en d transcurso de una inren·cnc1bn para de plazarse a olros simados en
di tmia planta ( .T. . de 4 de cpcicmbre de 1991 ).

Airc.s.1997.

572

5 3

�La imprud ocia médica tomada como ejemplo en t escrito no
implica e ·clu ividad en la práctica m 'dica,
también exte □ iva a las
actividades de dos lo profe ionista , ya qu ningún ejercici profesionaJ
e al a de la po íbilidad de la con"isión de algún delito.
La imprudencia para la práctica profesional d . d un punto de
vi ta juri prudencial con iste en la:
... Omisión de codas las pr cauciones exigibles o que debit:ron
necesariamenle adaptar e en el suceso o e,·enro de que se trate
al
menos, de la má lememales y rudimentarias, por haber incidido, el
agente en 1a omisión de diligencia, en la que no hubi ra incurrido el
meno cauto y precavido, o d más descuidad , abandonado o
negligente de los hombr , por la ilícita infrae tructura del bien juádic
violado.

e debe hacer una ilistinción ntr la negligencia m 'ruca y 1
accidente durante la at ación m 'clica r el tratamient , in gue haya
re ponsabilidad del m · die .
La negligencia m ' dica 19 'comprende la falla del médico a la
confonnidad de la normas de la atención para el tratamiento d la
conrución d I pací nt
falta de c nacimiento, o negligencia al
proporcionar la atención del paciente, que e la cau a directa d un
accidente aJ pacient . En el ca. o de un accidente de, afortunado in
re pon ·abilidad del médico la ociedad deb determinar i e debe
indemnizar al paciente por el acci&lt;l nte y i e a í el rioen de los fondo
para efectuar dicha indemnización. Lru condicione económicas d l paí
determinarán si cxi ten &lt;lich · f ndo, de solidaridad para indemnizar aJ
paciente, in estar a exp n.a del médico.
a. Para el público campaña de información , obre lo. riesg s
inherente a cierto tratamiemo médico y cirngía avanzados;
para lo profe ·ionalc programas dt: formación sobr la
nec idad de obt ner un consentimient infi nnado d lo.
paciente obre dicho tratami nros y cirugía.
h.
ampañas de ensibilidad públi a para mostrar lo problemas en
medicina y la prestación de atención m, dica, cgún la estricta
nece, idad del control del s co to .

1'1 cgún b Jcdaración dt la ,\~o iac1ón Médic,1 \1und1al

574

c.

d.

f.

g.

h.
l.

¡.

k.

l.

m.

Campaña generale d educación de la alud en el c legio y los
lugare· de reunión ocial.
El vación del nivel y de la calidad de educación méclica para
t0do los médico , incluy ndo el mejoramiento de la fomiación
clínica.
r ar ' participar en programa de tinado a los médjco
encargado de mejorar la calidad d la atención médica y de los
tratamiento .
Implementar una política apropiada d formación para médico
gue tienen conocimientos in uficient&lt;.:s incluyendo una política
de limitación del ejercicio profe ·ionaJ hasta que dichas
in uficiencia
sean
corregida .
In formar al público y al g bicrno obr el peligr del de arrollo
d cLiferente forma d mecLicina defensiva (aumenro de
atención
al contrari , ab tención de m, dicos o inclu o
de ·interé. d parte de m 'dico jóvcne por cie1tas especialida&lt;le
d alto rie. go).
Informar al público . obr l po ibilidad de accid n es dw-ant un
tratamiento méilico, qu
on impreúsible, y no son
respon abi]jdad del médico.
olicitar protección legal para lo. médicos cuando los pacientes
ufr n accidentes gu · no on r ·ultado de negligencia médica.
Participar en la cr ación d leye y procedimiento aplicable, a la
demandas por neglig ncia médica.
Oponer e firmcm nte a demanda, poco eria. r a cobro' por
contingencia el part · de lo abogados.
Explorar proc dimicnto innovador para tratar las d manda
por neglig ncia médica, como acnetd s entre la, parte , n lugar
d un proce judicial.
Promm cr la idea de guc lo · médicos se aseguren contra
d manda. por negligencia médica, cancelando el , eguro el mi mo
médico o ,1 empleador .i I m ,dicu e tá empl ado.
Participar en la, J ci. ione relacionadas a la posibilidad d,
ororgnr la indemnización de pacientes dctimas de acciclemes sin
ncgligen ia méclica durante el tratamiento 211 •

~• l.as ,1ntcnore5 ,on l.1s Políticas dnl\'adas de la "Dcclarnc1ón de la ,\ soc1,1c1ón \lcd..1cJ Mundial
obre la egbgcnm 1\léd1ca, \doptada p&lt;&gt;r la l-1' 1\sambb Médica !\fun&lt;lial :-.Iarbclla.. hpana,
, cpw.: mbre de 1992."

575

�La irnp ricia21 en el ejercicio prof ional es el resultado de la aplicación
de proces operacionale errad s que dan c m consecuencia un daño
en el pau;mon.io o en la integridad física o mental de lo individuo
aº1'.cgamo una nota de la juri prudencia de la comunidad autónoma de
• turia en ,spaña 9ue nos ubica n la compr n ión de la impericia n el
jcrcicio profesional.
D b mos considerar además las irnplicacione 9ue ti nen alguna
ue rione c mo:
1 consentimiento para el tratamiento médico
quirúrgic , las implicacione jurídica de lo transplantes, el ejercicio
abu ivo d una pr fesión, las Je ion per anales y la circun tancia ·
agra ante c mo con ecuencia de una conducta profe ionaJ errada:!.!, el
homicidio cuJp o, la eutanasia y otro r fi rente a la demá

pro esion como la ing n.iería 23como e ejemplifica con l s siguiente
hechos acontecido en E paña24 y son lo iguient : se produjeron,
cuand e estaban realizando obra en una carretera y en un momento
dado, tre opera.tic ¡u a la p stre fueron condenados d cidieron la
con trucción de una e, collera de contención 9ue no taba prev:ista en el
plan de ejecución y por lo tanto no e taba pr vi ta en 1 plan de
cguridad que debía co rdinar un cuarto operario también condenado;
Para la realización de ta e collera era n ce, ario habilitar una pi ta para
la ma9uinaria lo que requería labor de movimient de tierra . P ro n
acordó ac tar la zona de la excavación y de la lad ra con ,·alla d
limitación y contención 9u • impidiera la caída de piedra o árb le ni la
olocación de un peón e peciali ta en movimiento de tierras para
pr v nir al ma9uini ta de posibl s riesgo se dice en la entencia.
s
r ponsabl no lo con ideraron oece ario dado que el movimiento d
tierras se iba a realizar a 33 5 metr r a una di taocia n horizontal de 67
metros con re pecto la carrct ra. n día, una piedra d la xcavación
alió del cazo de la xcavadora ca ,endo p r la ladera ha ta impactar e n
la cuneta de hormig · n exi t ·nte en el margen der cho de la carretera,
aliendo despedida hacia el e ntr de la carretera. La piedra golpeó el
cri tal delant ro d un vchícul , rompi' el cristal impactó contra la
cab za del conductor, provocándole la muerte in tantánea 25 ' qui imo

!! .A.P. de¡\ rucias de 21 d Julio de 1995
" ... El owrg.ur1Je:nto de un átul(&gt; profesional crea, mdudablemence, una presunción de
e mpetencia, que encuentra su fase negari\·a en la impericia. enrendiend p •r tal la mcapaadad
técnica para el ejeraeto d L, profesión de que e trate, \ e a impericia tanto puede encontrar 5U
fundamento cau~al ·n la ignorJnci como en la ¡tr:tYemente ddccruosa jecuc1on dd ,teto
requerido profcsionalmenre. Distingue, a este respecto, l.t jurL prudencia entre la "Cldpa del
pr fesional" y la "culpa propiamente pro~ siooal", Siendo aquélla la 1n1prudcnci_a comun co_meoda
por un profesional y e ta la que de cansa en una "1mpencia crasa" ' c:r semencm d 17 de tebn:ro
&lt;le 1986) o en l:t vul.neraaón de la "lcx. artis" 'er ·,:ntencia de 2 de noviembre de 1987), 1 bien,
como se dice en la sentencia de 28 de sepriembre de 198 , los linut entre la "culpa del
profe ional" ¡· la "CLdpa prof sion,tl" , on indeciso y confu os. f-inalmente, para dífere~~ar la
imprudencia temeraria de la imple, ha de att:ndersc al grado de poder de pre\1 ion ( poder
silber") ) al grado de la in fraccion del deber de c1.11chdo ("deber ev1m") er sentencias de 16 de
marw de 1993, 29 de abril de 1958. 28 de nodembre de 19 4 y d 21 de 1.mero de 19 6, emre
otras). Por ello, para poder pronunciar e al re pecto } ¡.,mdu:tr la penas corrcspnndieme~. es
impre cmdible tomar en con~deractón l. s circun, tancia5 concurrente en cada c_aso ' cr
scnt&lt;:ncias de 30 de mayo de 19 8 y de lí d noYicmbre de 1992).... Pue bien, en el caso de
auco, "en el que se en1uicia un upue m □pico de h1potétlca responsabilidad medica por error en
el tratam.1enro" es preci o reconocer que tal error, dadas las circunstancias de urgencia y
precanedad de medios pcrsonalc perfectamente explicadas en el relato de hecho de la :ipelaci.,,
no puede serle atribuido directa Y exclu ·ivamente al acu ado, por cuantc vmo mduado por
compílIL'lllllemo ajeno al mismu que impiclen la imputación objcciva del re. ultado letal a c.¡wea
po ceriom1eme terminó siendo condenado. Por ramo, aunque no e niegue ni ~e afinn ahora la
existencia de una po~1ble culpa, í e pre IF .tdmmr 9ue 1.,l culpa no merece repmche penal, lo
que conduce a &lt;lic1.ar sentencia ab oluroria en esra da. sm pequício de reconocer gue en otro
orden junsJicc1onal puedan exigirse las re. poagabilidade peninente~."
" Pizarm, Ramón Darue~ Re.rpo1ua/1ilidad Cü•il por (/ Rie.rp,r, n nci11 de /111 osas, Lniversidad, Buenm
Aires, 19 3.

St: comete el dcÜt&lt; t"fl los matenales de construcció°' "La acción deb con ·1srir en una
defraudaci · n en la u tancia, calidad o canodad de los materiales utilizado en la ejecución de una
obra
cndido para su consrruccion."
¿Qué aplicación jurisprudenaal uene J. norma, ' .\pti&lt;:ando e ta figura se condeno al con troctor
de una obra luego de haberse comprobado qu el peligro de derrumbe de esm no obedeció a J.
1mpencia de aquél Mll a Jo · fraudes cometido, en u ejecución, entre lo:. que e punmalizaron el
agregado de cascote de ladnllo en lugar &lt;le camo rodado, la carencia casi general de elemento
eHrucmrnles I d empleo de ladrillo parado en lugar de hormigón en la capa compre om de los
enu:&lt;:p1sos (Fallo de la C. . . ab 5, cm1sa numcru l J 7 del 12 de rebrero de 19- 1) fap:ma.
2~ T mado de EUROPA PR ,
l• IA1 sentenaa condena a los cuatro a pagar una indemnización de 96J)(JCi euros a los padres del
falleodo "por el clano moral" y de 3,249.26 euros por lo. gasto de , pdio. Además, se
indcmnizar:i a la nm1a del falleado c a 24,000 euros, ya que llcrnban set años de relación \
teman comprado un piso a medias. También se indemruzar:i a la empre a para la que estaba
trabajando el fallecido en el momemo del accidente, con 6 cantidad de 30,698.27 euros por
gastos &lt;le !,'Tll3, de: reparación del vch1culo, alquiler de un ,·ehículo sustiturono y mercancía
pereada, además de 3,-21.17 euro · por ga tos de cornL 1ón por la apertura de ~a póliza de
créchto e 1men: e abonados. Finalmente. se deberá pagar 402.92 euros al egur del coche por
los daños en la luna del vcluculo accidL'Iltado. De e ta~ canodades responderán de forma din:cta 1
oudaria las compañías de &lt;cguro de las empresas para la~ que trabajaban los cu. ado ·, co~
cargo a la. cuale la cnadas camidadc.~ Jeven¡..,rarán un 1mué anual no interior al 20 por ciento
desde la fecha dd siniesrrn ha~ta la techa del pag comple10.

56

577

.!.i

o,

�reproducir un jemplo real de la actuación d un tribunal pañol para
dar cuenta preci a del ejercicio profi ional errado y la con cuencias
que e. to arroja d b mo agr gar que n e te ca exi tía una póliza d
eguro por re p n. abilidad ocial 2º no qui iéramos uponer qu
ucederfa d no h. b r xi tid esta · lo gast hubieran ido pagad
por los cuatro operario. involucrado n c te ejercicio ¡ rofesional donde
exi rió n gli ncia en el actuar';.
olo d manera nunciativa recordamo alguna conducta qu
bajo de erminada circun tancia pueden ser de carácter deLictiv com :
•
•

•

•
•
•

E.l aborto.
.:;1doping.
La responsabilidad profe i nal en psigwacría.

•

La receta médica .
Lo, a p ctos jurídicos d l. publicidad m 'dica.

•

Ha ta aquí tenem un panorama breve de la implicaci n s del ¡erc1c1
profe ional, apun ada con 1 afán de Uamar 1 atención obre la

!t,

l. o hcm . definid ¿cuále ? son las re pon abilidade en el
ejercicio profe ional.
II.
h mo incluido n c.:l curriculo d la di~ rentes
profesiones la _do~aci&lt;~ n ad cuada para que los prof si nal . qu
egr en d la mst1tucmnes de educación superior cuenten con l conocnru ntos nece,ario, para ten r un cjercici congmcnte con
la di·\'ersa. normativa. , , ricamente aceptable .

I a in tigaci ' n al suicidi .
La conducta del profe or2~ en ma eria del delit de ,~olencia
xual.
Lo
pecto legale de lo psicotrópico · los
estupefa iente~.
la implicaciooe de la vi ita. domiciliaria 2&lt;i_

•

nece.idad de r , ol er la carencia de infom1ación jurídica para los
e tudiantes de las di tinta profe i ne en nue. tras in titucione, de
en cñanza superior y gue aJ concluir . us cstudi de é nJo o no deb rán
de observar n el ejercicio profe ional'"'.
P~ ~ ntam a c ~tinuación un , quema del pr y ero para lograr
los pr posito. que s' denvan de I anteriormente tratado \' dond nos
percatarnos que cxi ten do carencias fundamentales:
·

En un afán de corregir la situación actuaJ, no ncontrarno · en la
fas inicial de un trabajo gu al final nos debe lleYar al conocimiento total
de la, impLi acionc. que tiene el ejercicio profe ional en toda su, leyes
reglamento., norm, . tratado \ reglamentaciones . p cífica ; \ una ,ez
contando con é tas proceder a el ificarlas para la capacitación d los
alumn univer itario en e tas obligaciones que on part importante
del actuar en sociedad como profe. ionale
como dice I ódigo id
para el stado d
uevo J,eón: 'pr Dsore de alguna ciencia '.
La cuatro tarea iniciales con i ten en:
• Planificación Estratégica
• Elab ración de Proc dimiento
• D finición de mpetcncia
•
ignación d Per onal

Mo~set lturraspe, Diez P1cazo, Bu,nc.:lli -Pt:m:t ,. D. Couw e 1h,1 Dtpalma, Rupo11s11h1/itlad

C.ml. Buenos Atrc ·. 1991.

r Fn cl ódigo ( 1ril p:i.rn d rsraJo d,

uen&gt; Leún en el TmiJo Décmm, Capítulo I de ta
pre ración &lt;le ~en·1om profcs1onale .. rriculo 250 chcc: "F.1 que
s n ·1n~s profcsmnjkS
solo cs resp&lt; m:tble hacia 1~ pen;onas a qu1l'nt.: MI'\ e, por ncghl!;enc1:1, 1mpene_1a o &lt;lulo, 111

_rresce

pl'~uicm de l. s penas que mcrcica en caw de Jehto.''
2~ hn el Gid1g:o .1,·il para el t:sc,1Jo de Nucrn León, articulo 2505 die,: " t_1ando varios
profesores en la m1 ma ciencia pre. Len ~us er.1c1m en un neg 10 o a unw, _rodran cobrar l~s
scn-icio. llUc 111d.1\idualmemc hava pre taJo caJa uno" hacemos h111cap1e i:n el lcngua¡e
decimonónico que . e utiliza en cstl código.
2'1 E m s cdicre a los accesos t¡ue todos lo~ profes1onalc. reall.zan .i los lug:ircs donde ¡m:stcn
u. sen·1c1os Jc.:I opo que e ros sean, ,x.1stc responsab11id;1d social cu;1ndo s ,1ccede a
dctt:rmioadas ircas dt la empre. a~. oficinas, lahoramrio, mdustr1alcs, incluso alg:unas cmprt:sa
de audirorfa ex.tema solicitan dentm de ·us procc o~ de maneta obhgawna que tes permitan d
acceM1 &lt;le manera e~plicita y les hagan sah r touas l.1 rccomcndaCI&lt; nes \" la.s conductas aplicables
en materia de segundad para b empresa v tamb1cn para lo, YISJL'lntes.

58

La planificación e tratégica para organizar tanto al ec1uipo gu va
a tar u·abajando como la, materias con las cuál - se tabl cerá el
re ultado o el producto final de la inYc t1gación en cur o y un intermedio
d ndc ·e 'l&gt;trificará el proce o en . us diferentes etapa .

1&lt;&gt;

E tenll, Luis Pascual, J-/,1d(I ,,,, mnreplo ,1rtnt1I di lt1 Raponso/,i/idad C,¡,i/, Bosch, Barcelona 19 9.

579

�Para mejor prov er la definición de lo proce o y el enfoque de
é tos e elaboraran procedimiento documentados donde
especifica
cuále son los estadios y la interactuac.i 'n
interrelación entre lo
c:Liferente actore activ d 1trabajo de inve tigac.i , n.
D e acuerdo con lo procesos qu e han d finido e determinará
el perfil de pue tos y la definición de compet ncía, necesaria para la
lab re gu deban llevar a ab c n la cli criminación proce al en la
que cada uno de los actorc d la investigaci , n tendrá una , eri de
acti idade definida en la cuálc trabajara.
La a ignación de pcr nal lleva l propó ito de otorgar
autoridade y responsabilidade a cada miembro d I quipo para I grar
llevar a buen t , rmino todo el proc
de inve tigación.

Responsabilidad Juñdi~ en el Ejen:~lo de la Profesión

Fase 1

Fase2

Fase3

Elaboración de contenidos

Planificación
Estratégica

Trabajo de
escritorio

Justificación
Normativa

Elaboración de
Procedimientos

Trabajo de
Campo
Deffnición de
Competencias

Análisis

Entrega

La egunda fase del proce o general consi te en:
•
•
•
•

Asignación de
Personal

Trabajo de e, crit rio
Trabajo de amp
Análi i
Conclu ion

FIGURA 1

orno e bien abido una d la labore fundam ntales de la
inv tigac1on _ el trabajo d
crit ri &gt; y e uLiliza para definir la,
fr ntera. de la in estigación que e va a Dctuar a continuaci ' n e decir,
aunado a e to e importante realizar o cada caso, el trabaj d campo
ad cuad para definir la actividade qu 11 van a cabo lo distinto
pr fe ioni ta egre ados de las instituci 11 d ducación superior, una
vez realizado el trabajo d
critorio · &lt;le campo n c sario anaLizar I s
datos arrojado y obre t d
xtraer las conclu i nes adecuada al
propó iLo del ej rcicio profe ional.
orno una tercera parte y primorclial de la inv tigación tenemo
cont mplada la justificación normativa y en ésta harem
un estuc:Lio
e mparativo con lo perfil s, actividade y u reflejo en la di tinta, lcye
c · dig , tratado fumado, por féxico, r ]amcnt y todas la n rmas
aplicable . Pero ad más aquí ene ncraremo la posibilidad d hacer
propuestas lcgi lativas para la m jora de nue tr marc regula ori para
así contar con una ad cuada I gislación en e ta materia que para 1
pro sionales
umam nt importaote 11 •

. , , E n ces~io hacer ~n comentario al avance que en t rubr
a nen los profe 1onales dedicado , a L, medicina, que marca una cota qu
debe s~r al:anzada por lo demás profesioni tas para contar con w1
ma. r~o_1m
·
1'dico que de cer_r~za que sea justo r que prevenga un ejercicio
profesional_ con responsabilidad social étic y moralmente ac ptable.
5 al marco }~ríc:lico quisiéramos tomar como jemplo otra
, i\l r
'e~ la pract1ca d_e la medicina r mencionar a un autor italiano que no
de¡a ver la nece 1dad no solo Je conocer la norrnacividad en l · · ·
- f¡ , · al
•
..
'
e c¡erc1c10
pr _eswn_ , mo ramb1cn la nccc ·iclad de motlemizar. adecuar darle
pertmcncia a _la l~gi laci , n a¡ licablc, de ahí la nccc, idad d realizar
propu~stas legi la1Jvas que sirvan para e te propósiro. Dice Toinma
F o1a'- ' _e, l error puc de encontrar e cu cuakJui r fase de ' la relaci ' n
médico paciente. en lú1eas generales , e pucd n di tinguir:

~:~ºº

•
•
3i

'1

~BJETIVO~

Conclusiones

5O

El error en el pron ' rico.

rr. : ,¡ l., T,munaliU,
. R ,,, l .,.
r.~ .011.rrm111M

1999. '

cr figura 1

1error cJ di gnó rico .

I -

I

~;;r1,c

dr/ \/edm,

581

•

,/1

•

\folmi111 C,c11fmle, ,\fmer\'a i\[cd1ca, ·¡ o rm,)

�•

•l error en la elaboración del plan terapéutico.
El error en la ejecución material d la terapia.
El error en l.a supervisión del paciente.
_, 1 rror n la rehabilitación .
l error en la rnloración del paciente .

•
•

•
•

Se Nqultnl uno POI' profesión

- ---&lt; Adminlstrac16n y
Finanzas

Ciencias de

demás el error puede ·er:

Asesor
master

•

Excusable o inexcusable.

•

JndiYidual o colecfrrn.

•

D bido a actos propio., o actos de lo e lab radores.

•
•

ruco

Electrónica,
Aseso,
masler

Asesor
master

R p tido.

Enmendable o

1

o enmendable.

Experto

jurklico

Computación,

lnlormaciOn y

Comunicaciones

Experto
iurldico

Accuo•11Kfn,
blbllotecaa, Pn&gt;9~m1
de Capa,: ltac Ión

1ngenierla y
Arquitectura

FIGURA%

_ 1 enlace debe elaborar el listado de actividades que realizan los
profesionales en su área; para que el experto juádico defina las
responsabilidades concretas.
. ,Como sub~roducto se obtendrán las competencias para cada
profes1on es dear; el perfil profesional; solo resta tras ladar esta
mformación a los Perfiles Personales de Competencias (PPC).
Los productos que se obtendrán de esta investigación son:
• Un libro para cada profesión.
• Un curso aderuado de responsabilidad jurídica por disciplina
profesional
• Inve~tigaciones jurídicas de alto nivel con aplicación social, y
gran impacto en la legi lación.
• Profesionis tas con un es tricto conocimiento de las normas de
convivencia social.

Bibliografía
11 ~n la rdaciún ey,prrlb ¡1mdir,1-mlart ~e ucili:ramn la cxpcncn i:1s de 1:0 9004:2000 en lo
re fer( m a las compc1cncia~.

Humanidades y
Ciencias

Sociales.
Admlnistracl6n

T d e ro le da una particularidad al j rcicio médico, gue hasta
hoy no se ve reflejado en la legislación aplicabl y qu dcbctíamo partir
de aquí para dar c rtcza a la noble pr fe ión, pero no solo a é_ ta ino a
todas ias profe ione qu d ban jcrc r .
Por último, en la Figura 2 e mu . tra La planificación
admini, ttati,·a para poder efectuar los trabajo, que ya . e han definido en
la explicación J e la Hgura 1 -e requiere por tanto de la participación de
inve tigadores ma ·ter llamado a. í por su perfil dedicado a la
inv stigación en ciencia ·ociale y unido a ésto· los exp reo jurídicos" ,
qnc tendrán como tarea principal encargar e &lt;le dimensionar las
actividad s que realizan lo. diferente. profc ·ioni m; parn reflejarla· en
lo di. cint apartados jurídicos, es decir; estarán encargados de darle una
coonornción jurídica a las actividades proE ionale .
AJ mi, mo ciemp . e contará con enlace. de las dif rentes di ·ciplina ·
pr fe. ionale para qu lo· expertos jurídico. y lo. inv , tigadore. cuenten
con información Je campo d primera mano.

la salud
EJq)ef1o
jurldico

DE CUPIS, Adriano, El Dmio, Ed. Bosch, Barcelona 1975.

Código Penal Federal, Ecl. Sista, 1999.
582

583

�Cr 'TELL

1

· . Fcroand(.) , Li11rtJJ11ient11s :lenu:nlales de Dmrho Penal, E&lt;l.Porrúa

l 999. Méxic &gt;.

_.-\R \ .

)' TRUJILL . Dmd11J Penal \ltx1ra110, Ed. Pom'ia Tomo 1,

r.léxico l 955, pg. 222.
LÚPEZ flillÉ ,z, Roberto. 011/c, ·fo J111tmacio1111/ de los \L· IS ,, ' uen, ' iglo
Eilici ne· de Der·cho y Crirnin &gt;logia, Pg. I IU.

LOPEZ JI{\ -'; '

-z,

Roberto, Rt'riJla

¿~lo

XXI dt !,, FaCJ1!1t,d ,Ir Dnrdlfl .J'

¿ES POSIBLE U A PSICOLOGÍA
SOCIAL
IFICADA?

C11111i110/ogía.
Cú&lt;ltgo Cinl p, rn I E:rado de

I

u vn

Le{ n.

,on:onición Pnlmca de lo: E Lados Urudos.

Dr. José María Infante

\CES ·1 ',\. Jracida 1 ., La Responsabilidad CiYil en la Era Tccnolú¡,rica
\hdcclo Pcrrot, Hueoo" ,\ires, 199 .

, ubdu ·ctor d ltwesngacion

Facultad de Filo,;ofia ~ lxrra.
l.

Declaración de la r\sn iación J\k&lt;lica \ (undial ·obre la . 1egligcncia Medica,
\doprnda por la 4-t• .\-;amblca Médi a \lunJial ~farbdla, E ·paña, ' epriunbrc
de 1992.
Pll..\RRO, Ramón Damcl, Rt.rj&gt;o1u¡1/Ti/ide1d Íl!i! por el Ri1·;;,w, o 1 "ido dt lr,s

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nivcrsida&lt;l, Buenos t\ ircs, 19 l
.\10.' · •T TT RRA ' Ph, Díez Picazo Bu"odli Pcm:c y Da Couro e 'ih'a
Dcp:thna. fu.r¡&gt;(m.rabJ/idúrl Civil. Bueno. Air ·s. 1991.
1~.'Tí•.\'lLL. Luis Pa. ual, flt,ci{11111 Co11np10 .,,Jt111r1/ dr la R1.rpr111sahilidad c¡,.;1, Ed.

Bo,;ch, Barcdnna 1989.
l•h( )l.,\, Tnmmaso. Re.rpo11sahditt1 Legalf drl i\lctlim di 1\Jdici11t1 Ct'11m.1lf, /\Lincrva

\l ·Ju.: a. 'orino 1999.

E ¡ rnbable c¡uc anti.! de llegar a tma r ·spu sea para esta pregunta
dcbamc Jcrencrnos en alguna. cu scion s previas: ¿ s de:eablc una
p icología ocial unificada?, ¿~· com·cnicmC!', ¿es m:ce ana?, ¿c¡ué e ,
ante toJ } Je ·pué: de todo, una p:icol gfa &lt; cial?
La. lirruraci n · · d nemp ~ c. pac10 m obligan a r :p nckr a
l' tos int rrogant' de manera algo abreviada, para lo cual r curtiré al
ardid Je presentar mi. pn:1c10nc. a man ra de te i, con ·us
correspondicnre. comenranos.
Dadc c.1ue, ·n principio. mi pr nunrnuni nt &gt; • a fayor de una
psicc logí. social unificada. ne d be cnt n&lt;lcr. e lo ¡ue , continua iún
·iguc omo una afirmación excluyente de ella o como una postuL1 1ón
in di. cu ionc:, Lino más bien como una hipór is de trabajo, sabedores
de l!U la con. tirución e.id ·ampo nos ·ni el pr dueto d mi ve Jumad ni
de cuak¡ui ·r otra - incfo·idual o . cparnda- .i110 de fucr%as 9U1.: n . okmo ·
controlar. a&lt;li · debería, pe r lo ramo engañar. : lo ¡u· _iguc no e: un
canon :-ino una propue:ca d · u·abajo c.p~ razones fonnalcs obligan a
pr nrar de cierta manern \ c.¡uc la historia ·e encargará. de e, aluar.
Toni s ría aquél 9ul' reyera &lt;.JUC en cicncia hay cuc:mones clau:umda :

�la unanimidad no es más 9ue fruto &lt;le las circunstancias que en un
momento dado hicieron coincidir ciertas especulaciones; pero la ciencia
rn&gt; más que por medio de las controversias } es de esperar gue lo que
sigue, si alguna virtud tiene, sea ésa: la de provocar(la). .
Las ccsis que a continuación siguen son una sene de propuestas
que tienen la intención de provocar esa polémica y, po~ lo ramo, más que
afumacioncs -como es la pretensión de codas las ces1s- deben tomarse
como propuestas a debatir. Guardo para mí el conYencimient? de gue
mientras no lleguemos a alguna forma de acuerdo o compromJso sobre
ellas no es posible comenzar a hablar de m1t1 psicología social.

negando lo que en ellas se hizo para asumir un nuevo estatuto de
cientificidad.
T2. T oda ciencia es una forma particular de praxis y no está en ella
en juego el problema de la verdad

Durante mucho riempo epistcmúlogos, fiJósofos de la ciencia y
científicos han estado discutiendo sobre qué es la ciencia } buscando una
t·sencia que no puede encontrarse, tal como lo demuestra la misma
historia científica. Si no hay tal ciencia "pura", ¿qué es la ciencia en
general y qué una ciencia en particufar? i\li respuesta es que, entre otras
~osas, es aquéllo que quienes se proclaman científico~ h~n . estado
haciendo y producien&lt;lc.&gt; en un campo particular; no hay c1enufiadad en
términos absolums, lo que hay es una comunidad de cicnúficos
trabajando en un cierto campo: en el caso de la psicología rncia~ creo
yul! ayucllo que hasrn ahora hemos hecho quienes nos de~ominamos
ps1cólogos sociales ha girado alrededor de dos grandes opciones: una.
rnnstiruicla \' oficial, herencia de la rra&lt;lición gestálcic,1, con una
rnocepción ~narcadamentc racionalista del ser humano y una visión
voluntarisra de la estructura social -no c:xenca, e.le todas maneras, de un
trasfondo humanista-; la otra, no conscituida, esbozos o bosquejos
Jc:sarrnllados generahncnte desde afuera, por quienes suelen 110
ttkncificarsc a sí mismos como psicólogos sociales, que por lo canco
n:tkja c:.liversos puntos ele visrn y perspectivas, pero c¡uc &lt;le~emos
,1bordar o enfrentar. Este segundo sector, lé&gt;gicamemc más amplio, ha
pmYoca&lt;lo que numerosos trabajo:, .º pensadores . se '"_can c~Jmo
produciendo ciertas cosas com:spondtentes a la ps1colog1~1 sorntl y
1..ntonccs ésta se com1crtc en una especie de ml-de-sac adonde "ª a parar
iodo lo que no úcne cabi&lt;la en otro lugar de la ciencia. Dc_bcmos_ asuro~
estas dos tradiciones &lt;le manera paralela y trnrar &lt;le consrnur la ps1colog1a
soClal a parcir de ellas, afirmado lo ya construido para poder avanzar y

La ciencia constituye una de las variadas formas de interpretar y
actuar sobre la realidad, transformándola. El que algunos crean que
aquello de lo que se trata es de la verdad no es más que un imaginario
que se ha constituido como fundamento ideológico, que equivale a una
forma particular de ocultar/mostrar lo real
Que el problema de la ,-erdad no es el de la ciencia y viceversa lo
prueba, en primer lugar, la historia de cualquier ciencia: lo que se tomó
como verdad y lo yerdadero en un momento dado pasó a ser rruucrial de
curiosidad histórica en otro; si la verdad fuese "verdadera'' esto no
podría ocurrir por imperio de su propia definición: el que haya ocurrido
-y siga ocuniendo- reafirrna esta insuficiencia.
Un aspecto sobre el que debemos trabajar y reflexionar mucho
más está \~nculado a esta concepción de la ciencia como praxis: si
coincidimos en esto -aceptando que la praxis es una combinación
dialéctica entre acción y reflexión- el problema de la negación en la
praxis ya no puede ser resuelto en el plano de lo simbólico (como querría
Adorno) sino que se asume como negación práxica, que es una
nueva/ otra forma de praxis.
¿Por qué para algunos pensadores el problema de la verdad sigue
siendo un problema cencral en la ciencia? Soy conciente de que no es el
problema de la verdad a secas, sino de alguna forma de verdad Oo cual
implica a las claras su falsa conciencia: sabedores de que el problema de
la verda&lt;l a secas es irresoluble en sus propios planteamientos, lo
expulsan para voh-er a introducirlo como una serie de aproximaciones
sucesivas que suelen comar la forma de metáforas espaciales que
tampoco resisten el men&lt;&gt;r análisis lógico).
El problema -para mí- es que al mantener la cuestión de la
verdad como central en la ciencia y al asumir como postulado implícito
que algunas ciencias son más verdaderas que otras Qo cual tampoco
puede ser dcmosLrado racionalmente), la posición ideológica resultante
tiene claros efectos: 110 se debe tomar en cuenta lo hecho por ciertas
ciencias porque no aenen validez. Como ya muaré de explicar a

386

587

T1. Toda cienci a y su método son su formación histórica

�propó ito de la t i , la psicología ocial dcb a umu:se como
transformadora de una ci na p rción ( má bi n debe asumir una
cierta posición de csU1Jcturación-estructurant -e ·tructurada) d la
realidad.
El hecho de que toda ciencia e construya c m productora
voluntaria -t: involuntaria- de cierto procesos con fect d
traw formación, la hace irremediablemente unida a la dinámica social en
la que e juega iempre alguna forma d · cj rcicio de poder.
,orok1rio I a las tesú I _y 2: las d[frrmcias teórica)' de 1J1étodo en la psicología social
act11al son el resultado de sr, co11.fon11adón histórica

Hay diferente da ificaci ne gue pretenden e tablccer la
naturaleza de la p icología ocia! ya sea gue . e ¡m:tenda evaluarla en . u
dim n ión teórica o en u conjunto. i la analizamo veremo que e~as
clasificacion , no son indep ndienres de la p ición originaria teórica de
guíen las con truyó. Para e,;tar hacer aquí una larga explicación del por
qué de la cla. ificacion y d su importancia en lo esgu mas cienáfico ,
mantendré la posición binaria establecida en lo ' comenracio. a la te i 1.
Ha habido una muy larga tradición de rrabajo en p icología social gue '
es ablecc a partir de las formulaciones de Kurt Lewin y que se
autodenominaren p icología .ocial. L win ~· sus eguidores. hered ro de
la e cu la ge táltica, qu había trabajad la perc pción c mo un
constructo esmicturante-cslructurad d sarrollan u, teoría teniendo
como opuesws aJ psicoanálisí y al c nducti m . ¿Por qu' . e adu 11an de
la psic logía social? ¿ uál era la e" pecificidad gu r clamaban? om
hipót i·, creo qu el nombre fue usado para diferenciar e, lo cual pued
ser en principio acepcabl p r n por razone científicas ·ino
ideológicas: no ·e trataba de un campo e ·p cial sino de una manera de
hacer p. icologia (recordemos que Freud ya había dicho -lo ual para mí
tambi 'n e un error epi tem lógico- que toda psicología e ocia!). ¿ )u '
tiene de cia1 e ta p icología? .\par ntememe, sus , ostenec.lore, creen
cr los único. que analizan el comporta.mi nto de I s indi,·i&lt;luo, en u
medio o en grupos. Debe subrayar. e e ·te ' cr n ·er" porgue debe er
obYio qu e trara &lt;le un ju g -o una traición- de lo imaginario. 1.
·ocial o no ·ocial I cualgui r e mp rrami nto humano no tá dado
por su pre ·nraci ' n real ·ino por el plano conceprual en el que lo
tratamos 1 analizamos. É ta e la equivocación de •reud pero también

por ~posición, la de estos pensadores. I •1 juego de fuerzas Jd poder
convierte a e ra ver. ión &lt;le h psicología en un mod lo aceptado •n un
gran número de ámbitos. También para e ro , e han en av~tdo nrios
intentos de explicación, pero ninguna ba podido dar u •m:_; ele manera
fehaciente d, cw1 hegemonía. ¿ Por JU' la,· po:icioncs ,tltcmativa. no
fuero □ nunca ~c pLada ' d manera completa come psicología . JCial,
como un paradigma en &lt;lrputa? ¿Por que, rodada en la actualidad, e~a
primera forma de hacer psicología ·o ial sigue siend la l¡ue marca la
p~uta a la hora de fijar progra.mru o pr blemas de investigación y, má.
aun, ~oncepm, ~ pcrspecti\·aú Porgue.: tanto tema · cc,m probkmas se
man~en n, aun cuando pueda pensar ·e en los ambtos paradigmáricos
kuhruan s.
T3.

na p icología social unificada pued

er una tarea impo ible

D bo remarcar ayuí I puc&lt;lc :er, porgue no m , rn.: vo a afirmar
gue I ca. ~&lt;~lo ·i tenemos en curnta gue lo t¡ue r.:stá en juego . iempre
en to~o u·al~a,io de la ~icncia e la tran. formación dt: la realitlad y c.¡ue esa
transfonnac10n unplica ·1crnpn.: modelo: imaginarios anticipaJo · )
pro) e ·tado · en el espacio ~ en el tiempo súlo a 1 podr -mos pensar en
wui per~pectiva Je una psicologtn social unificada. . \.gw uop zamo, con
lo. Jo 1ncomTnicntc. clá:icc,s que han Ilcva&lt;l J a mucho~, aunque ca &lt;le
bu □a fi a negar cícncificidad a las ci ocias ocialc ·: la d.1.ficuhad para
al an¿ar acu rd is coosen uale sobre la naturakza &lt;le es modd
le
manera tal gue L1s pus1ble &lt;liferencia. no impí&lt;lan el trabaje eficaz de
ansformación; p, ra usar w1 ejemplo de J, (í ica (insospechable &lt;le
au ncia de cicmificídad), la. posibles diferencias de criterio que tn . u
m mento exi. ticron sobre L1. participación de entidades ext anaruralc ' en
el origen y &lt;lcsenvoh imicnto Jel uni, crso (Jebe recor&lt;larse (jllC 1 ewton
esruvo c1wuelto en innumerables &lt;li:cusionl'.s religiosas) , no i.mpi&lt;licron
entender la fuerza e.le! mnnmicnto Je los planera. y &lt;lemá · objeto,
"ce le tes ' comn su1eras
.
a 1C) L's lJU · lo. rdac1onaban de manera
e pecífica. n ciencias s1&gt; iak: todavía ho) pagamc s p&lt;ir nue, tras
preconccpciones un precio demasiado alto; umdc, a ello, la I ca de
tra~sformacionC$ en la malena e.le trnba10 no parece afectar ningún ti 1n
de Lnt re. es. Para abundar con ejemplos: . i se tratar,1 de •nconwu· un
pr cc&lt;limíento eficaz para el tratamiento del agua mariama, nadie
repararía ni pondría objeciones al uso dt esa agua, hasrn c.iue llegara l
'i89

�momenc n qu eso pr ,porci nara una po:sici' n de poder e ·p cial, l
cual c nduciria a com·enci n : internacionales qu obli aran a c mpartir
d in\'ento o reducir el poder, al meno ha ·ta qu otr
:upo al anzara
e e mimo d mini . •n el ca o de la ci ncia s ciak: l inrere ·e' ctúan d • de I mi mo mom mo que cualquier innovación pretende r
pu ca en práctica -y probablemente c.¡wzru ant ·s-. ,n _segun~ lugar,
ha - efecto. deri,·aJo_ d la repr ·encaci ' n de su. propia acaone de
quien actúan en ese pr ce o de tran formaci, n - ~ a c_om , ujcr . ca
como bjct s- para decirlo de era manera: la c n 1 naa - a~n la q_uc _c
pr enea com fal ·a- d esa eran. fonnación no e: ind ~endi oc · m. &lt;l ¡a
de tener fecto
con ecu ocia ·obre l comporrrum nt de &lt;-llll ncs
participan en e pr ces .
na p. i ología. yue pretenda dar uenra d t do 'Sto sm
rnntradicci ne . de inicio, una tar a difícil.
T4. Para una p i ología ocial científi a, ha que definir e, pr ar
rimero u ontología: ni ha ciencia ni método in ontología

L jos, mu lej : de mi mten i ' n está pr pon r aquí una
· iteración de las ~'Íeja - y ere qu felizmenr sup ra&lt;la ·- di u · io□ e.
obre el bjcto de la ci ncia el objeto de la p ic logía, di. cu. iones
d ·arrolladas a partir de los csqu ma a1thu criano. el neta. influencia
po.itivi. ta ) dt.:·tinad . a d calificar a ~oda f rma_ ci ·náfi.ca q_u no . e
ac m clara a sus cán ne. -lo qu ha ido pe r aun- , de calificar a la
psicol 'a e mo práctica d \·alidcz cienólica. I\u pr cup~ción
,mtolé gica tiene ju camcnte el s ntido contrario:
trata d calificar.
I r , e m c. p ro tratar n la ce ·s , n m par c que baya una
mrol gía e pccifica para la ¡ ic lo ·a acial_ ino, má. bi o, un
tratamiento relacional: la p. ic l gía s cial estu&lt;li fi ·n · meno. qu s n
siempr r lacionl' . Pero . ca. e tructura relaci nale. ¡u ~ . e d n ocre el
·i tema p ic 1·gi o y el -~ t ma :ocial, ._e'}
n apreh ns1blcs omo tale.
v no pu de ha lar e de bjero om &lt;le una ma rialidad mngible. Hace
ya muchc tiempo qu h Ycnid xp nicndn e. ca idea d sobre la
cualidad con ciwtiYa de la p i )logia ·ocia!; se trata de l qw.: al L1no.
llama.rían una intcrci ncia, d la r laci ' n mr dos nJY le d
rganiza ión d la realidad con ·truicl . a par · r
l p ic lógi~ c.Idinido a partir d la pro&lt;lucci 'n, manej y 1. rema de r lac1 ne
imb ' ltcas- , 1 &lt; ial -definidc a ·u \' CZ c mo un ce ajunto d ·

.ª

590

relacione~ de intercambio, que opera en vario plan ·: el de :únbolo. , el
d bicne : el de mujere · . ada uno de . t ni,· l de rganizacióo
ti n ' --en Lrl' si y e n 1&gt;- &lt;lcmá ·- relacione diacrónica y inc.rónica y es
en . e' e njunr sobredetcrminad que debemo ubicar la psic I gía
s ciaL To c. n ccsario seguramente, e. tablcccr la aclara ión s b r cada
uoo d e t - ru\"elc de organización &lt;le la realidad como claros v
di ·Lint &gt; · p &gt;t jemplo, en l ni · l biológico de organizaci · n se part de l;
idea el riela' la qu · n n:cibe t Javía uoa definición univer al.mente
aceptada· p r anal gía, la &lt;lcfimc1ón de lo. ni le: 'p. ic J'gic o
'-i.mb · lico' no pued ·n e rabi , rse de manera categórica., aun9ue puedan
aportar e algunas prcos1 ne. que penniten entender u dinámica d
man ·ra más L'lfa
p ·cífi a.
T5. H a mu ha i nna de organizar la r alidad, aún admitiendo
qu u última ratio perman cerá d cono ida

E. ta . is . '&gt;lo pre1cnde . cr una c mribuci · n a la cu ·ti ' n &lt;le la
c n tiruc1un de las ciencia . ,\ún cuand &gt; podamos reconoc r qu • el
problema de la cL1 ificación &lt;le la ciencia · e ·taba ya presente entr lo
gri g &gt;S d ,:ic &gt;s es una cue. ción que ha o upad l ar nción &lt;le.: ca. i
ro&lt;l lo científicos y 6.1' se fr &lt;l • la cien ia de de media&lt;lc del iglo
./ I~ ·· 'n alguna. rrn&lt;licic ne. cultural . com, r r ejem¡ lo \lemania, es
dificil encontrar a alguien c.1ue no haya dicho algo sobre el punco. 1 o
pretendo . abullirm pero sí qui~·icra marcar alguna diferencia: no e: mi
inreré · la cla ificación p r la cla ·ifi aci ' n mi ·ma ni tamp o rrarar d
e tablccer alguna para marcar terri rio. d p &lt;ler o [i ra. Je influ ocia
y sup ·rioriJ.au. D bcmo. re or&lt;lar que · lo . d ·be a una ncce i&lt;lad d
econnmfa del pcnsamitmo ) porciuc intemamo. no confundirno. con lo
difrr ·nt m dos d ab rdar la r ali&lt;lad qu ac ptam la n ·ce idad de
e ral le er alegorías. En la medida en t)U una praxi: parácular, mi
propia praxis [ ar ca o, tenga w1a cierra sp cificidad, el parricular
re orrc 9ue e a mtsma pr, xi · le imp ne a la ·ealidad . erá difer nte d
cualc.1uicr Lra },.1&gt; ri ncia. La cien ia, como ·ubsi ·tt'ma d las e cructura
ialé . se con, cruyc a partir &lt;le I s proc : ·imb ' li · pr &lt;lucido · por
e a mrma praxis. a Ja 9ue a su Yez habcin ntribuid a pr duar. Ka
praxi · por más ficv. qu ca, no pe drá tomarse e mo un indicador de
qu . e con cen lo: má · íntimo · secretos &lt;le la realidad .in tan ólo que
s po. e el niv I de conocimientc uficienres para impulsar e a praxis

�in qu ell pueda ocupar l lugar &lt;le la erdad. Para mí, por &lt;mo lado,
sa mtio o e ·tructura íntima de la realidad quedará probablcmenr
d sconoci&lt;la por iempre, p ro ello no debe quitarnos l , ueño.

T6. Toda percepción e electi a, modelada por un código siempre
precon tituido o asimilado
\qui de. earía rccup rar algo que b p icología d la percepción de
la e cuela ge táltica &lt;lcmo tró con claridad hace ya casi cien a11 . . La
percepción no con ·i t en una : n. ación de retl jo _d . lo real in~ ~uc e
una con trucción cuya materia prima on lo cod1gos pr -a 1milado
com re ultado de la experiencias pcrsooalc. en la que el lenguaje
constituye l elemento generatriz de codo el proceso, complementada
p r otras forma. de ·i.mbolizar la realidad, es decir, por trn· sistemas de
c municación. La experiencia nunca cobra ignificación ha ca que n e
di pone d I e' digo· inclu o la p . ibilidad de tran ·mitir a xperiencia
e tá condici nada por la disponibilidad de se código y de ello depende
que sea re ignificada, tanro objeti,·a e mo subjetivamente. ~.I lenguaje
cupa I pap 1 central en e ce pr c
p rque e el · 1 r m~ de
comunicaci · n rná. poderoso y elaborado que p seemo · u pot neta e
deriva de que, a diferenóa de otros có&lt;lig . , su misma producción Uámc. e di curs o mcn. aje o habla- pu d transformar el código mi mo.
Pero el código primig ni no s rcación p r onal, vien dado
cialmente, con él y a partir de él debcmo trabajar. o e puede
i.n\'enrnr un códi o per nal exclu ivo -so pena de caer n la e)..-pte ión
p 'ic · cica- ni ramp co e puede su tituir e· , c 'digo por mo má.
conómico o repre ·cntatÍY con facilidad, ni iquiera a partir de actos
'yoluntario.' .
De manera que conocer el mundo, en cualquiera de us a ·pect s,
e un acto que pane de una herencia culrural -que pr&lt;wi ne de los
ancepa ado·, c m t da herencia- y donde cualqui~r. e nocimie~to
nue o riend a c rregir en alguna m die.la, el con clllllcnt antenor.
Cualquier c&lt; nocimi nm nuevo, bablan&lt;l en general de una ci. ncia en
particular, es también una c ntradiccióo del conocimient~ ~ncen r; e. to
explica n parte la re istencia a nucv . c n curuenro: ! el
funcionamiento s&lt; cial de I s paradigma kuhniaoos. n e n C1Ill1 ·nto
nuevo no e má er&lt;lac.l r tJU uno anteri r, ·ino una corrección exigida
por la praxi.. Para mí, esto explica por qué ciettas rutinas de
592

cransformación dd mundo real ·e mantienen in rrnn fonnacionc. , ra
ea que hablemos de producir maíz o misiles: s1 la misma praxis
genera incoherencia no . · pre.: ·ent:ará la ncccsidacl Je cambios \ la
mtinizaci · n se mantendrá, habida cucma d que por otro lado, la p1:axi
tiende p r su propia naturaleza a la nninización, dad el cons1guit.:nte
ahorro de energía que rcpre. enta.
'
En d caso de la p. icología so ia~ hemos "aprenclicJ ' a conoc r v
I ercibir por una serie de mo&lt;leln · que ~e hace nece ario r Yisar: los dejo,
r mu~ onoe1do. estJucma. conceprualc'- dt: actitud, moriYación ambio
actimclinal -por cirar algunos- son ~ a Jemasiado .imple &lt;lerrul'-iado
d mcnrales; en una palabra, in ·uficientes para dar cuenta de nuestra
acc1011 sobr la realidaJ ) u tram.formacion v debcm) · revisarlo
criti amente: 110 . irven corno modelo~ de explic¡ciún ni tampoco para
fommlar prediccione . Pero tampocc, debemos: hact: come si no
hubieran ex.üi&lt;lo inn.:ntar e mcnzar desde b nada: ·so e inútil y .in
s nti.cl . En la. re. is 11 y 12 rnln.:ré a e·re punto.
·

1;0

T7. Existen percepcione
"individuo"

que se dan

o e o que llamamos

La te. i. , nt ·rior no debe hacernos: oh·iclar que d progre o en la
ciencia no . e &lt;l termina por la producciún colectiva tJUe lo informa :mo

que sicmr tt: hay cienrificos que por di,·crso mecaru mo, a \·ece,
inconcientc:, a n:ces alear rio. producen la innO\ ación· hablan&lt;lo en
términ . s gestalticfJs, la pn!"flt111z. diferente 4uc inrroduce un nue, o clemcnro
e.le información allí donde ne, lo babia. De rodas maneras, quede ciar&gt;
que m1cntras esta nue,·a percepción no ·e pueda comunicar -mediante
alguna forma de lenguaje- y no ·a ac ptac.la en el corpus teorico
admitido por la comunidad ci ntifica, no po&lt;lr1 conliidcrru-se como un
nueYo conocunienro.

Po.rt11!tJdo o s1íf&gt;11,sln cJ lc1s /t's1.r ó . 1' 7: lt1 J&gt;s1mlogía soá,¡/
i11amrie11tt•111r11k m !rulos los pmNos J' mlt111us

fl

ha des,1n-olt1rlo

Toda sociccfac.1 ha &lt;lc..,arrollado ) de arrolla mtcrprerncinnc e.le las
formas y con&lt;licionamtentos lJlle el entramado tle los 111ter ambins de
imbol &gt;s, bient'S ~ mujeres producen. ,omo ya lo ha &lt;lemo · trado muv
Ücn Jaudc LéYi- ' trau ·s en su-; ill\"C'&gt;tÍgacmncs sobrt' lo muo:, lo qu~

�e to ' inten tan explicar no e lo que pasó .ino lo que tá ocurriendo y
e o es una forma de hacer psicología ocia! no por inconciencc meno.

T8. La p icología ocial debe enunciar la po ibilidad de un mundo
mejor

eficaz.

Corolario / a las tesis 6y 7: el r11ismo psicólogo social está rondicio11ado por el propio
le11g,1qje que 11sa_y la co11stmrció11 de 1tna psicología social ,m[ficdda dehetia lraLar de
romper con este coJ1dicio11a1J1if!1Jfo como "" p ,itm:r paso.
En general ccndem s a rep ~tir a \"C es sin mucho cuidado lo
con cinu otos qu hemo recibido y quedam J. atrapado n la clva d
nue eros propios signos. samos así el lenguaje a la manera de lo loro. :
no nos pertenece pero impaccamos mucho cuando lo u am os. Para
complicar un poc la · cosas, a Yece. orno vario los loro que
inrervenimo y entonce , lo que imaginariamente pu d repre entarse
como un diálogo n es más que una forma d · aburrid carnaval.

Corolario 2 a las tesis 6] 7: debe hacer.re. sin e111bargo 1112a ruptura con la psicología
social rle los pueblosy mltt1ras
La interpretación que lo mitos dan a la experiencia humMa es

válida p rque e eficaz pero n por cr no contradi r~ria. Parn co_n struir
una p ic l gía . ocia! que pueda a umirsc en un nivel progr .1vo e.le
cientificidad deb mo negar esa. e plicacione primigenias.

Corolario 3 a lt1s tesi.r 6_y 7: mw psicología social q11(' se as11ma como rient[lica rlehe
,f!irmar esasfom1us pn"r11igenias dr explicación
Lo. mito recogen una i nna sp cial &lt;l sabiduría que aborda las
\-iejas cue' riones que en . u momento I aor propuso para la filo· ~a y
que r ·tan aún in xplicada : ¿qué e l hombr ? ¿A qué podem _asp~-ar
o sea, a , n&lt;l vam s y com podemos lograd ? Desde su pr p10 nl\'cl
de análi i , la p icología social está obligada a dar una respuesta a e tos
interrogante y para ello dcb crno. recup rar t d) e e sediment del
conocirniento que on h mito ~, cu 'ª e ·tructura profunda, uoa \·cz
dcv la&lt;la no. mue rra ya una compleja c nstru i · n.

594

. . cguramc~1ce . er~ ésta una de las te is más controvertida pero, i
adm1tuno · las res1~ antenor' , é rn e · ca i un corolario. i ia ciencia tiene
com objetivo la rransformación del mundo, la psicología social
comparte con el rest de las ci ocias ·ociale la n ce idad de contribuir a
una sociedad ~· a un er humano m jore ·. Hay &lt;lema iad s riesg s y en
est pumo, mas gue n muchos otr s, cstamo caminando obre el filo
de la navaja. El puma de partida es que la transf rmación debe tener
objeciv s: no puede hacer a tonta y a locas -ino ubicada en el
ntram~&lt;l ~e s~ntido de la acció n humana. ~ Lo . upone con truir, al
rn~no~ unagmanameme, un m del que lograr. U no d los riesgo. es
en talizar_o reifi ar ese modelo y é ·re es w1 error que la acción política
ha cornead mucha veces carcndo en la alienaci , n. La diferencia entre
tm polític_o y un psicólogo ocial con ·i te en que éste úicim i10 puede
nunca reificar e ·o mundos imaginari s construidos. P r
en otro
sentido el psicólogo social d be acruar políticamente: toda
transfi rmaci , n e una reorganización del equilibrio y tiende a modificar
L1s relacione sociale de los inr r es n juego que son iempr el
re ultado de la. relaciones de poder y por . u propia naturaleza mdas la
relacio ne de poder corrcsp ndcn al ámbito de la política. E te difícil
send_c r n siempre ha podido , er tr:111 ·ilado 'in herida. y en algunas
ocas1on · no~ hem s perdido en la selva de la política; para pruebas, m
remito a la mi ma imag n gue en nue tras propia. facultades , e cuelas
de p ·icología ucle atribuirse a los psicólog ·ociales.
Junto al juego &lt;le reificar existe un a ociad r no menor: L'l idea
de uo mundo m jor en cualquiera de lo entido , pu de a ·ociarse a la
necesidad &lt;le una tarea de apostolado y entonces a n es un proces
regulado confonn a la cientificidad ioo un comportam.iento ético lo
qu e tá en juego. E te es el riesgo derivado de algunos aspectos va
an~izados en la resi y c¡ue mantiene at1n , ario asp eros por resolv~r:
:corno pu de lo no concientizado a ceder a la conciencia en el ca o de lo
social? ¿Cómo e relaciona lo concientizado con In no concientizado en
el proc so . ocia}? ¿ e gu, manera d p icólo o s cial i e que accede al
privil gio &lt;le hacer concienr e. e proc so social puede actu, r s bre la
e tructu.ra social para producir esos efectos i□ asumirse com
"salvador" r Esto 1nrcrroganre h.1plican la re o lución de cuesti ne
595

�éticas pero también, .importantes a pecro d tipo metodol 'gico. o e
puede menos que aceptar el reto d ª"wnir el compromiso político pero
al mismo tiemp n garlo en la propia praxis.

T9. La psicología ocial e una interciencia de dos ciencias que
son previa po teriores: la psicología la sociología
Jomo va lo in inué en la tesi ·

4, no hay para la p ·icol gia ocial

un objeto cdmo lo podría reclamar un pensamiento . operacio1:al
c ncr to: . ólo cenemos una e. tructura relaci nal de 1ntercamb10.

debemo atribuir a1 progr . o, especialmente sobre ·te último cuando
parece que hemos coofuoclido progreso con desarrollo y · stc a u vez
con un mero acumular?
Tanto la ociologfa com la p icología ban progr sado
cno memcme en el siglo pasado y eso añade una dificultad má a la
preten ión de hacer psicología social (l¡ui iera hacer aqui una aclaración
antes d gue e produzcan lo · no .iempr evitable malencenclidos:
c~1an~ digo o iología d be entender e mejor 'ci ncias sociales). enda.
c1 nrui.. han progresado sobr la prcten ión de trnn formació n v su
aceptación o rechazo han e rrido paralelas a sta pretensión: todaYía, hov
el discur de no cientificidad para las ci ncias ocia le · debe er tomad ,
a mi juici? como el efecto ideológico de la negación a las
~an, fonnac10ne propue. ra . egación que como codas ellas, es
1nconc1entc y por e. o mi. mo má difícil de controlar.

parece aguf un incorw niente adicional: ¿d bem . par~ de
con trucciones ya hecha , formulada por una psic logia y una s e1ologfa
previas o debemo · refonnular ambas para una p. ic logía ocia.l ~1 cha a
nuestro propio gusto y necesidades? le parece que desde aqu1 ~u de
partir un camino errado, que guizá tengan ·u origen en expr:s1 nes
ambivalentes como la qu en . u momento
ewcomb u o para
caracterizar la p ·icología acial. alocada a mitad d camino n~e lo que
e una p icologia a seca y una con trucción autónoma que enge como
h cha a m elida no pueJe pen ar( ) como un entramado dond lo
. ocia] queda implícito y, por lo tanto, excluido.
_
.
Esro e. lo que para mí, hace djfícil construir p 1cologfa crnl:
debemo. lanzarnos a realizar una sincr nía d dos procc ) con idcrados
inicialmente c m diacrónico. o, más implemente, a h.ac r una
sincronía de diacr nías.
co , por ' U propia naturaleza altamente
ins uro· por ello también, generador d angu tia. ·nt nce , haciendo
p ·icol gía ocial de los psicólogo , ocialc , e po. ible eorend ·r el por
qué de 1 · comp rtamicnto de reificación qu menci nábamo . .
E a ciencia· previa on consuuccio □c a las que se aplica tod
lo va dicho: son recorte arbiLrario,, modelado por un lenguaje qu a u
Ye~ es previo a u con ti.tu ión como conocimiento ,· que dan cuenta
incrónicamcntc de una ·struccura en c,·olución. 1\ ~uí a umo que oda la
materia está en evolución -desd la ,ran -.xplosión hasta ahora- pcr
que, en el ca. o d las ciencias ·ociale., esta cYolución se pre enta, al
menw imaginariamcnce, como de ritmo má rápido. Pero ello m
presenta otro interrogante sobre d que h venido reflexionando d . de
hace ya mucho ti mp y para el cual no he ene ntradc aún una respuesta
d finítiva: ¿qué qu r mo: &lt;lecir, realmente, C&lt; n volución _pr?gi· so
humano? ¿ uál es el cocido de la e olución humana 1 gué s1gruficado

Pat.tamo de una afirmación: el individuo como tal e una ficción
Yla. e rriente. de peo amic:.:nto que han afianzado al indi iduo parten dt:
postulaci ues más meno ideológica que alimentan del y alimentan
al narci ·i mo. ~in embargo, en ot.r njvel, d bemo afumar ~] indi idu
en cuanto poseedor de una e tructura incoocienr que, c n tituida a
partir de l , matcriale gu la soci dad le proporciona es única n la
estructuración de us contenido . . , to quier decir que nos negamo a
ad1mt1r toda aquellas psicologías que ot rgao aucooomía al iodi,iduo va
sea_ por_ u racionalidad o p r cualqui r otro factor. o negamos ·1a
racionalidad como e n. ciruyent fundamental del p ·oceso p íguic , pero
tampo o la erigim com d elemento d minante. i esto es admitido ,
tamp co oclemm pensar en acepcar com regla del func ionamiento del
pen. amiento la bú. queda de quilibrios
de onsonancia . , I
pen amiento, que dcb ,er tomado en e. te come:: to como op uesto al
conocimient , trabaja con operacíooe, formalc o concretas como
re ultado d la experiencia de un individuo en particular allí donde el
cont xto ·ocia] s' lo pennire, siendo la re. ultante fu,al la equilibración d
e as experi ncia , las relacione afecri,,as que la e nforman y el medio.

596

597

T10. La p icología que toda psicología ocial debe afirmar es la
que con idera al er humano como una compleja estructura donde
la detenninacione inconciente son hegemónica
donde lo
imbólico e el orden con titu ente

�La conciencia funcionará monee. c n nanccmi:nre o no segun
las posibilidad '. gue la rcaliJad pr porciona. :.sa realidad, yue suele
pre: ·ntar a v 'Ct: abruptamcmc, p r tambi~n ·igil ·am nte n) no.
pccm.itc, en oca ·i ncs, encontrar la · e n r&lt;lancia ra ionalcs (y (JlU.Zá
d I ería agregar e que la ciencia ha 1&lt;l ha ·ta ahora el mcj r in. trumcnt
para encontrar ·sa · con orclancia mmquc 1odada no las encucncr ).
Lo incon:citnte, para u ·ar una metáfora topológica muy
socorrida, s l lugar desde donde s pien ·a per n e d lugar donde e
y fa on i ·ncia dt e&lt;:u · &lt;l . cemramiemo pr v &gt;CÓ 'n d cr humano
un g lpe tan brutal al na.rci.i:mo qu · e da\'Ía no se ha podid a:imilar &lt;l
manera integral; preferirno mantener la iltrión imaginaria de . er duenos
d nu . tr propio d . tin anre yu aceprnr gue lo mfü; indigent que
poclem &gt;• hac r · :ól colab rar n 'l.
l os complejc s procc. o. incc nsci nte: se e trucruran orno un
código productor de su.; propia. r gla: para la constitución &lt;le los
' m n aj . · y en el que los proce ·os d la ló ica operacional fi rrnan
paitc de él p ·n no on l s único· que actúan d act ele pr ducir 1 .
mcn ajes. Esta srruccura ~ orden simbólico- organiza la ·trucrura de
la perccp i&lt;' n &lt;le lo rea.l a parcir de lo. date . pcrc pmal · y s a . u vez
esu1.1cmradora le la misma p rccpción. E por e to que en algtma
ocact n . pud &gt; haber di h 'el incon. cient . e -rructura como un
len uaj " aurn.1u d bn emend rse lenguaje d manera má. amrlia e mo
un. is tema de comwucación.

.t:

Ttl. La ociología que la p icología ocial debe afirmar e la que
part
d
interpretar a Ja
ociedad
complejamente e tru turado de intercambio
mat riaJ d la vida h g moniza 1proc

mo un
onjunto
donde la pr du ción

1 al como ad lanté en la te. · 4 la .·oci dad no de:: be cm nder.
má · yuc omo un i ·rema Je rclacion s. P ro e a rcl, 1011 • n e
e tructuran en e rma: mrnar ri les vaga ' e indefinidas ino a partir &lt;l la
concretas forma mar riale. de vi&lt;la que un con1unro d ·rcrnunado &lt;le
·en:, humanos desarr Ua cgún la · condictonc &lt;le u entorno Y" &lt;le su
pr pi.a v lución culturaJ. l) ·be yu ·dar claro que, rn.:. p ndi •mcmcm
a la ~ 11na concr ·tas que a ·umt: esa producci &gt;n mal ríaJ , tá
significada . imholicamcnte. Lo que se d "n&lt; min, &lt;l arrollo r ·cni o ha
terminado por pr &lt;lucir una e mpl ·jidad mi en escas rdacioncs c¡uc el

mism o ·den . i.mbólico rdk·j,t y yue e t: prcsan a tta ·é &lt;lt: todo lo c.¡uc
llamamos cultura, apropia i6n ) negación de la naturaleza. ( . ca gue Ja
cultura · el moJo lk l.a 1ransfnnnación d le rcaJ en un .-enri&lt;lo má:
ampJio que d d · la cit ncia e inclu ·e a sc:i última.
P &gt;r lo ~nccrior. yucrríamo. L"&gt;itar a la p-;1c ,logía social que
C"lamo~ propnmen_d &gt; caer ·n do. erua irme ·: la &lt;le t¡u11:ne, acept, n e.·ra
pre encia de lo oaal ¡ ero l &gt; hacen en forma reificada. donde lo o ial es
un fanta ma c.1ue e. tá allí preseme pero mm a e ·pecific, do en . us
cxpn.·s1 n&lt;.'. dr.:l rmmantc: .• e explica a L. por ejempl , el cambio de
ac111ude-; como d rc:ulrado c..le fü •r,,:a, ·ociale · 9uc nunca . on aclaradas r
además nw1ca :e toman en cuenta n cuanto producida. •sa fu •rza:
o ialcs- como re:ulra&lt;lo J · la prnducci · n material sino c..le anta ma . .
l a otra tenta ióo es la qut: ha a:um1do una corrientl' mu,
c. pt:cífica de la psicología t¡ue, haciend &gt; dd ambiente el m dclado·r
fum1amcnta] &lt;lt' lo que en l'Sl' comc,·to e llama conduela, no nos han
di h nunca nada acerca de t· ·e ambicmc, cuák · son la fuerza: 9 ue 1
C( m~oncn, cóm &gt; se l' tmcturan ni cual es '-U d1nin11ca ni na&lt;la 9uc nos
pcnru~&lt; enrenJcr dl· (jUé manern e ·e: ambic:ntt puede producir ta.
Yanac10ncs conducrnal · .
)uiero rendir at¡ui m1 h &gt;menaje a un Yicjo mal'. tro &lt;ll' la
psi· logia social LJlllCn hacL" ya más de cu, uenra año sci1ak acerca de la
culnua -que no c. nnJa más lJUC la organizac1011 t]Ue a. urnc la
produc i&lt;'m gl ,bal dl' la ,·ida- cm la grnn modcla&lt;lnra de lo ps1c &gt;socta.l:
( tto Klincbc.:rg. i muchos p ic/ logo · sociales hubi ran i-cguido su
camino. ere 9u , hora e&lt;:rnríamo má. lejo del punto inicial. •
n Je arroll Je una concepción &lt;ll' lo ocial e · la ba-.c para
comprenJ 'r el proc :o &lt;le s ct,tlizacu·m, tJUC tanto ha arraí&lt;lo atrae ; 1)s
psi ólog&lt; s socialrs. Pero otra , z, dcbcmo. rec{ rdar yuc e e proceso no
s~ Ja en un mundo Je fantasmas (, unt¡lK los ·anca ·ma: habiten en él)
1110 guc asume forma
oncrctas que ,;;on repte&lt;: ·ncad, s( In de m. nera
.imbóli a.

T12. Lo

e m o tem 'ti
hi t ricam nt, d t rmi nado

de la pi

loo-í

o ial

tán

¿ )uJ e· un campo e ·máti ·o? Para mí, un conjunro lógicamente
or&lt;ll'na&lt;lo de problema . En este punto. r·o t¡ue no hemo: a, anza&lt;lo
mucho, pero crunpoco t&lt;.:ncmo · por 1ué inn &gt;\ ar los problemas a los ·1u
599

�no , cnfrcntamo y que d b mo re ·olver on l mismo que e táo en
origen de la p icología ocial: ¿cóm , por qué y cu~e . de los ra go~
culruralcs ·on asimilado
inc matizados por lo m&lt;ln,duo y en que
condici ne , sea, cóm e e rructura el pr ces de ·ocialización? ¿ ué
es lo que lleva a w1 'individuo a acruar má o meno,
comprometiJamente en una íruacion social
grupal? ¿~ói:11? -~
conscruyen la prenocion s p rcepruale que hacen q~- el 10&lt;li~1du
cvalú una d terminada iruaci ' n en un modo e pecífi.co Y acru en
cons cucncia? ,;Qué tip de int raccione grupales . ociale Uc\'an al
'mdiYiduo a co~struir su visi ' n del mundo, a modificar é m y en ambos
ca •os a comportar
c mo l hace? ¿ ómo pued n ajustar
lo
comportamiento · a la. siruacionc ·aciales .especificad~ por la cultura Y
qué uc de cuando ·to no ocurre. ual~~er ~e-ctor ma_ ~en · ~tent~
Ycrá aquí lo · mi. mos Yicjo t ma ·: ·oci.alizaaon, m~avac1on ac~tud Y
cambio de actitud, dinámica grupal, percepci ' n •ocial, personalidad Y
cultura c nformidad o conformi. mo ocia\.
na lista de temas n dice nada por í misma: &lt;le l gue e trata
e. de cambiar de enfoque
con iguientemente, redefinir lo probl roa·.

Corolario / a la tf'sis 12: 110 se /rata, en n;11chos casos de ron.rlmir ca111pos /emtilicos
,1bsoh,1amc11/e fllf{'l'OS II originales; de !llanera tJJtÍS si111ple, en 1J1uchas ocm-iones el
/lrohleiJ/fl debe ser redimensiotlfldo o rmbitado en s11s nin/es de análisis _y SJIS
rt1t~~orias leó,icas cxplicati11cl.f
~reo que podré ilustrar me1or . te corolari rrabajand con
alguno
j mplo. . T memo. el texto de
~ge . [os ovi.ci , obre
p, ic ilogía ocial. La elecci 'a, por upu • t , e- arbttr~a )' no . e pretende
ªL!ui que sea el paradigma actual d la p icología . cial, pero -~ trata d
un libro que prec nd reunir la tra&lt;lici ne eur pea ~ esta&lt;l t~lden e &lt;le
b r"-icnlogía ·ocia!, , una compilacj ' n guc ha sido publicada bace
•d ,lti\ runente p co ticmp y, en e cnrido puede cr mado com un
rc, Lu representativo de la carea de los psicólop;o aciales. Los grande.
Lema · l s aparrados del libr ), on similar s a mucho'. ?eros texto · de
p ·1cología social: influencia y cambio de actitudes· mdiv1dt_1os y gru~c ·;
p&lt;:nsami nto ,,ida o ial; p icología . ~ial y p:oblemas s c1alc . ¿ u s
ln guc funci na n funciona en est di cur ~
.
Hay mucha co as que funci nan: el rescate de la lit ran~ra d
ficción com una modalidad d • },,rptesión d la p 'Ícología ·ocial; la
600

r d finición propuesta por Mo covici para la psicología
cial (gue
1 .iblemente dcbe1ia er e mpletada con su negación: define la
p icología ociaJ com la ciencia del conili to ntre el individuo v u
so_cicdad ~ , deberíamos agregarle " de la cooperación").' la
re1ntcrpretac10n de lo fenómeno de represcnraci 'n ocial a la luz de la
modernas teoría língiií cica y d la comunicad ' n y • egurament ,
mucha. otra c as má ·.
¿Qué e lo que por lo men para mí, n funciona? La falta d
integración de concepto y teoría, , la recurrencia a c nceptos d spojado
d · u conrexto la -al meno · aparente- impo ibilidad de construir sobre
ba es teórica más firm s y no contradictoria . Y' a e por ejemplo las
relaciones gue J. i\1. Levine y L\J. . Pavdchak
tablecen emr
conformidad y obediencia donde di tinguen ambas p r lo que
p ddamo denominar r laciones h rizonrale
relacion , venicalc
pe.to al analizar la be&lt;liencia no tienen en cuenta la int rnalización &lt;le lo~
mandatos -algo c¡u ya c. taba pr . enle en la sociol gía de Max · b rni tampoco l . proce ·os de identificación -concien e o inconci ntesque determinan la categoría
ciológi a de autoridad legítima. El
esqu ma e nconc un e qu ma obs rvacional externo, empirici ta c.1ue
no puc&lt;l dar cuenra cabal del pr ce o: al aceptar como figura de
autoridad lo gue ello llaman así r no clifer nciar las p sible ituaci ne
r al , n podcmo predecir cuándo se producirá un comportamiento
d terminado; en una oci dad con familias o i remas de par nte co
patriarcales el padre s presentará como autoridad cualguiera s a su rol
prof; ·ional pero n la sociedad industrial del capitali mo la auro1idad
profe ·ional e tá dada por la ne e ·idad cial sentida de la pr fe ión en
cu stióo (por eso cuando w1 médic dice co a un poco tonta ·obre los
roce s s ciale, , suel cr má scuchado y respetad qu un científico
o ial). e con ruyc a í una psicol gía · cial que quizá tenga ,-alidez en
un ci rto ámbito (las vulgannen e denominadas cla es media de paí e
capiralisra c n cictto grad &lt;le de arrollo) pero que ' C pretende de
validez uni,·crsal. i tenemos en cuenta gue aproxima&lt;lamenre l 80 por
cíemo de la p blación mundial no penen c · a la mencionada catcg ría
·ocia), tent.:mos que cuatro quintas parces de la p blación mundial deben
aceptar c mo explicación dlida de su comp rrnmi ·nto un di. cur o
con truido a partir de la exp riencia de la quinta parte re tante.
En rro caso, podemos tomar el t xto del mismo
rgc
lo cm·ici, quien jume con
cnevicvc Paichclcr escriben ·obre
601

�11(

)1

CI

CI
C'.

e
e

e

"conformidad imufada y conYcr i ' n' . D antemano, aclaro c¡u m
paree un tcxro má profundo y má trabajado que el ant ri r- in
embargo, p d m . an tar alguna d ficicncias similare : nand e habla
d confonnidad simulada, . e la d fine e mo un a eptaci · n públi a de
cí reo tipo de comp rtamiem
in adh rirs a ll s en el ámbito
privad . nalizcmos un poco má
· nd se produce fa difer 'ocia
público/p frad ? ¿ uánd
n qué circun tancias, una per na pucd
comporrn.rsC' así? ¿ · m pu de id oti ficar
reconocerse é to? ¿Qué
tipo de mecan.· mo e ? ·Cuándo el indindu hace e ·t conci or menrt ,
cuándo no r qu ; fa~t r · d ·terminan la difer ncia? D ema iad '.
int n:ogam . irr . udt
qwza pero no puedo en cnd r la f01ma d
hacer p ·ic I gía s&lt; cial de trn man a.
T13. La ac ión humana que la p i ología social e pli a
praxis:
la refle, "ón que lo individuo formulan a partir de u ag ncia la
accione que lo individuo r alizao a partir de la definición -a
ece imaginaria- de la realidad; d lo que ello on ideran que e
la realidad
o d b mo olvidar te punto: uao&lt;lo u1ten gamo. a una
pcr ona ra ca qu utilicem · la récni a J e ntrcvi ·ta o un cue:tiornui ,
.e trata ·iempre de una d finición qu · e.a per ona torga a .u ac ión r
d una definición Je la acción rrú ma qu es d esultado d la pr pia
evaluaci · n qul: la p r. ona hace. •sto e l que nos d b hacer
cuidado . a la hora d inc rpr tar o que llamamo 'dar ' y que n e.
más qu ~ una con. trncci · n cx1 rim atal, cualqui ra ca la co a qu
bt ngamos ) la técnicti qu utilic m s para ello. Pen , ademá dcb mas
int rpr rar a la mi ma psicología . cial como una praxi. y al p ·ic · l g
social e Jm una per ·ona qu e comporta de manera simil a otr s
. en:. human
'n la· mi ma conclici n · de allí la. no mes
po íbilidade &lt;l .. gos alca1orio. o . i ·ternáric
n la pr &lt;lucción Je la
p 1colo ·a acial. E to n · lleva a c mduir que toda r fl xión de lo_
in&lt;lividu . obr u praxis e. un imen o de construcción &lt;l un .istcma
de inccq r ta ic'&gt;n o código c.¡uc . e desarrolla frccuentcm nr Je manera
inconsciente para d in&lt;liY1du y que da ignifirndo a la acció n· el
psicólogo
iaJ debe analinr y a . u vez reinte.rprera e. o· is tema para
ubicarlo. n d contexto de la psicología se cial, qu a ·u ycz d b • _ r
con tancemcntc n •gado y reconstruid &gt;. na d la. mclicione · del
602

ele arroll ele toda ciencia c. que parn a, anzar debe negar los logros
ann.:rior s; a dif, rcn i &lt;lL· la pr duc i · n ~mí. rica que pm:&lt;l · . cguir
prop rci nan&lt;lo (e in ·lu. i,ye acr'C'OL'li el) ¡ lacr e t~tico a a,·é: del
ncmp la producción c1cnúfica se ba. a en lo: l&lt; gro antcri re pero
debe negarlos para p dcr progresar.
:ada in&lt;liv1Juc que a túa ·n :ocicdatl l hace a u ,•e;,; sigui n&lt;lo
esa ficción que c: su dcseo ~ qu · . e con ·tn1y a partLr d · u: e p ·nencia.
en · cic&lt;lad, a ,·cces fantasm, g '1ncamcm · o en rr ·sponr.lencia con un
arel n sunbóli o, p ro :1 , 1:c ·. cnm
onsin,cción dL: p )lada de
·ignificaJo s 1,tL , um.¡uc para su pcrccpuém c;;ubj ri,·a r a t nerl . El
problema de 'Stas C rmas, que suelen con ·1 ur en pensar c.l nde no c;;e e.
o cambi~n d nde no e pu de e rar y que c rre-:pondcn a la afü:nación, es
L]lll' no se con. rru~en porqu' sí ni por, olunrnJ &lt;ld in&lt;liY1tluo, -;ino que
on el re ·ultad de un pr ces &gt; en ierca medida ii1,· &gt;lunrarn . E rarea
del p. i ólogo ·orn1I anali✓. ar e ·a agencia human;1 y ·u. e nstrucc1 ncs,
que a v e s corrcsponcJco a pro ·so: d · racionalización ) , por lo tanto,
no siempre presentar,1n una corresponden ia on h s csrru lurns del
i ·tema d I código. 'ada grupo o cada mdivi&lt;luo pucdc inremar
uni, crsalizar su ·anta ma , t.¡uizá debería r un trabaje Jel p. icól go
soCI, 1 d cnm,1. Tarar la 1c.lenri&lt;lad a&lt;l ·cua&lt;la. El psicólogo. ow1l tendrá así
una finalidad &lt;liferl'nte a la &lt;ld misiunno o Jd '·saka&lt;l r &lt;l • alma.": no
, e ocupa d proporcionar los código: a&lt;lc uadc s a lo. agcmcs
·1;1l
:ino d tratar de ii11pul. arios a tomar c ncicncia Je u. pr pi s oJjgos.
( ui;,á mienLras no podamo · &lt; nerno de acuerdo sobre estos
punms, la consrru cion &lt;l una ps1colugfa soóal n ¡ pasará Je .cr un,
fama ía.

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604

L

uevo León, y
en esp cial a fontcrr 'Y, ha ido la industria, ese complejo pr ce o
tecnol, gico económico, social y cultural producto y productor de la
civilización m derna. La oci dad regj montana acruaJ tiene muchos
testimonios de la herencia ultural qu ha con. trui&lt;lo a partir de las
fábrica indusrrial : c lonia~, e cuela:, iglesia. , centro recreativo
&lt;l •p rtivc .
Los hombres que han fundado y e.le arrollado fábricas
in&lt;luscr:ial s: mpre ari &gt; , empleados r obr ros --como productor y
c n w11idores- han sido protag ni. ta· n la con trucción de la ciudadfábrica: -1 nt rrey- al mismo tiempo han contribuid a la &lt;l finicióo d
símb lo. y val re· con, truido bajo la influencia &lt;le la cultura indu trial
con los c.¡uc e han id orificado muchas gcneracion s de regiomontan &gt;S.
La significación his &lt;rica de la· [ábrica · y la indu trialización de
.Monterrey y municipios al daó.o han inspirado a destacado·
intel ctuales qui nes se han asomado a la realidad nu voleonesa para
explicar eJ milagr industrial regio . .ilion. o Reyes definió la ciudad regia
con la fórmula de ' h n · ta fábrica d virtudes públicas' . Raúl Rangel
Fría hizo aportaci nes t, 'rica para conccpcualizar el ignifica&lt;l de L'l
Durante mucho tiempo d ·imb lo que ha distinguido a

ueva York:

cadcmic

605

1

�culrura fabril e industrial. alvador ovo y emesio García aran¡o
elaboraron una explicación literaria de la historia de la ~erveceria
uauhrémoc.
En el e criro que igue nos propon mo informar de las xpre ione ·
con las que la ociedad regiom ntana ha con truido I valores de la
cultura industnal.
1. La cultura industrial regiomontana en Alfen o Reyes
Rangel Fría

Raúl

La cultura indu ui.al r giomontana ha sido motiYo de la reflexión
de los intelectual s más destacados entre llos Alfon o Reyes uno de los
valore. má: representarivw de la literarura hispanoamericana c¡ui n en
su va ca obra literaria le ha dedicado palabra logio a al e píriru
emprendedor regio, en rendido como esfuerzo por venc r obs áculos y
fo rjador d proyecto basado. en el trabajo. Es cél bre su definición de
l _ regiom ntanos como "héroes en mangas de camisa' .
En l e crito titufad :
ueYo León" contenid en I t mo
XXII de 6s obras completas 1 de. taca qu l ucvo León no haya sid un
lugar favorecido por la naruraleza para cr un lugar próspero. Por lo cual
el hombre ha ten.id que cr arl t do. E:t raz oamicmo ha sido
repetido por Reyes en otros trabajos lo cual ·e fun&lt;la en la idea de
subrayar 6. cultura indu trial comparándola con otra regiones del paí en
la c~alc abundan lo bienes prodigad s por la naturaleza. E n lo.
'Regiomomanos' ·\ Reyes die :
En otras wna. la narurakza fue má Ja&lt;livosa. .\1lá (en Nuevo León)
hubo yu arr, ncárscio cmlo, ) csra pugna fclv., esta creac16n sobre la
naJa. e una de la. demostraciones ma patenr . Je la cultura r &lt;le l:1~
pnsibilidacks del csp.iatu. PoR]UC el espíritu es, sobre todo, re tifi ación y
superación, modclacibn que aa.nsfigura el dato bruto &lt;le las realidades
extmore . En nuestra historia onrinúa -\1~ n o Rcye. - Nuevo León s
&lt;lt smca con relieve unico ... , llá
uevo León) no habí. tronco pnrn el
injerto; no ene na·aron los fundad )l"CS un cimicnro de c1vilv.ación
estable s br · el cual plantar ·u nuevo edificio; no concarnn con lo:
brazos del indio para levantar su arquir e ura como contcció en l.
meseta ccmraL Todo fue pugnacidad y ceño duelo Jel hombn: contra el
medio. Un rio casi :,;eco, ma~ 9uc rí camim, &lt;k pc&lt;lru ·cos, se hmcha de
promo) produce me. pecados de. borde . ...

1/\!fon o Reyes. Obr,1.r f//111plelu.r. F.C. E., lé. ico, 1958.Tomo . ·~1l pp. '.! 1 ~ 2J/,uJ. &lt; bras completas. Tomo \ ' 111. pp. 116- 118.

616

_ . i bien e· cierto ¡ue desde un princ1p10 del roblamít'.nto dd
tt:mtono 'e produjo una guerra vin ernre indígenas huachichiles e
hi panos, por ncra parre L1 coloni.zación del \ 'alle Je ~xtremadura, fu
p :·ible gracias al concurso de los indígena, pacificado: 9ut' los españole ~aiero~ de otros lugare del pai. (tlaxcaltccas y oromís), p r otra parte la
m&lt;lu tna en f ue,·o León ·e realizó gracias a la existencia de fuentes de
~aterias primas, como los mineraJcs y la abundancia &lt;le agua, 'ntre otros.
ll1 embargo, la n:flexión apunt1 a Jcscacar la acción rran · formadora del
trabajo fabril. 'l valor Jd discur:.,) alfonsino tiene como fin destacar las
virtudes de los regiomontanos ·n d campo de la producción indu criat
que le da una dimensión n:monal. Com 1ueda dl' manifiesto , 11 el
igrnentc ragmento:
Ho} L1 capual ck N"uevo Lcon e~ la capual mdusrnal Je l:i Rcpúhlrca. Sus
rmJuc10~ ~e derram;ln por d prus. fomenmndo la □(¡ueza local \'
ayudanJ I a la gradual em.ancipacion económica Je la nación, 1 adema¡
lo~an pasar hi$ frnnrcras) competir sin JesJodoru en tierras c¡rraña . •

~n L~,s 1rRio1J1t111!tmos' .\ lfonso Reyes hace re fer ncia explícita ' a
las creaciones fabriles'' yuc hacen famoso al Estado de ueyo León.
~ompara la producción matc.:rial guc di ringue a los r giomontano. , lo

que o cur ·ci~ la producción litt!rarin, no porque haya faltado, . ino
porgue "el rrnlagr Je la creación económica ha :ido... ran ponenro.o
que, de pronro ofusc )' relega en la pcmunbra b obra solitaria ,
paciente de los cscriwre~ ... '
·
\!fon. o R'yc.:s rcbaudza ht capital del r~. tado de Nucrn Lc6n con
·1 tirulo de: H mesta fábtica de ,·irtudc" pt'1blica""-~ Dil uja el perfil Je
los regi.omomano.·:
l·.l fC:!-,rJOmonc,u10. ruando 1111 e~ homhrt dt· saber, es hombre: Je
sabiJuna . . "in :'ISl)mo de burl~1 pu Una .1firmar~c 9uc e:, u □ h,.;we en
mang:1s de cami1;n_ un paladín en blu~a dt obreni, un filowfo sin Mbcrlo.

.
Dos fiíbricas llamaron la atención de Reyes, que fo1.iaron la
identidad cultural indusmal Jt' J\Iomency: La Fumlidorn v la Ce.rveccda":
¡Pinura y resistencia como en d ;1ccro famoso de nuec;tras fundiciones!
¡J ,ewdaJ y frescura orno la bebida cfrtYc.:sccntc de nucstrn. cc1Tccerías
faino as."

Wiid.
➔obra~ complt&gt;Ll

rumo X ¡,p. 51 51.

607

�.\lf, n o Reyes rnbrica su, reflexione obre la cultura fabril e
indu trial de lo rcgiomontano con u poema ''Rnmance de Monterrey'', n
el cual ocupa un lugar d tacado la fábrica y la indu tria, en las ideas de
''fábrica de la frontera" p r lo. pito d tus fragua y de tu industria n
l s silbos'.
tro iotckcrual que ha contribuido a la construcción conceptual
de la culrura industrial y fabril es Raúl Rang 1 Fría . u rel:lexion lo
ubican como cürecto continuador &lt;ld pen amiento de ,ilion o Reye ,
bre la identidad d la cultura basada o la, .·periencias de la industria
y la fábricas regiomontanas. u análisis se dirige má. al campo de la
anaopología cultural y filo ófica.
En Teore111a de 11te11{) Leó,/' Rangcl Fría hace un desarrollo
teórico obre la cultura industrial y fabril de ueyo L ón. omenzando
desd las caraccerí ricas d 1 poblamiento regional desde la eta¡ a colonial.
tra de la. hipót i. fecundas rubricada por el ma rro Rangel ría, e la
importancia d 1 factor rrúgratorio para la implantaci · n fabril en la región,
dice:
fue la gente yu ' e!-tuvo al frcml· de negocios en Monterrey a fine~ del
·iglu XIX fanúlias espai1ola~, fran c ·as, alemanas e Ltahanas (1ue han ido
funcliénd )Se en filiacionc. qm.: · n boy enccramenre mexicanas.

Lo migrant s urnpens del iglo XIX umaJos a lo, que
poblaron I ucvo Reyno de L ón: e pañole , criollo y me ·tiz asL
c m a lo indígena, pacificados traído de Tlaxcala, pr dujeron en
conjunto una fórmul mental, e ·piriruaJ gue hizo po ible-desdc el punt
de,~ rn humano-la industrialización del Regio Monte.
na conu-ibucióo imp rtant' gu hac el. maestro Rang I hías e ·
la conceptualización de la cultura industrial:

reflexión filosófica, el mae tro
mencionados, para concluir que:

t1empc una resulram hi. n· rica, c m

FonJo Etliwrial "1ut·rn Lrnn. \[cmterrel,
1

608

.L. 197 l.

factores

i se hubieran ligad cmr sí.

l
de Monterrey:

La_ u_b1cación dt.: 1&gt; centro manufacrurcros n Jrtcamcricanm:-dicc-más
prox1ma al htoraJ del . \tlántico } en conexi&lt;Jn con cJ comercio mundial
por este océano, cnconcr · su plano de deslizamicnro hacia J\f '.:tico por
una vía ferrocarrilera.

gucd~ foorerr y nlazacl c n Tampico
fatamoro ,
Torre t~ ): _la cap1r.~ ~e la R pública por medí del ferrocarril, qurdó en
una pos1c1on e a~r~~ca entr ~ ·tado nido y Iéxico. in embargo el
nada vale la po 1aon g ográtJca si no se cuenta con hombre cuva
energía y vi ión com'Ícrtan en hechos que gen r n riqueza y bien . ;ar
para . l ~~eblo e 1 que interpreta RangeJ Fria del proce ·o de
combmaeton d hombre , medio geográfico e im~ersión de recurs s en la
pr ducción de bienes.
_
_¿Qué fa~rores fuer rn deci +vo, para la configuración urbana el 1a
c1udadr Jn, talac1onc in&lt;lu 'triale , · ·tablccimicnto bancarios, edificación
púl lica y privada, aneamicnro de la ciudad y &lt;l tación de agua potable.
Como ecto &lt;lir 'Cto del desarrollo in&lt;lustrializaclor la ciudad vi, e
tran~formacione, radicale :
. 1\1

••.la ca a familiar - no · dice el mnesm, Rangel- rransa con la antigua
hucrrn, a la cual apns1ona entre pat10 y mtsp tio. ! lacia el nortt: 1 tras una
apretada faja tlt• ca·, s Je hechura mediterránea... se ·obscr\'an
insral,1c1onc, mduMnalc, , entre una rup1Ja y sinuosa rcJ Je vi\ 1cnJas
obreras; ,ias férr ·,. a cuya orilla st: acomoJan las fábncas, como si
fuc~en otro río: 1 c.:sa anchuro-a rib 'ra que es L, avenida Francisco l.
Madero, duntlc la población obrera pone con . us yompas a,-:ulcs la noca
alegre}' optimisrn del nuevo nl'mpo.

Ldras. Cl'\ ,~rn de l:t FacultaJ Je FilosoCia
'11 nrcrrey. '. l.. sepnemhre de l 946.

'' lr1fl,1r)
111tstr.1s.

Jo

~ En otro trabajo ti~~do Teoría de 1011/em:/', Rangel Fría preci a
erecto de la Guerra n·1l norteamericana e□ e] desarroll industrial

Lo factor s hi córico que xplican lo primero brotes de la
indu tria fabril, se asocian con las con. ccucncia.. de la guerra de Estados
nidos y México, así como con la uerra j\·il e ra&lt;lounid nse. En una

m,r

intetiza

la combi □ac1ón Je e, t:t - fueoas mue~mtn cómo se van uniendo facrore
~ los que sin atribuir propósito ni fine. preconcebido. dan con ei

La industna qut es un medie de pro\.echo y aplicación de rccmsos
e onómi&lt;.:0s es también una forma culrura.l. Pont: énfasi · ·n el CSljuema
racional de la Yida cmn.: wdas las formas que ' tán Ligada con la culrura.
Ha e la proyección del hombre y Je su nr¡:.,ranización social, con hase en
la técnica y la producción de bienes con · mic s.

~ll-'túl Rangel Frias.

RangcJ,

609

1·

Let,..,,s
u,... Je la

\"

I b,'J.,

rU. (',. /u·lú 1( l.

�Raúl Rangd f-ría: n
ólo hizo reflexiones teonca se brc la
culrura fabril e mdu tnal r ·gia , rnml i n
&gt;CU( ó de scril ir relato · Je la
vid, coúdian:i , mcuL el a la acuvidaJ Je L fábri a en par I ular on la
1~un&lt;li&lt;l ra .\lom rrc .
hn 1::./ Rq110 e pueden leer do-; rclal &gt;s que hacen alu ·i, n a
pcrs ma¡ ,, y :mia H ne · 1dcnáfi ada on la yjJ_, f, bnl: ]os , &gt;'s11.r amigos\
Lu b11eh,1.
\I m j r ·sril &lt;ll' Emtlt Zolá eo (,1r111i1111/, R. úl Rangd hías en
Jn.~· )' J/ff tJtllll!,OS, dibu1,1 nn reali rno l. , 1&lt;la c.k una fa.milia obrcr. Jt b
Fundidor . El pcr ·nnajt.· cni ral: Jos ,. hijo ck Raf. d,. de p, dr
de. ,n iJ 9ui n hu a y al tn encu ntra un lugar en la Fundidora,
como ·,·entual, de pdo. arra n . in ~ul r m, e rría l. s ,·1cis1ru&lt;l •: &lt;le la
, ida l I rera el ·nrro Ul' la .íbn a, d ·1·e·ma e · ·ala &lt;.&gt;nano mtl1 al. \.· &gt;eta
origen racial con lo. pue ·to de l
1efc . e para e: ~ pee ne .
R •fin ndo. a Jo: ,, n, rra la. pnm ras rarc.1 · de un , br ·r , r ·i~n
tn r · ad &gt;al traba1 :
~fu,ho · Ji.is pl~&lt;Í. las pu na d la fabnca, . 0!11 ym: u1 c~IJ \. -✓ füe
d1s11nco: lo lbm.uon por u nombR , 1 tLt·r&lt; 11 p. o en l. rqtlfa l:ueml dt
la entrad , rcco~10 un. onrra~ci'ta 1· con otros ma, los lkrnn n p, r el
pann} lul'r n Ul lar:uJo. en los fi h ro. J ·I Pll'&lt;•n.J Jd Jia. 1omakr, ,
p ·on J · cuadnlL1 en lo pauo. &lt;le e.u~ e&lt;,n pata urdtn.in,1. &lt;.arrcoll.1 J ·
m.mu , un,t p.il.t para mon r d mint ni ha. t.l le : carnr p&lt; r J11mk ua
cmpu¡ado h. Cla la boca dc.:I horno: nrr.1 \ e: l'. . .1c, rr ~ c~cc na ~nltd, ha. ,.
el banco Jc ¡.,,r-J . a en un umJuo con \'I ra .11 \Cno e.Id nn

examen médi o Jo:é e · atlmitid1 en fa peona l., )
emp1e1. h d s rip ·ion , i, cnc1a.l &lt;lt l. . cliferrn ia: dc das · · d m o J la
pi. ma:

l

c'-pués Jcl

~Ju ho.

on huar,Kh •

~

,11mbr ·ro d

palm, qul "'ilo m.,c. trm;

mn:anico. \ lo tn ,mi ·ro · lk\'an bota: } chaqueta Je ui:rn. I I.ICl' ll Je
honmga • nJanii:. al Jan:dor del honro, d mo11srmo pan:c1Jo a un
\11k,10 tlll , &lt; mua luam Ji: la · c111r:m. .

) .a· cl1fcrcncia · r, cialcs y de na ionalida&lt;l se ombinan e n lo.
puc. tos y las ¡cran.1uía.s: "l .a g ·nt • •s como la m ·z I c.¡m.· le di &gt; ong ·n a
l. inc.lu ·uia. fu, aba1 la in duda: r lo npatacc · rnt' ·uzo ·. caono l'n d
olor ) en lo. reo or • . L s o fin, k- ) m, e ·tr &gt;• de t. Ucrl'5 o má9utn,:
. onc-x1rnoj ro I mi. mt qu ' lc · jcfi·· l·pro&lt;luc iún prusi nos,¡olarn.

lttul R.111 •d l•r,;1 . f ·I I&lt;,

1m.

1 H úhm J, ,r/,11,11. ,\ lonrurcl ,
6)(1

l l'l- 'l

~ aml·t-icanos· lo empicado. &lt;le la a&lt;lmini -rraciún, criollo ; \ 1, mcr
Jl' l' , l' pan &gt;lc.:s, iraltano.· , fran cst· .'
~Por que a la FundiJnra ·e le llam6 "la J\[ac ·tran/a?". l •l ma s1.ro
Rangd l ·na. ucrn: la re ·pu . ta:
Ct1.1ndo . e 'mcn✓o la fund1c11· n la llamaron "lama{· tr.mz. 1" p&lt;1ryut· la
yut ~,,bin .lntl'~ c:ra ~ar, ha\ ·r cañonl's \ halas. t ·w l ' la int.~en m.i
Cll~O ,d., U' ~u ,tn l:Jllllc. ' la ~ lnll p 11 O &lt;jlll ,,l11 h.1bn &lt;ll ~lT\lr
pa qudlo

. En l..u lllft'ht1, R,mgel I ru s prl'-;t•nra 11,- momento aguado · de
1,s i~ JO &lt;l · una hudga lfl la I un&lt;lidc r, . la reunión dao&lt;lc.: cina cnm le s
acm1 s1a: (,amán, ~fondo. \nc.lrc· \ Jo. e. La para 1p,ción &lt;ll los
c-,ruJiarm~ n el "mm imiuno '. 1 :1 Uc.:gada nrprcst\'a &lt;ll' la policía , el
·n arcclanutmo d1.: lo a~ □, tstas. El motivo t¡ue im 1i'1 la hudga~ la
u pc:nst 1_n uno. obrc:ro ·1n&lt;l1 ahza&lt;l , . La a. ambleas mdicalc. \ luego
la r ·pr · 1 n com a lo. lrndgu1 'ta..
·
2. La fábri a indu tria!

la lit ratura fa ril

l~n d inc•·rt
.. r &lt;l··.. 1as era 1 nea · -e 11a prnt (u tt1o \ s .· 1gul'
pmc.lu llnclo una , a ·,, obra cdttonal obrt los mas &lt;l1,-c &gt;. tema ·:
r~\l ' l,I • 1 olcunc ·, manualc:s, h:.· co ·. \simi ·mo 1.~- fábrica han ·1J 1
fuenic el~ 111:ptracton literaria entn· los . eres humano qut lO ella l '
&lt;lcscmpcn~111. o le tJllt' &lt;l · ·dl· afuera han tt:ni&lt;lo cnnract .
. .
na &lt;k dfa c.:s ·I te ·to d f lom ·n CiaJar,-a Eluondo ( J/(I ¡iuta
lllfJll'ltldhh. ucnrn la v1&lt;la ou liana &lt;ll· lw morndon: k la colorn,1 \ no
d · la hrndtdora. Lont 1tne brc, es 11cnros, Jc:-,Jt d fccw e.Id ruego Je
lo horn . Jt la 1, bnca obre la famas1a &lt;lt lo. mi10 -( 11,1 110 ,1,1 rlc
rrpa1Jlt1- hasta la omp,tntcion t)lll' han· ntrc la l ·un&lt;l1&lt;lor:1 , ( dulc,~a
·obrt ·I gra.Jo _contarmnanrl ) Je fi u&lt;l ·,. J · amba pfanr.~ . Cut nm
,. l. rza en J muhdora ,.,._ ( 1h1l0,t1:
Trxbs l.is m.11unas c.:I sol r1:~h.1lah,1 ror d Ccm, tk l.1 dl. 1 rn,a 1:11 lo
perol · Jt: l., h ~n&lt;l, l11r.1 pa ,1 fun&lt;l1r. 1: luL-go rn un ha7 J • lmgou: .
1.n. •i~1da . l' 1m ,ah;\ un wnc1cno J · mido dl' mayuin.1. ¡.:nía.. ir •na
ll d1kn:nr1: monmu.: ntn \ p,1ra &lt;l11er is 1n,1n11n ·nto,. ba¡o l.:i
d1rrc ion tk un . travm,lq 111cc an1e Jumnw lo!-. trls turnos .

,u

l lom ·ro (,al.arz-.1 ('IJ.,oml, ,. 1
&lt;!I
L \ 1 hl1c111nl's \rl111. :\lorm·rrn.

r k. 1 • ul1.1J Jt C rt Ot W Jt l.1 &lt; &lt;•mutlll.KI n.
191JJ .
611

�n,1011~mental d~ i\[onterrey debe comenzar su rccomdo por '·la
I·unclidora de Fierro y \cero". ·u pre cncia e tmponc, desde lejos, por
1~ gco~etáa de sus chimenea. , d us vi.gas, calderai , &lt;l pó. iws, rubos.
~eles aereos, rorres, grúas, techos } c~calcras, que perfilan su c.xpresiva
s~uem.:. El horno aleo: grandioso templo de la producción ocupa el
:,;1mbóhco lugar r d jerárquic puesto que los azrccas conferían, n sus
metrópolis sagra&lt;las, al bienhechor Queczalcoatl. s ñor d la luz r de la
vi&lt;la. Dt•:p~~s de la Fundidora c.¡uc también podría llamarse el pal;cio del
acer • el \'l 1ca111 · de la ciudad pasará nbligacoriam m a la que podría
lb.m ar. e el palac10 &lt;le: cnstal: La \'idricra. Y pasan&lt;lo como en las plena:,;
de un mu co en los tcmplú~ de la cmd,1d arqueológica, de mam·illa en
maravilla, el vi 11:ame se rrnsla&lt;la a la fábrica guc lleva el nombre
granclio~o dd único héroe .uaubtémoc-c¡ue, en d decir del poem, e
halla a la altura del arre·1•

' omo vivíamos en las entrañas de la Fundid&lt; m. llegaban codos lo~
días unas emanaciones fétida y enrarecida que rompían con la
monoro1úa y gran·dad del mo~enro. Mientra. r ptrábamos e-o.
pe. tazo· e hacían burla. aunque mucho. c rrnban pucna: y venranas
los fuerte o\ Jre penetraban. La combusci · n de gases en la clab ración y
producción d I fierro y acero eran un a ·unm detallado que olo podían
ser CTplicadm, por Poncho, Federico o ,erard , los cienáficos de la
Colonia.
En la fundi ión del hierro podían star present . 57 elemenros decía P ncho- y enumeraba y d . cribía para asombro nue. tro.
íla L'\ll l 7 elementos para pr ducir el simple acero de carbón -decía
Fedenco \' acotaba: mangan.:s , fó,;foro, azufre, silicio, oxígeno, cobre
níquc~ ~énico, t:staño, cobalto, cromo, molibdeno, alwninto,
antimonio ... ¿Y quiere producir un acero ·uperi r?, -lo interrumpía
G nudo-. Enconci:. -decía P nch
' pcrmítanme enumerar e ros
demcnros: cromo. cobalto. columb10, cobre manr,,:ine o, molibdeno,
níqu 1, silicio, ntamo, cungsreno. uranio, vana&lt;lio y cir onio.
.\hora bien, decía icra.rdo, ¿cuántos p1cs cúbico. &lt;l · aire se
nece.itan por cada ron lada de lingot s?
-Yo te conrcsro -&lt;leda l· dcrico- 4-40 mtl pie cúbico~, exacwnenrc.

·1

o

e a í Poncho?
-Correcto -decÍil Poncho- o, lo c.¡ue é:&gt; lo mismo. -1- rondadas de aire.
-\'ámono, dijo el Chaco. ya me dolió la cabeza } la Fundidora empieza

hacer sus nece 1dades.
-·Qué bárbaro • ómu saben canro! -dijo 'huy-.
-Es que se aprenden el "Previ ·ión ) • eguridad" de rnemona, y le
m, checcan n d s lo días -dijo lace-.

ejemplo e el ·igui me, romado d él Pon e11ir, cuand
Fundidora cumplió 50 añ ·:
tr

1

la

Lo~ templos de ~fonrerrcy son SU$ fábricas. en sus torres mcL-ílicas y en
su fundicionc. tiene su, más nobles monumentos. Hay cmdade y
regm□cs que on famo as por las huella~ de sus arco ·, ca~1cumba:-,
mausoleos, ·scacua , castillo. r tcmpl &gt;s que en ellas de1ar n sus
civilizaciones prcrénw .
lomcrrey, al cunrrario ca.'\1 no acnc
monumentos hiscóric ~ de t¡ue enorgullecer-e: le falcan rumas
ar9ueológicas, los castillo · me&lt;lievale • templo. el l renacimiento, r poco
le quc&lt;la Jel mcxicano barroco del siglo .'VI 11. En cambio l\lonrerre~ ,;~
ufana on razón, de p seer algunos de los más bello monumenr s -s1.
. rrísacos- Je nue era épo a: l ~ b,ran&lt;les fábrica. que ta.g-an las nube ·
on !-U: chimeneas hwneames; las torre. &lt;le accr Je lo. aleo. hornos; la:;
pirámides monumcnt, les &lt;le us plantas cléctnca ·; y la maravilla de . u
maljumana, ran perfecta, can amiga del h mbre. ..,¡ temple a
Queczalcoarl. El via1ero del siglo x.: l-!ue desee conocer la gran mna

En la fábrica
ha formado una tradición comunicatiYa por
me&lt;l!o _d rev1, ta. y peri' clico ·. En dios ·e publican m nsaj :
mot1Yaaonale - de la empresa re ru1
obre cumpleano. de lo
trabajad r s · empicados infonnación literaria y científica; ínformación
política )' ha ca p CJnas. Por los año cin uenm, en la fábrica El Porvenir
de El Cercado, 1 • • se eclitaba El Telar, un pequeño perióclic que dejó
de circular po. teriormenre.
Desde lo año ch nta e publica un p yu ño bol cin emanario
baj l rírulo Te."dÍtJ11mdo, qu circula en el int rior de la planta. Difunde
brev . nota informativa obre la vich de la comunidad laboral de El
Pon·enir.
A imi rno los
·abajad re , por su cuenca han editado
publicaciones d contenido sindical.
~n La Leona
publicó d ·de 195 ha La 1960, una r ,,j ta
mensual e n I títul de La R.íterll de las mi:mas característica que las
otras con nota ociale : cumpleaño de trabajador y mpleado , nota·
d p rtiva y men aje de seguridad e higiene. E rurn dirigida por
Baudelio Garza.
l n pcrsonaj de ·tacad de la fábrica La Leona fue Octavi )
H rrcra. ació en an Pedro de la olonia Coahuila el 5 de enero de
1905. Trabajó c mo mayordomo de I camp &lt;le alg d, n de don J ús
J. Llagun . En 1938, a los 2 años, ingre ' n la Fábrica de Hilados y
Tejid s La • na.

9

P./ l'nnrmr. &lt;:mcu nea ;imvcrsano de la Fundulom t-.lonrcrrc}. Cinco de mayo de 1950.

6l3

�Estuv a cargo del depanamcmo de per t nal. De '·píritu
mántico escribió verso qu fueron publicado ' en La RltfCti. Tra, 21
de ;crvicio murió l 2 de 1959. D -~ pc~ema. de ta~a ·l
· ·
1dedico' la fábrica en el qu hace entas1 en el rccucrd ,
s1grnente qu
'
•
lo silbato .
.
fu
t
E una historia ·n la que el aut r e mb1.11~ ~1 e· ~rzo, ~
anhelos de ju ricia. El amor al era bajo fundad ~n el oEic10_ ele la rnclu tna
textil: la trama, la urdimbre, el [ ji&lt;lo de la fanta ·ta y el destino.
,
"
D otro de la indusrria textil pionera La Fama d
ue,-o I~ º?' c.
im ortant mencionar a don Je ús ortés arda, br r~ de la fabnca y
· dical , e •cribió w1 texto titulado Semblanzas. Estampas_)'
tpuntrs
dir?
1gence m
·
·
mo
de mz pueblo: La Fan1C1, 111r11{) Leó11. En el cual narra s_~
ocia f~ .
obrero y e mo habitante de la c muoi&lt;lad en relac10n c n la a nea.

:os

,n·

Dice:

,uanras anoranzas no~ Lrac d recuerdo de la . onorida~ diáfana~ pura de
los pit1Js &lt;&gt; ilbaro. de la fábric:is tcx11lcs _Je l ,a \:ama y l ,a Leona,
eYocarlo~ aguí no e una ilus1on o fanta~m. _ocuma qm.: en aquellos
ncmpos este vallcctllo circunda1fo de montanas, L&lt; do cm qutcrud ~
silcnc10.

Ha ·e un análi is d l origen de lo trabajadore. t~xtilc : 'TodaYfa en
l d. da de lo 30 v los año -tO, 1 trabajador tcxul de L~ Fama .L.
ªrn. :tacl obrero . trita&lt;l camp sin . ].a herencia de ongen pastoral
· &lt;l
t 01· d su
- coraz n
0 se l p &lt;lfa borrar m e , u men e

H~u

,

La Fundidora Monterre

. d . , ditorial de la fundidora puede dividirse en dos
a pt0 u e1on
.
f:'b ·
·on promovida ¡1or la propia gerencia de la a nea .
clicl
l
a ·pecto·: a e
·¿ d J
las editadas p r el indicato y la e operati,-a. r\ lo lar~o ~e la Yt a e Ja
fábrica y del sin&lt;licat , se pr &lt;lujeron diYer as publicac1 ncs, unas e
larga duración . otras de ,,ida efímera.
Colectividad

rganu de In &lt; cieda Recreativa 'Acero . F &lt;litada por los
d la 'ía. fundidora y L\fina&lt;lorn 1 nccrrcy.
empleado,
obrero
Director Pr )f . or im ·)o alazar ¡ ra. n ·u dir ctorio s decía gu
'''.Je

u:

C:onés &amp;.u:cfa . .\'1'n1blm1Zf1J.

bJ,1n1p1u)' ,,¡,1111/t.r d1 1111 p11rMr.

'\ .L. n :rann de l99l.

614

1.~, g1111t1• •\. L :anta

publicaba "poc ía y prosa · regionalc · '. e publicó del 30 de octubre de
1926 a octubre de 193 l.

CyPSA
Con:wno y Pr ,isión ocia! " \cero", . C. L. ernc10,
Prorección y _ulcura. , cmanano obrero-ce operativi ta.
Director: Profesor imón alazar fora (1931-1933) Grnpo de
colaboraJurc : Profesor Jost'.· ' . García E tracia Juan B. E. trada,
Federico B. riartc, profe ·ora Raquel anrú Leal, Emma tr z:á
Pernando Urquijo Jacinto Moreno Aguirre, ( ;uillcrmo Carnzc s ksús
L Tamcz Ramón Cárdena· C. .\ntonio Cerda. Eusebio Garzn.
·
Temas: deportiYos cons jos obre ahorro, re eña · de libro~.
Noticia· internacionale. , nacionalc:-; 1 locales.

Previsión

Seo-uridad

.\nuario d · la hm&lt;lidora ~[onterrcy. e editó a lo largo de 32
año. de 193 a l 969. La publicación naci · bajo la dirección de Manuel
L. Barragán. Tni ció con un ciraj de 20 mil ejemplares, con el "ubtínilo de
'Al111a11aq11e úllllul para el lalln:J' rl bo._gar 111exiraJ101'. En el pnm r númcr e
incluyeron c. critos sobre con · jos prácticos para la. conú. iom: de
·eguridad. Lo, accidentes de trabajo~- us causas.
A lo largo de sus 32 año, el anuario dedicó su at nción a tema,
relacionado_ con mitología y religi 'm dogmas y culro, . ~o mml re , ética
y moral d1.: indi\·icluo r cole tividadc ·, leye . gobi rnos. L ngua, :us
orígenes, su eYolución. fonumento. y obras ar9uitectónicas. Llteratura
universal \' mexicana; mú i a , ciencia .
,

✓

Pa ion aria
R&lt;.Tist, sindical men. ual. Órgano oficütl e.le la ' ección 67 del
indicato [ndu:trial de Trabajadores fincro lctalúrgicos y ' inulares de
la Rcpúblic, [exicana. ' e public{ en la cJ' cada de los treinra. El círulo
alud1.: al obrenombr de Dolor'S lbarruri &lt;li.rig n e comunua spañola.
~ tuYo dirigida por \ntonio Garcfa foreno. Lo artículo. publica.e.los
hacían referencia a la ti -~ ·nsa de la República e pan lla y a la e ndena del
rangtúsmo e pañol, 1 fasci ·mo italiano y el nazi. mn al mán.
\lfon o Rcyc. tuvo oporrunidad de dedicarle bellos
p •n amicn os a la Fundidora. En el cincuenta aruYcrsario de la
(&gt;15

�fae tranza l yó un di cur

cirulado: '/lnt-e los tJltos bomo.r ', en el cual

"... Pues e.rte IHgmjite tenrplo
en q"e e/ esji1erzp del boJJJbre,
entonó cadajomada
"" hi11Jno c1 la libe,tad,
)' ese credó permitió,
que rada obre-ro /miera:
¡Trim?fos... Hono1: .. Dirmidad!
Con lo cuC1I p11do llet'ar
el cotidiano salario,
qtte hizo posihle a los Sfi ros
tener. ..¡PaZ:··Gozo..J' A1J1or!
bs sin rinda...¡ Tiem, blfena!

entr otras e sa clic :
L'l Compañía Fundidora de Fi rro) ,\cero de ~lonterrer ha banta&lt;lo en
1 mundo el nombre de la parna chica } la grande patria, l ha derramado
profusamente el trabajo y el bit:ne~tar, bcndicic:&gt;n de los puebl s 11 •

También exi te una producción p ética, tant de trabajad re.
e mo de empleado , dedicada a la fábrica de fierro r ac ro. n algunas
po sía e mezcla el orgullo regi nal gu
imboliza la Fundid ra
[on err y, con la fübrica com fuenr de eraba jo, forjadora de ,·alor ·.:
di ciplina, am r al trabajo afán de progr s y upcrac1on. ,
continuación se incluy n do · p ma dedicado a la Fundidora
primer e n motivo del cincuenta aniversario y el eguodo publicad
de pu' s qu se clau uró la fábrica.
En la lírica de lo a:abajadore d la Fundidora 1Ionrerrey ' . \ .,
·e &lt;le tacan los valores como el orgullo, el esfuerzo, la c 11 ·rancia, d
optimi rno la labori . idad, el e ·píritu de e nqui. ra · la I gitimidad, la
finneza, el honor- la superación. El el bcr la honra la nobleza. La
dignidad. La fe. La grnndio ida&lt;l. La fuerza y lo mé.rit por el logro de
arrancar a la oaCillaleza pedaz . d montaña. Todo, los valore a ociados
con la actiYi&lt;ladc de la cmpr a que produc fi' rrcas t: trucrura. de
edificio. o maj tu o pu ntes. O máquinas
arad
o aminas d
ac ro ferrO\wios.
uando la Fw1didora 1 ntcrrey . ;\ ., fu clau urada n l 6,
pr dujo un entimienro d pérdida muy profunda entre lo· trabajadores
y cmpl ado. de la fábtica.
Plutarco Guzmán compuso un larg poema en sei acto en l
qu narra la imp rrancia de la Fundidora para la ciudad de fonterrcy
com &lt;le. tino paralelos. Lo intere ante &lt;le la reflexión
que concluye
e n la forma en qu ~ utilizare o la in talacione· de la fábrica, después
del cierre y l e oceptúa com un renacimiento 12. l .a part gu
e mp nen el escrit hablan de la trayectoria de la planra indu. trial, la
fo ión entre la fábrica, 1 cr humano y el a cr . El autor rcs,Jta lo
Yalore, qu . e inculcaron en cada trabajador:

n.o Reyes, 0/,ras ro11,pld11J, Yol. . • 'TJ. Op11r. Cit.
"Edición del au1or. i\loutcm:y, ' . l.. 1991. /\rchivo h111d1Jnm.

11;\IJ;

616

►

La Cervecería Cuauhtémoc

, . D~ ·de el interi r de la fábrica e importante m ncionar la revi ta
~rahqJo Y horro editada por la coop rativa ociedad uauht'moc y
l""'amo ·a. _ ~n 1996 c~~lió 75 año de publicarse la r vista qu h~
d_ scmp_ nad
l ob1et1 ' O de comunicar a la comunidad fabril
Cuauhtemoc. -. 1 primer númer se editó el 4 de junio de 1921. De
acue~d con _l~ omisión alificadora de Publicaci ne de la ecretaría
de ~ bernac1~~• la reví.ta Trt.1bq¡o y Ahorro es la publicación interna má ·
ª_:1-~~ ~~· ~kxi~o lu ~ de Revi.stC1 de Rtvirtas, editada acrualme□ te por
x.cd.r,or.
u pnmer .direct r fue Rafael
' tue
·
._
, R. illan·eal, gru· n tam b.1en
el ,pnmc~ u~ ecret:i-no de la ociedad ,uauhtémoc y Faino a. ,obre la
et\'ecena uauhtemoc
ha e crito mucho. Desde eme ¡
arcía
1 ar~~}º. menci?nado ·n la introducci 'n, ha ta ah·ador
OYO, qu en
u Cr ruca Regiomonrana, hace un paralelo hi. tóric entre fontc.:rrev
la rvcc ría, asi como el argumenm d qu la cerveza e un antíd~t~
contra el ale holisrn die :
\mplio~ c. rudi s esrndi ·oco han dcmoscrado que en los paísc en que
prcdomrna b c ·n·cza, d í'.1di e de alcoholi~mo s infrnor al de aqucU s
en 9u . e bcb ·n , mo Y licores; r que la incidencia &lt;lclicu a e. también
acusaJamcnce menor en h país s cerveceros que en los vinícolas.

fffmli,yl/ )' , lh,,rro. rt:\'lSta
3121. :ibriJ 23 de ¡993.

tn

oanariva tk la ·oae&lt;lad Lmuhtémo · ~ Famosa. \ño 71

61

umero

1

�Y r comienda: ' ... n el comba e comra el alcoholi roo gu
justificadamcnt • libran l s gobiernos la cerveza ha r sulcado ser una
arma de la mayor eficacia cuaod
rorgan la facilidades para su
pr pagación.
Cemento Hidalgo
La planta productora de cemento se fundó n 1906. Durante el
s enio cardeni ta fu con rertida n c op rath~a br ra. Exi te un texto
de la hi toria de la fábrica o cl que incluyó un acró tico ue ilustra 1
pcnsamient de un obr ro coop ra ·vista, sobre la fábrica: crosnco
dedicad a la fábrica Cemento· Hidalgo cuando era cooperativa.
P r Veotura fartú1ez erna

C uando no v rus horno girar
E mbarga una inmen ·a tri reza a mi c razón porqu
M e recuerda aquellos días gris · Je 1932 cuand C mento
us puercas cerr
E migramos a otra· tierras llenos de no:talgía y de c.l lor
N o qui i ra recordar aquellos día aciago, Uenos de mi eria
que
T od pasamos in pan y in sal que comer que d solación
O rem s iempre y pidamos a Dios para que nue tra
cooperativa
S iga siga adelante prosperando para bien de todos.

H agamos de esta indu tria c mentera una fuente
I nagocabl de trabajo y prosperidad para nuestro pu blo y
rcgi, n
D eme · ejemplo de reoacidad, de trabajo fecundo y creador
A h compañer s ocios fundador , c1ue ya se fuer n . que u
vida a lla consagraron
L o admiramos y val mimo. igualmente a lo que están,
nuc ·tro grao r · peto
G ocemo y di frutemos totlo unido como uno solo d lo
beneficios que nos
O torga a todo, 1). :ocio· y trabajad re ·, que por siempr a ·í
ea, que nunca ~ xtinga 1 hwno e.le vida.

igamos conservando las abia rcc mendaciones de nue, cro
gran bencfacto · general Lazaro
C árdcna.
C on unidad iempre . e Uega al triunfo y el triunfo si mprc e·
progr o
L o añ ~ pa an y se nn y us huellas dejan, la hi toria se
escribe para que todo, la compr n&lt;lamos.
3. La cultura ind u trial
disciplinado

na de la características que definen a la fábrica, es la reunión en
un establ cimiento, de un número con ·ídem.ble de p rsonas el &lt;licadas al
d emp ño de labores específica y cu: factor cemra.l dentro de la
fábrica es la di ·ciplina lab rnl. in di ciplina no hay ni productividad, ni
calida_d, ni producción. lo cual convierte y hace Je la disciplina un alor
sup n r a todos lo que se pu dan apreciar en el lugar d u·abajo.
Max Weber' 1 le ha dedicado particular atención al tema de la
'di ciplina &lt;l taller" la cual adquiere particufar importancia n el i cerna
i□dusuifil en la m elida n que involucra la obedi ncia y autoridad. La
obediencia que impera en el caller indusaial e rnluntaria a diferencia de
la obediencia y la di cip]ina milüar lJUe son obligadas. Lo caractcrístic
de la obediencia de taller indu. trial e que uencn orno base la
legitimidad.
La fübnca indu ·erial creó el sistema fabtiJ basado en el c ntrol v
la sup 'rvisic' n de la di cipli.na faboral. i la. labores agrícola , ni el talle~
artesano com tampoco el trabajo domé ·tico de la indu uia a domicilio
requirieron una conJucta tan disciplinada como el sistema ele fábrica -.
n el ·i, tema de manufactura ba, ado en el trabajo realizac..lo en Jo,
domicilios, la upcrvisión era muy laxa y ,._ porádica por el t¡u encargaba
lo productos quien solo YÍ itaba a 1 trabajad re · cuando entregaba L1
materia prirna o al r coger el producro acabado. El taller anc ·anal . e
distinguía porque lo mac tro y l . aprc.:nc.lic s tc,úan la posibilidarl de
renunciar e independizar. e, por cuanto poseían lo. medios para trabajar.
Por ello la cultura fabril lienc una de . us expresiones
fundamentales en la llamada cultura del trabajo, referida específicamente
al i tema fabril Ya! r gue se hi re. alta&lt;lo como una fo1ma distintiva de
1' r-.la.~ Weber,

618

la con trucción de los valores d I trabajo

l'.co11a1111111• soardml,

l•.C.J :. i\lex1co, 1984. p. ¡~o.

619

�lo regiomontanos. Lo cual ad&lt;.1uicr concreción en la disciplina lab ral y
lo valore qu &lt;l ella e generan centralmente el trabajo di. cipünad y
las cara rcrí ticas positint que lo refuerzan: deber asiduidad
cumplimiento, obligación.
La disciplina d trabajo como val r tiene una larga Lraycctona
histórica. Durante la época de..: Luis XIV, su ministro Colbert e &lt;l dicó a
impulsar las manufactura textiles, productoras de género y- calcetería de
lana. __.n las manufactura a cargo del ta&lt;lo Gobelino y ::'avonn ·ri ',
nombró un grupo ele intendentes para vigilar y supervisar la disciplina d 1
trabajo. En ellas ·e difunden valore tale como la ausLcridad, que
c n isre en el ah rr de materiale , la moralidad e. objero de meticulo as
pr scripcione . Durante 11s labore está pr hibido pr ferir palabras
inadecuada ' ; l domingo · y dias festín&gt; , , e promu ,·en la sana
di ver ione, . La piedad e considerada como la bservación de la,
co twnbre · religiosas c1ue garantiza □ la moral y la obediencia. Para el
objct de inculcar la di ciplina el r y y . u mini. tro vi itan lo tall re. para
exhortar a los trabajadores a que cumplan bien con ·u debtr. Grandes
scñorc así como 1 s obispo
ha ta la e.lamas de alcurnia asi ten a la
fabrica c n 1mismo prop ' sito 15•
El propio ir Richard , \rkwrigt inno ad r y promotor del telar
mecánico ganó fama como organizador de la disciplina fabril.
Hubo un tiempo n gu la di ciplina fabril . taba a cargo del
mi ·mo patrono quien fí. icamcntc e taba prescn e en la planta
·upe.rvisando y \'1.gilando el cumplimient de las tareas. El crecitniento y
d sarrollo de la indu a.-ia hiz insuficiente la di ciplina laboral a partir d
la anterior experiencia. e r quiricron método más elaborados y
científico . Fue Taylor quien ·e encarga d elaborar y si. t matizar Llna
teoría bre la disciplina lab raJ r u. correspondientes ordcnami ntos.
De ~ rmación rcligio ·a &lt;-]uáquera educado n traclici n estricta, &lt;l
trabajo, di ciplina y ahorro, Taylor i rmula u admini. u·ación científica
&lt;le! crabaj y doca a la industria de una base conce¡ tual con i tente.
a tradición con tituye un aspect &gt; muy d stacado de la cultura
fabril r giomontana que e ha desarrollad n el interior de la fábricas y
qu e tra ·mitc hacia el resto de la oci dad. La l¡ue e mantiene r
refuerza como valor má· preciado.
·
En el interior de la fábricas y el la mprcsa . pu den en t n ·ar
mucha expre, ion s e p cíficas, de la valoración del trabajo disciplinado
1',

Frcdcnck \lauro. Lu /mmn1l11nó11 drl tr,1b11¡0. (irijalbo, B~rcclona, Espn1'rn 1965. pp. 27') )' hz.

620

com a pecto de la cultura fabril. La revi ta informacirn de la ' ociedad
Cuauhtémoc y Famosa de la Cervecería uauhcém c, n u núm ro d ]
90 anivccario de la fáb1ica, da a conocer el ideario Cuauh émoc. En c.l
punt número YT declara la imp01tancia de la puntualidad:

"Qlfic11 110 pm,deguardar s11s citas,

tl'lll)' pronto

sr constilmrá m ,m estorbo'.

El ideario XII ubraya la nece idad de tar seguro d di frutar el
trabajo o de lo contrario, cambiar de compañfa dice:
~ muy lcgicimo tener pa ariempos predilectos, e in1cré. en otras cosas;
pcr~ si ~e estima com un sacrificio V'cnir Lo, . ába&lt;los, o quedar e en La
oficma mas allá del horario en ca o preciso, enmnce. lo que . e necc. it.'l
· un dt: canso u otra compañia en que uabajar.

El punto YT\ conmina a p n. ar priorirariameme en interés del
neg_ ci~ má, que n el propio, lo qu · p dría definirs como el principio
&lt;le bd lid.ad: "La fidelidad a la empresa promuev I propi benefici ".
El trabajo disciplinado c mo principio fundamental de la cultura
fabril a wn formas p ' cica. como " el ca o de la fábrica t xtil El
Pon-en.ir el ~ l ercaclo u vo León. 16 El siguiente pensamiento fu
fonnulado por cl ing niero Rafael Rico amaniego, director de la planta:
"AJJJor al lrah,!fo

mia aq11el J110111mlo en q11e lodo el pmonal de esta fábrica sin
excepció11 se siJJtitra ínt1n1a11JC11te o,g1flloso df lo qHe hubiera prod11ado ese
día, J satisfecho de baber rralizado a conciencia la parle del esfmrzo q11e rada
mal le b11biera rorrespo11dido fÍWtlat~
.... seria /{}/ 1/JOl/lflllfJ de indescriptible belleza,
.... sería 11111110111ento de trim(lo rolectiro,
.... serí,, 1111 mo111mto de paz social. sería 1111 111ommtn df 1 erdadero
pt1LriotisJJ10,
¡Ese n1ome11!0Jéli:zi 110 dependerá de n(1die soloJ' exc/11sú1a111mte de ti 111is1J10/
se 11101J1e11to se lla1J1a: A1J1or al trahqjo. "
Q11f ber/Jloso

1

1

tra práccica que se ha com-enido en una tradición en el mundo
fabril s la premiación por antigü da&lt;l qu , de alguna manera re ·alta la
l altad del u-abajador con la empresa y con la fábrica.

Ir,

Publicado en '/'r.xti1111111do, órgano mrem de Tcxúks f;/ Pom11ir. Enero 23 d 1982.

621

�En uprum del gmpo ThfSA la revi ta u tra
ntc, en , u
número del 60 AniYersario re eña la c r monia de rccon cimi nr a un
grup d trabajadore de la fábrica 17:
Para rec nocer la &lt;le ·tacada uayecroria laboml de los e laborad ,res de
Cuprum qu · cumplieron jubilosamente 15, 20. 25, 30 y 35 año de
trabajo leal y fecundo en la mpre ·a, • e realiz · una entrega ele pre eas.
Directivos Je Cuprum y represcmames Slllrucaks entregaron estos
reconocimientos d pasado mes de t.i.icicmbr , y fcl1citaron a los
homenajeados por su con tante laborio.idad.

E a mi. ma práctica e puede encontrar en muchas mis fábricas
indu erial s lo cual
ha convertido en una cradi i • n. F.U p rqu la
cultura indu tria! ha creado valor \7 1 d la disciplina o el trabajo
disciplinad e uno de Lo pr.incipalc .

MODERNIDAD
Lle. Ricardo ~ancloval :ala7.ar
Cole:-,rio ele ' ociologfa
FaculLaJ de Filosofía \' Letra. - .\i L

Bibliografía
RE , ', .r\lfonzo. Obras colllpletas. F. . ., ., J\léxic , 195 .Tom XXII
RA
L FIÚ S. Raúl. Cosas N11eslras. Fondo Editorial
Monterrey, I.L. [971.

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An11as_)' Le/ras Re\-i, ta de la Facultad de ilo ·ofía y Letras de la
Año Ill . .\1oncerrey. .L. cpti mbre de 1946.

r\ I 1L 1 o. 9.

RA

EL _,RÍ

·, Raúl. BI ReJwo.

11

Lijit.rtc1 del gra11 1111111do, /da rel'!Sta del /,!)o)' de[file
del a111or pn1pio fll lrtfjl' 1/t gak1, is t/Jl(I de rs11s
Íll!'t'IIIÍOl/eS Úlf!.lesa.r q11e liendl'll O la IJ/CCrlllizació11 di'
!t,s do11&lt;1s 11ado111:.r...
Tr,do el 1111111do está cII 111archt1 h11ria n/gú11 _li11. o
g,dopt1 en pos de la Jort1111a. bl lie,;¡po se ha ro11J1erlido
fil el urtímlo lll(ÍS caro, J' 11adie p11ede por lo ta11to
1,•11brgam ti es,, prodigiosa pmd~galit!{/d t¡fle r11po11e I I
mll'cr a c,,.ra ,,/ día sig11imle pcm, rksperlarsr tarde.

libro de relatos. Ionttm:y r .L. 19 2.

➔ RO G
\R.ZA Elizon&lt;lo. Una.fiesta i11olndable. Facultad de Ciencia. ele
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1965.

P I ucRtra

' .!(

fauro. LD pren-erol11ciót1 del tmbqjo. Grijalbo, Barcdona, E ·paña,

Gente, revisti interna de Grupo .\ílS , eclicróa bimc~traL ,uio 25. numero J_9_. an

:\J lcol:í.s J los

va r7l1, 1

uando e acuJc a los libre s Je historia para e n ultar alguna fecha o
da relacionado · con acomecimienLOs del pa ado es e mún encomrar
libro
nmarcados con LÍtul
como: Historia 111odt'n1a, e□ donde se
comienzan a narrar algunos de lo hecho. c¡uc el autor considera como
má - importante~ y 1uc han ocurrid , a partir de un peri do toma&lt;l(
arbitraria.mente en el ti ·mpo. La elección de este period de tiempo, ·rn
embargo, tiene 9u ver e n alguno elementos y caracterí ricas specialc.
que el hi. roriador ha etcctado y c¡ue considera com origen de lo que

.J ,.

622

623

�puede ser llamad modernidad. A í, por ejemplo el. hisroria~lor_Jacquc ·
Barztrn hac ui1 balance de los acontecimiento· ocurndo a pnne1p1os del
siglo )(VI y locafua I s elemento que, desde su punto de vi ta, pucd n
ser consi&lt;l rada com los inici . d la época moderna. Para Barzuo lo ·
u11c1 el la modernidad cien n , u rigen a partir de la ideru que e
desarrollaron desde principios del iglo X'"VJ ' yuc llegan a concretarse
con el aseen o de la reforma protestante. \firma en on es que la_
post rior s revoluciones como la france. a la rnsa_ fueron el ~ ulrnd
de un proc
en l de arrollo de la. idea guc tuv1ero~ s_u ongeo y , e
desencadenaron a través de la hi to1i.a, a partir del RenaclDU nto.

hecho tJUe, de de u punto de vi ta, conduje.ron a uo Lut ro
dcsílusi nado y critico a enfrentar el poder de R ma:
Cran&lt;lc fue el a ombro Je Lutero cuando llegó a ltaJia. l'na vez acabada
la mi a lo sac rdotcs profeáan blasfemia 9uc eran su mayor ncgaci6□ ...
De VJ\Ta religión interior, empapado d los conceptos de pecado y
¡u cificación tal como habían sido expresado en los libros de b teología
ru mana, reforzado con la lecLura árida de la Biblia un bombr como
Lutero por nada pudo haber ido r movido mu profundamente como
por el asun o de la mdulgcncias ... Atacó al Papa con temeraria osadía ....
como J.utero puso de manifie ro con la mayor energía y claridad la
disrnncia a que :e hallaba de ·u esencia el poder Je Roma, com Jiu
expresión a la convicción de todos, como su oposición -c¡u no había
desarrollado aún su. clem ntos po~irivos- complacía también a lo·
incrédulos, y como, por otra parte, al conreo r aquellos elemento. , daba
. ati facción al anhelo ele los creyentes . us escritos jcmeron una
influencia enorme: en un momenco cundjeron por .\lcmani, }' por d

La época m&lt; dcrna comicn~a, d1: modo carnctcristico, con _una
revolución. Suele dcnominarn: rcfonna pmtcst:mtc. pero b sccucn ta t.k
aconrccumentos c¡ue coflllenza :1 pnncipios Jel s. _:\"VJ y finaliza -si l'S
que en efccco ha finalb.a&lt;lo- mas J · un siglo &lt;lc,pués tiene rodas la~
características J una revoluci '&gt; n. Yo nnendo t¡ue é~las on: la
tram,fcrcncia v1ol nu del poder y propit"Jad en nombre &lt;le un.1 idea 1.

,-\ firmacioncs como ésta pueden encontrar u fundamento
. ociológico a travé el la realización d un análisi.. obr l . urgimi mo
ck la &lt; id •as originadas por los cambi s e i.noovacione écnica y
cicncifi.ca a partir dt: las cual - • riginaroo. Cuando apare~iero'.1 la
n venta y cinco re is de u r clavada · en l.a pucna de la 1glcs1.a d
Todo lo antos de ittemberg en 1517, la ciencia se encontraba en un
periodo de e ·pansión gracias a la imprenta que di~ndía ~ pensiu~cnco )'
la, idea de autore. como Copérnico. por mencionar solo un iempl .
'on ste á.11.im en la expansión de las id as característico d l hombre del
renacimien o, r el de. arrollo de la ciencia que le abre una nueva puena y
lo coloca frente nuevas realidade. , ·e comienzan a vi lumbrar los inicio.
de una lib rtad en l pensamiento r un despertar en las id a. gue en l
ca. o de Lutero . e dirigirfo contra los vicios qu detecta dentro de las
ideas hegemónica d 1 dogma rcligi o imperante. Comienzan así a . er
n1estionados alguno hábitos detectados por Lutero hacia l interior de la
Igle ia como s el ca o Je bs indulgencia , y e a partir juscam nt. de
e ·tos cuc ·tionamicnr s, com la i&lt;lcas de Lutero encuentran un rucho
que, sin advenido, ·crvirá como cuña para la posterior escisión d la
Iglesia y los efe t&lt; s sociale · y culnrraJes po. teriores. El hi ·toriador
Leopold Von R.anke, en su libro clá.ico llistolia de los Pap(ls, describió los
1

B.tnun Jacques, Dd ,1r11,mertr a la dtt'&lt;ldt11ci,1: Q1ii11iu1tr,! miu.r d1·

1111crtms dw) Ed. Tau rus, 201J l. p. 29.

l'Ít/¡1

1111111ml 111 Orridwt,· (d,· 1500 "

mundo ·ntcro~.

Efectivamente, la idea. desarrolladas y U ada a cabo, e decir
concr t.[_¿acJa con la acción, fectúan cambios qu afectan a la historia eo
rebción a la magnitud de dicha acción. Pero un análisis sobr el fondo de
las cau a que hici ron po ible el surgimiento de tales ideas ólo estará
completo ha ta anahar la relaciones exi tente entre el desarrollo d la
ci ncia y la tecnología con el surgirnient de nuevas ideas. D ntro d la
per pecriva del hi toriador se encu ntran · 10 lo· hechos hi ·tóricos
desencadenados a partir de una acción cuyos efectos
prolongan y
e. ¡ and o a traY , s del e paci y tiempo. E por eso 9uc mi mras algunos
hi. o.ria.dore com Jacqm:s Barzun consideran que l inicio de la
modernidad cierren su origen a partir d las ideas concebidas desd
principios del 'iglo 1"\71 afumand 9u el estallido de las revolucione ,
como la francesa la rusa, solo s n el desemb cami m de las id as que
ya desde am s, e habían ge tado 3 otro como l hi toriad r Erick
H bsbawm, itúan lo odgcn de la época moderna en los albores de la
ReY lución Im.lu. tria! y su efecto social:

1 Lcopold \ 'o n Rankc, l lirl11ria ,le hi /&gt;,1f1tLr l .d. Fer~.. novena rc1mprcs1ón 2(WI], p. #-6
1 "LJ /flt,ilid.,d dtl 1111111do ()radmt,1/ d,1/in l'llrlf,lJ ,, /11 [den q11, it1(11m,11 c.r/11., nll'ol1m1111~.r (la r.mccsa }' la
rusa) ,111/c.r dt ,ptr esta//,,r,111 c11 l!,t1nr.1_y l11s ro11um/11r_(r.d1m 1/i 1789 f 1917 rólo 111t1mm /111 mcidmtcs r¡m k11
di,p,m1ro11 " Ba nun ,1 acc¡ucs, f)d 11111u11t1'/'r" /¡¡ drrfllltmi-t1: Q11i11iMl11s mi/J.r dr 1id,1 C11!/11ral w Ordde11te (dt
I
1111r.-tros diia) Ed. ·1·aums 2001, p. 29 31J

-oo ,,

625

�;( uc

ignifi a la frase "estalló la rcvolu ión mduscnar' s1gmfi a 9uc un
,,a. en la hi:wna hum:tna, :e libero
de sus cadenas al poder productivo Lle la.. oc1cdadcs humana· c.¡uc dcsuc
entonce se hicieron capacc d una constante, rápi&lt;la } hasta el presente
ilim11:adn multiplicación dr bombrts, b1cne y ·r. icic s. J~w1 e~ lo 9u ·
ahora st denomina técnicruncnrc por los cconmru ca 'el Je. pc:~uc (L, kc
ofl) hacia d ere uniemo auLOsosteru&lt;lo'. ' in~una :oaedad .interior habfa
·i&lt;ln capaz de romper los muroi. c.l unn c. trucrura social prcinc.luscrial,
una cicnci:i v una récruca Jefe cuosas, el pare , el hambre y la muerte
imponían pc~óc.licamcntc a 111 proc.lucc1on".

dfa cnrrc 1780 I 1790, \ por prunern

e las caracterí t1cas panicular que ·l his ciad r encuentra
come el mem c n tirucivo. de l que podría . er con idcrnd com cl
inicio d la ~p ca m derna s pueden apr ciar, n general aquell )S
elementos c1uc marcan la coofi rmación de nueva 01ma rganizat:in.
d la ciedad qu tienen ·u t rigen a parcir del surgimiento de nue\·a
id a. n relaci ' n con lo. cambi
o el avaoc recnológico ' cimtíficn.
A í, es p sibl · apreciar, en L'l descripciones ame señalada p r lo' do ·
hi. toriador , 9ue la modernidad e tá con rmada por I surgimi nLo de
una seri de l mento ) caracteris ·cas apar ciclas en las sociedad . '
qu
scán relacionad s con la on ritu ión de nueYO. m~clo. de
organización . cial política económica etc. que la hace er cfü rente
de la. , ocicda&lt;lc prcm d rna . .

Modernidad: Dos pla aforma
Del análi is ·obre lo km nt • hi rócico:, en genera~ qu e
d arrollan a u:a,·é del espaci y ti mp , y que dan com resultado el
ini i d las nu 'as forma or anizati-rns ocialc' enmarcada. d ntro del
tén:nin m dcrnida&lt;l, e po.ible detectar al ab rdar un mdi obr la
modernidad, al menos, do · 6 rma , a partir d la cu.ale se pue&lt;l ll vara
cabo dicho e. tudio: La m d m1&lt;lad vi ta de de el plano cultural .' a partir
de un punto d sta e nómic . in embarg , e. tu n quiere decir qu
e t.:ncu mran paradas n do. univer o ili eren te· sin r ·laci ' n alguna )
qu el
tudio d • la modernidad enÍl cad
br una p rspcctin
económica pucd d jar fuera la s ·gunda ya c.¡u ti de arr 11 &lt;le la
historia dep ocle de su relación alterna.
\ l l rgo &lt;le la h.istori::i de la ce &gt;ría ocial modero se h, he: ho
patcm sea e mplicidad bjnaria (o dualidad complementafr,:a) aunque
l

l lohsbi\\\m hric. L, mi de 1,, füm/111ió11: /1,V!J U/.18. I..J. Crínca 199 . p. 35.

(i_6

quiza sea preciso eñalar que el énfa ·is pue ·to en la di tinción
corr spondi 'ntc entre la pcrp cti,~a económica f la culmraJ manci ·n
val'iabk, de¡ cnd.icndo de la po tura tcóricaR. De ahí, lo resultados de
una te ría marx.iana, por j ·mplo, con una orienrn.ción ca ·1 xclu:i,·a
hacia la crítica de la cconomfa política dejando relegada · la, cuc ti me,
culturales tJUL' se pre:enran en los escritos de farx como un reflejo de
lfüi determina ionc. hi ·tl rica ." b. te tipo &lt;le plameamienro será. e n la
llegada a la e ·cena hi te· rica de las , iguienrc. genera tone · marxi ·ta , uno
dc lo!- punto. a ser abordado·. -\ í teóri os marx.ista.r como Gram c1
J.ukács, , \domo, Iarcu t.:. te., pondrán más atención a las cuestiones de
carácter cultural. ' in pcrJ r de Yl. ta la csen ia Je la crítica ec nómica
9u sigul:n manteniendo u análisis, el pe o apoyad
obr la
cue ·cione: de raci nali&lt;lad en Lukác ·, L'l razón y el me n domo ( el
papel &lt;le la so icdad civil y los intelectuales ubicado dcmro del
p n ami nto gram ·ciano, en el m, el dt: la uper mucrura., pr ten den
lograr un equilibrio entre los plano ce nómico y ultural. Partiendo de
la ub1cac160 ·o el mcx.co hi. tórico de la. do: per peccivas: economía y
cultura como rnmbién de la. relaciones simérricas y astm ' tricas que
exi:ten mrc ellas, es pe sibl ab rdar un análi,'i. ociológicn de la
rn derni&lt;lad capaz &lt;le ofr cer un diagnó. tico que 1 m las ba:e: para la
busqu ·da ck po ibili&lt;la&lt;l . alrcrnas a la hora de ab )rdar 1 . fen '&gt;menos
&gt;cialc .
,\ . í d J la pcr. pe ti\'a culmral, la m&lt; dcrnidad puede er
caracterizada por el &lt;lerrumbrunien cid . i tema de ere ncia míticoreligiosa · tiuc imp raban ea la
cie&lt;ladc · tra&lt;lici nal 'S y que el
p ·ru ruruenro ilu erado de enmascaró. a ilus aci · n ese &lt;le. p ·rtar &lt;l
ideas que . cudadas c.1 la razón, .e Janzarou a la bú ·qu e.la y cont1uista
de nu v s e ·paci del conocimicmo puede . r C&lt; nsiderada como la
c rri nt de fuerns yu ' d rrumbó. a tn1vé de la cicnci:1 y el pr grcso,
alguna &lt;l la. r encias o ven.Jade que el monopolio rcológico manr nfa.
·~-/ 7 cima~, h'I 11/l{l'll ,mbh•zu! el prognso. ¡El /Jllfllrlo tJlfl' udelim!r1.' Y ¿por qm' 1/(¡
bf.l degirad" •scril irá Rimbau&lt;l mucho riemp de put'.· en ( rua le1J1j&gt;omd"
en el i11fimm aludicn&lt;l a laLidea c¡uc han J, d origen a L1 época m derna
y dibujand los conlorno de una m dcruida&lt;l n ·xpansic'111 dcnt ·o ele la
Francia d 1 7 . Y yu \ cf 'ctlvamcnce, el mundo m&lt; dcmo comiemm a
L

"En ,u\ 1 tt•~is olm: I• u,rba h. \fan. c$cnlw ,¡11l' d ~, humano ·'111 s11 rml11k11I. r{ da11y1111t11 ,/1 !d.r
rrl,mn111 .r 1rn,1!..t'' in ol\ 1dar lJLil parn \lan "rr/,nm1,, rM,1/n" S!¾(n1fi ,1 "rrlarro11u- J, pmd11,·,1ii11 ''. Por
fp tanto f11mun pant de lt l)dsc cconomtca) nu e.le: 1, supcrc:m1crura.

62

�partir d los cuc tionarrúentos r el surgimi nto
la ciencia y el desarrollo tecnológico, de clan
e pcctto · que se e comkn detrá d lo mito
ociedade pr modernas. De tal manera que
considerada, jtmt c n Habermas, como la:

de ideas que, a ~av '
ponen a] descubierto
en que s sustentan
la ilustración puede

d
lo.

la
ser

anrírcsis del ,ruto v como fuerza contraria a él. ~orno ancitesis por9uc
opon al autociau:Ú&gt; carácrcr vmculanre de una rra&lt;lic1ún engranada en la
cadena Je las generaciones la coacci 'n sin coacciones que loi: bueno
argumenros ejercen; como fueria contrana al mito portiue u fun_c.ión es
romper por rm:dio dr ideas :u.:lyuuiJa · pe r el inclh~duo convcmdas en
fuente de motivación l encantamiento que ejercen los poderes
colcctivos6•

Dentr de esta perspecti, a p d mos encontrar reflejaJo el
carácter cultural de la modernidad d de donde ·e puede parcir a travé,
de lo canale de int ·acción hacia lo niveles dt' rario11a/idad que se han d
generar con la completJJeJtlación de la segunda fonna d interpr car la ' p ca
moderm (per pectiYa conómica). A í é ·ta ·e distingue d la ' poca
prcmodernas además p r la especialización dada dentro de la di i ·ión
del rrabaj ocial en el marco &lt;~eográfico de la cuaJ 'C originan las forma de
organización que caracterizan a las soci dade m derna } de las cual
surge el modo de producción capitalista del cual Hab rma di tinguc, en
la superioridad de é te sobre sus predecesores las d s raíce iguicnt s:
la creación Je un mecanismo económico l¡ue hace permancnce
expansión &lt;le sub, istcmas &lt;le acción in cnci naJ-rac1onal y
csrabl cimiento de una legitimación económica mcdi,wt la cual
iJ tema p lítico puede . er adoptado a h nuevo. r yui itos d
raciona~dad onginado. por estos subsí temas m desarrollo-.

la
el
el
la

La

implerneotación d I nuev
sistema político, com
consecuencia de la legitimación 9u el plano ce nómico instaura, puede
ser abordado, desde la óptica de un análi ·is ¡ue e in line por una
orientación fundamentada en el de. arrollo conómico partiendo de la
relación urgida entre: los alb res del • tad -nación con la consolidación
de la Re oluci' n iodu trial y , u po tenor impacto en el munJo
occidental. I ocluso ha ta llegar a su fase má.s ·eciemc en donde el alcance

11

de dicho impacto y u · consecu ocias a nivel mundial -va no lamente
en ccidente- urgen a cau a de los fectos d la globaliz~ción.
As~ es en l seno d lo primero e tado, naci nale donde 'e
concentra el desarrollo tecnológico y cicná.fico que sentará las ba es de
legitimidad del nu o isccma político-económico, a partir d I cual, el
urgimi neo d nuevas ideas como con~ecuencia directa d los efectos
ociales qu dich impacto ocasi na, encuentran también u legitimidad
en la universalización d las ideas gue urgen c n la creación, como
cH; 11 a, en contra de la raci na lid ad in trum mal gestada por la
transición económico-politico-culrural que da lugar a la in ·tauracióo de la
modernidad. Por cjcmpl , cuando R u seau pensaba en un pacto social
que a través de la 11ohmtad general asignaba dirección y orden a la ociedad,
la volun ad individual quedaba excluida y □o era tomada en cuanta. ~e
con idcra al estado civil como un Lodo en el gue sus pare . , el indiY:iduo,
no ·· tía sin como un ente e lccci,·o dejando a í. fuera de m
perspectiva, el interé incfüidual y la participación d La mujer. J la id
sólo ha ta qu e ·rns idea. han id cue ·tion.'lda gue la aparición de otro
tipo de planteamientos se han id ge tando como lo son lo derechos
individuales y lo derechos el la mujer. En tra palabra , la. idea
surgida a causa d l avance el la ciencia la tecnología en [a mod mi bd
on el producto de las nu Ya. nece idad , creadas por el se.r human ,
necesidades gue lo . itúan dentro de una forza a plataforma de
adaptación a los cambio guc d propio avance de la modernidad rra
consig . El proc ~ d adaptación hacia esta transici ' □, en la qu e
genera un cambio radical en la , estructuras de la sociedad tradicional
dando pauo al a in tauración &lt;le la estrucrura modernas, es lo que
c:b -r denominó com racionalidad. Dentro de é ta pued apr ciarse
como la ' do platafom1a . obre la cual s descansa la modernidad con rrúa y culLura- pa. an a era és de di\•crsos canale -in tirucionc, como la e cuela el arte, la religión
te. (subuistemas de acción
intcocionaJ-rncional para Haberma ) generando la legitimidad d I nuevo
orden con · mico y la con ecu nte adaptación del si tema p lítico. E ·ra
adaptación, ·in embargo, , ól dura mientra e &lt;le ·arroUan nueva, idea a
la par de los ad lanto · tecnológicos y científico . 'En cada época -dice
ietzchc- hay un mundo gu mucre y orro que nace11 • '

Habmnas Jürgcn . E:/ dismrso.filorrífico de lo 111oder111dod, Taurur~. ~ la&lt;lrid, 1989. p. 13(1.

' Hab~nnas Jürgen, J..,1ni·11ri,11• '" lemolnJ!.ÍII ro111n idw/11,~ía, en Bamt.'., Khun. y ( tJ:O Estudios ~&lt;,brt'

S(J 1ologia de la~cicncL1$, Alianza. \l~drid 1980, p. 3511

61

~ i\ ierzschc F de neo, l mt,1dt1,· filosó/im.r en Obms ·omplc:tas \ o\. LI E&lt;l. J\gwhr 1962, p. 269.

629

�Efectivamenc , la· e rrucrura que caracterizan a la modernidad
experim ntan una ruptura con la esLructura tradicionaleg que d
acuerdo a la p r pectiva teórica d
idden , pr eman un carácter
discontinui ·ra" en el entido de q ue "la in tirncioncs moderna , n, en
algunos aspectos, única y di tinta en u forma a t dos lo tipo de
rden tradicionalq' . in embargo, y como también lo aclara el propio
iddens más adelante, e t no ignifica qu d jcn de tener, p&lt; r lo menos
alguna relación con el orden tradicional· no e guc hayan alido de la
nada, ino que su forma moderna, las hace únicas con r , pecto a las
tradicional s.
J,0 -i tema económico cultural al pa ar por el proce o de
adaptación que , urge den ero de l s periodos de trao ición de w1a tapa
tradicional hacia una moderna -los procesos de ra ionalidad- adquieren
u legil:imidad a ttaYés de la e}..-pan i, n d los ub is tema d acc1011
int ncional-raci nal detectados por Hab rma .
í. a partir d la
in. tauraaon y adaptaci , n hacia el nuevo rden económico se crean
perspecti as y nece idade, inexi tente en los periodos anterior . a la
mo&lt;lernidad rray ndo consig un d rrumbami nto en el i ·t ma de
rnlorcs y cr encía, para dar pa o a las nece idades desarrollada
gún
lo patrones &lt;l I nue ·os proce
d raci nalidad.

PREMODE RNIDJ\
PLAT AFORMA
CULTURAL

PLATAFORMA
ECONÓMICA

MODERNIDAD

P ATAFOR.MA
UL-n.JRAL

~

----

PLATAFORMA
ECONÓMI

G1&lt;ldc11s A.. Cri11.rm1mcia.uk lt1111od1.n11dad. lid. \ham.a. '.!{ IKI. p. 17.

630

Modenudad, cultura

política

i la, corri ntes de pensamiento generada. n la ilusrrnción
marcaron un cambio radical en la. concepcionc del mundo y pre araron
el terreno para la entrada de la modernidad, no fue ~ino porqu , las í&lt;lcas
accpt~~a hast~ ese cnton e, dejaron de atisfacer la capacidade. de
reflc~ton, oca.1onan&lt;l a. í una cri is en la legjtimidad de la ideas
dom man te . Con el 'nfa i puesto en la razfn, la ideas uni\· •r atizadoras
de democracia y de libertad crán ahora el aporo y punto &lt;le partida del
cual la te ría de emancipación Je la pequeña burguesía e levan rán en
concra d~ la nobleza dan&lt;lo a í lugar a la iniplcmcmación de lo que pu de
s~r con. tderado com) la realización e ncr ta de la política moderna. El
c1emplo característico d este fenómeno ·e encuentra 11 el triunfo de la
Rcv ~ución Franc a y ~! po terior impacto mundial de -u signi.6.ca&lt;lo.
Un e¡emplo sobre la· 1~~ª originadas a partir d la Ilustración qu
encuentran -u apoy politic y filo ·ófi.co en el derrumbrunienco de la
i&lt;l ·a dominante· ha ' ta entonces, encuenua presente dt:ntro de la e bra
~e los e crit &gt;res &lt;le la ép~ca, como el .Marc._¡ué - Je acle para quien la
libenad e encuentra dom10ada por el la. tr que b religión arroja obre

lo. iodiviclu ::

RACIONALrDAD

..---...

s &lt;lcmro_de ta relación económica-cultural donde ·e angina el
ayaoce de las soc1 dade, tradicionales hacia L1 modernidad ,. aún denrr
d 1 misma modernidad ya qu el acelerado aYaocc d i; ciencia v la
tccn l gía no coloca con tantemcnte ante nu vos descubrimie,~to.
~apac • d&lt;.: trn t0rnar ?uesrro cguiliblio ontológico pon.iéndon s de
frente a nu va cucstJ.oncs éri as y retand nuc era capacidad de
adaptación al cambio.

Compamorns: hemos conrrmplado b cabaa de nuestro re) tlrano caer
Jcn~ro cl la cana.~ta &lt;lel ,·crdug1 . ~kmo · visro de:rru1da la mon:uciuía y
barnJo sus adorno.. \Jos htmo:; dccLuado ltbrcs. Pero fram:e. es un
pr~&gt;fundo abismo ::cp.'1ra la declaraaún Je la libcrmd Jcl lu¡,'To Je la
misma., r no puede ex1sru m..1,·or locura que La que consiste •n creer qu .
h1:mus obrcm&lt;lo el segundo cuando, en re:ilidaJ, sñ!o hemos hecho !a
primera. b □erro yul' se mderribaJo d antiguo r(-gimen; pero mientras
permanezcan u, imicnros, en realidad mi ·mrns siga en pie uno olo dt
sus pilare , podemos estar seguros de l¡uc el n: ro no carJará e 11 ver. e
rcsrauraclo. fac p1htr yuL aún 5ubsislc cs h lglc. m arólica Rom.tna. 1 ,¡]
pcnnitlr c¡ue siga n pie, franceses, pa,'lmcncamo; una vez má. d camino
de riranfa; preparamos una \ º 7 mas nuestros cueUos para ! 1 ugo que

631

�nuestra vitalidad arrancó apenas ayer.... Amigos míos, ha llegado la hora
de percatamos que la moral debería ser L1 base de la religión, y no é~m b

\'i tazo ~ I~ libro d historia, ·ea cual sea u p rura ideológica re pecto
al movJJDlcnto, ¡ odrá apreciar que fue principalmente una lucha
in pirada por es mismo ideales univer. ales en c o ·a del pod r de la
Corona espanola.
u tritrnfo las idea de libertad y de justicia civil, e
decir, la idea apoyadas sobr w1 plano uni,· r alista que no
mempla
aun la · necesidades &lt;lel individuo como ujero ino como part de un
Es~~do ~~re ju to y apoy~d Pº: la razón, in tauran la, base para la
lcgttunacron de las nueva 1d logia qu , ba ada pómero en el derecho
con uetudi.na.ri , justifican a l s grande erratenicnte c mo l clcr el
mooop lio de un poder de d minación que ,-iola las' garanúa por '1a
que en un primer momento s luchó.

base de la moral 111 •

La relación exi tente en b época premodernas, entre política y
religión llega a su fin a partir de la idea generadas en la ilustración y que
de. embocan en la creación del Estado-nación c n la eparación &lt;l los
po&lt;leres ccl iástico p r un lado ) el poder politic por el otr . Con 1
triw1fo de la ReYolución Franc a s da inicio a una nueva época
marcada por la · c O' tantes apenura, o nicho. ideológico a u--avé del
intercambio de ideas que con el concepto de democracia lle,·ado a la
pracuca se rigina. • n tra palabra· a partir de las práctica
democrá ·ca, el intercambio c ostant de ideas e amplifica y e
conden a d ntr del e ¡ acio cultural donde La id as han de hallar
refugio parn su posible olidificación po. terior. La ideas políticas
difundidas ahí --democracia libertad, derechos del hombre- e bricncn
a partir de su carácter ,miversaL la legitit11ocíó11 gu servirá, inclu o ha ta
nu stro días, c m punt d partida d I cual la ju tificación d las
CÜ\"etsa · id I gía política han de ser reestructuradas de acuerdo a las
Jiferemes etapas en La gue son concebida . i primero urgi' La
ncc sida&lt;l de crear los derecho civile &lt;le pués, ante el inmin nt avanc
cconómico-culrural acude la urg ncia apoyada s br La
tructura
anterior d la creaci ' n de 1 derecho naturales. reac1on que como
muchas tras han urgido de la necesidad de hacer frente a la mrmenca
qut: la modernidad trae consigo; de tratar de contrarre tar los efecto del
~luggcmaut'' al que hace referencia ' iddens como metáfora de la
modernidad, o al "autómata ' yuc e n s ba e capado d las man de d
la p stura de a tells al referirse al capitalismo I bal y la t enología
infonnáóca. ' n la creación de ambo, d rec ho , el ch·il y de pués el
indi,·idual ·e ha recurrido a la uni,Ter- alización de lo fines para doblegar,
a travé. de la razón, (en el mejor de los ca os) lo medio. . ·í e, com la
lu ·toiia ha demo, trad el tránsito de la corriente ide lógica en la
m &lt;lcrnidad. e, dentro de e ta uerre de bricolaJ,l' ide lógico en d mi
, e de. arrollan las contradicciones imerna. inmanentes a la actividad
política. sí por ejemplo, trasladándono. en el ti mpo y el e -paci a la
R Y lución de la lnckpendencia en 1 '. ico pued · n apreciar e las mi ma
vías eYoluriva d la c ni nte id l ' gica . uicoquiera que eche un
111 r rnneois tic !:&gt;aJ e D natien \lpho nse, / ilor~(ti, m la
L1.gusa. cuarta etli □ón, 19,'S, p. 24"\.

62

11/(q/1,1,

t·n U/mu ( 1J1nple1,u, T om l. Ecl .

las adcL-mce en el tiempo, con la leye de Reforma y lo
decret s d desamortización de las tierra en mano de b igl ia, la
política de Juárez ree trucn1rnrá la id ología dominantes narb lando,
también las idea propia d la ilu tración. E tas accione , ap yadas en el
avance de la ciencia y el progre, o sirven para fundam mar el
pragmati m d la~ concepciones política a partir de la legiámación que
m raura el nue,~o mema económíc . La ecularizacióo de las idea , con
los mi mos fin s de libertad igualdad, respeto ju ºcia etc., aplicadas
sobre I ord n e nómico dominante ha ta entonce si.t-ven, aquí
también como paradigma de las contradiccion · inmanentes urgidas
dentro de la nueva, amalgama, ideológica . La aparición d lo nu vo.
t rrateni nte com con ecu ocia de la compra de la, tierra confi cada
al clero y la e ndicione in una mejoría real hacia la población
dedicada al peonaje, c nforma I a entamienco de la nueva legitimación
t¡L1 a lo largo de lo posteriores O añ s del porfui mo, con todo r, a
cau a de su progreso con olidó el sector agrícola p r jemplo,
·
un ector t xtra rdinariamemr &lt;linámJco. pero colaboró a la de, crucció n
u ' la economía campcsma, usurpó derechos de pueblo. y comumuadcs
rurales 1· lanzó a su · habirame a fa mtempcrie d Jo · mcrcatlos, el
hambre, el peonaje y la cimgración 11

D mo trando a í qu lo que convierte n legitima una acción
política, que
ba. a n la uni,·er alización &lt;le los fines alb rga n su
interior el origen de la contradiccione, que p steri 1mcnte ha de
enfrentar.

11

,\guilar Canún
l ')98, p. 13.

He tor/

~lcvcr l..oren.1.u, l k1 I0111bru dr /,, RP1v,/11ri1il1 ,\Ji:.xirana. Ed. al } \rcna.

,

6j, J.

�Modernidad, economía y política
El accl rad avan e d la ciencia la tecnología en la m dernidad
1uega t:ambién un pap l important d ntr de las oncepciooes
ide l, ica , tao o d minante como alternas. De e ta forma d de arr llo
de la poliáca, a travé d · las difer ntes tapas que coni irman la
m dernidad ncu ntra u ju tificación ideológica en r !ación a los
cambi
bt nid en el mar o de la repercu ion ccunó nica: a cau a
del desa.rroli d la ciencia y la tecnología. P lítica y conomía se
ncuentran má ' rela ionada, n la m dcrnidad qu en cual9ui rn d la
épocas pr mod rnas.
esta relación aum nta d acuerdo al grad de
avance n el de arr U t , cnico y científico d una ociedad. i n época
antcri re. política ) rcli ión . e complcm ntaban teni ndo 1m nop lio
del poder, con el inicio de la época mt derna y cl de pegue &lt;lel
c pítali mo a traYé · del de arroll de la indu tria y el prngmarism
te n lógico-científi o l poder político será no sólo parre in que ·
p dría afirmar que erá guiado por 1, e nclici n cconotruca:. , sta~
: ·rán qui n d cid.irán, ahora, 1 rumb qu la &gt;lítica ha de eguir. 1\ í
lr demuestra la hist ria, · en la actualidad e un fen ' men que pu de
~cr compr bado a tray ' de la información gue e genera e tidiamunemc
a partir d l rumbo guid por la
cratcgia · pt líric . y económica ' d
las naciones así com tambi · o el papel que de· mpeiiao y la influen ia
política sobre la. naci ncs d I mundo los rgani mos intemaci n le.·
mo d F 1] o el Banco f undial del Comerci
CONDICIO ES DE POOBR

DOMINIO

PREMOOERNIDAO

M DERNIDAD

RELIGIÓN

ECON MIA

-

IN FLUENCIA

POLITICA
1

POÚTICA

n repas hiscóric en el desarroll d la on mía 01 derna
demue rra que con l de. punt conómic de Inglat r_ra, de ·pués de La
634

egunda mitad dd ·iglo XVTII el poder político r conómico qu ·
g nera, a travé de la producción, el desarrollo d la tccn I gía,
principalmente n lo m dio d tran ' porte, d comercio )T el de arrollo
del capirnlismo financi ro crán la ba es para ~u aseen o como potencia
hegemónica dejando atrá - a Holanda guicn había mantenido el dominio
12
marítimo y comercial d d 1 ·i lo .,
í con Inglaterra com la
p cencia ecc nómica d minante omi nza la fa. d I engranaje mundial a
travé ' del c mercio 6.nancicr
e lonial. La intima rclaci , n entre la
e tmcrnra onómica y p lítica e afianzará aún má al det erar al
comercio fi.nanci -ro y el diner gen rad p r e te i e ma com los
origene d I p der. e e ta forma, . e mo e de ·arrolla lo LJUe puede
ser considerado e mo la p1imcra. fa e. del capirali m · gue, a tra é
d su continua ,·olució.n, dará como r soltad el inici de I que má
tarde se convertirá en mouvo de inc nformidad encre las col nia de la ·
grand ·
tencia, : la idea · de . oberanía nacional riqueza teni.torial ,
poder ccon , mico. iniciánd . e el periodo d lu has por la ind peod ncia
de la colonias d I cual las naciones carib ña~ han sido las últimas en
consumar. En sint si pu &lt;le decir
qu con la entrada de La
modernidad, el p dcr y la rigu •za
d cubren com in , nimo y ya
para d .igl XIX, e ta i&lt;l a , e ncu n an bi a as mada. n el mu□ d
modern . Purman parre del entorno cultural y s posible nconrrarla en
1 _crito &lt;l la ,p ca. L crítica ue ,farx a la p lírica c n , mica lo
d mue ·an. así c mo también la obrad scritores, c mo BaJzac qui n
a lo larg d ·u 97 n vela que c nforman La comedia b111JJa11a , dedica a
retratar 1 s ra go · má caract rí ·tic qu ' la modernidad trae con ígo.
~ \ s~ por ejemplo en Gobseck dibuja la figura de un usurero quien clic ·
c m· ncido:
Que&lt;la tn nos&lt;ero. t:l úni
cmim1cnm vcrdaclcr qu · la naturaleza no~
ha in funJiJ : el in. tinte, tic nu ~tra con ervación. E.n ue tra. soc1 ·dadc ·
europea • este insumo e U3ffia inrcré:. pc.rsonal. ' 1 hubi ci 1\·tdo tanto
com , yo, : abría, qm: . ólo hay una o a material de un Yalor lo
-uficicnrcmcnrc re, l para 9uc un hombre e • cup de ella. Es ta cosa ... es
el oro. El nro rcprc. cou melas la fuerza humanas ... en cuanto a la~
co~tumbn:s, el hombre es el mismo en todas partes: en todas partes csrá
1:mabl.1J
I combatt cncr el pobre y el ncc,, n Lod . panes es
incvit, bl ; c. prefi nblc puc. , ser el explotador a ser el ''fllor:ado ...

•• : éc Henn, On,g,,11u ,Id ,;,p1talis111a 11mdcm,,. (1J. l·CI ~. ,.r,1 rcimprc 1ón, 1988.

635

�Las idea de p d r r lacionada a1 dinero la in flu ocia que é ·e
cj rce en la, d ci i nes p lítica son así una de las caractcrí ricas más
clistinti a. de la modernidad. Durante el pcóodo del porfi.riaco en
éxico una &lt;le la prioridad política·, i o e, qu L-t má importante,
fue dar impulso a la inver ión extranjera d ntr d l paí ofr ci udo la
facilichdes a lo in ersionista
xtranj ros para la. captación de u
capitale. y dar a í impul o a la iodu tria. Como resultado 'la inversi, n
xtranjera pa o de 110 millone d p o en 1887 a 3-t00 en 1910". De
lo cuale "una t rccra pan de sa inyección fue para h revolución
tecn lógica may r del ,féx.ic porfuiano: h consn-ucción de veinte mil
kilómetro d vias fi rrocarrileras." 13 El impulso en I d arrollo y
xplotación d las mina fue también d tonante importante para la
cread, o de ciudades líneas férrea - y la definici 'o en la incorporación de
'l éxico al mercado mundial. En
a. condicione del progre o
porfiriaoo "la revolución que [ad ro libero no fue hija d la miseria y el
estancamiento, sino de los desamg/os qrte trqjf'ron d 1111¡,eJ' el cambio'"~.
~on preci am nt esto "de arreglos' que ] con cante cambio
trae con igo en 1a ' m dernidad, lo cau ant d 1 . enfr ntami nro
ntre la ideología surgidas com producto del a anee moderno en la
búsqueda ciel poder. Las ideología políticas, relacionadas así, de e ta
forma, a la pragmática cienrifico-r enológica que la modernidad trae
con, igo, dan como re. ultado la concepción de nueva p rspecri a
adoptadas d ntro de la p lítica donde la marcada in fluencia d la temía
conómica dominante sienta la ba e de la legitimaci 'n sobre la cual se
desarrollan las acti idades p lítica . El entorno cultural que se desarrolla
a partir d los cambios intr ducid
por d si tema conómico y su
influ ocia en la. d ci i n . políticas forman part de WJ intrincado nudo
de e ocxionc que darán c m resultado lo
rigenes d nuevo·
fenómeno ocialc a partir &lt;l la idea , que como defen a ontológica, 1
agente de arroll ya ea a niYel interior ubjeti o como paiie de una
e lectividad a travé d la interacci, n.

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1998, p. 12.
H /bid., p. 13, la cursi,·n es mía.

1:1

636

Prlj)(t.f

6 7

�TEOLOGÍA Y DERECHO E

EL ISLAM

Dr. Lidan1: Zcraoui
Dcpartanwnro de Rdaoon1:s Inrcrn.icionalc~
ITl.S\1. ( ampus \fonrcm:\

El &lt;lesarrollo de la , mlcncia religiosa, dd llamado terronsmo 1shimico \
de los mm 1m1entos fundamcmalistas en d Islam, requieren de un anáhs1s
más nguroso que las gern. ralizac1oncs superficiales hechas, en pamcular
por los medios de comunicación. En este cnsa)o no pretendemos rc\'isar
rodo-. los t:kmcnrm, del Islam, religión Je n1.1-. Je 1,300 millones dt
adep10s, sino enfocarnos a dos elementos fundamenrnlcs para entender
la lógica islamica: la lrnlo~1a } el derecho. \licnm.1.s que el cnstiarnsmo ha
dt''-.trrollaJo loo:; c'-tu&lt;.hos trnlógtcos, eJ hbm se ha concentrado más a
cntmucr las leyes t1ue deben regular la vida coti&lt;lrnna de los fieks.
Esta &lt;lift:rcnc1a de rnf09uc se dclK a que d Islam se consáruyó
como rel1g1on de l',Stado durante la vida de t-.1ahoma. El Corán no
plancca solamente dLbercs espmruales, sino obligac,ones legales a los
musulmanl'... Por otra p.1ne, la d1scus1c'&gt;11 teológica no fue de gran
magnrrud en la medida qut· el Islam no rmo c.1uc cuco:;1ionarst· sobre la
naturaleza c.k \lahoma. sunple monal. \sí, el pl·nsamit'ntO islarnico se
centró en particular sobre la interpwtación de las leyes. pcrmllicodo d
surgunienro de un neo pcnsarrnenro legal, que nos pueda permmr
entender una panc de las &lt;l1fcrcncias emrc.· los &lt;l1stintos paíst•s
musulmant·s.

639

�Para I mu ulmane el Llam · din wa da1vla (rcligi 'n y · tado),
qu implica la i.nreracci 'n de la religión n toda. las es6 ra del
quehacer políric : eco □ núa sociedad, familia ejército, ctcét ra. El
lslam, tercera religión revelada tiene sus orig n s n la conc pciones
e pirirual . judias , cri tiana,, pero también en lo mito árabe.
arraigado. n la península arábiga n donde nació la nueva fe. Al inicio
de u prédica el ,\pó rol del lslam [ah ma [ohammed para lo.
musulmanes) se decía solarn me un restaurador de la fi abrahámica }' no
el fundador de una nueva religión. Para él braham no ra judío ·ino el
fundador de la fe m noteí ta un mu ulmán en el entido literal d la·
palabra 'l lam" ('wnisión) y mu ulmán (quien se somete a la voluntad
divina). De e ta manera, tanto el I 1am como el judaísmo y el
cristianc:mo son prol nga i nes &lt;lel men aje monoteí ta d Abraham,
meo aje· adaptado a la condiciones histórica · culrurale. de Las
ociedade que rccibier n la tcv lación divina.
difer ocia del cri. tiani ·mo que . e co1wirtió en religión d l
~ ·tado vario iglo:; despué de la muerte &lt;le Cri. to el I Lam en el año
622, inicio d la Hégira 1 ( alida &lt;le fahorna de la [eca hacia t\1edina),
e convi ne en la r ligión oficial del nu vo Estad diez añ • d . pu· del
inicio de la prédica. i-\ ~ fahoma de profeta y predicador se vu !ve w1
líder político y militar, l que impiim.iní. una caracteristi a peculiar a la
nueva E , ba ada má en la práctica comunitaria qu en el a ·peCLo
e pirirual.

1. Lo pilare del I 1am:
Para el l 1am cxi. ten &lt;los categ ria. de fiele ·: 1 mu ulmán que
tiene ·olamence la fi ( 1 aman) ' l mu ulmán practicante (el muslim).
La fe
pi rd olamente c n I pecado de la apo ta fa ren gar la
es ncia del Islam que e· la creencia en un Dio único ' en !ahorna
como el úlruno de l pr feta . in embarg no rodo. los actos del
musulmanes tienen lo mismo mérito . L
act
e clivid n n:
obli atorio o ayib (lo 9ue el mu ulrnán deb umpli.r nece, ariamentc
para er aceptad por la c munidad) l que le dan al mu. ulrnán un
1 Hegi ra: partir del año 622, lo musulmane. 101ci...m el conceo d • • u t:ra. Sin embargo. en la
medida t.¡uc el año mu ulmán es lunar, cuenta e a menos días (35-1 di.1 )- Cada 25 año , el
calendario lunar gana un año en rclaoón al calendario snlar. La rclnctón es de U.97 cmrc lo dos
años. Así para calcular a t.¡uc ,uio musulmán corresponde el año 2005. debemos ~ustraer 622 y
cfü 1dir el re~w por .9 p3ra obtener 1425 o 1426.

640

valor agregado porque 110 son obligacorio , pero on buenas accione ·,
las acciones permitida o hala!, la reprobabl s (makrur) aunqu n on
prohibida com el hecho de fumar y finalmente la prohibida
claramente (haram). La práctica mu ulmana, por u parte se
fundamenta en el cumplimiento de lo. cinco pilar del I 1am:
1. La shahada o profe ·ión de la fi . La fras 110 htlJ' 1J1lis dios q"e Alá
y \Jr1homa es s11 JJJt nsqjero a ilaha ila Alah, Mohammed rasul
Al.ah) es la e encia del T1am, l reconocimiento de la unicidad de
Dio (Alá) y d fahoma como u mensaj ro ( u profeta) y el . ell
1

de la pr fecía (el último d los profeta ). Para lo · mu ulman ,
t das las religion
rewlada. tienen 1 mi ·mo men aje, per u
forma puede cambiar dep n&lt;liendo d I tiempo lústórico de u
r velación. in mbargo, con !ahorna e da la úlúma revelación
integral . no puede habc.r nu vo pr fi tas:
ella la pr fecía. La
r ,elación fue distinta según cada pr feta: Ioi é la recibió por
scrico Oa tablas) a Crist le fue int riorizado desde u nacimicnt
(por e ta razón . e le rec noce c m el Verbo d Dios o l e píritu
de Dio·): a fah ma la revelaci , n fue erbal a traYés d l .Arcángel
Gabri l. .\sí, la aceptación d la shahada significa la aceptación del
l ·lam. Para conv rtirse, en la medida en que no existe un clero
religioso, l nuevo ad pto ele be simplemente r citar la hahada
frcnt, a un musulmán c mo te tigo y I adepto . e integra,
automáticamente, a la fe i lámica. 'i un mu ·ulmán pecador se
arrepienc en I úlwno momento de u vida y recita la habada, se
c n. idera guc se r integr' a la fe de 1ah ma y puede cr
p rdonado por el poder cLi, ino.

2. El Salat o la oración. inco veces al día el mu ·ulmán debe
hacer su oracione qu iml Iban la umi ión del hombre a Dio .
El horario d la oracione. r gula la ,·ida cotidiana de lo fiele ,
de de la aurora hasta la hora de d rmir dejand
I tiempo
nece ·ario para la. actividades cotidiana . a ración no implica una
olicitud al pod r clivino ino recordar Ja omnip rencia de i\lá y la
infinita d bilidad d I ser hwnano, recitand algún pa aje d I CoráJJ
el libro sagrad del 1 ·lam.

3. El Ram adán el me de ª) un . El noveno mes d l calenda.ti
mmmlmán es con iderado como un mes sagrado d I Islam y
641

�durante te period
d be ayW1ar de. d la aur ra ~asta d
atardecer. El ayun consiste n
lamente n no comer_ -~ b bcr,
ni fumar, ino tambi, n ca no perfumarse no coro ter ilícito. no
tener pen ·amientos e::-.'1.lales cccét ra. ~1 cu~11plimienco de ta
obligación se inicia en la pubertad, pero la m~¡ercs em~arazadas o
en . u peri d menstrual, lo vtij ro y lo en ter~.º esran_ ~ ·ento ·,
d biend cubrir u deber cuando la cond1c1one. física le.
p rmiten hacerlo.

4. El Zakat &gt; el diezmo. Todo creyente debe dar el diez por
ciento d u ganancia 1 décimo día del año mu ulmán. in
embargo la limosna n e entrega aJ -.. cado o al clcr , ino
direcram ot ·ala pers na n cesitadas.
S. El H a O el peregrinaje. Por lo men ullil v z en u vida el
reyente deb realizar el percgrin~je a la _f~ca i su condición
fí ica o financiera l pennit cumplir con el \'.ffi)t:.
Dentr de la vi ión chiita, se agrega un exro pilar el Yihad
(traducid gen ralmence como Guerra 'anta). Este clcmem _no s
considerado en el ·unni mo como pilar ino un d b r, en el ·enad de
guerra, oca ional Ad má. en 1 I:lam el concepto de Yihad abarca n
ofament la guerra in también la idea deJ cornbat (o esfuerzo) de un
contra í mi m .
A í I cumplimiento de la obligacione r ligio a. p rmite
integrar al mu ulmán al resto de la comunidad i lá~ca la mma. EJ
1 1am religión comunitaria,
aleja de la ~e. non
piritu_al para
enfocar má, a los a ·unto coridian s de lo. feligre es e nuanamence
al cristiani mo, nfocad a la . aJyación e piritual, qu se ha eparad d
]a problemática política, aunque pued influir en ella. P~a ntendcr la
e p cificidad d la religión re elada a fah ma hace 1+.tglos, deb m
analizar u surgí.mi nt .
., 1 Jslam no · una religión y fohammcd no : el funcfa~or ~el
2
l 1am ' • ,. ca afirmación de ,. H. Jansen aparentemente c ntrad1ctona,
nos plantea la dificultad d nmar ar a la r ligi, n i ]árnica en un molde
hom g, n por u di er idaJ _ . u originalidad.

' Janseo. G.11. Milit,wl l.&lt;l,1111, Londres, Pan ll Jk Lid, 1981 ()J cu.), p. l

642

Por otra parte. la inexistencia ele un poder religio o centralizado,
la di. tinta corrientes (s111mis1110, ,-/Jiís1110, ¡ur!Jrislllo), la di ·cr idad del
pensarni nto teológico (m11taz.ilis1110, u.1-h '1is1110 qmlirir1110, 111111-yi'a etc.), las
cuatro escuela · juridicas (.rba_fiir1110 111a/ikir1110, ht111aji.r1110 )' ha11balir1J10) y la
diseminación del lslarn ~n region · totalmente hct re gén ·a han creado
vi ioue, e int rpretaciones disrimas, aunc.¡u rudos · refieren aJ mismo
libro . a.grado, L/ .orá11, y al mi ·mo profeta, lohammed.
o :abemo. e:xactarnenre lo yue dijo el Profeta ) lo &lt;.]UC no dijo.
El Islam di: pué. de la de apariaón d I Prniera, con ció distima.
e cu las jurídica (mudúc1b). Lo. rite s que uncdcs practican hoy, no
exisrian en el tiempo del Pm eta . . \ l ,ú l rito lllalíl-::it11, ni d sb(l/iílti, ni el
ha11halítr1, ni el ihadita, ni el ht1lltf/llt1 ex1 úan; podemo. decir lo mismo del
s111111irn10. del sbiís1110, del zaidú,110 ¡... ] Pero, ¿como explicar la aparición de
e te rito-~ e trata de moYunicntos políac &gt;s que ,·icr n la luz en la
commúdad i lámica ' yue se cristalizaron tomando forma. política.
d terminadas. En w_1 inicio, nacieron de un e. fuerzo de im estigación y
especulación (f¡'fil.iod) ·obre d dogma mu · u Imán (aqllidat); más tarde,
jugaron un papel en la \'Íc.la del islam y llegaron tnclu:ive aJ poder.
Todavía hor, lo separati ta · (jau·onj~ e organ~an n partid político y
e proponen acceder al poder en los paí:es árabe con todo lo que e LO
implica: de de l comrc l ck la a.utondad ha. rn la promulgación de
&lt;leer to· y leye , pasando por la dirección del j, rcito, de la policía y de
los cn'.Ício - ecr t s. La curstión no e. religiosa, sunplemcnte temporal:
un grup de p rs na. con creencias particulares quiere: darse un Estado 3•
La d larnción anterior de Khadafi Jemue. tra claramente el papel
9u la política ha jugado de ·Je el inicio el I I 1am en ·u conformación
pe t rior. El caso más claro e · d nacinuento del sh11s1J11J. La bú queda dd
poder por pan de \li. yerno \ primo de Mohammec:L lo lle,·a a la
primera gran esci jón (el Fli11fl d-futhru) Je! Jshim que prevalece ha ta el
día de hor emr ,¡ s1111J1isnm y d sbií.r1110.
'i d Corán e ' en gran medjda acc:prnJo íntegramente p r los
mu ·ulman s I lo 1-fadilhs (o &lt;licho dd Profeta) son ba ta.nte
contradictocio. . .a&lt;la corriente puede justificar , u po-,ición Lomando un
Hadi!b que compmeba u afumac1on. Dentro de la: 1-1- recopilaciones
3 Harb1, \[oh. m1rn:d J. isli11111sn1t ,l.i,11 /(1111 ,, 1 t/tJ/r, ,\rgcl. 1\l. lttluna, 1'192. p.21 5
4 hl (i11-J11. rci:op1laJo &lt;lc~puc. Jl" la muerte dd Profr·w, ha suscitado l,1 rt:.tcoon de i\h por la
upucsca suprcsion c.k- Li 'ium d ... las "d•&gt;~ lun:s" 'IUl dt:~lgU¡Jl,a dammmk al rcrnn de
lohammc&lt;l para Li suce. 1ún \s1, lo~ sunuuas cons11kran ,1 1:~1,1 sur.1 comu ,1po&lt;:nfa m1t:nir:1s yuc
los shíil,1s se basan rn cll.t para rc1l'l11J1car Lt legmm1dad Je la succ:1011 pa .1 \li I su dcsccndcnci.1.

643

�reconocida en d I ·lam 9ue suman decenas d mile de dicho ,
encontramos qu
fohammed dijo, por ejemplo, que "la razón y la
r ligión s n ausente de Aisha' (, u posa pr dilecta t: hija &lt;le .-\bu Bakr,
cJ primer califa d l Imperio musulmán) pero también 9u "aprendan la
mitad de V\l ua religión de la b ca de r\i ha. ' Lo partidari ~ de Ali
s tiene □ la primera ver ión para de acreditar a las fuerzas respaldada
p r La viuda del Apó t 1 &lt;lel Islam, mientra que lo que apoyaron a
thman (tercer califa) n contra de r\lí aceptan el último hadilh.
.. te mi m uso di cinto de la, palabra de Mohammcd o aun del
Corán
encuentra en todos los movimientos islámico . · n el ca ·o d 1
Egipt actual e tudiado por 1Dr. .-\hmad Khalfallah 5 cuatro tendencia
fundamenta.lista ( in wmar en cuenta a la corrientes tradicional s)
ocupan 1e cenario político nacional
1. Lo alafie qu oo a ociacione religiosa autorizada y e limitan a
pr &lt;licar la buena palabra m er orga.n.izacion
e tructurada . Ta
educación religio a
u objeti y se ba ·an en el ver ículo -104: • ¡ h
creyente ! a osorro o toca p n ·ar en Y otros mismo, . El extravío de
l " demá no os dañará si o guiái por el libro ·agrad " 6 que implica w1
distanciamient , sin recurrir a la Yi 1 ncia, d I pecador ·. El papel del
mu ulmán e· u propia pre cupación.

2. La Hermandad Mu ulmana no practica la violencia pero denuncia las
d viaci nes , el abandono de la reglas religiosa. . u ideal e intetiza en
el ver ículo V-7 1: '¡Oh Profeta! da a c nocer wdo lo guc ha dese odid
obr ti de parte de ru eñor porque _i no lo hac . no habrá cumplid
tu men aje." El ersículo destaca la pr djcación y la denuncia d la
dcsYiacion · .

2. Yamiat el Mu limurn con idera c1ue us miembro · oo los único
mu ulmane v rdadero , lo oldados de Dio según reza el v dculo

rXVII-173:

ue tr
jército I s procuran la ictoria.
a necesidad
d combatir el E ta&lt;l impío
una bligaci ' n religio a. .in mbargo
tomando como modelo la , "da del Profeta recon cen a:e. fase. de La

'Citado en 1--farbi, ~!, hammed. Op. &lt;it. pp.53-54.
r, La cita~ d I rm111 ~on e,craídas &lt;le In cJic16n de Edit r. ;-...,1c10aal. ~léxico, tmducc:mn Je
Jo;1qLún ardn-Bravo, 1981. L1 ura (capilu\o) esta s ·i'iala&lt;la por c1.t:ra romanas ' d ,·crsículo pnr
ca.rnctcres arábigo., egún la LraJíci · n omünmeme accpmda. Dependiendo &lt;le las u.1ducc1 ne~
unhzadas, el número del vcr.;Ículo puede van:u.

644

lucha: la predicación inicial el de ·ti.erro (com en el ca
icdina) y 1regre o triunfal con el u. o de la ,"Í.olcocia.

+.

d la hegira a

la única via parar staurar el
E tado _islámico. La impiedad del p der (Kofr al-Hakim) e una
ap sta 1a y el combare n contra de ello e· una obligación religio a gún
~o se~ala d Co,~11 en el er ícul 11-211: " ·e os ha pr crito la gu n-a" que
unplica el uso clir ceo &lt;l I ihad, la uerra anta.

Al-Yihad e tima que la lucha armada

De la misma man ra, el shiís11Jo critica a la e rri nre dominante d
la Sunna, por us de iaci nes del m o aje original. Para los seguidor s
d
lí, el "pap I de un g bierno i ·lámico e tomar d •cision , por
con ultas, ~ ro dentr d l
límite a enta~o · p r la Sharia y en
c ncordan ia con las demandas del moment '' . L baditbs tabl cid
a travé d lo compañero del Pr f; ta ·on dmam nte criticado ·, porque
' to · "
consideraron amoridadc · independientes en mareria de lev
D ivina (muytahid), capac s &lt;le ejercer jtúcios independientes (iytiha '.
~eían tamb~én que i I graban un éxit , erfan recomp n a&lt;lo por
Dios; pero .1 e equivocaban · ~rían petd nados por ~I p rgu, fu ron
compañero, del Profeta ¡¡.
El shiirft10 ac pta lament la tradición trasmitida a rravé d Ali
o d su e·po a •ácirna y de su de cendencia de ·calificando a lo d más
. eguidor s del Profeta. l otro punto de di ergencia se refiere al pago &lt;le!
JUm (la 9uinra parte), cantidad que se destinaba a la familia de
fohammed, eliminad~ por I s111111ismo a la muerte del Profern, pero que
e. con ·erv-a ~n la tradición shiíta. La lista de los cargos en contra de lo
p~ero califas
ba tant larga: la supre ión del Umra (peregrinaje
parcial) de la Mut'a (matrimonio temporal) y de la manera de repudiar a
las ~posa· (' te repudi tr
Yeces ' en lugar de la obligación d
mencionar tr s v ce· la fra ·e de repudio por Ornar), etc ' tera.
Fr me a las di tintas interpr taci oe 9ue cada m ,imi oto le
otorga aJ onín
se puede hablar Je w1a cultura islámtca con mucho. difcrcnre. colore, ,
' ;,,onas" } variaciones, o de varias culturas Jcncro de la ciY.tl.ización
islámi a, según lo que s eaocnda por el t nruno 'culnmt", que, en
cualqu1 r caso, c. una palabra de origen rcc1cntc en d mundo musulmán
~ e utilv.a bajo la influencia Jirccca lel u o que se hac J este término

7 '\

abatabaL Allamah ·ay\Íd
' 19"1
·•'
0 • p.......
. \lu.hamm.1d J Ju s:l\• n. J/Ji'11' ()um
" .. ., lrñn
' • ·/e·u.,

~ ltlu11

645

�en las lenguas occidentales. o obstante si con idcram(l · los elemento,
espirituales e mtelecrnales c¡uc dc:tcnrnnan la vida de una soc1cJad
LradiaonaJ d finimos la cultm:a J modo que abarc¡u ·stos lemcmo
básicos, ntonc ·s, stn duda, hay una única cultura íslamica con disóntas
'zonas" o mundos contenidos en ella,' mundos" que están unidos por el
e píriru y la forma sagrada de la tradiciém , e tán . cparados por factores
locales de ópo étnico, lingüí. rico, gcográfi n u otro. Una ci'-1lizaci n
tradicional, como la del Islam, . tá dominada por una orma dt\'lna, p r
una 'ldca rect ra" que dc¡a su huella más profunda en . us receptáculo.
terrcnaks; in embargo, cada rcceptácul tiene libertad para dernrr llar
. u propias po ibilidades innatas dentro de la tradición en la t¡ut: t: cá
intt:graJo }, así, dar origen a un "mundo ', a una "zona' panicular Jc:nrro
de la marriz general de la tradición en cue rión.
E. rudiar la tipología Je b cultura i. lámica es ocupar.e Je los conrornos y
peculiaridades de esto 'mund()s'' -tale. como el árabe, el iranio, el
turco, el malayo ) el negro-africano- dentro de la romlidad de la culrura
tSlámica, y también analizar las complejas e, tructuras c1ue existen dentro
de cada uno de e co munJo .•l.

La diver idad d
mundo · d
e ed Hu s in a. r n
muestra un lslam bet r géneo a pesar de la uniformidad c ráni a. La
historia la tradiciones y las costumbre imprimier n un scU clistint) a
cada zona integrando elementos locale al men aje universal de
fohammed. ,\ í, hablar de lo derecho humano o comunit.arios en el
I Jam s tomar n cuenta a cada una de la, regiones qu conforman el
va to espacio cubierto por una fe que abarca a más de mil tre cienr
millone d
eres humano , sin rencr una autoridad suprema para
imponer una ola interpretación d la r velación diYina.

2. La teología i lámica
del Islam e remontan al inicio
de la pugna política entre , \1í ' fuawiya, en particular con la batalla d
iffin (656 d. .) qn lleva a un grupo de mu ·ulman a oponecc a la
idea del arbia:aje human propue to p r 1uawiya y ac ptad p r Ali en
La primera e cuela teológica

'1 1

111

asr. cnccl Jlusscm. 1 id")' pt11s,m/Ít11/o m el iil,llll, B:ucelona, eJ. l lcld.:r, 1985. pp.59 60.
111 1.a. sínres1s &lt;li: las diversas escudas 1colog1cas dd Islam fueron sacadas de cli,·er. as ohms cnm.·
bs cuales Baus n~ 1\lcssandro. /J/ /Jli1111 111 ,11 cult11rc1 ~lcx1cu, 1-&lt;C E ( _ol. Brc, iam s mim. 448),
1988. Pue h. 1f nri Charles (Ju:ccoi n). l..11s rrligio11tJ m el ,\/1111do ,\led,temí,h'o ¡ r11 el Omnt, Pro.\11110
(lom,, -~· ~léx,co. :1glr XX 1 (Col. F-lis1uri;1 de las religiones ni'1rn.6) y ]Jl.í rrl~~itmes m11,//l11idar ,,,,
•1.ria)' .r11J rontmmrrimtr.r (101110 1), MéXJCCI, Siglo , ' :\1 (Col. l li.~mria Je In reltgton •~ num.9).

646

la medida que sola111: ntc Dios es el úni o árbitro. E. te mm'llruemo
conocido como Jari i 0o, que salieron) e convierte en la corriente má
e. tricta d l Llarn. lnclu o cuestionan alguno. versículo. del orá11 9ue
supuestamente fueron agregado . . c mo el ca. o de la ura • ' TT-1 a l ll)
que relata la Y ida de J ·é 'u. cf en árabe) y :u r-lacione: amoro ·a ,
porque no puede haber hi ·torias &lt;le amor en el libro agra&lt;l .
Para los jariyíes, el pecado grave excluy al cr ymte de la
comunidad musulmana. J ; fe ) la práctica externa :-on ideales m0rales
obligatoria . Pero la prácuca islámica, como la ración, puede ser anulada
con la memira o la calumnia o con cual9mcr acto rcprobarorio. I rente a
la recompensa final. nu hay altcrnatlvas: e. el paraíso o el infi 'rn 1 ce rn .
A la po. ición radical anterior, los muryíes (lo · c¡ue esperan)
ad ptan una a ciLu&lt;l más benfrola. La condena no pu de pronunciar ·e
ha ca el juicio final. Partiend Je esta acrimJ de csp ra frente a una falta
( olamentc Dios puede juzgar al h mbre) la corriente plantea una
obediencia a la autondad legal indu. o cuand é. t.a orden acmar en
contra &lt;l ' lo · preceptos del Islam. pero en inreré de L--1 c munida&lt;l. Los
muryíe ha en la distincion ntrc l iman, la fe d I ra'l.Ón, r d i 1am,
la profesión oral de esa fe ..\sí, la práctica exc rior no e. &lt;letcrrninant
parar cibir la recompensa ed ' nica. ·) creyent no ,a al infierno aunque
haya dejado e tos precepto: cometido acto: grave:- i su fe inc ma
per I te.
Con esto. planteamient s, la formación ddinit.iva dd sunni. mo
e realiza retomando las principale · ap01tacionc de la muryía: la fe es
, uficiem para la ah ación, pero debe ir acompañada Je obras piado as·
hay pecados graves y leves, pero inclu, ivc lo primero no put&lt;len xcluir
para iempr al creyente dcl paraí. o, c n la excepción d · la apo tasia.
Para f 'ufi Ghassan (de la muryía), Dio. i.mpu o el peregrinaje,
per no hay obliRllción &lt;le referirse a un lugar pr ciso. El peregrinaje
puede realizarse tanto n La leca como m cuak1uier otro lugar sagrado.
,\dcmá. el asuno ( awm), la oración ( alat) ) d peregrinaje (ha ) on
secundario , la , encia del Islam no \"aria i no . cumplen la. prácti a.
religiosa , que no son ubligatorias para ¿i.
La qadiri a (Jt' qadr poder, capr.cida&lt;l) plantea una \"ision más
cercana al cristianism por la influencia de las minorias iraguíes r iría_
sobre ·u fundad r i\1a aba&lt;l el Yuhani (muerto en O_), discípulo de un
cri:tian de lrnq y de aylan al-Duna hqtú, ri tiano comer o. Para esta
corrí □ re, que ·e sitúa dentro de la linea del libre albe&lt;lri , el hombre crea
T

647

�:us acto y por I tant e re ponsabl d

u impiedad y l castigo d b
r terno. Por otra parte no reconoce Jo atributo de io (por temor
al antropomorfismo) y niega u visión en el paraíso como lo plantea la
escuela tradicional.
La corrientes anteriores encuentran u sínte i en la d
principales cu la t ológica del Islam: la doctrina mutazilita y el
ash'arismo.
a il Ibn .\ ta fundador del mutazilismo, niega Jo atributos de
Dios (poder, oluntad ju ricia, etc.) en la medida que ,\lá s Dios,
implicand que todo esto lemencos stán implicicos en é~ per de
man ra divina. uestra e ne pciones de la ju ticia de la voluntad y del
poder no pueden . er atribuido. a Dio porque on concepto humano.
y nue tra percepción no no permite entender ni el poderi , ni la ju ·ricia,
ni la Yoluntad diTIDa que son parámetro má allá de nue ·tra limitación
com s re humano . ualqui r tentati a de definir a Alá e una forma
de antr pomorfi.sm , d reducción d la potencia divina a w1a potencia
con caractere bu.mano .
D
ta manera, el Corán e una creaci ' n divina. frente a Ja idea
del libro "incr ado", et rnamente ex:istente, porqu el t xt . agrado sería
D io mi m por u et rnidad. La l y revelada es así una le racionaL ya
que la volumad divina no puede contradecir la I y rn ral racional
imperante. El ,orá11, a p ar d su creación &lt;livina, e imitable. En la
medida de la r \·elación de la · lcye religiosas egún la racionalidad d la
ley moral la primera no on temas y responden a las necesidade ·
bi córicas por la. cuale fueron creada . Para los mutazilitas las l
religio a deben evolucionar en función de lo · cambio social .
P r tra part , partiendo de la idea de que el mal no podía , r
creado p r Di , pon.¡ue ería atribuirle un auibut negativ , los
mutazilita plantean 1 libre albedd
jti ar o qadiri a) del er
hwnano frente al determinismo (al-yabr). r\ í L1 re p o abilidad e total
del musulmán y, por ende tambi ' n e. total tanto u recornp n a como ·u
ca tig que d ben ·er e erno. , n gand la i11t rce ión d Día del Juicio,
inclu ·ive la d Mahoma.
t último e c gido p r Di . para reYelar el
texto agrado, ·igue icndo un .imple humano falible. • n contraparte la
comunidad í lámica e.. infalible. El d ber del califa e impartir la ju ricia
según la prescripcione dictadas, p r en cas d abu o, la c munidad
tiene el d rech de rebelar e contra él, inclu · e n d u o d la, ·olencia.

648

E ·to · planteamiento re lucionarios hasta para nue tros día ·
fueron aceptado por los califas ha ·ta mediados del siglo I •. Por la
contradicciones de lo planteamiento , como la idea de qu j l hombre
dueño de sus acto Dio no e eJ Todopoderoso, pero e encialmence
por ·u píritu de justicia y de rebelión en contra d I gobernante, las te is
mutazilita fueron remplazada por la a h'arita , má tolerame, y
acom d ricias.
Para el 1\ sh ari (8 4-935) ios e. la cau a y eJ efecto el origen d
los act . E impo ible qu el hombre realice una acción sin 9ue el eñor
no l quiera: ería olvido, negligencia debilidad, imp tencia que son
incompatible c n el p der ab ·oluto de Dio . El determinismo de esca
t i conlleva a plantear que el ca ·cigo, por no depender el p cado del er
humano oo puede er eterno. l musulmán después d un ca tigo
temporal merece l paraíso alvo por lo p cados imperdonables de
bla ·femia de abandono d la fe i lámica. •I orá11, para l ash'arismo,
temo e inimitable, incr ado. D allí
d riva que la leyes religio. a
son también t rna y no histórica . Lo. planteamientos d l parai
asegurad para rodo lo · musulmane y la ob di ocia al gobernante
porqu
el ñor quien debe juzgar los acto , no I hombre explica□ el
mayor atracti o ele e ta doctrina má adaptable a la · exigencia del poder,
que e estab l ce definiti amente como d gma oficial a partir de 1258,
coa la caída de Bagdad y l fin d la dinastía abasí. •l ash'arismo e
vucJve la d ctrina oficial de los mameluco 11 y del Jmperio O romano.

3. La haria
El derecho i:lámico, la hacia, no e refiere a un -ólo código
escrito d manern definiti,,a. La ley mu ulmana es ariada egún I s
plantea.mi oro, de la di tinta· e cuelas jurídicas qu , partiendo del oníH
de la unna (tradición del profeta) y de los hacliths (!.as recopilacion s d
lo dich de lahoma · se recon cen 14, n particular la d Bujaxi, la má,
completa) · la ira (bi grafía d Mahoma) utilizarán lo · instrum oro: de
1a juri prnclcncia para confonnar l co,p11s 1 gal i lámi o. Para Khadafi, la
sharia e un derecho po itivo.

11 l..:1 dma. áa de lo. mameluco , antiguo
sdwos rcbcLid0s en contra del p ,dcr en el Caíro, se
cs1_ahlecc en Egipto e impone a u capital como el nuevo cemro del Llan\ hasr;i. la conquista del
pa1s p r los otomanos en 151 c1ue trasL·ulan la ede del c:tlifam a Consi:.-inúnoph.

649

�Lo que llamamo h y legislación i ]árnica no puede ser atribuida a la
religión (...) Si Lomamos cualc¡uicr afinnación de cualyuier Tmam 12 sobn::
un asunt paró ular. ver ·mos larament I.JllC • e trata de un e fuerzo &lt;le
in e cignción y de ~re uJación ) no &lt;le un versículo dd Cordfl11

A.í, la sunna, fr me a la limitación del Corán se com ·erte en una
d la principales fuente d l der cho i lámico. É ·ta recopila lo dicho y
hecho (sira) tant de 1ahoma como d us principal . c mpañ ros,
parn permitir aJ legislador comar la, acciones d é ros como ~umo de
refereo ia eo la &lt;leci ión jurídica. uando 1 musulmanes recopilaron la
di ·tinta sirat de l · primeros fiele , se tomaron n cu nta dos método ..
El primero con ·i ·te en retomar los haclith y fijar, e de Ll procedencia
para poder evaluar i la p r ona en cuestión es digna de mención. &lt;J
segundo método, e comparar lo distintos hadith y ptar por los
meno alejados al espú-itu del I 1am, y bviamemc que no entren en
coli •i 'n con lo · precepto e pue, to n el orón. in embargo, a pesar
del método utilizado para recopilar los dicho d Mah ma )' de us
compañero muchos texco no tienen la ac ptación de todo ~
mu ulmanes, conUe ando a las discrepancias existentes entre fa vana
e. cu la. jurídica y la c rriente religio a . ,\demá el pe o que e le da
a I s hadiths es infe1ior al del CorrÍ11. 11
La autoridad d la haria ·e deriva de do fu nte mayores dos
meo res. La primera se refieren ob iament al orá11 y a la unna,
mientra c.¡ue la. egunda1ia,, pero no marginales, s la juri ·prudcncia
basada en el qi a (anal gía frente a ituación moderna ) ) el i maa (o
el consenso d la c munidad islámica) que parre de un hadith de
fahoma que reza c1ue "mi comunidad □o puede e. tar &lt;le acuerdo o el
error . E ·te e nsenso puede e ·car ba ado en l iytihad o el e. fu rzo de
reflexión pcrs nal.
pesar de u pe o en la vida c Licliaoa d los mu ulman . la
haria no abarca todo l a pccms de la sociedad moderna. P r e ta
razón, la mayoría de lo paí e islámicos se manejan a tra,·és un dobl,
código: un si t ma ccular y un sist ma religi s . n par_ticular ~ lo q~c
·e refiere a la cue tiones fam.iliare y de herencia. Arabia audita e lran
mantienen lamente c rte religiosas para roda las cuesciooes legales.
La sharia también e utilizada en L1&lt;lá.n. Libia y durante los talibane en
!~ Imam:
11
14

rud1to dcl Islam, gencralmcnri.: cncarg,ido de una mt~tjlllta.
H,1rb1, \lohamrne&lt;l. Op. it., p..'.!17.
)r. E11odop,1edia fí( lhc UritJJI en hrtp:/ / lcx1corient.com

650

Afgani ·rá.n. En igeria, úh.imarnenre ·e ha remtroduciclo la ley islámica
en la parte , eptcmrionaJ del país ( l 2 de los 36 '.stados que conforman a
la F dcracicomo L'l amputa ión de la man para lo ladrones y la
lapidación para el adulterio, pero in rornar en cuenta que la le) islámica
plantea para codo crimen (en panicular el adulterio) presentar a cuatro
te tigos oculare . 1eneralmcnte, en los p, íses en Jondc e ha
r incr &lt;lucido la sharia ~ ha bu, cado ~maer, por razones política , al
cuerpo de lo ulama (los rrudiros musulmanes que han ac.k¡uiri&lt;lo un
fu Lte pe ·o políti
n las últin1as J ·cada ).
n caso poco usual es el de la con de Ontario, ~anadá qu
inrrodujo en 199 l, la mr&lt;liac1ún de la haria para apoyar la ley
cana&lt;liem pero olamemc cuando la: do. pa1tes n musulmanas.
p ar de la rítica d la· feminista ·, La corte ·e ha J. fcn&lt;lida en el sentid
gue la pre ·cncia de la orte mu. ulmana se da wlamcnrc si las do. parres
e nín &lt;le acu r&lt;lo 1' • • \l igual que la lt~) judía caLólica la ley i !árnica no
pued intcrpr ·tarse como urni. com tampoco . er la mi ma n toda
pan s ' en toe.la la hisrori.a.
En mano de lo, mo&lt;l raclo , la ley r ligio ·a puede er moderado
inclu ·ive liberal. En la, mano d lo a&lt;lcpros de la filo.ofia del po tilumio.ismo, la ley rdigio. a s relegada a uo simple rima! (opuesto al
sentido de la k} civil) o simplemente a ser parn: de la hisroria pa ·ada. En
mano de los zd ,te , b ley L com·icn:c en un :rntoritarismo en contra dt
todo · los ficle
i..nclu ·ivc de todas la. penma l¡uc están bajo u
control1&lt;'.
\sL la ley islámica es inspirada Lanto por el ordn, como por la
unna, p ·ro también por las viejas leyes tribales arábiga: y el e:fuct70 de
interpretación ti los ern&lt;litos mu ulmane, Jurante lo. dos primero ·
·iglo del Tsla.m. P&lt; demos decir &lt;.Jlll' no se trata de una le_ · i. lamica, sino
r fcrida al Ish1m inspiracla ¡;O el Islam, en la medida que el conjunto de
la sharia n e basa sobre d libro re,·eL1do. ·ino sobre la exégcsi.
po. terior. De esca manera la haria no es la volunra&lt;l divina, ino &lt;le un
conjunt de principio c¡ue inclusive retoman la Yi ja ley beduina'-, las
leyes e mercialcs establecida. en l. fe a, los p1incipms agrarios de
3 •

15 &lt;;.fr. Wikipc&lt;lía, rhe frel' l'Oq-clnpacdía l'O hup: 11,, w,~.\nktpl"di;i ..:om
I&lt;, ldm1.
1• Beduino : nómaJa ·. t,encr,1lmentl' u.mJo se rd'ilrl' ;1 los bcchuno~. csramos habL ndo de lo.
árnbt·., aum1uc csm astnr:ic1ún fut cit·na sol:imcnre al 1mcm del I bm. hn l·I s1gu1cntl siglo, los
mu~ulminc~ se tran, onuaron t:n c1rnd1nos unio

l'll

capital :, i.lárníca s.

651

O.mm -co como ·n BagdaJ o en )a$ wan&lt;l~·s

�[edina, la Jeye' in piradas de las regiones c nquistadas (Rizancio,
Imperio a ánida, etc) la ley romana y la ley hebraica, para citar
_1
• fl
· IR.
so la mcnt ,uguna
· in
uenctas
Además, la baria abarca la rotalidad religio a, pero también la
política lo ocial, Jo dome tico y la Tirut pri ada d 1 individuo. Pero,
cuando el mu ulmán stá viajando y en parácular en otras ociedade
acepta la no aplicabilidad de la ley islámica como lo plantea U,V- t 7 'Les
hemo dado una sharia en 1a religión, para que la iga , p r n iga a
l que no la conocen '.
La baria s di,"'ide en d · grupos:
•

La regulacion s referente al ritual

•

La r ~gulacioues de natural za jurídica y política

La ley i lámica en la mayoría de los paíse tien una r lati a
importancia (salvo en lo paí es en u fa de rei ·lrun:ización como Irán
I\rabia audita udán y ha ta un cierto grado Libia) en la Yida cotidiana
d lo mu ·ulmanes, pcr
umamente fuerte en lo campo familiares
c mo la familia las boda o la her ncia. ''La sharia gobierna la parte d
la vida de la per onas que no dependen de la l y, dice L •nn , elchman
director del Centro para Ja Le ' I lámica y del edio Oriente. fá d 50
paí
pertenec n a la Organización de la
nferencia I lánúca y
e
de acomo do con Ia h ana
· " 19 .
podemo e perar una c1· rta iorma
D entro de la 1 y i lámica alguno Estados dan una cierta
relevancia a la llamada ofen a del had ( huddud) qu oo delito o
crímene, que reciben un ca, ágo específico como la lapidación (para la.
relaciones se males fuera del matrimonio)
c rtar la mano (para los
robo ), pero el ca tigo no e universalmente aceptado de la mi ma
manera n l s paí es islámico . Otr s delitos como b b r alcohol o la.
falsa acu acion .. on también pa ibl , dd had. Para Arabia audita, . u
rito hanbali la U va a una aplicaci , n textual d J orá11, miemra · gue n
otro· paí es como Paki tán o udán, están en vía de reintroducir el had.
in embargo, la mayoría de lo. E tados mu ulman s no lo tien n dentro
de ·u legi ·!ación nacional, aunque pued n tener al adult 'rio o al estad
de briedad como d lito, in e tar dentro del had. E ' to implica un

'" Cfr. Fnc1·dopa dia of the Onent en http:/ / lcx.1corient.com.
IQ (ji: Guardan I ewspaper:- J m'lited 200-1 en hup:/ / \\1\\1\\ .rhe¡,'\Llrdian.com

castigo di · timo como la encarcelaci 'n o la multa, pero no lo preYisto por
la ley i lánúca.
El ca o de .Amina Lawal de 30 años de edad acu.ada en 1 2000
de adulterio ' condenada a la muerte por lapidación en el orte de
udán, fu el cas de had má pu blicitado e11 la prensa ccidental,
aunque finalmem el gobierno, por la pre ión internacional, s resolvió a
liberarla.

4. Las escuelas jurídica
E l hiísmo tiene su propia interpreraci 'n de la palabra r velada a
tra-vés del lm~ pero en t lslam sunnita exí ten cuatro escu las o
madhhab que co xisten entre sí. Todo lo, erudito mu ulmanc deben
estudiarlas. La e cuela, ·e□en mucho· elemento comunc: pero
también pueden diferir en a untos de la vida cotidiana. La ciencia de la
interpretación de la sharia es l fiqh o la jurisprudencia 211.
La má antigua y la más lib raJ,
la e, cuela juddica hanafí
creada por el Imam bu Hanifa (700-767) de Kufa. ~n su obra KJ.fab al
Fiqh al rlkbar ataca a lo jariyíes y lo qadríes, pero adopta una acritud
expectante (muryía) con re pecto a lo
hiira . Hace prc,~alecer el
iytihad (reflexión per onal) o ra , la elección preferente o la mejor
pción (j tihsan) en el razonamiento jurídico.
La po:ición de Abu Hanifa está en favor de norma jurídicas
c nformes a I pri11cipios de la justicia, per usceptibl de evolución
(conforme al planteamiento mutazilita)
adaptación a la di, er as
circunstancias históricas y geográficas. La , eparación entre la teologfa
(kalam) ) el der cho ·e acentúa por la temporalidad ac ptada del
derecho. El sfuerzo per o nal (iytihad) permite una mayor flexibilidad
de las normas jurídicas además &lt;l la idea de u historicidad qu permite
una aplicación más laxa. ' J i tihsan
nfoca mi hacia la pena menos
drástica y deja al criterio del juez l clemen t
nece ano para u
elaboración.
unque la base de la e cuela hanafi e la religión u flexibilidad 1
permit acercar e aJ derech positivo y a la jurisprudencia modernos p &gt;r
la instrumentación d usul el-fiqh (jn ·trumenros de interpretación de las
fu entes del derecho) más ab1erm. bu Hanifa vivió com comerciante
211 n buca lmtado gener.u obre juri ·pruJencia 1slárruca es:
f"ri.rpmdmce, Pelanduk Puhlicauon , Malaysia, 20/12.

653

¡\[.

11. Kaim1u f'ri11ripk1 ?I IJ"1fllir

�de ropa pero utilizó su tiempo libre para dedicar e al e tudio de la ley
i lánúca. Varia vece recibjó oferta para posiciones p lítica. p ro
siempre la r chazó terminando u vida en la cárcel en el 767. Abu
Hanifa no escabl ció una e ucla formal sino que se dedicó a enseñar sus
idea en Iraq, dejand nacer una v rdadera corrient jurídica. 21 Lo do.
principa.le · discípulos de bu Hanifa, bu Yusuf Yaaqub Mohamm d
ha bani erán I principale · re ·pon abl s de la exten ión de la escuela
en todo el mundo i lámico. Comparada c n la, demás e cuela · la hanafi
es con ·iderada como la menos uniforme por su pluralidad eo aceptar las
ley locale-. Por ejemplo en Jora án (modi.;rno Afganistán e lrán) :e
de arrolló un sistema local de una le r de irrigación tomada de la práctica
cotidiana. En su · inicio , la escuela e expan&lt;lió hacia el oriente i. lámico
( fganistán Tran oxania (Uzbekistán moderno y ·uroc te de Kazaj ·tán)
inclu. ive en el faghreb donde conYivió ha ·ta el siglo 11 con el
malibsrno.
Protegida durante el lmp rio tomano. la e cuela e e ndió en
muchos paí es c m Túnez (al mismo pie que la malikt.), en gipro y en
l es e domina en el centro a iMico y en vario. pai e d Medio riente.
La doctrina fue protegida por lo Imperios 1\.basí y otomano (Jurante lo
periodos d
·pl ndor del Islam) }' el e pacio de su aceptación abarca
ho la mitad del mund islámico: Turquía, 'iria, Jraq, Egipto Afgani tán
y la India. Con alik Ibn \na · (mucrco 'º 795) nacido en ~feclina y
autor del hadith Kitab al- fmva/La emerge la e cuela jurídica malikí qu
explota una jurisprudencia oral t macla de la práctica del Profeta y de su·
tres primeros uccsores, pero qu ·e niega a tomar eo e n, i&lt;leración a la
sunna de Alí. Ibn Ana reemplaza el istihsan por el i ti lah (el imcré
público y el d la c munidad), por lo qui.; da a u e cuela una orientación
dirigida más al grupo que al individuo. La col ctividad tien la prioddad
obre los derecho. per ona.le . sta concepción comunitaria del derecho
emr laza en forma más intima el kalam (t ología) y el fiqh (J er cho).
1 maliki mo es utilizad principalmente en el Maghrcb
1arrucco Argelia, Túnez I ibia ur de Egipto. udán y el centro y
occidente d J\frica y anteriorm nt n la España i lámica (Anda.lucía).
Aunque ·e le atribuye mucha. obras,
falik Ibn Ana.
pr babl m nt e cribi '
lamente Kitab al-M11J11altt1 la má antigua bra
juríclica del Islam llegada ha ra no tro . La bra
basa en el iymaa
con ·en o practicado durante lo primeros iglo del I 1am. 1\ sí qu u

doctrina puede er considerada como una recopilación de la pracuca
legal de kdina. aunque incluye alguno lemcntos pre o non-i lámico .
Inclusive lbn 1\oa le tlio La prioridad a la juri prudencia mcdi.nense má
que a lo haclith y cuando no tenía ni el uno ni el otro, de·arrolló
ind pendientcmeute su propia inr ·rprctación &lt;l la ley haciend
prevalecer el ra' o el qi a , má, 1ue el uso directo Je los dicho el

íahuma.2:!
El mali.kismo adopta una acütud má , evcra h~1cia los her j s
(qadríes) y los cismáticos ·ariyíe ), e incluso , e pronuncia por el d •b r
religio de combatirlo .
luhammad lbn Idns :ti- h:i.fü (muerto en 8-0), di. cípulo de
alik buscó rec nciliar la. di~'ersas ren&lt;lencia., d ctrinal , , pero us
intento lejo de lograr la unidad bu cada &lt;le la comunidad musuhnana
propician el urgimiento d la tercera escuela jmídica, la shafü. om J él'
era má con ervad r yue . u maestro Malik, en el bafiísmo2.', la teología
dogmática y el derecho recuperan u unión incli ·oluble.
.Al- hafü establece un eguilibri entre la tradición y d
taz namiento, e in. i te por igual en el orá11 y 1a sunna. Por otra part ,
de taca el con, o ·o común (i maa) r la analogía (qiya ) como
in ·trumento · de la jurisprudencia. "e rechaza aJ istihsan por su
, ubjctiv:idad )' al i ti lah. La· leyes consen ·uaLncnte accptaJa, tienen la
prioridad sobr la reflexión per onal; y frente a nu vas simacione ,
pregona el u. o d la analogía para det nninar la I y: .,¡ n la época acmal
exist n coche. y en el tiempo d fo.huma había dromedario·, se asin1iJan
las decision ~ tomada en relación al medio de transporte &lt;le amaño con
lo nue o. medí s. i 1a mujer podía manejar un dromedario, pucd
legalment conducir w1 auromóYil.
El shafiísmo mtroduc la noción de i ti hab al-hal
pre. unción Je d recho, según la cual la e.x.is[encia manifie, ta de ' un
e tado de hecho en LU1 momento &lt;lado permite prcsum.ír que e e estado
dure mi ntra no se d muestre lo contrario. ' i una ley es aceptada
comuoitariam are u legalidad e válida ha ta que se demue tre con el
Corán o la sunna, , u caráct r amiislámico. on , \.k:ihafü con. iderado el
verdadero fundador de la ciencia del fiqh, se entra en la crapa dcJ
~ , fr. Encydopacclia of the Oricnr en h1rp:/ / lcxtconcnt.com
Para más detalle sobre el shafimno Cfr. lslmnif /11ris¡,nidmrr: ,\hllfi'i's Rist1l,1, lrn□sLucd wi1h ~n
lmr xlucrion. n1t· · and 1\pprndi,' b} \lají&lt;l k.hadduri, Thc lol¡ns l lnpkms Pre~, R~h1morc

?.l

2,

Cfr. Encyclop:ied.ia •&gt;Í the ürient en hup:/ / le..xiconeat.com.

654

1961.

.

655

'

'

�derecho si temático con los limite qu impon al u o e las fuente y su
po ición cont aria a la intromisión de la teología e peculativa en la
jurisprudencia.
El área que abarca el shafiísmo, en la acrua.lidad se extiende a la
Arabia central y meridional, a Bahrein, Indonesia, Mala ia y el resto del
ud ste asiático, y a , frica Oriental sobre todo en Egipto.
Por último, con Ahmad lbn Hanbal (mu no en 855) se crea la
última escuela jurídica reconocida del 1 ·lam. La Hanbali impone un
regre o a la tradici ' n medinense en que el Corát1 y la sunna son las
única fuent _ d ctrjnale objetivas. Jbn HanbaJ de c mfía tant de cómo
el i tihsan limita el u o del qiya y del ra·y. J ~n su bactitb, el 1\fos11r✓d,
elimina gran part de los dichos de fahoma que e encuen eran n las
demá, recopilacionei, divide lo, hadiths en sahib (sano o irrefutable)
y daif (débil o sospechoso). u obra e considerada corno la má · e cueta
de las 14 r copilacione exist nte pero la más egurn. lbn Hanbal
descartó cualquier dicho dudo o y dejó solamente a los má
comprobables. P r su poca extensión y el método de interpretación
cerrado el hanbalismo e vi to como la e cuela má. conscn·adora.
A pe ar de L1 rupcura lograda por el hafiísmo, el hanbalismo
regresa al periodo preshafü cuando la ciencia del derecho r sidía
e encialm nte e-o la jw:i,prudencía y en la unión con la teología.
La reno aci 'o del hanbalismo por Ibn Taymiya (muerto en
l328) permite la introducción de la idea de el lslat11 difl 11,a dtJJJJlo (el 1 'lam,
religión y E rado) n donde la simbiosis entre la r ligióo y el poder e.
total. Ibn Taymiya es con iderado como la primera manifestación del
fundamentalismo, con su pronunciamiento por un Estado teocrático.
Con el levanta.miento de 1uhamad Ibn Abd el ahab (muerto en 1792)
nace una nueva versión d l hanbalismo, el wahabismo gu
e
convertirá en la doctrina ficial de Arabia audita n el siglo 1,X.
Por otra parte lo líderes musulmanes, hasta la actualidad. han
buscado c nciliar el shiismo con el sunnismo proponiend al liderazgo
iraní, n particuJar convertir-e en una quinta e. cuela jurídica del J 1am.
La originalidad shüta radíca en u recopilación d los haclitb , n donde
e escogieron sólo los que han llegado a trnvé ' de la vía Je ,\li o de
Fátima (su e posa primogénita de fah ,ma), ' s de cartaron a l s
demá califa como fuente de la traclici 'n profética. Además el poder
de interpretación re ide en d lmam (imán i;:n español), el gufa e piritual
que debería er un descendiente de Ali por la rama de Hussein.
656

Esta retrospectiva permit ver la riqueza conceptual del Islam y
entender los procesos árabes en función de la regiones guc han
adoptado un modelo particular de la religión. La vi ión monolítica d la
fe i, l~ca ~o corre. pande a la cli,,ersidad de la interprecacionc
t~ol~gicas ~ a la existencia de la · cuatro e cuelas jurídicas, ni a las
dis~t~ · comente religiosa , como la unnita, la shlíta y la jariyí. Lo
prCJUlClos sobre el fatalismo o l fanatismo islámico no resisten a una
lectura de la diversidad de reflexiones sobr el pen, amiento islámico.
, . Por otra parte, la f-lcxibilidad exist nte permite encender el u 0
mult1ple del I 1am reatiza&lt;lo en la época m derna. Tanto el sociali m)
árabe: como el c~nsen·ac.luri mo saudí o el fundamentali mo religio 0
reclaman u propia lecnirn del 1 1am y la utilizan para lograr su. fines
políticos. sí m&lt;lo di curso político árabe bu ca ·u legitimidad en la
palabra del Corán o en la, enseñanza de fahoma.

5. Los derecho personales
. , . La ~plicaci, n de la sharia fue variada n lo cli tinto paíse.
~slarruco_s. 10 embargo, la esencia ha quedado a pe. ar de la múltiple
mnovacrones .
. n las fuenles dámica tradicionales no xist ningún término
para d ·ignar a la ley per onal, puesto qu teóricament la sharia cubre
toda la vida humana, tanto personal como social. i e te término s ha
u ado reci nternent e inclu o e ha abierto el camino en la lev islámica
con~e~poránea (para personal se emplea habitualmente el adjetiv
ha1s1ya) es porqu , inclu o durante el period orne a la sharia en la
prác~ca no. e aplicaba plenament en determinados a p etas tales como
lo impuestos generales. A imismo la actuación d los gobernantes
1:1usulmanes mucha. vece. no e aju taba a la dircctrice de la sharía.
E, ta es la razón por la que la llamada r formas llevadas a cabo por
muchos Estado mu ' tumane en u intento de introducir determinado
código europeo tale como las tanzimat2·' d lo otomanos n
afectaron pr~fun~amcnte a la e tructurn d la sociedad i lámica. r,0 ' que
ba p~rmaneado mtacto a través d los tiempos ha sido el asp eta &lt;l la
shana qu atañe directa.ro nte a la pcr ona humana com el
matrirn nio el divorcio y las herencia . E ·ro es lo que ·e califica &lt;le le
personal. Este ámbito ha ido el refugio y la plaza fu rte que ha
2~

1':tnzimat: fü/ormo.r llrl'ad,1.r" mhopor el l111pnio 0 1on11111n m d ¡~~Jo XJX.

657

�p rmJ[ido 9uc la ·ocKdad 1·lánuca ·igw ·ra 1cnJo I L1mica , pe ar de la:
Ji ver. a forma Je in ritucionc · políticas guc la h;in gobernad e □ lo.igl pa do. 15•
..,_ ca el.ara vi ·ion Je e~,, d l l St'tn a. r ·obrt' la e\"oluc1on d · la
haria n p •anirc elaborar cieno. clem 'nt : bá ic &gt;. de la ~lo o ía.
1 lámica aunque e mo e ha demostrad_ • la: wver~c~ 1a pcr_·• ·ten en
, arias im rpretacion .. Por . cr d unru m l. pnnctp l comente &lt;l l
J 1am la: po ·1c1 n pr • •111. das refl ·jarán d plamea,ru nr lhm,ldo
erré nearn ·ntl' ortod x .
Lo. princi¡ io· f rmul, dos por el 1 ·lam no ~on implemente
·crmon _ m rak . l., · prcc pt ,: e n. tuu,en orJ n . )' 'i m
pre. rip ion,.. e bligat ria· &lt; m debere · rdigio · . . miemr~ · gu · la
Declaraci ' n ni\' •r al de 1 . Dercch &gt; cJd I lombrc r ·l uva ª, 1 ·
der. h
ce &gt;n &gt;iruc ·
&gt;eiak · , culrurah:. n ttcnc: t:'ilC cara ter
unp •rariw&gt;. Lo. texto intern, ci, nal · . hao quedad e mo :imple
n:comem.l ion s mora.l :. ·.l ( ord11 e nvirttó e ·te . d r ch
en
blig-aci nes r •li ·osas, al mi m &gt; árul &gt;9u b ua 1 ·~o 1, yunc •
'in cm bar
n r do. l : act : tienen l. mt ·ma ucrza rchg1 l ·a.
Las act\.L'lci
e pueden dividir en varia ategc ría =-6
1. \ ione: pres ma (wa ·b), que al hombre ·e le imp ~ n com~
un dcb •r. uien obcd ·ce a Dio umplicn&lt;l tale , cc1 ne. ·era
rccom
yu1en bra n nu·a d · se: &lt;l1.::b ·r e ·.·p ne a
su casn o.
\ c1&lt; ne · re mend &lt;la: alal), pr l\'e ·h a. • l. n&lt;la r lig10. a
J •I indiY1du y de la e munid cJ. ·u omi i , n n ) s ·rá c, tiga&lt;la,
p ro ·u umpliml m tendrá una r mpen. a.
\e ion p ·muu&lt;las cu_ a c~&lt;la? m &gt;ral_ ~, m:urr:; por ·. o ru u
cumplim1cnro mere e prenuo, ru ·u onus1 n a ·t1g ).
4. \e I n
&lt;le.·a n · jadas (makrur) p r · r n 1, a a la
t bcdicn ta t¡u ·e d I e ,
to ..
:&gt;. \ cu ncs prolulnJa.
aram) cuya orru.1c n s, ~re. en! ' Y
premia, micnira. yue su omi ·1óo 11 ·,·a ,lO Jº w1 a:ngo.

1 •. 0 , el 1111 io J su rm. ion prof uc •. Mohammcd ins1. rin rn la
·oli&lt;lan&lt;lad e muniran, má · relevante que la e:: lu.1, a ti ·di a , n a
.,~r • l'\ 1t·tl l lossc111 &lt;&gt;p. ( ,,.. p.-n
1-.ho~I)-. h&lt;l 1 1h 1,,, /IR ,, /t J 1,-11,for., 11.iru:lona.. 1:.J. lltr&lt;lt:r, 1•1x1. r

La p1cJ.1&lt;l no on. i ti..' en tJUt· nll\'rus , ucscro. ro ·tm: a ( ricnrc }
Occ1d -ncc (al riempo &lt;lt orar Piado ·o . tJutcn [... ¡ &lt;la Jirn.:ro por u
amor a 11 s allc •atlo'i, huérfanos. pobre • al tajero, a lo. mcndi o \ pnrn
d rt s ar · &lt;lt· es lm· &gt; .. _ I .1 nn t·n,o omun.irano e b pi ·dra
l

10 .. •

fuodaciun, 1 d ·I c&lt;lific1u ·o ' tJI. I .O'i gohLrn, mc · no put&lt;lm 11npon1.:r l'
sobre la n !untad Jet grnpo como lo scnala la mrc✓ • ·u1 , : ' 1mgún
gobinno e. 1.1bk ido por la tut·tza pued · cr a fHado" . . \lgunas
comentes, como la mnt zilita. , en la rnfalfüilrdaJ de In comuni&lt;l:1c.l,
frcntl' a l.1 fahl llidad ind1, ttluaL in lu. o d1. i\fuhammcJ.
T:11nb1en. d I. lam srnbkci&lt;'&gt; la 1gualJaJ frcrnc a la k·) cmrt· el
neo ) el p brt·. cnrn ti escbrn ) el amo. Fn:ncc a la ¡ reI-,'1.Jnt. J · la
an lC ra 1a dL L '\I ca nbrt . i ·u mi~i 'in era t:kvar lo: e la,· al nin:!
Jt· sus amo , \lohan11nL&lt;l re ponJic'i c.¡uc "lo. un&lt;r \ lo,; o &gt;'- :cm lo
hij, s d \dan, ) e ·tt fu· mido dl' 1, ,trcilla .. _,_ Por otra parw, d
mu ·ulmán p rnd r pl dia pagar ·u &lt;lL u la liberando a un t -;da\ n. 1:n lo
qu · "L' re tic ·e a la mujer t: dl\'a, el nac.unu:mo d · un hi¡o dL I amo la
com erúa , umrnaucamcnrc ·n un,1 persona libn:, i1s1 como a ·u namra.
La no d1:cnmin.1uón en lo r 1am o a la J1gn1d, c.l ) lo· J rcch
fundamentales entre lo crt· · humano e· de ta , da por el had.ith tille
pr ·s nbc &lt;.JU "el :trabe no 1wne run, un mfriw s brc d no-áral t\ 111 d
blanco &gt;brc t l ne. m, ~1110 pi ,r u piedaJ" '.
\ í, el &lt;lLbtr n:h_!to · , e 1 &gt; 1u · JLfucnna a lo homl r ·. La
hben,t&lt;l nr, rg. Ja por 1 lCl al . u humano k pcnnit • a é 11..· elegir la ,·ía
r lig1osa, ·in e n ·mcciún por part · dt· lo crc~1.:ntes. La rehgton n &gt; puede
:er unpuc. ia poi l. fo rza. pue:ro tJUl' ''no hay 1mpo-1ción en el J ·lam'
( cr:í ul, ll -2%)· \ · 1 D10 qtw1e ·e, todo lo hombn: Je l.i Tierra
crccrtan. ¿&lt; )u1ere obhg. r a lo: homlm · a cr r ·rt·nte :' • (. · 99). La
mkrnn 1a r ·hgiosa y d r • peto a la
n L n rn J · k) · dt: má . cm
e encial , para la com i\ ·ncia comunitaria:

n;.- ;&lt; &gt;h m II lt1!
11 1t!11r,11 'lfl ,¡11 t 1Jo/m.r ad(Jrtíis.

1'r,.rolm.r 1111 11d11ra1.r lo ,¡111

)'r1 ¡1i/r,m.

/d,m.• p.2311.

.J.1n~n, l, 11 \li/Jt,mt -·· Op.&lt; l., p. l
~, ( ,a1J, J'.1l1.1r. l{ ¡l. 7MI &lt;Nr 1,, /&gt;&lt;'" t L&lt;la1111,¡11, \r~d.

1 lfhl&lt;

p.l!b.

11 3.

, a &lt;nl/,1t¡11,
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&lt;1"'11.urt ,

l 'J'JI,

l lmn. Bc1ru1. D,1r d "m.11, \lluhnaru,

�ro no adoro lo q11e vosotros adoráis.
f ·osotros 110 ,;doráis lo q11e ·o adoro.
T?osotros tmrtis l'lfl/Slra religión .Y]O te11go la 11Jía. (CI&gt;,.7

a unidad de la Umma de la comunidad islánúca y de la familia,
entendida é ta como l conjunto de los miembros reJaci nad por lazo~
filiales e el elemento encial como deber y bligaci , n para los
musulmane~. La . olidarida&lt;l c munitaria e aún má relevante qu las
obligaciones religiosas. " adie es realmente un verdadero creyente ha. ta
9ue quisiera para su hermano ( n r Ligi 'n) 1) que quiere para sí
mismo",11 planteaba Al- awawi en el igl XJJJ. 'Pues los cr yentes , n
tu. hermanos· arreglad pues, la diferencias de , e tros herman "
(XLI '-1 O) y "no o· difaméis entre vo ·otro·" / ' I 7 -11) ni "tratéis d
espiar lo paso d los demá · ni digáis mal unos d tr ·" ., 'LL -12)
porque "o hemo procr ado de un hombre y de una mujer;
hemos
di tribuido en familias y tribu , a fin d que con cíe eis entr v sotro
.1 LL -13).
El respeto ftJial e fundamental para el Islam, má allá de las
nece idades re ligio a . -.. n fecto, "la piedad filial
una obligación
divina, aunque el padr y la madre ean mu ulmane indignos o
polit í tas. El hijo deberá hablarles c n dubmra, ,rivir con ello , haciendo
el bien'' 32 d cfo el docto del rito malikí bu Iobamroed L\bdallah lbn
.Abi Zayd .Al-Qayrawani desde el siglo
El re p to a lo, padres o a lo
mayore · es una rccom ndación d I orá11 .:~Vll-23-24):
.1

•

Tu eñor ha dispuc to: o admaréí - a nadie fuera de él; (rrataréi ) a
vu ero paJrcs con generosidad; ·i uno de Uo o lo dos lk:gan a la
vejez a rulad , no lt:. &lt;ligas: ¡Ufl, rn los recrimines. Háblales con palabra.
genero a . hxricnde sobre ellos, por mi encor&lt;lia, el ala de la humildaJ r
cli: ¡:e11or mío!: · miscricorcli &gt;SO cun ellos de la mc;ma manera (yuc ellos
lo fueron cuando) me criar(Jn siendo pc(1ucño 31 •

Li&lt;laridad comunitaria ba ·ada en el r . peto filial y n trc lo
miembro &lt;ld grupo, e con olidada por la pr tección de la \'ida del ·er
humano y de sus biene , ya que Dio, 'declaró inta11gibl · la vida del
J.a

musulmá~, ~~ ~~n~ y _u honor salvo cuando exi, te un motivo legal
para supmrudo . Esta libertad del horn bre implica la inviobbilidad de
u h~g~i; P:)rque , rl oní,~ pr l:ú~e entrar en una casa ajena in pedir
permt
• ~l Cora~, ., 8\.J'i. -27) sena.la gue "no entres en las ca -as que no
~,º.º cuyas, 10 pedir p~rmiso. ' Además un hadith del Profeta aclara que
si un~ de "º ·?tro p1dt: permiso para entrar en una casa, debe salir del
lugar s1 dcspue ' de haber repetid u , licitud ere - eces el dueño le
ni gala eotrada" 36 .
'
La unión comunitaria 'e con olida también con la educación. ' s
w, derecho pero también un deber, aber leer r escribir tanto para los
h mb~e . como_ para la mujer s, aún má rele ame que las
p~e- cnpc1on?s nru~I •. El pó tol del Islam decía que 1a cinta cná
pálida
mas ~r .ciada que la angre de un mártir" y que "deb mos
buscar el conocuruento de de la cuna ha ta la tumba".
~ ra obligación e dictada por el Pr feta mismo que en uno de
u. hadiths declaraba gue 'la búsqueda d l saber e un d b r para cada
mu~~án Y cada _musuLnana." 30 • demá , lohammed otorgó la
post~ilidad de . er libe~a~o a los prisionero bajo la condición que
en enaran a leer y escnbir a 10 mu ulm.anes. La educación es, para el
Prof, ca parte de los debere religio os. Los que no -aben leer deben
aprend~r. y los que -aben deben enseiia.r. ''Alguno deben in trui.r e con
sus vecinos y lo otro d ben in truir a sus vecinos, i no el casug
·0
'
(diº
vm~) erá cercano" 38 para Uo i no cwnplcn con su responsabilidad
educanva.

.
La protección i lámica a la i&lt;la del ser humano y de sus biene , e
extiende tarnbi ' n a I&lt; s enemigos y a I s ase. inos no intencionales ¡ la
comunida~
un musulmán deciden otorgarles u protección 0
alv-aguardia (aman). En efecto, "ningún prisionero deberá er matado
de pué · de hab r recibido la aman.
o podemo. violar nue tr
39
compr
1\ ni,·el del homicidio , la muerte 110
.
. mi os con llo .'
mtenc1onal lcberá ·er pagada c n la di a el "pr cio d la angrc" para
compen~ar a lo familiare. , pero su cantidad no &lt;lebe rebasar la tercera
~ ldt QI.

\1-Naw . wt. Qu,mmt,• 1ltidi//JJ, hu-Dhah1, s/ t:, 11)7'), 1l:ltltth 11, p. W .
-11 Al-Qa¡-mw:uu. Abou :,,.fohammt:d AbdaUah lbn
b, Z:iyd. [4 Ri.rolll 1111 F..pitrr 111r In ,"/i,,1111/; d11
dOJ!.Olt el dr Ir, /111 dr !ü/1r111 re/011 le ritr m11/ikik (trad. Léon fü:rchrr), rgcL Edi □ ons Populaircs ti
l'année, l ')90, p.299.
J1 1--.houry, Abdel-Th . Op. Ut.. p.230.
11

6O

•~ s·;a. Co/loqm
16

s11rle.... op.Ut.. p..l-8.
Caid. 1 ahar. R{/lr.vo11 r11r la pmrér ul,1llliq11r,

rgcl O Hice des Publicanons Uni\'ci1,tla1res, 1989,

p.!8'J.
' 7 ldu,1.
&gt;8

Jdr111.

3~ i\l-Qayrawan,,

lbn ,\In Z.1yd. 1.,,, 1i.rt1w..., Op.Ci!.. p.163.

661

�parte del patrimoni del victimario. En cambio al homicida intencional
(amd) e le aplicará la 'ley del talión' .

6. La apo ta ía en el Islam
no de lo. tema acrual en el der cho i lámico, ademá del
e ncepro de had, es la apo tasía40 . Inclu i e en W1 paí. m no radical
como r farrueco · el rey Ha ·san TI declaró~1: " i un mu. u.lmán di~ ." y a
abrazar otra r ligión en lugar del L 1am, d spu' de ·u arre~ ~am1ento,
d be
r llevad frent a un rupo de médicos . p cialt. ta. para
examinarlo y ver si su mente igue funcionando". Esta dcclaració~ ~el
rey alauita~'.! puede sorpr nder a un ccidental, pero I ntro d la logic~
i lám.ica, r negar de la fe, quival ' a ten r s ric trasr mo m nta~e .. 1\ 1,
un musulmán que abandona el I 1am cradicional debía . cr ca ugaclo y
obligado a re
ar a la fe.
La rcislamización dd mund musulmán a raíz del boo/JI petrolero
d J973 no olamente ha permitid la m rgencia d l fun&lt;lam ntalisrno,
. ino también en los paíse. más moderado imponer la haría o por lo
men algunos de us a pecto en particular el tema d la ap?sta ía.
•l concepro de ap tasía en 1 I ·lam e má, amplio qu'.=' en ~l
cri cianí ·mo. La asociación divina ( harika o la ere ncia en la existencia
de otras divinidade ), o la bla femia (kufr) gue pu d er olamentc 1
hech de menci nar a Dios &lt;le &lt;le una per pect:i\·a material son actos
ap tata . lnclu, ive, cualguier acto contra l _orún como nsuciarlo,
quemarlo o implemente ponerlo en un lugar uc10 e una apo ta ía. De
la mi ma manera la burla en rclaci , n a 1ahoma una falta de respeto
&lt;le I s b ch&gt; "
hacia u fam ili.a (ca de alm an Ru hdie IJ\J· ] _,a lista
.
e O idera&lt;lo c mo una apo ta. ía es ba. tante ex ten a: hacer actos de
magia negra, t ncr ídolo ·, decir que la tierra cien una exi tencia previa a
µ, Para mas mfom1ación obre esta tem:ínca Cfr. Diazui. Abd ,11 Rahm,ui al. Thr pt11t1//1e.r for
t1postt1sy III fs/a111 arrordli1J. to t/;e toNr fc/100/s oj l.'.h111ir l..nu •, lsl.:-'nabau, r ·la~i~- Pre·,' 2;104. • bd~I
Rahman, /&gt;11111.rhnmrl o/ lpo.rt,,s,, i11 Islam. ln~mutc
lslam1c Lu hurl:, Lahore, 1~7-; l'.&gt;hamcd
·.El-,\ wa. p11,11sh,11mt i11 /sl.,1111r / _¿/U-': 1 (1J11Jj)oratin· \1114}', 1\mcncan Trusr I nbbcatlons,
Ln&lt;lianapoli.~, 1982.
ir •1/ lk1111, 15 de mayo de 1990.
42 A la monarc¡uia marroquí se le domina como ''alau1ra" por Jcsccnder de mahoma por la rama

or

de lí.
. . ._ · · fu
11 Rushdic. 'alman. Lm 1-ersoJ rn/0111ror, E paria. Ed. Pcnín. ula, 1989. El autor md10 untanico . e
e ndcn:td a muen por un,1 fania (dcclarac16n rdigiosa) de J memi por apostasía en Id medida
yuL su nm·eL1 se burhi de la familia del Profeta del Islam.

662

la creación &lt;liYina, no creer en d Día del Juicio, _eguir creencia aj na · al
Islam com la reencarnación, aceptar gue pueda exi ·cir otro profeta
d pué· d · fah ma (ca.o del Baba' í mo 1~) ere.
•\ ·í para la, cuarto escuelas jmídicas del l ·lam. un apostata debe
. er e &gt;ndcnado a muerte al igual t]UC lo: "hipócrirns" (zindi t¡u ·c
refierc a lo, com-crso. pero c.¡ue siguen practicando su fe pnmiriYa.
Para la e uda Hanafí -;j un musulmán se aleja de la fe e, que
tiene duda . El deber c.lc.:1 Imam e eliminar n él cualquier e.luda para que
pueda regresar al Islam de su propia volunt, c.!, aunque no es nece ·aria
una nue,"a conversión en la medida c.¡ue ya lo era. ~n ca. &gt; de.: requerir
algo de tiempv para me&lt;ltta.rlo. el juez debe torgarle 3 días H. de. pué J e
lo cuale. si acepta nueYamenr el 1.,lam, tiene la sahTación, si .e rehúsa,
debe ·er condenado a muerte. •,n el nrtÍI! :e prcci:a gue ' mata a los que
creen en muchos Dim,e:" ( 'ma II-Tml'h11, IX-5). L aposraras ne
pueden ser consi&lt;lc.:rados como dhimmi ~6 porgue no son con ·idcrados
como seguidores de una religión revelada, aunque ·e comienao al
cristianismo o al judaísmo.
En el hafiísmo, también ªe k nrorga al apo tata 3 día J e
retlexi ' n para regrt'sar a la "n~rdadcra senda" por considerar qu . u
pen ami eneo está con fus &gt;. La apc ·rasía es con iJerada como la peor
bla fcmia, así que si después le este la¡ :o. la per ·ona sigue en u
po ición, d shafü mo rccomicn&lt;lo la muerte inmediata por la espada.
En I ca. o J e un rrepcntinú ·nro, ·iguitndo la ura ,- 1/ Bt,qam (U-2 l ) "y
para lo de entre ,·osotro · c.1uc remcgan de ·u ft, } que mueran como
incrédulo toda ' ll obra se anula ho) y para la eternidad" hanafi mo
plantea la m·cc i&lt;lad &lt;le n: hacer el peregrinaje mieniras guc el shafüsmo
cree que si ya lo había realizado on ante1ioriJad no e: necesario
r pctirlo.

El funda&lt;lt&gt;r Jd malikismo, i\falik Ibn •\nas comen , en u
hadith Al-1H11111,,tta, l1ue 'una ,•e7 ( mar b n ,\l-fat ab recibi a \bu
Mu 'a al-. \ shaari. )mar le preguntó: ¿Ticnc algu1~a noticia? \ la cual
µ l...1 religión BahJ1 tur fundad.1 l'll d siglo \:1\ por [hha l 11,ih ljUl' M' dl·óa un nm•vn profcu
rraycnd • una actuahzac1on del C.flm11. \unquc c.:I baha 'ismo nact Id l ·Lun, por plan, ~r LI
existencia dt· nuc, os pC&lt;1frt:1. cs cons1lk-rad" como una .1po~1asu.
~- Las t'S uda, jurid1ca. &lt;ld lsl:tm 1Jtorgan 1 du., ,11 apo~1.ira. aunyuL en d C1in111 no se m('no,m.1
cs1c plazo ) ,ti conrrnno Sl' soltc11a ,u nind1:n,1c1,111 11t1Uldt;H,1. De hecho, csrn po~ÍL111n ~e
rtl1c1ona más con la prdCIJCJ Jt ( &gt;nut yuc Cl&gt;ll d c-omcnido Jd ( a,111.
4f, Los dbimmis snn lns "pm1cg¡Jns"' 1 t n.:ficrl ., los Cic}clllcs dt· algun,, rdigino re;n•lada
(llamado; abl cl-kitah o la gt:nie dd hhm por rcnn un libro re\ dado) qul' \1\ en en úcm1
1shin11ca y nr, pucdt·n ser ohh¡.:ado: ;1 rcn cg-,u J · ·u fe 1 .1 rnnn:r1irs al lsbm .

663

�respondió que un nombre que había r nuocíado al I 1am fue ejecutado.
Ornar le preguntó si e le había acordado h 3 días para u
.

.

,H

arrepentlnu oro .
ste r lato de Ibn \nas pone de relieve que esta tradici , n de
otorgar 1 s 3 día, (que I maliki mo acepta) v:i ne de la tradición de los
compañeros de {ahorna y no del orón n í. En el malikismo duranre
el periodo ele c nfmamiento no e debe torturar al apó, tata y al
contrario darle de c mer y beber para que pueda reflexionar sobre u
error. En el ca o de per i, tir debe ser j cmad al tercer día al
crepúsculo . •u cuerp no debe ni er embaL amado ni nterrado en un
pan re ' n islámic o en un cementerio d otra religión p rqu no es un

dhimmi.
En la e cu la hanbalí, la má con ervadora existen d
opiniones: darle al acusad I s rre · día, d reflexión o condenarlo a
muerte inmediatamente.
En la ca o de la mujer la discu, ión e má polémica. Lo.
malikitas plantean rambí ' n la pena de m.uert (ele pués de los 3 día )
pl!ro si tá embarazada, e debe permitir a u hij nacer o si e tá ca ada,
d b prim. ro divorciar e, para cr ejecutada. En cambio lo hanafis,
basánd se en la deci "ión de ~'.(ahorna d no matar a las mujere 41\
prefieren encarcelarla ha, ta su arrepenrinúenr
iguiend el hadith
reportado por foaz Ibn abal: 'El pr fcta de Alá dijo: si un hombr e
apó tata, d nl w1a oportunidad para regr sar al 1 1am. i e arr pi ntc
acéptal . ino, cona su cabeza. i una muj r e apostate, dale una
oportunidad para regre ar al Islam. i e arrepienta, acéptaht. i no, daJ
otra op&lt; rrunidad, )' así suc , ivam.cnte 19

de es~osas y de concubinas, a practicar el incesto, a relegar totalmente a
la mu1~. y a heredar las esposas de sus parientes difuntos, el Apóstol
debe rruogar los exce,sos de sus seguidores sin revolucionar por completo
sus ,costumbres. As,, encontramos en el Corán, un gran número de
verstculos para proteger a la mujer, "igual al hombre frente a Dios" pero
también concesiones acordadas a los musulmanes.
Profeta en conformidad a las prescripciones coránicas,
~tr?~UJO, en el _status de la mujer, derechos inspirados por la moral y la
¡ust1c1a. La mu¡e~ se volvía igual al hombre frente a la Ley SO con
derechos de propLedad, de herencia y de gestión personal de sus bienes.
. e volvía libre para trabajar, adquirir bienes y usarlos según sus propios
mtereses_- ~n- lo que se refiere a la repudiación) el Islam reglamentó esta
ruptura ms1stiendo que de los hechos lícitos era el más desagradable a
los ojos de Dios.si
L~ poligamia, limitada a cuatro esposas, fue t.anto una protección
de la muier en la medida que implicaba un trato de igualdad a todas las
esposas, como una concesión a los hombres, por la tradición de la época.
Pero el C()f'án señala que si tememos ser injustos hacia ellas, debemos
tener una sola. "Si teméis no ser equ.itativo con los huérfanos, entonces,
casaos con las mujeres que os gusten: dos tre o cuatro. Pero si teméis
no obrar con jus~ci3:, entonces con una sola" (N-3.) Además, Dios pide
a1 hombre refle.Xlonar antes de tomar la decisión de la separación. "Los
hombres que se abstienen de sus mujeres tendrán un plazo de cuatro
meses pata reflexionar y no separarse a la ligera de sus mujeres. i
durante este tiempo vuelven a ellas, Dios es indulgente y misericordioso"

.

?I

(II-226.)

7. La mujer en el Islam
El punto más c ouovertido del Islam e I papel a igna&lt;l a La
mu¡er n la sociedad. '\ ist por algunos com lenigrnnte, e alabado
como re luciooario por otro . E te h cho e debe a la ambigü dad del
mi mo mcn aje coráLúco. tir ntc a la ociedad de . u Liempo,
ac _tumbrado a nt rrar vivas a la hijas a tener un número indefinido

~- Dja7.iri, bd al Ralunan, Op. (JI.
111 ·cgún L, tradictcin 1slámíca. 11ahoma condenó~ mucnc un Jía a una mu¡er p r su apostaSÍa,
pcro también porque era bru1a, se burlaba Je él en su poemas e incitó ,1 sus hijos a matarlo.
4' 1 Djazm Abd al Rahm.,n. O¡,. .11.

664

El_Cmín o~o~ a la_ mujer la mitad del voto del hombre pero igual a él frente a Dios en las
~esuones relig10sas. Sm embargo, las limitaciones que impuso el libro sagrado del Islam, en el
sigl~ Vll, contras~~ con la si~ción de la muj_ec en el mundo occidental de la misma época. ''En
el Slglo XIX los dirigentes religiosos de Fraoe.ta, teas largas discusiones, decidieron; 'La mujer es
~ ser hum~o, pero ~echa para servir al _hombre'. En los ten:itorios europeos, hasta los últimos
anos, la mu1er no rema derecho de propiedad Hasta 1950, la mujer no fue contabilizada en el
censo ?acional de lngla_term. Hasta 1882, una ley británica, in precedente en la historia del país,
por pnmera vez garanbZÓ a la mujer el derecho a decidir cómo gastar sus propios ingresos, en
lugar de tener q™: entregarlos al marido inmediatamente. Hasta entonces, .incluso las ropas que
D~aba
propiedades de su marido, citado en Musawi Lru:í, Sayyed Mujtaba. lo dvi/i.:rycwn
occidental 111.flo por ojos m11S11lmanu, T ehecin, Ed. Oficina de Promoción de la Cultura Islámica, 1990
p.221. Pero, el derecho al voto les fue otorgado hasta 1919 en Inglatemi y 1945 en Francia.
'
51 Gaid, Tahar. Dirlimmairt élimentain de i'I.rlam, Algel, Office des Publications Univei:sitaires 1991
p.145.
'
'
!O

er:m

665

�Para demostrar la igualdad de las condiciones, el Corán se dirige a
los dos sexos en todas sus exhortaciones "¡Oh! Hombres y mujeres",
"Los creyentes y las creyentes", etcétera.
El Islam otorgó a la mujer, en caso de divorcio, los derechos a
guardar los hijos hasta la pubertad y a w,a pensión alimenticia gue el
sabio Al-Qayrawani le reconocía en el siglo r. También las esclavas se
·ieron protegidas: si la madre es liberada sus hijos menores lo son
igualmente; tiene derecho a casarse; se prohíbe al amo tener dos
concubinas esclavas hermanas; está prohibido durante una venta, separar
la mujer esclava de su hijo menor, etc. como lo señalaba igualmente AJQayrawan1.· 52
in embargo, algunos ersículos dan al hombre la preeminencia.
"Las mujeres respecto de sus maridos y éstos respecto de sus mujeres
deben conducirse honestamente. Los maridos tienen la preeminencia
sobre sus mujeres" (II-228) y sobre todo 'Los hombres son superiores a
las mujeres, a causa de las cualidades por medio de las cuales Dios ha
elevado a éstos por encima de aquellas, y porque los hombres emplean
sus bienes en dotar a las mujeres." (IV-34.) Esra situación ha permitido
los abusos posteriores a la muerte del Profeta e incluso la creación de
hadiths apócrifos para someter a la mujer.
En su libro Le Harem politique, atima Memissi deshace magistralmente,
después de una paciente investigación documental, uno de los más
famosos hadiths que dice:
o conocerá jamás la prosperidad aquel pueblo que confía sus asuntos a
una mujer". Investigó sobre la vida del autor de esta afirmación prestada
al Profeta, y demuestra que el personaje buscaba preservar sus intereses
personales asegurando haber oído tales propósitos. Si durante la Edad
de Oro de la civilización árabe-islámica, las reglas fueron aplicadas con
una tolerancia significativa, a partir de los primeros signos de decadencia,
los "doctores de la fe" regresaron hacia posiciones más conservadorasSl.

La mujer puede ser un imam (conductor de las oraciones), dirigir
las oraciones como el mismo Profeta lo sancionó puede obtener de su
esposo el derecho al divorcio y como lo señaló Abu Hanifa (siglo VIIl)
puede llegar a ocupar la jefatura del Estado54 •

8. El radicalismo islámico
El debate sobre los derechos del hombre en el Islam recobra
particular relevancia en la actualidad por el papel que juega el
fundamentalismo en el escenario político árabe. Con la concepción de
una "nación islámica" y no sólo un Estado islámico, el integrismo se
propone penetrar más a fondo en la sociedad y no solamente guardar las
apariencias musulmanas de los gobiernos. Esta visión conceptualizada
por Jomeini como Wilayat-i-Faqih, el gobierno de los sabios
musulmanes, se impone cada vez más en las sociedades islámicas.
El gobierno islámico no puede ser !'1-Í totalitario ni despótico, sino
constitucional y democrático. Sin embargo, en esta democracia, las leyes
no contenidas penden de la volunrad del pueblo sino únicamente del
Corán y de la sunna del Profeta. La Constitución, el Código Civil y el
Código de Justicia sólo pueden inspirarse en las leyes islámicacontenidas
en el Corán y transcritas por el Profeta, y solamente ellas deben ser
aplicadas escrupulosamente. El gobierno islámico es el gobierno de
derecho divino, y sus leyes no pueden ser cambiadas, modificadas o
irnpugnadas. 55 Para Jomeini, el Parlamento debe ser remplazado por un
"Consejo Islámico de Planificación" que trasmita a cada ministerio las
leyes islámicas que le conciernen, indicando su programa conforme a la
religión, y esrablezca con base en el conjunto de estos programas, la
política general de todo el país.
La aplicación estrictl del Islam, para el In1á11 (Imam) iran~
permite garantizar todos los derechos del ciudadano. En efecto,

Estas interpretaciones contradictorias en el Islam sobre el papel
de la mujer pueden ser ilustradas con dos posiciones opuestas: para AlQayrawani la dirección de la oración no puede estar al mando de una
mujer mientras que para Kausar iazi, ministro de información y luego
de asuntos religiosos con Ali Buttho (Pakistán) en los años setenta.
52

53

Al-Qayrawani, Ibo Abi Zayd La Risa/o..., Op.Cit., p.199.
Mimouni, Rachid De h !Jl1rbmie m généml et de L' intigrisme en partu111ier, Argel, Ed Rahma, 1993,

p.41.

666

en un gobiemo islámico (. ..) todos están bajo la protección de la ley y
nadie puede atentar contra la seguridad, introducirse ea las casas,
detener, encarceJar, exiliar o ejecutar sumariamente a nadie sólo por una
simple acusación o sospecha. En dicho gobierno todo el mundo puede

G.Jl Mi/itar,t..., Op.CiJ., p.184.
~ Jomeini, Ayatolá Ruholah. El libro de Jomti,,i. LJJJ tilas fwsófoas, religiosa.r y momks dd Ayaf.ollab,
Barcelona, ed. Bruguera, 1981, p.13.

54 Janseo,

667

�acogerse con pleno derecho a la ley del Profeta y ningún juez o
dignatario puede quebrar este privilegio.56

Sin embargo, el discurso del fundamentalismo sobre el respeto a
lo~ d_erecho~ _humanos codificados por el Corán no corresponde a su
pracnca polttica. En un panfleto firmado por los líderes del Frente
Islámi~o de S~vación de Argeli~ Ahmad ahnoun, Abdellatif Soltani y
Madaru Abass1, antes de las elecaones legislativas de diciembre de 1991
s_e critica al ~obiemo argelino de impedir al ciudadano de gozar de su
libe~d, particularmente privándolo del ejercicio de su derecho a la
segundad _de su persona, de su religión de sus bienes y de su dignidad, lo
que consntuye una violación a sus derechos fundamentales y al respeto
de sus obligaciones legales y morales.61
. En la situación actual del país, el integrismo argelino pasó por
encuna de sus acusaciones, violando a su vez todos los derecho
prescritos por el Islam.

La peculiaridad de la sociedad shiíta es el matrimonio temporal
(Mut'aa) que es reafirmado por el propio Jomeini. Esta unión no implica
los mismos derechos que el matrimonio indefinido~ pero el tiempo de la
unión debe fijarse en un contrato previo, desglosando las condiciones de
la mut'aa. De la misma manera, "los jóvenes de uno y otro sexo que
frecuentan clases mixtas en escuelas, institutos y otros antros de
enseñanza y para legalizar esta situación quieren recurrir a1 matrimonio
temporal, pueden hacerlo sin el permiso de su padre." 57 La sociedad
propuesta por el fundamentalismo shiíta difiere de sus homólogos
sunnitas por la concepción del Imán. 'ste es
fundamenta] en el sistema (...) de doctrina y organización, de lealtad y de
acción (. ..) Los imanes (...) estaban inspirados por Dios y eran infalibles
(en cierto sentido, ellos mismos eran divinos) (...) Como tal (el imán) era
la fuente de toda sabiduóa y autoridad, de las verdades esotéricas ocultas
(...) y de las órdenes que exigían obediencia total y sin reservas.58

Investido de esta autoridad, Jomeini podía gobernar sin
oposición de parte de sus pares ayatolá. l concepto de la Wilayat-iFaqih es retomado por las distintas fuerzas fundamentalistas, incluso las
de rito sunnita, como en el udán. Para el líder espiritual de la
revolución islámica sudanesa Turabi, "es el más preparado de los
clérigos quien deberá ser el supremo dirigente espiritual y político de la
nación islámica". 59 La visión del stado pregonado por Turabi no difiere
mucho d la idea jomeinista
Porque la democracia no requiere de muchos partidos del derecho de
cualquier individuo de abrir una oficina (partidista) y de gastar dinero
para su campaña, o del derecho de abogar por ideas contrarias al Corán.
Para el Islam, gobernar no es una prerrogativa del pueblo sino de Dios,
quien designó a1 Profeta, quien a su vez, prescribió los preceptos
generales del gobierno de Dios en us propias palabras el Corá11. [...]
Ninguna mayoóa parlamentaria [...] puede nulificar las leyes de Dios
como fueron codificadas en la ley islámica 00

Tdtm., p.20.
p.157.
58 Gellne.r, Emest La soriedad musulmana, México, ed. FCE, 1986, p.149.
59 Miller,Juclith "On Islam's Ideologues" en FordgnAjfairs, no -dic. de 1994, vol 73, núm. 6.
60 Jdem.
56

57 ]dm,,,

668

Los de~echo~ otorgados por el Islam al hombre y a 1a mujer
fuer~n revoluc1onanos, en particular en su tiempo. Mientras que el
conttnente europe? estaba sumido en el oscurantismo, la ley de
Mohammed cambiaba de manera dcistica la sociedad árabe con
deci~ione~ que solamente hasta el siglo XIX las naciones europeas
pudieron igualar. o obstante las aportaciones del Islam las condiciones
de_las sociedades musulmanas fueron decayendo por varios factores. En
pnmer lugar, el mismo texto sagrado y los dichos del Profeta muestran
una cierta ambigüedad, incluso contradicciones, a pesar de la existencia
de los versículos abrogantes y abrogados que permiten diferentes lecturas
de las normas religiosas.
En segundo lugar, los sucesores del Profeta interpretaron la ley a
su ~anera para consolidar sus intereses políticos, con lo cual
?esVlrtuar~n la ese~cia del mensaje original. Las divergentes
mtei:1x~tac1ones mencionadas de las sentencias coránicas permitieron el
surgmuento de varias corrientes teológicas o jurídicas en el Islam, con
sus propias visiones de lo que debe ser la sharia.
.
En tercer lugar, la diseminación de la religión musulmana en
regiones con costu~bres distintas introdujo elementos nuevos, propios
~e las nuevas sooedades, y por ende interpretaciones diferentes. El
liderazgo de los Estados islámicos rurco (Ciller) o asiáticos (Pakistán,
Bangladesh, Indonesia) por mujeres es incomprensible para la
mentalidad árabe.

61

Harbi, Mohammed L'islamisme... , Op CiJ., p.141.

669

�Por otra parte, la misma decadencia del Islam, a p~ del _siglo
XIII, anquilosó a la dinámica región musulmana de los prun~r~ . siglos,
imponiendo valores conservadores fr~n_t~ a 1~ ape~a , u:uc1al. La
prohibición del mutazilismo con su v1:'1~n _raaonal e hist~nca de l~s
leye religiosas encerró a la sociedad 1slanuca en las comentes mas
oscurantistas opue tas a la idea de reflexión, tan pregonada por el
mismo Profeta.
Finalmente las crisis económicas políticas sociales y culturales
del mundo mu ulmán actual permitieron el surgimiento de una lectura
literal de la religión, simbolizada en las propuestas fundamenta.listas.

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                    <text>Aquí haremos referencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Católica
de Roma
Virtualmente
el único ejemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a \os
7
que se referían por este término. es de\ resultado de algunas pláticas que sostuve con e\ Rabí
\ocal.
Dos Campos.
9 E\ término usado en espa110\ podría ser limpio o puro.
La palabra hebrea .. KashruI .. se refiere a \as leyes dietéticas judías. que se deriva de \a
10
palabra .. kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de \o que comúnmente se cree.
e\ kashrut no se refiere a un tipo específico de comida. sino que a un sistema de revisión de
alimentos d.: acuerdo al ritual judío y cuyo significado está determinado por un conjunto de
critc:rios religiosos precscritos en La Torá (Pentateuco). Dichas leyes buscan establecer un
régimen que beneficie al cuerpo y a\ alma. para lograr un equi \ibrio tanto fisico como mental.
Personas apartadas de \as normas religiosas del pueblo hebreo.
11
Confesión religiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

8

12

de guardar es el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

934

�CERNUDA O
LA EMANCIPACIÓN D EL DESEO
Dr. Víc1or ,vlanucl Pineda

UMSNH
:\forclia, México
No decía palabras
No deri,; palabras,
Acerraha r,m sólo 1111 o m pv imarog,1m r .
!'orq11e ig11orilh,: que el d1•;r11
e.,

I/11'7

p rtguu!ll

C11y,1 re,p11e,1,1 1111 ex1Jtf,
Una /,0¡11 (1/ )'i l ra111t1 1/0 rxisrt
Un mu rulo ru¡,o m ·lv 1w existe
f.o,

f.11 t, C.ú1tt11l,1·
pl,1a rr, proJ,ihlilo,

iQu é es el deseo? La s resp ues tas se puede 11 derrochar, pero
invariab le me nte q ueda h sens,1ción de que igno r.imos casi todo
lo que sign ifica. Lo ignoramo s y, sin emba rgo, es una de las
accion es huma 11as q ue puls:111 Lis 111:1s dclic.idas fibras de lo
probabl e, es el espo lón nLÍs ¡H1nz:i n tc de las fornlr.id cs h uma11as ,
la form a enc:rg ica en q ue 110s .Henazamos a la vida y nuestra
declin ación más rn isrcr iosa a11rc a h muerte . La constchció11 del
deseo es d poblada de nebu losas apócrifos, de espe ram:1s falaces,
de vuelos improbables. Sa lt a J la vista el carfrr er profund,rn1en rc
antin ómico de ro d.1s las rep rese11taciones q ue se d a el dneo .1 ,i
mism o : es io 111:ís pródi~o y lo 111:ís mi serable. el c iclo que 11m
ofrece la vol u ntad human:1 y el infierno de su rc .1lizaci cí n , el
pad ec im1e11to su rgido dl'. nuestr,1 !'i11 irud \' lm done ~ de l.1
cornucopia imaginariJ , es u11 veneno v un b:ílsa1110 . Una de l.1,

�confusiones más persisrenres en torno ,1 l.1 noción Je deseo ts la
de empalmarb con los instintos: n.tda r.111 alcpdo Je\ dtsto como
\a tendencia a rebajar J una obr.1 Je la cultu r.1 .1 los ciclos de la
naturaleza. El deseo no es u1L1 respuest.1 mtc,ínic1 a los estímulos
del mundo circundante sino un,1 clabor.1d.1 astucia con la que se
llegan a tocar los abismos del alm,1 hum,rn:i. El deseo apacienta
múltiples cri:ituras, ya p.ira la vid.1 indi\'idual, ya par:i la vida
colectiva: una de ellos es el erotismo . Un;1 Je las claves modernas
en las que se cifró el papel constirnyenre del deseo ha sido la
tendencia a darle u na vi ncu I ación cero na ,l lo) sen t idos, u na
tendencia a afirmar la hospitalidad del mundo; se puede dec ir
q ue el deseo fue una de las vías modernas que optaba por los
frutos. de la tierra, en agravio de una vis ión allanada por los
rrasmundos v po r la promesa de salvación . El deseo
constiruyenre es una clave de la modernidad, no só lo porq ue
liberó a los sentidos de la superstición rransmundana, sin o
porque desde sus potencias se fraguaron los estilos de vida q ue
hoy en día son reconocidos como posibles en el repertorio de los
carac reres éticos.
En el dominio hispanoamericano se puede decir que ha sido
Luis Ce rn uda quien ocupa el lug:u de un verdade ro
"reformador"; en su ob ra se emplazan muchos de los v:do res
consagrados por el panteón de la actualidad . No hace mucho,
Pierre Bourdieu insistía en que el valor de la intervención
del
1
campo del arte radicaba en la creación de estilos de vida • Tal
papel se acrediró desde el momerHo en que el arte conquisró su
autonomía frenre al dominio eclesiástico o frente al dom inio
político. Se conquista desde el momento en que el arte se
desprende de un seflorío centrado en los préstamos de moral que
le hacían los poderes y de aceptar el des t ino de su adherencia
norm ativa. Según este argumento, los ar t istas son nomo cetas
desde el rnomenro en que se deciden a romper con la impos ición
exrerna de fines al propio arre. El personaje cenera! de ese
espmtu disruptivo es, para Bourdieu, el poeta Charles
Baudelaire . En este punto no podemos hacer sino una pu ntual
comparación: Baudelaire es a Francia lo que Cernuda es a
Hispanoamérica. No estamos diciendo que desde el pun to de
vista formal o de la sustancia poérica nuestro auror sea heredero
del autor de Las ílores del mal. Aludimos, más bien, al brío

938

p recu_rsor que se encuentra en ambos '
l·
const1tu1r un cam
¡, .
. . · &gt; ;¡ •1 voluntad de
_
' Pº te 111rervenc1011 propio de h ) ,.·.
e e I n u da es n u es t ro no m ateca.. S .in d lit¡a ¡)arte d 1 , . ¡ o1es 1,1.
ceñi d a en romo a Cern d·
I
L
'
e a mico ogL1
.
u .1 -e poeta nomoscxual q
d f' 1
mora 1 eclesiástica de dcre c1a
1 e, IZqu
.. 1er
. d a el IIH
. ,
uc
esa Ja a
.
1 1·
b , ,d
. rans1gentc autor
d e poemas autobiográficos
'
, e 10m re e piel
d
or
ma
parte
de
rasgo,
d
-·d
·d
·
,
atormenta
a-.
f
. eu J amente modernos. Ser
,
.
.
poeta, poi
l o menos en nuestro tiempo e
pers onal.
, ons1ste en Invenrar una mitología
. UCna de dlas primeras nota. s que resa l tan en la personalidad d
Lu1s ernu a es su tendcncn' ª asum1r
.
. como públ1. d
l e
va 1ores por los que de inmedi t
I
cos to os os
tip o de "amo r que no se ueda o se be rc~,on_o ce: la elección de un
P
e nom rar E f
· l d·
de llevar una vida somet1'd ·1
l
.' n _renrn a isyuntiva
' a as cx1genc1as d
¡
convencional, o bien asumir abicrt
. d .
e una mora
con secuencia d
.
ª Y ,iu azmente todas las
L . C
s e exponer a Cielo raso su condición "excéntnc3."
u1 s _ernu a es, entre los escritores de len ua
- .
los pnmeros si no es
1 .
g
espanola, uno de
'
que e pnmero en a
.
.
icon oclasta frenre a la pasroral de las, bue~:um1r ~na ~ctHud
l1terarn ra en lengua espar-10!
,
s conc1enc1as. La
'
a va tenia una l
d ' ·, d
exc lusión fr ente a la diferenc ia; ,la de la, edad d;rga era 1c1on e
can afecto, siempre estuvo domin d
oro, a la que era
adopc ión de una moral exreri
a a p_or una tendencia a la
edad de oro v· v·
·' ·
or Y un.3 pnvada. Los autores de la
se sujetaba al t::º\:~c~t~-opulenc1a cre_ativa q~e, no obsrante,
h.
. d l
P
pc1ones de la 111specc1ón vicaria La
isto na e os esc ritores conversos está l
d d
. .
críptic o y generó la
b d
P aga ª e un lenguaJe
cosrnm re e no lh
. ¡
nomb re
E
'ma1 a as cosas por su
·
n esre como en o tros c
d
his roria de la litera rura con la d tos, no se pue e desl indar la
l , .
.
e a censura, con la mo ra l de l
p acorn ea guardia nocturna: el modo barroco d d .
a
elaborada form a de e vas10n
•, de los cont' l
e
ecir
es
una
d. · 1·
·
lenguaje .
ro es 1sc1p 1nar1os del

d

de UEn a ~ez que la república es derrocada, Cernuda es arroJ·ado
.
1ecruales y artistas A
.f spana
. d como muchos otros 1nte
d 1 eren c1a e José G
M , z
·
Salinas, su llegada :o~éx~:~a fu:~b~;.r~o, J oaquí_n Xirau ,º Pedro
primera oleada del exilio . Había
-1,c~a. l _Llego despues de la
dive~sa~ un iversidades de Escoci:n~e~ast;d~;e~~~~:ses~:ñ~la e~
senum1 ento de ser exiliado se padece de una manera
n e,más
e

939

�pertinaz: ser exiliado tuvo para él una connotac1on que padeció
también en el ámbito de la lengua . ¿Qué es la lengua y cómo la
vivió Luis Cernuda? No se limitó a reconocer en ella la primera
fuente de nuestro contacto con las cosas, sino, más aún, le
confirió el carácter de instrumento privilegi1do desde la que la
poesía se construye. Cernuda, que se reencontró con su lengua
después de su letargo americano, descubre en ella no sólo una
atmósfera de confianza sino la sensación de "estar como en casa" .
La lengua, más que ser el resultado de un contrato, es la
expresión más impetuosa de la vida del espíritu y de los pueblos.
Es una herencia construida por sucesivas generaciones y por u na
ardua construcción que cobija a todos los afectos y
conocimientos que una comunidad puede albergar en su culcu r~.
Así pues : "La lengua que h ablaron nuestras gentes anees de nace r
nosotros de ellos, ésa de que nos servimos para conocer el mundo
y romar posesión de las cosas por medio de sus nomb res,
importante como es en la vida de roda ser humano, aún lo es
más para el poeta. Po rque la lengua del poeta no sólo es mater ia
de su trabajo sino la condición misma de su existencia"'. Ahora
bien , (Qué es lo que nombra el lenguaje de Cernuda? Si
pode mos reconocer un objeto que atraviese íntegramente a roda
su escritura este sería el del deseo. No hay discurso sobre el deseo
que sea más legítimo que el que la poesía elabora. Antes que ser
un creador de valores que sirvan para transformar la vida,
Cernuda se remontó a la fuente más primaria de la vida y desde
ella desplegó sus inclinaciones más vitales.
Poeta de las entrañJs, resolvió darle lenguJje a las
inclinaciones mis profundas de la vida, esas que están
sed imentadas en un registro que la moral no puede gobernar . La
divinidad que instruye a los deseos de Cernuda fue Afrod ita
Pandemia: a la Afrodita U ran ia ya la habían dejado exhausta los
grandes poetas místicos españoles. Cernuda no estaba demas iado
entendido en las doctrinas psicoanalíticas puestas en boga por el
surrealismo: la única escuela que realmente tiene el deseo es la
que le aportan las pasiones y los impulsos que se despl iegan
desde las entrañas. "PoesL1 es vivir según la carne", había
~entenciado María Zambr:ino . Nadie como Cernuda supo asu mir
ese drama de una mane ra exaltada e inflexible: la carne no t iene
sabiduría y el deseo es una interrogación s111 resp uesta.

J ustamente
por ser un poeta del dese
b'
, ¡
sa ia que su puesto como
o y ae a carne , Ccrnuda
com
d
poeta estaba
¡
·
promete ora: los poetas d I
en a tnnchera más
comprometidos con ningú e
carne y del deseo no están
diversas morales , P ues ¡a carne
n va or . oficializado
,
. . por ¡as mas
que pacta con ella.
convierte en d1s1dence a todo el

t

No. hay. pa ra nuestro poeta un f }' .d
contenido sobrenatural: el jardín d eª e ic1 ad que tenga un
c~do_s . los apec;cos que cuelgan edcr;;~d~ csd·rá compu~sro por
a m1t1mos, como sostiene O-ctav10
. Paz y J·o- ee·la pasión · Si
que en roda la ob
d
a1me ¡} de Biedrn '
b.
ra
e Cern d
h
a,
auto .1ográfico, podemos su oncr
u a
ay un contenido
ex.p enencia poética a otro u~ro
con ello que no dirigió su
mismo a través de las
qdue no fuera el de revelarse a sí
as que ese a L
,
para escrutar los dominios
, , .'. a poes1a es un medio
hac 1
.
mas 1nt1mos d 1
e] a carne .Y para
d er os gemlí. La retórica d e I a carne
ep urar,
no
pasa
de
.
es
.
ser una expenen .
. a que no se 11 egJ.
precisamente, una experiencia huérf
c~~ .sin, concepto. O rn;Ís
Lo que roca el deseo tard
ana e imagenes.
El pes1rn1smo
· ·
eCO temprano
·
proverbial
d
en ceniza'·
1
'
e ernu d 'l to se ·convierte
pocas cosas que le pued
d·
.'
ca, inc.uso, una de l·
· ·¡
en ,lí sentido - 1 ·d
,ls
n111 0 crue que se despeña d 1 _·
a a v1 a: el amor es un
cad a uno. El ser pas:ido' eor ªlaum·1. a h, .si ma, que reinventa a
sob revivir al ob¡'ero d
P
·· s_ llamas del deseo no pa
.
f' d
e sus pasiones· C
l
, rece
10gra Ia el deseo co mo a 1go que
.,
crnu(_ a remire ·a 1·J
.
f'
b
pero que queda redu cido ,a c en1zas
.
se
a un soplo efímero ,
unJa Irrna
v , _
qu e a memoria de Cer d
ez consumado. Todo 1
b. 1 .
nu a recupenb
o
su ¡eu vidad del poeta la u111·d d d 1· ª.' no parece conferirle a h
d ¡
ª e o v1 , d · ¡
'
o orosos a partir de los cu·1l .
\I .º' sino os fragmentos
Cern uda es un e¡·erc ici J &lt;l, els se reconstituye: la anámnesis tle

cot

.

O OC

UC

o:

Yo fui.
Col111111w rlardiente
I
¡
.
Mard
. 'u1111r.epr1111avert1
. ora o, o¡os gr,lllrles.
B11sq11é lo q11e pe11saba·
p el/JI',
. ' C0/1/0
. ¡¡/ fllllíllll'CC/'
' NI 111 · ·
·
Lo que prnta el rhseo 01 / ' . lr!J tl1e 110 la11g111rlo.

, b'
eante, Slí

( 1,1,

¡

Fui Íllz

1111

o

l'SCC/1/CS
·

dia

Arrastrado en la llama
Co1110 11 11 golpe rle i •inllo
')/¡ 1

')/¡ ()

{/

�Que deshace la so111br11,
Cai 01 lo negro.
En el mundo insaciable.
He sido.
( Dondé ha hi r.: e I olvido, I\ ')

. e ,, ,,
Ccrnuda uru inclinació n
L polítiCJ. del yo r 1 11 '- ~ 11
·
¡·
a
encuentro consigo mismo . Esto no tmp _10
ermanente:
servir
al
P
. . .
ismo o encontrar en sí mismo un mouvo
co111c1d1r consigo m
.
nde la odisea de su
, .
N
por amor propio que cmpre
.
. d
esrer1co . o es
·
d
aso de una estrategia e
. . at uraleza: se trata, en to o c. '
.
d 1
propia n· · to de exp 1orac1on
. , de los resortes afecuvos e os
reconoc1m1en ,
.
l
d y con los otros.
, d
d
a relauonarse con e mun o q ue esta ora O par,
en el deseo una forma de
,
Cernuda se encuentra
As1 cbmo en
. e también oodemos recono ce r en
, ,
r
.
f
b uscarse, per de rsc v• encontrats
.
. I deseo nos arroja hacia uera,
su poesía una tendenc1ahopucsrl a. e
sed de exrerioridad. No se
• 1
·
\so acta e orro,
es un vio ento impu 1
.
de este poeta sin aludir a su
d
rende r e ero t ismo
I
pue_ e comp .
1O
·a fuera de su centro vital , que o
decid ido co raJ e _9 ue
.ª rf~o J
I otros se vuelve pedigüeño y
T d
op1a carne ienre a os
ex1 1a e su pr
' d'd
,
f nda que la que el ama nte
lo instala en una sole a mas p ro u
. ntó antes de un encuentro carnal.
, b'
expenme
,
d. d
I deseo pertenece al am ito
La fi losofía hab1a pre ica o que e
.
b
de
d
I Una trascendencia que, sin em argo, es
de lo rrascen enta ·
.
paflera de viaje de la
d
que funciona como con1
. 1
este mun o y
d
.
ernunentemente hacia a
y I rad y eseo empupn P
,
vo 1unta d . o un
•
no es algo que esta
.
1 O b.
d sus representac10nes
real idad: e
Je to. e
b
l dominio de la realidad con
reduido er: ellas ~ 1s;a:\t~o~ ~~r~~:eo tiene la particularidad de
el imperat1:o de ~nd
b _
do intangible y eva nescente pero
1
b1erto e in ererm 1na '
1
ser a go a
.
1 . d
desde que se levant a a pa rt e
es, al mismo uempo,l es a ·1p1ed r~o que está condensado en los
, , ·
de la cu tura . 0 0
·, 1
mas inuma. ·
I
l'
.
lguna
vez
perrenec10
a a
ora es o po 1t1cos, a
1
l
valores re 1g osos, m
d
. esencia más ligera, los
.
¿ ¡d
Por ser e una
mate ria l1gera e eseo.
·gor por el cielo de los
d
I
se con mayo r v1
d
deseos pue en esp aza_r, d 1
De Platón a Hegel,
.
1
la reg1on e os suenos.
impu sos y por_
Kant el deseo alternó en la mente de los
pasando po r Spinoza Y . . '
stá uesto al servicio de la
filósofos el impulso or1g1n,a l fue
Jisiones del espíri tu; la
sobrevivencia con las mas e eva as

I

942

cul tura se fragua , antes de realizarse en instituciones y en formas
de orientar la vida, en los talleres velados del deseo.
El binomio realidad-deseo tiene para Cernuda un significado
de continuidad pero también de ruptura. Continuidad porque el
trayecto desde el cual lentamen te se cocina la realidad de las
cosas se remonta a un lento proceso de decantación, de filtros
mi lenarios. Apelamos al deseo para imaginar a la realidad de otro
modo. Asimismo, el deseo tiene en la realidad un muro: la
realidad contrarresta al deseo y le interpone los lími tes de la
mo ral o de lo posible. Tienen razón Ortega y Gassec y María
Zam brano en representarse a la realidad como resistencia. La
solidez de la realidad se convierte una muralla para el deseo y le
ofrece a éste el misterio de su espesor, su intransigencia y su
unid ad . La real idad es para el deseo una voluntad inmovi li zada
por la certeza, la razón y todo lo que permite navegar sin
sob resaltos en el tiempo. El deseo promete demas iado; por el lo,
la realidad tiende a impugnar su ligereza. La obra de Cernuda
tiene, hoy en día, todavía un poder que só lo p ueden tener los
funda dores. Sin em bargo, estamos ob ligados a impedir que su
centen ario sea el m otivo para volverlo un autor domes ticado por
los el ogios y los homenajes: habrá que preservarlo de los
admiradores correctos que tienden a despojar a roda revue lta
moral d e su conten ido más profundo. Hacemos votos por que el
márm ol de los tr ibutos n o lo transforme en u n autor
embalsamado.

Notas Bibliográficas
1

I3ourdieu dice. en Las reglas del arte, Anagrama. Barcelona 1997. p. 91 : "una contribución
importante a la invención del estilo de vida del art ista. con la fantasía. el retruécano. la broma.
las canciones. la bebida y el amor en todas sus formas. se ha ido elaborando tanto en contra de
la existencia formal de pintores y escultores oficiales como en contra de las rutinas de la vida
burguesa. Convertir el arte de vivir en una de las bellas artes es predisponerlo a entrar en la
literatura .....
2
Luis Cernuda. i ·ariaciones sobre tema mexicano, seguido de Desolación de la quimera.
CONACULTA. México. 1990. p. 27.
3
Esta es .quizá. la opinión en que más insiste Octa\ io Paz en Fundación y disidencia. FCE.
México, 1994, p. 234: "La obra de Ccrnuda es una biogratia espiritual. es deci r. lo contrario
de una geogratia: un mundo humano. universo en cuyo centro se halla ese personaje -mitad
irrisorio, mitad trágico- que es el hombre": en páginas posteriores, vuelve sobre este
argumento al sostener que "La obra de Ccrnuda es una exploración de si mismo. una

943

�.
de Iwmi·¡J·id
.
d •pro\ 1sta
' · de su_ irreduct1bk
·
•
.ón al tin de cuentas. no es
i una biograt1a cspmtual.
1
orgullosa a irmac1 . '
. d
·l d ·seo puede , crse coml
~
't . .
.
?38)· --¡ a realida ' e e
• . · l. . · Puede s.:r poe 1ca
di fen:nc1a (p. . , . .d ,. r ·!Íe:-.ión so tire esas cxpencnc1as vita \.:S . , . • a ... ( p 139 )·
sucesión de momentos v1v1 os_: e , . . . n.:..:dotas se transmuten en poem s . • . ~ . .
b' afia~ Sólo a cond1..:1on de _que 1'1s ª_, .... · ismo p.:ro. con la m1sn1a intensidad.
una '10gr da la po~sía tenía por obJeto conocerse a_,1 m :t. ·a l ·1 r.-·ilidad \ el d.:sco es algo
--Para Ccrnu
~
•
ognl 1a po.: 1c - ,, _,
•
. por crear su propia imagen. i - ' ' .
.. lP 148) Fn el mismo tenor.
fue una tentativa
, . ·_
, 1 conocerse. sc transllgura
.- . .
. . . ·ne ue
más· la historia de un esp1ntu que. a
1·d t lrial Crítica Barcelona. 1980. p. 70 sost11; q
Jai~e Gil de Biedma. f/ pie de la /e1ra.l ch1 ·\tor,1a de su c.oncrcta e\pcricncia personal son una
"para Cernuda c_l sentl'do de Ia pocs1a
. .\ a is '
y la misma cosa -

1r

EL NARRADOR DETRÁS DE LA PROPUESTA
METAF!CCIONAL DE CARMEN VJNCENTI:
Y LA SOMBRA COMO SIEMPRE DETRÁS DES[ MISMA
Dra. Liduvina Carrera .
lJ nivcr,idad Cenrral And rt:5 Bel lo
Ca rac.1s. Venezueh

La novela de Carmen Vincenti, Y la sombra como siempre
detrás de sí misma (2001), ofrece una construcción textua l, que
parre de Íos acontecimientos ocurridos a
tres señoras
burg uesas, íntimas amigas desde n iñas y de vida incachable( ... )
reuniénd ose periódicamente para hab lar de las mismas
pendeja&lt;las o sumidas en enredos de telenove las que se pueden
ver cómodamente en la noche" (315 ). En cada uno de sus
encuentros, surgen nuevos elementos para la comprensión de h
fábula . Sin embargo, "sin una voz que narre es imposible
materi alizar la narración" (Barrera Linares, L. 1995: 89), y una
de las figuras más importantes denrro del h novela de Vin centi
es la del narrador, porque le v:1 a dar sentido narr:itivo al texto,
se involu crad de manera direcra en el :icto de conr:ir v
"org:inizad la histor ia". (Sfochez Reves, A. 2001: 17) .
El narrador de Y !t1 sombra romo siempre rletrris d e s! misma
cue n ta la fábula, d icho de otra manera, "es el sujero lingüístico
que se expresa en el leng uaje que constitLJ\'e el rexro" rBa l. M.
1990: 12 5) ; po r este mor ivo , su presencia en la obra es de gran
importan cia y lo inceresante es la manera diferente cómo se
construye el relato y no lo que se dice. Por eso, e l elerne ni o de

944

'J-1)

�i
·
1 \' ,1 u r d i e n do
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. 1 fi&lt;'lll',l d e1 nH ,
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1 - )er so na) es \ . " "
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.. ,
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desde u11;1 pos1c1on
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.·, desde \a óptica e
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. \ de nJ.rracion
, pro uce, se
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1011
n ,,
·
·1 ,u \C?.,
¿
narrJ.c . e.iones de las nes a~11gas qL~e. Í·,s cartas románticas . el
convers
- · to nor
Sus,un, e , . 1 cxpcot
, i·e11te nol1cta
• ,,1 . no escrt
r
r
diario 1nt11
. s del tío Cosme y e \,
o de Susana.
d Manuel, e espos
d
R og e\io ' \os escrito
. de \a muerte e ,
f . , correspon e
elaborado a parubr
o ficción den ero de la icc1on io o en las
L zise en a yme
io comenr.u
a n
.
del texto en SLl prop
99~. ,02). Con la
\ d doblam iento
'\\o C. 1 ). ~
.
a . es d
u desciframiento (Bustl ¡' f r•n·1 de construir los
c Iaves e s
e· · ,
e ex p l i e a a O ' '.
· ven t ·1 dos
d I mera11cc1011, .5
na es son in
•. ,
ayuda e a
. dos · en ellos, \os perso l
de una ficc ion
eprcscnta
•
.
· . se trata
\
mun d os r
\ .
·or de la historia,
d J~kobson a
· ropia
por otros en e •ntert
, .
el mismo sentl·¿ o que a "

que habla d_e sí :U1sst~;o~nC. 1998) y se cen t ~.: et~r:i\c~ática
meta\ en gua Je (
. r·1 c ·1 o par a replante ar . • rs fi c c ion a Ies
,
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l'd d Los ¡ueoo
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.
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que los
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muluplican
'se presentan texto
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. en internamente )
f
v provectan 1
conuen
.
se re ractan .
,
d
d espe¡os que
mo ~
e
as ar, C. 1996: 13).
.
matriz rextual de la
cor.unuas (G ·Jer intento para o rganizar l_a del narrador quie n ,
En un pri
mar en cuenta la presencia
La importancia
obra, hay que dt~ d es el director de orquesdra. \, fichas de \a
ha in ica o,
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corno se'
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de esta \ oz
. a es noronJ. des e a º¡
amigas para
resenc1
,
as tres
nove 1a, su P
. Cuando se reunen
.
·r? Es q ue
. su presenc ia.
d . ,, . Puedo interveni .
anuncia
\ voz del narra or. (
almorzar' surge a
946

aquí les trajeron los platos que habían ordenado un rato antes y
de berÍtln hacer una pausa. Se ven riquísimos" (29). Esta voz
texrnal está presente en todos los actos de las protagonistas y es
capaz de organizar el pensamiento de Susana: "Su sana piensa:
Los exámenes eran terribles. Después de una noche en blanco, la
página amenazante. Y después los interrogatorios. Implacables".
( 38) . Presenta comenta rios irónicos ante la actitud de Silvia y

Sabri na quienes recuerdan la muerte de Manuel, marido de
Susana : "Qué gracioso . -Después que no han hecho sino met er la
uña en la herida. Razón tiene aquello del tigre y el cuervo" (39) .
En el mismo orden de ideas, el narrador describe a Sabr i na:
"Sa b rina es más bien alta, delgada a la fuerza, ni boni t a ni fea
pe ro con grandes ojos negros y expresivos ( ... ) da la impres ión
de sa ber disfrutar cada movimie n to que sucede a su alrededor"
(46); también pone en evidencia el pensamiento de Silvia:
"Si lvia piensa: mira la ca ra de Sa brina ( ... ) la recuerd a sumida
en alcoho l y tr is teza, derrumbad a frente a la ven tana desde
donde - quizás- esperaba ver llegar de vuelta a armando" (55).
De la mism a forma, la voz textual relata diversos
aconte cimientos como la j uvenrnd de Sabrina, su mat rimon io
co n Armando, el n acimiento de su hijo Sergio, la existencia de
la co m pa ñía donde trabajaban los tres mari d os de las am igas,
ent re otros.
La historia sigue su ritmo por medio de los pensamientos
de Susan a, descritos desde la instancia de l narrador: "Susana
también piensa sobre el rostro de su amiga, pero recuerda otras
cosas...
(58) . La voz organizadora interviene con sus
coment arios: "Parece que definitivamente no nos enteraremos en
qué paró el encuentro con el ex de Sabrina" (64); añade refranes:
"Sabid u ría popular: Cuando las ba rbas de tu vecino veas arder... "

(70). E n gene ral, con su palabra: envuelve, distribuye,
interpre ta, comenta y va lora las palabras de los personajes y
llega a fu n dirse con ellas cuando, con act itud irón ica o
simp leme nte dándo les un a función caract erizadora, t raslada a su
propia exp res ión términos que son propios de la verba lización
de los personajes y que han sido marcados como tales (Boves, M
de l C. 1996: 305) . La presencia del narrador que rodo lo ve y
todo lo sabe, aunque a veces se limita a seguir el curso de los
acontecimie n t os y no los ade lan ta, finge desconocerlos: "Silvia
91¡7

�no es tan tonta como parece casi siempre. Quizás en el curso de las
acciones tenga ocasión de demostrarlo pero no les puedo asegurar
nada" (79).
La narración cexrual da cuenca de la casa de Susana por
medio del pensamiento de Sabrina: "S1.brina piensa: un
ambiente exquisito, lleno de flores como a Susana siempre le había
gustado" (89). No sólo se conforma con el espacio físico del
J.mbience, sino que describe a Susana: "Susana es muy buena en
eso de análisis y desmontajes y profundizaciones" (97); a Silvia:
"Mientras Silvia se detiene para organizar su historia, aprovecho
para describirla: peinado de peluquería, uñas cuidadas, mirada de
desconcierto ( .. . ) En este momento tiene la piel opaca y dos surcos
oscuros le marcan la frente" ( 136) y marca las acciones de las
procagoniscas: "Aquí las tres, casz al unísono, prendieron
cigarros".
Este narrador se muestra erudito cuando alude a cexros
literarios: "Susana piensa: en la escenJ. de la muerte por amor
de IsoldJ. ( ... ) pronto Meri sc ófeles desgarrará las imágenes ( ... )
Tristán y Sigfrido frente a Lady Macbeth ... " (98), o en los
momentos en que critica una novela: "Buena novela esa, por
C1erto me permito acocar, porque yo también tengo mi
cultura ... y de nuevo por el manejo del narrador: el lector cae
en la trampa de creer que el personaje es un hombre ordinario
cuyos sueños son perfectamente factibles" (188).
Como se ha podido observar, la voz del narrador tiene
posibilidades de introducirse en el mundo de los personajes,
para opinar acerca de sí mismo y de ellos, incluso lo que no
podría decir en una situación cara a cara. Este informador,
también puede interrumpir la palabra de las tres amigas cuando
lo cree conveniente, sin someterse a la al cernancia de los curnos,
pues le basta inmovilizar el dialogo, "todo esto es posible
sencillamente porque el narrador, como cal, participa en un
proc.eso de comunicación necesariamente alejado en el tiempo y
acaso en el espacio de sus personajes. (Boves, M. del. C. 1996:
307)

Con
codas escas licencias,
el narrador cont inúa
inmiscuyéndose en los pensamientos de las eres amigas:
"Sabrina piensa. iPor qué compraron esa cama tan grande?"
( 11 O), "Susana piensa: la sombra de los árboles reflejándose en
948

sus
ojos
f
. ... " (15)
8 ' " Susana (otra vez)
.
emen1nas vestidas de ne
c.l I
piensa: tres figuras
misma forma
.
gro e a cabeza a los pies " ( 161 )· d 1
"
.
, opina acerca del diálo o
' e a
Men[lra. Ambas están
g que ellas mantienen·
que se mueren
, 1 .
.
n a Igunos momentos .
1 h'
_por o1r e chisme" ( 118)
Ed
.
, ¡uzga a istona· "O
,
.
naª que interese" (151).Y, d es d e su · po eaquienadelante
·,
.
'
conoce os temas 1
.
s1c1on omnisciente
. 1.
' as conversac10
1
.
,
aconrec1m1entos: "Yo ,
,
. ,nes y e hilo de los
si se Qu1za d
. d
pro 61 ema. y organizar I
r'·
emas1a O, ése es el
as 1guras sep
¡
re 1evante, callarme cua d
d b ,
ara r o trivial de lo
"S.
n
e o hacerlo" (163)
comenta:
'ellas se supieran" (171).
) ; por eso

°

"

El narrador está consciente de ue de
.
pero, de eso me ocupo en ¡
q¡,
be organizar su relato :
Como está en un niv I
e dr~ng ,º~ correspondiente" ( 175).
.
e extra 1eget1co n
d .
necramente
en
los
d'
'}
d
,
o
pue
e intervenir
d
1ª ogos e las
·
"Aquí, de
ha. bher podido, hubiera int ervenz'do en la protagonistas:
conver . , L
ic o que ... Pero no
.
h
saCion . es hubiera
d
me quiero ace , I. d
bolsillo" ( 175). A
.
. ,r comp /Ce e tanta filosofía de
contJnuacion
elab
contradi ce los diálogos· "(
.
'
' ora acotaciones y
"
· ment1ra,seguroq
,
to d o) ; avanza en la narr-1, cion
. , d e Ios aco
.ue. esta enterada de
. e o cual se despidieron
.d.
ntec1m1entos: "-Después
d I .
rap1 ,to y Susana ¡ . ,
los libros que sol .
,
vo vio a prometer a sus
dos .amigas
I
uc1onarzan sus v1'd " (26
e1 f ina de la novela "Fin defi·
,, (
as
3) Y anuncia
El.
resta 3 16)
,
¡ucgo narrativo de Ca1·1n
.
. 1
'
en y·rncenti
nove 1a, 11 ega al extremo d,
S
, a autora de la
amigas critica a la "
be qdue ,us;;.na, la más aguda de las
, som ra er ras de ,
.
,,
narrador de la obra· "D b , 1 l
si misma ' o sea al
1 . d.'!
,.
e er1a 1a )er un narr d
'
os ia ogos, los gestos ¡ d
I
.
ª or que ordenara
,
.
' os esp azamiencos A 1 . . 1
arras, sin que nos de mos cuenta ( ... ) -·Q ,· d' ..o , me¡or
, . o. hw·
'.·
a observar y describir o se b 1 .'. d : ue ir1,1. ¿Se limitaría
ur a11a e nosor·
íl .
so b re Io que decimos' ·D _.
· -( ce irnos a 1go sob ..,as ¡Oo re exionaría
pena re íl cxionar? •Sal .' . . ¡
,
· ic
que valga la
h'
·
('' lil.l ,\gomas (j
istona s codas deshibchadas'' ( ) ) . uc nosotras sobre estas
locura" (163). "-s·
. , _ .. . 1 iopongo un tema
para él: la
.
, ' tuv1ci;1111os un n ·i · d
. ¡·
u iera puesto ranos
. ,1· .
, ir;1 or inte ,gente
no
h b
.
' Lr,1geu1as ¡11nt'ls - ~1' 1.
,
se aburrió de oírnos I b'I·
1 ' . ' as )len dche ser que
.u pen( c¡adas v ¡ , - ¡·,
13
poco de color al asunro " (206).
.
( euL io ponerle un
. Al_sentirse retado por las alabras de 1 . . .
o1gan1za las historia .~ según P '
"' a) ar111g.1s, el 11arrador
-~u gusto: 'y a LlllC me 11.111 rn,1do,
')/¡ &lt;)

�reco¡o el pailuelo. AJern,is, lo~ si;uiento e1H.: ucntros de csr:1s
damas fueron bascanres ,\bllrridos, por lo que no vc1le Li pena
transcribirlos en detall e ( .. .) estuvieron conscientes d e que hasta
vo, como narrador, me iba a fastidiar" ( 17 2).
'
En el mismo orden de ideas, el narrador, ,ll sentirse
cuestionado por las protagonistas protesta:
"¡Qué valor el de éstas.' No faltt1ba más que ahora
se dedicart1n a critict1rme. f.o peor del caso es que mi
contrt1to ht1blt1 de lt1 narración de un t1sesinato con algun a
que otrtl historia paralelt1 ( ... ) me pro1Joca dejt1rfos sofos ti
1Jer cómo se !t1s arregl1zn con tt1nto lz'o. Porque ahora es
cuando les ft1!ta " (206) .
U na vez abordado el narrador de la novela, se puede ro mar
en cuenta el segundo nivel de la narración, el de las eres amigas
que se reúnen de vez en cuando para continuar relatándose sus
vivencias: ''Tenemos la mal:i costumbre de siempre caer en
historias antiguas: lo que fuimos, lo que hicimos, lo que
tuvimos, lo que hemos dejado de tener" (63); "Lo que nos ha
quedado es reunirnos cada canco, ( ... ) ¿no es lógico que
eraremos de rescatar otros tiempos donde compartimos tantas
cosas?" (63). En esta instancia narrativa, se desarrollan las
histo rias de Susana, Silvia y Sabrina, la de
sus esposo s:
Manuel, Rogelio y Armando, de los hijos de las tres parejas y
del resto de los entes ficcionales que se dan cica en la
construcción del texto.
El n.nrador estructura el relato, pero es necesario tomar en
cuenta el uso de h foc.di zación; este concepto no sólo abarca al
narrador , sino que c.11nbi é n llega a los dem:í.s personajes del
rexco. Bajdn menciona la polifonLi en el rexco na rrativo, en es te
sentido se refiere a la multiplicidad de puncos de visea (Reyes ,
1984: l 39). Por eso, la diversidad de focalización de los
persona¡es.
Por la conversación de las tres amigas, se da el paso
temporal de la narración ; por ejemplo, el episodio de la muerte
de Manuel: "El solo recuerdo de aquella mañana, de tu voz en
el teléfono, me da escalofríos" (20). Se conocen ocros
acontecimientos por el re lato de Susana , la viuda: "He ev itado
ver a nadie de año en año, pero ya han pasado cantos ... " (2 1);
950

'' Si. me pongo
,J Pe ns H que ,\ es ta h
.
~
1. . , .
"
\ a L u t s M ,rn u e I t , , .
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o Ll , u l e q u I n ce ú1 os ( 39 ) .
"D. . .
e n 1,1 q u t ne e \ 11 os , T"
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1ec1sé1s aüos O aloo _ . , ,
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111.1 trece
(8 7 ):
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. :, t1es 11¡,1s despUL:s"
( 139 )
mayor carga de ];¡ personaje de Susan;'. es quien lleva la
.
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extra d 1egécico.
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. ,
En Ios en e u en t ros de Si 1\' i ''
·1
S LI s.,ll1,l. V S·1brt
.
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o bservar
na,
se pue e
. una parodia de enrreo-as novel d · ., 1 '
.
sus historias a maner d r,
1
a as, as mu¡ercs cuentan
'
ª e nove a follecín· "P
tenemos que ve!'nos a
_ d
·
ero en ronces
.
rnes
e un m
cun~sidad" (121); "La a enda de
e,s, yo no aguanto la
empieza?" (123); "Y I g d ,
h_oy es apretada . ¿Quién
a es ten re not1c1as sob
I
l
pero, por lo pron ro veamos ,1
, 1
re a re e novela
más ha pasado?" (133)· ".5· el cap1tu o de la de Silvia. ¿Qué
, ,, 1 se os hago pe
· d
van a escuchar?" (164)
E .d '
rsonaJe e novela me
·
v1 encemence
l
re pro d ucen cada episod .
l d
, os encuentras
.
to nove a o de las vida d 1
con la existencia d 1 .
,
s e as tres
d amas,
.,
e 1nteres por \a
d I
reun1 on. De todo esto
1
f'
·1
.
.
espera e a nueva
.
' resu ta ac1 imao-1
1
f
.
. , b nar ,a recuenc1a del
d is curso o ral dentro d e l a narrac1on
· "Y
reconstruyendo cuentos" (69 ) · "P
·
a que estamos
(65); "Me imagino que qu · , hor eso se las esroy contando''
d
ieres a ora un de
.
f
e personajes y aconcecimienros" (9 7).
smontaJe pro undo
"

Este segundo plano de na, rrat1v1
. 'd a d de la
.
vez, contiene otro que se
,d
s t res amigas, a su
.
'
corres pon e con s. .
escritos: el expediente olicial &lt;
.,
1gu1entes texros
Manuel: "Tres balas e~ 1
d1ue sde labno c~ando la muerte de
e me 10 e corazon A
. Estado del cadáver · en
.. , h .
·
quemarropa .
(...
)
.
d
'
·
pos1c10n orizo
l
d
piso el baño el rose
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n ca ' cruza o en el
'
ro contors1onado 1 O·
en con erado
por
los
.
,,'
' os Jos cerrados: fue
1110
14
me ta fi e e i o na 1e de 1a
vele
s .. ;
( )·
O t ros es e r i ros
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.
nove a, esran prese
1
os por el Tío e
.
nres en os papeles
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osme, ª cuyo estudio s h
·
·
e ª apasionado la
h.lJª e Susana: "se ded ·tea a b uscar
en los pa l d l • .
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pe es e v1eJo a ver
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·
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" (,66 )
in a revisando lo s pape l es d e l vteJO
. . tío Cosme "e rnpo
1 ;
(66); "Fue
951

�poniendo por escrito, con una memoria privilegiada para datos
y fechas, y con una obsesión que definitivamente traspasa las
páginas" (81); "Yo misma siento un enorme placer descifrando
las páginas" (82) .
El rol metaficcio nal de los pape les de Ro gel io ca nsti tu yen
un misterio para las aes amigas; estas cartas de amor mantiene n
ce losa a Silvia, la es posa, pero al final, ayudan a desenvolver la
fábula textual: "Una caja llena de papeles escritos por el mismo
Rogelio, no a máquina sino de su puño y letra. H abía cartas,
sin fecha pero algunas con la huella de tener años guardadas, de
no habe r sido enviadas nunca ( ... ) Todavía me acuerdo d e
algu n os títulos: &lt;En los bordes de tu mirada&gt;, &lt;Un animal
errante&gt;, &lt;Cristal de tinieblas&gt; y no sé cuántos más" (119). La
celosa Silvia se refiere a estos papeles en los siguientes términos :
traté, también, de quemar interiormente los malditos papeles,
de borrarl o s de mi memor ia" ( ... ) aquellos papeles me vuelven a
bailar f rente a las pestañas" (143).
Al término del relato, estos papeles contenidos en el terce r
nivel me t aficcio n al ayudan a desentrañar la hist0ria; sobre
ro do, dos de ellos: el primero, una larga carta , escrita por
Rogclio y enviada por Susana, la viuda de Manuel, a Silvia,
dejan al descubierto la identidad del amor platónico del marid o
de S ilvia.

Entrega uno
(Para Silvia)
f.1i amor: te quisiera aquí conmigo (.. .) Será un secreto, mi diosa. El
nuís hermoso. Domo tu rostro en este momento, tampoco te dije (268) En
espera del barco que te traerá a mi orilÍII ( .. )dormiré abmmdo a tu irrwgen
(271) (.. .) Susarut, mi diosa, mi amor... ( .. ) te penetro pero no esttÍs (276).
Orro escrito revela nueva sorpres:1 textual, Susana cnv 1a a
Sabrina su di:uio:
Entrega dos

(Para Sabn'na)
Tengo que hacerlo este donllngo. (... ) Sólo que 11~y r1 nuar1r a mi
mt1ri,w (Qui:liÍ deba escnbirlo muchm vm·s parfl conuencmnt de qut
puedo hacerlo" (277) "/¡¡ noche rtntts tendré que dejarlo todo pre¡wado"
(282) "Cuando miga al suelo no uoy ti desperdicútr un solo instrmte.

Borronear las hue¿•,__
.
ta.s con e¡ mismo
- w"i
Desapareceré" (29l).
pano n 1286) ''Después me Iré.
Co~ lo cual, se da cu en ta en f
,
p remed1tado de Manuel
d orma tard1a del asesinato
, por parte e SL
•
ocurre "la marav1·11
b . J propia esposa. De esra
fo. r ma
.
,
osa com ina , d l
, •
e ion e as hojas de l
d1ar10 íntimo [y] la poer1ca
carra de Ro ¡10
· ,, (
es su f icientemente explícit y I
ge_ _ 305). "La carra
·, más completa Lo ª·, e aro , el d iarto. e onsci t uyen la
vers1on
Ev· d
.
mas cercano la verdad,, (315)
1 entemenre aunque I h.
.
.
StJ gesriva, lo aso~broso da I istol rta relarada no deja de ser
.,
e re ato es la f
d
presentac1on.
El narrad
e su
.
' ' or ¡1a esta d o ·
d o r ma
hi storia; además, es un
.,
siempre errás de roda la
.
·
.
pcrsona1e consciente d
a alguien a u "d
.
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.
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( ... ) por
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r acc1on (Ba
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En orras pala bras · "el
d
rrera !nares, L. 1995: 89)
,
.
narra or cuenra v 1
.
.
. e n~rrarar10 escucha.
(s an chez Reyes, A. 2001: 24) L
neces ita quien lo escuch
. 1 a voz organizadora del rexro
.
.
e, Y en a novela de C
.
.
e 1 na r rarano aparece alud ' d
1
. .
armen V1ncent1,
.
1 o en os s1gu1enre : .
"
uste d es pudieron ver" (171)- "
s rerm1nos: como
_Reflexiones al margen: pensaba, h un/ poco frío,_ ¿verdad? ( ... )
ustedes" (] 9 1).
acer as, pero me;or se las dejo a
. En definitiva , la p ro puesta
r .
V1n ccnti se traduce como 1
. n1c:lra ICCIOnal de Ca r men
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.
Venezuela·· Alfaguara.
misma.
v

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
A TRAVÉS DE: PRIMERO SUEÑO

Lic . Graciela Verdín Alvarado
Facu lt ad de Filosofía y Letras

UA\TL

Entrar al mu n do de Sor Juana es enfrentarse a una libertad
de co nocimiento difícil de entender, dadas las circunstancias
en las que vivió en su época. No tuvo otra opción más que
dedi carse a la vida rel igiosa si quería penetrar en la ciencia, la
filo so fía y la literatura, ya que su condición Je mujer no le
permi tía acerca rse a este mundo; pero ser mujer no fue un
imp ed imento para Sor Juana, ella, muy diferente al
pensa m ien t o de las mujeres de su tiempo, decía que su alma
'no tenía sexo', por lo tanto, ser mujer para ella no significaba
el ten er que rech aza r el mundo que deseaba alcanzar, por el
con t rario, e ra enfrentarse con mayor valen ría a la sociedad y al
pensa miento de su tiempo.
Sin duda, Sor Juana representa uno de los máximos
expon e n tes de la literatura del siglo XVII y más aún, una
precu rsora de la poesía actual que sigue vigente hasta nuestros
días p ese a los muchos prejuicios por los que ha tenido que
pasar su obra. Su vida y su obra (muy ligadas como si
formas en una dualidad) han sido objeto de muchas
esp ecul aciones y ha creado diferentes opiniones en los críticos;
much as preguntas surgen en torno a su vida: ,Estaba

954

955

�enamorada?, ¿tenía contacto con mujeres? Tal vez estas
preguntas trastornen nuestra curiosidad, pero no tlenen canta
importancia como muchos creen. Su obra está relacionada con
otras cuestiones que no tienen nada que ver con el amor carnal
o el amor hacia otra persona. Muchos de los poemas de So r
Juana están dedicados a gente ilustre.
En los conventos de México, las monjas gozaban d e
mayores privilegios que en otros países: la servidumbre e ra
mayor q ue el número de monjas, lo cual les permitía manda r
presentes; incluso en los conventos había grandes y lujosas
habi t aciones para hospedar a alguna persona importante y
agasajarlo con platillos y regalos. Es por eso que Sor Juan a
tenía una estrecha relación con diferentes personalidades que
la apreciaban, a quienes, en agradecimiento, les escrib ía
versos, de hecho, ella misma afirma que codos sus trabajos so n
por encargo.
Pero en la obra de Sor Juana hay más que eso . Es a
rnencalid:id que se enfrenta con su condición de mujer y la
socied ad, no podía tener sólo la teoría de hacer vers os
"bon icos" conforme a las reglas imperantes. No, su obra es
mucho más.
La esencia de su pensamiento y la cocalidad de su obra se
resume en su poema cumbre Primero sueño, que en la mayoría
de las ediciones aparece como Primero sueño, que asi intituló y

compuso la madre Juana Inés de la Cruz, imitando a Góngora.
No se sabe la fecha exacta de cuándo fue escrito el poema,
pero fue un poco antes de que Sor Juana entra ra en cuarente na
y en el silencio. Debió haberse escrito alrededor de 1685. Si
digo que el poema resume la esencia de su obra es porque es

«una verdadera confesión, en la que relata su
intelectual y la examina." (Paz, 1998).

aven t ura

Mucho se ha comparado el estilo de Sor Juana con o eros
grandes poetas de la lengua española como Quevedo, Garcilas o
y más frecuentemente, con Góngora. Sin duda, el cítulo del
poema Primero sueño, &lt;le entrada nos remite a Góngora, ya q ue
en la poesía de ambos esd presente la micologfa grecolat ina,
t ambién tienen en común el uso del hipérbaton para crea r su
discurso, pero entre ellos existen gran&lt;les diferencias, como lo
veremos más adelante conforme se analice el poema.
956

El poe~a es una silva, esco es
.
cuya combrnación
, .
' una composición poe'c1·ca
metnca se e.
vers?s_endecasílabos y heptasíl baracEc_enza por ser libre entre
escnb1ó y e¡ d e mayor perfe ª . ,os. sel poe ma mas
, ¡argo que
personal, el que en c·
fcc1on, quizá también sea el
,
1e rt a
O rm a ·
·
111 a S
P 1urna, pero no de su pe
.
Jusu ique el callar de su
d ec·d
.
nsam1enco en el
i_ e retlíarse en las profundidad
_momento en que
m orlí. Por eso, creo q ue e
es del silencio y después
ste poema es .
en su o b ra como e n su vida
importantísimo tanto

r·

,
-En el poem
¡¡ a se habla d. e como
el al
· .
~eno_ pa ra egar al conocimient
1
~a v1a¡a a través del
s1 gn1f1ca lo que para los surrealiso, e sueno_pa ra Sor Juana no
fre ud1anas
del sueñ o como m anif
. t~s, no .se
,
, inse rt a en las 1·¿ eas
estac1011 de l inconsciente
Seg u n Octavio Paz en el
de I s u e ñ o . S - ,
P o e m a a Pa re e e n c u a t ro s . . f. d .
. . « ueno como do rmir · s
1gn1 ica os
no ment irosa sino como .. , ' ueno como ensoñación pero
· •,
v1s ion · s ueñ
v1s 10n; y s ueño como ambic1·0, 'd
o como nombre de esa
11 ,
Ese os dist
· tn
· tos sentidos
e
seo
o J ¡us1on
· , no realizada
,
.
.,
esra n encerrad
.
un a cesac1on casi coral de la
os en otro: el sueño es
~a ~_ividad estimula la actividaJ !~~ct~nes co r porales; esta
_1a c1ona,l y espi ritual.» (Paz, 1998)
a ma . .. es una visión
As1
. , . e 1 a1ma se desprende del ·cu
con oc 1m1enco, es en el sue- d d erpo para escala r hacia el
. no on e la
.
cump 1e su función n ,
, imaginación se desata v
El
. us pura y hermosa.
.
- poe m a com ienza cuando
. , .
d e l.1 ti e r r· ',
a d e ¡,ro11t
u n a PIr :i m I d e d e s o 111 6 ras nace
0
e.1 sueiio se
·
m undo, todos duermen nad
d . . empieza apoder:i r del
es cuando e l cuerpo d;sci a pduel e tnt~rrurnpir ese silencio·
A ,1
. nsa e crab-i¡o
1 1
,
q ui, a poetisa describe I as t· unciones
.
d ' 1 Y e ª ma es libre .
segu n sus descripciones l
h
e as partes del cuerpo
el o r m I·d o ha ee n q u e ha \"'l' os umores
I
q u e s u r ge n de I c u e r Po'
,
, .. u n en ace
. l
es e n esta donde se conccnt
I
entre e cuerpo y el alma·
e on oc1rn1ento
. .
rae pens:im1e1
1
1 l
'
.
,
1 o y a ,úsqueda del

s

Después apuecc otr1,, p 1· r a, 1111. (¡e f) e
1
:l
representa la pidmide m. , 1 . 1 ,
ro a 1or.1 te luz. Ésta
·
·¡
ent.1, \ a comp
.
1
.
eg I Pc I as. E saber es r;í en Io a lt ~ 1 ,
ar ,l e o n ;¡ s P' d mi el es
di cha altura donde se , .
, e alm.1 trat.1 de llegar ll'lci·1
encuentra el
.·
. .
. :-· '
to Ser.
prime, conoc1rn1cnco del

Al

�Cuando el alma llega arrib:1 qued.1 ceg:ida por l.i lu,. de
rodas las cosas que se le present3n, y c3e; el enu.:nd irn iento no
puede abarcar todo ni aprehenderlo, pero el alma no se da por
vencida y trata de escalar nuevamente la pir.ímide poco a poco,
donde un pensamiento lleva hacia otro, hasta alcanzar lo rn:is
airo. Así, Sor Juan3 se refiere a un mérodo de conocimiento .
La luz representa el conocim iento, e l sJber, pero el alma
fracasa: es la imposibi lidad del hombre para lle gar al
conocimiento. El hombre está condenado al cJs tigo por la
osadía, como fe3ro que sucumbe en la fuerza del so l:
" ... l ibre,tendió por todo lo cri"ado:
cuyo inmenso agregrtdo
cúmulo incomprensible,
aunque a lrt vistrt quiso manifiesto
dar señales de posible,
a !a comprehensión no, que entorpecida
con la sobra de ob;etos, y excedida
de la grandezrt de e/Lo rn potencia
retrocedió cobarde. »
( Przmero rnnío, 11crsos 4/45-453 )

El alma, par:1 llega r al conocimiento debe primero conocer
una parre, después, esa parte le llevará a otra, y así
sucesivamente «El almez se propuso subir peldaño tras peldaño,
del reino minera! a! vegeta! y de éste al animal, es decir, por
categorías. La idea de !as categorías se funde aqui en otra, afin
pero distinta: '!a de la gran cadena del ser'.. . que va de Dios a lo
inanimado pasando por las inteligencias angélicas, el hombre, los
animales y las plantas,,(Paz, 1998) .
Después de entrar en es t as categorí as el alma int ent a
penetrar en !a forma más bella de la vida, la de los sentidos y
aún más allá; la fuerza imaginativa , porque es ésta la ún ica
capaz de aprehender los objeros y pe lear con las fuerzas
comunicadoras del conocim iento:
«... y-ésta ya investigadaforma incular más bella
( de sentido adornada,
y aún más que de sentido, de aprehensiva
fuerza imaginativa),
958

que justa puede ocasionar querella
-cuando afrenta no seade fa que más lúcida centelfea
inanimada Estrella . .. ,,
( versos 639 - 648 )

Las cosas son creadas por D ios , pero el hombre es el punt o
de_ convergencia de la creación ". . . es el eslabón entre fas
criaturas mortales~ los espíritus inmortales." (Paz, 1998). Por
es~ Sor Juana defiende las ciencias profanas (estudio de los
m111~rales, la botán ica, la física y las matemáticas ) como el
camino para llegar a Dios . Y ésta es la d iferenci·a
h
que av enrre
Sor J uana y los poetas místicos .
,
Recordemos a San Juan de la Cruz en el Cántico espiritual
donde el alma preten_de as_cender a los desposorios espiritua le~
y, ,por medio de la vida virtuosa, llegar a D ios corno el grado
mas al eo al ~ue pu_ede llega r el alma , a través de la vircud y no
del conoc1rnicn ro inte lectual:
,
«A!lí me mostrarías
aquef!o que mi alma pretendía,
y luego me darlas allí tú vida mía,
aquef!o que me diste el otro día.»
(San juan de la Cruz , verso 38-42)

So,r Ju ana po_ne &lt;le ejemplo a Faetón como signo de
val_en t1a pa_ra_ ,aspirar al conocimiento, éste, hijo de Sol y
Cl imena, pidio a su padre que le dejara guiar su carro duranc~
el d í~. _Incapaz de sostener los caballos, el arrogante j oven
acerco imprudentemente el carro a la Tierra, donde los ríos
comenzaron a secarse. Júpiter detuvo esta loca carrera
fulm in ando al j oven con s u ravo. Los versos en donde se
en c ue ntra este pasaje son de los más hermosos que
enc ontramos en el poema porque revelan la intensidad del
~lma Y de la propia Sor Juana por escalar el conocirnienro, sin
importar el castigo, es arriesgar su vida para volar:
«Otras - más esforzado-,
demasiada acusada cobardía
el lauro antes de ceder, que en la lid dura
haber siquiera entrado;
959

�y al ejemplar osado
del claro joven la atención volvía
-auriga altivo del ardiente carro-,
y él, si infeliz, bizarro
alto impulso, el espíritu encendía:
donde el ánimo halla
-más que el temor e;empfos de escarmientoabiertas sendas al atrevimiento ... "
(Primero sueño, versos 781-792 )

Por último los rayos del sol empiezan a asomarse; el
mundo despierta y el alma deja incompleta su búsqueda q ue
sólo en el sueño se puede dar; "el mundo !fuminado, y yo
despierta". El poema no termina en una revelación sino en la
no revelación (según Ocravio Paz), lo cual no quiere decir qu e
ya no exista la posibilidad de seguir buscando. En el poema es
solo una noche, pero en realidad es la experiencia de roda u n a
vida: la vida de Sor Juana.
Ahora haré una breve comparación entre la poesía de So r
Juana y la de Góngora -ya que tan to se le asocia a la poetisa
con este ilustre poeta-, y afirmaré por qué Sor Juana llega más
allá de la imitación y niega, en cierta forma, las normas
literarias de su época. Los puntos en común entre Sor Juana y
Góngora ya se mencionaron al principio, ahora pasaremos a las
diferencias.
El ambiente que crea Sor Juana en Primero sueño es de
oscuridad, de sombras: ,,Piramidal, funesta, de fa tlerra nacida
sombra», mientras en Las Soledades de Cóngora codo es lu z,
embellecimiento de la realidad a través del lenguaje, sobresale
la descripción de figuras, seres y paisajes, diferencia cap ital
en rre dichos poetas:

«Muda la admiración, habla callando,
y, ciega, un río sigue, que -luciente
de aquellos montes tJljocon torcido discurso, aunque prolijo,
tiraniza los campos útilmente;
orLandas sus orillas de frutales,
si de flores tomadas no, a La aurora,
derecho corre, mientras no revoca,
960

los mismos autos el de J.U S ( /'/ S t tl ¡es ·
Juye
. il.canza
/
'
d
' un trecho
b de si' Y Je
fueoo·
esvwse, y' uscando SI'S
· ,
ó ,
• d 1'51'!0S
errores
dulces
dulce5·
d
,
.
J,
'
tSll flrtOS
Jacen
sus
aguas
con
f
,,s
. j'uego
,
,
" Ctvo
/

(e ongora, pp. 244;

· · ·"

En estos versos de G,ongor·1 q

vemos cómo la d - . , '., ue pncenecen
5o/edad,
j
escr1pc1on o re .,

primen
,
exce ente, con esa metáfora d l .
creac1on de un río es
grandeza de su lengua¡·e s
eb ,¡rlto,_ p~ldemos ejemplificar la
d f
.
.
, uem e ec1m1ent y
,
1 erenc1a capHal enrre
d
o . aqu, esrrib:i l 1
El
estos os poetas.
,
poema
de
Sor
J
.,
..
uananoesunad .· ·,
ex per1enc1a esptr itual y st j
.
,
escr1pc1011; es un·1
•
1 engua¡e
¡
l
'
por su parre, no pone en &lt;l d l
es nte ccrual; Góngora
.
j
u a a real,d d l
'
cam b 10, e la ve un mundo
, ·1·· f ,
a ' a transfigura en
mas al a ue d l
'
poema de S
J
'
ra e os sentidos
.El ,
or uananoe·'
bll . . .
rea l1dad, es la 'ép · d l
. s cm e ec1m1ento de l·
zca e pensamiento' (Paz
a
qu e Sor Juana Inés de la C
, .
' 1998). Es por eso
ruz es un1ca
nor mas establecidas de l
,
, porque transgrede Ía.&lt;,
·
a poes1a ncg ·,
d l
negación de su época.
, ,
ac1on e barroco, v
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Sor
después de h-a b er escnro
. su
.
. Juana
d
P .
se re t ira e las letras y se f .
. poema rimero sueño
re ug1a en el silencio

Bibliogra fía
C ruz, San Juan de la 1996
Edi torial Carmelo Burgos. .
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Cruz, So r Juana I , de la.
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de la fe. México: Fondo de C l a n:s e!ª Cruz o las trampas
G óngora, Luis de
u tura Econom1ca .
. 1998. Soledades. México·· Ed'nona
. j Re1..

961

�UN PARAÍSO SIN TREGUA

I

Lic. Raúl Sil"ª Mauricio
Facul rad de Filosofía y Letras
UA.Nl..

Los aconrec1m1entos sociales son regisrrados por la Hisroria con
cierra objetividad, la de un grupo (si romamos en cuenra que la Historia
la escriben los ganadores) o bien por aquellos que tienen la voz y la
posibilidad de dejar un restimonio que no siempre concuerde con el
discurso oficial (si remamos, por ejemplo, un par de libros de Francisco
Bulnes: Las grandes mentiras de nuestra Historia). A medida que avanza el
riempo se puede volver hacia los sucesos anreriores para observar y
proponer un panorama más amplio, siempre buscando la objerividad en
función de visualizar y prever a fururo. Esto sucede en la Hisroria. No así
en la Lirerarura. En ella nos enconrramos con u entramado de elemenros
donde se desafía a la realidad. La lirerarura restifica y a la vez sugiere,
propone y se deslinda, dejando al lecror con un panoramJ que si bien
pudiera ser el detonante par:. visu:.liz:.r a futuro, en esencia nos conduce a
la comprensión humana .
Cabe lo anterior para abordar una obra que sugiere y a la vez
testifica, que da fe y al mismo tiempo desafía al discurso 011cial con una
serie de hechos recurrentes, con acontecimientos que se han suscitado en
nuestro país desde la caída del Porfiriaro hasta hace algunos afias: los
movimientos armados. El libro Guerra en el paraíso parte de la
insurrección y nos acerca a la lucha guerrillera de los :.ñas 70. el rema de
la novela es parre de un hecho social que cabe analizarse desde la ficción
literaria, o bien desde el envés de la información que se conoce en la
acrualidad. Pero por encima del c:.rácter documental o hisrórico no deja

�.•

de ser una obra literaria de 1mpon,111cia rclc\',ll1tt par.1 comprcnd&lt;.:r el
siglo que hemos dejado atrás.
_
Public1da en 1991, la no\·cla abord,1 los convulst\'OS 1110111&lt;:ntos &lt;l&lt;.: la
década de los 70, cuando b presencia csrndiantil y la guerrilla rtsurgian
luego de una brutal represión en aí10s anteriores. La dcrvescencia
mundial del comunismo v el activismo de Li juventud como uiu parte
determinante del rumb~ social, vinieron ,1 detonar los impulsos
progresistas de una sociedad que aún resentía el _de_rrumbe de tabúes
familiares y de roles sociales de género, que se rc.:s1sw a la apertura de
nuevas idciologías. En aquel entonces ya el gobierno l1.1bía aceprad_o la
responsabilidad en la represión del 2 de Octubre de 1968. la imp~1~1dad
reinaba al interior de la administración feder.1I. Grupos parairnlrtares
lidereados por profesores rurales hicieron de la se lva su guarida,
reaccionando ante la represión de que eran objeto por p.irre de las
autoridades. Así es como surgen en Guerrero la Liga Revolucionaria del
Sur Emiliano Zapara, que comandó Genaro Vázquez Rojas, y El Parrido
de los Pobres, cuyo líder fue Lucio Cabañas.
La rebelión, se gestaba a partir de las desigualdades étnicas, los
conflictos por la tierra y la dominación inhumana de los terratenientes
con el campesinado. Los campesinos apoyaban de múltiples maneras, con
una presencia activa en los operativos de ataque . y desar~,e, o bien
participando de manera más discreta, filcra~do rnformacio~ en las
comunidades, abasteciendo de alimentos a los rnsurrectos y sirviendo de
contacto para nuevos adeptos. Por otra parte, en varias_ ciudades de la
república se manifestaba b actividad subversiva por medio de at_enr~dos,
secuestros , donde la licra
comunista 23 de sepuernbre desestabdrz.o. por
b
mucho tiempo la tranquilidad y la conciencia colectiva de empresanos y
funcionarios de gobierno.

II
La novela se desarrolla en el marco de la agitación social de la que ya
hablamos, con retrospectivas que acentúan el ambiente político que se
vivía en el momento. Sin embargo, más allá del contexto en que aparece,
es de suma importancia ubicar una constante en la estructura del libro. A
través de ella la trama se edifica desde dos líneas de análisis que se vuelven
inseparables eras su excelente enlace. Una de ellas 1~ constituyen los
diálogos, en donde mayormente se desarrollan las acciones; la otra, nos
describe más los ambientes y la conciencia de los persona¡es. A craves de

964

comunicados
, · .. v reumones
·
de
..
. de
. prensa ' de conversaciones relee1onicas
md1tares o civiles es como se edifican los espaci·os l . . · , e
¡
. .
.
·
·
, as atmosreras, v os
alt1ba1os emotivos que nos transmite h obra E
.
·,
.
.
. ..
•
. ncon tr,1111os que estos
recursos lrreranos posibilitan una vuelta a la e'poca . d ¡
·
c. · ¡
.
, a ec aracICrnes
onc1a es v estrategias de combate que se emprei1 d1'an a
·
·,
.
·
nre una s1tuacion
beligerante en las comunidades rurales del sureste de México.
?r~a- de las rutas que magistralmente emprende el autor para darle
veros1mrl1tud a los acontecimientos es la vasta do
··
b
¡
. .
'
cumentac1on so re e
tema. Especialista en problemáticas relacionadas con los g
· d·
. .
..
'
rupos rn 1genas
y con 1as act1v1dades md1tares y de las guerrillas Carlos M
¡
,
,
ontemayor
toma os capm:los c~mo catapulta para afianzar una posible veracidad.
Cada uno de estos tiene por subtítulo una serie de dí
e ¡
·
¡¡
as v rec 1as que
msertan a ector en el período histórico en que suceden los Í1echos. Ante
esto, el lector se deja llevar por la otra verdad p
¡ d"
d ¡
, or e 1scurso e os
sublevados.
Los
subtítulos
e¡·ercen
una
doble
cunc·o
,
¡.
d
·
d'
11
.
• , .
.
i n, a e rn 1car el
nempo hmonco existente, y a la vez la de afianzar una conc.1
·, d
· ·¡ · d b
1Irmac1on e
verosimt itu so re lo sucedido en el discurso novelístico.
Por otra parte 1~ retórica que nos presenta la novela, si la vemos
desde el entramado simultaneo y el efecto de simultaneidad no
· ·
¡ ¡
, s pue de
mvitar a eer a como quien observa un discurso cinematooráfico. Piens
en El acoraz¡¡do ~otemkin y Octubre, de Sergei Einse~stein, dond:
observamos lo antenormence dicho. El desplazamiento súbito que hay en
~ad,a uno de los _aparr~dos en los capítulos propone una superposición de
1'.11agenes del eme, sin que por esto se extravíen las bondades de la
!Ite,ratura. Por el c?ntrario, este recurso ensalza la maestría narrativa en las
1~agenes que sugieren y definen. Son valiosos los ejemplos del capítulo
prrmero,_ donde muest:a una de las masacres sobre los indígenas, sin dejar
de apreciar la sugerencia de los hechos como una revelación literaria
Y con su vientre de embarazada, pequeña, pegada a la
espal~a que olía a srzlado, a sudor, hundía un pequeño
prcahrelo una vez y otra. No vio que el otro agente se
incorporaba del suelo. No vio que desenfundaba. Sólo sintió
que algo caliente, muy rápido, la surcaba por dentro y le
'"!pedía gntar. Inclinó ligeramente fa cabeza, se tomó ef
vientre con fas manos oscuras, sintiendo por dentro la
cnatura que se movia y fue cayendo suavemente, como si
pensara en algo propio, íntimo, y fuera a sentarse para mirar
algo simple, bueno. la sangre le fue manchando la ropa con
prisa, a borbotones, saliendo de su cuerpo, de su boca, junto
965

�al cuerpo amorfo de su marido, sin oír Las detonaciones del
arma que la había derribado, que La había dejado así,
quieta, silenciosa, mirando con Los ojos vacíos el oleaje de la
multitud que trataba de huir" (Montemayor, Carlos, 1991,
p.19).
Una amplia cantidad de aposiciones y una larga cadena de oraciones
subordinadas circundan el cuerpo de la novela. Esto fortalece la
incertidumbre e la que está inmerso el personaje de Lucio Cabañas y su
grupo subversivo. Los espacios en donde se desenvuelve la guerrilla, aún
al aire libre, resultan intimistas y nos llevan a comprender las
motivaciones y acciones de los personajes. El ejemplo mas claro lo
encontramos en los capítulos finales. En esa parre el transitar de la lectura
se da en dos espacios, el perteneciente a la selva, donde la guerrilla lucha
por avanzar a otros pueblos, y por otra parte el de los militares , que
intentan a roda costa acabar con el levantamiento. Es importante ver
cómo se desata las acciones a partir de los constantes diálogos de la
milicia, y cómo a partir de éste recurso vemos el avance en la selva, el
movimiento del depredador que va sitiando, cercando a su víctima. Aquí
la escritura se vuelve más dinámica. Fluye. Mientras que en el lado
opuesto, en la selva, el recurso narrativo de las descripciones y la
contemplación en que está inmerso el personaje, denotan al animal
herido, a la presa que en su lento andar no vislumbra ya una nueva
huída. La lectura en coda la novela gira alrededor de ésta bipolaridad. El
discurso de los marginados se detiene gradualmente, incapaz de hacer
frente a la vodgine del autoritarismo, a la velocidad de represión y de
extinción que tienen los mecanismos oficiales. Así, la dialéctica narrativa
nos lleva al final de la novela, donde el personaje yace acorralado y se
refugia en sus pensamientos, vulnerable, a merced de lo que desde tiempo
atrás se presencía: su muerte.

III
Si nos deéenemos a observar Guerra en el Paraíso como una obra
testimonial de la li teratura mexicana, estaremos en lo cierro. Si acaso
optamos por una lectura sobre la recurrencia de las sublevaciones en el
siglo XX, acertaremos en nuestro juicio. Y si nos detenemos a contemplar
las desigualdades sociales, los abismos en que nos ubica la diversidad
geográfica de México, la 111¡ust1c1a que pre\'alece hacia las clases
966

marginadas, y sobretodo la habitual z·nd·c
.
1rerenc1a
con q ue rransttamos
.
e'I d e sur a norte desde la f¡
l
en
'
roncera con e poder hasta la f¡
d esamparo, encontraremos e n este lºb
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·
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d .b
erec o a ser, aunque
emno pre ecz le
,
termia siendo el peor de los de t.
.
' u parazso que se aleja y
s tnos post 61es.

Bibliografía
Bulnes, Francisco, Las grandes mentiras d.
.
Nacional, México 1951
e nueSt ra Historia, Ed.
Montemayor, Carlos, Guerra en e/para/so Ed 0·
M, .
'
· 1ana, exzco 1991.

�EL HOMBRE Y LA CULTURA EN THE KAIZ0

1

Fernando Robledo Isaac.
Centro de r.scud10~ Humaníscicos
Soc1cc.hd Rcg1omontana de Filosofía.

Corresponden al libro que rese110 aquí, una se ri e de arrículos
preparados por el magíster Husserl a la revista japonesa The Ka izo.
Durante 1922 y 1924 se sabe que la fenomenología tenía bastante
aceprac1on en Japón; incluso desde entonces los filósofos
japoneses asistían con frecuencia a las clases y seminarios de E.
Husserl y M. Heidegger. Aclaro que por esta época, la producción
fil osófica (a saber muy fecunda) &lt;le! fenomenólogo , se orientó
hacia los signos del tiem po de la Europa de aquel momento'. El
tema de los artículos se inspira en el nombre de la revista The
Kaizo' que se entiende como Renovación, en el sentido filosófico
ético ~- religioso.
El libro está formado por cinco ensayos: I Renovación. El
probl ema y el método. 11 El método de investigación de esencia.
II Renovación como problema ét ico individual. IV Renovación y
cien cia. V. Tipos formales de la cultura en la evo lu ción de la
hum anidad.
El último ensayo nos permitirá co nocer la obra global y el
sentido de reno vación al que se refería Hu sserl: "mi rema se refería
al título de la revista Renovación. Renovación en el sentido de
conversión ética y de configuración d e una cultu ra ética universal
969

�de la humanidad".' Esca reílexión conduce a la imperiosa
necesidad de una metanoía originada en H usserl a causa de la
guerra. "Lo que ha puesro al descubierto la guerra es la
indescriptible miseria, no sólo moral y religiosa, sino filosófica de
la humanidad." \ La guerra lleva a Husserl a comprender lo que
sign ifica un a d eg rad ación de los auténticos valores culturales,
"Toda, ci en cia, arte, y cuanto siempre ha po:iido ser considerado
como bien espiritual absoluro, se conviene en objeto de
apologética n acio nalista, de merca do y de mercancía nacionalista,
de instrumenro de poder." Es la guerra el pecado más universal y
profundo de la humanidad en toda su historia , pues ha puesto a
prueba codas las ideas vigentes en su impotencia e inautenticidad.
La guerra del presente, convenida en guerra del pueblo en el
más esrricco y horroroso sentido de la palabra, ha perdido codo su
sentido ético. Aquí es donde apunta Husserl la urgencia de una
"renovación ét ica-política". Esca aportación de la fenomenología,
sobre el contexto de una sociedad con necesidades reales (valores,
religión, co mpromiso mor,d de las personas como responsables de
la transformación renovaci ón constante de la cultura, que
determina el ser y las formas de vida de dicha sociedad).
La cultura filosófica va a apostar por procesos de educación
que formen éticamente ciudadanos que fortalezcan la sociedad
civil y humanizar en todo momento los avances de la civilizaci ó n.
En base a la obra tardía de E. Husserl (La criús de las ciencias
europeas; y las últimas public.tciones de sus inédicos) podemos
re al izar el desarrollo de \Js ideas contenidas en estos artículos que
componen Renouació11 del Hombre y La Cultura.
El punto de partida de escas lecciones es su diagnóstico con
respecro al olvido de la tradición filosófica po r causa del
positivismo científi co: " El dominio de esta fi losofía [la del
idealismo} sobre los espíritus fue remplazada por el dominio de las
nuevas ciencias exactas y de la cultura técnica determin ada po r
ellas"·, la ciencia de la época hace exclamar a Husserl: "¡Q ue
inoportuna es la farisaica justificación de las cien cias exactas, que
injustos los juicios despreciativos ;icerca de la filosofía por parte
de quienes han sido educados en las ciencias riguro~as &lt;le nuestro
tiempo!"
Husserl se inte resa por la diferencia que luy e n tre naturaleza y
espíritu; en part icu lar sobre la diferencia entre naturaleza y

ciencias del espíritu • ,,tn
-.:· ern b ngo ¡
u~serliana
sobre
las
cri
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¡h
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renovación del hombre y de "1 c11lt11r,1; rpoc,u Jiloioji',z) pu,·rlrn
logr,ir este cometido) Fn est.1 rcI101•,1n o 11 ~e 111.111d1e,t.1n l.1s
posibilid.1des in-finit.1s del ser hununo. no ,óln 1.01110 indi\'1Juo:
sino como miembro de un,t culrnr.1. pue,10 que en ell.1 se ob¡et1v.1
l.t unid.id de l.1 v1d.1 ,11.Ci,·.1, Je l.1 hum.1n1d.1J. de un,1 epoc.1. de un.t
nJción en gener.11. del mundo de l.1 \'td.1.
Es por tJnto neces,rno un.1 ct11.J com11cuid.1 .1 p.1rcir de un.1
in cencional idad fu nd.1cion.d en hu 111.1 n id.1J. i ust ici.1 como e4 u1d.1d
y racion.1lidad en los diversos .1mh1cos de l.1 vid.1. bte scr1.1 el
sentido pleno de un.t rnlturrt flosof,úz donde se des.u rolle un.1 1&lt;le.1
celeológica de n:nov.tción conrinu.1.
H~1sserl termina los ,trtículos prcvi~1os p.1r.1 l.1 rcv1,r.1 Fhe
Kaizo con un .1pret.1do resumen sobre l.1 cvoluuón de l.i cullllr.l de
Occidente, comenzando por las religiones n.1cur.1les. p.1s.1ndo por
el cristianismo y su dcs.1rrollo en la Ed.1d ~1edi.t. observ.1 este
problema desde l.:i filosofía como cicnci.t c\trict,1; en este senti do11
es un vtistrtgo perenne de l.1 llus1r.1t.ió n y los ide.1lisc.1s .1lcrn.111es.
"L1 acción sigue al conoc1rn1enro .1utencico. ',-\l conocimie nto
,rncénc ico', es decir: sólo quien por su propio estuerz.o teórico
sobre la razón ha ganado p,Ha sí b perfrcc.1 cl.rnd.1d de la norma,
sólo él posee ese conocimien10 auténtico que motiv.t re.tlmcnre a
1
la volunrad." :
Y es que ob~ervar \Js normas generales o mejor dicho las
formas activas de los actos de la concienci.1 alr,1menre desarrollada
es desde la religión; ya que "La Religión no sólo es el conjunto de
los aconrecimienros regul.idos de la exiscenci.1, de los precepros, de
los cultos, ere. l... ] significa más bien el estadio superior de la
cultura mítica." 1' La religión en cierrn sentido se c,1r.1cteriza por el
hecho de que de ella dcYiene un poder ~ocialmente org,rnizado,
que además no se circunscribe a algunos aspecrns de b vida, si no
que aspira a tomar ca rgo de l.1 vida encera. ' La peculiaridad de
una culrnra ccocrácica escriba justamente en que la religión no es
un dominio particular de la cultura, sino la norma que informa la
cultura y la vida en su conjunro, pues consideradas en concrero,
canto la vida sujeta a norm.1 como b vida religiosa coinciden.
En la figura de la conciencia religios.1 medieval del encuentro
de los dos movimienros culrnralcs que he diferenciado (cufrura
griega y expansión planetflrirt de la rel1g1ó11 cmriana). Ahora coda
972

norma de ~alide1. ha de interpretarse en sentido reli .
. ,
,
lo teocentrzco necesita de la are· 1 . , . 1
g1oso, aun as1
1 f "I
icu ac1on tnce eccual del le
. d
a e; · a teología
deviene a caus ª d e e 11 o en c1enc1a
. .
ngua¡e
e
·
·
1
rn d a. c1enc1a soporta un índ1'ce ceo Iog1co
' . ,. 1, L
u111versa
y
· d
d
hacia
, . espec111ca
,~
a acucu
. . la fe da lugar a una critica
de
1
, mo, .erna
religiosa, que debe fijar las formas esenciale 5
a ra_zon et1ca y
de esca razón. "Esca acritud mo d erna h ac1a
. IY las
f posibles
· ·e-.límites
rechazo de la fe como e
.
.
¡· . a e no s1gnmca un
xpenenc1a re 1g1osa com
rechazo de los contenidos e senc1a
. 1es d e 1a ,f s· o ·e-.tampoco
pretensión de libertad de deci· ,
I
e. ignwca una
.6
r si o no a a fe
1
errad
de
decidir
frente
al
aceísmo."16
'
'
Y por tanto una
1
De
.
.
. esta
. . forma se conserv·i' y cr,0 menta cierta
pno
·d d 1 , .
ye-.· 1a ¡ust1c1a; por lo canto som os responsa 61 es m' n 11'a da l al'er1ca
.
r1Jado por una ley ob¡·eciva N
as a a e imne
H
1
,
. . o nos corresponde el señalar E
usser
de .meS1as, funcionario de la h uma01·d a d O m ¿· d ª d ·
•
e 1a or e
Orzente-Occzdente.

Notas Bibliográficas
'. Edmund l lusserl, Renomción del lfombre v f I .
.
Edilori~I. 13arcdona. 2002. 106 pp. En cocdic,i: a ( 11l111ra c_mco t.~nsayos. An!hropos
l luman1dadcs, Universidad Autónoma \I.
1 con la D111s1on de C,enc,as Sociales ,
,r.
.
' l.:lropo 11ana-l11apalapa M, ·. r·
.. ·
, 111¡sat:e 1111d I ortrci"e (191?-19) 7) //
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' '· · c,1co. llulo ong1nal·
.
,,
-. usser w11a XXVII
3 9-t F
. f.rneuen111¡?)
Para este comcntar"tl&gt; la, Ira ducc1on
. , del . prpp.
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icnomenologo cspat1ol Agustín Serrano de l laro ..:1 e.
. ocn e ' ro corresponde. al
fenomenológica. tamhii:n ha !raduc ido al ca•t ·II.'
s. lprolundo conocedor de la filosofia
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d irectos e 1mponancia pruna. Su más reciente.: traba· Lecct0nes de f-'e110111e11oloiía de la Con.,,
I . JO sobre Ldmund l lusscrl son· Las
Madrid 2002. 173 pp. Es importante mcnc,'o~~~wt1 ' 11,_e,
del 7,empo en l·.ditorial ·¡ rolla.
(t) Miguel García-Barú Ja1 icr San ~1 ·1r1· • 4 _e rS.ira el .\!1111do lberoamencano José Gaos
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Orto.. [3 1bl101cca filosólica. Espaiia. 1997
3
Gu11lcrmo l ln)OS Vúquc,. "l.a i'-1,ca Fenomcnol ·
.. .
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Hombre\' de la ( ·u1t11ra. Cinco cns·1, os ¡: 1 /\ ti
ogl1,ca . Pag \ 11. en Re11ornuó11 del
4 Hovo
O e
,
.'. .. t . n iropos- A\1 llan:dona "'O0•
. . s. p. H.. pag. VIII. llu. serl c11ado de una car!
\lb S - citada por los edHorcs de 1/usser/,ana XXVII
' a a' ert. ch11c111cr (28-7-1923).

"ª

5

lb1d .. Pág.. XI
!bid .. l'á11. XV
1
lbid Pág. XI V

6

�8

lbid., Pág XVI.
G. van der Leeuw. Fenomenología de la Religión, Pág. 642. Ed. FCE México. l 964.
10 E. Husserl. Ideas Relativas a una Fenomenología Pura .., Pág. 82. Ed. FCE México. 1949.
Trad. José Gaos., lª Edición.
11
Fichte principalmente.
12
Ibid., Pág. XXV.
13
lbid., Pág. 66.
.
.
14 El manantial filosófico de Hegel había explicado ya ampliamente que los puc:blos hab1an
dado forma a la conciencia de la civitas dei que acompañaba armónicamente su devenir
histórico. En el mismo sentido Husserl acompaña a Hegel en las manifestaciones de la
religiosidad y la vida del espíritu helénico y todo lo correspondiente al mundo hebráico.
15
Ibid., Pág. 77.
16
!bid., Pág., IOl.

q

LA CONCIENCIA INTERNA DEL TIEMPO

Pedro Cort~s Rodríguez
Círculo L:icino:imcricano de Fenomenología

Ser - 111111 cosa, pero n,1d11 ente.

Tiempo - u11,1 cos,1, pero nada temporal.
Tiempo v ser
\1. Heidegger

Martín Heidegger estuvo al cuidado en b edición de las Lecciones de
fenomcnologla de la conciencia interna del tiempo que Husserl publicó el
año de 1928, no obstante, tales Lecciones ya habían tenido exposición de
aula en Gotinga por p:me del filósofo de Moravia durante el semestre de
invierno de 1904 y 1905. Allí, Husserl se refería a las Lecciones como una
parre complementaria de las Investigaciones lógicas. Las Lecciones llegan a
ver luz pública, justo cuando había trascurrido un año de la aparición de
Ser y tiempo en el volumen VIII del Anuario de ji!osofta e investigación
fenomenológirn fundado y dirigido por Husserl. Además de lo
significativo de esta comparación, cabe apuntar que en la preparación de
las Lecciones tal y como las conocemos colaboraron con esmero: desde
1917, Edich Stein en la sugerencia de subtítulos y ordenación de los
aparatados en parágrafos; y durante 1926, Ludwig Landgrebe en el
1
tratamiento de los índices analítico y de contenido.
La clásica interrogante de qué sea el tiempo, nos involucra de
manera inmedi:ita en la categoría central para el análisis del ser histórico

,..

974

()75

�pues representa la categoría ineludible al hacer y al pensar la historia
vivida o relatada. En el análisis fenomenológico de la conciencia interna
del tiempo realizada por Husserl, la cuestión predominante de su
reflexión consiste en cómo se llega a constituir la conciencia interna del

1

'

nempo.
El tiempo se constituye en la conciencia, y al saber que es así, nos
confunde el origen del tiempo. Entramos en la paradoja que Husserl
identifica entre el tiempo objetivo y el tiempo subjetivo. Mientras el
tiempo objetivo es aquél que cuantifica nuestros actos; el tiempo
subjetivo es en el que la cuantificación desaparece. Los instrumentos con
que contamos para medir el paso del tiempo como el reloj o el
calendario, son una muestra de nuestro modo de asumir el tiempo
objetivo. El tiempo subjetivo se nos da en la conciencia, cuando
reflexionamos sobre él, pues la reflexión es inmanente, y en este sentido
el tiempo objetivo discurre sin importar su cuantificación, su carácter de
más allá -de exterior a lo inmanen te- implica que su ocurrencia aparezca
de modo trascendente.
El cuestionamiento del tiempo objetivo pone de relieve el ámbito de
la duración como el horizonte subjetivo en que pensamos las tres
dimensiones de b temporalidad: pasado, presente y futuro. Si el discurso
historizante dentro de sus eres paradigmas teóricos, privilegiaba en la
antigüedad el pasado, en la modernidad el futuro y en la
concemporaneid:id el presente,
la sobrescimación de un:i. de bs
dimensiones resub junto a Husserl alc:i.mente cuestionable :i partir de la
consideración subjetiva de la temporalidad.
En el orden segmentado de la temporalidad configuramos con
ingenuidad desde la unidad mínima a la unidad máxima de medición. En
este esquema vivimos regidos por una crónica cadena de la antecedencia a
la secuencia: de los segundos a los minutos, de los minutos a las horas; de
bs horas, los minutos y los segundos a la nuñana, de la mañana a la
tarde, de la carde a la noche; de la mañana, de la tarde y b noche al día
del día a la semana de la semana al mes; de los días, las semanas y los
meses a la primavera de la primavera al verano del verano al oroño y del
ctoño al invierno; de la primavera, verano, otoño e invierno al año del
año al siglo y del siglo a la época.
En la cadena objctiv;i de la anrecedenci:1 y b secuencia no se
contemplan más que dos &lt;lirncnsioncs de la temporalidad, el pasado y el
furnro, en ellas no se pierde la linealidad del tit.:mpo ni la circularidad,
más bien por ellas se unen. El segmento temporal se cnlaZJ. por su
') ] {,

carácter
.
. 1 de periodo , momento ' 1apso, era insta
t P . ·¡ .
c1rcu ar al pasado Y en lo 11·
1 l e:
'
n e. nv1 eg1ando en lo
Ah
. .
nea e ruturo.
ora bien, la dicotomía natural que sur d d'
.
reclama el recurso de la inruicz·o· d I .
ge e tcl1a 111genuidad
.
n e tiempo· sea
b
que es el tiempo o que no se sab 1
.
para sa er que se sabe lo
,
.
, e o que es, o se sabe l
sa be como, o bien, la intuición d 1 .
o que es pero no se
e
d'
e tiempo como al
rorma irecta sin ambages o n11·stenos
. La d'JCot , go, que
• dse nos da de
e
asumir
lo
rempóreo
se
ca
.
.
om1a
t1p1
ca e este modo
d.
,
ractenza por opone
simple y sencillamente por inclinºr·s h .
r una cosa a la otra, o
.
. .
" e ac1a uno de su
¡
. .
o d isconr111u1dad, tradición o
.,
s po os: conr111u1dad
P
rcnovac1on, coyuntura o ru t
ero, ¿_p or qué no considerar la reflexión sobr ' · p ura.'
todas sus dimensiones y dicot
, , ·P
,
e el tiempo incluyendo
.
.
om1as. &lt; or que no
1 .
a
mtu1ción
y
la
subJ.ctividad'
p
pensar e nempo desde
1
. ,
· ongamos entre
'
· d
m1remos!o desde su per.fii! c
. .
,
~arenresis to o lo dicho y
onst1runvo ·como
.
descartamos que el ser del .
(
v1venc1amos el tiempo? Si
.
.
,
tiempo no se agota
1
.
.
en os paradigmas
h istonograficos del testimonio 111· d 1 b'
.,
'
e o Jeto 111 del l
· d
tam b zen que se constitu '
, .
'
enguaJe, escareamos
e d
) a u111camenre com 0
1 .
rnn amento del m undo y de¡. •d d
. .
e imperecedero
Al .
.
.
J v1 a e conc1enc1a actual
v1Venc1ar el ente temporal
ex• pcnmentamos
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¡.
recoruarlo lo obtenemos con10
.
.,
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re-pz es-entac1on H
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·
eres rasgos nos conducen a la ese ·. d, 1
: L~ss~r sena a que estos
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Ance 1a pregunta por el origen de1 (lempo,
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·,
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1
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, mos a cvoc1CJ011 o
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.... r me&lt;.. 1ante ·1 r:rnt '
,
(preseme) desde un a!Lí y antes (pasado) o
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(focuro) . No es el esoo11t·1'
es e un entonces y después
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, neo prescn te-pis-d
presente-futuro del tcotrop·
.
. . , ,l o, presente-presente v
..
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,
·
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r . ,
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penernsmo he1d a ·.
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eg:-:,enano en onde
1o s1 o y el advenir conflu,·er1
; en e preseme.
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11 o 1,l· C\'0C'lCton
- . . J ¡ d'1 .
,
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·
.
.
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1a temporalidad se '·ios ¿.'ll
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. , .
Tanto así, que la histori1 \' e··] 11·
.. l r1os y somos seres h1sroncos.
.
,.
empo \'tvzc os no s, d - ,
1
cada hmoriador, ram¡10 ·o . 1
d.c re ucen :i o que narra
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C011Ll O fJOr 1· J' •
conceb· 11 I·
. . · .· ,1 · ttet:itura.
Fenomenolog1camcncc
.
.
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conc1enc1 a retencional de ilc•o ,· .-J Al
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. . , r me Jan te a iantasía
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·
ie ,1s tflltllStnnr·s l , !· ,
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.
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Pues de tal nnn .
¡ ctoncs p1_1~1,1r1,1s )' cvoc1c1011cs secunclarias.
, &lt;:rJ. nos queda de ma11d1cm&gt; u11 ur1'ct
·r 1·I tll.e:' ~ll l1JellV0
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')77

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represt:ntauor
, .
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· de un d 1ma.
l · · ·'
·e ·ucdos Y los d est111os
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1 e
'
,
.
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..
,
Al vivenc1ar un ahora e
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1
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. \-, el ·.ser ,1 ca. • P ob'¡ero) conuenc1a
. · de ¡o
d el tiempo es -dice
.... fl 'Xl\'ll11Cl1te en
.
nosorros podemos conve1t11 ie c. :._ d I punto de .ihora dd ob¡cro que
Tl conc1enu.1 e
·
..
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, t ¡1rcscnre de modo percepr1vo, es
· \.·iene• d ad. o
aparece duran d o."· ,,\\ \•1v1r un momcn
.,
. °. .· · 1o secundario
. .
·epuon onn1na11a. - ·
. .
. lo que se denon111u perc
.,
::, 1 i· l· . h conc1enoa como un
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.. .
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. . -·o· n a h evocauon ilustra que
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El . ' le1 .I Jpt:1&lt;..epu
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a uur.1C1on
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. , . . ,,, s·
como ello mismo, e ,
l -prese11tac1on v1cana. - i nos
·,
re-presen ta , a re
·,
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. .d I evocamos ¡Jcro su evocac1on es
· ¡ ya v1v1 o o
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conciencia como un rccuer o
qui en nuesr.a
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siempre un ahora, ocurre a d . de Lll1 vaticinio, pues éste a e e su
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.
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tomamos en cuenta siempre, es qui e ta
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reproducida desde los onzontes
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es intuición de recuer o
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Porvenir: "la 111tuic1on e
l recuer o as
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invertida, ya que en e_
lo suceden. Las intenciones vaCias a
al suceso srno que
,,;
\(ante»ce den
¿· . ·ones opuestas» .
.
entorno se disponen, pues, «~n i_r~cc1 esta de horizontes? Al devenlf
·Cómo entender esa d¡r~ccwn o_p,u d
«haber sido-percibido»
'
1 gnif1caC1on e un
.
a si
pre"ente. Al devenir presente
Presente lo pasado'l toma
d
modo se torna
.,
.
pues el recuerdo s.o o e ese\ b , de ser percibido» pues la expectanva
lo futuro concebimos un " a ra
978

adviene justo cuando se hace presente. Algunas palabras más atrás
insinuaba una toma de postura ante la parcialización de una sola de las
dimensiones de la temporalidad con respecto al discurso histórico.
Retomando un poco esa insinuación, y siguiendo en gran medida la
fenomenología husserliana, afirmaba que no hay motivo justificable para
exceptuar alguno de los horizontes de la temporalidad cuando nos
dedicamos a pensarla, pues al cuestionar el primado de cualqu iera de las
dimensiones temporales en la concepción lineal y circular -a fin de
cuentas geométrica- se esfuma del supuesto de entender exclusivamente
de esa manera el mundo temporal y por ende el mundo histórico . Nos
damos cuenta que al dirigi r la mirada, y al enfrentarnos en intuición
directa con el decurso del tiempo, se nos presenta esencialmente como
una fusión de horizontes en la que confluyen pasado, presente y futuro.
La figura de la que me valgo para expresar este punto de vista es la de una
catarata en la que desembocan dos ríos fluyendo en dirección opuesta.
Uno de ellos representa el pasado como el horizonte de las vivencias y el
ot ro el horizonte del fu turo en que surgen las expectativas. El presente
por su parce quedaría representado por esa catarata como un punto en el
vacío donde se jun tan y desembocan vertiginosamente el fluir de las otras
dos dimensiones. Con este orden de ideas descartamos coda línea o
círculo temporal que nos obligan a concebir funestos Apocalipsis o la
monotonía del Eterno retorno.
El argumento que juzgo más convincente para desacredi tar las dos
posturas citadas, radica en que al considerar el ser histórico como un
ámbi to de sentido jamás agorado en una de las dimensiones de la
temporalidad, afirmamos un marco de significación que reconocernos en
el andamiaje del mundo cultural donde entran en conflicto lo explosivo
de sus diversas formas junto con todos sus contenidos de canonicidad y
de crisis.
El ser del tiempo no es esto o aquello, no se dice de muchas
maneras, no es primero testimonio, luego objeto o únicamente lenguaje
corno lo presume el historiógrafo. El ser de lo temporal lo
experimentamos cada cual en nuestra conciencia para darnos cuenta de
que tenemos una historia vivida y cuya intencionalidad no podernos
asumirla corno una cadena de antecedencias y de sucesiones imbricadas
en fatal y divertida obstinación, o como arrojamiento supersticioso al
infinito.
La imagen ageomérrica de las dimensiones de la temporalidad
representada por una catarata, se apoya en alguna medida en la
979

�fenomenología husserliana que entiende el tiempo como un fluir de la
vida perceptiva\ "las fases de ahora de la percepción -señala Husserlexperimentan continuamente una modificación; no se conservan sin más
tal cuales son, sino que fluyen. Se constituye así lo que llamamos
hundirse en el tiempo."- La percepción así como la evocación articulan la
corriente de vivencia en el fluir de un ser histórico que reflexionamos
desde aquí y ahora sin desconsiderar su antecedencia y su secuencia. El
hundimiento en el tiempo remite a ese vacío en el que los ríos vienen
apretujados desde el pasado y desde el futuro a precipitarse, para
conformar una visión en la que nos abrimos panorámicamente a
subjetivar cómo sentimos y pensamos el mundo acorde a su
temporalidad.
El tiempo actual en particular, y los tiempos históricos en general,
son signos que articulamos sintáctica, semántica y pragmáticamente. En
la esfera sintáctica porque percibimos lo ya andado dentro del entramado
de su formalidad. En el sentido semántico porque implica
responsabilidad ante el mundo en el que nos desenvolvemos. Y en
dirección pragmática, porque demanda b valoración acerca del telas de la
humanidad.
Pero una semiótica del los tiempos se quedaría corta si no asumimos
que el vivir individual renga que renunciar a dejarse atrapar por las redes
de una lógica en la que se sobrestime a grado absoluto cualquiera y una
sob de las dimensiones de la temporalidad. O peor aún, inclinarse por
una de sus posturas optando por la salida de emergencia hacia el umbral
de la irreflexión para remedar a perpetuidad el ritmo automático de la
historicidad.
Así es como cada experiencia individual en el orden de la
temporalidad, nos exige subjetivar el tiempo como una correlación
intencional entre pasado, presente y futuro de tal manera que configure
otras posibilidades de poner en cuestión b concepción del tiempo lineal y
circular. Nos relacionamos con lo que vivimos en el pasado ¡nra aprender
a olvidar y no para atormentarnos con un mejor conocimiento de
nosotros mismos. os relacionamos con el presente porque el deseo de
gritar que nuestro ser histórico experimenta su vida propia con
intensidad. Presagiamos el furnro para asegurarnos las condiciones de
posibilidad de un mundo en donde la duración es nuestro ensueño.
Parafraseando el inicio de La prosa del mundo de Mcrlau-Ponry se
afirma que hace mucho tiempo que se habla sobre la cierra, y las eres
cuartas parces de lo que se dice pasan inadvertidas. Por ello nos resulta

indispensable no deJ·ar inad
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M
¿· .
vem o el
1
e ztac_zones cartesianas en dond
rec amo fenomenológico d l
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ica creciente hasta lo
ot~;~-~rF:~;~ame~ce unos pensadores co~-~tro: mera apariencia de un
poder . . tn estas [filosofías] la unidad d
y un~s pensadores para
U ex1s~;r a c~na para la otra y obrar una se ~n ~spac10 espiritual en que
, na I osona que concibe al h
o re a otra."s

:~:o~co, asume los prnblemas ,:;;~;::ala cultma en emicto sentido

~:~o~

recla:aª
,cara~terizado aprendiendo ;/1~/~mp?ralidad encendida
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ex1011 mrnarcesible
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111 omeñabl d
es cierto y ·
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e e nuesrra existencia
h
Justo es ese el sentir
. ~o proclamamos un o
co_mo u1:1anos.
h1stona y el tiern o . .
porcun1srno histórico sino
.
hacia lo distinro PEl v1v1dos d_esde nuestra sensibilidad
consd1~er~r la
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.
oporru111srno tien
I
y enten 1rn1enro
Idens~;1enro se apropia ilícita menee d/ l su ugar allí donde la falta de
enn icar y señalar las farsas d I
o que no le corresponde e
quehaceres reflexivos y al o d I e ser, con~ticuye uno de n~e p ro
resuelve pensando nuestro ~empeo que. g~~u111a e individualmenttºs
Sll1 preJ UICIOS.
se

~

Notas Bibliográficas
1

Estas lecciones se pub! icaron . .
llu_sserl. aparecieron con el o~1gmali~ente en el volumen IX del
..
Ze11be1r11ss1se1ns (hsg M r¡ . !!lulo I orlesungen ::ur PI
Anuario dirigido por
•
· 1 • r e,dcgger) ·I
wnomenoloo · d
.
e,gcr (Munich)· Alexandcr Pla~~d . e Anuario
con1aba con corres 61e ¡· es mneren
.
G ,
erlin) ) corno edit 1\1 . . n er (,\ilun,ch). Adolf Re· h
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basada en Zur PI
e~ e errano de Haro. 173 pp " d .d ª. º. ª_) a llannah Arendt
wnomenolo . d
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Husserl. Lecciones defi
. , Mtmes l\ ,_¡hoff. Den Haag 1966
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981

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77. idea destacamos con Landgrebe. el enigma de la subJ.:ti, 1dad hasta entonces
Sobrep.esta
oculto en.:\ sentido de su radicalidad a la tradición filosófica occidental. pues no es sino hasta
con el pensamiento de Husserl cuando la subjeti, idad se rc~eta como unidad de significación
que arroja inéditas expectati,as acerca del entendimiento ) la sensibilidad: ~ en particular.
como lo señala Landgrebe: sobre el jl111r de la r1da. Es de este modo como surge también la
tarea de pensar la historia y su concepto de temporalidad como problema fenomenológico. Cf.
Ludwig Landgrebe. Fenomenología e /11stona. tr. Mario A. Presas. Caracas. :vtonte A,ila

6

Editores C. A .. 1975.
, Husserl.
cit. 84. carres,anas. p. 41. 1a ed .. tr. ) pról. José Gaos {Primeras cuatro
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.\feditac,ones
8
meditaciones). Fondo de Cultura Económica. 2a. ed. revisada y aumentada {respecto de la de
1942). cd. y tr. Meditaciones 1-IV José Gaos. pról. ··Historia ) significado". tr de la
Meditación V Miguel García-Baró. México. FCE. 1986. Otra tr. y pról. Mario A. Presas.
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introd. en Salamanca. Ediciones Paulinas. 1979.

Ku!tur Austausch
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Sapimtia
Pontíficia Universidad
c:itólica Argentina
Fac. de rilosofía V
Lerr.1s

Vol. LV, f-ascículo: 207/2002

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Chile
/ l11nt{l/l/(tlS

'o. 27/aíio: V]!··'No · _,
, 81ano
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Ponriticia
~111versid.1d
Católic:i de Chile

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Colombia
Boletín de l,1 ,lrnrlmw1 Co/0111Ú1,111t1,

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2001

Cuba
Casas de las Am/rrrn.i

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11&lt;) , OCH¡·IC 20()1•
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Anales
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Cirnc1;1s i\loralc:s v Políri
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Estudios Sobre Educic1ó11

982

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lnstiruto Filosófico
de Balmesiana

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México

No. :16. 2002.

FI Jerec/10 de 111111
Dn11ocmcit1 cos111opolit11
Universidad de Gr.und,i

No. 9"&gt;. \ 'o\ .2.2, 2002
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Nu. 9-, \ ' 0 1 52. 2Ull2

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Universid:id de Deu 5 t0

Esudos Unidos
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~1 ichi¡:;an Acadcm\' of Sc1rncc
Am&amp;lencrs

Analogía Filosófica
Centro de Estud ios de la
Provincia de Santiago
de México de la Orden
de los Predicadores

No. Especial 1O, 2002; 11, 2002.
Año XVI, No. 1, 2002; No. 2, 2002

Andmneús
Frayles Dominicos
de la provincia de
Santiago de México

Ario XII, No. 1, 2002; No. 2, 2002

Armas y Letras
Universidad Autónoma de
N uevo León

o. 38, 2002; No. 39, 2002;
No. 42, 2003

Cathedm
Facultad de Fi losofía
Universidad Autónoma de
Nuevo León.

It alia
Instituto Venero di .
Scienze Lettere ed Am
Francesc1 Rossi,
Mill'Altre Mamv1glie
Risttrette i11 i1ngwtissimo
Sp,:cio

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Luc:i Azzena,
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Ordi11ame11ti, Provvisio111
e Riformagio 11i del Co11111ne
di firenzeVolganZZIW __ ~ _
da Andrea Lancia (13))- }))l)

\'o\. 99. 2001

Vol.%

María Oarío:
A11dré Sal/1/oll
María Oarío
André Salmon
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Afie origini deffa 111odenuta
Poerica
Romr1nica Gandmsia

fondo de Investigaciones
Científicas, Flandes

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...............No.;XXX

984

Año 2, No. 4

Ciencia
Universidad Autónoma de
Nuevo León

Vol. V. No. 4, 2002
Vol. VI. No. 1, 2003
Vol. VI. o. 2, 2003

!11vestigación
Universidad de Monterrey
La demoacracia directa en Suiza
Universidad de Monterrey

2001
2000

Logos
Universidad La Salle

No. 88, 2002; No. 89, 2002;
No. 90, 2002

Memoria
De la Primera Semana
de Human idades
Universidad de Monterrey
Trayectorias
Universidad de N uevo León

2001

Año lV, No. 1O, 2002
Aí10 V, No. 11, 2003

985

�Vera H11ma11iras
Univers1dad La Salle

Vol. XV\l, No. 32, Año XVI. 2002
\'ol. &gt;-.'\'11, 10. 33. Año XVII, 2002
\'al. &gt;-.".'lll, ~o. 34, Año XVIII, 2002

Portugal

Vol. LX.'\'Vll, 2001

Boletim da Faculdade
de Direito

e llÍ\'eíSldade de Coimbra
No. 19, 2002

Revrsta cla Farnltlade
de Letrm
Filosofia
Universidade do Parco
como XXXV, 2002

Revista Portuguesa de
/,wórica
f aculdade de Letras
da Universidade de Co1mbra

Es1e libro se irnninó de imprimir en el
rrn:~ de scpriembre de 2003 en 1 .
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�FRANCISCO JAVII:'. R C I AVIJERO Y
SV HIS r ORIA ANTIGLA Df ~tEXICO
l'ro: ln.H .. -v," l..v,.1
Cü•rd11i1&lt;!,,r ~'l,1,1111 IM, ru
( muo de bmJÍIl.\ Hum.un,,:"'"

l '111\,·r.1,L.J \u1i',11 '111,ul,• :--:11.: , l ,,\11

!J
conq,1,qa c.spaiiola, de una liiswria que:, c:n formJ ~enl·ral y
conrin11.1da comprend1u.1 b rel.1ción de nuesrro p.uado.
l::.xntían cronic.1s de ineHimablc ,·.1lor cscrira~ por lo,
lo n q u 1, r.1 dores o Ios 1111 \ 1o ne ros: .111.1 k ~ &lt;l:: a&lt;.: o n te: e i mi en tos
no1.1bln y u1.1dros m,is o meno~ cxpli&lt;.:iros dc:I dcst'nvolv1mienco
de: la coloni.1.
Fue h.1 r,l las posrrimcria, del siglo X\'! 11 u1.111do pudo
contJr~e ya con un.1 obr,1 que \ 1nicr:i a llen 1r tJn ingente
ncu:s1dad y que, incluy&lt;.'n&lt;lo lo hHt.1 entonce~ conocido, "con
ex(,.clc:nce método, :i.cepnblc crítica y sc:lecr.1 c:rudición; limpi.1
de farndio.sos textos ven estilo dcganrc''·, hiciera revivir .111tc
'
los 010, de Europ.1 v &lt;le l.1 Amer1ca mi~ma, la culrnr.1 de: lo~
,lnt1guo~ mexicanos v el rrasLendcntal aconrccimicnco de la
conqui~r.1. Tal obra fue l.t Hwon,1 Anrrgua de J\fe,·, ro, de
Fran cisco Javier Cl.n·ijcro.
Esre hombre de ralc1110 ex1r.10rdin.uio lll\'O nombre h.1
queda do inscrito en l.t hisrori.1 de nucHra cultura, vió l.i luz
primer a en c:I puerto de Ver.1,ruz. el dí.1 6 dt' \Cpricmbre &lt;le
1..,31 . Tercer hijo de los once que: hubo el n1.11rimonio Je don
Bias UH IJCro \ don~ Franci\ca de Echeg.ir.1y; oriundo él de: hh
'-: &gt; se &lt;lisponiJ en ~1&lt;:xico, en los dos primeros siglo\ de

661

�Monrañas de León, España, y dama ella perrenec1ente a
linajudas familias de la provincia de la Vizcaya, en la misma
península.
La acomodada posición de su padre, hombre educado en
Francia, y los cargos públicos que ocupó e., distintos pueblos,
permitieron al niño Francisco Javier recorrer r:des regione y,
en su diaria convivencia con los indígenas, aprender su
dialectos, adquiriendo en ellos tal perfección que en veince
distintos escribió un devocionario y diversos poemas. Dedicó
especial atención al náhuarl, al oromí y al mixceco y, debido a
su incensa aplicación, supo alemán, inglés, francés, italiano y
otras lenguas vivas de Europa, aprendiendo asimismo hebreo y
el griego que le fueron enseñadas por un jesuita alemán.
En los colegios de San Jerónimo y San Ignacio de Puebla
cursó latinidad, retórica, filosofía, humanidades, teología y
matemáticas y, merced a su inclinación por la leuas, conoció
de sde muy joven las obras de Quevedo y Cervances, Feijoo y
Marrínez de la Parra. El 13 de septiembre de 1748 ingre só a la
Com r 1ñía de Jesús en el noviciado de epoz.orlán y cumplía
apenas veinte años cuando paso al Colegio de la misma, en
Puebla, profundiz.ando allí "con gran lucimienco "1 sus esrndios
filosóficos en la lectura de los rexros de Aristóreles y de los
modernos filósofos: Descartes, ewcon, Leibnirz y otros. Escas
libros eran considerados en el siglo XVIll peligrosos a la pureza
de la religión, "pero los leyó -dice el P. Cuevas- no como están
escribiendo :tutores ligeros de la actualidad a escondidas y de
contrabando, sino con pleno conocimiento y anuencia de sus
.

,,t.

supenores .
Su basta erudición y admirable talenrn le llevaron al
desempenó de las cátedras de letras y filosofía en San Gregor io
y an Ildefonso, de México, y, nombrado prefecco de e
último centro de esrudios, e propuso incroduc ir algunos
cambios en la enseñanza filosófic3., no logrando verificarlos por
ser inadaptables todavía en otro paí es europeos·.
Sus constantes rareas pedagógicas y las delicadas actividade
de su ministerio no le impidieron cultivar su innata afició n por
la historia. El trato que en su niñez había tenido con los indio
echó en su espiricu raigambres profundas de admiración y de
interés por el pasado de la cu!cur mexicana , y fue siempre en el
(i62

preocupación
constan re el h urg·1r e . L.
·
anriguos manuscriros C
1 , ,
n in,orm acíone verbales
¡
· on u ro m ucl
,
o
a conservación de hs
I b
1as Vt.'Ces y veló celoso por
j
d
l b
, ce e res cal ecci o
d d
ega as a a iblioteca del Coi •
nes e ocumenlos
P~blo por aquel orro
l _e~10 max_1mo de San Pedro v San
S ..
urrn nar mexica
d
,
iguenza y Góngora pl ¿· d d .
no, on
Carlos de
j .d
, J ien o ec1 rse
c.l
a I ea que más rarde realizara ra b ·11 que e su leccura surgió
Relevado de la r f
n r_1 _a nt emenre.
f
d
P e ecrura a s0l1c1rud
' f
pro esor el colegio de Vil l d ¡ ·¿ .
uya ue nombrado
el I1 a be r s1·¿ o m a e H ro de ' . 3 0f 1 , siendo l:! e a ¡r a J·g n I..f I a e i ó n
.
quien uera de
, 1
emancipación política, don M"
l ·H. pues e auror de nuesrra
1gual cargo desempen t , iguGe
idal?o y Cosrilla "'
del senrirnienro
, .
ad)a en uadala¡ara cuando en
d"
.
unanime e J\1éxic "'
.
,
me 10
expulsión de los iesuiras
o se publicó el decreto de
junio de 1767''· P . , . ' proldm1:lgaJo por Cario~ Ill en 26 d
.
, rimer pe 1110
h .
e
ruinas_ sociales '·, y producco
'1.1 acia a~)ajo, d_c nuestras
monarc:1 español, tendiente
. .
conJuct.1 segu1d:1 por el
J 1m1tar a F .
·
·
mue 110s de sus actos d
1.
,,
r,1nc1a v Portugal e
'
· ego 11erno .
·
n
~o obs¡ nce la rigidez. d.¡
.
reprimidos en el pueblo. L t
da to hubo tu mu !ros mal
espafioles, riollos v me r· ~s l,rnlccsrrale rcscnrimienros cnrre
,
izos , 1LJ )1eron l
t.
a 1a r m :1 n tes :d s u m 1 r , e ,
e e e o o r.u p ro po r í o n l.' s
·
..
' ,, , en ano
• . ·
in urre~cIon surgidas del
,· . , pos1~r1ore , ,1 las i&lt;lcas de
Unidos ''.
rno\ 111111.nro l1hcrtario de los EstJctos

de

~1.'rn

La .frao-ara
J
::, - " rra. 'Sra. uel
Ros . " ll ,
a u exilio. De pués de in,·n
. b.l,tr10_ . ~vo ;il p.1dre Cl.1,· 1jcro
d d ¡
" arr.t es v1c1s1t J ¡¡ .
on e a mano ºl'nero a d ,¡ . d
. u es ego .i terr:ir:1,
b
' e co 11 e Aq LI de e . . 1 '
su cas::i v eleccísima t 'bl"
icsp1 e r;111e.¡ ueó
,
, 11 iotc c.1. P:isó luego a B 1
. .
con sus compancros J . e
.
,
~.
o o111a J. conv1,·ir
e In1orrunI0 et l J. 1
b"d ,
a 1a en que e alberrraron .
1· '.. e ,1 sa r ur1 ,1 e llamó
"pa ¡a d.J ne s de Ia o . . . .r.inro
{.
.t11111n1rc
- . J e¡ saot e r h u man o \'
. d
,
ICJ\1nt1c1c1one
. 11
..
.
a t 1na amente Io I j
J.
,
s e r Io ,1 s , eo m o rJ n
.
,1 m a 1 m e n e z Ru cJ ,1
A norando
.
·1 11 r·icrr,i ¡cpnJ.
murió en ] ~8
i

•

Sus obras

De l.1 fe cu .11 d i d ,l d I i l e r ' ir i1' ( j l ·1 I. ] ll s l re
1HOt.llUJl ,
C'll! l l,1
adem;is de 1,JS. )1í 1111cr.1, lO j CLLÍ011n de
_\' (ll",lL ÍOJln \)lll' .l
guis:1 de cn,avo:-, ('11 s11, c\tudí()\ \'Cl''ICl',.
] l ¡l.tn10
1
LC
,
111digc.:11.1.,
1
·

•

�sobre t&lt;:tnas
.
d . . d ivcrsos t ra b.1
en su ¡uventu
, jos
de
¡·
\
1 1111 \' O rl ,l
los
cu,dés h.111
""
....
h. , . cos Y filosó irns, '
..
liter:n10s, tSrori . ·1.
. .. _
ermanecido inéditos
do, li b ros que, si tuci on
p
F u e ·'a utor asimismo de
otros d' _. , 1 gu:1dalu¡1:rna. bas:1d:1
l . 1 rra H... 101
,
.impresos. 5 u 0 Púsculo. so ) I C d ª¡ indio
. Va. ¡enano
. •.
,\' él1 otro!&gt;
1·
L
1 antig uas relaciones e . d
Cesena en 1782 . a
en¡ basados documentos, fue publ1ca_bºt·e.~ en Venecia en 1789 y
ce e r
:r. · ·ó la luz pu 10
l
d
h ·storia de fa Cali.1ornuz v1
1
\!ano al iniciJrsc .1 segu n a
i
~ nda ed ici ón en e casre
.
ruvo una segu
,,
. ·l
mirad de I siglo XIX .
·o m )0!1c n em Piaa n .1 traz.:11 c.:
Los cuatro libros que l.1 e , F 1 . dan lueao un .1 not1c1.1
0 ª• ,\ escas regiones_
ano(ama geogra'fico. de. la, pe
deninsu
Corrés
y dc
- las
P. , . d las exped1c1ones
d escubrim1enlo,
h1 storica e
.
ue inte ntaron su
.
l
l
d otros con quist adores q
d de los jesuitas a el a, e
e
· ·
de
d luego a re 1arnr ]a, encra a . .
s v el marur10
pasan º. .
de las primeras m1s1one .
esrablec1m1enro ,.,
.., e l.

'l.

r 1 ) l '' r ,l

algunos religioso s .
1
. :la de las mi siones ~ue en
Describe más adelante 3 v1t, ·•ntuvieron los jesu itas en
· h o fur1daron ·\' m,,_
·
,
d diec1oc
las rnv1eron
a st1
numero e
l
'etenra anos que
d
a uell:i región du~ante_, os s ' 1ero de m o radores de ca a una,
q
Asie nta la sHuac1on y nun ¡·¿ d de los misioneros que,
cargo.
, las pena 1 a es
.
,
sus distancias entre s1; , . d d
hubieron de ha 6 1Cuars~ ,1
Y
l
grandes c1u ª es,
¿
de b vida
educ1dos en as
'
h 111 b
'' rec ién s:1ca os
· ,, :o l
.
•
quellos
º
res
.
y
rudos
; e
conv1v1r con a
!dados igno rantes ,
d
ás con so
¡·
·
en sus
silvestre o cuan o m 1 infatigable por los re 1g1osos_b
de
sistema seguido c~n ~: ~
, diario bregar con las tri us
tareas de evangel1zalc1on, sula v·1da civi l, religión y i·b1 ue1d1as
· · · as en
. ¿ 1· os para 1n1c1ar
b . tuvieron en tan e_11 aca .as
111
· b . los fruros que sus era ªlº .5 .
,
·
·, econom1ca
s 1n
1 1

~~;~~:/e;¡ modo de l!e~a/u:ªr/p:;~: : :~,j~~nal Colorado Y ::
1
.
.
detnmen
ro del rea' erario,
d
I
presidios
a11'ª existentes;
.
·zación
militar
e
os
¿·
.
1·na
de
los
misioneros
organ1 ,
l
1sc1p 1
'I
restricción can severa que e:ca de la perla, permitida so o ~
1.
so en lo relat ivo a b p ,;
- .as rodas cornadas por e
mpu
l .
·1idad· • nor1c1
I • a
. ¿· para su exc us1va Utl
'
d los padres Sa vat1err '
t n ios
..
de las ca rta s e
de las
historiador Clav1¡ero
D . . del capitán Lorenzo y
iano
,
Piccolo y U garre, dc.l.
• _ or don
Manue 1 Varg as ·
.
.
d
la
Calil'o
rn
ia,
escritas
p
Not1c1as e
.I'
6ú4

Pero su obra max1111a, l.1 que h.1brí,1 de LOns.1gr.1rk corno
verdadera gloria de l.1 inleleuualidaJ rnexi c.111,1, p:ise,1r su
nombre por el mundo literario de la Europa de su 1ic.:111po y
darle celebridad, fue su Histori'a Antigua de ,\féx,co, monurn&lt;:nro
lite ra rio de la colonia:: que, permanecicn&lt;lo mu cho t icrnpo sin
ri val~' solo fue superada hasca que, por los procedirnicnros de: la
escuela h isrórica Je! XIX, se lograron corregir o aurncnrar lo~
daros consignados en ella.
La afección del padre Clavijero por las co sas del pasado. su
empeño e n arrancar a los códices centenar ios y :i los amar il lo!&gt; y
empolvados documenros sus secretos, e~ evidc:nte que se
constituyeron en móviles de sus rareas de invesr igador. L.1
nosralgia de su tierra discante ejerció un influjo ex1r,10rdinariu
en esra previa vocación, pero no cabe la men o r duda que
móviles más poderosos coadyuvaron a inclinar su á nimo por
estos tra b:.1jos e hicieron surgir nuestra primera historia.
Celebrados lireraros de Europa, cons l iruyéndose en
"pintores'' de la América, presentando de ella al vie io mundo
un cuadro trazado con los más negros colores. El naruralista
francés de Buffon, fundando sus teorías "en la humed ad e
inmadurez del conrinenre nuevo" :' !,,. lo re lega ,l marcada
inferiorid ad, describiendo a sus morador&lt;:s , sin conoce rlos,
desproveídos del m:ís l igero asomo de inreligenci,1 :,· raciocinio:
a sus animales en monstruosa despropo rción y a los produ c ros
de su flora en exagerada anorma lida d .
Sccúndalo en sus argumenros Raynal y Roberrson, y desde
su gabinete en Berlín, el enciclopedista prusiano Cornelio Je
Paw, con sus Reflexiones Filosóficas sobre la América, no parece
otra cosa sino gue se propuso a hacer e l cadlogo Je su s
defectos.
Contra estas teorías antiamericanisras surge un bando
formad o d e criollos cultos , novohispánicos en su mayo ría. Con
C lavijero aparecen Márquez, Alegre, Cabo , Mane iro , ere.
Quienes heridos en su amor propio, se levantan conrra aquel la
tempest ad de diatribas. Su act ividad por l lenar su comec icl o es
increíble. Abarcando disrintas ramas de l saber humano escriben
obras de notable inrerés y , "asumiendo un aire de escritores
profesion ales -dice don Alfonso Reyes- se consagran , por un:i
parte a poner en orden IJ tradición; por orr,1 ,1 edifica r UILl
!íG~

�·~

"'i

~

it
J•

,!

,~

· d o las novedades del1
conciencia publica, recog1en
nueva
dando expresión, a la vez, a
pensamie nto eu ropeo Y
b ya disrinto a la anrigua
sentim iento de un pue 61 o que se sa e
. :4
, ¡· que ha comenzado a llamarse patna
mecropo 1,
.
.d d
raseros se observan
o
Es Ia C onciencia de mex1can1. a cuyos
·
d la centuna anrenor Y que marca un
lb
desde los a ores e ºbl
1 spaño l nacido en América
.
. .
percepc1 e entre e e
d
l
d1sranc1am1en co
d I
Cl
.
.
o lo con erario e ca es
.
l
e
,n o e a l avl)Cf e a la Nueva España
v el pen1nsu ar. onSra
,
d
. . alme n ce en o tocanr
'
..
falseda es, pnncip
.. d
d 'de demostrarlo al v1e¡o
- s ha v1v1 o, ec1
donde tantos ano
obra que la dedica a sus
mundo. Sin embargo _de _asenrar en su era otro su objero po r el
.
difícil entreve r que
comparnocas, no es
. 1·
B' n seguro estaría de que sus
hecho de escribirla en Ita iano . ie
,
de verterla al
1
osteridad se encarganan
compañeros o ª P
.
. .
de la coree de España
oste!lano, ya que las mismas in~n.gas
. b
d' ·, n en este 1d1oma.
obstaculiza an su e 1c10
l
an de las fuentes más
Dos mil tr~:c\:~~ars l~!u~1\ ~/~~~rarse a cuestas, ello no
directas para .
q. lo ue está a su alcance. Se va le de
obstante, se dedica a reu n 1~
q
edores todos del pasado
.. , d
companeros, conoc
b
d
la eru ic1on e sus
, d
bl'
í mismo sus cele res
, .
ue habrían e pu ,car as
..
de Mex1co Y 9
E
- O rden·i las not1c1as po r
s de ueva spana.
'
d
libros so b re asunrn
·¿
.
M 'xico· devora con avi ez
.d d
su res1 enc1a en j e
'
.
él recog1 as urante
. o escatima esfuerzos n1 le
llegan a sus manos, n
. . l
b
las o ras que
d'
1 b'1b l iotecas de las pr1nc1pa es
.
· por acu 1r a as
fl
·
arre dran d1stanc1a 5
. d
d b'd
la anricrua in uenc1a
•
¡·
don
e
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I o a
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capira 1es ira .anas,
, .'
documentos v pinrn ras
- 1
guardan cod1ces, mapas,
. : I)
l
espano a, se
., d l
d
procede a escnbH. ara e
·
s y reun 1en o o to o,
. . .
d
mexicana ; '
G regario Blas1n1 impresor e
verano de 1780, log~a enrrcgar a d su "Storia rtntigua del
Cesena, los eres primeros romos . e_
,,
1 ,l ·
mo al año s1gu1en te.
d
Messico . y e u t1mo ro
Í e ración unánime del m un o
El éxito más completo y a ~el P b' ·esuica Fue v ha sido
.
.
el esfuerzo oc sa 'º l
·
•
d'
l,rerario coronaron
d 1780 a nuestros ias,
canta la celebridad de su_ ~bra ~ue, e
sábese haber tenido 15 ed 1c1oncs .
.
1 Rea I Y Pon ri fica
.b
dedtcacona
a
a
•
Abre su l ' ro con s_u d .
os de modestia que le
• d d M' ·
Se a vienen rasg
l
Univers1da
e ex1co...
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''tentativa" escrita con e
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u
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e
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llevan a a lI ic;u O
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I • .· . d , ¡1 !&lt;.:ctura. que a
, ·1 a su parr 1a . n1c1a a ,a
solo deseo de ser ur1
, '

e

(¡(¡(i

de manifiesto el despertar del sentido histórico del XVIII, al
comemar haciendo relación derallada de las obras que servirán
de fuentes. Su lista comprende la enumeración de aurores que
se han ocupado del pasado de México, y es aquí donde se
revelan el cspíriru crítico del historiador y sus juicios y
raz.onamien tos para aceptar o rechazar la información que le
proporcionan. Ve sinceridad en las carras de Corrés y concede
crédiro a Díaz del Castillo; se si rve de los valiosos daros de
López de Gómara, pero no se pone en el plan de éste de confia r
en informes verbales sin comprobarlos o someterlos a la cri rica .
Desfilan por sus páginas los más destacados escritores, Asia
descend ientes inmediatos de indígenas como de la época de la
conquista; cronistas de la corre ibérica o de las órdenes
religiosas. Le disgusta las continuas digresiones de H t. 1tera y
"las relaciones pueriles y gran copia de erudición superflua de l
pad re Torq uemada ,,:r, y por cuan to al padre Las Casas, .tu 119 ue
muy respetable, se resiste a descansar en algunos pun ros dela
historia antigua de los mexicanos
por tan alt~ rJdos y
exager;¡dos":·_ El estilo de Antonio de Solís, no obstante su
elegancia y pureza, le parece "algo afectado'', y le conceptúa
más que h is ro ria do r, pan e gi r is r a:~.
Nuevo Alejandro :-,_ Tiene más ade lan re lamen raciones por
la desaparición de las obras históricas de los indios, a causa del
excesivo celo de los primeros misioneros; e igua1menre se duele
de no disponer de los manuscritos de Sigüenza, para quien
viene elogiosos concepros por sus inapreciables aportaciones
al escudio de Li ciclografí;i mexicana, genealogías de
emprendedores, orígenes del hombre amcr1cano v otros tem.1s
de capital importancia.
No fa I r a n e n Ia b ib l i og ra fía co n q u e C la vi je ro i n i eia su
H istoria de las ohras de los at1torcs mü notables de su tiempo.
Gages, Raynal, Roberrson, de Paw, ere., ,l quirn&lt;:s, corno y ,1
expresamos, pudiera decirse que consagr.1 su obra.
Obedeciendo a la inquietud y criterio uni\'ersalista del
XVIII, que expansiona su campo de .icción hasta compr&lt;.:nder
todos los aspectos de L1 vida d&lt;: lo\ pueblos '' , h,1Lc el ilu stre
descerrado un:1 "Descripción del Réino d&lt;.: 1\féxi&lt;.0, su tior,1, su
cli ma, sus montes , sus ríos y l.1~0~: sus mincr.dc~, ~u\ pl.1nr;1,.
sus animales y sus hombre:'&gt; ". S&lt;.: muc\l r,1 LOnoccdnr de ,u

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¡)erm I u e ron est,1 ecer.
• isir con mas
·
eser res HHlf )res \ prec.: . •
h s1\1 ncc.: de la epoca
lechas de los acon1ec1m1entos m.1, so re •

r

preh spar h.J .
(,6s

Por cuan10 a 'o, ongenl') del hombre en 1\méru:,1. tonsidcro
autores del 1cn1.t de \1g11cnz.1 y Congo,,t r .il c.:.1b.illl·ro Bo1urin1,
cclcbr.tdo im'l'Stig.1dor y c.:oleu.ionist,1 de .1n1iguedaJn. No
obqance \trnp,Hi1,1r con cl r.tl'1011.tli,n10 de l.1 filo,,ofiJ modc1n.1,
y con las rnnccpciones p&lt;"IÍtÍlJS \ soc.:i 1:,gicn q 11: cmpl'labaintroduc1r,c, su c:.trJ&lt;..tc:1 e invc.:sc1du1,1 cdt·si.i\11c,1 le: lt,1&lt;..c:11
rem111rse totJlmcntl' a l 1, \.1gr.1do~ 1 oros Rnogc 11
crad1uoncs de los ,1borigcnu d, Ch1,1p.1s, ( 116.1, ,\11d1oac.in r
~1cx1co sJbre su relación c:n le tnci~ 10 &lt;..on lo, ,uc.:C,O\ J;I
di I uv10, no prctcnd 1endo ,H l pe ar l.ts y ,ol o si 9 uc l1Vi po bl .ido re,
de escos lug.ues, en ncr.iiL1 c;o nc1dtnc11
,c.- dec.:1.11
desccnd1cnrcs de Noé '\.
Respec.:ro t IJ opinión que " con erudic11111 cxqu1rna "
publicó S1guc.:nza sobre.: l.1 prc.:dilei:c1ón del Evangelio en
Arnenca. por
Jnco ·¡ om,is, no h ,hiendo rnnocido lo,
manuscmos de aquel sabio se ,tbsrienc de h.1bl.u &lt;le ella, pero
añ.1de que no 1:: conforma, ",1 pesar del respllo con q11c m11ó ,1
su autor tanro por su subliml' in!!et o e.orno por , 1 , Ht,1
1i cera cu r,L .. "
Luego dt expont.r ,tpreu tcione,
y con·ccur,l\ con
fund,1mentos en la log1c.a } en l.1 au1orid.1d de la E,c.:rirnra.
acero de paso del hombre~ lo, rninJJlt•s a I uestro conc1ncnte,
acab.1 por admirir l.1 .rntigu.1 un1on Je l.1s 1eg1oncs
seprcnrr1onales de la Amcrt&lt;..,t con Eurcp.1 o \,1a
, 1 ccrnJo su
op1n1ón .ti ju1c.10 de los doctores c.nsc1anos \, sabtcH; pc:rn no .ti
de ctercos filósofos 1ncrlJu H \' c.ipnc.:h Jdo~ .¡ut I rt,f ccan 1,t
autoridad d1v1na; n1 hacen L.lSO de l.ts t1Jd1uoncs humanas, ni
quieren escuchJr l.i ruán
El esulo que aJopca p.tra relatar lo~ progrc,os del r&lt;.: i no
mexicano desde sus modesci~imos origene!) h.1~ta el esplrndor y
caída de .Mocrc:zum;i II. es 1nrcrcs,1111c y ameno. ~u t.t¡&gt;Jc1d,tJ
1rn,1ginati\';1 revive con rnd 1 su grandC'l.a \" &lt;lr.tmausmo la5
encarnizadas batallas en que el a~rojo y 1·1 v,ilt·nci.1 Je los
conccndienres dec1&lt;li:.1 la cH,1bilidad Je un ~cñorto; l.1s
solemnidades ÍJstuosas de hs consagracione\ Je lo~ templos, cn
las. que la sangre y sacrificios eran faccorcs inJisp&lt;..nsablcs Je Hl
bnllanrez, lo\ atinados "golpes de polít11.1 .. de los n.:H·~
mexicanos, o las c1ern.1s cscc11.1s c.k fJmili.H \' cuad105
costumbrmas rdig1 n, 1ndu~tr1 s. ju&lt;.g ) tra1es. c1 .. wdo ~ n
66~

�admirable maestría , pues dijér.ise que, en su mano, se conv ierte
la pluma en el pincel del anista que con riqueza de detalle~ y
realismo cranspona al leccor a v1v1r los hechos mismos que
describe.
La sucesión cronológica de su obra y la preparacion
inreligenre en capículos anteriores de los suceso que se
desarrollan en el que le sigue, mantienen al leccor en constante
ex.pccrariva, y le permiten observa r en el estilo el cambio can
notable que se operaba en el XVlll, respecco al barroco.
Con igual habilidad ,1nima la narrac1on de los
acontecimientos que se empezarí:1n a suceder desde el arribo de
los navíos del conquistador Corees, a San Juan de U\úa, y a las
playas de lo que dos siglos más carde fuera su n,Hal suelo .
S,1 \ran a la imagin;1ción del lector el bullicio incesante del
momento histórico. Los azorados ojos del nativo ante lo s
.in u nciados de Querzacóad y el progresivo asombro del
pcninsuLir que :i. cada paso encuentra "mucho qué ver sus ojos
y no menos qué destruir sus manos" ... •., l nrroduciéndose unas
veces al palacio de Moctezu ma o 1.1 los de los señores de sus
dominios saliendo orras al encuentro de la incontenible marcha
del audaz exrremeño, liene siempre al tanlo al lector de lo que
en cada lugar aconcece. Pinra l.1 zozobra del supcrsucioso rey de
los mexicanos y la acogida que por a~rncia o por la fuerza va n
ganando Cortés y los suyos, hasra culminar con el sitio de
Tenochtilán, "comparable -dice- en los estragos )' lástimas, al
de Jerusalem
por
las armas de los romrnos"'''. Tie ne
expresiones de elogio para los actos de valor de los españoles en
las innumerables acciones guerreras que hubier3.n de lib rar,
pero cobran relieves de epopeya los rasgos heroicos de
Cuiclahuarz.in y Cuauhcémoc y de otros cantos guer rero s
mexicanos. Son de notarse asimismo las obst:rvaciones que po ne
con frecuenci:i. sobre la codicia y sed insaciab le de oro de los
conqui~cadores, haciendo significar que en l.1s cenc.1tivas de paz
hechas por don Hernando en vísperas del sitio. "influía n no
solamente la compasión de tanros miserables, sino ombién el
deseo de apoderarse de lo~ cesoros del rey v de los
paniculares ... -\ "su conducta .ntificios.1 y doblada - die.e en oc ra
parce- demuestra sin duda su h:ibilidad; pero 'iólo pue de se r
alabada dc aquellos concsJnO'i que no conoet:n otr,1 políric.i que

c,-o

el arre de engarí.ar a los h om b res q
enceramenre de la ho
·d d
uc, prescindiendo
nesr1 a so lamen re b
sus acciones"'1.
'
uscan la uti lidad de
L_os ap,untes ge nealóg icos sobre las fo ..
Corres, as1. como las adicio nes que 1uce, mdias
de Mocrezuma
en
.
.v
pa:-a cxp l ,car algunas cos1s
i. ¡
sus pnmeros libros
.
' norau es acus
1
paciente y erudito.
· ·
an a 1nvesrigador
Su s di sertac iones

Por razón de composición, ero
.
.
su obra, escribió inde
d'
p
esm:chamenre ligadas con
o·iserrac1ones
.
pen 1en remen re el . d
CI ..
sobre la ti
1
.
pa re
av1¡ero sus
rei no de México "
1 1-~rra, º1: _a nima les y los hombres del
, ... e 1nro po em .
• l
sus capítu los'" '.
ico y vio enro en muchos de
Someramente nos hemos ocu d
(O ríge nes de l homb re
.
pa o ya de las dos p rimeras
ame ri ca no v e
¡ ,
as siete Disertaciones
.
r?no ogias). El objeto de
1
..
restanres, uene
I
.
l . los er -como1· e. mismo
el av1¡ero nos lo d.ice - a, rcL1t1r
propagados por autores d' .
I
rores ma ic iosamenre
" 1 . .
. lV&lt;:rSOS. a obra de e
¡· l
e principal blanco 3 que
d' . ·
.
,orne 10 ( e P:iw es
e 11
,
se irigen mis tiros"-· º .
.
. n e a como en una sent i n I o alb · - 1 1
.1::,rcg,1- porque
inmu ndicias, esro es los .
d,1nadse ian recogido codas las
,
errores e ro os los de , ,. "
lesc r .. 1
l
mas .
Saratando
1ta a 1a pauno
desba
aapar,1 av.ilr a ,1frenc.1 que Am~rica recibe,
uno, 05 ::i rg u mcncos contrarios, [
esta ece r co'
. ·
. 61
. .
mparac1ones con el viejo mundo
.1
ca l if1cauvos elogiosos
l
• sin recurrir ,l
.
para e suvo porqu "
I
apas ionadamente 'c1 su p,11S
, - &lt;l'! Ce · • j ' ej j · .. e que non
den'
t
orros, se parece ina' s
- co OL,l!H o o ·rnbrc ro&lt;los los
- a un muchlch
1
que dispu ra"'1_ (;¡da uno de 1~ o _que pee.1_que a un litcrH&lt;'
ueva Españ.1 "· es p
J
s .1111m,1les mas comunn de l 1
de Mex1co,
, .
.
rese::nt;i
o en su cx·1 ·1
. qH:lo,
tenido ¡)o
"
·¡ . , e ,1 natur.1 1c1.1. l·.I
ab
cn¡c . 1nu1
·
1
. an d o nado de sí mirnH" r . pe~[!
l
ro. v.1ci.1dn ,.
&gt; , rc.:su ra un p·u ·
¡
·
~n~omp~:ahles defccros Jel sucl 1. : ..11\0 a Ir 'it'.ÍL1l.111Jo lo,
0
infestan .
e c Lurop.i Y L\\ pl.1g.1, lJUc ¡(.'
Con crítica morda·
· ,., .\' I Ie 11.1 J e .I ro 11 .
q_ue " aconseja carilatin,
,"
1 1.1, no .\011 fH&gt;Las l.i\ vcu:,
s1mos f1' lo' so 'ros " s,, l1
. 111::ntc
,1
le
¡&gt; 'iw •,. Je 111 •1. 5 "]~ u 111 .1111· d
su log1ca
' . .h;1Sta. la-. miscri.1
ag.1n con
dt ucir .l un 1rn~pil,d", o C\llC rch.1j.1
llcrtm t11.1drupcdos. ohJctn dl l.1
r,~ 1

�disct1sión. L.1. bibliogr.1fi.1. que 11uln..1 e, .1bunJ;1nt1sirn.1 .hl ,.
figuran en ella desde loc; ,1urores uict.Ínc·o~ h,1\l.1 lo~ cL1siui, de
la .rnrigüed.1d. lnvnrig..1dor .1.Lucio~o. ~.dpic;\ de 1·.Ho.1\ ,.
Cliriosid.1.des sus Diserc.1cioncs con r.rnto ingenio y origi11.did.1d
algun.1s de ell.1s. que prnvoon el inlerc~ t) Lt hil.irid.1d de t¡u1c11
hs lee•·•.

Defensa de los indios
Pero si pua hacer r.dcs 1111pug11.1c1oncs rr .1b.1jó li.1\ta
confundir a sus advers.lrios. no fue el menor cmpc110 cll1c pu~o
en su _ Di~ert.1ción en dci'cns.1 de lo!&gt; ind,u~. -.elebr.1J.1 pin.1
lirerari.1 que k coloca cntr&lt;: los pn.:c11r~nrn de n~1L•\fr.1
i11depende1H.ia, y que l1J. sido, J 1r.1,·cs de un.1 ccnturi.1, f uenrc
valiosísima par,1. el estudio de h hiscoria Je! pe11~.1111ie11ro del
t

¡
IL

siglo XV!ll.
Viviendo en medio de cst: mov1micnw incclecrnal que
operaba con tendencias de .H.:endr,1do mex ican t.)mo l.'.n los
humanistas de su siglo, el con ccprn pHria es en el bien
deriniJo.
Hijo de padres espafi.oks y sin ningun.1 cons.111guinidad con
los indios, siente sin embargo l:1. concienci,1 del probl 1 nu del
mesciz...1je y abov por la fusión de l.:is dos rJ.L.1s, . curo_pca ,,~
indígena, para el surgimicnro de una n,1c1onJlidad ;
proponicndose para ello elevar al indígena al p:ano ~~e le
corresponde ,y resr:cuirlo del derecho de aut0norn1,1
poliuca y
•1
cultural que el mundo de en ronces le negaba .
Si nada agr.1dables habían sido los epíccrns dirigidus a los
productos de la cierra american3., mucho má~ denigran tes
fueron los del indio. Con b.1ses en argumentos infundados se
dudó h 3.srn de su r .1ci o n al idad y esto Fue lo que, cx,isperando los
ánimos de Cl.ivijero, le impuls.ó a salir a su dcfens.1 \__
1
Hecho un esrudio profundo dd tem/ pudo estar en
condición de probar que en nada diferían de Lis de los e~rnpe~s
las alnus de los mcxionos y que, si alguna vez su especie hab 1a
parecido distinta, debíase a que "una crisre educ.ición Y una
dura servidumbre no les habían permirido adquirir las l uces
necesarias para la conducta nacional de su vida ... " '➔

El auror Je l.1s "lnvcsriot&gt;'1cio11c~ (ilosóf'i•c••¡c., .. . " 11 e,--. &lt;.: 11 e. u c n r r.1
orro
¡·_,
f
.caso
. como
b' dd dl' la decisión oue
., "un irali.ino" . ...'- 11 ~11 .,11.\ll
e e, erigir o i_s~a os en .!:is ricas provincias americiiLIS " le agr.ido
a el y al Esp'.rtlll sanco reconocer por hombres a los moLidorn
de esce cont111ence. ·v t1ue,
.1.. no ·ser por el l,), • •,un 5 e, 1.L~• repuc.1na.
·
. .
como desde t'.n _pr'.nup10, por s,iriros o monos grandes""'.
. A tales 1n¡urias responde: Clavijero con 1.1 prescntacion
misma de la bula papal, encaminada no a orra cosa que "a
sosren_er los derechos naturales de los americanos contr:-i las
t~ncar1vas de sus perseguidores" y originada por las continuas
suplicas de los primeros obispos, en su afana de poner coro a
los ª~-~-sos d,e los e~comenderos, "no menos poderosos que
avaros
¡Cu~nto me!or sería -dice m:ís adelante- que el
mundo esrnv1~se habitado de semejantes sátiros, que 110 de
hombres menurosos v calumniadores'"\"
. Tampoc? _podía ·permanecer ind.ifer.ente al ver que .~e les
tildaba de debiles, cuando él había visto ''los enormes pesos que
llevaban sobre sus espaldas" y cuando le constaba .~ simisrno
pes:-ir sobre :llos rndas las forigas, en tanto que el europeo,
desde los d1as de la conquisra. gozaban de sus fruros sin
9
ocuparse jamás de las faenas del campo ... "\
Religión
Serio }' espinoso dilema se presenta al histor iador Clavijero
aplazar a trarar sobre la religión de los anriguos mexicanos.
_La ~~mparación l~isróri~a es el medio a que recurre para la
re~l 1zac1on de su ob¡ero. El corejo imparcial y erudito de la
misma, c_on el concepto que los griegos, eg ipcios, romanos y
erras naciones renían de sus deidades, le lleva a b convicción d~
una, patenre sup ~em~cí~ de los primeros sobre aquel los
1
culus imos pueblos . S1 nr1endo repulsión por nombrar los falsos
arnbu rns de ~us ¿·1v1ni
· ·d a des, opta mejor por recomendar al
lector_ que quiera conocerlos, acuda a la Ciudad de Dios, de San
Ag ustin.
Divide su disertación en eres parres:
Pesa en la primera la multitud de dioses que aquellos
pue~los consagraban al oficio mis trivia l, con los de los
mexicanos que sólo uno er,111
• d e d.1ca d os, sien
· d o siempre
·
las

673

�virtudes puestas bajo su patrón y no atribuyéndoles jamás
influjo alguno en las obscenidades y pasiones del mundo. En
confirmación de lo anterior escribió el Libro VI de su Hütorin.
Rastreando en la micología mexicana y reuniendo no
conjeturas ni fantasías, sino noticias dignas de todo crédito,
logro el Clavijero hacer el catálogo de los números aztecas. Los
de la providencia, el cielo y el aire; los de \,:,s montes, del agua ,
del fuego, de la noche y del infierno; y los de la guerra, del
comercio, de la caza y de la pesca, con la descripción de cada
uno y la veneración de que era objeto.
Para escribir sobre el carácter y afectos de los indios hubo
de analiz.ar primero sus creencias para constituir éstas, con la
urbanidad y la economía -dice- los rasgos distintivos de una
•

I

Ú1

nac1on .
Entrevió la idea, aunque vaga, que cenían los mexicanos de
"Aquel por quien se vive"61 y demostró hasta la evidencia sobre
la inmortalidad del alma y sobre la eterna oscuridad o la vida
deliciosa que Dios les tenía reservados en casügo o en galardón
de su actos de esca vida.
Resumiendo los datos de escritores antiguos describe la
estructura y dimensiones del gran Teocalli. Introduce al leccor
hasta sus más vedados aposentos y le hace participar del horror
que los iberos experimentaron con su diabólica vista. Parece
percibi rse el olor de la sangre que cubre el pavimcnco, y se
alteran escas impresiones de la imaginación del lector las
riquezas de los ornamentos sagrados, la magnitud de aquellos
recintos o la satisfacción de contemplar, desde su eminencia, el
panorama del valle de México que maravillara los ojos de los

.

d

11

conquista ores .
Da noticia de la prodigiosa cantidad de templ os que había
en el imperio mexicano; del numero indefinido de sus ídolos;
de las mortifi caciones y austeridades 9uc se hadan en su honor;
y de la educación de los sace rdotes y demás individuos
consagrados a su culto en los diversos seminarios y monasterios.
Ocho capírulos64 de su libro Vl esdn dedicado~ a enumerar
y describir el esplendor y colorido de las solemn1&lt;ladcs
religiosas, con expresión del tiempo en que se vcri ficaban. U na
a una son escenificadas con realismo, considerad hisrori.1dor :i
cada caso "los errores en &lt;.\lle el encendimienw hununo se
6711

precipita
·g1·0, n" cuando no es gui ª&lt;l 0 por I"·• luL &lt;l e 1a verdadera
rcll
. Por esce motivo, a! hablu d
antiguos mexicanos se
1· be la &lt;..ercmo111.1 que entre los
"
. ,,
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comer a O10s Y que se ef ·
b
a pa a ra teocua lo ·
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u1cz1 opochcli. &gt;Jo
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tercera 1·iesca del dio..
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.
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.
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9 arn u1r a 1níluenc1as del
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,uo con el
,
m1srer10s el carolici~m "''
mas venerable de los
1'1

·"º descono ce

o .

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1
por los antiguos mexicanos
, e a gunas de ias pr,1&lt;..c1cad.as
d al revisar aun , pero eaoha
puen·1 ·¿
t a
'
por &lt;..once d c:rles menos
·
' ' que en rnrmi ·
'
naciones, pero hace signifin
11 ' somera ' la.., de arras
rom anos se ¡¡ amaba rnpid .raque. ,1 que,encre ¡os ,rnciguos
uon, cons1stent
1
1
que 1os ejérciros llev1b1n
.
e en .1 ¡,1u a de pollos
· • .
· , consigo v q
I
1n1c1ar una batalla·
', ,1cr1"b uven d o a f, ¡ ue consu
. e.iban anees de
no comiesen de &lt;..ierca p~
alca augurio el que los pollos
.
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sr.1 que es dab
com1an uera de la 1·~" t1la ten1end
.,
an y pero aün si l '1
1
' •
cuando lo comían a·1s·
,
o o un1c,1menre por bueno
· '• 1osamen1c.
Este caso hace afirmar ,11 padre Cln·i·
que, los mavores :1bs d
' ' ¡ero en su opinión de
.
. .u ros toman fH
.
cuan d o l.1 ~ co s J s d . 1
.¡· . ,
o por cJO ne s de &lt;lo" mas
.
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enccn 1m1enro Y lt h
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1.loso f'ta.
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&lt;: a ,1gra ablc h1L1ción Je su Hi
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u n as pe e t o q ue , e
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�novedad, cuando el pasado de los puc.:hlos m.ís 1.ulws Je.: l.t
tierra presrncaba iguales c.:iemplos.
Fundado en el testimonio de graves Jucores }' rc,urric.:nJo ,l
la autoridad de los Libros SagrJdos, no de.'&gt;c.~nsJ h,,~CJ
encontrar las pruebas fehaciente) de que.:, al usar de la bJrb,1r1e
de: los sacrificios, los .rnciguos mexicanos no hicieron o rra cosJ
que "seguir las huellas de l.u más célebres naciones del Jnttguo
concinenre, y que sus ricos no fueron mas crueles ni mJs
i rrac ion al es .. -..
Los ejemplos que expone se rcmontJn hasta los primeros
tiempos de IJ humanidad. Fenicia, Egipto, Grecia, Icali.1 }'
Francia; aparecen con su rnelo ensangrentado por lo.'&gt; sacrific.io.'i
humanos, y de la misma España no escapa el índice acusador de
Clavijero. Escudriñando en sus orígene~, encuentra prisionero)
sacrificados en honor de Marce y, ofrecidas como pnn11&lt;.:1a~.
colgadas sus pieles de los árboles '.
"¡Si los españoles que escribic.:ron la hmor1.1 dd reino
de México -agrega-, no se hubieran olvidado de lo que antes
había sucedido en su península, no se hubieran admirado canto
de los sacrificios de los mexicanos!'' El número de víctimas. sin
embargo de las exageraciones de rnuc.hos aurnres, no nene
paralelo con los de los pueblos c1tados; y aún sus austeridades y
morrificaciones resultan opacas frente a las de los sacerdotes de
Belena y de Cibeles o de los penitentes de la India y de Japón.
Sólo para su antropofagia no encuentra el padre Clavijero
antecedentes que lo superen.
Y toda aquella crueldad, y aquella injusticia, y aquella
supersrición, fueron -dice el mismo abace- vengadas por Dios,
que descargo su justicia divina en la miserable posteridad
mexicana·•. Esta explicación del sabio jesuita. se explica en su
respeto a la misma aurnridad de lo s Sagrados testimonios. De
que Dios castiga los excravíos del hombre, cícanse en ellos
innumerables cestimon1os.
La guerra, el hambre y la peste, son -según se lee en el
Libro de Jeremías·◄_ las eres principales manifestaciones de su
ira. Y con ellas castigó a Sodoma y a Gomorra, a Jerusalem y a
Babilonia.

676

Pero las explicauones que me
d .
.
a qut'. según Cla, i1·ero e¡ 1 .ior po ri,rn aplicarse al castigo
.
• . e 11c1eron acreed
1
•
mexicanos , son aquellas diri idas
.
ores os anttguos
.. V
g
por D10s a su pueblo·
/{(Sf1'tlS lun,u 11/lt'VflS
Y /J 11estr11s s()le, d d•
.
,1 b orrec,d,zs mt ,tlm .
,
nni a es t1rntn
11
'
m, son grnvosnr·
d
¡¡ez•,1rli1s. Cuando e\·te11d
' cansa o estoy de

.
rerers vuestras m
anos yo esconderé
de l'()SOtros mis ojos- así .
ornnón, )'fl
· .
mismo cuando multiplicareis !tt
manos.!")

no o1re; llenas t'Jtdn ¿,.
' srtngrt1 1111estr11s

oras Bibliográficas
_1.n~;1~0 incJ11u pri:~cntJJo como rirucha

solcgw de \l~\lco. en lllero dc 1949

·,e

il
e l nr ,•n d curso Jcl L&gt;r s,1110 \ /a1ala. i:n el

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1cch,1 prcu~,,dJ por H1lmcr11 1 km:~' e11 tdn . \
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r1&gt; ogo ~ Sdc.:--ion Je \I O l \J.c\lrn.
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cuando c,1a it:{lura e, co111 cn1cn1~ , aun4 . ,i:trntr el pc.:rn11s11 para leer l1hro, 11roh1h1Jn~
di: filosofia. ohhga1fo a c:,1.ir al cor~1c111c ~11~~\~na p.m.1. un hombre: r1en hmn;1d1 ~ pmle,,;;
) rrugrc\th Je l!slil i.:1e11e1•·1 ·· {'!·a, 11cm.
·
,cll.. . prolo1to
~ IX
.
11p
1iencs ra,on. k h,,hia d1,·ho d l'n11 ,ncrtl e .
no,cdadc:~. ~o IC rcl.:10 del i.:111p1eo pJra • . n cuan10 c,runc\. pero no es llc:mpu c.k ln..:cr
• · ()eh11a (Jmpo~. i1p 1.11.· 12 qu, nu '1okn11.·, 111, \cnt11rni:nto,"'
•
sconc1
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o o el mundo los llora lodJ, 1,1 ' nv ha, • .
d~ los cora,one, ) l;b eom:1cnc1a., d~ lodo •1,Ju~ ~ombrnrse de el lo. eran duc1)0, ,1h~olu10,
~1lrTC) Cru1, a ~u hem1ano. J1mcno Rued ~
a uantc, ~- c,ll· \,hlO mpcno·· ( Jnil del
··J&gt;ul'S de una , cz par.
'1· pro o~o Cllild11. X\ 111
1
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1ron d' (·
J
,cmJ,:ro ,ktii.:n 'ª"c.:r 111, ,uhdtlo- d •! ,
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u ,.; )rar).i. que nacicrun rar,1 c.1llar ' olicúcccr ' r . .1.: ¡!ran lunar~a lfUe i•.:up,i d
~i~un1os de! goh1emo Jccm d dcrn:10- .. Íti ºJ ' 1 . HI parn J ,,cumr. 111 op111;1r en lo, ali,,,
~1,\RW-.o &lt;. l I· \ ' ,~·
' ·"
11 Jl\!f:~
• &gt;. prologo rnaJo. 11
11 y' • I / Rl l D.\. prologo c11aJu. IX
que 1.,ra1);i ,1cahuha de tirm.1r el Ir,11,,do Je I' t ' • .., •
~.~Jllos siglo,. \.k,1eo. l'uhhcac1one~ 1lerrcria, ', ,• ri el '.111 X.1 Jul1C1 /,ir ih.:. \lc:,1w a tr,11,:,
1'11.:-JI./.IH
1 [)\ • ,.nr1'ill1!!0 CIIJ
• dO
·
' 111 c,1J,III.JI
•

º;

�oéuco para 1a noc11e de ·\'avidad· Presentado al ..\'1ño
.
Los más notables son: eertame11 p
.
E - Historia geográfica y eclesiast1ca
•
:r.
D, 1 /"nar¡·es
de la,\ ueva .spana. .
.
d 1
I
Jesús C11rsojtloso11co. ~ os
d --n en versos castellanos e a
. . De las colonws tlmcaltecas. y una tra ucc10
de :,;,·.e.xrco.
Imitación de Cristo, de Kempis.
.
/
d
a r rinomata imagine dela madona de
17 Con el título de: ··Bre1•e tegguag/10 de a pro ig1os G11adalupe del Afessico...
.
; .
.,
is Ediciones de Nicolás García d~ San Vicente. Me:-.1co. 18)_,
to

19 JIMÉNEZ RUEDA. prólogo cnado.. _XXIX
México. Imp. Universitaria. 1943. 145.
Clavijero. Capít11los de historia-' d1sertacrones.
21 lbid.
.
z2 JIMÉNEZ RUEDA. P;ólogo citado. XCXE~~¡ O iisc11/os v hiografias, México. Imp.
::J JOAQUÍN Gi\RCIA ICAZBi\L
- 'P
•

20

Uni"ersitaria. 1943 .. 145
. EZ U11 Factor de la independencia de .\féxico. En
LUIS GON~ALEZ Y GO~Zi\L 1 ~.'
.tB. El Colegio de México. 159
estudios de 1-listonogra!ia amenc,ma. Mex:co. _19E. M México. 1948. Fondo de Cultura
2~ ALl'ONSO REYES. Letras del la Nueva spa .

11 h&lt;s

Económica. 119
_
el XIX v dos en el actual. de estas ediciones una en
Tres de ellas en el siglo XVIII. d1ez _cn
• ast"llano· 1· ,nprcsas en Cesena. Londres.
· gles ,. nuere en e, ...
·
italiano. una en alemá~. _cuatro, en
1-1,ban'I \' Virginia. Ochoa Campos. op. cit.. 20
Leipzig. Filadelfia. Mcx1co. Ja apa. a a ' .
Cla\'i_iero. op. cit. . . prólogo al autor. 40
1
; lbid.. .38

"e

::1

,6

:s lbíd... 43
,
..
, ,.
Lloró las memorias de Aquiles. escritas por
,9 PEDRO MEXIA. D1alogos. S..:,i 11 a. 1570· 6 ·
ll , o
• · de p ue rto llico··. en estudios
. om..:r .
.
RRC)YO "Abad" su l ltstona
io IS"B171 GUTIERRE7. DEL A
·
· .
. · 17
•
"
- • J
M
..
·
.
1948
El
Cok11.10
de
Mcx1co.
de l list0río¡¡_rafia americana. ex1co.
.' - .. 11 A este úliimo lo llama "el Plinio de Amenca
i: CLAVIJERO. op.. prólogo d autor.
H lbid .. IV. 125-27
14
lbid
35
Ohidit.. IV .23-25
.
¡9
Jt&gt; CLAVIJERO. Capitulas de h1S1oria y d1sertac1ones. p.
r 1/istoria ant1g11a... IV. 54
;s lbíd.
N Op. cit .. 11. 329
-111 Op. cit.. 111. 312
41
!bid.. 111. 306
4: lbíd .. !!l. 40
X''Vll
41 JlM~'NEZ
RUEDA. prólogo citado ..,
1
¡
'
/ ·
l • 'l't'/('/Olll'j . ) 2
44 CLA V UERO. Caµit11/os de us1or111 _, 'm
"lbíd
, .
,... &gt;, o aun cuando no hubiere en la América ruiseñor o
.io Refiriéndose al Zcnzontlc. dice.
1er
1
1 haºt~ria el sólo ¿c111ontlt o poligloto
. d , F p·1 por e can10. e •' " • ·
., .. 1¡· t Ant lV. 185
J'ilgucros. quc son estima os rn .uro '.
· 1 . , · , 111 ¡1a1s di.:! 1m111un • 1~ •
..
_
b
para no tener que Cll\ 1( ,ar_ a n111g.l. 1 . . .
·hc1ón al tributo ik p101os que Sl' paga a en
.i' Señala a París 77 cspwes de _
:h111cH:s ~h. c&lt;'.n re.;. c:uropa exigiese tal mbuto de lm pobres
. --si algun so cr,lllll u&lt;.: r.
'
iiempos dc Moctauma. diec , .
. .
lrh lk1nr" Op. cit .. IV. 112 s,.
de su estado. no sol;-l111cnte ~acos. \1110 na\ in~ pm ,
' .
•~ Op. ci1.. IV. 305

678

9

Datos e~tadistkos. mc1fü:inas. ras&lt;,~ de long.e\ 1dad. e1c. Cita el ob,cc.¡u io c.¡ue ,e 11: hi10 al
re) de Espar)a tic un águila bicéfola cncon1raJa en Oa.,aca ( 1.1.JJ l J¡1 rnn~trucc1ón de un
pueblo entero en sólo una noche: (IV. 31-l), la unginal Je1crmim1c1ón de un lonJincn~e qu.:
se
suicidó "por e\ 1tarsc la mole,ua lle \cs11r~c) tlc~nudarsc todos los días... -- (IV. 272)
50
"No ha) duda que hubiera sido ma~ sabia la política de los españoles. s1 en \ e, lk conducir
a México mujeres de Europa) c~cla\'US de ,'\l'm:a. ,e hubiesen cmpc11ado en fo111cn1ar de d ios
mismos~ de los mexicanos. una sola na1.:1ón. por medio dc enlaces ma1rimon,aks" Clav1Jero.
! listona A111igua de M..::-.ico. sclct.:ción de .\fo1ses Ochoa Campos ya ciinda. p.23
" lbid. 26
5
' "Ni la razón de compa1rio1a inclina 1111 discernimiento en su ti11 or. rn d amor de mi nación
o
el celo del honor de mis nacionales me cmpc11a a condenarlos." l. 168
13
"Obsavé atentamente su cani.ctcr. genio. 111clinac1oncs) modo de pensar. ) a mas de csto
he examinado con mucha diligencia su h1stona Jntigua. su religión. su gohinno. su~ le) es :
sus costumbres. Después de una experien..:ia tan grande) de un estudio proliju. por el cual me
creo en es1ado de..... ( romo IV. pp 257: ss)
q Sobre este propósito dice más adelante "El que contemple d estado prescn1c de I¡¡ Grccia.
no podría persuadirse que en ella había habido antcs aquellos grandes homhres que SJbcmo~.
si no estuviera asegurado por sus obras inmortales como por el consc1111micnto de todos los
siglos. Pues los obstáculos que llenen actualmrnte los griegos para hacasc doc1os. no son
comparables
con os que siempre han tenido) 1iencn 10davía los americanos" lbíd.
51
Así llama de Paw al Papa.
16
Buladepaulolll.1537. IV.247
57
Op.. cit.. IV. 249.
SS lbid .. 251
59
lhíd . 257
60
Citado por Clavijero. !bid .. 394
61
Op.. cit.. 11. 61
62
Conocían al Ser Supremo con el nombre de lpalmenoaní. o con el dc Tloque Nahiaque:
"aquel c.¡ue tiene todo rn si". Op.. rn .. 11. 62
63
Del XXX I al XXXVIII, l.ib. Vi. t. 11
64
Op.. Cil.. IV. 401
bj Efectuába~e en diciembre. Los sacerdotes hacían dos estatuas de Huitzilopochtli )' su
hermano con pasta de semillas y sangre de los niños: bend.::ciánlas solemnemente en medio
del rcgoci,1 0 dél pueblo y de los a) uno~ .\ efusiones de sangre. En la mañana del 20
efectuábase la procesión que. saliendo del templo mayor dirijiase al barrio dt: Teotlachco ).
pasando por el Tlatcotlco. Popotla.) Chapultepcc. d.:spués de un recorrido que duraba todo el
día volvía a la ciudad. El rey incensábalos ídolos de masa y enseguida se hacian los
sacrificios. Cond11c1da la dc l luitzilopochtli a cierta cámara y después de, elarla una noche.
fkchábala el Jefe de los penitenh:s y. extrayéndole el corazón. dábalo al rey para que lo
comiese. De la mitad del cuerpo que correspondía a los mexicanos. (la 01ra se daba al
tlatelolcas). se distribuía en panes iguaks a los cuatro cuaneles de la ciudad. donde. a su vez.
se
daba a comer en panículas pcquc11as a los hombres. Op. cit.. pp 168-70
66
Por no fastidiar al lector .
67
Op. cit.. IV. 398
l&gt;8 "No atrcvcrse a decir mentira. ni temer decir la ,erdad" Op. cit., l. 28
69
Op. cit.. IV. 391
70
lbid .. 405
71
"Quien qu1s1ere más ejemplos ---&lt;lice- puede consultar a Eusebio de Cesarea. en el Lib. IV
de Preparac1on Erangélica ...
~

679

�. n - ··con toda!' las &lt;lemas naciones que ª) udaron a u
A ra11 de la conquua. lo. mc:-.ica O •
.
, dc lo monarca~ ca1óli o..
, . d, la prudcn1es ' ·rnuanas 1e)c
.
ruina. quedaron a p_1.:sa~ l.:
•• ó
Í d. precio no solamente de lo~ cspa1~ulc .. s1110
abandonado . a l'.15 miseria. . a 1~ opre i n/ ªu ~~fornes de. cend1cntcs: · 1bid ... 111. 31-1
aún de lo m \llcs e kl\OS a,ncano. ~ t .
74 Cap 29. 1
,~ Cap. l. 14. 1
11:?

1bid..

LA ADVOCACTÓ
Y LA IMAGEN DE
E - ORA DE MO TERREY

ESTRA

Pro f. T o m,h /\lrnJ1r1 c haga C:Ul.'\' 3
\J1t'mbro dl· la _ n ll' dad :-.: un nln111.:~a IÍl'
H, lür1.1 , Cn1gr,1f1.1 \' E11adbt1

J

El 20 de st:priembre de 1996 e elebró el cuarro
centenario de la fund ción de Monterrey. Entre lo fe rejo ·
conmemorativos la noche del día 19 el señor c rdenal don
Adolfo uárez Rivera , arzobi po de es1a arquidiócesis, llevó
a cabo l a e o ron ac i ó n p o n ri fi c ia de la i m agen de
ue sr r a
eñora de Monterrey , que preside el airar m,1yor de la
caredral merropolirana .
Do historiadores han querido demosrrar el antiguo
origen de la advocación y de la imagen de Nue rra Señora de
Monrerrey, sin conseguirlo: don Carlos Pércz-Maldonado y
monseñor Aureliano Tapia Méndez.
obre el origen de esca escultura de la lnmaculada nada
se s be. Pérez-Maldonado afirma: "Existe la tradición,
aunque sin haberse confirmddo, de que estn imagen fue traída
fl la capital del Nuevo Rt'ino de León por sus fundadores "' .
Una década después asienra: " egún se ha dicho -aunque no
ha podido comprobarse- la rrajo a estas 1ierras el mismo
Don Diego de Monremayor" i.
Por su parre,
debe haber sido
colonizadores ... "o,
Monter ny, en cuyo
(í 80

monseñor Tapia Méndez opina: "Se dice
traídfl esta Inmaculada por los mismos
quizás, "llegada como regalo del Conde de
honor se fundaba la Ciudad ... '. Añade que
6/i!

�.,
)
o nen que L1 traerí'.rn
. d ore s (¿quienes.)
supMarr1n
, Abad de Uria,
"a lgun_os hi rona
"
el padre
626
l
de Monterrey en l
.
P rimeros misioneros º.
os
.
. parroco
¡ · oen
mbrado pnmer cura
.
re cauración a a imab
no
al hacerle la primera
f do" el cual se le
Asegura que,
b , · 1 del anriguo esca a
,
en 1945,conserva a ,l go
1
, .
d e laraciones
renovo.
d
,
en una
1 al1
Cuarro décadas . e _pue '
1996, sección cu .. cura ;
. , di o El Norte, )ul10 31 de d la lnm:1culada desde
pcr10
, 1 que la escu cura e
, i
Don Diego
monseñor argu a
no fue cra1( a por
.
1 o podemos ascgur'.H que
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cargando una imagen
ucg ,
N 1ban a an ar
"
de Moncemayor.
o
, .
d ca ido mecros ... .
e tofad::i en madera pesad1s1ma e

· ·· dad de 1a ·imag en
I

de la Inmaculada,
.
Sobre la anrigüe ª.
, os como lo anceriorcs:
.
, ·tanGonLalez.
\ag ,
c1carcmos
tres resrimon10
.
( 1813-1888), en sus
)
0
El docror José Eleuceri
., ,
(Monterrey, 18 77 ,
L historia ecleslttStlca .. ·
¡ cr ' monran;i.
Apuntes par(l a
. . , en la CJtedra reo10
1 1
de e r i be e I re ca b l_ o q u ex i, e 1u ga r p r i n c i p a l " d e l re t a b o o
En dicha obra afirma que ~
a de la Purísima y que:
l
a
b
a
e
n
es
e
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ñ
o
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l
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,
L
des e a,
"Ésta es a que
d ¡
se ue claramente que

Anngue

d d de la escu cura

;°

.
dt•s e uego,
Primera Parro quin y,
, . escultura que ¡as otras y
1
q
ue
es
me1°
es mtis anrrgua,
,. (Obras Completas, r. 11 I , p .
que es de otra mano .

3 5 1).
, .

.

ue se refiere el docror

¡ Pu rt sima, ·1 lada
L1 9
·•
u e se
La imagen e ª.
Concep ion , q
,
la misma lnmacu
.
J J la cated ral.
Gonzalez, es ,
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"d fa
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11
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veneraba como PJ;r d¡rla con la Purí inu,
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e encuentra frente .1 l.1 P .
.

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Zapatera " , curo
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r· . . d e1 . \ XIX s e: ,l ~ OH ó q ue ' a
- de .ino 1 s1g o1 , J. ,se h a 11 aJ;t
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En una resena
d d. . ho s I gIo , ::i es c u eu r
b \ ,, e h J y a 1
principios e__ 1c
en el cenero &lt;ld retJ o qui 'b idc
. h con vidriera ,
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,
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Agn:g.1

mi

111 o 11

baldaquino que esraba en el crucero del templo. Aií.ade la
crónica que, en el siglo XIX, dicha imagen sólo había salido
dos veces de la catedral: en 1833 , duranre la epidemia de
cólera, por orden del obispo Belaunzarán , y el 8 de
diciembre de 1854, para celebrar la declaración del Dogma
de la Inmaculada Concepción, por disposición del obispo
Verca. (La Defensa del Pueblo, diciembre 8 de 1891 p. 3).
Debe norarse que, a fines del siglo XIX, la imagen estaba
en el presbiterio. En 1813, el cabildo e lesiáHico había
acordado construir el baldaquino o "c iprés", donde fue
colocada la Inmaculada a fines del mismo si 0 lo, pues anres
había estado en el retablo del ábside .
En una descripción de los edificios y monumentos
imporranres de Monterrey, publicada a principio del iglo
XX , se dice que la ancigua imaoen, "segtín referencias es la
primera que trajeron los españoles" y que "puede
considerarse como una manifestación, no de las menos
notables , del arce anriguo español". (Memoria del gobernador
de Nuevo León, general Bernardo Reyes, 1908, tomo II , p.
268),
¿Cómo era, en su origen, la imagen de la Inmaculada
Concepción , patrona de 1onrerrey y de u iglesia mayor? Lo
ignoramos. ¿Será la misma que e ha denominado
uesrr:i
Señora de Monterrey y que a mediado del iglo XX, fue
trans formada
radicalmenre?
Esca imagen sufrió dos
"resrauraciones": en 1945 se le renovó el esrofodo v, ,l fine .
de l 9 5 4 , e I se ii o r a r z o bi po Es p i n o y Si 1v.1 o rd e n ó l a
reforma de h csculmra, "completam nrc, de nunera que
recob re u primitiva aparien ia". Enconce se le hicieron
varias modificaciones, siguiendo el modelo de una .111rigu,1
pintura anónima de la Purísím:1 que esrá en la catedral
reg1ornonran a.

El origen de dicha p1nrura rnónima r.11116ién ,;e
descon oce. Pérez-Maldonado .,Firma q11e '' ricne no 11 enos Je
tres siglos de hJber &lt;: pintado " :' 911e "e · del tipo dl' l.1
escuela religiosa de fines del siglo XVI" . Y añ ,1Jc" o/,,;
sido posible precisar cuando vino este lien zo ,r 1tf ontnre;, 111
quién lo trajo" '. La citad.1 pincur.1 umbién Íue rcstaur.1Ja.

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a la In m ac u lada
El doctor Gonza'I ez o'lo menciona

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16 04

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l rnriguo rcrablo que _es
la llama Nuestra s."nor,
e
.
1 imagen c11ular,
no.
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j
h Purí inu, que
referirse a ª
l d J. "la 1 magcn .1e ·
·
ue a u e
...
d· d
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Monterrey, ,no~ . 1 d I retablo", aña ien o q
la
ocu a el lugar pnn ipa
e
desde a11res se uenert1 a en

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p

.. Ésta es la que
d I
se ve clarame"nte que
des e u.ego,
¡
y
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Primera parroquia y,
.
ue
es
mejor
e
es más antigua, q "
que es de otra mnno .

L . ies ora Les ... , menciona1 un
i.'dtimo , en
bre de 17 ?8,
us
ecc101 .
cn e que
. 11,1 d o .el habían
11 de epuern
documento, te
Lon c lu1·¿ o l "•s fies c.1s anuale
.
que e e d1a
s .1 f 1rm.
Por

.1
l\ ue 1r .1
.1nt1s1111a l.1 Vi roen
/v1.ir i:1 " v
t&gt;
esrablecid.1 por lo primeros LOnlp1isr.1dorcs
dd
u evo
Reino de León. (Ohrr,J ComplN,zs, 1. lll. p. 9\J) .

An t igüedad de la ad vocación
¿e u .í n d o

11 a m ú e le

e IÍ o r ;) d
once i ó n?
Pérez-.\1aldonado, en su arrículo de El Norte, Jfirnu que
Diego de Monremayor, al fundar e ·ra ciudad, ordenó que la
advocación de su iglesia m.1yor fuera la Sanra y Limpia
Concepción de la
irgen María, a l:i cu.d imploró como
parrona "b.1jo el rírulo de. ucstra Señora de ,\1onrerrey ".
in embargo la ,1dvocación de
uesrra eñor" de Mo illerrey
no se men iona en el Jera de fundación de la ciudad. Diego
de Montemayor le dio el nombre de Ciudad de
ueqra
Se1íora de Monterrey a la población que fundó, n o a la
patrona cirular de la ciudad y de u templo. E dt'.L i•, dedicó
la iglesia mayor a la Inmaculada
oncepción, 11 0 a Nuesrra
eñora de Monrerrev.
e m pe? ó

a

M o n re r re v a l.1 es e u l r u r .1 de b

N Ll (:' s [ r :l
In m a e u ];id .1

re

A través de los siglos se alude, en diverso documentos.
a la patrona de la iudad y de u remplo, la Inmaculada
Concepción cuya imagen "se venera en la Iglesia Parroquial
d e esta Ciudad ... ".
enc1onaremo
las reíerencias más
antiguas que conocemo
1

A fine de 1599, varios mineros hacen un dona t ivo pa ra
adorno de l:i i 0 lesia mayor, "cuya aduocación es la M,tdrr

de Dios de la Concepción, segr; n lo que tiene ordenado r/
Gobernador Diego de Montemayor ... "'. En acra del
ayuntamienco regiomontano, fechada a mediados de 1625.
se men iona la donación de rierras que había hecho el
fun dador de Monterrey a "la imagen de la limpia
Con cepción de
uestra Señora la Virgen María .. ", para
fom entar su culto y adornar u ternplo b. Un año después, en
l 626, se erige canónicamente la nueva iglesia pa rr oquial,
"con el título de Nuestra Señora de la Concepción ... " . En los
si glos XVII y XVIII hay otras referencias a la imagen de la
Inm aculada y al culeo que e le daba en la igle ia parroquja] ,
ah o ra caledral, pero nunca ~e menciona la advocación de
6 -

�Nuestra Señora de Monterrey. (Humaníras. Núm. 29, pp .

Las pruebas

548-551).
En 1792, al establecerse la sede del obispado del Nuevo

Las afirmaciones de am bos autores
d
ocumenral,
es decir que
carecen
e base
d
do e u me 11 eos .
n o so s t ie n e n s u s a f ir m a e io n es c o n

Reino de León en la ciudad de Monterrey, su catedral quedó
bajo la advocací6n y patrocinio de Nuestra Señora de la
Concepción. Fue hasta el 4 de junio de 1833 cuando el
sexco obispo, Belaunzarán, consagró la catedral en honor a
la Inmaculada Concepción.
Cuando se refieren los documenros antiguos a la pacrona
de la ciudad y de su iglesia mayor, siempre l:i designan con
diversos títulos relativos al Misterio de la Inmaculada:
Nuestra Señora de la Concepción, Madre de Dios de la
Concepción, Virgen de la Concepción, ere. Monseñor Tapia
Méndez supone que, "cal vez" , el restamenro de h india
rlaxcalceca Antonia Teresa, fechado en l 719, sea el primer
documento en que se designa a la iglesia mayor corno iglesia
de l\ uesrra Sefi.ora de Moncerre{ Qui1.ás se: le podría dar
otra interpretación a la referencia que menciona, como
dircn10s en el capírnlo IV de este trabajo. Sin embargo,
co n ocemos dos documentos anteriores a 1719, en los que se
llama a la patrona y a la ciudad con el nombre de Sanca
María de Monterrey:
En 1704 se alude a las cierras concedidas por Diego de
Moncemavor "para el ornaco de la Sanrísima Virgen y Madre
de Di os y, Señor a Nuestra , S rn ta María Je Monterrey .. . ".,. La
orra referencia es al nombre de la Ciudad de Nucsrra Señora
de Monterrey, mencionado en el rcsc:1menco del capidn
Barrolomé González de QuincanilL1, fechado en 1712, donde
se asentó que el testador era vecino ''de esta ciudad de Sant:i
1
"

' de Monrerrey .. . "
Mana
Lo que podemos afirnur es que, a la imagen de la Inmaculada,
la llam:1n N ucsrra Señora de Monterrey en dos t&lt;.:sti monins muy
posteriores, uno de fines del siglo XIX y otro Je..: principios del
XX: la crónica de Fpigmc..:nio R. Mclo, cirada por Pére'I.Maldonado, y 13 Mernorirt del general BernJrdo Revc~ de 1908,
romo 11, p:igina 268.

Pérez-Maldona&lt;lo pretende d
.
.
advocación de Nuestra S edmosrrar la anriguedad de la
e nora
e Jvf on t
.
pru e bas 11. El procedimiento
er_rey sin aporrar
re f i e re a Ia a n ti g u a .
eds m u y se n e ' 11 o : cu a n d o se
. imagen
e la I 11
1 &lt;l
1
uesrra
Senara
de
Mo
rnacu :i. :i., a llama
N1 d
ncerrcv, aunque el au
.
os ocumenros en que ✓
ror a quien cira
0
ejemplo, en su artículo d seEa/poVya no la nombren asi. Por
· •
e
lorte(l956)
cpr1nc1pios del siglo XVI]
. ,
, :ir1rma que , a
N u es t ra S e ñ o r a d e M o l
' y .1 se le n c o n t r a b a la i m a ge n &lt;l e
I terrey en e alear de 1 . 1 .
a 1egando como prueb~ .¡ ·h ,
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ona ec esrástic11 ....
Ob ras completas, t. III
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' P· - 10). El docror G
'l·
men ciona. ,a Nuestra'
nor,t d e iM onrcrrev 51· 11 0 . ¡onza
¡&gt; cz., • no
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,t a
u r 1s 1 m a
eo n e e pe 1o n .

se -

El mismo procedimienco uciliz.1
.
p r u e b a de Ia d evo c i ó ,1 q ,
l
. , c u a n d o ,l d u &lt;.. e ' e o m o
, uc se e ten 1'l • N .
Monterrey, dos documenr . f l d ' .i
ucscra Scnora de
1818, en los que no se nieos , ec1da. os en los arios 1816 \'
n c 1o n a 1c h-1 1d
·, .
·
. ,
. , vocac1 0 11 s1110 a l 1
I nmacu lada, Con cepc1on,
como cxnl·
1
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de esre crabajo,
· r IC.lmos en e capícu lo [[!

, f l1MSU pro p lÍ Si [O dC f ll n J .1111 en t.ir l t l (l ,. (l' l . , ci rad .1 ,
P.ere z.- .d do 11 a tlo 'a rrrm.1 c.:n su .1rcículo ' d' J::I . . VCl o n
pintu ra anónima d I v·
e
, ortc, (lllC l.1
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irgcn que catedral, "r)osiblc . ,"
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se encuenrr.1 en la
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M onrcrrev,
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y la es e u Ieu ra a n r ig u-1 (j , 1 l
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antes de su "resr·
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puc J e: co m¡1ro 1).lr\l' •·11 l.~\
for o gr a,e1'as q ue ha y &lt;le a rn h .is.
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�Fl mismo .wror Ji--c.: que h.1--1.1 19~ 1, el pin101 np.u11ll
Cés.u OñJtivi.1 i:x.1m1no \' ri:,t.111r&lt;1 l.1 p1n1ur .1 .1non1m.1.
se ñ .1 l.\ n do "1.1 pos i b il Id .1 d" d c.: q u c.: l.1 o.._ u It u 1 .1 Je l.i
Inmaculad.1 "h.,yJ ,ido hc.:du 10111.1ndo UHlHl mndclo" l.1
p1nct1r.l J11()llima "y, Je ser .1si. ljlll..'.J,1 ll &lt;.:n1sn1.1 ll l.1 Jud I J&lt;.:
cu.'1 de l.ls dos ,irv1ó Je modelo p.1r.1 h.1c&lt;.:r l.1 ocr1 ·. C1rn10
hemos dicho. l.1 escul1ur.1 de l.1 lnm.H.ul.1J.1 l'.1,l bil'n Jjqi111.1
,1 1J r in ru r ,l, por 1() CJ n Co (.'\{a ll o r ll Jo h .1 h t' r s l'r \'id ll d &lt;.:
modelo par,1 h.1c&lt;.'r b t'~ltil1ur.1. h:c.: en l.1 s&lt;.:~1111J.1
" re s c,1 u r a c i ó n " d e L1 1n m a e u l.1 d .1 c 11 ,111 J o . ¡ir l' m c.: J i 1.1&lt;.L1 11·1 &lt;.: n t &lt;.: .
é s e,l fu e l r a n s fo r m J d .1 p ,l[ ,\ q ll &lt;.: \ l'. r ,ll &lt;.: (1 c:r ,1 .1 l.1 11 i 11 t \1 r ,l.
En resumen, el u111Lo 1e,umon10 que.: .q11Ht,1 csll' .1ucor
parJ probH que .1 IJ .rnrig11.1 1m.tgen Je l.1 lnm.1--t1l.1d.1 se le
d J b .1 el cí tu Io de N ues t r,1 Sc.: ñ or .1 &lt;le .\1o n te rr e\' , o Je fin u
del siglo XIX: la crón1c1 Je Epig,mcnio R . .\!t:lo, Je una
ce remo n I a eel e b r .1 d .1 .1 me Ji :i Jo s J t: l 8 l) l . l:. I o ero
cescimonio, que aparece en l.i ,\ft,mor1,1 del general R&lt;.:\'es

( l 9 O8} , es :i pon a e ió n n u es cr .1.
1H

.\1o ns e ñ o r T J pi .1 .\1é n Jo . por ) u p.1 re e, .1 ti r m J que,
"desde tiempos verd,1dcr:imcntc: inm1.:111oriales", se vencr.1ba
en I a i gI es i a m avo r
un .1 i m J ge 11 de L1 1n m ,1 e u lada
Concepción ... " ([r,1dició11 m,:y11111,1 .). Cu.ltro déodas
después, si n .1 pon J r p ru e b .1 a I g un J. di u:'. que l.1 1111 .1 ~en de
N u es era Se í1 o r :i de M o n te rr &lt;.: \' se ven e r.1 b ,1 "en e I a I t .H m .1 v o r
de Cacedr.11 desde ciempo~ ¡'nmemoriJies ... " . La fr.1~c ll~va
comillas y, ,1unque no dice de dónde Ll romó, es del &lt;.Hado
.1rdculo &lt;le Pérez-M:1ldon;1Jo, publi cado en El Norte en

19 56.
Sobre la anciguedad de la escultura hay ,1lgo sin aclarar:
¿En qué época se inscribió, rn la pe.111.1 de la rnt1gua
es&lt;.ulrnra de la lnrnac.u\Jda Concepción. el dtulo de Ntra.
Srn. de Monterrey? En la m.1gnífic.1 fotografí.1 de la imagen,
camada anres de la~ "restauraciones" por i\1auricio Yáñez,
.1t1nque no s.1bemo~ en qué .iño, y.1 apartce el nombre: de
N ues er ,1 S eñ o r .1 d e ~1o n re r re y e: n la b 3 se &lt;l e la i n1.1 ge n . El
hecho de que el nombre ele ;-..1oncerrcy ap.ire,ca como ahora
se escribe, con dos "erres", nos h,1ce \uponer que esa
1nscripcion es reciente. En los rntiguos documentos de l
,1rchivo municip.1I de esca Liud,1d tr"ines del siglo XVI y
688

XVII) es. t.t· cscnco
·
dé vari:is (

etc. A fines del siglo XIXor~1.1s: .\!once: Rey, ~!once rrei.
palabras así: ¡\fonterey con una\~ .·1t1reccn unidas 1.ts dos
nombre acrual.
'
r · cspués se generalizó el

L as " restau racio n es".
Acerca
. ne s .1 l.1
1 de las
' res r a u r ac lo
.
nma~u ,1da. ambos aurorcs dan
_Jnr1gu.1 esculcur.1 de la
Pe re z. M a l d o n a do f.
n o t ' c ' as c o n r r a d i e ro r , a s.
11 eva d a a la ciudad de al\1c'
irma
que
la anrigu.1
.
.·.
esculcura fue
1a erec h a. Anade
_
x1co, parJ s
¡· d
que 1 ,
.
er esro a a, pno no d
d
,
a rescaurac1ón del .
.1
espues, en Queréraro
or
1
. a imagen se rca]r¿Ó
aunque no
·
,
recisa,
,.'11 Pque' e _arrisca Jesús· Ro d rif!ucz
- ld
·
...
ano
("O
,
.... ··
P
·
· Carlos Pe'r,..,
Ma on:ido_ aclara ... " ' en 1:.·¡ 1Vorte, 1956)
..... -

I

Monsenor
Tapia ,ven
, 1 , d ez as 'g
·
,
renovo el escofodo a l
. '
e: ura que en 1945 se ¡,.
d on
' d e se hizo• el e aanr1guaimag·
b.
' en, ,tunque no dice ...
ra a¡o. Anadc
l
en
escu 1cura la realizó el
.
que a reform.1 de 1
e
.
artista quererano J , - B
a
P ro no consigna en d, d
.
esus · Rodríguez
mariana
... ", 1956) . En su on
111 la fecha. ("Tr d·-·,'
•.
1rr1c l "L
11 u1on
J irma que la prim
'
~
o
os rostros ... " ( 1996}
f
era restauración f
1·
,
aunque no dice en d. d
_ue rea izac.b en 1953
refor
I
on e n1 por quién y
1.•
J' ma
a ll evo, a cabo
el
I
·
que .1, segund11
odríot&gt;ueL,
. a quien
•
ror quer crano Jesus
, B
vio ..
bescu
.
R
esquina del Salón Don Boscl:,~ a¡ando en su obra, en un~
Acerca d ¡
e nue 5 cr:i Catedral "
.
e a segunda r
•,
.. · ·
a irma, que la rca1zo
¡- , •en esrauracion,
Pérez-\1ald
l
Q .:
·• onaco
f
udel &lt;:lar"o el a rr is ( ,l Je sus
,
Ro d fl gu e z' Con e I r·111 de que
q u e un a a n r i g u a Pi n cu r a
, . q u e a r a e n l.1 m is m a fo r m ~ ,,
la
d I
ano111madelaP ,.
,
cace ra de Monterr
y
uris1ma que está en
muy sacisfaccorio" .
ey.
concluye que dicho rrabajo "fue

~

mar '.ºr
ia na. su" parre,
c
•c1Tapia M.en d ez, en su arrículo "T d' ·,
.
.. , ons 1 era que ''l d 1. d
ra 1c1on
cons istió en
ª
e ic,1 a obra" Je R 0 d ,
.
restaurar '1 ese 1
..
nguez
pintu ra al óleo q
,
u rnra copiJn&lt;lo codo d 1-d. d
ue se canse .
1
e .1
eca as después
n ª en a catedral " C
esca segund
' en su Jrrículo ''Lo~ rostros "···f:
uatro
a rescauración "fue
.... ' a 1rn1.1 que
peor 9 ue la an cerio r ....
"
ll89

�En rnumen, J&gt;érel-~1Jldon.1do .1firm,1 que, l.1 .111cigu.1
c,udcur.1 tue llevad.1 .1 l.1 ciudad de i\1éxtco "p:ir.1 ,er
e sr o i.1 d.1 ". pe ro n o J .1 l.1 fe eh a . :\ i1 a J e q u e J e , p ué ~ H
re~r.1ur6 l.i im.1gcn en Queréc.iro, aunque no dice en que
.1110. (f/ Norte, 1916).
p () r \ll p 3 r te t T .1 r i ,l ;\ 1é 11 del a fj mu que en 1 9 ) '1:
m.1ndó renov.ir el c:~rní.1Jo. No mencion.1 l.1 fcc.: 11,1 en que,
po,ceriormcncc, se hizo la 1ransform.1ción complec.1 de l.1
e\ e u 1[u r .l.

("

T rn d ie ió n

m ,H i ,l 11 ,l •• • "

•

19 56 ).

eu

,l

ro

de &lt;.:.l d .l '

después J,lgur.1 que la primera re~t.rnración se llevó a c.:.1bo
en 1953. N~ dice cufodo se re.1li,ó la segunda "rcform;1'' Je
l.i 1m.1ge11. ··tos rostro~ ... ", 1996
El ,c.·1HH urnbi~po E~pino , S,h a. en su decreto &lt;le
191,1, ordenah.1 que l.1 e,c.:uliur.1 de. l.1 lnm.1&lt;:ul.ld.1 .. H.
rc\t,1ur.1r.1 1.:omplet,tml'nte. de m.inc:r.1 llll&lt;-' rccobrt: rn
primi11,·a ,1p;1ricnc1a". FI dc:creto no H: cumplió. En ,u
seg u n d .1 res e,llH a e I o 11 , l.1 a n ti g u .1 i m a gen , u I rió v Jr i a\
m~)diiicacionc, que, qui,h, no er,111 neu:sar1.1,, perdiendo ,u
,crd.1dero c.:ar.icrer antiguo. Podríamos de tr quc fue:
dc~pojada dc Ht bel lez:i or1gi nal.
Los traba1os de amb os a uto rc~.

Los ,tutores cit.1dos escrtl,icron v.irios trab.qos ,obre el
tema dt: '\;ue~rr.1 \c:ño1.1 dl' ~1oncnrey. sin l1Jhcr logr.1do
probu l.i an11guc:J.1d dc l.1 ,1dvo1,;ac1ón y dt: u 1m.1~1.·11.
Pérez-MaldonaJo d., alguno dacm en un.1 Jl' ,11~ ohr.1~ ,.
.1borJ.1 extt:rB,1mcn1e el 1em.1 cn un ,trt11,;ulo pniodis111.o.
Tapia .Mt11de,, le dcdiu rrc, .1rn1.1ilo, .ti 1em.1. ~in~uno dt:
los dos 1.on!;iguc: prob.ir l.1 n:isrenc11 del 1,;ulto .1 N11c:str,1
\c:ñora &lt;le: :\1ontnrc:,· ante:!; Je fino del ,iglo XIX.
l 11seg11id.1 '&gt;Cñ.1Í.1mo, lo, 1r.1h.1jo\ &lt;l~ lo~ mer11.:1un.1dcn
hiscort,tdorn, de los qul' cr.11.iremo 111.1, a&lt;lel.1ntc
Don C.irlo, Pércz-,\1Jldonado .1pore;1 .tl~11110~ d.1rn rn
una obr.1, \' le dedic,1 un .1niudo pniodi\li1,;o:
Li,· C11ul,1d Aftotropolll,111,1 tÍt Nu, St1,1 \e110,,. d,
Monterrn (~fontnrl'\', 19/4(1). c.·s l.1 ohra. l'n.1 d1.:1,; tll 1
Jc,;pu6 ·\c puhlic.:.1 ~u cx1en~11 .1r111.:ulo "[), C.1rl1l\
Pé,ez-:-.Lildon.Hlo .1cl.1r.1 l.1 ident1d.1d d1. l.1 P.u1 1 1

f· 1 h is I o ria do r C.1r l o, J&gt; e: re, -.\ l.d Jo n ,1 dO • e 11 ~ 1 0 b r .t ¡
11
Ciud,1d .\lerropo/",111,1 tlr .Vuorr11 .\010 , 11 de 1\fonrnrn
(.\1ornnrey, 19/46). afirm,1 &lt;.jUl' . .11 llc.:v.1r,e ,1 e iho las
r1.·form .1s a 'J c. 11edr JI .i 11 ncs Jcl "''lo
"I v 1•1 • {f.l d ILIO!),I ¡
t,
•'- ,\.,
imagen" d, ~uesrr.1 "ienor.1 de \I&lt; nr1.·rrcv fue 1 •·ni ZJJ
)
.
1
por otra d e: IJ I urts1m.1 Conc:epc1ón. nbra del ,trtt\l.l
quereuno ~lanuel :--:tiñez Fucnrn \ cnJo colo...ad.1 ése., c.n &lt;.1
alear m. vor.

Lo :interior cs. en sir1esis lo -:iue e,re :i·rror Hierta en
1os p tu de g~a bJ do Je d&lt;' s fo logra (j as de d I eh ,l o br .1. E11 1.1
1
focogr 11 1ter r de: 1 pjg1na ~50 de.e: L.1 imaglll de
¡\ 11 c.: s ( íl "{' ll () f.l de ,\ 1o n {c.r r c.\ ru e \ ll s l j I ll id ,l por () {r; de l.1
P_1; _s1n.;1~ ( on~c.pc101~.": l n 11 fotogr,1ií.1 de l:t :lquicrd.1,
p.1titn:t ~) l, ,1sc:gura : f.sr,1 1m,1ce11 de In l'urís,11111 Conu•¡,r,ón,
11ttnuc"I ,Vrí,íez Fuenre1 f, •
obra tlel • rtr,r.. qrure11, 11
11
coloc11d,1 en el ,1'111r mayor ,1 f111e 1 dd 5¡ /o p,ts,,do, en
JU trrur,ón de la tr,1d1cro11,d 11nngo1 de ,\'utJrr,1 Sniora tlr
1\/011ttrre:, ".

H.iy que hacer no1ar q te c.,re .1u1or, cuando sc: rcitt:re .1
la escultura antigua, IJ &lt;lcnom1na· "/11 trrrd:cio11.tl 1111 , 1g d
1'vuesrr,1
Se11ort1 de ,\/ontnrey!', pero si ,dud&lt;..' J 1.1 0 61 ,1 dt
1
l ñ e 2 F U e O I e S l.1 me n C I O n a CO r
¡ 1 . , r 1 1 m a ( o n e e p C 1(
691

�En los años 194 l a 1945, d !&gt;t:ñor .1r1.obispo Tritschler y
Córdova emprendió la rescauración del presbiterio )' el alc.H

~ayor de carcdral. obras que culminaron con l.,s pinturas de
Angel Zárraga. Fue entonces cuando se construyó en el
ábside la hornacina que aun existe, "donde fue colocad,\ la
P;tcrona de Nuestra Se110ra de Moncerrey'', dice PerezMaldonado en la página 11'1 de su obra. Es decir que, según
él, la imagen " tradicional" volvió a ocupar su lugar, como
patrona titular del templo. Luego veremos que esto ocurrió
una década después, en l 955.
Sin embargo, al mencionar estas refornus de 1941-1945.
e n I a fo eo g r a fía de re c. h a d e I a p á g I n a 2 5 l , a f i r m a : " La
imagt'n de la I'uríS1mrt Jiu colocada en un,1 honwona",
refiriéndose, cal parece, a !.1 obra de ÚÍlC7. ruences, y no J
la antigua esculcura.
Debemos aclarar que, al concluir los trabajos en el alta1
y pic.sbiccrio, se colocó en la hornacin1 la imagen de l:i
Purísima de
úñei. Fuentes. que habí.1 estado en el alca1
m avnr reemplazando a la antigua escultura de \.1
lnnuculada.
La imagen "tradicional", ,l l.1 que.: se ha dado en llanur
NuestrJ Señora de ~1onterrt:y, sigu ió en la sala c.1pitUlar y
en la sacristia. hasta que fue "resraurad,," y entron11.,1da en
la hornacina una d¿cada dcspué5, el 3 l Je mayo de 19'&gt;5.
En la p:ígina 237 de l ,1 Ciudad Metropolitan11 ... , el ,\l1tor
re r ro d u ce Ia p i n t u r a tn u r .1 1 de SaIv., d o r T ar ,l/ o 1l.l , e: n d g r ,\ n
ve\tibulo del Hoce.:\ Ancir.1., ahor,\ cubiena, con d 1en1.1 de \J.
fu ndac1ón de Mon lnrey. Pére-z.-~1.1ldo nado Jescri be l.1
pintura. en que un grupo Je indios n,1rnr.1\c, c,1..uch,1 .1 un
rdigio\O rranciscano, v concluve: "Rindcn cult0 ,1 :--:ueqra
...
.
Se ñ o r ,l d e i\1 o n te rn: y ... " . LJ I m a~c n e \, i 1Hl u J .1 h Iun r: n t e , l.1
d C la I n ffl .1 e u I ad ,1 o ne e pl i l) !1 • q LI e ' C \" e n e r .1 e n l.1 ( ,\{ e J Ll I y
q 11c se h.1 dcnom1 nado N ues t r.1 SeíHH3 de ;-_¡ o 11 ten 1. e
Por t'iltimo JtremO&lt;; que, cn un., ant1gu.1 fnlll!!,l•lrt.1 de. l.1
nave mayor de \,1 c.1tcdr.1l. qu&lt;.: ap.trec..t c::n \J ¡).\ne ,upc:1101
de \J pigin.1 2-')0, Jite: "Oh!&gt;~rvc~&lt;: t:I 1..ip11:~ .d 1.c:11110 dtl
presb1cerio, con la i111.1gcn dc N11eqr.1 )eñor.1 J1. ~!onterr1.\'
en lo alto". Debemos ,1tltr,H que c:I "1.i¡,ré," o h.dd.H\111110

.

e

csr.i ubicado ~ t:ll el
en el prcsbic,~r,·o.
crucero del tt·mplo ' ba ) O 1a

C.

ll p ll l.1 ,

r

J1 O

Por
. orra pa rte, e ¡ autor tlCl 1
ntenor di' /11 Cnted / j
1 ,l e~t.1 val10,.1 lotogr.ifí
1 d l 84
es
r,1
1r1( e 1111 SI~ I o
r d .
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a as 1:
e
6, pues s u obn se
l f- ; \ cur que. ~q~t'in él
en orr.1 de sus obru ·\. . pul ico Cll 1946 \in cn~b 11 oo,
( 19 59 ) .
. ' 11 r,i tl r,18oJI('s h ;stonc,1s regu&gt;mr&gt;n1,1111u
. e, •
' frente a la. ' págin
a se n t ª.n d o que es d e 189 O. ,
, v u t: ve ,1 p u b I i c. ar L1 p e ro

·
- D1c.:ha toro gr1 f'11, 1nd11dablcmc1
ano en qu&lt;: el docto G
I
He, es poscnior .1 1g-•
1.
¡ .
r
o n L .1 n d .
· 6• .
,.
t.:staoa a imagen de 1a 1nmacul &lt;l cscnt to el retablo d o11 d e:
t: n e u e n t r a I a es e u I rn ra e n ' e I a a . . n .la fo ro gr J tú y a ~ e
tml~d,d, h,cia 189 J.
b,ldac¡u,no. • Jondc tu,
. a anrigua imagen de 1 1
pnncipios del siglo "x1x
hab1a CSl,10 o , .1
,
, e n .1u n nn:iaculada
n t eh
centro del retablo en el 'b .d
o. con v1drier.1s en el
del mismo siglo , l ·
.1! s1 _e. seg&lt;in una crónio d~ ¡·· .
•
.,
· -,l cua anade
d
111c.:s
ulemp o , 11 habían colocado :
1 h3 qldue,
. csde "hace ooco
3
e
d~&lt;..ror Gonz.ílez, en rns
en e
p
r
quino . or su parre.
erleslll.st1rt1 ... ( 1877) r·
Apuntt!.r pt1r,1 la Insto.
- "!
,:l1rmaqueli·
11t1
,1110, . e lugar prtncip1I" del rcrabl' 1m.1gen ocupab.i, en c~c
el m15mo sirio que a
. . '. o. E, declí, que seguí:i en
crasl:id.1da desp ,
·, pr1nc1p10s &lt;le! siolo XIX
. J
mcnci
d 1 . ues a
baldaquino
E~ 1 , , .' \len o
ona a, a tm,1oen VJ. a J
.
. n
,1 forografía
y en l.1 cicada crónica , ftc:·drece pírcs1d1i:ndo el bald.19 u1no
ue h aua
·· " poco tiem ' •• aª a ines d e 1891 · !it asienta
q.
0
ciprés, donde ahor·1
quüc hab1a sido colocada "en d
1
• e e.1
se 1
1
escu tura, del rccablo al ... · . ". , gue e traslado de la
y 1891, ,1ño en que concl c1prcs 1' se llevó a cabo entre 187A f
ureron as ob a
1
ines del siglo XIX
I
. r ~ en J. catedral.
catedral, se colocó en el 1' a realtlarsc IJ~ reformas a l 1
Purísima Conce¡Jc·.
abtar mayor la nueva esculcur1 J. 1'
F
ton , o r a de 1
,
• e ,1
uences. La antigua imagen fue dc;u~ret.ino M.1nuel NúñcL
mu chos años, en la sacrisda
p azada y estuvo, durante
a m e d i a d 0S d e I s igI o XX f y : n Ia sa la e a Pj tu I ar ha s eJ q u e
hornacina del a'b s1....d e, d ondeaho
, ue rcscaur,lda"
'
.\' coloLJd a en 1',l
A p · · •
ra esta.
rinc1p1os del siolo XX
.
ac:~ca d~ las dos escul~ur.1s d'1/l~a~ec.en IIHercs.rnres not1c1,1s
unez h1ences, que subsrttu,·ó . l nmat_ulada.' la de J\l.111ue l
,
,1 a antigua imagen
,
• ,l 1e·111 C S

:s ..,

�Núñez Fuenres, que substituyó a IJ antigua imagen, a fines
dd siglo XIX, en el alear mayor de catedral. y la imagen
•
14
antigua .
La referencia a la Purísima Concepción de Núñez
Fuentes es la siguiente: "Ltt Purísima, que está en el alrnr
mayor, es de grandes dimensiones y puede consider,1rse corno
uno de los mtis notables ejempÍtZres del arte moderno".
Sobre la antigua imagen de la Inmaculada, la Nora de Los
edificios ... ( 1908) dice:
"Ha;• ademds en el Salón de Cabildos (sttÍa
1/
,
cnpirular) otra imagen d e Ia ~ 1rgen que, segun
referenc1t1s, es la primera que trajeron los españoles y
que dio nombre a In Crndad, pues se flnmrr Nuestra
Señorn de /lfonurrey. No se pueden aprecwr los
detalles de la esculrura, porque euá colornda en un
nicho muy airo. pero por lo que se ve, puede
co11s1derarse como una nuzn1festttción, no de Lns menos
notables, del arte antiguo español".

A principios del siglo XX, la ancigua parrona estaba
colocada "en un nicho muv aleo" de la sala capicular. Se
decía que, ''según referenci.as", era la primerJ que habían
traído los conquistadores "y que dio (IJ imagen) nombre a la
Ciudad, pues sé llama (dicha imagen) Nuescr.t Señora de
Monterrey". La consideraban "como unJ manifesr.\c1ón no
de l.1s menos noc,1bles del ucc antiguo esp:1ñol". Como se
ve, va se menciona a la antigua esculcur,1 de la Inmaculada
con ·el nuevo titulo. Es decir que se le adjudica a la imagen
el nombre de la ciudad.
Las focografías de las &lt;los esculruras, la antigua (antes de ser
"restaurada") y la de Núnez Fuentes, tomadJs respeccivamence por
Mauricio Yáñ.ez y Jest.'1s R. Sandoval, pueden verse en la obr:1 de
Pérez-Maldonado, la Ciudad /lfetropolit11nr1 ... ( 1946, pp. 238 y
251 ). La anrigua imagen tJmb1én aparece en otra obra del mismo
autor, Narrano,w históric11s... ( 1959, frente a. la página 15).

11
E1 3 l de m ay o d e 19 5 ') l.1 an eIg u .1 es Lu Icu r a J l.' J.1
lnm;u.:ul,t&lt;la Concepción, dos veces rc.:formadJ, fue coloctd,1
en IJ hornacin.1 del ábside. sobre el .de.ir 111,1\'0r Je L1
~aredr:11, d.~rndc .1~or.'1 se &lt;:ncuencr.1. Así. 1~ imagen
rrad1c1onal . muy d1sr111t,1 .1 l.1 origin.tl, ,·o lvió ,1 prt:\iJir e]
a Iea r m a y o r rn H I tu y&lt;.: n d o a l.1 P u tÍs I m ,1 d 1.: !\' u ,í c.: L F u 1.: n t e 5
g u e h ,1 b Í.1 o lll p ,l d o s u I u gJr &lt;l es de f i n e, de I s i g Io X [ X .
·
e 11 ,1 t ro 111 e;: ses des p ll é s ' l.'. 1 pa &lt;l re A II r el i a n o Ta p i ,l
Ménde,, orden,1do s,u:er&lt;lo11.: en m.1rzo Je t'liC ,1110 , cr.iró en
u n a m p I i o ,1 re I e u I o pe r i o d í s e I e o so b re d o 5 a n ll g u ,1 , 1 m J o e 11 e ~
de l.1 \' i r ge n t-.. la rí J q u e , e v c ne r a n e n 1.1 ¡,: i u J
dt'
Monccrrev '.
r.n el mc..:nuon.1&lt;lo .1rríudo ,u autor ~e rcfit:rc:,
p r in c I pa I me ll te. .1 Ia \' i r gen de I Rob] e: r .1 l.1 Je l.1 P11r1sim.1,
ésta ll.1111Jd.1 tJmbién "d/ In :/.npr1tert1". ·
Bajo el subcículo Je "Lit lglesi,1 Jl,q•or'', mencion.1
algunas noticias .\obre t:! rnpueqo origen· de la antigua
e~culiur.1 de IJ lnm.1Lt1l:i.d.1 ~- su "rcsc.1ur.1ción". L'n ;ño
des pu c ~ re pro J lle t: e~ ro~ J J I o 5 en u t ro H eI e u I u . ·· j r.i d Ie I ó 11
m.1ria1u de ,\fonrnrt·:"°', LOlllO \'erunos en el ,1p.1rt.1do !\' de
es re er .1 b.1 1o .

.id

11 I
. L'1_1 ,liio dcspuc,. &lt;.:11 un t·xtctl\o .1rriudo pt..ri1,diqiu&gt;, d
hI s w r 1.1 do r [&gt; é r c l- ~ L11 Jo 11 .1 do .1 fi r 111 .1 t¡ u t· , .1 fi ll t , d c 1 , 1td o
XIX, l.1 &lt;:SLtilrur,1 de l.1 I11n1.1cul.1J.1 &lt;]lit.' prn,dí.1 d ir.ir
mayor de

L1

f11c

pPr "otr,1 J&gt;urt\llll l n1.i,
yucrt:t.lllO \I ,lllllC 1 \:11110
F,ue_ntc~". L.1 .1nrigu.1 im,1gcn . que t·n n,1 &lt;:pot..,1 11&lt;:,.ih.1 ··un.1

modcrn.1.

L,ltedr.tl.

obr,1

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1

\ll\lltu1d.1

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rnn1 c.1 ~· m.111[() dc td,1 hl.111l,I ,

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,c lllltH.&lt;Í l.'11 l.1
sacriscí,1. "en Jontk pcrm.111nio por m11L!111, .1no, . .. .
ttlC\1c",

A11,1Jc que l 1 pr1nic.:r.1 rc,c.1ur.1L1(111 dt l.1 .1ntit:tt.1 im.ivc:n
fue u_1.rnJo c:I c.tnnni~o :-\11ron10 lit.- P. H10,. 1;,11rnu1 ~lcl
s agr•: r 10 .,e.u _e d r.il . " l.1 11 l' , . t'i I l.1 u I lll.1 d ti 1.: :-1 u: iu, p ,11 1 , L' r
cstof.td.1 , ,1c11do

-.olnl,ld.t dnp11c,

l 11

l.1

,.d.1

~.1p11 ul.11 dl· 1,1

�(J.tedr.1I. :---:o J1cc t'!1 que .1110 ,t' r¡c1.uco J1d10 cr.1h.1)1) pl'ro.
en su obr.1 /.a C111d,ul ,\Jnrapol,r,rn,1.
(ll),¡{,, p. 2.Vl,
J.Íirma sobre lJ im.1gen:
",1ctu,ilm,•11ft'

se

t'11c111 11tr,1

1'11

l.r

úlc n.,ríi1 tfr

/.1

Cr1redr,rl, p{'I o .1 ,1 110 e omo ,1p,1rtc'c' 01 t'Ht' ,l!.r,1h,1do ( /,1
forogr,1fí,1 1/, }',ui,,z), puc'j ra1t·11ttmc•11r,• s,· 111,11ulo
rHof,1r''.
Dice que, J mcdi.1Jos Jt: l 9'i3. l&lt;:!&gt; propu,o .d ,álOr
.1r1obispo Espino y ~ih.1 y .1' P,1dre Río~ "que :,t' 1crm111.11.1
de b I da me n ee L1 1 es t ,lU r.1 u ó n J &lt;-' 1J 1 111.1 gl n ... " . .1 l l1 ~ 11 .ti
J e ee di e ro n .
~ 1i e n er.1 s eJ n lO • d n1t· n u o n.1 J o p .1 J r c R I o ,
" m a n dó h.1 e e rl e m .1 1H o .1 l.1 i m J g &lt;.: n " . rn: nJo I k \' ,1 d .1 en
procesión, dentro de l.1 ocedr.11, e18 de d1c1e111b1c de 19"&gt;3.
d ía e n q u e se 111 i e i ó el A ño Sa n eo ~ I.H i J n o .
E1 1 de di e i e m bre de l 9 5 4 . e I señor .1 u o b1~ p o 1-. ~pin o y
ilva decretó que \J Jncigu.1 cscultuLl Je L1 lnrn.t(ul.id.1 .. .,t:
res ea u r.u .1 e o m p Ie t J me 11 ee . d e m .1 n e r.1 q u e re 1. o b re :.. u
p r i m i t i v.i ,1 p ar i en e i.1 " •• Po e o des p ué s. el m i s m o p.1 d re R ios
"llevó la imJgcn J Qucr¿tJro, en donde el arric;ra J~sús
Rodríguez l.1 estofó r restauró nuevamenrc", p.HJ que
quedara igu,11 a un:i antiguJ pintura J11Ón1ma e.le la
Inmaculada, que se encuentra en la caredr,11 de i\1oncerrey.
Sobre el trabajo de Rodriguez, Pérez-~1Jldonado diee,
complac1do, que "fue muy satisfactorio. como poddn
comprobarlo ahora todos los fieles que concurren a
Catedral". El 31 de mayo de 1955 l.:1 antigua escultura,
"uclta a restaurar, fue colocada en la hornaci11.1 que csr:í
sobre el airar mayor de cHedral.
La mencionada pinrnra, que sirvió de modelo para esta
segunda
rcstaur.1c1on,
dice
Pérez-~1aldonado
que,
"posiblemente, es r11mb1én represenrt1t1u,1 de Nuestrn Soiora de
1\1onterrey, pues ha)' mucha semejanza entre esta prnrura y la
imagen de bulro".
Cabe aclarar que la imagen de bulto de La Inmaculada,
.rntes de su "rcsrJuración", era muy distinc:i a la pintura
.rnónima de catedral, como puede verse en Lis forografías de
L1 rntigua escultura, qlle publica Pérez-Maldon.1do en sus
obr:is L1 Ciudt1d .\lerropolir,111,1... ( 1946, p. 238) )'

•1 l •I P, l,)
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se t!ebc• •1 que: l.i 1m,1gc11 Je: bulto fue tr.111.\for m.id.t,
prec1s.1mcn1c:.
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·1 •1 ] ,1 p 1111 ll í.l, UH11 (l &lt;.'. 1
mismo Pcrn·MJ!don.1Jo lo h.1hi.1 mc:nLion,tJo
El (JtJ&lt;lo .rncor .1f1rm.1 que el cu.idro "t"';Jt' 110 mi•no.r cf1,
tres
n 1/ e / ,t t'Sl'Ut' ¡11
¡· stglns de .hr1berse pi111,1do" •\" l]llC "es del 11rº
re 1g1os,1 ~e f,nt'f d1·/ nglo ,\'\'/". Concluye J 1c 1cndo (en 195(,)
~ lJ e .e I r 1 11 ro r es P_'I Íl?. I e é s.Ir o ñ J ( i \' i ,1 res [J u ro e I L u .u.l ro
. hace unos dos anos y sc11Jló "IJ posihiliJ,1 d" Je: que l.t
1m.1gcn c.l~. bulro "haya sido hech11 rom11ndo como modelo II fa
d~I ~1,enzo , q ucdando "el enigma o /11 duda de rn 11 / de las dO)
N,1rr,1ov111•j
[
..

l11HtJrl(tl) •..

(

1 1)-i•) '

rll'lll&lt;.:

struro de modelo para h,1cer la orra".
Lo cierro es, como hemos dicho, que IJ pintura Jnonima
fue el mod~lo q~e se tornó para "restaur.ir". por scgund.1
Yez., l.i anttgua imagen de bulto. rue entonces &lt;.:uJndo
escultura)' pintura, quedaron c.1s1 iguale~.
•
El HCÍculo de Pérn-MaldonaJo, publ1c.1do en FI Nortt
~fl 1956, se reprodulo tres :1110s después, con el título dc ''La
im,igen de I uesrra Señor:i de Montenev. Patron,1 Tutelar d,
es Ll
e i u dad .. ' en s l1 o b r,l N ~ r r fl eIon I' j hIS l; l"I ¿(I~
reg1omo1!tll11t1f (Monterrey. 1959, p. 14-21).
El citado .irríc_ulo riene algunos errores imporrances, que
no. ,fueron
corregidos
al incl u1r
· 1o en 1.1 o brJ J\·,1rr11c1011e.1
11.
.
.
lustoncas.:. Su autor, refiriéndose a la ubicación de la iglesiJ
~a_yor, afirma que "el Templo Siempre h11 estado en el mismo
ntio que le asignó su jimdrrdor: frente 11 {,1 P/11z,1 1\/,zyor ( hoy
de Zaragoza)", o sea en donde ahora se encuentra l 1
catedral.
·
Lo anterior no es exacto. La fundación de Monrcrrev. en
1S96. fu c aI norte de Ios ojos de J gua de S rn I a 1·u e j a
donde, al noreste de la pina, el fundador le cüncedió u~
~olar a l_a, iglesia mayor. Dich,1 pobbcion dcs,1parec.1ó en 1.1
tund acion de 16~ l . El nuevo empluamiento de la ciudad
ue al sur de los o¡os de agua, levantándose la nueva iglc,i.i,
1

�año después, al oriente de la plaz.1 prin ipal, é ra sí en el
lug r donde hoy e d la cHedral metropolitana.
El u ror e refiere a I a In maculada Concepción. como
parron,l de la ciudad y de su templo. pero la nombra
Nuc era eñora de .\ionterrcy . Afirma que el fund.i.dor dr:
Monterrey, ordenó que la igle ia mayor tuviera la
advo ación de la Inmaculad a oncepción, "bajo el título de
uesrra eñora de Monterrey ". in embargo, la ad vo ación
de
ue era Señora de 1oncerrer no se menciona en el J ·t.1
de fundación de !J ciudad ni en los documento má
antiguos . Monremayor le dio el nombre &lt;le Ciudad de
1 uesr ra
eñora de Monrerre) a la p blación que fundó, no a
la patrona de la ciudad y de 11 templo . En ocr;1s paL1br.1 ,
dedicó l.1 ciudad v la iglc ia mayor a la lnmacul.1&lt;la
Concepción, no a
uc era eñor de Monterrey, que e el
nombre de la iuda&lt;l. 1 n do umenco fechado ere año
de p u é s d e I a fu n da e ió n , .:1 i n es de 1 ~ 9 9, co r ro bo r ,1 1o
anterior pue menciona "/,1 igfesi 1 lllil)'Or de esta ciudad. rn)'fl
advocación es la M 1dre de Dios de La Concepción. Sfg1ín lo que
tune ordenado el Gobernador Diego de .Mo11temt1_yor'' ·..
Hemos di ho que. sin ninguna b;ne &lt;l umcnr.1l. d
citado autor le . djudica a la Inm.1 ul.1da
onLcp ión el
rículo de
ue era
eñoL\ de Monterrey. Al11Jit&gt;11tio al
anr1guo empl:1Lamiento le IJ 1g!e i,1 , .1firm.1: "Alli se le
rindió ulto, en todo uempo. a la Patrona de l I Ciudtlcl:

Nuestra

eiiom de Monterrey ".

En efecto, en !J 1gli:s1J nlJ)'Or o pHíü(JUÍJl, .1hor.1
e a re d r a l. s ie m p re s e lt: r i n &lt;l i ó e u l r J I a p .1 t ro n a p t:r o b.1 j o l.1
advocación Je l.1 lnmatulad.1 Conceptión Así .1p.1rnt, .1
rravés de los siglo , en numerosos documento , .
Pretende , sin base h1\lóriL:1, qut:, de Je lo origene_ de
ciuda&lt;l, existió el culeo .1 . '11otr.1 _ tñor,1 de ~1onrc.:rrc:y.
i n e m ba rg o , e u a n do ~ e a l u d e e n I m &lt;l o e u 111&lt;: n eo \ .1 1H 1~ u o ~ .1
1a p a eron a, no ~ e me n t. i o 11 J ,1 N u e I r a Se ii o r.1 Je .\1 o n ter n.: v
ino a la InmJculada Co11u:puo11 .
In isce en l JnugticdJd dt: l.1 .1dvoL,lLIÚn. l ll ,1 p O rl ,1 f
unJ sol:1 p1ucb,1: "Ls 1111 lia/10 que l,1 rlc1111r"J11 ,, V /ll'.1 [/'(/
eñorc1 cft. /1/onterrey SI' ongnuí c"UII e·/ nr1t111111·n10 tÍ e' !/ 111' .I / /'ti
c11J.dad". Y .1 1rm.1 que: "l.1 Lülllp1oh1u1'&gt;11'' le que, .1

pr1n tp10 del iglo XVII. la imagen Je
onrerrey , )'J e caba en el ale, r d,, la
ue tra eiiora de
. . i gIes I a m a_\' o r ' 1a d.·1 e 1
d ocror Jo ¿
leurerio
onza'! ez en HI Apu t
/
h zstonn eclesi,ística .. . { 1 ??)
n es pttr,1 tl
·
' pue esre autor d '
vano cesramenros, "hechos
1
J e que en
1604) "
en os
nos ub ecuente (
. . . ' s e e n e u e n r r ,t n a l º u n o s I e d
..
a
o n ce pe i ó n ' q u e se ven era
¡ I 1 . g ,lp o
a . L1 pu rí si m a
p
d
a g es1a arroqu1al "
- ara
e mostrar el culro que se le rendía ....
enora de Moncerrev p
d
d
a
uesrra
XI X f h
. , re e11ta o
ocumenros d 1 . 1
, ec Jdos en los año 1816
181
.e
ig o
menciona el " ulto v vene
. , ,, Y
d · En e! primero e
la ciudad, e le Jab; , ¡ rac1011 que, L'sde la fundacrón Je
a a patrona pe ro h de
.
M
Santls1mt1 en su r1do1·able
'
,
nominan
ar/11
misterio d
¡
ConcenCtón
En el
J
e Su
nmaculnrla
r.,
.
segun o, se alude a
su
I magen
, pero Ja llaman \1/ .•
, ,
antí im ,1
aun tT!JttStma 1Vuestrt1
Ptttron,1 Tute t ,zr de tsra Crnd"d
/J
.
enora )'
C
··
" )' rOVll'/Clfl.
- on el hn de rarificar e! ulco que e :i b
Senara de i\1onccrrev "d d
la a a Nuesrra
, .
,
e e tiempos inmc:moriale "
menciona una ron1c1 e crira p
E .
,
0 r
de I si g I o X¡
.
·
d.
PI g me 11 i O R • M e I o a fi ne s
,
, . aunque no ice donde v
d
61' ,
er ara de una re efia de la ce
. . lcuban o t pu ito. e
·1 8 d e mayo de l 91 remon1a .ce e rada, en Ia c:He d ra,1
e
o bisp ado de . Linues 1 ) -, c~aorn m~r1vdo de la r cción del
·"
i:gona e
·d· ,
·
afirma que en el alr
arqu1 10 es1~ .•\1elo
.
'
u m.iror e Je r1c1b "I b 11 '
im agen de 13 Inm:iculidi
. ' . . ¡J ·.' ª ¡J · e, .1-ima
'
• · Ca·ncepc1011
Nuescr:i ·eiíora de ,\'lo11r crrev ., i.:.
i.
,
in1.1gen 11 or1ca Jl
q ·.I ,
fi n es de I s I g 10 XI ·
J · ... ..
u z ªs · e 11 e .i é r o e a , ,1
. , ..
., · · ltl.ln o empieza a ¡)ro
,
1
ad v o a e 10 n q
¡
P J g a r L .1 11 u e v
.
.
u su r l eu)' e ,1 a J n ei ,, u .1 de Ia 1
. . 1J
in n1nv
h J
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nn1.1u1 .1 a
prue .1 ocumencal. rambién le J
·l. . 1
de N u e ( r a ::,~u11.1
ed ~r
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nora en onrcrre\· J IJ 1·11
. [ l r ll (l
Pu rí s i m a
.
•· ,
•
P t u Ll .1 n o 11 1m .1 d t: 1.1
O
.
nccpc1on, que
e ·on en·
1
re gr o m o n r a n .1 . : i 11 e 111 ba r n o , e n ,
. a en
·~
a r r d i.il

,t

e j mene I o 11.Hl o .ir 1 1uil o de F/
9 lle J I d1 1 r .
.. .b1
tam bién reprcsenrt1iv1 J
'
. S1n~ur,1 po I emcnrc e\
Ad e m á . \ f. • '.. e ' u e r r J ' t: 11 0 r .1 d e ,\ 1o 11 ee r re \' "
5 • t: 11 J o tu g r ,1 ti 1 J · 1
· .. · •
arríe u¡ o V e !1 ~ ,.
l
l : l p In~ 11 r ,1, &lt;]lle r ll 611 () (' n l I di o
.
u OH.l ,\r1rr11uo111•.1 /,1SfrÍnc11 s
¡ 19·9 ¡
asten ea ' en ,1111 6 .1 ' q u t:
e ., u !) u n t· "
•
ort e ( 19 56)

..

'

,1 1 r m a

&lt;

Monterrev.

ea

(,'}')

'uolr.i ,

c1íor.1 de

�Sobre el origen de l:1 esculrurJ y Li pintura, nJd,1
sabemos. Pérez-MalJon.1do dice, .1ccrca de la 1n1Jgcn dl
nuestra Pariona: "según se ha dicho -trunque no lu1 podido
comprobar;e-, la trajo ,z estt1s tiernrs ~! mismo ~0~1 Diego de
Jvfontemayor". Con r1.:spccco .1 la pintura anon1n~a Je _la
Inmaculada afirma: "No ha sido posible preczst1r cu,rndo 11rno
este lienzo a A1onterrey, ni quien lo trajo".
Por nuestra pan~ diremos gue. en la ~-isira 9l~e hizo, a
mediados de 1777, el doctor José Antonio Marr1no., ¡t1cz
visirador y vicario general, a la iglesia parroqui.,l, ahor:.1
catedral, ·ordenó, enrre orras cosas, "que se rcroque la
antigua Patrona .. . "'"'. Qued.1 L1 ~uda de si en. verdad se
refiere a la imagen de bu le o, a la p In tura o a o er.1 t m :1 ge 11 •

rv
A fines del mismo año 1956, el padre (ahora monseñor)'
c r O n is ta d e l a a r q u i d i ó ces is d e i\1o n t e r re y ) , A u re l i a n o \ ,~ p ia
Méndez aborda el rema de Nuesrra Senara de Monterrey .
Afirma que , en 1945, el cíe.ido padre,, Río~ "ma.n dó
quicar de la imagen las vestiduras de cela y quedo al
descubierto algo del antiguo esrnfado", el cual mando
renovar, "aunque no se le puso . e! manto·:, . ,Añade
inexactamente que, ese mismo año, la imagen pres1d10 en~ la
catedra l los festejos del Año Mariano, pues fue en 1?)3.
Luego dice erróneamente que, el Iº de_ diciembre de dicho
año, el señor arzobispo Espino y Silva dio un decrero
"ordenando la reforma de la imagen". La fecha del decrero
es el 1 de diciembre, pero de 1954.
Para just ificar la "refo rma " de la antigua escultura d~ la
Inmaculada, asienta: "EL rostro de la imagen era inexpresrv~,
con un gesto forzado: Las manos juntas sobre el pecho hacza
arriba ... ,. . La fo to g r a fía de Yá ñ e z Io des m I en re .
.
La imauen fue rr:insformada por el mencionado arusca
queretano, ~uien "se encargó de la deLicad~ obra: s_ubstituyó la
cabeza de La imagen, poniendo los m1m_1~s ~Jo_s, ~unq~e
entornando mucho más los párpados; se le de;o mas 111clinac1on
en el cuello y más esbeltez; se le inclinaron mds Las manos y ;,e
le {t.ñadieron hasta las joyas de adorno sobre el cuello y brazos •

-oo

El trabajo se hizo "copirndo rodo" de la pinrur,1 de la
lnm ;iculada que cst.i en la c:itedral de !\1onterrcv. Además se
1e a ñ J d i ó , " e n m a d e r a , el rn a n r o y se p u s i e ro n ;11 á s o m e 11 0 s
los antiguos e o Iores ... ". A fi r m a, por ll l timo, que se o lÍ 11 el
pintor Oñativia L1 escultura de Nuestra Sciío~a Je
~oncerrey podría ser "una copia mal lograda" de dicha
pintura. No está claro si el p1nror Oñativia se refirió a la
antigua escultura antes o después de su ''restauración''.
El 31 de mayo de 1955, la im.igen "resraurada" se co locó
en el altar mayor de la catedral.
E[ mismo auror, siguiendo a Pérez -Maldon.1do, le
a t r ib u y e a 1a i m age n u n a g r a n a n ei g ü e d a d . Af i r m a q u e
"desde tiempos verdaderamente inmemoriales", se venerab:~
en la iglesia mayor una imagen Je la Inmaculada
Concepci ón, "hecha de madera pesada, estofada en colores
azul y oro, segi,n parece, siguiendo los cánones de la escultura
religiosa de! siglo XVI JI, mando menos en el estofado .. . '' .
Aunqu e, aclara, el estofado "puede haberse hecho muchos años
~espues de la existencia de la imagen". Es decir, que la
imagen podría ser rnucho mas antigua.
Añade que dicha imagen, "se dice, debe haber sido
traída ... por los mismos colon izadores ... ", o quiz.ís fuera
"regalo del Conde de Monterrey (v irrey de la
ueva
España), en cuyo honor se fundab·a la Citidad". Concluye:
"Algunos hisroriadores (¿quiénes? ) suponen que la traerían
los primeros misioneros'' o el padre Martín Abad de Uría,
nombrado cura párroco de Monterrey en 1626. Como ya
hemos dicho, hasta ahora se desconoce el oriuen de ·la
anrigua imagen y de la pintura de la Inm aculada ~ue hemos
mencion ado.
Ag~ega que, _"tal vez", el primer documento en el que se
deno_mina Iglesia de Nuestra Señora de Monterrey a la
1gles1a mayor o parroquial, es el resramenro de la india
claxcalteca Antonia Teresa,
llamada
"la
Zapatera",
documento fechado el 20 de octubre de 1719 ~'.
En dicho documento, la testadora pide que su cuerpo sea
sepultado "en la Iglesia de J\:'uescra Seiiora de Monterrey,
Parroq uial de esta Ciudad ... " (La ortografía la hcm~s
modernizado) . Sin embargo, la cita anterior t:imbién podría
7() 1

�referirse al nombre de la ciudad, como si la restadora _dijera:
deseo ser encerrada en la iglesia de l.1 Ciudad de
uesrra
Señora de Monterrey, parroquia de esca ciudad.
.
M:ís adelante el auror insiste en que, en el mencionado
Mayor,
como
rcsrame~neo , "va se habla del rírulo de la Iglesia
..
.
Ig lesia de Nu.escra Señora d_e Mon_rerrey.,-:'. Y concluye q~e
ha habido "una tradición cierta, rnmemonaL, para venerada
(,t Nuestra Señora de .Monterrey) como la fundadora de la
Ciudad Metropolitana " .
.
.
La
tradición
cierca
e
inmemorial.
probada
documencalmenre, es el culro que se le ha dado,__ desde la
fundación de Monrerrey, .t la Inmaculada ~oncepc1on, como
patrona de la ciudad y rirular de su iglesia mayor. La
·'
de Nuescra Señora de Moncerrev, t:S muy·
,l d V0CJCiOn
posterior.
V

U nos meses an res de celebrarse el cu.neo centenario de la
fundación de Monterrey , monseiíor Aureliano Tapia
Méndcz, vuelve a tratar el tema de Nuestra St:'.ñora de
Monterrey--.
• d ¿· h
En 5 ~ trabajo pretende probar le existencia e 1c a
advocación desde el origen de la ciudad: "Baswria que don
Diego de Montemayor huhiera i11vo1tado el r'.ombn• de Nuesrra
e de A1onterrey para que ex1st1er,1. una~1 11uev11
JeJ'lora
, d
• ' n... " . I•uego afirma que el tirulo de Santa l \ arta
tl d vocauo
d de
Monte Rei cxisce en la capilla medieval de los con es e
Monterrey, en la iglesia parroquial de la villa de .\iiontcrrey,
. · (Espana
- ). Debe referirse_ al templo. de Santa
en G a l 1c1a
l•
de
Moncerrev,
XIII o
Mar a
, construido a. hnes del siglo
1 ·,
· · ·
d e I XIV , lo cua I nada, prueba en re J. cion con
pr1ncip10s
f

nuestro rema..
b'
La hipótesis no es de:: monse1íor. ru_e, q_uizás, el sa 10
Gurierre Tibón el primero que afir~1ó, _s 111 ningun~ prueba:
sobre la advocación mariJnJ de la iglesia gal_lega: a clL1 s~
Jebe el nombre que Diego Je Monremayor dio en l 596 a la
ciudad metropolicrna di.'. Nucstr.1 Señora de la Purísim,l

Concepci ón de ,l\.fo n terrev, en nombre de Don Gas par
ZúÍliga. quinto conde de lvfontcrrev" ·'.
En e l e i r a d o a rr íe u l o , m o n se ñ,o r d i ee q u e ¡\1o n te m a y o r
'' tituló a la Ciudad ton la aduornción de La Purísima
Concepción de María, como de Monterrl'y ... ". De donde
conclu ye, unos párrafos mjs adelante, que la imagen de
Nuesrra Señora de Monterrey se veneró "en el ,ilrar mavor
de Catedral desde tiempos inmemoriales".
El autor puso enrre comillas la frase anterior, aunque no
aclara de dónde la rnmó. La a fi rmaci ón de que, la imagen de
Nuestra Señora de Monrerrey se veneró en la iglesia mayor
"desde tiempos inmemoriales", no proviene de algún libro o
documenro antiguo sino del arrículo de Pérez-Maldonado,
publicado en EL Norte en 1956, y, por supuesro, su auror no
aporra prueba alguna para sosrencr su aserro.
Rcspecro a la anrigu:i escultura de la Inmaculada,
monseñor Tapia Ménde2 asegura que se le hizo "una primera
restauraci ón... que fue en realidad un,1 remodelación,
porque se le cambió h expresión del rosrro, poniendo más
abierros los ojos, moviendo un poco las manos que quedaron
1:1 en os j u n ras , )' se I e p u so u n J r ú n ie a J e m a de r ,l y p a s I a
esr~foda. Se le añadió un man ro &lt;le brocado ... ". AÍlaJe que
la imagen se colocó en el prcshirerio de carcdrJI d 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Santo 1\:far1a110.
Esca primera "remodelación", como la dcnomin,1
monseñor , no menciona quién lJ llevó a cabo. El h1sroriador
Pér~z-M _aldonado sólo dice que se le hizo un ll1Jnto a L1
an r,gua imagen.
En la "segunda rc.:forma" de la i,11,1,cen,
11 C \' ,lt1,t ,l Cl 11 o
.,
por el anist,l queretano Jc.::sLÍs Rodríguez: "\e c.1mbió l.1
posic ión de Ia e ..i be, a. l.1 o r 1en t J L ió n Je I os o j os, se Ie a ñ .1 d Hi
un m,tnro empasr.1Jo; \t.' c.tmb1ó rod.1 la dccor,1ción del
vestido ", copi.índosc &lt;ll.'. l.1 mc11cionaJ ,1 pinturJ que esr;í en
la catedral 'los dibu¡o, Jt· 1tín11.,1 y 111.1r11u, cuc.:llo )' pu!Íos
de l veqido. y h,1sr,1 se copi.1ron el uill.ir . .irt:tl.'., ~- puhcr.t\".
De l.1 scgund,1 "rcs1.1ur.1Lió11" l'érn-.\1.i!Jonado mio d11.c
q u e e\ 1e t r.1 b.1 ¡ o " f u e m u y , .11 1 \ f,1 u o r I o, Lo m o po J r .í 11
comprob.líll&gt; ahor,1 rndo, lo, fíele:, que: 1.0111...11rrrn ,1
Carcdr.1I".

�T J Pi J Mé n J a 11.1 h 1.1 .1 fi r m .1 Jo e n / ,1 e;'.' e' t' r .1
h se g u n d :1 " re: s c.1 u r:H.. i ó n .. . Ro d rl gu e ~
( 19 5 6) que, en
· JI' . . , .. t:, dn. i r qui: l.1 c1 m b I o
.
, 11 e abe z .1 u e ,1 1 m ,1 g, e n ,
, .. . ,
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"su sttrnyo ·
, . l
k FL Di,ino de ,\1011r111t)
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.
tun&lt;iut: cnror1un n
,
"los mismos o¡os. .
,
.,
Rodr1gucz puso ,
,. ' en el segundo que lL: umb10
mucho más los parpad~s ... ·,,}
"L1 orientación de los o¡os ... · .
l
1·l e c\'iJenre.
.
. , d" h rnugua ocu rur.1. 1
La transformacion e · ' . '
, .. , 1 Jeió (;se le
.
d'·· en La Ciacetil que St: e
.
El mismo autor iL&lt;:
l
ll v n1 '1 s csbelro,; se le
. 1· .· · en e cuc o , - · · .. 1, 1Í11dicron
d io') n11s 1nc inacion
.
. l
os
\', por u 1umo, se: c.: • •
inclinaron mas as m,rn ··· , b
I
llo y brnos de la
hasta las joyas de adorno so re e cu e
,
.
L

,.

l

i m a bº en•.. ·
e¡
h J b 1,l
· e· ali fi cado a
e·
e uarro dé ea d .1.s. a,. n res,l "d :Httor
. d obr.i". Ahora ;11ir111a:
1
"
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de
a
e
1c.1
.i
l
segun d ,l res r aura e
. l . J' (re 111 o Je la Ció n) rll (.'. p C tH que a
"M
•e9ueesraut1m
•
l
i e p a re e
. -.
d
.•
. d o r ,. ,d r do r m ,1 e o r o
· "
y califica
e
rrai
anrenor ·
' b . d.e HlC. "cuando pone sus
remodela d or d e una o r.1
\
.
s '. o.. se 1,." prop 0 11 e q u e ,1 s h::ig,,. con
inte r prerac1onc
arbitrarios criterios ·
.
Üíl.1rivia, sobre si la
Refiriéndose a la ~ud~ddell p\nro;omando como mode lo
.
lt ra habr1a s1 o 1ec ,:i
,
·bt
a n t I gua es Cu u
"de n {ro de es {a ter r1 e
.
iceversa a irma que,
b'
la pintura o v
'
f.
" el señor arzo 1spo
., "
" . argumcnros irmes ,
d
f
con us1on . y, Si n
f h do el l de diciembre e
Espino v Silva dio el decreto, ec a
.,
El decre t o
,
d
l
nda rc:staurac1011.
1954, ord~Enasan o a se~~1 r;staurará completamente d,e
disponía:
imagen
. .
·enci-1 "
Ademas
obre su prim1t1va apar1
• .
"
manera que rec
..
I lugar que le corresponde ,
ordenaba que se colocara en e
· ¡ de la catedral.
"
como r1ru ar
,
. la imaoen "complc:ramenre y
Se trata b :1 de res ea u r
1 Pb
b asándose en u n a
do origina .
ero,
'
l
1
devolver e 5ll eSCa .
l
I
fue reconstruida en a
.
.
· nón1ma aescucura
.,
antigua pintura, a.
. ,
f··. d
una transformac1o n
forma más
Hb1rrar1a, su t1cn o

r·

:u.

d e Lírraga (a mediados de 1945), se colocó en L1 hornacin::i
d e I a I t a r m a y o r l a ., i 111 a ge n de b u I co e n 1:1 a d v o u e i ó n &lt;l e i a
P urísima'', o sea la obra e.le Nüñez fuentes. Es rJ. imagen fue
recirada en 1955 para que ocupara su lugar "la antigua
esculrura de Nuescra
Scií.ora de J\.1onterrey dos veces
resraurada.
Po r ú I t i m o d i re m os c.¡ u e , e n e I a r ríe u Io " Los ro sr ros ... ,..
a p a rece u n a m a g n í f i e a fo t o g r a fía d e Ia p i n r u ra a n ó n i m a d e h
ca red r a l. e n I a q u e se d i ce q u e " q u e s i rvi ó d e m o d eI o p a
h ace r la escultura de Nucsrra Señora de Monterrey". L1
fr ase es ambigua porque, en realidad, la pint u ra sirvi'ó para
tr ansformar la antig ua escu l tura de la Inmaculada en orra
m uy disrinca, a la que se ha dado en llamar Nucsrra Seiiora
de Monterrey.

r.,

Cinco meses después de la publ icación de su artículo
"Los rostros ... ", monseií.or Tapia Méndcz aseguró que el
arzobi~po Espino y Silva y el historiador Pére1.-Maldonado
aco rdaron que se transformara la antigua escultura con et fin
de que se pareciera a la pintura de la catedral. Y añadió:
"No tenían ningún fundamenro para decidir cal cosa" .
Refiriéndose a Pé rez-Maldonado afirma: "Él se extralimitó
en sus juicios, sin ningún fundamento para dictamina r" que
la pintura "era anterior a la escultura .. . " (El Norte, 3 de
julio de 1996, sección cultural). Es decir que. sin criterio
algu n o, se d ecidió que la pin t ura era más antigua que la
esc ultura, reso lviendo transformar ésta en una copia de
aqué lla.

Apéndi ce
Sob re la s re stauraci ones a la anti gua es cult ura de la
Inm ac ulada Conce pció n, Patro na de la Ca tedral de
M onte rrey.

completa.
al concluir las obras en el
Termina d1c1endo que,
con las pincuras
presbiterio de la catedral, que culminaron

El historiador Ca rl os Pérez-Maldonado sólo menciona,
adem ás de la reparación al estofado. una resrauración.
Afi rm a que l a antigua esculrnra fue llevada a l:1 ciudad de
México para ser estofada aunque no dice en qué afio. Afiade
que , a med iados de 1953, propuso "que se terminara

704

705

�debidamente \a restaurac1on de la imagen", pero sólo se le
hizo un manco, siendo expuesra en la ca(ed ral el 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Sanco Mariano. El l de
diciembre de 1954, el senor :irzobispo Espino y Silva
decreró la restau rac ión de la imagen. Conc l uye diciendo que
en Que réraro " la estofó y, res(auró nuevamente" el artista
Jesús Rodríguez, "para que quedara en la misma forma" que
una ancigua pintura de la Virgen exiStente en la catedral. (EL

Norte, 19 56).
Monsenor Aureliano Tapia Méndez, en su arcículo
"Tradición ma riana ... " ( 1956), asegura que en 1945 se le
renovó el estofado a la an(lgua escu lrura.
Añade
errónea mente que, el l de diciembre de dicho año, el señor
arzobispo Espino y Silva ordenó la reforma de la, imagen,
p u e s e l de c reto l o d i o e n l 9 54. L u ego a fi mu q u e e l a rr is ta
queretano Jesús B. Rodrígue2 llevó a CJbo "la delicada
obra", susr i cu yendo la cabeZJ de Li i nugen, i ne l i nando el
cue ll o y las manos y :iñadiéndole varios adornos, "copiando
codo" de una antigua pintu ra :rnónima que está en la
catedral regiomonran:1. Por último, se le añadió un m:inrn
de mad era •'y se pusieron más o menos los an t iguos
colo res ... " .
Cuat ro décadas después , el m ismo autor, en •' Los
rostros ... " (1996), menciona dos restauraciones. Dice que en
1953 se llevó a cabo la primer:1, "que fue en rc:i l idad una
remodelació n , porque se le cambió la expresión del rostro,
poniendo más abiertos los ojos. moviendo un poco las
manos, que quedaron menos juncas", y añadiéndole "un a
túnica de made ra y pJsr.1 csrnfada". Agrega que se le hizo
una "segunda reforma", cambiando la posición &lt;le la cabeza,
"ajustándola" a la &lt;le la pi n tura de la cacedral. M.-ís adelan te
d i ce que en la segunda rtstauración t:imbi~n se cambió la
orientación de los ojos. se le puso "un manco emp:1st:1do" y
se copió la mencionada pinrura en todos HlS dct.lllcs.
En resumen, Pérez-M:ddon;i.do afirma que, L1 .u1tigua
escultura, primero fut: ncofa&lt;l,1 y &lt;lc.:spu~~ rtst.1ur.da. Por s u
p a ne, Ta pi a M é n de z , en su Jr tí e u l o ·· T r ad i c i ó n m ,H i ;1 n a ... "
(1 9 5 6 ) , s i g u ien d o a P é re z - M al d o 1n do , d i e e: q u e en 1~) 4 5 s c
le reno Vó e I estora do y e X r l i e J l.1 s m ()di fi Ca e i () 11 o q ll &lt;.: 1('

h icieron
a la ima~en
o • p e ro e 11 " Los ro
..
.
q ue tueron dos la~ r .
stros ... ( 1996) afirm,.1.
. I
tsr.turac1ones que
f ·. I .
tH u ;ir de [\fonrerrev
.
d
su r10 a tmagcn
. ' mencionan o en
,
. .
a b e a el a r ar q u e c 11 . d
.,
9 u e e o ns Is t Ie ro n .
1
11
.
1nes de
1956 · , ' o apare
I' e 1o su p ri· mer arricu lo a
"f
, , a se
e
h b,
I
•
rcscauraciones" aun,
.'I
.ª tan iccho las dos
p
, .
'
que so o menciona
or ul r1mo diremos que 1
.. ,
una.
ª op1n1on
del ·
O
so bre l a esc ulru ra y la pinr
d I
.
ptnror
ñacivia
.
.
ura e a V1rg
en, no cscá clara en
1as vers iones (jue da n lo d
,
s os autores

e

&lt;

Perez-Maldo nado d. _
·.
po s i bi l i d a d " de q u e I t e e _q u e el c tr a d o p i n ro r se ñ a I ó ., l 1
.
' ª anugua escu l c
d ¡
sido hecha · • d
ura e a Inmaculada
h u b, 1cra
.
' s1gu 1en o el model
d 1
.
'
&lt;

a n o n t rn a ' a u n q u e q u e da b a ,, e I e r .
o e a P t n tu ra
las dos sirvió de mod 1
11gma o la duda de cuál de
1956).
e o para hacer la otra" (El Norte

'
Por
,
su parre, monseñor Ta . M, d
seg u n la opin ión de 0- . . p ia
en ez asegura que
d
na r1 v1a la escul t
d N
,
ra
e Monterrey
"
'
ura
e
uescra
Seno
.
es u n a copia
1 1
p1n ru ra. (" Tr:id ición ~1 .
"
ma
agrada" de la
El
.
ar1ana .. . , 1956)
pnme r autor se refiere á l
. .
seg undo, segün parece
I d
ª1 an ri_gua escultura Y el
,
'au e a a m
.
,
es Pu es d e se r " res r a u 1. d .1 ,,
l
t s m a i m a ge n p e ro
d
u
'
ª · , pues 'a llam ª N uestra Sefi.ora
,
monte
rrey.
de

Notas Bibliográfi cas
'. La C111dad .\letropolt1nna.. ( 19~() 1' 8
- D Cnrlos !'ér -- \I ¡
&gt; • r --' ·
Pág. 1O
e_ . a dmwdo adaru ... l\:rióJiw: ··u ,\ 'arre.. ?() d~ .. .
; ..
: ,
- , s~r11cmhr.: dt' 1956 ,
Trad1c1on mariana...... en La C ,
.
4 Periódico. El .\'orre 20 d . - ,
'.ªce 111. octubr.:-none111brt' dt: 1956.
'p
·
Olf)l1rn1brcd.: 1956
10
ro1ocolos.
. . p. 1 \ ·h · v . .
d ¡ \'O lumen 1. año~· 1-~99· 1,.\l't'0• lllllllCn)
6A
' etas e ,\yuntamicmo d.: ,\ lo1Hcrr,:\. i\rcl111· i\ 1. ' ~e J\ o lurncipal d,• \lnntarc~
Israel
Cavazos Garz·1
de i\!on1crre\• ·
•
•' . ··eon t rO\ .:rs1J~• ,.&lt;)b • o ,,, •u111c1pal
..
1) 80- 16 -,-- •
• · ·' r~ 1unsu1cc1on es ir •I .
•
de l978 ) _ . en Rens1a Coal111tle11s&lt;! d!' !!1'.~1or111. Sal 11.f) ,_tua cmrl' Sallrllo) :-.1ontc1TC\.
s.. : . .
r, o. loahu1la. no11c111brc-d1c1L·111hrc
Trad1c1on marianna ·· , ¡ ('
~trotocolo~. iolumc;17. ~~~s -~7(~~~·1e~c(,J. ,oc1ubrc-nov1t&gt;rnbr_- de 1956.
Prot
1
' .... nurn.:ro 1()9 \r ·h· \I
.
11 ., oco os. ,·0111111_-11 9. afios 1709-1711 . .
_- ' c 110 u111c1pal de .\1ontcrre,
ii __ D. Carlos Pcrcz-!l!aldonado aclaru . .. ·. n~7\ro. 1--1). i\rchl\ n\1unicipal de \lontwc·\
, Los rostros.. :·. l'tnódico· Et l"
·, rn . o, Ir. 20 de scpt1cmhrc de 19'-6 p 1(l .
,l D
.11arro w! \ lo/// .. , - d . .
• . .
1 a efensa del !'11&lt;!blo 8 d•' d ic
"
e, tp.c 1. :, c kbrcro de 1996· ·,ccc1·&lt;í11 1). p.
• ~ 1cm,,rc d,: 1891.
1

�ion·1111c, -iuc .:\l,lcn , n la l iu,!.tJ J.: :--10111.:111.::
R.:1,::-,, '.\hmtcrrc:. l!Jll8.

J..: lo~ ..:dilk1,l~: monum.:1110, 111!1¡ . , (': ·ni lkrn;1rdo
• ·! (',,it,,:rn·1d,,r
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Tomo
11. pp 2ó7 : ::!&lt;&gt;8
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J.c
1955. rr -l-1,.
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\"c1rr&lt;1t1e111c, h1s1ánc&lt;1s. ¡ 1959. p ::!111
1 \ ..¡\t, o \lunic1pal ck i\h1111.:rr.::
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·
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'' l'rOHlt'lllO~. \ olum..:n 1. ,ll1\l. .
• t, . J. 1768-ahril J,· 1; ,1/). lo I l()S 1 ,1
,., Aulll d.: ,·is11a .:n el libni 11 de bau1i-n10~ (:-,.:¡:11,_111 re c
(.'·n •dr·1I de \lnnkir1.:1
.1.. ,
113 Ard1i10 l'arroqu1,· 11tl.' l·i
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:n-··· ·1radición mariana d..: \l, 111tcrrc·: .. · cl
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.. . 1-:I
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ai'lii 1717. ,,pcd1..:nl..: 30 . . \rch110

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f)i

\ fonlt!rr&lt;'I .

LA PÉRDIDA DE LA LIBERTAD EN LOS PUEBLOS
PREHISPÁNICOS

5 J..: t'ch1wo de

'

Dr. Ernc,ro de la Torre Villar
Universidad :\.ac1onal Amónorna de Méx,co

111 , J d, ~. ,ucmhrc de 1975 sccciún ~cgunda. p.2.
: "Fn t---lon1crrc1 _ España". en l:l l'orn' r· ~(
c q
. •,&lt;i L'•,·i!l~ior lk:,put.'., apar,:.:1ó en
•
•
.
1..
., , . •n L'I u1anu 1:,1p11a111 , -_ ,_ ·
FI a111culo habia ~ido pui, 1icauo .tnlo e
.
.
. :-,; u . &lt;) l.cún. 1° de t)ctubn: de
,
. .
d ·I Patrnna10 L. n11c·r~1tar10 l1l . e1
..
.
1·"1n l.,1111-ermona. org,ino &lt;.:
h I l97'i •irnho, con d 11wlo D.: 11·11 ///
1975. , en /' )'S ( Pre, isiún ~ Sq?.ll rit.laJ l. m1, ,cm r, l.:
.. '
.
e11 .\ /o~ierre,1 fspwia"
19%.
sccciun D. p. l.
1

.

"Ccnió en iu1 tiem¡x; muy }Íltol&gt;cu/a al/11 l!J11Jl!
de 1lilxr, lo q-¡iniún que w mru-uhu wmo ~·a-ism.
&lt;mou,;_1 •11n!)•1·icúK./a-; kr;_ft'1eJ 110,· Je17111..."&gt;1/'a hi11&lt;1·ia .,dn! tocio
/a; p.:11m:üm11.."&gt;· a .111 ,7:x:11..ri pimilit H w11enrx· a la I t&gt;md, de

[.UWIU\

klf 1."{xuvle1· HufxJ quien /legase C/ &amp;cu· que {(xkJ 17111..'\tJV
OJ1U'll111c1110 de tm diktado ¡xnrxh. se red11da a .1,,fr,,-,- que

wto"KkJ mt1.."i ptvJ /cr; pla:,m J:, A11á/11«K.: CX.11f'X.dxt d tnn:J
me1.1mn.7.\ kx..t~u11a fl Citt O'it1ai ma, ilu51rad1w11111!1CT1 a
di,qnr Ealt."i c,1r,,._,._,._ y .1i hien trJ ¡xx.k..111&lt;:r, glcnan1&lt;;, 111 wn
1111tdv de lln~ 1101 r.."idc;a·1C/¡_1 1711r.."'1Ju lm1,nt1 di! o.p1ellm
1iglas, mmu !1r, ck &lt;fnr, IKX.'lln'!i m c7x.u1 a J1lll'lllfY.n°o11:a s1
l7l'Wlr 11¡xx ¡_,. (l\U/ll0'(6' la (l',('17(,Í,/lk.'(fll&lt;: la hiwcn,rá11il/\,I
de r.."i11r,·¡11.1i1·,..,.., l'K'J (.."i/(1 r!ll\11l1lu t!ll /lle!) u ·rJ\t101d.11./cp1e la del

lliK'UlliL?'IOcli.!1/(]r1111111r.-hr;p11eH11, dd h11111t(rnJc:ne111ul

H,\HC.l-\1:VH.-\ltl'I \
/M,n,J n..,,,L lfa1.,.

Fuentes para su estudio.
Bren análisis crítico.

Precisa r las futnte\ p,tr.1 el cm1dio Je un penoJo hi~1órico, e~ c.m.:.1
diFícil. La dificultad se .10.:1111í.1 cu,rndo Lt (poc.1 en t.1tcstión rn.1 lcj.111.1
cul1ural y cronológicJmrntt. '.\ueqra hiswri,t prcht~p.ínic.i c,t.í di,t.11m·
en lo cultural, menos qut: en el 1it:111po, .1t\ 11 ctu ndo ,1 menudo l.1

~ot,

�- d.
. b, kce 1 \U Jesu)!lOLiinicnlO, mis t¡uc .1
sintamos a!1orar. Es.1 isca11c1.1 o c_L ·1 :. '
.,
d"fi ·ulnd de 1,11111 1e1011.
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incomprens1on o a 1 1c .
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culmra mvo sus ucnc&lt;:s •
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sus autores a 1os que e · r · d
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opinton e caz a ceca, .
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,
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uaba1ar la santa o ra e ,
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¡· ·'o' 11 los códices va
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Asenc.1da 13. nena ) en
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dice nue " se intcrpretaban
, , : .
He Ic.1z a cec,1 nos
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Jesrruyeron s1srem,rnc..1me1 .
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.
. 1,eñor h1en c:i .1 sp.111, '
y los llevaba con aprecioª
.,
b ancigu.1 hisroria de los
·
d.1 orcocupac1011 por
•
ex1st11 va muy marca
r
1
. ¡· .
s de San Francisco
,
,
O esca suercc, os te 1g1oso.
. de lenguas ex.nanas, la
Pueblos , nue,os. ·e , con el apren ¿·.1z.1¡e
.
I
000
enrreten1an sus
.. ,
d hábiles imerrogaronos Y ª
. vesugac1on
. . , del pasado
a craves e
.' .
111

descifración de los coJ1ces.
b f . Sobre las cosas de Nueva España
Tal vez la primera de csc.i.sdo _r.ids L0
1el.
denominada -::omúnmen re
.
Fr3.V An res e
mos.
.
,
,. sus rnd10s, ese nea por . ,
b
b . 1 cuales han de ahanzar sus
.
E
b d-1 las 1ses so re :.is
el Libro de Oro . sta o ra , ·. , . O- 1 bra del célebn: filólogo,
. .
1
e~ oosr&lt;.'.nores.
e a o
. 1
op1n1ones os auior r
I . d S· · Tblcelolco al 1gua q ue
. d 1 . '&lt;l den el co eg10 e a.nc1.1000
. .
carcddnco e JClnl ~
bl d -. -¡·
us preferencias por la uenc1a
5
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u1en !u a e me m.ir
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L
el p1dre Sa hagun, 9
. .'
d l - s·1nuiences escritores: L,onc.i, as
, • d , ., - hs op1n1ones e o~· o
. 1 1
ecnolog1ca, Cfl\t'.llSe. '
d L .
as con inJependenc1a oe os
, 1 d' , • f orquema a, as .is
d
Casas, den teca Y
,
d z . . Mendiera. Torquenu a.
ocros, y a través de las lineas e onc.1)

e

Aún cu.rndo en h obr,1 se adviene sobre: b aurcnt iLid.1d de bs leve_.,
en dia comrni&lt;l.1s, de toda suerte fueron s:1cad:1s de cód1c&lt;.'.S 1ndíge1u~ 'un
ranco sospechosos para los religioso!&gt;. pero que represt:man sin emb.irgo
las costumbre.&lt;; y las !eres Je los indios.
El ,1rzobispo de S:11HO Domingo y prcsidcnre Je la scgund.1
audiencia l'rl México, D. Scb.1srián Ramírez de h1cnlc:1l, escribe al
monarca, el 3 de noviembn: &lt;lc l 532 una carra con relación a la cedub de
1530 que ordena se averigüe el origen de los esclavos indios para sol rarlos
o mantenerlos en ese esraJo, así coma para aminorar los abusos de Nur"10
de G uim~n•. Esr,i carra conriene imporran rcs daros relarivos .1 los
esclavos, proporcionados ,1 Fuenleal con roda ~eguridaJ par los religiosos
de San Francisco.
En el año de l 535, el licenciado Vasco de Quiroga, jurisL1 de ampli.1
culcura, susrenrada en la tradición del derecho romano, crnonista,
crisriano abierto al soplo de las nuevas ideas matizadas con la cradición
secular, envía al Emperador una Información en Derecho, sobre algunm
provisiones del Real Consejo de Indias". En su infornución, analiza
Quiroga la esclavitud como institució n desde un pun to de visra del
derecho romano. Señala sus elememos y la c:iracceriza con fino sentido,
dem ostrando la inexistencia de escbvos prehisp:ín icos, cal como se habían
concebido por una menral idad europea, y así no dar lugar al
mantenimiento de esa siruación por p:m e de los españoles.
De la misma época, 1536-1 541, procede la Historia de Las Indios de
la Nueva España de fray Toribio de Benaveme, Morolin ía, así como sus
memoriales mas recience/'. De esta obra se expresa con elogio el Sr.
lcazbalceca: "obra encantadora por b sencillez de su narración y que
describe por rodas parres la bondad y la modestia de su venerable autor.
Crece aún más el interés que inspira porque, desnuda de inoportunas
digresiones y moralidades, nos presen ta un cuadro vivo de la época más
interesa nte de nuescra hisroria" (la de la evangeliiaciónt .
Gómara en su Crónic1t General de las I;dias, sobre codo en su parre
1
segunda dedicada a la conquista de México ', recoge las nocicias dadas
por Corrés en sus carcas, así como informaciones personales que le
permiten acertar en sus observaciones. Es la s uya una obra que da
utilísimos da tos. La mención que hJce en su segunda parre, de las fiestas
Y costumbres indígen;is, la hizo con vista a la obra de algunos religiosos;
quien sabe si los mismos empleados por las Casas y urilizan&lt;lo la llamada
Relación de Z umárraga.

711

�11

El Conquistador Anónimo , testigo presencial de la caída de un
pueblo, funda su importancia en el interés qu~ en su ánimo de soldado
despenaron cierras maneras nuevas a su mentalidad. Como un panorama
general, en el que no puede uno derenerse en los detalles, así es su obra.
Para un estudio psicológico de la conquista, esca obra es fundamental. A
nuestro rema proporciona algunos daros.
La ReLac,ón de Andrés de Tapia con maye-res daros que la obra
anterior, pero desgraciadamente trunca, es_ un_ vivo re~rimon'.o de la época
en que Fue escrira. Su autor, hombre principal, ~as 1nrel_igenr~ que el
anterior v más dado al detalle, nos conservó un valioso rcmmorrio de los
14
días del~ conquisca •
Con la obra de Gómara, sobra ,v carece de novedades,
la Crónica de
JI
Nueva bpaña de don Francisco Cervantes de Salazar .
''El príncipe de nuestros cronistas" Berna! Díaz del Castillo, más
curioso, inreligence y capaz que el_ Conquista1"or Anónimo y qu~ Andrés
de Tapia, nos deja en su obra escnra en l 568 daros de reconocido valor
para todos los cernas. Profundo observador, quiere descubrir en cada cosa
extraña para el, su esencia y sentido y a fe que lo logra muc~as veces, a
través de un lenguaje, llano y castizo, base filológica del acrual .
A cravés de la línea de su compañero de latinidad, el P. Olmos, Fray
Bernardino de Sahagún en su Historia de Las cosas de la Nueva J::spaña
logra alcanzar el primer lugar como tratadista de nuemas antigüedadt:~. ~
su cuidado, celo y paciencia debemos el que se haya conser\'ado la nonoa
de los hechos v hombres del pasado. Como Olmos, bebió en l,t más pura
de las fuenres~ )', de los viejos y seiíores principales, recogió todos los
daros indispensables para su obra. Con cbridad seiíala la esclavi_rud y el
cautiverio y nos deja con eso un medio incomparable de conoom1cnco.
Es la suya obra de ncces:iria consulta al que se ocupe_de las cosas ~i:uq~ias
de la Nueva España, v con razón alguien le llamó la Suma de Arnenca ..
Nieto de Nezahualpilli y de una de sus esclavas, Juan Baumra
Pomar, como principal que era de Texcoco, conresró por su Re_lación de
Texcoco, la instrucción inrerrogarorio que por órdenes de Felipe íI se
repartió por rodas las provincias de América, con el Í!n de fo~t;1ar"la
hiscoria de España y sus dominios. Según se desprende ~e b R~l,'1cion, ~l
9 de marzo de 15 72, se :icabó est:i Rcbción de l.i &lt;liscrcpuon della
Representa, sin rener prere1niones históricas, valiosa fuente de
1
información ''.
Diego Muñoz Camargo, el segundo de nm:srros hist?,ria&lt;lores por su
nacimienrn. pues el primero lo es Balras.u Je Ohrcgón . en .,u trunca
712

Historia de T!axcala, proporciona &lt;latm de singular v;1lor. sobre todo en
cua~to se relacionan_ a esa provincia (¡ue sostenía extrañ:.i lucha con los
me~1c&lt;1~0~; por el afán de estos últimos de hacerse de víctimas para los
sacnficios .
. La ~elación de los Se,íores de la Nueva España del Oidor Alonso de
Zoma, sigue a Fray Andrés de Olmos, a Mocolinfa y :i. hancisco de las
Nav.ts, y por tanto es obra bien cimentada como exrracco de las
anrer~?res a lo gue suma el conocimiento y observaciones personales del
autor .
Des~ués de la _obi:a _de Sahagún, la que nos revela mayores daros
;.obre la epoca prchispa_nica, es l.1 del dominico Fray Diego Durán,
en cuya obra -c~mo dice lcazbalccta- acudieron a beber muchos de los
que la sucedieron· ' y guie~ "estaba más conforme a la librería anrigua"\
cal vez parte de esa librena era la obra de Sahagún. Su importancia por
codos conceptos, aún por el último, es capital de nuestro estudio:'.
A Diego Durfo, sigue el P. Tovar, auror del llamado Códice
Ramírez_, ~uien extracró la obra del anterior"'. Por haberse perdido una
obra_ ong111al suya por ~a cual sí sería anterior a Obregón, pues e"
mexicano, hubo de recumr a la obra de Durán, ,1 la cual siguió para hacer
la suya por orden del "virrey D. Martín Enríquez teniendo deseos de
s;ibe_r de _estas antiguallas de esta gente, con certidumbre, m.mdó juntar
las l1brenas. gue ellos tenían de estas cos.1s, y las de México, Tezcuco v
!ul~ se las trajeron, porgue eran los hist0ri,1&lt;lores y sabios en escas cosa¡_
Envióme el Vi:rey esros papeles y libros con d doctor Porrillo, pro\·isor
de este Arzobispado, encarg:índ9-me lo.'&gt; vitsc y ,ivcriguasc, haciendo
alguna relación p;1ra enviar al re\·"· .
_El P. Ac?sra _se sei~·irá de Ía hisrori,l de Tovar p,Ha escribir la panc
relariva a la historia antigua de rn Hisroria Nanmzf v /Y!oral de !t1s Jndl{/s ·.
. La Historitt Edesiásr,'cd lmk1mt de Fr.1:· Je;ónimo de 1\ 1cndiua.
escnra en un lengu,iie perfcuo y con la base t:11 Olmos. ,\1owli11i,1 \· orrm
religiosos, ral \·ez S.1h:1gL'111 y rdcrid,1 a l.i ev.1ngcliz.1ción de bs · ticrr.1 ,
nuevas ~uarda así mismo impurunci.1 pact el es1udio de 1.1 épou antnior
a la venida de los espa11olc!&gt;. Prof'und,rn1cn1e Jocumemad,1, ,l tr;ivó de \ll'I
numerosos capítulos no, de.,cribc Lis costumbres de los pudilos ,1ntit:um
)' la luchad:~ los rnisionnos por rc.1lin1 L1 conc¡ui.,r.1 e,piri1u.d )' \',lrl,l; ,u 1
costumbres .
Del hijo de un princip.il inJio dt Lt \'uc1·.1 E'&gt;p.ui,t. l krn.u1J 0
AJva~ado Tezozomnc. pro\'Íl·nt: L1 Crri 11f(¡/ ,\ft..\·m111t1. Se dice Cuc c,crir,1
en 1)98, pero hay norici,1 de t.¡ue l.1 rnnnLi&lt;í i\ lowlin i.1 . [)l' c,1 ,1 11 1, 1 ,1,1,¡

�como de otras Je .iurores indígenas. dtjl) lc.11h.1kcr.1: "Consum.H.Lt Lt
conquista e inscruidos los 1ndigenas rn 1rneqr.1 cscrirnr.t, ri\',1liz.iron Lon
los misioneros en los rr;1b;ijos históricm, cmprrnJi&lt;:ndo con l.iud.1bk
celo, la t.treJ de comerv:1rnos lo que h.16iJn .1pn.:nJido d&lt;: su'&gt; m.1:·orl'\ .
Más que Je ellos, pues er.rn pcqueí1m ,1 1 momrnro dl· l.1 conqu1\l.1, lo
aprendieron, como los frailes de los \'Íc¡ o, :· princtp,1k\ y de: lm m1s1110,
códices que los religiosos 9u1cne, le,, debieron educar k, J1cron . Sin
embargo de esa idenridad (k fuentes, supieron dar ,l ~ll\ obr.1s un sello
muy peculi:u de factura indígcn.1, Jifícil de rnco11cr,1r en 01ros cscritorc:~.
De ese sentido propio de IJ tradición, nos dice Oro,co y Bnr,i: "ningu1u
rradición me_xicana nos parece m,is genu111a que l.1 conserv:id.1 por
Tewzomoc" '-. Su importancia p.ir.1 IJ esc!Jvnud es gr.111&lt;.:lc:. Se ocup:i con
preferencia de los cautivos que resultab,rn de hs victonos.1s gucrr.1s de
conquista de los mexicanos. Subraya con empeño la !orm.1 Je hacer los
sacrificios y sus prep.uacivos.
Otro descendiente de Reyes. Fernando de Alva Ixdi lxochitl. escribe
numerosas obras. parJ. lo cu,11 se documcnr.1 con los ,111ci:inos v señores de
representación, coteja sus escnros con los códices indígenas v los cerrifiu.
"lxtlilxochid recoge !:is tradiciones cczcocana~, ~uva ~bscuridad v
contradicciones cr~e h:iber disipado; pero se halla ta~ lejos de habcrl~
consegui do. que queda así mismo enredado en las concr:.idicciones"". El
sentido de su obra es el de una petición ' . Sin embargo, :.i él debemos b
conservación de las Leyes de Nezahualcóyod, y ~ezahualpiczintli, que
son la mejor demostración de la exisrenna de un derecho anterior a la
Conquista.
"Rico con los trabajos de los que le precedieron, entró el gran
Herrera, en la espinosa rarea de referir los hechos de sus comparriotas en
el Nuevo Mundo" -dice Icazbalceta-" y en rigor que sí se enriqueció con
los datos ajenos'•·.
De !J Monarquia Indiana de Fray Juan de T orquemada, puede
decirse lo propio de Herrera. Aprovecha las obras de Morolinía v
Mendiera. Una crícic1 severa dice: "recogió los escritos de los misioner;s
1
para tener su obra con recazos de ellas" , "aunque también ruvo la buena
fe de anotar Li fuente de sus noticias'' '~.
Excluidos Fuenleal y Quiroga que pertenecen a otro sistema, el
jurídico, con T orquemada se cierra el ciclo de las obras hechas con un
sentido histórico, aún crarándosc de las Relaciones. Encontramos en clla.s
predominanremenre, l:1 idea religiosa, pero ajustada al hecho que se
narra.

~oturini , _Ycyria y Clavijero, lejos Je .aquellos en el tiempo, siguen
un sistema J1ve_rso y e~tfo alejados aún del espíriru religioso de los
P:Jm:ros. Bocu:m' _rcurnó m,ás fuen:es par~ la hislOria de México que
ningun otro h1sronador, mas sus frutos h1eron reducidos. Lis obras
reco?idas )' que corrieron mala suene, fueron aprove&lt;.hadas por don
Manano Veyua quien nos conservó por copias mucha~ de ellas. En
cuanto a la obra de esce úlumo. formó, en opinión del señor Icazbalce1a.
"la primera Historia Antigua de México, digna de cal nombre" '''.
F~ancisco Jav!er Clavijc:º• escribió la Hisronll Antigua de México que
el :·. C~;vas _c?~s1de~a la _pr~mera gran sinresis de la Historia Antigua de
M~xte~ _- Ut1l1zo la nea 61blioteca de los jesuiras y dispuso de material de
pnmens1mo orden. El señor lcazbalcera da de él una opinión un canto
dura, quizá_ por hacerse partícipe de cierras opi,niones que él combad/,
pero s111 de¡ar por eso de reconocer sus méritos•·.
. C~n la base de Góm_ar.ª,' Bernal, Díaz, Herrera, Pedro Mártir, Salís y
el m~les Rob~rrs~n, escnb10 Prescort su obra. Bien documentada y bajo
un sistema cienriftco, ofrece un buen relato de nuestra historia y es
aprovechable para cienos daros''.
Lord Kingsborough, reunió en sus Antiquities of 1\1.exico publicadas
de 1830 a 1848, gran número de obras casi desconocidas. Su obra fue el
principio de la resurrección de nuesrra historia•·•. José femando Ramíre7 •
r~m_pió el _silencio de nuestros hiscori:.i.dores. Dueño de magnífica
biblioteca dispuso de abundantes materiales para sus investigaciones. A él
se ~~be el conocimiento de muchas obras que se creían ~)erdidas v el
~na!isis de ~;ras. Sus estudios nos proporcionan conocirnie~ros
1nd1spensables .
Jo~quín García lcazbalceta, hizo por la historia de México lo que
Marcelino Menéndez y Pelayo, por la Literatura Española. Hombre de
magnífica preparación, con fuentes de primera mano, su labor fue de
~nor:11e i:11porrancia para los investigadores, ya que con empeño e
i~teligenc1a poco comunes se dedicó .1 dar a la luz obras bases de nuestra
htstona•&lt;&gt;. Produjo así mismo estudios relativos a la época de l:i colonia 110
superados.
A Manuel Orozco y Berra, tocó hacer h síntesis de nuestra historia.
Después de haber "reconocido y extractado innumerables documentos'" y
con un mérndo rigurosamenre científico, rehizo nuestro pasado d~
:11anera_ admira~le. La sobriedad de sus juicios así como su cap:icidad
tntel~c_r'.va le hizo penetrar lo más hondo de los problemas parnos.
Percib,o con talento los fenómenos religiosos, polírico sociales v

-15

�económicos del pueblo mexicano y dio acercadas y justicieras
concl usiones. Difícilmente se podrá superar esta obra de tan insigne
invescigador•~.
Fuera de la categoría de estos eres últimos escrirores, se encuentran
1
los siguiences: Francisco Carbajal, cuya obra t:S de l 86t Bian ~ ,
Lerourneau 1 1, Kohler, con su magnífico escudio sobre El Derecho de los
Aztecas para el que utilizó las mejores fuenres. Su ,Jbra ha servido de guía
para codos los que han tratado algún rema conexo a la organiz.ación social
de aquel pueblo. Con un criterio jurídico moderno, esrudia las
insriruciones indígenas y las somete aun análisis riguroso, como si se
tracara de insriruciones actuales, sin hacer la distinción que salvó a
Quiroga. Su obra, repetimos, ha sido el fundamento de rodos los estudios
jurídico sociales posteriores':._ Herbert Spencer, dorado de un criterio
positivista y a través de la escuela sociológica, hace con la base de
Torquemada y Clavijero un ensayo sobre la organización social de los
,rnciguos mexicanos. A b m1snu tendencia obedecieron Biarr y

Servidumbre y vasallaje
r,i/,

magnífica. bibliograÍíar,,_

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1

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0

Lerourneau' •
Alfredo Chavero invesngo en Lis fuentes principales y realizó
estudios de utilidad para el investigado/'. José Cant1.'1 Corro, presbítero
uciliz.ó las obras de sus ancecesores y dejó un original trabajo sobre la
csclavitud'1 . Mariano Cuevas ha publicado numerosos documentos de
gran valor para nucsrra historia. Con un fino sentido crítico y de
imeligencia aguda y precisa, ha formado sus colecciones"'. Moreno'- y
Cevallos Novelo'b en tesis de Licenciatura, siguen las huellas de Kohler
con un seiuido jurídico sociológico. Toribio Esquive! Obregón, de
tendencias netamerue hispanas, no reconoce validez al derecho anee/' .
No así Lucio Mendiera. y Núñez. que se ocupa de él con profundo
inrerés00 • Wigberco Jiménez Moreno y Salvador A. Mareos, lograron
hacer de la incerpreración dd Códice de Yanhuidán, una obra valiosa por
cuanta al mérodo empleado, los conocimientos utilizados y b seriedad de
su investigaciónb1• José Bravo Ugarre, ha publicado dos volúmenes de su
Historia de México, magnífico compendio por su contenido y si)rema. A
grandes rasgos sintetiz.a los hechos más salientes, p.1ra lo cual uriliz.ó

1íe,itk, romo inm1e11i1h.1 lifi°irr.;1 y

e/ Rr, (Í;,

'JUS,

&amp;,lf IU1l1í11U1SJ' il'/"iQrfa¡

mmx/Japor tis obras.

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C-rmimMt:,:u:,m11 C,rp. fil.

Sometidos primero, seiiores des ués lo
.
imperi o. De la pobrez.a del isl
p . ' s mexicanos logran formar un
.
ore Y su¡etos 1 los de A
1
a1ianza con ellos v loor:rn op '1 E r ,
tzcapotza co, traban
, :,
acar os sror¿ados
comarcanos Y los someten a l
··¿ . 6
guerreros vencen a los
.
,
a serv1 um re Su pod
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nqueza aumenta Al c.¡u"
.
I
·
er se exuen e y su
·
'- resiste se e avasall d
mejor de sus guerreros com
.
, . a uramenre tomando lo
'b
o caunvos para el sacrificio
1.
d
tri uw }' se le repanen sus t'
~'
.. .
, se e impone uro
.,
ierras. tu propio tiempo
l
bl'
succd JO a los de Arzcaf10tzalco C
,
. . se es o 1ga como
, ovoacrn Y Xoch1md o "
ro dos nosotros una calzada ,. c· . ,
d, d .
e , a poner entre
' 1 amino , ro O e picd
d d
.
razas
en
ancho
Y
dos
estados
d
.
1
"
E
.
ra
_pesa a, e qu111cc
b
"
'
e ª to • n cambio s1 l
· ··
d
grado para que no venoamos
d' . . ,
'
J su¡cc1on es e
o
en 1smmuc1011 y mei
, · d
pue61o v perdamos nuestra tier .
,
1ospn.:c10 e nuestro
d '
ra Y seamos vasallos d , , .
que e nues¡ra bella gracia a ll
d
e extranos, sera bien
rrarados".
~
e os nos emos, por ser de ellos bien
Las cierras de los sometidos
.
"muv moderada , c~d
. · relp,ima~se ª su vez en un principio
,
,, " " ,1 uno igu:i mcnr · '
d'fi d
'
medida que se iban esmrificand ·¡ . 1 e ' mo ' Kan o el reparto a
.

·

,

o a~ e ases.

Al mismo tiempo que se les avasallab,1 ,
.
. .
de ello, se les imponía un·t ol l. .·, ': como ~onsecuenc1:1. &lt;l1rccca
·
·
) ig,tc1on rnbut·1rn
1
•
mexicanos hubieron de suf · ¡
' ' que os.. mismos
.
nr a asem.irsc c.:n el hoo L· 'b
su¡eta ,1 rcgl.1s formadas de IC . d .
1 . . ti . a m ut:icion c.:sub.1
.
..
. lH.:r o con e tiempo v IL
l
_ I r
. ig:ir en c¡ue se 1.tcí.1.
Asi, mismo iba de '1euerdo con
a 1onn.1 d(' 1J · · ,
¡1
.
esa rnodalid·iJ· .. ,\ 1
.
, mision e e vas.dlJ¡e.
G•ornara seríala
d
· · , os enemigos que 110 1
l .
s1r,o se ren ían dando cu
l
.
.
,
os com );rn.111,
ero,&lt;,, P uma¡es 1e¡uelos de 0 .
1 . • ¡
otras cosas de precio: to . 6
1 '
. , io y p :n,1. piet r,h :,·
m ,1 .111 ,1 o~ qw.: lu.cnn
.
poníanles .1lgunos tribuws· l los
. d e , . esto por J1111go\ :,·
,·
que se e,e11Ji:in 5 1
,
por esciJvos, que lL1ma11 ·11
. : .. 1
•. J os vu1u,rn, íe11dí.rn
e ll'&gt;, _1 tr ,111 &lt;.:.\ mu:, pn.:hcro&lt;,.

�.
. . 1.'.IÓn 111flu1.1 .1,1 nmmo en el goh1emo f111uro dd
I .1 form.1 .d&lt;le n:u:p
·1 srnor
..
L¡ued,1b.1 ~t:óor; ,1 e1.1n
s· ·J1bJn dcp.17.c.:
pueblo somcu o. t se . J
b
Hin t\J1..otl , ,(' k) po111.1 t111
.d
· . l s, k, C!Hlllll11J .1 {l\lf
•
J
somcu os por tut:r: .1 • . e
. .
l
·! l . ·l tnbuw. ,.• ni;n·or
0llh&gt;.,
.
,· 3 y v1oilJr,1 e put:J O' c.;
•
c.1lp1xquc que rccog1er . ::, l
&lt;l. ·1) ll "lo\ nohle, r ,cí10rn
rnehlo enc.trg.iJos L L' su rcuu JL t . . .
..
d l .
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1
· , d ¡ J, en o~ puc) ().) '-1~·1 ' ''
La succs10n
,
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.
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. . c:r
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lllJll
..
.
•
911
esrab.1 su¡era .1 J sanc1011 e
.
,
- 1r de México .1llt:g,1do ,1I
d Al
is \'Cces se po111.1 un sent
con su m:rn o. . gun,.. do, memos
,.
r·1mp1n
. O[()t0d) . s.ilvo. que d ~pue 61 o
J
monarc.1 o e reconou . d
T b·1 ,. T excou&gt; con lo) q uc ,e
j" •. ,
. po er t.01110 ,llU • .
.
. ,
fuese, de ~gran
([a(
iuon
)
&lt;l
.
.
j, l s 1111:xicano,. a pn:1r dt: l.l op1n1on
.
pacro un .. ,1l1' •1n1.:i.
· con ¡ne 011111110 Le o
de lxrli1xochid.

Clases sociales

1 .

B•

.
a de cont1u1H.1
\. \,,-1s1l1Ji
· • ·c :tncenorme,m: ~eña!Jdo. ·se

.
c:·1 .
1·smo se man.:ó b1t.:n pronto s111
.a¡o ,e 1s1scem.
1
MexrcJno.
e cenrra 1
consmuyo e mpeno ' .
. . ti icu1 il Y .1ün cu.rndo ~e

sccma s&lt;:mepnrc , , . ' .
.
llegar ,1 consmu1r un s1
.
c1'&lt;lo· no por em se de~truyo
., d · ·
· los pucbl os 'iome
prercnd10 ar in¡erenci.l ª
. . , •. n lo h KÍan desde .\léxico
f de cuenras ~, m ren en l,l '
.
el mrema,.d,que la in , cipes
.
•
,
.
al
poder
del Empc:r,1dor.
vJSJ11 os su¡etos
. La
donde res1 1:rn os pnn
recieron clases jcrarqu1ndas
· .· · d l pueblo se perf'I.
I o Y apa
.
.
orga111zac1on
.
L ·a sido en sus primeros Jnos. .
. e
nmero
-ta1cua 1h,llll
d
admin1srrattv~menre,
las clases al:iciegas se formaron orras e
' después soc1a_lmente . Ju1_1dco J orlos .:m:sanos ~mercaderes.conocidos
d.
·c1ón consrnui as P
·
·
ll l
me 1ana pos1
I
.. ( h ca en plural) .v ¡unto a e .ba a
1
b de ''poc 1recJt1 poc ce
éstos con e nom _re . d •·1
. 1 11·s" hombres de n:nurale2a li re.
•
.i
r:mos e o~ ca pu 1 '
•
d1
c.uegona ue propie
h
Ies,, ,1p..•rceros libres ' criburanos e
,
b
·
"los
mace
u,1
d
En gr,1 o mas JJO,
'
10blc J. quien tributaban as1 como
duei'w del rerreno, gener::1menre un ,
'
J,

g

,

1

a! Escado'· •
•
• • ,
I .
ó!o .rnre el dignatario a quien
No t&lt;:nían 1mpos1c10n esrat:1 , sino s
l '" los conocidos con
bbrab.111 las rierras de servicio as1gn,1das J su ernpl) co ,
¡
'' {semdores de c.1sa rea ·
d ..
el nombre e recca eque_
. L~ .. d., la merrópoli e5taba una clase
d . d &lt;l la ¡crarqu1a y 1ue1a 'Deseen 1en o e
los 111:weques o
.
de los senores
- · que los somen·an·
·.. ,.~ El
·1·bre de servidores
l •
semi,
l f os de la cierrJ a nuevo senor .
rblmaitl que daban ~arre d~ os_.;rlo ocupaba IJ clase &lt;le hon1bres 9~1e
último escalón de la ¡erar9'.11a sodu ' , emilibrt: \' a los que se conocía
hJbía perdido parre de su liberta , s111 ser s
.
-18

con el nombre de escl,1\·os, por utiliJaJ del tt:rmino, no por corrc!,ponJcr
en su esencia. Denrro Je un régimen teocrárn:o mdit,H la cl.hl' sacerdoral
ocupaba los prim&lt;:ros lug;ire~. A g1,111Jl'.s rasgos esr,1 t:r,1 Lt orgJni1..1uon
social de los mexicano~. Ahora bit:n, dentro del grupo numt:roso. l.1 vida
no se .1jusrab.1 a los cánonl's preusos, sino (llle sufríJ rcbpm1encos. Los
calpullis no daban ab,mo parJ proporcionar cierras a coJos los que rcnÍJn
a ellas dcrecho. La población 1..reci.t. LJs cierras conquisradas reparriJnse
enrre los señores y guerreros principJles, quienes las daban en usufrut.ro a
sus antiguos poseedores. L1 pobbción urbana no p,1rticipaba, sino acaso.
de regalos de poca cuanría. Así. la c11egoría de macehuales crc:cía y como
base del pueblo, servía de sosr1:n a las clases elev.1das.
Tal siruacrón la pudieron bien pronto observar los primeros
cspai1oles gue se prcourp.uon de los problemas Je los indios. Don
Sebasrifo R.1mírcz. de Fucnb! en carra dirigida al I:-.mper:tdor en 3 de
noviem bre de 1532 señala la hondJ diferenciaoón gue cs:t cl.1se sufrfa:
"los gue son pecheros, así c:n conrribuciones pcrson:1les corno reales, se
llaman macehu.des, y éscos eran y son ran súbdicos, gut: aunquc los
macaran no hablaban, y a los que de esros el señor deLÍJ que era csd,1vo
aquel lo era'"''. Vasco de Quíroga subraya esa diferencia al reforirse .11
problema de la esclavirud prehispánica que trataba de evitar sugiriendo se
cnmendJra la cédula de 1528 que perrniría l.1 csclavirud y el herrar a lo~
indios, que se modificó el mismo aí10, así como la Cédub de 1530 en
que se encargab.1 a las auroridadcs abrieran un:1 inves11gación sobre los
abusos exisrenrt:s rocanres al rcscare de los indios, averiguación gue dio
lugar al ju rado mixto a. gue st: refiere Quiroga en su lnforn111cion en
Derecho Jel afio de 1535 ". Dice el licenciado que b cé&lt;lul.1 que permite
b escLwirud: "quita l.1 vida con las liberrades, íl -iqucscos pobrecillos
maceguales que son casi roda l.1 genri: comün de guien estos se:: sin,en,
que son los que a título de esclavos, sin 'icrlo m.ís que yo como delante se
dirá, ahora por la nueva provisión han de ser herrados y vendidos y
comprados sin ninguna piedad ... '
Gómara los compadece: "servíanse de ellos como de beHias en l.1s
cargas, cJminos y edificios''; com,ibanles muchas veces los hijos p.trJ
sacrificios y banq ueres, que era lo tirano y cruel. .. "pechab.u1, &lt;le rres que
cogían uno, y alÍn les t,lsaban l.1 comid,1 ·: y Jgrega: "no usaban vesrir
buena m.rnta ni mirar ,1 su señor... ", si no pag,1ban l.1 renca y criburo que
debían, quedaban por esclJvos hasca pagar; y en fin , los sacrificaban
cuando no se podían redimir" , y &lt;..on un;1 explicación de índole
económica que se adelanra a su nempo nos dm:: "Las reptíblicas no

�.
podían librarse de b servidumbre.,
por c~:1,sa, de la -sal r
por maner.,1 qui•.. viví-in
• muy· traba¡ados ...

O(

ras mercaderías;

El derecho
',
Al lado de normas
.
, n derecho que 1ie regia.
El pueblo mexicano r~nia u ,
. d car.ír rer ¡1ositivo como Lis
¿· ias pose1a orras e
'. . .,
puramen te consueru inar '
· ídicas ouía 1nsp1rac1on
•
l
s
leyes
Tezcucanas,
norm.
1
s
¡ur
.
o
que representan a

Para los azrecas.
d
b , duras su legislación era
eblo &lt;.: cosrum n.: 5
'
. .•
d
Bror:ida e un pu~
h ,
. niegan roda orga111zac1on
.
·
.
Autores
que
¡
excesivamente n gurosa . . , .
. . defienden celosamente ca
, .
l
blos preh1span1cos, ono~
H. .
J.und1c1 a os pue
1·¿ d-,. las Casas en su mona
ando b rea 1 a · - ·
l
1
adelanto cu tura · exagcr
.· . del sistema:
,
d
.dea escueta pero precisa
¡
Apologética nos a llna 1
.
.
// einosy le"es por lm cunes se
" H b 'a pues, puces en i1que os r
.t. .
l ,,
a t'
re zíblirn( e11 el csrndo po!tt1w y rempom ...
conservaban nque!fi1s 'P d
·, d ¡ . , en el seiíorio mexic,1110 era
De los jueces el rnpremo, esprw e IC)' b. por el oficio era
·¿
l
O ·uez ma¡·or, CU)'O nom ,e
el prest eme T J'a caruo · )' opcw
,h : d proveer rn las cosas de n
e
l 1
Cihu.acoat .. · cm
e.. d d I
,
,a di' fas causas que se
··
In hnoen n e reJ, 0 )
. •
gobernaoon Y en
L .
&lt;
eran solas las crimmosns,
devolvían a él por rtpe rmon, y e.trts . . .
"
.
i'les
no
se
flllelaba
de
111
JI/St1c1a
mayor
.
I
porque de as cw •
r

ª'

.
, del residenre superior. que era justicia
Había orro ¡uez &lt;lespluesf~ . .p ·r1 e cecad v su oficio era conocer
a ª
'•
-d
b de aque o 1c1O. era
l
maror; e no m re . .1 . v cri. mina
1 .
, or asesores v acompana os
es, tenia
P ,
.
de rodas las causas civi e~ .
b
A I . acad el ctul era como
d I s cu:-iles llama an co n,u1.
, .
~
d
otros os, uno e o
:f l I l
que quiere decir regidor. Estos eres
·¡
al otro av or ac,
L
1
,
alguac1 mayor, Y
. •
¡¡ oí:1.11 v libraoan J5 c:-iusas,
.
'. e ¡uncamente con e os . .
1
1
re nían sus ren1enres, ·F-1
.
'I ·1 T l.i.c:rn:car, que a
. . , de bs sencencias, so o e
pero en la pronunc1ac1on
,
I· ba par-i ·rnte el Cilrnacoarl.
. . .
b raba De este se ape •1
' '
,
b
JUStlCta mayor se nom
.d A d. .. El audiencia rema por nom re
"H b,111 asm e u ieniut.
d .

iban a orros dos jueces mayores, que llaman recuirlato, y que siempre
solían ser parienres del señor, y estaban con él, y llevan ración Je su
despensa y plato. Consultan con los señores cada mes una vez rodos lo.s
negocios, y en cada ochenta días vienen los jueces de la provincia a
comunicar con los de la ciudJ.d y con el rey o señor las cosas arduas y
cosas corrientes, para que proveyese y mandase lo que más convenía"-8•
Esto en c~ anto al centro. Las provincias tenían un sistema judicial
organizado 1.
Para iniciar el juicio se utilizaban los alguaciles8º. El juicio era
generalmente oral, y las pruebas orales y escritas, así corno en muchas
ocasiones los fa llos. El sistema probarorio perm ite aventurar es¡;¡
afir mación. Presencábanse resrigos de los que dice Las Casas: "pocas veces
se hallaban falsos, porque no osaban decir orra cosa sino la verdad: lo
uno, por temor de la cierra, por la cual juraban como por cosa divina, y la
forma del juramento era poner el dedo en la cierra y luego allegado a la
lengua, como sí d ijeran: por la d iosa tierra, o divina cierra que nos
sustenta y mantiene, que diré verdad; lo otro, por miedo de los jueces, los
cuales eran muy solícitos y sutiles en interrogarlos, y cuando alguno
hallaban fa lso, rerriblemenre lo castigaban"' 1• Para las pruebas: "había
pin tores, ,como escribanos que anotaban los puntos y términos del
lirigio ....,~.
El noti ttcador de la justicia o "el que la manifestaba era f ecpoiod el
pregonero, cuyo oficio era de gran honra y :iuroridad porque decían al
pueblo la volunrad del re/J; y el ejecutor, era el Coahunac, que era el
alguacil mayor, por sus propias nunos""'1•
En cu:ll1ro al tema que nos ocupa, tenemos que Sahagt'1n nos habla
de que en las casas reales o en los p.ilacios de los señores había salas en
que se administraba jusricí:i siendo Ll primerJ de ella, en la 9t1e residía el
Rey, los cónsules u oidores ~• los noble~, quienes .icom1mbran lihcrtar J
los esclavos hechos sin justicia" .

. T.r1tzo11t1
z
·¡·ISt/'1, ) , así podemos. enr
. ¡ sentenoa,
L
Tlatzontecoyan, a , ;r
l { i ar donde se pronunoan as

Existía para ejecutar Li ¡usricia un sist&lt;:ma carcelario org.rnizJdo.
Cortés, Berna! Díaz, S:1liagü11, 110s mcncion:in un ripo de drcelcs
destinadas :i los cautivos de guerra en lJ cu.d les cc:bab,1n ra1 a sacri ric1rlos
posrenormence.

e
.·) r,&lt;:s·
h l I· &lt;le lm jueces v sus ,unrn
. . "I .os jueces
Gómara a su vez nos ,1) .'1 .
61 :l'ienen renr.1s \º lug.ires que
eran doce, codos l:o m_b~es dancuno'&gt; y i;~~ c:st;s,1s scnc,1J.1s. L{s archcioncs
. del~" ¡usuCla: ere1m1nan , ,
son propios

Las Casas se refiere a elb~:
tcn 1,111 dr..:t:k·s aspcm rn-1s.
señaladamente, donde rnerí.i.n lm de crimen _r lo,, presos en gucrr,1.
Esraban en una casa oscura o Je mu_r poc1 d.lfidaJ, y rn cll.1 l1.1cí.rn un,1
jaula o jaulas, y .1 la pt1crra de l.1 c1s.1, que cr.1 pn-iuc:ii.t tomo pucn,1 de
palomar cerraJ,1 por de fuer:.i con r.1hl.1~ y .mi111.1d.1i, gr.111dt, pic:dr.1, ,I' ,dlí

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sentencias •

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·l llt10L·1·1·
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la especie de bs pnmrnc, que ~:; lL • • •
Qu;ihucalco. que vcni.1 Je cepo ·
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Esclavitud. Su concept0.
.
. 1 robknu. Fl nuern v.1~.ill.1je quiso s;1hl'r_ del
La conqu1sr.1 plan reo e, P
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kk euro¡Ko ,t: prl'rcndió meda el
.rnriguo para ,1provech.ulo, ) con l mo
siste ma indígena.
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. L •ol l ,do, 110 Li\ c.iui,inon nm.u.
·
¡ s &lt;lt!ercnc1as.
os ., L •
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Pronco surgieron .1. . .
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Explica ensegut a a sm1.1c ,
. 1 ·idl del .1lnuihdo, que en
,
·¡ d b . in perpcr•no11 po1 .1 \ . •
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.
como un. alqu1 cr e o r.1s
'.
. '
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derecho se llama locatio opelmrulm 1111t'~l t~\1&lt;'enuos que.: son, salvo
de wm 1res 101c:~
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d. ·
roJ.1s bs con tnones
l , ro de obras v serviuos que
d I cuden con ,1que gene
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.
sol:tmente cuan o e~ a
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11

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.
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T :1 .muac1on
. . .co nos d.ice.. ...
. , i .a c , er ¡und1
ca¿..1 esclavo pod1a rener
una expltcac1on e e caracc
h ,, s redimían; aunque pocas se
.
·, l d ,1 CU'.11 mue as \t:CCS . e
,
n'/li
mu¡er y pegup, t:
t . . b 1ucho v los manccnian los amos .
rescataban, como ellos no rra Jaj,1 an n 1
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de eschv0 no llevaba
.
sefnla que e caracrer
' '
1
Q
Va más al á uiroga Y
·'
.
·d d I Fl por qué de esa
d.d d ¡ l'berca&lt;l e moenut a · ·
cons igo la pér I a e a I v' , .. o Cl1mplir con sus extremas
'.. I
d
Don asco. para
.
siruac1on o con ensa
.
11·
b,st iban :i cumplir con sus
.
,,.., "
ro que sin t' ,1 no " .
d
necesidades , pues.
ll
. •e,1ros en ricmpos de to a su
,,, ,
5 'r;i) es manren1m1
íl
miserias y ,icos o mt e , 1 , d
~1··, o c1si los unos a los orros 1 .
. d ·
J, ;1ceern1n cm.,,. · · '
.
prospenda • stn ven ~rse .
l . . .·. n 1 un rn;ílisis nguroso e0mo
Se ha pensado, stn su¡ctar ..1 tnsmuuod 1·
lo que de él riene de
.
1
e¡a ·1 un mo e o por
l
el de Quiroga. quien o asem . 'd
h. . . ·a dentro de un mode o
común en incorporar 1a eselav1 r l 1 pre 1spa111c

rom.1110. 1 El Oidor ~e ,1dcl,111u
iguald.1d •

.1

t,11 aft, 111.1uó11 ,. 111t·g.1 l',.1 ~upue~r.1

En CL1.111ro .11 car.ícru de l.1 ÍnstitttLi611, l'or9m:11uJ.1 .d,, m.1 que "l.1
servidumbre de t:Stos no na r,111 pl'nos.1, como l.1 de: lm 111t1rc11m r negro,
entre los cspafíoles"••;_ l.:,11 u1.11nu .1] númno, SL·gtín Zo;·ll.1 ~ na
abunJ,rnre'''' El esclavo en esas condicione) rení.1 ..1 m.i~ de lm dned10,
apuntados, otros, a s.1ber: "Su posl'cdor o Juc110 no rrnía sobre él
derecho de muerre'' . Para poder serlo rcní.1 que sujcc.trse a ll'yes espt:cr.ile~
sobre la marcri:i. En igu.1! forma no podí.1 ser vendido sin ~ll
consenrimicnro y de acuerdo con L1s disposicionc5 leg;1les ". Tenía JSÍ
mismo el duelÍo, un derecho semejante al de persecución sobre el
esclavo,., guíen lo podía don.ir a Sll~ herederos ''"' sin c¡ue por eso pudiera
ser compar:iJ o con una cosa".
Dadas las cosrumbres de los pueblos primitivos, ocurría algunas
veces que los esclavos seguí:111 .1 sus amos a su mucnc ' . Nadie nacía
esclavo: "ningún hijo de esclavo ni esclava que c:5 mucho rn,ís. quedaba
esclavo", nos dice Gómar:1 ..,:_El parco de escbvos era. libre y lo roma el
p:1dre, esr,i escrito en el Libro de Oro'"'. Resumiendo: la esclavirud
prehispánica, no puede ajustarse al modelo europeo, diverge por
completo de él. No se le consideraba al esclavo como una cosa ni privado
de codo género de derechos aún el de vivir, sino que tenía un mínimo
que se le resperaba, el cual perdía por determinadas causas: mala
conducra, deliras, ere. Era un.i caccgorfa m,ís b:1ja denrro de las diversas
clases sociales, nacida no de un hecho pur:i.menre social, sino también
jurídico. Podía muchas veces esrar en mejor condición que un macchual;
pero siempre tenía disminuida su libertad. La situación que le asigna
Qu iroga, llena perfectamente los elementos que en la realidad cenia.
Causas de esclavitud
Acordes en el sentido de las causas que produdan la mengua de la
libertad (esclavitud) están los traradiscas. los antiguos serialan Lis diversas
maneras de caer en ella sin agruparbs, lo que sí han realizado los
modernos desde Clavijero 'r,4. con el fin Je facilirJr su estudio, y desde un
punro de vista del derecho acrual.
Así se dice que tres en rérminos generales eran las f'uenres de Li
esclavirucl: la guerra, la ley y la venta propiJ. Sin embargo, cabe diferir un
poco de esa opinión, ya que la mayor parre de los tesrimonios nos señala
que los prisioneros de guerra o caunvos eran disrinros de los esclavos,

�puesto que se les desrinaba al sacrificio. Tc1.020moc nos habb de caucivos
nrilizados en servicios, y de esclavos del Rey hechos en la guemi y dados
en présramo :.1 los nobles, pero en ese c:.1rn tal vez se trace de vasallos.
Bajo esas bases, anafrz.aremos rodas ,. cada una de las causas de
escl.1Virud.

En primer lugar, la ley.
Li ley fija obligaciones, concede derechos, tipifica delicos, e impone
pe11.1s. No se concibe sino por sus últimas funciones que se pudier.1 caer
en csclJvirnd. Don Vasco de Quiroga niega la esclavirud como sanción a
un delico
explica su :ifirmación: "porque vemos que rc:cicncn su
liben.id y famili:i y casa y lug,u e hijos y mujer v haciend:i y ajuar sin
perder cm,1 alguna de ello, y que es m.í.s en ellos uru manera de alquiler o
n:nca Je obr,1s 111 perpctu11111, que· 110 sen·idumbre que quite liben:i&lt;l .. "'·'''
Su op111ión se comprende si se enriende su posición Je jurisra criado en b
tradición romana del derecho de la cu.1l extrae, bajo un Jn,íli~is Je! nuevo
sistema, la forma en que ha de encuadrar la instirnción a que se refiere, A
pes:ir Je que admite la existencia de un derecho mere los indígenas, no
acepta su violación como fuente de e)clavirud la rnal observó y
1

''

:'

caracterizó correccamcnce.
Contrariamente a su opinión cenemos resrimonios que n:veLrn que el
deliro sí originaba la mengua de la libertad en forma de presución de
servicios forzosa. El Conquisrador Anónimo lo asevera en tal forma , así
como Oud1/'' y TorquemadJ . Así se present.rn los casos de usurp::ición
11
castigado con escLivitud pa1,1 los descrndie1w:s ,,1sí como J los hijm
Je!
111
rebelde, a los que se aumcntaha el c:tstigo imponiéndoles collera • Li
traición era punida dur,1meqtc, Layt:ndo en e~cbvitud h.1.~t.1 h Cll,Hta
1
generación, :1sí como el ocultador dl'l delito. t.l culp:iblc er.t dec:ipirado ' ·.
Fuera de esca clase de dclico~ de ordtn político, tenemos otras causas
de cipo adminiscrarivo: la falca de pago dtl rrihuto, no considerado como
obligación ciudadana sino como imposición forud.1 rcsulranre del
vasallaje impuesto por grado o por fuerza y no cxirn1ble. Quiroga1
1
menciona esa crnsa 11 ' que.: acepr.1n, Zoric:1 ' y lorq11trn,1d.1 'y Cl.1vijcni"
y que rccúa gcncralmc.:ntc.: c.:n l.i, clase.:~ m;Ís luj;l\. t\1ucltm de sus
rnternbros eran dadm en t'icl.1vitud por su_., c,1Lit1uc.&lt;, .

Lesione:. y homicidio
Denrro, :va de una caccgona
, específica Je (H·
con la esdav1rud al que c1u\ i. 1 •
e irns. tl'nen10s castigado
,, .
,10,1 cs1oncs a orra 1 . . 1 "
• ~puni,be con la muerte. salv
j'
F e1s011,1 . 1:1 hom1c1dio
0 y_ue mee 1ara p·rd,
. ·
•
d I
occiso, pJra q uicnes d ·b,1 1 . b .
e
on e os deudos dd
&lt;.: •
rra J¡ar con
,
d
envenerudor le ·1horc16
1 h,
c1r,1crer e esclavo, I" Al
'
' .tn ªP·1 ea ,1n Si tT
-1
·
queda ba como escbvo el J J'
i., .
,1 ese avo d envcnern&lt;lo
.
. •
e rncuenrc . Esco se c f;
. , '
manera: s1 la C'ichv.1 emprc11 id·
' 1 , on irrna con la s1guienre
l
d Id
' .i morrJ e c:ws·1
· d1
ese avo e ueiio Je la mujer e'iclava '·' . '
, 11lt: e parro, quedaba

°

Estupro
Dice hay Andrés de Olm . " . 1
edad para hombre, :1lguno I os. !lt a guna c.:sdava pegucñ.1 que no es de
,. J
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' ·1 tom,i, es cscbvo el
, , , ¡,
muere,
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I· .
1
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,, • ,1 curi e p
l'bgtit sc.: te 10 con ella , ·sr·
sobre e,¡-1 e 1 . ~ ¡·e
,,
ano es i re :· llévalo el p·1Jre'"·"
Qu1roga
'
., , llS,lll!lere1•c
¡ .., ¡ .
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causJme de cscl.ivirud '.
. onm cr.. J ~imple relación como

. Sin embiro-o
, º r1os p.1rtc&lt;..' mas corrccra. l·.1 pr.-imcra
Ohispo, va &lt;1ue L1 purJ ·I _. ,
.
,
n: ac1on scnnl co
.l
les1vac; para la cscl.1v.1 no d ·b. ª . . ' . , ns~nric :i y
•
&lt;.: ia tentr sancron n111g11na.

lorma v no la del
.
.
sin consecuencias

Venta de infantes

- En el Libro de Uro, lcemo,: ",j .ilou110~ \' . . .. ,
.
.
esclavo, y déspués se s:1he to l I
t&gt;
rnd1c1Ln ,dgun n1110 pur
· lo
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y de e ll os d,111 uno ~ti &lt;lut·
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, 1 , cment¡-ieron, son esclavo!&gt;
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p.lf.l I.Ol1.H \·,s· ,emill.t" q11l'o,1 ·' ¡1&lt; ,1 ne, . .

t:sro, ,·

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J ,, l 1s Ochenu Leyes e
n '
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·lor , .\·dcno
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. J como !k·n11lbdróntcn1ro
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l ,el w1ru
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~etuhu,1k0Yorz1n sen,1 .in ., e. .
l l rob1r se irnpon1,1 pena
, . bl &lt;l . Si sc hora&lt;lab.1 un,t c.1s.1 P· r.
,

con nen.1 menor .
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un po

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c.1p1ra

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.
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Si lo robado erJ Je poco , ' J 1 l l~s '¡1ariemcs p.1r.1 evitar a
•
.· · con a\'U • 'e
•
·
l
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l., cosa
. '" . L.1 reinc1denc1a
cm o'J·.1 J como comprnsJC10n,
l.
, rnuvcndo
. en e
rnengu.1 de b libenad, o )tt'n rts l:, . unc&lt;li.u.1, por ahorc1m1enco, o
11
·go. del
robo~ se c.1srig,1l).1 con l,1 muerte,. e.·)llll',_ Kohlcr ,1firm.1 que el c.1sr1._
.
1
l
11no il s.1cr111c10 .
l
I
an (l &lt;TUO
bien dernn,rnt o ,1 r.
,
. . •s ·on L1 mucnc, cr.1 e e ' . º
lltl con Li e~d.1Yitud, y en e.isas g1.1\c. c.. J s de la Crónica ,\fex1ci111a.
ro
- 1 .l
s &lt;.:,1sos rom.100
.
b.
derecho azccca, y ,en.1 .1 ,1 gun~- v , , ....:ro t,unbién nos dice que a¡o
dt ciempos dd ¡rnmer y tercu R~. ·crp ,, el solo robo de un fruco
,
~ kxico m:.b ri:-,or •
·
~ loccernrna 11a l-,1,1 e'.1 i ': ,
~
mociYab.1 d Js,1ere,1m1enco .

Sc.1 ._·01110 (11,·1l', .11111 u1.111,ln ,icmprc litt· u11.1 kgi,Lh.i&lt;'&gt;n )' cosrumb1l·
riguros.1.
el rol1,1 t·1.1 (u,·ncmL'fltl ,.1,1 ig.1du:
¡11111u,ck Lun l.1 t·,d,l\·irud ,¡
'
'
no er.1 Ci.lt1,idcr.1hlc. _1· ,¡ l.1 pn,nn.1 t(1b.1Ll.1 110 ,¡11c1 i.1 ,d L1d1011. podi,1
vrndc1fo .1 orr.1 p.1u t]llt' L'011 el prt'l..Ío 1cuh1do. ,e rt·hicicr.1 l.1 pt:rd1d.1 '.
E n l.i Rcl.1--iti11 de .\lrndo1.1, ~t' t'lllllL'tllr.1n llt.1, lúpc,ro ;1 inJultm
concedido,; .1 los l.1dro11n por uno, dm ~ h.t\r.1 tic, u,os. ¡1(.'ro c..a.stigado,

inexorahkmcnrc .d

lll.ll'ln '.

Abuso de confianza
"H.tcí.111 cscl.ivo ,1l tjlll' venJi;r alguna cierra :1jrn.1 o que ruvic~c
deposir.1&lt;.L1. ,;in liccnci.i1'. ~i d bien cr,1 muchlc ~- lubia sido d.ido en
prés t.imo, depósito o .ilquiler y no ~e volvi:1 o pJgaba, l.1 misma pena era
aplic1da"''•'. El fr,1uJc c 1srig.íb.1sc con idénric:i SJnción.

Esclavitud por deudas
La c~cl.wirnd por deud,1~. ''no er.1 consecuenci;i directa de b deuda,
pero si h,1bía b posibilidad de d.u p,1go y sarisfacción .11 acreedor por
medio de ella"'-•. El deudor er:i rncan::cl.iJo en d l'cilpiloyan o prisión Je
deudores hasta pagar su adeudo con rcsc.He. o llegar ,11 pacco dt
esclavirul '", o bien cnrrcg.1r un subsriruro reledndolo de tiempo en
tiempo, que gener:dmenre era un miembro de l.i familia. El pacto er,1
1 1
fomul y Jcbí,111 pn:1cnci,1rlo cu:mo tcmgo~ ' . Esr,1 cl.1se Je escL1vitud
esr.1ba sujec:i a dos modalidades: o bien a la m.111cra común, es decir
rr:1sbdarse el deudor esclavizado a e.isa Je su acreedor para ~crvirle, o bien
podía quedar en su casa y tr.1bajar tínicamenre par,1 su sefior '~.
"Cu.rndo uno morfo por deudas. romaba el acreedor, si no había
hacienda, al hijo o a la mujer por esclavo" '", pero esa esclavilud, explica
Kohler no lo era por consecuencia de la escLn·irud dc su p,1dre, sino por
su compromiso personaf'. Esca espl.'cie de !iuiza Je familia se prohibió
en l 505 por Nezahualpilli, rey Je Tcxcoco, .1 quien imiró el gobierno de
México '~;.
Esclavitud de los jugadores
"Cuando jugaban a la pclot., y perdían \' no renían de C]lk' pagar, los
ronuban y se servían de ellos cod,1 su vida los que ganab.m; .r si eran los
que le ganaban dos o más y no les pJg;iba, le lb·ab.111 ,1] templo o cu,~· le

�,
. "''"., ), en el Libro de Oro leemos:
• í'.
b d ¡
del idolo
que teman
,
sacrlllca an e anre
. h,
d' lo que su padre cenia o
"el hijo del principal 9L'.e era ta ~r y vee~lo1:ecrecame11te ahogado, y si
ce de cierra mona por
.
d, ¡
ven ia a guna suer l ,,w ~1ás no sólo se apostaban ellos, sino como
era macch ual era ese avo . ,
"~
,
b. , paseaban esclavos ·
¡
dice Sahagun tam len ª
.
. da ·osrnmbre. Gómara
a
l .
era una invetera i_
•
Como se. ve,
¡~;Jo ·ue an el pacalozdi (parolli, especie de
comenta yis•, .dice: Cua ro uenen
. J g y aun
, m ucl1as veces sus personas para
parchasse) Juegan cuan
h,
1 h mbres ba¡·os &lt;.o_ Los así jugados,
1
E I hacen los ca ures Y os O
nl 6 1
ese avos. Sto o. h
, ano
- de cuando hicieron la venta. .
ser pasad o un
"no iban a servir asra . ,
,
d'
ar a servir durante Cierto
Ourán señala una modalidad mas: qdue po 11a p~slo en el plazo señalado,
. ba y e no 1ace1
.
·
o en canrn se rescua
h"os dice
nemp
'
'd·
l
'':
El
tahúr
podía
apostar
a
sus
IJ
'
quedaba a pcrperu1 a ·
,
Ouran

Esclavitud como medio correctivo

La esclavitud como medio de corrección era usada con frecuencia
entre los mexicanos. El padre de un hijo "incorregible, desobediente,
desvergonzado, disoluro y que_ le aprovechaban consejos y
1 1
amonestaciones", como dice Durán , previo permiso de las auroridades
judiciales, podía venderlo
en el mercado sin que pzlra tal existiera derecho
1
alguno de rescate ·~. La pena se agravaba si el hijo despilfarraba la fortuna
de su padre. Si era principal, se le ahorcaba, si plebeyo, esclavizábasele 1- ••

~

Diremos algo sobre cierras modalidades.
Para poder vender a un esclavo, era preci_,¡o ponerle collera, argolla o
cuauhcozcarl,
y "no se le echaba sin tener causa y licencia de la
1 4
jusricia" - • Este género de esclavos como dice Gómara y con él
Torquemada, estaban destinados a la venra y algunas veces al sacrificio 1' '.
El colocarles el collar era señal de su indocilidad averiguada por tesrigos,
lo que hacía perder al esclavo el derecho de dar su consenrimienro para su
venca .

l{i \

Venta por sí propio

,
.
de subdividirse en dos clases: la venta
a) La venra por s1 propio plue d con menoua de la libertad, y la
. .
f erza a la vo unta
b
.
por m1sena que u
'
, .
e nero De la pnmera nos
¡ ncaria hecha con ammo 1
•
1
P enamente vo u
,
b d osrcriormcnrc l:t segund,1.
ocuparemos enseguida para a o~ Jl r p
. fornnción &lt;.le 1535 esa clase
D V
de Qu1rog,1 sena a c'n su in
,
'
h' . b'
on "I asco
. ven
. d en por un cdcm1n o. e icuf(•)_1
l 1 ncces1·¿,l d se
1.11 ¿·1 5
de venra: os
º c::n '
·
r
. de esclavitud rorzosa ·
•t,;
El p D 'n recoge esa rornu
'
de maíL" .
.
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Hisróricamenre tenemos prue .1sd e ,1 , d la Com¡uisc-i Je Oaxaca, se
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An res de terminar con las diversas causas de esdavirud, cabe
mencionar aquellos casos de donación de esclavos duranrc la conquista y
que nos señalan Cortés'·-, Bernal Díaz 1• 8, Gómara 1 ··,, Torquemada"".
Quiroga combare la idea de que sean esclavos y dice: "esros r:iles venían
avisados, persuadidos, atemorizados y mandados por sus caciques o
principales, que aunque fuesen libres dijesen que eran esclavos ... "" 1•

Notas Bibliográficas
1
En El Orr¡:en de los .\fex1ca11n1· la primera de las relacione~ contl'nida en d Lihro
de Oro, en J. GARCÍA ICJ\713AI.CLTA. \'una Colec,•11j11 Je Durn111emo.1 para /u

Historia de ,\,,/éx1rn México. /8lJI . l 11-283, l'emos que lo., misioncrns ,l'
lamentaban de la falta de fuente,,~ del dcsconoc1n11t'r1to de ,u contenido: · c~crnorc.,
o letrados o cómo les diremos que c:ntrl'ndcn bien esto.. son rnuchos lo~ nub.: orros
no o:,,an mostrarse. o los I ibro:,,.. qucm.1dos, que como les hemos dc~tnrido :
quemado así ornamento~ del demonio o wdn lo que es cercmon1ático o ,osrl'l'll0,o
quemamos, y ... cada dia les amenazamos si no lo dcscubrc:n. ahora quc ll'\ ped1111,h
libros, si algunos tienen cxcúsansc con decir yuc) a son quemado~ que pur;i t¡th: lo~
querernos, o que les preguntamos con intento de rcprt!ndcrlo~. los libro, h.-i) cntrl'
729

�ellos que no son reprobados. así como lo~ de la cuenta de los años. meses ) dia~. )
los de los anales, aunque siempre hay alguna cosilla sospechosa. 01ros s, ha1
reprobados que son los de idolatrías. el de sueMs. y uno de una manera de
buenaventura que tira a astro logia. pero mu:,; falsa} oscura de entender.. ··
En la época más tardía. ··]xtlilxochitl. se lamenta de la falta de conocimiemo de
las personas y de los hechos aún entre los ancianos de la Nueva España: sólo en dos
hallo entera relación ) conocimiento de las pinturas ) caracteres. ) que dan
verdadero sentido a los cantos" En la dedicatoria de la H1stvria Ch1ch1meca Cit. J
GARCÍA ICAZBALCET A, La
destrucción de antigüedades mexicanas Obras de. l I-91. Biblioteca de Autores
Mexicanos. V. Agueros. Edit. 1896. l::sta obra corresponde al capítulo XXII de la
obra del mismo autor Don Fray Juun de Z11márraxa. prtmer vh1spv y ar:vh1spo de
México. 11st11dio biográfico y b1bliogr11/ico. México.! 881 .
: B. de.SAHAGÚN. J!tsroria General de las Cosas de la ,Vue\'U Espaiia 3 v.
México. Ed. de Carlos Maria de Bustamante. 1881 . Lib. X Cap. 29. Relata Sahagún
que en tiempo del cuarto rey de México lzcoatl. se quemaron las pinturas. "los
señores y principales que había entonces acordaron )' mandaron que se quemasen
todas porque no viniesen en manos del vulgo ) fuesen menospreciadas... Cita
lCAZBALCET A. La destrucción 15. La edición citada de Sahagún es la que utiliza
KOHLER. para su obra. Hay una edición moderna utilizada por nosotros. en 5 v.
con una introducción de W. JIMÉNEL MORENO. México, D. F. Edi1. Pedro
Robredo. 1938.
1
J. GARCÍA lCAZBALCETA. Hisroriudores de Méxrco Diccionario de Historia y
Geograjia. México. 1854. IV. Aparece como selección en la Ohra Opúsculos y
B1ograjias. Prólogo y selección de JIMÉNEZ RUEDA. México. Edic. de la
Universidad Nacional Autónoma. 1942. Bibl. Del Estudiante Uni~ersitario 38. 2-3
de donde lo tomamos.
4 Loe. Cit. Agrega: --¿Qué habríamos hecho con aquel montón de figuras si los
mismos misioneros no hubieran cuidado de conservamos la corta inteligencia de
ellos que nos queda, y de damos su explicación según la oyeron de los indígenas
expertos, e interpretarlos? ¿Ganaríamos acaso con el cambio si. por cuidar de la
conservación de las pinturas. no se hubiese perdido una sola. pero tampoco que
quedase una línea de sus escritosr
1 Íbidem, 5. En un tono lleno de admiración y entusiasmo por obra tan grande y al
mismo t:tmpo de reproche para los que se hicieron eco de las opiniones de
lxtlilxochitl, en La destrucción ... 100 dice· ··venidos a la predicación, por ningún
motivo estaban obligados a echarse encima nueva carga. ocupando sus escasísimas
horas de descanso en investigar y escribir la historia antigua de estos pueblos. A
ellos que aprendieron la lengua, que estudiaron las pinturas mismas de cuya
destrucción son acusados. que recogieron las tradiciones mas auténticas. que
reunieron todo en laborioso trabajo. somos deudores de lo que sabemos acerca de los
tiempos pasados. Sus inmediatos sucesores 1 colaboradores continuaron la obra:
pero los que llegaron mucho después. como Torquemada. ya no cargaron sobre sí las
indecibles fatigas del apostolado, y al paso que sabían aprovechar. por no decir
plagiar los escritos de sus predecesores. no creían injusto dar crédito a indios

730

em_busteros ~ara culpar de !gnorancia o de celo extraviado a los insignes varones a
quienes deb1an la luz recogida en sus propios escritos: débil retleJ·o opacado p
·1
ñ d.d
·
.
or 1111
a ~ 1 ur~s 1mper11ncn1es de aquella claridad que brilla en la sencillez de ¡05
primeros .
6
La destrucción. 96.
7
_Sobre el L1hro de Oro nos dice lcazbalceta, La de.11rucc1ón. J..J: .. Es un códice del
siglo ~VI que poseo, y que suele citarse con el titulo de Libro de Oro. puesto
poste:1ormente e~ su portada. ha~ una relación escrita al parecer por los religiosos
franc1sca_~os,_hac,a los años de_1_530 a 3..J_. Por desgracia el copiante era un torpe qut:
corromp10 barbara mente su ongmal } deJó muchas palabras en blanco al principio...
Y en _la N.C.D.H.M. 111- XXXIX. tomo que contiene las relaciones antiouas
conterndas al final del libro dice: .. las scb piezas que forman ta tercera y última ;arte
de esre volumen, se han sacado de un codice antiguo que existe en mi poder.
conocido con el nombre de libro de Oro y Tesoro Indico que le impuso uno de sus
poseedores: es el mismo que contiene lo~ memoriales inéditos de Fra, r ·b· d,
M ¡- · T d
. on 10 e
oto lfla. o os estos documentos. excepto uno. son anónimos v de teiras del siol
XVI: Unicamente la primera relación se ha impreso antes de ah~ra [/listona de fo~
Mexicanos por s'.1s pimuras. Fue publicado en el 1. 11 de los Anales di!! Museo
Nuc1~mal de .\fexic~J 188'.!]. los demás estaban inéditos. I. [Historia de los
Mexicanos por sus p111turas] "El original consta de 12 fojas~ no tiene otro lítulo que
esta nota de lctra coetá~c:-a: --Esta relación saqué de la pintura que Truxo RamircL.
Obispo de Cuenc~ presidente de la chancilleria'· Y de letra de D Manuel Lastres.
poseedor del cod,ce mucho más moderna y medio borrada: ··y D. Do. RamíreL el
fundador" ( D. Die?.º Ramire7 Obispo también de Cuenca ) tío. según parece. de
~uestro D. Sebastian. fue el fundador del Colegio de Cuenca. en ~alamanca).
H1sto~1a de lo~ Me_:-..1canos por sus pinturas... Y al fin de la propia letra: .. Fr. Bno.
de S. f-ranco. franciscano -sacada de las pinturas de los me-.;icanos , el sto a
Z .
.. E ' . . 1
. rpo
umarraga . ·st~ 111stona . a declaró antes D. Scbn Ram1rez de Fuenleal pre. De Na
Es?ar1a y la turno a Madnd- de Cuenca 15..JT. (Ese ailo, a 22 de enc.:ro. fal lecio el
senor Fuenleal. El original tiene numerado~ los capítulos hasla el undccuno. los
resta_ntes carecen de numeración. ~ se ha suplido para tacliitar las citas La nota
c:oetanea que lleva al frente nos da a cntcndc.:r que esa copia. ho, on!.!mal. se sacó en
España de la ~ue llc'vó co11s1_~0 el ~cñor l·ucnleal. acornpail~da de pinturas. No
cono~ernos l::i tech~ de la relac1on n, el nombre d.:! autor. Opino que carecen de toda
autoridad las apost1llas de las tres. d.:- las cuales apro\Ccho ú111camcntc:- el titulo por
ser propio.) dar alguno al e::.crito.
.
El se11or Chavero le llama Cud('\ l.11111úrraga. l11JS no ,eo por qué. De
unponede nombre de persona. sena prctenblc el de í 11dex Fuenlec1I pues al cabo él
le llevo a Lspaib. : aca~o \l.: redacto pür orden SU) a 1-r BcrnanJ 1110 Je San
Francisco es Sll_!eto Jesconoc1do en nue\trn l11stona. 1 1 \c11rn Onvco Je idcntilica
con Fr. Brrnard1no de Sahagun, ) tamb1t&gt;n Lastres. wmo abJj 11 ,t'renw'i. más 110
aparece que el P. Sahagún ~e ocupara di.:s&lt;le ~ntonct:~ en tJb ,nateri,h. f.n todo
caso. ya h~ d1ch~ que n~ m~ 1111:recen c1t'dito e~;,\ JHlla, de L:is!ri.:s. porque 110 e,
contemporanco nI da los fu11damrn!os di.: e!la·,.

�El señor Troncoso, cuyas opiniones son de tanto peso. me indicó una vez en
conversación. que ese escrito pudiera ser del P. Olmos. Fundaba su conjetura en un
pasaje del prólogo del Lib. 11 de la Historia Ecles1ás1ica Indiana de Mendieta. que
dice así: [a. de MENDIET A. Historia Eclesiás1ica Indiana. Obra escrita a fines del
S. XVI por fray ... La publica por primera vez Joaquín Garcia lcazbalceta. México.
Antigua Librería de J\gustinos 3 1870. 75-6] [Copiamos integramente pues
lcazbalceta corta] ·'Pues es de saber que en el año de mil y quinientos y treinta )
tres. Siendo presidente de la Real Audiencia de México D. Sebastián Ramírez de
Fuenleal (obispo que a la sazón era de la isla Española), y siendo custodio de la
orden de nuestro Padre San Francisco en esta Nueva Espana el santo varón Fr.
Martín de Valencia. por ambos a dos fue encargado el padre Fr. Andrés de Olmos de
la dicha orden [por ser la mejor lengua mexicana que entonces habia en esta tierra, y
hombre docto y discreto]. que sacase en un libro las antigüedades de estos naturales
indios. en especial de México y Texcoco. y Tlaxcala, para que de ello hubiese
alguna memoria. y lo malo fuera de tino se pudiese mejor refutar. y si algo bueno se
hallase. como se notan ) tienen en memoria muchas cosas de otros gt.!ntiles. Y el
dicho padre lo hizo así, que habiendo visto todas las pinturas que los caciques y
principales de estas provincias tenían de sus antiguallas. y habiéndole dado los más
ancianos respuesta a todo lo que les quiso preguntar. hizo de todo ello un libro muy
copioso, y de él se sacaron tres o cuatro trasuntos que se enviaron a España, y el
original dio después a cierto religioso que también iba a Castilla de suerte que no le
quedó copia de este libro, aunque le quedó memoria de lo principal que en él se
contenía, por haberlo inquirido por diversas veces con mucho cuidado y atención. y
haberlo escrito y tratado de ello en largo tiempo: y como después de algunos años.
teniendo noticia algunas personas de autoridad en España de cómo el dicho padre Fr.
Andrés de Olmos había recopilado estas antiguallas de los indios, acudiesen a
pedírselas. y entre ellas un cierto prelado obispo a quien no podía dejar de satisfacer,
acordó de recorrer sus memoriales, y hacer un epílogo o suma de lo que en dicho
libro se contenía, como lo hizo. Y yo, que esto escribo. teniendo algún deseo de
saber estas antiguallas, ha muchos años que acudí al mismo padre Fr. Andrés, como
a fuente de donde todos los arroyos que de esta materia han tratado emanaban, y él
me dijo en cuyo poder hallaría esta su última recopilación, escrita de su propia
mano, y la hube y tuve en mi poder; y de ella y de otros escritos del padre Fr.
Torib;o, uno de los primeros doce, saqué lo que en este libro de los antiguos ritos de
los indios escribo. siguiendo su brevedad y repartiendo la materia por compendiosos
capítulos en la forma que se sigue''. El señor lcazbalceta agrega: ·'Mendieta habla
además de un epílogo o Suma que el Padre hizo de su propio libro a instancias de un
Prelado Obispo a quien no podía dejar de satisfacer: más aún para Suma es muy
poco la relación Para que el estilo de esta nos diera alguna lul. falta el término de
comparación, por no habemos llegado escrito alguno del P. Olmos acerca de
antigüedades". Finalmente nos dice: "Ignoro quien sea el Fr. Andrés de Alcobiz que
el año de 1543 recopiló en España estas leyes de los mexicanos [se refiere a la cuarta
de las relaciones antiguas comenidas en el libro citado XLIV-XLV]. Muchas de ellas
constan asimismo al final de la Historia de los Mexicanos por su~ pinturas". El
original finnado tiene 3 fojas.
7.32

De lo que Mend1cta escribe podemos de'&gt; r' d 1
escribió mucho más tarde que 01
p e~ cr a noticia de que el P. Sahagún
·¡ ·
· mo\. \ quien ~abé si no •
1
"u wna recopilación'' que vio Mcndieta ·
·•
sena e poseedor de la
En una nota dada al scrior lca7balceta
Espada. extractada de la R ,¡ i. . d ,'
, por el senor \.1arco~ J1méncz de la
é t C 1011
/! ll.\ ("()\"a~ 11(1((1/,/('~ ~, /
'\'
.
· 't
ueru Lspw1a, de
Zo RITA. contenida en 1~ obra d I b · ·
leemos: OLMOS. (Fray J\NDRESe Dcl-a)z ;lcheta ª .que nos rclcrimos XXXI-XXXI!.
d'
.
. ,,u r¡: la~ C:CJ\a1· ¡, I \ '
F
•
m /0,: y sobre esto mismo (el asunto del libro d. . . e(:. u ue,·a ,-spww .l s111
otro libro Fr. Andrés de Olmos de 1 .
O e Fr íonb10 de l\1otol1n1aJ escribió
enviado a Espana y no le 911.edo· at ·m11s1d1ia d rd:n,} no lo pude ver p(1rque lo habia
ras a o e el· ). de
·.
personas. escribió una breve relació11 d 1
.
spucs. a ruego de algunas
e O que se pudo acordar
·1 d' ~
de e ll a. aunque muy poco hube vi Ot
.
. como e ice . Parte
también franciscano llan1ado L· -L~. • ros memoriales hube de otro relioioso
·
rr. , ranc1sco de I N· .
""'
·
lenguas. y que anduvieron mucl10. as a,as. ambos lllll\ grandes
s anos entre los indios t d d
·
y fueron perlados en pueblos de españoles v de i1 . . en e1: ien o en su doctrina.
y averiguar los usos y costumbres d
, 1·1
1d10s: hubieron cuidado de saber
después que los doce . .
e a~ue a genre, y fueron a aquella tierra poco
.
prnne1 os. \ vieron ellos , r- l . .
.
ant igüedades y trataron con indios a;11iuuos
. . .· r. onb10 sus pinturas Y
traté algunos al1os en México siendo ; lli
v1e10.s; Y estos tres los conocí y los
Nuestro Señor", [Zorita vmo como oido , ~r: : ~e qu~ eran grandes sienos de
cargo}.
r u1 l ))4 F.n l 5:i8 todavía estaba con ese

ª

(;;t•

En la propia obra de don Joaquín en la se••
.
263.8_1. sacadas del Libro de Oro, que ~só e
""'unda de las relaciones. antiguas
a In biblioteca de Texas se Ice en
p b odmo todas las obras de este historiador
· ,·
su enea eza o· "Rel · · d
.
.
de lo~ seiiores que ha ser"ioreado , t .
.
ac1on e la gencalog1a \ l111aJe
acuerdan haber oente en estas rartts ~ tl1C'rra di e la Nueva España. desp~és ·que se
. r.
.
"'
es. a cua procuramos d .. b 1
.
in1rascntos. sacados de los 11·bros de caractcre3 de q , . b e s.1 er os rcl11uosos
~
11
los mas ancianos \- que mas not. . . .
e usa an estos naturales. ) de
.
ic1a tienen de sus antepas d
r_
•
mandado de nuestro prelado.....
·
•a os. r.smb11nos por
Y en la tercera relación 281-., o
. .
para nosotros ha sido trabajoso , ·;Úri:'1~e11 de _lo.1 _,1Jex1cano.1. está escrito: "Aunque
algo ocupar el tiempo en ello nJ ta \· u ,oso dilucidar la presente relación \ en ella
causa de entender en lo que toca a ~a ruc uos~~1ente. deJando alguno~ raros· por eslél
füimos enviados ) de
' '
convers1011 de estos naturales a que por V M
nuestros prelados nos fue ene- d
.
nuestro mismo Dios nos fue dada en
. .
arga a y encomendada. ~ de
V. M. es servido de esto por lo uc e:u1:7-e. per~' cons1~erando que no menos Dim ~
en cuanto en nos es. de las cosa~ pa ~ amo~ rc.:sultar&lt;1. sabida por V. M. la verdad
los que han sen·oreado \, l,ab·t d , sa as en o que roca a la genealogía " lina1·c de
J
I a o en estas
t, .. El - ·
·
la anota: "La relación que s1oue ¡ t~. par cs.... seno_r lca?balccta XLII-XLIII
. .
;::
an ~nor] cu,o ono111al lle 10 f .
.
repet1c1ón de la anterior r la SC"llíldal
' . • "'
ne
OJas es ca.e;, una
se agrega que el No lll
"'1·
~ aun copia muchas ,eces sus palabras.¡\ todo
. - ~
·
es a pieza que esta al n
d ,¡ L h
primeras fojas están rotas pod 'd .
rente ~ t m dt! Oro. ~ !)IJS
dificultades. El título e d 1·,
. ri ~s en pa11e lo cual au111enta los huecos '
s e dra coetanea· mas el dt • d I d.
•
·
costumbre "del arpo h
z . · de· la orden
icno e co ice anad10. segun ~u
· · 1uan _umarraga
de
s
F
•
,
~
· • r,1nc1sco. F.I a~unto

�mismo del documento demuestra que el Arzobispo no fue su autor. sino quien lo
llevó a España...
Ahora bien. con estos datos precisa conocer quien fue Fra1 Andrés de Olmos
Su biografía )' mayores Jatos sobre sus obras los tenemos en la historia dc
AfEND/ETA. Op C11 Lib V. Pte. l. Cap. XXXIII. 6-l-l-5 ~ XXXV 6-l6-8 1 651 que
pueden verse en el Apéndice Doc 1
Sobre la obra de Olmos a m::ís de lo ah1 señalado en d Lib. IV Cap. XLIV-550.
nos dice ME,VD!ETA . .. Op C11. --Fr. André, Je Olmos fue el que sobre tod05 tU\'O
don de lenguas. porque en la me,icana compuso el arte más copioso 1 provecho~o
de los que se han hecho. e hizo \Ocabulario) otras muchas obra,. 1 lo ,rnsmo hizo
en la lengua totonaca ) en la huasteca. 1 enuendo c.¡uc supo otras lrngua~ de
chichimecas, porque anduvo mucho tiempo entre ellos... Y sobre sus fuemes Lib. 11
Cap. l. 77: --cuenta el venerable y mu1 rc.'ligioso padre Fr. Andrés de Olmo~. que lo
que con:igió de las pinturas y relaciones que le dieron los caciqui:s de Mex1co,
Texcoco, Tlaxcala. Huxotz111go. Cholula. Tcpeaca, Tlalmanalco :, Ja5 &lt;lemas
cabeceras, cerca de los dioses que teman ..... :) en el Cap. XXXII del mismo Libro 1144: Dice el padre Fr Andrés de Olmos. que quien mas le satisfizo acerca de esta
materia [de la venida de las tribus l fue un indio principal , iejo de Te:,..coco llamado
D. Andrés. el cual preguntado por él lo que sabía acerca de la venida de sus pasados,
respondió:" C. GONLALEZ PEÑA, H1storw de Ju L11.!r11t11ra ,\frxicanu Segunda
Edición. México. Edit. Cultura) Polis. 19-l0. 10 y en la edición de 1928. 20. afirma
que Olmos: .. llegó a México en 152-l", dato inc:-.acto pues corno afirma la autoridad
de Mendieta, vino con el Sr. Lumárraga en el a110 de 1528.
Ahora bien. la opinión del Sr. Troncoso no carece de ,erdad. Su instinto de
historiador inteligente le permitto avizorar la verdad. más le faltaron mayores datos
en que apoyar su conjetura. Viene a probar la paternidad de Olmos sobre el Libro de
Oro. desglosando lo que en verdad no le pertenezca al franciscano. Fray
BARTOLOMÉ DE LAS CASAS . .~polugJ11cu Historia de /u:, Indias La edición
utilizada es la siguiente: Nueva Biblioteca di: Autores Españoles bajo la dirección
del Excimo. Sr D. Marcelino Mencndcz y Pelayo. Núm. 13. Por M. SERRANO y
SANZ, Madrid. Bailly Baillierc e hijos. I:.d1ts. 1909.
Esta obra iniciada al concebirse como una sola con la Historw Cenera/ de las
Indias. en el año de 1527 como se lee ~n ella en el Cap 11. ) que finalmente observa
el Sr. A. M. FA13IE, Vida y escmos de Fray Barrulomé de las Casas, obispo de
Chiapa 2 \'. Madrid. lmpr. de Miguel Ginesta 1879 1.354-5 y 357-8. fue
continuada durante los años 1552 ó 53 ) concluida entre el 59) e 161 .
Sabemos que el P. Las Casas estu,·o en la ciudad de Mé,ico el ano de 1539
para el Capitulo General de la Orden. Conocemos la fecha de su consagración
episcopal en la capilla de San Pablo en Sevilla el 30 de marzo (domingo de Pasión)
de 1544. en que ofició como consagrame el Obispo Loaisa. Volvió a estar en la
capital de la Nueva España. a la que vino desde su obispado. para asistir a la Junta
de Prelados. ) de donde partió para Espa11a para no volver más.
Según los datos anteriores. el Libro dt? Oro fue esrnto entre los años de 1530)
1535. más cerca de la ultima fecha. Así para la primera venida de Las Casas a
México, el libro estaba tenninado) hechas las tres o cuatro copias de que nos habla

7.H

Mendieta
, el do
·
d
. .
· ·.
. mmico pu o conocerlo o saber d •
relig1osos tranc1scanos tenía A
d
e el, por la am1s1ad que con i&lt;J'
E
.
. n su SC!!un a vuele
. Ob'
spaña los originales o estaba por en~ . 1
a. ya .. ispo. había remitido a
Zumárraga.
iar os con un rel1g1oso. no con el Obispo
J

De reg_reso a España. Las Casas se dedic .
.
Olmos. copia de su libro· "v c
[01
o a ter minar su obra) debió pedir al p
. . orno
mos) no od ' d ·.
recorrer sus memoriales ,· hacer
·1
p ia eJar de satisfacer. acordó de
.
,
un epi º"º o Sun d 1
contenia. como lo hizo... Datos es10s últi :::
. la e o que en dicho libro se
conc~erdan con los de Zorita.
mos ya citados que s011 de Mendieta &gt; que
renemos así que Las Casas es el Prelad O .
.
Por otra parte. las fechas concuerda E ~ 55 b1sp_o a quien se refiere Mendieta.
ocupaba todavía ese puesto en l 558 n., , n . ~ vino como oidor Zorita quien
. .b..
· • Y u1 este uh1mo año
t bl
quc, cscn
io Olmos ··a ruego de alo
..
.
nos la a de la Rt'lac1ón
remitido.
"'una persona a mas de los originales ql1e ya había
Hasta aqui. no se precisa el que Olmos s
.
que Las Casas daba la resolucion a t
bl . ea el autor del L1hro di! Oro Dij irnos
al mencionar. como acostumbraba h:::rf;º1a:r;1a) hatí~ ~usticia al célebre filólogo.
rara en aquel entonces\' hoy 1a1nb·1.
.
uentes u11iizadas para sus obras co~~
.
,
en en numerosos ·
"
As,. en ~I capitulo CLXXV--l60 dedicado ·. casos.
fuentes propias v aienas· ·'A
Totonacas escribe \ señala la•
,
J
•
s, que 10d0 ¡ da· los
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comprende muchas provincias en espec1·a1 fasº.1 11c_~º- e esta Nue\ a Espaiia. que
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lengua mexicana.\ han sido curiosos qd·1 ·' tierra entraron) supieron mu, bien la
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Y re 1g1011 de su mfidelidad r•'ro n·
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·
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y lo amaban. Este. dcspu-:s ,1enJ 10,. : :1, otro porque lo tu, icron por hijo del Sol
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1º'°ª o. o que diré tocante ¡¡ h r·,¡ · • .
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t:~_tJlll lk,o ~n r·cl1g1Pn el nombn:
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' l la\ o . u:in d-: \f. . f·
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Ul' cslL' \leno J,,
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(como Juan C10111ále1 , otro~ mt1cl10• 1 1.. ·, \1cl11 o nw1u.:lo s;c , 1110 dl' l.h lt1d 1,h
·
.
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que era encomendero de u11 !'U ·bl 11
, \ n unp auon de un 110 ,u\ o
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t:lclltc -:ngua '\ con 'l'I' harbar.i,
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consumado l'n ella · ,, t'rni·c(J r rcu1rn
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1

�Andrés de Olmos. Dióle Dios tan buena alma. que en su puericia ~ mocedad no se
desvarió en las vanidades que en aquella edad suelen ser comunes a los hijos de lo~
hombres, mayormente en tierra tan ocasionada como es este de las Indias, antes se
aficionó al estudio de las letras con inten10 de servir a Dios en el estado eclesiástico:
&gt; como llegase a tener edad y suficiencia, luego se ordenó sacerdote. el cual oficio
ejercitó con grande ejemplo de todos ) aprovechamiento de aquellos naturales,
predicándoles y peregrinando de pueblo en pueblo. particularmente por los partes de
Tanchipa, y Tamaholipa y Tamezín. que confinan con los chichimecas infieles .. •· A
la muerte de su tio le sucedió la encomienda, que empleó en hacer el bien. Por su
renuncia a la encomienda. mereció el titulo de Las Casas. de ··hombre de bien".
En el Cap. CCXlll-559 de la Apologéltca, al hablar Las Casas de la
embriaguez y las leyes que la combatían en la Nueva España nos dice: "Esta fue la
costumbre y la ley y la pena que se tuvo y se daba todos los tiempos que aquella
gente vivió sin que viese cristianos, lo cual todos los religiosos. en especial de la
orden de San Francisco. escudriñaron. examinaron y averiguaron y tuvieron) tienen
por cierto: después de los cristianos haber conquistado aquella tierra y quitado a los
señores naturales y jueces, )' sido causa que no usasen sus antiguas leyes. son tamos
los excesos que en borrachera han hecho y hacen cuando pueden los indios, en
especial si pueden haber venido de Castilla [es la misma queja de Quirogal, que los
mismos religiosos que digo no pod1an creer que no los usasen todos en sus tiempos
antiguos; pero después de mucho y muy bien inquindo. y como dije, mirado y
examinado. confiesan haber estado engañados, y es verdad que esto que aqui digo es
todo escrito de ellos y de sus escritos lo he sacado" .
Dos capítulos adelante 562: ··En el cual se refieren todas las leyes por las
cuales los reinos de la Nueva España se regían·· escribe: "Porque más en suma se
vea la buena y prudente gobernación que los reyes de la Nueva España en sus reinos
tenían puesta, sera bien referir en este capitulo todas las leyes que }o he: podido
haber que había en ella. sacadas y colegidas con diligencia por religiosos muy
entendidos y experimentados y que penetraron de raíz aquella lengua. las cuales
tengo en mi poder firmadas de su nombre y comienzan como me las dieron de la
manera siguiente: Estas son las leyes que tenían los indios de la Nueva España. Estas
mismas leyes, son las que aparecen en la cuarta de las Relaciones Antiguas de la
obra ya señalada de lcazbalceta en: "ltem no bastaba probanza para el adulterio s1 no
tos tomaban juntos, y la pena era. hallandolos apedreallos a entrambos
públicamente" 262. En la Apologética: "Algunas de estas leyes ~uso referidas no son
del codo auténticas porque se sacaron de un librillo de indios no autorizado". 563.
De la obra en poder del señor lcazbalceta. fueron tomadas por D. MANUEL
OROZCO y BERRA .. f/istona Antigua y de la Conquista de .Héxu:o, -1 v. México
1880.1-269-275. Y de esta obra J. KOI-ILER, "r.l Derecho los Aztecas". en Revisw
de Ciencw Jurídica Comparada. Stu11gart ( Wurte111berg. Alemania), Casa [:.dit. de
Fernando Henke 1892. Primera parte de la serte Cultura Jundica de Antigua
Amcrica. Esta obra se reimprimió traducida por el Sr. Ltc. Carlos Robalo y
Fernández. en la Revisra /lus1racla de la Escuela Libre de Derecho. 11 2a. Época.
1923-24. México. Edit. Latino Americana 1924. que es utililada por nosotros.

. !\I final Je esas /('\es \ de I·
' ..
.
crrmenes: l'I primero· de Ío, l;echic .&lt;1~ qul . 1rwh,ben &gt; c;1s11gan cuatro princ1r J.
tercero· de los carnaks el .
~ro) ~ 'íil teaJore~: el Se!rnndo· de lo I· d
a -:~
·., •
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mano· de las ,, , ..·•
·
~ d rones· el
s1::,ureme
•
,¡
.ad\ertencin' · "Tod n~ 1Js 1e\ l'S Ó' "'ll(nas como
. se Cita• «•
,~ cncucmra
la
:e q~e mas 'iupo de la _k•ngua tnC.\t~ana ~ :i~~~ [;t:,,,tas d:cc aquel :~lrgio~o. que fue
rdad. porque las saco de un libro d. ·.
rcnctro. como d,¡c que son tod·
que los ind ios tenían en !.!ran vene. \ ~1111uras mu: auténtico de Ía l\'ue\'a 1-spa~:,
on1 ,
d
,ac1on \ era ·nt
11
~ na
P "ue es ver ~d todo lo que aquí refinó d·¡ · . ~ re_ l' os de mucha autoridad. \
ten=-º·
d11c
de1 r111smo
.
dl' -;u riomb re. \ as 1. lo.
. como
.
· · lirn1ad0
'
"\. ~o que lo ftrmaba
..
6 dichas. de otros reli!!iosos ct, ·d:· parce~ tambtcn que muchas de la; c~sa5arna
habidas
son con
. estas conforrm·s'·
-:
l
ordenes
· d
, .
y 1\, er~as
1
.
:, aun e SC!.dares. por r111·
Andres de !\l b'
.
· tn a copta o , ·¡ , . sobredicl
co tz l'i diez d..: septiembre de 1'i-tJ en V 7¡'~p1/c1on que firmó Fra.:
.
10 ~s \ erdad, porque .'.I o las sac ué - .
. a a o td, se leL'. "y todo esto
f.1_r11uras es~an escritas estas leves. en unl li/e un libro de sus pintura~. a dondl' por
11111t: ~e m1 nombre
.
ro mu: au1ent1co. :, porque es verdad lo
f·echa en Valladolid. a die¿ del t ,
.
cuarcma \ tres afios Fr Ar d . d
nes de septiembre aiio de lllil \ q . .
t ·
· · · 1 res e Alrobiz"
. urntentos \
.ste Fra~ Andrés de Alcob1· d'
. .
.
e .
d
z. ice Sl'r ,¡ r e I d
?1sta. e los originales remitidos a Es a- t e op1 a or de la nbra de Olmos. o el
sea una mala trascripción paleo!.!nHica p na: dudamos por no conocer el onoinal si
En el Ca
·
·
"
·
.
p. CCX IX-57-1. nos habla L
.
mexicanos. ue lo~ castigos que im ontar ' ~s Casas de las costumbre) de lo~
aqu1 dichas\ que se d..
p ' l por dctermmada:. falws· --1 d
d
.
·
1,1ero11 son \'crdad
. 1
_
·
o as estas co~as
o1111n1cos que han penetrado las le;;~ ast º.lest1f1can los religiosos francisco, ,
corporales )- de espíritu de
. . i'°'uas. : con grandt?.s sudores \
. .
cos1umbrc~ buenas : m;la, /cr:~~:'i1~ '.:;n querido sa.ber de raí1 )- fund,;m:~~~ª-;~:
alg~nos que más cuidado que otros de~ tic. : tamb1e11 lo ¡¡firman seglares buenos
tenido. y digo en \erdad que . " ! render las lenguas e inquirir lo di l
.
escrito, habido de diversas ;1r~~1:~:i:s~Síl\ en substancia de lo que de el los le~,:~ 1~~1;
vocablos)'
. o 1no mudo ni 'al t~ro.
,
·
"'
. . es t"lto porque no suenan tan ·bien
s1110 son algunos
por mis _OJOS he visto. sin quiiar ni oner . _os que cllos_rus1eron. ~ en lo que mio
pronuncio: notifico. y esto Sé teno~ po n~as de lo que siento. entiendo ser verdad
como muchas veces he d1ch
"'
r 1111 en todo lo ya escriro \' que ~e e 'b .
'b - .
o. porque \as• q o·
.
sen tere
eser, a hce1oncs excediendo los 1; .• . ~ ue ,os no tiene necesidad de que
ofend •. ·
.
. crminos de la \ 'rd· J
,
.
_\ o
T
rna. : por su rrnsericordia no trato
. ~ ,ª ·. pues ma1111icsro es que k
rozo en el ~ue hace profesión de s1ncerid:~· t/ºn:t:ncc. n1 me::dité tal granjería··.
Despucs de haber lratado en el u ent~ en toda su obra.
.
~aba_n los ~adres de la ~ucva bpar1/~:~1;fb;~~~-11:o d~ la ~ducac1ó11 que a ,us hijos
: d1c~o en este capitulo. una condusron q
as1 s1e111pn: supuesto. añado a
ranc1sco a los
casos
dichos''
ue
i::tce
un buen rl'li!!íoso
d,e Síln
.
,
~ ·
E.nse!.!utda sobr •I ·
1b
.
e e mismo tema de 13 'd
...
pe eyos. en el Cap. CCXXIJl-'i8'
~ ucac1on de los hijos de nobl
arte d 1
.
- .J prectsa su ori" ·n .. r d 1
.
es \
"~
o o o que habernos en esr~
P - e a enanza de los hijos d precedentes capítulos dicho se ~ . fi e esla&lt;, nuestra~ mdianas naciones en lo .
de la orden d S .
. . . con mna por unas e\hortac1 ,
.
.
s
e an Franctsco me em IÓ d' 1 N
.
on~s que otro re/1oroso
~, ~ Ue\ a Lspaíla. ~stando::, o en Espaib .la

~tº

j

�vieja,. las cuales había el romanzado de la lengua mexicana fielmente sin añadir ni
quitar cosa que fuese de sustancia. sacando sentido de sentido. no palabra de
palabra; porque como él dijo en su prologuillo que a las dichas pláticas y
exhortaciones hizo. a veces una palabra en aquella lengua requiere muchas de las
nuestras. ) una nuestra comprende muchas de las suyas. y porque son cosas de notar
en gente que ha sido hasta ahora tan menospreciada. quise referirlas aquL mudando
algunos vocablos que parecían no bien sonar. según el estilo de que al presente
usamos".
Puntualiza finalmente su autor en el capítulo siguiente 589: "Estas
exhortaciones son !as que. con otras qué por abreviar dejo de referir. me envió aquel
padre religioso de San Francisco estando yo en Castilla. llamado Fray Andrés de
Olmos. padre en su Orden, y tambien en la experiencia de la lengua de la Nueva
España. bien antiguo. las cuales amonestaciones creo yo que sonaban mejor en la
lengua mexicana que en la romance que le~ dio el padre susodicho".
Las pláticas y exhortaciones de que se ocupa Las Casa~. son las mismas que
sciiala Mendieta al hablar de las obras del P Olmos. Ahora bk:n. todas esas leyes.
pláticas, costumbres. y otras que no utilizó Las Casas. reunidas en un manuscrito
antiguo, sí pueden formar la Suma que no admite el Sr. lcazbalccta. que desglosa
sólo \as leyes y otras peque11as relaciones. y olvidase el conjunto.
R La cedula puede verse en V. de PUGA. Ced11/ur10. l- 157. La Curta del Ar:c1/J1spo
en D.1.1. Xlll-256. TERNAUX COMP ANS. Recuil de pieces relativos a la
Conquete du Mexique. l 838. la publica también.
'
Relativas a la mformación que se ordenó ~e hiciera acerca de los indios
1
esclavizados ) vendidos por Nuño de Guzmán. Trata también de las Cedulas de 19
de sepuembre de 1528 en que se ordena se presenten los esclavos a la audiencia para
examinar su procedencia ) marcar a los que en realidad lo fuesen. cedula que se
rectificó el 20 de noviembre del mismo año. La primera de esta~ cedulas es
duramente censurada por Quiroga.
'" T. de OEN/\ VENTE o MOTOLINIA. l listoria de los Indio~ de Nueva Espai\a por
rra) ... En Coleccuín de do&lt;.·11111t'/ltos para fa I h1111m1 de ,\frúcu de I GARCi /\
lC AZBALCET A. i\\cxico. \ 858-1866 2 \. l. El Sr. lcazbalceta es de op1n1on que los
Mcm0riales. son el primer ensayo algo diferente de la Historia. Como vimos
anteriormente. Motolinia había escrito un libro semejante al del P Olmos Mcndieta
nos habla de sus escritos por él utilizado~: más tarde por Lorita: Torquemada.
11 11 istoriadorcs de Mex 1co. 6-7.
Feo. LÓPEZ DE GÓtv!ARA. ( '011t¡111stt1 di! \{Jx1co Segunda parte tk la Cro111ca
12
Ge11er¡¡/ de {a., /11Jws Biblioteca Histórica de la Iberia 2 v ,1l,ico Imprenta de 1
!:,scalante) Cia. 1870. La prnncra ediciones del mio M l ~52
EL CONQUISTADOR ANONlMO. f?dm·/(í11 di.! alg1111a.1 cos,;.1 de f¡¡ \11era
11
[,~paiia y de /u (jra11 Cllldatf de Te11och11tfú11. Mcxico. esc1 ita por un compai1ero de
Hernán Cortes. En Col. JI! Don para I I Je ,\ ft:.\/w de !C AI.BALCETA I De esta
edición se sirvieron los que la reeditaron en '.\tt:,ico. Alcancia. 1938. que e~ la
utiliLada
por nosütros.
l.\ A. de T APlA. Re/a('IÓII he&lt; ha ¡JOr el Se1i11r snhrl' /u ( ·u11i¡11Na ,I,· .\!J.uco
Publicada por IC AlBALCf l A Col Doc~ para l,1 l l. Je\ k,.

-)x

15

~ pesar del juicio anreri
.
1est1gos
de la' Co nqu1s1a
.
~
Vor· tiene mteres· pues· J l:·be I1a ber
b ,1
Salazar de J. H. D!AZ T. HO ease el esrudio critico e
,
rec1 iuo noticias de
l61-¡·
.
ME que
omparat1vo de e·
,sronadores de M . .
.
posee el Colcnio d \1 .
t:rvante~ Je
11 E
•
ex,co. 11.
"'
e ex,co .
. _DIAZ DEL CASTILLO H .
.
Espano lntroducció
· ,.ifr/1'/o I adaúeru Í' I •
19393 v.
n) notas de J. RA/vtlREZ CAB¡~ ~ (ml(¡u1sta ele la Sut'l'&lt;I
,s Cite la nota en que . ct·
A . Mex1co P. Robredo Ed.
t9 J
)a 10 el dato v ·.
. E. POMAR. Relación de T . ea~e nuestra nota.
la H. de Aléx. México. 1886- 1:;ioco En IC AZBALCE·1A. \ ue,·,, C)
la que se han acomodado I J . . 111. Es como su nombre lo i d. r I Docs Paro
B. de OBREGÓN H · os icchos a manera de h1sto .
n ,ca. una relación.
11/
• 1stvnc, d, ¡ d
na.
, ueva España, escrita
é os
escuhrim1e111u1 w1t1 ,
M/\RIANO CUEVAS P?r. el Conquistador. Añ d. ~~w.1· 1· ,1wclemo.1 JI! la
1924 V
. Mex1co De
E .
o e 1:-84 Dese b
,¡
.
éase el prólogo del P C. . pto. du de la Sría D f:..d
-~ iena por
- D. MUÑOZ CA-MAR . UE_VAS.
. e
ucac1011 Púb lica.

ft

~LFREDO CHA VERO G?: !íworlil de Tlurcala p . -- A. de ZORITA B
. Mex1co. Of. ripoo. De la Se
ublicada Y anotada ¡)·'r
re\'e ·I e
'
cretaria d, ¡v
ICAZBALCETA . V
re auon de los .1eiiore1, de I \'
t ·omento. 1882.
DE LA ESPADA. ' ueva Colección. 111. XXXI-XX;IÍ i~1·a Espw}a Publicada por
23 Historiadores d.e •1· .
. ota del Sr M. JIMENEZ
,~
"
11 e.neo 5-6
'5 Carta del p To,·ar al p ~
.
- D. DURAN
. . . costo. En ICAZBALCEl
.
México. lmpr ·d~1Js10Mna de las Indias de la .\'uel'a E~· ~a destrucción. 110-J l 1.
!ó
·
·
a. Andrade y F.•
E
.1pana e Na:, J r
TOVAR o Cód. R .
scalante. 1880 ~
.
t' ,erra ¡. irme
O.
.
ice anmez M
-&gt; \..
rigen de los lndi
. . anuscnto del s, .. 10 XVI . .
José Ma. Vioil Edi~s 11t~e8 hab1tan esta Nueva fap;ña seo. 1nt11ula?o: Relación del
Véase el estu,,dio crí;ic
. (Incluida con la Crónica Me/~ sus h1st0nas. Mex1co.
el Colegio de M - -· o comparativo sobre Frav o·,' D, ,cana de TEZOZOMOC)
!7
ex1co.
. ICbO uran de F SANDOV
.
28 arta del P. Tovar al/'
,
.
AL en
M OROZC
. . costa. 11 O.
.
O Y BERRA
~LVARADO TEZOZ:OMO
. Op~ada sobre Crunul .
.
.9 Refiérase as
C. Cro111ca Mex1can·1 M .. ·. u¡¿w Me.ncana 1 1878
En H.
Jo B d
_u ~ola relativa.
'· e:mo. J. Ma. Vigil Ed
_
i 1 ·. e ?BREGON. Op. Cir XVII
1.
de M.ex1co
. 4.
n H1stor1adores
.
OJeada sobre cronología.. 161
.
entre la obra de Durán \
. Es smgular la marcada jo
.
fuente. o este último . _la de Tezozomoc. Debieron de dualdad arqu11ectónica
Mexicana. escrita po criia_r al primero. H. AL VARADÓe;E~;!nbas de la misma
OROZCO v BERRAr uran hacia el a11o de 1~98 A
d
ZOMOC. Cró111ca
l 878 .
y precedida del Códice R. . , . :ora a por el Sr Lic D. M
B
amue . Mex1
J
.
. J. BRAVO UGARTE H'.
- ,
co. . Ma. Vigll Ed.

e

~

~

Cienc!as Sociales 194 ~llona de ,\léx1co Mcx,co Jus
ICAZBA LC ETA j¡.
l._ ~. 1-13 7 De sus .
Re1 ,sra Je Derecho 1
,
· 1sronadorei· 1¡,, M,
numerosas obr
·
mas detenimiento\ .
. · t • exico 4. "Ojalá h b'
. as escribe
- mas a1enc1011 a la Cronolo&lt;&gt;1a
u ,ese escrno menos. con
.
~39 e . porque es casi imposibl
- e seguirle

�4

l"n ser más que variaciones
• , 1 0 ies' que no sue...
.
de sus numerosa)
en e
...
• · n: ,ac1 taJles •que no l1a\• medio di: reducirlas a. un
de un mismo tema. pero vana:1ont : . publicada por Kin:,borough ( lo m1sm~
.
a p•'rfecto Su H1srorw U11c 111111; UI. .
'da \ e, su mejor obra. aunque
s1stem ...
_
. ción mas segu1 • . ·
·
,r \f, . .
que las Relacw11l!sJ. otr_ece u~~a narr~ KINSEOROUGH. :lntic¡11111es º1 , Ul(O
no escasa de anacronismos E. E .
la edición cnada por KOHLER ..ºP Cn .
'O 1848 9 v en el v 9. sta es
. . . d, Publicadas\
London. ¡g., . .
IXTl ILXOCH!TL. Ohras H stor1ca.1 c.. 891-189?;
Otra cd1c1ón: F. de AL V A
. •.
Of Tip De la Sec. de Fomento. 1
-·.
anotadas por A· CHA VERO Me:\.lC0. .
.
1 lab ,,r·1nto

, - o· ,. ··Descendiente legitimo como e,a
La Jestrncc1ó11 .,4~:,. ¡'c~. quedado reducido a ,ivir con
de a u;lla casa real (la de Acolh~1acan 1¡
10. en correspondenci~ con l~is
cstrc~hcz. y solicitaba del gobierno .:spaño brc habia prestado a los conqu1stador&lt;.:S
.
. qu e ~u antepasado
dl'I mismo
nom de aque 1 f,;I
.,·no. que en cierta manera.
~erv1c10s
d
salzar
!.:is glonas
De aquí el empeño e en . ..
,en1an a reflcj.:irse en su_µerso.,na .
.
. n
; 1 Historiadores de México. L.
b HERRERA de C. BOSII GARCl,\ e
"' Véase el estudio crí11co comparat1,·0EsR·oA reHistoria General de los hechos de los
. de Mex1co.
· -·
El Colegio
'; de -IIERR
del mar· océano (en ocho deca. das. desde 1492 a
caste llanos en las islas\'· ,11ara !irme
15 54 ). Madrid. 17:.9- l 7 ,O
.
,7 icALl3ALCET A. La destrucrn)II 97
éxico 7 J. de TORQUEMADA. Los
,x ICAZB\LCETA Historiadores de M . . ·I or1oen \ "ucrra~ de los Indios
'
Indiana, con ~
=&gt;
• "'
•
.
,eintiún libros rituales~ Monarqu1aD t1brimie11to. Conquista. Con,ers1011. : otras
pOblac1011cs
ese
Occidcniaks, de sus
. •
\· d·d 1723.
. Cosas mara\'i llosas de la misma tierra/ t.-1/~ _1, l• • 9 !\ün cuando en La Jotrncuon. ) 7.
. / • , ~ l l.'
l.'~ /l/J. .
i ICAZ8ALCETA. f/1stor1,u u1e.
• ,J· ctor de 1.,tlilxochitl".
a
;-..; dice que .. no es. mas·qu·unmil'\Oí&lt;.:
t: .
,

i; ICt\ZBALCETA.

i:,~ ~:xil

~o~\3RAVü UGt\R l E. Op C.11 I-L16j 11 chitl son lc1s fue111cs pnnc1palcs de su
• i l.u cles1ruc·ciú11 57 .. forquemada l~a
~d:1~iraci;n que despertaba c11 el autor lód:
ob-ra. Por otra parte. es pa_tentc ~n .e
'c:Jn los pnmeros miswneros. por m~s qL;_e
lo aLleca, y el poco apr~c10¡\t:~ ~&lt;.:e i:~~~esucedía a ~us compañeros Aceta \:1::t;os
, eces asegure lo con1ra~10. "' Le llama en csrn obra "el mas po_pu a~ \; .·da a las
~l /listorwJort.!.) Je ,\lex1w. 9. 1 ,. 1 obn de Cla, iJero que existe tr.1Juc1 '
ti,
e•·crnores \ el mas digno de SL'r o .a '111,baruo mucho más agradnbk Ique a e
,
.
d E
a es ~111 t:
"'
.
.
l
rincipalcs lenguas e -urop . . . . , hasta hoy permanece sin riva
. ,
c\tial: suele haber en el la mc_¡or criu~a . , ' &gt;( \ fex,cv 11'//h a ¡irdm111w1:i, i ~e~1 o/
4; ~ ' H. PR.ESCOTT /11srvry o/ thl.' ui;,4:w·~;mando Cortés. "Jew York 18-1.J.) , .
e·
/he ,,·11l'11!11t Mex,wn c1rd1:a111111 und !,t~ n
'
11.
H Opus
Cit. .
. .
. . ,11 l l. AL v ARADO Tl:ZOL0:1()C · Qnus
1' · .
•\ J. F. RAMIREZ. Cod1ce Ranm~t. t . • ,,1 feo de la pen:gr111a.:1on de las tribu.5
. . al Cuadro ll1~tonu.1 (icro,,.
· \"l'li\
CUBt\~. Atlas
lmerpretac1011
M: 1co1 l:.n A ,,JI
f\.
J b'
aztecas que poblaron el v_a lk ~.e ia~~1 por .. ~k\lCO. 1858. A Ra1111rc1 se e \;
.
. ,-1co Estad1
Geoora
• s1 ico e II istonco. orn
la p:blicación de la obra de Duran

,~i

J,

¡'

~

~ Puede juzgarse su labor por las numerosas obras de este insigne escritor citadas en
este trabajo .
7
~ ICAZBALCETA. H1stonadore.1· dr Mcírirn ~O
48
M. OROZCO Y BERRA. ll1storia Anngua _, de la Com¡uwa de Ale.neo. México.
Tip. De Gonzalo A. Esteva. 1880.4 ~- J. JIMl::.NCZ RUEDA en el prólogo que hi1.o a
la selección de Opúsculos y B1ograjias de J. GARCIA ICAZBALCETA, ya citada.
XVI 11-XIX, da un buen juicio critico sobre este autor· ··Don Manuel Orozco }
Berra. investigador de nuestro pasado indígena. erudito en materia colonial.
geógrafo insigne. La historia en manos de este autor dejaba de ser política. Adquiria
su carácter de ciencia. Desposeída de otra finalidad que no fuera el conocimiento del
pasado. basada en una 111vestigacion pacientemente realizada en las propias fuentes,
alcanzó una categoria y una dignidad que se le reconoce en México ) en el
extranjero...
9

Historia de México desde los primeros tiempos de que ha) noticia. hasta mediados
de/
siglo XIX. México. Tip. De Juan Abadiano. 1862
50
Les
A:téques; h,stoire. moeurs. cout11111e.1. Pam, 1885.
51
L 'Evolu,ion Juridique dan.1 les Dn-erses Roces H11ma111es. París. Vigor Freres
Editeurs. 1891. (Bibliotheque Anthropologiquc XIV). Representa la tendencia
sociológica de querer clasificar a los pueblos primitivos en determinados modelos.
ajustándoles un sistema europeo.
5
~

- De esta obra de KOI ILER, quien pretende encuadrar las instituciones aztecas en
un marco jundico lejano a su esencia y cree en un sistema de vasallaje feudal, ha
opinado el Sr. R. AL TAMIRA. Cuesttones de Histona del Derecho y de Leg1slat·1ón
Comparada.
Madrid. 19 I 4· ''TrabaJo más reciente y autorizado'".
53
H. SPENCER. los antiguos 111ex1ca110.1· Trad. de Daniel ) Genaro García.
México. Tip. de la Sría. de Fomento. 1896.
5

A. CHA VERO. Explicación del Códice J¿roglíf,co de Ch. A11b1n. Es un apéndice
a la obra de Durán. A él se debe la ! listona w111ftua y de la conc¡111sta. de la serie
México a trai-és de lo., si¡zlos Oarcelona. 1888 que publicó D. VICENTE
RIVAPALACIO.
~

55

J. CANTÚ CORRO. la esc/m•1flld en el mundo r en 1\fex1co (estudio libre por el
Pbro. México. Escuela Tip. Salesiana. 1925.

56

M. CUEVAS. Documemo.1· inéditos del siglo .\l'/ para la hwuria de México
corregidos y anotados por el P... Pub!. baJo la dirección de GENAR.O GARCÍA.
México. 1914: del mismo autor es la HiHona de la Iglesia en \1éx1co El Paso
Texas.
Ed. Revista Católica. 1928.5,.
57
M. MORENO. La Orguni:anón polít1ca v ,ocw! de los .-1:!ecus, México. 1931
Sostiene la tesis de una organización central opuesta al sistema feudatario de A. F
BANDELJER. On the Social Orgarnzation and Mode ofGovemment ofthe Ancient
Mexicans. Salem. Salcm Press. 18 79.
58
R. CEVALLOS NOVELO. .
59
T.
ESQUIYEL OBREGÓN..
60
L.
MENDIET
A y NUÑEZ...
61
W. JIMÉNEZ MORENO \ SALVADOR MAT[OS. Códice de Yanhwtlu11
México. Talleres Linotip "Cult~ra ... 1940. (México. Srta. de Educación P1ibl1ca).
741

�,.~ J □ RAYO UGAR n: Opu, Cit.

vida jundica de k:-.ico y abultan u imponancia . Interesa sin embargo. u op1111on ~
el hecho de habemo conservado los restos de u legi !ación. KOBLER. estudia
desde un punto de vista moderno el derecho azteca. Le sigue innumerable legión .
7
LAS C.-lSAS. Opus Cit. cap. CCXll-..:-:i-l-.5. Esta de cripción recibida de los
religiosos de San Francisco. fue wmada integramente por KOBLER.
78
GOMAR.-1. Op. Cí1. 11-315-6

1

~ 0(1 C·11 l-b6 · &lt;:n -,el L,
,... KO□ LER Of' C•11 ,..,
-1--:INCi ' BOROl .lill
. •iro
""1 ornada del ( 'o d,cc• .\fe11d,1L·111u
\ 'rt&lt;: -t\k,1cano ,\111, guo d1: ,\ . Pl ~;'' : \\·~
,le /0.1 1i"1h11rus_e11 Monun;ei~;il ~(;; Clll\1.-i.l P.-\1'\ Ql lAl' lll l.l: lt· ?l~u; k
\Je,ico. 1800-6) &gt; dt: A .
· 1 . . l 1..,~8-161 ::' l rub l1e &lt;:t tr,1 L'.111.:~ . ·I .
.
,. ,
•t sept1crne re a11ons
-·
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!Mf·ON P.líl~. \lJ!~Oll C.:\
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. . ri"in al par REMI
.
, autore,. \il menc1011.1 lb .
manusc'. it 1
que concuadan con l,1s de º1_tro J, diun1J~Jcs. a saber· d
ed 1teurs
· .
oporciona la i&lt;;ta "' :='d
d, ¡ 8
KOBLl:.R.
()pus C11 2 ~os pr, l'l nuwa. ! lacuchcalcatl. t.:I pre\1 L'l1tt' c.: 0 -~

t:;'.

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Cihuacuatl o canciller: _.¡ m1111,tro dic.: , -'\1 ti ·1ohuat·at&lt;:catl. el tltlanú1lqu1. 1c.:
wa1.:a
tribunales. 1 larntec atl·. el I·rahua
,¡ CL1·1Uhnochtl1.
d cu.iull&gt;a 11u,1..&lt;I 11• e,¡ wcutltccat &gt;
t' panL' at. 1:
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atempanecat . o a c.:
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l lERRERA ... Opus Ca

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11-~ LORl. l ,\ .. Up ( •1·1 -1• . 87.91 . l:n KOBLl:.R ...

r KORU-. R. Op Ca :i l
.
~
- R,\VO
C11ado p - - 1 ·9 KOHU-. R.. Op ( // _
,o J 13 . d
,,s LürUTA .. Op. C11. 100-1. ~· ~-d- 1 m,m:huale \en,a a cqu1parar:,e a la_ e
- ·rE· ... ()n,. Crt 1· 1:!6. La elasc
. ·a. •·staban
ujeto a la misma
GAR
r 1e 0 o~·n pro\,1nc,
~
.
lo ma\eques. Unos en la mctropo i. o r :, !~ clase más desheredada. el estrat ~ mas
.
. en cuan
, to a ~u .trato d.\ ons111u1an
- .• -· ,, de la cua l nacian en
mr1dez
los abuso ' \ mrnosp1ecw
b;jo sobre el que recaian to os
. .
. n p"r1 " lo~ futuro. esc la\o:,.
~ra " . _
1"! 7 , la
¡-:,¡ CJ
Ctt
_
V J, PUGA . , Ci:d11lano 1··- - .
La cédula di: 1_5 ~8 p~c.&lt;k ~e;~e ei'~ . i,a\edula de 15 ·o en PUGA . · Op
.. d,..,Odeno,1embrccn
rect1.fi,ca ion
e C11 1-\ 57
.

Opus Ca :O- I
.
,,• ZORITA . Op ( 11

1 -

-~ -

-u(},:~:: el/.

r-•

·1 ()UIROGA . Up Cu 33::-.
rüRQUl:.MADA .. Op C11 I1- LXX X que c11a
.,
. 11 JG0 l)e aqu1 lo toma
- ()pu.1 ~11 BiRR~ /!1swrru ..J1111g11a l-30-1
1
. ..
··b ·
lihro ·obre
-; ib1dem
➔ONDE Ml--.NDIZ/\BAL. e c11 io un
unto
-J ib11/i.'111 Modernamente M 011
·I . ani l.. en el 4ue analiza de de un p
.
, . de la ·al en los pueblos pre 11sp
la influencia
.
se problema.
.
·o d dt:I estudio
Je vista social: economtc~ e
es1uJ10 C0ncn:1a su op1n1on su1c1 a . nio de
-, KOBLFR . Op11.1 ('11 )7 . E_1; su 1 . ··t:.1 derecho penal me,icano e~ te~t_1m~
de las fuentes. en la iguiente. todrmu ~e la vida\ de notable cohe~ión ~0l1_t1~a . toda
d
al de oncepc1on u1a
.
1
eblo preh1spanicos
sevenda mor, .
d . hispanista niegan a o pu .
1. 1 con él M.
-r, Lo autores de ten encia
e:-.aoeración . 1xtlilxoc 111 :
. . d'ca Otros la e:,.,altan con .' c ~ . t\1 VL:YTl!\-BOTURI l.
el borac1on Jllrt ~ ·
.
,Ja de /0.1
1, \ flirn:o !\k'\I o l 8_:16. : ·
VE Y ílA H,mma An11g11a I t
. , 1. , 1 0 ,·e(i rt!lanon 1um,
.
.
,
101 de rn~ (}ll//gl/O.\ ,,. e ,
•
· d d
\1 VFYTIA .
Tercucu en /0.1 11l11111os uem¡ . RI \'/ 'dactad.i por el 11cenc1a o on . . .
la
· ¡/lo~ d,t l30Tl ' l,8,6·rehacen re altar la 1111nuenc1 a de l e,coco en '
llltll1WCl'll&lt;ll ine,
. C. Ma
Je \3ustamante. - · ~ 2
1
rvkx1co

OROZC

79

LAS CASA .. Op. Cu. cap. CCXlí-.-55 nos describe el sistt.:ma al referir·c a
Texcoco: "muchas provincia eran las ujeras al señorío de Texcoco, pero estaban
reducidos en seis pueblos principales, donde había como seis cancil lenas. en las
cuales y a los cuales iban de todo aquel reino a sus pleitos. : allí se cogían los
tributos : rentas. En cada uno de aquellos pueblos. hah/a dos .1ucces, personas mu:
e cogidas, tenidos por cuerdo : hábiles mas que otro. para aquel oficio. Fran
muchas \ eces ésto deudos del re) ... todo el día residían en las ca as de Audiencia o
públicas para administrar justicia. De esto\ e apelaba para ante otro do juecc:,, que
presidían obre todo , y que esto. entenciaban con parecer del re: o se11or. Cada
diez o doce día al rey tenia acuerdo con t0dos los ju ces sobre los caso arduo y de
mucha importanc ia concernientes al bien del reino y de toda la república". Se11ala
una junta principal cada ochenta dias denominada 'auhnallatu ll i.
~o GOMARA Op C11 11-316 "!::ran otros doce CU)O oficio era prender) llamar a
juicio. y su traje mamas pintadas que de lejos se conociesen." Concuerdan su dato\
con los Je Las Ca as.
1
LAS A AS ... loe. Cu.

s: G(},\-f..lRA. Loe Cit. LAS CASAS . loe. C11 cunfirma tal asl'/10 : ··en cada sala
· estaba con los juece 1111 escribano. o por 111ejor clcc1r pintor. que servia de e ribano
die 1ro que con sus pintura o caractere,. las per onas que trawban pleitos . .: las
causa : demanda ) te ti gos . .: lo que e concluía ) ,entc11ciaba. pon1a por
mem oria"
81
LA : CA A ... Loe . Cit.
s-1 ibidem .
85

S.·1/f.,¡c;(·v. Op C11 11 -308. ZOR!T.-1 Op C11 en D 1.1 11-5,1 esta acorde cnn
Sahagun al decir que tenían le:,es para hacer e,clavos: en el co111 rar) vender. !: 11
las Ochema Lt!_i·es de
FLA/ ll 'ALCOYOTZI . que trae ALV
I.\Tl//,,\'()Cf/lTL. Up. C11 l 8l.l, cllada en KOIILER ... Op. C11 115-117. ~l'
menc iona que esas le:,. c estaban di\ 1dida, en cuatro rar1es nccesariu, para cuatn&gt;
conse.10s. "Uno d • ellos di e 1:s el tk los casLl CI\ rlc : cnrninab. en donde e
ca tigaban iodos los g¿neros Lle &lt;.kli10 : pecados". "As 1 nrnmo en est&lt;: tribunal e
rcconocian las k)es que trataban a ·aca de los i:,clavo,.: de las rn1H1rnda, ~ pleilci&lt;,
de haciend:is. tierras y po csioncs : los c.,1.1Jos : Jifrrenc,as J.: oficio.'&gt; ....
LETOR \:EAU .. Op
iguc a '-;ahagun a quien ita. L'n la pagina 11-l
81
' LAS CASA ... Op C'11 cap CCXll-55.'.' DURAN . Op C11. 11-222 '\\11s1gna lo
mismos da10 . ólo que el nombre ue una de la, cárcdc, \ana Durán 111cncio1h1 &lt;:I
Petlaca lli ) el Chauhcall1, : '&gt;l'1lala como lugar de ubicacion L'I qt1L' ho: IIL'llc 1.i
iglc ia de San I lipólito. hra) noticia\ la\ recibl' OR.0/CO Y BLRRI\. r Jp &lt; 11 1283. TORQUl:-.MADA .. O¡, r·,1 Xl\,-I . dice que &lt;:I fcilpilo:,an. &lt;:ni la r,ri~1011
para los deudores.

e,,

�~-QL.IROGA ... Op Cit.370-1
.
ss Ílmlcm
38'l-'JI E,plica la siwaciun ¡unJ1u1 de los e:,cl,\\o~ al csrnhir "Pero¡¡¡
manera , !!enero de e:,cla, o~ o ser, 1dorc:, que por la mayor pan e entre el los , o he
, isw .,. { e~. que es mu) JI krl'ntc de la nuc~tra :, Je la que ie111a11 por ~us le:..-~ I•&gt;~
ciuda~lano~ romanos. porque la ,erdaJ a 1111 ,er no ó 111,b 111 merH)). en dccto. se~un
,·o muchas ,eces por la experiencia he visto :- a, eriguadú : lié caJa d1a_ , eo ~
;veriguo entre ellos. llamadas ) OH.la~ la, partcs en co111raJ1c\OnO Ju1c10 CP
scmejantes pleitos sobre sus !1bcrtadt's. que son muchos ) d1vcr,ns e_ de d1, er~J~
parte$ venidos. que alquiler de obra&lt;, 111 pt!rpe/11I1111 por la vida del alquilado. que en
derecho se llama Jocatw opl!rrm1111 111 perpl!1111I111. que usan mucho entre ,1_estos
naturales para servirse unos de otros. porql1e no tienen ni saben u~ar dél alquil~r de
obras 3 uempo como nosotros. en el cual género 110 ~e pone, 111 as1cnt~ 111 conslltu~ e
la servidumbre en la persona. smo solamente en la~ obras del que as_i se alquila 111
pe,peiuum. 111 se pit'rde por ello libcr1ad ni ingenuidad. n1 ciudad. 111 lam1lia. :- esta~
obras se pueden de derecho mu) bien alquilar) ,endcr. que tamb1en se puede llamar
, llama en derc&lt;.ho 1·e11clit10 vpcror11111 sin pcrJuiciu alguno de la llbcrt~d natural. n•
de la inl!enuidad. con dos condiciones que\\.' entienden aunque no se d1?n en el ta!
contratd: que son que cada e cuando que el así al~1uilado o vendido qu1s1~ra pagar el
interés O subro!1.ar v sustituir otro en su lugar hlJO o pariente u otra pe1 sona. : ::isr
sel'\ ir por sustlt~to.' aunque sea contra la voluntad de ~u alquilador. lo puede' oodr2
mu, bien hacer rada y cuando quis1i:re: ~ aunque se alquile 111 per¡)('f1111111 que es por
wd'a su vida. no queda inútil ni defraudada la líbcnad. ~ este gér1cro '.I manera de
cscla,·os , servidumbre. si tales nombr.:s mcrecc:n. que en la verdad no merecen.
sino que ;raemos corrupto el ,ocablo por \entura por falta de nag.uatatos o por sobra
de malicia. 0 por inadvertencia nuestra. es el que entre estos 11atura!cs se usaba ) st:
usa mucho., as 1cada\ cuando se enojan de ser, 1r a sus amos. su~tllu'.-en otro en su
lu~ar., los ; 11105 0 alq~iladores lo reciben.) ellos quedan libres e lllgenu'.&gt;~ que son:
sal,o ; 0 1amente cuando les acuden con aquel género de obras ) srr~1c1os que as 1
. 1·
alqu'il·iro
,cnu1eron
, 11 . ,. so11 al-\,
, - veces me·.¡ore~· ., más rico~ ,. 111as honrados Y
0 ,
llent:n mejor casa y familia: aJuar que no aquello, a quien sinen. ';, las ,cces.. se
casan los 11:105 con los otros. ellos con sus amas)- ellas con sus amos 0 con sus h1Ja_~
hijos. 0 con sus hermanas o hermanos de sus amo~. ~omo gente _hb~·e: ..
0
CU\VIJERO . . Op Ct1 243. varios siglos después se adh1er~ a _l_a op1111on ~e
Quiroga sin mencionarlo: "la esclaviwd no era más que una obl1gac1011 de serv1c10
personal. limitada a cierto~ términos--.
~() Loe. Cit.
911 GOMARA ... ()¡i. ('11 11-J 15: CLAVIJERO ... Op. C11 1-325. ) KOIILER ... Op
Cu. 32 quien cita al abate. siguen la opinión de Gómara. CARVAJAi ... Op Ca. 8.
Contiene los mismos datos.
.
.
"1 Opus Cil. 349-350. Del extracto se desprende la idea d_e Qu1roga. nacida de su
experiencia como juez en la Audiencia: "entre esta gente 111ng~n escla_,_º qu_e_pie~da
1ibcr1ad ni ingenuidad haya. ) como todos sean 111genuos. aba_10 s~ d1rc1 az,1: lar"º·
pues l)ios pe~mitió que )O por experiencia cierta 1u,1e~e: entendiese~ sur1ese. n~
como privado sino como jue, en la Audiencia de sus hbe11adcs que me esta
cometida por esta Real Audiencia que hago cada día s1mpllrnir t:t de plano entre
-,¡4

estos indios naturales sobre sus libenades donde concurren de muchas diversas
panes gente mucha a pedir su libenad y otras cosas como quien sale y se escapa de
una tan gran tiranía corno era, en la que hasta ahora (que se ha entendido la cosa)
siempre estaban. donde están conmigo cuatro jueces de los mayores suyos que entre
ellos entre si tenían, para que vean lo que pasa e informen de sus costumbres. et
sciant reprobare malum et eligere bonwn..."
92
Opus Ci1 368-9. Adelante amplía el concepto y explica: "y también sólo el padre
puede vender el hijo en tiempo de necesidad. y aún entonces, no para que el hijo
pierda la ingenuidad. sino para que también como cosa de alquiler o prenda lo
retenga el comprador hasta que vuelva el padre o el hijo u otra cualquiera persona lo
que costó o el interés ..." Hecho que concuerda con la realidad como se verá al hablar
de las causas de esclavitud.
93
Íbidem. 368-9. GOMARA.. Op. Cit. 11-314 habla de lo propio: ..Los padres
vendían o empeñaban un hijo que sirviese de esclavo: pero podían sacar aquel deudo
otro hijo, y aún había linajes encentados a substentar un esclavo, pero era grande el
precio que se daba por el tal esclavo" Contradice esta opinión en cuanto a los
encentados ala de Quiroga. DURAN... Op Cit. 11-XX y TORQUEMADA . . Op.
Cir. XIV y XVI citados por OROZCO... Op. Cit. 1-280, en el propio sentido.
DURAN ... Op. Cit. 11. Cap. XCV 111 y el Libro de Oro de OLMOS. en OROZCO ...
l • 269, mencionan el posible rescate del hijo al alcanzar la mayo ria de edad. Citados
por KOHLER ... Op. Cit. 34-5.
OROZCO y BERRA, basado en SAHAGÚN Op. Ca 111-258-9
(Ed. BUSTAMANTE) afirma que: "cuando acontecía el hambre, se vendían por
esclavos muchos pobres hombres ) mujeres ) no solamente los dichos padres se
vendían a sí mismos, sino que también vendían a sus hijos y a sus descendientes y a
todo su linaje y así eran esclavos perpetuamente 'tequ1yotl' ·1tacoyotl' a que se debe
el nombre de 'Huehuetlacolli', servidumbre grande mayor. sen'idumbre voluntaria.
por la cual una o más casas obligadas por el hambre vendían a uno de sus miembros
constituyéndose en la obligación de mantenerla como viva •aún cuando muriera"'
Menciona el hecho de que Netzahualpil!i en 1505 prohibió tal costumbre. Agrega.
que "para que la obligación no pudiera extinguirse. el Seiior nunca tomaba cosa que
de su siervo fuera, ni le pennitía que en su casa viviera", ya que de morir ahí.
tenninaba la obligación familiar. ESQUIYEL OBREGÓN .. Op. Cit l-359 recoge
estos datos de OROZCO.
94
Op. Cit. 389. Véase la nitidez de sus conceptos manejados con un rigor técnico y
dialéctica formidables: "pues además de esto esta manera y género de esclavos que
nosotros tenemos que pierden la libertad e ingenuidad. ciudad y fam ilia. que es la
máxima capitis disminución y lo que se requiere que concurra en el los de necesidad
para ser verdaderos esclavos entre nosotros que son reputados nihil de derecho
civil..." MOR ENO... Op Cil 35 Sin un pleno conocimiento de las condiciones
romanas pretendió incorporarlo.
95
Op. Ci1. 11-181-2. Opinión ala que se adhiere KOH LtR ... Op. Ca 32.
96
ZORJT A... Op Cit. 25 l. Lo menciona SPENCER... Op Cit. 12. MORENO... Op
Cit. 35, afinna: '·cualquier mexica. fuese cual fuese la clase ~ocia! a que
originalmente pertenecía sin perder por eso su posición social primitiva. podía
145

�devenir en esclavo. bien por el contrato, bien por causa de pena, o por cualquier otra
de las causas que daban nacimiento a la esclavitud... Dato que es ine\acto. pues se
ve que como pena se obligaba a un hombre. mejor dicho. se le hacia perder su
posición social primitiva y pasar a ocupar una más baja. pero pudiendo recuperar la
antigua.
CLAVIJERO... Op. Ci1 1-323. considera que la muene del esclavo por )U dueño
era considerada como un homicidio cornun y tenía la muerre por pena: en cambio, si
un tercero era el asesino. se convenía en esclavo del dueño. Dificil comprender tal
manera de compensación. LETOURNEAU. Op (11 11 7 quien lo toma de
BIART. .. Op. Cit. 201 señala que aún cometiendo adulterio con su dueña no podía
ser muerto por el marido.
98 CLAVIJERO... Op. Cit.
11-243: cesaba el privilegio de obtener su
consentimiento, -dice OROZCO ...- Op Cit. 1-282: "si el esclavo era perezoso. mal
mirado, vicioso o huía de la casa: entonces el a1110 le amonestaba una. dos y tres
veces delante de testigos. y si aún parecía incorregible, ponianlc la collera, distintivo
de su mala condición y podía venderlo a las personas o en los mercados··. El primer
dueño tenía facultad para venderlo. I:.n caso de deuda o robo. el acreedor o el robado
r,odían vender al deudor o ladrón para resarcirse del daño sufrido.
9 NEZAHUALCOYOTL... Leyes 19 y 20 1 el Libro de Oro. Citado por
OROZCO ... Op. Cit 1-269 KOHL[R ... Op Ct1 48.
100 ZORITA ... Op. C11 10-90 y POMAR... Op. Cu.75
1º1Tomada la costumbre de los pueblos tarascos se extendió entre los aztecas y otros
pueblos. MENDIETA ... Op Cit 11-41: GOMARA ... Op Ci1 203: HERRERA ..
Op Cit. 111-313 y 11-617. Cit KOHLER ... Op. Cit./6: IXTLILXOCHlTL... Op.
Cit. 1-193 nos cuenta que a la muerte de Maxtla: ••iban ciertos esclavos } criados del
rey muy bien vestidos para ser sacrificados )' morir con su señor. Aunque en este
tiempo no eran tantos corno después se usó", y en 256-7: ..cuando murió
Netzahualpitzintli, le quemaron el cuerpo como a su padre y así mismo quemaron
con él. mucho oro, plata, joyas. chalchihuitcs y penachos. y doscientos varones
esclavos indios y cien esclavos ..." TORQUEMADA.. Op. Cit. 11-523 relata que: "a
los veinte días pasados sacrificaban otros cuatro o cinco esclavos y a los cuarenta
otros dos o tres y a los sesenta, uno o dos, 1 a los ochenta, diez o doce, y esta última
ofrenda que se hacía era como cabo de año, y de allí en adelante no había más
muertes de hombres .. .'· al morir un gran señor. KOHLER._. Op. C 11. 45. con iguales

97

citas, narra lo propio.
1 Op. Cit. 11-314-5: TORQUEMADA ... Op. Cit. 11-563: lo confinna
CLA VlJERO ... Op. Cit. 243: y les siguen: OROZCO... Op. Cit. 1-278: KOHLER...

º"

Op. Cit.32.

OROZCO ... Op. Cit. /-2'0
Op. Cit. 11-242. Señala tres clases de esclavos: los hechos en guerra al ser
aprisionados. los esclavos por venta propia, y los que caían en esclavitud por un
delito. OROZCO Y BERRA .. Op. C11. señala las mismas causas 1-278. KOHLER .. .
Op. Cit. 32. Señala excluyendo a los cautivos, dos solas causas: las deudas y la pena,
más la esclavitud por deudas no es sino una pena por no cumplir una obligación.
Enseguida menciona otra variedad que era la venta por necesidad que entre en la

IOl

I().!

746

categoría de la venta propia, en la cual 1
.
CARBAJAL. .. Op Cit 7. 11-2. ESQU J~~xte;:Rnre~1dad movía _la voluntad.
~ORENO ... Op. Cit. 34. siguen igual pauta
GON ... Op. Clf. 1-359. y
9UIROGA ... Op Cit.419.
.
106
lbidem. . 425
101 0
'P, e··
JI.. 383.
108
DURAN ... Op. Cil 11-?2'&gt; 1 O d
Op. Cit. 266 ss. KOHLER ~ 0-p) eª ·1 r_7en0de sucesión en TERNAUX-COMPANS
,
.
···
· 1 · :, ·
ROZCO Y BER
.
...
de Duran. quien dice que la ley conde b
RA ... Op. C,1 1-281 cita
na ª como esclavo a toda
que un ese 1avo recobrara su libertad
.
persona que impedía
una violación leoal
' caso que es el de imposición de una pena por
109

b

.

Op. Cit 11-51 Por calu ·
LETOURNEAU
C
mnia y como talión. Cita KOHLER Op. Cít. 64.
110 TORQUEMA.D.. 'P· ,1. 1~6 y MORENO... Op. Cit. 72.
...
111
A ... Op Clf Cap. XXV
1" OROZCO... Op. Cit. 1-253. al explicar Ía lá · L
. .
- NETZAHUALCOYOTL " . .
mma XVII del Cod1ce lvfendocino.
..,
... m,e, a.1 Lei·es, en VEYTIA
.
KOHLER. 11., En las Oche111a Lem· de N
. . ... Op. Cu. 421. Cita

O

e·

Citadas por IXTL!LXOCHITL o'
etzahualc~totzin se contiene lo propio.
mismo sentido. Véase en 0ROZC6 ';) 11-1,~7. El Libro _de Oro de OLMOS, en el
Cit.
11-314 y 319•
... p. Clf. 1-274 , as, como GOMARA.. . op.
113
11~ Op. C11. 352 .Jv 361 -2 •
1150p.~il 158-9.Cita MENDIETAY NÚÑF:Z o e·11 ?6
116 OOp. Ce,_, X!V-S OROZCO... Op. Cit 1-303~4 .. Ía t~ae • •
. p. JI 238,
.
.
'17

118 e, UEVAS .. Op. Clf (Docs.) 13.
XTLILXOCHITL.. O Cu C
.
119 NETZAH UALCOYQjL
Lap. 46. Cnada p~r KOHLER. Op Cit 63.
MEN
... e, 6 1AS CASAS
O
DIETA ... Op. Cit I p 9 DÚRAN ·
.
...
p. C11. Cap. 213.
11
Cit.63.
- .
i ... Op C
11-221. En KOHLER... Op
120
... Lihro de Oro en OROZCO . ()p. Cill-270-/
121 s&gt;LMOS
Jb'd
1 em.
12',
• Ibídem. 269
1230'P C'11 4 16. · "El que se echaba con es 1
•
empreñaba de hiJ·o había de deJ·ar s
. e ava o s1rv1e_n1a de otro y era soltera v la
·
u muJer y casa y
· 1
•
toda su vida como esclavo v también 1 1 . - sen ir a _amo de la que emprei'ió.
moría". GOMAR/\ Op C: ,· 11 ., 1' . e iac1a esclavo s1 la empreñada de ello
1
..
...
·
·.) ... s111 ue la o · · ·
d 1 ·
•
aunque algunos contradicen eslO
"'
pin1on e l1cenc1ado y observa:
• ror cuanto muchas veces
.
ese1avos con sus amas •\ las esca,asconsusse11ores·
1 •
ia d b' acontcc1a casarse loscasamiento. y no en deshonra del ~eilor d'
:.n __s e ia ser licito en caso de
CLAVIJERO ... Op C11 ?4' vr· y-¡·¡ cBla ~_sclava . Sigue la opinión de OLMOS.
·d
- J.
A- O ! UR INI o e11 IO
S~nt1 o y Ll::TOURNEAU. ()p Cit 119 _ ,,
' ... P.
6 en el propio
10
14
•
OROZCO .. . Up. Ca 1-270. De este aut- · 1
,
.
ley quinta de NETZAHUAI COYOTL . /r o toma KOHLER ... Op ('11 12.3. La
60 de acuerdo
.
c1ta a por CEVALLOS NOVELO Op. Cu

�Ib idem. -? 73. MENDIETA Y NUNEZ
• ... Op. Cit 29. señala que la pane del menor
se aplica a este para su educación. GOMARA ... Op Cit. 11-313. habla en ténninos
generales y en seguida se refiere a los niños. "El hombre que vendía al libre por
esclavo, era dado por esclavo a quien el quería vender: y esta ley se guardaba
mucho, porque no vendiesen ni comiesen niños··.
1'6
- Ordenanza segunda de NETZAHUALCOYOTL en ALVA IXTLILXOCHITL...
P5
·

Oe,

Cit. 1-237.
La tipificación la hemos hecho, ajustando a los modernos delitos las formas
antiguas. para lo cual hemos procurado concordar los elementos de ellas en cuanto
correspondan a los actuales tipos delictivos sin pretender por eso una identificación
absoluta. sino la más cercana semejanza.
m OROZCO... Op. Cit. 1-245. LAS CASAS ... Op. Cit. 566 explica esta fom1a
extraña a la cultura europea, pero la refiere no sólo al robo de las mazorcas. del
sembrado del templo o de un sei\or, sino a cualquiera: ''Reprendiendo un español
una vez a un indio del rigor de aquella ley que por coger unas pocas de mazorcas o
espigas de maíz hiciese alguno esclavo". respondió: "estás engañado. señor, porque
si aquesta ley no se guardara con rigor y fuera tal que diera poca pena, cada uno
quisiera no trabajar, sino gozar de los trabajos y sembradíos ajenos. y así se hicieran
los hombres ociosos. no cuidando de sembrar. y por consiguiente todos o muchos
fueran ladrones y se perdería la tierra··.
19
~ Íbidem. 273-4.
130
Op. Cit.! 1-220-1.
131 Op Cit. 11-564.
132 OLMOS ... Op. Cit. en OROZCO ... Op. Cit. 1-273.
m Ibídem.
i,~ ibídem.
135 Íbidem.
136 Íbidem. 269. Se explican estas penas como resultado de la cultura agrícola recién
formada y por tanto digna de ser protegida.
137 TORQUEMADA... Op. Cit. Cap. XVI. Citada por OROZCO... Op. Cit. 1-280
IJS OROZCO... Op. Cit. 1-269.
139 Íbidem.
1~º Cita IXTLILXOCHITL. .. Op. Cit. 11-188-9. En KOHLER... Op. Cit. 116.
141 TORQUEMADA ... Op. Cit. Cap. XVI. Y VEYTIA-BOTURINI ... Op. Cit 197.
CLAVIJERO Op. Cit. 1- 324. Citados por KOHLER... Op. Cit. 67.
142 GOMARA ... Op. Cit. 11-313 y 317.
143
Op. Cit. 67-68
144 Íbidem. 66-67. Tomado del Libro de Oro en OROZCO... Op. Cit. 1-270.
145 Ordenanza 18 de NETZAHUALCOYOTL en IXTLILXOCHITL... Op Cit. 11238. Citada por KOHLER ... Op Cit. 112. CEVALLOS NOVELO... Op. Cit. 59. En

12'

la propia fonna.
146En TERNAUX-COMPANS ... Op. Cit. 13 7. También en BERRERA .. Op. Cit.
11-3 y 10. Cita KOHLER... Op. Cit. 60.
147 Libro de Oro.. en OROZCO... Op. Cit 1-274. Corresponde a la ley 59 de
Netz.ahualcoyotl.
748

148 '
Ibídem. Y DURAN ... Op. Cit.1 l-n l.
~OHLER ... Op Cit. 52-53.
150 Ibídem.
151 '
J?1dem. ~OHLER basado en POMAR... O Cit 4 º
comun entre Jugadores y rameras
p.
· ª"'rega que este pacto era
151
TORQUEM.. AgA ..._Op C11.
· Cap
. XVII. Cita KOHLER... Loe. Cit.
153 GOMARA
.
p. Cit. 314.
154 Op. Cit. 32.
155 TO
RQUEMADA ... Op Cit. XIV 17
T1!ados por KOHLER... Loe. Cit
• . y VEYTIA-BOTURINI... Op. Cit. 16
149

QUIROGA ... Op. Cit 416
Íbidem.
· ·
iss o'P· c·it. i ·J20.
(Ed. BUSTAMANTE).
159
. Salvador A. Mateos ha reproducido el ·ueoo
..
relteve en piedra.
J b tomado de los cod1ces y de un
157

160

Op. Cit. 342
Íbidem. 314
162 Op. Cit. 11-236-7 y 146
163 ·
- ·
11,.1 Jbide~,. y TORQUEMADA ... Op Cit. XIV-l 'i-7
Op. Ca. 352.
· ·
165
Op. Cit. 1 !-222.
166
TEZOZOMOC ... Op. Ci1. Cap. XL-366.
167
,
168 Op. Ca.. VI 11-14. en KOHLER ·.. Op, c·1t ,JJ.
A lo mismo se refiere
e· Quirona
º · ZORITA ... OP- C..11· 110. habla de este hecho
169 GOMARA
... O'P u. 11-3 14 Señala esta clase d
su cuerpo, que lo daban de balde .sino 1
,
e venta: .. las malas mujeres de
·
as quenan panar
se vendía
¡
0
traerse bien. 0 cuando ninguno las quena
. por v1e1as
. .
•
n por ese avas
para
.
O feas O e e
por. las puenas". TORQUEMADA ... 0 . Cit 1 __ ,
n,.er~a-~ que_ nadie pi~e
rnuJeres, que se daban a vivir sueltas y~·b d 1 )6J escribe. Habia tamb1en
estado que tomaban. tenían necesidad del ~ra. amente y para proseguir este mal
necesidad que pasaban porque tr b . b \ est1r c_unosa y galanamente y por la
sustentar la bizarría qu~ usaban ll~g:Jbª an en la _vida de amores que traían y por
porque las que se daban a este vicio ~n a necesitarse mucho y hacíanse esclavas.
paga, sino sólo con be~tial apetito d:ns~~~1p~.:ed~.u rntilidad. no era con interés de
de los jugadores y de la modal ídad de ua 1 a . orq~emada también nos habla
CLAVIJERO... Op. Cit. 1-243. OROZCOp~m un año libre~. Recogen esas citas:
Op. Cit. 30. CARBAJAL O C 1 . ) BERRA ... Op C1t.. 1-280. SPENCER...
MOTOLINÍA ... Op Cit. i"~v1.~,-~tno~d;~º~~VEL OBREGON .. Up. Cit. 1-360.
llegando a un punto de su destino se
d. ot1cia de la venta de mercaderes quienes
hacer una fiesta a su dios
. ven ia uno de ellos para tener medios con qué
1m
·
238~rdenan:w 19 de NETZAHUALCOYOTL. En IXTLILXOCHITL. .. Up. C11 ll161

111
172 (!p. Cit. 11-221.
_lbtdem. El mismo cronista señ 1
. recibido, celebraba un ban
1ª a una _co_stumbre e:tran~: el padre con el dmero
quetc a que as1st1a toda la tamd1a· Si alou·
.
e 11 cr1·ado COll)la

749

�1 - d orque de acuerdo con la
algo de lo del banquete, c~ia por esad~aus~~~ e:~/v~~~ 'p~oducto del precio del
costumbre. sólo los parientes po ian is ru
¡~_corregible.
. _? 69
:~: Libro de: 0 - E; O~~Z~~ 1~pyC:~;lica: · .. era la argolla una collera de palo
GOMA
... . p.
. .
salia al colodrillo. con unas puntas tan
delgada como argón, que cenia la gargant: ~e les udiese desatar el argo liado'· .
largas que sobrepujaban Ola ca(b~za.lal ~u0e7n .. Aunq! este acrificio acontecía pocas
m TORQUEMADA ... P 11
•
.
,.
eces porque tOdos lo que se sacrificaban eran habidos en guerra .
176 CLAVIJERO ... Op. Cir 1-243
1 Op Cit. 2a 1-71.
178 Op. Cit. 1-302.
1 9 Op. Cil. 339.
180 Op. Cit. 1-434-5.
181 Op. Cit. 427 .

3-

OTI IA DE LA PRE SA ESPA ~'OLA
SOBRE LA l VA JÓ AMERICA A A MÉXI O
E 1 1846
lkrih ,1 \' illJrrc:al d.: l.3 c nJ,•1Jes
Cole gio de Cro 11 1\t a, e: H111 o ri ,1d o re

t.k ~u e, u León, A.C.

El periódico, tal como hoy lo conoccmo . nació en la
lnglarerra en el iglo X\ III , con anterioridad a ese ríempo,
ex, rieron ciento de forma de comunicación so iJI. Ya en la
Roma anrigua exi rían disrinto . medio , de información pública:
Las Actas Públicas. Actas del Pueblo, onsistían rn una serie de
rabiones expue ros en los muros del palacio imperial o en el foro,
en que
e recogían los úlrimos y mis 1mporranrc
aconrecimienros sucedidos en el imperio .
En la Edad Media, surgieron los mercaderes de not1c1as que
redactaban los avisos rambién llamado folios a mano . Consistían
en cuatro p:íginas manuscrita , que no llevaban ríuilo ni firma,
solamente la fecha y ti nombn: &lt;le la ciudad en la que e
redactaban. Se vendían en lo puerro y ofrecían informaciones
del medirerráneo orienr,11 (lugar en el que e d arrollaba la
actividad
bélica de . las cru1.1das ) , rec ogían noticia&lt;; fa c ilitada . por
.
manneros y peregrino,.
Esro a vi o rLI', ieron un gran éxi ro aunque ra m b ié n fueron
censurados por la auroridade~ de 1üd.1 Europ.1. En el Siglo XV.
con la invención de la imprenta, apuecieron nuevas
publicaciones periódic.1s . [ os o asiona le informaban de un

r•. ,

50

�..

hecho excepcional &lt;le rorma c\'enrnal, cuando la ocasión lo
requería. Los más famosos fueron_ los de Cristóbal Colón,
conrando el descubrimienro de Aménca.
Pronto comenzaron a ser publicados por los gobiernos, que
los utiliz.aban como medio de propaganda. Tenían formato de
libro y portada ilustrada. Desde 1609 cn:ipi~z~n a pu~licar las
Gacetas con periodicidad semanal. Al pr1nc1p10 eran tm~resos
por editores privados, pero enseguida quedaron ba¡o la
protección de los Esrados Absoluro,s, que los utilizaron como
medio de propaganda de la monarquia.
Las gacetas más famosas fueron las francesas: La Gazerte, Le
Journal des Savants y Le Mercure Gafan, . rodas e~las del sig~o
XVII. Estas publicaciones cu vieron gran 111íluenc1a en ~spa~a
donde fueron imitadas en el siglo XVI1I. La pnmera en Espana
fue la Careta de Madrid ( l 661)

1
•

La Prensa del Siglo XVIII
El primer periódico diario nació en ~ngl:irerra e~ el siglo
XVIII. Fue el DaiLy Courrant (1702). Hacia l 715 _h:i.61~ en este
país una gran actividaJ editorial, _Y ap3recen_ u~ sin_ :1umero ~e
publicaciones de periodicidad v:wable. La d,~mbucion se hacia
por medio de pregoneros. Los más im_rorrrntes cenrros de
circulación de penódicos fueron los cafes, donde la gente se
reunía a lec:rlos y comentar las noticias.
Con el desa/rollo de la prensa, ruvo lug.ir el nacimienro de la
opinión puhlica.
,
.
Fue allí en lngla¡erra donde se aprobo la pnrnera _\ey de
prensa burguesa, el UBEI ACT, en 1792 y d~nde .1pare_c10, ya a
finales de siglo, la prensa como negoc1_0. Los 1mp_resos
periodísricos inrrodujcron innovaciones récn1cas, ~st.1blec1~ron
una infraestructura informativa piir,1 opcurar noticias y meiorar
los sistemas de información y &lt;lisuibmión, J medida que se
desarrollaban las redes de fcrroCJrril.
Aparecieron empres,uios con nut:VJ mencali~hd
lucrativo modernizaron sm empresa'&gt;, redu¡eron
aumentaron la capacidad productiva. Un ejemplo de

.
con, fm
costos Y
&lt;:StO fue el

que

periódico The Times ( l 78'i) .

La Prensa Espafiola, Siglo XVI [l
En España no se produce un desarrollo de prensa hasra el
Siglo XVlll. En esca época, los periódicos eran muy caros y sólo
estaban al alcance de una minoría, los editores contaban
únicamen~e con el producto de Li vel1l,i; ya que la publicidad no
se generalizó como medio de financiación hasta el siglo XIX.
La prensa del siglo XVIII, conscirnyó uno de los avances más
importantes _p,or_ el qu_e penetraron las ideas ilustradas en España.
De los per1odicos 1mponan res de esca época dest.ican los
s1gu1enres:
EL Diario de Literatura en España (1737), era una
publicación de carácter cultural y lirerario.
EL Diario Noticioso Curioso, Erudito Comercial y Pofitico
(1758), fue el primero en ser publicado diMiamente; consraba de
dos secciones; una de divulgación que recogía artículos de
opinión , a menudo traducciones francesas; y ocra de información
económica donde anunciaban ventas, ofertas, alquilerc~. ecc. En
1786 pasó a llamarse Diario de Madrid.
El Pensador, diario cosrumbrisca con remas típicamente
españoles.
El Correo de los Ciegos (1786) el cual camb iari.1 su nombre
un año después por el de Ef Correo de Afadrid''-'.
~n esta época, en Esp.1ña, el 80°0 de la población er.1
analtabeca. Los leccorcs de papeles periódicos eran una minoría
ilusrrad ,1 . cornpuesca por nobles, clérigos y mi-:mbros &lt;le la
burocracia real; rc1mbit:n :ilgunos sccco res de la clase media como
médicos, abogados, profesores v comncirnrcs. Haci.1 fin.des Jcl
siglo las cmprc:s.1s i11rroduj~ron innoqcioncs récnios r
mejoraron los mécodos p.na obrener noticias v los sistemas d.e
distribución. t\ dio contribu,·eron l.1 111ec..rni1.1ción de l.i
imprenta, las _me_ior.1s en l.1 f.ihri~.1ción del pJpcl :· cinc.L
El lengua¡c luc mis :t'&gt;Clptiblt .1 un ~)úbliLo poco lubituado .1
leer. Los dominic.ilcs .1coscumhr,1ron .1 l.1 lt:c cur.i .1 las cLises
bajas, e_ hicieron posible el surgimit1Ho de Ll Lireratur,t popul.ir
de los s1g,los XIX y XX, Lrc.tndo el nH:rc.1Jo Je l.1 gr.111 prcn,a de
las ma~as .
~

�Siglo XIX
Tras l:i Re\'olución i:r.1nu:s,1 se: produ jo en rn d,1 biro p.1 un ,t
· · conse rv~dor'l
lurismo
reacc1on
,,
· .y se impuso Je nuevo .el. abso
.
f , por
.· 'd 'icO'., ¡1·benles
10 que 1os pe110
, · tuvieron tlllc d1r1g1r sus es utrZO'&gt;
1· ·.,1
.
e
'
I
ese
·'"
f1ubl1c1cioncs
de
cl
,1L1
rcnJc:11t:1J
po
lt!L,l
1uc 11ar conrr.1 • e ""
•
1
defendieron la. libc:rrad y ejercieron u11.1 tmp orrJ11tc labor c:n .i~
.
-· de l 8.30 .\' 1848. l·ueron
Lreador3s
1.I 6e,..J les
revo 1uc1ones
.
, . de
. .,
'bl 1· ca v ¡·c.:rmenco de b s in~utuC1ones democrar1cas.
op1n1on pu
.
,
·d
1
Tras el triunfo del libc:r,ilismo, rod os los pa1s_c:s occ1 ent:i es
·
(J 881) la libertad de expresi ón y d,uaron leyes de
reconocieron
prensa.
. .J
.•
.A' mediados de esrc siglo surgieron L1s agenu.1s u~ , nou~ia_s y
El desarrollo del ferrooml f.tvorec10 la rap1da
1as de pu,l l·c·d.1d
i 1
·
· ·
d
1
difusión de los periódicos. El Lelégr:1Fo fue _ ucil11.a_ o por a_s
a encías de noticias p.ira difundir informac1on. Se impuso as1,
g nuevo per10
. ¿·1smo en el que los n,ensa·¡es habían de ser claros,
un
concisos y objecivos .
.
.
• d
En la·s primeras décadas del siglo XIX, la prensa sigue _s1e~, o
.
,
·
d1fus1on
11 amplia
un producro para m111or1as,
pero [ltnc
lit'
.
.
debido a la cradición de la lectura en voz aira; la ex1s_te~c1a de los
c:rabineces de lectura y 1a co stu m 6 re de. leer los d1ar10s
. en los
d
ocafés, aceneos y tertulias. En M
d
·
j
I
capnales
. a r1L y e~ as . .
. e
. . f u e crea,' 11dose .un
prov1nc1a,
, ,público lector mas amplio a medida
que se extendió la educacion •
Periódico Eco del Comet·cio
Este periódico madrilei'io ubicado en la calle_LL~na No. _6 de
blic1ción diaria V que cubría a toc.l.is las provincias espan~as
~:ndié.ndose cada ~jempLu a 1O _cuarcos e~ 1846, s~ fun~;O~r
. Caballero quien nació &lt;.:n Ihra¡as , Cuenca en
.
t.ue Ferm1n
'
.
..
d 5
J
en
Esrndió Filosofía en el Colegio ~on c_i 1iar e an ~:in,
Cuenca; tn ,í s rarde ¡cología en la Un1vcrs1da~ d_e Zaragon. diar
En 1820 ab:rndona la CJrrera ccles1asrica para esrn
derecho en Alcalá de Hen_arcs. .
.
ellas
De 1826-1831, escribe var1,1s obras l1rerarn.s, entre
.
;r;
( 1828),
Diccion11rio geograJico
esta d'1st1co de E·p
_) 'iña y Portugal
.
h
. ( I S30) . L:i obra de Fermin Cahallcro a
N ot1.r,.,ts so bre Tto.qu 111

siclo elogí,1da por la propiedad dt' su lenguaje, su interés por l.1
narración y la acritud crírica que siempre le preside '.
Tras la muerre &lt;ll' Fernando VIL regresa J Madrid, fundando
en ésra epoca el Boletín del Comerno, llamado m,ís carde Eco del
Comercio, periódico conocido como órgano de liberalismo más
avanzado y del rnal Cab.dlero, sería su redacror principal. Esre
periódico daba a conocer a sus lectores ademü de las noricias
locales las internacionales, entre ellas, los acontecimiencos de la
Invasión Americana en México.
La primera plana ( 11 de agosto de l846) en su columna
"Noticias estrangeras" comunica lo siguienre:
América, \lemcmz. 2 de julio. El estado mejicano ha llegado a una
sitULtción de fo mas critim. Ltt California dednró su independenci11 _y se ha
puesto bajo /.a protección de los Estados Unir/4s. Elgeneral americano Taylor
no 11gunrd11 JY//lS que /ns ordenes de Washington pam dirigirse sobre México.
El congreso mejicano a eleg1do por presidente al general Paredes, cuyt1.J
fontiones desempeiuzba inten·11amente; y el general Bravo vice-presidente.
Úl. ttmrqufa y el espbúu de rebelión cunde en todas fo provincias. Úts
rentas públicas se hayan en el csrndo mds deplorable. A pesar de In voz que
ha circuku.lo de su salida S11nta Annn sigue fil La Habana. Se cree que solo
espffa para volver a Mejico, a que eL desorden llegue al ultimo grado en esta
repubLica.
En realidad la guerra agudizó la crisis que arrastraba a la
nación desde la lucha independentisra y seguramenre desde final
del siglo XVIII. Las reformas borbónicas y l:i lucha insurgente
habían debilirado !:is rel:i.ciones desarrolladas por más de dos
siglos sin haber logrado fortalecer unas nuevas. Todo esto
obsracul izó la colaboración enrre los rres niveles de gobierno
nacional, estatal y municipal. El gobierno quedó en una
sirnación apurada para defen&lt;ler el enorme Lcrrirnrio sin
recursos, ranro de capiralcs como de hombrc&gt;s requeridos para
sostener el ejército.
En e l ejemplar del día 15 de agosto las noticias son enviadas
a través del periódico inglés Morning Chronicfe.
INGLA 7ERRA, Londres. 7 de Agosto. Toc!ns /ns comunicaáones
que van recib,énr/4se de /.a América, no hacen mrzs que poner m e11it.Ít:naa,
"1. injusticia de fo agresiones cometidns por los Estados Unidos sobre el
tem'tono mejicano.

�Las noticras que se hrtn recibido por el último pt1quebot no han
sorprendido a nadie; pues que al presente todos conocen sobrado bien /¡¡
política que se ha seguido por /.os amen.canos en Tejas, para que pueda
dudti1-se de que Y111cen todas 1m demds msrm·ecciones de úzs orras provmcws
del Estado de México''.
El 6 de julio se publicó un bando que declaraba: "El
gobierno en uso de la natural defensa de la Nación, repelará la
agresión que Los F.stados Unidos de Américrz han iniciado y sostienen
contra la República Mexicana, habiéndola invttdido y hostilizando
en varios departamentos de su territorio".
La resistencia belicisra de Paredes se había moderado en el
poder, al convencerse de la imposibilidad de que el país hiciera
frenre a la guerra. Mas un mínimo de decoro lo obligó a asumir
la dirección de b lucha, a sabiendas de que en el momento en
que abandonara la capital perdería el poder.
Así sucedió y cuando iniciaba su marcha el 4 de agosrn
de 1846, fue apresado al ricmpo que un pronunciamienro en la
Ciudadela resrauraba el orden federal de la Conscicución de

1824b.
En el periódico del día 19 de agosto dice lo siguiente:
INCLA TERRA, Londres. 1 I de agosto. EL p1zquebot Frdelio, ha
traído a Li11erpoof noticias de Nueva York deL 16 de julio. él senado
americano no había adoptado t1un resofuáón respecto aL arancel. No
ht1bían recibido noticias oficiales de Mtjico. Crei'a que eL ejército, que se
halkrba en Liruzres, Cf//nino con dirección a Monterrey. A lo que se deda
Bustam:,nte estílba frente al gobierno y Paredes nuirchaba sobre Út frontera
con faerz/lS imponentes. EL gobiemo nujiwno había espedido un decreto por
el que se decÍLlmn co11jisCt1das todas k rnercrmdas embarmdas en Méjico
por /,¡,¡ vía de Mafílmoros antes y después de su ocupación por el ejercito

americano. (Times)

El presidente Polk escaba muy ansioso por comprarle
California a México, y s:1bía que México se negaría a ello. Pensó
que no había tiempo que perder. Temía que lnghterra la tomara

porque era un punco fuerce en el Pacífico.
Los planes del gobierno de Londres no eran esos, porque no
renía derechos sobre California, como sí los rcnía sobrt: Oregón

con b_c-~dos Cnidos y no había posibilidad de que se iniciara
ocra crn1s anglo-esradounidense sobre California-.
Como se puede apreciar en esce periódico Eco deL Comercro
las noticias internacionales las obtenía por medio de
corresponsales de: Inglaterra. Francia, Bélgica ~• de otros países
europeos.
El día ~2 de ª.~osr~ :n su página principal y en la columna
correspond1enre a Norzcurs Esrmngeras" dice:
. ~.VCLA. TERRA. los pen'ódicos ingleses del 13 contienen t1/guY111S
noncws de Washington del 30 de julio. Elgeneral Taylor se preparaba para
n//lrchar fl ,Honterrey )' a ton//lr !tz oftn1wa. El dla 26 de ao-osto !.os
comeman·os z•ienen de a/.giín edirorialisut: ''Ha tenido en Amhfra un
tZconrecimiento previsto )'tl mucho tiempo hace. la California se ha
segregado de 1\fljico y se une a kz confederación No11e-Americana, como su
centro 1ummd Los otros estados o proiimcias deL Norte de /vféjico también se
le separan.
La referencia a es ros csrados es a los de ~ uevo México v
Arizona , y continúa la nora: Es indispensable ef derecho que tien,e
un pueblo de agreg,'.rse al cmrro federal o de gobierno que rnds fe
convenga. La Espanra entreranto, despndicia fa ocasión de construir
en. aquellas cos_tas. del Pacífico una factoría p(lra el interesante
tráfico de las Frlzprnas ro11 Chi1111. Renentemente se h(I hablado de
colonia o ~nisión esp111íola al N de Cahfonria, no 11 nid11 a
1\lfe;rro. Una urrnnstancrt1 t1lll aprovechable ;1Vo merecerla ser
apreciada t.
·
. . Esrados _ Unidos se enfrentaba , por bs ambiciones
remroriales, ª, Cran Brecañ,1 por el Ürt:gón y a ;\léxico por su
noroeste. La un1ca esper.rnLa de 0-léxico era que esta llara una
guerr~ con Gran Bre1 ,1 iü, pero los bridnico~ no deseaban un
~oníl1cco que los distrJjn.1 Je sus problemas domcsricos v de sus
inte_rcse_s imperi,dcs, por lo qut: ofrecieron Lt ,ección. Je los
temronos h.,s~a el p.ir.~lclo 4t), rn lugu del 5·lº, que prclendí.in
los noncamcr1c.1nos. El tr.1t,1do se firmó en ju nio de 184(, \l'.
esfumaba así la ülcim,i espcrrn1..1 rnoic.1n,1.
'
_Del día 28 ~e agosto el fl'O de/ Comcruo public.1 un.1 notilia
enviada por la Cautrt 1/e Fr, 111 c,rr:

un~.

, . Hemos_ reáb,do d1, .\/1!;1rn q11t' ,i/mn::,m ,1 ji11 dt&gt; j umo. I-1 gmcr,i/
fmedes hi1 s1dfJ t•Íegl(lfJ pre.wlw,, rl,· l1 u-p1íhli(¡1 por 5V 1·otos de &lt;13 dt (¡11,
-,¡-

�const//b// el tot11I. \ 'iiq1r,ú/,,,1tt' Hlill'II por -18. !:l I8 olm,1·0 rl g,•1u-r,¡/
I'r1redn, lz ,uaor1Z11mín p11r,1 po111·m' ,¡/ fmtr: di' lis n-op,L J n'11t111,t' ,11
ejéráto del 110/tt'. El. g1·11c1¡t/ Go11z,ílt-z An·1•11l1 rli-hió rl,:1,1r l1 c11p1.t,i! t'I 1&lt;J
para tomllr el m1111do de/,, 11,111g1111rd1,1 d(' fo trop1Lf d,, J),m,tfcJ. ti g,em7,z/
Mtjía se haflab,1 nwmlrvulo l!Í 1}irmo &amp;I no11e, p1_1es ,4nsr11 1111/~111 wh
l!mn11tl(} a ¡\fejlco, y 11mpudia dtb1~1 pem11111&lt;·cer c11 .S,1n L111s JJorvs,.
Un periódico cM ] J ,1111111ci11 q11t' el gener,1! /lrt·L•,1l1. c:n lugar de
dingjrse rl /,a fo11tem, /,a numh11do ,t G11nd1l1j1m1 11 sofac1~r u,
il'JSurrección. El geneml Brtl1 ·o salió dt' Vi-r11-C111z el 2 I m dm·mon d&lt;'
Méjico, pi1m dese111p('1Ít1r lb fimáOJlf.í dt \ í'cepró1dn1te i11M11/0 ,CJ/
{1//..íC//cia dd geneml Pi1redtS. Coma /¡¡ l 'OZ que !1J5 tl/11(17(//1705 Je' habMn
apoderado dt A!tmnim, pue110 de: mar al 11011e de J;unp1co. que dm11 pocm
mi!IA.s de esm ciudad
[-'1 comisión del congreso me_¡;m110 a L1 que ptlSÓ l1 permón ha
pmenr,1do un proyeao dt.· le;r 1·11 el rwzl se nor,tn ~ disposiciones siguienw:
!..11 nnción mejimn11, usando del derecho de dlfmsa 111ttuml, decilzm se ha!l.rz
r1ctu11fmmte en guerrfl con los Est11dos Unidos. En consecuenárz, ef gob,enzo
mejicano empleará todos los mechas y recursos
estén en j/./.5 manos p~~(/
que lt gumn comiga /¡¡ rfpamáón de _k1 m;una hecha a /.a níl~/On
mfXiertntl. Compleumz los cw-rpos de /,a mrl,cw perm,111emi!, leva!lft1rll de
nuei,10 cutlntds_ferzm juzgue necesarim, bien sea pam completrlr /(}s cuerpos
e:-..-i.stentes O para crear otros. SI tuviese newid,1d de otros poderes espenales, el
congreso se los confiera.
.
"J\tfA..1'co ha dm11m11do sangre noneammmna en suelo
n011eamen'mno '' Uames Polk).
1

qu~

Pane del Conorcso de los Estados ünidos se opuso a b acusación dd
presideme de que 1\tk'Xico er,t el GH.1SJJ1tc _de b guerra, pero aprobaron la s~licicud
que hizo el ejecutivo de recursos finanoeros :,· hum~10s para la camp,ma. De
inmedia10 se dieron órdenes p,u,l y_ue hs Aotas del Pacifico)' Golfo bloqueard11 los
principales puercos mexiCJnos. Para seguir infr)flmndo, sobre b si_tuación de la
ruerra en México, el Eco del Comemo connnua
publicando estos
~concccimienros. En el diario del 2 de octubre ap:u-c:ce lo siguiente:
!NGLA Tf:'RJ?¿-1. Londres 25 de agosro. En rnm1to a la guma de
/vf&amp;.ico y los EstatVJs Unidos, se ha /,echo una nuel!fl ofm,1 de mediación a
/,as potencillS; pero en mso de 110 ser aceptad1.S k1 !11gfoem1, . 110 p,ema
apoyar/,1 por L1 fi,mn de ÍtlS 11mu1.S, El Lord Palmm:011 opma t¡i~e !tz
reunión dd EstlltÍo de Méjico a /,1 co11fedemnón mnenat1vz, no esta tan
cermna como algunos se lo figuran. Ocho millones de mejimnos presentan
-:-58

un medio de resi.stencúz de que no es tan fa.di puedan múnfar las Eswkis
UnitÍIJs.
En todo caso el gobierno velará por la conservación de sus derechos
sobre Méjico, el rual debe a la lnglatma la enom1e SUl11/l de 250 milhncJ
de.francos.

El Heraldo
Otro periódico de la época en España era EL Heraldo, de
carácter licerario poético religio:.o e industrial. En el número
del 2 1 de septiembre en su columna de Correo escranjero dice los
s1gu1e nte:
Por vía de lng/,uerra se han recibido noticias de Vera-Cruz hasta el 13
de agosto. La posición de Paredes era desesperada. Guadalajara y la capital
habían imit&amp;ÍIJ a Vera-Cruz provincút inclinase afavor de Santa-Ana y la
confederarión. Parece que pocos días antes del pronunciamiento de /,a
ciudad de M&amp;.ico, había el presidente salid(} de ella a la cabeza de 4000
hombres, no habiendo ,zun llegado a su noticút la sublevaci.ón de VeraCrnz. En Vera-Cruz se aguardaba por Instantes al general Santa-Anna. El
puerto continuaba bloqueado por la escwulra americana. B día 8 intento el
vapor Mi.ssissip,:· pasar la barra de ALvarcuw para dar un ataque a la
ciudad, pero después de algunas descargas, hubo de retirarse sin con.seguir su
objeto. l..a.s noticias de Matamoros son del 5 de Agosto. El general Taylar se
había puesto porfin en marcha para Camargo, de donde ya había salúw e!
gene_:al V(lood en dirección a Monterrey. Nada se sabia de las fam:.as
mepcanas. En el sud este el general Keamey había avanzado y esperaba
apoderarse de Sttnta-Fe sin obstm:ulo. La correspondencút del }ournal
6-comerse afirma que el gabinete Washingom ha abandonado por ahora
wdos sus proyectos de operaciones contra /,as costas mejicanas, aguardando el
resultado de la. nueva revolución y hasta saber las ideas de Santa-Anna
respecto a la guma. Este general se embarcó el 9 en un vapor ingl.és de poco
porte con los generales Almonte, Bassadrey el ministro Rejón. La aLianzL1 de
las federalistas con Sama-Anna es un hffho notable y que no o.frece al
parecer grandes elm1entos de duración.
, Otra noticia sobresaliente del Heraldo es la que aparece el
d1a 8 de octubre de 1846 y dice:
Por el vapor Bn'tannia, que llegó a Liverpool hace 8 días, hemos
recibido noticias de Neva York que alcanzan al 15 de setiembre. Parece
759

�que fa caja del departamento de la Guerra ~ los Estados -Unidos se
encuentra exhausta y con un déficit de cuatro millones de duros. Hay pocas
noticias respecto a California. Dícese que la proc~ma del comodoro
americano ha colocado en una situación dificultosa almzrante que manda la.
escuadra inglesa en el Océano Pacifico, el cual no s~biendo que hacer, ha
pedido instrncciones al embajador inglis en Washington y al gobernador
general de Canadá.
. .
.
.
En efecto la ocupación de la Cabfornur por os Estados-Unidos, si llega
a verificarse, alterará sin duda las relaciones amistosas que hasta ahora_con
gran trabajo han podido conservarse entre Inglaterra y los Estados Umdos.
Por otra parte Santa-Anna, no ha obtenido salvoconducto del rep:esentante
americano para salir de la lslLz de Cuba sin haber hecho conceswnes para
celebrar un tratado de paz, cuya primera base será probablemente la
desernbarca.á.ón de !.a república americana.
Ya los periódicos ingleses anuncian como pró&gt;.-imo la conclusión Je_ un
tratado de paz entre el gobierno de Santa-Anrlll y el de los ~s-Um~s.
Si esta ultima república logra adquirir así la preponderancza a que aspira,
quedará destruida en perjuicio de &amp;.s naciones marítimas de ~uropa; el
equilibrio de poderes que debe reinar en América para 1mped1r que los
Estados débil.es sean opn'midos por los faertes. la Inglaterra,. ~omo poder
marítimo y como más directamente amerui:mda en SU: ~oswones de &amp;.s
indias occidentales esza mas que ninguna otra potencza interesada en el
mantenimiento del equilibrio americano. Veremos como Lord Palmerton se
desembaraur de esza nueva gran dificultad.
Lo periódicos ingl.eses recibidos hoy contienen noticias importantes de
América. Ya parece que se ha dulo la acción que.se esperab~ e:1tre elgeneral
amen'cam Taylor y el ueneral mejicano Ampud,a. Lm not1C1as de Bourbon
que inserta el Standaty que alcanzan al J6 de oaubre, anunci~n que los
amenúnos habían entrado en Monterrey después de un reñido y muy
sangriento combate, del eu11.l todavía no había pormenores.

A fines de agosto de 1846 desemba rcó San ra-An na,
procedente de la Habana, Cuba. Pudo cruzar el bloqueo
norteamericano gracias a un aparente acuerdo con el agente de
Polk, para facilitar la fi rma de un tratado de paz una vez q ue
hubiera recuperado el poder.
.
A su llegada a la ciudad de México, Sanca-~nna . no q~ iso
tomar las riendas del gobierno y se aprestó a pamr de 111med1aro
760

rumbo a San Luis Pocosí con Lis tropas que Paredes había
mantenido en la capital para sosrener su gobierno.
El 27 de sepciembre cerca de Queréraro recibió L1 noticia de
la Capitulación de Mon rerrer. Fue hasra el 26 dt: noviembre tn
que la noticia de la ocupación de Monrnrcy por el ejército
americano apareció en l:i prensa española en la forma siguiente:
ESTADOS UNIDOS Y ME]JCO. Por Nueva York se fo recibido
noticias de !.a Améná1 que rtlmnwn ni31 de octubre: !h Boston, al ]". dt·
noviernbre y por Ha/,.f· hasttt el 3. Seg,ín una m1111 del Nuevo León,
fechada en Monterrey a 29 de setiembre, el general Taylor había ro11¡¡u/o
posesión de aqurl.l.a ciudtld, l1 que e11arnó elgenn-al~mpudi11, para retirarse
Saltil/o. En ,zquefkt épom se había espamdo kt voz en Monterrey, de que
Sttma-Anna att1b11h,1 de lfegrtr ,,! último punto del fi,me de 13,000
l,omhres, con los que h11ci11 ttcender a muy cercr1 de 20,000 combatientes el
ejército mejicano, de q11e podt'rt disponer :11a vez mmido con Ampudlll; por
lo que el ~jnáto 1m1en·m110 creía mconrn1r 1111rt sma res,'srenart cu,mdo se
apro.\imtlSe al p11so del Saltillo.
En el inter, el generrt! Tr(yl.or se Oc1tpah,1 en fafonterrt')' ck reduMr
tropas y de prepamrprol!t'siom&gt;s con lo que d,,ba tiempo a los g;neral.es Wool
y Keamey para apro.\1·nu1r sw columntts ríe operaciones rz /¡¡ región en el qur
debe mmuobrar. ?or Ú&gt; demris, kzs notio~TJ de Mejico del 23 de setiembre,
nos mrtn(fiest1m que los temom del gmeml Taylor eran al menos
prematuros en lo que respt1cta a/;, aprrJ.\7.mrzcidn de Srmra-Am,a al Salttllo
alfrentt de un ejlrcito: pues que el 15 ambilh,1 de enmzr a .'vftjiro; )' kz
distmma que mt'ditl dt~,de L1 1íltimr1 áudml 111 !::i,zltillo n dtmas,adt, p//1,t
que pued,, fi,111q111'r11-bz en pom titmpo. Se ,tg11r1rclz im próximo maque de
escu~clm 1111u?icr11111 que se hall, 1'11 el golf~ de ANj,to. Hrtn serr sobrt'
famp,m, o bi('// sobre Jl/nmulo.

ª.

0

Duranrc el a110 dl' 1846 !.is nor1c1.1~ ~ohre ;1,féxico
publicadas en los pcriódirns c,r,1r10k~ rc:rmin,irnn LO!l la
ocupación de Tampicu el 2- de noviembre. sin embargo no
a~areccría csrc hecho sino h.1&lt;;r,1 principios de mero del sig;,irnrc
ano.

Las n?ticias ~iguicron flu~·e11Jo en l.1 prrn,,1 (·&lt;;p,t11ol.i ,. rn el
resto Je Europ.1 dur.,nrc el til'mpo (jlll' duró nr.1 g11nr.1, 11.1\r.,
9ue llegó a su fin con h rirnu del Tr.1r ;1 do dl' Cu.1~Lilupc l'I d1.1
30 de mavo
de 18/¡8 .
,

�Notas Bibliográficas
Fuentes de consulta

Hemeroteca Municipal de Madrid, Conde Duque.

Eco del Comercio

'.

Ma.ces 11 de agosro 1846
Viernes 14 de agosro 1846
15 agosto, 1846
19 agosco, 1846
22 agosco, 1846
26 agosto, 1846
28 agosto, 1846
l O de septiembre, 1846
2 octubre, 1846
4 octubre, 1846
26 noviembre, l 846
Hemeroteca Municipal de Madrid Conde Duque.

El Heraldo
21 septiembre, 1846

8 octubre, 1846
7 noviembre 1846.
Aparicio Gómez. Pedro Historia del periodismo español.
Editora Nacional Madrid.! 967.
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: Natali~
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0
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Loren,o !\k)t:r ,\/é,ico/r
l 7i6-/988)
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Plctcher David. --Evaluacion de la Política &lt;k Jame, Polk.. U1111
. ., .d d
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Febrero 2003
·
crsi a J.: Indiana. lnto;:rnet.

7

s Josefina Vitzquez_!111en·e11ció11 norteamencQna 18-16-/8-18 s,. r , ·.
Exteriores I997.
· · 1.:c ctan&lt;1 de Relaciones

�JUAN IGNACIO USSEL Y GU IMBARDA (1764- 1772),
FRANCISCO DE ECHEGARAY (1773-1774)
Y MELCHOR VIDAL DE LORCA Y ILLENA (1774- 1789) 1
Dr.1 .\ l:m,1 l.ui,:1 Rodn!,:Ut'l-:;1!,1
Ci1lab(1radmc): !l.o,.1lha ~l\:n~ \ ' ..
P.11ri&lt;. i,{ Albr,,, Jnm l.013da
&lt;' J!-:n,Ki n ( ;ün,a~1I R.\

Introducció n

Los estudios hisrórico-sociales que conforman esre arrículo,
como los rrcs anreriores, se enmarcan en un proyecro mayor de
invesrigación -' y sus tres primeras p.1rces han sido publicadas en
es rc mismo Anuario en aiios .rnreriore/.
En este nuevo trabajo incluimos el análisis de las tuenres
primarias que corresponden a los Lilrimos eres mandatarios del
siglo XVIII en la etap:1 previa a la insr:rnr:ición de las Reformas
Borbónicas: Ju:in Ignacio Ussel y Guimbarda (1764-72),
Francisco de Echegaray (1773) y Mclchor Vida! de Lorca y
Vi llena (1774) . Sus respecrivos periodos se dieron en la etapa de
las vis itas de inspección cuyas consecuenc ias darían lugar ,1 la
instauración de Lls reformas que cambiarían la Jdminiscración
polírica de las provincias scprenrriona les.
Los cambios se produjeron como consecuencia de esos dos
viajes de inspección, el primero, el que rea lizaron en 1766-68
don Caverano
María Pignacelli
Rubí Corbcra .v San Clirnenr,
.
..,
mejor conocido como el Marqués dd Rubí y el ingeniero Nicolás
Lafora. El segundo y decisivo el del visirador do n José de G:ílvez,
quien, después de Sll viaje septentrional de inspección, propuso a
-65

�Li Conc:, en 1768. junro con el virrey ~Lirqué · de Croix, el
proyecco de reorganiLtción de .1 quellos gobiernos. ons1suo en
la creación del Gobinno y Comandanci,1 General de las
Provincias Internas, el t)Ue enrró en ·uncione en 177 6 con el
nombramiento como el pnmer ~onund;inre del Marqué.'&gt; de
Croix.

Juan Ignacio Ussel y Guimbarda, junio de 1764-1772.
·cuün
el h1sroriador nuevoleoné uvo
trabajo ha servido de
ti
.
guía al presente, Juan Ignacio nació en Cá&lt;liz, hijo d: Bernardo
Cssel, Marqués de U el. Caballero de L1 Orden de Alcanrar.i y
de doi1a Mara:uira
lné. de la Rosa. ·e incorporó a la milicia
::,
n.ival e!&gt;p.inola y fue opidn de fragara de la Real Armada )'
teniente coronel de los Reales Ejércit0s.
Tornó posesión del cargo de aobernador del uevo Reino de
León en 1764. Un año despué dio facilidades para re lurar
familias para la ,1sign,1ción de José de E can&lt;lón en d I uevo
· a n tander. · e de u briero n en 1 66 los mi nc'rale de Stzrz Carlos
del VaLlecillo que dieron gr.in auge económico a L1 región. Por
comisión virreinal e en .ugó de la delimiración de lo poblados
de an Esreban v ::drillo.
Sé ca ' en
de enero de 1769 en la parroquia Jtedral con
doña María Josefa de LarrJldc , hija del gcnt.:ral Francisco Ign.1cio
de Larraldc y d doñ.1 Jo seh Franci.\Cl Cantt't. Compró b casa
que construyera don Pedro Je BJrrios, conocidJ ,1crnalm enre
como la Casa del Agmristll. EnCerrnó y murió durante su
gobierno en 1772 y fue enterrado el 2 &lt;le enero Je 1772. Dejó
aún muy pequefio a quien fue, tal veL su LJnico hi10, Bernardo
U sel y Guimbarda, y el virrey decretó su turel.i y los ueldos de
u padre fueron a ignados a ell.1 y en su beneFiLio fueron
reclamada la cualidades y méritos en el Re.il erv1c10 omo del
tronco in media rn del Marquesado de Ussel '.
Las referentias que hunos lo alizado y an:1liz .1do en AGI
confirman mucha de t: t.1 informaLÍÓn, la .implírn y, en .1lgL'1n
aspecto, la modifion, es la siguicncr::
1.- CONTRATACICJ . 5')06,N.2.R .39 del ~7 de .1go ro de
l 763. Exprdicntc rlc i11forn1tfno11 y f1ce11ci,1 de pas1ziero a indias de
Ignacio Ussef )' Guimh11rd11 . gobern,,dor dd N111•uo Rc11w ele León,

30

-()(.

con sus criados Francisco lgn,roo de Barda.11, natural de Benazque,
hijo de Hermenegifdo B,,rdaji y de iSflbel de Fa/ces, y GinéJ
Cueclas, natural de 'v!urcia, lnjo de Juan Cuellas y de Francisca
Guillén , n 1ueut1 Espnñc1.
En el documento con . tJ que en 1763 rení,1 el grado de
Cc1.pitán de Fr gara Je la Real Armada al tiempo de u
designación como Gobernador del Nuevo Reino de León. El
expediente sólo ontienc la carra en que don Ju.w Ignacio hace
constar que sus riadas eran solteros.
En el AH se localizaron los daros que corresponden a su
padre y que se proporcionaron i.:n oc3.sión de la concesión de la
orden milirar de caballero de Alcántara. En l.i corre pondiente
solicirnd se establece el hecho dt: que don Bern,H&lt;lo U sel v
Guimbarda era narnral de ;\[ álaga :' no habí.1 rt idido en India ;.
En cuanto a u genealogía e propor ion.i la informac1 , n
1gu1entc:
Padres:
El Capitán de lnfflnter!a Don Salvador Ussef y Cuimbarda )'
dona Juana Jvlerchan, su mujer, naturales de Afrilaga.
Abut!os Pflternos:
Antonio Ussel y G111m!Jttrd1z, natural de f,z Vitfct dt B11z en
Francia y D. Juana i\1artel de la P,rz, su illujer, 111tt11ral de l\.fdlaga.

A/1111·/os J1arnnos:
Diego !derchan y Do1í,1 .\f,1r!11 Gr111zdlez

SIi

m11;cr, 11ar11ra!cs di'

Málagit.
Esta gene:11 ogíJ fue pres en rada por SLI herma no completo, don
Carlos quien pidió que l.1 inrorrnación de . u abuelo p.llerno ~e
le vantara en ;\Lílag.i, sic10 cn donde.: ~e podí.1 \.'llCOtHr.H J lo
tem go .
La edad del solicil,llH\.', don Bern.1rdo. cr.1 de entre ~9 \' 32
años,
us .1sccndie11tc'i tcní.111 h.1cicnd;1 en Albolore v
Benemoca rr,t y goz.16.111 del c\t,idn de hiju,J.dgo. \u .diuclo h.1li1:1
sido francé'i de nacimicnr&lt;l y r.1mhié11 poscí.1 noble1.1.
El p::i&lt;lrc del . olicitantc, en el l.,lso, el ,1ht1\.'lo de Ju ,111
Ignacio , h.1bi:1 sido rniliur, ~.q,ir.111 Je militi.t\ y fue h.1uti1:1do el
19 d&lt;.'. febrero de 1ei-0 pt&gt;r el ohi~po tlL ,\l.íl.1g.1 en l.1 .1tl.'d1.il dl

-,,"

�l..1 minl'ri.1 en

L, c1u J:iJ. En el cxpcd1cnt&lt;.: ~&lt;.: ,lllt"\.111 hi, h.111tit.05 d&lt;.: su~
.1sct' ndit'ntes ~· L1 p.nrid:i dl' t:'&gt;pt11l).1k,; dt: ,u.~ p.1dr&lt;:s, o ,c:111 lo..,7
.ihuelos del fururo gob&lt;:rn.1dor, t¡lli&lt;.:110 L,l:.,uun en ~UL1t-.1, el
de enero de 16'58.
l.J fa111ili;1 poscí,1 escudo de ,1rn1.1s. l\11 dibujo del 1111\1110 ,e
incluvc en el expcJiencl.'., y ~~.- \c11.d., que t·q.1b.1 !ij.1do en l.,, us.1,
princ.ipalcs de l.1 farnili.1 del prcte11dic1H&lt;:. Todo-, ,u, .rnt&lt;:p.1s.1do,
l1.1bí.111 sido hijo~d.dgos ~' .d n..·)pt:ctO. L·I soliLir.111re L&lt;)tnprohó l.,
noblcz.i de'. sus anrece,ores por .u11b.1" líncJ5. A p.irur de l'~ta
genealogí.1 se..: desprenden los .111teccdcnrcs L1111iliHc, por lincii

p e rn a,de Jo n Ju :in 1¡;, n c io.
.ir

,l

En AG locali zamos cu.Hro refercnci.is p.1r:1 el gnbern,1do1 y
un, que correspo nde: ,1 su hijo, do11 Bernardo u~sel y
1
GuimbHda. son L1s sie.uient&lt;:s:

1.- PROVINCIAS, I::-:Tr.R:--;AS , \'o\. 109, Exp. ), 1-ol:..304520, úrns de 1764-6'): fü1·1•e.( !11for111n miÍ1tt1res ) rn,rdror de

tropas rle Íit l'ro1•inci,1 ele! Nuevo Re//lO el!' León, sig11,1dos por el
gohan,rr/or l)o11 !gnt1cio Usscl y Guimharda. N11e110 l~e1110 de l:eó11.
En su primera parte el propio Ussel escribe al virrey,
ivbrqués de Cruill.1s, h.1bcr ton1.1do po!&gt;esión dc, b gobernart_ira el
t 3 de mavo de 1764 v esta.r a Lis supn1ores ordenes del nrrey.
rolios mis .1de\Jnrc ~: poco mJs de un mes después de haber
ronndo posesión, don Ju.tn Ignacio procedió a cnvi.H un breve
inlormc .d \'irrc\' del esr:1do de la Prouinci,1. Escribió que no
enconcró novc(L~d que ,tltn-e In q11ie111d e11 que In sostiene mi
rn1dado indu\'cndo hs tres misiones que estaban .1 su cargo.
comenr., que ·los indio~ en ellJs ,1sc-nc.1dos sr hnl/an reduczdos a
rario,ud so,-:'etl.td y con aprulflbfes incrementos n1 religión
Catliá!1c,1.
Cn:i de l.1s r.11e,1s que desarrolló Ussel durante su periodo fue
el cuidJdo de L1 actividad minera como se aprecia en la
documcn1.1ción obcenida. Y,1 en csce prima comunicado se revela
su prcocup,1ción por Jcrccenrar la producción, ajustar los s~~a rios
de los Ir .1b,1 j.1do rcs J un ¡usro n ivcl para su man u cenc1on, Y
fund.1 ment.ilrnence, Jplicar mérodos .idecuados para lograr una
mayor produ1..cion, y,1 que los mincr.1les que salían del Real de La
f¡,11,1J11l, er.rn de buena ley, pero el rendimiento de plar:i de la
mtru er.1 mu,· ese.isa.

:\ue,·\1 le,,11 ,e , 11, 111tl'll,i(i,.1d.1 ,ll11.111tc el
periodo ,ll' t'~lt' ~obn11.1d1H f,I.l-.i,1, .d dn1..t1h 1i111i-.· 11r1.1 de un
nueni ~-.i..·in11enro. el que i111li,d1111."11fc ,t: doi!;.nÓ (orno S,111
l',1blr de'! \ ·,;/lt"L·i¡o ~- en rnbsú·ucnt'-· do-.umc11c.11.'i1.)ll ~1.· le 11.irnt:
~-.1 perm.1ncnccme11te. S,111 ( ·,1rl,,.,- rl,·/ \ ·,¡//,·olio. l .1 111(01111,1,:iún .d
respl'CtO St' 1.'l1CUt'IHr,1 c.:n:
2.- PRl)\'l:\Cl.\S l\:TrR'.\AS. \º ol. 10&lt;&gt;. bp. 1. Fols.11OO. ,1ños de ¡ -(i')-1-- 1: Corrc'spo11cl('11ot1 tlel c;oha11,ulor rle
Nuevo Leo 11, D. lgn,100 L·sscl y G11i111h,1rtl,1 co,i el z·i'rrcy ,\farq iu!)
de Cruill,1s _)' otms ,111tonrl,1df.( sobre t1H111tos t!t.' su c',n~~o. D,1105
rneltos, ~1'.gun_os . 1mporr1111res y otros solo (11noso., r/,, ,1quel/,1
gobenwnon . 5c wcluy,·11 ,dg1111os cst,rdos rll' trop,1s, ,V11cz·i1 Reino de

León.
Esce expediente consta de ,·.uios docurncnros. como L,
r:ferencia cít.1, ,llgunos ~e rele\',wci,, p.1r.1 conocer l.1 política de
Üssel y otros de conte111do poco signifiotivo: sin embargo, no
dejan de tener la imp~r:an~ia de permicir un.1 visión, desdd luego
muy general de l.. co1tdtan1d.1d en el ejercicio del gobierno.
Para_ mancc~er L1 conrinuidad con el Jspecco rrarado en la
referencia anrer1or. aunque alteremos el cronológico, inici.1mos
la descripción ~· an,ilisis de los documcnros con~ el rubro de la
minería .
~ m~diados de 1~G~. Ussel escribió JI virrey Marqu&lt;!s de
Cron: , d:1ndolc nueva 1ntorm:ición ,,cerca del recién descubierto
mineral, que habL1 sid o 11.unado por los mineros Sa11 Pílbfo del
_Va~leciyo., Su riquez,1 i~.1 dí:i en día en aumento. y par.1 el mes de
¡ul10 tent.1 ya n11eue m111as co1T1/'11tes 1'11 1·ews p rmf's co 11 i1copio de
saca de metales, con la ley de seis onzm por doce 11rrob11s Lt1 que
menos c~11 sobra~a g,111,111cia de ligas .. . Debido a esr,1 riqueza el
asenram1enro minero aumentó rápidrn1enrc su población a 800
personas entre patricios y extraño, y ellos mismos solici taron al
gobernador les asignar;i un paraje para esrablecer el Real, así lo
mandó ejecuta~ y les asig nó un lug:ir cómodo para que construyan
e1ificios y haciendas de sacar ron arreglllmienro a la ord('nanza
''.ncuenta y dos del cuadernos de minería. Prob:iblcmenre h,wa
sido en ese momento en el cual se le dio el nombre de San CarÍos
de_L Val!ecillo al real, ya que en carra del 2 de no\'iembre del
mts~1 ~ ,ªñ~ se refiere a él con esa nue\',t designación. Al respecto
escribio Ussel; El 11111'1'0 minerid de S1111 Carlos del Valleci!lo
-(,')

�continúa en acopia de metales e iguales leyes de primera y de día en
dia se descubren ctttas... Como era usual, un acelerado
crecimienco de los asenramienrns en torno :1 los ricos reales traía
consigo problemas de comporramiento anrisocial, por esta razón
el gobernador pidió al virrey le autorizara poner en el Real un
oficial con dos soldados para contención de la mucha canalla que
ha de ocurrir a él y partt que el juez que a(lí mora tenga pronto
auxilio para evitar el extravío de plata ...
Pocos meses después, duran re la visira genera l de la I'rovirwa
el gobernador permaneció rrece días en el n uevo descub rimiento
de minas de San Carlos del Valleciflo . Fue en esa ocasión en la
cual procedió, personalmente, a dejar toralmenre estab lec ido el
Real, registrar !11J minas, arreglar sus laboríos y darle rr cada una /¡zs
medidas correspondientes tl lo prevenido en las Reales Ordenanzas
para evit1n- todo tipo de litigios, registró en ese momento, nu_evrrs
bocas con siete minas que están en corriente. Anoró en esra v1s1ra
que, de acuerdo a los peritos, el mineral promeúa larga duración
ya que rndll dia se descubrír111 11 proporcio}J(1das disM11ci11s nueva
vetas qui' me h,rn asegurado los crrtl'adores tienen m11cl111 mayor ley ...
En esr:1 misma cornunic:1.ción, el reporte de la visita que J
principios de 1768 reafüó Csse l, señaló uno de los problemas
que enfrencó durante su periodo, el abandono de muchas de L1s
pob laciones del Nuevo Reino. El morivo de IJ. salida &lt;le los
habitanrcs fue haberse pas,1Jo muchos de ellos ~1 las Nuevas
Poblaciones de la Coloni,z antes de mi ingreso a t!ste mando y
algunos volunt11riamente después rle mi posl'Sió11, mollidoi riel interés
de 11pasn1wr sus ganados t&gt;n ticrrm nuevas y prornl'tlr su 1111111enro en
la libertrtd de las fieras que en estos pt1iscs los hos1ilizr1n. Como
sabc.:mos, se c.:st.16~ refi ric.:ndo a h recién esr.1hlccid.1 Colon 1.1 del
Nuevo Sancandcr, h.1cia donde bc111dón h,1bí:1 logr.1do .Hr,1er
gran cantidad Je.: antiguos pobL1dorcs Je! NueYO Rtino' c~rn el
consecuente, casi cor:il :ibandono de nurrn:ros.1s pobl.1c1ones
nuevolconesas como va vimos en inciso anterior.
Aspecro de mc.:nc;r imporr.111cia, pero sí rcvtl.1dor del ~rncido
de sumisión, obcdienci.1 \' dcst:o .1bsoluto de sc&gt;rvicio, primero
hacia el virrcv r, ,1 rravés ·de él, .d rey. qucd.1 pl.1-,111,1do c.:n otros
documentos,, t;rn1hié11 p.1rtc tkl mi~1110 cxpcdicntc y quc se
ubican tcmpor.ilmcn1c cn 17()'1. rn cllns. tll) ,c'&gt;lll por el
contenido, t.rnihién por el m.111L"¡n del kngu.1jc, q11,·,l.111

·~1,

manifiestas las caractensr1cas antes señaladas. Ussel informó al
vi_r:ey h~ber llevado_ a cabo, con la fidelidad de mi obligación, las
dd1genc1as necesarias para atender la solicirud de adquirir
veuttdos blancos, hembras y machos, para complacer el gusto de !a
sacratísima persona del Rey Niño.
Con gran pronrirud puso en ejecución las indicaciones
virreinales y envió poscas y correos a pie a rodas los rincones de
la Provincia en solicitud de localización de los venados, Íógrando
por esta eficacltl la ventura de haber adquirido un venado blanco de
dos años de_ edad, d~mesticamente criado, aunque con el defecto de
un º1.º lasttm~~o, sin plena lesión de la vista ... Fue adquirido en
un d1srance SHIO desde donde tardó más de quince días en ser
conducido a la ca piral n uevoleonesa. Desde ahí y después de
hab~rlo curado de la les ión, Ussel lo remitió, con un propio a
Sa lt~llo en un carruaje especialmenre consrruido para que 110
sufriera daños durante el largo viaje y con guarnic ión militar.
Aparre del interés anecdótico de este regalo de dimensiones
reales, el gobernador prometió continuar la büsqueda de orros
ejemplares &lt;le la misma tspcc ie e inclusive de orros animales
terrestres o volátiles quc.: fueran de singular e:xpectarión. Para ello
encargó :J. su teniente de gobernador, Antonio de Urresri, enviara
providencias a sus haciendas, aclarando Ussel que lo considerab;1
difícil debido a lo intrincado y agrcsre de los montes y sierras en
donde se podríJn encontrar e¡emplares can apreciados. Lo
anterior señala hacia una geografía y naruraleza en el Nuevo
Reino b:isrante más ric1 que l.1 acrual.
3.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 95, Exp. 65.
Fo l. 4, del 8 de octubre de 1769: Pidiendo informes sobre las
instrrnrúts del gohen111dor D. fg11t1rio Usse/ y Cuimhrl!'da. Nuevo
Reino tle l,·ón:
Desde San Lorenzo el rey pidió .d virrey de la Nueva Espc1ñ,1,
el Marqués de Croix, le inform.ira sobre.: l.1 conrnnicJcÍón que
había recibido de don Ignacio en el .u10 dc 1768. Se rr;HÓ de un
breve informf que rindi6 .1cnc.1 Je l.1 \'isir:i que hiw ,l \U
prov incia . El contenido del documento se ct:ntr:.1 cn dcstJ&lt;:.lf lo,
aporres que duranrt su ejercicio 'ie li.1bí.111 hecho en rel.1ción con
la m inerí.1 y, preci~.1mrntc, por Ínq,111t.i.h Je él. Seri.d.1 el avance
en el nuevo dc:scubrirnirn10 !&gt;C hJbí.1 rc.ilí1,1do en el Rcal llllt
nombró de St1n Carlos del \lr1/lccillo, En n .1 mi11.1 '&gt;l' 1rni.1 un.1

�producción scm.111.11 de 7 00 m.ncm de f)l.lr.1 y ~e cspcr,1ln, &lt;le
.1cucr&lt;lo a los cxpercos en l.1 111.Heri.1, H'g1i11 los ,nrcligentn, no s61o
su permanencia, cJmbi~n nuyor rendimiento en sus mecalc~ y
unJ crecience produl'.c1ón, si la pobreza del P.t!s 110 nnbar11z,1 rn
exacto laborío.
También informó que se había reiniciado el trabajo de
nuevas veras en el casi ab.u1donado Rc.11 de San Cregorio del
Cerralvo, de nuevo graci;is a su mflu;o y su presencia, !J cual
había animado a los vecinos a nuevos ensayes que promedan
buenas leyes en los metales y les alentaban a conri nuar los
trabajos mineros.
Después &lt;le escas menciones don Juan Igna cio escribió que )U
periodo gubernarivo concluiría en mayo de 1769 y que aún no
había podido complerar los 1G mil pesos que adeudaba por
concepto del gasto que había realizado en su habilitación desde
su salida de España, hasta el momento de su coma de posesión.
En virrud de ello solicitaba la prórroga en su gobierno, en otro
servicio real por el tiempo regular, los cinco a110s que comprendía
el ejercicio de estos ca rgos . Lo pe&lt;lía para poder desempeñarme, o
sea cubrir su adeudo, lo que no había podido hacer en el tiempo
que llevaba, debido, por un Lido a la penuria del País y por el
otro a que se había detenido durante eres años el pago de los
salarios por carece r de fondos la Ca ja Real.
Apoyó su petición argumenrando el desempeño de dos
actividades importantes:
A) El establecimiento en su Provincia del escaneo del
tabaco, sin haber provocado enojos ni alborotos entre los vecinos
como había presentado en casi coda la Nueva España. También
informó que había sido él quien se hizo cargo durante los dos
primeros años de la adminisrración de dicho servicio, después de
lo cual pidió al virrey nombrase administrador, cargo que recayó,
como aparece en otro documenro, en don Cosme Damián de
Arrese. Usse l y Guimbarda le dio posesión y le enrregó las
cuencas de recaudado en la Renta de Tabacos, que ascendió a
mis de 40 mil pesos, además de 1600 que por rédiros había
incluido en ese concepto, canr id ad total que él mismo envió, a su
cuenta y riego, a la capital novohispana. Recibió por esta
actividad el agradecimienrn expreso de la Real Hacienda y el
beneplácito del visitado general, don José de Gálvez.

772

B) También romó a su cargo L1 .1d111inistración del R,11110 ele
AlctTbalas, el cual a su llegad,1, ese,16.1 arrend.1do y .ti término del
mismo se le otorgó comisión p.ira ronurlo a su e.irgo, sin pago
alguno. Logró recaudar m;is del tnple de lo que se venía
percibiendo por este concepco, y como en el caso ,1ncnior, él
mismo envió a las Cajas Reales de la capital el dinero
recolec tado, sin crnsar con ello perjuicio alguno entre los
vecinos.
En respuesra a esre informe, a la. petición de prórroga en su
e¡erc1CL0 y al encargo del rey de informar sobre don Juan
Ignacio, el virrey envió el documento cura signatura es la
s1gu1ence:
4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS DE
CROIX, Vol.14, Fol.112, del 3 de febrero de 1771:
Recomendación. El virrey de la Nueva Espa,ía romunica a don
julián de Arriaga que el gobenwdor del Nuevo Reino de león, D.
Ignacio Ussel y Guimbarda se ha hecho acreedor a que el Rey le
conceda prórroga del gobierno por otros cinco años como fo ha
solicitado, no habiendo más inconveniente que el establecimiento de
fntenden úas. Segunda Serie.
En el breve documento expone el virrey su opinión sobre
don Juan Ignacio, la cual es ro ca l menee favorable a la
continuación en el cargo por un subsecuente periodo de cinco
años. En la carra se aclaran dos aspectos: el primero la confusión
en los nombres de la capital del Nuevo Reino de León, la ciudad
de Monterrey y el Pueno del mismo nombre ubicado en la
Península de California. Confusión que debió haberse presentado
en la Corre, ya que el virrey aclara que el gobernador reside en
Monterrey y nunca ha abandonado esa ciudad.
El segundo aspecto tiene que ver con la posibilidad del
esrablecim ienro de las Intendencias, como el propio virrey tiene
informado al rey de acue rdo al visitador general don José de
Gálvez. En el caso de que se resuelva ese esrablecimienro, el
virrey escribe que sería necesario buscarle a Ussel y Guimbarda
otro destino diferente al que sirve y deberá en tal caso extinguirse,
sin duda se está refiriendo a la gobernatura &lt;le! Nuevo Reino.
Localizamos un expediente m.is en el ramo de MEDIA
ANNATA en el cual queda asent;lda la omisión en que incurrió el
gobernador Ussel y Guimbarda al no haber cobrado el 1mpuesro

�..

de l:1 rn~dia anna ta ª. quienes otorgó cargos en su jurisd icción. Se
proporciona algu na información inre resa nce sobre los personajes
que ocuparon_los oficios de alcaldes mayores en las pob laciones
del Nuevo Rerno de Leó n . La reterencia es:
5.- MED IA ANNATA, Vol. 100, Exp. único, Fols. 101105v., del 23 de junio y 17 de julio de 1775: Dese a la
Contaduría para que informe lo que se ofrez.ca. Así lo proveyó el
Contador Regulador General del Red! Derecho de Media Annata y
L~nzas, que de?acha por ausencia del Señor juez privativo en
v'.nud_del Superior Decreto de el Exmo. Sr. Virrey, y lo firmó. Y.
r.xpedrente formado sobre fa Medit1 Annata que debe st1tisfacer la
parte de don Ignacio Ussef y Guirnbardt1, gobernador que fue del
Nuevo Reyno de León, por Los ministros y justicias que nombró en
aquel/a _jurisdicción.
. _ De la revisión y análisis de estos documenros se desp rende la
1nto rrnación:
A) Para 1773 don Juan Ignacio ya habL1 fa ll ecido, co n esre
d:no se confirma lo escrito por don Israel Cavazos, ~n el senrido
de que e l deceso sucedió en 1772 .
B) ~urante su gob ierno no procedió a rete ne r el imp uesto de
la Media Annara de los oficios que él había conced ido.
Segu ramente lo hizo po r el mo t ivo q ue Ussel aduce en ot ro
doc umento, la extrema pobreza del País. Sin emba rgo, es ca fa lta
de cobro recayó, en e l momento en que se detectó, en ob lig:ición
para su suceso r, don Melchor Vi da! de Lorca y V illena de
reco lectar lo omitido.
·
'
C ) Para mayo de 1775 Lorca y Vill e na proced ió al cobro de
los _a deudos y en la certificación que presen tó en Monterrey a
pedimento del adminis trador general de la Renta del Tabaco del
Reino, Don Cosmé Danúrí11 de Arrese, ha quedado asentado
quiénes era n y qué cargos tenían los deu dores . Gracias a este
dor.umenro podemos asen tar aquí qu ienes fueron los alca ldes
mayo res que pagaron, se trató de los sigu ientes: Berna rdo
Manuel de Umarán , del Real de Sabinas y Vallecillo. Anto n io
López de O rtigón, del Real de Sa n Pedro Hoca de leones, J u:in
Diego Rodríguez, de l Valle de Srtntrt C111hr1ri11a, Ignacio Va lle,
de la Villa de linares, M igue l Gómcz dt' Castro, d\: l V,dle del
Pilón, Geró n imo Gonzákz , de la Villa de Cadereyt11 y, J uan
Joseph Cómez de Castro, de;: l.t Vil/11 de Zerridbo.
774

Dos alcaldes mayores no pudieron pagar por causas
persona les, fueron: Juan B;íez, quien sirvió la alcaldía del Valle
de Pesquería Grande porque ni qué comer riene y, Manuel Sabes
del Vaffe def Pilón por haber fallecido indigente.
Orros más tampoco lo hicie ron por haber desempeñado
alcaldías de pob laciones consideradas de fronrera, mismas que
estaban exentas de esre impuesto, fueron: Juan Sánchez Zamora
de Santa María de Río Blanco y, Fra ncisco Manríquez Malaca ra,
de San Pablo de Labradores
Ocros personajes que decen taron otros cargos y cubrieron su
adeudo , lo fueron: Joseph Salvador Lozano, como tenie nte
general de gobernador y los J.lcaldes ordinarios y regidores de la
ciudad capita l del Nuevo Reino de León: el capitán reformado
Andrés de Goicochea, Ignacio Trevi ño, J oseph Ni ero González,
Joaquín de la G:1rz.a Falcón, Joseph María de la Garza y Lorenzo
de Leó n .
7 .- M INERÍA, Vol. 14, Exp. 3, Fols.1 -3, del 2 de mavo de
1788: M inaj, Prueba dada por don Bernardo Ussel y Gu,mba;da:
A través de este corco documenro conocemos el destino de
aquél hi jo, a quien , en 1772 dejó aün menor de edad don Juan
Ignacio a su muerte y quedó protegido en virtud del Marquesado
de Ussel. Di ez y seis años más carde le encontramos como alcalde
de segundo vorn en Monrerrey, de donde era vecino . En ese
mismo año rec ibió un don :nivo de Ignacio Baldoso en
recon oci mi en ro de los muchos favores que le debía. Se rrató de
parre de la mina llamacb jenís María que dicho Baldoso poseía
en el Real del VaLLecillo: una LMrm de las doce que riene d,cha
rrnna, para que logre el fruto que le corresponde seg1í11 estilo de
minería .. .

Francisco de Echcgaray o Echeagaray, l 77 2- 1773.
Según Cavarns. rllc Co m:indantt: Jcl Rt:gimienro Je
D ragones de México en 177 2, v a l.1 muerte Je \ u antcce~or,
entró co mo gobernad or Je! :'J.uevo Rl'.ino de l.l'.ón \' to mó
poses ión e n marzo Jl'. J 77 2. Produ jo un lnf1mm• s.o brl'. l.i
for_rn ació n de b 111ilici.1, otro so bre tie rr,1, y rn,:i&lt;'i un mJ.¡1c1 del
Rein o. So li citó la c reación de un.1 L0 111p.ií1i.1 fHC \ idi ,11 :,· co n n e

--~

�motivo el v1rrcv comision ó .,1 !:;t'IH:r.d Hugo O'Conn o r pH.l
realiLar L, v1s1ca ,1cosrnmbraJ,, y .iprovn:lur p.ir,1 dc.:j.ir
est,1blecido ei nuevo pn:si&lt;lio en Li1111pazos co n 2::; liombn.:~.
Echegaray reconscruyó pobl.1dos Je.: espú10ln ~• pueblos de indios
con drceles y osas rc.1les.
Mis carde, rn 1777. ocupó el gobic:rno dc.:l Nuevo S.11H.1ndcr,
pero anrcs csrnvo descin.tdo en b gu.1rnición de.: San Carlos , .1
donde regresó para morir el año de l 779.
No se localizó documenrn ,dguno c.:n AGI. Fn r,rnto que sí
algunos en el AGN, sin emb.irgo , no escamas seguro~ que todos
ellos correspondan a quien fue gnbcrna&lt;lor del Nuevo Reino de
León y del Nuevo Sancandcr, especialmenrc cu,111Jo el
concenido es trn t'SCu1.:ro que no permite distinguirlo de algt'111
posible homónimo. A pesar de ello rn ot.11110s el .111áli~is de L,~
referencias c11contr.1d.,s en el archivo 1nexicino cc11rral , son las
s1gu1entes:
1.- REALES CÉDULAS ORIGINALES. Vol. 234, Exp.100,
Fol.!, del 1o. de marzo de 1755: Milicias. Confirmando los
empleos concedidos a Frnnásro Fcheg,rray y Leandro Saé11z de
Pedrosos, de Teniente )' ;1,/férez de Dragones de Veracrnz,
respee ti vrz mente.
2.-GE~ERAl DE PARTE, Vol. 38. Exp. 207, Fols.
233.233v .. dd 3 de nurzo de 1756. No/J/bmn11ento de teniente df'
unrz de lm Compa,ílas de Dri1gones de la Plaza de Veracruz para el
alférez don Francisco E cheganty. Veracruz:
El texro de la primer.1 cédula, que se emitió en Madrid en la
fecha cirJda en la referencia, exclusivamente señala que el rey
confirmó las propuestas que le hiciera el virrey Conde de
Revdlagigedo en agosro de 1754 y se las comunicó a la nueva
autoridad superior novohispana, el Marqués de las Amarillas.
El nombramiento militar de Teniente de Dragones de
Verrtcrnz recayó en don Francisco Echegaray, de donde, en caso
de tratarse del mismo personaje que esrndiamos, prestaba ya
servicio militar en el año de b cédul:i.
La segunda referencia. del 3 de nurzo de 1756, contiene el
ocorgamiento real del rítlilo de teniente de unJ de l:1s Compañías
de Drt1gones de la Plaztl de Veracruz, la que estaba al cargo de don
Juan M:rnuel Lazo Vacarino, en la persona del alférez don
francisco Echegaray. Se le concedió en atención a sus servicios
-~G

de más de diez años, pero no se mcnc1on.1 en Jonde los hJbí.1
prestado. Se proccJió a tom.H nor.i de este ascenso en la
Contadurí:1 de Indias y, como se ved en el siguiente expediente,
se cubrió el adeudo hasra .1gosco de 1756.
3.CORRESPONDENCIA
DE
DIVERSAS
AUTORIDADES. Vol. 2. Exp. 9, Fols. 52-54v. 115v ..
256r.,2G3r. del 31 de diciembre de 1755. 7 y 28 de enero, 11 y
18 de agosto de 1756: Nombramientos. Remire el Gobernador el
memorial de Francisco de Echegaray, teniente de Dragones que
solicita se Le confirme su empleo de lrz Corte.
El mismo Francisco de Echegar.1y, quien, de acuerdo a la
referencia anterior, obruvo el nombramiento de teniente de
Dragones, sup lica, en este segundo documento, le fuera
co n firmado su ascenso y que de sn posible, se le cubriera el
sala rio de su nuevo cargo. Conocemos que había empezado a
servi r el grado de teniente desde ocrnbre de 1753 en la plaza de
Veracruz y que anteriormente h:i.bía desempeñado el de alférez.
Oe5de el ejercicio de su nuevo cargo no había recibido aumento
alguno de salario , conservando el del grado militar anterior. A la
fecha de su escriro, diciembre de 1755, tenía crecida famili,1 y
requería con urgencia conrar con su salario completo.
En atención :1 esta so licitud las autoridades cenrrales
sol icita ron al rey la confirmación de los nombramienros sin
pode r ayudarle, en tanto no se contara con el rírulo respectivo.
ya que se debían observar las órdenes reales de no proceder al
pago del nuevo cargo hasta tener la confirmación real de l mismo.
Ésta fue expedida en la corte española en marzo de 1756 y para
agosro siguienre se dieron las indicaciones a fin que la Real
Hacienda en su caja de Veracruz procediera al pago del salario
co mpleto.

4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES: MARQUÉS DE
CROIX, Vol. 17, Fols. 446-448, del 20, 26 y 30 de agosro de
1770: Milicias. EL Virrey de la Nuevrt España en11ía a don juan
Gregario de Muniain fa propuesta adjunta prtra Llenar el empleo de
Comandante del Tercer Escuadrón de Dragones de México, hecha en
don Francisco Echegaray. 2a. Serie.
In te resante documento que permite, ya sin duda alguna,
asentar que las referenci:i.s anteriores sí corresponden a quien dos
años más tarde sería gobernador del Nuevo Reino de León. En el
777

�presente se hace una muy breve mención de los cargos que había
desempeñado Echegaray, cotnc1diendo con los nombramientos
comentados en las referencias anteriores. La información procede
de quien tenía a su cargo el Regimiento de Dragones de la Cíudad
de México, don Joseph Fcrrer, qu ien propuso a Echegaray para
ocupar la plaza vacanre de Comandante del Tercer Escuadrón de
Dragones de México. La propuesra fue dirigida al v i rrey desde
Puebla de los Ángeles el 20 de agosro de 1770. En ella se
detallan los ca rgos que había desempeñado Echcgaray, y así
sabemos que pa ra agosro de 1770 don Francisco llevaba 27 años,
6 meses y 25 días de servicios militares o sea que se había
in iciado en la carrera militar en la Nueva bpaña en enero de
17 43.
Su primer grado había sido el de Cadete en l,1 Compañia de
Dragones de Veracruz, permaneció en él dos años, un mes y seis
días; pasó, en febrero de l ?li-5, a alférez del mismo cuerpo
mi litar y permaneció s111 ascenso durante 8 años, 10 meses y 7
días. Como ya sabemos, para diciembre de 1753 obtuvo el
sigu iente escalón en la carrera de las armas, el de teniente; lo
desempeñó por o tro largo periodo de 8 años. 9 meses y 21 días
para se r promovido a capitán. Debió haber suced ido esro hacia
septiembre u octubre de 1761 y permaneció con ese grado has ta
el 5 &lt;le marzo de 1770 fecha en la. cual fue nombrado tenie nte
coro nel.
La propuesra del encarg3.do de 13. Compañia de Dragones de
México fue aceptada y apoyada po r el vi rrey, Marqués de Cro ix y
turnada al rey.
5.- PROVINCIAS INTER;,JAS, Vol. 108, Exp. 2, Fo ls. 108132, del 26 de marzo (Fols.11 0r.y v.), l O de agosro (Fols. l 22 r. y
v.) y 22 de octubre (125 r. y v.) de 1772:
Correspondencifl del Cobernf/dor lnteri110 de Nuevo León, don
Francisco Echegaray sobre arnntos de s11 cargo, especialmen te
militares. Nuevo Reíno de León.
En la pr imera carta enrrc.: c.:I virrey, Bucareli y Ur~üa. y
Echcgaray, ésre le comunicó que habí.1 lkvdo ,1 la c.1pital
nuevoleo nesa el 22 &lt;le marzo de 1772 y ese mismo Jía había
tornado posesión de l gob ierno. De: inmcJi:110 recibió h noticia
de l robo de la m itad de.: h cabalbd,1 pcnenccientc a l.1 compañí:i
que prestaba el servicio &lt;le.: guJrn1c1on de la Provincia, robo

7~x

perpet rado por los apaches en la línea fronteriza con la Provincia
de Coah uila. Con este motivo preparó su primera visita oeneral
que le permiriría conocer el estado del Reino, oroani:ar las
milicias y la defensa de las poblaciones a través de lo~ vecinos v
con el lo, no sólo preparase internamente, 1amb ién brinda.r
aux ilio a las provincias colindantes cuando así lo solicitaran.
La mis ma situación de hosti lidad se presentó en agosto de l
mismo año, y de nuevo reireró Echegaray tener dispuestos 100
ho mbres de milicias para enfrenrar a los apaches en caso de que
llegaran al ataque de los territorios de su gob ierno . Sin embargo,
dos meses más rarde, reporcó al virrey en nueva misiva,
enco ntrarse la Provincia en la mayor quietud.
A través de la segunda Cdíta conocemos la existencia de un
hi jo de nomb re Anrnnio, quien esraba al servic io del vi rrey y
había obtenido licencia para llevar a su madre de la capiral
novo hispana a la nuevoleonesa.
6.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 103, Exp. 14,
Fo ls. 1, del 13 de julio de 1773: Que por fo informado a favor del
teniente coronel don Francisco Echegar11y, servidor interino de ese
Gobierno, proponga a esl' oficial a lo que sea acreedor.
. Cédula expedida en Madrid el 13 de julio de 1773 y como
res pues ta a la comuniCJción que el virrey Bucareli v Ursüa
enviara a la corre española. En ella había in.formado
fo vorablemence sobre el gobierno inrcrino en el Nuevo Reino de
León de Echcgaray, y en func ión de ello, el rey le p idió que
propusie ra a este oficial para fo que le juzgue acreedor. La
propuesta que hizo el mismo virrey para Echegaray es la que
aparece en la siguiente referencia :

7.-

CORRESPONDENCIA

DE

DIVERSAS

AUTORI DADES, Vol.24, Exp.2. Fols.4-G, 75-8 1 v 382-383. Jel
I o. y 22 Je enero, 12 de febrero ~· 11 &lt;le novié1;1bre Je 1774 :
Presidios. Propone el inspector General p,tra la comisión de arreglar
el Presidio de la Isla dd Carmen, lll Sllrgento Ma;,o r 1\fothias rle
Carmon11 y al Teniente Coronel Fr1111ásco Fchegar,1y. 1\/éxito.
8. CORRESPO\:DE\:CI:\
DE
Dl\'ERSAS
AUTO RI DADES, Vol.25, Exp. 17, fols. 45, 66-G~ r 12/4, de.:! 9
de febrero de 17 7 4: Ofin11lts. Comunica l'I Gohemrtrl;r q11e llc'l,Ó 11
esa plaza el Teni('!Jre Coro11l'I Frrlllc'isw Ftlil'g,1ray, Ct1p11,í,; dt

�/)r,1go11t's drl R,·gim1,·1u11 de .\fr_\l&lt;'t! , 1 111c'o1pordr.1e co11 los demd.1
o_fr(i,iles qur p11s,rrd11 al !'rt'.llflro tic lt1 isl,1 d,·I Ct1nnt·11 .
En los documentos de csr&lt;&gt;s dos npeJientcs apJreccn como
JJros de inccrés inform.ición sobre el imporcanre servicio qul'
prestó Echegaray a IJs .1uwrid.1dcs crnrr.ilcs en el h·es1dio de Id
!sLt1 del Carmen. Fue propuesro por el inspector Cnient! don
Pascu.1l de Cisneros al virrey Bucarcli parJ rcpre!&gt;enrar al cuerpo
de Dragones, junto con quienes tt'nÍan el mismo cugo para el &lt;le.:
Infanrería v el de Arrillería. La comisión asignada a estos tn:s
militares, ¿onsisriría en :icompañar y JLD,iliar a C isncros en la~
careas de la rcvisra de L1s rropas Jcl Presidio de la lsl:i del
Carmen . El virrey aceptó la propuesca y giró sus instrucciones y
hacer 'entreg:i de los documenros ncc.esHios para que los rrc:s
comis ionad;s pudierJn rnmplir con su misión, mism.1 que habí.1
sido recomendada desde Españ.1. Se les ororgaron sus pasaportes
v cartas de presencación p:1.r,1 el gobernador del Presidio y los
~fic ial es reales de Veracruz con el fin de que fueran aux iliados y
apoyados en rndo lo necesario ,l su 1.uea.
Los comisionados llegaron a Vcracruz a principios de 1774 y
recibieron instrucciones del Inspector General, don Pascual de
Cisneros, sobre las careas para la introducción del Reglamento
Provisional y la rcesrrucrnración del Presidio. El Rcglamenro
había sido e.laborado en septiembre Je 1773 e impreso para su
distribución en el Presidio de fa isla del Carmen. Es claro que esra
comisión está en rnarcad:i en el proceso de escablecimien to de las
Reformas Borbónicas que se dieron a lo largo y ancho de la
Nueva Españ.i. Otro aspe cm de ellas lo enconrramos en estos
expedientes y se desprende de una mención circunstanci_al que
escribió el Impecror Cisneros. Dice éste que había pamdo de
México ,1 Veracruz anees que los ofici:i.les comisionados, con
motivo de dar cumplimiento a fa Real orden en que se me previene
el eswb!ecer en aquella Plaza fo Esrnela de Prácticos de Artillería.
En curnro .i !J comisión que recibieron don Francisco y sus
colegas militares, se llevó a cabo como estaba programada .
Echegarav lleoó a Veracruz a incorporarse con sus colegas el 8 de
febrero cÍe 1774; los tres salieron del puerco el 28 de febrero Y
regresaron al mismo. el 20 de mayo, después de rres meses Y
medio de crabajo. Echegaray continuó su viaje a la cap ital
novohispanJ cinco días más tarde ya que fue el encargado de
780

entregar el informe de l.i comisión. Se seÍ1al.i en el expcJicnrc que
para noviembre del mi~mo aÍ1o cada uno Je lo~ rres oficiales
recibieron como grarificición, por el dcsc:mpei10 de L1 comisión v
los gasros que les había ocasion.1do, l.i cantidad de 50 doblonc;.
No se anot:in los resultados específicos Je la comisión, ~ó lo ~e
menciona que de ella se Lle~prendió la reducción de parte de la
milicia de aquel presidio.
Para los fines de esce trabajo el interés de esra información
radica en permitir conocer datos adicionales de la carrera militar
de Echegaray y comprobar la instrumenración de las reformas
borbónic.1s en otro aparrado presid io del territorio novohispano,
ubicado éste en el extremo sudorienta!.
9.-CORRESPONDENCIA DE DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.24, Exp. 62, Fols. 206, 210-2 I l y 221, del 14, 17 v 22 de
junio de I 774: licencws. fnstrtncia de Francisco de EcÍ1egaray,

Teniente Coronel de Dragones de México en solicitud de licencia.
México:
Al regreso a la capital novohispana después de haber
concluido la comisión en el Presidio de la isla del Crtrmen,
Echegaray presentó so licitud de licencia por tres meses para
permanecer en la ciudad de México v a.render en ella asunros
pendientes para los cuales se requería· su presencia. Contó para
ello con el :ipoyo Jel coronel al frenre &lt;le su Regimicnro y la del
Inspector Genemf Cisneros.
En el mismo expeJienre aparece su solicitud par:i que se le
cubrieran sus haberes correspondienres al tiempo que había
permanecido en comisión fuera de su dcsrino; de csra petición se
~esprend e que se le pagaba en la ciudad de Puebla de los
Angeles, ya que el oficio fue rurnado al Comist1rio de Guerra de la
Puebla y, desde luego, es probable que estuviera desr,tcado en esa
ciudad, ya que de haberlo esrado en la capital no hubiera renido
necesidad de pedir licencia. Lo anrerior se comprueba en la
siguiente fuente.
10.CORR ES PON D ENCIA O E DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.28, Exp. 2, Fols. 4 y 54-55, del I o. de marzo de 1775:

Tropas. Informa el Gobernador de Veracruz que flegttron a esa
plaza fas tropas que manda el Teniente de Drrtgonej· Francisco
Echegaray, para el relevo de las destacadas en la p!tfzrt.

�En los documentos de esca fuente se asic:nca que el reniente
coronel y capitán de las dos Compaiiías de Dragones dei
Regimienro de :viéxico, Echegaray cuvo a su cargo efecruar el
relevo de las tropas destacad:is en Veracruz que habían cumplido
su ciempo de esrancia en esa plaza. Parció con ellas en febrero de
1775 con destino a su cuartel en Puebla. P:ira julio del mismo
año se encargó &lt;le conducir el nuevo relevo a Veracruz y del
conrenido de una de las carras queda claro que el cam1110
uriliLado entre Veracruz. y Pueb la pasaba por Jalapa, a donde el
capitán de las dos compañías envió para conv.alecer de una
qutbrancada salud a 20 soldados a su cargo.
11.- PROVINCIAS I TERNAS, Vol. 143, Exp. 15, Fols.
224-246, años de 1773-1774:
Instancia de Doña Faustinn
Genrndi.,- Bosio, mujer del Capitdn de Drngones don Francisco
Fchegarr1y, gobernador que fue del Nuevo León, para que se le
de111ulu1t In pl11ta que traía entre /11 ropa de su uso y que le
decomisaron los oficiales reales de las Cajas de /i;Jé:uco. Nuevo Reino
de León:
Oc acuerdo a escrito de la esposa de Echegaray, al término
de su mandara interino en el Nuevo León, el ex-gobernador, al
rener la noticia de que estab.i ya en camino su sucesor, dispuso
enviu su rorto equipaje a San Miguel el Grande a través de San
Luis Porosí. AprovechanJo L1 ocasión de contar con buen
arriero, doña Fausrina dercrminó anexar dos b.1t'des &lt;le su
propiedad e11 las que acomodé u111z poca de plat11, ... unos corros tejos
de p!rtta ... cu; 0 peso entiendo, ronsistiría en treinta o cutZrenta
marcos, que había adquirido por disposición del país y vanos //rreos
de mujer. Doña Fauscina renía la intención de recoger la pLua en
San Luis Porosí, pero los oficiales reales decomisaron los baúles y
ante esca si¡uación, presenró reclamación, esr;indo dispuesta a
pagar el quinto real correspondiente y asegurrndo que n? exisría
razón para ral decomiso. Después di.: un año del envio de la
primera solicitud, no había cenido respuesta favora~le_.
Las siguienres referencias corresponden :i los ultimo~ car~os
que desempeñó Echeg:iray, propuesro par:i el gobierno 1n[errno
de la Provincia de Sonor.1 no llegó .t ocuparlo. pasando en
compensación al del Nuevo S.111tander. Veamos qué dicen las
1

fuentes:

12.-REALES CÉDGLAS O RIG lNALES, Vol. 104. Exp.
154, Fols. 1- 1v., del 13 de diciembre de 1776: Se aprueba que
don Francisco Antonio Crespo será relevado de su gobierno, pero no
que fe sucediese don Fr~ncisco Echegaray. Sonora.
13.- REALES CEDULAS ORlGlNAI.ES, Vol. 110, Exp.
184, Fols. 1. , del 12 de marzo de 1777: Relativo al nombramiento
de Gobernador de esta Provincirz para don Francisco Echegaray.
Sonora.
14.-PROVINC IAS INTERNAS, Vol. 247, Exp. 11, Fols.
l 66-170, 8 de agosto de 1776: E! teniente coronel don Franc1Sco
de Echegaray, Gobernador Intendente de Sonora, solicita se fe exima
del pago de la Media Annatrt. Sonora.
l 5.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 112, Exp. 84,
Fols. l., del 15 de octubre de 1777 : Aprobando el Gobierno
conferido a don Francisco de Echegaray en el Nuevo Santander.
Nuevo Srrntanda.
16.- PROVINCIAS INTERNAS, Vol. 146, Exp. 18, Fols.
387-420, aiio de 1778: Sumari,z formada por el Gobernador del
Nuevo Santander don Francisco de Echegaray conrrrt Vllrios indios
mecos que remitió 11 México . Informes de don Pedro de Garibay
acerca del destino de algunos de e/los. Nuevo Santander.
· El análisis de las fuentes anreriores proporcion:i interesan te
información sobre los últimos ar'ios &lt;le la vida v carrera miliraradminisrrat iva de Echegaray, misma que fue p~oporcionada por
quien fuera el visitador general, don José de Gjlvn; son:
En agosro de 1776, Echegaray, conociendo la propuest,\
virreinal p.1r:i que fuer:1 nombrado como gobernador int&lt;:r ino de
hs Provin~ias &lt;le Sonora y Sinaloa. solicitó se le n:kvc1ra dd p.igo
de la Media Ann,n.1, .irgurnenr,rndo que ese .irancel s6lo se debia
cobrar al primer empico: éste lo había tenido como gobcr11.1&lt;lor
del Nuern Rcyno &lt;le: León y en él !1.1bí,1 rnbicno L'I p.1gn durante
el tiempo que le cjcrcicí. Como \·eremos. en realid.1J Echeg,Jr,1r
no llegó a ocupJr el gobierno de SonorJ, sino el de L1 Coloni~
del Nuevo San r:rnder.
lndepend ienremenre de eS!l' c,unb io dL' asign:1citín, lo que
resulta de interés c:n el cont enido dL'I documento · e-, !.1 í11clus Í(Í11
de )a cédula real del 26 de m.n·o de 1774 . r.n dL1 \' ,k .11.. ucrdo ,1
las reformas borbónic,1s &lt;1ue ·,e h,1c1,111 ~enrir \',!, en d ,i111bi10
:irancc:lario, c:I rey mod1fiuí c_-;rc impue-,lo ell rc-,pt1n1.1 .1 l,1'&gt;
-~ i

�rq)crid.1s

111st1111ci1t.í

ti,· u1t/,1 ,-/,1.1t· 1/,· 011pl1•dd11 en 1111, LJomnuos de'

.1111,·nr,1 sobre lo gr,11 0.,-0 tlt'I
1

p,1g11

ti,, l,1

111rd1t1 ,11111,u,1 ...

y rc11ie11do

frcso1rts los 1n(o1111c11ic11r1•s 1¡11,· /,a pror/11, 11/0 ,11 prtÍrt1C,1 ... )' lo q1u·
111, h,111 txp11csto 111111ist1·0, r/1• rorlo t'clo _}' i'xpenc'// Ci,1 ,t q1111' 1/1':,
¡'(}li/erÍ Sll l'Xrl/111'11. Su di..:cis1ó11 t,;l'lll'r.il rul'. &lt;,1Lll' l'll ,1dcl.111(l' lodos
1

.19uellos nombramienros 01org:1Jo., por el re~' , tJUienc.:.!&gt; los
.1sumit.:ran s11tisfagt111 ínregr,1 la mfd1,1 /!11n,zt11 del pnmer t'mpleu
drscontd11dosdn por cur1rt11s p,1rtes e11 el tii-111/)Jo di' cu,1rro a1ios; y ., ,
antes J;ztlaiesf'n, de sólo rl t1e1J1po dfsdt su posesión II prorrata ú11
obli'{,rÍnehs 11 dar {innz,1, 111 i111po11erles otro gr,1u11me11. P:ira
qui;nes JsccnJier.111. en no111br.1111ie11ro, t:n especial en e l ;imbiro
de l.i adminisrración r con ello tuvicrL:n aumcnro de sueldo. solo
contri'l)Uirán en rebc.ión a es.1 Jiferenci.1 &lt;le ~ue ld o y cubridn el
arancel en los siguientes dos úio~.
De reoreso
al nombramiento en favor de Echegaray como
t&gt;
gobcrnJdor interino de Sonor;i y Sinaloa, en 13 de diciembre de
1776 Gálvez comunicó al virrey Bucarcli y Urz.Úd que le h,ibía
dado cuen ta JI rcv del c.1mbio que la m.íxima autoridad virreina l
proponía realizar· en el gobierno de la Provincia anres citad a.
Consistió éste e n relevar del mando interino de dicho gobierno a
Francisco Antonio Crespo y nombrar en Sll lug:ir a Francisco de
Echegara~•. :\ esr,1s medidas locales, el rey, desde luego
aconsejado por Gálvn, respondió que no procedía la
designación, !'ª que la Prov incia de Sonora había quedado unida
en
económico a la recién creada In rendencia del mismo
nombre al frenrc de L1 cual se habí.1 nombrado un Comandante
General. Por esta r.izón debí:i ser retirado Echegaray.
Poco después el mismo personaje escribi ó de nuevo a
Bucareli informfodolc que, como no había renido etecro el
último nombramiento otorgado a Echegaray, el rey, en atención
a los sen·icios v mériros &lt;le Echegar::iy, lo proponía para el
gobierno inreri1;0 del :--.:uevo Santander. Desde luego q.ue el
virrey accpró ~· propuso el ?ecrcro de su nomb.ramtenr_o,
avisándole JI Inspector G:íl\'ez.. Esre, en octubre del mismo, ano
respondió hJcienJo sJbcr que el 1ey habí:1 ororgado el rítulo a
Echegar.1,·, quien lo &lt;leberi.1 us,ir y ejercer en los misrnos rérminos
que lo ha scn·ido don Vicente Gonzdlez S11nt1a1íez y con sueldo de
trn mil pnos.

lo

Las Llltim:is nueve referencias de AGN se rt'ficrcn a.
información posrerior .11 fJllecir111tnto de: don Francisco: A) J res
de ellas esr.ín relacionadas con la .1djudic:1ción de ~u pensión &lt;1 su
viuda y más tarde a su hijo Mariano. B) Tres m,h s0hre el cobro
que se le pretendió h,H.:t:r a don Fr.1ncisco por el impuesro de la
Media Annara. C) LJs tres resc.1nres t~l:.Ín vincu ladas co n
actividades dt otro po,ible hijo , quien ll evó sus mismo$
nombres; sin embargo a.t'tn no disponemos de comprubac1ón
documentad a de este parentesco.
Las referencias que comentaremos para los apJrrados
mencionados son las siguientes, para el primero de ellos:

17.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 126. Exp. 73,
Fols. l 65r., del 7 de noviembre de 1783: Rrspuesta negativa n fo
que solicita doiia Fnustina Gertrudis Bosio, viuda de don Frt111risco
Echegaray, gobernador que fue del Nuevo Santander, ncerct1 del
pedimento que se le dé la rnarra parte del me/do del difunto.
18.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol.188, Exp.
290, Fols. 315-315v., del 22 de diciembre de 1803: Montepío
Militar. Ordenando r¡11e n Mariano Echegarny, hijo del teniente
coronel Francisco Echegaray. gobernador que juf' ele fa Colonia del
Nuevo Santander, se fe asista co11 fa mitad de la pensión que
disfrutaba su madre, Frannsca Gertrudis Bosio, y,
19.- REALES CÉDULAS DUPLJCADAS, Vol.7, Exp. 3\
Fol. 104r., del 22 de diciembre de 1803: Mil1Ci,1s. Comumcando
haber aprobado la mediti Pensión concedida 11 Mariano Echegnrny,
hijo del teniente coronel Francisco 1:"chegnray, de In cual disJ;-utabrz
su madre.
La respuesta a la primera proviene de José de Gálve7. y en ella
hace referencia a la solicitud que hizo la viuda de don francisco
para que se le concediera la cu::irra parre del sal::i ri o de 30 mil
pesos que su marido gozaba al tiempo de su muerre. Dicha
petición fue avalada por el vi rrcy y a pesar de ello no fue
concedida por el rey. De interés rcsulca el conocer el nombre de
otro de los hijos de don hancisco, no aparcciclo en ningün
documento anterior.
Si bien no se le concedió a L1 viuda esra ayud.1, sí goz.ó de l::i
pensión que otorgaba el Afontepío Militar. Scguramen re, a su
muerte, el Supremo Consejo de Guerra acordó, en scpciembrc
del803, que se asisriera ;\ don Mariano Echegar::i_v , hijo del

~wi

�tenie11re coro11e! D. Francisco Echegaray... con la mit11d de lr1
PenS1Ó11 que disfrutó S/1 madre. Así qu&lt;.:dJ claro en Lis dos últimas
referencias:
B ) En curnto al asunrn del pago de la Media Annara, son
rres las referencias:
20.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 146, Exp.
251, Fok 444.44v., del 6 de agosta de 1790: Mi/mas. Se pide
testimonio del expediente seguido sobre la Media Annattz que dt'bió
pagar el teniente coronel don Francisco Echegaray cuando enero al
gobierno del Nuevo Sa11rander, a fin de resolver sobre el i1rnnto.
21.- REA LES CÉDULAS ORIG INALES, Vol. 147 , Exp.
120, fols. 1, de 24 de ocrubre de 1790: Gobernadores. Se avisa
haberse encontrado el testimonio del expediente sobre pago de Media
A11nat11 por el re111ente ({)ronel Don Francisco Echeganty, cu,rndo
entró a servir en el Nuevo Santander.
22.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS
DE BRA NCIFORTE, Vo l. 183, Fols. 259-259v., del 26 de junio
de 1796: Atedia A,111ata. Exención. El virrey dt' Nueva España
ofrece a! seiíor Ga rdoqui el cumplimiento de la Real Orden del Jo.
de marzo relativa a 111 libertad de Media A rinata que Su Magesta d
concedió al teniente coronel D. Francisco Echegarr1y por el tiempo
que desempeñó el gobierno deL Nuevo Santander y ,1 sus sucesores D.
Manta! de Medina, el Conde df Sierrri Corda y sus Tenien tes.
Asimismo que dicho impuesto debe exigirse a los ·Gobernadores de
Provincias I ntenws.
De su conrenido se desprende que varios a ifos déspués de la
muerre de don F rancisco, en 1790, el virrev Conde de
Revi ll agigedo, buscó informarse ace rca de un inrcn~o de exigir el
cobro de la Media Annara a Echcgaray cuando ocupó el gobie rno
d~l Nuevo San tander. An re esca inquietud el rey pidió el envío
del expedie nre p:1 ra aclara r qué había sucedido, poco después se
informó que se hab ía localii.ado el exped ienre y mucho más
ta rde, en l 796, se explica lo sucedido.
Es as í que la consulta de las fuentes señ.ilan que Echega ray
sol iciró la exención de ese pago, no se aclara b.1~:1Jo en qué
razones, pero, muy prob:1blcmcnte y como era lo us ual,
ad uciendo que el puesro er:i de.: carácter tminencemente mil ira r.
Probablemente con la consulra de los .rnrcccdences par.l 1796, el
rey co ncedió, retroact1va111en ce, a Echcgaray L1 libl'ración de l
1

~x&lt;,

pago, por el tiempo que había ejercido el cJrgo, así como a sus
suce~ores. Pero dejó claramenrc esrablecido que deberían
cubnrlo los gobernad~res. de las Provincias Internas, para ese
momento, ya en plena 1nsnrucionali2ación.
C.- El úlrimo aspecrn vmculado con el gobernador
Echegaray es el que tiene relación con alouicn quien llevó su
mi smo nomb re, Francisco Echega ray. probbablementc haya sido
su hijo o descendiente. Es te pe rsonaje aparece mencio n,ado en
tres r~ferenc ias que r~visren un cieno interés, ya que seña lan el
conoc1 m1cnro por vecinos del septentrión de los aconrecim ienros
euro peos más actua les, co ncretamente, el texto de la recién
instaurada Constitución de la República Francesa. Las signat uras
de estos documenros son:
23.- REALES CÉDULAS ORIGINA LES, Vol. 154, Exp.
200, Fols. 258 r. , del 7 de m:irzo de 1793: Tabaco. Enterado del
motivo que hu.~i parfl que tontinué don Francisco Echegaray e
Ignacio Delgadil/o en lfls plazas d(' contador y oficial m1tyor d(' la
Factoría del Rosario.
24 .- INTENDENCIAS. Vo!.80, Exp . 37, Fols. 1-lv. , del
lo. de di ciembre de 1796: Don Francisco Echegaray, conrador
actual y facto r interino del Real del Ros,1rio sobre el Comandante de
dquel!as Provincias de Sonora y Sinaloa. Ho;a de servicios de don
Fran cisco de Echegaray, resiste proponerle para dich11 Factoría
privándole de l11 opción que tiene a este empleo por reales órdenes'.
Tepic.
25. - INQU ISICIÚN, Vol. 1373, Exp. 16, Fols. 213-213v.,
del _12 de se ptiembre de 1798: El 1/lmo. señor Obispo de Sonora
remite a Los seiiores lnq111sidores 11n m1111uscri10 tiwlado:
"Cons'.itu ción de la Rep1íhlim Frilncesa '' que el dif11nro don
Francisco de échegar,z;•, fr1cror 11Jteri11u de Sonora, le envio,
pens~ndo que le podrí11 servir rll' dil'ersión, la que scg1ín dictamen
de duho Sr. Obispo time mucho ele ven,'"º ro11tn1 !t1 rclirz.11i11 . ( f.,1
carta de Fr. FrancÍS/'o, Ohispo di' _&lt;.;o nor,1 t&gt;SlrÍ fachadr1 en
Cole~,io
de N uestra Seiiorrt de C11,td,ilupc de L11ct1terr1s ,1 J] de• s1·pl!l'mbre
de 1798) México.
El co nrcnido de esto~ kg.1jns pone Jt: manific~to qul', en
caso de que el Fr:111c1sco de Echcg.1 ra:· fue~&lt;: h1¡0 dd n
~o~crn ado r, venía rJdicando dur.111tc lo, primL"rO\ ú10~ &lt;ll' 1.1
ultim 3 déca da del XVIII en jt1risdi-.ciún lk l.1 l'1ovi1H.. i.1 de

;¡

-H-

�Sin.du.1. 1.,1111.11.·1.1111l·1111.· l'l1 ,·I N,•,i/ rl,·I No_,,11·10. l l.1hi.1
d,·,1.·mp61.1Jo el ctrgu dl' u&gt;nt.1,lrn ,k l.1 L1&lt;.l u1í.1 del 1.th.1-.,
,1tu.1d.1 l'll es.1 pohl.1uo11 y p,1r.1 l.1 p1 1m.1,c:1.1 d1: 1- 1)J k lu1.
p I t&gt;rrog.1Jo c:I mis nrn ofi1. io.
Tres años m.b r.1nk soliciró ser 1.011l.irm.1d,1 en e l ~.11go J1.:
Lh tor y 1.011 l'St' mou,·o prn1.11có un.1 rl'l.1cio11 de suY11.10 , 1h,lCUérdo .1 ell1 .1 l.1 fl'ch.1 Je! docum1.nlo, 17 96. re111., ·10 ,1irn~ ~er.1 soltero; había i111ci.1Jo \ti ~crvicio pL1bli1.o en ¡- 7 2 como
meritorio en l.l \'i//ti de CnrtfoÚ,1 en Jontk ,l\1.l'ndicí .1 0(1ci,ii
rercuo p.11 .1 p.1~.H &lt;.:omo ,Jiuid m,1_)'or .d Re,,/ tlt-1 RoH1no 1.:11
Sinaloa. En e~e destino desempd'lo lo\ urgos el&lt;.: t(J/i!,1d11r y ¡;1oor
l}/(fY/J/0. En l 791 rue comi\ion.1&lt;lo por la Factor/,¡ p.lLl vi,itar lJ
adminisrr.1uón Je l.1 Vil/11 de (ul1,1 11ín y L1 Je .),111 ~thdHilln,
mismJs que rt:corrió en t0J;1 q¡ jurisdicción. &lt;:n 1796 rc.d11Cí l.1
misma r.irea en la Administracuín ch .~i,111/011. A parrir Je 1794
obtuvo el oficio de J,uror rnterll/o.
ParJ sepuembre de 1798 h.1bí,1 y.1 1.dlc&lt;.:ido, r.11ón por h cual
el Obispo &lt;le Sonora, Fray 1-rancislO (~in C.:\~H:cificar nombre
completo) erwió .1 los inquisidores de l.1 opic.1I un mrnmcrico
~u11lH.1

\'

1

conocimie1Ho de los acontecimienro~ rl.'volu1.:ion.mos de l-ranci.1:
se disponía tambic:n de un s1gnificat1\o Jocuml.'nco. en un.1 fech,1
relativamente re&lt;.:iente al momento gu1.: dio lug.ir .d mismo.

Melchor Vida) de Larca y Villena, 1773-1789.
De acuerdo a C.1va1.0s, don Mel&lt;.:hor prestó servicios duranrl'
más de 35 a11os en el ej~rcirn esp,tiiol, como veremos, fueron

noticia del s1Stem,1 de lrz Francia; me dirig¡ó ese 1111111uscrito,
pidiéndome r.11nbién que lo prtwse por la estafeta tl otro sujeto de
1111 diócesis ruya persona y méritos me son desconocidos. l:.n su
momento el frade. quien aün no er.1 obispo, no cuvo oc.,sión de
leer completo el docurncnto, pero sí lo :.uficientc, pa ra
1.onsiderHlo nocivo para sus feligreses. Tiempo después, ya
consagrado obispo, lo volvió J releer en su sede dd Colegio de
Guadalupe y habiéndome prtrerido muy disforme de fas Doctrina1
C11tólicas y 01 ¡,ariaJ pttrtes impío, tememrio y ofensiuos de 101 oldos
pi,1doso1, ofanswos de las 1Hon,1rquías, escandaloso y seduc1ivo, lo
remito pro111,1me11re. Por supuesto que fue enviado por el Obispo
a los inquisidores y que sus opiniom:s tenían que haber sido en
ese senrido.
Lo interesante de la referencia es que permite conocer que en
una región no cerc.ina a la c.ipiral novohisp,111.1, la Provincia de
'Sinaloa \' en uno de sus ap,1rc:1dos reales, se rení,1. no só lo

basrances más años los que sirvió como militar. Ya en posesione\
españolas fue gobernador de Nicar.1gua durancc cinco aiios, pero.
según esre auror, tuvo una nula residencia, hecho que entorpeció
su carrera. Pasó a Guaremala, en donde recibió su nombramiento
como gobernador del ·ucvo Reino de León; salió de aqudl.1
Provincia de los Confines en el mes de diciembre de 177 2 )' dejó a
su familia en Soconusco con su suegro, Fernando Marríncz de
Bizón, quien era gobernador de la Provincia. En Monterrey tomo
posesión del cargo en julio de 1773.
Impul só las minas en la Iguana )' Va!lecillo, levanró
información sobre casas y solares en [mares, dictó
determinaciones sobre extracción de ganado. Inició la visira de
pueblos y escribió una Relación de disranc ias, fruros, bienes, ecc.
cuyo texrn fue public1do en la Gaceta de México del a110 de 1774.
Más tarde reproducido por Don Jos( J. Eleurerio Gonz.ilez, en su
Colección de Notiárzs y Documentos y no vuelco a aparc&lt;.:er, razón
por la cual lo hemos rranscrico como parte de cm.: trabajo, de su
original y, muy posiblemenre, lo publiquemos como material
anexo a este trabajo.
Siguiendo a Cavazos, resumimos que Vida! de Lorca,
escableció milicias en c.1d.1 pueblo, realizó obras nurerialcs.
techando cárceles v casas reales en ~loncerrey y ocras
poblaci ones. En 1774 repobló los pueblos de Agua/eguas,
Cadereytn y Rlo Blanco. En 1.... 77 la Villa de 1 inares fue ele,·ada ,t
la categoría de ciudad y se creó el Obispado del 'uevo Reino de
León. Promovió de nuevo el escablecimienro del Presidio de
Lampazos con 25 hombres. Fue rcceprnr de alcabalas en 1777 y
ejerció como juez provinc1.1I de la Sanca Hermandad.
Poco después de haber dejado el gobierno del ).;uevo León,
pasó como gobernador del Nuevo Sanrander, ca rgo que ejerció
hasra 1789 y murió en l.1 ciudad de México hac.ia 1797.

-x

-8')

que le había sido entregado por Echegu.1y, cuando e1.1 Jrctor
i 111erin o, es co es en tr e Ios .1 ñ o, de 17 9q y 1796. Se trató de un a
copia de la Constitución de /,1 Re¡,1íb/1((1 Fr1rn11's11, misn1.1 que
Ec.hegar,1y le dió pun, pem,1ba podrí,1 servirme de dwemón La

�Los documentos de AGI aporran los dacos que se resumen a
conunuación:
1.-CO~TR.ATACIÓ , 5498, N. 5, del 17 de enero de 1756.
Expediente de i11formación y licencia de pas~je~o a ln_dws de
Mclchor \/ida! de LorCtt, gobernador de La prcvrrma de N1uzrngua
con sus criados Benito José Baonza y Tomds de Armesto y Quiroga.
2.-Archivo General de Simancas, SECRETARIA-GUERRA,

7279, Exp.80, de 1796:

.

,

.

Se le concedió pensión de v1Udedad a Marta Fr~nc1sca
;-...1an ínei' Pisón y Reynoso, viuda del coronel Melchor Vida! de
Larca. Sólo se le concedió una pensión y no ruvo derecho a la
seo-und:i, que provenía del Monte Pío; sólo a la de vacantes
rn:vores \' menores Je Nueva España de 400 pesos por el resto de
sus· dí.is, ·miencras se mantenga en el estado de viuda.
También queda claro que fue go_bernador del Nuevo
Santander, en cuyo cargo murió, el 19 de JL1t110 d_e_l789 a los 73
años v que sirvió durante más de 55 años de of1c1al y de haber
estad~ casado como 30 años. Su viuda informó que a la muerre
de don Melchor, habí:i quedado con hijas doncellas y que su
marido había sido capitán y gobernador de Nicaragua, en donde
combatió al rey zambo mosquito coligado con _los ingle~es.
,
Había sido capitán de la gue!·ra en l~al1a y hab~a, esca~o mas
de 13 años en los Presidios de Afr1ca, Ceuta y Penon Vel:z, la
Gomcr:i. Una de sus hij:is estab:1 casada con el Marques de
Aguayo, quien ayL1dó a Ll familia a la mu:ne del gobc&gt;rnador.
Tenía dos hijos varones en las Prov1nc1a lnrern:is, el ~1ayor
Je capidn de la Tercera CompaF/Ítt Volante en la Nuev:i ~1zcaya
· 1 · d
del Brigadier Nava , el menor como alferez
de l
.
b a¡o as or enes
Presidio en la Nueva Colonia del Sanr,111der, en la n~1sma en
donde murió su padre y servía bajo las órdenes ,d~l Caballero
Castro. Esra carta de la viuda esd fechada en Mex1co el 28 de
abril de 1791.
En los documentos anexos de este expediente existen las
constanci:is de los servicios que habia prestado don Melchor:_ Se
encontró en el bloqueo de Gibraltar, en las campañas de los anos
de ¡ 743 y 44 y 46, en Saboy,1, _Pi~mon1c y _Condado de N1za en
los años de 1744 - 45 en el Reg1m1cnto de Gran:1da.
Otros documentos del mismo expediente esc.1blecen:
7')0

Que ~u c.1samienro ~e cfcctuci en l.t ciud.td de Guatemal.1 el
19 de nurzo de 1760, que dejó poder gcncr.11 p,1r.1 testar a su
hi jo el alfére, Don Joaquín de \.ida!. Otr;1 hij.1 lo fue Doi'la
María Teresa, quien casó LOn el coronel don All' jo Carcía
Conde, de edad de 44 .1fios, gob&lt;:rnador inrendcnre de Lis
Provincias de .Sonora y SinJlo,t. ~egún AGS / SECREATRIA DE
GUERRA. 7239, EXP.22.
Inform,1 ción confirm,1da y .unpliad.1 acerCJ Je su~ scn·icio) \'
daros personales la encontramos en AGN bajo la sign,1rur,1:
·
PROVINCIAS IJ\:TER.1\.-\S, Vol. 117 . Exp. 2, Fols. 200 ,
200v., del 23 de scpr1c111bre de 17 7 9: Correspo11de11011 ('11trf' el
gobernador de N,uvo león. D. Mf'lchor Vida! de Lorrn }' Villrna r
el Virrey Bucarc!i, so/ne nsun1os dt' aquella Prouinria. /Vueuo Rei11·0
de León.
De acuerdo :il documcnro escriro en st:priembrc de l 779,
sabemos, por mano del propio Vid.11 de Lorca, que era n;nural de
la Villa de C:oria del Arrnbi~paJo de Sevilla de ed,,d de sesenta )'
dos a1íos, de donde el año de su n,1cimienrn fue el de 17 1-. Hij~
de don Francisco Vid.il dt: Lorca y Ar.rn,1. nacido en l.1 \'ill.1 de
Lebrija y dt dor1.1 ~1.1ri,1 Trrcs,1 Villen.1 \' :'\;l\'.1rrete dt h ciucl.ld
de Granad.1.
·
Inició jO\Tn su c.1rre r;1 miliur como rcn1enre en el
Regimiento de l11J111t('ría de \'11lc11u11 en scplit:mbn.: dt 1735 ,.
perm:ineció en ese cargo hJsr.1 el me~ Je enero de 1-41, fecha
h que pasó con el mismo gr.1do ,ti Ri:gimimro de Grt111!lrl11. Par,1
1744 ascendió .1 capidn :· como c,t! pMricipó en Lis cimp,1fiJs en
ltalia, en la Sabo:·a, el Pi,1111onrc, &gt;,;iz.1 :,· l.1 Rivcr,1 de Génov:i ,1 1
mando del Inf,111rc Don rtlipt:. Regresó .1 L\p.l!í.1 en 1-.,&lt;) con rn
mismo R('gimimto d&lt;' C:m11,l(/,1 p,1r.1 p,1:.,tr .d de: Córdoba por
pe rmuta de pl.iz,1 :-· p:irticip.tr en las cirnp,1íi,1~ .1frion.1,; rn i.l'.
plazas de Ccur.t y l.1 Je! Pe1ió11 de \'e ln en l.1 Comcr.1, ,u ccdió
csro en los afim de ¡-:; 2 .d 5•1.
Su primer e.irgo en l11J i.1, ~l- lo ddiiú .1 Fcrn.111do \']. quien
le ororgó el Cohicrnn _¡· ( .'un1 ,rnrl,1 11011 d1' l,1 / 1r111 '1 110,1 rli· ,\'1(11&gt;·,1g,1,1
en donde pnm,t1H.:ció du1.1111l' lllho .11ío, \. ri11dHí 1.111 hu,·11,1
residen e ia que n h l u\' o , ll ,1, u: n, o .1 1 g r.1 J n ·de ten i, n t l' &lt;..oro n l' 1
con .intiguedad del 11lL'S Je n1.1rn tk l _,(H.
Varios ai1os más rar,k, L·n· 1--2. rL·L1h1&lt;'&gt; 110111hr.1111ic11to rl·,d
p:tra el gobierno del \:11,·vo !{,·1 1w dt ! n&gt;n, ,k l lt1.il t1111111

c;1

�¡1()Se\lOl1 &lt;.'I IJ de julin de- ¡--_1. 11 2., d e

1111110

dl' i--ei lue

J~(cndidl1. ,•11 (011n11111111011 rlt' .111 111c"r1ru .ii ~1.1dn ,Í1.· ( ·11 111 t1c l.
En l.'\tl' do..:unH.:ncn no h,h"l' l11L'lh.-1n 11 .1 q1 l''-1,llh.i.1 l'll
Cu.Hcin.1l.1, C.1,·uos 111c11cion.1 c.:¡u1.· jll'I m.llll'1. I &lt;) en n.t prn,·i111.1.1.
~111 espe1.i!'ic.tr el c.trgl1, solo yu&lt;.: i"ue l'll 1..on~e1..u1.·n&lt;.1.1 .1 u1u m.il.1
rl',iJcn&lt;.i.1 y que en l')&lt;.: lu~.ir !'u1.· c11 donde 1·n 1li io el
nombr.1111ic:nrn p.1r.1 :-:uc, o l.enn.
En el mismo expcdicnrl" se lo&lt;..tl11..111 ,·.11'1.1s L,trc,1\ rnpun1 .1
del virrey Buc.n-:li J \'iJ:11 de l.oru c,11110 gobern.1d1n Jl'I '.\u-:,· u
Reino \' una sol.i &lt;le ése,· .11 ,·ir1 n·. En té rm in o, g1.·1H.: r,tlt:, c,un
referid.~s ,l dos a~untos. los de .t~lmin i:&gt;{r.1c1cin 11;rcrn.1 ,. lm de
rebeliones indigcn.u. F11 el primero se hu~cin ~oluc1011n .1
sicu,1óonc:s co1H.rc{,t, corno el 11nmbr.1miento J&lt;.: .ilci ldcs ,.
regí do res ,11 eér rn i 11 o de los pé r io J os. el ¡:u go de ~.1s eo:. pcr\o n .ti e·~
como el .dquikr dé os,1-h.drn,1ci611 . De interés \'Spcci,d e., la
eo mu n i e.i ció n Je I vi rr e:, en e u .rn co ,1 1.1 &lt;; pro vid en e i as q u&lt;: se
debuían com,ir par.1 e~r.1blccn d :iyunt.1micnto Je l.1 1111e1J,1
riurl11d de Linares, recomen d.indo que su ,1k:1kle m.ivor ~e pusil.'ra
en traros con el Ayu1HJmienrn dé l.1 c.1pir.tl nut:,·olconcs.1, ,\ fin
de que ayud.u.1 p,irJ que ~e eft:ctu,1r,1n los pregones p.ira ocupJ r
los oficios di' Regidores que dt'hm crc,1rse 01 l.int1res, ut,wdo 1l los
lioranres par11 que por si o por 111l'd10 d,, prorurador ocurran a
fornwíiz11rloJ )' t1fianzarlos como corresponde.
En cuanto a los problenus con los grupos indígenas, del
análisis de la co rrespondencia se desprende b nisrencia de una
relativa tranqui lidad en la prov111c1a. Si bien existían
levancamiencos, éstos e ran muy esporádicos y algunos en
rerrirnrio comarcano coahuilense, prt'CÍ~Jmtnte en la ruta que
llevaba a la Feria de Salullo y que pasaba por propiedades del
M.irqués de Srn Miguel de Aguayo. Gracias a esr,1 carta. sabemos
que esa !"nia se celebraba durJn t&lt;: el mes de agosto }. que a ella
concurría un buen número de vecinos y .trrieros, quienes se
protegían rnurn:unente; &gt;' p;1ra ese a110 de 1778 habían
organizado un cordón p,tra poder co11tr11er !11.c hostilidades de Los
indios. A I o largo de ese rn ismo .u1 o, el \'irrc:• ordenó al
gobernador tomara Lis providenciJs necesarias para que los
vecinos y las poblaciones se cuidaran de los ,naques.
La t'tltinu de IJs misivJs es la que envió Vidal ,il virrey ,
informándole que por sus continuadas careas y por la escasez de
7'-)2

,1man uenses no h:1bi,l podido poner en limp io l.i Rl'l.1oJ 11 r/,, /,;
Visi'.,1 que_ h,1bí.1 rc,1liz,tdo .1 l.1 ¡Ho,·i1llt.1. Acl.1u que :·,1 se k
hab1 a rc_1111r1do un Resumen d(' /,1., ,-l/m,,-,r rlt t/1II' sc (ompon,· rlrd, 11
P~·o11 1nc:11 \' que consider.1b:1 de import.1111:iJ tjllt' &lt;.O!Hl(Ít:r.l l.1
S1t11anon y Partt's de 1•/l,1. Por es.1 r.lLCÍn k .rnn.th.1 l.1 Re!i1Cion
co 111 pleca. Limen t;tndo no lu hl·r .1corn p.1 ii.1do el J nu1rnen 10 de
~n i'!llPf/. de /11 Proz,111_c111, pt'ro no teniendo, como 110 rengo
intelige11c1a para rn pc~fecta fo rm110011 ¡ tareoc11do t'Sf(' País r/1,
sujeto que proceda 11 elfo. podrá rnplir el q1u' (onno y remitió 11 V. t.·.
mi antecesor, Don Francisco de Ecl1etara¡
El impo runte documento que co;1sritttve su Relación dt• la
Visita, que ejerntá en /,1 Pro1 Í11CÍ1l dl'I Nuc;,o R1•i110 de León su
Gobernado,: el Coronel de !11fa11ta!ll de los Re11/es t~jilrciros Don
Melchor Vida/ de Lorca y \'ille11t1, se cncuenrr,1 bajo L1 mism.1
referenc ia de archivo.
El último de los documenros que localizamos pa ra esre
gobernador, corresponde a la cédu la real mediante L1 cual ob1uvo
su nombramiento de gobernador del Nuevo San tander, es:
REALES _CÉ_DULAS ORIGINALES, Vol. 137, Exp. 66, Fol.
1, del 7 de ¡un10 de 1787: Que se dé pose.rión del Gobierno ni
Coronel D. Melchor V1dal de Lorca y Viílena. Colonia del Nuevo
1

1•

•

•

1

~nMn~~

·

En ella se esc:iblece que el re,·. le ororgó la merced en
Ar~njuez, e~ la fecha señalada e n 1:1 signacur,; :' que ru,·o una
val idez ~e c_mco años y le encargó al virrey le diera posesión sin
mayor dila ción.
Palabras Finales
. H as ta aquí el análisis y comentarios a las act ividades de
quienes ocuparon el gobierno del J\:uevo Reino de León durante
el _X~III. La rica documenración que hemos localizado en los
p~ inc1pa_les archiv~s españoles_ y el cenrral mexicano, se podría
aun ennquecer mas con los ricos acervos !ocales. Sin embargo,
p_ara el caso de Nuevo León, gran parre de estos materiales han
sido estudiad os y acerradamente resumidos en los trabajos de
don Israel Cavazos, mismos que sirven de guía e inrroducción a
lo que a~uí _aporcamos. Sin embargo. la p~sibilidad de incluir,
como apend1ce o en publicación adicional, alguno o algunos de
-cp,

�los documenros originales producidos por los gobernadores,
contribuye aún más a proporcionar fuentes origina les para el
conocimienro de la di11ámica social y política de esa porción del
septemrión que aquí estudiamos. Consideramos como el más
significativo, el producido por Vidal de Lorc.a y Villena, Relación

Anuario
"Humanitas"
de la Universidad A u t onoma
'
d e N uevo
,
.
Leon, que ha acogido la publicación de estas aportaciones.

de la Visita que ejecutó en la Provincia del Nuevo Reyno de león su
Gobernador el Coronel de Infantería de los Reales Ejércitos Don
Melchor Vida! de Lorett y Villena, que si bien ya ha sido
publicado, a la fecha es inaccesible ya que ha pasado a ser
material de fondo reseruado en las bibliotecas que cuentan con esa

Ciudad Uniuersitaria, marzo del 2003.

publicación. Su rescare lo hemos realizado :1 partir de la
transcrip ción directa del original y obra en poder del archivo de
8
esta 111vest1gac1on .
El presente trabajo constituye la parte final de una
interpretac1on y análisis de la documentación h,isca ahora
localizada para los gobernadores del Nuevo Rey no de León. No
pretende, por el momenrn, profundizar en los diversos tipos de
aportes relacionados con las políticas oficiales de administración
gubernativ:i del Nuevo Reyno de León, pero sí incide en sei'lalar
hacia lo s principales mecanismos que conrribuyeron a b
integración rerricorial y pobl.imicnco de la región.
Como todo rrabajo de an;1li~is histórico-social , que pJrre de
fuentes pnmarias, siempre debe ser considerado corno
investigación en proceso, ya que la localización de nuevos
materiales se presenta en el curso de trabajo~. que en oc.isiones,
parecerían no tener vincuL1ción con b rarea cenrral , pno gue
siempre pueden aporrar nueva inform.1ción. Sucesivas visitas a
los archivos esp:.1ño les y mexicrnos, son l.1s que posibilitrn este
incesante enriquecimiento, es por ello que los leuores debcdn
tomar así estos resulc,1dos, insistimos , como en proceso y a la
espera Je nuevos hallngos. '.\:o ob~L\IHC. en algt'111 1nomenro, es
necesario dar a conocer lo logr.1do , rrnro par.1 rn Jifusión y
empleo por los interesados en el ten1.1, como pau l.1 crítio y
complemento de.: información por parte Je c¡uic111.·s l.1 h.1y.1n
•

•

•

I

Notas Bibliográficas
1 A_portcs historiográficos para un esludio histórico-social de los gobernadores del N ·v
Reino de León.
uc O
2

Perrnna1°es y Escenan_os Espado-temporales en la Construcción de Organi::aciones Sociales
~e C1e_11c1~ y Tecnol~g111 que se desprende de la linea de in,estigación EJ fe,fil de fa Ciencia
Y el Cienriflco en ,\1exr::o · Pasado I' fresen/e bajo la coordinación de la autor·
de I
r · s · d ·
'
a en e 1 l.ns11·tuto
nves 1gac1oncs ocia1es e .1a UN/\M. La investigación está auspiciada por el Prol!rama
PAPIIT _de la DGAPA de la UJ\AM y sus resultados se han discutido en el marco académico
9cl Sem'.nano Permaneme lmeri11s1it11cional e lnterdisciplinario de Ciencia , T • ¡ •
'A l
••tJ
· .. N.
} 1 ecno ogw
n 1~no , umanitas . umeros 24. 1997: 27. 2000: 28. 2001 , 29 del 2002 Ed e.
,
Estudios Humanísticos. UANL.
•
· · entro de
4
Ibídem. Tomo 11. p.487.
: Al n:specto véase: Cavazos Garza. Israel. Del lú1el'o Sa111a11der.
PROVINCIAS INTERNAS. Vol. 24 7. E:,¡p. 11. Fols. 166-1 70. 8 de agosto de 1776
7
PROVINCIAS r'NTERN~~- Vol. 117. Exp. 2. Fol. 190. del 15 de abril de 1778 .
8
AGN. PROVINCIAS !Nl ERNAS. Vol. 117. Exp. 2. Fols. 190-220. año de 1778.

de rectado.
Fina lm ente, deseamos .1gr-1Jecer el inrné, , comenurios y
apoyos que el reconocido histori.1Jor Don hr.1el C.1,TtO\ C.irz.1
ha proporcion.1&lt;lo a nue~tro trah,1¡0 v, de,Je luego .d pre:-.tigi.1J o
795

�LOS HOSPITALES-PUEBLO DE VASCO DE QUIROGA:
VISIÓN DE UNA SOCI EDAD DESEABLE'
Dr. Manuel CcbJllos Ramírc7
El Co legio dt' la Fronrcra Norte

Este artículo pretende anal izar una de las obras que más se
han destacad o dentro de los idea les humanísticos y educat ivos
de Vasco de Quiroga. Se traca de la fundación de los PucblosHospicales llamados por él de ''Sanca Fe". Para comprender la
obra de Qu iroga, pro ponemos dos ele nH.'1Hos que a manera de
hilos conduct ores esclarezcan el proyecto de implantación de
escas socieda des. En pr imer lug.ir, pensamos que para
co m prende r el proyecto de Vasco de Quiroga, debernos pa rt ir
del supuesto de que rraraha de fundamentar la construcción de
esos pueblo s, en lo que é l denominaba la "mixra po li cía". Es
decir, sociedades co n u n ;1 1to gr ad o de ei vi fida d en h s q u e
existiera al mismo ricmpo un .deo grado de cristiandad. En
segund o lugar, la impl.111t.H.:ión de los Pueblos-Hospirale\
estuvo condicionada por· el hum.inisrnu renacentisr.1 inspir;ido
en la crea ció n de un mundo reformado d&lt;.: los \'icios de IJ
cristiandad en de cadrncia. Par.1 ello Quirog.1 inrcncó proyecta r
u na sociedad de~ ea ble que fu e r a ,1 n t í tesis de su pres rn re
europeo. Encontró l.1 oporruniJ,1J de h.1ccrlo ;.d ;iprcc1,1r que
los indígenas de las regionés r¡,:cÍén dncubicrtas y
conqu israda s, tenían en sí mi~mo\, cualid.1dn tp1é ltis h.1cí,111
sus cept ibles Je recibir lo\ ,·,dore.., perdidos en l.1 Furop.1
cristiana. Todo e ll o irnplicih-1 en el p&lt;.:m,1mien[() qunogui.1110
un proceso de transmisión Je 1111 mc11 .\ ,1jl' .il1.unc11tc ci\'ili1..1dor
y crisr iani zanrc. l mplic.1h.1, por l,1 1.111ro, un ¡)['oCc\o cduc1ti,· (1
-,¡-

�dirigido espcci.dmentc .1 qL1iencs cr.1n los m.í s c.1p.1cit.1Jo\ ¡ur.1
· lJ \ ºl·J .1 SOC!.l
· l , ..,,
con d UClr
'-' LJ,,
'- 1..-·1 r, los .1Julros. Desde lueg
_ o . esto
no signifiCJba des,tCendcr .1 l&lt;)S niii o~ ~- jt)vcnn, .'11 concr.irio lo\
implicab:i en un procno nuyor que 1ndu 1J .1 codo s lo.\
componentes Je un.1 socicd.1d.

El itinerario mental de Vasco de Quiroga
" }'o

lo

r'&lt;'O 111d11 ,¡/ ,//lllr,11·10

1111 "

¡ 111 ,1 el ll ll

J 1111 {¡, 0111,· 111/u"
&lt;'ll ,k 1 &lt;ºeh &lt;1 . J' 1.~ \

El fundador de lm ho,pic,1lcs d&lt;.: S.111c.1 h:. anees de
concrctiz;:ir su proyecto cn la ;---.;uC \ ' J l:sp ,1íi.1, ocribió algunos
docu men cos y r u vo .ti gun as ex pc r ien ci,1.s que c.:: n ~ces.ir, o
de scaca r para comp render n11:: jor l:i hondur~ )' prnh1n~11d.1J de
su pensamiento. Que no cr.1 llll proye_cto c_1rcuns_r_anua: )' J l.1
deriva, lo han demostr.ido &gt;·,1 los quirogu1sus Silno" Z,~vJL1,
Francisco Mirand.1, Rafo.cl Agu.1yo Spcnc&lt;.:r, J. B. \Xarien Y
francisco Martín Hernfoda. ' Z.1val,1 dcmosrró que u~a _de las
inspiraciones fund.1mcntale~ de _la obra hurnan1sri~a Y
educariva de Quiroga la h.ibía oblen 1do ranco de l p~nsam1enro
urópico de Santo Tomás Moro, como del 1dcar10 reform1st_a de
E.rasmo de Rótterdam; g rac i,1s a la 1nflue~c1a ?el pri mer
arzobispo de México Fr.iy Jurn de Zu m:írraga ·. Miranda: por
su parre, des ta có la imporrancia que para la vida di.'. Qu1~oga
representó el hecho de haber parr i~ip a_d_o con el .º~ 1~~0
Ferna ndo de Talavera, en la cvangel1zac1on y organ 1zac10 ~
civil del re ino de Granada, re cién arrebarado a los n_i~ros •
Talavera optó por la persuasión, el_ ejemp lo: la educac1~n, la
co mpresión d e la cu ltura árabe, e in cluso, el ap~end_1~a¡e del
idioma; como mejores formas para que la evange l1 zac1on _fuese
efectiva. Si n emba rgo, a los mérodos de Talave ra se_ opus_1e ron
pronro, ranro la prisa de los reyes cató li cos por c r1 st1an 1zar a
los mo ro s como los mérodos imp lantados por el car d~nal
F rancisco de Cisneros. Éste t.'ilr im o, a la persuasión aconse¡ada
por Talaver,1 , opuso la fuerLa, ~a la comp rensión de la cul rnra
ajena, l:1 imposición de la propia.
.
.
.
Vasco de Quiroga cradu10 su experiencia granadi na en
algunos de sus escriros de e nrre los que desracamos: la
Información en Derecho. las Reglas y Ordenanzas para el
-98

gobierno de los Hospitales de ~anta Fe, su p1op10 1 esramozto
y algunos o eros docu meneo/. Adem.i s, dejó tn trevt:r con
mucha claridad, varios .1spccros que lo disringu ieron
norori amenre de orros CuncionJrios y misi o nero~ ltna ve¿ que
hubo pa sado al Nuevo Mundo. Para profundizar esro~ aspccros
intentaremos an alizar 1) Cuál fue l:i. visión que ruvo Quiroga
de las realidades recién descubiertas: 2) Cuál fue su concepro
y aprecia ción del indígena; 3) Con qué recursos incelcctua les
analizó los fenómenos y problemas a los que se enfrenro; y 4)
Cuáles fueron los proyectos que elucubró para resolver las
siruaciones que se le presentaron.
Quirog a fue enviado a Amér ica como oidor de la Segunda
Audiencia cuyo principal comerido er:1 a.render al buen
gobierno de la Nueva Espaíía. Es necesario decir que la
Primera Audienc ia había fracasado debido a los malos manejos
de sus ínregranres, y que los desmanes de los conq ui sradores
no habían sido pocos.
El reto que tal situ ación supuso para el licenciado
Quiroga, fue exp resado principalmcnre en la Información en
derecho escrita por él en 1535. lnrcnrnndo reconsrruir e l
proceso que
recorrió Quirog:1 debemos decir que en un
principio hubo una gran indignación ética anre la real idad que
enconrró en la Nueva Espa1ía. Tal indignación la morivó el
estado caótico y contradictorio que enconrró al aprec iar cómo
los españoles habían empezado ya a desmembrar las soc iedades
aborígenes y cómo pretendían implantar la nueva soc iedad
"s in orden ni policía". Quiroga denunció e l afon de
apropiac1on y la "cod icia desenfrenada" de los españoles que
"parece que nace y pasa acá junramenre con los que ad
pasan", y que no sólo se limitaba a sus bienes mate ria les, sino
incluía la apropiac ión de su fuerza de rrabajo '. Ésta era más
exp lícira cuando se trarab:i. de ob ligar al indígena a la
explotación d e las minas''. Según la siruación observada por
Quiroga , las sociedades indígenas no ganarían nada con la
introducción del cristianismo, pues se les riranizaría de un
nuevo modo o se les haría desaparecer; ra l como ya había
sucedido en otras parres, lo cual no era para él desconocido:

Porque si de otra manera este negocio se entiende y ha de entender, yo
temo que en breve todo habrrí de ir II dar al tmués y que será imposible
799

�conservar!e como al tiempo do; por testigo en lo porveniry a k islas e Tiem1
1
Firme en wpasado ".
1

Orro problema de aparen re ca rácrer moral, aunque de
hondas consecuencias para la formación de una sociedad
cr istiana, ocupó tamb ién al oidor Quiroga: no sería posible
difundir el evangelio y crear la nueva crisrirndad, can anhelada
por los reformistas católicos, si el conquistador que se decía
11
cristiano no vivía como ral • Quiroga observó que ya en los
p rimeros años de la conquista, parecía ser buena la separación
en ere españoles e indígenas:
Porque entre ellosya se enseña muy mejor sin comparación la doctrina

cristi.ana, que no en las casas ni entre la convmación de /ns españoles con los
ruales, por ventura, seria mejor que no convmasen según las rnaws ejemplos
de obras así de soberbia, como de lujuna, como de codicia qwie est idolonm1
servitus... algunas 11eces lo han dicho y dicen que jugar y Lujunar y
alcahuetear es oficio propio de cristiano{ .
El problema que le planteó a Quiroga la presencia de los
conquistadores y su comportamiento desenfrenado y codicioso, lo llevó a buscar la solución de otro problema: el de la
compresión de la cultura aborigen -reminiscencia granadina-,
y a proyectar so l uciones acordes a esa cultura. En síntesis, le
llevó a cuest ionarse el asunco de la ocredad. C:ierramence no
fue el prime ro que se planteó este problema; pero sí fue de
quienes le dieron una solución original. Poco más de diez años
anees de que Quiroga se interesara por escas sicuaciones. e l
dominico Fray Domingo de Beranzos ya había descriro el
estado de cosas con rinres pesimisras, aunque no por ello
menos francos. Betanzos escribió un célebre texco en 1523:

Todas las cosas de aquestos indios son un abismo de cvnfit.Sión lleno de
mil cataratas, del cual salen miL confi..siones e inconvenientes. De t1t! manera
que aunque lo que se orderuz sed en sí bueno y con santa intmrión proveído
cuando se viene a aplicar a /,a st1bJeta nwflria sal.e dtñoso )' desordeMdo y
1
redunda en daño y disminución de aquellas a quien bien querernos hacer' •
Ignoramos si Quiroga h.1ya conocido este rcxco de
Betanzos, pero sin duda se percató de 1.i misma situación. Pua
800

Quiroga, las soluciones dadas hasta enro nces no habían dado
resultado "por no les conocer ni haber conocido''".
Su visión del mundo indígena fue ambivalente, por un
lado no desconocía "las pestilencias" que tenía y, por otro,
apreció en grado sumo sus virtudes. Entre escas L'ilcimas
de.Hacó: la mansedumbre, la humildad, el Jesprendimiento, la
o bed ien c ia, la doci I idad, el ceremonial i sm o, la si 111 p licidad, la
capacidad innata para rodo; en síntesis, "el menosprecio de Las
cosas que tanto ama e quiere la gente deste nuestro enve;ecido
11
mundo" • Quiroga destacó frecuentemente esca última idea y
la conjugó, al mismo tiempo, con el concepro clásico de la
existencia de un mundo original y primigenio. Aunque más
adelante volveremos sobre este rema, debemos decir que
Quiroga vió el mundo indígena con gran benevolencia,
creyendo encontrar en él un¡¡ humanidad ran limpia y bien
dispuesta, susceptible de recibir los mejores valores humanos y
cristianos:
Con mucha musa)' razón rste de 11oi se !ktma nut·uo Mundo y es/o
nuevo !vfundo, no porque se halló de nuevo, sino porque es en gentes y cuasi

en todo como ji,e aquel de kz edad pn.mera )' de oro( ..) /de los indígenas} se
esperaba e espera en estas partes e Nueuo Mundo u,w muy grande y muy
reforrr111dtz !glesirt.

Para Jemosrrar con m.iy or inrensidad

l:1 capaLidad

de

los indígenas, empleó un :irgumcnco por dem:ís rom:inrico :'
conv1nccnre . Para Quiroga se trataba de personas m,ís
parecidas a los primeros cristianos que a los europeos:
'Andando descalzos con el cabello far1,o s1r1 cosa alguna en la
cabeza, amicti sindone rnp er- nudo, ,1 /11 111tZnert1 que andaban lo.r

apóstoles', -.
En síntesis, Qu1rog.i ,1preció que .se tr,1t.1b.1 de un,1
socied,1d rotalmenrc diferrnrc a L1 n1ropea, y que corno tal.
debía ser consi&lt;lerr1J,1. P.1r.1 ello. &lt;;JCÓ d e lo me jor Je su b.1 gajc
in te Ie e ru al Ios e r ir e r i os que debí a n re g i r l.1 con qui s ra !.
evangeliza ción de las Indias O cL iden tales. Obruvo la s ideas
re c cor as de su pro ye ero so e i,11 i n ~pi r fo do!. e e n l.1 S .1 gr :id ,1
Escrirura , en los cl.ísiLC)\, en lo\ p.1drn de l.1 Igle~i.1 y rn ~u\
1
conrempodn eos ' . Uno de Joi, pri11cipak~ criter io\ lo dedujo
del capírulo 14 del tv.111ge lio de S&lt;111 l.uu): Li p.1r.íhol.1 dt: l.1
KIJ I

�cenJ. Como los co nvidJdü s ,l ella :,e rc51s1icro_11 a as1sr11 o
se hicieron indignos por no llev.ir el vcs ud o .1pr_op1Jdo:
,
Digo a aquestos pobrecillos nu1reo1iles, que sol/ t'll.il tod1 l1 gmtt' t'O'.mm
que de tfln buena gmi:1 mtran en aquest11 gr,111 u11,1 que en este Nuei'O
Mundo se apareja y guisa sin se t'XCII.Stff nifingir cristi,uidtd .
gr,111

Este pL111reamienco es fund:imenral co nsidcran_do L1 idea
milenarista que privaba entre muchos de los 1111s1oneros de
principios del siglo XVI , frente al surgimiento del
proccsranr1smo v a la decadencia del papado. Un ver$o
franciscano de l; época lo decía de orro modo: "La capa de
Cristo q11e un M,zrrín hereje rompía, otro Martín, crztól1co )'
,

)) ~\I

sanro costa .
Una segunda consecuencia obtenía Q\1iroga de la par~bola
de la gran cena que conjugaba con una idea de claro~ CLntes
erasmianos: el de la compulsión mediante el buen e1emplo.
Por un lado, el rexto evangélico dice claramente que hay que
"obligar" a enrrar a la cena; per o por otro, Quiroga est~b~ece
que cal oblig:ición debía hacerse "con_cebo de buena y cristwna
conversación" v no mediante la fue rza· Es nocori~ la influenc ia de Erasmo , pues al margen de la
información en Derecho , Quiroga anota un texto de la
Pardcfesis de aquel auror, sin nombrarlo , desde luego, como ya
se había hecho cos(llmbre entre los autores españoles. El texto
de la Pardclesis de Erasmo transcrito por Quiroga decía así:
Ciertamente con estas tales amuts (la jifosojla de Cristo escrita en los
cor(W)11es y maniJestllM por el buen vivir) muy más presto traeríamos rt /¡¡
Je de Jesu Christo a fos enemigos del nombre christiano, que no con
ame,utWS ni con gul7rttS; porque puesto caso que ayuntemos contra ellos
rodm mantasfi..eruts hay en el mun.do, cierto que no hay cosa mds poderosa
que es/.¡¡ misma verdad de por s/1.
reforzar sus criterios, Qu iro ga aduce también dos
textos pHtlinos. El primero se refiere a que codo pode,; ~~ de
usarse para edificar y no para destruir; es por lo tan_to .~~jeito y
santo pacificarlos y compelerlos, pero no. destruirlos . La
segundJ idea paulina la obtuvo de la primera carra a los
Tesalonicenses: hay que examinarlo codo y quedarse con lo
Par:i.

802

bueno de la\ co-tumhr&lt;.:s ind íg&lt;.·11.1s que, en lOlllCJHU de
Quirog.1, es mucho nd~ que lo m.do·'.
Dos criterio.., m.ís p.trCll"ll .1ctu,1r lomo JlllLIO\ 1eLtlHcs en
l:i 111ent:did.1d de: \'.1~co de Quirng.1. Ambo~ ¡1,trcc..t·11 in~pir,lr~c
en una obr,1 de F r ,1~- A111un10 Je Cu&lt;.:v,11',I, ohtspo de .~ dund610,
CLtulad.1 El Villdno rlel D,rnublo. En él Cuc\',H,1 ,rn,iliz,1 ''un ,1
pldtica quf /)Izo un 1·1/l,rn() de l,ts riba,ts dtl D,wuhio ,r los
senadores d(' Roma l'I cru,I z,1110 t1 quejttrSl' d(' /{(s tirr111Ít1s que los
romaJ1 os lltlcían ('n rn tlerrt1 " . El villano se t¡uej.1b,1 .111te sus
inr erlocurores de que l1:1hí:in sido cod icioso~ :il rom.lf bienes
a¡en os, y soberb ios ,1! pretender mandar en 1ierr.1, t'Xtr.u-us :
Yo no se qué locum le tomó a Roma de t·11111~1r ,1 co11q11istrtr 11
Gmnania; porque si fo hizo con codicirt dt· sus h'sorosJiu' mris el d1111:ro que
se gt1stó en conquis!tlrbt, y ahora se gasta en sustmtar1'1 (. .. ) Si decú que nos
envir1stes a conq11útar r1 }in de que 110 Jiiáamos bdrbaros ni viuiémmo.r
c~mo timnos, sino qur 110s qumades hac1'r 1•Íi,1ir rlebajo dt bumas lqes y
fueros, mi Sl'/1 mi uid1 si tal cosa así mccrlim, (.. .) /~r l'1'ld1d qut nos
gunrddis justicit1 )' tenéis en paz y mmr¡ui!id,rl l1 tima? No por cierto, sino
que los que se mn a!U nos tom1t11 1A h11ciendrty !.os que estdis acd nos robáis
lt fm1r1,, diciendo que pues somos urw gente sin by, sin mvin y sin rry, que
como btirbttros incógnitos nos pueden tomttr corno r.sd.11vos(..) Porque en
nuestra rima no haya mermdem de Cmt,(?_O, ilrcite de /l,fmmftlni11,
merchantes de Tiro, llcero de Canmbrirl, olor;'s de As11t, oro de E.spañtz.
plata de Brerafw, dmbar dt: Sidonia, sed11 ele Drzml{sro. tngo de Sicilia, vino
de Candfa, )' pzirpum de Arabia, no por eso somos brutos en aquellA til?m,
ni dejamos de tmer rep1íblica (..) que el co11tentamienro que teníamm
nosotros con la pobreza, ese tuviémdes vosotros con !t1 abundantin, porque de
esta manera, ni foémdes ,1 rob1tmos la rim'fl rntoncrs ni uiniéramos a
que_¡;1mos a Rom,1 nosotros agora''.

Si hemos querido extendernos en la transcripción selectiva
del texto del ob ispo de Modeño ha sido por dos razones: 1)
para demo srrar la existencia &lt;le una corrienre que, en n ombre
del human ismo. defendía los derechos de los ind ígenas rn
contra de las razones aducid;1s por los conquistado;es; y 2)
porque el func ionario :i quien iba dirigi&lt;l:i la lnform11C1Ó11 rn
~erecho, en alguna ocasión h.ibía comc:nrn&lt;lo con Quiroga las
ideas del Fray Antonio Je Gucvar:i ~''.

�Por arra parce, dos consecuencias más sacó Qu1roga del
texto del obispo de Mondeóo: el respeto a las propiedades y
cosrumbres indígenas, y la necesidad de que los españoles de
ambos lados del Atlántico comprendieran las realidades del
Nuevo Mundo en sus propios términos. Como los españole~
no podían im.iginar un mundo diferenre al suyo -"traemos
corrupto el vocablo" decía Quiroga-, querían imponer codo por
la fuerza. Sin duda, volvió a relucir en codo esto la experiencia
de la evangelización ap rendida en Granada al lado del obispo
t-ernando de Ta lavera:
Pues nuestra manera de ellos no ks amlll ni ÍJ'S es posible ni bastante,
ni aplicable, ni pmcnátble, sino que convmdnÍ7 que se les diese a(l/;1-ma otm
mejor y más confom1e _y apropiada t1 su nw·1ertz de vi11ir y entender, que n
t.tm extmiuty diferenre n ki nuestra( ..) /porque} In maneray condición de In
tierra y naturales de/In l'fl por términos y nortes muy diferemes de los de al!ti
y de los de all.d inlllgíJ1t1bld .
La manera más "conforme, apropiada y mejor". que
encontró Vasco de Quiroga para reordenar las sociedades
indígenas de acuerdo a lo que eran ellas mismas y de acuerdo
al mensaje crisriano, fue la c reación de los pueblos con un
nuevo srn ci do . Pueblos que se desembarazan de los lasc res de
su antigua culcura, y que, al mismo tiempo, no adquirieran los
vicios de la cristiandad europea. El logro de este objccivo no
sería difíci l considerando la mrnera de ser del in&lt;lígenJ ran
propia y dispuesta para recibir la fe cristiana. J\lejor es decirlo
con las metáforas del propio Quiroga:
Htty tanto y tan buen metnl de gente en esttl rierm, y tan bfo1tt1 !t1
cera, y tan rasa In tllbki, y tan nueva la vmyfl... (que) ;·o no dudo sino que
hflciendo flpmtados asi hs dichos pueblm pt1m estm phnttis nuevas rn
nuevos r1tsfldos, se podrir1 de fllJlli'SIOJ tales, con el remudo que dicho tmgo, )'
que en ello se podda temr. f yo me ofrezco ron kr flyud,1 r1'_, Dios ti pontr
p!nntflr (sic) un género de crishimos rl kis dm·rh,rs como todos dl'bit11nos S('ry
Dios manda que seamos y por l't'llf11m como /.(.)s de t, pri1nitm1 lgfesifl:~.

proyccco que . al mi~mo tiempo que remediara los abusos hasta
entonces lOmetidos, ofrccina las gar::incías neccs.irias. Un
proyecto que fuera una solución integral y no "remiendos de
leyes y ordenanz:1.S que ordenando nunca acabrzn de ordenar corn
que bnste; antes por tapar un 1tgujero ha cen Ciento) por desh,zcer
una gotera hacen rnntro" . P.ira ello propone " rundir la cosa de
nuevo", es decir, elaborJr un programa que contemple la
roca lidad de los problem,is y posibilidades &lt;le las sociedades
aborígenes. Y esto no a " nuestra mnnerrz de leyes 111 de
gobern1zción" sino a.dapc,1da a su sencille1., a su modo de
encender y apreciar la vida; porque hacerlas de otro modo
resu ltará incomprensible y dañino para ellos, y se convertid
en un fracaso par.i los rincs evangelizadores de la corona
española. La condición fundamental que propuso Quiroga
par:i la evangelización, fue que contempl.1ra lo que ya hemos
caracterizado como "mixta policía", o sea "un ,nu) b11en estado
q11e fuese católico y muy 1ítif y provechoso nsi para lo espiritual
como parn lo 1empor11!" "'. Con !;ran entusiasmo preveía que si
las políticas de conquisr,1 y evangeltL::ición de la corona.
esp.1ñola se modiric.ilnn y se rom::1ban en cuenta sus criterios':'
las de otros hombres interesados, como él. en el ,·crdadno
be neficio y cr15ti.ini1.ació11 Je los indígenJS, en las tierra..,
n uevas se produ cirÍJn un ,1 nuev,1 sociedad modelo:
Como se hngnn estos p11rblos nuez•os que dicho rmgo. don&amp; se recojfl
este fo1to _Y si este apare;o de p11eblm d(}11de se recop es Dws mv,do que s,'
h11grt, este Sf?iÍ, si _¡o 110 me engmio, el mtÍs fe11110Jo t' pm! agosto q111• ho)'
haya l'1I l'I muwlo (. .. ) /Jor do 1l~'(11111zs l'tH'S 1&gt;11! pt1ro // pms,1r m este gr1mde
aprmjo qui' uco )' llll' ,u/1111ro ot110 111ud10 m111111go
La conjun ció n de las utopías
" 1lr111q11,· Ir /.,/1,1 ,·11 /,1 l't'lrl,,rl ,· / ¡,,1rt'¡u
tf11&lt;' , 11 /Jl't' l //rl f/ 11~ / 111 /11 , ., f', /1,1 1/ll t' , ·-111 , r
f 11, l t'&gt;t' t rl l'/ 11 ,/.- /,f,:,/ /•,¡¡ ( 1 \ ,e' r/if,1t,1u• )'
dft ,111..:,JH'
,11111,1

Quiroga propuso a sus incerlocucorcs en hpa1-1.1 tptc, si
efectivamente se qucr1,1 llevar a c.1bo u11.1 vcrJ,1Je ra
evangelización, se deberí.1 detener de modo i111111.:Ji.1to lo qut'
hasta entonces se había hecho y H: dehí.1 el.1bor.1r un 11ut:vn

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�Inrenr:indo hacer rol1&lt;l.1d "el .1p.11C:jo Jt: put:blos ..
QU i í O ga C l.1 bO í Ó U 11 p ro\' C: U O 1 11 S p Ir ,1 J O C: 11 [ fl' '&gt; ll l O p l.l S : l.i
urnpía cLisic.t que c.:onsiJn.1b,1 l.1 c:xis1c11c.:i.1 de un.1 c:J.td
dor.tdJ; l.1 uropí.1 (íl~CÍ.ln.l que .1firm.1h.1 l.1 rr.1tnnid.1d :,· l.1
comunid,i&lt;l dl bienes; y l.1 utopi.1 rc11.1CL·11rist.1 que, insp1r.1J,1
en Platón, .1s&lt;:gurab.1 la po~ibilidad d&lt;: un gn61nnn pt:rfcuo.
PJr.1 ello se v.,lió dt: Li1s S,H11r11,,lt'S Je: L.uc.:i,1110 Je S.11110~.llJ. dt:
los Huhos de los ,-J.pósroles de Srn l uet~. :· Je l.1 l./ í0pi',1 dt:
To m .is M o ro . E n Q u i ro g.1 , e: s eu \' l ero n p res t: n r n Ios I re:- ,
elernencos qu&lt;:, según Amhico Castro son los 1..onfor111,1&lt;lorn
del uropismo: l:i rngusti.1 del fH1..sente, el recuerdo aJmirado y
la esperanza promisori.1 '·. 1 a anguscia del presente l., Jporcó l.1
decad~n ci J de: la cns CJrnd ad e u ro pea :,· l.1 n cccs1 dad de
reforma; el recuerdo .1drnirado lo susrrajo Je l.1 llamada ed,1d
dor.tda y de l.i "ida de los primeros crist1.rnos; y la esperanzJ
promisoria. l:i obcuvo principalmente de los escrirns Je Tomás
Moro y de Er.1smo de Rorcerdam.
Aunque: en vistJ. de lJ~ circunscancias e intereses, d
proyecco de Qu1roga cnvo una aplicación limic.1da, la
i n s p i rae ió n p r i me r a y I a fu n drn1 e n t a e i ó n re ó r i ca fu e ro n m uy
consider,1bles. En Jos rexros se plasmó princip.ilmcnte el
proyecco de Quiroga: el libro de Doctrina Cristia11t1 y las Reglas
y Ordenanzas par.1 el gobierno de los Hospirales. El primero
fue escrito por Gucierre Gonz,ílez e impreso en Sevill., en 1553
a cosca del propio Qutroga. Aunque la obra se encuentra
perdida, algo se sabe de ella por la noricia que de ella dio
ico lás León en 1928... LJ. primera parre de este cexro la
conforman una serie de indicaciones generales sobre educación
11
y sobre la práccica de las vmudes • La segunda es una serie se
consejos dirigidos parricularmenre a los adulcos. Así, los
círulos de esca segunda p.irce son los siguientes: 1) Cómo ha de
ser conocido el niEo a qué se inclina; 2) De la doctrina que ha
de ,1prendcr el niño Jntes que otra cosa; 3) De l.1 doctrina que
h.1 de aprender el que h,1 de ser clérigo; 4) De la doctrina que
ha de seguir el que fuere teólogo, S)De la docc1 ina que ha de
seguir el jurista; 6) De la doctrina que ha de seguir el médico;
7) De la doctrina que han de segt1ir los nobles; 8) De la
doctrina qut han de seguir los labradores; 9) De la docrrina
que han de scgutr los mercaderes; 10) De la doctrin ,l que han

de seguir los oficiales. Desafortunadamente desconocemos el
contenido concreto de escas rexcos, aunque no desconocemos
el empeño que se guardaba en los hospitales por la enseñanza
de la doccrina cristiana a codos los niveles y edades. En efecto,
de las preguntas formuladas en el Juicio de Residencia, en la
que más coincidieron quienes hubieron de responder fue que
en los hospitales se enseñaba la doctr ina cristianai~_ Esto
correspondió al afán educativo de Quiroga quien en su
testamen to escribió:
Declaro y encargo y si necesario es mandtJ para efecto de lo susodicho,
que en cada uno de los dichos hospitales o por el capellán a quien se
cometi-ere opor el que para ello se añadiere, como abajo se dirá y a toMs !ns
demás indios que allí la quisieran venir a oir y deprender la Mctril'lil
cristiana espin'tualy moral D.terior, de toMs los estados que para este efecto
hice imprimir en Sevz'lla y con esta declaración y dJJctación les dejamos
impresa, que siempre tengan sobradas para ello ( .. )por ser como es la. dicha
doctrina muy úti.ly aprobada para ÚJ, indios grandes y pequefíos de aquestas
partes, saber y deprender la policía cristiana espiritual pero también In
temporal moraly exterior humarul'.

806

807

Si desconocemos el contenido concreto de los precepros
didácticos de la Doctrina Cristirma, no desconocemos
afortunadamente las Reglas y Ordenanzas de los hospitales. En ella
se expresa, sin duda, la síntesis del pensamiento quiroguiano y la
organización social que pretendió dar al "aparejo de los pueblos".
Intentamos hacer una sinopsis entre ellas, la Utopía de Sanco
Tomás Moro y algunos textos bíblicos (Véase el Apéndice). La
comparación entre las Reglas y Ordenanzas y la Utopía ya ha sido
realizado por Silvio Zavala, M.M. Lacas y John Mean/·.
Inspirado por ellos, hemos realizado también la comparación con
textos de la Sagrada Escritura, especialmente con textos
neorescamen rarios. Con ello pretendemos mostrar las fuentes
principales de donde Quiroga obtuvo la inspiración para
establecer escas sociedades.

Conclusión
Si bien, el proyecto de Pueblos~Hospitales de Santa Fe no
se estab leció en la forma concreta como su fundador lo pensó,

�la inspiración fundamcnr.il qul'. lo ~usrc11t.1b:1 sí funcionó como
un ex tenso proyecto ed uc.1 ti vo sobre IJ Nueva Es pan a,
especialmente sobre el obispado de Michoac:ín. Y aunque
luego de la década de 1530, que fue la de planeamienco y
realización de los princip:des Hospitales, el mismo Quiroga se
vió envuelco en problemas que pareciera que desmintieran sus
posruras primeras -cuestión ésta que queda fuera de los límires
de este texto-, el mensa¡e fundamenral plasmado en b
Información en derecho ha persistido incólume para la
posteridad. La permanencia y vigencia de los va lores humanos
destacados en éste, y en los otros documenros citados, nos
hacen pensar en que se trata de un pensamienro digno de ser
recobrado no sólo por la historia, sino por codas aquellas
d isc iplinas enfocadas di rectamente al estudio del homb re y la
sociedad. Es más, en momentos en que los sistemas socia les no
parecen responder del t odo a las profundas necesidades
h u manas, y en momenros en que las supuestas so luciones
parecen estar viciadas de los mismos problemas que pretenden
reso lver; bie n vale la pena reconsiderar denrro de sus jusros
límites lo que p ueden aporrar quienes, en otros tiempos y en
otras circ un stancias, han pugnado po r crear una mejo r
sociedad y un se r humano que sea portador de los mejores
valo res in herenres, a lo que Vasco de Quiroga denominó la
"mixta pol i cía" .

Notas Bi bliográficas
1

Una primaa versión de este tülO fLJc prcscntado como ponencia en el "Seminario de
historia comparada sobre N.1-'.S GrunJt,·!ng ~ los c&lt;lucador..:s latinoamc:ricanos". organizado
por el Centro Regional de Educación de A&lt;lullos ~ Alfabctltación Funcional para América
Latina (CREFAL) ) la lJ111\ers1Jad de Aarhu~ (Dinamarca),
: Para este documento) los demás de \'asco &lt;le Quiroga. l'éase la aclaración de la nota 6.
3
Silvio Zavala. Recuerdo de !"asco de Q111roga. ,vléxico. Porrúa. 1965. Francisco Miranda.
Antecedenies granadinos de Don f ·asco de Q111roga . .-Íhs1de. 1·.35.1971 Rafael Aguayo
Spcncer. Don /"asco de Qu1roga, Ta11ma111rgo de la orgam:ac1ó11 socwl. Mboco. Oasis.
1970. Francisco \~anin Hcrnándcz. Don r "asco de Q111roga. pro1ector de los 111dios.
Salamanca. Uni11:rsidad Pontificia de Salamanca. Caja Salamanca) Soria. 1993. J B. Warren.
/ 'asco de Q111roga y sus I lospitale~-Puehlo de Santa Fe. Morelia. Uni1 ersidad Michoacana.
1977.
4
Sdvio Zavala. Op_ Cit. Pág. 11 :, ss.
'Francisco Miranda. Op. Cit. Pág. 1-16-165

808

6

Estos documentos ~e cncucntrJn en Rafael .·\gua) u Spenccr. /Jon l"asco .. pp. 71-292. ( L~
páginas que se anotan al citar algún documento de \'asco de (.)u1roga s.: encuentran en esta
obra. al meno, que ,e especifique lu contrano I os documento~ a los qt1e nos rcfcrimo~ ~un la
Información en derecho. la, Reglas _1 OrdeJl(/11::as. el frstaml!IIIO :, Curra al Conse10 di!
India:;).
7
/nformacrón en derecho. p. 170
8
Ibídem Pág. 132
9
lbidem P:íg.13 1
10 Ibídem Pag. 193
11 lbidem Pá!!. 115. 135. 199.
12 Ibídem Pá;. 186
13
Cit. en L;1\iS l lanke Cuerpo de dornme111os ti~/ s1~/o .\TI. Mb,ico. Fondo de Cultura
Económica. 1977 l'ág. IX
14
hiformac1ón en derecho Pág. 123
15
Jbidem. Págs. 212. 10-l. 11 O. 12 L 128. 130. 159_ 207
16ibidem. Págs.1 17 ~ 205
11
Cana al Conse¡o de lndras. Pág 79
18
Entr..: los au10rcs griegos ! l:11111os cita a Luciano de Samosata. l loracio ;, Aristóteles.
Curiosamente a éste ú l11mo lo nombra una sola , cz en la larga lnformac1ón en Derecho. ~ esto
a tra1és de un tcxtci de Juan Gason. Sin duda. csto forma pane de su postura erasmista. En
efecto. Erasmo escribió ·-\o ha_,· necc&gt;srdad q11e te allegue, a es/a jilosojia e1·a11géhca
armado con 1,111 e1ro1osas discrplilws rn1110 algrmm p1e11sa11 1 1 110 aquella., co.rns crmosas
q11e de Arrs1ó1eles y :h-erru_1·s se toma11·· l'aráclesrs \1adriJ. S. ,\gu 1rrc 1mpr..:sor 1932. Pag,
-153 ) 459). Entre los Padres tlc la Iglesia) los .:~critorc~ ecb1á,tico, cita a San ..\momo. San
Basilio. Juan Gerson. Jasón Ma~ no. 1~ntrc utros escritor..:s cita a I omás ~1oro. Antonio de
Guevara. Sebastian 13r,mdt. Cardenal C:1\elano. C,uillcnno íludeo
19
J,iformacrón en derecho. Pág. 94
·
20
Alejandra t\.lorcno Toscano. --EJ Siglo de IJ Conquista... ll1S1orra (ienera/ de .\ féxrco.
t\.léxico. El Colegio de 1'lóico. 1977. \' 2 Pag. 38
21
!11formac1ó11 e11 derecho Pág. 10-l
=~1 Erasmo de Róttcrdnm. /'arácfe.m I\\[!. 460. l11/iJrmac1ó11 e11 derecho. Pá!! 10-1
: Primera cana a Corintio, 10:8. $el!umta cJna a Cor111t10~ 13 · 1O: ln(orma;,ó,1 en derecho,
Pác.s. 105. 1961 216
" Primera can.a a Tcsaloniccnscs 5:21: R,·glas _1 Orde11a11:as. Pág. 150 !11(ormacrón &lt;'11
derecho. Páe. l 05.196 \ 21 (l
•· Fra) Antonio de Gue,ara. U n/lwrn dd Do1111hw 13ihhotera de Autores l.spa11oks ~o
65. Madrid. 1873
26
lnformaoó11 en derecho Páe. 1O1
:i Ibídem Pál!. 168
:s Ibídem Pág~ 195 \ C-arta 111 Co11sc¡o de l111iw1 Pag -9
:~ Ibídem . l'áE! 195
30
/bidem. l'á~. 116. 189 1 193
31
Carta al C;,nsejo ele /,;drn.~ Pág ID, e Informal ui,r ('11 derecho l'ag 21,
J: Op. Cit. en Sil\ 10 /a1ala. l?crn;rdo . l'jc 148
JJ Nicolas León fl lrhm de /Joc1mw (·m11r~no \1cxa:\l., .:.. 19~8
4
¡ Sólo conocemos los titulo, d~ lo, \CI\ (1lt111111, ,apituln, de .:,ta parte pnmcr:1 1) 1.)ue 11t1
ande por el mundo n1 ga,;¡e la ¡u, cmuJ l'll pal.1c111. ~ ¡(.)u.: nunca knga 11p1111onc, 111 hando,. J 1
Que cxcus~ d.: ple1tth :, cuanto pudiere. -1} ()u~ no ,e~ bullic1,1,,1 111 entremetido. 5} ()uc
ninguna cosa haga d 111n1u ,111 c11n,.:1t1. ú) Qu.: 11111gun uempo ,ca ,n,pcchtl\O '.\1.:ola, 1 con.
¡:;¡ lihro de ... l'ag 2h
,~

¡,,.;

•

�3

' Hemos calculado que aln:dcdor dd 70ºo de quienes r6pond1.:ron ,:n d Juicio de:
Residencia. contestaron a la pregunta de cuál era la principal acti\ldad en los hospitales.
asegurando que era la ensei'an; a de la doctrina cnsuana. El Juicio Residencia por el cual se
residenció a los oidorc~ de la Segunda Aud1t·nc1a fue ordena por Real Cédula de noviembre de
1535 El juez de residencia fue Francisco de Loa~ sa ~ lo, 11:s1imon10s de cargo } descargo
para el oidor Qu1roga los recibió Loa)Sa entre febrero y mayo d.: 1536. Véase Rafael Agua)o
Spencer. Don l'usco de Quiroga. Doc11men1os, Mé.,ico. s.e-. 1939.
16
Testnmemo Pág. 238
37
Op Cit. Sill'lo Zavala. Recuerdo... Pag 16 a 26. M.M. Lacas. ··A social "elfarc organi¡,cr
in sixthccnth Centur) Ne" Spa1n: Don Vasco de Qu1roga. firs1 bishop of Michoacán... The
Amer1cas v XIV 1957. Pág. 7-1. La sinopsis hecha por John Meany es cnada por Ross R.
Dealy en / 'asco de Qraro¡:a 's thought on war its erasmians and lllopian rools. Indiana.
InJíana Univc:r~il) Prt:ss. 1957. Pág..5

VEN USTIAN O CARRANZA Y J UAN ANDREU ALMAZÁN:
DOS FORMAS DE VIDA
:V11 r.1. Josefina Mogud Flores
Oirecror.1 dd Arcl1i1·() Hisr6rico Condurncx

Carranza no puede co nvencer al rebelde Almazán de que se so meta
al co nstitucionalismo.

XI()

En los com ienzos del año de 1916, en su cuartel general, el
general Pablo González recibió instrucciones del Primer Jefe,
Venusriano Carranza para que le insistiera, una vez mis , al joven
general de división Juan Andreu Almazán - de ve in t1c1nco años,
considerado por el propio jefe de gob ierno como un reaccionario,
rebelde y hasta traidor- a unificarse al constitucionalismo. Pensaron
que el español Pedro Arburúa, residente en Torreón, era el ind icado
para conven cerlo, ya que era n amigos desde que Almazán había sido
designado como irregular en el Estado Mayor del general federa l José
Refugio Velasco en 1913, al ser enviados al norte del país para
enfrentar a los vi llistas. Pedro Arbu rúa se hizo famoso en la zona
coahuilense por las formidables juergas en las que participaba junto a
otros espa ñol es en derroche de alegria, buena voz y cantidades
pasmosas de cognac, y bajo la amenaza de ser expulsado del país, se
le obligó a comprometerse. Así, fue enviado a entrevistarse con
Almazán, acompañándole Miguel -hermano del general-, y orro
español, Valen dn Samaniego -residente en Tehuadn- qu ien llevaba
instrucciones amplias para Pedro Vi llascñor, miembro del cenfrulo
carrancista.
811

�La comisión encontró al militar rebelde, a medi3dos de enero de
l 916, en su cuarrel general de Huajuapan de León, Oax:ica; idóneo
lugar por su precisa situación geográfica, conformación topográfica y
por esrar en el centro de comunicaciones entre la Mixreca y la cosca
suroeste del país, desde donde Almazán efectuaba sus incursiones
guerrilleras contra el gobierno carrancisra. Los comisionados llegaron
en esrado lamenrablc, mal comidos, rozados y .1mpollados. Los hijos
de: don Pelayo tuvieron que regresar con cajas destempladas, ya que
Almazán, de nuevo, no aceptó afiliarse a Carranza. Sin embargo,
designó a su amigo Arbun'ia como su único representante para que
expusiera sus condiciones que verbalmente le confió'. En efecto,
Almazán se cuidó en no dejar nada por escrito y así no
comprometerse, ya que el asunro de referencia era el de aclarar su
posición
revolucionaria
con
respecro
al
mov1m1ento
cons ri tuciona I isea.
Anteriormente, habían sido varias las ocasiones en que don
Vcnustiano promovió su sometimiento a través de distintos
conductos. Carranza no cesó en sus invitaciones para que Almazán
depusiera su actitud hostil contra su gobierno, las cuales combinó
con presiones, algunas de ellas con lujo de abuso hacia sus parientes.
Almazán había leído que Carranza nunca aceprnría en sus fiL1s a
quienes se habían distanci..ido de Madero y se vieran precisados a
luchar contra él. lo cual en su caso constacó. Sin embargo, a su
parecer, ello debía ser motivo suficicnce para ser solicitado o bien
facilitar cualquier arreglo con Carranza, pero se equivocó. Las
intenciones de Carranza eran otras!. Alm:rdn, en un intento más, a
través de su amigo español. condicionó ws propue~tas verb,1les -en
febrero de 1916- a Pedro Villasei'ior, quien a nombr~ de Pablo
González tramitaba su sumisión. Almadn propmo concentrar a su
gente en un solo lugar, en vista de que cenia por costumbn: dispersar
a sus concingcmes, con la aclaración de que sus jefe~ y oficiales
debían permanecer en la ciudad ck México, adem:b de que se
comprometía a desarmar a otros guerrilleros que conocía y hace rlos
defeccionar de las zonas comprendidas en Puebl.1, Mordos, Guerrero
y Oaxaca, zonas que por otra parre conocía muy bien. Al mismo
tiempo, pretendió ayuda monetaria pu:i sus gasto\ de manera
condicionada, a través del proJucto &lt;¡ ue se obtendría de l.1 venta al
constitucionalismo de mil quinientas ,1rrobas de ,1d1car de su
propiedad que cení.1 en Oax.1c.1.
812

El general González se comprometió para que a Alma:z.án y a sus
fuerzas se les reconociera sus grados, se les concediera L. amnistía, y
se le otorgara a Almazán un salvoconducto -éste último
condicionado a su inmediata marcha a Europa-. De hecho, su salida
del país era un asunto muy trillado ya que desde Madero , los
presidenres en rnrno no habían logrado que el inquiero joven ex
estudiante se alejara del país. Consideraban que su exilio era la mejor
manera de eliminar su conflictiva presencia', tal como lo proponía el
general González. La realidad demostró que ni Carranza ni Almazán
tuvieron la intención ele llegar acuerdo alguno. Por un lado, Almazán
persistía en su rebeldía como irregular, soberanisra y felicisra al
mismo riempo, y siempre contra Carranza, en razón de que éste,
nunca le mereció su confiama. Baste citar que no podía olvidar que
el Primer Jefe había puesto en vigor la ley juarista del 25 de enero de
1862, en la cual en una Lista de personas sujetas a juicio por traición
fue se ñalado como uno de los presuntos autores del cuartelazo en el
_q ue él ni siquiera había tomado parre -apareciendo en dicha lisca
como J uan D. •y no A. de And reu Almazán- exiaiéndose
su
b
apre hensión•.
Conmorivode que los Tratados de Teoloyucan no conremplaron la situación de las fuerzas irregulares de las que Almazán formaba
parre -al no ser federal a pesar de que combatió con ellos-, aunado a
la proresra que hizo por la inrromisión norteamericana en los ,tsunrns
mexicanos, desconoció a Carranza como Jefe Supremo de la
Repü blica a través de un mani fiesro, que a caballo, formuló en
T ehuad n, Puebl.1, el 25 Je agosto Je 1914. En el invitó a secundar
al movimienro a "los dignos sucesores de los que llevaron a cabo la
gloriosa epopeya de Churubusco", y alejarse de la tutela de "los
plutócratas de \'&lt;!ali Srrcet" Pensó que este manifiesro lo aplaudirían
los pueb los latinoa111erionos, :':1 que en el resume su ideologí,1
bol iva riana de no ¡.1&lt;.:rmirir la intromisión Je los Estados Unidos. en
éste caso en los asuntos Je ?\1Jxico. Po~teriormentc.: a recurrirí:1 a esr,1
ideo logía, especialmente cu.111Jo fungió como c,rndid.1to oposiror en

1939- 1940\.
Una semana después de public1.Jo el pLrn aludido, el gobernador
de Puebla, Francisco Coss -porra,·oz de C.1rr,111za-, oblioó
a :-.-fiouel
ri
Andreu Almnán, a busc.1r .1 rn herm.1110 y convencerlo de que no
había razó n p.1ra que siguier.1 rebelde.: y conminarlo ,l dc.:j.ir de pck.11
por p uro deporte. Cos~ .v L'l jdc del Ese.ido \farnr
de Conl.Ílc.:1..
.
~

�gt'nerJI Alfredo Rodr1gu&lt;:1 le, l!rm.11011 lo, ,.d\'ocondut lm p.11,1 l 11.rn
Andrc,lll Alm.tt.rn, mismo, &lt;]lit' rcdi.110.
C.irr,lnzJ .1 p.irtir del 1c:tunu1.1m1t'1Ho ljllt: Jt: ,u ~oh1t:1110 h110 l'I
de.: los Est.1dos Unidos, cmpn:11d1tndo .1t1 iv.1, ~e!&gt;1io111.·, dt· p.ll con
codos Jquellos que.: luch.1h.1n en su co1Hr,1 .1 lo Lugo del p.m.
L"nl1z.rndo l.t nedi.1c1on de conoL1Jo~ d.: -\lm.11.ín. Lomo el gl.'11er.1l
RicJrdo Reyes .\1.írquet quic:n ILt:ptú fm1on.1r ~u~ fut:r1,H con Lh
c.irranc1stas- , p1d1ó ,1 Alm.11,1n t]Ul' ,lll.'fHJ1.1, por ,u futuro v
conn.n1enL1,1, el form.tr pJrre del LOns1ituuonJl1,11w. lgu.1lme1Hc:
\'tlbs&lt;:ñor, ,-.1 desde 1915. l1.1b1J prn, H1.1d &gt; J p.1nrn1e~ ctrc.1110, 1.k
Alm.1;,.111, como a su .111c1.111J nudre ,..1 su hnn1.111,1 D&lt;:lfin.1 quie111.:,
Vl\'Ian en Puebl.i, p.1rJ que.: fuer.in donde se 1.·nuintr.1r.1 y lo
convenc1erJn que h1c1er.1 &lt;.JUSJ u : n !.is fuerz,1s LOmti1uc1011Jl1stas,
parJ bien v tranquilidad lamili.u v de los lubJC.1nt1.:s de.: IJs c:xtrem,t'&gt;
regiones donde se hall.iba. L1s senoras Alnuzan no lo~r.1ron que d
general cooperJra dt &lt;.onform1dJd Lon los 1.Jrr.rncis1Js y por dio, los
esbirrios de Coss, romerieron l,1 1·de::,,1 Je enLerrarla, &lt;.11 IJ
pen1rtnc1ana, de dond&lt;: fueron s.1c,td,1s por Ccsjr10 Casero. ~in
embargo, la pc:rseLUuon no ceso t'n derrot.hc.: dt' .ihuso!) c.:ontra los
familiares de Almadn ~, ,1 pes.H d&lt;: que su Jnc1Jno padre fue pr1.:so
en la misma penit&lt;:nciariJ, éste wnrinuó rns actos de 1•sto1osmo &lt;.ontra
los barbaras del norte, los dt· Co,d1t11!11:
Proh,b,o ,1 lm soíor,1S) ,1 los 1111íos qui' mostr,1r,111 temor o
pidienm miurirordi11 .
As1 entonce.!&gt;, !)111 impon.ir los anrcnore!) y consccut1vos hechos,
Almazán prosiguió en su rt.beld1a anciconsr1tuc1onali!)ta y, ti 2.:¡ de
junio de 1916, envió una circular en tono amt'naunte :.i diversos
generales carr,1nc1stas para que éstos ale¡en el conflicto
norceameri&lt;..rno, a la ,ez que cm1ca l,1 posrura del Pnmer Jefe frente
.1 los Euados Cnidos y la formación de un partido únirn sin
roleranc1a o conciliación par,1 quienes p1en!)Jn como él'. La
animadvers1on, rodav1a pn.:senc~ dur.in1e 1916, entre: Carranza y
:\lmazán y que se n:crudeció a trJYés de los años, surge ,1 pnncipios
de 191 1. Son éstos dos pi:rsonajes dd es&lt;.enario revolucionario,
Carranz,1 y Alrnazfo, a t]Ulencs me 1nteres,1 destacar \'.l que resultan
figuras anragó01cas, llc:gando a &lt;.01nc1d1r en conceptos pnnc1pales de
su csenLi,1 hi\tórica.
814

Carranza y Almazán, dos fo rmas d istin tas de vid a region al y
política.
Lo antJgónico enrre Carr.1nza y Alm.11.ín resulra de su., propi:is
circunstancias de vid:i. Carranz,1 nació en t·l 11orcc del p.1ís. el 29 de
diciembre de 1859 en Cuarrociénegas, Co,1huila de Zaragot:i
Almazán, por el conrrario, nació en el sur del país, el 12 de rnavo de
1891, en Olinalá, Guerrero, Discmo de Zarago1-a. Ambas regiones
desde luego conrrasran en su situación geográfica e h1!)rónca y se
delimiran en cuanro que de e!IJs formaron parce los do!&gt; personaje,
citados.
1

fue sino hasta el siglo XIX cuando !)t1rg10 el poblado de
Cuarrociénegas, que era una l1Jcienda perteneciente al marquesado}
mayorazgo de Aguayo, fundado por Francisco de Urdiiiola. Esta
zona es plena de tierras salitrosas, ásperos zacarales de textura casi
mineral, montículos de yeso y pozas de aguas crisralinas que se
reconocía como un manchón inusitadamente verde, asido a las
márgenes de una cuenca gue consuruye la antes,11.i del Bolsón de
Mapimí, y es uno de los últimos puntos de una línea de poblaciones
que apuntan hacia el corazón del desierto. Aunque sus pobladores
ruvieron dificultades para sobrevivir por las irrupciones de indios,
pudieron cosech,u m:iíz, frijol, chile, algodón, culr1var huercos, cri,1r
ganado y hacer prosperar sus viñedos con vinos rojos y blancos. El
apellido de los Carranza se encuentra ligado al poblado desde su
fundación, gue fue prorocoliuda por Antonio Cordero, gobernador
de la provi ncia, el 24 de mayo de 1800. Fue entre 1849 y 1881
cuando su población pudo estabilizarse y su incremenro se hizo
notable po r el progreso general del farado de Coahuil.i '.
O linalan, lugar de nacimiento de AlmazJn, tiene el significado
náhuarl de donde el agu11 u remo/mea y er,1 un para¡e donde se
esrableció un destacamento de rropas españolas con sus famili.1s que
no adm itieron a los indios narur.des de la región, quienes hablaban
náhuarl y en otras zonas, dapaneL,l y mixteco. En un dima templado
sus habiranres desarrollaron rns .1ccividades, pero debido ,1 que las
cierras de labor eran pedregosas y reducidas a cerros y de temporal.
con diftculcad los indios podían ob1ener cost'ch,1s útile\ salvo del
maíz, padeciendo escasez de mc:d10s nacur,1les pJr.1 viv1r. Fn Olrnala,
por generaciones, sus ha bi ra n res, se vieron p recis,tdos ,1 ded icarsc a
0

815

�fabricar las famosas lacas decoradas y esgrafiadas en cajas aromáticas,
baüles para guardar ropa, jícaras para conservar _a 0 ua o pone_r ~ruca,
charolas, muebles, cofres, objeros de adorno, pintado en d1mncos
colores y laqueados por fuera y aromatizaJo co_n la esen_cia que se
extrae del árbol de lináloe. Todos esros preciados ob¡ecos eran
llevados por los olinal recos a di veras regiones del . paí~ para ser
ofrecido y a su regreso inrercambian vivencia o exper1enc1as que los
enriquecían.
. .
. .,
Es a parcir del siglo XVII cuando se da not1c1a de la apar1c1on ,de
lo apellidos espaiíoles que me inreresa descacar , c~mo los Al~a:an,
Andreu v Nava , nrre orros. El mestizaje en Li reg1011 no e realizo en
ciempos'del virreinato con la explotación de l~s indios, ~ebido a que
ésros desaparecieron desde la Independencia,_ al fusionarse con
criollos y mestizos. Durante la Independencia, comenzaron los
de lindes, de cierra favorables a los antepasados de Almazán, que
da can del siglo XVIII, siendo estos los herman_os Maceo y Juan
Andreu, originario de la isla de Mallorca. Los bisabuelo paternos
de Almazán era el respetable espafiol Juan Andreu y s~ e posa
Micaela Huesca
ava Moctezuma y Villalobos quien fue
'
descendiente del mayorazgo del emperador
Mocrezuma "'
De igual manera, los padres de Carranza y Alm~zán fu_eron
hombres que destacaron como legendario e~ su medio al i:11_1smo
tiempo que significaron un ejemplo p:i.ra las vidas y la. formJcion ~e
la personalidad de sus hijos. Por lo_ que s~ refiere a don Jesus
Carranza, padre de don Venustiano, fue teniente ~oronel ¡uar1sra,
fundador de ranchos, creador de caminos, combat1en1e concra los
nómadas y las tribus rebeldes. Prestó servicios imporra1:te al
gobierno de Juárez al organi_zar on sus recur:os
lo prim_eros
oldados que sirvieron al Ejémro del Norte a L s o~denes de Martano
Escobedo; a quien no quiso en[reg&lt; r en una o as1ón, J nesgo de su
vida. Don Jesús se ca ó con su paisana María Jesús &lt;le ~a G1~rza Y
tuvieron quince hijos, de los cuales el onceavo fue Venusc_1ano
Por parte de Almazán, su padre Juan A_ndreu Pare¡~,, aunq~e
fabricante de esencia de lináloe y negociame, cambien cenia
conocimiento de leyes y medicina, los que utilizaba p:ua ay ud a~ Y
defender a sus semejames, como sucedió con lo in&lt;lim de va.nas
regiones quienes con cancernenre eran dcs¡:oj_ados de su tnrcno , Y
que en alguna ocasión por hacerlo fue.: tnJusramente ;ipresado .
L3 comu nidad olinalceca apreci.iba y respctab:1 al padre

de Almazán, -Pap,1ju,1n-, gue era roda una insrilUción en OlinaLí.
Su padre se casó con María Guillerma de Jesús Almnán y 1 av.1
-Manzanita- y ruvicron doce hijo , siendo el Jécimo, J u;rn Is1dro 1 •
Como puede denotarse, tanto Cur.rnza como Alrnadn. fueron hijos
de familia numero-. y sus padre · respon ,lble de su eJucación y
formación . La diferencia enrre la familias e criba en que la de los
Alm azán, de precaria ~icuación, no tenían los recurso que lo
Carranza habían logrado en una mejor posición económica.
Carranza y Almazán, encuentro y desencanto desde 1911 hasta

19 20.
Carranza y Almazán, oriundos de tierras de lucha del norre y Je!
sur, coincidieron en encontrarse a prmcipin de 19 l l. cuando el
primero renÍJ. cincuenta y un afios de edad y era un hombre más
maduro por rreinca y dos a11os, que el segun Jo quien tenía
diecinueve afios. De Je luego la diferencia de edades también
enmarcab a us experiencias polírica . CJrranza, para ese riempo ya
era un viejo zorro en é te :ímbiro: había ido presidente municipal
del ayuntamiento de u pueblo n.11al, en 18 7; presidence del mismo
ayunramiento entre 1894-1895: diputado por Ll XV Lcgi laru ra de
Coahuila, disrriro de 1\1onclova en l 897; dipurado supknce por
Coahuila en 1901; senador ,11 Congreso de la Unión en 1903;
enador Propietario )' (,ohern,1Jor lnrc11110 del Fsc,1Jo en 1908] 909; candidaro inJcpendienre al gobierno del e cado tn 1909;
exiliado en 19 10 a ,ln Anrnn10. fexa\ Lomo miembro de IJ ]ulHa
Revolu cionaria que c11cabn,tb,1 .\l.1e.kro; nombr,1do g.obt.:rn,1dor
provisional de CoahuiL y, comrnd.inre en jefe Je L:r fcrcera 7-ona
Militar de L1 Revolución rn frbrtro Je.: 191 1 .
En contraste, Almaz_in s11lo llcv,16,1 co1rngo '&gt;ll iuvenrnd idl', Jisca
y explosiva en emociones :· p.1\ionL', propi,1-, Je la c&lt;l.1d de un niño
joven que codo lo \·eí.1, lo senri,1 !' lo Vt\·í ,1 i.:01110 .1vcnru1\1 ..1nd,111zas r
grandes proez:i:. Basra ci¡,ir que .1 su dicLiod10 a11m, l'i 15 de
septiembre de: 1909, junto .1 :;u, comp.111eros csrndL111lc), inLÍró l.1
protesta en conrr,1 del gobern,1Jor pnbl.tno, adem,h dt form,ir p.lf{e
del Pa rrido Antireeleccionisr.1 de Pucbl.t y .1lenr.1r rl 111.1dn1rnrn que
Serdán propici.1h a en el E\c.1do . r\lmal.Ín 1..0110Lió ~- rn,todió .1
Madero en el mitin clcccor.il q11c l.1 ciuJ.1J org.111iní rn ,u lio11or &lt;.:11
mayo de 19 l O, .1~i comu c.1mhirn puhliuJ c.irr.1 c\Ltr,,.!i.111rik, Je

�..
¡ LOllll'l 11-1 1.nh ~¡ue h.ibi.111
J b'&lt;l
l 1 1¡irt 1ltll\ll111
l l'.
protesc.1 e i o .1 , .
1 not firismo. Alm.1Z,Íll s,·
·e
d
desconrc:11111 L0ntrJ 1. r
•
&lt;l
m J 1111 es u o su
. l _, ¡ . 1&lt;) ¡ O don &lt;:
asladó l Li ciudad d&lt;: ~-léxico en Sl'pt1e111 )t: te
. , . .
1
t r. - . . .
.. .
dt'. 1 e(_'. n l.t n J rl o ;r. en .l
o especr.1dor de l .1s. ,,lt~!JS
paruc1po
l i:- &lt;l. r ., Lll\'OS
mírines !ueron d1sudrm
. . , dcom
I Congreso ( (_'. cStll un Lo
•
1
ag1tJC!Oll e
,
~
J
1• 1¡ z.ín Ol'l'.S!Ó JyuJ.1 ,l ()\
1
cada a maLhtra1os. ul\tH. e n mJ
r
..
por ,l mon
,
1 p ·l l -\lnui ín prosiou ió sus ag1r.1uoncs
heridos. A su regreso · _ \die,) J, ·
··, .. 1- cl ,·lti¡~lrn revoluc1onano
,.
.
S
n en 11 e v ,1 r ·• L'1L1 ~ , •
pol1r1c,1.s v corw1no con . er 3
.
b - d. l 91 O· ptru éste
. ' por ,,'1 3 J e•-l O t: ,_lQ Je 110\'lt'.111 !C t.:
'
anunciado

ª'

...

f·rac·1s0· en la ciudad .
·
, ·ntt1ra
' ' Por d1ver$ 1\ c1rcunsr.1nc1Js,
.
· ·Ín lérl1llll,l ~LI ,\\t:
,\1 mc1z.,
1 .. '
• l.1 aurops1a
. &lt;l e! CJt1lVt.'.!
, _J.L 'Serdán
\' por t rec1s1on
oblan l realiz..1n&lt;lo
. . •
ln de
P. . .' decide ir a Olirul:í a rcvolucion.ir ,1 su'&gt; 1:a1s,111os. A ,1 _.
pi opta,
. 1 - .
~1Jdero qu1u1 se encuencr,1 en
h s inr•·nu consegu ir os con '
'
perrrec o '. :r,:
Se dirige a e.sra ciudad noneamericana como
Sa n Anron10, . exa~. -.
" 19 l O con el derecho que le oto rga el
exi li ado rnadcrist.i, a hnes de
'
· · · de 191 1 en
1 bc:r parrici¡ndo en la avenrnra p oblaiia · A ror1nc1p 1os I . , , .
rn
. .
- ' , olorián&lt;los&lt;: de ser e port:noz
éscc lugar co1~ci~c con fCarl~asnz~,e:~:;o pohlanos, rcdicuándole el
Y cesngo pr111upal ! e d l
. -·o de s:rni&lt;la&lt;l Se le asign:1 y
,
b
·
de ¡ele e servru
·
·
.
nom ram1ento acomp'ln- u a C-,1rr.1nza
,
en su inmincncc invasión a
com1s1on,1 par,l
· ' '
,
. ,
.
mil veces , va que
C l ·1 la cu,il siempre Alm,!Zan espero una y
.
, d
,ºª 1u1 J,
decidía en llevar a cabo el levantamiento arma o .
Carranza no se
,
.
'ón muy tirante Y definitiva cncre
Esta espera pro':'oco un,1 s1 t~a~ ·l .
o hasta ,la muerte de don
ambos, repercutiendo a traves e t1emp ,
•
l•I
Venusc1ano .

earranz.a y Almazán lu chan por di stintas causas.
. .
1 ·
tud inexperta llena de
P:ua t'ste momento, sin t'.11Pº_rrnr
¡_uve n f'
d d Carr:inza
,
l experiencia pol1r1ca ya orm:.i a e
l
ide.1les de A mazan Y ª
. , Mex .,cana d e 1910 ' ,\' aunque en1
. . . d la Revoluc ton
en e l 1nic10 e
· ·ri i
11
a
.
.
i ne un distinto s1gn1 icaoo, ama
apanenc1a para ambos ,1 e ['_
h· bcr de¡··ido sus estudios de
. , d, q Aln1a1.an ar1rn1c a
'
,
arenc1on - e ue &lt;l' . d l C Olegio del Estado de Puebla, as1 como
¿ 1 10 de me 1c1 na e
¡E d
segu n o, I
. 1 d l N' h' Penitenciarí:i de sea bo,
,
·
•
el
Hospita
e
1no
Y
'
sus pracucas en
d,..
Carranza ha ia
,
J. .
. 1 que para OJlCJmence
pero por una r,1zon c11sr1nra a J
J· .·
d ·bido a su afectación
abandon:1do también los suyos de me ic1na, e

ª,

.

v 1sua

11\.

L.1 razón de Al111.u.1n rc.:111.1 un cnnr,·nido p,trtt(\t11.o. FI
abandono de sus cstllLlios lo, li.lLl.l en !'.1,nr lk l.1 lucli.1
re,·oluc1011.1ri,1 que e,uh.1 por ini.:i.ir ,\Lidero. ,. qlle n.1 un eic111plo
suficiente p.1r.1 l.1s fumr,1s ~ener,tLion&lt;:s. :\dc.:111.1,. ,u, tdc.:.dn c.-r.1n
quijotescos. y .1unque ,en: fon..1Jo ,1 olviJ ,u l.i ,1,·cntur-1 de Co.1hud,1
emprende orr,1, también rn·olucion,tr1.1. en l.1 1.011.1 sur dt.:I p.1is t·1Hrc
Morelos y Guerrero al l.1do dc.: 1/..1p:tr.1, pero por ~u u1e1ir,1 ulmo
embajador de M,1dcro. Cu.rndo ,\Lidero a~umc la prcsidenci.1, se
empef1a en entregar su~ .urnas al gobierno; sinernb.ngo .
posreríormence rechaza al gobierno de M.1dno en ,·1sr.1 dc que este k
propone pdcu conrra Z:ipar.1 . Anre s u neg:i tiva. fue 1.·nv1.1do .1 l.1
Penitenciaría según ordenó ;\ladero . Al poco tiempo. Alm,1z.:in pudo
salir de la drcel, pero al ser perscgllido por lo~ nudcrist:is .
permaneció rebelde al gobierno hasr.1 los momenros crícicos d&lt;.: l.t
Decena Trtigica. En cambio, Carranza para ésto~ momentos, segt.'111
Almazán y otros que lo ,1cusabJn, hacia :icopio de .1rn1.1s desde todos
sus puesros para combarir cambién a Madero, levan¡ando sospechas
entre los maderisras y revolucionarios por su antnior y declJrado
1
reyismo " . ;\Jo obscance lo anterior, es Carranza quien aprovecha
mejor la situación polírica y desconoce al supuesto gobierno legítimo
de Vicroriano Huerta v decide 1n1crar el movimienro
consr ituci onalista como Primer Jefe del Ejército Constitucion.1li~ra, a
fin de reesrablccer el orden legal roro por HucrtJ .
Almazán huerrista no cabe en el constitucionalis mo. Un eje mplo de
su rebeldía concra Carrani.a.
Por lo que se refiere a Almazán, ésre no cabe en el recten
iniciado movimiento consrirucionalista ni en ningún Olr0. por lo que
se ve orillado
a reconocer, entre otras razones al gobierno de
18
Huena • Almazán al fungir
huerrista, es asignado
entre varías
"
~
vicisitudes, al Estado Ma~•or del general federal José Refugio Velasco,
encargado de barir a las fuerzas villistas en Coahui!a. Almazán en esta
zona, gracias a su carácter afable, se h.16ía hecho acreedor ,l 1.1
escimación de todos .iquellos que lo rratabJn, todos le profe~aban
cariño; una prueb.1 de ello. fue el mismo Velasco quien no cumplió
la orden de Hucrra de fusil.1rlo · . MicntrJs Velasco organizaba su
movimienro , así como Carranz,1 el suyo contra los feder.1les. Almazán
por su parte, ocupaba su [tempo en sus labores militares pero
81 ')

�t,1mbién se dabJ. tiempo para cultivar sus relaciones sociJles.
descubriendo que ninguna clase sociJ.I simpar izab;l con CarranzJ en
la región coahu ilense donde se enconcr:iba.
Fue en San Peciro de bs Colonias donde estableció una Ofic1n,1
de Guarnición, la cual era visitada con frecuencia por las principales
señoritas de San Pedro. a pesar de que no pasaban t renes de
pasa¡eros. Así. sus oficiales tenían sus novias a quienes les llevaban
gallos y Alma1.án logró que Mclesio, el director de b orquesta de L1
población, insm1mcncara la pieza El sueño de La Pastorn convenido
en El sue&gt;ío de Almazdn , ademis de que se organiza ran animadJ.s
kerrneses,· de moda en la época. Igualmente, por decreco de la
legislacu ra local. San Pedro de bs Colonias se erigió en ciudad el 21
de marw de 1914, por lo que Almazfo recibió reprc~enr.1ciones
gubern,1mcntales que lo convin ieron en el personaje central de la
celebración. Para ello, sus J.migas le dieron lecciones de baile,
po rque :

Había que evit1tr el ridírnlo de que ,:/ presidente de la
República, por dder,ación, declflrara que no sttb/,1 baila/'.

Almazán cooperó con los preparativos y el 19 de marw fue en el
eren explorador hacia Torreón p:ir:1 decirle a Ve!asco que llc\'arÍa
música milicar a lo que Velasco k increpó que la música y las
serena ras se Lis daría Vill.i, por(1ue h abí.1 movido sm fucrzJs sob re
ellos. Almazfo cuvo que rcgres.ir .1 San Pedro de b.c, Coloni;1s y alisca r
sus t ropas, pero fue co nve ncido por sus ac:omp:1ñ:rnces dl' conur un a
copa an ees de ir a combare ..1 un.1 casJ alc..:gre con amigas; Almaz..i n
bebió m.mell, ancídoco nurwillow conrra l.i rigida de l.1~ piernJS y
entre más copas ingería, rn1s se soleaban sus pies:
Pflra coordinar sus mo11imicntos ro11 l,1s u1clcnci1is tÍl' El
5/lUct y la palma, la Jesusitr1, El ,1h,wdol/(ulo y Dt' Torrró11 f/

Lerdo-'.
Fue a las cinco de Lt m:iñ,111,1 cuando Al111.11.fo .irrihó al rren
explorador, desped ido por ,1ltgres muchacl1:1s y mucluchos. para
incorpora rse a Torreón. Se dio cicmpo t:1111bil5n, p.1r.1 disponer en un
eren para !.is fomilias que rc..:minan perjuicio~ de..: los villi.',l .1 S y
e nemigas de H uena, s.tlic..:ndo por t:I dc\Ícno p,1r;1 protcbe1 '&gt;&lt;.: en 1.o n.1
amig.1. De los jefe, 111ili1.no. \cílo 1\lmJ1.,in rn,o és1,1 .1ud,1ci.1,
mienrr:1s Vi!L1 111ici,1b,1 ,u ;1\·.tnu.: Ln1nr.1 \'el.1\lO. t\ ~u ,·c..:1. el 21 Je
X2!1

marzo, :1 cargo del 26 Cuerpo F.. 1 . d
roma la Hacienda de S·1c.
.xp olr.1 º.r de C1ballería, Almaz.án
.
' tamenco ocal1z. d
&lt;l.
fo rreón, donde por cic t d
' d . .' ª ,ª ª me 10 camino a
.d
r o escen to sonambul)
h
. d J II cg
&lt;
d o rm1 o en sesenta horas · A ¡.,1 h·ac1en
¡ por•¡¡·no aber
Almazán f1udo da -1
l
. '
'"aron os v1 1sras pero
1 es un go pe orac.:i::i
amerral!rtdora que d,.sp·iro' ~
b
r ~ ~ que Se ayudó de una
•
con gran er, • 'd d d d
[a rde has r:1 las 8 de la man~u . d I d~cci~, ~ • es e las 6 de la
. d
.
na e
1a s1ou1e
L 6 11
1n escn prible )' en ell ,1 f ue ¡1en.d o d e gravedo d nre.
I f a aca
. . a fue
Rodríg uez. alma del ataque ·¡¡·
Al
ª, e amoso
f rinidad
.. ,
v1 ista.
mazan
d
pos1c1on, y no obstante que f h .J
.
pu o sostener su
.
ue cr1 o en la pt
·1
d
gmos, boferadas v punrapiés I
,
erna zqu1e r a, con
debi do al ataque ~illis[a rcoreso~ro qui e lsusl aterrorizados soldados,
.
' o arana a uc1aco
d·1¡
tierra, gana n do así uno de ¡
n ro ' a )' pecho a
.
os pocos combares
¡ rd
o b ruv1eron contra los ,-¡1·
.
'
que os re erales
.
\l 1sras, mismo qu~
5t .
redi tuaría a Almazán ':.
e po er1ormenre le
La anterior descripción sobre ¡.
.
.
com bare ganado en condiciones d a p1esencLt de Almazán en un
ba jo órdenes del Pri mer J e d.ª versas conrra las fuerzas vi ll istas,
•¡·
eie, enora no solo h
h
m1 ,rar Y su actuación
.
h l .
• p:1ne uman:1 del
. ,
anee un ec 10 guer
d
.
.
tamb ién la diferencia de L111 •
I
rero escac.1Jo, sino
.
.1 posrn r,1 re )c!dc e
¡ 6.
carranc1sra; no obscanre de q uc. cscc
.
ee dgo icrno
se pro -1 1 1 . o n rra
·
')-~ . e d I
c.. , r1.1ra rriunra oren su
1ü cha conrra Huerca , s•1
' t: ... re' co ¡ e e r • Y h 5 f
.
lo apoyab:ln.
' • ' uerzas nregu larcs que

Esencia históri ca de Ca rranza ,Y Al mazan:
' sus vid
. as paralelas .

e

Ll. ama la atención qtic ,trran2a y Alm '
esen cia histórica en s11
. J , . :lZJn mantengan una
.
'
ll1.lilCl.l
e cntr 'tH
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.
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. trJno que parC'/.Ll- ,. nue
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• . uno por ~u cu.
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. .
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histo n a mexicana · Es
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·•
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b, IOgra ias q11e escribe es· .J rne• totlo et1co
v rnonl ·• y
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.
, is,,1._ prec.:1s.1me11re,
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.
1
,
para1el 1zen su prescnciJ . 1 1.
.
. e _,.111,111z,1 ~- ¡\ rn.tz.111
, c.:11 .1 11sror1.1 que VI\' . .
• . :. ! I , .
otros pcrsona¡·cs rJ1s1J 1 · 1· 1 1.
.
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rorma de vida con I d.
II
·. ' . &lt;.:XlL,ll1,l. conip,u,1ndo ~u
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e ,! que os 1-s J ,
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paralelas. Sin c1L,d \I
. .. - tc11, ,.icen \m i11d11s l.imbién
J
:1, t lll.lZ.lll
·
.\. (',.11ra111.,1 ] e.v•·i·ci,i
')' LUl1~ll ¡ (,lfO!l ,l

�Plutarco, porque quizá por ello, .unbos n:cut:rd.111 l.ls h.n..liüs y
vinu&lt;les de .1quellos personaje) que ~1dmir.111 o bii:n k) bcnefici,111
como simbología históric1 o polítio. Son ~us propia~ hiogr.1fi.1~ l.1,
que ellos parean al mis1110 tiempo con un pcrsona11.: historlLO.
siempre que renga que ver con b hisrn1 i,1 de :-1éxico. L1 \cmcj:111"1.1
de ambos entre sí, es 1.1 de vivir su propia historia a través de otro:.
protagonistas en sus especír1cas y personales circunsLrnLias. l.o~ Jos,
en consecuencia. se colocan al hdo de las figura!&gt; y hechos qul'
consideran notables y que ri:s;1\r,rn ; no obsranre que dt: origen
algunos formen panc de un miro o ~imbología histÓrJCa n.lcion.d, o
bien de sucesos que indican o consideran repetibles del p,1sado en su
presente inmediato.
Erí el caso de los héroes escogidos por Carr.,nz.1 y Alnuzfo,
asumen sus cualidades y enfrentan siruaciones análogas a \.1s suyas; e~
decir, las reúnen en comp.iración, e50 sí, previamente documcntaJos
en la hisroria de México, a fin de testimoniar con conocímicnco codo
aquello de los personajes y hechos que admiran o desean parodiar
con rasgos de carácter que les son comunes y en lo que se parecen los
pcrsonaies a ellos o bien, las circunstanci,1s en que difieren.
En resumen, Carra112a y Alma:dn coinciden sin proponérselo, en
su esencia histórica. En Carranza el ejemplo más significa t ivo es el de
Benito Juárez; mediance él. Carranza fue el presidente mexica no
- aunque en un princ1p10 fue Primer Jefe del Ejército
Consri rncionalista con funciones presidenciales- que más llevó a la
práctica las ideas juarisras. Así por ejemplo, Carranza uciliza la
imagen de Juárez. para exalc:tr su propia personalidad histórica y
cricicar, para enjuiciar históricamente, a la diccadura huerrisca. Basta
citar la Ley del 25 de enero de 1862 ya mencionada; al igual que
Ju1rez, Carranza también triunfa con tra los reaccionarios que están
concra su gobierno, así como contra la intervención ext ranjera sin
importar los países - Francia o Estados Unidos-. Porque en ambos
casos, los hombres del poder - Ju.hez o Carranza-, luchan a favo r de
la soberanía nacional:'_ Por otro lado, como si se tratara de una
simple coincidencia, tanto Juáre1. como Carranza no son adeptos a la
corrida de toros. Por ejemplo, el primero no era un aficionado
raurino, a pesa r de que en algunas ocasiones haya tenido que acudir
por razo nes de la causa de su gobierno, y Carranza a su vez, proh ibió
tal espectáculo po r considerarlo bdrbar/'. Con respecto a Madero, el
Primer Jefe promueve y acrecienta el mito histórico maderista co mo
822

parre sustancial de su gobierno , que stm
. bo 1.tz·i no sól
:i
que nucrc su propia hisroria consit .
¡-'
. o ,su poc er, s1110
como su principal arma
l' : , uc1on,1 i_sra, strv1c:ndose de ell.,
· •
·
Pº iric.i, en bvor , j ¡
·
co nsmuc1onalisra. Cuando ¡ ·h
'e mo,·1mtenro
el ¡1 uerr1smo,
·
1·denr1•fi1cacl :1 con la usurpacio' r uc \,1,1 _ conrra
caus"
.
..
1 .1 ,v1a(1ero rtene
la
'd J ...
,d e los tu
'. opor1u111b.a de
1egm. mar su presente Y, sentar las Las
Lh es
mexicanos para que se cime
·
euros go 1ernos
en la sombra del Apóstol de ni radran co nsu~~c1onalmc1nc. amparados
a emocracia
Por lo que se refiere a Almaz.:ín a d.f:
requería de los sin1bolismos h. . .· ,
1 erenc1a de Carranza. no
1sro11cos para gobcrn
e uego un gobernant
I
d
ar, porque nunc.1
fue des
. d l1
e, rec 1azan o serlo en 1º4()
1
cam b 10, os uti lizó para J. ustific-ar su propia
. conduct
; pero sí en
d
su pasa d o y en su presenre, como perso . a h'
}' procc
, . cr en
consecuencia cultiva la' histona
• ,. Ia suya prop· naJC
1Storico.
En
' d
1
considera héroes nacio I
'
,
ª ª tr:wcs eMlosI que
na es como Madero Hidal
h
campo
e
inclusive
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C
,
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O.
e1n,111
arres f :1mb·,
.
circunstancias
históricas
.
1
.
.
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se
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de
.
, especia mente de l· .
.,
norreamencana y de¡ .1 Rev o I uc1on
. , M ex1cana
.
J.
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Po .
1 j
ace
aparecer
en
escena
a
Co
,
.
.
r
e¡emp
o, A mazán
h .
rres Ycomienza la h'sc
·
d
1
oria 1antes e que
fi1nalice julio de 1916), cuan d o a bandona·
Huajuapan; no sólo por se
d' d
su cuane general de
.
r ase ia o por los em.
que inten raban convencerlo
b
isanos carrancistas,
para a razar su causa . d b' i
an te su enésima neg . . 1
.
, s1110 e tl o a que
·
'
ariva, a persecuc1ó
irremediab le. Tuvo qL
..
n en su contra fue
te emigrar a otro ¡
l
arranza, y ésra vez junto
F 'l' O,
ugar para pe ear contra
donde estallaba orra revol .ª, e ix iaz. Marchó hacia Chiapas.
uc1on, va que d d
1 . Al
,
poner en p ráctica un plan que ac· .. b des de a 11
maz.an quería
af, d .
artc1a a es e hace ue
an e, in tenrar recuperar Belt'ce para IM,ex1co
. H,.
mpo, en su

e

As1 entonces, Almaz:.ín al b d
innumera bles bata llas y _, b'
ª1 an onar su cuanel enfrentó
.
com ates, os que perdió
agu diza ron sus fracasos a lo lara d
.
. uno eras otro, se
le obligó a ¿· . .
¡·
e su travesta hacia Chiapas, lo que
1r1g1rse a e iversas pobl .
.
persecución carranc1·sta En
d 11 aciones para huir de la
&lt;
• •
una e e as L· ¡ · · · 1
,
acompañantes se topar
Ale
, .1c 1tgu1r1, A mazan Y sus
'
'
on con
ronso J Sa .b,_
..
. ntl anez -ases1110 de
]esus Carranza , hermano d e 1 Pr'
Je
senrenciándolo a ni
C 1~1er ere-, capcudndolo y
uerre por un O
d r~
,
de 19 16!·. A pesa d
b
nse10 e \Ju erra a j tncs de aaosto
0
r e que pro abl,
e
no cesó en dar pe
.,
1
cmente arran1a se e nceró de ello
rsecuc1011 a os rebeld f ¡· ..
.
·
tomar una determin . , Al
,
es e 1c1sr:1s, .1 quienes orilló a
,1c1on.
mazan fue el principal entusiasta que

ºº

823

�expuso a sus compañeros jetes, la necesidad de salvarse de , una
inminenre y coral derrota. Para dio, ideó un plan que resulto un
desastre por lo erróneo, al proponer abrir una ?rcch por el cenero
de la sierra, a fin de desorientar a los carranc1stas y Jtacarl_os por
sorpresa a su arribo a Chiapas. u idea fue considerada valien'.e /
aventurera, y quizá en ella rnvo que ver su edad, ya que no nud~o
que dirigía a cerca de mil quinienw_ homl:HeS a u1n lugar tn
provisione , en una abrupta serranía 1nrransnabl~. .º ob canee,
convenció a los expercos milirares con el uso de su h1scona paralela, Y
el pasado lo hizo presente:

.

Herndn Cortés desde playas del Golfo llego a La Gran
Tenoxtidán abriéndose camino y de esta manera !legaremos
también nosotros 11/ estado de Chiapa/•.

Conforme a lo anterior, resta decir que Almazin olvidó recordar
la circunstancias cone ianas, pero aún así, los felicis(a lo apoyaron
quizá por su empuje juvenil, us pronrns ~xiro y su astu _ia de años
de lu ha, y por las pruebas de que en vanas partes del Pª'.s per 1~c,1a
en combacir conrra Carrama; además de no tener otra me¡or opc1on
que la escaparnria. lamenrable~e.nce para Almaz.fo ést,l .1vcnrn:a le
ionificó desconsuelo y remord1n11ento anee el fraca o de Li odisea.
T~das la ircunsrancias le fueron adversas al internarse con su cropa
en l.1 sierra de Chimalapa, el 15 de sept iembre de 191,6, d_e L~ que
salieron h.ista principios de oct.1ubre, con su gente ~uedo aniqu1Lida,
converrid.1 en ruinas humanas". Por ouo lado, HH.lalgo y Ocampo
apare en mencionados en el, relato de la baral_[as que_!ibra ~n man~
de 19 l 9. En este mes, rndav1a en su luch.1 anc1carranc1sca, concentra
aproximad menee mil hombres -h_ambrienrns,Y alimentados só lo coi~
nueces- en la ciudad de Ararnbern, uevo Lean; mencionando q_ue .

iban e11 estado sexual muy peligroso, sobre todo para tr 11.
atacar la ciudad de Lrnare/'.
En efecto, Almazán tenía proyectado a1,1 arla y tener a su favo r

el resultado, en vi ta de ue ya habí.111 aníquil.ido la guarni_ción d~ la
plaz.a en la Hacienda de El Fresno, el 18 de marLo del mismo ano.
En ello, Almazán siguió el

jemplo:

,

.

Del egregio padre Hidalgo que de Las C.ruccj . munfante,
prefirió retirarse con sus ochenta mil indios ,111arq111uulos, tl fin
de saluar lr1 ciudad de México 11 •
82/¡

egtín Alm~1z.án, su hombres estaban alime ntados on purJ
nuez , provocando que su muchachada fucr.1 cxcirablc, considerando
inhumano ~o &lt;lejJrlos libres. Lo Jnrerior se debió a que Almazán con
su caballena pudo despedazar a L1 infantería de Alberca Carrera
To r~es, _que a Li Hacienda_ ?e El Fresno había llev.ido el general
Be n¡am1n 1&lt;HZa. Lo fugmvos abandonaron numerosas carreras
pletóricas de oldac.leras carrancis as quienes:

lejos de mostmrse 11iud11s plañiderm, venían ya gozosas de haber
herh~ cada qiúen su conquista de entre los seres misteriosos que habían
co,mdemdo siempre intangibles, no ttwe más remedio, aunque con
mucho menor elocuencia que don Melrhor Ocampo. que 11.utoriwr
tantas unione~ matrimoniales como e,,m !.as entusiasrm cautivtls, y
por~ue no dec1rfo, t11mbién cautivadoras para tanto abstinente forzoso.
Repito que este manantial de deleite brotó .fente a la ciudnd de
linares l'f 18 de marzo, mando volvíamos a f.tzs crudas heladas de /¡1
región de la Ascensión\ 1•
, ?tras ejen;plos, qui_z:i m;Ís significa tivo para b figura que como
poll[Jco Al mazan alcanzo hasca l 939-1940, aparecen cuando utiliza a
~adero, a la intervención norrcamerican,t y a la Revolución
Mex!cana corno í_mbolo histórico-políticos. Vinculó u pasado
gu.mltero par.t ¡u.rnfic.u su presencia indiscu¡ible como
revol ucion~rio _v reclanur como suya la alegoríJ política por
anron~masia Je L1 luch,~ policic.1 revolu ·io naria: el ·ufragio Efectivo
m:1c.lcr1srn de 191 O rr:111s f ormaJo en la Liberrad, Ordm, /"sticit1 Social
en 1940, integr;rndo J u t,1vor rreinra al'io de lucha r;volucionJria.
De ~sra 111:111er:i, como candid,Ho electoral rescar,1ba todo el p.is.ido
hmonc~ de la guerra ci,·il, única forma Je exigir que se lt
reconoci era u ser revolL1cionJrio ' 1. hnalmence, coincide.: en Almadn
y_C~rranza , el uso guc h,1cen del mico de b figura de ~Lidero, &lt;:n ~u,
d1mncas cau ·as e intereses y' del rn:il los tre s perso1i.tic~ rc~ulLrn
beneficiados hi. tóric1menre. A C1rranzJ , l.1 m11errL· de 1\l.1dero k
resuelve la lcgici midJd que e,pi:r.16,1 de su lulh.1 re\'llllH.:inn.ni,t. A
Madero, porque al morir ~e uc1 :,- UL'LC &lt;;LJ mito l1i\llÍriu1. Y .l
~l~1azán , porque que t,1mbié-11 pudo lcgirimiz.l1 ,u pri:~rnci ,1 uim 11 el
tdoneo heredero rcvolucio11;1rio de origen m.1dtri'iLl, r1.:cl. 111 1. 111 du
combarir por el Sufr.-1gio l-ftcli1 10 de 191 O, tr.1sl,1d,índolo ,l 11) ..¡() ' .

�Cn 1,c.:lmioncs

.

.

, .

h1c \ c1rn,u.1110 C.111.rn1.1

el Pnmn Jct'c y prc,1dc..:ntc dc
.

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¡ul'.

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lo 1TprL:,cnt.1n

·. l·J· 1911 h.w.1 \l)2() :-.1crl· .uws l
Rcpuhl1L.I, l o e
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. . . I rni,rno, qul'. &lt;:l (lcncr.d
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l ·l P iís- sin impon.u l.1,
.
. • • 1 Jis11nc,1~ reg1onc~ L L
, • • .
•
dik1entl'~ m,11H.:ras \ c1 1 .
. ~ l l ·s nn,cu1&lt;:iones dl' que tu&lt;.:
. - , · y h inrcrrn111.1) l r ·
.1Jvers.1s con d ic1oncs . ~,
.
O\ de ~us sub.drernos. l..1,

.
. :l.. d, C.1rr.1nz,1, ,1 m:lll
úb¡cto por OIL en e
¡·J· d d. imbo~ concr.1,r.111 por ,us
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las per,011.1 1 ,1 es e •
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diterentes Clf&lt;:Unsr.rnc. . . 1
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J.O . ·1 nolirico Jd orden ,. .1
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l
l . . . , form.1 n.urc de Li h1,l1.HIJ
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\eg;,i \t J • cuyo ~o
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¡(1 l 1 Comurn&lt;:1011 e
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,
de México. Fut l_in 10111 :J
. ·J
d
l1 :roe o rt:ner o11snu
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. r con~1 cr.1 o un c
1917; v s111 eg;ir ª se
, I · idmir.1 como un
\ .
l. - iderar.1 con re)peto )' se e ,
. d l
popu ar, se : cons S le recono&lt;:c corno d único person,1¡e e
hombre de Estado. e . ·¡
.
, fut cap,iz de superar las
l guern c1v1 mex1c.1na quL
d
J
momenrn e a
·
. ,
.¡ gobierno adecua o Y
• . l
prueb l) para cin1enc.ir t:
mu 1upes
·
..
. .
· d I Revoluc1on Mcx1c..rnJ.
.
b
represenrauvo e ª
IO ll ,,, forj,1r el n:icionalismo, so re
El dest1110 de C:i.rram.a
. c\dO ª U 'J
y pudo defender la
f
, \o~ bra os nt O 5
·
rodo cuando en renco ª .. d '
II
íi~urJ y personalidad
,
.1 1 r ·llepn ose en e o stI ::,
.
soberan1a 1uc ona , e ' . d I
h'1 roria del movimiento
• ¡·
A t nvcs
e a
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. .,
presi denu,1 isras.
,
1 1 h l 'tim1 contra la rra1c1on
· ¡·
-· balizó a uc 3 M,
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•
consr1tuc1ona IS la :,lm
. y \ 05 hucmstas,
r
Viccoriano
Huena
arquez
.
.
rcpresenca d a Pº
.
1-: , .
D
'
.
v
los
felicisras,
Francisco
. .. z
\ apat1scas, re 11x taL.dos los demás rebel des
Emil1ano ,1pat.1 Y os z
·¡¡·
· como comra ro
Villa v los vi isf.ls, ª51
,
A
d · ellos no de¡ºó de
.
..
. luido Alrna1.an-.
ro os
.
a su gobierno -1nc dºd
l1o1·das
reaccionarios, rra1dores,
· .¡
por ban I os,
'
1,
d ¡
perscgu11 os
I
l , de muerte . Des e uego,
'
denándo os a a pena
violadores, etc., con .
I ,
llicha inicial contra Huerta
. '
ac aro que 5 u
como rriun fador htsronco, , .
1 ,
Huerta en el lado
, 5111
• 0 \e&lt;Tmma y co oca a
.
1
Id
b
d
no era e re e ª
b
'
·
· ,
el pcrso na¡e
.
. V
. no C:1rram.a se co11v1ruo en
conrrano. Ast, enuma l'd d
I cual pudo administrar y
protagonist,l de la leg;i I a , por º¡
1 a.parece con sus lentes
'b . l d
Es en la imagen en a cua , '
distrl u1r e po er.
.
. . norque podemos estar
l
fioura nos 1mprcs1ona, r
. d
azulados cuJ.nc o su b
, d I tiempo con la segunda
que
,
seguro5 dc.;, qtie nos• observa a cravcs e

le otorga l1Jber ocup.1do un sHio dt.&gt; 1riunfo en la historia Je Mex1co.
En cambio, el gt.&gt;neral de di\·isión Juan AnJreu Almazán es el
caso conrrario ,1 Carranza. Es a parcir Je su encuentro con C,1rrama
en 1911, cuando se manifiesra entre ellos un.1 mutua animadversión
que marcó su desrino de lucha persona l e h isrórica .il quedar rn lados
opuestos: Carranza en l.1 ley y Almn.:in rebelde a la ley carrancist,1.
Conforme a lo anterior, resulta 111;1s sencillo explicar el triunfo
histórico de Carranza sobre Almazán, a pesar de que t:sre éxito no fue
lo rotundo que el Prirrn:r Jefe esperaba. El gobierno de Carranza
nun ca fue indulgente con el rebelde porque sabíJ que nunca se
rend iría, a pesar del consranre envío de cornisiont:s que le ofrecían como Almazán lo expresaba- eL oro y el¿/¿/???. Almaz.ín tuvo que
asumir ser el perseguido, aunque nunca sometido, a pesar de haber
caído en la sinrazón de su lucha anticarrancista. Por otro lado, las
posiciones opuestas que la historia destinó para Carranza y Almazán,
en sus dos formas de vida, llama la atención sobre un asunto
particu lar. La lucha de Almazán y su :rnimadversión debía terminar
supuesramenre con la muerte de Carranza en 1920 - que obliga a
Almazán a incorporarse al obregonismo y con ell o formar parce del
Estado nacional a panir de enronces-; embargo, no concluye. Por el
con trario. a partir de ella inicia orra fose que culminad hasta l 940.
Y en ésta arra historia, también Carranza resulta triunfador frenre a
Almazá n. Una vez muerro Carranza, el general Almazfo se adjudicó
la tarea de rescatar a algunos de los carrancistas por caídos, que ya no
cabían en el gobierno o los gobiernos posteriores. Uno de ellos, fue
Constan tino Chapiral, quien acompañó a c~rr:rnza en su sal ida de
México, en 1920. Fue Almazán quien gesrionó su reingreso al
ejército y lo hizo subjefe de Estado Mayor, cuando fungió como jefe
de operaciones mi lita res en la Sexra Je fa tura corresponJienre a
Nuevo León.
En 1939, como gobernador de Oaxaca , Chapiral apoyó la
candidatura opositora de su protccror, a pesar de que después, por
exigencia de Cárdenas, fuera forzado a aceptar la imposición de
Manuel Ávib Camacho. Sin embargo, cabe sefialar que otros que
fueron carrancisras de origen, como Jacinto B. Trevifio v Rafael
Zubaran Capmany, también apoyaron la candidatura de Álmazfo,
así como ot ros menos connotados. Lo anterior se entiende debido a
que Almazán -durante su lucha anricarrancisr,1 Je 1917 a 1920, en la
zona de Nuevo León y Tarnalilipas- pudo lograr no sólo el cariño de

�la genre de la región donde operó, sino h &lt;le los soldados y varios
jefes militares carrancisras, como el gener.11 Carlos Osuna, pese a que
1
est:J.ban obligados a perseguirlo '·.
Por orra~ parre, l.1 segunda ocasión en l.t gue Alm~zán ri~ne que
ver con Cdrranza, resulta ser cu,rndo en 1923 -siendo ¡efe &lt;le
operaciones milirares en Puebla-, se ve obligado a recibir como su
protegido ~1 Rodolfo Herrero, considerado el asesino de Carra_oza.
Por varias vicis irudes posteriores, nuevamente Herrero Fue adscrito a
su jefatura de operaciones en Nuevo León. Almazán siempre a~lad
que ésre había sido protegido de Lázaro Cárdenas y M.rnuel Avda
Carmcho, a quienes Herrero chanta¡eaba con !:abiar, e~ razón de
que Cúden,1s y Ávila Cam,1cho resultaban in:1pl1cados. Este asunro
rambién desató dimes y diretes en la conc1enda pres1d.enc1al de
Almazfo, en 1939-1940.-.
fin,1.lm1.:nrc, el rcrcer y último asunro de la relación histonca
Carranza-Almazán, rambién resulta de la cicada contienda elecrora l,
debiendose a la visión política Je Carranza, que por orr:1 parre,
provocaría irremetfoblemrnte, una situación hisróri~~-políri~a difícil
a Almazán v a sus simpatiz,111rcs. Carranza se s1rv10 del Congreso
Constiruye~re de 191 7 para reformar el artículo 103 de la
Constirn~ión de 1857, en su proyecro de Consritución de 1917, al
favo recer la consolid,1ción y sacr.ilinción del presiJencialismo
institucional y constirucional. En efecro, la Constitución de 1917, al
suprimir en ¡u arcículo 108 la responsabilidad que se valida en su
correlativo del 103 de la Constitución de 1857. ha dado lug1r a que
el presidente de la Repl!blica sea incocable rnnsrim.cionJ._lm_enre h~sca
la fecha, resulrando ser el mejor .miburn del pres1denc1al1smo. Esre
·
·1
1,azaro
,
suceso favorecería poster1ormcnte
al entonces prcs1c_en~e
Cárdenas, porque éste fue dtsconoci_do como cal y subsmu1do ?ºr el
general Hecror f . Lópcz, debido al fraude ~lecror,d que comcr10 el
de julio de 1940 contra el general_ Almazan, ele~ro .por la m,1yoria
ci udadana y proclamado pres1denre consrm~c1onal .ror ~I
denominado Congreso Legítimo de los Estados Un1~os Mex1cinos
L:i. propuesra constitucional que Carranza hizo, y .que .F'.1e
aprobada. por el Constirnyente de l91 7, pr~voc_ó IJ. &lt;lescal1t1cac10n
histórica del supuesto presidente ckcro consc1rnc1crnalmenre, general
de división Juan Andrcu Almnfo. A!&gt;Í, una vez rn.ís el h?ml~re de
EscaJo, el prcsidcnrc del orden y l.1 lcg;did.1J co11sr1rnc1onal.
Venustiano Cirr:1111.,1, frt:n&lt;Í l.1\ ,l\f)ILlt.ionn y p,t\ioncs J1.:.,horda&lt;las

,7

de los almazanistas y su ..:andidaro. A pesar &lt;le haber p.eleado en
conrra de lo que consideró l.i farsa del Co11grc.:so Consriruyente en
191 7 y que condenó codo inrenro de conrnlcarla por lo t1uc
consideró la exigencia de los Esrados Unidos, motivo suficiente para
luchar en favor de la de 1857, 1\lm:izán no logró evitar a fururo su
inminente, y cuesrionad:i derroca consrm1cion ,d '''.
La lucha histórica entre Carra111.a y Almazfo coda,·ía prevalece.
Es interesante observar que en la historia oíicial, Carranza -quien a
pesar de no haber dejado nada escrito sobre su acontecer en la
Revolución Mexicana; porque sus obras fueron las que hicieron su
propia historia- desraca sobre Almazfo, quien nunca dejó de escribir
todo aquello que le significara Revolución Mexicana, con el fin de
jusrificar su presencia y conducta. La hisroria oficial de lJ
Revoluci ón 1"'.1exicana ha dejado inscriro que Carr,rnza es el
tri un fador y Almazán el antihéroe y traidor; tal como Carr.1nza lo
calificó desde el princ ipio de su enfrentamiento. Juan Andreu
Almazán ha trascendido por su conducra polémica en la que persisró,
luchando contra Carranza y de todos aquellos que no le permitían
justificar su ve rdadera presencia en la historia de la Revolución
Mexicana.

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Dot1olis
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R1c 1monu.
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· ·
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A110
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Archivo de la Secrerar1.1 de Li Odensa

N ·

al Archivo

acton •.

, f
T
Archi~·o del General de División Ju:rn Andreu Al mazan. ami ta

Histórico v Cancelados.

Jiménez Andreu.
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, . ,, ,ral El { ,111·asal lnutilm,·11tc In~ carrancistas
' Juan ..-\ndn:u Almazan· .\ femonas dd (n ,1 . . . ara oblíganm: a que me nndkra.
.
111 1 d, ·1buso a m1, pan en to r
r8 L
prcswnaron. ron J~ . 1.: ' · · • ·b, . lo orque son loros 28 de abril de J&lt;) . a
Pcrs.:cuc1oncs Cap. XL\ III LNll~ qubc ha .an :,\, ~e en . Centro dc Estudios dc l li~t0ria de
1
carta cn b que ,\lma1án auton,a .1 -\r urna conl:.u -~ ¡· e do \IIX t\l;nu,cri10&lt; Jcl gen.::ral
d ¡ • CEII \! Cnwume, - ·on
· · ' ·
·
\k,i,0 Condumc;,,, -&lt;n íl' cante -. . . .- l,7 d • ero de 19 l 6 Guia e i11dlles del arch11·0
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.. d, ·I b ac ll1 3 cargo ck Jose1·1r.a \logue
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del Pablo Gon::ále:. tJmb11:n en prO\x:.&lt;l ' \ a or. -I\
.. 11 de cm:ro de 1916
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/b1dem 1(\11'1O-'·' -~ e 'E- ' '

'llian ,\ndrc11 Op C,1~Cap \l.~'lll ... •o
.
Je Venusttano Carranza... ~ de febrero de
1 Ctlll\l Condumc;,,,. l·ondo \\1--t . ~-k::-ram&lt;1;/¡ /
Ar~lmo Jcl general dc di,1s1ón Juan
19 l ó. Villaseñor transen be mema,1e a C.. am.m1aJ. I" 11 eS~u.·111 , S,knz .Dtario. ,\clara al Gral.
·¡· Ji'n'i ,\ndrcu u13n a1.:
·' -·
•\ndreu ,\lma1.a11 1·a1111 ,a in t '
.
d
d. 1958 Pa12s 1 16 que Gon1.ála
.
. ·1L ... 1 J·ario \h:,ico U r. 11 cma;o &lt;!
•
- · ·-· • .
Al mazan. /·. ill\e, .w . '
.
. ·I cncral Tcodoro Eli1ondo. ofreciendo rc~petar su
p1d1ó al cercano ,.:olaborador dt' ,\l111a1.an. ~ lg
\ I az.in r ·ro .'s1e leal mdllar no lo hizo.
'1· 1 n 'ICC!II u ;1 lf'liClllna 'ª J : m _, . l
.
., 1
grado , 1:rall ,car o e t
. .
,
•
·t , aria~ , ccc~ por \ladao , Lcon ue a
;\ccm; d-c su salida al c,tran,1 ero. ésta _1,ue pr0\puJes,a ~lmaán º!' c:t. Fnm:',1'1a ..:on el
·
¡ i lul!rarun con, u 1e~e , n r,u · 1 c. •
•.
Barra. quienes n0 t
, • . •
• I • \I· l •ro hllida celada para &lt;JUC me tus1 1aran.
prcs1dcn1c León de la 13arra. '.'&lt;ut·, .i::. intr,g.,i,. '~ . ate . ,

830

13 de octubre de 1957.
Calixto Maldonado: Los ases11u110s dc&gt; los ff11ores \ladero\' Pmo Suáre: como ocurrieron
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Castro decrrtó d 7 de marzo de 1916 !'ucra de la k: a Almazán: los soheran1sta:,; que en caso
de su aprehensión podían s.:r ejecutado~ stn formación d..: causa. 1!11 Alfonso I aracena l.a
verdadera Revo/11c1ón ,\/er1ca11a Cuar/ll erapa I I 9 I5 a I 9 I6J Mé~ico. O F r di1onal J us
Pág. 152.
'Acerca de la dbolución del ejército fc:dcral consúltcse CEHM Condume, Fondo CDX II 47
telegramas. 5 a 28 de agosto de 191-t. El cun,en,o en L. 7. 13 de agosto de l 9 1-1. Antlreu. Op
Cit.. afirma en el Cap. XLVIII. p. 309 que el manifiesto fue exhumado) publicado por cl
presidente Lázaro Cárdenas el 5 de julio de 19-10 alinde obl igar a Washington. para. apoyar
la inicua burla al pueblo mexicano que lo el ig1ó presidente.
6
Ibídem nota 2
4

7

lbidem.

8

Ibídem.
Javier Villarreal Lozano: "Carranza. una Visión Domestica". en Avances l11sroríográjico.1· e11
el estudio de I'enu.mano Carran::a. Instituto Estatal de Documentación de Coahuila 1996.
Págs. 34-37.
10
/\ndreu. op. cit. Cap. I Olinalá. Su historia ~ t:I carácter de sus habitantes Un \ 11~je con lo,
generales Francisco R. Serrano) ksus 1\1 (,arza 29 dcjul1ode 1957.
11
Villarreal. Op Cu. Págs. 37-39. Doug las \\' Richrnond La lucha 11ac1onalista de
Venus1iano Carranza 1893-1 920 t-k:,1c1l. I" C. E.. 1986 Páe.s.20-22.
I! Andreu. Op. tit. lb,dem nota 10. Otro pariente 1mporta1He-y cacano de Almazán. fue Juan
Álvarcz.
13
Richmond Op, C1r. Datos hiogr,ilicos en pp. 28--13.
11
Andrcu. Op. Cit. La antipatía de Alma1.án para Carran?a era desde 1911 ~ a sus seguidores
·posteriores. ll1s con,tttucional 1s1as. los con~itlero 11110.1· al:ados ) n11/1c,a de H'i/s011 1-:ra
¡ireferiblc Huena a Carran1a Cana a don l'orlirio en que don Vi:nustiano s.: rc,cla cnmo un
antimadcrista en potencia. 2J de 11011cmhre ,k 195 7
1~ Richmond. Op C11 Pág. 23
16
Andreu. Op (11 !\laderos, mokst:l porque 111" tropa~ prclirieron liC"Cnciar~t ~, me 1ha. l\o
aceptaron seguir con d Arenga, 2 Je octubre de 1957.
17
Richmond. Op. CH. Cap 111 Ladcrrotatklluena. 1913-19 1-1.
18
CEIIM Condumcx Fondo J\IIX --r--.1anuscrnns tic Pablo G0111ak/' Carta de 1\ rhurúa a
Almazán. Op Cit. admtte su .:rror de rernntll:Cr a l luena Descie luego. ,-\ lmn1.in no podía
reconocer a Carran7a d.:h1d() a su cnl.'mtstad rdata&lt;l..1
19
Andreu. Op C11. FI 1ncrciblc cornbaic Je S:icranicnto, l,'na ametralladora l lotchl-111,. mas
que maravillosa milagros;1. Jetu10 a lo:, ,·t1l1stas C:ip .\XI ,Sacramento' Dan1a tragJCa, 22
de enero de 1958
10
Ibídem.
11 Ibídem.
9

1
'

lh1dem. Alrnazan r&lt;',1h.: de \.\:lasto. a 1H1mhrc del prc,1drnte llucna. l;1 l o11Jcco1&lt;1i:11m de
Mérito Militar el 7 cie ma~ c.• de 191-t. p(1r el rnmhatc l1hrJd\1 en l&lt;1 hacienda de 'lacramc.:n1n. .:1
21 demarLode 191-1 \1):,. ,\rcl111olli,11111c.\1~ (a1H:clu..l(h l o_¡a23\I Pn1:-upuc~t11. dhc, ho
memorable se integra a ~u per~onalid.iJ rl'\ oluc1onar1a comn camliJato en l 9J9 : 1&lt;n11 l'or
otro lado. Villa c,igtó a /.1pa1a. en la mire, hta que tu, 1cron arnhm, en Xnch11niko a linc, de
1914. la en1rcga de ,\l111a1an par,1 lu\ d.trlo. del,1Jo la tlt:rrota \ tlli,ta. h~·ch•&gt; qu, /.apatct
rehusó. Francl!SCO Ricc1u: /,o R&lt;•\/J/11uán \fe\1c,11w. l!arcclona. 1 Jttortal lsrugu~r,1. 11170 r
97 indica que Va\com:clo, alinmi que\ tila, /:rp,lla acordaron d intcrL·,1111h10 de prhtonnn,

831

�con el lin ,k tu,ilarlos :\rch1\0 dd gcnaal ,.k JI\ 1s1ón Juan .-\tidrcu Alma,an I Jlll!lta
J1ménct Andreu Libro Núm. 2➔ Junio a octubre de 193➔. r .n
:.i Enrique KrauLe P11eme e111re siglo., l'em,rnuno Ct1rra11:o BioJ?ra/ia J.,/ potlt!r 5 1\ k:--1~11
Fondo de Cultura Económica. 1987. l'ill!s. 27-29,
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Cia,·ew CENl/'O. \1,estra /11s1om1 J1Híre: /h~torw y muo ;1,k\lrn. númcro, ➔9 ~o. pp .rn.
47. Acerca Je la an1mad1 cr:,1011 de l'.1rran1a a lo, toro:,. rnn,últ,;se CE\ 1"-1 Condum,:, ~ondo
XXl--l ··Tekgramas Je VcnustrnM Carran1a.. Cah,; sc1)nlar 4uc Alma,an ror su part.: .:ra
afr:cto a la ncsta taurina. 1\ndrcu. op c11. Cap 1.XYll T1huroncs :- unwn:ra,. no ,ólo peore,
quc los de Acapulco Stn(l más sangutnarill, 4uc lo~ de V,;racn11..
:\ Jo5dina :-.h1g,uel Flores: Introducción a íram:1,co l. \1,idcru· Obras comph•1,1s tle f- ra11C1S('O
/gnawi \/odero /)1sc11rsn.1: 191 /-1913 . '.\k'\ICO Fditur1Jl Clki 2000 l'ág 17
:~ Scgun ,\ndrcu Op Cit. "Recibí la I istta de E1c4uid l'addla. de quien Jamás habia \ab1do
qu.: hubiera andado con los 1.apa11s1a~··, Inglaterra liahia prnt..:gido con Jc~c;iro en Yucatan la
ex1crm111.idora guerra dc castas e 1n1 ad1cndo cada Jia má~ terriiono patrio&gt; c,tende~c hacia
fkhcc. por lo que prct.:nJ1a m\aJir t!l tcrnwrio cuandu prcparab,1 sus conongcntcs para
marchará Chiapas. con la n.::c.:s1&lt;lad inaplaLabk Je conquistar una fracción de lrontcra o del
litoral cn Chiap¡15 ) pro\ccrsc del c:--tcm1r en su lucha contra Carran1a Dicho 1110\ 11111.:nto
armado contra Belice. pru,ocaría su ancxwn a \.lb,irn y aunque la cmprc~a AlmaLan no pudo
llevarla a ckcto. no de,1a de llamar la at.:nc1ó11 el hccho pro1oca11,o contra el gob1ern\l d.:
Carra111a &gt; de hos11hdad a lnglatcrra. lo que hubiera agudi1ado aun mas la situación
internacional de '.\1~:--ico. va dañada por \'1lla en Columbu~. Con~Ltlte~e ,\lbeno Salinas: /.a
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Santtbáñet. Cómo se realizó el tüs1lamicnto..
28 lbrdem. "rraca,ados .:n San krón1mo. sin noticias del gcnrral !krnanda ~ con ~I enemigo
casi al frente. Fatal prcc1pi1ac1ón"
29 lbidem. ,•lmbt1 del me/o 111¡,ida arboleda cm·,1s lio¡as no lomian los caballos 1· 111 dónde
darles agua Las gentes tenían ,¡11!' exprimrrsc en /11 haca los trapos mo;adn.1·. porque la
!IO\'t:na era constante y la oscuridad com11lew, pero 11/J había charcos \ o podian hacer
lumbre, no lwbia leña seca, se echaro11 u perder rodos los arillos r c1 lo~ 1res días se habían
perdido t0do~ los comesllhles y habia t¡11e comer la came cn111él de 1111esrros caballos y
después la de chango 1·11w /11ego la peor peste. el pá111co. la deses¡,era11:a, eljata/r.1mo. todo
Jo que predisponía al orgamsmo a ser presa de las peores ei((ermedades. llagas en rodo el
cuerpo que secretaban agua lechosa. úlceras en los tobillos, aparic1ó11 en ellas de los
gusanos que no había con que combt111r más q11e con aslillas para u-las ex1raye11do de la

municiones
: desbarrancarse a pi.: por 10,·· -''l)rdo nes. para ca 'r · •
•

que 1mplacablc vigilaba los soleados plan d 1
' seguramentc con d enemi¡¡n
t
salvaba por un míle.rao ) ~-- r~hacs:a. li&gt; ºa~ e
rnS as dd lsimo. Les prometí 4uc s1 10 ;,c

ª~

• • '
' · couena I ccrt T • ·
·
sometido. El ,crdadero milai&gt;ro fue , d ~
· d , ! icaria 4ue por mi orden ~e habian
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e 1 e1 ,cxo ebil [k ¡0
h ...
centenares. de las mujeres no supe n, de una D.: las ar ·.
. ~ om"r.:s murieron por
las levantaban las mujeres\ algurias carc h h· , '
mas que tiraban los hombres mucha~
.
•
-ª anF .asta .a .sus·. mando,
Una ¡ ,
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. ·:
Juan
. Prat. iba
. con ocho mese, dt embarazo
· · u, unan1111c la sohc11uJ
d,· ,a1 ,,posa
, .· I' el general
.
y s1 era muJcr se llamara "Nt&gt; u,,,,¡,,cc,· o•,1-- , ·
h b
e uc s1 sa ia con bien
"·' \ s1 era om re --s f · 1:. •
..
.
ahora ha) t-.'o Rcelcccion pero no 1,13, Suf··
E"
u rigio · kcuio . Quizá por eso
)0 lb ·a
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'
. , rag10 · 1&lt;:Cli\O...
' em. En busca de aliados al otro lado d, 1 s·, . M
..
JI lbidem.
'
e ª · icrra adrc
32
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hambrca&lt;los pero fog
.
.
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osos_guem11eros. Sol&lt;laderas carranci,tas"
, a , ogu~
orcs. la campana eleC'tora/ d I
.I
.,
Alma:an. C'ontradiclona opos1c1ó11. en proceso
e genelil de d11·1s1011 J11a11 Andre11
34 Ad
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·
JS n reu. ~
general lo opma a.tra,és de sus \fe .
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T
. ..
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Go · ¡ .. E
ranscripc1011 del dccn:to expedido por Venustiano C
J nza e;,
·n proceso
7
~alacio Nacional. ciudad de Mé.,ico.
arran a el 9 de octubre de 19 l 6 en
Andn:u. Op (11. "Enemigo, lllll\ peliorosos C I O-acababa ,o con¿¡ o él acabab-1 co11m·1·' 1" E"'
. ar os suna cra d ierdadero pelie.ro ,
·
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Almazán desdi: 1917 a ¡ 910 , ,
.
~ .
' c rranc1~tas que perseguían a
- • en 1,1 Lona norte del pais i:ntr, :-,: , 0 L,,
.
estaban el propio Osuna. Gal indo !\!cocer N r
·
e.' uc,
con ) l arna u 11pas.
Alfredo Ricaut. Benjamín Garza. P~rfirio Go~~á~:rr;tc. Lug~nio Lópc1__ lldefonso Ramos.
segundo de Francisco Murouia
.. odolfo Ciallcgos) Eduardo l lernandez,
Jl

e

.

Josefina Moguel Flores. la ca111pw1a electoral. Op. Cu. En roc~so
lb1dem. Actualmente en proceso un articulo
, • . . p
.
denominado Congreso legir11110 l' d . \qlu, _c srnbo sobre la proclamación que hiLo cl
. .
nr os . e.rtccmos en el 4u, d "i .
.
const11uc1onal al electo general de di, ¡010- 1
, d
.
c ce aro prcsu.kntc
;9
•
.
~ n uan "n reu Almazan
Andrcu. Op. C11. Opma a ~u juicio que cl Constitu1 ·n
.: .
.
rcv1rn la república central de Busta"1·111t • d, ,·,
\ . e te srna solamrnte una farsa para
' " ' c) e .:,&lt;lnta, nna.
J&amp;

carne viva ..
Asimismo. Alma7án menciona en "l/0111e11a¡e a las mu;ert'5 que en el desastre de
Chiapas se portaron con 1111a abnegación _1 mlentía asombrosas". que salió el 14 de
septiembre de 1916. de Santa Maria de Chimalara para cru1ar la ,ierra:
co11 n11/ qu1111e1110s hombres, 1resc1en1as m11¡aes pdeadoras mucha.1 de ellas y
dos mil caballos Dt!sde esa noche nos l!01·1ó consra111eme111e por 111contables
días: ya q11e 110 se pudo hacer !llmbre, deba1u Je/ ag11a 110 había para beber: en
/os cardones de la sierra donde pasaban die:. caballos 110 podÍCln pasar más por
los 01racaderos que se lwcw11 en esa tierra 1·egewl l'lrgc11. 110 hubo que comer
más q11e carne de caballo cruda pnmero 1 desp11és, ;came de chango.'. seis
111gen1eros con brújula nunca p11d1ero11 decirme dónde quedaba el nol'le. pero ni
s1q1J1era me e111mdía11 lo que les preg11ntaba: empe:ó la gente a e11fermarse, a
s111cidarse
Decidí ordénar la desbandada autorizando a todo, mis subordinado, a tirar armas )'

832

8.13

�ANÁLISIS HI STO RIOGRÁFIC O
SOBRE LAS CAUSAS QUE PERMITIERON LA ACUMULACIÓN DE
CAPITAL Y EL DESARRO LLO ECONÓMICO E ' LA URBE
REG!OMO NTANA
Lic. M:iría Concepción H inojos.1 Vclasco

En la tradición judaica, la Biblia considera el trabajo como un
castigo al hombre por haber pecado cuando comió la fruta
prohibida. Sin embargo, en la repúb lica, y aún eJl gr:in pa rte del
mundo, el Estado de Nuevo León se distingue como una entidad
donde el trabajo es un va lor reconocido y practicado.
El trabajo, y por ranro la economía, se iniciaron en el planera,
desde el momento en que los seres humanos abandonaron los
árboles y se convirtieron en recolectores y cazadores. Más carde,
cuando se ll egó a la etapa conocida como pa leolítico inferior,
donde los individuos ya llevaban vida en familia, comenzó,
además, la división c:lel trabajo.
En esa época, las mu jeres cultivaban la tierra y domesticaron
los primeros an imales. Los hombres dedicaban su esfuerzo a la
cacería. Debieron pasar muchos siglos antts del siguiente período
económico. Al poder obtener cosechas superiores a lo requerido
para la alimentación prim aria prop ia de la fam ilia y de la tribu,
encontraron venraja en imercambiar con habitantes de las
regiones cercanas, y así lograron consum ir una rnayor variedad &lt;le
productos.
De ahí conrinuó la evolución, aparece l.1 vid,1 comercial
formal y el inrercambio con dinero, y;i con una civil ización
avanzada. En esr:i época el hombre descubre y esrab lece, las
8.35

�. .
tras muchos muchísimos
5
d Al, final v como
P rimer.1s 1nJu rr1as que permJ[leron,d ¡'
l
greso e mun º·
' siglos, el acelera d o :' Jctua pro fi
.
la cu-ti ha alcrnzad.o
~ lario.
.
a h' ecapa 1nanc1era,
. '
coro
se: lleo-i
ü'
nue'.)tra er,nda&lt;l en ésre momenLo.. d mere.ido· la producción de
Son bs etapas de la econom1a e ., .
.
.
1·
..
,
l.1
cranstormac1on
de
los
pnrneros
y
insumos, la comercia 11.ac1on,
como úlunu, la financier~.
.
canos eras h.1ber acumulado
Es fama general que os reg10_mon desde la segunda mirad del
. l
1. mponances comerc1ances
capHa como
. d d I • 1 XIX inician una nueva
. l XVII hasta la primera nrna
e s1g o
'
d
. d d
s1g o
d
. 1·
. , a parcir de la segun ,l mna
e
erapa la de la in ustria ,~ac1011 . d del siglo XX. Es entonces
dicho siglo Y haS t a la pr1~lera mita
·
,
la ventaJ·a en ser
. . n , (·o diremos conocieron.' ,
cuan dO adquir1ero
trabajadores cécnicos m:~nuales. la ido del valor ahorro, heredada
Continuaron ademas, con
11 '
. , de una manera
de los primeros pobladores, aque os que v1v1an . d
época
d 5
. aceprada aún por quienes, a parra e esa .
,
muy mo e c.-1, Y ' . '
I·
•¿ d Estos nuevos habitantes
. . .
'c:c1ndarse en .1 e1H1 J .
1
pnnc1piaron a ,l\
•
d
.
lleoaban atraídos por a
.
de los Esta os vecinos,
o
f ·¡·
provenientes
b . casas ¡)ara su ami 1a,
. . .d d d
t ar un me¡or era a¡o,
rae, 1t a
e encon r..
do ello ofrecido por las prime ras
escuelas para 5 us hqos, ro
.
1 · ·l de vida de sus
. l
l·
. · lograban meJorar e n,vc:
51
indusu1as oca es, ª
,
_,
· do actualmente por
..
..
.
,
Nuevo Leon es conoc1
,
famd1as. Gracias a esro,
d I Est~dos puncales del pa1s en
·¿ d
l 1enos uno e os
''
ser l:i ent1 a , o ª. n
.
. d la carenciJ de recursos
.,
d e ri qL1,,.,·1
fJesar
e '
generac1on
.._,._,' a
'

I
· 1
la minería,
acrualmence es escas.1, a agncu [Lira,
f
E n e l Esr1do
~ ' d .·.
r
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l
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1
l ve 7 por en rrcnt,lí r,1 c.,
·,
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y poca la gan,1 e1 t.1, t:i.
h d·1cho en líneas anterio.res,
s·
¡ roo como se a
permanente. in _em )a o , d
re a l)roducir riqueza en la
.,
. 1tr1buvc gran emen
r
,,
1a reg1on
coi . ,
.
d'
"hecho en Mo;1eerrey o se
. , En ocasiones bast,1 se iga,
N ac1on.
leonesa p.na que sus
l cmpreSJ como nuevo
'
.
reconozca a a
d .
. dos en el resto de l.i n.1ción y aun
produccos sean bu~ca os: acep1,1

Primarios básicos.

en el extranjero
_
.
_ &lt;l
r)tabkt.ió el N uevo
Al . bien ·se enfn:nlJrLl, cuan o se
rnr,1 , ' '¿
~ h ,v1erropolirnna Ciud.1d dl'. Moneen?
Reino de Leon Y espue_s i ' :l
f' icos; . H.ibría carencia
.
blcma de l:i ra e e recursos ,~
. &lt;
d
el mismo pro
:l
,
,·,· asc 7 Jt: pro uccos
1 1
de agua, mala ag~irn_lrnr_a, p¡°ca a~ ':~~
~Jn~;~'5• tan ded icados Y
minerales? Ademas, ~serun o~ 1 º

~c~;

¡..: $(1

afectos a la cultura del trabajo y fueron los creadores de la riqueza
del Nuevo León, la nacida .1 parcir Je l.1 mitad del siglo XJX y el
XX? ,Sería normal para los españoles, o los hijos de los hispanos
peninsulares, establecidos en los primeros tiempos del Moncerrey
virreinal , considerar el trabajo manual, cómo digno de ellos?
No es posible:, pues desde prácticamente el principio de lo que
más tarde fue el reino español. al trabajo manual se le considerab,1
de "gente de poca monta". Los nobles hispanos, el hombre, no se
ocupaban de trabajos manuales. Desde su nacimiento su vida se
centraba en ir a la guerra, ser religiosos o estudiosos de la
literacura.
Los hijos varones de los ricos y grandes burgueses, podían
educar a sus hijos para ser médicos, escribanos, contadores,
abogados, joyeros, oficios considerados propios de burgueses, pero
no de los nobles o "hijod.dgo". Hay que recordar que en aquellos
tiempos, las muje:·es sólo nacían para ser esposas o religiosas, pero
no cenían oportunidad &lt;le adquirir insrrucción, la cual se reservaba
para los varones o denrro de los clau~cros religiosos.
Los grandes comerciantes distinguidos, aquel los que
compraban o vendían cargas de los b:ircos recién llegados de
América o cosechas complccas de regiones empobrecidas por la
guerra, igual que los burgueses, no podían o por mejor decir, no
debían permirir que sus hijos varones
fuesen agricultores
manuales , sasrr~s, zapareros, carpinteros, rnaranccro~, albañiles, o
cenderos.
Cualquier hi jo de España que se sint iera, o qui~icra llegar a
ser "hijodalgo", incluso muchos de ellos dcscendic:ntc~ de simples
campesinos, pero de.scosos de subir en la escala soci.d, pJra logrJr
ingresar a esra categorL1, dcberia dcmosrrar su v;ilí.1 panicipan&lt;lo
en alguna guerra, oficio muy· discíngui&lt;lo, ,1dcm.ís ,er cristia no
viejo y buscar la limpieza de sangre para probar, a m;Í\ de algunas
cos:is sobre sus :lntep.1~.1dos, no h.iher
tf.lh.ljadc, en ofitim
manuales.
Las mujeres, l.1~ hij.is de lo, gr.111Jes hurr,unl'.'&gt; ~· neo~
comercian res, rccihí,111 un:i c.1pa de cullur:i y ,uf"icirnte irVitrucción
como para convertiVil'. c11 oc;isioncs, en l'Spos.1~ Je cmpohrcciJm
nobl es a guienc, t:l!.1,, con rn dore, Jorah.111 de nuno rn,
blasones.

�La península ibérica, aún anees de la época de la invasión
árabe estuvo en constante guerra: ibéricos , celtas, romanos, godos,
· · dos y demás tribus- bárbaras provenientes
del norte
v1s1go
.
,
germánico, asolaron el territorio durante ~rnchos siglos. Oespues,
la lucha , durante 800 años, fue concra los arabes, y al fin, ya como
un solo reino y bajo el mando de Carlos de Habsburgo, I de
España y V del Sacro Imperio Ro1:1:n?, la guerra de la
Esmascalda, donde lo más granado del e¡ercno h ispano, lucha en
el terrirorio llamado más tarde, AlemaP.ia. Al llegar al poder los
Austria, cont in üan en su papel de invasores, ~uerrean contra
prácucamente coda Europa en su deseo de c~nqu1srar, .º. retener,
los Países Bajos, largas batallas donde quienes pamc1pan, se
convertían en "hijodalgo".
En esa misma época, el ir a América en busca de fortuna, - la
cual en la mayor parte de las ocasiones, lograban- aquellos
españoles segundones, valientes, aventureros, con cu ltura_, . o
burgueses con conocim ientos, al menos sab1an leer, escrtblf,
conocían las Escrituras y algo a los griegos clásicos, se converrían
en "hijodalgo", por el simple hecho de cruzar el o~éano. Por ello
no podían ser trabajadores manuales, estaban o~ligados a tener
esclavos, sirvientes o encomiendas para . este npo de. _labores,
a-quella que prod uce la primaria riqueza bás1c~ de una nac1on.
Cont rariamente acontecía con los em1grances a las crece
ias in glesas, donde los recié n llegados acostumbraban
co lo n
. · d
semb rar, cuidar su ganado y aún construir sus v1v1en as con sus
propias manos. &lt;Sería por la falta Je apoyo Je los naturales de la
región, pues debido a su bravura no permicían ser tomados co mo
esclavos? ·O acaso el cosco y manute nción de los pocos esclavos
negros no\edicuaba como para utilizarlos en esce [lpo _de labores?
Aún podría ser una tercera causa. Entre esrns emigrantes, por
tratarse de procescantes, exiscÍJ una cultura
rrabaJO donde, _Yª
en esa época, se le reconocía como un valor, qu1ent.:s se c~~veruan
en ricos, eran los amados por Dios , mientras en el cacolic1smo , el
reino de D ios es el de los pobres. Adcmjs no hay que o_lv1dar la
falta de poblaciones en las colonias inglesas, a d1ferenc1a de las
grandes ciudades de los virreinatos espa11oles.
..
. ,
A los pocos años de la conqu ista y c,1ída ~e I enochurlan e 1:
manos de nucscros antepasados ~sp,1óoles, casi d~ 1nme~ 1.1ro, l~l
m;Ís audaces exploradores cmp1e-¿.1n sus rccorr1&lt;los dt:nlro d

Jd

8.38

llamado arco de l.1 Gr.rn Chichimeca, cicrr.1 que se enconcrab,1
hacia el norte de Li CiuJ,1d de México. Van en büsgueJa de
nuevas fuentes de riqueza, la cual, por aquel entonces, descansaba
además de en los minerales , en la ganadería y en b agricu ltura,
crabajada por los indios encomendados, mano de obra barau.
Estos indios encomendados también labor:iban en las minas,
don de eran pdcricameme esclavos, muy diferente a la ic.lc-a
primaria cuando se establecieron las cncom,iendas.
Tamaulipas, p,irtc del Nuevo Reino de León, fue descub ierto
muy pronto. En 1521, un año después de la caída de México
T enochcidán. el propio Hernán Canés y Nuóo Je Guzmán
desem barcan en lo que más tarde fue la provincia de Pánuco.
Posteri ormente, algunos hispanos inic iaron el recorrido por estos
inhóspiros sicios en 1527, cuando Sancho de Caniego penecra con
una expedición al nonc del río de Las Palmas a la cacería de
piezas, de indígenas que vendían como esclavos a los hacendados
hispanos. En 1527, ya habían llegado a b ciudad de México,
rumores sobre la existencia de oro y sobre codo, plar:i en la reg ión
del no rte.
La primera visita documentada de un español a lo que fueron
más tarde las Provincias de Oriente, fue cuando en 1529, Antonio
Sotelo de Beranzos, envía, direcwnente al emperador Carlos I de
España, un informe sobre la enrrada del comendador Anronio de
Barrios a territorios, por aquellos años aün desconocidos, los
cuales se enconrraban a "150 leguas de Pfouco". Ahí se informa,
haber enco nc rado plata en una sicrL1, la cual se cree pudiera ser la
de Cerralvo, y asegura alcanzaron a disti ngutr humo de alguna
població n indígena.
En ese tiempo aún cuando ya se consignab.1 extrema la fiereza
de las cri bus loca les, los espaf1oles eran recibidos como encmioos y
hechos prisioneros, ca l como lo da a conocer el cronista A.lvar
Núñez Cabeza de Vaca, quien, acompañado de Alonso del Castillo
Andrés Do rantes y de un esclavo negro llamado EscebJni!lo,
estuviero n prisioneros de los indígenas en Florida durance varios
años , sin embargo con gran habilidad , lograron convencerlos de
que eran dioses y podían efecruar curas y milagro~, como resucitar
a los muertos.
_Bajo esta tesis , se liberan y emprenden un viaje de b Florida
hacia el mar del sur, a lo que hoy es Sinaloa y de acuerdo a su
839

�·1rine:-.1r:o. ~,ieben haber cruz.ido por esras ti..:rras, como Ja a
conou::r cr. ~u ocriro, ~ üi'lez Cabeza de Vaca. En 1536, conocen
el terricoriu que más carde se convirtió en c.! Nuevo Rein 0_ de
León, h:ibttJdo por los chich,mecas. El nombre genenco,
despccll\'O con 1._arácrer peyoracivo, era _dado por los cu_lcos
inJíoenJ'i de mesoamérica del centro del aluplano, a las aguerridas
rrib~~ nónudas del non..:, en el sentido de /)ljo de perro, o indio
1

desnudo.
Bajo nea clasifioción se engloba a un n_umero.so grup~ de
cazadores ,. recolectores nómadas de Ar1doamenca, rnbus
zt1raclnclinn°rcas, pa recidas entre sí pero con diferentes lenguajes,
coscumbrv,, cultura y con diversidad de nombres, pe ro todos
ellos, correspond ientes a la civi!i-t.ación nahual_c~ca.
Alaunas Je esta\ tribus 1ndígcn:i.s, se movil izaban dentro de la
cultura~ de los coahuiltécos-kr1ra11k11wrz, carr111c /:rna cotomrznes o
comecrudos del grupo siux-hok,rno, quienes poblaron pdcr icamcn ce
Li rotalid 3 d ele lo que hoy es Nuevo León con excepció~ del sur de
la en tidad, donde habiraban o ingresaban, los cua11ch1chdes ele la
famil ia Hokana del grupo Kt1rankawano, y
al oriente, lo s

Truna11lip,1.
Cuando se d ice que h:ibi caban o ingresa?an al
de .l~ que
hov es Nuevo León, lo h.tcían tras sol1cHar :1uronzac1on de
qu.ienes ocup:1ban esas rierras. Los narurales tenían ll~ sen_cido de
rcspero muy especial. Si deseaban '. r en busca ~e algun a_l1menco,
nopales, runas o cace ría de an1 males, ped1an pe:m1so p~ra
acercarse a cerritorios que no eran de ellos. ¿Que pensanan
cuando rras la llegada de los españoles, éstos no can sólo reco rrían
sus tierras sin su autorización, sino las lOmaban como de su
propiedad incluyéndolos a el los y sus familias~ No lo sabe mos,
carecemos de documentación al rcspecco.
En el travccto de :-lúñez Cahez,1 de Vaca y sus compa ñeros,
muy posiblc~ence c.:rmaron por lo que hoy es, el_Estado de Nuevo
Leó n , al menos eso se deceua analizando la cron10 y los relatos de
su recorrido, donde infor111,1 sobre si[ios que ,1ún hoy puede n ser
identificados. Muy posibkmente conoció \.1 región cerca na a
Mo nterrey, lo que hoy es Apodac.1.
En su escrito da a conocer que divisó hasc.1 100 cJsas, lo cual
.
· l J 1, ' de
permite pens,1r que se tr:naha de un,1_ lOllH!lllt .1 le mas
3
quinirncos individuos, puJíl'.nJo haber s1&lt;lu en un lug.u cercano

sur

)oíl¡{)

las márgenes
del río
.
. Salinas · Encontró , en lo que ¡1oy es
Tamaul1pas, asentam1encos escableci&lt;los, ,1sí los llama, de grupos
de chozas ~n
airo de alguna de lds sierras de la J'amaholzpa,
don?~ los 1nd1genas como tribu, habitaban permanentemente en
famil ia, aun cuando sin gob ierno alguno.
C o n tinúa informando: los amis~osos (?) indígenas escablecidos
en la margen de lo que suponemos es el río Salinas, le d ieron a
conocer que en lo a_lto de la sierra, exist ían poblados mucho más
numerosos.. ,Pretendieron llevarlos hacia al lá, sin e m bargo, N unez
·tal vez tem10 una emboscada y evicó acercarse.
, Si co nsider~mos, como afir man los croniscas de la época, el
numero de habnantcs en cad:i choza era de siete a di'ez p erso nas,
en cad a uno de los lugares detectados , habitaban cerca de mil
indígen as. Es poc? proba~le, por que esa gran cant idad de
person as con. necesidades
alimenticias y de vivienda, , los ob]'1gar1' a
. .
a tener una 1nc1p1ence economía , similar a la de los pr1n1eros
·
seres
humanos sedentarios de la época paleolítica inferior, con división
de trabajo, aún cuando esto si lo c.:onsignan los cronistas. Los
hombres
cazaban, las mu¡·eres hacÍ'ln
el resto
de ]as 1a bores
. .
,
,
1nd1spe nsable para la vida diaria.
. ~uy posiblemente, por la información q ue hemos recibido,
consi de ramos que los habitantes de esras ciaras, vivían en forma
~ú_n_más primi_riva que quienes recorrieron las planicies de África~
in_1c10s de la historia, ahí, al menos sembraban los más elerm:nrales
alimentos _para su subsisrencia, se acompañ,lban, además, de
algunos animales que y.1 h.ibían logrado domesLicar. Sin cmbaroo
entre n uestros aborigcnes,
,
hasta la fecha en el arco de [~ G' rt&gt; ,
Ch. h.
··
an
_1c 1meca, no_ se ha loc1liz,Hlo información ;tlguna sobre
animales
domesucados, 'v su a{Yriculrnra
en ¡oJo c-iso
· 11 .0 • •
. · j
t&gt;
'
• 51
l bü ,l
ex1St_1r a guna , cr,1 de mínimas proporciones.
"'
. fa~ vez fuc'.a debido a no ser necesario para su sobrevivcn(ia,
dispo n1an Je al1rncnto~ y_ .111imaks a l.1 mano. \ro h,1~, que ol\'íd.n
que los hombres de Ll'&gt; tr1hu.., locales er,111 cnadorc.'&gt; mu\· oitoS(JS
Ad e mas,
' el J1ech o de c:i m b i.1 r en form ,1 co m t.111 te J ~ v \ ;en J , . ,- ú ·
1
1 1 11
cuando fuera [an sólo C.'&gt;t,1cion.tl. -cn 1nvinno c:n ,tl(,:111 ~itio
s~guramenre mis ,1hrig,1Jo, y en \'eran o en otro d t Cc1 :r1t1:- le,
dificultaba el tener siembr.ts ,. ,1nim.ilc,.
·
, Sus chozas la., lna11r,1b.1.11 con v.trios p,d(1\ corr.1d,1~ lk .ilgt'rn
arbol , ent rccru?.ado\ c11 h p1111c.1 y cuhicrrw. con p.q.1 p.ir.i f'nr;n,u

!º

,~., 1

�una especie de conos. Erirn c~t.1, h.1h1t.1uo111:~ un_o m_.Í\ pri111ic1v'.1\
q ue Lis paleolír ic.1s afric.111,1,. No obsc.1ntc eqo 11'.1pl1i..:Jb.1 1r.1b.1¡u
p.ir.. sobrevivir. No ccni.1n l.1 idc,1 Je con:.t'n';H lfl~UlllO) p.11 11 ti
fucuro de ellos o de sus FJmilias, .1lgo de lo l7t1e los ,ILllSJb.1n lll~
españoles.
.
_
,
Es ras viviendas. informa el cron1~t.1 Alonso de Lcon en ~u
historia del N ucvo Reino de l.con, se cong1eg:1ban en r.1nchcri,1s,
que la mJ.yor parre de dla.s cont.ib.rn c~n quince t.hoza~ ,tlint,1das
0 d ispuestas en form.1 de media luna. Su~ choz.i~ lJs fornub,in de
zacare O ca rrirn en form.1 Je campana, con una lumbre en el
cenrro. No obsc.tt n te, como se dice en pirr.1fo anraior, era una
economía muy preciri.1 y sumamente dificil._ pt:ro. ~mplicaba
rrabajo, ral vez po r esco no deberían de haber sido cal 1hcados de
"flojos y holgaz.111cs··.
.
,
Su alimenc,1ción parecía a los espaüolcs del siglo XV! l y XVIII
no ran sólo poco vari.1da, sino h,1sra inmun.da . _Consumían
víboras, ratones de campo :,· ro J a clast: Je al1n1.1n.1s. _Mas de
ac uerJo a los cánones acrnales, recibírn 10do upo de
carbohidraros. calorías, minerales, y vitaminas requeridas.
En vera110 se alimcn1ab1n de nopales, ílor de cu na y runas
cocidas en barbacoa, cuando tiern.1s. J\.Ltduras las ucilizaban
secándo las al sol como pasas. Las vainas del mezquire, cua ndo
ciernas, bs masticaban, una vez secas , las molía n en los morcer~s
para obrener harina mezquitanut!, cornida de muy_ gra~ sustancr,1
caliente y seca, hacerlos engordar en ese tiempo. El origen d e la
palabra ·mezquitamal es nauha, lo cual nos indica de do nde
provenían sus lenguajes.
. ,
.
En el invierno ,;,, alimento cons1st1a en d uerno centro de la
lechugui ll.1, la cual requería un coc ímienro duran~e dos días Y dos
noches en los foi;ones, la llamaba n nezcale. Ademas, preparaban el
corazón de las p~encas igualmen te en ba:bacoa, si_n desca rtar ~ue
se aliment.ibrn del maguey, la anacahu1ra, mandioca, calab ac1ta,
chilacavote, nueces, maguacara, fríjol. trigo silvestre y chile.
To.das estas y algunas orras planeas alimenticias crecían en
form,1 n.1tura\ y s~ loc~alizab.111 en aquel entonces, a rodo lo !_argo_ Y
ancho del Estado. Posiblemente sembraban algo de ma1z., Sin
embargo ran sólo rencmos como información las p rnrnras
los cuales, al ser inter p retados por los
ru pesr res Y 1os Perrogl1fos,
__,

arqueólogos, dan a conocer que pudieran ser mapa~ dondL· se
ind icab,111 los m&lt;:jo res sirios para la c.iz,1 v la :.iemb1a.
Aquell.is tribus t¡ue v1v1.111 cerca de ,los r1os Jisponí.rn de orr.1
gran f~enre ,1l1memicia. Com ían pescado, r por rnpuesro los
langosrrnos muy abundantes en muchos de lo~ ríos del área,
desaparecidos en el Estado tan tarde como en la segunda mnaJ
del siglo XX.
Eran diestros pescado res y tal vez para refrescarse en los
cálidos veranos, ~costumbraban nada r en los ríos, algo q ue
muchos de los hispanos no sabían hacer y no comp re ndían.
Cono cían la cu lrnr,1 del agua, pues como se ha mencionado,
poseían u na gran habilidaJ como pesca&lt;lore~ y usab.rn diferentes
form as para atrapar los peces. Tejian una especie de redes para su
cap_rura y por la_ noche, los de~lumbrabrn con anrorchas para
obl 1garl os a refugiarse en las cuevas, un.1 vez .1hí, los e,,rraían, en
ocasiones aún con las manos.
Urilizab:111 también ílechas, y obtenían de los poblados ríos:
robálos, mojarras, b,1gres. catines, besugos a más de algunos
mol uscos y camarones de agua dulce. Estos
alimenros los
tra nsporraban en un:.i red tej ida entre dos pa los &lt;lclgados que
llamaba n cacaxtle. Su alimenración incluí.1 di,·ersos ripo~ de carne
la cual obrrnían de la caza: coneJos, liebres, venados, rejones,
mapaches, comadrejas, arm,1di ll o!&gt;, dacuaches, rapires, casto res,
ratón de campo, cu lebras, víboras, perrito de bs praderas, .trdillas.
con lo q ue completaban su alimentación, por ranro puede
considerarse rclarivamer.re bala nceada.
. Aprovechaba n las abundanrcs aves de la región: p:nos, ocas,
pichones , palomas, cóconos, codornices, perdices, lo exrr.liio es
que ~o hayan tratado de domesticarlos, o :d menos ninguno de los
cronistas d e la época lo consigna. Tenían los ind ioenas ( ·acaso por
J'
. , ')
o
&lt;
su a 1men t ac1on. una gran fuer7..l y agilidad l.1 cual llanuba
mucho la atención de Alonso de León. Son graneles cazttdores y

cuando salen

110

dejan cosa

/IÚ)(/.

Corren como un uenado.

-

Excelentes en la elaboración de puntas de flechas, las usab:1n
no ~an sólo p~ra b g_uerra, sino p:ira cazar los anim,iles que les
serv1an,. ad_em;-is ele al1menro, para cubrirse con Lls pieles en los
crudos 1nv1ernos. Los hombres las u~aban para cubrirse como ~¡
fuer a la capa de San Juan I3a11tisca, sobre uno de los hombros y les
caía hasta el muslo. Las mujeres, llevaban, en 1~ parre posreridr de
843

�su cuerpo , pieles de venado en invierno y verano. La parte frontdl
co n un faldín de z.acate.
El uso de pieles indica trabajo manual. Requerían al meno~ un
mínimo cr.1tamiento, muy posiblemente tan sólo el usual en l:i
etapa paleolítica, cuando, después de desollada la piel. la
masticaban para ablandarla. No se tiene informes del uso del
salirre para co nservarl a por m:ís tiempo, tal vez por la abundancia
de los animales de donde provenían, no tenían necesidad de su
co nservación, posiblemente les era más sencillo cazarlos que
cunirlos.
Te1ían también tiras de piel de conejo co mo vestimenta para
los homb res, en los fríos días de invierno, el resto del año andaban
desnudos y si acaso, con unas teuas de cue ro , las cuales no
necesit ab ,1n elaboración, tan sólo tomaban un pedazo de piel de
cualquier animal, y daban media forma de pie , lo fijab a n con tiras
de cuero o de lechuguilla y les servían para evitar las espin,1s.
Pero su rrabajo iba más alhí. de la vivienda y la alimentación, y
aun cuando, como ya se lu dicho , los hombres andaban desnudos
y las mujeres co n faldillas de zacate cremado, esto úhimo requería
que ellas dedicaran tiempo y esfuerzo a su vescido. sin o lvidar la
ca ntidad de líneas pintadas con las que adornaban rodo el cuerpo
y la cabeu, diferentes para cada una de las tribus .
La fabricación de los arcos y flechas ameritaba gran trabaj o
debido a que usaban raíz. de mezquite para el arco. La cuerda
estaba hecha de lechuguilla, las fle chas de carrizo delgado , y para
endurecerlo lo quemaban al fuego. Las puntas de &lt;liferenres
camaños y piedras calladas. Algunas, las de hachas y la112as, muy
roscamence, otras, pequeñas, con gran adorno y de un cipo de
piedra dura, en especial las urilii.adas como arpones o para la
guerra.
Cieno que tenían una gran facilidad y habilidad para c:dlar la
p iedra y convertirla en hachas o punta &lt;le flecha, pero codo llevaba
tiempo y por s upuesro trabajo, aún para sacar J.delanre su
economía de subsistencia, roralmencc paleolític,1, cua ndo los
cronistas de la época, los califi caran de glotones, epicúreos, flojos y
holgazanes, hay que considerar que dicha calificación proviene de
la cultura de ese enconces, barroci. hispana y renacenrista
europea.

N o exis te constancia de
d
.,
algo deben de haber ciaba Jpro ~ccron para inrercambio n
h
ra o aun e f
' 1as
an en co ntrado en alounos d,e I
n orma muy precaria. Se
ralladas en concha .,, orro
o tipo
.
os escasos encierro ~.
· cuencas
.
de .td
son de la regi ón. Si rec·b,
l
ornos co n elementos q
N
h
t tan a go debían d
ue no
o
a dado a conocer s1· en'" 1'
' ! . e entregar orru artículo
M
1-. •
os u cim
•
•
en rna, ,..,_ L., también había e .
. os enucrros c:nconrraJos
Hay que co nsiderar l . x1srenc1a de algün adorno.
, .
e ttempo .
d
cron1cas. En d siglo XVII I
c~an o se escribieron las
·, europea , de
educac1on
,, os cron1
sras ¡1J b'tan rccib'd
1a
esa epoca
y
1 o
narnra les d e la reaión
, ' .r , 6
por
::,
,a pesar d e qL·e
- branco f)ara ello s, los
para so.brevivir ' .,. muy ~1m1
_. 1ar a ¡ 1 ' de ra¡ ª/ª 'ban en fo rma co nunua
.
pro d uc1r para inrerca~bio
1 ,
. ,1s tri us pal eolíticas al
.
' no o cons1de b
'
no
recién llegados ;
I
ra an rraba¡·o.
Los
d
, ,gua qw 5
parre . e su tiempo a guerrear ci:n~s an,ep a_sados, dedicaban gran
posesiones, cu:rndo
no esta ban ocupad
' en ddensa
de sus
- y
.
.
. fomil'
·
1as
venra , sus hac1enJas o esta ne,· 's E I os en rr por piezas par,1 su
XIX
· ,a l.i imperiosa
•
'necesidad
- '' - n da reg
' aun
, en trado el sigl o
-' ' ex1~u
d ion,
guerra viva. Los atanues P .
de efenderse, era un luoar~de
t.
,
' rrrnero e las 'b
terra, Y mis tarde 1 ¡ .
· rrt us narn rales ¿,.,o'-- es ta
61. b
ce o~ ap ·1ch
? iga an los habi t an res de e . , es y comanches del none
lucha ' d-e Io concr;irio no huhien
SC,l zo na a esra
'
. d._
r en conqanre pié de
nece:ar10 pua la se¡,;undJ crap;, J'.. ~o ~Jo llo~ecer el comercio, r;in
3
El gobierno Es _ l
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e'-ononta.
"
n,1no
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I
d'1,·1..
entre Esp.tn.1
- ,. Po,nw.11
r
' ord· · Ja
s·ón
de ¡as nuevas Cttrras
.
1
149"J, al poco · riempoto de su ena
,l por el p
i, . L
ªP· ,&gt;\j• ejandro VI en
Tratado de Tordeci llas b,,, ··lt cl~cu_llfln_rn:nrn y for malizada en el
de
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' .. ''". ,l i n r r, 't ,,. . . . l
stues
que se reconoció su c.1 liJ1d. ~'.~·ruon ( e los narur,1les
se es cons1der,1 simples 1111· ]
,
e personas. Al princip1·0
·
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· nu es no r 1 ·
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mmorhta . Tras ardu,h di~cu,iones s . 11, c'.on~ es. carentes de alma
seres umanos, ingenuos \LI1 ·11 1 e: ego ,¡ J conclu sión: si er:rn
, J
..
· . ~ .o, : 11..1 'Ice1J!•u _;,; ¡l't1¡1•s.
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c: fLLt1110ci:111c11rn J..
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. '- ~ti c.1l 1J.1d de serc:,
1
co mo se J to
- por ll.1mc11 !os' ·rn
· · la· ~-,u n .•- 1111,lll º'&gt; s_.1 1v,1¡&lt;:,
· i1rnccnce,,
enconrrab:1n al m ismo n1n:I co _uror,1 n.:11.lll'!Hl\(:1, \L pc11s,1h I se
ranro re
,
t:n n ~c1t1\·u de · ' ·
·¿· 9ucr1.1n se ll's proret:ic; ll: 11 l11 1n o, pl't¡Ucno,, por
" ·. •J .¡-.or11r1
·
. j • t: 1l is 1111\1110).
Por l'~to
dec1 1ó h, coro n.1 es;);11íol...I lJ'
menraks .
.
, .tl Ul ,'IL o dt: t ,
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d ' '. ' tn cap.iL.e\ Je !t&gt;m,tr u11·1 d .
,
_r ..t.1\l' ~.e n1e11on:&lt;;
ebcnan de q ucdar haju l.1 [ U(&lt;.:l:i. J/¡'sro_n_. ,lllll l'll )ti brnctJLÍO,

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e

u, t,¡1,111olc,, ~l'

In

IlL'"\)
::-,

l,1

�libercad de disponer de su:, pl'.r,011.1, y p.11,1 su prnpio hten, Jdlt.lll
'. • ,
·,1 1)\ ' conqu1,t.1dore\,
qu1e11n
ser encamen dados [ tSll..111\llHe,
·
••
supucscamente los crisrianiL.iri.1n y bmc.irí.111 Li \,tlv.1L10tl de )ll\
alm,1s.
.¡
!
Si lo vemos v consiJerlmO~ 1..011 ojo'&gt; .1cru.1k~ y tKCll en1.1 es,
no parece norm,~1 enucg_u pt'~so11.1s '.1 n,1Jic. ~in -~mb,'1rgo, _c)t.l
·,
rrn sólo de b1L·no sino mas gr.1, e .1un, dt: los
aprop1ac1on no •
,~
J 1 ~
1. ·
1 ..,¡ lJ,, .... c·uerdo .i l.1s kvt's
v onone~ e. 1,1 cpoo,
.
.
h lOiranres, .1 cu .. , i... .,
i
¡os europeos J~c hs
roGos
, . Ji(erenrcs n. •1ciones conqu1~udores o
1, nL1e,·1s
co 10111· zad ores de 1•,
'· rie1rh
· ' con)1d-:rab,in n.1nir.1l.
¡ !
Ahor:i bien, como disculpa. luy que recordar que cn e ,tg o
XVI v XVII, erl coscumbre conur en nombn.: del l~ty y de l_) ios,
codo ' ro que esrah.1 a su ,1k,111 cc, sin _imp~nar qu1c::n _o _qu_ic:_n cs
.
·J
or siolos !os pron1eL.1nos
o usulructuanos,
1
o
'
·
,
.
d
l1u b 1esen s1 o p
· 1 . d
n h entrega a los nJcurJle~ de l.i rcgton 111volucr.1. a.
111c uyen o, t' ,
, ''
·
,
.
~- , . ¡
1. · ,
e
· .. 0 l ll \'c:Z se-1 mt¡or decir .wrn1110, ,1 goo1crno
1.;,sro
per1111t10,
•
'
.,
~
d
espaílOI dar a los conquistadores, p.ira su salvac1on, Lis almas e
los salvajes inoccnces.
.,
_ .
En el caso de !os espaúolcs , donde con exccpc1on dt los 1nd10s
r!axcalrecas a quienes, por el apoyo ocorg:1do a los _conqumado res
•
los aztecas· del México-Tenoch(llan,
en 1a l uc ha contra
. . . ·v .aquellos
,
¡
·
¿·
d
caf1'dad que aceptaron h cr1sttan11.ac1on, os
orros zn 10s e
·
d
restantes indíaenas no tuvieron la suene de ser por considera os
· d' 'd os libres sino su¡·etos a encomiendas o congregas. La
1n 1v1 u
,
d
1· · ,
l
·
·,
· · c·ial ¡, de l\ev·u haci.1 \a ver da era re 1g1on a os
rnouvaoon 10 1 , "
•
•
naturales indi,1 nos -d catolicismo- no se cumpl1a, la mayor parte
de los encomenderos, c:in só lo buscaban mano de obra barata para
su beneficio, la creación de riqueza .
. .
En el México conquistado, el del centro ~e v1rre1naco _de 1~
N ueva España, va para la segunda mitad del siglo XVI, Fel1~e l
h:ibía ordenado· el fin de las enc~miendas'. con 1~ cual se ev ita~;
los propietarios de haciendas y minas, pudieran disponer de rm.
Je obra práccicarnenrc regalada para la s_iem_b_ra y cu1da~o ~e sus
ganados, pues en !as minas, la res1s¡enc1a f1s1ca de l~s 111d1genas
era muv baja v morían muy pronto, tal vez por la ralta de u(a
alimen;ación , adecuada pues hasta donde . se sa ~e, os
roporcionar a11mencos
encomenderos no eran muy d ados a P
. ,
adecuados a los indígenas crabajadores, ni \es pcrm1c1a1'., corno
lo neces.Hio, si ,lcaso auronzaban a
er:rn e esperarse, que C ;,z.aran
..

d

846

las mu jerc,, dc~pués de rc:rn1111.11 'llt !.1hu1 l'll l.1 .1griudt11r.1 o en l.1
casa del p.nrón, el busl.lr hinb.1,; r r,llLt\.
~
Cu.11H.lo en el Ct.'nrro Je! v1rrei11.1ro pnr 1irdcnn de Fclipc I[,
desap:.1reu:n Lis encomicnd.h . .1qucl los i11 L'1.rnfo1mn. decidieron
emig rar h.1ci.1 el norcc donJe. pL1r :-ll kj,1n1.1, 110 cr,1 ~&lt;.:llLillo
imponer L ley y d orden ~- .1s1 se empczo ,\ pobl.ir m.ís .ill.í dd
Arco de la Gr.111 Chichimeo y se conri11ü,1 con l.1 cdcai,1 de p11'Zds.
en especial parJ su venr.1, en los sitios ricos en mincr.1lcs.
AhoL\ bien, a pesar Je l1.1ber sido c.rnccl.1das las encomiendas.
en las lcjJn,b rierr:1s del Nuevo Reino de León, Felipe 11, continuó
perm ici endo su exisrenci,1, se tr.HabJ de rierr.ls aün no
conquist.1d,b o co lonizad.is, y en su affo de incorpor,1rl:is :1 la
corona, entregaba, a quienes se :isent:ir.in en elbs, no r.rn sólo l.1s
cierras, sino los naturales cn encomiend.1s, :-o-u.ndando, ¡,or
su pues co . el quinto par.1 el rey, aun cuando en much.b oc.ision&lt;.:s.
can sólo era el ccrcio.
Por ello encontr,1mos, así se lee en los Prororn los, como había
encomenderos , ~- aún enromendert1s por derecho propio, lo cu;il en
cierro modo, 110 estaba aucoriz,H.lo, las mujeres no podían tener
encom i~ndas, pero L1 ley, cal parece, que cuando se trataba de
personas de calidad era b:i.scanrc flexible, o como :i.conrccía desde
aquella época, no era difícil ··compr,u" privilegios especiales. En
las provincias de Orienre se permiría a los hispanos habitantes de
la región fronteriza, cuvieran un cieno número de indígenas
encomendados. La pdcrica no desapareció hasta inicios de l siglo
XIX, con la extinción de los indígenas locales y la independencia.
Cuando el lusitano don Luis Cuvajal y de la Cueva, viene por
primera ocasión a L1 Nueva Espai'1a en 1567, ciene la oporrun idad
de compartir su largo vi:ije marítimo, con don Murín En riguc·,
quien venía como virrey, e inici:i una larga y buena amistad. Don
Luis se establece en la provincia de Pfouco, cerca de Tampico
donde en 1568 y en 1573, llega a ser Alcalde . Ahí, en la región de
Pánuco, consrruye una gran estancia, st: dedica a la cría de grn:1do
gracias a la bara¡a mano de obr,1 de los indígenas, quienes le
temían por su bravura, situación no muv usual enrrc los narnrales .
Don Luis, antes &lt;le llcg;1r a la Nueva Esp:iña, ya era un
hombre rico, había traba jado en compañía de uno de sus dos
como conrador en el comercio de esclavos, a quienes capturaban
en las cos¡as de Alrica para lle\'arlos hacia Europa donde los

�vendían, aún a la enemiga Albión, el procestance oro inglés era tan
bueno corno el cat ólico.
Con la venta de estos esclavos y como h ombre rico, ya
establecido en una gran escancia en Pfouco , se: dedica no can sólo
a la ganadería, sino continua. con rn ocupación de hábil y valiente
soldado, y por supuesto, esclavista. Su llegada aún cuando sirve
para pacificar, o al menos tranquilizar a los ya para entonces
bravos indígen:is habitance~ de lo que má~ tarde fue d Nuevo
Reino de León, tiene además la finalidad de continuar con la
c,1cería de piezas para su venra a las ya desJ.utorizadas
encomiendas, pero por la necesidad de mano de obra b.nara, había
una gran demanda. y la oferta no era suficiente.
Carvajal regresa a España en l 578 con una recomendació n
muy amplia del Virrey Enriquez, quien le tenía un gr,111 aprecio
por haber sido excelente como pacificador y haber invertido muy
fuerces canti&lt;hdes &lt;le su propio peculio en beneficio del vi rreinato.
La recornenda&lt;.:ión \e .1bre las pucn:.is del paLicio, y ral vez por
csw, obtiene el brnepláciro del rey felipe ll, quien otorga, en las
famosas Capitulaciones, pcrmtso para descubrir. conquistar,
p,1cificar, &lt;lcsignindolc como primer gobernador, del que será
llamado Nuevo Reino de León.
El temrorio entreg,1do :i don Luis es de enormes
proporciones, 200 legu.1s cu.1drad,1s inLluidos d puerto de
Tampico y Pfouco. Las minas de :V1az.apil hasta el límite de Nueva
(;a\icia y Nueva Vizcay.,. de ,1hí hacia el norte, lo que estd por
descubrir de una mar a otra, que no exceda de 200 legu:is de
lon gitud y otra5 tantas de laurnd. Debido al enorme crnri&lt;lad de
terreno quedan dentro de éste, \o-; Jcrn:iles csr:idos d" T.1maulip:i.s,
1':ucvo León y Cuahuih. Incluso sus lirni res llegaban \1;1sta Cela.ya,
en Guan.ijuaro, aún cuando don Luis no tomó posesión de esta
población, y ¡1or tanto regrt'..'&gt;a, más r,1rde, ;ti virrcin,no de la
Nueva l-.spaiiJ.
Además penenccc .1 C'itC NU1:vo Reino, g,r111 ~une de
Zacacecas, Durango. S,111 Lui s Poto~í. Nay,irit, Sinaloa,
Chihuahua y en Texas, un poul tnJ5 ;111.i de lo~ límite~ tk lo que
hor es San Antonio, ha,t.1 e\ lío N11&lt;:(t'.~. r.11 (01110 ptH:dc vc:rse, el
área es t.111 grande, 4uc 1.:&lt;; el L't]lliv,ilentc .1 Li teru:r.1 pHtC de la
hoy Rcpúblici Mcx1can.1. r .'&gt;ll' cnorm&lt;: tcrrirnrio lo rn:ihió un
hombre ,rnn cu.indo no gr:11u11.11nc11tc. hubo un p.1g,o p,1r.1 su

usufructo,
donde se incluían
, de 1as ncrras, lo i b.
,
.
' a mas
au t octonos, para ser crtstianrz..ados.
s na nantes

J ª,t

En las Capitulaciones se consi n b·
que acompañarían a Carvajal 60
que d: los l 00 hombres
con hijos, deberían de
.' d
efie. os, a mas de ser casados y
sei
e o 1c10 1 b d
1
artesanos Y soldados s·
b
a ra or, os restantes
. .
. tn em argo CSlO no se e
¡·,
l
'
porque 1a monvación de los emigran
.
ump
to,
ta
vez.
tes era la d' .
o tener riqueza fácil v ráp.d
. co icia, su deseo de
b
,
t amente Y en nin ,
.' ·
. gun momento buscar
1ograr esta riqueza, a base d e¡ erab a¡o
propio.
. .
M uc ho . menos buscª 6an cnsr1anizar
a ¡
¡
a1guno s, vanos de los acom d d
os n,nura es, pues
. .
panances e 011 Lu ·
. d'
cnman
ts, eran
¡u 10s ,y no
. .os viejos, lo cual O rd ena b a -1a ley p
•
acta virreinato de la 1
E
_
.
ara quienes emigraban
h
.. ,
ueva .spana. S111 emb
se omm o esre requisito e I C .
. argo, aparenremenre
propio don Luis no lo c n as¡·, ªcp1tula.c1ones de Carvaja l, o el
·J
urnp io . arvapl y d ¡ C
conven ct o .a una cantidad de Iusnanos
.
. e a ueva
había
amigos
b
d0
muehos panenres , de q ue ¡o acompanaran
_
,
Y
so
re
ro ,
e
esta 61 ecer el Nuevo Reino d L ,
n su aventura para
de Felipe II. Pero cuandoe . eon, qlue había recibido de manos
'd
vieron ·1 pobrez d T
.
cons1 eraron enoañados "
]· .
'f
a e
amp1co se
. b
b
J rec amaron
uerrcm
e .'
·.
.
enre. · ,l su . ap1tan.
E. spe1a an encontrar en ese ªs 1epnas
tterras
pobl
.
a 1as d e España, y en 15Bl
.
,
•
ac1011es similares
.
, no ex1sr1Jn con ex
•. d !
en e1centro de México.
'
. cepc1on e a gunas

. d. Debido a esrn ' a pesar de o f reccrles rerr,
in 10s para el traba¡'
I
. I ·
e nos para su cultivo e
0·
0
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dr1r los
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auror1za o en l:ls
C aptru aciones: para pode,, enwmen
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5
que descubrieres y pacilrr íred ( . ·)
e t'Stl provincrn
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nu zeren sen•ido en dicho d . b . .
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beneméritos para que ,.uot·
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N. ·¡·f d
,
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10

c1v1 iza o ' parr1·eron
.a 1 cenrro &lt;l el
n usclí a "º m,ís·
'
,
5
poblacio nes va edific.,d
pais v e asentaron en
,
" as.
Don Lu is ya como gobern :i.do d 1 ~
.
funda en 1582 • 11• c1·L1&lt;l ,1 J' te
1 L ', r e. l uevo Reino de León
xon
b
.
.
.
metales de 1.1 sicrn d. "-'
c.·
.' par,i O rener bcncfic10 de lo,;
r C' l I
b.
e a Cueva con ,1 e .Jan ,,rcf'or10
~.
, • st.1) ccc r.1111 ién, la \'i!IJ
d 1
•
:1 m1sm:1 l1n·1l1d 1e.l .¡ L
fi .
e dond e se dice ,11r . '
,/ , 1' t: ietHt tc10 de los metales
d
,
' ·
i1!/(/ IJl/ll' l1/ p 1({¡/ p
. L ·
·
•
requer1a la a~isrrnc11 &lt;l · 1
J'
.. Jr,1 t1.10:i¡ar J;i~ 111111;1\.
•
e O', lll 1OS
lllll l11l ,
1
negros en e~ra p,mc dl· 1 t ,¡ .. L
~ ,
, 11a po(o, C\C ,l\'m
· .~ un .1 cspana.

�Como lo~ nJrnrales no ibJn por volu:1t.1d propu, lo, re1..1en
llegados y nuevos propiet.irios de minas y 1Ícrras, iníci.non bs
llamadas encradas, donde per~eguí.111 ,1 los inJígen.ts p.ir&lt;1 co111.1rlos
en encomienda, sin disrin~uir hombres mujeres o niños, pJr.1 usar
la fuerza de sus brazos o vender las piez..1s, como acostumbr.16,111
llamarlos, a los ricos hacenJ.1Jos, nc.:gocio que se convinió parJ los
reineros , y para el propio don Luis, en uno de los rn.ís rcJiruablcs
y b.1se de la poscerior riquen del Reino.
La fuerza de los hombres se aprovechada, a m.í, de las min.1s
en la .1griculrnra y en ocasiones, también las mujeres trab.1jaban en
esta, o en el servicio domésrico. Cu.111do llegaba el ciempo d e la
siembra y el de h cosech.1, ib:rn a la c.11.a de piezas y romaban no
tan sólo a los hombres que requerían, sino también a las mujeres y
a los hijos menores a quienes incorporaban al servicio doméstico
dentro de Lis haciendas y estancias. U na vez que había terminado
la siembra o la siega, los indigcn,1s eran liberados y enviados de
nuevo con sus rribus, sin embargo, las mujeres e hijos, continuaba
en e11co111it'llda en la casa del dueño .
Los naturales, a pesar de haber sido rachados por los cronistas
como incapaces de vivir en familia o sentir amor por ~us hijos., la
mayor parte de las veces no qucrian regresar a sus lugares de
origen sin ellos. y se quedaban rondando la hacienda a fin de
tratar de liberarlos. Curiosa sirnación: desde aquellos tiempos los
reineros enconrraron b forma de maximizar sus utilidades,
minimizando los gasrns necesarios en los insumos y en los
requerimienros de sus trabajadores, para lograr acrecentar sus
rendimientos.
En el año de 1583, don Luis funda la Villa de San Luis en el
mismo sirio donde del Canco había establecido el pueblo de Santa
Lucia, y continúa con sus incursiones en busca de pieza5. No m bra
a Diego de Montcm.1yor, Teniente de Gobernador y Teso rero.
Más tarde, busca preparar a su propio sobrino Luis de Carvajal el
Mozo, como su heredero en el gobierno del Reino.
Pronto se inician los problemas de Carvajal y de la Cueva. Ese
mismo año lo acusan de desmanes , crueldades y de haber ven d ido
a los indígenas capturados en la Guerra de Termapache, co mo
esclavos, violando la leua de las Capitulaciones. Sin embargo a
pesar de estas acusaciones, Carvajal, prometió antes de ser
ap~chendido, en su deseo de lograr que sus compañeros lo
8'&gt;0

siguieran en la a,·cnrur.t Je " ·i cifi __ ,.
.
Tamaholipa, a los 40 soldad
p. tt:ar . ª. los indígenas de la
.
• os, que rcpamri.1 rnrre ellos l 1000
piezas que apresaron en su l'ilrim,1 incursión
, as
cvirar problemas co11 l,1 ,1uror1
.
.d a d del
.
.. Pero para
1
,¡o
que
os
narnrales
esrahan
s
.
v1rre1naro,
d·¿ j
,
•
u¡cros a proceso penal por ,
1 o arras } apostaras, acusación que h 1bfan l ·I 1 . d,
ser
esa tribu, por ello "no se le
d' . . 1ec 10 os tn igenas de
,
s ven ia como escla,·os ,·
'I
se les daría como mercanc1'a . ,, 0010 pue d e V S e. SlllO. tan
.so
o
j
hombre educado e l ,
cr e, arva¡a era un
n e, es Y muy astuto
d
sal ida a sus hechos.
'
·
'
para po er encontrar

e

. El trabajo esclavo de los indios fue Li. ha e
.
riqueza agrícola ' ganader"•• y m1nna
.
E11
s, 1 · de la primera
Carvaja l aprovechó la mano d
6 .
esta u tima, el propio
.
d
e o ra encomendada
mrna e San G
·
· • a j usar en 1a
.
j' . dr~gorio, cercana a la ciudad de León en el Nu
, dcr como eschvo
evo
Reino, a os tn igenas ' a más de ven
JI
que no necesitaba. Don Luis es jj , d
I I
.' .. ~• ª aque os
qui enes quedaron a cargo del Ne\a
a nqu1s1c1on en 1587,
'
uevo ,erno eran pe
crue1es con los natura les v por ello . . .
'
rsonas muy
habitantes de la Villa de, Sa L . , 1ln1c1arlon ataques en contra los
,
.
n u1s, a cu:i. se dcspobl,
1588
as1 continuó hasta 1596
en
y

º_,;,.

°

Pero ~ün ant~s del estab lecimiento del Nuevo Reino de
'
por C~:vapl, se tiene conocimiento que Albe t d I C
Leon
recorno en forma sisremáric
.,
ro e
anro, qu ien
Valle de Extremadura. En l 5~;sta re~1on la ~aya bautizado como
Alcalde Mayor las minas d t~ma1a¿ara si_, ya como Capicán y
explo raba c~n indios esclavose an
r~gorioj Para 1577, las
gracias por supuesto a conca ' por no amar os encomendados
•
r con esa mano de ob b
,
1
como muchos de los primeros habirantes del Rei ra arara,. ogro,
no, convcmrse en
hombre rico.
Don Diego de Monrcmavor en 1596
61
estado el
61 d 5
·
' esca ece donde habían
pue o e anta Lucía eregido
d I C
tarde la Villa de San Lui d C . . 1
por e
anro, y más
s e a1va¡a aprovecl1311 d 0 l
•
ap1tulaciones v el h·a ber s1.do ' n
b d O ,,. as
• mismas
Gobernador la ·ciudad
¡om ra
e111enre de
Monterrey 'T
I
dmct_r~po nana de Nuestra Señora de
.
.
ras a re acc1on del Acr d F d . ,
inmedia co elabora el S - I .
a e
un .1c1on, de
¡ dº
enrt amiento del Asiento y d ¡
r .
n zos para fa Ciudad
d I
.
e as ,e, ras e
Señora. .
y e as Tiem15 e f ndios parta Nuestra

e

.

851

�En el seña"1.miento del asiento y de 1m timas e indios para "1. ciudad y
pam nuestra SeF10m, .., un sitio de estancia de labor, con C1llltrO caballerías
de tierm' y sitio de /mena- ... para ad.orno y ornato de su templo y altar y
cosas newanas a su servicio, el cual sitio de estancia y tierra estiÍn y son ... y
pt1ra ayuda a cultivas 1m dichas tierras, /1}s indios caciques naturales de esta
tieiTa, que son el cacique Napayan gwichicil con su gente y el cacique
A{1?,U1111ron borrado, junto a los ]uaqulfll.enne y Comoagwr coataes, es con su
gente. ltern... una estancia de g,1nado mayor' por el camino de la Guasteca,
en el 11·ó de San juan en b1 Boca al desembocar del río y cuatro cabail.erías
de tima para "1.bor. !tem, otro sitio de estancia para ganado menor', en un
río.. con marro caballerías de tiemt,... con declaración que para
administración y haberes que procedieren de losji-utas de 1m dichas estancirtS,
esté a cargo del fimdador de esra ciudad y sucesores suyos, fllrrl que en ellos
hagan y distn.buyan prtrtt el dicho ornato de los templos y cosas que
ronuengan a su santo servicio, sin que ahora ni en ningún tiempo pueda
ningurut persona eclesiástica entremeterse en lo que toma /,a administración
de &amp;s haciendas, ... Ítem señaló para propios de estlt dicha dudad un sitio de
estancÍtl con cuatro cabrt!/;rím de tierra. por bajo de tierras de nuestra se,iom
con el agua que le perrent'ciere de estos ojos de Santa lucía y de 11}s Nogales y
los máques naturales para el ayudA a su beneficio, el cacique Pita/e y el
mcique Piopi, que están en bt sima de San Grego,-io con su gente, mujeres e
hijos. Item... para 1m cawas que se ofrecieren. .. teniendo en cuenta... poner
todo aufo... para "1. honra y ornnto... según se usa y es com,mbre en los reynos

de su Majest,id.
Cuando se efectuó la tercera y definitiva fundación, en esca
ocasión, canco don Diego de Monremayor como l,1s familias que
lo acompañaban, ya tenían conocimiento de.: los peligros y
molestias que enfrentarían. Algunos eran antiguos compañeros de
Carvajal. Así tras la elaboración del Acra de Fundación de la
Ciudad Metropolitana de Monterrey, donde gracias a añad ir la
palabra "Me tropolitana", se podírn recibir ciertos privilegios para
evadir el pago de algunos impuestos, pero primero, como era
usual en l:i época, se hace el señ:1\amicnto de !:is tierras e indios
para la Virgen y parJ. el Ayuncamienco ~in embargo, de.: inmedi:Ho,
se concede este mismo privilegio a los fundadores.
Esrn era necesario para que abandonaran la comodidad de
Saltillo y aceptaran avecind.irse en e\ Nuevo Reino, por aquel
cnronces, la ultima froncna del virreinato, regi ón semi-c ivili-iada,
8~2

alejada de la ley. En Moncerrcv a pesar &lt;le
empezaron a esrablecer sus h , •
que pocos anos después
, d
ogarc.:s perrnn,1s culr·1s ,
J
se carec1J e codo rino
de n:creac1on
,.
. . las div
. _,. )' preparana5,
r
escasas, diferenre situació ,1
¡
'
. , ers iones eran muy
, a a que se v1v11 • ¡
· d &lt;l
en Guadala' .
Z
, t:n a c1u a de
M ex1co .Y aún
.
, ' , ¡ara o acatecas por 11 .
,
ororgar especial es privilegios a¡
.. ·
'
~ o se requer1a
Tal Y como se dord os vccrnos para ura,garlos.
:
aron e rierras a la Virge 11 , ¡ c· d
ca ba 11 ertas de tierras 1v m~nc
¿, b
••
&gt; &lt;.: o ra p·1ra s
¿)· ª· a 1u ad, de
ha dicho , poco más rard. l
.
,
u ren 1m1enco, como se
e; os primeros pobl d
·b·
acuerdo a sus merecimientos t.
. a ore_s rec1 ieron, de
, ierras v nncrones de
i,
os amaban los cronistas d, 1 , '_
in&lt; ,genas, como
1
. . .ll ¡ .
· e a epoca. para ser t . b · d
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1n1c1a a nqucza agrícola \'
d
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ra a¡a .1s. f s1 se
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.
c.
gana era e
uevo R .
l
v1rreinal. el cua l era con~c·d
11
,
e1no en a etapa
I o en aque a epo
el none.
ca, como e I granero
d
Aún cuando la historia no lo re istr:.1 ni 1
.
lo consignan, los fundadores ¡¡ 0 g .
pnmeros cron istas
indios Lü)Orios, (nJ.borios) )' ~º¡ aron acornpanados, de sirvientes,
. d.
ese J.vos, Y por sup 5
J 1
.
in 1spcnsables p.ira la vid
f . S ·
ue ro, oe os av10s
. .
,1 e 1ar1a. egurarnence
1
,
qu1n1en cos servidores Je .
¡¡ d
( . . entre os mas de
- ·¡
,lque as oce arrnl,a
alb ant es , carpinteros herre
.
s, se encontraban
tipo de labores neces:1r·1~,- p~o_s, campeds11,10s, y gcnce hábil en codo
·
, , ,., ara~aca ra ea
•¡
acue rdo a los cánones Je 1 ,
nte, una v 1&lt; a normal de
· '
u ,1 epoca.
C~°:º en ese.is lejanas cierras no h ib.
. .
conoc1m1 entos i' 9ue ¡1udi.
. 1 ·¡
. ,r.111 indios con cales
.
.
cr,111 .1 qut ar sus brazos fnr
l .
manua1es, .1qut'.llos impropios d 1
.
' a tr,1 ),1¡os
acompai'larsc de indíc,c . ·!· • ·el os esp.rnole!,, tll\'Íeron que
:-i nas
l ,1xc1 cecas
ot
'
•
a1gunos otros Je! ,.,. ,r·r&lt;&gt; ¡ ,¡ . · ·.
· ' . omies, mexicanos y
"'" 1
( t v1rre1n HO
l
·
encom ienda de ·1tr,,·r \' I
•
• quienes ac em.is traí.tn la
• "'"
ogr.1r que 1 ·
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. .
acepr:1ran b religión cri~·• 1· '"
os tn igcnas ch1ch1mecas,
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º!

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, .111.1.

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l 111
· 1os ¡Jborios _\· lo,
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~ encomendados.
.1gncu tura &gt;' g.1n.1derta ncces.uia
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al1mentac1on de c1uirnts s I b'
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incrl'.m enro gr.1ndemenre l.1 hcrc_nc1,1 reu ) J .1, co
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l .. ¡o Garcí,1 Sepú\ved a,
Gonz.do Ferrd.ndcz . {e
. ca~1 \ º.~ . ,h . t:ln d
Bermbé de las
~
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LUC,lS ( 1 • L •
L'

Ca as , Ped ro de l.1 G .1 r L,l , i\.l.rn u e 1 :--, k1.lno~, Ju ,111 ¡&gt;¿. 1 n d1.: l nm ,1,
BL s de l.1 C.1r1.1, C,HIO\ C,lllllÍ, l.1 111.1yur p.Hte de óro\, ddii ,111 .\ ll
riq uez.1 ~1 l.1 .1c umu l.1c1ón k [lcr1.1s l' i11J1gc 11.1s e111..1&gt;me11t!.1dns &gt;'
no ha:· '-]lll' olvi J.1r .1 Ju ,111 C.111.tlcs. Andrc~ C ondlu y l-r.1111..i\u&gt;
BermúJn omo comcrc1.111ro e r.1blecidL&gt;s ,\l'111 cu.111Jo t.1111hié11
via n d:rnce , enrrc orro, qr im.
Tan pronco corno 1609, el Gol crn,1Jor J\1on1cm ,1yor autc&gt;ri1.1
al capidn Joseph de TreviC10 , llevar al puerro Je T.1111pi u,
localizado ,1 sesentt1 lt&gt;g11r1s, ca mino de carret11S, 1r ,l comprar ganado
TreviÍlo p.1rce co n una re ·u:1 con h,irin,\. Lo .1grc ivos 1ndígenJ~
de la reg ión, rJ! vez los huJlai es o lo tanuulip .1 cviuron tuviera
éx ito esta primera .wenrur,1 comerci.11. Regrc~,1 .1 Monterrey y
fab rica ocho arreras ~, Jcomp .1ña do con ocho comp.111cro y gen re
de serv icio, parre de nuevo y .1hor,1 sí, logrJ su propós ito .
La ganadería empeló .1 florecer muy pron ro, y cruL,16.1n la
regi ó n gran cantidad de ovejas. En 163- , Anronio Leal introdujo
un reb año de 30,000 oveja de de Huichapan. Después d I largo
via je y haberse adapr, do al clima, se empezaro n a uriliL:ir codos los
produ ctos y ubproduccos de lo .111imales. L:i lana , la e.une, las
pieles. Al prin cipio, en 1sta Je carecer de rc::lares )' gente
preparada para rr:1b.1jar la lan a, e regresaban pa ra u trasquila. a
Queré raro.
in embargo en ese aiio de 1635 , en an Francisco hov
Apod aca, el (Jpidn Alon o de Treviño da en arrendamia,ro, a
don Ju an de Guzmán, vecino de este reino, 1 obraje que rirnc en
di cha hacienda donde e hace jerga, sayal y fr,1zadas, por un aiio y
por tres mil pesos piara de rema. ~·e incluía en l:i renca ve inte pares
de ca rdos, mirad de emborrar)' mitad tle emprinar (sic))' di ez y SJl!te
tronos molientes y corrientes y toda la gente que hoy tiene y
seiscientas arrobas de lrtnr1 mu erta. El capitán se cornprornecía
adem á , rt sustentar a toda la grnte rl su costa ... y a que se le faltrtsen
muchachos para los tomos. dárselos y buscárselos y traerle los que se
huyeren 1•
1

la can tidad e n que se arrienda, indica e trataba de un obraje
muy gran de, tres mil pesos plata en el iglo XV II , era mucho
dinero . Los
rrabajadorc
deben
haber siJo
indígenas
encomen dados , pues se auroriza al capitán Treviiio a ir tras ellos y
ob tener los que requiera . Como pue&lt;le verse, los primeros reineros

�renían la idea del beneficio que se obtenía de la transformación
de los productos\' la incipicnre industrialización.
.
Al principio, como no se disponía de personas que conoc1er.rn
la fabric1ción en rexcilcs, se envi,16.1 la lana ,11 cenero del
virre1nJrn. h.1sra Queréraro para su 1e1ido . pero más tnde, se
1mporraron i n&lt;lios ornmíes, mestizos y españoles para que
enseñaran el oficio .1 los indios laboríos, muchos de el los
descendientes de claxcalrec1s, además por supuesto. a la mano de
obra de los encom endados indios chich imecas, con lo que se inició
L1 fabriL,tLi6n de rexciles en el Nuevo Reino, la que, en el siglo
XIX, Cue el p rincipio de la accual indusrrializ;Kió n.
:\o r.111 só lo los indígenas libres o encomendados fuero n
entrenado~ en l.1 fabricación de textilc~. sino presidiaras quie nes,
en lu~.H de cu mpl ir su sen tencia e n bs drcclcs, eran enrrcgados a
los p;opiec.n1os de los obrajes, a quienes se les vendía el servicio
remporal. Los empresarios adquirían, ju n tO con la de obra b~1~ara ,
el compromi3o de evirar la hu id a de los presos y vcnhca r
cumplieran el riempo de s11 co ndc n.1, por tanto eran c.:ncaJ&lt;.'na d~s
o c.ug.1dos con pesados grilletes . Como cr,1 de espera rse el sa bno
q ue recibían estcVi con dc n.1dos ,1 prisió n, era muy ba¡o, lo cual
permitÍa ab:1 rat:1 r el p roductO terminado.
bistía Ll n1J 110 de obr.1 libre v estos 1rab.1j.1dores L1horaba n al
lado de esros preso~ y en las mis;11:1s condiciones de prisioneros.
I~ua lmcntc y tn los mismos obraje-'&gt;, compartí.rn el rrabajo
e~clavos negros, mul.iro\ e indígenas chichimecas. lsre uso de
mano de ob'r:1 escl.iv:1, que como ya se ha Jicho, era cosrumbre de
ya

la época.
.
, .
Se esrablccen nuevo obra;es en Cadncy ta y SalLnas, p.1ra la
elabo ración de codo 1ipo pre ndas. Ve~1u,1rio de hna para si rvientes
e inc.lír,ena, cncomcnc.Lidos, jorongos, jug.1 s, cob ij.1!&gt;, co lchas,
t&gt;
• l
mantas, jornngos y sa1.1pcs. F~tns Liltimm ~e env1,11,11\ p:u a su
venta a l:1 por .1tp1c l entonce,, Lunos,1 fcri,1 d e S.1liillo, po r ranro
recib ieron c~tc.: nombre.
Pa ra J 667, 1:t~ oveja~ va .&lt;,ohrep,1\,ilw1 ,1 l,1s 300,000, mas el
gobernado r de Nuevo Rcin.o, do11 ~ico li, 1\11...í1r;1g.1., i111'or 111,1b ,1 se
mu ltiplic:1b,1n los nquilmo, \Íll p.1gar a l.1 rc.il h.1ue11d,1 ... y s1 se
cobrara .1 los dueiios pastorc.&lt;,, li111it.1Jrn1c11tc ,1 med io re.il por
c:1&lt;l,1 cabeza del hinbaje que comt'n 3\1!&gt; ovt:¡.l',, n .1 b.1,1.1ntc p :tL1
la paga de do~ pres idim de vc.:1nu: &lt;,old.1dm t¡uc rnn)crvc n Y
X"i/,

defi enden aquel
reino de los d,1ños que causan los indios
bárbaros. Y concinúa la solicitud del Gobernador: \' dem;ís de
esto, hacc_rse pago ,~I gobernador de dos mil pesos e;isJpdos de
oro de mina, que ~1enc de sueldo, sin (JU&lt;:: fuese de gravamen al
que pagare el d icho derecho. Desde aquellos .11105 ya se
acost umbraba defraudar al fisco, ral parece la siruación 110
cam bia .. .
. Gracias a las primera~ trasformaciones de ins u mo agrícolas, el
mgo de muy buena cal1t1Jd, en hanna, la caña de azúcar en
pil,oncillo, azúcar, ~an,adcros y m in:rales, y 01ro tipo de p roductos
mas _el_aborados. Ex1st1a un comercio muy activo cnrrc la region y
los s1t1os cercanos y aún aque llos alejados de la Ciudad, como e·s
Ta~pi co. a don1e se: llcvab~n muchos de los artículos aquí
fabr1 cad os o exrra1dos de l.1s mi n a&lt;;, pues debido ::d incremento de
la ganade ría, los productos obtenidos, la oferta, sobrepasaba con
mucho a l:i demand.1 local. Gracias a esre florecimiento de la
ganadería. a m::ís de la lana transformada, el cxcedenre de los
cueros, r::in_r~ de g,11udo menor corno nuyor que se preparaban
para su envio J Es paiia.
Los_ cueros de los a~imales po r ~upuesro eran ll[i lizados por
l?s habnantes _de l:i. reg1on, en cspec1.d por quienes disponían de
menores med ios económ icos. Los us,16,111 sobre sus camas, las
saleas como colchas o rapercs. El cuero para as iento en las sillas v
mesas en las casas, en l.1s c.urecas y por la gcnre nds humi ld~
como cuberas.
Los comerciantes llcv,1ban en n:cu.is de mulas v c.irrc ca s,
ade1:11s de cueros, plomo, hari n.1 , cr igo, nüc.ir, g.111Jdo y los
texrd es ya t:ll~ abu11d.111te.\ cn Li región. E.\tos producros se
exporta ban J F.urop.1 donde el t.uero se us.1b.1 c ri l.1 L1bric.1ción de
peros Y coras par,1 proceccion del pl·cho de los \old.1dos, 0 cubrir
las naves para c:\'Ít.ir ingres,ir.i el .1gua. Y por supuesto en oc.1 sione 5
~abrado, ~ar.1 las silhs ~· mn.1s de L1 époc.i. Craci,l\ ,1 este
inrerca m b10 de produuos, se ulitrní.1 pl·,c.1do, c.im.mín , aceite
telas'. ali mentos, no pc:rcct"C.lc1m \'lllo ,. .1ú11 ,HLÍcu ll&gt;~ de lu io.
enca¡es, ho)' 110 .fa_ft,111 g/111•rrh rlc Czsrdl,l y d, C./1111,1 pin .1, de oro 0
marfil pa ra los ,ricos halrn,intn de l'~(l' Reino, quie, l'\ l'll\'i.1li,1n,
de su ob r:11.cs, hnas L11us de lm mcrinm ... cuy.1\ l.1n,I\ ,tdtpiir 1,111
mayor lo ngitu d y lllcjor c.d1d,1d en lo\ duio\ i11\·iernm nnncf1m.

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León. (nunca piso , e d harina semillas y alimentos que -se
peculio, un al macen . e_
- , . d s Adem:ís pagó ca mpanas
rep;ir (l. ...,., n entre las familias necesira a .
858

para la pacificac ió n de los indios , pero lo Je ''p;iciíicación"
implicaba enviar soldados a l:i cacería de las piezas o senc illamente
extermi narlos como lo hizo en la expedición a cargo del cap1t.í11
Cristóbal de Irurrera, quiLn extermin ó ,1 los ind ios levantados.
Su hijo Marrín fue gobcrn.1dor Jurante 38 años, e igual que
su padre, autorizaba pacifi car a los indios, y aquel los que sc
cazaban eran enviados a las minas dt: Zaca tecas, pero rambién
sostuvo durante varios años, a los habitantes de la región, en
especial cuando había hambrunas o algún evento, como
inundaciones o sequías, dejaban a la población en condiciones
paupérrimas.
Era norm;il llevar a los ind ios obrenidos en la cacería de piezas
a lug~res alejados para su venta, así pretendían evitar la huida, sin
embargo, a pesar de encontrarse en Zacatecas o San Luis Potosí,
donde vendían sus servicios, en muchas ocasio nes buscaban la
forma de regresar con sus tribus.
La población indígena en lo que más carde fue el Nuevo
Rein o de León, se consideraba, podía haber llegado al mi llón de
individuos en 1521 al inici o de la conquista. Pocos añ os más
tarde, en la primera década, se c.ree disminuyó grandemente por
diversos mo tivos. Muchos de los habitantes, fal!ec ieron por b.s
epidemias al no tener defensas contra éstas. Otros fueron muerros
en las gue rras contra los hispanos cuando llegaron a trarar de
esclaviza rlos. Algunos más , ya esclavizados, fueron enviados a Las
Antill as.
Para cuando llegó don Luis Carvajal como gobernador, no
pudo co ntabilizar la población aborigen pues al ser nómadas, se
encontraban en constante movimiento , sin embargo , Juan Baurisrn
Chapa habla en sus Crónicas de más de doscienras naciones, mas no
menciona la canridad de su jetos que las formaban. No obsrante, si
se sabe que muy pronto hubo una disminución cal, gue cuando
iban a cacería de piezas eran muy escasos los indígenas a
encomien da, no pasand o, en ocasiones, de más de veinte, sin
embargo en alguna ocasión el año de 1662, To más García capturó
62 piezas de botín 15 de elLos eran "gandules''~ de todas edades 18
indias borra/ 1O con crías en los pechos y J2 muchachas y 7
muchachos menores. Siempre se entregaba el quinco a su majestad
de lo mej or de las presas o brenidas.

859

�En ocasiones el quinco del rey, que no siempre se cumplía, se
remaraba a los encomenderos locales, pero se cuidaba de remacar
el se rvic io y no al individuo. Desde la llegada de don Manín de
Zavala como gobernador, se llevaba un libro de remares donde se
asentaba el quinto del rey. Para 1672, por orden de la reina doña
Mariana de Austria desaparecen las encomiendas en el Nuevo
Reino de León y se forman las congregas, donde la idea era reu nir
a los ind ios en pueblos y repartirles tierras. Las congregas tampoco
otorgaron protecc ión a los na curales, fueron desaparecidas por
inst rucciones del Lic. Francisco de Barbadillo en 17 15
El comercio fue muy ílorecience, los comerciantes viandantes,
llegaban con un buen cargamento de codo tipo de mercancías, en
1635 las mercaderías fueron valuadas en diez mil pesos. Llegaban
procedentes, de Zacatecas, Querétaro, la ciudad de México y
Puebla. Aquí se recibía además, artículos procedentes del oriente,
los cua les llegaban en la nao de china a Acapulco. Para cub rir las
necesidades de los vecinos, había cambién comerciantes
establecidos en Monterrey, en aquella época eran seis: Diego
Rendón, Juan Canales, Francisco García, Antonio Palacios,
N icolás de Medina y Nicolás de la Serna.
Los viandantes arribaban una vez al año a la población, pero
para poder vender su mercadería y cobrarla, se quedaban seis
meses, Andrés González, Anton io Canales y Francisco Ferná ndez,
llegaban en noviembre y salían en mayo. En ocasiones, alguno de
ellos llevaba como mercancía indios esclavos: Vicente Guerra,
vecrno y mercader de dicha ciudad acusado de haber vendido ocho
indios esclavos en las minas de Guana_juato ... y se Le condenó a
prisión y secuestro de bienes. Como la obtención de indios esclavos
era sencilla, los comerciantes aprovechaban para obtener un
ingreso extra.
Al in icio del siglo XVIII, el Nuevo Reino de L.:ón enfrenta
serios problemas económicos de diferentes ripos y la flo recien te
económica del siglo anterior decae. Su terricorio es cercenado.
Texas ya no pertenecía al Nuevo Reino y ahord, Tamaul ipas deja
de ser parte de éste, perdiendo entre ambos, cerca de dos terceras
partes del uevo Reino que an res de esto, llegaba de mar a mar.
Los indígenas habían disminuido en forma acelerada, desaparecen
las encomiendas y aún las congregas, (mas a pesar de es to , los
rei neros continuaron con su práctica de esclavismo) y al
860

establecerse el :-Juevo Santander, José Je Escando lle,·a ,l trc:~
cuartas parres Je los l1abicantt.:s de '.\luevo León a poblar las nuev,ls
tierras, dejando "desprotcgi~la" b capital del Reino.
La minería , 9ue no era de las mejore~ de la Nueva Espaiia.
baja aún nds su rendimiento, lo lllal obliga ,1 los benefactores de
minas a salir del Reino o bmcar nuevas formas, para la obtención
de mayores utilidades . Las minas son c~lda día m:b escasas ,. más
difíc il se comporta la sicuación cuando desde 1715, hab,iendo
desaparecido las encom iendas y congregas por instrucciones de
Fran cisco de Barbadillo, L, mano de obra deja de ser "baraca'' y se
requiere ahora, el uso de esclavos o de ind ios a quienes se of~ece
parre del minerJl obcenido, encareciendo el cosro v no
permi ciendo sean cornp&lt;.:tit ivos, por la b.lja en la cantidad v e.al vez
hasta en la calidad del mineral.
·
El problema, pH;l los pobladores dd Reino se ,lgudiza cuando
José de Escandón rc:cihe órJcnes del virre_v, de ir a la pacificación
del seno mexicano. F.sc.111Jó11 decide esrablecer pohlaciones ptlra
beneficiar a l'ecinos _y pobl,1dores cttrenres de tiart1s. Quienes IJs
recibieran no p.1garían derechos, y con esr:is Jos opon unidades, de
reci bir t ierras y no pagar derechos, muchos de los habiranccs de:
Monterrey, deciden emigrar hJc iJ l\'uevo Santander, deia ndo no
s•ólo desprotegido a /\fonterrcy. sino pr:ícticamenre desinro . En
las villas &lt;le Cerralvo, Higuer.1s y ,1lgun.1s otra~, los hab ir,rntes
salen, no tan sólo rnn HIS !"amili.1s ~ino con sus garL1dos, para ir .1
fundar nuevas villa~.
C adere:·ra, Lin ,rn.:s, Río Blanco y muchas ocr;1s pobL1cioncs
también sufren despobLimie11to ,. c,1renci,1 de ,·ecinos. En
Mon ter rey, en 173S h.1bir,1b.111, ~úmo c.1be7,;1 Je: f.1111ili.1, SS
es pañoles; 34 mestiws; 21 mul.1to~. En lo~ ;i]rnkdorcs Je ].¡
po blación, 7 3 españoles. 2S mL"sm.os. 25 mul.uos. 1180
habiranti.:s, P.1rc1 1- .í(,. er,111 .1proxirn;1J,1mLnt&lt;: .1000 lo~ ,·CLino,,
ocho años rn:i~ r.irdc, quéd.ib,rn L111 sólo 68S. P.ir.1 ¡-s-, h.1hí.1n
desaparecido de :--.tonrerrey lod,1s l.l\ co1110JidJ&lt;ln dc que: hJbi.1 11
gozado los reinero~ d ~iglo .1ntcrior.
Mas no rodo (ue malo: rn 1-s7 se de'irnlm.: l.1 mi11:1 Je L.i
Iguana en Boca Je I c:011L'~ c11 L1 Pun1.1 de L1111p.110, , con 1/1111
riqueza fabulos1t e11 pl,1t.t _¡ plomo. Por dngr.1 ci,1 fue un poto
ex agerada l.1 iníorm.ición: prod11¡0 mucl,n.i 1;11/lril/1'.1 1'11 poco_¡ dí,IJ ¡io I
sus crecidas leyes; 11q11ellui mi11c'UIJ di, l'li, Jiu• u11 /,1.~,1r10 dt ¡,!111,r qu I ,
S(,J

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I · I ilat,1 ,¡11i' .,.t!:o de ,il/1.
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1 ,111· ,·0 11,uÍc'l",lt 1,111 11 il f
r&gt;oto .ie .it',l I,o; 11 m, .l
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¡ .. . co 11 d1rcn 1011 11
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H' c11ro11tró (·11 p1t' ras )11&lt;
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J. t-.1onccrre\· 11.1 l)ICJ
En J 760 en h ciuJ.iJ ~ierropo it.rn,i t: - ¡, . · 1 ·w enlrc
.
1
- 1·s 120 cr.1n esp,1110 o : ..
281 vecinos, dé o~ cu.1. t: .
' ·(ros z•111i1111 &lt;'11 forma 11111y
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1 lOS \' dcm .l\ c,1\C.t.,, ¡ C'.
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( i zbe t¡ue !,1s de pflo son
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l 1s r e&lt;~l0 11 C~ \'CC J l1,\S, .e .1
y comerciar con .
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de libre comercio, se a re e
En 1781, se in1cL1 una cpoc_a
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1 M· ·na al cc r111 1n,H e monopo io
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puerro de Soro a ' Jrt s' 1i l en 1778, dict3. la. Real Prngmat1ca o
Ve r:J.crui' cuando C.1rlo
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de Moncerrev pueden
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Comeroo [1 rf.
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lle\·ar sus merca nc1,1s
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. , 'tapa Je comerc1,1 1zac1on, , ,
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1 goben111dor di' Lo rca y
d flo reci 1 en 3. rt:01O11, e
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y 1obre to o 111
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1 f . ·1ques de los tn ios.
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grnados mu Jres y ca_: , -~a de hs usuales inundacion es, eras,
Poco despu¿s , en 11)6, u ,
,

com o en el dilu\'ÍO, un,1 llu\·i.1 d1: -iO dí.1~ \' 40 noche\, ,IL,tbrn c0n
sementeras, gan:.idos, y casa~ habi! .11.:ión de. VL·ci no~.
En 178'), una helaJ.1 111ternpesrin el du de ~.111 Agu sr1 n.
produ ce escasez Je cerc.des y hambrun,1. P.1r.1 Jy'lllÍ.H ,l Lt
pobl ación con rrJbajo el obi,¡H) Rafael J o~é Vcrger, quien hab1.1
romado posesión en 178.3 como O bispo Je Lin :uc~. orJenJ IJ
consrru cción de su palaLio de veranero, en rerrenos d e la loma Je
la Chepe Ver,1, ororgado por el ayuncamiento. L1 ed ificaci ó n se
hizo rápidamente y para 179 0. y.1 csraba rerminJdo &lt;.' I que m.í~
carde fue llamado el Pal.1cio dci Obisps1do.
A la muerre del obispo \'crgcr, un nuevo obispo, don Andrés
Ambros io de Ll.1110s y V:1ldez, tom,1 poses ión l 79 2, ,. conrinúa
con eJ afán de me¡or.ir el aspc-:to Je la c1udJd, : on nuev:1s
construcciones, e inici.1 en el mismo ,1110, l 79 2, d Ho ... pical del
1
Rosario :, principia la Caccdr;1] \lueva en el nnrrc d&lt;.' l.1 ciud,1d,
dond e se gast3.n 60,000 pesos, mu cito de cst&lt;: dinero, en pago .11
arquitecto francés Ju:111 Crousc t, quien cobraba diez pesos di ,~rios,
un sueld o fabu loso para su época.
Se suspende la construcció n Je 1, nue\'a Cnedral por
pro blemas encrc el obispo y el gobernad or por el arqu i1ecw. Se
abre la cal le del Rob le. se levanta el puente de Gu,1dalupc, se
prin cipia el Convenro de C.,puch inas, (no se ter.11ina) 1· l.1 Pres.1
Chiqu ica. Para estos ,1f.os, lo~ indígenas co;1tinu:1ba n
relari va men te ¡ranquilo5, mi YCZ por ser ya cscas,1 su población, y
esro fue lo que pcrmir ió d au¡;c de las co11srruccio:1es . Entre 179 1
y 1798, se lcnntJron ~erenl :, seis n 11e\·as casas. La fiebre por la
construcción hahi:i in\'adi do a i\f ontcrrcy dej.ndo unJ buena
camida.d de d inero en b ciu d.1d. Pero ;-io fue la únic.:i fiebre gue
llegó , en 1798, una epidemia de ,·iruela, &lt;le nuevo, &lt;lism inu\'Ó la
cantidad de vecinos del Nuevo Reino.
Posiblemen rc esra epidemi;i c0nvencicí .11 obisp0 Je Llanos y
Valdez, de s,ilir de L1 ciudad. p:ua lo rnal hizo un;i peri ctó n al re;,
donde decía q lte : con m~j{lr co11oámi('nto de csr,t t1nra, llfgrtb,r ,1 frz
conclusión qur !a ciudrzd de /\!011tern:.i• no cr11 propicirt p1zr11 esrar La
Sede Episcopal, ya que el c/im11 e1·a c,rluroso c,z!i du,z lllt'scs al mio v
también malsano. que ru¡u/ 1111 h,1hi'11 ind11stri,1s )' sl'hrc torl,~,
Monterrey estab11 conden11do a .fl'r " ' ' lugilr cnrto y qu¡· !t1 pow gente
que había era 111dofentc: )' que los ,1rteJ1111os que tra_Jo de otr(ls partes
para las obras q 11e emprendió se a:-osru,nbrilron pronto al ocio en que
1

,

!--(,3

�,1quí se u1uí11 .. . que en el hospaal que fundó, los enfermos traídos de
más de cien lugares lejos, por el clima se enfermab,w más
corrompiéndos;, las medicinas: que los estudiantes del seminrtri'o
sufrían pentllidades y plagas de la región ... y que por el bochorno de la
remperatum, em mtÍs fiícil dormir que orar: que muchas fnmlfins
pasaban las noches en los ptttios ... por el excesivo calor... por tales
motivos cre/11 conveniente trasladar lll diócesis a Saltil/0 11

Al arribo del siglo XIX, Monterrey continuaba con el mismo
ripo de agricu ltura, maíz, fríjol, caña de azúcar, algo de trigo; para
tr:i.nsformarlo en harina, se establecieron seis molinos. 1-Iuerras de
d iversos fruros rodeaban a Monterrey, aguacate, nuez, manzan a,
p:1rras ~ilvesrres, moras. El ganado con tinuaba creciendo y la
ciudad se había convenido en un centro exportado r, de ·a quí sal ían
miles de c.1bezas de ganado entre el vacuno, caprino y porcino.
No fa lcaba tampoco la exportación ranrn haci:1 el resto del
País como al extranjero, de celas hiladas por las mujeres. Rebozos,
jorongos, sarapes, colch:1s, alfombras,
manteles, servi lle tas,
ceñ ido res en lana y algodón
En 1802 se abren dos esc uelas, una para niiios y orra para
niñas, para instrucción grat uita y obligatoria y a los alumnos de
escasos recur~os, se les proporcionaban libros y los útiles escolares
11eces:1rios, y emp ieza el siglo de las luchas por la independencia.
la agresiva acrirud de los ind ígenas que JÚn habitaban en la
región a mas de las incursiones de las rribus bárbaras del norre, no
permitían gran desarrollo agrícola , comercial e indusrriJI, a pesa r
de cs10, ya en esos t iempos el comercio, de nuevo florecía, se
exportaba a diversas poblaciones de Tamaulipas y de Texas.
Caravanas completas de carreras reco rrían los pésimos
caminos, al llegar al Río Bravo o del Norre, tenían, en ocasiones
que esperar varios días h;isra que la corriente diera paso. Había un
camino abierro que iba de Villaldama hasta San Anronio,
incluyend o una diligencia par:i. pasajeros. Ese mismo año , 1802, la
fiebre amarilla ataca a los habitantes de Monrem:v causando
graves bajas. En el aspecto económico, conrinu~ba siendo
primordial la agricultura y en cspeci:d b ganadería, los producros
se vendían en Texas.
Ya supe rada la salida de los reineros del siglo anterior y la
muerte por la fiebre, la ciudad había alcanzado alrededor de 7,000
habitantes. Años dcsrués, rras la luch-1 de: 1ndepcndcncia, la que
8(,4

poco afectó al Nuevo Reino de León, y ya consumada en 1824,
existían 15 tiendas donde se vendía ropa tanto nacional como
extranj era, y 30 rendajos. En la década de los 30'', la población
llegaba , aproximad amente a 15,000 persorus, y se co ntaba con 20
zapaterías, 1O carpinterías, 13 fraguas, 7 sascrerías,
16
sombrererías, 5 alfarerías, 15 curtidurías, 7 platerías, y 1O obrajes,
(telares) a más de jarcieros, bordadores, panaderos, coheteros,
pulquerías , ca rpinteros y herreros.
Ya en el México independiente, el Estado Libre y Soberano de
Nuevo León, logra de nuevo, recuperar su liderazgo en el sector
económico industrial, más no por mucho riempo. En 1833, una
nueva epidemia llega a Monterrey, la de cólera que causó 4,741
muertos en el estado, el 22% de la población falleció.
Los bárbaros gandulones como dieron por llamar a los indios
comanches )' lipanes del norte iniciaron entradas a Nuevo León,
provocando graves problemas al comercio. Robaban a las
caravanas para obte ner piloncillo, mezcal, granos y ganado, el cual
intercamb iaba n por armas y municiones, en muchas ocasiones
frente a las aucoridades que incluso proregí:rn esros robos y el
contrabando, po r el beneficio que a su vez, obtenían.
Por instrucciones del gob ierno central, se forma la primera
Juma de Fomento del Comercio en Monrerrey, poco después
aparece el Tribunal Mercanril, ambas para controlar y estimular el
movimiento comercial de la Ciudad. La Junra y el Tribunal,
pudieran ser las predecesoras de las actuales C.ímaras de
Come rcio.
Monterrey conrinuaba su des.1rrollo, diversos comerci.rnres
extranjeros se establecen en la ciud.1d: J. Hume!! y S. D. Juse ice,
establecieron una tiend:i donJe reparaban relojes e instrumentos
musicales, eran pL1teros, armero~ )' doradores. :1t.!emás de construir
roda clase de muebles f'inos. L'n sastre fran cés, Pedro G. Para11t se
había asentado en la Ciu&lt;l,1d. Los reineros con buen poder
económi co, cenían por cosrumbre ir, año con año , h.is rJ
Matamoros .1 ]3. compra de ropJ y J\'ÍO~ par,1 la c.1~;i".
Mon terrey, a pesar de ser un .1 ciud.1d pe9ucñ,1 no cr,1
preci samenre tranquila. en los últimos Ji&lt;.:z años, hubo muchos
problemas po i ítico~, lo cual ,1feccab.1 ,1 l.1 pobhción. T1I vez por
ese motivo, florecieron ,·,11 ios peri ódicos en L1 regron. El
Corresponsal: El Cemi11da de Nu1' 110 Li:on , El .Vive!: f:'l l.dt((u, \' _L l

�se a,erub.1 el momentO de Lt inv ,1s1ón nortc.1mnic.111.1 cr:1.~ la
.rnexión en 1845, de Texas J l.1 Llnión Americrn.1, lm p:nrttHJs
mex icanos ,n ·ecind,dos en &gt;!ue\·o león. se prep.u.1b.rn p.1r,1
luchar, afectando grJvemciirr, al comercio y l.1 indusrn:t.
Fn 1846, rnienrr.1s el Gr.1I. Anconio C.111 ,des rr:1t.1h.1 de
detener ,1 !Js fuerzas inv:1soras, en i\1onccrrcr se inici.1b.1 l.1 lc.:va,
sin embargo, los habitantes de la~ pobl.icioncs ccrc.1n.1~ ,1 la
ciudad, se '"rehusabrn par.i no dci.ir ,1 sus L1111ilias cxpuesrJs a los
;naques de los indios bárbaros que se h.1bí ,rn increrneiH.~d?. Como
preparación a l.1 llegada de las tropas extran¡er.1s. se obligo a t?dos
los albañi les de Moncerrev ,1 que apoy;1r.rn a los 111gcn1eros
militares en la construcción. de Lis fortificaciones. Los sembradíos
de los. :ilrededorcs fueron destruidos, igualmcnre los jac.1les, pa ra
limpiar el ompo de barall.1.
'"
., _
En septiembre de 1846 , cae la C1ud:1J en. i:1ano~ del e¡ercito
invaso r v b economía encra en un proceso esrauco. (,ran parre de
los habirantes prefieren ab.i.n&lt;lonar Montc:ney hacia p~blacio_nes
adyace n tes, a fin de no a\'alar c.:on su presencia, la estancia aqu1 de
10 ; norre:1meric:inos. Al firmarse I,\ paz y regresar las autoridades
mexi canas los habitanres eraran de recuperar la economía de la
reoión. Para ello el gobierno busca forra leccr la instrucción
pGblica, incrementa la lucha conu~ los in~ígenas, má~ agresivos
,,hora. Invirrre en mejorar los cam inos hacia la nueva fron rera y
abo lir las alcabalas par:1 apoyo del comercio regional.
_ _
En 1848, se calcuL1 l.1 riqueza de la población en seis mdlo~es
de peso~. conran&lt;lo la propied:id urbana y los capirales merc~ ~riles
e industriales. Monterrey puede ser conHderada ~na poblac1~n. de
segundo orden, siendo las de primer ord~n, la crn_dad de Mex1co,
Guadalajara, Puebla, Veracruz y Guana¡uato y s1 Mon_terrey ~0
1
puede esrar 3 esca alrura es por tener tan sólo 26,(~00 ~abna nres
En 1853 se inicia la construcción del Pa lacio Iv1u111c1pal. un
año más tarde se ha terminado la planra baja y una parre de la
planea aira, al lado oriente. Se c1~piezan a le~an_rar unos ~años en
las aguas termales del Topo Chico y una fabnca de az~car. En
] 854 principia la construcción, a tres leguas al pon iente de
Monterrey, de b fábrica de hilados y tejidos La_ Fama,_ c~ n ~~a
inversión de $75,000, y con esto arranca la rea l rndusm alizac10n
de Monterrey. Eran socios de la fábrica, José de Caray, Gregono
Zambrano, Pedro Calderón Peni lla, Hcrnández. Hns., Manuel
866

María del Llano, Valenrín Rivcro , José 1\rforell , J . 1M. (']
• ausen, E.
B: S\eele )' J. B~ Buchard. Ese mismo_año. se consrruye el Templo
dt: Nuesua
Senora del
Roble ' cerminado en 1855 , ~ racias
· a ¡a
.,
.
5
aportacion de los vecinos.
Ya p.ira esa época, existían lo~ primeros grande.s comercios de
aba rro_res, ~! del espaiíol don ,\ lariano Hernfode7. y Luengas,
Pamc10 ~dmo, )' Valentín Rivero, mayoristas que imporraban
~ ercader1a de Esrados Unidos y Europa. Varias sombrererías,
d1 ve rs_os almacenes de ropa y calzado, y panaderías. Abundaban los
ren da10s.
Llegaban arrieros y vendedores del centro del País, muchos de
ellos se establecían temporalmente, en un mercado llamado la
Pl aza d_el Comercio, en lo que hoy es la Plaza Hidalgo. Ofrecían
muy_ diversos __producros: dulces, ropa, encajes, riras bordadas,
deshilados, teJ1dos, rebozos, armas, machetes, instrumentos de
labranza y todo aquello que una población ya imporrance podía
demandar.
En 1857 principia la producción de hilados en La fama sus
tej idos arín no conocidos en la nación pero la calidad de ello; sin
rival .. 1aún comparables con los de fas me'J·orefa'bricas de los Estado
U .d '' E
·
s
nt os .
se mismo año se establece una refinadora de azúcar
por el método alemán, ... industria que para un Estado como eL d;
Nue vo L:_ón en que fa principal riqueza agrícola proviene del cultivo
de fa cana ... es de muy ~rande interés especia/mente si se logra, romo
no es remoto, hacerla ob;eto de exportación para el extranjero.
En 1858 se inaugura el Teatro del Progreso, donde se
prese~tan dos o tres funciones semanarias, siempre que el tiempo fo
permzta, al no estar fas ra!Les pavimentadas, ruando !Lovía se hacían
grandes lodazales que no permitían el tránsito.
En 1859, se inician cl.ises en el Colegio Civil con 70 alumnos
pero un acontecimiento exrerno, la Guerra de Secesión en lo~
Estados Unidos .':ino a modifior la economía de la región. La
en~rme ~roducc1on de algodón de los esrados surei'ios, no podía
sa li r ~ac1a Europa debido al bloqueo de las fuerzas navales
~an qu is, así, Monterrey se convirtió en el cenrro distribuidor de
e:te, el cual_ le producía al Esrado, gracias al pago de derechos,
c111cuenra m d pesos por mes.

_Esto por supuesto, propició el contrabando, lo cual rra¡·o a la
re gion
' gran prospert'd ac1. Muchos extran¡eros
·
se establecieron en
86~

�Monrerrey para comerciar y aprovechar el auge, pero pronro
desaparecc:ría esra ventaja, al llegar la erapa del imperio.
Monterrey bajo el régimen imperial, en 1864, fomentó el
culrivo del algodón, introduce cambios en los trapiches,
(elaboración de piloncillo), ordena se esr.udien los parásitos
agrícolas de la zona y mejora los caminos hacia Saltdlo y Piedras
Negras, pero en 1865, el comercio desfallecía. En ese tiempo la
ciudad contaba con 32,000 habitanres, había 466 alumnos en 4
escuelas de niños y 2 de niñas, sin embargo, el Colegio Civi l es
convertido en cuartel de las tropas del imperio, las clases se dan en
las casas particulares.
Tras el rriunfo de la república, regresa el espí ritu
emprendedor de los reineros y en 1867, se abre una fáb rica de
hielo. En 1870, la. Casa Calderón, comercio al mayoreo operaba
en abarrotes, maquinaria, vinos y licores, mucho de esro ,
importado de los Estados Unidos y de Europa, además llevaba sus
productos a otros Esra&lt;los de l País. En 1870, se inicia la
comunicación telegráfica con la capital. En 1872, funda n,
Zambrando Hns . y don Valentín Rivera, la fáb rica de hilados y
tejidos El Porvcni r en Villa de S:rnciago.
En 1884 contaba Monterrey con 324 talleres y peq ue ñas
fabricas operadas por 1,329 empelados. Exiscían 42 carpinre rías;
42 zapaterías; 25 herrerías; 18 carnicerías; 14 ralabarrerías; 12
hojalaterías; 1O rene rías; 10 piare rías; 9 alfarerías; 9 balerías; 6
fábricas de fideos; 3 cabrerías; 2 fábricas de hielo; 2 aserraderos de
maderas; 2 molinos de trigo, Una fábrica de cerillos, otra de ácido
sulfürico v una más de cJjas de fierro laminado. La
indusrrializ~ción aún estaba lejos de la región, rodo se red ucía a
pequeños talleres artesanales, semejantes a los exisrenres en la
Edad Media en Europa. La economía descansaba en el comercio y
en el contrabando, el cual continuaba creciendo en forma
acelerada.
En 1880, se empieza a gestar el espírirn empresarial ind ustrial
con la primera exposición en la Ciudad, organizada por la
Sociedad Obrera de Monterrey. Tornan parre en ella, 115
expositores con 46 1 objetos diversos presentados: loza de barro,
galleras, chocolate, sombreros, zaparos, cigarros, maquinaria para
elaborar velas, moli nos de nixramal, enrre o rras cosas.

El ano de 1882 fue pródigo en aconrecimiencos p:tra
Mo nterrey. Llega por primer vez el ferrocarr il procedente de
Laredo, ~a luz décrrica, ~ se empinan a tender los rieles para el
fer rocaml urbano de mu liras que iba de la Plaza Zaragoza hasta la
estación del ferrocarril. Se so licita al Congreso la aucorización
para render las líneas telefónicas, empiezan a func ionar en 1883 y
se fu nda la Cámara de Comercio.
'
A pesar de lo que esco pudiera significar, Monter rey se
enco ntraba en problemas económicos, cada día perdía más
com peritividaq, debido a la llegad;:i del ferrocarril a diferentes
ciudades de la• nación, las que ahora obtenían las mercancías a
rravés d_e ésre, mucho más baratas que las que Monterrey podía
proporcionar, el comercio m3yorisra, languidecía.
La actividad económica esraba en depresión y la industria r;1n
só lo producía para la demanda local, sin embargo, en 1886, se
esrn blece la fábrica de cerveza León, la cual más rarde dio origen a
la Cervecería Cu.whrémoc. la que abre sus puerras en 1891, dado
inicio, ahor.1 sí, al auge industrial de Monterrey.
En 1890, principia el deseo de construi.r en la región una
fundic ión Je fierro. John R. Price, un inglés avecindado en
Mo nte rrey, solicira aurorización p.1ra la que se llamaría, Fundición
de Fierro y Elczborarió11 de 1vfaquinarZt1 de Afontt'rrey. En 189 1
em pieza a producir la Suevo León Smeltint,, Refinig and
Manufacturi11g Compttn_r Limited.
En 1892 empezó a rrabaj,ir l.1 Compariífl de /,1 Gran Fundffirín
Nacional /vlexi'r:ana. Refinaba oro, plata, cobre y piorno. fue muy
lucrativa, los inn·rsionisus recuperaron rn capiul en un ano. En
1900 se funda la Cornpr1ni.1 de Fierro y ---1aro ele Afontcrrey, orgullo
de los J uevoleoneses. E.sra ser:í L1 t'dtim.1 empresa que se dad a
co nocer en ésle breYC' an.íl i~i~. En lo_i, inicios del siglo XX, la
Cervecería Cuauhrérnoc, se inreg ró horizont,d ~- \'Crt ic.ilrnence
forman do nuev:is empres.is para L1 obtención de sus imumos.
A la mic,1d de: ese siglo, los empresarios regiomon tan os.
aprovecharon L1 ccrc1.11i.1 .1 lo~ Eqados LT nidos :' l.1 ScguntLi
Guerra :viundi:11, principia u11.1 nueY.1 inJusrrializ.1ció11. Y nace
una leyenda: ~l01Hem:~·, C.1f1Ír.1I !n1.lmtri.1I de .\1éxico v .ihor.i, en
el siglo XXI, C1piral Fi11.111cic1.1. Le queJ ,1 t,111 St)lo ¡~endiente ,1
Nuevo León, lograr l.1 i11Ju~m.di1.1cicí11 1..omo c.1.pi1.1I rcu10l6gic1
para coron:ir los esfucr1.o, .,. \Ueflo,, de lo\ .111tinum rcinerm. '
~

868

�Así cu:urocienros .1110s Je,pué\ de su fund,1c1on 1..t1mo CiuJ.1d
i\1 et I o poli t.111,1 de i\-1on t nrL'V ••19 llcl l.1 pL'q t1L'11.1 .il de.1. ,e co rw iert e,
reJlmente, en una gr.111 1..i11d.1d ..11 lkg.ir .1 l.1 lll.Hl.l tt.1p.1 tkl
desarrollo económico, graci.t&lt;i .1 l.i venc.1 dt' lo~ indigen.1s corno
esclJvos ..11 rrabajo produC(Í\"t) de: lo, mirn10s , ,11 conrr.1bando ran
en bog.1 durante L1 scgund.1 n1Ít,1d dd ~iglu XIX. \' al tr.1bajo
comercial de lo s .rnciguos reincros.

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Editorial T ri llas, S. A. México, 1970
Arch ivo General de la Nación. Reales Cedufas
José P. Saldaña. Historias y Tradiciones de Monterrey.
Monterrey, 1943
José S. Noriega. Monterrey, Diccionario Universal de Historia y
Geografía, colecci6n de tlrtículos relativos a la República Mexicana.

México, 18 56.

1

870

Notas Bibliográficas
1

Una caballería de tierra es equivalente a 42. 79 1la.
Sitio de hue11a IO. 7 Ha.
3
Estancia de ganado mayor 1.755.6 ! la.
'Estancia de ganado menor 78.27 Ha
5
En 1635 ya se trabajaba la lana en el Reino. ademús. se autoni'aba a los propietarios de lo!t
obrajes hacer entradas en busca de pia~1s &gt; esclavizarlos.
6
El encadenar a los trabajadores. aún los libres. era practica usual en la época. Así se
acostumbraba. los niños trabajadores en Inglaterra en el siglo XVIII. eran encadenados.
7
Los obrajes son las empresas iniciadoras de la industrialización de Nuevo León. por ser lo
más similar a una fábrica moderna.
8
Gandul nombre genérico para los hombres indígenJ.s.
9
Borras llamaban a las mu_jercs adultas. Actualmente se escucha entre los jóvenes llamar
''borras" a las muchachas.
10
El problema del contrabando. desde los inicios del siglo XVIII. era gme en la rl.!gión:
afectaba los ingresos de los comerciantes establecidos &gt; al gobierno. al introducirse
mercancías sin el pago de la alcabala. Con el trascurso di: los años no parece haber mejorado
la situación. aún en estos día~. a p.:sar dd tratado de Libre Comercio, continúa la misma
práctica.
11
El obispo Verger hubiera sido un buen economista. se adelantó a su tiempo. En 1930. en
Estados Unidos durante la época de la Recesión. los economistas John Maynard Keyncs y
Alfred Marshall. sugieren al Presidente Frankl) n Dclano Roosvclt. la creación di: empleos
para
poder dar a la población un ingreso económico&gt; a) udar a la salida de la Recesión.
12
Este hospital de El Rosario. 111:gó GonLalitos a iniciar su pnk11ca tn Montme). ) donde
posteriormente
abrió. por primera 1e1 en la Ciudad. una cátedra de medicina
13
Muy posiblemente el disgusto mostrado .:n el escriro del obispo. era di:bido a los plenos con
el gobernador don Simón llcrrcra &gt; Lt.:), a. qui.:n logró se dew1 icra el proyecto de la nueva
871
2

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; ubhcación 1lam'.1d~ El Dt~a~rollt~~~;,i~r~~-~1~~do,,..: a La· Famal e~ lógico ~n u~a
Mauro afirma. que el surg1m11:nto de esta_ a _r_ b.d . ·arrollados. donJc '~ usa mu1:ha mano e
, . dad con maticc:s comac,al"'S .\ "·n pa1~c"- ~u º
soc1e
obra.

~~n~~a

LA FRONTERA ESPIRITUAL TLAXCALT ECA EN
EL NORTE DE LA NUEVA ESPAÑA.
Mtro. Rodolfo fapaw Cárdenas'

El avance promovido por los hombres de la Coron:1 Esp:1ñob en el
seprencrión de la Nueva Espai1a, fue conmuyendo. en el tiempo ven el
espacio, m:is de una froncera; una trama de distintos confines; el judicial,
el mili tar, el eclesiástico, en tre otros, cada cual con jurisdicciones y un sin
número de instancias que se nos presentan incrinc:idas, sobrepuesras, de
difícil comprensión en su funcionamiento desde nuestro tiempo; y
también, aquella frontera producto del ejercicio de b vida cotidiana en
rodas su esferas, que bien podríamos llamar la fronrera verdadera. Estos
grupos, vivieron una reahdad cambiante; espacios un día dominados y
otro día perdidos, fundaciones efímeras; quehaceres convcnencieros de
los capitanes y de los frai les, naciones de chichimecas rescatadas de la
infidelidad por actos masi\'OS de bautismo, sin que éstas cayeran en la
cuenca de su salvación. En otras palabras, la cultura norteña se fraguó en
ese caldero de encuentros y desencuentros de hombres y de visiones,
amalgamando en el riempo una cosmovisión genérica, con arreglo a las
nuevas necesidades d ictadas por la supervivencia ~· la inrndependencia
social, dando por resulrado maneras de in terpretar y adaprarsc a la
realidad.
Nos in teresa la presencia tlaxcaltcca en d norte, porgue vinieron con
mo tivación propia de conquista; así lo comunicaban a sus congéneres y la
mantuvieron como elemenco de fuerz:1 e identidad por espacio de
trescientos años. Así, podemos considerar que en el narre también hubo
una frontera tlaxcalreca en expansión y consolidación constante. No
obstante, nos interesa profundizar en las formas específicas de adaptación
872

873

�y transformación social que esre grupo asumió parJ. mantener su
presencia y sus núcleos de consolidación érnica. En efecto, los

rla..x:cal tecas, reconociéndose como genre de frontera, al igual que los
hispanos, renían clara su ind ispensable presencia, merced a la cual la
Corona podía sentar sus reales. Fue esre un argumenro permanente en
sus alegares para presionar la decisión favorable en sus litigios. También
fue frecuente la alusión a su valiosa parricipa:ión en la co nversión
rdigiosa de los bárbaros del norte.
Esre hacer suya la obra evJ.ngeliza&lt;lora, nos invita a indagar qué can
profunda era esca con\·icción, qué tan auténticamente pudo ser vivida la
religiosidad en las distin tas generaciones de tlaxcalcecas norteños; o si
esr:1mos acaso ante la presencia de un manejo utilitario del facto r
religioso, de un manejo de orden y peso polírico. Responder a esra
cuestión cal vez nos ayude a precisar, de paso, su contribución a la
constimción de la frontera espirirnal del none colonial. Ah?ra bien, con
relación al rópico de \a cristian ización rlaxcaln;ca, Gibson· documenta,
unJ. serie de narraciones que tienen visos de leyenda porque no poseen
constancia fehacience ames de la primera mitad del siglo XVI, bs cuales
revelan ya el esfuerzo, una vez entendido el ~isrcma colonia\ español y su
sustento, por presencar a los nobles daxcalcecas como fervie ntes
simpatizadores de la nueva religión; pero también como base de un
cue rpo de argumentaciones que serán urilizadas en sus peticiones y
alegatos políticos. Lo asentado permite aseverar que el crisrianismo cuvo
más de un uso en el seno de sus relaciones sociales, algunas de mayor
util idad en la vida terrenal.
Considerando que los tbxcalrecas venidos ,11 norte en 1591, llevaban
serenta años en concacto con b nueva religión, quedaría por preguntar
cómo fue su expresión en estas tierras y si esa crisriandad de los
rlaxcalcecas en el none, guardó las mismas dimensiones en lo espirimal y
terrenal a lo largo del riempo, que se apuntaron rempranarnenre en la
Provincia de Tlaxcala, o si la segunda fue prevaleciendo sobre la primera.
Intentaré, entonces responder a estas incógnitas. ~os serviremo~ par.a ral
propósito, de una capel lanía de misas funda das en San Esteban de la
Nueva Tlaxcala, en el año de 1734, por Don Esteban de la C ruz Y su
legitima esposa Doña María Catalina, tlaxca lcecos, de q uienes, el alcalde
ordinario de primer voto, dio fe de ser conocidos, y comc,rncia de estar
bien instruidos en la lenoua
castdlana .y en los misrerios &lt;le nuesrra sanca
b

[' caro,¡·IGl.l

Ié

El cerna .de la capellanía nos sicüa, en el ámbiro de dos problemas
claves y conuguos del cacolicismo medieval; los asunros de la usura y el
purgarorio. Temas que forzaron muchas horas de discusión en el sen; de
la Iglesia carólica, el primero, incluso desde tJempos de Carlomagno',
pasando por los Concilios de Leerán, de 1179 y 1215' y, en el Concilio
1
de T renro, concluido en 1563 '. El segundo, hace su entrada en l.1s
discusiones reológicas a fines del Siglo Xlll y cobra inusitado interés
también en el Conci lio de Trente, a raíz del cual se acordó una fuerte
propagación de la idea de su exisrencia~.
.
La. inrroducción ~el purgatoriunz, en los escenarios post rnorcem hizo
111sufic1enres los amenores recursos compensatorios, tales como donarivos
en. t_jerra~, di~ero, ~~ificaciones. re_ligiosas,. i~cluso sus propios hijos\ al
ex1g1r la 1ntenonzac1on del srn nmtenro rel1g1oso mediante la contrición,
acro de conversió n protunda, especialmente anees de la muenc de los
pec~d.o res, que . abría h posibilidad del purgarono, donde igual se
s~fnnan penas .mfernales, pero no en perpetum, pues al paso de un
tiempo, dependiendo de los pecados y de la ayuda recibida de los vivos,
1
el paraíso era el destino indefecrible •
En el pr.imer tercio del Siglo XVII la creencia en el purgacorio se
había general1~ado en Améríca; de manera que para enronces, la mayoría
de los novoh1spanos creía im~mediable pas.1r una temporada entre las
animas del purgarorio. El hecho ks infundí.1 gran temor, el cual se
acrecen raba con la incerridumbn.: de no s.1ber cuánto tiempo pod rí,1
permanecer su alm.1 en pen:1. Sin embargo, b Iglesia también ofreció las
vías para reducir la esranci:1 en el purgarorio, con recurso~ como la
ind.ulgencia )' los sufragios. Desrac.11110s los sufragios porque refieren 1.1s
acciones que los vivos re:1liz.Ü),1J1 como ,1uxilio espiri tual a las almas de los
di'.un~~s tales como or:iciorn:s, limosnas, obras pi,1dosas, penitencias ~·
misas . Es en este contexto donde cobró viJ;1 l.1 c1¡xll.111í:1 de mi~.ls.
como mecanismo .1 .rr:ivés &lt;ld cual las fami lias pudieron .1~cgurar qu( un
sacerdote oficiara m1s.1s a favor &lt;le b salvación de sus almas.
Entre las obras o icvdos píos, L1 capel!Jnía sobresalió en su
propósito emi nentemente rel igioso, r su génesis se loCJii,a rn el sl'no del
derecho canó nico. De hn.hn, exist!n on dos cipos de updL1ní.1; l.1
llamada edesdsrica u col.1tiv:1 y l.1 l.1ic.1 o profan.1. l..1 prirnn.1 tenÍJ. c¡uc
ser a~r?m.a&lt;la por d P.1p.1 u d obi~po, dcpcndí,1 de l.1 juri.,dicc1ón
ecles1ast1ca, el c.1pclLí11 &lt;ld)í,1 pcncneln .11 de.To, y c.:I princ.ip.d y su rent.1
pasaban J. fo rm.1r prnc de Li lglc,i.1. L1 c.1pcll.111í.1 laic.1, rc~Í&lt;;tÍ.1 l.1
tnterve nc1·o' n (1e 1·J 1g1c:su,
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por 1o c.¡ue 1m licndcl.'.tos
r;ir,1 \'L'/ .,e:

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1. l 11\ J\10. Ll\ il .\' [ll) l1.1hi.1
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d ·on 1c~ 0)11n,11.1 rn.ll
1
pero su con tct . . .
.t,. d . l
¡ued.rndo el ,uper.ívit pJr.1 e
generalmente una 1111111111.1 pJne e .1 rent.1. l
capellán' -.
. ..
. · ipdl.rnía rumlad.1 por Esreb.111 de
Revisando las c.uactcr1SllL,lS l1t: 11, L, - . .
l .. fi{lldar en la
~1 . C :.ilin1 diremos qui.: fue su ,oluntJt ... .
.
b Cruz Y l. ana .11., . • ; ' d . ·/io ut'blo 1111,; c,ipe!lr1ni',z co/,//Iva de imsas

wsa de su momd,1 q111 f)_ta ~ n l 11 . -:
d,, rent,1 en cada u ,1 111ío con la
de dos mil pesos de pnnnp,r )' lit nro
d
,,,
. . , d uinff misas rez/ltlrti por sus a/mm y las Je sus pa res... y a
obl1gac10n e q
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.. J . Rodrí&lt;•uez de b Cru1.. De
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h·3 brí:i. de &lt;Hl enar s11 1ntJO. u.u1
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acuerdo a a regu acion
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_.. 1o que discre¡),1 rcspecw
l . ·ll-ín h.1st·1 su or cnauon. .
.
almas'! sosrener a cape ,
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. ·¡ . ce escn6ano pu 1 1ILO. r
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.
bl' a d concraro, notamos
misas a que o ig .
d
. do oeneralmente, el sesenta por
, d quince m1s·1s reza as, Luan
º
l 1
como o.
-. . b e11tre treinta Y cuarenta misas anua es, o
.
d los casos se s1rua a
,
.. 1
ctento e
,
n interés m:b rerrenal que esp1mua .
cual denota para nuescro cadso, u
J
- lar que b fund-ición de dicha
,
d 1 .
se pue e sena
En apovo e O ,isent.l 0
. .
h
· J 1· ·smo Juan
, .
1. . consmu1r la crenc1a e mt
c:ipellan ta se apron:cu parla
· •
¡~ ¡, posibilidad de que el
I C , on O CUJ 1 Se CJnCC ., "
d
Rodríguez e a ruz. _c
.
. po ¡1 renta no sea objeco de
.
.
· · . l ce y -11 mismo r1em , ·
pammonto se csptmua t,
,l " se compone... de una huerta
, nl'lS a ·1 casa que ...
algún gravamen; :w_n d - be 'con -las paredts dobles nuevas /11.ertes y bien

d

toda cercada d(' tapia e tt O
d' d Lt , con mil doscientas parrds
. · d d dos varas y me 10 e ª 0 )
d
d
acon ioona as - e
, al aprecio corriente importan os
nas)'
on·as
segun
g, -andes y pequenas que u
"
d t es t1n-os podrá La dicha casa
.
mil y cuatro cientos
pesos..." , Pero , ... antes e r ¡ .
fi " amas
.
.
,,
le ·icomoda con e mismo in, ...
valer más de cznco mil pesos... ' se ·.
. 1. " .
un rancho que se
,
L .
n patnmomo
con
l
de la capeL ama ~o cztwa... u
ba·o el o·o de San Lorenzo, con casa y
encuentra a la salida del pueblo, . J_ l d J arro mil pesos v doscientos
planrado de "sepería", con un pnnc1pa e cu
,
de renca anuales. D
E b ¿... la Cruz hace un monraje muy hábil,
on sre an L
En este
cas0 ,
..
.
l " de algún gravamen.
·u hqo y evitar e Pªoº
l
para incremenrar a re~ta a s
, .
.
.. debe entender nomás
Además, llama la arenc1ón que el parnmon10 se ...
876

durante La vida del capellán... y ... que después de su jctllecirmento haya de
volver el ditho rancho ,ti tronco y repartlrsela entre sus hijos y herederos y solo
La capeilan!a colativa... se ht~ya de mantener en su fuerw y vigor
imperpetum... ". Se asegura también que a su (ilkcimiento. han de seguir
"... en derecho de patrones los hijos y nietos "... de mayor a menor por
Línea de baronía... ", cuidando además, no mermJr más de lo necesario el
patrimonio famili.u e incrementar el superávit en beneficio de los
patron os, quienes se reservaron el poder para la administración, tanro de
la capellanía, como del patrimonio asociado.
El interés rcnrista que reviste el caso, manifiesta cómo la intención
por la salvación de sus almas, en el esquema cristiano, no estaba en el
cemro de la atención de. los del pueblo de San Esteban o al menos de esta
familia. También es posible que dominara ya en el seno de la comunid:id
tlaxcalceca de San Esceban, el pensamiento monetarista, que tanto había
combatido la Iglesia. Lo anotado nos permite adentramos en el tema de
la usura, ya apuntado como segundo p11nro de estudio del presente
rrabajo . .Ésre aparece en cuanto nos pregunt:imos qué se hacía, tanto para
obtener la renta , como para usar el superávit que la capellanía producía.
Recordemos que ante el poder de corrupción del dinero; nacieron
órdenes rel igiosas que se opusieron a la riqueza; entre éstas los
mendicantes franciscanos, quienes, como sabemos tuvieron a su cargo la
cristianización de la provincia de Tlaxcala y la de los vecinos del Pueblo
de San Esteban; de ral manera que la larga tradición cristiana de condena
a la usura, la conocieron por estos hombres cuya enseifanza fundamental
fue el valor espiritual de la pobreza.
No obstante, la usura, fue la base para el desarrollo del crédito, el
cual habrá de adquirir varias formas, todas las cuales presionaron a la
Iglesia, quien terminó por reconocer J los ricos como seres dignos de su
11
riqueza . El ablandamiento de la Iglesia anee la usura permició que ésta
fuera deslizándose poco a poco a los ámbitos precoses del capitalismo.
Cuando la Iglesia in ven ta el purgatorio, se permitió, de paso, el progreso
al usurero, quien dirigió la economía hacia la actividad prestamista en
instituciones, como las actuales, sin que mediara culpa o pena. Sin
embargo, en el año en que se fund ó la capellanía que estudiamos. 1734,
existía ya la actividad inherente a esras instituciones por nacer, actividad
que, al parecer, en el Pueblo de San Esteban, o al menos en la familia de
Don Esteban de la Cruz, claxcalteco. venció el obstáculo ideológico que
pudo trabar y retrasar el desarrollo de un nuevo sistema económico en el
none de México.

�Dado que hemos afirmado que la capellaní_a referida, sugiere u~a
incención más rcntisra que espiritual, puesto que mceresa as~~urar al hl)O
y asociar el superávit y los bienes que soportan la fundac10n al cr?~co
familiar, como forma de preservar el patrimonio en el seno de la fam_iha Y
de la comunidad de San Esteban; pudiera pensarse que ral tendencia era
común en la Nueva España, pero, lo anterior no acontece en c_res
capellanías, hasta ahora localizadas, las cuales tueron fundadas en la villa
de·I Santiago del Saltil!o, más o menos concemporaneamencc.
.
La primera de ellas en el año de 1657, establecida ~or Diego de
Alonso y su mujer Isabel Flores, con un principal de dos mtl ,resos y una
renca de cien pesos de oro común, apoyando la fundac1on c~~ dos
caballerías de cierra y su agua, más una cuarta parre de un s1~10 de
ganado mavor y menor; con la obligación para el capellán de dew una
misa rezad~ cada semana y comprar el vino y las hostiasH•. La_ se?unda,
por Nicolás Guajardo, fundada en l 687, también con un pnno~al de
dos mil pesos, una renca de cien pesos de oro común _anual, respondiendo
por el contrato, una casa en la calle principal de Salt1ll0, con s:la cech~da
con viguería labrada, una recámara con sus aposemos y zaguan,
siete
cuartos con techos de morillos, además de una huerta con arboles
frutales. La obligación aquí, es de veimicinco misas rezadas, más la
compra del vino y hostias1-. La última, fundada por Bernarda de Herrera
en J 689, con auroriz.ación de su legirimo esposo, Alonso de CepedJ, con
igual capital y renta, acr:ivesando para la fundación, un mol1110 en la
hacienda de las Palomas, una caballería de tierra. y dos días de agua c~da
mes'". Para nuestro propósito vale decir que . ;seas
capellamas,
espiritualizaron los bienes, requirieron la a,rr~b_a~1on del obispo para
validar su fundación y cuidaron que el capellan 1mc1~l se ordenar~ con la
rema; igualmente, que las misas se dijeran en la capilla y ante la imagen

'!

de la devoción de los fundadores.
. .
La información revisada permice aseverar que acros_ rel1g10s0s
semejantes fueron vividos y concepcualizados de manera d1fere'.1te, al
parecer con mayor apego material entre la fan11l1a daxcalteca. As1, D~n
Esteban de la Cruz, establece en el contratO, que :i fal_ta de capell:.in
miembro de su familia, porque la línea de sucesión se hubiera agotado, el
derecho de parrón de la capellanía recayera en los gobernadores _del
·bl
" por ser casa de comunidad en que St' fimda La dicha
pue o
...
,
h" d 1
, ' '' y que entonces se ordenara como capel!an un 1¡0 e
capelianw... ,
.
.
l
pueblo, el más pobre; y si éstos no pudieran. ~es~lver el p~rronaco en os
términos senalados, entonces ti escado edes1asuco lo h1c1era; relegando
!P8

así, a una p~sibilidad remota la intervención de la lglesia en el manejo de
la capellania y resguardando el pacrimonio para sus congéneres
claxcalrecos.
Pero, ¿existía aún el senrimienco de idencidad émica entre los
claxcaltecos de San Em~ban, capaz de organizar escas esrraregias a un
nivel soóal?
Siguiendo los pasos a Don Esteban de la Cruz, se ha localizado un
e_xp~d ienre del año 1809'", el cual contiene el curso seguido de un largo
lmg10 por un solar, que en esos años revive Don Pedro Sánchez contra
Don A~aricio Valverde, pleito que resume los propietarios del predio
remontandose al a1ío de 1732. El sicio en disputa después se conoció
como la Plaza de las Cruces, localizado a espaldas de la Parroquia de San
Esteban, y el cual terminó vt:ndiendo el párroco José Manuel Camacho,
al ayuntamiento de Saltillo en el año 183iº; quizá aquí esté la razón por
lo que Don Este~an cuid_ó no espiritualizar los bienes comprometidos.
En el expediente existe un documento fechado en abril de 1744 el
cual contiene una nómina, por barrios, de vecinos rlaxcaltecos, de San
Esre_b_an, quienes realizaron una aporración de cuatro reales por cabeza de
fan11lia, para comprar el terre~o aludido, donde se formaría una plaza.
~?s. cosas nos rnceresa de dicho documen co. Primero, en el p:frrafo
1111c1al, c_n el cual se presenra el asunco, se asienta que " ... el cabildo y su
llecmdano tuvo por conueniente se restituyera dicha tierra y se aplimra a la
cofradía .del Srmtísi~110 Samzmento ... "; para ello se le pagaría a Don
Prudenc,o de Or~bw Itme:r~ 1~ cantidad de cincuenta pesos, y por el
colateral, se pagana a Don Cmcobal de Robles Navarrete, b cantidad de
ochenta pesos y cinco reales.
Del cxpe~_ienre s_~ despren~e que el cerreno en litigio, pasó a ser
prop1cda~ de u11.l hqa narural , L1 cual casó con un mulato , a quien
... lo~ anc1t1nos co':,rJu1st11rlores no pcnmrieron el que se {(Verindnra y agregfll'i/
en dicho pueblo... . El mulato venJió !J herencia de su mujer a :-..fachías
de Agu irrc; pero el cabildo rJmbién le impidi ó su uso. Sin que quede
claro cómo, el sol.ir pa'iÓ .i propied.td Je Don PruJencio; quedando así
~n _manos de españoles; poniendo t:n ril'sgo la integrid:1d terriro1úl v
ecn1ca, puesto que sc11 alan en c~.1 primera p.me, Li cxisrencia de u;1
m_andamienro en c.:I arLhivo, de que no se consicnt.1, " ... Sf' ill'n mdl'
ningunos españoles, mul11tos. mcsti;:,os, ni rnt1!q11ier omz rní,dad... ". r.izón
por la rnal el Cabild o 'ie dio ,l l.1 c.irc.t de restituir d sobr .1 l.1 co mu11id.1d
por _medio de la Cofradía v re~t.tbkcer ;i&lt;, Í, l.1 f:1lr.1 a l.1 "lc.1l t,1d", poi
alguien cometida.
L

'

�El om&gt; Jsunto inu:n:s.urn.:. '&gt;l'. rcl1c1c Jirc1..r.tn1cnre .1 Don Es1cbJn &lt;le
L1 Cruz.. Por b relación .1ludiJJ. s.1b(.·1110) 4uc: ptnencció .11 b.u-rio de San
Esteban, dado qut' Jp.rn:u.: en c11JrrJ posición. De~pués de él, se
inscriben sic:re princip.1le~ y luego cu.m:n1a nombres 111,is, )'J sin el don,
pero cooper:111do con igual CJnriJ.1d. D-: la posición gu;1rdada en la
relación, ~e deduce que Don Esrdi;rn no c:rJ el más ri..:o o Jc~r.1udo en su
barrio, sin embargo, manifc:stó en el co1nra10, que: tenia Jo;, hijos más,
los cuales habían recibido ;,u hercnci.1 con ,rntdación a b iundación de la
capellanía; Si consideramos qul'. la norma vig&lt;:nte i:n cst: tiempo, preveía
que sólo podía compromcters&lt;: en la capellanía b quint,\ p.irrt: de: sus
posesiones, cntoncc:s cstaríamo~ anrc un Don con muy bu&lt;:nos rec.,ursos y
potencial hn,rnciero.
Ahora bien, la rd,tción por barrios Je 1744. a la que nos hemos
referido, consigna a cuarenta y un señores principales. Si cad:i uno de
dios hubiera poseído. en promedio, un patnmonio como el de Don
Esreban, podrfamos conjernrar, a reserva de comprobarlo cabalmenre,
que ex:isda en San Esceban una n.:d t1n:1nciera basrance considerable, y lo
mismo perfilar el papel de las capelbnías en esce pueblo que como
sabemos, estaban en la base del siscema crediticio de la época,
general menee a rravés de los depósiws irregulare?, teniendo como
mejores solicirames a los comerci;rnres;"" dos circunsr:rncias generales que
estuvieron presentes en San Esreban de la Nueva Tlaxcala, como fuerzas
integradoras que co:idyuvaron a la consolidación érnic:i. y a la identidad
social.
En síntesis, vemos en esrns daxcalreco:, norreños del siglo XVIII,
renovad:1.'&gt; pauc:is culrnrales -ancbd:1s en viejas tradiciones. No son los
daxcalrecos qut en la lund:ición de San Esieb:in, en 1591, hicieron valer
sus costumbres (und,Kionales, como manifiesta resistencia a un proceso
que inrenrab,1 cancelar sus raíces cosmogónicas. Ahora, encontramos a
unos daxcalrecas inmersos en b culrura norteña en formación,
.:onsolid.idos rerrirnrialmenre, haciendo uso de los marcos religiosos para
formar \az.os que nuuen su origen y comunidad presente, pero también
para incorporarlos ucilicariamenre en su fortalecimiento económico.
La familia Je Don Esteban de la Cruz., manifiesta una forma
específica de enfrentar. qui'l.á la mejor maniobra culpígena que la Iglesia
ideara, parJ aceror a los feligreses a su seno. Pareciera que escuviera
presenre orra forma de pensar respecto al supramundo, y su amparo,
diluyera la preocupac1on por el destino final planreado por el
cristi,rnismo. Qui,j en el sc:no de b comun idad daxcalteca de San

Esteban,
..·
O 1a v1genc1a
. . l el recuerdo
.,
&lt;le Lt e
.. ,
al1v1ara a pres1011 de la lol~ 1 ..· l
osmov.1~1on mesoamericana
.¡
.
o t:Sla uu:1 a observ
· d.
.
'
apego ,\ a sevendad de ellas.
anua c sus pracncas y el
Lo
. encontrad
1
1 anrerior
l explicaría la d'f·
' crenc1a
l
t axca teca y as tres capdlaní f. J· 1
. a entre a capellanía
·¡¡
..
as un atas en b V 11- d I S .
~ V ren ns , 1[i a e ;1t1t1ago. Los de
la v1 a esp1rnualizaron los l).1t:nes
sus almas; es decir, el scnrido Y el ti d , ~arn re orzar su deseo de salvar
r
del establecimienro de la ca · 1 . ?n
eligwso dominaron la intención
.
. d
, pe 1ama, ero en 1
11 ,
d.istanc1a e lo espirirual esta, presenre en la . a cape. , anta tlaxcalteca ' la
y mermar lo mínimo nec
. 1
. tntenc1on de conservar sus
btenes
A
, 1 b' .
esano a renta en be c . d 1
si, e o 1ec1vo renrista don . , 1 e d . ,
ner1c10 e superávit.
f;
d ·
..
imo a rnn ac1on v s
acror e tntegrac1on social Y ! .
1
,
e nos presenta como
Por orro lado
. · le mico ª rnmeme utilitario.
' ,espos1 6 equelacond·-· , d
estos momentos más un
ic1on e tlaxclateco, fuera en
.d
,
argumento eco ' .
I'
'
neces1 ad de identidad étnica
d' nom1co-po 1tico, que una
d' d
puramente icha
esru ta o, es de notarse que lo h.. d
, 'porque en el documento
Rodríguez de la Cruz. Ana l sMt¡os_ e Don Esteban se lbmen: Juan
d I C
. ,
, ncz amnez de b Cn z. A d .
e a ruz; como si existiera la int . '
1
t y n res Marrínez
más, los nombres de sus '¡ ..
Tenc1061~ ,º a tendencia de españolizar
e d d
, 11¡0s. am ien e 1 .
'
run a ores hayan renunc1'ado I J
t
r su ta Interesante, que los
'
a os nerecnos "
h 6
... " como co d .. ,
... que a lan en favor de
1os naturales
.,
,
n 1c1011 para oarant·
1 b
1:
izar a ucna fe en la
fun dac1on de la capellanía , cuand o fue stem
1
.
a1egada ante la Corona.
pre ª pnmera condición

rº

I?ual~ente se puede pensar ue esre · ¡ .
mane¡o unlitario de b capella , 9
1 u nmo asunto fuera parte del
'rna, como o fueron 1
.
ya comentadas; acciones
.
as ouas circunstancias
.d
, aparentemente
¿·
.
'
cons_1 era la inteligente maniobra de la
contra tetonas, si no se
~erc1ben nuevos elemenros para definir¡;~~ fo~ma parre, )' en la cual se
nem. po que se vivía· maneras i ¡·
t dent1dad rlaxcalceca, acorde al
n
d
,
nte ¡oentes e ada
..
uevos erroteros para el pensa . o
l
. prac1on, que abrieron
m1enco y e quehacer fronterizo.

Bibliografía
Archivo Municipal de Saltillo:

~-M.S. P~. C 12/1. E 46. 3F
.M.S. Tierras y Aguas CS. E 2 bis. 25 f.
A.M.S. PM. C 1. E42 7f
. y E 3. 3f.
A.M.S. PM. C 4. E

25~2f.

88]

�A.M.5. PM. C 4. E 58. 2f.
A.M.5. PM. C 58/1. E64. 80f
Gibson, Charles. TlaxcaÍtz en el Siglo XVI. Fondo de Cultura
Económica. México. Ano 1991.
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¡ Ed d
LeGoff, Jacques. La bolsa y la vida. Economía y Religzon en rl a
Media. Gedisa. Barcelona. Aí'to 1987.
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capellanías de Misa en la_ Nue~l España. 1600-1821. Universidad
Autónoma de México. México. Ano 1999.

EL LIC. DON JOSÉ ALEJANDRO DE TR.EVIÑO Y GUTIÉRREZ
UN APUNTE BIBLIOGRÁFICO

Notas Bibliográficas

Lic. Era~mo E. Torres Lópe1
A~ociación ;\!Jciunal de Abogados. A.C.

.
• .,
de Estudios l\tulw.Jisciplinanns dt: la Um\crsidad
Profesor ln\es11gador dd Ct:ntro, 11
·. C ,lonial por la U1mcr~idad Autónoma de
.
de Zac~t•·c~s
en i~tori.1 l
,\utonoma
" ~ "'· Doctor:mdo
•

Introducción

f~~i:ii~\.-harks T/mcala en el 'ligio \TI _FCE. l\1é:\ico. 1991. PP:. .J 1- .J~7 ~ Ln lo sucesivo.
' Archi\o :vtumdp:il de Saltillo. Pres1d..:nc1a M11111c1pal C 12/ 1. E .J6. Jf.

Don José Alejandro de Trevi110 y Guriérrez dest:1ca en la vida
social y jurídica de Nuevo León principalmenre por dos razones:

i

/\MS PM.
.
. la Chapel/e de 789 l.cGoff. Jacqucs. La
1 1 1
' Regulada mediante la ·:lclmo11110 -~c11er~ '·;..~e j ;;- d1e1 Gctlisa.· Barcelona 1987 pp. 33-34
bolsa \' la \'ida. [conomw _1 Rel1R1011 en a - a . e
&lt;
··
C T
104-107
Op. Cn. Lc,_iol. pp. .
.. .
,,. ocu aciones Terrenales. las capellanías de .\ lrsa en
"\Vobescr. Cns.:la \Oíl. 1 ,da ftenw I f e_ P_
.
d. \I; · . \ lc\1.:0 r\1io 1999.
_ JóOI// 1 ¡ Pá1?.9Un,\Cr,1dadAutonoma c . t.:\ICO. ,
/a.\,uern E·.spa11a
· ' - · '-·
• Op. Cit. Le Goff p. t 07
~ ldcrn \\'obcser. p. 9.
., Op. Cit. LeGoff p¡i. 97-98
10 Op. Cit. t.cGu!T pp 109-1 1O.
I I Op Cit. Wobc5Cr, rr 95- 107
Op. Cit. \l,iobcscr. pp. 17- 19
1
)
e· \\1S PM CPII
E.-16 31'
h b'
Cp. it. ' ' · · ·
,
•¡ . a h ,apellania ,aho que en este no a 1a
14 El patrimonio tenía caractcns11cas s1m1 are, : .'
'· ·
capellán~ la renta era recibida por el patron del mismo.
1' Op. Cit. !.e Goff. pp. 60-6 l.
16 AMS. Pi',1. CI E-12.21".
• A\1S. f'M. C4. E 25. 2f.
f• ;\i\lS. P1'.\. C.J E 58. 21
19 .i\ M \ Pi\1. C58il E6l 8ílf
-i _ .
•
.
:,
s \ i\eua, C5 . F 2 bis -~ 1 Y I. J . 3!
.
•
,.
1s r
"1-~r~1~ ti1;;~sÍar din:ro que pagaha akahal:1: se garant1n.1ha mcJ1ante !1atlur~~
:: Op. (11. \\'ohescr pp. .J0-43.
1

-

• Instituye formalmenre la enseñanz~ del Derecho en el Esrado.
• Es el primer Presidenre del Tribunal Superior de J usticia.
Sin embargo, su trayectoria y su obra de jurista, maestro.
escritor y funcionario no han sido rescaradas de acuerdo a la
dimensión histórica que le corresponde y sólo comamos con la
ficha bio gráfica que nos ofrece el historiador por antonomasia, el
Maestro Israel Cavazos.
En virtud de ser reconocido como el primer cacedr,í.cico del
Derecho, así como por otros mérirns. su vida reclama un esrnd 10
amplio y de tallado; que profundice en lo ya conocido y aporte
nuevos daros. En eso hemos trab:1jado y en ranco aparece
publicado, ofrecemos una apretada síntesis con daros inéditos que
hemos localizado y que expondremos en el cuerpo del presente
escrito.
Con la in formación reunida por D. Israel Cavazos
establecemos siete etapas o momentos en la vida del fundador de
la hoy Faculrad de Derecho de la UANL y son:
883

�Con la información reunida por D. Israel Cavazos
escableccmos siete etapas o momencos en b vida del Íundaclor de
la hov facultad de Derecho de la UANL y son:
¡_ S~s primeros veince años: ( 1759- l 779). Su nac1m1enco; su
famili,L

II. Su estancia en el convcnco franciscano de San Andrés en
Mon terrey donde cursa lacinídad y retórica (1779-1780).
11 1. Sus estudios en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en
G uanajua co . (1781-1785).
_
IV. La permanencia en la capical d~ la. Nueva ME~p~na(lc7o8m5o
alumno de la Real y Pon tificia Un1vers1dad de ex1co
1790).
V. La edad madura: su rerorno a San Miguel el Gra nde sfie'.1do_ ya
su actividad como pro cs10n1sca
a b oga do; su macr imon io
( 1790 - 1817).
_ .,
Vl.- La vuelca ,1! sol.u no rceno (1817) y la real1zac1on de _su obra
fundaciona l de la cáted ra y la magisrrarnra ( 1824 -182)).
y_

VII. Su fallecim íenco ( 1830).
De cada uno de escos puncos se conocen ünicamen te los
aspectos ~enerales; pdcticamente tan sólo los enu nciados. H ~ce ya
muchos ;ños, en Li comunidad jurídiCJ. nuevole~nesa, se repite su
nombre cuando se habla del origen de los esrnd10s del Derecho; y
cad,l enero se con memora el comie nzo de los misn_10_s _~ero ~1 0 se
inten ta invest igar en corno JI jurista que_ los 1nic10; as 1 _por
· . lo res::dcando dicho mérito, lo mencionan Hermenegildo
e¡emp ,
,
c , H,
Oávila, Francisco Valdés Gómc1., Ratael Garza anrn,
ecror
Gon1.ále1., José Juan Vallejo y ?1uchos más. ?rros ~ucores lo cales
han elaborado un pertil biográhco sobre el Lic. Jase Ale¡a ndro de
T reviño y G uriérrez pero sin mucha forruna; .1sí vemos que:
1.

En 1942 el Lic. Helio Flores Gómez, en Universidad,
órgano del Consejo de Cultura Superior, (No.l
septiembre de 1942 pp. 103 - 10~) publica el t_~xto

Datos Biogrríficos del Lic. Don Alejfmdro de Trev1no Y
Gu.tiérrez, Fundador de la Fnciilrrrd de Derecho
conteniendo ,1lgo mucho rnuy breve y con má~ bue_na
incenc1on que conocimiento sobre e,I pe~s_ona¡e; dice
por ejemplo: "ingresa al Seminario Conciliar y abraza

el ~stu~io de _ la carre:a del Derecho" pero el
Sem rn ar10 comienza a funcionar en 1793 y para
-:nconccs José Alejandro ya había concluido la carrera
el~ abogado en la ciudad de México (véase el punto V
de los arriba anotados).
2. En enero de 1949 el periodista Manuel Plowels G.
escrib ió en El Poruenir una nota conmemorativa al
125 aniversario de la fundac ión de la cátedra del
Derecho esbozando algunos datos biográficos carentes
de veracidad .
3. En, 1949 el P_rof. Plinio D. Ordófiez en un largo
amculo aparec ido por parces en sucesivas fechas en El
Porvenir y bajo el título de "El facror humano en la
educac ión plÍbl ica de Nuevo León ," dio a conocer
breves biogratías de educadores; la de nuestro in terés
conrie ne información escuera y errónea en alounos
0
punros; seña la por ejemplo: "Hizo sus csrnJios en el
Seminario Conciliar de Monrerrey". Ya comenr.rn1os
lo equivocado de esta afirmación en el punco 1.
4. En 1952 el mismo texro, pero con otro rírnlo, se
reproduce en Annns y letras (afio IX No.3 p.6) con
las características ya d ichas.
Esros a~1tores muesrran as-~ectos_de la vida del personaje, pero
muchos nns son lo~ que
&lt;.:JLln srn ,1dentrarse en su biografía
cuand o se h.ibl,1 de b creación de la carrer.1 de abocrado.
Es a partir de 1959 que podemos con ca/ con ll!l;J nota
biográfica general y cierta del primer jurisra-catcddrico de Nuevo
León, graci:1s a las i,west igaciones de D. Israe l Cav:nos Garz:1. Sus
~p~rracionc! Lis dio ,1 conocer pr imero en l11rcrfol1,z !\:o. 61 Je
¡ul10 d~ 19)9 y luego en El Porvenir del 2.3 de enero Je 1974, 2ª
sección·, cuyos daros am.ilg:i.ma y presenta en su Diccionario
Biográfico de N1ier 0 !.eón (lJANL. 1984 en dos volümene,; Li
segunda ed ición es de 1996 en un volumen) v en Escritores de
Nue~o León (U,-\\"L. l 1)9(i). Con p0Hcr.íorid ,1d J csras
pub licacion es, quienes toc,111 el ccm.1 del inicio de los esrudios
j~ríd icos en la enriJaJ !·lo l.1 figur,1 Je su fund,1dor, ::,e hasan en
dicho auror. Rccienremcnre llocío Condkz i\!.1i, \' Edmundo
Derbez. Garcí.1, en ~endo~ L' inrc rt:~.111res cn~.n·o~. h,rn .iludido al
personaje que an,1li1;1111os . La Dr,l. Condlc~ .\1.1i1 puhliu1 /.r1

!o

1

�emeríanz1t del Derecho 1'11 Nuao l.i•ow !,o ,,,_,,1111,u&gt;nt') l' loJ
hombres' v el Lic. Oerbei. G.11cí.1 L1 hulqmd1'11rt,1 &lt;' 11 ti !'v't,l'ito
Rewo de· León. Prnnnp1mó11 de Jo¡1q111J1 ti,• ~nwlondo }' Ji'cty
.~eri1t1ndo fert·s, 1 de 1\/ier'. L,'n.1 y otro h.11.1.:11 .1pon.h.ionn puJ un
mJyor conocimienro de b \'id.1 Jd lu11J .1dor de l.1 LJrrer,1 de:
.1bogJ&lt;lo.
~Los dat0s que hemos rc:uni&lt;lo los .1grup.1111m ,. cxpon&lt;.:mos
Jenrro d&lt;: los ~ierc: punto~ .int&lt;:s ~l·1ialado~ (nurneros l-\'~11) .. _rn
rorno .1 i\1arín, N. L.. IJ tierra 11,H.11 Je Jo,J :\lej.rndro Je 1 r&lt;.:v1no,
hav v.uios rexros de dimnguiJns cron1st.15. El primero es Jcl ~r.
Ju:in José de la Guza y ,1p:irn:ió c:n 188' cn el romo 111 Je las
Obras Completas de: Gonzalitos (C1p . XXII l. P.igs. 111-130). el
segundo rs del Prof. .-\lberro S,in&lt;..he;, \' lo _publi:ó en t l),J3 L1
Sociedad Nue\'olconcsa de Hisrori,1, Gco¡;rafía )" Esc.1d1rncJ: sin
embargo ninguno de los do:. men1..1on.1 .11 ilusrre m.líÍnc:115c, l.ueg~
escribirían sobre Marín. N. l.., IH.1el C:w.nos c:n 196)
(retomanJo su escmo de 1959 al hablJr del Lic. de Treviño }'
Guciérrcz)' v Ramiro Leal Gonz,íla en una obr:i de 1994 Y
reedirad.t e~ el 2000, quien sólo lo ctta t:nm: los lug.ireños
distinguidos, pero eso sí en prim&lt;:r t~rmino".. ~1_.ís adelant_c la
profr,t. Elda Feliz Gonz,il&lt;.:l, cronist.i del mun1c1p1_0,. redacto un
texco sobre Martn, N. L. para el número dl' mayo-¡ul10 dd 2001
de b revista Presencw Le~islattua (No . 3) del Congreso local pero
sin mencionarlo. En 1999 la Faculrad de Den:cho y Ciencias
Sociales v Colegio de Criminología de la UAN L. al conmemorar
el l 75 ~niversario de l.1 imp ..rtit.ión de la primera dred ra Je
Derecho, v como un homenaje a su iniciador :' a su tierr.1 natal.
~forin, N.' L., editó un folleto de 43 p,íg1nas con cexros de v.uios
autores en los que se alude JI Li c. José Alc¡andro de Tr_eviño y
Gur iérrez apoyándose en los daros '.nvesrigados_~or Israel C:ivnos.
Dos obras más cenemos, publicad.is tamb1cn parJ. celebrar c:I
175 aniversario del inicio de los escudios jurídicos, escritas una
por monseñor Aureliano Tapia Méndez y o tra por _el. pbro. J•
Antonio Porrillo Yaladez pero sin el propósirn de enfac1zar ~n la
biografía. El primero publicó en Cebrero ~el _200? La P_n,merrt
Ciiredrll dr: Derecho Civil en Nuevo León. EL Semmano Concdutr de
Monterrey, que luego se reproduce en Derecho Siglo XXI, reví.sea de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Colegio ~e
Criminología de la UANL número 1 enrro-abril del 2000 pp.2)1

88(1

42. Y en el año 2002 el pbro. J. Anconio Portillo da .1 conocer ~u
libro Ln Cdtedrn de D,·rerlio Canónico )' Cfril ... editado por la
mism a inscitución el.lucati\'a.
Recorriendo el camino .tnd;ldo, pero buscJ.ndo concinuJr y
ampliar la brecha, y precisar .1lgunos daros, trn:1mos las siguic.:ntes
notas partiendo del esquenu convencional dl: siere puncos en que
quedan comp rendidos los diversos aspeccos de la vida del Lic. j osé
Alejandro de T revi ño y G u riérrez.
I. - Los primeros ve inre años: 1759 - l 779.

Esra etapa se inicia el jueves 22 de febrero de 1759 fecha
del nacimienro de nuestro personaje, el cual cienc lugar en la
Hacienda de San Antonio de los Ma rtíncz (hoy Marín, N. L.) Su
parcida bautismal la dio a conocer el invesrigador Cavazos Garza
en El Poruenir, del 23 de enero de 1974. El documento original
obra en el Archivo Eclesiástico en Monrcrre~• y se puede rambién
consul tar en el inmenso ace rvo filmográfico de La Iglesia de
Jesucristo de los Sanros de los Últimos Días, mejor conocida
como la iglesia de los mormones. Por no haber párroco en la
HKienda cicada y siendo ésta jurisdicción de Salinas Vicroria. el
reg isrro bautismal corresponde a la parroquia de este lugar, es
decir a IJ iglesia de Nuescra Sei1or.1 de Guadalupe. A continuación
transcribimos el mencionado documento, moderniundo su
ortografía:
José Ab:janclro Rw1ón. EspmioL
En once d1írs del mes de nlllr:w d,, mil sererimros cincuenta y nueve en
!t, nyud1 de pmmquia de San .Antonio de ws .Martí.nez. bautzzó
solemnementi- con ueces de pdn'Oco el S. Br. (b,1chiller) D. lgn11cio Jvlardnez
11 José Af.e;andro Ramón de diecisu&gt;te dias de 11nc1'cw, hijo kr;ítimo de dn.
Joaquín de Treviiio_y de dñ,r. Luisa Gutihrez.. españoles, 11ecino, en dicho
puesto. Fuei'OJ/ padn'nos dn. Francúco Gon:uílez 1\/agas y df11t. Gertrudis
Gonuilez a quienes t1mo11estó su obligación J parentesco l'Spirú:u.al y para
que conste ÚJ finné.
Licdo. José Antonio Martina. (nHmáz).(Libro de bmmsmos No. 3
foja 51 0 756 - 1772), de !t, iglesia de Nuestra Seiiom de GUlltiA!upe de
ku Salinns. Rolw No. 605,402 consulMdo t'II kl Estactl \ í,/ft, Verde de !.a
iglesia de los mom1011t'S)
887

�Con base en esta información, fech .ida e! domingo 11 de
mJrzo de 1759, arribamos a la fecha de su nacimiento que fue el
¡un·es 22 de febrero dd mism o ,1ño . Queremos comenrn r ~u~ el
M:.iestro Cavaws Garza comienza el documento de d1 stinra
manera a como aparece líneas arriba, pero sin diferir en su
contenido. La transcripción que hace el Maestro después del
nombre empicz.a así: En esta ayuda de parroq111t.1. de San Antonio de
los lvfartínez, en once di({S del mes de marzo ....
En es te mismo libro hemos enconuado !o., asienrns
baut1Sniales de cinco hermanos de José Alejandro Ramón. Con él
incluido fueron seis los vástagos del matrimonio de TreviñoGuriérrez, cuya relación es la siguiente:
1. Isabel María, nació en julio de 1757 (foja 24),
2 . José Alej.rndro Ramó n, nació el 22 de febrero de 1759
(nuestro biografiado).
.
3. José Dionicio, nació en abril de 1761(toja 90), .
4. José Rafael Esranisbo, nació en mayo de 1763 (fo¡a 108),
5. Isabel Maria Ramona, nació en 1765 (foja 126).
6. Anna Ma. Felicidad, nació en 1768 (foja 155) .
Todos de apellido de Trcviño y Gutiérrez. En algunos de
estos regisrros se señalan como padres_a Joaqu ín de T reviño ~
Luisa Guriérrez (es el caso del registro parroquial de Jose
Alejandro Ramón) y en otros se indi ca n los nombres compleros:
José Joaqu ín de Treviño y Ma. Lu isa Gutiérrez.
Creemos que tal es la familia del Lic. de Treviño_ y G~riérrez.,
considerando el nombre de los padres, l.1 r,uonable d1stanc1a entre
un nacimiento y otro y el origen comün de rodos en el Valle del
Carrizal jurisdicción del Valle de las Salinas.
De los eres últimos asiento~ (puntos 4,5 )' 6), se desprende
que el matrimonio de Treviño-G uti érrcz ya no radi caba _en la
Haci enda de San Antonio de los Marcíne1. pues el de 1763 &lt;l1ce de
los padres del bautizado: "ve ci nos del puesro de A~ ua Negra"! en
los de 1765 y 1768 leemos que tntOllLes &lt;.:ran vecinos de los
Anteojos". Podernos concluir que si en el lapso de 176?,,a. 1768 _l~s
padres de José Alejandro Ramón vivian en estO'i lugares ta~1b1en
éste, pues su edad oscilaba entre los cuacr~ y los n~1eve an os de
edad. En la Carra General del Estado de uevo l con, levantada
1

888

por la Comision Gcogdfica-t.-;plor.tdor.t rn 190ú, Agu,1 Neg.J .\e
aprecia a l.i m1tad dtl umini1 tr.11.i&lt;lo e,1 línc:.i 1&lt;.:_lJ ,k ~l.11ín J
Dr. Gondlcz. Hemos bu\CJUo \111 éxito la p,,1 uJ,1 m.1rnnH11l1,d Je
los padres del Lic. Jose .\lt ¡JnJro &lt;lt" Tru·iÍJn. &lt;.¡t-':: debt wrnt.u en
algún li bro Je matrimonios .111ter101 .1 1~,:; 7 , a1íu del 11,t.:i1111i:nto
del primero de los seis arrib.1 .111ocado,. Fn los l1hros p.1rroqu1.1k.-.
de la iglesi,l de Nue~cr.1 Señor,1 de (;L1ad.1lupi:, de ~alin,n Viccori.1
no aparece.
Quercmo\ asenrar que dicho .1 110 de 1757 u&gt;incidc Lon el
auge del m111eral Je l.i Igu,1na en L.1mpnos, d rn;il -dice
Gonzalirns- '\onrnbu_HÍ mucho al .wnientu de: est.1 pol,l.1cion y
de otras .-.illlad.1\ al mismo rumbo". l'.11 \t7 esro no ct.n~.1 rdac1611
direccJ con m1i.:srro person,1jt pern n p,11 lt: Je: .'ill uH,&gt;1110, lOmo
rambíén lorm:l p.1ne dd concexro roliriw soLi.d en que ~L
desarrolló, Li c1rLllllStJ11ci,1 Je h.iber nacido y 1..reci&lt;lo bajo c:I
reinado de los ílo1 bones. Es ros h.1bí.u1 de~plaz.1do .1 l.1 d1n.1Hfa de
los Habsburgo en el gohierno de Esp.111,1 ,lesde el .1110 dt 1-oo y
jusro el J1ío de l 7'i9, cuando n,lCL José Ale¡Jndro R.1món,
asc iende al trono el Rn· C.1rlo\ III r~ inrndo Justa l -ss. FLIL'
célebre por las 1111meros:i~ e 1mpo1t,1ntcs reforn1,1s que i111p!.1111ó y
la mcdid :i de cxpuls.1r, en 1-c,-, a los ¡e,u1t.1s Jl roJ.1, .-.u,
posesione,, intluyendo c.l.110 ;i l.1 ~un•,1 l\p.111.1. ''\ 'n pc1iodo dt·
modern i?.:1c1ón )In p.ir,t!elo en la hMori.1 dr.: Ec.r,1ñ.1·· di Le Je e,t,1
etapa .\1ario R0Jr1guo'. FI \'ur.:vn Relno &lt;le l ,·t·,n 1:c \'Í\'Ín de:
cerca este Slllt'SO put.:s nu hab1.1 .1t¡u1 Jt~11it.1., dc,tk 1--d en (lllt
emigraron .1 tict r.1, dt mt.:jnr dinu. t'\ t1l:1.1r .\ P.1. r.1,, Co.1hud.1.
Dos reyes ll1,Í!&gt; rt'in,lrnn tn l.:s p.111,1 &gt;. lll tud 1, 'llS C(llo111.1, en
el tie mpo en qui.: v1,·10 l ost' \lc¡,111dro R.,11,ci11: C.1do, 1\' &lt;..¡111en
reinó J e 1'88 ,l 1808; ~· lutsll l·ern.111d11 \'ll d Lll d g11h::111ú dt
1808 J 1833 LOll l.1 inturnpuon dt.: 1808 .t 1813 tkhida ,t l.1
invasión Je bp ,1í1.1 por l." fuu,.1~ dL ~ q,nlc,in. Ct1mo ,,dit·;1w~ cl
Lic. Jost' Alej.indro dt.: l'tt.·, irío ~· l,ut 11:ri o ,·1, ici -¡ .1Í1\1,: dl' 1~~ 1)
a 1830, justo t.:! t1empo t¡uc: Jl·in 11011 lm rl'yt·~ mt.·11Lin11.1do~. \j
Carlos lII p,fü&gt; .1 l.1 1!1,1or1.1 por ,l1 ¡H1l-c1c1 ,lt: tl'l\ilutt111,k1&lt;·,11
&lt;le! imperio csp.uíol, !·t.:rn.1nd1&gt; \ 11 lo i"ut pn1 ljl!c t 11 ,11 rl·Í11.1dn ,e:
dio l:i luc:h .1 por l.i i11dq,l'11du1L1,1.
Así mi,11w ljlll'f-:mo~ rq.\1,tr.,r qul' en 1~-...:; tlllll lu,,,¡, i.1 ,·1,n,1
del gobcri1.1do1 D 1\kklio~ \'id.d dt: 1 t)ll,I .il \'.ille J~I (º.11111.tl,
jurisdiLción del\ .illt· de l.1, \.il111.I\, dondt· vi\1.1 ti tlllc•111n ¡,i,·L11

�de 16 :liio~ José Akj.1ndrn R;1111on. Q11.:d.1 pend1c:1H&lt;-' 11HL1g.ir s1
éste recibió dt: dicho ;;olwin.,dnr .,\~ún .,po,·o p.1r.1 p.1~;11 .1
Monterr.:y J. csrndi.H o si h11hll .1\sun.1 1.:bLion: o ,i 1nflL1ylÍ .:n d
el pre~bícero que firrn.1 \:1 a-:r.1 b.1uc1rn1.il. c\ \ 1L.. Jo!&gt;l'. 1\nrnn10
Manína, pues ~ll tr,1ycL10ria es l,1s1 iLknllc.l .1 l.1 que ,iguió l11.:go
José Alejandro de Tre,·ií\u. ~cgún .tr10t.1c1on qu,: .1p.irc.:ce en ,:\
libro de brnriws &lt;le l., P.1rroqui;1 J,: Cu.id.ilupc Jc ~.,\111.1~ \'idoria
volumen lll que: Lomprendl' de: ¡--.6 .1 1-~2. y &lt;-¡Ul'. u&gt;p1.1mn~ a

continuación:l.1bro de b,1pt1J7&gt;/05. Que corre deirÍi.• 1·c111tey odm d,· ,1hril d,·/ ,nío del

bilJO i'¡ n11d,1do )' c.¡rgo de Se,íor
Licenciatlo Don José Anto1110 Btnuzrdi110 Al,1rtí11ez Bc11,nwles y Flores.
colegit1l i¡ue fue m el Rtrtl di: S,m hw1ml'O di- Salt's rÍf l,1 Vi//¡¡ de Sm1
Mig11fl f/ Gmndc y después en el Re,d) 111,is (lllliguo rlc S1111 J!defa11So de{¡¡
ci1ul1d de A!A:ico: e11 él t&gt;:vmlÍ11i1dor; s111od11I dtjunst,IS, hl'sidrme de l.m
11cade1mm de Crí11011ts, Í t)'fS y leología J\foriil Bachilln en Filosofa y
mnbos Derechos, Licmcwio e11 .\agrados Ctí110111's por &amp;1 Real y Pontificia
Unil'ersidlld de 11q11elÍ// Jmperi,d Co11e, oposI(or a !11S Ctítcrlms de Cdnones
y Lyes, Ct1tedrritico Substimto de UIS de \lisperas de S1gmdos Cánones,
Clm1mtin11S, Decreto y /nstiM,1, Abogado ele 1'1 Real Audienciil dt estíl
Nueva &amp;pañiT, primer Cum Beriefioado por su Majest11d y Vicario Juez
Ecíesirísrico de fstos Vidl.es de Nuestra Señont de G1111dtiL11pe de lm SaLiruts y
Gm1Z11les con sus agreg,uios por el limo. y Rmo. Soíor Don fr. Franciscode
S(IJz Bzmuwennmz 1\IJartíne:z de Tejruit, Diez de \lázsco, por fil Diviruz
,rt,ri1ci,1 y de Íll Smzm Srde Apostólicll Obispo de CuatÍlilnjam, Nueuo Reyno
de l1 Ga!icia y de León, Prouinci,1s dA Nay,irit, CnL[fornim, Coahui!ll y
1fX/1.S de el COJJS~jo de m M19est1td" (rollo G0'/102 de h filmorcc., de la
iglesi:i de los morrnoneS). l.J)s dJtOS Jntcriores coinciden con los que
registra Israel C'..Jvazos en su Diccion,1rio Biogrrifico de Nuevo León en la
ficha relativa :u presbítero José Anconio Martínez (2l ed. 1996, p.323).

Sníor

de setenmtos ,·i11rne11tr1

_l' .i/'Ís

ll. - Su Estancia en El Convento de San Andrés en Monterrey

( 1779-1780).

De ;1cuerdo con lsrael Ca\'azos "no Jiu s1110 hasta rnrnplidos
veinte años (1779) cuando logro pasar t1 Monterrey, mMriculándose
en las cdredrns de latinid,1d y retórica. que imparria el padre
1
Rumayor en el conuwro de San Fra11osco"· • Hoy p. no exisre ese
convenro de franciscanos que es,LIVO ubicado en el espacio que
8')0

ocu. r.
nl.'l cJI l', ¡' ru1
-• 1u l\\ 1crunril f\1 ll fll.\ ¡·I.\Ll
. l'tl 11 11· l l)
St.ooeuú a Z.H.H'Oi' l 1· ' 1 .
j
. -.,1 e le
L,1m¡rn de
C'
·•
,1L ll\l'l\l () r·q¡ · di.
,
E .
cerm1n.,b.1 o cmpc,.• 1)l • seg
. , ·
• · •. ~ • . e pun u, el temnlo
u 11 ,._. \'t.: t L: , t
\
,
r
1 1
escucl.1; V l.'11 ¡ -7() C:rl 1 ', .
• . ~lt.: lit: ,ll l'.ll\,l, (01\Vt:l\ ( O \ '
·' uniL.i pu&lt;:s lo · · ·
1743 b ·que: opcr.iban· en
1 .. .
) Jl'.su 1tas \,.1hí.rn cc:rr.1Jo en

.
a csqurn., Lit: Lis ho' 11, · d .
ore os y el Sem inario Concil' .
. , :, L,1 c~1 e r.!!cobnlo
M La 1posibTd d ¡.
- . l,ll Sl'.Jhnohasra )7 )3.
•
t 1 ,l
( l esrnd1ar con los f
.
0
Ale¡and ro Ramón sin d d
.
Ltncisc.1nos L1 tuvo J .,¿
'
u ,l ~r.1c1as al lcg·ido
.
·
a ra. Leonor Gómcz l c'
.
·
que en 1767 dispuso
e e astro a hvor d 1 •
.
1 . Sh
1c o convenro, de lltl.l c-' -d . d.
· , . e a 1mp.1rt1ción, en
are r,l e or,lmlt . "A/ - .
d. . . ,
ininana La criredrtf }' ¡ 'UO
.
lb
· tC.l.
ª"º Sl(;uiente
se
11
,. "
. t" se lomp
eme t ' . ¡
'
retori ca, señala el hisrori-ldo R d . " arra w11 ,,s t1f filosofía y
déct1d11 de 1770
¡
· d'r. 0 rigo Mendiri...:h .1&lt;';/'. "En ¡ 1
...
,asta IC/c!1t1bre de 179?"1' . ~ . .
r
enscnanza
el
¡ndre
J
u·in J0 , l) 1.
_
arc.:nd 10
t:sta
·
·•
~e au 1no F · ' J
J
so nno de la benefacton ,
.
c1 n.1n e¿ oc: Rumavor,
'' ~ quien com( J .' "I.
'
b ·rev1110 , , era tambié11
o r1unt
. :1·o de1 Valle d, 1o~e n .e¡andro de
,
T
pe rtencc1a h Hacienda I I ,
.
e JS Salinas al que
'l f
.
' l C os I\ 1.Hllílt'l. ·H b·'. íl.
aque ranc1scano parJ h· . . d. 'I
.
.
&lt; :t J a in u1do en éste
:ice1 eeun¡unsc.i? · L I b--'
go erna or en sus e&lt;;tud io ' ·O 1 .
el
,
s. é e primer , I o la
b i .1 L',1poyado
•
d
b
irmo su acta baucismaP
L.l ra ene11c1ado que
fi
_Vale la pena comenrar que )Or el r;er
.
Alepndro Ramón rnn I
f t . . . npo de h escanc ia de José
..
o~
r,1 nc1!&gt;Ca nos (· 79
tam ten Servando Teresa de \ 1 . , .
.rnos
-SO) estud ió
6
declaró a la Inquisición el. 2~erdcon el !'adre Rumayor, segün lo
acuerdo con Israel Cavaz . 11 -1 de sepuembre de 181 i'; )' de
os , e
espués d
· · f
concluyó sus esrud1·0s ... 1 . 17 om1nico ray Servando
" os
anos
d ·
traslada a la ciudad de M, ,·
D , es ecH en 1780 y luego se
.
~x1co. on Carlos VI
1I
~
esa conc usión cscoLir fue
_
.
egas ahrma que
1
1
16
. .
a os
ano!&gt; lo
cons1gu1ence en 1779' 1
l ,
.
que nos ubica por
. ,
'pues 1a 6 ta nacido en 1763 Q • ,
con d 1sc1pulos O :11 menos u· l vez se cono .
&gt;. · ui-u fueron
convenro-escuela d e
.·
c1t:ron en ese temploy

~

'

e

1

ra11c1scanos.

El año en que José Alc·and R . . .
decir en 1779, rienen lu . Jd ro_ am?n. inicia SU!! esrndios, es
·¿
. .
g.u osd aconcec1 m1entos s1gn1
· •[¡ .
a v1 a religiosa de la re . ,
tcauvos en
1
•
.
gion Y e Monee ·
•
u a v1v1 ó o conoció d. _,, ...
r1ey en c.spec1al, que sin
d d. . . ,
t::
cc1 ca \' que d
.
d
e tm1tac1o n terril . , 1 d,
,
.
ese ani os estaCJr: la
o n a e una nuev·t d , .
1
d .\
primer obispo. Precedamo
.
, 1oces1s y a muerte de su
En

s a comentarlos:

1777, dos anos anees del in re

al convenro, se crea u
,

d

J ,

.

b. g so e ose Ale¡andro Ramón
n nuevo o 1spad 0 co n ¡•unsdicción
.
en lo que
891

�hoy son los territorios de Tanuulipas, Texas. CoJhuda \' :-:uevo
León dándole corno sede la villa de Linares, elev,tda entonces a
ciudad por el rey Carlos lll con techa 19 de rn.tyo del ~7 Dos años
después, para curnplimentJr est.1 disposición, el l 4 de: febrero se
expide una Real Cédula donde: se: prc:viene al Dr. Eusebio Ventura
Beleña "procediese a la división y adjudic.H.:ton del terriror10 de
1
que debía componerse el Obisp.1.do" \. Como primer obispo de la
nueva diócesis fue nombrado el franc15cano Antonio de Jesús
Sacedón, siendo consagrado como tal el l 8 de abril de 1779. Era
el Dr. Venrura Beleña, Oidor de la Real Audiencia Je México y
uno de los abogados m:is destacados de la Nueva Esp.1ña, al que
volveremos a tratar más adelante, y quien re,1liza su encomienda
entre marzo y agosco de ese año. No c.reemos que para cumpli rla
hubiese crnido que viajar a escas ticrr,1s pues sin duda aprovechó
los trabajos preexistentes. en panicular el informe ck O. José de
Osorio y Llamas quien señaló que "debe siruarse !J silla episcopal
en medio de la diócesis,(),) concemplo con belh proporció n la
villa de Linares del Nuevo Reino de León" "'. D. Eusebio Ventu ra
publicó por bando el 2 de septiembre del 79 la delimitació n
1
geográfica del nuevo obispado • y par.1 tomar posesión del mismo
salió de México hacia Linares frav Antonio de Jesús S.1cedón,
1
llegando a Monterrey "cal vez por ;.widaJ" ·' del mismo año, pero
~intiéndose enfermo "no quiso hosped,ll'se 01 la casa que se había
arreglado para él y se quedó en el convento de San Andrés, ;unto ni
templo de Snn Fmnásco p,1rtl tomar 11n desc11nso y seguir hacia
L1nare;" 1 • Sin embargo no logró concinuH puc5 ".1gra,·ado de su
enfermedad, murió el 27 de diciembre dé' l 779";,. En ese tiempo
José Alcjrndro Ramón era esrnd1ante en el convento.

ll l. Sus Estudios en San M igucl el Grande, Guanajuato .
Al concluir en Monterrey una p.ntt: dd progr.un .1 c~colar dt:
su tiempo, José Alejandro R.1111011 ~e: 1mcr1he en el lle.11 Colegio de
Estudios de San hanLi~co Je \;1\n conuguo .1 L1 Con~regh.ión &lt;le\
Orarorio de S.rn relipc: !\:en de la vtlb &lt;lt: ~.in Miguel el Crande,
Gu,1najuato. ";llli actthó los 1ílr111wl St'IS mt·st•s tic rrt1Írit',1 .rurrnndo1
wsegu1dtz los dos y 111ed10 a,íos di' Jilosofi'r1", diu: D. hr.1cl C:.1v.no/ •
Creemos que c:n 178 l &lt;lebic) ingre\,1r Jo1..~ Alej,1ndro R.11nó n al
Colc.:gio Je San h anusco &lt;l&lt;: ~.ti&lt;:\ c11.1ndo wnc.1h.1 LOll 2.2 ,1iim Je
\.·

'

1,,..

edad.
Considerando
que en 1.... 88 ha6 ,ta en i\1oJl[errev 68 .
'
1
vecinos, segun e gobcrnadoi·
~1anue l BJ hamond .·.
.
)
'
J\
1781, cuando José Alei·rndro 1),.rn,on
. d c¡a Ia c1ud e&lt;l , enton(es
en
hl ·,
era aún menor. En c.1mbio S111 1M.
1
d
a ' su po J:::ton
·
-·
tguc est,1caba com
· ·]
po 61 actonal pues entre otras cosas " era e1 centro H do nuc d
eo
cel as d e lana más impo,·t"nt
í o 5uccor
e
" e d,e 1a IN ueva E • - "·'
·
aquello significaba un camb·10
.
spana · tn &lt;luda
.
.
que im pactaba
d b',
1mpres1onar la metrópoli a Fray
. Servan d o •cuando
' como
ed 10
es
..
. ·re e10
M oncerrey un año antes que José Ale ·andro
qué escog ió San Miguel el Gr· d I
de _1 revino. Pero ¿por
an e para conunua1 sus e d' ,
. . Y e 1 •l,...,uevo
T
No Io SJ
' bemos, pero esta pobl .1c1on
R .
dscu Ltos.
,
mancc:n1a n estrec.h.1 vinLLila-1·o·n
, , de Ia g
', .1 rra ves
dtino
· de deon
del siglo XVII puc.:s grandes e x t.&lt;:11sione.s
.
. d e r1 ... rraJn:1 er1:1,
1 11 es
E edel
de Nuevo León eran pi·opt. ·d 1d d
I
..
e~ e oy ·sea o
'
c •
e a gunos
d
d
Miguel
el G rande "y• desde al
!'i 111.111 d a 6an sus ga res1d enres
.
,
. e San
las t1err.1s calientes de sus posesiones"•.
na os a invernar :i

Pe ro en h elección debió influir ue el ¡~ 1
.
Francisco de Sales de los padr·s
fil.
q
,eba
Colcg10
&lt;le
.San
e 1 1pcnses goz.-1 a d ¡
· · d
tener como
Recrnr a uno de 1os. re ¡·1g10s0s
.
, ·¡ e prest1g10
.
rn:ís
d
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5
Nueva España: el Dr . Jttan Bentro
.
D,taz de G:imJrr
· t u 1ra os
fil. e f la
doctorado
. . \' c1v 1.ª'
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.en lt,ilia en ambos J,ercc·h os (c.1nontí..O
1) i oso
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Academia
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fidosofía. .El Colegio habh· sid() ertgt
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se sosrcn1,1 de sus prop i,h (..:pelLrní.1s ,. ntrim
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marcada independenci ,1 del ob'1 · 1• fl· :l.ohn1os. logrando una
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cu.,r1tu · su g()bterno inrerior y
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Manue l Quixann Z.!v.d.1 . ,r1ien Hlc.:n.1:í, ~(: og1:: nm '.cc el Lic.
maestros· el R n l)
. . , \'
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rqrn~,rn ILCllte r:uloen ·
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Carlos Antonio ~Lirrincz. p . . , . ti LIO '- •t o; el padre
la Concepci.Sn , Dn:rnú·. l)ro ',~ue1~11 0.\ ~- ~bnu~I R.1111írc:¿ Je
,1mo11 .-r¡o•'I :-,¡ 1111
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Jmcr.01¡1. ~..:tret,-u i.i. I&gt; . .\1.11111cl lgn.11..in
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�Los t:~rndi.intl'S Yot1.111 de ,\lllt'Idl1 .il g 1.tdll que Lll1,.1h.in:
"ma11ro mor,1do, ffe111111rlo lo., c;r,w1,uu uJ H",-,1-' 1·n,·,1rn,1t/¡1_,, 1•1•rdt's los
¡;iósofos, y Los teólogos bl,1111',1s" ''. bn 1~8 2 t:I reuor dd Colegio, el
Dr. Día1. &lt;le G.1n1Jrra y D.l\'.lllls, luce pub liur en \lc.:x1LO 1rn
opüsculo conteniendo Li d i\e1r.1ció11 de uno Je los ,1lum110., del
Colegio que versa sohre la Urilul11d de /,¡ Gt'oml'tri11 pt1rrt las
Czenc111s y Arres: neasidnrl de dla pt1rtl t'l t'St11cl10 filo.1~firo. Al final
del impr~so aparen: una lisr.1 de lo~ alumn_?\ próx'.mos a Jise~rar
en examen públiLo en hs Ac.1dem1.is Je (.,eometrt:1. En cs:1 l1sra
esrá nuesrro personaje; \111 l'mh.irgo ap:irl'Cl'n l'quivoc.1dos los dos
apellidos y el lugar de origen, pero sin duda se tr.ua de nucsrro
José Alejandro Ramón (v:?a~e .11 final el ;ip¿nJice). Cabt'. observa r
lo siguienre: en dicho .1ño de 17 82 José Alejandro era el único
esrndianrc del Nuevo Reino dt'. León v sus compañeros
pertenecían a diversos lugares dé b :--.:ucv,1 hpa11a. En cuanto al
error sobre el sitio Je origen, atín hoy es común ubicar corno de
Monterrey a quien es de otro lug:u- cercano. Nos llama la ,H:nción
la edad Je los colegiales p11e~ dice que no pasan d~ los 1) años
pero en 1782 José Alej:i.ndro contaba con 23 de edad· '.
Es digno de mención que el Dr. Juan Benito Dín de Gamarra
renia en tonces 38 afios y era va a.ucor de varias obras que José
Alejandro Ramón debió ,conoc~r: Máximas de Educación en la
piedad crisri:rna y en la política para instrucció_n de los al~m nos
de l Colegio de S. Francisco de Sales del Oratono de esta vill a de
San Miguel ( 1772); Academias de filosofía (1772); ~len:enta
Recentioris Philosophitle ( 1774) Errores del Enccnd1m1ento
Humano ( 178 1) y Academias de Geometría 0782) . Un año
después, en 1783, ·moría este ilustre rector originario de Zamora,
M ichoadn ''.
Nos dice el Profesor Cavaws Garza, que José Alejandro cursó
seis meses de re rórica y dos y medio años de filosofía en San
Miguel. que tuvo como maestro al pad re Carlos Anronio Mar_tíne-z.
y que "el 5 de enero de 1785, el ~bro. Ramó~ ¿1ona, Prepó~1,to de
la Congregación de los padres filipenses, cert1j1Co la _conclus1on ~e
esras materias, a fin de facilitar eL ingreso de José Ale1andro Ramon
en la Real y Pontificia Universidad de México" ll.

8&lt;J4

IV. La Permanencia en La Capita l de La Nueva España co mo
Alumno de La Real y Pontificia Univer1. idad de México ( 17851790) .

Al empezar el año 85, José Alejandro R,1111ón se inscribe en la
Universidad. Fue un año de nulas cosed1.1~ que provocaron en
San Miguel el Grande 3,356 muerres 1._ Aunque ya no estaba él en
esa villa debió resenrirlo , pues la carisrrofe fue general. Dice
Gonza liros que 1786 se llamó el año del hambre "por In grande
escasez de frutos de la tierra que produjo la terrible helnda tzcaecida
la noche de/ día de San Agust/n del afio anrerior, q1u arruinó las
sementeras en casi toda la Nuevn España" ''
En la Universidad -nos dice el profesor Israel Cavazos- "tuvo
por compañero de esrudios a Mariano Matamoros" " y en el lapso
que ahí permaneció, de 1785 a 1790, es probable gue haya tenido
acceso a la impresión en italiano de 1a obra del historiador
veracruzano Francisco Javier Clavijero Storw AntLCa de/ Messiro
que pu blicó en 1780 en Cesena, Icali.1, durante su destierro.
"Muchos ejemplares" llegaron a la Nueva España enrre 1785 y
1786 precisamenre a la institución a la que Clavijero dedicó la
obra: La Universidad de México. El r:::cror, al recibirlos, entregó
"uno aL virrey, otro al arzobispo, otro al presidente de La Real
Audiencia y· otro asimismo a varías personas de conspicua
dignidad''' . Estas entregas tenían cieno grado de reserva, roda ve1.
que provenían de uno de los jesuitas expulsados de h Nueva
España por órdenes del Rey 19 años antes.
En 1787 moría en Rolonia, lralia, francisco Javier Clavijero .
Este suceso y la llegada de su libro a la Un iversidad, en el tiempo
en que José Alejandro esrndió ahí, tal vez movieron su interés para
traducirlo al español. Bien dice el profesor Cavazos "tradujo de/
italiano, probrzb/emente durrmte su estancza fil México, la Historia
Antigua de México de Clavijero, ruyo manuscrito conserva In
Biblioteca del TernoLógico de Monterrey" '(·.
También durante su tiempo de esrudianre apareció publicada
la obra del Lic. Eusebio Venrnra Beleña, Recopilación sumaria de
todos los autos acordados de la Real Audiencia y Sala del Crimen de
1
esta Nueva EspaFia -. Ya expusimos en el punto II de esre estudio la
relación de Yenrura Beleií.a con el Nuevo Reino de León y la
posibilidad de que José Alejandro supiera de él cuando esrudiaba
895

�en ,\1onrcrrcr en el convento de franciscanos. Ahora en México
como cursa~re de abogado y parcicularmence al ejercer la
profesión anre la Real Audiencia, era obligado conocer c:sa
imponanre obra que contiene la aplicación de la legislación
enconces vigente.
"De los documentos correspondientes a sus estudios en México,
sólo hemos logrado encontmr rn grado de bachiller en cánones, que
renbió de manos del Dr. Lrzrrr1ñaga el 21 dr 11bril de 1788". En el
aucillo !t: arguyeron los bachilleres NicoUs Oláez, Andrés de la
Fuence v FranLisco de la Concha; y en el asiento de su grado
aparece la nota siguiente: "por pobr~ le perdonó el Sor Rector lo
de la arc1" según nos informa D. Israel Cavazos '". Dos años
después recibe~ el rírulo y ejerce SLJ profesión "como abogado
m:1rricui.1do en la Real Audiencia";•).

elevado a villa y dejaba de ser Hac1end,1 de los Mamnez para
llamarse villa de San Carlos e.le Marín.
Seis afias después, al empezar el ,1ño de 181 O, lo encontramos
formand o parce Jel Colegio de Abogados de la capital del
virreinat o como sinodal. según una nora de la prensa dt' L1 époc:i
que dice:

El ilustre y real rolegio de tZbogados de es111 mpitd/, con tTrreglo a sus
est11tutos, ha procedido antes de ayer a !ti elemón de s11 rector, y salió reeleao
de cuarto afio, el S,: Lic. D. Antonio Torres limja, oidor honorario de !ti
Rea/Audiencia de Gumiabzjrzm, a/mide del m·men interino de esta real srt!tt
del m·men, af!,ente foral nurs antiguo de real haáendt1 y de! ramo de
temporalidades, y presidente de !tz rml academia de deredJO teórico prdmco
de su ilust1·ey real cokgio.
As! mismo se procedió a !tz e/,ección d,, los denuís empleos que previenen
sus estlltutos, y recayó !ti de consilian'os en los licmciados D J\1an'rmo Pn'n-10
de Rivera, D. Pedro Ca/indo, D. Manuel Vi!l.aseñor, )' D. Domingo úrso
de /¡z Veg,z; prosecretario, el lir. D. JosefFtzlcon; Promotorfoml, el Lic. D.
Antomo Mnroso; Tesorero, L1e, D. Jos~f Francisco Ca.stniieda; Sinodales,
los licenciados D. Mmano ¡i,imo de Rivem, D. Antonio M11t0Jo, D.
Dommgo Laso de k1 Viga, D Juan Josef Flom AJuorre, D. /oJefivfan'n
Ftrlam, D. Rnf1el Mdrquez. D. Manuel Cerquem, D. Josef Alexandm
lreviño, D. joref L.ópez Saltzmr, D. Manuel Villaseríor, D. Rafael Pérez
Maldom,do y D. Pedro Cdrdenas." (Diario de J\,féxico. México. Mmes
30 de enero de 181 O Tomo XII, :-:o. 1582 p. 120).

0

1•
1

V.- La Edad l\1adura: Su Matrimonio y Su Actividad Profesional.
Señala D. Israel C:i.vnos que obtenido su tÍtulo Je abogado
ejerció en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en Guanajuaro
donde "co ntra jo m:i.rrimonio con doña María Purificación lgnacia
e.le la Peña y Dominguez""; contaba con 31 años de edad pues esrn
debió ser por 1790.
Es fácil advertir que es el riempo de la culm inación del siglo
XVIII y el pronto inicio Je! XIX, pero principalmente so~ los
años cercanos al comienzo de la guerra por la independencia. Y
esa villa donde Jo.sé Alejandro vivió y esrudió, fue la cuna de
Ignacio Allende y de los hamanos _Ignacio y Juan Al~ama, s_irio
próximo a Dolores (hoy Dolores Hidalgo) donde broto la ch ispa
que encendió la hoguer.1.
Pero creemos que pronto regresó a Li ciudad de México pues
como señala la Dra. Gonzfo:z M:i.iz "entre 1790 y 1811 con
frecuencia se ocupó de representar desde /11 capittd los asuntos de sus
paisanos"· m:Hriculado en la Real Audiencia para ejercer su
profesión, como lo con~ignó D. Israel. I a ciudad de México
comaba en 1793 con l l 2,92Ci habicanrcs ; según el censo que
mandó levanrar el virrey conde de Rcvillagigedo y que dos años
más tarde, al ser corregido, llegó a 130, 683. De acuerdo con lo
dicho por los auteres locales citados, José Alejrndro de Tr~viño y
Gurié rrez radicaba en México cu,rn&lt;lo en 1804 su ~olar nativo era

Cuacro meses de~pués, en junio de 1810, v sin duda :nín
permaneciendo en ,\-1éxico, el Lic. José Alcjand;o de Trcviiio v
Guciénez es incluido rn una ccrn,1 para elegir al di pur:iJo por ~I
Nuevo Reino de León "a las Cortes de Mt1dnt! del rt,10 s1gu1eJ/le, ,1
la cual ~sistió .f11n11 José de la Garzt1, canónigo lectora/ de /,1
catedrat4·. Esos diput:i.dos reunido, en Españ.i fu&lt;.:ron los ,1 ut orc~
de l:i. Consmución Poliric.1 de la ~lon.1r9ui.1 Esp:i1íol.1, firm~1J,1 el
18 de mano &lt;le 1812 :· primn.1 vigcnrc en l.1 Nut:v,1 Esp.lii;1 donJc
fue prom ulgada y jurada el .10 Je ~ep11rn1brc dt'l rni,mo ÚH) . I ,t
Dra. Gon:.dlez M,1i,, es quien por primcr.t vez n1rnlion:1 c¡ut: el
de Trev irío ! GuciJrru, estuvo t'll u11.1 terru p.ir.1 ekgir .il
d1purado del Nuevo Rl'ino ck l.t'cín. d,HO c¡ue tom&lt;Í de 1.t\ .1u,1\ de
cabildo de j\1ontcrn:r. En nue\lr.1 111vn1ig.1(.i1í11 he1no, t·11ui1nr.1do

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de /11 Garlll, uctom, te i - . ,
1'¡ J tÍt' fi{(l Nc,IÍ , l1ul1mo11 e
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r¡ ., , , Re,d Colee:zo con Sf/J, Y 1 1· · '
,
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; 'L d, \l'l'1def-'m'(loene/1\uevo
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i \ o ,me e ui i t,
Capellín Real ae 11' ,ompan_z, 1 • 1
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1810. Tomo XIII. No. 1800, P·-7 ►).

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. de .,'1cxto1.
. : . Tcsumunio
l.1 lndc¡xndc:110.1

.\lk-nde).

8')8

VI. La Vuelta a l Solar Norreño (I 8 I 7) v La Realización de su
Obra Fun dacional de La Cátedra y L~ Magistratura ( 18241825).

.
" bocrado de esta ReriÍ
.
. ~ St' le ubica como a tA nuesrro persona)c .
/) I Co/'Cll/1" lo cu.1! rom,1n.1os
. d ' ·¿ de SIi !lustre y \ert , t,~
.
.t111die11ri,z e /1/ 11'1 uo . d d. l . instiruciones en e\e r1empo y
· '
:lCtlVO
como p;imc1pancc:
, . e !C \,\S .
Mex1co
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d. d
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. 1 • 1 d. urado que represenra r1a
Por ende ra ,c;i o en' rey
se
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.
Cuando en 'Mionter ,
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.
d L ón en las Cortes e sp, • , . , d 1
al Nuevo Reino e e .l
.
¡... oarticipaoon e a gunos
d I Correo1oor con ... r •
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~ d . d Dolores de la in ten enoa
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residentes ae an l ig
.
. , . hi se preparaba, io 1111c10
\u
\iberrana
que
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.
•
de Cu.111:iju:iro . l.:l 1uc '
·
. l d· 1810. Un cesumon10
Id' 16 de sq){lem ne 'en la mJdrugad:.i d e i:i
1 1 . , .co qu\.'.Jó plasmada en una
.
d gran va or 11srori ,
O l
.
de ese comienzo, e .
' . . l ·s proraoonisras:
. gnac10
. , de uno de los pnnc1pa c
b
dce\aracion
Allende:

Aunque el Lic.:. José :\kj.rnJro Jc Trn1i10 \' Ct1t1t'·rre1. \'ÍvÍ.1 L'll
l:i capital de l.1 Nuev,1 E\pú1.1 y los .u11niorcs ~ucoo~ rcní.111 lllg.1r
en orro sirio, éstt· no le cr.1 ,iicno. Por el conrr.1rio. L'll :):1n ,\ 11gu&lt;.'.I
estudió\' c.:01Hr.1jo m.Hrimonio \" ~in duJ,1 cení.1 JfllÍsuJl'~ ,. 1al ve,
rambi én L1111ili.1rcs. Pero c;1 1.11110 l.1 r.evollll·ión · por [.¡
independenci., crt'CÍ.1 ..1 l.1 rnel1.1 del .1i10, en mero de 1811, d
Colegio de Abog.i&lt;los Jesign.1bJ nucvo rccror en la pcrson.1 del
Lic. D. Juan Josc: Flores AI.Hom.: y nuestro person.1je, cl Lic. de
Treviño )' Guriérrez. conrinu.1h., como Sinotbl rn dicho cokgío.

ocumen .

Una nueva erapa se .1bre en l:.i vida del Lic. José Alejandro de
Treviño al regresar al rerrufio de donde partió en su juwncud. No
sabemos si con antcrioridJd volvió alguna vez, pero ahora
regresaba en forma definitiva tras haber permanecid o fuera de
Monterrey por espacio de 37 años; primero como esrudianre en
San Miguel el Grande y en rvféxico: y luego en ésta ciudad
ejerciendo su profesión. Respecro al rcrorno D. Israel ha señalado:
"le vemos llegar a Monterrey a medi'r1dos de 1818"''; sin embargo
hay al menos dos documentos en el Archivo Municipal de
Monterrey que nos ubican en el año de 1817. Uno es el relativo a
una perición de su viudJ, donde díce: "que su esposo desde el año
817 que se vino ha Méjico (debe ser de) ha servido ... "
Y el otro,
fechad o en enero de 1821 , es una conresración del Avunram ien ro
al virrey comunicándole que el Lic. de Treviíio y Gutiérrez
"habiendo residido en México 30 flños hace poco más de tres se ha
11
avecindado en esta tiudad' • En el punto .1nrerior (Y), quedó
establecido que buena parre de su vida profesional lJ pasó en la
ci udad de México.
4

· _

En enero de 1817 el capiran retirado de milicias provincia les
Francisco Bruno Barrera, nuevamente había sido electo Alcalde
Ord inari o de la ciudad y por ministerio de ley ocupó el gobierno
de la provinci a del Nuevo Reino de León en ausencia del titular,
que lo era el coronel D. Bernardo de Villamil. El Comandante
General de las Provincias lnternas de Oriente era D. Joaquín de
.\ rredon do y es en esrc año, en el mes de abril, cuando

�desemb.ucan en Sorn La Ahrina el i11s11rgence español Francisco
Javier .\1ina y Fray Servando Teresa Je Mier.
Casi al terminar el año del 17, el 20 de octubre, tomó
posesión como gobernador político y militar el coronel D.
13l'rn21do Je Villamil. ,iunque sólo por unos meses pues en
feb rero , a la vuelta del año, pidió licencia ocupando de nuevo
inceri11amcme la gobernación el Alcalde Bruno Barrera quien
había sido rceltcco como Alcalde Ordinario para el año de 1818.
A:1nquc sabemos que el Lic. de Treviño y Gutiérre2 ra?ica en
Monterrey a partir de 1817, l.1 primera mención a su act1v1d;1d es
de 1818. t,n una sesión de cabildo se acuerda "se libren con esta
fecha contra el lvfayordomo de Propios los cincuenta y seis pesos que
reclama ef licdo. D. Alexandro di' Írevi,ío ... ,,..,.. Y no es sino hasra
1819 en que figura en l.i polírica local. Como sabemos. cada año
en enero son elegidos los integrantes de! cabildo, y en 1819 vuelve
a ser electo D. Francisco Bruno Barrera y formando parre del
mismo, en lo que creemos es su primera participación pL!blica,
aparece el Lic. ]ose Alejandro de TrevilÍo como regidor honorario,
"quedando por ahora sin com1S1Ón especia!"' y p~ra esrar li~re "para
el desempeño de los muchos asuncos que r1ene pend1enres la
nU
ciudad de que se irán ene.irgan do oporcunamenre .
En 1820 el Lic. de Treviño y Gutiérrez resulta electo Alcalde
Ordinario de primer voto, puesw que equivale J lo que hoy
denominamos Presidenrc Municipal. Como ya dijimos en enero
de cada año se renovaba el Ayuntamiento de: l.1 ciudad y era
costumbre que el cabildo salirn1c elegía JI entrante. Desde 1816
venía sien do reelecto el capic,in Francisco Bruno lhrrera y en
ocasiones ocupando simultáneamente c:I cargo de gobernador en
forma provisional; así sucedió durante el año anterior de 1819.
Ahora, en enero de 1820, el Lic. de Trc:viño y GuriérreL ocupaba
la Alcaldía de Monterrey apenas a dos años y meses de haber
rearesado ,1 la ciudad rras. una :lLlsencia de .37 .111 0~. Cuando partió
a San Miguel el Gr:111de por 1780, Monterrey t&lt;:nia menos de 685
habirantes, según dijimos en las primeras líneas del punro UI_;
ahora en 1820 "el numeroso veri11d11rio llega trtsi 11 Of/Ce n11!
1
almrzs"'' • En em: año el cabildo quedó inlcgr.,do, .1dcm.ís del Lic.
de Treviño y Guciérrez, por Bern.1r&lt;lo Us~cl y Cuimh.1rJ.1,_n.:gidor
perpetuo; Sanlos Urihe, R.1L1cl Ec.1 ~-1tÍ'lquiz. Jo~é Antonio de h

Garza Saldívar, José Antonio Rodríguez y 8 personas más; la
mayor p&lt;1rte habían ocupado cargos edilicios en años anreriores 1•&gt;.
Sin duda un factor que iníluvó par;1 que el Lic. de Treviño
ascendiera a Alcalde Ordinario para cubrir el ano de 1820 fue que
el capirán Francisco Bruno Barrera había solicitado su reriro
hacía tiempo para poder acender sus descuidados negocios~,
Durante rodo este año y tal vez por el doble carácrer de abogado y
de Alcalde Ordinario, el Lic de Treviño y Gutiérrez interviene en
múltiples actos jurídicos como testamentos, préstamos, fianzas,
compra-venras, ororgación de poderes. Tuvo también calidad de
eleccor en octubre de 1820, junco con Joaquín de Arrcdondo y
Mioño, José Ma. Guriérrez de Lara, José Andrés de Sobrevilla,
José Mauricio Alcocer (de Saltillo), José Trinidad de Arrese y
orros, cuya finalidad era elegir a los diputados de las cuarro
provincia; internas de oriente a las corres,:_
A poco de haber romado posesión de su cargo el nuevo
cabildo en enero de 1820, es restaurada en España y en México,
la Conslirución Política de la Monarquía Española; sin duda este
suceso influyó muchísimo en los acontecimientos posteriores pues
al año siguien ce, esto es en 1821, se proclamó el Plan de Iguala y
se declaró la independencia. Si bien en esre año no tenía cargo
~dilicio alguno el Lic. José Alejandro de Treviño y Guriérrcz, los
aconrecimiencos hicieron necesaria su intervención como veremos
luego. A mediados del año 21 llega ,1 ,vlonterrey el coronel Gaspar
López para sustituir a D. Joaquí11 de Arredondo como
Comandante General de las Provincias Internas de Orienre y de
inmediato pretende hacer de SJltíllo la capital de las cuatro
provincias , generando la inconforrni&lt;laJ del Ayunramienro de
Monterrey por lo que se nombra una comisión "01u1bt'Zada por
José Alejandro de Tre1 hío y G'uriérrez, enrtuxr1da di' red11tt,tr 111111
representación dirigida a lrnrbidc y n l.ópez"\', donde mosrraban SIi
oposición a las medidas com,1d,1s por éste.
O. José Alejandro de Trevií'lo vuelve .1 ocupar la Alcildí.1
Ordinaria en 1822 a partí r de mero, cornp.1rriendo l.1
responsabilidad con Juan José de L1 C,1 r7.a T reviño. 911ien en 18 1O
fue dipurado a las Corres en E~p.111.1 por el Nunn Reino de León.
según vimos en el punto amer1or (V). T.1mbién Furmt'.&gt; p,1nc dd
Ayuntamiento de este ,1iio D. Pedro Condlo. rn quien uccnrn,
ver al impresor que cxi~[ÍÓ en c~tc ttc111pn. i\,i 1111\lllO
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l . ibkcimo:, quienc.
ti
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1 punto . nr.
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este trab:l)O, en e ,
d - de T rc\'1í10 y C.1uuci ru.
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rmanos
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Lic.
Jase
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n
corno
Alokk
el
Lit:.
e
11 e
romo po,es1
,,
d -e el
Si al empelar enero
intentó renunciar. i'-105 IL - ,
Treviño )' Gutiérrez, ~\ mes ria
penos,t enfami'dad tj ut' mino
rofesor Cwazos que por__ se
\-aldin el 11 de febrero de '. 822
p
te su salud, renio100 ,z la a d ,.., . don fosé fr,nano de
grnvemen
d
est,t o flSH o
.
,
l .
certificando la delicadeza e su
ctrl y admi11istr[[dor de li1 JOttCa
.
Ferrer profeso.r de J.1n11a d. J , Jo u711i11 \11fln¡1erde.
Zen deJas y
'
dad y 011 ose t
d
d l hospital general de eJtll ~111- d, Texas quien ht1b1t1 llega o a
e
·¡·
d f I provinua e
b
Le fue
cirujano m1 irrrr e. '
Su ren101c1,1, sin em rirgo, n O
..
.
en
ese
mismo
mes.
-.
,
[
·11'
nodcr
renunc1a1'
5
M onteney ·
.
"" 1-· n ermo v ' r
admitida hasra el 19 de Jllnl.:ltldor-el alcald~ primao de M_onterrey,
me "lasjime1ones de gobe1 - . , d, lturbide'\ señal.t Edmun do
a5 u
,.
d pos1c1on L
· ,r,
L't ca
Alejandro Treviño P~.r is r Ló ez comunicó al nueuo )eJe fº i 1
Derba y .1grega qnc G¡ispal •es p órdenes ) decretos del ~up1:em:
hasta tres ¡1eces todas, ~~ e~Les' reciar sus órdenes pues _Jamas e
e .f ,,,. La rc:criminación l.l interpuso
Go bierno" v· - lo acuso
¡ tuuse
• de reettJO . , · d'
·ó
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Guriérrn.
I cenit de su rrayectona com 0
El .1ño de 1824 marca e . d I Derecho en lo que hoy es
1 iniciar form,i\mente
ensen_anz; -~n de la cátedra de Derecho
~uestra entidad federaova . La tu~\a~:1 un decreta del. ~ongre~o
tiene como antecedete l ~~~\ue dispone el establec_1m1ent~ ~
General. de octubre e
- a~ance educativo se debió a
raal
cácedrJS de Derecho. Es.te¡· lad de diputado al Congres~ Cdenerde
"en s11 u1 u , . , q11e se caneed.ieran cate ras
Servando pnc~
conS1git10
Co nst1tu¡e11re, propuso Y
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902

se

derecho en los seminarios de pro1•n1tÍ1t y que pudiesen estos otorgar los
grados de bachií/er" . Fue a~í como se inició el l 9 Je: l'ncro de
1824 la enseñanza íundica en Nuevo León dentro Je los claustros
del Real y Tridentino Colegio Seminario. "El recwr d,,¡ Seminario
Dr. Frannsco Arroyo nombró, un p,ir de días trntes, al Lic.
Alex:andro de Treuiño )' Guúérrt'Z corno crztedrdtico 01 propiedad"'' .
La ubicación tísica del Seminario en ese momento l.i situamos en
una finca "frente a fa plaza de armas (Zar,1goza) que 11ela al norte, y
haciendo esquina con el callejón del ojo de 11gua, hoy calle de
1
Zaragoza"'' • En otro texto D. lsrael alude a la misma ubicación:
"por los días de la independencia y hasta 1826 se halla (el serni11ario)
f rente a La pftiza viendo al norte y haciendo esquina con La actuid
caLLe de Zaragoza inmediato lll templo de San Fmnc1sco"'·•. Esras
descripciones nos ubican en la Gran Plaza justo frenre J la entrada
principal del Condominio Acero.
A 64 años de distancia de ese comienzo, esto es en 1888, el
Lic. H errnenegildo O:ívila. da a conocer el documento que
resrirnonia ese histórico inicio y que a la lecra dice:
EL Licenc1~zdo Don José Alexandro de TreviF10 y Crutibrez,
Magistrado Presidente del Tribw111L Supremo de justicia de este EstaM
Libre de Nuevo-León _y, Guedrdtico fimdador en propiedad de la Cdtedra
de Derecho ptíblzco, canónico y ciuil que por Decrcros del Soberano
Congreso de la Nación, y de este refendo Estado se ha erijich en este
Pontificio y Tndentino Seminan·o &amp; Cemfico, y Juro en debidaforma: que
desde el día diez_y nueve de Enero de núl ochocientos veinte y ruatro, en que
se insta&amp; y rzbn'ó solRnmemente !.a expresada. Cátedra h&lt;ISta el día de hoy,
han 11Sistido dianamente a e//,1 sin intem-1pción alguna (hs) jóvmes
cursantes siguientes: Don Juan Nepomuceno de la. Gar:w y f:.i1111, Don
Benu1rdo Wsell de Guimbarda, Don Ramón Gregon·o Guerra, Don José
Angel Benavrdes. Don Valeriana Borrego, Don Sant111go Montemayor Evw
y Don Leocadio Garibay. Así mismo certifico: que CÚ•sde el ciúulo día de l,z
apertura hasta e! de ho_)', h,m completado con exceso los nfmdos;óvenes los
cursos de Estatuto que e:dge l,z constitución deJalisco, adoptada y nwndadtt
obseroar por Decreto del Honomb/,e Congreso en este dicho Colegio
Sermru1áo; sinzdo de adueJtir, que el día ueintey siete de Diciembre del año
próximo pasadJ de veinte y seis, debieron los {').presllMs jóvenes jurar el
último de sus cursos; pero como ese d!a y los inmediatos subsernentes faeron
feriados, mrmteniéndose cerrada !.a Universidad, no pudieron verifimr/,o
hasta el día siete de Enero de este año, en que se abn'ó, quedm1do f&gt;..peditos
&lt;)03

�pam recibir el grrub el día ocho: y de consiguiente, desde ese día debe
correrles /¡¡ pmanria. Y parti los efeaos que a los interesrubs convengan,
siento In presente en /¡¡ Jvfetropolitana Ciudad de Nuestra Señora de
,'v!onterrey, rt cuatro de Julio de mil ochocientos veinte y siete. - Lic. jph.
61
Alexandro de Trev1no y Gutiérrez- Una n,brica.
Al año siguiente de haberse abierto la cátedra de Derecho, se
crea el Tribunal Superior de Justicia en el Escado, teniendo lugar
"el J 6 de julio de 1825, por Decreto número 44 de fecha 3 de ;ulio
del cuado año, habiéndose designado como primeros Magistrados los
siguientes: Primera Sala, Lic. José Alejandro de Treviño y Gutiérrez;
Segunda Sala, Lic. Pedro A. Ballesteros; Tercera Sala, Lic. Rafael de
Llano; Asesor, Lic. Juan Baurista de Arizpe, fungiendo como
Presidente el Magistrado de la Primera Sala"/,('.
Seis aí10s atendió la cátedra y ci nco la magisrrarnra, no sin
contratiempos pues en 1828 ruvo serias dificul tades con el
Presidente de la Legislatura local. el D r. José Francisco Arroyo,
quien promovió en el prop io Congreso un juicio censorio en su
conrr,1 y del cual logró salir airoso. A la distancia, lo anterio r nos
revela la independe ncia absoluta que había entre el Pode r Judicial
y el Legislativo.

VII. Su Fallecimiento y su Partida de Defunción . l 830.
Dos afies después del incidente con el Dr. Arroyo, fallecía en
G uadalupe, . . L. el Lic. José Alejandro Ramón de Trevi ño y
Gutiérrez el dos de noviembre de 1830. H emos localizado el
asienco de su defunción en los libros parroquiales de aq uél
municipio, registro que es desconocido por lo que no duda mos
que esca sea la primera vez que ap:uece pub licado.
AL MARCEN:

86. El licenciado Dn. Alejandro de Treuiño y Gutiérrez de

Monterrey.
AL CENTRO:

En el pueblo de N S. d.e GU1UMlupe a !.os dtJs dirz.s ele! mes de
noviembre de mil ochocientos treinta: Yo el Presbítero Francisco de Paula
Treviño uicano enmrgado de esta ayutht de Parroquia: Dí sepultura
')()/¡

}osé Alejandro de Trez,iño , e .,
ad.
I'urifimáón !(J'Juu:ia de , ) n r1~tTen;eDz: cm_ o que fi-te con Da. Ma. De la
,Y
ILl I e1111 ) '
omm(IU(!Z
·
1 ·
J __
tesrar &amp; b ·, 'e.·· ª qu,m ae_¡o poaer para
. n to ws santos sttcmmenros de penitencia E
,
,
de un dolor tle p L ,
y :.:..trl'1?1/lunc1on: muno
.
u mon )' para que conste /,o fi , r. .
Trev1ño. (rúbrica)
rme. rmnruco de Paula
La anterior partida de defu . ,
dos de BAUTISMOS de 1 . l __ncd10n se encuenrra dentro del libro
a 1g esta e Guadal
~
Tal vez por no estar en el l'b
upe, anos 181) -1845.
antes y se puede
¡1 ro correcro no había sido localizada
consu rar en el Archivo E l . , .
Mon terrey.
e es1ast1co de

Notas Bibliográficas.

1·'Apunte Biográfico ron algunos Jatos médito~ Je! h..
. .
,
1
fu ndador de la cnseñan1a del O ·h
.1° mas Ilustre de r-.lann. N.L v
.
•
cree o en la cnuJad··
·•
2
Este articulo es reproducido luego en /Je. ·J
("
la Facultad de Dcrc~ho \ Ciencias Soc·q¡ •'·edL ~º¡ YLJ ienc1as Sociales Rc1 ista cua1runcstral de
.
.
lucS e a
,\NL Vol !JI ' .
J umer~ especi~I 7 pp. }-9.
·
'
·
· Junio- septiembre de 1975.
N
Gonzalez Ma1z. Rocío: / ÍISloria de la (acu/t,;d de D, .
,
182-1-2002 Monterrey. IJA~L Facultad J. D· "
._tretlw \ Crun1110/ogw de la C'.-t\L
i Dcrbcz García. Edmundo· / a lnd
i ~ crccho ) l rurnnologia 2003. pp 9-60.
. d ,
· ·
epemenc1a en el \ 11ero f?,
d L .
oaqum
e
_,.,rredo11do
,·jrar
'iervando
1'
d,
• inv e evn. Participación de
J
Histórico de Monterre\: Ai\o número 6 er,:sa e \l1er. Fundación Publtcacit\n del Archivo
sH . .
•
JU 10-agoqo de 2002 pp 5 27
umamtas. Anuario del Centro d· F t d' , - .
.
. . .
317. Se impone comentar que en ~a -~á~ i~~6!~1~a.n1:ucos de la L,NL.1965. No 6 pp. 305aspectos biográficos del Lic. de írc1 i1~/ (' _e. este anuario. se muestran los principales
1769 e
¡
\ iut,encL pero por 'iig ·
d
. . omo e año de su nacimiento. sien&lt;Ío 17 59 d ~ .
' un error e de&lt;lo aparece
pagina leemos lo siguiente· '"Una b.
f'
. orrccto. Igualmente al pie de la misma
N h b" d
.
' iogra mu1• ampln' v~as,
. "rma~
"
ª ien o en esta referencia
fa ¡:..cha
' e en
Yl.t.:tras. ~1ontt.:rre\ ··
1 0ñ ¡ d
~ o e1 numero d • la bl · •.
.·
se a a a tan,t? en las colecciones e&gt;.1stcntes como e .e . p~, tca.cion. hemo~ buscado la nota
la ~1acstra G1sella Carmona ~m que hallarnos\ is n el lnd1cc ~~e de las mismas ha preparado
vanos errores redactó el Profr Ordó~,
tc,10 b1ograf1co alguno. di~tinto al que con
puntos 3} 4 de la Introducción.
1 e/&gt; que&gt;ª comcntamo:- al inicio de este trabajo en los

2

,a

w

Historia de la vil/u de :\!arin Presidencia Munici i ·
•
•
1al de Mann.1994 ) 2·' edición en el a"
1G
_
e ~rae a1 azos Garza
"º
onzález, J. Eleutcrio: Colección de Noticias ,
.
.
~- León. corregidos Y ordenados ti
.
. Docu111e11tos para la l hsloria del btado dl·
ciudad~no... Montcrcy:· Tipogrnlia de t\ntonio
e manera:vi·,
4ue ,fonm:n una re¡ac1lln
· seguida. por d
s
Rodnguez.
Mario.
El erper
'
.
.
.
.
icr.
Calle
de
Aba~olo
nüm
36.1807. p. ;-,
C1
.
,mento ae Cad·· en('
.
, __
9 u tura Económica. 1984.
·e111roa111enca. Pág.13. :vk:-.ico Fondo d~

2000. ambas llevan prólogo d' 1· ·I C .

Cavazos Garza. Israel F.! J -¡ / .
.
Monterrey '3 de
d. . un, cuº' Je la l:scuela de l.ews Periodico: ··FI l'0r\ •'n1r··.
·enero e 1974 1a
,.,.,.
·
n
,J
..
·
,
5
1
11
- · '"'"' . - pagma

905

�10

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Montem:) . ITESM. Pág. I62. /\no 1985.
11
Ca,a,os Garza. Israel. Dicc1011ano Rwgrá/1co de \uevo /.eó11 2' Ed. \lomerrc:••
GrafoPrml. Año 1966. Pág. 158
11
1krnández ) Dávalos. J. E. Co/ecc1ó11 de documemo~ para la !11stona de la guerra de
independencw de .\lex1co de 1808 o /821 . Declaraciones de fr Servando Micr. Primera
dt'claración. 22 de septiembre de 181 7.
11
C;:nazos Garza. Israel Opus. Cit. D1cc1011ano Biográfico.. Pág. 347.
10
Re\ isla. "Armas y /.e1ras ··. Año I numero l O octubre 31 de 19-l-l. Reproducción facsimilar.
Montm.:y LJM-,L Primera Época. 19.\.\-1950 lomo l. Pág. 57.
11
Gonzále1. J. Ekutaio. Orus Cit. Colección de 11011c1a, . . Pag I OO.
1" l"apia Ménde7. Aurcliano. La creación del obispado del _\'11evo Reino de León Bula
"Rela1a Semper " 17~~. ln1roducc1ón ~ cdicion de ... Producc1oncs Al Yoko-EI Troquel. S.A.
Monterrey. 1984. Pág. 1O.
11 González. J Eleutcrio. Opus C11 Colecc1ó11 de .\'01ic1as ... Pág. 100.
13 Tapia Méndez. Aureliano la Primera Cá1edra de Derecho Cil'tl en \ 11evo León El
Se111111ario Co11ciliar de Jlomerre,1. l!ANL. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Momemy. 2000. Pág. 36.
1q lbidcm.
1
° Cavazos Garza Israel Opus C,1 D1cc1onario Biográjico de . Pag. 456
11
Cavazos Garza. Israel. Ibídem Nota 8.
:: Gonz;\kz. J Elcutwo. Opus Cit. Colección de .\'011cws ... Pág.11 l.
21
Guana111aio. cerros y ba1ias. 1es11gos de la J,is1orw Monogralia fatatal. Pág. l 03. Secretaria
de Educación Pública. México.1982
24
Gonzálcz, José Eleuterio. Opu~ Cit. Colección de 110//c1as ... Pág. 40.
i; Quixano Zavala, Manuel. la l 'enerable Co11gregac1ón d,!I Oratorio de .V. P. S Felipe Neri
de la villa de S. ,\lig11e/ el Grande Obispado dt! ,\/ichoacá11 e.tpone IOSJIIStos motivos con que
ha resm1do :;er visitada en c11a1110 /(ll. y e11 i:uanto Casa de Estudios. e11 lo respecrivo a su
gobierno 111/erior económico y académico. .\ /)(Ira 110 sep¡1rar de sus deliberaciones al P. Dr.
U Juan Benito Día: de Gamarra. Las dictaba el l1c U..\fanuel Qwxano Zal'Gia .!bogado de
la Real ..t 11d1e11c/(/ de es/a \ 11e1·a fspwia v de .rn ll11s1re y Real Coleg10 Con licencw. Impreso
en ,\fé.mo por U Fel1pi! de Lú1i1ga _¡ Onmwos. mi/e del Espíruu Sama. aiio de 1782.
lntroducc1ón. Pág. 1
:i. Ibídem
27
lbidem
28
lbidem
' 9 Día.r. de Gamarra~ Dávalos. Juan lkn110 .\lcmmc1s de /:,d11rnción. Academias de FilosoJia.
rlcadenuas de Geome1ri(J. Presentación de Carlos I krrejón Peredo. El Colcg10 de Michoacán.
Zarnora.1983.
30
Ibídem.
11 Ca\'azOs Garza. Israel Ibídem Nota 8.
32
Opus Cit. G11ana;11ato. cerros _1 bajíos. testigos . p.105
JJ Opus Cit. Gonzálcz. José Eleut~rio; ColeCL'1ó11 de J1011cws ... Pág. 106
34
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. /J1cc1011ano /J1ogrújico ... Pág.519
is Manciro. Juan Luis y Fabri. ivlanucl. l'ulas de .\lex1caJ1os 1/usires del Siglo XI'!!/. Prólogo.
selección\ notas de 13ernabc Navarro. UNA.\!. BEU No. 7-l l\l~xico 1989 P,k 160.
16 Cava,,o; Gar,a. Israel Opus Cit. D1ccwnario H1ográfico ... Pág. 520.
~
31 Ventura 8ele11a puhlicó esta obra en 1787. en la capital del \ irrcina10 ) se vendía por
suscripción. como era usual en la edición de libros destinados a un púhlico especializado y
reducido. En ese año Jo~é Alejandro de I re\ iñu ) Gutiém:, aa estudiante en la Real Y

906

Pontificia Un.1versidad de México) aunqut: no aparece en la Iisla de su~criptores que contiene
la obra ~:b10 conocerla) consultarla para el e,1ercic10 de su profesión en la Real Audiencia.
Hay ed1c1on de la UN/\M de 1981 rnn prólogo de la Maestra l\laria del Refugio Gonlález
38
Cavazos Gar,a. Israel Ibídem Nota 8. El 1--1111daclor J&lt;' .. 2• sección. página 2'
39
lbidcm.
40
lbidem
41
Gonzála 1\1ait. Rocío. Opu~ Cit. Nota 2. .. La E11seiía11:,1 del D.•recho ·. Pág. 24.
42
Ibídem.
43
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. El fundador.. Pág. 2'
44
Archivo Municipal de Montcrre:-,. AIIM. Actas de Cabildo. Vol. 999 Acta 79 No, iembrc. 4
de 1830.
4
s Archivo Municipal de l\lonterrey. Al-l.\1. Correspondencia. Vol.8 Expediente 4 folio 4 de
fecha enero 22 de 1821.
46
AMM. /\IIM. Actas de Cabildo Vol. 999. 4 de enero de 1818.
47
AMM. AHM. Actas de Cabildo. Vol. 999 -l de enero de 1819
48
Ibídem.
49
lbidcm.
50
Cavazos Garza. Israel El Muy Ilustre .·lyw11am1e1110 de .\fonrerrev desde 1596. 2• Edición.
Monterrey. l 980. Pág. 78.
·
51 AMM. AHM Actas de cabildo Vol. 999. Enero de 1820
51
Domínguez Martinez. Juana Margarita. F1111dac1ón. Publicación del Archivo Histórico de
Monterrey. Año 2 número 6 julio-agosto del 2002. Pág. 28-32.
53
Derbez Garcia. Edmu11do. Opus Cit. Nma J. la /ndependencw en el \uei·o Reino ... Pág.
7.
14
Cavazos Garza. lsrad. lhidem. Nota .\9.
1
: Cavnzos Garla. Israel. Opus Cit f/ Fundador ... 2·' pag
16
Derbez Garcia. Edmundo. Opus Cit. /,a Independencia en el Suero Reino ... Pág. 22.
11
Ibídem. l'ág.22
18
Ibídem. 1'61? 23
19 lbitlem.
~
60
lbidem.
61
Cavazos Garza. Israel. Escri/01-es dl' .\ 'uevo León Oicc1onar10 810 hibliográjico. LJANL.
Pág. 29. l\1onterre\ . Ar1o 1996.
62
Portillo Valadc;_ J. Antonio. /,a cá1edm de Derecho Canómco v C/\'1/ en el Seminario de
~0111errey. Facultad de Derecho~ Cmninologia. l ' ANI. l\.tonlcrrc:·· 2002. Pág. 28
Cavazos Garza. Israel Bre1·e lustorw de \'uel'o /.eón Ñléxico. 1-ondo de Cultura
Económica. El Colt:gio d.: :--.1é~1co. Sene l3n:vc~ historia, de lo~ Esiados de la Rcpublica
Mexicana. A11o 1994. Púg 115.
.. Cavazos Garza. Israel. lsbo:o lusuinco del Se111111ano de .\fo111erre1· ..l lumanita,"
Anuario del Centro de E,tudios lluma11ist1.:os. '.\o. 10. '1ontcrrc\ L'\L. ;\,1o 1969. f'ag_
418.
.
61
Lic. Hcrrnenegildo Da, ila (inrmilc, Biogra/iu del Doc1or José Ue111mn (ivn:ó/(!:
Edición facsimilar. l-.d1cwne~ '·i'I I Vokli.. \l0111crrc1 1975 Pal! .¡o
66
Mario Ca111ú Leal ) :\1arco Amon111 Lci¡a Se11ila11::.n h1stó~·1m del Tr1h11nal Supa10r efe
J11s1icia del Es1mlo. Gobierno de '\uc\ O Lrún. \'1on1.:rrc~ Año 1979

�QUERIDA, SOMOS CATÓLICOS
PERO NUESTRO CORAZÓN ES JUDÍO
Lo que los padres cripta-judíos dicen y sus hijos entienden 1
Dra. Schul:unitl1 C. HaleVI''
Hebrcw Universi1v
Jtrusa.lcm, lsr.1cl
schaln,·@n.huji.ac.il

Introducción.
Desde el descubrimienro del crípro-judaísmo en los alrededores de b
ciudad de Belmonre, Portugal. En la segunda década del siglo XX, varias
invesrigaciones demuesrran la sobre vivencia del cripto-judaísmo entre los
descendientes de los forzados a converrirse al carolicismo de la pcnínsul.1
ibéric.1. Sin embargo b mayoría de las investigaciones sobre el mundo
moderno del cripto-judaísmo, persiste dondequiera, y a través del mundo
por todo España y Portugal ejerciendo su iníluencia, desde Macau y bs
Filipinas hasta Áfric:1 )' por codo el "Nuevo lvfundo ".
Aunque b expresión de esre fenómeno varía de localidad en
localid:id y de farnili:1 en fornil i,1, existen muchos .1specros en común.
Desafortunadamente, casi rodo lo que hemos aprendido sobre l:1
transmisión de b herencia o la identidad judfa, se obtiene primeramente
y sobre todo, por la familia. Enconrdndonos a veces con fuentes
imprecisas. Por es10 mi~mo, es muy bmcnrnble comider:1r que
posiblemente, un:1 de las partes llegue a fal rar en nw:srro rom pcc.1be2,1&lt;,
cripro-judío. Esros, son te,rimonim de ,1qudlos rnya herrncia cripwjudía fue transmitida con conocimienrn a b generación siguiente.
Por lo general, no es comt.'1n enconrr.H que ,dguicn pueda decir
ambigua o uniformemente t¡ue cm: o .1qud ~e.1 judío, \(Í]o d t'&gt;ri lo de

�vid:i f.uniliar e~ ln 4uc pone et1 1.1k, preJ1oml'tltO\ ,\ 1111cqr.1\ pregu111.1,.
Fn los dern,Í5, cisos !J form.1 y n.1rur.1le,.1 de l.1 tr.111\111i,i,'i11 L\Ul'. nuntu,·o
encendida IJ iJcnri&lt;l.1J juJÍ3 dur.rntc i'.kil,m:rnt.: cnL,l de b 1111r.H.l tk u11
miknio. ,ólo rt'prescnu un ;.:11igm.1: ¿Por qué h.1,· dcm.1~i.1~!01, ,11111s1m,
t,unos J,Ho,, r.111t.1s rd.1tos inJ1rcLt11~ tr.trnmiiido, por .111u.rnos: y que
t'srin en un conrcxrn dentro del cu,11 Sl' le pul'd,1 inu:rprt.:t.n? ~De qw.:
form.1 bs úlrim.1s betH.:'.1.1cioms de uipro judim-pw:Jl.'n . ser
comprendidJs' /~ué es lo que los Jo.:t:11dil'11tcs di.' .H.¡u_i.:llm, c1ur n:obrn
esus fuentt'S i111prccis.1,;, csper.in luccr LOll es1,1s m1snus~ .. ,
.
Fste escriro es un e~tuJio prclimi11.1r sobre lJ u-amrn;.,1011 Je ratees
judías entre ,1nusm1. Esrm Jese&lt;.:ndicnrt's hien pue~en servimos de
información como tucnre prim.1ria ,1ctt1.1l111cnte. t h rcestrucrurado
mens.1ics \' los ch inrerpreraJo. ~egún como mi, fuclHC5 me lo han
companilo . .\1t: beneficio en L'Sre cm1dio por mi fa!11il1~rid:1d&gt; con la~
di\'crs:is coloni,1s a1Higu;i.s v 111.b represcnr.mv.1s de E~p.rn.1 : 1onugal,
pues me fr1cilican gr.rnd~mrntc mi pcrsp_ccm·~ r_or.11. Au:1que hs
mencionadas coloni,1s han cambudo, los cnpro-¡udtos wda\'l,l poseen
,1lounos de los métodos de transmim su herencia secrt:ra, tal como en b
..icd,ll
La renuente neoativa
:111::,c·o
l::,l
" . ·
::,
rnor f),Hte de los anci:mos,
. ,1 bs nuev:is
forrn.,s "poco convencion;1lcs" tomad.i!&gt; por sus ~~sccnd1cnres. Hoy - al
;iprender Je su p,1sado judio sccrcro por_ 1.1s L1111d1as- nos muestra que,
aunque los p:1dres en casa se h,111 csforz,1do p.ua cr:rnsm1_r1'.·. y par2
prcser\'ar su identidad secreu; t:llos no concempbron h pos1bil1d_ad de
t:(eccuar ningún cambio en su comporramtcnto, es decir, convemrse al
1

judaísmo.
. .,
_
Esta necesid.1d de poder interpretar el s1gn1hcado de escas _senal~s
ace rca de un posible pasado judío, se convirrió. e'.1 ~n saber d1scern1r
sobre b manera que los resrimonim que rdatan 1111.'&gt; 1n~ormadorcs.' fueron
tomados por ellos, de L1 forma que yo misma los h:~bria enrendi?º· Por
un.1 parce, me mencionaron algunas :osas. que_ n:e, parec1an ser
dc:cbraciones muy cLu,,s sobre una pasada 1denndad ¡ud1a pero que a su
vez no tenía imp;cro alguno en los informadores. Por orra, las indi~ectas
más leves rales como un encanto naco por el hexagráma, o ciertas
hi~rorias ~obre algunos apellidos que eran de origen judío, bien
podríamos basarnos en esro.
..
Una vez, mve con cieno grado de cerreza de que esta fa~1!1~ cuv~
una herenci.1 judia patenrc en la familia de mis fucnres, dmg1 mi
atención ,1 los vestigios dados y como los inrerpre_raba~., Después de
larvos
inrérvalos no habí.1 nada qué mis fuentes 1dent1l1caran como
::,
910

vestigios :1lgo que habían n:cibido. v Jgreg.rndo otros deralb rn
consideración, mencionado a menudo i,;cid:111~111n11c t:n ci&lt;.:no plazo, tal
patrón de conducr.1 comenzó .1 111.1111f~&lt;;r.1rst'.
Ese~ es1uclio se: basa en t.:11rrcvisr.1, cnn IJ.\ pl'Lrnnas c¡uc por
~enerac1011es han obst:r-·ado y observado rradinoncs poco comunes: y que.:
tntenran poner en un contexto, o n,111 n:cibidas dt· m,rn&lt;.:r.1 indirecr.1 en
relación a su i&lt;lcncid.1d judía secrer.t.
He procurado rcconsrruir el proceso, sus códigos, ~· el conrexto
tardío que ilustra las declaraciones dadas en el pasado. Esus Fucnces
vienen de varias regiones del Brasil. de Mc:xic.o y de las regionc:s Je!
sureste de los Estad0s Unidos de Norteamérica y que pem:neció ames a
México. De Cosra Rica, Puerco Rico, Gu.uemala v Colombia. l:.n todos
los casos podía yo idenrificar una cantid,1J impr~sionanrc de prácricas
cripto-judías en el origen de estas familias, aum¡ue mis fuemes 110
siempre son reconocidos como tales, (como judíos).
Debo mencionar que la exrensa mayoría de las personas que
descubren su lierenci:i judía oculr:t, no hace ninguna inrcnro por cambiar
su identidad actu,tl o forma de vida religiosa. Pero e~os pocos que lo
hacen, )' la forma en que he arestigu:ido la respuesta de la familia a sus
preferencias, así como el impacro que tenía en ellos, me han dado una
mejor perspectiva en la din~ímica de dicha transmisión. Es importante
reiterar que el grupo del que esramos procurando .iprcnder más, es un
secreto circundame; sus ancianos no revelan esra clase de secretos a los
forasteros y, por lo general, ellos nunca imenraron ningi'in
reconocimienro por parre de una comunidad judía ortodoxa.
Transmisión.

Casi sin excepción, la rransm1s1on es selectiva. Los ancianos
seleccionan a un niño p:ira que sea el portador oral de las rradiciones de
la familia, en base a lo anterior se elige al adecuado; al m::ís viejo, o al más
joven, masculino o femenino, algún niero o bisnieto. En la misma
familia, la opción se puede hacer para enviar a orro hijo para ser
monaguillo o una hija que se educará en algún convenro.
E_n familias donde está implicir:1 la rransmisión, en quien se
depositan las rradiciones pueden variar significarivamcme, y el comexro
en el cual se heredan, hace rambién una gran diferencia c:n rnanco a la
manera en como se rransmiren.

91 l

�Para la. mayor parte, cuando la transmisión es ~csignada, l~s
trJnsmisiones orales en guien han sido depositadas, se con\'il'.ncn despl'.es
en respuesta a la ;1tención del niño. El resultado es que es .º~uy peculiar
como !os hermanos de una familia pcrcibJn igual las trJnsmis1ones orales,
incluso si las indicaciones originales y directas t1uc: ellos n.:ciben son las
mismas. L,1 volumad de reaccionar ,1 los cesrimonio~ y a los recuerdos
sobre su pas.1do judío son muy diferemes dentro de cad,l familia.
En cieno sentido, la orrcdad es típica entre los que se confiere t,1les
fuenres v los infornudores tienen dittculrad de describirlas. Sobre todo,
me dic~ 1~ que se sient&lt;:&gt;n en parce como con un cierto aire de enigma que
no podrían definir. Como se puede_inc1'..lcar este ~ecrer~. qu~. puede ser
preserv:id,1 diciendo a los m,í.s pequenos, somos d1erentes o, no le dzgan
al mundo exterior qué es lo que pasa en nuestra casa.
.
En la mavoría de las familias nuesrra discusión se coma en que s1 se
podrían obse~ar también pdccicas cripc~ judías :n el hogar, tales como
el encendido de vdas, el consumo de ciertos altmencos, es deCJr, leyes
dietéticas v de costumbres de luto. Aunque: las regulaciones del alimento
relacionadas con los leves diececicas judías, esdn a menudo presemes; y
los niños las reconoce~ rararm:nce como leyes, puesto que los privan d~I
consumo de algunos alimentos tan sólo por consideración ,1 su _P:opia
salud. Por otra lado, cuando el niño se relaciona con sus trad1~1ones
cripco- judías el define su cripro-judaísmo como una especie de
catolicismo más ortodoxo; y no com.1 en cu,111ca el concexco .~el
catolicismo cradicional, así como tampoco conu en cuanca a las fam il ias
judías observadoras de su religión para poder tener un.1 explic~ción
alternativa de sus hábitos reL1cionados con el consumo de ciertos
alimentos.
.
También pude observar una actirud ríspida y alguno~ comenra~10s
anciclericalcs; así como algums posturas; incluyendo b abmnenc1~ de 1r a
escuchar misa, son muy comunes en c,1les familias. La .1cepcación que
Jesucristo era un "b;en hornbre" pero no Dios, es otro .aspe~co
prominence del credo cripco-judío. siempre prescnrc en los t:m~_on,1os
de los procesos fo rmales de la inquisición. Aunque e~ algunas ram1.ltas se
mantuvo una aversión muy fuerte h,Kia la pcr~onal1d.1d dt: Jesucristo, la
mayoría de los casos gue he encomudo, rdlej.111 c5ra rnsrnmb~c
resperando a Jesús como un proter:1 o ;vbestro, esro es lo ~¡ue los hace
menos participe en los inúriles rirn,1lcs de b Iglcm • l\o lbm:u al
sacerdore cuando una persona esd muriendo; inclu50 cuando el enrie~ro
se hace en última inscancia de la manera católica 11orn1.d, e.\ muy comun,

esto especialmente en las ciudades más grandes, donde los hogares
cuando escán de luto asumen el control del proceso de sepultar a su
difumo, limitando las opciones de los ricos del entierro.
Los niveles que va rían del acceso a la idenrida&lt;l y herencia dentro de
las famil ias gue he encontrado se pueden di\·i&lt;lir en s~is niveles:

l.T ransmisión explícita.
La que se transmite a los niños explicicamence, y sin ningún dato
preciso sobre la hisroria sefardita e identidad de la familia. Esros casos se
extienden de las fami lias donde la herencia judía se discute abierramence
a los casos donde la información a los mños es en privado.
2. Mensajes diversos.
Los que mencionan rener un origen judío, ocasionalmence los
mensajes or;iles son deliberadamente inconsistenres y conrradictorios.

3. Mensajes aislados.
Aquellos que sol~menre pasan inadvenidos y que pueden ser
~ácilmeme ignorados. Estos incluyen la enseñanza de gue la fami lia es
diterente en cien;i manera de ocra~. o de que cienos apellidos de la
fa milia son ti picos de "cristianos nuevos" esto es lo que se les confies:1
solamcnre a aquellos niños en cuyas familia~, muestran actirndes muy
serias y responsables; gradualmente se les va informando más.

4. Confirmación Retroactiva.
Los que no dicen nada, pero .1uüan diferente c.k lo nor111,tl, v
solamenre si se es cuestionado de m,rn&lt;.:ra 111qumnva por rns propios
hijos, se les explicad su rnrnpon,1111ienro debido .1 la herrnci.1 judía que
ellos poseen.
5. Confirmación en caso de crisis.

Aquellos que no dicen 11ad:1 t'll .1bsoluro, rípiumcme m.unie11cn 'ill'i
prácticas i.'inic.1s en scc.rcro. r h.1bl.111 sol.imrnte de lm origu1e\ de l.t
familia en una situKión de crisis.

�(1.

Transmisión desconociJa.

Son los que nunc.1 n:conm:cr.tn (.'!1 sí 111isn10~ Je furm.l cxplKiLa unJ
herrncia ju&lt;lí,1, aunque viw11 p:tu l.1s 1r.1Jioonc:.-. del uipro-jud.tí\mo.
Transmisión explícita

Las declar.1eiones ciar.is que 1n&lt;liL,1íl unJ. idcnrid.1d cripro-judía,
varían de familia en familia. lncluvcn
decLmcionc~ consistentes ,y
,
precisas por ejemplo: "somos judíos•· o somos srf1rd1úslchrimM nouoslgenre
da nacaoletc. Los mensajes nds explíciros y mis .ibicnos induyen la lista
de los miembros de la famili.1 que son judíos: Sorno~ ,cLm!ius por los
cttarro · lados (rodos !.m :1buclos \011 judíos). Esras declaraciones v:111
acompañadas .1 menudo con u11.1 advcrrencia: "ru puedes c,1S11ru· solamente
con los nuestros" (los nuestros dtt Gente) y virrualmcnte siempre con la
inscrucción de orar solamente a Dios Padre. Algu11;1s veces se les
comenr:i .1 los mas pequeños que no lOdos los miembros de la famili., son
judíos, y se les consigue una lista de aquellos que no posean este mismo
linaje. Los ,rnrccedenrcs familiares se pueden uansmirir rambién,
informando a los jóvenes de cu.indo llegó la familia a su localidad accual,
por cuál ruca y ,t veces, Lis razones por las cuales debieron quedarse en ral
o cual ciudad, son también proporcionados.
A veces la respucsra a la pregunta de algún pcquei'to se acompaña de
algún daco sobre la prohihición de ingerir cienos alimencos o práccicas
exrrañas que subsisten en la fomilia, esca es: "fa ley de Moisés".
Enrrc los que se me fue dicho explícir.1mente y sin necesidad de
haberlas pregunrado, esrá el ejemplo siguiente en Costa Rica. Un hombre
¡oven fue el primero en cscuch,ulo por su abuelo cuando él tenía seis años
de edad , que er,111 Sefardiras. Aquí lo escribo texrualmence y en sus
propias pabbr.is:

Cu,mdo tenia seis años d&lt;' edad, de w111 manera muy ocasional mi
nlmelo n/11terno me dijo q11e éramos sefarditas. Pregunté lo qt,te significaba
eso, y él me d{jo que él era de lcs muchos judíos que habían salido de
Port11g11ly de Espmítt; que habían hace muchos llños llegado para practicar
el judaísmo, pero que habían sido forzados para no inmferir en la vida
espintual de los católicos, pero él seguía nlilmeniendc uruz noción que su
1·itl1 era ;udi,1.

Su abuelo no sabía que ah·1 mismo
·
¡13 b'1.1 ,S'e¡arduas
f.
.
. d ,
qut practicaG·1n
e1 Ju Éla1smo
y
pa
·
él
l
•
·
e ,r, d
d.. '
ra , e cerm1110 ,&gt;l'_¡tlr i era equivalenre ,1 cnpco-judío. '
. .. J}lº que por ambos lados,. sus padres eran scfardiras, v por csro
mismo,
d' F
·
e
· · .
. d e . se casó con . ,una Srfa
J' r, 1· .sre ¡oven I ue c1 rcunc1dado \'
baunza o al .nacer, crec10 como car,¡·
.
o ico no pract1ca111e. A edad muv.
breve, a esre ¡oven se le di¡·o que era de o ·o-, . d'
.
,.
.
1
ntien ¡u 10, pero YJ no mas
s1110 so amente
enrre
sí
mismos
y
ahora
ll
.
I
,
.
I
· · • e os se casan so amc.:nre entre sí ·
O rro e¡emp o es en Nuevo México.
·
•

Cuando
niño, a esra persona se ¡e menciono
• , en vanas
. ocasiones
.
su padre q.ue ,- su padre era un marrano-- su madre era al
pa1ecer
• . . _una 1ud1a ashkenazi que se hab1'a
•
convem.d o al
cnst1an1smo
evanaélico
y era
·
·
.
.
'
l h
ti
',
una m1s1onera cnsnana activa. Esre

Pº'.

mue ,ac o por a~os nunca supo lo que significaban tales cosas
eventualmente
vio la posibilidad d e tras
. 1a&lt;l·arse a Israc l En'
.
rerros~ecuva, ~I se dio cuen~a que su padre le transmitió m~chas
rrad1c1~~es cnpto-judías. El compara la matanza ritual ~~
apre~d10 a hac~r en Israel, al método como su padre lo había
ensenado, por e¡emplo:
•

En Texas, unal mujer que fue criada• por su ab ue 1a y
c?~s~anremenre e recordaba que su familia eran ¡udíos. Ellos
v1v1e'.o.n como los demás católicos, y ella misma profesaba el
carol1c1smo. Est?s se criaron con muchas tradiciones judías por
?rdra parre su primo en la tierra del, nada sobre una conexión al
JU a1smo.

•

Cuando era ap.enas un niiio, cierto individuo de una región
cercana
de Monrerrev, ' Méxi·co • Esta ba presenre
d a la ciudad
.
~:a~ o una muJer des~ '.amilia habló para ello sobre los orígenes
J dios oculrns de la familia, esto durame un enrierro Le h 61
!' ·
d.
•
a aron
exp 1c1.~a y u-:cramence de los orígenes judíos de su familia, casi
una de\.ada mas rarde, cuando él pregunró a su abuelo.

•

Una mujer de la Argenrina fue criada conforme al cacolicismo
pero _cu~ndo ella el cumplió doce años, su abuelo le declaró qu~
eran Jud1os por ambas parres (todos sus abuelos eran judíos).

Mensajes mezclados
Los mensajes de conílicto pueden ser rransmicidos por uno más
1
'
miemoros de la familia:
•

91-i

915

�•

L. na mujer del norre del Brasil, menciona que su padre le
mencionó que ellos eran ¡udíos, pero que elb no debía
mencionárselo a cualquier persona. Posteriormente, algún tiempo
más rarde, le dijo que eran católicos, pero que tenían un "corazón
judz'o ". Los miembros de esta familia er,rn feligreses activos en la
Iglesia católica. La hermana de su padre insistió en que no eran
judios. ~ino c:itólicos, explicando el por qué la familia h.1 rcni.do
una buena posición económica y dado alimenco a mucha genre,
incluyendo judíos. Así, habían adoptado algunas costumbres
iudi,1s. Esr.1 fue la respuesta a la pregun ta sobre su identidad
";somos judíos~" No en codas las costumbres. (de hecho,
abiercamenre no había familias judías pobres en h región.) En su
casa no había objeco alguno en su hogar que los idenrifaase como
juJios. Su pJdre usaba la estrella de seis pumas, que ella no
identificó como judía hasra que ell.i conoció a algunos judíos

posrenormcnie.
El sentido de recibi r mensajes de conflicro de una persona es
diferente entre como se rdaca por separado a individuos diferente e
individualmente. El último significaría cípicamenre una desgana de parce
del que comparce la información que el otro elige comparrir con algún
descendiente en panicular, o el hecho de que el más anciano miembro de
b familia no fuera informado de las rradiciones que ahora se transmite a
los más jóvenes. Por otrJ parte, las conrradicciones se dan a parcir d e la
misma fuente que podían implicu varios aspeccos y repercutir
gravcmencc. Primeramente ent re ellas es la incertidumbre del transmisor
en cuanto a la capacidad del dcs-:cndiente de administrar la información
corrccramence. El que recibe la información conrradiccoriamence,
dependerá mucho de su acrirud hacia las dos posibilid;1des. Ocras veces,
las contradicciones se presen c.111 en un esfuerw por rescindir los
rransmisión oral dadas a alguien que no las recibe, o cuando ocras
ancianos se oponen al esfuerzo.

Mensajes ambiguos.
Las declaraciones ambiguas y los comentarios predispuestos parecen
ser la esrraregia más común de la transmisión del cripro-judaísmo puesto
que esta herencia es secreta y las declaraciones son muy profLrndas y

precisas, la transmisiones orales &lt;u
difíciles de clasificar o incerprer.ir. 1 e son muy profundas; son muy
Cuando la rransrnisión de la herencia fami li.1r rn
manera conscienre, raks rransm1·s·o .
d.
ma un lugar &lt;le unJ
•
1 nes puc en ev·iluar u
. 'd d
contin uar cultivando lo que se uene
.
.
b.
,
.
rnc¡or u 1cado r- na
1, recepnv1.. a y
son como los guij·uros brillantes
b'
. a es rransm1s1ones
·
'
' &lt;.¡ue son 1en f)ercibi lo
d
escue1an
1nrrospeccivamenrc.
r
&lt;. s cuan o se
1
Algunas \'eces los ancianos expresan cierr1 id 'fi . ,
judía que pueden ayudarlos ·1 cxpl,·c 1 • enltJ 1cac1011 con la genre
•¡·
' ·
.u ,l natura en del e ¡
l
'· Y 11 cga r a' 1•
nace ,qued a
f:ami ia comparte con la gen re. .JU dia
reconocimien to explícico.
' ·
as cercamas el
Una
en d Bras1·¡ , que se absruvo de d •.
"/l persona
,
e os estrl/1 nuwtndo rt nuestros herm
"
.
ec1r,
.. d 1 , . .
anos ' mientras que las
nor1c1as e os d1as s1gu1enres
habl·
b d .
"
•
,l an e L,na gucrr 1 e I
¡ ,.
accos terroristas comcri&lt;los contra judíos.
' n srae o
Una madre del sureste Je los Eslados
,u ' 11 .IL¡os de Norr A · ·
· ,
obsesivamenre condu¡·o .
h..
I
que
, d
ª su 1/ª a o )Servar las películas eJel menea,
holoc
oro
to
o
momento
ero
d"
d
ausro
11
famil'
1· . , ' Pl . n~nca i¡o na a absolmamenre .1cerca de la
ia en re .1c1on a ¡uda1smo . Ami),ls
. fucnrcs mencionad
.
,
elnf:con:,r_aron e~enrnalmen re otra confirmación &lt;les:, idenrid id 1u~ía aqu1
a ami 1a pose1.1.
·
, &lt;.j ue
•

· Por lo general rom 1 tiempo
,
I
1
complementarnos para r~cuperar ;0 ;:Ll~i~ei~~: 11:;~~l~r~
1i~r podemos
entenderlas de una vez Y que Jcscubnmos 1
. .
_c .i oral para
·
'
e conccxco apropiado.

¡~;;~;

•

Me fue mencionado ror un,i mujn J, C:
R' _
.
con\'ertido al jud.1ísmo en su .1dolcsc:nc·,º,1·,su ic1 que ,e hab,a
.
.
.. ,
~u famil ia la .ipovó
-.1_unque .ipo,.1ron su dcu,1011 de L'Oll\'C1ti1:,e l . j . .
m1enrra, 911&lt;.: db todavía c:,t.1b.1 en :,u Jdolc•c•·11c·1.'1 )lll ,11srno
. '
l
'
' ~ ,1- llllllC,l '&gt;C
menoono ~o.¡s'.1 .1 g_una que podría implic.ir que l.1 famili:i tm·iese
un
1uc 10. U11 F
1.ir de:. 1
, LHJe. dur.rnre el curs&lt;) l
. ongen
.
10r.1s n1.1s
· . -· · e ll.1 111\.'.llCHmÓ
.
la. hm1srn1. con\CfS,~uon,
t¡ue Sll n,tdn.- le hal1le
.
el1c o dunn r ,
.
r
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.. · .
, e su 1111H.'1., que ucnos apel lidos rn '&gt;ll famili.i cr.111 de
c11st1tmos 11ue1•os. lnclu-,o dc,pu~\ de decirme , r ·11 .
d, f b. .
.·
.
t:\ O, L ,l ~urum que
po ia ia. et
.
1 .
s
f un. .uertP me11s,11e escondido
.
Lll lll,llHO ,t e onnen de
u prop1,1 Jrllll1.1 (Por orr.i n.me ~u ¡1ri1110 l1 1111 ' .. 1· .· &lt;&gt;
b 1 · ·J
r
• • o &lt;.:xp llll 11ne11rc
so re t ortgrn JU ío de rn r1mil1.1.)
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.
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T.11 decbr.1ción Fue dich.1 .1mb1~u.1mcme, s1_n rnngun ~cn11Jt~. )
sin n111guna inrención que cll.i lo divulg:1r.l. ~olamente el '.1pcll1do
-no los .rnccp.1s:1dos. p.1sé por .ilro s0Li~1cntc .1. m1e~,h~os
ce.canoS de \·,, f~1mili1,
• crin
• 1· udio. Lis pr.1c11c,'&gt; cnprn-¡ud1as,
Fueron oh,erv.H.Lis terminantememc en '&gt;ll, hog.1r. pero
. . t:,l\·¡' . Sol .uncntc JÓllS despucs de que
elb1
. '
d eSCOllOCI'd ,lS pJ.r,1
.conrra¡o
. nupcias
.· i.:on
.
in ·¡udío • _.v luc00
Je_ \ll• _convcr,10n
a
l
~
_ _.
•.
, d '
..\h reconsideró las 1111port.l1Ht:S d1.da1.H.. llJ11CS en
¡u a1smo. -. •
l· · - . l
relación a bs leves dictéricJ~ de su hogar duramc J n1nez, os
cosrn m b res de lo..s f'unenles
· • ,v cod·is los ocras, se remontan a una
,
cripto-·¡udfa. Con d judJísmo orrodoxo moderno ~ue
pracuca
d .. , d
, .
ella praccicaba. Su ¡ndrc no se opuso a ~u ects1on e_comc1 tI'.se
. da1smo,
,
1·1 pliso obº¡eción alouna al ¡1reparar Sll vida al esn\o
a1¡u
1
•
' ::,
•. 1 d
"d
.
d.
La
reacción
de
sus
pactres
era
de
una
mac
a e
d e vl a 1u 10. ,
' .
.. . . .,
, ·d
. d·,1d . l,,
nunca hab1a . s1 •o
avu d 3 con ans1e
.,, ¡)alabra ;ud10
.ronuná1da en voz aira en casa de sus pad'.es, csro l_e: romo mas
~e una década para que su p,1dre reconociera expli~1-¡amente la
. Ju
. d'1a qtie tenh• presencia en su familia; por la
hcrenc1a

etimología es dado por un amigo judío que sea experro en la m3teria: el
signillcado bien puede ser relev,111te.
Por otro lado si se ha esudo dando como un dato muy oculro. y se ha
dado rambién como rradición fo.m iliar, entonces su signiticado puede ser
considerable, sin importar su exacrirud. La preocupación aparenttmenre
excesiva por apellidos rznunm esd muy probable conec¡ado con su uso en
la habilidad de la trJnsmisión de la herencia orJI.
Cuenran a los pequeños las historias bíblicas sostenidas en la Biblia
hebrea, con un énfasis en b identificación con la gente de Israel. Esto se
enseña a unJ edad joven, rípicamenre como pláticas de sobremesa y a la
hora de dormir. Es importante inrenrar y entender, si el sencido de la
idenriticación que se da, es uno de substirución, es decir. "somos los
herederos espirituales de la gente de la Biblia", o uno más directamente
en un sentido más profundo. Otros mensajes ambiguos se pueden dar
por la enseñanza a los más pequeilos como "rezos del hogar" y se exhorta
que en el país los sacerdotes no deben saber sobre su existencia. 1-\tas son
típicamente tradiciones orales y puede ser prohibido escribirlos en un
diario familiar. Pero existen las excepciones.
•

confirm 1 ción retroactiva.
Lo anted .1ch o, an1bos ·son e¡·emplos de mensa jes ambiguos,
h aunque
' · en
' l ·mo la misma declaración fue alenc,1do por mue as prawcas yl
1u
e
u,
.
•
ne
.d
evc11ru·1lmenrc
por
el
descendiente,
m1enrras
que
e
enrendl a
'
·d
lla
anterior, la hija nunca consiguió tener un punto de pam a, aunque e

se convirtió al judaísmo orrodoxo.
..
_. . _ r ,
apellido se utiliza para cransm1rn un:1 he1cnc1a oia mas
l
d
uan o e ,
.,
{e una
consistente, puede haber una imcrprecac1on c?n un coi:rexco _dY e
•r
(por e¡emp
·
1 R as se lee mvern o como
genealogía judía unirorrne.
o, ºl
.
, G a
Zzkhor, recuérdese en hebreo; Ximenes es de !a mb~ de_ ~ev1 , arz ,
proviene de hebi:eo E&gt;.pulsión que es Cerush, etc.) Lah1sronc1d~d !e cales
et1mologías populares es inconsisteme; pero para _la relra~c_1~ . e. es~~
esrudio, la importancia es su fueme, no su validez 11swnca, s1 t

e

A una mujer del estado de Bahía en el norcsre del Brasil, sus
padres le pidieron cuando ella era pequeña, que todas las
mañanas de domingo transcribiera oraciones en un cuaderno
especial. Ella tuvo que adornarlo y allí sus padres
ceremoniosamente lo ocultaron arriba en un escritorio antes de ir
a la Iglesia. También he vis ro un cuaderno en el cual una mujer
anciana escribió sus oraciones porque estaba empezando a
olvidarlos. Pero en general, IJ gente que sabe los rezos orales,
también saben que no deben ser anocados. Estos paquetes
sellados pasan a veces a través de las generaciones con
prescripciones que no deben de ser abienos.

El hexagráma, o la estrella judía, o la estrella de David, aparecen
como una símbolo en comi'm. Son entregados a sus descendientes, a
menudo sin razón alguna, y son utilizados como una forma identificarse
como anusim. Sobre codo se usan dentro de h ropa, algunas veces con un
símbolo cristiano o como símbolo en la misma cadena.
•

Una fuente de Texas, recibió un crucifijo roro envuelto en
plástico como preseme por una anciano en su juvcnrud, sin
ninguna explicación. Ella estaba triste, pero lejos de entender el
mensaje por sí misma.
919

918

�•

•

Un hombre joven, qué se encon traba buscando raíces ¡udí:ls en su
familia, su primo le dijo a manera de respuesra: "nosorros usamos
la esrrella". C uando no encendió, se lo repicicron m,is carde se lo
explicaron.
Un parienre de un anusim masón del sur del Brasil, &lt;lijo que él
consiguió su estrella (con la inscripción, shaddai en hebreo) de su
abuelo. Cuando prcguncé si había algún significado unido, él dijo
"no''. aunque él sabía bien de sus orígenes judíos. Pero su esposa
concescó diciendo "s í, su abuelo era un judío". Escá claro que en
generaciones reciences la esrrella judía o el "hexagr,íma" ha sido
utilizado a menudo por el anusim como símbolo de su idencidad
judía. Sin embargo, los hexagrámas son también populares entre
los masones que las llaman las "estrellas de S:1lomón" o "escudos
de Salomón" por lo tanto csro es imponanre para encender el
simbolismo en dichos objetos. Esca rarea es complicada más por
el hecho de que muchos anusim son masones accivos. Sin duda,
algunas logias masónicas en América latina, parecen haber sido
lugares de reunión para los anuslm.

Cuando los niños son llamados a hablar, para inrerprerar la
cradición oral, éstos muy a menudo son alenrados por bs pdcticas que la
familia mantiene que por lo regular dan lugar a las pregunras de los más
jóvenes. Las restricciones alimenricias inician la lista Je prácticas
inusuales, desde que los niños saben que otros comen alimencos que su
familia llama impuros o insanos.'' Mis fuentes indican que el alimento
traído a la casa por personas ajenas a la familia , son desechados más tarde.
Pudo también haber habido conversaciones sobre ser ''más limpios" que
orros, o sobre ser realmente de Espafia, o pertenecer a la nobleza. Los
padres la mayoría dd tiempo, plantan su semilla encaminada para
transmitir su idenridad secreta.
Admitir un trasfondo judío de parce de los ancianos cuando son
confrontados por sus descendientes, toman muchas formas. Si los
descendientes vienen a las ancianos con prcgunr.1s que son el resultado de
la transmisión secreta consciente, y no parece escar lr.1umacizado o
enojado en exceso, conseguirán general mer:te ,1lgun,1 clase de
confirmación, que será elaborada sobre conforme progresa en la
rrayeccoria donde había sido concebida. Si los . descendie~tes se
sorprenden con su reacción, o si el anciano percibe cualquier orra
amenaza, la confirmación será retenida; mientras que los casos donde los
920

niftos desafían a sus ancianos en base ,1 la 111fo 1m,Kion \- ,11 comcxto
encontraron después de dejar el hog.u, que pudo h.1ber sid~ 1.1 excepción
en el pasado, csrn es si nrom,irico a Lt rr.rnsicíón que e\r,i afecrando al
a1wsm1 conremporáne_o. Sin embargo algunas vece5 , los p.ldn:s piensan
haber hecho dedarac1oncs, que no se en tendieron corno cales. Mis
fuent~s declaran que no fueron inform,1dos, pero sus anci.rnos me indican
que s1 lo fueron, o yo p~1c&lt;lo estar cn_ten&lt;liendo tJUe fueron partícipes de
oc:os re;aros que se _volvieron ,1 mencionar, como en el caso mt:ncionado
mas arras con la mu¡er de Costa Rica.
Confirmaciones tardías.

. La ülrima confirmación puede significar la exitosa conclusión de
mculcar
la
· despues
• ' Je que ¡a
.
. , herencia del cripto-¡'udaísmo
.
.
, J)L1ccle \'e rnr
111formac1on que fuera rercn1da o remarse por cu,1lquier razón, algunas de
las cuales hemos refe'.·~do a anccriormente. Sin embargo. puede ~iparecér
que haya una 1ntencron o preparación por parre del anciano. l 1n niño
puede ~~~prender a u~ anci.rno con preguntas que son resu ltado Je la
rransm1s1on
n c 011 orr::is
e
&lt;l o
.
. , oral. que
. vienen por comp·1rJ.cio'
,
, , 1uenres,
Lrean
-·, a(l u1' es ¡a
.una s1rnac1on
. cnnca
. ,y una posible confirmacio' 11. l ,,a diºsri· nc1on
1mporranc1a ~el 1ntenro d_ondc los ancianos parecen luberse propuesto
mamener algun conoc11111enro sobre sus orígenes a sm descendirnres, y
prepararlos para cuando el rnomenro sea necesario. Aun(¡uc P' . :
·c, ' \
f'
,,rC:ZC.l
dJ!l~I una con rrmación 1.1rJi,1, puede ser dclibcrad::i por p,me Je los
anc1a~os, o pro~ocad~ por los nuevos descenJit:ntcs, porque es de un
~alor tnmenscJ. Esro viene a &lt;l1solvl'r l,t duda con 1.1 cual las person.ls yuc
1nrenta1~ cnrc11der su ~1ercnLia, deben 1.onfront.u y' p.ir,1 d (.'rudi.o,
proporciona
un enrcnd1mil'llro cn ,,peneraL mientras. gue e-11 •1 e"i
.
., r1 ¡or.l ¡,l
11erenc1a del crip10-jud.1ísmo J(.'~dc las fuentes.

•

Un cl:ísico ejemplo de una dc:l iber.ida confirn1.1ciLÍll urdí,1 : L.:n.1
mujer de Colo111bi,1, habí.1 esudo interes.1d.1 en Israel \' trní.1
afecto ~or_el ju~,1ísmo desde su niríez . EIL1 le pidió .1 su p.idre gue
le cons1gu1c:ra l1~ros ;1Cer~.1 de la marcria, lo rnal él hizo, siempre.&gt;
agreg.rndo que el no s:161.1 el por qué rodo rn: incl.'rés..\liemrn
que ell.1 cur,.1b:i l.i sccund,1ri,1 rn un.1 (.'~cuel.1 c.:.mílic.1. dl.1 e,crihtó
un .mícul~ pr~_-1sr.1di en l.1 public.icíün de HJ csrncl.1. - 1)e~puc,
de su publ1cac1on, d hcrm.lllo de ~u abuelo h invitó .1 q ¡ oftLÍii.1 ,.
le preguntó por qué h.1hí.1 hl'd1t1 l'SW. Ell.1 dijo que 110 \,thi,1 , t]ll~.
&lt;l 21

�.
- -¡· ·J 1&lt;l ,nn
ul!l \(1) 1ud10, :· p,ir.1
1 1 , , rnJo
l''&gt;l.l ,1 \111 •
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J
¡)e ll O l '--,l),Ol11 ,..
.
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1
.
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'113 L111,l D.1~&lt;.: p.11,1
¡u,b1smo. pno no ru. '. . . , J l. uc dl.i debia de cnrn:,·1~1.1rs&lt;.:
do abudo le rcspond10 d1c1cr: do t: 9
iud id rnuclus Je Lis
'.--iícmlo u-1.1 .1 &lt;:n cs.1 L • •
i
con lm .rncunos. -_ . 1
. ·11 L1nc.1 e)w,·o comc1enrc: Le
¡¡· l1su&lt;.:l0\t:,ln
d'
cosrnm bres se 1~ )~,llldlJ. l 1' .· · 111c,uíncos n.1r.1 con lo~ lll ios
.,
! l 1 e o~ .1LO'&gt; s. ~
r
.J
11
su concx,on r ;:¡ lnll'
l 1
1. 1 ~ lll&lt;'íC fue -;ugL.:rtllO, e .l
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Cu 111Jo e JI.O L l.: ,1 . tt
•
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:· e l ¡u ,usmo.
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l ,.. l, " indiundo que ha HJ un
.
1110
llUC O
S,l ll,l '
.. ,
inmed1aramc1ne L
:
1
. . , Su do ,1buclo ~ug1no
.¡unrn
,1 consc11.:nc1.:. ,
..
I b' . . 1&gt; v ,·1,·1.1 a su
Proceso ~ubconsc1cnce
. \o qut:. 1.-1\'\'l
·
c.
.
obnn.1
: ·' . • ll· l,l lIHllll(,
conmrn;11 J ~u s
l ·l 1criódico de su C.!&gt;Cllel.1.
. r.1 . ,3.•Í
n1.1ne
., como lo dcmo~tr.1 )Je l
J

•

'

e

Confirmación en situaciones de crisis.

Mud10s padre~ de familia nuncl 5c proponen divu lgar ,u5 orígenes
judíos. pero se sienrcn obligados uundo están frrntc ,1 una siruacion rn
crisis, o nuncio los confrontan rnn prcgunr,1s direct.l5 que no anticipan.
bs sci1ales pudieron haber sido mancj.id,h muy discn.:La e
inconscicnrcmente y las indic.1cione5 deducidas por la generación más
joven como un esrilo de vida, de com1mbrcs, de mensaje subliminales.
Pero las ancianos no pen\aron completamente en lm puntos ,1 cxplic.tr a
la generación siguiente, t,1 mpoco sobre el daros en cuestión que habian
sido deposirado en ellos. Las re:iccioncs varían, ~- dependen en gran
manera de las circunstancias. Por ejemplo, s1 juzgan que uno de sus
descendienres (hombre o mujer) son responsables y rn.is Jiscmos &lt;1uc el
resro de l.1 familia, los ancianos de b comunidad pueden decir m,h
conforme pasa el ciempo.

•

Un hombre de Cuaremala poseía un especial encamo para hablar
sobre los orígenes de su fomilia sobmcnre cufodo él esr::i.ba en un
grave peligro. Él menciona, que en los E.E.U.U. antes de romar
una examen académico muy imporc..1nrc, denrro dd grupo. orro
esrndi.rnre, un compañero judío, había idenrificado el Shema, y
cuando él prcguncó a Sl1 madre clb reconoció que la familia, y el
rezo era de origen judío. Aunque la m:1drc: había indicado
claramente haberle enseñado algo de la herencia judía a su hijo,
no hay seguridad de que ella enseñara a su hijo compleramenre
los ancecedcnrcs fomili;1rcs. Aunque bs circunstancias la
condujeron a enfrentar alg11nas pregunras directas, que solamente
ella eligió conrcsrar.

•

Una mujer adulu del Brasil, vino de visira J. Israel, y encontró
que muclus tradiciones del judaísmo le eran familiares. Ella
llamó a su madre}' preguntó si hs cosrnmbres que recordaba de
su niñez, denocaba un origen judío; su m.idrc le respondió, "sí,
pero de eso ya fue hace mucho tiempo". Cuando la joven mujer
decidió que se converriría al judaísmo, su tía abuela le escribió
explicándole que aun no era el riempo propi cio, (vivir
abienamcnre como judío). No se dijo nada hasta que ella crajo a
colación su deman(b, y probablemente, nada h:ihría sucedido si
no hubiese sido por el viaje~, las pregunras can rdev.1nre5.

,
_.
car&lt;lia~ pueden prcscrv.ir eco~ de la
Much.1s de l.1s conhrn1J_c,10,1;esE· . . r· au.1 forrnJ de rr;rnsmisión
. . , "d J b I ·on(mon . su an 1::,
rr.1Jicton
eat J et. i • J -. l iscar el rct'reso v, otras veces, no.
. l
scrucc1ones u1.: n . .
o
,
1 1 d
.1loun.1s veces 1nc uye 111
r ·¡· d
11 ·ren1.ia ·¡udía en su ec rn_ e
:
,
.
b
de la iam 1 ia e su e
.
d. l
lnforrnar .1 los m1em ros
1 ,
cUsico e¡emplo e a
muene es ,,¡
... más· excremo, pero e mas
confirmación rardía.

. d e E· spanJ.
_ su p:i.dre , le dijo en su lecho
1
mu1er
Por ejemp o a una
. d'
E, re mérndo es muy viejo y se
de muerte que eran JU ios: . s
b',
ciona
en
la
lireratura
rab1n1ca
t.rnl
ien.
. d l. d , o
en
n1
. , un er l1(\1co e ¡u :usm
·
·
\
11enc1ono
• A un hombre de i\-1cx1co_ e ,
d., , ·an ·¡udíO'&gt; pero él nunca
- . que el v sus p.i tt..:S c1
,
hace crncuenra anos
·. ,
.
l cuesrionar,1 al respecro.
..
1 ·¡·o- \' cv1co que se e
.
,
se lo J qo J rns 11 ~ •
d
és que él wvo g,1rannas
.
1 cho de rnuene. v espu
. d, d'
Solamenre en su e,
. , 'd · d ro de la comun1da ¡u 1a;
d ue sus hiios sen.rn b1ement 05 em
1 ..
e9
. ·o este conocimienro a sus iqos.
foe cu;rndo les rransmtCt
I E E U.U. le fue dicho por su
• Una mujer del suresre de os . ,. . \la quería saber quiénes
que st e ,
n1a dre, el1 su
- lecho de muerte,
.
eran, debía asistir a un.1 sinagoga.

•

922

923

�·.
cden \'erse obligados a revelar el origen
,\lo-unas veces los anci.rnos pu
. ¡ d de alaunos
J
l o f ·11·1~ a los descendientes; como resu r.1 o
b
ne ,, am ••
.
I
· ·
specíficos por e¡emp o:
,lC01nec1m1enrns e.
' _ ..
, .,
id.rnJo lejos de la
. b r o ele b, hmil1a
que se esca mL
•
'
U11 m1em
entidad.
·ri . u intención de contraer nupcias con
Un jo\·en que ma111 icsta s
.
• dicha persona lo
alguien fuera del grupo (aunque es muy r,1ro que

•

•

Una madre ya muy anci,ina responde a su hija, que a ella en los
años 50's le pregunraron si era judía, primero inremó evadir la
pregunta, entonces dijo: "sí, mis cías me lo dijeron cuando era
. - ,,
nina .

•

Un hombre joven le preguncó a su padre, '¿nosotros somos judíos?"
él recibió una respuesra con estas palabras: "no preguntes, piensa".

•

Una mu jer en México, que hizo esta misma pregunra a su padre
duranre una década, simplemente se le respondía con miradas
fijas y ninguna respuesta en concreto. Ella no estaba lisra para
hacer conclusiones desde la ausencia de respuesra, o de silencios
que tenían un significado; finalmence recibió su confirmación
cuando su padre estaba en su lecho de muerte.

•

Un hombre de Puerto Rico cuando renb 20 años, leyó sobre los
anusim por su patrón, cuando cuestionó a su madre por ve2
primera que si eran judíos, ella reaccionó con un día de silencio.
Después le dió una lisca de los miembros judíos y no judíos de la
famil ia y la historia de los traslados de la familia desde que
salieron de España.

nunif1esce explícic:1mente).
.
.
,
.
. , sa su interés pMa convi.:rmse al 1uda1smo.
Un 1oven que expre ' .

•

·
·, donde un .inceg rai'te
, • de la' de familia abandona
¡ la·
En una s1tuac1on
,
~ , . ¡ los :1nciano~ pueden e eg1r
'&lt;l d I f T11 imcruura con tlltt(lr o,
.
l 1
comun1 a , a ami : '
J' _. . d, la familia e indicarle e va or
entre explic:1rle el ongen y lastra icton~s e. d'o o de una comunidad
de buscar otras personas de origen wpto-Jll 1
'
judía orcodoxa. ·
d0 aIgu1en
. te
l b·ate su intención de contraer
. ,
,\launas
ocasiones, cu,111
l
la familia le a&lt;lvemra
0
O
I
1 ) que no perrenece a grup ,
·
nupcias con a guno ¡ti
.
.
es después de evaluar a
, . l· d () En siruac1ones poco comun '
"
que sera a1s a o a·
"
I _
, » falla la narnralaa de Lo que
alguno (a) que no sea uno de OJ nzwt,os
... '' lo qL1e nos describe será expres.i&lt;lo.
somos
•

. , asumadre que el nropósito
del
.
11 i' ·1 le menciono
r
En un caso, una l· . . d,
. cnción Je convl'.rri rse a
.
Cas,·1r5e con un hombre ¡u 10, y1su _1nr"no nccc)it:is convemrte,
judaísmo; }' la madre ap&lt;:nas cxc amo
)''.l. lo ere~" (jud b) .
,
.J,. ro\·ocir 1 los anci.inos a discutir
.,
,
mun
que puu-..
P
' ·
l
L1 sirnac1on masco_ . . d d~
l
eda de otra, no es por as
· d' i ,latamil1a on i.:no esqu
·

los orígenes ¡u tos te
. '...
v que :.us padres no explican; sin
d los niííos tan rnqu1s1uvos,
. . d'
preguntas ~ .
.
or completa de su herencia ¡u ia.
embargo estan conc1enres p
Algunas reacciones de interés en est,l categoría i1_1~lu'.l•en: . - . J'.
una
1..
.
.
resó
su
1nrenc1011
Je
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11se
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• Cuando un 1 1)º t:xp,
v
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s ¡)adre~ (provenicnres de
'dd'díaen;--.;uev.11or,su
.
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cornunt a ¡u '
h b'
est ido Lompran o sus
.
, uc por anos, a I,lll · •
.
Puerro R1co , 9 . , 1. j • 1,
nunc.i k menc1onaron
.
d b car111cena KOS Jt r ' pero
a11mentos e .. ·
J',
,, xro 110 m'.cesit..) que te
nada a su h1¡0) le respon teron '. f, "
com·ierran, recuerda que rn y,1 eres 1u&lt;l10 .

La respuesta a la pregunta, está quizás en lo más cercano ve y
pregunta a tus tíos". Entonces de es1a forma se transmite la historia y la
genealogía. Diversos (lJ1usim han enconrrado que algunos de sus parientes
han vuelto al judaísmo en varias fo rm,1s. desde la completa re-conversión
para contraer nupcias con un judío, hasra adoptar y criar a un nifio judío,
ere. Esros parienres sirven como ratificación también.

El Silencio.
Finalmente enconrramos señales vagas , que no son intencionales Je
parre de los transmisores. En muchos casos hoy en día, los jóvenes
encuentran su ambieme fuer.i de comexlo, donde los padres y los abuelos
tienen ún icamente el control. Así, .liiadimos que el comportamiento y b
forma de vida pudieron no hahcr sido rraicionadas, .1w1&lt;..1ul'. en el fondo
lo hacen. Con esro no quiero decir que Lis ,1ncianos no quieren que el
niño siga en su rrayeccori:i, ~ino que lo qut se proponen es. no &lt;lar \'Í:is de
comunicación explícir.1. Los que pueden ser incluido~ en csra cacegorí.1
son los descendientes de los niños elegidos p:ir,1 el .1&lt;locrrin,rn1icnro, o l.1s

�fomiliJs qué perdieron lo~ medios o l.i \'olunt.td Je comun1L,1r b
idenridad al Jescendienté.
.
.
En varios casos, b C1mili.1 nunu Lon!trrnó lo qui.: d rní.o c.:nurndc
como herencut judíd en 1,1 _{tm 11/1r1. 1os n:su!t.1do, aqu1 put'den ser
devastadores.
• UnJ per,ona de ~v1~xico, qui.: se convinió .il jud.1ísmo Y dnpués
de casi dos déc.1d,1s de csr,ir .111id.rndo en su cabo.,\ L1 1Jc.1 ~k que
le hablaran extens.rn1enre sobre al[!_u1us pr.ictic.1s. Dcsc_ubnó una
conexión anusim Fl se Lo1wirció en conou:dor dd fenómeno,
sobmcnrc años después de \ti conversión. Pero l'\"CIHU,1lmenc:,
cuando sus p.idres no discu1i.rn sobre su 1mporc.111c1.1 co~ el,
comenLÓ ,1 dirigir l.1 misma l'ncrgia l1.1ci.1 n~·g.lí rn_ misma
· exisrenciJ anusim. lamcncándose si otros hab1.1n rc.:c1h1do la
lástima de l.i comunidad judí,1. Él p::isó u1u cnormt: c.1nndad de
tiempo y esfuerzo intentando sabo1ear ;1_ ~eros. y pro~urand_o
borrar el sionific.ido judío en bs tr,Jd1c1oncs que el hab1a
considerado ~rcviamcntc como r.11 en su famili.1.. Los prác[lcas
que él habü e&gt;.aminado conmigo .111os anr_cnores no , son
claramente de los más comunes par.1 las regiones de donde

•

proviene.
_ _.
_
Una mujer brasileñ.1 comema que su tamil'.ª nunca t~e a la
l¡!_lesia. Ella describe el estar parada en el exterior de una; _m_cluso
e~ bodas. cuando era ,1penas una ni1\a. Su madre le explico que
esto era par:1 "conseguir u&gt;Ul mejor opinión de /(1 ~o_v:11 ". La ma~re
obserYÓ muchas de las leyés dietéticas, y no permiuo que sus hi¡os
comieran alimemo alguno fuera de casa, e(c. Pero ,1 ella nunca se
le confirmó nada. La hijJ se convirrió al judaísmo, enronces se
11
casó un gentil y se mudó al lej:rno Esre.

N uevas opciones: Las trrmsmisi01zes contiguas,
Los recursos v 1.1 transmisión de una familia p:isan por los ancianos,
muchos anusim r~man la rransmisión contigua que va más alU del círculo
de la familia. Algunos se han organizado en grupos de apoy~. Esto
representa un des::irrollo fascinante; y_ esrá bas~~o en métodos anu~uos Y
modernos para ganar acceso a la 111formac1on y al reconocim1enro.
Ambos ejemplos que a continuación expongo, se desarrollan dentro del
cripco-judaísmo tradicional, hasta que finalmente encontraron el
926

conrexro que los condujo a encender completamente fuera de: los límircs
de sus familias.
El P~:mcro se me presentó con transferencias vag:i.s, y la
confirrnac1on que se había dado en el pasado, fue dada ocra vez en un
escenario póstumo. Lo tardío solamente recibe una confirmación
retroactiva.

•

La hija de dos ministros protestantes en Texas, tenía el
conocimiento de prácticas y actitudes poco comunes dentro de su
fami].ia. Lo~ me~sajes que ella había escuchado eran típicos de los
anus1m, e inclu1an un profundo sentido de ser diferentes a los
demás. Había enconces un indiscutible senrimienro de apartarse
de la gente de los alrededores, así como también muchas
tradiciones cripro-judías relacionadas al alimento v muchas otras
indicaciones. En su familia, "las ancianos seleccio,nan a un niíí.o
p~r g~neración; a ese__ni~~' se le_ cransmir~ la genealogía, y la
h1srona oral de la familia. A algun otro miembro de b familia
ape~as si _se le da una muy breve explicación". Y no es lo que s~
le dice, smo más bien lo que no se le dice; entonces es cuando
ellos obtienen sus propias conclusiones. Su abuela le diría: "si te
lo cuenco codo, irá de oído a oído hacia los de afuera, así que ve
e invesrígalo".

•

El haber recibido muchas enseñanzas, y haber sido criado con
muchas prácticas, nada de esro se inrcg,ró a la naturaleza de los
secreto~ _judaicos de la familia hasta que ella fue a la escuela y
aprend10 un nuevo conrexro, de algunas de las historias bíblicas
que ella ya había interiorizado: "Cuando en 1965, aprendí por
p~1~e~a v:z que los judíos no son "el pueblo antiguo de la
Bibl1~ , as1 como había entendido roda mi vida, sino que viven
en 1111 generación como judíos, que Israel es una nación; 1Valla
descubrimiento!''

Co~fronrando. a sus padres, por el judaísmo de sus prácticas, ellos
r~spond1eron, admitiendo: "re dijimos que nosotros somos espaíí.oles."
S111 embargo, cuando ella elige asumir su descubrimiento la conclusión
lógica - fue convenirse al judaísmo y casarse con un judío- rn decisión no
fue aprobada por sus padres, y esto significó el final de la buena relación
con su familia. Aunque ella no tenía ninguna duda sobre el resultado de
sus conclusiones, y al mismo tiempo encontró confirmaciones adicionales
1

927

�en relación a la herencia judía de su familia, de fuentes tan alejadas, por
e1emplo de sus primos que se criaron en Uruguay. b falca de aprobación
por parte de sus padres le resultaba lastimera. Ella ruvo 9ue esperar m~s
de dos décadas, para que su padre explícirameme reconociera su herencia
judía -anee las cámaras de la televisión israelí- aparenremence alejado d_el
remar de que su secreto debería morir con él. -esca mu¡er, como un sin
número de anusrm, abrio un camino y dio recursos para otros. Ella buscó
otras creencias para pertenecer al grupo y consiguió lo que le interesó.
Ella acercaría a personas su edad, se senda los mismos amecedences y les
habló sobre el tema de la herencia ¡udía.
• Ocra mujer encendió su identidad judía relativamente ca:de,
después de que una persona externa identificara su herencia y
prácticas dietéticas como judías. Ella confro_1:tó a su madre q~e. ~
su vez admitió el origen judío de la familia. Ella se conv1rt10
como un recurso más, enviando paqueces de información y
ayudando con genealogías, y comparce esra historia con1;1i_go:
Mientras que viajaba, ella se decuvo en d noreste ~e ~1ex1co,
cuando ella vio lo que ella parecía ser una estrella ¡ud1a en el
cuello de otra mujer. Cuando ella se acercó, resulró que
solameme eran unas figuras que se enrrelazaban. Ella pregunró al
respecto, y la orra señora !e dijo "lo ha notado", y le explicó la
form,1 ambivalcnre de conseguir la atención de orro anusim,
aunque esro no era basranre obvio para otros. Aquí tenemos un
ejemplo contemporáneo de las formas de señalar a uno que va
más allá de la familia cercana, pero aunque se permanece dentro
de un grupo percibido corno seguro.
Ambas mujeres tuvieron una charla en un lugar público sobre su
herencia, e hicieron constantes esfuerzos p.1ra entenderse y reconocerse.
Los grupos y las sociedades de ayuda con varios objerivos tienen, un
ancecedencc en los E.E.U.U. En el Brasil y otros lugares. Ast la
cransmisión esrá adquiriendo hoy día una nueva, fo~ma conrigu~ de
reconstrucción, después de una tendencia, a una comunidad de anuszm.
El nuevo camino a dicho contexto, sobmenre complicará en el
futuro la imponancia de los padres que rodavía exptrimencan
profundamente el miedo a la manifestación:
.
• En México por ejemplo, los resultados de . la: ~lecciones
electorales, han fonalecido la auroridad de la Iglesia Cacoltca, esto
ha causado una gran pn:ocupación entre algunas de mis fuentes,
928

quienes han reconsiderado por su propio bien, no hacer ninguna
declaración.
•

Un hombre de Esrado de Ceara en el Brasil, no se le mencionó
nada aisladamente acerca de lo que él podía recordar. Sin
embargo, había actitudes hostiles en la casa de sus abuelos
alrededor del éste. Él encontró su conexión con el judaísmo
cuando él fue a la Universidad en Sao Paulo y descubrió que
había judíos de verdad, vivos, sin embargo las cosas cambiaron
abruptamente de alguna forma para él, y comenzó a examinar su
pasado, y encontrar la verdad sobre su herencia. Los asuncos de la
fam ilia eran mantenidos para no declararlos ante cualquiera;
incluso para mí misma. Esto les horrorizaba. Él no fue muy lejos
de su hogar, las experiencias y costumbres de su niñez nunca
encontraron un contexto en el cual tener una confirmación al
respecto.

Recientemente, el internet se ha convenido en un recurso
importanre para los anusim. y las listas del correo electrónico que envían
y suscriben para los anusim está prosperando. En estos foros, el anusim
expresa sus preocupaciones y hacen preguntas que pueden ser incómodas
para algunas personas que ellos conocen. Yo he recibido mensajes por
centenares, muchos de los cuales se convirtieron en misivas a largo plazo
y algunos han concluido también en encuentros.
Es importante observar aquí, que ha habido varios esfuerzos para
organizar comunidades de anusirn en el úl timo siglo. Estos grupos son de
gran inrerés, pero son enteramente fuera del alcance de esra investigación,
puesto que la transmisión puede ser interna relegada y substituidas por
las prácticas y enseñanzas del grupo.
Un caso histórico.
Para ilusrr.1r el proceso completo de l.1 transmisión en rns diversos
grados, el descubrimienro personal. y la confirmacicín n:rroacriv,1
eventual que el rt1111mn puede experimcnrar, tengo uru histori:i personal
de un joven individuo, desde su nirít:7 h:isr.1 el dL1 de hor.
Yehudah creció en el Estado de ~1aranhao en el ¿xm:mo nonc dd
Brasil. Sus abuelas marcrna y SU\ abuelos paremos murieron ;111tes de (llll'
él naciera. Inés, su abucl,1 m.ucrn;t, vivió con él de~de lo~ dos ha-'&gt;r,1 qut:
ella murió cuando él tuvo l ') afias. Yt:hudah t·r.1 muv cerc.tno a \U abuda.

�Ella le habí.1 enseí1.1do much.1s hiscori.1:&gt; Je y ,\...:cr...:a Je Lt Biblia, ,hÍ 1...omo
levendas cales como cuando S.llomón lubbba con los ,rninnles. Su abuela
n~nca urilizó b palabra _judl'os. Ella utilizó simµrc el povo de Israel e
lsraelttm. Él se sentía sicmpn:: ditercntc. Su familic1 nunca comió l'!1 Lis
casas de otras personas, y siempre l'11 su ..:asa, h,lbb famili.Hc\ ~obirn..:ntl',
sin genrc de afuer.1. Aunque su~ pa&lt;lrcs se h.1bí.rn convcnido ,1 l.t Sl'Cl.l
/ ldventist!l del Séptimo Dl,{. ~u ,tbuda y bi~.1hud.1 no eran .1d\'cntistas
(quiénes piensan que son el verd.1dcrn Israel). Cu:indo Yehuchh tenia seis
:1ños, se sentía ya diferente. En el primer grado escolar aprendió cómo
vino la gente de Ponug:i.l y sobre codo como se había colonizado el Brasil.
Él preguntó a su abuela de donde provenían ellos; y se le dijo
primeramente que ella venÍ.l de Holanda. ¿Pero cómo, él preguntó, si
rengo ~n ,1.pcllido portugués? Él hizo llluchas pregunus .1cerc1 de sus
fam iliares nacidos en el siglo pasado, incluyendo sus lÍ:1s abuehs ya
difuntas, v sobre su bisabuela Rufina. Entre sus diez y veince años él
empe1..ó a ·escribir las listas de los apellidos de la familia, poniéndolo junco
a un árbol familiar y uno genealógico. Él descubrió que Aguiar, su
apellido corno él sabía, era realmente el apellido de Rufin,l su bisabuela
materna, a lo que él mencionó. "est0 no es correcrn".
No se le dijo mucho sobre su bisabuela Rufina, que apellido se le dió
a él. Yehudah se mancuvo buscando inform:1ción sobre su bisabuela. Esto
era lo que a él le daba curiosidad sobre ella; algunos de sus herm_anos
pueden incluso no saber ni siquiera el nombre de su bisabuela. El en
repetidas ocasiones pregunró a su madre si conocía a Rufina Rodrigues de
Aguiar. Todo lo que ella explicó fue que Rufina había insiscido en legarle
su apellido a él, y a coda su descendencia y no Castro, que era el de su
padre. La madre de Yehudah era muy cercana a su da "Tía Ta". Y fue
Tía Ta la que había arreglado el matrimonio del padre de Yehudah. Toda
b información sobre Rufina vino de Tía Ta v no de su madre. La madre
'
de Yehudah sabía que había algo especial en la familia. Su bisabuelo
empleó profesores para que les enseñaran a sus ríos abuelos y las das
fueran educadas en el hogar, no en la escuda (codas las escuelas eran
-:arólicas, y uno ruvo que ser bautizado para ser admirido). Aunque los
anteccdenres familiares no son comencados a los profesores particulares,
el conocimient0 y la especial influencia de Tía Ta tenían en comparación
a la bisabuela, que fue excusada bajo el argumento que Inés (su abuela) se
opuso a sus profesores y sabía menos.
La limpieza era extrema, antes de cada comida se lavaban las manos;
renían un fregadero especia\ para e\\o. Nada de esto era real para sus

930

amigos. La_ familia ten_ía sus señ:1lcs especiales pJra idemificarse unos con
orros. T ~nian SU propio lenguaje. Por ejemplo: al beber leche significaba
1
ser esnoo.
~
:,fistorw de trancoso _signi'.1ca una hisrnri,l realmente triste. "U/, coco
meu se refiere a un animal imaginario; El co los devoró significa. "Las
pobres almas
. , que
._ no saben de lo que les estamos
'
• hablando"
•
,
• El!os sennan
1
eran
espeCJa.Jes,
pero. no
pueden
decir m.ís• · -Sab'
''
i·
.
.
• 1.1 11 ma~ que otros, eran
mas estuu10s0s.
Rec161eron
instrucciones de conrraer nupuas
_. so lamente
.
,
con su propias gente: Casare solamente con uno de nosotros. Da Gentes.
. E_l padre de :ehuda~ era ~ecio y distance. Él no contó muchas
h1sronas,
, 1a 8'61'
· ¡
dpero1 cenia una diversa míluencia en él · Su pa d re 1e1a
1 1a
me uyen o e nuevo rescamento, pero se concentr"b" en l
r ·
d ' d I B'bl'
" ·•
os prorecas
car¡ ios e a .1, ta, leyendo cualquier cosa para hacerlo por el Mesías y
so amente le drna eso.
'

TU IMAGEN EN MI ESPEJO
Por. Schulamich C. Halevy

Cual virgen que se acere~ a un extraño con quien la han desposado
dubztante me acerqué a ti
trepidante expectación,
rezando q_z~e tal vez, como en antiguas leyendm,
nos hubieramos conocido en anteriores vidas.
Pues no miran al futuro fas almas separadas por largo tiempo,
sino al pasado.
Nuestras mimdas se cruzaron y de repente lo supimos.
¡Cómo olvidarlo!
Seiscientos años atrás nos había mecido, ju11tos,
el dorado sol de Sefarad.
Cantábamos los mi.smos romances, compartíamos el mismo vino
en el esplendor de Granada.
Cuan apaciblemente navegdbamos por aquel sueiío
de armonía y cultura comparrida,
de humano paraíso.
Entonces se desató la tempestad.
Sorprendidos y confusos, corrimos,
y en nuestra h11ídrt,
9.31

�nuestras manos se separaron.
Torrenciales oías
de gentes y sucesos
nos barrieron.

Cuando llego 111 hom de mne,
111,n no habi'a aprendido cómo agradecerte
rodas c:sas nuevas vzdas,
todo el gozo y el dolor
que me brindó tu valiente viaje,
que mtn me mantiene hasta reencontrarte.

Uno aL otro, nos perdimos
hace quinientos años.

Mrl novecientos noventa y tres,
quinientos un aiios
¿Dónde mds ahora?
¿Qué nuevas estaciones atravesó
tu solitario peregrinaje?
¿Hallaste rernendo a tu corazón?
Recuerdo el desgarrador sonido, cuando rebosó tu corazón
en e! cmnposanr:o.
Grande y tierno, ¿quedó en él fugar pam mí
para continuar conmigo mi andadura?
(No pude escuchar t11 respuesta a mi ruego).

Un pt1Jo mds allá
mi pie ai~n inseguro
en fa arena aún húmeda y blandrl
por eL fbdr de la marea.
¿Cómo osaré mirar?
Sin saber aún cuánto falta por reconocer
en este naufragio,
ni como atravesar medio milenio.
Mas a pesar de nuestras raíces en tierra firme,
aún podíamos oír el Lamento de nuestras ahnas,
ajenas al tiempo y al espacio.
Se abrazaban er1 un vuelo de fantasla.
Elevándonos por encima de iras)' temores,
de muros y distancias
creadas por quinientos años,
revoloteamos por nuevos panyes
de vidm que podríamos haber vivido,
de gentes que podriamos haber sido.
Lloramos nuestras respectivas desdichas
llevamos flores a Los campos de nuestra niñez.

Quinientos un (lños, ¿te quedan foerws?
¿A,in caminas junto a tu alma?
¿Viajas en tu vigilia o en tu sueiio?
Porque nuestro espíritu, fo sabes, jamás sentará ralees.
Quinientos un aiios.
¿Buscas aún mi imagen en tu espejo?

Notas Bibliográficas
Cuando Llego La hora de irme,
descubrí que
habías pulido mi espíritu
cual brillante genut.

tt,

Y bril/1,bas
en c,zd11 una de sus miles de fizcetm,
tan lejos como alcanzaba
mi Ancestral memoria.
932

1

Traducción por: Joseph Abusac de Souta Frand..
Schu lamith C. I lak1) . Es Folclorista. poeta. maestra de estudios judaicos Jel Sperrus
lnstiwre ofCh1cago FIia está corrigiendo un libr\&gt; dd dme1 Torá escmo por muJeres)
actualmente se encuentra haciendo un libro a partir de fuentes de los descendientes de judíos
convertidos al catolicismo de Espalia) Portugal.
3
Hebreos forzados a tü111 crt1rsc al catolicismo
4
Nues1ros anlepasados eran Judíos
1
En la ciudad de Bclmontc por ejemplo.
2

933

�Aquí haremos rcierencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Ca1ólica
de Roma
VirtualmcnH:
el único eJemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a los
7
que se rderían por este término. es del resultado de algunas plálicas que sostuve con el Rabi
local.
8 Dos

Campos_
El término usado en español podria ser limpio o puro
La palabra hebrea .. Kaslirw" se refiere a las leyes dietéticas Judías. que se deri, a de la
10
palabra ..kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de lo que comúnmente se cree.
el kashrut no se refiere a un tipo especifico de comida. sino que a un sis1ema de re, 1sión de
ahmentos de acuerdo al ritual judío y cuyo significado es1á de1enninado por un conjunto de
criterios religiosos precscri1os en La Torá (Pentateuco). Dichas le)eS buscan establecer un
reg1men que beneficie al cuerpo y al alma. para lograr un equilibrio 1an10 fisico como mental.
apartadas de las norma) religiosas del pueblo hebreo.
11 Personas
Confesión rdigiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

9

12

de guardar e~ el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

�VALORES: LA ENCRUCIJADA ACTUAL
Dra. Alma Silvia Roorígucz
fa1Joo de lxm:ho yCnminclqefa
ln.~(U(O Je uwesci~D&lt;llltSJuridicas
GXITT.!in.nira Sro:ión de l1.tra1
c~um de Estudia, Hlll1lal1Í\lÍcu;
Univer.;ida.l Aurónoma de Nuevo León

La vorágine de nuestro_tiempo -agitado al extremo en lo
intelectual y lo social- ha propiciado de manera acuciante
una revitalización de la discusión en torno a los valores.
~Por qué? Porque cada día, a la par que se cuestiona el
empobrecimiento de nuestra cultura, estamos presenciando
una imagen lacerada del mundo -guerra, explotación
humana, crimen organizado, corrupción, degradación del
ambiente, abusos de la biogenética, violencia familiar,
maltrato de niños, prostitución, adicciones, y muchos otro$
problemas de alcance similar-, que nos sitúa anee el dilema
humanismo o deshumanización. Lo que parece estar en
ju ego, es el vínculo entre el yo con el otro social y
metasocial.
Por este camino, que apunta a lo que la filosofía, desde
los griegos, llama el ser, el hombre ha ido perdie ndo sus
referencias al plano axiológico, a las categorías inmutables, a
la conciencia de saber quién es, y por ende, a su capacidad
de asumir responsabilidades. Apostado además, anee una
pluralidad de interpretaciones y sin un anclaje ideológico
seguro, se coloca en una dimensión caracterizada por lo
fugaz, donde sólo se valida lo fático, y los valores son
251

�concebidos como meros productos de la emotividad o se
ofrecen en subasta en un mercado regido por intereses
políticos y económicos.
La política cultural

La evolución de la economía a escala internacional y el
avance de las telecomunicaciones en la dinámica de la
dimensión globalizadora, han originado nuevas formas de
control social. En cierta manera, los profundos procesos de
transformación tecnológica, la industrialización de la
producción de las imágenes, los nuevos medios de
comunicación masiva (P . Terrero, 1997), nos sitúan frente a
una fuerza subyacente de dominio de gran alcance. Las redes
cibernéticas, desarrolladas dentro de la macrocendencia de la
economía y el comercio, ofrecen sucedáneos que paralizan la
energía humana y la voluntad política, para fraguar una
sociedad clonada, como diría E. Sábato. Trágicamente, en
este contexto de receptores y productos de la información,
el lenguaje funciona como arma poderosa a disposición de
los grupos de poder, para exponer su influencia en
detrimento de otro colonizado (Herling Haus, 1997),
acelerar un desarraigo cultural, y arrasar las raíces de la
identidad del hombre y de los pueblos.
No se trata entonces sólo de tecnología, sino de
dominar. Usar los medios y emplear el lenguaje para ejercer,
veladamente, formas de manipulación. Las ideas circulan en
enunciados, palabras, signos que generan un proceso activo
de comportamiento comunicativo y crean una ilusión de lo
real, un flujo hipnótico que arrastra al hombre y lo enajena.
Los mensajes se convierten en construcciones simbólicas,
transformaciones metafóricas que articulan el sentido común
popular y practican de manera sutil, la coercitividad. Es
decir, legitiman una visión del mundo, a través del_nombrar.
Textos iconoverbales que denotan los mitos actuales y
connotan formas concretas del en torno, traducible en pautas
colectivas de acción; modos de producción y recepción de
discursos utilizados en interacciones simbólicas, para
producir efectos culrnrales confabulados.
252

La . im portanc1a
·
creciente de la
.,
comunicación y en
l l
producc1on de
.
genera a excrordinaria
.,
Jnternet, constituyen sin d u d a un d esaf10
, cruc·expans10n
1 El h
bde l
mo d erno, recibe mú lt ip
º Ies o ferras de ve d ia.
om
re
d
ex pan d iéndose y comand o f uerza, con apoyo rd a es .que van
pensamiento que ha 11 d a d o sustento
e cornentes
de
·,
postura. El relativismo qu
d
y expres1on, a una
,
•
e goza e poder p
s1 mismo como la úni·
.. ,
.
ara presentarse a
.
ca v1s1on válida
·
l
. . , raciona menee, que
l igado al fenómeno de homogen1zac1on
por u 1 d
otro a l concepto de
l . I
1·
n a o, y por
.
I
mu ticu tura zsmo
h
dºI •d
l
1n
terna
ización
de
un
d
,
a
I u1 o
a
d
yo, encarga O de to
d ..
esarrollar el sen cid o m
I (H f
mar ec1s10nes y
2001).
ora
ªª ten, Wren, Tellings,
Esca es la civilización pragmática
v1v1mos, donde la calidad d
'd
. que actualmente
cánones de r· .
.
e vi a, interpretada según
e 1c1enc1a económica
.
goce de la vida fís'
' consumismo, belleza y
1ca, posterga O an 1 1 d.
pro f unda del homb
f
u ª a
1mensión
narcisismo, dond I re, _pa,ra
omentar la cultura del
ámbito de I
e oshant1heroes y los egoístas dominan el
0
que
oy se p roe 1ama como producciones
culturales.

La cultura entrelazada en la dinám·
sociales, desarrolla una
'f
. ica de estos procesos
meta ora v isual
estallido. Los giros br
d I
que aparece en
uscos e acontecer
l
l'
geográficos y las intersecciones del e ro_mpen os imites
nuevas representaciones d
I
h . s~aC10, para generar
arranc ado de la esfe
d l e.. a
l~t~r1a. El hombre es
ra e v1vlf cot1d1an
11
·
d
o, para evarlo al
d om in io de ]o re l at1vo,
onde fatalm
.
errát ico de l
.
ente cae en el Juego
os signos que enm d
I
interrumpido de
d
u ecen e eco sonoro e
.
.d d
un mun o convulsionado
p
¡
1nsegur 1 a ' el miedo, la crimina lidad l
. 1' . or
a
inj usticia.
' ª vio enc1a, y la
¿De 1ónde proviene este desacuerdo?
¿Sera porque el canto uni versa!
el alma
_ no canta aquello que canta el mar,
_y, cana pensante, se rebela ?
¿y desde la tierrrt h ast,1 las ríltimas estrellas
hasta ahora lJ ue J a siempre
·
. respuesta
s1n
25.3

�la voz de quien grita en el desierto
la protesta del ,tima desolada?

( Lo 1111 t1 n, I 9 9 lí; 15 !

E I i m p u ls O g lo b a l i z ad o r / h o m o ge n e i z ;~ J o r , p a rece acre centar en forma generalizada l::i filosof1a reL~t1v1sta y el
triunfo de la razón, que es una razón escept1ca, mera
vacuidad, palabras huecas, indifer encia a la ve rdad Y
consecuentemente, desacralización de los va lo res .
.
•Qué d esafío s colect ivos nos esperan? El siglo ha
emp~ezado de nuevo con otra guerra_, lu,c~a de los_ gra,nd~s
emporios por e l poder, progreso c1en,t 1_f1 co y tecnol?g1co
adverso al hom bre, manipulaciones genet1cas , Jestrucc1on de
rec ursos naturales, fuerzas a n tagónicas que pa rec ieran
va t i c i n a r e l f i n d e u n a e r a .
Es co mo si estuviéramos presenciando el movimiento
cíclico determinant e del comporta mi ento humano que se
corre sponde con las et apas de la human i dad. El des;.1rollo
hi stóri co nos mue stra la cade n a de hechos que se repiten
y mutabilidad exp uestas
al
una y otra vez. Inmutabilidad
'
f
efecto multiforme de la cu ltura, pe ro articuladas con orme a
las leyes de la causalidad lóg ica.
. .
E'i espacio se extie nd e más allá del tiempo y nos 1nv1ta a
tra spa sa r intrépidamente el m und o light en
qu~ el ser
humano se encuentra perplejo, carente de se ntid o. ~1be rad os
los valores, lucha constantemente entre la morali~ad Y la
permisibilidad abso lut a. Sob re el eje t_emporal co~x 1~ten los
movimientos cíclicos, llevando cons i go la d1nam1ca del
cam bio. La particularidad consiste en e l h ec ho de esta r
situados en un mundo donde la serenidad es me~~~
verosímil que el homicidio (Lotma n , 1998; 167).
em bargo, los excesos de la historia siempre son l1m1tados,
co nduci éndonos a p ensar en la necesidad de afr~nt_ar los
retos de nu es tro tiempo, y entra r e n un nuevo rena~1,m1ento.
El paradigma contemporán~o sup~ne la redu ~c1on de los
contenidos ét icos, una praxis su¡eta al mas . absoluto
permisivismo moral. Hedo~ismo y espíritu lib~rtano se han
ido pe rm ea ndo bajo e l mito de la a utonom1a absoluta Y

d

Es la inteligen cia sin moralidad, la apoteosis. La
humanidad clama por rec rear una cult ura en la diversidad,
que se consolide en el encue ntro del hombre consigo mismo
y con los demás. Los paradigm as de la s sociedades en el
e~ce~a:io int ernacional glob al, no s impelen a emprender el
eJerc1c10 de la política y la conducción de la economía
dentro de un marco ide n tifica do con el humanism o , esto es,
~ tr~vés del ~ctu_ar de hombres ca pace s de salvaguardar su
1!1al1en.ab_le d1gn1dad, no sólo en lo que respecta a sus
requ~nm1entos ele':1entales, sino también en aquellos que
provienen de su dimensión de v ida asoc iativa y grega ria.
Este es el camino que se abre a una nueva.
El problem a c entral, es en ro nces, el hombre, realidad
que no puede alcanzarse mediante la mera construcción de
sistemas, ~ue serían otras fases de la mera producc ión, sino,
p~r med io de la comprensión certera del macro y del
m1croentorno , en término s de la experiencia coca! del ser.
F rente al absurdo que sig ni fica un caminar que co ncl uye en
la nada, se hace presente la necesidad de rec up erar una
visión moral. Empre nder un vuelo metafísico, más allá de
nu estro contexto cultural de liberalismo político, soc ial y
económico.

II. Pobreza espiritual
2 .1 ¿Hacia dónde vamos?
. S_i nos pusiéramos a reflexio n ar un poco en nuestro
ex1st1r, tal vez caeríamos en la desesperanza. La rea lid ad se
enc uentra fragmentada, no exis te un ayer o mañana . La
moral de principios dur aderos ha sido subst itu ida por una
mora l de oportunidad, flexi ble segú n e l suceso de ocasión;
n o h ay _un puert~ a donde llegar, lo importante es navegar
en el c1berespac10. Esta es la posmodernidad, u n m und o
ll eno de artifi ciali d ad en donde no distinguimos la fronte r a
en tre el mu ndo creado por el hombre y el mundo n at ura l.
No hay espacios públicos o privados, todo se confunde . Las
sociedades materialmente hiperdesarrolladas se vue lven
d inosaurios in saciab les que arriesgan a ceras a mor ir de

a u to s u f i c i en t e d e 1a r a z ó n
254

255

�..
h'persaciados
h !JOS
.
.
po que generan
i
.,
h am b re, ª I mismo uem
. d indigesoon.
•
que se exponen a morir e I
ue tratan de describir esta
Existen dos conceptos caves q
realidad posmoderna:
.
olmar el espacio y llegar
. , . tiborram1ento, c
.,
o
• Saturac1on. ª
.,
la comunicac1on, Yª n
,
L
exagerac1on en
.
al vac10.
a
.
mientas propios.
sonas Slll pensa
d 1
comunica, crea per
d f
nración ruptura e a
.
u ida
ragme
,
• Vaciamiento: vac
, 1
, .
Los sujetos carecen
hunde a esp1riru.
d
d
realidad, furili a que
l
, dida de fundamentos, se
.
, . a y anee a per
la
de conciencia cr1t1c ,
.
al libertinaje, que da cauce a
ampara el derecho irresrncto
I El hedonismo pasa a ser
,
¡ desenfreno sexua ·
· , ·
de
f
pornogra ia y a
cía Se r liberal es s1I1on1mo
la postura por excelen
.
1 ncad sin freno. Algunos
f
de una vo u
.
1
,
conductas a avor .
os utilirartstas,
os mas,
ales son kantianos; otr
f
de vida donde
l .b
l er
lleva a una orma
escépticos, lo que nos . .
1
por consecuencia una
impera la pobreza esp1r1tu\ ;
or las más elementales
sociedad que ya ~o s_e. preor~ fon~¡ otro, sino sólo de uno
obligaciones de la ¡usooa P~
d &lt;lumbre. Es la libertad
mismo dejando atrás m1serd1a Y_ po lr:ión de la persona y la
'
pleca esv1ncu a
•,
encendida como com
d 1·1bre o la intervenc1on
d f d el merca o
sociedad, que e_ten e
onomía, autónoma respecto a
del estado, y se rige por una ec
las leyes morales.

2.2 La era del vacío
d"
no es ni el decadente
El hombre moderno, _coml o bl)~r~or oprimido de Marx,
N'ietzsc he nt de era a¡a
. 'd d
pesimista d e
bando por cunost a , uno
se parece más al celes pecta do r piro no che o al consumidor
ograrnas
e ª
tras otro 1os pr
.
k 2000).
llenando su carrito (G. ~1pov~ts -~•
n la vida social los
El sig lo XXI ha introh uctheoch: posible la difusión de
elementos tecnológicos que \an
, remotos puntos. Sin
,
hasta os mas
sonido e imagenes
. en los esfuerzos por c rece r
embargo, cabe preguntarse s1
lvidado del hombre y lo
.
nos hemos o
1
tecnológicamente no
I d
eceptor de una cu cura
hemos relegado al simple¡ pahpe. ea;ido su entorno y lo ha
para él desconoc1'd a 9 ue e a rnv.

25G

conducido a la debilidad de pensamiento (Vattimo, 1990),
que es debi lidad ontológica, de ideas y de moral.
De esta manera hemos creado una sociedad ciega y
consumista; el hombre confiere sentido a las cosas y así
mismo por la interacción múltiple, practicando un saber
incorporado y una narración actuante, en vez de un saber
sobre o una narración sobre. Lo que significa un saber
desconrextualizado de lógica a favor de patterns. Es decir,
modelos, formas, matices q ue se conectan a procesos
mentales conforme al mercado mundia l de bienes simbólicos
(Herl in ghaus, 1997). En esta misma forma, mediante sutil
coercirividad, el sujeto es inducido a comprar hasta lo que
no necesita y a veces, a gastar lo que no tiene. La brutal
compe tencia por atiborrar el t iempo de la radio y la
televisión con objetos de consumo, está cobrando alto
precio. Basta advertir el proceso de clonación al que hemos
sid o sometidos por las reglas del mercado.
Si el fin social de los medios de comunicación es
informar, educar, divertir y entretener, muy lejos estamos
aún de alcanzar racionalmente tales objetivos con la difusión
de
teledramas o radionovelas que se rigen por los
parámetros de consumismo y, por si fuera poco, con el
añadido de mensajes publicitarios que incitan al consumo de
lo superfluo (Aipuro Bel trán, 1983).
Los medios de comunicación masiva juegan un papel
determ ina nte en la percepción humana; son lo s grandes
instrumentos que permiten la fabric ación de opiniones y la
mod elación de conductas. Sin embargo, el melting pop de la
hom ogeneización mundial, nos ha conducido a una
domesticación de comportamientos, a una sociedad donde
nuestras conductas automatizadas, vacías, se asemejan a las
de los personajes de Aldous Huxley y George Orwell.
El hombre ha dotado a su actividad consumidora de un
profundo sig ni ficad o cu I ru r a1, t r a ns fo r m á n do I a de me ro
aprovechami ento instrumental de rec u rsos, a la expresión
más altamente socializada del mundo globalizado. Justamente en este movimiento de transformación se efectúa el paso
del consumo al consumismo (Pérez Tornero, 1999) .
D a v i d Ri es m a n d i s t i n g u e t res t i p o s d e so e ie d;¡ d u :
0

�l. La q u e p o se e u n fu e rr e p o re n c i a I d e c re e i m I e rH o , y
esrá caracterizada por la lenrirud de los ombios en su
organización social y por un sistema cerrado de valores
sociales. En esre tipo de sociedad, los individuos están
determinados por la tradición (tradition-directed) v los
guardianes de las tradiciones dieran los usos. En ella reina
un conformismo tradicional, ejemplo, la sociedad europea
de la Edad Media.

2. La de crecimiento transitorio, caracterizada por
cambios rápidos en su organización social y por la liberrad
en sus valores. Aquí, los individuos son intro-determinados
(inner-directed), es decir, que se determinan por efecro de
ideales personales interiores, ejemplo , la Rusia soviética.
3 . La d en o m i n a d a d e c Ii n a c i ó n d e m o g rá f i c a , ca r a c re r rzada por una nueva forma de estabilidad, donde los
individuos son extro-deterrninados (other-directed), es decir ,
que los comportamientos de los sujetos están condicionados
por influjos exteriores, ejemplo, los Estados Unidos de
América y los estados capitalistas de Europa Occidental, y
algunas capitales de Latinoamérica.
En este último tipo, el individuo se preocupa por saber
lo que hacen los otros, pero sólo para hacer lo mismo que
los demás. Las formas de sensibilidad colect iva describen el
modus operandi de la comunicación masiva. Por medio de
ella, todo se convierte en objeto de consumo (consumo
mediatizado), aún la cultura y la política. De esta forma se
cons truye una personalidad que da la espalda a rodo
compromiso que no esté rnserro en el marco de la
competencia. Obviamente, el patrón de consumismo,
introduce al hombre en un mundo en que sólo priva aquello
que está de moda y da establishment.
Enrique Rojas (Rojas, 2002) nos amplía lo antes
expuesto con su definición del "Homb re Light", producto
del consumismo y la globalización. Este hombre en su escala
de valores, hace del consumismo su meta principal. Es más
importante tener que ser . El hombre y la mujer light so n
como su nombre ... ¡ligeros! Tienen mucha apariencia pero
poco conten ido, como la coca cofa light, leche light, mayonesa
light; lo que importa es la apariencia, no interesa la cultura,
258

al menos que se le pueda poner un precio. Picasso es
maravilloso cuando conocen su valor monetario.
2. 3 La cultura de masas

Tiene como fin primordial, captar al máximo la atención
de la audiencia. La tecnología interesa más que el
contenido. Esto supone, que el mercado de los medios, gira
ante todo, alrededor de la acción de atraer por encima de
cualquier otro interés. La mercancía pareciera ser el
principal instrumento ideológico de este proceso, donde
entran en juego estrategias discursivas que utilizan formas
sintácticas que generan la ilusión de lo real y crean un flujo
hipnótico que deviene en persuación ideológica.
Marcuse dio nombre de undimensional a la sociedad
creada bajo estos parámetros, describiendo al individuo
extra-determinado como castrado, vacío de su esencia,
alienado, deshumanizado, des persona! izado, masificado.
(Me. Quali, 1996)
La m asi fi ca ció n es el · res u I tado de dos factores que
acumulan su acción y se agravan mutuamente a manera de
círculo vicioso irresistible:
1. La despersonalización típica de la extrodeterminac1on, con sus implicaciones de pérdida de valores, abandono
del papel de agente de cambio político, conformidad de la
conducta en relación al comportamiento de los demás,
alienación.
2. La acción de los medios de comunicación social que
produce la muchedumbre solitaria es decir, rompe y
descompone los grupos naturales y los grupos organizados
conduciendo al aislamiento, y afectando así a cada uno
individualmente en su soledad. La multitud de personas solas,
la masa vulnerable a la sugestión y el control.
La producción y circulación de
palabras , imágenes,
información, ideas, que ocurren a través de los medios,
consiguen fomentar ciertos comportamientos, operando un
condicionamiento a dos niveles:

1.

Al de la transmisión comercial. El codicionamiento
publicitario, fija al cliente a una marca; se le obliga a pensar
259

�en un producto. Este pensar es una ilusión de pensamiento
dada por un automatismo aprendido y repetido.
2. Iconos massmediáticos a escala de conjunto . En este
caso hablamos de un verdadero cultivo de clientes. Se da, en
efecto, el aprendizaje de un modo de vida. Hay un
reforzamiento de los comportamientos mediante la repetición, es decir, el proceso por el cual las formas simbólicas se
transmiten de productores a receptores.
Esencialmente este condicionamiento subraya lo que
algunos autores llaman el efecto de "lavado de cerebro que
reclama la publicidad, y los medios de comunicación social,
como si fueran drogas". (M uchielli, 1998; 21-26).
La cultura de masas calificada en esta forma, por el
hecho de que los mensajes transmitidos por los medios,
están a disposición de públicos relativamente grandes, ha
generado abundancia en la producción y la información, por
medio de una explosión de signos circulantes. Al concebir
la comunicación de las masas en términos de bienes
simbólicos, su transmisión, control y mane¡o se ha
convertido en una cuestión clave de poder social y
económico. Hasta el punto de que esta movilización de la
información, es la que está marcando las diferencias entre
clases y grupos sociales, las asimetrías de la modernidad.
En paralelo con el crecimiento de la información, se
produce la expansión simbólica o comunicativa de todos los
productos de consumo. La realidad material que nos rodea
parece haberse convertido en un macrotexto dispuesto a ser
interpretado y leído. De hecho, se da una hiperfobia de la
si g n i fi ca ció n y de I a i n formación , de modo q u e Ia mayoría
de los bienes de consumo, más allá de su utilidad y de su
función práctica, contribuyen a introducir sentido en el
entorno, a marcar la realidad; sirven para significar a su
poseedor o a su usuario, identificándolo y estra tificándolo
en clases y categorías. Así, son los mismos productos los
que, a partir de su nueva función, empiezan a valorarse no
tanto por su utilidad o uso, sino por su apariencia, cuanto
más vale la im agen de un producto, tanto mayor es su valor
en el mercado.

260

Los individuos de la sociedad de consumo tienden a
practicar lo que algunos autores denominan el consumo
ostentoso, es decir, buscan rodearse de objetos que no son ni
funcionales ni útiles, pero que son caros y difíciles de
obtener, con lo cual están mostrando su poder adquisitivo.
De es~e modo, marcan su distancia con respecto a los demás
y exhiben su superioridad. Lo que prevalece en ellos es el
mito del dinero, intrínseco a la ideología del tener.
Esta pugna por la imagen- y la apariencia, junto a los
factores que he mencionado, han hecho crecer enormemente
el ámbi,to de las comunicaciones. Por lo que hace a la
econ~m1a, este fenómeno se manifiesta por el peso que
adqu_1e_ren los sectores de marketing, la comercialización y la
publ1c1_dad en detrimento de los propiamente productivos.
Netl Postman ha descrito esta situación como el show
business. La expresión no puede ser más explicativa. Según
es te a u t~ ~, ~/, show de los negocios está representad o por la
mercantd1zac1on de_ la televisión, la información en general
y, sobre todo, el discurso publicitario, que penetra en las
entrañas mismas del receptor.
La publicidad y los medios forman una mancuerna
decisiva en la actual concepción del mundo. La televisión
propone una secuencia continuada en su programación. de
manera que no se puedan considerar aisladamente los
programas. Un programa se relaciona con otro mediante
a n un c_i os pub I i citar i os, teniendo en cuenta e I p ú b I i c o a] que
se d1r1ge y las horas en que éste ve la televisión. Así, en vez
de la esfera pública deliberante que pregonaban los filósofos
desd e Kant a Habermas, nos enfrentamos a un nuevo
imperio frente al cual los demás poderes se hallan
pe_rrurb ados (Brunner, 1997). Todo pasa a formar parre del
mi smo espectáculo. Se consume información manipulada,
películas para no pensar en el problema de mañana,
concursos para evadir las preocupaciones familiares, v
p u b I i c i d a d p a r a i d e n r i f i c a r s e c o n I os h é ro es d e 1 111 o m e n t o .
Esta situación se ha agravado recie nt em ente por la
tenden cia a relacionar la actividad publicitaria con el
patroc1n10, pese a la existencia de leves que 1ntt:11 tan
frenarlos. Lo s medios han terminado por ~ambiar inclu so el
2&lt;í 1

�escenario de la política. Hoy por hoy, se puede decir no sólo
que el.contenido de los programas viene determinado_p_or la
publicidad, sino que los programas mismos son publ1nd~d.
El espectáculo lo invade todo, aprovechando los art1lug1os
del lenguaje y las imágenes.
La tendencia a homogeneizar por efecto de la
globalización y la cultura de las masas, no quisiera que fuera
asociada a la neoapocalíptica o negativa. Mi análisis se basa
en la realidad pragmática que vivimos, caracterizada por
irracional y desarticulada. Distintos teóri cos, entre ellos
García Canclini, han asociado los medios con esta
tendencia. Comparto su preocupación, pero también me
inclino a la antropología que explora las posibilidades de
modelos de sociedad alternativos, buscando equ ilibrar la
visión del efecto unificador de los facto res globalizan res.

2. 4 La ideología del dinero
El dinero es uno de los elementos clave en nuestra
sociedad actual, dominada por un fuerte determinismo
económico. En la ideología neoliberal se conjuga el ser y el
tener en una sola categoría; la sociedad se divide en
triunfadores y perdedores, lo que supone una única realidad
posible, la representada por la apariencia.
Según el estudio realizado por la Universidad Autónoma de México, existen cuatro opciones fundamenta les con
las cuales se podría encontrar un conjunto de significaciones
al concepto del dinero en la sociedad, éstas son: ser-tener,
astucia-inteligencia, triunfo-suerte, apariencia-realidad. Cada grupo de transformaciones que se presentan a partir de
las oposiciones anteriores, conduce a una concepción del
dinero y a una filosofía de vida diferente.
Siguiendo la investigación realizada por Cascaingrs sobre
esta ideología (Castaingts, 1997), las oposiciones pueden
analizarse de la siguiente manera: los sectores que
privilegian el ser sobre el tener, suelen tener una visión
negativa del dinero como producto de explotación,
corrupción, falsedad, etc. Incluso piensan que la verdadera
vida se obtiene por los valores humanos. Al contrario, los
262

~ue adoptan el tener, postulan que ten er el dinero es más
importante que contar co n cualidades humanas. La cultura
neolibera l sufr!me la diferencia entre el ser y el tener, pues
para ellos la un1ca forma de ser es por medio del tener.
Cuando se habla del a~turo, nos referimos al su j eto que
ha logrado el n:ianeJo de cierras procesos para apropiarse de
grandes ganancias. Aquí sucede algo semejante a lo an ter ior.
pues la única inteligencia válida es la astucia para los
pro ces os financieros.
_Respecto al triunfo y la suerte, nos explica que la
sociedad actual ya no se divide en clases, sino en dos grupo s
que se conocen por sus resultados: los triunfadores y los
perdedores. El mico del triunfador aparece asociado con el
deseo y la vol untad de triunfo. La relación de dinero con
tr!unfador e~ directa, pues en el imagin ario social sólo se es
tnunfador s1 se logra_ dinero. En esca misma línea , los q ue
tienen suerte logran nqueza monetaria. En el primer caso la
nqueza es un triunfo estructural, en la suerte, es covuncur~l.
~leg~mos a la última de las oposiciones donde la
a pan e nc1a posee un significado clave. Si en nuestra sociedad
tener es prioridad sobre el ser, la apariencia del te ner resulta
determinante para configurarse una identidad social. Pero
no todo es apariencia y simulación , existe la realidad. Sin
embargo, hemos llegado a una enajenación cal, que, cuando
se encuentra la representación de lo real , se califica como
cínica.
Estructura de oposiciones
fundamentales: cultura-dinero

11 Astucia e inteligencia

0 !!!!!
1 !!!!!
1tll---1l!!!!!!!!!·!!!!!rr!!!!!1u!!!!!
n~!!!!!
su!!!!!
ert
!!!!!c!!!!!!!!!!~

□

Ser v tener

Aoaricncia I realidad
Dos posibilidades de 1nteroretac1ón
a) Ser&gt; Tener
b) Ser&lt; Tener

263

�El área de significación 1, representa la ideolog ía o las
normas básicas según se otorga el triunfo. En el área 2, la
inteligencia se liga tanto con el ser-tener, como con el juego
de apariencia-realidad. De esta manera, el área significa el
gran teatro del mundo, a través del cual los hombres se
realizan en términos del ser y tener.
El área 3 representa el juego social en aras del triunfo.
Pero no es el ser o el tener lo que determina el triunfo, sino
al contrario. Cuando en esta área el tener es superior al ser,
entonces la conducta humana se caracteriza por el cinismo.
Las tres áreas se integran
lógicamente. La primera
marca la norma; la segunda, el teatro y la tercera, la
conducta. Estos tres aspectos tienden a cambiar conforme se
vive en culturas que privilegien el ser sobre el tener y
viceversa. Debe observarse que el nodo central es el sertener, concepto que ha ido cambiando a través de la
historia. Actualmente, el
neoliberalismo se ha impuesto
como ideología, y penetrado al ser social ligado a la cultura
del dinero. El dinero es una correlación semiótica que se
asocia al nombre de una persona, una cantidad, o una cifra.
Postura que se corresponde con la libertad entendida como
totalitarismo, y que combina el hedonismo consumista con
el re fin amiento in telecrual, para justificar e I acrua r por
encima de todo y de todos, sin importar la honra ni el alma.
Este es el relativismo ético bajo sus múltiples ropajes, que
está enmarcado no sólo por el tener, sino por la apariencia.

2.5 Globalización y fragmentación
Sábaro explica cómo la globalización repercute en los
patrones de conducta social y desestabiliza al hombre,
generando varias posturas:
• Cuando aplasta con su poder e impone una
uniformidad arrogante. En esta posición, se observa cómo el
ser humano, en su desconcierto, pierde el sentido de los
valores y de sí mismo, y no sabe en qué o en quién creer.
• La tendencia a ir perdiendo la originalidad de los
pueblos, la riqueza de sus diferencias. En su deseo
descomunal de homogeneizar, la globalización presenta el
264

síntoma de la dominación. Quien no ama a su provincia, su
pue blo, su colo nia, su propia casa, nunca podrá entender la
heterogeneidad cu! tura l. De aquí surgen las corrientes
nacionalistas que luchan por la fragmentación cultural como
reacción a la despersonalización. Rescatar el patrimonio
(tradición), las raíces propias.
• El conocimiento de culturas otorga una perspectiva de
apertura marcada por la macro-globalización. El problema es
que esta posición puede caer en una propuesta populista.
Por lo pronto, la human idad sucumbe en la dinámi ca
globalizadora que debilita las culturas, al imponer sobre ella
un único patrón. La soc iedad actual reclama su derecho a la
diversidad y al principio de no discriminación.
La globalización renue va con fuerza la s corrientes
nacion~listas, y así, la dinámica social produce la gran
parado¡a del mundo contemporáneo, continentes en miseria
ju_nto a la opulencia; posibilidades de vida suntuosa junco a
millones de hombres desocupados, sin hogar, sin asistencia
médica, sin educación. La masificación va hac iend o sus
estragos, y cada día es más difícil encontrar un equilibrio.
Bajo los dictámenes de esta economía, la vida de personas,
pueblo~, se pierde &lt;Acaso no comprendemos que el
desarraigo cultura l nos va haciendo aptos para la clonación?
Este fenómeno, sin duda nos ha llevado a lo q ue
Vattimo explica de la siguiente manera , se trata de proceder
a la reducción de todo valor de uso a valor de cambio.
Liberados los valores de su esencia en una ültirna instancia,
cada un o se convierte en cualquier otro, Je acuerdo ;i[
mercado. Econornicismo y relativismo se dan la mano.
Cua lq uier realidad se puede convert1r conformt: a la
narnral eza
de l
dinero,
que
puede
ser
permutado
ind iferentemente por cualquier cosa. El mecanismo del
cambio, extendido a la vida entera, celebra el despojo de la
persona, a Ia que se arrebata su di g n id a &lt;l. C o 111 o Io .di r 111 a
Magris, coda opción categórica llev a consigo la conciencia
del agravio. La relativización de los valores se prescnt,1 como
la única posibilidad de superar ese mal radical que imp lican
la s concepcionn morales absoluLis, la un1 c.i Íorrna Je

�abandonar la conciencia de culpa que acompaña a coda
actuación formal.
Hoy resulta fuera de lógica -arriesgado incluso- apelar
a una fundamentación metafísica y antropológica para hacer
frente al relativismo moral. La levedad del permisivismo
convierte a la ética en estética, o incluso en dietética,
porque los un1cos mandamientos incondicionales son
actualmente los del disfrute dionisiaco y los de la higiene
puritana. Los nuevos personajes, emancipados con respecto
a coda exigencia de valor y significado, son igualmente
magnánimos en su indiferencia soberana y en su condición
de objetos consumibles.
Exentos de prejuicios, la permutabilidad de los valores
determina la vacuidad de los acontecimientos.
El problema se centra en que al convertir incluso a las
personas en objetos de consumo adquieren una deriva cruel.
Lo que esto supone es justamente el dominio de los fuerces
sobre los débiles, de los sanos sobre los enfermos, de los
ricos sobre los pobres, de los integrados sobre los
marginales. El relativismo ético absolutiza los parámetros
culturales dominantes. Lleva así, a un acomodo de las
fuerzas en presencia, que acaba por anestesiar la capacidad
de indignación moral, el coraje ético necesario para
proclamar que la verdad es la perfección de la persona
humana, posición que sólo puede mantenerse desde una
renovación de la comprensión del hombre . Sin la apertura a la
verdad entendida como la lucha por alcanzar el
c o n o c i m ie n to , y a se a a rt ís ei c o , es p i r i tu a I o c ie n tÍ f i c o , 1a
libertad humana se ve ahogada por el subjetivismo, que se
desprende de la pragmática.
Es indiscutible que un comercio mundi:il libre y
competmvo es el me1or y más eficiente vehículo de
transferencia tecnológica y, por ende , impulsor del
desarrollo. Pero
cuando en este proceso convergen la
supravaloración de la tecnología y la exp lota ció n del
hombre, sobreviene la crisis. Una invasiva omnipresencia de
las comunicaciones qu e válida codos los caminos, la
búsqueda de la riqueza y el poder, nos ] leva al del o rigen.
Los grupos de poder, se han valido de los medios de

2GG

comunicación como su H111.1 nds efcc ti \',l v de largo alcance,
pua cambiar expecuriv.is de for ma s de vi~la v de conciencia
en aras del sueño de l bicncst.ir o de 1111 rncjo-r nivt.&gt;I de vida,
e n b as e a ar g u m e n t os fa Ia ces q u e p ro p o n e n c u a ]q II i e r O b j e t 0
como medio para conseg uir la felicidad aii o r.ida.
¿Qué instrument o eficicnre y eficaz tiene e l mundo fLl Lt
contrarrestar estas pricricas? Indudablemente, el in str umento m ,Í s eficaz par a la des hum a ni za ció n , h ,1 n si d O ] 0 s
medios,- Arma pode rosa de Ios gra n des cor po ra t 1vos
comuni_caciona les y entidades oficiales y privadas, que han
conducido al hombre a esta crisis espiritual, de valo res, e
identidad. Hoy -escribe Baudrillard-, estamos amenazados
por una insolación mental por una profusión enceguecedora,
a causa del feed-backs incesante de coda la información sobre
codos los puntos del globo (Warner, 2002; 10 5) . Los medios
tienen por oponente la incapacidad de las mayorías para
a ce r s_e . de _su con trol. A esca Ia m un di a 1 pes a u 11
impertalismo informativo; en escala nac ional, el control de
la información es por parte del Estado, convirtiéndola en un
~pararo !1eológico a su servicio. Es la opulencia de la
informacion, qu~ se logra por la ca nt idad de mensajes que
pueden transmmrse por la circulación de diar ios, revistas,
radio, televisión y la realidad virtual. Pero es ta opulencia
presenta la sombra de la d esigual dad internacional en la
!ntenció~
controladora,
represiva;
en
supeditar
la
1nformac1ón al maneJO del empresariado sea privado 0
estatal, y en la actitud del público en una m era entidad
receptora, pasiva.
Los enfoques de los ana listas (Bayarc i, Ramon ee,
Huncing_ton, Warner) sobre la apropia ció n de la producción,
transm isió n cultural, concentración indust ria l, interactividad_ ~e tr~nsmisión definidas por e l markenting cu ltural, y el
debd1tamiento del rol de intermediarios como religiones,
escue_las, un!versidad y fami lia, muestran el aleo riesgo y la
agresividad ideoló gica del poderío norteamericano, unida a
la sed ucción caracterizada por el individual is mo. Sin
embargo, en un sentido antropológico habl ar de la
~undiali zació n de la cultura entraña ta mb ién flujos de
biene s infinitamente diversificados que sirven para construir

?

267

�la diferencia y la identidad. Pero ¿quienes determinan las
expectativas del liderazgo en este escenario globalizado?
111 Educación en valores

integrar la moral a un conjunto de disposiciones prosociales
que impulsan
al hombre a pensar y actuar desde una
perspectiva moral (Haafcen, Wren y Tellings, 2001).
¿Qué implicaciones entrañan estas afirmaciones? Pensar
en que la educación es un proceso antropológico donde los
seres humanos se construyen a sí mismos, tanto en lo
individual como en lo colectivo.
,~ejamos . atrás el individualismo, epistemológico y
pol1t1co; la libertad encendicfa como desvinculación de la
persona y
su entorno, para abrirnos a formar no sólo
intelectualmente a los jóvenes, sino también orientarlos a
a~u_1;1ir una postura axiológica que se corresponda con la
v1s1on _del mundo y la postura antropológica de nuestra
comunidad, con el fin de guiarlos a descubrir sus propios
valor~s_, las raíces de su iden tidad y los haga capaces de
adqumr su responsabilidad, ser solidarios, dispuestos a
desafiar las exigencias actuales.
Ayudarlos a enfrentar conflictos de valores, aumentar la
conciencia del razonamiento moral que se cenera en el
ejercicio de la justicia, virtud moral y garantía legal que vela
sobre el respeto de derechos y deberes, asociados a los
proce sos de socialización . Educar para una ciudadanía
democrática.

El alcance de esta problemática y su repercurs1on en la
educación nos ha colocado en la búsqueda de directrices
apropiadas en base a nuevos modelos para educar en valores
¿cómo hemos de enseñarlos? ¿cómo podemos asegurar que la
revolución de la información y la comunicación que tienen
en internet su principal aliado, promuevan objetivos
vinculados con la promoción de valo res? Al respecto, las
postu,ras asumidas en los últimos años, han incidido en la
filosofía moral de Kant y la psicología moral de Kolhberg.
Sin embargo, ni la primera, que diera origen a la psicología
moral de Piaget, ni la de Kolhberg, pudieron generar una
forma universal de educación. En ambas se supone que la
moral kantiana es la correcta y que todas las demás
tradiciones son erróneas. Por ello, hemos empezado a v1v1r
una era poskohlbergiana (Campe![ y Christopher, Lapsley,
Walker, Pires, Henning y Matsuba), con enfoques que
reconocen la validez del pluralismo moral y explican cómo
los seres humanos llegan a tener concepciones morales y son
capaces de adquirir el carácter moral que ostentan. La tarea
educativa está orientada entonces, en la afirmación explícita
de que los valores se enseñan, no son conceptos vacíos, sino
que se viven y guían la formación moral del sujeto (Haaften,
Wren y Tellings, 2001). Poniendo, a su vez, especial
hincapié no sólo en lo que respecta a sus requerimientos
elementales provenientes de la vida individual, sino también
aquello relacionado con la vida en sociedad que impulsa al
hombre a pensar y actuar desde una perspectiva moral.
Factores de absoluta relevancia que superan cualquier tópico
ideológico y que deben ser asumidos de manera ineludible.
Desde
esta
perspectiva
que
se
contrapone
al
pragma cismo que impera en nuestro tiempo, es posible la
toma de conciencia y el rescate de valores y principios que
constituyen el ethos esencial de la humanidad y dejan atrás
las antiguas divisiones entre juicio moral y acciones, para

La vida colectiva potencia y enriquece al hombre, de ahí ,
que los enfoqL'.es e_ducarivos actuales, promuevan integrar al
aula, las expenenc1as propias en la construcción de l sentido
de sí mismo y del mundo que nos rodea, como parte del
proceso psicosocial de formación de la identidad.
En esta tarea, las opciones educativas han ampliado la
noción misma de moral, vinculada menos con la teoría ética
formal, y más con el desarrollo del carácter, lo s procesos de
socialización de base cognitiva y las sensibilidades morales
(Haaften, Wren y Tellings, 2000) postura generadora de
acciones enfocadas no solamente a lo intelecrnal (ju ici os
mor ales) que por su esencia no establece un sistema de
criterios morales, sino también a lo efectivo (scntimienros
moral es), en mira al futuro. La base de la educación m oral
de una persona, debe tener un enfoque integrador, orientado
a la defensa de la dignidad i na I i en a b 1&lt;.: de I h o m b re \' l.1

268

269

�construcción del bien común, en el marco de la dimensión
cul rural.
El reto es trabajar de manera pluridiscplinari:i, no sólo
epistemológicamente, sino desde el punto ético y político

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270

Aproximación

a su estudio en

fa

sociedad mediatizada.

Diálogos
de
la
comunicación.
IX
Enc uentrn
Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social.
Núm. 49. Lima, Perú.

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Barcelona, España.
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Gedisa. Barc elona , España.

27 1

�SUJETO Y DISCURSO DECONSTRUIDOS
PARA UN CAMBIO DE ARMAS
Mm. CahridJ Rivcros Elíwndo
Escrirnra nucvolconesa
Monrcrrcv, México
Sabnmos m,ís acnm de cómo es 1111a
cu/111rr1 si co111m110s co,, brs voces de hombres y
1m'leres. No hay 11i11g1111a m:wn por la que el
canon deba hablar co11 1111a sola voz o como un
solo hombre sobre k/S mcsriom'., fi111drm1n11ak·s
de /41 o:paimcin h11mt111t1.
I ifon S. Robirnon

En 1982 aparece en los Estados Unidos la primera edición
en oscellano del libro de cuencos Cambio de armas de la aurora
argent ina Luisa Valenzuela. El libro consta de c in co c uencos :
Cuarta uersión, La palabra asesino, Ceremonias de rechazo, De
noche soy tu caballo y Camhio de armas. Es precisamente de este
último cuenco, el que lleva el nombre del libro, del que nos
ocuparemos en el presente ensayo . Ya de e ntrada el título nos
sugiere cierto juego de intercambio, de la interacción e ntre una
serie de voces, silencios, objetos, rea lidades, palabras, sujetos,
recuerd os, realid ades, tiempos, discursos, espacios y fronteras
que aparecerán en constante transfo rmación a io largo del
cuento. Desde su 1n1c10, éste parte de un estado
"deconst ruido ", derrideanamente hablando, a lo largo del
cuento uno como lector es transg redido po r esca fragmentación,
por el estado de crisis (en ei buen se n tido de la palabra, crisis
como estado límite, como cuest ionamienco) y caos en el que se
273

�encuentran los elementos principales que constituyen el texto.
Me refiero con ello, no sólo a la estructura externa del cuento, a
la voz y el papel del narrador, sino a una crisis presente en
codos los niveles del texto como lo serían: la conformación de
los personajes, de la historia (con mayúscula y minúscula), los
temas, los ejes simbólicos, el lenguaje, el metalenguaje , los
cuerpos, los sujetos, los campos semánticos conforme a
conceptos y realidades que el cuento se encarga de abolir como
"universales".
El presente ensayo tiene como objetivo analizar los ejes
principales sobre los que gira esta "realidad deconstruida",
despojada de significados previos,
realidad cnt1ca y
fragmentada. Para ello he dividido en tres grupos temáticos mi
aproximación. En el primero analizaré la noción de sujeto que
Yalenzuela sugiere y en ello añadiré al cuerpo, la memoria vs.
amnesia y la psique; en el segundo, exploraré el lenguaje y la
escritura como tema y como material de construcción, los
códigos, el episreme, el concepto de tiempo y espacio, el orden
simbólico, la realidad y el contexto histórico; el tercer punto a
analizar será lo masculino y lo femenino dentro de la obra,
quizá este último apartado pudiera analizarse junto con el
segundo punto en donde se exploran los discursos ... En fin,
Cambio de armas, sugiere un sinnúmero de lecturas y aquí
estamos nosotros como espectadores azorados frente a la
frontera, al límite entre nuestras posibles lecturas y el vértigo
que nos causa su propuesta misma decididos a encarar siquiera
una de estas posibilidades. Finalmente, plantearé cómo estos
eres ejes fundamentales sufren un "cambio de armas", una
"vuelta de tuerca" a partir de los cuales se elabora en diversos
planos del texto una "reeconstrucción", una nueva escritura y se

sortean al azar en ese afán d
.
memoria mediante 1
.
e recuperar la identidad y la
.b
a escntura. Doce apa t d
tn us, los primeros cuatro tt't 1
1 d
_r a os como doce
¡ 6
u os a u en a signo
b
o a stracto, los siguientes o h
h h
s que nom ran
cuatro a abstracciones d
c o a ec os concretos, los últ imos
e nuevo .
Para dar inicio a este
.d
.
dijo, de la deconstrucción rTecorn o, partiremos, como ya se
· enemos como mar ·
•
o 6 ra d econstruida
el d'
, .
ena pnma una
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iscurso estet1co del
un estado d
- .
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c uento es
¡precisamente
.
e cuesr1onam1ento en ¡
• ¡
os mismos significantes son des o· d
. e __que incuso
el tercer párrafo del
P J3 os de su s1gn1f1cado. Ya en
cuento tenemos al
.
personaJe masculino
d econstruido:

al que fepuedeponer cualqu1er
. nombre que se
fe pasÉse, él,lael sinnombre
b
anda e porla ca eza, total, todos son igualmente eficaces y el tipo, cuando
por casa le contesta aunque ÚJ llame Huuo 5 b . , .l
.
Alfedo oh que sea y de. , , ,_ .
ó '
e astzan, gnac10,
lat b - ¿·b . . .
rpues estan ws ob;etos cotidianos: esos ll:zmados
R
P 0 , ano, 1 ro cama taza
ejemph, enfenta~e con ILt ll:zm:lie.pr:!:t:mpa. esulta dese~pherante, por
Y reguntarse que acer.
(Valcnzucla, 1983, pp. 113 v 1 14)

reconstruye la memoria.
El cuento consta de doce apartados o capítulos que la
autora ha titulado y ha separado unos de otros cuyos cítulos
son: Las palabras, El concepto, La fotografía, Los nombres, La
planta, Los espejos, La ventana, Los colegas, El pozo, El
rebenque, La mirilla, Las laves, Las voces , El secreto (los
secretos), La revelación y El desenlace. Una especie de juego de
lotería o rompecabezas en donde se delinea el univer so de
Laura, la protagonista, en donde las carcas o los nombres se

de esta manera' al persona¡e
. mascu li n
· Tenemos
·
SUJeto sin nom b re aunque
11
o como u n
personalidad propia. En V nlo por¡ e 1º' como se verá, libre de
a enzue a os nomb ·e
,
11'
por su significado propio .
, 1'
I s es ta n a I no
, sino so o para que l
.
escuc h en su propia voz
os persona¡es
una vez que pron
·
¡
I
en este acto se atribuyen identidad L
_un~¡.an as pa abras y
relación a los signifi d
h' . os s1gn1 icantes no tie nen
ca os,
av una re lac 1·' 11
·
ar b itraria tampoco ¡
'.
º
sausse r1a na
'
e con texto ttene m ·
¡
.
otra realidad más profund .
ayor re evanc1a. H ay
Luisa Vale
l
, a, in_tensa y abstracta en la obra de
nzue a 9 ue esta mediando
·_ ¡ d
.
sus personajes. Los objetos que rodea: ;1(~1sct~e:~o\~,apsac~1odas del
que se mueve La u ra son, mas
, que extraños y ·
en e
como extraños y ajenos d
d 1
, ªJenos, tratados
los significados ,s1·no d enrr_o el redxtod. No se tra ta de camb iar
·
e mirar os
.
extraií.e za con otros o.
.
es_ e u na perspectiva de
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"E' ¡os. Lo dice el mismo narrador ace rc-1 de
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·
E,xtran¡era,
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de ui encs d
o :e s1en_te.
distinta. ¿Dis t'inta
19893
11,S)eElas ddemas mu¡eres, de sí mi sma" (Vale nzueh
' P·
sc -1 econst
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significados . . 1'
drucc1on esta presente inc luso en los
SOCla es cuan o el la prcaun
t·,1 "·1M.
,
b
(
e tengo
quc

274

275

�Pero al menos sabe ... que no se trata de un escaparse de la
razón o del entendimiento, sino de un estado general de olvido
que no le resul ta del todo desagradable. Y para nada
angusciante. La llamada angustia es otra cosa: la llamada
angustia le oprime a veces la boca del estómago (Valenzuela,
1983,p.115).
La memoria está vedada y con ello el sujeto por una
cuestión psíquica. La menee ha recluido en un "pozo" oscuro
parte de su pasado, de las palabras que ella no puede afrontar a
manera de mecanismo de autodefensa. Una situación límite en
la que ella fue torturada, colocada frente a la muerte por el
sujeto masculino y moldeada mediante una terapia de lavado de
cerebro para ser un "no ser". Valenzuela, maneja con maestría
admirable los pequeños recovecos del ser, su interioridad
mediante un lenguaje poético en donde se entrelazan diversos
elementos re lacionados al psique, a lo femenino, al cuerpo, a la
memona ... todo otorgado mediante un ritmo exquisito en el
lenguaje:
Un oscuro, inalcanzable fondo de ella, el aquí-Lugar,
el sitio de una interioridad donde está encerrado todo fo
que ella sabe sin querer saberlo, sin en verdad saberlo y
ella se acuna, se mece sobre la silla, y el que se va
durmiendo es su pozo negro, animal aquietado. Pero el
animal existe, está dentro del pozo y es a la vez el pozo, y
ella no quiere azuzarlo por temor al zarpazo. Pobre negro
profundo pozo suyo tan maltratado, tan dejado de lado,
abandonado. Ella pasa largas horas dada vuelta como un
guante metida dentro de su propio pozo interno, en una
oscuridad de 1úero casi tibia, casi húmeda. (Valenzuela,
1983, p. 130).

poner contenta con un vestido nuevo? ¿Un vestido nuevo es
algo?" (Valenzuela, 1983, p. 127).
U na vez expuesto este estado de deconstrucción pasaremos
a analizar el primer grupo de elementos relacionados con el
"sujeto" que sobresalen en el texto. El concepto de sujeto lo he
vinculado al cuerpo, a la memoria y al psique. Tenemos
entonces que desde la primer frase del cuento hay una alusión
directa al asunto.
No le asombra para nada el hecho de estar sin memoria, de
sentirse totalmente desnuda de recuerdos . .. . Lo que sí la tiene
bastante preocupada es lo otro, esa capacidad suya para
aplicarle el nombre exacto a cada cosa y recibir una taza de té
cuando dice quiero (y ese quiero también la desconcierra, ese
acto de voluntad), cuando dice quiero una taza de ré .... le han
dicho que se llama Laura pero eso también forma parte de la
nebulosa en la que transcurre su vida (Valenzuela , 1983, p.
113).
El concepto de sujeto, Íntegro o fragmentado, precisa de
una memoria que lo sustente como un ser dotado de
"continuidad", de una serie de recuerdos propios y compartidos
que lo "garanticen" como individuo . Laura, nuestro personaje
femenino aparece desmemoriada desde la primer frase y con ella
exenta de identidad. La amnesia nos despoja de la historia
propia. Más bien, parece desconcertarla la integración del
sujeto; es decir, la voluntad, la capacidad "masculina" de
nominar el mundo y con ello causar efectos, imponer poder.
Este estado inic ial sin memoria -no deja de recordarnos al
memorioso de Borges, Funes, cuya situación era justo lo
contrario ... nos sugiere una posible trama para seguir: la
historia mediante la cual el personaje recuperará memoria, el
pasacio, su historia, la integración de su ser y su tiempo
mediante las palabras.
Memoria y amnesia son una constante a lo largo del cuento.
Al inicio no hay ningún interés por recuperar esta memoria.
Esto permanece casi hasta el final del cuento, hasta el último
instante y las últimas líneas en las que el personaje vive el
"cambio de armas". Lo que ha quedado atrás y ya no recuperará
porque, en el fondo, de lo que menos ganas tiene es de
recuperarlo (Valenzuela, 1983, p. 116).

Existe también la memoria del personaje masculino quien
actúa a manera de custodio. Él posee la memoria que ella
carece; él es a lo largo del cuento el donador de poder,
dominio, conocimiento y memoria. "Después él queda como
ido, entre ansioso y aterrado de que ella recuerde algo
concreto" (Valenzuela, 1983, p. 115). Nosotros como le ctores
estamos sujetos a ir reconstruyendo la historia y la identidad de
Laura mediante pistas y algunas accion es realizadas por el

276

277

�personaje masculino; es decir, no hay un episteme dado, más
bien nosotros como lectores caminamos junto a Laura por ese
universo oscuro, con los ojos vendados intentand o descifrar el
pasado, el presente y el futuro. "Imposible tener a~ceso a ese
rincón de su cerebro donde se le agazapa la memoria. Por eso
nada encuentra: bloqueada la memoria, enquistada en sí misma
como en una defensa" (Valenzuela, 1983, p. 116).
Además de la memoria y el psique como elementos
fundamentales del sujeto, está por supuesto, el elemento del
cuerpo. Dice Sharon Magnarelli al respecto:

El cuerpo mismo, como el sujeto hablante, es siempre
intersectado y constituido por numerosos ejes de
diferenciación(es) -clase, género, raza, nacionalidad, etc.
Por lo tanto, nuestro acceso al cuerpo está mediatizado por
el mismo lenguaje que utilizamos para describirlo. De
manera similar, y quizás como resultado de ello, la
experiencia, el conocimiento y la verdad a que accedemos
por medio del cuerpo, no son nunca tan unificados,
fiables, universales y estables como nos gustaría que
fueran. Obviamente, tanto el cuerpo como nuestra
experiencia de "lo real" llegan a nosotros de una forma
mediatizada. (Magnarelli, slf, p. 59)
Este cuerpo involucra una serie de temas dentro del cuento.
El cuerpo es el símbolo del sujeto , la materia me~i,a nre el cu~l
los otros nos otorgan existencia. El cuerp o es cambien el espacio
mediante el cual Laura se reconstruye. Cuando se mira desnuda
en los espejos, entonces sabe que ese conjunto de miembros y
piel son ella, que esa nariz deforme por la tortura es ella., El
cuerpo pasa una serie de rituales en Cambio de armas: aqui el
cuerpo, de man era similar a Farabeuf de Salvad~r Elizondo ,_está
vinculado al erotismo. Laura recupera su identidad, ella misma
dice que haciendo el amor es de la única manera que tiene
certeza de que esas sensaciones le pertenecen, de que esas
sensaciones dispersas por la piel son percibidas por un sólo ser
que es ella: "va sab iendo que esa pierna es suya porque la siente
v iva bajo la lengua y de golpe esa rodilla que está observando ~n
el espejo también es suya" (Valenzue la, 1983, p. 123). Sin
embargo, ese cuerpo es siempre manipulado o marcad o por "el
278

otro", po~ el C~ronel. El erotismo, igual que en Elizondo, es
u_na esp_ec1e de neo en_~onde la tortura, el sadomasoquismo, la
v10 le ncia, la transgresion y la muerte están p resentes a manera
de comunión. Se trata de un "erotismo sagrado" en pala bras de
Bataille.
El Corone l de "Cambio de armas " ha re -escrito a Laura; no
sólo le ha. dejado marcada la espalda (u na cicatriz que él la
fuerza a mirar con _frecuencia, _para que vea la inscri pción del
poder del amo), _s111~ que _además ha borrado su pasado e
111cluso su len gua¡e, imponiéndole el suyo. O al menos así
parece hasta que en los ú ltimos momentos del texto ella le
apu n ta con "este instrumento negro que él llama revó lver" y el
lect~r se queda pregu n tándose si ahora va a ser el la quien
escriba en un cuerpo. (Magnarell i, p. 57)

. ¿No está _el cuerpo acaso siempre mediatizado por
dzscursos previos, estructuras narrativas previas, es decir,
narrativas dominantes (del amo) y/o narrativas de
supremacía? [ ... ] distinguir entre esos dos "modos" de
escribir con el cuerpo, porque los personajes no sólo
escriben (y se escriben) con el cuerpo, sino que se escribe
metafóricamente en sus cuerpos; sus cuerpos son inscritos,
marca1os, con Los signos "grrificos" de La violencia y la
agreS1on (Magnarelli, p. 56)
,Tene mos en un primer plano al personaje mas culino quien
actua sobre ella me d iante su cuerpo -l a cicatriz, la viole ncia , el
acto sexua l, las bofetadas- pues to que ella se encuentra alejada
de las palabras; han de pdo de cobrar significado en ella. En u 11
seg undo plano está ella, quien asume su ident idad mediante las
sensaciones que él va depositando en su cuerpo; son su manera
de saberse viva, de sabe rse. F ina lmente , esd el p lano de la
"esc ri tura con el cuerpo" Jtribuí&lt;la a Valenzuela en donde
participamos nosotros como lecrores enfrentándonos a un
discurso elaborado en base a una poétic a del cuerpo, a u na serie
de sensac_iones ~ragrnentadas que no siempre corresponden al
o rd en racional, ilustrado y phalocénrrico. De hecho, en el texto
queda,bastante claro c~mo el cuerpo significa algo mu:,' distinto
para el y pa ra ella. El, nHcho, se comunica mediante orro
código que ella: el del abuso, el poder, la rransgr&lt;:silÍn, la
27'J

�violencia y las palabras. Ella, hembra, mediante el silencio y
una serie de sensaciones y evocaciones sin nombre que inundan
las escenas del cuento.
Es como si la destrozara, corno si la mordiera por
dentro -y quizá la mordió- ese grito como si él le
estuviera retorciendo el brazo hasta rompérselo, como si le
estuviera pateando la cabeza. Abrí los ojos, cantá, decime
quién te manda, quién dio la orden, y ella grita un no tan
intenso, tan profundo que no resuena para nada en el
ámbito donde se encuentran y él no alcanza a oírlo, un no
que parece hacer est,1!far el espejo del techo, que
multiplica y mutila y destroza La imagen de él ... y ella al
exhalar el aire retenido sople Roque, por primera vez el
verdadero nombre de él, pero tampo co eso oye él, ajeno
como está a tanto desgarramiento interno. (Valenzuela,

1983, p. 124)

sus
elementos fundamennles
bloques
·
d
'
- hs
' pa lª l)Lls- constirnycn 1
a partlf
e los cuales ella
os
rompecabezas . Aunq ue ' como v ,1. me n e .I o n -armad
su
propio
¡ · · • d
1111 .
cuento 1as Pal a 6r a
,
i , .
, . os,.r.,1 1111 e JO . e 1
, s es tan t espopdas d
desde un perspectiva de t b I
e s1gn1 icados, v1sc1s
a II a rasa L·1ura I d
· ¡
tortura a, la violad-i I
.
. d'
' ·, a espo¡a( a, la
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• , a s 11en e I a a 1·i d
. d
retomando palabras e . .'
, .', ,
csmcmor 1a a iri
. .f.
,magenes acusucas -es d .· . . .f.
Y signi 1cantes- para edifeut, s1gn1 1cados
,
icar una personali :lad
.
en esta ocasión, a partir d eunavountadyd
I
t
propia,
aunque
1·6· lb
,
as
palabras
son
llevad
h
11'
.
e
un
'
ie
a
edr10.
L .
as ast.1 e im ite pt
eca lo que no se p d d .
iesto que se usan par.1
d
·
ue e eca; muestran
·
· &lt;l
nominar el mundo real.
su 1nept1tu para

.
y de golpe se apaga, de golpe como por obra d
rnterruptor se apa
l . ./',
e un
algo mucho mds o gay e tr,mn;o se convierte en duda o en
U
1:
paco, dificdmente explicable, insondabl

;o;p:,t/::ec ,a que hay algo dmd, de todo e,o pao ,;
d

Las marcas en el cuerpo de Laura, como sería por ejemplo
la cicatriz de la espalda, la escena del rebenque y los espías por
la mirilla, nos sirven como lectores para identificar al personaje,
para atribuirle una h istoria, para verificar un contexto político,
una relación con el Coronel. Es decir, aquí la tortura sobre el
cuerpo cobra una serie de significa dos den ero del texto.
El segundo grupo de temas desde los cuales partiremos para
seguir el análisis de Cambio de armas es el relacionado al
lenguaje, la escritura, los códigos, el episceme, el t iempo y el
espacio, el orden simbólico, la "realidad" y el contexto
h istórico. He decid ido agrupar codos estos temas puesto que
comparten entre ellos la característica de ser formas de leer,
percibir y organizar la "realidad ". La escritura parece ser uno de
los cernas p rincipales dentro de la obra de Valenzuela. Ésta se
presenta de diversas maneras: obviamente como elemento
fundamental - sus cuentos son escritura-; sin embargo, la
escritu ra es también tema que los personajes o el narrador
cuestionan o comentan, los procesos mismos de creación, en
ellos no hay nada fijo o estable, Cambio de armas (como el
título mismo lo sugiere) es una transformación constante, un
proceso de reescrituración mediante la cua l la historia cobra
forma y Laura reelabora su identidad. Para Laura la escritura y
280

U
es siquiera un pensamiento elaborado sól
.
eta e que se Le cruza por la cabeza
d
', o un
( Valenzue!a, 1983, pp . 116 y 117)
y espues nada.

Queda as! pensa d
¡
palabras todo ara . n o en e secreto poder de las
'
P
ya no .. · (Valenzue!a, 1983, p. 119)
Se podría decir que en Cambio d
incluso presentes teo ,
l
e armas se encuentran
nas act ua es sobre ¡1·
, .
protago nista lleva a cabo
b .
ngu1st1ca, la
. .r·
un t ra ªJº de deco
.,
s1gn1 1cado/significant e como parte de 1
de
· , nsrrucc1on
S
rememorar d
.
ª
accion. u acto de
e reconstru1rse esta, siempre
·
palabras. ,
asociado a las

Dice -o piensa- gimiendo
. .
imagen de la pal b
. ' Y es como sz viera la
o
, 'd
a ra, una imagen nítida a pesa r de lo
co
n1t1
a
que
puede ser una szmple
.
.
palabra U
P.
imagen que s d d
,
·
na
se habrá
zn_d u¡ª esta cargada de recuerdos (¿y dónde
n met1 o os recuerdos? -P
, 51..
sabiendo mucho mds d ¡¡
· &lt; or que t10 andarán
e e a que ella misma?) Al o se ¡
escon d e, y ella a veces trata de es t.1rar una mano
.
g
el
para atrapar un recuerdo al
I
menta
(Va_Lenzuela, 1983, pp. 115 y 116; ue o, cosa imposible.
La escnrura
está también presente como met f · ,
.
esto quiero decir que el na rra d or a veces deuene
.
a 1cc1
0 11; con
la
historia
en
281

�cuestión para comentar el proceso de creac1on del mismo
cuenco o en ocasiones sobre las acciones de los personajes. Por
supuesto que el lenguaje, la escritura, es también un elemento
fundamental desde la perspectiva de éste como una herramienta
para nominar, clasificar, valorar y dar vida a una realidad. El
lenguaje como instrumento de poder de quien se apropia de las
palabras para lograr que la realidad silenciada e in cerna, aflore y
se vuelva realidad. El mico de Adán de nuevo, Laura al inicio
del cuenco cuestiona esa facultad de decir "quiero cé" y que el
té esté servido. Empieza la historia como el Génesis, un es t ado
sin memoria, casi sin significados salvo algunos que son ocultos
para los personajes -la sabiduría y el mal para Adán y Eva-, la
sabiduría y el pasado tortuoso para Laura; en ambos existe una
especie de estado ideal o idílico que se desarrolla en un espacio
"cerrado", paraíso terrenal o departamento, desde donde los
personajes permanecen protegidos del exterior; sin embargo, en
Cambio de armas se traca de un ambiente de angustia e
incertidumbre despojado de "presencia" -de nuevo, derrideanamente hablando-; no hay centro, no hay dios, no hay sujeto.
Además, sabemos que el universo de las palabras le pertenece al
Coronel, al hombre, al donador de significados.
El concepto de tiempo y espacio son dos elementos que
considero muy importantes dentro del cuento. Se trata de
tiempos y espacios cerrados dentro de la historia; con esto
quiero decir que la acción transcurre en pocos días aunque el
lector al igual que la protagonista nunca lo sabrá de con
certeza. El tiempo y el espacio se manejan como se hace cuando
se pretende hacer un lavado de cerebro. No sabemos cuando es
de noche ni cuando es de día, tampoco sabemos que tan atrás
sucedieron los hechos, las marcas, las cicatrices, porque Laura
no puede recordar, apenas tenemos algunas referencias
otorgadas por el Coronel (el donante de la sabiduría y la
información para la protagonista y para el lector. .. ) que nos
permiten conocer el contexto histórico de la Argentina ele las
persecuciones, las torturas y los desaparecidos. Se ha.bla de
bombas en los cuarteles Je Palermo, Je una guerrilla. en el
norte. Es decir, aunque el tiempo Je la historia. (no la Hi s toria )
no es muy preciso, el de la Historia como s uceso político
podemos intuirlo y ubicarlo en la década Je los setenta.
282

Dejando de lado estos tiempos transcurridos en la his toria y
en la Historia, podernos hablar de otro concepto de tiempo en
Cambio de armas, del tiempo femenino, del interno, del que no
puede ser registrado, del ritmo interno de Laura tan dis t into al
del Coronel. Se trata de un tiempo casi irreal, un tiempo
desordenado sin principio ni fin que contrasta con el tiempo
real que concibe el personaje masculino, con sus horarios de
visitas, sus referencias a eventos pasados. Lind a Huccheon
aborda el tema de la escritura · histórica e n la posmodernidad
elevando este plano de lo subjetivo propuesto por los personaj es
femeninos de Valenzuela al plano de lo público en donde los
significados no están ya dados por los eventos sino en los
sistemas que los provocan.
To eleva te "private experience to pub!ic consciousness"
in postmodern historiographic metafiction is not real/y to
expand the subjective; it is to render inextricable the
public and historica! and the private and biographica!
( Hutcheon, 1988, p. 94)
What the postmodern writing of both history and
litera tu re has taught us is that both history and Jiction are
discourses, that both constltute systems of signification by
which we make sense of the past. In other words, the
meaning and shape are not in the events, but in the
systems which make those past "events" into present
historical 'facts ". This is not a "dishonest refuge fronz
truth" but an aknow!edgement of the meaning-nl(/king
function of human constructs. ( Hutcheon, 1988, p. 89)
El espacio como y:1 mencioné se rrata de un espacio
cerrado , limit:.ido, a manera de "pa raíso" cuyo contacto co n el
exterior sólo es una ventana a la que Laura no tiene acceso
puesto que la llave del picaporre la ll eva él. Su única posib ilidad
de aperrur:1, de tr:.insgresión de l espacio esd vedada por el
Coronel , adern:is de los personajes llamados Uno y Dos que
custodian la puerta.
Orra manera de analizar el espacio es centdndonos en la
relación entre lo pt'1blico y lo privado. T radicion,ilmcntc lo
público es lo vincu lado al homb re y lo priv,1do ,l l.1 mu jer (t.il v
corno sucede en este cuento ). Aquí existe cLnamcntc un .1d cn1r;&gt;
28.)

�del departamento y un afuera. "Es decir que afuer.1 no sólo h.i y
ojos, también hay oídos. Afuera quid no sólo estén Uno\" Dos ,
afuera también esos ciertos colegas. Afuera." (Valcnrnela, 1983 ,
p. 136). Sin embargo , como todo en V;denzueL1 es1:1 di\·i silín
entre lo público y lo privado es sólo aparente. El csp.iuo
privado de b mujer es un lugar violado, una especie de cír cel
utilizada para transgredir su psique . Un lugar donde es esp1ad.1.
Aparece también el concepto de cuerpo como una nLiscara bajo
la cual se puede ondrar la privado "Cubrirse con el cuerpo de él
como una funda. Un cuerpo -y no el propio, claro que no el
propio- que le sirva de pantalh, de m:íscara p.1r.1 enfrenen a los
otros . O no: una pantalla para poder esconderse de los oiros,
desaparecer para siempre tras o bajo otro cuerpo" (Valenzuela ,
1983, p. 136) .
Por último, está el orden simbóli co como otra forma de
escritura, de codificación de una realidad que no quiere ser
expuesta. Por supuesto que este orden simbólico también
corresponde a la manera en la que la mente agrupa los sucesos
en el inconsciente, en símbolos, en medforas. Aquí, de nuevo,
la profundidad psicológica con que Valenzuela presenta a sus
personajes . Algunos de los símbolos principales_ so_n la
fotografía, la planta, los espejos, el picaporte, la cicatriz, el
revólver, la ventana y el pozo. La fotografía, al igual que en
Farabeuf, es un símbolo que sirve al personaje para atrapar el
tiempo, un signo material en donde queda :J.testiguado lo que
pasó, p:J.rte del pasado que se oculta en la hist?ria de Laura. La
fotografía y ahora el video son quizás los únicos medios para
atrapar el paso del tiempo, para almacenar i~ágenes, ~ara
atrapar instantes. En dla Laura se encuentra vesuda de novia y
casándose con un tal Roque. Sin embargo, se trata también de
signos deconstruidos, la foro no le dice nada al personaje. "Y
dentro de esa casa por demás ajena, ese elemento personal que
es lo menos suyo de todo: la foto del casamiento." (Valenzuela,
1997, p. 119). lncluso dicho símbolo "personal" se nos
presenta como desprovisto de significado para ella.
Otro símbolo que aparece es la planea, el narrador asegura
que es el único recuerdo que ella guarda. Sabemos también que
ella le tiene cariño y que la planta simboliza al hombre puesto
que tiene las características de él "hojas bellas, hieráticas,
284

oscuras, ~uy como él, muy hecha a imagen de él aunque la
ha_ya eleg1~0 Martina'.' (Valenzuela, 1997, p. 120). Además,
mientras tienen relaciones sexuales, ella mira su cara en el
espe¡o del te~ho y su cara le recuerda a la planta. Esa planta
guar~a ademas, el concepto de vida de Laura; "la vida: una
a~on1a desde el principio con algo de esplendor y bastante
msteza, (Valenzuela, 1997, p. 122) . Están también los espejos
como s~mbolos de la deconstrucción y la desintegración del
person_aJe "el único problema real es el que aflora cuando se
topa s111 quer~r c_on su imagen ante el espejo y se queda largo
rato _frente a~'. misma, c_ratando de indagarse". Sin embargo, los
espe¡o_s tamb1en van un1d~s a los conceptos de tiempo , espacio
Y realidad ya tra tados amba. La multiplicación propuesta por
ello~, las imágenes fragmentadas que aparecen en ellos de
realidades que son y no son, de individuos que se conciben y se
contemplan allí nos sugieren otro concepto de espacio en el que
~e 11~,van _.3 cabo las acciones y por supuesto, de sentido de lo
real.· . S_e, trata de_ una multiplicación inexp licable,
mult1pl}cac1on de ella misma en los espejos y multiplicación de
~speJos (Valenzuela, 1983, p. 122). Sabemos además que, al
igual que en la novela Farabeuf hay un espejo colocado en el
techo en donde el personaje femenino tiene la obligación de
contemplarse durante el rito erótico.
~l picaporte aparece también como la llave secreta
prop1~dad del hombre que encierra la posibilidad de ser libre,
de sa lH ª. la calle o por lo menos, mirar a través de la ventana.
Ella asocia el ~icaporre a un arma, la calle y un puño (tres
element,os del d1scu~so masculino). Aparece además el rebenque
como s1mbolo _d~ v10lencia, de abuso sexual, de violación, de
tortura.
La, mmlla
como
símbolo de la d'1v1s1on
· · ' entre ¡os
.
.
.
es_ra~1os publicas y pnvados (de los privados que se vuelven
publ1cos). Las llaves son el instrumento de libertad poseído por
el macho, son el phalo que le permite proveer a la hembra de
cosas para su guarida, de libertad, de controlarla.
Por. último, mencionaré sólo algunos de los aspectos más
sobresalientes en cuanto a lo masculino y lo femenino. No
ahondaré aquí en el asunto puesto que ya se han hecho
n umer~sas alusiones a lo largo del trabajo. Los planos
masculino y femenino se encuentran muy bien delimitados e n
285

�Cambio de armas; la aurora escribe desde un discurso femenino

caracterizado por la fragmentación, el orden no racional, la
experimentación en el lenguaje, la deconstrucción de los
significados ilustrados, de los signos convencionales, caracterizado por la escritura con el cuerpo como mediador, por el
énfasis que hace en las acciones internas, en el silencio, en la
desintegración del sujeto que sirve al "otro" para tomarla como
materia prima, en la violencia. El discurso masculino, por su
parte, como ya se ha mencionado se encuentra caracterizado por
el poder, lo público, lo real, el dominio, su capacidad creadora
mediante el uso del lenguaje, donador, dueño de las llaves, de la
intimidad de Laura, de la memoria, del tiempo real, de las
palabras, del revólver, de la política, las leyes, la economía ...
Esta diferenciación entre el mundo de ambos, entre sus
conceptos de "verdad" queda expresada cuando el narrador
apun ca:
Él en cambio sí sería capaz de revelarle unas cuantas
verdades, pero La verdad nada tiene que ver con él, que
sólo dice Lo que quiere decir y Lo que no quiere decir
nunca es Lo que a ella le interesa. Posiblemente la verdad
no sea importante para él. (Valenzuela, 1983 , p. 125)

El macho tiene la capacidad. y el conocimiento; sin
embargo, no pertenecen a ella. Por otro lado, se ve muy claro lo
que el opresor hombre espera de la oprimida muj er; él mismo la
arroja hacia el no ser, hacia el transformarse en una serie de
características que le satisfagan y lo complemen ten.
Su voz es siempre la misma y son siempre Las mismas
exigencias: que ella esté con él pero no demasiado. Una
ella borrada es Lo que él requiere, un ser maleable para
armarlo a su antojo. Ella se siente de barro, dúctil bajo
las caricias de él y no quisiera, no quiere para nada ser
dúctil y cambiante, y sus voces internas aúlLfln de rabia y
golpean las pflredes de w cuerpo mientras él v11
moldeándola a su flntojo. ( Valenzue/11. 1983. p. 138 y

139).
De hecho Walter Mignolo menciona que la mujer al busc.ll
una propuesta estética discursiva t¡uc la rcprcsc.:nrc.:, 1crmin.1 por
e laborar su discurso de manera contracanónica. "La lucha por el
28(,

poder interpretativo de la
.
.
confesiones e historias d
' d mu1der se localiza en carcas
,
e v1 as, to as fo
l
'
generos canónicos" (M'
¡
rmas ª margen de los
parte, asocia este disc1gno o, 1994, p. 26). Toril Moi, por su
d
.
urso con un afán d
.
es pop a las esferas trad. .
1 d
econsrrucrtvo que
. ·r· d
tetona es e homb
.
s1gn1 tea os otorgados
1 1
.
re y mu1er de sus
por a ey patna
1 "Th f
par excellence becomes rhe dec
rea ·.
e eminist rask
metaphy~ics" (Moi, 1988, . 126) º~:ucuon of patriarchal
este sentido de la escr1·t
pi . . .
as adelante, ahonda en
ura Y a mu1er en l ¡ · ·
entre el caos la nada y l
.
e im1te, en la frontera
'
a presencia.

.l( patriarchy sees women as occu .
.
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b ¡·
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pyzng a marginal
sym o ,c or er th
.
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' en tt can construe
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P h aflocentric point o+ .
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represent the necessarv fi
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seem to recede int
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J wi
a so a ways
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h
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outside. Women seen as th /' .
e c aos º1 the
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. eh1md1_t of the_ symbolic arder
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.
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J
e ne1ther tnside
·¿
nezt er known nor unk
(M .
nor outst e,
nown.
o1, 1988, pp. 126 y 127)

ª.

Una vez revisados estos tres e·es
. .
hemos vis ro como C b. d
J
prtncipales en donde
.
am JO e armas parte d
SUJeto, escritura Y discursos d
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J·.
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os rra 1c1onales
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sa 6er, a 1os persona¡ºes 1
.
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que con orman el
, as acciones el ti
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memoria y la realidad
d.
'11
empo y e espacio, la
recorrido. Aquí me g '
ehmos ega r al fin al de nuestro
usta1 Ja acer re fer
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cuento que propone
.
. enc1a a esa teoría del
.
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.
que caminan en líneas para! 1
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' e as· una pcrma
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y es 1a del an écdota 1~
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'61 , ncce en a superficie
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ª primera vista. La
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permanece a manera de . .
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1a. otra y sólo asoma SLis voces
en pocas - .
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1 , ocas1011u. F tina! de l.1
h istoria casi siempre - 1
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t es u ta se r a dcvela ci , J ,
ocu ra; a inea subterdne·1 . fl .
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· ' .1 oia )' entonces vic 1 . , "
6.
e armas que sorprende 11 .
1t. ese c 1111 io
.
a ector v que de 1 1
internos t]ue co d ·
l I
,
ve a os 111srrumcnto\
n u¡eron os 1cchos.

~?

287

�De esta misma manera, Camhio de ar111as. re construye .&lt;,e
deconstrucción. En el noveno capírulo hay unas frase s en donde
se sugiere I a imagen de Laura a pu n rando con u n r i íl e; es t.1
imagen resulta extraña al lector. Sin embargo, ha c i,1 el final , )'ª
en los üitimos párrafos, este signo se resuelve. Encendemos que
el signo del revólver es la clave que eleva la hisror ia oculr.1 al
plano de la superficial, Laura surge al mundo masculino , al real,
al de la memoria, las palabras y lo público gracias :1' revólver.
Nosotros como lectores sal ramos también a esre plano gracias al
discurso masculino, el Coronel nos devela un;i. hisroria al
confesarle a Laura la verdad. Estos dos elementos son la clave
para que en unos cuanros segundos Laura pueda resol ver su
identidad: el revólver y la hisroria; es decir, el signo del opresor
y las palabras. Aquí es donde se da e l Camhio df armas, se
reconstruye la identidad del personaje , por supuesto no a cómo
era an re r·io rme n te. Laura parte de un a deco ns t rucc ió n p:na
rero mar algunas de sus partes, modificar sus si gn i fi cados y
reelaborarse a sí misma.
De la misma manera, el lenguaje y la escricura como
herramientas del personaje y del autor plantean un cambio de
armas. Se restituye la identidad y la "historia" a partir de un
lenguaje subjetivo, poético, femenino. Se muestra el reverso de
la moneda puesto que a través de este lenguaje el personaje
logra recuperar memoria, identidad y escritura para asumir su
cambio de armas, dejar a un lado su silencio, tomar el revólver y
apuntar al hombre.

Mig?olo, W. (1994-1995) "Entre el canon y el corpus.
Alternativas para los estudios literarios y culturales en y sobre
América Latina" . Nuevo texto crítico.
Moi, T. (1988) "Feminisc, Fema le, Feminine". E C
Bl
n
·
e sey Y J•. ~oore,. ed. The Feminist Reader. Essays in Gender
and the Polrtzcs of Ltterary Criticism. Blackwell Pub.
_R~binson, L. (1998) "Traicionando nuestro texto. Desafíos
fem1111stas
al canon literario." en Eric Jcuila' , ed . El canon
.
.
ltterano. Madrid: Arco/Libros.
_Y alenzuela, L. (1983) Cambio de armas. México: Martín
Casillas Editores .

Bibliografía
Hurcheon, L. (1988) "Hisrorizicing che Posmodern: The
Problematizing of History". A Poetics of Postmodernism. History,
Theory, Fiction~ New York and London: Roucledge.
Magnarelli, Sh. (s/f) "Luisa Valenzuela: cuerpos que
escriben (metonímicamence hablando) y la metáfora peligrosa" .
En Gwendolyn Díaz y María Inés Lagos, ed. La palabra en vilo:
narrativa de Luisa Vafenzuefa. Chile: ed. Cuarto propio.

288

289

�DONDE HABITE EL ORIGEN 1
La poética de la desolación como lugar de encuentro en la poesía de Luis Cernuda
Mtra. Minerva Margarira Villarreal
Universidad Autónoma de Nuevo León
racultad de rilosoffa y Letras

Del otro /mio
Fueron por los mismos lugares:
el ckz11St1v, el vasto patio hermoso
donde el reloj seguía nudiendo a orws el tim1po.
el C01redo1; eljmdiniUo
y, mmulos en kz casa,
s11biem11 los páhños que élpisara.
De él los dos iban habb111do.
Si élp1uliem oídes. 1111 se remnoaem
m 11,uh.: l'xtliuío m elpamje.
SIIS actos y su vida, commt,1dos.
alÍ11 1,0 menos extmiios. Úl.s pd,bms de onvs
el mito i11vol1111{//ri11J tejm
de 1111 existir rna,u/o y11 mismte II ido.
Si e:,.1miío todo, (l/mbien ,1mso mmos dum
s11 existir se dnir~ como siya dorado
ele aque/1,1 Jlll'ltej,kil p11m 11111dJ().1
que ames les fl/lJl(lió. apeJflr rl,· s11 rl,d,,,
111ds mm m clísfur,1r de [is /,m;u ,ol,'¡/[fo_
Lkg,1dos a [1 p11e1td del r¡11,:fi1m1 íll u1,11to,
omp11do por onv. clete111rlos w1 p1111t11,
silencl/lsos 1111 p11mo. 1'smd1¡11·p,1reci1111
mmo siji,em II habfok1 ,·! 1111Se111,·.
m111q11e e,r11111e1;1 y~ ap,1cig11,vlo, sí11 m11ámci,1,
m el scg11m dmvle ,,/fin 1q,11,i111 lo., i11111go,

291

�Hay en la poética de Luis CcrnuJa siempre un centro, :, no .1 pcs:ir
de la escisión abisal que pronuncia esa gran vía Je! mundo del siglo XX y
de los siglos que vienen, que es la asertiva, la imprescindible metáfora que
enmarca su obra: "La realidad v el deseo"; no :1 pesar de ella, sino por
ella. Una moneda de dos caras ¿uva reconciliación es un trazo imposible,
la vida, el tránsito que ésta supo~e, el c:1cr rodando del círculo Je fuego
cuva solución exige una operación sagrada: la encarnación : "Pero cü no
er~s sino una carra más en el juego, y éste, aunque el reconocerlo así te
desazone, no se juega por ti ni para ti, sino contigo y por un instante."
("La concha vacía", Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de la
quimera, 1990)
La metáfora que emerge de esa gran división, de esa ruprura
empotrada en vacío, es justamente del orden de lo sagrado: la
encarnación. Hacer que el deseo encarne en la palabra )' en su hálito
alado pronuncie la poesía como lo más recóndito, como el resonar de las
palabras de una tribu que no es historia sino llaga, internamiento,
multitud de personas en la voz del poeta. Efectuar esta operac,on
milagrosa como una conversión. Luis Cernuda convierte el deseo en
realidad. Toda la beligerancia del potro enarbolando el placer en las
monturas del cuerpo. Pues la bestialidad es asunto del espíritu, dice, el
cuerpo es inocente. Y contrario a las reticencias de Santa Teresa que
renegaba del halago a sus pies desnudos. Cernuda desnuda su cuerpo en
la fe del deseo. La fe del deseo, esa práctica obtusa e inapresable que
rompe toda ley moral, ese amor que no sabe, no puede, no quiere decir
no, porque la vida le muere de por medio. Esa fuerza que rige la obra de
Luis Cemuda en palabra y en acto; es decir, en cuanto el poeta asumió el
padecimiento como la única posibilidad de hacer frente con honor y
valentía al desdén pedregoso de lo humano que le rodeaba. El amor,
"única luz del mundo", irradia al final del "Epílogo", de los -Poemas
para un cuerpo- ( Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de la
quimera, 1990)
.
El amor es la fuerza vectora imprescindible para recorrer la zan¡a
abierta entre realidad y deseo. Es la posibilidad de la encarnación. Esa
fuerza no proviene sino de la lealtad a una tradición que lejos de inventar,
como piensa Borges que opera el designio desde la autonomía de un
escritor, le llama, le pide claustro, le privilegia aislándole, fortificándolo
en la dificulcad y el abandono. Sólo el título: "Vivir sin estar viviendo",
del libro noveno de La realidad y el deseo, para constatar que se trata de la
tradición de la poesía mística, del fervor que golpea, pero ahora, a Dios se
292

í

le sujeta cara a cara y se le acerca, se le goza en la fugacidad que encarna
el milagro del ser. Del ser pleno solamente en manos del amor. En
cuerpo se da el amor, allí se otorga. Así, la encarnación, con el misterio
que encierra, haciendo del imposible un acontecimiento, con su doble
naturaleza rige la potencia de la poesía cernudiana. Entre el cuerpo y el
alma la voz expresa su razón sangrando:
Ú1. poesía habla en nosotros
la misma lengua con que hablaron antes,
y mucho antes de nacer nosotros,
las gentes en que hallara raíz nuestra existencia;
no es elpoeta sóh quien ahí habla,
sino las bocas mudas de hs suyos
a quienes él da voz y les libera.
¿Puede cambiarse eso? Poeta alguno
su tradición escoge, ni su tierra,
ni tampoco su lengua; él las siroe,
fielmente si es posible.
Mas la fidelidad mds alta
es para su conciencia; y yo a ésa siroo
pues, siroiéndala, así a la poesía
al mismo tiempo siroo.
(de "Díptico e.~p:uíol". en Variaa1mes sobre 1111 tema mexiamo.
Desolaáon de/,¡ quimera, 1990)

El centro es justamente el fruto de un c:1mino, único y definitivo,
espinoso y áspero, solitario y doliente, empecinado y viril, frontal, sin
concesiones, arrastrado por la pasión de amor hasta el olvido. Muy en los
intestinos de sí, dejando registro de esa trama oculta a la realidad que no
entiende razones, explayándole lo inminente, lo impostergable, el
quebrantamiento de los sentidos, allá adentro, en las deleitosas
disposiciones del cuerpo, "vehículo gozoso e inmundo de conocimiento,
en la posibilidad de adentrarse en las cavernas donde cal vez se oculte lo
2
sagrado" •
Mas cuando hablamos de olvido, pensamos siempre en el otro, en el
vacío donde caemos de un furor previo, vacío que proviene de un
continente que se nos quitó, que se negó a ser más en lo posible. Pero la
justicia de Cernuda es más cruel y despiadada, es la justicia hacia sí
mismo, allí, en ese cenero que es plexo, que es pecho que encierra al
corazón. El olvido que padece Luis Cernuda, después del arrebato de
293

�amor, después de su festín de cuerpos que se enredan, que se entregan y
yacen, extenuados y exangües, es el olvido de sí mismo. Es la desolación
que entra como huracán con yelmo, todo furia y desastre, a lapidar el
lecho del recuerdo. La desolación que trae consigo el destello solar del
fulgor primero, el origen de los rayos del amor. Y también la forma
desencajada e iracunda del dolor de su pérdida. Así pues, el registro del
paso del amor es tormentoso, es sufrimiento y sentido, plenitud de
sentido el milagro de esta fuerza creativa que, como la vida, pone fin al
principio instaurando su pócima de muerte.
Es Luis Cernuda, y la poética de su tránsito instala a la palabra, al
fruto de la mirada, a la posterior fuerza de una voz en la escisión. Aceptar
este hecho, y otorgarlo a la poesía como un libro, una carta que volvía a
aparecer, edición eras edición, como un todo repitiéndose con énfasis en
su sorda dinámica dista mucho del candor con el que a veces se bautizan
los libros de poesía en cuanto novedad reveladora. No, Cernuda insicía,
insistió, insiste. La realidad y el deseo. La realidad y el deseo y en su
centro, habitando la desbandada perenne, la dádiva goteando como un
silicio en una cárcel oscura, la desbandada del amor que se ofrece, que
palpita y se niega, que es atropellado, vituperado, abofeteado por
impúdico, y en su cenero Cernuda recorriendo las dos habitaciones,
reconociendo la ofensa y aceptándola, encerrándose, aislándose,
conviniéndose en ese pastor de Ticiano, que acaricia a la ninfa bajo los
dardos de la luz. Creando desde esa luz que es el centro mismo de la
desolación, y cuyas proporciones devastan en filos pronunciados las
articulaciones sonoras de la lengua. Cernuda vuelve al solar de la lengua,
al español hablado de México, ese otro mundo que tramita el valor de su
existencia en las adversidades de la miseria. Y,"porque la lengua del poeta
no sólo es materia de su trabajo sino condición misma de su existencia",
Cernuda atraviesa el orro lado, la frontera del lenguaje, hasta sorber de
los manantiales de esa luz. Ese centro, ese origen que regresa también con
el calor del sol y con la irradiación del amor.
Cernuda canta la novedad y es acusado con su primer libro: Perfil
del aire, de lo contrario. Canta la novedad, pero como su novedad es
entrañable, alude y expone lo que se juega en el ser cuando este ama, no
puede verse. El mundo no puede ver lo que no quiere ver. Y la poesía de
Luis Cernuda es demasiado la vida. Demasiado la evidencia de que la
vida late donde no se la quiere. Cernuda canea lo indecible hasta
entonces. Canta que el amor es duelo , porque, en tan ro vida, es muerte y
sucede. Y si antes, siglos anees, en su preciado Garcilaso ya tenemos esta

arrebatada concepción del amor, no la tenemos, ni la tendremos hasta la
poesía de Luis Cernuda, en cuanto que el amor es la gran herida, la gran
travesía a donde entramos para desangrarnos interiormente, pues resulta
que esa pregunta que asomó en el niño Cernuda sobre la eternidad y el
infinito, sobre el siempre, siempre, siempre está sonando dentro, dentro,
dentro y su eco perfora así, infinito, grave, como campana de maitines,
en una internidad, en ese cuerpo donde la eternidad opera siempre
volcándose, virando hacia el adentro, derramándose en la fugacidad y
muerte de la entrega amorosa.
·
Cernuda se entrega. Y lo hace desde el centro vacío de la desolación
que sucede a la pasión de amor. Si todo encuentro es un reencuentro, el
encuentro de los amantes los regresa al origen, a la primera pareja, al
imposible, a la expulsión.
Sí hay un camino de unión entre la realidad y el deseo. Por más
sanguinario que sea el despojo que la realidad hace del deseo, para
solventar su equidad y el principio edificante de su perpetua ruina, el
deseo contraataca, filtra sus donaciones en asentamientos cuyo poseedor
es el amor.
Pero el amor aunque no espera nada a cambio, aunque se da como
ese accidente de una substancia del que hablaba Dante, se debate y
desola, se amedrenta y esconde arrinconado ante la falca de solvento. El
centro de la poética de la desolación como lugar de encuentro en la
poesía de Luis Cernuda es el amor. Y el amor se renueva en la cierra,
renace en el origen al que nos conduce. Es la tierra y su infatigable
rotación alrededor del sol, es decir, alrededor del deseo que no pide
permiso para amanecer y quemar al mediodía, que no preguma la
condición civil o el sexo que demanda. Cernuda es fiel a la palabra, a la
lengua, al origen, al cemro de su quehacer y de su patria interna que no
encierra otra cosa sino b expoliación del exilio. Estuvo exiliado desde
entonces, desde su primer libro o antes, desde su ser hombre en una casa
de niñas, desde reconocerse en la piel y en el cuerpo de una sensibilidad
can profunda y adusta como para repeler el con tacro de cualquier tipo de
mediocridad, así fuera la del tono personalista con la que Pedro Salinas
comenta su aparición en las letras. Viendo a la persona, a la intuición
equívoca de la persona, no al fondo revelador y puro y mis rarde amargo,
que deronaría en sus !erras. La poesía de Luis Cernuda se consagr:i corno
una poesía que pone a su servicio el lenguaje, lo consrriñc, lo cií1e. lo
estructura para decir exactamente la precisión qu('. pide. Nada a la
intuición ni a la adivinación, la sugerencia es en sus poemas un:i

294

295

�conflagración de la evidencia. Y la evidencia es ese ta¡o cruel que nm
abisma y divide en nuestra propia piel, esa piel recorrida por la lengua &lt;lcl
poeta como fuente exclusiva de inrensid:i.d.
Así sea el sentimiento más áspero, la espina más fina y punnnre que
atraviese la carne del poema, tendrá brillo b aspereza y una gota de c;í.l11
escurrirá por esa espina aderezándoia Es Luis Cernuda, es la vicisitud
más honda, la más limpia. Es el bisturí que fue tajo y rasgó el papel en el
que imprimía la percepción no de lo que observaba con los ojos, sino de
la mirada que desplegaba el corazón.
La fuerza de Luis Cernuda es el amor. Y sólo por él pudo instalarse
en la grieta, esa división t:i.jante, esa frontera. La tierra es el cuerpo que
abraza. El origen es el amor. La palabra, la posibilidad de edificarlo. L1
vía por la que el poeta :i.craviesa la realidad y el deseo aunque se clava en
el amor no se constriñe a él. El indio es una crítica profunda al mundo en
que vivimos, el mundo que pretende ganarnos. El es una decisión frente
al mundo. Tan fuerce como la desolación de la quimera del poeta, la
ruina que no muere. El deseo que persiste en la distancia, corroído su
cuerpo. La desolación es terrena, es terrena y vaga en los remotos
confines del desierto, arenosa y helada, despejada del contacto, de la
protección del sol. La quimera es la belleza poniendo a prueba al poeta,
sometiéndole, perdida y amarga anee la prueba de su deslealtad.
No el mar desolado de Villaurruria, no los nocturnos sitiados por las
estatuas, sino la desnudez de éstas en la claridad del alba, en su fuga, la
fuga hacia la materia vital que hay en lo inerte. La mutilación, el cuerpo
minado por los rasgos del envejecimiento, de la decrepitud encima, la
nariz carcomida de la quimera que así evidencia su falca como la mano
cortada al fondo del mar, mano de yeso, resto de estatua: "Pero ninguna
era comparable a una mano de yeso cortada. Era can bella que decidí
robarla. Desde entonces llena mis noches y mis días; me acaricia y me
ama. La llamo la verdad del amor". ("Había en el fondo del mar", en Los
placeres prohibidos)
Rotundo el amor con su paso de muerte. La maldición del cuerpo,
de su furtiva vanidad, de la prolongación inclemente de su deseo. No "la
destrucción o el amor" como pedía Aleixandre, sino el doble filo de su
daga.

296

Bibliografía
Luis Cernuda. la realidad y e! deseo, México: fondo de Cultura
Económica, 1980.
Luis Cernuda. Variaciones sobre un tema mexicano. Desolación de !a
quimera. México: Consejo Nacional para la Cultur;t y las Arres, (Lecturas
Mexicanas, Tercera Serie, N°. 23), 1990.

Notas Bibliográficas
1

Ponencia presentada en el Encuentro Literario Internacional: --Luis
Cernuda y los exilios'', celebrado en Sevilla, Espaiia del 5 al 8 de noviembre
de 2002.
] Aline Petterson: ··Cosas. sólo cosas". trabajo presentado en el Homenaje a
Nélida Piiión. Feria Internaciona l del Libro. Guadalajara, Jalisco, Noviembre
26 de 2000, pág. 3.

297

�LAS )ARCHAS: UNA LECTURA
Mtro. José Ja\'ier Villarrcal
Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de ¡.:¡Josofía y Lma;

I. Contexto histórico-literario.
Era el reino del deseo, el planto exigiendo la prese ncia del
amado, la urgen cia inconsolable de su cuerpo y los anhelados
besos de su boca.
En medio de una sociedad altamente cosmopolita y
refinada , como sin duda lo fue el mundo del al-Andalus, se
evidencia -a mediados del siglo XI- una poesía en mozárabe,
es decir "el romance hablado en la España musulmana por los
cristianos y también por los árabes bilingües"', que ap unta e
inaugura , desde las literaturas árabe y hebrea, las muestras m ás
arcaicas de la líri ca románica hispana.
Dentro de la poesía árabe la saura fue uno de los
subgéneros más socorridos y gustados por los escnrores y
lectores del mundo musulmán. La sátira, para el siglo VIII, se
transformó en algo muy cercano a lo que había sido en la.
literatura griega la poesía yámbica y, en la romana, e l ep igra ma.
Este epigrama satírico fue cultivado profusamente y se
desa rrolló junco con la poesía panegmca, otra de las vertientes
líricas más ensayadas por los escr i cores del Islam.
Un punto más de contacto entre la poesía árabe clásica y la
romana, aparte de cultivar las dos el epigrama de coree sacírico,
fue la función social y política que establecieron con las
sociedades en las cua les se desarrollaron. El apogeo de la líri ca
299

�Homero, se le represen ta ciego .
La moaxaja se edifica, como señaló el preceptista egipcio de
finales del siglo XII Ibn Sana' al-Mulk, so bre el pedestal d e la

jarcha: remate, estribillo o finida que, paradójicamente,
antecede, cierra y condiciona la naturaleza rítmica del texto en
su totalidad. Además, este Ibn Sana' al-M ulk, estab leció cinco
reglas con respecto a la jarcha: "1.a La jarcha ha de ser
sorprendente y electrizante. 2. a Ha de estar en estilo directo, o
sea, puesta en boca de alguien. 3. a Ha de estar por lo común
en lengua vulgar ára be, en argot o en lengua vulgar romance ,
pues sólo estará en árabe clásico en casos contados y tra tá ndose
de poemas panegíricos. 4. a Co.mo la jarcha es la esencia de la
muwassaha, debe componerse antes que ésta, y ésta se aj ustará
l uego a ella como a un pie forzado. 5. a Si el poeta no es capaz
1
de componer una buena jarcha, será mejor que tome una ajena "
. La jarcha, aguijón sentimental del poema cabe, en su mayoría,
dentro de los límites de la cuarteta, en menor cantidad se
p resenta por medio del dístico o pareado y en un porcentaje
más pobre en erísticos escritos siempre, en variable y desigual
proporción, en árabe y mozárabe o en he b reo y mozárabe, pero
en caracte res arábigos; es decir, aljamiados. Estos remates
bilingües testimonian la exis tencia de una "esc uela poética
1
popular" románica anter ior a la tradición árabe y hebrea de la
moaxaja, que fue asimilada por esta última y gracias a la cual
conocemos. Es importante señalar aquí que tanto la sátira como
la moaxaja panegírica se volvieron pasatiempo y solaz de las
esferas cultas y e legantes de l mun do árabe y , por lo tanto,
también del al-Andalus; además, hay q ue tener en cu enta que e l
período de mayor ílorecimiento de la poesía, y la literat u ra en
general, en el al-Andalus, que va del siglo XI al XII, coincide y
explica e l porqué es esta la época cro no lógica de mavor
dat:ición de moaxajas con jarcha románica. Un porcen;aje
amplio de las moaxajas se inscribe de ntro de la vertiente de
elogio "oficial" que fu e ra tan practicado por las clases airas
cercanas a los coros de p ode r y a la s esferas cortesanas v
refinadas de los salones y escuelas lite rari as .
·
El descubrimiento de esta lírica románica prerrovadoresca,
intuida ya po r la corriente crítica-fi lo lógica quehacía hincapié
en una poes ía popular colectiva -y que contó, entre sus
representantes más destacados, con la p resencia d e don
Menénd ez Pel ayo-, tuvo lugar en 1948 cuan d o, en la revis ta A lAndalus , el egiptólogo Samuel Mikl os Stern publicó bajo el

300

501

latina obedece a un gran momento del aparato de poder romano
que alcanza con el imperio su plena rea lizaci ón. El mecenazgo
fue una práctica tanto de los círculos imperiales de Roma como
de los califaros árabes; de ahí la cantidad tan abrumadora de
odas en la poesía latina como de poemas de corte laudatorio en
el mundo literario musulmán.
,
La poesía lírica árabe exhibe varias características que no
sólo le sirven de soporte formal, sino que se vuelven lugares
comunes, huellas dactilares de una retórica pétrea que acaba por
convertirse en expresión formularia. U no de los tópicos más
socorridos, por ejemplo, de la voz masculina, dentro de esta
poesía, es la metaforización de los ojos de la amada en dardos
que se clavan en e l pecho del amante, en fr:inca desproporción
de efectividad frente a los ojos del amado que apenas si
consiguen ruborizar un poco el rostro de estas huríes
despiadadas, primas lejanas de las altivas señoras de los
trouveres del siglo XII. Parientes también, pero de los
lauzengiers trovadorescos, son los esp ías y calumniadores que
aparecen ya en estas dramatizaciones líricas que presenta la
poesía árabe de naturaleza amatoria.

II. La moaxaja: cascarón de la jarcha.
Atendiendo al rigor formal y conceptual de esta poesía, a
las qasidas y gacelas, a esos diwanes de impecable factura, se
suma también la presencia de la moaxaja: requiebro amoroso
donde el ero ti smo - la sugerencia inequívoca de los sentidos
bajo la égida del deseo-, juega a lo largo de cinco es trofas y un
preludio, en base a rimas cruzadas, con un encomio a través de
los sigilosos caminos de una estricta retórica panegírica.
Cuando la moaxaja carece de preludio se dice que es calva: agra .
La invención de este subgénero poético, que habr ía de ejercer
una decisiva iníluencia en la lírica romance medieval -e n lo
conce rniente a los juegos de rima y a la división estrófica de los
poemas-, se le atribuye al poeta árabe de la ciudad de Cabra
Mocádem Benmoafa (m. a. 912) que, al igual q uc al mítico

�rítulo de "Les vers finaux en espagnol dans les muwassahs
hispano-hébra·1ques" veinte textos poéticos , que vendrían a ser
las primeras jarchas "románicas " , de la serie hebrea , conocid as.

111. Los autores de las moaxajas con jarcha romance.
Yosef al-Karib, "el escriba". Poeta hispano-judío de la
primera mitad del siglo XI que perteneció o se movió cerca del
círculo de iníluencia del mecenas Semuel ibn Nagrella, apodado
ha-Nahid, "el príncipe". La moaxaja con jarcha romance de
este Yosef al-Kacib -misma que se incluye en el presente
trabajo- se considera anterior a 1042, siendo, por lo tanto, la
más antigua de las jarchas romances de que se tiene noticia.
Abu Bakr 'Abd al-Aziz. Ibn al-Mu'allim. Poera hispanoárabe, visir del rey Muradid de Sevilla, quien gobernara de
1042 a 1069. A este autor se le considera el primer moaxa jero
conocido de la serie árabe con jarcha romance; ubidndosel e a
mediados del siglo XI.
Abu Bakr Muhammad lbn Arfa Raso. Poeta hispano-árabe,
cantor de Mamun ibn Di-1-Nun de Toledo, quien reinó de
1043 a l 075, y de Yusuf ibn Hud de Zaragoza, cuyo gobierno
fue de 1080 a 1085.
Autor, este Ibn Arfa Raso , que, como la mayoría, se situó y
buscó la protección del mundo refinado y cortesano del alAndalus. Se le atribuyen dos moaxajas con jarchas romances y
se le ubica, obviamente, hacia la segunda mitad del siglo XI.
Abu Bakr Ahmad Ibn Malik Saraqusti. Poeta hispano - árabe
que además fuera visir y filósofo. Disciplinas que en la
antigüedad era frecuente encontrar en una sola persona. Viajó a
Egipto y, al parecer, también a Marrakus. Su padre fue el visir
Abu-1-Walid. Sabemos que murió en Sevilla en el año de 1175.
Abu Isa Ibn Labbun. Poeta hispano-árabe, señor de
Murviedro y visir de Abd al-Aziz de Valencia, quien muriera en
1085. Fue también cadí, este Ibn Labbun, del destronado rey de
Toledo Mamun Di-1-Nun, quien se destacó como impulsor y
protector de las artes. Se sabe que Ibn Labbun, de haber sido
un poderoso señor del Levante, fue despojado de su feudo por
el señor de la Sahla, Ibn Razin. Altibajos sociales que conlleva
el acercarse demasiado a los poderosos. A este autor , que
302

ubicamos hacia la segunda mirad del siglo XI, se le atribuyen
dos moaxajas con jarchas romances.
Abu-l-Walid Yunus lbn Isa al-Jabbaz al-Mursi, "el
panadero de Murcia" . Poeta hispano-árabe posiblemente del
tiempo almohade y ya de fina les del siglo XI, principios del
XII. Se dice que era, a diferencia del grueso de los poetas del alAndalus, un artista iletrado al cual no se le conocía preparación
alguna que no fuera la concerniente a su oficio de panadero.
Este curioso dato lo particulariza y aisla del resto de sus colegas
literarios.
Yehuda Ibn Gaiyat de Lucena. Poeta hispano-judío, amigo
íntimo de dos de los tres más grandes poetas del mundo hebreoespañol: de Mose Ibn Ezra y de Yehudá Ha-Leví; el otro poera,
sin duda alguna, es Ibn Gabirol. Ibn Gaiyar part1c1po
activamente en la vida cultural y religiosa de Lucena, ya que se
le asocia con la academia rabínica de esa ciudad y con su
director el rabino Yosef Halevi Ibn Migas. Su fecha lugar de
nacimiento se suelen fijar en Lucen a en el año de 1038 y la de
su muerte en Córdoba, entre los años de 1089 y 1090.
Muhammad lbn 'Abbád Ibn Muhammad Al-Mu'tamid.
Poeta hispano-árabe rey en la rayfa d e Sevilla de 1069 a 1091.
Se dice que era cal su afición por la poesía que tenía en su corte
esclavas que habían sido educadas y preparadas pa ra dominar la
estricta retórica de la poesía árabe clásica; así , en todo
momento, el rey podía conversar y trabajar con interlocutores
de gran nivel literario. Nació en 1040 y murió en Agmat en
1095, cuatro años después de perder su reino frente a los
almorávides, sus antiguos aliados en contra de los cristianos.
Abu Bakr Muhammad Ibn 'Isa al-Lajmi lbn al-Labbana
ad-Dani , "el de Denia". Poeta hispano-árabe que mantuvo
relación tanto con al-Mucamid Ibn Abbad, rey de Sevilla , como
con Mamun Ibn Di-1-Nun, rey de Toledo, de quien buscó
-especialmente- su protección . Murió a principios del siglo XII
en Mallorca en el año de 1113.
Muhammad Ibn Ubada al-Qaz.zaz al-Malaqi, "el de
Málaga". Poeta hispano-árabe que al parecer trabajó para la
coree de Mutasim de Almería, quien reinó de 1051 a 1091. A
este poeta se le atribuyen dos moaxajas que contienen jarchas
romances. Lo ubicamos, por lo tanto, a finales del siglo XI.

y

303

�Abu Bakr Yahya al-Saraqusti al-Yazzar, "el carnicero".
Poeta hispano-árabe de Zaragoza que, según cuenca la leyenda,
dejó de escribir hacia finales del siglo XI desoyendo los consejos
y razones de Ibn Hasday -ministro de al-Mu'camin Ibn Hud ,
quien reinara de 1081 a 1085-, para volver a su oficio de
siempre, que había sido y habría de ser, el de la carnicería. A
este singular matancero se le ubica hacia la segunda mitad del
siglo XI.
Abu Bakr Yahya lbn Baqi. Poeta hispano-árabe natural de
Córdoba, a quien se le atribuyen cuatro moaxajas con jarchas
romances. Este autor, uno de los más prolíficos de la serie
árabe, murió en el año de 1145.
Mose Ibn Ezra. Poeta hispano-judío que nació en Granada
en el año de 1055. Discípulo de Ibn Gayyac y amigo cercano de
Yehudá Ha-Leví a quien le dedicara una moaxaja . Vivió,
durante su juventud, en Granada gozando de los favores y de la
protección del rey hasta que se produce la invasión almorávide
a esa ciudad. A partir de ese momento inicia una vida marcada
por la pobreza y el exilio por cierras de la España cristiana. Se le
atribuyen eres moaxajas con jarchas romances. Muere en 1135.

Abu Bakr Muhammad Ibn al-Hasan al-Kumait al-Garbi,
"el del Algarbe", al-Batalyawsi, "el de Badajoz". Poeta hispanoárabe que fuera cantor del rey Mustain de Zaragoza, quien
reinara de 1085 a 1110. A este autor se le atribuyen cuatro
moaxajas con jarchas romances que, en realidad , sólo son tres;
ya que una de estas moaxajas se repite, pero con diferente
jarcha en romance, dando por resultado cuatro jarchas del codo
distintas. A este poeta se le ubica a finales del siglo XI.

III. El universo de la jarcha.
La acción sentimental de la jarcha, en un oche nt a por
ciento, es evocada a través de la voz femenina , situándose o al
anochecer o al amanecer; en esas horas cuando la ausencia del
amado se hace más patente e insoportable. La madre, agente
secundario y silencioso del poema , realiza la doble función de
ser, por una parte, el pretexto para que la doncella -único
actuante acciona! del texto- exhiba, por medio de la
confidencia y de una serie de preguntas retóricas, sus deseos y
304

anhelos con respec to a su amigo -ep icentro de sus p_a siones-;
así como tamb ién la de ser un rec urso deliberado q ue le
confiere a los versos un coloquia lismo y una veros im ilitud de
carácter popular que se antepone y cierra al tono formu la rio y
cortesano de la moaxaja.
Si bien la jarcha se apoya de, y presenta, un mundo
individual cargado de giros coloquiales que aluden a una
intim idad y cono confesional qu_e escaparían, aparen temente, d e
codo lenguaje retórico como es el que priva y alienta a la
moaxaja, tendríamos que dejar entreabierta la posibilidad de
que la jarcha -pese a su apariencia- podría inscribirse dentro de
una poesía erudita que jugara deliberadamente con la ficción
poética de lo popu lar y co nfesiona l, en base, por q :1é no, a una
trad ición de tipo oral colectiva, inventando o recreando así una
voz femenina, una madre silente que sirviera de motivo para
exteriorizar las penas amorosas e impu lsos eróticos de la
donc ella.; un continente que incorporara e lem entos prop ios de
la poesía báquica, como lo son el vino y sus derivados: el
banquete, el escanciador y la ebriedad como puerta a la
con fes ión. Adelantándose a los trovadores y Minnesinger, por lo
menos cuarenta años, aparecen ya las habitaciones furtivas
como escenario donde se evocan y consume n los deseos de los
amantes; la alborada continúa siendo aquí el te rmómetro
temporal de los encuentros y desencuentros de los amigos sólo
testimoniados por el monólogo lír ico femenino del texto (ya
que las jarchas bien pudieran suscri birse dentro de esa poesía
"primitiva" q ue podemos rastrear desde la lírica arcaica griega y
cuyo elemento característico es, precisamente, el alba como
centro referencial de l poema); también encontramos la
insoportable presencia del gilós (posible descend iente del
velador de las albas y ances tro directo del !auzengier
trovadoresco) -celoso, espía, guardián que obstaculiza el
encuen tro físico de los amanees y pone en pel igro la reputación
social de los mismos-; el marido bur la do, donde la
insati sfacción y rechazo de la consorte no s ace rca a las
canciones de las malmaridadas; la noche como geografía de los
amantes; el rópico de los ojos (las m ira das que matan) y el
"buen amor", entendido como la pas ió n amorosa que sc

30'i

�desarrolla fuera del matrimonio siguiendo , en este ciso, la ~
ve leid osas reglas del deseo.
La jarcha -apuntábamos arriba- es el pie y el remare de l.1
rnoaxaja. La moaxaja florece en el al-AnJalus entre los siglos X
y XIII , sus autores son poetas cultos que se aventuran por los
ca minos del in ge nio sometién d ose a las esrricras reglas de una
preceptiva lite rar ia como es la que delineó J la poesía árabe
clási ca ; dentro de es ta línea podríamos imaginar cierta
influencia de las poesías :irabe y hebrea con respecto a la
tradición lírica ora l románic.i pre-trovadoresca re presentada por
las jarchas. Por una parte, la carga erótica que manifiestan tanto
las qasidas y gacelas como la poesía lírica hispano-hebrea en las
co rrespondencias medulares que establece n entre el amo r
profano y el amor sacro . Pensemos en un poeta Je la ralla de
Selomo ben Yehuda Ibn Gabirol. Por orra pa rte , ren gamos en
cuenta la utilización de los ddlogos que se tejen entre el
aman re y los elementos que le rodean, como es el caso de buena
parte de los rexros Je lbn Zaydún e Ibn Arabi. Esras
características se ant ojan como posibles referencias co n respecto
a la decisiva carga erótica de las jarchas así corno al hecho de
introducir personajes dentro del mundo e moc ional evocado. Sin
embargo, el al-Andalus, corno criso l de cu lruras que fue (á rab e,
hebrea y cristiana), impuso formas peculiares para representar y
ac recen tar la realidad; la moaxaja fue una de ellas. Ahora bien,
¿el autor de la moaxaja es el autor de la jarcha, o el autor de la
moaxaja pide en prést am o a una tradición lírica popular
bilingüe su pie y remare formal? Aseverar un a respuesta rot un da
se ría pecar de jactan cia y resbalar in exorab leme nte en el más
espeso de los caldos de la torpeza . En base a los trabajos de
García Gómez, de Sola-Solé y de Margit Frenk Alatorre es
posible afirmar que muchas de las jarch as fueron escr ita s po r los
mismos autores árabes y hebreos de las moax aj as que las
contienen, pero el he cho de que haya moaxajas con la mi sma
jarcha es un pálido indi cado r de la posibl e fuente popular de
esta última. Podríamos entonces responder que han llegado
hasta nosotros moaxajas con jarcha romance de dos formas; las
que presentan una cla ra auroría, por parte de los poeras árabes y
hebreos , y aquellas arras que h an tenido que ser clasificadas

como anon1rnas, amén de aquellas cuyo contenido léxico
románico es, francamente, pobre.
Sola-Solé apunta que la jarcha romance más antigua
conocida se remonta a "mediados del siglo XI. Se erara de la
muwassaha hebrea de Yosef al-Kacib, 'e l escriba'"', que sin
duda la jarcha que ostenta es uno de los eje mplos más bellos y
conrundentes de esta poesía:

306

307

¡Tanto amar, tanto amar,
amigo, tanto amar!

¡Enfermaron unos ojos brillantes
y duelen tan mal

IV. División temática de las jarchas.
Podernos dividir las jarchas en nueve apartados: 1. Donde
predomina el tono de lamento o queja; 2. Donde la voz se
centra en el reclamo al amigo; 3. Aquéllas donde predomina
cierto gusto por el juego galante; 4. Aquéllas otras cuyo tema
principal es la espera del amado; 5. En las que impera y domina
la demanda sex ual de la voz femenina; 6. Donde el gozo y la
celebración del deseo trazan los versos de la fin ida; 7. Las
dominadas y cond icionadas por la figura del gilós y/o guardián;
8. Aquéllas donde el despecho de la amada dispara la
temperatura emocional de la jarcha; y, finalment e, 9. Aquéllas,
las menos, donde aparece ya nominalmente la prese ncia del
elemento urbano: infraestructura física y social que imperó en
el mundo del al-Andalus.
Con respecto al primer apartado, a las jarchas de lamento o
queja, tenemos una serie de constantes que trazan y configuran
el espectro sentimental del planco exhibido . Por un lado , la
ausencia , no del amado, sino de los ojos de éste; por el otro, el
vacío que deja su ausencia , mismo que orillará a la amada a los
linderos de la muerte. Las fie stas de carácter social, co mo lo es
la pascua, subrayarán, en su algarabía, la falca del objeto amado.
También tenemos el tópico de la noche en ve la , la comparación
del amante con un hijo ajeno que tarde o temprano tendrá que
alejarse; la an cestral , y aquí renovada, correspondencia entre el
llanto y el mar. En las jarchas árabes encontramos a la madre
como confidente, mientras que en las hebreas aparecerán las

�hermanas realizando la misma función; y, por t'.dcimo, el
corazón enfermo de la amanee a causa de los desdenes del
amigo.
Las jarchas de reclamo alzan sus banderas en los arenosos
terrenos del insomnio. La voz femenina exige el regreso del
amigo y reprueba su huida, misma que se convertirá en tópico
de este "subgénero" temático de las jarchas. El amado, objeto
de las exigencias de la doncella, será entonces invocado como el
"¡Alma de mi alegría!"\ metamorfoseado en "hechicero,,- o
aludido bajo la imagen de "Boquica de collar, / dulce como la
8
miel" • El amor que se manifiesta en estos cexcos es de carácter
sensual y su propósito es culminar, dentro de un franco
erotismo, la sexualidad de los amanees. Pero el amor también se
vuelve una patología física que debilita y pone en riesgo la
sal ud de la amanee abandonada. Una característi ca de las
jarchas de reclamo correspondientes al mundo h ebreo, y que no
se advierte en las de procedencia árabe, es la de intercalar
nombres propios dentro del contexto sentimental de la canción:
Dueño mío Ibrahim.
oh nombre dulce,
ventea mí
de noche.
Si no, si no quieres,
irémea ti
-¡díme adónde.L
?
a verte.

o
Madre, dile 11 Yáqub:
la sensatez de las mujeres es poca.
No pases la noche lejos de mí:
mi amor es para el que se queda.

cúrcuma", será una reiterac1on, una especie de estribillo en este
canto de los sentidos. Ahora bien, si el desencuentro se plantea
como una enfermedad, que incluso puede llegar a macar a la
doncella despreciada; la presencia del amigo , sus besos y
caricias, sus anhelados escarceos amorosos serán la medicina, la
cura de la amanee en desgracia.
Las jarchas de procedencia hebrea, que podemos reunir
dentro de este aparcado de tono galante, aluden a un mundo
todavía más sofisticado y permis-ible. Por una parce, la presencia
de los mercaderes, quienes proveerán a la doncella de collares y
alhajas para resaltar, todavía más, su belleza anee los ojos del
amado. Francesco Alberoni , en su libro El erotismo, señala que
uno de los elementos femeninos de seducción y erocización es,
precisamente, el vestuario, aquellos ornamentos que cubren y
revisten al cuerpo de la mujer con una aureola de fascinación
anee los ojos del hombre; de ahí la importancia que tienen los
collares y alhajas en las doncellas de las jarchas para recibir y
retener al amigo, ya que un cuello desnudo nunca será can
seductor como otro adornado de incitadores obstáculos al tacto,
al gusto y a la vista. Por otra parre, se deja entrever la práctica
de la prostitución masculina en el mundo social del al-Andalus,
sin que en esto se advierta ningún reproche que no sea el
motivado por los celos:
Su amor vende a otros,
adulador, a pkzz.os.
La pasión que se canea y padece en escas fin ida s, a través del
monólogo femenino, tiene su fuente en los veneros del deseo, el
cual es potenciado por medio de un ingenuo y, a la vez,
atrevido erotismo que alienta y define la demanda sexual de la
muchacha coloreando a la noche con la censa calma que anuncia
siempre la violenta embestida del huracán:

Las jarchas de tono galante evidencian el placer sensual y el
cu ico a la belleza física que privaron en el mundo cultural y
cortesano del al-Andalus. Hay un gozo, una sensibilidad que
permite exaltar la belleza masculina desde una perpectiva propia
de la mujer que no se anda con rodeos, que se detiene en la
calidez de una piel morena igual que se deleita con un hombre
blanco de rubia cabellera. La boca d el amado, "roja como la

La urgencia incontenible de satisfacer la libido se manifiesta
en las jarch as por medio de la poses ión violenta que deber.í
revestir al acto sexual; misma que corred a ca rgo del .1111ign,

308

.309

No te amaré sino con /,a condición
de que juntes mi ajorca del tobillo ron mis

pendientes.

�mientras que la muchacha jtigará el rol de víctima,
constituyéndose así un binomio donde la exaltación de lo
1
violento -"el deseo es una pulsión violenta y posesiva-" " es un
acicate más para edificar y apuntalar el erotismo que envuelve a
los amantes:
Este desvngonmdo, madre, este alb01vtado,
me toma porfaerm,
y no veo yo elporoenir.

o
¡No me m11.erdas, amigo.'¡No,
1
110 quiero al que hace daiío.
El c01piño esfi'ágiL ¡Basta!
A todo me niego.
Y. firvzlmente:
¡Qui heridas
(hay) en (mis) pechos.'
Me muerdes
con mordeduras

de ser de la jarcha; el amante requerido cobrará dimensiones
ciclópeas al reflejar las fantasías que la muchacha deposite en él:
Mi pena es a causa de un hombre violento:
si salgo
con nmles me veré;
no me deja mover o soy recrirninadtT.
Madre, dime, qué har/'.

Pero no codo en las jarchas se reduce al planto y a la
endecha, también el placer y la reconciliación rasgan el cielo
oscuro de la vigilia e inauguran el lumínico día de los amantes:

¡Albo día este día,
día de la Ansara en verdmi!
Vestiré mi jubón brochado
y quebraremos la lanz.a.

Si la madre es pretexto para que la muchacha exteriorice sus
pasiones y demandas sexuales por el amigo, en una suerte de
exhibicionismo auditivo, que es finalmente la propuesta y razón

Los amantes se reúnen, el anhelo se vue lve gozo, disfrute:
"Dije: ¡Cómo / hace revivir u na boquica / dulce como ésa". La
sensualidad de las jarchas es más que innegable, es su eleme n to,
el único lente que aceptan para ver y explicar al mundo.
Pero el mundo del deseo es rabiosamente individua l. Los
amantes son, en su particularidad, en su ser únicos y diferentes,
un elemento perturbador y t rasgreso r de la norma social. La
sociedad al verse ignorada o rebasada en sus reglas y valo res
creará obstáculos que impidan el fortalec imie nto de aquellas
pasiones que escapen a su área de in fluencia ideológica;
surgirán así los guardianes, los defensores y representantes del
aparato social frente a la tendencia a lo indivu dual del mundo
gobernado por el deseo. El romanz de Tristán e !sol da, de
finales del siglo XII, es uno de los poemas donde más
claramente se ve esta lucha entre el orden social del deber ser y
el universo de lo continuo y discontinuo regido por el deseo.
Podríamos imaginarnos cierra dinámica con respecto a los
actuantes que aparecen de fijo en las jarchas . La doncella, la voz
·femenina que sostiene el monólogo, sería el sujeto del poema, el
elemento que provoca la acción emoc ional en el texto; el amigo,
el destinatario de los embates de la voz femen in a, vendría a ser
el objeto, aquel lo que busca la voz femenina como fi n del

310

311

agudas
como ktn:zas,
.
11
como punta dedummntes .

Un recurso de la jarcha que podríamos calificar como
suspense emocional reside en la tremenda sugerencia que ésta
suscita a través de un lenguaje cimentado en expresiones y
frases sumamente ambiguas; "Comprendieron que el sentido
literal de un poema no es, y no cumple, codo su fin; que no es
1
por lo canto necesariamente único" 2, ya que la jarcha no sólo
se vale, en su impulso sentimental, de lo que expresa en boca de
la muchacha, sino en lo que no dice pero insinúa. Es como si se
tratara de un cuerpo que las sombras fragmentaran, pero escas
mismas sombras, en su ocultamiento, prometieran en la
atracción que ejerce lo no visto pero sí imaginado y esperado:
¿Qué haré, madre?
Mi amigo está a fa puerta.

�Málaga, Toledo, Zaragoza, Valencia y Guadalajara, entre otras.
Una de las jarchas más bellas y sugerentes del corpus románico
es sin duda la que encontramos en una moaxaja del gran poeta
hispano-hebreo Yehudá ha-Leví:

poema. La madre -en las jarchas árabes- y las hermanas -en las.
hebreas- serían el ayudante del sujeto en su necesidad de
alcanzar su objeto, en este caso, de deseo. Finalmente, el gilós,
viene a ser el oponente, el obstáculo, el celoso que se interpone
entre el sujeto -la voz femenina- y su objeto -el amigo-. Sin
embargo, el erotismo que permea estas canciones hace que el
gilós se co nvierta en un elemento más de erotización dentro de
las pequeñas representaciones líricas de las jarchas:

Cuaruw mi señor (mi CideL/o) viene
-¡qué buena aLbnáa.'como rayo de sol sale
en Guadaltjara,..

¡Oh seductor, oh seductor!
José Ma. Millás Vallicrosa, en su libro Yehudá Ha -Leví
como poeta y apologista, nos dice que este Cidello era en
realidad Yosef ben Ferrusell, un distinguido político y hombre
de ciencia judío que llegó a ser médico y consejero de Alfonso
V I, rey de León. Además, se distinguió como protector de los
hebreos que emigraron del sur a causa de la invasión almorávide
de 1086. De ser esto así, nuestra jarcha se debe a la pluma del
propio Yehudá Ha-Leví; lo cual viene a confirmar que muchas
de estas finidas pertenecen al autor de las moaxajas que las
contienen. Esto no niega la procedencia popular románica
colectiva de la jarcha como modelo formal de expresión poéti ca,
pero sí nos alerta de una reelaboración de la misma dentro de
una poesía refinada y cortesana como lo fue la moaxaja dentro
del mundo político, social y literario del al-Andalus.
El ambiente que domina en las jarchas es eminentemente
urbano , no hay una sola alusión a la naturaleza, no existe otro
mundo que el de los amantes y éstos se encuentran en est:J.do de
acecho; es como si el deseo, en su terrible urgencia , redujera el
campo de acción de los actantes a su mínima dimensión para
poder así potenciar todavía más la urgente premura de los
amantes.

Entráos aquí,
cuaruw elgiJós duerma.
Frente a la continuidad de la pas1on femenina tenemos la
naturaleza discontinua del deseo masculino. La amante se siente
humillada al saber que el amigo la engaña, que le es infiel al
romper la exclusividad de la pareja y disparar su pulsión sexual
fuera de ésta . El aman te no ha traicionado una convención
social, un contrato matrimonial, ya que éste está fuera del foco
acciona! de las jarchas; el amigo se ha apartado de las leyes que
amor impone, ha traicionado a la amante al ya no querer
reconocerla entre todas, ha negado su decisión primera al
emprender nuevas rutas amorosas. La voz femenina, en las
canciones que podríamos catalogar de despecho, sacrifica su
deseo al desenmascarar y alejar de sí al amigo infiel:

Aurora bella, dime de donde vienes.
Ya sé que amas a otra
y a mí no me quieres.
El al-Andalus comprendió un poderoso conjunto de
ciudades; si bien el brillo de cada una de estas dependió de la
casa gobernante, de los intereses regionales, del punto
estrateg1co en que estaban situadas, de sus relaciones políticas,
militares y mercantiles que establecían con oriente, o del mismo
juego de fuerzas que se tensaba en su interior, siempre mantuvo
esa esencia urbana, cosmopolita, esa fusión de culturas que lo
caracterizó y alcanza uno de sus ejemplos más notable en la
escuela de traductores de Toledo. El al -Andalus no fue sólo
Córdoba, Sevilla y Granada; también lo fueron Almería,
312

V . Lo esencialmente femenino de las jarchas.

1.

Si la naturaleza co rno pais:i¡e es inexistente en el universo
de las jarchas, puesto que sólo se ha ce mención del sol y del
mar en función de exaltar poéticamente al am:ido por medi o de
las comparaciones que se establecen entre estos clcml'ntos \' su
figura; omisión que viene a subL1yar y .i sobre pon er l'l car,íctcr
í n t i m o y ce r rad o de 1 111 u n do is Lí m ic o v 111 l' d i e va I f l' 111 l' 11 i 11 o
:115

�sobre el campo soc i,11 y abierto del mundo ma sutlino; t:l cuerpo
se verá curiosamente fragmentado . De él sól o intere~.u:in lo,
ojos, la boca, el rostro, e I cuello, los pechos, los to b i11 os ~, 1os
pies; siempre y cuand o se escé hablando d el rnerpo fr 1111.: ni no.
Con respecto al masculino só lo se descacarfo los ojos y la boL.1.
No deja de ser sincomácico que en este mundo do111in.1Jo por 1.:l
deseo haya una especie de virginal crndor .11 &lt;..ckbr H Lis p.n10
del cuerpo , de ese imp erio de la se nsualid ad c.1n &lt;.: ~pcr,ido y
exigido por parte de la voz fcrnenin,1. La sugcrenciJ sobr&lt;: lo
explícito parece ser la tónica que sigue n escas ca ncioncil la,
mozárabes.
Esta relación tan desigual ent re lo fe me nino y m.isc ulin o
también se da co n respecco al vesc u.iri o y o rnam e nco de los
perso naj es evocados. Es así corno encontr,1mos co rpiñ os,
collares, ajorcas y pendientes. En nin gú n momenco se men ciona
o alude -a excepción hecha del unisex jubón que, en cm.: caso,
corresponde al de un a muchacha- ,l un sólo accesorio que
pudiéramos co nside ra r propio del vestuario de los personajes
ma sculinos de estas canciones. Asimismo, el es pacio físico, la
escenografía que las jarchas sugieren es, si n duda, la
conformada por los pasillos, el jardín, la cocina, 1.i~
habita cio nes de cos tura y la recá mara; es decir , lo s in cerio res de
una casa árabe. Esca ca sa, para la doncella, se rá el cene ro mismo
del mundo , el lugar a donde llega el amanee o del cual se aleja.
En esce sentido la casa vendrá a representar un universo
erninencernente femenino , una es pecie de refugio, de coco
sagrado al cual sólo tienen acceso la madre, las herm anas y,
obviamente, el amigo; aunque, habría que advertir, ronde en
ella la figura amenazante y co nflictiva del gi lós.
Ahora bien , si el espacio que domina es de índole femenino,
si se hace mayor hincapié en las parces del cue rpo de la mu jer
que en las del hom bre, si el vestuario -en su totalidad- es para
adornar y potenciar el poder seductor de la doncella ; si la casa,
asimism o , obedece a un co ntin e nte femenino donde el grupo
familiar desconoce del codo a la fi gu ra paterna, só lo que la
asociemos a la presencia del guardián; el lengua je poét ico de las
jarchas, cuyo basamento son las co mpar aciones y algunas pocas
metáforas , tendrá como blanco de exaltación a la figura del
amado, al objeto de deseo de la voz femenina. Entonces, el
314

amigo será visto como la "faz del alba", lo verán salir co mo un
" rayo de sol", suscitará la ternura de un " hi jito ajeno", será
"dulce como la miel", tendrá el vigor del "oleaje" y sus dientes
d olerán "corno lanzas, como punta de diamantes". Más all á de
codo esto se le nombrará "boquita de perlas o de cerezas",
"carita bella" o " nii'ieca del ojo''. Mientras que la doncella só lo
se comparará en sus repetidos besos con la " paloma rojiza " y
metaforizará sus dientes en "sarta de perlas". Dentro de este
reducido catálogo poético habrá un caso particular, una
111etáfora para designar la guerra que en codo recordará el cono
de las kenninger de la antigua poesía germana, cuando leamos:

Oh seductor, oh seductor,
entrad (de nuevo) aquí
cuando lo quiera el rekt.jamiento de la tarea dificil
J . I/1
es aecrr:
l.fl guara .
En este universo femenino la noche, como espacio abierto
al deseo de la doncella, adquiere un papel medular. Durante la
noche se dan los encuentros e igualmente se sufren las
decepciones. Es el t iemp o propicio para que su rjan "las
ensoñaciones y las angustias, la ternura y el engaño"'(,. Es la otra
parte del día cuando los amanees se juegan el codo por el codo;
y es el espacio desde el cual se pronuncia y escucha ese
monólogo erótico femenino de los siglos XI, XII y XIII que ,
lejos de perder su frescura, se alza anee nuestros ojos de lecto res
de fin de milenio seduciéndonos y asombrándonos.

El Paso, Texas. Diciembre de 1994.

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1311:ibcrg &gt; Julián Marias. D1cc1onario de Literatura f.spa1iola. p. -t88.
3 Margit frenk Alatorre. Las jarchas mozárabes y los comienzos de larománica. p. 156.
4
J. M. Sola-Solé. Corpus de poesía 1110:árabe. p. 45.
s Versión de J. M. Solá-Solé.
6 Emilio García Górnez. Las jarchas romances de la sene árabe en su marco. p. 107.
7
/bid., p. 126.
8
/bid., p. 374.
9 La mayoría de las jarchas citadas en csh: trabajo están tornadas del libro de Emilio García
Górnez: Las }archas romances de la serie árabe en s11 marco: por lo tanto. saho indicación a
riie de página. a él se deben las versiones de los poemas al español moderno
Carlos Gurméndez. Tratado de las pasiones. p. 206.
11
Versión de J. M. Sola-Solé.
12
Paul Yaléry. Teoría poética) estética. p. 41 .
1l Versión de J. M. Solá-Solé.
14
Versión de J. M. Sola-Solé.
11
Versión de J. M. Sola-Solé.
16
Jean Chevalier y Alain. Ghccrbrant /J1cc1011ar10 de los símbolos. p. 753
1

2 Germán

°

317

�LA ESTÉTICA DEL ESPECTÁCULO
EN LA NOVELA CAGLIOSTRO DE VICENTE HUIDOBRO
Dr. Alejandro del Rosque
lnscituco Tecnológico y de
Escudios Superiores de MonrcrrC\'

¡,
11

El nombre del escritor chileno Vicente Huidobro (1893-1948) va
asociado con lo que la crítica literaria considera su mayor monumento
poético: Altazor, publicado en 1931. Pocas veces se recuerda a este :iutor
por haber concebido una novela experimental, Cagliostro, b:isa-da en b
vida del nigromante Joseph B:ilsamo, que vivió en el siglo XVIII durante
la época de transición entre el reino de luis XV y el de Luis XVI. en
Fr:incia. Fue un novedoso texto que Huidobro denominó novela-film:
He querido escribir sobre Cagliostro una novela visual. En eífa
fa técnica, los medios de expresión, los acontecirnientos elegidos,
concurren hacia una forma realmente cinematográfica. (26)
Huidobro redactó en francés Cagliostro en 1921. Después escribió el
guión cinematográfico de la obra en 1923, motivado por un proyecto de
montaje del director rumano Mime Mezo. Sin emb:irgo, es en l &lt;)T
cuando su novela-film es premiada en Estados Unidos con rnorrncs
posibilidades de ser "llevada" a Li pantalla, considerando la efcrvc:.'&gt;cenci:1
del cine mudo de esa época. No sucede así, y sólo se publica en 19.34 si11
resonancia literaria alguna en Chile. También se sabe que h noveLi
apareció impresa en inglés, en 1931, con un tírulo distinto Mlrror o/
Mage.
iQué pudo haber inclinado a Huidobro a crear u11a novela-film?
René de Costa, piensa que para Huidobro "el cinc es un medio expresivo
519

�totalmente nuevo, y de ahí el esfuerw por escribir ucili,.rndo sus t~c111cJ~
para ver si accedían a un público mayoritario" (De Cosca, 79). De hecho,
el escritor chileno lo refiere en el prefacio de su novdJ:
Creo que el público de hoy, con la costumbre que uene del
cinematógrafo, puede comprenda sin gr,111 rlificulti1d 1111,1 11ouel,1 di'
este género. (26)
El deseo de acceder a ese público m.1yoricario s&lt;.: justific;t porque en
palabras de Miguel Siguán, el hombre del siglo XX es el hombre que va al
cine: "Ningún especdculo en la Historia se ha prop:tg.1do con t:tl
velocidad y ha alcanzado tal penecr:tción en proíundid:td y excemión". El
ser humano asiste al cine, agrega Sigu.ín, porque bmca un,1
"contemplación que le produzca un goce" ( ... ) "quiú.1sc o no, el cint.: es
un espectáculo l!Jmado a deso:nder al nivel de püblico mi, amplio
posible" (Siguán, 7-9).
¿Podríamos pensar que H uidobro estab,1 sumamente preocup.1do
porque la literatura de su tiempo se veía "amenazada" o desplazada por la
ebullición del cine, y de ahí su necesidad de adaptarse a los medios de
este género para "se r vigente" o "estar a la moda"? ¿Pod ríamos pensar que
b escribió para recuperar los lectores perdidos o para conservar los que
aún le quedaban? ¿Podríamos pens.1r que la escribió porque quiso
aprovecharse del éxito del ci ne como espectáculo de masas? ,Acaso la
escribió porque quería influir en el comportamiento del público-lector, y
cambiarlo? ¿Acaso la escribió sabiendo a qué cipo de público iría di rigida
(culto-ignorante; burgués-popular, etc)? ¿Buscaba la empatía del públicolector con su novela? ¿Deseaba transmitir con ella una ideología
determinada? Estas y otras preguntas curiosas se asoman a qu ien lee por
vez primera Cagliostro. En él cabe el contestarlas. Lo que sí queda claro es
que si Huidob ro hubiera creído que en la novela-film se encontraba la
panacea de la futura literatura se habría dedicado a escribir novelas de esa
índole, a complacer a sus lectores potenciales, y no lo hizo. Pero, ¿qué tan
preocupado estaba Huidobro po r acceder a las masas? Basta con leer
Aftazor para constatar que él es su propia pre-ocupación, y que el extenso
poema es su única ocupación. Basta con revisar la tendencia europeizante
de su literatura (Cagliostro y Mío Cid Campeador, otro de sus mitos
rejuvenecidos, no son un par de héroes chilenos precisamente) para
percatarnos de que no pretende recuperar las raíces latinoamericanas ni
retratar las crisis sociopolíticas recurrentes de su país. César Fernández
Moreno inscribiría a nuestro autor en una vanguardia hiperartíst ica en
320

donde el arte prescinde de cualquier circunstanciación; donde el arce
aspira sólo a modificar la fornu de expresar la realidad, sin tratar de
entenderla (como sí lo haría la vanguardia hipervital).
En efecto,
Cagfiostro es una obra vanguardista que sigue predominantemente una
dirección hiperarcística (al modificar la forma convencional de escribir
una novela), pero no descuida sus contenidos expresivos que nos
permiten apreciar la universalidad del comportamiento humano. Por otra
parce, resulta una tarea estéril preguntarse qué tan preocupado estaba
Huidobro por su lector cuando es más apremiante y productivo revisar el
tipo de relaciones que se establecen entre quien escribe-dirige-produce la
novela-film (autor) y quien la lee-observa-escucha (lector). Asumamos la
convención literaria de Huidobro de que estamos frente a una novelafilm. Desde esta perspectiva, la unidad narrativa de Cagliostro descansa
en la estructura cinematográfica que su autor le confirió. Sin embargo,
esa unidad también está fortalecida por la presencia de una serie de
recursos coyunturales que le indican al lector que está presenciando, m:ís
que una novela-film , una novela-espectáculo.
¿Qué vamos a entender por el concepto "espectáculo"? ¿Cómo
explicar su difícil vinculación con la literatura cuando ésta se ha
sobreentendido como un fenómeno "serio" y "trascendente", y el
espectáculo como un evento "superficial" y "efímero"? Tadeusz Kowzan
distingue entre "espectáculo" y "arte del espectáculo (o espectáculo
artístico)". Ambos se caracterizan porque expresan una sucesión de
acontecimientos, provistos de un ejecutante y un destinatario, en un
espacio y tiempo determinados. Pero se distinguen porque el arte del
espectáculo, a diferencia del espectáculo, es "una manifestación cuyo
desarrollo y están previstos y ordenados con antelación, y cuyo desarroÍlo
y sobre todo cuyo desenlace no pueden ser alterados de modo decisivo
por la intervención inopinada de la vida" (Kowzan, 4 5-46). En este
sentido, agrega el autor, espectáculos como la tauromaquia, un combate
de gladiadores o uno de box, no son artísticos dado que su desarrollo y
fin son imprevistos. En cambio, una representación teatral, la proyección
de una película o un concierto musical sí se inscribirían como
espectáculos artísticos. Sin embargo, comenta Kowzan, existen autores
para quienes el cine no es un espectáculo porque piensan que es una
escrimra (guión) que no requiere de ningún público para constituirse
como género estilístico. Ante esta postura, Kowzan sostiene que "Au nque
en_ el cine no haya comunicación bilateral actores-espectadores, el público
existe como una realidad social y psíquica tan evidente como en un
321

�11
llt 1

¡,,¡

convierte en cine o en una película; es decir, en otro medio. Si fuera así,
dejaría de ser novela para ser una película. Lo que sucede con Cagfisotro
es que se trata de una novela (medio) que utiliza un modo (el
cinematográfico) para comunicarse con el lector. Veremos cómo dentro
de la obra confluyen otros modos, satelitales al cinematográfico, que
refuerzan ese vínculo con el lector. Modos de expresión como el circense,
el didáctico, el folletinesco, el teatral, y el creacionista. Si los modos
fueran medios estaríamos en un circo, en un salón de clases, leyendo un
fo lletín, en un teatro o frente a un-a tendencia literaria. Son pues los
modos de expresión los que conforman la estética del espectáculo de

espectáculo en vivo, en el teatro o en el circo". Además, las películas "se
comunican obligatoriamente en el espacio y el tiempo. El movimiento es
necesario para su comunicación" (Kowzan, 36-40). Por tanto, el cine es
un espectáculo. Pero, ~qué pensaría Kowzan de una novela-film como
Cagfiostro? En primera instancia diría que es artística porque posee una
estructura literaria que se ha previsto con anterioridad, y que es
potencialmente espectacular porque porta los elementos comunicativos
esenciales para ser "filmada", dentro de un espacio y tiempo
determinados.
El inconveniente es que Kowzan hace un severo distingo entre
literatura y espectáculo: " .. . se trata de dos campos de arce claramente
diferenciados. Una obra de teatro en las manos de un lector no es lo
mismo que una obra representada; el mejor de los diálogos dramáticos no
consigue más que sugerir el espectáculo ... " (Kowzan, 61 ). Si
parafraseamos lo anterior, con relación a Cagfiostro, diríamos: "Una
novela en las manos de un lector no es lo mismo que una película
proyectada". Por ende, la obra Cagliostro quedaría descartada como un
espectáculo de arte. Sin embargo, su naturaleza híbrida (novela-cine) la
provee de múltiples posibilidades de ser valorada como novelaespectáculo. De hecho, Kowzan reconoce que existe una
interdependencia entre la obra dramática y de la representación teatral, y
que "el paso de la forma literaria, en el sentido más amplio de la palabra,
a la espectacular (... )" depende del tipo de transformación que se
establezca. "Esta transformación consiste en un cambio de medios de
expresión" (Kowzan, 71, 149). Es decir, una novela tendrá posibilidades
de convertirse en un espectáculo, según Kowzan, en tanto modifique sus
medios de expresarse. Puede recurrir a los efectos visuales y espaciotemporales, agrega el autor, para lograrlo. Lo interesante es que la novela
de H uidobro, al ser propuesta como una novela-film, ya contiene los
efectos necesarios que indica Kowzan para ser entendida como
espectáculo artístico. No coincido con éste en tanto sea indispensable un
cambio de los medios de expresión porque la novela de Huidobro es un
medio en sí mismo; tampoco requiere modificar sus modos de expresión
porque éstos ya son espectaculares de igual manera; Huidobro los ha
adaptado previa y narrativarnente. Cabe aquí establecer una distinción
entre medios y modos de expresión. El medio correspondería al vehículo
en el que se transmite el mensaje; en este caso, la novela Cagliostro. El
modo es el procedimiento o recurso en que se codifica dicho mensaje; es
decir, el cinematográfico. El hecho de que sea una novela-film no la

No es lo mismo decir "codo el mundo ha oído habLu" que "leído".
El lector, al que se dirige Huidobro, es aquel cuyo aprendizaje ha sido
preferentemente oral, no literario. Este tipo de lecrores (que no lo son
tanto) suele repetir lo que escucha aunque no le conste, por lo que se
trasluce su ignorancia. La voz del autor evoca la voz animadora de los
circos que pretende atrapar y mantener la atención Je un pLJblico masivo
a través de la reiteración. Enfatiza la idc:i de lo misterioso para dirigir la
mirada del lector hacia Cagliosrro; y la idea de lo curioso, p:ira apelar al
lector mismo.
El segundo padgrafo va anr&lt;:cedido por la frase interrogar iva:
'\Quién era Cagliostro?" Tal pregunta evidencia que el autor dcsconCía

322

52:,

Cagliostro.
Superado el posible divorcio entre literatura y espectáculo o la
relación incestuosa que algunos todavía quisieran ver en la peculiar
pareja, no queda más que rastrear dichos modos empleados por
Huidobro. Todos estos recursos, como se verá, contribuyen al logro
unitario de la novela.
Cagliostro está dividida en tres capítulos precedidos de un prefacio
que es fundamental para dimensionar su orientación narrativa. La simple
lectura del concepto "Prefacio" le sugiere de entrada al lector que está a
punto de leer una novela "tradicional". Pero basta asomarse al primer
parágrafo del texto para percatarse de que todo no será como parece. El
autor inicia su prefacio presupuestando que sus lectores son cultos o de
que al menos tienen noticia del nigrornanre Cagliostro:

Sin duda alguna todo el mundo ha oído hablar de Cagfiostro.
Un hombre tan misterioso, rodeado de una vida tan misteriosa, no
puede dejar de interesar a las gentes y sobre todo a los curiosos de
cosas curiosas. (2 1)

�del conocimiento popular, y reafirma su pem:pción inicial Je un lectorpúblico ignorante. Por lo tanto, recurre mordazmenre al "auxilio" de
diversas enciclopedias, donde cuestiona, de paso, la pretensión erudita y
sintética Jel hombre moderno, quien se afana en saberlo rodo en forma
rápida y superficial; soluciones expeditas que empobrecen el
conocimiento de un público ansioso:
Si buscamos su nombre en un diccionario enciclopédico, el
Larousse, por ejemplo, encontramos Las siguientes palabras:
"CagLiostro. Hábil charlatán, médico y ocultista italiano (según se
cree), nacido en Palermo y muerto (según se dice) en el castillo de
San León, cerca de Roma (1743 -1795). 7iwo un gran éxito en la
corte de Luis XVI y en la sociedad parisiense de aquel tiempo,
desempeñó un gran papel en la francmasonería, estuvo mezclado en
11arios ajfaires y en el famoso Affaire del Collar. Luego se trasladó a
Roma, en donde fi,e condenado a muerte por la Inquisición; la
pena le fae conmutada por prisión perpetua. (21)
11

11 1,

1",11

..

La inclusión de comentarios entre paréntesis: "(según se cree)" y
"(según se dice)" refleja la vulnerabilidad de algunas fuentes del saber.
Asimismo, el no precisarle al lector en qué consistió "el famoso affaire del
Collar" proyecta no sólo la irresponsabilidad de esa fuente (que da por
sentado que todos los lectores-público ya lo conocen) sino la falsa
creencia de que se confía en la experiencia literaria del público, y que por
eso se omite. La otra posibilidad, quizá cándida, es que no se explique el
susodicho affaire para "despertar" el interés del lector de averiguarlo por
su cuenta.
Del modo "circense" de narrar del primer parágrafo se transita a un
modo "didáctico" en el segundo. Esto podría parecer extraño, pero
ubiquemos la voz narradora que lanza la pregunta: "iQuién era
Cagliostro" como la del catedrático que se dirige a sus alumnos, y que en
el estilo más ortodoxo no espera respuesta alguna de ellos porque él
mismo (showman) la contesta al citar diversas enciclopedias. Pero la
"cátedra" de Huidobro es.espectacular por los recursos "didácticos" que
emplea: método expositivo: al referir quién era Cagliostro; actitud
heteróclita, al recurrir no sólo al Larousse sino también a otras fuentes del
saber, con la intención de ser objetivo e "imparcial": Otras enciclopedias
dicen que nada se sabe de cierto sobre su origen; ni tampoco sobre su muerte.
Otras agregan que se hacía pasar por mago y que pretendía fabricar el oro
(. .. ) Para que nada faite a su leyenda hasta se ha !leg,1do a decir que
324

Cagliostro se creyó capaz de resucitar a los muertos. (21-22); habilidad
sintética, al abstraer y condensar los argumenrns de otros autores: Todo eL
poder extraordinario de este hombre debe atribuirse, según estos autores, a
que era un hábil charlatán, un prestidigitador de primer orden. .. (22) ;
capacidad de inferencia irónica, al interpretar el pensam1en to Je esos
autores: Es decir, que este mago charlatán, que este mago prestidigitador
obraba verdaderos milagros debido sólo a fa sugestión colectiva; por tanto, no
eran verdaderos milagros, sino falsos milagros, milagros fingidos (22); actirud
crítica, al cuestionar lo inferido: Curioso argumento es éste que, queriendo
destruir hechos maravillosos, los explica por medio de otros hechos no menos
maravillosos. Rechazan un extraordinario en nombre de otro extraordinario
(22); postura argumentativa, para sostener su crítica: Porque es innegable
que un hombre que tiene el poder de sugestionar a toda una colectividad para
hacerle ver Lo que él quiere que vea es, por Lo menos, tan extraordznano como
el hombre que fabricara oro, que alargara la vida o hiciera crecer Las perlas, y
que este hecho es tan maravilloso como Los otros (22-23); pensamiento
reflexivo, al meditar sobre la intolerancia y contradicciones de su época:
Estos falsos hombres de ciencia de La generación de hace unos treinta o
cuarenta años... que se encabritan contra todo fenómeno un poco extraño, y
que cuando tratan de explicarlo se embrollan y se enredan en sus palabras y
en sus razones... (23); postura comprometida, al expresar su punro de
vista: No se crea por esto que yo soy un milagroso y que creo en todos los
prodigios que cuentan las beatas de aldea. Ni mucho menos. Solamente que
me parece que hay unos fenómenos que no conocemos aún y que, si no se
pueden explicar de un modo inteligente, más vafe La pena no explicarlos y
declarar con franqueza que por ahora no pueden explicarse. Esta actitud me
parece más digna y menos ridícula que la de dar mediocres explicaciones
(23).

En otro parágrafo Huidobro emplea de nueva cuenta el recurso
didáctico de la pregunta:
¿Por qué suponer imposible que Los alquimistas de otros
tiempos hayan fabricado el oro?
Pero de nuevo él mismo se la contesta y por medio de otra pregunta:
¿Porqué es demasiado extraordinario? (23)
Lo anterior proyecta el protagonismo de un autor-expositor cuyo
espectáculo consiste en monologar todo el tiempo, y lucirse ante su
lector-alumno a través de su discurso fenomenal (por aquello del
325

�fenómeno misterioso que está abordando). Él es su propio espectáculo
ante el cual el lector tiene una acritud contemplativa. Más adelante, el
autor-expositor pareciera "resumirle" al leccor, en una especie de
cuestionario para estudiar, lo concerniente al mago:
¿Cuál era La gran pretensión de Cagliostro? Poseer ciertos
secretos que desconocían sus contemporáneos, curar Las enfermedades
del cuerpo y sobre todo Las del espíritu para adquirir un real
ascendiente sobre los hombres y Los pueblos. ¿Con qué objeto? Unos
dicen que era eL representante visible de ciertas sectas ocultas que
perseguían un fin desconocido; otros dicen que sólo quería
implantar en La tierra un régimen de mayor justicia social y de
Libertad de ideas. (25)

•1

I' 1

111,
:¡

.I'

11 11

Después de haber jugado el rol de autor-expositor, Huidobro adopta
un modo "folletinesco" de narrar, y por tanto, de conducir el espectáculo .
Como bien se sabe, el folletín fue un instrumento clave en la difusión de
la literatura del siglo XIX. Regularmente, en cada ejemplar se anticipaba,
con actitud misteriosa y un canto complaciente con el lector, lo que éste
probablemente leería en la siguiente entrega. De hecho, la hiscoriera, en
el siglo XX, toma prestado dicho recurso. Huidobro juega con esta
estructura tradicional rompiendo con ella; es decir, le anuncia al leccor lo
que no abordará:
El autor de este libro no ha seguido a Cagfiostro en todas Las
peripecias de su vida. Nada os contará de sus viajes a Inglaterra, ni
del proceso que tuvo en Londres ante La justicia ... nada os hablará
de su viaje a Rusia y su estancia en La corte de Catalina ni de sus
años vividos en Italia. (25)

Y no las contesta porque nuestro narrador cede la voz de Cagliosrro
para que, como cualquier personaje de folletín, brinde su propio
testimonio. Esto le imprime credibilidad y objetividad al recurso:
Yo no soy de ninguna época ni de ningún sitio. Fuera del
tiempo y del espacio mi ser espiritual vive su eterna
existencia(. . .)juzgad mis costumbres, es decir, actos, decid si ellas
son buenas, si vosotros habéis visto otras de más potencia; entonces
no os ocupéis de mi nacionalidad, ni de mi rango ni de mi religión.
(26)
El testimonio de Caglioscro parece apelar al lector; es fundamental
en la relación axiológica que se pueda forjar entre el personaje y el lector.
Es decir, Huidobro pareciera dejar en manos del lector-público la
valoración de los actos de su personaje Cagliostro. Esto demuestra que a
pesar de la megalomanía literaria del autor, internacionalmente
reconocida, existen indicios de verdadero interés en el lector. Tan
verdadero interés, que la novela está montada en la idea del espectáculo, y
todo espectáculo es un acto de comunicación.
El cono folletinesco será retomado en el desarrollo de la novela. El
auco r lo hará para reforzar la estructura interna de su obra. U no de esos
momentos evoca una literatura de acenco moralina:
Algunos hombres, seguramente con malas intenciones, se
esconden detrás de los árboles del camino ... al ver salir al príncipe
Rolland dei palacio de la marquesa. (65)
Otro momento sitúa una literatura de orden tremendista:
Numerosas voces, temblando de emoción, exhalan un:
-¡Qué horror.', ¡qué atrocidad!
Otras voces murmuran:
-Es monstruoso. (121)

Sin embargo, el efecto espectacular del recurso folletinesco se
conserva porque el autor logra intrigar al lector respecto a pasajes
atractivos de la vida del personaje. Las pregun ras sin ,es puesta que
Huidobro formula consiguen el mismo propósito:
¿Era Cagliostro un personaje al servicio de una nación o de
una secta oculta que pretendía cambiar el régimen político genmt!
en Europa?
¿Era simplemente un inspirado o un hombre al servicio de
proyectos secretos? (25)

Y otro , para intri gar al lector, y que siga quid "compran do'' fu rn ras
novelas:
¿Qué pasó después? ¿A dónde fue a reji1giarse? ¿Fudo umar 11
La muerte?¿ Vive aún con los myos en a((l,11n11 pmrd ( JJ4)

32(i

.l27

El prefacio de la novela culmina con L1 revehción del rol
cinematográfico que el narrador desea ejecutar:

�He querido escribir sobre Cagliostro 11w11101:el11 uirnal. Fn ella
la técnica, los medios de expresión, los rtcOntffimimros f'lixidos,
concurren hacia una forma realmente cinenwtogrríf,m. (26)
Tal novela visual va dirigida a un lecror consumisra de una époc.i
que vaticinaba el advenimiento de una sociedad pragmática e insensible.
Huidobro escribe una novela "úril", necesariamenre especracular p,ira el
nuevo lector-público que esraba naciendo:
Creo que el público de hoy, con la costumbre que tiene de!
cinematógrafo, puede comprender sin gran dificultad u11a novela de
este género. (26)

1

1

.,.'~

El desplazamiento conceprual, con el que se cierra el prefacio, le
recuerda al lector que deberá sacudirse la costumbre solemne de querer
inrerpretarlo todo con la lógica de la razón:
De todas mis lecturas y mis reflexiones sobre este personaje, ha
nacido esta novela-film. Lo que le ha colgado mi fantasía es acaso
menos que lo que él pudo hacer y tal vez lo que él hizo y que
nosotros ignoramos. Cuando se tieneu buenas espaldas se puede
echar carga encima, y la tentación es grande... Sólo se presta a
los ricos, ha dicho un psicólogo. (26)
El que Cag!iostro haya sido escrita como novela-film por su autor nos
conduce a identificar el modo cinematográfico como el eje central del
discurso narrativo.
En el prefacio habíamos señalado el papel pasivo del lector frente al
auror. Sin embargo, en las páginas previas al primer capítulo pareciera ser
que hay un cambio de rol. Este "pareciera ser" obedece a que si bien el
autor intenta involucrar al lector en su obra, como un espectador de su
novela-film, esto no significa necesariamente que al autor le interese lo
que el lector pueda comentar u opinar dentro de ella. Huidobro podrá
ser un Virgilio moderno que conduce al Dance-lector en su obra, pero no
habrá lugar para que el lecror exprese sus impresiones durante la
"proyección", como lo hacía Dante. El autor le "vende" o le "fabrica" la
ilusión al lector de que leer su novela es como estar frente a una pantalla
de cine, pero hasta ahí:
Suponga el lector que no ha comprado este libro en una
librería, sino que ha comprado un billete para entrar al
328

cinematógrafo. Así pues, lector, no vienes saliendo de una librería
sino que vas entrando al teatro. Te sientrts en un sillón ... (29)
El que el lector no se exprese no significa que el autor le reste
importancia. Sólo significa que la relación es de otra índole: auror:
director-guía, y lector: espectador-acompañante. El manejo de la
"cámara" o focalización narrativa del auror decidirá el tipo de víncu lo que
éste quiera establecer con el lector en su calidad de espectador y-o
acompañante. Este protagonismo narrativo queda también registrado en
los "créditos" iniciales de su novela-película, que son excluyentes:
Cagliostro
por
Vicente Huidobro
etc., etc., etc., etc., etc. (29)

Y si los iniciales son excluyentes, los finales están ausentes salvo la
palabra "FIN" que solía aparecer en las viejas cintas del cine mudo. De
hecho, René de Costa percibe la influencia del cine expresionista alemán
de los años veinte en la construcción de CagLiostro. Las películas de horror
como "El Gabinete del Doctor Caligari" (1920), "Nosferam" ( 1922),
"Figuras de cera" ( 1924) y "El estudiante de Praga" ( 1926) no convierten
a Cagliostro en una novela de horror, pero sí de enorme misterio.
La influencia más notoria del cine expresionista alemán está en los
recursos técnicos de la novela. Al respecto, De Costa precisa que "Escenas
de levitación, proyección espacial, hipnotismo, y magia negra abundan
en Cagliostro" (De Costa, 74). De las películas mencionadas, "El
Gabinete del Doctor Caligari" es la que más ha inspirado a Huidobro; el
influjo es notorio en el efecto expresionista de las sombras: Extraños
reflejos de luz y de sombra parecen alargar aún más su rostro pálido de asceta.
{80); de los cuerpos: El conde de Sabfons se despide de Cagliostro
respetuosamente y doblando su cuerpo sale por fa chimenea. (82); de los
objetos: (. .. ) Cagliostro hace funcionar el resorte del haiU y la plataforma
con el cuerpo de Lorenza desciende hasta que el cuerpo desaparece en el
interior. (85)
El expresionismo o la "expresión subjetiva e inreriorizante de la
realidad humana" (Schwartz, 404) es tamb ién, en palabras de Borges, la
preferencia por la intensidad de las imágenes proyectadas; es el
predominio de la imagen visual. Y esto es lo que Huidobro pretende
alcanzar en su recorrido cinematográfico. En este sentido, el autor
329

�..

recreará al personaje Cagliostro como él lo imagina, y no necesariamente
como tuvo que haber sido; y por su parre, el lector "verá" lo que él quiera
ver, y no necesariamente lo que es. La ambigüedad expresionista es
expuesta en la película "El Gabinete del_ Doctor Caliga~i:'. Verl~ e~ una
experiencia enriquecedora porque exhibe la concepc10n subJetJ~a y
relativa de la existencia. No todo lo que se ve es lo que parece. La misma
experiencia vive el lector-espectador de Cagliostro. La intensa imagen
visual que recibe el lector transforma y condiciona la opinión que pueda
crearse del personaje y su entorno. Huidobro juega con esto nar:ando
escenas cuya ambigüedad desafía cualquier rigidez de pensamiento.
Después de leer la novela, el lector tendrá que pensarlo d~s veces antes de
pronunciarse "éticamente" sobre la conducta del persona¡e porque, como
dice Edschmidt, la realidad deberá ser creada por codos nosotros.
De Costa también certifica la influencia del cubismo en la prosa
narrativa de Huidobro. Considera al cubismo como "el promotor de
cierras técnicas que ahora se consideran fundamentales en la
cinematografía: el montaje y la discontinuidad" (De Costa, 75). De las
dos, el montaje es la más persistente en la composición narrativa de
Cagliostro. Un director de cine filmaría las escenas po_r separado, y el
montaje se daría al yuxtaponerlas en la pantalla. Hu1dobro crea este
efecto de simultaneidad en diversas ocasiones. Una muestra de
yuxtaposición escénica es cuando tenemos en una escena a madame de
Barrer y al doctor Osterrag urdiendo la farsa del sirviente enfermo, y
simultáneamente la marquesa de Monrverr le pide a Caglioscro una
demostración de su poder (51 ). Otra muestra es, a nivel de superposición
de planos, cuando Lorenza es hipnotizada por Cagliostro para que le
relate lo que está aconteciendo en la casa del conde de Sablons (46). Cabe
destacar en esta alternancia escénica, la verosimilitud alcanzada por el
autor al presentarnos una Lorenza que se expresa en forma espontánea y
natural sobre lo que está observando:
-Veo en casa del conde de Sablons ... Sí, sí, veo en la biblioteca
del conde... hay una reunión ... aguarda ... se discute sobre

ti... espera, espera. (4 6)
Para Mireya Camurati la simultaneidad es la que conduce a la
superposición de planos; la simultaneidad se presenta en tres direcciones:
en el espacio o lugar (situaciones simultáneas que ocurren en lugares
distintos; como el caso de la hipnosis de Lorenz:1: en el laboratorio y en la
casa del conde de Sablons); en el tiempo (situaciones simuldneas que
330

ocurren en tiempos distintos) y en la perspectiva (situaciones simultáneas
que ocurren desde distintos puntos de observación) (Camurati, 79-119).
Lo que no se percibe en la obra de Cagfiostro son los recursos
cubistas de descomposición y collage que menciona Camurati. Es decir,
el lector-espectador no está presenciando la representación geométrica de
escenas que se rompen o descomponen para conformar un todo, y que
luego se reordenan o recomponen de acuerdo a su propia configuración;
ni tampoco está frente a un collage ~omplejo de imágenes visuales porque
Huidobro se concreta sólo en la simultaneidad y yuxtaposición escénica.
De Costa observa, en Cagliostro, recursos propiamente
cinematográficos como el "fade-out" (desaparición gradual de la imagen)
que se emplea en dos ocasiones: al principio y al final de la historia,
cuando Huidobro describe que una nube especial desriende hasta el suelo
para ocultarla a fa curiosidad humana (39) / una nube cae lentamente hasta
el suelo (134). Recursos como el de la cámara fija (muy propia del cine
mudo dado que no se conocía el "travelling" ni el "zoom"): Cagliostro
aparece de pronto en el sendero hacia la carroza. A medida que se acerca
parece ser que se agranda de un modo increíble (39). Como el del "flashback" (retroceso temporal) cuando Cagliostro recuerda y relata cómo fue
iniciado en Egipto hace mds de tres mil años (97). Lo interesante aquí es la
fusión entre una técnica inicialmente cinematográfica y un recurso, como
la hipérbole, tradicionalmente literario. De hecho, la descripción de las
pruebas a las que se somete el mago es también hiperbólica; quizá con el
propósito de procurar el interés del lector-espectador. No por nada, la
reiteración de sustantivos como "horrible": "horrible esqueleto " (1 O1),
"horrible angustia" / "horrible rnmba"/ "horrible canal" ( l 02), ere. Esto
evoca al tipo de películas que buscan provocarle "mucho miedo" al
pt'1blico. Otro recurso cirado por De Costa es el "ílash-for.vard"
(anticipación temporal); lo ubicamos cuando Cagliosrro rettere a los reyes
Luis XVI y María Antonieta su furnra decapitación: En el mismo instante
aparece en el espejo un verdadero racimo de cabezas cortadas, e111re las cuales
casi todos los asistentes se reconocen, aterrados.(120). Lo peculiar de est:i
anticipación es que Huid obro ya la había sugerido ;1\ lector,
analógicamente, en diversos momentos previ os: en el incidente dd
cochero: El cochero se ve matnífico en su actitud de dnmer los mbllllos
espantados. Parece un monarca sobre el carro del f:srado al borde del ab1S1110
de la Revolución, etc (32); en el accidente irónico del Doctor Guillotin
atropellado por el carruaje de las damas &lt;le honor de M.iría Anroni(."t.1
(1 15); y en el comentario del .1uror sobre d signittcado con not.ttivo de l.i
.),\ 1

�flor que después Cagliostro obscqui.1r.í .1 l.i reina: S,11 c111h,11go. l t ' tl,rí,,
que en lm mejillas de los reyes 1111t1 flo r t1go11iZ11 lmtilJJJt'J/tt'. Í.Ol liH'-' Sl'

mueren. (118).
Además de los recursos cinematográficos .11101.1dos por Dt: Co-,1.1,
podemos agregar otros que inciden en la estética del t:spcu.iculo de l.1
obra de Huidobro. Si Cagliostro hubit:ra sido !1l1md.1 en cinc mudo, Li
parte "Preliminar" (que antecede inmedi.name1rn: JI primt:r &lt;...tpírulo)
sería "leída" en b panrall.1 por el espectador; de film.me en ci ne ~onoro,
dicha parte sería "escuchada" a través de una "voz en off':
Hacia el final dd reino de Luis &gt;tV. Fm11m1 )' w111 gm11 p111u
de Europa estaban invad1dt1S por numerosas sect11s serrer11S, cuy//
acción, aunque ignorada di' fil mayoría de lt1s gmres, ruuo 111111 p·1111
influencill en los aconrecin11entos de /11 época (. .. ) (30)
ostálgica es la intercalación de corrinill.is "narrativ.1s" que evocan ,11
viejo cine, y que contribuyen a servir de enlace escénico y cominuid.1d
secuencial:

,.

I'

• 1
1

ij

No lejos de ahí, en otro sitio de la ciudad, !t1s visiones del
profeta se cumplían también. (55)
Mientras, la marquesa de Montvert zmefa hacia P11rís para
lleg11r a tiempo ti fa fiesta de la corte. (76)

11

Cap richoso es el desplazamienro de la cámara dependiendo del
movimienro de los personajes. La cámara de Huidobro resta importancia
a la selva cuando Cagliosrro se aleja de ella:
La selva se hace más misteriosa al contacto de t'se hombre de
paso firma que la atraviesa y fa impregna de su vida y de su calor,
hasta que saliendo por el otro extremo, la selva se 11uelve pobre y sin
interés, los árboles comienwn a tiritar de frío. (33)
Desmesurados son los efecros visuales (como el de la pecera); y
artificiosos, los efecros sonoros (como el del sonido hueco):
En el interior de la pecera la cabeza del herido se agranda, se
vuelve enorme, desborda de la pecera y ocupa roda fa escena. La
cabeza sola, con una herida en La frente, abierta, chorreando
sangre, /11 cabeut es como un muro ante nuestros ojos. (52)
EL personaje de ojos de fósforo al llegar al viejo patio empieut 11
golpear con el pie el suelo en diferentes sitios. Un sonido hueco le

332

hace detenerse, se inclina a tierra(. .. ) y levantll dwdido untl
trampa bmtante pesada para un hombre normal. (34)
"Congeladas" son algunas escenas (como la del ciego que deja de ser
atendido temporalmente por Cagliosrro porque éste dialoga con Lorenza,
se desplaza a casa del Conde de Sablons, y "regresa" a la escena en donde
el ciego lo sigue esperando) (45-54); y otras, contrapunteadas (como la
de Albios queriendo macar a Lorenza, y la de Marcival tratando de
impedirlo):

En el mismo instante en que Albios va a dejar caer su puñal y
clavarlo en el pecho de Lorenza, Marcival, en fa calle, levanta
también La mano al cielo, como si quisiera detener la fi1talidad.
(125)

Otro modo cinematográfico de armar el espectáculo narrativo es a
través del suspense. Creado y mantenido de múltiples formas:
Por el desconocimiento inicial del lector en romo a lo que está
"viendo": Gondin escribe una carca; el lector sospecha que la venganza es
el motivo, pero ignora su contenido; después se enterará de éste.
Por el empleo de reiteraciones: La extraña portezuela del extraño

carruaje... (32).
Por las escenas espectaculares: el rayo que cae sobre un caballo, el
arribo de Cagliosrro en una bola de madera roja, entre otras.
Por las escenas de airo riesgo: el duelo de venenos entre Cagliostro y
el doctor Oscercag, que nos recuerda el duelo de armas del viejo oeste.
Por el manejo de la iluminación en donde la oscuridad es una
constante que aviva el misterio: En ese instante Marcival entra en su pieza
y cierra la puerta. Está obscura la calle y un poco más obscura la pieza. (7980).
Por las abruptas interrupciones de diálogos o situaciones por parre
del autor; la conversación entre Saint-Germain y uno de los rosacruces se
"corta" cuando éste realiza una pregunta (lo que podría encenderse como
una discontinuidad escénica dado que lo que prosigue es la narración de
H uidobro):
Él ya sabe lo que debe hacer. ¿Qué hará el segundo jefe de Los
rosacruces?
Afuera, fatigado y sentado sobre el paisaje, el viejo lagar en
ruinas, indiferente a todo Lo que pasa en su propio seno, parece
prestar sus oídos a las sordas discusiones de los astros. (38)
333

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El suspense se regisrra rambién por una especie de intensidad
"musical" que prevalece en el rranscurso de los rres capírulos de la novela.
De esra forma, el suspense está marcado por el inicio agresivo del primer
capírulo o "movimiento": "Preludio en rempesrad mayor"; por el acenro
grave en que se sosriene duran re el segundo capírulo o movimiento; y por
la intensidad circular con la que culmina en el rercero. Es decir, esre
úlrimo capírulo equivaldría a un movimiento circular dado que acaba con
la misma intensidad del primero: Cagliosrro destruye sus secreros y su
casa; y parce en una carroza llevándose el cadáver de la amada.
Mención aparre merece el rirmo de la prosa lireraria de la obra para
garantizar rambién el suspense. Es en ese mismo capítulo, "Preludio en
rempesrad mayor", en donde se aprecia la importancia del rirmo.
Pareciera graruiro, por lúdico, el círulo, pero si romamos más en serio a
Huidobro, descubriremos que, a la manera de una pieza clásica (como ya
se comentó anteriormente) la obra inicia con un primer movimienro
incenso, en un rono mayor (signado por la palabra "tempestad") en
do nde las cláusulas largas de la narración (predominanres en la mayoría
de los parágrafos de este capírulo) llevan un ritmo acompasado que
prolonga el suspense:
Una tempestad siglo XVIII retumbaba aqueiia tarde de otoño
sobre ifl ALsacia adormecidt1, sobre ia dulce A/sacia rubia a ct1usa de
sus hojas y de sus h1jflS.
Grandes nubes negras y llenas como vientres de foms
sobrenadaban en los vientos mojados en dirección hacia el oeste,
guiadas por hábiles aurigas. De cuando en cut1ndo el lanzazo de un
relámpago magistral vaciaba sobre la angustia de nuestro
panorama ia sangre tibia de una nube herida. (31)
Cuando las cláusulas breves se intercalan con bs largas es con regular
simetría, equilibran el ritmo, y por canco, mantienen el suspense. Cuando
suelen ir solas o "aisladas" de las largas, propician que el lector se
"detenga" un poco si n descompensar el ritmo o perjudicar el suspense:
El cochero responde humilde, y sus palabras timidas lamen la
mano de la noche.
La tempestad comienza a calmarse como si hubiera satisfecho
su hambre con ese simple caballo carbonizado. (33)

334

Las cláusulas breves adquieren contundencia en los diálogos corros
entre Cagliostro y Saint Germain; y entre éste y los hermanos rosacruces,
debido a que repercutirán en el desarrollo de fururos acontecimienros. Su
extensión corca, si bien imprime un ritmo monótono o muy pausado,
permite que el lecror codifique rápida y eficazmente los signos relevantes
de la novela.
Asimismo el ritmo se da en el contraste permanente de palabras
duras y suaves, registrado por el u~o de consonantes fuerces o rígidas
como: /r/ y Ir/ cuya sonoridad grave y melódica se conjuga con el empleo
de consonantes débiles o blandas como: /s/ /6/ /e/. De este modo, el
contraste se efectúa en los binomios débil-fuerce (dominante-dominado):
tempestad/Alsacia (la Alsacia dulce acechada por la tempestad);
viento/selva (la selva se queja del vienro); tiritan/árboles (los árboles
sufren el frío); ruina/casa (la condición física de la casa visitada por
Caglioscro); en los binomios fuerce-fuerce (dominante-dominante):
Libertad/Fraternidad (la consigna rosacruz), Cagliostro/Saint-Germain
(el equilibrio de poderes).
La pregunta es: ¿De qué modo el ritmo de la prosa narrativa favorece
el suspense? La velocidad con la que la cámara (autor) registra lo que
observa depende del manejo del rirmo narrativo. Si el ritmo es lento, la
cámara capeará ese tipo de movimiento, y de igual forma si es rápido. La
cámara depende del ritmo narrativo. Del modo en como la cámara capte
el movimienro (de personajes y situaciones) será el suspense obtenido.
Si consideramos el texto de H uidobro como una especie de
enunciación cinematográfi ca o base a través de la cual se articulan
personas (quienes), lugares (donde) y riempos (n1Jndo) del film (Caseci,
42), reconoceremos no só lo al sujeto de la enunciación (H uidobro )
conduciendo el proceso narrativo sino rambién su punto de \·isra respecro
a lo que acontece en el discurso secuencial. Desde este ángulo, el autor
interviene en la novela-film con diversos propó~iros:
Para interpelar al lector, y centrar su ,Hención en aquello ("close-up"
o cámara subjeriva en los ojos de Cagliosrro) que el autor considera
relevanre:
¿Habéis 11isto sus ojos? Sus ojos fosforescentes como los ,1rroyos
que corren sobre las minas de mercurio( . .) /v!iradlos bie11, porque
esos ojos son ei centro de mi historia y hr1n atral'esr1do todo el s1~r!Jo
XVIII como riel electrizado. (33)
Para apelar al lecror, y disolver tradicion.dcs arrificim litcr,1rios:
555

�Mi feo lector o mi hermosa lectorr1 t!d)t'11 n'tm,nla i1~i¿_101U.í
metros pant 110 ser srzlpff11dos por !,1s ruallls rll' l'Sl,' 11w1aio 1¡11,'
pasa. (32)
Par.1 inregr.u-se "rridimcnsion.1l1rn:11r,,-', rnmo pn\011;1jc, en ,u propia
novela, v de paso incluir al kcror:
Lr! c,11-rozll llegil del,1111e de llosorm.,, muy Cl'r(rl, ,1 ,1~1;1010.,
me/ros de nuestros ojos. (3.2)
Para emular a l.1 cim.ira dt:sLTih1cndo, en form.1 porn1u1on1,1d.1 \"
\·oy·eurisc1, Lis accion,:s del pn,011.1je, :· de p.1,0 incluir .il b.:tor pau que
se posicione de ell.1:
Un11 p,'quntll esrnl1&gt;ri1 ilp,1recc mue rns o¡os, dt.1cicl/{I/' por ,·l/,1
y la rn1mpa se cierra sobre il como 11n11 t11111ha. buonres el exrr,u10
persowye que uamos s1iuirnrlo se O1c11e11tn1 en 1111 .í/1Utrrr,Ínrn de
picdrt1s 1•erdosas y /I/Oj11d,1s de recuerdos Imprecisos. 1. &gt;·! )
Para mostrar su humor in'&gt;nico .il rehur situaciones de riesgo:
De improuiso !a te111prstr1d crece, los reltÍ/llpt1gos c,zlienran
1111estros o_¡os mojados, y i-1 rayo. esetlpándose de su yu11que invisible,
se desploma sobre u11 caballo de la carroza enlutada, que se torna
más enlutada con un wballo muerto tmdido m rlcrm y los otros
dos enmbrltados de justa ind(~wzcldn (32)
Para omitir aquellas descripciones que considera. b,unles, y apelar al
lector a que las imagine. Basta. con que la cáma ra (imaginación) del lector
lo haga. En este SCI1rido, cabe la posibilidad de que el especcículo se
re.die~ en la mente del lector. El cspccr;kulo no sólo es lo que el auror le
ofrece al lector, sino también lo que éste imagine:
(l,ecror, piensa en fa mujer más hermosa que has visto en tu
1•1da y apllca rz !.ormza su hermosu m. As/ me fvit,zrds }' te evirards
una larga desmpción.) (46)
Para cransmirirle al lector, a través del di:ilogo de sus personajes, la
vigencia v universalidad del pensamiento nügico en una sociedad
m~dcrna Í1astiada dd vacío religioso y político. La fe en la magia obedece
no sólo ,1 la natural y prirniti\'a inclinación del ser humano h:.icia ella,
sino t.rn1bién a una decadenci.1 de las estructuras sociales. El apoyo
popul.ir, oculto o no, a las teorías nigromántic.1s, durante el auge
))Ú

cicnríllco del siglo XVIII. muestra el predominio de e-;c pensamiento
m;igico. El deseo inicial de Flianc por creer en h magia y su cambio de
p3.recer posterior es un signo de desoricnL1ci&lt;Ín soci.il dcmro de una
socicdJd en crisis. El que L1 ciencia se vea n·idcnciada por la magia de
Cagliostro al tratar de sal··ar al docror Ostcrrag L'S visra como un signo de
la superioridad de la 1mgia en el imaginario colectini:
Nosotros queremos creer fll usterl -dice Elir111c; -t1111ro hemos
oído hab!tzr rle su poder extraordinario y de sus milagros. (50)
Lentamente !rts convulsiones agriniCfls de! rlortor crnplczan 11
calmarse. Cagliostro se inclina sobre él, le hace rzly,u11os pmes
magnéticos y signos misteriosos, que ta! vez ,1yurlr111 rz ohmr al
medicamento. (73)
Además de sus modos cinematográficos, la 11m-ela Cagliostro nos
obsequia un roque de tearralidad. La misma composición narr;niva da Ll
pauta para ser "vista" como un:.i especie de representación tearral. Los tres
capítulos de la novela bien podrían corresponder a tres ;icros,
respe-ctivamenre, de una obra dramárica. El primer acto: "Preludio en
tempestad mayor"; el segundo acto: "Hacia arriba. El halo de
Esrr;1.,burgo"; y el tercer acro: "Cumbre y riniehla". Los tres actos se
difercnci:111 entre sí no sólo por los cambios espacioremporales (el
primero se desarrolla en Alsacia, durante el reinado de Luis XV; el
segundo en Esrrasburgo; y el tercero en París, en el reinado de Luis &gt;--.'VI)
sino también porque cada acto 111:irca la evolución que el personaje vive
(el primero: su fama reconocida por la Orden Rosacruz: el segundo: su
aloria extendida entre humildes \' ricos; ,\' el tercero : su "dec1d cncia" al
;::,
traicionar la misión encornendad,1 por la Logia) .
Los tres actos, a su vez, están precedidos por los "antecedentes" que
el coro-autor le enfatiza al espectador-lector. Un coro un tanto moderno
porque "rompe" con la cuarta pared e invira al lector, si no a panicip:1 r,
al menos a ser su comparsa con relación a lo que sucede en el esccnarionovela. Un coro muy informado respecto a h vida y obra de C1gliostro
para que el lector no pierda. ning t'111 detalle, y valore Li complejidad del
personaje y del contexto en que se rcprcsentar;Í el :1cro-capítLdo. C:omo
todo coro de la tragedia cL1sica, el narrador inter\'cndr:í en di\'(:rsas
ocasiones, pero en forma arbirr:iri.1.
Por su parre, la estrucrnra "dram:ír ica" de la novela 110 ofreced
mayores sorpresas: cuenta con un inicio (el enrnentro entre Cagliosrro v
Saint Germain, donde éste le asigna la misión rosacrnz), \'arios puntos de
~

�cens1on dramática (suscitados por los enemigos del nugo, y ,111re los
cuales éste reacciona), un punro climático (cuando Loren'U traiciona al
nigromante y Caglioscro ordena su muerte) y un desenbce (el suicidio &lt;le
Lorenza y la partida de Cagliostro).
Como en toda obra rearral, las acciones constituyen su colum1u
\'enebral. En ella se podrá prescindir del diJlogo de los personajes o de h
esceno,,rafía
entera, pero n u nea de sus acciones. De hecho. subvace
un
o
,
equilibrio dramático de las acciones en los tres "actos'' &lt;le h novela. L1
caioa
"positiva" ,y "negativa" de las acciones es lo (jUC garantiza es,1
O
armonía durante la mayor parte de los "actos".
En el primer acro (el más breve, pero decisivo de lo eres) no se invoca
h necesidad de un equilibrio dr,1m,írico porque no se presenta una acción
"negativa" que demande un contrapeso. La acción más relevante es Li
enrrega del documento secreto que Saint Germain encomiend:1 ,l
Caoliostro. Es cierro que al parcir Car.liosrro, Sainr Cerman se dirige al
"segundo jefe de los rosacruces" (cuya verdadera idrntidad el espectador
desconoce aquí) diciéndole: -Ahor11 t!Í sahes lo que dehu IJtzccr. (38) Si
bien esta petición reflejJ, en el fondo, un,1 acritud de desconfianza haái
Cagliostro, dmante este primer Jeto el mago aún no realiz.1 una acción
contraria a los ide,1les rosJCrnces que implique la necesidad de otra que la
e

~

~1

~

equilibre.
En el segundo acto idcntiftc.11110s las siguientes acciones que se
susci tan, alternada o progresivamente, y cuya urga neg;niv,1 (-) tiene un
contrapeso en una carga positiva (+). Fsu ;isignación de lo negali\'O :'
positivo se desprende de la visión duc1lisca del bien y del mal que los
personajes tienen, excepto C:agliosrro y sus partidarios:
Acciones:
a) (+) Cagliosrro realiza el milagro de s.111ar a un inv.ílido (us.1 su poder
para ayudar ;1! necesi cado)
b) (-) Cagliosuo hipnotiza a Lorenza (usa :;u poder pau su propio
beneficio)
a) (-) Cagliostro hace ap;uecer la cabeza del marido en l.1 pecera (us,1 su
poder para perturbar l.1 p,17. de los muertos)
b) ( +) Pero regresa 3 su e.isa para scgui r ,Hendiendo a un ciego.
a) (-) l;n "fantasma" (cnvi.1do por Cagliostro) rob:1 el documento de
Gondin.
b) (+) Mientra\ que Cagliostro terrnin.1 de .1trndcr ,11 ciego.

:1) (-) Cagliostro expone la vida del doctor Osrenag en un duelo de
venenos.
6) (+) Pero se apiada de él y lo salva.
a) (+) Caglioscro envía un carruaje a Eliane par,1 que pueda viajar a París.
b) (-) Pero lo hace para vengarse &lt;le Condin, a quien le envía una carca
burlona.

En el tercer acto, el equilibrio dram;ítico de las acciones va no recae
t'inicamente en el mismo personaje que las ejecuta, sino que d,emanda las
acciones de otro (Marcival ), para mantenerlo. Lo anterior insinúa una
gradual pérdida de poder o conrrol absoluto del mago, que se nivela con
una participación más Firme y decisiva de Marcival (.1 diferencia del
segundo acto en donde se introduce y delinea su personalidad mística.
pero pasiva):
a) (-) Albios vende los lingotes de oro, de oscura procedencia, a un
jo:·ero (sabemos que h:i sido enviado por C:aglioscro).
b) (+) Marcival le compra al joyero los lingotes de oro par.1 evitar la
estafa.
a) (-) Cagliosrro se ve ten tado a poseer a Lorenza con el uso de sus
poderes.
b)
(+) Pero contiene su instinto.
a) (+ ) Cagliosrro impide que el duque Anastasio y su hij.1 perezcan en
un accidente de trineo.
b) (-) Pero al hacerlo, infri nge el curso narural de la vida\' del destino.
a) (-) Cagliostro hipnotiz.1 a la 111,uqucsa de :-1oncven p.1r.1 que se
enan10re del príncipe Rolland.
b) (+) Marcival rompe el son ilcgio.
a) (-) Cagliosrro hipnotiza a Lorcnza par.t c¡ue lo ,1111e.
b) (+) Marciv,11 lo evita..
a) (-) Caglioscro hipnotiza a su criado p:ua t¡ue ,1sesine a Toru11.1.
b) (+) Marciv.11 lo impide.
a) (-) Caglioscro decide 111.1Lll' .i lorcnz.,1 person.1lmc nte.
b) (+) Marc ival advierte a Lorem,1 e impide ese ,icto.
a) (-) Cagliostro y ,\1a rci\·,1l no pucdrn impedir ,¡ue lmem,1 se ,uici de
El equilibrio dr.1m.íticc1 fW·cce romper,e rnn c,r.1 t'dr im.1 ,ict1.1rn'rn.
Sin emb.1rgo, el que C1gliostro pmc.1 el Eli\ir Lk l.1 \'id.1 \' l.1 prc¡i.11.1, ic'i :1
para resucitar a los muertos. imint'u Li pmihilid,td ,k un.1 .lCL. i&lt;'in 11wu
te:itral que puede servir de co11tr.1peso. /n (Jlll mnlid.t e l ct¡11ili h110

�clr.1m;ítico yue prev.ikce e11 L1 ohr.1 rn1ilr.1 c,peLUll1l.u p.n.1 el pL'1hli~():
En tanto Huidobro rC'Cllrrt· .1 l.1 g.1,1.1d.1 kH11ll!l.1 nwr,di,1.1 ,kl
enfrenr.1mie1Ho entre las t'u&lt;:rl,b del hicn y del rn.1I. \:o p(H LTccr en ell.1 ,
sino porque rearral y cinc111.1tllgr.ít1c.rnll'nte e:, fu1H:ion.1l: por ,m .iclione,
"ne&lt;'ativas"
C:agliostro es "c,1srigado" .d fncrdcr .1 Lure111.1 ·\' .d ,u
~
"repudiado " por ,us hcrm.mos ros.1nt1Lc:, !\ro el 1111.11 de l.1 110\·cl.1 ll&lt;h
adviene ocr.1 cuestión. ¿Qué t.111 L,1,tig.1do es que t icnc l.1 up()rtunid,1d de
resuciur a L1 a111ad.1? ¿Qu¿ t.uHo k i111pon.1r.í el rqll!d10 de ,u, hcrn1.rnu,
si decide destruir ~us secretos nigrom.ínticm p.1r.1 no cornp.1rnrlos urn
n.1die 111.1s' En fin, ¡qué r,rnto le comt.i .d bien su rriunto ,ohrc el 111.1P
Basu r&lt;:pasar el di.ílogo en tre ~L1rci\·,d \' Eli.1nc, su nut:q di,cí¡rnl.i. p.1r.t
sospechar que la "bat.illa contra el 111.11" ,1pt:11.1, in ici.1 (lo que dn¡1 icr1.1 l.1
morbosidad de quienes dcse.111 conou:r rn.ís ,\\'rnrur.1, del pcr,011,1jc):
-Fll!onccs -diff //,- 101/dos rnmu dos ah,111;·, wmo dos so111hm.i
(. . .) U!lldos, mi bumrl 111111~1!,il, J&gt;rlm lrl realización de 1111estril gmn
ohm. Es, rrd vez 1111rl !11ch11 mcxorablc. l,11 /1,J11,í')i1 ,Vegm es mu_¡
jiffrrc, y romo no retrocede 1111re n,1d11, ella rime mds rffurso, que li1
1'vf11gia Bl1111c11. ( 130)
L'

'

1

l

A fina l de cuciH,lS, ;rn;Íl l'S el conflicto de h obr.1 que da p,1t1c,1 .il
dcs.1rrollo de bs acciones (considerando que wda obr.1 tc.m.11 pr&lt;:\enLi
uno )? Los tres Maestros rosacruces tienen h r&lt;:spuesra:
-S11béis, conde Caglwsffo, que los que eswmos 11qu! pffsc11tcs
somos tres A-Ir/estros. Leed la sentenc/11 de vuestro c/lstigo. Veréis que
se os acusa de preuancacid11 )' de trah,(jar sólo pen1guimdo
ambicioms pmonales. (J 32)
Si el conflicro es ese, pareciera que Cagliomo aprendió L1 lección al
quemar sus manuscritos, pero esre hecho es engañoso; se rr.lta de un
nuevo acto de egoísmo, soberbia, \'cnganza y rebeidía:
-Nadie sabrá j11mds lo que yo he sabido -exrl1ur/{/ el mago.
(JJ3)

A final de cuentas, ;quien es el \·erdadcro héroe' Es una pregunra
vacua cuya respuesta incierta se retomad m:ís adelanre.
Revisemos orros modos tearrales de conducir el cspecdculo. La
urilcría o conjunto de accesorios que ayudan a vcsrir .1 una obra
dr;1mirica tiene un lugar preponderante en Ci1gfiosrro. Cbica mos
acccsonos significativos que proceden como elcmenco~ conectores de l::i

novela, como-el del documenw q ue Sa ine Cernuin cncrega ;1 Cagliosrro.
El yue el mago sepa o no conservarlo es viral por dos razones: contirne
informació n secreta y valiosa parc1 la l.ogi;1, y su divulgación es visea como
un acto de traición o deslealtad. Es un accesorio conector porc¡ue
Cagliostro lo recibe en el primer capículo , lo conserva dur:rnte el
segundo, y lo "pierde " en el tercero cuando Lorcnza lo hu na y lo rntrega
a las auroridades. Una parte del "castigo'' de Cagliostro es d&lt;:bida a esta
infracción. Por tanro, lo que sucede con el documento siempre interesa
al espectador. El otro accesorio conector es la carta corno instrumento de
venganza y poder. El género epistolar fue un recurso lite rario explorado
hasta la saciedad durante el siglo XVIII. Huidobro se ci ñe históricamente
a este arrifici o. En el segundo capítulo, la cana co nnot a un deseo de
venganza: Gondin envía una (en una palom,1 mensajera) a un policí,1
francés para que el mago sea aprehendido en París. Cagliostro le envía
otra a Gondin para comunicarle que fracasó su plan contra Elianc. Fn el
tercer capírulo, la carta es un signo de pérdida de poder o una advenencia
de que el poder está en riesgo:
Conde Cagliostro: ¡Cuidado' Alguim sigue tw pmos. Todo lo
que es secreto puede dejar de serlo. Ya en dos ocasiones has
pretendido turbar el ritmo dr la vida. ¡Oh gran Copto.', tu castigo
smí terrible.(115- 116)
La importancia de esta carta corno acceso rio conector es debido a
que anticipa el motivo de la orra parte del cast igo de Cagliostro: su
ambición personal. Por tanto, lo q ue sucede con las cartas mantiene al
lector a la expecrariva. Sin embargo, Huidobro desaprovecha, descuida o
deja de lado accesorios que ini cialrnenre parecían relevantes: la sortija que
Saim German le entrega a Cagliosrro (se qued.1 a nivel de símbolo) y los
documentos que un ladrón- fa ntasma le roba a Concli n (no sabemos por
qué eran tan importantes para el policía). No hay una consecución de
una utilería que se antojaba atractiva para el espectador-lector. Es fal lida
en el sentido espect:icular.
La mímica (o movimien to gestual y corporal) de los personajes es,
como sabernos, propiamente teatral. Pero H uidobro no Ll olvida y la
incluye en su novela-film . A través de la gestirnlaci&lt;Íll y los movim ientos
corporales (desplazamientos escén icos) de los personajes se perfila el
carácter y la intencional idad de los p(rsona jes:
Al introducir a Marcival como person,1je. el aucor in dic1:

Y1l

�fs un hombre impenetrable. No tiene necesidad de hahl,1r; co11
un solo gesto domina toda la escenr1, ennoblece e! ambimte con 111111
sola palabra en sus labios. (48)
Marcival, desde su rinró11, sig11e !a escer111 ron un gesto l(:Jt1no y
desinteresado. (51)
Para refornr el poder de los actos hipnóticos de Cagliosrro:
Antes que Eliane tengr1 tiempo de decir la pnmerr1 prdabrt1,
Cagliostro, tll!f1nzando hacia ella, levanta la mano y con el gesto de
alguien que rociara un líquido en el aire, la hipnotiza (. .. ) (9293)
Para ilustrar la complicidad enrre el doctor Osterrag &gt;' el falso
sirvienre enfermo:
Al entrar en la sala biblioteca los dos criados se acerwn al
doctor Ostertag. EL enfermo hace un gesto rdpido rl su amo,
indicándole que ha comprendido su papel. Ostertag se dirige hacia
Cag!iostro, que charf,1 animado m el grupo de /,1 11u1rquesa, yrz
repuesta de su crisis. (53)

1

1

Los desplazamienros esccn1cos, que se observan en bs anteriores
citas, bien podrían ir indicados en acotaciones (recurso naturalmente
rcacral), pero Huidobro cransgrcde esta convenio dram:üico. Cuando
acude a la acotación es para darle otro uso; por ejemplo, para soliutarle
un favor a sus lectoras:
(Ruego a Las lectoras que 110 !Jt1p1n conocido 11 Do11 juan, el
uerdadero Don Juan, que observrn con atmcld11 los gestos )'
movimientos de Casanova .. . ). (87)
En otras ocasiones, Huidobro prefiere jugar el rol de la acoución, al
interrumpir el relaro de la prueba de la carne de su propio personaje:
Al otro !rtdo me c11co11td en 1111a m,1g11!/icr1 s,drt de pr1!11Cio
egipcio. Cr1r,liostro, extenuado de fatiga, aparece r111tes 1111estros ojos,
dirigiéndose /;¡¡C/a uu grr111 Jl!ldn de madmz litlmid,1 r¡11c ff
encuentra ante u1111 mesa)' e11 el mal se dcjit raer pcJ·r1d1n11rnrc. Lr
mesrt está preparada como si esperitrrz r1 alguim(. .. ) Dtrriís ele!
sillón en do11dt está fflltado Cr{(fllostro
se mrnrnlrtt 1m corttn,1¡e
ó
.
grande)' prs¡¡r/o(. .. ) Cay,fiostro roma 1mi1 copa y ht'he ,í1 1irl11111,'11lt'
Su rostro rrmperii el rnlor ( .. ) ( 10 7 )

Y juega ese mismo rol también con un propostco mera teatral:
mostrarnos a un personaje consciente de que es un actor desempeñado el
papel de cochero:
La carroza de la marquesa espera a la puerta, con el paciente
cochero dormido sobre su asiento, siguiendo La vieja tradición de
todos Los cocheros poseídos de su papel (65)
Otros recursos, tradicionalmente teacr:i.les, que percibimos son: el
manejo de algunos diálogos acartonados y casi declamatorios (co rno los
del príncipe Rolland); la relevancia de los ddlogos iniciales y finales enrre
Cagliostro y los rosacruces (di;ilogos portadores del rumbo narrativo); un
lenguaje que oscila entre el apego a un castellano antiguo que at'tn
pervive, y un uso informal del mismo, como cuando H uidobro dice:
Cagliostro sonríe altanero y responde:
-¿Quién sois vos? Yo no os conozco, y me r!o de vuestras
¡,rcdiccio11es. (128)
Mientras, la marq11csa de /11ontvert vuela haoa Far!s para
llrgar a tiempo a la fiesta de la corte. (76)
Una informalidad semánr1c1 (incongruencia premeditada ) nLÍ
presente en la escenografía o decorado:
De pronto abre la puerta, sin tocarla, con la wli1 fi1erzr1 de s11
mirada. A sus ojos aparece 1111 gmn salón de estilo Edad Media
para cinema. (34)
Una indicación gr:icuira de vestu.nio:
Cuando la puerta que dr1 sohrc lr1 mi/e se ,ihrey rl/)({!Ht 1!/h1os
11estido a la europea, f_emherg lt1 a111,1 la (1zlH::t1 de 01tn· w.i
papeles y _(e dinie s011ric11do J,aci,1 el /I/Ostr11dor. (7- )
1

O una ambientación musiu l ( reumo espor.ídico en l.1 ohr.1 ) nH1\·
amancri1da:
Az~1ul'11 /}[¡ coloulflo 1dli ¡/ {'_i()S rlos 11/IÍ.i/(()_i, ,1(1,111l'I/ /1,1
provocado i1rtjh1ost1mc11te es// aglo111crilcirí11 pop11 /,n· ;( ·011 1¡11,:
o~jeto; Fa! vez p11r11 que nar/11, se ,1pcrc1U11 de o n-toJ po·.101111¡n tjll&lt;'
entmn {'11 11n1i crzs11 1 /'Clllil. (5}4-&lt;JS)
1

�Como si caya11 del cit'lo, 111111 nnísi,·11 l'.\1r1111,1 sr derr,1111,1 t11 /,1
sala, e11vol11icndo t1Í m,1go 1'11 la rih11,z11 dr su m,n110 mtl11rl1ow.
(108)

1 1

El especdculo contrnua gr;1cias a la b.rnciliz.ición de lm anteriores
recursos ceacrales que alcann el '&gt;UlllO gr.ido de la ridirnlcz. Y la
ridiculización es una herrarnien tci rn,fa del espc::cticulo.
Resta abordar los modos creKioniscas que pudieron detectarse en
Cagliostro. Corno se sabe, el creacionismo fue una cendenci,1 v.rngu.udisu
suroida en 1916 \' procLi111.1d,1 por un latino.rn1c:nccino: Vicente
HtJdobro. Su presupuesto cenrr.11 es, en sí, una búsqueda de originalidad
poética; es decir, el poera debe crear y no imitar a la narnr:1leza, corno
regularmente suLede. Parecería inconcebible imagi1~.u huellas del
creacion ismo en u1u obra narrati\'a, pero críticos corno Edu:irdo Angu1ca
han declarado que ''La prosa de Huidobro ha recihido t.1mbién Li
iníluencia de su poérica creacionista." (Anguira, 346)
Es peninente re\'isar dos ejes ce ntrales del creacioni'&gt;mo (desde b
perspectiva del poera, y desde la del poema) para comprender los posibles
modos en que se presenta en la novela Czy,fiostro:
I .fi poeta es un creador absoluto. En su manifiesto Non Sen1111m
(leído en el Ateneo de Santiago de Chile, en 1914), Huidobro menciona:
"Hasta ahora no hemos hecho ocra cosa que imit:n al mundo en sus
aspectos, no hemos creado nad,// ··~unca hemos creado realidades
propias ... "/ Non serviam. '.'Jo he de ser tu esclavo, madre \latura; seré cu
amo. Te servids de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo
también me serviré de ti. Yo tendré mis ,irboles, que no scrfo como los
rnvos, tendré mis montañas, tend ré mis ríos y mis mares, rendré mi cielo
\' ~is estrellas". (Schwarrz, 72-73) . El poeta posee la faCLdtad de crear, y
por tanto no necesita im itar a la naturaleza. En el fondo, nos dice el verso
de un poema de El espejo de agua (1916) de Huidobro, "el Poeta esun
pequeño Dios". Como ral debe ser capa?. &lt;le ~~minar p.,labra, serv1,:s_e
de ella. "Escuchad estas palabras de Emerson , nos dice Hu1dobro: El
poeta es el único sabio verdadero; sólo él nos habla de cosas nuevas, pues
sólo él esrnvo presente a las manifestaciones íntimas de las cosas que
describe. Es un contemplador de ideas; anuncia las cosas que exisren de
roda necesidad, corno las cosas evcnrnales( ... )" (Schuarrz, 75) La
sabiduría le permitid al poeta, en ¡dabras de Huidobro, ''hum.1nizar las
cosas", pues "codo lo que pasa a rravés del organismo del poeta debe

b

tomar la m:ís grande cantidad de su calor". de tal forma &lt;¡ue "una cosa
vasca, enorme como el horizome, se humaniza .. . " (Arenas, 197) .
2. Ef poema es u1111 cret1ción p zmz. Dice Huidobro: '' El poema
creacionista se compone de imJgenes creadas, de conceptos creados; no
escatima ningún elemento de la poesía tradicional. s:ilvo que rn él dichos
elementos son ímegramcnte inventados, sin preocuparse en absoluto de
la realid:id ni de la veracidad anteriores al acto de realización" (Schawanz,
87) . Imágenes creadas, como: "Un cornera sin manto muriéndose de
frío" o "La ros:i que trae el recuerdo de sus abuelos" (Alcazor, 88, 112).
Como acto de creación pura, el poema debe renunciar a rodo aquello que
lo empobrece: lenguaje descriptivo, anecdótico, retórico: "El arrisr:1 no
debe darnos lo habicu:il. Debe crear (. . . ) Hay que b:irrer lo anecdótico,
evitar el relato. Sólo lo absurdo, lo inhabitual, está dentro del arce. Los
hechos, las acciones, están dentro de h vida real." (Ro jas Jirnú1ez, 75) . El
poema ha de proyectar lo esencial y desprenderse de ad jetivos v
sust:intivos innecesarios: "( ... ) el adjetivo, cuando no da vid:i , mara'', nc;s
dice EL espejo de agua. Para el logro de la autonomía poética puede
prescindirse de los signos de puntuación, recurrir a una composición
ripográfic:i desorganizada, dej:ir espacios en blanco, auxiliarse de
caligram:is, crear nuevas palabras, jugar con las viejas o arnplific:ir el
poder evocacivo de las imágenes y medfous. La poesía, visea corno tal,
"es un desafío a la Razón, el único desafío que la razón puede aceptar,
pues una crea su real idad en el mundo que ES y la otra en el que EST1\
SIENDO" ( \ \ ·\111 .11ch1 k ,l /cu!1111 ,1, h11id1 ih rn, 11u11 i!í, , 1,, .' l!i ,i1) . La palabra
poética escapa al dominio racio nal en canco está provista de un :ilicnto
mágico. Nos dice Huidobro: "Aparte de la significación gramatica l del
lenguaje, hay otra, una significación mágica, que es la ún ica que nos
interesa .. . En codas las cosas hay una palabra incern:i, una palabra laten re
que está debajo de la palabra que las designa. Esa es la palabra que debe
descubrir el poeta." (Arenas, 192)
Intentemos ahora reconocer aquellos rasgos del creac1on1smo que
pueden percibirse como recursos del especdculo en h novela de
H uidobro:
l. El poeta es un crerzdor absoluto. Sin lugar a dudas, Huidobro es el
creador absoluto de su personaje al proveerlo de una configuración
propia. No lo es en tanto el miro de Cagl iostro era ya conocido; en tanto ,
existió corno personaje histórico en el siglo ;{VIII. ¿Cu;í] es entonces el
grado de originalidad del :iutor cuando parece, que en lugar de crear,

�imita a un perso1uje ya existente? Huidobro se defenderL.1 diciéndole a la
Historia: "Yo tendré mi Cagliostro que no será como el tuyo". Y
efectivamente. Estamos frente a un Caglioscro literario parecido al
histórico y mítico, pero no idénuco. Paz diría que esto es cxplic:ible
porque vivimos dentro de una tradición moderna. El pasado no se puede
cambiar, pero sí la percepción histórica que rengamos de él. Lo novedoso
en Huidobro radica en la creación humanizada de su personaje. No lo
idealiLa, como los integrantes de la Orden Rosacruz: "Cagliosrro viajó
extensamente por roda Europa y por Orienre, y por donde pasó siempre
fue reconocido por su gran generosidad Y elevado esp1ntu"
(\\\\'\\ u\.L~ l ·:--.1 IZ\ rP\.11.r111 .11t 1. ,1;-:1 ;1::·1).
i tampoco lo condena,
como d Sanco Oficio, y sus mLiltiples enemigos. Para Umbeno Eco
·• ... se rrara de un personaje c1ue carece de misterio" y ..... es uno de los
personajes más obvios de propio tiempo (Eco, 13-34). Eco considera que,
a través de los siglos, los partidarios y enemigos del mago son los que se
han encargado de alimentar un miro endeble al s:inrificarlo o al
demonizarlo. En síntesis, valga el pleonasmo, el mito es lircralmenre una
mentira. Miro o no, la Orden Rosacruz proporcioru los siguientes datos
"históricos" de su Gran Maestro que pueden ser cotejados con los tbros
literarios: Giuseppe Bálsamo (P:1lermo, 1-.43-1 795). Hijo del (;ran
Maestro de la Orden de Malta. Iniciado por el Ros,1cruz Alrhor:1s.
Casado con Lorenza Feliciani. Impulsor de la Logia ~1.isónica di rito
Egizio. Instituyó el uso del airar rriangubr en el templo Rosacruz.
Buscaba la rransform1eión p,1cífica de l.1 socied,1d .11 colabor.n con el
Conde de Saint Germ.1in. Inició ,l un joven teniente de origen corso,
llamado :--.Japoleón, que llegó .1 ser emperador de francia. Sufrió la
persecución del S:mto Oficio, quien n1.1nipuló .1 su espos.1 Lorenza
haciéndole creer que su marido er.1 un rcprescntrnte del demonio. Fundó
una logia en Roma, pero fue traicionado por un espía del Santo OGcio,
Francesco de San M:1uricio, quien proporcionó pruebas adversas que
permirieron su detención. fue encarcelado y tonur;1do en el C1Stillo de
Sancangclo. Su esposa fue igualmente torturada p,1L1 que declar.1ra que
Cagliosrro "adoraba al diablo y que bbsfemaba del nombre del señor".
No fue perdonado, y se le encerró en la forcalcz.1 de San Leo. Un;1
leyenda dice que Cagliostro no murió sino ,¡ue el cadh·er encontrJdo en
su celda er.1 el de un monje qu&lt;.: iba .1 ,cr reconforurlo &lt;.:,pirit11.ilrne nre.
(\,.,111 u \ , \ l '\I l{\·rP,.1l1111 111,,1:: 11i!1 ). Huidobro &lt;.:, poco !'icl ,11
perfil rosacruz pues cre.1 un C1gliostro má, comprometido consigo
mismo que con la sociedad, y m.ís m.ígico :· urn.11. r.1 C.1gliosrrn de

Huidobro es irreverente en rodas las direcciones: con la Orden RosKruz
porque se ridiculizan las claves secretas Je la Logia, y el n.irr.1dor 11.trn.i
''secra" a la Orden (cuando ésta se considera a sí misma como "u na
fraternidad esotérica, iniciácica v tradicional) o porc1ue el Caoliostro
b
hisrórico nunca traicionó a sus hermanos rosacruces; y, Je igual forma, es
irreverente con el cristianismo al caricaturizar el milagro de la
resurrección de Lázaro cuando el muerto atendido por el 111ago demora
en despertar; y por el traro papal que le ofrece el pueblo a Cagliosrro, al
irse de Emasburgo.
La creación de Caglioscro es un espectáculo. Los ingredientes son
sencillos, pero eficazmeme espectaculares: un mucho de n1.1gia, otro
ranro de sentimientos, y un poco más de a111or. ¿Por qué se identifica el
lector con Cagliostro si no es un héroe en el sentido mor.1lmente
convencional? Posibles motivos:
-Por su individualismo. Su frase lo abandera: ''tgo sum qui sum" (Yo
soy quien soy). Es individualista por su elevado ego que perjudica su
compromiso rosacrm, y por su egoísmo ,1] retener a quien le cerne o no le
ama, entre otros motivos. Pero, ¿por qué el lector habría de idenc ificarse
con .1lguien así? Porque son defectos. Se nos dirá que, en rodo c,1s0,
Marcival, el bueno de la hisrori.1, el que sirve de contrapeso es el
depositario de rodo el ,1precio del lector. H.uidobro jueg.1 con el miro del
héroe~· del .rntihéroe (propio del cinc). Ambos pcrson.1je., son "fuentes"
de luz (enciéndase poder): Cagliostro (de ojos "fc.)st&lt;.m:sccntcs") \'
Marciv.il (de "ojos místicos llenos -de flores luminos.1s''), pero l.t dirccció;1
de esas fuentes de luz. dependiendo del tipo de .1cciones, sed .1cerud.1 o
errónea. Esro nos recuerda .1 person.1jes como S.1t.rn,Í\, de l:i A1rr1Íso
Perdido de ,1-dilron: un fogel bucno que dcwicí su hie11te de luz \' fue
merecedor del l1üierno. Sin emb.1rgo. el lector \C ,irnre 111.1, idl·111ifiL,1do
con él porque rn compon,1mienro- es m.ís humano. h decir, .1,í t.01110
Milcon hum.111iz.1 .1 S.1t.111:ís :· le pnmite .d lector \·.dor,ir l.1 uimplcj,1
naturaleza del holllhre, .1sí I luidobro luce lo propio con \ll ¡ier,on.1je.
Marcival reunir.í Lis \·inudcs idóne.1s p.1r.1 ser consider.1c.lo rnmo el
f.1vorico de la histori.1. pero no m,1 cspect,1ud,1r111e11te su poder Lomo lo
hace Caglioscro, m111c1 dernueqr,1 '&gt;m de\eos l,m1.de.,, n1111L.l ,e n¡111\0L,I.
siempre time l.1 rnón: en !111, n delll,l\l,tLlo ,1b11rrido ¡i.ir,1 ,L·r ,1lln¡it.1do
por el leccor. Pero debemos n.:conou:r que rn oiHe11(i.1 L&lt;&gt;lll() l1LT,011.tiL·
esd jusrificH.ia porq11L· nuc,tr.1 soued,1d se 1111trL· 1.1111li1rn de idL",1k,. 1· I
lector se conecta wn C.1glioqro
nort¡ue é,te n dcliLim,1111c11tL· .1111h1&lt;&gt;110.
"'
r
:-,
mientras aciende .1 un uego (.!Leo h11m.1nitJ110) puede c,t.11 rn,1q11i11.1111.I()
~

' 1

�cómo \·enoarsc de su, enemigos. L1 prcgu11t.1 ql!l· Eli.111c k li.lLl' .il nl.lgo
lo sinreci·,; todo: -;Fs
,
. usral 11;1 ,í110cl o u1; tln1101110 ~, ).&gt; J
-Poi su vulncr.1hilicL1J. l-l kLtor no tcnd1.1 lo, p1Hkrl·, dl' C.1glio,tro.
pero sufre y se cntnstelc Lomo él Huidoliro h,1 uc.1do un mmklo
vulner,1hk de 111.1go con c.:I n:.il rodo, poJcmo., idcn ti l1c.ir1w,.
Encendemos ,1 C.1¡:.liostro cu.111do 110 pu,·c/1• rt'pnJ111r 1t11 11101 ·11111t11t11 rl,
r,1b111 ... (67) .il s.1her que quicn:n Jcsp1l·rng1.1rlo; Lt1,1ndo ,c .1pud.1 de
quien quiso h.icerle d.1110 (el dollor l)sterr.ig): cu.rndo mue,tr.1 ,1g11m dl'
.1goc.unicnto: ( ... ) ,1 pes,1r de /,1 1ll/portt111(111 y el 111rnis rle nu li1bor. yi1
f&gt;11pi1•zo ,z ,dlllrrimu· d1• 1·crrl11d. f8 l J; .,1 mmtr.n miedo en \.i., prueb.1,
inici.íciCls Je b Logi,1: l '11 lt'rror .1uhito .H' ,1porlao t!e ll/Í. /Jpe11,1s pude
dommar JI/IS 1/('l'l'/OS, me /,me/ m //lt'tlio de lo.i rorhl'fl111os r/1•/iu-go. r 10·0; .il
no resistir Li tcnt.1Lion Je reLorJ.nk el p.1s.1Ju ,1 Fli.rnl' o de .111tic1p.1r el
fll(uro .1 lm re~·e'i cu.rndo s.ibc qul' lo ti&lt;.:111: prohibido.
-Por su sencimienco amormo. ¿C:u.ínt.l\ vece'&gt; 1.:I lcccor no h.1br.í
escuchado .1 s11 ,1ln:dcdor .1 alguien decir: "Te prometo t¡ue tt'1 ,cr.1'&gt; 1111
rein.1 y yo seré cu re/'? Caglioscrn no podíJ ,er l.1 cxcc¡xión rn 'ill .1mor
por Lorcn1..1: -Q111éreml' wmo ;o te q111ao y tt /111ré l,1 rt111,1 drl ll/111ulo.
(59) ¿Cuforas veces el lector no h.1br.í .,abido del rechazo, de un .11nor no
correspondido? Lorenu t's el vivo e¡emplo: -Qut' 111t' 1111port,1 sa 111 rem,1
del mundo s, debo perder ,m alm,1 par,1 smnpre... (59) F.I con&lt;limenco
religioso (b ,1menaz,1 bcrnce de sucumbir en el pecado) no podí,1 falcar, si
considera:-nos .1l amor como un,1 carroza gui.1&lt;l.1 por el .1uriga del
principio rnor.1l. ;Quién en su vida no lu recibido fra~&lt;.:s melosas como
las de Caglioscro' Escuchémoslo: .. .y, sin ell/bilrgo. t1í sahes bien que yo te
quiero, r¡ue ní eres toda mi alev·iil, mi 1ínic,1 i1dor,1ció11 m el mundo ... (58)
¿Quién no lu insiscido h,1sc.1 L1 sacied.1d por el amor d&lt;.: alguien?
Pr&lt;.:guncémosle .11 ,rncor: F./ prinripe Roll1111d 111 r1 despedirse dr la mrtrqufs11
Fli,111e df ,\1ontuat, qur parte a /&gt;aris, y 11pro1iech11 esta ocasión partt hacrrff
u1111 dcclr1mció11 amorosa por 111ilésim,1 VfZ. (6,1) Huidobro ironiz,1 respecto
al sencimienco ,1moroso Je rns personajes: El príncipe. que era en ese
mommro u11 príncipe enm11t11do, enr1111t11do por los enwntos de la
enc,mt,1dor,1, 110 puede dejar escapar la ocasión defimri1111 de dar libre rnrso 11
/11 corriente de sw obsesiolles. (91) En oeros momencos, el autor se ancoja
refl exivo, y se anima a construir una breve ceoría sobre el amor, en tres
p.mes sar~.íscicas: /. Es difiol dommar el amor. La lurlit1 entre fl amor y la
ambioón es implacable. 2. . .. m,dquier obseruador 1 eri,1 que esrri
col/teniendo su pasión. que no quiere ir demasiado lejos. lid vez por la
imposibilidad de tomar dign11meJ1te un ,1mor 110 compartido, fllÍ 1·cz porque

.~

1

1

sabe que esa p¡¡;jer, 111 perda SIi ¡,i,g¡;¡idad, padl'rí,1 sus cu,ilidllrles
excepcionales que hacen de ellri 11n imtru111mto precioso. J. f:1 ,nnor es
peligroso, hace oluidar lm otms pffornp,1rionfs, ,1un Las cosm rlf 111111
import,mci,1 decism1 en lr1 11id11 de los hombres. (60) O se: burla del JLín
social por adherirse .1 un kí.gil ideal escécico fe,rn:nino, pues L1. hija del
duque Anasrasio: (No debe ser más hermosil qut Lorenza, porque entonces !11
primera actriz protestari11) (89) Por ocr.1 parce, &lt;quién no ha sido
dominado por la pasión al grado de querer Jescruir lo que ama?
Caglioscro lo ordena a su sirviente: -~nda al albergue de "La Estreffa de
Oro")' m11t11. 11 Lorenza. ( 123) Lo original rn Huidobro no es pbsnur el
sencimiento amoroso como ral. sino de construirlo ,1 parcir de su
focalización (incisiva) de aucor y de la focalización (sincer.1, y a veces
cursi) de sus personJjes. El lector, como espectador, recibe y distingue las
dos visiones; es quien toma conciencia del discurso .unoroso.
2. EL poema es una creacióll pum. Está claro que Ci1gliostro es sólo
prosa narraciva y no es una obra pura en canto no se ciííe a los parfo1~,ros
creacion iscas poéticos, salvo en la reílexión del ap,mado anterior ~obre el
modo en que el aucor construyó a su person,1je. Lo paradójict, ..,¡uí es ver
cómo Huidobro se vale de lo no creJcionisca para crear lo "poécico" y
cinem.uográfico de su obra. Veamos. El autor condena el abuso de
adjetivos y suscancivos que an iquilan L1 efectividad escécica de un po&lt;.:ma.
En el segundo parágrafo del primer capítulo el amor no abusa del
adjetivo "magiscral" porque aquí sólo lo emple.1 una \'CZ. Pero d hecho de
que lo retome más adelante con insistencia, y el que emplee sinónimos
inmediatos como "magnífica" desgastan la efectividad del adjetivo, y le
confiere un acento retórico a la narración. Es decir, Huidobro incurre,
delibera&lt;l,1.menre, en lo que mis detesta:
(. . .)De cuando en r1"1ndo el lt111Zt1zo de un relámpago
,wzgistrit! Mciaba sobre la angustia de nul'stro panorama /11 sangre
tibia de 111111 nube herida. (31)
El uso del adjetivo "magiscral" y del sustancivo "angusti,1" cicnen un,1
intencionalidad lúdict1 al parodiar el ef&lt;.:ctO sonoro dd rel.impago,
recurrente en el cine de horror. Es evideme q uc estamos frente .1 un,1
imagen seudo poética ("el lanzazo de un rd:ímpago magistral" que vacía
sobre "la angustia de nuestro panorama la s:mgre cibia de una nube
herida") debido a b inclusión forz.1da del adjeti\·o y dd susunrivo. Sin
embargo, experimencemos. Si Huidobro hubier.1 suprimido ese .1djecivo y
ese sustantivo, y su concexto fuer,1 ocro: un poema ~· no est,1 novela; y

�conserváramos sólo lo esencial para darle una caregoría de imagen
poética, otro sería el efecto:
"... el lanzazo de un relámpago vaciaba sobre nuestro
panorama la sangre tibia de una nube herida".
El resultado: una imagen creacionista. Pero esto no puede ocurrir en
Cagliostro porque el propósito y el resultado narrativos son distintos.
¿Y qué pasa con el empleo del símil? Huid.obro hace lo mismo: lo
agora hasta el cansancio (todo lo que un buen poeta creacionista no
debería hacer en su vida poética):
Grandes nubes negras y llenas como vientres de focas ... / La
selva magnífica se queja agitada por el viento corno un órgano o
como una gruta marina,,,/ ... dos linternas paralelas balanceríndose
como un borracho que canta en el horizonte ... (31 -32)
Pero despreocupémonos. El símil y el adjetivo no "matan" la
narración porque la narración se "entretiene" con ellos. l.o mismo se
aplica al lenguaje retórico. El creacionismo lo repudia , pero a Huidobro
le sir\'c, no para armar narrativamente una escena cinematogrM'1ca sino
para sostener su liviandad discursiva:
EL exceso de uida retiene el exceso de uida, ese exceso de vida
producido por e! pánico y que tiene su origen en la simple
electricidad nerviosa. (32)

O para insinuarle al lector que la vida es un lugar comün:
... que la hizo estremecerse hasta la médula de los huesos (34)
La paloma parte como una flecha, es dffir, partir!tt como una
flecha, si esta comparación no fuera demasiado usada (61)
Cuando Huidobro se niega a describirnos algo (como la belleza
femenina o el estilo de decoración) querernos suponer que lo l1:1cc por
ahuyentar el lenguaje descriptivo y anecdótico que él dcccsc.1 o que lo
hace porque confía en la imaginación porrentosa del lector, quien es
capaz de erigir un espectáculo propio en su men ee.
Si admi timos la ausencia de imágenes en un rígido sentido poético,
enconces aquí cabría la observación de Braulio Are1us: En Cagliostro, "las
imágenes poéticas (están) incorporadas a la acción hasta c.11 punto que d
autor no necesica recurrir a las im;1gencs para expresarse, pues la acción
misma es la imagen poética" (Are11;1s, 204). Pero dudo que rn Huidobro
550

haya habido tal incención porque su objetivo, como s::ibemos, era
experimentar con los recursos cinemarográficos. Tal vez la~ acciones sed.n
visualizadas como poéticas cuando sean transferidas al cinc. Es decir, lo
poético no radica en las acciones sino en el pensamiento de Hu idobro
que las imagina y crea; el pensamiento de Huidobro es el csencialmencc
poético. Las acciones narradas son sus hijas; lo poético que pudiera haber
en ellas sería una consecuencia de ese pensamiento. Es probable que
quien sepa "doblar'' cinemarogdficamenre el pensamiento del autor
conciba escenas poéticas. Quien lo logre habrá entendido la significación
mágica de la palabra a la que aludía nuestro escritor chileno. Difícil tarea.
El hallazgo de lo sublime dentro de una obra que, en engañosa
apanenc1a, parece no tomarse en serio a sí misma.

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EL CRITERIO SEMÁ NTICO DE LOS EL EMENTOS
DE LA ORACIÓN GRAMATICAL Y SU TRASCEN DENCIA
EN EL DISCURSO LITERARIO

;,.,11ra . Dora Co1l'l,í ln. Cor1i11.1

Introdu cción

La distancia q ue ex ist e e n tre un orden gramatical
res pet ado y seguido por los hablantes y usua rios del discurso
cien rí fi co y t ec no lógi co , con respecto al literario , es mayor , que
entre és te y el co lo q uia l. La razón es obvia: todos recurrimos
cuando ex pres amos id eas, sent imientos, opiniones, deseos v
demás al siste ma de lengua e n uso , que como sabemos e,s
con ven cional , y los discu rsos refe ridos se nutren de l mismo
sistema; la dife rencia nace del d istinto propósito que persigue
qu ien lo fo rm ula.
En cuanto al disc u rso po lítico -económ ico, nunca como
ahora, observa mos su parecido con el lite rario. Ya Alfonso Reves
enfat izaba la relació n ex iste nte e n tre el ca m ino &lt;le la ciencia \: el
de la lite rarn ra, en ambos interviene la ocu rrencia , la crearivicla&lt;l,
el azar y la elección d e tér minos; la única d is crepancia c¡ue cabe
es que mientras en el primero se busca la verdad, prec isión y
exactitud , en el otro se p retende un log ro estét ico que hag.i
reflexionar, en t retene r o tomar conciencia.
552

35.3

�11

1

La gramática como conjunto de normas que regulan el uso
adecuado de los elementos a través del conocimienro de sus
funciones, nos permite que no se pierda la comunicación en t rt
los usuarios ya sean hablantes, escribientes o escr1rores.
Llamamos escribientes a todos los que escriben y dejamos el
término de escritores para los que se dedican a la expresión
literaria, en cualquiera de sus manifestaciones: poesía, narrativa ,
d Llmá t ica, ensayo o crítica.
Por la razón anterior aun los literatos han de respet ar la
norma gramatical, ya que de no hacerlo, perderían la función
literaria: comunicar. La literatura también enseña verdades,
aunque a algunos les gusta hablar de ve rdades y mentiras o
verdades a medias; lo que nosotros hemos advertido es que los
escritores dicen m ,'Ís entre líneas que de manera directa. Esto se
da porque el elemento esencial de la lirerarura que es la ficción,
permite decir lo que en otro lenguaje sería incomod idad o
atropello.
En el presente análisis del criterio semfotico y su
repercusion en el discurso literario pretendemos evidenciar lo
difícil que resulta la obra literaria rnando no se ha practicado la
lectura comp rensiva , y la dificultad que enc ierr a conocer L1s
intenciones del autor, implíci tas en el narrador y las acciones del
personaje o personajes, cuando se ignoran los vericuetos del
lenguaje figurativo o metafórico.

Los elementos de la oración gramatical
Generalmente se puede llegar al juicio erróneo de que los
literatos por contar con la libertad que caracteriza todo acto de
creacion o artístico, no lnn de someterse a Li s normas
gramaricalcs; nada m:ís alejado de la verdad, )'J. que por el
contrario son los que dados su vocació n :' oficio, dcbedn conrar
con el conocimiento claro v extenso de su lengua para
aprovcch,n rodas las posibilidades de los c.1mbios, ajtistcs )'
acep tacione s reales, a fin de no daíur esta materia con la que
rrabajan.

Es la palabra escrita la que de luoar
a la estabilidad del
o
idioma y a la rransmis ió n de la sabiduría popu lar y empínca, por
ello, cuando los hablantes ejercemos la libertad de expresión en
su manifestación permanente, se adquiere un compromiso éticosocial ineludible, tan es así, que siempre el número de hablantes
será mayor que el de escribanos y escr itores.
1
De acuerdo con Revilla los elementos de la. oración
gramatical con base en el :riterio semántico que hoy nos ocupa,
pueden ser palabras llenas o vacías, Entre las primeras se
encuentran el sustantivo con su clasificaci ón en co mún o propio,
concreto o abstracto, co lectivo o individ ual, y partitivo o
1~t'dupl o, esta cla_se _es también para adjetivos; el ad jetivo que se
divide en descripuvos como los ca lificativos, numerales v
gentilicios, o b ien, no descriptivos como son los p0'. ~:;ivo;,
de mosrr_a ti vos,
indefini do s,
relativos,
interrogat ivos
y
adm1rauvos; el verbo que denota aspectos atribu idos a un suieto
(acción, estado, cualidad, relación ... ) ; el adverbio que expresa
circunstanc ias diversas y la inter jecc ión que n .111 ifiesta
sentimientos o emocio nes. Dentro de las vacías se inc luve
aquello_s elementos que muestran dependenc ia de otra categoiía
grama(lcal en cuanto carecen de signi fic.ido prop io como son : e l
articu lo, la prepos ic ión, el pronombre, la conjunción v los
verboides.
·
No hay necesidad de ofrecer ejemp los bástenv :; razonar sobre
el hecho de que el artículo no significa nada por sí so lo, como
rampo co la preposición y los verboides - infin itivo, gerundio \'
part ic ipio-; en cuanto al prono mbre, su contenido se:nfor ico e.s
nulo, dado que adquiere un significado ocasiona l. depend icn rc
de un conrexto.
Todo escritor que se :ip rcc ie de ser lo li a de romar en cuenL1
l~s fu1~ciones de rodas las categorías gramaticales p:1ra rcspet:ir la
si11raxis re cta o directa que le producid unidad v coherencia en
cada párrafo q ue elabore; tamb ié n ha de estar ,e nte rado de l.1)
licenci as otorgadas gracias :i la sintaxis ind11ccu o Cigu ra da. C:on
base en ese conocim iento lingiiístico perm iti d ,1 rns lcctorn
enconrrar sus i nrcnc ioncs auténricas \' el disfrute de su ob r.1.
Recordemos aquí que él es el p rimer lc~ror de e lla:· por lo t:111to .
el primero que la d isfruta .
.

1

�Nada en h obra licér,iria es gr.1tuiro; en el s1n11u111cro Lk
elecciones que ha de realiz.ir el escritor se e1H.:uc11tr,111 Li,
siguientes: título, tema, subcern.1s, perso11:1jes, .iccioncs de ésto,,
nudo o conflicto, cipo de fin.11, ecc. dcpendie11do d-: lm c.í1rnnn
q u e le
d i c ra n
e I gé 11 e ro Ll m b ié n se k cc io 11.1 d o : ¡rn é 1 1c o .
narrativo, dram:írico o cnsa:,·ístico .
En el esrndio que nos ocupa dejaremos de lado el .111 .ílisi~ de
los criterios morfosindccico, porque ofrece rnc11or dificultad ,u
conocimiento en comparació11 con el seni:i11cico. Desde luego
que subrayamos el hecho de que fHLl que un p:írra!'o- demento
de cualquier escrico- sea cnrendible ha de lubersc puesro en su
construcción sus dos c.ir:1cccrísr1cas csenci.ilcs: t1111d.1d \'
cohe rencia.
De acuerdo a I c r ir e ri o se nLÍ n tic o d is p o 11 e m os de var i,1 s e las es
de palabras que las acercrn o distancian s&lt;.:gún su significado; así
por ejemplo podemos hablar de sinónimos que sirven paL1
preu, .1r lo que se quiere expresar y evitar redundancias o
perog rulladas , y de antónimos que son aquellas que se oponen en
su c o re nido se m ;Í 11 ri co . Ta m b ié n ha:' a palabras que se c las ifi un
c o 111 o p o Iis é micas, éstas con eien en varios si g ni ficado s, de ahí les
viene el nombre, pero por supuesto que dentro de un enunciado
sólo se pone en juego uno de ellos.
En cuanto a las parónimas, el problema radica en que se
desconoce el significado propio y no a su parecido formal enrre
ellas; así pues que resuelra esra t raba, se pueden utilizar
acertadamente y evitar fal las de índole ortográfica. El problema
en sí proviene de la falca de un rico léxico y éste se forma a rravés
de la lectura v la consranre visita a los diccionarios.
El leng¡1ajc literario es indirecto, figurado, ambiguo;
con forme a su propósito alejado de lo cien cí fico y tecnológico , el
suvo es most rar una realidad imaginaria o apegada J la verdad,
pe.ro no demuestra , no fu n clamen ta, no da cuenta rora 1, sólo da
una visión sinaular
de un trozo de lo que rodea al aucor .
b
Entonces la palabra se vuelve batu ta de director musical y parece
caminar sola, inocente, pura; pero no es así; ella es dominada por
el literato y aparece reflejando lo que se le ordena suti lmente.
De lo anterior deriva una pequeña contradicción más
aparente que real: la literatura explica y no expl ica, enseí1a y no
ense11a. Sabemos su propósito: anres del siglo XIX entretener,

divertir; después, hacer reflexionar, crítica social, reflejar el
mundo visro por el escriror, detrás ele bambalinas haciendo
actuar a aquellos personajes que dotó de vida ficticia, pero al fin
vida, o bien provocando emociones y emparías en sus lt:ctorcs
cuando da curso a su vena poética.
Volv iendo a Revilla, nos percatamos que no es fácil en el
contexto lirerario marginar las palabras vacías, dado que el autor
las maneja con elasticidad y con aplomo para declarar u ond tar
sus verdaderas intenciones. En la obra literaria cuenca lo que se
di ce y lo que no se dice, y un buen lector ha de saber porqué el
autor dice esto o aquello, y tamb ién porqué calla o se desvía.
Con base en lo anterior podemos deducir que el escritor
conoce la gram:írica para luego desobedecerla cuando puede; esto
no nos debe causar alguna incomodidad, dado que exisren casos
más delicados como el de los abogados que conocen la dureza de
las leyes para luego buscar la manera de encontrar un lado
elástico que sirva a intereses particulares; claro que no son todos.
pero sí son muchos.
II
Ya hemos definido lo que es la lengua como producto social
pero nos falca hablar de las relaciones que guardan los signos
entre sí y los usuarios de este sistema con el mismo. Desde luego
que el signo lingüístico es convencional y biplfoico, es &lt;lecir,
nace por imitación y conveniencia y comprende dos planos :
forma y contenido . En el aspecto formal sabemos que consta de
un o o más fonemas y qu e Saussure llamó significante a la imagen
acüscica y significado al contenido.
Cuando se utiliza la primera manifestación de la lengua que
es el habla, ex iste la oportunidad de repetir el parlamento en
caso de que haya habido interferencia y no se escuche
adecuadamente, también se da margen par:1 que el audienrc
pregunte en caso de duda, y por si fuera poco, hay otra ventaja,
el apoyo que representa la mímica. En su manifestación escrita se
dan otras venrajas , pero no éstas, ellas son: la palab ra escrita
perman ece, se puede leer el escrico varias veces hasta entenderlo
Y se puede ampliar el nivel de audiencia.

357

�No obsranre, también los hab lanre s pasan por s1ruauo n es
que no quieren mostrar o confesar a familiares o amigos, en esros
casos se utilizan rodeos, evasivas, monosílabos, tartamudeo s, e
incluso, silencios . En la escritura se cu e ntan con los signos de
puntuación, en particular los de inrerrogación y excla m a t ivos
para denotar o connotar tales recursos, pero siempre resulta m ás
rápida y fluida la comunicación o ral que la es c rita.
Para ejemplificar un caso de rodeo o perífrasis tornemos e l
siguiente ejemplo: Delia puede estar resfriada; desde el pu n to de
vista sindctico se trata de un verbo auxiliar y otro auxiliado q ue
no tiene más ciencia. Se trata de u na perífrasis verbal que como
sabemos se compone de un verboide -forma ve rbal sin mor femay otra forma verbal con morfema personal, es decir, conjugado,
esto es comprobable po rque no cabe la e lusión , cuando cabe
entonces no es perífrasis, tal es el caso de algunos ejemp los
2
citados por Alarcos Llorach. En un dis c urso lite rar io esta
cuest1on ni siquiera se mira; el autor ha de colocar, en el
supuesto caso que necesitara o quisiera utilizar ese enunciado ,
una situación que dé lugar para e llo y para el lector es básico que
significa que no es u na afirmación ni un hecho consumado;
entonces puede significar una duda o pudiera concluir una
experiencia en que ese personaje llamado Del ia, esruvo b ajo la
lluvia v entonces se entendería como una. consecue n cia.. Ye n do
más lejos, así lo permite el terreno estético que pisamos aho ra,
el la no bajó de su redmara a la reunión famil iar de un viernes
social, lo cual convertiría a ese enunciado en una disculpa no
velada.
En las complejas sociedades que con for man nuestro siglo
XXI encontramos que a pesar de los avances materi;1les, la
humanidad parece caminar hacia su autodestrucción : ho y en d ía
tras el grito de No a la guerra, las naciones ofendidas, ofensivas
y ofensoras se preparan para iniciar una lucha que dadas sus
dimensiones pudiera significar la tercera guerra mundial. Y es
que el hombre común y ordinario dice q ue sí a a lgo propuesto
con la palabra oral o escrita y luego niega co n los hechos, se
requiere de mucha fueua moral y esp irirua l para sostener un
equilibrio entre el decir y el hacer , entre ti ser y no se r.
Mien t ras millones de seres rnanifiesr.111 su protesta concra h
guerra con pa.ncarras, discursos , caminatas, dcsnudm , ayu nos,
358

e_tc. y otros tan tos oran para pedir la paz y la armonía, los que
tienen la sartén por el mango, no quieren negociar, se han
llenado de soberbi a, ambición y coraje para derrochar un cosco
q ue salvaría a muchas n ac iones de la pobreza o de deudas
ex t ra_n jeras. Si nos p regu ndsemos qué nos pasa , la respuesca sería
la misma que se da cuando n o se ena lrec e n los valores: se p ierde
el rumbo cuando no camina m os hacia e l b ien .
. _Practica ndo un poco la autoescritura, direm os ahora porqué
ut1l1zamos e n el párrafo anr erior un a frase coloquial y el nombre
de u n programa que tenía H écrn r Suúez: para decir una verdad
con u n matiz m ::ís suave que el de queja o aspaviento . Como
p uede observarse aquí estamos lejos d e utilizar perífrasis, v a
p ro pós ito de és ta d ire mos que tamb ién puede usarse en el su{ero
y no sólo en el predicado. Es curioso observar que cuando un
h ab la n te la utiliza para inter rogar a otro, éste siempre contesca
de la misma forma . Pongam os un e jemp lo : ¿Qué esds haciendo
en mi cuarro 1 Estoy leyendo ; pocos dirían : Leo .
La elipsis como antónimo del pleonasmo ahorra palabras y
con e_ll o tiempo en el ha bla y esp aci o en la escricura , pero cabe
menc io nar que en ésta a veces lo que se in te nta es la precisión o
ev itar red u n dancias y no el ahorro; ta l es el caso de las frases
ase;civas en rórn los o !cereros y d e los tículos de libros . capírulos,
amcu los .' etc, que se sacan del lenguaje coloquial y se convienen
en s1gn 1f1cantes del significado g lob .il de l texto que a.nuncian.
Pongam os un ejem p lo que p:ira m uestra co11 un borón b:1sc.1 : las
memor ias reun idas por Garc ía \Lírqun en s11 li bro Vivir para
co ntarla nos re cuerda. con su cítulo los casos consabidos de
vec in os o co n ocidos que alguna vez vieron la muerte mu\· cerca
pero que vivieron para con tarlo.
·
La frase poética desti la d.1 e n cada verso no serí,1 razonable
parafrasearla en una oración n os dice Al.ucos Llor,ich en L1 obr,1
ya ci tad a; no le fa lt a razón, pero un especi,disr:1 en l.elr.1&lt;; li,1 de
enconcrar las rehciones inr ern.1s de l text o literar io v hs que
guarda con la realidad social que refleja; t.1111liién h.1 de husc.11 lo
que se h a llama d o las segund,1s incencionn, ,1si como infer i r L1
influencia y cr ascendcncia de l:i obr.1 que an.il iz:1 e intnpret.1
p o r su p 3. rt e Re Vi l l.1 de e ()) e ¡¡ (.:' 1 p r 6 lo g o d e ' ll G r a lll á t i e a
española moderna, se adhie re al cri te ri o de, l.1 lZe,1! 1\cidcrni,1
Española en c uanto a que la tn111ino lo;í .1 e\ Lo 11 1'e11cio11 .1 I ,.

�que por m:is que se .1po\'e una p.1L1bra l)ll~\',l l ' ll el -,i:lC l11.l
significativo de la lengu.1 que viene ,1 ser el enfoque cttrnulo¡:_1..-&lt;1.
el término nunca es tot.ilmt1He connot;itivo, v:1 que n:1gc un.1
defin ición propia. Claro esd que es :1sí en el c.1so de 1od.1s las
disc iplinas cienríficas, dentro de las cu:1lcs se cnrnentLl, l.1
lingüística.
Hasta ahora n,1die h:1 definido mejor la disc1nc i,1 entre
ciencia v literatura que Alfonso Reyes en su obr.1 El des linde; en
ella el a,utor regiom o ntano pone el punto en l.1 i cuando sep .ua
Lis ciencias exactas, soci:1lcs \' natur.1les del arre tT1:1s
comunicativo v humanizante qu¿ constituye la literatura. La
materia p r i m a , del es cr i to r son las p JI abras y por e 11 o h as Ll Ie
rinden tributo como l.i ha hecho Octavio Paz y P.1blo Neruda
en trc otros poetas.
Mientras que hs palabras se cuentan sihbicamente y se
procuran coincidir sus terminaciones en ;i\gunos poemas, ~11 los
rexros narrativos o dramúicos se dejan correr com o si fueran
hilvanadas mágicamente . Mas no nos engañemos ni engaí1emos 1
nadie; 13. paL1brJ elegidJ se debe a un motivo consc1enrc o
inconsciente; el inicio, conflicto Y final tuvieron su rnón.
Cierramente que 3.\gunos rasgos estil ísticos son determinados por
el rema y el género en cuestión, pero lo Jem,í.s se debe a
elecciones propias del autor y he allí el compromiso personal v
social que implica escribir y publ icar, porque todo el que escribe
acaricia la idea de que orros, los demás, se enteren de lo que
quiso decir; recordemos aq u: el D i.nio de Ana F rJnk que t1ene
un caricter híbrido: histórico-literar io.
Li pequeña Ana, con tan sólo 13 ó 14 anos, supo captar h
angustia de la guerra , la soledad, el miedo, la injusticia y aún
rn:ís: llevarlo a un papel para que sus ideas y sent1rn 1enros no se
quedaran a merced del olv ido. Porque leía mucho en el Anexo
Secreto (su escond ite familiar) aprendió cómo cscnb1r y supo :1
través de buenos aurores las reglas de sintaxis y ortografía. En su
Diario describe con lujo de detalles las experiencias amargas,
jocosas y amorosas que le rocó vivir en una época muy dura y
ter r ib Ie, c Iar o que no sabía e I fi na I de es e cuaderno n i siquiera s1
ella misma tendría futuro, pero esa actividad febr il le ayudó a
soportar la dureza del encierro en una edad propia para las
0

ilusiones.

Dentro de la ambigüedad que permite el uso del lenguaje
literario con todo el esplendor de las medforas, ningL'1n escriror
quiere quedar tan oscuro como para que sus lectores no putdan
111terpretarlo; sería tanto como pensar que alguien hablara para
no ser escuchado, es decir cuando esci solo. Los ha habido, pero
incluso habría de por medio alguna razón sicológicJ o temor de
represal ia para hacerlo. Recordamos el caso ~{e la escritura
automática, el poeta llamado El Nigromante, y desde luego los
poetas malditos encabezados por Baudelaire .
Conviene hacer aquí una pequena pausa para recordar qué es
la sem;Í.nrica y cuales son sus funciones. Esre término proviene
del griego semantikós que es significativo o relativo a las
significaciones. El primero que lo acuñó fue Michel Brea! en
1897 y ha tenido mayor aceptación que el tomado del .,:-: rnfo
semasiologie que en español da semasiología. Ésta ha sido
definidJ como la disciplina científica que se ocupa del estudio de
la significación de las palabras o vocablos. La sendntica
lingüística descansa, desde luego, en el análisis lH signo
lingüístico, el cual no ata un nombre con un objeto, srno aquél
con un concepto. Como ya ha sido explicado por Saussure el
complejo sonoro de una palabra que gráficamente se rep resenta,
pongamos por caso el vocablo mesa (m-e-s-a) es llamado
significante y lo que éste evoca en el espíritu viene a ser el
significado, es decir el objeto con todas su~ característ icas
esenciales. Por ello cuando estudiarnos un idioma extranjero lo
que aprendemos son otros significantes pJra conceptos que va
m;rnejamos, como por ejemplo: árbol, tree, baurn, foret.
'
Insistimos en este mecanismo semántico: la relación entre el
concepto y el objeto es indirecta y ésta se da J través del sentido .
Es decir el nombre evoca la idea subjetiva de la cosa, en nuestro
ejemplo mesa, y no la cosa propiamente dicha . Así el significado
s1rve de vínculo para relacionar dos mundos opuestos: el
lingüístico de los nombres y el no lingüístico de los objeros . Esto
explica el movimiento semántico que afecta todo léxico, su
dinamismo y variabilidad.
Presentamos ahora en esquemas las causas esenciales así
como las modalidades de este movimiento semántico y quien
desee mayor explicación puede consultar en anotado en las
fuentes bibliográficas utilizadJs para este trabajo.
361

�Causas
esenciales

Históricas
Lingüísticas
Sociales
Sicológicas

Derivación

Modalidades
del

Innovación
Uso metafórico

movimiento
semánúco

.

1 ,,

.!

{

Composición

Prefijación
Sufijación
Parsínteis

{

Homogénea
Heterogénea

Uso metonímico
Apropiación

Usos varios

{

Gkio
Adopción

Complementación
El uso metafórico abarca el empleo general izado de una
comparación condensada por medio de la cual los hablantes
expresan una identidad concreta o intuitiva, como por eJe_mplo
cuando decimos el ojo de la aguja o la cabeza de un clavo. El uso
metonímico consiste en designar una cosa con el nombre de otra
por sucesión inmediata de los conceptos respectivos, como ,cuando
el cuero tratado para escribir es llamado pergamino (de Pergamo)
.,
0 de la persona de buen comer, se le llama de buen diente_ . .
Entre los usos varios podemos mencionar la espec1al1zac1on
(forma: horma), la generalización( vándalo: vandalisn10) y el uso
traslaticio (firma: rúbrica). Podemos concluir este punto co n base
en la lingüística general afirmando que el contenido. del , signo
lingüístico -l lámese palabra, vocablo, térm1110 . o c~_1cuon- es
arbitrario y convencional; que el significado o s1gn1hcados son
dinámicos y variables y que éstos no se someten a leyes como las
físicas o las correspondencias fonético-fonológicas. No obstance,
las causas y modos de esas variaciones sí pueden ser ordenadas Y
clasificadas con cr iteri o científico.
;362

Toda obra literaria es producco de una emoción o
confrontación del autor con su realidad actual o pasada por ello
conmociona en algunos lectores puede ser en mayor o menor
grado, depende de la capacidad emoti\'a del sujeto y de su
experiencia previa. La siguiente cita lo explica mejor: "Tiene
sentido la afirmación de Jean Pau l Sartre: el deseo de leer es
violar lo oscuro. Tras las incie rtas portadas de un libro, y en su
contenido esdtico, hay un mundo que bulle, h:.1y palabras que
construyen formas, emociones que emanan de un mundo qu e
crece bajo nuestros ojos y en nuestro ánimo. U inrelccco participa
del festín de las pa la bras. Libros culpables de encender hogueras
en las mentes, libros prohibidos y autores condenados a muerte
como Salman Rushdie en Irán, libros que en sus ficciones, en sus
mundos de papel inflamable gritan verdades \' hosrigan cspírirus.
Una hisroria, cu;ilquier historiJ, es rn;Ís que b anécdota que nos
cuenta. Cuando sentimos la conmoción de lo q ue yace bajo las
palabras estarnos frente ah literatura'''.
Cada vez que un hombre p;isa por un reto del CLul sale airoso
él quiere contarlo -torna mos hombre por género humano- y esto
se da desde el pr incip io de la humanidad. Si es esc ritor o quiere
serlo escogerá una de dos formas narrativas: el cuenco o la no\'ela .
Ésta se ha comparado con un río, aquél con un arroyo; el ,nte de
contar es antenor a la fo rrnJ, al género novela, nos dice
Giardine lli, y. aoreoa:
"~o hav• novela sin cuento, porque 110 ha\·
o t&gt;
novela sin hiscoria contada, pero sí hay cuento ~in novela . (Y no
sólo es la extensión, la diferencia, claro esd, ni se prercnde aquí
una absurda compe tenc ia ). El cu&lt;:nro es ese indefinible e
imprecisablc pase de magi,1 que me sirve p:na exponer un peq uer10
breve ins tante, un derallc, qu e IL1 de tener validez unin::rsal. Y q ue
ha de significar para el lccror L1 convocJtori.1 de ese sist ema de
conexiones de que habhbJ Cordz.ir: roda una serie de ern ociom:s
que yo desconozco en el momento de escribir, pero ciue !un de
desatarse para que 1111 c uenco tenga ex 1srencL1, compos1uo11
final" ' .
Podríamos ver &lt;:I cuento como una p.11ricul.ni1,1 ció11 de l.1
realidad y la nove la como una gencr.ili1,1ción. :\q l1 Í no ,e tr.ll,l e
definir sí una Je esus fo rmas n,1rrati\·.1s ticr1c m,1yor o 111c1101
trascende ncia, las cuestiones sobre otét iu , rccordcmo, q uc todo
arre busca la expresión de l.1 hcllu:1, no pueden q1jet.tr,c :1 órdc11c,

�jerárquicos, menos aún cuando sabemos de_ los géneros híbridm Y
la evolución de los fines, ::ihora son reílcx1on.ll y &lt;:11trctener; por
ello hay biografías, género ambiguo, qu&lt;: parecen novelas y 110\'cLts
cortas que parecen cuentos largos .
_
Dentro de lo mucho que se ha lublado de los m1ros acerca de
su ficción, nos gustaría puntualizar el brillante estudio que realizó
sobre ellos Luis Ccncillo. Fn su obr::i Mito. Semántica y realidad
analiza canto su estructura como los significantes y significados.
No podemos pasar por airo sus aseveraciones bien fundamentadas
en cuanto al peso y relación sociopsicológio que guardan con la
cultura del hombre moderno. En este sentido resulta 111tcresante
destacar la parte IV de esca obra intitulada: Realidad)' mito, _en la
cual explica las coordenadas lógico-onrológicas. en que
mito se
inscribe, sin reducirse al estudio del lengua¡e y realidad que
resultan conocimientos insuficientes para abordar su función y
sentido básicos. Desde luego que la función es la de comunicar y
su sentido proyectar la naturaleza humana frcxHe al mundo ajeno
y presentar los problemas propios d_e sus del1m1rac1ones como
·
criacura
suieta a los d·1oses, ·,1z.ar o c1rcunstanc1as, 1,' con menos

d

'➔

1

dores que ellos.
La obra de arte, como dice Cencillo, es una mediación
dialéctica entre diversos órdenes: materialidad y sentido,
Namralna y cultura, individualidad y colectividad, y esto canto
en el eje si~crónico como en el diacrónico; en síntesi_s, el comú~
denominador de todos los niveles de objetos y de realidades en s1,
de cualquier orden, es la tensión normativa. Y es que el _mundo
de las cosas y objetos materiales tomado como ob¡eto de
conocimiento es producto de la integración cultural que se
manifiesta como una experiencia del lenguaje.
El hombre no puede filosofar sin relacionar el movimiento
mental con los ámbitos vivenciales y contextuales. Esta es la tarea
del filósofo, tarea permanente e impostergable. Este proceso
progresivo es permitido gracias a la si?nifi~a~ión pero _si se llegara
a una zona límite donde las categonas basteas y radicales no se
conectaran de un modo lógico, habría que recurrir para que
tomara expresión, al símbolo y analogía que se conoce con el
nombre de mico.
La verdadera realidad de\ hombre no se reduce a las
conexiones conteXLuales lógicas, porque tamb ién experimenta unas
.36/4

'presencias' crans\ógicas que se le 1nsi1Hbn v lo cnvuekcn desde
los diferentes límites de su mundo, como cxp lic.1 Cencil lo : "L1
particularidad de la síntesis ~cmfotica del mito (-Hrihución
predicativa, cte.) es que, a diforencia de rodas Lis dcnds, en ella ni
el sujeto lóg ico es dirccurncnte vivcnci.1do ni el predicado
pertenece a un contexto racionalmente claro con 'lug;nes'
semánticos determinados y en conexión con otros contextos
idiomáticos de propiedades análogas". '
Así como la real idad histórica resulta irrelevante en la
hermenéutica mítica, también en el drama no es es&lt;:ncial la
realidad física de los actores, sino la significativid.1d de los
personajes que encarnan. Que el mito es un saber y una
info rmación es innegable, como también así resulta su densidad
expresiva que corresponde a múltiples dimensiones. L1 función
del mito es orientadora, de aquí parte su cadcter universa l; sus
alcances de profundidad y plenitud lo doran de llna constante
actualidad. El horno sapiens es m;is que saber formalizado, es nús
que conocimiento verdadero, es más que experiencia sensoria l, es
el binomio materia/espíritu que enfrenta problemas semfoticos
como el de distinguir entre exactirnd v rIP-Or
verdad .v
t'&gt;
,
verosimilitud, pensar y senm, medir y evaluar, cu;-intificar :'
cualificar, y todo ello, para encontrar el camino ético y estético
que lo siga apartando de la bestia.
Nada mejor para internarnos en el mundo de la ficción que
retomar los mitos griegos. En una obra de cadcter didfrt ico
6
escrita por Potter/Rrobinson se incluyen cuatro referidos a Ulises,
el de su encuentro con Circe, con los cíclopes, el de su estrategia
para escuchar las sirenas y su inesperado regreso para los
pretendientes de Penélope y tan esperado por ésta y Telémaco.
Ulises es el personaje de Homero más delineado aunque no el de
mayor altura; este personaje es ingenioso pero no tiene el cadCler
indomable de Aquiles ni el valor demostrado por Héctor en la
famosa Ilíada de Homero. De aquí la duda, para algunos
razonable, de que este autor no puede ser el mismo que el de La
Odisea. Para nosotros no cabe duda porque si bien es cieno que
hay características disímiles en cuanto a fo rma v fondo , son fáciles
de explicar dado el propósito del autor: en la p;.imcra se trataba de
encumbrar el coraje de los contendientes ante un destino va
conocido e incambiable por la dinastía de sus dioses; en la
¿

36 5

�.

• 1

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11

l

segunda, es una larga aventura que constituye el regreso de Ulises
después de veinte años, en que al parecer tuvo el azar de su parre.
Sin saberlo el ciego de Chíos, inauguraba hace muchos siglos la
primera novela. Aquí rnmaremos sólo el primero; cabe mencionar
que las versiones que aparecen en la obra citada son modernas y
simplificadas en aras del aprendizaje de los esrndiantes. Para
quienes lo hemos leído sabemos el poder de Circe que convirtió a
cerdos a los compañeros de Ulises, pero no es la anécdota la que
nos interesa, sino los significados de las acritudes de ambos
personajes. Ella quería compañía puesto que estaba sola en la isla;
él deseaba volver a Ícaca, lo llamaban su familia y su reino. De
maga caprichosa ella pasa a sumisa mujer por retenerlo y obedece
la solicitud de Ulises de que quite el hechizo realizado. La
nostalgia invade a Ulises y a sus hombres y después de un año han
de dejar la isla, Circe se queda triste. Es claro que al partir de
traducciones no se cuenta con la fidelidad que se logra cuando se
lee en la lengua original, no obstante, corremos el riesgo porque
más pierde el que no arriesga; en el breve diálogo suscitado entre
ellos se denota que cada uno quiere atender lo que requiere: ella
compañía, él regresar a su cierra. Cada uno cede en sus
pretensiones y se negocia la paz, porque dentro de la ficción no es
tan costosa e improbable. Este miro tan lejos de nuestro tiempo y
de nuestra culrnra conserva los valores y antivalores propios del
hombre; las connotaciones íluyen desde la primera lectura: de qué
sirve el poder y la magia en l:i soledad, de qué sirve satisfacer el
cuerpo si el espíritu añora orros tiempos y otro lugar.
Siempre será rarea del lector conectar la realidad
transformada que presenta el autor, a través de sus personajes,
con la que a él le circunda, y además interpretarla para que
pueda emitir un juicio de valor en el que exprese su adhesión u
oposición a lo descrito o narrado, porque como ya otros han
advertido, después de leer un rexro literario ya no somos los
mismos, podemos ser mejores o peores, pero siempre distintos.
Coincidimos con Giardinelli cuando afirma que la historia del
cuento es la historia del hombre y que la historia de la
humanidad es una narración; así como reconocemos que l.1
pedagogía griega se servía de la lirerarnr.1, en los poemas épi cos y
tragedias (representación de lo contado) como lo sigue haci-:ndo
la pedagogía moderna porque son nds imporr ,1nt-:~ los hechos

narrados que la retenc1on de fechas y darns de difícil retención,
además, el uso de la tecnología actual permite el uso y
aprovechamienco de grabaciones, videos, películas, documentales, etc. para dar paso al desarrollo del pensamiento crítico y
que el estudiante aprenda a leer la realidad y reflexione sobre
todos los poderes: ejecutivo, legislativo, judicial y el de moda
que parece ser el de mayor peso: prensa y televisión.
Aunque hay sinónimos que se acercan mucho en su
contenido, sabemos que no existen exactos a no ser que sean
nombres de la misma cosa, como por ejemplo asno y burro.
Indudablemente que después de leer Platero y yo, se tiene otra
versión de ese mamífero gracias a la lírica de Juan Ramón
Marrínez. Ano ramos un matiz diferencial entre legrtl y fegltimo a
pesar de provenir de la misma palabra latina: lcx, lcg1s; 1,t-,il es
arreglado conforme a la ley y legítimo, arreglado a la justi cia y
derecho, en el caso de una herencia se aplica un procedimi e nto
legal cuando se procede a la forma que prescribe la ley: heredero
legítimo es aquél que lo es por derecho de sucesiól' ') por la
justicia que le asiste en una manda legal como viene a ser un
tesramcnro. Así podemos ver muchos casos, como el de error v
yerro, error es una equivocación que procede del entendimiento
y por ello puede ser un concepto o juicio falso del cual se puede
retractar , yerro es una falta cometida por error, malicia,
inadvertencia, descuido, o ignorancia, solicita 1..nmienda y va
contra las leyes divinas y hum,1nas. Enronces el error se tiene o
profesa, el yerro se comete cu,111do se dice, se toma o se luce una
cosa por otra. Entre rnsridad y continencia, lo primero se da
cuando el hombre se abstiene de los placeres carnales conforme
el nundaro divino y la continencia, cuando no comerci ,1 con
ellos; así un hombre casado puede ser continente sin ser usto, o
puede caer en este vicio tan viejo como L1 humanidad.
El significado de la palabra mrrrírtnrt es: tiempo desde que
amanece hasta el mediodía, dí,1 próximo al de ho~·. tiempo rururo.
indefinido;
se expande curndo es colocada como 11ot.1 que
acompañ:i un r,1mo de flores que recibe el pnrnn,1jc: k1hel de h
conocida obra Los árboles mueren de pie de Alej,111dro Cason,1,
momentos antes de un proyecr ,1Jo suicidio: ,tlguien h conoce, no
está sola, ;dguien se inrcrcs.1 en ella, pul'de ser am,1da, puede .1111,n
a otro, enronccs nu11ía11r1 es c,per.111,,1, inLcrriJumhre, r.1bl.1 de

�salvación , cur iosid ad , noved:1d, compa 1-1L1, amo r. &lt;:re. \. n·1t.1 l.1
tragedia. Se connota aún m,ís: te cono·1,co, me g,\1sr.1,, no te v.1:·,1s.
no me dejes, te quiero , te t:spero , re busca ré, concíccrn&lt;:, et,. \'
entonces Isabel se cercior.i que no puede morir es,1 noche.
En la obra de Cason.1 perreneciente ,d te.uro imf)ITs io n i,r.1 \
simbólico se prese nta un juego de rchcio ncs entre lo, deseos\' Ll
realidad , entre L1 verdad y la ilmi ó n; en es.1 c1s:1 de Li fcl icid.1d
unos ocultan la realidad aparen tando
que son felices, pero
después de apreciar la debilid.id c¡ue encierra roda menrir.1,
prefieren despreciar és ta v vivir en L. v&lt;: rch d rnnquc )ólo &lt;;c;1 por
momentos, mientras la ;1bucla co nti nú.1 la Ln~a par.1 .1gr.1 dcce r lm
días felices c¡ue le bri ndaro n los otro) aunque por dentro su
espíritu deca iga por la injusc1 co ndu c.1 del 111cto dt c 1bu,.1 d ur.1 ,
para ella el mañana sed diferente y cruel, pno monr.í de fli&lt;:

'!

1

como un frbol.
Par:i Pierre G uir:iud sem:-in t icamen te hablando la pala h r.1
tiene dn sentido de base ~- otro contextual, algunos lingüistas les
d:i n lo , no mbres de se ntido y significación, respectivc1mente. Para
el pri 1er caso ayuda e l or igen erimológico, pero es innegable que
con el tiempo exista una evolución, amén de las contam in aciones
propias de todo organismo vivo y así se ha consider:1do la lengua
corno sistema de signos arb it ra ri os, si bie n Saussure ya marcaba
signos reb tivam ente mot ivados . Precis amente co n el csrudio de
ca mpos semánti cos y de famil ia de palabras es co rno me jo r se
conocen los vericuetos de la lingüística aplicada. U n signo evoca a
otro, así la palabra evoca la image n de la cosa no n1brada; esto
viene a ser la significación que t ien e carácter psicológico, puesto
c¡ue codo ocur re en la mente. Guiraud concl uye el primer cap ítulo
de su obra La sem ánt ica re con oc iendo que la palabra no trasmite
la cosa , sino la imagen de ella ; el si gno lingüíst ico es una
asociación de dos imágenes mentales : forma y co n cepto y que es ca
asociac ión es un proceso psíquico , bipo lar y recíproco, ya que el
nombre evoca el sentido y éste evoca el no mb re .Aunq ue es ciert o que exis te co n frecuenc ia una rel ación
natural o endoglócica -ésta pede ser morfológ ica o semántica- es
la asociación convencional la que acredita el se nt ido . Aquí
tomaríamos como ej em plo los casos en que el hablante o el
esc ritor desea n utilizar el leng uaje co loqui al p ara divertir o frases
he chas del dom ini o púb lico para ahorrarse explicac iones largas o
.3G8

tediosas, a veces co n un refrán se puede concluir o interrumpir
una discusión y los interlocutores acep ta n de buena gana esa
salida.
Los valores rransnociona les dan color a la palabra, Guiraud así
los llama para que no se confu nd an con el sentido de la
mot ivación or iginal; hay dos clases de nominaciones: la cognitiva
que describe la cosa actualizando sus rasgos ob jetivos que definen
su ser y la expresiva que designa la cosa en relación con el que
habla y expresa el valor afectivo, desiderativo, es tético , moral, que
el locutor le atrib uye . El mundo literario utiliza esta última v
para ellos se vale de los tropos y figuras retóricas, principa lment.e
de la me táfora, sinécdoque y metonimia . Más adelante veremos
ejemplos de éstos.
Guiraud concluye su val ioso esrudio con una. cuestión muv
interesan te si tomamos en cuenta que repasa las teorías más
relevantes sobre esta parce de la lingü ística que ahora nos ornpa,
se pla.nrea si lo que tratan de hacer los es(lldiosos de la semántica
es un sistema sém ico que consti(llya una axiomática, as í como en
los d iccionar ios aparecen los términos cada vez más genera lizados;
y agrega, de ser así, cabe preguntarse si ella tendrfa universalidad
y_ si _h abría varias semánticas, no obstante queda cierto en que
s1 bien las sus tan cias de estos sistemas son Yariables seglln las
cul(llras, su fo rma sigue siendo condicionada por las necesid:ides
de una razón natural.
En la obra de Elena Poniatowska Las siete cabritas , la
conocida period ista y esc ritora rinde ho nor a siere mu je res fuera
de lo com ún . Po r hoy sólo nos detend remos en una de ellas: Elena
Garro quien es llamada la partícula revoltosa, aunque este
calificativo quedara bien tamb ié n para otras &lt;le las c¡uc incluye en
esta anto logía biográ fica .
Elena Garro identificada como la esposa de nuestro Octavio
Paz, sobre todo por los que no han leído sus ob ras, reíleja en los
personajes femen inos de sus novel as sus propias caracterísricas.
Esto no se da po rque sí; existen conocimientos de causa que
Poniatowska enu ncia con su refi nado estilo; el miedo que se
detecta en la autora de Los recuerdos de l porvenir o en
Testimon ios sobre Mariana no es otro miedo que el que siente
cualquier ind ividuo que se siente arrapado en un círculo social en
el que el hampa o la mafia intelectual han hecho presenc ia de

�acto. Nada es fácil en la vida, s1 estás abajo los de arriba no te
salvan, si eres de los de arriba sufres las presiones de los de en
medio y éstos, las cuyas y las de los ínfimos.
La economía, motor que mueve el mundo, es implacable; es la
arpía que destroza las buenas relaciones, está por debajo de cada
contienda o debate, y permanece más alta que la moral y la
religión. Ella fue la culpable del movimiento de 1%8 de triste
memoria, ella es la llama de la guerra que ahora nos circunda y
amenaza, sin tener vela en el entierro. La escritora Garro,
inteligente y valiente, supo defender a los campesinos con arrojo y
prestarle servicios fraternales pero no tuvo el dinero necesario para
enmendar los errores de los funcionarios en rumo. También se
enfrentó a los intelectuales que eran revolucionarios sólo en sus
discursos y ante la prensa, pero no de hecho. Como dice la vieja
Dorotea en su mejor novela según juicios de Paz y Carballo, Los
recuerdos del porvenir: Hay que ser pobre para entender al
8

1
I' ,,

pobre.
En los diálogos los personajes denotan lo infructuoso de la
revolución que tanto costó a los campesinos; el pesimismo y la
decepción están presentes, desnudo se viene al mundo y el que se
va, se va vestido, sólo esto puede llevarse, lo que traía puesto .
Cuando en la obra citada se descubre el secreto de que la querida
del general Rosas dormía desnuda, Felipe Hurtado connota que
hay personas que están de sobra en este mundo, e Isabel Moneada
re conoce que ella lo está desde tiempo atrás. En esta novela en que
la memoria recorre el tiempo que viven los rebeldes y los soldados
durante la guerra de los cristeros y se enfocan las antinomias
propias de la vida humana: amor/odio, ignorancia/sabiduría,
inocencia/culpa, dolor/placer,
igualdad/injusticia, ere., se
encuentran los sentidos que tiene cada vida aquí descrita, donde
cada uno intuye la fuerza de su destino que es un1co e
incambiable. Estamos aquí ante la eterna fatalidad heredada de los
arrnguos mitos gncgos.
Para Can tú/Flores/Roque no basta comunicar un mensaje con
las palabras exactas para que sea efectivo, ya que es necesari o
que el receptor capte la intención implícita en el mensaje que le
envía el emisor; por ello destacan que hay que conocer los
diferentes significados de las palabras para facilitar la
comunicación, tanto el literal que es el se encuentra en el
.'170

diccionario y que se llama denotativo, como el connotativo que
lleva una carga emotiva u otro significado por asoc iación,
compartido por miembros de una cultura en panicular.
Algunos ejemplos que ofrecen a los alumnos en su libro de
Comunicación oral y escrita, son los vocablos siguientes, en que
el estudiante ha de identificar ambos significados: pino , águila,
estrella, fresa, anillo, justicia y libertad. ') También los invitan a que
formulen enunciados donde se adviertan los dos tipos de lenguaje.
Tomamos el concepto Libertad vía ejercicio, por ser el de mayor
trascendencia en la vida humana. Libertad es de acuerdo con el
diccionario el poder 111minente al sujeto en orden de su
realización _que puede definirse como la capacidad de decidirse y
autodeterm1narsc; estado del que no sufre sujeción 0
impedimento; naturalidad, soltura, etc., éste es el litera l, como
enunciado podemos formular; Pedro es libre o Quién conociendo
la libertad, quiere perderla; en cuanto al significado connotativo
se nos abre un panorama rico en posibilidades: Cree en Cristo y
su Palabra te hará libre; Ellos viven en unión libre; Julián obrnvo
la libertad bajo palabra; Octavio Paz escribió: Libertad bajo
palabra; Libertad Lamarque cantó extraordinariamente; El
individuo ha de elegir libremente su credo, ca rre ra y pareja, esto
es, sin presión o coacción algunas; la lista sería tan inagotable
como la Noche sin fin de Villaurrutia.
Todos conocemos el llamado Cuarto Poder: los medios
masivos de comunicación, esencialmente la televisión \' el
periódico ; en ese orden. En la obra de Poppcr/Con:lrv,
encontramos valiosos estudios que se han hecho acerca de, su
audiencia y de su influjo en la de-;-educación de niños v jóvenes.
El índice de violencia incrementado en los últimos :lños es una
prueba de su negativa perrnasión, mediante el lenguaje sublimado.
A esto se agrega la pesada carga publicitaria q uc h,1ce de cada
telespectador, un consumidor empedernido, un indi\'iJuo
sedentario y un cazador de créditos \' ofertas cstimuLido con
slogans como: Compre hoy y pague h,{sr.1 octubre, corriendo el
mes de julio o Uévcsclo ahor.1 sin eng:111che v sin intereses, \' Lis
ofertas increíbles del 70~&lt;J de descuc~1to: ,H¡.uí c.ihe preg1111;,ll')L'
cuánto cuesra el producto en sí, o 111:ís bien, ,1 qué precio ~e vende
cuando no está en ofert:1, ¿diez \'cccs m:í,; de lo que ,·:ilc~
1

�i

1

Cracias a la televi~ión los miembros Je un.1 f.1111il1.1 bien unid,1
y &lt;le buena cosrnmbres rcn&lt;lr.í l.1 oponuniJ.Hl de tener te111.1s Je
convers.1ción o de sJn,1 discusión, pero ctundo 110 '.,C d.111 estm
factores, la televisi ón se vueh-c mal.1 maest r.1 como \l'. sd1.1l.1 con
lujo de Jec.illes en Li obr,1 ciuJa. FI prohlcrn,1 de l.1 vioknci.1 en
programas tele\'isivos y la re.il parecen ese.ir \'inutl.1dos, .1sí lo h,1n
de most rad o m:ís de 3,000 in,·esrig,1ciones re.iliz.1d.15 en di,·crso,
países, principalmente en be.idos L1nidos. Aunque h.1~· .tlguno,
defensores que ;1firm.111 que los hechos sangrientos ,us cit.1dos en
las urbes modernas se deben 111.b .il consumo de drog,1 o .1
discusiones familiares, b.1srarí.1 com.ir en cuent.1 l.1 respucsr.1 que
dio el diputa do demócrata Je Nueva York, C h.irl u F. Schumer en
Lis audiencias que presidió en diciembre dt 1992 .1 los ddensore,
de la televisión: iSi IJ televisión 11 0 tiene .dgún cfeuo sob re el
especu&lt;lor, cómo se explicJn los miles de millones Je dóL1rcs
gast.1dos c.ida ario en publicidad televisiva;
Tal es invest igaciones han sid o real izadas por soc iólogos ~·
sicólogos y han encontrado un efecto muy perjudici.d sobre rodo
e n niño s y jóve nes. C abe athe rrir que en frecuenres oosiones ,
cuando los moradores de una casJ cstfo \'iendo un programa para
rodo püblico, entre los momenros &lt;le pub licidad se dan escenas de
películas aptas sólo para adulrns, es decir con la ca tegoría C. En
encuestas aplicadas en ciudades principales de algunos países se ha
rncontrado que el 63% de los encuestados, e incl uso arrib,1 del
75&lt;3-á, reconocen los efectos negativos: como efecto-ag resor, efccro víctirna y efecro-indiferen te.
En la actualidad donde muchas parejas rrabajan , los meno res
se encuencrc1n a merced de ese influjo; los programas infantiles de
ca ricarnras contie nen un air o grado de violencia que se acepra con
alegría por su com icidad. Esro como es lógico suponer aleja al
niño de su ambiente real y puede ll egar a confusiones enrre lo
fondsr ico y I verda dero. Orro facror es el bombardeo de noticias
rojas que alrera Ll esrabilidad emocional de muchas personas por
cons rarar la falta de seguridad en la calle y la impunidad de que
gozan los mJleantes.
Los au tores de la obra mencionada se quejan y no sin razó n
del peligro lat ente que e ncierra una televisión fuer,1 del co nrrol
eduCJrivo y moral. Todos sabemos también el uso que le dan los
parridos políticos sobre rodo en épocas elecrorales: CJd.1 p,1rrido se

pinta co mo el mejor y destroza a sus oposirores, p:ira después de h
con rienda si les fue bien quedar corno amigos de rodos pero si no,
entonces colocar piedrit.1s en el c.1rnino p.1r.1 molesr.ll' ,11 .1dvers.1rio
triunfador.
Los defensores de la rele\·isión alegan que siempre ha habido
contenido de violencia en las obras históricas y las lirerari.1s;
también aluden a los miros y tragedias griegos; no obstante
nosotros coincidimos con Popper y Con&lt;lry cuando enfatizan que
el grado de socializac ión de este medio que anal iza n es pob re.
Además la publicidad se orienta hacia el consum ismo, .11 placer, a
la belleza, la esbeltez y demás rasgos de modJ que permi ten
desviar la mirada de los va lo res éticos, tan es así, que la audiencia
se fija más en el acror o arrisca de hoy, que en las cu alidad es del
pe rsonaje que acrüa.
Por lo regular no se enfoc1 y menos se orienta hacia el estudio o la
formación del carácter y las buenas costumbres, esto se le dei.1 a la
escuela, pero si contamos el tiem po que el niño o joven bachiller pasa
en ésra, comparado con el que le queda para su casa, comr···: :1deremos
que la televisión, juegos electró nicos, videos, películas rentadas, ere., le
pinran una realidad distorsionada que puede provocar más perjuicio que
beneficio.

III
A mane ra de conclusión diremos que si la cul tura es la su ma
de rodas las actividades humanas: lenguaje, leyes, moda, creencias,
cien cia, arte, tecnol ogía, etc., el hombre es un efectivo y autént ico
transformador de su medio, lo que lo pierde son el tipo de sus
intenciones; el fin no justifica los medios, aunque después de El
príncipe de Maquiavelo, muchos piense n, y lo que es peor, apli ca n
lo contrario. Toda obses ión o Jberración que cometa el hombre
lleva en sí su cast igo; nu nca como ahora el ser humano se ha
sentido m,ís impotente, solitario y estres,1do que ahora,
probabl emente por sus yerros. La única tabla salvadora que es la
ed ucación se aleja de las clases populares y la dis tancia entre los
pobres y los ricos no ha sido op,loda. En espera &lt;le ser sembrado
se muere el campo )' con él los campes inos; las sociedades se
corrompen porque los individuos eligen ese camino. En rodos
cabe algo de culpa pero no queremos reconocerla, menos

�¡ 1

1,

..

y

HI

publicarla. Es fácil señalar la ruta pero el líder se queda solo,
faltan los arrestos para seguirlo. Quisiéramos decir como en el
cuento de Garro, la culpa es de los tlaxcaltecas, que
semánticamente y dentro del contexto que lo apropiamos,
significa, es de muchos, pero son otros.
En todo discurso aparece el sentido denotativo pero como
afirmamos anteriormente es en el literario donde se manejan más
las connotaciones; el sentido figurado es el sustento de ése y existe
una complicidad entre el autor y el lector: ambos entienden lo que
se dice y lo que se calla. Las figuras de construcción y los tropos
son los que permiten esa eventualidad rebuscada, hacer uso de la
libertad creado ra siempre será una de las manifestaciones más
caras al hombre, y aquí el término lo asociamos con la palabra
querida por contigüidad y consistencia.
Educar es conducir hacia el bien, no perdamos la ruta , que el
camino es largo y sinuoso, pero vale la pena andarlo; nos espera
algo parecido a la felicidad: la satisfacción personal y el aprecio de
sí mismo. Si la niñez y juventud se educan nuestro país podrá salir
avantl , porque ellos tendrán las armas del conocimiento, la
conciencia del bien y del mal, y por si fuera poco, el legado de los
sabios que impulsaron el desarrollo de los valores universales: la

Guirod, Pierre. La semántica. Chile: F. C. E., 1995.
Poniatowska, Elena. Las siete cabritrIS. México: Ediciones Era,
2001.
Popper, Karl R. y John Condry. La teleuisión es mala maestra.
México: F. C. E., 2000.
Potter/Robinson. Mitos y leyendas deL mundo. México: Grupo
Patria Culrnral, 2001.
Revilla de Cos, Santiago . Gramática españoLa moderna.
México: Mac Graw Hill, 1995.

Notas Bibliográficas
'. Rcvilla de Cos. Santiago. Gramá//ca espw1ola moderna. México: :vtac Grall' l lill. 1995 .
; Alarcos Llorach. Emilio. Gramática de la Lengua española. p.260.
Lavín, Mónica. Leo. luego escribo. p. 22.
~ Giardinelli. Mempo. Así se escribe un cuento. p. 35.
: Cencillo. Luis. Mirn. Semántica y realidad. p. 414.
, Pottcr/Robinson . .\!,tos y leyendas del 11111ndo. pp 85-1 1O.
· Guiraud. Pierre. La semántica. p.34.
8
Garro. l lekna. !,os rernerdos del porvenir. p. 15.
Q Can tú/ Florc5/ Roqu-:. C01111111icación oral rescrita. p I O
ll\
"
Popper/ Condry . La televisión es 111ala maestra.
11
Popper/ Condry. La telel'isión es mala maestra. p. 111.

vida, la salud y la educación .

Bibliografía
Alarcos Llorah, Emilio. Gramática de la lengua espflñola,
España: Espasa Calpe, 1995 .
Cantú/ Flores/ Roque. Comunicación oral y escrita. México:
CECSA, 200 l.
Cencillo, Luis. Mito. Semántica y realidad. Madrid: Biblioteca
de Autores Cristianos, 1970.
Casona, Alejandro. Los árboles mueren de pie.

Madrid:

Biblioteca EDAF, 1983.
Enciclopedia Autodicl:ictio

Arísridcs

Quillcr.

México:

Quillet, 1965, p. l 05.
Garro, Elena. Los recuerdos del poruenir. México: Joaquín
Moniz, 1992.
Giardinelli, Mempo. Así se escribe un rnento. México: P:1tria,

1998.

375

�CLASSROOM DISCOURSEANALYSIS
Mtra. Laura Esrhda Carda r\lvarcz
Universidad Autónoma ck :\ 1icvo León

Incroduction

'1

Extended panicipation in sociocultural events and acrivicies :iccounrs
for most of an individual's major cognitive, linguistic and social leuning
(Hall 2002, 18G). Sincc schooling represcnts one of rhc most forrnalized
and prolonged socioculrnral evenrs for a number of individuals, srndying
what goes on in rhc classroom becomcs relcv:int not onlv for che oncs
inrnlved, both teachcrs and srndents, but for anybody interested in
socializarion processes. Analvzing cbssroo m inreraction can shcd light
on che proccsses undertaken for rhc lea rner's language as well as tcachcrs',
social, and cognitivc development. Of special interese for education :He
the discursive pracuces, te::ichcr-stuc.knrs, srndcnts-studcnrs- rhat
promore a powerful learning environrnenr and can rdlect ::ind/or
inílucnce other socio cultural evcnts or practices.
In chis respcct, rhc prcscnt srndv will trT ro answcr thc follo\\'ing
questions: \'&lt;1hat is active learning) \v'hat rype of classrnom intcracrion
can promote active learning 1 How can discourse a11.1l:·s1s hclp idrnri~·
classroom intcraction rhat prornotes or hinders active k,uning? For th,ll
purpose, l wíll introduce sorne sencral concc:pts ahout disrnursc ,111,ih·&lt;;i)
(DA), classroom interacrion, and actÍ\"t: lcarning on 1hc one hand . 011
che other, I will analyze a section of an E.nglish gradu,nc cl:tss a, ,1 \\,l;' oC
exemplifying sorne diffc:rent Cocí of discoursc ,rnal:·si, (tc1chcr ulk,
student participa.tion, and IIZE/lRF) rhar u11 prumotc 1c11chc1-.'
a.warencss of his/hc:r discursÍ\'t pracricc:s as wcll as tuchcrs' prolc,,iorul
developmcn t.

�Discourse analysis

; 1

!

1~

1

"

Ac che college leve! sorne ccachcrs rend ro forns mon: 011 rhc contrnt
of che subjccc chcy rec,ch rhan on hO\v rhc~· dclivcr ir. Thc rnn1cn1 o( rhc
English coursc is che Lrnguage irself. how ic is produccd or .1pprcci,llcd,
cricicized or used. Fnglish rcachcrs nccd ro considcr ch,ll rhcv tc,ich die
language, abouc rhe Lrngu.1gt, ,md rhrough rhc L111gu.1gc. For dur re.1s011,
becoming aware of che nrnlciplc dimcnsions of languagc use in thc
classroom is a must.
Van Lier (1984: 122) considcrs chrcc general t'uncrions of Lrnguagc
in educacion:
a. Language as goal: Firsr or sccond hngu:i.gc acquisirion, liccracy
acquisirion, forms of cxpression such as or.llory, debate, and
cornpos1cion, and che like, as well as forms of comprehrnsion and
apprecut1011.
b. Language as mediator: Tr:i.nsmission of knowlcdge, informarion,
social and culrnral values, and skills.
c. Languagc as rcgulator: Organizacion, scructure and rcgulation of
patterns of inceracrion berwecn parricipancs in educacional settings
For che purpose of analyzing whar work che language does in rhe
classroom van Lier proposes discourse analysis (DA). Lazaracon
(2002:35) pcrceives DA as ,111 increasingly irnporrant rool for language
teaching, for sccond languagc acquisirion and for language resr
developmenr and validarion . Ir can also become an empowcring tool for
teachcr professional devclopmenr (Allwrighr &amp; Bailey 1991). O iscourse
analysis is considered a rescarch merhodology (Titscher et al. 2000,
Johnstone 2000), according co J ohnson &amp; J ohnson ( 1998:99)
Discourse analysis is che srudy of how srrecches of languagc used in
communication assume meaning, purposc, and unity for cheir uses: che
qualiry of coherence ... coherence derives from an inceraction of cexr wirh
given panicipants, and is chus not an absolute properry, bue relativc to
conrext. Conrexr includes panicipanr's knowledge and perceprion of
paralanguage, orher rexts, che siruarion, rhe culture, che world in genera l
and rhe role, intenrions, and relationships of participants.
Johnscone (2000: 123) and Lazararon refer co both quanritative and
qualitarive approaches to discourse analysis. For che lacrer researcher,
"quantitarive discourse analysis seek co determine how often somerimes
happens, while why and how chings happen are the focus of qualirarivc
378

discourse analyses." (2002:33). In a review of rcsc:arch done in the lasr
five years, Lazaraton found thac there are very few srudies using empírica!
rnechods.
This author divides che DA qualirative research merhodologies inco
che ones chac employ conversacion analysis and che ones rhar use che
echnography of communicacion approach . On che orher hand, che
echnography of cornmunicarion approach "aims ar describing che forms
and funccions of verbal and non-verbal communicarive behavior in
particular cultural or social secrings Oohnson &amp; J ohnson 1998: 118).
Since the larger social contexr is an importanr dercrminanc of social
behavior within a classroom, it can be considered rhac che practices of the
classroom inreraccion chac cake place there can borh reílecr and/or shape
rhar larger context, especialiy in a classroom whcre che (graduare)
scudenrs are actually reachers chemselves. le is chrough similar expd;cnces
of classroom inceraction that mosc reachers have 'learned' how to behave
as teachers. Therefore, analysis of classroom inreraccion -ceacher/scudenr,
srndenc/srndenc- and discourse analysis can help ceachers become aware
of che gap becween teaching and learning, berween educar ion :1 research
and pracrice, bue especially che one rhat exiscs becween how faculry
acwally reach and rhe way rhey know they should reach (Bonwell &amp;
Elison 1991:21).
For thar purpose an area of DA developed more chan rhirry years
ago. Classroom discourse analysis hisrory is well sumrnarized in Lindsay
(1990: 108). The aurhor refers to Bellack's pedago¡)cal moves: (a)
struccuring -focusing attention in subject maner; (6) soliciting -eliciting
verbal response; (c) responding; and (d) accing. Flandcrs used ten
caregories. Borh Flanders and Bellack are considered procces-producc
orienced approaches instead of sociolinguiscics. Sinclair and Coulrhard
designed che füst sociolinguisric scudy of discourse in che classroom.
Moves

Lessons

Framing
Focusing
Opening

Transact ions
Exchanges
( Elicit-Reply-F ollow-up)

Answering
Follow-u

Moves

Acts

Table 1. Sinclair and Coulthard's Rank Scalc Analysis
379

1

1
L

�They elaborated a rank scalc analysis system for coding
classroom discourse data. Sinclair and Coulthard chose Hallidayan
grammar because ''Halliday's descriptive principies are well suited to
the problem of handling ne\v data -for instance many grammatical
descriptions assign particular importance to sentence as a unit of
analysis; in a Hallidayan description ali units are of cqual importance
and this was a significant point as \Ve had no idea even of how manv
units there might be." (Coulthard. Montgomery &amp; Brazil 1981 :7)
Finally, Lindsay mentions Mehan's sequential organization of the
session consisting of an opening. an instructionaL and a closing phase.
which also incorporates elcments of Sinclair &amp; Coulthard such as
ini tiation-reply-eval uation.

,

: 1

,,1

Coulthard &amp; Montgomery ( 1981 ). and Hall (2002) agree in the
importance for learning of the exchange sequence, particularly in the last
constituent: the follow up. Berry ( 1981 ). elaborating from l-lalliday's
functional grammar, contributed to the coding of the sequence introducing
the ccncept 'knower' of information for the interpersonal !ayer, the
proposition as the measure for the ideational !ayer, and turn-taking as the
unit Í&lt;' the textual layer.
Depending on the context and function. this follo\,-up can be of three
classes of acts: accepting, evaluating. or commenting (Lindsay 1990: 109).
Bonwell &amp; Ellison (1991) as well as Nunn (1996), among other scholars.
agree in the fact that the class of act of the follow up of teachers was crucial
to promote active learning. For children "going beyond to elaborate, to
volunteer contributions and ideas. and to ask questions ·· (Di !Ion 1990
quoted in Nunn 1996:246). depended on the type of fol low up gi\'en by the
tcacher. 1f it consisted of praise. or was performed as an acceptance or
rejection of the studcnts answer, students fclt no need to pa11icipate more.
since they felt that their task was done. On the other han d. ,, hen teachcrs
remained silent, nodded as if expecting some more inforrnation. or just
repeated the students contribution as expecting some more information,
when given the time students participated more.
Another approach for analyzing discourse is the systernic functional
functional model. The main thcoretical claims of this approach cstablish
'that language use is functional: that its function is to make meanings: that
these mcanings are influenced by thc social and cultural contcxt in which
they are exchanged; and that the process of using languagc is a scrniotic
process, a process of making mcanings by choosing." (Eggins 1995:2). This
approach, ,vas applicd to classroom discourse by Nassaji and Wclls (2000)
in a study that reviscd the typc of follow up gi\'cn by teachcrs in order to
380

explore the way this follow up enabled students to take ··a more active role
in negotiating the curricular topics to be studied and the rneans used in
investigating them.'· (381)
. For the purposes of this study I will analyze classroom discourse using
Smcla1r and Coulthard·s moves. Berry's conccpt of knower of information
and Nassaji &amp; Wells systemic approach.
Classroom interaction and active Iearning
Classroom interaction is how students and teachers build a body of
knowledge. Through their interaction they construe their roles and
relationship. and the patterns. norms. and opportunities for active
involvement and learning. ·· Students draw upon these patterns and norms to
participate in subsequent classroom activities and thus they are consequential
111 tenns of not only what students ultimately learn. but al so. and more
broadly. their participation in future educational events and the roles and
group memcberships that they hold within these events.· (Hall 2002: 188). In
thesc 'future educational events· 1 would include teachers as ,,cll. since
students can become, teacher in the future. or actual tcachers wcre students
before being teachers. Therefore the socialization through educational e,·ents
can be perpetuating of a status quo or transforming if rneaningful and
purposeful.
An educational evcnt can become mean ingful and purposcful when
students become in\'olved. Students· inrnlvement means studen1s·
engagement with the material being learned. And active learnino is closeh
linked to students' invol\'ement. si1;ce acti\e lcarning "invohes~tudents ¡;,
doing things and thinking about things they are doing" (B01rnell &amp; Ellison
1991: 19). Thesc researchers present the learning process as a continuum.
from passive to active \\ith the corresponding typified attituclcs of studcnts.
?udents wander from one end to the other depending on the degrce of
mvolvement in the class and the typc of classroom intcraction dc\t~loped b,
both students and teachers.
·
Nunn (1996). B01mell &amp; Ellison (1991). and Smith (1977) refcr to thc
fact that teacher talk clominates the class. And thc ratio of time thcv mcnti on
gob from 80% to 86% teacher talk. Accorcling to Bellack. quot&lt;:i in Smith.
these figures were observed in classes described eithcr as lccturc or
discussion. Nevertheless. the lecture format has bccn thc onc under re, is ion.
since it is inferred. not accurately. as the formal that does 1101 neccssarih
promote active learning. For that reason sorne rcsearch has becn done an~i
the following altcrnatives to the lccturc formal ha,c bccn suggcstcd.
Among others, Bo11\\cll &amp; Ellison ( 1991} mcntion: thc fc~dback lccturi:.
consisting of two minilecturcs separatcd b:, a small group study scssio11 built
581

�around a study guide: the guided lccture. in \\hich studcnts listen to a 20 w
30 minute presentation \\ ithout taking notes. followed by thcir ,, riting for
five minutes what they rcmcmber and spcnding thc remainder of thc class
period in small groups clarifying and elaborating the material. l)iscussion in
class also promotes long tcrm rctention of information and motivates
students toward further lcarning espcciall: ,,hen a supporti,e intcllectual
and emotional environment that encouragcs students to takc risi-;s has been
created. Other instructional strategies that promotc active learning mentioned
by these researchers are the case study and the Guided design Finally.
cooperative learning. debates. drama. role playing. simulation. and peer
teaching are also considcred acti,·e learning instructional ski lis.

The Learning Process
Acti\e

Passive

.'
..

Sitting in class
inattentively

1
1 1

1

1

•

·•,,.

Divided concentration
Daydream ing 'attent iveness
to the lecturc
Listen ing/occasional
1itera! notes
Nonliteral paraphrased notes wiriting
&amp; asking questions when confused

rnade during one session in the summer of 2002. The class ,,as taped in a
st_andard recorder with no externa! microphone. Since the equiprncnt ,,as not
h1gh tech and the class \\as numerous ( 15) and highly pai1icipative
(loquacious) there are sorne gaps in the transcription (Appendix A). The
code used for the transcription is in Appendix l3. The students ,,ere ali
Engl ish tcachers frorn di fferent areas: cornposition. 1iterature. Engl ish as a
second or foreign language. Therc were twelve Americans. onc Asían, one
Middle Eastern and one Latín American. The teacher of the course ,,as
American.
The obscrver asked consent to the class prcvious to thc recording. Thc
teacher and fourteen of the students did not object. One student asked~not to
be recorded and for that rea son on ly the part of the record ing ,, herc she d id
not participatc was transcribed. Only thc name of the studcnt on the board
was kept. In this class the students were ncgotiating the final assignment: the
content of an introduction book for thc composition theorics class. Each
student was responsible for developing a chapter of that book. as his/her
final paper.
Thc purpose of the study was to apply part of what ,,as learned in our
Language and Social Context course and fulfill the final papcr requirernent.
The analysis of the transcription was focused on thc typical lnitiationResponsc sequence of the class, which may also contain Follov.-up moves.
The latcr were divided in follow-up givc. a11cl Follo\, -Up demancl moves.
depending on the function performecl by the language. From the analysis it
can be obsen·ed that in the sequencc the students frequently perforrned thc
lnitiation and Follow up rnovcs, traditionally performed by the teacher. And
that the teacher sometirnes completed the Response movc reoularlv
e
, made bv
•
students.

Table 2. !3onwell &amp; Ellinson·s characterization ofthe learning process (1991)
So far. according to the ,,orks cited above. 1 can state, first. that active
learning is the one that engages students in actually "doing" something with
the new knowledge and reflecting on what they are doing (Bonwell &amp;
Ellison). Second. that the most importan! class of act. in the exchange
sequence. is the follow-up. In this respect. tcachers might promote more
participation of students, especially giving them opportunity to participate
more elaborating their responses. What fol lows is the report of the study and
results frorn classroom observation applying discourse analysis.

Background of the study and Analysis of Data

1. S l: Letms talk about how man y

Mc)\'e

Status a,
knower
K2

Question

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pages.

1

1

2. S 2: That depends.
3. T: !mil be teacherly. mrnimummaximum. something around 20 to 25
pages.

K2

lnit

Kl

Resp

1

The source of the data for this study \\asan English graduate class
("Composition Theorics· ) in a US uni,ersity. Thc ciassroom observation was
382

Function
1

383

C'omment
Opinion
Bid

1

1

�2 ITD Conf1r111

.i Rcsp- Am\\Cr

5. S 3: MLA documen1a11on.
6. S 1: APA.

1

2 Re~pome bid

Quest1on

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K2

lnil

Que~11on

Resp

Personal
Expenenc
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2 \ ego11a11ng-wgge,uon
1

, able 4. Analys1s of thc exchangc sequencc and the differcnl functions of 1he

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7. T: You decide. 1 never have written APA.
for any Journal.

Kl

follow-up mo, es from the teachcr.
1

Table 3. lnitiation rnoves b) students and response rnovc by teacher.

i 1

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1

1

j

The observer coded undcr function the ·presurned intention· ( ·assaji &amp;
\\'ells 2000) of the participants. perfectly aware that the) rnight be
interpreted differently since there is no notation of the intonation. In order to
have a complete \ is ion of the sequence you can turn to Appendix A. The
role of the kno\\er of the inforrnation was closer to the norm than that
pre\ iously discussed of the function. Most frcquently the teachcr knO\\S the
ans\,ers, especially for the questions asked by him.
From the classroom discourse anal)sis is easy to infer that this was not
a typical teacher centered class. In reference to the tcacher talk ratio
rnentioned in Srnith ( 1977). in fact the teacher dominates the class. though
much lcss than the 80% mentioned in the literature. Thc ratio was 69%
teacher-talk. 31 % student-talk. Another fact that su pports the idea of a less
teacher-controllcd class is the rotation of the traditional moves of students
and teacher. Students in itiatc and teachers responds. not exactly \\ hat
happens in the traditional classroom. Though you ha\C to take into
consideration the nature of thc task. egotiating final papcrs natural!)
promoted that att itude. Students \\ anted to kno,, what \\ as e:-.pectcd from
them. They needcd the anS\\ ers.
The last feature to be analyzed is the type of learning promoted b)
teacher-student interaction. Did it promote acti\ e lcarning? According to
Bonwell &amp; El Iin son' s characterization of the learn ing process ( 1991 ). acti\ e
learning is best obscrved through the participation of studcnts asl-.ing
questions \\ hen confused. And that is \\ hat can be obsen·ed in the
transcription: Students asking questions about the charactcristics of the final
task.

From the figures in the table. nevertheless. it can be observed that
the follow-up gi\'c movemcnts indicating e,aluation. praise \\Cre abundant
compared \\ ith the other functi on. These \\Cíe preciscly thc t) pe of me)\ es
that thc rcsearchcrs signalcd as less effrctivc to promotc studcnts extended
participation, and in consequencc learning.
Concl usions

From thc study we can concludc that classroom discoursc anal,, is is
an cffecti,e \\3) of analyzing teachcr practicc. The class observed. by the
nature of its topic promotcd acli\c student participation. Teachcr-talk ratio
\,as lo\,er than the norm indicating a less tcacher-ccntercd class.
e,crthclcss. thc anal;,sis of thc type and function of follcm-up mo,·es
re, calcd an a rea of opportunit) for thc te:icher. Classroom intcraction in this
scssion \\3S intense. though 1hc role of 1hc 1cacher. in a \\3). reproduced
traditional 1cachcr altitudes of C\alua1ion and praisc. lnstcad. thc li1eraturc
recommcnds an atti1udc tha1 promotcs longer par1icipat1011 of ~tudent \\ hcrc
thcy can elaboratc and bu iId 1hcir 1-.nO\\ lcdge during thc intcraction ( Bon\\ e11
&amp; Elli son 1991: Nunn 1996). Thc recommcnda1ion of thc e:-.:pcrts is for the
teacher to remain silcnt. no&lt;l a~ c:-.pccting some more information. or just
rcpcat thc students· contribution as c:-.pccting ~omc information. This gi\CS
students opportunit) to participatc. and lcarn. mon:.

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Movcs/
funct1ons

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Appendi x A
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2. S 2: T h:H dcpends.

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3. T: 1'11 he teJchrrl~·.

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4. S 1: ündcr or º"er d lirtle li ir coukl he OK

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5. S 3: MI A docurne~wion .

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6. S l: APA.

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8. S 4: 1 c m do borh
9. S 2: Go back r,, the purple

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"Whar is Lircraturc'" (ralk) Yeah.
17. 1 rhink wc shoul&lt;l tf)' and (rnuffbl) rnmp,m
rhe new wirh the old and set whrre wc .irc ..rnd
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MLA. Th111k ;ibout CCC. W1,o's
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St.Hth JI;,

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wc 11 rc·,ons,dn 11.

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Accepr
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Pr.1 ise

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Exem Exemplific.nion
Connccr ion
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Thcory')
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Ampli!1cation
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1G. He h.,s . . . lllll.
i.,sucs. "\'('l,,11
Theo,.-' " "\X'h.1t i, Litc r:mm·'"
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FUD

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Quesuon

\it:bO(

Sugg

lrrit

(~ueq ion

n:c

Praisc

\ k got

Sugg

17. I think ""' ,hould try and (mufílcd)
compare che ncw "'ll h thc old ,nd

Follow up: Dcmand FUD

sce
whcre

1 1

1 ,,

li

!

.1nd thcn nu rbe \\-'t'

can

Commcnr
Excm Exemplificarion
Connecrion
Conn
Jusrificarion
Just
(J)

....,

\\'t" ,líC',

C\'en stan ro sign up th,u poinr.

Arnplificarion
Opinion
Sumrn:uizc

Ampl
Opin
Sum

18. Mal'be hr che ume you ical'c hcre
rnu'II
actually know wh,1t you' re &lt;loing.

19 Wouldn'¡ d1.1t he n1cc'

Clarifica tion
(b)
Reperition
Rep
Confirmation
Conf

Idenrificarion

Ident

21. T: Lei ·s do t!1at.

Kl

22. Al i riglu'

23 . You want to get into small groups
for brainstorming or )'OU ,di \\'Ork .. . '
{talk)

24. Ali ngl11, kc's do che whole cbss .

A&lt;lJpted from Nassaji &amp; Wells 2000:401

25. \Xiho wams to be che board pcrson'
30. T: Thank you so much .

Appendix C

Kl

.31. Ali righL . . l.et's .. . Now. chis is
whac you nccd to do. Yo u necd to ele.u
your minds.

.l. T:
1

rn be ,c.1ehcrl\', &lt;l\lntllHl&lt;ll·

1

Kl

B,J

Res¡,

11ux1mun1.
~011wrh1ng Jrou111..l

20 tn 2) p.1gn.

1

KI

- T: You dc,idc I nt\'Cr haw wrÍlíC"n
1

1

Al':\,
for ,rn,· ¡ourn.1I.

Rcsp

J\; C):&lt;)(

1
1

33. 1 want ¡-ou to tl11nk about "hat """
have been rcadmg; .. T hac's whcrc " ·ere

1

39 1

Y.JO

i

B,d

1

!1&lt;.'r)O ll,ll

F,¡H.:rn:nu:
1

Acc,on
32. Forgcc the minutes. Put t!wsc
minutes .1w:1r' Do,i' t rou look ,lt drnsc!
Chc:tters' Chcatcrs . . .

S11gg

�going to flnd our issucs.

ln1t

Qucstiu n

b ·aluar ,on
Accepc

34. Whar are our issucs' Ali righc Íillln-

37. T: Ycah

Kl

FCC

39 T: Aurhor :rnd aurhorir/
Thar's a key issue'

Kl

Rcsp

.Arnwc r

.=uc

Fv.1luat1lrn

41. T: Contingenry .ind gcneralizabil,rv

Kl

Rcsp

Answn

43. T: local'

Kl

Resp

,\11~wcr

45 T: C lob.11 and !.ocal'.

Kl

FUC

Es,du..Hion

47. T: This ,s good 1 Wc'rc good'

Kl

rCG

Comment
Op1111on

49. T: (bughs) Yc.1h. 1 do dm well.
T h.1t's righc ... one of my bcncr
qu:1li1ics

Kl

AU

bct

55_ T: Is rhat ewn a word.
gencralinbiliry'

Kl

lnic

Quc,tion

59. T: Oh. 1 try co scay away from Don
whcn he srms talking hkc tl1.1t.

Kl

rUC

:\ce

PrJÍ\t

11

1 .,

....'

'

.. ,1..

CLASSROOM INTERACTION &amp; INSTRUMENTAL TEXTS

Comml'nt
Ctllll1&lt;.:Lt10ll

:'vltra. Sara Al iua Ancira t\r~chiga
Centro d,· Evaluacio11&lt;:s
L'nivnsidad Autónoma d~ :,; 11~vo León

Incroduccion
The aim of rhis paper is to explore from a Jiscourse point of view,
rhe srructure of sorne wrirren instructions of some excrciscs thar werc
urilizcd in che course Lmgrústics rznd the English Tcr1rhcr. Instrucrions
become "instrumental rcxrs" accordi ng to Dendri110s ( 1992: 43) sin ce
thcy are "texts whosc funcrion is w provide thc learncr with information
concerning thc tcaching an d learning mattcr and wit h insrrucrio ns
rcgarding what to do with". Also, rhis p,ipcr is intendcd to be an cxercise
of reflecrion about the naturc of rhc wmtcn 111strnct1om used in class
which wc use cverv cbv in class
\Y/e, as tcachers, are farniliarized cnough wirh in.m ucrions. The\'
appear everywhere from texrbooks ro dai ly cbssroom auivir ics. The:' Me
characteristic of rhe pedagogicil discourse. lt wou ld be diH1cult nor to
relate teaching with rhesc instrumental rcxts. tor cx;implc, in ll1ndcrs·
lnteraction Analysis Catcgorics (FIA() describes comn1t111iutio11 th:11 is
carried out in rhe classroom (sce Mah rmh - T homas 1991 ). \v'ith i11 thc
categorics mcnrioned by ll1nders th-1t com1)risc such cl.t\,roolll
observarion instrurncn rs. cncgo rv nurnber six, thcrc i, rctercncc ro che
following teachcr ralk "Civi~1g ·dircctiom: Direcrions. uJ11111i;rn~k or

5')2

�identify, rhink".
.
.
.
Instructions are presenred in ordcr to make tt eas1er for the d_1recr
addressee, rhe learner. However, the teacher works as a mediator
between rhe texr and rhe learner. According ro chis, Dendrinos
mentions, "study of classroom practices indicares thar frequendy rhe
reacher intervenes ro translare, interpret, restare, paraphrase che texr; so as

facilitare rhe :1ccomplishmcnt of rhc rcquircd actio n" ( 1992:(1(1).
From that evidencc ir secms, cvcn ir sounJs dra111;1t ic, thar instrumental
rexts are addressed to the reacher insrcad of the lc.1mcr. Hcncc ir could
be a paradox rhat rhose rexrs whose pmposc is to giYc insrructio ns abour
whar ro do, frequently necd cbriúcarions or cxpL111arions, bcsidcs
regarding the EFL class, rhar in addirion rhe lcarner has to fice rhe
handicap of rhe languagc barrier irselt.
The quinressenrial characterisric of the insrrumcnral rext is rhc use of
strong direcrives which command learncrs ro do somerhinati' evcn if rhev.
are willing or not, capable or not, motivared or nor; thev !uve to obc\', ro
respond to this aurhoricarive discourse (Dendrinos Í 992: 53) . ·The
samples rhat were selecced as instrumen tal rexrs are characrerizcd bv
commands.
Tobtlidou (1986: quored by Dendrinos 1992: 51,)
discusses che issue of unequal po,ver disrriburion in rhe school classroom,
and claims that ,extbooks use language of authoriry, cven more rhan
teachers do. Thus, ir is very common to see verbs in imperative form in
the textbooks. In rhe choscn samples rhesc verbs forms can be founcl:
Respond ... answer. .. listen ... think ... which indicares rhar the autho rirv
sratements are presenced nor onlv' due ro rhe linouisric
form ' rh~
t,
imperative, bue also because of che context rhev are inserred in. lt
depends on rhe instirutional devclopment rhar characrerized rhe school
or che classroom wherein chose instrumental texrs are present. They are :i
sample of rhe power relarions rhat exisr in rhe scholasric environmenr, as
Giroux (1983 :205) states "rhe producrion of school knowledae
and
t,
meanings are determined by broader relations".
The power relarion has to do with control, which can be variable,
according to Bernstein (1990:36 quoted by Dendrinos 1992). He
explains rhis control by designaring it according to its framing which
relates to "che principie regulating che communicarive practices of rhe
social relations berween transmitters and acquirers". When rhere are
variations in framing, there are changes or variarions in principies of
communication. Framing may be stron g or wcak, Bernstein srares, and
explains rhat where framing is srrong, characterisrics of rhe
communicarive context are expl icirly adminisrered by the transmitrer
bur, when it is weak, chey are managcd, ro sorne exrenc, by rhc acquirer.
Regarding that rhe elemcnrs which form rhe pedagogical communicarive
conrext, as described by Bernstain, includc fearnres such as sclectio n,
organization, pacing, crireria of rhe communicators and rhe organizarion
of the physical location, then we realize thar when framing is srrong rhe

.394

395

ordcrs wirh which a ¡rnpil is expcctcd to Lornply'' (~L1Lt111.1 - n1om,1s

1 1

11,,

'

1991: 21).
When rhosc insrrucrions are \\'rincn, tl1cv ,trc \\'rirtcn only follo\\'ing
rhe parrern of wh.1t an insrruction is likc .lLLording ,ro tl_1&lt;.: cxpcrirncc .ts
reichers. This makcs srnsc bccamc .11.:cord111g ro Kres~ argumcnts thc
funcrion of a wrirer is "not .1 crc.1ror of ll'Xt. liur .111 assembler of rcxt.
Thar is, our of her or his cxpcricncc o!' orhcr tcxts, shc or he ere.u es .i ne\\'
rcxt which mecrs thc demands of a parrirnbr social occasion" ( 198(): 47).
Thc rdevancc of rhis stmh· is ro ex.iminc in .1 i. : loscr vÍC\\' s0111c o! thc
wrincn inscrucrions uscd l)\' giradu.1te srudcnts in rhcir lcadcrship oC onc
40-minute class segment in "rhc scssions oC l.inr,uistlcs rllld rhe f:'nglish
7eacher in lndia~a Univcrsiry of Pcrrnsylvania. C:onsidcring thc_
fol\owing: "the analysis or discoursc is, ncccss.llih·, rhc analysis of_
lan(Juaae in use''. As sucl1, it c.innor be restricrcd ro rhe dcscnpt1on ot
]in:uis;ic forrns independent of rhe purposes or funcrions which those
for~m are designcd to serve in human affairs (ílró\rn ,rnd Yule 1993: l )
Hence, insrrucrions as ins rrumenr.il rexts ;ne cxam1ncd under rhe
pcrspcctive of Den drinos ( 1992).

. 1

".

Instructions as Instrumental T exts

.

id .
j

I t is in fact, che instrumen r:il texts of che rextbook rhat basically
position learners as social beings. Those rcxrs define. learners relat ion
wirh rhe objcct of inmuction, and more generally w1th_ the ob¡ect of
knowledge, as well as their relations with thc members ol the classroom
as social sening (Ocndrinos 1992: 68).
The selecred samples fo in what Dendrinos
(1992) calls
instrumental rexrs, rhat is, "rhc texts whosc function is to provide the
learner wich informarion concerning rhe reaching/learning matter and
wirh inmucrions rcgarding what to do wich ic"(l 992: 43). They _!uve,
according to her, besides che linguisrics properries, sorne charactemt1cs,
and rhese samples are no exceprion. Firsr, they are formed ma1nly_ by
acrion verbs such :is "listen, answcr, respond and by mental verbs nooce,

to

�cransmirrer has complete control over rhem, bue when ic is weak che
acquirer has cercain control over che, pedagogical performance including
organizarion and pacing (see Dendrinos 1992 :57).
According to Bemscein's concepts, rhrough che selecced samples of
instrumental cexcs, differenc degrees in framing can be recognized. The
control exercised in che inscruccions has sorne var:acions. However, mosc
of chem show a srrong framing.
Sample l
Listen co four segmcncs from four different songs. T ry ro idencify
che accencs.
Sample 2

i 1
1 ,,
1

..

. 1
1

Picase idencifv wich (M) che conversacion berween rwo men and
wich (W) che con.versacion becween rwo women. Give cwo reasons for
your choice.

To conclude, the samples include rhose characrerisrics chac, ro a
sig~i0~anc exrenr,_ cons_rrucr che instrumental cexc(s) employed in che
act1v1t1es of che d1sc_uss1on s~ssions; rhar is, "che language used to give
learners necessary informaoon and instructions rhac aim ar rheir
accomplishing a verbal, ?r non-verbal action", as ir is defined by
Dendnnos (1992 :50). I hese characrerisrics, among orher aspects, are
rhe source of che auchorirarive fu ncrion chey have and rhac cranslace, bv
means of cercain discourse, rhe values and ideologies of che educarion~I
sysrem that underl ie che discourse and social pracrices of dailv classroom
life. Undersranding rhat ideology, according to Giroux (1983), refers co
"che way in which meanings and ideas are produced, mediared, and
embodied in forms of knowlcdge, cultural experience, social pracrices
and cultural artifacrs".
By conrrast, if we observe orhcr insrrumencal rexrs (i nsrr c1&lt;..tions)
from orher concexrs besides rhose from school, we can norice rhar, ar a
superficial leve!, rhey are similar. For example, che following inscrucrions
were rakcn from a different source in order to detecr similarities and
di fferences berween these and rhose presenred in rhe samples r ,ken from
classroom acriviry (see sample 5 in appendix) .

,

•

..,,.
id

In chis case che control of the rransmicrer over che acquirer (leamer)
is complete, since che control over che organizarion is spccific abour whar
che lcarner has to do. Also, excl usively che cransmitter who will assess che
performance of che learner determines che objecc of knowledge.
By concrast in
Sample 3
There are examples showing change because of che "gender-neutral".
Let's chink of more examples, and talk abouc chatas a group.
Here, learners have to some excent che control ovcr che selcction of
che knowledge, in chis case che learner has rhe opcion ro chink and decide
what to do with his own answers. Thus rhe learner h;1s a choKe of
controllin g che knowledge. The text gives the learner an opporcunicy to
answer a~cording to her/his knowledge of che world and it is an
opportunity wherein che learner is not constraincd in che performance
of the activiry.

Sample 5
Read garmcnt labels and follow direcrions.
Plug cord into a standard ourlcr and move Temperarnre Selector co
desired serring in a Srcam arca (from 4 ro 7) on rhe dial.
When chese instrumental rexrs are comparcd wirh rl10se from rhe
samplc, we can. derect similarirics in che recurren e use of srronob direct i\'es
bY means of imperarive verb form, so rhev are at rhe sarnc
"grammaricosrntacric lcvcl'' as Dcnd rinos savs. ' Nevcnhcless rhcir
pragmatic value is different. Considering rhat pragmatics rcfers ro "che
study of how the meaning of discourse is crcaccd in panicuLu contcxts
for particular scndcrs and recei\'crs" (Cook 1993: 1~7). We can derccr in
instrumental rexts (insrruccio ns) from thc selccred acti\'ities for che
discussion sessions rhac che irnpcratÍ\'e \·erb form is a command to ali
learners. Thcy are ordered to achieve ,111 .ic1ion, rhough tlH'.\' m ,l\' not he
interested, willing, or able to. Both tuchcr ani .1u ivicics ·(from -1

�rexrbook oran exercise) are aurhori1ed ro irnpose assignmc,rn upon thcrn
(Dendrinos 1992: 53).
Conversely, rhe imperarivc vcrb form uscd in rhosc instrumcnral
rcxts (instrucrio ns), which are from differcnr contcxrs, cxccpr thosc frorn
school, operares as recornrncndation ro thc inrcrcsred rec1der, ( Dendrin os
1992: 53-4) see appendix.
Sample 5

in

....,
J

/

Allow rhe iron
upper pomion.

to

prehcar 1 or 2 minutes . Sream burron should be

Thc meJ.ning of this comrn,rnd becorncs ,1 rccornrncndation. As wc
cJ.n noricc chis instrnmcncil text sl1J.res sorne of rhc lingu i,rics forms of
some insrrucrions from che acrivities of rhc Lingu istics scssions.
Nevenheless ir is obvious tbt thcir pragmaric vJ.luc, in othcr \\'ords, rheir
pragm:n ic meJ.ning is differenr. One is J. srrong direcrive J.nd che orher is
J. rccornmendacion. Kceping in mind rhc following: "Thus, mcaning in
pragn ..:cics is defincd rcbcive ro ,l spe:iker or uscr of bnguage, whereas
meaning in sem:intics is defined purely ,1s a propeny of expressions in J.
given langu:ige, in abstr:iction from panicular sicuations, speakers, or
hearers" (Leech 199 1:6).
For insrance, we havc thac rhe underlying pr:igmacic meaning of
Sample 4
Rank che following in arder of imponance first to you, :ind chen

to

rhe ceacher
is different from

form denotes a recomrnendarion, and as che text Í\ wntten in bold
letters, insread of being a strong directive, ir is a very imponant
recommendation. The pragmaric mcani ng of rhe tlrst instrumental ccxt
is " you must read and decide che order" vou know thac vou do not havc
any choice; you have to do thc task, under thc condici~n given by thc
reacher or che instrumental rext irself. Oppositcly, in che sccond
instrumental texc che pragmatic meaning is chat of ''you are adviscd to
follow chese directions in order to keep your clorhes in good con&lt;lirions".
"Following chis direction is a matter of convenience for vou" .
This indicares that the sim ilaritv betwcen , those d.ifferenr
instrumental texts is only superficial. As ir, has been cxpb ined. they have
different communicative purposes.
In addicion we can observe che following cexrs.
Sample 1
Did you notice any panicularities in word choice, synrax, or orher,
characteristic to each variety'
Sample 1
Listen again and compare che ways the highlighred wo rds are
pronounced by different performers.
Both samples belong to rhe instructions used in che discussion
sessions rhey present different linguisric forms . While the first one is a
question, che imperative form embodies che second onc. Hence, what is
the communicative purpose of each? T he same. Borh, question and
imperacive, command to che reader (rhe learncr) to obev. The auchoritv
of the imperarive form is also irnplied in che question. See che following
.
.
~
mstructtons,
Sample 2

S:imple 5
Rea&lt;l garmcnts labels and follow directions
Boch instrumental texts use che impcrative verb form, buc in che
former one, rh is use implies an order, a command. \X/hile on che
contrary, in rhe btter instrumental text the use of che irnperarive verb
398

. Can you identify which of your own arcirudes co rrespond rhc mosr
w1rh three of rhese differences and under which circumstances? Could
you identify three that do noc co rrespond ro T :innen's observacions and
specify why?
39')

�As Holmes ( 1983: 102-3) pointed out, an interrogarive da use is to
be interpreted as a command to do "if it contains one of rhe modals can,
could, will, would, and sometimes going to". Also, when rhe subjecr of
the clause is rhe addressee, and when the predicare describes an action
that is physically possible at the time of rhe urrerance. SimiLi.rly, we have
anorher form of command rhat is presenc in the insrrucrions of rhe
activities, chac is, the use of Let + first person plural -Let's, which would
suggest solidaricy, however in a classroom, che use of such forms are not
suggesrions, but strong direccives.
Sample 3
There are examples showing change because of rhe "gender-neucral".
Ler's rhink of more examples, and talk about that as a group.

1,

,, 'I
1

•1
1

....

,,

.,.
·.¡

Bv contrast, the communicative purpose of rhe instrumental cexts in
sampl~s rhat were not taken from a textbook or school exercises, rhei r
pragmatic meaning is that of recommending, instead of ordering, by
given as much derailed informarion as possible by means of srrategies
proposed by Dendrinos (1992: 55). Sorne examples are presented as
follows:
Illustration
Sample

Plug cord inro a standard outlet and move Temperature Selector to
desired setting in rhe Steam area (from 4 ro 7) on che dial.
Foreseeing difficulty

5

If you are unsure of the fiber content of a garment, test a small area
(a seam or inside hem) befare ironing.
Providing al rernatives
Sample

L

5

ir

,

.¡ l)j

l¡()(J

L

Ir is imporrant to kecp in mind tlut in these insrrurne11ul tcxts thc
performance of rhe acrors will not be assessed or t\'aluatcd lw anvbodv.
Whcn they foil carrying out rhe instructio11s, rhemsclvcs will :;sscs; chc~1 ,
and they can evaluare the insrructions as 111adcquate. In rhis case, sorne
alternarivcs are presented c.g. cal! your local service manager.
On rhe orhcr hand, in rhe school contcxt, che rc;1chcr or rhe
texrbook, in this case rhc cxcrciscs, \vhich are the .1uthoritv, will decide
whar are the possiblc actors' needs. This aurhoritv tk~ides what is
ncedcd "ro know" or "to learn'' and assumptions abo~Jt ho\\" rhe learner
acquires knowledge will be rhc basis on what learncrs are asked to
perform. So, we have rhar the language of aurhority rhat embodics the
texrbook/activities instrumental rcxts, comes not onlv from thc linouisr1c
forms, bur also from orher aspccts not prcscnt in rhc¡e texrs.
r:,
Hence, wc have obscrved rhat ,ill &lt;liffcrent insrrumenc1! rcxrs -those
used in school rexts and in other contcxts, acqt1ire rheir mc,lllino not
because of their linguistic forms th.1t rhev sharc, rathcr ,1s a rcsu!t
thc
conrext _whercin the:· occur. Considering comexr as nor on ly rl1e :1spccts
of phys1cal or social settings, bue also ;1s "a1w backoround
knowlcd"e
t°'
('.)
assume&lt;l to be sharcd by s (speaker) an&lt;l /; (hearer) and which contributes
to h's interpretations of \vhac mc,rns bv a g1ven utterancc as 1t 1s
considered by Lccch ( 199 1).
·
Taking rhis into accounr, \\'C h;n·c that rhc strong dirccti\'Cs \\'hich
characteri1.c rhe instrumental rexrs (i11structio11s) from tcx1hooks or, as it
~s in rhis case, activi tics provided lw thc "tc.1cher/ grad u.ne se u den l " .1re
111rerprctcd as commands, bccausc of thc pü\\Tr rclatio11s rh.1t :ire
assumcd bct\\"ccn the rcachcr ,rnd dic lc,irncr :rnd hcl\\'CU1 1hc
tcxtbook/activitics providcd lw thc 1c,1chcr .111d rhc lc:1111 lr. Thc,c
assumptions are takcn for gr.lllted, rcl.Hed to clit ,lll thorit.lli\·e pmi1io11 of
rhe school as institution. \\?ithin this conrcxr 1hc 1c,1chcr a, \\'el! .is 1hc
texrbook/acrivi ries gi\'en by rhc tcachcr - conscq uc1n 1:· rhe i11srrn 111rn i;11
texrs- play t hei r roles.
Ar school, besi&lt;lcs rhc position el authoritv, is tlw of crudite. who
knows what is convcnient to rhosc \\'ho ,\re ig11or.111t ,111d mu&lt;;t t~Jl io\,.
whar it is indicated. Ir is a rclJtionship hc1w: cn thc "cruditl·" .l!ld die
"ignorant'' and each onc ,isq1mc; iicr/lii, po,irio11. T h.1t i-; \\·11\· 1hc
L

5

Sample

.
When in doubt, stan wirh low heat. If wrinkks rcmain, gradt1a!ly
mercase heat to Ílnd thc bcst scrring for good results wirhot1t damagi 11g
rhe fabric.

�parricipanrs of rhis cvenr, rhe instrumental rcxrs, rhc tc:.ichcr ,\) mnli.1tor
of rhem (\v'illiams and Burden 1997:40) and die lcnner inrcrprcr in .1
natural way the srrong dircuivcs
insrrurnenr.11 rexrs. Lc.m1cr, do 110t
have options; rhey havc ro follow wh.11 rhosc insrrumcnr.11 rexts 111d 1cltc.
Howevcr, I want ro underlinc rh:H die srrong dirccri\·cs, .111d die
aurhori ry mea ni ng rh.u cm bodics rhc instrumcn ul tcxts of .111 v
rexrbook/acriviry givcn by rhc teachcr -rhcir prcscncc, .ib,cnu: or Jcgrcc
of iníluence- will depcnJ to great cxrern 011 che classroom d.1il:,· Ktivir1cs
and rhus rhe insricurion's own dyrumics.

or

Conclusion

,
1

'

,,..

1 ,"

.,
.,.

I !uve exarnined a se!ccreJ s.implc of the \\'rirren insrrucrions urilized
in rhe ,1ctivitics of rhe d1scussion sessions of rhe course of Lmguistlcs {111(/
the English TMcher of surnmer [, 200 l .whcrein [ derccred rh.H rhe
authorirv of rexrbook/insrructions' ,1ct ivitics is duc to thc aurhority of che
mstiruu~n, rhar is rhe school. more rhan rhe insrrucrions rhemselves
" . . . asking, be ir for acrion or inforrn.1tion , is generally ,1 posit1on of
power, as roo is giving informarion -exccpt wherc ir has bccn asked for''
(Fairclough 1989 : 126). In English rcxrbooks/activiries insrruccions, we
have seen diverse writren forrns of direcrivcs -the irnpcrative and the
polirc irnperative, as ir is named by Harch (1992: 122), who adds, \\'hen
"\\'e make a requcsr, we expecr rhat request to be compiled wich", and
''rhe grearer rhe risk of refusal, the more indirective rhe direccive wil l
be", as we observe in rhe selecred instrumental rexrs raken from che
Linguistic class activiries (Wherc the insrrucror is nor rhe instructor, but
insread , is a classmate).
Considering rhe similariry (the use of the imperati\·e verb form) and
rhe differences (use of clarificarion, illusrration, providing alrernarives,
arnong orhers) found between che selecred instrucrions frorn rhe class
exercises and rhose frorn orher conrexrs, I 1nterprered rhe pragmaoc
meaning of che class insrrucrions as rhat of a scrong direct ive which
command learners ro obey based rather on rhe relarion of power rhat
exisr berween reacher/rexr,book (in rhis case rhe exercises) and learner
rhan on rhe linguistic propcrties rhar cmbod ied instruccions in rhe
scholar environment. In conrrast I demonsrrared rhar rhe pragm:iric
value of che ourside school insrrucrions is more orienred roward a
recommendarion rhan a srrong direccive. Thus, "similar grammarical

402

forms h,1\·e diffr.·rcnc code signif1c.nio11s in difbrnr rnnrcxrs;
m.ukers ,He contexr spccific'' (Bcmstcin 1990: 1 I '))

Lodc

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series: Language Teaching: A Scheme far Teachcr Education. Oxford :
Oxford Universiry Press.
Williams, Marion and Roben L. Burden. (1997). l\ychology for
Language Teachm. Cambridge: Cambridge Universiry Press.

403

�4.

Appendix

... in rhis piece of wricing, we will write and share personal
refleccions on our previous experience wirhin differenr concexcs where we
have been readers and writers: for exampie. in our homes, in our schools,
in our religious affiliations, ... etc.

Selected Samples for the purpose of this study
l.
Accivicy:

.h
Eng l1s

Idencifying
European)
1) Listen

to

V aneues
• ·

(Br·1c·1sh,

American,

Auscralian,

four segments from four different songs.

T rv ro

idenrify che accenrs.
. hl' h d
d ·
2) Listen again and compare che v.:ays che h1g ig te wor s a1e
p
11,

ronounced by differenc pcrformers.
.. .
..
,
_ r
3) Oid you notice any panicularn1es 111 word choice, S) ncax, o

orher, characteriscic to each variery'

------------------------------------------------------------ ------------------

1 1

,..,

.,,,.
id
'

,.'

idencifv which of vour own actitudes correspond che most
an vou
,
h' h ·
, Could
w1.c11 three- o f chese differences and under w .te c1rcums_
, \ranccs. ·
d
vou idencify three chac do not correspond to annen s o )servac1ons an
-C·

r

~pecify why?

•fy Wlt· ¡1 (M) che conversation berween
cwo men afn&lt;l·
please ·¿
1 entt
"
wirh (W) che convers:nion berwecn cwo womcn. C1vc cwo reasons 01
your choice

------------------------ -----------------------------------------------------------

3.
of Lm()uaoc
Can you t h.111 k of any examnles
~
o o ch,1nge v-:h1ch are
&lt;

•

. e¡1rnge b··
··ofrhc"oendcr-ncutral".
There are examples s110w111g
cousc
ti
1

1

m~~-~-~-~~~~!:~~~~~~,~~~-t~~l!~-;~~~~ :_:~~·~~~~~~~-~~~~~~ ~--

---------------

,jl)!j

Whar do you like abour your peer's wricing?
Whar questions would you luve about his/her paper,
What polishing do you fecl your peer's paper needs before it 1s
finished?

If you are using another approach, would you tell us rhe
characrerisrics of your approach and why you prefrr using ir. Thanks
Would you please take sorne rime to answer che fol lowing
quescionnaires to be :is a srart for our Mondav discussion on rhe
importancc of mcracogniri,·e a\\'areness on 1he parr of lcarners
What &lt;loes good writing mean to rou?
What do you do when you focc trouble writing'
Rank rhe following in or&lt;lcr of importance fose to vou, and rhen ro
che reacher.
Directions: fol lowing are staccments rcbted to reachers' pcrspec1ives
wirh regard ro rhe implcmen1:1tio11 of Journal \'('riring in rheir classcs.
Please indicare your degrec of agreement wirh each sraremcnr b:· ,,-riting
che answcr on che blank in fronc of rhe irem.

-----------------------------------------------------------------------------------

L

" emonona
.
ll y cl1arged"
for ,you? fhink about sorne of che arcas 111
,
relarion to your own acritudes to language changc.

Let' s think of

Please respond ro che wrirings of che members of your group. In
responding ro your peer's writing, answer che following questions:

____ _

5.
lron instrucrions

'1

1,

�AD COMl'v!EMORADOS RENOVANDOSQUE
JOSÉ \!!ARÍA l ! EREOIA Y JOSÉ .\1r\RTÍ
DOS PRESE:-.:CIAS Cl"ll.-\:-.: 1\S E\: LA l'IU--\:S.-\ \!l·.\IC.-\'.\' ,\
DEL SICLO XIX
1 ic. Yol:tnd.1 l\.1cltc C1,i r,',
lnsritutl&gt; d~ !11,·cstig,1ci,,nn Filolúgic.1,
L' ~ .-\\!

lt!
·1

1

1

La 1nmigrac1on cubana en México duranre el sig lo xix
c o n r r i b u yó a I e n r i q u e c i m ie n ro d e l a I i te r a r u r a y fo m en t ó u n
gran desarrollo de l periodismo. La presencia Je José Maria
Heredia, en la segunda década, rrajo como resulrado la
fundaci ón de El Iris (182G), irnporrantísima vera en la hisroria
del periodismo hispanoamericano.
En el ültimo tercio del siglo, la breve estadía de José i\1arrí
en la Ciudad de México y su labor periodística en la Revista
Universal ( 1875-1876) y en El Federrdista ( 1876), así como su
corresponsalía desde Nueva York para El Partido Ubertl!
(1886-1 894), propició un enriquec1m1enro cultural y la
d i fu s i ó n de Ia Ii ee r a rn r a me x ica n a h a c i a o t ro s c o n f i n es .
Las vidas de ambos poetas cubanos, Hcredia y Marrí,
coincide n en muchos aspectos: adcm;Ís de la patria que los vio
nacer, los dos vivieron un autocxilio en '.\'"ucva York, ciu d ad
donde pu blicaron algunas de sus obras, ambos viajaron a
Venezuela, ocuparon diversos cargos públicos, radi caron en la
C iudad de México y ahí ejercieron su labor como periodistas,
corno li te ratos v d ebutaro n corno auro res dram.üicos.
La id e a ame rica ni s ta de u n i Fi ca e ió n i n terco n ti n-: n ta 1, as 1
como la preo cupac ión por dar a conocer la s literaturas

1,

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•

excranjeras -de Inglaterra y Francia especialmente- ~ue se vio
reíl.::jada en- las traducciones que ambos poetas publicaron en
los diar-ios ~,que .les.:-br-iu;udaron cobi-jo, son s·ólo dos· a.spectos
c0muF.l'es en ·la o,bra d¡: [o;s bardos isleño.!.
Aten tos a , to·da" manifestación· cultural, He red ia y M arrí
dieron reseña del acontecer teatral llevado a cabo en escenarios
mexicanos. Cada uno postuló su particular concepción del
fenómeno escénico. La cercanía con actores prestigiados marcó
importantes huellas en la vida dos los dos poetas d~icad-os al
periodismo.
.
-, _
· •.. · ·. · • · · · · : . · ·
Jos~ "•hhría, Heré·d+a '-(l 803-1839), · llega· a· la· Ciudad· de
México, ror ,sogun.da·· ocasión en octubre de 1825 .procedente
de Nueva YorR, ·donde se había autoüiliad0 · en •L8Jr3 ; ;M.as
habe r. ·-sido. aG:u3a.do. de· pa:rticipar fen·•h oon.spiÍrnGÍ'Ón ·de:·lo:s
Soles y - Rayos .,de· B·olívar en Cuba. Heredia con raba cor1 2}
t
anos
·.
· ., ·
El poeta es recibi-do con •~ben-epl-áci-l'O•• pOl'l el~; presiden te
Guadalupe Vict_oria, quien le otorga un · cargo publico y lo
hospeda en Palacio Naci.onal. . •. • :· · ~.
. , _
Pronto Heredia .se i,nc-@rpQ_ra; a hs lide-s pc;nod1sucas ·Y
colabora- ,-as~duarnen.re- .ei;1 . La. - Gacetfl Dit1ria- de , México,
periódico que acoge en su, cuerpo de redacción a otrn•s cubanos
establecidos en México.
·
Cuatro meses después de su lfegada, el_po"eta está al fr.ente
de un importante proyecto per_rodísi:ica: eh febrero .d·e 1826, el
paréntesis de paz otorgado por las logi_as__ masónicas qu~ se
disputaban el poder, favoreció l~ apa~tCIOl_l de . El-Jns '·. la
primera · publioción ;crítico l1terarra le'· 1lusrrad_a de
Hispanoamérica.
,
_
Corolario de!. esfuerzo de tres extran¡er_q_s ~f1nca@os en la
c1udad de M é x ico : el e u b a n o · José 1\1-a rfa H ere d i á y I os
iralia~os ·claudia !,inati y Florencio Galli, la revista fue
dedicada al "bello sexo" y a las personas de buen gusto en
gcn~ral; _con el objer,_? 'de 'distracd~s
su~
y ;'._l iviar su~
farígas. ,$i~ b~·t·n: en, b. ·")nrróduccron. , '.Hcre?'.:1·1: ;1 ,_n9m_~~re- de
los etlifores·,• se propone · tYfrcccr · numeros;1s l1rogra!1as de
héroes americanos y no tocar nada concerni'e1~t~ .ª l.i f~)lírica,
prónto estos p~opósitos son Jban·donad'os ·dcbido al clima que

,1c

el país vivía.
1¡()8

º:ios

De los tres fundadores, Heredia es quien 1mpr1me a la
publicación un sello americanista en aras de la universalidad.
Los ideales de unificación continental heredianos conciben
una América que, al norte, amplía sus límites territoriales
hasta los Estados Unidos de Norteamérica.
Heredia vierte en EL Iris el germen de la escuela que franca
y abiertamente lo acogería: el romanticismo.
Un confesado propósito de renovar el gusto literario, el
tono enfático de sus críticas alejadas de t odo academicismo, lo
cual revela una independencia intelectual, serán los rasgos
distintivos de la escritura herediana en El Iris.
Sus estudios sobre literatura inglesa y sobre literatura
francesa revelan una preocupación que será compartida a lo
largo del siglo XIX: la apertura cul cural latinoameric:.na, la
justa valoración de la literatura del momento.
El acercamiento a las obras poéticas del inglés Thomas
Campbell y del colombiano José Fernández de Madrid, la carta
sobre los Estados Unidos en la que rememora su a11toexilio,
constatan los ideales cosmopolitas heredianos.
Al comentar la obra de Lord Byron, Heredia señala la
necesidad Je que "el noble idioma inglés, idioma de los hombres
libres, esté tan extendido entre nosotros como el francés". En el
estudio que hace de la literatura francesa de su mamen to
repara en la importante presencia en la historid del teatro de
M arie Joscph de Chenier y de Jean Francois Ducis -introductor
éste- de las obras de Shakespeare en el proscenio francés.
Sus críticas teatrales, motivo de discrepancias y simpatías
con otros colegas y aun con sus mismos compañeros de
redacción, estuvieron impregnadas de su personal apreciación
valorativa, de su concepto particular sobre el arte escénico:
"escuela de la vida y espejo de las costumbres".
Abogando por el talento interpretativo en una pucsu en
escena, Heredia sentencia categórico: "El mérito del teatro no
consiste en que haya un batallón de actores, sino en que los
necesarios sean buenos"; insiste además que los artistas deben
representar papeles de acuerdo a su físico y a su edad.
El comportam1enco indecoroso de los senorttos, l;1s
de coraciones
mezquinas
o
inapropiadas
-demasiado
"modernas" en algunos casos como en áscar !Hjo de Osú1n-, las
1Í09

�representaciones afortunadas, los inc o n\·cni e nrc s cconóm1co\,
morales y arrísticos que propic1.1 L1 in rcrvcnc i&lt;Í1'. de L1
autoridad municipal en el ,ímbiro re,1rral, la Lilr.1 de
sensibilidad de empresarios - el mal gt1sro de rep rc sen t.ir
Sancho Ortiz de las Ro elas, ''dram;1 &lt;-¡tte pregon,1 como
heroísmo la o be di e 11 c i a fon á rica a L1 vol un r ad de u 11 ti r.111 o" ,
obra escogida para celebrar el cierre de las ses iones de l
Co ngreso __:- , lo s acierros y los errores in tcrprerativos
artistas ... consrituyen ... los aspectos esencial es Je la críc1ci
teatral de Heredia.
Un hecho vinculado al reatro n una de Lis causas que
suscira la separación de H credi,1 de F/ Iris. A raíz de sus ¡uicios
negativos sohre e l acror español Andrés Priet o y al esdndalo
que la po lé m ic1 en rre ambos provocó en la pre n sa ca pH~1 l rna,
el poeta cubano prueba el amargo sabor del desengaño: Cal!r y
Linati, q ui enes profesaban abierta simpa tí a por Priero , revelan
a e~ re la manipulación periodística de H eredia para

de

des acred itarlo. '
!-1 •: re d i a d es e n ca n t ad o d e s u s c o m p a ñ e ro s , e n d es a c u e r d o
con el tono político que adquirió la publicac ió n y con m iras a
obtener un puesto público se separa del cuerpo de redacció n
de }J Iris, publicación que sob reviviría muy poco tiempo a su
ausencia. Posteriormente emprende nuevos d er roteros en el
periodismo: en 1831 fund a en Toluca El Conservador y El
Fanal ( 1831-1832), ambos periód icos de cinte político
re sio nal; la Miscelánea (Talpan 1829-1830; Toluca 1831183 2) v L1 Minerva (T ol uca , 1834), esta última más or ie nt ada
a lo ci~ntífico, rales emp resas pretendieron ser con tinuad o ras
de los propósitos culturales del El Iris, sin embargo, la tiránica
labor de un sólo hombre y los avatares pol íti cos impidieron
que estas publicaciones r~vie ran larga vida. Sin alejarse del
periodismo, Heredia colabora ocasionalme n te en la Re1mta
Mexicana (1835), El Mosa ico Mexicano (1838), el Calendario
de La Señoritas Mexicana s ( 1838), El Recreo de Las Familias
(1838), entre otros. En 1839 fue nombrado director de l Diario
del Gobie rno de La República Mexicano.
El prólogo a la segunda edición de sus Poesías (To luca,
1832), recoge de voz propia s u a utobio grafía:
4\ 0

EL torbellino revolucionario me hr1 hecho recorrer en
poco tiempo una vastr1 cr1rrera, y con mas o menos
fortuna he sido abogado, soldado, vza;ero, profesor dt
lenguas, diplomático, periodista, magistrado, historiador
y poeta a los veinticinco años. Todos mis escritos deben
resentir la rara volubilidad de mi suerte. La nuev,1
generación gozara días más serenos, y los que en ella se
consagren a las musas deben ser mucho mrís dichosos.
José María He redia, el Poeta del Americanismo, muere en
Tolu caen 1839.
El 8 de febrero de 1875, el vapor City of Mérida llega al
pu erto de Veracruz procedente de La Hab ana. Entre sus
trip ulantes se encuentra José Maní (1853-1895) poeta,
dramaturgo y ferviente revolucionario. Maní acababa d e
cumplir 22 años.
Ya en la cap ital de la República , se instala e n e l hogar
pa terno en la calle de Moneda. De inmediato se in corpora alas
lides per iodísti cas e ingresa al cuerpo de redacc ión de la
Re vista Universal. El 7 de marzo, la publ icación en riquece sus
plan as con una colaboración del cuba no: una po esía dedicada a
Ana, la hermana fallecida el 5 de enero . Días despu és
comienza a publicar su traducción de Mes fils, de Hugo y con
el seudónimo Orestes firma los boletines de prensa.
El prestigio del que goza el poeta cubano y la simpatía que
le profesan escr ito res y art is tas le abren las puertas de
agrupaciones li terarias: Asiste a la s reuniones en casa de
Ros ario de la Peña, es invitado de honor en una sesión de la
Sociedad Literaria La Concordia, es socio del Liceo Hidalgo,
cenáculo li te rario que le brinda la oportunidad de codearse
con lo más granado de la in te lec tua lidad mexicana: Prieto,
Altamir ano, Ramírez, Roa Bá rcena, Cuenca ... ; en una de las
sesione s del Liceo conoce a Manuel G uti érrez Gómez, autor
dramáti co y orgul loso padre de un joven poeta que se ini c ia en
el periodis mo y al q ue al correr de los años lo uniría además
de un ideal estético, una fraterna amistad.
La vinculación de José Martí con el fenómeno escen 1co se
dio prim ero en las planas de las pub licaciones que recogieron
sus crónicas sobre el acontecer teatral y sus estud ios crít icos
4 1\

l

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'"'''•1,,
'.¡

sobre autores y obras, después en la cercanía con literatos,
críticos y actores que fue favorecida en su ca lidad de socio
fundador de la Sociedad Alarcón, en la amistad que le
profesaron artistas de renombre, y posteriormente en la
experiencia como creador al ver en escena una obra suya: el 19
de diciembre de 1875 estrena en el Teatro Principal, el
proverbio: Amor con amor se paga. La actuación de concepción
Padilla contribuyó enormemente al buen éxi to de la función'.
Durante su estancia en la capital y como colaborador de la
Revista Universal y EL Federalista, el isleño reseñó el acontecer
teatral capitalino y dio noticia sobre dramaturgos y actores
extranjeros. En sus colaboracio nes periodísticas se vislumbran,
por una parte, la práctica de la esc ritura modernista en roda su
plenitud en algunas páginas de impecable factura, y por otra ,
la concepción marciana sobre el arte escénico diseminada entre
líneas en textos críticos.
En mavo de 1875, Martí traduce del francés la biografía
del violini~ta cubano José White Laffite. Ante la indiferencia
del público en la presentación del artista, Martí conmina a
asistir al saloncito del Conservatorio para que White "no se
lleve una impresión de tibieza de la tierra mexicana"; "el
sentimiento de arte no puede est11r muerto en nuestro público",
concluye. En otro texto dedicado a su compatriota, Maní hace
gala de un lenguaje innovador, pleno de colorido y
movimiento; fusiona el sonido y la plástica; caprnra el pu lso
emo.::ional de los asistentes que aplauden el arte del intérprete
y plasma emocionado la temperarnra del recinto que acoge las
notas musicales del v iolinista y las ovaciones que provoca una
ejecución magisrral.
En las planas de la Revista Universal y El Federalista,
Maní, como muchos de sus con re m poráneos, m:rn i fiesta la
necesidad de crear una literatura propia: "la vida americana no
se desarrolla, brota. [. .. } México necesita una literatura
mexicana [. .. } el teatro es copia y consecuencia del pueblo"; "¿por
qué no se levanta de su i11d1ferencirz culpable el teatro mexicano 1
[. .. } México tiene su vida; tenga su teatro" y reitera uno de los
pr inci pios torales del modernismo: cl de la bellez a, s upremo:'
único objeto d e l arte.
I¡ \2

Enérgico reprocha a los jóve nes talentos me xicanos que
"con imperdonable apatía esquivan la creación de un teatro
propio, copia, examen y guía de la naturaleza con quf viven".
Pugna por erradicar de los escenarios mexicanos obras de l
teatro extranjero que no tienen ni punro en común con la
realidad: así al comentar La corte de los milagros, de Pic ón,
posrnla la finalidad didáctica de la obra teat ral: "en La comedia
si no se satiriza un tipo real, qué utilidad ha de prestar".
Alienta a actores noveles para que pongan en escena obras
de autores consagrados (subsido).
Roberto Esteva, Agustín Cuenca y José Peón Contreras, el
autor dramático más fccundo de l úl rimo terci o del siglo XIX,
son celebrados enrusiasramente por Maní. En los rres alaba la
originalidad y la capacidad de conmover a un público que se
ha identificado plenamente con la obra: "para un autor
dramático, hay una victoria mayor que arrebatar a los
espectadores con su obrri: La de arrebatarlos después de haberlos
laJtimado" .
De Ambición y coquetismo, del mexicano José Sebastián
Segura, celebra la nat ura lidad de los carJcteres, el "rea lismo en
la trama": "contentos sallamos del Principal el jueves último,
porque habíamos visto una comedirl buena, a 1111 p1íblico
inteligente, y a un hombre de talento premiado y aplaudido".
Al referirse al teatro &lt;le Echegaray establece dos puntos
fundamentales en lJ concepción escénica mart 1ana :
Uno: "tiene la literatura drrlmát1ca dos clases de ohrrls
completamente distintas, desenuueltas cada una en forma,
accidentes, lenguaje y estructura especirlles. Dirlgen.íf 1111as ohras
al solaz y regocijo ele la mente; otras a leua11tar cmono11cs co11 la
lucha de los afectos más ui11os del corrlzÓ11. V cae/a 11110 d f estos
géneros habla a rn1 público espalrt!''
Dos: "hay rlos clases de obrru escénicas: la q11c (n'rl )' la r¡11e
copia; fa quf fija _y la que imita; la heroica y frntrisuca, y la
cómica,.,. los tiempos nueuos fxigen 'la puse11tacidn en for1111z real
de hechos reales', sin embargo, esta tende11cir1 '11;1iq111!11 la
imaginación '; 'cuando Sf sirue 11 la csc11cla, la obra 110 n but1111;
cuando se sale de ella, ts rul1111ri1hlc ", (lspatos q11 t /,e t.1111rl1,1du
en 'José Marti y fl rcr1tro ", trab11jo c11 prep11r11uó11

J
1

�El 29 de diciembre de 1876. José Maní sale de la Ciudad
de México rumbo a Veracruz par a cm barca rse a La Haba n 11.
Regresa el 1G de diciembre de 1877 y el día 20 contrae
nupcias con Carmen Zayas Baz;in; rras breve estadía en l.1
capital, en enero de 1878 los recién casados parren .1
Guatemala. Es la penúltima vez que el poctJ pisará suelo
mexicano.
Instalado ya en Nueva York, en julio de 1888 en F/
Economista Americano, Marrí publica una semblanza de
Heredia, poeta al que "le sobr:iron alientos y le faltó mundo".
Marcí vuelca en el texto su admiración por el hombre:
compatriota en la cuna, en la lucha, en la vida consagrada a la
literatuxa.
El 30 de noviembre de 1889, Maní pHtiCip.1 en una
velada en honor de Heredia llevada al cabo en Hardman Ha!L.
Además de su admiración por el cantor del "Teocalli de
Cholula" -"a la naturaleza le faltó sangre que poner en las
venas de aquel cubano, puso lava", Martí escribe sen tidas
palabras en las que expresa rodo lo que Heredia y' él deben a
México: "México es tierra de refugio, donde todo perey,rino h11
haflado hermano".
He redia, el "poeta Píndaro", estará presente en las cartas
que Maní envía a Manuel A. Mercado, en sus artículos
periodísticos, en los discursos que hablan de la tierra
oprimida.
El 18 de julio de 1894, procedente de Nuev:i Orleans,
llega a la Ciudad de México un viajero que se hospeda con el
nombre de J .M. Pérez, ocupa el cuarto 51 del Hotel de
lturbide. Pronto la identidad y los propósitos del viaje son
descubiertos: José Maní se entrevista con el presidente
Porfirio Díaz para solicitar apoyo a la causa independentista.
La breve estancia del poeta le permite convivir con viejos
amigos: visita a Manuel Gutiérrez Nijera, conoce a la pequeña
Cecilia, hija del poeta mexicano y le dedica palabras ll enas de
ternura; el 2 de agosto su nombre aparece como testigo en el
acta del Registro civil que asienta el nacimiento de Margarita,
la recién nacida hija del Duque Job. En ese momenro ;\1arrí
vive en la casa ubicada en San Ildefonso núm. 7, hogar de su
!¡ \!¡

entrañable amigo Manuel Mercado, "todo
hermano".
pereg nn o halla un
En agosto, José Martí se encuen t ra de regreso en Nueva
York.
Nunca
volverá a la tierra que albergo' a H ere d'1a la
·
l más
·
tierra que e brindó a él, el más preci·1do
don·. l a amista
· d.
'
,

Notas Bibliográficas

a:~~~~~a vino

ª México por

primera vez en 181 9 Y tras breve estadía rec ibió el titulo de

e 4 R:b.- 2 ago. 1826
Otra causa fue la presencia del marqués de Santangclo quien da a la bl.. ..
·
1·1
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�DE RAPOSAS Y DE LOBOS DE ANTONIETA MADRID
O LA TEORÍA DE LA NOVELA LABORATORIO
Ur:1. l.ud1vina Carrera
Universidad Central :\ndr¿s Bello
R,1pos,1.1l,1:i ;:orm,, l!nm,,d,Li
1
rambih1 r,1pos,u, se 11podrra11 dt In
,efmoy In harm ap,1rmT como propio.
A.nto11Ít·ra Madrid
f111m1rlis1a 110 ,·s 11i w1 historúvlo·
ni 1111 profeta, es 1111 explomdor de h exútenro1
(Kundcra, 1' l. 1')'JO: 47 ) .

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1

El lector de la úlrima novela de la venezolana Antonieta Madrid, De
Raposas y de lobos (Madrid, A. 200 l) percibe este mundo ficcional,
donde se dan cita diversos personajes, por medio de los "Apuntes de
Fulvia Fénix", diario que Mónica Leger lleva en la clínica donde ha sido
recluida por trastornos nerviosos causados a raíz de la muerte de su
marido Marcelo Cervone, y por la lectura de Las horas amables, "novela
de Mónica Leger, escrita bajo el seudónimo de Fulvia Fénix" (41).
Ambos textos no son otra cosa que la teoría y la práctica acerca de lo que
la propia Antoniera Madrid denomina Novela Laboratorio: "donde todos
los trucos han sido celosamente calculados. Siempre aparentado un
juego" (41).
La protagonista Mónica Leger es hija de Susana Almarza (madre de
Vanesa Luder en Ojo de Pez, otra novela de Anroniera Madrid, donde el
apellido era Luder, en vez de Leger). Este personaje ha sido recluido en
"Campo de Fresas, una de las famosísimas clínicas del doctor
Hermógenes Moricha!, destinada a casos desesperados, cuando ya la
417

�,.'

familia y los amigos no pueden ayudar" (29). Mónica Leger, la narradora
textual de la novela, constituye la voz principal de la obra. Por las páginas
de su diario escrito en la clínica, y por el conrenido de la novela Las horas
amizbles, también de su producción, es posible conocer las diferenres
historias del universo escritura! creado por Anronieta Madrid y recreado
por la aurora textual bajo el seudónimo de Fulvia Fénix.
De rapsodias y de lobos insiste en la construcción de una macro novela
que contiene varias micro novelas. En principio, .. nos recuerda la
estrucrura de Ojo de Pez (Madrid, A. 1990), donde la presencia de la
Novela Bonsai invoca, convoca, revoca y evoca. Todo al mismo tiempo,
[a la vez que] devora las fronteras de la novela" (Carrera, L. 1994: 131).
Sin embargo, la última novela de Antonieta Madrid, va más allá de la
construcción de una macro y micro-novelas; porque no sólo abarca el
diario de Fulvia Fénix y la no\'ela Las horas amables (ambas de la
protagonista Mónica Léger), sino que también da cuenta de rodas los
escritos: creación y crítica, de los diferentes personajes que se mueven en
un mundo ficcional impregnado por la investigación académica
universitaria.
Las dos obras de Mónica Leger, bajo el seudónimo de Fulvia Fénix
contienen relatos propios de la narración extradiegética (Genene, G.
1962), esto es, de la novela De raposas y de lobos de AnronietJ. Madrid que
el lector extra textual o real tiene en sus manos; por lo tanto, son textos
espejeantes que se complementan y continúan la narración. de los
aconrecimienros. El denominado Cuaderno de Fulvia Fénix contlene una
mezcla de voces homodiegéticas y heterodiegéticas (Genette, G. 1962).
En cuanto al uso homodiegético o en primera persona, se pueden leer los
siguienres ejemplos en forma reiterada:
.
,
.
Soy yo, Fulvia Fénix, sombra de mí misma (/ l); Soy yo, Fulv1a

Fénix. Estoy sentada en una silkz vienesa, en el oscuro rincón de este bar
(12); Soy yo, Fulvia Fénix (..) creo reconocer a /,a enfermera de Campo de
Fresas. ¡Maldita clínica¡ No quisiera regresar allí nunca mas (15).
En este caso, se ha delegado en Fulvia Fénix la responsabilidad de la
historia relatada y se conviene en "una especie de SL1Stirnto textual del
creador original del enunciado: un autor textual o enridad ficticia a quien
corresponde la tarea de enunciar el discurso" (Barrera Linares, L. 1995:
88). Por consiguiente, el personaje Fulvia Fénix (seudónimo de Mónica
Leger) corresponde a una delegación del autor, un desdoblamiento.
418

Los relatos heterodiegéticos o en tercera persona se encuen eran
mezclados con los primeros y su finalidad es la explicación de las acciones
que ya han sido mencionadas por la escritora: "Es Fulvia Fénix que se ha
'.ugado de la ~l.ínica por enésima vez" (11); "Fulvia se ha propuesto
mvocar el esp1mu de Marcelo Cervone, muerto en circunstancias que
deben ser investigadas" (12).
Con el juego anterior, se mezclan la "realidad texrnal" y los
acontecimientos de las novelas elaboradas dentro de la ficción narr~tiva.
En el diario de Fulvia Fénix se puede leer: "No sé si es de día O es de
noche. Ca~a vez ~ue me dan esa pastilla roja con yogur, me pasa lo
mismo: deliro y pierdo h no~ión del tiempo" (26), acomecimienro que
ocurre a la propia protagonista. Lo mismo sucede cuando se declara
culparse de la muerte de Marcelo: "agotada confesó el presunto crimen
con lujo de detalles, y al no ser creído su testimonio, por coincidir en
todos los términos con lo escrito en su novela" (122); "SI. FUI YO. LE
DISPARÉ. YO LO MATÉ ... hJI YO, FULVIA FÉNIX. YO. YO FUL" (125).
La historia de Mónica Legcr se recrea metaficc:onalcmenre dentro de
sus escritos:

Trato afiznosamente de anotar mis impresiones en el Cluulcrno.
Primero debo achmr si se trata de un szmío, o no. La m.1yor!a de IAs veces
olvido lo sofzado y cuando trato de construir IAs secuencias, tergiverso /,;s
contenidos y lo descrito bien podri11 pertenecer a 1A litemtum (J09).
Lleuar este dian·o mefascin1r pero debo reconocer que puede compllmr
IAs cosas. A ueces 110 distingo mtre lo que esm'bo m rl diano y los hechos tal
como sr v,m presentm1do m !tt rralidrd (80).
El mismo desconcierto se da en otros protagonistas de h obra.
Mónica escribe acerca de Pepe Manoa, otro personaje, que confunde 1.1
realidad invemad;, en su novcL1 Noche de rond11 v los acomccimirnros
ocurridos en el mundo textual que lo rodea:
,
Dicen que lz novela también contime a!llSiows a l1 dcs11p11nció11 rlt
Marce/o Cr.rnove, y su rsin'tura ha pro;,omdo trdc.i 11iud'.i t!r 11ngz1st111 al

profesor, que Sf ha puesto 11 drlhm, conjimdmulo l1 rCfllid1,l mn l1 ficc1ón ¡·
anda diciendo 1t los mltgas y pos1U's leaol'l's del hodno qilt /z1t ·él cj1Úe~1
nliltÓ a Ceruone (193).
El recurso metahccion.d es rcrnrrrn rc rn Dc rdpmt1s y de loho.i,
porque la mayoría de los pcr,011;1Je, ,e ,nueve en medio de l.1
investigación acad&lt;:mica y este hecho da lugar ;1 h escritura de nuc,·m
,j 1')

�discursos narrarivos o críricos; morivo por el CLul, se confunde la rt.ilidad
cexcual con la rnecaficcional. La misma Mónica Lcger se reconoce en un
· de ¡a novela·
persona¡e
, . "Se. rt..,ita• de b• ¡1roraoonista
,
::, " de la noveb, Ana Julia
Mercader, al confesar el cnmen que all1 se narr.1 (70)..
.
Otros aconrecirnienros dan cuenta del plantc1m1ento anrenor, esro
es, de la diversidad de novelas contenidas denrro de l.d1 ·tacro- novela.
Marcelo Cervone nunca pudo terminar su novela por I er~n tes causas;
sin embargo, había escriro algunas páginas que luego desm11na . .

Cumulo w conocí, Marcel.o esmbía una novell1 ruyo protagomstfl era un
cadáver. Marcel.o lcz'a para mi fragmentos inconexos que_ yo escuchaba
extasiada, erzamortd1 (30); Decía que el verd11dero m1lwer no era e!
pmon11je sino Ífl propia noveÍfl (30).
Afrodisía Lares, personaje rival de b protagonista, en el amor Y en las
\erras, se reconoce corno personaje en la novela de M:Hcclo.
.,
,
1 .

11~

;AcrlSO fae aquellfl noveÍfl una premonición de l,1 que ocumna despues
en ¡; vitÍ/1 real? (40). Alll están ws personajes: Manru1 Kelwgs, con su
maravilwso traje azul (40). Ei/11 m1Sma podría reconocerse en aque!lm
págiJlrlS, en Ífl propia Man·na o en Thamt1r~ h profesora de letras con su
tesis sobre l..11 novch Zombie del Can be Anglófono (40).

1~

Pepe Manoa desarrolla su inspiración narrativa en Noche
Ronda,
donde coloca a Catalina Bukowska (profesora de Ltngu1st1ca_ Y
Escructuralismo) bajo el personaje de Raquel Esparragosa (98). Camcas
Guarandol, otro ente ficcional, obtuvo el Premio Romualdo Gavilla por
su novela Entre perros y gatos, allí transcribió a modo de Collage, codo lo
que había grabado en su reproductor:

.

Grabó totÍ/ls fm cotorras en fa calle, grabó a heladeros y ch1cheros,
grabó en fas busetas y en !.os metrobuses'. en el metro, en parqu~ del Este, .en
kioskos, casas y saraos. Grabó a !.os amigos en las cafetenas, grabo a su mu;er,
a su suegra y a sus amigas jugadoras de cartas. DICEN QUE Guarando_l
grabó y grabó hasta que ya no pudJJ mlÍs y totÍ/ls 1m grabacwne: 1m guarcw.
Cwmdo convocaron al concurso, deczdió constn11r fa nove/,a, Entre perros Y

:¡

gatos (J 28).
Santiago Maestre, Decano de Humanísticas en la UCC, escribe su

. .
I , ·Ífl (255)
Recientemente publicada por Ífl ed1tonal ,~umbre de, A~,1 uecw en
que, al ser enviadll a un concurso de nommru:io Úl cuca mt1gi.ca q

novela Loquita mía:

420

cuarto lugar porque fe fz!taba "polema" es decir "mrne cruda, sexo y
pornogmfa,, de verdad- verdad''. .. (307).
Además de los procesos meraficcionales, la autora recurre a la
estrategia textual que podríamos llamar "la técnica del rumor". Cada vez
que se aparece el impersonalizado "Dicen", la narración avanza y el lector
se entera de los sucesos.
Dicen que Ífl ciudad de Ciscaras es Ífl Ciudad de Todos (18); (...)

Dicen que Afodisia Lars antÍ/1 como alma que lleva e! diflbh por los paslfl.os
de Ífl universitkzdporque no le quieren reconocer su tesis sobre b Literatura
Qnorr para el ascenso a Profesor Agregado (46); ( .. ) Por allí se dicen cosas.
¿Cosas? ¿qué cosrlS? (58); (..) DICEN QUE el doctor Honey padece una
extrañtt enfomedad &amp;madtz limntropía (..) se tmnsform11 en hbo y aúlla
(63); (..); Se ha desatado una sen·e de rumores (95); (..) DICE/./ QUE
unm semaJ1.11J después, Mónica también desapareció del Cubilete, como por
arte de magja, sin dejar rastro (313).
En otro orden de ideas, Anotiera Madrid reitera el ,&lt;:ma de la
inspiración; su personaje Afrodisía Lars, profesora de semiótica en la
Universidad Capital de Cáscaras:

Se ha prometi.do a sí misma emplear 1m vacaciones escribiendo un
texto diferente a cuantos ha escrito antes. Trata de concentrarse, de entrar en
trance, de hgrar ese c!imfl apropiado par que apart::ra el duende y comience
a dictar (39).

Lo mismo piensa Mónica Leger cuando cree en la existencia de "un
duende que dicta y se burla de los lectores de sillón y lamparira de
quinqué, los molesta, los fastidia, los hace reventar" (69). Incluso, consta
un capículo riculado: "El duende que dicta" (99), donde la escritora
escribe:

Existe un p!tmo de fa esm'tum totalmente dominado por el flZ{lr. Se
trata de /tJ que nos dicta el duende (..) es un duende alegrey despreocupado,
creati.vo, dueño de un agudo sentido de humor(..) duende que dicta (99).
Sin embargo, junto a esca inspiración, predominan las páginas
defensoras del trabajo diario y la presencia de una finalidad, como bien
ha dicho Barrera Linares (1995): "Todo texto está marcado por una
intención específica, y de ello no se excluye el texto literario. Así que
42 1

11

�1

1

"• 1
1"

ninguna obra es absolutamente espondneJ, ~orno sostienen los _(¡ue
defienden la elaboración de la literatura a p;1rm de estados inspiranvos
paniculares, 0 los que suponen de escritor como un intermediario. un
médium un vocero colectivo social".
De 'codo lo dicho, se desprende que la clave de la obra está en el
propósito interno de su construcción; en_ un rexco críti~o, A~~onietJ
Madrid (1991: 11) ha dedicado unas páginas a la denominada novela
de au cor" o "novela intelectual'' ; en ere cuyas características se cuentan: el
cuestionamienco del género novelesco, el aucocuestionamienco del
escritor y la reflexión sobre el acto de escribir (Madrid, A. 1991: 47).
Estos mismos señalamientos están presentes en la voz textual de los
Cuadernos de Fulvia Fénix y en la novela: "Las horas arnables (... ) rarea
eminentemente lúdica"(30); porque una novela es un medio para dar
expresión a las ideas y a su vez, experimentar el placer que produce la
creación individual.
Mónica es un personaje capaz de darse cuenta de su autoría como
escriwia de textos en: "una librera empastada, preciosa, para llevar el
diario" (58); por dicha razón, escribe lo siguiente: "Anoto en m'.
cu:i.de, , 0 " (82); "Debería escribir un di:i.rio" (27). La voz textual. esta
consciente de su escritura y de su posible desdoblamiento en escritora
/protagonista de su propia novela:
. , .

Por pura ilusión. Por /¡¡ font11.Sía de parecer otra, Fulv1a Femx en
lugar de Mónica Leger (50}; (.. .) Escribo y a medida que voy llenando /¡¡
pagina siento como si me descwM1ra en otra, alguien que, aunque se me
parece, no soy yo, y es entonces cu~11do puedo esm~1r lo que m_pasando P,ºr
mi mente. Escribo automAtimmente, se11 de i, realidad o de uz nnagmaoon,
solo se trata de esmbir y escribiry esmbir (109).
También es una persona crítio a la escritura de sus propios texcos en

el diario:

Tomo el cuaderno, lo abro al (IZflr, (..) Sé que debo disciplinarme y
conducir fa escritura ordenadamente, fielmente, de ÍíJ contrrzrio se puede
desparramllr y me llevará por donde no quiero i~. Lm palabras deben ir
encadenada, una detrás de/¡¡ otra, en perfec1a ji/¡¡ 1ndw (81 ).

Cuando Antonieta/Mónica/Fulvia discurre sobre el hecho de
escribir, asume que: "por lo menos cu,ltro horas debe durar cada jornada,
dependiendo siempre del enrnsiasmo y de la intensidad: Pero se ons,i
uno, duele el cuello, b espalda, se sienten deseos 1rrcsist1bks de sal 11
1¡22

corriendo" (67). Es evidente que la teoría de la novela se encuentra en la
obra narrativa escrita por la protagonista: "Se erara de Las horas amables
novela_de Móni~a Leger, escrita bajo el seudónimo de Fulvia Fénix" (41/
Antonieta Madnd propone el ludismo y la experimentación en la novela
por medio de la escritura del mismo personaje:

El trabajo. consistía en esmbir en un cuaderno lo que me dictaba /¡¡
memona y /¡¡ zmaginación y en la posterior distnbución azarosa de los
~teritzfe sdisponibles. Novelíz-pastiche. Ensamblaje. Bn'colízje. Combinatona aud,,,z Eclecticismo. Entroniz.ación del f-agmento. f&gt;ostmodermdad
(30).

De la misma manera introduce el término "Novela Laboratorio" a
todo escrito cuidadoso que dé cuenca de la organización del mundo
111ventado por la escritora textual: Nos encontramos anee una novela de
laboratorio. donde to?os los trucos han sido celosamente calculados. (4 2)
Antonieta Madnd propone la Novela Laboratorio, y ella misma lleva
a la práctica la teoría; cuando Mónica comenta: "Esc~ibiré esca novela
con fragmentos imbric1.dos. Llenaré cuadernos y cuadernos y mi escritura
textoria (... ) Será un texto-rextura-rexturealo. T extu rea.ré textos de
verdades con textos de mentiras" (105), es el mismo ripo de lectura
convocada por las páginas de De raposas y de lobos. El lector del rexro
deb~ seguir un itinerario complejo porque se encuentra ame una obra
conformada por la estrucrnrJ de unos apuntes, el diario de tulvia fénix,
las fáginas de una novela y las_ intenciones de la escrirora Mónica Leger,
amen de l_a_s diferentes creaciones literarias de varios personajes. La
fragmentac1on de la novela responde a una realidad rexrnal neurótica de
l~s personajes; por esa razón cada fragmento del diario o de la novela será
siempre un fragmento de una obra organizada en lo que se podría
denornmar Novela Laboratorio por la mezcla y amalgama de sus
elementos principales.
~n laboratorio recuerdJ l.1 oficina do11de los químicos hacen sus
experimentos y los forrnacéuricos, hs medicinas. Por extensión, se puede
decir que es el lugar donde se trabaj,i c11 invcstig,1ción expcriment,d, a fin
de resolver problemas científicos o técnicos con los que se enfrenta el
progreso humano. El escritor de una Novela Labor.norio experimenta
con el material del cual dispone, de la misma rna11era que un científico
prueba o examina las propiedades de Lis cosas, :' procm,1 dcsC1Ibrir,
comprobar o demostrar decermirudos fenómenos o principios. Di cho Je
otra maner:1, el escritor cxpcrimrnt.d se propone "liherar en h lcngu,1 h
, ¡ 2)

�función polícic1, liberar l.1 kngu,1 Je los usos que la h,1ccn rígid ,1.
conducirLi de nuevo a un escaJo de disponibilid.H.l, cx.1lt.n sus porenua les
escruccurales" (Grupo (13 . 1965). La org,miz,1dor.1 ccx_w.11 Je _nove~a
organiza y experimenra con sus nu re1i1ks: de esca lorm.1 . d1sf rut.1 la
construcción con diversos nutcnaks:
J.,fónim trabajah11 ('11 L1 !-~1rnltt11I si1mhr1 jcJtocop111s d,, lw t1'xWs,
recmraha, pegaha, owm1hlilhil )' fo piews dd r0111pl'cahe:::,L~, 1h1111
enmjando. Nadtz mrís jt"íclL. Un méwdo de corte estmcmnil1st,1. ,\olo do-'
operaciones: rfCOrtc y ensm11bl✓1je, o lo que es lo nwmo: drsco111pos1cwn y
reconstrucción (.. .) Con los mismos 1111ttma/_es, ¡qur 111111,1vi!L1¡ se pI1eden
construir innurnrmh/,es to.Tos. b /¡z rni1g1a d,: L?S i,ifiwt11S posibiliclzdes de/¡¡

Li

comhi11flton"11 (68)
Sin ernbaroo. Li ?',;ovcla l.aboracorio no se re.1\i7.a sólo con una
combinación ,11icrari:1 de texcos. !\o es un cr;ibajo realizado al azar. Al
contrario , Li obra debe ser trabajada minuciosamente, sin que nada quede
fuera de b org,rnización inccrna que le ha dado b intencionalidad de b
J.utora.

En m,znto a fil historia, al 1111zrm·at rz¡¡1rahle, 11 fil rmlld&amp;i descnptihle
en el te:&gt;..1O, digamos al contc:1.10 como pretexto para 1111 texto, o al te:-.10
inmerso en el contfXtO, (. .) 1wzli¡uicr contexto es urdido como prete;,,.10 pam
w1 te:-.1o, só/JJ se trata de /JJgmr fil re:,..1um yi fil mi.\111ra e:...presadtz. 1610
mixtireado. Conte:...10 textumhle. 16·to-te:-.111m. Texto hillldo, caflldJJ,
bordtzdo, hilv{lluUÍO, wf/¡uio, constureado... (253)

Entre los textos imbricados en la novel:.1 de Fulvia, aparecen cienos
materiales par:iliterarios, cuando se presentan a_¡JUntcs sacados_ ,de l~s
enciclopedias v no pretenden el placer del lector, s1~0 la rnforma~ron mas
objetiva del entorno. Por ejemplo, se alude a la Ps1c,~s1s en los s1gu1ences
términos: "desorganización profunda de la mente .... (18 l ) Y_ª la h1sten~
como "clasificach por la psiquiatría moderna como una ps1coneuros1s
(201 )
En 1.1 experimentación del texto se coma en cuenta cada uno de los
elementos que integran una narración; como se trata de un rraba¡o
minucioso. también los personajes deben estar perfectamente construidos
como si se rracase de personas con sus caracterización propia: "En el
proceso de la escritura, los personajes_ literarios terminan ocupando el
lugar de los modelos \'ivientes que los rnsp1raron y les dieron vida_ en el
papel .. ( i --) ''El escritor simula ser cada uno de los perso1u¡es, al
42,1

desdoblarse :val olearios
Je los modelcJs• vivÍl' llt•·s"
( j 7V)
. 1...omp 1c 1.11
_
~r o . \l .11.1
su novela_ bien organ1zacb o 110\'eh de Lihor.Horitl, Ant onicu M,idrid
coloca al t:nal un apéndice. donde tip ific.1 .1 c.icb uno de los personajes de
su novela.
En una N~vela Laboratorio, corno texto experimental, también se
apela a textos a¡enos. Como todo texto convoc.i otros materiales, existe
una lectura en filigrana, porque "esconde otro texto subyacen te ;il que
revela, descubre y deja descifrar" (Carrera, L. 1995: 17). Probablerncn cc
en ese~ hecho esté el asunto de Li novela: "Raposa! Las w rras, llamadas
cambien raposas, se apoderan de lo ajeno y lo hacen a¡n recer co,110
. " . (4 -7) . ~na novela es raposa, porque
' toma elemen cos 3 jenos:
pro~10
Mon1ea ha utilizado los escricos de Marcelo en su novela" (70), se
comenta en una de las páginas de la obra.
Estos juegos textuales convocan la enciclopedi a de los lecron.:s (Eco
1993: 7) ~uya figura es imp_orranre en el juego ficciona l para actualizar la
obra segun su competenoa culrural; como coda obra de ,utc, ''está
susr_anc1almenre abierta a una serie virtualmente infin ita de lecturas
posibles (Eco, 1979: 98), los texcos experimentales convocan nuevos
texto_s, y se juega con la transcexrualidad "codo lo que pone al texto en
relac1on mamfiesta o secreta con otros textos" (Genere, G. ] 962: 1O).
En ~] caso de la novela De rapsodm y de lohos, la autora propone un
lecto'.,. capaz de desam~ular e interpretar todos los significados
~mpltcicos en el _rexc~: mediante el conocimiento del conjunto de reglas
'.,nherences al_rrnsmo (Barrera Linares; L. 1995: 23), por este motivo,
para decodificar un mensaje, el lector ideal debería valerse de su
co~petencia literaria" (ídem). Esta es la razón por la cual, en la novela se
tnstste con frecuencia en una burla a los lectores incapaces de general
nuevas lecturas:
Fas_tidiaré a los lectores de fllmpan'ta y velador. Los lectores confort
quedtzran confusos, perple;os, anonadados ante tantas mentirm /verdades
supe:;uestas, imb~·cadtzs, yuxtapuestas, fasion,zdtzs, sobreimpresas,
pafzmpsesteadtz.s, )I m1 tefll-te&gt;-.10 parecerá un moiré tornasol y entonces podré
decir que he logrado el bafllnce peifecto (105).
En la Novela La~oratorio, propia de un narrador posrmoderno , "las
redes tex,~uales cambian y la actitud del lector se hace cada vez más
completa (Carrera, L. 2001:1 7) , con esto, "es posible loo-rar
el obJ·erivo
0
de
la
ob
l'
·
·
.
ra lterana, que consiste en hacer del lector, no un consumidor
smo un productor de textos" (Barrhes, R. 1980: 4). Es necesario u~

l

'

�lecror aetivo, que tenga competencia literaria y que organice los
elemenros de la obra, para que no queden impresionados por asumir la
condición de ''Lector confort":
[.,11 gran trampa de la litemtura: w centelleante, w intennitente, la
ambigüedad con el único propósito de impresior.ar a ws lectores-confort, a Ws
lectores de s11wn y silwn orejero y lampanta de quinqué sobre el velador.
7°e&gt;.1os coquetos escritos desde la wcura. Se inventa el amor. Se enmarcara el
dowr. Se maquilla !tt momia par engañllr a las incautos inimu:hs en la
esca/¡¡J¡z del trompe-l'oeil el blujfy la maroma" (45)
En el mismo orden de ideas, hay que observar el hecho de que "bajo
el conrcxro del período finisecular contemporáneo, el uso de los mass
n1edia se ha visto favorecido de tJl manera que su influenciJ ha alcanzado
diversas áreas del saber" (Carrera, L. 200 l: 82). Aneo nieta MJdrid no
escapa a esas novedades, porque su novela laboratorio implica el uso de la
tecnología; por cs:i razón se producen sus páginas frente a un ordenador
(co mputadora), donde se puede "editar" la información por medio de las
acciones "con:u" y "pegar". Innovación que, indudablemente,
proporciona una gran ayuda a los escritores que hJn dejado de resistirse
ante el avance de las herranlicntas de Li informática. El documento
electrónico tiene como característica "su capacidad interactiva; en este
caso (. ..) permite que el usuario pregunte por contenidos, dé
instrucciones para su despliegue y pueda leerlo de diferentes maneras, al
ingresar comentarios, modificar o agregar otros contenidos" (Carrera, L.
200 l : 82) . En la obra de Anronieta Madrid, se lee lo siguiente:
A el!tz /¡¡ elimino, la saco del cuadro y veo cómo St' va empequeñmmdo
hasta desaparecer. [,11 he omitido en la semenáa. Yíz no es mi persoMje. úz
he samdo del guión. !..fl echo del esffnrm·o. Zoom out. Se desbordó. Yíz no
aparece en la pantal/11, apmas un ojo inmenso, inidentifimbl.e, el lábu!o de
una oreja como un11 macha r1mmf1. Ha q11ed¡1do focra de lt1 p(lnttllÍl1 y
fuera de la historif/., ha qucd-zdo rrducid111 un 1nw1dro 11lillgint1l como k1
figura de un lector J.¡_, noticias pam cspecmdores sordo-1nut1JJi "(22_3); (..) Se
resiste a salir y aún prrn11111cce en u1u1 esquiw1 del C1u1dro, dmzdo
manof(IZj)S, haciendo extn11í11s se1í11S, r1mñrtndo VI pr111trdh1 (223); (.}
ahom sólo querb. él. Él sóla en /¡¡ pr1ntal!t1 c11 un cloit'-11p 1ínlm c¡11c ht
comenmdo a perábir (224).

En esta Novela Laboratorio, la experimemació n lle a al
J
asumi ¡
d'
l
g , aspecto ue
r
a
paro
Ja
y
a
carnavalización
en
lo
que
se
rec-.1e1·e
1
. d
¡ ' · ¡·
·
· ll a a pres en c1a e
a cm1ca 1terana, desarrollada por algunos entes ttccion l
.
la escritura del análisis literario A decir d. B·
L' a es que Juegan a
.' .
.
·
e arrera mares 1 (2000) la
c1 mc:1 no es propiamente "I iteratura de creación ( ) a
'. , b .
' ,
fi
. d l ¡·
,
··· unque o v1amenre
orme parce e a iterarnra. Se entiende como discurso sob . 1 1·
de c • · ' · ¡
d
. .
·
re a 1cera eura
, _r~ac'.on, me uy_e_ escnpc1ón rigurosa y debidamente documentada
anal1s1s,
y evaluación
de Ios textos d e creac1on
. , l1terana
.
. Es
-,
d. mterpretacton
.
.
un iscu~;º(3q8u)e discute los pnncipios, aplica las reorías y la estética d~ la
¡1terarnra
.
. .~l'.s_trato de la parodia . es el carnaval, espectáculo simbólico v
s111c1 et1co,
e ·
e
.
· ·d en el que se. mul uplican las conruSiones
Y proranac1ones
la,
excenmc1 ad y la ambivalencia, cuya acción central es L n
.
-'.,
aród i
•
·
· 1 a co1onac1on
ca,
una
apoteosis
que
esconde
una
irrisio'n
L
"
.
¡
·
. ,
P
· ¡· l
d'
· a ur nava ;;:acio
n
imp
ica
a
paro
ta
en
la
medida
en
·
.
¡
_
f
•
,
.
·
dº cf .
.
que equ1va e a con us10n e mceracción
'- lstlntos estratos a la mtercexcualidad. Son textos que
I b
establ
, ¡
en a o ra
ecen un, espcctacu o teatral dondº'- lo s porta dores de textos son otros
i. all i· el carácter polifónico
i
las ,I-es1s
.
¡textos.
· . · te
. de la' obra' · E11 lª paro d'ta cw
!ter.mas,
existe
una
nresenua
de
1
6 L
_.
t
.
,
e emenros carnavalescos. Existe
so reauundanua, cornucopia rebosante, prodigalid-id Y derroche . _. . ,
l'dd J
d
,1n1s1011
d etodift.
. , ,nuona l a ' ue to a sobriedad. En esta parte del texto l
lud1srno se presenta como combinación de sionos vacíos Ve ·b
f , e
malw1sudas l
.
6 d
o
.
l os, orinas
- , o' . , -' enguaJeS a un antes que no designan contenido al o uno
En l'a novela ~e- raposas y de lobos, existe iron\J y p,,;·oclia en' 9 ll~
respccc.i a L1 rnrica lncrana. Anroniera Madrid se burl·1 d. l
-¡- ·
lit
·
c1· J l
· e os ana 1s1s
cranos por me to oe as tesis de sus personajes.
Se trata de u~a tesis rtrbitmria, de/;rmzte y peligrosamente
e.ven,me'.1ta!. que rlil _uért1go leerl11 J' que no se puede permitir la
utd,z.10011
td1mentarlas en el ar¡¡í/isls litera no,
.. so b re
. J de rategomts
.
d
to•. o s1 se. Jil recurn_do a las sopas de sobre Qno,-,. pr11·a IC'_¡l'nrse
. ,/' . a
ncrto .tipo de escntum co1110 lltemwm
Q·no,·r
ti¿
· J 11 I
, r u tcnuo
c:rmte111do de. gfutamato monosódirn m dichils sop,1s
a SI/
c01respo11dt11ot1 ro11 unt1 littrtmm1 deshidr,1tadt1 sin rostro
ruern
.
.
'
. ' ,11
. rº' 111 StlllJ;U', n¡ rmgo, romo un tsp!'jo cmp,u1ado (-16) .h /11
!1temt11m d1Sect1da, _e111paquct11d,1 i'll crtjm d!',-01·,1dils ron un pollo
amrmllo )' ucrde. fs la littrt1t11m Qnorr. Prefiero dcj,mnc !lez,m·
por
. · · .
r ,¡
0
di la .senswzf1drtd,
. ., por
. el pl11cer del tc,to
. ' ¡ior e'',~0(('/1/({/l/¡es,wt
e .ª_ imagmaoon !1heri1dt1, por el l'frt1go de la comhln1ttor.ltl, por
el f111or de la !ubnnd11d, por ltl p11,irJ11 Mdlc,1, por !tl emoClón rll' !t1
L,

••

1i

�develación incontenible,
cierto/escritura feliz (67).

!'itra

lil:,

la !itcrar1m1 es rnapo

Obviamente, resulta irónico el hecho de colocar pahbras inconc:x:is
cuando se trata de la crítica literaria; em: hecho también puede ser
observado cuando Afrodisía se refiere a la Novela del postmodernismo,
resis que luego abandona para dedicarse a la Literat11m de la Colonia:
La novela del postmodernismo -escribe en su !ihretrz dt: apuntes-. es una no11elr1 modular, sin contexto.(.. .) se trata de una
literatura de Larga durr1ció11. Literatura en conserua (.. .)se escnbm
los textos hoy y se guardan enlatados al vacío en sus correspondientes
diskettes, con su respectivo "dead-date ". Una novela Qnorr podría
ser escrita hoy y desenlatada demro de treima años (. ..) Serán textos
impecables, conservados en vinagre ( .. ) Literr1tum avinagrada
(147).
Al cierre, se puede reiterar que De raposas y de lohos, se basa en

ciertos conceptos teóricos que la aurora manipula para llevar a feliz
térmi1.,J su experiencia. La aurora logra con su obra, lo mismo que
predice en la teoría de su protagonista Mónica Leger: "En la novela de
Fulvia Fénix, todo parece magistralmente resuelto: la estrucrnra limpia, la
historia verosímil, los personajes arquetípicos".

Bibliografía
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Notas Bibliográficas
i L
.
M, os pcrsona.1e: - material de laboratorio cmpkado por Mónica Lcger son los siguientes·
1 oni~a Legcr (l·ulvia_ f-cnex_). "Profes_ora de Literaruta Latinoamcric;n Contempor;nca (.... )
:rra .rª·cª~lt~ra de.'.:/ Cuaaerno de h1/via Fénix y de la nov.:la Las lloras .·l111ables" (3 2-t):
arce~ . cnone. Profrsor de Literatura del Caribe ( ... ) escritor frustrado \ beodo
empe?er111do (... ) se su1c1da por desesperación al no poder escribir" (Ji)·)· ·\t·r&lt;&gt;d·1·t· L .
"Profes
d s ·· ·
·
- •,
a ars
d. , · ora e. cm1ot1ca (... )rival de Mónica" (325 ): Christopher lfoncy "Apuesto psiquiatra
e f·cuarenta
por
. 1ecc una extrana
,
d d ¡¡ai\os. llamado
•
, .. sus enamoradas
' ' doctor Mi.el ,,... ) p&lt;1c
en nme a •. amada licantrop1a (326): Esther Sterling "Psicóloga de Campo de Fresas"
lle~mogencs Moricha! "Médico_ps_iquiatra (... ) es el dueño de Campo ck Fresas\' de,E I
u I etc e la Luna. famosos ps1qu1atncos de Cáscaras.. (326)· Án J· R
,· :.J
estudiante de p ·, 1 , .. ,, . .
.. . . , · ·
. ·
ge &lt;1 apsoc1a O\ en
.
. sico og,a (3- 7). Tito Lobo Soc1ologo. escri tor. c11sayist·1 \' hombre el ,
~cgbo~ 1 ¡:oksor e1~. la UCC (~27): l'aola Sacramento. ··Joven psiqui;tra'.rc~idcnte ck E~
u I ete .. (; la Luna (328): Jeronimo Dandrú "Abogado. socio \ apoderado d •I do ' t
1',fonchal (329) y, · ·, M , 1 ..
•
.
~
&lt;.:
e or
, USA"
. · 1.:ron,ca ar,&lt;.: Proksora de Literatura Experimental en una universidad
1 . , (329). Herbcrt lklms. "Pcnod1sta y detective. escritor de no\clas de corte policial"
c1.:
(328): ~~sana Almarza "Madre de Mónica" (330): Alex García "Profesor de Metodología"
~30): Cat:lina íloko1\::ka "Profesora de Lingüística y Estructuralismo ( ) ex din:ctora el~ la
H~cucla de Liter~'.ur: (_33_1): Pere Manoa "Profesor de l listoriografia de la Literatura
spanoamencana (J3 I ). Ueonora Corbalán de Lcgcr "Cu11ad·1 de Mo·n,·ca" (332)· e,¡·, ·
"P
'd' d '
' (
. ~ t::rlllO
aram: 1co. e Campo de Fresas" ~332): Irene "Enfermera de El Cubilete de la Luna" (332)
~ ~tros persona¡cs masculinos y femen inos "por consickrarse de menor relevancia en la
0 ela. algunos pcrsona,1es no han sido mencionados en este recuento" (332).

g2:-i·

º:·

universitario. Caracas: UCAB.
Carrera, L. (1995). Reflexiones de lozanía: cinco ensayos de crítica
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428

429

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>2003</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Letras, 2003, No 30, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Ciencias Sociales</text>
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                <text>Filosofía</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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                <text>01/01/2003</text>
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            <description>The nature or genre of the resource</description>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�FRANCISCO JAVII:'. R C I AVIJERO Y
SV HIS r ORIA ANTIGLA Df ~tEXICO
l'ro: ln.H .. -v," l..v,.1
Cü•rd11i1&lt;!,,r ~'l,1,1111 IM, ru
( muo de bmJÍIl.\ Hum.un,,:"'"

l '111\,·r.1,L.J \u1i',11 '111,ul,• :--:11.: , l ,,\11

!J
conq,1,qa c.spaiiola, de una liiswria que:, c:n formJ ~enl·ral y
conrin11.1da comprend1u.1 b rel.1ción de nuesrro p.uado.
l::.xntían cronic.1s de ineHimablc ,·.1lor cscrira~ por lo,
lo n q u 1, r.1 dores o Ios 1111 \ 1o ne ros: .111.1 k ~ &lt;l:: a&lt;.: o n te: e i mi en tos
no1.1bln y u1.1dros m,is o meno~ cxpli&lt;.:iros dc:I dcst'nvolv1mienco
de: la coloni.1.
Fue h.1 r,l las posrrimcria, del siglo X\'! 11 u1.111do pudo
contJr~e ya con un.1 obr,1 que \ 1nicr:i a llen 1r tJn ingente
ncu:s1dad y que, incluy&lt;.'n&lt;lo lo hHt.1 entonce~ conocido, "con
ex(,.clc:nce método, :i.cepnblc crítica y sc:lecr.1 c:rudición; limpi.1
de farndio.sos textos ven estilo dcganrc''·, hiciera revivir .111tc
'
los 010, de Europ.1 v &lt;le l.1 Amer1ca mi~ma, la culrnr.1 de: lo~
,lnt1guo~ mexicanos v el rrasLendcntal aconrccimicnco de la
conqui~r.1. Tal obra fue l.t Hwon,1 Anrrgua de J\fe,·, ro, de
Fran cisco Javier Cl.n·ijcro.
Esre hombre de ralc1110 ex1r.10rdin.uio lll\'O nombre h.1
queda do inscrito en l.t hisrori.1 de nucHra cultura, vió l.i luz
primer a en c:I puerto de Ver.1,ruz. el dí.1 6 dt' \Cpricmbre &lt;le
1..,31 . Tercer hijo de los once que: hubo el n1.11rimonio Je don
Bias UH IJCro \ don~ Franci\ca de Echeg.ir.1y; oriundo él de: hh
'-: &gt; se &lt;lisponiJ en ~1&lt;:xico, en los dos primeros siglo\ de

661

�Monrañas de León, España, y dama ella perrenec1ente a
linajudas familias de la provincia de la Vizcaya, en la misma
península.
La acomodada posición de su padre, hombre educado en
Francia, y los cargos públicos que ocupó e., distintos pueblos,
permitieron al niño Francisco Javier recorrer r:des regione y,
en su diaria convivencia con los indígenas, aprender su
dialectos, adquiriendo en ellos tal perfección que en veince
distintos escribió un devocionario y diversos poemas. Dedicó
especial atención al náhuarl, al oromí y al mixceco y, debido a
su incensa aplicación, supo alemán, inglés, francés, italiano y
otras lenguas vivas de Europa, aprendiendo asimismo hebreo y
el griego que le fueron enseñadas por un jesuita alemán.
En los colegios de San Jerónimo y San Ignacio de Puebla
cursó latinidad, retórica, filosofía, humanidades, teología y
matemáticas y, merced a su inclinación por la leuas, conoció
de sde muy joven las obras de Quevedo y Cervances, Feijoo y
Marrínez de la Parra. El 13 de septiembre de 1748 ingre só a la
Com r 1ñía de Jesús en el noviciado de epoz.orlán y cumplía
apenas veinte años cuando paso al Colegio de la misma, en
Puebla, profundiz.ando allí "con gran lucimienco "1 sus esrndios
filosóficos en la lectura de los rexros de Aristóreles y de los
modernos filósofos: Descartes, ewcon, Leibnirz y otros. Escas
libros eran considerados en el siglo XVIll peligrosos a la pureza
de la religión, "pero los leyó -dice el P. Cuevas- no como están
escribiendo :tutores ligeros de la actualidad a escondidas y de
contrabando, sino con pleno conocimiento y anuencia de sus
.

,,t.

supenores .
Su basta erudición y admirable talenrn le llevaron al
desempenó de las cátedras de letras y filosofía en San Gregor io
y an Ildefonso, de México, y, nombrado prefecco de e
último centro de esrudios, e propuso incroduc ir algunos
cambios en la enseñanza filosófic3., no logrando verificarlos por
ser inadaptables todavía en otro paí es europeos·.
Sus constantes rareas pedagógicas y las delicadas actividade
de su ministerio no le impidieron cultivar su innata afició n por
la historia. El trato que en su niñez había tenido con los indio
echó en su espiricu raigambres profundas de admiración y de
interés por el pasado de la cu!cur mexicana , y fue siempre en el
(i62

preocupación
constan re el h urg·1r e . L.
·
anriguos manuscriros C
1 , ,
n in,orm acíone verbales
¡
· on u ro m ucl
,
o
a conservación de hs
I b
1as Vt.'Ces y veló celoso por
j
d
l b
, ce e res cal ecci o
d d
ega as a a iblioteca del Coi •
nes e ocumenlos
P~blo por aquel orro
l _e~10 max_1mo de San Pedro v San
S ..
urrn nar mexica
d
,
iguenza y Góngora pl ¿· d d .
no, on
Carlos de
j .d
, J ien o ec1 rse
c.l
a I ea que más rarde realizara ra b ·11 que e su leccura surgió
Relevado de la r f
n r_1 _a nt emenre.
f
d
P e ecrura a s0l1c1rud
' f
pro esor el colegio de Vil l d ¡ ·¿ .
uya ue nombrado
el I1 a be r s1·¿ o m a e H ro de ' . 3 0f 1 , siendo l:! e a ¡r a J·g n I..f I a e i ó n
.
quien uera de
, 1
emancipación política, don M"
l ·H. pues e auror de nuesrra
1gual cargo desempen t , iguGe
idal?o y Cosrilla "'
del senrirnienro
, .
ad)a en uadala¡ara cuando en
d"
.
unanime e J\1éxic "'
.
,
me 10
expulsión de los iesuiras
o se publicó el decreto de
junio de 1767''· P . , . ' proldm1:lgaJo por Cario~ Ill en 26 d
.
, rimer pe 1110
h .
e
ruinas_ sociales '·, y producco
'1.1 acia a~)ajo, d_c nuestras
monarc:1 español, tendiente
. .
conJuct.1 segu1d:1 por el
J 1m1tar a F .
·
·
mue 110s de sus actos d
1.
,,
r,1nc1a v Portugal e
'
· ego 11erno .
·
n
~o obs¡ nce la rigidez. d.¡
.
reprimidos en el pueblo. L t
da to hubo tu mu !ros mal
espafioles, riollos v me r· ~s l,rnlccsrrale rcscnrimienros cnrre
,
izos , 1LJ )1eron l
t.
a 1a r m :1 n tes :d s u m 1 r , e ,
e e e o o r.u p ro po r í o n l.' s
·
..
' ,, , en ano
• . ·
in urre~cIon surgidas del
,· . , pos1~r1ore , ,1 las i&lt;lcas de
Unidos ''.
rno\ 111111.nro l1hcrtario de los EstJctos

de

~1.'rn

La .frao-ara
J
::, - " rra. 'Sra. uel
Ros . " ll ,
a u exilio. De pués de in,·n
. b.l,tr10_ . ~vo ;il p.1dre Cl.1,· 1jcro
d d ¡
" arr.t es v1c1s1t J ¡¡ .
on e a mano ºl'nero a d ,¡ . d
. u es ego .i terr:ir:1,
b
' e co 11 e Aq LI de e . . 1 '
su cas::i v eleccísima t 'bl"
icsp1 e r;111e.¡ ueó
,
, 11 iotc c.1. P:isó luego a B 1
. .
con sus compancros J . e
.
,
~.
o o111a J. conv1,·ir
e In1orrunI0 et l J. 1
b"d ,
a 1a en que e alberrraron .
1· '.. e ,1 sa r ur1 ,1 e llamó
"pa ¡a d.J ne s de Ia o . . . .r.inro
{.
.t11111n1rc
- . J e¡ saot e r h u man o \'
. d
,
ICJ\1nt1c1c1one
. 11
..
.
a t 1na amente Io I j
J.
,
s e r Io ,1 s , eo m o rJ n
.
,1 m a 1 m e n e z Ru cJ ,1
A norando
.
·1 11 r·icrr,i ¡cpnJ.
murió en ] ~8
i

•

Sus obras

De l.1 fe cu .11 d i d ,l d I i l e r ' ir i1' ( j l ·1 I. ] ll s l re
1HOt.llUJl ,
C'll! l l,1
adem;is de 1,JS. )1í 1111cr.1, lO j CLLÍ011n de
_\' (ll",lL ÍOJln \)lll' .l
guis:1 de cn,avo:-, ('11 s11, c\tudí()\ \'Cl''ICl',.
] l ¡l.tn10
1
LC
,
111digc.:11.1.,
1
·

•

�sobre t&lt;:tnas
.
d . . d ivcrsos t ra b.1
en su ¡uventu
, jos
de
¡·
\
1 1111 \' O rl ,l
los
cu,dés h.111
""
....
h. , . cos Y filosó irns, '
..
liter:n10s, tSrori . ·1.
. .. _
ermanecido inéditos
do, li b ros que, si tuci on
p
F u e ·'a utor asimismo de
otros d' _. , 1 gu:1dalu¡1:rna. bas:1d:1
l . 1 rra H... 101
,
.impresos. 5 u 0 Púsculo. so ) I C d ª¡ indio
. Va. ¡enano
. •.
,\' él1 otro!&gt;
1·
L
1 antig uas relaciones e . d
Cesena en 1782 . a
en¡ basados documentos, fue publ1ca_bºt·e.~ en Venecia en 1789 y
ce e r
:r. · ·ó la luz pu 10
l
d
h ·storia de fa Cali.1ornuz v1
1
\!ano al iniciJrsc .1 segu n a
i
~ nda ed ici ón en e casre
.
ruvo una segu
,,
. ·l
mirad de I siglo XIX .
·o m )0!1c n em Piaa n .1 traz.:11 c.:
Los cuatro libros que l.1 e , F 1 . dan lueao un .1 not1c1.1
0 ª• ,\ escas regiones_
ano(ama geogra'fico. de. la, pe
deninsu
Corrés
y dc
- las
P. , . d las exped1c1ones
d escubrim1enlo,
h1 storica e
.
ue inte ntaron su
.
l
l
d otros con quist adores q
d de los jesuitas a el a, e
e
· ·
de
d luego a re 1arnr ]a, encra a . .
s v el marur10
pasan º. .
de las primeras m1s1one .
esrablec1m1enro ,.,
.., e l.

'l.

r 1 ) l '' r ,l

algunos religioso s .
1
. :la de las mi siones ~ue en
Describe más adelante 3 v1t, ·•ntuvieron los jesu itas en
· h o fur1daron ·\' m,,_
·
,
d diec1oc
las rnv1eron
a st1
numero e
l
'etenra anos que
d
a uell:i región du~ante_, os s ' 1ero de m o radores de ca a una,
q
Asie nta la sHuac1on y nun ¡·¿ d de los misioneros que,
cargo.
, las pena 1 a es
.
,
sus distancias entre s1; , . d d
hubieron de ha 6 1Cuars~ ,1
Y
l
grandes c1u ª es,
¿
de b vida
educ1dos en as
'
h 111 b
'' rec ién s:1ca os
· ,, :o l
.
•
quellos
º
res
.
y
rudos
; e
conv1v1r con a
!dados igno rantes ,
d
ás con so
¡·
·
en sus
silvestre o cuan o m 1 infatigable por los re 1g1osos_b
de
sistema seguido c~n ~: ~
, diario bregar con las tri us
tareas de evangel1zalc1on, sula v·1da civi l, religión y i·b1 ue1d1as
· · · as en
. ¿ 1· os para 1n1c1ar
b . tuvieron en tan e_11 aca .as
111
· b . los fruros que sus era ªlº .5 .
,
·
·, econom1ca
s 1n
1 1

~~;~~:/e;¡ modo de l!e~a/u:ªr/p:;~: : :~,j~~nal Colorado Y ::
1
.
.
detnmen
ro del rea' erario,
d
I
presidios
a11'ª existentes;
.
·zación
militar
e
os
¿·
.
1·na
de
los
misioneros
organ1 ,
l
1sc1p 1
'I
restricción can severa que e:ca de la perla, permitida so o ~
1.
so en lo relat ivo a b p ,;
- .as rodas cornadas por e
mpu
l .
·1idad· • nor1c1
I • a
. ¿· para su exc us1va Utl
'
d los padres Sa vat1err '
t n ios
..
de las ca rta s e
de las
historiador Clav1¡ero
D . . del capitán Lorenzo y
iano
,
Piccolo y U garre, dc.l.
• _ or don
Manue 1 Varg as ·
.
.
d
la
Calil'o
rn
ia,
escritas
p
Not1c1as e
.I'
6ú4

Pero su obra max1111a, l.1 que h.1brí,1 de LOns.1gr.1rk corno
verdadera gloria de l.1 inleleuualidaJ rnexi c.111,1, p:ise,1r su
nombre por el mundo literario de la Europa de su 1ic.:111po y
darle celebridad, fue su Histori'a Antigua de ,\féx,co, monurn&lt;:nro
lite ra rio de la colonia:: que, permanecicn&lt;lo mu cho t icrnpo sin
ri val~' solo fue superada hasca que, por los procedirnicnros de: la
escuela h isrórica Je! XIX, se lograron corregir o aurncnrar lo~
daros consignados en ella.
La afección del padre Clavijero por las co sas del pasado. su
empeño e n arrancar a los códices centenar ios y :i los amar il lo!&gt; y
empolvados documenros sus secretos, e~ evidc:nte que se
constituyeron en móviles de sus rareas de invesr igador. L.1
nosralgia de su tierra discante ejerció un influjo ex1r,10rdinariu
en esra previa vocación, pero no cabe la men o r duda que
móviles más poderosos coadyuvaron a inclinar su á nimo por
estos tra b:.1jos e hicieron surgir nuestra primera historia.
Celebrados lireraros de Europa, cons l iruyéndose en
"pintores'' de la América, presentando de ella al vie io mundo
un cuadro trazado con los más negros colores. El naruralista
francés de Buffon, fundando sus teorías "en la humed ad e
inmadurez del conrinenre nuevo" :' !,,. lo re lega ,l marcada
inferiorid ad, describiendo a sus morador&lt;:s , sin conoce rlos,
desproveídos del m:ís l igero asomo de inreligenci,1 :,· raciocinio:
a sus animales en monstruosa despropo rción y a los produ c ros
de su flora en exagerada anorma lida d .
Sccúndalo en sus argumenros Raynal y Roberrson, y desde
su gabinete en Berlín, el enciclopedista prusiano Cornelio Je
Paw, con sus Reflexiones Filosóficas sobre la América, no parece
otra cosa sino gue se propuso a hacer e l cadlogo Je su s
defectos.
Contra estas teorías antiamericanisras surge un bando
formad o d e criollos cultos , novohispánicos en su mayo ría. Con
C lavijero aparecen Márquez, Alegre, Cabo , Mane iro , ere.
Quienes heridos en su amor propio, se levantan conrra aquel la
tempest ad de diatribas. Su act ividad por l lenar su comec icl o es
increíble. Abarcando disrintas ramas de l saber humano escriben
obras de notable inrerés y , "asumiendo un aire de escritores
profesion ales -dice don Alfonso Reyes- se consagran , por un:i
parte a poner en orden IJ tradición; por orr,1 ,1 edifica r UILl
!íG~

�·~

"'i

~

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J•

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· d o las novedades del1
conciencia publica, recog1en
nueva
dando expresión, a la vez, a
pensamie nto eu ropeo Y
b ya disrinto a la anrigua
sentim iento de un pue 61 o que se sa e
. :4
, ¡· que ha comenzado a llamarse patna
mecropo 1,
.
.d d
raseros se observan
o
Es Ia C onciencia de mex1can1. a cuyos
·
d la centuna anrenor Y que marca un
lb
desde los a ores e ºbl
1 spaño l nacido en América
.
. .
percepc1 e entre e e
d
l
d1sranc1am1en co
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Cl
.
.
o lo con erario e ca es
.
l
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,n o e a l avl)Cf e a la Nueva España
v el pen1nsu ar. onSra
,
d
. . alme n ce en o tocanr
'
..
falseda es, pnncip
.. d
d 'de demostrarlo al v1e¡o
- s ha v1v1 o, ec1
donde tantos ano
obra que la dedica a sus
mundo. Sin embargo _de _asenrar en su era otro su objero po r el
.
difícil entreve r que
comparnocas, no es
. 1·
B' n seguro estaría de que sus
hecho de escribirla en Ita iano . ie
,
de verterla al
1
osteridad se encarganan
compañeros o ª P
.
. .
de la coree de España
oste!lano, ya que las mismas in~n.gas
. b
d' ·, n en este 1d1oma.
obstaculiza an su e 1c10
l
an de las fuentes más
Dos mil tr~:c\:~~ars l~!u~1\ ~/~~~rarse a cuestas, ello no
directas para .
q. lo ue está a su alcance. Se va le de
obstante, se dedica a reu n 1~
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El éxito más completo y a ~el P b' ·esuica Fue v ha sido
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sábese haber tenido 15 ed 1c1oncs .
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de manifiesto el despertar del sentido histórico del XVIII, al
comemar haciendo relación derallada de las obras que servirán
de fuentes. Su lista comprende la enumeración de aurores que
se han ocupado del pasado de México, y es aquí donde se
revelan el cspíriru crítico del historiador y sus juicios y
raz.onamien tos para aceptar o rechazar la información que le
proporcionan. Ve sinceridad en las carras de Corrés y concede
crédiro a Díaz del Castillo; se si rve de los valiosos daros de
López de Gómara, pero no se pone en el plan de éste de confia r
en informes verbales sin comprobarlos o someterlos a la cri rica .
Desfilan por sus páginas los más destacados escritores, Asia
descend ientes inmediatos de indígenas como de la época de la
conquista; cronistas de la corre ibérica o de las órdenes
religiosas. Le disgusta las continuas digresiones de H t. 1tera y
"las relaciones pueriles y gran copia de erudición superflua de l
pad re Torq uemada ,,:r, y por cuan to al padre Las Casas, .tu 119 ue
muy respetable, se resiste a descansar en algunos pun ros dela
historia antigua de los mexicanos
por tan alt~ rJdos y
exager;¡dos":·_ El estilo de Antonio de Solís, no obstante su
elegancia y pureza, le parece "algo afectado'', y le conceptúa
más que h is ro ria do r, pan e gi r is r a:~.
Nuevo Alejandro :-,_ Tiene más ade lan re lamen raciones por
la desaparición de las obras históricas de los indios, a causa del
excesivo celo de los primeros misioneros; e igua1menre se duele
de no disponer de los manuscritos de Sigüenza, para quien
viene elogiosos concepros por sus inapreciables aportaciones
al escudio de Li ciclografí;i mexicana, genealogías de
emprendedores, orígenes del hombre amcr1cano v otros tem.1s
de capital importancia.
No fa I r a n e n Ia b ib l i og ra fía co n q u e C la vi je ro i n i eia su
H istoria de las ohras de los at1torcs mü notables de su tiempo.
Gages, Raynal, Roberrson, de Paw, ere., ,l quirn&lt;:s, corno y ,1
expresamos, pudiera decirse que consagr.1 su obra.
Obedeciendo a la inquietud y criterio uni\'ersalista del
XVIII, que expansiona su campo de .icción hasta compr&lt;.:nder
todos los aspectos de L1 vida d&lt;: lo\ pueblos '' , h,1Lc el ilu stre
descerrado un:1 "Descripción del Réino d&lt;.: 1\féxi&lt;.0, su tior,1, su
cli ma, sus montes , sus ríos y l.1~0~: sus mincr.dc~, ~u\ pl.1nr;1,.
sus animales y sus hombre:'&gt; ". S&lt;.: muc\l r,1 LOnoccdnr de ,u

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traducir o~ co tce\ e ·
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,cc:r aJ.1s corree 1onc,
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o ineno, cx,1cucud, as
¡)erm I u e ron est,1 ecer.
• isir con mas
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eser res HHlf )res \ prec.: . •
h s1\1 ncc.: de la epoca
lechas de los acon1ec1m1entos m.1, so re •

r

preh spar h.J .
(,6s

Por cuan10 a 'o, ongenl') del hombre en 1\méru:,1. tonsidcro
autores del 1cn1.t de \1g11cnz.1 y Congo,,t r .il c.:.1b.illl·ro Bo1urin1,
cclcbr.tdo im'l'Stig.1dor y c.:oleu.ionist,1 de .1n1iguedaJn. No
obqance \trnp,Hi1,1r con cl r.tl'1011.tli,n10 de l.1 filo,,ofiJ modc1n.1,
y con las rnnccpciones p&lt;"IÍtÍlJS \ soc.:i 1:,gicn q 11: cmpl'labaintroduc1r,c, su c:.trJ&lt;..tc:1 e invc.:sc1du1,1 cdt·si.i\11c,1 le: lt,1&lt;..c:11
rem111rse totJlmcntl' a l 1, \.1gr.1do~ 1 oros Rnogc 11
crad1uoncs de los ,1borigcnu d, Ch1,1p.1s, ( 116.1, ,\11d1oac.in r
~1cx1co sJbre su relación c:n le tnci~ 10 &lt;..on lo, ,uc.:C,O\ J;I
di I uv10, no prctcnd 1endo ,H l pe ar l.ts y ,ol o si 9 uc l1Vi po bl .ido re,
de escos lug.ues, en ncr.iiL1 c;o nc1dtnc11
,c.- dec.:1.11
desccnd1cnrcs de Noé '\.
Respec.:ro t IJ opinión que " con erudic11111 cxqu1rna "
publicó S1guc.:nza sobre.: l.1 prc.:dilei:c1ón del Evangelio en
Arnenca. por
Jnco ·¡ om,is, no h ,hiendo rnnocido lo,
manuscmos de aquel sabio se ,tbsrienc de h.1bl.u &lt;le ella, pero
añ.1de que no 1:: conforma, ",1 pesar del respllo con q11c m11ó ,1
su autor tanro por su subliml' in!!et o e.orno por , 1 , Ht,1
1i cera cu r,L .. "
Luego dt expont.r ,tpreu tcione,
y con·ccur,l\ con
fund,1mentos en la log1c.a } en l.1 au1orid.1d de la E,c.:rirnra.
acero de paso del hombre~ lo, rninJJlt•s a I uestro conc1ncnte,
acab.1 por admirir l.1 .rntigu.1 un1on Je l.1s 1eg1oncs
seprcnrr1onales de la Amcrt&lt;..,t con Eurcp.1 o \,1a
, 1 ccrnJo su
op1n1ón .ti ju1c.10 de los doctores c.nsc1anos \, sabtcH; pc:rn no .ti
de ctercos filósofos 1ncrlJu H \' c.ipnc.:h Jdo~ .¡ut I rt,f ccan 1,t
autoridad d1v1na; n1 hacen L.lSO de l.ts t1Jd1uoncs humanas, ni
quieren escuchJr l.i ruán
El esulo que aJopca p.tra relatar lo~ progrc,os del r&lt;.: i no
mexicano desde sus modesci~imos origene!) h.1~ta el esplrndor y
caída de .Mocrc:zum;i II. es 1nrcrcs,1111c y ameno. ~u t.t¡&gt;Jc1d,tJ
1rn,1ginati\';1 revive con rnd 1 su grandC'l.a \" &lt;lr.tmausmo la5
encarnizadas batallas en que el a~rojo y 1·1 v,ilt·nci.1 Je los
conccndienres dec1&lt;li:.1 la cH,1bilidad Je un ~cñorto; l.1s
solemnidades ÍJstuosas de hs consagracione\ Je lo~ templos, cn
las. que la sangre y sacrificios eran faccorcs inJisp&lt;..nsablcs Je Hl
bnllanrez, lo\ atinados "golpes de polít11.1 .. de los n.:H·~
mexicanos, o las c1ern.1s cscc11.1s c.k fJmili.H \' cuad105
costumbrmas rdig1 n, 1ndu~tr1 s. ju&lt;.g ) tra1es. c1 .. wdo ~ n
66~

�admirable maestría , pues dijér.ise que, en su mano, se conv ierte
la pluma en el pincel del anista que con riqueza de detalle~ y
realismo cranspona al leccor a v1v1r los hechos mismos que
describe.
La sucesión cronológica de su obra y la preparacion
inreligenre en capículos anteriores de los suceso que se
desarrollan en el que le sigue, mantienen al leccor en constante
ex.pccrariva, y le permiten observa r en el estilo el cambio can
notable que se operaba en el XVlll, respecco al barroco.
Con igual habilidad ,1nima la narrac1on de los
acontecimientos que se empezarí:1n a suceder desde el arribo de
los navíos del conquistador Corees, a San Juan de U\úa, y a las
playas de lo que dos siglos más carde fuera su n,Hal suelo .
S,1 \ran a la imagin;1ción del lector el bullicio incesante del
momento histórico. Los azorados ojos del nativo ante lo s
.in u nciados de Querzacóad y el progresivo asombro del
pcninsuLir que :i. cada paso encuentra "mucho qué ver sus ojos
y no menos qué destruir sus manos" ... •., l nrroduciéndose unas
veces al palacio de Moctezu ma o 1.1 los de los señores de sus
dominios saliendo orras al encuentro de la incontenible marcha
del audaz exrremeño, liene siempre al tanlo al lector de lo que
en cada lugar aconcece. Pinra l.1 zozobra del supcrsucioso rey de
los mexicanos y la acogida que por a~rncia o por la fuerza va n
ganando Cortés y los suyos, hasra culminar con el sitio de
Tenochtilán, "comparable -dice- en los estragos )' lástimas, al
de Jerusalem
por
las armas de los romrnos"'''. Tie ne
expresiones de elogio para los actos de valor de los españoles en
las innumerables acciones guerreras que hubier3.n de lib rar,
pero cobran relieves de epopeya los rasgos heroicos de
Cuiclahuarz.in y Cuauhcémoc y de otros cantos guer rero s
mexicanos. Son de notarse asimismo las obst:rvaciones que po ne
con frecuenci:i. sobre la codicia y sed insaciab le de oro de los
conqui~cadores, haciendo significar que en l.1s cenc.1tivas de paz
hechas por don Hernando en vísperas del sitio. "influía n no
solamente la compasión de tanros miserables, sino ombién el
deseo de apoderarse de lo~ cesoros del rey v de los
paniculares ... -\ "su conducta .ntificios.1 y doblada - die.e en oc ra
parce- demuestra sin duda su h:ibilidad; pero 'iólo pue de se r
alabada dc aquellos concsJnO'i que no conoet:n otr,1 políric.i que

c,-o

el arre de engarí.ar a los h om b res q
enceramenre de la ho
·d d
uc, prescindiendo
nesr1 a so lamen re b
sus acciones"'1.
'
uscan la uti lidad de
L_os ap,untes ge nealóg icos sobre las fo ..
Corres, as1. como las adicio nes que 1uce, mdias
de Mocrezuma
en
.
.v
pa:-a cxp l ,car algunas cos1s
i. ¡
sus pnmeros libros
.
' norau es acus
1
paciente y erudito.
· ·
an a 1nvesrigador
Su s di sertac iones

Por razón de composición, ero
.
.
su obra, escribió inde
d'
p
esm:chamenre ligadas con
o·iserrac1ones
.
pen 1en remen re el . d
CI ..
sobre la ti
1
.
pa re
av1¡ero sus
rei no de México "
1 1-~rra, º1: _a nima les y los hombres del
, ... e 1nro po em .
• l
sus capítu los'" '.
ico y vio enro en muchos de
Someramente nos hemos ocu d
(O ríge nes de l homb re
.
pa o ya de las dos p rimeras
ame ri ca no v e
¡ ,
as siete Disertaciones
.
r?no ogias). El objeto de
1
..
restanres, uene
I
.
l . los er -como1· e. mismo
el av1¡ero nos lo d.ice - a, rcL1t1r
propagados por autores d' .
I
rores ma ic iosamenre
" 1 . .
. lV&lt;:rSOS. a obra de e
¡· l
e principal blanco 3 que
d' . ·
.
,orne 10 ( e P:iw es
e 11
,
se irigen mis tiros"-· º .
.
. n e a como en una sent i n I o alb · - 1 1
.1::,rcg,1- porque
inmu ndicias, esro es los .
d,1nadse ian recogido codas las
,
errores e ro os los de , ,. "
lesc r .. 1
l
mas .
Saratando
1ta a 1a pauno
desba
aapar,1 av.ilr a ,1frenc.1 que Am~rica recibe,
uno, 05 ::i rg u mcncos contrarios, [
esta ece r co'
. ·
. 61
. .
mparac1ones con el viejo mundo
.1
ca l if1cauvos elogiosos
l
• sin recurrir ,l
.
para e suvo porqu "
I
apas ionadamente 'c1 su p,11S
, - &lt;l'! Ce · • j ' ej j · .. e que non
den'
t
orros, se parece ina' s
- co OL,l!H o o ·rnbrc ro&lt;los los
- a un muchlch
1
que dispu ra"'1_ (;¡da uno de 1~ o _que pee.1_que a un litcrH&lt;'
ueva Españ.1 "· es p
J
s .1111m,1les mas comunn de l 1
de Mex1co,
, .
.
rese::nt;i
o en su cx·1 ·1
. qH:lo,
tenido ¡)o
"
·¡ . , e ,1 natur.1 1c1.1. l·.I
ab
cn¡c . 1nu1
·
1
. an d o nado de sí mirnH" r . pe~[!
l
ro. v.1ci.1dn ,.
&gt; , rc.:su ra un p·u ·
¡
·
~n~omp~:ahles defccros Jel sucl 1. : ..11\0 a Ir 'it'.ÍL1l.111Jo lo,
0
infestan .
e c Lurop.i Y L\\ pl.1g.1, lJUc ¡(.'
Con crítica morda·
· ,., .\' I Ie 11.1 J e .I ro 11 .
q_ue " aconseja carilatin,
,"
1 1.1, no .\011 fH&gt;Las l.i\ vcu:,
s1mos f1' lo' so 'ros " s,, l1
. 111::ntc
,1
le
¡&gt; 'iw •,. Je 111 •1. 5 "]~ u 111 .1111· d
su log1ca
' . .h;1Sta. la-. miscri.1
ag.1n con
dt ucir .l un 1rn~pil,d", o C\llC rch.1j.1
llcrtm t11.1drupcdos. ohJctn dl l.1
r,~ 1

�disct1sión. L.1. bibliogr.1fi.1. que 11uln..1 e, .1bunJ;1nt1sirn.1 .hl ,.
figuran en ella desde loc; ,1urores uict.Ínc·o~ h,1\l.1 lo~ cL1siui, de
la .rnrigüed.1d. lnvnrig..1dor .1.Lucio~o. ~.dpic;\ de 1·.Ho.1\ ,.
Cliriosid.1.des sus Diserc.1cioncs con r.rnto ingenio y origi11.did.1d
algun.1s de ell.1s. que prnvoon el inlerc~ t) Lt hil.irid.1d de t¡u1c11
hs lee•·•.

Defensa de los indios
Pero si pua hacer r.dcs 1111pug11.1c1oncs rr .1b.1jó li.1\ta
confundir a sus advers.lrios. no fue el menor cmpc110 cll1c pu~o
en su _ Di~ert.1ción en dci'cns.1 de lo!&gt; ind,u~. -.elebr.1J.1 pin.1
lirerari.1 que k coloca cntr&lt;: los pn.:c11r~nrn de n~1L•\fr.1
i11depende1H.ia, y que l1J. sido, J 1r.1,·cs de un.1 ccnturi.1, f uenrc
valiosísima par,1. el estudio de h hiscoria Je! pe11~.1111ie11ro del
t

¡
IL

siglo XV!ll.
Viviendo en medio de cst: mov1micnw incclecrnal que
operaba con tendencias de .H.:endr,1do mex ican t.)mo l.'.n los
humanistas de su siglo, el con ccprn pHria es en el bien
deriniJo.
Hijo de padres espafi.oks y sin ningun.1 cons.111guinidad con
los indios, siente sin embargo l:1. concienci,1 del probl 1 nu del
mesciz...1je y abov por la fusión de l.:is dos rJ.L.1s, . curo_pca ,,~
indígena, para el surgimicnro de una n,1c1onJlidad ;
proponicndose para ello elevar al indígena al p:ano ~~e le
corresponde ,y resr:cuirlo del derecho de aut0norn1,1
poliuca y
•1
cultural que el mundo de en ronces le negaba .
Si nada agr.1dables habían sido los epíccrns dirigidus a los
productos de la cierra american3., mucho má~ denigran tes
fueron los del indio. Con b.1ses en argumentos infundados se
dudó h 3.srn de su r .1ci o n al idad y esto Fue lo que, cx,isperando los
ánimos de Cl.ivijero, le impuls.ó a salir a su dcfens.1 \__
1
Hecho un esrudio profundo dd tem/ pudo estar en
condición de probar que en nada diferían de Lis de los e~rnpe~s
las alnus de los mcxionos y que, si alguna vez su especie hab 1a
parecido distinta, debíase a que "una crisre educ.ición Y una
dura servidumbre no les habían permirido adquirir las l uces
necesarias para la conducta nacional de su vida ... " '➔

El auror Je l.1s "lnvcsriot&gt;'1cio11c~ (ilosóf'i•c••¡c., .. . " 11 e,--. &lt;.: 11 e. u c n r r.1
orro
¡·_,
f
.caso
. como
b' dd dl' la decisión oue
., "un irali.ino" . ...'- 11 ~11 .,11.\ll
e e, erigir o i_s~a os en .!:is ricas provincias americiiLIS " le agr.ido
a el y al Esp'.rtlll sanco reconocer por hombres a los moLidorn
de esce cont111ence. ·v t1ue,
.1.. no ·ser por el l,), • •,un 5 e, 1.L~• repuc.1na.
·
. .
como desde t'.n _pr'.nup10, por s,iriros o monos grandes""'.
. A tales 1n¡urias responde: Clavijero con 1.1 prescntacion
misma de la bula papal, encaminada no a orra cosa que "a
sosren_er los derechos naturales de los americanos contr:-i las
t~ncar1vas de sus perseguidores" y originada por las continuas
suplicas de los primeros obispos, en su afana de poner coro a
los ª~-~-sos d,e los e~comenderos, "no menos poderosos que
avaros
¡Cu~nto me!or sería -dice m:ís adelante- que el
mundo esrnv1~se habitado de semejantes sátiros, que 110 de
hombres menurosos v calumniadores'"\"
. Tampoc? _podía ·permanecer ind.ifer.ente al ver que .~e les
tildaba de debiles, cuando él había visto ''los enormes pesos que
llevaban sobre sus espaldas" y cuando le constaba .~ simisrno
pes:-ir sobre :llos rndas las forigas, en tanto que el europeo,
desde los d1as de la conquisra. gozaban de sus fruros sin
9
ocuparse jamás de las faenas del campo ... "\
Religión
Serio }' espinoso dilema se presenta al histor iador Clavijero
aplazar a trarar sobre la religión de los anriguos mexicanos.
_La ~~mparación l~isróri~a es el medio a que recurre para la
re~l 1zac1on de su ob¡ero. El corejo imparcial y erudito de la
misma, c_on el concepto que los griegos, eg ipcios, romanos y
erras naciones renían de sus deidades, le lleva a b convicción d~
una, patenre sup ~em~cí~ de los primeros sobre aquel los
1
culus imos pueblos . S1 nr1endo repulsión por nombrar los falsos
arnbu rns de ~us ¿·1v1ni
· ·d a des, opta mejor por recomendar al
lector_ que quiera conocerlos, acuda a la Ciudad de Dios, de San
Ag ustin.
Divide su disertación en eres parres:
Pesa en la primera la multitud de dioses que aquellos
pue~los consagraban al oficio mis trivia l, con los de los
mexicanos que sólo uno er,111
• d e d.1ca d os, sien
· d o siempre
·
las

673

�virtudes puestas bajo su patrón y no atribuyéndoles jamás
influjo alguno en las obscenidades y pasiones del mundo. En
confirmación de lo anterior escribió el Libro VI de su Hütorin.
Rastreando en la micología mexicana y reuniendo no
conjeturas ni fantasías, sino noticias dignas de todo crédito,
logro el Clavijero hacer el catálogo de los números aztecas. Los
de la providencia, el cielo y el aire; los de \,:,s montes, del agua ,
del fuego, de la noche y del infierno; y los de la guerra, del
comercio, de la caza y de la pesca, con la descripción de cada
uno y la veneración de que era objeto.
Para escribir sobre el carácter y afectos de los indios hubo
de analiz.ar primero sus creencias para constituir éstas, con la
urbanidad y la economía -dice- los rasgos distintivos de una
•

I

Ú1

nac1on .
Entrevió la idea, aunque vaga, que cenían los mexicanos de
"Aquel por quien se vive"61 y demostró hasta la evidencia sobre
la inmortalidad del alma y sobre la eterna oscuridad o la vida
deliciosa que Dios les tenía reservados en casügo o en galardón
de su actos de esca vida.
Resumiendo los datos de escritores antiguos describe la
estructura y dimensiones del gran Teocalli. Introduce al leccor
hasta sus más vedados aposentos y le hace participar del horror
que los iberos experimentaron con su diabólica vista. Parece
percibi rse el olor de la sangre que cubre el pavimcnco, y se
alteran escas impresiones de la imaginación del lector las
riquezas de los ornamentos sagrados, la magnitud de aquellos
recintos o la satisfacción de contemplar, desde su eminencia, el
panorama del valle de México que maravillara los ojos de los

.

d

11

conquista ores .
Da noticia de la prodigiosa cantidad de templ os que había
en el imperio mexicano; del numero indefinido de sus ídolos;
de las mortifi caciones y austeridades 9uc se hadan en su honor;
y de la educación de los sace rdotes y demás individuos
consagrados a su culto en los diversos seminarios y monasterios.
Ocho capírulos64 de su libro Vl esdn dedicado~ a enumerar
y describir el esplendor y colorido de las solemn1&lt;ladcs
religiosas, con expresión del tiempo en que se vcri ficaban. U na
a una son escenificadas con realismo, considerad hisrori.1dor :i
cada caso "los errores en &lt;.\lle el encendimienw hununo se
6711

precipita
·g1·0, n" cuando no es gui ª&lt;l 0 por I"·• luL &lt;l e 1a verdadera
rcll
. Por esce motivo, a! hablu d
antiguos mexicanos se
1· be la &lt;..ercmo111.1 que entre los
"
. ,,
exp tea a con 1
.l b
comer a O10s Y que se ef ·
b
a pa a ra teocua lo ·
.
·1
,
ectlla
a
en
la
u1cz1 opochcli. &gt;Jo
d
tercera 1·iesca del dio..
dH
.
. pue e menos ue
'b .
.
..,
e_mon10 su extraña simil1·• J
9 arn u1r a 1níluenc1as del
· d
,uo con el
,
m1srer10s el carolici~m "''
mas venerable de los
1'1

·"º descono ce

o .

¡a ·in d ccenc11 d
1
por los antiguos mexicanos
, e a gunas de ias pr,1&lt;..c1cad.as
d al revisar aun , pero eaoha
puen·1 ·¿
t a
'
por &lt;..once d c:rles menos
·
' ' que en rnrmi ·
'
naciones, pero hace signifin
11 ' somera ' la.., de arras
rom anos se ¡¡ amaba rnpid .raque. ,1 que,encre ¡os ,rnciguos
uon, cons1stent
1
1
que 1os ejérciros llev1b1n
.
e en .1 ¡,1u a de pollos
· • .
· , consigo v q
I
1n1c1ar una batalla·
', ,1cr1"b uven d o a f, ¡ ue consu
. e.iban anees de
no comiesen de &lt;..ierca p~
alca augurio el que los pollos
.
f
sr.1 que es dab
com1an uera de la 1·~" t1la ten1end
.,
an y pero aün si l '1
1
' •
cuando lo comían a·1s·
,
o o un1c,1menre por bueno
· '• 1osamen1c.
Este caso hace afirmar ,11 padre Cln·i·
que, los mavores :1bs d
' ' ¡ero en su opinión de
.
. .u ros toman fH
.
cuan d o l.1 ~ co s J s d . 1
.¡· . ,
o por cJO ne s de &lt;lo" mas
.
d' .
e a re ig1on ~e
f.,
t&gt;
enccn 1m1enro Y lt h
1 '
con tan al humano
,
a ce ex p ,1 \" t r su et
.
ugumento, t'tnico que
1 .• d inrrario st:ntir ,obr&lt;.. csce
no l.l po ido '1cent
¡ 1J modnna
1.loso f'ta.
r .ir te:
f
·¡ llSCrc ¡es
. u ita l1.1hrí I J ,· ¡
·¡ De buc;:na ga
~ 11 '.1 &lt;.:, ] 1
so o esros punros el
- t
, c¡.1&lt; o rcduud o, .1
lecror d I
d.
e~c~ ,roso cem.1 d-: L1 rel1g1 ó11. D1!&gt;1r.1cr .11
&lt;: a ,1gra ablc h1L1ción Je su Hi
.3 '
u n as pe e t o q ue , e
e &lt;l I
. __ ~ ro rr r ,H ,1 p I e\ e n r.1r le:
O 111 0
1 e os s.1c.rd1uos 1
.
pasa d o mexicano eq·
¡
iuni.rnos, e, en el
rgma le uucld 1d \ e ¡
·,
concra su volunc1&lt;l· P, l !
.
ont cn,1t1on. 11,1recelc:
' · ero .1s e,•es de I 1 h·. ·
11 .
Y se ve precisado a .
1. ·
' hCOrt.i "° 1nllcx1hk-,
¡
.t c.H .1r •1 s no o bse 1n re , 1 1
·
os ex ees os a 9 ue 11 e e, .ir o n 1
.. ,
e . 10 1 ro r q ue le c.1 u \.in
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o~ .111t1gu os mcxrc inos
' o t1cnc ya en ~u LOtHr,t I.H ~bs
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1a s1m 11rtud de l1. s 11.
r ,1 &lt;.. ll c.1' t l' I&lt;' I os i, 1 , 1
l1
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1 ~ . , tH.1.1 .1 ljllllll'\ \":cndo t&gt;l.1
1
,
'- \ l&lt;..1011
dl' º' 11( º' .inn.t,. r-:111,1nlo, ,1

�novedad, cuando el pasado de los puc.:hlos m.ís 1.ulws Je.: l.t
tierra presrncaba iguales c.:iemplos.
Fundado en el testimonio de graves Jucores }' rc,urric.:nJo ,l
la autoridad de los Libros SagrJdos, no de.'&gt;c.~nsJ h,,~CJ
encontrar las pruebas fehaciente) de que.:, al usar de la bJrb,1r1e
de: los sacrificios, los .rnciguos mexicanos no hicieron o rra cosJ
que "seguir las huellas de l.u más célebres naciones del Jnttguo
concinenre, y que sus ricos no fueron mas crueles ni mJs
i rrac ion al es .. -..
Los ejemplos que expone se rcmontJn hasta los primeros
tiempos de IJ humanidad. Fenicia, Egipto, Grecia, Icali.1 }'
Francia; aparecen con su rnelo ensangrentado por lo.'&gt; sacrific.io.'i
humanos, y de la misma España no escapa el índice acusador de
Clavijero. Escudriñando en sus orígene~, encuentra prisionero)
sacrificados en honor de Marce y, ofrecidas como pnn11&lt;.:1a~.
colgadas sus pieles de los árboles '.
"¡Si los españoles que escribic.:ron la hmor1.1 dd reino
de México -agrega-, no se hubieran olvidado de lo que antes
había sucedido en su península, no se hubieran admirado canto
de los sacrificios de los mexicanos!'' El número de víctimas. sin
embargo de las exageraciones de rnuc.hos aurnres, no nene
paralelo con los de los pueblos c1tados; y aún sus austeridades y
morrificaciones resultan opacas frente a las de los sacerdotes de
Belena y de Cibeles o de los penitentes de la India y de Japón.
Sólo para su antropofagia no encuentra el padre Clavijero
antecedentes que lo superen.
Y toda aquella crueldad, y aquella injusticia, y aquella
supersrición, fueron -dice el mismo abace- vengadas por Dios,
que descargo su justicia divina en la miserable posteridad
mexicana·•. Esta explicación del sabio jesuita. se explica en su
respeto a la misma aurnridad de lo s Sagrados testimonios. De
que Dios castiga los excravíos del hombre, cícanse en ellos
innumerables cestimon1os.
La guerra, el hambre y la peste, son -según se lee en el
Libro de Jeremías·◄_ las eres principales manifestaciones de su
ira. Y con ellas castigó a Sodoma y a Gomorra, a Jerusalem y a
Babilonia.

676

Pero las explicauones que me
d .
.
a qut'. según Cla, i1·ero e¡ 1 .ior po ri,rn aplicarse al castigo
.
• . e 11c1eron acreed
1
•
mexicanos , son aquellas diri idas
.
ores os anttguos
.. V
g
por D10s a su pueblo·
/{(Sf1'tlS lun,u 11/lt'VflS
Y /J 11estr11s s()le, d d•
.
,1 b orrec,d,zs mt ,tlm .
,
nni a es t1rntn
11
'
m, son grnvosnr·
d
¡¡ez•,1rli1s. Cuando e\·te11d
' cansa o estoy de

.
rerers vuestras m
anos yo esconderé
de l'()SOtros mis ojos- así .
ornnón, )'fl
· .
mismo cuando multiplicareis !tt
manos.!")

no o1re; llenas t'Jtdn ¿,.
' srtngrt1 1111estr11s

oras Bibliográficas
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·,e

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1cch,1 prcu~,,dJ por H1lmcr11 1 km:~' e11 tdn . \
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' ' por lo1s\!, OdHla Campo, C/orlJl'r /1
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cuando c,1a it:{lura e, co111 cn1cn1~ , aun4 . ,i:trntr el pc.:rn11s11 para leer l1hro, 11roh1h1Jn~
di: filosofia. ohhga1fo a c:,1.ir al cor~1c111c ~11~~\~na p.m.1. un hombre: r1en hmn;1d1 ~ pmle,,;;
) rrugrc\th Je l!slil i.:1e11e1•·1 ·· {'!·a, 11cm.
·
,cll.. . prolo1to
~ IX
.
11p
1iencs ra,on. k h,,hia d1,·ho d l'n11 ,ncrtl e .
no,cdadc:~. ~o IC rcl.:10 del i.:111p1eo pJra • . n cuan10 c,runc\. pero no es llc:mpu c.k ln..:cr
• · ()eh11a (Jmpo~. i1p 1.11.· 12 qu, nu '1okn11.·, 111, \cnt11rni:nto,"'
•
sconc1
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o o el mundo los llora lodJ, 1,1 ' nv ha, • .
d~ los cora,one, ) l;b eom:1cnc1a., d~ lodo •1,Ju~ ~ombrnrse de el lo. eran duc1)0, ,1h~olu10,
~1lrTC) Cru1, a ~u hem1ano. J1mcno Rued ~
a uantc, ~- c,ll· \,hlO mpcno·· ( Jnil del
··J&gt;ul'S de una , cz par.
'1· pro o~o Cllild11. X\ 111
1
O
1ron d' (·
J
,cmJ,:ro ,ktii.:n 'ª"c.:r 111, ,uhdtlo- d •! ,
\
u ,.; )rar).i. que nacicrun rar,1 c.1llar ' olicúcccr ' r . .1.: ¡!ran lunar~a lfUe i•.:up,i d
~i~un1os de! goh1emo Jccm d dcrn:10- .. Íti ºJ ' 1 . HI parn J ,,cumr. 111 op111;1r en lo, ali,,,
~1,\RW-.o &lt;. l I· \ ' ,~·
' ·"
11 Jl\!f:~
• &gt;. prologo rnaJo. 11
11 y' • I / Rl l D.\. prologo c11aJu. IX
que 1.,ra1);i ,1cahuha de tirm.1r el Ir,11,,do Je I' t ' • .., •
~.~Jllos siglo,. \.k,1eo. l'uhhcac1one~ 1lerrcria, ', ,• ri el '.111 X.1 Jul1C1 /,ir ih.:. \lc:,1w a tr,11,:,
1'11.:-JI./.IH
1 [)\ • ,.nr1'ill1!!0 CIIJ
• dO
·
' 111 c,1J,III.JI
•

º;

�oéuco para 1a noc11e de ·\'avidad· Presentado al ..\'1ño
.
Los más notables son: eertame11 p
.
E - Historia geográfica y eclesiast1ca
•
:r.
D, 1 /"nar¡·es
de la,\ ueva .spana. .
.
d 1
I
Jesús C11rsojtloso11co. ~ os
d --n en versos castellanos e a
. . De las colonws tlmcaltecas. y una tra ucc10
de :,;,·.e.xrco.
Imitación de Cristo, de Kempis.
.
/
d
a r rinomata imagine dela madona de
17 Con el título de: ··Bre1•e tegguag/10 de a pro ig1os G11adalupe del Afessico...
.
; .
.,
is Ediciones de Nicolás García d~ San Vicente. Me:-.1co. 18)_,
to

19 JIMÉNEZ RUEDA. prólogo cnado.. _XXIX
México. Imp. Universitaria. 1943. 145.
Clavijero. Capít11los de historia-' d1sertacrones.
21 lbid.
.
z2 JIMÉNEZ RUEDA. P;ólogo citado. XCXE~~¡ O iisc11/os v hiografias, México. Imp.
::J JOAQUÍN Gi\RCIA ICAZBi\L
- 'P
•

20

Uni"ersitaria. 1943 .. 145
. EZ U11 Factor de la independencia de .\féxico. En
LUIS GON~ALEZ Y GO~Zi\L 1 ~.'
.tB. El Colegio de México. 159
estudios de 1-listonogra!ia amenc,ma. Mex:co. _19E. M México. 1948. Fondo de Cultura
2~ ALl'ONSO REYES. Letras del la Nueva spa .

11 h&lt;s

Económica. 119
_
el XIX v dos en el actual. de estas ediciones una en
Tres de ellas en el siglo XVIII. d1ez _cn
• ast"llano· 1· ,nprcsas en Cesena. Londres.
· gles ,. nuere en e, ...
·
italiano. una en alemá~. _cuatro, en
1-1,ban'I \' Virginia. Ochoa Campos. op. cit.. 20
Leipzig. Filadelfia. Mcx1co. Ja apa. a a ' .
Cla\'i_iero. op. cit. . . prólogo al autor. 40
1
; lbid.. .38

"e

::1

,6

:s lbíd... 43
,
..
, ,.
Lloró las memorias de Aquiles. escritas por
,9 PEDRO MEXIA. D1alogos. S..:,i 11 a. 1570· 6 ·
ll , o
• · de p ue rto llico··. en estudios
. om..:r .
.
RRC)YO "Abad" su l ltstona
io IS"B171 GUTIERRE7. DEL A
·
· .
. · 17
•
"
- • J
M
..
·
.
1948
El
Cok11.10
de
Mcx1co.
de l list0río¡¡_rafia americana. ex1co.
.' - .. 11 A este úliimo lo llama "el Plinio de Amenca
i: CLAVIJERO. op.. prólogo d autor.
H lbid .. IV. 125-27
14
lbid
35
Ohidit.. IV .23-25
.
¡9
Jt&gt; CLAVIJERO. Capitulas de h1S1oria y d1sertac1ones. p.
r 1/istoria ant1g11a... IV. 54
;s lbíd.
N Op. cit .. 11. 329
-111 Op. cit.. 111. 312
41
!bid.. 111. 306
4: lbíd .. !!l. 40
X''Vll
41 JlM~'NEZ
RUEDA. prólogo citado ..,
1
¡
'
/ ·
l • 'l't'/('/Olll'j . ) 2
44 CLA V UERO. Caµit11/os de us1or111 _, 'm
"lbíd
, .
,... &gt;, o aun cuando no hubiere en la América ruiseñor o
.io Refiriéndose al Zcnzontlc. dice.
1er
1
1 haºt~ria el sólo ¿c111ontlt o poligloto
. d , F p·1 por e can10. e •' " • ·
., .. 1¡· t Ant lV. 185
J'ilgucros. quc son estima os rn .uro '.
· 1 . , · , 111 ¡1a1s di.:! 1m111un • 1~ •
..
_
b
para no tener que Cll\ 1( ,ar_ a n111g.l. 1 . . .
·hc1ón al tributo ik p101os que Sl' paga a en
.i' Señala a París 77 cspwes de _
:h111cH:s ~h. c&lt;'.n re.;. c:uropa exigiese tal mbuto de lm pobres
. --si algun so cr,lllll u&lt;.: r.
'
iiempos dc Moctauma. diec , .
. .
lrh lk1nr" Op. cit .. IV. 112 s,.
de su estado. no sol;-l111cnte ~acos. \1110 na\ in~ pm ,
' .
•~ Op. ci1.. IV. 305

678

9

Datos e~tadistkos. mc1fü:inas. ras&lt;,~ de long.e\ 1dad. e1c. Cita el ob,cc.¡u io c.¡ue ,e 11: hi10 al
re) de Espar)a tic un águila bicéfola cncon1raJa en Oa.,aca ( 1.1.JJ l J¡1 rnn~trucc1ón de un
pueblo entero en sólo una noche: (IV. 31-l), la unginal Je1crmim1c1ón de un lonJincn~e qu.:
se
suicidó "por e\ 1tarsc la mole,ua lle \cs11r~c) tlc~nudarsc todos los días... -- (IV. 272)
50
"No ha) duda que hubiera sido ma~ sabia la política de los españoles. s1 en \ e, lk conducir
a México mujeres de Europa) c~cla\'US de ,'\l'm:a. ,e hubiesen cmpc11ado en fo111cn1ar de d ios
mismos~ de los mexicanos. una sola na1.:1ón. por medio dc enlaces ma1rimon,aks" Clav1Jero.
! listona A111igua de M..::-.ico. sclct.:ción de .\fo1ses Ochoa Campos ya ciinda. p.23
" lbid. 26
5
' "Ni la razón de compa1rio1a inclina 1111 discernimiento en su ti11 or. rn d amor de mi nación
o
el celo del honor de mis nacionales me cmpc11a a condenarlos." l. 168
13
"Obsavé atentamente su cani.ctcr. genio. 111clinac1oncs) modo de pensar. ) a mas de csto
he examinado con mucha diligencia su h1stona Jntigua. su religión. su gohinno. su~ le) es :
sus costumbres. Después de una experien..:ia tan grande) de un estudio proliju. por el cual me
creo en es1ado de..... ( romo IV. pp 257: ss)
q Sobre este propósito dice más adelante "El que contemple d estado prescn1c de I¡¡ Grccia.
no podría persuadirse que en ella había habido antcs aquellos grandes homhres que SJbcmo~.
si no estuviera asegurado por sus obras inmortales como por el consc1111micnto de todos los
siglos. Pues los obstáculos que llenen actualmrnte los griegos para hacasc doc1os. no son
comparables
con os que siempre han tenido) 1iencn 10davía los americanos" lbíd.
51
Así llama de Paw al Papa.
16
Buladepaulolll.1537. IV.247
57
Op.. cit.. IV. 249.
SS lbid .. 251
59
lhíd . 257
60
Citado por Clavijero. !bid .. 394
61
Op.. cit.. 11. 61
62
Conocían al Ser Supremo con el nombre de lpalmenoaní. o con el dc Tloque Nahiaque:
"aquel c.¡ue tiene todo rn si". Op.. rn .. 11. 62
63
Del XXX I al XXXVIII, l.ib. Vi. t. 11
64
Op.. Cil.. IV. 401
bj Efectuába~e en diciembre. Los sacerdotes hacían dos estatuas de Huitzilopochtli )' su
hermano con pasta de semillas y sangre de los niños: bend.::ciánlas solemnemente en medio
del rcgoci,1 0 dél pueblo y de los a) uno~ .\ efusiones de sangre. En la mañana del 20
efectuábase la procesión que. saliendo del templo mayor dirijiase al barrio dt: Teotlachco ).
pasando por el Tlatcotlco. Popotla.) Chapultepcc. d.:spués de un recorrido que duraba todo el
día volvía a la ciudad. El rey incensábalos ídolos de masa y enseguida se hacian los
sacrificios. Cond11c1da la dc l luitzilopochtli a cierta cámara y después de, elarla una noche.
fkchábala el Jefe de los penitenh:s y. extrayéndole el corazón. dábalo al rey para que lo
comiese. De la mitad del cuerpo que correspondía a los mexicanos. (la 01ra se daba al
tlatelolcas). se distribuía en panes iguaks a los cuatro cuaneles de la ciudad. donde. a su vez.
se
daba a comer en panículas pcquc11as a los hombres. Op. cit.. pp 168-70
66
Por no fastidiar al lector .
67
Op. cit.. IV. 398
l&gt;8 "No atrcvcrse a decir mentira. ni temer decir la ,erdad" Op. cit., l. 28
69
Op. cit.. IV. 391
70
lbid .. 405
71
"Quien qu1s1ere más ejemplos ---&lt;lice- puede consultar a Eusebio de Cesarea. en el Lib. IV
de Preparac1on Erangélica ...
~

679

�. n - ··con toda!' las &lt;lemas naciones que ª) udaron a u
A ra11 de la conquua. lo. mc:-.ica O •
.
, dc lo monarca~ ca1óli o..
, . d, la prudcn1es ' ·rnuanas 1e)c
.
ruina. quedaron a p_1.:sa~ l.:
•• ó
Í d. precio no solamente de lo~ cspa1~ulc .. s1110
abandonado . a l'.15 miseria. . a 1~ opre i n/ ªu ~~fornes de. cend1cntcs: · 1bid ... 111. 31-1
aún de lo m \llcs e kl\OS a,ncano. ~ t .
74 Cap 29. 1
,~ Cap. l. 14. 1
11:?

1bid..

LA ADVOCACTÓ
Y LA IMAGEN DE
E - ORA DE MO TERREY

ESTRA

Pro f. T o m,h /\lrnJ1r1 c haga C:Ul.'\' 3
\J1t'mbro dl· la _ n ll' dad :-.: un nln111.:~a IÍl'
H, lür1.1 , Cn1gr,1f1.1 \' E11adbt1

J

El 20 de st:priembre de 1996 e elebró el cuarro
centenario de la fund ción de Monterrey. Entre lo fe rejo ·
conmemorativos la noche del día 19 el señor c rdenal don
Adolfo uárez Rivera , arzobi po de es1a arquidiócesis, llevó
a cabo l a e o ron ac i ó n p o n ri fi c ia de la i m agen de
ue sr r a
eñora de Monterrey , que preside el airar m,1yor de la
caredral merropolirana .
Do historiadores han querido demosrrar el antiguo
origen de la advocación y de la imagen de Nue rra Señora de
Monrerrey, sin conseguirlo: don Carlos Pércz-Maldonado y
monseñor Aureliano Tapia Méndez.
obre el origen de esca escultura de la lnmaculada nada
se s be. Pérez-Maldonado afirma: "Existe la tradición,
aunque sin haberse confirmddo, de que estn imagen fue traída
fl la capital del Nuevo Rt'ino de León por sus fundadores "' .
Una década después asienra: " egún se ha dicho -aunque no
ha podido comprobarse- la rrajo a estas 1ierras el mismo
Don Diego de Monremayor" i.
Por su parre,
debe haber sido
colonizadores ... "o,
Monter ny, en cuyo
(í 80

monseñor Tapia Méndez opina: "Se dice
traídfl esta Inmaculada por los mismos
quizás, "llegada como regalo del Conde de
honor se fundaba la Ciudad ... '. Añade que
6/i!

�.,
)
o nen que L1 traerí'.rn
. d ore s (¿quienes.)
supMarr1n
, Abad de Uria,
"a lgun_os hi rona
"
el padre
626
l
de Monterrey en l
.
P rimeros misioneros º.
os
.
. parroco
¡ · oen
mbrado pnmer cura
.
re cauración a a imab
no
al hacerle la primera
f do" el cual se le
Asegura que,
b , · 1 del anriguo esca a
,
en 1945,conserva a ,l go
1
, .
d e laraciones
renovo.
d
,
en una
1 al1
Cuarro décadas . e _pue '
1996, sección cu .. cura ;
. , di o El Norte, )ul10 31 de d la lnm:1culada desde
pcr10
, 1 que la escu cura e
, i
Don Diego
monseñor argu a
no fue cra1( a por
.
1 o podemos ascgur'.H que
d
cargando una imagen
ucg ,
N 1ban a an ar
"
de Moncemayor.
o
, .
d ca ido mecros ... .
e tofad::i en madera pesad1s1ma e

· ·· dad de 1a ·imag en
I

de la Inmaculada,
.
Sobre la anrigüe ª.
, os como lo anceriorcs:
.
, ·tanGonLalez.
\ag ,
c1carcmos
tres resrimon10
.
( 1813-1888), en sus
)
0
El docror José Eleuceri
., ,
(Monterrey, 18 77 ,
L historia ecleslttStlca .. ·
¡ cr ' monran;i.
Apuntes par(l a
. . , en la CJtedra reo10
1 1
de e r i be e I re ca b l_ o q u ex i, e 1u ga r p r i n c i p a l " d e l re t a b o o
En dicha obra afirma que ~
a de la Purísima y que:
l
a
b
a
e
n
es
e
a
ñ
o
'
l
a
es
e
u
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n
(l
o::up
,
L
des e a,
"Ésta es a que
d ¡
se ue claramente que

Anngue

d d de la escu cura

;°

.
dt•s e uego,
Primera Parro quin y,
, . escultura que ¡as otras y
1
q
ue
es
me1°
es mtis anrrgua,
,. (Obras Completas, r. 11 I , p .
que es de otra mano .

3 5 1).
, .

.

ue se refiere el docror

¡ Pu rt sima, ·1 lada
L1 9
·•
u e se
La imagen e ª.
Concep ion , q
,
la misma lnmacu
.
J J la cated ral.
Gonzalez, es ,
. lar de la c1uda y e
"d fa
011 ·1 utu '
11
da
e
veneraba como PJ;r d¡rla con la Purí inu,
am.1 \ iza del
No hay que con un
e encuentra frente .1 l.1 P .
.

d

Zapatera " , curo
, templo s

o m b re .
r· . . d e1 . \ XIX s e: ,l ~ OH ó q ue ' a
- de .ino 1 s1g o1 , J. ,se h a 11 aJ;t
l en un
En una resena
d d. . ho s I gIo , ::i es c u eu r
b \ ,, e h J y a 1
principios e__ 1c
en el cenero &lt;ld retJ o qui 'b idc
. h con vidriera ,
.
" o ~c1 en e ;-¡
n Ie o '
d I e) s e a 11 o' n I g o .. . '
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f do de l coro e
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·:1 j llLl tie• en •
1
,
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on . que, "tL ice poc o tiempo ' e
Agn:g.1

mi

111 o 11

baldaquino que esraba en el crucero del templo. Aií.ade la
crónica que, en el siglo XIX, dicha imagen sólo había salido
dos veces de la catedral: en 1833 , duranre la epidemia de
cólera, por orden del obispo Belaunzarán , y el 8 de
diciembre de 1854, para celebrar la declaración del Dogma
de la Inmaculada Concepción, por disposición del obispo
Verca. (La Defensa del Pueblo, diciembre 8 de 1891 p. 3).
Debe norarse que, a fines del siglo XIX, la imagen estaba
en el presbiterio. En 1813, el cabildo e lesiáHico había
acordado construir el baldaquino o "c iprés", donde fue
colocada la Inmaculada a fines del mismo si 0 lo, pues anres
había estado en el retablo del ábside .
En una descripción de los edificios y monumentos
imporranres de Monterrey, publicada a principio del iglo
XX , se dice que la ancigua imaoen, "segtín referencias es la
primera que trajeron los españoles" y que "puede
considerarse como una manifestación, no de las menos
notables , del arce anriguo español". (Memoria del gobernador
de Nuevo León, general Bernardo Reyes, 1908, tomo II , p.
268),
¿Cómo era, en su origen, la imagen de la Inmaculada
Concepción , patrona de 1onrerrey y de u iglesia mayor? Lo
ignoramos. ¿Será la misma que e ha denominado
uesrr:i
Señora de Monterrey y que a mediado del iglo XX, fue
trans formada
radicalmenre?
Esca imagen sufrió dos
"resrauraciones": en 1945 se le renovó el esrofodo v, ,l fine .
de l 9 5 4 , e I se ii o r a r z o bi po Es p i n o y Si 1v.1 o rd e n ó l a
reforma de h csculmra, "completam nrc, de nunera que
recob re u primitiva aparien ia". Enconce se le hicieron
varias modificaciones, siguiendo el modelo de una .111rigu,1
pintura anónima de la Purísím:1 que esrá en la catedral
reg1ornonran a.

El origen de dicha p1nrura rnónima r.11116ién ,;e
descon oce. Pérez-Maldonado .,Firma q11e '' ricne no 11 enos Je
tres siglos de hJber &lt;: pintado " :' 911e "e · del tipo dl' l.1
escuela religiosa de fines del siglo XVI" . Y añ ,1Jc" o/,,;
sido posible precisar cuando vino este lien zo ,r 1tf ontnre;, 111
quién lo trajo" '. La citad.1 pincur.1 umbién Íue rcstaur.1Ja.

�.
a la In m ac u lada
El doctor Gonza'I ez o'lo menciona

. Lé
1 • u e \'l). l .l" o nl .1
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16 04

se menct on ,in

P q

I

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sreriores al ano &gt; , . ,
e se vc:ner,1 en a
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po " la Purí ima Co.nccpc1bon qu mo va lo dijimo, Je clr1A~
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. l " En J1 ha o r:1. , co
. . ·J d la cacedra.
parroqu11 ...
cuvo en el :ibs1 e e
. - a de
l rnriguo rcrablo que _es
la llama Nuestra s."nor,
e
.
1 imagen c11ular,
no.
.
j
h Purí inu, que
referirse a ª
l d J. "la 1 magcn .1e ·
·
ue a u e
...
d· d
ue·
Monterrey, ,no~ . 1 d I retablo", aña ien o q
la
ocu a el lugar pnn ipa
e
desde a11res se uenert1 a en

b

p

.. Ésta es la que
d I
se ve clarame"nte que
des e u.ego,
¡
y
. scultur,1 que ,1s otras
Primera parroquia y,
.
ue
es
mejor
e
es más antigua, q "
que es de otra mnno .

L . ies ora Les ... , menciona1 un
i.'dtimo , en
bre de 17 ?8,
us
ecc101 .
cn e que
. 11,1 d o .el habían
11 de epuern
documento, te
Lon c lu1·¿ o l "•s fies c.1s anuale
.
que e e d1a
s .1 f 1rm.
Por

.1
l\ ue 1r .1
.1nt1s1111a l.1 Vi roen
/v1.ir i:1 " v
t&gt;
esrablecid.1 por lo primeros LOnlp1isr.1dorcs
dd
u evo
Reino de León. (Ohrr,J ComplN,zs, 1. lll. p. 9\J) .

An t igüedad de la ad vocación
¿e u .í n d o

11 a m ú e le

e IÍ o r ;) d
once i ó n?
Pérez-.\1aldonado, en su arrículo de El Norte, Jfirnu que
Diego de Monremayor, al fundar e ·ra ciudad, ordenó que la
advocación de su iglesia m.1yor fuera la Sanra y Limpia
Concepción de la
irgen María, a l:i cu.d imploró como
parrona "b.1jo el rírulo de. ucstra Señora de ,\1onrerrey ".
in embargo la ,1dvocación de
uesrra eñor" de Mo illerrey
no se men iona en el Jera de fundación de la ciudad. Diego
de Montemayor le dio el nombre de Ciudad de
ueqra
Se1íora de Monterrey a la población que fundó, n o a la
patrona cirular de la ciudad y de u templo. E dt'.L i•, dedicó
la iglesia mayor a la Inmaculada
oncepción, 11 0 a Nuesrra
eñora de Monrerrev.
e m pe? ó

a

M o n re r re v a l.1 es e u l r u r .1 de b

N Ll (:' s [ r :l
In m a e u ];id .1

re

A través de los siglos se alude, en diverso documentos.
a la patrona de la iudad y de u remplo, la Inmaculada
Concepción cuya imagen "se venera en la Iglesia Parroquial
d e esta Ciudad ... ".
enc1onaremo
las reíerencias más
antiguas que conocemo
1

A fine de 1599, varios mineros hacen un dona t ivo pa ra
adorno de l:i i 0 lesia mayor, "cuya aduocación es la M,tdrr

de Dios de la Concepción, segr; n lo que tiene ordenado r/
Gobernador Diego de Montemayor ... "'. En acra del
ayuntamienco regiomontano, fechada a mediados de 1625.
se men iona la donación de rierras que había hecho el
fun dador de Monterrey a "la imagen de la limpia
Con cepción de
uestra Señora la Virgen María .. ", para
fom entar su culto y adornar u ternplo b. Un año después, en
l 626, se erige canónicamente la nueva iglesia pa rr oquial,
"con el título de Nuestra Señora de la Concepción ... " . En los
si glos XVII y XVIII hay otras referencias a la imagen de la
Inm aculada y al culeo que e le daba en la igle ia parroquja] ,
ah o ra caledral, pero nunca ~e menciona la advocación de
6 -

�Nuestra Señora de Monterrey. (Humaníras. Núm. 29, pp .

Las pruebas

548-551).
En 1792, al establecerse la sede del obispado del Nuevo

Las afirmaciones de am bos autores
d
ocumenral,
es decir que
carecen
e base
d
do e u me 11 eos .
n o so s t ie n e n s u s a f ir m a e io n es c o n

Reino de León en la ciudad de Monterrey, su catedral quedó
bajo la advocací6n y patrocinio de Nuestra Señora de la
Concepción. Fue hasta el 4 de junio de 1833 cuando el
sexco obispo, Belaunzarán, consagró la catedral en honor a
la Inmaculada Concepción.
Cuando se refieren los documenros antiguos a la pacrona
de la ciudad y de su iglesia mayor, siempre l:i designan con
diversos títulos relativos al Misterio de la Inmaculada:
Nuestra Señora de la Concepción, Madre de Dios de la
Concepción, Virgen de la Concepción, ere. Monseñor Tapia
Méndez supone que, "cal vez" , el restamenro de h india
rlaxcalceca Antonia Teresa, fechado en l 719, sea el primer
documento en que se designa a la iglesia mayor corno iglesia
de l\ uesrra Sefi.ora de Moncerre{ Qui1.ás se: le podría dar
otra interpretación a la referencia que menciona, como
dircn10s en el capírnlo IV de este trabajo. Sin embargo,
co n ocemos dos documentos anteriores a 1719, en los que se
llama a la patrona y a la ciudad con el nombre de Sanca
María de Monterrey:
En 1704 se alude a las cierras concedidas por Diego de
Moncemavor "para el ornaco de la Sanrísima Virgen y Madre
de Di os y, Señor a Nuestra , S rn ta María Je Monterrey .. . ".,. La
orra referencia es al nombre de la Ciudad de Nucsrra Señora
de Monterrey, mencionado en el rcsc:1menco del capidn
Barrolomé González de QuincanilL1, fechado en 1712, donde
se asentó que el testador era vecino ''de esta ciudad de Sant:i
1
"

' de Monrerrey .. . "
Mana
Lo que podemos afirnur es que, a la imagen de la Inmaculada,
la llam:1n N ucsrra Señora de Monterrey en dos t&lt;.:sti monins muy
posteriores, uno de fines del siglo XIX y otro Je..: principios del
XX: la crónica de Fpigmc..:nio R. Mclo, cirada por Pére'I.Maldonado, y 13 Mernorirt del general BernJrdo Revc~ de 1908,
romo 11, p:igina 268.

Pérez-Maldona&lt;lo pretende d
.
.
advocación de Nuestra S edmosrrar la anriguedad de la
e nora
e Jvf on t
.
pru e bas 11. El procedimiento
er_rey sin aporrar
re f i e re a Ia a n ti g u a .
eds m u y se n e ' 11 o : cu a n d o se
. imagen
e la I 11
1 &lt;l
1
uesrra
Senara
de
Mo
rnacu :i. :i., a llama
N1 d
ncerrcv, aunque el au
.
os ocumenros en que ✓
ror a quien cira
0
ejemplo, en su artículo d seEa/poVya no la nombren asi. Por
· •
e
lorte(l956)
cpr1nc1pios del siglo XVI]
. ,
, :ir1rma que , a
N u es t ra S e ñ o r a d e M o l
' y .1 se le n c o n t r a b a la i m a ge n &lt;l e
I terrey en e alear de 1 . 1 .
a 1egando como prueb~ .¡ ·h ,
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1g Ies 1a par ro qui ·il
" (A puntes para la hist
¡ u e se vc..: ne r a en la
&lt; •••
.
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ona ec esrástic11 ....
Ob ras completas, t. III
·
' P· - 10). El docror G
'l·
men ciona. ,a Nuestra'
nor,t d e iM onrcrrev 51· 11 0 . ¡onza
¡&gt; cz., • no
.'
,t a
u r 1s 1 m a
eo n e e pe 1o n .

se -

El mismo procedimienco uciliz.1
.
p r u e b a de Ia d evo c i ó ,1 q ,
l
. , c u a n d o ,l d u &lt;.. e ' e o m o
, uc se e ten 1'l • N .
Monterrey, dos documenr . f l d ' .i
ucscra Scnora de
1818, en los que no se nieos , ec1da. os en los arios 1816 \'
n c 1o n a 1c h-1 1d
·, .
·
. ,
. , vocac1 0 11 s1110 a l 1
I nmacu lada, Con cepc1on,
como cxnl·
1
•
de esre crabajo,
· r IC.lmos en e capícu lo [[!

, f l1MSU pro p lÍ Si [O dC f ll n J .1111 en t.ir l t l (l ,. (l' l . , ci rad .1 ,
P.ere z.- .d do 11 a tlo 'a rrrm.1 c.:n su .1rcículo ' d' J::I . . VCl o n
pintu ra anónima d I v·
e
, ortc, (lllC l.1
&lt;

,
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irgcn que catedral, "r)osiblc . ,"
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se encuenrr.1 en la
mente rcp1c&lt;;c11ri l N
. .
pues "h ,
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M onrcrrev,
,
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y la es e u Ieu ra a n r ig u-1 (j , 1 l
.] c..: 11 e, e L 1e 1.1 P, n t u r.1
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1ª P a t ro n a s u tr í ó ,,Jr 1· ~ "
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a l a p1nr
l ¡ "' lllO( 1 IC.lCIOnn f) ·¡ r.i qut: \e puccier.1
ura . . .1 nm,1culad,1 er,1 rnuv J1· sr ·
1
.
antes de su "resr·
. , .,
.
. 111t,1 a .1 p1nrur.l
,111 r ;¡ e Jo n , e o Ill ()
puc J e: co m¡1ro 1).lr\l' •·11 l.~\
for o gr a,e1'as q ue ha y &lt;le a rn h .is.
..
,,

�Fl mismo .wror Ji--c.: que h.1--1.1 19~ 1, el pin101 np.u11ll
Cés.u OñJtivi.1 i:x.1m1no \' ri:,t.111r&lt;1 l.1 p1n1ur .1 .1non1m.1.
se ñ .1 l.\ n do "1.1 pos i b il Id .1 d" d c.: q u c.: l.1 o.._ u It u 1 .1 Je l.i
Inmaculad.1 "h.,yJ ,ido hc.:du 10111.1ndo UHlHl mndclo" l.1
p1nct1r.l J11()llima "y, Je ser .1si. ljlll..'.J,1 ll &lt;.:n1sn1.1 ll l.1 Jud I J&lt;.:
cu.'1 de l.ls dos ,irv1ó Je modelo p.1r.1 h.1c&lt;.:r l.1 ocr1 ·. C1rn10
hemos dicho. l.1 escul1ur.1 de l.1 lnm.H.ul.1J.1 l'.1,l bil'n Jjqi111.1
,1 1J r in ru r ,l, por 1() CJ n Co (.'\{a ll o r ll Jo h .1 h t' r s l'r \'id ll d &lt;.:
modelo par,1 h.1c&lt;.'r b t'~ltil1ur.1. h:c.: en l.1 s&lt;.:~1111J.1
" re s c,1 u r a c i ó n " d e L1 1n m a e u l.1 d .1 c 11 ,111 J o . ¡ir l' m c.: J i 1.1&lt;.L1 11·1 &lt;.: n t &lt;.: .
é s e,l fu e l r a n s fo r m J d .1 p ,l[ ,\ q ll &lt;.: \ l'. r ,ll &lt;.: (1 c:r ,1 .1 l.1 11 i 11 t \1 r ,l.
En resumen, el u111Lo 1e,umon10 que.: .q11Ht,1 csll' .1ucor
parJ probH que .1 IJ .rnrig11.1 1m.tgen Je l.1 lnm.1--t1l.1d.1 se le
d J b .1 el cí tu Io de N ues t r,1 Sc.: ñ or .1 &lt;le .\1o n te rr e\' , o Je fin u
del siglo XIX: la crón1c1 Je Epig,mcnio R . .\!t:lo, Je una
ce remo n I a eel e b r .1 d .1 .1 me Ji :i Jo s J t: l 8 l) l . l:. I o ero
cescimonio, que aparece en l.i ,\ft,mor1,1 del general R&lt;.:\'es

( l 9 O8} , es :i pon a e ió n n u es cr .1.
1H

.\1o ns e ñ o r T J pi .1 .\1é n Jo . por ) u p.1 re e, .1 ti r m J que,
"desde tiempos verd,1dcr:imcntc: inm1.:111oriales", se vencr.1ba
en I a i gI es i a m avo r
un .1 i m J ge 11 de L1 1n m ,1 e u lada
Concepción ... " ([r,1dició11 m,:y11111,1 .). Cu.ltro déodas
después, si n .1 pon J r p ru e b .1 a I g un J. di u:'. que l.1 1111 .1 ~en de
N u es era Se í1 o r :i de M o n te rr &lt;.: \' se ven e r.1 b ,1 "en e I a I t .H m .1 v o r
de Cacedr.11 desde ciempo~ ¡'nmemoriJies ... " . La fr.1~c ll~va
comillas y, ,1unque no dice de dónde Ll romó, es del &lt;.Hado
.1rdculo &lt;le Pérez-M:1ldon;1Jo, publi cado en El Norte en

19 56.
Sobre la anciguedad de la escultura hay ,1lgo sin aclarar:
¿En qué época se inscribió, rn la pe.111.1 de la rnt1gua
es&lt;.ulrnra de la lnrnac.u\Jda Concepción. el dtulo de Ntra.
Srn. de Monterrey? En la m.1gnífic.1 fotografí.1 de la imagen,
camada anres de la~ "restauraciones" por i\1auricio Yáñez,
.1t1nque no s.1bemo~ en qué .iño, y.1 apartce el nombre: de
N ues er ,1 S eñ o r .1 d e ~1o n re r re y e: n la b 3 se &lt;l e la i n1.1 ge n . El
hecho de que el nombre ele ;-..1oncerrcy ap.ire,ca como ahora
se escribe, con dos "erres", nos h,1ce \uponer que esa
1nscripcion es reciente. En los rntiguos documentos de l
,1rchivo municip.1I de esca Liud,1d tr"ines del siglo XVI y
688

XVII) es. t.t· cscnco
·
dé vari:is (

etc. A fines del siglo XIXor~1.1s: .\!once: Rey, ~!once rrei.
palabras así: ¡\fonterey con una\~ .·1t1reccn unidas 1.ts dos
nombre acrual.
'
r · cspués se generalizó el

L as " restau racio n es".
Acerca
. ne s .1 l.1
1 de las
' res r a u r ac lo
.
nma~u ,1da. ambos aurorcs dan
_Jnr1gu.1 esculcur.1 de la
Pe re z. M a l d o n a do f.
n o t ' c ' as c o n r r a d i e ro r , a s.
11 eva d a a la ciudad de al\1c'
irma
que
la anrigu.1
.
.·.
esculcura fue
1a erec h a. Anade
_
x1co, parJ s
¡· d
que 1 ,
.
er esro a a, pno no d
d
,
a rescaurac1ón del .
.1
espues, en Queréraro
or
1
. a imagen se rca]r¿Ó
aunque no
·
,
recisa,
,.'11 Pque' e _arrisca Jesús· Ro d rif!ucz
- ld
·
...
ano
("O
,
.... ··
P
·
· Carlos Pe'r,..,
Ma on:ido_ aclara ... " ' en 1:.·¡ 1Vorte, 1956)
..... -

I

Monsenor
Tapia ,ven
, 1 , d ez as 'g
·
,
renovo el escofodo a l
. '
e: ura que en 1945 se ¡,.
d on
' d e se hizo• el e aanr1guaimag·
b.
' en, ,tunque no dice ...
ra a¡o. Anadc
l
en
escu 1cura la realizó el
.
que a reform.1 de 1
e
.
artista quererano J , - B
a
P ro no consigna en d, d
.
esus · Rodríguez
mariana
... ", 1956) . En su on
111 la fecha. ("Tr d·-·,'
•.
1rr1c l "L
11 u1on
J irma que la prim
'
~
o
os rostros ... " ( 1996}
f
era restauración f
1·
,
aunque no dice en d. d
_ue rea izac.b en 1953
refor
I
on e n1 por quién y
1.•
J' ma
a ll evo, a cabo
el
I
·
que .1, segund11
odríot&gt;ueL,
. a quien
•
ror quer crano Jesus
, B
vio ..
bescu
.
R
esquina del Salón Don Boscl:,~ a¡ando en su obra, en un~
Acerca d ¡
e nue 5 cr:i Catedral "
.
e a segunda r
•,
.. · ·
a irma, que la rca1zo
¡- , •en esrauracion,
Pérez-\1ald
l
Q .:
·• onaco
f
udel &lt;:lar"o el a rr is ( ,l Je sus
,
Ro d fl gu e z' Con e I r·111 de que
q u e un a a n r i g u a Pi n cu r a
, . q u e a r a e n l.1 m is m a fo r m ~ ,,
la
d I
ano111madelaP ,.
,
cace ra de Monterr
y
uris1ma que está en
muy sacisfaccorio" .
ey.
concluye que dicho rrabajo "fue

~

mar '.ºr
ia na. su" parre,
c
•c1Tapia M.en d ez, en su arrículo "T d' ·,
.
.. , ons 1 era que ''l d 1. d
ra 1c1on
cons istió en
ª
e ic,1 a obra" Je R 0 d ,
.
restaurar '1 ese 1
..
nguez
pintu ra al óleo q
,
u rnra copiJn&lt;lo codo d 1-d. d
ue se canse .
1
e .1
eca as después
n ª en a catedral " C
esca segund
' en su Jrrículo ''Lo~ rostros "···f:
uatro
a rescauración "fue
.... ' a 1rn1.1 que
peor 9 ue la an cerio r ....
"
ll89

�En rnumen, J&gt;érel-~1Jldon.1do .1firm,1 que, l.1 .111cigu.1
c,udcur.1 tue llevad.1 .1 l.1 ciudad de i\1éxtco "p:ir.1 ,er
e sr o i.1 d.1 ". pe ro n o J .1 l.1 fe eh a . :\ i1 a J e q u e J e , p ué ~ H
re~r.1ur6 l.i im.1gcn en Queréc.iro, aunque no dice en que
.1110. (f/ Norte, 1916).
p () r \ll p 3 r te t T .1 r i ,l ;\ 1é 11 del a fj mu que en 1 9 ) '1:
m.1ndó renov.ir el c:~rní.1Jo. No mencion.1 l.1 fcc.: 11,1 en que,
po,ceriormcncc, se hizo la 1ransform.1ción complec.1 de l.1
e\ e u 1[u r .l.

("

T rn d ie ió n

m ,H i ,l 11 ,l •• • "

•

19 56 ).

eu

,l

ro

de &lt;.:.l d .l '

después J,lgur.1 que la primera re~t.rnración se llevó a c.:.1bo
en 1953. N~ dice cufodo se re.1li,ó la segunda "rcform;1'' Je
l.i 1m.1ge11. ··tos rostro~ ... ", 1996
El ,c.·1HH urnbi~po E~pino , S,h a. en su decreto &lt;le
191,1, ordenah.1 que l.1 e,c.:uliur.1 de. l.1 lnm.1&lt;:ul.ld.1 .. H.
rc\t,1ur.1r.1 1.:omplet,tml'nte. de m.inc:r.1 llll&lt;-' rccobrt: rn
primi11,·a ,1p;1ricnc1a". FI dc:creto no H: cumplió. En ,u
seg u n d .1 res e,llH a e I o 11 , l.1 a n ti g u .1 i m a gen , u I rió v Jr i a\
m~)diiicacionc, que, qui,h, no er,111 neu:sar1.1,, perdiendo ,u
,crd.1dero c.:ar.icrer antiguo. Podríamos de tr quc fue:
dc~pojada dc Ht bel lez:i or1gi nal.
Los traba1os de amb os a uto rc~.

Los ,tutores cit.1dos escrtl,icron v.irios trab.qos ,obre el
tema dt: '\;ue~rr.1 \c:ño1.1 dl' ~1oncnrey. sin l1Jhcr logr.1do
probu l.i an11guc:J.1d dc l.1 ,1dvo1,;ac1ón y dt: u 1m.1~1.·11.
Pérez-MaldonaJo d., alguno dacm en un.1 Jl' ,11~ ohr.1~ ,.
.1borJ.1 extt:rB,1mcn1e el 1em.1 cn un ,trt11,;ulo pniodis111.o.
Tapia .Mt11de,, le dcdiu rrc, .1rn1.1ilo, .ti 1em.1. ~in~uno dt:
los dos 1.on!;iguc: prob.ir l.1 n:isrenc11 del 1,;ulto .1 N11c:str,1
\c:ñora &lt;le: :\1ontnrc:,· ante:!; Je fino del ,iglo XIX.
l 11seg11id.1 '&gt;Cñ.1Í.1mo, lo, 1r.1h.1jo\ &lt;l~ lo~ mer11.:1un.1dcn
hiscort,tdorn, de los qul' cr.11.iremo 111.1, a&lt;lel.1ntc
Don C.irlo, Pércz-,\1Jldonado .1pore;1 .tl~11110~ d.1rn rn
una obr.1, \' le dedic,1 un .1niudo pniodi\li1,;o:
Li,· C11ul,1d Aftotropolll,111,1 tÍt Nu, St1,1 \e110,,. d,
Monterrn (~fontnrl'\', 19/4(1). c.·s l.1 ohra. l'n.1 d1.:1,; tll 1
Jc,;pu6 ·\c puhlic.:.1 ~u cx1en~11 .1r111.:ulo "[), C.1rl1l\
Pé,ez-:-.Lildon.Hlo .1cl.1r.1 l.1 ident1d.1d d1. l.1 P.u1 1 1

f· 1 h is I o ria do r C.1r l o, J&gt; e: re, -.\ l.d Jo n ,1 dO • e 11 ~ 1 0 b r .t ¡
11
Ciud,1d .\lerropo/",111,1 tlr .Vuorr11 .\010 , 11 de 1\fonrnrn
(.\1ornnrey, 19/46). afirm,1 &lt;.jUl' . .11 llc.:v.1r,e ,1 e iho las
r1.·form .1s a 'J c. 11edr JI .i 11 ncs Jcl "''lo
"I v 1•1 • {f.l d ILIO!),I ¡
t,
•'- ,\.,
imagen" d, ~uesrr.1 "ienor.1 de \I&lt; nr1.·rrcv fue 1 •·ni ZJJ
)
.
1
por otra d e: IJ I urts1m.1 Conc:epc1ón. nbra del ,trtt\l.l
quereuno ~lanuel :--:tiñez Fucnrn \ cnJo colo...ad.1 ése., c.n &lt;.1
alear m. vor.

Lo :interior cs. en sir1esis lo -:iue e,re :i·rror Hierta en
1os p tu de g~a bJ do Je d&lt;' s fo logra (j as de d I eh ,l o br .1. E11 1.1
1
focogr 11 1ter r de: 1 pjg1na ~50 de.e: L.1 imaglll de
¡\ 11 c.: s ( íl "{' ll () f.l de ,\ 1o n {c.r r c.\ ru e \ ll s l j I ll id ,l por () {r; de l.1
P_1; _s1n.;1~ ( on~c.pc101~.": l n 11 fotogr,1ií.1 de l:t :lquicrd.1,
p.1titn:t ~) l, ,1sc:gura : f.sr,1 1m,1ce11 de In l'urís,11111 Conu•¡,r,ón,
11ttnuc"I ,Vrí,íez Fuenre1 f, •
obra tlel • rtr,r.. qrure11, 11
11
coloc11d,1 en el ,1'111r mayor ,1 f111e 1 dd 5¡ /o p,ts,,do, en
JU trrur,ón de la tr,1d1cro11,d 11nngo1 de ,\'utJrr,1 Sniora tlr
1\/011ttrre:, ".

H.iy que hacer no1ar q te c.,re .1u1or, cuando sc: rcitt:re .1
la escultura antigua, IJ &lt;lcnom1na· "/11 trrrd:cio11.tl 1111 , 1g d
1'vuesrr,1
Se11ort1 de ,\/ontnrey!', pero si ,dud&lt;..' J 1.1 0 61 ,1 dt
1
l ñ e 2 F U e O I e S l.1 me n C I O n a CO r
¡ 1 . , r 1 1 m a ( o n e e p C 1(
691

�En los años 194 l a 1945, d !&gt;t:ñor .1r1.obispo Tritschler y
Córdova emprendió la rescauración del presbiterio )' el alc.H

~ayor de carcdral. obras que culminaron con l.,s pinturas de
Angel Zárraga. Fue entonces cuando se construyó en el
ábside la hornacina que aun existe, "donde fue colocad,\ la
P;tcrona de Nuestra Se110ra de Moncerrey'', dice PerezMaldonado en la página 11'1 de su obra. Es decir que, según
él, la imagen " tradicional" volvió a ocupar su lugar, como
patrona titular del templo. Luego veremos que esto ocurrió
una década después, en l 955.
Sin embargo, al mencionar estas refornus de 1941-1945.
e n I a fo eo g r a fía de re c. h a d e I a p á g I n a 2 5 l , a f i r m a : " La
imagt'n de la I'uríS1mrt Jiu colocada en un,1 honwona",
refiriéndose, cal parece, a !.1 obra de ÚÍlC7. ruences, y no J
la antigua esculcura.
Debemos aclarar que, al concluir los trabajos en el alta1
y pic.sbiccrio, se colocó en la hornacin1 la imagen de l:i
Purísima de
úñei. Fuentes. que habí.1 estado en el alca1
m avnr reemplazando a la antigua escultura de \.1
lnnuculada.
La imagen "tradicional", ,l l.1 que.: se ha dado en llanur
NuestrJ Señora de ~1onterrt:y, sigu ió en la sala c.1pitUlar y
en la sacristia. hasta que fue "resraurad,," y entron11.,1da en
la hornacina una d¿cada dcspué5, el 3 l Je mayo de 19'&gt;5.
En la p:ígina 237 de l ,1 Ciudad Metropolitan11 ... , el ,\l1tor
re r ro d u ce Ia p i n t u r a tn u r .1 1 de SaIv., d o r T ar ,l/ o 1l.l , e: n d g r ,\ n
ve\tibulo del Hoce.:\ Ancir.1., ahor,\ cubiena, con d 1en1.1 de \J.
fu ndac1ón de Mon lnrey. Pére-z.-~1.1ldo nado Jescri be l.1
pintura. en que un grupo Je indios n,1rnr.1\c, c,1..uch,1 .1 un
rdigio\O rranciscano, v concluve: "Rindcn cult0 ,1 :--:ueqra
...
.
Se ñ o r ,l d e i\1 o n te rn: y ... " . LJ I m a~c n e \, i 1Hl u J .1 h Iun r: n t e , l.1
d C la I n ffl .1 e u I ad ,1 o ne e pl i l) !1 • q LI e ' C \" e n e r .1 e n l.1 ( ,\{ e J Ll I y
q 11c se h.1 dcnom1 nado N ues t r.1 SeíHH3 de ;-_¡ o 11 ten 1. e
Por t'iltimo JtremO&lt;; que, cn un., ant1gu.1 fnlll!!,l•lrt.1 de. l.1
nave mayor de \,1 c.1tcdr.1l. qu&lt;.: ap.trec..t c::n \J ¡).\ne ,upc:1101
de \J pigin.1 2-')0, Jite: "Oh!&gt;~rvc~&lt;: t:I 1..ip11:~ .d 1.c:11110 dtl
presb1cerio, con la i111.1gcn dc N11eqr.1 )eñor.1 J1. ~!onterr1.\'
en lo alto". Debemos ,1tltr,H que c:I "1.i¡,ré," o h.dd.H\111110

.

e

csr.i ubicado ~ t:ll el
en el prcsbic,~r,·o.
crucero del tt·mplo ' ba ) O 1a

C.

ll p ll l.1 ,

r

J1 O

Por
. orra pa rte, e ¡ autor tlCl 1
ntenor di' /11 Cnted / j
1 ,l e~t.1 val10,.1 lotogr.ifí
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1r1( e 1111 SI~ I o
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6, pues s u obn se
l f- ; \ cur que. ~q~t'in él
en orr.1 de sus obru ·\. . pul ico Cll 1946 \in cn~b 11 oo,
( 19 59 ) .
. ' 11 r,i tl r,18oJI('s h ;stonc,1s regu&gt;mr&gt;n1,1111u
. e, •
' frente a la. ' págin
a se n t ª.n d o que es d e 189 O. ,
, v u t: ve ,1 p u b I i c. ar L1 p e ro

·
- D1c.:ha toro gr1 f'11, 1nd11dablcmc1
ano en qu&lt;: el docto G
I
He, es poscnior .1 1g-•
1.
¡ .
r
o n L .1 n d .
· 6• .
,.
t.:staoa a imagen de 1a 1nmacul &lt;l cscnt to el retablo d o11 d e:
t: n e u e n t r a I a es e u I rn ra e n ' e I a a . . n .la fo ro gr J tú y a ~ e
tml~d,d, h,cia 189 J.
b,ldac¡u,no. • Jondc tu,
. a anrigua imagen de 1 1
pnncipios del siglo "x1x
hab1a CSl,10 o , .1
,
, e n .1u n nn:iaculada
n t eh
centro del retablo en el 'b .d
o. con v1drier.1s en el
del mismo siglo , l ·
.1! s1 _e. seg&lt;in una crónio d~ ¡·· .
•
.,
· -,l cua anade
d
111c.:s
ulemp o , 11 habían colocado :
1 h3 qldue,
. csde "hace ooco
3
e
d~&lt;..ror Gonz.ílez, en rns
en e
p
r
quino . or su parre.
erleslll.st1rt1 ... ( 1877) r·
Apuntt!.r pt1r,1 la Insto.
- "!
,:l1rmaqueli·
11t1
,1110, . e lugar prtncip1I" del rcrabl' 1m.1gen ocupab.i, en c~c
el m15mo sirio que a
. . '. o. E, declí, que seguí:i en
crasl:id.1da desp ,
·, pr1nc1p10s &lt;le! siolo XIX
. J
mcnci
d 1 . ues a
baldaquino
E~ 1 , , .' \len o
ona a, a tm,1oen VJ. a J
.
. n
,1 forografía
y en l.1 cicada crónica , ftc:·drece pírcs1d1i:ndo el bald.19 u1no
ue h aua
·· " poco tiem ' •• aª a ines d e 1891 · !it asienta
q.
0
ciprés, donde ahor·1
quüc hab1a sido colocada "en d
1
• e e.1
se 1
1
escu tura, del rccablo al ... · . ". , gue e traslado de la
y 1891, ,1ño en que concl c1prcs 1' se llevó a cabo entre 187A f
ureron as ob a
1
ines del siglo XIX
I
. r ~ en J. catedral.
catedral, se colocó en el 1' a realtlarsc IJ~ reformas a l 1
Purísima Conce¡Jc·.
abtar mayor la nueva esculcur1 J. 1'
F
ton , o r a de 1
,
• e ,1
uences. La antigua imagen fue dc;u~ret.ino M.1nuel NúñcL
mu chos años, en la sacrisda
p azada y estuvo, durante
a m e d i a d 0S d e I s igI o XX f y : n Ia sa la e a Pj tu I ar ha s eJ q u e
hornacina del a'b s1....d e, d ondeaho
, ue rcscaur,lda"
'
.\' coloLJd a en 1',l
A p · · •
ra esta.
rinc1p1os del siolo XX
.
ac:~ca d~ las dos escul~ur.1s d'1/l~a~ec.en IIHercs.rnres not1c1,1s
unez h1ences, que subsrttu,·ó . l nmat_ulada.' la de J\l.111ue l
,
,1 a antigua imagen
,
• ,l 1e·111 C S

:s ..,

�Núñez Fuenres, que substituyó a IJ antigua imagen, a fines
dd siglo XIX, en el alear mayor de catedral. y la imagen
•
14
antigua .
La referencia a la Purísima Concepción de Núñez
Fuentes es la siguiente: "Ltt Purísima, que está en el alrnr
mayor, es de grandes dimensiones y puede consider,1rse corno
uno de los mtis notables ejempÍtZres del arte moderno".
Sobre la antigua imagen de la Inmaculada, la Nora de Los
edificios ... ( 1908) dice:
"Ha;• ademds en el Salón de Cabildos (sttÍa
1/
,
cnpirular) otra imagen d e Ia ~ 1rgen que, segun
referenc1t1s, es la primera que trajeron los españoles y
que dio nombre a In Crndad, pues se flnmrr Nuestra
Señorn de /lfonurrey. No se pueden aprecwr los
detalles de la esculrura, porque euá colornda en un
nicho muy airo. pero por lo que se ve, puede
co11s1derarse como una nuzn1festttción, no de Lns menos
notables, del arte antiguo español".

A principios del siglo XX, la ancigua parrona estaba
colocada "en un nicho muv aleo" de la sala capicular. Se
decía que, ''según referenci.as", era la primerJ que habían
traído los conquistadores "y que dio (IJ imagen) nombre a la
Ciudad, pues sé llama (dicha imagen) Nuescr.t Señora de
Monterrey". La consideraban "como unJ manifesr.\c1ón no
de l.1s menos noc,1bles del ucc antiguo esp:1ñol". Como se
ve, va se menciona a la antigua esculcur,1 de la Inmaculada
con ·el nuevo titulo. Es decir que se le adjudica a la imagen
el nombre de la ciudad.
Las focografías de las &lt;los esculruras, la antigua (antes de ser
"restaurada") y la de Núnez Fuentes, tomadJs respeccivamence por
Mauricio Yáñ.ez y Jest.'1s R. Sandoval, pueden verse en la obr:1 de
Pérez-Maldonado, la Ciudad /lfetropolit11nr1 ... ( 1946, pp. 238 y
251 ). La anrigua imagen tJmb1én aparece en otra obra del mismo
autor, Narrano,w históric11s... ( 1959, frente a. la página 15).

11
E1 3 l de m ay o d e 19 5 ') l.1 an eIg u .1 es Lu Icu r a J l.' J.1
lnm;u.:ul,t&lt;la Concepción, dos veces rc.:formadJ, fue coloctd,1
en IJ hornacin.1 del ábside. sobre el .de.ir 111,1\'0r Je L1
~aredr:11, d.~rndc .1~or.'1 se &lt;:ncuencr.1. Así. 1~ imagen
rrad1c1onal . muy d1sr111t,1 .1 l.1 origin.tl, ,·o lvió ,1 prt:\iJir e]
a Iea r m a y o r rn H I tu y&lt;.: n d o a l.1 P u tÍs I m ,1 d 1.: !\' u ,í c.: L F u 1.: n t e 5
g u e h ,1 b Í.1 o lll p ,l d o s u I u gJr &lt;l es de f i n e, de I s i g Io X [ X .
·
e 11 ,1 t ro 111 e;: ses des p ll é s ' l.'. 1 pa &lt;l re A II r el i a n o Ta p i ,l
Ménde,, orden,1do s,u:er&lt;lo11.: en m.1rzo Je t'liC ,1110 , cr.iró en
u n a m p I i o ,1 re I e u I o pe r i o d í s e I e o so b re d o 5 a n ll g u ,1 , 1 m J o e 11 e ~
de l.1 \' i r ge n t-.. la rí J q u e , e v c ne r a n e n 1.1 ¡,: i u J
dt'
Monccrrev '.
r.n el mc..:nuon.1&lt;lo .1rríudo ,u autor ~e rcfit:rc:,
p r in c I pa I me ll te. .1 Ia \' i r gen de I Rob] e: r .1 l.1 Je l.1 P11r1sim.1,
ésta ll.1111Jd.1 tJmbién "d/ In :/.npr1tert1". ·
Bajo el subcículo Je "Lit lglesi,1 Jl,q•or'', mencion.1
algunas noticias .\obre t:! rnpueqo origen· de la antigua
e~culiur.1 de IJ lnm.1Lt1l:i.d.1 ~- su "rcsc.1ur.1ción". L'n ;ño
des pu c ~ re pro J lle t: e~ ro~ J J I o 5 en u t ro H eI e u I u . ·· j r.i d Ie I ó 11
m.1ria1u de ,\fonrnrt·:"°', LOlllO \'erunos en el ,1p.1rt.1do !\' de
es re er .1 b.1 1o .

.id

11 I
. L'1_1 ,liio dcspuc,. &lt;.:11 un t·xtctl\o .1rriudo pt..ri1,diqiu&gt;, d
hI s w r 1.1 do r [&gt; é r c l- ~ L11 Jo 11 .1 do .1 fi r 111 .1 t¡ u t· , .1 fi ll t , d c 1 , 1td o
XIX, l.1 &lt;:SLtilrur,1 de l.1 I11n1.1cul.1J.1 &lt;]lit.' prn,dí.1 d ir.ir
mayor de

L1

f11c

pPr "otr,1 J&gt;urt\llll l n1.i,
yucrt:t.lllO \I ,lllllC 1 \:11110
F,ue_ntc~". L.1 .1nrigu.1 im,1gcn . que t·n n,1 &lt;:pot..,1 11&lt;:,.ih.1 ··un.1

modcrn.1.

L,ltedr.tl.

obr,1

l 1(

1

\ll\lltu1d.1

·
Jrtl\l.l

rnn1 c.1 ~· m.111[() dc td,1 hl.111l,I ,

i

,c lllltH.&lt;Í l.'11 l.1
sacriscí,1. "en Jontk pcrm.111nio por m11L!111, .1no, . .. .
ttlC\1c",

A11,1Jc que l 1 pr1nic.:r.1 rc,c.1ur.1L1(111 dt l.1 .1ntit:tt.1 im.ivc:n
fue u_1.rnJo c:I c.tnnni~o :-\11ron10 lit.- P. H10,. 1;,11rnu1 ~lcl
s agr•: r 10 .,e.u _e d r.il . " l.1 11 l' , . t'i I l.1 u I lll.1 d ti 1.: :-1 u: iu, p ,11 1 , L' r
cstof.td.1 , ,1c11do

-.olnl,ld.t dnp11c,

l 11

l.1

,.d.1

~.1p11 ul.11 dl· 1,1

�(J.tedr.1I. :---:o J1cc t'!1 que .1110 ,t' r¡c1.uco J1d10 cr.1h.1)1) pl'ro.
en su obr.1 /.a C111d,ul ,\Jnrapol,r,rn,1.
(ll),¡{,, p. 2.Vl,
J.Íirma sobre lJ im.1gen:
",1ctu,ilm,•11ft'

se

t'11c111 11tr,1

1'11

l.r

úlc n.,ríi1 tfr

/.1

Cr1redr,rl, p{'I o .1 ,1 110 e omo ,1p,1rtc'c' 01 t'Ht' ,l!.r,1h,1do ( /,1
forogr,1fí,1 1/, }',ui,,z), puc'j ra1t·11ttmc•11r,• s,· 111,11ulo
rHof,1r''.
Dice que, J mcdi.1Jos Jt: l 9'i3. l&lt;:!&gt; propu,o .d ,álOr
.1r1obispo Espino y ~ih.1 y .1' P,1dre Río~ "que :,t' 1crm111.11.1
de b I da me n ee L1 1 es t ,lU r.1 u ó n J &lt;-' 1J 1 111.1 gl n ... " . .1 l l1 ~ 11 .ti
J e ee di e ro n .
~ 1i e n er.1 s eJ n lO • d n1t· n u o n.1 J o p .1 J r c R I o ,
" m a n dó h.1 e e rl e m .1 1H o .1 l.1 i m J g &lt;.: n " . rn: nJo I k \' ,1 d .1 en
procesión, dentro de l.1 ocedr.11, e18 de d1c1e111b1c de 19"&gt;3.
d ía e n q u e se 111 i e i ó el A ño Sa n eo ~ I.H i J n o .
E1 1 de di e i e m bre de l 9 5 4 . e I señor .1 u o b1~ p o 1-. ~pin o y
ilva decretó que \J Jncigu.1 cscultuLl Je L1 lnrn.t(ul.id.1 .. .,t:
res ea u r.u .1 e o m p Ie t J me 11 ee . d e m .1 n e r.1 q u e re 1. o b re :.. u
p r i m i t i v.i ,1 p ar i en e i.1 " •• Po e o des p ué s. el m i s m o p.1 d re R ios
"llevó la imJgcn J Qucr¿tJro, en donde el arric;ra J~sús
Rodríguez l.1 estofó r restauró nuevamenrc", p.HJ que
quedara igu,11 a un:i antiguJ pintura J11Ón1ma e.le la
Inmaculada, que se encuentra en la caredr,11 de i\1oncerrey.
Sobre el trabajo de Rodriguez, Pérez-~1Jldonado diee,
complac1do, que "fue muy satisfactorio. como poddn
comprobarlo ahora todos los fieles que concurren a
Catedral". El 31 de mayo de 1955 l.:1 antigua escultura,
"uclta a restaurar, fue colocada en la hornaci11.1 que csr:í
sobre el airar mayor de cHedral.
La mencionada pinrnra, que sirvió de modelo para esta
segunda
rcstaur.1c1on,
dice
Pérez-~1aldonado
que,
"posiblemente, es r11mb1én represenrt1t1u,1 de Nuestrn Soiora de
1\1onterrey, pues ha)' mucha semejanza entre esta prnrura y la
imagen de bulro".
Cabe aclarar que la imagen de bulto de La Inmaculada,
.rntes de su "rcsrJuración", era muy distinc:i a la pintura
.rnónima de catedral, como puede verse en Lis forografías de
L1 rntigua escultura, qlle publica Pérez-Maldon.1do en sus
obr:is L1 Ciudt1d .\lerropolir,111,1... ( 1946, p. 238) )'

•1 l •I P, l,)
") , \ ~ 11 1,l \
otogr.d1.1s Je: l.1 p111cur.1, t]ll&lt;: .1p.1r&lt;:Lt'n u 1 q 1 .lrtlLt1Ío Je/·/
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· , \ 1,/1•/ •,lc///l/1')
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1 .1 s~nH:j .1 111.1 1:nlr&lt;: .1mli.1, 1111.1gc1H·~. c:~culi ur,1 , , ptnrur.i,
se t!ebc• •1 que: l.i 1m,1gc11 Je: bulto fue tr.111.\for m.id.t,
prec1s.1mcn1c:.
pJ1.1 llllC ,;e t)H&lt;:lÍer
,
r •
·1 •1 ] ,1 p 1111 ll í.l, UH11 (l &lt;.'. 1
mismo Pcrn·MJ!don.1Jo lo h.1hi.1 mc:nLion,tJo
El (JtJ&lt;lo .rncor .1f1rm.1 que el cu.idro "t"';Jt' 110 mi•no.r cf1,
tres
n 1/ e / ,t t'Sl'Ut' ¡11
¡· stglns de .hr1berse pi111,1do" •\" l]llC "es del 11rº
re 1g1os,1 ~e f,nt'f d1·/ nglo ,\'\'/". Concluye J 1c 1cndo (en 195(,)
~ lJ e .e I r 1 11 ro r es P_'I Íl?. I e é s.Ir o ñ J ( i \' i ,1 res [J u ro e I L u .u.l ro
. hace unos dos anos y sc11Jló "IJ posihiliJ,1 d" Je: que l.t
1m.1gcn c.l~. bulro "haya sido hech11 rom11ndo como modelo II fa
d~I ~1,enzo , q ucdando "el enigma o /11 duda de rn 11 / de las dO)
N,1rr,1ov111•j
[
..

l11HtJrl(tl) •..

(

1 1)-i•) '

rll'lll&lt;.:

struro de modelo para h,1cer la orra".
Lo cierro es, como hemos dicho, que IJ pintura Jnonima
fue el mod~lo q~e se tornó para "restaur.ir". por scgund.1
Yez., l.i anttgua imagen de bulto. rue entonces &lt;.:uJndo
escultura)' pintura, quedaron c.1s1 iguale~.
•
El HCÍculo de Pérn-MaldonaJo, publ1c.1do en FI Nortt
~fl 1956, se reprodulo tres :1110s después, con el título dc ''La
im,igen de I uesrra Señor:i de Montenev. Patron,1 Tutelar d,
es Ll
e i u dad .. ' en s l1 o b r,l N ~ r r fl eIon I' j hIS l; l"I ¿(I~
reg1omo1!tll11t1f (Monterrey. 1959, p. 14-21).
El citado .irríc_ulo riene algunos errores imporrances, que
no. ,fueron
corregidos
al incl u1r
· 1o en 1.1 o brJ J\·,1rr11c1011e.1
11.
.
.
lustoncas.:. Su autor, refiriéndose a la ubicación de la iglesiJ
~a_yor, afirma que "el Templo Siempre h11 estado en el mismo
ntio que le asignó su jimdrrdor: frente 11 {,1 P/11z,1 1\/,zyor ( hoy
de Zaragoza)", o sea en donde ahora se encuentra l 1
catedral.
·
Lo anterior no es exacto. La fundación de Monrcrrev. en
1S96. fu c aI norte de Ios ojos de J gua de S rn I a 1·u e j a
donde, al noreste de la pina, el fundador le cüncedió u~
~olar a l_a, iglesia mayor. Dich,1 pobbcion dcs,1parec.1ó en 1.1
tund acion de 16~ l . El nuevo empluamiento de la ciudad
ue al sur de los o¡os de agua, levantándose la nueva iglc,i.i,
1

�año después, al oriente de la plaz.1 prin ipal, é ra sí en el
lug r donde hoy e d la cHedral metropolitana.
El u ror e refiere a I a In maculada Concepción. como
parron,l de la ciudad y de su templo. pero la nombra
Nuc era eñora de .\ionterrcy . Afirma que el fund.i.dor dr:
Monterrey, ordenó que la igle ia mayor tuviera la
advo ación de la Inmaculad a oncepción, "bajo el título de
uesrra eñora de Monterrey ". in embargo, la ad vo ación
de
ue era Señora de 1oncerrer no se menciona en el J ·t.1
de fundación de !J ciudad ni en los documento má
antiguos . Monremayor le dio el nombre &lt;le Ciudad de
1 uesr ra
eñora de Monrerre) a la p blación que fundó, no a
la patrona de la ciudad y de 11 templo . En ocr;1s paL1br.1 ,
dedicó l.1 ciudad v la iglc ia mayor a la lnmacul.1&lt;la
Concepción, no a
uc era eñor de Monterrey, que e el
nombre de la iuda&lt;l. 1 n do umenco fechado ere año
de p u é s d e I a fu n da e ió n , .:1 i n es de 1 ~ 9 9, co r ro bo r ,1 1o
anterior pue menciona "/,1 igfesi 1 lllil)'Or de esta ciudad. rn)'fl
advocación es la M 1dre de Dios de La Concepción. Sfg1ín lo que
tune ordenado el Gobernador Diego de .Mo11temt1_yor'' ·..
Hemos di ho que. sin ninguna b;ne &lt;l umcnr.1l. d
citado autor le . djudica a la Inm.1 ul.1da
onLcp ión el
rículo de
ue era
eñoL\ de Monterrey. Al11Jit&gt;11tio al
anr1guo empl:1Lamiento le IJ 1g!e i,1 , .1firm.1: "Alli se le
rindió ulto, en todo uempo. a la Patrona de l I Ciudtlcl:

Nuestra

eiiom de Monterrey ".

En efecto, en !J 1gli:s1J nlJ)'Or o pHíü(JUÍJl, .1hor.1
e a re d r a l. s ie m p re s e lt: r i n &lt;l i ó e u l r J I a p .1 t ro n a p t:r o b.1 j o l.1
advocación Je l.1 lnmatulad.1 Conceptión Así .1p.1rnt, .1
rravés de los siglo , en numerosos documento , .
Pretende , sin base h1\lóriL:1, qut:, de Je lo origene_ de
ciuda&lt;l, existió el culeo .1 . '11otr.1 _ tñor,1 de ~1onrc.:rrc:y.
i n e m ba rg o , e u a n do ~ e a l u d e e n I m &lt;l o e u 111&lt;: n eo \ .1 1H 1~ u o ~ .1
1a p a eron a, no ~ e me n t. i o 11 J ,1 N u e I r a Se ii o r.1 Je .\1 o n ter n.: v
ino a la InmJculada Co11u:puo11 .
In isce en l JnugticdJd dt: l.1 .1dvoL,lLIÚn. l ll ,1 p O rl ,1 f
unJ sol:1 p1ucb,1: "Ls 1111 lia/10 que l,1 rlc1111r"J11 ,, V /ll'.1 [/'(/
eñorc1 cft. /1/onterrey SI' ongnuí c"UII e·/ nr1t111111·n10 tÍ e' !/ 111' .I / /'ti
c11J.dad". Y .1 1rm.1 que: "l.1 Lülllp1oh1u1'&gt;11'' le que, .1

pr1n tp10 del iglo XVII. la imagen Je
onrerrey , )'J e caba en el ale, r d,, la
ue tra eiiora de
. . i gIes I a m a_\' o r ' 1a d.·1 e 1
d ocror Jo ¿
leurerio
onza'! ez en HI Apu t
/
h zstonn eclesi,ística .. . { 1 ??)
n es pttr,1 tl
·
' pue esre autor d '
vano cesramenros, "hechos
1
J e que en
1604) "
en os
nos ub ecuente (
. . . ' s e e n e u e n r r ,t n a l º u n o s I e d
..
a
o n ce pe i ó n ' q u e se ven era
¡ I 1 . g ,lp o
a . L1 pu rí si m a
p
d
a g es1a arroqu1al "
- ara
e mostrar el culro que se le rendía ....
enora de Moncerrev p
d
d
a
uesrra
XI X f h
. , re e11ta o
ocumenros d 1 . 1
, ec Jdos en los año 1816
181
.e
ig o
menciona el " ulto v vene
. , ,, Y
d · En e! primero e
la ciudad, e le Jab; , ¡ rac1011 que, L'sde la fundacrón Je
a a patrona pe ro h de
.
M
Santls1mt1 en su r1do1·able
'
,
nominan
ar/11
misterio d
¡
ConcenCtón
En el
J
e Su
nmaculnrla
r.,
.
segun o, se alude a
su
I magen
, pero Ja llaman \1/ .•
, ,
antí im ,1
aun tT!JttStma 1Vuestrt1
Ptttron,1 Tute t ,zr de tsra Crnd"d
/J
.
enora )'
C
··
" )' rOVll'/Clfl.
- on el hn de rarificar e! ulco que e :i b
Senara de i\1onccrrev "d d
la a a Nuesrra
, .
,
e e tiempos inmc:moriale "
menciona una ron1c1 e crira p
E .
,
0 r
de I si g I o X¡
.
·
d.
PI g me 11 i O R • M e I o a fi ne s
,
, . aunque no ice donde v
d
61' ,
er ara de una re efia de la ce
. . lcuban o t pu ito. e
·1 8 d e mayo de l 91 remon1a .ce e rada, en Ia c:He d ra,1
e
o bisp ado de . Linues 1 ) -, c~aorn m~r1vdo de la r cción del
·"
i:gona e
·d· ,
·
afirma que en el alr
arqu1 10 es1~ .•\1elo
.
'
u m.iror e Je r1c1b "I b 11 '
im agen de 13 Inm:iculidi
. ' . . ¡J ·.' ª ¡J · e, .1-ima
'
• · Ca·ncepc1011
Nuescr:i ·eiíora de ,\'lo11r crrev ., i.:.
i.
,
in1.1gen 11 or1ca Jl
q ·.I ,
fi n es de I s I g 10 XI ·
J · ... ..
u z ªs · e 11 e .i é r o e a , ,1
. , ..
., · · ltl.ln o empieza a ¡)ro
,
1
ad v o a e 10 n q
¡
P J g a r L .1 11 u e v
.
.
u su r l eu)' e ,1 a J n ei ,, u .1 de Ia 1
. . 1J
in n1nv
h J
º
nn1.1u1 .1 a
prue .1 ocumencal. rambién le J
·l. . 1
de N u e ( r a ::,~u11.1
ed ~r
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nora en onrcrre\· J IJ 1·11
. [ l r ll (l
Pu rí s i m a
.
•· ,
•
P t u Ll .1 n o 11 1m .1 d t: 1.1
O
.
nccpc1on, que
e ·on en·
1
re gr o m o n r a n .1 . : i 11 e 111 ba r n o , e n ,
. a en
·~
a r r d i.il

,t

e j mene I o 11.Hl o .ir 1 1uil o de F/
9 lle J I d1 1 r .
.. .b1
tam bién reprcsenrt1iv1 J
'
. S1n~ur,1 po I emcnrc e\
Ad e m á . \ f. • '.. e ' u e r r J ' t: 11 0 r .1 d e ,\ 1o 11 ee r re \' "
5 • t: 11 J o tu g r ,1 ti 1 J · 1
· .. · •
arríe u¡ o V e !1 ~ ,.
l
l : l p In~ 11 r ,1, &lt;]lle r ll 611 () (' n l I di o
.
u OH.l ,\r1rr11uo111•.1 /,1SfrÍnc11 s
¡ 19·9 ¡
asten ea ' en ,1111 6 .1 ' q u t:
e ., u !) u n t· "
•
ort e ( 19 56)

..

'

,1 1 r m a

&lt;

Monterrev.

ea

(,'}')

'uolr.i ,

c1íor.1 de

�Sobre el origen de l:1 esculrurJ y Li pintura, nJd,1
sabemos. Pérez-MalJon.1do dice, .1ccrca de la 1n1Jgcn dl
nuestra Pariona: "según se ha dicho -trunque no lu1 podido
comprobar;e-, la trajo ,z estt1s tiernrs ~! mismo ~0~1 Diego de
Jvfontemayor". Con r1.:spccco .1 la pintura anon1n~a Je _la
Inmaculada afirma: "No ha sido posible preczst1r cu,rndo 11rno
este lienzo a A1onterrey, ni quien lo trajo".
Por nuestra pan~ diremos gue. en la ~-isira 9l~e hizo, a
mediados de 1777, el doctor José Antonio Marr1no., ¡t1cz
visirador y vicario general, a la iglesia parroqui.,l, ahor:.1
catedral, ·ordenó, enrre orras cosas, "que se rcroque la
antigua Patrona .. . "'"'. Qued.1 L1 ~uda de si en. verdad se
refiere a la imagen de bu le o, a la p In tura o a o er.1 t m :1 ge 11 •

rv
A fines del mismo año 1956, el padre (ahora monseñor)'
c r O n is ta d e l a a r q u i d i ó ces is d e i\1o n t e r re y ) , A u re l i a n o \ ,~ p ia
Méndez aborda el rema de Nuesrra Senara de Monterrey .
Afirma que , en 1945, el cíe.ido padre,, Río~ "ma.n dó
quicar de la imagen las vestiduras de cela y quedo al
descubierto algo del antiguo esrnfado", el cual mando
renovar, "aunque no se le puso . e! manto·:, . ,Añade
inexactamente que, ese mismo año, la imagen pres1d10 en~ la
catedra l los festejos del Año Mariano, pues fue en 1?)3.
Luego dice erróneamente que, el Iº de_ diciembre de dicho
año, el señor arzobispo Espino y Silva dio un decrero
"ordenando la reforma de la imagen". La fecha del decrero
es el 1 de diciembre, pero de 1954.
Para just ificar la "refo rma " de la antigua escultura d~ la
Inmaculada, asienta: "EL rostro de la imagen era inexpresrv~,
con un gesto forzado: Las manos juntas sobre el pecho hacza
arriba ... ,. . La fo to g r a fía de Yá ñ e z Io des m I en re .
.
La imauen fue rr:insformada por el mencionado arusca
queretano, ~uien "se encargó de la deLicad~ obra: s_ubstituyó la
cabeza de La imagen, poniendo los m1m_1~s ~Jo_s, ~unq~e
entornando mucho más los párpados; se le de;o mas 111clinac1on
en el cuello y más esbeltez; se le inclinaron mds Las manos y ;,e
le {t.ñadieron hasta las joyas de adorno sobre el cuello y brazos •

-oo

El trabajo se hizo "copirndo rodo" de la pinrur,1 de la
lnm ;iculada que cst.i en la c:itedral de !\1onterrcv. Además se
1e a ñ J d i ó , " e n m a d e r a , el rn a n r o y se p u s i e ro n ;11 á s o m e 11 0 s
los antiguos e o Iores ... ". A fi r m a, por ll l timo, que se o lÍ 11 el
pintor Oñativia L1 escultura de Nuestra Sciío~a Je
~oncerrey podría ser "una copia mal lograda" de dicha
pintura. No está claro si el p1nror Oñativia se refirió a la
antigua escultura antes o después de su ''restauración''.
El 31 de mayo de 1955, la im.igen "resraurada" se co locó
en el altar mayor de la catedral.
E[ mismo auror, siguiendo a Pérez -Maldon.1do, le
a t r ib u y e a 1a i m age n u n a g r a n a n ei g ü e d a d . Af i r m a q u e
"desde tiempos verdaderamente inmemoriales", se venerab:~
en la iglesia mayor una imagen Je la Inmaculada
Concepci ón, "hecha de madera pesada, estofada en colores
azul y oro, segi,n parece, siguiendo los cánones de la escultura
religiosa de! siglo XVI JI, mando menos en el estofado .. . '' .
Aunqu e, aclara, el estofado "puede haberse hecho muchos años
~espues de la existencia de la imagen". Es decir, que la
imagen podría ser rnucho mas antigua.
Añade que dicha imagen, "se dice, debe haber sido
traída ... por los mismos colon izadores ... ", o quiz.ís fuera
"regalo del Conde de Monterrey (v irrey de la
ueva
España), en cuyo honor se fundab·a la Citidad". Concluye:
"Algunos hisroriadores (¿quiénes? ) suponen que la traerían
los primeros misioneros'' o el padre Martín Abad de Uría,
nombrado cura párroco de Monterrey en 1626. Como ya
hemos dicho, hasta ahora se desconoce el oriuen de ·la
anrigua imagen y de la pintura de la Inm aculada ~ue hemos
mencion ado.
Ag~ega que, _"tal vez", el primer documento en el que se
deno_mina Iglesia de Nuestra Señora de Monterrey a la
1gles1a mayor o parroquial, es el resramenro de la india
claxcalteca Antonia Teresa,
llamada
"la
Zapatera",
documento fechado el 20 de octubre de 1719 ~'.
En dicho documento, la testadora pide que su cuerpo sea
sepultado "en la Iglesia de J\:'uescra Seiiora de Monterrey,
Parroq uial de esta Ciudad ... " (La ortografía la hcm~s
modernizado) . Sin embargo, la cita anterior t:imbién podría
7() 1

�referirse al nombre de la ciudad, como si la restadora _dijera:
deseo ser encerrada en la iglesia de l.1 Ciudad de
uesrra
Señora de Monterrey, parroquia de esca ciudad.
.
M:ís adelante el auror insiste en que, en el mencionado
Mayor,
como
rcsrame~neo , "va se habla del rírulo de la Iglesia
..
.
Ig lesia de Nu.escra Señora d_e Mon_rerrey.,-:'. Y concluye q~e
ha habido "una tradición cierta, rnmemonaL, para venerada
(,t Nuestra Señora de .Monterrey) como la fundadora de la
Ciudad Metropolitana " .
.
.
La
tradición
cierca
e
inmemorial.
probada
documencalmenre, es el culro que se le ha dado,__ desde la
fundación de Monrerrey, .t la Inmaculada ~oncepc1on, como
patrona de la ciudad y rirular de su iglesia mayor. La
·'
de Nuescra Señora de Moncerrev, t:S muy·
,l d V0CJCiOn
posterior.
V

U nos meses an res de celebrarse el cu.neo centenario de la
fundación de Monterrey , monseiíor Aureliano Tapia
Méndcz, vuelve a tratar el tema de Nuestra St:'.ñora de
Monterrey--.
• d ¿· h
En 5 ~ trabajo pretende probar le existencia e 1c a
advocación desde el origen de la ciudad: "Baswria que don
Diego de Montemayor huhiera i11vo1tado el r'.ombn• de Nuesrra
e de A1onterrey para que ex1st1er,1. una~1 11uev11
JeJ'lora
, d
• ' n... " . I•uego afirma que el tirulo de Santa l \ arta
tl d vocauo
d de
Monte Rei cxisce en la capilla medieval de los con es e
Monterrey, en la iglesia parroquial de la villa de .\iiontcrrey,
. · (Espana
- ). Debe referirse_ al templo. de Santa
en G a l 1c1a
l•
de
Moncerrev,
XIII o
Mar a
, construido a. hnes del siglo
1 ·,
· · ·
d e I XIV , lo cua I nada, prueba en re J. cion con
pr1ncip10s
f

nuestro rema..
b'
La hipótesis no es de:: monse1íor. ru_e, q_uizás, el sa 10
Gurierre Tibón el primero que afir~1ó, _s 111 ningun~ prueba:
sobre la advocación mariJnJ de la iglesia gal_lega: a clL1 s~
Jebe el nombre que Diego Je Monremayor dio en l 596 a la
ciudad metropolicrna di.'. Nucstr.1 Señora de la Purísim,l

Concepci ón de ,l\.fo n terrev, en nombre de Don Gas par
ZúÍliga. quinto conde de lvfontcrrev" ·'.
En e l e i r a d o a rr íe u l o , m o n se ñ,o r d i ee q u e ¡\1o n te m a y o r
'' tituló a la Ciudad ton la aduornción de La Purísima
Concepción de María, como de Monterrl'y ... ". De donde
conclu ye, unos párrafos mjs adelante, que la imagen de
Nuesrra Señora de Monterrey se veneró "en el ,ilrar mavor
de Catedral desde tiempos inmemoriales".
El autor puso enrre comillas la frase anterior, aunque no
aclara de dónde la rnmó. La a fi rmaci ón de que, la imagen de
Nuestra Señora de Monrerrey se veneró en la iglesia mayor
"desde tiempos inmemoriales", no proviene de algún libro o
documenro antiguo sino del arrículo de Pérez-Maldonado,
publicado en EL Norte en 1956, y, por supuesro, su auror no
aporra prueba alguna para sosrencr su aserro.
Rcspecro a la anrigu:i escultura de la Inmaculada,
monseñor Tapia Ménde2 asegura que se le hizo "una primera
restauraci ón... que fue en realidad un,1 remodelación,
porque se le cambió h expresión del rosrro, poniendo más
abierros los ojos, moviendo un poco las manos que quedaron
1:1 en os j u n ras , )' se I e p u so u n J r ú n ie a J e m a de r ,l y p a s I a
esr~foda. Se le añadió un man ro &lt;le brocado ... ". AÍlaJe que
la imagen se colocó en el prcshirerio de carcdrJI d 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Santo 1\:far1a110.
Esca primera "remodelación", como la dcnomin,1
monseñor , no menciona quién lJ llevó a cabo. El h1sroriador
Pér~z-M _aldonado sólo dice que se le hizo un ll1Jnto a L1
an r,gua imagen.
En la "segunda rc.:forma" de la i,11,1,cen,
11 C \' ,lt1,t ,l Cl 11 o
.,
por el anist,l queretano Jc.::sLÍs Rodríguez: "\e c.1mbió l.1
posic ión de Ia e ..i be, a. l.1 o r 1en t J L ió n Je I os o j os, se Ie a ñ .1 d Hi
un m,tnro empasr.1Jo; \t.' c.tmb1ó rod.1 la dccor,1ción del
vestido ", copi.índosc &lt;ll.'. l.1 mc11cionaJ ,1 pinturJ que esr;í en
la catedral 'los dibu¡o, Jt· 1tín11.,1 y 111.1r11u, cuc.:llo )' pu!Íos
de l veqido. y h,1sr,1 se copi.1ron el uill.ir . .irt:tl.'., ~- puhcr.t\".
De l.1 scgund,1 "rcs1.1ur.1Lió11" l'érn-.\1.i!Jonado mio d11.c
q u e e\ 1e t r.1 b.1 ¡ o " f u e m u y , .11 1 \ f,1 u o r I o, Lo m o po J r .í 11
comprob.líll&gt; ahor,1 rndo, lo, fíele:, que: 1.0111...11rrrn ,1
Carcdr.1I".

�T J Pi J Mé n J a 11.1 h 1.1 .1 fi r m .1 Jo e n / ,1 e;'.' e' t' r .1
h se g u n d :1 " re: s c.1 u r:H.. i ó n .. . Ro d rl gu e ~
( 19 5 6) que, en
· JI' . . , .. t:, dn. i r qui: l.1 c1 m b I o
.
, 11 e abe z .1 u e ,1 1 m ,1 g, e n ,
, .. . ,
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.
tun&lt;iut: cnror1un n
,
"los mismos o¡os. .
,
.,
Rodr1gucz puso ,
,. ' en el segundo que lL: umb10
mucho más los parpad~s ... ·,,}
"L1 orientación de los o¡os ... · .
l
1·l e c\'iJenre.
.
. , d" h rnugua ocu rur.1. 1
La transformacion e · ' . '
, .. , 1 Jeió (;se le
.
d'·· en La Ciacetil que St: e
.
El mismo autor iL&lt;:
l
ll v n1 '1 s csbelro,; se le
. 1· .· · en e cuc o , - · · .. 1, 1Í11dicron
d io') n11s 1nc inacion
.
. l
os
\', por u 1umo, se: c.: • •
inclinaron mas as m,rn ··· , b
I
llo y brnos de la
hasta las joyas de adorno so re e cu e
,
.
L

,.

l

i m a bº en•.. ·
e¡
h J b 1,l
· e· ali fi cado a
e·
e uarro dé ea d .1.s. a,. n res,l "d :Httor
. d obr.i". Ahora ;11ir111a:
1
"
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10
n
de
a
e
1c.1
.i
l
segun d ,l res r aura e
. l . J' (re 111 o Je la Ció n) rll (.'. p C tH que a
"M
•e9ueesraut1m
•
l
i e p a re e
. -.
d
.•
. d o r ,. ,d r do r m ,1 e o r o
· "
y califica
e
rrai
anrenor ·
' b . d.e HlC. "cuando pone sus
remodela d or d e una o r.1
\
.
s '. o.. se 1,." prop 0 11 e q u e ,1 s h::ig,,. con
inte r prerac1onc
arbitrarios criterios ·
.
Üíl.1rivia, sobre si la
Refiriéndose a la ~ud~ddell p\nro;omando como mode lo
.
lt ra habr1a s1 o 1ec ,:i
,
·bt
a n t I gua es Cu u
"de n {ro de es {a ter r1 e
.
iceversa a irma que,
b'
la pintura o v
'
f.
" el señor arzo 1spo
., "
" . argumcnros irmes ,
d
f
con us1on . y, Si n
f h do el l de diciembre e
Espino v Silva dio el decreto, ec a
.,
El decre t o
,
d
l
nda rc:staurac1011.
1954, ord~Enasan o a se~~1 r;staurará completamente d,e
disponía:
imagen
. .
·enci-1 "
Ademas
obre su prim1t1va apar1
• .
"
manera que rec
..
I lugar que le corresponde ,
ordenaba que se colocara en e
· ¡ de la catedral.
"
como r1ru ar
,
. la imaoen "complc:ramenre y
Se trata b :1 de res ea u r
1 Pb
b asándose en u n a
do origina .
ero,
'
l
1
devolver e 5ll eSCa .
l
I
fue reconstruida en a
.
.
· nón1ma aescucura
.,
antigua pintura, a.
. ,
f··. d
una transformac1o n
forma más
Hb1rrar1a, su t1cn o

r·

:u.

d e Lírraga (a mediados de 1945), se colocó en L1 hornacin::i
d e I a I t a r m a y o r l a ., i 111 a ge n de b u I co e n 1:1 a d v o u e i ó n &lt;l e i a
P urísima'', o sea la obra e.le Nüñez fuentes. Es rJ. imagen fue
recirada en 1955 para que ocupara su lugar "la antigua
esculrura de Nuescra
Scií.ora de J\.1onterrey dos veces
resraurada.
Po r ú I t i m o d i re m os c.¡ u e , e n e I a r ríe u Io " Los ro sr ros ... ,..
a p a rece u n a m a g n í f i e a fo t o g r a fía d e Ia p i n r u ra a n ó n i m a d e h
ca red r a l. e n I a q u e se d i ce q u e " q u e s i rvi ó d e m o d eI o p a
h ace r la escultura de Nucsrra Señora de Monterrey". L1
fr ase es ambigua porque, en realidad, la pint u ra sirvi'ó para
tr ansformar la antig ua escu l tura de la Inmaculada en orra
m uy disrinca, a la que se ha dado en llamar Nucsrra Seiiora
de Monterrey.

r.,

Cinco meses después de la publ icación de su artículo
"Los rostros ... ", monseií.or Tapia Méndcz aseguró que el
arzobi~po Espino y Silva y el historiador Pére1.-Maldonado
aco rdaron que se transformara la antigua escultura con et fin
de que se pareciera a la pintura de la catedral. Y añadió:
"No tenían ningún fundamenro para decidir cal cosa" .
Refiriéndose a Pé rez-Maldonado afirma: "Él se extralimitó
en sus juicios, sin ningún fundamento para dictamina r" que
la pintura "era anterior a la escultura .. . " (El Norte, 3 de
julio de 1996, sección cultural). Es decir que. sin criterio
algu n o, se d ecidió que la pin t ura era más antigua que la
esc ultura, reso lviendo transformar ésta en una copia de
aqué lla.

Apéndi ce
Sob re la s re stauraci ones a la anti gua es cult ura de la
Inm ac ulada Conce pció n, Patro na de la Ca tedral de
M onte rrey.

completa.
al concluir las obras en el
Termina d1c1endo que,
con las pincuras
presbiterio de la catedral, que culminaron

El historiador Ca rl os Pérez-Maldonado sólo menciona,
adem ás de la reparación al estofado. una resrauración.
Afi rm a que l a antigua esculrnra fue llevada a l:1 ciudad de
México para ser estofada aunque no dice en qué afio. Afiade
que , a med iados de 1953, propuso "que se terminara

704

705

�debidamente \a restaurac1on de la imagen", pero sólo se le
hizo un manco, siendo expuesra en la ca(ed ral el 8 de
diciembre de 1953, inicio del Año Sanco Mariano. El l de
diciembre de 1954, el senor :irzobispo Espino y Silva
decreró la restau rac ión de la imagen. Conc l uye diciendo que
en Que réraro " la estofó y, res(auró nuevamente" el artista
Jesús Rodríguez, "para que quedara en la misma forma" que
una ancigua pintura de la Virgen exiStente en la catedral. (EL

Norte, 19 56).
Monsenor Aureliano Tapia Méndez, en su arcículo
"Tradición ma riana ... " ( 1956), asegura que en 1945 se le
renovó el estofado a la an(lgua escu lrura.
Añade
errónea mente que, el l de diciembre de dicho año, el señor
arzobispo Espino y Silva ordenó la reforma de la, imagen,
p u e s e l de c reto l o d i o e n l 9 54. L u ego a fi mu q u e e l a rr is ta
queretano Jesús B. Rodrígue2 llevó a CJbo "la delicada
obra", susr i cu yendo la cabeZJ de Li i nugen, i ne l i nando el
cue ll o y las manos y :iñadiéndole varios adornos, "copiando
codo" de una antigua pintu ra :rnónima que está en la
catedral regiomonran:1. Por último, se le añadió un m:inrn
de mad era •'y se pusieron más o menos los an t iguos
colo res ... " .
Cuat ro décadas después , el m ismo autor, en •' Los
rostros ... " (1996), menciona dos restauraciones. Dice que en
1953 se llevó a cabo la primer:1, "que fue en rc:i l idad una
remodelació n , porque se le cambió la expresión del rostro,
poniendo más abiertos los ojos. moviendo un poco las
manos, que quedaron menos juncas", y añadiéndole "un a
túnica de made ra y pJsr.1 csrnfada". Agrega que se le hizo
una "segunda reforma", cambiando la posición &lt;le la cabeza,
"ajustándola" a la &lt;le la pi n tura de la cacedral. M.-ís adelan te
d i ce que en la segunda rtstauración t:imbi~n se cambió la
orientación de los ojos. se le puso "un manco emp:1st:1do" y
se copió la mencionada pinrura en todos HlS dct.lllcs.
En resumen, Pérez-M:ddon;i.do afirma que, L1 .u1tigua
escultura, primero fut: ncofa&lt;l,1 y &lt;lc.:spu~~ rtst.1ur.da. Por s u
p a ne, Ta pi a M é n de z , en su Jr tí e u l o ·· T r ad i c i ó n m ,H i ;1 n a ... "
(1 9 5 6 ) , s i g u ien d o a P é re z - M al d o 1n do , d i e e: q u e en 1~) 4 5 s c
le reno Vó e I estora do y e X r l i e J l.1 s m ()di fi Ca e i () 11 o q ll &lt;.: 1('

h icieron
a la ima~en
o • p e ro e 11 " Los ro
..
.
q ue tueron dos la~ r .
stros ... ( 1996) afirm,.1.
. I
tsr.turac1ones que
f ·. I .
tH u ;ir de [\fonrerrev
.
d
su r10 a tmagcn
. ' mencionan o en
,
. .
a b e a el a r ar q u e c 11 . d
.,
9 u e e o ns Is t Ie ro n .
1
11
.
1nes de
1956 · , ' o apare
I' e 1o su p ri· mer arricu lo a
"f
, , a se
e
h b,
I
•
rcscauraciones" aun,
.'I
.ª tan iccho las dos
p
, .
'
que so o menciona
or ul r1mo diremos que 1
.. ,
una.
ª op1n1on
del ·
O
so bre l a esc ulru ra y la pinr
d I
.
ptnror
ñacivia
.
.
ura e a V1rg
en, no cscá clara en
1as vers iones (jue da n lo d
,
s os autores

e

&lt;

Perez-Maldo nado d. _
·.
po s i bi l i d a d " de q u e I t e e _q u e el c tr a d o p i n ro r se ñ a I ó ., l 1
.
' ª anugua escu l c
d ¡
sido hecha · • d
ura e a Inmaculada
h u b, 1cra
.
' s1gu 1en o el model
d 1
.
'
&lt;

a n o n t rn a ' a u n q u e q u e da b a ,, e I e r .
o e a P t n tu ra
las dos sirvió de mod 1
11gma o la duda de cuál de
1956).
e o para hacer la otra" (El Norte

'
Por
,
su parre, monseñor Ta . M, d
seg u n la opin ión de 0- . . p ia
en ez asegura que
d
na r1 v1a la escul t
d N
,
ra
e Monterrey
"
'
ura
e
uescra
Seno
.
es u n a copia
1 1
p1n ru ra. (" Tr:id ición ~1 .
"
ma
agrada" de la
El
.
ar1ana .. . , 1956)
pnme r autor se refiere á l
. .
seg undo, segün parece
I d
ª1 an ri_gua escultura Y el
,
'au e a a m
.
,
es Pu es d e se r " res r a u 1. d .1 ,,
l
t s m a i m a ge n p e ro
d
u
'
ª · , pues 'a llam ª N uestra Sefi.ora
,
monte
rrey.
de

Notas Bibliográfi cas
'. La C111dad .\letropolt1nna.. ( 19~() 1' 8
- D Cnrlos !'ér -- \I ¡
&gt; • r --' ·
Pág. 1O
e_ . a dmwdo adaru ... l\:rióJiw: ··u ,\ 'arre.. ?() d~ .. .
; ..
: ,
- , s~r11cmhr.: dt' 1956 ,
Trad1c1on mariana...... en La C ,
.
4 Periódico. El .\'orre 20 d . - ,
'.ªce 111. octubr.:-none111brt' dt: 1956.
'p
·
Olf)l1rn1brcd.: 1956
10
ro1ocolos.
. . p. 1 \ ·h · v . .
d ¡ \'O lumen 1. año~· 1-~99· 1,.\l't'0• lllllllCn)
6A
' etas e ,\yuntamicmo d.: ,\ lo1Hcrr,:\. i\rcl111· i\ 1. ' ~e J\ o lurncipal d,• \lnntarc~
Israel
Cavazos Garz·1
de i\!on1crre\• ·
•
•' . ··eon t rO\ .:rs1J~• ,.&lt;)b • o ,,, •u111c1pal
..
1) 80- 16 -,-- •
• · ·' r~ 1unsu1cc1on es ir •I .
•
de l978 ) _ . en Rens1a Coal111tle11s&lt;! d!' !!1'.~1or111. Sal 11.f) ,_tua cmrl' Sallrllo) :-.1ontc1TC\.
s.. : . .
r, o. loahu1la. no11c111brc-d1c1L·111hrc
Trad1c1on marianna ·· , ¡ ('
~trotocolo~. iolumc;17. ~~~s -~7(~~~·1e~c(,J. ,oc1ubrc-nov1t&gt;rnbr_- de 1956.
Prot
1
' .... nurn.:ro 1()9 \r ·h· \I
.
11 ., oco os. ,·0111111_-11 9. afios 1709-1711 . .
_- ' c 110 u111c1pal de .\1ontcrre,
ii __ D. Carlos Pcrcz-!l!aldonado aclaru . .. ·. n~7\ro. 1--1). i\rchl\ n\1unicipal de \lontwc·\
, Los rostros.. :·. l'tnódico· Et l"
·, rn . o, Ir. 20 de scpt1cmhrc de 19'-6 p 1(l .
,l D
.11arro w! \ lo/// .. , - d . .
• . .
1 a efensa del !'11&lt;!blo 8 d•' d ic
"
e, tp.c 1. :, c kbrcro de 1996· ·,ccc1·&lt;í11 1). p.
• ~ 1cm,,rc d,: 1891.
1

�ion·1111c, -iuc .:\l,lcn , n la l iu,!.tJ J.: :--10111.:111.::
R.:1,::-,, '.\hmtcrrc:. l!Jll8.

J..: lo~ ..:dilk1,l~: monum.:1110, 111!1¡ . , (': ·ni lkrn;1rdo
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Tomo
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1955. rr -l-1,.
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1 \ ..¡\t, o \lunic1pal ck i\h1111.:rr.::
, , ! 'i99-l /1-l() llllllll'.W · 1'·
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'' l'rOHlt'lllO~. \ olum..:n 1. ,ll1\l. .
• t, . J. 1768-ahril J,· 1; ,1/). lo I l()S 1 ,1
,., Aulll d.: ,·is11a .:n el libni 11 de bau1i-n10~ (:-,.:¡:11,_111 re c
(.'·n •dr·1I de \lnnkir1.:1
.1.. ,
113 Ard1i10 l'arroqu1,· 11tl.' l·i
'
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·
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·,.
J. \lillll.:rr,,1 .oc111brc-m11 1.:n,.,r1e
, l / ¡ ( ,t&lt;"&lt;'l&lt;I \. ,hlll\1 e ,
:n-··· ·1radición mariana d..: \l, 111tcrrc·: .. · cl
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rcstaménto tk /\nton1a l cro,t.
LI
•

tk 1956
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t\luim:ipal tk \tomcrrc: ,
.. . 1-:I
:: .. l.ú~ rnstrns de ~ ucstrJ Señora tk \trn11crrc: . lil .

ai'lii 1717. ,,pcd1..:nl..: 30 . . \rch110

,no ele

f)i

\ fonlt!rr&lt;'I .

LA PÉRDIDA DE LA LIBERTAD EN LOS PUEBLOS
PREHISPÁNICOS

5 J..: t'ch1wo de

'

Dr. Ernc,ro de la Torre Villar
Universidad :\.ac1onal Amónorna de Méx,co

111 , J d, ~. ,ucmhrc de 1975 sccciún ~cgunda. p.2.
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•
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1iglas, mmu !1r, ck &lt;fnr, IKX.'lln'!i m c7x.u1 a J1lll'lllfY.n°o11:a s1
l7l'Wlr 11¡xx ¡_,. (l\U/ll0'(6' la (l',('17(,Í,/lk.'(fll&lt;: la hiwcn,rá11il/\,I
de r.."i11r,·¡11.1i1·,..,.., l'K'J (.."i/(1 r!ll\11l1lu t!ll /lle!) u ·rJ\t101d.11./cp1e la del

lliK'UlliL?'IOcli.!1/(]r1111111r.-hr;p11eH11, dd h11111t(rnJc:ne111ul

H,\HC.l-\1:VH.-\ltl'I \
/M,n,J n..,,,L lfa1.,.

Fuentes para su estudio.
Bren análisis crítico.

Precisa r las futnte\ p,tr.1 el cm1dio Je un penoJo hi~1órico, e~ c.m.:.1
diFícil. La dificultad se .10.:1111í.1 cu,rndo Lt (poc.1 en t.1tcstión rn.1 lcj.111.1
cul1ural y cronológicJmrntt. '.\ueqra hiswri,t prcht~p.ínic.i c,t.í di,t.11m·
en lo cultural, menos qut: en el 1it:111po, .1t\ 11 ctu ndo ,1 menudo l.1

~ot,

�- d.
. b, kce 1 \U Jesu)!lOLiinicnlO, mis t¡uc .1
sintamos a!1orar. Es.1 isca11c1.1 o c_L ·1 :. '
.,
d"fi ·ulnd de 1,11111 1e1011.
.
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incomprens1on o a 1 1c .
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y los llevaba con aprecioª
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. ¡· .
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,
,
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Pueblos , nue,os. ·e , con el apren ¿·.1z.1¡e
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000
enrreten1an sus
.. ,
d hábiles imerrogaronos Y ª
. vesugac1on
. . , del pasado
a craves e
.' .
111

descifración de los coJ1ces.
b f . Sobre las cosas de Nueva España
Tal vez la primera de csc.i.sdo _r.ids L0
1el.
denominada -::omúnmen re
.
Fr3.V An res e
mos.
.
,
,. sus rnd10s, ese nea por . ,
b
b . 1 cuales han de ahanzar sus
.
E
b d-1 las 1ses so re :.is
el Libro de Oro . sta o ra , ·. , . O- 1 bra del célebn: filólogo,
. .
1
e~ oosr&lt;.'.nores.
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. 1
op1n1ones os auior r
I . d S· · Tblcelolco al 1gua q ue
. d 1 . '&lt;l den el co eg10 e a.nc1.1000
. .
carcddnco e JClnl ~
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us preferencias por la uenc1a
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u1en !u a e me m.ir
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el p1dre Sa hagun, 9
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d l - s·1nuiences escritores: L,onc.i, as
, • d , ., - hs op1n1ones e o~· o
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ecnolog1ca, Cfl\t'.llSe. '
d L .
as con inJependenc1a oe os
, 1 d' , • f orquema a, as .is
d
Casas, den teca Y
,
d z . . Mendiera. Torquenu a.
ocros, y a través de las lineas e onc.1)

e

Aún cu.rndo en h obr,1 se adviene sobre: b aurcnt iLid.1d de bs leve_.,
en dia comrni&lt;l.1s, de toda suerte fueron s:1cad:1s de cód1c&lt;.'.S 1ndíge1u~ 'un
ranco sospechosos para los religioso!&gt;. pero que represt:man sin emb.irgo
las costumbre.&lt;; y las !eres Je los indios.
El ,1rzobispo de S:11HO Domingo y prcsidcnre Je la scgund.1
audiencia l'rl México, D. Scb.1srián Ramírez de h1cnlc:1l, escribe al
monarca, el 3 de noviembn: &lt;lc l 532 una carra con relación a la cedub de
1530 que ordena se averigüe el origen de los esclavos indios para sol rarlos
o mantenerlos en ese esraJo, así coma para aminorar los abusos de Nur"10
de G uim~n•. Esr,i carra conriene imporran rcs daros relarivos .1 los
esclavos, proporcionados ,1 Fuenleal con roda ~eguridaJ par los religiosos
de San Francisco.
En el año de l 535, el licenciado Vasco de Quiroga, jurisL1 de ampli.1
culcura, susrenrada en la tradición del derecho romano, crnonista,
crisriano abierto al soplo de las nuevas ideas matizadas con la cradición
secular, envía al Emperador una Información en Derecho, sobre algunm
provisiones del Real Consejo de Indias". En su infornución, analiza
Quiroga la esclavitud como institució n desde un pun to de visra del
derecho romano. Señala sus elememos y la c:iracceriza con fino sentido,
dem ostrando la inexistencia de escbvos prehisp:ín icos, cal como se habían
concebido por una menral idad europea, y así no dar lugar al
mantenimiento de esa siruación por p:m e de los españoles.
De la misma época, 1536-1 541, procede la Historia de Las Indios de
la Nueva España de fray Toribio de Benaveme, Morolin ía, así como sus
memoriales mas recience/'. De esta obra se expresa con elogio el Sr.
lcazbalceca: "obra encantadora por b sencillez de su narración y que
describe por rodas parres la bondad y la modestia de su venerable autor.
Crece aún más el interés que inspira porque, desnuda de inoportunas
digresiones y moralidades, nos presen ta un cuadro vivo de la época más
interesa nte de nuescra hisroria" (la de la evangeliiaciónt .
Gómara en su Crónic1t General de las I;dias, sobre codo en su parre
1
segunda dedicada a la conquista de México ', recoge las nocicias dadas
por Corrés en sus carcas, así como informaciones personales que le
permiten acertar en sus observaciones. Es la s uya una obra que da
utilísimos da tos. La mención que hJce en su segunda parre, de las fiestas
Y costumbres indígen;is, la hizo con vista a la obra de algunos religiosos;
quien sabe si los mismos empleados por las Casas y urilizan&lt;lo la llamada
Relación de Z umárraga.

711

�11

El Conquistador Anónimo , testigo presencial de la caída de un
pueblo, funda su importancia en el interés qu~ en su ánimo de soldado
despenaron cierras maneras nuevas a su mentalidad. Como un panorama
general, en el que no puede uno derenerse en los detalles, así es su obra.
Para un estudio psicológico de la conquista, esca obra es fundamental. A
nuestro rema proporciona algunos daros.
La ReLac,ón de Andrés de Tapia con maye-res daros que la obra
anterior, pero desgraciadamente trunca, es_ un_ vivo re~rimon'.o de la época
en que Fue escrira. Su autor, hombre principal, ~as 1nrel_igenr~ que el
anterior v más dado al detalle, nos conservó un valioso rcmmorrio de los
14
días del~ conquisca •
Con la obra de Gómara, sobra ,v carece de novedades,
la Crónica de
JI
Nueva bpaña de don Francisco Cervantes de Salazar .
''El príncipe de nuestros cronistas" Berna! Díaz del Castillo, más
curioso, inreligence y capaz que el_ Conquista1"or Anónimo y qu~ Andrés
de Tapia, nos deja en su obra escnra en l 568 daros de reconocido valor
para todos los cernas. Profundo observador, quiere descubrir en cada cosa
extraña para el, su esencia y sentido y a fe que lo logra muc~as veces, a
través de un lenguaje, llano y castizo, base filológica del acrual .
A cravés de la línea de su compañero de latinidad, el P. Olmos, Fray
Bernardino de Sahagún en su Historia de Las cosas de la Nueva J::spaña
logra alcanzar el primer lugar como tratadista de nuemas antigüedadt:~. ~
su cuidado, celo y paciencia debemos el que se haya conser\'ado la nonoa
de los hechos v hombres del pasado. Como Olmos, bebió en l,t más pura
de las fuenres~ )', de los viejos y seiíores principales, recogió todos los
daros indispensables para su obra. Con cbridad seiíala la esclavi_rud y el
cautiverio y nos deja con eso un medio incomparable de conoom1cnco.
Es la suya obra de ncces:iria consulta al que se ocupe_de las cosas ~i:uq~ias
de la Nueva España, v con razón alguien le llamó la Suma de Arnenca ..
Nieto de Nezahualpilli y de una de sus esclavas, Juan Baumra
Pomar, como principal que era de Texcoco, conresró por su Re_lación de
Texcoco, la instrucción inrerrogarorio que por órdenes de Felipe íI se
repartió por rodas las provincias de América, con el Í!n de fo~t;1ar"la
hiscoria de España y sus dominios. Según se desprende ~e b R~l,'1cion, ~l
9 de marzo de 15 72, se :icabó est:i Rcbción de l.i &lt;liscrcpuon della
Representa, sin rener prere1niones históricas, valiosa fuente de
1
información ''.
Diego Muñoz Camargo, el segundo de nm:srros hist?,ria&lt;lores por su
nacimienrn. pues el primero lo es Balras.u Je Ohrcgón . en .,u trunca
712

Historia de T!axcala, proporciona &lt;latm de singular v;1lor. sobre todo en
cua~to se relacionan_ a esa provincia (¡ue sostenía extrañ:.i lucha con los
me~1c&lt;1~0~; por el afán de estos últimos de hacerse de víctimas para los
sacnficios .
. La ~elación de los Se,íores de la Nueva España del Oidor Alonso de
Zoma, sigue a Fray Andrés de Olmos, a Mocolinfa y :i. hancisco de las
Nav.ts, y por tanto es obra bien cimentada como exrracco de las
anrer~?res a lo gue suma el conocimiento y observaciones personales del
autor .
Des~ués de la _obi:a _de Sahagún, la que nos revela mayores daros
;.obre la epoca prchispa_nica, es l.1 del dominico Fray Diego Durán,
en cuya obra -c~mo dice lcazbalccta- acudieron a beber muchos de los
que la sucedieron· ' y guie~ "estaba más conforme a la librería anrigua"\
cal vez parte de esa librena era la obra de Sahagún. Su importancia por
codos conceptos, aún por el último, es capital de nuestro estudio:'.
A Diego Durfo, sigue el P. Tovar, auror del llamado Códice
Ramírez_, ~uien extracró la obra del anterior"'. Por haberse perdido una
obra_ ong111al suya por ~a cual sí sería anterior a Obregón, pues e"
mexicano, hubo de recumr a la obra de Durán, ,1 la cual siguió para hacer
la suya por orden del "virrey D. Martín Enríquez teniendo deseos de
s;ibe_r de _estas antiguallas de esta gente, con certidumbre, m.mdó juntar
las l1brenas. gue ellos tenían de estas cos.1s, y las de México, Tezcuco v
!ul~ se las trajeron, porgue eran los hist0ri,1&lt;lores y sabios en escas cosa¡_
Envióme el Vi:rey esros papeles y libros con d doctor Porrillo, pro\·isor
de este Arzobispado, encarg:índ9-me lo.'&gt; vitsc y ,ivcriguasc, haciendo
alguna relación p;1ra enviar al re\·"· .
_El P. Ac?sra _se sei~·irá de Ía hisrori,l de Tovar p,Ha escribir la panc
relariva a la historia antigua de rn Hisroria Nanmzf v /Y!oral de !t1s Jndl{/s ·.
. La Historitt Edesiásr,'cd lmk1mt de Fr.1:· Je;ónimo de 1\ 1cndiua.
escnra en un lengu,iie perfcuo y con la base t:11 Olmos. ,\1owli11i,1 \· orrm
religiosos, ral \·ez S.1h:1gL'111 y rdcrid,1 a l.i ev.1ngcliz.1ción de bs · ticrr.1 ,
nuevas ~uarda así mismo impurunci.1 pact el es1udio de 1.1 épou antnior
a la venida de los espa11olc!&gt;. Prof'und,rn1cn1e Jocumemad,1, ,l tr;ivó de \ll'I
numerosos capítulos no, de.,cribc Lis costumbres de los pudilos ,1ntit:um
)' la luchad:~ los rnisionnos por rc.1lin1 L1 conc¡ui.,r.1 e,piri1u.d )' \',lrl,l; ,u 1
costumbres .
Del hijo de un princip.il inJio dt Lt \'uc1·.1 E'&gt;p.ui,t. l krn.u1J 0
AJva~ado Tezozomnc. pro\'Íl·nt: L1 Crri 11f(¡/ ,\ft..\·m111t1. Se dice Cuc c,crir,1
en 1)98, pero hay norici,1 de t.¡ue l.1 rnnnLi&lt;í i\ lowlin i.1 . [)l' c,1 ,1 11 1, 1 ,1,1,¡

�como de otras Je .iurores indígenas. dtjl) lc.11h.1kcr.1: "Consum.H.Lt Lt
conquista e inscruidos los 1ndigenas rn 1rneqr.1 cscrirnr.t, ri\',1liz.iron Lon
los misioneros en los rr;1b;ijos históricm, cmprrnJi&lt;:ndo con l.iud.1bk
celo, la t.treJ de comerv:1rnos lo que h.16iJn .1pn.:nJido d&lt;: su'&gt; m.1:·orl'\ .
Más que Je ellos, pues er.rn pcqueí1m ,1 1 momrnro dl· l.1 conqu1\l.1, lo
aprendieron, como los frailes de los \'Íc¡ o, :· princtp,1k\ y de: lm m1s1110,
códices que los religiosos 9u1cne, le,, debieron educar k, J1cron . Sin
embargo de esa idenridad (k fuentes, supieron dar ,l ~ll\ obr.1s un sello
muy peculi:u de factura indígcn.1, Jifícil de rnco11cr,1r en 01ros cscritorc:~.
De ese sentido propio de IJ tradición, nos dice Oro,co y Bnr,i: "ningu1u
rradición me_xicana nos parece m,is genu111a que l.1 conserv:id.1 por
Tewzomoc" '-. Su importancia p.ir.1 IJ esc!Jvnud es gr.111&lt;.:lc:. Se ocup:i con
preferencia de los cautivos que resultab,rn de hs victonos.1s gucrr.1s de
conquista de los mexicanos. Subraya con empeño la !orm.1 Je hacer los
sacrificios y sus prep.uacivos.
Otro descendiente de Reyes. Fernando de Alva Ixdi lxochitl. escribe
numerosas obras. parJ. lo cu,11 se documcnr.1 con los ,111ci:inos v señores de
representación, coteja sus escnros con los códices indígenas v los cerrifiu.
"lxtlilxochid recoge !:is tradiciones cczcocana~, ~uva ~bscuridad v
contradicciones cr~e h:iber disipado; pero se halla ta~ lejos de habcrl~
consegui do. que queda así mismo enredado en las concr:.idicciones"". El
sentido de su obra es el de una petición ' . Sin embargo, :.i él debemos b
conservación de las Leyes de Nezahualcóyod, y ~ezahualpiczintli, que
son la mejor demostración de la exisrenna de un derecho anterior a la
Conquista.
"Rico con los trabajos de los que le precedieron, entró el gran
Herrera, en la espinosa rarea de referir los hechos de sus comparriotas en
el Nuevo Mundo" -dice Icazbalceta-" y en rigor que sí se enriqueció con
los datos ajenos'•·.
De !J Monarquia Indiana de Fray Juan de T orquemada, puede
decirse lo propio de Herrera. Aprovecha las obras de Morolinía v
Mendiera. Una crícic1 severa dice: "recogió los escritos de los misioner;s
1
para tener su obra con recazos de ellas" , "aunque también ruvo la buena
fe de anotar Li fuente de sus noticias'' '~.
Excluidos Fuenleal y Quiroga que pertenecen a otro sistema, el
jurídico, con T orquemada se cierra el ciclo de las obras hechas con un
sentido histórico, aún crarándosc de las Relaciones. Encontramos en clla.s
predominanremenre, l:1 idea religiosa, pero ajustada al hecho que se
narra.

~oturini , _Ycyria y Clavijero, lejos Je .aquellos en el tiempo, siguen
un sistema J1ve_rso y e~tfo alejados aún del espíriru religioso de los
P:Jm:ros. Bocu:m' _rcurnó m,ás fuen:es par~ la hislOria de México que
ningun otro h1sronador, mas sus frutos h1eron reducidos. Lis obras
reco?idas )' que corrieron mala suene, fueron aprove&lt;.hadas por don
Manano Veyua quien nos conservó por copias mucha~ de ellas. En
cuanto a la obra de esce úlumo. formó, en opinión del señor Icazbalce1a.
"la primera Historia Antigua de México, digna de cal nombre" '''.
F~ancisco Jav!er Clavijc:º• escribió la Hisronll Antigua de México que
el :·. C~;vas _c?~s1de~a la _pr~mera gran sinresis de la Historia Antigua de
M~xte~ _- Ut1l1zo la nea 61blioteca de los jesuiras y dispuso de material de
pnmens1mo orden. El señor lcazbalcera da de él una opinión un canto
dura, quizá_ por hacerse partícipe de cierras opi,niones que él combad/,
pero s111 de¡ar por eso de reconocer sus méritos•·.
. C~n la base de Góm_ar.ª,' Bernal, Díaz, Herrera, Pedro Mártir, Salís y
el m~les Rob~rrs~n, escnb10 Prescort su obra. Bien documentada y bajo
un sistema cienriftco, ofrece un buen relato de nuestra historia y es
aprovechable para cienos daros''.
Lord Kingsborough, reunió en sus Antiquities of 1\1.exico publicadas
de 1830 a 1848, gran número de obras casi desconocidas. Su obra fue el
principio de la resurrección de nuesrra historia•·•. José femando Ramíre7 •
r~m_pió el _silencio de nuestros hiscori:.i.dores. Dueño de magnífica
biblioteca dispuso de abundantes materiales para sus investigaciones. A él
se ~~be el conocimiento de muchas obras que se creían ~)erdidas v el
~na!isis de ~;ras. Sus estudios nos proporcionan conocirnie~ros
1nd1spensables .
Jo~quín García lcazbalceta, hizo por la historia de México lo que
Marcelino Menéndez y Pelayo, por la Literatura Española. Hombre de
magnífica preparación, con fuentes de primera mano, su labor fue de
~nor:11e i:11porrancia para los investigadores, ya que con empeño e
i~teligenc1a poco comunes se dedicó .1 dar a la luz obras bases de nuestra
htstona•&lt;&gt;. Produjo así mismo estudios relativos a la época de l:i colonia 110
superados.
A Manuel Orozco y Berra, tocó hacer h síntesis de nuestra historia.
Después de haber "reconocido y extractado innumerables documentos'" y
con un mérndo rigurosamenre científico, rehizo nuestro pasado d~
:11anera_ admira~le. La sobriedad de sus juicios así como su cap:icidad
tntel~c_r'.va le hizo penetrar lo más hondo de los problemas parnos.
Percib,o con talento los fenómenos religiosos, polírico sociales v

-15

�económicos del pueblo mexicano y dio acercadas y justicieras
concl usiones. Difícilmente se podrá superar esta obra de tan insigne
invescigador•~.
Fuera de la categoría de estos eres últimos escrirores, se encuentran
1
los siguiences: Francisco Carbajal, cuya obra t:S de l 86t Bian ~ ,
Lerourneau 1 1, Kohler, con su magnífico escudio sobre El Derecho de los
Aztecas para el que utilizó las mejores fuenres. Su ,Jbra ha servido de guía
para codos los que han tratado algún rema conexo a la organiz.ación social
de aquel pueblo. Con un criterio jurídico moderno, esrudia las
insriruciones indígenas y las somete aun análisis riguroso, como si se
tracara de insriruciones actuales, sin hacer la distinción que salvó a
Quiroga. Su obra, repetimos, ha sido el fundamento de rodos los estudios
jurídico sociales posteriores':._ Herbert Spencer, dorado de un criterio
positivista y a través de la escuela sociológica, hace con la base de
Torquemada y Clavijero un ensayo sobre la organización social de los
,rnciguos mexicanos. A b m1snu tendencia obedecieron Biarr y

Servidumbre y vasallaje
r,i/,

magnífica. bibliograÍíar,,_

71(1

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Lerourneau' •
Alfredo Chavero invesngo en Lis fuentes principales y realizó
estudios de utilidad para el investigado/'. José Cant1.'1 Corro, presbítero
uciliz.ó las obras de sus ancecesores y dejó un original trabajo sobre la
csclavitud'1 . Mariano Cuevas ha publicado numerosos documentos de
gran valor para nucsrra historia. Con un fino sentido crítico y de
imeligencia aguda y precisa, ha formado sus colecciones"'. Moreno'- y
Cevallos Novelo'b en tesis de Licenciatura, siguen las huellas de Kohler
con un seiuido jurídico sociológico. Toribio Esquive! Obregón, de
tendencias netamerue hispanas, no reconoce validez al derecho anee/' .
No así Lucio Mendiera. y Núñez. que se ocupa de él con profundo
inrerés00 • Wigberco Jiménez Moreno y Salvador A. Mareos, lograron
hacer de la incerpreración dd Códice de Yanhuidán, una obra valiosa por
cuanta al mérodo empleado, los conocimientos utilizados y b seriedad de
su investigaciónb1• José Bravo Ugarre, ha publicado dos volúmenes de su
Historia de México, magnífico compendio por su contenido y si)rema. A
grandes rasgos sintetiz.a los hechos más salientes, p.1ra lo cual uriliz.ó

1íe,itk, romo inm1e11i1h.1 lifi°irr.;1 y

e/ Rr, (Í;,

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mmx/Japor tis obras.

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Al \'ll/WXJ 11::/.0/0MOC

C-rmimMt:,:u:,m11 C,rp. fil.

Sometidos primero, seiiores des ués lo
.
imperi o. De la pobrez.a del isl
p . ' s mexicanos logran formar un
.
ore Y su¡etos 1 los de A
1
a1ianza con ellos v loor:rn op '1 E r ,
tzcapotza co, traban
, :,
acar os sror¿ados
comarcanos Y los someten a l
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guerreros vencen a los
.
,
a serv1 um re Su pod
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nqueza aumenta Al c.¡u"
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·
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·
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mejor de sus guerreros com
.
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o caunvos para el sacrificio
1.
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tri uw }' se le repanen sus t'
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, se e impone uro
.,
ierras. tu propio tiempo
l
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. . se es o 1ga como
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ro dos nosotros una calzada ,. c· . ,
d, d .
e , a poner entre
' 1 amino , ro O e picd
d d
.
razas
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estados
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_pesa a, e qu111cc
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grado para que no venoamos
d' . . ,
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J su¡cc1on es e
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en 1smmuc1011 y mei
, · d
pue61o v perdamos nuestra tier .
,
1ospn.:c10 e nuestro
d '
ra Y seamos vasallos d , , .
que e nues¡ra bella gracia a ll
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e extranos, sera bien
rrarados".
~
e os nos emos, por ser de ellos bien
Las cierras de los sometidos
.
"muv moderada , c~d
. · relp,ima~se ª su vez en un principio
,
,, " " ,1 uno igu:i mcnr · '
d'fi d
'
medida que se iban esmrificand ·¡ . 1 e ' mo ' Kan o el reparto a
.

·

,

o a~ e ases.

Al mismo tiempo que se les avasallab,1 ,
.
. .
de ello, se les imponía un·t ol l. .·, ': como ~onsecuenc1:1. &lt;l1rccca
·
·
) ig,tc1on rnbut·1rn
1
•
mexicanos hubieron de suf · ¡
' ' que os.. mismos
.
nr a asem.irsc c.:n el hoo L· 'b
su¡eta ,1 rcgl.1s formadas de IC . d .
1 . . ti . a m ut:icion c.:sub.1
.
..
. lH.:r o con e tiempo v IL
l
_ I r
. ig:ir en c¡ue se 1.tcí.1.
Asi, mismo iba de '1euerdo con
a 1onn.1 d(' 1J · · ,
¡1
.
esa rnodalid·iJ· .. ,\ 1
.
, mision e e vas.dlJ¡e.
G•ornara seríala
d
· · , os enemigos que 110 1
l .
s1r,o se ren ían dando cu
l
.
.
,
os com );rn.111,
ero,&lt;,, P uma¡es 1e¡uelos de 0 .
1 . • ¡
otras cosas de precio: to . 6
1 '
. , io y p :n,1. piet r,h :,·
m ,1 .111 ,1 o~ qw.: lu.cnn
.
poníanles .1lgunos tribuws· l los
. d e , . esto por J1111go\ :,·
,·
que se e,e11Ji:in 5 1
,
por esciJvos, que lL1ma11 ·11
. : .. 1
•. J os vu1u,rn, íe11dí.rn
e ll'&gt;, _1 tr ,111 &lt;.:.\ mu:, pn.:hcro&lt;,.

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. . 1.'.IÓn 111flu1.1 .1,1 nmmo en el goh1emo f111uro dd
I .1 form.1 .d&lt;le n:u:p
·1 srnor
..
L¡ued,1b.1 ~t:óor; ,1 e1.1n
s· ·J1bJn dcp.17.c.:
pueblo somcu o. t se . J
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Hin t\J1..otl , ,(' k) po111.1 t111
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· . l s, k, C!Hlllll11J .1 {l\lf
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somcu os por tut:r: .1 • . e
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0llh&gt;.,
.
,· 3 y v1oilJr,1 e put:J O' c.;
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c.1lp1xquc que rccog1er . ::, l
&lt;l. ·1) ll "lo\ nohle, r ,cí10rn
rnehlo enc.trg.iJos L L' su rcuu JL t . . .
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.
•
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esrab.1 su¡era .1 J sanc1011 e
.
,
- 1r de México .1llt:g,1do ,1I
d Al
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con su m:rn o. . gun,.. do, memos
,.
r·1mp1n
. O[()t0d) . s.ilvo. que d ~pue 61 o
J
monarc.1 o e reconou . d
T b·1 ,. T excou&gt; con lo) q uc ,e
j" •. ,
. po er t.01110 ,llU • .
.
. ,
fuese, de ~gran
([a(
iuon
)
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.
.
j, l s 1111:xicano,. a pn:1r dt: l.l op1n1on
.
pacro un .. ,1l1' •1n1.:i.
· con ¡ne 011111110 Le o
de lxrli1xochid.

Clases sociales

1 .

B•

.
a de cont1u1H.1
\. \,,-1s1l1Ji
· • ·c :tncenorme,m: ~eña!Jdo. ·se

.
c:·1 .
1·smo se man.:ó b1t.:n pronto s111
.a¡o ,e 1s1scem.
1
MexrcJno.
e cenrra 1
consmuyo e mpeno ' .
. . ti icu1 il Y .1ün cu.rndo ~e

sccma s&lt;:mepnrc , , . ' .
.
llegar ,1 consmu1r un s1
.
c1'&lt;lo· no por em se de~truyo
., d · ·
· los pucbl os 'iome
prercnd10 ar in¡erenci.l ª
. . , •. n lo h KÍan desde .\léxico
f de cuenras ~, m ren en l,l '
.
el mrema,.d,que la in , cipes
.
•
,
.
al
poder
del Empc:r,1dor.
vJSJ11 os su¡etos
. La
donde res1 1:rn os pnn
recieron clases jcrarqu1ndas
· .· · d l pueblo se perf'I.
I o Y apa
.
.
orga111zac1on
.
L ·a sido en sus primeros Jnos. .
. e
nmero
-ta1cua 1h,llll
d
admin1srrattv~menre,
las clases al:iciegas se formaron orras e
' después soc1a_lmente . Ju1_1dco J orlos .:m:sanos ~mercaderes.conocidos
d.
·c1ón consrnui as P
·
·
ll l
me 1ana pos1
I
.. ( h ca en plural) .v ¡unto a e .ba a
1
b de ''poc 1recJt1 poc ce
éstos con e nom _re . d •·1
. 1 11·s" hombres de n:nurale2a li re.
•
.i
r:mos e o~ ca pu 1 '
•
d1
c.uegona ue propie
h
Ies,, ,1p..•rceros libres ' criburanos e
,
b
·
"los
mace
u,1
d
En gr,1 o mas JJO,
'
10blc J. quien tributaban as1 como
duei'w del rerreno, gener::1menre un ,
'
J,

g

,

1

a! Escado'· •
•
• • ,
I .
ó!o .rnre el dignatario a quien
No t&lt;:nían 1mpos1c10n esrat:1 , sino s
l '" los conocidos con
bbrab.111 las rierras de servicio as1gn,1das J su ernpl) co ,
¡
'' {semdores de c.1sa rea ·
d ..
el nombre e recca eque_
. L~ .. d., la merrópoli e5taba una clase
d . d &lt;l la ¡crarqu1a y 1ue1a 'Deseen 1en o e
los 111:weques o
.
de los senores
- · que los somen·an·
·.. ,.~ El
·1·bre de servidores
l •
semi,
l f os de la cierrJ a nuevo senor .
rblmaitl que daban ~arre d~ os_.;rlo ocupaba IJ clase &lt;le hon1bres 9~1e
último escalón de la ¡erar9'.11a sodu ' , emilibrt: \' a los que se conocía
hJbía perdido parre de su liberta , s111 ser s
.
-18

con el nombre de escl,1\·os, por utiliJaJ del tt:rmino, no por corrc!,ponJcr
en su esencia. Denrro Je un régimen teocrárn:o mdit,H la cl.hl' sacerdoral
ocupaba los prim&lt;:ros lug;ire~. A g1,111Jl'.s rasgos esr,1 t:r,1 Lt orgJni1..1uon
social de los mexicano~. Ahora bit:n, dentro del grupo numt:roso. l.1 vida
no se .1jusrab.1 a los cánonl's preusos, sino (llle sufríJ rcbpm1encos. Los
calpullis no daban ab,mo parJ proporcionar cierras a coJos los que rcnÍJn
a ellas dcrecho. La población 1..reci.t. LJs cierras conquisradas reparriJnse
enrre los señores y guerreros principJles, quienes las daban en usufrut.ro a
sus antiguos poseedores. L1 pobbción urbana no p,1rticipaba, sino acaso.
de regalos de poca cuanría. Así. la c11egoría de macehuales crc:cía y como
base del pueblo, servía de sosr1:n a las clases elev.1das.
Tal siruacrón la pudieron bien pronto observar los primeros
cspai1oles gue se prcourp.uon de los problemas Je los indios. Don
Sebasrifo R.1mírcz. de Fucnb! en carra dirigida al I:-.mper:tdor en 3 de
noviem bre de 1532 señala la hondJ diferenciaoón gue cs:t cl.1se sufrfa:
"los gue son pecheros, así c:n conrribuciones pcrson:1les corno reales, se
llaman macehu.des, y éscos eran y son ran súbdicos, gut: aunquc los
macaran no hablaban, y a los que de esros el señor deLÍJ que era csd,1vo
aquel lo era'"''. Vasco de Quíroga subraya esa diferencia al reforirse .11
problema de la esclavirud prehispánica que trataba de evitar sugiriendo se
cnmendJra la cédula de 1528 que perrniría l.1 csclavirud y el herrar a lo~
indios, que se modificó el mismo aí10, así como la Cédub de 1530 en
que se encargab.1 a las auroridadcs abrieran un:1 inves11gación sobre los
abusos exisrenrt:s rocanres al rcscare de los indios, averiguación gue dio
lugar al ju rado mixto a. gue st: refiere Quiroga en su lnforn111cion en
Derecho Jel afio de 1535 ". Dice el licenciado que b cé&lt;lul.1 que permite
b escLwirud: "quita l.1 vida con las liberrades, íl -iqucscos pobrecillos
maceguales que son casi roda l.1 genri: comün de guien estos se:: sin,en,
que son los que a título de esclavos, sin 'icrlo m.ís que yo como delante se
dirá, ahora por la nueva provisión han de ser herrados y vendidos y
comprados sin ninguna piedad ... '
Gómara los compadece: "servíanse de ellos como de beHias en l.1s
cargas, cJminos y edificios''; com,ibanles muchas veces los hijos p.trJ
sacrificios y banq ueres, que era lo tirano y cruel. .. "pechab.u1, &lt;le rres que
cogían uno, y alÍn les t,lsaban l.1 comid,1 ·: y Jgrega: "no usaban vesrir
buena m.rnta ni mirar ,1 su señor... ", si no pag,1ban l.1 renca y criburo que
debían, quedaban por esclJvos hasca pagar; y en fin , los sacrificaban
cuando no se podían redimir" , y &lt;..on un;1 explicación de índole
económica que se adelanra a su nempo nos dm:: "Las reptíblicas no

�.
podían librarse de b servidumbre.,
por c~:1,sa, de la -sal r
por maner.,1 qui•.. viví-in
• muy· traba¡ados ...

O(

ras mercaderías;

El derecho
',
Al lado de normas
.
, n derecho que 1ie regia.
El pueblo mexicano r~nia u ,
. d car.ír rer ¡1ositivo como Lis
¿· ias pose1a orras e
'. . .,
puramen te consueru inar '
· ídicas ouía 1nsp1rac1on
•
l
s
leyes
Tezcucanas,
norm.
1
s
¡ur
.
o
que representan a

Para los azrecas.
d
b , duras su legislación era
eblo &lt;.: cosrum n.: 5
'
. .•
d
Bror:ida e un pu~
h ,
. niegan roda orga111zac1on
.
·
.
Autores
que
¡
excesivamente n gurosa . . , .
. . defienden celosamente ca
, .
l
blos preh1span1cos, ono~
H. .
J.und1c1 a os pue
1·¿ d-,. las Casas en su mona
ando b rea 1 a · - ·
l
1
adelanto cu tura · exagcr
.· . del sistema:
,
d
.dea escueta pero precisa
¡
Apologética nos a llna 1
.
.
// einosy le"es por lm cunes se
" H b 'a pues, puces en i1que os r
.t. .
l ,,
a t'
re zíblirn( e11 el csrndo po!tt1w y rempom ...
conservaban nque!fi1s 'P d
·, d ¡ . , en el seiíorio mexic,1110 era
De los jueces el rnpremo, esprw e IC)' b. por el oficio era
·¿
l
O ·uez ma¡·or, CU)'O nom ,e
el prest eme T J'a caruo · )' opcw
,h : d proveer rn las cosas de n
e
l 1
Cihu.acoat .. · cm
e.. d d I
,
,a di' fas causas que se
··
In hnoen n e reJ, 0 )
. •
gobernaoon Y en
L .
&lt;
eran solas las crimmosns,
devolvían a él por rtpe rmon, y e.trts . . .
"
.
i'les
no
se
flllelaba
de
111
JI/St1c1a
mayor
.
I
porque de as cw •
r

ª'

.
, del residenre superior. que era justicia
Había orro ¡uez &lt;lespluesf~ . .p ·r1 e cecad v su oficio era conocer
a ª
'•
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b de aque o 1c1O. era
l
maror; e no m re . .1 . v cri. mina
1 .
, or asesores v acompana os
es, tenia
P ,
.
de rodas las causas civi e~ .
b
A I . acad el ctul era como
d I s cu:-iles llama an co n,u1.
, .
~
d
otros os, uno e o
:f l I l
que quiere decir regidor. Estos eres
·¡
al otro av or ac,
L
1
,
alguac1 mayor, Y
. •
¡¡ oí:1.11 v libraoan J5 c:-iusas,
.
'. e ¡uncamente con e os . .
1
1
re nían sus ren1enres, ·F-1
.
'I ·1 T l.i.c:rn:car, que a
. . , de bs sencencias, so o e
pero en la pronunc1ac1on
,
I· ba par-i ·rnte el Cilrnacoarl.
. . .
b raba De este se ape •1
' '
,
b
JUStlCta mayor se nom
.d A d. .. El audiencia rema por nom re
"H b,111 asm e u ieniut.
d .

iban a orros dos jueces mayores, que llaman recuirlato, y que siempre
solían ser parienres del señor, y estaban con él, y llevan ración Je su
despensa y plato. Consultan con los señores cada mes una vez rodos lo.s
negocios, y en cada ochenta días vienen los jueces de la provincia a
comunicar con los de la ciudJ.d y con el rey o señor las cosas arduas y
cosas corrientes, para que proveyese y mandase lo que más convenía"-8•
Esto en c~ anto al centro. Las provincias tenían un sistema judicial
organizado 1.
Para iniciar el juicio se utilizaban los alguaciles8º. El juicio era
generalmente oral, y las pruebas orales y escritas, así corno en muchas
ocasiones los fa llos. El sistema probarorio perm ite aventurar es¡;¡
afir mación. Presencábanse resrigos de los que dice Las Casas: "pocas veces
se hallaban falsos, porque no osaban decir orra cosa sino la verdad: lo
uno, por temor de la cierra, por la cual juraban como por cosa divina, y la
forma del juramento era poner el dedo en la cierra y luego allegado a la
lengua, como sí d ijeran: por la d iosa tierra, o divina cierra que nos
sustenta y mantiene, que diré verdad; lo otro, por miedo de los jueces, los
cuales eran muy solícitos y sutiles en interrogarlos, y cuando alguno
hallaban fa lso, rerriblemenre lo castigaban"' 1• Para las pruebas: "había
pin tores, ,como escribanos que anotaban los puntos y términos del
lirigio ....,~.
El noti ttcador de la justicia o "el que la manifestaba era f ecpoiod el
pregonero, cuyo oficio era de gran honra y :iuroridad porque decían al
pueblo la volunrad del re/J; y el ejecutor, era el Coahunac, que era el
alguacil mayor, por sus propias nunos""'1•
En cu:ll1ro al tema que nos ocupa, tenemos que Sahagt'1n nos habla
de que en las casas reales o en los p.ilacios de los señores había salas en
que se administraba jusricí:i siendo Ll primerJ de ella, en la 9t1e residía el
Rey, los cónsules u oidores ~• los noble~, quienes .icom1mbran lihcrtar J
los esclavos hechos sin justicia" .

. T.r1tzo11t1
z
·¡·ISt/'1, ) , así podemos. enr
. ¡ sentenoa,
L
Tlatzontecoyan, a , ;r
l { i ar donde se pronunoan as

Existía para ejecutar Li ¡usricia un sist&lt;:ma carcelario org.rnizJdo.
Cortés, Berna! Díaz, S:1liagü11, 110s mcncion:in un ripo de drcelcs
destinadas :i los cautivos de guerra en lJ cu.d les cc:bab,1n ra1 a sacri ric1rlos
posrenormence.

e
.·) r,&lt;:s·
h l I· &lt;le lm jueces v sus ,unrn
. . "I .os jueces
Gómara a su vez nos ,1) .'1 .
61 :l'ienen renr.1s \º lug.ires que
eran doce, codos l:o m_b~es dancuno'&gt; y i;~~ c:st;s,1s scnc,1J.1s. L{s archcioncs
. del~" ¡usuCla: ere1m1nan , ,
son propios

Las Casas se refiere a elb~:
tcn 1,111 dr..:t:k·s aspcm rn-1s.
señaladamente, donde rnerí.i.n lm de crimen _r lo,, presos en gucrr,1.
Esraban en una casa oscura o Je mu_r poc1 d.lfidaJ, y rn cll.1 l1.1cí.rn un,1
jaula o jaulas, y .1 la pt1crra de l.1 c1s.1, que cr.1 pn-iuc:ii.t tomo pucn,1 de
palomar cerraJ,1 por de fuer:.i con r.1hl.1~ y .mi111.1d.1i, gr.111dt, pic:dr.1, ,I' ,dlí

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La conqu1sr.1 plan reo e, P
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kk euro¡Ko ,t: prl'rcndió meda el
.rnriguo para ,1provech.ulo, ) con l mo
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Pronco surgieron .1. . .
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alquilan y ve n en so arner t: .
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esclavos yo no os \eO n . .
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. 61 .151, 1 dados o ,·en t o~, (]L
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cl~se ~ocul v l:t cons1 era
.vo, ni yo mas 1·¿re 1t: _o 1ón
¡une IL:l e C5J "
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Explica ensegut a a sm1.1c ,
. 1 ·idl del .1lnuihdo, que en
,
·¡ d b . in perpcr•no11 po1 .1 \ . •
'
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como un. alqu1 cr e o r.1s
'.
. '
,.,, con lo cu,11 "rem:nen
derecho se llama locatio opelmrulm 1111t'~l t~\1&lt;'enuos que.: son, salvo
de wm 1res 101c:~
t&gt;
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lo que de él riene de
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rom.1110. 1 El Oidor ~e ,1dcl,111u
iguald.1d •

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En CL1.111ro .11 car.ícru de l.1 ÍnstitttLi611, l'or9m:11uJ.1 .d,, m.1 que "l.1
servidumbre de t:Stos no na r,111 pl'nos.1, como l.1 de: lm 111t1rc11m r negro,
entre los cspafíoles"••;_ l.:,11 u1.11nu .1] númno, SL·gtín Zo;·ll.1 ~ na
abunJ,rnre'''' El esclavo en esas condicione) rení.1 ..1 m.i~ de lm dned10,
apuntados, otros, a s.1ber: "Su posl'cdor o Juc110 no rrnía sobre él
derecho de muerre'' . Para poder serlo rcní.1 que sujcc.trse a ll'yes espt:cr.ile~
sobre la marcri:i. En igu.1! forma no podí.1 ser vendido sin ~ll
consenrimicnro y de acuerdo con L1s disposicionc5 leg;1les ". Tenía JSÍ
mismo el duelÍo, un derecho semejante al de persecución sobre el
esclavo,., guíen lo podía don.ir a Sll~ herederos ''"' sin c¡ue por eso pudiera
ser compar:iJ o con una cosa".
Dadas las cosrumbres de los pueblos primitivos, ocurría algunas
veces que los esclavos seguí:111 .1 sus amos a su mucnc ' . Nadie nacía
esclavo: "ningún hijo de esclavo ni esclava que c:5 mucho rn,ís. quedaba
esclavo", nos dice Gómar:1 ..,:_El parco de escbvos era. libre y lo roma el
p:1dre, esr,i escrito en el Libro de Oro'"'. Resumiendo: la esclavirud
prehispánica, no puede ajustarse al modelo europeo, diverge por
completo de él. No se le consideraba al esclavo como una cosa ni privado
de codo género de derechos aún el de vivir, sino que tenía un mínimo
que se le resperaba, el cual perdía por determinadas causas: mala
conducra, deliras, ere. Era un.i caccgorfa m,ís b:1ja denrro de las diversas
clases sociales, nacida no de un hecho pur:i.menre social, sino también
jurídico. Podía muchas veces esrar en mejor condición que un macchual;
pero siempre tenía disminuida su libertad. La situación que le asigna
Qu iroga, llena perfectamente los elementos que en la realidad cenia.
Causas de esclavitud
Acordes en el sentido de las causas que produdan la mengua de la
libertad (esclavitud) están los traradiscas. los antiguos serialan Lis diversas
maneras de caer en ella sin agruparbs, lo que sí han realizado los
modernos desde Clavijero 'r,4. con el fin Je facilirJr su estudio, y desde un
punro de vista del derecho acrual.
Así se dice que tres en rérminos generales eran las f'uenres de Li
esclavirucl: la guerra, la ley y la venta propiJ. Sin embargo, cabe diferir un
poco de esa opinión, ya que la mayor parre de los tesrimonios nos señala
que los prisioneros de guerra o caunvos eran disrinros de los esclavos,

�puesto que se les desrinaba al sacrificio. Tc1.020moc nos habb de caucivos
nrilizados en servicios, y de esclavos del Rey hechos en la guemi y dados
en présramo :.1 los nobles, pero en ese c:.1rn tal vez se trace de vasallos.
Bajo esas bases, anafrz.aremos rodas ,. cada una de las causas de
escl.1Virud.

En primer lugar, la ley.
Li ley fija obligaciones, concede derechos, tipifica delicos, e impone
pe11.1s. No se concibe sino por sus últimas funciones que se pudier.1 caer
en csclJvirnd. Don Vasco de Quiroga niega la esclavirud como sanción a
un delico
explica su :ifirmación: "porque vemos que rc:cicncn su
liben.id y famili:i y casa y lug,u e hijos y mujer v haciend:i y ajuar sin
perder cm,1 alguna de ello, y que es m.í.s en ellos uru manera de alquiler o
n:nca Je obr,1s 111 perpctu11111, que· 110 sen·idumbre que quite liben:i&lt;l .. "'·'''
Su op111ión se comprende si se enriende su posición Je jurisra criado en b
tradición romana del derecho de la cu.1l extrae, bajo un Jn,íli~is Je! nuevo
sistema, la forma en que ha de encuadrar la instirnción a que se refiere, A
pes:ir Je que admite la existencia de un derecho mere los indígenas, no
acepta su violación como fuente de e)clavirud la rnal observó y
1

''

:'

caracterizó correccamcnce.
Contrariamente a su opinión cenemos resrimonios que n:veLrn que el
deliro sí originaba la mengua de la libertad en forma de presución de
servicios forzosa. El Conquisrador Anónimo lo asevera en tal forma , así
como Oud1/'' y TorquemadJ . Así se present.rn los casos de usurp::ición
11
castigado con escLivitud pa1,1 los descrndie1w:s ,,1sí como J los hijm
Je!
111
rebelde, a los que se aumcntaha el c:tstigo imponiéndoles collera • Li
traición era punida dur,1meqtc, Layt:ndo en e~cbvitud h.1.~t.1 h Cll,Hta
1
generación, :1sí como el ocultador dl'l delito. t.l culp:iblc er.t dec:ipirado ' ·.
Fuera de esca clase de dclico~ de ordtn político, tenemos otras causas
de cipo adminiscrarivo: la falca de pago dtl rrihuto, no considerado como
obligación ciudadana sino como imposición forud.1 rcsulranre del
vasallaje impuesto por grado o por fuerza y no cxirn1ble. Quiroga1
1
menciona esa crnsa 11 ' que.: acepr.1n, Zoric:1 ' y lorq11trn,1d.1 'y Cl.1vijcni"
y que rccúa gcncralmc.:ntc.: c.:n l.i, clase.:~ m;Ís luj;l\. t\1ucltm de sus
rnternbros eran dadm en t'icl.1vitud por su_., c,1Lit1uc.&lt;, .

Lesione:. y homicidio
Denrro, :va de una caccgona
, específica Je (H·
con la esdav1rud al que c1u\ i. 1 •
e irns. tl'nen10s castigado
,, .
,10,1 cs1oncs a orra 1 . . 1 "
• ~puni,be con la muerte. salv
j'
F e1s011,1 . 1:1 hom1c1dio
0 y_ue mee 1ara p·rd,
. ·
•
d I
occiso, pJra q uicnes d ·b,1 1 . b .
e
on e os deudos dd
&lt;.: •
rra J¡ar con
,
d
envenerudor le ·1horc16
1 h,
c1r,1crer e esclavo, I" Al
'
' .tn ªP·1 ea ,1n Si tT
-1
·
queda ba como escbvo el J J'
i., .
,1 ese avo d envcnern&lt;lo
.
. •
e rncuenrc . Esco se c f;
. , '
manera: s1 la C'ichv.1 emprc11 id·
' 1 , on irrna con la s1guienre
l
d Id
' .i morrJ e c:ws·1
· d1
ese avo e ueiio Je la mujer e'iclava '·' . '
, 11lt: e parro, quedaba

°

Estupro
Dice hay Andrés de Olm . " . 1
edad para hombre, :1lguno I os. !lt a guna c.:sdava pegucñ.1 que no es de
,. J
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' ·1 tom,i, es cscbvo el
, , , ¡,
muere,
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I· .
1
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' tn1g•1
,, • ,1 curi e p
l'bgtit sc.: te 10 con ella , ·sr·
sobre e,¡-1 e 1 . ~ ¡·e
,,
ano es i re :· llévalo el p·1Jre'"·"
Qu1roga
'
., , llS,lll!lere1•c
¡ .., ¡ .
'
·
causJme de cscl.ivirud '.
. onm cr.. J ~imple relación como

. Sin embiro-o
, º r1os p.1rtc&lt;..' mas corrccra. l·.1 pr.-imcra
Ohispo, va &lt;1ue L1 purJ ·I _. ,
.
,
n: ac1on scnnl co
.l
les1vac; para la cscl.1v.1 no d ·b. ª . . ' . , ns~nric :i y
•
&lt;.: ia tentr sancron n111g11na.

lorma v no la del
.
.
sin consecuencias

Venta de infantes

- En el Libro de Uro, lcemo,: ",j .ilou110~ \' . . .. ,
.
.
esclavo, y déspués se s:1he to l I
t&gt;
rnd1c1Ln ,dgun n1110 pur
· lo
t O\ º-'' que en éll 1 •
y de e ll os d,111 uno ~ti &lt;lut·
.
, 1 , cment¡-ieron, son esclavo!&gt;
-d d
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u1mpro " m ot. . 1
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l . ,H I .
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de eso l.1 nmad de lm l)1·t·11 t:,, . te
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. '" . L.1 reinc1denc1a
cm o'J·.1 J como comprnsJC10n,
l.
, rnuvcndo
. en e
rnengu.1 de b libenad, o )tt'n rts l:, . unc&lt;li.u.1, por ahorc1m1enco, o
11
·go. del
robo~ se c.1srig,1l).1 con l,1 muerte,. e.·)llll',_ Kohlcr ,1firm.1 que el c.1sr1._
.
1
l
11no il s.1cr111c10 .
l
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an (l &lt;TUO
bien dernn,rnt o ,1 r.
,
. . •s ·on L1 mucnc, cr.1 e e ' . º
lltl con Li e~d.1Yitud, y en e.isas g1.1\c. c.. J s de la Crónica ,\fex1ci111a.
ro
- 1 .l
s &lt;.:,1sos rom.100
.
b.
derecho azccca, y ,en.1 .1 ,1 gun~- v , , ....:ro t,unbién nos dice que a¡o
dt ciempos dd ¡rnmer y tercu R~. ·crp ,, el solo robo de un fruco
,
~ kxico m:.b ri:-,or •
·
~ loccernrna 11a l-,1,1 e'.1 i ': ,
~
mociYab.1 d Js,1ere,1m1enco .

Sc.1 ._·01110 (11,·1l', .11111 u1.111,ln ,icmprc litt· u11.1 kgi,Lh.i&lt;'&gt;n )' cosrumb1l·
riguros.1.
el rol1,1 t·1.1 (u,·ncmL'fltl ,.1,1 ig.1du:
¡11111u,ck Lun l.1 t·,d,l\·irud ,¡
'
'
no er.1 Ci.lt1,idcr.1hlc. _1· ,¡ l.1 pn,nn.1 t(1b.1Ll.1 110 ,¡11c1 i.1 ,d L1d1011. podi,1
vrndc1fo .1 orr.1 p.1u t]llt' L'011 el prt'l..Ío 1cuh1do. ,e rt·hicicr.1 l.1 pt:rd1d.1 '.
E n l.i Rcl.1--iti11 de .\lrndo1.1, ~t' t'lllllL'tllr.1n llt.1, lúpc,ro ;1 inJultm
concedido,; .1 los l.1dro11n por uno, dm ~ h.t\r.1 tic, u,os. ¡1(.'ro c..a.stigado,

inexorahkmcnrc .d

lll.ll'ln '.

Abuso de confianza
"H.tcí.111 cscl.ivo ,1l tjlll' venJi;r alguna cierra :1jrn.1 o que ruvic~c
deposir.1&lt;.L1. ,;in liccnci.i1'. ~i d bien cr,1 muchlc ~- lubia sido d.ido en
prés t.imo, depósito o .ilquiler y no ~e volvi:1 o pJgaba, l.1 misma pena era
aplic1da"''•'. El fr,1uJc c 1srig.íb.1sc con idénric:i SJnción.

Esclavitud por deudas
La c~cl.wirnd por deud,1~. ''no er.1 consecuenci;i directa de b deuda,
pero si h,1bía b posibilidad de d.u p,1go y sarisfacción .11 acreedor por
medio de ella"'-•. El deudor er:i rncan::cl.iJo en d l'cilpiloyan o prisión Je
deudores hasta pagar su adeudo con rcsc.He. o llegar ,11 pacco dt
esclavirul '", o bien cnrrcg.1r un subsriruro reledndolo de tiempo en
tiempo, que gener:dmenre era un miembro de l.i familia. El pacto er,1
1 1
fomul y Jcbí,111 pn:1cnci,1rlo cu:mo tcmgo~ ' . Esr,1 cl.1se Je escL1vitud
esr.1ba sujec:i a dos modalidades: o bien a la m.111cra común, es decir
rr:1sbdarse el deudor esclavizado a e.isa Je su acreedor para ~crvirle, o bien
podía quedar en su casa y tr.1bajar tínicamenre par,1 su sefior '~.
"Cu.rndo uno morfo por deudas. romaba el acreedor, si no había
hacienda, al hijo o a la mujer por esclavo" '", pero esa esclavilud, explica
Kohler no lo era por consecuencia de la escLn·irud dc su p,1dre, sino por
su compromiso personaf'. Esca espl.'cie de !iuiza Je familia se prohibió
en l 505 por Nezahualpilli, rey Je Tcxcoco, .1 quien imiró el gobierno de
México '~;.
Esclavitud de los jugadores
"Cuando jugaban a la pclot., y perdían \' no renían de C]lk' pagar, los
ronuban y se servían de ellos cod,1 su vida los que ganab.m; .r si eran los
que le ganaban dos o más y no les pJg;iba, le lb·ab.111 ,1] templo o cu,~· le

�,
. "''"., ), en el Libro de Oro leemos:
• í'.
b d ¡
del idolo
que teman
,
sacrlllca an e anre
. h,
d' lo que su padre cenia o
"el hijo del principal 9L'.e era ta ~r y vee~lo1:ecrecame11te ahogado, y si
ce de cierra mona por
.
d, ¡
ven ia a guna suer l ,,w ~1ás no sólo se apostaban ellos, sino como
era macch ual era ese avo . ,
"~
,
b. , paseaban esclavos ·
¡
dice Sahagun tam len ª
.
. da ·osrnmbre. Gómara
a
l .
era una invetera i_
•
Como se. ve,
¡~;Jo ·ue an el pacalozdi (parolli, especie de
comenta yis•, .dice: Cua ro uenen
. J g y aun
, m ucl1as veces sus personas para
parchasse) Juegan cuan
h,
1 h mbres ba¡·os &lt;.o_ Los así jugados,
1
E I hacen los ca ures Y os O
nl 6 1
ese avos. Sto o. h
, ano
- de cuando hicieron la venta. .
ser pasad o un
"no iban a servir asra . ,
,
d'
ar a servir durante Cierto
Ourán señala una modalidad mas: qdue po 11a p~slo en el plazo señalado,
. ba y e no 1ace1
.
·
o en canrn se rescua
h"os dice
nemp
'
'd·
l
'':
El
tahúr
podía
apostar
a
sus
IJ
'
quedaba a pcrperu1 a ·
,
Ouran

Esclavitud como medio correctivo

La esclavitud como medio de corrección era usada con frecuencia
entre los mexicanos. El padre de un hijo "incorregible, desobediente,
desvergonzado, disoluro y que_ le aprovechaban consejos y
1 1
amonestaciones", como dice Durán , previo permiso de las auroridades
judiciales, podía venderlo
en el mercado sin que pzlra tal existiera derecho
1
alguno de rescate ·~. La pena se agravaba si el hijo despilfarraba la fortuna
de su padre. Si era principal, se le ahorcaba, si plebeyo, esclavizábasele 1- ••

~

Diremos algo sobre cierras modalidades.
Para poder vender a un esclavo, era preci_,¡o ponerle collera, argolla o
cuauhcozcarl,
y "no se le echaba sin tener causa y licencia de la
1 4
jusricia" - • Este género de esclavos como dice Gómara y con él
Torquemada, estaban destinados a la venra y algunas veces al sacrificio 1' '.
El colocarles el collar era señal de su indocilidad averiguada por tesrigos,
lo que hacía perder al esclavo el derecho de dar su consenrimienro para su
venca .

l{i \

Venta por sí propio

,
.
de subdividirse en dos clases: la venta
a) La venra por s1 propio plue d con menoua de la libertad, y la
. .
f erza a la vo unta
b
.
por m1sena que u
'
, .
e nero De la pnmera nos
¡ ncaria hecha con ammo 1
•
1
P enamente vo u
,
b d osrcriormcnrc l:t segund,1.
ocuparemos enseguida para a o~ Jl r p
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de maíL" .
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b· .Vd 1- veracidad de esas ::iJ1rmacioncs. En
Hisróricamenre tenemos prue .1sd e ,1 , d la Com¡uisc-i Je Oaxaca, se
d I R M crezum 1 1 espues t · '
· ·'
tiempos
e'l l ey ' íao Y ·mee e, 1h' am b re. sobrevenida , el monarca consrnno
,
]
desaro rcrn) e sequ , ,
.
h..
ellos mismos por ese :1vos
y aconsejó a sus súbditos vendieran ·~t~usd·1¡0s; h c:ires1í/•·. Sak1gün no,s
I arts menm 11101 ti ICl ,l COI '
H,
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a gente e otros ug, ,
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l d hl~ del nrccio de compra .
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Durante: os pnmeros
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.. d' s, much,1s veces para po er
la tasación a los en comen crm, 'en i.tn c:
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cubrir tal impos1c1on . .
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y las .prostitutas .. p·ig-ir
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propia pcr~ona s111 .'
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un derecho &lt;le pcr,ccucion .
,
L _'.,

~2x

, ..(1

An res de terminar con las diversas causas de esdavirud, cabe
mencionar aquellos casos de donación de esclavos duranrc la conquista y
que nos señalan Cortés'·-, Bernal Díaz 1• 8, Gómara 1 ··,, Torquemada"".
Quiroga combare la idea de que sean esclavos y dice: "esros r:iles venían
avisados, persuadidos, atemorizados y mandados por sus caciques o
principales, que aunque fuesen libres dijesen que eran esclavos ... "" 1•

Notas Bibliográficas
1
En El Orr¡:en de los .\fex1ca11n1· la primera de las relacione~ contl'nida en d Lihro
de Oro, en J. GARCÍA ICJ\713AI.CLTA. \'una Colec,•11j11 Je Durn111emo.1 para /u

Historia de ,\,,/éx1rn México. /8lJI . l 11-283, l'emos que lo., misioncrns ,l'
lamentaban de la falta de fuente,,~ del dcsconoc1n11t'r1to de ,u contenido: · c~crnorc.,
o letrados o cómo les diremos que c:ntrl'ndcn bien esto.. son rnuchos lo~ nub.: orros
no o:,,an mostrarse. o los I ibro:,,.. qucm.1dos, que como les hemos dc~tnrido :
quemado así ornamento~ del demonio o wdn lo que es cercmon1ático o ,osrl'l'll0,o
quemamos, y ... cada dia les amenazamos si no lo dcscubrc:n. ahora quc ll'\ ped1111,h
libros, si algunos tienen cxcúsansc con decir yuc) a son quemado~ que pur;i t¡th: lo~
querernos, o que les preguntamos con intento de rcprt!ndcrlo~. los libro, h.-i) cntrl'
729

�ellos que no son reprobados. así como lo~ de la cuenta de los años. meses ) dia~. )
los de los anales, aunque siempre hay alguna cosilla sospechosa. 01ros s, ha1
reprobados que son los de idolatrías. el de sueMs. y uno de una manera de
buenaventura que tira a astro logia. pero mu:,; falsa} oscura de entender.. ··
En la época más tardía. ··]xtlilxochitl. se lamenta de la falta de conocimiemo de
las personas y de los hechos aún entre los ancianos de la Nueva España: sólo en dos
hallo entera relación ) conocimiento de las pinturas ) caracteres. ) que dan
verdadero sentido a los cantos" En la dedicatoria de la H1stvria Ch1ch1meca Cit. J
GARCÍA ICAZBALCET A, La
destrucción de antigüedades mexicanas Obras de. l I-91. Biblioteca de Autores
Mexicanos. V. Agueros. Edit. 1896. l::sta obra corresponde al capítulo XXII de la
obra del mismo autor Don Fray Juun de Z11márraxa. prtmer vh1spv y ar:vh1spo de
México. 11st11dio biográfico y b1bliogr11/ico. México.! 881 .
: B. de.SAHAGÚN. J!tsroria General de las Cosas de la ,Vue\'U Espaiia 3 v.
México. Ed. de Carlos Maria de Bustamante. 1881 . Lib. X Cap. 29. Relata Sahagún
que en tiempo del cuarto rey de México lzcoatl. se quemaron las pinturas. "los
señores y principales que había entonces acordaron )' mandaron que se quemasen
todas porque no viniesen en manos del vulgo ) fuesen menospreciadas... Cita
lCAZBALCET A. La destrucción 15. La edición citada de Sahagún es la que utiliza
KOHLER. para su obra. Hay una edición moderna utilizada por nosotros. en 5 v.
con una introducción de W. JIMÉNEL MORENO. México, D. F. Edi1. Pedro
Robredo. 1938.
1
J. GARCÍA lCAZBALCETA. Hisroriudores de Méxrco Diccionario de Historia y
Geograjia. México. 1854. IV. Aparece como selección en la Ohra Opúsculos y
B1ograjias. Prólogo y selección de JIMÉNEZ RUEDA. México. Edic. de la
Universidad Nacional Autónoma. 1942. Bibl. Del Estudiante Uni~ersitario 38. 2-3
de donde lo tomamos.
4 Loe. Cit. Agrega: --¿Qué habríamos hecho con aquel montón de figuras si los
mismos misioneros no hubieran cuidado de conservamos la corta inteligencia de
ellos que nos queda, y de damos su explicación según la oyeron de los indígenas
expertos, e interpretarlos? ¿Ganaríamos acaso con el cambio si. por cuidar de la
conservación de las pinturas. no se hubiese perdido una sola. pero tampoco que
quedase una línea de sus escritosr
1 Íbidem, 5. En un tono lleno de admiración y entusiasmo por obra tan grande y al
mismo t:tmpo de reproche para los que se hicieron eco de las opiniones de
lxtlilxochitl, en La destrucción ... 100 dice· ··venidos a la predicación, por ningún
motivo estaban obligados a echarse encima nueva carga. ocupando sus escasísimas
horas de descanso en investigar y escribir la historia antigua de estos pueblos. A
ellos que aprendieron la lengua, que estudiaron las pinturas mismas de cuya
destrucción son acusados. que recogieron las tradiciones mas auténticas. que
reunieron todo en laborioso trabajo. somos deudores de lo que sabemos acerca de los
tiempos pasados. Sus inmediatos sucesores 1 colaboradores continuaron la obra:
pero los que llegaron mucho después. como Torquemada. ya no cargaron sobre sí las
indecibles fatigas del apostolado, y al paso que sabían aprovechar. por no decir
plagiar los escritos de sus predecesores. no creían injusto dar crédito a indios

730

em_busteros ~ara culpar de !gnorancia o de celo extraviado a los insignes varones a
quienes deb1an la luz recogida en sus propios escritos: débil retleJ·o opacado p
·1
ñ d.d
·
.
or 1111
a ~ 1 ur~s 1mper11ncn1es de aquella claridad que brilla en la sencillez de ¡05
primeros .
6
La destrucción. 96.
7
_Sobre el L1hro de Oro nos dice lcazbalceta, La de.11rucc1ón. J..J: .. Es un códice del
siglo ~VI que poseo, y que suele citarse con el titulo de Libro de Oro. puesto
poste:1ormente e~ su portada. ha~ una relación escrita al parecer por los religiosos
franc1sca_~os,_hac,a los años de_1_530 a 3..J_. Por desgracia el copiante era un torpe qut:
corromp10 barbara mente su ongmal } deJó muchas palabras en blanco al principio...
Y en _la N.C.D.H.M. 111- XXXIX. tomo que contiene las relaciones antiouas
conterndas al final del libro dice: .. las scb piezas que forman ta tercera y última ;arte
de esre volumen, se han sacado de un codice antiguo que existe en mi poder.
conocido con el nombre de libro de Oro y Tesoro Indico que le impuso uno de sus
poseedores: es el mismo que contiene lo~ memoriales inéditos de Fra, r ·b· d,
M ¡- · T d
. on 10 e
oto lfla. o os estos documentos. excepto uno. son anónimos v de teiras del siol
XVI: Unicamente la primera relación se ha impreso antes de ah~ra [/listona de fo~
Mexicanos por s'.1s pimuras. Fue publicado en el 1. 11 de los Anales di!! Museo
Nuc1~mal de .\fexic~J 188'.!]. los demás estaban inéditos. I. [Historia de los
Mexicanos por sus p111turas] "El original consta de 12 fojas~ no tiene otro lítulo que
esta nota de lctra coetá~c:-a: --Esta relación saqué de la pintura que Truxo RamircL.
Obispo de Cuenc~ presidente de la chancilleria'· Y de letra de D Manuel Lastres.
poseedor del cod,ce mucho más moderna y medio borrada: ··y D. Do. RamíreL el
fundador" ( D. Die?.º Ramire7 Obispo también de Cuenca ) tío. según parece. de
~uestro D. Sebastian. fue el fundador del Colegio de Cuenca. en ~alamanca).
H1sto~1a de lo~ Me_:-..1canos por sus pinturas... Y al fin de la propia letra: .. Fr. Bno.
de S. f-ranco. franciscano -sacada de las pinturas de los me-.;icanos , el sto a
Z .
.. E ' . . 1
. rpo
umarraga . ·st~ 111stona . a declaró antes D. Scbn Ram1rez de Fuenleal pre. De Na
Es?ar1a y la turno a Madnd- de Cuenca 15..JT. (Ese ailo, a 22 de enc.:ro. fal lecio el
senor Fuenleal. El original tiene numerado~ los capítulos hasla el undccuno. los
resta_ntes carecen de numeración. ~ se ha suplido para tacliitar las citas La nota
c:oetanea que lleva al frente nos da a cntcndc.:r que esa copia. ho, on!.!mal. se sacó en
España de la ~ue llc'vó co11s1_~0 el ~cñor l·ucnleal. acornpail~da de pinturas. No
cono~ernos l::i tech~ de la relac1on n, el nombre d.:! autor. Opino que carecen de toda
autoridad las apost1llas de las tres. d.:- las cuales apro\Ccho ú111camcntc:- el titulo por
ser propio.) dar alguno al e::.crito.
.
El se11or Chavero le llama Cud('\ l.11111úrraga. l11JS no ,eo por qué. De
unponede nombre de persona. sena prctenblc el de í 11dex Fuenlec1I pues al cabo él
le llevo a Lspaib. : aca~o \l.: redacto pür orden SU) a 1-r BcrnanJ 1110 Je San
Francisco es Sll_!eto Jesconoc1do en nue\trn l11stona. 1 1 \c11rn Onvco Je idcntilica
con Fr. Brrnard1no de Sahagun, ) tamb1t&gt;n Lastres. wmo abJj 11 ,t'renw'i. más 110
aparece que el P. Sahagún ~e ocupara di.:s&lt;le ~ntonct:~ en tJb ,nateri,h. f.n todo
caso. ya h~ d1ch~ que n~ m~ 1111:recen c1t'dito e~;,\ JHlla, de L:is!ri.:s. porque 110 e,
contemporanco nI da los fu11damrn!os di.: e!la·,.

�El señor Troncoso, cuyas opiniones son de tanto peso. me indicó una vez en
conversación. que ese escrito pudiera ser del P. Olmos. Fundaba su conjetura en un
pasaje del prólogo del Lib. 11 de la Historia Ecles1ás1ica Indiana de Mendieta. que
dice así: [a. de MENDIET A. Historia Eclesiás1ica Indiana. Obra escrita a fines del
S. XVI por fray ... La publica por primera vez Joaquín Garcia lcazbalceta. México.
Antigua Librería de J\gustinos 3 1870. 75-6] [Copiamos integramente pues
lcazbalceta corta] ·'Pues es de saber que en el año de mil y quinientos y treinta )
tres. Siendo presidente de la Real Audiencia de México D. Sebastián Ramírez de
Fuenleal (obispo que a la sazón era de la isla Española), y siendo custodio de la
orden de nuestro Padre San Francisco en esta Nueva Espana el santo varón Fr.
Martín de Valencia. por ambos a dos fue encargado el padre Fr. Andrés de Olmos de
la dicha orden [por ser la mejor lengua mexicana que entonces habia en esta tierra, y
hombre docto y discreto]. que sacase en un libro las antigüedades de estos naturales
indios. en especial de México y Texcoco. y Tlaxcala, para que de ello hubiese
alguna memoria. y lo malo fuera de tino se pudiese mejor refutar. y si algo bueno se
hallase. como se notan ) tienen en memoria muchas cosas de otros gt.!ntiles. Y el
dicho padre lo hizo así, que habiendo visto todas las pinturas que los caciques y
principales de estas provincias tenían de sus antiguallas. y habiéndole dado los más
ancianos respuesta a todo lo que les quiso preguntar. hizo de todo ello un libro muy
copioso, y de él se sacaron tres o cuatro trasuntos que se enviaron a España, y el
original dio después a cierto religioso que también iba a Castilla de suerte que no le
quedó copia de este libro, aunque le quedó memoria de lo principal que en él se
contenía, por haberlo inquirido por diversas veces con mucho cuidado y atención. y
haberlo escrito y tratado de ello en largo tiempo: y como después de algunos años.
teniendo noticia algunas personas de autoridad en España de cómo el dicho padre Fr.
Andrés de Olmos había recopilado estas antiguallas de los indios, acudiesen a
pedírselas. y entre ellas un cierto prelado obispo a quien no podía dejar de satisfacer,
acordó de recorrer sus memoriales, y hacer un epílogo o suma de lo que en dicho
libro se contenía, como lo hizo. Y yo, que esto escribo. teniendo algún deseo de
saber estas antiguallas, ha muchos años que acudí al mismo padre Fr. Andrés, como
a fuente de donde todos los arroyos que de esta materia han tratado emanaban, y él
me dijo en cuyo poder hallaría esta su última recopilación, escrita de su propia
mano, y la hube y tuve en mi poder; y de ella y de otros escritos del padre Fr.
Torib;o, uno de los primeros doce, saqué lo que en este libro de los antiguos ritos de
los indios escribo. siguiendo su brevedad y repartiendo la materia por compendiosos
capítulos en la forma que se sigue''. El señor lcazbalceta agrega: ·'Mendieta habla
además de un epílogo o Suma que el Padre hizo de su propio libro a instancias de un
Prelado Obispo a quien no podía dejar de satisfacer: más aún para Suma es muy
poco la relación Para que el estilo de esta nos diera alguna lul. falta el término de
comparación, por no habemos llegado escrito alguno del P. Olmos acerca de
antigüedades". Finalmente nos dice: "Ignoro quien sea el Fr. Andrés de Alcobiz que
el año de 1543 recopiló en España estas leyes de los mexicanos [se refiere a la cuarta
de las relaciones antiguas comenidas en el libro citado XLIV-XLV]. Muchas de ellas
constan asimismo al final de la Historia de los Mexicanos por su~ pinturas". El
original finnado tiene 3 fojas.
7.32

De lo que Mend1cta escribe podemos de'&gt; r' d 1
escribió mucho más tarde que 01
p e~ cr a noticia de que el P. Sahagún
·¡ ·
· mo\. \ quien ~abé si no •
1
"u wna recopilación'' que vio Mcndieta ·
·•
sena e poseedor de la
En una nota dada al scrior lca7balceta
Espada. extractada de la R ,¡ i. . d ,'
, por el senor \.1arco~ J1méncz de la
é t C 1011
/! ll.\ ("()\"a~ 11(1((1/,/('~ ~, /
'\'
.
· 't
ueru Lspw1a, de
Zo RITA. contenida en 1~ obra d I b · ·
leemos: OLMOS. (Fray J\NDRESe Dcl-a)z ;lcheta ª .que nos rclcrimos XXXI-XXXI!.
d'
.
. ,,u r¡: la~ C:CJ\a1· ¡, I \ '
F
•
m /0,: y sobre esto mismo (el asunto del libro d. . . e(:. u ue,·a ,-spww .l s111
otro libro Fr. Andrés de Olmos de 1 .
O e Fr íonb10 de l\1otol1n1aJ escribió
enviado a Espana y no le 911.edo· at ·m11s1d1ia d rd:n,} no lo pude ver p(1rque lo habia
ras a o e el· ). de
·.
personas. escribió una breve relació11 d 1
.
spucs. a ruego de algunas
e O que se pudo acordar
·1 d' ~
de e ll a. aunque muy poco hube vi Ot
.
. como e ice . Parte
también franciscano llan1ado L· -L~. • ros memoriales hube de otro relioioso
·
rr. , ranc1sco de I N· .
""'
·
lenguas. y que anduvieron mucl10. as a,as. ambos lllll\ grandes
s anos entre los indios t d d
·
y fueron perlados en pueblos de españoles v de i1 . . en e1: ien o en su doctrina.
y averiguar los usos y costumbres d
, 1·1
1d10s: hubieron cuidado de saber
después que los doce . .
e a~ue a genre, y fueron a aquella tierra poco
.
prnne1 os. \ vieron ellos , r- l . .
.
ant igüedades y trataron con indios a;11iuuos
. . .· r. onb10 sus pinturas Y
traté algunos al1os en México siendo ; lli
v1e10.s; Y estos tres los conocí y los
Nuestro Señor", [Zorita vmo como oido , ~r: : ~e qu~ eran grandes sienos de
cargo}.
r u1 l ))4 F.n l 5:i8 todavía estaba con ese

ª

(;;t•

En la propia obra de don Joaquín en la se••
.
263.8_1. sacadas del Libro de Oro, que ~só e
""'unda de las relaciones. antiguas
a In biblioteca de Texas se Ice en
p b odmo todas las obras de este historiador
· ,·
su enea eza o· "Rel · · d
.
.
de lo~ seiiores que ha ser"ioreado , t .
.
ac1on e la gencalog1a \ l111aJe
acuerdan haber oente en estas rartts ~ tl1C'rra di e la Nueva España. desp~és ·que se
. r.
.
"'
es. a cua procuramos d .. b 1
.
in1rascntos. sacados de los 11·bros de caractcre3 de q , . b e s.1 er os rcl11uosos
~
11
los mas ancianos \- que mas not. . . .
e usa an estos naturales. ) de
.
ic1a tienen de sus antepas d
r_
•
mandado de nuestro prelado.....
·
•a os. r.smb11nos por
Y en la tercera relación 281-., o
. .
para nosotros ha sido trabajoso , ·;Úri:'1~e11 de _lo.1 _,1Jex1cano.1. está escrito: "Aunque
algo ocupar el tiempo en ello nJ ta \· u ,oso dilucidar la presente relación \ en ella
causa de entender en lo que toca a ~a ruc uos~~1ente. deJando alguno~ raros· por eslél
füimos enviados ) de
' '
convers1011 de estos naturales a que por V M
nuestros prelados nos fue ene- d
.
nuestro mismo Dios nos fue dada en
. .
arga a y encomendada. ~ de
V. M. es servido de esto por lo uc e:u1:7-e. per~' cons1~erando que no menos Dim ~
en cuanto en nos es. de las cosa~ pa ~ amo~ rc.:sultar&lt;1. sabida por V. M. la verdad
los que han sen·oreado \, l,ab·t d , sa as en o que roca a la genealogía " lina1·c de
J
I a o en estas
t, .. El - ·
·
la anota: "La relación que s1oue ¡ t~. par cs.... seno_r lca?balccta XLII-XLIII
. .
;::
an ~nor] cu,o ono111al lle 10 f .
.
repet1c1ón de la anterior r la SC"llíldal
' . • "'
ne
OJas es ca.e;, una
se agrega que el No lll
"'1·
~ aun copia muchas ,eces sus palabras.¡\ todo
. - ~
·
es a pieza que esta al n
d ,¡ L h
primeras fojas están rotas pod 'd .
rente ~ t m dt! Oro. ~ !)IJS
dificultades. El título e d 1·,
. ri ~s en pa11e lo cual au111enta los huecos '
s e dra coetanea· mas el dt • d I d.
•
·
costumbre "del arpo h
z . · de· la orden
icno e co ice anad10. segun ~u
· · 1uan _umarraga
de
s
F
•
,
~
· • r,1nc1sco. F.I a~unto

�mismo del documento demuestra que el Arzobispo no fue su autor. sino quien lo
llevó a España...
Ahora bien. con estos datos precisa conocer quien fue Fra1 Andrés de Olmos
Su biografía )' mayores Jatos sobre sus obras los tenemos en la historia dc
AfEND/ETA. Op C11 Lib V. Pte. l. Cap. XXXIII. 6-l-l-5 ~ XXXV 6-l6-8 1 651 que
pueden verse en el Apéndice Doc 1
Sobre la obra de Olmos a m::ís de lo ah1 señalado en d Lib. IV Cap. XLIV-550.
nos dice ME,VD!ETA . .. Op C11. --Fr. André, Je Olmos fue el que sobre tod05 tU\'O
don de lenguas. porque en la me,icana compuso el arte más copioso 1 provecho~o
de los que se han hecho. e hizo \Ocabulario) otras muchas obra,. 1 lo ,rnsmo hizo
en la lengua totonaca ) en la huasteca. 1 enuendo c.¡uc supo otras lrngua~ de
chichimecas, porque anduvo mucho tiempo entre ellos... Y sobre sus fuemes Lib. 11
Cap. l. 77: --cuenta el venerable y mu1 rc.'ligioso padre Fr. Andrés de Olmo~. que lo
que con:igió de las pinturas y relaciones que le dieron los caciqui:s de Mex1co,
Texcoco, Tlaxcala. Huxotz111go. Cholula. Tcpeaca, Tlalmanalco :, Ja5 &lt;lemas
cabeceras, cerca de los dioses que teman ..... :) en el Cap. XXXII del mismo Libro 1144: Dice el padre Fr Andrés de Olmos. que quien mas le satisfizo acerca de esta
materia [de la venida de las tribus l fue un indio principal , iejo de Te:,..coco llamado
D. Andrés. el cual preguntado por él lo que sabía acerca de la venida de sus pasados,
respondió:" C. GONLALEZ PEÑA, H1storw de Ju L11.!r11t11ra ,\frxicanu Segunda
Edición. México. Edit. Cultura) Polis. 19-l0. 10 y en la edición de 1928. 20. afirma
que Olmos: .. llegó a México en 152-l", dato inc:-.acto pues corno afirma la autoridad
de Mendieta, vino con el Sr. Lumárraga en el a110 de 1528.
Ahora bien. la opinión del Sr. Troncoso no carece de ,erdad. Su instinto de
historiador inteligente le permitto avizorar la verdad. más le faltaron mayores datos
en que apoyar su conjetura. Viene a probar la paternidad de Olmos sobre el Libro de
Oro. desglosando lo que en verdad no le pertenezca al franciscano. Fray
BARTOLOMÉ DE LAS CASAS . .~polugJ11cu Historia de /u:, Indias La edición
utilizada es la siguiente: Nueva Biblioteca di: Autores Españoles bajo la dirección
del Excimo. Sr D. Marcelino Mencndcz y Pelayo. Núm. 13. Por M. SERRANO y
SANZ, Madrid. Bailly Baillierc e hijos. I:.d1ts. 1909.
Esta obra iniciada al concebirse como una sola con la Historw Cenera/ de las
Indias. en el año de 1527 como se lee ~n ella en el Cap 11. ) que finalmente observa
el Sr. A. M. FA13IE, Vida y escmos de Fray Barrulomé de las Casas, obispo de
Chiapa 2 \'. Madrid. lmpr. de Miguel Ginesta 1879 1.354-5 y 357-8. fue
continuada durante los años 1552 ó 53 ) concluida entre el 59) e 161 .
Sabemos que el P. Las Casas estu,·o en la ciudad de Mé,ico el ano de 1539
para el Capitulo General de la Orden. Conocemos la fecha de su consagración
episcopal en la capilla de San Pablo en Sevilla el 30 de marzo (domingo de Pasión)
de 1544. en que ofició como consagrame el Obispo Loaisa. Volvió a estar en la
capital de la Nueva España. a la que vino desde su obispado. para asistir a la Junta
de Prelados. ) de donde partió para Espa11a para no volver más.
Según los datos anteriores. el Libro dt? Oro fue esrnto entre los años de 1530)
1535. más cerca de la ultima fecha. Así para la primera venida de Las Casas a
México, el libro estaba tenninado) hechas las tres o cuatro copias de que nos habla

7.H

Mendieta
, el do
·
d
. .
· ·.
. mmico pu o conocerlo o saber d •
relig1osos tranc1scanos tenía A
d
e el, por la am1s1ad que con i&lt;J'
E
.
. n su SC!!un a vuele
. Ob'
spaña los originales o estaba por en~ . 1
a. ya .. ispo. había remitido a
Zumárraga.
iar os con un rel1g1oso. no con el Obispo
J

De reg_reso a España. Las Casas se dedic .
.
Olmos. copia de su libro· "v c
[01
o a ter minar su obra) debió pedir al p
. . orno
mos) no od ' d ·.
recorrer sus memoriales ,· hacer
·1
p ia eJar de satisfacer. acordó de
.
,
un epi º"º o Sun d 1
contenia. como lo hizo... Datos es10s últi :::
. la e o que en dicho libro se
conc~erdan con los de Zorita.
mos ya citados que s011 de Mendieta &gt; que
renemos así que Las Casas es el Prelad O .
.
Por otra parte. las fechas concuerda E ~ 55 b1sp_o a quien se refiere Mendieta.
ocupaba todavía ese puesto en l 558 n., , n . ~ vino como oidor Zorita quien
. .b..
· • Y u1 este uh1mo año
t bl
quc, cscn
io Olmos ··a ruego de alo
..
.
nos la a de la Rt'lac1ón
remitido.
"'una persona a mas de los originales ql1e ya había
Hasta aqui. no se precisa el que Olmos s
.
que Las Casas daba la resolucion a t
bl . ea el autor del L1hro di! Oro Dij irnos
al mencionar. como acostumbraba h:::rf;º1a:r;1a) hatí~ ~usticia al célebre filólogo.
rara en aquel entonces\' hoy 1a1nb·1.
.
uentes u11iizadas para sus obras co~~
.
,
en en numerosos ·
"
As,. en ~I capitulo CLXXV--l60 dedicado ·. casos.
fuentes propias v aienas· ·'A
Totonacas escribe \ señala la•
,
J
•
s, que 10d0 ¡ da· los
1 d
- · '
~
comprende muchas provincias en espec1·a1 fasº.1 11c_~º- e esta Nue\ a Espaiia. que
hac
·,
· ¡
. i,a 1as costas de la mar. lo· h • s b.d d' ue rinon
. . de la 1icrra.
~ in as que cstan
fueron los ~rimeros religiosos qu~ e: ,i ~ell~ !_os religiosos de San Francisco. que
lengua mexicana.\ han sido curiosos qd·1 ·' tierra entraron) supieron mu, bien la
d
·
,
' 1 l"Cnles en
"
· , icio-,
espues
que se convirtieron
v fuero11 , -. . "'
prc::,lllllar
a los indios
,¡· .
.
.
cristianos de los t ,
J
•
Y re 1g1011 de su mfidelidad r•'ro n·
.
rr os, 1:erernonias \ sacnfic10,
·
. .
· "
111guna cosa de ,flo
·
~ b .
. .t
, ,eron. s1110 pllr relación de
1os mismos md10s lo Sur}iernn L
d' 1
.
t
.
o que a ilJO se d1ra d ¡ . . . . . .
ic 10 arn ba cuando habfában1os d I
d , e os rnos y sacri f JC ios. \a se ha
e O\ sacer O11.:s
, ¡ b
·
que 1!amaban Tolones o To1ona
qu1: rn ia en lu prn, mc1a dl' lo~
N
cos. que estaban pobl d 1 •
·
arte. que es lo rrimero qtrl' ,endo de F - 'l
a os iac1a la costa del .\ far di:I
siendo muchacho lo visto por·
.sra, a hallamos. lo hube de per:;ona c¡ue
su~ o¡os estando sol
,
español alguno. ni principio que en 1~· .... J, .. '- .
o entre aque!IJ gl'íltc s 111 otrn
,,
d
" .,Lc:\&lt;1 cspai1a entrar
· ·.
St: guar aron. lo uno por ser muchacl
I
on cmr1,1nos. dl' I cual ll\l
y lo amaban. Este. dcspu-:s ,1enJ 10,. : :1, otro porque lo tu, icron por hijo del Sol
- ,, d 1
.
..
o lo111t,1 e tk bien 111. d 10
.
1º'°ª o. o que diré tocante ¡¡ h r·,¡ · • .
. · l
por .:,crrto. por m,
,
' t l!.!1011. LaClll0llla~ sac 'f
1
de aquella rro,inc1a de los l •itt1 1 , . ·
rr ic,o~. C;-e ~ \ rnstumbres
E .
· ' lt)O 1otonaco.&lt;,·
·
,ste ult11no personaje es sin !!enero de d 1 ,
. •
.
~e
Juan de Mt:sa. de quien n~~ J 1c,
t:~_tJlll lk,o ~n r·cl1g1Pn el nombn:
J7., ...\1U) singular\ e,celenti: \ 'lf()l1 lt.:!·1·1 ··f ,1u .¡ Ori ( JI I rb IV Cap l\',
.
'
' l la\ o . u:in d-: \f. . f·
\ _1
l S.t
Ul' cslL' \leno J,,
D10s nc1tural de Ltrcr""· , illa .1.
ue , llu.J 1uc1a \
. d
'
(como Juan C10111ále1 , otro~ mt1cl10• 1 1.. ·, \1cl11 o nw1u.:lo s;c , 1110 dl' l.h lt1d 1,h
·
.
' () lil 11 ll:C 1() ) 'I e l t ,
j
que era encomendero de u11 !'U ·bl 11
, \ n unp auon de un 110 ,u\ o
t: t1
am.ido 1 ·rnr 11 11
I
· 1
f !uaqeca. se1cn1a lcnu·,s d•· \!. . .
.
_,' , , t:\IC(1. .1unqueJi:di1.'- ·· u,¡' · en a. pro, 111Li;1 de 1•
J \,
t:lclltc -:ngua '\ con 'l'I' harbar.i,
d rfrrnllosa. como era ni110 el J
ll,111 e k sa ¡1 '" ( • I ' d .
1 .
.
consumado l'n ella · ,, t'rni·c(J r rcu1rn
.. 1 dur J e ·iqu
· · ,¡¡ l " &gt;\e
e
t: t.i \UtTtc. llllc liit·
·
.,
'
L o, lllul\h di.:,pue, J.:I 11.rdr. 1

~hay

11/~\~

1

- .\ 'i

\:

1

�Andrés de Olmos. Dióle Dios tan buena alma. que en su puericia ~ mocedad no se
desvarió en las vanidades que en aquella edad suelen ser comunes a los hijos de lo~
hombres, mayormente en tierra tan ocasionada como es este de las Indias, antes se
aficionó al estudio de las letras con inten10 de servir a Dios en el estado eclesiástico:
&gt; como llegase a tener edad y suficiencia, luego se ordenó sacerdote. el cual oficio
ejercitó con grande ejemplo de todos ) aprovechamiento de aquellos naturales,
predicándoles y peregrinando de pueblo en pueblo. particularmente por los partes de
Tanchipa, y Tamaholipa y Tamezín. que confinan con los chichimecas infieles .. •· A
la muerte de su tio le sucedió la encomienda, que empleó en hacer el bien. Por su
renuncia a la encomienda. mereció el titulo de Las Casas. de ··hombre de bien".
En el Cap. CCXlll-559 de la Apologéltca, al hablar Las Casas de la
embriaguez y las leyes que la combatían en la Nueva España nos dice: "Esta fue la
costumbre y la ley y la pena que se tuvo y se daba todos los tiempos que aquella
gente vivió sin que viese cristianos, lo cual todos los religiosos. en especial de la
orden de San Francisco. escudriñaron. examinaron y averiguaron y tuvieron) tienen
por cierto: después de los cristianos haber conquistado aquella tierra y quitado a los
señores naturales y jueces, )' sido causa que no usasen sus antiguas leyes. son tamos
los excesos que en borrachera han hecho y hacen cuando pueden los indios, en
especial si pueden haber venido de Castilla [es la misma queja de Quirogal, que los
mismos religiosos que digo no pod1an creer que no los usasen todos en sus tiempos
antiguos; pero después de mucho y muy bien inquindo. y como dije, mirado y
examinado. confiesan haber estado engañados, y es verdad que esto que aqui digo es
todo escrito de ellos y de sus escritos lo he sacado" .
Dos capítulos adelante 562: ··En el cual se refieren todas las leyes por las
cuales los reinos de la Nueva España se regían·· escribe: "Porque más en suma se
vea la buena y prudente gobernación que los reyes de la Nueva España en sus reinos
tenían puesta, sera bien referir en este capitulo todas las leyes que }o he: podido
haber que había en ella. sacadas y colegidas con diligencia por religiosos muy
entendidos y experimentados y que penetraron de raíz aquella lengua. las cuales
tengo en mi poder firmadas de su nombre y comienzan como me las dieron de la
manera siguiente: Estas son las leyes que tenían los indios de la Nueva España. Estas
mismas leyes, son las que aparecen en la cuarta de las Relaciones Antiguas de la
obra ya señalada de lcazbalceta en: "ltem no bastaba probanza para el adulterio s1 no
tos tomaban juntos, y la pena era. hallandolos apedreallos a entrambos
públicamente" 262. En la Apologética: "Algunas de estas leyes ~uso referidas no son
del codo auténticas porque se sacaron de un librillo de indios no autorizado". 563.
De la obra en poder del señor lcazbalceta. fueron tomadas por D. MANUEL
OROZCO y BERRA .. f/istona Antigua y de la Conquista de .Héxu:o, -1 v. México
1880.1-269-275. Y de esta obra J. KOI-ILER, "r.l Derecho los Aztecas". en Revisw
de Ciencw Jurídica Comparada. Stu11gart ( Wurte111berg. Alemania), Casa [:.dit. de
Fernando Henke 1892. Primera parte de la serte Cultura Jundica de Antigua
Amcrica. Esta obra se reimprimió traducida por el Sr. Ltc. Carlos Robalo y
Fernández. en la Revisra /lus1racla de la Escuela Libre de Derecho. 11 2a. Época.
1923-24. México. Edit. Latino Americana 1924. que es utililada por nosotros.

. !\I final Je esas /('\es \ de I·
' ..
.
crrmenes: l'I primero· de Ío, l;echic .&lt;1~ qul . 1rwh,ben &gt; c;1s11gan cuatro princ1r J.
tercero· de los carnaks el .
~ro) ~ 'íil teaJore~: el Se!rnndo· de lo I· d
a -:~
·., •
·
mano· de las ,, , ..·•
·
~ d rones· el
s1::,ureme
•
,¡
.ad\ertencin' · "Tod n~ 1Js 1e\ l'S Ó' "'ll(nas como
. se Cita• «•
,~ cncucmra
la
:e q~e mas 'iupo de la _k•ngua tnC.\t~ana ~ :i~~~ [;t:,,,tas d:cc aquel :~lrgio~o. que fue
rdad. porque las saco de un libro d. ·.
rcnctro. como d,¡c que son tod·
que los ind ios tenían en !.!ran vene. \ ~1111uras mu: auténtico de Ía l\'ue\'a 1-spa~:,
on1 ,
d
,ac1on \ era ·nt
11
~ na
P "ue es ver ~d todo lo que aquí refinó d·¡ · . ~ re_ l' os de mucha autoridad. \
ten=-º·
d11c
de1 r111smo
.
dl' -;u riomb re. \ as 1. lo.
. como
.
· · lirn1ad0
'
"\. ~o que lo ftrmaba
..
6 dichas. de otros reli!!iosos ct, ·d:· parce~ tambtcn que muchas de la; c~sa5arna
habidas
son con
. estas conforrm·s'·
-:
l
ordenes
· d
, .
y 1\, er~as
1
.
:, aun e SC!.dares. por r111·
Andres de !\l b'
.
· tn a copta o , ·¡ , . sobredicl
co tz l'i diez d..: septiembre de 1'i-tJ en V 7¡'~p1/c1on que firmó Fra.:
.
10 ~s \ erdad, porque .'.I o las sac ué - .
. a a o td, se leL'. "y todo esto
f.1_r11uras es~an escritas estas leves. en unl li/e un libro de sus pintura~. a dondl' por
11111t: ~e m1 nombre
.
ro mu: au1ent1co. :, porque es verdad lo
f·echa en Valladolid. a die¿ del t ,
.
cuarcma \ tres afios Fr Ar d . d
nes de septiembre aiio de lllil \ q . .
t ·
· · · 1 res e Alrobiz"
. urntentos \
.ste Fra~ Andrés de Alcob1· d'
. .
.
e .
d
z. ice Sl'r ,¡ r e I d
?1sta. e los originales remitidos a Es a- t e op1 a or de la nbra de Olmos. o el
sea una mala trascripción paleo!.!nHica p na: dudamos por no conocer el onoinal si
En el Ca
·
·
"
·
.
p. CCX IX-57-1. nos habla L
.
mexicanos. ue lo~ castigos que im ontar ' ~s Casas de las costumbre) de lo~
aqu1 dichas\ que se d..
p ' l por dctermmada:. falws· --1 d
d
.
·
1,1ero11 son \'crdad
. 1
_
·
o as estas co~as
o1111n1cos que han penetrado las le;;~ ast º.lest1f1can los religiosos francisco, ,
corporales )- de espíritu de
. . i'°'uas. : con grandt?.s sudores \
. .
cos1umbrc~ buenas : m;la, /cr:~~:'i1~ '.:;n querido sa.ber de raí1 )- fund,;m:~~~ª-;~:
alg~nos que más cuidado que otros de~ tic. : tamb1e11 lo ¡¡firman seglares buenos
tenido. y digo en \erdad que . " ! render las lenguas e inquirir lo di l
.
escrito, habido de diversas ;1r~~1:~:i:s~Síl\ en substancia de lo que de el los le~,:~ 1~~1;
vocablos)'
. o 1no mudo ni 'al t~ro.
,
·
"'
. . es t"lto porque no suenan tan ·bien
s1110 son algunos
por mis _OJOS he visto. sin quiiar ni oner . _os que cllos_rus1eron. ~ en lo que mio
pronuncio: notifico. y esto Sé teno~ po n~as de lo que siento. entiendo ser verdad
como muchas veces he d1ch
"'
r 1111 en todo lo ya escriro \' que ~e e 'b .
'b - .
o. porque \as• q o·
.
sen tere
eser, a hce1oncs excediendo los 1; .• . ~ ue ,os no tiene necesidad de que
ofend •. ·
.
. crminos de la \ 'rd· J
,
.
_\ o
T
rna. : por su rrnsericordia no trato
. ~ ,ª ·. pues ma1111icsro es que k
rozo en el ~ue hace profesión de s1ncerid:~· t/ºn:t:ncc. n1 me::dité tal granjería··.
Despucs de haber lratado en el u ent~ en toda su obra.
.
~aba_n los ~adres de la ~ucva bpar1/~:~1;fb;~~~-11:o d~ la ~ducac1ó11 que a ,us hijos
: d1c~o en este capitulo. una condusron q
as1 s1e111pn: supuesto. añado a
ranc1sco a los
casos
dichos''
ue
i::tce
un buen rl'li!!íoso
d,e Síln
.
,
~ ·
E.nse!.!utda sobr •I ·
1b
.
e e mismo tema de 13 'd
...
pe eyos. en el Cap. CCXXIJl-'i8'
~ ucac1on de los hijos de nobl
arte d 1
.
- .J prectsa su ori" ·n .. r d 1
.
es \
"~
o o o que habernos en esr~
P - e a enanza de los hijos d precedentes capítulos dicho se ~ . fi e esla&lt;, nuestra~ mdianas naciones en lo .
de la orden d S .
. . . con mna por unas e\hortac1 ,
.
.
s
e an Franctsco me em IÓ d' 1 N
.
on~s que otro re/1oroso
~, ~ Ue\ a Lspaíla. ~stando::, o en Espaib .la

~tº

j

�vieja,. las cuales había el romanzado de la lengua mexicana fielmente sin añadir ni
quitar cosa que fuese de sustancia. sacando sentido de sentido. no palabra de
palabra; porque como él dijo en su prologuillo que a las dichas pláticas y
exhortaciones hizo. a veces una palabra en aquella lengua requiere muchas de las
nuestras. ) una nuestra comprende muchas de las suyas. y porque son cosas de notar
en gente que ha sido hasta ahora tan menospreciada. quise referirlas aquL mudando
algunos vocablos que parecían no bien sonar. según el estilo de que al presente
usamos".
Puntualiza finalmente su autor en el capítulo siguiente 589: "Estas
exhortaciones son !as que. con otras qué por abreviar dejo de referir. me envió aquel
padre religioso de San Francisco estando yo en Castilla. llamado Fray Andrés de
Olmos. padre en su Orden, y tambien en la experiencia de la lengua de la Nueva
España. bien antiguo. las cuales amonestaciones creo yo que sonaban mejor en la
lengua mexicana que en la romance que le~ dio el padre susodicho".
Las pláticas y exhortaciones de que se ocupa Las Casa~. son las mismas que
sciiala Mendieta al hablar de las obras del P Olmos. Ahora bk:n. todas esas leyes.
pláticas, costumbres. y otras que no utilizó Las Casas. reunidas en un manuscrito
antiguo, sí pueden formar la Suma que no admite el Sr. lcazbalccta. que desglosa
sólo \as leyes y otras peque11as relaciones. y olvidase el conjunto.
R La cedula puede verse en V. de PUGA. Ced11/ur10. l- 157. La Curta del Ar:c1/J1spo
en D.1.1. Xlll-256. TERNAUX COMP ANS. Recuil de pieces relativos a la
Conquete du Mexique. l 838. la publica también.
'
Relativas a la mformación que se ordenó ~e hiciera acerca de los indios
1
esclavizados ) vendidos por Nuño de Guzmán. Trata también de las Cedulas de 19
de sepuembre de 1528 en que se ordena se presenten los esclavos a la audiencia para
examinar su procedencia ) marcar a los que en realidad lo fuesen. cedula que se
rectificó el 20 de noviembre del mismo año. La primera de esta~ cedulas es
duramente censurada por Quiroga.
'" T. de OEN/\ VENTE o MOTOLINIA. l listoria de los Indio~ de Nueva Espai\a por
rra) ... En Coleccuín de do&lt;.·11111t'/ltos para fa I h1111m1 de ,\frúcu de I GARCi /\
lC AZBALCET A. i\\cxico. \ 858-1866 2 \. l. El Sr. lcazbalceta es de op1n1on que los
Mcm0riales. son el primer ensayo algo diferente de la Historia. Como vimos
anteriormente. Motolinia había escrito un libro semejante al del P Olmos Mcndieta
nos habla de sus escritos por él utilizado~: más tarde por Lorita: Torquemada.
11 11 istoriadorcs de Mex 1co. 6-7.
Feo. LÓPEZ DE GÓtv!ARA. ( '011t¡111stt1 di! \{Jx1co Segunda parte tk la Cro111ca
12
Ge11er¡¡/ de {a., /11Jws Biblioteca Histórica de la Iberia 2 v ,1l,ico Imprenta de 1
!:,scalante) Cia. 1870. La prnncra ediciones del mio M l ~52
EL CONQUISTADOR ANONlMO. f?dm·/(í11 di.! alg1111a.1 cos,;.1 de f¡¡ \11era
11
[,~paiia y de /u (jra11 Cllldatf de Te11och11tfú11. Mcxico. esc1 ita por un compai1ero de
Hernán Cortes. En Col. JI! Don para I I Je ,\ ft:.\/w de !C AI.BALCETA I De esta
edición se sirvieron los que la reeditaron en '.\tt:,ico. Alcancia. 1938. que e~ la
utiliLada
por nosütros.
l.\ A. de T APlA. Re/a('IÓII he&lt; ha ¡JOr el Se1i11r snhrl' /u ( ·u11i¡11Na ,I,· .\!J.uco
Publicada por IC AlBALCf l A Col Doc~ para l,1 l l. Je\ k,.

-)x

15

~ pesar del juicio anreri
.
1est1gos
de la' Co nqu1s1a
.
~
Vor· tiene mteres· pues· J l:·be I1a ber
b ,1
Salazar de J. H. D!AZ T. HO ease el esrudio critico e
,
rec1 iuo noticias de
l61-¡·
.
ME que
omparat1vo de e·
,sronadores de M . .
.
posee el Colcnio d \1 .
t:rvante~ Je
11 E
•
ex,co. 11.
"'
e ex,co .
. _DIAZ DEL CASTILLO H .
.
Espano lntroducció
· ,.ifr/1'/o I adaúeru Í' I •
19393 v.
n) notas de J. RA/vtlREZ CAB¡~ ~ (ml(¡u1sta ele la Sut'l'&lt;I
,s Cite la nota en que . ct·
A . Mex1co P. Robredo Ed.
t9 J
)a 10 el dato v ·.
. E. POMAR. Relación de T . ea~e nuestra nota.
la H. de Aléx. México. 1886- 1:;ioco En IC AZBALCE·1A. \ ue,·,, C)
la que se han acomodado I J . . 111. Es como su nombre lo i d. r I Docs Paro
B. de OBREGÓN H · os icchos a manera de h1sto .
n ,ca. una relación.
11/
• 1stvnc, d, ¡ d
na.
, ueva España, escrita
é os
escuhrim1e111u1 w1t1 ,
M/\RIANO CUEVAS P?r. el Conquistador. Añ d. ~~w.1· 1· ,1wclemo.1 JI! la
1924 V
. Mex1co De
E .
o e 1:-84 Dese b
,¡
.
éase el prólogo del P C. . pto. du de la Sría D f:..d
-~ iena por
- D. MUÑOZ CA-MAR . UE_VAS.
. e
ucac1011 Púb lica.

ft

~LFREDO CHA VERO G?: !íworlil de Tlurcala p . -- A. de ZORITA B
. Mex1co. Of. ripoo. De la Se
ublicada Y anotada ¡)·'r
re\'e ·I e
'
cretaria d, ¡v
ICAZBALCETA . V
re auon de los .1eiiore1, de I \'
t ·omento. 1882.
DE LA ESPADA. ' ueva Colección. 111. XXXI-XX;IÍ i~1·a Espw}a Publicada por
23 Historiadores d.e •1· .
. ota del Sr M. JIMENEZ
,~
"
11 e.neo 5-6
'5 Carta del p To,·ar al p ~
.
- D. DURAN
. . . costo. En ICAZBALCEl
.
México. lmpr ·d~1Js10Mna de las Indias de la .\'uel'a E~· ~a destrucción. 110-J l 1.
!ó
·
·
a. Andrade y F.•
E
.1pana e Na:, J r
TOVAR o Cód. R .
scalante. 1880 ~
.
t' ,erra ¡. irme
O.
.
ice anmez M
-&gt; \..
rigen de los lndi
. . anuscnto del s, .. 10 XVI . .
José Ma. Vioil Edi~s 11t~e8 hab1tan esta Nueva fap;ña seo. 1nt11ula?o: Relación del
Véase el estu,,dio crí;ic
. (Incluida con la Crónica Me/~ sus h1st0nas. Mex1co.
el Colegio de M - -· o comparativo sobre Frav o·,' D, ,cana de TEZOZOMOC)
!7
ex1co.
. ICbO uran de F SANDOV
.
28 arta del P. Tovar al/'
,
.
AL en
M OROZC
. . costa. 11 O.
.
O Y BERRA
~LVARADO TEZOZ:OMO
. Op~ada sobre Crunul .
.
.9 Refiérase as
C. Cro111ca Mex1can·1 M .. ·. u¡¿w Me.ncana 1 1878
En H.
Jo B d
_u ~ola relativa.
'· e:mo. J. Ma. Vigil Ed
_
i 1 ·. e ?BREGON. Op. Cir XVII
1.
de M.ex1co
. 4.
n H1stor1adores
.
OJeada sobre cronología.. 161
.
entre la obra de Durán \
. Es smgular la marcada jo
.
fuente. o este último . _la de Tezozomoc. Debieron de dualdad arqu11ectónica
Mexicana. escrita po criia_r al primero. H. AL VARADÓe;E~;!nbas de la misma
OROZCO v BERRAr uran hacia el a11o de 1~98 A
d
ZOMOC. Cró111ca
l 878 .
y precedida del Códice R. . , . :ora a por el Sr Lic D. M
B
amue . Mex1
J
.
. J. BRAVO UGARTE H'.
- ,
co. . Ma. Vigll Ed.

e

~

~

Cienc!as Sociales 194 ~llona de ,\léx1co Mcx,co Jus
ICAZBA LC ETA j¡.
l._ ~. 1-13 7 De sus .
Re1 ,sra Je Derecho 1
,
· 1sronadorei· 1¡,, M,
numerosas obr
·
mas detenimiento\ .
. · t • exico 4. "Ojalá h b'
. as escribe
- mas a1enc1011 a la Cronolo&lt;&gt;1a
u ,ese escrno menos. con
.
~39 e . porque es casi imposibl
- e seguirle

�4

l"n ser más que variaciones
• , 1 0 ies' que no sue...
.
de sus numerosa)
en e
...
• · n: ,ac1 taJles •que no l1a\• medio di: reducirlas a. un
de un mismo tema. pero vana:1ont : . publicada por Kin:,borough ( lo m1sm~
.
a p•'rfecto Su H1srorw U11c 111111; UI. .
'da \ e, su mejor obra. aunque
s1stem ...
_
. ción mas segu1 • . ·
·
,r \f, . .
que las Relacw11l!sJ. otr_ece u~~a narr~ KINSEOROUGH. :lntic¡11111es º1 , Ul(O
no escasa de anacronismos E. E .
la edición cnada por KOHLER ..ºP Cn .
'O 1848 9 v en el v 9. sta es
. . . d, Publicadas\
London. ¡g., . .
IXTl ILXOCH!TL. Ohras H stor1ca.1 c.. 891-189?;
Otra cd1c1ón: F. de AL V A
. •.
Of Tip De la Sec. de Fomento. 1
-·.
anotadas por A· CHA VERO Me:\.lC0. .
.
1 lab ,,r·1nto

, - o· ,. ··Descendiente legitimo como e,a
La Jestrncc1ó11 .,4~:,. ¡'c~. quedado reducido a ,ivir con
de a u;lla casa real (la de Acolh~1acan 1¡
10. en correspondenci~ con l~is
cstrc~hcz. y solicitaba del gobierno .:spaño brc habia prestado a los conqu1stador&lt;.:S
.
. qu e ~u antepasado
dl'I mismo
nom de aque 1 f,;I
.,·no. que en cierta manera.
~erv1c10s
d
salzar
!.:is glonas
De aquí el empeño e en . ..
,en1an a reflcj.:irse en su_µerso.,na .
.
. n
; 1 Historiadores de México. L.
b HERRERA de C. BOSII GARCl,\ e
"' Véase el estudio crí11co comparat1,·0EsR·oA reHistoria General de los hechos de los
. de Mex1co.
· -·
El Colegio
'; de -IIERR
del mar· océano (en ocho deca. das. desde 1492 a
caste llanos en las islas\'· ,11ara !irme
15 54 ). Madrid. 17:.9- l 7 ,O
.
,7 icALl3ALCET A. La destrucrn)II 97
éxico 7 J. de TORQUEMADA. Los
,x ICAZB\LCETA Historiadores de M . . ·I or1oen \ "ucrra~ de los Indios
'
Indiana, con ~
=&gt;
• "'
•
.
,eintiún libros rituales~ Monarqu1aD t1brimie11to. Conquista. Con,ers1011. : otras
pOblac1011cs
ese
Occidcniaks, de sus
. •
\· d·d 1723.
. Cosas mara\'i llosas de la misma tierra/ t.-1/~ _1, l• • 9 !\ün cuando en La Jotrncuon. ) 7.
. / • , ~ l l.'
l.'~ /l/J. .
i ICAZ8ALCETA. f/1stor1,u u1e.
• ,J· ctor de 1.,tlilxochitl".
a
;-..; dice que .. no es. mas·qu·unmil'\Oí&lt;.:
t: .
,

i; ICt\ZBALCETA.

i:,~ ~:xil

~o~\3RAVü UGt\R l E. Op C.11 I-L16j 11 chitl son lc1s fue111cs pnnc1palcs de su
• i l.u cles1ruc·ciú11 57 .. forquemada l~a
~d:1~iraci;n que despertaba c11 el autor lód:
ob-ra. Por otra parte. es pa_tentc ~n .e
'c:Jn los pnmeros miswneros. por m~s qL;_e
lo aLleca, y el poco apr~c10¡\t:~ ~&lt;.:e i:~~~esucedía a ~us compañeros Aceta \:1::t;os
, eces asegure lo con1ra~10. "' Le llama en csrn obra "el mas po_pu a~ \; .·da a las
~l /listorwJort.!.) Je ,\lex1w. 9. 1 ,. 1 obn de Cla, iJero que existe tr.1Juc1 '
ti,
e•·crnores \ el mas digno de SL'r o .a '111,baruo mucho más agradnbk Ique a e
,
.
d E
a es ~111 t:
"'
.
.
l
rincipalcs lenguas e -urop . . . . , hasta hoy permanece sin riva
. ,
c\tial: suele haber en el la mc_¡or criu~a . , ' &gt;( \ fex,cv 11'//h a ¡irdm111w1:i, i ~e~1 o/
4; ~ ' H. PR.ESCOTT /11srvry o/ thl.' ui;,4:w·~;mando Cortés. "Jew York 18-1.J.) , .
e·
/he ,,·11l'11!11t Mex,wn c1rd1:a111111 und !,t~ n
'
11.
H Opus
Cit. .
. .
. . ,11 l l. AL v ARADO Tl:ZOL0:1()C · Qnus
1' · .
•\ J. F. RAMIREZ. Cod1ce Ranm~t. t . • ,,1 feo de la pen:gr111a.:1on de las tribu.5
. . al Cuadro ll1~tonu.1 (icro,,.
· \"l'li\
CUBt\~. Atlas
lmerpretac1011
M: 1co1 l:.n A ,,JI
f\.
J b'
aztecas que poblaron el v_a lk ~.e ia~~1 por .. ~k\lCO. 1858. A Ra1111rc1 se e \;
.
. ,-1co Estad1
Geoora
• s1 ico e II istonco. orn
la p:blicación de la obra de Duran

,~i

J,

¡'

~

~ Puede juzgarse su labor por las numerosas obras de este insigne escritor citadas en
este trabajo .
7
~ ICAZBALCETA. H1stonadore.1· dr Mcírirn ~O
48
M. OROZCO Y BERRA. ll1storia Anngua _, de la Com¡uwa de Ale.neo. México.
Tip. De Gonzalo A. Esteva. 1880.4 ~- J. JIMl::.NCZ RUEDA en el prólogo que hi1.o a
la selección de Opúsculos y B1ograjias de J. GARCIA ICAZBALCETA, ya citada.
XVI 11-XIX, da un buen juicio critico sobre este autor· ··Don Manuel Orozco }
Berra. investigador de nuestro pasado indígena. erudito en materia colonial.
geógrafo insigne. La historia en manos de este autor dejaba de ser política. Adquiria
su carácter de ciencia. Desposeída de otra finalidad que no fuera el conocimiento del
pasado. basada en una 111vestigacion pacientemente realizada en las propias fuentes,
alcanzó una categoria y una dignidad que se le reconoce en México ) en el
extranjero...
9

Historia de México desde los primeros tiempos de que ha) noticia. hasta mediados
de/
siglo XIX. México. Tip. De Juan Abadiano. 1862
50
Les
A:téques; h,stoire. moeurs. cout11111e.1. Pam, 1885.
51
L 'Evolu,ion Juridique dan.1 les Dn-erses Roces H11ma111es. París. Vigor Freres
Editeurs. 1891. (Bibliotheque Anthropologiquc XIV). Representa la tendencia
sociológica de querer clasificar a los pueblos primitivos en determinados modelos.
ajustándoles un sistema europeo.
5
~

- De esta obra de KOI ILER, quien pretende encuadrar las instituciones aztecas en
un marco jundico lejano a su esencia y cree en un sistema de vasallaje feudal, ha
opinado el Sr. R. AL TAMIRA. Cuesttones de Histona del Derecho y de Leg1slat·1ón
Comparada.
Madrid. 19 I 4· ''TrabaJo más reciente y autorizado'".
53
H. SPENCER. los antiguos 111ex1ca110.1· Trad. de Daniel ) Genaro García.
México. Tip. de la Sría. de Fomento. 1896.
5

A. CHA VERO. Explicación del Códice J¿roglíf,co de Ch. A11b1n. Es un apéndice
a la obra de Durán. A él se debe la ! listona w111ftua y de la conc¡111sta. de la serie
México a trai-és de lo., si¡zlos Oarcelona. 1888 que publicó D. VICENTE
RIVAPALACIO.
~

55

J. CANTÚ CORRO. la esc/m•1flld en el mundo r en 1\fex1co (estudio libre por el
Pbro. México. Escuela Tip. Salesiana. 1925.

56

M. CUEVAS. Documemo.1· inéditos del siglo .\l'/ para la hwuria de México
corregidos y anotados por el P... Pub!. baJo la dirección de GENAR.O GARCÍA.
México. 1914: del mismo autor es la HiHona de la Iglesia en \1éx1co El Paso
Texas.
Ed. Revista Católica. 1928.5,.
57
M. MORENO. La Orguni:anón polít1ca v ,ocw! de los .-1:!ecus, México. 1931
Sostiene la tesis de una organización central opuesta al sistema feudatario de A. F
BANDELJER. On the Social Orgarnzation and Mode ofGovemment ofthe Ancient
Mexicans. Salem. Salcm Press. 18 79.
58
R. CEVALLOS NOVELO. .
59
T.
ESQUIYEL OBREGÓN..
60
L.
MENDIET
A y NUÑEZ...
61
W. JIMÉNEZ MORENO \ SALVADOR MAT[OS. Códice de Yanhwtlu11
México. Talleres Linotip "Cult~ra ... 1940. (México. Srta. de Educación P1ibl1ca).
741

�,.~ J □ RAYO UGAR n: Opu, Cit.

vida jundica de k:-.ico y abultan u imponancia . Interesa sin embargo. u op1111on ~
el hecho de habemo conservado los restos de u legi !ación. KOBLER. estudia
desde un punto de vista moderno el derecho azteca. Le sigue innumerable legión .
7
LAS C.-lSAS. Opus Cit. cap. CCXll-..:-:i-l-.5. Esta de cripción recibida de los
religiosos de San Francisco. fue wmada integramente por KOBLER.
78
GOMAR.-1. Op. Cí1. 11-315-6

1

~ 0(1 C·11 l-b6 · &lt;:n -,el L,
,... KO□ LER Of' C•11 ,..,
-1--:INCi ' BOROl .lill
. •iro
""1 ornada del ( 'o d,cc• .\fe11d,1L·111u
\ 'rt&lt;: -t\k,1cano ,\111, guo d1: ,\ . Pl ~;'' : \\·~
,le /0.1 1i"1h11rus_e11 Monun;ei~;il ~(;; Clll\1.-i.l P.-\1'\ Ql lAl' lll l.l: lt· ?l~u; k
\Je,ico. 1800-6) &gt; dt: A .
· 1 . . l 1..,~8-161 ::' l rub l1e &lt;:t tr,1 L'.111.:~ . ·I .
.
,. ,
•t sept1crne re a11ons
-·
..
, , ,ve d ( h l t.'l ere
1/11/Ufr.1
l\ltll1C.: l
.
!Mf·ON P.líl~. \lJ!~Oll C.:\
•
.d
. . ri"in al par REMI
.
, autore,. \il menc1011.1 lb .
manusc'. it 1
que concuadan con l,1s de º1_tro J, diun1J~Jcs. a saber· d
ed 1teurs
· .
oporciona la i&lt;;ta "' :='d
d, ¡ 8
KOBLl:.R.
()pus C11 2 ~os pr, l'l nuwa. ! lacuchcalcatl. t.:I pre\1 L'l1tt' c.: 0 -~

t:;'.

~gg \

Cihuacuatl o canciller: _.¡ m1111,tro dic.: , -'\1 ti ·1ohuat·at&lt;:catl. el tltlanú1lqu1. 1c.:
wa1.:a
tribunales. 1 larntec atl·. el I·rahua
,¡ CL1·1Uhnochtl1.
d cu.iull&gt;a 11u,1..&lt;I 11• e,¡ wcutltccat &gt;
t' panL' at. 1:
'
l.
atempanecat . o a c.:
•
.,_ 1~
&lt;: 1
otro .
() . n, 11 -89. HI.RRl· RA Ot&gt; C11 I I - ' -·
TORQUB I ADA ·
KOHLf:R'. Opu., ( .11 ::,·¡

b'

/Jll.l

•

( ,,
'"' ME Dll::.T,\ .. O/ ,111- 14-17
l lERRERA ... Opus Ca

1s TORl.)UEM .:\ l)\1 • ()f 1 CII, Al\- ?.
11-~ LORl. l ,\ .. Up ( •1·1 -1• . 87.91 . l:n KOBLl:.R ...

r KORU-. R. Op Ca :i l
.
~
- R,\VO
C11ado p - - 1 ·9 KOHU-. R.. Op ( // _
,o J 13 . d
,,s LürUTA .. Op. C11. 100-1. ~· ~-d- 1 m,m:huale \en,a a cqu1parar:,e a la_ e
- ·rE· ... ()n,. Crt 1· 1:!6. La elasc
. ·a. •·staban
ujeto a la misma
GAR
r 1e 0 o~·n pro\,1nc,
~
.
lo ma\eques. Unos en la mctropo i. o r :, !~ clase más desheredada. el estrat ~ mas
.
. en cuan
, to a ~u .trato d.\ ons111u1an
- .• -· ,, de la cua l nacian en
mr1dez
los abuso ' \ mrnosp1ecw
b;jo sobre el que recaian to os
. .
. n p"r1 " lo~ futuro. esc la\o:,.
~ra " . _
1"! 7 , la
¡-:,¡ CJ
Ctt
_
V J, PUGA . , Ci:d11lano 1··- - .
La cédula di: 1_5 ~8 p~c.&lt;k ~e;~e ei'~ . i,a\edula de 15 ·o en PUGA . · Op
.. d,..,Odeno,1embrccn
rect1.fi,ca ion
e C11 1-\ 57
.

Opus Ca :O- I
.
,,• ZORITA . Op ( 11

1 -

-~ -

-u(},:~:: el/.

r-•

·1 ()UIROGA . Up Cu 33::-.
rüRQUl:.MADA .. Op C11 I1- LXX X que c11a
.,
. 11 JG0 l)e aqu1 lo toma
- ()pu.1 ~11 BiRR~ /!1swrru ..J1111g11a l-30-1
1
. ..
··b ·
lihro ·obre
-; ib1dem
➔ONDE Ml--.NDIZ/\BAL. e c11 io un
unto
-J ib11/i.'111 Modernamente M 011
·I . ani l.. en el 4ue analiza de de un p
.
, . de la ·al en los pueblos pre 11sp
la influencia
.
se problema.
.
·o d dt:I estudio
Je vista social: economtc~ e
es1uJ10 C0ncn:1a su op1n1on su1c1 a . nio de
-, KOBLFR . Op11.1 ('11 )7 . E_1; su 1 . ··t:.1 derecho penal me,icano e~ te~t_1m~
de las fuentes. en la iguiente. todrmu ~e la vida\ de notable cohe~ión ~0l1_t1~a . toda
d
al de oncepc1on u1a
.
1
eblo preh1spanicos
sevenda mor, .
d . hispanista niegan a o pu .
1. 1 con él M.
-r, Lo autores de ten encia
e:-.aoeración . 1xtlilxoc 111 :
. . d'ca Otros la e:,.,altan con .' c ~ . t\1 VL:YTl!\-BOTURI l.
el borac1on Jllrt ~ ·
.
,Ja de /0.1
1, \ flirn:o !\k'\I o l 8_:16. : ·
VE Y ílA H,mma An11g11a I t
. , 1. , 1 0 ,·e(i rt!lanon 1um,
.
.
,
101 de rn~ (}ll//gl/O.\ ,,. e ,
•
· d d
\1 VFYTIA .
Tercucu en /0.1 11l11111os uem¡ . RI \'/ 'dactad.i por el 11cenc1a o on . . .
la
· ¡/lo~ d,t l30Tl ' l,8,6·rehacen re altar la 1111nuenc1 a de l e,coco en '
llltll1WCl'll&lt;ll ine,
. C. Ma
Je \3ustamante. - · ~ 2
1
rvkx1co

OROZC

79

LAS CASA .. Op. Cu. cap. CCXlí-.-55 nos describe el sistt.:ma al referir·c a
Texcoco: "muchas provincia eran las ujeras al señorío de Texcoco, pero estaban
reducidos en seis pueblos principales, donde había como seis cancil lenas. en las
cuales y a los cuales iban de todo aquel reino a sus pleitos. : allí se cogían los
tributos : rentas. En cada uno de aquellos pueblos. hah/a dos .1ucces, personas mu:
e cogidas, tenidos por cuerdo : hábiles mas que otro. para aquel oficio. Fran
muchas \ eces ésto deudos del re) ... todo el día residían en las ca as de Audiencia o
públicas para administrar justicia. De esto\ e apelaba para ante otro do juecc:,, que
presidían obre todo , y que esto. entenciaban con parecer del re: o se11or. Cada
diez o doce día al rey tenia acuerdo con t0dos los ju ces sobre los caso arduo y de
mucha importanc ia concernientes al bien del reino y de toda la república". Se11ala
una junta principal cada ochenta dias denominada 'auhnallatu ll i.
~o GOMARA Op C11 11-316 "!::ran otros doce CU)O oficio era prender) llamar a
juicio. y su traje mamas pintadas que de lejos se conociesen." Concuerdan su dato\
con los Je Las Ca as.
1
LAS A AS ... loe. Cu.

s: G(},\-f..lRA. Loe Cit. LAS CASAS . loe. C11 cunfirma tal asl'/10 : ··en cada sala
· estaba con los juece 1111 escribano. o por 111ejor clcc1r pintor. que servia de e ribano
die 1ro que con sus pintura o caractere,. las per onas que trawban pleitos . .: las
causa : demanda ) te ti gos . .: lo que e concluía ) ,entc11ciaba. pon1a por
mem oria"
81
LA : CA A ... Loe . Cit.
s-1 ibidem .
85

S.·1/f.,¡c;(·v. Op C11 11 -308. ZOR!T.-1 Op C11 en D 1.1 11-5,1 esta acorde cnn
Sahagun al decir que tenían le:,es para hacer e,clavos: en el co111 rar) vender. !: 11
las Ochema Lt!_i·es de
FLA/ ll 'ALCOYOTZI . que trae ALV
I.\Tl//,,\'()Cf/lTL. Up. C11 l 8l.l, cllada en KOIILER ... Op. C11 115-117. ~l'
menc iona que esas le:,. c estaban di\ 1dida, en cuatro rar1es nccesariu, para cuatn&gt;
conse.10s. "Uno d • ellos di e 1:s el tk los casLl CI\ rlc : cnrninab. en donde e
ca tigaban iodos los g¿neros Lle &lt;.kli10 : pecados". "As 1 nrnmo en est&lt;: tribunal e
rcconocian las k)es que trataban a ·aca de los i:,clavo,.: de las rn1H1rnda, ~ pleilci&lt;,
de haciend:is. tierras y po csioncs : los c.,1.1Jos : Jifrrenc,as J.: oficio.'&gt; ....
LETOR \:EAU .. Op
iguc a '-;ahagun a quien ita. L'n la pagina 11-l
81
' LAS CASA ... Op C'11 cap CCXll-55.'.' DURAN . Op C11. 11-222 '\\11s1gna lo
mismos da10 . ólo que el nombre ue una de la, cárcdc, \ana Durán 111cncio1h1 &lt;:I
Petlaca lli ) el Chauhcall1, : '&gt;l'1lala como lugar de ubicacion L'I qt1L' ho: IIL'llc 1.i
iglc ia de San I lipólito. hra) noticia\ la\ recibl' OR.0/CO Y BLRRI\. r Jp &lt; 11 1283. TORQUl:-.MADA .. O¡, r·,1 Xl\,-I . dice que &lt;:I fcilpilo:,an. &lt;:ni la r,ri~1011
para los deudores.

e,,

�~-QL.IROGA ... Op Cit.370-1
.
ss Ílmlcm
38'l-'JI E,plica la siwaciun ¡unJ1u1 de los e:,cl,\\o~ al csrnhir "Pero¡¡¡
manera , !!enero de e:,cla, o~ o ser, 1dorc:, que por la mayor pan e entre el los , o he
, isw .,. { e~. que es mu) JI krl'ntc de la nuc~tra :, Je la que ie111a11 por ~us le:..-~ I•&gt;~
ciuda~lano~ romanos. porque la ,erdaJ a 1111 ,er no ó 111,b 111 merH)). en dccto. se~un
,·o muchas ,eces por la experiencia he visto :- a, eriguadú : lié caJa d1a_ , eo ~
;veriguo entre ellos. llamadas ) OH.la~ la, partcs en co111raJ1c\OnO Ju1c10 CP
scmejantes pleitos sobre sus !1bcrtadt's. que son muchos ) d1vcr,ns e_ de d1, er~J~
parte$ venidos. que alquiler de obra&lt;, 111 pt!rpe/11I1111 por la vida del alquilado. que en
derecho se llama Jocatw opl!rrm1111 111 perpl!1111I111. que usan mucho entre ,1_estos
naturales para servirse unos de otros. porql1e no tienen ni saben u~ar dél alquil~r de
obras 3 uempo como nosotros. en el cual género 110 ~e pone, 111 as1cnt~ 111 conslltu~ e
la servidumbre en la persona. smo solamente en la~ obras del que as_i se alquila 111
pe,peiuum. 111 se pit'rde por ello libcr1ad ni ingenuidad. n1 ciudad. 111 lam1lia. :- esta~
obras se pueden de derecho mu) bien alquilar) ,endcr. que tamb1en se puede llamar
, llama en derc&lt;.ho 1·e11clit10 vpcror11111 sin pcrJuiciu alguno de la llbcrt~d natural. n•
de la inl!enuidad. con dos condiciones que\\.' entienden aunque no se d1?n en el ta!
contratd: que son que cada e cuando que el así al~1uilado o vendido qu1s1~ra pagar el
interés O subro!1.ar v sustituir otro en su lugar hlJO o pariente u otra pe1 sona. : ::isr
sel'\ ir por sustlt~to.' aunque sea contra la voluntad de ~u alquilador. lo puede' oodr2
mu, bien hacer rada y cuando quis1i:re: ~ aunque se alquile 111 per¡)('f1111111 que es por
wd'a su vida. no queda inútil ni defraudada la líbcnad. ~ este gér1cro '.I manera de
cscla,·os , servidumbre. si tales nombr.:s mcrecc:n. que en la verdad no merecen.
sino que ;raemos corrupto el ,ocablo por \entura por falta de nag.uatatos o por sobra
de malicia. 0 por inadvertencia nuestra. es el que entre estos 11atura!cs se usaba ) st:
usa mucho., as 1cada\ cuando se enojan de ser, 1r a sus amos. su~tllu'.-en otro en su
lu~ar., los ; 11105 0 alq~iladores lo reciben.) ellos quedan libres e lllgenu'.&gt;~ que son:
sal,o ; 0 1amente cuando les acuden con aquel género de obras ) srr~1c1os que as 1
. 1·
alqu'il·iro
,cnu1eron
, 11 . ,. so11 al-\,
, - veces me·.¡ore~· ., más rico~ ,. 111as honrados Y
0 ,
llent:n mejor casa y familia: aJuar que no aquello, a quien sinen. ';, las ,cces.. se
casan los 11:105 con los otros. ellos con sus amas)- ellas con sus amos 0 con sus h1Ja_~
hijos. 0 con sus hermanas o hermanos de sus amo~. ~omo gente _hb~·e: ..
0
CU\VIJERO . . Op Ct1 243. varios siglos después se adh1er~ a _l_a op1111on ~e
Quiroga sin mencionarlo: "la esclaviwd no era más que una obl1gac1011 de serv1c10
personal. limitada a cierto~ términos--.
~() Loe. Cit.
911 GOMARA ... ()¡i. ('11 11-J 15: CLAVIJERO ... Op. C11 1-325. ) KOIILER ... Op
Cu. 32 quien cita al abate. siguen la opinión de Gómara. CARVAJAi ... Op Ca. 8.
Contiene los mismos datos.
.
.
"1 Opus Cil. 349-350. Del extracto se desprende la idea d_e Qu1roga. nacida de su
experiencia como juez en la Audiencia: "entre esta gente 111ng~n escla_,_º qu_e_pie~da
1ibcr1ad ni ingenuidad haya. ) como todos sean 111genuos. aba_10 s~ d1rc1 az,1: lar"º·
pues l)ios pe~mitió que )O por experiencia cierta 1u,1e~e: entendiese~ sur1ese. n~
como privado sino como jue, en la Audiencia de sus hbe11adcs que me esta
cometida por esta Real Audiencia que hago cada día s1mpllrnir t:t de plano entre
-,¡4

estos indios naturales sobre sus libenades donde concurren de muchas diversas
panes gente mucha a pedir su libenad y otras cosas como quien sale y se escapa de
una tan gran tiranía corno era, en la que hasta ahora (que se ha entendido la cosa)
siempre estaban. donde están conmigo cuatro jueces de los mayores suyos que entre
ellos entre si tenían, para que vean lo que pasa e informen de sus costumbres. et
sciant reprobare malum et eligere bonwn..."
92
Opus Ci1 368-9. Adelante amplía el concepto y explica: "y también sólo el padre
puede vender el hijo en tiempo de necesidad. y aún entonces, no para que el hijo
pierda la ingenuidad. sino para que también como cosa de alquiler o prenda lo
retenga el comprador hasta que vuelva el padre o el hijo u otra cualquiera persona lo
que costó o el interés ..." Hecho que concuerda con la realidad como se verá al hablar
de las causas de esclavitud.
93
Íbidem. 368-9. GOMARA.. Op. Cit. 11-314 habla de lo propio: ..Los padres
vendían o empeñaban un hijo que sirviese de esclavo: pero podían sacar aquel deudo
otro hijo, y aún había linajes encentados a substentar un esclavo, pero era grande el
precio que se daba por el tal esclavo" Contradice esta opinión en cuanto a los
encentados ala de Quiroga. DURAN... Op Cit. 11-XX y TORQUEMADA . . Op.
Cir. XIV y XVI citados por OROZCO... Op. Cit. 1-280, en el propio sentido.
DURAN ... Op. Cit. 11. Cap. XCV 111 y el Libro de Oro de OLMOS. en OROZCO ...
l • 269, mencionan el posible rescate del hijo al alcanzar la mayo ria de edad. Citados
por KOHLER ... Op. Cit. 34-5.
OROZCO y BERRA, basado en SAHAGÚN Op. Ca 111-258-9
(Ed. BUSTAMANTE) afirma que: "cuando acontecía el hambre, se vendían por
esclavos muchos pobres hombres ) mujeres ) no solamente los dichos padres se
vendían a sí mismos, sino que también vendían a sus hijos y a sus descendientes y a
todo su linaje y así eran esclavos perpetuamente 'tequ1yotl' ·1tacoyotl' a que se debe
el nombre de 'Huehuetlacolli', servidumbre grande mayor. sen'idumbre voluntaria.
por la cual una o más casas obligadas por el hambre vendían a uno de sus miembros
constituyéndose en la obligación de mantenerla como viva •aún cuando muriera"'
Menciona el hecho de que Netzahualpil!i en 1505 prohibió tal costumbre. Agrega.
que "para que la obligación no pudiera extinguirse. el Seiior nunca tomaba cosa que
de su siervo fuera, ni le pennitía que en su casa viviera", ya que de morir ahí.
tenninaba la obligación familiar. ESQUIYEL OBREGÓN .. Op. Cit l-359 recoge
estos datos de OROZCO.
94
Op. Cit. 389. Véase la nitidez de sus conceptos manejados con un rigor técnico y
dialéctica formidables: "pues además de esto esta manera y género de esclavos que
nosotros tenemos que pierden la libertad e ingenuidad. ciudad y fam ilia. que es la
máxima capitis disminución y lo que se requiere que concurra en el los de necesidad
para ser verdaderos esclavos entre nosotros que son reputados nihil de derecho
civil..." MOR ENO... Op Cil 35 Sin un pleno conocimiento de las condiciones
romanas pretendió incorporarlo.
95
Op. Ci1. 11-181-2. Opinión ala que se adhiere KOH LtR ... Op. Ca 32.
96
ZORJT A... Op Cit. 25 l. Lo menciona SPENCER... Op Cit. 12. MORENO... Op
Cit. 35, afinna: '·cualquier mexica. fuese cual fuese la clase ~ocia! a que
originalmente pertenecía sin perder por eso su posición social primitiva. podía
145

�devenir en esclavo. bien por el contrato, bien por causa de pena, o por cualquier otra
de las causas que daban nacimiento a la esclavitud... Dato que es ine\acto. pues se
ve que como pena se obligaba a un hombre. mejor dicho. se le hacia perder su
posición social primitiva y pasar a ocupar una más baja. pero pudiendo recuperar la
antigua.
CLAVIJERO... Op. Ci1 1-323. considera que la muene del esclavo por )U dueño
era considerada como un homicidio cornun y tenía la muerre por pena: en cambio, si
un tercero era el asesino. se convenía en esclavo del dueño. Dificil comprender tal
manera de compensación. LETOURNEAU. Op (11 11 7 quien lo toma de
BIART. .. Op. Cit. 201 señala que aún cometiendo adulterio con su dueña no podía
ser muerto por el marido.
98 CLAVIJERO... Op. Cit.
11-243: cesaba el privilegio de obtener su
consentimiento, -dice OROZCO ...- Op Cit. 1-282: "si el esclavo era perezoso. mal
mirado, vicioso o huía de la casa: entonces el a1110 le amonestaba una. dos y tres
veces delante de testigos. y si aún parecía incorregible, ponianlc la collera, distintivo
de su mala condición y podía venderlo a las personas o en los mercados··. El primer
dueño tenía facultad para venderlo. I:.n caso de deuda o robo. el acreedor o el robado
r,odían vender al deudor o ladrón para resarcirse del daño sufrido.
9 NEZAHUALCOYOTL... Leyes 19 y 20 1 el Libro de Oro. Citado por
OROZCO ... Op. Cit 1-269 KOHL[R ... Op Ct1 48.
100 ZORITA ... Op. C11 10-90 y POMAR... Op. Cu.75
1º1Tomada la costumbre de los pueblos tarascos se extendió entre los aztecas y otros
pueblos. MENDIETA ... Op Cit 11-41: GOMARA ... Op Ci1 203: HERRERA ..
Op Cit. 111-313 y 11-617. Cit KOHLER ... Op. Cit./6: IXTLILXOCHlTL... Op.
Cit. 1-193 nos cuenta que a la muerte de Maxtla: ••iban ciertos esclavos } criados del
rey muy bien vestidos para ser sacrificados )' morir con su señor. Aunque en este
tiempo no eran tantos corno después se usó", y en 256-7: ..cuando murió
Netzahualpitzintli, le quemaron el cuerpo como a su padre y así mismo quemaron
con él. mucho oro, plata, joyas. chalchihuitcs y penachos. y doscientos varones
esclavos indios y cien esclavos ..." TORQUEMADA.. Op. Cit. 11-523 relata que: "a
los veinte días pasados sacrificaban otros cuatro o cinco esclavos y a los cuarenta
otros dos o tres y a los sesenta, uno o dos, 1 a los ochenta, diez o doce, y esta última
ofrenda que se hacía era como cabo de año, y de allí en adelante no había más
muertes de hombres .. .'· al morir un gran señor. KOHLER._. Op. C 11. 45. con iguales

97

citas, narra lo propio.
1 Op. Cit. 11-314-5: TORQUEMADA ... Op. Cit. 11-563: lo confinna
CLA VlJERO ... Op. Cit. 243: y les siguen: OROZCO... Op. Cit. 1-278: KOHLER...

º"

Op. Cit.32.

OROZCO ... Op. Cit. /-2'0
Op. Cit. 11-242. Señala tres clases de esclavos: los hechos en guerra al ser
aprisionados. los esclavos por venta propia, y los que caían en esclavitud por un
delito. OROZCO Y BERRA .. Op. C11. señala las mismas causas 1-278. KOHLER .. .
Op. Cit. 32. Señala excluyendo a los cautivos, dos solas causas: las deudas y la pena,
más la esclavitud por deudas no es sino una pena por no cumplir una obligación.
Enseguida menciona otra variedad que era la venta por necesidad que entre en la

IOl

I().!

746

categoría de la venta propia, en la cual 1
.
CARBAJAL. .. Op Cit 7. 11-2. ESQU J~~xte;:Rnre~1dad movía _la voluntad.
~ORENO ... Op. Cit. 34. siguen igual pauta
GON ... Op. Clf. 1-359. y
9UIROGA ... Op Cit.419.
.
106
lbidem. . 425
101 0
'P, e··
JI.. 383.
108
DURAN ... Op. Cil 11-?2'&gt; 1 O d
Op. Cit. 266 ss. KOHLER ~ 0-p) eª ·1 r_7en0de sucesión en TERNAUX-COMPANS
,
.
···
· 1 · :, ·
ROZCO Y BER
.
...
de Duran. quien dice que la ley conde b
RA ... Op. C,1 1-281 cita
na ª como esclavo a toda
que un ese 1avo recobrara su libertad
.
persona que impedía
una violación leoal
' caso que es el de imposición de una pena por
109

b

.

Op. Cit 11-51 Por calu ·
LETOURNEAU
C
mnia y como talión. Cita KOHLER Op. Cít. 64.
110 TORQUEMA.D.. 'P· ,1. 1~6 y MORENO... Op. Cit. 72.
...
111
A ... Op Clf Cap. XXV
1" OROZCO... Op. Cit. 1-253. al explicar Ía lá · L
. .
- NETZAHUALCOYOTL " . .
mma XVII del Cod1ce lvfendocino.
..,
... m,e, a.1 Lei·es, en VEYTIA
.
KOHLER. 11., En las Oche111a Lem· de N
. . ... Op. Cu. 421. Cita

O

e·

Citadas por IXTL!LXOCHITL o'
etzahualc~totzin se contiene lo propio.
mismo sentido. Véase en 0ROZC6 ';) 11-1,~7. El Libro _de Oro de OLMOS, en el
Cit.
11-314 y 319•
... p. Clf. 1-274 , as, como GOMARA.. . op.
113
11~ Op. C11. 352 .Jv 361 -2 •
1150p.~il 158-9.Cita MENDIETAY NÚÑF:Z o e·11 ?6
116 OOp. Ce,_, X!V-S OROZCO... Op. Cit 1-303~4 .. Ía t~ae • •
. p. JI 238,
.
.
'17

118 e, UEVAS .. Op. Clf (Docs.) 13.
XTLILXOCHITL.. O Cu C
.
119 NETZAH UALCOYQjL
Lap. 46. Cnada p~r KOHLER. Op Cit 63.
MEN
... e, 6 1AS CASAS
O
DIETA ... Op. Cit I p 9 DÚRAN ·
.
...
p. C11. Cap. 213.
11
Cit.63.
- .
i ... Op C
11-221. En KOHLER... Op
120
... Lihro de Oro en OROZCO . ()p. Cill-270-/
121 s&gt;LMOS
Jb'd
1 em.
12',
• Ibídem. 269
1230'P C'11 4 16. · "El que se echaba con es 1
•
empreñaba de hiJ·o había de deJ·ar s
. e ava o s1rv1e_n1a de otro y era soltera v la
·
u muJer y casa y
· 1
•
toda su vida como esclavo v también 1 1 . - sen ir a _amo de la que emprei'ió.
moría". GOMAR/\ Op C: ,· 11 ., 1' . e iac1a esclavo s1 la empreñada de ello
1
..
...
·
·.) ... s111 ue la o · · ·
d 1 ·
•
aunque algunos contradicen eslO
"'
pin1on e l1cenc1ado y observa:
• ror cuanto muchas veces
.
ese1avos con sus amas •\ las esca,asconsusse11ores·
1 •
ia d b' acontcc1a casarse loscasamiento. y no en deshonra del ~eilor d'
:.n __s e ia ser licito en caso de
CLAVIJERO ... Op C11 ?4' vr· y-¡·¡ cBla ~_sclava . Sigue la opinión de OLMOS.
·d
- J.
A- O ! UR INI o e11 IO
S~nt1 o y Ll::TOURNEAU. ()p Cit 119 _ ,,
' ... P.
6 en el propio
10
14
•
OROZCO .. . Up. Ca 1-270. De este aut- · 1
,
.
ley quinta de NETZAHUAI COYOTL . /r o toma KOHLER ... Op ('11 12.3. La
60 de acuerdo
.
c1ta a por CEVALLOS NOVELO Op. Cu

�Ib idem. -? 73. MENDIETA Y NUNEZ
• ... Op. Cit 29. señala que la pane del menor
se aplica a este para su educación. GOMARA ... Op Cit. 11-313. habla en ténninos
generales y en seguida se refiere a los niños. "El hombre que vendía al libre por
esclavo, era dado por esclavo a quien el quería vender: y esta ley se guardaba
mucho, porque no vendiesen ni comiesen niños··.
1'6
- Ordenanza segunda de NETZAHUALCOYOTL en ALVA IXTLILXOCHITL...
P5
·

Oe,

Cit. 1-237.
La tipificación la hemos hecho, ajustando a los modernos delitos las formas
antiguas. para lo cual hemos procurado concordar los elementos de ellas en cuanto
correspondan a los actuales tipos delictivos sin pretender por eso una identificación
absoluta. sino la más cercana semejanza.
m OROZCO... Op. Cit. 1-245. LAS CASAS ... Op. Cit. 566 explica esta fom1a
extraña a la cultura europea, pero la refiere no sólo al robo de las mazorcas. del
sembrado del templo o de un sei\or, sino a cualquiera: ''Reprendiendo un español
una vez a un indio del rigor de aquella ley que por coger unas pocas de mazorcas o
espigas de maíz hiciese alguno esclavo". respondió: "estás engañado. señor, porque
si aquesta ley no se guardara con rigor y fuera tal que diera poca pena, cada uno
quisiera no trabajar, sino gozar de los trabajos y sembradíos ajenos. y así se hicieran
los hombres ociosos. no cuidando de sembrar. y por consiguiente todos o muchos
fueran ladrones y se perdería la tierra··.
19
~ Íbidem. 273-4.
130
Op. Cit.! 1-220-1.
131 Op Cit. 11-564.
132 OLMOS ... Op. Cit. en OROZCO ... Op. Cit. 1-273.
m Ibídem.
i,~ ibídem.
135 Íbidem.
136 Íbidem. 269. Se explican estas penas como resultado de la cultura agrícola recién
formada y por tanto digna de ser protegida.
137 TORQUEMADA... Op. Cit. Cap. XVI. Citada por OROZCO... Op. Cit. 1-280
IJS OROZCO... Op. Cit. 1-269.
139 Íbidem.
1~º Cita IXTLILXOCHITL. .. Op. Cit. 11-188-9. En KOHLER... Op. Cit. 116.
141 TORQUEMADA ... Op. Cit. Cap. XVI. Y VEYTIA-BOTURINI ... Op. Cit 197.
CLAVIJERO Op. Cit. 1- 324. Citados por KOHLER... Op. Cit. 67.
142 GOMARA ... Op. Cit. 11-313 y 317.
143
Op. Cit. 67-68
144 Íbidem. 66-67. Tomado del Libro de Oro en OROZCO... Op. Cit. 1-270.
145 Ordenanza 18 de NETZAHUALCOYOTL en IXTLILXOCHITL... Op Cit. 11238. Citada por KOHLER ... Op Cit. 112. CEVALLOS NOVELO... Op. Cit. 59. En

12'

la propia fonna.
146En TERNAUX-COMPANS ... Op. Cit. 13 7. También en BERRERA .. Op. Cit.
11-3 y 10. Cita KOHLER... Op. Cit. 60.
147 Libro de Oro.. en OROZCO... Op. Cit 1-274. Corresponde a la ley 59 de
Netz.ahualcoyotl.
748

148 '
Ibídem. Y DURAN ... Op. Cit.1 l-n l.
~OHLER ... Op Cit. 52-53.
150 Ibídem.
151 '
J?1dem. ~OHLER basado en POMAR... O Cit 4 º
comun entre Jugadores y rameras
p.
· ª"'rega que este pacto era
151
TORQUEM.. AgA ..._Op C11.
· Cap
. XVII. Cita KOHLER... Loe. Cit.
153 GOMARA
.
p. Cit. 314.
154 Op. Cit. 32.
155 TO
RQUEMADA ... Op Cit. XIV 17
T1!ados por KOHLER... Loe. Cit
• . y VEYTIA-BOTURINI... Op. Cit. 16
149

QUIROGA ... Op. Cit 416
Íbidem.
· ·
iss o'P· c·it. i ·J20.
(Ed. BUSTAMANTE).
159
. Salvador A. Mateos ha reproducido el ·ueoo
..
relteve en piedra.
J b tomado de los cod1ces y de un
157

160

Op. Cit. 342
Íbidem. 314
162 Op. Cit. 11-236-7 y 146
163 ·
- ·
11,.1 Jbide~,. y TORQUEMADA ... Op Cit. XIV-l 'i-7
Op. Ca. 352.
· ·
165
Op. Cit. 1 !-222.
166
TEZOZOMOC ... Op. Ci1. Cap. XL-366.
167
,
168 Op. Ca.. VI 11-14. en KOHLER ·.. Op, c·1t ,JJ.
A lo mismo se refiere
e· Quirona
º · ZORITA ... OP- C..11· 110. habla de este hecho
169 GOMARA
... O'P u. 11-3 14 Señala esta clase d
su cuerpo, que lo daban de balde .sino 1
,
e venta: .. las malas mujeres de
·
as quenan panar
se vendía
¡
0
traerse bien. 0 cuando ninguno las quena
. por v1e1as
. .
•
n por ese avas
para
.
O feas O e e
por. las puenas". TORQUEMADA ... 0 . Cit 1 __ ,
n,.er~a-~ que_ nadie pi~e
rnuJeres, que se daban a vivir sueltas y~·b d 1 )6J escribe. Habia tamb1en
estado que tomaban. tenían necesidad del ~ra. amente y para proseguir este mal
necesidad que pasaban porque tr b . b \ est1r c_unosa y galanamente y por la
sustentar la bizarría qu~ usaban ll~g:Jbª an en la _vida de amores que traían y por
porque las que se daban a este vicio ~n a necesitarse mucho y hacíanse esclavas.
paga, sino sólo con be~tial apetito d:ns~~~1p~.:ed~.u rntilidad. no era con interés de
de los jugadores y de la modal ídad de ua 1 a . orq~emada también nos habla
CLAVIJERO... Op. Cit. 1-243. OROZCOp~m un año libre~. Recogen esas citas:
Op. Cit. 30. CARBAJAL O C 1 . ) BERRA ... Op C1t.. 1-280. SPENCER...
MOTOLINÍA ... Op Cit. i"~v1.~,-~tno~d;~º~~VEL OBREGON .. Up. Cit. 1-360.
llegando a un punto de su destino se
d. ot1cia de la venta de mercaderes quienes
hacer una fiesta a su dios
. ven ia uno de ellos para tener medios con qué
1m
·
238~rdenan:w 19 de NETZAHUALCOYOTL. En IXTLILXOCHITL. .. Up. C11 ll161

111
172 (!p. Cit. 11-221.
_lbtdem. El mismo cronista señ 1
. recibido, celebraba un ban
1ª a una _co_stumbre e:tran~: el padre con el dmero
quetc a que as1st1a toda la tamd1a· Si alou·
.
e 11 cr1·ado COll)la

749

�1 - d orque de acuerdo con la
algo de lo del banquete, c~ia por esad~aus~~~ e:~/v~~~ 'p~oducto del precio del
costumbre. sólo los parientes po ian is ru
¡~_corregible.
. _? 69
:~: Libro de: 0 - E; O~~Z~~ 1~pyC:~;lica: · .. era la argolla una collera de palo
GOMA
... . p.
. .
salia al colodrillo. con unas puntas tan
delgada como argón, que cenia la gargant: ~e les udiese desatar el argo liado'· .
largas que sobrepujaban Ola ca(b~za.lal ~u0e7n .. Aunq! este acrificio acontecía pocas
m TORQUEMADA ... P 11
•
.
,.
eces porque tOdos lo que se sacrificaban eran habidos en guerra .
176 CLAVIJERO ... Op. Cir 1-243
1 Op Cit. 2a 1-71.
178 Op. Cit. 1-302.
1 9 Op. Cil. 339.
180 Op. Cit. 1-434-5.
181 Op. Cit. 427 .

3-

OTI IA DE LA PRE SA ESPA ~'OLA
SOBRE LA l VA JÓ AMERICA A A MÉXI O
E 1 1846
lkrih ,1 \' illJrrc:al d.: l.3 c nJ,•1Jes
Cole gio de Cro 11 1\t a, e: H111 o ri ,1d o re

t.k ~u e, u León, A.C.

El periódico, tal como hoy lo conoccmo . nació en la
lnglarerra en el iglo X\ III , con anterioridad a ese ríempo,
ex, rieron ciento de forma de comunicación so iJI. Ya en la
Roma anrigua exi rían disrinto . medio , de información pública:
Las Actas Públicas. Actas del Pueblo, onsistían rn una serie de
rabiones expue ros en los muros del palacio imperial o en el foro,
en que
e recogían los úlrimos y mis 1mporranrc
aconrecimienros sucedidos en el imperio .
En la Edad Media, surgieron los mercaderes de not1c1as que
redactaban los avisos rambién llamado folios a mano . Consistían
en cuatro p:íginas manuscrita , que no llevaban ríuilo ni firma,
solamente la fecha y ti nombn: &lt;le la ciudad en la que e
redactaban. Se vendían en lo puerro y ofrecían informaciones
del medirerráneo orienr,11 (lugar en el que e d arrollaba la
actividad
bélica de . las cru1.1das ) , rec ogían noticia&lt;; fa c ilitada . por
.
manneros y peregrino,.
Esro a vi o rLI', ieron un gran éxi ro aunque ra m b ié n fueron
censurados por la auroridade~ de 1üd.1 Europ.1. En el Siglo XV.
con la invención de la imprenta, apuecieron nuevas
publicaciones periódic.1s . [ os o asiona le informaban de un

r•. ,

50

�..

hecho excepcional &lt;le rorma c\'enrnal, cuando la ocasión lo
requería. Los más famosos fueron_ los de Cristóbal Colón,
conrando el descubrimienro de Aménca.
Pronto comenzaron a ser publicados por los gobiernos, que
los utiliz.aban como medio de propaganda. Tenían formato de
libro y portada ilustrada. Desde 1609 cn:ipi~z~n a pu~licar las
Gacetas con periodicidad semanal. Al pr1nc1p10 eran tm~resos
por editores privados, pero enseguida quedaron ba¡o la
protección de los Esrados Absoluro,s, que los utilizaron como
medio de propaganda de la monarquia.
Las gacetas más famosas fueron las francesas: La Gazerte, Le
Journal des Savants y Le Mercure Gafan, . rodas e~las del sig~o
XVII. Estas publicaciones cu vieron gran 111íluenc1a en ~spa~a
donde fueron imitadas en el siglo XVI1I. La pnmera en Espana
fue la Careta de Madrid ( l 661)

1
•

La Prensa del Siglo XVIII
El primer periódico diario nació en ~ngl:irerra e~ el siglo
XVIII. Fue el DaiLy Courrant (1702). Hacia l 715 _h:i.61~ en este
país una gran actividaJ editorial, _Y ap3recen_ u~ sin_ :1umero ~e
publicaciones de periodicidad v:wable. La d,~mbucion se hacia
por medio de pregoneros. Los más im_rorrrntes cenrros de
circulación de penódicos fueron los cafes, donde la gente se
reunía a lec:rlos y comentar las noticias.
Con el desa/rollo de la prensa, ruvo lug.ir el nacimienro de la
opinión puhlica.
,
.
Fue allí en lngla¡erra donde se aprobo la pnrnera _\ey de
prensa burguesa, el UBEI ACT, en 1792 y d~nde .1pare_c10, ya a
finales de siglo, la prensa como negoc1_0. Los 1mp_resos
periodísricos inrrodujcron innovaciones récn1cas, ~st.1blec1~ron
una infraestructura informativa piir,1 opcurar noticias y meiorar
los sistemas de información y &lt;lisuibmión, J medida que se
desarrollaban las redes de fcrroCJrril.
Aparecieron empres,uios con nut:VJ mencali~hd
lucrativo modernizaron sm empresa'&gt;, redu¡eron
aumentaron la capacidad productiva. Un ejemplo de

.
con, fm
costos Y
&lt;:StO fue el

que

periódico The Times ( l 78'i) .

La Prensa Espafiola, Siglo XVI [l
En España no se produce un desarrollo de prensa hasra el
Siglo XVlll. En esca época, los periódicos eran muy caros y sólo
estaban al alcance de una minoría, los editores contaban
únicamen~e con el producto de Li vel1l,i; ya que la publicidad no
se generalizó como medio de financiación hasta el siglo XIX.
La prensa del siglo XVIII, conscirnyó uno de los avances más
importantes _p,or_ el qu_e penetraron las ideas ilustradas en España.
De los per1odicos 1mponan res de esca época dest.ican los
s1gu1enres:
EL Diario de Literatura en España (1737), era una
publicación de carácter cultural y lirerario.
EL Diario Noticioso Curioso, Erudito Comercial y Pofitico
(1758), fue el primero en ser publicado diMiamente; consraba de
dos secciones; una de divulgación que recogía artículos de
opinión , a menudo traducciones francesas; y ocra de información
económica donde anunciaban ventas, ofertas, alquilerc~. ecc. En
1786 pasó a llamarse Diario de Madrid.
El Pensador, diario cosrumbrisca con remas típicamente
españoles.
El Correo de los Ciegos (1786) el cual camb iari.1 su nombre
un año después por el de Ef Correo de Afadrid''-'.
~n esta época, en Esp.1ña, el 80°0 de la población er.1
analtabeca. Los leccorcs de papeles periódicos eran una minoría
ilusrrad ,1 . cornpuesca por nobles, clérigos y mi-:mbros &lt;le la
burocracia real; rc1mbit:n :ilgunos sccco res de la clase media como
médicos, abogados, profesores v comncirnrcs. Haci.1 fin.des Jcl
siglo las cmprc:s.1s i11rroduj~ron innoqcioncs récnios r
mejoraron los mécodos p.na obrener noticias v los sistemas d.e
distribución. t\ dio contribu,·eron l.1 111ec..rni1.1ción de l.i
imprenta, las _me_ior.1s en l.1 f.ihri~.1ción del pJpcl :· cinc.L
El lengua¡c luc mis :t'&gt;Clptiblt .1 un ~)úbliLo poco lubituado .1
leer. Los dominic.ilcs .1coscumhr,1ron .1 l.1 lt:c cur.i .1 las cLises
bajas, e_ hicieron posible el surgimit1Ho de Ll Lireratur,t popul.ir
de los s1g,los XIX y XX, Lrc.tndo el nH:rc.1Jo Je l.1 gr.111 prcn,a de
las ma~as .
~

�Siglo XIX
Tras l:i Re\'olución i:r.1nu:s,1 se: produ jo en rn d,1 biro p.1 un ,t
· · conse rv~dor'l
lurismo
reacc1on
,,
· .y se impuso Je nuevo .el. abso
.
f , por
.· 'd 'icO'., ¡1·benles
10 que 1os pe110
, · tuvieron tlllc d1r1g1r sus es utrZO'&gt;
1· ·.,1
.
e
'
I
ese
·'"
f1ubl1c1cioncs
de
cl
,1L1
rcnJc:11t:1J
po
lt!L,l
1uc 11ar conrr.1 • e ""
•
1
defendieron la. libc:rrad y ejercieron u11.1 tmp orrJ11tc labor c:n .i~
.
-· de l 8.30 .\' 1848. l·ueron
Lreador3s
1.I 6e,..J les
revo 1uc1ones
.
, . de
. .,
'bl 1· ca v ¡·c.:rmenco de b s in~utuC1ones democrar1cas.
op1n1on pu
.
,
·d
1
Tras el triunfo del libc:r,ilismo, rod os los pa1s_c:s occ1 ent:i es
·
(J 881) la libertad de expresi ón y d,uaron leyes de
reconocieron
prensa.
. .J
.•
.A' mediados de esrc siglo surgieron L1s agenu.1s u~ , nou~ia_s y
El desarrollo del ferrooml f.tvorec10 la rap1da
1as de pu,l l·c·d.1d
i 1
·
· ·
d
1
difusión de los periódicos. El Lelégr:1Fo fue _ ucil11.a_ o por a_s
a encías de noticias p.ira difundir informac1on. Se impuso as1,
g nuevo per10
. ¿·1smo en el que los n,ensa·¡es habían de ser claros,
un
concisos y objecivos .
.
.
• d
En la·s primeras décadas del siglo XIX, la prensa sigue _s1e~, o
.
,
·
d1fus1on
11 amplia
un producro para m111or1as,
pero [ltnc
lit'
.
.
debido a la cradición de la lectura en voz aira; la ex1s_te~c1a de los
c:rabineces de lectura y 1a co stu m 6 re de. leer los d1ar10s
. en los
d
ocafés, aceneos y tertulias. En M
d
·
j
I
capnales
. a r1L y e~ as . .
. e
. . f u e crea,' 11dose .un
prov1nc1a,
, ,público lector mas amplio a medida
que se extendió la educacion •
Periódico Eco del Comet·cio
Este periódico madrilei'io ubicado en la calle_LL~na No. _6 de
blic1ción diaria V que cubría a toc.l.is las provincias espan~as
~:ndié.ndose cada ~jempLu a 1O _cuarcos e~ 1846, s~ fun~;O~r
. Caballero quien nació &lt;.:n Ihra¡as , Cuenca en
.
t.ue Ferm1n
'
.
..
d 5
J
en
Esrndió Filosofía en el Colegio ~on c_i 1iar e an ~:in,
Cuenca; tn ,í s rarde ¡cología en la Un1vcrs1da~ d_e Zaragon. diar
En 1820 ab:rndona la CJrrera ccles1asrica para esrn
derecho en Alcalá de Hen_arcs. .
.
ellas
De 1826-1831, escribe var1,1s obras l1rerarn.s, entre
.
;r;
( 1828),
Diccion11rio geograJico
esta d'1st1co de E·p
_) 'iña y Portugal
.
h
. ( I S30) . L:i obra de Fermin Cahallcro a
N ot1.r,.,ts so bre Tto.qu 111

siclo elogí,1da por la propiedad dt' su lenguaje, su interés por l.1
narración y la acritud crírica que siempre le preside '.
Tras la muerre &lt;ll' Fernando VIL regresa J Madrid, fundando
en ésra epoca el Boletín del Comerno, llamado m,ís carde Eco del
Comercio, periódico conocido como órgano de liberalismo más
avanzado y del rnal Cab.dlero, sería su redacror principal. Esre
periódico daba a conocer a sus lectores ademü de las noricias
locales las internacionales, entre ellas, los acontecimiencos de la
Invasión Americana en México.
La primera plana ( 11 de agosto de l846) en su columna
"Noticias estrangeras" comunica lo siguienre:
América, \lemcmz. 2 de julio. El estado mejicano ha llegado a una
sitULtción de fo mas critim. Ltt California dednró su independenci11 _y se ha
puesto bajo /.a protección de los Estados Unir/4s. Elgeneral americano Taylor
no 11gunrd11 JY//lS que /ns ordenes de Washington pam dirigirse sobre México.
El congreso mejicano a eleg1do por presidente al general Paredes, cuyt1.J
fontiones desempeiuzba inten·11amente; y el general Bravo vice-presidente.
Úl. ttmrqufa y el espbúu de rebelión cunde en todas fo provincias. Úts
rentas públicas se hayan en el csrndo mds deplorable. A pesar de In voz que
ha circuku.lo de su salida S11nta Annn sigue fil La Habana. Se cree que solo
espffa para volver a Mejico, a que eL desorden llegue al ultimo grado en esta
repubLica.
En realidad la guerra agudizó la crisis que arrastraba a la
nación desde la lucha independentisra y seguramenre desde final
del siglo XVIII. Las reformas borbónicas y l:i lucha insurgente
habían debilirado !:is rel:i.ciones desarrolladas por más de dos
siglos sin haber logrado fortalecer unas nuevas. Todo esto
obsracul izó la colaboración enrre los rres niveles de gobierno
nacional, estatal y municipal. El gobierno quedó en una
sirnación apurada para defen&lt;ler el enorme Lcrrirnrio sin
recursos, ranro de capiralcs como de hombrc&gt;s requeridos para
sostener el ejército.
En e l ejemplar del día 15 de agosto las noticias son enviadas
a través del periódico inglés Morning Chronicfe.
INGLA 7ERRA, Londres. 7 de Agosto. Toc!ns /ns comunicaáones
que van recib,énr/4se de /.a América, no hacen mrzs que poner m e11it.Ít:naa,
"1. injusticia de fo agresiones cometidns por los Estados Unidos sobre el
tem'tono mejicano.

�Las noticras que se hrtn recibido por el último pt1quebot no han
sorprendido a nadie; pues que al presente todos conocen sobrado bien /¡¡
política que se ha seguido por /.os amen.canos en Tejas, para que pueda
dudti1-se de que Y111cen todas 1m demds msrm·ecciones de úzs orras provmcws
del Estado de México''.
El 6 de julio se publicó un bando que declaraba: "El
gobierno en uso de la natural defensa de la Nación, repelará la
agresión que Los F.stados Unidos de Américrz han iniciado y sostienen
contra la República Mexicana, habiéndola invttdido y hostilizando
en varios departamentos de su territorio".
La resistencia belicisra de Paredes se había moderado en el
poder, al convencerse de la imposibilidad de que el país hiciera
frenre a la guerra. Mas un mínimo de decoro lo obligó a asumir
la dirección de b lucha, a sabiendas de que en el momento en
que abandonara la capital perdería el poder.
Así sucedió y cuando iniciaba su marcha el 4 de agosrn
de 1846, fue apresado al ricmpo que un pronunciamienro en la
Ciudadela resrauraba el orden federal de la Conscicución de

1824b.
En el periódico del día 19 de agosto dice lo siguiente:
INCLA TERRA, Londres. 1 I de agosto. EL p1zquebot Frdelio, ha
traído a Li11erpoof noticias de Nueva York deL 16 de julio. él senado
americano no había adoptado t1un resofuáón respecto aL arancel. No
ht1bían recibido noticias oficiales de Mtjico. Crei'a que eL ejército, que se
halkrba en Liruzres, Cf//nino con dirección a Monterrey. A lo que se deda
Bustam:,nte estílba frente al gobierno y Paredes nuirchaba sobre Út frontera
con faerz/lS imponentes. EL gobiemo nujiwno había espedido un decreto por
el que se decÍLlmn co11jisCt1das todas k rnercrmdas embarmdas en Méjico
por /,¡,¡ vía de Mafílmoros antes y después de su ocupación por el ejercito

americano. (Times)

El presidente Polk escaba muy ansioso por comprarle
California a México, y s:1bía que México se negaría a ello. Pensó
que no había tiempo que perder. Temía que lnghterra la tomara

porque era un punco fuerce en el Pacífico.
Los planes del gobierno de Londres no eran esos, porque no
renía derechos sobre California, como sí los rcnía sobrt: Oregón

con b_c-~dos Cnidos y no había posibilidad de que se iniciara
ocra crn1s anglo-esradounidense sobre California-.
Como se puede apreciar en esce periódico Eco deL Comercro
las noticias internacionales las obtenía por medio de
corresponsales de: Inglaterra. Francia, Bélgica ~• de otros países
europeos.
El día ~2 de ª.~osr~ :n su página principal y en la columna
correspond1enre a Norzcurs Esrmngeras" dice:
. ~.VCLA. TERRA. los pen'ódicos ingleses del 13 contienen t1/guY111S
noncws de Washington del 30 de julio. Elgeneral Taylor se preparaba para
n//lrchar fl ,Honterrey )' a ton//lr !tz oftn1wa. El dla 26 de ao-osto !.os
comeman·os z•ienen de a/.giín edirorialisut: ''Ha tenido en Amhfra un
tZconrecimiento previsto )'tl mucho tiempo hace. la California se ha
segregado de 1\fljico y se une a kz confederación No11e-Americana, como su
centro 1ummd Los otros estados o proiimcias deL Norte de /vféjico también se
le separan.
La referencia a es ros csrados es a los de ~ uevo México v
Arizona , y continúa la nora: Es indispensable ef derecho que tien,e
un pueblo de agreg,'.rse al cmrro federal o de gobierno que rnds fe
convenga. La Espanra entreranto, despndicia fa ocasión de construir
en. aquellas cos_tas. del Pacífico una factoría p(lra el interesante
tráfico de las Frlzprnas ro11 Chi1111. Renentemente se h(I hablado de
colonia o ~nisión esp111íola al N de Cahfonria, no 11 nid11 a
1\lfe;rro. Una urrnnstancrt1 t1lll aprovechable ;1Vo merecerla ser
apreciada t.
·
. . Esrados _ Unidos se enfrentaba , por bs ambiciones
remroriales, ª, Cran Brecañ,1 por el Ürt:gón y a ;\léxico por su
noroeste. La un1ca esper.rnLa de 0-léxico era que esta llara una
guerr~ con Gran Bre1 ,1 iü, pero los bridnico~ no deseaban un
~oníl1cco que los distrJjn.1 Je sus problemas domcsricos v de sus
inte_rcse_s imperi,dcs, por lo qut: ofrecieron Lt ,ección. Je los
temronos h.,s~a el p.ir.~lclo 4t), rn lugu del 5·lº, que prclendí.in
los noncamcr1c.1nos. El tr.1t,1do se firmó en ju nio de 184(, \l'.
esfumaba así la ülcim,i espcrrn1..1 rnoic.1n,1.
'
_Del día 28 ~e agosto el fl'O de/ Comcruo public.1 un.1 notilia
enviada por la Cautrt 1/e Fr, 111 c,rr:

un~.

, . Hemos_ reáb,do d1, .\/1!;1rn q11t' ,i/mn::,m ,1 ji11 dt&gt; j umo. I-1 gmcr,i/
fmedes hi1 s1dfJ t•Íegl(lfJ pre.wlw,, rl,· l1 u-p1íhli(¡1 por 5V 1·otos de &lt;13 dt (¡11,
-,¡-

�const//b// el tot11I. \ 'iiq1r,ú/,,,1tt' Hlill'II por -18. !:l I8 olm,1·0 rl g,•1u-r,¡/
I'r1redn, lz ,uaor1Z11mín p11r,1 po111·m' ,¡/ fmtr: di' lis n-op,L J n'11t111,t' ,11
ejéráto del 110/tt'. El. g1·11c1¡t/ Go11z,ílt-z An·1•11l1 rli-hió rl,:1,1r l1 c11p1.t,i! t'I 1&lt;J
para tomllr el m1111do de/,, 11,111g1111rd1,1 d(' fo trop1Lf d,, J),m,tfcJ. ti g,em7,z/
Mtjía se haflab,1 nwmlrvulo l!Í 1}irmo &amp;I no11e, p1_1es ,4nsr11 1111/~111 wh
l!mn11tl(} a ¡\fejlco, y 11mpudia dtb1~1 pem11111&lt;·cer c11 .S,1n L111s JJorvs,.
Un periódico cM ] J ,1111111ci11 q11t' el gener,1! /lrt·L•,1l1. c:n lugar de
dingjrse rl /,a fo11tem, /,a numh11do ,t G11nd1l1j1m1 11 sofac1~r u,
il'JSurrección. El geneml Brtl1 ·o salió dt' Vi-r11-C111z el 2 I m dm·mon d&lt;'
Méjico, pi1m dese111p('1Ít1r lb fimáOJlf.í dt \ í'cepró1dn1te i11M11/0 ,CJ/
{1//..íC//cia dd geneml Pi1redtS. Coma /¡¡ l 'OZ que !1J5 tl/11(17(//1705 Je' habMn
apoderado dt A!tmnim, pue110 de: mar al 11011e de J;unp1co. que dm11 pocm
mi!IA.s de esm ciudad
[-'1 comisión del congreso me_¡;m110 a L1 que ptlSÓ l1 permón ha
pmenr,1do un proyeao dt.· le;r 1·11 el rwzl se nor,tn ~ disposiciones siguienw:
!..11 nnción mejimn11, usando del derecho de dlfmsa 111ttuml, decilzm se ha!l.rz
r1ctu11fmmte en guerrfl con los Est11dos Unidos. En consecuenárz, ef gob,enzo
mejicano empleará todos los mechas y recursos
estén en j/./.5 manos p~~(/
que lt gumn comiga /¡¡ rfpamáón de _k1 m;una hecha a /.a níl~/On
mfXiertntl. Compleumz los cw-rpos de /,a mrl,cw perm,111emi!, leva!lft1rll de
nuei,10 cutlntds_ferzm juzgue necesarim, bien sea pam completrlr /(}s cuerpos
e:-..-i.stentes O para crear otros. SI tuviese newid,1d de otros poderes espenales, el
congreso se los confiera.
.
"J\tfA..1'co ha dm11m11do sangre noneammmna en suelo
n011eamen'mno '' Uames Polk).
1

qu~

Pane del Conorcso de los Estados ünidos se opuso a b acusación dd
presideme de que 1\tk'Xico er,t el GH.1SJJ1tc _de b guerra, pero aprobaron la s~licicud
que hizo el ejecutivo de recursos finanoeros :,· hum~10s para la camp,ma. De
inmedia10 se dieron órdenes p,u,l y_ue hs Aotas del Pacifico)' Golfo bloqueard11 los
principales puercos mexiCJnos. Para seguir infr)flmndo, sobre b si_tuación de la
ruerra en México, el Eco del Comemo connnua
publicando estos
~concccimienros. En el diario del 2 de octubre ap:u-c:ce lo siguiente:
!NGLA Tf:'RJ?¿-1. Londres 25 de agosro. En rnm1to a la guma de
/vf&amp;.ico y los EstatVJs Unidos, se ha /,echo una nuel!fl ofm,1 de mediación a
/,as potencillS; pero en mso de 110 ser aceptad1.S k1 !11gfoem1, . 110 p,ema
apoyar/,1 por L1 fi,mn de ÍtlS 11mu1.S, El Lord Palmm:011 opma t¡i~e !tz
reunión dd EstlltÍo de Méjico a /,1 co11fedemnón mnenat1vz, no esta tan
cermna como algunos se lo figuran. Ocho millones de mejimnos presentan
-:-58

un medio de resi.stencúz de que no es tan fa.di puedan múnfar las Eswkis
UnitÍIJs.
En todo caso el gobierno velará por la conservación de sus derechos
sobre Méjico, el rual debe a la lnglatma la enom1e SUl11/l de 250 milhncJ
de.francos.

El Heraldo
Otro periódico de la época en España era EL Heraldo, de
carácter licerario poético religio:.o e industrial. En el número
del 2 1 de septiembre en su columna de Correo escranjero dice los
s1gu1e nte:
Por vía de lng/,uerra se han recibido noticias de Vera-Cruz hasta el 13
de agosto. La posición de Paredes era desesperada. Guadalajara y la capital
habían imit&amp;ÍIJ a Vera-Cruz provincút inclinase afavor de Santa-Ana y la
confederarión. Parece que pocos días antes del pronunciamiento de /,a
ciudad de M&amp;.ico, había el presidente salid(} de ella a la cabeza de 4000
hombres, no habiendo ,zun llegado a su noticút la sublevaci.ón de VeraCrnz. En Vera-Cruz se aguardaba por Instantes al general Santa-Anna. El
puerto continuaba bloqueado por la escwulra americana. B día 8 intento el
vapor Mi.ssissip,:· pasar la barra de ALvarcuw para dar un ataque a la
ciudad, pero después de algunas descargas, hubo de retirarse sin con.seguir su
objeto. l..a.s noticias de Matamoros son del 5 de Agosto. El general Taylar se
había puesto porfin en marcha para Camargo, de donde ya había salúw e!
gene_:al V(lood en dirección a Monterrey. Nada se sabia de las fam:.as
mepcanas. En el sud este el general Keamey había avanzado y esperaba
apoderarse de Sttnta-Fe sin obstm:ulo. La correspondencút del }ournal
6-comerse afirma que el gabinete Washingom ha abandonado por ahora
wdos sus proyectos de operaciones contra /,as costas mejicanas, aguardando el
resultado de la. nueva revolución y hasta saber las ideas de Santa-Anna
respecto a la guma. Este general se embarcó el 9 en un vapor ingl.és de poco
porte con los generales Almonte, Bassadrey el ministro Rejón. La aLianzL1 de
las federalistas con Sama-Anna es un hffho notable y que no o.frece al
parecer grandes elm1entos de duración.
, Otra noticia sobresaliente del Heraldo es la que aparece el
d1a 8 de octubre de 1846 y dice:
Por el vapor Bn'tannia, que llegó a Liverpool hace 8 días, hemos
recibido noticias de Neva York que alcanzan al 15 de setiembre. Parece
759

�que fa caja del departamento de la Guerra ~ los Estados -Unidos se
encuentra exhausta y con un déficit de cuatro millones de duros. Hay pocas
noticias respecto a California. Dícese que la proc~ma del comodoro
americano ha colocado en una situación dificultosa almzrante que manda la.
escuadra inglesa en el Océano Pacifico, el cual no s~biendo que hacer, ha
pedido instrncciones al embajador inglis en Washington y al gobernador
general de Canadá.
. .
.
.
En efecto la ocupación de la Cabfornur por os Estados-Unidos, si llega
a verificarse, alterará sin duda las relaciones amistosas que hasta ahora_con
gran trabajo han podido conservarse entre Inglaterra y los Estados Umdos.
Por otra parte Santa-Anna, no ha obtenido salvoconducto del rep:esentante
americano para salir de la lslLz de Cuba sin haber hecho conceswnes para
celebrar un tratado de paz, cuya primera base será probablemente la
desernbarca.á.ón de !.a república americana.
Ya los periódicos ingleses anuncian como pró&gt;.-imo la conclusión Je_ un
tratado de paz entre el gobierno de Santa-Anrlll y el de los ~s-Um~s.
Si esta ultima república logra adquirir así la preponderancza a que aspira,
quedará destruida en perjuicio de &amp;.s naciones marítimas de ~uropa; el
equilibrio de poderes que debe reinar en América para 1mped1r que los
Estados débil.es sean opn'midos por los faertes. la Inglaterra,. ~omo poder
marítimo y como más directamente amerui:mda en SU: ~oswones de &amp;.s
indias occidentales esza mas que ninguna otra potencza interesada en el
mantenimiento del equilibrio americano. Veremos como Lord Palmerton se
desembaraur de esza nueva gran dificultad.
Lo periódicos ingl.eses recibidos hoy contienen noticias importantes de
América. Ya parece que se ha dulo la acción que.se esperab~ e:1tre elgeneral
amen'cam Taylor y el ueneral mejicano Ampud,a. Lm not1C1as de Bourbon
que inserta el Standaty que alcanzan al J6 de oaubre, anunci~n que los
amenúnos habían entrado en Monterrey después de un reñido y muy
sangriento combate, del eu11.l todavía no había pormenores.

A fines de agosto de 1846 desemba rcó San ra-An na,
procedente de la Habana, Cuba. Pudo cruzar el bloqueo
norteamericano gracias a un aparente acuerdo con el agente de
Polk, para facilitar la fi rma de un tratado de paz una vez q ue
hubiera recuperado el poder.
.
A su llegada a la ciudad de México, Sanca-~nna . no q~ iso
tomar las riendas del gobierno y se aprestó a pamr de 111med1aro
760

rumbo a San Luis Pocosí con Lis tropas que Paredes había
mantenido en la capital para sosrener su gobierno.
El 27 de sepciembre cerca de Queréraro recibió L1 noticia de
la Capitulación de Mon rerrer. Fue hasra el 26 dt: noviembre tn
que la noticia de la ocupación de Monrnrcy por el ejército
americano apareció en l:i prensa española en la forma siguiente:
ESTADOS UNIDOS Y ME]JCO. Por Nueva York se fo recibido
noticias de !.a Améná1 que rtlmnwn ni31 de octubre: !h Boston, al ]". dt·
noviernbre y por Ha/,.f· hasttt el 3. Seg,ín una m1111 del Nuevo León,
fechada en Monterrey a 29 de setiembre, el general Taylor había ro11¡¡u/o
posesión de aqurl.l.a ciudtld, l1 que e11arnó elgenn-al~mpudi11, para retirarse
Saltil/o. En ,zquefkt épom se había espamdo kt voz en Monterrey, de que
Sttma-Anna att1b11h,1 de lfegrtr ,,! último punto del fi,me de 13,000
l,omhres, con los que h11ci11 ttcender a muy cercr1 de 20,000 combatientes el
ejército mejicano, de q11e podt'rt disponer :11a vez mmido con Ampudlll; por
lo que el ~jnáto 1m1en·m110 creía mconrn1r 1111rt sma res,'srenart cu,mdo se
apro.\imtlSe al p11so del Saltillo.
En el inter, el generrt! Tr(yl.or se Oc1tpah,1 en fafonterrt')' ck reduMr
tropas y de prepamrprol!t'siom&gt;s con lo que d,,ba tiempo a los g;neral.es Wool
y Keamey para apro.\1·nu1r sw columntts ríe operaciones rz /¡¡ región en el qur
debe mmuobrar. ?or Ú&gt; demris, kzs notio~TJ de Mejico del 23 de setiembre,
nos mrtn(fiest1m que los temom del gmeml Taylor eran al menos
prematuros en lo que respt1cta a/;, aprrJ.\7.mrzcidn de Srmra-Am,a al Salttllo
alfrentt de un ejlrcito: pues que el 15 ambilh,1 de enmzr a .'vftjiro; )' kz
distmma que mt'ditl dt~,de L1 1íltimr1 áudml 111 !::i,zltillo n dtmas,adt, p//1,t
que pued,, fi,111q111'r11-bz en pom titmpo. Se ,tg11r1rclz im próximo maque de
escu~clm 1111u?icr11111 que se hall, 1'11 el golf~ de ANj,to. Hrtn serr sobrt'
famp,m, o bi('// sobre Jl/nmulo.

ª.

0

Duranrc el a110 dl' 1846 !.is nor1c1.1~ ~ohre ;1,féxico
publicadas en los pcriódirns c,r,1r10k~ rc:rmin,irnn LO!l la
ocupación de Tampicu el 2- de noviembre. sin embargo no
a~areccría csrc hecho sino h.1&lt;;r,1 principios de mero del sig;,irnrc
ano.

Las n?ticias ~iguicron flu~·e11Jo en l.1 prrn,,1 (·&lt;;p,t11ol.i ,. rn el
resto Je Europ.1 dur.,nrc el til'mpo (jlll' duró nr.1 g11nr.1, 11.1\r.,
9ue llegó a su fin con h rirnu del Tr.1r ;1 do dl' Cu.1~Lilupc l'I d1.1
30 de mavo
de 18/¡8 .
,

�Notas Bibliográficas
Fuentes de consulta

Hemeroteca Municipal de Madrid, Conde Duque.

Eco del Comercio

'.

Ma.ces 11 de agosro 1846
Viernes 14 de agosro 1846
15 agosto, 1846
19 agosco, 1846
22 agosco, 1846
26 agosto, 1846
28 agosto, 1846
l O de septiembre, 1846
2 octubre, 1846
4 octubre, 1846
26 noviembre, l 846
Hemeroteca Municipal de Madrid Conde Duque.

El Heraldo
21 septiembre, 1846

8 octubre, 1846
7 noviembre 1846.
Aparicio Gómez. Pedro Historia del periodismo español.
Editora Nacional Madrid.! 967.
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7

s Josefina Vitzquez_!111en·e11ció11 norteamencQna 18-16-/8-18 s,. r , ·.
Exteriores I997.
· · 1.:c ctan&lt;1 de Relaciones

�JUAN IGNACIO USSEL Y GU IMBARDA (1764- 1772),
FRANCISCO DE ECHEGARAY (1773-1774)
Y MELCHOR VIDAL DE LORCA Y ILLENA (1774- 1789) 1
Dr.1 .\ l:m,1 l.ui,:1 Rodn!,:Ut'l-:;1!,1
Ci1lab(1radmc): !l.o,.1lha ~l\:n~ \ ' ..
P.11ri&lt;. i,{ Albr,,, Jnm l.013da
&lt;' J!-:n,Ki n ( ;ün,a~1I R.\

Introducció n

Los estudios hisrórico-sociales que conforman esre arrículo,
como los rrcs anreriores, se enmarcan en un proyecro mayor de
invesrigación -' y sus tres primeras p.1rces han sido publicadas en
es rc mismo Anuario en aiios .rnreriore/.
En este nuevo trabajo incluimos el análisis de las tuenres
primarias que corresponden a los Lilrimos eres mandatarios del
siglo XVIII en la etap:1 previa a la insr:rnr:ición de las Reformas
Borbónicas: Ju:in Ignacio Ussel y Guimbarda (1764-72),
Francisco de Echegaray (1773) y Mclchor Vida! de Lorca y
Vi llena (1774) . Sus respecrivos periodos se dieron en la etapa de
las vis itas de inspección cuyas consecuenc ias darían lugar ,1 la
instauración de Lls reformas que cambiarían la Jdminiscración
polírica de las provincias scprenrriona les.
Los cambios se produjeron como consecuencia de esos dos
viajes de inspección, el primero, el que rea lizaron en 1766-68
don Caverano
María Pignacelli
Rubí Corbcra .v San Clirnenr,
.
..,
mejor conocido como el Marqués dd Rubí y el ingeniero Nicolás
Lafora. El segundo y decisivo el del visirador do n José de G:ílvez,
quien, después de Sll viaje septentrional de inspección, propuso a
-65

�Li Conc:, en 1768. junro con el virrey ~Lirqué · de Croix, el
proyecco de reorganiLtción de .1 quellos gobiernos. ons1suo en
la creación del Gobinno y Comandanci,1 General de las
Provincias Internas, el t)Ue enrró en ·uncione en 177 6 con el
nombramiento como el pnmer ~onund;inre del Marqué.'&gt; de
Croix.

Juan Ignacio Ussel y Guimbarda, junio de 1764-1772.
·cuün
el h1sroriador nuevoleoné uvo
trabajo ha servido de
ti
.
guía al presente, Juan Ignacio nació en Cá&lt;liz, hijo d: Bernardo
Cssel, Marqués de U el. Caballero de L1 Orden de Alcanrar.i y
de doi1a Mara:uira
lné. de la Rosa. ·e incorporó a la milicia
::,
n.ival e!&gt;p.inola y fue opidn de fragara de la Real Armada )'
teniente coronel de los Reales Ejércit0s.
Tornó posesión del cargo de aobernador del uevo Reino de
León en 1764. Un año despué dio facilidades para re lurar
familias para la ,1sign,1ción de José de E can&lt;lón en d I uevo
· a n tander. · e de u briero n en 1 66 los mi nc'rale de Stzrz Carlos
del VaLlecillo que dieron gr.in auge económico a L1 región. Por
comisión virreinal e en .ugó de la delimiración de lo poblados
de an Esreban v ::drillo.
Sé ca ' en
de enero de 1769 en la parroquia Jtedral con
doña María Josefa de LarrJldc , hija del gcnt.:ral Francisco Ign.1cio
de Larraldc y d doñ.1 Jo seh Franci.\Cl Cantt't. Compró b casa
que construyera don Pedro Je BJrrios, conocidJ ,1crnalm enre
como la Casa del Agmristll. EnCerrnó y murió durante su
gobierno en 1772 y fue enterrado el 2 &lt;le enero Je 1772. Dejó
aún muy pequefio a quien fue, tal veL su LJnico hi10, Bernardo
U sel y Guimbarda, y el virrey decretó su turel.i y los ueldos de
u padre fueron a ignados a ell.1 y en su beneFiLio fueron
reclamada la cualidades y méritos en el Re.il erv1c10 omo del
tronco in media rn del Marquesado de Ussel '.
Las referentias que hunos lo alizado y an:1liz .1do en AGI
confirman mucha de t: t.1 informaLÍÓn, la .implírn y, en .1lgL'1n
aspecto, la modifion, es la siguicncr::
1.- CONTRATACICJ . 5')06,N.2.R .39 del ~7 de .1go ro de
l 763. Exprdicntc rlc i11forn1tfno11 y f1ce11ci,1 de pas1ziero a indias de
Ignacio Ussef )' Guimh11rd11 . gobern,,dor dd N111•uo Rc11w ele León,

30

-()(.

con sus criados Francisco lgn,roo de Barda.11, natural de Benazque,
hijo de Hermenegifdo B,,rdaji y de iSflbel de Fa/ces, y GinéJ
Cueclas, natural de 'v!urcia, lnjo de Juan Cuellas y de Francisca
Guillén , n 1ueut1 Espnñc1.
En el documento con . tJ que en 1763 rení,1 el grado de
Cc1.pitán de Fr gara Je la Real Armada al tiempo de u
designación como Gobernador del Nuevo Reino de León. El
expediente sólo ontienc la carra en que don Ju.w Ignacio hace
constar que sus riadas eran solteros.
En el AH se localizaron los daros que corresponden a su
padre y que se proporcionaron i.:n oc3.sión de la concesión de la
orden milirar de caballero de Alcántara. En l.i corre pondiente
solicirnd se establece el hecho dt: que don Bern,H&lt;lo U sel v
Guimbarda era narnral de ;\[ álaga :' no habí.1 rt idido en India ;.
En cuanto a u genealogía e propor ion.i la informac1 , n
1gu1entc:
Padres:
El Capitán de lnfflnter!a Don Salvador Ussef y Cuimbarda )'
dona Juana Jvlerchan, su mujer, naturales de Afrilaga.
Abut!os Pflternos:
Antonio Ussel y G111m!Jttrd1z, natural de f,z Vitfct dt B11z en
Francia y D. Juana i\1artel de la P,rz, su illujer, 111tt11ral de l\.fdlaga.

A/1111·/os J1arnnos:
Diego !derchan y Do1í,1 .\f,1r!11 Gr111zdlez

SIi

m11;cr, 11ar11ra!cs di'

Málagit.
Esta gene:11 ogíJ fue pres en rada por SLI herma no completo, don
Carlos quien pidió que l.1 inrorrnación de . u abuelo p.llerno ~e
le vantara en ;\Lílag.i, sic10 cn donde.: ~e podí.1 \.'llCOtHr.H J lo
tem go .
La edad del solicil,llH\.', don Bern.1rdo. cr.1 de entre ~9 \' 32
años,
us .1sccndie11tc'i tcní.111 h.1cicnd;1 en Albolore v
Benemoca rr,t y goz.16.111 del c\t,idn de hiju,J.dgo. \u .diuclo h.1li1:1
sido francé'i de nacimicnr&lt;l y r.1mhié11 poscí.1 noble1.1.
El p::i&lt;lrc del . olicitantc, en el l.,lso, el ,1ht1\.'lo de Ju ,111
Ignacio , h.1bi:1 sido rniliur, ~.q,ir.111 Je militi.t\ y fue h.1uti1:1do el
19 d&lt;.'. febrero de 1ei-0 pt&gt;r el ohi~po tlL ,\l.íl.1g.1 en l.1 .1tl.'d1.il dl

-,,"

�l..1 minl'ri.1 en

L, c1u J:iJ. En el cxpcd1cnt&lt;.: ~&lt;.: ,lllt"\.111 hi, h.111tit.05 d&lt;.: su~
.1sct' ndit'ntes ~· L1 p.nrid:i dl' t:'&gt;pt11l).1k,; dt: ,u.~ p.1dr&lt;:s, o ,c:111 lo..,7
.ihuelos del fururo gob&lt;:rn.1dor, t¡lli&lt;.:110 L,l:.,uun en ~UL1t-.1, el
de enero de 16'58.
l.J fa111ili;1 poscí,1 escudo de ,1rn1.1s. l\11 dibujo del 1111\1110 ,e
incluvc en el expcJiencl.'., y ~~.- \c11.d., que t·q.1b.1 !ij.1do en l.,, us.1,
princ.ipalcs de l.1 farnili.1 del prcte11dic1H&lt;:. Todo-, ,u, .rnt&lt;:p.1s.1do,
l1.1bí.111 sido hijo~d.dgos ~' .d n..·)pt:ctO. L·I soliLir.111re L&lt;)tnprohó l.,
noblcz.i de'. sus anrece,ores por .u11b.1" líncJ5. A p.irur de l'~ta
genealogí.1 se..: desprenden los .111teccdcnrcs L1111iliHc, por lincii

p e rn a,de Jo n Ju :in 1¡;, n c io.
.ir

,l

En AG locali zamos cu.Hro refercnci.is p.1r:1 el gnbern,1do1 y
un, que correspo nde: ,1 su hijo, do11 Bernardo u~sel y
1
GuimbHda. son L1s sie.uient&lt;:s:

1.- PROVINCIAS, I::-:Tr.R:--;AS , \'o\. 109, Exp. ), 1-ol:..304520, úrns de 1764-6'): fü1·1•e.( !11for111n miÍ1tt1res ) rn,rdror de

tropas rle Íit l'ro1•inci,1 ele! Nuevo Re//lO el!' León, sig11,1dos por el
gohan,rr/or l)o11 !gnt1cio Usscl y Guimharda. N11e110 l~e1110 de l:eó11.
En su primera parte el propio Ussel escribe al virrey,
ivbrqués de Cruill.1s, h.1bcr ton1.1do po!&gt;esión dc, b gobernart_ira el
t 3 de mavo de 1764 v esta.r a Lis supn1ores ordenes del nrrey.
rolios mis .1de\Jnrc ~: poco mJs de un mes después de haber
ronndo posesión, don Ju.tn Ignacio procedió a cnvi.H un breve
inlormc .d \'irrc\' del esr:1do de la Prouinci,1. Escribió que no
enconcró novc(L~d que ,tltn-e In q11ie111d e11 que In sostiene mi
rn1dado indu\'cndo hs tres misiones que estaban .1 su cargo.
comenr., que ·los indio~ en ellJs ,1sc-nc.1dos sr hnl/an reduczdos a
rario,ud so,-:'etl.td y con aprulflbfes incrementos n1 religión
Catliá!1c,1.
Cn:i de l.1s r.11e,1s que desarrolló Ussel durante su periodo fue
el cuidJdo de L1 actividad minera como se aprecia en la
documcn1.1ción obcenida. Y,1 en csce prima comunicado se revela
su prcocup,1ción por Jcrccenrar la producción, ajustar los s~~a rios
de los Ir .1b,1 j.1do rcs J un ¡usro n ivcl para su man u cenc1on, Y
fund.1 ment.ilrnence, Jplicar mérodos .idecuados para lograr una
mayor produ1..cion, y,1 que los mincr.1les que salían del Real de La
f¡,11,1J11l, er.rn de buena ley, pero el rendimiento de plar:i de la
mtru er.1 mu,· ese.isa.

:\ue,·\1 le,,11 ,e , 11, 111tl'll,i(i,.1d.1 ,ll11.111tc el
periodo ,ll' t'~lt' ~obn11.1d1H f,I.l-.i,1, .d dn1..t1h 1i111i-.· 11r1.1 de un
nueni ~-.i..·in11enro. el que i111li,d1111."11fc ,t: doi!;.nÓ (orno S,111
l',1blr de'! \ ·,;/lt"L·i¡o ~- en rnbsú·ucnt'-· do-.umc11c.11.'i1.)ll ~1.· le 11.irnt:
~-.1 perm.1ncnccme11te. S,111 ( ·,1rl,,.,- rl,·/ \ ·,¡//,·olio. l .1 111(01111,1,:iún .d
respl'CtO St' 1.'l1CUt'IHr,1 c.:n:
2.- PRl)\'l:\Cl.\S l\:TrR'.\AS. \º ol. 10&lt;&gt;. bp. 1. Fols.11OO. ,1ños de ¡ -(i')-1-- 1: Corrc'spo11cl('11ot1 tlel c;oha11,ulor rle
Nuevo Leo 11, D. lgn,100 L·sscl y G11i111h,1rtl,1 co,i el z·i'rrcy ,\farq iu!)
de Cruill,1s _)' otms ,111tonrl,1df.( sobre t1H111tos t!t.' su c',n~~o. D,1105
rneltos, ~1'.gun_os . 1mporr1111res y otros solo (11noso., r/,, ,1quel/,1
gobenwnon . 5c wcluy,·11 ,dg1111os cst,rdos rll' trop,1s, ,V11cz·i1 Reino de

León.
Esce expediente consta de ,·.uios docurncnros. como L,
r:ferencia cít.1, ,llgunos ~e rele\',wci,, p.1r.1 conocer l.1 política de
Üssel y otros de conte111do poco signifiotivo: sin embargo, no
dejan de tener la imp~r:an~ia de permicir un.1 visión, desdd luego
muy general de l.. co1tdtan1d.1d en el ejercicio del gobierno.
Para_ mancc~er L1 conrinuidad con el Jspecco rrarado en la
referencia anrer1or. aunque alteremos el cronológico, inici.1mos
la descripción ~· an,ilisis de los documcnros con~ el rubro de la
minería .
~ m~diados de 1~G~. Ussel escribió JI virrey Marqu&lt;!s de
Cron: , d:1ndolc nueva 1ntorm:ición ,,cerca del recién descubierto
mineral, que habL1 sid o 11.unado por los mineros Sa11 Pílbfo del
_Va~leciyo., Su riquez,1 i~.1 dí:i en día en aumento. y par.1 el mes de
¡ul10 tent.1 ya n11eue m111as co1T1/'11tes 1'11 1·ews p rmf's co 11 i1copio de
saca de metales, con la ley de seis onzm por doce 11rrob11s Lt1 que
menos c~11 sobra~a g,111,111cia de ligas .. . Debido a esr,1 riqueza el
asenram1enro minero aumentó rápidrn1enrc su población a 800
personas entre patricios y extraño, y ellos mismos solici taron al
gobernador les asignar;i un paraje para esrablecer el Real, así lo
mandó ejecuta~ y les asig nó un lug:ir cómodo para que construyan
e1ificios y haciendas de sacar ron arreglllmienro a la ord('nanza
''.ncuenta y dos del cuadernos de minería. Prob:iblcmenre h,wa
sido en ese momento en el cual se le dio el nombre de San CarÍos
de_L Val!ecillo al real, ya que en carra del 2 de no\'iembre del
mts~1 ~ ,ªñ~ se refiere a él con esa nue\',t designación. Al respecto
escribio Ussel; El 11111'1'0 minerid de S1111 Carlos del Valleci!lo
-(,')

�continúa en acopia de metales e iguales leyes de primera y de día en
dia se descubren ctttas... Como era usual, un acelerado
crecimienco de los asenramienrns en torno :1 los ricos reales traía
consigo problemas de comporramiento anrisocial, por esta razón
el gobernador pidió al virrey le autorizara poner en el Real un
oficial con dos soldados para contención de la mucha canalla que
ha de ocurrir a él y partt que el juez que a(lí mora tenga pronto
auxilio para evitar el extravío de plata ...
Pocos meses después, duran re la visira genera l de la I'rovirwa
el gobernador permaneció rrece días en el n uevo descub rimiento
de minas de San Carlos del Valleciflo . Fue en esa ocasión en la
cual procedió, personalmente, a dejar toralmenre estab lec ido el
Real, registrar !11J minas, arreglar sus laboríos y darle rr cada una /¡zs
medidas correspondientes tl lo prevenido en las Reales Ordenanzas
para evit1n- todo tipo de litigios, registró en ese momento, nu_evrrs
bocas con siete minas que están en corriente. Anoró en esra v1s1ra
que, de acuerdo a los peritos, el mineral promeúa larga duración
ya que rndll dia se descubrír111 11 proporcio}J(1das disM11ci11s nueva
vetas qui' me h,rn asegurado los crrtl'adores tienen m11cl111 mayor ley ...
En esr:1 misma cornunic:1.ción, el reporte de la visita que J
principios de 1768 reafüó Csse l, señaló uno de los problemas
que enfrencó durante su periodo, el abandono de muchas de L1s
pob laciones del Nuevo Reino. El morivo de IJ. salida &lt;le los
habitanrcs fue haberse pas,1Jo muchos de ellos ~1 las Nuevas
Poblaciones de la Coloni,z antes de mi ingreso a t!ste mando y
algunos volunt11riamente después rle mi posl'Sió11, mollidoi riel interés
de 11pasn1wr sus ganados t&gt;n ticrrm nuevas y prornl'tlr su 1111111enro en
la libertrtd de las fieras que en estos pt1iscs los hos1ilizr1n. Como
sabc.:mos, se c.:st.16~ refi ric.:ndo a h recién esr.1hlccid.1 Colon 1.1 del
Nuevo Sancandcr, h.1cia donde bc111dón h,1bí:1 logr.1do .Hr,1er
gran cantidad Je.: antiguos pobL1dorcs Je! NueYO Rtino' c~rn el
consecuente, casi cor:il :ibandono de nurrn:ros.1s pobl.1c1ones
nuevolconesas como va vimos en inciso anterior.
Aspecro de mc.:nc;r imporr.111cia, pero sí rcvtl.1dor del ~rncido
de sumisión, obcdienci.1 \' dcst:o .1bsoluto de sc&gt;rvicio, primero
hacia el virrcv r, ,1 rravés ·de él, .d rey. qucd.1 pl.1-,111,1do c.:n otros
documentos,, t;rn1hié11 p.1rtc tkl mi~1110 cxpcdicntc y quc se
ubican tcmpor.ilmcn1c cn 17()'1. rn cllns. tll) ,c'&gt;lll por el
contenido, t.rnihién por el m.111L"¡n del kngu.1jc, q11,·,l.111

·~1,

manifiestas las caractensr1cas antes señaladas. Ussel informó al
vi_r:ey h~ber llevado_ a cabo, con la fidelidad de mi obligación, las
dd1genc1as necesarias para atender la solicirud de adquirir
veuttdos blancos, hembras y machos, para complacer el gusto de !a
sacratísima persona del Rey Niño.
Con gran pronrirud puso en ejecución las indicaciones
virreinales y envió poscas y correos a pie a rodas los rincones de
la Provincia en solicitud de localización de los venados, Íógrando
por esta eficacltl la ventura de haber adquirido un venado blanco de
dos años de_ edad, d~mesticamente criado, aunque con el defecto de
un º1.º lasttm~~o, sin plena lesión de la vista ... Fue adquirido en
un d1srance SHIO desde donde tardó más de quince días en ser
conducido a la ca piral n uevoleonesa. Desde ahí y después de
hab~rlo curado de la les ión, Ussel lo remitió, con un propio a
Sa lt~llo en un carruaje especialmenre consrruido para que 110
sufriera daños durante el largo viaje y con guarnic ión militar.
Aparre del interés anecdótico de este regalo de dimensiones
reales, el gobernador prometió continuar la büsqueda de orros
ejemplares &lt;le la misma tspcc ie e inclusive de orros animales
terrestres o volátiles quc.: fueran de singular e:xpectarión. Para ello
encargó :J. su teniente de gobernador, Antonio de Urresri, enviara
providencias a sus haciendas, aclarando Ussel que lo considerab;1
difícil debido a lo intrincado y agrcsre de los montes y sierras en
donde se podríJn encontrar e¡emplares can apreciados. Lo
anterior señala hacia una geografía y naruraleza en el Nuevo
Reino b:isrante más ric1 que l.1 acrual.
3.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 95, Exp. 65.
Fo l. 4, del 8 de octubre de 1769: Pidiendo informes sobre las
instrrnrúts del gohen111dor D. fg11t1rio Usse/ y Cuimhrl!'da. Nuevo
Reino tle l,·ón:
Desde San Lorenzo el rey pidió .d virrey de la Nueva Espc1ñ,1,
el Marqués de Croix, le inform.ira sobre.: l.1 conrnnicJcÍón que
había recibido de don Ignacio en el .u10 dc 1768. Se rr;HÓ de un
breve informf que rindi6 .1cnc.1 Je l.1 \'isir:i que hiw ,l \U
prov incia . El contenido del documento se ct:ntr:.1 cn dcstJ&lt;:.lf lo,
aporres que duranrt su ejercicio 'ie li.1bí.111 hecho en rel.1ción con
la m inerí.1 y, preci~.1mrntc, por Ínq,111t.i.h Je él. Seri.d.1 el avance
en el nuevo dc:scubrirnirn10 !&gt;C hJbí.1 rc.ilí1,1do en el Rcal llllt
nombró de St1n Carlos del \lr1/lccillo, En n .1 mi11.1 '&gt;l' 1rni.1 un.1

�producción scm.111.11 de 7 00 m.ncm de f)l.lr.1 y ~e cspcr,1ln, &lt;le
.1cucr&lt;lo a los cxpercos en l.1 111.Heri.1, H'g1i11 los ,nrcligentn, no s61o
su permanencia, cJmbi~n nuyor rendimiento en sus mecalc~ y
unJ crecience produl'.c1ón, si la pobreza del P.t!s 110 nnbar11z,1 rn
exacto laborío.
También informó que se había reiniciado el trabajo de
nuevas veras en el casi ab.u1donado Rc.11 de San Cregorio del
Cerralvo, de nuevo graci;is a su mflu;o y su presencia, !J cual
había animado a los vecinos a nuevos ensayes que promedan
buenas leyes en los metales y les alentaban a conri nuar los
trabajos mineros.
Después &lt;le escas menciones don Juan Igna cio escribió que )U
periodo gubernarivo concluiría en mayo de 1769 y que aún no
había podido complerar los 1G mil pesos que adeudaba por
concepto del gasto que había realizado en su habilitación desde
su salida de España, hasta el momento de su coma de posesión.
En virrud de ello solicitaba la prórroga en su gobierno, en otro
servicio real por el tiempo regular, los cinco a110s que comprendía
el ejercicio de estos ca rgos . Lo pe&lt;lía para poder desempeñarme, o
sea cubrir su adeudo, lo que no había podido hacer en el tiempo
que llevaba, debido, por un Lido a la penuria del País y por el
otro a que se había detenido durante eres años el pago de los
salarios por carece r de fondos la Ca ja Real.
Apoyó su petición argumenrando el desempeño de dos
actividades importantes:
A) El establecimiento en su Provincia del escaneo del
tabaco, sin haber provocado enojos ni alborotos entre los vecinos
como había presentado en casi coda la Nueva España. También
informó que había sido él quien se hizo cargo durante los dos
primeros años de la adminisrración de dicho servicio, después de
lo cual pidió al virrey nombrase administrador, cargo que recayó,
como aparece en otro documenro, en don Cosme Damián de
Arrese. Usse l y Guimbarda le dio posesión y le enrregó las
cuencas de recaudado en la Renta de Tabacos, que ascendió a
mis de 40 mil pesos, además de 1600 que por rédiros había
incluido en ese concepto, canr id ad total que él mismo envió, a su
cuenta y riego, a la capital novohispana. Recibió por esta
actividad el agradecimienrn expreso de la Real Hacienda y el
beneplácito del visitado general, don José de Gálvez.

772

B) También romó a su cargo L1 .1d111inistración del R,11110 ele
AlctTbalas, el cual a su llegad,1, ese,16.1 arrend.1do y .ti término del
mismo se le otorgó comisión p.ira ronurlo a su e.irgo, sin pago
alguno. Logró recaudar m;is del tnple de lo que se venía
percibiendo por este concepco, y como en el caso ,1ncnior, él
mismo envió a las Cajas Reales de la capital el dinero
recolec tado, sin crnsar con ello perjuicio alguno entre los
vecinos.
En respuesra a esre informe, a la. petición de prórroga en su
e¡erc1CL0 y al encargo del rey de informar sobre don Juan
Ignacio, el virrey envió el documento cura signatura es la
s1gu1ence:
4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS DE
CROIX, Vol.14, Fol.112, del 3 de febrero de 1771:
Recomendación. El virrey de la Nueva Espa,ía romunica a don
julián de Arriaga que el gobenwdor del Nuevo Reino de león, D.
Ignacio Ussel y Guimbarda se ha hecho acreedor a que el Rey le
conceda prórroga del gobierno por otros cinco años como fo ha
solicitado, no habiendo más inconveniente que el establecimiento de
fntenden úas. Segunda Serie.
En el breve documento expone el virrey su opinión sobre
don Juan Ignacio, la cual es ro ca l menee favorable a la
continuación en el cargo por un subsecuente periodo de cinco
años. En la carra se aclaran dos aspectos: el primero la confusión
en los nombres de la capital del Nuevo Reino de León, la ciudad
de Monterrey y el Pueno del mismo nombre ubicado en la
Península de California. Confusión que debió haberse presentado
en la Corre, ya que el virrey aclara que el gobernador reside en
Monterrey y nunca ha abandonado esa ciudad.
El segundo aspecto tiene que ver con la posibilidad del
esrablecim ienro de las Intendencias, como el propio virrey tiene
informado al rey de acue rdo al visitador general don José de
Gálvez. En el caso de que se resuelva ese esrablecimienro, el
virrey escribe que sería necesario buscarle a Ussel y Guimbarda
otro destino diferente al que sirve y deberá en tal caso extinguirse,
sin duda se está refiriendo a la gobernatura &lt;le! Nuevo Reino.
Localizamos un expediente m.is en el ramo de MEDIA
ANNATA en el cual queda asent;lda la omisión en que incurrió el
gobernador Ussel y Guimbarda al no haber cobrado el 1mpuesro

�..

de l:1 rn~dia anna ta ª. quienes otorgó cargos en su jurisd icción. Se
proporciona algu na información inre resa nce sobre los personajes
que ocuparon_los oficios de alcaldes mayores en las pob laciones
del Nuevo Rerno de Leó n . La reterencia es:
5.- MED IA ANNATA, Vol. 100, Exp. único, Fols. 101105v., del 23 de junio y 17 de julio de 1775: Dese a la
Contaduría para que informe lo que se ofrez.ca. Así lo proveyó el
Contador Regulador General del Red! Derecho de Media Annata y
L~nzas, que de?acha por ausencia del Señor juez privativo en
v'.nud_del Superior Decreto de el Exmo. Sr. Virrey, y lo firmó. Y.
r.xpedrente formado sobre fa Medit1 Annata que debe st1tisfacer la
parte de don Ignacio Ussef y Guirnbardt1, gobernador que fue del
Nuevo Reyno de León, por Los ministros y justicias que nombró en
aquel/a _jurisdicción.
. _ De la revisión y análisis de estos documenros se desp rende la
1nto rrnación:
A) Para 1773 don Juan Ignacio ya habL1 fa ll ecido, co n esre
d:no se confirma lo escrito por don Israel Cavazos, ~n el senrido
de que e l deceso sucedió en 1772 .
B) ~urante su gob ierno no procedió a rete ne r el imp uesto de
la Media Annara de los oficios que él había conced ido.
Segu ramente lo hizo po r el mo t ivo q ue Ussel aduce en ot ro
doc umento, la extrema pobreza del País. Sin emba rgo, es ca fa lta
de cobro recayó, en e l momento en que se detectó, en ob lig:ición
para su suceso r, don Melchor Vi da! de Lorca y V illena de
reco lectar lo omitido.
·
'
C ) Para mayo de 1775 Lorca y Vill e na proced ió al cobro de
los _a deudos y en la certificación que presen tó en Monterrey a
pedimento del adminis trador general de la Renta del Tabaco del
Reino, Don Cosmé Danúrí11 de Arrese, ha quedado asentado
quiénes era n y qué cargos tenían los deu dores . Gracias a este
dor.umenro podemos asen tar aquí qu ienes fueron los alca ldes
mayo res que pagaron, se trató de los sigu ientes: Berna rdo
Manuel de Umarán , del Real de Sabinas y Vallecillo. Anto n io
López de O rtigón, del Real de Sa n Pedro Hoca de leones, J u:in
Diego Rodríguez, de l Valle de Srtntrt C111hr1ri11a, Ignacio Va lle,
de la Villa de linares, M igue l Gómcz dt' Castro, d\: l V,dle del
Pilón, Geró n imo Gonzákz , de la Villa de Cadereyt11 y, J uan
Joseph Cómez de Castro, de;: l.t Vil/11 de Zerridbo.
774

Dos alcaldes mayores no pudieron pagar por causas
persona les, fueron: Juan B;íez, quien sirvió la alcaldía del Valle
de Pesquería Grande porque ni qué comer riene y, Manuel Sabes
del Vaffe def Pilón por haber fallecido indigente.
Orros más tampoco lo hicie ron por haber desempeñado
alcaldías de pob laciones consideradas de fronrera, mismas que
estaban exentas de esre impuesto, fueron: Juan Sánchez Zamora
de Santa María de Río Blanco y, Fra ncisco Manríquez Malaca ra,
de San Pablo de Labradores
Ocros personajes que decen taron otros cargos y cubrieron su
adeudo , lo fueron: Joseph Salvador Lozano, como tenie nte
general de gobernador y los J.lcaldes ordinarios y regidores de la
ciudad capita l del Nuevo Reino de León: el capitán reformado
Andrés de Goicochea, Ignacio Trevi ño, J oseph Ni ero González,
Joaquín de la G:1rz.a Falcón, Joseph María de la Garza y Lorenzo
de Leó n .
7 .- M INERÍA, Vol. 14, Exp. 3, Fols.1 -3, del 2 de mavo de
1788: M inaj, Prueba dada por don Bernardo Ussel y Gu,mba;da:
A través de este corco documenro conocemos el destino de
aquél hi jo, a quien , en 1772 dejó aün menor de edad don Juan
Ignacio a su muerte y quedó protegido en virtud del Marquesado
de Ussel. Di ez y seis años más carde le encontramos como alcalde
de segundo vorn en Monrerrey, de donde era vecino . En ese
mismo año rec ibió un don :nivo de Ignacio Baldoso en
recon oci mi en ro de los muchos favores que le debía. Se rrató de
parre de la mina llamacb jenís María que dicho Baldoso poseía
en el Real del VaLLecillo: una LMrm de las doce que riene d,cha
rrnna, para que logre el fruto que le corresponde seg1í11 estilo de
minería .. .

Francisco de Echcgaray o Echeagaray, l 77 2- 1773.
Según Cavarns. rllc Co m:indantt: Jcl Rt:gimienro Je
D ragones de México en 177 2, v a l.1 muerte Je \ u antcce~or,
entró co mo gobernad or Je! :'J.uevo Rl'.ino de l.l'.ón \' to mó
poses ión e n marzo Jl'. J 77 2. Produ jo un lnf1mm• s.o brl'. l.i
for_rn ació n de b 111ilici.1, otro so bre tie rr,1, y rn,:i&lt;'i un mJ.¡1c1 del
Rein o. So li citó la c reación de un.1 L0 111p.ií1i.1 fHC \ idi ,11 :,· co n n e

--~

�motivo el v1rrcv comision ó .,1 !:;t'IH:r.d Hugo O'Conn o r pH.l
realiLar L, v1s1ca ,1cosrnmbraJ,, y .iprovn:lur p.ir,1 dc.:j.ir
est,1blecido ei nuevo pn:si&lt;lio en Li1111pazos co n 2::; liombn.:~.
Echegaray reconscruyó pobl.1dos Je.: espú10ln ~• pueblos de indios
con drceles y osas rc.1les.
Mis carde, rn 1777. ocupó el gobic:rno dc.:l Nuevo S.11H.1ndcr,
pero anrcs csrnvo descin.tdo en b gu.1rnición de.: San Carlos , .1
donde regresó para morir el año de l 779.
No se localizó documenrn ,dguno c.:n AGI. Fn r,rnto que sí
algunos en el AGN, sin emb.irgo , no escamas seguro~ que todos
ellos correspondan a quien fue gnbcrna&lt;lor del Nuevo Reino de
León y del Nuevo Sancandcr, especialmenrc cu,111Jo el
concenido es trn t'SCu1.:ro que no permite distinguirlo de algt'111
posible homónimo. A pesar de ello rn ot.11110s el .111áli~is de L,~
referencias c11contr.1d.,s en el archivo 1nexicino cc11rral , son las
s1gu1entes:
1.- REALES CÉDULAS ORIGINALES. Vol. 234, Exp.100,
Fol.!, del 1o. de marzo de 1755: Milicias. Confirmando los
empleos concedidos a Frnnásro Fcheg,rray y Leandro Saé11z de
Pedrosos, de Teniente )' ;1,/férez de Dragones de Veracrnz,
respee ti vrz mente.
2.-GE~ERAl DE PARTE, Vol. 38. Exp. 207, Fols.
233.233v .. dd 3 de nurzo de 1756. No/J/bmn11ento de teniente df'
unrz de lm Compa,ílas de Dri1gones de la Plaza de Veracruz para el
alférez don Francisco E cheganty. Veracruz:
El texro de la primer.1 cédula, que se emitió en Madrid en la
fecha cirJda en la referencia, exclusivamente señala que el rey
confirmó las propuestas que le hiciera el virrey Conde de
Revdlagigedo en agosro de 1754 y se las comunicó a la nueva
autoridad superior novohispana, el Marqués de las Amarillas.
El nombramiento militar de Teniente de Dragones de
Verrtcrnz recayó en don Francisco Echegaray, de donde, en caso
de tratarse del mismo personaje que esrndiamos, prestaba ya
servicio militar en el año de b cédul:i.
La segunda referencia. del 3 de nurzo de 1756, contiene el
ocorgamiento real del rítlilo de teniente de unJ de l:1s Compañías
de Drt1gones de la Plaztl de Veracruz, la que estaba al cargo de don
Juan M:rnuel Lazo Vacarino, en la persona del alférez don
francisco Echegaray. Se le concedió en atención a sus servicios
-~G

de más de diez años, pero no se mcnc1on.1 en Jonde los hJbí.1
prestado. Se proccJió a tom.H nor.i de este ascenso en la
Contadurí:1 de Indias y, como se ved en el siguiente expediente,
se cubrió el adeudo hasra .1gosco de 1756.
3.CORRESPONDENCIA
DE
DIVERSAS
AUTORIDADES. Vol. 2. Exp. 9, Fols. 52-54v. 115v ..
256r.,2G3r. del 31 de diciembre de 1755. 7 y 28 de enero, 11 y
18 de agosto de 1756: Nombramientos. Remire el Gobernador el
memorial de Francisco de Echegaray, teniente de Dragones que
solicita se Le confirme su empleo de lrz Corte.
El mismo Francisco de Echegar.1y, quien, de acuerdo a la
referencia anterior, obruvo el nombramiento de teniente de
Dragones, sup lica, en este segundo documento, le fuera
co n firmado su ascenso y que de sn posible, se le cubriera el
sala rio de su nuevo cargo. Conocemos que había empezado a
servi r el grado de teniente desde ocrnbre de 1753 en la plaza de
Veracruz y que anteriormente h:i.bía desempeñado el de alférez.
Oe5de el ejercicio de su nuevo cargo no había recibido aumento
alguno de salario , conservando el del grado militar anterior. A la
fecha de su escriro, diciembre de 1755, tenía crecida famili,1 y
requería con urgencia conrar con su salario completo.
En atención :1 esta so licitud las autoridades cenrrales
sol icita ron al rey la confirmación de los nombramienros sin
pode r ayudarle, en tanto no se contara con el rírulo respectivo.
ya que se debían observar las órdenes reales de no proceder al
pago del nuevo cargo hasta tener la confirmación real de l mismo.
Ésta fue expedida en la corte española en marzo de 1756 y para
agosro siguienre se dieron las indicaciones a fin que la Real
Hacienda en su caja de Veracruz procediera al pago del salario
co mpleto.

4.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES: MARQUÉS DE
CROIX, Vol. 17, Fols. 446-448, del 20, 26 y 30 de agosro de
1770: Milicias. EL Virrey de la Nuevrt España en11ía a don juan
Gregario de Muniain fa propuesta adjunta prtra Llenar el empleo de
Comandante del Tercer Escuadrón de Dragones de México, hecha en
don Francisco Echegaray. 2a. Serie.
In te resante documento que permite, ya sin duda alguna,
asentar que las referenci:i.s anteriores sí corresponden a quien dos
años más tarde sería gobernador del Nuevo Reino de León. En el
777

�presente se hace una muy breve mención de los cargos que había
desempeñado Echegaray, cotnc1diendo con los nombramientos
comentados en las referencias anteriores. La información procede
de quien tenía a su cargo el Regimiento de Dragones de la Cíudad
de México, don Joseph Fcrrer, qu ien propuso a Echegaray para
ocupar la plaza vacanre de Comandante del Tercer Escuadrón de
Dragones de México. La propuesra fue dirigida al v i rrey desde
Puebla de los Ángeles el 20 de agosro de 1770. En ella se
detallan los ca rgos que había desempeñado Echcgaray, y así
sabemos que pa ra agosro de 1770 don Francisco llevaba 27 años,
6 meses y 25 días de servicios militares o sea que se había
in iciado en la carrera militar en la Nueva bpaña en enero de
17 43.
Su primer grado había sido el de Cadete en l,1 Compañia de
Dragones de Veracruz, permaneció en él dos años, un mes y seis
días; pasó, en febrero de l ?li-5, a alférez del mismo cuerpo
mi litar y permaneció s111 ascenso durante 8 años, 10 meses y 7
días. Como ya sabemos, para diciembre de 1753 obtuvo el
sigu iente escalón en la carrera de las armas, el de teniente; lo
desempeñó por o tro largo periodo de 8 años. 9 meses y 21 días
para se r promovido a capitán. Debió haber suced ido esro hacia
septiembre u octubre de 1761 y permaneció con ese grado has ta
el 5 &lt;le marzo de 1770 fecha en la. cual fue nombrado tenie nte
coro nel.
La propuesra del encarg3.do de 13. Compañia de Dragones de
México fue aceptada y apoyada po r el vi rrey, Marqués de Cro ix y
turnada al rey.
5.- PROVINCIAS INTER;,JAS, Vol. 108, Exp. 2, Fo ls. 108132, del 26 de marzo (Fols.11 0r.y v.), l O de agosro (Fols. l 22 r. y
v.) y 22 de octubre (125 r. y v.) de 1772:
Correspondencifl del Cobernf/dor lnteri110 de Nuevo León, don
Francisco Echegaray sobre arnntos de s11 cargo, especialmen te
militares. Nuevo Reíno de León.
En la pr imera carta enrrc.: c.:I virrey, Bucareli y Ur~üa. y
Echcgaray, ésre le comunicó que habí.1 lkvdo ,1 la c.1pital
nuevoleo nesa el 22 &lt;le marzo de 1772 y ese mismo Jía había
tornado posesión de l gob ierno. De: inmcJi:110 recibió h noticia
de l robo de la m itad de.: h cabalbd,1 pcnenccientc a l.1 compañí:i
que prestaba el servicio &lt;le.: guJrn1c1on de la Provincia, robo

7~x

perpet rado por los apaches en la línea fronteriza con la Provincia
de Coah uila. Con este motivo preparó su primera visita oeneral
que le permiriría conocer el estado del Reino, oroani:ar las
milicias y la defensa de las poblaciones a través de lo~ vecinos v
con el lo, no sólo preparase internamente, 1amb ién brinda.r
aux ilio a las provincias colindantes cuando así lo solicitaran.
La mis ma situación de hosti lidad se presentó en agosto de l
mismo año, y de nuevo reireró Echegaray tener dispuestos 100
ho mbres de milicias para enfrenrar a los apaches en caso de que
llegaran al ataque de los territorios de su gob ierno . Sin embargo,
dos meses más rarde, reporcó al virrey en nueva misiva,
enco ntrarse la Provincia en la mayor quietud.
A través de la segunda Cdíta conocemos la existencia de un
hi jo de nomb re Anrnnio, quien esraba al servic io del vi rrey y
había obtenido licencia para llevar a su madre de la capiral
novo hispana a la nuevoleonesa.
6.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 103, Exp. 14,
Fo ls. 1, del 13 de julio de 1773: Que por fo informado a favor del
teniente coronel don Francisco Echegar11y, servidor interino de ese
Gobierno, proponga a esl' oficial a lo que sea acreedor.
. Cédula expedida en Madrid el 13 de julio de 1773 y como
res pues ta a la comuniCJción que el virrey Bucareli v Ursüa
enviara a la corre española. En ella había in.formado
fo vorablemence sobre el gobierno inrcrino en el Nuevo Reino de
León de Echcgaray, y en func ión de ello, el rey le p idió que
propusie ra a este oficial para fo que le juzgue acreedor. La
propuesta que hizo el mismo virrey para Echegaray es la que
aparece en la siguiente referencia :

7.-

CORRESPONDENCIA

DE

DIVERSAS

AUTORI DADES, Vol.24, Exp.2. Fols.4-G, 75-8 1 v 382-383. Jel
I o. y 22 Je enero, 12 de febrero ~· 11 &lt;le novié1;1bre Je 1774 :
Presidios. Propone el inspector General p,tra la comisión de arreglar
el Presidio de la Isla dd Carmen, lll Sllrgento Ma;,o r 1\fothias rle
Carmon11 y al Teniente Coronel Fr1111ásco Fchegar,1y. 1\/éxito.
8. CORRESPO\:DE\:CI:\
DE
Dl\'ERSAS
AUTO RI DADES, Vol.25, Exp. 17, fols. 45, 66-G~ r 12/4, de.:! 9
de febrero de 17 7 4: Ofin11lts. Comunica l'I Gohemrtrl;r q11e llc'l,Ó 11
esa plaza el Teni('!Jre Coro11l'I Frrlllc'isw Ftlil'g,1ray, Ct1p11,í,; dt

�/)r,1go11t's drl R,·gim1,·1u11 de .\fr_\l&lt;'t! , 1 111c'o1pordr.1e co11 los demd.1
o_fr(i,iles qur p11s,rrd11 al !'rt'.llflro tic lt1 isl,1 d,·I Ct1nnt·11 .
En los documentos de csr&lt;&gt;s dos npeJientcs apJreccn como
JJros de inccrés inform.ición sobre el imporcanre servicio qul'
prestó Echegaray a IJs .1uwrid.1dcs crnrr.ilcs en el h·es1dio de Id
!sLt1 del Carmen. Fue propuesro por el inspector Cnient! don
Pascu.1l de Cisneros al virrey Bucarcli parJ rcpre!&gt;enrar al cuerpo
de Dragones, junto con quienes tt'nÍan el mismo cugo para el &lt;le.:
Infanrería v el de Arrillería. La comisión asignada a estos tn:s
militares, ¿onsisriría en :icompañar y JLD,iliar a C isncros en la~
careas de la rcvisra de L1s rropas Jcl Presidio de la lsl:i del
Carmen . El virrey aceptó la propuesca y giró sus instrucciones y
hacer 'entreg:i de los documenros ncc.esHios para que los rrc:s
comis ionad;s pudierJn rnmplir con su misión, mism.1 que habí.1
sido recomendada desde Españ.1. Se les ororgaron sus pasaportes
v cartas de presencación p:1.r,1 el gobernador del Presidio y los
~fic ial es reales de Veracruz con el fin de que fueran aux iliados y
apoyados en rndo lo necesario ,l su 1.uea.
Los comisionados llegaron a Vcracruz a principios de 1774 y
recibieron instrucciones del Inspector General, don Pascual de
Cisneros, sobre las careas para la introducción del Reglamento
Provisional y la rcesrrucrnración del Presidio. El Rcglamenro
había sido e.laborado en septiembre Je 1773 e impreso para su
distribución en el Presidio de fa isla del Carmen. Es claro que esra
comisión está en rnarcad:i en el proceso de escablecimien to de las
Reformas Borbónicas que se dieron a lo largo y ancho de la
Nueva Españ.i. Otro aspe cm de ellas lo enconrramos en estos
expedientes y se desprende de una mención circunstanci_al que
escribió el Impecror Cisneros. Dice éste que había pamdo de
México ,1 Veracruz anees que los ofici:i.les comisionados, con
motivo de dar cumplimiento a fa Real orden en que se me previene
el eswb!ecer en aquella Plaza fo Esrnela de Prácticos de Artillería.
En curnro .i !J comisión que recibieron don Francisco y sus
colegas militares, se llevó a cabo como estaba programada .
Echegarav lleoó a Veracruz a incorporarse con sus colegas el 8 de
febrero cÍe 1774; los tres salieron del puerco el 28 de febrero Y
regresaron al mismo. el 20 de mayo, después de rres meses Y
medio de crabajo. Echegaray continuó su viaje a la cap ital
novohispanJ cinco días más tarde ya que fue el encargado de
780

entregar el informe de l.i comisión. Se seÍ1al.i en el expcJicnrc que
para noviembre del mi~mo aÍ1o cada uno Je lo~ rres oficiales
recibieron como grarificición, por el dcsc:mpei10 de L1 comisión v
los gasros que les había ocasion.1do, l.i cantidad de 50 doblonc;.
No se anot:in los resultados específicos Je la comisión, ~ó lo ~e
menciona que de ella se Lle~prendió la reducción de parte de la
milicia de aquel presidio.
Para los fines de esce trabajo el interés de esra información
radica en permitir conocer datos adicionales de la carrera militar
de Echegaray y comprobar la instrumenración de las reformas
borbónic.1s en otro aparrado presid io del territorio novohispano,
ubicado éste en el extremo sudorienta!.
9.-CORRESPONDENCIA DE DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.24, Exp. 62, Fols. 206, 210-2 I l y 221, del 14, 17 v 22 de
junio de I 774: licencws. fnstrtncia de Francisco de EcÍ1egaray,

Teniente Coronel de Dragones de México en solicitud de licencia.
México:
Al regreso a la capital novohispana después de haber
concluido la comisión en el Presidio de la isla del Crtrmen,
Echegaray presentó so licitud de licencia por tres meses para
permanecer en la ciudad de México v a.render en ella asunros
pendientes para los cuales se requería· su presencia. Contó para
ello con el :ipoyo Jel coronel al frenre &lt;le su Regimicnro y la del
Inspector Genemf Cisneros.
En el mismo expeJienre aparece su solicitud par:i que se le
cubrieran sus haberes correspondienres al tiempo que había
permanecido en comisión fuera de su dcsrino; de csra petición se
~esprend e que se le pagaba en la ciudad de Puebla de los
Angeles, ya que el oficio fue rurnado al Comist1rio de Guerra de la
Puebla y, desde luego, es probable que estuviera desr,tcado en esa
ciudad, ya que de haberlo esrado en la capital no hubiera renido
necesidad de pedir licencia. Lo anrerior se comprueba en la
siguiente fuente.
10.CORR ES PON D ENCIA O E DIVERSAS AUTORIDADES,
Vol.28, Exp. 2, Fols. 4 y 54-55, del I o. de marzo de 1775:

Tropas. Informa el Gobernador de Veracruz que flegttron a esa
plaza fas tropas que manda el Teniente de Drrtgonej· Francisco
Echegaray, para el relevo de las destacadas en la p!tfzrt.

�En los documentos de esca fuente se asic:nca que el reniente
coronel y capitán de las dos Compaiiías de Dragones dei
Regimienro de :viéxico, Echegaray cuvo a su cargo efecruar el
relevo de las tropas destacad:is en Veracruz que habían cumplido
su ciempo de esrancia en esa plaza. Parció con ellas en febrero de
1775 con destino a su cuartel en Puebla. P:ira julio del mismo
año se encargó &lt;le conducir el nuevo relevo a Veracruz y del
conrenido de una de las carras queda claro que el cam1110
uriliLado entre Veracruz. y Pueb la pasaba por Jalapa, a donde el
capitán de las dos compañías envió para conv.alecer de una
qutbrancada salud a 20 soldados a su cargo.
11.- PROVINCIAS I TERNAS, Vol. 143, Exp. 15, Fols.
224-246, años de 1773-1774:
Instancia de Doña Faustinn
Genrndi.,- Bosio, mujer del Capitdn de Drngones don Francisco
Fchegarr1y, gobernador que fue del Nuevo León, para que se le
de111ulu1t In pl11ta que traía entre /11 ropa de su uso y que le
decomisaron los oficiales reales de las Cajas de /i;Jé:uco. Nuevo Reino
de León:
Oc acuerdo a escrito de la esposa de Echegaray, al término
de su mandara interino en el Nuevo León, el ex-gobernador, al
rener la noticia de que estab.i ya en camino su sucesor, dispuso
enviu su rorto equipaje a San Miguel el Grande a través de San
Luis Porosí. AprovechanJo L1 ocasión de contar con buen
arriero, doña Fausrina dercrminó anexar dos b.1t'des &lt;le su
propiedad e11 las que acomodé u111z poca de plat11, ... unos corros tejos
de p!rtta ... cu; 0 peso entiendo, ronsistiría en treinta o cutZrenta
marcos, que había adquirido por disposición del país y vanos //rreos
de mujer. Doña Fauscina renía la intención de recoger la pLua en
San Luis Porosí, pero los oficiales reales decomisaron los baúles y
ante esca si¡uación, presenró reclamación, esr;indo dispuesta a
pagar el quinto real correspondiente y asegurrndo que n? exisría
razón para ral decomiso. Después di.: un año del envio de la
primera solicitud, no había cenido respuesta favora~le_.
Las siguienres referencias corresponden :i los ultimo~ car~os
que desempeñó Echeg:iray, propuesro par:i el gobierno 1n[errno
de la Provincia de Sonor.1 no llegó .t ocuparlo. pasando en
compensación al del Nuevo S.111tander. Veamos qué dicen las
1

fuentes:

12.-REALES CÉDGLAS O RIG lNALES, Vol. 104. Exp.
154, Fols. 1- 1v., del 13 de diciembre de 1776: Se aprueba que
don Francisco Antonio Crespo será relevado de su gobierno, pero no
que fe sucediese don Fr~ncisco Echegaray. Sonora.
13.- REALES CEDULAS ORlGlNAI.ES, Vol. 110, Exp.
184, Fols. 1. , del 12 de marzo de 1777: Relativo al nombramiento
de Gobernador de esta Provincirz para don Francisco Echegaray.
Sonora.
14.-PROVINC IAS INTERNAS, Vol. 247, Exp. 11, Fols.
l 66-170, 8 de agosto de 1776: E! teniente coronel don Franc1Sco
de Echegaray, Gobernador Intendente de Sonora, solicita se fe exima
del pago de la Media Annatrt. Sonora.
l 5.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 112, Exp. 84,
Fols. l., del 15 de octubre de 1777 : Aprobando el Gobierno
conferido a don Francisco de Echegaray en el Nuevo Santander.
Nuevo Srrntanda.
16.- PROVINCIAS INTERNAS, Vol. 146, Exp. 18, Fols.
387-420, aiio de 1778: Sumari,z formada por el Gobernador del
Nuevo Santander don Francisco de Echegaray conrrrt Vllrios indios
mecos que remitió 11 México . Informes de don Pedro de Garibay
acerca del destino de algunos de e/los. Nuevo Santander.
· El análisis de las fuentes anreriores proporcion:i interesan te
información sobre los últimos ar'ios &lt;le la vida v carrera miliraradminisrrat iva de Echegaray, misma que fue p~oporcionada por
quien fuera el visitador general, don José de Gjlvn; son:
En agosro de 1776, Echegaray, conociendo la propuest,\
virreinal p.1r:i que fuer:1 nombrado como gobernador int&lt;:r ino de
hs Provin~ias &lt;le Sonora y Sinaloa. solicitó se le n:kvc1ra dd p.igo
de la Media Ann,n.1, .irgurnenr,rndo que ese .irancel s6lo se debia
cobrar al primer empico: éste lo había tenido como gobcr11.1&lt;lor
del Nuern Rcyno &lt;le: León y en él !1.1bí,1 rnbicno L'I p.1gn durante
el tiempo que le cjcrcicí. Como \·eremos. en realid.1J Echeg,Jr,1r
no llegó a ocupJr el gobierno de SonorJ, sino el de L1 Coloni~
del Nuevo San r:rnder.
lndepend ienremenre de eS!l' c,unb io dL' asign:1citín, lo que
resulta de interés c:n el cont enido dL'I documento · e-, !.1 í11clus Í(Í11
de )a cédula real del 26 de m.n·o de 1774 . r.n dL1 \' ,k .11.. ucrdo ,1
las reformas borbónic,1s &lt;1ue ·,e h,1c1,111 ~enrir \',!, en d ,i111bi10
:irancc:lario, c:I rey mod1fiuí c_-;rc impue-,lo ell rc-,pt1n1.1 .1 l,1'&gt;
-~ i

�rq)crid.1s

111st1111ci1t.í

ti,· u1t/,1 ,-/,1.1t· 1/,· 011pl1•dd11 en 1111, LJomnuos de'

.1111,·nr,1 sobre lo gr,11 0.,-0 tlt'I
1

p,1g11

ti,, l,1

111rd1t1 ,11111,u,1 ...

y rc11ie11do

frcso1rts los 1n(o1111c11ic11r1•s 1¡11,· /,a pror/11, 11/0 ,11 prtÍrt1C,1 ... )' lo q1u·
111, h,111 txp11csto 111111ist1·0, r/1• rorlo t'clo _}' i'xpenc'// Ci,1 ,t q1111' 1/1':,
¡'(}li/erÍ Sll l'Xrl/111'11. Su di..:cis1ó11 t,;l'lll'r.il rul'. &lt;,1Lll' l'll ,1dcl.111(l' lodos
1

.19uellos nombramienros 01org:1Jo., por el re~' , tJUienc.:.!&gt; los
.1sumit.:ran s11tisfagt111 ínregr,1 la mfd1,1 /!11n,zt11 del pnmer t'mpleu
drscontd11dosdn por cur1rt11s p,1rtes e11 el tii-111/)Jo di' cu,1rro a1ios; y ., ,
antes J;ztlaiesf'n, de sólo rl t1e1J1po dfsdt su posesión II prorrata ú11
obli'{,rÍnehs 11 dar {innz,1, 111 i111po11erles otro gr,1u11me11. P:ira
qui;nes JsccnJier.111. en no111br.1111ie11ro, t:n especial en e l ;imbiro
de l.i adminisrración r con ello tuvicrL:n aumcnro de sueldo. solo
contri'l)Uirán en rebc.ión a es.1 Jiferenci.1 &lt;le ~ue ld o y cubridn el
arancel en los siguientes dos úio~.
De reoreso
al nombramiento en favor de Echegaray como
t&gt;
gobcrnJdor interino de Sonor;i y Sinaloa, en 13 de diciembre de
1776 Gálvez comunicó al virrey Bucarcli y Urz.Úd que le h,ibía
dado cuen ta JI rcv del c.1mbio que la m.íxima autoridad virreina l
proponía realizar· en el gobierno de la Provincia anres citad a.
Consistió éste e n relevar del mando interino de dicho gobierno a
Francisco Antonio Crespo y nombrar en Sll lug:ir a Francisco de
Echegara~•. :\ esr,1s medidas locales, el rey, desde luego
aconsejado por Gálvn, respondió que no procedía la
designación, !'ª que la Prov incia de Sonora había quedado unida
en
económico a la recién creada In rendencia del mismo
nombre al frenrc de L1 cual se habí.1 nombrado un Comandante
General. Por esta r.izón debí:i ser retirado Echegaray.
Poco después el mismo personaje escribi ó de nuevo a
Bucareli informfodolc que, como no había renido etecro el
último nombramiento otorgado a Echegaray, el rey, en atención
a los sen·icios v mériros &lt;le Echegar::iy, lo proponía para el
gobierno inreri1;0 del :--.:uevo Santander. Desde luego q.ue el
virrey accpró ~· propuso el ?ecrcro de su nomb.ramtenr_o,
avisándole JI Inspector G:íl\'ez.. Esre, en octubre del mismo, ano
respondió hJcienJo sJbcr que el 1ey habí:1 ororgado el rítulo a
Echegar.1,·, quien lo &lt;leberi.1 us,ir y ejercer en los misrnos rérminos
que lo ha scn·ido don Vicente Gonzdlez S11nt1a1íez y con sueldo de
trn mil pnos.

lo

Las Llltim:is nueve referencias de AGN se rt'ficrcn a.
información posrerior .11 fJllecir111tnto de: don Francisco: A) J res
de ellas esr.ín relacionadas con la .1djudic:1ción de ~u pensión &lt;1 su
viuda y más tarde a su hijo Mariano. B) Tres m,h s0hre el cobro
que se le pretendió h,H.:t:r a don Fr.1ncisco por el impuesro de la
Media Annara. C) LJs tres resc.1nres t~l:.Ín vincu ladas co n
actividades dt otro po,ible hijo , quien ll evó sus mismo$
nombres; sin embargo a.t'tn no disponemos de comprubac1ón
documentad a de este parentesco.
Las referencias que comentaremos para los apJrrados
mencionados son las siguientes, para el primero de ellos:

17.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 126. Exp. 73,
Fols. l 65r., del 7 de noviembre de 1783: Rrspuesta negativa n fo
que solicita doiia Fnustina Gertrudis Bosio, viuda de don Frt111risco
Echegaray, gobernador que fue del Nuevo Santander, ncerct1 del
pedimento que se le dé la rnarra parte del me/do del difunto.
18.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol.188, Exp.
290, Fols. 315-315v., del 22 de diciembre de 1803: Montepío
Militar. Ordenando r¡11e n Mariano Echegarny, hijo del teniente
coronel Francisco Echegaray. gobernador que juf' ele fa Colonia del
Nuevo Santander, se fe asista co11 fa mitad de la pensión que
disfrutaba su madre, Frannsca Gertrudis Bosio, y,
19.- REALES CÉDULAS DUPLJCADAS, Vol.7, Exp. 3\
Fol. 104r., del 22 de diciembre de 1803: Mil1Ci,1s. Comumcando
haber aprobado la mediti Pensión concedida 11 Mariano Echegnrny,
hijo del teniente coronel Francisco 1:"chegnray, de In cual disJ;-utabrz
su madre.
La respuesta a la primera proviene de José de Gálve7. y en ella
hace referencia a la solicitud que hizo la viuda de don francisco
para que se le concediera la cu::irra parre del sal::i ri o de 30 mil
pesos que su marido gozaba al tiempo de su muerre. Dicha
petición fue avalada por el vi rrcy y a pesar de ello no fue
concedida por el rey. De interés rcsulca el conocer el nombre de
otro de los hijos de don hancisco, no aparcciclo en ningün
documento anterior.
Si bien no se le concedió a L1 viuda esra ayud.1, sí goz.ó de l::i
pensión que otorgaba el Afontepío Militar. Scguramen re, a su
muerte, el Supremo Consejo de Guerra acordó, en scpciembrc
del803, que se asisriera ;\ don Mariano Echegar::i_v , hijo del

~wi

�tenie11re coro11e! D. Francisco Echegaray... con la mit11d de lr1
PenS1Ó11 que disfrutó S/1 madre. Así qu&lt;.:dJ claro en Lis dos últimas
referencias:
B ) En curnto al asunrn del pago de la Media Annara, son
rres las referencias:
20.- REALES CÉDULAS ORIGINALES, Vol. 146, Exp.
251, Fok 444.44v., del 6 de agosta de 1790: Mi/mas. Se pide
testimonio del expediente seguido sobre la Media Annattz que dt'bió
pagar el teniente coronel don Francisco Echegaray cuando enero al
gobierno del Nuevo Sa11rander, a fin de resolver sobre el i1rnnto.
21.- REA LES CÉDULAS ORIG INALES, Vol. 147 , Exp.
120, fols. 1, de 24 de ocrubre de 1790: Gobernadores. Se avisa
haberse encontrado el testimonio del expediente sobre pago de Media
A11nat11 por el re111ente ({)ronel Don Francisco Echeganty, cu,rndo
entró a servir en el Nuevo Santander.
22.- CORRESPONDENCIA DE VIRREYES : MARQUÉS
DE BRA NCIFORTE, Vo l. 183, Fols. 259-259v., del 26 de junio
de 1796: Atedia A,111ata. Exención. El virrey dt' Nueva España
ofrece a! seiíor Ga rdoqui el cumplimiento de la Real Orden del Jo.
de marzo relativa a 111 libertad de Media A rinata que Su Magesta d
concedió al teniente coronel D. Francisco Echegarr1y por el tiempo
que desempeñó el gobierno deL Nuevo Santander y ,1 sus sucesores D.
Manta! de Medina, el Conde df Sierrri Corda y sus Tenien tes.
Asimismo que dicho impuesto debe exigirse a los ·Gobernadores de
Provincias I ntenws.
De su conrenido se desprende que varios a ifos déspués de la
muerre de don F rancisco, en 1790, el virrev Conde de
Revi ll agigedo, buscó informarse ace rca de un inrcn~o de exigir el
cobro de la Media Annara a Echcgaray cuando ocupó el gobie rno
d~l Nuevo San tander. An re esca inquietud el rey pidió el envío
del expedie nre p:1 ra aclara r qué había sucedido, poco después se
informó que se hab ía localii.ado el exped ienre y mucho más
ta rde, en l 796, se explica lo sucedido.
Es as í que la consulta de las fuentes señ.ilan que Echega ray
sol iciró la exención de ese pago, no se aclara b.1~:1Jo en qué
razones, pero, muy prob:1blcmcnte y como era lo us ual,
ad uciendo que el puesro er:i de.: carácter tminencemente mil ira r.
Probablemente con la consulra de los .rnrcccdences par.l 1796, el
rey co ncedió, retroact1va111en ce, a Echcgaray L1 libl'ración de l
1

~x&lt;,

pago, por el tiempo que había ejercido el cJrgo, así como a sus
suce~ores. Pero dejó claramenrc esrablecido que deberían
cubnrlo los gobernad~res. de las Provincias Internas, para ese
momento, ya en plena 1nsnrucionali2ación.
C.- El úlrimo aspecrn vmculado con el gobernador
Echegaray es el que tiene relación con alouicn quien llevó su
mi smo nomb re, Francisco Echega ray. probbablementc haya sido
su hijo o descendiente. Es te pe rsonaje aparece mencio n,ado en
tres r~ferenc ias que r~visren un cieno interés, ya que seña lan el
conoc1 m1cnro por vecinos del septentrión de los aconrecim ienros
euro peos más actua les, co ncretamente, el texto de la recién
instaurada Constitución de la República Francesa. Las signat uras
de estos documenros son:
23.- REALES CÉDULAS ORIGINA LES, Vol. 154, Exp.
200, Fols. 258 r. , del 7 de m:irzo de 1793: Tabaco. Enterado del
motivo que hu.~i parfl que tontinué don Francisco Echegaray e
Ignacio Delgadil/o en lfls plazas d(' contador y oficial m1tyor d(' la
Factoría del Rosario.
24 .- INTENDENCIAS. Vo!.80, Exp . 37, Fols. 1-lv. , del
lo. de di ciembre de 1796: Don Francisco Echegaray, conrador
actual y facto r interino del Real del Ros,1rio sobre el Comandante de
dquel!as Provincias de Sonora y Sinaloa. Ho;a de servicios de don
Fran cisco de Echegaray, resiste proponerle para dich11 Factoría
privándole de l11 opción que tiene a este empleo por reales órdenes'.
Tepic.
25. - INQU ISICIÚN, Vol. 1373, Exp. 16, Fols. 213-213v.,
del _12 de se ptiembre de 1798: El 1/lmo. señor Obispo de Sonora
remite a Los seiiores lnq111sidores 11n m1111uscri10 tiwlado:
"Cons'.itu ción de la Rep1íhlim Frilncesa '' que el dif11nro don
Francisco de échegar,z;•, fr1cror 11Jteri11u de Sonora, le envio,
pens~ndo que le podrí11 servir rll' dil'ersión, la que scg1ín dictamen
de duho Sr. Obispo time mucho ele ven,'"º ro11tn1 !t1 rclirz.11i11 . ( f.,1
carta de Fr. FrancÍS/'o, Ohispo di' _&lt;.;o nor,1 t&gt;SlrÍ fachadr1 en
Cole~,io
de N uestra Seiiorrt de C11,td,ilupc de L11ct1terr1s ,1 J] de• s1·pl!l'mbre
de 1798) México.
El co nrcnido de esto~ kg.1jns pone Jt: manific~to qul', en
caso de que el Fr:111c1sco de Echcg.1 ra:· fue~&lt;: h1¡0 dd n
~o~crn ado r, venía rJdicando dur.111tc lo, primL"rO\ ú10~ &lt;ll' 1.1
ultim 3 déca da del XVIII en jt1risdi-.ciún lk l.1 l'1ovi1H.. i.1 de

;¡

-H-

�Sin.du.1. 1.,1111.11.·1.1111l·1111.· l'l1 ,·I N,•,i/ rl,·I No_,,11·10. l l.1hi.1
d,·,1.·mp61.1Jo el ctrgu dl' u&gt;nt.1,lrn ,k l.1 L1&lt;.l u1í.1 del 1.th.1-.,
,1tu.1d.1 l'll es.1 pohl.1uo11 y p,1r.1 l.1 p1 1m.1,c:1.1 d1: 1- 1)J k lu1.
p I t&gt;rrog.1Jo c:I mis nrn ofi1. io.
Tres años m.b r.1nk soliciró ser 1.011l.irm.1d,1 en e l ~.11go J1.:
Lh tor y 1.011 l'St' mou,·o prn1.11có un.1 rl'l.1cio11 de suY11.10 , 1h,lCUérdo .1 ell1 .1 l.1 fl'ch.1 Je! docum1.nlo, 17 96. re111., ·10 ,1irn~ ~er.1 soltero; había i111ci.1Jo \ti ~crvicio pL1bli1.o en ¡- 7 2 como
meritorio en l.l \'i//ti de CnrtfoÚ,1 en Jontk ,l\1.l'ndicí .1 0(1ci,ii
rercuo p.11 .1 p.1~.H &lt;.:omo ,Jiuid m,1_)'or .d Re,,/ tlt-1 RoH1no 1.:11
Sinaloa. En e~e destino desempd'lo lo\ urgos el&lt;.: t(J/i!,1d11r y ¡;1oor
l}/(fY/J/0. En l 791 rue comi\ion.1&lt;lo por la Factor/,¡ p.lLl vi,itar lJ
adminisrr.1uón Je l.1 Vil/11 de (ul1,1 11ín y L1 Je .),111 ~thdHilln,
mismJs que rt:corrió en t0J;1 q¡ jurisdicción. &lt;:n 1796 rc.d11Cí l.1
misma r.irea en la Administracuín ch .~i,111/011. A parrir Je 1794
obtuvo el oficio de J,uror rnterll/o.
ParJ sepuembre de 1798 h.1bí,1 y.1 1.dlc&lt;.:ido, r.11ón por h cual
el Obispo &lt;le Sonora, Fray 1-rancislO (~in C.:\~H:cificar nombre
completo) erwió .1 los inquisidores de l.1 opic.1I un mrnmcrico
~u11lH.1

\'

1

conocimie1Ho de los acontecimienro~ rl.'volu1.:ion.mos de l-ranci.1:
se disponía tambic:n de un s1gnificat1\o Jocuml.'nco. en un.1 fech,1
relativamente re&lt;.:iente al momento gu1.: dio lug.ir .d mismo.

Melchor Vida) de Larca y Villena, 1773-1789.
De acuerdo a C.1va1.0s, don Mel&lt;.:hor prestó servicios duranrl'
más de 35 a11os en el ej~rcirn esp,tiiol, como veremos, fueron

noticia del s1Stem,1 de lrz Francia; me dirig¡ó ese 1111111uscrito,
pidiéndome r.11nbién que lo prtwse por la estafeta tl otro sujeto de
1111 diócesis ruya persona y méritos me son desconocidos. l:.n su
momento el frade. quien aün no er.1 obispo, no cuvo oc.,sión de
leer completo el docurncnto, pero sí lo :.uficientc, pa ra
1.onsiderHlo nocivo para sus feligreses. Tiempo después, ya
consagrado obispo, lo volvió J releer en su sede dd Colegio de
Guadalupe y habiéndome prtrerido muy disforme de fas Doctrina1
C11tólicas y 01 ¡,ariaJ pttrtes impío, tememrio y ofensiuos de 101 oldos
pi,1doso1, ofanswos de las 1Hon,1rquías, escandaloso y seduc1ivo, lo
remito pro111,1me11re. Por supuesto que fue enviado por el Obispo
a los inquisidores y que sus opiniom:s tenían que haber sido en
ese senrido.
Lo interesante de la referencia es que permite conocer que en
una región no cerc.ina a la c.ipiral novohisp,111.1, la Provincia de
'Sinaloa \' en uno de sus ap,1rc:1dos reales, se rení,1. no só lo

basrances más años los que sirvió como militar. Ya en posesione\
españolas fue gobernador de Nicar.1gua durancc cinco aiios, pero.
según esre auror, tuvo una nula residencia, hecho que entorpeció
su carrera. Pasó a Guaremala, en donde recibió su nombramiento
como gobernador del ·ucvo Reino de León; salió de aqudl.1
Provincia de los Confines en el mes de diciembre de 177 2 )' dejó a
su familia en Soconusco con su suegro, Fernando Marríncz de
Bizón, quien era gobernador de la Provincia. En Monterrey tomo
posesión del cargo en julio de 1773.
Impul só las minas en la Iguana )' Va!lecillo, levanró
información sobre casas y solares en [mares, dictó
determinaciones sobre extracción de ganado. Inició la visira de
pueblos y escribió una Relación de disranc ias, fruros, bienes, ecc.
cuyo texrn fue public1do en la Gaceta de México del a110 de 1774.
Más tarde reproducido por Don Jos( J. Eleurerio Gonz.ilez, en su
Colección de Notiárzs y Documentos y no vuelco a aparc&lt;.:er, razón
por la cual lo hemos rranscrico como parte de cm.: trabajo, de su
original y, muy posiblemenre, lo publiquemos como material
anexo a este trabajo.
Siguiendo a Cavazos, resumimos que Vida! de Lorca,
escableció milicias en c.1d.1 pueblo, realizó obras nurerialcs.
techando cárceles v casas reales en ~loncerrey y ocras
poblaci ones. En 1774 repobló los pueblos de Agua/eguas,
Cadereytn y Rlo Blanco. En 1.... 77 la Villa de 1 inares fue ele,·ada ,t
la categoría de ciudad y se creó el Obispado del 'uevo Reino de
León. Promovió de nuevo el escablecimienro del Presidio de
Lampazos con 25 hombres. Fue rcceprnr de alcabalas en 1777 y
ejerció como juez provinc1.1I de la Sanca Hermandad.
Poco después de haber dejado el gobierno del ).;uevo León,
pasó como gobernador del Nuevo Sanrander, ca rgo que ejerció
hasra 1789 y murió en l.1 ciudad de México hac.ia 1797.

-x

-8')

que le había sido entregado por Echegu.1y, cuando e1.1 Jrctor
i 111erin o, es co es en tr e Ios .1 ñ o, de 17 9q y 1796. Se trató de un a
copia de la Constitución de /,1 Re¡,1íb/1((1 Fr1rn11's11, misn1.1 que
Ec.hegar,1y le dió pun, pem,1ba podrí,1 servirme de dwemón La

�Los documentos de AGI aporran los dacos que se resumen a
conunuación:
1.-CO~TR.ATACIÓ , 5498, N. 5, del 17 de enero de 1756.
Expediente de i11formación y licencia de pas~je~o a ln_dws de
Mclchor \/ida! de LorCtt, gobernador de La prcvrrma de N1uzrngua
con sus criados Benito José Baonza y Tomds de Armesto y Quiroga.
2.-Archivo General de Simancas, SECRETARIA-GUERRA,

7279, Exp.80, de 1796:

.

,

.

Se le concedió pensión de v1Udedad a Marta Fr~nc1sca
;-...1an ínei' Pisón y Reynoso, viuda del coronel Melchor Vida! de
Larca. Sólo se le concedió una pensión y no ruvo derecho a la
seo-und:i, que provenía del Monte Pío; sólo a la de vacantes
rn:vores \' menores Je Nueva España de 400 pesos por el resto de
sus· dí.is, ·miencras se mantenga en el estado de viuda.
También queda claro que fue go_bernador del Nuevo
Santander, en cuyo cargo murió, el 19 de JL1t110 d_e_l789 a los 73
años v que sirvió durante más de 55 años de of1c1al y de haber
estad~ casado como 30 años. Su viuda informó que a la muerre
de don Melchor, habí:i quedado con hijas doncellas y que su
marido había sido capitán y gobernador de Nicaragua, en donde
combatió al rey zambo mosquito coligado con _los ingle~es.
,
Había sido capitán de la gue!·ra en l~al1a y hab~a, esca~o mas
de 13 años en los Presidios de Afr1ca, Ceuta y Penon Vel:z, la
Gomcr:i. Una de sus hij:is estab:1 casada con el Marques de
Aguayo, quien ayL1dó a Ll familia a la mu:ne del gobc&gt;rnador.
Tenía dos hijos varones en las Prov1nc1a lnrern:is, el ~1ayor
Je capidn de la Tercera CompaF/Ítt Volante en la Nuev:i ~1zcaya
· 1 · d
del Brigadier Nava , el menor como alferez
de l
.
b a¡o as or enes
Presidio en la Nueva Colonia del Sanr,111der, en la n~1sma en
donde murió su padre y servía bajo las órdenes ,d~l Caballero
Castro. Esra carta de la viuda esd fechada en Mex1co el 28 de
abril de 1791.
En los documentos anexos de este expediente existen las
constanci:is de los servicios que habia prestado don Melchor:_ Se
encontró en el bloqueo de Gibraltar, en las campañas de los anos
de ¡ 743 y 44 y 46, en Saboy,1, _Pi~mon1c y _Condado de N1za en
los años de 1744 - 45 en el Reg1m1cnto de Gran:1da.
Otros documentos del mismo expediente esc.1blecen:
7')0

Que ~u c.1samienro ~e cfcctuci en l.t ciud.td de Guatemal.1 el
19 de nurzo de 1760, que dejó poder gcncr.11 p,1r.1 testar a su
hi jo el alfére, Don Joaquín de \.ida!. Otr;1 hij.1 lo fue Doi'la
María Teresa, quien casó LOn el coronel don All' jo Carcía
Conde, de edad de 44 .1fios, gob&lt;:rnador inrendcnre de Lis
Provincias de .Sonora y SinJlo,t. ~egún AGS / SECREATRIA DE
GUERRA. 7239, EXP.22.
Inform,1 ción confirm,1da y .unpliad.1 acerCJ Je su~ scn·icio) \'
daros personales la encontramos en AGN bajo la sign,1rur,1:
·
PROVINCIAS IJ\:TER.1\.-\S, Vol. 117 . Exp. 2, Fols. 200 ,
200v., del 23 de scpr1c111bre de 17 7 9: Correspo11de11011 ('11trf' el
gobernador de N,uvo león. D. Mf'lchor Vida! de Lorrn }' Villrna r
el Virrey Bucarc!i, so/ne nsun1os dt' aquella Prouinria. /Vueuo Rei11·0
de León.
De acuerdo :il documcnro escriro en st:priembrc de l 779,
sabemos, por mano del propio Vid.11 de Lorca, que era n;nural de
la Villa de C:oria del Arrnbi~paJo de Sevilla de ed,,d de sesenta )'
dos a1íos, de donde el año de su n,1cimienrn fue el de 17 1-. Hij~
de don Francisco Vid.il dt: Lorca y Ar.rn,1. nacido en l.1 \'ill.1 de
Lebrija y dt dor1.1 ~1.1ri,1 Trrcs,1 Villen.1 \' :'\;l\'.1rrete dt h ciucl.ld
de Granad.1.
·
Inició jO\Tn su c.1rre r;1 miliur como rcn1enre en el
Regimiento de l11J111t('ría de \'11lc11u11 en scplit:mbn.: dt 1735 ,.
perm:ineció en ese cargo hJsr.1 el me~ Je enero de 1-41, fecha
h que pasó con el mismo gr.1do ,ti Ri:gimimro de Grt111!lrl11. Par,1
1744 ascendió .1 capidn :· como c,t! pMricipó en Lis cimp,1fiJs en
ltalia, en la Sabo:·a, el Pi,1111onrc, &gt;,;iz.1 :,· l.1 Rivcr,1 de Génov:i ,1 1
mando del Inf,111rc Don rtlipt:. Regresó .1 L\p.l!í.1 en 1-.,&lt;) con rn
mismo R('gimimto d&lt;' C:m11,l(/,1 p,1r.1 p,1:.,tr .d de: Córdoba por
pe rmuta de pl.iz,1 :-· p:irticip.tr en las cirnp,1íi,1~ .1frion.1,; rn i.l'.
plazas de Ccur.t y l.1 Je! Pe1ió11 de \'e ln en l.1 Comcr.1, ,u ccdió
csro en los afim de ¡-:; 2 .d 5•1.
Su primer e.irgo en l11J i.1, ~l- lo ddiiú .1 Fcrn.111do \']. quien
le ororgó el Cohicrnn _¡· ( .'un1 ,rnrl,1 11011 d1' l,1 / 1r111 '1 110,1 rli· ,\'1(11&gt;·,1g,1,1
en donde pnm,t1H.:ció du1.1111l' lllho .11ío, \. ri11dHí 1.111 hu,·11,1
residen e ia que n h l u\' o , ll ,1, u: n, o .1 1 g r.1 J n ·de ten i, n t l' &lt;..oro n l' 1
con .intiguedad del 11lL'S Je n1.1rn tk l _,(H.
Varios ai1os más rar,k, L·n· 1--2. rL·L1h1&lt;'&gt; 110111hr.1111ic11to rl·,d
p:tra el gobierno del \:11,·vo !{,·1 1w dt ! n&gt;n, ,k l lt1.il t1111111

c;1

�¡1()Se\lOl1 &lt;.'I IJ de julin de- ¡--_1. 11 2., d e

1111110

dl' i--ei lue

J~(cndidl1. ,•11 (011n11111111011 rlt' .111 111c"r1ru .ii ~1.1dn ,Í1.· ( ·11 111 t1c l.
En l.'\tl' do..:unH.:ncn no h,h"l' l11L'lh.-1n 11 .1 q1 l''-1,llh.i.1 l'll
Cu.Hcin.1l.1, C.1,·uos 111c11cion.1 c.:¡u1.· jll'I m.llll'1. I &lt;) en n.t prn,·i111.1.1.
~111 espe1.i!'ic.tr el c.trgl1, solo yu&lt;.: i"ue l'll 1..on~e1..u1.·n&lt;.1.1 .1 u1u m.il.1
rl',iJcn&lt;.i.1 y que en l')&lt;.: lu~.ir !'u1.· c11 donde 1·n 1li io el
nombr.1111ic:nrn p.1r.1 :-:uc, o l.enn.
En el mismo expcdicnrl" se lo&lt;..tl11..111 ,·.11'1.1s L,trc,1\ rnpun1 .1
del virrey Buc.n-:li J \'iJ:11 de l.oru c,11110 gobern.1d1n Jl'I '.\u-:,· u
Reino \' una sol.i &lt;le ése,· .11 ,·ir1 n·. En té rm in o, g1.·1H.: r,tlt:, c,un
referid.~s ,l dos a~untos. los de .t~lmin i:&gt;{r.1c1cin 11;rcrn.1 ,. lm de
rebeliones indigcn.u. F11 el primero se hu~cin ~oluc1011n .1
sicu,1óonc:s co1H.rc{,t, corno el 11nmbr.1miento J&lt;.: .ilci ldcs ,.
regí do res ,11 eér rn i 11 o de los pé r io J os. el ¡:u go de ~.1s eo:. pcr\o n .ti e·~
como el .dquikr dé os,1-h.drn,1ci611 . De interés \'Spcci,d e., la
eo mu n i e.i ció n Je I vi rr e:, en e u .rn co ,1 1.1 &lt;; pro vid en e i as q u&lt;: se
debuían com,ir par.1 e~r.1blccn d :iyunt.1micnto Je l.1 1111e1J,1
riurl11d de Linares, recomen d.indo que su ,1k:1kle m.ivor ~e pusil.'ra
en traros con el Ayu1HJmienrn dé l.1 c.1pir.tl nut:,·olconcs.1, ,\ fin
de que ayud.u.1 p,irJ que ~e eft:ctu,1r,1n los pregones p.ira ocupJ r
los oficios di' Regidores que dt'hm crc,1rse 01 l.int1res, ut,wdo 1l los
lioranres par11 que por si o por 111l'd10 d,, prorurador ocurran a
fornwíiz11rloJ )' t1fianzarlos como corresponde.
En cuanto a los problenus con los grupos indígenas, del
análisis de la co rrespondencia se desprende b nisrencia de una
relativa tranqui lidad en la prov111c1a. Si bien existían
levancamiencos, éstos e ran muy esporádicos y algunos en
rerrirnrio comarcano coahuilense, prt'CÍ~Jmtnte en la ruta que
llevaba a la Feria de Salullo y que pasaba por propiedades del
M.irqués de Srn Miguel de Aguayo. Gracias a esr,1 carta. sabemos
que esa !"nia se celebraba durJn t&lt;: el mes de agosto }. que a ella
concurría un buen número de vecinos y .trrieros, quienes se
protegían rnurn:unente; &gt;' p;1ra ese a110 de 1778 habían
organizado un cordón p,tra poder co11tr11er !11.c hostilidades de Los
indios. A I o largo de ese rn ismo .u1 o, el \'irrc:• ordenó al
gobernador tomara Lis providenciJs necesarias para que los
vecinos y las poblaciones se cuidaran de los ,naques.
La t'tltinu de IJs misivJs es la que envió Vidal ,il virrey ,
informándole que por sus continuadas careas y por la escasez de
7'-)2

,1man uenses no h:1bi,l podido poner en limp io l.i Rl'l.1oJ 11 r/,, /,;
Visi'.,1 que_ h,1bí.1 rc,1liz,tdo .1 l.1 ¡Ho,·i1llt.1. Acl.1u que :·,1 se k
hab1 a rc_1111r1do un Resumen d(' /,1., ,-l/m,,-,r rlt t/1II' sc (ompon,· rlrd, 11
P~·o11 1nc:11 \' que consider.1b:1 de import.1111:iJ tjllt' &lt;.O!Hl(Ít:r.l l.1
S1t11anon y Partt's de 1•/l,1. Por es.1 r.lLCÍn k .rnn.th.1 l.1 Re!i1Cion
co 111 pleca. Limen t;tndo no lu hl·r .1corn p.1 ii.1do el J nu1rnen 10 de
~n i'!llPf/. de /11 Proz,111_c111, pt'ro no teniendo, como 110 rengo
intelige11c1a para rn pc~fecta fo rm110011 ¡ tareoc11do t'Sf(' País r/1,
sujeto que proceda 11 elfo. podrá rnplir el q1u' (onno y remitió 11 V. t.·.
mi antecesor, Don Francisco de Ecl1etara¡
El impo runte documento que co;1sritttve su Relación dt• la
Visita, que ejerntá en /,1 Pro1 Í11CÍ1l dl'I Nuc;,o R1•i110 de León su
Gobernado,: el Coronel de !11fa11ta!ll de los Re11/es t~jilrciros Don
Melchor Vida/ de Lorca y \'ille11t1, se cncuenrr,1 bajo L1 mism.1
referenc ia de archivo.
El último de los documenros que localizamos pa ra esre
gobernador, corresponde a la cédu la real mediante L1 cual ob1uvo
su nombramiento de gobernador del Nuevo San tander, es:
REALES _CÉ_DULAS ORIGINALES, Vol. 137, Exp. 66, Fol.
1, del 7 de ¡un10 de 1787: Que se dé pose.rión del Gobierno ni
Coronel D. Melchor V1dal de Lorca y Viílena. Colonia del Nuevo
1

1•

•

•

1

~nMn~~

·

En ella se esc:iblece que el re,·. le ororgó la merced en
Ar~njuez, e~ la fecha señalada e n 1:1 signacur,; :' que ru,·o una
val idez ~e c_mco años y le encargó al virrey le diera posesión sin
mayor dila ción.
Palabras Finales
. H as ta aquí el análisis y comentarios a las act ividades de
quienes ocuparon el gobierno del J\:uevo Reino de León durante
el _X~III. La rica documenración que hemos localizado en los
p~ inc1pa_les archiv~s españoles_ y el cenrral mexicano, se podría
aun ennquecer mas con los ricos acervos !ocales. Sin embargo,
p_ara el caso de Nuevo León, gran parre de estos materiales han
sido estudiad os y acerradamente resumidos en los trabajos de
don Israel Cavazos, mismos que sirven de guía e inrroducción a
lo que a~uí _aporcamos. Sin embargo. la p~sibilidad de incluir,
como apend1ce o en publicación adicional, alguno o algunos de
-cp,

�los documenros originales producidos por los gobernadores,
contribuye aún más a proporcionar fuentes origina les para el
conocimienro de la di11ámica social y política de esa porción del
septemrión que aquí estudiamos. Consideramos como el más
significativo, el producido por Vidal de Lorc.a y Villena, Relación

Anuario
"Humanitas"
de la Universidad A u t onoma
'
d e N uevo
,
.
Leon, que ha acogido la publicación de estas aportaciones.

de la Visita que ejecutó en la Provincia del Nuevo Reyno de león su
Gobernador el Coronel de Infantería de los Reales Ejércitos Don
Melchor Vida! de Lorett y Villena, que si bien ya ha sido
publicado, a la fecha es inaccesible ya que ha pasado a ser
material de fondo reseruado en las bibliotecas que cuentan con esa

Ciudad Uniuersitaria, marzo del 2003.

publicación. Su rescare lo hemos realizado :1 partir de la
transcrip ción directa del original y obra en poder del archivo de
8
esta 111vest1gac1on .
El presente trabajo constituye la parte final de una
interpretac1on y análisis de la documentación h,isca ahora
localizada para los gobernadores del Nuevo Rey no de León. No
pretende, por el momenrn, profundizar en los diversos tipos de
aportes relacionados con las políticas oficiales de administración
gubernativ:i del Nuevo Reyno de León, pero sí incide en sei'lalar
hacia lo s principales mecanismos que conrribuyeron a b
integración rerricorial y pobl.imicnco de la región.
Como todo rrabajo de an;1li~is histórico-social , que pJrre de
fuentes pnmarias, siempre debe ser considerado corno
investigación en proceso, ya que la localización de nuevos
materiales se presenta en el curso de trabajo~. que en oc.isiones,
parecerían no tener vincuL1ción con b rarea cenrral , pno gue
siempre pueden aporrar nueva inform.1ción. Sucesivas visitas a
los archivos esp:.1ño les y mexicrnos, son l.1s que posibilitrn este
incesante enriquecimiento, es por ello que los leuores debcdn
tomar así estos resulc,1dos, insistimos , como en proceso y a la
espera Je nuevos hallngos. '.\:o ob~L\IHC. en algt'111 1nomenro, es
necesario dar a conocer lo logr.1do , rrnro par.1 rn Jifusión y
empleo por los interesados en el ten1.1, como pau l.1 crítio y
complemento de.: información por parte Je c¡uic111.·s l.1 h.1y.1n
•

•

•

I

Notas Bibliográficas
1 A_portcs historiográficos para un esludio histórico-social de los gobernadores del N ·v
Reino de León.
uc O
2

Perrnna1°es y Escenan_os Espado-temporales en la Construcción de Organi::aciones Sociales
~e C1e_11c1~ y Tecnol~g111 que se desprende de la linea de in,estigación EJ fe,fil de fa Ciencia
Y el Cienriflco en ,\1exr::o · Pasado I' fresen/e bajo la coordinación de la autor·
de I
r · s · d ·
'
a en e 1 l.ns11·tuto
nves 1gac1oncs ocia1es e .1a UN/\M. La investigación está auspiciada por el Prol!rama
PAPIIT _de la DGAPA de la UJ\AM y sus resultados se han discutido en el marco académico
9cl Sem'.nano Permaneme lmeri11s1it11cional e lnterdisciplinario de Ciencia , T • ¡ •
'A l
••tJ
· .. N.
} 1 ecno ogw
n 1~no , umanitas . umeros 24. 1997: 27. 2000: 28. 2001 , 29 del 2002 Ed e.
,
Estudios Humanísticos. UANL.
•
· · entro de
4
Ibídem. Tomo 11. p.487.
: Al n:specto véase: Cavazos Garza. Israel. Del lú1el'o Sa111a11der.
PROVINCIAS INTERNAS. Vol. 24 7. E:,¡p. 11. Fols. 166-1 70. 8 de agosto de 1776
7
PROVINCIAS r'NTERN~~- Vol. 117. Exp. 2. Fol. 190. del 15 de abril de 1778 .
8
AGN. PROVINCIAS !Nl ERNAS. Vol. 117. Exp. 2. Fols. 190-220. año de 1778.

de rectado.
Fina lm ente, deseamos .1gr-1Jecer el inrné, , comenurios y
apoyos que el reconocido histori.1Jor Don hr.1el C.1,TtO\ C.irz.1
ha proporcion.1&lt;lo a nue~tro trah,1¡0 v, de,Je luego .d pre:-.tigi.1J o
795

�LOS HOSPITALES-PUEBLO DE VASCO DE QUIROGA:
VISIÓN DE UNA SOCI EDAD DESEABLE'
Dr. Manuel CcbJllos Ramírc7
El Co legio dt' la Fronrcra Norte

Este artículo pretende anal izar una de las obras que más se
han destacad o dentro de los idea les humanísticos y educat ivos
de Vasco de Quiroga. Se traca de la fundación de los PucblosHospicales llamados por él de ''Sanca Fe". Para comprender la
obra de Qu iroga, pro ponemos dos ele nH.'1Hos que a manera de
hilos conduct ores esclarezcan el proyecto de implantación de
escas socieda des. En pr imer lug.ir, pensamos que para
co m prende r el proyecto de Vasco de Quiroga, debernos pa rt ir
del supuesto de que rraraha de fundamentar la construcción de
esos pueblo s, en lo que é l denominaba la "mixra po li cía". Es
decir, sociedades co n u n ;1 1to gr ad o de ei vi fida d en h s q u e
existiera al mismo ricmpo un .deo grado de cristiandad. En
segund o lugar, la impl.111t.H.:ión de los Pueblos-Hospirale\
estuvo condicionada por· el hum.inisrnu renacentisr.1 inspir;ido
en la crea ció n de un mundo reformado d&lt;.: los \'icios de IJ
cristiandad en de cadrncia. Par.1 ello Quirog.1 inrcncó proyecta r
u na sociedad de~ ea ble que fu e r a ,1 n t í tesis de su pres rn re
europeo. Encontró l.1 oporruniJ,1J de h.1ccrlo ;.d ;iprcc1,1r que
los indígenas de las regionés r¡,:cÍén dncubicrtas y
conqu israda s, tenían en sí mi~mo\, cualid.1dn tp1é ltis h.1cí,111
sus cept ibles Je recibir lo\ ,·,dore.., perdidos en l.1 Furop.1
cristiana. Todo e ll o irnplicih-1 en el p&lt;.:m,1mien[() qunogui.1110
un proceso de transmisión Je 1111 mc11 .\ ,1jl' .il1.unc11tc ci\'ili1..1dor
y crisr iani zanrc. l mplic.1h.1, por l,1 1.111ro, un ¡)['oCc\o cduc1ti,· (1
-,¡-

�dirigido espcci.dmentc .1 qL1iencs cr.1n los m.í s c.1p.1cit.1Jo\ ¡ur.1
· lJ \ ºl·J .1 SOC!.l
· l , ..,,
con d UClr
'-' LJ,,
'- 1..-·1 r, los .1Julros. Desde lueg
_ o . esto
no signifiCJba des,tCendcr .1 l&lt;)S niii o~ ~- jt)vcnn, .'11 concr.irio lo\
implicab:i en un procno nuyor que 1ndu 1J .1 codo s lo.\
componentes Je un.1 socicd.1d.

El itinerario mental de Vasco de Quiroga
" }'o

lo

r'&lt;'O 111d11 ,¡/ ,//lllr,11·10

1111 "

¡ 111 ,1 el ll ll

J 1111 {¡, 0111,· 111/u"
&lt;'ll ,k 1 &lt;ºeh &lt;1 . J' 1.~ \

El fundador de lm ho,pic,1lcs d&lt;.: S.111c.1 h:. anees de
concrctiz;:ir su proyecto cn la ;---.;uC \ ' J l:sp ,1íi.1, ocribió algunos
docu men cos y r u vo .ti gun as ex pc r ien ci,1.s que c.:: n ~ces.ir, o
de scaca r para comp render n11:: jor l:i hondur~ )' prnh1n~11d.1J de
su pensamiento. Que no cr.1 llll proye_cto c_1rcuns_r_anua: )' J l.1
deriva, lo han demostr.ido &gt;·,1 los quirogu1sus Silno" Z,~vJL1,
Francisco Mirand.1, Rafo.cl Agu.1yo Spcnc&lt;.:r, J. B. \Xarien Y
francisco Martín Hernfoda. ' Z.1val,1 dcmosrró que u~a _de las
inspiraciones fund.1mcntale~ de _la obra hurnan1sri~a Y
educariva de Quiroga la h.ibía oblen 1do ranco de l p~nsam1enro
urópico de Santo Tomás Moro, como del 1dcar10 reform1st_a de
E.rasmo de Rótterdam; g rac i,1s a la 1nflue~c1a ?el pri mer
arzobispo de México Fr.iy Jurn de Zu m:írraga ·. Miranda: por
su parre, des ta có la imporrancia que para la vida di.'. Qu1~oga
representó el hecho de haber parr i~ip a_d_o con el .º~ 1~~0
Ferna ndo de Talavera, en la cvangel1zac1on y organ 1zac10 ~
civil del re ino de Granada, re cién arrebarado a los n_i~ros •
Talavera optó por la persuasión, el_ ejemp lo: la educac1~n, la
co mpresión d e la cu ltura árabe, e in cluso, el ap~end_1~a¡e del
idioma; como mejores formas para que la evange l1 zac1on _fuese
efectiva. Si n emba rgo, a los mérodos de Talave ra se_ opus_1e ron
pronro, ranro la prisa de los reyes cató li cos por c r1 st1an 1zar a
los mo ro s como los mérodos imp lantados por el car d~nal
F rancisco de Cisneros. Éste t.'ilr im o, a la persuasión aconse¡ada
por Talaver,1 , opuso la fuerLa, ~a la comp rensión de la cul rnra
ajena, l:1 imposición de la propia.
.
.
.
Vasco de Quiroga cradu10 su experiencia granadi na en
algunos de sus escriros de e nrre los que desracamos: la
Información en Derecho. las Reglas y Ordenanzas para el
-98

gobierno de los Hospitales de ~anta Fe, su p1op10 1 esramozto
y algunos o eros docu meneo/. Adem.i s, dejó tn trevt:r con
mucha claridad, varios .1spccros que lo disringu ieron
norori amenre de orros CuncionJrios y misi o nero~ ltna ve¿ que
hubo pa sado al Nuevo Mundo. Para profundizar esro~ aspccros
intentaremos an alizar 1) Cuál fue l:i. visión que ruvo Quiroga
de las realidades recién descubiertas: 2) Cuál fue su concepro
y aprecia ción del indígena; 3) Con qué recursos incelcctua les
analizó los fenómenos y problemas a los que se enfrenro; y 4)
Cuáles fueron los proyectos que elucubró para resolver las
siruaciones que se le presentaron.
Quirog a fue enviado a Amér ica como oidor de la Segunda
Audiencia cuyo principal comerido er:1 a.render al buen
gobierno de la Nueva Espaíía. Es necesario decir que la
Primera Audienc ia había fracasado debido a los malos manejos
de sus ínregranres, y que los desmanes de los conq ui sradores
no habían sido pocos.
El reto que tal situ ación supuso para el licenciado
Quiroga, fue exp resado principalmcnre en la Información en
derecho escrita por él en 1535. lnrcnrnndo reconsrruir e l
proceso que
recorrió Quirog:1 debemos decir que en un
principio hubo una gran indignación ética anre la real idad que
enconrró en la Nueva Espa1ía. Tal indignación la morivó el
estado caótico y contradictorio que enconrró al aprec iar cómo
los españoles habían empezado ya a desmembrar las soc iedades
aborígenes y cómo pretendían implantar la nueva soc iedad
"s in orden ni policía". Quiroga denunció e l afon de
apropiac1on y la "cod icia desenfrenada" de los españoles que
"parece que nace y pasa acá junramenre con los que ad
pasan", y que no sólo se limitaba a sus bienes mate ria les, sino
incluía la apropiac ión de su fuerza de rrabajo '. Ésta era más
exp lícira cuando se trarab:i. de ob ligar al indígena a la
explotación d e las minas''. Según la siruación observada por
Quiroga , las sociedades indígenas no ganarían nada con la
introducción del cristianismo, pues se les riranizaría de un
nuevo modo o se les haría desaparecer; ra l como ya había
sucedido en otras parres, lo cual no era para él desconocido:

Porque si de otra manera este negocio se entiende y ha de entender, yo
temo que en breve todo habrrí de ir II dar al tmués y que será imposible
799

�conservar!e como al tiempo do; por testigo en lo porveniry a k islas e Tiem1
1
Firme en wpasado ".
1

Orro problema de aparen re ca rácrer moral, aunque de
hondas consecuencias para la formación de una sociedad
cr istiana, ocupó tamb ién al oidor Quiroga: no sería posible
difundir el evangelio y crear la nueva crisrirndad, can anhelada
por los reformistas católicos, si el conquistador que se decía
11
cristiano no vivía como ral • Quiroga observó que ya en los
p rimeros años de la conquista, parecía ser buena la separación
en ere españoles e indígenas:
Porque entre ellosya se enseña muy mejor sin comparación la doctrina

cristi.ana, que no en las casas ni entre la convmación de /ns españoles con los
ruales, por ventura, seria mejor que no convmasen según las rnaws ejemplos
de obras así de soberbia, como de lujuna, como de codicia qwie est idolonm1
servitus... algunas 11eces lo han dicho y dicen que jugar y Lujunar y
alcahuetear es oficio propio de cristiano{ .
El problema que le planteó a Quiroga la presencia de los
conquistadores y su comportamiento desenfrenado y codicioso, lo llevó a buscar la solución de otro problema: el de la
compresión de la cultura aborigen -reminiscencia granadina-,
y a proyectar so l uciones acordes a esa cultura. En síntesis, le
llevó a cuest ionarse el asunco de la ocredad. C:ierramence no
fue el prime ro que se planteó este problema; pero sí fue de
quienes le dieron una solución original. Poco más de diez años
anees de que Quiroga se interesara por escas sicuaciones. e l
dominico Fray Domingo de Beranzos ya había descriro el
estado de cosas con rinres pesimisras, aunque no por ello
menos francos. Betanzos escribió un célebre texco en 1523:

Todas las cosas de aquestos indios son un abismo de cvnfit.Sión lleno de
mil cataratas, del cual salen miL confi..siones e inconvenientes. De t1t! manera
que aunque lo que se orderuz sed en sí bueno y con santa intmrión proveído
cuando se viene a aplicar a /,a st1bJeta nwflria sal.e dtñoso )' desordeMdo y
1
redunda en daño y disminución de aquellas a quien bien querernos hacer' •
Ignoramos si Quiroga h.1ya conocido este rcxco de
Betanzos, pero sin duda se percató de 1.i misma situación. Pua
800

Quiroga, las soluciones dadas hasta enro nces no habían dado
resultado "por no les conocer ni haber conocido''".
Su visión del mundo indígena fue ambivalente, por un
lado no desconocía "las pestilencias" que tenía y, por otro,
apreció en grado sumo sus virtudes. Entre escas L'ilcimas
de.Hacó: la mansedumbre, la humildad, el Jesprendimiento, la
o bed ien c ia, la doci I idad, el ceremonial i sm o, la si 111 p licidad, la
capacidad innata para rodo; en síntesis, "el menosprecio de Las
cosas que tanto ama e quiere la gente deste nuestro enve;ecido
11
mundo" • Quiroga destacó frecuentemente esca última idea y
la conjugó, al mismo tiempo, con el concepro clásico de la
existencia de un mundo original y primigenio. Aunque más
adelante volveremos sobre este rema, debemos decir que
Quiroga vió el mundo indígena con gran benevolencia,
creyendo encontrar en él un¡¡ humanidad ran limpia y bien
dispuesta, susceptible de recibir los mejores valores humanos y
cristianos:
Con mucha musa)' razón rste de 11oi se !ktma nut·uo Mundo y es/o
nuevo !vfundo, no porque se halló de nuevo, sino porque es en gentes y cuasi

en todo como ji,e aquel de kz edad pn.mera )' de oro( ..) /de los indígenas} se
esperaba e espera en estas partes e Nueuo Mundo u,w muy grande y muy
reforrr111dtz !glesirt.

Para Jemosrrar con m.iy or inrensidad

l:1 capaLidad

de

los indígenas, empleó un :irgumcnco por dem:ís rom:inrico :'
conv1nccnre . Para Quiroga se trataba de personas m,ís
parecidas a los primeros cristianos que a los europeos:
'Andando descalzos con el cabello far1,o s1r1 cosa alguna en la
cabeza, amicti sindone rnp er- nudo, ,1 /11 111tZnert1 que andaban lo.r

apóstoles', -.
En síntesis, Qu1rog.i ,1preció que .se tr,1t.1b.1 de un,1
socied,1d rotalmenrc diferrnrc a L1 n1ropea, y que corno tal.
debía ser consi&lt;lerr1J,1. P.1r.1 ello. &lt;;JCÓ d e lo me jor Je su b.1 gajc
in te Ie e ru al Ios e r ir e r i os que debí a n re g i r l.1 con qui s ra !.
evangeliza ción de las Indias O cL iden tales. Obruvo la s ideas
re c cor as de su pro ye ero so e i,11 i n ~pi r fo do!. e e n l.1 S .1 gr :id ,1
Escrirura , en los cl.ísiLC)\, en lo\ p.1drn de l.1 Igle~i.1 y rn ~u\
1
conrempodn eos ' . Uno de Joi, pri11cipak~ criter io\ lo dedujo
del capírulo 14 del tv.111ge lio de S&lt;111 l.uu): Li p.1r.íhol.1 dt: l.1
KIJ I

�cenJ. Como los co nvidJdü s ,l ella :,e rc51s1icro_11 a as1sr11 o
se hicieron indignos por no llev.ir el vcs ud o .1pr_op1Jdo:
,
Digo a aquestos pobrecillos nu1reo1iles, que sol/ t'll.il tod1 l1 gmtt' t'O'.mm
que de tfln buena gmi:1 mtran en aquest11 gr,111 u11,1 que en este Nuei'O
Mundo se apareja y guisa sin se t'XCII.Stff nifingir cristi,uidtd .
gr,111

Este pL111reamienco es fund:imenral co nsidcran_do L1 idea
milenarista que privaba entre muchos de los 1111s1oneros de
principios del siglo XVI , frente al surgimiento del
proccsranr1smo v a la decadencia del papado. Un ver$o
franciscano de l; época lo decía de orro modo: "La capa de
Cristo q11e un M,zrrín hereje rompía, otro Martín, crztól1co )'
,

)) ~\I

sanro costa .
Una segunda consecuencia obtenía Q\1iroga de la par~bola
de la gran cena que conjugaba con una idea de claro~ CLntes
erasmianos: el de la compulsión mediante el buen e1emplo.
Por un lado, el rexto evangélico dice claramente que hay que
"obligar" a enrrar a la cena; per o por otro, Quiroga est~b~ece
que cal oblig:ición debía hacerse "con_cebo de buena y cristwna
conversación" v no mediante la fue rza· Es nocori~ la influenc ia de Erasmo , pues al margen de la
información en Derecho , Quiroga anota un texto de la
Pardcfesis de aquel auror, sin nombrarlo , desde luego, como ya
se había hecho cos(llmbre entre los autores españoles. El texto
de la Pardclesis de Erasmo transcrito por Quiroga decía así:
Ciertamente con estas tales amuts (la jifosojla de Cristo escrita en los
cor(W)11es y maniJestllM por el buen vivir) muy más presto traeríamos rt /¡¡
Je de Jesu Christo a fos enemigos del nombre christiano, que no con
ame,utWS ni con gul7rttS; porque puesto caso que ayuntemos contra ellos
rodm mantasfi..eruts hay en el mun.do, cierto que no hay cosa mds poderosa
que es/.¡¡ misma verdad de por s/1.
reforzar sus criterios, Qu iro ga aduce también dos
textos pHtlinos. El primero se refiere a que codo pode,; ~~ de
usarse para edificar y no para destruir; es por lo tan_to .~~jeito y
santo pacificarlos y compelerlos, pero no. destruirlos . La
segundJ idea paulina la obtuvo de la primera carra a los
Tesalonicenses: hay que examinarlo codo y quedarse con lo
Par:i.

802

bueno de la\ co-tumhr&lt;.:s ind íg&lt;.·11.1s que, en lOlllCJHU de
Quirog.1, es mucho nd~ que lo m.do·'.
Dos criterio.., m.ís p.trCll"ll .1ctu,1r lomo JlllLIO\ 1eLtlHcs en
l:i 111ent:did.1d de: \'.1~co de Quirng.1. Ambo~ ¡1,trcc..t·11 in~pir,lr~c
en una obr,1 de F r ,1~- A111un10 Je Cu&lt;.:v,11',I, ohtspo de .~ dund610,
CLtulad.1 El Villdno rlel D,rnublo. En él Cuc\',H,1 ,rn,iliz,1 ''un ,1
pldtica quf /)Izo un 1·1/l,rn() de l,ts riba,ts dtl D,wuhio ,r los
senadores d(' Roma l'I cru,I z,1110 t1 quejttrSl' d(' /{(s tirr111Ít1s que los
romaJ1 os lltlcían ('n rn tlerrt1 " . El villano se t¡uej.1b,1 .111te sus
inr erlocurores de que l1:1hí:in sido cod icioso~ :il rom.lf bienes
a¡en os, y soberb ios ,1! pretender mandar en 1ierr.1, t'Xtr.u-us :
Yo no se qué locum le tomó a Roma de t·11111~1r ,1 co11q11istrtr 11
Gmnania; porque si fo hizo con codicirt dt· sus h'sorosJiu' mris el d1111:ro que
se gt1stó en conquis!tlrbt, y ahora se gasta en sustmtar1'1 (. .. ) Si decú que nos
envir1stes a conq11útar r1 }in de que 110 Jiiáamos bdrbaros ni viuiémmo.r
c~mo timnos, sino qur 110s qumades hac1'r 1•Íi,1ir rlebajo dt bumas lqes y
fueros, mi Sl'/1 mi uid1 si tal cosa así mccrlim, (.. .) /~r l'1'ld1d qut nos
gunrddis justicit1 )' tenéis en paz y mmr¡ui!id,rl l1 tima? No por cierto, sino
que los que se mn a!U nos tom1t11 1A h11ciendrty !.os que estdis acd nos robáis
lt fm1r1,, diciendo que pues somos urw gente sin by, sin mvin y sin rry, que
como btirbttros incógnitos nos pueden tomttr corno r.sd.11vos(..) Porque en
nuestra rima no haya mermdem de Cmt,(?_O, ilrcite de /l,fmmftlni11,
merchantes de Tiro, llcero de Canmbrirl, olor;'s de As11t, oro de E.spañtz.
plata de Brerafw, dmbar dt: Sidonia, sed11 ele Drzml{sro. tngo de Sicilia, vino
de Candfa, )' pzirpum de Arabia, no por eso somos brutos en aquellA til?m,
ni dejamos de tmer rep1íblica (..) que el co11tentamienro que teníamm
nosotros con la pobreza, ese tuviémdes vosotros con !t1 abundantin, porque de
esta manera, ni foémdes ,1 rob1tmos la rim'fl rntoncrs ni uiniéramos a
que_¡;1mos a Rom,1 nosotros agora''.

Si hemos querido extendernos en la transcripción selectiva
del texto del ob ispo de Modeño ha sido por dos razones: 1)
para demo srrar la existencia &lt;le una corrienre que, en n ombre
del human ismo. defendía los derechos de los ind ígenas rn
contra de las razones aducid;1s por los conquistado;es; y 2)
porque el func ionario :i quien iba dirigi&lt;l:i la lnform11C1Ó11 rn
~erecho, en alguna ocasión h.ibía comc:nrn&lt;lo con Quiroga las
ideas del Fray Antonio Je Gucvar:i ~''.

�Por arra parce, dos consecuencias más sacó Qu1roga del
texto del obispo de Mondeóo: el respeto a las propiedades y
cosrumbres indígenas, y la necesidad de que los españoles de
ambos lados del Atlántico comprendieran las realidades del
Nuevo Mundo en sus propios términos. Como los españole~
no podían im.iginar un mundo diferenre al suyo -"traemos
corrupto el vocablo" decía Quiroga-, querían imponer codo por
la fuerza. Sin duda, volvió a relucir en codo esto la experiencia
de la evangelización ap rendida en Granada al lado del obispo
t-ernando de Ta lavera:
Pues nuestra manera de ellos no ks amlll ni ÍJ'S es posible ni bastante,
ni aplicable, ni pmcnátble, sino que convmdnÍ7 que se les diese a(l/;1-ma otm
mejor y más confom1e _y apropiada t1 su nw·1ertz de vi11ir y entender, que n
t.tm extmiuty diferenre n ki nuestra( ..) /porque} In maneray condición de In
tierra y naturales de/In l'fl por términos y nortes muy diferemes de los de al!ti
y de los de all.d inlllgíJ1t1bld .
La manera más "conforme, apropiada y mejor". que
encontró Vasco de Quiroga para reordenar las sociedades
indígenas de acuerdo a lo que eran ellas mismas y de acuerdo
al mensaje crisriano, fue la c reación de los pueblos con un
nuevo srn ci do . Pueblos que se desembarazan de los lasc res de
su antigua culcura, y que, al mismo tiempo, no adquirieran los
vicios de la cristiandad europea. El logro de este objccivo no
sería difíci l considerando la mrnera de ser del in&lt;lígenJ ran
propia y dispuesta para recibir la fe cristiana. J\lejor es decirlo
con las metáforas del propio Quiroga:
Htty tanto y tan buen metnl de gente en esttl rierm, y tan bfo1tt1 !t1
cera, y tan rasa In tllbki, y tan nueva la vmyfl... (que) ;·o no dudo sino que
hflciendo flpmtados asi hs dichos pueblm pt1m estm phnttis nuevas rn
nuevos r1tsfldos, se podrir1 de fllJlli'SIOJ tales, con el remudo que dicho tmgo, )'
que en ello se podda temr. f yo me ofrezco ron kr flyud,1 r1'_, Dios ti pontr
p!nntflr (sic) un género de crishimos rl kis dm·rh,rs como todos dl'bit11nos S('ry
Dios manda que seamos y por l't'llf11m como /.(.)s de t, pri1nitm1 lgfesifl:~.

proyccco que . al mi~mo tiempo que remediara los abusos hasta
entonces lOmetidos, ofrccina las gar::incías neccs.irias. Un
proyecto que fuera una solución integral y no "remiendos de
leyes y ordenanz:1.S que ordenando nunca acabrzn de ordenar corn
que bnste; antes por tapar un 1tgujero ha cen Ciento) por desh,zcer
una gotera hacen rnntro" . P.ira ello propone " rundir la cosa de
nuevo", es decir, elaborJr un programa que contemple la
roca lidad de los problem,is y posibilidades &lt;le las sociedades
aborígenes. Y esto no a " nuestra mnnerrz de leyes 111 de
gobern1zción" sino a.dapc,1da a su sencille1., a su modo de
encender y apreciar la vida; porque hacerlas de otro modo
resu ltará incomprensible y dañino para ellos, y se convertid
en un fracaso par.i los rincs evangelizadores de la corona
española. La condición fundamental que propuso Quiroga
par:i la evangelización, fue que contempl.1ra lo que ya hemos
caracterizado como "mixta policía", o sea "un ,nu) b11en estado
q11e fuese católico y muy 1ítif y provechoso nsi para lo espiritual
como parn lo 1empor11!" "'. Con !;ran entusiasmo preveía que si
las políticas de conquisr,1 y evangeltL::ición de la corona.
esp.1ñola se modiric.ilnn y se rom::1ban en cuenta sus criterios':'
las de otros hombres interesados, como él. en el ,·crdadno
be neficio y cr15ti.ini1.ació11 Je los indígenJS, en las tierra..,
n uevas se produ cirÍJn un ,1 nuev,1 sociedad modelo:
Como se hngnn estos p11rblos nuez•os que dicho rmgo. don&amp; se recojfl
este fo1to _Y si este apare;o de p11eblm d(}11de se recop es Dws mv,do que s,'
h11grt, este Sf?iÍ, si _¡o 110 me engmio, el mtÍs fe11110Jo t' pm! agosto q111• ho)'
haya l'1I l'I muwlo (. .. ) /Jor do 1l~'(11111zs l'tH'S 1&gt;11! pt1ro // pms,1r m este gr1mde
aprmjo qui' uco )' llll' ,u/1111ro ot110 111ud10 m111111go
La conjun ció n de las utopías
" 1lr111q11,· Ir /.,/1,1 ,·11 /,1 l't'lrl,,rl ,· / ¡,,1rt'¡u
tf11&lt;' , 11 /Jl't' l //rl f/ 11~ / 111 /11 , ., f', /1,1 1/ll t' , ·-111 , r
f 11, l t'&gt;t' t rl l'/ 11 ,/.- /,f,:,/ /•,¡¡ ( 1 \ ,e' r/if,1t,1u• )'
dft ,111..:,JH'
,11111,1

Quiroga propuso a sus incerlocucorcs en hpa1-1.1 tptc, si
efectivamente se qucr1,1 llevar a c.1bo u11.1 vcrJ,1Je ra
evangelización, se deberí.1 detener de modo i111111.:Ji.1to lo qut'
hasta entonces se había hecho y H: dehí.1 el.1bor.1r un 11ut:vn

l

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11, d :1, ¡i ,u tr·,

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il n n lt,, ¡• 1'1 2

�Inrenr:indo hacer rol1&lt;l.1d "el .1p.11C:jo Jt: put:blos ..
QU i í O ga C l.1 bO í Ó U 11 p ro\' C: U O 1 11 S p Ir ,1 J O C: 11 [ fl' '&gt; ll l O p l.l S : l.i
urnpía cLisic.t que c.:onsiJn.1b,1 l.1 c:xis1c11c.:i.1 de un.1 c:J.td
dor.tdJ; l.1 uropí.1 (íl~CÍ.ln.l que .1firm.1h.1 l.1 rr.1tnnid.1d :,· l.1
comunid,i&lt;l dl bienes; y l.1 utopi.1 rc11.1CL·11rist.1 que, insp1r.1J,1
en Platón, .1s&lt;:gurab.1 la po~ibilidad d&lt;: un gn61nnn pt:rfcuo.
PJr.1 ello se v.,lió dt: Li1s S,H11r11,,lt'S Je: L.uc.:i,1110 Je S.11110~.llJ. dt:
los Huhos de los ,-J.pósroles de Srn l uet~. :· Je l.1 l./ í0pi',1 dt:
To m .is M o ro . E n Q u i ro g.1 , e: s eu \' l ero n p res t: n r n Ios I re:- ,
elernencos qu&lt;:, según Amhico Castro son los 1..onfor111,1&lt;lorn
del uropismo: l:i rngusti.1 del fH1..sente, el recuerdo aJmirado y
la esperanza promisori.1 '·. 1 a anguscia del presente l., Jporcó l.1
decad~n ci J de: la cns CJrnd ad e u ro pea :,· l.1 n cccs1 dad de
reforma; el recuerdo .1drnirado lo susrrajo Je l.1 llamada ed,1d
dor.tda y de l.i "ida de los primeros crist1.rnos; y la esperanzJ
promisoria. l:i obcuvo principalmente de los escrirns Je Tomás
Moro y de Er.1smo de Rorcerdam.
Aunque: en vistJ. de lJ~ circunscancias e intereses, d
proyecco de Qu1roga cnvo una aplicación limic.1da, la
i n s p i rae ió n p r i me r a y I a fu n drn1 e n t a e i ó n re ó r i ca fu e ro n m uy
consider,1bles. En Jos rexros se plasmó princip.ilmcnte el
proyecco de Quiroga: el libro de Doctrina Cristia11t1 y las Reglas
y Ordenanzas par.1 el gobierno de los Hospirales. El primero
fue escrito por Gucierre Gonz,ílez e impreso en Sevill., en 1553
a cosca del propio Qutroga. Aunque la obra se encuentra
perdida, algo se sabe de ella por la noricia que de ella dio
ico lás León en 1928... LJ. primera parre de este cexro la
conforman una serie de indicaciones generales sobre educación
11
y sobre la práccica de las vmudes • La segunda es una serie se
consejos dirigidos parricularmenre a los adulcos. Así, los
círulos de esca segunda p.irce son los siguientes: 1) Cómo ha de
ser conocido el niEo a qué se inclina; 2) De la doctrina que ha
de ,1prendcr el niño Jntes que otra cosa; 3) De l.1 doctrina que
h.1 de aprender el que h,1 de ser clérigo; 4) De la doctrina que
ha de seguir el que fuere teólogo, S)De la docc1 ina que ha de
seguir el jurista; 6) De la doctrina que ha de seguir el médico;
7) De la doctrina que han de segt1ir los nobles; 8) De la
doctrina qut han de seguir los labradores; 9) De la docrrina
que han de scgutr los mercaderes; 10) De la doctrin ,l que han

de seguir los oficiales. Desafortunadamente desconocemos el
contenido concreto de escas rexcos, aunque no desconocemos
el empeño que se guardaba en los hospitales por la enseñanza
de la doccrina cristiana a codos los niveles y edades. En efecto,
de las preguntas formuladas en el Juicio de Residencia, en la
que más coincidieron quienes hubieron de responder fue que
en los hospitales se enseñaba la doctr ina cristianai~_ Esto
correspondió al afán educativo de Quiroga quien en su
testamen to escribió:
Declaro y encargo y si necesario es mandtJ para efecto de lo susodicho,
que en cada uno de los dichos hospitales o por el capellán a quien se
cometi-ere opor el que para ello se añadiere, como abajo se dirá y a toMs !ns
demás indios que allí la quisieran venir a oir y deprender la Mctril'lil
cristiana espin'tualy moral D.terior, de toMs los estados que para este efecto
hice imprimir en Sevz'lla y con esta declaración y dJJctación les dejamos
impresa, que siempre tengan sobradas para ello ( .. )por ser como es la. dicha
doctrina muy úti.ly aprobada para ÚJ, indios grandes y pequefíos de aquestas
partes, saber y deprender la policía cristiana espiritual pero también In
temporal moraly exterior humarul'.

806

807

Si desconocemos el contenido concreto de los precepros
didácticos de la Doctrina Cristirma, no desconocemos
afortunadamente las Reglas y Ordenanzas de los hospitales. En ella
se expresa, sin duda, la síntesis del pensamiento quiroguiano y la
organización social que pretendió dar al "aparejo de los pueblos".
Intentamos hacer una sinopsis entre ellas, la Utopía de Sanco
Tomás Moro y algunos textos bíblicos (Véase el Apéndice). La
comparación entre las Reglas y Ordenanzas y la Utopía ya ha sido
realizado por Silvio Zavala, M.M. Lacas y John Mean/·.
Inspirado por ellos, hemos realizado también la comparación con
textos de la Sagrada Escritura, especialmente con textos
neorescamen rarios. Con ello pretendemos mostrar las fuentes
principales de donde Quiroga obtuvo la inspiración para
establecer escas sociedades.

Conclusión
Si bien, el proyecto de Pueblos~Hospitales de Santa Fe no
se estab leció en la forma concreta como su fundador lo pensó,

�la inspiración fundamcnr.il qul'. lo ~usrc11t.1b:1 sí funcionó como
un ex tenso proyecto ed uc.1 ti vo sobre IJ Nueva Es pan a,
especialmente sobre el obispado de Michoac:ín. Y aunque
luego de la década de 1530, que fue la de planeamienco y
realización de los princip:des Hospitales, el mismo Quiroga se
vió envuelco en problemas que pareciera que desmintieran sus
posruras primeras -cuestión ésta que queda fuera de los límires
de este texto-, el mensa¡e fundamenral plasmado en b
Información en derecho ha persistido incólume para la
posteridad. La permanencia y vigencia de los va lores humanos
destacados en éste, y en los otros documenros citados, nos
hacen pensar en que se trata de un pensamienro digno de ser
recobrado no sólo por la historia, sino por codas aquellas
d isc iplinas enfocadas di rectamente al estudio del homb re y la
sociedad. Es más, en momentos en que los sistemas socia les no
parecen responder del t odo a las profundas necesidades
h u manas, y en momenros en que las supuestas so luciones
parecen estar viciadas de los mismos problemas que pretenden
reso lver; bie n vale la pena reconsiderar denrro de sus jusros
límites lo que p ueden aporrar quienes, en otros tiempos y en
otras circ un stancias, han pugnado po r crear una mejo r
sociedad y un se r humano que sea portador de los mejores
valo res in herenres, a lo que Vasco de Quiroga denominó la
"mixta pol i cía" .

Notas Bi bliográficas
1

Una primaa versión de este tülO fLJc prcscntado como ponencia en el "Seminario de
historia comparada sobre N.1-'.S GrunJt,·!ng ~ los c&lt;lucador..:s latinoamc:ricanos". organizado
por el Centro Regional de Educación de A&lt;lullos ~ Alfabctltación Funcional para América
Latina (CREFAL) ) la lJ111\ers1Jad de Aarhu~ (Dinamarca),
: Para este documento) los demás de \'asco &lt;le Quiroga. l'éase la aclaración de la nota 6.
3
Silvio Zavala. Recuerdo de !"asco de Q111roga. ,vléxico. Porrúa. 1965. Francisco Miranda.
Antecedenies granadinos de Don f ·asco de Q111roga . .-Íhs1de. 1·.35.1971 Rafael Aguayo
Spcncer. Don /"asco de Qu1roga, Ta11ma111rgo de la orgam:ac1ó11 socwl. Mboco. Oasis.
1970. Francisco \~anin Hcrnándcz. Don r "asco de Q111roga. pro1ector de los 111dios.
Salamanca. Uni11:rsidad Pontificia de Salamanca. Caja Salamanca) Soria. 1993. J B. Warren.
/ 'asco de Q111roga y sus I lospitale~-Puehlo de Santa Fe. Morelia. Uni1 ersidad Michoacana.
1977.
4
Sdvio Zavala. Op_ Cit. Pág. 11 :, ss.
'Francisco Miranda. Op. Cit. Pág. 1-16-165

808

6

Estos documentos ~e cncucntrJn en Rafael .·\gua) u Spenccr. /Jon l"asco .. pp. 71-292. ( L~
páginas que se anotan al citar algún documento de \'asco de (.)u1roga s.: encuentran en esta
obra. al meno, que ,e especifique lu contrano I os documento~ a los qt1e nos rcfcrimo~ ~un la
Información en derecho. la, Reglas _1 OrdeJl(/11::as. el frstaml!IIIO :, Curra al Conse10 di!
India:;).
7
/nformacrón en derecho. p. 170
8
Ibídem Pág. 132
9
lbidem P:íg.13 1
10 Ibídem Pag. 193
11 lbidem Pá!!. 115. 135. 199.
12 Ibídem Pá;. 186
13
Cit. en L;1\iS l lanke Cuerpo de dornme111os ti~/ s1~/o .\TI. Mb,ico. Fondo de Cultura
Económica. 1977 l'ág. IX
14
hiformac1ón en derecho Pág. 123
15
Jbidem. Págs. 212. 10-l. 11 O. 12 L 128. 130. 159_ 207
16ibidem. Págs.1 17 ~ 205
11
Cana al Conse¡o de lndras. Pág 79
18
Entr..: los au10rcs griegos ! l:11111os cita a Luciano de Samosata. l loracio ;, Aristóteles.
Curiosamente a éste ú l11mo lo nombra una sola , cz en la larga lnformac1ón en Derecho. ~ esto
a tra1és de un tcxtci de Juan Gason. Sin duda. csto forma pane de su postura erasmista. En
efecto. Erasmo escribió ·-\o ha_,· necc&gt;srdad q11e te allegue, a es/a jilosojia e1·a11géhca
armado con 1,111 e1ro1osas discrplilws rn1110 algrmm p1e11sa11 1 1 110 aquella., co.rns crmosas
q11e de Arrs1ó1eles y :h-erru_1·s se toma11·· l'aráclesrs \1adriJ. S. ,\gu 1rrc 1mpr..:sor 1932. Pag,
-153 ) 459). Entre los Padres tlc la Iglesia) los .:~critorc~ ecb1á,tico, cita a San ..\momo. San
Basilio. Juan Gerson. Jasón Ma~ no. 1~ntrc utros escritor..:s cita a I omás ~1oro. Antonio de
Guevara. Sebastian 13r,mdt. Cardenal C:1\elano. C,uillcnno íludeo
19
J,iformacrón en derecho. Pág. 94
·
20
Alejandra t\.lorcno Toscano. --EJ Siglo de IJ Conquista... ll1S1orra (ienera/ de .\ féxrco.
t\.léxico. El Colegio de 1'lóico. 1977. \' 2 Pag. 38
21
!11formac1ó11 e11 derecho Pág. 10-l
=~1 Erasmo de Róttcrdnm. /'arácfe.m I\\[!. 460. l11/iJrmac1ó11 e11 derecho. Pá!! 10-1
: Primera cana a Corintio, 10:8. $el!umta cJna a Cor111t10~ 13 · 1O: ln(orma;,ó,1 en derecho,
Pác.s. 105. 1961 216
" Primera can.a a Tcsaloniccnscs 5:21: R,·glas _1 Orde11a11:as. Pág. 150 !11(ormacrón &lt;'11
derecho. Páe. l 05.196 \ 21 (l
•· Fra) Antonio de Gue,ara. U n/lwrn dd Do1111hw 13ihhotera de Autores l.spa11oks ~o
65. Madrid. 1873
26
lnformaoó11 en derecho Páe. 1O1
:i Ibídem Pál!. 168
:s Ibídem Pág~ 195 \ C-arta 111 Co11sc¡o de l111iw1 Pag -9
:~ Ibídem . l'áE! 195
30
/bidem. l'á~. 116. 189 1 193
31
Carta al C;,nsejo ele /,;drn.~ Pág ID, e Informal ui,r ('11 derecho l'ag 21,
J: Op. Cit. en Sil\ 10 /a1ala. l?crn;rdo . l'jc 148
JJ Nicolas León fl lrhm de /Joc1mw (·m11r~no \1cxa:\l., .:.. 19~8
4
¡ Sólo conocemos los titulo, d~ lo, \CI\ (1lt111111, ,apituln, de .:,ta parte pnmcr:1 1) 1.)ue 11t1
ande por el mundo n1 ga,;¡e la ¡u, cmuJ l'll pal.1c111. ~ ¡(.)u.: nunca knga 11p1111onc, 111 hando,. J 1
Que cxcus~ d.: ple1tth :, cuanto pudiere. -1} ()u~ no ,e~ bullic1,1,,1 111 entremetido. 5} ()uc
ninguna cosa haga d 111n1u ,111 c11n,.:1t1. ú) Qu.: 11111gun uempo ,ca ,n,pcchtl\O '.\1.:ola, 1 con.
¡:;¡ lihro de ... l'ag 2h
,~

¡,,.;

•

�3

' Hemos calculado que aln:dcdor dd 70ºo de quienes r6pond1.:ron ,:n d Juicio de:
Residencia. contestaron a la pregunta de cuál era la principal acti\ldad en los hospitales.
asegurando que era la ensei'an; a de la doctrina cnsuana. El Juicio Residencia por el cual se
residenció a los oidorc~ de la Segunda Aud1t·nc1a fue ordena por Real Cédula de noviembre de
1535 El juez de residencia fue Francisco de Loa~ sa ~ lo, 11:s1imon10s de cargo } descargo
para el oidor Qu1roga los recibió Loa)Sa entre febrero y mayo d.: 1536. Véase Rafael Agua)o
Spencer. Don l'usco de Quiroga. Doc11men1os, Mé.,ico. s.e-. 1939.
16
Testnmemo Pág. 238
37
Op Cit. Sill'lo Zavala. Recuerdo... Pag 16 a 26. M.M. Lacas. ··A social "elfarc organi¡,cr
in sixthccnth Centur) Ne" Spa1n: Don Vasco de Qu1roga. firs1 bishop of Michoacán... The
Amer1cas v XIV 1957. Pág. 7-1. La sinopsis hecha por John Meany es cnada por Ross R.
Dealy en / 'asco de Qraro¡:a 's thought on war its erasmians and lllopian rools. Indiana.
InJíana Univc:r~il) Prt:ss. 1957. Pág..5

VEN USTIAN O CARRANZA Y J UAN ANDREU ALMAZÁN:
DOS FORMAS DE VIDA
:V11 r.1. Josefina Mogud Flores
Oirecror.1 dd Arcl1i1·() Hisr6rico Condurncx

Carranza no puede co nvencer al rebelde Almazán de que se so meta
al co nstitucionalismo.

XI()

En los com ienzos del año de 1916, en su cuartel general, el
general Pablo González recibió instrucciones del Primer Jefe,
Venusriano Carranza para que le insistiera, una vez mis , al joven
general de división Juan Andreu Almazán - de ve in t1c1nco años,
considerado por el propio jefe de gob ierno como un reaccionario,
rebelde y hasta traidor- a unificarse al constitucionalismo. Pensaron
que el español Pedro Arburúa, residente en Torreón, era el ind icado
para conven cerlo, ya que era n amigos desde que Almazán había sido
designado como irregular en el Estado Mayor del general federa l José
Refugio Velasco en 1913, al ser enviados al norte del país para
enfrentar a los vi llistas. Pedro Arbu rúa se hizo famoso en la zona
coahuilense por las formidables juergas en las que participaba junto a
otros espa ñol es en derroche de alegria, buena voz y cantidades
pasmosas de cognac, y bajo la amenaza de ser expulsado del país, se
le obligó a comprometerse. Así, fue enviado a entrevistarse con
Almazán, acompañándole Miguel -hermano del general-, y orro
español, Valen dn Samaniego -residente en Tehuadn- qu ien llevaba
instrucciones amplias para Pedro Vi llascñor, miembro del cenfrulo
carrancista.
811

�La comisión encontró al militar rebelde, a medi3dos de enero de
l 916, en su cuarrel general de Huajuapan de León, Oax:ica; idóneo
lugar por su precisa situación geográfica, conformación topográfica y
por esrar en el centro de comunicaciones entre la Mixreca y la cosca
suroeste del país, desde donde Almazán efectuaba sus incursiones
guerrilleras contra el gobierno carrancisra. Los comisionados llegaron
en esrado lamenrablc, mal comidos, rozados y .1mpollados. Los hijos
de: don Pelayo tuvieron que regresar con cajas destempladas, ya que
Almazán, de nuevo, no aceptó afiliarse a Carranza. Sin embargo,
designó a su amigo Arbun'ia como su único representante para que
expusiera sus condiciones que verbalmente le confió'. En efecto,
Almazán se cuidó en no dejar nada por escrito y así no
comprometerse, ya que el asunro de referencia era el de aclarar su
posición
revolucionaria
con
respecro
al
mov1m1ento
cons ri tuciona I isea.
Anteriormente, habían sido varias las ocasiones en que don
Vcnustiano promovió su sometimiento a través de distintos
conductos. Carranza no cesó en sus invitaciones para que Almazán
depusiera su actitud hostil contra su gobierno, las cuales combinó
con presiones, algunas de ellas con lujo de abuso hacia sus parientes.
Almazán había leído que Carranza nunca aceprnría en sus fiL1s a
quienes se habían distanci..ido de Madero y se vieran precisados a
luchar contra él. lo cual en su caso constacó. Sin embargo, a su
parecer, ello debía ser motivo suficicnce para ser solicitado o bien
facilitar cualquier arreglo con Carranza, pero se equivocó. Las
intenciones de Carranza eran otras!. Alm:rdn, en un intento más, a
través de su amigo español. condicionó ws propue~tas verb,1les -en
febrero de 1916- a Pedro Villasei'ior, quien a nombr~ de Pablo
González tramitaba su sumisión. Almadn propmo concentrar a su
gente en un solo lugar, en vista de que cenia por costumbn: dispersar
a sus concingcmes, con la aclaración de que sus jefe~ y oficiales
debían permanecer en la ciudad ck México, adem:b de que se
comprometía a desarmar a otros guerrilleros que conocía y hace rlos
defeccionar de las zonas comprendidas en Puebl.1, Mordos, Guerrero
y Oaxaca, zonas que por otra parre conocía muy bien. Al mismo
tiempo, pretendió ayuda monetaria pu:i sus gasto\ de manera
condicionada, a través del proJucto &lt;¡ ue se obtendría de l.1 venta al
constitucionalismo de mil quinientas ,1rrobas de ,1d1car de su
propiedad que cení.1 en Oax.1c.1.
812

El general González se comprometió para que a Alma:z.án y a sus
fuerzas se les reconociera sus grados, se les concediera L. amnistía, y
se le otorgara a Almazán un salvoconducto -éste último
condicionado a su inmediata marcha a Europa-. De hecho, su salida
del país era un asunto muy trillado ya que desde Madero , los
presidenres en rnrno no habían logrado que el inquiero joven ex
estudiante se alejara del país. Consideraban que su exilio era la mejor
manera de eliminar su conflictiva presencia', tal como lo proponía el
general González. La realidad demostró que ni Carranza ni Almazán
tuvieron la intención ele llegar acuerdo alguno. Por un lado, Almazán
persistía en su rebeldía como irregular, soberanisra y felicisra al
mismo riempo, y siempre contra Carranza, en razón de que éste,
nunca le mereció su confiama. Baste citar que no podía olvidar que
el Primer Jefe había puesto en vigor la ley juarista del 25 de enero de
1862, en la cual en una Lista de personas sujetas a juicio por traición
fue se ñalado como uno de los presuntos autores del cuartelazo en el
_q ue él ni siquiera había tomado parre -apareciendo en dicha lisca
como J uan D. •y no A. de And reu Almazán- exiaiéndose
su
b
apre hensión•.
Conmorivode que los Tratados de Teoloyucan no conremplaron la situación de las fuerzas irregulares de las que Almazán formaba
parre -al no ser federal a pesar de que combatió con ellos-, aunado a
la proresra que hizo por la inrromisión norteamericana en los ,tsunrns
mexicanos, desconoció a Carranza como Jefe Supremo de la
Repü blica a través de un mani fiesro, que a caballo, formuló en
T ehuad n, Puebl.1, el 25 Je agosto Je 1914. En el invitó a secundar
al movimienro a "los dignos sucesores de los que llevaron a cabo la
gloriosa epopeya de Churubusco", y alejarse de la tutela de "los
plutócratas de \'&lt;!ali Srrcet" Pensó que este manifiesro lo aplaudirían
los pueb los latinoa111erionos, :':1 que en el resume su ideologí,1
bol iva riana de no ¡.1&lt;.:rmirir la intromisión Je los Estados Unidos. en
éste caso en los asuntos Je ?\1Jxico. Po~teriormentc.: a recurrirí:1 a esr,1
ideo logía, especialmente cu.111Jo fungió como c,rndid.1to oposiror en

1939- 1940\.
Una semana después de public1.Jo el pLrn aludido, el gobernador
de Puebla, Francisco Coss -porra,·oz de C.1rr,111za-, oblioó
a :-.-fiouel
ri
Andreu Almnán, a busc.1r .1 rn herm.1110 y convencerlo de que no
había razó n p.1ra que siguier.1 rebelde.: y conminarlo ,l dc.:j.ir de pck.11
por p uro deporte. Cos~ .v L'l jdc del Ese.ido \farnr
de Conl.Ílc.:1..
.
~

�gt'nerJI Alfredo Rodr1gu&lt;:1 le, l!rm.11011 lo, ,.d\'ocondut lm p.11,1 l 11.rn
Andrc,lll Alm.tt.rn, mismo, &lt;]lit' rcdi.110.
C.irr,lnzJ .1 p.irtir del 1c:tunu1.1m1t'1Ho ljllt: Jt: ,u ~oh1t:1110 h110 l'I
de.: los Est.1dos Unidos, cmpn:11d1tndo .1t1 iv.1, ~e!&gt;1io111.·, dt· p.ll con
codos Jquellos que.: luch.1h.1n en su co1Hr,1 .1 lo Lugo del p.m.
L"nl1z.rndo l.t nedi.1c1on de conoL1Jo~ d.: -\lm.11.ín. Lomo el gl.'11er.1l
RicJrdo Reyes .\1.írquet quic:n ILt:ptú fm1on.1r ~u~ fut:r1,H con Lh
c.irranc1stas- , p1d1ó ,1 Alm.11,1n t]Ul' ,lll.'fHJ1.1, por ,u futuro v
conn.n1enL1,1, el form.tr pJrre del LOns1ituuonJl1,11w. lgu.1lme1Hc:
\'tlbs&lt;:ñor, ,-.1 desde 1915. l1.1b1J prn, H1.1d &gt; J p.1nrn1e~ ctrc.1110, 1.k
Alm.1;,.111, como a su .111c1.111J nudre ,..1 su hnn1.111,1 D&lt;:lfin.1 quie111.:,
Vl\'Ian en Puebl.i, p.1rJ que.: fuer.in donde se 1.·nuintr.1r.1 y lo
convenc1erJn que h1c1er.1 &lt;.JUSJ u : n !.is fuerz,1s LOmti1uc1011Jl1stas,
parJ bien v tranquilidad lamili.u v de los lubJC.1nt1.:s de.: IJs c:xtrem,t'&gt;
regiones donde se hall.iba. L1s senoras Alnuzan no lo~r.1ron que d
general cooperJra dt &lt;.onform1dJd Lon los 1.Jrr.rncis1Js y por dio, los
esbirrios de Coss, romerieron l,1 1·de::,,1 Je enLerrarla, &lt;.11 IJ
pen1rtnc1ana, de dond&lt;: fueron s.1c,td,1s por Ccsjr10 Casero. ~in
embargo, la pc:rseLUuon no ceso t'n derrot.hc.: dt' .ihuso!) c.:ontra los
familiares de Almadn ~, ,1 pes.H d&lt;: que su Jnc1Jno padre fue pr1.:so
en la misma penit&lt;:nciariJ, éste wnrinuó rns actos de 1•sto1osmo &lt;.ontra
los barbaras del norte, los dt· Co,d1t11!11:
Proh,b,o ,1 lm soíor,1S) ,1 los 1111íos qui' mostr,1r,111 temor o
pidienm miurirordi11 .
As1 entonce.!&gt;, !)111 impon.ir los anrcnore!) y consccut1vos hechos,
Almazán prosiguió en su rt.beld1a anciconsr1tuc1onali!)ta y, ti 2.:¡ de
junio de 1916, envió una circular en tono amt'naunte :.i diversos
generales carr,1nc1stas para que éstos ale¡en el conflicto
norceameri&lt;..rno, a la ,ez que cm1ca l,1 posrura del Pnmer Jefe frente
.1 los Euados Cnidos y la formación de un partido únirn sin
roleranc1a o conciliación par,1 quienes p1en!)Jn como él'. La
animadvers1on, rodav1a pn.:senc~ dur.in1e 1916, entre: Carranza y
:\lmazán y que se n:crudeció a trJYés de los años, surge ,1 pnncipios
de 191 1. Son éstos dos pi:rsonajes dd es&lt;.enario revolucionario,
Carranz,1 y Alrnazfo, a t]Ulencs me 1nteres,1 destacar \'.l que resultan
figuras anragó01cas, llc:gando a &lt;.01nc1d1r en conceptos pnnc1pales de
su csenLi,1 hi\tórica.
814

Carranza y Almazán, dos fo rmas d istin tas de vid a region al y
política.
Lo antJgónico enrre Carr.1nza y Alm.11.ín resulra de su., propi:is
circunstancias de vid:i. Carranz,1 nació en t·l 11orcc del p.1ís. el 29 de
diciembre de 1859 en Cuarrociénegas, Co,1huila de Zaragot:i
Almazán, por el conrrario, nació en el sur del país, el 12 de rnavo de
1891, en Olinalá, Guerrero, Discmo de Zarago1-a. Ambas regiones
desde luego conrrasran en su situación geográfica e h1!)rónca y se
delimiran en cuanro que de e!IJs formaron parce los do!&gt; personaje,
citados.
1

fue sino hasta el siglo XIX cuando !)t1rg10 el poblado de
Cuarrociénegas, que era una l1Jcienda perteneciente al marquesado}
mayorazgo de Aguayo, fundado por Francisco de Urdiiiola. Esta
zona es plena de tierras salitrosas, ásperos zacarales de textura casi
mineral, montículos de yeso y pozas de aguas crisralinas que se
reconocía como un manchón inusitadamente verde, asido a las
márgenes de una cuenca gue consuruye la antes,11.i del Bolsón de
Mapimí, y es uno de los últimos puntos de una línea de poblaciones
que apuntan hacia el corazón del desierto. Aunque sus pobladores
ruvieron dificultades para sobrevivir por las irrupciones de indios,
pudieron cosech,u m:iíz, frijol, chile, algodón, culr1var huercos, cri,1r
ganado y hacer prosperar sus viñedos con vinos rojos y blancos. El
apellido de los Carranza se encuentra ligado al poblado desde su
fundación, gue fue prorocoliuda por Antonio Cordero, gobernador
de la provi ncia, el 24 de mayo de 1800. Fue entre 1849 y 1881
cuando su población pudo estabilizarse y su incremenro se hizo
notable po r el progreso general del farado de Coahuil.i '.
O linalan, lugar de nacimiento de AlmazJn, tiene el significado
náhuarl de donde el agu11 u remo/mea y er,1 un para¡e donde se
esrableció un destacamento de rropas españolas con sus famili.1s que
no adm itieron a los indios narur.des de la región, quienes hablaban
náhuarl y en otras zonas, dapaneL,l y mixteco. En un dima templado
sus habiranres desarrollaron rns .1ccividades, pero debido ,1 que las
cierras de labor eran pedregosas y reducidas a cerros y de temporal.
con diftculcad los indios podían ob1ener cost'ch,1s útile\ salvo del
maíz, padeciendo escasez de mc:d10s nacur,1les pJr.1 viv1r. Fn Olrnala,
por generaciones, sus ha bi ra n res, se vieron p recis,tdos ,1 ded icarsc a
0

815

�fabricar las famosas lacas decoradas y esgrafiadas en cajas aromáticas,
baüles para guardar ropa, jícaras para conservar _a 0 ua o pone_r ~ruca,
charolas, muebles, cofres, objeros de adorno, pintado en d1mncos
colores y laqueados por fuera y aromatizaJo co_n la esen_cia que se
extrae del árbol de lináloe. Todos esros preciados ob¡ecos eran
llevados por los olinal recos a di veras regiones del . paí~ para ser
ofrecido y a su regreso inrercambian vivencia o exper1enc1as que los
enriquecían.
. .
. .,
Es a parcir del siglo XVII cuando se da not1c1a de la apar1c1on ,de
lo apellidos espaiíoles que me inreresa descacar , c~mo los Al~a:an,
Andreu v Nava , nrre orros. El mestizaje en Li reg1011 no e realizo en
ciempos'del virreinato con la explotación de l~s indios, ~ebido a que
ésros desaparecieron desde la Independencia,_ al fusionarse con
criollos y mestizos. Durante la Independencia, comenzaron los
de lindes, de cierra favorables a los antepasados de Almazán, que
da can del siglo XVIII, siendo estos los herman_os Maceo y Juan
Andreu, originario de la isla de Mallorca. Los bisabuelo paternos
de Almazán era el respetable espafiol Juan Andreu y s~ e posa
Micaela Huesca
ava Moctezuma y Villalobos quien fue
'
descendiente del mayorazgo del emperador
Mocrezuma "'
De igual manera, los padres de Carranza y Alm~zán fu_eron
hombres que destacaron como legendario e~ su medio al i:11_1smo
tiempo que significaron un ejemplo p:i.ra las vidas y la. formJcion ~e
la personalidad de sus hijos. Por lo_ que s~ refiere a don Jesus
Carranza, padre de don Venustiano, fue teniente ~oronel ¡uar1sra,
fundador de ranchos, creador de caminos, combat1en1e concra los
nómadas y las tribus rebeldes. Prestó servicios imporra1:te al
gobierno de Juárez al organi_zar on sus recur:os
lo prim_eros
oldados que sirvieron al Ejémro del Norte a L s o~denes de Martano
Escobedo; a quien no quiso en[reg&lt; r en una o as1ón, J nesgo de su
vida. Don Jesús se ca ó con su paisana María Jesús &lt;le ~a G1~rza Y
tuvieron quince hijos, de los cuales el onceavo fue Venusc_1ano
Por parte de Almazán, su padre Juan A_ndreu Pare¡~,, aunq~e
fabricante de esencia de lináloe y negociame, cambien cenia
conocimiento de leyes y medicina, los que utilizaba p:ua ay ud a~ Y
defender a sus semejames, como sucedió con lo in&lt;lim de va.nas
regiones quienes con cancernenre eran dcs¡:oj_ados de su tnrcno , Y
que en alguna ocasión por hacerlo fue.: tnJusramente ;ipresado .
L3 comu nidad olinalceca apreci.iba y respctab:1 al padre

de Almazán, -Pap,1ju,1n-, gue era roda una insrilUción en OlinaLí.
Su padre se casó con María Guillerma de Jesús Almnán y 1 av.1
-Manzanita- y ruvicron doce hijo , siendo el Jécimo, J u;rn Is1dro 1 •
Como puede denotarse, tanto Cur.rnza como Alrnadn. fueron hijos
de familia numero-. y sus padre · respon ,lble de su eJucación y
formación . La diferencia enrre la familias e criba en que la de los
Alm azán, de precaria ~icuación, no tenían los recurso que lo
Carranza habían logrado en una mejor posición económica.
Carranza y Almazán, encuentro y desencanto desde 1911 hasta

19 20.
Carranza y Almazán, oriundos de tierras de lucha del norre y Je!
sur, coincidieron en encontrarse a prmcipin de 19 l l. cuando el
primero renÍJ. cincuenta y un afios de edad y era un hombre más
maduro por rreinca y dos a11os, que el segun Jo quien tenía
diecinueve afios. De Je luego la diferencia de edades también
enmarcab a us experiencias polírica . CJrranza, para ese riempo ya
era un viejo zorro en é te :ímbiro: había ido presidente municipal
del ayuntamiento de u pueblo n.11al, en 18 7; presidence del mismo
ayunramiento entre 1894-1895: diputado por Ll XV Lcgi laru ra de
Coahuila, disrriro de 1\1onclova en l 897; dipurado supknce por
Coahuila en 1901; senador ,11 Congreso de la Unión en 1903;
enador Propietario )' (,ohern,1Jor lnrc11110 del Fsc,1Jo en 1908] 909; candidaro inJcpendienre al gobierno del e cado tn 1909;
exiliado en 19 10 a ,ln Anrnn10. fexa\ Lomo miembro de IJ ]ulHa
Revolu cionaria que c11cabn,tb,1 .\l.1e.kro; nombr,1do g.obt.:rn,1dor
provisional de CoahuiL y, comrnd.inre en jefe Je L:r fcrcera 7-ona
Militar de L1 Revolución rn frbrtro Je.: 191 1 .
En contraste, Almaz_in s11lo llcv,16,1 co1rngo '&gt;ll iuvenrnd idl', Jisca
y explosiva en emociones :· p.1\ionL', propi,1-, Je la c&lt;l.1d de un niño
joven que codo lo \·eí.1, lo senri,1 !' lo Vt\·í ,1 i.:01110 .1vcnru1\1 ..1nd,111zas r
grandes proez:i:. Basra ci¡,ir que .1 su dicLiod10 a11m, l'i 15 de
septiembre de: 1909, junto .1 :;u, comp.111eros csrndL111lc), inLÍró l.1
protesta en conrr,1 del gobern,1Jor pnbl.tno, adem,h dt form,ir p.lf{e
del Pa rrido Antireeleccionisr.1 de Pucbl.t y .1lenr.1r rl 111.1dn1rnrn que
Serdán propici.1h a en el E\c.1do . r\lmal.Ín 1..0110Lió ~- rn,todió .1
Madero en el mitin clcccor.il q11c l.1 ciuJ.1J org.111iní rn ,u lio11or &lt;.:11
mayo de 19 l O, .1~i comu c.1mhirn puhliuJ c.irr.1 c\Ltr,,.!i.111rik, Je

�..
¡ LOllll'l 11-1 1.nh ~¡ue h.ibi.111
J b'&lt;l
l 1 1¡irt 1ltll\ll111
l l'.
protesc.1 e i o .1 , .
1 not firismo. Alm.1Z,Íll s,·
·e
d
desconrc:11111 L0ntrJ 1. r
•
&lt;l
m J 1111 es u o su
. l _, ¡ . 1&lt;) ¡ O don &lt;:
asladó l Li ciudad d&lt;: ~-léxico en Sl'pt1e111 )t: te
. , . .
1
t r. - . . .
.. .
dt'. 1 e(_'. n l.t n J rl o ;r. en .l
o especr.1dor de l .1s. ,,lt~!JS
paruc1po
l i:- &lt;l. r ., Lll\'OS
mírines !ueron d1sudrm
. . , dcom
I Congreso ( (_'. cStll un Lo
•
1
ag1tJC!Oll e
,
~
J
1• 1¡ z.ín Ol'l'.S!Ó JyuJ.1 ,l ()\
1
cada a maLhtra1os. ul\tH. e n mJ
r
..
por ,l mon
,
1 p ·l l -\lnui ín prosiou ió sus ag1r.1uoncs
heridos. A su regreso · _ \die,) J, ·
··, .. 1- cl ,·lti¡~lrn revoluc1onano
,.
.
S
n en 11 e v ,1 r ·• L'1L1 ~ , •
pol1r1c,1.s v corw1no con . er 3
.
b - d. l 91 O· ptru éste
. ' por ,,'1 3 J e•-l O t: ,_lQ Je 110\'lt'.111 !C t.:
'
anunciado

ª'

...

f·rac·1s0· en la ciudad .
·
, ·ntt1ra
' ' Por d1ver$ 1\ c1rcunsr.1nc1Js,
.
· ·Ín lérl1llll,l ~LI ,\\t:
,\1 mc1z.,
1 .. '
• l.1 aurops1a
. &lt;l e! CJt1lVt.'.!
, _J.L 'Serdán
\' por t rec1s1on
oblan l realiz..1n&lt;lo
. . •
ln de
P. . .' decide ir a Olirul:í a rcvolucion.ir ,1 su'&gt; 1:a1s,111os. A ,1 _.
pi opta,
. 1 - .
~1Jdero qu1u1 se encuencr,1 en
h s inr•·nu consegu ir os con '
'
perrrec o '. :r,:
Se dirige a e.sra ciudad noneamericana como
Sa n Anron10, . exa~. -.
" 19 l O con el derecho que le oto rga el
exi li ado rnadcrist.i, a hnes de
'
· · · de 191 1 en
1 bc:r parrici¡ndo en la avenrnra p oblaiia · A ror1nc1p 1os I . , , .
rn
. .
- ' , olorián&lt;los&lt;: de ser e port:noz
éscc lugar co1~ci~c con fCarl~asnz~,e:~:;o pohlanos, rcdicuándole el
Y cesngo pr111upal ! e d l
. -·o de s:rni&lt;la&lt;l Se le asign:1 y
,
b
·
de ¡ele e servru
·
·
.
nom ram1ento acomp'ln- u a C-,1rr.1nza
,
en su inmincncc invasión a
com1s1on,1 par,l
· ' '
,
. ,
.
mil veces , va que
C l ·1 la cu,il siempre Alm,!Zan espero una y
.
, d
,ºª 1u1 J,
decidía en llevar a cabo el levantamiento arma o .
Carranza no se
,
.
'ón muy tirante Y definitiva cncre
Esta espera pro':'oco un,1 s1 t~a~ ·l .
o hasta ,la muerte de don
ambos, repercutiendo a traves e t1emp ,
•
l•I
Venusc1ano .

earranz.a y Almazán lu chan por di stintas causas.
. .
1 ·
tud inexperta llena de
P:ua t'ste momento, sin t'.11Pº_rrnr
¡_uve n f'
d d Carr:inza
,
l experiencia pol1r1ca ya orm:.i a e
l
ide.1les de A mazan Y ª
. , Mex .,cana d e 1910 ' ,\' aunque en1
. . . d la Revoluc ton
en e l 1nic10 e
· ·ri i
11
a
.
.
i ne un distinto s1gn1 icaoo, ama
apanenc1a para ambos ,1 e ['_
h· bcr de¡··ido sus estudios de
. , d, q Aln1a1.an ar1rn1c a
'
,
arenc1on - e ue &lt;l' . d l C Olegio del Estado de Puebla, as1 como
¿ 1 10 de me 1c1 na e
¡E d
segu n o, I
. 1 d l N' h' Penitenciarí:i de sea bo,
,
·
•
el
Hospita
e
1no
Y
'
sus pracucas en
d,..
Carranza ha ia
,
J. .
. 1 que para OJlCJmence
pero por una r,1zon c11sr1nra a J
J· .·
d ·bido a su afectación
abandon:1do también los suyos de me ic1na, e

ª,

.

v 1sua

11\.

L.1 razón de Al111.u.1n rc.:111.1 un cnnr,·nido p,trtt(\t11.o. FI
abandono de sus cstllLlios lo, li.lLl.l en !'.1,nr lk l.1 lucli.1
re,·oluc1011.1ri,1 que e,uh.1 por ini.:i.ir ,\Lidero. ,. qlle n.1 un eic111plo
suficiente p.1r.1 l.1s fumr,1s ~ener,tLion&lt;:s. :\dc.:111.1,. ,u, tdc.:.dn c.-r.1n
quijotescos. y .1unque ,en: fon..1Jo ,1 olviJ ,u l.i ,1,·cntur-1 de Co.1hud,1
emprende orr,1, también rn·olucion,tr1.1. en l.1 1.011.1 sur dt.:I p.1is t·1Hrc
Morelos y Guerrero al l.1do dc.: 1/..1p:tr.1, pero por ~u u1e1ir,1 ulmo
embajador de M,1dcro. Cu.rndo ,\Lidero a~umc la prcsidenci.1, se
empef1a en entregar su~ .urnas al gobierno; sinernb.ngo .
posreríormence rechaza al gobierno de M.1dno en ,·1sr.1 dc que este k
propone pdcu conrra Z:ipar.1 . Anre s u neg:i tiva. fue 1.·nv1.1do .1 l.1
Penitenciaría según ordenó ;\ladero . Al poco tiempo. Alm,1z.:in pudo
salir de la drcel, pero al ser perscgllido por lo~ nudcrist:is .
permaneció rebelde al gobierno hasr.1 los momenros crícicos d&lt;.: l.t
Decena Trtigica. En cambio, Carranza para ésto~ momentos, segt.'111
Almazán y otros que lo ,1cusabJn, hacia :icopio de .1rn1.1s desde todos
sus puesros para combarir cambién a Madero, levan¡ando sospechas
entre los maderisras y revolucionarios por su antnior y declJrado
1
reyismo " . ;\Jo obscance lo anterior, es Carranza quien aprovecha
mejor la situación polírica y desconoce al supuesto gobierno legítimo
de Vicroriano Huerta v decide 1n1crar el movimienro
consr ituci onalista como Primer Jefe del Ejército Constitucion.1li~ra, a
fin de reesrablccer el orden legal roro por HucrtJ .
Almazán huerrista no cabe en el constitucionalis mo. Un eje mplo de
su rebeldía concra Carrani.a.
Por lo que se refiere a Almazán, ésre no cabe en el recten
iniciado movimiento consrirucionalista ni en ningún Olr0. por lo que
se ve orillado
a reconocer, entre otras razones al gobierno de
18
Huena • Almazán al fungir
huerrista, es asignado
entre varías
"
~
vicisitudes, al Estado Ma~•or del general federal José Refugio Velasco,
encargado de barir a las fuerzas villistas en Coahui!a. Almazán en esta
zona, gracias a su carácter afable, se h.16ía hecho acreedor ,l 1.1
escimación de todos .iquellos que lo rratabJn, todos le profe~aban
cariño; una prueb.1 de ello. fue el mismo Velasco quien no cumplió
la orden de Hucrra de fusil.1rlo · . MicntrJs Velasco organizaba su
movimienro , así como Carranz,1 el suyo contra los feder.1les. Almazán
por su parte, ocupaba su [tempo en sus labores militares pero
81 ')

�t,1mbién se dabJ. tiempo para cultivar sus relaciones sociJles.
descubriendo que ninguna clase sociJ.I simpar izab;l con CarranzJ en
la región coahu ilense donde se enconcr:iba.
Fue en San Peciro de bs Colonias donde estableció una Ofic1n,1
de Guarnición, la cual era visitada con frecuencia por las principales
señoritas de San Pedro. a pesar de que no pasaban t renes de
pasa¡eros. Así. sus oficiales tenían sus novias a quienes les llevaban
gallos y Alma1.án logró que Mclesio, el director de b orquesta de L1
población, insm1mcncara la pieza El sueño de La Pastorn convenido
en El sue&gt;ío de Almazdn , ademis de que se organiza ran animadJ.s
kerrneses,· de moda en la época. Igualmente, por decreco de la
legislacu ra local. San Pedro de bs Colonias se erigió en ciudad el 21
de marw de 1914, por lo que Almazfo recibió reprc~enr.1ciones
gubern,1mcntales que lo convin ieron en el personaje central de la
celebración. Para ello, sus J.migas le dieron lecciones de baile,
po rque :

Había que evit1tr el ridírnlo de que ,:/ presidente de la
República, por dder,ación, declflrara que no sttb/,1 baila/'.

Almazán cooperó con los preparativos y el 19 de marw fue en el
eren explorador hacia Torreón p:ir:1 decirle a Ve!asco que llc\'arÍa
música milicar a lo que Velasco k increpó que la música y las
serena ras se Lis daría Vill.i, por(1ue h abí.1 movido sm fucrzJs sob re
ellos. Almazfo cuvo que rcgres.ir .1 San Pedro de b.c, Coloni;1s y alisca r
sus t ropas, pero fue co nve ncido por sus ac:omp:1ñ:rnces dl' conur un a
copa an ees de ir a combare ..1 un.1 casJ alc..:gre con amigas; Almaz..i n
bebió m.mell, ancídoco nurwillow conrra l.i rigida de l.1~ piernJS y
entre más copas ingería, rn1s se soleaban sus pies:
Pflra coordinar sus mo11imicntos ro11 l,1s u1clcnci1is tÍl' El
5/lUct y la palma, la Jesusitr1, El ,1h,wdol/(ulo y Dt' Torrró11 f/

Lerdo-'.
Fue a las cinco de Lt m:iñ,111,1 cuando Al111.11.fo .irrihó al rren
explorador, desped ido por ,1ltgres muchacl1:1s y mucluchos. para
incorpora rse a Torreón. Se dio cicmpo t:1111bil5n, p.1r.1 disponer en un
eren para !.is fomilias que rc..:minan perjuicio~ de..: los villi.',l .1 S y
e nemigas de H uena, s.tlic..:ndo por t:I dc\Ícno p,1r;1 protcbe1 '&gt;&lt;.: en 1.o n.1
amig.1. De los jefe, 111ili1.no. \cílo 1\lmJ1.,in rn,o és1,1 .1ud,1ci.1,
mienrr:1s Vi!L1 111ici,1b,1 ,u ;1\·.tnu.: Ln1nr.1 \'el.1\lO. t\ ~u ,·c..:1. el 21 Je
X2!1

marzo, :1 cargo del 26 Cuerpo F.. 1 . d
roma la Hacienda de S·1c.
.xp olr.1 º.r de C1ballería, Almaz.án
.
' tamenco ocal1z. d
&lt;l.
fo rreón, donde por cic t d
' d . .' ª ,ª ª me 10 camino a
.d
r o escen to sonambul)
h
. d J II cg
&lt;
d o rm1 o en sesenta horas · A ¡.,1 h·ac1en
¡ por•¡¡·no aber
Almazán f1udo da -1
l
. '
'"aron os v1 1sras pero
1 es un go pe orac.:i::i
amerral!rtdora que d,.sp·iro' ~
b
r ~ ~ que Se ayudó de una
•
con gran er, • 'd d d d
[a rde has r:1 las 8 de la man~u . d I d~cci~, ~ • es e las 6 de la
. d
.
na e
1a s1ou1e
L 6 11
1n escn prible )' en ell ,1 f ue ¡1en.d o d e gravedo d nre.
I f a aca
. . a fue
Rodríg uez. alma del ataque ·¡¡·
Al
ª, e amoso
f rinidad
.. ,
v1 ista.
mazan
d
pos1c1on, y no obstante que f h .J
.
pu o sostener su
.
ue cr1 o en la pt
·1
d
gmos, boferadas v punrapiés I
,
erna zqu1e r a, con
debi do al ataque ~illis[a rcoreso~ro qui e lsusl aterrorizados soldados,
.
' o arana a uc1aco
d·1¡
tierra, gana n do así uno de ¡
n ro ' a )' pecho a
.
os pocos combares
¡ rd
o b ruv1eron contra los ,-¡1·
.
'
que os re erales
.
\l 1sras, mismo qu~
5t .
redi tuaría a Almazán ':.
e po er1ormenre le
La anterior descripción sobre ¡.
.
.
com bare ganado en condiciones d a p1esencLt de Almazán en un
ba jo órdenes del Pri mer J e d.ª versas conrra las fuerzas vi ll istas,
•¡·
eie, enora no solo h
h
m1 ,rar Y su actuación
.
h l .
• p:1ne uman:1 del
. ,
anee un ec 10 guer
d
.
.
tamb ién la diferencia de L111 •
I
rero escac.1Jo, sino
.
.1 posrn r,1 re )c!dc e
¡ 6.
carranc1sra; no obscanre de q uc. cscc
.
ee dgo icrno
se pro -1 1 1 . o n rra
·
')-~ . e d I
c.. , r1.1ra rriunra oren su
1ü cha conrra Huerca , s•1
' t: ... re' co ¡ e e r • Y h 5 f
.
lo apoyab:ln.
' • ' uerzas nregu larcs que

Esencia históri ca de Ca rranza ,Y Al mazan:
' sus vid
. as paralelas .

e

Ll. ama la atención qtic ,trran2a y Alm '
esen cia histórica en s11
. J , . :lZJn mantengan una
.
'
ll1.lilCl.l
e cntr 'tH
.
.
revo 1uc1onari·1 en la q
. . .d
c.:
.ir st1 c1rcunsr.1nc:1,1
'·
• ue co111c1 en -por ex se refiere a que C-1(1 ·1
. trJno que parC'/.Ll- ,. nue
.
• . uno por ~u cu.
l I'
. ,
historia , desde lucoo con t1111lid ~. ¡· enea, p,lr,l e IZt:11 su prop ia
. .
b
·
,IU&lt;.:S llStl!l[ I S \' Ja
1
L .J
1
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, comparen con a
histo n a mexicana · Es
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s.rni O q ur.: ·1 dcbd J J
·•
Plutarco de Quiron&lt;.:,1 en s11s V' J JJ , 11 , a que se crrnc,1 .l
.
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· Jm/S rrra e ar es (!ll ,
·
,
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' . &lt;: ~u incere~ en .ts
b, IOgra ias q11e escribe es· .J rne• totlo et1co
v rnonl ·• y
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11
.
, is,,1._ prec.:1s.1me11re,
.
. l110Ll
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.
1
,
para1el 1zen su prescnciJ . 1 1.
.
. e _,.111,111z,1 ~- ¡\ rn.tz.111
, c.:11 .1 11sror1.1 que VI\' . .
• . :. ! I , .
otros pcrsona¡·cs rJ1s1J 1 · 1· 1 1.
.
t:n ,1 c1.1,cs ce .I ttlu de
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t5 l t ,l IIS"lOfll 111" ·
rorma de vida con I d.
II
·. ' . &lt;.:XlL,ll1,l. conip,u,1ndo ~u
J
e ,! que os 1-s J ,
1
.
paralelas. Sin c1L,d \I
. .. - tc11, ,.icen \m i11d11s l.imbién
J
:1, t lll.lZ.lll
·
.\. (',.11ra111.,1 ] e.v•·i·ci,i
')' LUl1~ll ¡ (,lfO!l ,l

�Plutarco, porque quizá por ello, .unbos n:cut:rd.111 l.ls h.n..liüs y
vinu&lt;les de .1quellos personaje) que ~1dmir.111 o bii:n k) bcnefici,111
como simbología históric1 o polítio. Son ~us propia~ hiogr.1fi.1~ l.1,
que ellos parean al mis1110 tiempo con un pcrsona11.: historlLO.
siempre que renga que ver con b hisrn1 i,1 de :-1éxico. L1 \cmcj:111"1.1
de ambos entre sí, es 1.1 de vivir su propia historia a través de otro:.
protagonistas en sus especír1cas y personales circunsLrnLias. l.o~ Jos,
en consecuencia. se colocan al hdo de las figura!&gt; y hechos qul'
consideran notables y que ri:s;1\r,rn ; no obsranre que dt: origen
algunos formen panc de un miro o ~imbología histÓrJCa n.lcion.d, o
bien de sucesos que indican o consideran repetibles del p,1sado en su
presente inmediato.
Erí el caso de los héroes escogidos por Carr.,nz.1 y Alnuzfo,
asumen sus cualidades y enfrentan siruaciones análogas a \.1s suyas; e~
decir, las reúnen en comp.iración, e50 sí, previamente documcntaJos
en la hisroria de México, a fin de testimoniar con conocímicnco codo
aquello de los personajes y hechos que admiran o desean parodiar
con rasgos de carácter que les son comunes y en lo que se parecen los
pcrsonaies a ellos o bien, las circunstanci,1s en que difieren.
En resumen, Carra112a y Alma:dn coinciden sin proponérselo, en
su esencia histórica. En Carranza el ejemplo más significa t ivo es el de
Benito Juárez; mediance él. Carranza fue el presidente mexica no
- aunque en un princ1p10 fue Primer Jefe del Ejército
Consri rncionalista con funciones presidenciales- que más llevó a la
práctica las ideas juarisras. Así por ejemplo, Carranza uciliza la
imagen de Juárez. para exalc:tr su propia personalidad histórica y
cricicar, para enjuiciar históricamente, a la diccadura huerrisca. Basta
citar la Ley del 25 de enero de 1862 ya mencionada; al igual que
Ju1rez, Carranza también triunfa con tra los reaccionarios que están
concra su gobierno, así como contra la intervención ext ranjera sin
importar los países - Francia o Estados Unidos-. Porque en ambos
casos, los hombres del poder - Ju.hez o Carranza-, luchan a favo r de
la soberanía nacional:'_ Por otro lado, como si se tratara de una
simple coincidencia, tanto Juáre1. como Carranza no son adeptos a la
corrida de toros. Por ejemplo, el primero no era un aficionado
raurino, a pesa r de que en algunas ocasiones haya tenido que acudir
por razo nes de la causa de su gobierno, y Carranza a su vez, proh ibió
tal espectáculo po r considerarlo bdrbar/'. Con respecto a Madero, el
Primer Jefe promueve y acrecienta el mito histórico maderista co mo
822

parre sustancial de su gobierno , que stm
. bo 1.tz·i no sól
:i
que nucrc su propia hisroria consit .
¡-'
. o ,su poc er, s1110
como su principal arma
l' : , uc1on,1 i_sra, strv1c:ndose de ell.,
· •
·
Pº iric.i, en bvor , j ¡
·
co nsmuc1onalisra. Cuando ¡ ·h
'e mo,·1mtenro
el ¡1 uerr1smo,
·
1·denr1•fi1cacl :1 con la usurpacio' r uc \,1,1 _ conrra
caus"
.
..
1 .1 ,v1a(1ero rtene
la
'd J ...
,d e los tu
'. opor1u111b.a de
1egm. mar su presente Y, sentar las Las
Lh es
mexicanos para que se cime
·
euros go 1ernos
en la sombra del Apóstol de ni radran co nsu~~c1onalmc1nc. amparados
a emocracia
Por lo que se refiere a Almaz.:ín a d.f:
requería de los sin1bolismos h. . .· ,
1 erenc1a de Carranza. no
1sro11cos para gobcrn
e uego un gobernant
I
d
ar, porque nunc.1
fue des
. d l1
e, rec 1azan o serlo en 1º4()
1
cam b 10, os uti lizó para J. ustific-ar su propia
. conduct
; pero sí en
d
su pasa d o y en su presenre, como perso . a h'
}' procc
, . cr en
consecuencia cultiva la' histona
• ,. Ia suya prop· naJC
1Storico.
En
' d
1
considera héroes nacio I
'
,
ª ª tr:wcs eMlosI que
na es como Madero Hidal
h
campo
e
inclusive
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.
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'
C
,
.
'
go,
e
c
or
O.
e1n,111
arres f :1mb·,
.
circunstancias
históricas
.
1
.
.
ien
se
s1n•e
de
.
, especia mente de l· .
.,
norreamencana y de¡ .1 Rev o I uc1on
. , M ex1cana
.
J.
tnrervenc1on
Po .
1 j
ace
aparecer
en
escena
a
Co
,
.
.
r
e¡emp
o, A mazán
h .
rres Ycomienza la h'sc
·
d
1
oria 1antes e que
fi1nalice julio de 1916), cuan d o a bandona·
Huajuapan; no sólo por se
d' d
su cuane general de
.
r ase ia o por los em.
que inten raban convencerlo
b
isanos carrancistas,
para a razar su causa . d b' i
an te su enésima neg . . 1
.
, s1110 e tl o a que
·
'
ariva, a persecuc1ó
irremediab le. Tuvo qL
..
n en su contra fue
te emigrar a otro ¡
l
arranza, y ésra vez junto
F 'l' O,
ugar para pe ear contra
donde estallaba orra revol .ª, e ix iaz. Marchó hacia Chiapas.
uc1on, va que d d
1 . Al
,
poner en p ráctica un plan que ac· .. b des de a 11
maz.an quería
af, d .
artc1a a es e hace ue
an e, in tenrar recuperar Belt'ce para IM,ex1co
. H,.
mpo, en su

e

As1 entonces, Almaz:.ín al b d
innumera bles bata llas y _, b'
ª1 an onar su cuanel enfrentó
.
com ates, os que perdió
agu diza ron sus fracasos a lo lara d
.
. uno eras otro, se
le obligó a ¿· . .
¡·
e su travesta hacia Chiapas, lo que
1r1g1rse a e iversas pobl .
.
persecución carranc1·sta En
d 11 aciones para huir de la
&lt;
• •
una e e as L· ¡ · · · 1
,
acompañantes se topar
Ale
, .1c 1tgu1r1, A mazan Y sus
'
'
on con
ronso J Sa .b,_
..
. ntl anez -ases1110 de
]esus Carranza , hermano d e 1 Pr'
Je
senrenciándolo a ni
C 1~1er ere-, capcudndolo y
uerre por un O
d r~
,
de 19 16!·. A pesa d
b
nse10 e \Ju erra a j tncs de aaosto
0
r e que pro abl,
e
no cesó en dar pe
.,
1
cmente arran1a se e nceró de ello
rsecuc1011 a os rebeld f ¡· ..
.
·
tomar una determin . , Al
,
es e 1c1sr:1s, .1 quienes orilló a
,1c1on.
mazan fue el principal entusiasta que

ºº

823

�expuso a sus compañeros jetes, la necesidad de salvarse de , una
inminenre y coral derrota. Para dio, ideó un plan que resulto un
desastre por lo erróneo, al proponer abrir una ?rcch por el cenero
de la sierra, a fin de desorientar a los carranc1stas y Jtacarl_os por
sorpresa a su arribo a Chiapas. u idea fue considerada valien'.e /
aventurera, y quizá en ella rnvo que ver su edad, ya que no nud~o
que dirigía a cerca de mil quinienw_ homl:HeS a u1n lugar tn
provisione , en una abrupta serranía 1nrransnabl~. .º ob canee,
convenció a los expercos milirares con el uso de su h1scona paralela, Y
el pasado lo hizo presente:

.

Herndn Cortés desde playas del Golfo llego a La Gran
Tenoxtidán abriéndose camino y de esta manera !legaremos
también nosotros 11/ estado de Chiapa/•.

Conforme a lo anterior, resta decir que Almazin olvidó recordar
la circunstancias cone ianas, pero aún así, los felicis(a lo apoyaron
quizá por su empuje juvenil, us pronrns ~xiro y su astu _ia de años
de lu ha, y por las pruebas de que en vanas partes del Pª'.s per 1~c,1a
en combacir conrra Carrama; además de no tener otra me¡or opc1on
que la escaparnria. lamenrable~e.nce para Almaz.fo ést,l .1vcnrn:a le
ionificó desconsuelo y remord1n11ento anee el fraca o de Li odisea.
T~das la ircunsrancias le fueron adversas al internarse con su cropa
en l.1 sierra de Chimalapa, el 15 de sept iembre de 191,6, d_e L~ que
salieron h.ista principios de oct.1ubre, con su gente ~uedo aniqu1Lida,
converrid.1 en ruinas humanas". Por ouo lado, HH.lalgo y Ocampo
apare en mencionados en el, relato de la baral_[as que_!ibra ~n man~
de 19 l 9. En este mes, rndav1a en su luch.1 anc1carranc1sca, concentra
aproximad menee mil hombres -h_ambrienrns,Y alimentados só lo coi~
nueces- en la ciudad de Ararnbern, uevo Lean; mencionando q_ue .

iban e11 estado sexual muy peligroso, sobre todo para tr 11.
atacar la ciudad de Lrnare/'.
En efecto, Almazán tenía proyectado a1,1 arla y tener a su favo r

el resultado, en vi ta de ue ya habí.111 aníquil.ido la guarni_ción d~ la
plaz.a en la Hacienda de El Fresno, el 18 de marLo del mismo ano.
En ello, Almazán siguió el

jemplo:

,

.

Del egregio padre Hidalgo que de Las C.ruccj . munfante,
prefirió retirarse con sus ochenta mil indios ,111arq111uulos, tl fin
de saluar lr1 ciudad de México 11 •
82/¡

egtín Alm~1z.án, su hombres estaban alime ntados on purJ
nuez , provocando que su muchachada fucr.1 cxcirablc, considerando
inhumano ~o &lt;lejJrlos libres. Lo Jnrerior se debió a que Almazán con
su caballena pudo despedazar a L1 infantería de Alberca Carrera
To r~es, _que a Li Hacienda_ ?e El Fresno había llev.ido el general
Be n¡am1n 1&lt;HZa. Lo fugmvos abandonaron numerosas carreras
pletóricas de oldac.leras carrancis as quienes:

lejos de mostmrse 11iud11s plañiderm, venían ya gozosas de haber
herh~ cada qiúen su conquista de entre los seres misteriosos que habían
co,mdemdo siempre intangibles, no ttwe más remedio, aunque con
mucho menor elocuencia que don Melrhor Ocampo. que 11.utoriwr
tantas unione~ matrimoniales como e,,m !.as entusiasrm cautivtls, y
por~ue no dec1rfo, t11mbién cautivadoras para tanto abstinente forzoso.
Repito que este manantial de deleite brotó .fente a la ciudnd de
linares l'f 18 de marzo, mando volvíamos a f.tzs crudas heladas de /¡1
región de la Ascensión\ 1•
, ?tras ejen;plos, qui_z:i m;Ís significa tivo para b figura que como
poll[Jco Al mazan alcanzo hasca l 939-1940, aparecen cuando utiliza a
~adero, a la intervención norrcamerican,t y a la Revolución
Mex!cana corno í_mbolo histórico-políticos. Vinculó u pasado
gu.mltero par.t ¡u.rnfic.u su presencia indiscu¡ible como
revol ucion~rio _v reclanur como suya la alegoríJ política por
anron~masia Je L1 luch,~ policic.1 revolu ·io naria: el ·ufragio Efectivo
m:1c.lcr1srn de 191 O rr:111s f ormaJo en la Liberrad, Ordm, /"sticit1 Social
en 1940, integr;rndo J u t,1vor rreinra al'io de lucha r;volucionJria.
De ~sra 111:111er:i, como candid,Ho electoral rescar,1ba todo el p.is.ido
hmonc~ de la guerra ci,·il, única forma Je exigir que se lt
reconoci era u ser revolL1cionJrio ' 1. hnalmence, coincide.: en Almadn
y_C~rranza , el uso guc h,1cen del mico de b figura de ~Lidero, &lt;:n ~u,
d1mncas cau ·as e intereses y' del rn:il los tre s perso1i.tic~ rc~ulLrn
beneficiados hi. tóric1menre. A C1rranzJ , l.1 m11errL· de 1\l.1dero k
resuelve la lcgici midJd que e,pi:r.16,1 de su lulh.1 re\'llllH.:inn.ni,t. A
Madero, porque al morir ~e uc1 :,- UL'LC &lt;;LJ mito l1i\llÍriu1. Y .l
~l~1azán , porque que t,1mbié-11 pudo lcgirimiz.l1 ,u pri:~rnci ,1 uim 11 el
tdoneo heredero rcvolucio11;1rio de origen m.1dtri'iLl, r1.:cl. 111 1. 111 du
combarir por el Sufr.-1gio l-ftcli1 10 de 191 O, tr.1sl,1d,índolo ,l 11) ..¡() ' .

�Cn 1,c.:lmioncs

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, • • .
•
dik1entl'~ m,11H.:ras \ c1 1 .
. ~ l l ·s nn,cu1&lt;:iones dl' que tu&lt;.:
. - , · y h inrcrrn111.1) l r ·
.1Jvers.1s con d ic1oncs . ~,
.
O\ de ~us sub.drernos. l..1,

.
. :l.. d, C.1rr.1nz,1, ,1 m:lll
úb¡cto por OIL en e
¡·J· d d. imbo~ concr.1,r.111 por ,us
.
d 'd
las per,011.1 1 ,1 es e •
1
l
tormas e vi .1 Y
.
.
. , . e ·nt , . h hisrori.1 de .1 LU,1
..
. .
. 1a~ \' '1[U,l(l011LS 1rt: c ·1 '
d
diterentes Clf&lt;:Unsr.rnc. . . 1
1 :ü favorecido. porque que.: J
.
C· a ,z l res u r.1 ser e m. ,
l
tornun parte. .,irr. , .
d I
J.O . ·1 nolirico Jd orden ,. .1
• c. d
.
•1 hombre e po • t r
·
idcnuncl. o ~orno e
l
l . . . , form.1 n.urc de Li h1,l1.HIJ
.d
d
.
lo
nombre
1ace
11stona)
r
.
.
.
d
\eg;,i \t J • cuyo ~o
. que, co1··
¡(1 l 1 Comurn&lt;:1011 e
~
.
l
l re po l'1c1co
i
,
de México. Fut l_in 10111 :J
. ·J
d
l1 :roe o rt:ner o11snu
. 11
. r con~1 cr.1 o un c
1917; v s111 eg;ir ª se
, I · idmir.1 como un
\ .
l. - iderar.1 con re)peto )' se e ,
. d l
popu ar, se : cons S le recono&lt;:c corno d único person,1¡e e
hombre de Estado. e . ·¡
.
, fut cap,iz de superar las
l guern c1v1 mex1c.1na quL
d
J
momenrn e a
·
. ,
.¡ gobierno adecua o Y
• . l
prueb l) para cin1enc.ir t:
mu 1upes
·
..
. .
· d I Revoluc1on Mcx1c..rnJ.
.
b
represenrauvo e ª
IO ll ,,, forj,1r el n:icionalismo, so re
El dest1110 de C:i.rram.a
. c\dO ª U 'J
y pudo defender la
f
, \o~ bra os nt O 5
·
rodo cuando en renco ª .. d '
II
íi~urJ y personalidad
,
.1 1 r ·llepn ose en e o stI ::,
.
soberan1a 1uc ona , e ' . d I
h'1 roria del movimiento
• ¡·
A t nvcs
e a
s
. .,
presi denu,1 isras.
,
1 1 h l 'tim1 contra la rra1c1on
· ¡·
-· balizó a uc 3 M,
egi
•
•
consr1tuc1ona IS la :,lm
. y \ 05 hucmstas,
r
Viccoriano
Huena
arquez
.
.
rcpresenca d a Pº
.
1-: , .
D
'
.
v
los
felicisras,
Francisco
. .. z
\ apat1scas, re 11x taL.dos los demás rebel des
Emil1ano ,1pat.1 Y os z
·¡¡·
· como comra ro
Villa v los vi isf.ls, ª51
,
A
d · ellos no de¡ºó de
.
..
. luido Alrna1.an-.
ro os
.
a su gobierno -1nc dºd
l1o1·das
reaccionarios, rra1dores,
· .¡
por ban I os,
'
1,
d ¡
perscgu11 os
I
l , de muerte . Des e uego,
'
denándo os a a pena
violadores, etc., con .
I ,
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que
,
seguro5 dc.;, qtie nos• observa a cravcs e

le otorga l1Jber ocup.1do un sHio dt.&gt; 1riunfo en la historia Je Mex1co.
En cambio, el gt.&gt;neral de di\·isión Juan AnJreu Almazán es el
caso conrrario ,1 Carranza. Es a parcir Je su encuentro con C,1rrama
en 1911, cuando se manifiesra entre ellos un.1 mutua animadversión
que marcó su desrino de lucha persona l e h isrórica .il quedar rn lados
opuestos: Carranza en l.1 ley y Almn.:in rebelde a la ley carrancist,1.
Conforme a lo anterior, resulta 111;1s sencillo explicar el triunfo
histórico de Carranza sobre Almazán, a pesar de que t:sre éxito no fue
lo rotundo que el Prirrn:r Jefe esperaba. El gobierno de Carranza
nun ca fue indulgente con el rebelde porque sabíJ que nunca se
rend iría, a pesar del consranre envío de cornisiont:s que le ofrecían como Almazán lo expresaba- eL oro y el¿/¿/???. Almaz.ín tuvo que
asumir ser el perseguido, aunque nunca sometido, a pesar de haber
caído en la sinrazón de su lucha anticarrancista. Por otro lado, las
posiciones opuestas que la historia destinó para Carranza y Almazán,
en sus dos formas de vida, llama la atención sobre un asunto
particu lar. La lucha de Almazán y su :rnimadversión debía terminar
supuesramenre con la muerte de Carranza en 1920 - que obliga a
Almazán a incorporarse al obregonismo y con ell o formar parce del
Estado nacional a panir de enronces-; embargo, no concluye. Por el
con trario. a partir de ella inicia orra fose que culminad hasta l 940.
Y en ésta arra historia, también Carranza resulta triunfador frenre a
Almazá n. Una vez muerro Carranza, el general Almazfo se adjudicó
la tarea de rescatar a algunos de los carrancistas por caídos, que ya no
cabían en el gobierno o los gobiernos posteriores. Uno de ellos, fue
Constan tino Chapiral, quien acompañó a c~rr:rnza en su sal ida de
México, en 1920. Fue Almazán quien gesrionó su reingreso al
ejército y lo hizo subjefe de Estado Mayor, cuando fungió como jefe
de operaciones mi lita res en la Sexra Je fa tura corresponJienre a
Nuevo León.
En 1939, como gobernador de Oaxaca , Chapiral apoyó la
candidatura opositora de su protccror, a pesar de que después, por
exigencia de Cárdenas, fuera forzado a aceptar la imposición de
Manuel Ávib Camacho. Sin embargo, cabe sefialar que otros que
fueron carrancisras de origen, como Jacinto B. Trevifio v Rafael
Zubaran Capmany, también apoyaron la candidatura de Álmazfo,
así como ot ros menos connotados. Lo anterior se entiende debido a
que Almazán -durante su lucha anricarrancisr,1 Je 1917 a 1920, en la
zona de Nuevo León y Tarnalilipas- pudo lograr no sólo el cariño de

�la genre de la región donde operó, sino h &lt;le los soldados y varios
jefes militares carrancisras, como el gener.11 Carlos Osuna, pese a que
1
est:J.ban obligados a perseguirlo '·.
Por orra~ parre, l.1 segunda ocasión en l.t gue Alm~zán ri~ne que
ver con Cdrranza, resulta ser cu,rndo en 1923 -siendo ¡efe &lt;le
operaciones milirares en Puebla-, se ve obligado a recibir como su
protegido ~1 Rodolfo Herrero, considerado el asesino de Carra_oza.
Por varias vicis irudes posteriores, nuevamente Herrero Fue adscrito a
su jefatura de operaciones en Nuevo León. Almazán siempre a~lad
que ésre había sido protegido de Lázaro Cárdenas y M.rnuel Avda
Carmcho, a quienes Herrero chanta¡eaba con !:abiar, e~ razón de
que Cúden,1s y Ávila Cam,1cho resultaban in:1pl1cados. Este asunro
rambién desató dimes y diretes en la conc1enda pres1d.enc1al de
Almazfo, en 1939-1940.-.
fin,1.lm1.:nrc, el rcrcer y último asunro de la relación histonca
Carranza-Almazán, rambién resulta de la cicada contienda elecrora l,
debiendose a la visión política Je Carranza, que por orr:1 parre,
provocaría irremetfoblemrnte, una situación hisróri~~-políri~a difícil
a Almazán v a sus simpatiz,111rcs. Carranza se s1rv10 del Congreso
Constiruye~re de 191 7 para reformar el artículo 103 de la
Constirn~ión de 1857, en su proyecro de Consritución de 1917, al
favo recer la consolid,1ción y sacr.ilinción del presiJencialismo
institucional y constirucional. En efecro, la Constitución de 1917, al
suprimir en ¡u arcículo 108 la responsabilidad que se valida en su
correlativo del 103 de la Constitución de 1857. ha dado lug1r a que
el presidente de la Repl!blica sea incocable rnnsrim.cionJ._lm_enre h~sca
la fecha, resulrando ser el mejor .miburn del pres1denc1al1smo. Esre
·
·1
1,azaro
,
suceso favorecería poster1ormcnte
al entonces prcs1c_en~e
Cárdenas, porque éste fue dtsconoci_do como cal y subsmu1do ?ºr el
general Hecror f . Lópcz, debido al fraude ~lecror,d que comcr10 el
de julio de 1940 contra el general_ Almazan, ele~ro .por la m,1yoria
ci udadana y proclamado pres1denre consrm~c1onal .ror ~I
denominado Congreso Legítimo de los Estados Un1~os Mex1cinos
L:i. propuesra constitucional que Carranza hizo, y .que .F'.1e
aprobada. por el Constirnyente de l91 7, pr~voc_ó IJ. &lt;lescal1t1cac10n
histórica del supuesto presidente ckcro consc1rnc1crnalmenre, general
de división Juan Andrcu Almnfo. A!&gt;Í, una vez rn.ís el h?ml~re de
EscaJo, el prcsidcnrc del orden y l.1 lcg;did.1J co11sr1rnc1onal.
Venustiano Cirr:1111.,1, frt:n&lt;Í l.1\ ,l\f)ILlt.ionn y p,t\ioncs J1.:.,horda&lt;las

,7

de los almazanistas y su ..:andidaro. A pesar &lt;le haber p.eleado en
conrra de lo que consideró l.i farsa del Co11grc.:so Consriruyente en
191 7 y que condenó codo inrenro de conrnlcarla por lo t1uc
consideró la exigencia de los Esrados Unidos, motivo suficiente para
luchar en favor de la de 1857, 1\lm:izán no logró evitar a fururo su
inminente, y cuesrionad:i derroca consrm1cion ,d '''.
La lucha histórica entre Carra111.a y Almazfo coda,·ía prevalece.
Es interesante observar que en la historia oíicial, Carranza -quien a
pesar de no haber dejado nada escrito sobre su acontecer en la
Revolución Mexicana; porque sus obras fueron las que hicieron su
propia historia- desraca sobre Almazfo, quien nunca dejó de escribir
todo aquello que le significara Revolución Mexicana, con el fin de
jusrificar su presencia y conducta. La hisroria oficial de lJ
Revoluci ón 1"'.1exicana ha dejado inscriro que Carr,rnza es el
tri un fador y Almazán el antihéroe y traidor; tal como Carr.1nza lo
calificó desde el princ ipio de su enfrentamiento. Juan Andreu
Almazán ha trascendido por su conducra polémica en la que persisró,
luchando contra Carranza y de todos aquellos que no le permitían
justificar su ve rdadera presencia en la historia de la Revolución
Mexicana.

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N ·

al Archivo

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, f
T
Archi~·o del General de División Ju:rn Andreu Al mazan. ami ta

Histórico v Cancelados.

Jiménez Andreu.
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, . ,, ,ral El { ,111·asal lnutilm,·11tc In~ carrancistas
' Juan ..-\ndn:u Almazan· .\ femonas dd (n ,1 . . . ara oblíganm: a que me nndkra.
.
111 1 d, ·1buso a m1, pan en to r
r8 L
prcswnaron. ron J~ . 1.: ' · · • ·b, . lo orque son loros 28 de abril de J&lt;) . a
Pcrs.:cuc1oncs Cap. XL\ III LNll~ qubc ha .an :,\, ~e en . Centro dc Estudios dc l li~t0ria de
1
carta cn b que ,\lma1án auton,a .1 -\r urna conl:.u -~ ¡· e do \IIX t\l;nu,cri10&lt; Jcl gen.::ral
d ¡ • CEII \! Cnwume, - ·on
· · ' ·
·
\k,i,0 Condumc;,,, -&lt;n íl' cante -. . . .- l,7 d • ero de 19 l 6 Guia e i11dlles del arch11·0
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.. d, ·I b ac ll1 3 cargo ck Jose1·1r.a \logue
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del Pablo Gon::ále:. tJmb11:n en prO\x:.&lt;l ' \ a or. -I\
.. 11 de cm:ro de 1916
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/b1dem 1(\11'1O-'·' -~ e 'E- ' '

'llian ,\ndrc11 Op C,1~Cap \l.~'lll ... •o
.
Je Venusttano Carranza... ~ de febrero de
1 Ctlll\l Condumc;,,,. l·ondo \\1--t . ~-k::-ram&lt;1;/¡ /
Ar~lmo Jcl general dc di,1s1ón Juan
19 l ó. Villaseñor transen be mema,1e a C.. am.m1aJ. I" 11 eS~u.·111 , S,knz .Dtario. ,\clara al Gral.
·¡· Ji'n'i ,\ndrcu u13n a1.:
·' -·
•\ndreu ,\lma1.a11 1·a1111 ,a in t '
.
d
d. 1958 Pa12s 1 16 que Gon1.ála
.
. ·1L ... 1 J·ario \h:,ico U r. 11 cma;o &lt;!
•
- · ·-· • .
Al mazan. /·. ill\e, .w . '
.
. ·I cncral Tcodoro Eli1ondo. ofreciendo rc~petar su
p1d1ó al cercano ,.:olaborador dt' ,\l111a1.an. ~ lg
\ I az.in r ·ro .'s1e leal mdllar no lo hizo.
'1· 1 n 'ICC!II u ;1 lf'liClllna 'ª J : m _, . l
.
., 1
grado , 1:rall ,car o e t
. .
,
•
·t , aria~ , ccc~ por \ladao , Lcon ue a
;\ccm; d-c su salida al c,tran,1 ero. ésta _1,ue pr0\puJes,a ~lmaán º!' c:t. Fnm:',1'1a ..:on el
·
¡ i lul!rarun con, u 1e~e , n r,u · 1 c. •
•.
Barra. quienes n0 t
, • . •
• I • \I· l •ro hllida celada para &lt;JUC me tus1 1aran.
prcs1dcn1c León de la 13arra. '.'&lt;ut·, .i::. intr,g.,i,. '~ . ate . ,

830

13 de octubre de 1957.
Calixto Maldonado: Los ases11u110s dc&gt; los ff11ores \ladero\' Pmo Suáre: como ocurrieron
Recopílac1ón de datos históricos México. s. p. i. 1922. Págs -1-1--16. 1amh1~n .lcsus Agustín
Castro decrrtó d 7 de marzo de 1916 !'ucra de la k: a Almazán: los soheran1sta:,; que en caso
de su aprehensión podían s.:r ejecutado~ stn formación d..: causa. 1!11 Alfonso I aracena l.a
verdadera Revo/11c1ón ,\/er1ca11a Cuar/ll erapa I I 9 I5 a I 9 I6J Mé~ico. O F r di1onal J us
Pág. 152.
'Acerca de la dbolución del ejército fc:dcral consúltcse CEHM Condume, Fondo CDX II 47
telegramas. 5 a 28 de agosto de 191-t. El cun,en,o en L. 7. 13 de agosto de l 9 1-1. Antlreu. Op
Cit.. afirma en el Cap. XLVIII. p. 309 que el manifiesto fue exhumado) publicado por cl
presidente Lázaro Cárdenas el 5 de julio de 19-10 alinde obl igar a Washington. para. apoyar
la inicua burla al pueblo mexicano que lo el ig1ó presidente.
6
Ibídem nota 2
4

7

lbidem.

8

Ibídem.
Javier Villarreal Lozano: "Carranza. una Visión Domestica". en Avances l11sroríográjico.1· e11
el estudio de I'enu.mano Carran::a. Instituto Estatal de Documentación de Coahuila 1996.
Págs. 34-37.
10
/\ndreu. op. cit. Cap. I Olinalá. Su historia ~ t:I carácter de sus habitantes Un \ 11~je con lo,
generales Francisco R. Serrano) ksus 1\1 (,arza 29 dcjul1ode 1957.
11
Villarreal. Op Cu. Págs. 37-39. Doug las \\' Richrnond La lucha 11ac1onalista de
Venus1iano Carranza 1893-1 920 t-k:,1c1l. I" C. E.. 1986 Páe.s.20-22.
I! Andreu. Op. tit. lb,dem nota 10. Otro pariente 1mporta1He-y cacano de Almazán. fue Juan
Álvarcz.
13
Richmond Op, C1r. Datos hiogr,ilicos en pp. 28--13.
11
Andrcu. Op. Cit. La antipatía de Alma1.án para Carran?a era desde 1911 ~ a sus seguidores
·posteriores. ll1s con,tttucional 1s1as. los con~itlero 11110.1· al:ados ) n11/1c,a de H'i/s011 1-:ra
¡ireferiblc Huena a Carran1a Cana a don l'orlirio en que don Vi:nustiano s.: rc,cla cnmo un
antimadcrista en potencia. 2J de 11011cmhre ,k 195 7
1~ Richmond. Op C11 Pág. 23
16
Andreu. Op (11 !\laderos, mokst:l porque 111" tropa~ prclirieron liC"Cnciar~t ~, me 1ha. l\o
aceptaron seguir con d Arenga, 2 Je octubre de 1957.
17
Richmond. Op. CH. Cap 111 Ladcrrotatklluena. 1913-19 1-1.
18
CEIIM Condumcx Fondo J\IIX --r--.1anuscrnns tic Pablo G0111ak/' Carta de 1\ rhurúa a
Almazán. Op Cit. admtte su .:rror de rernntll:Cr a l luena Descie luego. ,-\ lmn1.in no podía
reconocer a Carran7a d.:h1d() a su cnl.'mtstad rdata&lt;l..1
19
Andreu. Op C11. FI 1ncrciblc cornbaic Je S:icranicnto, l,'na ametralladora l lotchl-111,. mas
que maravillosa milagros;1. Jetu10 a lo:, ,·t1l1stas C:ip .\XI ,Sacramento' Dan1a tragJCa, 22
de enero de 1958
10
Ibídem.
11 Ibídem.
9

1
'

lh1dem. Alrnazan r&lt;',1h.: de \.\:lasto. a 1H1mhrc del prc,1drnte llucna. l;1 l o11Jcco1&lt;1i:11m de
Mérito Militar el 7 cie ma~ c.• de 191-t. p(1r el rnmhatc l1hrJd\1 en l&lt;1 hacienda de 'lacramc.:n1n. .:1
21 demarLode 191-1 \1):,. ,\rcl111olli,11111c.\1~ (a1H:clu..l(h l o_¡a23\I Pn1:-upuc~t11. dhc, ho
memorable se integra a ~u per~onalid.iJ rl'\ oluc1onar1a comn camliJato en l 9J9 : 1&lt;n11 l'or
otro lado. Villa c,igtó a /.1pa1a. en la mire, hta que tu, 1cron arnhm, en Xnch11niko a linc, de
1914. la en1rcga de ,\l111a1an par,1 lu\ d.trlo. del,1Jo la tlt:rrota \ tlli,ta. h~·ch•&gt; qu, /.apatct
rehusó. Francl!SCO Ricc1u: /,o R&lt;•\/J/11uán \fe\1c,11w. l!arcclona. 1 Jttortal lsrugu~r,1. 11170 r
97 indica que Va\com:clo, alinmi que\ tila, /:rp,lla acordaron d intcrL·,1111h10 de prhtonnn,

831

�con el lin ,k tu,ilarlos :\rch1\0 dd gcnaal ,.k JI\ 1s1ón Juan .-\tidrcu Alma,an I Jlll!lta
J1ménct Andreu Libro Núm. 2➔ Junio a octubre de 193➔. r .n
:.i Enrique KrauLe P11eme e111re siglo., l'em,rnuno Ct1rra11:o BioJ?ra/ia J.,/ potlt!r 5 1\ k:--1~11
Fondo de Cultura Económica. 1987. l'ill!s. 27-29,
:• José Francisco Collo Ugaldc 1, 8&lt;'1111;1 J11óre: e11t'm1go de la~ c·orndas de toros' l· n la
Cia,·ew CENl/'O. \1,estra /11s1om1 J1Híre: /h~torw y muo ;1,k\lrn. númcro, ➔9 ~o. pp .rn.
47. Acerca Je la an1mad1 cr:,1011 de l'.1rran1a a lo, toro:,. rnn,últ,;se CE\ 1"-1 Condum,:, ~ondo
XXl--l ··Tekgramas Je VcnustrnM Carran1a.. Cah,; sc1)nlar 4uc Alma,an ror su part.: .:ra
afr:cto a la ncsta taurina. 1\ndrcu. op c11. Cap 1.XYll T1huroncs :- unwn:ra,. no ,ólo peore,
quc los de Acapulco Stn(l más sangutnarill, 4uc lo~ de V,;racn11..
:\ Jo5dina :-.h1g,uel Flores: Introducción a íram:1,co l. \1,idcru· Obras comph•1,1s tle f- ra11C1S('O
/gnawi \/odero /)1sc11rsn.1: 191 /-1913 . '.\k'\ICO Fditur1Jl Clki 2000 l'ág 17
:~ Scgun ,\ndrcu Op Cit. "Recibí la I istta de E1c4uid l'addla. de quien Jamás habia \ab1do
qu.: hubiera andado con los 1.apa11s1a~··, Inglaterra liahia prnt..:gido con Jc~c;iro en Yucatan la
ex1crm111.idora guerra dc castas e 1n1 ad1cndo cada Jia má~ terriiono patrio&gt; c,tende~c hacia
fkhcc. por lo que prct.:nJ1a m\aJir t!l tcrnwrio cuandu prcparab,1 sus conongcntcs para
marchará Chiapas. con la n.::c.:s1&lt;lad inaplaLabk Je conquistar una fracción de lrontcra o del
litoral cn Chiap¡15 ) pro\ccrsc del c:--tcm1r en su lucha contra Carran1a Dicho 1110\ 11111.:nto
armado contra Belice. pru,ocaría su ancxwn a \.lb,irn y aunque la cmprc~a AlmaLan no pudo
llevarla a ckcto. no de,1a de llamar la at.:nc1ó11 el hccho pro1oca11,o contra el gob1ern\l d.:
Carra111a &gt; de hos11hdad a lnglatcrra. lo que hubiera agudi1ado aun mas la situación
internacional de '.\1~:--ico. va dañada por \'1lla en Columbu~. Con~Ltlte~e ,\lbeno Salinas: /.a
e,·¡)(•dic1ón pw1111ra. México. D .r.. Ld1c1one~ 13otas. 1936
~1 Andrtu Op C,r "Una ¡¿mea rnadrugada um lo~ condenados a mul!rtc Alfon~o &gt; Antonio
Santtbáñet. Cómo se realizó el tüs1lamicnto..
28 lbrdem. "rraca,ados .:n San krón1mo. sin noticias del gcnrral !krnanda ~ con ~I enemigo
casi al frente. Fatal prcc1pi1ac1ón"
29 lbidem. ,•lmbt1 del me/o 111¡,ida arboleda cm·,1s lio¡as no lomian los caballos 1· 111 dónde
darles agua Las gentes tenían ,¡11!' exprimrrsc en /11 haca los trapos mo;adn.1·. porque la
!IO\'t:na era constante y la oscuridad com11lew, pero 11/J había charcos \ o podian hacer
lumbre, no lwbia leña seca, se echaro11 u perder rodos los arillos r c1 lo~ 1res días se habían
perdido t0do~ los comesllhles y habia t¡11e comer la came cn111él de 1111esrros caballos y
después la de chango 1·11w /11ego la peor peste. el pá111co. la deses¡,era11:a, eljata/r.1mo. todo
Jo que predisponía al orgamsmo a ser presa de las peores ei((ermedades. llagas en rodo el
cuerpo que secretaban agua lechosa. úlceras en los tobillos, aparic1ó11 en ellas de los
gusanos que no había con que combt111r más q11e con aslillas para u-las ex1raye11do de la

municiones
: desbarrancarse a pi.: por 10,·· -''l)rdo nes. para ca 'r · •
•

que 1mplacablc vigilaba los soleados plan d 1
' seguramentc con d enemi¡¡n
t
salvaba por un míle.rao ) ~-- r~hacs:a. li&gt; ºa~ e
rnS as dd lsimo. Les prometí 4uc s1 10 ;,c

ª~

• • '
' · couena I ccrt T • ·
·
sometido. El ,crdadero milai&gt;ro fue , d ~
· d , ! icaria 4ue por mi orden ~e habian
e
e 1 e1 ,cxo ebil [k ¡0
h ...
centenares. de las mujeres no supe n, de una D.: las ar ·.
. ~ om"r.:s murieron por
las levantaban las mujeres\ algurias carc h h· , '
mas que tiraban los hombres mucha~
.
•
-ª anF .asta .a .sus·. mando,
Una ¡ ,
d
. ·:
Juan
. Prat. iba
. con ocho mese, dt embarazo
· · u, unan1111c la sohc11uJ
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ranscripc1011 del dccn:to expedido por Venustiano C
J nza e;,
·n proceso
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~alacio Nacional. ciudad de Mé.,ico.
arran a el 9 de octubre de 19 l 6 en
Andn:u. Op (11. "Enemigo, lllll\ peliorosos C I O-acababa ,o con¿¡ o él acabab-1 co11m·1·' 1" E"'
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Almazán desdi: 1917 a ¡ 910 , ,
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' c rranc1~tas que perseguían a
- • en 1,1 Lona norte del pais i:ntr, :-,: , 0 L,,
.
estaban el propio Osuna. Gal indo !\!cocer N r
·
e.' uc,
con ) l arna u 11pas.
Alfredo Ricaut. Benjamín Garza. P~rfirio Go~~á~:rr;tc. Lug~nio Lópc1__ lldefonso Ramos.
segundo de Francisco Murouia
.. odolfo Ciallcgos) Eduardo l lernandez,
Jl

e

.

Josefina Moguel Flores. la ca111pw1a electoral. Op. Cu. En roc~so
lb1dem. Actualmente en proceso un articulo
, • . . p
.
denominado Congreso legir11110 l' d . \qlu, _c srnbo sobre la proclamación que hiLo cl
. .
nr os . e.rtccmos en el 4u, d "i .
.
const11uc1onal al electo general de di, ¡010- 1
, d
.
c ce aro prcsu.kntc
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•
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~ n uan "n reu Almazan
Andrcu. Op. C11. Opma a ~u juicio que cl Constitu1 ·n
.: .
.
rcv1rn la república central de Busta"1·111t • d, ,·,
\ . e te srna solamrnte una farsa para
' " ' c) e .:,&lt;lnta, nna.
J&amp;

carne viva ..
Asimismo. Alma7án menciona en "l/0111e11a¡e a las mu;ert'5 que en el desastre de
Chiapas se portaron con 1111a abnegación _1 mlentía asombrosas". que salió el 14 de
septiembre de 1916. de Santa Maria de Chimalara para cru1ar la ,ierra:
co11 n11/ qu1111e1110s hombres, 1resc1en1as m11¡aes pdeadoras mucha.1 de ellas y
dos mil caballos Dt!sde esa noche nos l!01·1ó consra111eme111e por 111contables
días: ya q11e 110 se pudo hacer !llmbre, deba1u Je/ ag11a 110 había para beber: en
/os cardones de la sierra donde pasaban die:. caballos 110 podÍCln pasar más por
los 01racaderos que se lwcw11 en esa tierra 1·egewl l'lrgc11. 110 hubo que comer
más q11e carne de caballo cruda pnmero 1 desp11és, ;came de chango.'. seis
111gen1eros con brújula nunca p11d1ero11 decirme dónde quedaba el nol'le. pero ni
s1q1J1era me e111mdía11 lo que les preg11ntaba: empe:ó la gente a e11fermarse, a
s111cidarse
Decidí ordénar la desbandada autorizando a todo, mis subordinado, a tirar armas )'

832

8.13

�ANÁLISIS HI STO RIOGRÁFIC O
SOBRE LAS CAUSAS QUE PERMITIERON LA ACUMULACIÓN DE
CAPITAL Y EL DESARRO LLO ECONÓMICO E ' LA URBE
REG!OMO NTANA
Lic. M:iría Concepción H inojos.1 Vclasco

En la tradición judaica, la Biblia considera el trabajo como un
castigo al hombre por haber pecado cuando comió la fruta
prohibida. Sin embargo, en la repúb lica, y aún eJl gr:in pa rte del
mundo, el Estado de Nuevo León se distingue como una entidad
donde el trabajo es un va lor reconocido y practicado.
El trabajo, y por ranro la economía, se iniciaron en el planera,
desde el momento en que los seres humanos abandonaron los
árboles y se convirtieron en recolectores y cazadores. Más carde,
cuando se ll egó a la etapa conocida como pa leolítico inferior,
donde los individuos ya llevaban vida en familia, comenzó,
además, la división c:lel trabajo.
En esa época, las mu jeres cultivaban la tierra y domesticaron
los primeros an imales. Los hombres dedicaban su esfuerzo a la
cacería. Debieron pasar muchos siglos antts del siguiente período
económico. Al poder obtener cosechas superiores a lo requerido
para la alimentación prim aria prop ia de la fam ilia y de la tribu,
encontraron venraja en imercambiar con habitantes de las
regiones cercanas, y así lograron consum ir una rnayor variedad &lt;le
productos.
De ahí conrinuó la evolución, aparece l.1 vid,1 comercial
formal y el inrercambio con dinero, y;i con una civil ización
avanzada. En esr:i época el hombre descubre y esrab lece, las
8.35

�. .
tras muchos muchísimos
5
d Al, final v como
P rimer.1s 1nJu rr1as que permJ[leron,d ¡'
l
greso e mun º·
' siglos, el acelera d o :' Jctua pro fi
.
la cu-ti ha alcrnzad.o
~ lario.
.
a h' ecapa 1nanc1era,
. '
coro
se: lleo-i
ü'
nue'.)tra er,nda&lt;l en ésre momenLo.. d mere.ido· la producción de
Son bs etapas de la econom1a e ., .
.
.
1·
..
,
l.1
cranstormac1on
de
los
pnrneros
y
insumos, la comercia 11.ac1on,
como úlunu, la financier~.
.
canos eras h.1ber acumulado
Es fama general que os reg10_mon desde la segunda mirad del
. l
1. mponances comerc1ances
capHa como
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. l XVII hasta la primera nrna
e s1g o
'
d
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s1g o
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. , a parcir de la segun ,l mna
e
erapa la de la in ustria ,~ac1011 . d del siglo XX. Es entonces
dicho siglo Y haS t a la pr1~lera mita
·
,
la ventaJ·a en ser
. . n , (·o diremos conocieron.' ,
cuan dO adquir1ero
trabajadores cécnicos m:~nuales. la ido del valor ahorro, heredada
Continuaron ademas, con
11 '
. , de una manera
de los primeros pobladores, aque os que v1v1an . d
época
d 5
. aceprada aún por quienes, a parra e esa .
,
muy mo e c.-1, Y ' . '
I·
•¿ d Estos nuevos habitantes
. . .
'c:c1ndarse en .1 e1H1 J .
1
pnnc1piaron a ,l\
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d
.
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.
de los Esta os vecinos,
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provenientes
b . casas ¡)ara su ami 1a,
. . .d d d
t ar un me¡or era a¡o,
rae, 1t a
e encon r..
do ello ofrecido por las prime ras
escuelas para 5 us hqos, ro
.
1 · ·l de vida de sus
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l·
. · lograban meJorar e n,vc:
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indusu1as oca es, ª
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.
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Nuevo Leon es conoc1
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famd1as. Gracias a esro,
d I Est~dos puncales del pa1s en
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l 1enos uno e os
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ser l:i ent1 a , o ª. n
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.,
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y poca la gan,1 e1 t.1, t:i.
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permanente. in _em )a o , d
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. 1tr1buvc gran emen
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1a reg1on
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"hecho en Mo;1eerrey o se
. , En ocasiones bast,1 se iga,
N ac1on.
leonesa p.na que sus
l cmpreSJ como nuevo
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.
reconozca a a
d .
. dos en el resto de l.i n.1ción y aun
produccos sean bu~ca os: acep1,1

Primarios básicos.

en el extranjero
_
.
_ &lt;l
r)tabkt.ió el N uevo
Al . bien ·se enfn:nlJrLl, cuan o se
rnr,1 , ' '¿
~ h ,v1erropolirnna Ciud.1d dl'. Moneen?
Reino de Leon Y espue_s i ' :l
f' icos; . H.ibría carencia
.
blcma de l:i ra e e recursos ,~
. &lt;
d
el mismo pro
:l
,
,·,· asc 7 Jt: pro uccos
1 1
de agua, mala ag~irn_lrnr_a, p¡°ca a~ ':~~
~Jn~;~'5• tan ded icados Y
minerales? Ademas, ~serun o~ 1 º

~c~;

¡..: $(1

afectos a la cultura del trabajo y fueron los creadores de la riqueza
del Nuevo León, la nacida .1 parcir Je l.1 mitad del siglo XJX y el
XX? ,Sería normal para los españoles, o los hijos de los hispanos
peninsulares, establecidos en los primeros tiempos del Moncerrey
virreinal , considerar el trabajo manual, cómo digno de ellos?
No es posible:, pues desde prácticamente el principio de lo que
más tarde fue el reino español. al trabajo manual se le considerab,1
de "gente de poca monta". Los nobles hispanos, el hombre, no se
ocupaban de trabajos manuales. Desde su nacimiento su vida se
centraba en ir a la guerra, ser religiosos o estudiosos de la
literacura.
Los hijos varones de los ricos y grandes burgueses, podían
educar a sus hijos para ser médicos, escribanos, contadores,
abogados, joyeros, oficios considerados propios de burgueses, pero
no de los nobles o "hijod.dgo". Hay que recordar que en aquellos
tiempos, las muje:·es sólo nacían para ser esposas o religiosas, pero
no cenían oportunidad &lt;le adquirir insrrucción, la cual se reservaba
para los varones o denrro de los clau~cros religiosos.
Los grandes comerciantes distinguidos, aquel los que
compraban o vendían cargas de los b:ircos recién llegados de
América o cosechas complccas de regiones empobrecidas por la
guerra, igual que los burgueses, no podían o por mejor decir, no
debían permirir que sus hijos varones
fuesen agricultores
manuales , sasrr~s, zapareros, carpinteros, rnaranccro~, albañiles, o
cenderos.
Cualquier hi jo de España que se sint iera, o qui~icra llegar a
ser "hijodalgo", incluso muchos de ellos dcscendic:ntc~ de simples
campesinos, pero de.scosos de subir en la escala soci.d, pJra logrJr
ingresar a esra categorL1, dcberia dcmosrrar su v;ilí.1 panicipan&lt;lo
en alguna guerra, oficio muy· discíngui&lt;lo, ,1dcm.ís ,er cristia no
viejo y buscar la limpieza de sangre para probar, a m;Í\ de algunas
cos:is sobre sus :lntep.1~.1dos, no h.iher
tf.lh.ljadc, en ofitim
manuales.
Las mujeres, l.1~ hij.is de lo, gr.111Jes hurr,unl'.'&gt; ~· neo~
comercian res, rccihí,111 un:i c.1pa de cullur:i y ,uf"icirnte irVitrucción
como para convertiVil'. c11 oc;isioncs, en l'Spos.1~ Je cmpohrcciJm
nobl es a guienc, t:l!.1,, con rn dore, Jorah.111 de nuno rn,
blasones.

�La península ibérica, aún anees de la época de la invasión
árabe estuvo en constante guerra: ibéricos , celtas, romanos, godos,
· · dos y demás tribus- bárbaras provenientes
del norte
v1s1go
.
,
germánico, asolaron el territorio durante ~rnchos siglos. Oespues,
la lucha , durante 800 años, fue concra los arabes, y al fin, ya como
un solo reino y bajo el mando de Carlos de Habsburgo, I de
España y V del Sacro Imperio Ro1:1:n?, la guerra de la
Esmascalda, donde lo más granado del e¡ercno h ispano, lucha en
el terrirorio llamado más tarde, AlemaP.ia. Al llegar al poder los
Austria, cont in üan en su papel de invasores, ~uerrean contra
prácucamente coda Europa en su deseo de c~nqu1srar, .º. retener,
los Países Bajos, largas batallas donde quienes pamc1pan, se
convertían en "hijodalgo".
En esa misma época, el ir a América en busca de fortuna, - la
cual en la mayor parte de las ocasiones, lograban- aquellos
españoles segundones, valientes, aventureros, con cu ltura_, . o
burgueses con conocim ientos, al menos sab1an leer, escrtblf,
conocían las Escrituras y algo a los griegos clásicos, se converrían
en "hijodalgo", por el simple hecho de cruzar el o~éano. Por ello
no podían ser trabajadores manuales, estaban o~ligados a tener
esclavos, sirvientes o encomiendas para . este npo de. _labores,
a-quella que prod uce la primaria riqueza bás1c~ de una nac1on.
Cont rariamente acontecía con los em1grances a las crece
ias in glesas, donde los recié n llegados acostumbraban
co lo n
. · d
semb rar, cuidar su ganado y aún construir sus v1v1en as con sus
propias manos. &lt;Sería por la falta Je apoyo Je los naturales de la
región, pues debido a su bravura no permicían ser tomados co mo
esclavos? ·O acaso el cosco y manute nción de los pocos esclavos
negros no\edicuaba como para utilizarlos en esce [lpo _de labores?
Aún podría ser una tercera causa. Entre esrns emigrantes, por
tratarse de procescantes, exiscÍJ una cultura
rrabaJO donde, _Yª
en esa época, se le reconocía como un valor, qu1ent.:s se c~~veruan
en ricos, eran los amados por Dios , mientras en el cacolic1smo , el
reino de D ios es el de los pobres. Adcmjs no hay que o_lv1dar la
falta de poblaciones en las colonias inglesas, a d1ferenc1a de las
grandes ciudades de los virreinatos espa11oles.
..
. ,
A los pocos años de la conqu ista y c,1ída ~e I enochurlan e 1:
manos de nucscros antepasados ~sp,1óoles, casi d~ 1nme~ 1.1ro, l~l
m;Ís audaces exploradores cmp1e-¿.1n sus rccorr1&lt;los dt:nlro d

Jd

8.38

llamado arco de l.1 Gr.rn Chichimeca, cicrr.1 que se enconcrab,1
hacia el norte de Li CiuJ,1d de México. Van en büsgueJa de
nuevas fuentes de riqueza, la cual, por aquel entonces, descansaba
además de en los minerales , en la ganadería y en b agricu ltura,
crabajada por los indios encomendados, mano de obra barau.
Estos indios encomendados también labor:iban en las minas,
don de eran pdcricameme esclavos, muy diferente a la ic.lc-a
primaria cuando se establecieron las cncom,iendas.
Tamaulipas, p,irtc del Nuevo Reino de León, fue descub ierto
muy pronto. En 1521, un año después de la caída de México
T enochcidán. el propio Hernán Canés y Nuóo Je Guzmán
desem barcan en lo que más tarde fue la provincia de Pánuco.
Posteri ormente, algunos hispanos inic iaron el recorrido por estos
inhóspiros sicios en 1527, cuando Sancho de Caniego penecra con
una expedición al nonc del río de Las Palmas a la cacería de
piezas, de indígenas que vendían como esclavos a los hacendados
hispanos. En 1527, ya habían llegado a b ciudad de México,
rumores sobre la existencia de oro y sobre codo, plar:i en la reg ión
del no rte.
La primera visita documentada de un español a lo que fueron
más tarde las Provincias de Oriente, fue cuando en 1529, Antonio
Sotelo de Beranzos, envía, direcwnente al emperador Carlos I de
España, un informe sobre la enrrada del comendador Anronio de
Barrios a territorios, por aquellos años aün desconocidos, los
cuales se enconrraban a "150 leguas de Pfouco". Ahí se informa,
haber enco nc rado plata en una sicrL1, la cual se cree pudiera ser la
de Cerralvo, y asegura alcanzaron a disti ngutr humo de alguna
població n indígena.
En ese tiempo aún cuando ya se consignab.1 extrema la fiereza
de las cri bus loca les, los espaf1oles eran recibidos como encmioos y
hechos prisioneros, ca l como lo da a conocer el cronista A.lvar
Núñez Cabeza de Vaca, quien, acompañado de Alonso del Castillo
Andrés Do rantes y de un esclavo negro llamado EscebJni!lo,
estuviero n prisioneros de los indígenas en Florida durance varios
años , sin embargo con gran habilidad , lograron convencerlos de
que eran dioses y podían efecruar curas y milagro~, como resucitar
a los muertos.
_Bajo esta tesis , se liberan y emprenden un viaje de b Florida
hacia el mar del sur, a lo que hoy es Sinaloa y de acuerdo a su
839

�·1rine:-.1r:o. ~,ieben haber cruz.ido por esras ti..:rras, como Ja a
conou::r cr. ~u ocriro, ~ üi'lez Cabeza de Vaca. En 1536, conocen
el terricoriu que más carde se convirtió en c.! Nuevo Rein 0_ de
León, h:ibttJdo por los chich,mecas. El nombre genenco,
despccll\'O con 1._arácrer peyoracivo, era _dado por los cu_lcos
inJíoenJ'i de mesoamérica del centro del aluplano, a las aguerridas
rrib~~ nónudas del non..:, en el sentido de /)ljo de perro, o indio
1

desnudo.
Bajo nea clasifioción se engloba a un n_umero.so grup~ de
cazadores ,. recolectores nómadas de Ar1doamenca, rnbus
zt1raclnclinn°rcas, pa recidas entre sí pero con diferentes lenguajes,
coscumbrv,, cultura y con diversidad de nombres, pe ro todos
ellos, correspond ientes a la civi!i-t.ación nahual_c~ca.
Alaunas Je esta\ tribus 1ndígcn:i.s, se movil izaban dentro de la
cultura~ de los coahuiltécos-kr1ra11k11wrz, carr111c /:rna cotomrznes o
comecrudos del grupo siux-hok,rno, quienes poblaron pdcr icamcn ce
Li rotalid 3 d ele lo que hoy es Nuevo León con excepció~ del sur de
la en tidad, donde habiraban o ingresaban, los cua11ch1chdes ele la
famil ia Hokana del grupo Kt1rankawano, y
al oriente, lo s

Truna11lip,1.
Cuando se d ice que h:ibi caban o ingresa?an al
de .l~ que
hov es Nuevo León, lo h.tcían tras sol1cHar :1uronzac1on de
qu.ienes ocup:1ban esas rierras. Los narurales tenían ll~ sen_cido de
rcspero muy especial. Si deseaban '. r en busca ~e algun a_l1menco,
nopales, runas o cace ría de an1 males, ped1an pe:m1so p~ra
acercarse a cerritorios que no eran de ellos. ¿Que pensanan
cuando rras la llegada de los españoles, éstos no can sólo reco rrían
sus tierras sin su autorización, sino las lOmaban como de su
propiedad incluyéndolos a el los y sus familias~ No lo sabe mos,
carecemos de documentación al rcspecco.
En el travccto de :-lúñez Cahez,1 de Vaca y sus compa ñeros,
muy posiblc~ence c.:rmaron por lo que hoy es, el_Estado de Nuevo
Leó n , al menos eso se deceua analizando la cron10 y los relatos de
su recorrido, donde infor111,1 sobre si[ios que ,1ún hoy puede n ser
identificados. Muy posibkmente conoció \.1 región cerca na a
Mo nterrey, lo que hoy es Apodac.1.
En su escrito da a conocer que divisó hasc.1 100 cJsas, lo cual
.
· l J 1, ' de
permite pens,1r que se tr:naha de un,1_ lOllH!lllt .1 le mas
3
quinirncos individuos, puJíl'.nJo haber s1&lt;lu en un lug.u cercano

sur

)oíl¡{)

las márgenes
del río
.
. Salinas · Encontró , en lo que ¡1oy es
Tamaul1pas, asentam1encos escableci&lt;los, ,1sí los llama, de grupos
de chozas ~n
airo de alguna de lds sierras de la J'amaholzpa,
don?~ los 1nd1genas como tribu, habitaban permanentemente en
famil ia, aun cuando sin gob ierno alguno.
C o n tinúa informando: los amis~osos (?) indígenas escablecidos
en la margen de lo que suponemos es el río Salinas, le d ieron a
conocer que en lo a_lto de la sierra, exist ían poblados mucho más
numerosos.. ,Pretendieron llevarlos hacia al lá, sin e m bargo, N unez
·tal vez tem10 una emboscada y evicó acercarse.
, Si co nsider~mos, como afir man los croniscas de la época, el
numero de habnantcs en cad:i choza era de siete a di'ez p erso nas,
en cad a uno de los lugares detectados , habitaban cerca de mil
indígen as. Es poc? proba~le, por que esa gran cant idad de
person as con. necesidades
alimenticias y de vivienda, , los ob]'1gar1' a
. .
a tener una 1nc1p1ence economía , similar a la de los pr1n1eros
·
seres
humanos sedentarios de la época paleolítica inferior, con división
de trabajo, aún cuando esto si lo c.:onsignan los cronistas. Los
hombres
cazaban, las mu¡·eres hacÍ'ln
el resto
de ]as 1a bores
. .
,
,
1nd1spe nsable para la vida diaria.
. ~uy posiblemente, por la información q ue hemos recibido,
consi de ramos que los habitantes de esras ciaras, vivían en forma
~ú_n_más primi_riva que quienes recorrieron las planicies de África~
in_1c10s de la historia, ahí, al menos sembraban los más elerm:nrales
alimentos _para su subsisrencia, se acompañ,lban, además, de
algunos animales que y.1 h.ibían logrado domesLicar. Sin cmbaroo
entre n uestros aborigcnes,
,
hasta la fecha en el arco de [~ G' rt&gt; ,
Ch. h.
··
an
_1c 1meca, no_ se ha loc1liz,Hlo información ;tlguna sobre
animales
domesucados, 'v su a{Yriculrnra
en ¡oJo c-iso
· 11 .0 • •
. · j
t&gt;
'
• 51
l bü ,l
ex1St_1r a guna , cr,1 de mínimas proporciones.
"'
. fa~ vez fuc'.a debido a no ser necesario para su sobrevivcn(ia,
dispo n1an Je al1rncnto~ y_ .111imaks a l.1 mano. \ro h,1~, que ol\'íd.n
que los hombres de Ll'&gt; tr1hu.., locales er,111 cnadorc.'&gt; mu\· oitoS(JS
Ad e mas,
' el J1ech o de c:i m b i.1 r en form ,1 co m t.111 te J ~ v \ ;en J , . ,- ú ·
1
1 1 11
cuando fuera [an sólo C.'&gt;t,1cion.tl. -cn 1nvinno c:n ,tl(,:111 ~itio
s~guramenre mis ,1hrig,1Jo, y en \'eran o en otro d t Cc1 :r1t1:- le,
dificultaba el tener siembr.ts ,. ,1nim.ilc,.
·
, Sus chozas la., lna11r,1b.1.11 con v.trios p,d(1\ corr.1d,1~ lk .ilgt'rn
arbol , ent rccru?.ado\ c11 h p1111c.1 y cuhicrrw. con p.q.1 p.ir.i f'nr;n,u

!º

,~., 1

�una especie de conos. Erirn c~t.1, h.1h1t.1uo111:~ un_o m_.Í\ pri111ic1v'.1\
q ue Lis paleolír ic.1s afric.111,1,. No obsc.1ntc eqo 11'.1pl1i..:Jb.1 1r.1b.1¡u
p.ir.. sobrevivir. No ccni.1n l.1 idc,1 Je con:.t'n';H lfl~UlllO) p.11 11 ti
fucuro de ellos o de sus FJmilias, .1lgo de lo l7t1e los ,ILllSJb.1n lll~
españoles.
.
_
,
Es ras viviendas. informa el cron1~t.1 Alonso de Lcon en ~u
historia del N ucvo Reino de l.con, se cong1eg:1ban en r.1nchcri,1s,
que la mJ.yor parre de dla.s cont.ib.rn c~n quince t.hoza~ ,tlint,1das
0 d ispuestas en form.1 de media luna. Su~ choz.i~ lJs fornub,in de
zacare O ca rrirn en form.1 Je campana, con una lumbre en el
cenrro. No obsc.tt n te, como se dice en pirr.1fo anraior, era una
economía muy preciri.1 y sumamente dificil._ pt:ro. ~mplicaba
rrabajo, ral vez po r esco no deberían de haber sido cal 1hcados de
"flojos y holgaz.111cs··.
.
,
Su alimenc,1ción parecía a los espaüolcs del siglo XV! l y XVIII
no ran sólo poco vari.1da, sino h,1sra inmun.da . _Consumían
víboras, ratones de campo :,· ro J a clast: Je al1n1.1n.1s. _Mas de
ac uerJo a los cánones acrnales, recibírn 10do upo de
carbohidraros. calorías, minerales, y vitaminas requeridas.
En vera110 se alimcn1ab1n de nopales, ílor de cu na y runas
cocidas en barbacoa, cuando tiern.1s. J\.Ltduras las ucilizaban
secándo las al sol como pasas. Las vainas del mezquire, cua ndo
ciernas, bs masticaban, una vez secas , las molía n en los morcer~s
para obrener harina mezquitanut!, cornida de muy_ gra~ sustancr,1
caliente y seca, hacerlos engordar en ese tiempo. El origen d e la
palabra ·mezquitamal es nauha, lo cual nos indica de do nde
provenían sus lenguajes.
. ,
.
En el invierno ,;,, alimento cons1st1a en d uerno centro de la
lechugui ll.1, la cual requería un coc ímienro duran~e dos días Y dos
noches en los foi;ones, la llamaba n nezcale. Ademas, preparaban el
corazón de las p~encas igualmen te en ba:bacoa, si_n desca rtar ~ue
se aliment.ibrn del maguey, la anacahu1ra, mandioca, calab ac1ta,
chilacavote, nueces, maguacara, fríjol. trigo silvestre y chile.
To.das estas y algunas orras planeas alimenticias crecían en
form,1 n.1tura\ y s~ loc~alizab.111 en aquel entonces, a rodo lo !_argo_ Y
ancho del Estado. Posiblemente sembraban algo de ma1z., Sin
embargo ran sólo rencmos como información las p rnrnras
los cuales, al ser inter p retados por los
ru pesr res Y 1os Perrogl1fos,
__,

arqueólogos, dan a conocer que pudieran ser mapa~ dondL· se
ind icab,111 los m&lt;:jo res sirios para la c.iz,1 v la :.iemb1a.
Aquell.is tribus t¡ue v1v1.111 cerca de ,los r1os Jisponí.rn de orr.1
gran f~enre ,1l1memicia. Com ían pescado, r por rnpuesro los
langosrrnos muy abundantes en muchos de lo~ ríos del área,
desaparecidos en el Estado tan tarde como en la segunda mnaJ
del siglo XX.
Eran diestros pescado res y tal vez para refrescarse en los
cálidos veranos, ~costumbraban nada r en los ríos, algo q ue
muchos de los hispanos no sabían hacer y no comp re ndían.
Cono cían la cu lrnr,1 del agua, pues como se ha mencionado,
poseían u na gran habilidaJ como pesca&lt;lore~ y usab.rn diferentes
form as para atrapar los peces. Tejian una especie de redes para su
cap_rura y por la_ noche, los de~lumbrabrn con anrorchas para
obl 1garl os a refugiarse en las cuevas, un.1 vez .1hí, los e,,rraían, en
ocasiones aún con las manos.
Urilizab:111 también ílechas, y obtenían de los poblados ríos:
robálos, mojarras, b,1gres. catines, besugos a más de algunos
mol uscos y camarones de agua dulce. Estos
alimenros los
tra nsporraban en un:.i red tej ida entre dos pa los &lt;lclgados que
llamaba n cacaxtle. Su alimenración incluí.1 di,·ersos ripo~ de carne
la cual obrrnían de la caza: coneJos, liebres, venados, rejones,
mapaches, comadrejas, arm,1di ll o!&gt;, dacuaches, rapires, casto res,
ratón de campo, cu lebras, víboras, perrito de bs praderas, .trdillas.
con lo q ue completaban su alimentación, por ranro puede
considerarse rclarivamer.re bala nceada.
. Aprovechaba n las abundanrcs aves de la región: p:nos, ocas,
pichones , palomas, cóconos, codornices, perdices, lo exrr.liio es
que ~o hayan tratado de domesticarlos, o :d menos ninguno de los
cronistas d e la época lo consigna. Tenían los ind ioenas ( ·acaso por
J'
. , ')
o
&lt;
su a 1men t ac1on. una gran fuer7..l y agilidad l.1 cual llanuba
mucho la atención de Alonso de León. Son graneles cazttdores y

cuando salen

110

dejan cosa

/IÚ)(/.

Corren como un uenado.

-

Excelentes en la elaboración de puntas de flechas, las usab:1n
no ~an sólo p~ra b g_uerra, sino p:ira cazar los anim,iles que les
serv1an,. ad_em;-is ele al1menro, para cubrirse con Lls pieles en los
crudos 1nv1ernos. Los hombres las u~aban para cubrirse como ~¡
fuer a la capa de San Juan I3a11tisca, sobre uno de los hombros y les
caía hasta el muslo. Las mujeres, llevaban, en 1~ parre posreridr de
843

�su cuerpo , pieles de venado en invierno y verano. La parte frontdl
co n un faldín de z.acate.
El uso de pieles indica trabajo manual. Requerían al meno~ un
mínimo cr.1tamiento, muy posiblemente tan sólo el usual en l:i
etapa paleolítica, cuando, después de desollada la piel. la
masticaban para ablandarla. No se tiene informes del uso del
salirre para co nservarl a por m:ís tiempo, tal vez por la abundancia
de los animales de donde provenían, no tenían necesidad de su
co nservación, posiblemente les era más sencillo cazarlos que
cunirlos.
Te1ían también tiras de piel de conejo co mo vestimenta para
los homb res, en los fríos días de invierno, el resto del año andaban
desnudos y si acaso, con unas teuas de cue ro , las cuales no
necesit ab ,1n elaboración, tan sólo tomaban un pedazo de piel de
cualquier animal, y daban media forma de pie , lo fijab a n con tiras
de cuero o de lechuguilla y les servían para evitar las espin,1s.
Pero su rrabajo iba más alhí. de la vivienda y la alimentación, y
aun cuando, como ya se lu dicho , los hombres andaban desnudos
y las mujeres co n faldillas de zacate cremado, esto úhimo requería
que ellas dedicaran tiempo y esfuerzo a su vescido. sin o lvidar la
ca ntidad de líneas pintadas con las que adornaban rodo el cuerpo
y la cabeu, diferentes para cada una de las tribus .
La fabricación de los arcos y flechas ameritaba gran trabaj o
debido a que usaban raíz. de mezquite para el arco. La cuerda
estaba hecha de lechuguilla, las fle chas de carrizo delgado , y para
endurecerlo lo quemaban al fuego. Las puntas de &lt;liferenres
camaños y piedras calladas. Algunas, las de hachas y la112as, muy
roscamence, otras, pequeñas, con gran adorno y de un cipo de
piedra dura, en especial las urilii.adas como arpones o para la
guerra.
Cieno que tenían una gran facilidad y habilidad para c:dlar la
p iedra y convertirla en hachas o punta &lt;le flecha, pero codo llevaba
tiempo y por s upuesro trabajo, aún para sacar J.delanre su
economía de subsistencia, roralmencc paleolític,1, cua ndo los
cronistas de la época, los califi caran de glotones, epicúreos, flojos y
holgazanes, hay que considerar que dicha calificación proviene de
la cultura de ese enconces, barroci. hispana y renacenrista
europea.

N o exis te constancia de
d
.,
algo deben de haber ciaba Jpro ~ccron para inrercambio n
h
ra o aun e f
' 1as
an en co ntrado en alounos d,e I
n orma muy precaria. Se
ralladas en concha .,, orro
o tipo
.
os escasos encierro ~.
· cuencas
.
de .td
son de la regi ón. Si rec·b,
l
ornos co n elementos q
N
h
t tan a go debían d
ue no
o
a dado a conocer s1· en'" 1'
' ! . e entregar orru artículo
M
1-. •
os u cim
•
•
en rna, ,..,_ L., también había e .
. os enucrros c:nconrraJos
Hay que co nsiderar l . x1srenc1a de algün adorno.
, .
e ttempo .
d
cron1cas. En d siglo XVII I
c~an o se escribieron las
·, europea , de
educac1on
,, os cron1
sras ¡1J b'tan rccib'd
1a
esa epoca
y
1 o
narnra les d e la reaión
, ' .r , 6
por
::,
,a pesar d e qL·e
- branco f)ara ello s, los
para so.brevivir ' .,. muy ~1m1
_. 1ar a ¡ 1 ' de ra¡ ª/ª 'ban en fo rma co nunua
.
pro d uc1r para inrerca~bio
1 ,
. ,1s tri us pal eolíticas al
.
' no o cons1de b
'
no
recién llegados ;
I
ra an rraba¡·o.
Los
d
, ,gua qw 5
parre . e su tiempo a guerrear ci:n~s an,ep a_sados, dedicaban gran
posesiones, cu:rndo
no esta ban ocupad
' en ddensa
de sus
- y
.
.
. fomil'
·
1as
venra , sus hac1enJas o esta ne,· 's E I os en rr por piezas par,1 su
XIX
· ,a l.i imperiosa
•
'necesidad
- '' - n da reg
' aun
, en trado el sigl o
-' ' ex1~u
d ion,
guerra viva. Los atanues P .
de efenderse, era un luoar~de
t.
,
' rrrnero e las 'b
terra, Y mis tarde 1 ¡ .
· rrt us narn rales ¿,.,o'-- es ta
61. b
ce o~ ap ·1ch
? iga an los habi t an res de e . , es y comanches del none
lucha ' d-e Io concr;irio no huhien
SC,l zo na a esra
'
. d._
r en conqanre pié de
nece:ar10 pua la se¡,;undJ crap;, J'.. ~o ~Jo llo~ecer el comercio, r;in
3
El gobierno Es _ l
· ...
e'-ononta.
"
n,1no
rris
I
d'1,·1..
entre Esp.tn.1
- ,. Po,nw.11
r
' ord· · Ja
s·ón
de ¡as nuevas Cttrras
.
1
149"J, al poco · riempoto de su ena
,l por el p
i, . L
ªP· ,&gt;\j• ejandro VI en
Tratado de Tordeci llas b,,, ··lt cl~cu_llfln_rn:nrn y for malizada en el
de
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' .. ''". ,l i n r r, 't ,,. . . . l
stues
que se reconoció su c.1 liJ1d. ~'.~·ruon ( e los narur,1les
se es cons1der,1 simples 1111· ]
,
e personas. Al princip1·0
·
¡
· nu es no r 1 ·
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mmorhta . Tras ardu,h di~cu,iones s . 11, c'.on~ es. carentes de alma
seres umanos, ingenuos \LI1 ·11 1 e: ego ,¡ J conclu sión: si er:rn
, J
..
· . ~ .o, : 11..1 'Ice1J!•u _;,; ¡l't1¡1•s.
·
·
un e,nut'.s d ·I
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hum
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c: fLLt1110ci:111c11rn J..
. .
anos con ,tlm,l 1nm ir1 I · I
. '- ~ti c.1l 1J.1d de serc:,
1
co mo se J to
- por ll.1mc11 !os' ·rn
· · la· ~-,u n .•- 1111,lll º'&gt; s_.1 1v,1¡&lt;:,
· i1rnccnce,,
enconrrab:1n al m ismo n1n:I co _uror,1 n.:11.lll'!Hl\(:1, \L pc11s,1h I se
ranro re
,
t:n n ~c1t1\·u de · ' ·
·¿· 9ucr1.1n se ll's proret:ic; ll: 11 l11 1n o, pl't¡Ucno,, por
" ·. •J .¡-.or11r1
·
. j • t: 1l is 1111\1110).
Por l'~to
dec1 1ó h, coro n.1 es;);11íol...I lJ'
menraks .
.
, .tl Ul ,'IL o dt: t ,
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d ' '. ' tn cap.iL.e\ Je !t&gt;m,tr u11·1 d .
,
_r ..t.1\l' ~.e n1e11on:&lt;;
ebcnan de q ucdar haju l.1 [ U(&lt;.:l:i. J/¡'sro_n_. ,lllll l'll )ti brnctJLÍO,

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e

u, t,¡1,111olc,, ~l'

In

IlL'"\)
::-,

l,1

�libercad de disponer de su:, pl'.r,011.1, y p.11,1 su prnpio hten, Jdlt.lll
'. • ,
·,1 1)\ ' conqu1,t.1dore\,
qu1e11n
ser encamen dados [ tSll..111\llHe,
·
••
supucscamente los crisrianiL.iri.1n y bmc.irí.111 Li \,tlv.1L10tl de )ll\
alm,1s.
.¡
!
Si lo vemos v consiJerlmO~ 1..011 ojo'&gt; .1cru.1k~ y tKCll en1.1 es,
no parece norm,~1 enucg_u pt'~so11.1s '.1 n,1Jic. ~in -~mb,'1rgo, _c)t.l
·,
rrn sólo de b1L·no sino mas gr.1, e .1un, dt: los
aprop1ac1on no •
,~
J 1 ~
1. ·
1 ..,¡ lJ,, .... c·uerdo .i l.1s kvt's
v onone~ e. 1,1 cpoo,
.
.
h lOiranres, .1 cu .. , i... .,
i
¡os europeos J~c hs
roGos
, . Ji(erenrcs n. •1ciones conqu1~udores o
1, nL1e,·1s
co 10111· zad ores de 1•,
'· rie1rh
· ' con)1d-:rab,in n.1nir.1l.
¡ !
Ahor:i bien, como disculpa. luy que recordar que cn e ,tg o
XVI v XVII, erl coscumbre conur en nombn.: del l~ty y de l_) ios,
codo ' ro que esrah.1 a su ,1k,111 cc, sin _imp~nar qu1c::n _o _qu_ic:_n cs
.
·J
or siolos !os pron1eL.1nos
o usulructuanos,
1
o
'
·
,
.
d
l1u b 1esen s1 o p
· 1 . d
n h entrega a los nJcurJle~ de l.i rcgton 111volucr.1. a.
111c uyen o, t' ,
, ''
·
,
.
~- , . ¡
1. · ,
e
· .. 0 l ll \'c:Z se-1 mt¡or decir .wrn1110, ,1 goo1crno
1.;,sro
per1111t10,
•
'
.,
~
d
espaílOI dar a los conquistadores, p.ira su salvac1on, Lis almas e
los salvajes inoccnces.
.,
_ .
En el caso de !os espaúolcs , donde con exccpc1on dt los 1nd10s
r!axcalrecas a quienes, por el apoyo ocorg:1do a los _conqumado res
•
los aztecas· del México-Tenoch(llan,
en 1a l uc ha contra
. . . ·v .aquellos
,
¡
·
¿·
d
caf1'dad que aceptaron h cr1sttan11.ac1on, os
orros zn 10s e
·
d
restantes indíaenas no tuvieron la suene de ser por considera os
· d' 'd os libres sino su¡·etos a encomiendas o congregas. La
1n 1v1 u
,
d
1· · ,
l
·
·,
· · c·ial ¡, de l\ev·u haci.1 \a ver da era re 1g1on a os
rnouvaoon 10 1 , "
•
•
naturales indi,1 nos -d catolicismo- no se cumpl1a, la mayor parte
de los encomenderos, c:in só lo buscaban mano de obra barata para
su beneficio, la creación de riqueza .
. .
En el México conquistado, el del centro ~e v1rre1naco _de 1~
N ueva España, va para la segunda mitad del siglo XVI, Fel1~e l
h:ibía ordenado· el fin de las enc~miendas'. con 1~ cual se ev ita~;
los propietarios de haciendas y minas, pudieran disponer de rm.
Je obra práccicarnenrc regalada para la s_iem_b_ra y cu1da~o ~e sus
ganados, pues en !as minas, la res1s¡enc1a f1s1ca de l~s 111d1genas
era muv baja v morían muy pronto, tal vez por la ralta de u(a
alimen;ación , adecuada pues hasta donde . se sa ~e, os
roporcionar a11mencos
encomenderos no eran muy d ados a P
. ,
adecuados a los indígenas crabajadores, ni \es pcrm1c1a1'., corno
lo neces.Hio, si ,lcaso auronzaban a
er:rn e esperarse, que C ;,z.aran
..

d

846

las mu jerc,, dc~pués de rc:rn1111.11 'llt !.1hu1 l'll l.1 .1griudt11r.1 o en l.1
casa del p.nrón, el busl.lr hinb.1,; r r,llLt\.
~
Cu.11H.lo en el Ct.'nrro Je! v1rrei11.1ro pnr 1irdcnn de Fclipc I[,
desap:.1reu:n Lis encomicnd.h . .1qucl los i11 L'1.rnfo1mn. decidieron
emig rar h.1ci.1 el norcc donJe. pL1r :-ll kj,1n1.1, 110 cr,1 ~&lt;.:llLillo
imponer L ley y d orden ~- .1s1 se empczo ,\ pobl.ir m.ís .ill.í dd
Arco de la Gr.111 Chichimeo y se conri11ü,1 con l.1 cdcai,1 de p11'Zds.
en especial parJ su venr.1, en los sitios ricos en mincr.1lcs.
AhoL\ bien, a pesar Je l1.1ber sido c.rnccl.1das las encomiendas.
en las lcjJn,b rierr:1s del Nuevo Reino de León, Felipe 11, continuó
perm ici endo su exisrenci,1, se tr.HabJ de rierr.ls aün no
conquist.1d,b o co lonizad.is, y en su affo de incorpor,1rl:is :1 la
corona, entregaba, a quienes se :isent:ir.in en elbs, no r.rn sólo l.1s
cierras, sino los naturales cn encomiend.1s, :-o-u.ndando, ¡,or
su pues co . el quinto par.1 el rey, aun cuando en much.b oc.ision&lt;.:s.
can sólo era el ccrcio.
Por ello encontr,1mos, así se lee en los Prororn los, como había
encomenderos , ~- aún enromendert1s por derecho propio, lo cu;il en
cierro modo, 110 estaba aucoriz,H.lo, las mujeres no podían tener
encom i~ndas, pero L1 ley, cal parece, que cuando se trataba de
personas de calidad era b:i.scanrc flexible, o como :i.conrccía desde
aquella época, no era difícil ··compr,u" privilegios especiales. En
las provincias de Orienre se permiría a los hispanos habitantes de
la región fronteriza, cuvieran un cieno número de indígenas
encomendados. La pdcrica no desapareció hasta inicios de l siglo
XIX, con la extinción de los indígenas locales y la independencia.
Cuando el lusitano don Luis Cuvajal y de la Cueva, viene por
primera ocasión a L1 Nueva Espai'1a en 1567, ciene la oporrun idad
de compartir su largo vi:ije marítimo, con don Murín En riguc·,
quien venía como virrey, e inici:i una larga y buena amistad. Don
Luis se establece en la provincia de Pfouco, cerca de Tampico
donde en 1568 y en 1573, llega a ser Alcalde . Ahí, en la región de
Pánuco, consrruye una gran estancia, st: dedica a la cría de grn:1do
gracias a la bara¡a mano de obr,1 de los indígenas, quienes le
temían por su bravura, situación no muv usual enrrc los narnrales .
Don Luis, antes &lt;le llcg;1r a la Nueva Esp:iña, ya era un
hombre rico, había traba jado en compañía de uno de sus dos
como conrador en el comercio de esclavos, a quienes capturaban
en las cos¡as de Alrica para lle\'arlos hacia Europa donde los

�vendían, aún a la enemiga Albión, el procestance oro inglés era tan
bueno corno el cat ólico.
Con la venta de estos esclavos y como h ombre rico, ya
establecido en una gran escancia en Pfouco , se: dedica no can sólo
a la ganadería, sino continua. con rn ocupación de hábil y valiente
soldado, y por supuesto, esclavista. Su llegada aún cuando sirve
para pacificar, o al menos tranquilizar a los ya para entonces
bravos indígen:is habitance~ de lo que má~ tarde fue d Nuevo
Reino de León, tiene además la finalidad de continuar con la
c,1cería de piezas para su venra a las ya desJ.utorizadas
encomiendas, pero por la necesidad de mano de obra b.nara, había
una gran demanda. y la oferta no era suficiente.
Carvajal regresa a España en l 578 con una recomendació n
muy amplia del Virrey Enriquez, quien le tenía un gr,111 aprecio
por haber sido excelente como pacificador y haber invertido muy
fuerces canti&lt;hdes &lt;le su propio peculio en beneficio del vi rreinato.
La recornenda&lt;.:ión \e .1bre las pucn:.is del paLicio, y ral vez por
csw, obtiene el brnepláciro del rey felipe ll, quien otorga, en las
famosas Capitulaciones, pcrmtso para descubrir. conquistar,
p,1cificar, &lt;lcsignindolc como primer gobernador, del que será
llamado Nuevo Reino de León.
El temrorio entreg,1do :i don Luis es de enormes
proporciones, 200 legu.1s cu.1drad,1s inLluidos d puerto de
Tampico y Pfouco. Las minas de :V1az.apil hasta el límite de Nueva
(;a\icia y Nueva Vizcay.,. de ,1hí hacia el norte, lo que estd por
descubrir de una mar a otra, que no exceda de 200 legu:is de
lon gitud y otra5 tantas de laurnd. Debido al enorme crnri&lt;lad de
terreno quedan dentro de éste, \o-; Jcrn:iles csr:idos d" T.1maulip:i.s,
1':ucvo León y Cuahuih. Incluso sus lirni res llegaban \1;1sta Cela.ya,
en Guan.ijuaro, aún cuando don Luis no tomó posesión de esta
población, y ¡1or tanto regrt'..'&gt;a, más r,1rde, ;ti virrcin,no de la
Nueva l-.spaiiJ.
Además penenccc .1 C'itC NU1:vo Reino, g,r111 ~une de
Zacacecas, Durango. S,111 Lui s Poto~í. Nay,irit, Sinaloa,
Chihuahua y en Texas, un poul tnJ5 ;111.i de lo~ límite~ tk lo que
hor es San Antonio, ha,t.1 e\ lío N11&lt;:(t'.~. r.11 (01110 ptH:dc vc:rse, el
área es t.111 grande, 4uc 1.:&lt;; el L't]lliv,ilentc .1 Li teru:r.1 pHtC de la
hoy Rcpúblici Mcx1can.1. r .'&gt;ll' cnorm&lt;: tcrrirnrio lo rn:ihió un
hombre ,rnn cu.indo no gr:11u11.11nc11tc. hubo un p.1g,o p,1r.1 su

usufructo,
donde se incluían
, de 1as ncrras, lo i b.
,
.
' a mas
au t octonos, para ser crtstianrz..ados.
s na nantes

J ª,t

En las Capitulaciones se consi n b·
que acompañarían a Carvajal 60
que d: los l 00 hombres
con hijos, deberían de
.' d
efie. os, a mas de ser casados y
sei
e o 1c10 1 b d
1
artesanos Y soldados s·
b
a ra or, os restantes
. .
. tn em argo CSlO no se e
¡·,
l
'
porque 1a monvación de los emigran
.
ump
to,
ta
vez.
tes era la d' .
o tener riqueza fácil v ráp.d
. co icia, su deseo de
b
,
t amente Y en nin ,
.' ·
. gun momento buscar
1ograr esta riqueza, a base d e¡ erab a¡o
propio.
. .
M uc ho . menos buscª 6an cnsr1anizar
a ¡
¡
a1guno s, vanos de los acom d d
os n,nura es, pues
. .
panances e 011 Lu ·
. d'
cnman
ts, eran
¡u 10s ,y no
. .os viejos, lo cual O rd ena b a -1a ley p
•
acta virreinato de la 1
E
_
.
ara quienes emigraban
h
.. ,
ueva .spana. S111 emb
se omm o esre requisito e I C .
. argo, aparenremenre
propio don Luis no lo c n as¡·, ªcp1tula.c1ones de Carvaja l, o el
·J
urnp io . arvapl y d ¡ C
conven ct o .a una cantidad de Iusnanos
.
. e a ueva
había
amigos
b
d0
muehos panenres , de q ue ¡o acompanaran
_
,
Y
so
re
ro ,
e
esta 61 ecer el Nuevo Reino d L ,
n su aventura para
de Felipe II. Pero cuandoe . eon, qlue había recibido de manos
'd
vieron ·1 pobrez d T
.
cons1 eraron enoañados "
]· .
'f
a e
amp1co se
. b
b
J rec amaron
uerrcm
e .'
·.
.
enre. · ,l su . ap1tan.
E. spe1a an encontrar en ese ªs 1epnas
tterras
pobl
.
a 1as d e España, y en 15Bl
.
,
•
ac1011es similares
.
, no ex1sr1Jn con ex
•. d !
en e1centro de México.
'
. cepc1on e a gunas

. d. Debido a esrn ' a pesar de o f reccrles rerr,
in 10s para el traba¡'
I
. I ·
e nos para su cultivo e
0·
0
· ¡
cua esnba
· d
.
dr1r los
' indo
auror1za o en l:ls
C aptru aciones: para pode,, enwmen
d
5
que descubrieres y pacilrr íred ( . ·)
e t'Stl provincrn
1 b·
·
J r
es Sit entre la p
nu zeren sen•ido en dicho d . b . .
s
erson11s que me
eS( u rzmzento y
¡
bl
beneméritos para que ,.uot·
, en /os firufos y rr .b entre
d c1·os¡ po . adores
.
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c1v1 iza o ' parr1·eron
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n usclí a "º m,ís·
'
,
5
poblacio nes va edific.,d
pais v e asentaron en
,
" as.
Don Lu is ya como gobern :i.do d 1 ~
.
funda en 1582 • 11• c1·L1&lt;l ,1 J' te
1 L ', r e. l uevo Reino de León
xon
b
.
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metales de 1.1 sicrn d. "-'
c.·
.' par,i O rener bcncfic10 de lo,;
r C' l I
b.
e a Cueva con ,1 e .Jan ,,rcf'or10
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:1 m1sm:1 l1n·1l1d 1e.l .¡ L
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e dond e se dice ,11r . '
,/ , 1' t: ietHt tc10 de los metales
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requer1a la a~isrrnc11 &lt;l · 1
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.. Jr,1 t1.10:i¡ar J;i~ 111111;1\.
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negros en e~ra p,mc dl· 1 t ,¡ .. L
~ ,
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· .~ un .1 cspana.

�Como lo~ nJrnrales no ibJn por volu:1t.1d propu, lo, re1..1en
llegados y nuevos propiet.irios de minas y 1Ícrras, iníci.non bs
llamadas encradas, donde per~eguí.111 ,1 los inJígen.ts p.ir&lt;1 co111.1rlos
en encomienda, sin disrin~uir hombres mujeres o niños, pJr.1 usar
la fuerza de sus brazos o vender las piez..1s, como acostumbr.16,111
llamarlos, a los ricos hacenJ.1Jos, nc.:gocio que se convinió parJ los
reineros , y para el propio don Luis, en uno de los rn.ís rcJiruablcs
y b.1se de la poscerior riquen del Reino.
La fuerza de los hombres se aprovechada, a m.í, de las min.1s
en la .1griculrnra y en ocasiones, también las mujeres trab.1jaban en
esta, o en el servicio domésrico. Cu.111do llegaba el ciempo d e la
siembra y el de h cosech.1, ib:rn a la c.11.a de piezas y romaban no
tan sólo a los hombres que requerían, sino también a las mujeres y
a los hijos menores a quienes incorporaban al servicio doméstico
dentro de Lis haciendas y estancias. U na vez que había terminado
la siembra o la siega, los indigcn,1s eran liberados y enviados de
nuevo con sus rribus, sin embargo, las mujeres e hijos, continuaba
en e11co111it'llda en la casa del dueño .
Los naturales, a pesar de haber sido rachados por los cronistas
como incapaces de vivir en familia o sentir amor por ~us hijos., la
mayor parte de las veces no qucrian regresar a sus lugares de
origen sin ellos. y se quedaban rondando la hacienda a fin de
tratar de liberarlos. Curiosa sirnación: desde aquellos tiempos los
reineros enconrraron b forma de maximizar sus utilidades,
minimizando los gasrns necesarios en los insumos y en los
requerimienros de sus trabajadores, para lograr acrecentar sus
rendimientos.
En el año de 1583, don Luis funda la Villa de San Luis en el
mismo sirio donde del Canco había establecido el pueblo de Santa
Lucia, y continúa con sus incursiones en busca de pieza5. No m bra
a Diego de Montcm.1yor, Teniente de Gobernador y Teso rero.
Más tarde, busca preparar a su propio sobrino Luis de Carvajal el
Mozo, como su heredero en el gobierno del Reino.
Pronto se inician los problemas de Carvajal y de la Cueva. Ese
mismo año lo acusan de desmanes , crueldades y de haber ven d ido
a los indígenas capturados en la Guerra de Termapache, co mo
esclavos, violando la leua de las Capitulaciones. Sin embargo a
pesar de estas acusaciones, Carvajal, prometió antes de ser
ap~chendido, en su deseo de lograr que sus compañeros lo
8'&gt;0

siguieran en la a,·cnrur.t Je " ·i cifi __ ,.
.
Tamaholipa, a los 40 soldad
p. tt:ar . ª. los indígenas de la
.
• os, que rcpamri.1 rnrre ellos l 1000
piezas que apresaron en su l'ilrim,1 incursión
, as
cvirar problemas co11 l,1 ,1uror1
.
.d a d del
.
.. Pero para
1
,¡o
que
os
narnrales
esrahan
s
.
v1rre1naro,
d·¿ j
,
•
u¡cros a proceso penal por ,
1 o arras } apostaras, acusación que h 1bfan l ·I 1 . d,
ser
esa tribu, por ello "no se le
d' . . 1ec 10 os tn igenas de
,
s ven ia como escla,·os ,·
'I
se les daría como mercanc1'a . ,, 0010 pue d e V S e. SlllO. tan
.so
o
j
hombre educado e l ,
cr e, arva¡a era un
n e, es Y muy astuto
d
sal ida a sus hechos.
'
·
'
para po er encontrar

e

. El trabajo esclavo de los indios fue Li. ha e
.
riqueza agrícola ' ganader"•• y m1nna
.
E11
s, 1 · de la primera
Carvaja l aprovechó la mano d
6 .
esta u tima, el propio
.
d
e o ra encomendada
mrna e San G
·
· • a j usar en 1a
.
j' . dr~gorio, cercana a la ciudad de León en el Nu
, dcr como eschvo
evo
Reino, a os tn igenas ' a más de ven
JI
que no necesitaba. Don Luis es jj , d
I I
.' .. ~• ª aque os
qui enes quedaron a cargo del Ne\a
a nqu1s1c1on en 1587,
'
uevo ,erno eran pe
crue1es con los natura les v por ello . . .
'
rsonas muy
habitantes de la Villa de, Sa L . , 1ln1c1arlon ataques en contra los
,
.
n u1s, a cu:i. se dcspobl,
1588
as1 continuó hasta 1596
en
y

º_,;,.

°

Pero ~ün ant~s del estab lecimiento del Nuevo Reino de
'
por C~:vapl, se tiene conocimiento que Albe t d I C
Leon
recorno en forma sisremáric
.,
ro e
anro, qu ien
Valle de Extremadura. En l 5~;sta re~1on la ~aya bautizado como
Alcalde Mayor las minas d t~ma1a¿ara si_, ya como Capicán y
explo raba c~n indios esclavose an
r~gorioj Para 1577, las
gracias por supuesto a conca ' por no amar os encomendados
•
r con esa mano de ob b
,
1
como muchos de los primeros habirantes del Rei ra arara,. ogro,
no, convcmrse en
hombre rico.
Don Diego de Monrcmavor en 1596
61
estado el
61 d 5
·
' esca ece donde habían
pue o e anta Lucía eregido
d I C
tarde la Villa de San Lui d C . . 1
por e
anro, y más
s e a1va¡a aprovecl1311 d 0 l
•
ap1tulaciones v el h·a ber s1.do ' n
b d O ,,. as
• mismas
Gobernador la ·ciudad
¡om ra
e111enre de
Monterrey 'T
I
dmct_r~po nana de Nuestra Señora de
.
.
ras a re acc1on del Acr d F d . ,
inmedia co elabora el S - I .
a e
un .1c1on, de
¡ dº
enrt amiento del Asiento y d ¡
r .
n zos para fa Ciudad
d I
.
e as ,e, ras e
Señora. .
y e as Tiem15 e f ndios parta Nuestra

e

.

851

�En el seña"1.miento del asiento y de 1m timas e indios para "1. ciudad y
pam nuestra SeF10m, .., un sitio de estancia de labor, con C1llltrO caballerías
de tierm' y sitio de /mena- ... para ad.orno y ornato de su templo y altar y
cosas newanas a su servicio, el cual sitio de estancia y tierra estiÍn y son ... y
pt1ra ayuda a cultivas 1m dichas tierras, /1}s indios caciques naturales de esta
tieiTa, que son el cacique Napayan gwichicil con su gente y el cacique
A{1?,U1111ron borrado, junto a los ]uaqulfll.enne y Comoagwr coataes, es con su
gente. ltern... una estancia de g,1nado mayor' por el camino de la Guasteca,
en el 11·ó de San juan en b1 Boca al desembocar del río y cuatro cabail.erías
de tima para "1.bor. !tem, otro sitio de estancia para ganado menor', en un
río.. con marro caballerías de tiemt,... con declaración que para
administración y haberes que procedieren de losji-utas de 1m dichas estancirtS,
esté a cargo del fimdador de esra ciudad y sucesores suyos, fllrrl que en ellos
hagan y distn.buyan prtrtt el dicho ornato de los templos y cosas que
ronuengan a su santo servicio, sin que ahora ni en ningún tiempo pueda
ningurut persona eclesiástica entremeterse en lo que toma /,a administración
de &amp;s haciendas, ... Ítem señaló para propios de estlt dicha dudad un sitio de
estancÍtl con cuatro cabrt!/;rím de tierra. por bajo de tierras de nuestra se,iom
con el agua que le perrent'ciere de estos ojos de Santa lucía y de 11}s Nogales y
los máques naturales para el ayudA a su beneficio, el cacique Pita/e y el
mcique Piopi, que están en bt sima de San Grego,-io con su gente, mujeres e
hijos. Item... para 1m cawas que se ofrecieren. .. teniendo en cuenta... poner
todo aufo... para "1. honra y ornnto... según se usa y es com,mbre en los reynos

de su Majest,id.
Cuando se efectuó la tercera y definitiva fundación, en esca
ocasión, canco don Diego de Monremayor como l,1s familias que
lo acompañaban, ya tenían conocimiento de.: los peligros y
molestias que enfrentarían. Algunos eran antiguos compañeros de
Carvajal. Así tras la elaboración del Acra de Fundación de la
Ciudad Metropolitana de Monterrey, donde gracias a añad ir la
palabra "Me tropolitana", se podírn recibir ciertos privilegios para
evadir el pago de algunos impuestos, pero primero, como era
usual en l:i época, se hace el señ:1\amicnto de !:is tierras e indios
para la Virgen y parJ. el Ayuncamienco ~in embargo, de.: inmedi:Ho,
se concede este mismo privilegio a los fundadores.
Esrn era necesario para que abandonaran la comodidad de
Saltillo y aceptaran avecind.irse en e\ Nuevo Reino, por aquel
cnronces, la ultima froncna del virreinato, regi ón semi-c ivili-iada,
8~2

alejada de la ley. En Moncerrcv a pesar &lt;le
empezaron a esrablecer sus h , •
que pocos anos después
, d
ogarc.:s perrnn,1s culr·1s ,
J
se carec1J e codo rino
de n:creac1on
,.
. . las div
. _,. )' preparana5,
r
escasas, diferenre situació ,1
¡
'
. , ers iones eran muy
, a a que se v1v11 • ¡
· d &lt;l
en Guadala' .
Z
, t:n a c1u a de
M ex1co .Y aún
.
, ' , ¡ara o acatecas por 11 .
,
ororgar especial es privilegios a¡
.. ·
'
~ o se requer1a
Tal Y como se dord os vccrnos para ura,garlos.
:
aron e rierras a la Virge 11 , ¡ c· d
ca ba 11 ertas de tierras 1v m~nc
¿, b
••
&gt; &lt;.: o ra p·1ra s
¿)· ª· a 1u ad, de
ha dicho , poco más rard. l
.
,
u ren 1m1enco, como se
e; os primeros pobl d
·b·
acuerdo a sus merecimientos t.
. a ore_s rec1 ieron, de
, ierras v nncrones de
i,
os amaban los cronistas d, 1 , '_
in&lt; ,genas, como
1
. . .ll ¡ .
· e a epoca. para ser t . b · d
\ ,
1n1c1a a nqucza agrícola \'
d
d I
ra a¡a .1s. f s1 se
•
.
c.
gana era e
uevo R .
l
v1rreinal. el cua l era con~c·d
11
,
e1no en a etapa
I o en aque a epo
el none.
ca, como e I granero
d
Aún cuando la historia no lo re istr:.1 ni 1
.
lo consignan, los fundadores ¡¡ 0 g .
pnmeros cron istas
indios Lü)Orios, (nJ.borios) )' ~º¡ aron acornpanados, de sirvientes,
. d.
ese J.vos, Y por sup 5
J 1
.
in 1spcnsables p.ira la vid
f . S ·
ue ro, oe os av10s
. .
,1 e 1ar1a. egurarnence
1
,
qu1n1en cos servidores Je .
¡¡ d
( . . entre os mas de
- ·¡
,lque as oce arrnl,a
alb ant es , carpinteros herre
.
s, se encontraban
tipo de labores neces:1r·1~,- p~o_s, campeds11,10s, y gcnce hábil en codo
·
, , ,., ara~aca ra ea
•¡
acue rdo a los cánones Je 1 ,
nte, una v 1&lt; a normal de
· '
u ,1 epoca.
C~°:º en ese.is lejanas cierras no h ib.
. .
conoc1m1 entos i' 9ue ¡1udi.
. 1 ·¡
. ,r.111 indios con cales
.
.
cr,111 .1 qut ar sus brazos fnr
l .
manua1es, .1qut'.llos impropios d 1
.
' a tr,1 ),1¡os
acompai'larsc de indíc,c . ·!· • ·el os esp.rnole!,, tll\'Íeron que
:-i nas
l ,1xc1 cecas
ot
'
•
a1gunos otros Je! ,.,. ,r·r&lt;&gt; ¡ ,¡ . · ·.
· ' . omies, mexicanos y
"'" 1
( t v1rre1n HO
l
·
encom ienda de ·1tr,,·r \' I
•
• quienes ac em.is traí.tn la
• "'"
ogr.1r que 1 ·
d·
. .
acepr:1ran b religión cri~·• 1· '"
os tn igcnas ch1ch1mecas,
n

º!

'-

, .111.1.

°

o·

l 111
· 1os ¡Jborios _\· lo,
• Con
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.a ese
'"gru· 11 1 le
r1nc1p
j
~ encomendados.
.1gncu tura &gt;' g.1n.1derta ncces.uia
P
al1mentac1on de c1uirnts s I b'
bl .
.1pen,1s pua la
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e JJ 1.111 cstt ec,do A.
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prtmera ec.tpa l'conó111ic1 l I J. l .
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Ca as , Ped ro de l.1 G .1 r L,l , i\.l.rn u e 1 :--, k1.lno~, Ju ,111 ¡&gt;¿. 1 n d1.: l nm ,1,
BL s de l.1 C.1r1.1, C,HIO\ C,lllllÍ, l.1 111.1yur p.Hte de óro\, ddii ,111 .\ ll
riq uez.1 ~1 l.1 .1c umu l.1c1ón k [lcr1.1s l' i11J1gc 11.1s e111..1&gt;me11t!.1dns &gt;'
no ha:· '-]lll' olvi J.1r .1 Ju ,111 C.111.tlcs. Andrc~ C ondlu y l-r.1111..i\u&gt;
BermúJn omo comcrc1.111ro e r.1blecidL&gt;s ,\l'111 cu.111Jo t.1111hié11
via n d:rnce , enrrc orro, qr im.
Tan pronco corno 1609, el Gol crn,1Jor J\1on1cm ,1yor autc&gt;ri1.1
al capidn Joseph de TreviC10 , llevar al puerro Je T.1111pi u,
localizado ,1 sesentt1 lt&gt;g11r1s, ca mino de carret11S, 1r ,l comprar ganado
TreviÍlo p.1rce co n una re ·u:1 con h,irin,\. Lo .1grc ivos 1ndígenJ~
de la reg ión, rJ! vez los huJlai es o lo tanuulip .1 cviuron tuviera
éx ito esta primera .wenrur,1 comerci.11. Regrc~,1 .1 Monterrey y
fab rica ocho arreras ~, Jcomp .1ña do con ocho comp.111cro y gen re
de serv icio, parre de nuevo y .1hor,1 sí, logrJ su propós ito .
La ganadería empeló .1 florecer muy pron ro, y cruL,16.1n la
regi ó n gran cantidad de ovejas. En 163- , Anronio Leal introdujo
un reb año de 30,000 oveja de de Huichapan. Después d I largo
via je y haberse adapr, do al clima, se empezaro n a uriliL:ir codos los
produ ctos y ubproduccos de lo .111imales. L:i lana , la e.une, las
pieles. Al prin cipio, en 1sta Je carecer de rc::lares )' gente
preparada para rr:1b.1jar la lan a, e regresaban pa ra u trasquila. a
Queré raro.
in embargo en ese aiio de 1635 , en an Francisco hov
Apod aca, el (Jpidn Alon o de Treviño da en arrendamia,ro, a
don Ju an de Guzmán, vecino de este reino, 1 obraje que rirnc en
di cha hacienda donde e hace jerga, sayal y fr,1zadas, por un aiio y
por tres mil pesos piara de rema. ~·e incluía en l:i renca ve inte pares
de ca rdos, mirad de emborrar)' mitad tle emprinar (sic))' di ez y SJl!te
tronos molientes y corrientes y toda la gente que hoy tiene y
seiscientas arrobas de lrtnr1 mu erta. El capitán se cornprornecía
adem á , rt sustentar a toda la grnte rl su costa ... y a que se le faltrtsen
muchachos para los tomos. dárselos y buscárselos y traerle los que se
huyeren 1•
1

la can tidad e n que se arrienda, indica e trataba de un obraje
muy gran de, tres mil pesos plata en el iglo XV II , era mucho
dinero . Los
rrabajadorc
deben
haber siJo
indígenas
encomen dados , pues se auroriza al capitán Treviiio a ir tras ellos y
ob tener los que requiera . Como pue&lt;le verse, los primeros reineros

�renían la idea del beneficio que se obtenía de la transformación
de los productos\' la incipicnre industrialización.
.
Al principio, como no se disponía de personas que conoc1er.rn
la fabric1ción en rexcilcs, se envi,16.1 la lana ,11 cenero del
virre1nJrn. h.1sra Queréraro para su 1e1ido . pero más tnde, se
1mporraron i n&lt;lios ornmíes, mestizos y españoles para que
enseñaran el oficio .1 los indios laboríos, muchos de el los
descendientes de claxcalrec1s, además por supuesto. a la mano de
obra de los encom endados indios chich imecas, con lo que se inició
L1 fabriL,tLi6n de rexciles en el Nuevo Reino, la que, en el siglo
XIX, Cue el p rincipio de la accual indusrrializ;Kió n.
:\o r.111 só lo los indígenas libres o encomendados fuero n
entrenado~ en l.1 fabricación de textilc~. sino presidiaras quie nes,
en lu~.H de cu mpl ir su sen tencia e n bs drcclcs, eran enrrcgados a
los p;opiec.n1os de los obrajes, a quienes se les vendía el servicio
remporal. Los empresarios adquirían, ju n tO con la de obra b~1~ara ,
el compromi3o de evirar la hu id a de los presos y vcnhca r
cumplieran el riempo de s11 co ndc n.1, por tanto eran c.:ncaJ&lt;.'na d~s
o c.ug.1dos con pesados grilletes . Como cr,1 de espera rse el sa bno
q ue recibían estcVi con dc n.1dos ,1 prisió n, era muy ba¡o, lo cual
permitÍa ab:1 rat:1 r el p roductO terminado.
bistía Ll n1J 110 de obr.1 libre v estos 1rab.1j.1dores L1horaba n al
lado de esros preso~ y en las mis;11:1s condiciones de prisioneros.
I~ua lmcntc y tn los mismos obraje-'&gt;, compartí.rn el rrabajo
e~clavos negros, mul.iro\ e indígenas chichimecas. lsre uso de
mano de ob'r:1 escl.iv:1, que como ya se ha Jicho, era cosrumbre de
ya

la época.
.
, .
Se esrablccen nuevo obra;es en Cadncy ta y SalLnas, p.1ra la
elabo ración de codo 1ipo pre ndas. Ve~1u,1rio de hna para si rvientes
e inc.lír,ena, cncomcnc.Lidos, jorongos, jug.1 s, cob ij.1!&gt;, co lchas,
t&gt;
• l
mantas, jornngos y sa1.1pcs. F~tns Liltimm ~e env1,11,11\ p:u a su
venta a l:1 por .1tp1c l entonce,, Lunos,1 fcri,1 d e S.1liillo, po r ranro
recib ieron c~tc.: nombre.
Pa ra J 667, 1:t~ oveja~ va .&lt;,ohrep,1\,ilw1 ,1 l,1s 300,000, mas el
gobernado r de Nuevo Rcin.o, do11 ~ico li, 1\11...í1r;1g.1., i111'or 111,1b ,1 se
mu ltiplic:1b,1n los nquilmo, \Íll p.1gar a l.1 rc.il h.1ue11d,1 ... y s1 se
cobrara .1 los dueiios pastorc.&lt;,, li111it.1Jrn1c11tc ,1 med io re.il por
c:1&lt;l,1 cabeza del hinbaje que comt'n 3\1!&gt; ovt:¡.l',, n .1 b.1,1.1ntc p :tL1
la paga de do~ pres idim de vc.:1nu: &lt;,old.1dm t¡uc rnn)crvc n Y
X"i/,

defi enden aquel
reino de los d,1ños que causan los indios
bárbaros. Y concinúa la solicitud del Gobernador: \' dem;ís de
esto, hacc_rse pago ,~I gobernador de dos mil pesos e;isJpdos de
oro de mina, que ~1enc de sueldo, sin (JU&lt;:: fuese de gravamen al
que pagare el d icho derecho. Desde aquellos .11105 ya se
acost umbraba defraudar al fisco, ral parece la siruación 110
cam bia .. .
. Gracias a las primera~ trasformaciones de ins u mo agrícolas, el
mgo de muy buena cal1t1Jd, en hanna, la caña de azúcar en
pil,oncillo, azúcar, ~an,adcros y m in:rales, y 01ro tipo de p roductos
mas _el_aborados. Ex1st1a un comercio muy activo cnrrc la region y
los s1t1os cercanos y aún aque llos alejados de la Ciudad, como e·s
Ta~pi co. a don1e se: llcvab~n muchos de los artículos aquí
fabr1 cad os o exrra1dos de l.1s mi n a&lt;;, pues debido ::d incremento de
la ganade ría, los productos obtenidos, la oferta, sobrepasaba con
mucho a l:i demand.1 local. Gracias a esre florecimiento de la
ganadería. a m::ís de la lana transformada, el cxcedenre de los
cueros, r::in_r~ de g,11udo menor corno nuyor que se preparaban
para su envio J Es paiia.
Los_ cueros de los a~imales po r ~upuesro eran ll[i lizados por
l?s habnantes _de l:i. reg1on, en cspec1.d por quienes disponían de
menores med ios económ icos. Los us,16,111 sobre sus camas, las
saleas como colchas o rapercs. El cuero para as iento en las sillas v
mesas en las casas, en l.1s c.urecas y por la gcnre nds humi ld~
como cuberas.
Los comerciantes llcv,1ban en n:cu.is de mulas v c.irrc ca s,
ade1:11s de cueros, plomo, hari n.1 , cr igo, nüc.ir, g.111Jdo y los
texrd es ya t:ll~ abu11d.111te.\ cn Li región. E.\tos producros se
exporta ban J F.urop.1 donde el t.uero se us.1b.1 c ri l.1 L1bric.1ción de
peros Y coras par,1 proceccion del pl·cho de los \old.1dos, 0 cubrir
las naves para c:\'Ít.ir ingres,ir.i el .1gua. Y por supuesto en oc.1 sione 5
~abrado, ~ar.1 las silhs ~· mn.1s de L1 époc.i. Craci,l\ ,1 este
inrerca m b10 de produuos, se ulitrní.1 pl·,c.1do, c.im.mín , aceite
telas'. ali mentos, no pc:rcct"C.lc1m \'lllo ,. .1ú11 ,HLÍcu ll&gt;~ de lu io.
enca¡es, ho)' 110 .fa_ft,111 g/111•rrh rlc Czsrdl,l y d, C./1111,1 pin .1, de oro 0
marfil pa ra los ,ricos halrn,intn de l'~(l' Reino, quie, l'\ l'll\'i.1li,1n,
de su ob r:11.cs, hnas L11us de lm mcrinm ... cuy.1\ l.1n,I\ ,tdtpiir 1,111
mayor lo ngitu d y lllcjor c.d1d,1d en lo\ duio\ i11\·iernm nnncf1m.

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época de harnoruna~ a
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d l R . ) so,cu,o Je su propio
· ' \ suelo e
cino '
León. (nunca piso , e d harina semillas y alimentos que -se
peculio, un al macen . e_
- , . d s Adem:ís pagó ca mpanas
rep;ir (l. ...,., n entre las familias necesira a .
858

para la pacificac ió n de los indios , pero lo Je ''p;iciíicación"
implicaba enviar soldados a l:i cacería de las piezas o senc illamente
extermi narlos como lo hizo en la expedición a cargo del cap1t.í11
Cristóbal de Irurrera, quiLn extermin ó ,1 los ind ios levantados.
Su hijo Marrín fue gobcrn.1dor Jurante 38 años, e igual que
su padre, autorizaba pacifi car a los indios, y aquel los que sc
cazaban eran enviados a las minas dt: Zaca tecas, pero rambién
sostuvo durante varios años, a los habitantes de la región, en
especial cuando había hambrunas o algún evento, como
inundaciones o sequías, dejaban a la población en condiciones
paupérrimas.
Era norm;il llevar a los ind ios obrenidos en la cacería de piezas
a lug~res alejados para su venta, así pretendían evitar la huida, sin
embargo, a pesar de encontrarse en Zacatecas o San Luis Potosí,
donde vendían sus servicios, en muchas ocasio nes buscaban la
forma de regresar con sus tribus.
La población indígena en lo que más carde fue el Nuevo
Rein o de León, se consideraba, podía haber llegado al mi llón de
individuos en 1521 al inici o de la conquista. Pocos añ os más
tarde, en la primera década, se c.ree disminuyó grandemente por
diversos mo tivos. Muchos de los habitantes, fal!ec ieron por b.s
epidemias al no tener defensas contra éstas. Otros fueron muerros
en las gue rras contra los hispanos cuando llegaron a trarar de
esclaviza rlos. Algunos más , ya esclavizados, fueron enviados a Las
Antill as.
Para cuando llegó don Luis Carvajal como gobernador, no
pudo co ntabilizar la población aborigen pues al ser nómadas, se
encontraban en constante movimiento , sin embargo , Juan Baurisrn
Chapa habla en sus Crónicas de más de doscienras naciones, mas no
menciona la canridad de su jetos que las formaban. No obsrante, si
se sabe que muy pronto hubo una disminución cal, gue cuando
iban a cacería de piezas eran muy escasos los indígenas a
encomien da, no pasand o, en ocasiones, de más de veinte, sin
embargo en alguna ocasión el año de 1662, To más García capturó
62 piezas de botín 15 de elLos eran "gandules''~ de todas edades 18
indias borra/ 1O con crías en los pechos y J2 muchachas y 7
muchachos menores. Siempre se entregaba el quinco a su majestad
de lo mej or de las presas o brenidas.

859

�En ocasiones el quinco del rey, que no siempre se cumplía, se
remaraba a los encomenderos locales, pero se cuidaba de remacar
el se rvic io y no al individuo. Desde la llegada de don Manín de
Zavala como gobernador, se llevaba un libro de remares donde se
asentaba el quinto del rey. Para 1672, por orden de la reina doña
Mariana de Austria desaparecen las encomiendas en el Nuevo
Reino de León y se forman las congregas, donde la idea era reu nir
a los ind ios en pueblos y repartirles tierras. Las congregas tampoco
otorgaron protecc ión a los na curales, fueron desaparecidas por
inst rucciones del Lic. Francisco de Barbadillo en 17 15
El comercio fue muy ílorecience, los comerciantes viandantes,
llegaban con un buen cargamento de codo tipo de mercancías, en
1635 las mercaderías fueron valuadas en diez mil pesos. Llegaban
procedentes, de Zacatecas, Querétaro, la ciudad de México y
Puebla. Aquí se recibía además, artículos procedentes del oriente,
los cua les llegaban en la nao de china a Acapulco. Para cub rir las
necesidades de los vecinos, había cambién comerciantes
establecidos en Monterrey, en aquella época eran seis: Diego
Rendón, Juan Canales, Francisco García, Antonio Palacios,
N icolás de Medina y Nicolás de la Serna.
Los viandantes arribaban una vez al año a la población, pero
para poder vender su mercadería y cobrarla, se quedaban seis
meses, Andrés González, Anton io Canales y Francisco Ferná ndez,
llegaban en noviembre y salían en mayo. En ocasiones, alguno de
ellos llevaba como mercancía indios esclavos: Vicente Guerra,
vecrno y mercader de dicha ciudad acusado de haber vendido ocho
indios esclavos en las minas de Guana_juato ... y se Le condenó a
prisión y secuestro de bienes. Como la obtención de indios esclavos
era sencilla, los comerciantes aprovechaban para obtener un
ingreso extra.
Al in icio del siglo XVIII, el Nuevo Reino de L.:ón enfrenta
serios problemas económicos de diferentes ripos y la flo recien te
económica del siglo anterior decae. Su terricorio es cercenado.
Texas ya no pertenecía al Nuevo Reino y ahord, Tamaul ipas deja
de ser parte de éste, perdiendo entre ambos, cerca de dos terceras
partes del uevo Reino que an res de esto, llegaba de mar a mar.
Los indígenas habían disminuido en forma acelerada, desaparecen
las encomiendas y aún las congregas, (mas a pesar de es to , los
rei neros continuaron con su práctica de esclavismo) y al
860

establecerse el :-Juevo Santander, José Je Escando lle,·a ,l trc:~
cuartas parres Je los l1abicantt.:s de '.\luevo León a poblar las nuev,ls
tierras, dejando "desprotcgi~la" b capital del Reino.
La minería , 9ue no era de las mejore~ de la Nueva Espaiia.
baja aún nds su rendimiento, lo lllal obliga ,1 los benefactores de
minas a salir del Reino o bmcar nuevas formas, para la obtención
de mayores utilidades . Las minas son c~lda día m:b escasas ,. más
difíc il se comporta la sicuación cuando desde 1715, hab,iendo
desaparecido las encom iendas y congregas por instrucciones de
Fran cisco de Barbadillo, L, mano de obra deja de ser "baraca'' y se
requiere ahora, el uso de esclavos o de ind ios a quienes se of~ece
parre del minerJl obcenido, encareciendo el cosro v no
permi ciendo sean cornp&lt;.:tit ivos, por la b.lja en la cantidad v e.al vez
hasta en la calidad del mineral.
·
El problema, pH;l los pobladores dd Reino se ,lgudiza cuando
José de Escandón rc:cihe órJcnes del virre_v, de ir a la pacificación
del seno mexicano. F.sc.111Jó11 decide esrablecer pohlaciones ptlra
beneficiar a l'ecinos _y pobl,1dores cttrenres de tiart1s. Quienes IJs
recibieran no p.1garían derechos, y con esr:is Jos opon unidades, de
reci bir t ierras y no pagar derechos, muchos de los habiranccs de:
Monterrey, deciden emigrar hJc iJ l\'uevo Santander, deia ndo no
s•ólo desprotegido a /\fonterrcy. sino pr:ícticamenre desinro . En
las villas &lt;le Cerralvo, Higuer.1s y ,1lgun.1s otra~, los hab ir,rntes
salen, no tan sólo rnn HIS !"amili.1s ~ino con sus garL1dos, para ir .1
fundar nuevas villa~.
C adere:·ra, Lin ,rn.:s, Río Blanco y muchas ocr;1s pobL1cioncs
también sufren despobLimie11to ,. c,1renci,1 de ,·ecinos. En
Mon ter rey, en 173S h.1bir,1b.111, ~úmo c.1be7,;1 Je: f.1111ili.1, SS
es pañoles; 34 mestiws; 21 mul.1to~. En lo~ ;i]rnkdorcs Je ].¡
po blación, 7 3 españoles. 2S mL"sm.os. 25 mul.uos. 1180
habiranti.:s, P.1rc1 1- .í(,. er,111 .1proxirn;1J,1mLnt&lt;: .1000 lo~ ,·CLino,,
ocho años rn:i~ r.irdc, quéd.ib,rn L111 sólo 68S. P.ir.1 ¡-s-, h.1hí.1n
desaparecido de :--.tonrerrey lod,1s l.l\ co1110JidJ&lt;ln dc que: hJbi.1 11
gozado los reinero~ d ~iglo .1ntcrior.
Mas no rodo (ue malo: rn 1-s7 se de'irnlm.: l.1 mi11:1 Je L.i
Iguana en Boca Je I c:011L'~ c11 L1 Pun1.1 de L1111p.110, , con 1/1111
riqueza fabulos1t e11 pl,1t.t _¡ plomo. Por dngr.1 ci,1 fue un poto
ex agerada l.1 iníorm.ición: prod11¡0 mucl,n.i 1;11/lril/1'.1 1'11 poco_¡ dí,IJ ¡io I
sus crecidas leyes; 11q11ellui mi11c'UIJ di, l'li, Jiu• u11 /,1.~,1r10 dt ¡,!111,r qu I ,
S(,J

�.
I · I ilat,1 ,¡11i' .,.t!:o de ,il/1.
• /
1 ,111· ,·0 11,uÍc'l",lt 1,111 11 il f
r&gt;oto .ie .it',l I,o; 11 m, .l
·
¡ .. . co 11 d1rcn 1011 11
r
· rf
· •/ t 15 1' il 11111/ l tll 1 ,/ 11 1 ' 1
H' c11ro11tró (·11 p1t' ras )11&lt;
'
.
/ . lu;'o ( ' l t !,1&lt;111rro.
· l&gt;J11
/ ,11nn1,1 lflll' 11 0 e
"
1·
J. t-.1onccrre\· 11.1 l)ICJ
En J 760 en h ciuJ.iJ ~ierropo it.rn,i t: - ¡, . · 1 ·w enlrc
.
1
- 1·s 120 cr.1n esp,1110 o : ..
281 vecinos, dé o~ cu.1. t: .
' ·(ros z•111i1111 &lt;'11 forma 11111y
.
1 lOS \' dcm .l\ c,1\C.t.,, ¡ C'.
.
1·
¡
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co11n,i/;1111nP ... ot e ,1/ll . .
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,

com o en el dilu\'ÍO, un,1 llu\·i.1 d1: -iO dí.1~ \' 40 noche\, ,IL,tbrn c0n
sementeras, gan:.idos, y casa~ habi! .11.:ión de. VL·ci no~.
En 178'), una helaJ.1 111ternpesrin el du de ~.111 Agu sr1 n.
produ ce escasez Je cerc.des y hambrun,1. P.1r.1 Jy'lllÍ.H ,l Lt
pobl ación con rrJbajo el obi,¡H) Rafael J o~é Vcrger, quien hab1.1
romado posesión en 178.3 como O bispo Je Lin :uc~. orJenJ IJ
consrru cción de su palaLio de veranero, en rerrenos d e la loma Je
la Chepe Ver,1, ororgado por el ayuncamiento. L1 ed ificaci ó n se
hizo rápidamente y para 179 0. y.1 csraba rerminJdo &lt;.' I que m.í~
carde fue llamado el Pal.1cio dci Obisps1do.
A la muerre del obispo \'crgcr, un nuevo obispo, don Andrés
Ambros io de Ll.1110s y V:1ldez, tom,1 poses ión l 79 2, ,. conrinúa
con eJ afán de me¡or.ir el aspc-:to Je la c1udJd, : on nuev:1s
construcciones, e inici.1 en el mismo ,1110, l 79 2, d Ho ... pical del
1
Rosario :, principia la Caccdr;1] \lueva en el nnrrc d&lt;.' l.1 ciud,1d,
dond e se gast3.n 60,000 pesos, mu cito de cst&lt;: dinero, en pago .11
arquitecto francés Ju:111 Crousc t, quien cobraba diez pesos di ,~rios,
un sueld o fabu loso para su época.
Se suspende la construcció n Je 1, nue\'a Cnedral por
pro blemas encrc el obispo y el gobernad or por el arqu i1ecw. Se
abre la cal le del Rob le. se levanta el puente de Gu,1dalupc, se
prin cipia el Convenro de C.,puch inas, (no se ter.11ina) 1· l.1 Pres.1
Chiqu ica. Para estos ,1f.os, lo~ indígenas co;1tinu:1ba n
relari va men te ¡ranquilo5, mi YCZ por ser ya cscas,1 su población, y
esro fue lo que pcrmir ió d au¡;c de las co11srruccio:1es . Entre 179 1
y 1798, se lcnntJron ~erenl :, seis n 11e\·as casas. La fiebre por la
construcción hahi:i in\'adi do a i\f ontcrrcy dej.ndo unJ buena
camida.d de d inero en b ciu d.1d. Pero ;-io fue la únic.:i fiebre gue
llegó , en 1798, una epidemia de ,·iruela, &lt;le nuevo, &lt;lism inu\'Ó la
cantidad de vecinos del Nuevo Reino.
Posiblemen rc esra epidemi;i c0nvencicí .11 obisp0 Je Llanos y
Valdez, de s,ilir de L1 ciudad. p:ua lo rnal hizo un;i peri ctó n al re;,
donde decía q lte : con m~j{lr co11oámi('nto de csr,t t1nra, llfgrtb,r ,1 frz
conclusión qur !a ciudrzd de /\!011tern:.i• no cr11 propicirt p1zr11 esrar La
Sede Episcopal, ya que el c/im11 e1·a c,rluroso c,z!i du,z lllt'scs al mio v
también malsano. que ru¡u/ 1111 h,1hi'11 ind11stri,1s )' sl'hrc torl,~,
Monterrey estab11 conden11do a .fl'r " ' ' lugilr cnrto y qu¡· !t1 pow gente
que había era 111dofentc: )' que los ,1rteJ1111os que tra_Jo de otr(ls partes
para las obras q 11e emprendió se a:-osru,nbrilron pronto al ocio en que
1

,

!--(,3

�,1quí se u1uí11 .. . que en el hospaal que fundó, los enfermos traídos de
más de cien lugares lejos, por el clima se enfermab,w más
corrompiéndos;, las medicinas: que los estudiantes del seminrtri'o
sufrían pentllidades y plagas de la región ... y que por el bochorno de la
remperatum, em mtÍs fiícil dormir que orar: que muchas fnmlfins
pasaban las noches en los ptttios ... por el excesivo calor... por tales
motivos cre/11 conveniente trasladar lll diócesis a Saltil/0 11

Al arribo del siglo XIX, Monterrey continuaba con el mismo
ripo de agricu ltura, maíz, fríjol, caña de azúcar, algo de trigo; para
tr:i.nsformarlo en harina, se establecieron seis molinos. 1-Iuerras de
d iversos fruros rodeaban a Monterrey, aguacate, nuez, manzan a,
p:1rras ~ilvesrres, moras. El ganado con tinuaba creciendo y la
ciudad se había convenido en un centro exportado r, de ·a quí sal ían
miles de c.1bezas de ganado entre el vacuno, caprino y porcino.
No fa lcaba tampoco la exportación ranrn haci:1 el resto del
País como al extranjero, de celas hiladas por las mujeres. Rebozos,
jorongos, sarapes, colch:1s, alfombras,
manteles, servi lle tas,
ceñ ido res en lana y algodón
En 1802 se abren dos esc uelas, una para niiios y orra para
niñas, para instrucción grat uita y obligatoria y a los alumnos de
escasos recur~os, se les proporcionaban libros y los útiles escolares
11eces:1rios, y emp ieza el siglo de las luchas por la independencia.
la agresiva acrirud de los ind ígenas que JÚn habitaban en la
región a mas de las incursiones de las rribus bárbaras del norre, no
permitían gran desarrollo agrícola , comercial e indusrriJI, a pesa r
de cs10, ya en esos t iempos el comercio, de nuevo florecía, se
exportaba a diversas poblaciones de Tamaulipas y de Texas.
Caravanas completas de carreras reco rrían los pésimos
caminos, al llegar al Río Bravo o del Norre, tenían, en ocasiones
que esperar varios días h;isra que la corriente diera paso. Había un
camino abierro que iba de Villaldama hasta San Anronio,
incluyend o una diligencia par:i. pasajeros. Ese mismo año , 1802, la
fiebre amarilla ataca a los habitantes de Monrem:v causando
graves bajas. En el aspecto económico, conrinu~ba siendo
primordial la agricultura y en cspeci:d b ganadería, los producros
se vendían en Texas.
Ya supe rada la salida de los reineros del siglo anterior y la
muerte por la fiebre, la ciudad había alcanzado alrededor de 7,000
habitantes. Años dcsrués, rras la luch-1 de: 1ndepcndcncia, la que
8(,4

poco afectó al Nuevo Reino de León, y ya consumada en 1824,
existían 15 tiendas donde se vendía ropa tanto nacional como
extranj era, y 30 rendajos. En la década de los 30'', la población
llegaba , aproximad amente a 15,000 persorus, y se co ntaba con 20
zapaterías, 1O carpinterías, 13 fraguas, 7 sascrerías,
16
sombrererías, 5 alfarerías, 15 curtidurías, 7 platerías, y 1O obrajes,
(telares) a más de jarcieros, bordadores, panaderos, coheteros,
pulquerías , ca rpinteros y herreros.
Ya en el México independiente, el Estado Libre y Soberano de
Nuevo León, logra de nuevo, recuperar su liderazgo en el sector
económico industrial, más no por mucho riempo. En 1833, una
nueva epidemia llega a Monterrey, la de cólera que causó 4,741
muertos en el estado, el 22% de la población falleció.
Los bárbaros gandulones como dieron por llamar a los indios
comanches )' lipanes del norte iniciaron entradas a Nuevo León,
provocando graves problemas al comercio. Robaban a las
caravanas para obte ner piloncillo, mezcal, granos y ganado, el cual
intercamb iaba n por armas y municiones, en muchas ocasiones
frente a las aucoridades que incluso proregí:rn esros robos y el
contrabando, po r el beneficio que a su vez, obtenían.
Por instrucciones del gob ierno central, se forma la primera
Juma de Fomento del Comercio en Monrerrey, poco después
aparece el Tribunal Mercanril, ambas para controlar y estimular el
movimiento comercial de la Ciudad. La Junra y el Tribunal,
pudieran ser las predecesoras de las actuales C.ímaras de
Come rcio.
Monterrey conrinuaba su des.1rrollo, diversos comerci.rnres
extranjeros se establecen en la ciud.1d: J. Hume!! y S. D. Juse ice,
establecieron una tiend:i donJe reparaban relojes e instrumentos
musicales, eran pL1teros, armero~ )' doradores. :1t.!emás de construir
roda clase de muebles f'inos. L'n sastre fran cés, Pedro G. Para11t se
había asentado en la Ciu&lt;l,1d. Los reineros con buen poder
económi co, cenían por cosrumbre ir, año con año , h.is rJ
Matamoros .1 ]3. compra de ropJ y J\'ÍO~ par,1 la c.1~;i".
Mon terrey, a pesar de ser un .1 ciud.1d pe9ucñ,1 no cr,1
preci samenre tranquila. en los últimos Ji&lt;.:z años, hubo muchos
problemas po i ítico~, lo cual ,1feccab.1 ,1 l.1 pobhción. T1I vez por
ese motivo, florecieron ,·,11 ios peri ódicos en L1 regron. El
Corresponsal: El Cemi11da de Nu1' 110 Li:on , El .Vive!: f:'l l.dt((u, \' _L l

�se a,erub.1 el momentO de Lt inv ,1s1ón nortc.1mnic.111.1 cr:1.~ la
.rnexión en 1845, de Texas J l.1 Llnión Americrn.1, lm p:nrttHJs
mex icanos ,n ·ecind,dos en &gt;!ue\·o león. se prep.u.1b.rn p.1r,1
luchar, afectando grJvemciirr, al comercio y l.1 indusrn:t.
Fn 1846, rnienrr.1s el Gr.1I. Anconio C.111 ,des rr:1t.1h.1 de
detener ,1 !Js fuerzas inv:1soras, en i\1onccrrcr se inici.1b.1 l.1 lc.:va,
sin embargo, los habitantes de la~ pobl.icioncs ccrc.1n.1~ ,1 la
ciudad, se '"rehusabrn par.i no dci.ir ,1 sus L1111ilias cxpuesrJs a los
;naques de los indios bárbaros que se h.1bí ,rn increrneiH.~d?. Como
preparación a l.1 llegada de las tropas extran¡er.1s. se obligo a t?dos
los albañi les de Moncerrev ,1 que apoy;1r.rn a los 111gcn1eros
militares en la construcción. de Lis fortificaciones. Los sembradíos
de los. :ilrededorcs fueron destruidos, igualmcnre los jac.1les, pa ra
limpiar el ompo de barall.1.
'"
., _
En septiembre de 1846 , cae la C1ud:1J en. i:1ano~ del e¡ercito
invaso r v b economía encra en un proceso esrauco. (,ran parre de
los habirantes prefieren ab.i.n&lt;lonar Montc:ney hacia p~blacio_nes
adyace n tes, a fin de no a\'alar c.:on su presencia, la estancia aqu1 de
10 ; norre:1meric:inos. Al firmarse I,\ paz y regresar las autoridades
mexi canas los habitanres eraran de recuperar la economía de la
reoión. Para ello el gobierno busca forra leccr la instrucción
pGblica, incrementa la lucha conu~ los in~ígenas, má~ agresivos
,,hora. Invirrre en mejorar los cam inos hacia la nueva fron rera y
abo lir las alcabalas par:1 apoyo del comercio regional.
_ _
En 1848, se calcuL1 l.1 riqueza de la población en seis mdlo~es
de peso~. conran&lt;lo la propied:id urbana y los capirales merc~ ~riles
e industriales. Monterrey puede ser conHderada ~na poblac1~n. de
segundo orden, siendo las de primer ord~n, la crn_dad de Mex1co,
Guadalajara, Puebla, Veracruz y Guana¡uato y s1 Mon_terrey ~0
1
puede esrar 3 esca alrura es por tener tan sólo 26,(~00 ~abna nres
En 1853 se inicia la construcción del Pa lacio Iv1u111c1pal. un
año más tarde se ha terminado la planra baja y una parre de la
planea aira, al lado oriente. Se c1~piezan a le~an_rar unos ~años en
las aguas termales del Topo Chico y una fabnca de az~car. En
] 854 principia la construcción, a tres leguas al pon iente de
Monterrey, de b fábrica de hilados y tejidos La_ Fama,_ c~ n ~~a
inversión de $75,000, y con esto arranca la rea l rndusm alizac10n
de Monterrey. Eran socios de la fábrica, José de Caray, Gregono
Zambrano, Pedro Calderón Peni lla, Hcrnández. Hns., Manuel
866

María del Llano, Valenrín Rivcro , José 1\rforell , J . 1M. (']
• ausen, E.
B: S\eele )' J. B~ Buchard. Ese mismo_año. se consrruye el Templo
dt: Nuesua
Senora del
Roble ' cerminado en 1855 , ~ racias
· a ¡a
.,
.
5
aportacion de los vecinos.
Ya p.ira esa época, existían lo~ primeros grande.s comercios de
aba rro_res, ~! del espaiíol don ,\ lariano Hernfode7. y Luengas,
Pamc10 ~dmo, )' Valentín Rivero, mayoristas que imporraban
~ ercader1a de Esrados Unidos y Europa. Varias sombrererías,
d1 ve rs_os almacenes de ropa y calzado, y panaderías. Abundaban los
ren da10s.
Llegaban arrieros y vendedores del centro del País, muchos de
ellos se establecían temporalmente, en un mercado llamado la
Pl aza d_el Comercio, en lo que hoy es la Plaza Hidalgo. Ofrecían
muy_ diversos __producros: dulces, ropa, encajes, riras bordadas,
deshilados, teJ1dos, rebozos, armas, machetes, instrumentos de
labranza y todo aquello que una población ya imporrance podía
demandar.
En 1857 principia la producción de hilados en La fama sus
tej idos arín no conocidos en la nación pero la calidad de ello; sin
rival .. 1aún comparables con los de fas me'J·orefa'bricas de los Estado
U .d '' E
·
s
nt os .
se mismo año se establece una refinadora de azúcar
por el método alemán, ... industria que para un Estado como eL d;
Nue vo L:_ón en que fa principal riqueza agrícola proviene del cultivo
de fa cana ... es de muy ~rande interés especia/mente si se logra, romo
no es remoto, hacerla ob;eto de exportación para el extranjero.
En 1858 se inaugura el Teatro del Progreso, donde se
prese~tan dos o tres funciones semanarias, siempre que el tiempo fo
permzta, al no estar fas ra!Les pavimentadas, ruando !Lovía se hacían
grandes lodazales que no permitían el tránsito.
En 1859, se inician cl.ises en el Colegio Civil con 70 alumnos
pero un acontecimiento exrerno, la Guerra de Secesión en lo~
Estados Unidos .':ino a modifior la economía de la región. La
en~rme ~roducc1on de algodón de los esrados surei'ios, no podía
sa li r ~ac1a Europa debido al bloqueo de las fuerzas navales
~an qu is, así, Monterrey se convirtió en el cenrro distribuidor de
e:te, el cual_ le producía al Esrado, gracias al pago de derechos,
c111cuenra m d pesos por mes.

_Esto por supuesto, propició el contrabando, lo cual rra¡·o a la
re gion
' gran prospert'd ac1. Muchos extran¡eros
·
se establecieron en
86~

�Monrerrey para comerciar y aprovechar el auge, pero pronro
desaparecc:ría esra ventaja, al llegar la erapa del imperio.
Monterrey bajo el régimen imperial, en 1864, fomentó el
culrivo del algodón, introduce cambios en los trapiches,
(elaboración de piloncillo), ordena se esr.udien los parásitos
agrícolas de la zona y mejora los caminos hacia Saltdlo y Piedras
Negras, pero en 1865, el comercio desfallecía. En ese tiempo la
ciudad contaba con 32,000 habitanres, había 466 alumnos en 4
escuelas de niños y 2 de niñas, sin embargo, el Colegio Civi l es
convertido en cuartel de las tropas del imperio, las clases se dan en
las casas particulares.
Tras el rriunfo de la república, regresa el espí ritu
emprendedor de los reineros y en 1867, se abre una fáb rica de
hielo. En 1870, la. Casa Calderón, comercio al mayoreo operaba
en abarrotes, maquinaria, vinos y licores, mucho de esro ,
importado de los Estados Unidos y de Europa, además llevaba sus
productos a otros Esra&lt;los de l País. En 1870, se inicia la
comunicación telegráfica con la capital. En 1872, funda n,
Zambrando Hns . y don Valentín Rivera, la fáb rica de hilados y
tejidos El Porvcni r en Villa de S:rnciago.
En 1884 contaba Monterrey con 324 talleres y peq ue ñas
fabricas operadas por 1,329 empelados. Exiscían 42 carpinre rías;
42 zapaterías; 25 herrerías; 18 carnicerías; 14 ralabarrerías; 12
hojalaterías; 1O rene rías; 10 piare rías; 9 alfarerías; 9 balerías; 6
fábricas de fideos; 3 cabrerías; 2 fábricas de hielo; 2 aserraderos de
maderas; 2 molinos de trigo, Una fábrica de cerillos, otra de ácido
sulfürico v una más de cJjas de fierro laminado. La
indusrrializ~ción aún estaba lejos de la región, rodo se red ucía a
pequeños talleres artesanales, semejantes a los exisrenres en la
Edad Media en Europa. La economía descansaba en el comercio y
en el contrabando, el cual continuaba creciendo en forma
acelerada.
En 1880, se empieza a gestar el espírirn empresarial ind ustrial
con la primera exposición en la Ciudad, organizada por la
Sociedad Obrera de Monterrey. Tornan parre en ella, 115
expositores con 46 1 objetos diversos presentados: loza de barro,
galleras, chocolate, sombreros, zaparos, cigarros, maquinaria para
elaborar velas, moli nos de nixramal, enrre o rras cosas.

El ano de 1882 fue pródigo en aconrecimiencos p:tra
Mo nterrey. Llega por primer vez el ferrocarr il procedente de
Laredo, ~a luz décrrica, ~ se empinan a tender los rieles para el
fer rocaml urbano de mu liras que iba de la Plaza Zaragoza hasta la
estación del ferrocarril. Se so licita al Congreso la aucorización
para render las líneas telefónicas, empiezan a func ionar en 1883 y
se fu nda la Cámara de Comercio.
'
A pesar de lo que esco pudiera significar, Monter rey se
enco ntraba en problemas económicos, cada día perdía más
com peritividaq, debido a la llegad;:i del ferrocarril a diferentes
ciudades de la• nación, las que ahora obtenían las mercancías a
rravés d_e ésre, mucho más baratas que las que Monterrey podía
proporcionar, el comercio m3yorisra, languidecía.
La actividad económica esraba en depresión y la industria r;1n
só lo producía para la demanda local, sin embargo, en 1886, se
esrn blece la fábrica de cerveza León, la cual más rarde dio origen a
la Cervecería Cu.whrémoc. la que abre sus puerras en 1891, dado
inicio, ahor.1 sí, al auge industrial de Monterrey.
En 1890, principia el deseo de construi.r en la región una
fundic ión Je fierro. John R. Price, un inglés avecindado en
Mo nte rrey, solicira aurorización p.1ra la que se llamaría, Fundición
de Fierro y Elczborarió11 de 1vfaquinarZt1 de Afontt'rrey. En 189 1
em pieza a producir la Suevo León Smeltint,, Refinig and
Manufacturi11g Compttn_r Limited.
En 1892 empezó a rrabaj,ir l.1 Compariífl de /,1 Gran Fundffirín
Nacional /vlexi'r:ana. Refinaba oro, plata, cobre y piorno. fue muy
lucrativa, los inn·rsionisus recuperaron rn capiul en un ano. En
1900 se funda la Cornpr1ni.1 de Fierro y ---1aro ele Afontcrrey, orgullo
de los J uevoleoneses. E.sra ser:í L1 t'dtim.1 empresa que se dad a
co nocer en ésle breYC' an.íl i~i~. En lo_i, inicios del siglo XX, la
Cervecería Cuauhrérnoc, se inreg ró horizont,d ~- \'Crt ic.ilrnence
forman do nuev:is empres.is para L1 obtención de sus imumos.
A la mic,1d de: ese siglo, los empresarios regiomon tan os.
aprovecharon L1 ccrc1.11i.1 .1 lo~ Eqados LT nidos :' l.1 ScguntLi
Guerra :viundi:11, principia u11.1 nueY.1 inJusrrializ.1ció11. Y nace
una leyenda: ~l01Hem:~·, C.1f1Ír.1I !n1.lmtri.1I de .\1éxico v .ihor.i, en
el siglo XXI, C1piral Fi11.111cic1.1. Le queJ ,1 t,111 St)lo ¡~endiente ,1
Nuevo León, lograr l.1 i11Ju~m.di1.1cicí11 1..omo c.1.pi1.1I rcu10l6gic1
para coron:ir los esfucr1.o, .,. \Ueflo,, de lo\ .111tinum rcinerm. '
~

868

�Así cu:urocienros .1110s Je,pué\ de su fund,1c1on 1..t1mo CiuJ.1d
i\1 et I o poli t.111,1 de i\-1on t nrL'V ••19 llcl l.1 pL'q t1L'11.1 .il de.1. ,e co rw iert e,
reJlmente, en una gr.111 1..i11d.1d ..11 lkg.ir .1 l.1 lll.Hl.l tt.1p.1 tkl
desarrollo económico, graci.t&lt;i .1 l.i venc.1 dt' lo~ indigen.1s corno
esclJvos ..11 rrabajo produC(Í\"t) de: lo, mirn10s , ,11 conrr.1bando ran
en bog.1 durante L1 scgund.1 n1Ít,1d dd ~iglu XIX. \' al tr.1bajo
comercial de lo s .rnciguos reincros.

Bibliografía
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México, 18 56.

1

870

Notas Bibliográficas
1

Una caballería de tierra es equivalente a 42. 79 1la.
Sitio de hue11a IO. 7 Ha.
3
Estancia de ganado mayor 1.755.6 ! la.
'Estancia de ganado menor 78.27 Ha
5
En 1635 ya se trabajaba la lana en el Reino. ademús. se autoni'aba a los propietarios de lo!t
obrajes hacer entradas en busca de pia~1s &gt; esclavizarlos.
6
El encadenar a los trabajadores. aún los libres. era practica usual en la época. Así se
acostumbraba. los niños trabajadores en Inglaterra en el siglo XVIII. eran encadenados.
7
Los obrajes son las empresas iniciadoras de la industrialización de Nuevo León. por ser lo
más similar a una fábrica moderna.
8
Gandul nombre genérico para los hombres indígenJ.s.
9
Borras llamaban a las mu_jercs adultas. Actualmente se escucha entre los jóvenes llamar
''borras" a las muchachas.
10
El problema del contrabando. desde los inicios del siglo XVIII. era gme en la rl.!gión:
afectaba los ingresos de los comerciantes establecidos &gt; al gobierno. al introducirse
mercancías sin el pago de la alcabala. Con el trascurso di: los años no parece haber mejorado
la situación. aún en estos día~. a p.:sar dd tratado de Libre Comercio, continúa la misma
práctica.
11
El obispo Verger hubiera sido un buen economista. se adelantó a su tiempo. En 1930. en
Estados Unidos durante la época de la Recesión. los economistas John Maynard Keyncs y
Alfred Marshall. sugieren al Presidente Frankl) n Dclano Roosvclt. la creación di: empleos
para
poder dar a la población un ingreso económico&gt; a) udar a la salida de la Recesión.
12
Este hospital de El Rosario. 111:gó GonLalitos a iniciar su pnk11ca tn Montme). ) donde
posteriormente
abrió. por primera 1e1 en la Ciudad. una cátedra de medicina
13
Muy posiblemente el disgusto mostrado .:n el escriro del obispo. era di:bido a los plenos con
el gobernador don Simón llcrrcra &gt; Lt.:), a. qui.:n logró se dew1 icra el proyecto de la nueva
871
2

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••
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i•¡::1 contrabando 1:on11nuaba ~ .x ,1g. 0
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,,
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. , ! · i\1ontcrrC\. t 1!{90-1960) 1e cnco
to
; ubhcación 1lam'.1d~ El Dt~a~rollt~~~;,i~r~~-~1~~do,,..: a La· Famal e~ lógico ~n u~a
Mauro afirma. que el surg1m11:nto de esta_ a _r_ b.d . ·arrollados. donJc '~ usa mu1:ha mano e
, . dad con maticc:s comac,al"'S .\ "·n pa1~c"- ~u º
soc1e
obra.

~~n~~a

LA FRONTERA ESPIRITUAL TLAXCALT ECA EN
EL NORTE DE LA NUEVA ESPAÑA.
Mtro. Rodolfo fapaw Cárdenas'

El avance promovido por los hombres de la Coron:1 Esp:1ñob en el
seprencrión de la Nueva Espai1a, fue conmuyendo. en el tiempo ven el
espacio, m:is de una froncera; una trama de distintos confines; el judicial,
el mili tar, el eclesiástico, en tre otros, cada cual con jurisdicciones y un sin
número de instancias que se nos presentan incrinc:idas, sobrepuesras, de
difícil comprensión en su funcionamiento desde nuestro tiempo; y
también, aquella frontera producto del ejercicio de b vida cotidiana en
rodas su esferas, que bien podríamos llamar la fronrera verdadera. Estos
grupos, vivieron una reahdad cambiante; espacios un día dominados y
otro día perdidos, fundaciones efímeras; quehaceres convcnencieros de
los capitanes y de los frai les, naciones de chichimecas rescatadas de la
infidelidad por actos masi\'OS de bautismo, sin que éstas cayeran en la
cuenca de su salvación. En otras palabras, la cultura norteña se fraguó en
ese caldero de encuentros y desencuentros de hombres y de visiones,
amalgamando en el riempo una cosmovisión genérica, con arreglo a las
nuevas necesidades d ictadas por la supervivencia ~· la inrndependencia
social, dando por resulrado maneras de in terpretar y adaprarsc a la
realidad.
Nos in teresa la presencia tlaxcaltcca en d norte, porgue vinieron con
mo tivación propia de conquista; así lo comunicaban a sus congéneres y la
mantuvieron como elemenco de fuerz:1 e identidad por espacio de
trescientos años. Así, podemos considerar que en el narre también hubo
una frontera tlaxcalreca en expansión y consolidación constante. No
obstante, nos interesa profundizar en las formas específicas de adaptación
872

873

�y transformación social que esre grupo asumió parJ. mantener su
presencia y sus núcleos de consolidación érnica. En efecto, los

rla..x:cal tecas, reconociéndose como genre de frontera, al igual que los
hispanos, renían clara su ind ispensable presencia, merced a la cual la
Corona podía sentar sus reales. Fue esre un argumenro permanente en
sus alegares para presionar la decisión favorable en sus litigios. También
fue frecuente la alusión a su valiosa parricipa:ión en la co nversión
rdigiosa de los bárbaros del norte.
Esre hacer suya la obra evJ.ngeliza&lt;lora, nos invita a indagar qué can
profunda era esca con\·icción, qué tan auténticamente pudo ser vivida la
religiosidad en las distin tas generaciones de tlaxcalcecas norteños; o si
esr:1mos acaso ante la presencia de un manejo utilitario del facto r
religioso, de un manejo de orden y peso polírico. Responder a esra
cuestión cal vez nos ayude a precisar, de paso, su contribución a la
constimción de la frontera espirirnal del none colonial. Ah?ra bien, con
relación al rópico de \a cristian ización rlaxcaln;ca, Gibson· documenta,
unJ. serie de narraciones que tienen visos de leyenda porque no poseen
constancia fehacience ames de la primera mitad del siglo XVI, bs cuales
revelan ya el esfuerzo, una vez entendido el ~isrcma colonia\ español y su
sustento, por presencar a los nobles daxcalcecas como fervie ntes
simpatizadores de la nueva religión; pero también como base de un
cue rpo de argumentaciones que serán urilizadas en sus peticiones y
alegatos políticos. Lo asentado permite aseverar que el crisrianismo cuvo
más de un uso en el seno de sus relaciones sociales, algunas de mayor
util idad en la vida terrenal.
Considerando que los tbxcalrecas venidos ,11 norte en 1591, llevaban
serenta años en concacto con b nueva religión, quedaría por preguntar
cómo fue su expresión en estas tierras y si esa crisriandad de los
rlaxcalcecas en el none, guardó las mismas dimensiones en lo espirimal y
terrenal a lo largo del riempo, que se apuntaron rempranarnenre en la
Provincia de Tlaxcala, o si la segunda fue prevaleciendo sobre la primera.
Intentaré, entonces responder a estas incógnitas. ~os serviremo~ par.a ral
propósito, de una capel lanía de misas funda das en San Esteban de la
Nueva Tlaxcala, en el año de 1734, por Don Esteban de la C ruz Y su
legitima esposa Doña María Catalina, tlaxca lcecos, de q uienes, el alcalde
ordinario de primer voto, dio fe de ser conocidos, y comc,rncia de estar
bien instruidos en la lenoua
castdlana .y en los misrerios &lt;le nuesrra sanca
b

[' caro,¡·IGl.l

Ié

El cerna .de la capellanía nos sicüa, en el ámbiro de dos problemas
claves y conuguos del cacolicismo medieval; los asunros de la usura y el
purgarorio. Temas que forzaron muchas horas de discusión en el sen; de
la Iglesia carólica, el primero, incluso desde tJempos de Carlomagno',
pasando por los Concilios de Leerán, de 1179 y 1215' y, en el Concilio
1
de T renro, concluido en 1563 '. El segundo, hace su entrada en l.1s
discusiones reológicas a fines del Siglo Xlll y cobra inusitado interés
también en el Conci lio de Trente, a raíz del cual se acordó una fuerte
propagación de la idea de su exisrencia~.
.
La. inrroducción ~el purgatoriunz, en los escenarios post rnorcem hizo
111sufic1enres los amenores recursos compensatorios, tales como donarivos
en. t_jerra~, di~ero, ~~ificaciones. re_ligiosas,. i~cluso sus propios hijos\ al
ex1g1r la 1ntenonzac1on del srn nmtenro rel1g1oso mediante la contrición,
acro de conversió n protunda, especialmente anees de la muenc de los
pec~d.o res, que . abría h posibilidad del purgarono, donde igual se
s~fnnan penas .mfernales, pero no en perpetum, pues al paso de un
tiempo, dependiendo de los pecados y de la ayuda recibida de los vivos,
1
el paraíso era el destino indefecrible •
En el pr.imer tercio del Siglo XVII la creencia en el purgacorio se
había general1~ado en Améríca; de manera que para enronces, la mayoría
de los novoh1spanos creía im~mediable pas.1r una temporada entre las
animas del purgarorio. El hecho ks infundí.1 gran temor, el cual se
acrecen raba con la incerridumbn.: de no s.1ber cuánto tiempo pod rí,1
permanecer su alm.1 en pen:1. Sin embargo, b Iglesia también ofreció las
vías para reducir la esranci:1 en el purgarorio, con recurso~ como la
ind.ulgencia )' los sufragios. Desrac.11110s los sufragios porque refieren 1.1s
acciones que los vivos re:1liz.Ü),1J1 como ,1uxilio espiri tual a las almas de los
di'.un~~s tales como or:iciorn:s, limosnas, obras pi,1dosas, penitencias ~·
misas . Es en este contexto donde cobró viJ;1 l.1 c1¡xll.111í:1 de mi~.ls.
como mecanismo .1 .rr:ivés &lt;ld cual las fami lias pudieron .1~cgurar qu( un
sacerdote oficiara m1s.1s a favor &lt;le b salvación de sus almas.
Entre las obras o icvdos píos, L1 capel!Jnía sobresalió en su
propósito emi nentemente rel igioso, r su génesis se loCJii,a rn el sl'no del
derecho canó nico. De hn.hn, exist!n on dos cipos de updL1ní.1; l.1
llamada edesdsrica u col.1tiv:1 y l.1 l.1ic.1 o profan.1. l..1 prirnn.1 tenÍJ. c¡uc
ser a~r?m.a&lt;la por d P.1p.1 u d obi~po, dcpcndí,1 de l.1 juri.,dicc1ón
ecles1ast1ca, el c.1pclLí11 &lt;ld)í,1 pcncneln .11 de.To, y c.:I princ.ip.d y su rent.1
pasaban J. fo rm.1r prnc de Li lglc,i.1. L1 c.1pcll.111í.1 laic.1, rc~Í&lt;;tÍ.1 l.1
tnterve nc1·o' n (1e 1·J 1g1c:su,
·
'
por 1o c.¡ue 1m licndcl.'.tos
r;ir,1 \'L'/ .,e:

�. . ,\Ll01'
.·, lL
1. l 11\ J\10. Ll\ il .\' [ll) l1.1hi.1
. .
I' L
R. 16·1 !1 lllt01'1/
esp1ntua11ZJD,l!l- . J::.t.' . . . . ·. i: .
In~ L,1¡1dl.1nc,, cs(o~ pod1.1n
l. . '
. - nón1c1 ll1S(l(ll(l01l. Lll Lll.ll1l0 .l
.
1
co1.1c10n n1 LJ
• . ·
. ,
, s~ prl'f) inb.in ¡1.1L1 \,ttcrL 01cs,
·
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'
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ser lcgm. tnc u_s1~•~ mnos Y!,. l
idJr Lkcir h, rntsJ\, p,1gJndo
d ·on 1c~ 0)11n,11.1 rn.ll
1
pero su con tct . . .
.t,. d . l
¡ued.rndo el ,uper.ívit pJr.1 e
generalmente una 1111111111.1 pJne e .1 rent.1. l
capellán' -.
. ..
. · ipdl.rnía rumlad.1 por Esreb.111 de
Revisando las c.uactcr1SllL,lS l1t: 11, L, - . .
l .. fi{lldar en la
~1 . C :.ilin1 diremos qui.: fue su ,oluntJt ... .
.
b Cruz Y l. ana .11., . • ; ' d . ·/io ut'blo 1111,; c,ipe!lr1ni',z co/,//Iva de imsas

wsa de su momd,1 q111 f)_ta ~ n l 11 . -:
d,, rent,1 en cada u ,1 111ío con la
de dos mil pesos de pnnnp,r )' lit nro
d
,,,
. . , d uinff misas rez/ltlrti por sus a/mm y las Je sus pa res... y a
obl1gac10n e q
¡
.. J . Rodrí&lt;•uez de b Cru1.. De
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h·3 brí:i. de &lt;Hl enar s11 1ntJO. u.u1
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l . ·ll-ín h.1st·1 su or cnauon. .
.
almas'! sosrener a cape ,
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. ·¡ . ce escn6ano pu 1 1ILO. r
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.
bl' a d concraro, notamos
misas a que o ig .
d
. do oeneralmente, el sesenta por
, d quince m1s·1s reza as, Luan
º
l 1
como o.
-. . b e11tre treinta Y cuarenta misas anua es, o
.
d los casos se s1rua a
,
.. 1
ctento e
,
n interés m:b rerrenal que esp1mua .
cual denota para nuescro cadso, u
J
- lar que b fund-ición de dicha
,
d 1 .
se pue e sena
En apovo e O ,isent.l 0
. .
h
· J 1· ·smo Juan
, .
1. . consmu1r la crenc1a e mt
c:ipellan ta se apron:cu parla
· •
¡~ ¡, posibilidad de que el
I C , on O CUJ 1 Se CJnCC ., "
d
Rodríguez e a ruz. _c
.
. po ¡1 renta no sea objeco de
.
.
· · . l ce y -11 mismo r1em , ·
pammonto se csptmua t,
,l " se compone... de una huerta
, nl'lS a ·1 casa que ...
algún gravamen; :w_n d - be 'con -las paredts dobles nuevas /11.ertes y bien

d

toda cercada d(' tapia e tt O
d' d Lt , con mil doscientas parrds
. · d d dos varas y me 10 e ª 0 )
d
d
acon ioona as - e
, al aprecio corriente importan os
nas)'
on·as
segun
g, -andes y pequenas que u
"
d t es t1n-os podrá La dicha casa
.
mil y cuatro cientos
pesos..." , Pero , ... antes e r ¡ .
fi " amas
.
.
,,
le ·icomoda con e mismo in, ...
valer más de cznco mil pesos... ' se ·.
. 1. " .
un rancho que se
,
L .
n patnmomo
con
l
de la capeL ama ~o cztwa... u
ba·o el o·o de San Lorenzo, con casa y
encuentra a la salida del pueblo, . J_ l d J arro mil pesos v doscientos
planrado de "sepería", con un pnnc1pa e cu
,
de renca anuales. D
E b ¿... la Cruz hace un monraje muy hábil,
on sre an L
En este
cas0 ,
..
.
l " de algún gravamen.
·u hqo y evitar e Pªoº
l
para incremenrar a re~ta a s
, .
.
.. debe entender nomás
Además, llama la arenc1ón que el parnmon10 se ...
876

durante La vida del capellán... y ... que después de su jctllecirmento haya de
volver el ditho rancho ,ti tronco y repartlrsela entre sus hijos y herederos y solo
La capeilan!a colativa... se ht~ya de mantener en su fuerw y vigor
imperpetum... ". Se asegura también que a su (ilkcimiento. han de seguir
"... en derecho de patrones los hijos y nietos "... de mayor a menor por
Línea de baronía... ", cuidando además, no mermJr más de lo necesario el
patrimonio famili.u e incrementar el superávit en beneficio de los
patron os, quienes se reservaron el poder para la administración, tanro de
la capellanía, como del patrimonio asociado.
El interés rcnrista que reviste el caso, manifiesta cómo la intención
por la salvación de sus almas, en el esquema cristiano, no estaba en el
cemro de la atención de. los del pueblo de San Esteban o al menos de esta
familia. También es posible que dominara ya en el seno de la comunid:id
tlaxcalceca de San Esceban, el pensamiento monetarista, que tanto había
combatido la Iglesia. Lo anotado nos permite adentramos en el tema de
la usura, ya apuntado como segundo p11nro de estudio del presente
rrabajo . .Ésre aparece en cuanto nos pregunt:imos qué se hacía, tanto para
obtener la renta , como para usar el superávit que la capellanía producía.
Recordemos que ante el poder de corrupción del dinero; nacieron
órdenes rel igiosas que se opusieron a la riqueza; entre éstas los
mendicantes franciscanos, quienes, como sabemos tuvieron a su cargo la
cristianización de la provincia de Tlaxcala y la de los vecinos del Pueblo
de San Esteban; de ral manera que la larga tradición cristiana de condena
a la usura, la conocieron por estos hombres cuya enseifanza fundamental
fue el valor espiritual de la pobreza.
No obstante, la usura, fue la base para el desarrollo del crédito, el
cual habrá de adquirir varias formas, todas las cuales presionaron a la
Iglesia, quien terminó por reconocer J los ricos como seres dignos de su
11
riqueza . El ablandamiento de la Iglesia anee la usura permició que ésta
fuera deslizándose poco a poco a los ámbitos precoses del capitalismo.
Cuando la Iglesia in ven ta el purgatorio, se permitió, de paso, el progreso
al usurero, quien dirigió la economía hacia la actividad prestamista en
instituciones, como las actuales, sin que mediara culpa o pena. Sin
embargo, en el año en que se fund ó la capellanía que estudiamos. 1734,
existía ya la actividad inherente a esras instituciones por nacer, actividad
que, al parecer, en el Pueblo de San Esteban, o al menos en la familia de
Don Esteban de la Cruz, claxcalteco. venció el obstáculo ideológico que
pudo trabar y retrasar el desarrollo de un nuevo sistema económico en el
none de México.

�Dado que hemos afirmado que la capellaní_a referida, sugiere u~a
incención más rcntisra que espiritual, puesto que mceresa as~~urar al hl)O
y asociar el superávit y los bienes que soportan la fundac10n al cr?~co
familiar, como forma de preservar el patrimonio en el seno de la fam_iha Y
de la comunidad de San Esteban; pudiera pensarse que ral tendencia era
común en la Nueva España, pero, lo anterior no acontece en c_res
capellanías, hasta ahora localizadas, las cuales tueron fundadas en la villa
de·I Santiago del Saltil!o, más o menos concemporaneamencc.
.
La primera de ellas en el año de 1657, establecida ~or Diego de
Alonso y su mujer Isabel Flores, con un principal de dos mtl ,resos y una
renca de cien pesos de oro común, apoyando la fundac1on c~~ dos
caballerías de cierra y su agua, más una cuarta parre de un s1~10 de
ganado mavor y menor; con la obligación para el capellán de dew una
misa rezad~ cada semana y comprar el vino y las hostiasH•. La_ se?unda,
por Nicolás Guajardo, fundada en l 687, también con un pnno~al de
dos mil pesos, una renca de cien pesos de oro común _anual, respondiendo
por el contrato, una casa en la calle principal de Salt1ll0, con s:la cech~da
con viguería labrada, una recámara con sus aposemos y zaguan,
siete
cuartos con techos de morillos, además de una huerta con arboles
frutales. La obligación aquí, es de veimicinco misas rezadas, más la
compra del vino y hostias1-. La última, fundada por Bernarda de Herrera
en J 689, con auroriz.ación de su legirimo esposo, Alonso de CepedJ, con
igual capital y renta, acr:ivesando para la fundación, un mol1110 en la
hacienda de las Palomas, una caballería de tierra. y dos días de agua c~da
mes'". Para nuestro propósito vale decir que . ;seas
capellamas,
espiritualizaron los bienes, requirieron la a,rr~b_a~1on del obispo para
validar su fundación y cuidaron que el capellan 1mc1~l se ordenar~ con la
rema; igualmente, que las misas se dijeran en la capilla y ante la imagen

'!

de la devoción de los fundadores.
. .
La información revisada permice aseverar que acros_ rel1g10s0s
semejantes fueron vividos y concepcualizados de manera d1fere'.1te, al
parecer con mayor apego material entre la fan11l1a daxcalteca. As1, D~n
Esteban de la Cruz, establece en el contratO, que :i fal_ta de capell:.in
miembro de su familia, porque la línea de sucesión se hubiera agotado, el
derecho de parrón de la capellanía recayera en los gobernadores _del
·bl
" por ser casa de comunidad en que St' fimda La dicha
pue o
...
,
h" d 1
, ' '' y que entonces se ordenara como capel!an un 1¡0 e
capelianw... ,
.
.
l
pueblo, el más pobre; y si éstos no pudieran. ~es~lver el p~rronaco en os
términos senalados, entonces ti escado edes1asuco lo h1c1era; relegando
!P8

así, a una p~sibilidad remota la intervención de la lglesia en el manejo de
la capellania y resguardando el pacrimonio para sus congéneres
claxcalrecos.
Pero, ¿existía aún el senrimienco de idencidad émica entre los
claxcaltecos de San Em~ban, capaz de organizar escas esrraregias a un
nivel soóal?
Siguiendo los pasos a Don Esteban de la Cruz, se ha localizado un
e_xp~d ienre del año 1809'", el cual contiene el curso seguido de un largo
lmg10 por un solar, que en esos años revive Don Pedro Sánchez contra
Don A~aricio Valverde, pleito que resume los propietarios del predio
remontandose al a1ío de 1732. El sicio en disputa después se conoció
como la Plaza de las Cruces, localizado a espaldas de la Parroquia de San
Esteban, y el cual terminó vt:ndiendo el párroco José Manuel Camacho,
al ayuntamiento de Saltillo en el año 183iº; quizá aquí esté la razón por
lo que Don Este~an cuid_ó no espiritualizar los bienes comprometidos.
En el expediente existe un documento fechado en abril de 1744 el
cual contiene una nómina, por barrios, de vecinos rlaxcaltecos, de San
Esre_b_an, quienes realizaron una aporración de cuatro reales por cabeza de
fan11lia, para comprar el terre~o aludido, donde se formaría una plaza.
~?s. cosas nos rnceresa de dicho documen co. Primero, en el p:frrafo
1111c1al, c_n el cual se presenra el asunco, se asienta que " ... el cabildo y su
llecmdano tuvo por conueniente se restituyera dicha tierra y se aplimra a la
cofradía .del Srmtísi~110 Samzmento ... "; para ello se le pagaría a Don
Prudenc,o de Or~bw Itme:r~ 1~ cantidad de cincuenta pesos, y por el
colateral, se pagana a Don Cmcobal de Robles Navarrete, b cantidad de
ochenta pesos y cinco reales.
Del cxpe~_ienre s_~ despren~e que el cerreno en litigio, pasó a ser
prop1cda~ de u11.l hqa narural , L1 cual casó con un mulato , a quien
... lo~ anc1t1nos co':,rJu1st11rlores no pcnmrieron el que se {(Verindnra y agregfll'i/
en dicho pueblo... . El mulato venJió !J herencia de su mujer a :-..fachías
de Agu irrc; pero el cabildo rJmbién le impidi ó su uso. Sin que quede
claro cómo, el sol.ir pa'iÓ .i propied.td Je Don PruJencio; quedando así
~n _manos de españoles; poniendo t:n ril'sgo la integrid:1d terriro1úl v
ecn1ca, puesto que sc11 alan en c~.1 primera p.me, Li cxisrencia de u;1
m_andamienro en c.:I arLhivo, de que no se consicnt.1, " ... Sf' ill'n mdl'
ningunos españoles, mul11tos. mcsti;:,os, ni rnt1!q11ier omz rní,dad... ". r.izón
por la rnal el Cabild o 'ie dio ,l l.1 c.irc.t de restituir d sobr .1 l.1 co mu11id.1d
por _medio de la Cofradía v re~t.tbkcer ;i&lt;, Í, l.1 f:1lr.1 a l.1 "lc.1l t,1d", poi
alguien cometida.
L

'

�El om&gt; Jsunto inu:n:s.urn.:. '&gt;l'. rcl1c1c Jirc1..r.tn1cnre .1 Don Es1cbJn &lt;le
L1 Cruz.. Por b relación .1ludiJJ. s.1b(.·1110) 4uc: ptnencció .11 b.u-rio de San
Esteban, dado qut' Jp.rn:u.: en c11JrrJ posición. De~pués de él, se
inscriben sic:re princip.1le~ y luego cu.m:n1a nombres 111,is, )'J sin el don,
pero cooper:111do con igual CJnriJ.1d. D-: la posición gu;1rdada en la
relación, ~e deduce que Don Esrdi;rn no c:rJ el más ri..:o o Jc~r.1udo en su
barrio, sin embargo, manifc:stó en el co1nra10, que: tenia Jo;, hijos más,
los cuales habían recibido ;,u hercnci.1 con ,rntdación a b iundación de la
capellanía; Si consideramos qul'. la norma vig&lt;:nte i:n cst: tiempo, preveía
que sólo podía compromcters&lt;: en la capellanía b quint,\ p.irrt: de: sus
posesiones, cntoncc:s cstaríamo~ anrc un Don con muy bu&lt;:nos rec.,ursos y
potencial hn,rnciero.
Ahora bien, la rd,tción por barrios Je 1744. a la que nos hemos
referido, consigna a cuarenta y un señores principales. Si cad:i uno de
dios hubiera poseído. en promedio, un patnmonio como el de Don
Esreban, podrfamos conjernrar, a reserva de comprobarlo cabalmenre,
que ex:isda en San Esceban una n.:d t1n:1nciera basrance considerable, y lo
mismo perfilar el papel de las capelbnías en esce pueblo que como
sabemos, estaban en la base del siscema crediticio de la época,
general menee a rravés de los depósiws irregulare?, teniendo como
mejores solicirames a los comerci;rnres;"" dos circunsr:rncias generales que
estuvieron presentes en San Esreban de la Nueva Tlaxcala, como fuerzas
integradoras que co:idyuvaron a la consolidación érnic:i. y a la identidad
social.
En síntesis, vemos en esrns daxcalreco:, norreños del siglo XVIII,
renovad:1.'&gt; pauc:is culrnrales -ancbd:1s en viejas tradiciones. No son los
daxcalrecos qut en la lund:ición de San Esieb:in, en 1591, hicieron valer
sus costumbres (und,Kionales, como manifiesta resistencia a un proceso
que inrenrab,1 cancelar sus raíces cosmogónicas. Ahora, encontramos a
unos daxcalrecas inmersos en b culrura norteña en formación,
.:onsolid.idos rerrirnrialmenre, haciendo uso de los marcos religiosos para
formar \az.os que nuuen su origen y comunidad presente, pero también
para incorporarlos ucilicariamenre en su fortalecimiento económico.
La familia Je Don Esteban de la Cruz., manifiesta una forma
específica de enfrentar. qui'l.á la mejor maniobra culpígena que la Iglesia
ideara, parJ aceror a los feligreses a su seno. Pareciera que escuviera
presenre orra forma de pensar respecto al supramundo, y su amparo,
diluyera la preocupac1on por el destino final planreado por el
cristi,rnismo. Qui,j en el sc:no de b comun idad daxcalteca de San

Esteban,
..·
O 1a v1genc1a
. . l el recuerdo
.,
&lt;le Lt e
.. ,
al1v1ara a pres1011 de la lol~ 1 ..· l
osmov.1~1on mesoamericana
.¡
.
o t:Sla uu:1 a observ
· d.
.
'
apego ,\ a sevendad de ellas.
anua c sus pracncas y el
Lo
. encontrad
1
1 anrerior
l explicaría la d'f·
' crenc1a
l
t axca teca y as tres capdlaní f. J· 1
. a entre a capellanía
·¡¡
..
as un atas en b V 11- d I S .
~ V ren ns , 1[i a e ;1t1t1ago. Los de
la v1 a esp1rnualizaron los l).1t:nes
sus almas; es decir, el scnrido Y el ti d , ~arn re orzar su deseo de salvar
r
del establecimienro de la ca · 1 . ?n
eligwso dominaron la intención
.
. d
, pe 1ama, ero en 1
11 ,
d.istanc1a e lo espirirual esta, presenre en la . a cape. , anta tlaxcalteca ' la
y mermar lo mínimo nec
. 1
. tntenc1on de conservar sus
btenes
A
, 1 b' .
esano a renta en be c . d 1
si, e o 1ec1vo renrista don . , 1 e d . ,
ner1c10 e superávit.
f;
d ·
..
imo a rnn ac1on v s
acror e tntegrac1on social Y ! .
1
,
e nos presenta como
Por orro lado
. · le mico ª rnmeme utilitario.
' ,espos1 6 equelacond·-· , d
estos momentos más un
ic1on e tlaxclateco, fuera en
.d
,
argumento eco ' .
I'
'
neces1 ad de identidad étnica
d' nom1co-po 1tico, que una
d' d
puramente icha
esru ta o, es de notarse que lo h.. d
, 'porque en el documento
Rodríguez de la Cruz. Ana l sMt¡os_ e Don Esteban se lbmen: Juan
d I C
. ,
, ncz amnez de b Cn z. A d .
e a ruz; como si existiera la int . '
1
t y n res Marrínez
más, los nombres de sus '¡ ..
Tenc1061~ ,º a tendencia de españolizar
e d d
, 11¡0s. am ien e 1 .
'
run a ores hayan renunc1'ado I J
t
r su ta Interesante, que los
'
a os nerecnos "
h 6
... " como co d .. ,
... que a lan en favor de
1os naturales
.,
,
n 1c1011 para oarant·
1 b
1:
izar a ucna fe en la
fun dac1on de la capellanía , cuand o fue stem
1
.
a1egada ante la Corona.
pre ª pnmera condición

rº

I?ual~ente se puede pensar ue esre · ¡ .
mane¡o unlitario de b capella , 9
1 u nmo asunto fuera parte del
'rna, como o fueron 1
.
ya comentadas; acciones
.
as ouas circunstancias
.d
, aparentemente
¿·
.
'
cons_1 era la inteligente maniobra de la
contra tetonas, si no se
~erc1ben nuevos elemenros para definir¡;~~ fo~ma parre, )' en la cual se
nem. po que se vivía· maneras i ¡·
t dent1dad rlaxcalceca, acorde al
n
d
,
nte ¡oentes e ada
..
uevos erroteros para el pensa . o
l
. prac1on, que abrieron
m1enco y e quehacer fronterizo.

Bibliografía
Archivo Municipal de Saltillo:

~-M.S. P~. C 12/1. E 46. 3F
.M.S. Tierras y Aguas CS. E 2 bis. 25 f.
A.M.S. PM. C 1. E42 7f
. y E 3. 3f.
A.M.S. PM. C 4. E

25~2f.

88]

�A.M.5. PM. C 4. E 58. 2f.
A.M.5. PM. C 58/1. E64. 80f
Gibson, Charles. TlaxcaÍtz en el Siglo XVI. Fondo de Cultura
Económica. México. Ano 1991.
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¡ Ed d
LeGoff, Jacques. La bolsa y la vida. Economía y Religzon en rl a
Media. Gedisa. Barcelona. Aí'to 1987.
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capellanías de Misa en la_ Nue~l España. 1600-1821. Universidad
Autónoma de México. México. Ano 1999.

EL LIC. DON JOSÉ ALEJANDRO DE TR.EVIÑO Y GUTIÉRREZ
UN APUNTE BIBLIOGRÁFICO

Notas Bibliográficas

Lic. Era~mo E. Torres Lópe1
A~ociación ;\!Jciunal de Abogados. A.C.

.
• .,
de Estudios l\tulw.Jisciplinanns dt: la Um\crsidad
Profesor ln\es11gador dd Ct:ntro, 11
·. C ,lonial por la U1mcr~idad Autónoma de
.
de Zac~t•·c~s
en i~tori.1 l
,\utonoma
" ~ "'· Doctor:mdo
•

Introducción

f~~i:ii~\.-harks T/mcala en el 'ligio \TI _FCE. l\1é:\ico. 1991. PP:. .J 1- .J~7 ~ Ln lo sucesivo.
' Archi\o :vtumdp:il de Saltillo. Pres1d..:nc1a M11111c1pal C 12/ 1. E .J6. Jf.

Don José Alejandro de Trevi110 y Guriérrez dest:1ca en la vida
social y jurídica de Nuevo León principalmenre por dos razones:

i

/\MS PM.
.
. la Chapel/e de 789 l.cGoff. Jacqucs. La
1 1 1
' Regulada mediante la ·:lclmo11110 -~c11er~ '·;..~e j ;;- d1e1 Gctlisa.· Barcelona 1987 pp. 33-34
bolsa \' la \'ida. [conomw _1 Rel1R1011 en a - a . e
&lt;
··
C T
104-107
Op. Cn. Lc,_iol. pp. .
.. .
,,. ocu aciones Terrenales. las capellanías de .\ lrsa en
"\Vobescr. Cns.:la \Oíl. 1 ,da ftenw I f e_ P_
.
d. \I; · . \ lc\1.:0 r\1io 1999.
_ JóOI// 1 ¡ Pá1?.9Un,\Cr,1dadAutonoma c . t.:\ICO. ,
/a.\,uern E·.spa11a
· ' - · '-·
• Op. Cit. Le Goff p. t 07
~ ldcrn \\'obcser. p. 9.
., Op. Cit. LeGoff p¡i. 97-98
10 Op. Cit. t.cGu!T pp 109-1 1O.
I I Op Cit. Wobc5Cr, rr 95- 107
Op. Cit. \l,iobcscr. pp. 17- 19
1
)
e· \\1S PM CPII
E.-16 31'
h b'
Cp. it. ' ' · · ·
,
•¡ . a h ,apellania ,aho que en este no a 1a
14 El patrimonio tenía caractcns11cas s1m1 are, : .'
'· ·
capellán~ la renta era recibida por el patron del mismo.
1' Op. Cit. !.e Goff. pp. 60-6 l.
16 AMS. Pi',1. CI E-12.21".
• A\1S. f'M. C4. E 25. 2f.
f• ;\i\lS. P1'.\. C.J E 58. 21
19 .i\ M \ Pi\1. C58il E6l 8ílf
-i _ .
•
.
:,
s \ i\eua, C5 . F 2 bis -~ 1 Y I. J . 3!
.
•
,.
1s r
"1-~r~1~ ti1;;~sÍar din:ro que pagaha akahal:1: se garant1n.1ha mcJ1ante !1atlur~~
:: Op. (11. \\'ohescr pp. .J0-43.
1

-

• Instituye formalmenre la enseñanz~ del Derecho en el Esrado.
• Es el primer Presidenre del Tribunal Superior de J usticia.
Sin embargo, su trayectoria y su obra de jurista, maestro.
escritor y funcionario no han sido rescaradas de acuerdo a la
dimensión histórica que le corresponde y sólo comamos con la
ficha bio gráfica que nos ofrece el historiador por antonomasia, el
Maestro Israel Cavazos.
En virtud de ser reconocido como el primer cacedr,í.cico del
Derecho, así como por otros mérirns. su vida reclama un esrnd 10
amplio y de tallado; que profundice en lo ya conocido y aporte
nuevos daros. En eso hemos trab:1jado y en ranco aparece
publicado, ofrecemos una apretada síntesis con daros inéditos que
hemos localizado y que expondremos en el cuerpo del presente
escrito.
Con la in formación reunida por D. Israel Cavazos
establecemos siete etapas o momentos en la vida del fundador de
la hoy Faculrad de Derecho de la UANL y son:
883

�Con la información reunida por D. Israel Cavazos
escableccmos siete etapas o momencos en b vida del Íundaclor de
la hov facultad de Derecho de la UANL y son:
¡_ S~s primeros veince años: ( 1759- l 779). Su nac1m1enco; su
famili,L

II. Su estancia en el convcnco franciscano de San Andrés en
Mon terrey donde cursa lacinídad y retórica (1779-1780).
11 1. Sus estudios en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en
G uanajua co . (1781-1785).
_
IV. La permanencia en la capical d~ la. Nueva ME~p~na(lc7o8m5o
alumno de la Real y Pon tificia Un1vers1dad de ex1co
1790).
V. La edad madura: su rerorno a San Miguel el Gra nde sfie'.1do_ ya
su actividad como pro cs10n1sca
a b oga do; su macr imon io
( 1790 - 1817).
_ .,
Vl.- La vuelca ,1! sol.u no rceno (1817) y la real1zac1on de _su obra
fundaciona l de la cáted ra y la magisrrarnra ( 1824 -182)).
y_

VII. Su fallecim íenco ( 1830).
De cada uno de escos puncos se conocen ünicamen te los
aspectos ~enerales; pdcticamente tan sólo los enu nciados. H ~ce ya
muchos ;ños, en Li comunidad jurídiCJ. nuevole~nesa, se repite su
nombre cuando se habla del origen de los esrnd10s del Derecho; y
cad,l enero se con memora el comie nzo de los misn_10_s _~ero ~1 0 se
inten ta invest igar en corno JI jurista que_ los 1nic10; as 1 _por
· . lo res::dcando dicho mérito, lo mencionan Hermenegildo
e¡emp ,
,
c , H,
Oávila, Francisco Valdés Gómc1., Ratael Garza anrn,
ecror
Gon1.ále1., José Juan Vallejo y ?1uchos más. ?rros ~ucores lo cales
han elaborado un pertil biográhco sobre el Lic. Jase Ale¡a ndro de
T reviño y G uriérrez pero sin mucha forruna; .1sí vemos que:
1.

En 1942 el Lic. Helio Flores Gómez, en Universidad,
órgano del Consejo de Cultura Superior, (No.l
septiembre de 1942 pp. 103 - 10~) publica el t_~xto

Datos Biogrríficos del Lic. Don Alejfmdro de Trev1no Y
Gu.tiérrez, Fundador de la Fnciilrrrd de Derecho
conteniendo ,1lgo mucho rnuy breve y con má~ bue_na
incenc1on que conocimiento sobre e,I pe~s_ona¡e; dice
por ejemplo: "ingresa al Seminario Conciliar y abraza

el ~stu~io de _ la carre:a del Derecho" pero el
Sem rn ar10 comienza a funcionar en 1793 y para
-:nconccs José Alejandro ya había concluido la carrera
el~ abogado en la ciudad de México (véase el punto V
de los arriba anotados).
2. En enero de 1949 el periodista Manuel Plowels G.
escrib ió en El Poruenir una nota conmemorativa al
125 aniversario de la fundac ión de la cátedra del
Derecho esbozando algunos datos biográficos carentes
de veracidad .
3. En, 1949 el P_rof. Plinio D. Ordófiez en un largo
amculo aparec ido por parces en sucesivas fechas en El
Porvenir y bajo el título de "El facror humano en la
educac ión plÍbl ica de Nuevo León ," dio a conocer
breves biogratías de educadores; la de nuestro in terés
conrie ne información escuera y errónea en alounos
0
punros; seña la por ejemplo: "Hizo sus csrnJios en el
Seminario Conciliar de Monrerrey". Ya comenr.rn1os
lo equivocado de esta afirmación en el punco 1.
4. En 1952 el mismo texro, pero con otro rírnlo, se
reproduce en Annns y letras (afio IX No.3 p.6) con
las características ya d ichas.
Esros a~1tores muesrran as-~ectos_de la vida del personaje, pero
muchos nns son lo~ que
&lt;.:JLln srn ,1dentrarse en su biografía
cuand o se h.ibl,1 de b creación de la carrer.1 de abocrado.
Es a partir de 1959 que podemos con ca/ con ll!l;J nota
biográfica general y cierta del primer jurisra-catcddrico de Nuevo
León, graci:1s a las i,west igaciones de D. Israe l Cav:nos Garz:1. Sus
~p~rracionc! Lis dio ,1 conocer pr imero en l11rcrfol1,z !\:o. 61 Je
¡ul10 d~ 19)9 y luego en El Porvenir del 2.3 de enero Je 1974, 2ª
sección·, cuyos daros am.ilg:i.ma y presenta en su Diccionario
Biográfico de N1ier 0 !.eón (lJANL. 1984 en dos volümene,; Li
segunda ed ición es de 1996 en un volumen) v en Escritores de
Nue~o León (U,-\\"L. l 1)9(i). Con p0Hcr.íorid ,1d J csras
pub licacion es, quienes toc,111 el ccm.1 del inicio de los esrudios
j~ríd icos en la enriJaJ !·lo l.1 figur,1 Je su fund,1dor, ::,e hasan en
dicho auror. Rccienremcnre llocío Condkz i\!.1i, \' Edmundo
Derbez. Garcí.1, en ~endo~ L' inrc rt:~.111res cn~.n·o~. h,rn .iludido al
personaje que an,1li1;1111os . La Dr,l. Condlc~ .\1.1i1 puhliu1 /.r1

!o

1

�emeríanz1t del Derecho 1'11 Nuao l.i•ow !,o ,,,_,,1111,u&gt;nt') l' loJ
hombres' v el Lic. Oerbei. G.11cí.1 L1 hulqmd1'11rt,1 &lt;' 11 ti !'v't,l'ito
Rewo de· León. Prnnnp1mó11 de Jo¡1q111J1 ti,• ~nwlondo }' Ji'cty
.~eri1t1ndo fert·s, 1 de 1\/ier'. L,'n.1 y otro h.11.1.:11 .1pon.h.ionn puJ un
mJyor conocimienro de b \'id.1 Jd lu11J .1dor de l.1 LJrrer,1 de:
.1bogJ&lt;lo.
~Los dat0s que hemos rc:uni&lt;lo los .1grup.1111m ,. cxpon&lt;.:mos
Jenrro d&lt;: los ~ierc: punto~ .int&lt;:s ~l·1ialado~ (nurneros l-\'~11) .. _rn
rorno .1 i\1arín, N. L.. IJ tierra 11,H.11 Je Jo,J :\lej.rndro Je 1 r&lt;.:v1no,
hav v.uios rexros de dimnguiJns cron1st.15. El primero es Jcl ~r.
Ju:in José de la Guza y ,1p:irn:ió c:n 188' cn el romo 111 Je las
Obras Completas de: Gonzalitos (C1p . XXII l. P.igs. 111-130). el
segundo rs del Prof. .-\lberro S,in&lt;..he;, \' lo _publi:ó en t l),J3 L1
Sociedad Nue\'olconcsa de Hisrori,1, Gco¡;rafía )" Esc.1d1rncJ: sin
embargo ninguno de los do:. men1..1on.1 .11 ilusrre m.líÍnc:115c, l.ueg~
escribirían sobre Marín. N. l.., IH.1el C:w.nos c:n 196)
(retomanJo su escmo de 1959 al hablJr del Lic. de Treviño }'
Guciérrcz)' v Ramiro Leal Gonz,íla en una obr:i de 1994 Y
reedirad.t e~ el 2000, quien sólo lo ctta t:nm: los lug.ireños
distinguidos, pero eso sí en prim&lt;:r t~rmino".. ~1_.ís adelant_c la
profr,t. Elda Feliz Gonz,il&lt;.:l, cronist.i del mun1c1p1_0,. redacto un
texco sobre Martn, N. L. para el número dl' mayo-¡ul10 dd 2001
de b revista Presencw Le~islattua (No . 3) del Congreso local pero
sin mencionarlo. En 1999 la Faculrad de Den:cho y Ciencias
Sociales v Colegio de Criminología de la UAN L. al conmemorar
el l 75 ~niversario de l.1 imp ..rtit.ión de la primera dred ra Je
Derecho, v como un homenaje a su iniciador :' a su tierr.1 natal.
~forin, N.' L., editó un folleto de 43 p,íg1nas con cexros de v.uios
autores en los que se alude JI Li c. José Alc¡andro de Tr_eviño y
Gur iérrez apoyándose en los daros '.nvesrigados_~or Israel C:ivnos.
Dos obras más cenemos, publicad.is tamb1cn parJ. celebrar c:I
175 aniversario del inicio de los escudios jurídicos, escritas una
por monseñor Aureliano Tapia Méndez y o tra por _el. pbro. J•
Antonio Porrillo Yaladez pero sin el propósirn de enfac1zar ~n la
biografía. El primero publicó en Cebrero ~el _200? La P_n,merrt
Ciiredrll dr: Derecho Civil en Nuevo León. EL Semmano Concdutr de
Monterrey, que luego se reproduce en Derecho Siglo XXI, reví.sea de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Colegio ~e
Criminología de la UANL número 1 enrro-abril del 2000 pp.2)1

88(1

42. Y en el año 2002 el pbro. J. Anconio Portillo da .1 conocer ~u
libro Ln Cdtedrn de D,·rerlio Canónico )' Cfril ... editado por la
mism a inscitución el.lucati\'a.
Recorriendo el camino .tnd;ldo, pero buscJ.ndo concinuJr y
ampliar la brecha, y precisar .1lgunos daros, trn:1mos las siguic.:ntes
notas partiendo del esquenu convencional dl: siere puncos en que
quedan comp rendidos los diversos aspeccos de la vida del Lic. j osé
Alejandro de T revi ño y G u riérrez.
I. - Los primeros ve inre años: 1759 - l 779.

Esra etapa se inicia el jueves 22 de febrero de 1759 fecha
del nacimienro de nuestro personaje, el cual cienc lugar en la
Hacienda de San Antonio de los Ma rtíncz (hoy Marín, N. L.) Su
parcida bautismal la dio a conocer el invesrigador Cavazos Garza
en El Poruenir, del 23 de enero de 1974. El documento original
obra en el Archivo Eclesiástico en Monrcrre~• y se puede rambién
consul tar en el inmenso ace rvo filmográfico de La Iglesia de
Jesucristo de los Sanros de los Últimos Días, mejor conocida
como la iglesia de los mormones. Por no haber párroco en la
HKienda cicada y siendo ésta jurisdicción de Salinas Vicroria. el
reg isrro bautismal corresponde a la parroquia de este lugar, es
decir a IJ iglesia de Nuescra Sei1or.1 de Guadalupe. A continuación
transcribimos el mencionado documento, moderniundo su
ortografía:
José Ab:janclro Rw1ón. EspmioL
En once d1írs del mes de nlllr:w d,, mil sererimros cincuenta y nueve en
!t, nyud1 de pmmquia de San .Antonio de ws .Martí.nez. bautzzó
solemnementi- con ueces de pdn'Oco el S. Br. (b,1chiller) D. lgn11cio Jvlardnez
11 José Af.e;andro Ramón de diecisu&gt;te dias de 11nc1'cw, hijo kr;ítimo de dn.
Joaquín de Treviiio_y de dñ,r. Luisa Gutihrez.. españoles, 11ecino, en dicho
puesto. Fuei'OJ/ padn'nos dn. Francúco Gon:uílez 1\/agas y df11t. Gertrudis
Gonuilez a quienes t1mo11estó su obligación J parentesco l'Spirú:u.al y para
que conste ÚJ finné.
Licdo. José Antonio Martina. (nHmáz).(Libro de bmmsmos No. 3
foja 51 0 756 - 1772), de !t, iglesia de Nuestra Seiiom de GUlltiA!upe de
ku Salinns. Rolw No. 605,402 consulMdo t'II kl Estactl \ í,/ft, Verde de !.a
iglesia de los mom1011t'S)
887

�Con base en esta información, fech .ida e! domingo 11 de
mJrzo de 1759, arribamos a la fecha de su nacimiento que fue el
¡un·es 22 de febrero dd mism o ,1ño . Queremos comenrn r ~u~ el
M:.iestro Cavaws Garza comienza el documento de d1 stinra
manera a como aparece líneas arriba, pero sin diferir en su
contenido. La transcripción que hace el Maestro después del
nombre empicz.a así: En esta ayuda de parroq111t.1. de San Antonio de
los lvfartínez, en once di({S del mes de marzo ....
En es te mismo libro hemos enconuado !o., asienrns
baut1Sniales de cinco hermanos de José Alejandro Ramón. Con él
incluido fueron seis los vástagos del matrimonio de TreviñoGuriérrez, cuya relación es la siguiente:
1. Isabel María, nació en julio de 1757 (foja 24),
2 . José Alej.rndro Ramó n, nació el 22 de febrero de 1759
(nuestro biografiado).
.
3. José Dionicio, nació en abril de 1761(toja 90), .
4. José Rafael Esranisbo, nació en mayo de 1763 (fo¡a 108),
5. Isabel Maria Ramona, nació en 1765 (foja 126).
6. Anna Ma. Felicidad, nació en 1768 (foja 155) .
Todos de apellido de Trcviño y Gutiérrez. En algunos de
estos regisrros se señalan como padres_a Joaqu ín de T reviño ~
Luisa Guriérrez (es el caso del registro parroquial de Jose
Alejandro Ramón) y en otros se indi ca n los nombres compleros:
José Joaqu ín de Treviño y Ma. Lu isa Gutiérrez.
Creemos que tal es la familia del Lic. de Treviño_ y G~riérrez.,
considerando el nombre de los padres, l.1 r,uonable d1stanc1a entre
un nacimiento y otro y el origen comün de rodos en el Valle del
Carrizal jurisdicción del Valle de las Salinas.
De los eres últimos asiento~ (puntos 4,5 )' 6), se desprende
que el matrimonio de Treviño-G uti érrcz ya no radi caba _en la
Haci enda de San Antonio de los Marcíne1. pues el de 1763 &lt;l1ce de
los padres del bautizado: "ve ci nos del puesro de A~ ua Negra"! en
los de 1765 y 1768 leemos que tntOllLes &lt;.:ran vecinos de los
Anteojos". Podernos concluir que si en el lapso de 176?,,a. 1768 _l~s
padres de José Alejandro Ramón vivian en estO'i lugares ta~1b1en
éste, pues su edad oscilaba entre los cuacr~ y los n~1eve an os de
edad. En la Carra General del Estado de uevo l con, levantada
1

888

por la Comision Gcogdfica-t.-;plor.tdor.t rn 190ú, Agu,1 Neg.J .\e
aprecia a l.i m1tad dtl umini1 tr.11.i&lt;lo e,1 línc:.i 1&lt;.:_lJ ,k ~l.11ín J
Dr. Gondlcz. Hemos bu\CJUo \111 éxito la p,,1 uJ,1 m.1rnnH11l1,d Je
los padres del Lic. Jose .\lt ¡JnJro &lt;lt" Tru·iÍJn. &lt;.¡t-':: debt wrnt.u en
algún li bro Je matrimonios .111ter101 .1 1~,:; 7 , a1íu del 11,t.:i1111i:nto
del primero de los seis arrib.1 .111ocado,. Fn los l1hros p.1rroqu1.1k.-.
de la iglesi,l de Nue~cr.1 Señor,1 de (;L1ad.1lupi:, de ~alin,n Viccori.1
no aparece.
Quercmo\ asenrar que dicho .1 110 de 1757 u&gt;incidc Lon el
auge del m111eral Je l.i Igu,1na en L.1mpnos, d rn;il -dice
Gonzalirns- '\onrnbu_HÍ mucho al .wnientu de: est.1 pol,l.1cion y
de otras .-.illlad.1\ al mismo rumbo". l'.11 \t7 esro no ct.n~.1 rdac1611
direccJ con m1i.:srro person,1jt pern n p,11 lt: Je: .'ill uH,&gt;1110, lOmo
rambíén lorm:l p.1ne dd concexro roliriw soLi.d en que ~L
desarrolló, Li c1rLllllStJ11ci,1 Je h.iber nacido y 1..reci&lt;lo bajo c:I
reinado de los ílo1 bones. Es ros h.1bí.u1 de~plaz.1do .1 l.1 d1n.1Hfa de
los Habsburgo en el gohierno de Esp.111,1 ,lesde el .1110 dt 1-oo y
jusro el J1ío de l 7'i9, cuando n,lCL José Ale¡Jndro R.1món,
asc iende al trono el Rn· C.1rlo\ III r~ inrndo Justa l -ss. FLIL'
célebre por las 1111meros:i~ e 1mpo1t,1ntcs reforn1,1s que i111p!.1111ó y
la mcdid :i de cxpuls.1r, en 1-c,-, a los ¡e,u1t.1s Jl roJ.1, .-.u,
posesione,, intluyendo c.l.110 ;i l.1 ~un•,1 l\p.111.1. ''\ 'n pc1iodo dt·
modern i?.:1c1ón )In p.ir,t!elo en la hMori.1 dr.: Ec.r,1ñ.1·· di Le Je e,t,1
etapa .\1ario R0Jr1guo'. FI \'ur.:vn Relno &lt;le l ,·t·,n 1:c \'Í\'Ín de:
cerca este Slllt'SO put.:s nu hab1.1 .1t¡u1 Jt~11it.1., dc,tk 1--d en (lllt
emigraron .1 tict r.1, dt mt.:jnr dinu. t'\ t1l:1.1r .\ P.1. r.1,, Co.1hud.1.
Dos reyes ll1,Í!&gt; rt'in,lrnn tn l.:s p.111,1 &gt;. lll tud 1, 'llS C(llo111.1, en
el tie mpo en qui.: v1,·10 l ost' \lc¡,111dro R.,11,ci11: C.1do, 1\' &lt;..¡111en
reinó J e 1'88 ,l 1808; ~· lutsll l·ern.111d11 \'ll d Lll d g11h::111ú dt
1808 J 1833 LOll l.1 inturnpuon dt.: 1808 .t 1813 tkhida ,t l.1
invasión Je bp ,1í1.1 por l." fuu,.1~ dL ~ q,nlc,in. Ct1mo ,,dit·;1w~ cl
Lic. Jost' Alej.indro dt.: l'tt.·, irío ~· l,ut 11:ri o ,·1, ici -¡ .1Í1\1,: dl' 1~~ 1)
a 1830, justo t.:! t1empo t¡uc: Jl·in 11011 lm rl'yt·~ mt.·11Lin11.1do~. \j
Carlos lII p,fü&gt; .1 l.1 1!1,1or1.1 por ,l1 ¡H1l-c1c1 ,lt: tl'l\ilutt111,k1&lt;·,11
&lt;le! imperio csp.uíol, !·t.:rn.1nd1&gt; \ 11 lo i"ut pn1 ljl!c t 11 ,11 rl·Í11.1dn ,e:
dio l:i luc:h .1 por l.i i11dq,l'11du1L1,1.
Así mi,11w ljlll'f-:mo~ rq.\1,tr.,r qul' en 1~-...:; tlllll lu,,,¡, i.1 ,·1,n,1
del gobcri1.1do1 D 1\kklio~ \'id.d dt: 1 t)ll,I .il \'.ille J~I (º.11111.tl,
jurisdiLción del\ .illt· de l.1, \.il111.I\, dondt· vi\1.1 ti tlllc•111n ¡,i,·L11

�de 16 :liio~ José Akj.1ndrn R;1111on. Q11.:d.1 pend1c:1H&lt;-' 11HL1g.ir s1
éste recibió dt: dicho ;;olwin.,dnr .,\~ún .,po,·o p.1r.1 p.1~;11 .1
Monterr.:y J. csrndi.H o si h11hll .1\sun.1 1.:bLion: o ,i 1nflL1ylÍ .:n d
el pre~bícero que firrn.1 \:1 a-:r.1 b.1uc1rn1.il. c\ \ 1L.. Jo!&gt;l'. 1\nrnn10
Manína, pues ~ll tr,1ycL10ria es l,1s1 iLknllc.l .1 l.1 que ,iguió l11.:go
José Alejandro de Tre,·ií\u. ~cgún .tr10t.1c1on qu,: .1p.irc.:ce en ,:\
libro de brnriws &lt;le l., P.1rroqui;1 J,: Cu.id.ilupc Jc ~.,\111.1~ \'idoria
volumen lll que: Lomprendl' de: ¡--.6 .1 1-~2. y &lt;-¡Ul'. u&gt;p1.1mn~ a

continuación:l.1bro de b,1pt1J7&gt;/05. Que corre deirÍi.• 1·c111tey odm d,· ,1hril d,·/ ,nío del

bilJO i'¡ n11d,1do )' c.¡rgo de Se,íor
Licenciatlo Don José Anto1110 Btnuzrdi110 Al,1rtí11ez Bc11,nwles y Flores.
colegit1l i¡ue fue m el Rtrtl di: S,m hw1ml'O di- Salt's rÍf l,1 Vi//¡¡ de Sm1
Mig11fl f/ Gmndc y después en el Re,d) 111,is (lllliguo rlc S1111 J!defa11So de{¡¡
ci1ul1d de A!A:ico: e11 él t&gt;:vmlÍ11i1dor; s111od11I dtjunst,IS, hl'sidrme de l.m
11cade1mm de Crí11011ts, Í t)'fS y leología J\foriil Bachilln en Filosofa y
mnbos Derechos, Licmcwio e11 .\agrados Ctí110111's por &amp;1 Real y Pontificia
Unil'ersidlld de 11q11elÍ// Jmperi,d Co11e, oposI(or a !11S Ctítcrlms de Cdnones
y Lyes, Ct1tedrritico Substimto de UIS de \lisperas de S1gmdos Cánones,
Clm1mtin11S, Decreto y /nstiM,1, Abogado ele 1'1 Real Audienciil dt estíl
Nueva &amp;pañiT, primer Cum Beriefioado por su Majest11d y Vicario Juez
Ecíesirísrico de fstos Vidl.es de Nuestra Señont de G1111dtiL11pe de lm SaLiruts y
Gm1Z11les con sus agreg,uios por el limo. y Rmo. Soíor Don fr. Franciscode
S(IJz Bzmuwennmz 1\IJartíne:z de Tejruit, Diez de \lázsco, por fil Diviruz
,rt,ri1ci,1 y de Íll Smzm Srde Apostólicll Obispo de CuatÍlilnjam, Nueuo Reyno
de l1 Ga!icia y de León, Prouinci,1s dA Nay,irit, CnL[fornim, Coahui!ll y
1fX/1.S de el COJJS~jo de m M19est1td" (rollo G0'/102 de h filmorcc., de la
iglesi:i de los morrnoneS). l.J)s dJtOS Jntcriores coinciden con los que
registra Israel C'..Jvazos en su Diccion,1rio Biogrrifico de Nuevo León en la
ficha relativa :u presbítero José Anconio Martínez (2l ed. 1996, p.323).

Sníor

de setenmtos ,·i11rne11tr1

_l' .i/'Ís

ll. - Su Estancia en El Convento de San Andrés en Monterrey

( 1779-1780).

De ;1cuerdo con lsrael Ca\'azos "no Jiu s1110 hasta rnrnplidos
veinte años (1779) cuando logro pasar t1 Monterrey, mMriculándose
en las cdredrns de latinid,1d y retórica. que imparria el padre
1
Rumayor en el conuwro de San Fra11osco"· • Hoy p. no exisre ese
convenro de franciscanos que es,LIVO ubicado en el espacio que
8')0

ocu. r.
nl.'l cJI l', ¡' ru1
-• 1u l\\ 1crunril f\1 ll fll.\ ¡·I.\Ll
. l'tl 11 11· l l)
St.ooeuú a Z.H.H'Oi' l 1· ' 1 .
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. -.,1 e le
L,1m¡rn de
C'
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,1L ll\l'l\l () r·q¡ · di.
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E .
cerm1n.,b.1 o cmpc,.• 1)l • seg
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• · •. ~ • . e pun u, el temnlo
u 11 ,._. \'t.: t L: , t
\
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r
1 1
escucl.1; V l.'11 ¡ -7() C:rl 1 ', .
• . ~lt.: lit: ,ll l'.ll\,l, (01\Vt:l\ ( O \ '
·' uniL.i pu&lt;:s lo · · ·
1743 b ·que: opcr.iban· en
1 .. .
) Jl'.su 1tas \,.1hí.rn cc:rr.1Jo en

.
a csqurn., Lit: Lis ho' 11, · d .
ore os y el Sem inario Concil' .
. , :, L,1 c~1 e r.!!cobnlo
M La 1posibTd d ¡.
- . l,ll Sl'.Jhnohasra )7 )3.
•
t 1 ,l
( l esrnd1ar con los f
.
0
Ale¡and ro Ramón sin d d
.
Ltncisc.1nos L1 tuvo J .,¿
'
u ,l ~r.1c1as al lcg·ido
.
·
a ra. Leonor Gómcz l c'
.
·
que en 1767 dispuso
e e astro a hvor d 1 •
.
1 . Sh
1c o convenro, de lltl.l c-' -d . d.
· , . e a 1mp.1rt1ción, en
are r,l e or,lmlt . "A/ - .
d. . . ,
ininana La criredrtf }' ¡ 'UO
.
lb
· tC.l.
ª"º Sl(;uiente
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11
,. "
. t" se lomp
eme t ' . ¡
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retori ca, señala el hisrori-ldo R d . " arra w11 ,,s t1f filosofía y
déct1d11 de 1770
¡
· d'r. 0 rigo Mendiri...:h .1&lt;';/'. "En ¡ 1
...
,asta IC/c!1t1bre de 179?"1' . ~ . .
r
enscnanza
el
¡ndre
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u·in J0 , l) 1.
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arc.:nd 10
t:sta
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·•
~e au 1no F · ' J
J
so nno de la benefacton ,
.
c1 n.1n e¿ oc: Rumavor,
'' ~ quien com( J .' "I.
'
b ·rev1110 , , era tambié11
o r1unt
. :1·o de1 Valle d, 1o~e n .e¡andro de
,
T
pe rtencc1a h Hacienda I I ,
.
e JS Salinas al que
'l f
.
' l C os I\ 1.Hllílt'l. ·H b·'. íl.
aque ranc1scano parJ h· . . d. 'I
.
.
&lt; :t J a in u1do en éste
:ice1 eeun¡unsc.i? · L I b--'
go erna or en sus e&lt;;tud io ' ·O 1 .
el
,
s. é e primer , I o la
b i .1 L',1poyado
•
d
b
irmo su acta baucismaP
L.l ra ene11c1ado que
fi
_Vale la pena comenrar que )Or el r;er
.
Alepndro Ramón rnn I
f t . . . npo de h escanc ia de José
..
o~
r,1 nc1!&gt;Ca nos (· 79
tam ten Servando Teresa de \ 1 . , .
.rnos
-SO) estud ió
6
declaró a la Inquisición el. 2~erdcon el !'adre Rumayor, segün lo
acuerdo con Israel Cavaz . 11 -1 de sepuembre de 181 i'; )' de
os , e
espués d
· · f
concluyó sus esrud1·0s ... 1 . 17 om1nico ray Servando
" os
anos
d ·
traslada a la ciudad de M, ,·
D , es ecH en 1780 y luego se
.
~x1co. on Carlos VI
1I
~
esa conc usión cscoLir fue
_
.
egas ahrma que
1
1
16
. .
a os
ano!&gt; lo
cons1gu1ence en 1779' 1
l ,
.
que nos ubica por
. ,
'pues 1a 6 ta nacido en 1763 Q • ,
con d 1sc1pulos O :11 menos u· l vez se cono .
&gt;. · ui-u fueron
convenro-escuela d e
.·
c1t:ron en ese temploy

~

'

e

1

ra11c1scanos.

El año en que José Alc·and R . . .
decir en 1779, rienen lu . Jd ro_ am?n. inicia SU!! esrndios, es
·¿
. .
g.u osd aconcec1 m1entos s1gn1
· •[¡ .
a v1 a religiosa de la re . ,
tcauvos en
1
•
.
gion Y e Monee ·
•
u a v1v1 ó o conoció d. _,, ...
r1ey en c.spec1al, que sin
d d. . . ,
t::
cc1 ca \' que d
.
d
e tm1tac1o n terril . , 1 d,
,
.
ese ani os estaCJr: la
o n a e una nuev·t d , .
1
d .\
primer obispo. Precedamo
.
, 1oces1s y a muerte de su
En

s a comentarlos:

1777, dos anos anees del in re

al convenro, se crea u
,

d

J ,

.

b. g so e ose Ale¡andro Ramón
n nuevo o 1spad 0 co n ¡•unsdicción
.
en lo que
891

�hoy son los territorios de Tanuulipas, Texas. CoJhuda \' :-:uevo
León dándole corno sede la villa de Linares, elev,tda entonces a
ciudad por el rey Carlos lll con techa 19 de rn.tyo del ~7 Dos años
después, para curnplimentJr est.1 disposición, el l 4 de: febrero se
expide una Real Cédula donde: se: prc:viene al Dr. Eusebio Ventura
Beleña "procediese a la división y adjudic.H.:ton del terriror10 de
1
que debía componerse el Obisp.1.do" \. Como primer obispo de la
nueva diócesis fue nombrado el franc15cano Antonio de Jesús
Sacedón, siendo consagrado como tal el l 8 de abril de 1779. Era
el Dr. Venrura Beleña, Oidor de la Real Audiencia Je México y
uno de los abogados m:is destacados de la Nueva Esp.1ña, al que
volveremos a tratar más adelante, y quien re,1liza su encomienda
entre marzo y agosco de ese año. No c.reemos que para cumpli rla
hubiese crnido que viajar a escas ticrr,1s pues sin duda aprovechó
los trabajos preexistentes. en panicular el informe ck O. José de
Osorio y Llamas quien señaló que "debe siruarse !J silla episcopal
en medio de la diócesis,(),) concemplo con belh proporció n la
villa de Linares del Nuevo Reino de León" "'. D. Eusebio Ventu ra
publicó por bando el 2 de septiembre del 79 la delimitació n
1
geográfica del nuevo obispado • y par.1 tomar posesión del mismo
salió de México hacia Linares frav Antonio de Jesús S.1cedón,
1
llegando a Monterrey "cal vez por ;.widaJ" ·' del mismo año, pero
~intiéndose enfermo "no quiso hosped,ll'se 01 la casa que se había
arreglado para él y se quedó en el convento de San Andrés, ;unto ni
templo de Snn Fmnásco p,1rtl tomar 11n desc11nso y seguir hacia
L1nare;" 1 • Sin embargo no logró concinuH puc5 ".1gra,·ado de su
enfermedad, murió el 27 de diciembre dé' l 779";,. En ese tiempo
José Alcjrndro Ramón era esrnd1ante en el convento.

ll l. Sus Estudios en San M igucl el Grande, Guanajuato .
Al concluir en Monterrey una p.ntt: dd progr.un .1 c~colar dt:
su tiempo, José Alejandro R.1111011 ~e: 1mcr1he en el lle.11 Colegio de
Estudios de San hanLi~co Je \;1\n conuguo .1 L1 Con~regh.ión &lt;le\
Orarorio de S.rn relipc: !\:en de la vtlb &lt;lt: ~.in Miguel el Crande,
Gu,1najuato. ";llli actthó los 1ílr111wl St'IS mt·st•s tic rrt1Írit',1 .rurrnndo1
wsegu1dtz los dos y 111ed10 a,íos di' Jilosofi'r1", diu: D. hr.1cl C:.1v.no/ •
Creemos que c:n 178 l &lt;lebic) ingre\,1r Jo1..~ Alej,1ndro R.11nó n al
Colc.:gio Je San h anusco &lt;l&lt;: ~.ti&lt;:\ c11.1ndo wnc.1h.1 LOll 2.2 ,1iim Je
\.·

'

1,,..

edad.
Considerando
que en 1.... 88 ha6 ,ta en i\1oJl[errev 68 .
'
1
vecinos, segun e gobcrnadoi·
~1anue l BJ hamond .·.
.
)
'
J\
1781, cuando José Alei·rndro 1),.rn,on
. d c¡a Ia c1ud e&lt;l , enton(es
en
hl ·,
era aún menor. En c.1mbio S111 1M.
1
d
a ' su po J:::ton
·
-·
tguc est,1caba com
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po 61 actonal pues entre otras cosas " era e1 centro H do nuc d
eo
cel as d e lana más impo,·t"nt
í o 5uccor
e
" e d,e 1a IN ueva E • - "·'
·
aquello significaba un camb·10
.
spana · tn &lt;luda
.
.
que im pactaba
d b',
1mpres1onar la metrópoli a Fray
. Servan d o •cuando
' como
ed 10
es
..
. ·re e10
M oncerrey un año antes que José Ale ·andro
qué escog ió San Miguel el Gr· d I
de _1 revino. Pero ¿por
an e para conunua1 sus e d' ,
. . Y e 1 •l,...,uevo
T
No Io SJ
' bemos, pero esta pobl .1c1on
R .
dscu Ltos.
,
mancc:n1a n estrec.h.1 vinLLila-1·o·n
, , de Ia g
', .1 rra ves
dtino
· de deon
del siglo XVII puc.:s grandes e x t.&lt;:11sione.s
.
. d e r1 ... rraJn:1 er1:1,
1 11 es
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de Nuevo León eran pi·opt. ·d 1d d
I
..
e~ e oy ·sea o
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Miguel
el G rande "y• desde al
!'i 111.111 d a 6an sus ga res1d enres
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las t1err.1s calientes de sus posesiones"•.
na os a invernar :i

Pe ro en h elección debió influir ue el ¡~ 1
.
Francisco de Sales de los padr·s
fil.
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Colcg10
&lt;le
.San
e 1 1pcnses goz.-1 a d ¡
· · d
tener como
Recrnr a uno de 1os. re ¡·1g10s0s
.
, ·¡ e prest1g10
.
rn:ís
d
d e
5
Nueva España: el Dr . Jttan Bentro
.
D,taz de G:imJrr
· t u 1ra os
fil. e f la
doctorado
. . \' c1v 1.ª'
.
.en lt,ilia en ambos J,ercc·h os (c.1nontí..O
1) i oso
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Academia
de:
Ciencias
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c uo üíltJ r .rntor Je .. ·
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fidosofía. .El Colegio habh· sid() ertgt
o con :iucond
1J del oRras"· e
se sosrcn1,1 de sus prop i,h (..:pelLrní.1s ,. ntrim
·
C)
)
marcada independenci ,1 del ob'1 · 1• fl· :l.ohn1os. logrando una
· · · .
~raoo , c.: " te o 1d 11 d J d
JUnsd1cc1o
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, . est,111,10
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e o ispo Y ser requerido "en . - . 1
.
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económico"c'•
cu.,r1tu · su g()bterno inrerior y
En el Cokoio
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¡ O 0( tn.11,l e.l'!Sll1/Jltl l '. . . .
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contar, Gramt1t1Ct1, Rl'!Ó/'il,;, Fi!osop,1 ) T,, ¿ , " . tt~ •. ouzb,~)
Manue l Quixann Z.!v.d.1 . ,r1ien Hlc.:n.1:í, ~(: og1:: nm '.cc el Lic.
maestros· el R n l)
. . , \'
. ,. . '.H iL rece l.1 1rsr ,1 de lo~
·
• 1 ·
rqrn~,rn ILCllte r:uloen ·
1 11
Carlos Antonio ~Lirrincz. p . . , . ti LIO '- •t o; el padre
la Concepci.Sn , Dn:rnú·. l)ro ',~ue1~11 0.\ ~- ~bnu~I R.1111írc:¿ Je
,1mo11 .-r¡o•'I :-,¡ 1111
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ongrega ciór.· l) e
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Oratorio; 1) Fclt). \; . .· I
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Jmcr.01¡1. ~..:tret,-u i.i. I&gt; . .\1.11111cl lgn.11..in
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"ma11ro mor,1do, ffe111111rlo lo., c;r,w1,uu uJ H",-,1-' 1·n,·,1rn,1t/¡1_,, 1•1•rdt's los
¡;iósofos, y Los teólogos bl,1111',1s" ''. bn 1~8 2 t:I reuor dd Colegio, el
Dr. Día1. &lt;le G.1n1Jrra y D.l\'.lllls, luce pub liur en \lc.:x1LO 1rn
opüsculo conteniendo Li d i\e1r.1ció11 de uno Je los ,1lum110., del
Colegio que versa sohre la Urilul11d de /,¡ Gt'oml'tri11 pt1rrt las
Czenc111s y Arres: neasidnrl de dla pt1rtl t'l t'St11cl10 filo.1~firo. Al final
del impr~so aparen: una lisr.1 de lo~ alumn_?\ próx'.mos a Jise~rar
en examen públiLo en hs Ac.1dem1.is Je (.,eometrt:1. En cs:1 l1sra
esrá nuesrro personaje; \111 l'mh.irgo ap:irl'Cl'n l'quivoc.1dos los dos
apellidos y el lugar de origen, pero sin duda se tr.ua de nucsrro
José Alejandro Ramón (v:?a~e .11 final el ;ip¿nJice). Cabt'. observa r
lo siguienre: en dicho .1ño de 17 82 José Alejandro era el único
esrndianrc del Nuevo Reino dt'. León v sus compañeros
pertenecían a diversos lugares dé b :--.:ucv,1 hpa11a. En cuanto al
error sobre el sitio Je origen, atín hoy es común ubicar corno de
Monterrey a quien es de otro lug:u- cercano. Nos llama la ,H:nción
la edad Je los colegiales p11e~ dice que no pasan d~ los 1) años
pero en 1782 José Alej:i.ndro contaba con 23 de edad· '.
Es digno de mención que el Dr. Juan Benito Dín de Gamarra
renia en tonces 38 afios y era va a.ucor de varias obras que José
Alejandro Ramón debió ,conoc~r: Máximas de Educación en la
piedad crisri:rna y en la política para instrucció_n de los al~m nos
de l Colegio de S. Francisco de Sales del Oratono de esta vill a de
San Miguel ( 1772); Academias de filosofía (1772); ~len:enta
Recentioris Philosophitle ( 1774) Errores del Enccnd1m1ento
Humano ( 178 1) y Academias de Geometría 0782) . Un año
después, en 1783, ·moría este ilustre rector originario de Zamora,
M ichoadn ''.
Nos dice el Profesor Cavaws Garza, que José Alejandro cursó
seis meses de re rórica y dos y medio años de filosofía en San
Miguel. que tuvo como maestro al pad re Carlos Anronio Mar_tíne-z.
y que "el 5 de enero de 1785, el ~bro. Ramó~ ¿1ona, Prepó~1,to de
la Congregación de los padres filipenses, cert1j1Co la _conclus1on ~e
esras materias, a fin de facilitar eL ingreso de José Ale1andro Ramon
en la Real y Pontificia Universidad de México" ll.

8&lt;J4

IV. La Permanencia en La Capita l de La Nueva España co mo
Alumno de La Real y Pontificia Univer1. idad de México ( 17851790) .

Al empezar el año 85, José Alejandro R,1111ón se inscribe en la
Universidad. Fue un año de nulas cosed1.1~ que provocaron en
San Miguel el Grande 3,356 muerres 1._ Aunque ya no estaba él en
esa villa debió resenrirlo , pues la carisrrofe fue general. Dice
Gonza liros que 1786 se llamó el año del hambre "por In grande
escasez de frutos de la tierra que produjo la terrible helnda tzcaecida
la noche de/ día de San Agust/n del afio anrerior, q1u arruinó las
sementeras en casi toda la Nuevn España" ''
En la Universidad -nos dice el profesor Israel Cavazos- "tuvo
por compañero de esrudios a Mariano Matamoros" " y en el lapso
que ahí permaneció, de 1785 a 1790, es probable gue haya tenido
acceso a la impresión en italiano de 1a obra del historiador
veracruzano Francisco Javier Clavijero Storw AntLCa de/ Messiro
que pu blicó en 1780 en Cesena, Icali.1, durante su destierro.
"Muchos ejemplares" llegaron a la Nueva España enrre 1785 y
1786 precisamenre a la institución a la que Clavijero dedicó la
obra: La Universidad de México. El r:::cror, al recibirlos, entregó
"uno aL virrey, otro al arzobispo, otro al presidente de La Real
Audiencia y· otro asimismo a varías personas de conspicua
dignidad''' . Estas entregas tenían cieno grado de reserva, roda ve1.
que provenían de uno de los jesuitas expulsados de h Nueva
España por órdenes del Rey 19 años antes.
En 1787 moría en Rolonia, lralia, francisco Javier Clavijero .
Este suceso y la llegada de su libro a la Un iversidad, en el tiempo
en que José Alejandro esrndió ahí, tal vez movieron su interés para
traducirlo al español. Bien dice el profesor Cavazos "tradujo de/
italiano, probrzb/emente durrmte su estancza fil México, la Historia
Antigua de México de Clavijero, ruyo manuscrito conserva In
Biblioteca del TernoLógico de Monterrey" '(·.
También durante su tiempo de esrudianre apareció publicada
la obra del Lic. Eusebio Venrnra Beleña, Recopilación sumaria de
todos los autos acordados de la Real Audiencia y Sala del Crimen de
1
esta Nueva EspaFia -. Ya expusimos en el punto II de esre estudio la
relación de Yenrura Beleií.a con el Nuevo Reino de León y la
posibilidad de que José Alejandro supiera de él cuando esrudiaba
895

�en ,\1onrcrrcr en el convento de franciscanos. Ahora en México
como cursa~re de abogado y parcicularmence al ejercer la
profesión anre la Real Audiencia, era obligado conocer c:sa
imponanre obra que contiene la aplicación de la legislación
enconces vigente.
"De los documentos correspondientes a sus estudios en México,
sólo hemos logrado encontmr rn grado de bachiller en cánones, que
renbió de manos del Dr. Lrzrrr1ñaga el 21 dr 11bril de 1788". En el
aucillo !t: arguyeron los bachilleres NicoUs Oláez, Andrés de la
Fuence v FranLisco de la Concha; y en el asiento de su grado
aparece la nota siguiente: "por pobr~ le perdonó el Sor Rector lo
de la arc1" según nos informa D. Israel Cavazos '". Dos años
después recibe~ el rírulo y ejerce SLJ profesión "como abogado
m:1rricui.1do en la Real Audiencia";•).

elevado a villa y dejaba de ser Hac1end,1 de los Mamnez para
llamarse villa de San Carlos e.le Marín.
Seis afias después, al empezar el ,1ño de 181 O, lo encontramos
formand o parce Jel Colegio de Abogados de la capital del
virreinat o como sinodal. según una nora de la prensa dt' L1 époc:i
que dice:

El ilustre y real rolegio de tZbogados de es111 mpitd/, con tTrreglo a sus
est11tutos, ha procedido antes de ayer a !ti elemón de s11 rector, y salió reeleao
de cuarto afio, el S,: Lic. D. Antonio Torres limja, oidor honorario de !ti
Rea/Audiencia de Gumiabzjrzm, a/mide del m·men interino de esta real srt!tt
del m·men, af!,ente foral nurs antiguo de real haáendt1 y de! ramo de
temporalidades, y presidente de !tz rml academia de deredJO teórico prdmco
de su ilust1·ey real cokgio.
As! mismo se procedió a !tz e/,ección d,, los denuís empleos que previenen
sus estlltutos, y recayó !ti de consilian'os en los licmciados D J\1an'rmo Pn'n-10
de Rivera, D. Pedro Ca/indo, D. Manuel Vi!l.aseñor, )' D. Domingo úrso
de /¡z Veg,z; prosecretario, el lir. D. JosefFtzlcon; Promotorfoml, el Lic. D.
Antomo Mnroso; Tesorero, L1e, D. Jos~f Francisco Ca.stniieda; Sinodales,
los licenciados D. Mmano ¡i,imo de Rivem, D. Antonio M11t0Jo, D.
Dommgo Laso de k1 Viga, D Juan Josef Flom AJuorre, D. /oJefivfan'n
Ftrlam, D. Rnf1el Mdrquez. D. Manuel Cerquem, D. Josef Alexandm
lreviño, D. joref L.ópez Saltzmr, D. Manuel Villaseríor, D. Rafael Pérez
Maldom,do y D. Pedro Cdrdenas." (Diario de J\,féxico. México. Mmes
30 de enero de 181 O Tomo XII, :-:o. 1582 p. 120).

0

1•
1

V.- La Edad l\1adura: Su Matrimonio y Su Actividad Profesional.
Señala D. Israel C:i.vnos que obtenido su tÍtulo Je abogado
ejerció en San Miguel el Grande (hoy de Allende) en Guanajuaro
donde "co ntra jo m:i.rrimonio con doña María Purificación lgnacia
e.le la Peña y Dominguez""; contaba con 31 años de edad pues esrn
debió ser por 1790.
Es fácil advertir que es el riempo de la culm inación del siglo
XVIII y el pronto inicio Je! XIX, pero principalmente so~ los
años cercanos al comienzo de la guerra por la independencia. Y
esa villa donde Jo.sé Alejandro vivió y esrudió, fue la cuna de
Ignacio Allende y de los hamanos _Ignacio y Juan Al~ama, s_irio
próximo a Dolores (hoy Dolores Hidalgo) donde broto la ch ispa
que encendió la hoguer.1.
Pero creemos que pronto regresó a Li ciudad de México pues
como señala la Dra. Gonzfo:z M:i.iz "entre 1790 y 1811 con
frecuencia se ocupó de representar desde /11 capittd los asuntos de sus
paisanos"· m:Hriculado en la Real Audiencia para ejercer su
profesión, como lo con~ignó D. Israel. I a ciudad de México
comaba en 1793 con l l 2,92Ci habicanrcs ; según el censo que
mandó levanrar el virrey conde de Rcvillagigedo y que dos años
más tarde, al ser corregido, llegó a 130, 683. De acuerdo con lo
dicho por los auteres locales citados, José Alejrndro de Tr~viño y
Gurié rrez radicaba en México cu,rn&lt;lo en 1804 su ~olar nativo era

Cuacro meses de~pués, en junio de 1810, v sin duda :nín
permaneciendo en ,\-1éxico, el Lic. José Alcjand;o de Trcviiio v
Guciénez es incluido rn una ccrn,1 para elegir al di pur:iJo por ~I
Nuevo Reino de León "a las Cortes de Mt1dnt! del rt,10 s1gu1eJ/le, ,1
la cual ~sistió .f11n11 José de la Garzt1, canónigo lectora/ de /,1
catedrat4·. Esos diput:i.dos reunido, en Españ.i fu&lt;.:ron los ,1 ut orc~
de l:i. Consmución Poliric.1 de la ~lon.1r9ui.1 Esp:i1íol.1, firm~1J,1 el
18 de mano &lt;le 1812 :· primn.1 vigcnrc en l.1 Nut:v,1 Esp.lii;1 donJc
fue prom ulgada y jurada el .10 Je ~ep11rn1brc dt'l rni,mo ÚH) . I ,t
Dra. Gon:.dlez M,1i,, es quien por primcr.t vez n1rnlion:1 c¡ut: el
de Trev irío ! GuciJrru, estuvo t'll u11.1 terru p.ir.1 ekgir .il
d1purado del Nuevo Rl'ino ck l.t'cín. d,HO c¡ue tom&lt;Í de 1.t\ .1u,1\ de
cabildo de j\1ontcrn:r. En nue\lr.1 111vn1ig.1(.i1í11 he1no, t·11ui1nr.1do

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Capellín Real ae 11' ,ompan_z, 1 • 1
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1810. Tomo XIII. No. 1800, P·-7 ►).

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.\lk-nde).

8')8

VI. La Vuelta a l Solar Norreño (I 8 I 7) v La Realización de su
Obra Fun dacional de La Cátedra y L~ Magistratura ( 18241825).

.
" bocrado de esta ReriÍ
.
. ~ St' le ubica como a tA nuesrro persona)c .
/) I Co/'Cll/1" lo cu.1! rom,1n.1os
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.t111die11ri,z e /1/ 11'1 uo . d d. l . instiruciones en e\e r1empo y
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Id' 16 de sq){lem ne 'en la mJdrugad:.i d e i:i
1 1 . , .co qu\.'.Jó plasmada en una
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d gran va or 11srori ,
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de ese comienzo, e .
' . . l ·s proraoonisras:
. gnac10
. , de uno de los pnnc1pa c
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dce\aracion
Allende:

Aunque el Lic.:. José :\kj.rnJro Jc Trn1i10 \' Ct1t1t'·rre1. \'ÍvÍ.1 L'll
l:i capital de l.1 Nuev,1 E\pú1.1 y los .u11niorcs ~ucoo~ rcní.111 lllg.1r
en orro sirio, éstt· no le cr.1 ,iicno. Por el conrr.1rio. L'll :):1n ,\ 11gu&lt;.'.I
estudió\' c.:01Hr.1jo m.Hrimonio \" ~in duJ,1 cení.1 JfllÍsuJl'~ ,. 1al ve,
rambi én L1111ili.1rcs. Pero c;1 1.11110 l.1 r.evollll·ión · por [.¡
independenci., crt'CÍ.1 ..1 l.1 rnel1.1 del .1i10, en mero de 1811, d
Colegio de Abog.i&lt;los Jesign.1bJ nucvo rccror en la pcrson.1 del
Lic. D. Juan Josc: Flores AI.Hom.: y nuestro person.1je, cl Lic. de
Treviño )' Guriérrez. conrinu.1h., como Sinotbl rn dicho cokgío.

ocumen .

Una nueva erapa se .1bre en l:.i vida del Lic. José Alejandro de
Treviño al regresar al rerrufio de donde partió en su juwncud. No
sabemos si con antcrioridJd volvió alguna vez, pero ahora
regresaba en forma definitiva tras haber permanecid o fuera de
Monterrey por espacio de 37 años; primero como esrudianre en
San Miguel el Grande y en rvféxico: y luego en ésta ciudad
ejerciendo su profesión. Respecro al rcrorno D. Israel ha señalado:
"le vemos llegar a Monterrey a medi'r1dos de 1818"''; sin embargo
hay al menos dos documentos en el Archivo Municipal de
Monterrey que nos ubican en el año de 1817. Uno es el relativo a
una perición de su viudJ, donde díce: "que su esposo desde el año
817 que se vino ha Méjico (debe ser de) ha servido ... "
Y el otro,
fechad o en enero de 1821 , es una conresración del Avunram ien ro
al virrey comunicándole que el Lic. de Treviíio y Gutiérrez
"habiendo residido en México 30 flños hace poco más de tres se ha
11
avecindado en esta tiudad' • En el punto .1nrerior (Y), quedó
establecido que buena parre de su vida profesional lJ pasó en la
ci udad de México.
4

· _

En enero de 1817 el capiran retirado de milicias provincia les
Francisco Bruno Barrera, nuevamente había sido electo Alcalde
Ord inari o de la ciudad y por ministerio de ley ocupó el gobierno
de la provinci a del Nuevo Reino de León en ausencia del titular,
que lo era el coronel D. Bernardo de Villamil. El Comandante
General de las Provincias lnternas de Oriente era D. Joaquín de
.\ rredon do y es en esrc año, en el mes de abril, cuando

�desemb.ucan en Sorn La Ahrina el i11s11rgence español Francisco
Javier .\1ina y Fray Servando Teresa Je Mier.
Casi al terminar el año del 17, el 20 de octubre, tomó
posesión como gobernador político y militar el coronel D.
13l'rn21do Je Villamil. ,iunque sólo por unos meses pues en
feb rero , a la vuelta del año, pidió licencia ocupando de nuevo
inceri11amcme la gobernación el Alcalde Bruno Barrera quien
había sido rceltcco como Alcalde Ordinario para el año de 1818.
A:1nquc sabemos que el Lic. de Treviño y Gutiérre2 ra?ica en
Monterrey a partir de 1817, l.1 primera mención a su act1v1d;1d es
de 1818. t,n una sesión de cabildo se acuerda "se libren con esta
fecha contra el lvfayordomo de Propios los cincuenta y seis pesos que
reclama ef licdo. D. Alexandro di' Írevi,ío ... ,,..,.. Y no es sino hasra
1819 en que figura en l.i polírica local. Como sabemos. cada año
en enero son elegidos los integrantes de! cabildo, y en 1819 vuelve
a ser electo D. Francisco Bruno Barrera y formando parre del
mismo, en lo que creemos es su primera participación pL!blica,
aparece el Lic. ]ose Alejandro de TrevilÍo como regidor honorario,
"quedando por ahora sin com1S1Ón especia!"' y p~ra esrar li~re "para
el desempeño de los muchos asuncos que r1ene pend1enres la
nU
ciudad de que se irán ene.irgan do oporcunamenre .
En 1820 el Lic. de Treviño y Gutiérrez resulta electo Alcalde
Ordinario de primer voto, puesw que equivale J lo que hoy
denominamos Presidenrc Municipal. Como ya dijimos en enero
de cada año se renovaba el Ayuntamiento de: l.1 ciudad y era
costumbre que el cabildo salirn1c elegía JI entrante. Desde 1816
venía sien do reelecto el capic,in Francisco Bruno lhrrera y en
ocasiones ocupando simultáneamente c:I cargo de gobernador en
forma provisional; así sucedió durante el año anterior de 1819.
Ahora, en enero de 1820, el Lic. de Trc:viño y GuriérreL ocupaba
la Alcaldía de Monterrey apenas a dos años y meses de haber
rearesado ,1 la ciudad rras. una :lLlsencia de .37 .111 0~. Cuando partió
a San Miguel el Gr:111de por 1780, Monterrey t&lt;:nia menos de 685
habirantes, según dijimos en las primeras líneas del punro UI_;
ahora en 1820 "el numeroso veri11d11rio llega trtsi 11 Of/Ce n11!
1
almrzs"'' • En em: año el cabildo quedó inlcgr.,do, .1dcm.ís del Lic.
de Treviño y Guciérrez, por Bern.1r&lt;lo Us~cl y Cuimh.1rJ.1,_n.:gidor
perpetuo; Sanlos Urihe, R.1L1cl Ec.1 ~-1tÍ'lquiz. Jo~é Antonio de h

Garza Saldívar, José Antonio Rodríguez y 8 personas más; la
mayor p&lt;1rte habían ocupado cargos edilicios en años anreriores 1•&gt;.
Sin duda un factor que iníluvó par;1 que el Lic. de Treviño
ascendiera a Alcalde Ordinario para cubrir el ano de 1820 fue que
el capirán Francisco Bruno Barrera había solicitado su reriro
hacía tiempo para poder acender sus descuidados negocios~,
Durante rodo este año y tal vez por el doble carácrer de abogado y
de Alcalde Ordinario, el Lic de Treviño y Gutiérrez interviene en
múltiples actos jurídicos como testamentos, préstamos, fianzas,
compra-venras, ororgación de poderes. Tuvo también calidad de
eleccor en octubre de 1820, junco con Joaquín de Arrcdondo y
Mioño, José Ma. Guriérrez de Lara, José Andrés de Sobrevilla,
José Mauricio Alcocer (de Saltillo), José Trinidad de Arrese y
orros, cuya finalidad era elegir a los diputados de las cuarro
provincia; internas de oriente a las corres,:_
A poco de haber romado posesión de su cargo el nuevo
cabildo en enero de 1820, es restaurada en España y en México,
la Conslirución Política de la Monarquía Española; sin duda este
suceso influyó muchísimo en los acontecimientos posteriores pues
al año siguien ce, esto es en 1821, se proclamó el Plan de Iguala y
se declaró la independencia. Si bien en esre año no tenía cargo
~dilicio alguno el Lic. José Alejandro de Treviño y Guriérrcz, los
aconrecimiencos hicieron necesaria su intervención como veremos
luego. A mediados del año 21 llega ,1 ,vlonterrey el coronel Gaspar
López para sustituir a D. Joaquí11 de Arredondo como
Comandante General de las Provincias Internas de Orienre y de
inmediato pretende hacer de SJltíllo la capital de las cuatro
provincias , generando la inconforrni&lt;laJ del Ayunramienro de
Monterrey por lo que se nombra una comisión "01u1bt'Zada por
José Alejandro de Tre1 hío y G'uriérrez, enrtuxr1da di' red11tt,tr 111111
representación dirigida a lrnrbidc y n l.ópez"\', donde mosrraban SIi
oposición a las medidas com,1d,1s por éste.
O. José Alejandro de Trevií'lo vuelve .1 ocupar la Alcildí.1
Ordinaria en 1822 a partí r de mero, cornp.1rriendo l.1
responsabilidad con Juan José de L1 C,1 r7.a T reviño. 911ien en 18 1O
fue dipurado a las Corres en E~p.111.1 por el Nunn Reino de León.
según vimos en el punto amer1or (V). T.1mbién Furmt'.&gt; p,1nc dd
Ayuntamiento de este ,1iio D. Pedro Condlo. rn quien uccnrn,
ver al impresor que cxi~[ÍÓ en c~tc ttc111pn. i\,i 1111\lllO
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hasta tres ¡1eces todas, ~~ e~Les' reciar sus órdenes pues _Jamas e
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Go bierno" v· - lo acuso
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I cenit de su rrayectona com 0
El .1ño de 1824 marca e . d I Derecho en lo que hoy es
1 iniciar form,i\mente
ensen_anz; -~n de la cátedra de Derecho
~uestra entidad federaova . La tu~\a~:1 un decreta del. ~ongre~o
tiene como antecedete l ~~~\ue dispone el establec_1m1ent~ ~
General. de octubre e
- a~ance educativo se debió a
raal
cácedrJS de Derecho. Es.te¡· lad de diputado al Congres~ Cdenerde
"en s11 u1 u , . , q11e se caneed.ieran cate ras
Servando pnc~
conS1git10
Co nst1tu¡e11re, propuso Y
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derecho en los seminarios de pro1•n1tÍ1t y que pudiesen estos otorgar los
grados de bachií/er" . Fue a~í como se inició el l 9 Je: l'ncro de
1824 la enseñanza íundica en Nuevo León dentro Je los claustros
del Real y Tridentino Colegio Seminario. "El recwr d,,¡ Seminario
Dr. Frannsco Arroyo nombró, un p,ir de días trntes, al Lic.
Alex:andro de Treuiño )' Guúérrt'Z corno crztedrdtico 01 propiedad"'' .
La ubicación tísica del Seminario en ese momento l.i situamos en
una finca "frente a fa plaza de armas (Zar,1goza) que 11ela al norte, y
haciendo esquina con el callejón del ojo de 11gua, hoy calle de
1
Zaragoza"'' • En otro texto D. lsrael alude a la misma ubicación:
"por los días de la independencia y hasta 1826 se halla (el serni11ario)
f rente a La pftiza viendo al norte y haciendo esquina con La actuid
caLLe de Zaragoza inmediato lll templo de San Fmnc1sco"'·•. Esras
descripciones nos ubican en la Gran Plaza justo frenre J la entrada
principal del Condominio Acero.
A 64 años de distancia de ese comienzo, esto es en 1888, el
Lic. H errnenegildo O:ívila. da a conocer el documento que
resrirnonia ese histórico inicio y que a la lecra dice:
EL Licenc1~zdo Don José Alexandro de TreviF10 y Crutibrez,
Magistrado Presidente del Tribw111L Supremo de justicia de este EstaM
Libre de Nuevo-León _y, Guedrdtico fimdador en propiedad de la Cdtedra
de Derecho ptíblzco, canónico y ciuil que por Decrcros del Soberano
Congreso de la Nación, y de este refendo Estado se ha erijich en este
Pontificio y Tndentino Seminan·o &amp; Cemfico, y Juro en debidaforma: que
desde el día diez_y nueve de Enero de núl ochocientos veinte y ruatro, en que
se insta&amp; y rzbn'ó solRnmemente !.a expresada. Cátedra h&lt;ISta el día de hoy,
han 11Sistido dianamente a e//,1 sin intem-1pción alguna (hs) jóvmes
cursantes siguientes: Don Juan Nepomuceno de la. Gar:w y f:.i1111, Don
Benu1rdo Wsell de Guimbarda, Don Ramón Gregon·o Guerra, Don José
Angel Benavrdes. Don Valeriana Borrego, Don Sant111go Montemayor Evw
y Don Leocadio Garibay. Así mismo certifico: que CÚ•sde el ciúulo día de l,z
apertura hasta e! de ho_)', h,m completado con exceso los nfmdos;óvenes los
cursos de Estatuto que e:dge l,z constitución deJalisco, adoptada y nwndadtt
obseroar por Decreto del Honomb/,e Congreso en este dicho Colegio
Sermru1áo; sinzdo de adueJtir, que el día ueintey siete de Diciembre del año
próximo pasadJ de veinte y seis, debieron los {').presllMs jóvenes jurar el
último de sus cursos; pero como ese d!a y los inmediatos subsernentes faeron
feriados, mrmteniéndose cerrada !.a Universidad, no pudieron verifimr/,o
hasta el día siete de Enero de este año, en que se abn'ó, quedm1do f&gt;..peditos
&lt;)03

�pam recibir el grrub el día ocho: y de consiguiente, desde ese día debe
correrles /¡¡ pmanria. Y parti los efeaos que a los interesrubs convengan,
siento In presente en /¡¡ Jvfetropolitana Ciudad de Nuestra Señora de
,'v!onterrey, rt cuatro de Julio de mil ochocientos veinte y siete. - Lic. jph.
61
Alexandro de Trev1no y Gutiérrez- Una n,brica.
Al año siguiente de haberse abierto la cátedra de Derecho, se
crea el Tribunal Superior de Justicia en el Escado, teniendo lugar
"el J 6 de julio de 1825, por Decreto número 44 de fecha 3 de ;ulio
del cuado año, habiéndose designado como primeros Magistrados los
siguientes: Primera Sala, Lic. José Alejandro de Treviño y Gutiérrez;
Segunda Sala, Lic. Pedro A. Ballesteros; Tercera Sala, Lic. Rafael de
Llano; Asesor, Lic. Juan Baurista de Arizpe, fungiendo como
Presidente el Magistrado de la Primera Sala"/,('.
Seis aí10s atendió la cátedra y ci nco la magisrrarnra, no sin
contratiempos pues en 1828 ruvo serias dificul tades con el
Presidente de la Legislatura local. el D r. José Francisco Arroyo,
quien promovió en el prop io Congreso un juicio censorio en su
conrr,1 y del cual logró salir airoso. A la distancia, lo anterio r nos
revela la independe ncia absoluta que había entre el Pode r Judicial
y el Legislativo.

VII. Su Fallecimiento y su Partida de Defunción . l 830.
Dos afies después del incidente con el Dr. Arroyo, fallecía en
G uadalupe, . . L. el Lic. José Alejandro Ramón de Trevi ño y
Gutiérrez el dos de noviembre de 1830. H emos localizado el
asienco de su defunción en los libros parroquiales de aq uél
municipio, registro que es desconocido por lo que no duda mos
que esca sea la primera vez que ap:uece pub licado.
AL MARCEN:

86. El licenciado Dn. Alejandro de Treuiño y Gutiérrez de

Monterrey.
AL CENTRO:

En el pueblo de N S. d.e GU1UMlupe a !.os dtJs dirz.s ele! mes de
noviembre de mil ochocientos treinta: Yo el Presbítero Francisco de Paula
Treviño uicano enmrgado de esta ayutht de Parroquia: Dí sepultura
')()/¡

}osé Alejandro de Trez,iño , e .,
ad.
I'urifimáón !(J'Juu:ia de , ) n r1~tTen;eDz: cm_ o que fi-te con Da. Ma. De la
,Y
ILl I e1111 ) '
omm(IU(!Z
·
1 ·
J __
tesrar &amp; b ·, 'e.·· ª qu,m ae_¡o poaer para
. n to ws santos sttcmmenros de penitencia E
,
,
de un dolor tle p L ,
y :.:..trl'1?1/lunc1on: muno
.
u mon )' para que conste /,o fi , r. .
Trev1ño. (rúbrica)
rme. rmnruco de Paula
La anterior partida de defu . ,
dos de BAUTISMOS de 1 . l __ncd10n se encuenrra dentro del libro
a 1g esta e Guadal
~
Tal vez por no estar en el l'b
upe, anos 181) -1845.
antes y se puede
¡1 ro correcro no había sido localizada
consu rar en el Archivo E l . , .
Mon terrey.
e es1ast1co de

Notas Bibliográficas.

1·'Apunte Biográfico ron algunos Jatos médito~ Je! h..
. .
,
1
fu ndador de la cnseñan1a del O ·h
.1° mas Ilustre de r-.lann. N.L v
.
•
cree o en la cnuJad··
·•
2
Este articulo es reproducido luego en /Je. ·J
("
la Facultad de Dcrc~ho \ Ciencias Soc·q¡ •'·edL ~º¡ YLJ ienc1as Sociales Rc1 ista cua1runcstral de
.
.
lucS e a
,\NL Vol !JI ' .
J umer~ especi~I 7 pp. }-9.
·
'
·
· Junio- septiembre de 1975.
N
Gonzalez Ma1z. Rocío: / ÍISloria de la (acu/t,;d de D, .
,
182-1-2002 Monterrey. IJA~L Facultad J. D· "
._tretlw \ Crun1110/ogw de la C'.-t\L
i Dcrbcz García. Edmundo· / a lnd
i ~ crccho ) l rurnnologia 2003. pp 9-60.
. d ,
· ·
epemenc1a en el \ 11ero f?,
d L .
oaqum
e
_,.,rredo11do
,·jrar
'iervando
1'
d,
• inv e evn. Participación de
J
Histórico de Monterre\: Ai\o número 6 er,:sa e \l1er. Fundación Publtcacit\n del Archivo
sH . .
•
JU 10-agoqo de 2002 pp 5 27
umamtas. Anuario del Centro d· F t d' , - .
.
. . .
317. Se impone comentar que en ~a -~á~ i~~6!~1~a.n1:ucos de la L,NL.1965. No 6 pp. 305aspectos biográficos del Lic. de írc1 i1~/ (' _e. este anuario. se muestran los principales
1769 e
¡
\ iut,encL pero por 'iig ·
d
. . omo e año de su nacimiento. sien&lt;Ío 17 59 d ~ .
' un error e de&lt;lo aparece
pagina leemos lo siguiente· '"Una b.
f'
. orrccto. Igualmente al pie de la misma
N h b" d
.
' iogra mu1• ampln' v~as,
. "rma~
"
ª ien o en esta referencia
fa ¡:..cha
' e en
Yl.t.:tras. ~1ontt.:rre\ ··
1 0ñ ¡ d
~ o e1 numero d • la bl · •.
.·
se a a a tan,t? en las colecciones e&gt;.1stcntes como e .e . p~, tca.cion. hemo~ buscado la nota
la ~1acstra G1sella Carmona ~m que hallarnos\ is n el lnd1cc ~~e de las mismas ha preparado
vanos errores redactó el Profr Ordó~,
tc,10 b1ograf1co alguno. di~tinto al que con
puntos 3} 4 de la Introducción.
1 e/&gt; que&gt;ª comcntamo:- al inicio de este trabajo en los

2

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Historia de la vil/u de :\!arin Presidencia Munici i ·
•
•
1al de Mann.1994 ) 2·' edición en el a"
1G
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e ~rae a1 azos Garza
"º
onzález, J. Eleutcrio: Colección de Noticias ,
.
.
~- León. corregidos Y ordenados ti
.
. Docu111e11tos para la l hsloria del btado dl·
ciudad~no... Montcrcy:· Tipogrnlia de t\ntonio
e manera:vi·,
4ue ,fonm:n una re¡ac1lln
· seguida. por d
s
Rodnguez.
Mario.
El erper
'
.
.
.
.
icr.
Calle
de
Aba~olo
nüm
36.1807. p. ;-,
C1
.
,mento ae Cad·· en('
.
, __
9 u tura Económica. 1984.
·e111roa111enca. Pág.13. :vk:-.ico Fondo d~

2000. ambas llevan prólogo d' 1· ·I C .

Cavazos Garza. Israel F.! J -¡ / .
.
Monterrey '3 de
d. . un, cuº' Je la l:scuela de l.ews Periodico: ··FI l'0r\ •'n1r··.
·enero e 1974 1a
,.,.,.
·
n
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..
·
,
5
1
11
- · '"'"' . - pagma

905

�10

~1endirichaga. Rodrigo. Los C11a1ro Tiempos Je 1111 Pueblo. ,\11e1·0 Leim en /u /listona.
Montem:) . ITESM. Pág. I62. /\no 1985.
11
Ca,a,os Garza. Israel. Dicc1011ano Rwgrá/1co de \uevo /.eó11 2' Ed. \lomerrc:••
GrafoPrml. Año 1966. Pág. 158
11
1krnández ) Dávalos. J. E. Co/ecc1ó11 de documemo~ para la !11stona de la guerra de
independencw de .\lex1co de 1808 o /821 . Declaraciones de fr Servando Micr. Primera
dt'claración. 22 de septiembre de 181 7.
11
C;:nazos Garza. Israel Opus. Cit. D1cc1011ano Biográfico.. Pág. 347.
10
Re\ isla. "Armas y /.e1ras ··. Año I numero l O octubre 31 de 19-l-l. Reproducción facsimilar.
Montm.:y LJM-,L Primera Época. 19.\.\-1950 lomo l. Pág. 57.
11
Gonzále1. J. Ekutaio. Orus Cit. Colección de 11011c1a, . . Pag I OO.
1" l"apia Ménde7. Aurcliano. La creación del obispado del _\'11evo Reino de León Bula
"Rela1a Semper " 17~~. ln1roducc1ón ~ cdicion de ... Producc1oncs Al Yoko-EI Troquel. S.A.
Monterrey. 1984. Pág. 1O.
11 González. J Eleutcrio. Opus C11 Colecc1ó11 de .\'01ic1as ... Pág. 100.
13 Tapia Méndez. Aureliano la Primera Cá1edra de Derecho Cil'tl en \ 11evo León El
Se111111ario Co11ciliar de Jlomerre,1. l!ANL. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Momemy. 2000. Pág. 36.
1q lbidcm.
1
° Cavazos Garza Israel Opus C,1 D1cc1onario Biográjico de . Pag. 456
11
Cavazos Garza. Israel. Ibídem Nota 8.
:: Gonz;\kz. J Elcutwo. Opus Cit. Colección de .\'011cws ... Pág.11 l.
21
Guana111aio. cerros y ba1ias. 1es11gos de la J,is1orw Monogralia fatatal. Pág. l 03. Secretaria
de Educación Pública. México.1982
24
Gonzálcz, José Eleuterio. Opu~ Cit. Colección de 110//c1as ... Pág. 40.
i; Quixano Zavala, Manuel. la l 'enerable Co11gregac1ón d,!I Oratorio de .V. P. S Felipe Neri
de la villa de S. ,\lig11e/ el Grande Obispado dt! ,\/ichoacá11 e.tpone IOSJIIStos motivos con que
ha resm1do :;er visitada en c11a1110 /(ll. y e11 i:uanto Casa de Estudios. e11 lo respecrivo a su
gobierno 111/erior económico y académico. .\ /)(Ira 110 sep¡1rar de sus deliberaciones al P. Dr.
U Juan Benito Día: de Gamarra. Las dictaba el l1c U..\fanuel Qwxano Zal'Gia .!bogado de
la Real ..t 11d1e11c/(/ de es/a \ 11e1·a fspwia v de .rn ll11s1re y Real Coleg10 Con licencw. Impreso
en ,\fé.mo por U Fel1pi! de Lú1i1ga _¡ Onmwos. mi/e del Espíruu Sama. aiio de 1782.
lntroducc1ón. Pág. 1
:i. Ibídem
27
lbidem
28
lbidem
' 9 Día.r. de Gamarra~ Dávalos. Juan lkn110 .\lcmmc1s de /:,d11rnción. Academias de FilosoJia.
rlcadenuas de Geome1ri(J. Presentación de Carlos I krrejón Peredo. El Colcg10 de Michoacán.
Zarnora.1983.
30
Ibídem.
11 Ca\'azOs Garza. Israel Ibídem Nota 8.
32
Opus Cit. G11ana;11ato. cerros _1 bajíos. testigos . p.105
JJ Opus Cit. Gonzálcz. José Eleut~rio; ColeCL'1ó11 de J1011cws ... Pág. 106
34
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. /J1cc1011ano /J1ogrújico ... Pág.519
is Manciro. Juan Luis y Fabri. ivlanucl. l'ulas de .\lex1caJ1os 1/usires del Siglo XI'!!/. Prólogo.
selección\ notas de 13ernabc Navarro. UNA.\!. BEU No. 7-l l\l~xico 1989 P,k 160.
16 Cava,,o; Gar,a. Israel Opus Cit. D1ccwnario H1ográfico ... Pág. 520.
~
31 Ventura 8ele11a puhlicó esta obra en 1787. en la capital del \ irrcina10 ) se vendía por
suscripción. como era usual en la edición de libros destinados a un púhlico especializado y
reducido. En ese año Jo~é Alejandro de I re\ iñu ) Gutiém:, aa estudiante en la Real Y

906

Pontificia Un.1versidad de México) aunqut: no aparece en la Iisla de su~criptores que contiene
la obra ~:b10 conocerla) consultarla para el e,1ercic10 de su profesión en la Real Audiencia.
Hay ed1c1on de la UN/\M de 1981 rnn prólogo de la Maestra l\laria del Refugio Gonlález
38
Cavazos Gar,a. Israel Ibídem Nota 8. El 1--1111daclor J&lt;' .. 2• sección. página 2'
39
lbidcm.
40
lbidem
41
Gonzála 1\1ait. Rocío. Opu~ Cit. Nota 2. .. La E11seiía11:,1 del D.•recho ·. Pág. 24.
42
Ibídem.
43
Cavazos Garza. Israel. Opus Cit. El fundador.. Pág. 2'
44
Archivo Municipal de Montcrre:-,. AIIM. Actas de Cabildo. Vol. 999 Acta 79 No, iembrc. 4
de 1830.
4
s Archivo Municipal de l\lonterrey. Al-l.\1. Correspondencia. Vol.8 Expediente 4 folio 4 de
fecha enero 22 de 1821.
46
AMM. /\IIM. Actas de Cabildo Vol. 999. 4 de enero de 1818.
47
AMM. AHM. Actas de Cabildo. Vol. 999 -l de enero de 1819
48
Ibídem.
49
lbidcm.
50
Cavazos Garza. Israel El Muy Ilustre .·lyw11am1e1110 de .\fonrerrev desde 1596. 2• Edición.
Monterrey. l 980. Pág. 78.
·
51 AMM. AHM Actas de cabildo Vol. 999. Enero de 1820
51
Domínguez Martinez. Juana Margarita. F1111dac1ón. Publicación del Archivo Histórico de
Monterrey. Año 2 número 6 julio-agosto del 2002. Pág. 28-32.
53
Derbez Garcia. Edmu11do. Opus Cit. Nma J. la /ndependencw en el \uei·o Reino ... Pág.
7.
14
Cavazos Garza. lsrad. lhidem. Nota .\9.
1
: Cavnzos Garla. Israel. Opus Cit f/ Fundador ... 2·' pag
16
Derbez Garcia. Edmundo. Opus Cit. /,a Independencia en el Suero Reino ... Pág. 22.
11
Ibídem. l'ág.22
18
Ibídem. 1'61? 23
19 lbitlem.
~
60
lbidem.
61
Cavazos Garza. Israel. Escri/01-es dl' .\ 'uevo León Oicc1onar10 810 hibliográjico. LJANL.
Pág. 29. l\1onterre\ . Ar1o 1996.
62
Portillo Valadc;_ J. Antonio. /,a cá1edm de Derecho Canómco v C/\'1/ en el Seminario de
~0111errey. Facultad de Derecho~ Cmninologia. l ' ANI. l\.tonlcrrc:·· 2002. Pág. 28
Cavazos Garza. Israel Bre1·e lustorw de \'uel'o /.eón Ñléxico. 1-ondo de Cultura
Económica. El Colt:gio d.: :--.1é~1co. Sene l3n:vc~ historia, de lo~ Esiados de la Rcpublica
Mexicana. A11o 1994. Púg 115.
.. Cavazos Garza. Israel. lsbo:o lusuinco del Se111111ano de .\fo111erre1· ..l lumanita,"
Anuario del Centro de E,tudios lluma11ist1.:os. '.\o. 10. '1ontcrrc\ L'\L. ;\,1o 1969. f'ag_
418.
.
61
Lic. Hcrrnenegildo Da, ila (inrmilc, Biogra/iu del Doc1or José Ue111mn (ivn:ó/(!:
Edición facsimilar. l-.d1cwne~ '·i'I I Vokli.. \l0111crrc1 1975 Pal! .¡o
66
Mario Ca111ú Leal ) :\1arco Amon111 Lci¡a Se11ila11::.n h1stó~·1m del Tr1h11nal Supa10r efe
J11s1icia del Es1mlo. Gobierno de '\uc\ O Lrún. \'1on1.:rrc~ Año 1979

�QUERIDA, SOMOS CATÓLICOS
PERO NUESTRO CORAZÓN ES JUDÍO
Lo que los padres cripta-judíos dicen y sus hijos entienden 1
Dra. Schul:unitl1 C. HaleVI''
Hebrcw Universi1v
Jtrusa.lcm, lsr.1cl
schaln,·@n.huji.ac.il

Introducción.
Desde el descubrimienro del crípro-judaísmo en los alrededores de b
ciudad de Belmonre, Portugal. En la segunda década del siglo XX, varias
invesrigaciones demuesrran la sobre vivencia del cripto-judaísmo entre los
descendientes de los forzados a converrirse al carolicismo de la pcnínsul.1
ibéric.1. Sin embargo b mayoría de las investigaciones sobre el mundo
moderno del cripto-judaísmo, persiste dondequiera, y a través del mundo
por todo España y Portugal ejerciendo su iníluencia, desde Macau y bs
Filipinas hasta Áfric:1 )' por codo el "Nuevo lvfundo ".
Aunque b expresión de esre fenómeno varía de localidad en
localid:id y de farnili:1 en fornil i,1, existen muchos .1specros en común.
Desafortunadamente, casi rodo lo que hemos aprendido sobre l:1
transmisión de b herencia o la identidad judfa, se obtiene primeramente
y sobre todo, por la familia. Enconrdndonos a veces con fuentes
imprecisas. Por es10 mi~mo, es muy bmcnrnble comider:1r que
posiblemente, un:1 de las partes llegue a fal rar en nw:srro rom pcc.1be2,1&lt;,
cripro-judío. Esros, son te,rimonim de ,1qudlos rnya herrncia cripwjudía fue transmitida con conocimienrn a b generación siguiente.
Por lo general, no es comt.'1n enconrr.H que ,dguicn pueda decir
ambigua o uniformemente t¡ue cm: o .1qud ~e.1 judío, \(Í]o d t'&gt;ri lo de

�vid:i f.uniliar e~ ln 4uc pone et1 1.1k, preJ1oml'tltO\ ,\ 1111cqr.1\ pregu111.1,.
Fn los dern,Í5, cisos !J form.1 y n.1rur.1le,.1 de l.1 tr.111\111i,i,'i11 L\Ul'. nuntu,·o
encendida IJ iJcnri&lt;l.1J juJÍ3 dur.rntc i'.kil,m:rnt.: cnL,l de b 1111r.H.l tk u11
miknio. ,ólo rt'prescnu un ;.:11igm.1: ¿Por qué h.1,· dcm.1~i.1~!01, ,11111s1m,
t,unos J,Ho,, r.111t.1s rd.1tos inJ1rcLt11~ tr.trnmiiido, por .111u.rnos: y que
t'srin en un conrcxrn dentro del cu,11 Sl' le pul'd,1 inu:rprt.:t.n? ~De qw.:
form.1 bs úlrim.1s betH.:'.1.1cioms de uipro judim-pw:Jl.'n . ser
comprendidJs' /~ué es lo que los Jo.:t:11dil'11tcs di.' .H.¡u_i.:llm, c1ur n:obrn
esus fuentt'S i111prccis.1,;, csper.in luccr LOll es1,1s m1snus~ .. ,
.
Fste escriro es un e~tuJio prclimi11.1r sobre lJ u-amrn;.,1011 Je ratees
judías entre ,1nusm1. Esrm Jese&lt;.:ndicnrt's hien pue~en servimos de
información como tucnre prim.1ria ,1ctt1.1l111cnte. t h rcestrucrurado
mens.1ics \' los ch inrerpreraJo. ~egún como mi, fuclHC5 me lo han
companilo . .\1t: beneficio en L'Sre cm1dio por mi fa!11il1~rid:1d&gt; con la~
di\'crs:is coloni,1s a1Higu;i.s v 111.b represcnr.mv.1s de E~p.rn.1 : 1onugal,
pues me fr1cilican gr.rnd~mrntc mi pcrsp_ccm·~ r_or.11. Au:1que hs
mencionadas coloni,1s han cambudo, los cnpro-¡udtos wda\'l,l poseen
,1lounos de los métodos de transmim su herencia secrt:ra, tal como en b
..icd,ll
La renuente neoativa
:111::,c·o
l::,l
" . ·
::,
rnor f),Hte de los anci:mos,
. ,1 bs nuev:is
forrn.,s "poco convencion;1lcs" tomad.i!&gt; por sus ~~sccnd1cnres. Hoy - al
;iprender Je su p,1sado judio sccrcro por_ 1.1s L1111d1as- nos muestra que,
aunque los p:1dres en casa se h,111 csforz,1do p.ua cr:rnsm1_r1'.·. y par2
prcser\'ar su identidad secreu; t:llos no concempbron h pos1bil1d_ad de
t:(eccuar ningún cambio en su comporramtcnto, es decir, convemrse al
1

judaísmo.
. .,
_
Esta necesid.1d de poder interpretar el s1gn1hcado de escas _senal~s
ace rca de un posible pasado judío, se convirrió. e'.1 ~n saber d1scern1r
sobre b manera que los resrimonim que rdatan 1111.'&gt; 1n~ormadorcs.' fueron
tomados por ellos, de L1 forma que yo misma los h:~bria enrendi?º· Por
un.1 parce, me mencionaron algunas :osas. que_ n:e, parec1an ser
dc:cbraciones muy cLu,,s sobre una pasada 1denndad ¡ud1a pero que a su
vez no tenía imp;cro alguno en los informadores. Por orra, las indi~ectas
más leves rales como un encanto naco por el hexagráma, o ciertas
hi~rorias ~obre algunos apellidos que eran de origen judío, bien
podríamos basarnos en esro.
..
Una vez, mve con cieno grado de cerreza de que esta fa~1!1~ cuv~
una herenci.1 judia patenrc en la familia de mis fucnres, dmg1 mi
atención ,1 los vestigios dados y como los inrerpre_raba~., Después de
larvos
inrérvalos no habí.1 nada qué mis fuentes 1dent1l1caran como
::,
910

vestigios :1lgo que habían n:cibido. v Jgreg.rndo otros deralb rn
consideración, mencionado a menudo i,;cid:111~111n11c t:n ci&lt;.:no plazo, tal
patrón de conducr.1 comenzó .1 111.1111f~&lt;;r.1rst'.
Ese~ es1uclio se: basa en t.:11rrcvisr.1, cnn IJ.\ pl'Lrnnas c¡uc por
~enerac1011es han obst:r-·ado y observado rradinoncs poco comunes: y que.:
tntenran poner en un contexto, o n,111 n:cibidas dt· m,rn&lt;.:r.1 indirecr.1 en
relación a su i&lt;lcncid.1d judía secrer.t.
He procurado rcconsrruir el proceso, sus códigos, ~· el conrexto
tardío que ilustra las declaraciones dadas en el pasado. Esus Fucnces
vienen de varias regiones del Brasil. de Mc:xic.o y de las regionc:s Je!
sureste de los Estad0s Unidos de Norteamérica y que pem:neció ames a
México. De Cosra Rica, Puerco Rico, Gu.uemala v Colombia. l:.n todos
los casos podía yo idenrificar una cantid,1J impr~sionanrc de prácricas
cripto-judías en el origen de estas familias, aum¡ue mis fuemes 110
siempre son reconocidos como tales, (como judíos).
Debo mencionar que la exrensa mayoría de las personas que
descubren su lierenci:i judía oculr:t, no hace ninguna inrcnro por cambiar
su identidad actu,tl o forma de vida religiosa. Pero e~os pocos que lo
hacen, )' la forma en que he arestigu:ido la respuesta de la familia a sus
preferencias, así como el impacro que tenía en ellos, me han dado una
mejor perspectiva en la din~ímica de dicha transmisión. Es importante
reiterar que el grupo del que esramos procurando .iprcnder más, es un
secreto circundame; sus ancianos no revelan esra clase de secretos a los
forasteros y, por lo general, ellos nunca imenraron ningi'in
reconocimienro por parre de una comunidad judía ortodoxa.
Transmisión.

Casi sin excepción, la rransm1s1on es selectiva. Los ancianos
seleccionan a un niño p:ira que sea el portador oral de las rradiciones de
la familia, en base a lo anterior se elige al adecuado; al m::ís viejo, o al más
joven, masculino o femenino, algún niero o bisnieto. En la misma
familia, la opción se puede hacer para enviar a orro hijo para ser
monaguillo o una hija que se educará en algún convenro.
E_n familias donde está implicir:1 la rransmisión, en quien se
depositan las rradiciones pueden variar significarivamcme, y el comexro
en el cual se heredan, hace rambién una gran diferencia c:n rnanco a la
manera en como se rransmiren.

91 l

�Para la. mayor parte, cuando la transmisión es ~csignada, l~s
trJnsmisiones orales en guien han sido depositadas, se con\'il'.ncn despl'.es
en respuesta a la ;1tención del niño. El resultado es que es .º~uy peculiar
como !os hermanos de una familia pcrcibJn igual las trJnsmis1ones orales,
incluso si las indicaciones originales y directas t1uc: ellos n.:ciben son las
mismas. L,1 volumad de reaccionar ,1 los cesrimonio~ y a los recuerdos
sobre su pas.1do judío son muy diferemes dentro de cad,l familia.
En cieno sentido, la orrcdad es típica entre los que se confiere t,1les
fuenres v los infornudores tienen dittculrad de describirlas. Sobre todo,
me dic~ 1~ que se sient&lt;:&gt;n en parce como con un cierto aire de enigma que
no podrían definir. Como se puede_inc1'..lcar este ~ecrer~. qu~. puede ser
preserv:id,1 diciendo a los m,í.s pequenos, somos d1erentes o, no le dzgan
al mundo exterior qué es lo que pasa en nuestra casa.
.
En la mavoría de las familias nuesrra discusión se coma en que s1 se
podrían obse~ar también pdccicas cripc~ judías :n el hogar, tales como
el encendido de vdas, el consumo de ciertos altmencos, es deCJr, leyes
dietéticas v de costumbres de luto. Aunque: las regulaciones del alimento
relacionadas con los leves diececicas judías, esdn a menudo presemes; y
los niños las reconoce~ rararm:nce como leyes, puesto que los privan d~I
consumo de algunos alimentos tan sólo por consideración ,1 su _P:opia
salud. Por otra lado, cuando el niño se relaciona con sus trad1~1ones
cripco- judías el define su cripro-judaísmo como una especie de
catolicismo más ortodoxo; y no com.1 en cu,111ca el concexco .~el
catolicismo cradicional, así como tampoco conu en cuanca a las fam il ias
judías observadoras de su religión para poder tener un.1 explic~ción
alternativa de sus hábitos reL1cionados con el consumo de ciertos
alimentos.
.
También pude observar una actirud ríspida y alguno~ comenra~10s
anciclericalcs; así como algums posturas; incluyendo b abmnenc1~ de 1r a
escuchar misa, son muy comunes en c,1les familias. La .1cepcación que
Jesucristo era un "b;en hornbre" pero no Dios, es otro .aspe~co
prominence del credo cripco-judío. siempre prescnrc en los t:m~_on,1os
de los procesos fo rmales de la inquisición. Aunque e~ algunas ram1.ltas se
mantuvo una aversión muy fuerte h,Kia la pcr~onal1d.1d dt: Jesucristo, la
mayoría de los casos gue he encomudo, rdlej.111 c5ra rnsrnmb~c
resperando a Jesús como un proter:1 o ;vbestro, esro es lo ~¡ue los hace
menos participe en los inúriles rirn,1lcs de b Iglcm • l\o lbm:u al
sacerdore cuando una persona esd muriendo; inclu50 cuando el enrie~ro
se hace en última inscancia de la manera católica 11orn1.d, e.\ muy comun,

esto especialmente en las ciudades más grandes, donde los hogares
cuando escán de luto asumen el control del proceso de sepultar a su
difumo, limitando las opciones de los ricos del entierro.
Los niveles que va rían del acceso a la idenrida&lt;l y herencia dentro de
las famil ias gue he encontrado se pueden di\·i&lt;lir en s~is niveles:

l.T ransmisión explícita.
La que se transmite a los niños explicicamence, y sin ningún dato
preciso sobre la hisroria sefardita e identidad de la familia. Esros casos se
extienden de las fami lias donde la herencia judía se discute abierramence
a los casos donde la información a los mños es en privado.
2. Mensajes diversos.
Los que mencionan rener un origen judío, ocasionalmence los
mensajes or;iles son deliberadamente inconsistenres y conrradictorios.

3. Mensajes aislados.
Aquellos que sol~menre pasan inadvenidos y que pueden ser
~ácilmeme ignorados. Estos incluyen la enseñanza de gue la fami lia es
diterente en cien;i manera de ocra~. o de que cienos apellidos de la
fa milia son ti picos de "cristianos nuevos" esto es lo que se les confies:1
solamcnre a aquellos niños en cuyas familia~, muestran actirndes muy
serias y responsables; gradualmente se les va informando más.

4. Confirmación Retroactiva.
Los que no dicen nada, pero .1uüan diferente c.k lo nor111,tl, v
solamenre si se es cuestionado de m,rn&lt;.:ra 111qumnva por rns propios
hijos, se les explicad su rnrnpon,1111ienro debido .1 la herrnci.1 judía que
ellos poseen.
5. Confirmación en caso de crisis.

Aquellos que no dicen 11ad:1 t'll .1bsoluro, rípiumcme m.unie11cn 'ill'i
prácticas i.'inic.1s en scc.rcro. r h.1bl.111 sol.imrnte de lm origu1e\ de l.t
familia en una situKión de crisis.

�(1.

Transmisión desconociJa.

Son los que nunc.1 n:conm:cr.tn (.'!1 sí 111isn10~ Je furm.l cxplKiLa unJ
herrncia ju&lt;lí,1, aunque viw11 p:tu l.1s 1r.1Jioonc:.-. del uipro-jud.tí\mo.
Transmisión explícita

Las declar.1eiones ciar.is que 1n&lt;liL,1íl unJ. idcnrid.1d cripro-judía,
varían de familia en familia. lncluvcn
decLmcionc~ consistentes ,y
,
precisas por ejemplo: "somos judíos•· o somos srf1rd1úslchrimM nouoslgenre
da nacaoletc. Los mensajes nds explíciros y mis .ibicnos induyen la lista
de los miembros de la famili.1 que son judíos: Sorno~ ,cLm!ius por los
cttarro · lados (rodos !.m :1buclos \011 judíos). Esras declaraciones v:111
acompañadas .1 menudo con u11.1 advcrrencia: "ru puedes c,1S11ru· solamente
con los nuestros" (los nuestros dtt Gente) y virrualmcnte siempre con la
inscrucción de orar solamente a Dios Padre. Algu11;1s veces se les
comenr:i .1 los mas pequeños que no lOdos los miembros de la famili., son
judíos, y se les consigue una lista de aquellos que no posean este mismo
linaje. Los ,rnrccedenrcs familiares se pueden uansmirir rambién,
informando a los jóvenes de cu.indo llegó la familia a su localidad accual,
por cuál ruca y ,t veces, Lis razones por las cuales debieron quedarse en ral
o cual ciudad, son también proporcionados.
A veces la respucsra a la pregunta de algún pcquei'to se acompaña de
algún daco sobre la prohihición de ingerir cienos alimencos o práccicas
exrrañas que subsisten en la fomilia, esca es: "fa ley de Moisés".
Enrrc los que se me fue dicho explícir.1mente y sin necesidad de
haberlas pregunrado, esrá el ejemplo siguiente en Costa Rica. Un hombre
¡oven fue el primero en cscuch,ulo por su abuelo cuando él tenía seis años
de edad , que er,111 Sefardiras. Aquí lo escribo texrualmence y en sus
propias pabbr.is:

Cu,mdo tenia seis años d&lt;' edad, de w111 manera muy ocasional mi
nlmelo n/11terno me dijo q11e éramos sefarditas. Pregunté lo qt,te significaba
eso, y él me d{jo que él era de lcs muchos judíos que habían salido de
Port11g11ly de Espmítt; que habían hace muchos llños llegado para practicar
el judaísmo, pero que habían sido forzados para no inmferir en la vida
espintual de los católicos, pero él seguía nlilmeniendc uruz noción que su
1·itl1 era ;udi,1.

Su abuelo no sabía que ah·1 mismo
·
¡13 b'1.1 ,S'e¡arduas
f.
.
. d ,
qut practicaG·1n
e1 Ju Éla1smo
y
pa
·
él
l
•
·
e ,r, d
d.. '
ra , e cerm1110 ,&gt;l'_¡tlr i era equivalenre ,1 cnpco-judío. '
. .. J}lº que por ambos lados,. sus padres eran scfardiras, v por csro
mismo,
d' F
·
e
· · .
. d e . se casó con . ,una Srfa
J' r, 1· .sre ¡oven I ue c1 rcunc1dado \'
baunza o al .nacer, crec10 como car,¡·
.
o ico no pract1ca111e. A edad muv.
breve, a esre ¡oven se le di¡·o que era de o ·o-, . d'
.
,.
.
1
ntien ¡u 10, pero YJ no mas
s1110 so amente
enrre
sí
mismos
y
ahora
ll
.
I
,
.
I
· · • e os se casan so amc.:nre entre sí ·
O rro e¡emp o es en Nuevo México.
·
•

Cuando
niño, a esra persona se ¡e menciono
• , en vanas
. ocasiones
.
su padre q.ue ,- su padre era un marrano-- su madre era al
pa1ecer
• . . _una 1ud1a ashkenazi que se hab1'a
•
convem.d o al
cnst1an1smo
evanaélico
y era
·
·
.
.
'
l h
ti
',
una m1s1onera cnsnana activa. Esre

Pº'.

mue ,ac o por a~os nunca supo lo que significaban tales cosas
eventualmente
vio la posibilidad d e tras
. 1a&lt;l·arse a Israc l En'
.
rerros~ecuva, ~I se dio cuen~a que su padre le transmitió m~chas
rrad1c1~~es cnpto-judías. El compara la matanza ritual ~~
apre~d10 a hac~r en Israel, al método como su padre lo había
ensenado, por e¡emplo:
•

En Texas, unal mujer que fue criada• por su ab ue 1a y
c?~s~anremenre e recordaba que su familia eran ¡udíos. Ellos
v1v1e'.o.n como los demás católicos, y ella misma profesaba el
carol1c1smo. Est?s se criaron con muchas tradiciones judías por
?rdra parre su primo en la tierra del, nada sobre una conexión al
JU a1smo.

•

Cuando era ap.enas un niiio, cierto individuo de una región
cercana
de Monrerrev, ' Méxi·co • Esta ba presenre
d a la ciudad
.
~:a~ o una muJer des~ '.amilia habló para ello sobre los orígenes
J dios oculrns de la familia, esto durame un enrierro Le h 61
!' ·
d.
•
a aron
exp 1c1.~a y u-:cramence de los orígenes judíos de su familia, casi
una de\.ada mas rarde, cuando él pregunró a su abuelo.

•

Una mujer de la Argenrina fue criada conforme al cacolicismo
pero _cu~ndo ella el cumplió doce años, su abuelo le declaró qu~
eran Jud1os por ambas parres (todos sus abuelos eran judíos).

Mensajes mezclados
Los mensajes de conílicto pueden ser rransmicidos por uno más
1
'
miemoros de la familia:
•

91-i

915

�•

L. na mujer del norre del Brasil, menciona que su padre le
mencionó que ellos eran ¡udíos, pero que elb no debía
mencionárselo a cualquier persona. Posteriormente, algún tiempo
más rarde, le dijo que eran católicos, pero que tenían un "corazón
judz'o ". Los miembros de esta familia er,rn feligreses activos en la
Iglesia católica. La hermana de su padre insistió en que no eran
judios. ~ino c:itólicos, explicando el por qué la familia h.1 rcni.do
una buena posición económica y dado alimenco a mucha genre,
incluyendo judíos. Así, habían adoptado algunas costumbres
iudi,1s. Esr.1 fue la respuesta a la pregun ta sobre su identidad
";somos judíos~" No en codas las costumbres. (de hecho,
abiercamenre no había familias judías pobres en h región.) En su
casa no había objeco alguno en su hogar que los idenrifaase como
juJios. Su pJdre usaba la estrella de seis pumas, que ella no
identificó como judía hasra que ell.i conoció a algunos judíos

posrenormcnie.
El sentido de recibi r mensajes de conflicro de una persona es
diferente entre como se rdaca por separado a individuos diferente e
individualmente. El último significaría cípicamenre una desgana de parce
del que comparce la información que el otro elige comparrir con algún
descendiente en panicular, o el hecho de que el más anciano miembro de
b familia no fuera informado de las rradiciones que ahora se transmite a
los más jóvenes. Por otrJ parte, las conrradicciones se dan a parcir d e la
misma fuente que podían implicu varios aspeccos y repercutir
gravcmencc. Primeramente ent re ellas es la incertidumbre del transmisor
en cuanto a la capacidad del dcs-:cndiente de administrar la información
corrccramence. El que recibe la información conrradiccoriamence,
dependerá mucho de su acrirud hacia las dos posibilid;1des. Ocras veces,
las contradicciones se presen c.111 en un esfuerw por rescindir los
rransmisión oral dadas a alguien que no las recibe, o cuando ocras
ancianos se oponen al esfuerzo.

Mensajes ambiguos.
Las declaraciones ambiguas y los comentarios predispuestos parecen
ser la esrraregia más común de la transmisión del cripro-judaísmo puesto
que esta herencia es secreta y las declaraciones son muy profLrndas y

precisas, la transmisiones orales &lt;u
difíciles de clasificar o incerprer.ir. 1 e son muy profundas; son muy
Cuando la rransrnisión de la herencia fami li.1r rn
manera conscienre, raks rransm1·s·o .
d.
ma un lugar &lt;le unJ
•
1 nes puc en ev·iluar u
. 'd d
contin uar cultivando lo que se uene
.
.
b.
,
.
rnc¡or u 1cado r- na
1, recepnv1.. a y
son como los guij·uros brillantes
b'
. a es rransm1s1ones
·
'
' &lt;.¡ue son 1en f)ercibi lo
d
escue1an
1nrrospeccivamenrc.
r
&lt;. s cuan o se
1
Algunas \'eces los ancianos expresan cierr1 id 'fi . ,
judía que pueden ayudarlos ·1 cxpl,·c 1 • enltJ 1cac1011 con la genre
•¡·
' ·
.u ,l natura en del e ¡
l
'· Y 11 cga r a' 1•
nace ,qued a
f:ami ia comparte con la gen re. .JU dia
reconocimien to explícico.
' ·
as cercamas el
Una
en d Bras1·¡ , que se absruvo de d •.
"/l persona
,
e os estrl/1 nuwtndo rt nuestros herm
"
.
ec1r,
.. d 1 , . .
anos ' mientras que las
nor1c1as e os d1as s1gu1enres
habl·
b d .
"
•
,l an e L,na gucrr 1 e I
¡ ,.
accos terroristas comcri&lt;los contra judíos.
' n srae o
Una madre del sureste Je los Eslados
,u ' 11 .IL¡os de Norr A · ·
· ,
obsesivamenre condu¡·o .
h..
I
que
, d
ª su 1/ª a o )Servar las películas eJel menea,
holoc
oro
to
o
momento
ero
d"
d
ausro
11
famil'
1· . , ' Pl . n~nca i¡o na a absolmamenre .1cerca de la
ia en re .1c1on a ¡uda1smo . Ami),ls
. fucnrcs mencionad
.
,
elnf:con:,r_aron e~enrnalmen re otra confirmación &lt;les:, idenrid id 1u~ía aqu1
a ami 1a pose1.1.
·
, &lt;.j ue
•

· Por lo general rom 1 tiempo
,
I
1
complementarnos para r~cuperar ;0 ;:Ll~i~ei~~: 11:;~~l~r~
1i~r podemos
entenderlas de una vez Y que Jcscubnmos 1
. .
_c .i oral para
·
'
e conccxco apropiado.

¡~;;~;

•

Me fue mencionado ror un,i mujn J, C:
R' _
.
con\'ertido al jud.1ísmo en su .1dolcsc:nc·,º,1·,su ic1 que ,e hab,a
.
.
.. ,
~u famil ia la .ipovó
-.1_unque .ipo,.1ron su dcu,1011 de L'Oll\'C1ti1:,e l . j . .
m1enrra, 911&lt;.: db todavía c:,t.1b.1 en :,u Jdolc•c•·11c·1.'1 )lll ,11srno
. '
l
'
' ~ ,1- llllllC,l '&gt;C
menoono ~o.¡s'.1 .1 g_una que podría implic.ir que l.1 famili:i tm·iese
un
1uc 10. U11 F
1.ir de:. 1
, LHJe. dur.rnre el curs&lt;) l
. ongen
.
10r.1s n1.1s
· . -· · e ll.1 111\.'.llCHmÓ
.
la. hm1srn1. con\CfS,~uon,
t¡ue Sll n,tdn.- le hal1le
.
el1c o dunn r ,
.
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.. · .
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c11st1tmos 11ue1•os. lnclu-,o dc,pu~\ de decirme , r ·11 .
d, f b. .
.·
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t:\ O, L ,l ~urum que
po ia ia. et
.
1 .
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f un. .uertP me11s,11e escondido
.
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u prop1,1 Jrllll1.1 (Por orr.i n.me ~u ¡1ri1110 l1 1111 ' .. 1· .· &lt;&gt;
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9 Li.c cienos ,ipcllidos· en l.1 Limil1J.
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T.11 decbr.1ción Fue dich.1 .1mb1~u.1mcme, s1_n rnngun ~cn11Jt~. )
sin n111guna inrención que cll.i lo divulg:1r.l. ~olamente el '.1pcll1do
-no los .rnccp.1s:1dos. p.1sé por .ilro s0Li~1cntc .1. m1e~,h~os
ce.canoS de \·,, f~1mili1,
• crin
• 1· udio. Lis pr.1c11c,'&gt; cnprn-¡ud1as,
Fueron oh,erv.H.Lis terminantememc en '&gt;ll, hog.1r. pero
. . t:,l\·¡' . Sol .uncntc JÓllS despucs de que
elb1
. '
d eSCOllOCI'd ,lS pJ.r,1
.conrra¡o
. nupcias
.· i.:on
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in ·¡udío • _.v luc00
Je_ \ll• _convcr,10n
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..\h reconsideró las 1111port.l1Ht:S d1.da1.H.. llJ11CS en
¡u a1smo. -. •
l· · - . l
relación a bs leves dictéricJ~ de su hogar duramc J n1nez, os
cosrn m b res de lo..s f'unenles
· • ,v cod·is los ocras, se remontan a una
,
cripto-·¡udfa. Con d judJísmo orrodoxo moderno ~ue
pracuca
d .. , d
, .
ella praccicaba. Su ¡ndrc no se opuso a ~u ects1on e_comc1 tI'.se
. da1smo,
,
1·1 pliso obº¡eción alouna al ¡1reparar Sll vida al esn\o
a1¡u
1
•
' ::,
•. 1 d
"d
.
d.
La
reacción
de
sus
pactres
era
de
una
mac
a e
d e vl a 1u 10. ,
' .
.. . . .,
, ·d
. d·,1d . l,,
nunca hab1a . s1 •o
avu d 3 con ans1e
.,, ¡)alabra ;ud10
.ronuná1da en voz aira en casa de sus pad'.es, csro l_e: romo mas
~e una década para que su p,1dre reconociera expli~1-¡amente la
. Ju
. d'1a qtie tenh• presencia en su familia; por la
hcrenc1a

etimología es dado por un amigo judío que sea experro en la m3teria: el
signillcado bien puede ser relev,111te.
Por otro lado si se ha esudo dando como un dato muy oculro. y se ha
dado rambién como rradición fo.m iliar, entonces su signiticado puede ser
considerable, sin importar su exacrirud. La preocupación aparenttmenre
excesiva por apellidos rznunm esd muy probable conec¡ado con su uso en
la habilidad de la trJnsmisión de la herencia orJI.
Cuenran a los pequeños las historias bíblicas sostenidas en la Biblia
hebrea, con un énfasis en b identificación con la gente de Israel. Esto se
enseña a unJ edad joven, rípicamenre como pláticas de sobremesa y a la
hora de dormir. Es importante inrenrar y entender, si el sencido de la
idenriticación que se da, es uno de substirución, es decir. "somos los
herederos espirituales de la gente de la Biblia", o uno más directamente
en un sentido más profundo. Otros mensajes ambiguos se pueden dar
por la enseñanza a los más pequeilos como "rezos del hogar" y se exhorta
que en el país los sacerdotes no deben saber sobre su existencia. 1-\tas son
típicamente tradiciones orales y puede ser prohibido escribirlos en un
diario familiar. Pero existen las excepciones.
•

confirm 1 ción retroactiva.
Lo anted .1ch o, an1bos ·son e¡·emplos de mensa jes ambiguos,
h aunque
' · en
' l ·mo la misma declaración fue alenc,1do por mue as prawcas yl
1u
e
u,
.
•
ne
.d
evc11ru·1lmenrc
por
el
descendiente,
m1enrras
que
e
enrendl a
'
·d
lla
anterior, la hija nunca consiguió tener un punto de pam a, aunque e

se convirtió al judaísmo orrodoxo.
..
_. . _ r ,
apellido se utiliza para cransm1rn un:1 he1cnc1a oia mas
l
d
uan o e ,
.,
{e una
consistente, puede haber una imcrprecac1on c?n un coi:rexco _dY e
•r
(por e¡emp
·
1 R as se lee mvern o como
genealogía judía unirorrne.
o, ºl
.
, G a
Zzkhor, recuérdese en hebreo; Ximenes es de !a mb~ de_ ~ev1 , arz ,
proviene de hebi:eo E&gt;.pulsión que es Cerush, etc.) Lah1sronc1d~d !e cales
et1mologías populares es inconsisteme; pero para _la relra~c_1~ . e. es~~
esrudio, la importancia es su fueme, no su validez 11swnca, s1 t

e

A una mujer del estado de Bahía en el norcsre del Brasil, sus
padres le pidieron cuando ella era pequeña, que todas las
mañanas de domingo transcribiera oraciones en un cuaderno
especial. Ella tuvo que adornarlo y allí sus padres
ceremoniosamente lo ocultaron arriba en un escritorio antes de ir
a la Iglesia. También he vis ro un cuaderno en el cual una mujer
anciana escribió sus oraciones porque estaba empezando a
olvidarlos. Pero en general, IJ gente que sabe los rezos orales,
también saben que no deben ser anocados. Estos paquetes
sellados pasan a veces a través de las generaciones con
prescripciones que no deben de ser abienos.

El hexagráma, o la estrella judía, o la estrella de David, aparecen
como una símbolo en comi'm. Son entregados a sus descendientes, a
menudo sin razón alguna, y son utilizados como una forma identificarse
como anusim. Sobre codo se usan dentro de h ropa, algunas veces con un
símbolo cristiano o como símbolo en la misma cadena.
•

Una fuente de Texas, recibió un crucifijo roro envuelto en
plástico como preseme por una anciano en su juvcnrud, sin
ninguna explicación. Ella estaba triste, pero lejos de entender el
mensaje por sí misma.
919

918

�•

•

Un hombre joven, qué se encon traba buscando raíces ¡udí:ls en su
familia, su primo le dijo a manera de respuesra: "nosorros usamos
la esrrella". C uando no encendió, se lo repicicron m,is carde se lo
explicaron.
Un parienre de un anusim masón del sur del Brasil, &lt;lijo que él
consiguió su estrella (con la inscripción, shaddai en hebreo) de su
abuelo. Cuando prcguncé si había algún significado unido, él dijo
"no''. aunque él sabía bien de sus orígenes judíos. Pero su esposa
concescó diciendo "s í, su abuelo era un judío". Escá claro que en
generaciones reciences la esrrella judía o el "hexagr,íma" ha sido
utilizado a menudo por el anusim como símbolo de su idencidad
judía. Sin embargo, los hexagrámas son también populares entre
los masones que las llaman las "estrellas de S:1lomón" o "escudos
de Salomón" por lo tanto csro es imponanre para encender el
simbolismo en dichos objetos. Esca rarea es complicada más por
el hecho de que muchos anusim son masones accivos. Sin duda,
algunas logias masónicas en América latina, parecen haber sido
lugares de reunión para los anuslm.

Cuando los niños son llamados a hablar, para inrerprerar la
cradición oral, éstos muy a menudo son alenrados por bs pdcticas que la
familia mantiene que por lo regular dan lugar a las pregunras de los más
jóvenes. Las restricciones alimenricias inician la lista Je prácticas
inusuales, desde que los niños saben que otros comen alimencos que su
familia llama impuros o insanos.'' Mis fuentes indican que el alimento
traído a la casa por personas ajenas a la familia , son desechados más tarde.
Pudo también haber habido conversaciones sobre ser ''más limpios" que
orros, o sobre ser realmente de Espafia, o pertenecer a la nobleza. Los
padres la mayoría dd tiempo, plantan su semilla encaminada para
transmitir su idenridad secreta.
Admitir un trasfondo judío de parce de los ancianos cuando son
confrontados por sus descendientes, toman muchas formas. Si los
descendientes vienen a las ancianos con prcgunr.1s que son el resultado de
la transmisión secreta consciente, y no parece escar lr.1umacizado o
enojado en exceso, conseguirán general mer:te ,1lgun,1 clase de
confirmación, que será elaborada sobre conforme progresa en la
rrayeccoria donde había sido concebida. Si los . descendie~tes se
sorprenden con su reacción, o si el anciano percibe cualquier orra
amenaza, la confirmación será retenida; mientras que los casos donde los
920

niftos desafían a sus ancianos en base ,1 la 111fo 1m,Kion \- ,11 comcxto
encontraron después de dejar el hog.u, que pudo h.1ber sid~ 1.1 excepción
en el pasado, csrn es si nrom,irico a Lt rr.rnsicíón que e\r,i afecrando al
a1wsm1 conremporáne_o. Sin embargo algunas vece5 , los p.ldn:s piensan
haber hecho dedarac1oncs, que no se en tendieron corno cales. Mis
fuent~s declaran que no fueron inform,1dos, pero sus anci.rnos me indican
que s1 lo fueron, o yo p~1c&lt;lo estar cn_ten&lt;liendo tJUe fueron partícipes de
oc:os re;aros que se _volvieron ,1 mencionar, como en el caso mt:ncionado
mas arras con la mu¡er de Costa Rica.
Confirmaciones tardías.

. La ülrima confirmación puede significar la exitosa conclusión de
mculcar
la
· despues
• ' Je que ¡a
.
. , herencia del cripto-¡'udaísmo
.
.
, J)L1ccle \'e rnr
111formac1on que fuera rercn1da o remarse por cu,1lquier razón, algunas de
las cuales hemos refe'.·~do a anccriormente. Sin embargo. puede ~iparecér
que haya una 1ntencron o preparación por parre del anciano. l 1n niño
puede ~~~prender a u~ anci.rno con preguntas que son resu ltado Je la
rransm1s1on
n c 011 orr::is
e
&lt;l o
.
. , oral. que
. vienen por comp·1rJ.cio'
,
, , 1uenres,
Lrean
-·, a(l u1' es ¡a
.una s1rnac1on
. cnnca
. ,y una posible confirmacio' 11. l ,,a diºsri· nc1on
1mporranc1a ~el 1ntenro d_ondc los ancianos parecen luberse propuesto
mamener algun conoc11111enro sobre sus orígenes a sm descendirnres, y
prepararlos para cuando el rnomenro sea necesario. Aun(¡uc P' . :
·c, ' \
f'
,,rC:ZC.l
dJ!l~I una con rrmación 1.1rJi,1, puede ser dclibcrad::i por p,me Je los
anc1a~os, o pro~ocad~ por los nuevos descenJit:ntcs, porque es de un
~alor tnmenscJ. Esro viene a &lt;l1solvl'r l,t duda con 1.1 cual las person.ls yuc
1nrenta1~ cnrc11der su ~1ercnLia, deben 1.onfront.u y' p.ir,1 d (.'rudi.o,
proporciona
un enrcnd1mil'llro cn ,,peneraL mientras. gue e-11 •1 e"i
.
., r1 ¡or.l ¡,l
11erenc1a del crip10-jud.1ísmo J(.'~dc las fuentes.

•

Un cl:ísico ejemplo de una dc:l iber.ida confirn1.1ciLÍll urdí,1 : L.:n.1
mujer de Colo111bi,1, habí.1 esudo interes.1d.1 en Israel \' trní.1
afecto ~or_el ju~,1ísmo desde su niríez . EIL1 le pidió .1 su p.idre gue
le cons1gu1c:ra l1~ros ;1Cer~.1 de la marcria, lo rnal él hizo, siempre.&gt;
agreg.rndo que el no s:161.1 el por qué rodo rn: incl.'rés..\liemrn
que ell.1 cur,.1b:i l.i sccund,1ri,1 rn un.1 (.'~cuel.1 c.:.mílic.1. dl.1 e,crihtó
un .mícul~ pr~_-1sr.1di en l.1 public.icíün de HJ csrncl.1. - 1)e~puc,
de su publ1cac1on, d hcrm.lllo de ~u abuelo h invitó .1 q ¡ oftLÍii.1 ,.
le preguntó por qué h.1hí.1 hl'd1t1 l'SW. Ell.1 dijo que 110 \,thi,1 , t]ll~.
&lt;l 21

�.
- -¡· ·J 1&lt;l ,nn
ul!l \(1) 1ud10, :· p,ir.1
1 1 , , rnJo
l''&gt;l.l ,1 \111 •
r ••
siempre 1.1 )l.l 51.:t
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·
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J
¡)e ll O l '--,l),Ol11 ,..
.
·
t..:11 lubcr \\ eY.1uo ~u J
• •
1·l -~" lo t1Llt' dl.i qut~o
•
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h
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1.1~.
1
l l
~-- ·•
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1
ut¡o yo ~1.:, ,
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. I
l'nl.ict..: prolum o con l.'

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.H.: h.1h1..1 t erct,.ll o un
.
.· , ~
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.
. 'llsrenl ir e,r.1 1nu11uon. - u
1
.
,
, .
'113 L111,l D.1~&lt;.: p.11,1
¡u,b1smo. pno no ru. '. . . , J l. uc dl.i debia de cnrn:,·1~1.1rs&lt;.:
do abudo le rcspond10 d1c1cr: do t: 9
iud id rnuclus Je Lis
'.--iícmlo u-1.1 .1 &lt;:n cs.1 L • •
i
con lm .rncunos. -_ . 1
. ·11 L1nc.1 e)w,·o comc1enrc: Le
¡¡· l1su&lt;.:l0\t:,ln
d'
cosrnm bres se 1~ )~,llldlJ. l 1' .· · 111c,uíncos n.1r.1 con lo~ lll ios
.,
! l 1 e o~ .1LO'&gt; s. ~
r
.J
11
su concx,on r ;:¡ lnll'
l 1
1. 1 ~ lll&lt;'íC fue -;ugL.:rtllO, e .l
. d ,
Cu 111Jo e JI.O L l.: ,1 . tt
•
l,
:· e l ¡u ,usmo.
.·.
l ,.. l, " indiundo que ha HJ un
.
1110
llUC O
S,l ll,l '
.. ,
inmed1aramc1ne L
:
1
. . , Su do ,1buclo ~ug1no
.¡unrn
,1 consc11.:nc1.:. ,
..
I b' . . 1&gt; v ,·1,·1.1 a su
Proceso ~ubconsc1cnce
. \o qut:. 1.-1\'\'l
·
c.
.
obnn.1
: ·' . • ll· l,l lIHllll(,
conmrn;11 J ~u s
l ·l 1criódico de su C.!&gt;Cllel.1.
. r.1 . ,3.•Í
n1.1ne
., como lo dcmo~tr.1 )Je l
J

•

'

e

Confirmación en situaciones de crisis.

Mud10s padre~ de familia nuncl 5c proponen divu lgar ,u5 orígenes
judíos. pero se sienrcn obligados uundo están frrntc ,1 una siruacion rn
crisis, o nuncio los confrontan rnn prcgunr,1s direct.l5 que no anticipan.
bs sci1ales pudieron haber sido mancj.id,h muy discn.:La e
inconscicnrcmente y las indic.1cione5 deducidas por la generación más
joven como un esrilo de vida, de com1mbrcs, de mensaje subliminales.
Pero las ancianos no pen\aron completamente en lm puntos ,1 cxplic.tr a
la generación siguiente, t,1 mpoco sobre el daros en cuestión que habian
sido deposirado en ellos. Las re:iccioncs varían, ~- dependen en gran
manera de las circunstancias. Por ejemplo, s1 juzgan que uno de sus
descendienres (hombre o mujer) son responsables y rn.is Jiscmos &lt;1uc el
resro de l.1 familia, los ancianos de b comunidad pueden decir m,h
conforme pasa el ciempo.

•

Un hombre de Cuaremala poseía un especial encamo para hablar
sobre los orígenes de su fomilia sobmcnre cufodo él esr::i.ba en un
grave peligro. Él menciona, que en los E.E.U.U. antes de romar
una examen académico muy imporc..1nrc, denrro dd grupo. orro
esrndi.rnre, un compañero judío, había idenrificado el Shema, y
cuando él prcguncó a Sl1 madre clb reconoció que la familia, y el
rezo era de origen judío. Aunque la m:1drc: había indicado
claramente haberle enseñado algo de la herencia judía a su hijo,
no hay seguridad de que ella enseñara a su hijo compleramenre
los ancecedcnrcs fomili;1rcs. Aunque bs circunstancias la
condujeron a enfrentar alg11nas pregunras directas, que solamente
ella eligió conrcsrar.

•

Una mujer adulu del Brasil, vino de visira J. Israel, y encontró
que muclus tradiciones del judaísmo le eran familiares. Ella
llamó a su madre}' preguntó si hs cosrnmbres que recordaba de
su niñez, denocaba un origen judío; su m.idrc le respondió, "sí,
pero de eso ya fue hace mucho tiempo". Cuando la joven mujer
decidió que se converriría al judaísmo, su tía abuela le escribió
explicándole que aun no era el riempo propi cio, (vivir
abienamcnre como judío). No se dijo nada hasta que ella crajo a
colación su deman(b, y probablemente, nada h:ihría sucedido si
no hubiese sido por el viaje~, las pregunras can rdev.1nre5.

,
_.
car&lt;lia~ pueden prcscrv.ir eco~ de la
Much.1s de l.1s conhrn1J_c,10,1;esE· . . r· au.1 forrnJ de rr;rnsmisión
. . , "d J b I ·on(mon . su an 1::,
rr.1Jicton
eat J et. i • J -. l iscar el rct'reso v, otras veces, no.
. l
scrucc1ones u1.: n . .
o
,
1 1 d
.1loun.1s veces 1nc uye 111
r ·¡· d
11 ·ren1.ia ·¡udía en su ec rn_ e
:
,
.
b
de la iam 1 ia e su e
.
d. l
lnforrnar .1 los m1em ros
1 ,
cUsico e¡emplo e a
muene es ,,¡
... más· excremo, pero e mas
confirmación rardía.

. d e E· spanJ.
_ su p:i.dre , le dijo en su lecho
1
mu1er
Por ejemp o a una
. d'
E, re mérndo es muy viejo y se
de muerte que eran JU ios: . s
b',
ciona
en
la
lireratura
rab1n1ca
t.rnl
ien.
. d l. d , o
en
n1
. , un er l1(\1co e ¡u :usm
·
·
\
11enc1ono
• A un hombre de i\-1cx1co_ e ,
d., , ·an ·¡udíO'&gt; pero él nunca
- . que el v sus p.i tt..:S c1
,
hace crncuenra anos
·. ,
.
l cuesrionar,1 al respecro.
..
1 ·¡·o- \' cv1co que se e
.
,
se lo J qo J rns 11 ~ •
d
és que él wvo g,1rannas
.
1 cho de rnuene. v espu
. d, d'
Solamenre en su e,
. , 'd · d ro de la comun1da ¡u 1a;
d ue sus hiios sen.rn b1ement 05 em
1 ..
e9
. ·o este conocimienro a sus iqos.
foe cu;rndo les rransmtCt
I E E U.U. le fue dicho por su
• Una mujer del suresre de os . ,. . \la quería saber quiénes
que st e ,
n1a dre, el1 su
- lecho de muerte,
.
eran, debía asistir a un.1 sinagoga.

•

922

923

�·.
cden \'erse obligados a revelar el origen
,\lo-unas veces los anci.rnos pu
. ¡ d de alaunos
J
l o f ·11·1~ a los descendientes; como resu r.1 o
b
ne ,, am ••
.
I
· ·
specíficos por e¡emp o:
,lC01nec1m1enrns e.
' _ ..
, .,
id.rnJo lejos de la
. b r o ele b, hmil1a
que se esca mL
•
'
U11 m1em
entidad.
·ri . u intención de contraer nupcias con
Un jo\·en que ma111 icsta s
.
• dicha persona lo
alguien fuera del grupo (aunque es muy r,1ro que

•

•

Una madre ya muy anci,ina responde a su hija, que a ella en los
años 50's le pregunraron si era judía, primero inremó evadir la
pregunta, entonces dijo: "sí, mis cías me lo dijeron cuando era
. - ,,
nina .

•

Un hombre joven le preguncó a su padre, '¿nosotros somos judíos?"
él recibió una respuesra con estas palabras: "no preguntes, piensa".

•

Una mu jer en México, que hizo esta misma pregunra a su padre
duranre una década, simplemente se le respondía con miradas
fijas y ninguna respuesta en concreto. Ella no estaba lisra para
hacer conclusiones desde la ausencia de respuesra, o de silencios
que tenían un significado; finalmence recibió su confirmación
cuando su padre estaba en su lecho de muerte.

•

Un hombre de Puerto Rico cuando renb 20 años, leyó sobre los
anusim por su patrón, cuando cuestionó a su madre por ve2
primera que si eran judíos, ella reaccionó con un día de silencio.
Después le dió una lisca de los miembros judíos y no judíos de la
famil ia y la historia de los traslados de la familia desde que
salieron de España.

nunif1esce explícic:1mente).
.
.
,
.
. , sa su interés pMa convi.:rmse al 1uda1smo.
Un 1oven que expre ' .

•

·
·, donde un .inceg rai'te
, • de la' de familia abandona
¡ la·
En una s1tuac1on
,
~ , . ¡ los :1nciano~ pueden e eg1r
'&lt;l d I f T11 imcruura con tlltt(lr o,
.
l 1
comun1 a , a ami : '
J' _. . d, la familia e indicarle e va or
entre explic:1rle el ongen y lastra icton~s e. d'o o de una comunidad
de buscar otras personas de origen wpto-Jll 1
'
judía orcodoxa. ·
d0 aIgu1en
. te
l b·ate su intención de contraer
. ,
,\launas
ocasiones, cu,111
l
la familia le a&lt;lvemra
0
O
I
1 ) que no perrenece a grup ,
·
nupcias con a guno ¡ti
.
.
es después de evaluar a
, . l· d () En siruac1ones poco comun '
"
que sera a1s a o a·
"
I _
, » falla la narnralaa de Lo que
alguno (a) que no sea uno de OJ nzwt,os
... '' lo qL1e nos describe será expres.i&lt;lo.
somos
•

. , asumadre que el nropósito
del
.
11 i' ·1 le menciono
r
En un caso, una l· . . d,
. cnción Je convl'.rri rse a
.
Cas,·1r5e con un hombre ¡u 10, y1su _1nr"no nccc)it:is convemrte,
judaísmo; }' la madre ap&lt;:nas cxc amo
)''.l. lo ere~" (jud b) .
,
.J,. ro\·ocir 1 los anci.inos a discutir
.,
,
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que puu-..
P
' ·
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L1 sirnac1on masco_ . . d d~
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eda de otra, no es por as
· d' i ,latamil1a on i.:no esqu
·

los orígenes ¡u tos te
. '...
v que :.us padres no explican; sin
d los niííos tan rnqu1s1uvos,
. . d'
preguntas ~ .
.
or completa de su herencia ¡u ia.
embargo estan conc1enres p
Algunas reacciones de interés en est,l categoría i1_1~lu'.l•en: . - . J'.
una
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s ¡)adre~ (provenicnres de
'dd'díaen;--.;uev.11or,su
.
d
cornunt a ¡u '
h b'
est ido Lompran o sus
.
, uc por anos, a I,lll · •
.
Puerro R1co , 9 . , 1. j • 1,
nunc.i k menc1onaron
.
d b car111cena KOS Jt r ' pero
a11mentos e .. ·
J',
,, xro 110 m'.cesit..) que te
nada a su h1¡0) le respon teron '. f, "
com·ierran, recuerda que rn y,1 eres 1u&lt;l10 .

La respuesta a la pregunta, está quizás en lo más cercano ve y
pregunta a tus tíos". Entonces de es1a forma se transmite la historia y la
genealogía. Diversos (lJ1usim han enconrrado que algunos de sus parientes
han vuelto al judaísmo en varias fo rm,1s. desde la completa re-conversión
para contraer nupcias con un judío, hasra adoptar y criar a un nifio judío,
ere. Esros parienres sirven como ratificación también.

El Silencio.
Finalmente enconrramos señales vagas , que no son intencionales Je
parre de los transmisores. En muchos casos hoy en día, los jóvenes
encuentran su ambieme fuer.i de comexlo, donde los padres y los abuelos
tienen ún icamente el control. Así, .liiadimos que el comportamiento y b
forma de vida pudieron no hahcr sido rraicionadas, .1w1&lt;..1ul'. en el fondo
lo hacen. Con esro no quiero decir que Lis ,1ncianos no quieren que el
niño siga en su rrayeccori:i, ~ino que lo qut se proponen es. no &lt;lar \'Í:is de
comunicación explícir.1. Los que pueden ser incluido~ en csra cacegorí.1
son los descendientes de los niños elegidos p:ir,1 el .1&lt;locrrin,rn1icnro, o l.1s

�fomiliJs qué perdieron lo~ medios o l.i \'olunt.td Je comun1L,1r b
idenridad al Jescendienté.
.
.
En varios casos, b C1mili.1 nunu Lon!trrnó lo qui.: d rní.o c.:nurndc
como herencut judíd en 1,1 _{tm 11/1r1. 1os n:su!t.1do, aqu1 put'den ser
devastadores.
• UnJ per,ona de ~v1~xico, qui.: se convinió .il jud.1ísmo Y dnpués
de casi dos déc.1d,1s de csr,ir .111id.rndo en su cabo.,\ L1 1Jc.1 ~k que
le hablaran extens.rn1enre sobre al[!_u1us pr.ictic.1s. Dcsc_ubnó una
conexión anusim Fl se Lo1wirció en conou:dor dd fenómeno,
sobmcnrc años después de \ti conversión. Pero l'\"CIHU,1lmenc:,
cuando sus p.idres no discu1i.rn sobre su 1mporc.111c1.1 co~ el,
comenLÓ ,1 dirigir l.1 misma l'ncrgia l1.1ci.1 n~·g.lí rn_ misma
· exisrenciJ anusim. lamcncándose si otros hab1.1n rc.:c1h1do la
lástima de l.i comunidad judí,1. Él p::isó u1u cnormt: c.1nndad de
tiempo y esfuerzo intentando sabo1ear ;1_ ~eros. y pro~urand_o
borrar el sionific.ido judío en bs tr,Jd1c1oncs que el hab1a
considerado ~rcviamcntc como r.11 en su famili.1.. Los prác[lcas
que él habü e&gt;.aminado conmigo .111os anr_cnores no , son
claramente de los más comunes par.1 las regiones de donde

•

proviene.
_ _.
_
Una mujer brasileñ.1 comema que su tamil'.ª nunca t~e a la
l¡!_lesia. Ella describe el estar parada en el exterior de una; _m_cluso
e~ bodas. cuando era ,1penas una ni1\a. Su madre le explico que
esto era par:1 "conseguir u&gt;Ul mejor opinión de /(1 ~o_v:11 ". La ma~re
obserYÓ muchas de las leyés dietéticas, y no permiuo que sus hi¡os
comieran alimemo alguno fuera de casa, e(c. Pero ,1 ella nunca se
le confirmó nada. La hijJ se convirrió al judaísmo, enronces se
11
casó un gentil y se mudó al lej:rno Esre.

N uevas opciones: Las trrmsmisi01zes contiguas,
Los recursos v 1.1 transmisión de una familia p:isan por los ancianos,
muchos anusim r~man la rransmisión contigua que va más alU del círculo
de la familia. Algunos se han organizado en grupos de apoy~. Esto
representa un des::irrollo fascinante; y_ esrá bas~~o en métodos anu~uos Y
modernos para ganar acceso a la 111formac1on y al reconocim1enro.
Ambos ejemplos que a continuación expongo, se desarrollan dentro del
cripco-judaísmo tradicional, hasta que finalmente encontraron el
926

conrexro que los condujo a encender completamente fuera de: los límircs
de sus familias.
El P~:mcro se me presentó con transferencias vag:i.s, y la
confirrnac1on que se había dado en el pasado, fue dada ocra vez en un
escenario póstumo. Lo tardío solamente recibe una confirmación
retroactiva.

•

La hija de dos ministros protestantes en Texas, tenía el
conocimiento de prácticas y actitudes poco comunes dentro de su
fami].ia. Lo~ me~sajes que ella había escuchado eran típicos de los
anus1m, e inclu1an un profundo sentido de ser diferentes a los
demás. Había enconces un indiscutible senrimienro de apartarse
de la gente de los alrededores, así como también muchas
tradiciones cripro-judías relacionadas al alimento v muchas otras
indicaciones. En su familia, "las ancianos seleccio,nan a un niíí.o
p~r g~neración; a ese__ni~~' se le_ cransmir~ la genealogía, y la
h1srona oral de la familia. A algun otro miembro de b familia
ape~as si _se le da una muy breve explicación". Y no es lo que s~
le dice, smo más bien lo que no se le dice; entonces es cuando
ellos obtienen sus propias conclusiones. Su abuela le diría: "si te
lo cuenco codo, irá de oído a oído hacia los de afuera, así que ve
e invesrígalo".

•

El haber recibido muchas enseñanzas, y haber sido criado con
muchas prácticas, nada de esro se inrcg,ró a la naturaleza de los
secreto~ _judaicos de la familia hasta que ella fue a la escuela y
aprend10 un nuevo conrexro, de algunas de las historias bíblicas
que ella ya había interiorizado: "Cuando en 1965, aprendí por
p~1~e~a v:z que los judíos no son "el pueblo antiguo de la
Bibl1~ , as1 como había entendido roda mi vida, sino que viven
en 1111 generación como judíos, que Israel es una nación; 1Valla
descubrimiento!''

Co~fronrando. a sus padres, por el judaísmo de sus prácticas, ellos
r~spond1eron, admitiendo: "re dijimos que nosotros somos espaíí.oles."
S111 embargo, cuando ella elige asumir su descubrimiento la conclusión
lógica - fue convenirse al judaísmo y casarse con un judío- rn decisión no
fue aprobada por sus padres, y esto significó el final de la buena relación
con su familia. Aunque ella no tenía ninguna duda sobre el resultado de
sus conclusiones, y al mismo tiempo encontró confirmaciones adicionales
1

927

�en relación a la herencia judía de su familia, de fuentes tan alejadas, por
e1emplo de sus primos que se criaron en Uruguay. b falca de aprobación
por parte de sus padres le resultaba lastimera. Ella ruvo 9ue esperar m~s
de dos décadas, para que su padre explícirameme reconociera su herencia
judía -anee las cámaras de la televisión israelí- aparenremence alejado d_el
remar de que su secreto debería morir con él. -esca mu¡er, como un sin
número de anusrm, abrio un camino y dio recursos para otros. Ella buscó
otras creencias para pertenecer al grupo y consiguió lo que le interesó.
Ella acercaría a personas su edad, se senda los mismos amecedences y les
habló sobre el tema de la herencia ¡udía.
• Ocra mujer encendió su identidad judía relativamente ca:de,
después de que una persona externa identificara su herencia y
prácticas dietéticas como judías. Ella confro_1:tó a su madre q~e. ~
su vez admitió el origen judío de la familia. Ella se conv1rt10
como un recurso más, enviando paqueces de información y
ayudando con genealogías, y comparce esra historia con1;1i_go:
Mientras que viajaba, ella se decuvo en d noreste ~e ~1ex1co,
cuando ella vio lo que ella parecía ser una estrella ¡ud1a en el
cuello de otra mujer. Cuando ella se acercó, resulró que
solameme eran unas figuras que se enrrelazaban. Ella pregunró al
respecto, y la orra señora !e dijo "lo ha notado", y le explicó la
form,1 ambivalcnre de conseguir la atención de orro anusim,
aunque esro no era basranre obvio para otros. Aquí tenemos un
ejemplo contemporáneo de las formas de señalar a uno que va
más allá de la familia cercana, pero aunque se permanece dentro
de un grupo percibido corno seguro.
Ambas mujeres tuvieron una charla en un lugar público sobre su
herencia, e hicieron constantes esfuerzos p.1ra entenderse y reconocerse.
Los grupos y las sociedades de ayuda con varios objerivos tienen, un
ancecedencc en los E.E.U.U. En el Brasil y otros lugares. Ast la
cransmisión esrá adquiriendo hoy día una nueva, fo~ma conrigu~ de
reconstrucción, después de una tendencia, a una comunidad de anuszm.
El nuevo camino a dicho contexto, sobmenre complicará en el
futuro la imponancia de los padres que rodavía exptrimencan
profundamente el miedo a la manifestación:
.
• En México por ejemplo, los resultados de . la: ~lecciones
electorales, han fonalecido la auroridad de la Iglesia Cacoltca, esto
ha causado una gran pn:ocupación entre algunas de mis fuentes,
928

quienes han reconsiderado por su propio bien, no hacer ninguna
declaración.
•

Un hombre de Esrado de Ceara en el Brasil, no se le mencionó
nada aisladamente acerca de lo que él podía recordar. Sin
embargo, había actitudes hostiles en la casa de sus abuelos
alrededor del éste. Él encontró su conexión con el judaísmo
cuando él fue a la Universidad en Sao Paulo y descubrió que
había judíos de verdad, vivos, sin embargo las cosas cambiaron
abruptamente de alguna forma para él, y comenzó a examinar su
pasado, y encontrar la verdad sobre su herencia. Los asuncos de la
fam ilia eran mantenidos para no declararlos ante cualquiera;
incluso para mí misma. Esto les horrorizaba. Él no fue muy lejos
de su hogar, las experiencias y costumbres de su niñez nunca
encontraron un contexto en el cual tener una confirmación al
respecto.

Recientemente, el internet se ha convenido en un recurso
importanre para los anusim. y las listas del correo electrónico que envían
y suscriben para los anusim está prosperando. En estos foros, el anusim
expresa sus preocupaciones y hacen preguntas que pueden ser incómodas
para algunas personas que ellos conocen. Yo he recibido mensajes por
centenares, muchos de los cuales se convirtieron en misivas a largo plazo
y algunos han concluido también en encuentros.
Es importante observar aquí, que ha habido varios esfuerzos para
organizar comunidades de anusirn en el úl timo siglo. Estos grupos son de
gran inrerés, pero son enteramente fuera del alcance de esra investigación,
puesto que la transmisión puede ser interna relegada y substituidas por
las prácticas y enseñanzas del grupo.
Un caso histórico.
Para ilusrr.1r el proceso completo de l.1 transmisión en rns diversos
grados, el descubrimienro personal. y la confirmacicín n:rroacriv,1
eventual que el rt1111mn puede experimcnrar, tengo uru histori:i personal
de un joven individuo, desde su nirít:7 h:isr.1 el dL1 de hor.
Yehudah creció en el Estado de ~1aranhao en el ¿xm:mo nonc dd
Brasil. Sus abuelas marcrna y SU\ abuelos paremos murieron ;111tes de (llll'
él naciera. Inés, su abucl,1 m.ucrn;t, vivió con él de~de lo~ dos ha-'&gt;r,1 qut:
ella murió cuando él tuvo l ') afias. Yt:hudah t·r.1 muv cerc.tno a \U abuda.

�Ella le habí.1 enseí1.1do much.1s hiscori.1:&gt; Je y ,\...:cr...:a Je Lt Biblia, ,hÍ 1...omo
levendas cales como cuando S.llomón lubbba con los ,rninnles. Su abuela
n~nca urilizó b palabra _judl'os. Ella utilizó simµrc el povo de Israel e
lsraelttm. Él se sentía sicmpn:: ditercntc. Su familic1 nunca comió l'!1 Lis
casas de otras personas, y siempre l'11 su ..:asa, h,lbb famili.Hc\ ~obirn..:ntl',
sin genrc de afuer.1. Aunque su~ pa&lt;lrcs se h.1bí.rn convcnido ,1 l.t Sl'Cl.l
/ ldventist!l del Séptimo Dl,{. ~u ,tbuda y bi~.1hud.1 no eran .1d\'cntistas
(quiénes piensan que son el verd.1dcrn Israel). Cu:indo Yehuchh tenia seis
:1ños, se sentía ya diferente. En el primer grado escolar aprendió cómo
vino la gente de Ponug:i.l y sobre codo como se había colonizado el Brasil.
Él preguntó a su abuela de donde provenían ellos; y se le dijo
primeramente que ella venÍ.l de Holanda. ¿Pero cómo, él preguntó, si
rengo ~n ,1.pcllido portugués? Él hizo llluchas pregunus .1cerc1 de sus
fam iliares nacidos en el siglo pasado, incluyendo sus lÍ:1s abuehs ya
difuntas, v sobre su bisabuela Rufina. Entre sus diez y veince años él
empe1..ó a ·escribir las listas de los apellidos de la familia, poniéndolo junco
a un árbol familiar y uno genealógico. Él descubrió que Aguiar, su
apellido corno él sabía, era realmente el apellido de Rufin,l su bisabuela
materna, a lo que él mencionó. "est0 no es correcrn".
No se le dijo mucho sobre su bisabuela Rufina, que apellido se le dió
a él. Yehudah se mancuvo buscando inform:1ción sobre su bisabuela. Esto
era lo que a él le daba curiosidad sobre ella; algunos de sus herm_anos
pueden incluso no saber ni siquiera el nombre de su bisabuela. El en
repetidas ocasiones pregunró a su madre si conocía a Rufina Rodrigues de
Aguiar. Todo lo que ella explicó fue que Rufina había insiscido en legarle
su apellido a él, y a coda su descendencia y no Castro, que era el de su
padre. La madre de Yehudah era muy cercana a su da "Tía Ta". Y fue
Tía Ta la que había arreglado el matrimonio del padre de Yehudah. Toda
b información sobre Rufina vino de Tía Ta v no de su madre. La madre
'
de Yehudah sabía que había algo especial en la familia. Su bisabuelo
empleó profesores para que les enseñaran a sus ríos abuelos y las das
fueran educadas en el hogar, no en la escuda (codas las escuelas eran
-:arólicas, y uno ruvo que ser bautizado para ser admirido). Aunque los
anteccdenres familiares no son comencados a los profesores particulares,
el conocimient0 y la especial influencia de Tía Ta tenían en comparación
a la bisabuela, que fue excusada bajo el argumento que Inés (su abuela) se
opuso a sus profesores y sabía menos.
La limpieza era extrema, antes de cada comida se lavaban las manos;
renían un fregadero especia\ para e\\o. Nada de esto era real para sus

930

amigos. La_ familia ten_ía sus señ:1lcs especiales pJra idemificarse unos con
orros. T ~nian SU propio lenguaje. Por ejemplo: al beber leche significaba
1
ser esnoo.
~
:,fistorw de trancoso _signi'.1ca una hisrnri,l realmente triste. "U/, coco
meu se refiere a un animal imaginario; El co los devoró significa. "Las
pobres almas
. , que
._ no saben de lo que les estamos
'
• hablando"
•
,
• El!os sennan
1
eran
espeCJa.Jes,
pero. no
pueden
decir m.ís• · -Sab'
''
i·
.
.
• 1.1 11 ma~ que otros, eran
mas estuu10s0s.
Rec161eron
instrucciones de conrraer nupuas
_. so lamente
.
,
con su propias gente: Casare solamente con uno de nosotros. Da Gentes.
. E_l padre de :ehuda~ era ~ecio y distance. Él no contó muchas
h1sronas,
, 1a 8'61'
· ¡
dpero1 cenia una diversa míluencia en él · Su pa d re 1e1a
1 1a
me uyen o e nuevo rescamento, pero se concentr"b" en l
r ·
d ' d I B'bl'
" ·•
os prorecas
car¡ ios e a .1, ta, leyendo cualquier cosa para hacerlo por el Mesías y
so amente le drna eso.
'

TU IMAGEN EN MI ESPEJO
Por. Schulamich C. Halevy

Cual virgen que se acere~ a un extraño con quien la han desposado
dubztante me acerqué a ti
trepidante expectación,
rezando q_z~e tal vez, como en antiguas leyendm,
nos hubieramos conocido en anteriores vidas.
Pues no miran al futuro fas almas separadas por largo tiempo,
sino al pasado.
Nuestras mimdas se cruzaron y de repente lo supimos.
¡Cómo olvidarlo!
Seiscientos años atrás nos había mecido, ju11tos,
el dorado sol de Sefarad.
Cantábamos los mi.smos romances, compartíamos el mismo vino
en el esplendor de Granada.
Cuan apaciblemente navegdbamos por aquel sueiío
de armonía y cultura comparrida,
de humano paraíso.
Entonces se desató la tempestad.
Sorprendidos y confusos, corrimos,
y en nuestra h11ídrt,
9.31

�nuestras manos se separaron.
Torrenciales oías
de gentes y sucesos
nos barrieron.

Cuando llego 111 hom de mne,
111,n no habi'a aprendido cómo agradecerte
rodas c:sas nuevas vzdas,
todo el gozo y el dolor
que me brindó tu valiente viaje,
que mtn me mantiene hasta reencontrarte.

Uno aL otro, nos perdimos
hace quinientos años.

Mrl novecientos noventa y tres,
quinientos un aiios
¿Dónde mds ahora?
¿Qué nuevas estaciones atravesó
tu solitario peregrinaje?
¿Hallaste rernendo a tu corazón?
Recuerdo el desgarrador sonido, cuando rebosó tu corazón
en e! cmnposanr:o.
Grande y tierno, ¿quedó en él fugar pam mí
para continuar conmigo mi andadura?
(No pude escuchar t11 respuesta a mi ruego).

Un pt1Jo mds allá
mi pie ai~n inseguro
en fa arena aún húmeda y blandrl
por eL fbdr de la marea.
¿Cómo osaré mirar?
Sin saber aún cuánto falta por reconocer
en este naufragio,
ni como atravesar medio milenio.
Mas a pesar de nuestras raíces en tierra firme,
aún podíamos oír el Lamento de nuestras ahnas,
ajenas al tiempo y al espacio.
Se abrazaban er1 un vuelo de fantasla.
Elevándonos por encima de iras)' temores,
de muros y distancias
creadas por quinientos años,
revoloteamos por nuevos panyes
de vidm que podríamos haber vivido,
de gentes que podriamos haber sido.
Lloramos nuestras respectivas desdichas
llevamos flores a Los campos de nuestra niñez.

Quinientos un (lños, ¿te quedan foerws?
¿A,in caminas junto a tu alma?
¿Viajas en tu vigilia o en tu sueiio?
Porque nuestro espíritu, fo sabes, jamás sentará ralees.
Quinientos un aiios.
¿Buscas aún mi imagen en tu espejo?

Notas Bibliográficas
Cuando Llego La hora de irme,
descubrí que
habías pulido mi espíritu
cual brillante genut.

tt,

Y bril/1,bas
en c,zd11 una de sus miles de fizcetm,
tan lejos como alcanzaba
mi Ancestral memoria.
932

1

Traducción por: Joseph Abusac de Souta Frand..
Schu lamith C. I lak1) . Es Folclorista. poeta. maestra de estudios judaicos Jel Sperrus
lnstiwre ofCh1cago FIia está corrigiendo un libr\&gt; dd dme1 Torá escmo por muJeres)
actualmente se encuentra haciendo un libro a partir de fuentes de los descendientes de judíos
convertidos al catolicismo de Espalia) Portugal.
3
Hebreos forzados a tü111 crt1rsc al catolicismo
4
Nues1ros anlepasados eran Judíos
1
En la ciudad de Bclmontc por ejemplo.
2

933

�Aquí haremos rcierencia siempre a la institución espiritual dominante: entiéndase la Iglesia
0

Ca1ólica
de Roma
VirtualmcnH:
el único eJemplo que tengo de ancianos de habla hispana. los ancianos a los
7
que se rderían por este término. es del resultado de algunas plálicas que sostuve con el Rabi
local.
8 Dos

Campos_
El término usado en español podria ser limpio o puro
La palabra hebrea .. Kaslirw" se refiere a las leyes dietéticas Judías. que se deri, a de la
10
palabra ..kosher". que significa apto o apropiado. A diferencia de lo que comúnmente se cree.
el kashrut no se refiere a un tipo especifico de comida. sino que a un sis1ema de re, 1sión de
ahmentos de acuerdo al ritual judío y cuyo significado es1á de1enninado por un conjunto de
criterios religiosos precscri1os en La Torá (Pentateuco). Dichas le)eS buscan establecer un
reg1men que beneficie al cuerpo y al alma. para lograr un equilibrio 1an10 fisico como mental.
apartadas de las norma) religiosas del pueblo hebreo.
11 Personas
Confesión rdigiosa norteamericana que espera un segundo advenimiento de Cristo: su día

9

12

de guardar e~ el sábado.

Sección Quinta
RESEÑAS
y

COMENTARIOS

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Francisco Javier Clavijero</name>
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        <name>Invasión americana</name>
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        <name>Pérdida de la libertad</name>
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                    <text>Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

----2003----

�Centro de
Estudios

Humanísticos

Anuario

2003

��HUMA:--.JIT,\S - ~

�\:

FONDO

UNIVERSJ·TARI()

Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

----2003----

1 9 3 3 - 2 oo3

UAN L70

Edición 30

A NI V E R s A R I o

�Derechos Reservados ©
Por el Centro de Esrudios Humanísticos de la U A N l.
Certificado de Licirud de Tí rulo y Contenido en T d.mire
Diseño de Porrada por: Lic. Ele11l M:Htínez.
Facultad de Arres Visuales U A L
Edición, Corrección. y Escilo por:
Lic. In.el Oceguera González

HUMANITAS
A UARIO DEL CENTRO ESTUDIO HUMA ÍSTICOS
DE LA U IVERSIDAD AUTÓNOMA DE UEVO LEÓ

La responsabilidad derivada de los estudios comenidos en este Anuario,
corresponde exclusivameme a sus respectivos auwres.

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
U IVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

NUEVA ÉPOCA
SÉPTIMA EDICIÓN
Agosm de 2003 - 500 ejemplares

Director
Dr. Agustín Basave Fernández del Valle

Jefe de la Sección de Filosofía:
Lic. Cuauhrémoc Can tú

Jefe de la Sección de Letras:
Dra. Alma Silvia Rodríauez
HUMANITAS

Jefe de la Sección de Historia:

Correspondencia: Centro de Estudios Humanísticos

Profr. Israel Cavaz.os Garza

Dirección: Biblioteca Magna Universitaria "Raúl Rangd Frías''
Av. Alfonso Reyes, º 4000 Nce., Col. del orce, C.P. 64440
Monterrey, Nuevo León, México.
e-mail: ceschuma@ccr.dsi.uanl.mx

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic. Ricardo Villarreil Arrambide

�ÍN DI C E
Sección Primera

F IL OSOFÍA
DR. AGUsrfN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Fwulament"°s y
Proyecciones de /,a Civilizacíón delAmor ............................................................ I 3
MA. CUAUHTÉMOC CANTIi GARCÍA: La Filosofo, de la Educació11 en fosé

Vasco12celos ........................................................................................................... 29
DR. HEINRICH I3ECK: América Latina como Lugar del Encuentro
C'uftural Creativo ......................................................... ................... 47

DR. FR\VIN SCI IADEL: /_¿, Pauso.foz de Juan Amós Comenío (1592-1670)
como Com-epto de Paz Crentivtt .......................................................................... 63

DR ENRIQUEAGUAYO: !.A Filosofo, de la Poesía de Ag11St1í1 Basrwe ................ l I 1

DR. JOAQUÍN LOMBA: Palalmt y Pensamiento. Emayo dd DitÍÍOgo
!11tercu!tunrl....................................................................................................... 127

Posicio11cs Mernfísicm ante la
J'v/uerte ............................................................................................ 155
DR. ANTONIO DACAL ALONSO:

DRA.

MARÍA

Dispo11ibilidad del

LUCRECIA
ROVALETTI:
Medicalizació11 y
Cuerpo en la C11ltum Contempordnea ............... L77

D.R. LUlS RIONDA ARREGUfN: úr .Muerte e11 Fmncisco Qun,etlo ............ 185
D.R. JOSÉ RAMÓN VEGA GAlAZ: La Concepción de /11 Mente m L,,
Teorla dejho11 C. Eccles ............................................... ................... 201

�DRA. MATILDE ISABEL GARCÍA LOSADA: El Compromiso de/Filósofo
en un Filosofar Existencial .............................................................. 237

DR ADOLFO NARVÁFZ TIJERINA: La Pauperwuión del Empleo de los
Arquitect.os en el Escenario de la Globalización ................................................ 483
MTRO. LEONARDO IGLESIAS: Globalwición, Nació11 y Ctdtum .............. 513

Secci6n Segunda

MTRO. JOSÉ MIGUEL CANDIA: Sector Informal¿ TreintaAíws de un Debat.e

LETRAS

Bizanti1'UJ? .......................................................................................................... 533

DRA. ALMA SILVJA RODRfGUEZ: Vafores: La EncrucijadaActual ............ 251

DR ALEJANDRO GARCÍA GARCÍA: ÚJs Procesos Conzunitarios de RechazoAceptación a la Transferenc-ia: TecnoMgica para la Producción Campesina en
Nuevo León ........................................................................................................ 547

MTRA. GABRJELA RIVEROS: Sujeto y Discurso Deconstruidos para un
Cambio Am,as ................................................... •.... •.... ••.. •.............. 273
MTRA. MINERVA MARGA.RITA VlllARRFAL: Dmule Habite e/, Origen ........ 291

MTRO. JOSÉ JAVIER VIllARREAl; 1mJanim Una Lrtura ........................ 299
MTRO. ALEJANDRO DEL BOSQUE: 1A Estética del Espectáculn en la Novela
Cagliostro de Vicente Huidobro ............................................. •... •...... ••.............. 319
MTRA. DORA GONZÁLEZ CORTINA: El Criterw Semántico de los Elementos
de la Oración Granuuicaly su Trascendencia en el Discurso Literario ........... 353
MTRA. I.AURA E. GARCÍA: Classroom Discourse Anal,ysis ............................ 377
MTRA. SARA ALICIA ANCIRA ARÉCHIGA: Classroom lnteractúm &amp;
lnstru11zental Texts ............................................................................................. 393
UC. YOLANDA BACHE CORTÉS: Ad Commemorados Rnwvandosqite. Josl
María Herdi.tz y José Martí: Dos Presencias Cubanas en la Prensa Mexicana del
Sigl.oXIX............................................................................................................ 407
ORA LUDIVINA CARRERA: De Raposas y de Lobos de Antonieta Madrid o la
Teoría de la Novela úborarorio ....................................................................... 417

Secci6n Tercera

La Politica Rural en la Unión
Europea .............................................................................................................. 563

MTRA. YOlANDA TRÁPAGA DELFÍN:

MTRA CAROLINA CAMPOS CISTERNAS: Política P,íblica en Chile Frente al
Joven Infracror de la Ley .................................................................................... 587
DR. FELIPE TORRES TORRES: El Sector Agropecuario Mexicano y m Destirw
en la Eco11on1Út Naci.onal .................................................................................. 607
MTRA. LUCILA HINOJOSA CÓRDOYA: Impacto del Tratado de Lib,·e
Comercio en América del Norte ell las Industrias Culturales de
Monterrey ....................................................................................... 637

Sección Cuarta

HISTORIA
PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA: Fmucisco Javier Clavijero y su Histo1'Ía
Antigua de México ............................................................................................. 661
PROF. TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA: La Advocación y la Imagen de
MteStra Señ.ora de Monterrey ............................................................................ 681

CIENCIAS SOC I ALES

DR ERNESTO DE 1A TORRE VIUAR: La Pérdida de Libertad en los Pueblos
Prehispánicos ...................................................................................................... 709

DR ZIDANE ZERAOUI: El Pensamiento Realista de Ibn Jaldún .................. 433

BERTA VlllARRFAL DE 8ENAVIDES: Noticias de la Prensa Española sobre la
Invasió11AmericanaaMéxicoen 1846............................................................ 751

MTRA LIUANA DE ITA RUBIO: Emmamtel Levinas y la Ética de laAltnidad:
Reii,indicación del Humanismo ........................................................................ 463
8

ORA MARfA LUISA RODIÚGUEZ-SALA; juan Ignacio Ussel y Guimbarda
(1764-72), Francisco de Echegaray (1773-74) y Mechor Vida! Larca y !llena
(1774-1789) ............................ ................................... ...... 765
9

�DR. MANUEL CEilALLOS RAMÍR.FZ: Los Hospit,tles-l'11&lt;'úlo de Vi1sro de
Quiroga: U1111 Sociedt1d DesMbfe ...................................................................... 79....
MTRA. JOSEFINA MOGUEL FLORF.,\: \ 'e1111sti111w Gm,mu1 y J1111u Andreu
Alm11zdn. Dos For11u1S de Vi1/i1 ......................................................................... 811
LIC. CONCEPCIÓN HINOJOSA VELASCO: /1,uílisis Historiof.,n"4ico sobre Íll:,·
ÚtustZS que Pemútiera11 ti Ac1mmlació11 de Capiudy el D,~'lm·ollo Fco11Ó1111co t'll
/¡1 Urbe Region1011t1111t1 ....................................................................................... 835
MTRO. RODOLFO ESPARZA C-\RDEN,\S: Úl Fro11te/'lt Epiritwtf Túzsraltera
n, eLNortedel11N11evn EpaÍlll, ....................................................................... 873
UC. ERASMO E. TORRES LÓPEZ: El Lic. Don José Altja11iro Tre11i1ío
Gutiélr&lt;;&lt;- Apunte BiUíogrdjico ........................................................................ 883
DRA. SCHUl.AfvllTI l C. HALEVY: Somos Católicos Queritlt-t, pero Nuestro
Corazón es judío. Lo que Los Padres C1Jptoj1ulios fm11..m1itm y lo r¡ue su.s Hijos

E11tiende11 ........................................................................................................... 909

Sección Quinra

RESEÑAS Y COMENTARIOS
DR. VÍCTOR MANUEL PINEDA: Cenwda o la En11111cip11ción del Deseo ;z&gt;o9 3 7 ~- DRA. LU DI VI NA CARRERA: El

Ntll-rndor detrás de In Propuesta Metaficcio1lllÍ rle Carmen
Vitmti: Y la Sombra romo Siempre detl'tÍs de Sí Misma
~945-ci. LIC. GRACIELA VERDÍN ALVARADO; Sor Juana
Inés de la Cruz a través de: Primero Sueño ;z&gt;o955"""· LIC.
RAÚL SILVA MAURICIO: U11 Paraíso sin Tregua r;;.963.ef&gt;.
LIC. FERNANDO ROBLEDO ISAAC: El Hombre y la
Cultura en The Kaizo J';&gt;o969ao:,:::,, M.A. PEDRO CORTÉS
RODRÍGUEZ: La Conciencill Interna del Tiempo ~975 ~-

10

Sección Primera

FILOSOFÍA

�FUNDAMENTOS Y PROYECCIONES DE LA
CIVILIZACIÓN DEL AMOR

Profr. Dr. Agusun Basaw Fernando del \'Jlk
Oircicror dd Ctntro de Estudio1 Hununi~cicos
Üé la Univchidad Autónoma De Nuevo l.eon

S11m,tr10: 1. Bases y Proyemo11es de la Civtliuición del Amor; 2. Un N11el'() l 'ruymo ptlnl
1111 ,Y11evo Modelo; 3 La Civilización del Amor 110 es una U11;pit1 int11liuble; 4
Co11srrurc11t11 y Dej'erM de In Cwili2t1C1Ón del Amor

1. Bases y Proyecciones de la Civilización del Amor
Los hombres han querido siempre un mundo mejor, una
sociedad más justa, un modo de ser más caritativo y humano. La
idea de cambio hacia algo que mejore el mode lo .i.crual, que
invente un futuro Jiferenre, supone un proyccro de
rransformación social, económico, po lírico, ético, y religioso. La
palabra utopía que había servido, por lo menos, para mover hac ia
un mundo nuevo y mejor, se ha desacreditado y se usa
peyorat ivamente co mo algo irrealizable, quimérico, fuera de la
realidad y del mundo . ¿Cómo logrnr la real ización de idea les, la
"anticipación concreta de lo que no es pero que podn'a ser'?
Ciertamente han mueno las utopías redentoras comuniscas que
prometían el paraíso terrenal en la sociedad sin clases, ha
desaparecido el optimismo del progreso lineal en la hisroria. que
desde el siglo XV III hasta el siglo XX había deslumbrado a tanros
ilusos care ntes de una seria facultad de análisis y de crítica. Pero

u

�hoy en día que ya no se piensa en cambiar e_l mundo ,_e~ hacer la
• • y en construir un futuro colecuvo . paradisiaco,
gran
revo 1uc1on
. .
, • "L
los
¡·
óvenes
se
han
instalado
en
un
nrhdZSJno
c1111
co;
,i
parre d e
_
1 1·¡1151· '11
cuota de rebeldía que existe hoy no es acompanada por a
º
de un futuro diferente". Vivimos en un mundo que p:1rece
cansado; a fines del siglo XX, nos encontramos con muchos Y
variados síntomas de agocamienro y, en algL~nos casos. d~
aburrimiento. "No hay ilusiones" , observa Ezequiel Ander-E~~:
Los autores del siglo XX hablaron, insistentemente, del fin
de las ideologías", del "fin de la historia ", y hasta del "~in ,?e las
ilusiones". Se ha hablado, también, de la "muerte de Dios Y de
la "muerte del hombre". Lo cierto es que las ideologías no han
terminado, la hisroria sigue y las ilusiones persisten a pesar de
todo. Si Dios existe no puede morir y si no existe no puede
decretarse la muerte de Dios. El hombre no ha muerto , como
hombre en la tierra, aunque hayan muerro muchas de sus
ilusio . 1es y se haya empobrecido en algunas de sus dimensiones.
Kierkcgia,rd bus¿aba una idea. una sola idea por la cual se pueda
vivir. luchar y morir.
Esa idea, contestamos nosotros , se
en c uentra en Dios y sólo en Dios, no en las utopías que han
causado una desesperanza generalizada.
.
El porvenir no es una fatalidad, sino obra de l1berraJ )' ~e
esperanza. Si el hori1.0nte está despoblado de esperanzas y vac10
de utopías, los cristianos podemos poblarlo de espcrrnzas Y
llenarlo de ideales. "Nadie puede enamorarse de una r.,sa de
crecimiento", decían los estudiantes del mayo del sesenta)' ocho
francés, pero sí cabe enamorarse, decimos nosotros, d= "la
civilización del amor por la cual queremos luchar hasra el hn de
nuestra existencia".
Se requieren, claro csci, cristianos
comprometidos, milirantes , generosos en el impulso '!
esperanzados en la construcción de un futuro más dlido, más
humano. Si la mayoría de los seres humanos no saben hoy a
donde van, ni saben bien qué h,1cer y qué pueden hacer, vamos a
decirles que vamos -y necesitamos su apoyo- a la civilización del
amor, con el proyecto del humanismo ecuménico plenario y con
la razón, con la fe, con L. esperanza que suscita la civilización
que todos los hombres desean en su interior, aunque no lo hayan
remacizado. Es preciso sacudir el conformismo, la trivialidJd , L1
apatÍa, y el oportunismo. Empecemos por el re~pi..:to del hombre
14

por el hombre, por superar las injusticias del neo-liberalismo
para sustituirlo por el solidarismo cristiano. Dentro de la s
democracias pluralisras no cabe ser apresado por el pensamienco
único, por la reglamencación del modo de pensar y de actuar,
por la sofocación de las libertades.
Con era la globalización uniformizan te proclamamos un.1
globalización donde exista unidad en la diversidad.
El
pensamienro humano no puede renunciar a su tarea crític:i, pero
tampoco tiene por qué permanecer en una crírica destructiva,
estéril. Bienvenida la crítica, · pero la crítica constructiva. El
triunfo universal de la ideología burguesa en versión neo-liberal,
pasará a la historia, como han pasado tantas otras ideologías. Lo
que no pasa es la sed de una socio-síntesis pacífica y amisrosa
entre los hombres, el respeto a la dignidad humana que no se
reduce al valor de cambio. La rentabilidad de las empresas de los
multimillonarios no puede avasallar a los más débiles
económicamente, a los más desprotegidos. El Derecho puede
poner sirio desde su forcaleza de la justicia a una sociedad injusta
que no esrá hecha para todos los hombres.
No queremos
uniformización mundial de discursos, la imposición de l silencio
a u na crítica auténtica, la sofocación de la independencia
intelectual en aras del establishment. ¿Cómo hablar de desarrollo
integral y de enfoque unificado con un puro desarrollismo
económico, ayuno de los más altos valores de la especie humana?
El modelo vigente de la global ización no es acepcado por los
globalifóbicos y por mu chas personas más. Se busca un estilo
culcural y una mera diferenre. Hay un anhelo de recomo a la
vida sencilla, a la naturaleza respetada en su ecología. En vez de
organizar la vida en corno al trabajo, hoy se pretende, con justa
razón. organizar el trabajo en torno a l:i vida. Se busca una
cultura Je la solidarid,1d -yo diri,1 "nJturaliter" cmu:1na-, que
aspira a la autonomía de cada per~on:i ~- Je cada g-rupo , con
mayor pamc1pación de los ciudadanos para fortalec er L1
urdimbre comunitaria. Vivimos para .ilgo nd s que p.1r.1 rr;1b .1j.1r.
Recuérdese la primacía del ocio sobre el negocio ( 111·c-011111n.
negación del ocio). El misrc.:rio órfico~• el mi sterio b.íquico, los
días domingo enrre los cristianos, indic.rn c.:,.1 pr im,lLÍ,1 de:! ocio
fecundo que vuela hacia lo airo. Hablo del oci o fecundo . no de
la pereza de muchos esrudiantcs accuall's. Se: cr:1r.1 el ph11u.1
15

�.
no t:on un "p1:11~.ir pcn,.11111.:
.
nerra
con u n "¡,-ns•r
.. .. ctlcuhdor'',
·
I ~
en términos dc.- Hc1dc.ggcr. Rcsult.1 muy 1..1~~ ,1 .1 l
human,1 oh:1d:1r que codo lo que le ornrrc: .1 l:1 l 1crrJ le OlUtrtr,:
d1m11.1dJ no e u11h.1h1.:
a I os h ..IJOS d e 1,l ·1··1 e·rrJ·•
· • l .•I cx¡)lotJc:1ón
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con un p1aneta l1 , • •
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pobreza en los fines de\Íntcrc~.1dos y til1imos. ti prc:dom1n10 e
l.i rtrzón ,nsrrumoJtal debe 1.cdcr ~u puesro ,1 l I r11 .. ,m sap1, nn11!.

pc.-:•~

2. Un nuevo proyecto para un nue\O modelo
C'&gt; un,1
·
mplioda
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un
rn1c,·o
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p.ir:i
un.
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nue,-:, mo d eIo. en
r. ,.¡
.. c:on1cx10 de la . ~lob.tl1uc1on
~
• •
vivimos v ante l.ts incógnit.1s de nuestro ~1glo XXI. l,1hc rcpu 1.:tr
a esos di~ses del siglo XX que ~on ,.rno ídolos: el 'frer 11: 11 rker Y
1os "mnSJ mt¿·111 " "'oh"·
•"
.. _. que perder la du~ión de c.1mh1ar, ••pt:ro
hav que fundament.irla. No tcncmo~ m.'s que un pi.meta I 1c'. r.1
" · todos somos seres-en-el-mundo.
Desde esre r1n1.onc110
~ósmico, cenemos que asumir IJ responsJbil1dad perso~Jl P?r lo
que pisa en nuestro pi.mera. Aunque nuestro esfuerzo 1nd1\'1dual
de s.ih-.ir nuestrJ
se.1 pequeno,
n0 se traca , simolcmenre
r
•
siruación individual. desentendiéndonos dtl es_tuerzo_ :omun ~
del bien público rempor.11 :--.:o creo que 'h ú_n,~a fel1C1d.1d esca
en el crear", como lo creía \;1ctisc.he pero s1 pienso que
a ser\'ir a Dios v a los propmos nos proporcion.t una lcgmma
Pª
r
•
·
• 1 .\ 1 E
fruición.
Concuerdo
plenamente con E:zequ1e
• nt e~- :gg
cuando afirma: ''I..1 únic.t feli1.:id.1d plen.t, y a la vc1. lo u~n1t:0
absolucamencc importante, es amar". Esco ~i~nd1ca csca_r a t.1,·or
de la liberc.1d, la igu.1ldad y la fracern1d.1&lt;1·_ ;•gndica . no
encerrarnos en "lo nuestro", como si pudiésemos \'l\'1r en una isla
feliz cuando millones Je seres sufren, son excluidos. no saben
·
1o min1m
· · o p·•ra
leer ni escri bir. . . en fiin. no uenen
.. ,·i\'ir con
d1gn1dad.
.
.
Vi\'ir sin amar es estar suuado en el vesubulo de: la n,1d.1. en
el umbnl de la muerte. "Aquel que c.imin t sin am.tr -nos
recordaba Walc \'X'h1tm.in- c.imina amorcajado hau.1 su propio
tunera!'.
Se formulan múltiples interrogante \'italcs ,1 nuestra
humanidad, pero la única respuesta sacisfacroria h.1 sido la de
instaurar una (1Vil1zación del ,1mor. l .t humanidad ha ensayado

Es muv f.ícil hablar de l 1mbio de es1rucrur.1~. Pero

:~cu

1(,

muchas otra~ l1vili1Jciones en todo, In~ "glo, t)llt' nm pr&lt;:lnlrn:
las ci\'ili1.1uonu de l.1 guu
l. ,o 1 , 1 ,prndl'nC1.1, l . ,lrtt' , d
cultivo de la mente, l.1 "ju\li1.:i.1 Wli.11" ... :\nte l.1 inrnmplt-iud
Je escos pretendidos \,Hisf.llt&lt;Ht''· ,cgu1mm in,.111,11.:1.lw,. Y ljt11.:
no se nos veng.1 a re1.ct.tr l.1 1.i,·T,.1li6n tec.:nolog1 ,1 .11.1u,1I. ,1\·u11.1
de brújul.1 éti'c.1, que nos h.1 ,umido t:n gcnmJJio,, hcc,Homhl·,
human,lS y terrorismos. Ls prl'ci,o c:unbiH n11e~1r,1 r.1bl.1 de
v.1lore~ p.tra poner en la cthpidc el ,·,1lor rc:ligio,o del .111101 .1
Dios y el .1mor a nuestros ,c.·mejanccs. Bien nos dict· d .1pó,iol
Ju.rn. sinceciL:rndo el mensaje de su m.1eqro Jcsuai,to: "[I I.Jllt.'
no .1m,1 permanece en la mucrrc".
En l.ts luchas, J vc1.es ,·iolenras por l.1 jumci t soua! " p'H la
justicia internacional; en l." canciones de protl'st.1 y t:n d tl.tmor
de lo~ pueblos p.1ra que cese el terrorismo I n· un.1 cs 11c.1. &lt;. d,
mensaje p.1lpicante que nos imr.1 a la nccemi.td del .1mor. F,c.·
.rn1or ,·erdadero que por no prall1urse en las rt:l.1cionn
interpersonales y en bs rel 1cione~ interr tci 11.1le1. ne, t: t
llevando a Ll aucodcH rutc1on. ¿Que.: v.1mos .1 h.1c:cr~ ,:Que
podemos esperar? Hom~res y mu¡c.res ccr\lra .. qLi .lf l l:trsc
vigoros.1menre
.11 re-descubrirnienro de su .1ucéncic.1 dignid.1d
~
~
personal de sustancia ind,, ,dual de natur.110.1 csp1rirn.1I nbicrc,1
haci,1 los demás. Hornbrts y nacione~ cient·r q 1e ,1brir e l I s
otros hombres y .1 las otras nJc1ones, tienen que .1c,1bar ton el
individualismo e ·1gerado \' co.'l el c.hJL\in \mo ,en •ob&lt;.. . l:,
que podemos y debemos hacer es enjuici.tr y di11.1mi, tr Lis
fucrz:is motrices de: nuestro ser r de nuescr.1 conducta. En mcdrn
de la confusión reinl'Ht el ''in.m ncJ· pr ,,s r de I, sero
humano~ esd ávido de escuch.tr las voces de los p1 ofet.1s de un.1
nuc,·:i era que retcc1 )nan contra •1n;1
cied.1d \'aci.1 sir r. d.t
significativo que ofre .. er a los seres hum.inos.
Es la hora del disltrn1m1cnto p;u.1 com.tr deci ionc~.
EstJmos en el limite de l.1 rc:sisccnci,1, y l.1 escruct•1ra '!lohal
empiric.imcntc consm1ida e idenr1fiCJd.1 con el nco-l1t)cr,1li~mo,
amenaza derrumbarse. La d n·c par.1 la solución de lo\ .,rohlema\
esc.1 en una educJción para el amor y no en h ebriedad de l.1
nUt\a revolución indusm,11 &lt;.ltctr &gt;ni a. No se h,1 repar.1do
suf1uencemenre que en lo má\ prolun&lt;lo y r,1dic1I dc Ll e enci.1
hum.1n.1 hay un micko de .1mor m,h hondo que.: Lis raíles
genéric.ts, .1unq11e éste míclco sc,1 \Uprasensible. Se píen .1

�ingenuamenre que la información almacenada en el D~A de
cada un a de nuestras cé lulas está albergado el secreto de nuestros
destinos personales. Pero el ser humano no se define por el
DNA si no por el amor, porque el amor es un movimienw óntico
anees de ser un sentimiento. El ens amans no puede realizarse
sino amando y siendo amado.
Hay en cada uno de los seres humanos que pueblan la cierra
cualidades posmvas, importancias objerivas, que suscitan
estimación y que pueden convenir al hombre en un promotor de
valores. Todo es cuestión de despertar el imp ulso a realizar
valo res después de reconocernos.
Esfue rzo constante para
cons trui r una civi liza ción en donde cada individuo pueda
realizarse en su ser como en su quehacer y en su propi:i
perfección. En esca civilización que esperamos con espera
esperanzada, no se descuidan los primarios valores vira les que
satisfacen los requerimientos más urgentes de las personas:
salud, utilidad, alimenco, vesrido, casa, dinero, divcnimen ro !'
ejercicio físico. Todo ello asumido de manera conveniente y
razonable. Pero no sólo vamos a realizar los va lores virales, sino
también los valores psicológicos que orientan a la perfección
personal, en desarrollo gradual: Autoestima -que no ll egue a la
sob revaloración-, serv1c10 recíp roco, comprens1on, relación
amigable, entrega desinteresada. Se erara no sólo de valores
psicológicos, sino también de valores esp irituales constituidos
por pos rulados éticos, políricos, esréticos y jurídicos.
Las personas no pueden imponer un tiráni co silencio a las
preguntas "por qué" y "para qué". Buscamos rodos un sen¡iJo
último válido para nuestra vid a personal. Sin ese sen¡ido úlrimo
quedaríamos sin respuestas satisfactorias, sin sabidu ría vir:il y sin
avecinamiento ererno . ¿Ha cia dó nde nos dirigimos? La filosofí.1
y la religión son las disciplinas que pueden darnos luces p.ira
adverrir la inspirac1on imperativa del ser humano .1 lo
trascen dente. So pretexco de la icismo escolar se ha silenciado Li
dimensión religiosa en la educación de la juventud. ¿Cómo
puede haber valores humanos .d ma rgen de los valores religiosos?
¿Cómo dar una última respuesta .1I "par.1 qué" de la exisrencia y
de la vida humana si n acudir a la religión? La verdad, t:I bien, h
belleza trascendente de Dios son y a Dios conducen. El último
fin, y no fines inmediatos, inlermedios, es el que Jebe presidir
18

todas, absolucamence codas nuestras acciones. No es posible
actuar finalísticamen te, con fines inmediaros, sin relacionarlos de
modo conveniente con el fin úlc1mo,
¿Por qué y para qué voy a actuar para realizar un fin
próximo, si esce fin próximo no se relaciona favorablemente con
el fin último? Uno de los graves defectos de los hombres es que
piensan "atolondradamente" en lo que van a hacer hoy o
mañana, sin pensar si esa conducta favorece la consecución del
fin último que es nuestro Bien sacíante. No podemos omitir los
valores religiosos de nuestra vida, porque nuestra vi da aspira al
bien supremo y ese Bien supremo se nos da en la conducta
religiosa que colabora con el auxi lio que viene de lo aleo.
Ciertamente los valo res supremos son los valores religiosocspiriruales que se realizan en la experiencia de cada cu a: en su
irinerario hacia el ser absoluto, eterno y perfecto.
Todos los intelectuales serios de nuesrro tiempo eqán
acordes en afirmar que vivimos en una sociedad estructumlmente
injusttr. Ahora bien, en una sociedad estrucruralmenre i:~ jusra, el
ciudadano no puede ser cabalmenre sujero de los más alcos
\'alores del hombre y de la soc iedad . No hay cambio en la
sociedad sin cambio en el hombre . Si la sociedad se mejora - y
todos lo deseamos- se mejora el se r humano. Pe ro, ¿cómo puede
me jorarse el ser humano sin valores que c&lt;rén en el ~mb iro
personal y social? la corrupción a rodos los niveles es la clo,ica
de.: esa histori,1 enervante y ,1ucodes[ructiva. Imposible escatimar
los valores al servicio del cambio social, si se desea, realmenre,
un mundo mejor.
Es preciso darle Ji amor su auténtica
dimensión comunitaria social. El porvenir del hombre depende
del primado de un:l. cultura ordenada que enarbole.: la pr im.1cía
del espíritu.
3. la civilización del Amor no es una Utopía Irrealizable

,Qué es la civiliz.ición d&lt;.:I amor?

Civil1zació11 s1~~11ifirn 1111
conjunro de valores y disl'rtlores que ro1~{igurr111 )' e.,pres,rn !t1
cosmovisión d&lt;' una romtntidad hun1ro111. El pcn,,.1r, el sentir, el
querer, el creer y el .1Ctll.'lí &lt;lt: una socicJ:id, configur,111 uru
civilización que puede recib:r el nomb re: &lt;le "ci11ilizt1ción Jd
amor", siempre que el afeclo vivo, benevolente ~• promoc iona ]

�que profesa el hombre a Dios y a sus pr ójimos S\.'. e11\t.:ñ or1..' \.'. d&lt;.:
esa civilización. "La civilización del ,11110r es d .inht:lo ! d
proyecto, no la utopía del cristiano. Li civili,.ación dd Amo r
-apunta el escriror Rafael Chec.i- es en definiriva el Rl'ino de
Dios que ya inauguró Jesús con su Muerre-Resurrecc ión. Si
tomamos en cuenta que la esperanza del cristi.1110 l.'.S esCJtológi1...,1
pero también histórica, es humana pero al mismo ti&lt;.:mpo
teologal, no podemos menos de suponer un compromiso sni o
para la temporalidad en l:i que se forja el Reino dt· Dios. El
cristiano se siente comprometido y empeñJdo en c~ce munJo
para hacerlo mejor"'.
En este anhelo de forjar un mundo mejor, los cristi,1110!&gt; nos
senrimos unidos con todos los hombres de buena voluntad, de
las diversas religiones que hay en el planeta y que buscan, como
nosotros, una socio-síntesis pacífica y amistosa. Sólo cuando el
amor es la cónica dominante, el ingrediente superior de una
comu.iidad, cabe decir que hemos llegado a una civilización de l
amor. Se podrá decir que nuesrro mundo es un mundo
contndictorio, exasperado por los odios y lacerado por el
terrorismo y las guerras. Pero también cabe afirmar que en este
mundo paradójico sólo ese Reino de Amor, de Justicia y de Paz,
anunciado por Jesucristo, consciruye la civilización anhelada por
todos los hombres de buena voluntad y de menee despejada. La
tarea que nos espera, en la reestructuración social cuya base está
en el amor, es muy grande. Se exigen uno~ valores del espíricu
que configuran la escala mayor. Más allá del ansia de poder, de
la fascinación del placer, de la ambición del cener, está el afán de
plenitud subsistencia!, el anhelo de perfección, el hambre de
eternidad, la sed que sólo la felicidad ulcraccrrena puede calmar.
Mientras tanto, la milicia de los intelectuales al servicio de la
civilización del amor tendrá que luchar contra la injusticia,
contra la opresión, contra la esclavirnd de coda índole.
Amemos como anhelaríamos ser amados por los demás. Si
codos somos semejanres y prójimos, iPºr qué no habríamos de
amarnos? En esca sociedad donde privan las desigualdades
sociales y la injusta distribución de la riqueza, menester es amar
a los demás, sin excluir a los enemigos, amando especialmente a
los que más sufren. El amor es un darlo codo, hasta la vida
personal, pero no solamente es un dar, sino un darse a sí mismo
20

hasra que dueb -como decía la madre Teresa de Calcuta-, hasta
el agotamienro. Un amor que no espera respuesta , que no piJe
r~comp_ensa, que da con pleno desinterés y que no mide
d1qanc1as. ¡Pobre de ~que! que no esré conven cid o de que el
v~lor supren_10 ~e la vida es el amor de Dios y del hombre! El
hielo de la indiferencia sólo se puede deshacer con un corazón
humano que ame sin Iímices y sin descanso.
Sólo en Li
civilización del amor se desvanecen los pretextos para l.1
tnJusr1c1a, caen por ticrr.1 la s barreras del odio, advirne la
fraternidad y se comparte generosamente lo que se tiene:. "El
amor ~a paso inmediaro a la justicia'', dice lumino samente Rafael
Checa.
En la base de la estructura del Reino de la. J usricia en ere los
h_or_n_bres_, escá el amor que produce la justicia.
Po rque la
c1vd1zac1on del amor ~s jusra, supe:ª las carenci:1s m.ís urgenres
del ser humano:
alimento , vemdo, salud, casa, libertad y
culrura. Urgencias que constituyen derechos fundamentales d~
l~s humanos y que emanan de los postulados básicos de la
?1mensión jurídica del hombre y del Derecho Natural, nos
rnscan a cons_rruir una sociedad sobre la base de la igualdad
humana esencial y del mundo al servicio de codos.
Tod~s los hombres somos iguales por naturaleza, por origen,
por des_r1no; po~ l? tanto no cabe discriminación racial, por color
d_e_ la piel, cond1c1ón social, posición económica, estado de salud
f1SJ_c~ o mental, situación cultural, postura ideológica, credo
religioso o posición política. Todos los bienes de la \ierra están
pues ros . por el Ser Absoluto, por la Suprema Realidad
lrrespect1va, para codos los hombres. Los bienes terrestres no
son para un Estado más poderoso o pHa una raza más fuerte. El
equil~brio entre la_creciente población del globo y la producción
de_ alimentos propios para el hombre, tiene que ser fundado para
~vitar el hambre, las masas miserables , la insalubridad, la
inculrura, que son una vergüenza para la sociedad
contemporánea, un oprobio que clama justicia al cielo. Las
carencias sociales s~ ~an porque ya no existe la vigencia de los
valores humano-cr1st1anos.
Hay que vivir esos valores y
proyectarlos después en la comunidad. Sin la promoción d~
valores
no
hay factores
decisivos
para el
cambio.

21

�Consiguientemente, promovamos los valores humano-cristianos
para instaurar la civilización del amor.
.
·Cómo instaurar el Reino de la Paz? La respuesta es sencilla:
la p~z sólo se da cuando existe un orden justo. La p~z, dicho de
orra manera, es fruto del orden justo. Todas las lamudes de la
tierra, en la globalización que acrnalmente \ ivimos, _claman por
la paz. Los pueblos de Occidente y los pueblos de Onent~ sufren
la crueldad del terrorismo y de las guerras que causan danos a la
población civi l: mujeres, niños, ancianos. En el interior, ~e la
conciencia humana, cristianos y musulmanes, no fanancos,
exigen la paz. La paz como armonía de 1~~ relacio_nes humanas
en codos los niveles: interpersonal, familiar, soc1Jl, estatal e
inceresratal. La paz como tranquilidad en el orden, como jusc,1
concordia entre los hombres, es entendimienro mutuo por
encima de diferencias ideológicas. El scr-t0dos-juncos-en-elmundo nos impone un caminar en paz para conseguir objetivos
históricos inmediacos y supremos. Colaboración, ayuda mutua en
empresas, sinceridad en las negociaciones, beneficio compartido.
rndo eso contribuye a una paz activa y duradera.
Paz como factor decisivo de progreso axiológico en lo
personal y en lo comunirario. Paz constructiva q~e concilia y no
destruye, que acepta al otro como es )' no lo odia. que busca la
felicidad para codos y no la desgracia. Hombre ): _sociedad e~r_fo
comprometidos en esta tarea que supone educac1on, salud fis1ca
y mental, integración sin marginados, hog~r para co~os, cer:~nía
del hombre hacia el hombre para construir un ambic:nce calido,
acogedor, donde cada quien puede decir su palabra leal. Si1: c:sa
paz justa, activa, duradera por amorosa, no cabe construir b
civilización del amor que rodos los hombres. díganlo o no,
anhelan desde el hondón de su alma.
No será perfecta, ciertamente, porque ninguna obra hununa
lo puede ser, pero sí será un Reino de Justicia y de Paz
incendiado por el amor. He aquí un programa completo parJ
llegar a la meca: 1) Asegurar la presenc ia de valores (entre ellos y
de modo sobresaliente la plena libertad religios,t); 2) Respeto, en
el modelo desarrollisca, a la dimensión personal que nunca puede
perderse; 3) Tutela del derecho a b vida, desde el embrión h,1sr.1
la muerre natural, 4) Prümoción de la familia amcnnada hoy en
día por dictaduras y por la falta de responsabilidad moral; 5)
22

Pluriculcuralismo enriquecedor; 6) Preservación de los
ecosistemas amenazados por la voracidad de hombres y empresas.
Los cristianos y los hombres de buena volunrad de codas las
grandes religiones podemos dar rescirnonio y consriruirnos en la
levadura de esa civilización del amor, -justa, solidaria y fraternaª la que cada uno de los habitantes de este planeta aspiran.
No hay más que un solo Ser fundamental y Íundamencance,
una sola suprema Realidad irrespectiva. A ese ser debemos darle
roda nuestro ser todo nuestro corazón y coda nuestra vida, en
alianza de amor, en entrega renovada. Llamamos ,\ nuestros
prójimos y a nuestros semejantes por amor a Dios que nos h_izo
semejanres. El llamado a la civdiz.ac1ón del amor, con opción
preferencial por los pobres y por los m,uginados puede 5er
acarado como vocación o desoído como rebeldía.
En esJ
decisión nos va nuestra felicidad o nuesrro fracaso radical. Ese
llamado a construir la civilización del amor no es un llamado
débil, ineficaz, quimérico; sino un llamado vigoroso, eficaz y
factible. Se piensa estultamenre que la violencia es el único
camino en la hisroria que logra los cambios. No podemos negar
casos ha\'a
sido la violencia la que consigue
-a
q ue en ,tlounos
b
•
'
costa de la muerte y la desolación- cambios caren ces de larido
amoroso. El hombr; no se caracreriz.a óncic,1menre por la fuerza
bruta, si no por la ra7.Ón y por el amor. Todavía no hemos
estrenado la fuerz11 del amor, /}(l dicho algún !nt1110,1menc,1110
ilustre. Ciertamente esramos rodeados de.: temores, violl'nli,h,
venganzas, descontlJnzas, pero cenemos el don de reconctli.1rnos,
de saber perdonar.
Sólo viviendo la integridad del amor
-incluyendo a los enemigos- podremos construir todos juntos l.1
civilización del amor.
En el interior de los pueblos de codas l,1s naciones 'ie adviene
un vigoroso y grande anhelo de un1d.1d, un rcrorno .1 l.1
verdadera comunidad int&lt;.:rnacion,d que delineó m.1g1:.tr.1lmcnrc.:
Francisco cie Viroria. Sólo en &lt;.:sa comun1d.1J intt:rc.:o;rJt.tl donde:
rige el bien público incernacion,11 \C pued1:n romper rod.1\ l.1s
barreras de indiferencia y de odio, sólo ,tsi '&gt;&lt;:: puede.: \.0J1\tr111r
una Organizacíón de t\acione, Unid.1s m;Ís ¡u,t.1. m,i\ ,olid.1r1,1 y
más ami~rosa. ¿Ac.1s0 la Org.1niz.1ción de l.1s N.1cione, U111J .1\,
como anres lo fue l.1 sociedad dt n.1cion1:,, no ,on un.1 \Ímpk
traducción jurídic.1 dt lo\ deseos c.h: p.t7 tJIIC albng.1 l., ,1lltl'l1l t\..l

�"República del Orbe". Con una relación honesr.l tnrre los
hombres, basada en Lt verdad, esa aurénrica libertad nos h.irá
libres. Profund izamos en la verdad sobre el hombre v .!&gt;Obre el
mundo para ser mejores homb res con los hombres y mejore~
seres en el mundo. Tom.ir los grJnde~ caminos dt: L1 hiscori.1
para forjar una civi lización del amor, es privilegio de seres
humanos cabales. No desconocemos que a rravés de roda la
histor ia del hombre se lleva a cabo una luch:i en el mismo
hombre, por el hombre y por Quien hace que h:iya \'ida y nos
trajo a la existencia por amor.
El siglo XX] sigue siendo un campo de baral la dondt: se libr,i
esa lucha entre la Ciudad de Dios -la civilización ele/ amor-)' la
ciudad terrenal que vive gravitando en torno riel r11:mpo y de !11
nada. Sólo los desagradecidos caen en la rentación de enlodH su
imagen y semejanza al creador y Redentor y de rechnu a Dios
para arrastrarse, como reptiles, con la \'Jna pretensión de morar
este cosmos como "si Dios no existiera". A pesar del terrorismo y
de la gue rra que actualmente vive nuestro mundo, nunca será
tarde para colaborar en la obra de fraternidad enrre los seres
humanos y enrre los pueblos. Juan Pablo II, desde su alto sit ial,
nos insra a construir un mundo nuevo: "Os corresponde pues, a
vosotros, la misión de asegurar en el mundo futuro la presencia
de valores como la plena libertad religiosa, el respeto a la
dime nsión personalisra de l desarrollo, la rnrela del derecho a la
vida, la promoción de la familia, la valoración de la diversidad de
culturas con mi ras a un enriquecimiento recíproco y la
salvaguard ia del eq uilibrio ecológico amenazado por pe ligros
,
S
ca d a vez mas graves .
Ciertamenre estamos rodeados de remares, violencias,
venganzas, desconfianzas, pe ro te nemos e l don de reconciliarnos,
de saber perdonar.
Sólo viviendo la inregridad del amor
-incluyendo a los enemigos- podremos consrru ir rodas juntos la
civilización del amor.
11

humanos para el cambio socia l proyectado. Anees de ese cambio
social se requiere el cambio de l hombre. Indiv iduo y comunidad
inreracn'ian en forma provcchos.1 . siempre que los sujetos de los
va lores, que son los seres hum,111os, los &lt;.'llC.Hnen y los vivan en
sociedad. Los escépticos pit:ns;111 que esa civil iz.ición del amor es
una quimera irre.dizab le. También se pensó en M ichoadn lo
mismo, cuando Vasco de Quiroga, el querido y entrañable li11t1
Vasco, emprendió su reforma, desarrollando personalmente la
Utopía de Thomas More. Lo que en Europa fue imposible, en
México se hizo realidad. Que no se nos venga a decir enronccs
que la civi lizac ión del amor es una qu imera irre.dizab le. El
hombre, ens amans, esd abocado al amor, no al odio. Só lo
cua ndo se desnarnra liza, cuando se deshumaniza, vive en una
miserable casa de l od io y del rencor.
La ci vil ización del amor se construye desde el corazón
mismo de cada persona humana que quie ra llegar a su cabal
desarrol lo indiv idual y social. Esd muy bien que se h.igan las
necesarias renovaciones de leyes, de inst itucio nes, de políticas,
pero sin el cambio en los seres humanos resultará frusrrado el
proyecrn. Confiamos más en los hombres que en las
instituciones. Las inscituciones sólo son auxiliares de las personas
honestas en la co nstrucción de la civi lización anhelada. Cada
persona tiene valores a utént icos que pueden ser aprovechados en
el esfuerzo común. Por supuesro siempre son necesarios los
líderes que animen esp irirualmente y promuevan los valores
necesarios de rea lización para llegar al modelo de la civilización
de l amor. Todos los recursos operativos del proyecto entran en
acción desde la conciencia humana que sigue el imperat ivo de
marchar hacia un mundo mejor. Los pasos de los promotores en
el proyecro de la civilización del amor son los siguientes:
l.
2.

4 . Construcción y Defensa de la Civilización del Amor
3.
Los promotores de los valores espirituales tenemos una rarea
decisiva y una colaboración importante en la construcción de la
civilización del amor. El punto de partida son los valores

4.

Conocimiento de la sociedad en que se vive.
Evaluación de los elementos posirivos y los elementos
negarivos para rescatar rodo lo rescarable.
Selección de me d ios que configuren el proyecto que
apunta al modelo deseado.
Puesta en acción del proyecto con firme y
perseverante decisión.

24
25

�Los líderes o guías que animan a los pueblos tienen la misión
de auxiliar a las personas para esclarecer su vocación, para
instarlos a que den una respuesra de fidelidad a esa vocación y
para señalarles su misión dentro de la construcción de la
civilización del amor. Vamos a empezar por apresurar en México
el momento de la venida de la civifüación del amor, parJ
proseguir, después, en América Latina y en el mundo.
Es posible que existan sueños irrealizables, pero la
civilización del amor no es un sueño irrealizable. Vivir en
suspenso atómico con el miedo prendido a las entrañas, por la
guerra o por el terrorismo, no es la única forma de vivir ni puede
demostrarse jamás su necesidad. Con buena voluntad de los
gobiernos, las industrias bélicas pueden convertirse en fábricas
de alimentos. Basta de espionajes bélicos y de satélites de
inspección, de bases espaciales de lanzamiento y de pruebas
atómicas, de fabricación de armas químicas contaminantes y de
inva:. ,rnes que vulneren el Derecho 1nternacional. El mundo
está dado a los hombres, por su creador, para que lo habiten
como hermanos, sintiéndose creaturas del mismo Creador. San
Agustín nos hablaba de la Ciudad de Dios y del hombre donde
reinaba el amor en comunión íntinu de personas y de familias.
Fray Francisco de Vitoria nos habló de la República del Orbe en
donde el mundo entero, vive csponráneamentl..'., sin
discriminaciones y sin fronteras nacionales, con participación de
codos para el bien púb lico incernacional.
La Ciudad de Dios agustiniana y la Repúblic.1 del Orbe
viroriana pueden ser llamadas, con razón, la Civilización del
Amor. En esa civilización no caben la exp loración del hombre
por el hombre, el consumismo delirante, la incitación al
libertinaje moral. Posculamos la cultura de una libertad dentro
del orden, que no se desfleca; la cultura de la sociedad p,1cífica y
pacificadora en sentido accivo. ¿Por qué no habría de haber una
unión plural, armónica, jusra, respetada y digna? ¿Es que no se
puede trabajar por el amor, por la verdad, por la justicia y por la
democracia de inspiración cristiana a nivel universal? Todos lo~
que no hemos perdido la esperanza de un mundo mejor y dl' un,1
socio-síntesis pacífica y amisrosa, sabemos que la civilización del
amor puede ser construida y preservada.

Notas Bibli ográfi cas
1L1cqu1d
/\n&lt;lcr-1:gg:
··J?efle1·101111s
en
,orno
al
Proceso
de
.\lwrdia/1:ac1ó11 (,'Joba/i:ación" Lditorial 1.umen-1 lomanitas, l'-77. Argentina. 1998.
: l:lcqu1cl Andcr-Lgg: O¡}//s ('1/ p 92.
'Rafael Checa. Coordinador di'I libro en colaboración intitulado .. /'afores llumanos.
C11mh10 Socwl. C/\'llt::aoón del ./mor" Pp 180-181. Centro &lt;le í·.s1u&lt;lios de los Valores
l lumanos A.C.. Mcx1co. 1986.
'Rafael Checa: Opus C11. p. 182.
'Juan l'.iblo 11 llomil1a en la Misa de la Asunción 15 8.91. "/-le aquí 1111 ,\uevo
1-'&lt;!llh!costé.1". en el Libro. "flahé,s n!tlhido 1111 l::spin111 de ffijos", p. 36. Servicio de
l)ocumcntac1ón No. 25. Ciudad del Vaticano. 1993.

27

�FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN EN
JOSÉ VASCONCELOS

\1 \ C11Jul1t~11111c l ·.1111u l; 11,11
&lt;. \lord 111.11lor , ,._ 1 in d,· hlu,1 ti.,
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h1ud1m llu111,1111\11C1,

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Palabras Iniciales
L.1 educ.1ción requiere l.t rdkxion filostiftc;1 p.tr,t i1m.1L1rn: en
un.1 ,·1.s1on m.i~ lOcal e inccgr.1do1J I 11 nue~crn u&gt;ncinence u1~e un 1
filosof1.1 dr: l.1 cduLJcicín que enc.nr: los probknus f11nd.1mt111.iln de
la &lt;.:duc.1t..ió n; .1 la vc:.1.. que no pinJ.1 ubiL,1ción rnptL w .1 l.h
neu:si1.l.1Jcs de l.ts ,oc1n! 1dn l.11ino.101&lt;.:riun •~ en ,u 1ulid.1d 111.1,
hond.1 y profunJ.1.
Dig.11110.s l]lll' l.1 con\ign.t s1g11e \1endo un.1 i1lo~oi'í.1 111.1, ,·i,·.1 1.¡t1c
aciend.1 l.1 vidJ en ~u prohkm.i1iu 111.1, hu111.1n.1 y tot.d. :\,í, d r1.·t11
de l.1 c&lt;luc1cio11 cs nt1rrir,c.. de 1111.1 l1lchol'í.1 lllle~r.1Jo1.1. p.1r.1 qui: l.1
vida 1111\m,1 \l.' oriente no \0l1, cn plc11i1ud. -.omo .1 ,upn,1c11í11. \L~t'1n
Íin&lt;.:s nob les r .tito\.
José \',;scn11Ltlos liirn 111t:d11.1ei(Ín !'il°'ot"iL 1 ,11b11. 1.·I 1t1111
eduoc1vo

le

en un 1n1c1110

d1: l"l'\pnndn .1 l.1 ur1..tllht,1111..i.1

'11-inrtL,1

qu,

tol&lt;Í \'ivir. Cnmidn,11lo L:11 rn pL·n,,11n i1..·11111. o 1Tu11w1..n qw.: u1 l.1
fuent&lt;.: dc lu propio ,e pul'd1: .1bte\'.11, p.11.11..1111q11L:L1..r 11111.·\lrn p1..·11,J1

�sobre IJ filosofíJ \' eduu&lt;.:i&lt;&gt;n, Je l,lr.1 .1 un.1 épol,l c¡uc ll.1111.1 11.tll"I .1
la csperanz.t por lJ fe y el .rn10r.
L.1 consr.rnrc en IJ cl.ihor,H:ión Jd ¡1rl",1.:nce tt·xro: l·i lm tl}l.t r/1• /,1
F.duc,1rrón en Jou \ ~ucon,dos, lOrrt,ponJc .1 l.1~ 1nqu1cc11Jc, Jl· ,u,
oycmes; esto es, IJ\ .1lumn.1, di.' l.1 111.tl.'\CrJ.1 en cd11c.1ucin Jt· l.1
l:srnda de Crcnu.t) de: l.1 Ed111.".1ci6n l"ll C.1Jcn:y1J, :--..'.I .: on:nrt·,.
que: fueron Jlumn.h ,lll"lll.l\ c inyurl'tJ), IJHjUbiri,·.1, y p.1rlJlltt.",, .1
quienes cuve c.:omo refcrcnci.1 &lt;ll' co11,iJer.1ción cn l.t 1n1t·rrog.111tt· y l.1
respuesr.1, en el currn que le, d1c1Jr.1 ~obre Filosofí.1 de l.1 l·duc.1uon
en l.i presente prim.wera 2003. Así t:11 ti l0IHnlO ck un ,llldirorio,
más bien que de un "/eaono". como Jirr.1 José G.10s p.ir.1 \u1.1l.1r .1
un público lcuor, esr.i l.1 perrincnltJ del prcsuHl' nu ico \111 m.i,
preámbulo, ,·a,·.1mos pul'S por l.1 rnra que no, 1r.1u: l'I · 1n,ror1 0 d1·
Amirio1" José \':isLoncclos.
Vida y T rayecroria
Vasconc.cl0s nale en O.1xaca hJciJ 1882, cpou en c¡ue d
porfiriaco se inscauraría en la viJJ NJcronJI. Si h concienci.1 e)
rel.icrón con el mundo y escá hechJ de rm,ígenc~ que corresponJen .1
ciempo y espac.10: ¿ciules son esas primeras inugenc:s qul' ,-.rn
configurJndo la conciencia en V,1s1.:oncc:los niño? Alfonso T :1rJce11.1
señala que en Oaxac,1 vn 1ó V,1s&lt;..oncelos sus primeros ar1os en un.1
ClSJ frnca y de cechos .1lros. que \C ub1c:ib.1 muy cerca del rncalo.
Como la ciudad &lt;.:on1.1b,1 con &lt;...1lles empe&lt;lr.1das, hien se podí.1 01r el
resonar de los cascos de los uballos. ¿Acaso, por eso, pa1.1
\',nconcelos la cacegoría basic 1 del 1 re1l1daJ sea el rumo? Lo &lt;JUC ~•.
es &lt;Jlle aqudla ciudad cuna o m.Hri,, en cuanco ,1 vid,1 soLial se
enconcraba. "mrensamenre preocup,1da por /11 culrum _y todo lo que
1
fuera expre1ión artÍst1Ct1" :-!o obscante, el esp.1cio-origen ri1.:o en
colores y cexcuras, olores v sabores, .1dem.ís de los sonidos rírm1&lt;.:os,
sign1fi..:o para V.tsconcelo) niño un,1 experiencia bre\c. Su padre, un
agente Jduanal, se había crasladado con la familra .1 la e.apical de l.1
República hacia 1884, para luego, con escancias brcvisim.1s en
Ch1,1pas y Sonora. rnstal.me por un período más prolongado en
Piedras Negras, Coahuila, en 1887. En csra ciud.1d José \'asconcelos
viviría hasra los 13 .1ños, c1rcuns1anc1a personal que hab11.1 de
configurarlo como un hombre del norre, ya, por eso, die.e Josi:
Joaquín Blanco· "Creció como un miembro típico ,le la ,/me medi,1
.30

11orre1i11, ti l,r qu,· rc•prcsc111,r·. \1 í, hl'l11()\ dt llOI II lJlll" Pil"Jr"
Negr,1s, en ,1qud momento en que \'.1,-:n11Ldn, .1pc11.1s .1,om.1 ,1 l.1
con~&lt;..ien ... 1.1, e~ uud.1d frn1Hl·1.1 qm 110 1."11~111.1 Lllll t, ... ud.1 prop1.1
"ignifiu qul· \',1,&lt;..oncdo, nii'lo. drhe c1111.11 Ji iri.1mc11re el p11t."11lt'
in;t'r n.1c1on.d p.1r.1 cJu ....1rse t'll F.1gk· P.1\\, l"cx,l\. ¿htl" d.1w
brogr.ifi1..o dc.:be sn conuJo c.:n \t'.l'nt.1 p.11.1_u11endu u1 \ .1.~~0nlllo,
su 1.:ruz.1dJ l'&lt;luL,111v.1 como pol111co v sm rd&lt;: is en cdt1lJC1011 como
filosolo? ¡~k p.1re1..e que s1~ Conmkr.1mm t.ptc l.1 cxper1enc1.1 prc:vi.1
deja cn nosorros su nur....i. no ~olo c.n lo que se refier&lt;.: .1 _In qul
queremos escapar. \1110 tJmbién en .it¡ucllo .1 lo que asprr.11110~.
\'a~con&lt;..elos llego a C\Cnbir: "f. o qur tf 11/110 en rc,t!,d,td (jlllf'l"l::leulc
/,1 r111m11d,1d dt rn co11oe11ot1 01 ,t!bor,1d,1 rs u 11 /tino tl1• t'popn·,t . .\1t
inquieta s.1ber si Vasrnncclos niiio, ac,1so no \e .1limrn1.1 de: 1111
senr1m1ento ep1co, 1,111 ur.1cccnsc1co de: No, cc.1meriL.1 Lt1.1 11do ~e
educa .11 otro IJdo dt' la froncer,1 Es evrdeme qt1l' V Jsurncclos tiene
admrr,1uón por los héroes, sean mirológiLos o hi'ltóncos: Proml'tl"O,
Od1seo, l.1cob, Moises, Cortes.
Per~. no menos e, idt'11te es que V,1sconcdos se l 0 1.... ibc .1 ~í
mismo como :1lguien ,1 quien b oc,rnon ll.1mó pua un.1 haz,111,1 noble
o ser\'tcio excelso, pues ya en su momenco se auco-dcs1gnó Cl1~es;
aunque, la misma oc:1s ión o quid l.i propi 1 volunt.td esqui,-.1. no lo
ungió dl golpe como héroe, mtdiJ11te el ~1Jnirio. I::.I casu es q11e
como nmo, Vasconcelos escJ sirnJdo c.nrre lro1Hc ~1 s que son mundo~
dmincos: pero. también antagónicos-irreconciliables.
Es cl.uo que se ubico en su propio ,ímbrto culwral, pero
debariéndosc.:. digamos. en luch.1 heroicJ re~pccto al orro ambrro.
cu\·a rnl1urJ le resulrab:1 excrat11. ajena, hoscil; que. sin embargo. le
pr~porcionaba las pnmeras letra&lt;,: book, table, land, srhool,
\\:ízsh,ngro,, I 111co11, pwnee,. 111di1111. Jo e Joaqutn Bl.111co prcusa
muv bien eHa luchJ heroica en Eagle Pass, Tex.1s. cuando apunr1· ''el
nhí~ \lasroncelos que conoon sólo ~111,1gm11nnmenre su p,ttn,t, SI' 11eín
oblrgado a defenderla··, añ.1diendo: "en cla e, V,uco11celcs se 1 io
t'IWtrnando a una n,rción, de(endréndoln con sus rnalidades personales'".
Oscilar como péndulo encre do~ mundos, aÍlrmfodo~e en uno y
resistiendose :11 ocro, ,s c.onfigurauon por la cxpenenc1.1 en l.t
esrrucrura interna de b concicnci:1 en el Vasconcelos niño Es
probable que csra c.1rcunsr.111cia biográfic.a. le lle\.ma más tarde al
oscilar disrinro entre mundos el rerreno y ulrr.uerrcno. buscrndo un
Destino .)upremo, más. invencando para sí un personaje, el cual
q

�conten_ía genio por su derroche de energía, además de heroísmo por
el arro10-nesgo que era desdén anee la vid a.
" Bi_en_ lo apunra Monsiváis, cuando de Yasconcelos adulto, dice:
Se as,':1,zla a su personaje y se va rindiendo a la imagen que eI una
proyeccion de su temperamento y sus obsesiones" 5• Genialidad y
heroísmo, cualidades indi viduales para la aura-afi rmación en ~I
ámbito. de lo propio an ce el oscilar de mundos dis rinros, can
necesanas para soportar la experiencia por venir, que será una
cons_t~nre, en Yasconcelos: el desarraigo. Acaso, por eso, en alguna
ocas1on se auconombró "corsario insumiso", en quien, evidente, cabe
l~ aventura, como Ulises. Así, en 1885 Yasconcelos pasa a vivir en la
ciud_ad de México y luego a Toluca, lugar ésre en donde asiste al
Insmuro por unos meses. Para 1886, la familia se traslada a
Campeche, donde continúa sus estudios con los que obtiene el
~egu~do lugar en las pruebas finales. En 1889, ya en la capirnl, se
rnscnbe en la Es~uela Nacional Preparatoria, para pasar m;ís tarde a
la Esl uel_a de Junsprudencia hacia 190 1 y titularse como abogado en
1905. Digamos que en Yasconcelos su cielo y tierra, como ;imbito de
la ~ulrura pr?pi~, esc~ban_en México; pero, su circunsranc1a personal,
que es espac10_ v1tal, implicaba el desarraigo: Oaxaca, Sonora, Piedr;1s
Negras, la ca~1_tal, Toluca, Campeche, la capital. Solo más tarde, por
la lucha p,olmca, vendría el descierro. Pero, aq uel desarraigo lo
configurana siempre. Por eso en él, decíamos, cabía !a avcnrnra,
pero n~ _solo como personaje al que se asi milaba, también en b
1ndagac1on filosófica, específicamente ed ucat iva.
Avancemos, pues, por esr:1 rur;i.
Odiseo, en lugar de Robi11son-Dewey
R~co rdemos guc Yasconcclos fue un abogaJo gu&lt;: se: inició rn Li
filosofta por :,uenra propia, y que no se trata, como di ce P,Hrick
Romanel!, de un filósofo de tipo arrtdénúco"('. Propi,lm&lt;.:nt&lt;.:, rampoco
fu~ Ull pedagogo y solo ocasionalmente figuró como t:Juc.idor. El
mismo, ~omanell, apun r:1 d~ -~asconcdos: "en re11 /i{l,tl 110 patcncff
en e?tr,t~ a la noble trad,non de lr1 docmcia Univcnit,,n,i'' . 1-:ri

ca°:b_1~, ; 1 aparece como un funcionario qu&lt;: cjnció Jl~ll&lt;: l.1 m.ís .ilt.i
pos1~1011 . una p~lírica cduc.Hiv,1 c:n Múico dur,rntt !., &lt;•c\tió,i
p~es1?enc1al _de Al~aro Obregón. Su brev1: p:iso por J.1 f~nlÍ&lt;Ín
publica, sera suÍlc1cnrc para que V:1~conLclos figurl· como l·I
j.2

fundador de "la mística oficial de la educación popular"'', y por ello
merecer "con justicia el título de Padre de fa educación popular en
México" 'º. El caso es que la gesrió n polírica de Vasconcelos lo obligó
a pronunciarse reflexivamente anee la educación dejando en discursos
ideas dispersas en que figu ran aspectos, como: el maestro, la escuela,
la política educariva, la universidad, la educación y revo lución, la
lectura y los clásicos, la cruzada alfabet izadora , por citar sólo
algunos. Más tarde, muchos anos después, bajo otras circunstancias,
no can propicias como e! exilio, Yasconcelos intentará una unidad de
pensamiento sobre el cerna de la educación, en aquel memorable
rexro: De Robinson a Odúeo, que logró publ icar mediante un edicor
argentino en 1934. Desde luego, lo que llama la atención es el título
del referido libro, en el que descubrimos esa afición en Yasconcelos
por los personajes de aventura, o mejor: los héroes .
Consideremos que Robinson, que es personaje de novela,
primero que nada es un inglés, y por lo tanto, representante de su
propio mundo , por lo que: "poseía caudales de instrucción decisiva
para su aventura"'\ en aquella isla desierta . Pero este aventurero
inglés procede como Bacon, esto es, según el método inductivo. Así,
acumula materiales y enseguida ensambla y edifica, porque es bueno
con las manos, ya que su procedencia europea le asegura ventajas que
aprovecha: "Y por eso su suerte en la soledad es muy distinta n la que
11
hubiera sido la de un polinesio" • b cuestión aquí es que, para
Yasconcelos, ocurre que Robiwon es discípulo de la escuela activa,
cuya pedagogía es de tipo sajona y nos llega a México a través de
aurores como John Oewey, entre otros. Recordemos que la ceorÍ3
educariva de Dewey, consisre en introduci r activamencr.: al niño a b
vida, para que actúe por sí mismo dorado de eficienci:1 y sea fuenre
de progreso. Sus cu.ilidades serían: !a perfección individual y la
cooperación social. El punto de apoyo: b ciencia, el rr:1b.1jo
industria l y la democracia. El lema: Al! learning by doing. Por tanto,
el énfasis: el trabajo rnam!JI. En csre rnomcnro, podernos adivin:ir
que para Vasconcelos el tipo-hombre Robinso11, hay que comb,uir!o;
al igua l que cuando niño él mismo lo h,1cí.1, pero no anee person,tjes
de li teratura, sino reales, de carne y hueso, con quienes !leg,16.1 hasta
los puños, en Eagle Pass, Texas.
La contraparte al aventurero inglés es Odiseo, que en actitud
distinta viaja surcando mares, adem,ís de rraz:n sueÍ1os, si no es que
un Destino Supremo. L1 conciencia de Odiseo no es b del pt0neer,

�pues "su alma nueva inquiere y 110 ,o/o si• 11111e¡,,• por uJf1•ri:s t1 lo lJn,,1•¡.
~ambién._ y prmripalmmtt', por 111noS1rl,1d prt'gunt,,.. . ,\l.1~
11:
1nternac1onal, es universal, pues como vi.1je10: "r,\plort1 ¡ ,ll"tu,1.
descubre y crea, no solo con l,ts m1111ús,) 111111c,1 solo co11 lt1J nutno)" . ~u
ingc.:nio, por encima de lo solo inJuc1ivo, le vicn1: porque: e~ hc.:rnkro
de una cultura milenaria, que es anc1:s &lt;le Ihcon. c:sco e): "mutl,o m,H
a/Id de Amtóteles y de }'11j11,w11/k1,1 el h111d1í lt:g('!Jdano. t!e "101sés d
fundador de nuestra civrl,zación"".
En
sínces1s:
Robimon,
reprcsentarí.t
un,1
c:&lt;lucacion
instrumentalista, cuya filosofía pragmfoca &lt;:nf.1tiz.1 d rr.1b.1¡o
manua~
fin ucil_irarto. Od,seo, en cambio, tendría 9ut· vc:r con un.1
educac1on 1nsrrncnva, en la que se sabe:. no porqu1: ~e h,1Lt, sino.
"porque los abuelos sabían'' , y se inquiere e indaga no por el rnreres,
co~o. ~orla, curiosida_d. Así, dig~mos, Robwson nos rr.1c.: téurn...L qut
es c1vd1zac1on y dom1010 del ob¡eco; cuJndo, Od1Seo, nos llt\',1 a Li\
humanidades, que es culcura y go,e en el sujeco.
, Y si Vasconcelos co~bace al cipo-hombre Robmson, es porqU(:,
seg~n su _punto de visea, no es compatible con la culrnra
Latinoamericana. Por eso, dice: "ln mera fimdnmenr,tl del mtemn
escolar mexicano debe ser In formación del 'nuevo Odiseo •, el hombre
que no será edurndo n base de un saber de domimo, Sino q11e rec,birti. s11
rnltura pnm goz,zr de el/11 como 11n fin en sí mism11" 1•• Como la csniel.i
se l.~s debe ver con la "experienon viva"\ e~camos obligados 3
considerar la idiosincracia respecto a un pueblo. Por tanto
"imponerle patrones a una raza que no le acomodan, es condenarla ~
i~Je_rior~1~d e~ el resultado, cuando no n un fracaso agravado con el
nd1c11lo ,- As1, debe com~rse en cuenr.1, dice Vasconcelos, que la
escu~la t1po-0ewe~ se diseñó p.ua los hijos de los inmigrantes
demnados a operanos de las grandes usinas del Trus[ del acero. El
ane_xo que les daba vida era el _poderío industrial de la región de
~hic_ago. Ocurre que, como b c1rcunsrancia en ~1éxico es orra, que
1mpl1ca una distinta realidad, el sistema escolar 0ewey no procede
porque, le hace falta su anexo: el poderío industrial. Desde luego,
co~s~derese q~e Vasconcelos esrá escribiendo en 1934, cuando
Mcx1co todav1a, ~ra una economia más rural que urbana. Así.
precisa, que la er1ca de Dewey según su teoría, sería: "adaptar el
~lumno ni medio en que va a 11ivir":º_ Si el sisrema 0ewey se
implantara en Méxi~o _cal cual, se traduciría, según ap~nta
Vasconcelos, en los s1gu1enres ré1minos: "formar una poblnCtón

q;

;º~

)4

n las convemencim de lm gr,wdes empn•sm t'.\·tmnjt•rtts q11e
exploran nuestro suelo. Una rducanón pnrtl /,abit1111tfs de factoría que
ciegamente renuncuzn tl las 1t'lltll)t1S dt! u1111 culrur,1 libre, dorad,1 de
miras superiores n los ejcrc,uos de l,1 escln11itucf' . Por no, d sisrt:m,1
Dewey en f-.1éxico par,1 \'asconcelos significarí.1 suicido colecti\'O
Es interesante notar que Romanell se cuesciona si la doctrina
educ..ariva de V,tsconcelos es compatible con su idea general &lt;le.:
civilización, en referencia a Lmnoamt:ric.1 en su nccc:s1dad Je
alcanzar cieno nivel de perfeccionamiento récnico. por lo t¡uc
apunta: "Vnsconcelos sabe muy b,en que ,'1é\tCO )' el resto de lm
Naciones l.ntinoamericnnns tienen que 'aprender lincimdo '; Pero no
q111ere adm1ttrfo"::.
Sucede que para Vasconc.clos, c.omo buen filósofo, d w&lt;lo de la
realidad no se reduce al conoc1mien10 ob¡ecivo. ~u po~cura es qut: 1.1
&lt;.:iencia sabe solo lo que atañe al objeco; pero en cambio, nada sabe
acerca del Demno. Por eso, mientras solo se rr.ue de cernic1, bast,1 el
adicscramienro, porque esr.rn10s en el mundo del doing. De C\l3
manera, anee la ciencia y la técnica, se requiere de un nuevo método
filosófico, pues no basta hacer, ya que cabe reflexionar, porque antes
que el agere esta el tnteligere" .
Así, Vasconcelos habla de un,1 escuda estruccural concrari.1 al
tipo-Dewey. Si en ésta hay la relación salón como taller par.1 el
espacio de maniobra y el alumno en posición de pit, con las m,inos
ocupadas en el hacer; aquella orr:i, riene que ve1 con el auiJ que es
esp,1cio de estudio, con b,rncos p.1ra l.1 posición sencad::i de los
alumnos, los cuales escuchan y piensan. Al respecto. en objec1on a
Dewcy, apunta: "La escuela que escucha se conz 1erte en ttd 111srn11te en
escuela llctiviHma, porque pemar es vrrbo, es deCtr: acción,) ti menurlo
mrís 111tensn y vivaz que la arnón de la numo. Pam penJ11r y para
imaginar, funciones superiores 11/ nmple httcer, resulta indiJpem,1ble
esrnr sentt1dos"·'. Como se puede ver, para \'asconc.t:los, por encima
del h,1cer manual esd el otro hacer, que es el reflexivo.
Cabe agregar una cuemón en cuanto al tema del hacer.
Consideremos que el hacer humrno siempre es en rcferenci,1 a algo,
por tanto, en vista a un fin. Significa que no se hace solo por hacer.
puesro que hay algo que en el hacer se pc.rnguc, sea más .1c.i o m.í,
allá. Digamos entonces que el algo que se persigue, en algun,l mancra
debe estar denrro del .sisrema: \'J rotal. c:.lllturc1I o ~ocia! o hum,rno.
Vasconcelos advierte que el ha~er manual en la propuesta c&lt;lucauva

S1Wl1St1

1

1

�Oewey, se orienta según los fines de un sistema económico, respectO
al cual se educa para el aprovechamiento del mundo externo, donde
la iniciativa libre concurre al "engrandecimiento del _ Moloch
Jndustriat 15, que en codo caso es "Iniciativa subordznadn ni
crecimiento de una organización que endiosa el ob;et_o acumulado en
proporciones abrumadoras":,,_ Aquí, debemos me~c10nar 9ue para
Vasconcelos se puede cambiar el sisrema y persegu1r~e. el m1s.mo_ fin.
Así, apunta: "un mismo trusf puede apartarse del servmo Capi~~~1st~}
convertirse en instrumento de la economía de un Estado Soviet1co .
Pero sea como fuere, la constante sería la misma: "acumulación del
prov;cho y subordinación de /11 calidad 11 la ca~tidad'':8, que significa
va no Robinson, sino "Calibdn victorioso, lo mtsmo e~ WaLL Str~e'. que
9
~n Moscií" : • Así, porque se ensena física, rnatemáucas, mecanica e
incluso artesanía o modelado, pero dirá Vasconcelos como
"Instrumental de barbarie, si no predomina un criterio de valor unitivo
,,JO
y eterno

Pedagogía y Filosofía
Anees que una pedagogía hay una cosmovisión y una
antropología. Esco significa que la ceoriza~ión que se haga de la
educación, en gran medida estará determinada por aquello que
previamente se sostenga como visión del mundo e idea del hombre.
Después aparecerá la axiologfa en orientación a L_tn,a esp~c'.fic:i
configuración de lo social y cultural. Al final, concurma la praxis, o
si se quiere: la práctica educadora.
.
. . ..
.
En Vasconcelos, respecro a la realidad hay la d1mnc1on: cu.1ltd.1d
y cantidad. Si su caregoría b::ísica de comprensión de lo real.
decíamos, es el ritmo, recordemos que en él la supremacía ocurre en
lo indeterminado y no en lo que se mide. Desde luego, csco marcará
su antropología, pero no menos su posrnra pedagógic:i.
Así, a parcir de la supremacía de la cualidad, Vasconcelos ve en
la pedagogía imperante de su riempo, la carencia "de una concepción
31
cabal deL mundo" , pues queda suspendida en el "hilo de la
1
experiencia particular, desgenernlizada" 1, que la conduce J "tanteos y
11
análisis de pequeños resultados" • Ahora bien, Vasconcelos concede
que la mayor parre de las pedagogías se construyen sobre una
porción del panorama filosófico. Sin embargo, la consigna es por
una pedagogía que no se detenga en las etapas del desarrollo , social o
36

histórico, sino que más bien, atienda "la totalidad del destino" )". Por
eso, sosrendrá que roda pedagogía es una puesra en acción de alguna
metafísica. Y, como en cal caso el objeto de la pedagogía consiste en
"adaptar la enseñanza a un concepto dado de vida", la carea es
visualizar un concepco organizado del papel del hombre en el
mundo. Así, Vasconcelos va por una "pedagogía estructural y
estructuralista que ayuda rt consumar el propósito sensible y también el
destino invisible"3~. Por tanto, habría que combatir a los teóricos de la
urilidad, cuyo fin consiste en "LLenar las usinas del industrialismo con
operarios adaptados y conformes"·'\ que es un caso de materialismo
resulcanre de la pedagogía de mammón, la que endiosa el dinero.
Cabe recordar aquí, que Vasconcelos, contra Dewey, rechaza la
adaptación del niño al ambiente y resiste convertirlo en el modelo
establecido del buen ciudadano. Por consiguiente, debe evitarse una
pedagogía cuya tendencia sea fijar al niño-alumno; pero en cambio,
procurarse una que en lo ancropológico sí fije el tipo-hombre,
héroe-paradigma a imitarse, lo cual! por la propagación "dará el
1
resultado de crear un ambiente nuevo" • En realidad, se U::tt" de forjar
al hombre nuevo, pero en sentido místico. Bien lo señala, José
Joaquín Blanco, cuando dice: "Vasconrelos pensaba mucho en los
educadores místicos o religiosos del pasado: educadores a la manera de
los hindiíes y los pitagórhos. Su mística era realmente una mística y Los
maestros debían ser verdaderos apósroles, 11nn ::specie de maestros
orientales"Js _
En ral senrido, para Vasconcelos la pedagogía debe lograr
expandir la personalidad del nino/alumno, lo cual es posible si se
reconoce que en h propia narnraleza humana hay pote_~cialidades,
por las que "podrla conquistarse unn suerte egregia'"' . Pero, se
requeriría que la pedagogía se idencificara con la filosofía para educar
con un "sentido de perennidad'"", cuyJ implicación sería que l.i
11
existencia del educando "cumpla Írt misión rotaf' , más no solo en
extensión momentánea, sino "por indefinida prolongación s11per11tiv,1
de su personalidad'' ':. Nótese aquí, que la pedagogía no riene como
rarea llevar a b persona a plenirud, como a superación, o si se quiere:
elevación. En csre punro, como que prevalece en Vasconcclos la idea
de que la plenirud se qucd ,1 en lo remporal; cuando, la superación ,
permite cr:ispasar tiempo y csp,1cio, en cumplimiento de un pL111
superior. En rodo caso, p.ira qll(.: cl duondo alc.rnce ~ll plan
superior, se requiere la imc:rvcn ción del pedagogo, cuyu dd)1:1·
)-

�primero "es establecer el contacto del alumno con los grandes esplntus cll'
41
r~dos los tiempos" • Así, el hombre nuevo, resulranrc de IJ pcJ,1gogíJ,
digamos filosófica, sería el que riende al modelo propucsro por un.1
teoría educativa con posibilidades de vincularse .i un Destino
Supremo. Recordemos que el modelo anuopológico en una
pedagogía así, sigue siendo el héroe, pero no histórico, sino literario
o mirológico, por lo que dice Vasconcelos: "es Homero quien r1t111ó
con el tipo de hombre cabal que puede ser erigido m modelo ele
pedagogos y, a ratos, también en maestro. Y hacia un 111U'uo Odisea
debe tender la ambición viril de la época. No a Rohiwont's"' '.
Observemos que, si la pedagogía de Vasconcclos rime como fin
alcanzar un Destino Supremo, se sigue como consecu&lt;:nc1,l que el
modelo antropológico sea meca-histórico. Pero esro no puede ser
todo, pues de nada sirve el modelo, si no es que en b propia
naturaleza humana existe la posibilidad de alcanzar cal mera superior.
Por eso, la pedagogía se las debe ver con lo indererminado en el
homt" c, que consisre en su alma, lo cual sign ifi ca que en e.ida cual,
en canco que humano, hay facultades no tanro para la plenicud,
como rnra la superación.
De esta suerte, la mejor pedagogía buscará el equilibrio en bs
faculrades humanas, sin menoscabo de ninguna, para posibilirar el
~scen~o. Así, acaso la primera lección pedagógica fundamenral
consuta en enseñarnos a conocer un mundo que escapa a /11
1
necesidad,"• dirá Vasconcelos.
Por tanto, el carácter esrructuracivo de la pedagogía se consuma
cuando la educación "adiestra el cuerpo y la mente en el rnane;o de la
cantidad''~"',. ad:.'?ás de situar el "germen de indeterminación y de
responsabzl1dad' en cuanto a nuestra estrucrura invisible, en un
mundo de calidad. Ya por ello, para Vasconcelos la pedagogía más
cabal aseguraría el equilibrio activo entre las facultades del hombre
para el as:enso, q~e implica, digamos: razón, conducta y espíritu.
Po r, 1~ razon tendnamos el conocimiento objetivo que al orientarse a
la fts1ca, la resultante es la ciencia de los hechos. Con la conducta
nos enco~t_raríamos frente a valores de conciencia y problemas d~
respo_~sabd1d~d, ~or lo que surge el conocimiento ético. Más hay
tan:~1en la c1enci::1. del espíritu que corresponde al conocimienro
escenco, donde cabe la filosofía, el arte, la religión.
. S_i la pedagogía se quedara en la física para el solo conocimienro
06Jet1vo, que tiene que ver solo con la cantidad: el resultado es

Robinson. Pero si se traspasa el propósirn sensible en orientación a
un destino invisible, que es orden de calidad: la posibilidad es
Odisea. Por tanto, una pedagogía escrucruraciva, implica, dice
Vasconcelos: "Acompañar al esprntu en su maravilloso
desenvolvimiento" que es ir "más allá del adiestramiento de la
4
•
• " $ . As1,
' a1 mun do de ca1I·d ad se accede por comunión, que
czenc1a
corresponde al nivel estético, única posibilidad de superación que es
más que so la plenitud. Ya por ello, más allá de Homero, en su
orientación mística, dirá Vasconcelos: " El modelo supremo de
pedagogía estd en las parábolas de jesús", que son "símbolos de existir
49
verdadero celeste" •
En síntesis, diremos que la pedagogía vasconceliana más allá del
conocimiento sensible, subraya cuestiones éticas y estéticas con
orienración mesiánica. De lo objetivo hay que dar un paso a lo
ético, que solo resuelve la conducta en el nivel estético. De esta
manera, una educación completa o escrucmraciva, liberará al niñoeducando de la necesidad y de la maldad por la comunión estética
que es goz.o, purificación, ascensión del espíritu.
Educación, Redención y Destino
La educación en Vasconcelos tiene un ca rácter redenrnr, con
alcance social y místico. Esto es, por la educación, en la medida en
que sea completa o estructurariva, un pueblo puede lograr para sí
salvación en todos los aspectos de lo social, como también en lo
espiritual. Así, para Vasconcelos la realidad de la vida nacional
mexicana, que tenía que ver con la ignorancia, la exploración y la
pobreza, se podía corregir, digamos, por la reforma agraria y la
moral, pero no menos por la educación. Por eso, ésta no debe ser
e~cl~siva a minorías, sino más bien, extensiva a mayorías. Significa,
siguiendo a Vasconcelos, que la educación en su caráccer, más que
privado, es público, o todavía mejor: popular, que conlleva lo
gratuito. Aquí, consideremos que cuando Vasconcelos piensa en las
masas, en referencia a los mexicanos, su circunstancia es irreden ta;
por canto, requieren la educación para operar en ellas el verdadero
milagro de la salvación. Al respecrn , José Joaquín Blanco, apunta:
en su me;or momento, Vasconcelos consideró que a través de La
educación, fas masas podlan Llegar a ser mexicanos, nuevas fi1milias
decentes, nuevos ciudadanos"'º.
(C

•

38
39

�Oigamos que, como la salvación es proceso de ascensión , en _cal
caso, quien se educa se supera, al menos en la escala de lo social.
Así, por la educación se debe de acceder a la alca culcur~, verdadera
carra de ciudadanía, ya no en lo nacional, como en lo universal. Por
eso, la consigna desde un punto de visea eoucacivo, ~s por u~a
cultura verdadera, donde el mayor mal a erradicar es la ignorancia,
que es debilidad en lo individual y cole~civo.
Al 1:e~pecrn,
Vasconcelos apuntará: "lt1. ignorancia de un czudadano debdzta a La
51
nación entera y nos debilita a nosotros mismos" • Lo que ocurre es que
en la ignorancia no hay ascenso, porque es como un quedarse en lo
biológico-animal.
En cambio, la educación, dirá: "eleva el alma y
pt1.so a paso la redime desde la condición pasiva de la bema hasta la
1
tZÍtura dolorosa pero magnífica del hombre"' . Pero, elevar a las masas
mediante la educación, por el ascenso del espíritu en el ámbito de lo
ético-escérico, tenía su consigna en la cierra: crear un mundo nuevo .
Para Vasconcelos, las posibilidades estaban dadas por la revolución ,
que "ht1.bít1. posibilitado, se pensabt1., u nt1. étiCtl y unt1. estética nuevas 1ue
había que recobrar''5.J . Más se hacía necesario un proyecto educanvo
inverso al norteamericano que procuraba: "educar a los niños para su
incorporación a un modo de vida establecido"~•. México en su
circunstancia, no necesitaba la proclama de la adaptación. En
cambio, exigía la capacidad creadora para la transformación . Para tal
efecto, el reto era enderezar la revolución por un proyecto educativo,
forjador incluso de una nueva humanidad, si acaso, d_i_rá: "la
conciencia nacional sabe persistir en su anhelo de regeneración''" .
La creación del nuevo mundo tendría que ver con la
mu ltiplicación de la riqueza, que se logra por el conocimiento
objetivo y la habilidad de la mano. En tal sentido, la educación no
podría prescindir de la ciencia. Para la nueva humanidad no bastaría
el simple conocimiento de hechos, pues requiere del ascenso. Así,
"de la crueldad, de su ebria violencia, La revolución debÍtz ascender a las
5
más altas funciones humanas" 6, lo cuál era posible en un proyecco
educativo que por la estética inaugurara una nueva ética. De esca
suerte, en modo simple, para Vasconcelos la educación se refiere a
"una enseñanza directa de parte de los que saben algo a favor de los que
nada saben" 57, misma que sirve par:i aumentar la capacidad
productiva de la mano que trabaja. Se rrararía aquí de una fun ción
educadora que llanamente sum1111scra conocimiento por
comunicación y demostración, propiamente al hablar de verd:ides
40

formales y practicas. El alcance de la educación en este nivel, se
puede decir que consiste en "formar hombres capaces de bastarse a sí
58
mismo" • Pero el codo de la educación no se puede cumplir solo en
este punto, pues requiere algo más: orientar la conducta. Esto se
hace posible por el ejemplo y mérodos de persuasión , que a
disposición del maestro debe lograr inclinar el albedrío en aquellos
que se educan, en términos de la responsabilidad. Incluso, aquí, se
requiere dar un paso mucho más definitivo , ya que para Vasconcelos
el objeto esencial de la educación,. consiste en "despertar en nosotros la
porción mejor de la conciencia a fin de sa!11arla"w. En este renglón
digamos que, de la redención social que procuraba la revolución por
la educación que la endereza, pasamos prácticamente a una
regeneración espiricual. En este proceso, para Vasconcelos hay un::i
cuestión que teóricamente parece lo más sencilla, y sin embargo, es
de lo más d ifícil, que consiste en formar personas que por ese
despertar mejor de su conciencia puedan: "emplear su. energía
sobrante en el bien de Los demás"''º. logr,ir, digamos, el derroche de
energía de cada quien en procuración del bien en los orros, en
realidad exigiría un fervor de tipo apostólico cuyo carácter es
místico-re ligioso. Así. inreresante, apuncará Vasconcelos: " Para
resolver de verdad el problema de nuestra educación Nacional, va ,1 ser
necesario mover el espíritu p,¡bfico y animarlo de un ardor eviwgélico,
semejante, como ya he dicho, al q11e lfe1111ra a los misioneros por todm las
1
regiones del mundo a propagar la fe"'· • Pero, en rndo caso, st:
requeriría que la educación se colocara &lt;::n una posición de u11.1
filosofía completa, a modo d&lt;.: que no pierda el conjun¡o de l proct:so,
y así pueda: "inventar disciplinas que auxilien el crecimiento de lo
invisible deLespíritu"":.
Recordemos que para Vasconcelos lo que trasciende todos los
fines paniculares de la educaci ón, es "el dram({ larentt' e11 wd,1
concienci1z'''", por lo que se necesita un::i crianza par.1 L1 vid.1 que st:
oriente en el camino de s,1lvación. Al respecto , .1pun r.1r.í: "porque
salvación quiere decir también destino haoico, por má111r1 rlcl ripo
ordinario de la ronvi11en(//''·•. Hasra aquí, digamos que en
Vasconcelos hay el destino heroico l.'.11 l,1 tierra , que tiene ljllt' ,·er rn n
la redención social, que se h~ ve con lo ordinari o de h vid.1, l om o
puede ser la políricJ. Pero, como rn L1 rcalid .1d c 1h1: lo
exrraordinario, la posibi lidad rcrnlc ancc dl' una &lt;.:dulal ió n 11liic 1d,1e n
el conjunro del proceso e\ &lt;.:I héroe t.:on cap.1c.id,1d J e ,l \'l'lll ur,1 ¡ur.1
/¡ 1

�salvación ulrra-rerrena, por lo que &lt;lid V,tsconcclos: "L11 aluo1uo;¡
no ha de ser propiamenre ni de ayer ni de hoy, 121 ch ma11a1111, si110 l'I
proceso cabal deL destino, usando estrr prdahrn ~n su sentido 11mplio, eJ
decir, más a!Lá de la acción trmporal humana"'".
Resuelramente Vasconcelos se ubicó en concr:i Je b cdUl,tción
pragmática que lograba al tipo-Robinson, donde el niño .,prrndi,1
haciendo algo con sus manos, pero siempre en serie, que er,, un h,KL'.r
lo igual o lo mismo a lo y:i existente. Desde otro enfoque educ.Hivo,
señalaba que era posible "aprender deshaciendr/', como por &lt;:jemplu,
cuando se desarmaba un reloj. Así, en cuanco a los niños mcXicano~,
la prioridad era educar con el recurso de la in1.1gin:ición, ,, modo Je
que construyeran ·'CastiL!os de Aladino", que en cal caso es un educir,
dirá: "pf/rfl el sentimiento, el ensueño y In revelación" ·.

Consideración Final
Vasconcelos en su filosofía de la educación, me parece cíene su
vigencia para el mundo de hoy, al menos en lo que se rd1ere :il
embate de la globalización por un lado; cuando por otro, respecro a
la posrmodernidad.
La globalización, desde un enfoque educarivo, propondría hacer
de cada niño-educando un simple operario o alguien con capacidad
instrumental sin más, para los fines producrivos según una sociedad
de mercad0, que hace del dinero su becerro de oro al que se adora.
La postura vasconceliana rendría su validez en su rechazo a la
educación empírica-pragmárica, resulranre en el cipo hombre:
Robinson, cuya posibilidad alterna puede ser Odiseo, en referencia a
una educación más toral por incluir, sin rechazo de la ciencia, las
humanidades.
La posrmodernidad nos llega al continente como apatía en el
ámbito educativo, por cuanto postula la cancelación del futuro como
proyecco viable de ensueño y realización. Corno hay el desencanto
de la razón en pérdida del fundamento, ocurre que la hiscoria en su
senrido se disuelve, sin posibilidades mesianicas ni en lo rerreno ni
en lo ultraterreno. Es así que aquella apatÍa, decíamos, en el ámbiw
educativo, corresponde a una actitud nihilisca, en la que sólo cabe
vivir hoy de modo placentero porque el mañana desemboca en la
nada. Precisamente aquí, la propuesta educativa vasconceliana
tendría su actualidad o resonancia, cuando implica un proyecto
42

como redención social. Si se quiere, criticable por identificarse con la
alca cultura o lo clásico, pero rescacable corno proyecco utópico en lo
temporal; de todos modos buscando en lo propio la identidad, sin
menoscabo de lo universal. Más lo fundamental es que más allá de
lo temporal no hay disolución del Destino Supremo, pues la
posibilidad es la regeneración espiritual por la estética.
Digamos que b filosofía educativa en Vasconcelos es una
inviración a la esperanza, cuando por delante hay un futuro
promisorio: aquí, en lo más cotidiano y profano; allá, en lo sagrado
que nos trasciende por el espíritu.
En este sentido, la patria y el continente, y no digamos el
mundo, reclama pedagogos y educadores con un ánimo para
contagiar en la esperanza, que no es sino en el amor con fe. Siempre
en el ensue110 de un mañana mejor, donde no cabe el aburrimiento o
la apatía o el hastío o la dejadez, sino, más bien: la aventura. Pero,
no sólo como en Odiseo, rambién como en nuestro U/hes criollo que
a veces conraminado, aspiraba a lo Supremo.
El 30 de junio de 1959, Vasconcelos emprended~, su más
auténtica aventura: el desarraigo total, sin fatalidad y como destino,
quizá como alguna ocasión escribiera Occavi Fullar: "oteando el
horizonte por si acaso llegan las navt'S cargadas con el fuego oífmpico".
Y si acaso las naves llegaran, pero sin fuego, seguro que V:1sconcelos
las encendería con SLI genio, que era derroche de energía, pasión
in cen&lt;liaria.

Notas Bibliográficas
'. 1ar,1ccna ,\llon~o. JosJ I ,1srn11cC'los h.l l'orrúa..\k,1rn. 1990. p 1
'.Blanco. J,1,c. ,,. //1111wf&gt;a I a.1co11ce/o.1 l'on&lt;lo ,k (. ul1ura l· wnom1c1. r,. h:,1c('. 1977. r I b
· \'a,rnncdo~ .lo~.:.~ el e~¡,ím11 dt• la ( ·,11rernrlacl l J\.\r-.l. \k\ll"ll. 21l01. r 217
4
Blanco. .l(,~I.'..
Cll I' 22
'lhidi.:111. l'úc 33
" Romandl -l'a1ric~ /.t1 1·or11111ná11 t!e la \IL·111,tlul,ul lf&lt;'Hc,11111. 1-.1 ( ok;!ll' d.: \ lc,H.:,1.
~ \&lt;:\it:O. l ')54. p 10')

or

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~l'rnncro como !lector de l:i l '111\ .:r... ,dad \; ac1011al -n 1'12ll
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u,I,,om;mc 1l. Paim:k Opu, t ·1L r,. I 11
11
va~&lt;.:oncdo,. Jo'.&gt;~. Opu, Cit i'.'2.JX
1
~
1

Íbidl'.m.
"Íhidcm. p ~O}

1

1\1\'J!O uiino ,ccrc1,1ri(&gt; ,k

�1•

ibid..:m p 205
'íhid..:m.
1
~th1d..:m p.203
Rom:mdl. l'amd,. Opu, Ci1 p I t 3
8 Va~c.:om:dos Opu~ Cit 19
1
"Ih1dcm
:"ib1dc.:m p. 193
1
: Íb1d..:m
:: Rom..:ndt. l'atnck Opus (11 p 113
1
" Vasconcdo~ Opu, Ci1. p 228
:• lhid..:111 P:\g 2-19
:&lt;Íbitklll p. t 88
:,Íhidc.:m
1
= ÍbiJc111
:s¡b,dcm.
~QÍb1dcn1.'
;vÍbidcm. p 253
'' lhidcm.p 186
1
"Íbidcm
;;ib1dcrn
;"Íh1dc1 1 p 253
1
' Ibídem p 25-t
;~ Íb1dcm p 208
11
C11ad, ..:n Blam:o José. Opu\ cit. p. 86
-~ tb1d.:m
1·1 va~c.:onc..:ltls José. Opus Cit p '..!-17
-1u Íhidcm. p. 255
1
• ib1dcm
•:ibidcm.
-11 '
lb1dcm p. 203
'' ib1dcm. p. 205
'' Íb1d..:m. p.190
-lb ihidcm p.252
•· lbiJcm
.1~ Íbidem p.255
-1-i lb1d..:m
'· Blanco. Jos..:. Opu~ cit. p.19
:'. ~~sconcclo~. José. Opus Ci1 p.87
- lb1dc.:111 p.127
" manco José. Opus Cll p.86
q Íbidem.
'' Vasconcc!o~ José Opus Cit. p. 1-D
&lt;b Blanco. Josc. Opu~ Cit. p. 80
&lt;i Vasconce\o~ fosé . Opus Ci1 p. 8-t.
'~ i bidcrn. p.85
,,, Íbid..:m. p.250
60 '
Ibídem. p.85
61
ibídem
61
Íbidc1n. p.25-t
61
Íb1dcm
1

1

•• Íb1dcm
º' Íbidcm p 255.
"" Ibídem p.2-15

�AMÉRICA 1ATINA COMO LUGAR DEL ENCUENTRO
CULTURAL CREATIVO:
UNA VISIÓN ONTOLÓGICA

Dr H. C. Hrn1m:h lkck
Cattdr.iuw Clllt'fl!O Je ¡:¡Jmof1.1 &lt;'11 la
Urlll'cr,iJ,1d Ono-Fncdrrch.
ltuubrr¡;. :\krnania

Sum,1rio· l. lnrroducción. lnrención de ,·sta r,jlexi611; 2. La co11sflt1mó11
omológirn de la cultura latmoflmericnna, 3. La rnltura bdsJC,I' l.i i,uligen,1; 4.
La, mfluencias formatwas de lll cultura europea: 5. L,1 rnlrnr,1 ,/,erirn: espa,íol,1
} port11g11esa; 6. La cult11rn francesa. Refere11C1t1 :ambién 11 !,1 u,dwna y 11 la
alon,tna, 7. l.,1 cultura 111giern; 8. La injl11enci,1 e;p1nturi! d&lt;" l,1 rnlt11r,1 afrtrnn,1,
9. Conclwión: l.a 1mportr111cia e/e la rul111r,1 !at111oameri.:,w11 en el m11nd(I ,1Clll11I.

1. Introducción: intención de esta reflexión.

La mera de esras páginas es determinar, en un;i reflexión
filosófica-teológica, la identidad y el lugar onrológico de la
cultura latinoamericana denrro del mundo acrual. el cual escá
en un cambio radical de su estructura.
La identidad cultural de América Lacina hasta hor, se
constituye por un proceso creativo de encuentro y
amalgamiento de dístinras culrura5, que afecta a todo el
mundo. Porque América Lacina, principalmente, ha recibido
influencias culturales de Europa, de las cuales se deducen
componen tes de la esenci:1 de su cu! tura acc ual. Esr.1 esencia

�no se puede determinar abstrayéndola de su relación con
l auro-enrendímienro de la culrura
E uropa, ya que para e
larinoamericana, tiene imporcancia preguntarse ¿cómo ve un
·
' As1,' el
europeo acrual menre la culcura i beroamericana.
f
latinoamericano puede confrontarse con :al vis ión Y de inirse
en su identidad cultural.
Tal visión europea de la cultura hispanoamericana no
necesariamente implica un eurocencrismo. Pues, _aun_que
Europa ha sido el origen de impulsos esenciales y consuruuvos
de )a cultura iberoamericana, no se puede encender como el
cenrro y fin de la histor ia, sino sólo como un impulsa~or Y
servidor, en la paternidad con otras culruras. Y Europa misma,
exactamente en una paternidad y dialogo cultural, puede
definir su propio lugar y carea ontológica en el mundo.
Con esca visión, filosófica-teológica de la culcura
lat i noamericana, intentamos una reílexión ontológica, la cual
usa términos que vienen de la tradición filosófica euro.Pea;
perennemente válida como las cate?orías de _acto y porenc1a, o
también los conceptos de idenudad y l1berrad, como el
alejamiento (entfremdung), del legos y de la analogía, e~c_- Pero
éstas categorías del pensar, no son , tan . es~ec1f1ca. y
exclusivamente europeas, ya que no tendnan ningun sentido
en orros ámbitos y culruras del mundo, por lo menos en su
intención fundamental, trascendental y universalmente
humanos.
Escablecido lo anterior, podemos poner ahora , con mas
claridad, nuestra pregunta ontológica por la esencia de la
cultura latinoamericana como ente.
La cultu ra latinoamericana significa un ser, que constituye
una cierra unidad re lativa. Pero, ¿cuáles son los constituyen ces
de ésta un idad, los principios o causas constirntivas desde las
cuales emana y confluye esta unidad culcuraP
2 . La cons titución o nto l ógica de la c ultura lati n oamer ican a.

El ser de la cultura latinoamericana, en su esencia se
construye po r la confluencia de dos principios o elementos
cultura les contrarios, que en el curso de la hisroria
sucesivamente se encontraron: Uno es la cultura indígena,

48

represenrada por la mentalidad de los indígenas y sus
objetivaciones en las lenguas y las obras de arre. Se afirma que
el indígena, tanto en su naturaleza -por ejemplo, en su
apariencia física- como en su cultura, tiene una cierra
semejanza con el hombre asiático , existiendo la hipóres is, de
que los indígenas, hace milenios provinieron de Asia, a través
del Esrrecho de Bering y Alaska, siendo así orig1nariamente
asiáticos; desde hace algunos decenios, hacia var ias parces de
América Latina han inmigrado grupos de japoneses,
refrescando y aumentando así el componente asiático.
El otro componente del ser de la cultura latinoamericana
deviene de la cultura europea, que influyó en tres etapas: la
primera y más profunda influencia la ejerció la cultura de los
españoles, que dominaron y determinaron América L itina
durante trescientos años, desde el siglo XV I hasta el siglo XIX.
Después, en el siglo XIX , influiría intelectualmente la cultura
francesa , la cual representa otra cultura latina y
pseudoeuropea; y por último, en el siglo XX, vino u na fuerte
influencia de la menc::didad norre-europea, de la cultura
anglosajona, la que influyó también a través de los Estados
Unidos de Norteamérica. Actualmente esta influencia parece
aumentar, anee rodo México que geográficamente pertenece a
Norteamérica. En lo que corresponde a la parte sudamericana
de la cultura larinoamericrna, prevaleció la inrluencia de las
culturas pseudoeuropeas, incluyendo la iraliana y la aleman.1.
Así, la influencia y componente europeos hacen aparecer a
América Latina como una gran Europa, una Europa extendida
en nuevas dimensiones , el llamado Nuevo Mundo de Europa.
Debido al encuentro con las condiciones naturales v culruralcs
de América, la inmigr:ición culcura l europea ·s iempre es
desafiada y ha necesitado adaptarse, creando así, en reun ión
con las orras culturas mencionadas, la cultura latinoamcrican.1
y su nueva identidad humana. En cierras regiones, como en
Brasil, se integra una fuene presencia de la culcur:i. african.1,
aumentando aun mü su estructura compleja, r1 c 1 en
contrasres y fuerzas crearivas.
Ahora bien, ¿cómo c.ir:i. c tcrizar esras diversas culturas que ,
por su confluencia en América Larina, co nstilllren y originan
el ser de un:i. nueva c11l1ura? ¿Y cómo se proporcionan c-,cos

�componentes cu 1cura 1es e 1,, Ll u n id ,1 d nd ,lt i vJ de Li rn Itll r·1
laci noamericana?
3. La cultura básica: la indígena.

La cultura indígena, por lo gcncr,il, es !·1 b,tSl' ~l.'. la c_u lrur.1
·
·
Se desirrolló
en armon1a ·Y unidad
1..011 l,1
1artnoamencana.
·
·
·d ¡
xperimenrada
y
encendida
en
sus
prof
unJ1
.Hes
natura 1eza, e
,
.
. ·
Encr e los colree1s
d 1v1nas.
' · los dioses ma s 1rnporc.1nto
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géticos
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natura 1eza, Como Qu etzalcóacl el di os. del v11..·n10 ·" e a du11.1:
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dios
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sol
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H ulCzt opoc r 1,
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T
1
'
j O e e I di O s &lt;le I J 11 u v 1a. l oda t: s t.1 &lt;.: u r u r a, se
guerra, y
a ,
.¡
· ·
manifiesta como un estar e instalarse en la narnr.1 cz_a 0 1v1na ,
· ¡uyen d o u n a unidad intima Je la rel igión con Li recntca
1nc
• , el
1
arce, y la ciencia na.rural que se acentúa. _e n la ge o metrtJ y a
·
Por e¡·en1 plo , la construcc1on de las . casas , los
ascro .1 om1a.
temp los y las ciudades eran guiad.as por la~ '.11ed1d,1s d_e . ~a
consr ~laciones celestes y las proporciones armo~1ca s del_ p;11sa¡e
terrestre; la naturaleza en la polaridad de cielo y rierra es
experimentada y entendida como espacio y fondo maternal del
ser que da a luz, reina y prorege al hombre, en el que el
hombre está y se insrala.
Así, la cultura indígena manifiesta una dimensión escéticaintuitiva-espirirual, que se orienta en la Ver~ad D1v11u~ , _que
revela y refleja de la narnraleza sus proporciones y lucidos
colores. La mentalidad indígena se comporca frence a la
naturaleza en una actitud de receptividad, respern v
venerac1on, no de determinación y dominación; por eso , es
interpretada -según el filósofo mexicano José Yasconcelos- ,
como más receptiva, femenina y maternal.
4. Las influencias formativas de la cu ltura europea.

La cultura europea, por el conrraíiO, no es receptiva y
respetuosa , sino más bien determinante~ dominante. Apar_ece
primordialmence
masculina,
no
dispuesta
a
rec1btr
intuitivamente ni a reconocer prácticamente las esrrucrnras de
sentido de la naturaleza y realidad. Escas estructuras son
50

captadas racionalmente }' cransformaJas bajo el poder y
dominio del hombre. El espírirn europeo no se inccgra
inmediatamente en una arm o nía originaria -del ser, sino egresa
de la realidad experimenca&lt;la, Li trasciende , objcciv1za y
dispone.
Esta mentalidad se expresa y c ulmina en la religión
cristiana, tal como esr:í inculrnrada en Europa, en el
entendimienrn religioso rípicamente europeo. Aquí. el Ser
Divino no es encendido tanto inmanente, sin o como
trascendente de la naturaleza, y no como madre qul.'. da a luz y
es hogareña, sino como padre que crea al mundo v sé
objeriviza; es su señor y dominador. Correspondienremcn;c , l.1
ciencia europea riene como su mera apoderarse de la realidad
teóricamente, para que la técnica pueda tomarla en sus mano s
prácticamente. La misma intención y disposición del dominio
sobre la realidad, por 1a razón analizanre y ordenante, se
manifiesta en el comporramienro polírico y económico
típicamente europeos; en este conrexro, la cultura europea ha
originado el orden jurídico según el cual se conocen y
reconocen determinados derechos, deberes y competencias
para cada individuo y sociedad.
En el espíritu culrural de Europa se tiene que distinguir la
capacidad racional de analizar y ordenar las cosas, de
distanciarse y enfrentarse a ellas reflexivamenre y de proyecrar
activamente el futuro según principios inteligibles; y ésra
capacidad, en su esencia ínrima y posibilidad, significa algo
fundamentalmente positivo y constructivo, pero en su uso
concreto y desarrollo ha logrado una disposición parcialmente
negativa y destructiva. Europa, en su destino hi stórico,
representa una especial participación del logos y ha llevado su
luz al mundo. Pero, esre logos, encarnado en la cultura racional
de Europa, también se ha alejado de su Íntima esencia, lo que
ha dado lugar a algunos aspectos negativos en la cultura
europea. El Logos europeo, en su realización concreta, se ha
pervertido convirtiéndose en un habito de orgullo e hybris, no
sirviendo a las cosas, sino más bien sometiendo y
explotándolas sin respero , en un sujerocentrismo e
imperialismo de la razón, que se cierra frente a la voz de las
cosas. Hay que preguntarse, en cuanto a ciertos fenómeno.r
51

�,
e l em Pi'rismo ' el racionalismo, el
h . , · s como
europeos 1stor1~~ '
l d. l' . a se expresan en ral auto. .
lmco y a 1a ecr1c
b. .
posiuv1smo ana
. •¡·d d del /ogoJ su ')et1vo
la falta de recepti 61 1 ª
.
encerramiento y en
b. . d I Ser no reconociendo y
del hombre, frente al logoJ o '}etzvo e
'
participando de él.
'd d cional europea, que en su
b' n esta capac1 a ra
Ah
, pro f un d a lleva alao
eminentemente
. ora . .ie a ' ia y mas
o
. l
esencia or1g1n r
·¿
estadios parcia mente
d
q ue ha recorn o
pos1r1vo, pero . ,
d',
América Latina y -des e
.
mb 1en se exten 10 a
l
negauvos, ta
·¿ d de desarrollo cu lcura' pero
,
deriva una oporruni a
1· .
aqu1-.,se
. . economica,
, .
lítica , social y re. 1g1osa, que1
cns1s
po
6
tam ien una
.
l
. 1 za consigo mismo, con e
a fectan su rel ación con a natura e '
prój imo y co n Dios.

5. La cultura ibér ica: españo la y p o rtuguesa.
. ..
ahora la mirada -más diferenciada- a las tres
D 1flpmos
·
das que
. 1 s anteriormente menciona . '
culturas europeas c~p1t~ ~ ' influyeron en América Larin:i, y

en distintas etapas \stori,cas
1·efecto de cada una de e llas.
preguntémonos por e car~cter y e
.
. . de la unidad del
. .
y que pamc1pan
e n el ongen .Y consriruc1on
.
de la cultura lacinoamer1cana.
.
nuevo ser .
l
- 1
v la portuguesa, tra¡o a
L primera
a espano a
.
--1 , f
. ª , . _ l~ lógica grecolattna del pensamiento h oso_ 1co
Latrnoamenca
·r· Platón , Aristóteles,
Ploc1no,
_
d
J·urídico como se tesu 1ca en
y,
T'
d
Aquino
y
la
Escolisuca.
Pero
mee
to
Seneca, ornas e
.
¡ ·no
, ·ca el logos Divino mismo, .encarn.ic o ·,e
llevó a lb eroamert
.
Sa Iva dor , y su correspondienteintnpretauon
Jesucrisco
.
·,
,l
. l
l' .
ética Desde esra 1ncerpretac1011, e
doctnna teo og ica Y
·
d o·
· valor
. d . ·¿
mismo como imagen y ¡nzrtner e tos, nene
in¡ ,1:71 uo 1·ncang'.1ble y los sacrificios culturales de homb res y
a t1s1mo e
'
• d'
1
ot ras crueldades p racticadas por los 111 tgenas ~csu. ~an
.in¡ustos
.
- 1es por medio de la cvangel1'lJcton,
As 1, 1os espano
l .
.
·,
y'
educación
contribuyeron
J
una
u
rerior
formac1on
· d·
P
· ·,
y personJlización
Je! l 111 igena.
l.:fO,
h u man 1zac1on
·
, ·
,
0
simu ltáneamente, los aspectos. negativos d_c .~:p1r1tu curopt:l,t
se hace presentes en la conq_ u_1sta y la ex unuon ro.irci.11 de
'
cr is t i .rn o Y
cu l rnra indígena, co ntra dtuen &lt;l o e l csptr1ru

52

humano; significando desentendimiento y perversión de la
participación en el LogoJ Divino .
Sin embargo, los indígenas fueron susceptibles al mensaje
de los españoles y lo incorporaron a su religión, a su idioma y
a su estilo de arre y arquicecrura. Esro se explica, en una cierta
entrega al espíritu español, tiene también una profunda
disposición in rui ri va y estética de las dimensiones re! igíosas,
como se manifies ta en su capacidad poética y mística.
Si se quiere entender y. expresar esta encrcga a las
categorías de la ontolog ía de la tradición europea, podemos
afirmar que: La cultura indígena u comporta como la cultura
e5pañola, que entró en ella como una potencia receptiva a un acto
correspondiente añadido, por el que ulteriormente se realiza, se
forma, se perfecciona y lleva La posibilidad en su propio ser.

Vasconcelos, como ya lo hemos mencionado, compara
simbólicamente las cu lruras con los sexos: la cultura indígena
se comporta frente a la europea, como un ser femenino frente
a un se r masculino. Así que, el niño de l encuentro enrre ambas
es I a cu I tura I ar in oameri can a, la cual in cegra las propiedades
de sus padres, cambiando y elevándolas cualitativamente.
Sin embargo, hay que to mar en cuenta las deficiencias }'
carencias de las culturas qlte se encuentran. L.1 cultura
española-europe;.1, no sólo ha realizado y perfeccionado a la
indígena, sino la ha reprimido y extinguido; y no só lo la ha
elcv,1do a una forma más alta Je humanidad, sino rambién la
ha deformado y deshumanizado. Los efectos posit ivos del
encuentro cultural, en l:1 consrirución de la nueva unidaJ de la
cultura
lat inoamericana,
resultan
entonces
limit.1dos,
incluyendo contradicciones, problcmJs y tensiones en esta
cultura compleja; pero , los efectos positivos resulr.rn excitantes
y fundamen rales . ¿En qué consisten'
C i te m os so I a m e n re J os e j e m pI os : e I t i po I a t i n o a m e r i &lt;- .111 o
de la religión cristiana y el estilo latinoamericano del ,1rrc. En
c o m pa r a c ió 11 e o 11 1a es pa 11 o l.1, I J fo r m a I a r i n o a m e r i ca n ;J J e 1
culto cristiano manifiesta un.1 relación 111:Í~ profunJ,1 con la
narura le7.a física, sensori:d y espiritual, y una unión nds
integral con el principio f&lt;:menino. Por cj&lt;:mplo, lJ \'1rgcn
María de GuaJalupe rn ,\1éxico ti&lt;.:nc un.1 irr,1di.1ci6n ..importancia impo~iblcs de ignorar, por esto n un \Í111holo.
'd

�La imagen de esra virgen muescr.t ur1.t mu jn in dígen:i
morena, sin hijo en sus brnos. E! 101,os cn carn.ido . 1c~u~ri sco que ha venido y entrado por medi'o de l., cvan_gt·!11 ,l\..'. On -, n~

De ésta mane ra, en el en rend imien ro y en el cul ro
latinoamericano, la Virgen María gana una dimensión
simbólicamente cósmica, la cual no se tiene en la culrnra
cristiana españo la-europea. Es decir, el cristi:rnismo y la
espi ritua lidad latinoamericana presentan la síntesis e
integración de ambas culturas: de la cultura indígena los
valo.re_s de una inmanencia profunda en la nacuraleza y
feminidad, y de la cu lrura española-europea los valores de una
ai ra trasce ndencia de la natura leza y mascufinidacf; la cultura
cristiana latinoamericana presenta así una nueva cua lidad del
ser humano.

es visible en esta imagen , pero sin dudJ, esr.1 c111h;11.1L.1d.t ~
puesta l::i esperanza en él. Así. se .insinú,1 compr-:nd-: r ·e.s t,l
·
imagen,
en e 1 fondo de lo que anter10rmentc
_ ,
,va hcmo!&gt; d1dH)
.,
.
sobre la espirirualidad de la cultura 111d1gc_na: 'ill reunion :
armon ía con la n,Huraleza, divinamcnce ab1crc:1 y_ rn:ep rn r.1.
Por eso, según Yasconcc!os, su cufrtcr prol1111J ,rn11.:1H-:
femenino se sugiere comprender a esca mu¡~r como un.1
represencación del mundo, como porenci.1 r~c_cpt1va en ~u ac to
de disposición y esperanza, ante el sol D1v1no, par:i que el
fertilice la tierra . La Virgen de Guadalupe, aparece -al mcnoc;
subconscienremente- en la perspectiva y sucesi ó n de la
Tonatzin, la Diosa de la Tierra y del Maíz, la Virgen Y
Pequeña Madre de los antiguos azcec:1s. Así, _ahora qued.1
bautizada, crisrianamenre elevada y más personalizada - por su
relación con el Dios Cristiano, el que es sumamente personal y
que no se comunica sin ninguna º:~esidad y l~~ anóni~ia de la
naturaleza-, como lo hace el sol f1s1co y tamb1en los dioses de
los indígenas, que parecen significar nada m:ís que
imaginac iones de ene rgías y p rincipios inman~ntes de_ la
natur:.deza. Falca aún el paso a la rrascendenc1a del 010s
absoluramence personal y libre. Y así, se da una analogía de
e n trega, como la cierra se entrega al s_ol,_ esperand~ y
recibiendo de él la luz y el vigor, dando nac1m1enco a la vtda;
lo que significa la respuesta y el agradecimienro de la tierra al
sol. Esto sucede naturalmente, en un sencido personal y libre,
en la perso n a de l a Virgen María: el mundo se entrega a Dios,
se abre y dispone anee él como potencia receptiva, y recibe de
su amor l ibre la g racia de Jesucristo como hijo de Dios y de la
tie rra, lo cual significa así la plenitud de la vida, la vida misma
en persona. La Virgen María, representa en la Virgen de
Guada lupe al mundo y a la naturaleza, que en ella participa y
culmina como en su cenero persona l. Una interpretación
semejante a la de la Virgen de Guadalupe, se surge del cuico
de la llamada Pacha Mama, el cual se encuentra en muchas
regiones de Sudamérica, por ejemplo en el norte de Argentina
o en Perú.

en el arte latinoamericano. Convirtámonos pues. a esce
fen~meno. Las obras de arce latinoamericanas de arqui 1t l.'. rura
y pintura del barroco colonial se distinguen de las o bras
contemporáneas europeas por la manifestación de un vi,1or
b
má_s fuerce: cuasi vegetativo-vital. Los alta res en las iglesias
lat1noamertcanas manifiesran una energía de crec i.. ,ienro y
grandeza de expresión que muchas veces no dejan ni permiten
ninguna distancia espacial frente a sus paredes, lo que no
sucede_ en las europeas. También , los motivos de las plan ras y
de la r1erra fecunda están más vehemente presentes. Pa rece que
en el arce latinoamericano se expresa ur. logos y espíritu
p.rof_u_~damenre inmerso en la natu raleza física. En Europa
s1gnihcaría un paso ulterior al proceso de la encarnación.
Claro que una exposición más concreta y sensible del espíri t u
a L1 materia también hace al hombre mas herible, e implica un
profundo sufr imiento. El espíricu no se mantiene y asegura en
una vida abstracta encima de la materia, sino que se a rriesga
en un:1 expres ión y auroexposición mas concreta y carnal; la
e ncarnación de l amor sé continua y está en su raíz, anuncia
algo profundamente divino.
Enronces, en la constitución de la nueva unidad del ser de
la culrnra latinoamericana, por el proceso histórico del
encuentro indígena (que ciene cierra semejanza con la asiática )
con la europea, influyeron sucesivamente tres culturas
parciales europeas: la española , la francesa, y -quizás más en
el norte- la anglosajona y norreamencana; m1enrras que más
en el sur prevalecen las influencias pseudoeuropeas,

54

55

Un aconrecimiento cultural como es la religión, se revela

�.
. . a
la alemana) . La españ~la_ cu,vo la
incluyendo la nalian y
f. 'd d on la sustancia ind1gena,
or su a 1n1 a c
, .
máxima repe rcus1on P
.
. , religiosa Y esreuca;
.
1
f erre or1enrac1on
'
1
por .su, igua
mente
u
l
,
b1ºco
de
la
religión,
por
·
d. !mente en e arn
la
inílu1na pnmor ia
b.,
1 arce la arquiceccura, a
. . .
.,
ro tam ien en e
'
f
cr1st1an1zac1on, pe
, E
. fluencia europea ue,
, ·
la poes1a. sea 111
,
l
p intura, a m~s1c~, y d I
ultura latinoamericana, la mas
para la const1tuc1~n e a c
sustancial y fo r mar1va.
1

•

•

6. La c ultura francesa. Co n refere n cia tambié n a la c ul tura
italiana y aleman a.
.
o se dio inrnediatamence en la
La influencia francesa n ,
d
ya se encuentra
. d,
sino despues, cuan o
.
cultu ra 1n 1gena,
I
- ola O me¡·or dicho,
¡ ·
da por a espa 11 ·
formada y evo uc1on~
l
nidad cultural indígenaaparece cuando ya existe a nueva u
espanola.
. .
una actitud semejante a la de
Los ~ranceses _no v~:1;~~nm:r; intelectual e ideológico, P.cro
los es?anoles, su inílu¡ d',
l , bito religioso y estético,
f .
No suce 10 en e am
muy e ecc1v_o.
.
.
. rídico
olícico. Los franceses
sino más bien fdosóf1co, JU .
y p
d'f
en su
rres ond1enremenre
l erente
tiene n un acento co . p
uede verse en su
sición e interés v1tales, lo que P
.. ,
d.
1spo
Francia se encuentra en Europa en una pos1c1on
y política diferente a España, tiene más fronteras y
bica en el centro y norte de Europa.
.
,
se u
.
f
,
con su or1entac1on mas
Este pensam1enro
rances,
,
b', lJ
,.
· íl , y formo tam 1en
fi losófica-jurídica-~olit1ca que 111 u~o
. la tendencia al
cultura latinoamencana, se caracrenza poi .
1·
el
absolutismo del sujeto humano por el, raciona is_mo y el
Es tá marcado por fenomenos como.
empirismo .
.
·
el dominio de ro d a real1dad
enciclopedismo, que rnrelnra . . .
d Augusto Cornee; el
em írica po r la razón; e pos1t1v1smo e_
. t en la
P
•
d
Vol
tai
re·
la
tesis
de
Rousseat
escepricismo y are1smo e
,
b 1· . , d 1:-t
ue el hábito natural de la liberrad exige la a o ic1on .:
q d s las instituciones de poder, como el Estado y ~a Igles1 ..
ro a
. •
negativos es un
este espmtu, con sus lados _pos1t1vos. y
,
idad del
. ci io constitutivo y formativo, ulterior, e~_ la un ,
f::ndepla cultura la t inoamericana. Ella se man1f1esra :1s1 como

;::;::;~~ª

y

56

una unidad dinámica y rica de contrastes y de tensiones, que
implica sufrimientos profundos y desarrollos creativos. Por su
reunión con el espíriru indígena y el espíritu español, en la
unidad de la misma cultura, el espíritu francés en América
Latina debió adaptarse y cambiar como sus dos compañeros.
para lograr la integración y unidad culturales.
Hay que agregar que en este desarrollo -especialmente en
la parre sur de América Latina- compane dos influencias
culturales más que provienen del sur y cenero de Europa: la
italiana y la alemana. La primera conrribuye con una aira
capacidad de sentir, intuir y expresar valores escéricos y
religiosos y un particular sentido familiar, que afecta las
relaciones sociales )' políticas; la segunda implica la capacidad
de componer y pensar nuevas ideas y conexiones de sencido,
como se da por ejemplo en Moz.arr, Goerhe. He gel y
Heidegger. Alemania, por su posición en el corazón de
Europa, desde siempre tuvo que vivir entre los contrastes
culturales del norte, del sur, del este y del oeste, lo que derivo
en notables facultades de confrontación, de mediación y de
síntesis creativa. Estas disposiciones culrurales italianas y
alemanas, que también tienen sus lados positivos y negarivos
como se sabe, se amalgamaron con la españolas y la francesa,
modificando y acentuando, según sus manera!&gt; , la evolución
cultural hacia una más rica libenad humana.

7. La cu l tura ing lesa
Ahora bien, el espíriru indígena quiere esrar e insral.1rse en

la naturaleza divina, el espíriru esp&lt;11íol quiere redención y
s:1lvación de las ,limas -por ejemplo, liberación religiosa-, el
espíritu francés, liberación polírica, y ültimamerHe, un
inrervencioni sr;i espíriru inglés-americ:1110 guit:rc la libnt.td
económici.
Esra nueva orienrac1on del espír1ru inglés, no ~e
comprende sin :irender a la posición geogr.ífic.1 de Inglacerr,1
en el norte de Europa: all.í el duro clim.1 exige orra
confronración con la n.truralczJ, orro esfuerzo y- rrahajo p.ir,1
mantener l::i existencia físio. De esro rcsult.1 un capit.il1srno
individualista con un compromiso vit.1' par.1 lo~ v.do1cs tl\JL&lt;&gt;~

5-

�.. do en segun do l ugar los. ,·,1lor ...·,
. '11 ¡Jo r ¡¡,in e i a e e: n l r.il en l.1
Y económicos' pe r man e cien .
5
1 1
estécicos. Las b e 11 as arce ' no, r1enen
d I 11 r mü cero nos uc:
so 1.
I
p·uses
e
su
•
'
vida como suced e en os •
1
•. · ~na son culrurJS no
,
l
•
y ang o.tmc11c« ,
.. , fLas culturas ang osa¡on:1
.
. . . como i.:I fi 1orn o
.
, bien progrcs1 vas, •
tanto expresivas, sino mas .
JJ.
L un pe11s,11Jut•1Jto 110 t,zJJ
oer dice- ieva e
S
d
alemán Eduar
pr'.tnti , b ·
tttmentf distr111uado _y ll'Clll l'O,
. .
no mas a strac
.
concreto-intuttrvo, SI
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, .
d
aou izan
d
aceprarse estos esp1~1rns
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tan diferentes? ¿Van a integrarse
cultural?
h
si csce proceso del
umano,
d
ad ecuado al ser
Seda .
·
gración cu I rura I -que camina a rravés
. .
l e
amalgam1enro
•, e · rnterna y cam b'10 d e las culrnras crad1c1ona es
una ada.ptac1on tnte
.
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Pues estos tres valores y
, .
L ·
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.
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.
1 religioso-esrer1co,
·¿
or1entac1ones, e
d
la esrrucrura de senr1 o
· ·
correspon en ª
individual-econom1co, d'
las rres parres del alma que
de la esencia humana: ra ican en
ya dist inguió Platón.

. es p1ritua
. . l de la cultura afri ca na .
8. La influencia
.
uestro inrenro de una visión onroAntes d e terminar n
.
h
e mencionar que,
. , . d la cultura latinoamericana ay qu
.
s1ncec1ca e
. d'
asiácico y europeo,
onences 10 1gena,
·
I
además d e os comp
I B · ¡ un fuerce impulso
.
d
como
e
rast
,
también h a ingresa o,
culcural africano.
decir que ]a cu.lt_ura
b
S 1· 0 profundizar aq_uí. podemos
·
¡
de
distanciar.
o
ieciviza r
d
africana implica la capac1da raciona

58

y dominar la re.llidad. Pero l.1 110-p&lt;.:rm,rnenci.1 en d habito
afric.1no frente al munJo, como en el h.1bico europeo,
desarrolla una conciencia no r.111ro .111alític~-disc11rsiv.1 v
voluntativa , sino más bien ~imbéilic.1-inruiriv.1 v .1r&lt;.:niv.1,
viviendo de la armonía y unid.id &lt;le! ser. En esr:1 disposición,
que ciene un.1 cierra sem&lt;.:janza y afinidad con L1s culruras
indígena y asiitica, acen1üa más la espiritualidad que 1:i
logicidad. La diferencia puede ser que en Lis rnlturas indígt:11:1
y asiática, el espíricu se dirige más h ,tci:1 adenrro y reposa c1s1
contemplativamenre en el eqL1ilibrio del ser, instaLíndose y
estando en él; mienrras que en la culcura africana, el espíriru
se dirige hacia afuera y es fundamentalmente &lt;lin:ímico y
expresivo, como se manifiesra en el movimienco rírmico de la
música, del baile)' del drama.

Continuando nuestra visión onrológica de la consticución
de la culrura latinoamericana, se puede interpretar que la
potencia recepriva de la cultura indfgena, la cual a su manera
parece más espiritual que racional, recibió el influjo racional
desde la culrura europea , y después el influjo inruitivoespirirua] y dinamizanre de parre de la cultura africana; dos
realizaciones que se penetran y amalgaman mutuamente, de
distinta manera según las diferentes regiones del continente.

9. Con clusión: La im po rtancia y la tarea de la cul t ura
latinoa m ericana e n e l m un do act u al.

América Latina experimenta. la confluencia de las culturas
de los tres continentes capitales del mundo: Asia, Europa y
África -hacia una más completa e integrada humanidad y
culrura. mundial. América Latina significa casi un modelo
ejemplar para este proceso de confrontación, penecración e
integración cultural. que en la actualidad se impone a todo el
mundo. En esce servir de ejemplo, yace quizá la importan cia y
la rarea histórica de América Latina frente al mundo: dar un
mensaje al mundo.
Hoy en el mundo encero, pero en América Latina
existencialmente más densa v lucidamenre- las diferentes
tradiciones culturales de la humanidad se pcnerran
muruarnenre, de modo comparable a una mezcltt qufmicfl de

59

�elementos generativos. Bajo la presión exterior de no poder
sobrevivir de otra manera, las tradiciones culturales son
desafiadas a un cambio, a superar sus carencias hu manas, a
actualizar sus capacidades positivas y a desarrollar nuevas
cualidades humanas, las cuales son posib!es solamente por la
complementación mutua en una digna ~arernidad. Esta nu_eva
cualidad de la conciencia humana, no simplemente deducible
de sus elementos generativos, significa una conciencia intuitiva
y espiritual-afectiva, racionalmente ordenada o ra_~bién una
conciencia Lógica-racional, intuitivamente y esp1rztuttÍmen:e
fundada e integrada. Tal estruc~ura integral d:, La conc1encra
humana significara un salto creatrvo de la evoluc1on, el_ q~e hoy
parece necesario y ya se inicia. Quiz:í los sufr1m1enros
económicos, sociales, religiosos y morales actuales de la
humanidad, los cuales radican en las mencionadas limitaciones
y fallas de las culturas tradicionales, al final se puedan
entender como los dolores del dar a la luz. una cualidad
esencialmente nueva del ser humano. Cualidad que contenga
una
inmanencia más profunda en
la naturaleza Y
simultáneamente una trascendencia más alta de ella y de cada
realidad mundana, y así una capacidad más sensible y abierta
al amor y a la libertad responsable.
Pero volvamos la mirada a América Larina, el lugar
privilegiado del encuentro de las culturas y fabrici del nuevo
hombre: ¿Cómo definir, desde nuestra visión europea, su
identidad cultural? Según lo que ya se ha mostrado, esta no
puede ser una mera continuación de ~as culturas europ~as en
América, ni algo totalmente d1sr1nco. Al determinarlo
oncológicamenre, se ofrece el concepto de una nn,zfogít1 del ser,
que viene de la tradición filosófica e u ro pea y da 1~1gar a una
propuesta de semejanza, o en otras palabras: seme;anza en !11
desemejanza y desemejanza en La seme¡anz11.
Esto se ejemplifica con nuestra comparación de la
integración cultural con una investigac1011 química: Lis
substancias generativas sufren un cambio cualitativo por su
síntesis en la unidad más rica &lt;le la nueva sustancia, la que Lis
distingue en una semejanza desemrjantt, rcvcl.índoln )'
comunicándoles su perfección. Pero, ¿cu,il e s la imponrnci,1 dl'
esta nueva identidad humana, hacia l.t cual Arnéric,1 L1rina
(¡()

parece estar en camino? Lo que implica esrá claro: un nesgo,
pudiendo también fracasar. ¿Esro es imporc.rnte para la vie¡a
Europa?
La cu!rura de Europa -desde hace quiniento s años- , ha
sido asimilada por América, bajo las condiciones naturales r
culturales del Nuevo Mundo. Pero es en América Larin;,
donde los cambios van, como hemos visto, en dirección de una
humanidad más '.nr~grada y humana, y justamente los
~onr~asres, concrad1cc1ones, tensiones y sufrimientos en su ser
1mpl_1can la oporrunidad de profundizar la humanidad. El
se nr1~0 de este acont~cimienco histórico, que significa un paso
esc_nctal en. la evolución de la vida, podríJ ser que la culrura
lar1_no~mencana dé luz y haga reaccionar a Ll vieja Europa, la
rcv1ral1ce Y la ayude a ser más humana, comunicando s11
esp_iricualidad humilde a la racional Europa, la que está en
peligro de esrancarse en su hábiro de orgullo.
:º_r último, permíraseme ofrecer una profundización
reolog1ca de nuesrra reflexión filosófica. Esre movimienro
cul:ural circular, en su egreso de la cultura europea a América
Lar1na _Y en su reac ció n y rerorno, significad, en la
profundidad de su ser, una panicipación en Li \'ida irinirari.t
&lt;le Dios: en cuanto que Dios Padre, se enunci.1 en el /o(Jos,
consriruycndo así un espacio person.d en sí mi!&gt;mo '\_.¡
enc_ucntro Padre-Hijo, y que ,1mbos cumplen ,. llenan esrc
r ~ c In ro por el de r r a ma m i en ro &lt;le I E:.s pi r i r u San ro , que e, 1.1
vida comün del Padre e Hijo.
Eu ropa, por &lt;;u disposición lógico-racion.tl, parece·
acentuar una particular p.1rricip.1c:ión ~!, rcprc sc 1n,,c ión tkl
lagos Divino, pero desde el esc:ido basra rne .1licn,1do v
perv_errido de. su racionalidad, es el / ogos cmuji',wlo. El
cam1n,o de _la libcr.1ción por l.1 razón r de la ematH.ipacion de
l a CJ_ z o n rn 1s m ~ , t e_ m a y c o n re n i do de Lt his ro r i a rn I o pe ,1 , es e 1
camino del sufrim1cnro v de lJ cruz..
América b~ina, al c~nirario, por su Jispo,ic.ión 01 iginar1,1
culrur,11, man1f1esu un,1 JLc11ruJJ,1 rd.1LÍ&lt;Ín l.Oll el Fspintu
Santo, el cual e:; el espíritu tk l.1 inrl·gr.1c:icí11 crc.1dor.1 v de 1.1
unidad. Por la entrad;¡ y rc:Lt:pción de: Li r;rní 11 •1lirn, 1d, 1
europea y de l.1 cruz, esr.i rcl.1ció11 rnult.t ser 111.Í\ profund.1.
(,!

�Y :isi, desde la pcrspccciva de un,1 ,1mpli.1 p,1rci~i¡1.1 lión dl- 1
desarro_llo cu lrnral del mundo l'.11 la vid.1 Jivin,1 rrini t.tri,t, ,n.i
conventcnrc que América Lirin.1, rl'spondicnJo ,1 ,u ,n
forma.do ~1 or la rac ion;~liJ.1d y cl logos l'uropco, comp.irticr.i '&gt;ti
esp1rirua
l1d::1d. con Europ '.
·1 Un J,· ''tl(&gt;ºO
A 111l'I'IC.l
· · • ¡ ,1[111.l
E
~
- u rop::i , as t :tccncuado, podd promover prnfund.1111cncc el
desarrollo cu l rural mundi:1I.
En es te sen t id o , se p u e d e d..,. e 1·r qut': A menrr1
· · / .t1ri1111 t.1 el
riesgo y fa espera11zr1 dt'I mundo.
LA PANSO FÍA D E JUAN AMÓS COi\t E'.':1 0 ( 1592-16- 0) CO;\I O
CONCEPTO DE UNA PAZ CREATIVA '
Dr Er\\'1íl Sch,id,·l
l'n1,·~rs id:1d de [l.1mhng. :\lcm,rn1.1

Al [&gt;,.o( Dr. /)r. h.r. f{rn¡r¡rl, Brrk p11r , 11 ~,¡ i"!Jmp!u111r

1. Prelimin ares
1.1. Datos biográficos

62

El caos político de la Guerra de lo~ Treinra Aiíos, la disgreg.ición
en el establecimiento de las cienci.1~ concempodnea~ ..1sí como l.i
pelea intraconfesional durante el tiempo de Li Comrarreform.1
provocaron J Juan Amós Comenio (en checo: Jan Amos Komensk!:)
que iniciara, con esfuerzos casi ínfatigabb, la reforma uni,·er)al de
los asuntos humanos. ¿Quién fue e~te hombre? Como human1.,td
generoso, teólogo colerante, pedagogo ~ensible ~, filó~ofo per~pícaz:
Comenio pertenece :1 los Hermanos Bohemo-i\ 1or.hos que
conc ínuaban la herencia del husismo. Comenio nació el 28 de marzo
de 1592 en Nivnice (i\forav ia); despué~ de sus e~rudios en Herborn :·
Heidelberg ( 1611- 1614) fue re~ponsab!e desde l 618 de una
parroqui:1 en Fulnek (:-..lor.1,·i;1). pero al poco tiempo se ,·io inmer,o
en los disturbios de la Guerra de los TreinCJ :\ños; por lo,
Conrrarreformadores de la dinasría de Habsburgo fue perseguido con
una orden de arre~ro. :· en 1628 fue (j unto con su cornunid.id
fraterna\) forzado a abandonar (¡para siempre!) su patria. :\
temporadas \'Í\'ió como exiliado en Leszno (Poloní.1 del Sur), donde
en 1648 fue elegido como sumo obispo de su comunidad. ln,·irado
63

�por su circulo ingb de Jrnígo.,. en 16-+ l hasc.1 el 1(H2 ,·1,,10 J.
Londres, en donde un Colegi o de l.1 Luz debí.1 Jbrirse pJra l.1
reJli2J.ción de ~u proyecrn prn~óf1co (lo que. sin embargo. fr.1C.1.só por
cau'ia:- exrerno-políríca.',). De:-de l 642 h.isca 1648 Comenío escribió
er. Elblag (al este de Gdansk) libro'í de cexto enorgado-" por el
canciller sueco Oxen)tjerna. De.',de 1650 hasta 1654 rrabajo en
Sárospatak (T ran'iih·ani.1) para reformar la escuela lacína del príncipe
Rákóczi. Después del incendio de Le\Zl10 causado por 1.i~ rropJs
polaca-" (en 1656) Comenio :,e trasladó (co n mi.-, de 300 familiJs de
su comunidad fraternal ) a Am)terdam, donde ha)ta el final de su \·ida
(el 15 de no\·íembre de 1670) 'ie implicó en impernosa.-, contro\·ersia-"
teológica.', , especialmeme con lo.', Sociniano, que cricicab.in a la
Santísima Trinidad·.
1.2. Llamado a la paz con todo y con todos
\;adíe meno) que Albert Schweiczer. premio \:obel de la paz, nos
da la siguiente apreciación de Ju.in Amós Comenio:
Él, rl primero. reconor/ó la importanna dt lo inrernanonrzl, .,11
grandfza es que es 1n_{rmgablt. Rtconoc10 los ,r,na;, dt los r¡11t l,1
_filoso_{ia debe ornparse en ti 1111111do, mimtra_; quf Írl fi/o;o_fia
corrienrt painaneúa en ocuparH de s; 11w111a. Comeruo fia ,,¡
primn filó.,o_(o quien ie sintió obligrtdo 11 ocupar.ie conti&gt;111r1m;ntt J,,
los P' ob!m1as de la paz. En él la filoso_fia ..-e mrue a ,rarar ti rimb:to
po/it;co. ÍI no Jiu ningun .roñador'.
Comenio 110 fue níngün ."1011.i.dor porque -como teólogo-,
concibió u11.1 ciencia que, consriru~·éndose desde el mundo :,en,u,d,
anJliza el mundo bJjo el Jspecto holbrico ~· por ello mediJ.nce lJ
ceoria de Ll.'I cau,a\ con~i~ue
un enrendimiemo de L1 creati\·id.1d
'inag,orable del origen di\'i 110 del ,er. Precisamente ;1 CJ.ll:,J. ele 6tJ
experiencia original e,r.í moriqdo a elab orar una pedJ.gogía que -nd,
allá de h\ b,.irrer.1, hí,córica) y junrn a una or:enr.1ció11 liJci.1 el
fururo- )in·e pJ.ra que todo_¡ los ho/1/bre_¡ (omne,) apre11dJ11 rorl,z_¡ lai
cosas (o mniJ) de una manera holí.irica (o mnino)'. Por ello ,e ,1,p1r.1
nad.1 mi, que .i.l "biene:-rJr co111C111 del gene ro humano" (DK 1'1 ,
39.25 \. ) . LJ., e., cuelJ, corre:--ponditnre:, ,e conciben corno ··r,illere., dt
la humanidad" (/111111a11itaw officinae: íb. 7 1.40 ,. ) Debido ,1 ,11

camaño universal están pensados para no dar "recetas patentes", sino
para ofrecer impulsos más efectivos para la realización de la paz
6
mundial que (según Karl Jaspers) representa la "única salvación" para
el género humano amenazado de formas múltiples.
''Salus populi sprema !ex esto" (El bienestar del pueblo será la ley
suprema). Esra frase desde el esbozo del derecho constitucional de
Cicerón (De legibus 11!, 8) también es dominante en el deseo de una
reforma universal de Comenio (CC ll, 665). Dicha frase en él se
amplía a lo cosmopolítico sin perder el contacto con la realidad. Ya
como sacerdote recién ordenado Comenio escribió Cartas al cielo
(listowé do nebe; 1619) para denunciar públicamente las
discordancias sociales de su región . En 1637 publicó, ya en el exili o
polaco, su Vía de la paz (Cesta pokoje) en la que por la disputa con
Samuel Maninus, un pastor luterano, desarrolló "los principios
básicos de una paz religiosa" '. Comenio también participó en la
preparación conceprnal y, como delegado, en la primera fase del
CoLLoquium Charitativum en el cual el rey polaco Wladislao (en 1645)
en Torun intentó reunir las confesiones protestantes, exi~l~~~es en su
reino como refugiados, con los romano-católico{
Dicho coloquio se desarrolló, sin embargo, como un coloquio
1
"irritante"· y fracasó. Comenio no se desanimó por eso. Más bien,
revisando las experiencias negativas del coloquio de Torun (y de los
otros imemos de reconciliación) consiguió con creci~nte evidencia el
entendimiento de la necesidad de una reforma universalmente
concebida. En su obra tardía Lo único necesario dice en retrospectiva:
"Un Laberinto Largo y molesto jiu mi estudio pacifista (studium

irenimm). A ello diversos trabajos se refieren los cuales elaboré en el afán
de reroncíliar (si Dios quiere) a los cristianos que luchaban, unos contra
otros, por mestio11es de la fe de manera diversa, nociva y aun perniciosa"
(DK 18, 124.24-26). Él aclara en este contexto: "La obstinación con
la que lo~ criHianos luchaban entre sí, así como la inutilidad del
esfuerzo por la cual hasta ahora ejercían la reconciliación despertaron
en mí el conocimienco lleno de esperanza de que el todo se pueda rnrar
de forma mds fácil que las partes de ese todo, así como al cuerpo,
coralmence afectado por la enfermedad, se le debe administrar mejor
un medicamenro común que una tirita en la cabeza, en el pie, en el
coscado, etcétera. Mi deseo por tanto empezó a extenderse a ar¡uello r¡11e
65

�todo rl ghuro humano (litigante, por todas partfs, ron las rosa.\', ron sí
mismo y ron Dios) se reronriliara. Y nnpeté a buscar ron la 11/sta rnedío.1
y vías ron los rnales esto pudiera realizarse" (íb. 124.38-44).
Francamente se articula aquí la aspiración a una .tclaración
holfstica y universal del problema; para lo cual es característico que
no se detenga en lo meramenre teórico, sino que siempre rambién
tome en consideración la realización práctica de lo conocido como
necesario. Es decir: Los escritos de Comenio siguen por sí mismo~
fines correctores: "metas universales que no pueden superarse por nada
deseable. A tales metas pertenecen también medios seguros y permanentes
1
que dirfctamente nos introducen en lo deseable" (DK 15 1, 107. l 6-19).
En cuanto a sus libros de texto y esrudios didácticos, Comenio
expone que no los compuso como "pedagogo", sino como "teólogo"
(000 11/4, 27); de manera semejante tenemos que suponer que su
reforma pansófica finalmente está motivada por teoremas teológico~
y, pe dio, contiene más de una teoría contractual pragmáticamente
sutilizada que intenta domar la "naturaleza de lobo" del hombre.
Corno teólogo, Co menio señala que "Dios nos llamó a la paz (1 Cor.
7, 15)" (DK 1, 32.40) que "nuestro Dioses un Dios de la paz" (CC 11,
447), que el mensaje cristiano representa esencialmente un "evangelio
de la paz" (Efes. 6, 15) (Angelus pacis, § 4). De allí es válido para él:
"Tenemus sectari pacem cum omnibus" (Tenemos que proseguir la paz
con todo y con todos; DK 14, 309.7; CC I, 76).
1 .3. Hostilidad odiosa y consentimiento alentador

La perspectiva comeniana apostrofada abarca las "cosas" (b
naturaleza sensualmente dada y las circunstancias político-sociales),
"nosotros mismos" (el alma intelectual del hombre que tiene que
educarse completamente según sus potencias comunicativas) y "Dios"
(el origen eficiente, formal y final de todos los seres). Por ello
Comenio intenta superar las estrechas interpretaciones fideísticas y
biblicísras de lo que se considera "cristiano".
De esta interpretación pansóficarnenre concebida, resulta que se
sospechó de Comenio -incluso los hermanos de su propia comunidad
1
lo hicieron º- y fue objeto de hostilidades odiosas. Samuel Maresio
(profesor de teología en Groningen y belicoso guardián de la
66

ortodoxia reformada) creaba polémica.'&gt;, con max,ma vehemencia,
conrra el anciano Comenio (de casi 80 aflos). Le reprocha a él, que se
mostrara demasiado miedoso e indeciso "en la densa de la causa de lo~
protestantes contra los papistas" (Ancirrhericu.-,, Groningae 1669, Pág.
6). Para él, Comenio "e~ un hombre que aborrece roda polémica
contra los enemigos de l.i religión ortodoxa, y que en ello - a causa de
su indiferencia religiosa (ex rno in religíone i11di/ferentismo)- a rodas
las sectas ofrece su mano a la reconciliación y a estas ofrece los signo.,
de la confoaernidad" (íb. P,íg. 11 ). Eso e~, segün Mare~io, un
proyecro que "horroriza al todo cristiano" (íb., p:íg. 69). Y no sin
malicia, Maresio adjunta: "le molesta a Comenio ff"e ms pamófiros
consejos 11anidosos y asoladores, no los apruebo" (íb., pág. 4).
Lá polémica de Maresio se opone al parecer corneniano de que
las controversias teológicas deben ejercer~e " con amor y sin amargura"
1
(in amare, sine nmarore/ • Descuida el enrendimienro que Comenio
presenta con una cita de san Ambrosio: "Una rorrección fraternal tiene
mds efecto que 11na amsarión irnpet11osa. Aquelfa provora una
consideración respet11osa, esta arnsación, sin embargo, p: :.-d11ce una
11
a11ersió11" • Maresio, haciéndose roralmenre insensible a los proyecros
pansóficos de Comenio, se convierte en un apologista ciego (y a veces
rabioso), que siempre está defendiendo fórmula., dogmática~ que
exigen obediencia absoluca en los asuncos de la fe, y que, en caso de
negación, reacciona con agresividad franca.
Tal apologética en el tiempo de la Reforma y Con crarreforma,
especialmente en la Guerra de los Treinta Años, ha producido un
desastre indescriptible lo que rambién Comenio ruvo que
experimenrar "en su propia piel". A causa del aumento de las
rendencia~ ecuménicas y del diálogo interreligioso. actualmente ral
apologética parece -¡gracias a Dios!- en general superada. En ello se
puede considerar una rehabilitación tardía del deseo reformacorio de
Comenio.
Ya en m riempo Comenio, sin embargo, ha experimentado
también un reconoc1m1enro estimulante: Los concejales de
Amsterdam financiaron la impresión de sus Opera didactica omnin,
que fueron publicados en 1658 y recibidos de manera muy acogedora
(benignissime), porque en ellos se descubrían consideraciones
provechosas no sólo para la juventud cristiana, sino también para
otros pueblos se apreciaban como fructíferas. Además dichos
67

�consejales le pidieron a Comenio que -de igual manera que anees
Hugo Grocio, pero más concisamente que él- resumiera la verdad de
la religión cristiana en su "núcleo pansófico", para que se pudiera
comunicar con los pueblos paganos y mahometanos (con los que
tenían conexiones comerciales por codo el mundo). Para que
Comenio pudiera elaborar sus estudios sin estorbo, le dier_on a él,
como exiliado, una llave para la biblioteca municipal y le pusieron un
despacho a su disposiciónu.
2. "Consulta católica" como idea directriz para propuestas concretas
de enmienda.

para que terminaran la guerra marítima entre Inglaterra y Holanda'g.
En el invierno de 1641/42 Comenio, invitado a Londres por un
círculo internacional de amigos, concibió su Vía de la luz (Via lucis);
un escriro programático, por el cual -en medio de una simbología de
la luz altamente diferenciada, y en la perspectiva. de una filosofía de la
historia- se sondean las condiciones y posibilidades de un sistema
19
universal de enseñanza • Su Didáctica magna la proyecta para la
1
juventud "de ambos sexos" (DK 15 , 35.7) corno un ''arte universal
por el cual todos los hombres puedan enseñarse por el todo"(íb.
35.2).
2.1. Duda aguda, pero no una conrinua desesperación

Una primera indicación a los planes pansóficos refor_madores clara
de abril de 1645. Comenio escribe a su mecenas Ludov1cus de Geer:
"Estoy trabajando en una obra cuyo título es: Consulta católica para
la en· :,,nda de los asuntos humanos, dirigida al género humano, sobre
14
todo a los eruditos de Europa" • En este proyecto (cuya elaboración
Comenio gestionó hasta el fin de su vida, y que fue publicado
.
!&gt;)
pósrumamenre en dos volúmenes gran dís,mos se c~ncenrra_n, c_omo
en un foco, los motivos más importantes de humanismo e iren,smo
de la modernidad temprana: Se trata aquí de la reconciliación, no
solamente de las confesiones cristianas, sino también, de las religiones
mundiales. La mejora proyectada no sólo se refiere a parres del género
humano, por ejemplo a los cristianos; rnuesrra más bien -iY en ello
consiste lo 'cristiano' consecuentemente concebido!- una dimensión
global: El hombre representa aquí, por sí mismo, el "objeto" de lo:.
esfuerzo"' de una. reforma universal; simultáneamente es, por ~u
comtirución esencial, el "sujeto" que efectúa la perfección de sí
ITIIStnO.

Comenio es también consciente de que "rodo" en ~u proyecw
1
reformJ.torio no puede lograr:,e "'¡ las "parre~" e\tán de:,cuidJda:, • Por
ello Comenio, como reólogo, \e preocupa r;.unbién. dependiendo de
sus fuerzas, de la polícicá y de la en~eilanza pública. En 1655, por
ejemplo, escribió un discutido elogio ~obre Cario~ Gusravo, rey de
Suecia, porque esperaba que con él se esrabilizaría la lib~rr,Hi religio~a
de rodas comunidJdes reformadas, que vivían como refugi:ido., en la
1
Polonia carólica ' . A la edad de 75 ailos, Comenio envió su ingrl di'
fa paz (Ange/11s pacis) a los diplomático., reunido:. en Bred:1 (HoiJn&lt;l,1),
(,H

Desgobierno y guerra, disputas estériles entre los doctos y
discordias fatales enrre las confesiones, ocasionaban (como se ha
mencionado antes), a Cornenio la iniciación de su proyecto universal
de enmienda. Con este quiere habilitarnos para recuperar "la paz con
las cosas, con los hombres y con Oros" (CC ], 35). Conductor es en
ello la reflexión, que cada esencialización de un particular
espaciotemporal, a causa de la nihilidad inherenre en ello, se hunde
siempre de nuevo en sí mismo. Todo esto se puede ilu.mar con
numerosos ejemplos de la historia universal. Con respecto a ello
Comenio considera: "En vano hasta ahora se han esforzado a1ueilos 111e
trataban de establecer un reino 11niversai para iÍ mismos o para alg1ín
hombre" (CC 11, 790). De allí resulta: "El hombre debe buscar m meta
final mds allá de lo temporal y espacial. Porque en medio de lo visible y
lo caduco, el hombre no halla ning1,n lugar en el que pueda mantenerse)'
donde pueda encontrar el cumplimiento de si mismo'' (DK 14, 27.2931).
Un diagnóstico perspicaz del mercado de vanidades humanas,
presenta Comenio (en 1623) en una obra temprana poéticamente
agradable, en Laberinto del mundo. La crítica aquí, se refiere a todas
las ocupaciones sociales: a los artesanos, milirares, nobles, tilósofos e
incluso a los clérigos. En codos se acusa, cómo la presunción
aurocrárica aislante produce consecuencias fatab para la vida común
de los hombres. Comenio con ello persigue meras semejante., como el
jesuita contemporáneo Baltasar Gracián ( 1601-1658) que en su
Crfticon azora las desproporciones en la cultura corre.,ana de la
69

�modernidad temprana de España, y que por eso_ t~~ta de
introducirnos al desmgaifo, es decir a la "liberación de la dus1on
. , an lOla
1
b
ilustración; a la desilusión (Ent-rauschung) y a la 1~sem agu_ez •
Pero -de otra manera a los existencialisras modernos - Comento no
se detiene en la mera &lt;lescripción de las deficiencias; no se abandona a
la "embiaguez de la vanidad general":, . En sus remp~ano~ escritos,
para su consuelo (especialmente en su Centro de segundad f~entmm
semrítatis} de 1633), no se entretiene con vanas promesas a¡enas al
mundo; está aquí, más bien, profundamenre m1~tivado_ y dis_pue_sto a
la enmienda universal de los asuntos humanos . El d1stanc1am1ento
de codo lo contingente en este contexto, se prueba como condición
previa necesaria para una reforma que se en:prende ~ajo el aspe,~co
holístico y con una necesidad interna. Comento acentua con ello: La
duda es el principio del saber en tanto que estimule" (no la
desesperación de lo defecruoso, sino) "la investigación de la verdad"

(CCl,813).
2.2. Auto-relacionalidad pura del ser absoluto como primordial 'de
dónde', 'en dónde' y 'a dónde' de todos los entes.

Por el distanciamiento del acto dudoso, se aclara y agudiza la
mirada a roda el ente visible. En ello se pierden opiniones triviales
(como, por ejemplo, la de que el ente espacio-temporal sea la causa
suficiente de sí mismo o nazca por un puro "azar". El sujeto del
pensar sensibilizado se hace consciente de que el ente visible no pueda
entenderse - ni según ello enmendarse- , si no está realizada la
transición interna hasta el fondo del ser incondicionado, hasta lo que
"es" puramente por autorrelacionalidad. Las fases del movimiento de
este fondo onro-a.rmónico, Comenio las logr:i exponer combinando
ingeniosamente citas bíblicas y adjuntando la tríada pitagórica de:
'principio', 'medio ' y 'fin'. Comenio aclara: "Dios ... dice a Moisés que su
nombre es 'yo soy el que soy' (Ex. 3:14); por eso indica que su ser se
mueve de sí, por sí y en sí. Porque de él, por él y en él están todas las
cosas (Rom. 11:36). Aquel por canco es de sí mismo antes que el otro
es de él; es por sí mismo antes que el otro es por él; es en sí mismo
ames de el otro es en él. Como ente primero, es naturalmente antes
que codas las cosas. Porque rodas las cosas tienen su principio, su
70

~edio.y ~u_fi11 en él; él, s_in emb_argo, posee en ~í mismo un principio
sin prtn~1p10, un medio stn medio, 1111 fin sin fin " (AS 951 ).
Segun ello, el fondo divin~ del s_er .~e presenca por un ritmo triple
q~e p uede marcarse. con el_ ~nmord1al 'de dónde', 'en dónde' y 'rz
don~e _ del ser 111cond1c1onal y que por estas fase~ de su
~,nov11~,1enro, - moviéndose- permanece idéntico en sí rnisrno. b
anres de to~as las cosas, namralrneme no en ningün senrido espacial
o temporal., s1110 en un sentido óntico-consrirucional. E:; decir: Cada
herer?gene1dad y cada alteridad (con respecto al contenido), e., d
excluida. del fond~ del ser. Este puede ser sin el enre, pero esre no ~in
aquel. En el sentido ~e esta diferencia onrológica (por la cual esrá,
concep,ru~lt11enre, eliminada la mezcla pamefsra entre Dio~ y mundo)
ha de_ decirse: El fondo divino del ser, es rrascendenre en cuanto al lo
espac10-rempora!; y permanece así, si lo deja ''ser" a cama de su
autocomun1cJ.c1011 abundante. Él es la inmanencia trascendenre
dentro de c~da ent~ c~ncretamenre dado, y puede averiguarse en éste
como la reJ.l1dad pnnnpal de roda lo dado.
~n su _Centro de seguridad, Comenio se refiere :i tales conexiones.
~e _s'.mboltzado en un árbol cómo todo lo visible asciende desde lo
111v1s1ble, y lubla en esre conttxro de un triple ''rizoma" de rodo lo
creado, cuya creatividad se caracteriza por la interpenerración distinta
de 'poder', 'sabiduría' y 'bondad (moc, rnoudrost a dobrota; DK 3,
483.33). En el Prernrsor de la pansofla de 1637, explica incluso con
res~ect? a la_ mis1.~a ~ríada (que se presente aquí por potentia.
1

sap,entw, b,onttas): Q111en conoce estos tres, lo conoce todo; porque en
11
este triple genero consiste La totalidad de las cosas" (DK 15 , 36.42 s.).

2.3. Autocerciorarse del hombre por

e

• ,

memona, 'intelecto' y

'voluntad'.
, ~a concepción mencionada arriba, pierde la apariencia de lo
mpttco , c~n pronto como se considera la significación onroanrropolog1ca. que ~omenio presenta con las siguientes palabras: ''Si
estamos en D10s y s, nos conservamos por memoria (pamér'), intelecto
(rowm) Y voluntad_ (vllle/' en él, tendremos paz y seguridad" (DK 3,
487.15 . s.). Ev1dencemenre, Comenio introduce aquí el
aurocerc1orarse del hombre, siempre perteneciente al ser de las cosas,
71

�f

. "
se uridad" con L1 participación ~ro~esal
como lo que garanma paz Y •
por cierro, no significa
1
del fondo divino del ser. Aquel a _Pª~ se_góurac,readora de la inagorable
.d
, bº 1·mplica a 1m1tac1 n
l
nada ríg1 o; mas ien
ºd
, y un ser enardecido por a
.. d d
e conmov1 o por esta
creat1v1 a , un s r
f . d por Comenio con un
realidad actuante. Eso está para rasea o
hexámetro de Ovidio {Fasti 6, 5):
, .
, "(CC 11 784)
"Ést Deus In nobís, agitánte calesnm11s tpso
' d
'')
. t as que él accÚJ nosotros nos cnar ccemos .
(" Dios esrá en nosotros; y m1cn r
. resenra en el sol externo en el cual han
Dicho enardecerse, ya se P ' d , ( .
'ta/is) un 'esplendor'
.
• der genera or VlS genz
'
de disringu1rse un Pº
, . ·ri
e (calor) (DK 4, 407.2-6).
b
d ( ¡ d ) y un 'ca1or v1v1 1cant
ilustra or sp en or
. ¡ demos decir que cada hom re
En referencia a esta analogía n~rura_, ~do d m~ntal posee una afinidad
.
· tud de su ,nrerion a
'
d
~,ngular, que en vir
·h
d
"sol interno" consciente e
·
e
que
acerse
e
un
•
al origen del ser, nen
. . . ·
mo el hombre interior
, .
E· roceso se in1c1a tan pronto co
.
"(
s1 mismo. ste P_
.
acidad, "que acoge en sí nusma por
realiza su memoria como una cap
I ente percibida~ allí las
·d
1 ) ''la~ cosas sensua m
•
I
e:.uucturas
ea es
·
.·
" (D K 15 11 195.6 s.).
. .
.. · de nuevo las remtuye
'
.
conserva y. s1 e:, necesano,
.
. la relación real y mundial
Así considerada, la memoria garanma
b.
. d d de las
•
·
.
h
ano · La ar marte a
·1
I
autocerc1orar~e
um
d
d I
e acto . e
. 11-•lmas
.
.d
,
.
.
se
evita
porque
en
e
o t eo 1og,ca:., .
comuucciones raCIO ª ·
. DK 151 ¡ 83.11). los
1
d ¡ cosas (inte!lectus rerum,
·
imetecto e llS
, .
•
..' n
resenrados de ral manera que ~on
contenidos problemac,cos edstad P_ .· . p el 'e,plendor' del incelecco
, ·
. p r ello pue e ec1r~e. or
·
por s1 mismos. 0
.
,
,c.co de la.) co,a:-.,
.
.
1 • oder generauvo
e:-.peclll
d1ferenc1ance, e P
.
.
·presividad distinta. En v
1 111emoria com1gue :-u ex ,
.
·1
almacenada:-. en a
• '
•
v
por
la
e\trucrura
rea
1
por escas. precondiciones inrra-me11::;ite~v;e;: ,11olr111tad ~orno "centro
aclarada rnrelectualmenre-, ~e co .
,
" ('b 183 12 ~. ). A la
d· . l.i accione~ humana~ 1 ·
·
d
conducror e ro as :·
d
d . "calor" se debe que lo
•
1 · ·d· d propia de la vo1unta Y t su
' ·
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impu
s1v1
a
.
d
¡.
da
·1 L1 J)ráctica }' ,e integra en la v1 .i
teóricamente mira o ~e era., a '
d
. d e como una
L . deliberacione, precedenr6. pue en enrtn en,
fi
.

común.

. ~~
(olo'gica .de u11.1 frase forrnul.ida en una con e-renc1JI
¡)rec1s1on
on
,
d
, 1 · .1ge11 de
, .
. b . "C dJ hombre e,ca creJ o :-.egun a 1111
ecu111en1ca, a sa er.
J
d ¡ b dJ i11u.d a
. T . o.,1, De allí puede aclarar,e que ca a 10111 re ti 1 1
D10,
rin
·
'
edio t t a
111
,
.
a
qué
época
o
a
qué
nación
pertenece-.
por
que :-.exo,
72

coherencia triádica de memoria ' real ', inrelecro 'ideal ' y voluntad
'final'; expresa uno completo en sí (y por ello un divino). (Eso ya
puede considerarse en el hablar cotidiano, fundado en la frase
elemental, que consiste al menos en sujeto 'real', predicado 'ideal' y
cópula 'final '. Por eso decimos aJ hablante anacolúticamence:
';·Complete su frase! ¡Complétela, para que podamos continuar la
conversación!")
El proceso ternario, aquf indicado aparece, por cierto, para
nosotros siempre sólo bajo la condición espacio-temporal; por su
ritmo inrradiferencial, no obstante, transciende todo lo espacioremporal. Participa de la energla creativa del "sol eterno", es decir del
acto de ser de Dios creador, que por sí mismo está más aUá de las
condiciones mundiales. Comenio, ilumina estas conexiones
estructuro-analógicas diciendo: "Oros es aquel poder eterno, que todo
lo funda y sustenta, la sabiduría, que todo lo gobierna, y la bondad,
que todo lo erige a fines saludables. El hombre, sin embargo, es una
imagen de Oros, que está dotada de un poder semejante" (a saber, de
26
una memoria real fructífera ) "de un intelecto y una vo: ....:~r:id" (CC
TI, 154).
El autocerciorarse, constituyéndose de memoria, intelecto y
volumad; posibilita al hombre, para que conozca en la naturaleza
sensible un "espejo luminosísimo del ilimitado poder de Dios, su
1
sabiduría y bondad" (DK l 5 , 57.13 s.). Es decir· De tal manera
Dios, mundo y hombre; pueden concebi rse en convenio y armonía
por medio del único acto de ser (que significa un expresarse inmanente), y en consideración a los modos del ser esencialmente diferentes.
Dicho acto de ser se presenta en "Dios como en el arquetipo (ut in
archetypo), en la naturaleza como una acuñación de Él (11t in ectypo) y
en el arce humano" (q ue reúne en sí la naturaleza a lo divino) "como
en un contraproyecto (ut in antitypo}" (DJ 15 11, 38.24 s.).

2.4 ¡Ninguna esencialización de lo negativo!
Esta perspectiva, en la cual ser, conocer y obrar son concebidos
como una plenitud actual, y que por estos momentos ha de
caracterizarse como una totalidad onto-logo-étici', otorga a Comenio
una certeza interna; dice por eso: "La nihilidad de este mundo va a
desaparecer. .. ; el ser, sin embargo, que viene de Dios, va a existir
73

�perpetuamente" (CC I, 667). Este conoc1m1enco de la positividad
pura del fondo del ser, elimina cada indiferentismo "idealístico",
según el cual el ser y la nada (así como lo verdadero y lo falso, lo
bueno y lo malo), constituyen la unidad primordial, y según la cual
Dios, debe parafrasearse como "un contrario eterno entre tinieblas y
2
luz" 8; y (desde Jacobo Bohme) el tormento (Qua!) irmadiv~~10
presenca la fuente (Quelle) de las calidades (Quafitdten) de las cosas
Comenio reprocha cal encendimiento, anotando en Jacobo
Bohme que él designe a Dios, con menor preocupación (minttS caute:
CC I 363), como el autor de lo bueno y de lo malo JO. Contra e1 puro
voluncarismo, que es característico de las construcciones sistemáticas
del racionalismo idealíscico; Comenio apunca, con respecto a lo que
resulta de una interpretación integral de la interioridad del espíritu
humano: "Querer acuñar la voluntad antes del intelecto de las cosas"
1
(y sin él) "es un juego inútil" (DK 15 , 183.14~16). Porque "lo que es
desc0,.,')cido, tampoco se desea" (ignoti mdla cupido-'1,- DK 18,
J 64.33). En un análisis más detallado esro significa: "Nada se
proyecta por la criatura inceleccual, nada que ames no estuviera en la
voluntad. Pero nada está en la voluntad, que antes no estuviera en el
incelecto; y nada está en el intelecto, que antes no estuviera en el
sentimiento. Pero nada, tampoco está en el sencimienco, que antes no
estuviera producido en el fenómeno; y nada está en el fenómeno, que
antes no lograra la existencia. Nada, sin embargo, logra la existencia,
que antes no estuviera en la esencia de las cosas. En las cosas,
finalmente, no hay nada, que antes no estuviera en el creador divino"
(CC I, 655).

2.5. Autonomía como participación cooperativa de la realidad
divina.

Dios, en este concexro se muestra como la "causa de las causas"
(íb. 652), la "esencia de Jas escencias, de dónde, en dónde y a dónde
todo se constituye" (íb. 651 ). Es el puro poder iniciativo, la pura
sabiduría de la mensura, la pura bondad completiva. Es decir, en
otras palabras: "Todo sin Dios es nada" (Omnia sine Deo nihil; DK
1511, 26.44 s.). "La criatura, como criatura, de sí misma nada tiene
más que su nihilidad. Recibe, como un arroyo de .su fuente, de Dios
su esencia, su vida, su mov1m1enro" (CC 1, 650). Todos los
74

fenómenos espacio-temporales son efluvios de la superfluidad dentro
de la abundancia divina. Al hombre le conviene en e.~te contexto
averiguar los elementos, contenidos en las criaturas, según su
constitución esencial, y ordenarlos, dado el caso, en nuevas
constelaciones (hasta ahora desconocidas). Experimenta con ello, sin
embargo, sus límites. Porque "lo que no posee una cosa según su
disposición, por ninguna fuerza puede atribuírsela" (íb. 640). El
encabritarse titánico, contra estos límires, produce la ilusión de que
todo lo puede (Machbarkeitswahn). Falsamente se supone aquí, que
Dios es un "rival" del hombre creativo; no se comprende que Dios,
desde su esencia, es "sumamente bueno y comunicativo" (Dew ... est
mmme 'bonw et comm11nicativ11s") (AS 463). Comenio acentúa: "Dios
ha creado las cosas para nosotros, nos ha agregado a nosotros, nos ha
dado a sí mismo" (se nobis dedir; CC 1, 75). A la pregunta ~Qué es la
"extrema tontería"? Contesta el anciano Comenio: "O negar a Dios o
temerlo a Él" (Stuftitia extrema quid? Aut negare, aut metuere Deum;
DK 23, 33.44
De tales deliberaciones onco-teológicas, Comenio saca la
confianza casi inagotable, en el buen éxito de su proyecto de una
reforma pansófica. Ésta se realiza "Deo duce, ratione luce, senm teste''
(DK 12, 83.3). Comenio la entiende como una "llave general" (clavis
11
generalis; DK 15 , 40.32), para la solución de los problemas
urgentes, corno una empresa que es más importante que codos los
éxitos externos espectaculares, por ejemplo, la "conquista de Troya"
((b. 29.34 s.). Por eso cada desánimo, cada desesperación, para él es
"una ofensa a Dios" (íb. 45. 12 s.). Las reflexiones arriba esbozadas le
dan a él la certeza: "Dondequiera que la ayuda humana cese, empieza
la divi na" (CC I, 655). Sabe que la teonomía, no sólo no impide la
autonomía humana, sino que primeramente la funda, así como lo
expresa, por ejemplo, el compositor Johann Sebastián Bach'j. La
conexión siguiente debe notarse: Como el Dios creador es el del mal,
por el rnaf y en el mal es todo, así la reforma pansófica se realiza luego
que "de nosotros mismos empezamos, por nosotros mismos
avanzamos, y en nosotros mismos ponemos nuestro deseo" (íb. 26.36
s.). O, dicho de manera más común: Como toda la criatura es una
obra de la Trinidad operanreJ4, así debemos aceptar que "la obra de la
restitución (opus resitutionis) necesita coda la Trinidad" (CC 1, 1221

s.t

75

�s.).

El sinergismo entre la obra divina y la humana, Comenio trata de
ilustrar por medio de una comparación diciendo: "Una campana
suena tan pronro como es rocada por la mano humana (aunq~e la
mano no es lo que suena, sino la campana). De manera semeJante
nuestro corazón se entrega a Dios solamenre, cuando es 'rocado' por
la mano divina. Y, a pesar de todo, nuestro corazón es lo que se
conviene" (por un propio impulso que lo hace 'sonar') "y" (por de~~o
al origen) "se cransfiere al corazón divino" (íb. 1225). En conex1011
con san Agustín (Sermo 169, 13) podemos decir: "Dios nos ha creado
sin nosotros; pero a nosotros no va a salvarnos sin nosotros ... Porque
en canro que no somos, no pedemos colaborar (cooperari) con Él. Lo
podemos hacer, no obstanre, porque a nosotros se nos han otorgado
el ser, la vida, el movímiemo, el deseo a lo
bueno, el juicio libre y la voluntad" (íb. 1224). De allí resulta:
Tanro san Pablo (1 Cor. 3, 9) se designa a sí mismo y a los apósroles,
que anuncian a todo el mundo el mensaje de la sal~ación'. como
"colaboradore~ de Dios" (cnivEpyoi Owú), como Comen10 ennende a
codos aquello~ que gestionan la reforma pansófica como "cooperarii
Dei" (CC 1, 77).

otorgadas a él (las reales de la memoria as{ como las intelectuales a las
de la voluntad) y, por último y no menos importante, cooperando
con el Creador Trino -se produzca a sí mismo, en un mundo pacífico
en el que, como un todo armónico, se represenra la plenitud del
origen divino. Cada uno está obligado a ello, por lo cual Comenio
formula, utilizando el medio estilístico de una alocución personal:
"Te conjuro a ti, el que lee esto, que te examines a ti mismo: ¿Si
tienes que buscar la verdad, no vas entonces a desear poder lograr las
causas de las cosas omnipotentes?" (íb. 70).
Eso quiere decir: Los especialistas científicos, los cuales eliminan
el aspecto ético, los sagaces versados, los cuales no permiten ninguna
simulación, pero, no obstante (tan pronto como se seducen con
ventajas momentáneas) "participan en rodo"J5, ya no encuentran
ninguna aprobación en la dimensión en que "la verdad universal y
común'' (DK 15'1, 46.24) se intenta. Porque ali{ se craca de una
"sabiduría completa, que en sí todo lo concluye y que es coherente en
sí por rodas partes" (íb. 15.8 s.). Según esta sabiduría, ya no se apilan
las maderas muertas, una sobre otra (como lo hacen los
enciclopedistas); la ciencia nueva que se aspira, se compara más bien
con un "árbol que crece por sus propias raíces, por sus innatas fuerzas
vitales, se despliega en ramas y broces y produce frutos" (íb. 28.30-

2.6. Condiciones de la reforma pansófica.

33).

La reforma pansófica, puede compararse con un nacimiento, con
un renacimiento o regeneración del género humano. En ello .,e
implica además una "mayéucica", universalmente aplicada, segt''.n la
cual. se exige la colaboración de todos lo~ parricipanres. Comen10 lo
ilustra diciendo: "Cuando un niño nace, eso es la obra de DIOS y de
la madre. Pero también el feto mismo debe colaborar, buscando la
salida y enconrrindola; así también la comadrona y ~lis a:,isrenres no
deben e~rar ociosos" (íb. 77).
Así también, al que Sócrate~ pregunca, está bajo la exigencia de
que por sí mismo "dé a luz" la verdad común de lo problernarizado,
así como, .,egún Comenio, todo el género humano :..ufre los "dolore~
de parro". En el conrexro de la globalización, que se inicia ahora, la
rarea inaplazable consiste en que el género humrno, aprovechando
todas las posibles fuentes de conorn111enro (la~ narurab,
inrramentales a~í como las divina~), ;1crivando toda.1 la:, capacidade~

Esta concepc1on completamente orga111ca de la realidad, se
garantiza por una reducción de la complej idad correspondiente, en
tanto que por esta la multitud de lo existente no se destruye, sino que
se presenta la constitución interna de ella. El camino que lleva a ello
es "l. Desde la confusión" (múltiple) "a través de la sencillez hacia la
Unidad" (efectiva), "Il. Desde los errores a través de la reprimenda de
las -meras- opiniones hacia la Verdad' (determinante), "111. Desde
las luchas y combates verbales egoístas a través del amor unificanre
hacia la Paz concorde" (por la cual todos se abarcan) (CC 11, 436). El
"uso ético" (DK 18, 343.35) de ello consistirá en que los hombres
"hablen y obren así como piensan, sientan y obren así corno hablan, a
hablen y sientan así como obran" (íb. 343.39-4 !). Para que ello, (por
la interpretación mutua de los realia, mentalia y verbalia; íb. 343.14
s.) pueda lograrse, tal autenticidad, codos son exhortados a que
"depongan los anteojos de ios prejuicios y así, con espíritu libre,
entren en la conremplación del teatro del mundo. St¡ juicio sobre las

76

77

�cosas no debe orientarse a lo que anteriormente se habían oído sobre
eso, sino a las cosas mismas ... Porque si eso lo dejan de adverrir, no
engañan a las cosas, sino a sí mismos; de tal manera que, el que mira
por un cristal coloreado no colorea ni engaña a las cosas, sino al
11
sentido de la vista" (DK 15 , 50.2-8).
2.6.1. Autopsia en lugar de una razón que juzga a priori.
Para la nueva era de una ilustración común, proyectada por
Comenio, el principio de la "autopsia" (íb. 21.33) va a ser
dominante. En ello, se implica que codas las cosas deban considerarse
"con ojos propios" (CC 1, 770) y (en relación continua a lo
considerado) juzgarse por la propia razón libre de prejuicios. Cada
"juramento" en las palabras de un maestro humano ya no es necesario. Comenio acentúa con ello: "En el futuro les dará vergüenza a
ellos, referirse en el ámbito de la metafísica, de la física, de la ética y
de la polÍlica; a las autoridades donde con razones se puede
11
argumentar" (DK 15 , 42.19-21). De arra manera a como la
''ilustración" históricamente realizada, que se focaliza en "razón que
juzga a priori", Comenio, supone que su "a priori" del conocimiento,
está fundado en la relación con el ser. Su pensamiento por ello es
inmune al "callejón sin salida" al fracaso que (como se puede mostrar
en Kantj6) es evidente, si se requiere una aclaración del tránsiro, desde
las categorías hacia lo empírico, desde el deber abstracto hacia lo
concreta de la vida cotidiana.
En distancia perceptible a un solipsístico monólogo, la ilustración
propuesta por Comenio, significa un "discurso libre de cada
dominación". Pone de relieve con ello: "No hay ninguna causa que
nadie deba recelar de asociar a estas propuestas. Porque él será por sí
mismo, en todo y en lo singular un agente, un juez y un testigo.
Esperamos que en este camino, se consiga un progreso. Nadie aquí se
arrastra en una selva de autores desconocidos, sino que se guía, de tal
manera, a rravés del campo abierto de las cosa.~, que con sus propio!&gt;
ojos puede contemplar y sensualmente experimentar todo. Porque
solamente las cosas, que son lo que son, no!&gt; pueden guiar a la
concordia" (CC 1, 107).
Así, el pensamiento es puesto en la condición de conseguir -más
allá de las opiniones subjetivamente reducidas-, el horizonte de lo
78

que a todos nosotros nos obliga profundamente. "Porque las co:.a!I
permanecen" (en su condición esencial) "para codos inmurablemence
las mismas, nuestros varios aspectos son insigniftcances. La tierra, por
ejemplo, lleva a todos del mismo modo, aunque preferiríamos que
devorase a los que odiamos. El sol dirige sus rayos de mismo modo y
directamente a todos nosotros; que nosotros -el uno al orro- con ojos
envidiosos nos miremos, no desempeña ningún papel. La rosa huele
tan dulce para los judíos, como para los cri!,tianos etcétera.
Igualmente Dios, es también el Dios de todos los hombres; lo que
dice, lo dice del mismo modo a todos los que están dispuescos a
escuch,ar" (CC JI, 451).
2.6.2. Descontento con los intentos anteriores de reforma.
Desde ese nivel de pensamiento, conseguido con ello, es
comprensible por qué Comenio tenía que chocar con algunos
confesionalistas como Maresio. Su aspiración a la armonía común, le
depara la ''desarmonía'' con este. Comenio - oriundo del ~i •. ~iro de la
reforma husita- pone de relieve que es una "confesión de la
imperfección'' (imperfectionis confessio), si alguien asevera que es un
'husita', un ' luterano', un 'griego-onhodoxo', un ' romano-católico'
(íb. 482). De semejante manera critica (íb.) una deficiencia en
aquellos que anuncian que son 'platónicos', 'arisro!tlicos', 'estoicos'
etc. Así, en el mismo lugar, reprocha el chauvinismo de los que se
presentan como 'austriacos', 'españoles', 'franceses', ere.
Claramente Comenio, también expresa su descontento con lo
que se logró en la así llamada Reforma; aclara: "Hasta. ahora ninguno
de los reformadores, ha recibido en su proyecto de enmienda, codos
los ámbitos para los cuales es necesaria la enmienda. La obra de cada
uno se quedó, más bien, en un fragmento. Como cada uno fue
arrojado por las circunstancias de acá para allá, como fue estimulado
por esa o aquella siruacióll precaria, así empleó sus fuerzas y su
sagacidad para poner remedio" (íb. 362). "Varios inrenros, por cierro,
se llevaron a cabo repetidas veces: en ciencia por Valla, Perrarca,
Erasmus, Budaeus, Ramus, Carcesius etc.; en religión por Waldes,
Hus, Lutero, Calvino, los anabautiscas, por Socino; del mismo modo
por el Papa y por uno u otro soberano, en los concilios de Consranza,
de Basilea, de Trenro, por el cumplimiento violenco de ellos por la
79

�espada; en política: por la eliminación de una u otra tiranía, por _la
promulgación de leyes y por la proclamación de nuevos Estados. S111
embargo, en rndo ello se debe considerar que: "solamente en casos
raros procedieron de manera pacífica. Hasta ahoa, rndo está lleno de
violencia, de sonidos de guerra y de disociaciones más grandes" (íb.).
El resumen del anciano Comenio reza: "Nadie -hasta ahora-, ha
empezado con toda la obra; todos gestionaron solamente algo
particular" (DK 23, 211.1 O s.). "Una reforma completa, hasta ahora,
no se ha relizado" (CC 11, 599). Para que la reforma se promueva
-esa reforma que Comenio proyecta y que (íb.) parafrasea como
' renovación' (reparatio), 'restablecimiento' (restittttio) o ' regeneración'
(regeneratio)- aconseja Comenio: "Un reformador, no debe ~er w1
sectario, ni un partidario de una secta, sino de la verdad uni:ersal
católica" (DK 23, 80.23 s.). Es decir: En favor de la enmienda
pansófica, cada intento de sugerencias ideológicas, tiene q~e
rech ~~-~rse. Comenio comenta: "Yo no voy a reformar a nadie;
explicaré sólo, que la reforma es necesaria para codos, entonc~s q~e
cada uno se reforme a sí mismo, cada familia a sí misma, cada 1gles1a
a sí misma, (cada) república (a sí misma)" (íb. 98.32~34).
El orientarse mutuo de los hombres, con respecto a las
condiciones ónticas de la reforma universal, no está excluido, en este
contexto, sino que debe, más bien, considerarse como comtiruyente.
Como ya ha sido mencionado, Comenio parafrasea (desde 1645), su
proyecto reformatorio como 'consulta católica' (consutatio _catholica)
definiendo: "Se dice que los hombres se aconse¡an a sí mismos, en
tanto que consideran en ello, cómo tienen que fu~1d~rse
correctamente las nuevas cosas, cómo las destruidas deben resmu1rse
y có mo las perdidas pueden . recuperarse" (CC 1, 5_6). En e~ca
consulta, ninguna cosa puede ni debe embellecerse. Segun Comen10,
lo inconveniente a veces, puede aumentar tan enormemente, que sólo
la proeza hercúlea de h "purificación" del estable de Augías" _(CC _I_I ,
407) promete una ayuda eficaz. Pero jusramenre en cal s1cuac1on
extrema, se manifiesta la urgencia de la colaboración (cooperatio).
Porque "como nosostros -uno de otro- nacemo~. a~í es necesario que
nosotros - uno de otro -nos regeneremos y reformemos" (íb. 405).
Con respecto al caso de que la enmienda pansófica - a causa de
una resignación- se estima, como irrealizable; Comeni_o pone ~u
atención en lo siguiente: "Los asuntos humano.,, por cierto, esta11
80

corrompidos, pero no (totalmente) destruidos. Porque bajo la
fermentación de los errores, vicios y desconciertos; queda conservada
perpetuamente la sustancia de la acción divina. Además, aún existen
el deseo por saber, el respeto sensible a lo divino y la tendencia a
obrar de manera tranquila. Todo eso no ha que renovarse o crearse de
nuevo; más bien, debe arreglarse y, con la ayuda divina, mantenerse a
raya" (CC 1, 68). En ello también está implicada una crítica de un
estilo de vivir demasiado despreocupado. En una evidencia, propia de
él, Comenio exhorra: "Nadie debe tomar la decisión de imitar a las
cigarras ociosas, de tal modo que brincando por los prados y cantando
dejan pasar inútilmente el verano de su vida, e inicien de tal manera
el camino de la futura falta de víveres" (CC 11, 485).
2.6.3. Cristianismo universal como participación del logos.

Ya que la reforma pansófica, sólo puede salir bien como una
empresa colectiva, Comenio insiste diciendo: "Ningún hombre, debe
ser excluido de esta consulta; ninguno se excluye a sí mismo" (CC r,
105). Porque ésta toca a todos, a rodos tiene que extenderse la
comunicación" (íb. 106). Y ya como Precursor de la pansojla formula
- lo que fue para un teólogo-, ligado a una confesión especial,
sumamente chocante y escandalosa: "Queremos que durante la
composición de las obras pansóftcas, contribuyan todos aquellos que
han elaborado consideraciones sobre el ámbito religioso, ético,
científico y también artístico. No se tome en consideración aquí, si
alguien es un cristiano o un mahometano, un judío o un pagano,
además, si pertenece a una secta entre estos, si es un pitagórico, un
académico, un peripatético, un estoico ... un griego o un romano; si
proviene de la época antigua o moderna, si es un doctor o un rabino.
Todos ellos, cada iglesia, cada sinoda y cada asamblea, tiene que ser
admitida y escuchada, si pueden prestar algo bueno" (DK 1511 , 33.1219).
Comenio se disculpa en este contexto, porque en su Sinopsis de la
flsica se dejó llevar, "por el ejemplo de fanáticos piadosos", a nota.~
hostiles sobre Aristóteles y los paganos (íb. 34.37-40). Su mirada
interior, mientras tanto, se dilató de tal modo que puede decir:
"Todos los que nacieron como seres humanos, tienen que dirigirse a
la misma mera que si rve para llegar al honor de Dios y a la propia
81

�felicidad. Nadie debe excluirse, ningún hombre, ninguna mujer,
ningún joven, ningún anciano, ningún noble, ningún plebeyo,
ningún artesano, ningún campesino ere. Todos son, del mismo modo,
el linaje de Dios (Hechos 17, 28); a todos los que les dejaron enrrar
en el teatro del mundo, se les dijo ¡Venid y mirad las obras del Señor!
(Salmo 46, 9)" (íb. 53.38-44).
Esre horizonte universal, se da para Comenio especialmente con
respecto al lagos (Aóyo~). al Verbo divino "por el cual codas las cosas
fueron hechas Uuan 1,1-3; Salmo 33, 6, 9)" (AS 67) y el que se ha
encarnado personalmente en Cristo. Comenio comenta: "Antes de su
encarnación él (el logos) jamás estuvo ausente. Y no le falta a ningún
hombre en aquello que es necesario para su salvación" (CC 1, 1283).
Según la teoría de las causas, con el lagos es concebida la causa
forma/is, es decir una estructura ideal, que desde dentro gobierna todo
lo sensible real, que ya fue investigada por Heráclito, Sócrates,
Platón, Aristóteles y que, especialmente por los estoicos, fue
parafraseada como "razón seminal" (Aóyo~ cmEpµanKó~( .
Justamenre en este lagos se funda el entendimiento, único y común,
del hombre mismo y del mundo. Con respecto a esto san Agustín
aclara: "La cosa misma, que ahora se llama religión cristiana, ya existe
en los antepasados; desde el principio del género humano nunca
estuvo ausente anees de que Cristo apareciera en carne. Desde ese
momento comenzaron a llamar la verdadera religión, que siempre
8
existió, 'cristiana'j " . Comenio participa en esta concepción y refiere
sin objeciones críticas: "San Justino (el mártir, t 165) ha nombrado a
Sócrates, que injustamente fue condenado y que sufrió la injusticia
pacientemente, un cristiano. Lo ha hecho, porque él (Sócrates) imitó
a Cristo al que, por cierto, no conoció según la carne, el que, sin
embargo, le fue conocido por la razón universal de lo bueno (in
universali ratione boni}"((b.)
Comenio por ello, anticipa el teorema del 'cristiano anónimo ',
formulado en el siglo XX por Karl Rahner39; pero a la vez lo explica
más audaz y más consecuenremenre que éste. Como se ha
mencionado arriba, Comenio, po r su concepción universal de lo
cristiano, experimenró una oposición impetuosa por parte de los
40
suyos, y rambién de una "ortodoxia inquietante" en general. Eso da
qué pensar; y en una perspectiva de la historia eclesiástica, se sugiere
un cierto paralelismo entre san Pablo y Comenio: Como el primero

"le resisd (a Pedro) cara a cara" (Gál. 2, 11 ), p.ira di~pen~ar a los así
llamados crisrirnos paganos de Lis leyes de la .,inagogJ (sob re rodo de
la circuncisión), as{ Comenio ' resistí cara J cara' el dogmari.,1110
confesionalista que encontré en ., u ciempo, para conducir el
cristianismo a su rarea verdadera: La de la reconciliación de lo.,
pueblos y de la pacificación del mundo.
La conversión y evangelización de los paganos en e.,re contexto,
no significa que algo se imponga "desde fuer¡¡ " a los pueblos pagano~.
La enseñanza, más bien, debe empezarse, en el senrido de una
inculturalización, "en las rnposiciones suyas y en la actuación rn,b
extendida de ellas" (CC II, 558). Comenio acenrúa, por ello, que san
Pablo &gt;•en Arenas empezó prudenremenre con el 'Dios no conocido'
(Hechos 17, 23) (íb.)". Y añade de forma directa: "Alguno!&gt; de los
1
nuestros no lo han imitado recienrememe en Virginiai • No
estuvieron dispuescos a enseñar a aquellos (los indios) de cal manera
que el Dios, venerado por ellos, no habitara en los ídolos, sino que
fuera el creador invisible del mundo. Negaban má!, bien
(bruscamente) que su Dios fuera el verdadero. Por ello provocaron
escándalo y los indios incluso se negaron a escuchar" (íb.).
Al convertir a los no-cristianos, por eso es abolutamente
necesario, "q ue se les abra una entrada a través de una humanidad
filantrópica, para que puedan sentir que e.stá enfrente de ellos no un
enemigo, sino un amigo" (íb.) . Naturalmente tal comporramiento, los
cristianos entre sí, lo deben revelar. Con respecto a ello Cornenio se
queja: 'Todos nosorros aceptarnos la enseñanza de Cristo en su
totalidad, pero ¡a.h!, hostilmente escamas luchando, uno contra otro, a
causa de nuestras inrerpretaciones" (CC 1, 115). Para descubrir un
camino de reconciliación, indica que "nadie peca a sabiendas" (DK
23, 80.28); y aconseja: "Si de alguna cosa nace una disensión, todos
tienen que tolerarse a sí mismos y comunicarse uno., con otros. Y en
el caso de que uno opine que ha conocido lo mejor, entonces lo
explique pacíficamente a los otros" (íb. 80.37-39). En ello hay que
tener en cuenta: "Todos nosotros somos ciudadanos de un solo
mundo. Todos nosotros cenemos la mi~ma sangre. ¡Cuánta
desconsideración es, por ello, odiar a un hombre porque nació en
otro lugar, porque habla otra lengua, porgue puede entender más o
menos que tu~ ¡Dejemos, finalmente, os lo pido, esto! Todos nosotros
somos hombres; y por ello todos nosotros somos imperfectos. Todo,

82

83

�nosotros necesitamos la ayuda de otros; por ello codos nosotros
estamos en deuda con otros'' (CC 1, 112).
2.6.4. Colaboración tolerante y llena de comp.romiso
En el ardor de la lucha de opiniones, debe tenerse en cuenta lo
siguiente: "Dios invita a todos, no fuerza a nadie, no pier~~ a nadie,
su juicio lo aplaza hasta un tribunal futuro. Nuestras hosttlidades no
sólo por la religión, con las cuales, sin embargo, nos acaloramos, unos
con otros, sino también las guerras horribles de religión- ¿qué es
todo esto, si no un indicio evidente de depravación?" (íb. 44) Y con
distinra relación a la Querela pacis de Erasmus se queja: "Los lobos y
osos... viven con co ncordancia entre sus miembros de la misma
especie... ¡Nosotros, sin embargo, las criaturas racionales, estamos,
¡ah!, siempre peleando! ¡Nosotros somos más salvajes que los ~ni_males
salvajes!" (íb. 50) "¡Bajo los ojos de los infieles, nos (los rnsnanos)
enfurecemos de manera ferocísima unos contra otros!" (íb. 9)
Con claridad, Comenio, conoce también que desde la mera
negación de lo negativo, no resulta nada positivo: "Mientras que las
hostilidades tratan de subyugarse, no se apartan de sí misma~, sino,
1nás bien, se radicalizan" (íb. 65), porque "las tinieblas no expulsan
las tinieblas, una opinión no expulsa otra opinión, una secta no
expulsa otra secta, el odio no expulsa al odio". (En tanto que, no se
agregue ningún momento positivo, resulta, más bien, que) "codo lo se
condensa en sí mismo" (íb. 14). Un remedio sólo se puede esperar si
las controversias se dirimen "de manera suavísima, pero determinada"
(lenissime r¡uidem, potenter tamen; fb. 12}.
En codas las discordancias, por las cuales la historia mundial
vuelve a ser disturbada, no hay que suponer un dualismo metafísico
entre lo bueno y lo malo. Esto resulta de la observación de que "coda.s
las guerras se llevan a cabo (no a causa de lh guerra~. sino) solamente
a causa de la paz" (íb. 21). M iencras que las guerras, si fueran un "fin
en sí mismo'' por la agresividad, dominadora en ella.,, sin demora se
aniquilarían, la paz puede ser fácilmente un ente estabilizado por sí
mismo y en sí mismo. Comenio por eso define la paz como un
"estado de bs cosas en que, gracias al orden, está rr:111quiliz.ado en sí,
de modo que todo pueda esrar seguro"".
Con morivo de esta paz, hay que aspirar al compromi.~o para el
84

cual es constitutivo que, primeramente, se venza "la ignorancia de la
ignorancia" (ignoramiae ignoratio; CC I, 11 O). Eso quiere deci~:. ~a
voluntad del comprom iso lleva a aquel que cree, en su pos1c1on
extrema, erróneamente que está "seguro", a dispersar esca ilusión para
que --en la percepción de lo que es (parcialmente) justo y fundado en
el "otro lado"- desarrolle una creciente sensibilidad para el
conocimiento del todo. El "investigador curioso de los vicios de los
4
otros" 3, nunca va a establecer un compromiso productivo. Lo que le
falta es desear conscientemente descubrir en las opiniones del
adversario un contenido positivo que tiene que mediarse -j unto con
lo que es (parcialmente) justo y fundado en la propia petición- en un
"tercero" complementario. Solameme de ello, sin embargo, nace la
posibilidad de descubrir en los "fenómenos" que prontamente
rehusamos -como en la anarquía, por ejemplo, y como en la ti raníafinal menre, cómo no, contenidos positivos: en la primera la
espontaneidad individual y en la segunda el esfuerzo por un orden
común. De cal manera -por un querer espontáneo del orden- puede
conseguirse una correlación provechosa para todas las ¡.1&lt;i, ~~s, en la
que los aspectos negativos de ambos extremos se han quitado y
vencido.
2.6.5. 'Verus Catholicismus' como alternativa del pensamiento
alternativo.
En este sentido, Comenio, trata de reducir lo que parece
irreconciliable "al centro de la armonía" (in harmoniae centrum, DK
11
15 , 46.40). Lo hace "conservando el medio en rodas las partes''
(medium ubique tenend/'; CC 11, 524). Exactamente en ello ve lo
'cristiano específico' de sus esfuer20s; dice: "¡Ser cristiano y ser
obstinado, eso pasa por una monstruosidad!" (íb. 469). Con respecto
a la pregunta decisiva del tiempo de la Reforma, "si escamo$
justificados por la fe o por las obras". Comenio no está dispuesto a
dejarse seducir, por la alternativa racionalista que separa bruscamente
una opción de otra; aspira, más bien, a una perspectiva, en que se
reúnen los elementos disyuntivos (íb. 460). Busca, en otras palabras,
una perspectiva trascendente para la solución del dilema que consiste
en que "san Pablo afirma que estamos justificados solamente por la fe
(sin las obras), Santiago, sin embargo, acentúa que estamos
85

�justificados por Las obras y no solamente por l~ fe ~Rom. 3, 28; ...
Sanriago 2, 14)" (íb. 464). En el aspecto de la h1ston~ d~ los dogmas,
Comenio explica: San Pablo atacó verbalmente a los JUd10s que sobre
acentuaban la piedad de las obras, Santiago a los paganos que mal
entendían la libertad de la ley. De semejanre manera amba!:&gt;
posiciones las ve manifestarse, otra vez, durante el_ tie~npo de la
Reforma, uniendo más a Lutero con san Pablo, y la iglesia romanocatólica más con Santiago (íb. 465). El "codo" del cristianismo, el
"verus Catholicismrts" (CC 1, 92), se experimenta solamente, si ambas
posiciones están reunidas, y se entienden como lo que se reali~a tanto
por la fe abierta a la transcendencia, como por las obras relanonadas
con la inmanencia. Comenio, pone de relieve por ello: "La fe sola...
no salva, ni tampoco las obras sin fe. Ambas han de ser realizadas
necesariamente a la vez" ((6. 1139).
De modo correspondienre, Comenio, rambién media ambas
corri"'"tes principales de la edad moderna temprana: el fide!srno que
desprecia el saber, y el racionalismo que elimina la creen~ia'. aclara:
"El saber cuanto más puro, más puramente produce el sentimiento de
la piedad" (CC fl, 1139). Caracrerísrico de la aspiración universal de
Comenio es también que él. como husita, elabora una fórmula de
compromiso, con respecto al así llamado conflicc~ s?br~ el 'Filioque',
que, en 1054, produjo la separación entre el msnan1smo romanocatólico y el griego-ortodoxo; en aquella fórmula reúne ambas
posiciones (íb. 458)45. Las potencias irénicas d~ la Trin_idad oncoarmonicalmente, concebida aquí (y en otros ámbitos) ocasionan en el
anciano Comenio la exclamación entusiasta: "¡O qué gran cosa es la
fe cristiana, si está considerada en su plenitud!" (DK 23, 175.32).
3. La reforma pansófica "institucionalizada".

La lamentación bíblica: "No conocían el camino de la paz" (lsaías
59, 8), según Comenio (Angelus pacis, § 6), debería enmudecer lo
más pronto posible por toda la cierra. Durante toda su vida, se esforzó
con instancia en la elaboración de un concepto integral, que pudiera
librar al género humano de sus "laberintos infinitos, de sus p~nas
sisiféicas y camálicas. La discrepancia entre esta meca y la realidad
irreal de las discordias existentes, le provoca que exclame de forma
desesperada: "Mi corazón se llena de gran tristeza y dolor, por que Tu
86

criatura anda errando en tanta distancia de Ti, su Creador" (CC 1,
21 ). No obstante, Comenio no llega a esencial izar las deficiencias
observadas; más bien las ve -en el sentido de una oposición
privativa- relacionadas con un contenido originalmente positivo; y
por ello aclara: "1. El poder de Dios y la debilidad humana sostienen
el mundo; 2. La sabiduría de Dios y la tontería humana gobiernan el
mundo; 3. La bondad de Dios y la malicia humana, llevan el mundo
hacia su salida final" (fb. 1O1O). Si se tratara de aislar la tríada
negativa de debilidad, tontería y malicia; sólo se observaría la
"separación estéril de la tríada eterna" (íb. 38). Un algo que,
considerado en sí mismo, resulta como puro abismo y como pura
nada. Es decir: En su "forma pura" la tríada negativa no podría
percibirse ni identificarse; porque de ella no pueda salir nada; es
"estéril" por sí. Sólo se puede observar en la periferia de un ente
positivo por sí, en el cual está "mezclada" y en el cual muestra su noser.
Y así se puede decir: Si Comenio expone, que "el mundo está
lleno de competencias por el dominio, la ciencia y la religión ({b. 33)",
esto no debería llevar, de una manera precipitada y global, a una
desvalorización cínico-sarcástica de los comportamientos humanos.
Con eso, no se ayudaría verdaderamente a nadie, ni a los actuantes ni
sus críticos. La mirada debe, más bien, penetrar más profundamente
y descubrir empácícamence lo holfstico; que se manifiesta en el hic et
nunc de una manera más o menos desordenada. Comenio comema:
"Las inclinaciones a la ejecución del dominio (del cual el mundo
siempre está lleno), las competencias de los filósofos, los esfuerzos de
las religiones (por los que el mundo está destrozado) ¿qué son, sino
una emulación de la grandeza del poder, de la sabiduría y de la
bondad?" (AS 36).
En esta perspectiva, el proceso de la historia del género humano,
se analiza como una pamc1pac1on (condicionada espacioremporalmente) en el proceso primordial del ser divino. Los hombres,
los políticos, filósofos (o científicos) y teólogos; están invitados a
"estimularse, el uno al orro, para que cada uno en su lugar, promueva
la salvación del género humano de un modo excelente" (CC 11, 533).
En analogía a las tres clases mencionadas, Comenio e~boza una
alianza mundial de los estados, en la que distingue un 'Tribunal de la
87

�Paz" (Dicasterium Paris; íb. 546), un "Colegio de la Luz" (Col~egiu~1
Lucís; íb. 539) y una unión de las iglesias y religiones, el "Cons1stono
Ecuménico" (Consistorium Oernmenimm; íb. 550). La institución
mencionada, en último lugar. se llama también "Consistorio de la
Santidad" (Consistoriurn Sanrtitatis; íb. 536). Como se verá al final de
estas deliberaciones (3.7.), Comenio, además distingue entre
Consistorium Oemmenic11rn y Concili11m Oemmenirnm, encendiendo
el último como nn gremio universal en el que las tres instituciones,
anres mencionadJs, se reúnen para dar consejo.
3.1. Integralidad onto-logo-ética, un motivo agustiniano.
Comenio, a su reforma pansófica, no la concibe como un "hecho
autónomo" ni como una "redención de sí mismo" del género
humano; ve en ella. más bien, una empresa que puede salir bien, "si
Dios colabora con nosotros y nosotros colaboramos con Dios" (íb.
703). Dicho de orra manera, Comenio no se entiende a sí misn_10.
como un organizador de la revolución mundial, sino como alguien
que exhorta, ,1. que las energías del fondo divino se respeten y se
ucilicen en una reforma que "desde dentro'' penetra en codos los
ámbitos del ser; dice: "Nadie de nosorros puede elenr el sol sobre la
cierra; quién se eleva por energía, sin embargo, puede amonestar,
excitar y disponer, para que los hombres no sigan permaneciendo en
su sueño profundo, sino para que se levanten, abran
venran~s y
ejerzan algo que es digno de la luz" (íb. 724). Con r~lac1011 a Sa'.:n.igo
4: 8 recomienda: "¡Acercaos a DIOS, y Él se acercara a vosotros! (CC
J, 1033). La cercanía de Dios implica en e.,ce contexto, una
participación en b naturJleza de la luz en la que es caraccerí~tica una
comunicación sin reservas y una multiplicación fácit.
Eso quiere decir: La· meta principal de la reforma pan~ófica
comeniana, consiste en disuadir a los hombre., a no perderse en lo
exrerno; y en exhortarlo~ a que se fortalezcan en "buscar su cenero en
sí mismos y en Dios que habira en su interior" (CC 11. 589). Aquí la
relación conceptual a san Agustín no pueda dejarse pa~Jr. Agmtín,
responde a la cuestión de los escépticos de si quizás se pueda e1_1gaí1ar:
afirmando un senrido obligatorio del ~er: "Si me engaí10, e.-asto. (S1
fallor, Sllm). Pues el que no existe, no puede e11gaí1Jrse; y por eso

!~s

88

existo, si me engaño" (De civ. Dei XI, 26). El "yo existo", así logrado,
es el punro de salida de una reflexión ontológica-trascendental.
Agustín descubre que el acto del autocerciorarse humano, representa
un conjunto elemental de 'ser' conocer' y 'querer' (esse, nosse, velle).
Cuya estructura explica de modo siguiente: "Yo existo conociendo y
queriendo; yo conozco que existo y quiero; y yo quiero existir y
conocer" (Con f. Xl l l, 11, 12). Por medio de cales formulaciones
distinro-coheremes se presenta el ser humano como una
interpretación que bate vivamente, como un "algo" que en virtud de
la necesidad sobrecontingente de su acto triplicitario señala,
permaneciendo en sí mismo, más allá de sí mismo, a aquello que es
41
"más inrerior que su inrerioridad" , es decir, a la plenirud fonral del
Dios Trino.
La rdada "esse, nosse, ve/le", de Agustín, aparece en Comenio (AS
53; CC TI, 17 ere.) como "posse, scire, ve/le". En ello el 'scire' es
intercambiable por 'nosse', el 'posse' no significa nada más que 'esse';
acentúa solamente la naturaleza efectiva de éste. Y Comenio, igual
que Agustín, llega a la concepción de que Dios, ha de interpretarse,
en su ser en sí, como una amopenetración infinita del poder creativo,
de la sabiduría directriz y de la bondad llena de sentido4R. En esta
analogía del método onto-teológico se funda la comunidad
estructural, entre la 'Ciudad de Dios' de Agustín y la reforma
pansófica de Comenio: Agustín, considerando lo divino (que para él
consiste en eternidad vigorosa, en verdad luminosa, y en bondad
abundante de felicidad), caracteriza la 'Ciudad de Dios' con un
lapidario "est, 11idet, amat'' (existe, ve, ama/\ y en ello distingue, en el
todo, una dimensión del ser, del conocer y del amar (o del wmplir).
De manera semejante, Comenio reconoce en política, en filosofla y en
teología; aquellas tres instancias, mediante las cuales la renovación
amplia de los asuntos humanos, puede cumplirse. (Dicha renovación
la ve anunciada en Apocalipsis 21: 3: "He aquí, yo hago nuevas todas
las cosas"; CC 11, 527).
3.2. Danza de las Gracias bajo el aspecto ooto-teórico.
Especialmente ha de considerarse en este contexto que Comenio,
como teólogo cristiano, no devalúa la filosofía como "sirvienta" de la
89

�teología, ~ino que la comprende -¡unto con la política- __ como
"herman.1 de igual alcurnia" de la ceología (íb. 508). Con relaoon a la
mitología griega (!)obre codo a He~íodo) llega con ello a la nocable
idea "arquetípic.1" que las rres "hermanas", la políri~a, L1 filosofí.1 Y la
reologfa {de semejance manern que las tres G racw enlazadas ~ue
Sandro Bocticelli, en 1483, representa en su famoso cuadro La
primavera') ejecuran una danza, en la cual - el sentido de la
comunicación intracrinicaria- "cada una de ellas da todo a las ocra) Y
recibe todo de las ceras (íb. 508; vé.111e también íb. 522)"'º. Por esta
danza, verdaderamente "coci-cipariva" de las "graciosas" polírica,
filosofía y teología se manifiesta en um con,ideración má_s pre~1:J
que, Comenio "establece" su reforma pansó~ca en __una d1_m~m,1011
que escá pri,·ada principalmente de cada ma1~1pulac1011 sub¡~m·_.i, _es
decir, en la dimensión de un concepro armó111co del ser. Lo 11\stnua,
encre orras, introduciendo el simbolismo del c1rpa (cirhara) "que
con~iste, por cierco, de cuerdas diferentes, pero consonanres" (íb
493t. Lo precario de una reforma concebida armónicamente se h~ce
patente, si dejamos influir la experiencia de que "una úntca
disonancia puede confundir coda la armonía" (CC 1, 130). Pero se
pregunta aquí: ¿Qué podría efectuar últimamente un co_nc~p~o
reformatorio, si en él se renuncia cacegóricamenre al princ1p10
armónico?
La dinám1c,1 interna de la aucopeneuación rocal que se muestra.
en los eres elemencos de la danza apostrofada de la:i Gracias, como el
fondo de l.1 innovaciónn reformatoria (y que. desde el trítono
senárico, se puede aclarar por medio de una meca física armónica'')
Comenio ya Li descubre en la p.1labra griega para la cama pública, en
nóJ.tc_;: inrenca deducirla de noUro (que craduce con 'yo me 11uelvo J
giro.~'; CC II, 509). Con ello podemos encender la "comb1nac1ón
trina pansófica" (syntagma pansophimm triunum; íb. 182). como la
mera de la reforma universal, no representa algo rígido ni muerto,
sino, má~ bien. algo espontáneo fluido y florido~. Comenio habla,
con respecto a ello, de una "circulación eterna de loi. principios a de
lo que desciende de escoi." (principiomm et prinripiatomm rirmlatzo
aeurna; íb.). Como totalidad, en la que l.1 unidad origin.il a través de
la aucodiferenciación llega a una perfección específica, aquella
circulación garanriza que en la multitud esparcida. puede percibir
algo constante y en lo com.rance algo múltiple. En e,ta perspectiva de

~o

~na inregr,'.dad . onro-analógica. Comenio pre~enra un ejemplo
ilustrador: El niño rodeado por el útero de la m.idre, se compom
co,_no un ~írculo menor dentro de un círculo mayor" (lb. 118). Eso
quiere decir: También el nií10 que no ha nacido. todavía e.s, como sti
mad~e, un hombre e~1rero y una persona completJ. Aunque rodavía
no piensa de forma diferente, ni obra co11crewnente, 110 obstante, no
represe~ca una "mera posibilidad''; e.s, má., bien, un .,er real que
puede ~J~cur~~ aquellos acto.s (y normalmente los va a ejecutar), segün
su pamc1pac1on del trascendente fondo creativo que le influve.
Con todo eso e~ válido: "Cada ser ,ingul.1r lleva en 1J (.según el
esc~do del aurodespl1egue e-'pecífico) una imagen del codo" (íb. 503).
La mtentada enmienda universal. se enciende como un "concierto" de
~o~alidad~~ singulare~, _q~e,, procedentes de la única y eterna
etrculac1on de los pnnc1p1os -a pesar de ~m diferencia.s esenciabson apras para una ''consonancia" tnicial, una "polifonía" expre.siva a
un "acorde final" reconciliador\~. De acuerdo a ello Comenio aduce
"que b comunidad humana, ha de compararse con un cuerpo bie~
orden~do, que se conserva por acciones armónicas y que .se: ~,ilge por
la razon. Ella (la comunidad humana) puede concebirse también,
co_rno un alma con sus ejecuciones, como un hombre con Hl.s
m1embr?~• como una familia con sm personas, como una ciudad con
sus fam_tl1as, como una región con sus ciudade.s, como un reino con
sus regiones y su~ provincias o, finalmente, come mdo el género
humtno -:-por _decirlo así, el estado mundial- con sus reinos" (íb.
429) . Dtrectrtz es, en esras evidencias, la idea de un movimiento
suc~sivo d~. despliegue que aumenta orgánicamente "desde dentro
hac1~ ~uera . Se rraca aquí de que: "1. cada hombre (se desarrolle
armon1camenre) a sí mismo; 2. cada familia a sí misma; 3. cada
escuela; 4. cada iglesia; 5. cada estado y, finalmeme; 6. mediante el
Concilio Ecuménico, todo el mundo" ((b. 431).
3 .3. Eficiencia a través de una colegialidad estructurada.
De_liberando, cómo las instituciones se constituyen que han de
perfecc1_onar armónicamente el \er', 'conocer' y 'obrar' del hombre;
Com~n,o formula el principio de rolegios poderosos (para no decir: de
~olegros de e/1te). Estos colegios proyectados tienen que conmruirse
con las penonas má.s selecra~ del género humano" (íb. ), con hombres
91

�que están acostumbrados a "llevar a cabo codo a través ~~¡ amor ,ª1
orden (ordinis amore), y a través del anhelo p~r la salvac1on, co'.~un.
(communis salutis desiderio)" ({b. 489). Comen10 ~dar~ ade~as: L~~
hombres cultos no deben obrar aisladamente (d1sper~1m), s111 º• mas
bien, colegialmente (collegialiter), estimulados por la avidez de alc~n~a~
progresos públicos. Deben continuamente, tomar en cuenta a s~s
compañeros y a las obras de ellos" (DK 14, 364.24-26). En presencia
de las numerosas "rocas de Sísifo", por las que los hombres se
aporrean en vano, recomienda: "Para qu_e los hombres haga~ rodar
aparte estos. 1· mpedimenros, son necesanas las fuerzas reumdas de
muchísimos hombres. ¡Pues, que se reúnan!" (íb. 364.26-~8). .
Ya en el mundo sensual, Comenio descubre una ev1denc1a que
hace patente que "rodas las cosas deben arreglarse por rodas la,., ~artes
1
y no , por ninguna parre. en" particular
en conext'ón (junet·m·
1 'I•
(divulsim)" (CC 11, 484). Considerando el globo expl~ca: Como ~a el
Clob~ terrestre (Terrae Clobus), representa una un1~~d. qu~ m l~s
montJ.íias ni los ríos, ni siquiera los océanos pueden d1V1d1r, smo, mas
bien, constiruyen un entero; así los soberanos y lo~ habitantes de la
tierra, tienen que formar una unid~d y crecer ¡untos, por rodas
5
parces, en paz y concordia" (íb. 483) •
3 .4. Relación perikhorética de los rres colegios básicos.
Por ello el lema comeniano: "Un hombre nos es ni11g1ín hombre;
muchos pueden mucho" (íb. 717) no es un di~curso para un. mero
pluralismo. Porque Comenio sabe mu~. bien: "Donde dom11~a la
multitud allá domina también la confus1on, hasta que e~ta multitud,
en virtud del orden, se reduce nuevamente a la unida?'' (D_~ 14,
383.33 s.}. Tal reflexión ontológica, es decisiva en la del1_beraoon de
Comenio sobre qué forma gubernativa, tendrá que aplicarse en la
enmienda universal. Para alcanzar una evalu..1ción de esre pr_oblema.
controversialmence discutido, Comenio por lo pronto dmge Su
atención a cm, posibilidade~: "1. Que el pueblo se ~~bierne a sí mismo,
poniendo de relieve en cambio los más idóneos ; 2. Que algunos
nobles gobiernen a la vez y; 3. Que un noble gobierne con el c~n~en~o
común. Aquella forma gubernativa se llama demorrana, e~ra
·
· y la u'lt·1111a monarr¡ufa
anstocraoa,
"
. La primerJ. forma e~ para el
l.)2

hombre la nut11ralísima, la segunda la segur/sima, la tercera la
perfectfsima" (CC 1, 991). En este pasaje es significativo que,
Comenio, no refuta ninguna de las mencionadas formas gubernativas,
sino que descubre en cada una un contenido po~itivo. Esce punto de
vista no es condicionado por la ingenuidad política de Comenio. Éste
conoce muy bien las depravaciones de las mencionadas formas
gubernativas: la anarquía con respecto a la primera, la oligarquía con
respecto a la segunda, y la tiranía con respecto a la tercera (íb. 992).
La aristocracia, (naturalmente no la depravación de ella) es para
él la 'segurísima' forma gubernativa, porque es capaz de rechazar las
depravaciones de las otras dos formas -la multitud 'anárquica' y la
unidad 'tiránica'-, abarcando en sí, los contenidos positivos de la
primera y tercera forma gubernativa, y haciéndolas eficientes en una
duplicidad: Desde la democracia, corno la 'naruralísima' forma
gubernativa, acepta que, todos los que nacieron como hombres, sin
excepción, han de realizar su contribución a la reforma universal.
Desde la monarquía, como la 'perfectísima' forma gubernativa, acepta
que aquella reforma -en el sentido de un aurodespliegue armónico
del ser humano-, tenga que llevarse a cabo de una manera resuelta y
enérgica. Con un sencimienro seguro hacia la~ estructuras integrales,
Comenio formula, co11 respecto al enrejado distinto del sistema
democrático, aristocrático y monárquico, la petición básica: "Todas
(estas) formas §ubernativas deben desplegarse en cada una de las tres
clases sociales"' (CC ll, 514).
En estas tres clase~ que representan un elernenro pol!tico, filosófico
y teológico-religioso, descubre los "eres remedios universales contra las
fatalidades por la,., que, hasta ahora, hemos sido golpeados" (íb. 670).
Con ello, Comenio es consciente: "Sin aquel colegio rriple el mundo
no va a enmendarse"(,() (íb. 673). La condición necesaria es,
solamente, que colaboren "sin mezclarse" (íb. 488). Es decir, aunque
sus tareas son diferentes, no están, sin embargo, separadas una de
otra" (íb. 489). "Cada clase social necesita la ayuda mucua (de las
otras dos)" (íb.). Un conAicto de interese.~ naciente debe allanarse
"por una tolerancia y por un compromiso prudente de lo~ concepro~
contrarios" (íb. 449). Por ello, Cornenio adjunta, en las listas de lo~
deberes de cada colegio, siempre la cláusula de que cada uno tiene
que dirigir su atención a "los otros dos colegio~ restantes" (íb. 545,
539y551).
93

�En el sencido de lo que la doctrina de la SS. Trinidad llama
'perikhóresis' 0 · circumincessio', Com~n10 cambien r~flex1on.1, en una
dimensión onrn-ancropológica, la 1ncerpenetrac1on de las tres
instituciones
mundiales,
diciendo:
"Un
potentado
que
simultáneamente es sabio y piadoso, va a d1rig1r meior a los poderosos,
que el que es solamente poderoso sin sabiduría y piedad" (lb. ~37).
"Un sabio que es s11nultáneameme piadoso y poderoso va a _dmgir
mejor a los sabios que el que es ,ólo s~bio" (íb.). El tercer miembro
de la argumentación, que Comen10, sin emba_rgo, _no ha formulado
debería ser, conforme al sentido onco-mad1co: Un p111doso que
simultáneamente es sabio y poderoso va a dirigir mejor a los piadosos
que el que es sólo piadoso•'·•.
Para que los tres colegios, que hacen pateme la "flor de la
excelsitud humana" (íb. 539), puedan realizar efectivamente el
intercambio perikhoréc1co, ha de obrar cada uno, en . su manera
específica, sobre los ocros dos. En ello "los poten_tados... pnmeramence
van a moderarse a sí mismos, entonces a los sabios, a los sacerdotes y,
finalmente, a codos los otros" (íb. 491 ). ''Los sabios primeramente van
a enseñarse a sí mismos, emonces a los sacerdotes, a los potentados y,
finalmente, a codos los hombres, a saber, en codo lo que es preciso"
(íb.). "Los sacerdous primeramente van a ser piadosos en su clase,
entonces van a tomar en cuenta que la piedad también entre los
sabios, entre los potentados y en codas parces se eierza" (íb.)_. Aquí "la
clase poL!tica tiene bajo su administración los teso~os de la t1erra, para
alimentarse a sí misma y -con los mismos derechos Y
provechosamente a las clases restantes" (íb. 488). "La clase de los
emditos, maesrros e inspectores escolares, va a poseer los cesaros de la
sabiduría para ponerlos a salvo ma, profundamente día rra_.s día,
desde las minas de la naruraleza, desde la e.scmura }' desde los pliegues
del espíritu humano. Y así van a enriquecerse a sí_ mismo~ y a codo el
género humano" (ib.). "La clase eclmámca adn~mmrara los c~soro.s
llenos de gracia de la salvación celestial, para eq~1pars~ má, y mas a s.'.
misma y a todo el pueblo de Dios con lo., bienes interno-eternos
(íb.).
proyectadas
Trataremos ahora de caracterizar las
insricuc1ones mundiales en ,us rasgos clemencales.

94

3. 5. los eres colegios básicos en detalle.
3.5.1. Tribunal de la Paz.
El deber de los polír1co,, que con,11cuye11 d Tribun.,I Mundr(I/ d1
la Paz, es "conservar la comunidad liumanJ y , 1¡., rnnexionn
com~rc1ales, por cada parre, estable; Jdema, tienen que tomar ., u,
medidas para que la ¡umc1a y la paz puedan exrendeN:. Je un pueblo
a _otro, sobre rod.1 la tierra. Aquí se puede hablJr u 111 b1én, de un
D1recrono de lo, podere, del mundo, de un Ser1Jdo del mundo, de
un Areo~.1go mundial. pero, de manera mJ, adecuada. de ' lren.1rca,·
de los remos. e, decir. de supremo, juece, de la p,12 .. (CC 11, 546). 511
deber, es tam61en. la in,pección de "lo, 111,cn1menw, de 1.1 igualtbd ,.
,egur_11ad publica.,, es decir de medrdas. peso, y moneda,, per~
t~mb1en, enrre ~t~as, de vía, pllbl1cas" (íb .. Como \'igilanre, dd
b1ene,car comun deben prevent1v.ime111e impedir qut&gt; ,e ,uehen ,1
prod1_1~1r ~uerr.1.s, tumultos y ase.\111,no,, o !-lis crrcun,r,rncias; pc:ro
tan~b1en rien:,n que insistir en que lo todo e,o ,e encierre en un
~Indo eterno (1b. 54:-). El derecho común que deterrn 111 a m obrar,
~e compone sólo por el derecho natural y solamente por la" leyes
divinas. Por ello. es obligacono para todo, los que p.imcipan en la
n~t.urale~a humrna y _en la luz d1v1na·· (ib. 548). Su preocupación se
dmge a que la .i.utondad de los ,irvience, de la igle"a permanezca " 11
esrorbo" cl.\Í como q~e, de igual manera, l.1, UmparJ." del globo
terresrre. . puedan e¡ecutar su servicio (dar JI mundo luz) srn
1mped1memos. Garantizan con ello, también la., condicione.,
n~cesa_n~~· para que lo" buenos libro" y otros remedio" escen J.
d1spos1c1on y se envíen, enronce~, a los pueblo'i p.tra que de,plieguen
al11, eficaz menee su verd.i.dero provecho" (ib. 549). En caso de crirn,
e~ · Trr_bunal del Orbe' (D1caster1um Orb1s) nene que "f renar la
v'.olenc1a externa del perturbador de la paz, por medio de una
v1olenc1a externa·· (1b. 671). La argumermc1011 de ello reza: "Donde
se ~an,fiesta una v1olenc1a que no puede repelene, ni por la luz de la
razon, n1 por el amor a Dios. ni por el miedo a Él. allí e, nece\ario
reprnrnrla eficazmente en , mud de pleno poder" (íb. ). Comenio sabe
por s_L~ propia expe~_ienc1a, an1Jrguís1ma, que "no hay ninguna
salvac1on en 1~ guerra (1b. 637}; pero también, le e, consciente. que
~o es posible fundir campanas de cañone," (íb. 638), ante., de que 1,1
introducida reforma pamófica esté esrablecida1••••
95

�3.5.2. Colegio de la luz.
El deber del Colegio de la luz"-', consiste en q~e "comrole las
. e emre el espíritu (humano) y el eme. EJecuta, en otra~
corre1ac1on s
h
da se
. 1 . pervisión sobre el saber cota I umano, para que na .
1
b
pa a ras, a su
·
·
.
¡ d · · del
sobre-acentüe ni se reprima ... Esco sucede, para que e omtn10 .
espíritu humano aumente sobre codas las c~sas, y para que la luz. de.la
·abiduría se extienda, se multiplique y me¡ore por todos los pueblo) y
s
esplritm (per universas gentes u mentes)" (CC 11 ' 539)
.. .' Los.
• se
• mues·eran por ello como animadas
representantes de esce co 1eg10
bibliotecas, viviemes templos de las Musa~ y verdad~ras ancorchas de
1 ., al uso
• de codo el globo terrestre (fb. 540). Con
.
D.10s encen d'da·
relación a Séneca (Epistulae morales 89, 13) los denom~,na
"pedagogos del género humano" (DK 14, 3~9.21 s.). Porque su
atención está fijada, sobre rodo. en la:-. ofictnas de la luz, en_ I~~
escuelas, para que se abran en codos_ los puebl_os y en rod:as 1~~
comunidades humanas, para que las abiertas se ~u1?en y la:-. cu,dadas
·¡
por la luz. perpema... Ello:-. (lo:-. s1rv1enres de la luz).
se I ustren
,
d I . • ·
l'r'ca
·
de las i1•lesias
y e as 1nsrnuc1ones
po •1 1 •· :i
presionan
a lo:s. •uper'iores
.,
•
t&gt; •
•
para que no toleren ningun~ cas_a, ninguna ~Idea, ,'.11nguna prov1n:1a,
donde no se ensefien las c1enc1as y la sabiduría (CC 11, ~40 ..).
Ademh de la inspección escolar. los repre!lencanres del, Colegio de_la
. de me1or:ir el método de emenanz.a, Js1 como guiar
Luz, 1ian
.
.,
l'b
('b - 39) A lo
teóricameme la composición y la 11npre:-1on de i ros i . )
.
.-.
editores tratan de "suplicarles y obligarles a que 110 aumenren el
1 ino la sabiduría, para que no aspiren ,olamence al provecho
pape'
'
.
·,
1 " ('b 544) Pa a
económico, sino también la 1lusmK1on de la, a m.is 1,.'
.· .r
ue
el
"comercio
universal
dt
los
espíritw
y
p11eb/0J
(utllYers,ile
q
. Me11t111m et emuum
· r.1_, íb • 538) pued.1
real1zar,e, .,e
commerc1um
.
gJramiza a los miembros del Colegio de la Lm l.t libertJd p.1ra v'..1¡.1r
y para moverse sin impedimentos. "Los. g;1sto~ los escabl~cen } lo:
reembols;rn -con la noticia y el consem1m1e1110 de las 1gles1as- lo.
reyes y \J., república," (íb.)
.
..
En \'Ísca de \Js íloca, de altJ nur, Comento &lt;lel1berJ:_ 1 0 es
creíble que. aquel .irre .1~ombroso de rodeJr el globo de l.1 nerr.i c.1s 1
volrndo. ,e haya Jescubierro sol.imence p.1r.1 el comercio de
, ( para que, como poseedore., del oro pern.1 11 0, 11º'
mercanc1a,
volvamos locos de alegrí.1 o pJrJ que: no\ emborrJchemo, con el
%

tabaco brasileño)" (D K 14, 328.25-27). Él objeta: "El comercio
internacional, no debe servir demasiado a la adquisición de bienes
externos, sino, primeramence, a la propagación de la luz divina" (CC
II 545). El "medio magnífico de cransporre" de esca luz será una
nueva lengua, una lengua universal, inteligible en codas parres. Esta
lengua debe desarrollarse, perfeccionarse y distribuirse entre los
pueblos por los sirvientes de la luz (íb/~. Entonces la confusión
babilónica de las lenguas será superada. La cierra se llenará con la luz
del conocimiento "como el mar con las aguas" (íb.)u.

3.5.3. Consistorio Ecuménico.
El fin preeminente de la institución mundial religiosa, consiste
en que abra y conserve cuidadosamente, un acceso al fondo creativo
de lo divino que no se acorce y no se desarregle. Comenio aclara: "El
Consistorio Santo (Consistorium Sanctum) va a curar con sal la iglesia,
defendiendo celosamente el interés de la piedad contra las faltas
morales, (no sólo contra el ateísmo, sino rarnbién contra la
hipocresía)" (CC 11, 670). El mencionado consisrorio, tiene que
cuidar que "el comercio de las almai. con Dios permanezca ileso en
cada grado, en cada clase y en cada circunstancia" (íb. 550). Puede
designarse por ello como "Consejo Católico de los Ancianos
(Presbyterium Carholicum). Asamblea del Orbe" (Synedrium Orbis),
Custodia de Sion (Vigiliae Sionis) ercérera" (íb.).
Los represenranres del Consistorio Sanco, deben ser ''la luz. del
mundo y la sal de la tierra" (Mt. 5:13.14: fb. 551). Emre otras,
tienen que erigir casas para lo:i pobres y cultivar también el concacro
con los representantes de la:-. otras dos dases (íb.). Su atención
especial la prestan a lo "que pueda fl orecer, en el jardín de la iglesia,
la piedad voluntaria sin ninguna premura" ((b. 552). En los casos
disciplinares C1enen cuidado de "que el poder de las llaves no )le abuse
por un celo exagerado o por incapacidad" {(b. 552 ., .(.
Tratando de en.,efiar a IO\ infieb, (también J los judíos y
mahometanos), saben que "nada aquí puede conseguirse por la
violencia. Porque el oficio espiriru.tl ~e dirige solamente al Espíritu
Sanco, que no socorre en la rempe..cad o el cerremoco, sino en el
susurro cierno" (fb. 556). Durante lo., diálogos de conver~ión, lo,
contenidos de fe tienen que explicarse dt: cal manera que los
lJ7

�instruidos finalmence 'entiendan' y 'siencan · que no son alumnos de
un hombre, sino de Dios" (íb. 555). En cada caso ha de mancenerse
la "libertad de conciencia" (conscienciae libertas; íb. 559).
El consistorio religioso mundial, sobre codo debe garantizar la
validez rígidamente universal de las afirmaciones de la fe (y preparar
así la reunión de todas Lis religiones). En su Panorthosia pósruma
Comenio explica con respecto a ello: "Si .tlguna iglesia o algún doctor
eclesiástico ha descubierto algo útil, debe presentarlo al Consistorio
para el dictamen, es decir, primeramente al Con~istorio local, y
entonces, si el asunco se vuelve demasiado difícil. al Consistorio
Ecuménico. En caso de que allí dé por bueno, se aprueba y así tendrá
más peso y uso que en el caso de que esté proyectado y afirmado por
un parecer meramente privado" (íb. 554). En su Prodromus
pansophiae (de 1637 /39) invita a todos los hombres, para que sometan
sus propuestas para la reforma pansófica, "sin tener en cuenta, que
uno ,,~" un cristiano o un mahometano, un judío o un pangano, que
sea un Pitagórico, Académico, Peripacécico, Estoico ... Griego o
Romano, que sea de la época antigua o moderna, que sea un doctor o
1
un rabino" (DK 15 1, 33.13-17). Como se ha mencionado arriba, esta
concepción generosa y liberal, se rechazaba por sus propios hermanos
de fe y por los confesionalistas militantes. Pero Comenio no dejaba
desconcertarse por ello. Seguía obedeciendo el impulso de su idea
reformatoria universalmente concebida; también en su Panorthosia
formula, como una de las condiciones de la renovación común, "que
todas las religiones se hagan a una 1ínica" (CC 11 , 483). Si adjunta que
eso deba realizarse "bajo Crisro, el único y oprimo poncifex", esto no
significa ninguna recaída a lo particular. Porque el cristianismo se
enciende en Comenio -en su sentido propio y universal- corno una
participación en la forma ideal arquetípica del Logos-Criscol,Ji que se
roma como base internamente precedente de rodas las naciones,
religiones y cuJturas69.

3.6. Propuestas organizativas.
Los tres mencionadas instituciones mundiales, representan
superiores asoc1ac1ones de correspondientes organizaciones
nacionales. Estas encierran -conforme al número de los ciudadanos
de un estado- "dos, tres, cuatro o más" representantes por un colegio
98

((b. 538). Cada uno de esros colegios ciene un presidente; codo~ ésco.-.,
en cambio, se corresponden con un presidence en Europa, uno en
Asia, uno en África eccécera. Escas presidenres junro.\ van a reunir.~e,
finalmente, para la constitución del Senado del Orbe (Senatu~ Orbi~;
íb.). "Se podrá, pues, efectuar'', aclara Comenio, "que lo~ miembro.-.
supremos (de aquellos colegios inrernacionales) o los delegados de
ellos se reúnan cada década o cada año jubileo·°, en un cierro lugar
para celebrar un Congreso del Orbe (Comicia Orbis), para dar cuenca,
unos a orros, sobre rodas los asuncos y para poner.-.e de acuerdo sobre
la cosecha interina de la luz, de la paz y de la gracia divina·• (íb.)
En el tiempo restante, explica Comenio en su Panorthosia, que
no es. necesario que los miembros de los colegios supranacionales
cohabiten. Pues "aunque sus cuerpos se encuenrran en diversos
lugares, pueden, sin embargo, cohabitan en el espíritu, cumpliendo
-cada uno en su lugar- lo mismo y cambiando informaciones cada
año" ((b.). Para el Colegio de la Luz, sin embargo, Comenio en su
Vía lucís, pone su atención en una ubicación; esta debe escar situada,
aclara, de tal manera, "que se puede llegar a ello desde cada región del
mundo y que desde allí todas las regiones del mundo sean asequibles.
Por tales ventajas se alegran algunos reinos de Europa: España,
Francia, Holanda e Inglaterra. Pero ahora parece ser oportuno elegir
-de codos los países mencionados- a Inglaterra para el sirio principal
de la correspondencia" (DK 14, 349.4-8). En la Panorthosia precisa
que el presidente, representante de Europa (no solamente del Colegio
de la Luz, sino también de los otros dos gremios que durante la
composición de la Via lucis todavía él no tenía en visea) debe trasladar
su domicilio "a Londres" (CC 11, 672).
Con respecro al Concilio Mundial declara Comenio: "Una vez
cada década''- y lo anteriormente citado 'o cada año jubileo' está
omitido aquí- "codos (los representantes) de codo el mundo deben
juntarse (primeramente) en un lugar en Europa, después de diez años
en Asia, después de diez años en África y después de otros diez años
en América. Cada pueblo ha de enviar allí uno o dos miembros de
cada colegio, a saber filósofos, teólogos y políticos, junco con sus
amanuenses" ((b. 67 3). En cuanco al lugar del primer Concilio
Mundial, Comenio delibera que, este lugar debe, simado bien
geográficamente, también ser capaz de recibir y alimenta r una
multitud de hombres. Toma en consideración "una ciudad cerca del
99

�mar que sea tan grande y can rica como Venecia" (íb. 662).
3 .7. Concilio Ecuménico.
El gremio supremo que ha de ervir a la enmienda universal, se
introdujo arriba como Senado del Orbe y Congreso del Orbe. En el
capítulo 25 de su Panorthosia Comenio e dedica más deralladamenre
a aquel gremio que aquf nombra como Concilio Ecuménico (Concilium
Oecumenicum). Comenio sabe muy bien, que ya existían concilios
ecuménicos en los que las cuestiones meramente teológica fueron
aconsejadas. Eso, sin embargo, no es suficiente en el horizonte
pansófico; objeta por ello: 'Un concilio verdaderamente ecuménico se
va a realizarse entonce , cuando lo hombre ilustrados que
obresalen por encima de otro mortales por u sabiduría, su piedad y
u prudencia -filósofos, teólogos y políticos- provenientes de rodo el
mundo (de rodas las regiones pobladas) se reúnan, para que aconsejen
cómo la salvación del género humano ha de mejorarse, asegurarse y
propagarse" (CC 11, 658 .) . Tal concilio mundial e convoca por "los
reyes y república del mundo cristiano ... conforme al ejemplo de
Constantino" (fb. 661).
A la pregunta si en aquel concilio lo políticos, filósofos y clérigos
tienen que tratar ms a ·unto de una manera separada, Comenio
responde categóricamente: "¡No! Todos deben ver junco las causas,
pero según e. re orden de !as co as: Primero los problemas van a
tratarse por los eruditos porque ésros son los portadores de las
antorcha. de las orras clases; segundo lo · problemas de la iglesia, es
decir, cómo uno debe conducir su vida con Dios y cómo uno debe
conversar con Él· y tercero los problemas político · porque ellos
representan la ba. e y conexión de las clases re ·cantes" (íb. 664).
Durante las discusiones cada prejuicio ha de desechar.se; una posición
imparcial debe ser tomada. En ello ninguno de los disputantes puede
referir ' e a una mera costumbre o -de manera exrerno-accionfstica- a
la 'orden del riempo' (íb. 665). "Sin estrépito y en un orden sólido"
(íb. 667) se erara aquí de efectuar "que lo bueno, hasca ahora
dispersado sobre los pueblos y cada una de las igle. ias, confluya en un
único bueno, para que todos los colegios sean capaces de aprovechar
comúnmente los bienes existenes" (íb.). "El Concilio Sanco (por ello )
100

no con iderará inconveniente para sí, que distribuya la herencia
material de los pueblo , e decir, que reconcilie los pueblos que
ejercen la navegación, y que determine dónde cada uno deba ejercer
la navegación" (íb. 675 s.).
Para garantizar la "radiación' del Concilio Mundial, es necesa rio,
finalmente, que "envíe mensajeros a todos los pueblos importantes
del globo terrestre, hombres anhelante - políticos, reólogos y
filósofo - no hombre astutos, orgullosos o altercadores, sino devotos,
humildes y pacifistas, pero, no obstante, prudentes y circunspectos"
(íb. 679). Dichos mensajero , van a ser las "comadronas" de la paz, de
la luz y de la felicidad ({b. 537); repre encan, en cierto modo , el
"alma del mundo" (Anima Mund/11. íb.). Contra aquellos que dudan
de este inmaterial y espiritual principio del movimiento (que es
constitutivo para la cosmología platónica y neo-platónica) Comenio
aduce: "Van a ce ar de dudar tan pronto como puedan entender que
estos sirvientes de la luz, de la paz y del ardor religioso están hecho s
del mismo espíritu y que inspiran al mundo la única vida salutífera"
(fb.).

"Todos los reinos del mundo se juntarán, creciendo en un orden
sólido y se acercarán a la perfección (que puede esperarse aqtd en la
tierra) " (íb. 564). El bienestar de los hombre aumentará de cal
manera "como los frutos de la tierra aumentan anualmente" (íb. 683).
Todo se realizará espontánea menee y en libertad, que es 'el bien más
agradable del hombre, que se creó con él y que puede separar e de él
solamente bajo la condición de su ruina' (íb. 482). Para objetar un
entendimiento libertino de la libertad, Comenio pone de relieve:
"Una libertad sin una completa cognición del derecho y de la
igualdad no es ninguna libertad, sino una obstinación desa.,trosa" ((6.
559). E o quiere decir: Comenio concibe su reforma en la base óntica
de la libertad razonable. Libertad significa en este contexto un
impulso internamente producido al obrar, un impulso que se origina
desde la cognición del contenido 6ntico problernarizado. Desde este
horizonte integral se hace patente por qué Comenio nombra a los
miembros del género humano enteramente reformado como
'ciudadanos del libre estado mundiat' (cives liberae Re1p11blica
Mttndana/1 ; {b. 482).

101

�4. Nota final.
En el proyecto de escas eres instituciones mundiales, se manifiesta
en qué profundidad conceptual y en qué audaz previsión, Comenio
ha dispuesto e iniciado su reforma pansófica. Los esfuerzos actuales
por una filosofía incercultural y una teología ecuménica, son indicios
de que el desarrollo, entretanto se mueve en la dirección hacia la
segunda y tercera institución mundial. A la primera, el tribunal
mundial de la paz, aspiraron (después de Ja Primera Guerra Mundial)
la Sociedad de las Naciones y el Tribunal de Arbitraje de La Haya; y
ella parece haberse realizado más o menos en la ONU que se fundó
en 1945. No obstante, la visión comeniana, en algunos puntos, aún
avanza a la "realidad". Así exige, por ejemplo, de los potentados
políticos una promoción eficaz de las ciencias, formuJando la llamada:
"¡De arsenales de armas haced bibliotecas!' (¡.Ze sbroijnic ud lejte
3
biblioték/ DK 23, 43.4).

Nocas Bibliográficas
1

Este estudio se comprende como una aportación especifica del proyecto cientilico
intercultural "Paz creativa por encuentro de las culturas mundiales" que se fundó
hace más de 20 años por HEINRICH BECK: Yéanse. entre otras, HEINRICH 8ECK /
GISELA SCHMIRBER (edd.): Krcativer Friedc durch Begegnung der Weltkulturen
(Schriften zur Triadik und Ontodynamik. Vol. 9), Frankfurt-Berlin-Bcm-New
York-Paris-Wien 1995 [una version en castellano: Maracaibo / Venez. 1996: en
inglés: Delhi 1996; en chino: Pekín 1998]: HE!NRICH BECK / lSAMEL QUILES (edd.):
Entwicklung zur Menschlichkeit durch Begegnung westlicher und ostlicher Kultur.
Ákten des IV. Interkontinentalen Kolloquiums zur philosophischen Insistenzanthropologie, 1. -6. Sept. 1986 an der Univ. Bambcrg (Schriften zur Triadik
und Ontodynamik. Vol. 1), Frankfurt 1988: UWE VOIGT (ed.): Die Menschenrechte
im interkulturellen Dialog. [nternationales wissenschaftliches Symposion. 30.6.4.7. 1997. In honorem Heinrich Beck (Schriften zur Triadik und Ontodynamik.
Vol. 14), íb. 1998: además HEINRICH BECK: Europa - Afrika - Asíen: Komplementarítat der Weltkulturen, en: E. SCHADEL (ed.): Ganzheitliches Denken.
Festschrift für Arnulf Rieber (Schriften zur Triadik und Ontodyrnunik. Vol. 10). íb.
1996, 51-82.
2
Véase J. A. C0\1ENIO: Wiederholte Ansprache an Baron Wolzogen / lteratus ad
Baronem Wolzogenium sermo. Trnd. por Orro SCl!ONBERGER, con un comentario

y una Introducción a la controversia antisociniana de Comenio cd. por E. SCIIADEI
(Schriften zur Triadik und Ontodynamik. Vol 22). Frnnkfurt-Berlin-Bcrn-Bruxelles-Ncw York-Oxford-Wien 2002: una bibliografia histórica detallada de Comento
presenta MILADA BLEKAST.\D: Comenius. Versuch cines Umrisses rnn Leben. Wcrk
und Schicksal des Jan Amos Komcnská. Oslo-Praha 1969.
3
Esta cita (de una carta c¡uc Albert Schweitzer dirigió el 29 de julio de 1965 al checo
comeniológo Josef Brarnbor.i) se encuentra en KIAL'S SCIIAl.l.ER: Herder und Comenius.
Ein Lehrstück zur Aufklarung der Auiklarung. Sank1 Augustin 1988. 75.
4
Véase KI.Aus SCHALLER: Die Padagogik des Joha1m Amos Comcnius und die Anfángc
des padagogischen Realismus im 17. Jahrhundcrt Heidelberg 1962.
5
Aquí y en lo sigtúente se usan las siguientes abreviaturas de obras de Comcnio: AS =
Antisozinianische Schrifien. Ed. por E. SCHADEL. Hildesheim-New York 1983 (el
número indica la página): CC = De rcrum humanarum cmcndatione Consultatio
Catholica. T. 1/Il, Praga 1966 (el primer número [romano} indica el primer o segundo
tomo, el segundo número [árabe} la columna correspondiente): DK = Dílo Jand Amose
Komenského. Vol. 1 ss.. Praga J969 ss. (en primer lugar está 111dicado el volumen de
esta colección de abaras, entonces la página: siguen añadidas con un punto la~ líneas
del texto citado); ODO = Opera didactica omnia. Editio anni 1657 lucis ope expressa. T.
J.IIT (el primer número /romano} indica el tomo, el segundo /árabe} la columna/.
6
K. JASPERS: Wahrheit, Freihcit und Fricde. München 1958. 6.
7
.KLAUS SCHALLER. Sicher ist unsichcr. Comenius und der Friede -zur Einführung in
die Thematik. en: GERHARD MtCHEL (cd). Comenius und der Frieden. lntemationales
Comenius- Kolloc¡uium. Salzgitter-Steterburg 1995. Sailkt Augustin 1997. 9-15. cita
pág. 9. - El te:-.10 original de Cesta pokoje se encuentra en: JAN N.10s KOMENSKY:
V~ere Spisy. Vol. XVTl, V Bm 1912, 449-l87.
~ HANs-JOACHIM MOLLER: Die irenischen Bemühungcn des Johann Amos Comenius in
Polen 1642-1645 und die Entstehung der Consultatio Catholica: in: Comenius-Jahrbuch
4 ( 1996) 59-81: además KAI EDUARD JORDT JORGEJ\SEN: Ókumenischc Bestrebungen
unter den polnischen Prostestanten bis zum Jahre 1645. Kobenhavn 1942. especialmente
377-387: 'Colloquium charitati\um in Toruñ 1645'.
9.
lb. 387.
lO AMEDEO MOLK~: Zum Theologieverstandnis des Comenius. en: KL. SCHALLER
(ed.), Comenius. Erkennen - Glauben - Handeln. Sank1 Augustin 1985. 61-72, aquí pág.
64: "Desde la ortodoxia fraternal se levantó, por ej. en 1639. la demanda de que
Comenio acabara por fin la excitación de las comunidades pPr sus ex-perimentos
pansóficos. Hieronymus Broniewski pidió al señor Manin Onninius que lúziera callar a
Comenio en esta causa. porque su enseüanza no ern ortodoxa, mezclando la luz de la
revelación con la luz de la razón".
11
J. A. Cm1EN!US: De zelo sine scientia et charitate admonitio fraterna ad D. Samuelem
Maresium pro minuendis odiis &amp; ampliandis fayoribus. Amstelodami 1669. 4.
103

102

�12

Íb. 48.
13 Véase § 128 in J. A. C0MENil'S: Continuatio admonitionís fratemae. en: COMENI~s
Ausgewahlte Werke. T. 11/1, cd. por KL. SC'IIAU,ER, Hildesheim 1976. 44 s.: a~cmas
FRANZ H0FMANN: Autobiographic als Apologie. Bemerkungen zur Lebensbcschre1bung
des J. A. Comenius in 'Continuatio admonitionis frnternae Joh. Comcnii ... ad S.
Marcsium', en: Acta comeniruia 10 (1993) 89-99: espec. 95
14 J.&lt;\: AMOS KOMENSKY..' Korrespondence, cd. A. PATERA V Praze 1892. 96-99 (carta
del 8/18 abril de 1645). aquí pág. 97: "Sub manu opus est sub titulo: De emendar,one
rerum humanarum consultatio catholica ad ge1111s humanum, ante alias vero ad eruditos

Europae".
1~ Véase J.A. cot.tENnJS: De renun humanarnm emcndationc Consultauo cathohca.
Eciitio prínceps moderante OT0KAR C!ILul'. T.I/11, Pragae 1966.
16 Véase CC ll, Sp. 1245: "Qui servare n1lt tonim, servet partcstl
11 J. A. co~1ENlllS: Panegyricus Carolo Gusta.Yo / Lobrc:.c!c auf Konig Karl X. Gusta, .
Trad. y cd. por JúRGEN BEF.R, Sank1 Augustin 1997.
1~ J. A. cm1E'.\ICS: Angelus Pacis / Fricdcnscngcl. lntrod. y ed. por W,\LTtR EYK.\L\~.
trad. por ono SCllÓNDtRGER, Würzburg 1993: también _WA.1.TER EYK:-.[,\.'-.''.\:
Friedensverkündigung und FricdenserL.iehung - ein Vcrsuch 1hrer wechsclse1ugen
Zuordnung, Diss. Würzburg 1989; JOZEF PSEMK· Die Fricdcnsbcstrcbungen des J~1
Amos Comcnius. en: K,\RLHEI~Z MACK (cd.): Jan Amos Comenius w1d die Polluk
sciner Zcit, Wien-Münchcn 1992, 85-90
1~ Véanse los detalles en UWE Vo1Gr Das GcscltichlsYerstiindnis des Johann Amos
Comenius in 'Via Lucís' als krcatiYc Synthcsclcistung. Vom Konílikt dcr E:-.1reme LUr
Kooperalion dcr Kulturen (Sch.riften LUr Triadik tmd Ontodynamik. Vol. 11 ). Frankfurt

etc. 1996.
'º Véase HCGO fRIEDRJCII : Zum Verstandms des Werkcs. en: B,\J TASAR GR.-\ClA.\ :
Criticón oder Über die allgcmcincn Laster dcr Mcnschcn. trnd. por H.\.'-~~ S11 'D\l/h.\
Hamburg 1957. 212-22ú. ciia 213.
' 1 Véase. por ej. JEAN-P,\l'LS.-\RTRt: Der Ekcl. Hamburg 1985, 152. "Todo lo c\.lstente
nace sin c;iusa. continúa por flaqueza y mucre por a,.ar".
'' E. M . CIOR.-\."..:: Vom Nach1c1l gcboren lll scin. Frankf /tvl. 1979. 91
' 3 Véase a ello KL. SCII.\LLER: Die ''Trostschnftcn" des Joh.am1 Alllos Colllcn111s. en
Comciúus-Jalut&gt;uch G ( 1998) 11-37. El conlienLo de los csfucr1.os de una refonna
universal según SCIIAlLI:.R (ib. 19) se data en 1628. el año. en el que Comenio) su
Unidad de Hcnmnos fueron dcfini11,·amcntc c:-;pulsados de su patna monh 1ca.
2•1 Con ello cYideutcmente es recibido el tcmano mental ,nemona. 111tell1ge11tia, l'olumas
de AL'GüSTI"il:S. De Trinitale X. 11. : 7 s.
15 Véase RürnGER N0LL/ STEF.&lt;\.' Vt.SPU{ (cdd.), Versohnung. Gabc Gottes und Quell
ncucn Lcbcns. Dokumcntc dcr Zwcite11 Europaischcn ókulllcnischcn Vcrsalllmlung in
104

Graz [Juli 1997), Graz-Wien-Kóln 1998, 37: además: Die versohnende Kraft der
TriJútat. Bericht der Studienkonsultation der Konferenz Europaischer Kirchen. 22.-28.
Nov. 1982, Goslar, Bundesrepublik Deutschland (Studienhefte. Nr. 15). Genf 1983.
26
Véase TH0t,,lAS CAMPA.'\'ELLA: De sancta rnonotriade. A cura di Rm-tANo AMERJo,
Padova 1958, 44: "Memoria ... potestas Joecunda est ad productionem intellectus
foecundidate, non intellcctu, licet intellcctione".
27
A eso remite también V_RA S0UDILOVÁ: Plúlosophische Grundlageu des Irenismus
bei J. A. Comenius. en: Acta comeniana 9 (] 991) 25-41: dice pág. 28: "La filosofía
teórica se transmite [en Comenio] orgáiúcamcnte a la filosofía practica; su sistema
contiene, al lado de categorías ontológicas y gnoseológicas, también categorias éticas"
(cursivas por E.S).
28
Véase G.W.F. HEGEL: Vorlesungen über die Geschichte der Plúlosoplúe III.
Frankf./M. 1971, 100.
29 Íb,
30

Véase también Jr_!NA P0PELOVA-0TÁHALOVA: Das Problem der Theodizee bei Jan
Amos Komensky. en: Acta comeniana 3 (1972) 89-105.

31

Se trata aquí de una cita de ÜVIDI0 (Ars amatoria ITl.397): véase también AUGUSTINUS: De Trin. X l. 1: "Rem proms ignotum amareomnino nullus potest".

32

Ya como un joven estudiante Comenio escribió en un libro de visitas: "Kdy_jest B_h s
nánú, kdo proti nám?" (Si Dios está con nosotros, ¿,quién está contra nosotros): \'éase M.
BLEJ&lt;ASTAD: op. cit. (nota 2) 43.
33
En el frontispicio de su Orgelbüchlein que está dedicado al "organista principiante"
BACII pone:
"'JJem hochslo, Sol/ al/e,n w UrPn I 'lJPm 'XaclisfP.n, rfraus s,c::/í w 6,/~/irenm"

(Sólo al honor del sumo Dios / Al prójimo para que pueda aprender).
Veánse las investigaciones iconográficas en ADEUIEID HElt.!A'iN: Trinitas, creator
mundi. In: Journ. of tl1e Warburg and Courtauld lnstitutes 2 (1938/39) 42-52: además
B0NAVENTURA: Breviloquium II. c. 12: "Creaturn mundi est quasi líber. in qua rclucet_
repraesentatur et legitur Trinitas fabricatrix".
35
•
..
.
Vease MA,'( H0RKilEL~iER; Uber das Vorurte1I. Koln-Opladen 1963, l O.

34

36

Véase E. SCHADEL: Kants "Tantalischer Sclunertz". Versuch einer konstruktiven
Kritizismus-Kritik in ontotriadischer PcrspektiYe, Frankfurt etc. 1998.
31
Véase a elJo por ej. MAX HEn-;zE: Die Lehre vom Lagos in der griechischen Pllilosophie, Reimpr. de la ed. de 1872, Aalen 1961.
38

AUGUSTINUS: Retract. 1, 13, 3.
Véase K. RAHNER: Die anonrmen Cltristen. en: RAHNER, Schriften zur Theologie.
Vol. 6, Einsiedeln-Zürich-Koln 1965, 545-554: además ELt,,!AR KLlNGER: Der anonvme
Christ und die Anonymitat Gottes. Wahmelunung einer Mystik des Alltags. · en:
K.LINGER, Das absolute Geheimnis im Alltag entdecken. Zur spirituellcn Theologie Karl

39

105

�Rahners, Würzburg 1994. 25-46.
40 JAN PATOCKA: Philosophie der Erziehung des J.A. Comcnius. Paderbom 1971. 36.
41 Comenio alude aqtú al intento de colonización emprendido a principio del si~lo XVII
por \a "Virginia Company of London" por orden del rey inglés_en. la cost~ oncnt~ de
Norteamérica Para la arrogancia con la cual trataron a los md1genas salvaJes .es
característico cuando el clérigo William Crashaw acentuó que les llevaron a los mdi~s
algo que es infinitamente más valioso que lo que recibieron de ellos: "1 . Civílitie for tJ~eir
bodies 2 Christianitie for their soules: the llrst lo make them men, the second (to make
them] ' h~ppy men" (CARL BRIDENBAUGH: JamestO\\TI. 1544-1699. New York-Oxford
1980, 26 s.). Los indios contestaron a esto efectuando vanas veces matanzas en
Jamcstown fundada por los ingleses. en 1607 (íb.. 178-184).
42 Véase CoMENTUS: Lexicon reate pansophicum (CC Jl. 1128): "Pax lest) status reru~1
ordinis beneficio tranquillus. ut omnia in tuto sint". En ello se muestrn una rel~c~on
evidente al concepto agustiniano (De civ. XIX. 13, 1): "Pa-..: onmium reru~n, tranqm~htas
ordinis")" además JOAClll~! LAUFES: Der Friedensgedanke be1 Augustmus.
UntersucÍmngen zum 19. Buch des Werkcs De ci\itate . Dei. \~iesbaden 1973;
STANlSLAW BUDZlK: Doctor p..1cis. Theologie des Fricdens be1 Augustmus, lrmsbruckWien 1988.
43 Véase J. A. COt-.lENIUS: Vindicatio Famae el Consc1entiae I Schutzschrill zur Verteidigung von Ruf und Gcwissen, trad.. introd. y ed. por JúRGEN SEER. Sanlct Auguslln
1994. 177.
44 Comenio se relaciona aquí. sin duda, con el concepto de ~1~crém1t;-Kon1..cption de
ARlSTOTELES; Yéase Eth. Nic. n, 2 (1104 a.15-27]; ademfls URS~ wo_LF: Ube~ den
Sinn der Aristotelischen Mesotcslehre, en: OTFRlED HóFFE (ed.): Die Niko1nachischc
Euük. Berlín 1995. 83-108.
45 Este compromiso realmente se "yerifica" en un sentido onto-armonical: Según la
concepción romano-católica se muestra que la tercera doble (4:5: 5:6) "ex ~tava
quintóque procedit". en tanto que el espacio tonal que está llenado por ~tia, es _decir. por
la proporción 4:6. representa una quinea (segunda) occav1ada. ~ q~tnta pnmera .nooctaviada (2:3) procede imncdia.rnente de la octava (1 :2) que por s1 nusma pre-conllene
todos los otros intervalos del trítono senárico (así como todas las otras estructuras
tonales). De allí se justific,1 la posición griego-ortodoxa, que no contradice ~ la
concepción. primeramente mencionada, sino gue - como aquella - ex~~sa un cierto
aspecto del todo del trítono primordial. Véanse los dct~lles en lo~ §§ 28-50 en _E.
SCHADEL: Musik als Tri1ú1atssymbol. Einführung in die ham10nikale Metaphysik.

Frankfurt etc. 1995.
46 Véase CC U, 7-ll: ,,Lumen ipsum seipsum multiplica\ fac1le"; cbd. 742: "Lucis natura
est diJJundi ... Lux enim vern colubere radios non rnlt nec scit nec potest, sed se per
vicina corpora spargens illunúnat quaecumque attingere potest. propinqua el remota".
47 Véase AUGUST!l'&lt;l.JS: Conf. III. 6. 11: "Tu autem l. deus mcus.J eras inferior intimo

!06

meo".
48

CC II 154: "DEl'S est aciema illa potestas. quac condidit el sustenta! omniét et
sapientia, quae regit ornnia, et honitas, quae in fines bonos dirigit omnia" V6lse
AuGu~mi:us: De c~v. Dei Xl 25. donde en relación a lafis,ca. a la lógica y a la ética
(las ~1enc1as pnnc1palcs de la filosofia antigua) se afinna sobre Dios que es 'aucror
ornruum
rerum'. 'dator intelligentiae' und 1in.1p,ratur amoris. que bcne bcatPnue
vivitur'.
G
~
AUGUSTIT\'lJS: _ebd. Xl, 2.+: "lnde la Trinitate in suis opcribus intima!al est civitatis
sanct~~ ... .et ong? et infor111atio et beatitudo. Nam si quaeratur 1mde sit. deus eam
condid_1t, st unde s1t sapiens, a deo illuminatur, si unde sit felix, Deo frnitur ... Ew, \lidet.
amat: tn aeternítate dei vigct, in Yeritate dei lucet. in bonitale dei gaudet".
so La
·. (X'ap1raj ·a las cuales Cü~fENro se refiere aquí se nombran en
,· s tres Grac1,~s
HESIOOO (feogorna. \'erso 909) 0éu.z1a.. Ay).aír¡ y (j)f)OcnJ\11: M..\RS[LIO Ftcr:--;o las
p~rasea con :viridi1as', '.,plendor' y 'laetitia' (poder generativo. esplendor y placer
[De a.more _Y. 2. cd. P. R BLUM. Hamburg 1994, 134]) lo que puede entenderse. como
una analogia estructural, en concordancia con los temarios mencionados en las notas 48
Y49. :ªra_FlcNo y CmtEJ\I~ csta_s conexiones son un indicio de la posítividad pura y de
la validez mtercultural del pnnc1p10 temario que es consitutivo para su filosofar.
Sl S . di
,. ~ _1~ ca aqm, la utopia plntónien del estado en la que (según Politcia 443 d-c) ta
JUSt.lCla d~ los tres ~tases (de la clase alimenticia, docente y militar) se expresa por ta
consonanc1~ porporc1onada (por la cruv-&lt;jlú.l,ia) de las tres cuerdas principales de la Jira.

Una cercarua conceptual de la doctrina plató1úca de las tres clases se manifiesta, sin
duda, en -~quello que Cm.rENTO compara la "salud'' social, en el ámbito corporal. con ta
cooperac1on m~~ian1entc provechosa del 'estómago', del 'cerebro' y del 'corazón' (CC [J.
488). Una alus1on a la así llamada sentencia de los reyesfilósofoJ (Politeia 473 c . d) se
presenta, cuando Cm.1E:-:10 (CC II. 770) habla de 'philosophi coronati'.
52
Véase aquí el estudio anterionnente mencionado en nota 45.
53

noAtco significa. sin embargo. solamente

yo habito'.

Más correctamente COMENro

(5:~ su intención proposicional) debería indicar no a 1t0Atco. sino a 1rf)..w (= 'vo sov'.

ongmalmente: '.vo me giro, me muevo) o a la fonna complementaria en el · idioi~1tl
poético, a 7lCOAto~un (véase R. KOI INER / F. Bws: Grammatik der griechischen Sprache
U2, Dannstadt_ 1966, 513 y 530). El mencionado 11'.ZA.EIV funciona en PAfillÉNIDES (DK.
Fra~1. B 6, lm~ 8) ~mo una variante de E\'ffi (= 'ser'), por el cual se designa la
realidad causal pnmord1al. Cuya estructura arquetípica PARMÉNIDES la simboliz.a con
lUla esfera (cr&lt;pa._J)a.). En ésta anali1.a (Fragm. B 8, líneas 42-44) - como estructura
holística "a priori" ~ la coherencia distinta del centro, del radio y de la superficie (de la
e~era). ~n ello, sm embargo, se hace patente lo que Comenio con su etimología de
~0)..1~ qwere afim1ar: La comunidad humana (en todos sus fomlíls y grados) debe
interpretarse en la confonnidad al ser, internamente actuante en todos los entes es decir
a la realidad principal del Dios creativo.
'
·
54

Véase CC l, 989: "In omnibus societatibus ... omnia spontanea. fluida, florida esse
107

�volumus".
.
.
, . . E $CH \DEL· Poh'Phonie als Modell für mterlntlturelles
5, Vease
1
a eso en part.tcu ar •
'
· •
·
.. d ·
UWE V0IGT (ed ) Die Menschen.rechte un
Menschenrechtsverstan rus. en
_ ·'
interkultnrcllen Dialog, Frankfurt etc. 1988. 165-20).
.
..
'6 E
t .. C0&gt;.iEJ\10 habla incluso de una "fanúlia del mundo" (mund, fanulta;
· n este con e:-.:,o •
'·
.
"
CC Il 256) lo que aparece acercarse al actual "global ,·1llage .
·
· del siglo
· XVIT. iomm
I'.
t·a aqui una perspectiva "extra-terrestre"
,, C0MENI0.
un humamsta
.
. las "'1magenes del ~acio interestelar" de los astronautas del siglo XX.
rcali
que se
zo en
= rd ¡ Assoc·· ti n
Véase la obra 'Der Heimatplanet (ed. por KEVEIN W. KELLY por orden e a . ia o
). además HEL1&gt;.IUTBACHMAIER: Weltraumbtlder - die
of Space Exp1orers, Fmnkfurt 1989 ·
.
,
¡E p
,. ti etische Erfahrung der Astronauten und die Science-fü:t10n. en: H. BACHMAIER . .
~~S~HER (edd.): Glan7. und Elend der zwei Kultnrcn. K011Stanz 1991. 157-1 79. .
.
,~ Más distinto un pasaje en CC U. 514: "En la democracia se eligen. en cambio. c,e_rtos
n reinar V uno que los guie". (Los representantes del pueblo. ele~1dos
110mbres que debe
,.
, ·
·t" , s guia un
'democráticamente'. representen. en esta Yisión. un elemento anstocrn ,co. u
elemento 'monárquico'.)
_ . . ,,
S9 El objeto de esta exigencia consiste, entre otraS. en aquello que el urai~co S101 pro
.
I
·" se trai
· 15fonnc en un integral ''.\lea ralione stet va/untas CC 11. 477)
rat1one vo unta~
F ·, ¡.,n3
En lugar del famoso "¡Divide et impera!'' (que se atribuye a LUIS ~ de rancia..
-1
"J
•¡I" porque por el puede supcr,rrse e
1483) ahorn tiene que aceptarse un i unge et regn, . .
..
, " .. n
,,
'/
r11achiavélico" (1\lacluavellisticum monstrum) que. refinendose a la razo
mom ruo
..
. . .
. . . íb) y · en particular
del estado". trata de legitimar cada acc1on arbitran~) d~spoUCl (1 . . ~
·..
VL,\Dl~IIR URB.-\NEK, J. A. Comenius' Anti-Macluvelhamsm, en: Acta Comeruana 11

se inspeccionen. Pues con ello se garantiz.a que los alevines cogidos - a causa del acopio
de los peces- pueden volver a escaparse.
63
Un esbozo (relativamente amplio) de este colegio Comenio lo compuso en 1641/42.
durante de su estancia en Inglaterra, en su libro Via lucis (DK 14, 279-385). Más
infonnaciones sobre el Co1legium Lucis se encuentran también en su obra póstuma
Panorthosia (CC U, 356-695).
64

Comenio designa al Logos-Cristo en otro pasaje {CC U, 545) como "Lux Gentium et
Mentium"; por ello hace patente que el colegio de la luz -en una perspectiva
ontotrinitaria- tiene el deber de abrir al género humano un acceso a la fonna ideal
presubjectiva del ente, es decir, al logos "por el cual todas las cosas fueron hechas" {Juan
1, 3).
65

Primeros conceptos para este lengua mundial Comenio los bosqueja en su Panglottia
{CC ll, 251-355).
66

Propuestas más detalladas para la enmienda de la enseñanza pública (hasta la regulación de los salarios de los maestros, hasta las inspecciones escolares etc.) en CC II 582598.
67

una "oficina de la piedad" (íb.) etcctern.
_
Infonnaciones mús detalladas sobre la rcfonna del orden mundial en CC 11. úl7.{i)8:
• que el tamano
- de 1os OJO
· s de las redes de los pescadores
aquí (649) se dcn1;111ct'1. por eJ.

Infonnaciones más detalladas sobre la fommción de la vida común intraeclesiástica
(por ej. un orden de lectura de las secciones bíblicas) en CC n. 598-637.
68
Véase la nota 64.
69
Véase, por ej., RAlMUNOO P.-\l"IIKKAR: The WOOI0\\1l Christ of H.induism. Towards an
ccumenical Christophany, London 1977.
70
Según Lev. 25, 8-10, cada cincuenta año (el año que sigue a1 tiempo de 7 x 7 = 49
años) ha de celebrarse como un 'año jubileo'.
71
Véase a ello HUGO GROTIUS: Argumenti theologici, jurid.ici, politici, Amstelodami
1652, Reirnpr. Aa1en 1980, 93: "Communitatem animorum facit scrvatque sapiens
Religio, quae politiae anima ... est".
72
Evidente es aquí una relación al cosmopolitismo de la antigüedad tardía. que se
elaboró en los estoicos {especialmente en EPICTETO y MARCO AURELI0) en la base de una
concepción universalmente válida del logos; véase G. R. STANT0N: The cosmopolitan
ideas of Epictetns an Marcus Aurclius, en: Phroncsis 13 ( 1968) 183-195; también M A..'\:
MüHL: Die antike Menschheitsidee in ihrcr geschichUichen Entwicklung, Leipzig 1928:
Reimpr. Dannstadt 1975.
73
Esta exclamación de CoMENI0 ya se ha realizado, en un sentido literal. en su patria.
en Olomouc, una ciudad universitaria de Moravia: Un complejo de edificios (en fonna
de un atrio y de consídernbles dimensiones), el así llamado Arsenal Teresiano, que hasta
el cambio político de 1989 fue utilizado por los soldados del Pacto de Varsovia como un
depósito de munición, hoy se está utlizando como biblioteca universitaria. En el suelo de
ambas entradas está cincelada la cita checa del te;,.10 de tal manera que nadie que entre
no puede dejar de verla.

108

109

(1995) 6 1-70.

·

1

,.
C0'l"'
'l0 dcsa·rroll::t' una concepción
"realista" de .las. vcntaJas
de· ·.a
En este contex,o
,n.. ,
• .
. . . d los poderes· A la pregunta de si los clengos deben adnumstrar 1,1JL1St1c1.1
separac1on e
·
·b ·~
l · ·1lesl
d él un clérigo m.ismo: "Ya que el absuso len caso de tn un, es cene;
rer:;n~naria. seria más segura la separación de las fun~~nes".. (CC 11. 646). es decir. la
p
..
·
· .
1 s co, t:--J IO critica tamb1cn la costumbre de los estados
instalac,on de Jueces 1mp,uci;i e · · 1 ·
.
•
b· · 1
~
d d de¡-, política en poco tiempo , a a devorar a la iglesia. as1como. aJo_e
re,omIB os. on .,
•·
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l· " ib
.
1a 1g
. 1es1c1
.. 11·• deYonado a la poi ítica Jt1nto con la adnrnustrac1on esco ,l.f
.
papismo.
u
,. •
645). Su comentario a ello· ". J111hos extremos deben ernncndarse (1b.).
.,.
61 Desde esta coherencia trinitaria que debe interpretarse en el scnlldo de l:i msep11rah1/is distinctio" de san Agustín (Conf. XII I. 11. 12: véanse _con respcct~ a ello las
.
. , ce 1. (138) se entienden las dcs1gnac1ones cotnC
lll,\l\aS de que
aclaraciones conc1s.1s en
_
"
.
.., ca...i .. r.1
milia
cada
comunic
b
d
doméstica
representa
un
"pcqucno
~stado
Y un.i
1
· ·•
(
•
ofíc·1) debe ser
·"pequcna
- '1
·g¡cs1
·a•" (CC 11. 5·78 s)
. . :,, de que cada escuela cns1J,1na o p,ms •

1,0

.,.,, ,=
61

�LA FI OSOFÍA DE LA POESÍA DE
AG STÍ BASA VE
Dr. Fnr iqu, A¡.:u:1 1111
E,na·h d.: Fi lo,ofi.1
ll Íl' t'í\iJ ,1d L..1 :-i.ilk

Introducción
Dentro de su vasto, sólido y profundo isrema filosótico, el
Dr. Agusrín Basave Fernández del Valle se ocupa de la esréri a, en
l.1 cual, entre otros temas, analiza el aspecto omológico (modo d-:
er) de las bellas arres: nada comunican, sino expresan ; no revelan
el ser en í de los objetos, sino orientan al hombre "a
configuraciones que alegran el corazón' 1• Eo ipso la alegría hace
importante la vivencia de las bellas artes: le proporciona dese nso
: d individuo en su lucha cotidiana por obtener diversos
sacisfaccores, a fin de evitar, en lo posible, la rutina y volver a sus
tarea con nuevo entusiasmo.
Una de las bellas arres es la poesía, expresión estética y
metafórica de los sentimientos y de la percepción del mundo de
quien la escribe. Es importante porque es expresión de lo
puramente humano: el espíritu'. En la medida que el hombre se
espiritualiza es hombre; en la medida que se sensibiliza, es
humano. Lo que la poesía expresa es alegría \ la cual hace grata la
existencia, i.e. le da, enrre otros valores , sentido a la vida. La
poesía, entonces, es una manera de oriencar la existencia hacia dos
valores excelsos: la belleza y la alegría.
111

�El Dr. Basave explica el modo de ser de la poesía. en_ un
magistral, ameno y claro libro. Lo sintetizamos en diez, incisos:
definiciones } . de filosofía de la poesía y 2. de poesia, 3. su
esencia 4. su estruccura, 5. lenguaje poético, 6. cipos de poesía, 7 .
el poer~, 8. fases de la expresión p~érica, 9. be_1:eficios de la poesía
y l O. su virrud. Añadimos una sucinta concluston.

1. Definición de filosofía de la P?esía
Ésta disciplina consiste en ir a las últimas causas y a los
supremos principios del poema. Desentraña (~l filósofo) la
significación y el sentido complejo verbal., ~scud1a, con coda la
profundidad que puede,. la pa_labra ~o~nca con su virtud
potencial, con su referencia al su¡eto amsc1co y al mundo de la
4

cultura humana.
Expliquemos. Las causas . supremas de. la poesía,. es_ decir,
aquello que la origina, so~ "las ~~ces ínnmas -sent1m1ento y
mediación-" \ es decir, la 10spiracion, de la que hablaremos al
tratar la esencia de la poesía.
.
Nuestro filósofo no expone los principios supremos de la misma.
El modo de expresar la inspiración es por medio de_l lenguaje
poético, constituido por signos-imágenes. El filósof~ e~pltca, c~mo
veremos al hablar del lenguaje, qué es éste)' qué son las imagenes. Dicho
lenguaje, propio del vate, está _vincul~ado. a sus lectores, por ende, a la
culrnra, la que también es examinada hlosof1camence.
2. Defin ición de poesía
PoesL1 es "cielo del esrucrzo humano rroc:ido -válgame la
definición que propongo- en Lenguaje rítmico, selecto J' Cfl,uti/lante
de fo significativo-emotivo, vertido en forma bella, metrzfoncfl. en
plenitud signif,cativa-exisrencifll"". An;~lice,'.11os.
., .
A nuestro juicio, B:isave lb111.1 ''cielo :il quch,w:_r pocuco por
cu:into expresa la elevación del espíritu de lo mHerial _h_aci:i ;dgo
sublime: el scnrimiento de l.1 belleza y su plas111.1c1on en la
palabra; la poesía es un:i actividad en . la q_ue el hombre es
auténticamente hombre, ya que no med1,1 1ntcres alguno. sino t:.111
sólo una actividad interior, cs pirirual y sensible, gr;tc_ias a l.1 c11.1l
el vare crea formas bellas que &lt;:xprcsan su c.:o,movisión.
11 2

Ésra se la manifiesta mediante el lengu;ije poer1co, Je! que
hablaremos dos incisos adelante.
.
Lo sign ificat ivo-emotivo son vivencias ex peri mc:n r.1d;1s e
importantes ya sea del poeta o de arras personas.
La metáfora es la "trasposición de sentido"\ consisre en
pasa r el sentido recto de algo a uno figurado, pues se re:iliza
una comparación entre el ser que posee el senrido rccro y
aque llo que lo significad de otro modo, el figurado '• . V.or .. ~I
se n tido recto es "labios rojos'' , el figurado es "labios de ;ubí"·
la compa ración es el color rojo intenso de los L1bios con c:I
rubí: ambos at raen y son bellos. Por eso se le: au-ibuve el
significado de l rubí a los labios.
·
él El vare utiliz~ p_:ilabras be llas que expresan algo vivido por
o por otros; as1m1smo esas palabras lo trasladan, a él y a sus
lectores, a un mundo distinto, el de la be lleza. Ambos lo
vivido y el tras lado, constituyen lo significacivo-existcnciai'.

3. Esencia de la poesía
"Reside en las voces ínrimas -sent1m1enros y mediaciónsuscitadas por las circunstancias"; esas voces íntimas son
expresadas mediante "un bello complejo verbal" 1º. Expliquemos
empez.ando por la circunstancia.
A) El poeta, como todo ser humano, vive inmerso en una
realidad, digamos su realidad, que puede ser amplia o estrecha.
Los seres y aconrecimientos que integran esa realidad lo rodean,
l~ envuelv_en, lo afectan, lo influyen y consriruyen su
circunstancia, la cual rransforma imaginarivamente y expresa
con be llas pa labras.
Dicha transformación emana de una percepción mi
gen~ris de su entorno: es el modo como lo piensa y, sobre codo,
lo sie n te. Esa cransformación da rá paso a expresar en metáforas
la percepción de la rea lidad .
C) Las "voces íntimas" equivalen, a nuestro entender, a la
"inspiración", al "numen", que estim ula al poeta -y al artista,
en general- a expresarse bel lamen te.
D) El sentimiento se manifiesta "en estado abstracto, separado
de su sopo rte natural", es decir, se expresa el sentimiento en
cuanto a sus valores afectivos y sensoriales separados de las causas

B!

113

�que lo provocaron 11• Ejemplo de tale~ va!ores son, a juicio nue_srro,
el cariño y el amor en la esfera afecr1va. Por eso, hay 9~11enes
eligen cortejar a la amada recitándol_e . poemas (propios o
copiados); valor sensorial es el esrremec1m1enco corpor~I, sobre
rodo si el escuchante es la materia del poema que se le reClta.
4. Estructura de la poesía

Dos elementos integran la estructura de la poes1a: uno es
externo, otro, interno.
A) Esrrucrura externa

5. Lenguaje poético

La constituyen "el metro, el ritmo y la rima" 'i _ De esta t'tlrima
hablaremos más adelante.
a) El metro -señalémoslo nosotros- es la medida del verso.
P.ej.: endecasílabo, o verso de once sílabas.
b) Rirmo es la armonía en los versos; modo como éstos se
suceden a intervalos. El ritmo tiene como función ''adormecernos
y prepararnos a las sugestiones de la poesía", i.e. represe~,rnrnos, a
través de las pa labras, la realidad caneada por el poeta con una
intensidad que raya en la alucinación". De aquí qt:e el ritmo sea
,
· ,, 13
"un elemento prepoét1co, preparacono .
B) Estrucrura interna
Es espiricual y doble: materia y forma.
a) /vfateria

Es lo expresado, próxima o remotamente, en l:1 poesía; la
materia es el asunco o rema expuesro por e 1vare " .
La materia próxima -apuntemos nosotros- es el sentimienco
del poeta (lirismo), los hechos dolorosos (dramatismo) viv.id~s por
él o por otros, etc. Remota es la materia o acontec1m1entos
históricos corno los caneados en la poesía épica.
b) Forma
Anee codo señalemos la diferencia, en el pensamiento
basaviano, entre forma y esencia. Aquélla es una esencilT en
concreto" en tanto que la esencia es universal y abstracta. P.ej.:
forma es mi alma, con mi propia capacidad intelectual (léase dosis
1

de mater_ia gris) Y mi voluntad, o sea, lo que a mí, sin considerar a
los de mas me _hace ser hombre; "animal racional", sin tomar en
cuenta las dosis de materia gris, etc., es la esencia de codo ser
humano.
En cu~~to a "~a poesía, si lo es auténticamente, debe ser la
conformac1on p_oét1ca de su materia -asunto O rema- , que no se
da cabalmen te sino por la belleza de los sentimiencos llevados a un
grad~ de absrrac~ión" "'. Dicho con otras palabras: la forma de la
poes1a es l_a modificación y expresión bella y abstracta de lo ue
conoce y siente el poeta.
q

\

1 \ /¡

Anees de estudiar el poético, veamos, sucinrame1He, el
lenguaje en cuan~~ tal. Añadimos las pecu liaridades del lenguaje
poéti co, la relac1on de la poesía con la in teligencia y con la
verdad.
A) Lenguaje

Es un "conjunto organizado de signos suposmvos,
· ·
o que
17
usamos en lugar de las cosas" • Veamos.
Signo es _aquell_o que representa al pensa'. 1ienro un objeto.
Da~o- que es_ 1mpos1 ble mostrar codos los objetos (rea les, ideales,
ftct1c 10s, pos1b_les, y demá~) conocidos, los sustituimos por signos.
_El lengu~Je es un signo por cuanto nos referimos a una
"realidad
¡ e mediante sus representaciones: pa labras · pe¡·
. ... e1 voca bl o
re érono" es signo del objeto ~
. Dichos signos están organ izados, pues expresan el orden
existente
en el pensamiento , el que , a su vez, perc1'be
, .
armon1camente la realidad, la que, de suyo, es ordenada.
1

B) Lenguaje poético
No es un lenguaje aparte, totalmente, del cotidiano, definido
anteriormente. Al contrario, el poético supone y se vale del
lenguaje común.
"El lenguaje poético opera con imágenes y figuras, con
hipérbole y con hipérbaton, con licencias y con figuras
. 1es "1ª. E·xp 1·1quemos .
gramac1ca
1l 5

�a) Una de las facultades cuya operación es predominance en el
vate es la imaginación, de la cual adviene la poesía. "La específica
vía de la imaginación no viste las ideas en imágenes conciences; se
trata, tan sólo, de producir una semiconciencia cuya materia
puede producir ideas extractadas".
La semiconciencia significa que en la conciencia del poeta hay
ideas germinales que " no son plenamente reílexivas". De modo
que "el trabajo intelectual del descubrimiento poético se hace a
19
golpes de intuiciones creacivas" • Dichas ideas germinales
provienen de la experiencia sentiente del vate, de la pureza de su
sentimiento, que le permite sentir lo que lo rodea para, después y
gracias a la inspiración, crear belleza: la poesía.
Función de la imagen es representar una realidad en su
ausencia. E.gr.: imaginar el campo escando en la ciudad, en medio
de variadas construcciones de piedra, metal, etc., pero sin
jardines, árboles y demás.
Lt imagen poética es "una espiritualización del objeto mismo,
mejorado en su sustancia, enriquecido en el contenido. Un
concq to material que se eleva -vasconcelianamente hablandoª la catego ría de concepto de espíritu. El poeta añade contenido a
la forma, la preña"'º. Nos parecen claras las palabras
vasconcelianas, empero, comencémoslas.
De suyo, la imagen es espiritual porque carece de las
propiedades de la materia y es elaborada por el alma, faculcad
inmaterial o espiritual.
Gracias a la transformación que el vate hace de la realidad, en
la imagen la cosa es enriquecida con cualidades que no tiene, pero
que, de algún modo , puede poseer. En este momento, el objeco es
espirimalizado y enriquecido en su contenido o características o
sustancia. P.ej.: el pegaso, caballo cuya suscancia fue enriquecida
con alas para imaginar un desplazamiento aéreo, veloz y con el
mínimo de obstáculos.
El lenguaje poético no prescinde del aspecro sígnico; en lugar
de "signos su positivos", se vale de "sign os-imágenes", esco es,
1
palabras ''portadoras de incuiciones íntimas": del poeca.

bellamente.
Gracias a. la ima'gen Y a Ia f'tgur.i, el .t nd1. v1duo
.
co
.
puede
nstrutr o reconstruir la realidad expresada con palJbras V ar .
Y cu~ndo lle~ue el día del último vittje
· ·::, ··
y este al partir la nave que nunca he de to1·n,1r
,~1e _encontraréis fl bordo ligero de eq111pr1je,
,
laSI desnudo, como los hzjos de la mar··'.
El modo de hablar en los verrns es la analoDÍa
entre la muerte y "la
,,
l
.
::, esr.1blc.:cida
día del , 1 .
. . , nave o nrco: nadie regresa de ayuélla. ti
e ui . u timo v1a¡e es .aquél en q ue fa11ece 1,l pnsona; lioero de
q 1 pa¡e ¡-por
, dcuanco quien muere só lo se 11.cva 1o que, d e lo
)Ul'.110 o
ma o rea izo_ L:ranre su existencia, por eso se va casi Jernudo
. c)I la h1perbole (hiper, "sobre, más alLí." Y bd/Lo "I . ")
.
E
fi.
, anz.i.r '
l Itera menee, es exageración
finalidad
.
d. ' _exc_eso. s una igura retórica cuva
de habla/sd aumentar o 1sm111u1r el rema expuesto. P.ej.: en v.ez
" .
" e un hombre o de un árbol airo, se lo califica de
persona, ' que ' J urante una conversación, exageró
dgigante
'd ; una 1·ri
os I eas, es ~a '. tcada de exagerada, de exagerar todo .
d) El h1perbacon (hiper y bainein ... ")
fi
ramatical
·
•
.
' ir
es una 1gura
que consiste en rnverrir el orden de ¡a f unc1on
. , ce
I las
g
1
b
Pª ª rasd en una oración
· 1 o en un discurso. E gr.
"B
.
gramartca
erna ene es una niña hermosa con o sin adornos"· "
....
adornos B
d
, con o sin
. - 11ermosa es
B
d ' erna ette es una niña hermosa"·, " una n1na
erna ettc, con o sin adornos".
e) L~s !i,cencias gramaricales permiren alterar la grafía y/o la
pr?nunlc1ac1o;b die algunas palabras a fin de rimarlas con otras
evitar a anr1 0 ogía
p .
,
vocablo " ara'' (" , '"e)tc. .e¡.: a~e1~tuar, ortográficamente, el
"
" p
para con el ob¡et1vo de distinguir el verbo
/arar (~ete_ner), e_n t~rcera persona de singular de indicarivo, de l
so que e ':11smo rerm1110 ~sume en cuanto preposición.
1·b f) ~eb1do a esas funciones, el poético es un lenouaje "más
1 re, mas atrevido, más adornado" que otros modos deº
·¡·
l
lengu ·
1 ·
'fi
uu izar e
aJe con:o _e c1ent1 tco; en una palabra es aníscico:1_
g) Peculiaridades del lenguaje poécico

f
b) Las figuras son modos de hablar para exp resar sentimientos
o percepciones de la realidad; se las usa p.ira decir algo

"~! co°:p!ejo verbal poético presenta plasticidad interior una

anras1_a a~t1St1ca, una sonoridad lingüística, un resul cado eufórico
yexp
eumrm1co.· La masa
sonora
-más o menos afín a la mus1ca, .
¡·
.
se
resa en rtma, a tteractón, asonancia"". Comentemos.
11 7

�a) Mediante la plasticidad interior, el poeta expresa !la reali_t ~
ara ue el receptor pueda conocerla cal como ª. perc1 _10
~?~da ~ en ~ez de decir, liceralmence, que la _amada uene o¡os
e . l .gr.. 1 bla de ellos comparándolos con el cielo o con el agua
azu es, se 1a
del océano.
d l ·
dientes centrales de
b) La fantasía artística es uno e os ingre
, d ll
, •
·
) A rraves e e a se
ual uier aspecto del arce ( mus1ca, pintura... .
..
c q
., d I
r
d d y se la expresa bellamen ce. P.e¡ ..
recrea una porc1on e a rea I a
1 «· .
d 1
en lugar de hablar de la ancianidad, se menciona e invierno e a
vida"). El modo de pronunciar las palabras es la sonoridad
•, f uerre o suave , alargándolas o
r ..c , . . es su enconac1on
ingu1suca,
. d
, .d
des acio acenruando alguna
coreándolas, pronuncian o rap1 o o
P
' .
. 'b'lo hay
.
sílaba deletreando, etc. Si se pronuncia con ¡u i ' ,'
let~a .º la m,anera de relacionar las palabras provoca armon1as
eurona;
bellas (eurrirmia), etc.
•
¡
· nto de
d) Al mismo tiempo, la masa sonora, i.e. e con¡u
palabras, puede ser rimado, aliterado o asonado.

o.) Rima es "coda forma .métrica _regular"i5; aparece cuando dos
palabras tienen sonido común. Por e¡,~mplo:
Hombres necios que acustm
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión ,
de lo miso que culpáis (. •./6.
.
·
no O varios fonemas
~) Aliteración es repew, notoriamente, u
rimados en una frase pa ra darle expresividad a un verso. E.gr.:
Porque tu sangre se sepa,
cuentas a todos, A/feo,
que eres de Reyes. Yo creo
que eres de muy buena cepa;
y que pues a cuantos topas
·con esos Reyes enfadas,
que, más que Reyes de fspadas,
1
debieron ser de Copas ·
El fonema repetido es "as" •
118

y) Asonancia es la correspondencia de un sonido con otro, de
dos o más asuntos o temas emre sí, de dos o más fonemas, y de
letras terminales de palabras. En el verso anterior hay asonancia de
"sepa" con "cepa", "Alfeo" con "creo" y entre "topas", "enfadas",
"espadas" y "copas".
~) Relación del lenguaje poético con la inteligencia
Siendo el lenguaje un conjunro de signos, para encender el
mensaje transmitido mediante ellos, menesrer es descifrarlos,
actividad, ésta, desempeñada inrelecrualmente. En efecto, sólo un
ser inteligente cambia la realidad por signos y descubre aquélla en
ésros. De allí que "los efeccos estético-formales de las palabras cuerpo lingüístico sonoro- se hallan puestos al servicio de la
inteligencia de las ideas":8•
El efecro estético formal es el placer que produce el poema. Al
comprender la expresión bel la se conoce la realidad capeada por el
poeta.
Asimismo, "la representación gráfica -signos y sintaxis- apela a
nuestro pensamiento, a nuescra fantasía, a nuestra capacidad de
9
asociar ideas"z • Es decir, medianre la escrirura [representación
gráfica], el vate presenta a nuestra fantasía [imaginació.1 ] e
inteligencia [capacidad de asociar ideas] su visión de la realidad ,
poetizada por él.
E) Relación de la poesía con la verdad
No obstante predominar el sentimiento sobre la inteligencia y
voluntad, la poesía no carece de ideas, ni es aconceprual.
"Ciertamente, la poesía no se reduce a mera figuración de
conceptos intelectuales, por atractiva que fuere". El pocra no busca
la verdad en sentido filosófico , "sino una bella posesión de la
verdad, una plasmación de una verdad que se embellece en la vida
de la forma".
Él, en efecto, está inmerso en una realidad, su realidad, la cual
conoce y, sobre todo, sienre. Ambos, conocimiento y se:nrimienLo,
engendran en él la verd:1d gue plasmad, bellamen te, en l:i palabra
poética. "Diríase que las vivencias d&lt;:'. la vida coridiana son
purificadas por la forma poética, grnando serenidad y distan cia"·".
11 9

�6 . Tipos de poesía

siento mi corazón como un temblor,
Y nace de sus ojos, porque ardo,
un deLfrioso espfritu df amor·
.
'
Y t,en e parn mí tanto unlor
que rn11ndo él llega mi nlm~ se dfwir1 ,
p1~es gozar su presencia no podria.
Siento luego surgir mtÍs de un suspiro.

Basave erara, brevemente, cuatro Cipos de poesía: lírica,
balada, épica y dramática.
A) Poesía lírica
Al respecto, nuestro filósofo acepta algunas tesis de Kainz:
La lz'rica no relata n'ada y describe muy poco. Su tema
son Las vivencias del poeta o es eL mundo, contemplado en su
aspecto sensitivo y emocional. En un presente sustraído aL
tiempo, sin sentirse vinculado a un determinado Lugar, el
poeta Lírico trata de expresar todo lo que puede mover a un
corazón humano. Amor y muerte, La belleza de la
naturaleza, la grandeza de Dios: todo visto por el lado del
• .
JI
sentimiento .

uesrro auror di e guc el O
¡
.
.1
P era 13 u 61 ima&lt;lo .1 b m u1cr "Fl
e a macena en l. memoriJ , se 1.cerca
..
en el es ·)J. . . .
expresa en versos ambig uos "·'• · o ·igamos nosorro
¡ 1 ncu r '&gt;t
Guido expresan la ideal'z . , d I
s que os verso~ de
t anon
e '.1mor Y de 1
•
1
sólo se conforma con scnrir l
·. . .
.1 mu¡er: e aman(e
amada.
e amo1 sin tener pre ente a IJ mujer
amor

C) Poesía épica
Como puede verse, el quid de la poesía lí rica es ' pobre en
contenido intelectual'', pero rica en la expresión de los
sentimientos del poeta.
Peculiaridad del aspecto de la poesía de que nos ocupamos es
"el elemento sonoro del lenguaje", es decir, el verso rimado es casi
i ndispensableJ: _
B) Poesía balada
De la poesía escrita en forma de balada, nuestro autor sólo
dice que tiene "contenido de mayor solidez" que la lírica 11 •
Añadamos algo más. El rema de la balada es algún
acontecimiento amoroso legendario y/o rradi ional cuya memoria
causa melancolía en el vate, quien a pira a vivir, en su época, lo
aconrecimienros recordados. Por lo general es sencilla, emotiva y
rimada.
He aquí un ejemplo de balada, escrita por Guido Cavalcanti
(1259-1300):
Los ojos de la bella labradora
turban de modo tal la mente mía,
que en ella solamente se emplearía
en cuanto ella me mira, me acobrtrdo;

"Es un rela ro de sucesos ' vicisi d b .
Acritud ob').ftiva anee los 5 . ·
tu e
ªJº forn .., poé rica .
.
ucesos narrados_
·c1 h
r1empo - si n de1·ar de ¡. d
l
. .
ocurri os .ice mucho
.
,l o e se nr1m1cn(O
la ·
·
•,
I
d esr1nos
humanos" ,
,
imagina ion, os
Apunrcmos aloo más· el va
exrraordinarias qu: trasce~dieron t~n c~~r:idsauc;;o~ y. vic~~ir~de
consecuentemente, se oc
d
. . os imp ica os,
re!evanres; habla de los hérupa d e acontec1m1c::uros históricos
cualidades.
oes e esos sucesos, de sus hazañas y

Ejemplo de poesía épica es la lflada de H
canra la
d T
amero, en la que
Hel ena ~~pe:r: dee Mroya, !iniciada dpor el croyano París al raptar a
•
ene ao, rey e E
.
6.,
ge ras del trovano Hécror y del gr ·e Asp~lrca , ram ,en canta la s
,
1 go
qui es.
D) Poesía dramática
Es una , especi de in tesis de , .
I' . ,,
integran "sucesos pretéritos renovadoep1ca y inca . Su tema lo
en el presenrc en forma
tensa,
cerrada,
ajustada
al
destino
.
Luc h a, conflicto enrre
v l
d
o unra es antagónicas, concentrada y
,.i' d
fuerza y belleza"r~.
agu 12 ª a, expresada con

120
121

�La poesía dramática se ocupa de asuntos _ dol~rosos, que
conmueven a quienes los padecen o los presencian. El modo_ de
cantar esos temas es diverso: en ocasiones, el drama adquiere
matices de fatalidad, por ende, los hechos narrados eran
inevitables, 0 sea, tenía que ocurrir y sucedieron; ocras veces.' s_ólo
1
se canta el hecho infausto, sin darle el aspecrn fatal. etc. ?'ill,.3111
Shakespeare, al decir de Basave, es ejemplo de poeta drarnanco

7. El poeta
Es un individuo en el que destacan la inspiración Y la
inruición: "Capta el mundo y la vida a golpes de inrnició~":
A)La incuición tiene, por lo menos, tres c_aracr_ens~1~a~:1s es
intelectual, emotiva y "reivindica los fueros de la 1maginac1on , o
sea, el contenido o materia de la incuición es procesado en
imágenes.
u•
. • ,
l\OS parece que Basave utiliza la palabra
1nru1c1on_ en su
sentido etimológico latino: in, "denr~o de ... " Y tuen (tu:or,
·t
"mirar"· intuir es mirar penetrat1vamente algo. De aqu1 su
UJ '
t U/
e-.
·'
"El, poeta recibe la realidad v nos la devue 1ve
aI1nnac1on:
,
convertida en arte. La simb'Jlización de ~n esrar-en-e_l-.1'.1u,'.1,,? º
concentra, clarifica y profundizt1 una deterrninad_a cosrnov1s1on . .
Gracias a su intuicton, el vare ve y percibe en la realidad
elementos que a los demás -que no son poe_ras- les. pasan
desapercibidos; capta "el dorso nunca visto del ob¡cro de siempre
!)

(Ortega y Gasset)

,,40

.

B) La inspiración es una gracia que Dios le concede al poeta,
quien, en un segundo momento, ~e vale de ella par: transformar la
1
realidad. Consiguientemente, smcto sen;u, l_a poes1a ~o _ema ~ de
la voluntad del poeta ni tiene el "valor _nacido P,ºr s~ m1s1;10 · Al
respecto, nuestro filósofo cica a Fr. Lu1_s de ~e?n:,,}oes1a no es
sino una comunicación del alienco celemal y d1v1no •
1~

8. Fases de la experienci: poética
Las rnma Basave de Brerrnnd. Son tres:
1~ :•y na fecu_ndidad ob~cura y dolorosa del csp1mu o del
corazon acampanada -10 siempre- de "intentos ¡umulrnosos
~girados, inútiles, de i1vención o de decisión "; 2) la luz. 1~
111s~i::ción; 3) "una Í&lt;cu~didad jubilosa del espíritu o ·una
dec1S1on alegre del coraz.én" .
Comentemos breverrente. La fecundidad obscura proviene, a
nue~tro e~tender, de l.s ideas germinales que se encuenrran
se~1consc1entes._ En u? 11omenrn determinado la inspiración las
reu~~• por dec,~lo as1, provocando la fecundidad jubilosa del
espmru que finaliza en 1~expresión mediante la palabra poética.
. El_ ,vare, en c_uanco d, no intenta comprender algt'.in suceso o
s1tuac1on, es decir, no pensa cómo se encadenan las causas y los
esfuer~os_ que ~celeran o retrasan algún suceso del que tiene
conoc1m1ento, sino sien!:'.' y percibe "el valor direcrn de rndos los
element,os" que _le prod1cen _una pura fruición al sentir aquello
que esta, de algun modc, v1v1endo. Tal valor se da en las esferas
de lo. afectivo
y de la sen.ibilidad, para lo cual aouza sus sentidos v
•
t)
sent1m1entos, Por rantc, la razón y la voluntad pasan a u~
segundo plano.
·
Menester es que el ,oeta -y su lector- vacíe su ser y lo deje
"d_ispo_nible, enreramen e receptivo" para que lo invad:i "el
mmeno de la poesía" y ;e abandone "al imperio del sentir"''. Ese
predominio de la sen;ación es la ''pureza del sentimiento"
proveniente de "una hmda palpitación del espíritu en contacto
con el universo", codo le cual es transmitido a rravés de la palabra
poética.
Del proceso antes dtscriro resulta la invención "de un mundo
espiritual" _en el que el poeta "suscita figuras radianres y felices
que patent1z.an algo susnncial y real del hombre y del universo''.
Aquel mundo broca y perdura "por y en la palabra" 1:1 cual emerge
desde lo más profuncb de su alma "en un instante feliz
inspirado"~5•
'

C) Por lo que venirnos diciendo, se ve q~e e~ el va(e
predomina "el senümiento poético_", el cual c_ont1ene una '.eltz
conjunción de inteligencia sobreexettada y _de verc~g_o mornen(aneo
del corazón y del pensamiento, con cieno lirismo de buen
gusto

n-41

123

122

�Bibliografía

9. Beneficios de la poesía
Tanrn para quien la ere.\ como par,\ el qu&lt;.: con cll.1 se dekicJ,
la poesía causa los mismos bcm:ficios:
Nos proporoona desc11mo, p11rifiwció11, ele/111rió11 espiritual
{. .. ). Nos alivia momentrineamente del fa rdo dl' Ítt esistt11ri11,
para recomenzar, reconstituidos, el ,w1Íto al jitturo (. .. ). Co1J10
todo Lo humano, la poesía es algo limit11do, f11uto pao rnfici,·11tl'
1
para atesorar lo ilimiwdo, fo i11jinito' •
Analicemos sucincamence. Lo ilimirado e infinirn es Dios. La
poesía no suple la religión, es decir, no salva'', ran sólo pl.'.rmite
entrever la existencia de la divinidad mediante \.1 percepción de b
belleza, dado que Dios es Belleza absoluca" .
Experimentar la belleza causa tranquilidad, luego, Lt poesía
engendra descanso; el espírirn humano ünicamenrc busca cener
experiencia estética de lo bel lo, lo cual es actividad exclusiva del
hombre, por eso by elevación espiritual.

1O. Vi rtud de la poesía
Es revelarle al hombre su ser y el del universo , " no como algo
sistemático construido por la razón raciocinan.re , sino corno algo
viven.ciado singularmente, como visión de la vida en el seno de un
9

lenguaje plasmado en plenicud"'

•

Basave Fernfodez del Valle, Agustín, Filosofla del hombre.
FunCÚJment~s de antroposofia metaflsica, col. Austral, No
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- - • fdeario
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, fi'losoíjico ' Ed · Jus , S· A ., M,exico,
- - - ' ¿Que es la poesía? Introducción filosófica a la
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. .,
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- - ' Tratado de filosofla Am
la b •¿ ',
·
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, • ., ex1co
, . T rarado de Metafísica. Te;ría de .la Habencia Ed Lim
.
.,
ex1co,
1982.
,
·
usa,
S A M

Notas Bibliográficas
1

: Cfr.
, . Tratado
. de Filow'ia
· ~· · p· 11 )- , •SL1b. llLICStro.
. ( 1r. t Que es la poesía:&gt;. 11. -t J
' lnid. p. -t2.
0
lbid. p. 17.
' lbid. n. 13.
: lhid. 11P· 12. :&gt;8. J9. 52 \ 326
lhid. pp. 9- 10 \ 18.
.
8
•
lbid. 11 9
'' lhid. p. 18.
11•
lh1d rr IJ, I.J
11

,

•

. lh1d. p. 2~. l.o comillado es de Ro1'.:n Salmon. lo tk r'" . , . .. .
lk a4ul·I t:scrllor.
n ,l. 1:~ tk B,1&gt;,t,c

~~1lm

-iu1c11 110

da 111,

- lhtd. fl. 19.
lhid. fl. 21 Sub. del autor
1J lhid. fl. 18.
I&lt; ( " /
i,,
_J_r ra1,'.do de .\l e1afi.11ca frmw de la l/11hc11n&lt;1. r. 192_ 'iuh del ~utor
, C._Ir. ,Que L'., /a poe1·iu:'. p. 11/. \ uh. del aulnr.
1
. f rmadn ele /ilo\O{Ía. p. 58: f'if,wifia dl'f lw111hre r ' 1 1
I rarado de met /is,ca r , ( (J ; · /
. · •
:n ~ml&lt;:,1~ ldearw 1ilo11i/1co. p -16.
11 . · · - 7 1 · 1 _ 111 l'.I II f)IWS//1 .' . p J)
11
,
¡,¡ (. (}ue es fa /Wl!SW J • p. 1(1.
lh1d. rr. .J.J--15.
""
lhi&lt;l P.
P 1 0 V·1,rnncl
·, ¡;s1,·1tc11.
·
"lbid:
e o,. Jo~~1d1rn111c·, ll,,1a~. \k\ll'&lt;I. p 57:i
I'

Conclusión
Conociendo diáfanamenre el ser de la poesía y su función, es fácil
iniciarse en su lectura o, si ya se tiene el hábito, seguir degustándola. No
se trata, como se ha dicho, de conceptuar lo expresado por el poeta, sino
&lt;le sentir e imaginar lo dicho por él; se eraca de alcanzar un estado de
ánimo alegre al percibir la belleza mediante la palabra poética; se trata de
entrever la Belleza Suprema desde la belleza creada para acercarse, por la

13. •.

::
d,•/ homhre· p ,- ·¡..¡ 1·'" 1 cr~o, ,011 de la
p l-i/11.\II/Í11
, • hl
__m,1,1 i:mcnlr ha: un cnnr 1tno!.'rali1.:o •·11 \•'t ll•· "11 ... I · '1
_. (_' '

·

,. ~

'

'

'

111,p11 llllln

. · ¡1'1.'.

1 " &lt;" \el

•➔ Ir /, &lt;Jue ,·., la /}l)('SÍ!I ' . r )(1
•
- l&lt;l,111
:&lt; lh1u fl 38.
lni:~ tk la cru,. l'n,m:i 92. 1 , 1.-1 · 1Jf,rw 1 " 111/ 'lt'/&lt;1.i.
-~: l'ior
b 1Juana
1'
1\ orma 9.J. (.'11 Onnll'. (\r l ' II

vía de la religión, a Ella.

124

&gt;.:

¡ •I ¡) ¡¡
l l'
r
.1,,1\1'

'

1 l. 1( 1 ..

\ln t~t&gt;. 1,¡,¡-

�"8

Cfr. ¿Qué es fa poesía ?. p. 10.

1
"'

ldcm.

!bid. p. 39.
. ·
A' , 1952 p -13 1
n !bid p. 11 . Kainz. Fricdrich. El'/é11ca. FCE .• Mcx1co-13ucnos 1re .
• • -·
;: lbid. p. 1O.
.
'"b ·¡ ··
JJ lb'd
1 • p. 11 . la
, palabra --halada'" dcri~a del latln. hallare, ai ar .
i, !bid. pp. 62-63 . !3asavc no da lo) datos dc la ella.
J~ lbid . p. 11 Sub. dd autor.
.l&lt;&gt; ldcm.
17 lbid . p. 235.
3 !bid. p. 18.
Jq lnid . p. l O. ub . nuestro.
4r, lh'id p 10 13asa\C no proporciona los dato · de Ortega YGas et. .
_
. d L .
- · DI.! otra manera 1:n pp. 26. -14) -18. ílasavc no ua Ia cil, d1:·I l·r. Lu1 · c con ·
, , lbid ·. p.· 20.
)U

4

lbid. p.
p. -13 .
. E·ct . ,ova. 13 ueno~- ,-ti.ir·o. 19-17 • ,..
n 103
41 !bid.
-16. 13remond. l lcnry. Plegaria y poesw.
·
.u !bid. pp. 22-23.
J' !bid. p. 32. Sub. del autur.
Jb lbid. p. 39.
47 ldcm.
JS lbid. pp. 46--17.
N lbid . p. -10
"

PALABRA Y PENSAMIENTO. EN AYO DE DIALOGO
I TERCULTURAL
Dr. Jo.1qu111 Lomba
Univnsid:id di: Zarago1~1.
Espaih

El rerm. que pretendo abordar tal vez podrá parecer a ... \;uno~ y a
prirnerJ \·ista un tanto erudito y .,in ninguna reperrn~ión en l.1 vid;1
culrural y del pen.,amienco acrnab. La comparación entre esrru rnra~
lingüísric.1., como la indoeuropea y la ~emítica, como pretendo lucer
Jhora, puede dar la impresión de esrar tefiida de un cierro romantici~mo
p,bJdo de moda y de una buena dosi., de anacronismo r11esrn g11e mucha~
de l.i:. diferencias que sepJran a m1bo., bloque,, lingiií~ricos, se hallan hoy
,uper;1do, e11 buena medida. La globalización de la comunicación, la
comunidJd de inrerese~ y el intercambio enrre pueblos han hecho que .\e
homologuen mucha-' de Lb an tigua-' diferencia., y que, en IJ pdcrica,
. ah-o algun o, der.illes, roda: Lt.\ lcngu ,1s omienen las mi.\ma., o parecida.,
est n 1cnirJ.,, o . 11 meno-' echJ.11 111:1 no de .,e111eja nte~ recu r-'o., -'endntico., !'
expre.'il vo.,.
Sin emb.1rgo, creo que -'iguen en pie mucho.\ a.,pecro, que imporr,1n
y que convie ne con. ideru ahora, ,obre codo :-.i recurrimo.\ al p,t,..1dn y
volvemo., lo., ojos a lo" orígene~ de 11t1e.,rra culrnra. En primer lt ,'.'M,
porque 110 e."rá pa.-;ado de moda, ni mucho tneno.\, cualquier di:-.cu.,ión
que :-.e em;1b le . obre /1losoffa del le11gu,1je, y m,h at'rn .\Í hace de modo
compar;Hi\'O enrre varia., lenguas. En .\tgu 11do lug.1r, porque, füll(jllt ,e
hayan homologado l.1-' form;i de expre. .ir,e lo.\ hul!lanos de l.1 m.1yor
pa rre del pLrnet.1, como he dicho ame.,, .,in emb.trgo, 1na1Hic11c11 en el
12(,

�fondo, unas profundas diferencias que nos llevan direccarnente a la
confrontación, y por consecuencia, a la comprensión o incomprensión de
las distintas culturas. En tercer lugar, es importante ver cómo en lo
orígenes, las diversas lenguas y culturas se tuvieron que enfrentar a
problemas similares pero con actitudes complecarnenre di . cincas que latían
eras sus lengua. , lo cual resalcará aú~ más la. diferencias inrerculturab.
En cuarto término, como veremos luego, incluso surgirá un momemo en
que estaremos rentados de revisar o al menos de reflexionar sobre nuestra
noción de hombre corno ½coov Aoy1KÓV, "animal racional" heredada de
Grecia y de que can orgulloso .e siente el hombre acrna1 occidental con la
cual está llegando a cotas insospechadas de recnología y de ciencia. En
quinto lugar, y como consecuencia de lo dicho, un estudio detenido sobre
el rema, nos puede invitar también a repasar, revisar y aun reformar;
cienos aspecros culrurales que hoy día nos apartan de sus verdaderos
orígenes y autenticidad. Por ejemplo, habrá puntos, como es el religioso,
entre orros, en los que las diferencias siguen en pie, latente: eras las
lenguas que los suscenran. Adelanto un problema que abordaré luego: la
Biblia y el Evangelio, esencial y radicalmente semitas en sus orígene~,
circub11 hace siglo. en Occidente basados la mayoría de las veces en el \as
versiones latinas y griegas, aparee de las traducciones a lengL1as actuales,
muy lejos, por tanto del hebreo y arameo originarios en que fueron
escritas y concebidas. ¿Se trata en esre caso de un simple hecho de
traducción? ¿O hay algo más?
De esre modo, un análisis, aunque sea breve, sobre redo este manojo
de rema. nos puede llevar muy lejos en la comprensión del pasado
culrural y de nuestra situación y confrontación acruales.
Y, para empezar, y partiendo de Grecia, aludiré a un hecho
originario apuntado ya por Aristóteles: el de la tendencia a la imitación ,
la cual es algo connatural a! hombre conduciéndonos dicha imitación,
entre ocras cosas 1 , directamente al conocer:
El imitar es connatural ai hombre desde la nifi.ez y se diferencia
de los demás animales en que es muy inclinado a la imitación ; por
la imitación adquiere conocimiento, obteniendo así placer por la
•

.

•, 2

im1taczon.
Y una de las imitaciones que el hombre lleva a cabo es 1-.i de emitir
sonidos copiando los de la naruralen o lo que a.,ernejan ella. Lo
constata Platón refiriéndose al lenguaje, cuando dice que hablar, decir
128

palabras, en general y en grie .
. , 1
. . .
hecho de imitar la real·d· d g~ en lpamc~ ar, origmanamence wrge del
.
•
'
t a
natura med1ame li·01 11'dO.\ 0110111J.tópey1cos
, .
primarios·:

Entl~nces, seg,í~, parece, el nombre fs lflltl m11tació11 con la 11oz
de ar¡11e 10 q11e se ·1,
· · J nombra con í/1 11oz Jo r¡11 ·
. .
mu a; y e¡ m11tauor
1m1ta.
·
t,
r
,

y pone
algunos ejemplos
como · po1·1 de li.¡·1z.am1ento.
. .
.
,
pew ·

crx11cr'.c;. manera de ser,

ir, imrchar.
. corre r
Srn embargo, yo añadiría alo-o
m '~· I· · · . ,
0
onomarnpévico - .
ª·· ª imirac,o n con so nidos
. . .\ seguramente que iba acom . -. d· d
.
n:odub.c1ones musicales o cuasimusicales con 1 , p,rna_J
e ~01~os , )'
c1erto.'i son idos naturales dotad . d
. . . os _9 ue, lill vez., se i nrnar1a11
carácter melódico que re11dr '· os el escals ronali~ades. Ello explicaría el
1an mue 1as engm • ( d
..
.
en ello se a. ernejan) en sus or''
, s _111 oeuropea~ y se mira:.
en la poesías L
. .
. igen~, y que se marnfesta rían especial-menee
· uego, J connnuac1on como .
. ,.
esrr cho el h· 61
.
'
e~re m:uco 11111 net1co es nrnv
ésras mediant: 1aª:~~óc1~1~;re~:~1~ª:c~:}abr~~t·me~iance la u,ni~n de :ílabas y
J
.
,
• voca icos Y co11sona11t1cos:
D
. · se ¡1aa precisamente por
. aao
d, que
l. bla imitación de la e1enc1a
med10 e sí a as y letra· .
, mm, acertado distinguir
••
.1 ¿no sera, 10
IEVCU ,

:.1mero, los elementos, lo mismo q11e quienes se dediran a loJ ritmo;
istmg11en, primero, el valor de los elementos, /rteCTO el de lar , 1 b ·_
)' ya de esta fi
6
. s11t1 m
ritmos'
orma, pero no antes, lleg1111 el/ m análi.&lt;is hasta lo:,
ás aún
· aun
, el panorama de vocablos
construye
el 1' para
b enr·116uecer rneJOr
.·
.
10111 _re pa a ra. compuestas de otras,
ciando así nuevos
s¡gnifi~~dos. Por e¡emplo: los compuestos de prepo.1icione, como riva.
urro, .f. ec'c. corno en el caso _de avácr1:am;. poner arriba. urróvo~LO .
que bse· extiende
. O Io. . que surc en con &lt;;.
· , d por debajo. E~mpw
. ' exrraer.
la
~i~1;e1d1~ac10~ e nuOme¡rales como. rn-ránoAt;, siete ciudades i;-rárropo,
1fecc1ones
os com pue~tos
. , de va nas
• palabras. ·por ·
.
·
¡S·.
KCX.AOITOl~úJ hacer I b'
.
e¡emp o.
ere.
'
e ien , que ensena el bien , amame de la sabiduría,
podr!n d:c·i~~:n;a~ª lacot11st~uccdión del la~ palabra~ grie ,as (y lo mi~rno se
mas o e cua quier lengl •·
)
d
primer estadio elemental para luego llegar a un~ c:t:1~;tj~d;;~"~~,á~r~~1;
129

�producida por !J unión de elemento~ di, er-.t),: de,de l.'1~ ,imple, '~cik·, ~consonan- ces (&lt;HOtXEta.) ha!IU l,1 fu,ián de prepo,1no11e,. p,11 ncul.h Y
otra, palabra~. Se trac.1 de una e:-rrucrnra compo,itiva del lt:ngua¡e J p.1.mr
.
.
de elemento!I pnm.mos.
Esca fórmul.i lle\',l implícico, cierto!\ .1.~peclO!I, .111:;uno, de lo, rn.1le, e,
preciso indic,tr, ;1u 11 que !IOl_o ~ea ,oineramen-1e. Ame l_o:io, quiero
subravar este carácter composttt\'O por ti cu.ti el babi.mee:- ,e ,,rn.1_;ltllc llll,l
serie ·de elemenrn., sueltos. independieme,. que ~l. a ' 11 ,llHOJO, o poi
desarrollo hi!ltórico, o por convención ,oet,tl. decide unir o sep.1r,1r. El
hombre, así. funcion.1 como un comcructor, un arqu11ecro q~1e de",ª ,u,
11
edificios a base de uno, nweriab prefabria- do!I que nwieJJ ,egu ,u
volunrJd individual o colectiva.
,
.
Por otro lado, e,ca acciwd del h.1bla11ce t!ICJ suponiendo que ,e h.1
operado una inmo,·ilización del inundo ,obre d ~ue h;1bl.i. de la p.il.1br.1
que lo significi } del propio yo que l.1 pronu11C1,1 r que ,e refie~e a e,e
mundo. i\1undo. palabra y ,uJeto~ que, por ,u yarce. Pº: e~enc 1.1 &gt;; en
contra de lo que hace el lenguaje. ese.in en cont1n~o mo\'lllllento. Nach
pernunece en el mismo estádo. rndo fluye, ~.1m~1a. ~e cr.111',form.1. Lo
lleva en sí. el mi~mo concepto de naruralez.a, ~ucrn;, ~ la que perrenece l.1
realidad de Li que se l1Jbla, el \t1jeco que pronunna la~ palabras y Lb
· . · .11 •brn~ todo lo cu.ti es parte incegr;1nte de esa nmma n.ilUrJleza.
m1~mas p ..
,
f d H ,r E
NuncJ. mejor expre\ado rodo ello que por la filoso ia e . er,1c 1to. ~a
inmovilización. récnicamenre llevJ. al concepto de subsr.1nc1J. El len¡;ua¡e

.

1

tiende subscanci.1liz.ar la realidad.
El mi~mo Platón. y en el Cratilo wnbién, lo indica,:
.
Si siempre estd rambitmdo. no podna haber sumf'e
ronorimimto, y, confonne n e.ite raz.onamiento, no hnbrí~ w S'.l)eto
n1 objeto de conocimiento. En cambio . .ii hny siempre m;eto, SI hay
ob;tto de conocimiento, si existe lo bello, lo buen~ y rada uno de los
seres, es e/Jide11 te para mí que lo r¡11e ahom dmmos noiotros no se
pnrere en absoluto al flryo ni 111 n101 1imiento'' .
De lo cual. el propio Platón se queja, pues esca. inmovilización
supone un fahe.imienco de la realidad ~iempre en c~mb10 y Auy~nte, a
cuvo eterno v constante devenir, no corre~ponden 111 la palabra 111 el yo
in~oviliz.ado~, hecho~ subscJncias fosilizadas:
.
Pero p11esto q11e ni siq111mt rabe atribuir la pennnnenoa al
múmo color blanco ya que también él cm-nbia, hmta el p11mo de que
130

de este color se da un paso y un cambio a otro rolor pnm que no se le
tome nunca en sentido estable ¿qr11én se an·e1 erd II denommar un
color con la. seguridad de hacerlo rectamnm? 1
. Si tod~ se m~m1e, roda :eJp11esta que demos sobre malqrner
ob;eto estam revesttda de la mrsma rertew. Y podremos afinnnr r¡ue
es de e~ta numera o de la otra o, si queremos, que no alcanza 11n
deten-nu~ado estado, para 110 nplirm-/e la inmovilidad con 111,e.,trm
palabras ·.
.
1

_fa. corno b forogr:ifía irmancánea de un rren de alca "elocidad en
movurnenro: no~ d1 razón de dicho tren, lo podemos conocer por ella con
rodo detalle. pero perdemos por completo de vista su realidad m:ís r.1.dical
que es la de un ser cuya esencia y razón de ser es el mover!le. Tenemo,
por ranco,_r_res pieza!&gt; fijas, inmóviles, tres llub,tancias que no, llevan a una
mayor facilidad del conocimiento de un mundo que ~e nos escapJ de fa,
manos, desde un yo que rambién cambia a cada momento y con unos
,on1do\ lingüístico:. que pueden variar de un sujeto o de un ;nomemo a
otro: el yo, el mundo y el lenguaje; que empleo para hablar de 1J
naturalez~. Y es cal_ la inmovilidad y aislamiento del yo, respecto al mundo
que: cabn~ concebir a un yo hipotético i~olado de codo y que ni siquiera
hablase. smo que sola.menee pemase. E~ el yo cmesiano.
Y e,e yo inmovilizado, ai,lado. ,11pone un.1 fractura rJdical en d
lenguaje, que sepJr:1n al yo. al mundo y al lenguJJe. El mundo. Lt
narur;1le1J, qu~da ahí a mer~ed de que ,e luble de: ella. El yo, por , 11
p:1rre .. que esr'.1 a la expecrauva para lublJr c:n cualquier mo111enro. Y el
lengua¡e, ya ft¡ado en forma de diccion.1rio uni,·er,al. a di,po~ición del
habhtnre, prét ?t porter, parJ que elija las p.1L1brJ!I v.1 N,tblecida, al efeno
)' v.ilidas par.i codo~.
·
. A~[. A_uben(]Ue dice lo si~uiente aplic,1do J Ari!ltÓceles, pero que creo
Clene .,u origen mucho anrc:-', inclu,o en Parménides'':
f&gt;arere r/11ro romo dirt' \V Jr1l'gtr, que Ari.1tót1•lr1 ha sirl(I d
primero que romper el 1•i11mlo entrf 111 pt1!t1bm )' l,1 ro,a. 1•11m· el
2oyo.,~ .Y el ov. t1.1i romo el primero qui' rlabom 1111a rron,1 tle la
sigmjir(lr:·ó11, rs derir, de ltt .•ep,mttió11 y rrlllrió11 a 1111 t1m,po run-f'
fl le11g1uye romo Jtgno )' 11)1' r romo ,ig11i/itado '.
1

'!• en dtfi1111i~J, e,tJ ,ep.irac1ó11,
un ,1J~l.11111ento r.1d1c,1I

110

lo que lb·.1 e:-, en p11111e1 lui:-:,1r. ,1
,olo dd yu rL,pecto .11 111undo y .1 e,e lt:11~u,1jl·
1.11

J

�que siempre está a disposición de cualquiera, como ~cabo de decir, sino
en relación con los demás hablantes, pues no son sino otros yoes, ocras
subsrancias inmovilizadas y alejadas de mi yo parlante y pensante, puesto
que perrenecen al mundo del que me he aislad~. ~1- problema de la falca
de intersubjetividad, de comunicación y del subJet1v1smo moderno qued.1
va planceado desde sus mismas raíces lingüísticas y habl~nces. N ~' ha_ce
·falta acudir al yo cartesiano, al robinsonismo de nuestras literaturas , n, a
la situación sociológica acrual. Por otro lado, en se~undo lugar,_ ~se
alejamiemo del yo respecto a la realidad, supone una awru~ d: dom11110,
de sometimiento de esa misma realidad y mundo a los d1cramenes del
1--.oyo~. palabra, pensamiento, razón. Hablar-pensar, se_rá, ~ parcir_ de
:.ihora hacer ciencia, dominar la realidad, no solo nacural inanimada smo,
lo que es peor, la animada incluso humana.
Por ocra parte, he hablado hasta aquí de los nombres, de ,las
partículas. Pero dejando al lado otros _aspectos que nos llevanan
demasiado lejos y que rebasarían los límttes de este ensay~, _falta me
detenga un poco en el verbo que también tiene unas caractensncas muy
especiales y propias de las le~guas indoeu_ropeas.
,
.
Al verbo se le da en gnego (y lo mismo en lac,n y en el resto de la~
lenguas accuales europeas) la doble dimensión del riempo y del asp~~to,
mediante los llamados tiempos presente, pasado, futuro, aoristo,
infinitivo, participio, imperativo etc., los modos (indicatirn, subjuntivo,
opcacivo), voces (activa, pasiva, media).
,
Pero dejando aparre la dimensión aspectual. del ~erbo, me de~endre
en la temporal pues ofrece un campo de gran 1nce~es ya que esta muy
relacionado con una característica muy propia de las lenguas
indoeuropeas, incluso con cuanto he dicho de! nombre. A _saber: su
espacialidad. Podríamos decir que no solamente d1ch~s lenguas ne,~en una
marcada dimensión espacializanre, sino que el mismo. pensam1e_nro Y
estructura interna del que habla es por esencia ropol~g1ca. Es e~1dente
que para un hablante y pensante de esca área, 110 es lo mismo ~I amb! que
el abajo, h derecha que la izquierd:.1, el delan~e y ~I d~cras, ren1e11do
siempre primada los primeros términos de los bmom10~ dicho~ sobre lo~
segundos. No solo eso, sino que h1y mulncud de v_o~ablos, incluso en
español, que suponen una escruccura rnenral topolog1ca... Por e¡emplo,
"circulación de vehículos" o "circulación de la sangre (lo mal no
significa que vaya en dirección circular ninguno de estos elemenro~).
"subir en el e\calafón", "las órdenes vienen de arriba", "oriencarse" (lo que
132

110 _indica que haya de mirarse o ir haci:1 el E~ce geográfico), "Dio\ e~r.í
arriba en los cielos y el infierno abajo", lo~ lla111ados partidos políticos 0
acritudes de "derechas'', "izquierdas", "cenero" r su~ múltiples modulaciones _de "~en~ro _derecha", "cenero izquierd;¡" e~c. Pero e., que incluso el
lenguaJe mas recn1camenre filosófico, ya de~de Grecia y Aristóteles, es un
hablar esencialn~e11te topológico: la sub.mnciJ es en latín algo que
permanece deba¡o, substantia que viene de sub-stare, y en griego lo
mismo. úno~KE1µtvov,
y así otras muchas mi~ palabras del argot técnico
16
filosó_fic_o • Incluso no_cabe duda de que IJ conceptualización categorial y
esenc1ali.sta de la realidad, no es sino una escrncturación de la rni~ma
espacializada, encerrada en unas casillas cacegoriale.s limicaclas las cuales
son susceptibles de ser vistas con el ojo de la razón o del intelecto y de ser
expresadas por palabras muy exacramence e~tablecida~.
P_ermítaseme una digresión ilusrrativa al respecto. Una clasificación
del _relllo an11nal ~n la mentalidad indoeuropea estaría regida por crirerios
esmccamente racionales, espaciales) en que cada ser vivo estaría en su
casil_la categorial correspondiente, en su lugar o espacio respectivo: aves,
repn les, peces etc., vertebrados, invertebrados, mamíferos y no mamíferos
ere. Veamos un ejemplo en que esta concepción espacializame no existe
en absolut?. Se_ trata de una clasificación de los animales hecha por una
enc1cloped1a ch1~1a, a cual, real o no, alude Borges y recoge Foucaulr.
En ~!la, el espacio e~i:a por completo ausenre, reniendo, sin embargo, un
sen~1do p!eno para quienes hicieron o se supone que hicieron esca
clas1ficac1on, ran pleno como para los que la hacen de una manera
espacial izada:
Los animales se dividen en a) pertmerientes ni Emperador, b)
fob11l~sos, r) perros sueltos, d) incluidos en esta clasificación, e) r¡11e
se a~ztan corno locos, j} innumerables, g) dibujados con un pincel
nls:mo_ de pelo de_camello, h) etcét~~a, r) que acaban de romper fl
;arron, j) que de le;os parecen moscm .

!ª

f

Pero volviendo al tema del verbo y a la concepción del riempo que
subyace eras él, podemos decir lo mismo: el riem po griego y occidental en
general es un tiempo espacializado, en el que el pa~ado resulta ser un
espacio ya recorrido, el fururo otro que nos falca por andar y el presente
aquel en el que en este momento escamo~ caminando. Y ello, visto desde
el sujeto que habla ame el cual se de~pliegan los espacios pasado y futuro
desde el punro o lugar del ahora en que habla. lo hay más que recordar
133

�la definición de Aristóteles del tiempo, b cual resulta ser una reducción
del mismo al espacio y al movimiento que se desarrolla en él:
"El tiempo es la medida del nzo11imiento seg1ín lo anterior y lo
posterior"
(Ó XPOVO&lt;; a.p18µÓ&lt;; ECHI KlV~m:ffi&lt;; KUXTU 10 TCpÓ1EpOV KU\
;
IX
; ucr-rt:pov)
En cuya fórmula, el TCpÓ'rtpov, amerior, y el ~crn:pov, posterior.
tienen un significado especialmente topológico ya que e.~ lo medido del
movimienro recorrido y por recorrer respecrivamenre. No en vano acw,ó
Bergson a esta definición como referida no al tiempo mi~mo y en ~ll m;Í~
profunda esencia, sino a los relojes, a los in.mumenros espaciales que
miden de una u otra manera, digital o analógicamente, el recorrer
ropológico del tiempo en orden a la eficacia en la ciencia. Se erara de lo
mismo que hacía el nombre: dominar la naturaleza, cronometrando al
segun~n. a la millonésima del instante de la más mínima parre del tiempo,
los aconcecimiemos, para mejor someterlos al conocer y al obrar
humanos. Y para ello, nada mejor que reducir el tiempo a espacio visual,
que es lo más accesible y fácil al conocer'''.
De este modo, y ello es una consecuencia de lo dicho, el tiempo en
Grecia es aJgo desuucror: demucror de un porvenir espacial que al llegar
y recorrerlo queda abandonado y hundido en la nada del pasado. Es nada
porque ya lo hemos recorrido y visto. El futuro no es tampoco, se nos
presenta como una nada que rodavía no ha llegado a ser, es un espacio
que todavía no es porque aún no lo hemos recorrido ni visto. El tiempo
es así, en primer lugar, un indefinible e inconcebible racional menee pLtes,
en realidad está compuesto de tres nadas: la nada del pasado, la nada del
futuro y la nada del presente que se me escapa en cuanro quiero
localizarlo. Y desde la nada, de la negación, nada se puede definir ni
pensar. Y, en segundo lugar, esta concepción equivale a devorar el
espacio y, por tanto, el tiempo, hundiéndolo en la nada conforme lo
pasamos y vivimos. El tiempo es un Ka'ta.'t~KEt ó xpóvoc;, algo terrible
como lo era el miro de Cronos que castró a su padre Uranos y de cuyas
gotas de sangre salieron las Erinias, Gigantes y Ninfas.
Por otro lado, esta espacialidad que informa y plasma al tiempo se
caracteriza por aJgo que ya nos ha salido al paso y a lo que he aludido
anteriormente: su visuaJidad. La ciencia, el saber, son un ver las cosas, el
espacio, las esencias y caregorías espacializadas y el tiempo mismo. De ahí
134

que Et◊(:) sea ver, saber, conocer y t180&lt;;, t:i8EnKo&lt;; aquello que
concierne al conocimiento de lo visto. Los mismos dioses son 8Eíoi lo
cual conecta con 8Eáw, ver y con 8tropóc;, espectador. La gran novedad
de los monoteísmos semitas (judaísmo, cristianismo e islam) comisrirá,
como veremos más adelante, en la no visibilidad de Dios, en su
ocultamiento e incognoscibilidad, porque no pertenecen a la ~úmc;. que
es lo que escapa al ver de la razón e incluso de la palabra. 11.oy0&lt;;. pues su
nombre, entre los hebreos, el de Yahweh, será irnpronunciableiº. Y ello,
porque la palabra, en el mundo griego e indoeuropeo, remire a una idea
que se tiene en la mente y a la que se ve, a la vez que a una cosa que
también se ve y experimenra. Y a Dios, que es lo que está fuera de la
~úmc;, no se le puede ver, y por tanto, tampoco nombrar.
Es el hablar indoeuropeo, por tanto, un circuito cerrado de tres
elementos separados, de los cuales cada uno lleva al otro, pero de modo
independienre. La acción será algo distinto, derivado de este
pbnreamienco visual teó rico, lingüístico, en el que, como he dicho,
adem:h, se ha abierto un abismo entre el sujeto, el objeto y la palabra.
F renre a estas estructuras ~e levanta el habla semita, de
funcionamienro completamente distinro. Para empezar, la formación de
la palabra no es a base de la consuucción de palabras a partir de elementos
con.-,onántícos y vocálicos. sino de estrucruras generalmence solo
rriconsonámica.~. sin vocab, cada una de las cuales contiene un
significado que irá variando según las vocales que se le pongan y de
1
acuerdo con los prefijo., y sufijos que se añadan: • Estas tres consonantes
base, son como una especie de ritmo que imponen un significado
elememal, como si de un ta11 tan de se tratase. En este primer esCJdio del
habla, nos hallamos po,,iblememe en el 111i~rno planreamienro inicial del
presente efüayo, según el cual, con los .,onido~ bJsico., del le11g1uje -'e
imitaría a la misma realidad.
Como ejemplo de esta emuccur.i, pondré un ca.,o elegido al azar: el
del conjunto de Lis tres consonante~ qtl que indicad en general algo
referido a b muerte. el de ktb. ,ll e-"cribir, el de j1y al ,alir.
lndicarivo de e~re valor primordial que ~e d.1 a la expre,ión
consonántica de la experiencia de lo rd e, l.i mayor c111tid,1d de
consonante.\ que tiene el árabe con ,u~ vcimioclio figura~ (el hebreo ,olo
veinrirré.-.) frente a la~ veimicinco de l.1., lengua., occidentab, tenirndo
una gran variedad de matice\ enrre elb-'.

1.15

�Por su parce, las vocales son las que ponen en mov1rn1enro esas
consonantes de acuerdo con el devenir de la experiencia de lo real, para
dar un semido más preciso. Vocales que, por otra parce pueden ser largas,
breves y dobles, dedicadas a la determinación o a la indeterminación y
otros signos que no vienen al caso pero de los que carecen las lenguas
indoeuropeas. Que no en vano las vocales son designadas con el término
haraka, que significa movimiento. Además de las vocales también habrá
duplicación de consonames-base y, como he indicado, prefijos y sufijos
que por sí mismos no tienen ningún significado y que rnodular.í.n el
sentido de las tres consonantes base. De este modo las variacione~
semánticas no se hacen de modo compositivo desde fuera añadiendo orra.s
palabras o partícula~ provistas ellas mismas de sentido sino desde dentro
mismo de la raíz.
Algunos ejemplos nada más con una de las raíces antes dichas, ktb:
kutubi, librero, kitéih. libro. kutéib. escuela corá- nica primaria. kitáha.
escritura, kutub, libriro, opúsculo. katiéiba. escuadron de caballer1a,
bacallón, maktah, oficina, maktaha, biblioteca, miktéih, máquina de
escribir, iktilcíh, matrícula, katih, secretario, ere. Basten esros ejemplos,
que se podrían multiplicar de forma casi interminable, para mosrrar e!
mecanismo interno de puesta en movimiento de una ra(z de base de rre~
letras como esta.
Por lo demás, hay muchas más maneras de modular el significado
básico trilítero como es por ejemplo asignando una estructura distinra
para las palabras que significan colores, esrados del alma, algunos plurale.~
ere. La explicación de codo lo cual nos llevaría demasiado lejos y no
pertenecería a lo que aquí se pretende.
Todo lo dicho, más lo que luego uacaré del verbo, supone de entrada
una concepción de una radical movilidad de la realidad del sujeto, del
mundo, de la palabra y del significado. No olvidemos, por ejemplo, que
la palabra griega ~úcrn; y natura latina fueron traducidas al árabe por el
término tahí'a que significa huella. La ~úcrn;: signittcaba, según
Aristóteles:
Aquello r¡ue tiene en si el principio del movimiento y del reposo,
por si mismo y no por accidente. (oo~ óucr11c; 1~~ ~úm;w &amp;px.~~

nvóc; Kai ahiac; rnú KlVE1cr8m Kai ·~pEµElV tv ·wÚ7!ÓPXEl
1tpw1:0c; Ka8 aú1ó Kaí µ~ Ka1á cruµPt:~17eKóc;)22.

136

Sin embargo, esra naruraleza era ererna, sólida. provisu de ~us leye~
causales fijas, inamovibles, a pe,,ar del movimiento que su definición
indicabi'. En cambio, la 11;1ruraleza en mano!&gt; de! ~emita. es algo que 110
tiene consistencia en sí misma, que es evane.\cenre, corno una simple
huella que no depende de !-Í misma ni riene nada por su propio derecho;
si no que está a merced de quien b imprime· '. De ahí que la teología.
kalám. as'arí, la más oficial del su1111ismo, haya concebido al mundo
como un conjunco de áromos libremente manejados por Dios, cuy:.1
relación mutua no se debe a ley alguna sino simplemente a la voluntad y
libre costumbre de Dios de que las cosas ocurran como ocurren. Por eso,
el sentido de movilid;id de la naturaleza, de la realidad es muy superior al
de la ~úmc; griega y naturaleza occidentales y, por ranro. también lo es el
de la flexibilidad radical de! lenguaje que !a expresa·\.
De esca manera, en el mundo semita el hablante se mueve él y su
lenguaje al ritmo de la realidad, fijando los sonidos y la~ palabras en
movimienro según la realidad y las necesidades inmediata:- que se le
presenran. Podríamos decir, que el lenguaje se concibe como un
horizonte de posibilidades y de organización del mundo, en sí
desorganizado, pudiendo e! sujeto siempre reorganizarlo a su manera,
frente al Kocrµoc;
griego, que, como ~u nombre indica, está
definirivarnenre organizado, siendo entonce~ el lenguaje que lo designa,
también algo para siempre esrruccurado y fijo, desci11:.1do a de.\encrañar y
hablar de eso ya dado y fijo, cual es la organización de la realidad.
Ello supone en el mundo semira, que b conciencia, naturaleza, IJ
cosa, el yo, la palabra, forman un codo único indisoluble expresivo en q11e
rodo se imerimbrica con el reMo. Podríamo.\ decir que se rratJ de una
actitud que e.\ consciente de aquello de Herácliro:
A la auténtica nat11mleza de las cosm le gusra omltarse.

($úmc; Kptm1Ecr8m ~1M1)2&lt;'.
Naturaleza que huye de la mirada humana, pero que la conciencia
rrara de desentrañar incansablemente. No olvidemos la.\ raíces oriemab
que muchos presocráricos tuvieron, sobre todo Heráclito, nacido en
Efeso.
Todo lo dicho supone la inrnen~a movilidad y riqueza de la pabbra
semita y, concretamente, de la frabe y hebrea. Ello explica que cad.1
tribu, cada país, tiene su propia forma de hablar el árabe. 1nclu.,o hoy día,
lo~ movimiemo~ de renovación islámica, ante l,1 desorienrJ.ción ,lctual, los

�literatos se refugian en la lengua árabe corno en ~u p..itria y en :.u pu11ro de
referencia único y radical. En la tribu árabe, individuo y colectividad .,e
hacen mutuamente en su murno conrra~re y confroncación. El individuo
hace la sociedad y la sociedad al individuo y un vehícu lo de cohe:.ión
importante es el lenguaje que entre los dos fabrican porque e~ un lenguaje:
en movimiento, como la misma realidad a la que alude y :,ignifica. En l.i
rribu árabe hay unidad de equilibrio en el que el individuo .',e afom,1
junro y frente al otro creando el sujeto :.u propio lengu;1je hablando con
los demás, de acuerdo con las nece:.idade:. comune:. de rodo:..
De esre modo, en el lenguaje lirer;irio la palabra árabe e:, palabr;i
suelta que el poeta modifica dándole nuevo:, sentidos y dejando abierra.,
más po~ibilidades a la imaginación tanto creadora del literaro corno
preceptora, del que oye el poema. De ahí la imporrancia que tiene en el
mundo árabe clásico (i nclt1.~o prei~lámico) el poeta y el que habla. En
definitiva, rodo cuanro he dicho indica y apunra a la e.,enci.1 mi.mu del
nomadismo y de la visión contingenre del mundo que rodea al nómada e
incluso, luego, al ¡;edemario. Es el :.encido de indecerminJCión,
contingencia y provisionalidad con que se ve la vida y el poder que :.ienre
el hombre en crear dererminacione:, movibles con el lenguaje. El :.enrido
de la:. palabras se da, no se halla ya dado. De ahí que la sociedad de
equilibrio entre el sujeto y la colectividad propia de la cribu crece
indefinidamenre hasta los límites que marcan la~ nece~idade:. biológicas y
la comunicación lingüística. Y, en esre marco, el individuo se sienre libre
desde el lenguaje. La libertad surge del individuo que habla y descubre
nuevos senridos y que los impone a la sociedad la cual lo acepta.
Si a codo lo dicho unirnos ahora la dimensión religiosa, podremos
apreciar la importancia del lenguaje, en cuanto que es la palabra de Dios.
Es la lengua empleada por Él para
dirigirse al hombre, y, por ramo, lo más bello y digno que pueda haber.
Es por esta razón, por lo que el Corán es inimitable. Aparre de que en él
se da la revelación defi niriva, rras coda la cadena profética de la Biblia y el
Evangelio. De este modo, la lengua en que está escrito y su estilo, es lo
más bello que hay:
Si los hombres y los genios se unieran para hacer algo como el
Corán serían incapaces de hacer nada semeja,ui".
Del mismo modo, la escritura árabe posee unas dimensiones casi
infinitas de posibilidades estéticas: la escritura kúfica, la nasrí, la magrebí,
138

la sufí y mil más. Todas ellas adornan las mezquitas, los palacios, lo~
monumentos como motivos decorativos de primer orden, por encima de
las imágenes e imitaciones del mundo natural. La flexibilidad de la
palabra árabe en su significado y formación, también la ciene en su
manifestación estética visual y escrira2g.
Y, en el mundo hebreo sucede lo mismo. Pues a todo lo dicho
habría que añadir un factor importanre: la palabra de los Libros Sagrados,
de la Biblia, en particular la poética; va ligada a la dimensión musical
inherente a ella. De cal modo que el significado de muchas frases y
pasajes no depende solo de las palabras (las cuales tienen la misma
flexibilidad que las dichas anees, referidas al mundo árabe) sino de la
música que se les añada, de las escansiones o fe 'anim que se les pongi~.
Hay un a.specto derivado de cuanto he expuesto que es preciso
subrayar: la fusión e identificación del yo con el mundo, con la re,1lidad y
con la palabra, a la que he aludido anres con insistencia; lleva a la idea de
que el hablar semita no me lleva direccamenre a un concepto, a un Aoyo&lt;;,
como en Grecia, sino directamente a una n:pál;,t&lt;;, acción. Como es
lógico, y:1 que se rrata de una palabra humana, está 1..lorada de
conocimienro, de ideas, pero digamos que es algo colateral, adjunto y
esencial a lo que, sin embargo es mi~ importante: la práctica. De ahí que,
por ejemplo, en el Corán, casi rodas las aleyas o versículos empiecen con
el imperativo qui, "dí" con lo que se indica que quien lee lo que sigue no
~obmenre lo escucha, lo lee pasivamente, .ci no que lo dice
comprometiéndose en lo que va a decir. De igual manera, dühár,
''palabra" en hebreo, indica la acción que hay que realizar. Y si se lee
frecuememenre en la Biblia debar Yahweh, "palabra de Dios", no ~e
quiere indicar solameme el hecho de que eso lo ha dicho el Seiior, y que,
por ranro, es digno de rodo re~pern, sino que, sobre rodo, hay que
cumplirlo, necesaria y obligaroriamence. Dice Horleif Boman
confrontando la palabra hebrea que lleva a la acción, frente a la griega que
conduce direct:irnence a la ideación:
En todo el antiguo Oriente, en Asiria y Babilonia, lo mismo
que en Egipto, la palabra, y en ptirtimlar la palabra de Dios, no em
sólo primariamente una expresión del pnzsnmiento; em una fi1erz11
poderosa y dinámica, como ha obsen,tldo Herder. la co11cepció11
ismelitt1 oriental de la palabra. es fannalrnente opuesta a In
conrepción griega. como también ha mantenido Bultmann'º .

139

�Y Mocelf Chelli, referido al árabe viene a decir lo mismo:
Las fimciones del registro de los ritnzol'. no se disú11g11en más
que por ser denominados en rflacíón con la ~~tividad en fa 1~,e ellos
intervienen: en este registro, se va de la actividad a la fimcion, y la
fimrión no tiene importancia más que en rela_ción con la ac:ividad
que le da su nombre. No es aquello que i11t~rv1~nen ~n la afftó~z _que
se nombra; es aquello que intervendría; el funnonano es ~1pote~1CO Y
saca su nombre y su malidad de la actividad en q1!e él mtermene )'
de la fimrión que ejerce en el seno de esta actil•idad'.
Ame codo cuanto he expuesto, podríamos decir que la palabra árabe
v hebrea está abierta a la libertad y a la imaginación. No \e excluye la
'razón y, por tanto, el hombre sigue siendo un animal racional. Pero se
rrata de una razón al servicio del hombre coral, al lado y codo con codo
con otros registros como son la intuición, el sencimienco, la imagin:ición,
la acción. Lo que diferencia al hombre del animal, en. esre caso, e.-.
precisamente eso: que el animal dispone de tod?s estos registros, excepto
del de la razón, que es propia del hombre, ademas de los otros.
En resumen, a manera de conclusión compa.rativa enrre la palabra
semita y la griega, diré lo siguiente, a falta de entrar en el verbo, el cu~I
nos guarda especiales diferencias: El griego bu.-.ca el orden, la armo_n,ta
(Kóaµo&lt;;) , el semita, en cambio, el movimienco, la vida, la emoc1on
profunda, el poder, la acción.
_
,
Pero vayamos al verbo y al conceprn de remporaltdad_que tras el bre
en el mundo semita. Veremos que la~ diferencias con el indoeuropeo, el
griego, el latín y las lenguas modernas occidentales, son grandes._
_
El verbo semita, árabe o hebreo, carece de temporalidad: solo
mantiene su dimensión aspectual. De modo que la denominación de
ciertas gramáticas de las formas verbales en riempo pr~rérito Y fun~ro e~
roralmenre errónea. Más bien, hay que hablar de ;1cc1011es perfewvas e
imperfectivas, siendo las primern~ aquelhs_~ue indica1~ una ac~ión _que_se
está desarrollando y las segundas, una acc1on ya terminada, bien se rrace
en ambos caso~ de una temporalidad acrnal, pa..,adJ o fucura. La
dimensión remporal vendrá señaLtda por otros elemen~o~ como son lo~
adverbios u ocras palabras que en el contexto señalan el ue111po en ~~1e_e~J
acción acabada o continua se desarrolla. Todo ello, ap;1ne del p;1mcip10 Y
del infinitivo, o también llarnado "nombre de acción", y de Lls form:1s

140

activas y pasivas, quedando el verbo, en sí mismo considerado, en codo
caso, al margen de la temporalidad en cuanro ral.
. _Por ~cr~ lado, las estructuras rrilíceras, adquieren como verbo~.
d1sn~ros s1grnficados y macices gracias a las diez formas verbales árabes y a
las s1_ece h~~reas, a veces llamadas conjugaciones. Cada una añade alguna
mod1ficac1?n a la raíz básica, dándole distintos macices significativos:
causal. de incoación, de '.ncensidad, de reciprocidad etc. Así, por ejemplo,
ech_ando mano de la misma raíz antes mostrada ktb, que significaba
básicamente el hecho de escribir, con sus variantes nominales, en el caso
~el verbo tene_mos las siguienres modalidades: Katabn (él) escribe (en
tiempo perfecnvo), yar¡tubu, (él) está escribiendo (en riempo imperfecro).
Y la~ restantes formas de tiempo perfecto que, así mismo podían ponerse
en imperfecto, pero que omito aquí: kattaba. hacer escribir, kátaha,
mantener correspon- dencia con alguien, aktaba, hacer escribir, inkatabrt,
abonarse,_iktatab~, inscribirse, istaktaba, pedir que escriba algo etc.
Lo dicho quiere decir que el hablante, cuando se refiere a una acción
verbal,. se sitúa sol_o en el presente desde el que habla, al margen de
cualquier temporalidad. El pasado o el futuro son viscos como
pro_r,ecciones del momento en que se habla. De otra manera dicho: la
~c~1on_ verbal es algo presente, a la vez que pasado y futuro, porque lo
u_mco importante es la experiencia que en un momento dado, el ahora, :.e
~1ve. De este modo el pasado se puede hacer perfeccamenre presente, al
igual que el futuro. Son seres existentes de pleno derecho desde y en el
presente, en absoluro sumidos en el abismo de la nada como ocur~ía con
el verbo indoeuropeo.
. ~e ahí el gran v~lor de la tradición, de los orígenes, del legado de la
h1sco,r'.:1. que nos enriquece el presence y que es tan real en un tiempo
pretemo como en el ahora en que se vive. Lo mismo digamos del futuro
e~ cual no es una nada que todavía no es en absoluto sino un algo que se
vive Y que se está ya_ conquistando y viviendo en el ahora. Es el tiempo
del progreso, del munfo final, de la victoria del hombre sobre sus
ene_migos internos y externos. Es el valor de la esperanza en un mundo
meJ_ºr'. en otra vida más allá de la muerte, en un Mesías que nos ha de
r~d1m1r, en un Imán, que en la sía ha de manifestarse, en un Juicio
Fmal, en un futuro en el que nos aguarda una victoria en esca vida, pero
sobre todo en la futura.
. El semita se instala de esce modo en el tiempo, lo cual fomenta la
libertad y acerca sujeto y objero, reincidiendo de esre modo en cn;111to he
141

�dicho antes del nombre. Curiosamente l.1 obr.1 de N,t~uib ,\lahíud tiene
como prougonista el ciempo vivido acru;il, en el que rodo 'ie concenrra, lo
pasado y lo fururo. No es como la de ,\ bree\ Proust, cuyo rímlo_y.1 o
significuivo de lo que el tiempo es par.1 d occidem.11, un.1 1wh olnd;id.1,
pasada, hundidJ en la nada: En bwm drl tiempo pf'rdido.
,
De este modo, Ll verdad se c.1pta parn el .\elllHJ en el 01do y por lo\
sentidos del racro, la imaginación, el sentimiento, l.i razón; percibiendo
objeros en continuo cambio. El griego habla de ., u experi~nc1.1 dd 1m_1ndo
y de su existencia reílejándolos en la ciencia, el lengua¡e y en l.1., idea~
'inrnur.ibles. El semita, se centra en el ince!-.,1me movimienro y en l.1
experiencia práctica.. Recordemos que cuando Sócrares es inrerrog_ado y
no sabe qué debe responder, se qued.1 inmóvil. Cu;indo, en cambio, se
lee el Libro Sagrado en la sinagog.1 rodos acompafon l.i lecrura con el
movimiento del cuerpo, con 1-a~ modulaciones del canco y de b voz. El
.1lmuédano, cuando, por MI parte, ll.1111a .1 l.1 oración, lo luce con l.i
palabra, 110 con roques de insrrumemos como camp:rnas o _gon~~. y ello en
una entonación especial, semi-musical, disrinc1 de la ord1nari:1 del h:.161.i
coridiana; que par.1 eso es la palabra por excelencia, h p.1l.1br.1 de Dio~.
Para el semita rodo está en eterno movimiento: Dio~, el hombre, la
namraleza y el mundo y lo reíleja en un lenguaje ta111bié11 en
movimienro. Para el griego, por el contrario, a la realidad luy que
inmoviliza1fa para nombrarla, conocerla y dominarla. En consecuencia,
para el semira, la realidad decisiva de la experiencia del mundo es la
palabra, mientra~ que para el griego es la cosa y la idea. .
.
.,
En definitiva, y volviendo al verbo, éste tiene la nmma d11nens1on
práxica y exisrenci.u del nombre, de la palabra que 1_10s sumergía
direcramenre en el devenir de la realidad que e~ramos experimentando en
un momento dado, lejos de cualquier conceptualización y teoría ideal a la
que nos pueda remitir b palabra o el \·erbo.
Y a este respecro, conviene que me detenga un momenco en el rema
del verbo '\er" en ár;1be y hebreo, lo cual nos llevad a confirmJr cuanto
he dicho v a unas conclusiones de gran utilidad en el orden teórico.
En ~riego, el verbo dvm. "~er" en i~finirivo, y en su forma
copulativa del juicio de estructura "S es P", EO"'CÍ, supone varias cosa).
Ante todo, el que un sujeto concreto ~e eleva de nuevo a categoría
inmurable, universal y necesaria, y por tanm, intemporal. por medio del
juicio en el que el ·1::cni hace las funcione~ de cópula. Y lo mismo s~ diga
del ''ese" larino o del "es", "ist", "is", "est" ere. de las lenguas román1e1s e
142

indoeuropeas. Es el caso de que un triángulo concreco y singular que
percibo sensiblemente aquí y ahora es elevado a la categoría universal,
necesaria e intemporal de una esencia cuando digo, por ejemplo que
"Todo triángulo es un figura de tres lados" o "es una figura cuya sum.1 de
los ángulos es de 180 grados". Si antes la palabra occidenral me remirfa a
una idea, ahora por el juicio y la cópula "es", dicha idealización se lleva al
extremo, inmovilizando la realidad en forma de esencias intemporales,
ajenas al devenir Auido de la realidad natural.
Por otro lado, al emitir este ju\cio vuelvo a llevar a cabo la fractu ra
del sujeto, el objeto y la palabra ante.'i dichas, pero de una manera más
radical. Porque emitir un juicio, ya en griego, supone un distanciamienro,
porque esa acción, llamada Kan1yopE1v, y su producro, Katriyopía.,
significa hablar contra alguien, censurar, acusar, hacer conocer, revelar,
enunciar, emitir una sentencia. Todo lo cual supone que el hablante se
sitúa en la acticud de un juez que, aparrado y lejos del reo, pronuncia m
sentencia que queda ahí, firme e inmutable para siempre. Es lo que hace
el hablame que emplea el juicio de esrruccura "S es P". Se .'iepara de la
realidad abriendo un abismo entre ella y su conciencia a la vez que emplea
do~ conceptos separados, el del sujeco y el del predicado, separados
además de su conciencia hablanre, la cual, luego los une medianre la
,
1 "
copu
a es u .
Má~ aún: ha proyectado sobre la realidad ese artilugio del le11oua1·e
•
b
cual es el \·erbo Etvm haciendo de esa realidad exrramenral y
exrraparlanre, un '\er" o un conjunto de "seres", óv, óvta, enre, emes.
Lo cual no pasa de ser una e.'itrJtagerna del lenguaje que, al menos, 110~
hace poner en duda la realidad verdadera y exrramemal de dichos Óv,
óv-m. ¡Son realmente las cosas 6vm. cal como los denominamos. o m,b
bien otra cosa?" Heidegger se quejaba de que b filosofía occide11CJI había
construido unJ metafísica del "ser ame los ojos" en lugar de 1111 '\er entre
las manos". Porque esa concepru.1lizJCió11 del juicio rnedianre el '·e~" y e., a
ontologización de la realid.1d nos lleva a la idea ame~ expue~ra de l.1
espacialización del lenguaje occidenral y, por con~iguienre, su
visualización. Esta Mecafoica del ~er, esta onrologización de la re.ilidad, l.1
veremos más clara luego cuando hable del \·erbo ser en Li~ lengua~
semitas. En todo caso, es cierro lo que dice A11benque al mpecro:
Si la experimcia de la dista11rir1, al sfpamr el J.oyo.; drl f.Í 11

parecía desalemar malr¡11icr proJwto de ontología, la rxperiel!ár1 dt'
l.tt com1micación 1!/lch e 11 i11trod11rir m nrrrsirlfld. Si los /;0111brt'., .,f'
1

J4j

�entienden entre sí, se requiere una base para S1I entendimiento, 1111
lugar en el que rns intenciones se encuentran: y ese lugar es el .q11e e_l
libro C de la Metaflsica llama ser (-có Etvm) o la esenruz1" (11
oucrcna.). Si los hombres se comunican, lo haren dentro del ser .
Me falca por decir que esta estructura de lenguaje y .pensamienro, a
''S es P'' con rodas las consecuencias que hemo~
·
,
· :
.
d1
,·
base de1 esquema
considerado, es la propia de la mentalidad raoon~l, e e~p~rnu
racionalista que sustenta la ciencia occidenral desd~ Grecia h~sra 1~.ue~rro~
días. Es la base de la noción de hombre como ½O)OV )..oy1K?v, alll~al
racional" del que can orgulloso se muestra ~I mund~ ocodenral. Este
racionalismo, con roda~ bs indudables ventaps que nene, .c,on todo el
progreso científico y recnológ'.co .que conlleva, acarrea cambien rodas las
lacras y ddecros que acabo de 1nd1car.
.
.
En las lenguas semíticas, por el conrr~~io, n~, ~~1sre el :erbo
· "e·" E do11de el indoeuropeo ut1l1za
el es para untr un
copu 1aovo s . 11
,
· d
.
sujeto y un predicado desde foera y a rrave~ de una sene_ e_ actos
memal~s, el semita lo hace por un mismo y solo ac~o de conciencia _que
percibe la identidad de ambos'. del sujeto y del predica?º· Este efec_r~a 1~
supuesta predicación de vanas man~ras: un~, mediante, la un,on )
yuxtaposición inmediata del ,-·usranuvo ~rovisto" de_ ,1mculo. co~ el
predicado en forma inderernunada; por e¡emplo_ el arbol. un ,.lito . en
. - d "el a'rbol es airo" Orra c1mbiando el ad¡envo por un \ erbo. en
1ug,u e
.
.
.
,
" . .
" , ·b I d . " O
lugar. por ejemplo, de "el árbol es verde d1c1endo el a1 _o ver ea . ,
también empleando el pronombre personal lmwa (él) o lnya (elb), segun
sea el género del sujeto, en l_ugar del..ver bo co~uLniv?, incerpuesro entre
el sujeto y el predicado; por ejemplo: el arbo_l, el, aleo .
. . _ .
En este caso, además y en consecuencia, no luy lugar a conflicto
alguno entre la unid:id inmovilizada de un~ substancia de_ cual s~
predican varios predicados y que hace de suieco y. la_ pluralidad _d_e_ los
atributos del predicado, puesto que no se substanc1aliza e inmovil,za la
1

b

realid;1d.
,
Este problema del verbo ''ser" como_c~~ularivo, ya se lo pl~~H~~
Aristóteb ante el rema de b unidad y rnult1pl1c1dad d_el ~er cu;indo dqo ·
Los últimos de entre los antiguo:; se f'sjor:atban nmrho pam
evitar r¡ue coincidiesen en 111U1 mismrz ca.i d lo uno Y lo múltiple. Por
eso unos mprimfan, como Lycofrón. el 1•erbo es; otr~~ ~daptaba,~. 111
expresión diriendo no quf el hombre "es blanco s1110 q1if' /,a
144

b/aru¡ueado ", no que ··es andante " sino que "anda ", para evitar
transformar lo 11110 m nníltiple 11I introducir el zrerbo 'es'.
Pero la realidad es que en Grecia y Occidente triunfó el dominio del
EtVa.t, Óv y Óvra., ílexibiliz.ando en cuanto pudo la inmovilidad del
sujeto-substancia, de los predicados y de la conciencia cognoscente.
diciendo Aristóteles que: 1ó Óv 1COAAUXW~ AEy171m, "el ente se dice de
muchas maneras" lo cual dio lugar a la posterior res1s de la analogía del
ser.
Alguien podría objetar la existencia de dos verbos, uno en árabe,
ki"i11a y otro en hebreo. haya, que podrían significar "ser". Sin embargo,
no es así, No solamente no lo es sino que precisarlo puede rener
imporranres consecuencias en ambas lenguas pero, sobre codo, en el c1so
del hebreo.
Respecto al verbo árabe ká11a, en sus diversas Aexiones resulta ser
m,ís un auxiliJ.r que un verbo propiamente tal con ~ignificado propio. Así,
se emplea con las demás formas verbales, perfectivas e imperfectivas para
dar nuevos matices al aspecto, incluyendo cieno matiz temporal. De este
modo, por ejemplo, se dice del verbo kataba, escribir (suelen enunciar:.e
los verbos en la tercera persona del singular del perfecto) kéina kataha,
había escrito, kana yaktuhu, escribía, solía escribir, yak1111u qad kataha:
habrá escrito. Ahora bien, ese maciz temporal no es sino como una
cualid:td que tiene la acción verbal que poseyó en un riempo pasado (en el
caso de indicarse un tiempo pretérito), pero, sobre todo, visto desde la
actualidad tem poral de la conciencia que habla, no desde la misma
temporalidad en sí pasada, desaparecida en la noche de la nada. Por ranro
el verbo kcína no es un verbo copulativo o existencial, sino un simple
artificio del lenguaje para hablar desde el ahora matizando la
temporalidad y aspecto de la acción de las cosas en y desde la conciencia
hablante, si nrienre, pensame.
Únicamente podría hablarse de una dimensión ex istencial en el caso
del Libro Sagrado, refiriéndose a la palabra-acción de Dios. Esa palabra.
como dije al comienzo, no es un simple nombre que conduzca a una idea;
sino a una acción real y presente. De ese modo, se lee en el Corfo, lo
mismo que en la Biblia que cuando Dios hizo el mundo y en general,
cuando quiere que algo sea "dice sé y es", k1111 (imperativo del verbo
1
kti11a). Es decir: hablando se produce, se crea, surge algo en la realidal ' .

145

�fa b razon de que el ,trabe. cuJndo qu1,o crJducir el ,erbo Et\·w, 1.:I

,:o O\. m,·o que edlJr mJno de otro, rermi110, que. por lo dtm,1,,
,uponen una, dimen,ione, merJfhic 1, complewnemc: m1c, J, ,
~ugerences. favm lo cr.idu¡o por \111ymíd, que ,1~n1ficJ enconcrJr, h.1ll.u:
y i:o ov por mcmy,id. lo lullJdo. lo enconrrJdo. Todo lo cuJI .ibre un
riquí,imo debJre po,ible v reJI ,obre lo, pJrald,,1110, e:mtt1He, e111rr el
Sem y el Dmmr heideggeriano, y d ,er tn Jrabe. B11t11.1 prueb.1 de dio
son lo, ,emin.u10, \. d1,cu'1one, lubid.i, encre Hen11 Corb111, butn
conocedor de IJ metJfí,ica mll\ulmJnJ y, ~obre rndo, sí,. y ti
ex1,cenc1.1l1,mo . fa claro que }J no ,e rrJcJ aqt11 de nuevo del ,er Jnte
lo, ojo," sino ~del ,er entre IJ, mJ110," hal!Jdo. de"el.ido, en
cerminologfa de Heidegger de la cú.fl8E1Ct, a-),t10o~. dt la ,erdad como
de~velam1enro. En codo ca,o, por no ,almne dd cemJ, con"iene rtcord.tr
Id\ palabra, de uno de lo, primero, en miliur e,ro, ternHno, 1111yiicl y
111C111 i;IÍd, al-Fa.rabi (h. 870-950):
·
Desde w crear,011. no hn; m dmbe una p,1!.tbr.1 que orupe rl
lugar del hast pma, ni del mm grugo, ni rl dr lm con-ripondimm
a mas do.1 palabras en otra.í lmg11m. 5111 rmbargo, Ntt palabr,1 ó
1mpmrmd1blr y nrrrsar,a m la.1 rimoa, uóriras J m el anr dr la
lógica. Y ruando 111 filosofla 1/rgó a lo.í árabes y los fi/ó.1ofos de lmgua
árabr y qur expresan en árabe sw 1dras filo)ófiras J lógicas t11z•irro11
nrw,dad de r/111,no mconrraro11 m la lmg1111 dmbt drsdr m
crraoón palabra alguna que pudirra traducir loi cmos m los que
,on rmplradas rstin en gmgo y luma m pma. y ponrrla m lugar
de Nas palabrm m lo, ({JjOJ m qur tllm (011 tmp!Mdas m otr(Jj
nar,onr,

..

Y propone emplear lo, término, dicho,, dando .il de ma\\yüd el
siguiente ,ign,ficado:
Con el témzino 111m1'}'IÍÚ empleado por ellos (los árabei) dr
manrra absoluta q111rrm SJgmfimr que la cosa má romplrrammu
localizada que _ce dispone de ella para lo que sr quirra y que htá
expuma a lo que dr elv1 se r,pem Cuando d,rm 'he encontrado el
ob¡tto prrd1do •y '/u encontrado lo que yo hab1a perdido' quurm
dmr que sé dónde está y que puedo dúponrr dr 11 mando quura A
vrres quieren dror tamb1l11 que la co,a llega a ser conooda.
Empleando de numera /,muada. romo mando dicen: Ju mro11m1do
146

a Zayd gmrro.10 o m aro · quirrm dmr qur hr .1 ibido q11r Zayd e,
gnuro)O amro y nada más .
1

. y a e,ra, co~,,deracione, ,e pueden a1iJd1r la, ere, form.i, que
~" 1c.en.1 (980- ~ 03 ) nene de obtener el concepto de ,er: IJ prnnerJ e,
"gu1endo a Amcoceb, por ab,cracción de lo, dem,h ,ere, exl\tence, L~
\egunda, en ?arre heredada del neoplacon1!lmo )' en parre del m"mo "IJm
como_ rel1g1on que admire un ,olo O,m (lcn 1/,¡d O un,c,d.id), por el
~náli~,.~. del concepto del Uno. Y la tercera, po, una inrro,pección e
1nru1c1on ,·ert1da ~obre la pur.i conc1enc1a en cuyo ,menor lulb.
encuentra (11 ayadu} el ,er (mm1 .l IÍd• lo hallado , lo enconrrado):
Supongamo., qur uno de 11~sotros ua errado de una ,ola z•rz y
prf_crammtt, pr,o HIS o¡os rstan o.1mrrodos y no puedm ,,e, lm
co m de /ilfra fi,r errado so,umlndo.,r m los mm o rn el zario,
para que 111 m1.1tmm1 drl aire q11r pudirra smtir no Ir llrga,·e a
1mpm1onar, s~,s mwnbro.1 man ,,parados. a fin dr que no puedan
mco11tranr III tor~1Jr Emonch rrjlr.ao 11a J se prrgrmra ,1 t&gt;fll
probada 5U rxmmna y m, dud,1r a/innará qur rxiltr 5111 rmbargo
110 ha!,rn t:1.penmtmado .111.i manos 111 .1w fff.í 111 rl inttnor de .111.1
mmm~-': m m. :ora,w11 ni ill rrrrbro 1/l nad.-, rxttnor. w 10 q11r
afinnara qur t.\Hfl' .rm afinnar m/ltf t¡ur rime 1111a lo11gi111d, 1111.1
anchura, o 111111 profi111d,d,1d' .
SJlrJ J la '".cJ e_l _PJrec1do que h t\' entre e,rJ ficción v el IIJm.ido
hombre: volante lml1iado por Du1l\ Scoco con el llll\lllO fin v que
probablemenre
romó del llll\lllO -\,·,cena ' 1, 1 como co,1 el ·l 'l~ICO
· • tí''O'
"
,t11n carte\lJl1O, ,olo que en é,re ,e luce por morivo., d" 111110,' ,. en t7n
m.irco 111teleccu.1I y culrural por completo diferente'.
·
Pero atención e.,pec1.1l merece el ocro \'erbo ,emitJ, d 1,. ,, hebn:o
9
muclu., ,·ece, erróne.1111eme rrJduCtdo por '\er'.
.Anre co_do. como ocurre mucha, ,ece, en ,ÍrJbe, ti verbo hebreo
conrn:ne ~.1,1 ,1e111¡~re un _cJdccer din.1111,co ,ncl 11 , O en .ic¡uello, e1, 1J, t·n
que "g111hc.111 cual,cbd. )en.1IJ11 ,in ducb l.1 e 11,1ccer l\rtc.1 o1t11t1tJ I ¡ .¡
\'erbo• pero, 'º bre ro d.º•en ,11 1110d did,1d de e,c.1r e,eruendo e,Jt- Cll,tlid,&lt; ld
1
~ lleg.1ndo J corl\egu,rla. -\lruno, e¡emplo, en hebrttr ·a11e¡,I,, ru ier ,
egar J tener l_1J1nb1e; wqrn, ,er y lleg.1r J ,e1 J1tt1Jno: ¡,,,.·,u¡. ,e, v llef,,:.;r
J e,car firme, h1trre. c¡ay_a, ,er y llq:ar .1 ,er ,.11uo.
'
..

�De este modo, el verbo haya no es una excepción. En efecto, anee
todo no es copulativo salvo en muy dudosas excepciones. Lo ~ue
realmente significa es: llegar a ser, producir, estar ahí de mo~o ~fecnvo,
pero teniendo siempre una unidad interna entre estos eres .s,gmficados.
Así, algunos ejemplos. Y sea el primero, como ya he .anunciado. antes al
hablar del verbo kti11a árabe en el Corán, el del Génesis en que dice: wayómer Elohím yehí 6r wa-yehí ór, "Y Dios dijo q1te La luz fuera y ~ Ít~z
fue" 41 , es decir, se produjo, surgió, la lt12. También en et mismo .~enes1s
se lee que "Abe! jite pastor de ovejas y Caín Labrador" expres1on ~ue
contiene el verbo haya en su forma yehf. significando no otra cosa sino
que "llegó a ser".
.
Y, finalmence, un ejemplo muy ,mporcame, este del Éxodo, con un
matiz fundamencal. Cuando Moisés, en el monee Sinaí uuentó conocer el
rosno de Dios, su intimidad, el Señor le respondió: "No podrás ver mi
rostro pues el hombre no puede verme y vivir"". Y, eras mucho insistir.
Moisés en preguntar quién era, Dios le respondió con ~quella frase: A111
ehyé afar ehyé, en que se emplea el verbo haya en pnmera persona del
singular y que se ha mal traducido como. "Yo soy el. que. s~i: Mal
uaducido, porque aquí ehyé significa algo acnvo, presencial, dinam1~0 en
el sentido de que Dios protege, cuida y conduce a su pueblo hacia. su
destino final. Lo que quiere Dios decir a Moisés es que el t~i~a de ~•os,
de la Alianza y Pacro suyo con su Pueblo, no es una cuesnon de ideas,
conocimientos, especulación, sino práctico y vicaL Lo único qu.e impom
a Moisés y al pueblo que conduce y dirige a la Tierra Promenda es que
está allí Dios para protegerle, cuidarle y guardar el pacto por su parre, a
condición de que el pueblo también lo guarde. Aquí no está en ¡uego el
conocimiento de cómo es Dios por dentro, sino de cómo actúa.
Del hecho de traducir esta frase como "Yo soy el que soy", nació la
idea de que Dios, el ens per se, el ens a se, el ens necessarium, el ser ~or
excelencia, siendo el resto de los seres simples posibles a los cuales Dios
regaló la existencia, es decir: Son seres contingentes que lo mi~mo que s?n
1
pueden dejar de ser o no haber sido nunca . Lo cual. n? e~ posible en D ~s
el cual es el ser necesario que no puede de1ar de ex1snr porque su esencia
exige el hecho de existir, cosa que no ocurre con las creacruas.
. ,
El resultado fue la construcción de una metafísica llamada del S1na1
en la que el ser por excelencia es Dios, predicándose e~e ser ª. las demás
creaturas que no son Él, de una manera secundana, denvada, P?r
analogía, haciendo una transposición filosófico-teológica de aquel 1ó óv

7COAAa.~w~ 11.éyrrra.1, "el !,er se dice de muchas maneras" aristotélico gue
hemos v!Sro antes.
, . ~demás, esca visión del ser ~ de Dios como ens a se supremo, tiene
sm d1~cult!d,es y, en consecuencia, sus contradictores. Ante todo, supone
p_oner ~ Dios en el 1.11vel del ser, por mucho que .~e inrenre elevarle a b
categona de neces~~10 y por 111~1~ha analogía que se quiera interponer
enu~ El Y la, creac1on. En defii.11r1va es sicuarlo en el nivel del lenguaje
humano, n:as con~retamente indoeuropeo, rebajando así su absolma
rrasc~nden.~ia y haciéndolo vi!lible de algún modo, contraviniendo aquello
del Smaí: No podrás ve: mi rostro pues el hombre no puede 1,erme y 1Ji11ir".
En consecuencia, es abrir las puertas a cualquier discusión sobre el ser y el
ente ~•. por tanto, a la larga y en definitiva, a todo oénero de
agno~n.c:smos y .aun a~eísm~s. Con ello, además, hemos puesto :1 Dios de
la1 rel1g1on,
al Dios, ex1stenc1al de la Biblia' del Evanoe1·10
y del Coran,
' en
· 1
o
e n1ve de _la teona, de la especulación, rodo lo cual va en contra de la
estructura
lrngüística,
pensante y sintienre semita· Ver a 0·10,., co1110 .a un
" "
¡
ser n?. .es ,P an~e.ar .real menee el auté·n,tico Dios bíblico y religioso puesto
que, el. ser . n~s 11'.v1ta a .la ~speculac1on, a la reflexión, miemras que el
au~enn~o Dios .nos debe inrn~r a ponernos de rodillas anee El y a tornar
una sene de a~nrudes que no nenen nada que ver con b teoría.
Es ~a razo~ de que ~nuchas voces .~e hayan levantado frente a esta
co.n~ep~1ón. As1, ~ara, el 1s!am, en cierta~ escuelas teológica.a~ y religios;is,
Dios es lo que es~a maa~ alla del ser, por encima del ser, es el inventor del
ser, no el ser .mismo ni siquiera por antonomasia. E~ el Dios oculto
ab~olutamente inaccesible al hombre incluso en la otra vida. Para alouno~
teologos. musulmanes la felicidad después de la muerte no consistid en
\'er a Dios cara a cara, es imposible, sino en senrirse queridos, amado.\,
cercanos a Él, no r~chazados y reprobados como son los condenados.
. Y den~ro ~~I JUdaí~mo'. en el cas? de Maimónides (1138-1204) por
eJem~lo, cambien han surgido. teolog1as llamadas negativas para las cuales
de Dios no podemo.s sabe r n1 afirmar nada po::.irivo sino que se puede
llegar a Él por med1? de negaciones. No podemos decir de Él que sea
bueno, po~eroso, sabio, ser, si no es negando primero, escas cualidades de
1~odo ~adJCal, al modo como las enrendemo!I en las crearuras. Así,
d.1remos, de entrada, que Dios no es bueno, ni poderoso, ni sabio, ni ser
s_111 0 ~!go m~cho más. allá de estas categorías. Y esca reología negar in
cambien ha sido soste111da no solo por algunos teólogos y filósofos judíos,

149
148

�sino también por muchos lllll5Ulnune.) y cri,nJllO.) (IJ reolo~1,1
a.11:o~a.t\Kfl, en rerm ínología del Pl!eudo~Dionisio).

En e.)ra línea de teología neg;nivJ, ha habido en el crnt1Jnismo un
ejemplo muy claro y emblemático, el de Scoco E.rígen.1 (5iglo IX). Par,1 él.
Dios no está en ningún nivel de bondad, ni de ningun.i cu.1lid.1d 111
cacegoría creada. ~obre todo del de ller, :.ino que se sitú.i por encinu de
rodas, no siendo ni poseyendo ni11gun.1 de ellas. A,í, de Dioll no podemos
decir que sea bueno Jya.0ói;. sino úm:pa.ya0o-;. llt1perbueno. es decir.
lo que no es bueno sino que esrá más all:i del bien, y N de la!- demá,
cualidades, en especial de la del ser: No podemos decir que Dios ,ea ov,
ser, sino ~m:pov. !&gt;Uperser, lo cual no quiere decir que sea una nada sino
que e:.tá por encim.1 del ,er y de IJ 11.1da.
Estas ~on, entre orras muchas, las múltiples consecuenci,1s que tiene
la consideración de las discinras maneras de babi.ir dencro dd .ítnbiro de
las disrincas culcuras, de muchas de las cuab somos herederos directos.
Bien es verd.id que muchas de esw, diferencias se han borrado a rr.1.vé,; de
los tiempos y que se ha llegado a una mayor universalización del lengu.ije,
como dije al comienzo. Sin embargo, quedan en pie muchas cue:.tiones
que nos siguen afectando de una manera muy directa como :.on algunJ.s
de las que aquí he planteado.
De esta manera, hemos dado una!&gt; breves pinceiadas .sobre el
panorama lingüístico de dos culrurJs tan di:--rimas, pero a la vez ran
próximas, y por eso mismo, ral \'eZ, tan enfrentada\, co1no son la .semírica
y la indoeuropea. Dicho de ocra manera, enrre la cultura )' mencalidad
occidental y la medio-orienrnl. Porque ya no se trata, como hemos podido
comprobar de un simple cambio de vocabularios o de distintas maneras
de construir las frases, sino de una diferencia radical de mecanismos de
pensamiento, de forma:, de ver y de enfrentarse al mundo, de concebir a
éste, al sujeto humano y a la palabra con que lo enuncia y con la que se
comunica con los demás. La cuestión, por tanro, era algo más grave de lo
que al comienzo dije. Se está venrilando, cal vez, incluso la comprensión o
110, la tolerancia o no, la convivencia o no de dos mundos, tal vez tres, el
occidenral. el árabe y el judío'~.
Y, para terminar, se me va a permitir una sugerencia que mh bien
es una utopía o un sueño en medio de esce mundo ran enervado. Hemos
podido contemplar dos modelos de pensamienro y lenguaje: el semita}' el
occidental. Cabría seguir haciendo esrudios comparativos con ocras
lenguas, mencalidade~ y culruras. como son la. hindú, la china, la

japone:.a,
las africrnJs· • 1.1.~· l lt: IJ Amenc.1
. . Pre ·ol 0·
·
·
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imag111ar enronce.s l.i con,rrucc·ó d
e om 111.1. i podrfamo.,
no fuera el r&gt;uro r,,Jov ~oytK10· \',' ,: u_n nuevo_modelo de. hombre que )'J
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'-,
11.
. rJcio11,1I"
que ha con,rr11ido Occidenr
E ,lllllllJI. r.1 ( ion.1ris,.• .,a111111al
abierro, flexible v con rnú~t! 1 ur~pJ_,1no 1_111 se~· m'.1cho 111,Ís pUsrico,
. ..
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1nru1nvo!\ que funcio1nsen .
1. . , . i:, m·os, emoc1011;1le,,
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Nocas Bibliográficas
Fntrl! otras cosas, porqut! una Ut! ·!la . d,
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Los anrrnal.:s
1as a1:c1oni:s \ aim \'Oce;:;
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rropos, ,m:dona. 1987
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: Platón ( 'ra11/n. 42:1 b
l lu~ qui: nowr la t:\islt!ncia, por t:ji:m lo '11
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largas\ hre\6. dota&lt;.I.L-. de espíntu. ·. ~ . o.; gm.:go (~ en su méd1da .:n luttn) de rocuks
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1. • .: cantar .v d.: h'ihl ;ir. o
nmt~r Os monm1.:ntos naturales c.k ,1111maks Ju . . . .~111 ~ ~1111:nk g.:slualt!s kmkmm .t
la asocuu.:1on o d1s~1ación cntr.: mu ·i ·a \ .'¡pb ~la;,. \ 10.:1:lo:-. aguus V.:r sohr.: cs11! lema de
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pu II ra Ocauhls• ' M., ,\/rmq11e d " sm, n11mq11e
• ·er ,e. ri::--s nrh:rsitu1res &lt;l.: Frc.:nc.:, Puris. 195➔
Ju palabrn cno1·1faa.
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el'Cunosamcntc
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Platon Crot,lo 424 b
~ Es tnlcres:1nte ons.:rntr como lu puh1bra crto • ;.
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d amb110 c1.:nl1lico \' lis1co, lo t:uutro ·I. • t~~1a._:.1gml1ca aqu1 demcntos ,·ocalícos \. c11
éllíl!, t'ut!go
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Si'.?1d~ l!S c.¡u.: d conc.:plo de naluralau, &lt;1&gt;001c lk\'é.1 • .
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151
150

�c::~lalicamentc:: conc..:bi&lt;lo. Pu..:dc:: consul1arsc Pa111kcr. R.. FI ro11apto de 11t1l11rol&lt;'=e1. :lmi!ts1s
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11 Platón. Te,·Ic10, 1X2 ti .
i : Platon Teereto, 183 u.
I) Ver de mt autona. El oraculo de .\'arc1so. /.t'ct1m1 del!'ª"""' de l'a1111e111dl'.,
Prcn,;;i, dc::
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Murcia 1978 "El urg..:nt.: rc::to d..: los m1st.:no~o Rt.:lkxwn..:s c::n torno al cspacw. al 11..:mpo
y a la l1b~ruid" En Themata l.:.'studios e11 //011or del l'roji·.wr )i!sli.~. lre/la11u e11 ,11 L'\X
~111versario. S.:v1lla N" 9, 1992 Púg.s. 215-238. l lalL L fo d1111e11sw11 ornltu, s XXI. 3• hl
Madrid, 1977.
1• Foucaull, M. Las palohras y la.~ cosas. EJ Stglo XXI. Madn&lt;l ICJ78 P 1
18
Anslótt:ks, Vísica. IV.219 b 1-2
1" A .:stc:1 conccpción .:,capa la idc.i que S¡¡n /\guslln ttc::n..: &lt;lcl IÍc::rnpo. parad, est.: no es su1n
una ·'distensión Jd ,1lm.1·· ··111/hi 1u11111 est 111/11/ e.He ahllll f¡,mpus 1¡11011 dise11sio11e111
(a111n11)" (Co11fesio11,.,.1, I XI, Cap. 26) AsL d pasa&lt;lo no cs sino la prnycn:1ó11 d..:s&lt;lc:: el
presente, me&lt;lianl&lt;! la memona, de lo yu ocurrido an1.:s pc::ro quc sigue ,·1,·o ~ cx1stl!nh: ahoru
gracias a esa mc::moria'. es un "praese11s de prett.'ntis'' El futuro 1amb1&lt;::n es un pres.:nte ,·1vo
;n el ahora, grnc1as a la espc::ra1ua: es un "'pral'.mls cleji1111ní Y, tinahn..:n1c el &lt;1hora no es
sino d prescnlc 1·1v1do "pmese11s de praese11tih,1s.. En todo raso, para d . c::I tiempo s1emprc::
:;.:rú un misteno que ..:scapa al análisis racional. ··si nadie me pre¡,:1111/a, dice en las
Co11fes1011es. qué es C"i tiempo. lo sé: pero si alg11ie11 me lo pregunta, lo 1g11oro··.
1ºEn ara he, cn primt:r lugar el aut¿nlico nombn: d..: Dios solo lo conocen!mos ..:n la otra vida:
d Corún conll..:nc 99 nombr&lt;::s &lt;le la divinidad pero d c.:11t.:simo. d au1.:n11co. solam.:ntc lo
alcanzaremos d..:spués &lt;lt: la mucrtc. De ahí quo:: Ramon Uull .:scnbiesc su Cent 11oms de Déu
(Roma. 1285), aludit:nc.lo a que d ci::nl.:s1mo ..:ra d &lt;le Jesús, polc::rnizam.lo así con el islam
En segundo lugar, Allah, nombre con el qu..: aludimos a Dios mientras vil'!mos .:n estl!
mundo, no sc pronuncia como las d.:más palabras smo que exige:: una modulación esp.:cíal y
única para pronunciarlo
21 Ello no e!XclU~t! d que tambit:n haya algunas palabras. pOl:as, con .:struclura base:: J.: cuatro
consonan1i::s
12 Aristótcks Vis1ca. 192 h 20.
¡; En efecto, .:sta &lt;lclinic1ón anslotélica, aunqu..: Jiga quc:: 111 mnurakza .:s aqudlo que:: llene
en si d principio dd mol'tlntcnlo y "&lt;ld ri::poso'·, lo fundamental de la m1sn:a ..:s cl cumbio. el
movi::rs.:. El rc::poso r¡pqtia es una qmell!d provisional, abi..:rta es..:ncialmente a lu
contmwmón dd movimit:nlo Kívr¡m&lt;; por eso no cmpl.:a la palabra ÚKÍVT)Cl'l&lt;; qui:
s1g.mlica la inmo\'ili&lt;lad absoluta, la qui..:tud d..:tinilirn y c..:rrnda.
14 J loy día, por c::J&lt;.:mplo, unpr..:llla se dice con la misnw raíz. matha' a, es 1kcir, lo qui.! se deja
a manera &lt;le hudla en d papd d.:sd..: un moldo:: original
11 Esa 1:on1:t:pcion &lt;ll.! la natural.:za móvil, fracctonaua, rota, s..: L:,prc::,;;.1 igualmente c:n el art.:.
en la ruptura tk espai.:1os, &lt;le lucc::s, &lt;le:: colores. Ver: Lomba. J ··Apro:-.imación a una csl&lt;::lica

152

musulmana'', en Lafilosofia y SllS margenes. Homenaje al Pro/ Carlos Bali1ias. Universidad
~e Santiago de Compostela, Santiago de Compostela. 1997. Págs. 349-377.
Heráclito. fr. 123.
27
Corán.17, 88.
28
Kamal Bullata. "Geometría &lt;l..: la lengua y gramútica dt: la geometría'', ..:n Cuademos de la
Alhambra, Granada, 27 ( 1991 ). Págs. 11-26.
29
Ver Fubini, E. "La musíca nella lradiz.íone biblica t: talmúdica''. En Rasseg11a Mensile di
Israel. LVIl ( 1991 ). p. 348; ·'La musica ebraica tra pi::nnessi e divi..:ti nei commentari
medievali" t:n Revista espa,iola de filosofra medieval. 6 ( I 999). p. 75. Lomba, J., ·'Palabra y
;~úsica en la cultura y estética hebreas", .:n Tópicos, Máico, 17 ( 1999), pp. 101-128.
·
Boman, Th. Hehrew thought compared with greek. The Norton Libra!'\-'. New York 1960
58.
··
,
·
: Se ent_
ien&lt;le, de los ritmos marcados por las tri::s consonantc::s básica~ de toda palabra.
· 2 Chelh, M. La paro/e arabe. Une théorie de la relativité des cllll11res. Sindbad, París.
1980, _P·. 172. P_u:de _verse también: Ulli::ndorf, "What is a semillc language? A Problern of
~1ngmsltc ldc::nt1l1cat1on", en Ori:entalia. 27 (1958), pp. 66-75.
Es mleresank en extri::mo, el miento hecho por el Prof. Agustín Basavt: al querer construir
una ·'metafisica de la !Iabencia" en lugar de una ·'metafisica dd scr''. Yt:r: Basabt:. A
~'Qtado de metajisica. Teoría de la Habencia. ed. Limusa, México, 1982
· Aubc::nqui::, P. El problema del ser en Aristóteles. Opus Cit. p. 128.
3
s Aristólel.:s. Física, 1, 2, 185 h 25.
'6 Es cunoso
. t:1 pasaje
. del Corán en que se dcscribt: la concepción ,,irgiual de María cuando
el Angel le dice que va tener un hijo, Jesús, sin haber conocido ;111.:s varón alguno, la
rc::spuesla de dicho Angel, anti.! las dudas de Maria es. "Así será. Dios crea lo que quierc.
$uando_dec1de algo, le dtce tan solo: ·si.!· (k,111) y es'' (Coran, 3, 42--48).
· · Corbtn. H. ''Dt: Hc::1dcggcr á Sohrawar&lt;li'' en en Cahiers de L' Herme. Henry Corbi11
Paris, 1980, p. 23-61 .
·
·
38
AI-FiiriibI, k1tab al-lm117f. Libro de las par1íc11las. cap 15
39
lbi&lt;l&lt;.!m.
40 V.:r: Cruz lkmúndcz, M. La mtrafisica de :fricena, Grana&lt;la. I IJ49. "Lu noción &lt;l.: sc::r ..:n
Avicena'·. En Pe11samie11ro. Madrid. 15 (1959), pp. 83-98
41
Furlani, G. "A1·icc11a e il cogito ergo s11111 di Cartesio" En lslán11ca. 3 ( 1927). pp. 53-72
42
Génesis 1: J.
43
Génesis. 4: 2.
44
Exodo. 3: 14 v 33: 18-23
4\
.
Estas ideas las h..: cxpu..:sto por cxt.:nso en los siguientc::s tr.:s trnbajos: La raíz semítica ,¡,.,
lo erll'opeo, AKAL, Madrid, 1997; "Lo s.:miw mcdi.:v11I como co,;ronna&lt;lor d..: la cultura
europea·'. /!uma11itas. Anuario &lt;ld Cc::nlro dc:: E~tudws l lumanislirns de la Univcrs1Jad
Autónoma de Nuc:,·o León. N° 26 ( 1999), pp. 67-82. ··Las ·agonías· del .:urocc::1llrn-mo".
E11doxa, n·' 12. 19lJ9, vol. l. pp.79-123

l

153

�POSICIONES METAFÍSICAS
ANT E LA MUERTE

Dr.

José Antonio DJcal Alo11'0
Oir.:cción de Hum.rniJadc~
Univer1idad l.a Sall~
.~1hico

Introducción
La final idad de este ensavo
es referirme de m:inera muv.
.
general a las principales posiciones o doctri nas metafísicas anee Li
muerce. Estas pos iciones son las posturas que a lo largo dc-1 ciempo
se han elaborado por fi lósofos o cscuc.:Lis sigriif,cativ;is con las
respuestas que han dado a incerrogantcs relacionado~ con l.1
muerce del hombre, sea que afirmen que después de la muertl' del
individuo nada subsiste de él; o por el co ntrario, afirmen que .1lgo
permanece con cadcrer indestructible en el ser humano no
obstante que muere.
Una u arra postura suponen en sus defensores o en sus
oposirores una previa concepción sobre Dios, el mundo ,. el
hombre. En uno u ocro caso se afirma que uno, varios o
dos elemencos -independientemente de cómo se les concibasusrentan el ser de eso que llamamos cot:.ilida&lt;l. Por eso se puede
hablar de posiciones metafísicas, pucsco que b rdlexión va m,is
allá en sus conclusiones de lo que los d.11os scnsihlcs puedcn
revelar a la razón.
155

�Lo antenor significa que esos elementos úlrimos de
composición y sustentación de la realidad escapan a una simple
demostración sensible o empírica, no obsranre la articulan y son
reales para el que reflex iona, al tratar de determinar el ser de los
hechos.
La metafísica llamada igualmente Oncología o Filosofía
Primera como la denominó Aristóteles, se refiere a la esencia o
naruraleza profunda tanto del ser como de los entes. También se
ha entendido como Ontoteología, es decir, el escudio del ser que
es autor o creador del ser: Dios, dejando el término Onrologí:i
para referirse al análisis de las propiedades en general de todo cnce
que participa del ser, como del esrudio del ser mismo en cuanco
tal. Algunos hablan del ser en general en relación con lo común a
codos los seres en su constitución, agregan&lt;lo un análisis de seres
más complejos y específicos: Dios, mundo y alma, configurando la
Oncología o Metafísica especial, a saber: Teología natural o
Teodicea, Cosmología o Filosofía de la narnraleza y Neumat0logía
o Psicología racional, en cuanto escudian a Dios, el mundo y el
alma respectivamente.
El hombre es considerado como un ente que en su ser posee
dimensión nurerial o carnal igualmente como un ser espirirnal
que aspira a la inmortalidad, como lo ha señalado el doctor
Agustín Basave Femández Del Valle y esto por ser "ccotrópico'' y
"axiorrópico", es decir orientado hJCia Dios y los vJlores, por lo
que es distinto a orros seres, buscando una. vinculación Je su
persona hacia Dios. Por esro, la Filosofía es unJ sabiduría que se
entiende como propedéutica de la salvación, en la mcdid,1 quc el
hombre no es un ser exclusivamente nJtural.
La filosofía es un conocimicnro eminentemente metafísico,
pudiendo sc11alar de manera muy breve que la mec,1física
dominante en la ancigüedad fue de cipo ~ubst,inci:disr:1,
significando esro que a pesar de los müliiples c.1mbios Je la
realidad existe algo que permanece: la substancia. Por eso se 11:ima
oncología.
La metafísica moderna buscó explicar las rdacion&lt;..:s c11rr&lt;..: lo,
seres enfatizando el lado epistemológico e in1roducicn&lt;lo límites al
propio conocimiento humano del ser.
La mcraíísica c.:ontcmpodne:1 e.entre&gt; rn .111:ílisis c:n l.1 lit'1st¡11cd.1
del sentido del ser bas:índosc c.:11 el orden rnor.d con todo In &lt;¡11 ..•
1'j(¡

e~ro, !mplic.1 e11 !os .imbiros Sl1Ci.1k,. polít in)s, jurídiu)\ ...
h1sror1cos, prctt·nd1endo comprender t' i11tcrprct.1r el ser de lo
hum.1no de rnancr.i 110 solo m,h in111:11H.:ntc Sll10 p.1t{l(l1 l.1rn1cntc
en l.1 dimensión etic.1.

Los tres tipos de me1.1físic.1 coexisten en medio de
enormes c.1mbios y pretenden .llgun.1 reconciliación .1 tr.wés
de lo que el filósofo mex1cJno M.1uricio Beuchot ll.1111 ,1

hermené11tic,1-.1 nalágica.
Por último, en el trabJjo se pretende re\'is.n l.ls rres
grandes posiciones metafísic.is .rnre Li muerte: el monismo el
'
pluralismo y el dualismo .
Posicio nes metafísicas an te la m uerte.

La_ necesidad )' universalidad de l.1 mucrre, ha provocado en
las sociedades_ h~1'.11an.1s disrinras respucsr:is, no solamente para los
efectos de J~l1cc_1on, duelo y restablecimienco de b regul:1rid.1d de
la vida ordinaria alterad.1 por la muerce: rambién de m:rnern
particul.u para otorgar un senri&lt;lo a la vid.1 de cada persona.
Escas respuestas ante la muerte tienen contenidos diferentes
~esd~ los ángulos social, religioso, histórico. psicológico y
hlosofico; al que de manera general nos vamos a referir.
La respuesta o la actirud de los seres humanos no es solamente
en el plano de la vida social, sino en el ámbiro del m;is allá, el l.1Jo
post-morten o posterior como oponunamente :rnali,.arcmos. En
e~re sentido es una constante universal admirir algunJ forma de
vida, o _sobrevi_vencia ~lrerior _de_ la persona, salvo excepciones.
Algun ttpo de 111morcal1dad se 1nd1ca en el fondo de l.1 mavoría de
las creencias o doctrinas con relación a la persona dcspu¿s de su
muerte. En orras palabras, con la muerte no termina completamente el hombre, aunque sufra cambios o modificaciones.
Sobrevivir o sobreexistir después de la muerre, es resulrado de
una creencia o fe de tipo religioso, o producro de una
argumentación. En uno y otro caso subyace una concepción del
hombre, el mundo y lo divino que impulsa a dar una respuest,1 al
hecho de lo que parece ser un final rotal en la existencia humana.
Con relación a este asunro se presenran una canridad enorme
de res~uesras que van desde los mitos originarios, pasando por las
creencias populares y religiosas, las opiniones cienríftcas hasta
157

�llegar a las doctrinas fi losófic3s y ceológic.1s. Lo anterior se ilusrra
en lo que pudiéramos llamar la Historia d~ fas. ldet1S Sobre ~11
Muerte a Jo largo del tiempo y el espacio. H 1s con~i que abarcan.1
por igual los rescimonios orales como .los escr1ros, tatHO del
mundo Orienral como Occidental, lo mismo &lt;lesdc los pueblos
más atrasados como de las naciones más culc.1s }' civ iliz:1d.1.s , .
Un estudio compara civo que ana!izar:1 los ~:i~t.orc~ h1st0ricos,
metafísicos y religiosos de las dircrenres c1vd1zac1ones )'. su
respuesta ante la muerce y concretamente s?bre una pos1bk
supervivencia del hombre, ~sd e1~ buena medid.a por hace~~~ )'
sería sumamente útil, m:íx11ne, s1 en tal esrnd10 el contl:n1Jo
lingüístico y conceptual que subyace en la creencia o respuesta
pudiera ser mostrado en rodo~ sus alca~:es .
.
·... ·.
Ante la masa ingente de 111formac1on, su poca s1ste~n.m~.1uon
v el fin didáctico que inspira el crabajo pretendemos s1ncet1zar el
~ema poniendo énfasis en el aspecto filosófico, concrerame~cc &lt;le
la cultura occidental, lo que de entrada supone el legado ¡udeocrisciano y la cultura greco-lacina y su posterior desarroll ~, lo que
no cancela referencias a ceros ámbitos y menos s1g111fica un
desprecio O infravaloración de otras formas de cultura en torno a
la muerte.
Toda respuesta anee la muerte como ya dijimos supone una
· · n de 0 1·0 s . n1undo .y hombre , y esro a su vez descansa
en
concepcio
. .
.
una base O contenido metafísico más o menos expl1c1co. El
contenido metafísico es resultado de una especulación qu.e aspHa a
conocer los principios, nacuralez.a última de la total real1~ad, csro
' con1
• 0 , por qué .y para
es, e1 que,
. qué de la rncal realidad.. La
filosofía como metafísica, reflexiona sobre el ser de 1~ r~a~1dad
pretendiendo descubrir la esencia .de las cosas, sus p'.1nc1pios Y
causas primeras e incluso el sentido final de las mismas. Los
problemas filosóficos perma~1ecen aunque las soluciones v~ríe!1.
A continuación analicemos brevemenre las pr111c1pales
doctrinas metafísicas en relación con la muerte.

El monismo
La realidad es considerada en su conjunto en cuanro a su
·
su , manera de actuar
ongen ( ¿por qu é')
• , su naturaleza ( &lt;·qué')
• '
1. d
(¿cómo?) y hacia dónde va o su fin (¿para que?); como resu ca o
158

de un solo elemento sea material o esp iricual. Esto supone
identidad, unidad o igualdad más o menos diferenciadas. Este
principio o elemenro originario o consrirucivo como única
sustancia está presente en diferences contenidos más o menos
diferenciados o excluyendo el lado divino de la roralid ad 0
realidad (divinidad , naturaleza y hombre).
Ese principio único (por eso se le llama monismo) puede ser
de tipo espiritual o material; identificarse con el alma universal
(Arman) en cre los hindúes; el vacío (Nirvana) entre los budistas si
es de carácter espiritual; o el agull o hidros en Tales de Mileco, el
apeiron (lo indeterminado) de Anaximandro, el neuma (aire,
aliento o soplo) de Anaxímenes, los átomos (lo indivisible) en
Demócriro, limo (tierra) en Jenófanes, si posee más un cadcrer
material. Todas las cosas derivan de un elemento material, que
encre los filósofos presocráticos apunta a un contenido meta físico
y de la naruralez.a ([,sis) de todo cuanro existe. También se le
llama N11turalismo.
Heráclito habla de un Logos o Razón UniversaL y eterna que
preside los cambios. Parménides de l Ser estático. Los pitagóricos
del mímero como esencia Je rodo lo real. Plotino del Uno, Platón
de la Idea Absoluta, aunque aquí caben marices doctrinales enrre
los aucores.
En la época moderna Spinoza parre de una 1h11ca sustancia:
Dios. Se trata de un monismo espiritual, visco en la identidad que
busca la diferencia y que alcan7.J su culminación en el propio
Hegel y su tesis del Espíritu Absoluco con antecedentes en Fichtc
y Schelling.
Marx y Engels y con el los rodos sus seguidorn sostienen un
monismo material o de L 11.auralcz.1, si bien 110 ni&lt;:g.111 l.1 s
::iccivid.idcs espirituales o de l.1 concienci.1, como cpifcnómcno de
aquella.
De alguna manera al monismo se pueden rl'/"t: rir 01r.1s
pos1c10nes :rnrimerafísicas por Jeclar.1ci ó n, no por s11s
conclusiones. Tal es el caso del ro/untt1rismo Je Schopenlirner; del
vitalisimo de Nietzsche; el evolucionismo de Spenccr; algunos tipos
Je positivismo; d existl'11rialis1110 dt: Sanrc? C.1mus, el ps1co1rndlisis
de Freu&lt;l y Jung, si bien. el énf.tsis cm: p11e~to en el psiquismo de
la 1Jida como en Bcrgson, hasra llegar al f'Stmct1milismo , donde L1
realidad es vise;\ como forma o c'srrnrt11r11, cuy:1 n.Hur.110.1 e:- l(í~íu

�y en alguna manera espiricual, hisrórica y material; o en el mejor
caso, resultado de una combinación de ambos aspeccos como en el
empírio-criticismo de Avenarius y Mach, el historicismo de ~Dilthey, para quien la realidad es resultado de una esencia
espirirnal objetivada en el devenir histórico.
Un monismo especial es el de tipo gnoseológico propio del
neopositivismo y la filosofía analítica acrua . es, para los cuales la
realidad solo se determina a parcir del conocimiento bajo estriccos
criterios de corroboración o verificación, que no suelen exceder los
límites empíricos y cuyo trasfondo permanece indeterminado sea
con inclinación a un concepto de tipo espiritual o esencial lógico,
o de naturaleza material y fenoménica (materia).
Para entender implícita o explícitamente las creencias de las
doctrinas argumentativas sobre la muerte, desde la perspectiva
monista es indispensable tener presentes estos elementos del
trasfondo último o metafísico de la rotal-realidad o totalidad.
En la imposibilidad de exponer los textos parriculare de ada
autor, es conveniente referir sintéticamente y en resumen la
conclusiones legítimas del monismo y algunas de sus modalidade .
En rodas las posiciones monistas, salvo excepciones , no
existen los conceptos de nacer y morir estrictamente, sino má
bien un aparecer y un desaparecer como fenómenos accidentales y
transitorios, puesto que lo eterno y esencial es aquel principio,
origen, manera de ser que actúa con o sin un fin. Lo que es o existe
es el principio originario y final y codo lo demás on . us
manifestaciones singulares que se pierden como tales, más no como
universales o esenciales. Lo particular no cuenta , sino, lo general.
En todo caso lo importante es el proceso que se puede repetir:
Eterno Retorno, es decir, pérdida o fuga hacia la nada, o el no-ser.
De ral manera que no será extraño concluir que el ser y la n,1da e
identifiquen, sea porque la unidad originaria no es má · que
imagen sin fondo -ciertos ripos de rni rici mo orienr,11- lo que
resulta concradi rorio, o porque todo es concing nre, irracional,
relativo, caduco, limitado, fugaz, aunque renga su origen en un:i
fuente etern:i y cambiante y como tal, no deriva de ella un St'.r
propiamente, sino aproximaciones, pues, el verdadero ~cr es lo
fundante y originario. Lo contingrnte no es se r o ente lo que de
alguna manera desembo ca en la nac.lJ.

](¡()

L1 docrrin,1 hindui ·ra s hre l.1 cor .d1d.1J. l'~ 1..·11tl'11Jid.1 conw
una rc.didad rriniraria (ílr.1h111.1, \'ish1111, ,. Shiv.1). De cll. 1 ~e:
origina el mundo y l.1 vida, c.:n un.1 es¡,cci~· dl' cm,111.tuón. E.,11..
proce. o o rucd.1 de l.1 vid,1 s,1m,1r,1, .:omprcndl' el Jn.trrollo l'll el
ricmpo del mund y el h mbre · 01110 p.irtc Jl' lo crl'rno, a 11 nque
~l 1~ú~1ero de posibilidades sc.1 (iniw e 1111posibk de c.1p1Jr por 1..·I
1nd1v1duo. La resis medul.ir de csra docrrin.i es que los ere~ dl.'
roda tipo - parricularmenrc lo vivo.s- se bn dc:sprendido desde el
centro de la rocalid,1d o Uno, Arman
Alm11 en u11 .1 e ·pecie Je
caída hacia el mundo del A'anna (proce o de l.1 vidJ); rn el cu.11 n
necesario vencer muchos ob rfrulos (v1tarkr1s) par,1 reinregr.1rst: al
alma universal median re ·a minas di ver. os como el voga v su~
modalid,ldes , y Lis otras e cuel,1s de · 0110 imienro: Hi1;d~i 11~ 0 , el
Nraya, V:1isesib. ,rnkhn, Pur\'a Miman a.
El d~sprenderse deÍ ccnrro (Atman) es inevirable, lo guc
puede evitar e es no &lt;legrad.use totalmente haci.1 fornu inferiores
por parre del ser racional. En orra. palabras, si el hombre es
inreligente y reconoce esa verdad, debe inrenrar ,olver al centro,
conservando cierta identidad consigo v on Lt totalidad. Así l.1
vida )' la muerre tienen el senrid~ (Íe volver ,d hombre a su
dimensión originaria o plena reintegra ·ió n a L1 vida eterna.
i el hombre no es bueno no puede regresar ,1 I alma univer al.
Esco implica una rransmigración de lrts fllm,lS o ~ r1ms1zrt1
(metempsicosis) de un forma inferior a superior :,· vicevl'.rsa,
según la conducta en la vida temporal o mundana. No solamente
se transforma o modifica el alma, sino el cuerpo y e re rambién se
eleva o degrada como complemento del alma, según el bien o el
mal que haya realizado. De aquí, u transformación a lo L rgo del
tiempo y la totalidad, para alcanzar la liberación o moksha. l
reintegrarse al Atman universal no es un proceso sencillo, de allí
las continuas reencarnaciones , n:generaciones y renacimiento del
individuo humano dentro del proceso universal de b vida.
Tratándose del budismo , la orra gran corriente del
pensamiento hindú , e re no parte de un principio univer al y
considera que el hombre en parre no puede dejar de er, ni con 1~
muerte y debe evitar caer en e a rueda de la vida o Karma. Debe
buscar dejar de ser, perder su entidad, llegar a una especie de
nihilidad o vaciedad, esrado de Nirvana, que es el fin de Lt vida y
de la muerte. Perder cierra en ridad de se r, para Jlcamar L1
161

�plenitud del esrado de
irvana. Esca oncepc10n de pérdida de
identidad o disminuirla al máximo es muy discutida por los
budistas mismos.
Los presocráticos griegos solían preguntarse no tanto qué son
las cosas, sino de dónde proceden, de qué esdn he chas y cómo se
hacen. A esto le llamaban el prinur principio.
De conformidad con ese principio, si este es espiritu.11 en su
origen, significará que los seres singulares contienen un principio
o elemenro igual al de su origen, que permanecerá a pe ·Jr de los
cambios y la muerte. Se rrar a de una especie &lt;le inmorralidad
impersonal (sin conciencia), es decir absrracta, L otrn parre
material o física -según los casos- permanece también sin
conciencia y se reintegra al reservorio natural como el principio
anímico en el reservorio espiritual. Para escas pensadores
estrictamente no se nace ni se muere, los elemenros se mezc!Jn y
separan en cada uno de los seres y más que de nacimienrn y
muerce, se rrara de mezclas y separaciones.
En el caso de Heráclito su monisimo conlleva la oposición y
lucha de contrarios amor-odio, guerra-paz, movimiento-reposo,
vida-muerre. Tales oposiciones se resuelven a través del único
elemento eterno que es !a Razón o logos, que preside y ordena el
cambio, de ca! suerte que, no exisre propiamente nacer ni morir,
en roda caso cambio, lo que en el fondo remite a un principio
último de tipo espiritual, y la subsistencia del ser es de carácter
espiritual. Lo que realmente vive es el Logos, lo universal del ser y
no el cambio que es lo singular del ser,
aunque esre sea
propiamente lo permanente como fenómeno.
Parménides estima que lo permanente es el ser, lo inmóvil y
no el cambio que es el no-ser. En Heráclito es el movimiento o
cambio como cal el que permanece; en Parménides, lo que subyace
no es el cambio, pues no es la razón univenai, o el verdadero ser.
La muerce no es entonces más que apariencia, cambio,
movimíenro , un fenómeno , que no es el ser. En Heráclito el
cambio -la muerte- es una forma de ser. Solo se comprende por el
Logos que explica los opuestos como necesidad de expresión del
Logos mismo. En codo caso, cambio y permanencia implican
contradicciones que crararán de resolver Platón y Aristóteles.

162

Para los pitagóricos la esencia de la totalidad, es el número y la
alteración del número -po r el cambio- los lleva a pensar y admitir
una transmigración de las almas y por ende afirmar una parte
inmortal de los seres vivos, incluyendo al hombre.

~1- moni~mo de Platón, que de alguna manera recoge
trad1c1ones onencales concibe el alma humana, como una realidad
preexistente que se une a un cuerpo, en una especie de prisión 0
encarcelamiento. Esta alma, PC?r su naturaleza es inmortal y
con la muerte alcanza su liberación y retorna a la plenitud de su
ser.
En el caso de Spinoza, solo Dios es ererno más allá del
tiempo y el espacio , aunque estos formen parre de él, incluyendo
al hombre . En ese sentido no es correcto hablar de inmortalidad,
~n todo ~aso, _la menre humana (mens humana ) es una parce del
intelecto 1nfin1to de Dios (corolario de la proposición XI, segunda
parre), solo Dios es propiamente inmortal.
La natura naturata o susrancia eterna e infinita, es la que vive
y permanece desde siempre; la natura naturans (naturaleza-mundo
y hombre) es la que está en los cuerpos y posee atributos, es decir,
constituye parte de la Esencia Divina con sus modos que son una
afección o modificación de esa ustancia. En rodo caso alao del
atributo (inte lectual y divino) e lo que permanece como in1;orral.
En otras palabras, la parre divina, intelectual o menea! es la que
permanece o es inmortal en el hombre como atributo y no como
afección, nzodo o singularidad.
o permanece I unidad individuo
o sujeto humano en la muerte, en todo caso lo que permanece e
algo igual o similar al intelecto divino, una especie Je
inmortalidad abstracta y in conciencia.
En el fondo y en la misma línea han expresado lo s pensadores
d~l Idealismo Alemán, en particular, Fichte, Schelling y Hegel; si
bien cada uno a su modo, inrenta recuperar un poco m;is al
singular
(individuo o persona) sin loorarlo
dentro de su
.
b
impresionantes esquemas filosóf1cos por lo que solo Dio es
propiamente eterno e inmonal. Por lo que se refiere al hombre,
no se pronuncian con claridad respecto a su inmorralidJ&lt;l, y se
infiere que es un ser completamente morral.
,
En estas filosofía lo que cuenta es el Espíritu , lo universal.
in fin i ro y ab rracto; uno Je cuyos a ·pee tos o mo me n ros si:d L1
1(,3

�_ al u1el E pinru: /,z ,1coó111
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he II"in?'. pe ro en lo . ere el 111 u lar
Yo Trnscendent11!

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- er ona- no e inmortal, ólo el E ptrnu
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p El mon1. mo natura 1·J ta. d e ' 1arx ;v Engc:b. Y e1rnunuado10.
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que lihe1l'. .11 hombrt in&lt;l1, i&lt;luJ v rnu.1 '
1 re y ¡use.•
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o upJr e de ulrt:riorc
r1..i l'1J •1J t: O .1. ¡)eLco, t¡ul' 110 ,1111
l.b

e ible al horizonte hum. no.
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de ho¡,enh.wt·r, d pri111.qHo
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1
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d r ués la nadt1. La mue11t· no c.:x1 lt' prop1.1mt n tl&lt;.:. . ~ - ·1
Y
,u¡cto t
. e
. 'J'
lO t¡llt: lOll l'·¡ \l" J C.:\ll
1 . 1_\-•._ c.:
irvc:
el
su1c1
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pu~
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I
tk
\tvir,
t¡ut·
n
t ' lt· 11.1 t·
1
Ítnómcno- Y no l.1 t· en !J o o u11t.1
.,

·bÍ
.. ' irr •tuon.d m.111tft.:s1.1uo11
.
indcstrucu &lt;.: &lt;:n \ll ucg,l t
l r lo · ,i 11 ,t·nudo, \In
La vida como la mun 1c.: on l'&gt;Jll'CIOs ,1 1,u t '1
1
1 t
.
. l i JJJ lllll' l\ ,1 \1) 1llll(,I
. l
. 'ficado o rnón. &lt;l e 1.1 lllllt,l
n :,1
1
1gn1 1 hlllí
.
.1111., ,1
.lll[Cllta
. d,c.: C~l '1 tri\lc.: \' 11c\tll11\r,1
Vl'r J .H I ¡10 r l .1 ~l ,l l l

éci a o compas1on la mi' ri a por parre del llJero o persona que
e represenra el mundo. 1ngunJ de las do . exi ce.: propiamente,
in luyendo la muerre como l:i vida. La vid:i e l.1 po ibilid.1d Jl:
aber algo de la volunrad, csd en medio de un ante y de.: un
de pués que equivale p, ra el individuo a l.1 nad.1.
Para lo virali ra como
ictz he, la LÍn1 a realidJd c. la
Vida. Lo imporranre para el hombre
rá de poJ:lr e de w,
tendencias merafí icas e inrelecruali ca p ra llegar al uperhombre,
a fin de lograr cada día crear nue os valore o forma que.:
acrecienren la Vida (rransvaloración o mutación de valores), con d
objerivo de que en la realización de roda la po ibilidade de la
vida -que es cuancirariva . finira, en unión d I tiempo que e
cualitativo y di cinco al mundo, por er infinito- e produzca el
Eterno Retorno, que puede entenderse de manera general o
aproximada, o bien, singular, con rera y cxacra de rep ri ión; e
decir, el número de combin, ci&lt;'nes posible de la vid. en el
mundo son finita y limiradas, pero como e produ e en el tiempo
y esre es infinito cabe el Ererno Rerorno de lo qu e , h, sido y
er:í. hora bien, el Ererno Retorno se puede entender como una
reperición semejante -primera inrerprcra ión- no igual; o por l
contrario, como una repetición igual y exacta -segunda
inrerpreración- de la recría del Eterno Recomo.
L muerre denrro de esra onc pc1on, e un límite: a la
po ibilidad de ere r nuev s valore que afirmen la vida, para que
en el ciclo d I e rno Rerorno é ra sea má plena, ya que e 1
único que exi ce propiarnenre. El individuo muere -como ucrpo
e o se reduce- y i po ee. lgún tipo de inmorcalidad, es la que la
vida le ororga en el rerno Retorno. n codo a
I vid e Li
rerna, pero no el singul ro individual. "Dios ha muerro", píen a
ierz che y en su lugar pone la ida orno realidad suprema.
El monismo psicoanalícico, esrima que l úni a realidad es la
vida psíquica dirigida por fuerza biológicas, in rinriva y
culrurnles. El Principio de Vida y el Principio de Muerte en Freud,
se compleran con el Principio de Realidad ( ocia! y cul cural).
Frente a la vida e alza la muere entendida omo repo o,
d can o, indeterminación o de rrucción cuya poten ia no ólo
e expre a biológicamenre -muene propiamem -; sino omo
aurode rrucción o enfermedad, que impide rodo equilibrio o

�disfrute al individuo, -

,

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dentro e pnnctpto d
l El hombre es considerado en esc ,1
estado de placer o alu I mdenrda .1 desarrollo biológico, históric y
· · co mo resu ta• o e
·
concepc1on
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'
T · ' del ind1v1duo Y
cuyo fundamento se encuentra en una conc1 i.1c1on
.

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lo¡ intereses de la sociedad. . 1
ismo vitalisca de H. Bergson,
La muerte no cuenra para e man .
·u
r un
ra quien la realidad primaria, e.s la vida que no e rtºe
de
p
. .
, .
. d fin sino en todo ca o, por
princ1p1~ mecan1~0 n1 e
' ,
siempre cambiante y ererno
carácter indeterminado y espontaneo,

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llamado: E/an Vita_!:
. d
rnrakz.a histórica , como en G.
E I concepc1on monista e na
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del hombre en el tiempo y
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e onenca e que acer
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in eterm111a
qu . . ·¿ l
lo que vale es el espmtu
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e1espacio.
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n a exrenon a •
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mismo que se o ¡euva e . .
an 1· Sesrc más orno especie
11
.
e el esp1ricu e m
'
ca o me d 10 para qu
l cultura histórica en tiempo y
· ' b ·¡ecivándose en a
que prosegu1ra o
. . de un espíritu individual, aunque
espacio, que como expres1on
. .
éste ayude a expresar el e pírirn ob¡ettvo.

)66

En el racio-vicalismo de Ortega y Gasset, lo que cuenta, es el
sentido de la vida y no de la muerte. A Ortega y Gasset le interesa
la vi da histórica como cultura en la sociedad y no la muerte.
El monismo de inspiración existencial, pone énfa is o
privilegia la existencia individual, sobre la cual elabora una
oncología para combatir los efectos de los anteriores monismo ,
que tienden a desconocer al sujeto.
El existencialismo llamado _ateo, en el fondo parre de un
monismo de tipo parmenidio . El ser -categoría vacía- se hace
pleno con su correlato la existe ncia. No existe el creador de un
principio o causa, más allá del ser, en consecuencia la existencia es
lo único real. Esta exisrencia se expresa en el caso del ser humano
por la libertad, por la elección que no tiene otro fin o destino que
ella misma , fuera de ella no hay un sentido.
o obstante, la
muerte es un límite al proyecto de existencia personal o
individual. La muerte se puede elegir, pero en todo caso es
acontecimie nto que destruye el proyecto existencial, y fuera de
este no se da orra realidad ni otro tipo de vida o existenc ia.
En Sarrre, la clave es la libertad. En Camus, la realidad es
absurda al no existi r Dios, en consecuencia no queda orra
respuesta que la rebelión anee la muerre, puesto que el suicidio
-que no admite- es el primer gran problema filosófico. El hombre
rebelde no se entrega ni al suicidio, ni a la desesperación a pesar
del absurdo de la vida, sino a la rebeldía para crear un mundo
mejor, más justo y bello. Antes de morir el hombre debe incenc. r
un mundo mejor.
El monismo estrucruralista, explíc itamente no posee una
teoría sobre el sentido de la muerte. Foucaulc dice que de pué de
la muerte de Dios, se presenta la muerte del hombre, en cuanro
que ésre e disuelve en puras estrncturas, no sólo I ógios, ino
históricas o de génesis. Aquí la muerte no se ve más que como
acontecimiento fkrico, sin sentido, tJ11to en su cadCLcr univc.:rsal
como individual. En codo
a o, no t.: abord.1 el asunto
directamente por parre de los esrrucrnr:1.listas.
Finalmente el monismo de tipo neopositivista y el ru1tílis is
filosófico, no se ocupan por lo general del tema de l.1 muerte , y
cuando lo lucen ponen en cela de juicio el enrido o signific.1do
de las categorías alusivas a la muerte -a pccro v,ilido :,·
encomiab le- pero no a¡eno a pre¡u1c1os con relación ,1 1(),

�princ1p1os últimos, inclinándose a un materialismo irnplíciro,
cuando no agresivo y mutilador del hombre. Por lo general, la
muerte no tiene sentido, ni signífica y es un hecho más del mundo
sin trascendencia.
La accual filosofía analítica, se dirige en algunas de sus
reflexiones a incorporar el problema de la muerte en los escudios
que dedica a remas como: mente-cerebro, identidad y lenguaje
privado. conducta y libertad, norma ética y deber.
El Plu ralismo
En esta poscura al contrario de la anterior, se concibe la
realidad última corno constituida o integrada por múltiples
elemenros de naturaleza diversa. Ejemplo de lo anterior es el
griego Ernpédocles, no exento de una tendencia eclécrica -enrre
monismo y dualismo-, quien señala como elemenros últimos de lo
real: agua, tierra, fuego, aire, que se rigen por el amor y el odio; la
disgregación, la discordia y finalmente por la unión y el amor. No
existe propiamente nacimiento y muerte, sino mezcla o separación
de elementos incluyendo en esta concepción, canco al mundo
como al hombre.
Anaxágoras afirma que, la realidad última se consriruyc por las
homeomerías o elementos diversos, múltiples para cadJ especie. Las
cosas se producen po r agrupación y se destruyen o mueren por
disgregación. Todo está en roda, piensa Anax;igoras. De la nada,
nada sale.
Las cosas no aumentan ni disminuyen. Nada hay igual a orro.
La mente cósmica ha ordenado roda de esa forma. El .1parecer
como el desaparecer, el acercamienro o scpar:ición de los
elementos constituyen lo real.
El gnostícismo como forma de pensamiento de h etapa
helenística, apareció en los primeros siglos de nuestra era al
contacto del cristianismo . Es una etapa fi losóficamente confusa
como consecuencia de un munJo en transición, en donde
confluían las aportaciones de la culrnra judeo-cristiana, la griega,
la romana y otras de aquel tiempo. en panicular del mundo
mediterráneo.

168

El gnost1c1smo di stinguirá por un lado un Dios trascendente
fuera del mundo; el Mundo de las Ideas, como paradigma, modelo
de codas las cosas y el Mundo Sensible.
El Dios trascendente es perfecto, infinito, incognoscible, en
absoluta tranquilidad y casi inactivo. Entre este y el mundo, se
colocan una serie Je seres intermedios por emanac1on
descendiente que se escalonan por medio de eones (corresponde a
las Ideas de Platón y al Lagos Cristiano). El mundo sensible, es la
materia por naturaleza mala. El hombre es resulrado de dos
elementos uno malo que es la materia y otro bueno que es el
espíritu, el neuma o el alma. Esta última, es la parte inmortal. La
inmortalidad se gana mora lmente, por vía ascética, mística o por
la fe (pistis), junto con el conocimiento (gnosis), y la sabiduría
(sophia); inaccesibles a la mayoría. En la muerte -s i se alcanza el
último estadio o gnosis-, permitirá que el elemento bueno se
salve, mientras que el malo o la materia perezca.
El gnosticismo como doctrina, mezcló errores y acierros. Se
presenta en buena parre como un delirio metafísico, un sueño,
una dogmática afirmación, ecléctica, frecuentemente sin crítica
cuyos influjos negativos -dualísticos- en el mejor de los casos,
frecuentemente pluralistas, ocasionaron muchos errores en la
religión, la moral y la vida de Occidente durante siglos.
El último gran pluralista es G.F. Leibniz, para quien la
realidad esta constituida por mónadas, puntos o nociones
metafísicas, que conforman realidad última y las agrupa en una
serie que comprende desde las inorgánicas que llama imágenes ,
pasando por las mónadas de los vegetales, los animales, los
racionales, los espíritus y la mónada de mónadas o Divina
llamada: Dios. La muerte sólo afecta a los seres orgánicos,
sensibles y racionales, sólo la mónada divina es inmortal e
indesrructible. Los seres espiriruales, son inmortales desde su
creación. El hombre aspira a la inmortalidad por su elemento
espiritual.
El pluralismo como pos1c1on metafísica, tiene algunos
representantes en las figuras de G. Sanrayana, y A.
Norchwhicehead y en alguna concepción de inspiración científica.
Sin embargo, no tiene la fuerza de arras doctrinas de cipo monista
o dualista en el campo de la filosofía. En el pluralismo con la
muerte se reintegran a la macena y sus modalidades una serie de
169

�componentes del hombre, y los de ripo cspirirn.11 1ienden a
permanecer aunque sea de forma absrracra e impersonal. en u11.1
dimensión ideal o incempornl.

El dualismo
Esra concepción mecafísica considera que L1 real idad i'ilri m ,1
está constituida por dos principios o elementos distintos entre sí:
el sensible o material y el inreleccivo o espiritual.
Salvo excepciones desde sus primeras expresiones \"
desarrollos, el dualismo afirma la existencia de Dios. como un se r
puramente espiritual. Dentro de esca co_ncepción cabe~1 dos
modalidades básicamente. La primera cons1sre en co nccb1 r esas
dos sustancias: materia y espíritu coexisriendo desde la eternidad.
Es el caso en parce de Arisróteles o como la co nciben los
neo-idealistas modernos: Croce, Genrile, o bien objerivistas
realistas a la manera de Nicolai Hanmann. En ocasiones se
presentan como ceísras o areos, con _lo cual ya s~ ~cercan a cierras
representaciones mon istas estos dualismos mecaf1s1cos. _La segunda
modalidad es la más nutridamence representada. Adm1tei1 un Ser
puro espíritu que es Dios, el cual crea la m_aceria o nacura~eza y el
espíritu; este úlcimo, cuando es racional a imagen y se'.11e¡a_nza_ ~e
su aucor, es el hombre. La mayoría de los filósofos de 1nsp1rac1on
crisciana se incluyen en este grupo.
En la antigüedad se presenta el dualismo en la filosofía de
Sócrates, quien concibe al hombre con un alma inmortal que es la
única que lo lleva a la verdad, a diferencia del cuerpo que lo
arrastra a formas inferiores de vida.
Ariscóceles elabora un completo sistema dualista de gran
influencia al correr de los siglos. Distingue en el hombre la parte
sensible y la parte intelectiva, o dicho de otro moJo, hay una
sustancia simple, que equivale a lo inmóvil, incorruptible, al Acto
Puro o Dios; otra la sustancia compuesta, donde pueden estar las
celestes, que son inmutables, eternas ingcnerables e incorruptibles,
también sensibles y móviles; las susrancias compuestas terresrres
no vivientes y vivientes como planeas, animales y el hombre. Estos
últimos poseen alma aunque de distinca naturaleza.
Con la muerte se separa el principio viral, y solo la parre
·inte 1ecnva
· d e1 a1ma es ·inmona1 o a! men os. elevad~.., menee
170

espiritual, ya que Aristóteles duda de la completa inmortalidad de l
alma y mucho menos dice algo sobre la suene del alma en el más
allá o que sostenga la inmortalidad personal. Su pensamiento se
muesrra al respecto poco claro.
El dualismo estuvo presente en coda la filosofía patrística,
hasta llegar a San Agustín y en casi todos los filósofos de la Edad
Media, especialmente en su exponente máximo Sto. Tomás de
Aquino.
El hombre, en efecto, es una ,sustancia compuesta de cuerpo y
alma. Existen dos mundos: el sensible y el esp iritual. El hombre es
un ser sensible y espi ritual. Con la muerte se separan ambos
elementos, ya que el alma es la forma sustancial de l cuerpo. Esca
última, permanece por cuanto es simple e incorrupt ible,
esperando unirse al cuerpo en la Resurrección al final de los
tiempos o en la consumación de la hiscoria, conforme al dato de la
fe revelada para los cristianos.
En los filósofos árabes, en especial Avicena y Averroes,
también se da un dualismo. Con la muerte permanece el
contenido espiricual que define al hombre, concretamente lo que
se llama el Entendimiento Agente, que es eterno y que de alguna
manera asiste a su similar que porta el hombre. Con la. muerte
cesan las funciones de la imaginación y del Encendimiento Agente
al perderse la conciencia individual o Entendimiento Pasivo.
Descartes, padre de la Filosofía Moderna, tiene una
concepción dualista sobre la realidad. U na susrancia es la res
cogitans (el pensamienro o el espíritu) y otra la res extensa (la
cantidad o el mundo). Es importante aclarar que ambas sustancias
han sido creadas por Dios, si bien la res cogitans posee arriburos y
características en el hombre, similares a la res cogitans absolurn. En
el hombre es distinta, limitada y no se confunde con Dios.
Se unen en el hombre dos sustancia.s distintas ,v heteroaéneas
t)
que la muerre separa. Una por su naturaleza (el pensamiento) es
incorruptible y la otra la ex1ens.1 o co rporal (q ue es corruptible).
El dualismo cartesiano implícic,imentc, 11.1cc de una conctpción
cristiana que frente a la muerte no só lo enunci::i una respue~1a de
tipo racional, sino de tipo religi oso con base en b
y por c~o
admire la Resurrección.
En el fondo Descarres distingue entre Ll res cogitrn1s (D ios}
infinita, y la res cogitrrns finir,1 p:1rcicip,1d.1 :d hombre \º l.1 rci

rt'

�extensa propia de la naturaleza, pero que de alguna manera

también el hombre posee en su cuerpo.
Nicolás de Malebranche, contemporáneo de Descarres
presentará un dualismo de inspiración cris,tia na, en el cual se
tratan de conciliar los resultados de la raz.on -en aquella ecapa
histórica- y los datos de la fe. Cierro que M_alebranche con su
acentuado ontologismo y su resis del ocaszoruzlzsmo, parece_ roner
demasiado énfasis en la raz.óo. La muerte es la separac1~n de
ambas sustancias (pensamienro y extensión) y sólo sobrevive el
alma. Posteriormente con la Resurrección del hombre compleco
(cuerpo y alma) se consuma la plenitud de la p~rsona.
,
Bias Pascal, a pesar de moderar las preten~1ones de la r_azon, _Y
en su lugar elevar el sentimi~nto com_o definidor de la ~x1s~enc1a
humana, posee una concepción dualista del hombre, s1 _bien_ lJ
inteligencia humana no alcanc~, a ,P~netrar y dev~l~r los m1scen_os,
por eso la importancia de la I og1ca del corazon en el d~stino
humano, que se ahonda con la muerte. A~te _el hecho de mom, no
opera la 1ógica de la ciencia, sino del se~t1~1enro. "
. ,,
Para Pascal, en medio de conrrad1cc1ones y paradops
hombre debe esforzarse por llegar a Dios y obtener su gracia,
independientemente de que exisra o no la otra vida. Es el famos~
argumento pascaliano de la "apuesca'.'. Debo se~ bueno porque s1
hay otra vida, codo lo gano y s1 no existe, nada pierdo.
Dualistas serán los empiristas como J. Locke Y D. ,Hume,
quienes ante el destino último a raíz de la muer,te,_ mas bien
adoptan una postura escéptica, cuando no agnosr_1ca.. en el
sentido de que la razón y los sentidos -ambos consurnt1vos del
hombre- nada pueden decir sobre la muerte y el fin ~el ho_mbre.
Como en el caso de T. Hobbes, escos autores, pnvdeg1~n en el
nivel del conocimiento, los sent idos como fuenres primarias_ y de
alguna manera introducen una aurnlimitación a la inteligenoa, en
cuanto a la extensión de esas fuentes del saber ~n ~º:no a
cualquier problema metafísico, físico, social, ps1colog1co e
histórico. Con ellos y los ilustrados, se _acentúan los rasg~s _del
pensamiento Moderno cienrífico, indusmal, urbano, tecnolog1co,
ideológico, económico y social en la manera de ver y accuar en el
mundo. La muerte se subsume en esas concepciones y no p,u.ede
recibir tratamiento esrrictamente filosófico, y menos meraf1s1co.

d

172

Por eso la muerte se estudia por las ciencias sociales y otras de
manera muy limitada.
Kant, el gran pensador alemán, posee una concepción dualista
sobre la realidad. Por un lado la narnraleza, finita y fenomb11ca,
por otro la libertad, infinita y noúmenira que se unen en el
hombre. Dos componentes distintos cuyo origen está en Dios.
Con la muerte, ambos elementos se separan y es sabido cómo en b
Critica de la Razón Práctica, se dan por un lado el supuesto de la
libertad, sin el cual no es posible pensar, ni vivir un orden moral ,
histórico, político y social; y por otro los postulados: Dios y alma
inmortal, que no tienen demostración objeriva, pero si subjetiva,
por cuanto el cumpl imiento del imperativo categórico, exige una
retribución en relación al Sumo Bien (Dios) en b orra vida (alma
inn:1orcal). De ral manera que la persona es inmorral y no se
exungue con la muerte, y en la vida histórica se abre al reino de
los valores.
Dualista será también el pensamiento del danés S.
Kierkegaard, que pone énfasis en la finitud de la existencia
humana personal e individual en orden a la Ex istencia Absoluta,
rra~cendental y ererna que es Dios; y en la Encarnación de su Hijo
Cnsto-Jesús. Kierkegaard, ini cia el existencialismo, donde frente a
las concepciones rotalizanres y absorbentes del idealismo alemfo ,
que ignoran a la persona, él erara de recuperar en codo su valor al
individuo anee Dios, y esto gracias al acro de Encarnación y
Redención de Dios mismo en la persona de su Hijo Jesús, co;1
codo lo que esto pueda significar de "paradójico y escandaloso" a
la rnón.
La muerte será el tránsito hacia la unión con Dios, sin perder
su propia identidad la persona. Se privilegia en esca filosofía la
existencia individual, para vincularse a la Existencia Absoluta. Se
necesita reconocer el pecado y buscar la gracia y b salvación, más
allá de formas eclesiales caducas, piensa Kierkeggard, dado que el
alma es inmortal.
En la filosofía contemporánea del siglo XfX y XX, los
dualismos tienden a poner de relevancia en el sujeto humano el
elemento espiritual. Representantes de lo anterior serán en el siglo
XIX las filosofías de Maine de Biran, A. Rosmini, F. Ravaison,
filósofos espiritualistas. Los tres privilegian el pensamiento en el
compuesto humano.

�A la rendencia espirirnalisr.1 pertenecen los ~eok.lnti.1110.'&gt; d1:
la escuela de Marburgo: H. Cohcn. P. Narorp, E. C.1swer ~- lo.'&gt; Lk
la escuela de Baden: G. Windclb.111J, E. Rickert, r.rnro Jd siglLl

XIX como del XX.
En una y arra escuela, el espíritu es u1L1 espec1i.: dt: csenci~1 o
modo de ser que alcanza su mfaima expresión en el hombre. Con
la mucrre ambos elementos: cuerpo y espíriru se ~cp.1r:1n. L:i
condición del espíritu en el sujeto humano. pas:1_ a un .1&gt;1:gundo
rérmino, su objetivación es mJs bien hisrórica, soc1.1I. mundJ11.1 n
si se quiere cultural; más que algo rrascendenre y subs1srenre como
en los espirirnalisras crisrianos. En simil::ir ri.:ndenu.1 J,~currc el
francés Charles Renouvier.
Un dualismo con énfasis en el espíriru 1:st:irí.1 en el ~iglo XX,
representado por el llamado Espiriru.dis1110 Cristi.tno,_ cuy,1s
figuras más rel evames son en hanci.1 M. Blon&lt;lel. R. Le Sennc ~•
L. Lavelle y en lr::ilia M.F. Sciacca.
.
En todos ellos la muerte del hombre. no 1111pl1ca su
desrrucción rotal. por el contrario se accede a una nueva forma Je
vida singular, más perfecra, en una especie de ererno presente, en
donde la persona conserva las esrrucrnras esenciales de sl1 ser
transformadas. Además de presentar argumenccis sobre la verdad
de la inmortalidad desde la vía racional, por la fe de la Revelación
cristiana, se completa la visión de estos aucores sobre el rema. .
Caso diferente será el de los Neo-idealistas como Genrile,
Croce, A. Norch Whirehead, más cercanos a un monismo de tipo
platónico, y en los cuales lo único inmortal son cierc~s ideas,
concepcos, esencias O estructuras que ~ubyacen en la realidad. La
inmortalidad no es del individuo, sino del elemento llamado
espíriru.
.
Es también evidenre que filósofos realistas como M. Scheler Y
N. Harrmann pondrán énfasis en el ser ideal (valo~es),com_o en el
ser real. Para N. Harrmann no es posible n1ngun upo de
inmortalidad singular, lo que permanece es el espírim (ser_i~eal) Y
su correlato el mundo-hombre (ser real). El hombre pamc1pa de
esa dualidad sin aspirar, desde luego, a ningún tipo de
inmortalidad personal después de la muerte.
En cuanto a Max Scheler, su concepto de hombre y sus
· ·
(caro'l'1cos ) , le h ace11 fluctuar entre la
e1emenrns cnsuanos
admisión de la inmortalidad para la persona y en otr.1s erapas de
l 74

su pensamiento, casi al final de sus días, en una especie de
inmorralidad impersonal y abstracta. Sin embargo, no descarta
algún tipo de supervivencia de carácter psíquico-espirirual en su
obra Muerte y Supervivencia.
En el existencialismo cristiano ripo el de G. Marcel , N.
Chesrov, N. Berdaiev e incluso el de M. Unamuno, la
dualidad del compuesto humano, se unifica en la existencia
individual. Dios es una realidad independiente. El hombre es
inmortal, como unidad de exisrencia singul:ir y personal, que
con la muerte no se disuelve en los elemencos mareriales del
mundo, sino que los trasciende.
El personalismo cristiano con las figuras de E. Mounier y
J. Lacroix, estima que es la persona el punco de unión o
confluencia de ambas realidades: la materia y el espíriru, la
sobrevivencia después de la muerre sólo es posible pensarla en
función de esa unidad suprema . Aquí el concepro de
inmortalidad se desplaza, más que a uno o varios de los
elementos del compuesto humano; a su punto de unidad, la
llamada: persona, no la personalidad, aunque ésra se ancle en
aquella. La persona es inmortal. como centro de unión de los
diversos elementos que se tr:isforman con la muerte. Esto
graci:is a la fe y el senrimienco v no a una demostración
ra cional.
·
Los neorom is tas o seguidores de las resis de Ariscórelcs v
Sro. Tomás de Aquino, en épocas posteriores a la existenci:i
aquellos, defienden el dualismo metafísico, con las resis
fundamenrales de un Dios Creador, compleramente discinco
del mundo y del hombre. Este último es semejante a Dios
(analogía de acriburo y proporción) y fue creado de la nada, al
igual que el mundo físico y otros espíritus. El hombre es un
compuesto de cuerpo y alma, ést.1 t'd tima es forma rnsltu1cial,
que en la muerte se scp.1r;1 Je! cuerpo. Por su 11;1rnr.tlna es
incorruptible, no eterna y sobrevive .11 rnjuo. Por ví.1 de r;l!&lt;Í11
no se puede demos1r.1r la inmorrJlidJd de l cuerpo. Sin
e l1l ba r go, po r Ia
y l.1 Re rn r re e Ció n d e C r i s t () ' ~ (.' l d l1l i le l.1
Re surrección del hombre (de su cuerpo y Jlm,1 ) ,11 l°in.il o
consum:ición de los ricmpos. Fl homhn: se tr1111J_(igur,1 c11 su
pan e cor por a I y es pi r i r u :i I al 11 e g.1 r ,il re I n o de l.1 be: .lt i t u d en
Di os.

ie

re

�Figuras norables de esta corriente han sido en el pasado J.
Balmes , O. Mercier y más cercanos a nosorros M. Gr~bmann,
·¡
J Marechal , R. Garrigou-Lagrange A. Serollanges,
h
E . G 1 son, .
J. Marirain, J. Zaragüera Bengochea, entre orros mue os.
Conclusión

En esre ensavo la finalidad es dar al lector interesado
algunas pistas p;ra una mejor_ co1;1~rensíón del_ rema de la
muerte desde la perspecriva fdosof1ca, en pamc~l~r de su
trasfondo metafísico que sustenta las tesis y op1n1~ne~ de
pensadores de diferentes corrientes, a lo largo de dos milenios Y
medio de reflexión.
,
Se erara de una sínresis que ayude al lector a buscar mas !:is
fuentes de los autores citados. Se prerendió clarificar los
supuestos últimos de las diversas visiones, para __seña!ar los
alcances de cada filosofía. Alcances, que esrnn ya ~1¡_ado~ desde
el punto de partida, es decir, desde las bases meraf1s1ca~ por las
cua les un fi lósofo ha oprado al hacer sus planream1cnrns
. . . )'
respuestas a un problema. Esrns s_upuesr_os, son los_ p1:1n~1p'.os
que guían la exploración del est~?10s0, s111 que r_al~s p11:~c1p1os
sean objeto de una demoscrac1on plena y s~usfacroria p:ir.i
rodos. Por eso se erara de la dimensión metafísica -no por esto
menos legítima que arras-, del especular ~umano frcn_re .1
variados modelos o paradigmas epistemológicos. La rnon o
argumenco último, es que ante dcter11:inados problemas - com~
el de la muerte- la persona se Vt'. obligada -cuando menos- , ,\
otorgarle un sentido o significad~ par~ su vida , p_on1rndo e'.1
juego rodas sus facultades y su ex1srenc1a como unidad ;inrc el
horizonte del misrerio.

MEDICALIZACIÓN Y DISPONIBILIDAD DEL CUERPO
EN LA CULTURA CONTEMPORÁNEA
~bri.1 Lucn·ci.1 Rovalc-m
CONICET - UI:l:\
..."pi1r/,,-

d., rmp¡ d,1w h .rnri,w

1,rr,1/r11m/tJ rw¡,uml 1w:. r ;:¡¡ m &lt;m11· D1'()m /11//I

du -~""'',. r1111110,11()--pl,J5iolng11¡11, rur l,r¡u,·I
iÍtppmr /¡¡ ll1tYJir111r 1110rir111,," (u • füt10ll)'

El cuerpo como escenario social
Se dice que la nuesrra es una "culrnra del cuerpo". Pero aquello que
no~orros llanumos cuerpo, no e1, otra cosa sino lo que rradicionalmenre
nos "representamos" por cuerpo, y que por rnnto trasciende a rodos los
comportamientos ingenuamenre considerados namrales. ·
En primer lugar, el cuerpo al perder las prerrogativas de nuestra
voluntad, ~e convierte en esrenario de nuestros ronflirtos, donde juegan las
dimensiones ocultas y las vivencias invisibles de la "novela corporal".
En segundo lugar, el cuerpo como comtmrción sorial, es producro de
la "dependencia" de los enclaves sociales a través de su~ hábiros
corporalel Así cada grupo cuida su cuerpo de un modo panicular en el
orden de la vestimenta, la estética, la salud ...
Como rmzstmrción simbólira, la representación del cuerpo y los
conocimiento.~ que a él refieren son entonces tributarios de un estado
social, y con ello de una visión del mundo que traduce una definición
precisa del hombre. Ahora bien, la incidencia actual de la medicina 110
sólo en el cratamiemo y amre11c1a médica, sino también en la
177

�configuración de rob y p;1utas sociab de conducu~ q~e afec~~n .:1 c1,i
rodos los ámbitos de b vida soci.il, comporun 1111J "med1Cal1uc1011 de: l.1
sociedJd°'. "La medicina tiene en b culrnr,1 acruJI un lugJr de pri\'ilcgio
comparable al que ocupara en la Grecia cL.bict:" (1\lainc:ni)'. brJ
permeabilidad y este dominio del inuginJrio colernvo ~1or el .,Jber Y el
poder médico, constimyen uno de lo, .l~pecro~ 111!' ~e~tJcad?'. _:·
represenrarivos de nuestra idenridJd conten~podne.1. ~la~ Jun. el 111c:d 1co
como máximo pracrie;111te de e~ra magia moderna en que ~e h.1
convertido b ciencia, es colocado en el lu¡;.1r ~i no e.s del m:íxirno poder,
por lo menos de la mixima po~ibilid.1d'. Pos~ed~re~ de conocimie1_1ro,
' prohibidos', receptores de conbior~es, y dep~~1tar_,,os de -~e~rero~. te,t_1go,
de esa intimidad del sufrimienco fí~1co y familiar, los rned1Cos son \ 1,tos
como taumaturgos, hacedores de milagros" (o.e., 96).
El cuerpo: de la sacralidad a la manipulación
Enraizada en el dualismo y el maniquebmo, nuestra culmra se ha
visto surcada por una "somarofobia" que opone unJ psique e~piricu~I _Y un
cuerpo como "el negativo de rodo val~r". Así las tres ~rancies ~el1g1ones
de libro -judaí~nw, cri~ti:rnisrno, islanrnmo- perpetuaran el rabu sobre el
cuerpo humano, ubicándolo enrre lo sagrado y lo i1~rnc~ble.
Recién en el Renacimienro, el cuerpo d,~ooado del hombre
comienza a ser e~rudiado como realidad autónoma a través de !:is
disecciones, rodavía clandestinas por las prohibiciones de la Iglesia. Y con
Vesalio, v su De corporis h11mani fabrica ( 1543), se instalará fomemenre
el duali~mo "hombre-cuerpo" que marcará episternológicamente a
Occidence. Y será Descartes quien ratificará al hombre encumbrándolo a
LLll cuerpo considerado mera máquina, y por ello mismo, parte de aquella
"gran máquina" que es la Naturaleza6. ~or eso Merleau-Po~ry _podrá
decir que Descartes, "ha inspirado quenendo o no,_ una oenc1a del
cuerpo humano que lo descompone en un enrrelazam1ento de proce~o.-.
objetivos"' . El cuerpo ahora rele~ado a una "r_e~ exrensa",_es_ un ob;eto
regido por las leyes físicas que presiden la extens10'.1 "! el mov11rnento.
El cuerpo sometido a la meráfora mecanic1sta, desce1~rr~do del
sujeco, desacralizado y objeto de investigación aparre, es as11111bdo al
cadáver. Precisamente es expropiando el cadáver a la muerte, que la
ciencia ha construido esta representación del cuerpo~. De este modo ha
puesro fin a tradiciones mágicas y religiosas, a cultos de los antepasados Y
178

ritos funerarios, con los cuales los muertos eran presentados a los vivos en
un intercambio simbólico que no excluía la relación social.
Esta simulación de la realidad', constituye ahora la verdad del cuerpo.
El hombre cualitativo se resuelve en términos cuantitativos, y esra lectura
viene a ser presentada como obvia e indiscutible. Para dar razones del
comportamiento de una realidad compleja, el mejor modo es
descomponerla en elementos inmediatamente observables y restituir
rápidamente el comportamiento global, y así se puede determinar, a
partir de un dato roda la evolución del objeto.
En este "mente concipio" del discurso cienrífico, nuestra vida no es
regulada ya por nuestra experiencia sino por los modelos que la generaron,
y nuestro cuerpo es consrreñido a vivir una existencia fantasma en el
organismo biológico que la ciencia construye. La ciencia no describe la
realidad de mi cuerpo sino la hiper-realidad de su ficción adecuadamenre
enmascarada con el sinmlaao de la objetividtldº. El punto de vi~'ta de la
ciencia sobre el cuerpo es el resultado de una mirada, de un recorre
anatómico que ha seccionado (civn-to~U::1v, ana-comein) como se hace
con un objeto cualquiera; es sólo una definición objetiVJ que habla de
partes extra partes, en donde la t'tnica relación posible e!. aquella foicoquímica, la t.'rnica traducible en fórmulas mJ.temárica~.
El saber biomédico es la representación oficial de un cierto cuerpo,
1
el que se enseña oficialmente y en el que se J.poyan los laboraroriot .. . El
rnerpo, separado, ha perdido roda su riqueza, es sólo un conjunto de
parces, una esrructura de engranajes bien aceitados y sin sorpresa.
Ma la po.rsibilitli del/'11so strtmzenrale di questa macrhi1111automa rhe e il corpo del/'1101110, rostit11irá anche il modelo di r¡url/'
impiego tec11iro 1mi1•e1Jale del sapnr, ron mi si apre u11t1 111101 a
epom della ciuilir?t' '.
1

A partir de Bich;1t, u1u 11uey;1 di~ciplin:1 explor~t si.,remáticamc:me l.1.,
anomalía-. a travé\ de la aurop., i,t. No .,ólo en la realidad, pero u111bié11
en la fantasía, el médico roma el lug.1r de L1 muerte en unt o dt'-.111embr;i
y de~-compone el cacHver. Por e"o tendd rambién que adquirir el
dominio de los órgano" del ,enrido, 110 experi111en1.111do repugnancia ,11
conracro, y a los excremento,, no afecdnd o.,e por lo, olore, infecto., ~franque;111do IJ. barrera de IJ nauseJ. Su po~iti vi.'&gt;1110 y IJ friJ!J.id de: ,11
mirada, provienen de e~r;i ed11cació11 cenrr,1d.1 en l.1 mareri.1 111uen.1. De

�e:.re modo, permite formar generaciones de médicos irreligiosos y
agnósncos.
Como corn,ecuencia, el cuerpo que describe la medicina pierde sw.
misrerios, es una figura objetiva, neutra, extensa, meramente exrerior, un
mecanismo muerto vaciado de roda repugnancia a rravés de
preparaciones específicas. A .su vez esca mirada médica a.sí conformada
desde los cadáveres, se proyecta sobre el cuerpo viviente. No se observa
más un ser humano sino un ca.io. La neutralidad afecriva hace que el
médico se comporre del-de lo profesional, y se de.spoje de codas
las pasiones -curiosidad, voyeurismo, deseo sexual- para acabar
anel&gt;resiado por el remor a la muerte; a la que puede rraer por sus
incomecuencias, falca:., olvidos y errores. En el-ta l&gt;Ociedad medicaliz.ada.
sólo el médico tiene derechos sobre el cuerpo y sólo él puede h.1cerlo:
desvestirlo, verlo, mirarlo, sólo él puede palparlo, cocarlo, penetrarlo )'
aún desgarrar su carne, abrirlo, mucilarlo.
. .
Más aún, para la epistemología occidenral, el acce,o al conoc1m1emo
p.i.sará de modo privilegiado por la mirada, pero no la mirada de la vid.1
coridiana, l&gt;ino la analítica que guía al pensamiento r.1Cional. Aquel!J
evidencia sensorial rechazada por Descarres, luce su re.1p.1rición en los
métodos por imagen que pretenden llegar a zonas corporales inaccesibb
hasta ahora. Una imaginería de la trrm.iparmria. abre al cuerpo humano a
un número de visibilidades. El deseo de saber médico se traduce en un
deseo de ver, de rra:-.pasar al interior de lo invisible del cuerpo,
registrándolo en imágenes y no dejando nada a la sombra. De la imagensímbolo a la imagen-signo, de la evocación a la mo~cración, de lo ,dw.iYO a
lo imperativo. Y esta mirada médica se hace cada vez menos directa: :-e
pasa de una semiología rlínira topográfica a la temología de las exploraciones
indirectas de las romografías, ecografías... El paciente, a Ht vez tiene que
ver una parce de ~í mismo en el espejo objeti\'ante de Li ímt1g111erít1
mediral en el cual no puede sin embargo reconocerse.
El cuerpo como conmucción ciemífica, es un dato a 1•er, y no a
vivir, a ser representado y a ser manip11lado, y no es más nuesrro punto de
visea sobre el mundo, sino un mero objeto m el mundo perdiendo todo
lo que tiene de viviente y vivido; deja de ser reronorido para ser
reemplazado por el cuerpo ronocido y en canco r;il tramfomudo en una
taxonomía. La mirada médica encuemra no al enfermo, .,ino .l IJ
enfermedad, en su cuerpo no lee una bíografla sino u11.1 patologÍfl, donde
la subjetividad del p,icienre es puesra entre paréntesis y de,apJrece bJjo
180

los parámecros biológicos que lo susrimyen. Lt e11fe1 medad no traduce h
hisroria singular del hombre simado, .,ino la falla impersonal de una
función o de un órgano, el desarreglo de un,1 herra1111enra.
La mformación térnira de IJs prácrical&gt; complementarias - una erap.1
de la curación- reemplaza al 111ismo enfenno; y c:I médico pasa a ser un
mecánico del cuerpo, superando aün la metáfora del médico como
vererinario, cal como lo señalara Comce.
En esta era del comumo, el hombre reducido a la superficie
concreramenre observable de su comporcamienro físico, es analizado baJO
el n_1odo del tener: tiene un cuerpo reparable, de_,componible y
modificable. El cuerpo es la parce réproba de la condición humana que la
técnica y la ciencia rraran de remodel.ir, para librarle al hombre de ,u
encumbrJ1nienco. El saber médico a ,u vez, comJgra la autonomía del
cuerpo y rransforma al hombre en propietario. Se erara de hacer al cuerpo
más ef1.cienre por la sustitución de algunos de :-.us elementos, sin que ello
compone su alienación. El cuerpo pierde :-.u valor écico'\ mientras
aumenta :-.u valor técnico y comercia!1'·. En la práctica diaria, el cuerpo
denene el cuerpo del trabajo y es "subsumido por la regulación del
rendimienro, la adaptación obligada al 1110,·imienro de la máquina, e
invadido en sus aspectos más ínrimos por los ritmos de la acción
productiva" (Porzecamki, 91).
LJ medicina acn1Jl con ~us cransplanres de órganos'·. transfusión de
s.rngre, prótesis, manipulación genética'\ la procre,tción asirnda abre la
ví.1 de nuevas prácticas para las cuales se augura un fucuro pró:-.pero.
i\liencra:-. la razón analítica lo descompone en panes, el cuerpo es
reducido a un objeco disponible, a un objero de transferencia. Los pobre,
se transforman en viveros de órganos y de sangre, de cad:ívere., para la.,
faculrades de medicina excranjer.is. El cuerpo deviene un objeto de valor
inestimable.
Fragmemado el cuerpo, cada acror es promovido al rol de donador o
receptor, al rango de prótesis potencial, y para ello es preciso disolver lo:-.
l.izos emre el hombre y Mt cuerpo, convirriéndo a é:-.ce en mero
instrumento. A pesar de ello, yo no rengo derecho sobre mi cuerpo en el
sentido de libre disponibilidad (derechos subjetivos), :-.ino como un
derecho-deber de uso y cuidado diligente y re:-.pomable. Son los derecho,
de la tercera generación'',_ El cuerpo no e., unJ herr.imienra o mercancíJ
de la que dispongo. "El individuo no posee su cuerpo como un bien
!81

�alienable, divisible y susceptible de devenir objero de rranc1.,1011e,
comerciales (comercio de esperma~. óvulos, de órganos)".-".
Pero es la rnme 1·i11iente, el mnpo propio, el Láb, el que sufre Lb
imro-presiones, mienrras el médico mira, obserYJ y dirige :-us récnicJ.\ ;1\
merpo-objeto, orgttnismo, al Kó,per. Si el cutrpo-Kdrper e, :-ede de bs
relaciones fisiológicas y de b praxis médica, la carne-leib es el c"arre_fo11r
de las relaciones cargadas de deseo: es "un nudo de ~ignificaciones". El
cuerpo humano no se revela verdaderamente lusta r;1.nro no lo c.1pra1110,
como "cuerpo vivido" (c01p 11em), cuerpo ~ujeto (Leib), o mnpo propio;
es decir, como cenero acruanre, como poder de componamienro, como
instancia vivida, como sistema de ge.,cos que a su vez nos abre u1u
infinidad de gestos posibles. Y esrn es así, porque "yo soy mi cuerpo" (frh
bin rnei11 Leib). No e,,; la mano que roma una cosa, ni los ojos quienes ven
algo, sino soy yo mismo quien romo y veo algo, mi yo "en carne y
hueso", como diría Unamuno. Soy yo quien espománeamenre me ~ienro
sujeto de mis acciones corporales y espiriru;1.les.
El médico por el contrario, corno funcionario de b ciencia ignora el
merpo, porque sólo erara al organismo. A pesar de ello, la enfermedad me
hace dolorosamente conscieme, que wnbién esre cuerpo-inmumenro
(Korper) se escapa del conrrol y de la di~ponibilidad cienrifico-cécnica:
ella me confronta con la fragilidad y caducidad de mi existencia corporal.
El cuerpo es entonces el territorio donde se libran los más diversos
combates y donde los órganos parecen haber abandonado el lugar que les
atribuía la ciencia. El cuerpo objetivado, el cuerpo-insrrumemo, el
cuerpo-máquina... son otras cantas mecáforas de las antimetáforas que
experimenta actualmente mi corporeidad. Hacer coincidir la
conflg11ración de la enfermedad y el área especial de localización de la
enfermedad en el cuerpo, fue un "ideal" del que nos alejamos cada vez

conductas que afectan a casi todos los ámbitos de la vida social,
comportan una "medicalización" de la sociedad.
En :sea era del consumo, el hombre es analizado bajo el modo del
tene~: tiene un cuerpo reparable, descomponible, modificable y
manipulable; pero con ello el cuerpo pierde su valor ético, mientras
aumenta su valor técnico y comercial.
Sin embargo este cuerpo-instrumento, en su enfermarse, se escapa
del control y de la disponibilidad cientifico-récnica, y me confronta con
la caducidad de mi exisccncia corporal. El cuerpo es enconces el territorio
donde se libran los más diversos combares.

Notas Bibliográficas
'. LE r3RETON. D. Antropologie des corps et modernité. París, P.U.F.. 1990. p. 83.
· BOUR~:Ell. _P.: .. La disti11ci~11. cnlerio~ y bases sociales del gusto. Madrid. Taunus. 1988. p.
197. _
El hab1lus • en tanto sistema de signos socialmente calificados produce dist111tos t:stilo~
de ''.1d_a que pcrmi1en dibujar ··un espacio de cuerpo de clase.. más allá de los a7arcs
b1olog1cos
1 l'ORTII.LO, J.: .. La medicina: imperio de lo cfimero··. en AA VV .. la rned1cali:ocui11 di! la
sociedad. Montevideo. Non.lan-Gocthc lnstitut. 1993. pp. 15-36.
Cfr. LOLAS STEPKE, F.: Proposiciones para una teoría de la medirnw, Snntiaeo di: Chik
Editorial Universitaria. 1992.
~
·
ÁDAM, Ph. &amp; I IERZLICII. CI.: Socio/og1e de la ma/ad1e et de la médecine. París. J\:athan. 199-1.

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f·e11ome110/og1ca. Buenos /\1res, Cátcdra de Psicología Fenomenológica , Existencial de la
Facultad de Psicología (Ul3A). 1994.
•
5
PoRz~.CANSKI. T.: ··Mcdicalización} mi1ologías: Los destinos del cuerpo lisico, social"·. en
AA. VV., lo medicali:ac1ón de la soc1edod. Montevideo. ordan-Goe1hc lnstit~t 1('93
7
pp
87-106.
.
'
•
6
DESCARTES. R.: Oeuvres. Ch. Adam y P. Tannery: Paris. 1967. T l. Corres¡10,u/1111ce ((/\ni
f622-Février 1638) p. 213. Cfr DESCARTl:S. Traité de /"homme. en Ouevres /oc¡
sMERLEAU-PONTY. M. le i·isible et 1'in\1/sible. f'aris. Gallimard. 196-1. p. 46.
DESCAMPS. M-A.: L 'invention du co1ps. Paris. PUF. 1986
9

, :1

mas .
Co nclusión: La medicalización del cuerpo y la metáfora mecanicista
Como construffión simbólica, la representación del cuerpo y los
conocimienros que a él se refieren, son entonce~ tributarios de un esrado
social. La incidencia de la medicina 110 sólo en el rratamienro y asistencia
médica, sino también en la configuración de roles y pautas sociales de
conductas que afectan a casi codos los ámbitos de la vida social,
comportan una "medicalización'' de la sociedad.
182

LAD~IERE. J. : ··L'organisme et la pcrsonnc". en G. Florival. Figures de la Fi111111de. ParísLouva111 -La-Neuve. Librairic J. Vrin-Libra1ric Peetm. 1988, pp 115-141. GAI.IMIJERTI. U . //
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M. L. Rovalelti (ed.), La problematica del rnerpo en el pe11sa111ei11to ac/11111. Bucn~&gt;S Aires.
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6. 1998, pp. 24-39.
11 L A~lSCII. A.: ··La salud y la medicina en la epoca moderna. Carnctms11ca~, co11d1cwnc~ dc
la acllvidad médica en la modernidad" i;:n AA. VV .. la mecl1calt:aná11 ·de la soctl!dw/.
183

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Sociales. 1996.
13 PRINl. P.: 1/ corpo che siamo. íorino. Socictatt: Editrice Italiana. 1991. p. 10.
14Como bien lo mostraba Freud en "El porvenir de una ilusión... la anatomía~, presenta como
e:! lugar de todas las proyecciones inherentes al deseo de saba. al descubrimiento de la
diferencia. a la terrible figuración de la castración, a la pre~cncia de la muenc y a su negación
en el encarnizamiento terapéutico con el fantasma de la conser\'ación indefinida. A falta de
poder sausfaccr estos fantasmas insaciables. los m~dicos se ven lanzado~ a un inventario
interminable del cuerpo humano.
o·AGOSTINO. F.: "Etica nella ricerca scicntifica". en M. del Tacca. Mario (comp.): 1, 'etica
ne/la ricerca biomed,ca. Roma. La Nuova Italia Scicntilica. 1997. pp. 59-68.
ESCUDE CASALS. J.: "Una ética para la era 1ccnológica··. Cuadernos dd Programa Regional

da Bioética Nº 5. Dic. 1997.
F. QuERE: L'éthique et la vie, París. Odilc Jacob. 1991.
16 I3ERL!NGUIERI. G: "''El cuerpo como mercancía o como valor.. en AA. VV .. La
medicali:ación de la sociedad. Montevideo. Nordam-Goeihe lnstitul. 1993. pp. 99-126.
17 MAINETTI. J.A.: "Fenomenología de la intcrcorporeidad... en M. L. Rovalclli (cd.). La
problematica del cuerpo en el pensameinto actual. Buenos Aires. Lugar Editorial. 1998. pp.
153-160.
18 CHANTEUR. J.: ··La thérapie génique. les manipulations généliques et l'étique ... en M. Del
Tacca (comp.): L 'elica ne/la ncerco b10medico. Roma. La Nuova Italia Sc1cntilica. 1997. pp.
137-1 48
19URIBE VARGAS. D.: La troieme génerat10n des droits de 1'homme (Récucil de la Académie
du Droil lnternational), La Haya. 1984.Dcrechos de primera generación o libertad de los
modernos. de segunda generación o derechos a la igualdad y promoción. De la tercera
generación. relacionados con la calidad de vida. En este último caso. no $C trata de defender
los derechos de los individuos frente al Estado (la libertad de los modernos) sino defenderlos
frente al mercado e incluso frente a la propia voluntad individual del sujeto de los mismos.
:°TouvENIN. D.: "La disponibilité du corps humaninc: corps sujct ou corps objeC. ..Jetes des
Cahiers d'action j11ridiq11e. Nº 49.50. p. 1985. Cfr. también F. D'AGOSTINO: D1rit10 e
corporeita, Prospective filosfiche e projili della dispanib1/1ta del corpo umano. Mialno.
Yoca. 1984.
21 SIVADON, P. y FERNANDEZ-ZOlLA. A.: Corps et Théropeut1q11e. Paris. 1986. PUF. p. 217.

LA MUERTE EN FRANCISCO DE Q UEVEDO
Dr. Lui~ Rionda Arrcguin
,Tra
. nscurre
,
. . el reinado
' . d e F e ¡·ipe Il , etapa de gran esplendor
po 1lf!CO
)
mtlirar
del
imperio español . Al can za d ·J 1:.i c1. ma
.
d .
comienza
. - que des[Jna
.
''
.
d a ecl111ar la estrella de Espana
las
nquczas
e
oro
y
placa,
llegadas
de
I
I
11
d.
.
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,.
as
tas , a costear sus
con ~t eros_ bel1cos con ceros países europeos.
de Que ve d o y y-¡¡
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, Francisco
.
t egas viene
al mundo cu.111do \U
pats domina por mares 'Y cierras ran le¡·"rl"S
, d l'Clf
. a .\U
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n~onarca que en su reino no se ponía el sol Pero r-11nb·:, ,·
v s
I d b'I·
·
·
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lcll 1a
1 Ir?. e
e 1 1ta_m1enr~ mora l y la d isminución &lt;ld poderío
po iuco de Espana. 13a¡o los Liltimos Felipes, periodo en el ue
~ce observa una decadencia
sefiorio esp,, fiol , ap,c&lt;ec l., s,í;i,·,,
I Qu~vedo de~ttnad a a cr1t1car la sociedad esp,ii1ol.i durrnte ¡ 1~
e os P: 1meras dec:idas del siglo XVII.
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f
IX~

del

1·

l 84

�prisión, después de cumplir la condena, en _1643, dos años
anees de su muerte; pero ya sus fuerzas han sufndo una mengua
considerable. Su salud quebrantada sumada a la vejez que le
acompaña, hacen que se agudice en él la ama_rgur~ y el
desencanto que, en cierro modo, se reílejan en la H1stona de la
vida del Buscón.
Lector asiduo del escoicisrno senequisca, Quevedo supo
soporrar con serenidad de ánimo las persecucion~s Y las
adversidades. En el ascecismo de Quevedo se con¡ugan las
enseñanzas de Séneca con su formación cristiana, condiciones
que a punce escuvieron de llevarlo a abraz~r la vida religio sa.
Pero Quevedo es, además, el humanista d~l bar~o~o, pues
aún cuando España permanece fiel a sus creencias religiosas y a
los valores sobrenaturales, él no duda en alabar la
individualidad. Si en la idea queda expresado el simbolismo
interior, en la innovación y uso ingenioso de los conceptos
reside el simbolismo exterior. Esce último pone las formas que
hacen que la idea se revele cxtcrnam_enre. El conce~tismo
alcanza en Quevedo un desarrollo cuidadoso , pues le¡~s &lt;le
quedarse en el leng~aje docto, e_legan~~ y aci:a_lado, pro~'.~ del
culteranismo, prefiere la art1culac10n habd, persp1cn e
ingeniosa de las palabras. De este modo, Que~cdo hace que sus
ideas sean algo mas que ideas en su pensam_1enco y r~ngan su
fuente de expresión en el lenguaje, en la gracia del dectr, lo que
ha permitido considerarlo el genio del barroco.
Los escri ros ascéticos de Quevedo emergen, como se ha
dicho, de una fuente religiosa-cristiana que reside en el
conocimiento de las sagradas escrituras y los represencances de
la patrística, y de una vertiente filos~fica que _e~ su caso,_ se
sustentó en el estudio de las obras de Seneca, el filosofo cspanol
más representativo del estoicismo.
Sin embargo, no contcnro de ocuparse e n seí1alar las
carencias e imperfecciones de la sociedad españoL1 de su
tiempo, en su interior anidaba un anhelo fervi~nte de alc.an7..H
la perfección en la única verdad que nos cr,1sc1ende_, haciend o
que la idea de la muerte fuera en nosotros una realidad actual
en codo momento, para no olvidarnos que la muerte se 1111c1.1
en el instante mismo en que nacemos, y que somos auténtico~
cristianos siempre y cuando lleguemos a entender que realmente
186

nacemos cuando morimos, cua ndo el alma se ha sep..:: ,,lo
definitivamente del cuerpo para elevarse y unirse a Dio!'&gt;. Por
consiguiente, las preocupaciones religiosas vigentes en el siglo
XVII español repercutirán, sin duda, en el campo literario,
especialmente en el género ascetico y místico. Esto nos lleva a
reconocer con Juan M. Lope Blanch la imporrancia de la
producción filosófica y ascética de Quevedo, "de fuerce colorido
senequista. La cuna y la sepulrura, tratado de moral estoica, es
obra característica de la religiosidad barroca y representativa del
estilo contrastado, antitético de su autor".
La actitud religiosa de Epictero (50-138) se parece a la
cristiana en la creencia en un Dios personal. trascendente al
mundo , y al que los hombres pueden unirse. De acuerdo con él.
es necesario distinguir entre las cosas que dependen del hombre
y aquellas que no. Sólo si se atiende a lo que d) él depende, a
su propia voluntad, podrá el hombre alcanzar la verdadera
felicidad; en ello reside, pues. la auténtica libertad del sabio.
Por el contrario, es esclavo quien vive dominado por la
ambición de los bienes del mundo externo.
Quevedo, el
Epíctcto espafiol como se le ha llamado, no admite roralmence
con el escoicismo que el hombre sea aucosuficience si se
mantiene imperturbable anee las adversidades; mas bien el
hombre se basta a si mismo si asume una actitud activa v viral
frente a las desventuras y los infonunios. Así. la superación de
España en el orden individual, social y político sólo se logra,
según Quevedo, si se acomoda el pragmatismo moral, derivado
del estoicismo y el cristianismo, a poner remedio a los males
que la aquejan.
La manifiesta admiración de Quevedo por Séneca tien e su
mejor prueba en la traducción que hiciera De los remedios de
cualquier fortuna del filósofo cordobés.
En esta obra se
advierte cómo el injustificado temor a la muene de que hablaba
Séneca se refleja siglos mas carde e n Quevedo, en La cuna y la
sepultura. Frente a lo inevitable, lo mejor es aceptarlo:
Morirás -dice Séneca-. Esto es naturalezrt hl
hombre, no pena ... Morirás. Derecho es de ftts gentes
volver lo que recibiste ... Morirás. Dícesnie lo que si, y
callas lo que no sé, que es el cuándo"; pero más adelante
señala: "Dos cosas no le pueden faltar al hombre: si vive,
187

�muerte; si muere, sepulcro. C11rccer1ís di' H'pultur11. F.s,1 o
amenaza para In sepultunr di' n11 alma, que 1:'S 111i o,crpo:
no para mi alma. Careratís di: sep11/r11ril. F11r1•rr,ir11u•
quien me quisine bien, por honn1n11e; q11it•11 11u· qum,•r¡nud, por no vame; quien me q111S1l'rt' bi,•11, por 1u1
afligirse. CarecertÍs de sepultura. \fi¡,o /11 dl'si:o, y 11111eno
no la he menester.
El hombre es un ser en sirn.1ción, sale de una situ::ición p:ira
entrar en ocra, pero siempre se encuentra en u11.1 situ.H:1ó11
determinada. La humana sirnJ.ción consiste en estar ~iemprc en
situaciones. frente a IJS sirn,,ciones concretas nos conducimos
ya sea aceptándolas, o bien alterándolas. Ante las situ,,ciones
1ími re de la existencia huma na, acrna mos h uyc nd o de el la,,,
ocultándolas, pero jamás se pueden ev itar ni cambiar.
El miedo a la muerte en el ser humano, se pn:senta como
algo rodeado de incerri&lt;lumbre, no sólo no se sabe cuando
habrá de ocurrir, sino bajo que circunsr.incias se presentad. De
lo que verdaderamente se puede tener certeza es que la muerte,
como afirmara Aausrín
de Hipona, es lo único de lo que
el
b
.
hombre puede estar cierro en la vida. Más la muerrc es cierta
en un sentido e incierta en ocro.
Oído habrás decir rnuchas 11eces -se1íala Francisco de
Quevedo- que no hay cosa más cierta que la muerte, ni
más incierta que el cutindo. Dfgote que no hay cosa más
cierta que el cudndo, pues no hay momento que no
mueras, y que, de verdad, siempre l'SttÍ ffegando este
cuándo, que dices tú que no se sabe, y acertarás si dijeras
que no se cree. 'Para cuando guardas la risa, pues no te
ríes del que se esttÍ muriendo y dice: ¿Quién pensara que
yo me muriera en dos días de esta manera ?' Y cuando
dicen: 'fulano murió en dos días', mienten y no lo
entienden, que cualquiera, aunque muera en un instante,
muere en tantos días como ha vivido, y tantos dflls que
estaba enfermo como había que nació. ¿Tú piensas que
pasan en baldl' los días? Pues dígote que no hay hora que
pase por ti, que no vaytl sacando tierra di' t11 sepultura.

188

Esto implica que a lo largo del ciclo vi cal del ser humano'- .1
habiendo una disminución o decadencia de la vida . Vivir es ,
pues, un continuo escar muriendo. Y lo que llamáis vivir es
morir viviendo recalca el escritor de los siglos de oro español.
En otras palabras, según, hay una presencia de la muerce en
cada segundo, a tal punto que la vida se acerca de modo
apresurado y recti líneo hacia ella.
Esto vuelve a hacerse
evidente en sus Epístolas cuando expresa: Nacemos para vivir y
vivi mas muriendo...
·
El hombre no se circunscribe a contemplar el mundo, sino
que es. capaz _de hacerse así mismo objeto de su propio
pensamiento e incluso preguntarse sobre el sentido y el fin de
su propia vida. Más su naturaleza racional lo hacen percatarse
de que su muerte es inevirablc, de que inexorablemenre riene
que mori r. El que más tarde o más temprano tengamos que
morir. ineludiblemente es algo que sabernos con plena
segundad. La muerte, prendida al ánimo del ser humano,
constituye una advertencia de la finitud de su existencia. No
obstante que en los riempos actuales se manifiesta de diversas
maneras nuestra aversión a la muerce, no podemos adoptar
frente a ella una acritud de indiferencia.
Por el contrario la muerte nos sobrecoge, causándonos
miedo y temor. Pero Quevedo se pregunta:
¿De qué sir11e, pues, huir de fo que deseas, )' temer al
llegar a donde tl todtt diligencia caminas y te lle11as a ti
mismo? ¿Por qué tienes miedo a fa 1Utima hora de fil
naturaleza? Lo menos de la muerte temes, que es aquel
punto, y lo mas della, que fue toda la vida, p,wwe riendo.
Mientras no se renga una idea clara y precisa de la mL1ercc y
se mantenga como simp le hipótesis, resulta oc ioso cc:mc:rh. Y.1
Schopenhaucr comparaba la muerte con el ocaso dd sol que es ,
al mismo tiempo, el orro del sol en otro lugar.
Lo
conrradicrorio de este asumo reside para Quevedo en poder
entender can enorme confusión: pues ·•rn remes la muerte r tu
mayor deseo es que se: llegue. ¿Quiércslo ver? iEn que ~tr,1
cosa gastas la vida que en desear, sienJo niño, vc:rcc 111.rnccbo v
que llegue el tiempo de verte mayor, y luego de vcrre hombrc..'~
¿Que verano hay, que no desees que se p.1sc y qu&lt;:: llegue el

�invierno? Y siempre en todo deseas tu fin,. pues no puedes
desear que eras este instante venga otro, sin desear que se
acerque un paso más cu muerte".
. .
Si la muerte lejos de intimidar al hombre lo tranquiliza, es,
por lo canto, algo apececible. Lo que pasa es que el hombre
necesica aprender a superar el pavor que la muerte le produce.
· Por qué "co mo para saber navegar -dice Quevedo- re llegas a
'
,
.
l
los marineros, y aprendes el arce rnilicar de los capitanes, Y as
cosas del cielo y de los astrólogos, no aprenderás el modo de
vivir y morir, de los filósofos y buenos? Cosa extraña, que creas
de lo~ vivos que es temerosa la muerte,. no sabiendo lo que es.
Los experimentados gozan, eras su quietud y paz, de eterno
silencio; por esto Sócrates. dijo que. l,a muerte
un secreto
reservado y una conjetura triste ... ¿D1 ras que el anima reme l_a
muerte por sí?, no, que es inmorr~I; sí, por su ~uerpo: Senr1r
el dolor de su enemigo, excusada piedad es, y seria sentlf que el
cuerpo sea lo que es y para lo ~ue nació .. Y en lugar. de ser
piadoso, sería desagradecido~ quien le da l1be:cad,,,Y s1 el cerne
verse libre, mucho ama sus grillos, mucho su caree! .
Para el cristianismo el mundo es CREATIO EX NJHILO,
creación a parcir de la nada. Dada su. nacu:alez.a omniporcnre,
Dios 110 sólo pone al mundo en la ex1s tenc1a, sino que al estar
creando, por esa creación permanente lo con~erva en la
existencia. Por otra parre, el hombre al haber sido hecho a
imagen y semejanza de Dios, basta que mire dentro de ~í mismo
para descubrirlo reflejado en su alm~,, que . sobreviv_e a la
extinción de su cuerpo. Empero, la nocion de inmortalidad ha
tenido que enfrentarse al pensamiento cientifico moderno, q~e
ve en la muerce una simple diseminación de Li. macena
originalmente reunida como cuerpo o _mo rad_a íísica. E~ cue?o
humano es algo más que simple matena. As1 parece opinar San
Agusrín , quien define al hombre corno "el m~do c~mo eL cue?o
adhiere al alma ... " Lo mismo acontece con f om:1s de Aq ui.~o
al concebir el alma como una substancia espiritual, esto e.s la

:s.

frecuentemente aparecen en el barroco como una indagación de
lo que se oculta bajo las apariencias.
El cuerpo en la
antigüedad griega es considerado como el instrumento del alma,
sin falcar la opinión platónica según la cual el cuerpo está
condenado a ser la rumba o prisión del alma, o bien la posrnra
del estoicismo que áfirma que el alma es lo que domina o utiliza
de diversas maneras el organismo corpóreo.
Para Quevedo, el hombre debe comenzar:
con este conocimiento: y ten de ti firmemente rafes
opiniones: que naciste para morir y que vives muriendo;

que traes el alma enterrada en el cuerpo que cuando
muere, en cierta forma resucita; que tu negocio es el logro
de tu alma; que el cuerpo sirve a esa vida prestada que
gastas; que es tan frágil como ves, tan perecedero como
parece; y que es más feo que parece, y que en breve tiempo
Lo estará mds; que tu cuidado es tu alma, y que solas sus
cosas son tuyas y Las demás ajenas; que no debes trabajar
en otras sino en ésas, por estar a tu cargo ...
Pero, a su vez., Quevedo es concien re, por su formación
cristiana, que es necesario que el hombre de cuenta de las cosas
del alma al que se las dió "y que se las agradeces sólo con dársela

buena, y que el premio o el castigo se te aguarda a ti; y que pues,
ser forzoso morir para ti y a tu riesgo, es razón que vivas pttra ti y
a tu proveeh o" .

La plena y profunda conciencia que r ranclSCO de suevedo
tiene de la muerte, la encontramos presente en la literatura
española. La muerte, el sueño y la locu ra son remas que

En un sentido amplio la muerre designa una cesación; pero
en una forma limitada alude exclusivamence a la muerte
humana, porque sólo en ella el morir cobra su auréncico
significado. La muerte , en cal sentido, señala simplemente el
instan re en que dejamos de existir.
La muerte, esa ausencia siempre presente, es cesación,
trunca de tajo las ilusiones y los planes que nos habíamos
propuesto hacer realidad; de pronto expresaba Justo Sierra, su
"impía mano se adelanta repentinamente a la noche para corcar
el camino de la dicha". Solamente el hombre ha sofiado con ser
inmortal.
De allí que no sea como indica
Heidegger
simplemente un "ser para la muerte'', sino más bien un ser para
"más allá de la muerte". El crisriano tiene la plena cerreza de
que solamente con la vida eterna puede vencerse a IJ muerte.

190

191

entelequia primera del cuerpo físico orgrínico que posee La vid([ en
~

potencia".

.

�Así diría el panteisra SpinoZ,\, el espíritu humann 110 pmdc.: ,et
· 01 ,··¡ t1.g11
I
Jescruido ahsoluramence con el cunpo. "nut:,· s 11 IJHJII.'

eterno" .
Sin embargo, la muerrc: c1ene lug,Jr por ncce~1J .1d: pc.:10 ,i
aquello de lo cual se dice que es ncccsJrio lo es en v1rruJ dl
alguna ley, luego IJ mucrce resulta ncccs.n1a puesco qu~ nu
puede ser de otro modo. De \.'Sra 111.1ner.1, Qucvtdo adviene
que:

La muerte es forzosr1 porque es necesarir1. /Jí111I', ¿q11 J
descanso tuviera /ti 11id11. qué !ibert11d el e:,pírH11. qui
quietud el cuerpo, qué fin !ns 1110/estu1J de l,1 nyz.
aborrecida de sí misma, si no hubiera muerre? DirrÍJ qui.'
es dolorostl y llena de congojas)' pt1rnsismos. f&gt;ues diml'.
¿si eso no hubiera en la muerte, s,e11do tr111 desduht1d11 !11
vida, quien no Ífl tomará por sus manos? Pre11 en1d11, l,1
naturaleza la cercó de congojas y fa hizo p111'1'ccr 1rn1aorn
para que los hombres viviesen rzlgún tiempo. Y s1 hin, lo
consideras, llevando a todos y no exceptuando // 11ndie.
fuertl hacer agravio a Los que murieron para que ·ui11ifS1'S J
a los que aguardan que re vayas para venir; que ella,
llevando a unos, da Lugar a otros; y ,tsí es Ley, y no penrt,
!rt muerte.

El progreso de la conciencia histórica del hombre h.1 traído
como resu ltado la negación de una esencia human::i. inmurablc.
La diferencia encre hiscoria y naturalez:-t la enconcramos
desarrollada en el historicismo de Dilthey cuando escribe que
"La naturaleza del hombre es siempre La misma; pero Las
posibilidades de existencia que ella conung~, nos _Jm t~'.1e a luz "1
historia ... " Ortega y Gasset se muescra mas rad ical: El hombre
tiene naturaleza sino que tiene ... historia" . No es cosa, algo
110
fijo e inmutable; es un proyecro, un con tinuo escarse haciendo
libremence .
Pa ra el hombre la posibi lidad más insuperable porque no
puede eludirla es la muerte. En cuanto "poder ser" el hombre
no puede "rebasar la posibi!idad ?e_ l_a muene::- La ~uene, es
la posibi lidad de la absoluta 1mpos1bd1dad del ser ah1 . As1 se
desemboza la MUERTE como la Pos ibilidad más Pecu l ia r,
192

lrre ferent e e lrre bas able .
Inmi nencia "' .

En cuanco tal, es una Se ñalad a

En efecto, el hombre ll -:va consigo la muerre como algo
cercano, como algo que esca próximo a noso cros y nos
acompaña a lo largo de la vida, desde el nacimiento hasta el
fina l.
En el transcu rrir de la vida, la muerce está
perma nen cemence presence . Es un caminar paralelo el de la
vida y la m uerce, empiezan y terminan juntas.
Son -apunta Quevedo- la Cuna y fil Sepultura el
principio de la vida y el fin defLa, y con ser al juicio del
divertimiento Las dos mayores distancias, La vista
desengañada no sólo Las ve confines, sino juntas, con
oficios recíprocos y convertidos en sí propios; siendo verdad
que la cuna empieza a ser sepultura, y La sepultura cuna a
fa postrera vida ... Empieza el hombre a nacer y a morir;
por esto cuando muere, acaba II un tiempo de vivir y de
morir, que dura mientras dura ella; considértllo como el
plazo que ponen al jornalero, que no tiene desrnnso desde
que empieza si no es cuando acaba. A la par empiezas tl
nacer y a morir; y no es en tu m11no detener Las horas; y si
fueras cuerdo, no lo habías de desear; y ú fueras bueno, no
lo hahías de temer. Antes empiezas a morir que sepas qué
cosa es vida, y vives sin gustar della, porque te anticipan
las lágrimas a ltt razón.
Sabemos de la muerte de orros y de que todos
inJeíecrib lemente habrán de morir algün día: Cad,1 ser humano
no puede sino asum ir su propi.1 muerte, pero a la del orro sólo
podemos .lsistir a ella. "Ante la muer1e del otro penna11econos fil
el extenor, asistimos -expres11, 11g11stín BtZwue- rl SIi r1gonia peri)
no 11 s11 muerte". Cada hombre dt'bt· romar p.1r.1 ~í su propi,1
m u e re e, pe ro na d i e p u e de .lt raer ;i si Ia d \.' 1 o r ro. l..1 e u es¡ 1ó n
cons1sce en que:
Na die Puede Tomarle a Otro SIi Morir ... Tr1/ 'morir
po r... ' no puede signij,'car nuncrt que con él se le h,1y,1
tomado al otro fo mrÍs mínimo de rn 111ut•rtl'. f:'I morir. i•s
algo que cada 'ser ahí' tiene que romr1r e11 SIi ct1so whrt iÍ
mismo. La muertl' es, en l,1 metlicl,1 01 qu,· n .
esencialmente e11 ctldt1 ct1so la 111///.

�La dignidad del hombre reside en poseer un alma sern~j~nte
a Dios. Por ello, para Quevedo, ''el sabio sólo es esclavo s1 sirve
al cuerpo; si se sirve del cuerpo, siempre es libre ..._" ..E~c~s
palabras de profundo sabor estoico, puesro que es preciso :1vir
con el cuerpo, mas no para el cuerpo". ~orno los estoicos,
Quevedo piensa que el alma no debe de¡arse llevar por los
impulsos del cuerpo; pero a su vez, "~o hei:i1os de procurar que
en las cosas se haga nuestro deseo, sino a¡uscar ~uestro deseo
con los sucesos de las cosas; que así tendremos libertad, paz Y

. d... ,,
qu1etu
Frente al mundo con sus placeres y apetitos, el hombre,
según los estoicos, debe mantenerse imperturbable. Para
Quevedo el hombre posee un alma eterna semejan_te a ~ios, mas
no fa tiene ni La trata como a semejanza de Dios, ni como a
eterna, mientras La hace seguir al cuerpo y la olvida por cualquier
apetito. Todo lo haces al revés, hombre: aL cuerpo, sombra de
muerte, tratas como a imagen de vida, y al alma eterna dejas como
sombra de muerte ... Nada te está bien a tí, que eres compuesto de
cuerpo y alma ... Obedeces al cuerpo, y hallase_, indigno, c~n lo que
no es suyo .. . El alma oprimida padece, y atiende a sufnr la que
habla de ocuparse en gobernar; y cuando llega la hora postrera,
que es forzoso apartarse el uno del otro, hallas que el cuerpo te
deja y que tu mejor parte es el alma; y pMa pena tuya, conoces
entonces que te dejaste a ti, viviendo por Lo que es mortal y ceniza;
y ves tu cuerpo... que depositado en ti~rra y en poder de gusanos,
desengaña La estimación en que le tuviste, tan feo y disforme, que
la memoria de haber vivido en él castiga.
La configuración de nue srra existencia viene dada por IJ
muerte, fundamentalmente porque sin ella codo carece de
importancia.
Si bien es cierto que la muerte humana es
consustancial a la vida, sin embargo la conternplamos la
mayoría de las veces como incierta que ~o sólo n? tiene
explicación, sino que consrituye algo contrano a la ra,zon_. No
es que en el último momenro renga lugar l_a muerce. mas bien va
conformando en cada momenro nuestra vida . En suma, lo que
le confiere sentido a la vida es la presencia de la muerte.

194

El ser humano en su proceso de desarrollo necesita
múltiples cosas que le prodigan el alimento pJra sobrevivir, lo
mismo que requiere de otras que le sirvan de abrigo.
Pero, ¿qué es el hombre? En un sentido cristiano e5 una
criar~~ª hecha a in:agen y semejanza de su creador, pero
cambien es un peregnno sobre la tierra. El hombre en su corto
o largo trayecto se va consumiendo inexorablemente. Lenta o
apresuradamente sufre un desgaste que le aproxima al final. Es
como si el hombre llevara en su interior un mal que lo foer:1
carcomiendo. Así dice Quevedo:
Vela eres, luz de vela es la tuya, que va tol/sumiendo
lo mismo con que se alimenta y cuanto más apris11 arde,
más aprisa te acabartis. Considera que, sin los venenos, las
mismas cosas saludables te traen muerte: un airecillo si te
coge el cuerpo destemplado, un jarro de agua si sudas, el
baño, la comida si es demasiada, el vino, el movimiento si
te cansas, el sueño prolijo. En ninguna cow tiene segura
la salud y es necedad buscarla, pues no se puede dejar de
estar enfermo quien siempre en su misma vida tiene mal
de muerte. Con este mal naces, con él vives y dél mueres.
Dejo de contar los venenos y cosas que la n~turaleza crió
contra tu vida: sierpes, víboras, animales y peces, hierbas y
piedras o minerales que o mordido dellas o tocado,
mueres ... ¿Cual animal, por rudo que sea, -escoge el más
torpe-, es causa de sus desventuras, tristezas )'
enfermedades, sino eL hombre? Y esto nace de qu.e ni se
conoce a sz', ni sabe qué es su. vida, ni las causas de ella, ni
para qué nació.
El hombre debe comar conciencia de su condición. La
fatuidad y la presunción nunca han de ser propias de su
naturaleza; por el concrario, la acritud que necesita adoprar
frente a esa amenaza cierta que nos delimita no es otra sino la
humildad. Anee lo inmediato e inaplazable de la muerre las
il usiones salen sobrando.
No te ensoberbezcas -apunta Quevedo- ni creas que
fuiste criado para otro negocio que para usar bien de lo
que te dió el que te crió. Vuelve los ojos, si piensas que
eres algo, f1 lo que eras antes de nacer, y hallartis que no
195

�eras, que es la últim11 misara. Alir11 que erl's fl que l,,1_
poco no fuiste y el que, Hendo, eres poco, y el qul' de 1u¡1u
a poco no sertis; verás como tu vanid11d se c,1sng11 .Y se d11
por vencida.
En una palabra, la muerte va traz:rndo de con_c inuo l:t~
líneas de mi existencia. De pronto el proceso de h v1d,1 c.¡ueda
suspendido por la muerte que inrerrumpe su _desarrollo_- Le
penenece, pues, a cada hombre_ como una c~al1dad ,senc1al de
su persona. La vida no solo tiene un comienzo, sino que al
desembocar en la muerre, tiene en ésta su conclusión. La v1d.1 y
la muerce brotan unidas precisJmenre el día del nacimiento. El
que muere vive simplemente el último acco de su v!d 1. . La
muerte no es algo exterior que suspenda y rrunque l:i v1d,1, sino
que significa su consumación. El temor a_la ~ue::rcc no obedece
canro a que la vida termine, sino a la conc1enc1a de que tcnem~s
que enfrentarnos a una realid:1d que desconocemos. La an_g_usctJ
que la muerte produce es fundamentalmence la des:spcrJc1on de
quien carece de fe y piensa que la muerte ~s el final de_ codo;
pero en el creyente la angustia s~ conviene en '.es1gnada
esperanza, en expectación de la eternidad. Quevedo p1~nsa que
el pri nci pal méri co del ser hu mano cons1sce en a n 1_mar su
espíritu contra el temor de la muere~,. ~arque. esca no
viene de fuera. "Ninguno -dice- puede v1v1r sin morlf, porque
todos vivimos muriendo ... ¿Qué puede saber quien no sabe que
vivirá otra hora? ¿Qué arna en su vida quien sabe que a no
volver se ausentó la pasada, que a coda pnsa se le huye la
presente; quién no sabe si añadirá orro instante a su vida?_ La
vida no por eso se debe despreciar, antes lograrse; _Y de I,~ misma
suerce, no se debe cerner la muerte, sino prevenirse... Por lo
tanto, la muerte es un Compendio de la vida.
.
En la muerte el hombre se hace presente a sí mismo, el
pasado se hace presente, y el fururo es expectativa. El único
presente es el acto de morir. "Seame indicio desro, -apunta
Aristóteles- que codo hombre sabe que ha de morlf; ma~, porque
no sabe que su muerre está cerca, por eso no la teme . A lo
anterior Quevedo respondió:
Perdóneme Aristóteles, que no puede ignorar alguno
que tiene cerca fa muerte, pues todos saben que pueden
0

1%

morir cada instante, y deben saber que no sólo la tieuen
cerca de sí, sino dentro ... Empero la muerte no es de las
cosas que unos ni otros deben remer porque la tienen cerca:
no la han de temer, sino disponerla; no fa httn de temer,
sino recibirla. Quien la acaricia, hace fo que debe; quren
fa rehúsa, hace lo que no puede hacer.
Resulta común que el hombre moderno haga coincidir la
vida con lo que es, con la luz, con lo racional. mientras que la
muerte es igualada precisamente con lo o pues ro, esto es con lo
que no es, con la oscuridad, con lo irraci onal.
Quevedo expone las razones por las cuales no es dable
temer a la muerte:
¿Cómo puede temer la muerte -se pregunta- quien 110
teme el haber nacido? Y quien teme el haber nacido, ¿por
qué, teme la muerte?... ¿De qué sirve temer lo que no se
puede evitar? Fuerza es que quien teme la muerte tema la
vida, porque toda la vida es muerte. Teme el hombre el
postrer instante de su muerte, y ama los muchos aííos
della ... Quien teme la mu erre tiene miedo de si propio.
No es la muerte cos,z forastera; con nosotros nace, y crece, y
vive. La muerte de cada uno es su rnerpo; dentro de
nosotros habita: no hay vena, no hay miembro, donde 110
resida. Bien considerado, todo nuestro cuerpo es p05ada de
la muerte. ¿Cómo, pues, se remerrí La muerte y se a111r1rrí d
cuerpo?". Absurdo e insensato es para Que11edo r1mitr y
despreciar una misma rosa; pero "t({/ es la pasu11s1ón
bestial del pecado, que hace que tema 11ucstra 1·id11 la
muerte, cuando en j untar y 11cacar nuc.,rra m11erfl'
gastamos nuestra uida. ¿Por qué, p11es, tememos r¡11c SI'
acabe de juntar lo que c11cla día)' cada hora p111t11mos;
Hay qu ienes pretenden escLirecer el ~ignific:idu dc l.1
muer te, pero también los que tr.11.111 de ignurarl.1. !\!edio~
sobran par;i poder aplaz.tr!J, pero nJdie pucJt.: cludirl.i. ,\!i
ignorancia del mundo !' de muchas cosas es rnanitie~r.1, pno no
puedo se r ignoranre &lt;le que tengo que morir. De hecho ncoy
cieno de que moriré, pero lo que desco1101co - dccí.1 P.1 sul - "n

�esra misma muerte que no soy capaz de evitar' . Algo seme jante
se encuentra en Quevedo cuando expresa:
ELia (la muerte) se defiere, mas no se evita. Muchas
enfermedades suelen dilatar la vida en años, y muchos con
salud robusta se precipitan en la mejor edad... Sófocles
dijo ... 'que la muerte era el postrero de Los médicos'. Yo,
que el postrero y el mejor, porque de una vez libra, no sólo
de todas las enfermedades, sino de todos los otros médicos.
la muerte sola cura los males, las demás medicinas, Los
entretienen . ¿Quién temerá enfermo su postrero médico y
el mejor? Por esto dijo Séneca: 'La muerte es remedio de
todos Los males .. ¿Quién temió el remedio del mal que
padece? ... ' Según esto, el enfermo no debe temer Írt muerte,
antes estar agradecido a la enferrnedad.
Ante la decrepirud de las cosas concerniences al hombre ,
Quevedo examina el triunfo de la muerre: ésta ad m:ís de
alivianarnos quedándose con nuestros utensilios, tiene la
cualidad de igualar a codos los hombre . Con ella, todo lo que
en parce de nuestra vida nos acompañó: el reconocimiento, lo s
grados académicos , el aplauso, y la celebridad, desaparecen . En
el ueño de la Muerte o Visita de los chistes, Quevedo reseña la
visi ca que un hombre hace a la muerte, a la que le dice:
Yo no veo señas de la muerte, porque a!Ld nos la
pintan unos huesos descarnados con su guadaña ... Paróse y
respondió: Eso no es la muerte, sino los muertos, o lo que
queda de los vivos. Estos huesos son el dibujo sobre que se
labra el cuerpo del hombre. La muerte no la conocéis , y
sois vosotros mismos vuestra muerte. Tiene la cara de
cada uno de vosotros, y todos sois muertes de vosotros
mISmos.
Morir, en el sentido de dejar de vivir , con tirnye un hecho
irrefutable, una apariencia; pero no arroja certeza alguna de la
muerte.
Séneca hacia con si tir n uesrro error " .. . en c¡ue
consideramos únicamente que la muerte nos eguid, sin
representarnos que no seguirá de la mism:1 maner:1 que no s lu
precedido".
198

La poderosa influencia que esre pensador cuvo sobre
Quevedo y la fe crisciana de éste se ponen de re! ieve en un
pasaje muy elocuence del es critor español : Lo cala vera es el
muerto, y la cara es la muerte. Y fo que llamáis morir es acabar
de morir, y lo que llamáis nacer es empezar a morir, y lo que
Llamáis vivir es morir viviendo . Y los huesos es fo que de vosotros
deja la muerte y lo que le sobra a la sepultura.
Estoico al fin, para éneca no se alaba la muerte, sino a
aquel que muere sin turbarse. ''Si e ro encendiérades - dice
Quevedo- así cada uno de vosocros estuviera mirando en sí su
muerte cada día y la ajena en el otro, y viérades que rodas
vuestras casas están llenas della y que en vuescro lugar hay
t~ntas muertes como personas, y no la esruviétades aguardando
sino acompañándola y disponiéndola . Pensái que es huesos la
muerte y que hasta que veáis venir la calavera y la guadaña no
hay muerce para vosotros". De allí que, según Quevedo , no e
está en lo justo cuando se dice morirás; "di que acabaré de
morir, y acertarás, pues con la vida empecé la muerre ".
Quevedo parece decirnos que en el interior de cada hombre
debe existir un júbilo por el temor del encuentro con la muerte.
~s tá persuadido de que nadie puede ganarle la partida, pue · ro
q_ue cada hombre está tocado de muerte desde que viene a la
v_,da . Realmente me engaño cuando pretendo escapar de ella ,
siendo como somos prisioneros de nue tra propia muerte . A lo
largo del presente e crico hemos procurado hacer ma nifi esta la
preocupación quevediana por la interioridad de la muerre , su
amago permanente y u condici ó n ineludible.

Notas Bib liográficas
1 1kt&lt;.kggcr. fortín. U Ser y el Tie111¡10 Fondo lk Cul turá Económica, ,\rio 1% '2 . l':ig 27-l
" lb1d : p. 262.

�LA CO NC EP CIÓN D E LA MENT E H UMANA
EN LA TEORÍA DE JOH N C. ECCLES
Dr. José Ramón Vtga Galai

1ntroducción
La filosofía se ocupa del estudio de la menre humana principalmente
desde dos enfoques. El primero se aproxima a ella desde el punto de vista
psicológico, es decir, analiza las diferentes operaciones que realiza la
mente humana para conocer, parriendo desde lo m,ís exterior a ella, por
medio de los canales de comunicación con el mundo nureri:d (lo~
sentidos), hasta llegar a las más airas operaciones &lt;:n bs cuales d
conocimiento humano se separa de la materia (el pensamienro abslr:icrn).
Esrudios de este género son los que ofrecen tanto los manuales como las
publicaciones científicas de antropología filosóf',c:i1. El otro enfoque es el
estudio de la mente human:i desde el punro de vist;i de b gnoseología
(teoría del conocim iento en general), o de la epistemología (teoría ckl
conocimiento científico). Este segundo modo de ex,111,inar Lt menre pone
más énfasis en el proct:so cognitivo en sí, es Jccir. su corrt·spondc:n&lt;.:1.1 con
la verdad \' el alcance real de esca verd,1d. T,11Ho en uno como en otro
enfoque se estudia el ;1spccro 111,b c:specífico del ~c:r hum.1110. &lt;:'&gt; dt:tir, \ti
mente, desde un.1 per.specriv., mec.1fís1e1.
Sin embargo, debido al aspecto corpor,11 dcl ser h11111.1no ..,l~un.1,
ramas de la ciencia experimem.11 lun esrnJi.1do l.t mt:1lll' dl'~dl' ntro

201

�punro de visra. Es aquí donde podemos ubiu r el 1r..1lu¡n rc.1li1..1do pm
Sir John Eccles, cuya teoría(. obre la mc1lfl• hu111.11u ) dcst:.1111m :111.1liz.1r.
o es rarc'.1 f:icil planccar d csu&lt;lo de b rncs1ió11 en c:I csru&lt;lio Je l.1
base corporal de la menre hum:1.11.1 Jcsde b pcrspc·u1v.1 Je L1
neurofisiología. La dit1culrad :111menta cuan&lt;lo el inccré~ l' .\ ~o bre rodo
filosófico, y se considera esrc t rn&lt;lio como un p.1.\0 pre\·io .d .111.íli\i, Je
la pcrspecriva del ser humano. Tr:tdnd )Sl' , .1dem.í. , Jl' un .lltlur
concrero no hacemos aquí un estudio gcncr.il de L1 mcmt hum.111.1. Por
r:111ro el sratus q1111cst10nis hace n:bción ·on respecw .t cr:1b,1jos si1111 ',1r1.:, .d
presenre. En la bibliografi:i repon,1mos :1.lgun.1s inve 1ig.1cionc · ohn:
nue ero autor qu califican u pensamic:nro como en conflicro con l:i.
clá ica reoría de Li unidad mrancial de b persona . Esros rr.16.:i jo \e
encuadran en un marco muy re rringido en relación rnn b pcrspcniv.1
más amplia de b bibliogr.1fía conrempodnea.
El mismo Eccles, en lo capírnlos primero y c&lt;.:m:ro de su líl[ima
obra publicada", sirú:1 su rrabajo encre orro a los que h,1cc una crírica no
exhaustiva. Así, podernos considera.r su esrudio como una alrcrnariva . 1
monismo maccrialisra o espirirualisra de csros .i.urorc .
Una visión más general de b cuesrión podemos en ontrarla en la
reciente publicación de \'Vamer', que comprende gran vJ.ricd,1d d1:
aurores, sobre rodo del ámbiro de la filosofía nglosajona. En esra obra e
plantea el problema de b menre en su relación con el cuerpo. Las
diferentes soluciones que los aurores proponen en esa obra, in discurir
inreresances observacione que algunos de ellos hacen notar, se pueden
re umir grosso modo en dos. La primera solución que prcsenran alguno
reduce b menre humana a procesos cerebrales. La orra considera 1
menre humana como una re~1lidad no marerial que produce los acros del
cuerpo humano como una causa exrrínseca: proponen un dualismo.
En esre panorama que hemos trazado a grandes líneas vemos la
cuestión at'111 abierra a orras posibles propuestas. Una de llas es la que
nos ofrece John Eccles que enseguida nos proponemos abordar.
l. Fuentes y método

En la bibliografía anorada del final s puede ver una relación de bs
publicaciones de Eccles en orden cronológi o~- Hemos urilizado

princi~almenr~ ~os obras: El yo y su cerebro' y Como el yo controla su
cerebro• Esta ulnma e una sínresis del desarrollo histórico del dualismo
interaccionista, en donde incluye la aplicación de la físi a cuán cica como
explicación más acabada, segt'111 su concepro. de la mencionada teoría
inte:accionistn. ~or tanro, codos los hallazgos anreriores de inrerés p:tra u
teona los conr1e_ne en forma resumida en lo difercnrcs capírulos. e:
puede ver, por e¡emplo, cómo rrara el rema de la evolución del cerebro
en el ~apírulo séprimo. Sobre este mismo rema ya había publicado su
Evofutton of the Bmin: creation of the Self, 1989. Por esca razón ha
resu_ltado rebrivameme encillo hacer un seguimiento de la evolución de
sus ideas a l~ largo de sus publicacione . Tratamos de recoger lo esen ial
de_ sus crabaJos, dando mayor peso a la reflexión filosófica, aungu sin
deJar de lado los resultados científicos de los cuales Eccles exrrae las
principales conclusiones de su rcoría acerca del hombre.
. El mé_todo que seguimos es el mismo que nos ofrece la filosofía. E
decir, partiendo del ser humano como objeto de estudio revisamo los
sucesivos pasos que va dando nuesrro auror en su reorización sobre la
menrc humana según su elaboración científica experimenral. Unimos a
esto _nue~rra apreciación de esos resultados basados en la propia
expenen_crn personal. Es necesario incluir algunas nocione de
neurofis1ología y física cuánrica, así como algunos conceptos de erras
ramas de la ciencia experimenral, para poder completar la visión que
propone Eccles en su teoría dualisra de la menre humana. Podríamos
~eno~inar a esce modo de proceder análisis de los escritos de Ec les y
s~nces1s alcanzada a través de ese análisis. Esca metodología la podemos
situar en línea con la definición de ciencia aristotélica, es decir, buscando
causas cierras de aquellos fenómenos que nos ofrecen las experiencias
relacionada con el ser hum:1110.

II. Algunos daros de la vida de Sir John Eccles
Nació en Melbourne, Ausrralia, en 1903. Terminó sus estudios de
~edi:ina a los 22 años; después empezó a rrabajar en la invesrigación
c1ent1fica con el Prof Sherrington de la Universidad de Oxford. En 1937
cuan~o regresó a Ausrralia fue director del Kanm111tsu fnstitute del Sidney
Hosprta/. En 1944 fue nombrado profesor de fisiología en la Universidad

202

203

�de Ocacro en Nueva Zelanda. En el período 1952-1966 se crasladó de
nuevo : Australia donde crabajó en la AustraLian Universiry of Cr1mb_e~m.
Estando allí, en 1963, fue galardonado con el Premio Nóbel de medicina
por sus escudios en el campo de la neurofisiología; ~1ás concrecamence'.
por sus escudios sobre los mecanismos elecuo:q_u1rn 1~0s al_ rn~~I de, las
·
· En 1968 fue nombrado profesor de hs1olog1a y b1ofis1ca
de. la
sinapsis.
_,
Strzte Universiry ofNew York, en Búfalo. John C. Eccles fallec10 en Suiza,
donde vivía desde hacía veinticinco años, el 2 de mayo de 1997.

III. Biografía científica'
Eccles es un ciendfico que se considera a sí mismo un filósofo. pues
desde el inicio de su carrera universitaria le interesaron esrns remas. La
decisión de estudiar el cerebro humano nació precisame~ce de su
perplejidad anee el monismo materialista, ante el cual rema muchas
reservas .
Encontró en el cartesianismo una primera respuesta ~ sus. p'.egun_r.is
so re a 1nenre h um..,"Il""· 51·11 embargo, •aún le parecían 111saus!acrnnas.

b

I

Decidió dedicarse al estudio del cerebro, pues enconcr~ba en sus l~ctur:-ts
filosóficas muchas deficiencias en el conocimienrn del sistema nervioso.
Su pregunta permanecía sin resolverse: ¿cóm~ _e~cra b ex_p~rienc_i:1
consciente en relación con el cerebro? Desde el 1n1c10 ~e Sll mnerano
·mre 1ecrua 1 se h~ce
esca precrunn
.,
o · en términos dualist.1s, es ..deetr,
considerando dos realidades que Je alguna manera enrran en _rebcto1:,. es
decir, está interesado sobre wdo en cómo se lleva a ca?o dicha unio_n .
Admite desde el comienzo de sus interrogantes una realidad no matenal
como base de la experiencia humana, motivado en gran parte por su fe
religiosa en la existencia del espíritu.
La primera publicación filosófica de Eccles fue rn el ª~-º ~_9~ 1. Pero
aún no consigue contestar a esa pregunca ~ue desde el p1 111 up 10 de su,
formación se viene haciendo, Adcm,is, sinuó desde entonces los auqucs
de los materialistas que niegan la espiriwahdaJ de la mente humana
porque reducen todo lo mental a procesos cerebrales, cosa que n:cha~~
· ,c-.co y como crC)'ente, pues se dJba Cl.,1en(;1 que
como C1ent1r1
materialismo respondía más bien a una posición ideológica 204

En ese entonces aún no había desarrollado suficientemente el
conocimiento estructural del siscema nervioso''. Realiza una segunda
publicación en 1953 como fruto de las lecciones Waynflete desarrolladas
en la universidad de Oxford'º, modificando algunos aspecws respecco a
su publicación anterior. Este inicio filosófico lo interrumpe durame un
lapso de casi veinte años, es decir desde 1952 hasta 1969. En esos años se
dedicó exclusivamente a la neurociencia. Sólo fue en el año de 1964
cuando tuvo un retorno parcial .:i la filosofía en el momento que
participó en el Simposium de la Pontificia Academia de las Ciencias en
Roma. Sin embargo, de aquella reunión los resultados filosóficos le
11
parecieron desilusionanres • En esa ocasión veía la necesidad de seguir
avanzando los estudios experimentales para poder sostener la hipótesis de
un dualismo interaccivo entre mente y cerebro, que desde el inicio
parecía ser su intención.
El progreso más importante de la neurofoiología en esos años era la
demostración de la semejanz.a entre las neuronas de la corteza cerebral y
de otras panes del cuerpo, lo cual no contribuía a la solución del
1
problema fundamental que se había planceado ). lo único que veía Eccles

en líne:1 con su búsqueda de la rebción menre-cuerpo eran los estudios
sobre la unicidad del ) 'O llevados a cabo por otros neurofisiólogos tales
como Brerner, Libec, Penfield, Adri:rn, Jasper, Moruzzi , Thorpc y
11
MacKay •
Eccles sitúa su recomienzo filosófico en el ,1110 de 1969 cuando fue
invicado a las lecciones Forestl'Y en la Universidad de Berkeley, C:-tlifornia.
De estas lecciones surgió el libro Facing Rer1luy, en el cu:d trar.1 remas
1
como el origen de nuestra conciencia y l.i relación del)'º con su cercbro ' .
En los años serenr:1 continuó en la rnisnu línea de in\'escigJción
buscando la respuesta a la pregunta inici.il de cómo se lleva a cabo la
1
interacción menre y cerebro ' . El progreso científico m.is norable en esos
años era la demostración del potenciJI de prepar.Kión en las sin.tp~is
antes de iniciar un movimienro. A este fenómeno Eccles ILum iníluencia
de la volunrad sobre la red neuronal. Le pJreció aún insacisLcwrio p.tra
explicar la relación mente-cuerpo. En p.tr1icular, no encontró cúrno
demostrar que las leyes de conservación de l.t energía no so n un.1
objeción JI duJlismo i11temcáo11is11t.

�En el congreso citu lado Estudios de filosojlt1 de la biologia ( l 972), .1l
que asiscieron dieciséis eminentes estudiosos, encre ellos Eccks y Popper.
surgió la idea de realizar junros una obr.1 en b cual ,&lt;.: expusier,l
detalladamente la doccrina interacciomsta mencionad.r. pues dur.1nce el
desarrollo de ese congreso se dieron cuenca q uc rr:uab.111 de deFl..'.nder L1
misma tesis. Hasca ese entonces no se había explicado com:ccamcnre,
según el concepto de Eccles, la unicidad del yo ni la interacción mc11Cccuerpo18. Sin embargo, él piensa que tampoco ellos pudieron lleg.1r a un.1
1

so lución sarisfacroria" •
En los años ochenta seguía su búsqued,1 de b explicación del cómo
se pueden influenciar mutuamentt.: la mente y el cerebro, l.i n:spue~ca
más cercana sólo la ve en los resultados de los experimentos realizados
0

sobre los movimientos voluncario/ •
La luz más clara la percibe por fin en una publicación hecha por
Henry Margenau: 1 en la cual propone urilizar la teoría de b física
2
cuántica a los fenómenos cerebrales i . Establece una enriquecedora
correspondencia con este físico, llegando .1 realizar el prólogo de una de
las publicaciones que Margcnau hi1.0 posteriormente.
En 1985 asiste a un congreso en Alemania, invitado por H. Haken,
donde tuvo la oportunidad de conocer a ocros científicos de disciplinas
afines a los sistemas complejos. De aquí nacen las publicaciones de Eccles
en colaboración con el físico Beck, donde trata de demostrar cómo la
física cuántica da una explicación acerca de la interacción menee-cerebro
sin violar las leyes de conservación de la energía.
A Eccles lo podemos concar entre los científicos auténticos, con
inquietudes que van más allá de los resultados que puede encontrar con
el método ciencífico, que por otro lado son bastante común a todo ser
humano, pero cobran especial peso cuando se trata de científicos, debido
a las consecuencias posirivas o negativas que pueden traer para la
sociedad. Dichas inquietudes, como veremos, son sobre todo de cipo
religioso, lo cual influye en su labor ciencífica de modo positivo,
favoreciendo una visión más adecuada de la naturaleza humana tanto
entre científicos como filósofos. Esro no lo excluye de hacer afirmaciones
opinables, las cuales trataremos de identificar, distinguiéndolas de
aquellas que son resultados seguros.

206

IV. Propuesta de Eccles
Trataremos en esta sección el lema de l.1 menee en la teoría de
Eccles. Nos proponemos explorar cinco cuesriones que nos servirán de
hilo conductor para entender cuál es el concepto de menee que nos
ofrece Eccles. Estas cinco cuestiones las podemos encontrar en cualquier
autor que trace el tema de la mente humana desde una perspccciva
filosófica, aunque es también frecuente encontrar respuestas en
disciplinas cienríficas que rratan al hombre desde un aspecro parcial. Esto
trae como consecuencia que bs respuestas sean muy variadas,
desafortunadamente en muchas ocasiones mezcladas con pseudo-ciencia
o prejuicios ideológicos que alejan de una búsqueda auténeica de b
verdad. Estas preguntas son: 1) ¿Cuál es su origen? 2) ¿Cómo se relaciona
con el cuerpo? 3) ¿Qué es la mente en sí? 4) ¿Dónde está localizada? 5)
¿Existe eternamente o es temporal? Obviamente todas estas preguncas
requieren una mayor explicación.
Ciertamente el rema central de Eccles es el de la relación menrecerebro. Sin embargo, da respuestas al resto de las preguntas siempre
basado en el dualismo interaccionista que él defiende. La cuestión menos
desarrollada. por él, dado que es un tema más filosófico, es el de la esencia
de la mente, que por esta razón omitiremos en este capítulo.
Mencionamos solamente que la mente humana es de naturaleza
espiritual según la concepción de Sir John Eccles. Es decir, una realida.d
que trasciende la materia orgánica.
Antes de iniciar con cada una de estas cuestiones queremos hacer
algunos comentarios sobre el planteamienro de fondo que emplea Eccles
en sus teorías. También deseamos incluir una precisación terminológica,
pues la variedad de usos del término mente es muy grande.

1. Planteamiento básico de Eccles
Eccles es un ciencífico que trata de responder a cuestiones filosóficas
con unas motivaciones de fondo que lo hacen muy atractivo para quien
admite en la filosofía un realismo metafísico con codos sus efectos. Este
realismo se hace más imporranre cuando se trata el tema del hombre,
pues de sus conclusiones derivan consecuencias imporrantes para otros
207

�campos del saber, sea gnoseológico, psicológico, ético e incluso de la
visión del cosmos, pues es imposible reflexionar sobre el hombre in
conrar con aquellas realidades que lo rodean. Además. las condiciones
accuales de la sociedad, en las cuales la moral pública y privada
manifiesran muchas deficiencia , se convierren en el test más claro de la
necesidad de no separar los diferentes momenros, ético, anrropológico y
merafísico en la reflexión sobre el hombreH.
Eccles se considera un realista, pero como realista un poco ingenuo
según la expresión que usa Popper en uno de sus trabajo/". E ro lo
ad¡udica a que admite como principio dos realidade divers:1s, la
espirirual y la corporal, que interactúan entre ellai~. Dicha acepración es
una h1pore is de trabajo que posteriormente trarará de demostrar con
argumentos a su favor. Esre modelo cicnrífico de hipóresis y deducción lo
considera un principio romado de la epistemología de K. Popper, quien
ha demostrado, según Eccles, la ineficacia del indu rivi mo como
mérodo cienrífico "6 .

2 . Precisación del término nzeut/'

La palabra

mente tiene su raíz en el vocablo latino rnens. El vocablo

mens no tiene raíz griega, sino que proviene del sánscrito. Sin embargo,

corresponde al término griego utilizado por Aristóteles para referirse a la
parte superior del hombre. En latín se traduce como inte!lectus, inrelt ro
en español; el rérmino mente es el preferido por b literJrura anglosajona
para referirse a lo psíquico o a lo e piritual. El diccionario Oxford de latín
reporc:i una gr:in variedad de usos distintos de este término. Uno de los
significados de este vocablo es el lug, r o el órgano de las actividades
intelectuales. También aparece en expresiones como tener algo en mente,
lo cu:il es semejanre a decir que aquella operación r alizada por el
incelecro perm:rnece en la parre uperior &lt;lcl que lo dice: en la mente.
Otros significados son los referidos a la divinidad. Expresiones de este
tipo son por ejemplo: "la Mente divina ha hecho el univcr o". A&lt;lcrn,ís
podemos encontrar el término mente p:ira designar el sentido de algo
manifestado por alguien como por ejemplo cu:rndo se habla de IJ mentc&gt;
del legislador y expresiones similare . Es decir. aquí se rrat.1 de b
mentalidad o forma de la mente o unidad de un modo &lt;le pensar. Este
úlrimo sentido no es al que nos queremo referir en esre csrudio.
208

El alma proviene del lacín anima, y del griego psique ( l/fU;(é) Este
término significa lo mismo en codas las lenguas: principio de vida. El
diccionario Oxfard de latín menciona diferente usos muy relacionados
entre sí. Uno de ellos es para referir e a la parre no material del cuerpo.
De modo similar el término espíritu tiene su origen en la palabra
usada para nominar el vienro en griego: ,rvspa, que en larín se rradujo
por spiritus. El uso de su significado es muy similar a la del aLma:
principio animador de vida. 1 espíritu es la parte no corporal de una
persona (separable del cuerpo con la muerte). Ocras acepciones en la
literatura se usan referidas a Dios, por ejemplo cuando se dice el espíriru
de Dios para recalcar su influencia invisible. También e u ado p:ua cosa
físicas como el movimiento del aire, que se uponía relacionado con b
vida a causa de la importancia de la respiración en los vivienres
su peno res.
En español la psique suele relacionarse a menudo con cuestiones
episremológicas y psicológicas; el espíritu con el Ceist del vocablo alemán
y el alma a veces con un senrido más bien religioso. D este modo la
cue tión de cómo se relaciona lo físico con lo psíquico aparece :i. \'ece en
conrrasre o comparación con b tradicional relación aLma y cuerpo,
posiblemente por la abundante lirerarnra de la filosofía de la mente que
existe en lengua inglesa (Philosophy of J.,find). Esro filósofo prefieren
usar mente a espíritu porque es menos comprometido con cuesrione
metafísicas. in embargo, b mayor rnnfusión la han introducido lo
materialistas cuando utilizan el término mente para &lt;lesionar
una realidad
ti
marerial como es el i tema nervioso d jando :,in distinción clara al
hombre de los animales~,¡.
E ele ha escriro sus obras en polémica on Jich.1 li lo:,ofí.1 Je l.1
ment/1• Además, aplica como motivación de fondo a sus mbajo el

sentido religioso, por lo cual a vece.\ utiliza el vo -ablo rtlmt1" p.1r.1 referirse
a la realidad no marcrial dt:! hombre, todo esto en d comexro JL· \ti
modo particubr de ver su rela ion con el cuerpo 11 • Otr.1 .1ec:pción que
suele urilizar es el termino yo '· , l'Oncienciti" o a11to-concíe11ria p,1r.1 n:fc:rirsc
a la parte no material del hombre. Tanro en inglés como en e p.1ñol lo\
usos de esros términos coinciden en gr.111 meJiJ.1.
Para Santo Tom:is la mmu comprrndc l.1 p.tne superior del hnmhrL·,
es decir, su memoria, imekcro ~- volunr:1J. l'&lt;..:ro muclt.1 ,·cct:\ l.1 urifo .t
2()')

�refiriéndose especialmence a la porencía inu.:kcriv.1 Y ·1 L1~ opn;t( ioi~~\
relacionadas con ella. La meme scrÍ,l entonces un.1 p,nrc del t1Ímt1. Sin
embargo, en ocasiones habla indisrinramcnre J&lt;: u11.1 u ocra J?cg,rndo .11
alma e\ adjetivo intelectiva cuando se cr.H,1 Jd hombre, _s~nslt,l\',l (u_-1ndo
se refiere a los animales y vegetativa para Lis pi.inca!&gt;. 1om.l~ uul'.z,1 el
cérmino mente con mucha liberr:id, pues co nsidcr.1 que la •·11zo 11 , el
entendimiento y L1 mmte son la mism:i pote11C1a'' • !.a rnón Sen,l el l11l!&gt;l110
. · to ·en acc·10• n. El- término alma lo usa en oc,1siom.:~ como
enten muen

d

principio de vida de un cuerpo, por ejemplo cu,indo dice:
El afmrz es la mism,1 naturaleza del cuerpo. por la rn,il se
mueve, y le da el ser narnral, y .wbri- éste' timr rns prop111s
.

opcraoones

•I

(..) en las cosas corpóreas la palabra espíritu parece indicar
cierto impulso y moción. De hecho. al aire espirado y aL viento Los
, . ¡~
¡lamamos espmtu.
En otro lugar de la misma cuestión subraya el significado de espíritu
como una realidad no material, en esre caso referida a Dios, quien es una
sustancia no evidente a los senridos:

( .. ) Porque con el nombre espíritu se indica fa inmatnialrdad
de La sustancia divina; pues eL aliento corpóreo es invisible teniendo
muy poco de material; de ahí que este nombre lo atribuyamos a
11
todas Íizs sustancias inmateriales e invisibles.

3. El cerebro

El alma intelectiva realiza operaciones que la especific111 e.le o_tro\
tipos de alma. Estas operaciones son las que realiza la 111ente,
º.
intelecto. Por ejemplo, un uso don&lt;le se ve que b mente y d 11/td uro s-:

Estamos de acuerdo con nuestro autor en la no necesidad de cener
que estudiar toda la neurofisiología para hacer filosofía sobre estos temas.
Así lo explica él:

refieren a lo mismo es el siguiente:
El mismo principio intelectual, que se Llama mmte o intelecto,
tiene operaciones por sí, qui' no comu:úca al rnerpo. Nadr1 puede
operar por sí mismo si no es subsistmte'''

Como se puede comprender en los capítulos 4 a 1O de este
libro, no es necesario para los neurofilósofos estudiar toda la
neurociencia, lo cual sería una tarea espantosa (.. .). Por eso al
inicio de este capítulo he reportado (lfgunas nociones.fundamentales
sobre La sinapsis, que representa La unidad fundamental de fa
actividad cerebral. Las secciones más diflciles sobre los aspectos de
fisica cuántica han sido reportados en caracteres más pequeños y
11
pueden ser utilizados como referencia bibliográfica. "

1:d~~,1

El vocablo espíritu es usado por Tomás según como explicamos al
principio de esca sección. A veces significa un tipo de c~erpo suc_il,' en el
contexto de la antigua física. Por ejemplo cuando explica la umon que
existe entre el alma y el cuerpo hace referencia al espíriru como un
cuerp6 aéreo no mezclado.
(.. .) el tt!ma se une aL cuerpo de dos maneras. Un modo, es
como forma, y así el espíritu (que es un cunpo constituido de ~zre)
no es un estado medio entre el alma y
cuerpo terrestre rmxto,
¡

:m

sino que se une al alma inmediatamente
Orros usos de la palabra espíritu aparecen en el tra'.a~o de la
Santísima Trinidad con un sentido más esrricramente esp'.n.rual. Un
ejemplo es la cuestión referente al nombre propio. del Espz_r~tu Santo,
relación q_ue ex1sre emre aire y espzntu, como
dond e pod emos ver la
explicamos antes.

210

Por esta razón hemos puesro buena atención a los conceptos
neurofisiológicos y anatómicos que son necesarios para entender el
desarrollo de sus reflexiones y conclusiones que hace sobre la mente
humana. Por eso también hace una exhortación a romar en cuenta la
neurociencia en las reflexiones filosóficas sobre la mente humana, así lo
expresa:

Los filósofos deberían construir sus Jilosojlas sobre la
comprensión científica del cerebro..,,
Pero en el mundo de algunos filósofos y científicos que cocan
cuestiones filosóficas no sucede así, al menos en los autores que Eccles ha
42
estudiado • Un ejemplo de esro es la sugerencia que hace a Ho&lt;lgson ,
científico que ha escrito un libro sobre la mente humana:
211

�2. La hipótesis interaccionista

En La última sesión de su libro, sobre los fines de la vida,
respeto la investigacion de Hodgson de1ic~da a fa verdad y a los
valores, pero debería haber dedicado mas tiem_p~ al cerebro, que ha
sido increíblemente descuidado por los materialistas. que del punto
de vista intelectual se demuestran bastante indolentes. Espero que
!futuro Hodgson quiera dedicnr al estudio del cerebro al menos
en e
de¿·tea do a ¡a fiSl ca
' 'nia par~e
una nuni
., del til'mpo que 11a
'
. ,
cuan ti ca.

Para comprender bien la propuesta de Ecdes debemos empezar
según el orden lógico que va desde las macro-estructuras hasta las
microestructuras cerebrales. Es decir, parriendo de la cosas más evidentes
llegaremos hasta la hipótesis de la parte psíquica que carece de evidencia
sensible y fundamenta en la física cuántica. Expondremos antes los tres
mundos de K. Popper adoptados por Eccles. Esta teoría es imporranre,
pues la interacción mente-cerebro se realiza precisamente entre el Mundo
1 y el Mundo 2, dando una idea más global de rodas las experiencias y
parces de que consta la mente humana.

Comenr rios similares dirige a ouos cíenrí~cos c?mo R. Penrnsc1: ~
filósofos como J. earle s por la escasez de espacio dedicado al estudio e
cerebro en sus recientes publicaciones sobre la mente.

Los tres mundos de K. Popper
Popper, partiendo de la teoría. de los tres mundos de Max Plank,
elaboró una teoría propia. Eccles sigue esta exposición de Popper para
explicar su teoría interaccionista. El contenido de estos tres mundos se
puede resumir según el esquema mostrado en la rabia 1.

v.

La relaci6n mente-cuerpo
l. Introducción
entra\ de la teoría de Eccles. Él prop.one un
•¿ d
· 1 d ¡ h mbre y u realidad no
interaccionisrno emre la rea!i a matena e o
. .,
material. Sin embargo, E eles admite qu esca explicac10n n~ ~
..
s e trata de un rema muy difícil de resolver )' conrmua
de fi1nmva,
pue
·
1
.· \'d- l
. ndo una cuestión abierta, al menos en uanto a lo ~ue a rJu?na i ~.t
~~imana puede alc:rnzar con sus fuerzas, sin acudir a una 1nscanc1.1
Este es el cerna

superior a ella.
.
Dadas esta dificultades algunos aurores piensan que en real1da~ e
rrata de un pseudo-problema. Uno porque la merne se p,uede _reducir 3
4o Ocres porque mente y cuerpo e can unidos en b.
los evenros neurona 1es •
,
,· , .. \'d· d .¡
o
son
dos
realidades
auronomas
. En !l.:a 1 .1 e
n
a
h
persona uman Y
·,
's
complc¡·
o
pues
antes
de
Descartes
e ra cucsuon
ma
h
61
pro ema es mue o
'
•,
h· .
en realidad no tenía mayor importanci:1. Pero con la redu c1on que ac::
Descanes deI alma al cogito ' surgen problema . para· dcomprender
¡ f¡ 1 ['
relación con la res extensa. De e te modo, en la h1stona : :1 1oso ia
ha creado respecto a la relación men re-cu rpo , el falso dilema &lt;leo~:º o
llama Bas;i1ª, enrre un monismo (materia.lista o idealista.) o un ua ismo

t

(interaccionúta o hilemórfi o).

212

TABLA l .

E QUE

!A DF lO . TRES MUA DO DE POPPER

Mundo 1

Mundo 2

Objeros y esrados
físicos (inorgánicos,
biológicos }'

Estados de conciencia
subjetiva (percepción

arrefacros)

Mundo 3

Conocimiento en
sentido objetivo
sen iciva, imaginación, (cultura, reo rías, etc.)
etc.)

Es una especie de aseen o en los grados de er aristorél icos, desde el
estado de inconsciencia de los cuerpos inem:s, pa ando por el mundo
vivo hasta los eres capaces de percibir sen aciones para finalmente llegar
a los que poseen un yo con usa.eros creativos.
Eccles adop a esra concepción Je la cnccr.1 realidad parn explicar ~u
interaccionismo. Es decir, hJce un;i correspondencia emre b mente &gt;'
Mundo 2, encre el cerebro y Mundo 1. Una sínresis que describe el
contenido y significado de estos rres mundm la. poJcmm leer en la
. .
.
s1gu1ente cita:

2U

�«El Mundo J ,, reprt·sema t'I entero mundo material del
cosmos, sea i,wrgdnico u orgánico, que comprende todos los
elementos biológicos, comprendido el cerebro humano, Y todos los
·
hechos por eI J;on·ibre· «El 1vfundo 2»
0 b1etos
. es. el mundo de, lm
experiencias conscientes, es decir de las t'-?en~nctas ~e la mentt, no
lo de nuestms experiencias perceptivas rmnedr,uns, como la
::periencia visiva, tlC/Jstim, tdctil, el dolor, la ira, la alegria, el
· J
etc., sino mmbién el mundo de nuestros recuerdos, dde la
mreao,
imaginación, de los pensamientos, de liis acciones que p_re'.enl emos
desarrollar y luego, en posición central, de nuestro yo rauco. como
sujeto de fa e&gt;,.perienria. El «Mundo 3» es el mundo rle_ In
cre,ztividad humana y comprende, por ejemplo,. los c~nte~zdos
objetil'OS de los pensamientos a la base de fas expresronfs nentíjiCtlS,
· · y l'terarias
artistrras
r
· El ]\fundo 3 es por eso. el
. , mundo de la, 1rnltura
en rodas sw manifestaciones, seg1ín la deji,11c1on de Poppfr.
Tenemos asi concenida coda la realidad posible, canco subj_eti~a
como objetiva. Pasamos ahora a h exposición de la h1potes1s

interaccionista.

Módulos, dendrones y células piramidales
· ·
d e la rel ación mente-cerebro debe
La estructura anatom1ca
encontrarse en la neoconeza, pues es en ella donde l! activida~ del
cerebro manifiesta las operaciones más altas de la menee - Una .Pº~1era
·
· , a esta búsqueda la podemos vislumbrar en la s1gu1enre
aprox1mac1on
afirmación:

(. . .) es necesario reconocer que nosotros som~s .capaces de
ejecutar, con fa voluntad, una serie inmensa de m~vrmientos !, que
por esto es necesaria una estrategia bastante compleja de s~lecczon ~e
neuronas en el drea motora suplementrtria, del enorme mve~t~no
de cerca J00 millones de células piramidales, dispuestas .qutw en
30.000 módulos (. ..). Todo aquello que nosotros ndvert~mos ;; el
modo en el cual iniciar mentalmente el movimiento finalizado.
Sólo habla de la dinámica de las sinapsis cuando se ejecutan
·
movimientos corpora les vo l uncanos
que aet·1van el área • , morora
suplemenraria. En otro lugar hablará del fenómeno de atenc1on Y su

214

repercusión en las áreas corticales. En esra sede nos centraremos sólo en
el primero.
La unidad anatómica que Ecclcs supone como lugar de la
interacción son las células piramidales. Las células piramidales son la
parte anatómica más clara de actividad neuronal. Sin embargo, dado que
existe una gran cantidad de ellas, trata de establecer unidades que
agrupen un mayor número de células. Esros grupos de células son los
dendrones, que anatómicamente forman una unidad.
Las columnas o módulos corticales agruparían un determinado
1
número de células piramidale/ . No se tiene aún un dato cuanricarivo del
funcionamiento de los módulos corticales. Tampoco está bien
demosrrado que esros módulos formen unidades anarómicas. Más bien
responden a un arreglo funcional como lo reportan los manuales de
neurofisiología fundamenral 'J_
El nombre de dendrón~• lo romó de la antigua denominación que se
daba a las dendritas en el siglo XIX y ahora en desuso.
La relación entre dendrones y módulos podemos verla en esta
afirmación:

Es importante reconocer que, como unidad anatómica
fundamental de la corteza cerebral, el dendrón comprende en la
propia región cerca de 200 neuronas. Los módulos son unidades de
transmisión definidos por las conexiones cortico-corticaLes de Íos
axones de las células piramidales y cada uno contendría cerca de
4000 neuronas, con una dimensión de veinte veres superior respecto
tl los dendrones. Hay casi 200 dendrones y 10 módulos por
milímetro cuadrado de corteza cerebral, y ctlsi 40 millones de
dendrones en toda la corteza cerebr.1!. ;s
Es decir, cada módulo concendría aproximadamente 20 dendrones.
Estos dendrones serían activados por los psicones como se explicará más
adelance.
Los micrositios
La unidad anatómica estudiada anees esd compuesta a su vez por
millones de pequeños lugares que Eccles llama micrositios. La definición
la roma del físico cuántico Henry Margenau. Eccles ve la solución
215

�definitiva a la interacción mente-cerebro en la teoría que lanzaba es~e
físico en su libro de 1984. De esra obra de Margena u recoge el párrato
siguiente:

La mente puede ser considerada un campo en el común s:ntido
físico del termino. Pero se trata de un campo no .materi_al; La
analogía más similar es quizá un campo de probabzl1dad._Este no
puede ser comparado a los más simpl~s ca_mpos_ n~ ~atenale: 1ue
requieren la presencia de materia (jlu;o h1drodznarmco ~ ~:ust1co)
[. ..} Ni tal campo debe ocuparse necesariamente una pos1cion en el
espacio. Estando a la presente demostra:ión.' no se trata
un
campo de energía en el sentido físico del termino, como ta_mbren no
es indispensable que éste deba contener energía pa~a e&gt;.plzc:r todos
Los fenómenos conocidos en los cuales la mente rnteractua con el
,1%
cerebro. (Margenau [1984}, p. 971

1:

Margenau lanzaba la hipótesis de la presen~ia de micro~itios en los
cuales actuaría la mente no material sobre el mrema nervioso. Eccles
idencifica estos micrositios con los retículos vesiculares presinápticos. Ahí
es donde los eventos no materiales actuarían, no activando la dinámica
de las sinapsis directamente, sino por medio de la probabilidad_ de una
emisión vesicular que se desencadena por medio de un impulso
presináptico de voltaje, el llamado potencial de acción.
El impulso iniciado por la mente tendría lugar sobre los recículos
vesiculares presinápcicos paracristalinos. Para obte~er decallada;1'.e_me la
dinámica de los potenciales sinápticos realrLa un anal1S1s de
f1uctuaciones 17 de potenciales exciracorios posrsinapticos (PEPS) . ~~n
este análisis es posible obtener un histograma ajustado ~ una ecuac10_n
teórica de Poisson (binomial). De la cual concluye que existe una amplia
gradación de incermitcncia, por ejemplo de 0.5 a 0.05 en cad~ bocón
sináprico. Sumando codos los PEPS con sus probabilida~es asociadas de
emisión cuántica es siempre menor a uno para una fibra singular.
De este expcrimenro realizado a través de movi~1ienros volu~ta~i;s
encuentra la naturaleza cuántica de los potenciales de cxc1tac1on
existentes en las fibras nerviosas.
Esta hipótesis de los microsítios le parece a Eccles aún poco clara. Sin
embargo ella ofrece un desafío único a la neurobiología moLecular como
un intento original que explica la interacción mente-cerebro
216

La hipótesis de los micrositios también la llama hipótesis
ulcraestrucrural pues en las sinapsis encuentra esca característica de
funcionamiento probabilística más allá de las estructuras biolóaica y
electroquímica juntas.
b
Los psicones, unidades mentales

Según E~cles la °:ente y el cuerpo se relacionan de tal modo que se
puede reducir a la interacción mente-cerebro. Así lo han aclarado
a_mpliamente la neurología clínica y la neurociencia. Es decir, el cerebro
siempre hace de mediador en el acceso que existe entre la mente y el resto
del cuerpo. Además, esa mediación se realiza sólo en los niveles
59
superiores de la actividad cerebral • Según la filosofía interaccionista:

. . _( .. ) el cerebro es una máquina de complejidad e ingeniosidad
rlimrtada y en regiones particulares, en condiciones adecuadas, está
abierta a La interacción con el Mundo 2, el mundo de La
•
•
,
60
experrencta consciente.
Escas regiones particulares son los módulos de la corteza cerebral
descri_ros anteriormente. Inreracruarían la mente y el cerebro por medio
de psicones y dendrones que conforman esos módulos corticales. Ambas
realidades pertenecen a ordenes ontológicos completamente diversos: una
realidad material y otra no material que interactúan en condiciones
adecuadas61.
El Mundo 2 no material de psicones seria de naturaleza
microgranular. Cada micrograno tendría un tipo diverso, seaún la
experiencia mental que sea evocada en el cerebror,i_ Esros podrían ser
rrnllones de tipos distintos, cada uno inreractuando con el
1
correspondie_nre dendrón&lt;&gt; • Los psicones noconsrituycn las vías perceptivas
a las experiencias. Más bien son la experiencia en su unidad v
diversidad'·•.
·

La física cuántica
Esca interacción es posible modelarla según la teoría de b física
cufotica. Con esta teoría, queda evidenciado que b lev Je comerv:ición
de la_ energía, e~ particular la primera ley Je la tcrmoinámic.t, no puede
ser violada &lt;leb1&lt;lo d la n,1tur.1le¿a cuántica de los borones ~in ápricot. L:1
razón es (1uc desde el punto dt: vista de la fisio clásica, es posible esmcfür
217

�el cerebro a nivel estructural, sin violar sus leyes, pero esca teoría cierra la
posibilidad lógica de que accúe otra realidad en el ~erebro: La menee.
Pero esta aplicación queda invalidada una vez que a nivel ulc~a~s~ructural
66
existe un comportamiento cuántico . Así, superado el pre¡u1c10 de la
termodinámica, desde el punto de vista de la teoría física cuáncica¿,5e deja
espacio con necesidad lógica, a la acción no macerial en el cerebro •

VI. Localización, temporalidad y origen de la mente humana
3. Localización
Dada la nacuraleza no material de la mente como la enciende Eccles,
debemos considerar absurda esca pregunta en cérminos físicos. Sin
embargo dada la teoría interaccionista de nuescro autor, con frecuencia
hace ref~rencia a las zonas del cerebro en las cuales acmaría la mente
auroconoente.

Podemos apreciar estas cualidades cuando escuchamos con
atención una m1foca o examinamos un bello cuadro o goza.mos de
la bellez.a de la naturaleza. Esta experiencia trascendente evocada
por el cerebro, por medio de la atención_ representa la base de
nuestro carácter y de nuestra personalidad. Nuestro yo ha
aprendido peifectamente como «jugar» . con c~a~quier pa,rte
seleccionada de nuestra neocortez.a, es un 1uego psicon-dendron.
Naturalmente no conocemos algún elemento anatómico de este
G8

diálogo entre yo y cerebro.

Esto quiere decir que el yo actuaría en los d~ndrones medi~nte
pequeñas unidades psíquicas nominadas por E~cl,es psicones. El dendron es
un elemento anatómico fijo como se explico anees. Esro se puede
inrerpmar de dos maneras; una sería la dependencia de _los dendrones
para poder realizar las actividades que refiere Eccles en el rnado text_o. ~a
otra interpretación posible es que la mente no puede loc~liz~1,se
anatómicamente y por tanto no se puede hablar de una localtzacion
física. Hasta aquí codo concuerda con la inmaterialidad de la menee
defendida por Eccles. Pero deja espacio para una incerprctación en la cual
un elemento como son los dendrones serían los lugares donde la menee
accuaría , cosa que es fácilmente reconducible a la necesidad de la materia
para poder pensar. No sería extraño. a la espiritualidad d_el yo este
fenómeno descrito al nivel de las dendmas, pues se traca también de una
218

actividad en la cual intervienen los sentidos hasta llegar &lt;l b apreciación
rrascendenre de la belleza, como lo refiere Eccles. En esre senrido , se
puede hablar de participación de b materia orgánica en los ,ictos de la
mente sin problemas para una visión adecmda de la percepción humana.
Los módulos son una agrupación de dendrones como explicamos
anteriormente. Esros los sitúa en una zona específica del cerebro, la cual
está en el hemisferio domin:rnre (izquierdo). Las razones que lo llevan a
esta localización se pueden sinterizar en dos. Una es que en esa zona se
encuentran las células que inrervicnc:n en el lenguaje , el cual es la
expresión más aira que manifiesca la n:uuraleza humana y lo pone en un:1
situación muy superior a la comunicación que los animales son capaces
de realizar. No discute que cosa sea primero, si el lenguaje o el
pensamiento, más bien busca un:1 evidencia que aumente el poder
explicativo de la hipótesis intemccionisrn.
La otra evidencia experimental es el resultado encontrado en
f,')
pacientes con conm1surotom1a .
•

•

J

Después de la intervención de conmisurotomía la mente autoconsciente está en conexión sólo con el hemisferio dominante y se ha
propuesto que el área de unión sea ulteriormente limitada a las
áreas lingüísticas en el sentido más amplio, a las sensitivas
polimodales, en particular al lobo prefontal y a las áreas ideativas,
por medio de las cuales la mente auto-consciente comunica en
formas no-verbales, por ejemplo imágenes o sonidos musicales. -o
Concibe de este modo la localización de la menre en interacción con
una zona particular del cerebro. Pero no se erara de la localización de la
mente en sí, de la cual dice que en línea de principio no se puede
responder a esta pregunta. Sería más bien de la manifestación de la menee
en decerminadas parres del cerebro. Ya que explica que no tiene ningún
sentido pregunrarse donde están localizados los sentimientos de amor, de
71
odio, de alegría o valores como la verdad, la bondad y la belleza • Vemos
en esca última afirmación gran cercanía con Aristóteles en cuanto que
considera la menee como separada, aunque el modo en que se realiza la
unión será diferente. Es decir, la comunicación de formas no verbales
entre la mente y el cerebro lo considera interactivo y no formal como es
el caso de la teoría clásica arisrotélico-romisra.

219

�Esca hipótesis de la localización de la mente en relación al cuerpo
encuentra algunas dificultades no solamente desde la unidad sustancial
de la persona, sino también dentro de las evidencias experimentales en
neurología. Una de estas es la transferencia de la zona de lengua¡e al lado
derecho cuando un niño sufre un daño en el hemisferio izquierdo. Esto
se debe a la plasricidad que muestra la neocorceza durante los años de
aprendizaje. Sin embargo, esca dificulrad la considera de poca
importancia porque en codo caso es una situación anormal, dándole
mayor importancia a las evidencias de la conmisuroromí:, que
interrumpe la comunicación con el Mundo 2 una vez realizada'·. No
obstante, debemos decir que se pierde la capacidad lingüísrica pero la
mente en sentido estricto permanece en el ser humano mientras esre se
encuencre con vida. Pero esto nos llevaría más allá de lo que queremos
exponer en esta sección.

2. Temporalidad
Eccles considera que existen evidencias en las cuales el sistema
nervioso muestra una temporalidad, una especie de desfasamiento encre
los actos mentales y los corporales. De este modo atribuye a la mente una
propiedad remporal aunque no espacial.
Esta temporalidad la explica en referencia a los experimentos del
neurofisiologo Líber sobre la anticipación. Este fenómeno consisre en la
aparición de un potencial eléctrico de preparación en la corteza cerebral,
aproximadamente medio segundo anees de iniciar d movimiento o
1
realizar una operación rncril. • Dicho potencial es posible detectarlo
mediante un electroencefalograma (EEG), en coordenadas voltajetiempo. Para detectarlo, se conectan en la cabeza de una persona los
sensores que captan ondas eléctricas. Estos a su vez envían la información
hasta un boraficador que traduce dichos impulsos en señales gráficas.
.
Antes de empezar el movimiento o sentir algo con el tacrn, es posible
detectar con los sensores un voltaje eléctrico generado en la corteza
cerebraC~.
De este modo la temporalidad la asigna al Mundo 2°\ en el cual
entran también actos relacionados con los sentimientos y no puramente
del pensamiento abstracto. En este caso sería acertado considerar una
temporalidad del Mundo 2, pero al estar dentro de este Mundo 2
también el pensamiento abstracto, da fácilmente lugar a equívocos. En
220

otras palabras, la disrinción entre la parre intelecmal, incluida en el
Mundo 2 y las potencias que se relacionan directamente con el intelecro
y tienen una base neuronal más clara, como son la memoria y la
imaginación, también incluidas en el Mundo 2 dan lugar a esca
confusión. Es decir, lo temporal es el fenómeno que comienza desde las
zonas motoras de la corteza cerebral con codos las demás parces que
median hasta llegar a la respuesta final del movimiento querido. No
pertenece esca temporalidad a la menee en sí, sólo en sentido impropio,
cuando se hablan de las acciones realizadas por los sentidos que se
comunican con la menee.
De hecho, cuando hace una reflexión más profunda de sus
investigaciones percibe un grande misterio en la mente del hombre. Esco
lo lleva a la convicción de la creación del alma por parte de Dios·6• Este
sustrato personal con el que contamos cada ser humano, lo considera
incorruptible, eterno, creado por Dios. Nuestra existencia como un yo
t'mico adquiere un gran significado teológico inestimable, pues ella
refuerza tenazmente nuestra creencia en un alma humana y en su
milagroso origen en una creación divina; un reconocim iento no sólo del
Dios trascendente, el creador del cosmos, el Dios en el cual creía
Einstein, sino también del Dios inmanenre al cual debemos nuestra
.
. n
ex1stenc1a.
Se eleva así hasta la trascendencia divina que afirma sin vacilaciones.
Por tanto, globalmente debemos considerar como uno que reconoce esta
no temporalidad de la menee humana al menos después de ta vida
corporal.

3. Origen
Se pueden distinguir en Eccles dos tipos de respuesta a esca cuestión.
Por un lado argumenta a partir de lo que et llama la hipótesis
filogenécica, es decir, desde el punto de vista científico, refiriéndose sobre
codo a la teoría de la evolución. Este tema es muy amplio para ser tratado
con detalle en esta sede, por lo ranro trataremos de exponer sólo lo más
8
esencial de las hipótesis sostenidas po r nuestro autor- . También acude a
explicaciones que podríamos llamar motivaciones de fondo, es decir,
aquellas que no proceden de la argumentación cienrífica experimental.
sino que pertenecen a una racionalidad propia del conocimicmo
espontáneo. Veamos ahora una y otra explicación.
221

�Argumentación basada en la ciencia positiva

Las investigaciones realizadas por Eccles sobre la evolución del9
cerebro le han llevado a plantear la hipótesis de un origen filogenérico·
de la conciencia. Así lo explica él mismo:
(...) La hipótesis es que, en La evofuci6n de los mamíferos, los
dendrones hayan evolucionado por una integración más 11álida de
La creciente complejidad de Los impulsos sensitivos aferentes. Estos
dendrones evolucionados poseían La capacidad de interacción con Los
psicones que nacían, y asi han dado origen al mundo mentaly han
80
of-ecido al mamífero las experiencias conscientes.
En la exposición de esta hipótesis aparecen dos concepcos
fundamentales: los dendrones y los psicones. No explica como nacían esos
psicones, supone que «aparecen&gt;, cuando la unidad anatómica del cerebro
denominada dendrón, al cual le corresponde un psicón, ha evolucionado
lo suficiente para que entren en interacción. La principal evidencia
aducida es el crecimienco en la complejidad de los impulsos aferentes de
la zona sensitiva del cerebro. Es decir, se tendría una evolución armónica
enrre lo corporal y lo mental a medida que b especie humana iba
preparando su aparición. Admite en este proceso evolurivo un misterio
1
que no es posible explicar del codoR •
Desde el punto de visra epistemológico&gt; deja ver una gran cercanía
con K. Popper, es decir, para él la ciencia debe proceder a base de
hipótesis audaces que sean capaces de d:.H explicaciones de efecms
conocidos. Esto no significa aceptar esra hipótesis como una verdad
defin itiva, al menos mientras no llegue otra que b sustituy,1. Estamos de
acuerdo con Popper en este aspecco y por consiguicnre con el modo &lt;le
formular las hipótesis que hace Ecdes. Esra convicción nace del hecho
que el intelecto hum:1110 se une necesariamente a la verd,1d una vo. que
este se da cuenta de ella. Pero también se puede uni r a un juicio falso por
ignorancia de b cuestión. En este caso, la hipótesis &lt;.:S ,ur,1uiva e
interesante, no solo por la cxplícira accpr;ición de un.i realidad no
material que aparecería en el pro.:cso de evolución, lo cual por otro lado,
según nuestro modo de ver, es la parre más vbscura ~· aún por resolver.
Veamos algunas ra1.0nes por la cual dicha teorfa rcmlca sugcrcncc:

Esta lnjJótesis sobre el origen filogenético de la conrn'11ád s1'
presenta i11terfsr111te hr90 cuatro punto, de 11ista pnnnprdC's: ( / ) St'
222

trata de una lnpótesis sobre una bme 11euroa11atóm1ca; (2) estti en
acuerdo ron la evolución biológica; (3) roca lm estructuras mtis
evolucionadas de fil cortew cerebral, con sus mecanismos
ultraestructurale~ de acción, y (4) se funda sobre principios de la
flsica cuántica.¡¡_
La base neuroanatómica son los dendrones. Estos dendrones
alcanzarían por selección natural, de acuerdo con la evolución biológica
una ventaja filogenécica como se explico anees. Pero esto sólo se: puede
explicar a nivel ultraestrucrural. Es decir, en las sinapsis, que es donde se
lleva a cabo el fenómeno de exocicosis durance los impulsos nerviosos. A
nivel estructural es posible explicar los fenómenos que suceden en el
cerebro según las leyes de la física clásica, pero es irrelevante para el
problema mente-cerebro. Por ranro, acude a la física cuántica para
funda mentar esa relación que se llevaría a cabo a nivel ultraesrrucrurals'_
Todo el interés hasta este momenro lo basa en razones de tipo
ciendfico. Acepta la teoría de la evolución, al menos en los aspecros que
poseen un poder explicativo, es decir, la aparición de nuevas especies a
partir de otras por selección narnral. No obstante, sigue buscando una
mayor certeza a través de la neurofisiología descubriendo una mayor
complejidad en el cerebro a medida que la perfección de los animales va
en aumenro. Los mamíferos en vías de evolución tendrían una venraja
filoge nética sobre los repriles, los cuales aún no tienen desarrollada la
neocorreza cerebral lo suficiente para aprovechar las experiencias globales
que activarían los mecanismos inconscientes hacía un desarrollo superior:

En La evolución darwiniana, la conciencia habría hecho su
aparición hace casi 200 mi/Lones de años, en relación a la corteza
cerebral primitiva de los mamíferos en vía de evolución. E!La
ofrecería experiencias globales de un mundo circunstante, para
orientar el comportamiento más allá de aquello que ofrecen los
mecanismos inconscientes de acción de las áreas corticales sensitivas
en sí. De este modo, las experiencias conscientes ofrecerían a Los
mamíferos una ventaja fiLogenética sobre los reptiles ,z Los cuales fes
falta una neocorteza en condiciones de ofrecer una conciencia.~•
Unida a estas evidencias aportadas por la evolución y la
neurofisiología añade también razones extraídas de la física cuántica. Es
decir, a medida que el cerebro evoluciona, la probabilidad de exocitosis

�en las uniones sinapticas disminuye. Esto manifiesta que hay un paso de
una mayor determinación, como sucede en los animales, a una
indeterminación como sucede en el hombre, el cual se mueve en un
rango preciso de probabilidades de exocirosiss'_ Si la probabilid~d de
exocicosis hubiese sido igual a uno, no hubiera sido posible concluir que
en el funcionamiento del cerebro existen indeterminaciones capaces de
ser explicadas por la física cuánricasc,_
Todo esto va haciendo su hipótesis más verosímil. Sin embargo se
mantiene siempre a ese nivel de argumenración. La novedad que rr~ta de
ofrecer Eccles respecco a la reoría darwiniana original es el estudio del
comportamiento del cerebro como órgano relacionado con realidades
suprasensibles. Es decir, dependiente de los psicones, lo cual lo _prop~~e
fundamentándolo con la teoría cuántica. Intenta hacer una amculac1on
entre escas teorías científicas que cuentan accualmence con gran
aceptación, pero lo cieno es que codo se maneja a un nivel hipotético.
El mismo Eccles admite que esca hipótesis sobre el origen de la
conciencia no se encuentra al máximo nivel, propio del Horno sapiens
sapiens. Es decir, que aún no demuestra 1~ auro-co_nc_icn~ia ~ue constituye
la experiencia única de cada yo humano . ~sra h1pore_s1s ttene un mayor
poder explicativo en el origen de los mamíkros supenores. Por canto, se
erara de una explicación posible, quizá más convincente que aquellas que
nieoan una inrervención divina en la creación del espíritu humano, pero
cre;mos que no hace falta, siguiendo el rigor científico propio de las
ciencias experimentales, afirmar o negar la intervención de Dios. No
obstante, es importante considerarlo como elección mero.dológica -~ue
motive el fondo de la investigación como explicarnos en la 1ntroducc1on,
de ral modo que esca ciencia pueda acercarse a las áreas de sentido del
saber.
Argumentación basada en la experiencia de la unidad del yo
Eccles piensa que el alma humana es fruto de 1~ cr~aci~n. divina,- Se
parte de la base de que somos sujeros de expenenc'.a u_n1ca. Dicha
experiencia se unifica en el yo personal, de modo m1stenoso para la
neuroc1enc1a.
Los materialistas no logran dar una explicación de la unidad de
nuestra experiencia. Suelen atribuirla a la unidad genética o genoma
224

único existente en cada ser humano. Pero existen evidencias que
demuesrran lo contrario. Una de ellas es el fenómeno de «interferencia en
88
el desarrollo» definido por Waddingron • Esra interferencia consiste en
la variación que muestra el desarrollo del fe notipo del cerebro que es
bastante enigmático. Por ejemplo, en unos gemelos con idéntico
genoma, muestran un desarrollo del fenoripo del cerebro diferente. La
causa que generalmente se aduce a esto es la diversidad de experiencias
que recibe cada uno a lo largo de su vida, conburando su yo único. Pero
aún es insuficiente, pues por muy bruscos que sean los cambios, el yo
sigue siendo el mismo, incluso evocando recuerdos que persisten
concinuamence en la memoria desde el primer año de edad89 • Esto lleva a
pensar la insuficiencia de la base materialista para afirmar la unidad del yo
en el genoma, y en la recepción de experiencias que recibe cada persona
del ambiente. Por esca razón:

( .. ) no es posible otra explicaci6n; ni la unidad genética, con
su lotería fantásticamente imposible, ni la diferenciación
ambiental, que no determinan la unidad de un individuo, szrw
simplemenre la modifican. ?O
Los argumentos científicos que hacen pensar a Eccles que la
experiencia del yo es única arrancan de las obras escritas por el físico
norteamericano H. Srapp. Este realizó un trabajo donde sinceciza la
teoría del psicólogo William James y el físico W. Heisenberg. Dichas
obras se titulan: Quantum Propearties and the Brain-lvlind Connections
(199Jf y Mind, Matter, and Quantum Mechanics (1993/". Encuenrra en
ellas las razones que lo llevan a fundamentar el origen de la mente
humana en la creación divina, pues las reorías marerialiscas le parecen
insuficientes como vimos antes.
La afirmación de la unidad del yo había sido considerada por W.
3
Jame/ en su obra Principies of Psychology, utilizando técnicas de
introspección. James encendió que esrc método introspectivo es difícil y
falible. Además, aparentemente entendió que no era posible explicar la
relación entre la conciencia y el cerebro por medio de la física clásica9' .
En conclusión, la necesidad de admitir la creación divina la deriva de
las consideraciones hechas an reriormente.

( .. ) me veo obligado a atribuir la unidad del yo o alma a una
creación espiritual sobrenatural (..). Es La certeza del núcleo
225

�. d'rvz'dua¡·¿
, · a que tiene necesidad de una
1 ª d unte
interior de /.a m
«creación divina" ?.i
En resumen, admite la creación divina del alma humana, y en cierro
. . , que no es fruto solamente
de los .resultados
modo asegura una conv1cc1on
.
E
.
.
.
.
h
podido
conseou1r.
n este
científicos que gracias a sus invest1gac1ones a
o
sentido condividimos lo que Artigas dice al respecto:
la afirmación de /.as dimensiones espiritual~s de la persona no
depende del origen de su organismo. El organismo de cualquier
persona procede de una sol.a célul.a que, a su vez, procede de la
unión de un espermatozoide y un óvulo; este hecho ~s seguro, pero_
J
h, no puede extraerse ninguna consecuencui, nt· favorable
ae a t
¡ ml
contraria, acerca de la espiritualidad humana. Lo rmsm~ v~ e_ en e
caso de las teorías evolucionistas científicas que, po_r _1rzn:zpro~ no
pueden llegar a las cuestiones que se refieren ,1 la espmtualrdad.
Eccles suministra nuevas luces en la cuestión del origen del cuerp~,
ero las dificultades para explicar el origen de! alma ~revaleccn. ~ec1r
p
l I a ha emergido de la materia por medio de pS1cones _que arnvan
que e a m
.
d
, 1
de una
dendrones nos parece una hipóres1s au az pero aun eJOS
demosrración cierra.
VI. Síntesis conclusiva

Las evidencias aducidas por Eccles en la defensa de su tesis dualista
interacciorzista están enfocadas sobre rodo en el experimento de lo~ _icrdos
.
.
·
,c
d an a co nocer la cvocac1on
voluntarios. Escas expenenc1as
c1enrmcas
0· h·e
actividades neuronales en determinadas zonas de la neoconcza. . ic i ,1
· da des¿~\.: e1pu11co de visea uc
. 'd d posee una narnralez.a .inderermina
act1v1 a
•
··
i ¡ , b ·o
la física. Tal indeterminación derecrada en los r~1cros1ti~s e e _ccre, t
,
ada por --lemenros menrales llamados ps1cones. Estos accuanan
sena caus
"
e
'61
or medio de un campo de probabilidad cuyo e1ecco es po~1 e
P
•f'.
por n1edio dd comporr:imiento de los poccnc1:1lcs
cuanm1car

postsinápricos.
La dualidad menee-cerebro le llc\'.1 a conjernrar l.1 ,1penura dt:
módulos corticales inreractu,rndo con d Mundo 2 en l.1 7.ona morora que
envía los impulsos eléctricos por mc&lt;lio &lt;le las fibras efercrm:s que v.111
22(,

hacia los músculos. Hace un análisis derallado del f~nórneno de
exocirosis a nivel sináptico par.1 dcmosrr.u qut l., ky Je conservación de
la energía no queda violada cuando los módulos o columnas corricaks
interactúan con el Mundo 2.
También da onas rawnes .1 fovor del inreraccionisrno. Tal es por
ejemplo, el fenómeno de anticipación, para explicar el tiempo mere d
deseo de moverse y el movimiento deccuado de hecho. Respecto al
experimento de arención sigue el mismo ,1nálisis a nivel microscópico
idenrificando la zona del hemisferio dominante como el lugar donde se
llevaría a cabo la interacción con el \,fondo 2.
De este modo, nos muesrr;1 Ecclcs b exlS[enoa de accividade~
superiores del ser humano en las zonas de la coneza cercbr.1l. Esto nos
amplia el horizonrc de la experiencia comtín de los acros ht1manos mJs
altos.

Es cierro que Eccles admire la trascendencia de la menre humana
según la hipótesis interaccionista, que nosotros juzgamos insu~cienre. No
obstante, nos pone en camino de entrar en diálogo con Lis modernas
ciencias cognitivas, las cuales adolecen de una base ontológica madura,
como la que ha desarrollado el comismo-arisrorelismo.
En nuesrra opinión, la teoría de Eccles abre el campo de la
experiencia para buscar explicaciones científicas acerca de la menee
humana. Sus resultados alcanzan un grado de cerreza muy airo en esre
nivel típico de la ciencia experimental. Es decir, en el nivel predicamenral
según la terminología aristotélica. Sin embargo, es menos completa en
cuanto que los aspectos trascendentales, como es el caso de la menre
humana considerada en sí misma, son de menor valor. No obstante,
pensamos que esto no quira valor a las conclusiones que alcanza su teoría
sobre la menee.
Si bien Eccles se considera filósofo, pues toca cuestiones que van
más allá de la ciencia, debemos decir que sus reflexiones tienen una
enorme dependencia de la neurociencia. Esto se nota sobre rodo en la
peculiaridad de sus razonamientos, es decir, a las cuestiones más radicales
suele concesrar con la convicción de que aquello es un misterio, dejando
ver que las explicaciones aportadas por la ciencia experimenral dejan aún
abiertas muchas preguntas, que solo pueden ser contestadas por orro ripo
de racionalidad que no restrinja la realidad a un determinado aspecro,
227

�como sucede con las ciencias paniculares. Esta actitud de aperrura al
misterio nos parece más honesta que negar en nombre de la ciencia,
como hacen las corrientes materialistas, una realidad como es la menee
humana con sus características peculiares, que no puede ser demostrada
por ella.
Eccles muestra una notable motivación de fondo en su labor
incelecrual: la fe religiosa. Creemos que son más imponantes las
motivaciones implícitas utilizadas por Eccles en sus investigaciones que
las conjeturas y conclusiones a las que llega. Es decir, presupone una
existencia de una realidad espiritual que defiende desde la ciencia
neurofisiológica como algo no contradictorio con su mécodo y sus
conclusiones. De este modo debemos decir con Ecdes que negar el
espíriru'es ante todo una posición ideológica más que científica.

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Cfr. la. palabras de Juan Pablo 11 en las cuaks hace ver esw ncce idad lnseg11a111e11t1 di
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24

crr. ECCLES. J. .. Come /'io,... op cit., ~ecc. 1.1 dond.: cita un párrafo de la publicación :
POPPER. K. R.. 011 1he 1'1u:OI)' of 1he Oh.ws.1·i1·e Mind. &lt;1/\k1en de · XIV ln t' rn ationakn
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~• Cfr. lhid1m1

.
- , A., L 'asimmetria del cervello nezd vertebn1t1
V II ngara
G &amp; B'1sa1.1.::i.
1
. ,
'
:•
997
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[Traducción
iraliana
e
,l rev1 ca
febbra10, 1
, PP· -

~ .ª or
Le Sc1enze,

:~ Cfr. /h1de111. pr.:facio,

Scientific American).

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d 'i.l , al ·spaiiol cuando son c11ado,
1 d' dos ·n naliano los h.:mos trn uc1 l
e:
4 Los textos de Ecc e~ e lla
'
·1
11os h.:chus cun ciias de otros autor.:~.
en el cuapo d.: la tesis. De modo ~na og.;. &lt;:1
- /lo la cual es una traducción dd onginal:
• tilizamo la edición nahana L ,o e , .rno cene

c,

h·

Br,au'. . . . e

The Sel/ Glld irs
1" con/ro/fo ¡{
Utilizamos la ed1c1on ital iana ome to
d ·l ori2inal : f/oll' 1he Se/f co111rols ,1s Bram.
"
~
-1
7 Cfr. ECCLE . J C.. (ome / 'in .. . op. cll. pp. 39-)

~

ECCLE . J. .. Come 1'io ... op

CII ·

10

cerwllo la cual

l'S

una traducción

:•, Ver por c_¡cmplo d capítulo J de ~u lihro Come/ 'io
a otros au1ores tk esta lilosolia.
En ingles el túrnino es So11/
11 cr por ejemplo la sección
identi li rnndo el uno con el otro.

0¡ 1

et / .

donde da : u upm ión re,pec10

10

2.()

Je 1h11/e111 donde s.: dnate entre usar

a/1110 o .rn

31

En inglés el termino es Sel/ 1\1.: uso del yo puede not;irsl· : a d..:sdl· los ti11do, di: sus
principales nhras .

r- -to

/b1dem. p. -1 1.

9

SI/O

:x Así. por ejemplo sugicr.: Eccks a H 13unge utililar otro rénrnno mas adceuado ni
nin 11:rialismo. Cfr. Come 1·w ... op. el/,. p. 1J 1: .. 11 pro f. (;arrido 111i ila follo notare L·he M.
13ungc ha lllili1.1ato il 1crminc c&lt;psicon.:)) nd suo lihro 7'/ic• ,\/111d-lJod\· l'roh/em (Pcrgarnc",n.
11)80). La sua ctimologia t: dcscrilla a pagina 37 Tu11avia. e sbagliato uttl111arc íl tl'nni nc
«psiconc,, (dal greco f//lJXl' m111 i111a1) o &lt;espirito»} pcr ugn, si~1c1na ncr\'0So plas11co ( Bungc.
1980 p. 56). secundo un princ1p10 puramcnt.: material isla ()ue l che !&gt;ene a l.lungc un 1cr1111 11e
che dai1 i dal greco ll'Aaaw.;o,,· («che puó cs~en: modcllaton) e che po1rchb..: ess..:r.:
&lt;c pbstone&gt;i l'crtnnlo 1!1rnge do1r.:bl'&gt;c soslilllire &lt;&lt;p:ieon..:» con c(p laslonc&gt;&gt; e las..:iarc il knnin..:
"PSil·onci&gt; pa ruso puram..:ntc mc111ale propnstu in q11..:sta s.:dc."

11

/bidem.

l~n inglés .:l 1~n11ino es Co11.1·c1ou.1·111•.1.1

11 /bldem. p. ➔ 5.

lJ. · Th l. q. 79. ;1.8. sed runlr~ -.. ( __ )Ratio i.:r_l!\l el 111t,llec1 u, L'l lllL'l1, ,unt 1111.i p111L·111i.1"
1
' /11 / Se11tent1arr1111 //l. q. 1. a.J. rc,p. 1. "1\ n1ma eni111 ..:,1na1ur;11rs111, rn1p1m,. qt1od p..:1

1'

1psam 111111e111r. rt da1 ,ihi cs,L' nalurnle. el :--up ·r hoi.: h;1het prnpn:I', opn,11 1unc,··

/brdem .
11 /brdem. p. 46.
14

!bule111.

1\

Ibídem. p. --17 ,

10

Ibídem .
lb1dem .

1

le, Cl'r. • , T/1 l. 4. 75. a 2 ri.:,¡,. "lpsum 1µ11ur 1111.:lkcl uak pr111c:1p111 111. q11od d1c1111r 111.:11, 1.:I
intl'lk-c111s. hahL·l opera11011c111 pi:r ,r. ,ui 1w11 ,111111m1111c.11 L·mr11s 0'tl11I .11111.:m ¡ 1lle,1 p.:r si:
operari. ni :i 1110d per ·e suh,1,t1t ··
17

/Je .\falo. q. lfi. a. l. ad c.¡uin1um. "( l 11111111&lt;1 rompara11ir ad i.:11rp11, dupl1cill'! , l 11,, lllod11111
fimna: CI . ic s¡11n111.1· (quod cst eorpu, arrc11111} flllll ,SI lllt".!111111 !lit 'r ,llllllldlll el l'Cllplh
1111&gt;.111111 krrc.,1re. ,cJ 1mmcdia1e 11111111r111n11ur" (1 a 1raJ11ü•1¡'111 L'' 1111..:,tra)

13

lbidem. p. 50.
¡Q Ibídem .

11

S 7h. l. q. 36. a. l rcsp.: ··¡ ... } :--;¡¡¡n IHlill&lt;'ll ,p1r1l11 . 111 rcht,, rnrporc1,. 11np11I w11rn1
quandam el mo11onL'nl s1gn 1licarr 11 tk111r. 11am llatum et 1cntu111 ,p1r1111n11101111na1m1, ..

232

23 :\

�ECCLES. J. C.. Come /ºio... op cit. , p. 85.
Cfr.
ECCLES. J. C.. L "io e il s110 cervello, Armando. Roma 1981. vol. 2. p.281.
41
42 Por ejemplo en ECCLES. J. C .. Come /"io.. , op. cit. dedica el cap. 3 para analizar los
puntos de vista de autores corno por ejemplo: Changeux. Cricke e Koch. Dennett. Edelman.

40

Searle. Sperry. l lodgson. Pcnrose y Stapp.
•l ECCLES. J. C.. Come /'lo. ., op. cit. secc. 3.6.
44 PENROSE. R.. The Emperor's Xew Mind. Concerning Comp11ters, .\/inds. and the Lows of
Physics. Oxford University Prcss. Oxford 1989. (trad. it. di L. S0s10. /,a meme n11ova
de// 'impera/ore, Rizzoli. Milano 1992).
45 SEARLE. J. R.. The Rediscove,y ofthe .\find. MIT Pn:ss. Cambridge MA 1992.

1

l'CC!
-.
. E.
·S. J. C.. Comt! /'10 . º/1•= Cfr. lbidem. p. 1-17.
•·' c1·r. /b1de111. St'CC. 6. 1.
~ Cfr. lb1de111. sece. 8.7.
•'e.
· Ir. /bide111. secc. 4.-1.
•

S. Th l. q. 36. a. l ad primum: ..(...) Quia nomine spiritus significatur immaterialitas divinac
substantiae, spiritus enirn corporcus 111visibilis est. et parum habct de materia: undc omnibus
substantiis immaterialibus et invisibilibus hoc nomen attribuirnus:·
;9

00

cll.. ~cci:.

10.2.

Cfr. lbide111 scec. .¡ 7.

º' Cfr. Ibídem scec. 3. 12.
08

ECCLES
· •J.C.. Come /'10 . op. cu.. p. 207
.
.
La conm1surotomia consiste cn la partición d, 1 • • • •• . •
umdos por el cuerpo callo~o para controlar ~ e:. os humskn~is mayor ) menor di:l ccn:bro
estos pacientes es una especi' dt'
. .orr:ia~ gra\'eS de epilepsia. El ckcto observado en
·
' ·
e:
conc1cnc1a aislad::i di\ersa d. la
Id
7~gra
percibir
los
objetos
pero
no
pucde
nombrarlos.'.
i: ' norma
onde el cnli:rmo
1

~

ECCLES. J. C. &amp; POPPER. K.. /. ·¡0 e .. op cit.. p. 455_
71

Posición típica de la teoría materialista de la identidad de Fcigl a la cual trata Ecc!es de
rnntcstar con el 111teraccio11ismo dualista. Cfr. ECCLES. J. C.. Come l 'io. .. op. cit.. sccc.

Cfr. lb1dem. pp. 455--156.
,: Cfr. lb1dem. p. 452.

IJ.4.
Así lo considera, entre otros: ARTIGAS. M.. La 111teligibil1dad de la nawra/e;a. EUNSA.
Pamplona 1994. pp. 462-463: "Pero el dinamismo de la persona es unitario y. por tanto. d
problema de la interacción entre lo espiritual y lo material responde a un planteamiento
equivocado. En efecto, supone de algún modo que en la persona humana existen dos
realidades diferentes que interactúan de modo exterior. lo cual no corrcspond..: a la realidad.
46 BASTI, G.. // rapporto mente-corpo ne/la filosofw e ne/la .scien;a, ESD, Bologna 1991.

:: Cfr. ECCLES. J. C.. Come 1·10 ... op. cit.. p. 170.
. .. p. 316-320.
, Cfr. ECCLES. J. C. &amp; POPPER • K·• ¡• ..10 e .. op. cu
1
Cfr. Ibídem. p. 456.

•&amp;

47

capitulo 2. pp. 23-6 l.
•~ ECCLES. J. C.. fome/ 'w . . op cit. sccc 1 2.

°

1

Cfr. lb1dem. sccc. 6.1
11 /b1dem. p. 11 O.
51 Cfr ECCLES. J. C. &amp; POPPER. K.. L '10 e ... op cll .. pp. 292-298 y pp. -143-449.
ii Cfr. NO13ACK CI !. &amp; DEMAREST R.. Sistema nervioso lwmano 1:1111domentos di•
neurobiología. McGraw-1lit!. Mb:it:o 1975. p. 343: ··Cada rnlunma de neuronas
elcctrotisiológ1camente definida. puede ser eonsidcrada como el último demento tk la
parcelación o división cortical. La~ columnas no son sólo ~imples arreglos geométricos. sino
que constituyen compil:jos cclulan:s y de circuitos neuronales más funcional que
anatómicamcnh: aparentes: difieren en tamatio. ) aunque una columna individual puede tem:r
una definición lisio lógica muy clara. en sentido am1tómico gcncr.1lmenh: se traslapa o imbrica
con otras columnas."
1" E\ una palabra griega que signi1"1ca árhol.
'1

1' 1

'°

F~;~;d;y

Cfr. lb1dem. secc. ¡ 0.9
82

fbidem.

83

lbidem. p. 143.

84

lbidem.

Cfr. lh1dem. sccc. 5.5.
11¡1 c t1

•

.

'

Cfr. Ibídem. secc. ¡0.2.

ECC! .ES. J C., Come l 'w . . Ofl e// . p. 129.

Cfr. Jbidem. sccc. 1.2
El"CLES. .l. C. &amp; POPPLR. K.. /. ·", t'

ECCLES. J. C.. Come I 'io.... op. cit.. p. 212.
Algunas referencias apologcticas a fa\'or de 1
.. .
limitaciones de la teoría darw1111s1 . ,
d
. ~ espmtualidad humana. que dejan ver las
S L .¡
ª
&gt; neo- arwmma de la evolución ·o
·
¡
. ... ngels. apes &amp; men. Sherwood Sugd &amp; C
.
s n por e1cmp u: JAKI.
'? La fil
" .
. . .
en
ompany Pubhshers. La Salle. lllinois 1983
t ogi:nes1s o b1ogcnes1s la propuso por primera ve E
.
como ley fundamental de la biogénetica Se ún .
z ·rnst Haeckel. También se conoce
(desarrollo del individuo de una cspec·~) gl ;ra _ha) _un parah:lismo entre la ontogénesis
especie). Como la ontogenia recapitula ia fiio a .' ornes1s (desarrollo de la correspondiente
asimismo «teoría de la ;ccapitulacióm,. Cfr.
fundam~nta,l ~1o~enéti:a es llamada
so Cfr ECCLES
,.
. J.• op. ctt.. ,oz 81ogene11ca. p. 346.
·
•J.C.. Come l 10... M.
cit. ' secc• 7' 5•
SI
,.
,8

86

Cfr. lb1dem. ~ccc. 5.2.
17 Cfr. /b1dem. secc 4.4.
~

crir. scce1on
., Q.O.

77

ss EStas serian
. entre l /4 y l /3. Cfr. /bidem p 146

1''

1

lb

p. 282

87

Cfr. lb1dem. secc. 7.5.

88

Cfr. lbidem. p. 21 ¡

89

Cfr. lbidem.

90

Cfr. lbidem.

235

�~1 fr. Jbidem. secc. 3.12.
9

Cfr. fbidem. sccc. 3.13.
_ . _ 1_ . _ tnnn a l k!.'.c.:i . pero 111a, b1..:11
~
. .,
1· 1110 l1losotin1 ·. r.1 ulll '
,n \V Jame es lOno..:ido por su pragnm ,~
1 _· 1· .. . on ·, ¡1~1..: ilógica,. pue~ en cl lonuo
·
., 1• . . , 1 ·uanw a a~ ap 1c,K I l . .
~
. 1 • .
·u prae.matismo es metouo ng1rn c1 " .
·wdo lo rc:a "~ r11~
~
•¡
r , ll[llfl,la I íU!l ~-1·llrtlll). l ·I ll ·ma hl·e..:11:11111
~
jj' 11 ·
sostiene más b1.::n una ti uso ta c:1 . . . . . • . 1-: l· RR1\ rl ·.R. J.. o¡1 cu . \O/. Jc1111eI , ,am
cional· en ·1odo lo real es pragmnurn . l ~- . -Í ·Jia R1 ·llp I omo XII l. \1adnd l 'J89. p.
También cfr. la vol James 11"1/liam. Gran . 111.:11: ll[l&lt;.:
• •
;

07 .
º~ Cfr. /bidem. se c. 3.12 y 3.13.

º' Cfr. /bidem .
~0

G

M / rntelr(;tb1/rd(ld op c11. p. -t69.
- 1.
ARTl A.. •· ·ª
,
_ .oto
. 011.1tz,i
.. rno . tradncc ion.;s al 1la 1:.ino.
·a
lilosútica
·
'
l
~1 e indican las obra, con re C\ancr
·1 .,·
el ·1rtículo lo · tntroducimns para úar
.
1
•
no fueron ull t/aull~ en
.
A\nunos ~e los tttu os. aunqu1:
_. .,. 1,., No .ponenm,
d c1cm:o ,1&lt;.:• la ~
1
1
_. , "'
¡- l I nb·i¡o her 10 por e_ c. ·
.
un; panorámica m~s amp ta t_c tr, '· .
I· " .. ue se cuentan alr1:dcdor dc 180 t\\u 1ns
.
.
,
.
ni
;d·
1
cas
pm:s
seria
demasiado
M:::º·
~;¡
&lt;t
pu bl 1cac101H:s ~
·
di tinws .

EL COMPROMISO DEL FILÓSOFO E
U FILOSOFAR EXISTE CIAL
Dra. Matilde Isab el García Losada '
Buen os Aires. Argrntina

os proponemos mostrar de qué modo I compromiso del filósofo
en un filosofar existencial, ha de ir hilando los diversos remas de un
pensar que se nos muestra desenvolviéndose de un modo sinuoso. A ral
efecto, en lo que sigue se ha de considerar el despliegue del filosofar de
Adolfo Menéndez amarl. En el constante ahondamienro en el pensar
de Adolfo Menéndez Samarl, hemos de recurrir, una vez más, a la
consulta de las fuentes primarias, es decir, a la Obra misma del auror qu
nos ocupa. Así mismo, hemos de ofrecer textos que consideramos
relevantes, significativos de entre su producción.
El método que se sigue, o mejor, que continuamos siguiendo, es el
que resulta de la correlación de dos criterios: el histórico genético y el
sistemático. Y esto es así, porque se considera a un pensar en su
de envolvimiento. En efecto, el criterio histórico-genético analiza al
pensamienro desde un punto de vista dinámico, es decir, desde la
perspectiva de un pensar en desarrollo. El criterio sistemático atiende a la
unidad, virtual, latente, de la obra de un auror o aurores. Unidad, que en
el despliegue del pensar de un autor no siempre es explícita~.
La hilación en el desenvolvimiento del pensar -un pensar
sinuoso-, hilación a veces implícita, y, otras veces explícita, ha
de ir surgiendo, iluminándose, y mostrándose también , a través
de los texros mismo del autor mexicano que hemo elegido
para ofrecer, desde él, el rema que nos ocupa. Dicha hilación ha
de ir ofreciendo, acaso de un modo implícito, latente, el
236

237

�e
compromiso d e l f ·11,oso10
en e I desarrollo de su pensar
existencial.
iQué temas, que cuestiones, se han de ir hilando, vinculando?
La filosofía, el filósofo, y remas caracrerísricos de un _filosofar
exiscencial v. gr. : El hombre, Dios, el e~isrir -o si _queremos, l_a v1d_a- Y la
muerce, y la cuestión, el tema, que consideramos, '.ncegra, e~ ilummance,
abarcador, en un filosofar existencial: El compromiso del filosofo._
,
Adolfo Menéndez Samará ha asumido a la fdosof1a
existencial como modo de expresión de su propia ~ecesi~ad
vital: "Debo cumplir conmigo"'. Desde un filoso,far _ex1srenc1al,
desde una filosofía vívida, encarnada y en los rerm1nos de ella

ha de desplegar su pensar.
la filosofía puede definirse una vez que se La ha
vivido, que se ha tenido su vivencia, aunque partiendo de

la subjetividad personal.
Considera Adolfo Menéndez Samari que: "El filósofo como
arnante de la sabiduría ha dejado de ser el descubridor para ser el
inventor (el subrayado es n_uescro) o creador, situ~ri~n que se
acerca a la actitud poética". Seguir el desenvolv1m1en ro del
pensar de Adolfo Menéndez Samará, nos lleva ~-desracar el co_n~
cálido y directo que advenimos en su expresion, en s_u dec_1r.
Quere~os hacer notar que la acritud filosófica existencial.
encarnada desde la cual nuestro autor desenvuelve su pens~~ :s
ritud desde la cual se acerca -y desde una vision
un a ac
9
integradora- a la acrimd del poeta.
Hace notar que hay pens:idores que han dedicado su
atención a la vida y a la muerte -a Dios-; y que al p~nsar a
dichas cuestiones -al pensar la vida y la muerte- las de_sz~1tr1L1zan
-el remarcado es nuestro-. Si piensan en Dios lo desdeifican -los
10
ascetas, Santo Tomás de Aquino- • Señab Adolfo Menéndez
Samará que:

,
Cuando se interroga a un poeta la causa de este fenomeno antedicho- tan frecuente, responde: 'EL filósofo con su_s rczz~nes
destruye a Lo imtzonabLe' (lo que no se puede raoonal'.z~r,
agregamos nosotros). la razón -agrega el. poeta- es la umca
culpable de semejantes err~res: La vida se ~1v_e,. en la. ~nuerte_se_
vive eL acto de morir, a Dios se lo adora ... Vivir, monr, ado,a,
-como un acto de Je amando- y creer son cosas que no p11ede11
238

racionalizarse; En c~mb;o -a?rega el poeta- un f oema encierra
esos y otros hechos mas, pero sin usar de la lógica' .
Y nos advierte Adolfo Menéndez Samará lo siguiente: "el
poeta habla de dos Lóu;cas
enl'rentando
a La... razon,
'
ó
J'
e¡
irracionalismo de su acto creador "12•
.. _Co~sideramos que en Adolfo Menéndez Samará hay una
v_1s~on integradora de la fi losofía respecto de la poesía. El
filosofo y el poeta asumen actitudes cercanas: Así concibe a la
acritud filos_ófica y _la acritud poética. Dios y el hombre, el
h_ombre y Dios han sido cuestiones "inaplazables" -latentes 110
siempre explícitas- a las que le ha urgido constantem~nte
responder a tr~vés del desenvolvimiento de su pensar.
M, problema es clarísimo -dice Adolfo Menéndez
Sa~ará- pretendo superar mi iniciación idealista que hace de
D10s una suma de los valores de la cultura, sin dar de bruces en
la p_oslción contraria el realismo que lo 'desdeifica' con
predzcados y pseudodemostraciones. Esto ya se había traslucido
en mi libro Fanatismo y Jvfisticisrno".
Acaso, desde su :icricud cercana a la del poeta, Adolfo
Mené_n?ez Samará busque, aspire a no desvitalizar a Dios, a no
desdeif1carlo. Es que a Dios se lo vive, y más aún, así, vívido
se lo adora, según Samará. No quiere el filósofo, un Dios en sí
desvinculado del existente al que sólo lo uniese la fe.
'
Desde una actitud f'.losófica exisrencial, en un sc:nrido amplio, en y
desde un tono que he calificado como cálido y directo, Adolfo Menén&lt;lez
Samará desenvuelve un pensar en que hay cuestiones que en v desde un
modo de. p~esencia latente, son constantes, permanentes &gt;. ,que en su
desenvolv1mienco se profundizan. Esras cuestiones son -insistimos-, Dios
y el hombre.
Cuestiones, temas de un filosofar existencial -entre otros-, como la
vida, o si queremos, el existir, l.i muene, ti compromiso del LJ!ósofo r d
filosofar como compromiso. Tein.is que estfo prc:srnrcs de un mo&lt;lo -- en
m~s o ~n menos- explícito a rravés del desenvolvimiemo del prn~.ir
ex1stenc1al de A. Menéndez Samará. Así se expresa:
En realidad, todos mis afanes filosóficos dcsemhornn kl
resaltado es nuestro) en dos problcmm i11apl,1zaUeJ, /),os J' el
hombre como ente colect111o' ·.
·

�En efecto, en Adolfo Mcné11Jc1. Sam.ir.í, aJcm,i~ '-k L)i us,
··
, r..
una cucsr1on
permanente, 1a\ln
l , ,,,
~- cl tema Jcl ho mbre
cons ider.1do como colec1ivid.1d. E.I hombre, el , c_x im.:ine n
rernarizado, "no como individuo, 110 co mo 1111 _Yº sino con: 0 wi
'nosotros' 0 como lo dc 11 ominr1 1'v!artí11 Bu her -dice A. Mu1cnJcz
,,, 1,
Sanurá- : 'La esfera del enrre .
,
Y concint.'1a diciendo AJolfo Mrnl'.ndez. Samara :
.
1
E n el 'nosotros', e11 el 'mtre' eL indzi id110 se dil11yl'.
.n·
desaparece, en una n 11 eva mregoría rzntroflddgicr1-metaJmw.
No se tratrt de La suma de dos o mrís 111d1v1dtioS que rll'r0]'//1 el
total 'nosotros; tr1mpoco se trata de un 'nosotros 'que se
constifliJI' como relr1ción entre el ),~' y el 'ní '; no es P~S1ble
concebir el 'nosotros' como 11nr1 espene de entes que coe.\1sten,
porque están reunidos en eL mundo _enfren:rindosc ''. éstl' co'.nº,
objeto; mucho menos es posible explicar e'. nosotros por un tu
frente a 'mi', porque también lo convertimos en o~¡eto, de n11,

como sujeto .
aucor lo establece con
Adviértase que según
insistencia:
El hombre -el existente- como yo, está onrológicamente
constituido como 'nosotros'; si no fuese (ISÍ, no podría ser
pafectible ni comunicar en el diálogo su perfe_ctibilidad; el
conocimiento es para ser comunicado; nos comumcam_os por~ue
conocemos y somos perfectibles; el 'tu' ll quien comunt_co esta en
·
tanto que sólo por eso puedo comunicarle
m1, en
. d mt.
perfectibilidad; el tú me contiene porque entten e mi
•
. • 1/,
comumcac1on .
El hombre ha sido un problema "inaplazable" ~ara Adolfo
Menéndez Samará, y también lo ha sido Dios. Ya hemos dicho en orro
lugar", que los filósofos que en algún ~1ome_nro del ~esarrollo d~ ,su
pensar han encontrado en la filosofía ex1stenc1al una v1a de expres1on,
·
· ·
ternas , como permanente el
tienen
enue sus pro 61emas, cues[lones,
problema de Dios, sea para afirmarlo, sea para negarlo •
.
Menéndez Samará ha desplegado su pensar existencial como actitud
existencial, en cuanro vívida, encarnada, más que corno un pensar
240

existencial teóricamente fundado. Su filosofa r, su pensar es existencial en
un senr1'do amp¡·10 ig.
Llegados aq uí, podemos preguntarnos desde A. Menéndez
Samará, ¿qué fi losofía existencial es la que ha desplegado,
dese nvuel to? Y nos respondemos desde su misma expresión:
Si ha de sostenerse un existencialismo - nosotros
pre ferirnos la denom inación de filosofía existenciaL- Mno
puede ser individualista, sino aquél que postule un
verdadero humanismo, es decir, una comunidad de
hombres libres en su existencia dentro del ámbito de esa
estructu ra que !Lamamos sociedal0 •

En la línea del pensar exis tencial es a Gabriel Marce! a
quie n reco noce Adolfo Menén dez Samará como el principal
representa n te d e esa corriente del pensar filosófico europeo.
Destacamos Asimismo que Adolfo Menéndez Sarnará qu iere un
"auténtico existencialismo", el que piensa al existente con
"hondura y sen tido humano" al modo de Miguel de Unamuno,
filósofo a quien A. Mené n dez Sarnará prefie re más que a M.
Heidegger - a quie n reconoce a la sombra de Soren
Kier kegaard"'.
H ace notar A. Me néndez Samará que Martín Heidegger
e nvue lve su pensa r "en un esoterismo presuntuoso y varío,,.,!_ Así
se expresa:
AqueLla frase de que eL ser del hombre es un ser pam La
muerte, es de una evidencia... (los pun tos suspensivos son del
texro de Samará) evidentísima. 'Sein zum tode ',formula
Heidegger, guiñando Los ojos despectivamente a La humanidad
estulta, pues cree que descubrió una verdad antes inexpresada;
ser-para-La-muerte, escribe eL de Friburgo, envolviendo su dicho
en un esoterismo presuntuoso y vacío; por mi parte prefiero leer a
Máximo Gorki o a Miguel de Unamuno sobre ese tema, que a
Heidegger, aquellos dicen con más hondura y sentido
humano - auténtico existencialismo- que el alemán" 13
Llegados aq u í querernos resal ta r lo siguiente:
La filosofía existencial 1' o "el existencialismo" -según lo
deno mina Adolfo Menéndez Samará- 'ha tenido un gran éxito
entre Los de habla española. Sin embargo, -señala- es de esperarse
241

�. .
'da tradicional España vuelva por sus fueros,
que Ida vre;_a,d q1;ler~duÍteraciones históricas y demagógicas, que pdor
pero espo1a a
, .
u salvación está en resguar ar
.r:
Hispanoamenca s
lo que se re;.ere a.
_
leyenda indígena y poner
su tradición colonia~ espanola, ~ne_ra~su arte y filosofía desligados
los º'J·os en sus propias fuerzas acien o
.
.is
.
, .
las germano sa;onas •
de influencias exotrcas, com~
f
.
· ¡ le ha posibilirado
.
filoso ar existencia ,
Cabe ad vertir que su
,
1 hombre concreto, a la
, d
Samara pensar a
, .
a Ado lfo Me nen ez
¿·
· ón meraf1s1ca
.
remos destacar su imens1
persona concreta, si que I
.
¡ y también, pensarla,
desde o universa •
.
d
1
y pensar a, en Y
.
comunidad sicua a
. ¡
anro inserta en una
iluminar a, en cu
N
f'I' ofo que ha desenvuelto a
.
¡ enre
uestro 1 os
,
h
espacio-ternpora m . ·
. d -encarnada, vívida- a
la filosofía exisrenc1al como acr1ru
f' .
,
d d !I
inquietud mera ISlCa.
desplegado es e e a su
resarlo -expresión en la que su
El desarrollar s~ pensar,f~~P
ha rnoscrado constante Y
.
d
·
cial meca is1ca se
.
inqu1ecu existen
,
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d
para
nuestro
1
o
latente- h a signi ica O ·
f·¡ · f _ Lo que ha
h mbre como existente y corno 1 oso o . .
. ¡n lh
-como o
, .
¡· con su "desuno socia •
·
e
ernpo
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sido, a 1 mismo , 1
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, d Sarnara a rraves e
. l
Menen
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., '
desde un filosofar existencia , en _un
desde su expres1on, en y
1· . o muestra su compromiso
,
menos exp 1c1t ,
.
modo en mas o en
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.
persona
y
como
f
como existente, com 0
l
fºlosofar ese su filoso ar
.
al desenvo ver su i
,
.
t1empo, muestra que
1iso· ·qué compromiso nos
se despliega también como co¿m.proln co;np&lt; ro miso que Adolfo
~ y se respon e. e
¡
l
preguncamos.
,
.d
filósofo y desde e cua
Menéndez Samara ha asum1 o corno
desenvuelve su filosofar.
·
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Querernos i nsisrir en. el cornpr_o,rn1s0 e es una de las
.
f
compromiso. Cuesuon qu
filoso ar corno .
f'
.
. l que nos inter~sa ahondar.
.
d I f \oso 1a ex1srenc1a Y
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.
del filósofo ya ha sido tratado. por
El tema del co'.11prom 1sol
bl "
promiso" desde su misma
i1 11
inemos e voca o com
nosocros . 28 urn
. "
bl1·gación contraída, empeno,
, ! '
s· "ornprom1so es 0 . ¡ fl 'sofo a cravés de su
et1mo og1a • 1 c
- d
b preguntarse si e l o
fe empena a, ca e
- d
desarrollar un pensar
h empena o en
'
filosofar acaso no se ad
1
mo expresión de su ser
honrado, probo, que se esenvue va co
como libertad.
242

Ir hilando el desarrollo del pensar del filósofo comprometido
reconocible en Adolfo Menéndez Samará, nos ofrece la cuestión
metafísica de un modo permanente. En efecto, seguir el
desenvolvimiento del filosofar de Menéndez Samará, que ha sido una
persona, hombre, inquieto, es decir, atendiendo a la etimología latina
("inquietatio-onis" ="inquietud, agitación"; además el verbo; "inquietoas-are" (a) ="inquietar, turbar"-) no-quieto, agitado, en orden a la
cuestión del Ser, del Fundamento, permite mostrar qué modo ha
asumido en este autor, el despliegue de su inquietud metafísica.
Inquietud que rarifica el pensar existencial que como -actitud- vital,
encarnada presenta en Adolfo Menéndez Samará un desenvolvimiento
de sesgos propios y que se proyecta en el orden práctico. Desde el
desenvolvimiento de su pensar en el plano metafísico, si bien no es un
desenvolvimiento sistemático, dicho pensar se proyecta en el plano
practico, el antropológico-social.
Ir hilando los temas que se nos han aparecido -a veces implícitos,
otras explícitos- de un modo constante, latente, en nuestra indagación
del despliegue del filosofar existencial de Samará, que hemos mostrado en
su desenvolvimiento también a través de sus textos significativos, nos ha
posibilitado advenir en él al hombre, a la persona y al filósofo
comprometido y a su quehacer filosófico como compromiso. En efecro,
si bien el tema del compromiso del filósofo y su quehacer comprometido
no se nos ofrece con amplios desarrollos; el rema del compromiso del
filósofo está encamado y m;is aún entrañado en el pensar de Adolfo
Menéndez Samará -quien insistimos, para la auténtica filosofía existencial
pide hondura y sentido humano-. Cabe remarcar lo siguienre. En el
despliegue de su filosofar es reconocible su compromiso como filósofo y
su quehacer filosófico encarnado, y más aún entrañado.
Menester y precisión del Ser no tiene punto final sino varios
suspensivos, porque tengo el propósito de hacer la segunda. parte
algtin día; no importa que también la escriba con premura o
intranquilidad, debo cumplir conmigo, que es al mismo tiempo
cumplir con mi destino saciar .

Menester y Precisión del Ser. He aquí si nos derenem os en el
título de uno de los libros de Adolfo Mcnéndez Samar:í, cómo
él expresa lo que es uno de sus problemas en los que
desemb oca n codos los dem:ís: el Ser. Mencm.:r y Precisión,
necesidad del Ser y de prec isa rlo, de hace rl o prec iso. He :1qu{,
2/43

�. r1e-¡ oso, fico de Menén&lt;lcz
h.
en el itinerar10
d
más que u n
ico.
. d l despl iegue de su filosofar, e
Samará. Acaso el le1v-rnouv e .
·¡ , f
comprorne(ldo.
1,
ese que h acer f t oso ico
. logi'a de los vocablos
.
1
1 d es d e 1a enmo
Nos inreresa 1acer uz
.
seleccionamos por su
"Menester". Enrre sus acepciones
. .
"la falca v
s destacar la s1gu1enrc: ,
.
referencia a lo que quer;,mo
.·,
·mera en ere las múltiples
'd d d lguna cosa . Acepc1on pn
.
'
)
necesi a
e a · 1 '.. d e 1 1attn
, 'rn1'nistenum mase ..
del vocablo. (E rnno ogia. . .
. ,. f
) la "La obligación o
. •, "(d 1 1 tín 'p raec1s10-on1s , ern.
l
"Prec1sron
e a
f
onscriñe a ejecutar a guna
'd d · d'
able que uerza y c
, &lt;l I
neces1 a 1n tsp~ ns . ,
.. , ,, Desde 1.1 etimolog1a e os
D
nac1o n conc1s1on .
' d
cosa. 2 ª
ecerm1
,
Ad !fo Menéndez Samara - e un
vocablos considerase que_ en L o.
. de la carencia y de la
, 1.
h h· bido a v1vencza
d
1
modo exp 1c ro- ª ª .
. d l carencia y de la necesida
.d d d ¡ 5 r y es a v1ven c I a e a
,
. d l
neces1 a e e •
l r·¡, f
·da a la vivencia
e a
se ha dado en e l oso o un1 .
.,
d I S
e er
bf" . , de su determinac1on.
necesidad -y de fa o zgacron.
Desenvolver un pensar
Nos interesa remarcar lo que_ sigue. y en cuanto filosofo
.
n cuanto existente
1
como compromiso e d
11 un pensar probo, honrado, o
1 que lo es- es esarro ar
1·
su
para e
I f'I
'sofo al mismo tiempo, cump lf con
1
0
cual es para e
'
.

/ u.JI

"servicio soCla ·
¡ rema del compromiso del filósofo en
Consideramos
que
e
fºI
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1 oso far exisrencial es amplio y
0 de un
l
el desenvo v1m1enr
. . d
I desarrollo del mismo se
D
hí que s1gu1en o e
d
b
a arcanre. . e ª ' . .
. d un filoso far, que es e suyo,
pueda ir hilando el m_nerar1lo de
olvimiento del filosofar
ese nv
d d
H b r seguido e
sinuoso.
a e
e
M , d
Samará en y es e su
.
. 1 de Adolro
enen ez f' 1, sofo nos ha post' b'1l'1ta d o
existencia
.
o persona y como 1 o
compro miso com .
f'l
fa r que está guiado por una
d splteoue a un I oso
¡
mostrar en su e
o
, .
ue se proyecta en o
vívida inq uietu d metaf1s1ca y q
antropológico .
.
. l d Adolfo Menéndez. Samará, hi lado
El fi losofar ex1scenc1a l _e .
d sde su compromiso como
. d
desenvo v1m1enro e
d ¡
e ilumina o en su
¡ 10
, dole abarcante e
, f
h
osibilirado mostrar a
. I
filoso o, nos ª P. d l r·¡, f en un filosofar existencia .
rema del comprom iso e I oso o

244

Nocas Bibliográficas
1

Investigadora -Miembro de la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico-- del
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas -Conicet- Buenos Aires.
Argentina
2

Adolfo Menéndez Samará ( 1889-1954 ). Filósofo nacido y fallecido en México.
Catedrático en la Escuela Nacional Preparatoria. y en la Universidad Nacional de México.
donde ha profesado en la Cátedra de Introducción a la Filosofia. Ha participado en
Congresos Nacionales e fnternacwnales con prescntación dc Ponencias. Destacamos su
participación en el 111 Congreso Interamericano de Filosofía ( México. f 950) con su
ponencia· "De la Antropología individualista de hoy y una nueva solución colectivista"
(Incluida en su Opúsculo Esquema de un Ideario. A111igua Librería Robredo de José
Porrúa e hijos Suc. Argentina y Guatemala. México. l. D.F. 1951 . 61 págs. : pp.41-59)
De su producción seleccionamos por su referencia a nuestros fines: Dos ensayos sobre
Heidegger. Eds. Letras de México. México. 1939. 61 págs. : Fana1ismo y Misflcismo.
Mt:xico, Eds. Casa de Espaíla en México. 1940: Iniciación en la Filosofía . Eds. Antigua
Librería Robredo de José Porrúa e hijos. México. 1943. 405 págs. (Contiene abundante
Bibliografia). Menester y Precisión del Ser México. junio de 1946. Eds. Antigua Librería
Robredo de José Porrúa e hijos. México. D.F. 128 págs.; Esquema de 11n Ideario. Antigua
Librería Robredo de José Porrúa e hijos .Suc. Argentina y Guatemala . México. I.D.F.
1951 . 61 págs. - meduloso Opúsculo--.
; Matildc Isabel García Losada
"/nquierud me/Qjisica en filósofos
hispanoamericanos", En: El puesto del hombre en el siglo X'&lt;J desde América.. Colección
Perspectivas. t. VII. pp. 277-282. Eds. Sociedad Argentina de Filosofía e Instituto
Argentino Germano de Filoso tia y llumanidades. 2.001. Córdoba. Argentina "El
filosofar existencial en Adolfo Menénde: Samara ". En vías de publicación en Revista
l_ntcramericana de Filosofia. Washington. E. U.
4
C[ Diego F. Pró. His1oria del Pensamien10 Filosófico Argentino. Instituto de Filosolia.
Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo. Mendoza. Argentina.
1973, 229 págs.
s6 Adolfo Mcnéndcz Samará . .\fenes1er y Precisión del Ser: data cit. p. 7.
- - -- . Iniciación a la Filosojia. Data cit. p. 36.
7
----- lmciación a la Filosofia. Data cit. p. 51.
8
C[ Adolfo Menéndez Samará; en especial. .Henesrer )' Precisión del Ser. "'Prologo··:
Esquema de un Ideario. data cit. "Prologo".
9
Cf. Matilde fsabc::l García Losada. "la Fi/osojia en su i11regrac1ón a la Poesía"
"Epimelia"'. Re\ista de Estudios sobre la Tradición. Buenos Aires. Universidad J. F.
Kennedy. Departamcmo de Filosofia.
14 ( 1998) 240-245. Con inti:resa111es
esclarecimientos sobre el tema que tratamos
10
Adolfo Menéndez Samará. Menester v Prec1S1ón del Ser Data cit. p. 56.
11
Íbidem.
·
12
Íbidem.
ll Adolfo Mcnéndez Samará. Opus Cit. Pág. 7. El subrn)ado es nuestro para r~saltar lo
que se quiere significar.
14
Opus Cit. Pág. 8
15
Opus Cit. Pág 47. Donde además Adolfo Mcnéndcz Samará remite a: Martin llubt!r.
¿Que es el hombre"J Editorial Fondo de Cultura ficonómica. Mb.ico. 1949. p.157. ( l' .Ed
[hebreo)
l942: Ed. Inglesa. 1948: Akmana.1948: traducción cspa1)ola. 1949)
16
Opus Cit. Pág. 48-49.

245

�17 Matildc

Isabel García Losada. Cf. La Filosofía Existencial en la Arge111ina. - Sus
Introductores-. Bm:nos Aires. Argentina. Ed. Plus Ultra. l 999. 152 págs. I.S.8.N. 950-

21- 1352-7.
is ibídem. Ver: Introducción.
19 Íbidem.
20 Adolfo Menéndez Samará. Esquema de ... Opus Cit. p. 59 .
ll -----.Cf. Iniciación a la Filosofia. Opus Cit. p. 384.
12 -------. Cf. Menester y ... Opus Cit. p.53. Expresión qut: Menéndez Samará reserva
frincipalmente para calificar el pensar la muene en e\ filósofo germano.
3 Adolfo Menéndcz Samará. Menester y... Opus Cit. Págs. 52-53. Gorki. Máximo
(Akxei Maximovich Pcshkov 1868-1936). Nacido y fallecido en lo que hoy es Gorki.
pueblo cerca de Moscú.Uno de los más conocidos escritores y novelistas rusos.
introductor del realismo socialista Ha sido impulsor de ideas democráticas. pacifistas y
culturales. De entre su producción se destaca una gran autobiografía. Cf. Gran
Enciclopedia Ria/p. Tomo XI. Eds. Rialp. Madrid. España. 1981 .
Cf. La Filosofia Existencial en... Opus Cit. Ver
2• Matilde Isabel García Losada.

,1 Tema: el del senício social del filósofo

en
. . .
Cf. Mat1 !de Isabel García Losada F'/ ifi.
el que 111s1st1mos y que ya hemos tratado
1
11
Cit Cap. XI. . "~/ pensar co~ p~::~d~~~· -E~ Filosofar como Via-. Opu¡
Fdosofia. Opus Cit. Págs. 259-266 La F'
,st~ de la Sociedad Argentina de
Introductores-. Opus Cit. Ver en espc~ial: Pá¡~º;°f_;6_E:c,stencial en la Argentina -Sus

~:t::~?

Introducción.
2~Adolfo Menéndcz Samará. Iniciación a la Filosofia. Opus Cit. Pág.387. Libro
enriquecido por una importante bibliografía en castellano. Entre los autores citados. con
sus correspondientes publicaciones. se encuentran: Vicente Fatone y Carlos Alberto Erro.
dos representantes. entre otros. de la Filosofia Existencial en la Argentina. Destacamos el
vocablo "salvación"' salvat=liberat: "libero-as-are" a.: dar libenad / libertar/ salvar.
Acepciones que resaltamos entre otras. Cf. Luis Macchi. Diccionario de la Lengua
Latina Eds. Don Bosco Buenos Aires. Argentina. 1966. 2000 Págs. El subrayado es
nuestro, pues deseamos desde la etimología de los vocablos iluminar el texto del filósofo
que nos ocupa. Así mismo en función del pensar de Adolfo Menéndez Samará, se
considera que está pensando en Martín l leideggcr.
26 Adolfo Menénde7. Samará Menester y Precisión del Ser. Opus Cit. Pág. 7 "Prólogo".
Buenos
27 Matilde Isabel García Losada Filosofía e Integración -El Filosofar como 1'/a
Aires. Argentina. Ediciones Almagesto 1994. 113 Págs. I.S.B.N. 950-751-096-6: Ver en
especial Cap. IX: ··Compromiso del filósofo la verdad existencial y la probidad del
pensamiento": "El pensar con probidad". En: Revista de la Sociedad Argentina de
Filosofia. AñO VIII. nº 9. Págs. 359-266. Córdoba, Argentina. 1998. Además Cf. Agustín
Basave Fernández del Valle. Tratado de Filosofia. -Amor a la Filosofla como
Propedéutica de Salvación-. México. D.F. Editorial Limusa. Noriega Editores. AñO
1996. 296 Págs. l.S.8.N. 968-18-4471-8; ver en especial Cap. l. : "'Fi/osojia y Filosofar"
donde el filósofo mexicano - una vez más como a través de su prolílica Obra- ha insistido
en el tema del filosofar como compromiso. cuestión que considera una de las conquistas
alcanzadas, aunque insuficientemente desarrollada, por las diversas filosoflas de la
existencia. y que Basave Fcrnández del Valle desenvuelve en el parágrafo 7 del capítulo
citado.
28 Cf. Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Espa1iola. 21 •ra Edición.
Eds. Madrid. 1992, Eds. Espasa Ca\pe. Madrid. España. "Compromiso ·· (del latín
"compromissum-i"'n.). En la acepción Iª. De este vocablo se lec "Obligación contraída.
palabra dada, fe empeñada··: bajo la acepción 2' "empeño... entre otras significaciones:
con interesantes desarrollos.
29Adolfo Menéndez Samará. Menes1er y Precisión del Ser. Opus Cit. Pág. 7.
3 Cf. J. Corominas. J. Pascual . Diccionario Critico Eumológ,co (astellano e Hispánico
Madrid, España, Eds. Gredas, 1•. 1980. Y Reimpresión 1991.

°

246

247

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Agustín Basave</name>
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                    <text>ección

Tere

ra

CIENCIAS SOCIALES

�EL PENSAMIENTO REALISTA DE
IB N JALD ÚN
Dr, /.iJan,, / naoui
lnswuco Ttrnolrig1co y Je

•

Estudios Supaiorl's Je: /vlo 11tcrrc:y

i 1

Una cierra rradi ción occidental ha limitado el aporce
fil osófico islám ico a una simple traducción de los auror,.._., griegos,
borrando la origi nalidad que duranre más de 7 siglos (siglo VIII
al siglo XV) ha caracrerizado el pensamienro en el seno del Islam,
desde un Al-Kindi hasta lbn J aldún , pasando por Al-Farabi y
Averroes , para citar solamente a algunos de los m ás
representarivos. Durante la Edad de Oro del Islam, cuando el
Occidente se encontraba en sus "siglos oscuros'·, los pensadores
ára bes y musu lmanes rescataron tanto la filosofía de la vieja Persia
como de la 1ndia, de China y sobretodo de la an tiguo Grecia. El
pensamiento ar istotélico fue decisivo a partir de AI-Kindi en el
desarrollo de una escuela helenística islámica.
El rescare del pensamienro de Aristóteles y su análisis ha
permitido a los pensadores islámicos rransmi tir a la Europa
medieva l una fi losofía origina l que no siemp re fue juzgada
objetivamente, sobre rodo a partir de l siglo XIX, cuando el
Occidente buscó borrar los apones no europeos en la gran
tradici ón del pensamiento universal.
Los aporres de la civi lización islámica a la culrura fue diverso.
Al-Jawarizmi creó las Maremáricas, pero roda una escuela floreció
en la Ciudad de la Sabidurí,1 sobre la ciencia de los números y los
algorirmos. En Asrronomía, los musu lm anes rebasaron a los
gnegos con los aporres de la longitud y la larirud y la elaboración
433

�del seno trigonométrico. En Medicina, nombres como Rhazes o
Avicena marcaron la disciplina médica durante varios siglos. En
La Sorbona, El canón de Avicena seguía siendo uno de los eres
libros obligatorios para d esrudio de la Medicina hast,l el siglo

XVII.
Sin embargo, en este pequeño ens:iyo nos enfocaremos
solamente a algunas figuras del pensamienro filosófico islámico.
Hemos to mado como punro de partido a Al-Kindi, considerado
corno el g ran traductor de los griegos, para luego analizar la
filosofía política de un AI- Farab i, el "segu ndo maestro", siendo
Aristóteles el primero, como fue llamado durante la Edad Media
en Europa. Averroes tiene un lugar excepcional en el pcnsamienro
helenístico islámico . Es su punto culminante, pero también su
t.'tlcimo gran comentarista. No podí:imos cerrar un peque!Ío ensayo
sob re el pensamiento islámico sin menciona r a Ibn Jaldún, el
verdadero pad re de la sociología.

.,.
1

l. El ''filósofo de los árabes": Al-Kindi

¡ ¡•'

Abu Yusuf Yaqub ibn Ishaq al-Sabbah Al-Kindi quien nac10
hacia el 800 v mu rió en 873' de la era cristiana, fue ll:tm,1do el
"filósofo de l~s árabes'' (también fue designado por Jerónimo de
Cardano 1 en su obra De Subtilirue como uno de los 10 científicos
más importantes de la humanidad). Alkindus (como fue conocido
en la Edad Media) buscó conciliar la Filosofía griega con la
reología islám ica, creando la escuela neopl.uónica del pcnsarnicnco
isLimico en dónde se enfatiza la prio ridad de la fe sohre la razón.
El "filósofo de los árabes" debe su nombre ,d impulso que dio
a las uaducciones de los rexcos griegos&lt; y J. su inmensa obra que
llega a los 241 círnlos1 (Asrro nomía 16, Aritmética 11, Geometría
32, Medici n,1 22, Física 12, Filosofía 22, Lógica 9, Psicologí:1 5,
Arte y Müs ica 7), la mayoría perdida el día de hoy. Una gran
parce de su obra fue traducida duran te h Ed::iJ Mulia por GL'_r::i~do
de Crcmona. Algunas obras en lacín de AI-Kindi h.111 pcrs1mdo
como Tracttttus de erroribus philosophorum, De Quinque Essentiis,
De Somno et visione, De lnte!Lectu, etc. En la década de los años
sesenta del siglo pasado se h;rn encontudo vari;.is obras ~uyas en
Estambul y se publicaron textos como Sohre la J,losofía pnmerrt.

Sob~e la clasificación de los libros de Aristóteles y el original árabe
de Sobre el Intelecto.
· ¡Kufah,¡ ciu d, ad. nat al de Al-Kindi era uno de ¡os. ceneros
·
d1nte eccual es· mas 1mporcances de h' época ª b as,.r, , precisamente
uran_ce e siglo IX cuando el pensamiento cienrífico islámico fue
sacudido po r l~s traducciones de los textos griegos, en pan icular
duran ce el reinado del califa el Ma, mun (813 -833)
1
f d ·, d ¡ e
con a
un ac1on
e
a
asa
de
la
sabiduría
(Bayc
El
Hºk
)
·
·
l
d
.
1 m a , pnnc1pa
~~ncro el . pe~sam 1en co isLímico y sem illero de intelectuales.
1 anro AI- K111d1 como AI-Jawari2mi (fundador de la Áloebra)
, lo
O
hermanos
Banu
M usa ( macemat1cos)
, ·
fueron as ignados
.
,
a) las
ac~de_m,a ~e _la Casa de la Sabiduría conviniendo a ésta en la
pr1nc1pal b1bl1orec_a del mundo de la época y hasta su destrucción
en 1258 por Geng1s Jan.
Al-,K_i ndi no fue solamente un pensador, sino también un
matcrnat1co, astrólogo, químico, geógrafo y müsico de renombre
pero es su ob ra filosófio que ha perdt1.1·ado Su
. ·
'
fl 'f¡
.
·
· •
pensamiento
1 oso 1co_ fue profundamente _,n,íluenciado por Aristóteles (aunque
no cradu¡o s,us obras, las reviso en parricular para los conceptos
nucvo,s. en arabe) y por Platón. E~cribió muchas obras sobre
ammccica,
· d e ¡os numeros,
'
. .
. los
, números índic os, l·,1 armon1a
la
1
mulri~l cacion _de los 11tírneros, las cantidades relativas, la
med1c1ón
del c1empo .\' de las fHoporciones , el esp,1c10
. · v c·I
.
uempo, etc.
·
Su teoría s?~ rc las paralelas sigue siendo un ejemplo de una
profunda reflex1on: ¿pueden existir dos líneas que no son par;iklas
Y gue n,o se _cruz.;111 (o se cruL.an en el infinit0)? T.imbién
de_sa rrollo teo_ri::1s sobre la luz y l.1 visión, corrigiendo 1.15 idc:is
gn ega~, anteriores. Sus comentarios sobr&lt;.: Arguímede\ ,. 1,1
medi~1,on del círculo (geometría csfério) recibieron m.uLh,1
~~e;tº~ sohmcn_rc, hasta 1993 Cll.111do _rn tl'Xlü fue rcpublic.1do.
anos despucs. Sus libros sobre d s1scem::i numérico scnt.iron
la base de la_ ari~métíca moderna, contribuyendo, cunjunramente
con Al-Jawam.m1 a 1:i .ílgcbra.
ideas en quí~1ic,1 s&lt;: oponen :i _L1 .1lquimia de HI épou en
pam cular en lo rcL1c1onado a la cransform.1ción Je lo!&gt; mcr.tlc, en
oro, ~ueñ_o Jel pensamienro alt1ui111ist.1 de la !:.&lt;Lid ,\1cdia. Sus
c?ncr,1buc1ones en la óptica geoméuica inspír.iron l.1 invc\Cig,ici&lt;in
cienc1tica de un Roger Bacon.
'

. :us

�En farmacología. AI-Kindi resolvió lo~ Jikm.1~ cxist1:ntc\ en
las dosis necesari.1s en la ,1dmíni.',rr,1ción de los t11L'd1clí1H:nrn,, con
l.i redacción de una vcrd;Hler.i enc1clüpeJi.1 inL:dic.i.
.
,
Como músico, es-:ribió ,ohn: Li .Hmoni.1 de los sonidos y !Irgo
intuir la cr.1nsrnisión de lo~ sonidos por 1111:dio de ond.1,.
.
1
.
Su pensamit:nro p.1rtc dt: i.1 ,dc.i de di_vidir c:I conou1111cnw
encre ciencias human:.1s (l.1 lógic.1, la filn~olí.1. c:tc. ) ~· un .i c_icnL.l.l
..
J
.1 ¡·,¡s nrofct1s
ncro son do~ lor111,1s
,• r
• ·'
r
.
.
d 1V1na reserva a
1
complementari,1 s de! conocimil'nto d~l mun_do. l.a 1,nfl~1c,n~1, que_
cr · gos ¡)·•rre desde l 1 feo/o&lt;T1a tk A11~rotL lt:s ,t D1
rect·b e d e los :-,ne
"
•
,~
,
/
Anima de Ale¡;ndro de Airodisa, iexro qul'. inspira su ohr.1 ,\obre t'
" / 'A /) dónde divide el inielecro t:n cu.itrn parte\.
- , ¡.
,
1nte lerro ( ¡. 1 - q ,
. · · · que scr.1
- : reromad
1v1s1on
, .1 t ,11110 ¡1or los [ilo,oto) musu nuno

d

.'

como crisci.1nos
Al-Kindi con sus colaboradores v Jiscípulos como :\l- B,1lji
que sostenía que los ;uriburns l'.C Óios cxistenr_es .l.'.11 el ~:_o_rfo'
·
del 5 ·,r·i·ico O Al-S 1r1ish1 autor de un ,ilbb&lt;.:rn fo11c:t1co)
provienen
,
·' ·
..
f'·
de un ¡rarado sobre los esroicos, scnraron b b,isc de la hloso 1.1
helenística isLímica en la C.1sa de Sabiduría.
2. El "Segundo Maestro": AI - Farabi

fu:

El Magíster sec undu s de la Edad Media (Ari~córe!es .
·
do el Magíster primus) conocido como Al huab1 n,1c10
._
.
i
(
· ,
d es I gn :1
cerca de la cÍll(hd de Far:16 en l ransox1an,i. en el 870
'j muno
en 950 .\ la ed,1d de 80 aí10s) como Abu :--Jasr Mol1:.1111mad lbn
Mohamrnad Ibn Tarjrn lbn Uzalagh Al br~bi_. Ve rdadera
enciclopedia (cuenra _la leyend_ª, que sab_í.1 setenta 1di~mas: t~~co,
, b
ecc ) '
estudio oramauca,
filosoí1,1. mus1ca,
0
pers,1, ,u.1 e,
· ,
.
1
maremhicas, ciencias, erc. Al Farabi veía su vooc1ón co~;º e
gran filósofo que debía rescat ar la sa?i_duría q11 e nac10 . en
Mesopor.unia y en Caldea, transitó por Egipto, paso a G rec ia Y
1

que dehL, volver a su tierra naral.
.
,
A pesar de que la mayoría_ de sus obras se !un per~,d~,. ~odavia
117 son conocidos (43 en lógica. 11 en meraf1s ica, 7 ~n euca, 7 en
Ciencia Política, 17 sobre música, medicina y sociología Y 11

.

111

comentarios de las o bras griegas.
.
Oenrro de sus principales obras encontramos Fusus al- ~1kam
que durante muchos siglos fue l.1 obra b,üica de esrud10s en
4.')6

muchas 1nsriruciones ranco isLímic.1s como occidcnt:dcs. Kitab alihsa al 'Ulum que presenr.1 dl.' unJ n1.rnt:r.1 mur Jid.ictica L1.\
discint,1s ciencias de !J época y del porque de rn impon.rnci.1, Ara
ahl al M adi na al-Fadila, conrribución tcmpr.rn.1 .1 la Cil.'.ncia
polírica y a la sociología.
Podemos enf.nizJr eres puncos de la tilornfí.1 de Al ¡.:arahi:
• Tesis sobre Li &lt;lifercncia. no solamentc lógica. sino
merafísica enrre l.1 esenci.1 )' L1 existencia de los seres c\e;1tfos. La
exisrencia no es un c:1r:ictcr constitutivo de la t:sencia, (.'5 un
p redicato, un accidente de ésta.
• Teoría sobre el In ce lecrn: 1a e man ación dt' l.1 Prime r.1
Inteligencia a partir del primer Ser (Dios) y ~us tres .1ctos
conremplativos (que gene ran una tríada de una nucv:1 Tntcligencia.
nueva Alma y nuevo Cielo) y que se repiten en cad,1 una' ck L1s
inteligencias jerarquiz:1das h,1sca la décima (la inrcligcnci,1 agente) .
las primeras esencias divinas, los :.1scros-dios cn Aristóteles, se
vuelven en Al Farab i ''inteligencias separadas", que Avicena
calificará de Ánge les.
11
• Su rcoría de h Ciudad Ideal (o l.i Ciudad Virtuosa) riene
un,1 huella griega por su inspiración platónica, pero responde a Li~
aspiraciones filosóficas y místicas de un pensador del Islam. Su
Ciudad abarca el con jumo de la Humanidad y no solamenre una
po rción de ella. Está ciudad ricne al Profer:.1-lmam : como guía
supremo, teoría que fue retomada por la escol:ísrica judía , en
pa rticula r en Maimónides. la Ciudad Virruosa no es un fin en sí,
sino el medio para llegar a la felicidad final de los hombres.
En su Catálogo de las Ciencias {Kitab al- ih sa al 'Ul u m ), el
Segu ndo Maestro precisa que "nuestro propósiro ,ti escribir este
libro es enumerar las ciencias conocidas como tales, dar a i:onocer
todo lo que comprende cada una de ellas, las partes de aquellas
que las tienen, y lo que comprende cada una de escas parres.
H emos d ividido este libro en cinco arrícu los: l O sobre la ciencia
del lenguaje y sus panes; 2° sobre la ciencia de la lógica y sus
parres; 3° sobre la ciencia de las maremáricas, que comprende: la
arirmérica, la geometría, la óptica, la astronomía, la matemát ica,
la música, la ciencia de los pesos y la ciencia de ingeniería; 4°
sobre la física y sus parces, y la metafísica con las suvas: 5° sobre
1
la política, el derecho y el Kalam (reologb )". '
•

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1

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En l.1 quinra parre de l:i obra referida, Al Farabi no~ da una
dara definición del po rque el esrndio de la Ciencia Política v de
su alcance. Ésta "se ocup.1 de las diversas cl,1ses de ac1..ion.es y
cosrnmbrcs \·oluntarias, de los hábiros, caracteres, inclinaciones y
disposiciones 1ucurales, de los cuales derivan aquellas ac&lt;.iones y
coscumbres; de los fines por los cuales se obra; de cómo conviene
que existan en d hombre, y cuál es la maner;\ d&lt;.: orden,ulos en 1.1
dirección en que conviene que exiscan e·1 él, y la m.rnera de
conserv.ulos. Distingue entre los fines por los cuales se realizan las
acciones v se usan las coscun,bres ...
"A11.1liza las acciones y las coscumbres, y demuestra que
,1quella\ de las cu,ilcs se obtiene lo que realmente es felicidad, son
las obr,ts buenas, honestas y \·irruo~as, y las qut.: no producen esro
son bs nulas, deshonest.1s e imperfectas; que la causa de que
existan en el hombre es p.u.i que los actos y cosrnmbres buenos
se.in puestos en pdctica en hs ciudades y en las colectividades
orden,1c.l.lmenrc y se cumpl.111 en común. Dcmucsrr.i. que codo esto
no puede adquirirse sino mediante una ,rntoridad ( ... ). Tal poder
es el reino y la re.1leza, u 01 ro nombre que quiera el hombre darle;

la politic.1 es el erecco de eH,l fuerz.i.

''La autoridaJ e~ de dos clase~: una, que luce pmibks Lis
acciones, co~tumbrcs y h.íbicos \'olunt.irios, de los que
nacuralmence se deriva lo que re.1lmencc es Li. fe!iC1d,1d ( ... ) y
aurnridad que hau: posibles J l.1s ciudades acc;ioncs y disposiciones
de L1s cuales se dniv,lll &lt;.O'&gt;,I'&gt; que p.irece que ,on fdicid.1d. sin que
realmentc lo sean, y é~t.1 es l.i .u11orid.1d ignoran[(.:. bt.1 úl11m.1
clase se subdivide en 01r.1s muclu~. y c1J,1 u1u de cll.1, com.1 el
nombre del fin que se propone y sirve, y ser.in canc.1s como scrn
las cos,1s que busque en LJl id,1d de fines o tntcnóont.:,; \1 busL.I Lis
riquezas, se llam.uá autorid.td de l.1 ,1v,1rici,i; ,¡ va eras los ho n&lt;HL'S,
se llamará auroridad de l.1 vanagloria; y si se preocup.1 de otra cos,1
disc1nca, sed nombrada con el nombre dt.: l.1 c;os.1 que reng,1 por

fin.

"Demuestra que el poder real bui.:no se compone dt: dos
fucrz.is: 1111,1, l.1 fuerza que sc l"und.1 sohrc l." lcye, univcrs.1li.:~;
ocr.1. l.1 C11er1..1 que d hombre adqu i1:r1: nH:d1.1nre l.i produu. 1011 de
acciones civilcs y 111&lt;.:diant&lt;.: l.1~ pr.íu1&lt;..1s de opcr,1cion1:, .. ,
"L.1 filos o fí.1 polític1 d.1 la~ rt:gl.1s g1:ne1.de'&gt; en todn lo que .1
ella coc,1 rcspcuo &lt;lc lm ,1um, Lo,111mbrt:,. )1,1hi1m \'olunr.11 im y

demás
. .lsunros en que se.:. ocupa, \' da tambi i I
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otras pcr,onas de esta el ,,l,uemotoquepo
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co11t1llU,1 debe S&lt;.:ouir
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co11v1L11c que no ,e1n 11 &gt; 1 . l .
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cu~·.1 .1L1co1id.1d ,e.1 igno1.1111e .. . " ·. .
n.1111.:r.1 .1 gu11.1 aquellos

1a e i l"ll ei ;] p() 1í l i c.1 ~ l" g ü 11 A. I F 1. &lt;l L
D&lt;:rl'llw &lt;¡ue ,e dche di,11' ' : . ,lir,11 )ji e it .,cr r~sp.1 ld,1d,1 por l'l
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isl.imic.l ~· dcspu~s pl.1wni~.1 ~11 l'l'll,.1111ic11lll 1l'llcp u11 .1 ':ision
nue,·.t Je Ll re.diJ.1J lus.1d.1 n\ l.t r.\1011. en d ,1.·1w de un.1 ,ounL1d
isl.ímic.1 regida por norrn.\\ de 111sp11J1.ión Jl\·1n.1, 1.01110 lo ts la
sharía (l.1 lcv mu~ulman,l).
Ln Ciudad z,irtuos,1 se Ji\'1&lt;lc tn dos p.1rtc\: IJ primer,\ que
plan rea una visión fllosótt~.1 y l.1 sc.:gunJ.~. políti1..1 y ,ou.il. ·· .\I Farabi lo expresa filosófic.1menre und1c.1ndll l_;is 1r.1dic1(i11c,
aristotélicas~- neoplacóniL.1\: Dio~ es c.:l l.Jno, d Ser !1111111.:ro. l.1
C:tusa Primera, el Prtmcr lnrckcco, c.:I primer motor l¡uc muc,·1.
inreligentementc el universo. Di_o,s e, el L:nc_1, ~n. r.rnrn que p1e11s.1
en Sí Mismo crc,H por cm.1n.1uon L1 mulupl1c1cl.id dl'I u111_vn,n
( ... ). Las cosas llegan .1 Sl'r, con un.1 r.11.ón como pn11c1p10 l~&lt;.:
orden. El orden dd un1vcrso es lll'1..c:s.1110 p.1r.1 rl tilchoto
musulm.in. pHa poder c:xpl1c.1rlo en c.:I inundo dt: lo, hombre~. Jc.:
la socicd.1d hum.111,1. Por r,c.1 razón, el Esr.1do tiene que est.ir
regido por normas 9ue prou:d.'111 dl' l.t r,1_1.ón _hum.111.1 -lo div1~0
que i1.1v en el hombre-, es &lt;lcc1r, del rc!le¡o o 1m:1gc11 ele l.1 Razon
Unin:rs.1I. Enronces, si el Esr.1do csd lun&lt;l.H.lo en bs reglas de l.1
ruon llllm.rna, podra ser un Esca Jo Perfec10, una Ciudad Ide.11.
donde d hombre p11ede acceder .1 Li frliLidad divina'' .
. ..
U cem:1 ccnrral de la Cienci.1 Polírica es según Al brab1, cl
gobierno vircuoso". o el arre del sobcrrno que ~obierno y preserva
la ciudad o la nación vircuosa y donde el hn es L1 ,·erdadn:t
felicidad obcenida por accos buenos, nobles :· virtuosos que
difieren de los gobern:inte!&gt; ignor:1n1es que crean ciud.1des en
donde la büsqueda de L1 riqueza y de l:t v.rn.igloria son Jeclar.1do!&gt;,
folsamenre, como principios de fclicid:id.
.
A h pregunc,1 sobre en que consisce b acnvidat~ rc.1_1 virrn_o~,1,
el Segundo :-!aescro responde diciendo qu_c la C1cnc1~ Pol1t1ca
cicne 7 funciones: las cua1ro primer,lS se dedican .1 las acciones, los
modos &lt;le vid.1 v las costumbres morales de una manera abscracrn.
La quin1a phn.cea que estas cualidades no pue?e~ exis1ir en__el
hombre sin un.1 prácci1..a comunicuia. La s1gu1ence func1on
consiste en explic.lf la necesidad del gobierno de convertirse en un
"arte real virtuoso". La úlrima !unción es el contenido del arte
virruoso que esd divido en dos poderes, la facultad basada en las
reglas generales y por la otra, el expertise que nace con la l:trga
experiencia. la observación y la pdccic:1.
4.¡(l

P.ir.1 :\I F.1r.1hi. el hombre 1l'lll·11• l'I t1111,L•1·, l i , !l. 1.1 11-·1.1 l¡.l:
cucrpo. ,i lm.\ ~· 1nr1.kd11 LOn d lh p1111~ 1p1l" !.1 111.11l11.1 q11t l ' el
llll'l'f1 0 ,. l.1 türrn 1 &lt;llH.' ,,
·1 •11 n1.1. 1.1 1111,qun!.1 L1l' 1 ~l·g1111dn
.
•
•
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.. ~ &lt;.:
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helen1sc1c.1s como lo , l't.l PI •non • ¡1crn l.(ltl 1,1 l ·1t:.ll
. l(lll l \l' ¡,1/&lt;h
escrcdw~ entre lo~. miembro~ l]lll' ¡1errnit .111 1.1 .1,•tiJ .1 llLIPIOL.I
. F.I hombre t~ene un nr.1do d(' perfelLion h.1Li.1 don(k dchc
or~e_n~,lr sus t:sfucrzo,, l'xploundo sus i11~1inco, 11 ,11 ur.iln ,.
uctl1z.1ndolos. :\dem.1,, l.1 1.0llSl'LllUÓn de L\ll' c~t.tllo 110 punl~
adqu1r1~0 s~l.imenre poi un.1 .1uivid.1J indi\'1Ju.il. , 11111 coledl\,I.
La ptrfecc1on se logr.1 l'll .1soc1.1cio11 con otro, indi,·iduo,. 1.i,óii
por l.1 cual el hombre '·e, 1111 .1r11n1.1I polírico 1· ~&lt;lCi.11"
l:.~ co11clu!i1Ón l su obr.1, podcmos deur que l.i r'ilmof,,1 de .-\1F.u,~ht p.1_:ece ~er el res11lr.1_do de un.1 rdlex1ón rt'ali,.1d.1 .1 partir de
la filosoft'.1 _gne~:t. 911t tlL'nc l.1 inrcnción de ser .ipliuJ,1 ,1 1.1
real1d,1d \'l\'ld,1. Su pen,.11111e11to \e nos nwocr.1 como un mrcnw
de _1nrroduc1r_ un.i consid&lt;.'r.1ción r.1unn.1I &lt;lL· l.1 re.il,d.1J en un.1
soc1~daJ esrncc.1111enre religios.1 Lomo l.t 11111 rnlman.1. y es csr.i
nuev.1 Jpreci.1ción dr l.1 rc.diJ.1d J.¡ que podri,1 proporcion,tr
nu~vas nor~,H sobte L~s qul' se fundar,1 un orden so~i.11 perfcl:w,
el 1dc.1I o vmuorn (fad tl ), en el que el hombre, &lt;lefinido como un
s_e r_s?c1.1I por na1uralc1..1, podrí.1 .1lc,111L.1r su perfección Liltim,1 ,. q¡
fel 1c1d.1J. L' n p l.rn ceam irn to 9 ue se ,1Jel an c.1 .1 l.1 id l'.l 111 •1rxm ,1 dl'
la naturaleza soci.11 del conocimienlo ,. del hombre.
Así, su filos_of~a ·'c_iene un caricrer esrncialmcncc político.
puesro que su obieuvo fin.11 ( ... ) no l's orro que el dc modific.ir lo,
'.undamenros mismos de l.1 comunidad musulmana. con el fin Je
1~t:g rarl~s en orros disrÍnlOs, cuya fuenre y.1 no &lt;;ería \Ólo 1, le:"
1
1IVJI1a, Sino _una ley proteJence Je L1 rnó~ hu_man,1, ,llllH.jlll' en ~I
ondo cotnCJdr_eran amb,1s. porque 110 scrr.111 qno dos expresiones
de una Y la misma ley o Verdad (. .. ). (El) filósofo ,Ír,d&gt;l' rrar.1 de
probar, :tdemás., la idenridad de ambos si-;rcm.1s prcci,.1menic
p~rque la filosof1a y la religión son dos expresiones de una sol.i v
mism,~ ''.crdad, conclusión a la que ha llcg;ido por su gr.1;1
conoc1m1enco de la f1losofía griega."'
'
P?r su interés en la lógica ~- en el pens.1micnro polírico. Al
Farab1 logra una síntesis pl.1tó11ico-.1mrocéliu, pero d1frrenciJndo
los apones de cada uno de ellos.

e,

�3. El "Gran Co mentad o r'': Averroes
.Abul Walid Mohammcd Ibn Ahmed, Ibn Mohammed lbn
Roshd Al Qorrobi, mejor conocido en .l~rín co~10 Averroes Jo el
"Gran Comenrador" de Ariscóteles, nac10 en Cordoba en 11 ~6 Y
murió en Marruecos en 1198 y fue contemporáneo de lbn
e ·1
Averroes al iaual que AI-Kind;, sobresalió canco en
1.OtJ\
,
'
t&gt;
j ·
filos~fía y teología como en marem:íucas, en me( 1c1na y en
jurisprudencia. ). Después de conocer los favores de, la corre de
Córdoba, Averroes cae en desgracia y sus obras _seran ~ucnudas
por los califas andaluces por lo cual su iníluenc1_a en Europa se
. ' de sus rexros en hebreo y en lattn, .1 veces con
h aLl: a travcs
f
trágicos errores como su libro, de medicina Cufiy,zt qu~ ue
ado como el como 1O ( Collzget) de la obra c:n lau n de
agreg
.
· .· 1
,
Aristóteles publicada en Venecia e~ 152_:- Su frincip::i aporre
el Islam fue: l::i defensa de la blosoha occ1denr:1l contr.1 los
,1 sh',lfita v contra Al-Ghn.,1li·
Sus C'omenwrios {que le v;ilió el sobrenombre _de. El Cran
.
(Jome nra dor '') d,c.: 1·,1 obr·1, de Aristóteles , su ¡H111c1pal .texro
filosófico, y sus tratados de teología nos llcguon en sus vers101~es
hebreas y ·larín, pero no en su ve rsión original en .ír.tbe. Sus
Comentrt;·ios, que tendrán un gran efecto sob re_. coJ,o el
pensamiento medieval en particu lar sob re Sanro l ornas ¡de
Aquino.. que introdujera. el esru~i_o de Ar istóreles c: 1~ . ;lS
univc:rsidades católicas medievales uctl1zando l.1 ob r.1 d~ AHrtoe~
como tcx ro b,isico, se dividen en ues parres: ·:comenr:mo menor
(pequeña padfr.1sis o anilisi_s),_ "cornenta,:10 rncJu_no (b~eve
· ·'
de l texto de Anscoccles) .v coment,HIO m,n
expos1c1on
_ . or
J
1
.- • en el sioolo XVI se seguí.1 puh 1011 o
(exrcnso ana·1 1·s.·is) . ·¡·c)J,vh
· \ ar c.:n
,
1:1r1n
• 1.:1
• 1 V cnecia como DestrttttJO
sus obras, en part1cu

en

1

•

11'

..

_

1

L

Destrnctionrs·' ( 1497) o

Q11ru•S1fr1

(1527).

i11 I.,broJ

Logicrll'

•

Aristotelu

Averroes mantiene l.i idea de dos es!'cr,1~ Jíq int.i~ dt
conocimiento: el saber rc.:ligio so par.1 \a 111,! S.\ .111,ll(tbct;l, Y LJ
filosoíLt, rcscrv.1&lt;Li par:i uno~ pocm y ,upcrior .d Ull10L'.lll'.en\O
religioso. La opo~ición entre c~oteri_.,mo (batín) o el LotHKllllictH'.&gt;
de uno~ poLO'&gt; y cxoteri~rno (dh:1h1r) el _s,il~cr de l.i 11111111111d d~l
puede -.cr l.dsu L n
e O r.',lll . t\,.' 1', I(&gt; que t~ vcrJ,1dcro c11 rcl 1g1011
•
j j"
filo,orí.i, pero Avc.:rroo 1nornicnd,1 1w dn1r11i1 l.1 "vcrt ,H

,,,.2

religiosa por ser un conocimiento simbólico p::ira las ma,as. La
filosofía de Averrocs al igual que la de AI-Kindi, por ejemplo, es
roralrnenre neo-p larónic.t corno la eternidad de la materia v la
existencia e.le una multitud de espírirns ¡er.írqu1camcnce orden~dos
desde Dios ha~ta la materia y que median enrrc ellos, l.1
emanación del espíriru en lugar de la idea de la creación v la
glorificac ión d.:l conocimiento místico como última .ispiración, del
alma humana. Su posición frente al in relecro pasivo y acrivo de Ar istóteles
co~llevnrán a Averroes ,1 criticar la doctrina de la separación de
~v1cena en d?nde el intelecto act ivo es un iversal y separ,tdo del
1nrel~ct? pasivo. que es indi~ic_!u;1l (docc riru rernmad .1 por la
escolasr1c.1 medieval p.ir,1 dc:hnrr l.1 eternid.iJ del alm::i) . Para
Averroes los dos inrelccros '&gt;On universales v existen en todos los
hombres. Par.1 resr;111rar l.1 co-.mologí:i de Ari,rótcles en su espiriru
más _puro, l:l crítica a Avicena parre de un reproche: a su c,qucma
que 111 rerro11e el Alma celestia l cnrre la inreligenci,1 pura y el orbe
celeste. La idea de la 011sa cre:H iva de Avicen.1 es reempLizada por
el concepto de: la emanación en ti puro e~tilo ariscorélico. Critic.1
al filósofo ir.iní de "h::iber seguiJo a los H:ólo"OS de nucsrr.1
religión", cu,rndo, de no qutrer qui1:í .. sol.1mcnc/~atisf.1cer a Lis
mas:1s, diciéndole~ lo que esrab ,111 .1costumbrados .1 e~cuch,1r"· ' .
El tema del ll.1m;1do monop~iqui,mo averroíst,1 L'L'rHró L,
preornp,ición de los reó logos crÍqirnos .1 mediados del ~,~lo \lll.
El Papa Alejandro I\' ( 12 54-1261 l le cnc.1rgó ,1 Fr.n·· Al heno
refutar ral doctr ina que, sc~i'in pcns.1b.1, llcv.1rí.1 .1 llt!.;.lr 1,1
in111orr.1lid.1d perso1nl del ser hum.1no. Es en csre cP~lrnro
polémico rn el que escribe su op1ísrnlo DI' 1111lr,1tc' 1ntellen11s,
hacia 1256. El enubezamienro Je lo,; m~b .rnriguos ni;rnu .,crito\
no deja lug.ir ,l dudas sobre el objeto del op t';srnlo U propio
autor sc11:1L1 en el mismo rcxto que cs.1 er.1 L1 l111iu cunción que
deseab:1 debatir' '.
0

El De unit11t1· intc!lrom .dhcrti.111n no

\",l diri~ido conrr.1
~c11e1.il. :,· por no
criri ca, entre otros, J .1!-Fu,il1i, Av1(cbrtin (e\ tkur. el iudio
malagueíío lbn Gabiro!), A\·cmp.1ce :,·. pnr &gt;11ptH.:qo. :\ ,·nr11c, ,
cuyo ComL·11r,1rio :i l DI' A1u11111 Je ·\ri\tt')tcln 1111'11,1 uH11n 1cx:n
base:. Albeno :\bgno rcch.1z,1 ,u 1u)r í.1 dr l.1 11111d.1d _1· 11111ud.1d ,kl

Averrnc.:~ sino concr.1 el n1t111op,iquis1111¡

1 1,

L'l1

�•'

inrele1.ro po.1,ibk pnu. Lk 1·tirm.1 1'·11.1Jo¡io ..tu:pt.1 \ll 1enr1.1 de l.1
conjunción Jel ,1lnu urn el 111ll:kuo ,L·p.1r.1Ju.
·'El hecho fonJ.1n1t:nr.d p.1r.1 t'I Uu.: idt'1He cri-11.rno &lt;.:, que l.1
filosofía Je la n,1tur.do.,1 Je AristtHcln 1.om1e111.,1 .1 ~t'r LOIHh. iJ,1 en
\.is universidades ct1rope.1s Jur.1ntl.'. d .',1glo XI l l, cnlrt: -:1
enrusiasmo de csrndi.1nrc.1, y m.1ntrm . Los tcXllh .ir1,tLll..:l1.._m
lleg,1 ::1 ,1compú1.1Jo, Je los 1.om.:1n.nios Jc ,\vcrroi\ Cor.luben~1'&gt;.
~ "En efecto, l..s primer.is traducciones l.1ti1u.1, ,e 1c.d1z.Hon
cnrre 1220 v 1224, iniu.1lmente dc~Je Toledo y de,pt11:\ Jndt: l.1
corte de federico 11 en Sicili.1. 1:-_n menos de qu1ncc .111m . l.1 111.1:,-01
parte de su obr.1 cr.1 conoci&lt;l.1 entre los nt_ndimo, ir.1l1a'.10~ \'
fra nceses. A lo l.ugo del mismo siglo, .1,m tcorus .1,er1.1n expl1&lt;...1J,1\
en los princip,1\es' centros de culrnr.1 curnp_~º-~·. FI .uiswrcli~mo
intcor,tl de ,.\n.:rroc) .1ubó imponiénJost: Jd1n1r1v.11nente sobre l.1
5Ínt;sis n&lt;:opLnónica de Aviu~na. Roger B.1&lt;.:on, uno de los
escoUsti&lt;..os nus reno,·adon:s, dcsuibió bien cstc proLcso de
desarrollo filosótico: "Después de: Jsce, Avicen,1, vino r\\'c.::rroes,
hombre de sóli&lt;la sabidurí:i, que corrigió Lis doctrinas Je sus
predecesores y añadió much,1s LOS.1S, ·!unque h,l\'J de ser corregido
en .1l"un.1s v completado en muchas"·
pes.1~ del gr.111 respeto que le te11í.u~ aun, Santo Tomás de
Aquino o un Dante (que dirá de él ''Avcrro1s che l gr.111 cornmcnco
feo"·\ es Jespué~ Je este periodo que Averroes \C:r,í ,·1sro &lt;..orno el
·'archi-cnemigo de la fe" en el mundo católico. Tambien Jurante
su vida, fue '·.ltJ.cado por los ortodoxos murnlmanes que logran
convencer ,ll C.1lifa AI-Mrnsur d\! quem:ir sus obras. Sin cmb,ugo,
su obr.1 fue decisiva parJ el inicio de IJ escolástica medieval y
posteriormente del renacimiento eurnpco en el _siglo XV, raz,ón
por l.1 cu.ll rnd.wÍJ. en el renacim1enl0 !&gt;US libros se segu1:111

A

rubli.._Jndo.
··e rKi.1s a Averrocs el De a111nia de Ariscótele:- se convinió en
el libro m.ís leído ,. comentado en el m.undo Lnino medieval. La.
contribución del rilósofo cordobés significó una de Lis bases de
esiJ rc,·olución intelectual, marcada por la irrupción del
n.1tur,1li~mo griego en la cosmovisión cristi:rna dominante en
Occidente. ,:,.: pe;ar dt" las conden,1s eclesdstic.1s, el na'.uralismo
Jristotdico ¡ransmicido por J\\'l:rroes icabarí:.i triunlando en
EuropJ. como lo demuesrr,:. L1 cultura renacenrisra y n)as tarde, la

·

n,1cienrc ciencia moderna."·.

4. El padre de la sociología: lbn Jaldún
Dos siglos después dc A\'l·rroc:s. el lsLim rcndr.í su 111:ixirno
exponente en el p&lt;:ns.1rnicrno sociológtco. cu.rndo el lmpnio
musulmán cscab.1 roralmencc dcc.1Jenrc. Es en este concexrn th:
atraso del pens,1miento isl.í.mico que Ibn J;:ilJün (padre de l.1
sociología y b ticncia hiscórica) irrumpe con su obra cumhrc que
marca el último sobresalto de la grande1..1 Je[ pens.unicnro del
Islam en l.1 medida que dur,tnte t:l Imperio Oromano el
pens,1miento filosófico fue marginal, por la orientación 111ilir:irisr;1
~el Imperio. Su obra se cnfoo a L1 reflexión histórica, pero es el
fund,1dor de&gt; nuevas cienci:is como la sociol ogí:i o l.1 ,tntropologí.1
cultural de la civ tlización arabo-musulmana .
Diplomático e hiscori.1dor, Abd Ar-Rahman Ben Ñfr~, .1mad
11
Ben J:1ldü,/' El Hadr:1n11y11 nació en 1332 '! en Tt.'inez' ' de una
familia burguesa árabe de origen anc.Lllll7 (viene Je Sevill.1) que
cuvo 1mportances cargos en la administración isl:ímica: altos
funcion.uios o políticos. S in embargo, el mismo 110rnbre (o
nisba 11 ) que lleva lbn Jaldún (El Hadramiyu) nos ind1La que: ~u
famili.1 tiene su origen más anriguo en el H:1drnrnaur (Ycm-:n
:1ccual) y se inst:1laron en Sevilla :1lrededor del siglo Vll l. Sus
antepasados trabajaron para los imperios almorávide y almohade
hasra 1228, ai'io que emigraron a Ceurn. Uno de sus antepasados
fue el geómetra, astrónomo y m¿dico sevil lano A'.,u Muslim lbn
Jaldün lm.1057). Mucho rntes del nacimienro de Ibn Jaldün, el
historiador cordobés lbn Hayyán (987-1 076) dijo que "la familia
Jaldün es hasc,1 el presente una de las más ilustres de Sevilla. Ha
brilbdo siemp re por el elevado rango que ocupan sus miembros
en los mandos militares y en bs ciencias''. "
Ibn J.1ldün esrndia en b corre Merinida"' en donde tiene
acceso a la culrura fi losófica y a h especulación racionalista. Fue
educado en los principales ceneros del pens,unienco de L1 época,
Túnez , pero sobre codo Fes, capital del Imperio marroquí. Esrndió
el Corán, la Sunnct (rradición de Mahoma), las disrinras ramas de l
derecho islámico (la Sharia), en parcicubr la malik( que
predomin:1 en el Maghreb, y la reologi:i dialéc1ic.1. Esrudia
también literatura. filosofía, matem;íticas )' ascronornía.

�Haciendo un resumen de una obra merodológico-filosófica de
Al Razi '', lbn Ja\dún enciende la necesidad del Islam para un
nuevo esfuerz.o de pensamienco y de reflexión socioló~tca,. p~r~ al
mismo ricmpo ciene conciencia de los límices soc10-h1scor1cos
sob re ral pensamiento por la decadencia del imperio de. la época.
Así, su obra se enfoca en adecuar los sistemas de pensamtcnrn a las

j

1

estruccuras reales del momenro.
Su vid:i filosófi ca y ciendfica alce•·na con un rrabajo
diplomático y polírico-adminisrracivo en \as airas esferas del poder
islámico ranrn en Túner, en un periodo en donde la peste hace
esrragos en el país (y en su familia). Enrrc 1350 y } 372 ~~labora
con varias dinasdas en el Maghreb y en Al Andalus parnc1pando
a las intrigas del poder y a las mediaciones (fue enviado ,en .una
mi,;ión secreta a Sevilla con Pedro el Cruel). Así, lbn Ja\dun riene
una intensa actividad polítici. antes de \a caída en desgracia de su
fami\i::i v de él mismo. De hecho es encarcelado dos veces durante
~u .H.: U\,'t dad político-administrativa. Durante este periodo_ trabaja
para \m gobernan tes de :·,~'.ner y d_e Fes (Ma rrueco~). de Granada
( \\-A· J.,\us) y de Bedya1a y de Biskra (an~bos ª,\ _este de _~r_gel1a).
1
En 1.375, lbn Ja\dún, frente a la rurbL1lenc1a poltctca de Atr1c., del
Norte, se retira a Granada, pero por su pasado político es
expulsado del país.
Estas experiencias le permiten entender los mecanismos
políticos que gobiernan el ejercicio del pod1cr y la narura\ez.a de\
poder político, que serán utiliz.adas cuando traca de an:1\i1.ar la
H ist0ria Universal de su tiempo.
Muy impresionado por la mue ne de su gran ami~o y coleg_~•
el médico , historiador y mísrico granadino de la escuela sh11,
Lisanuddín Ibn al-J:nih ( 1333-1375), estrrngulado en b drcel de
fes°'1, se refugia durante cuatro años (776-780 H. / l 37_5-1379) en
\a fortaleza (qalat ) de lbn-Salama, en el sudoeste de hendah (46
kms. al oeste de Tiarn, Argelia). Terminó cnconces la prnnera
redacción de su Muqaddimnh que le permite ocupar un lugar de
rrascendental al lado d&lt;.: los hisroriadores, de los sociólogos, de los
economistas y de los fi\cSsofos.
1
Su ohra \o lleva ,1 una. reclusión de m.1s de 4 ,IÍi O~ p ;H,
posteriormente regresar :1 L, corre.: de T únc,_ p.tr.i c:'.,::C1.ir,
bri\lantemenre, sus conocimienros. Regresa J l.1 c1uc\.iJ dt: l une·,.,
pero para enseñar y acahar \a primera redacción Je \.1 ll.1111.1d.,

(en úabe Kitab al- 'ibar , "L'h
d e 1o.s
bHistoria
b
,, Universal
)
1 ro
ere eres • Su. _pcnsamicnro, aplaudido por los estudiantes,
provoca la reacc1011 d~ _l os conservadores juristas que lo presionan
para expulsarlo .de_fi~1uvamenre de L1 corre lllnecin.1. El periodo
de dec~denc_1a 15larn1ca no es propicio parJ la~ idt:,ls nuevas v
revoluc1on~nas de Ibn Jaldún que se adeLmró ,1 su tiempo.
·
De Tunez, lbn Jaldún se insrala en El Cairo de los
m~melucos. Con la, caí~a
Imt1erio_ Abasí de Bag&lt;lacl c:n 1258
b~¡o l~s golpes de Geng1s Jan, es El Ca1ro (b,1jo el dominio de una
d.1nasr_1a de antiguos esclavos, los mamelucos de ongcn
cnc.as1anos ) que retoma el califaro ~- que se conviene en ].1 nueva
capHal
del Isl.1m hasta l ·'; 17 cuando cae en manci•·., d e l ¡ mpeno
·
O
romano v el I centro .del .Islam
es
rrasladado
a
lsrambul
1
·
.
·
· . a antigua
onscrnunop a. En El C~1ro, Ib_n Jaldún enseña el derecho en la
Un1vers1d.1d
de. .Al .,,Arhar ,v recibe
el cargo
de G' ran Q ·,l ¿ 1· ('¡uez
. _.
.
,
pr1nc_1pal ) n:al1kit,~ . Su do~cnc1a sed rurhulenra porque perderá v
reen concr..ira su catedra varus veces, pero durante sm ¡ ti¡ 11- 0
·
El C .
d
. 1 s en
a1ro
po
d
revisar
su
obra
v
aorerrarle
ha
cn
¡
30.:::
, d.
. 0 v
,
1 ,,
un
apen 1cc. El T,z 'rif, una verdadera síntes is de su obr,1, :1Jemas d-:
un traba jo aurobiogd.fico.
En 14 00, Tamerlfo, el mongol. lo lleva ,1 su corre en
Damas_co, ~n dó.nde lbn J:1ldún dej.1 de producir intelc.:ctu,ilrnent&lt;.:
y terminare su v1da en 14 O(&gt; ➔ •.
P.u'.1fr.1 seanJ? a Nassif N.1sscr'; podemo\ !1Jbl.1r de un
pensamiento reallSt,1 de lbn Jaldún o de Economía 1· Soct-:d,1d en
su obr~ (par.1 hacn una relación enrre su obr.1 y L1 olH,1 u1111bre de
Max_ W~bcr). l:.s uno de los primeros tet'i rico\ de l.1 hiqori .1 de la\
civd1za:1011es., De _él Arnold Tornhec di¡o q11e ··concibió v
formulo un:i l1loso li.1 de l.1 1-Ji qoriJ ljlle o !.Ín dud.t 1.I m.í, or,rnd~·
e_srn&lt;li o ~uc j.1111.Í\ (ue crt,1do por 11in~L'111 tspiritu en r~int•Ün
uempo 111 en 11i11~t'111 p,1í,".
"
_Sin ernb.1rgo, el Je,1..uhrimirnto rn Europ,1 de 1h11 J.ildLín en
el siglo XIX conllevó J hactr Je él (e11 el prn~.tmirnw curopcÍq,i)
~n pensador solirario, sin ningún influcnci,1. h11.· rt:lcg.1do, ,1 pc,,11
e ~u 1nncg:1b\e inílu&lt;.:111.i,1 en el ¡1c11~.1micnto t.11110 i,l.í1111co 1.onw
occi denra l" , como un pc11,.1Jnr m.1rg111 ,i\, ,&lt;1hr&lt;.: t&lt;1do llll1,1 111t 1.1
fase coloni'.11 que hu\uh.t reducir lo, .1pt1r1&lt;.:, i,!.1mi1.m l ' ll l.t
cultura occ1dc:ntal. Pmtcri o r111e11tl· ,e !t.1 t1.11.1do de 1.t1111p.11 ,1rlo
con pensad ores como \l.1t¡ui.1\·t:lo, \1on1c,quicu. l let-l'I. Ctillll1. , \'

1e1

e

'

�últinumenre en L1 J~c.1d.1 Je lú\ ,e~cnt.1 LOl1 \Lirx por ,u
.1cercamiento mJtni,di,r.1 Je Lt Hi,1orÍJ. hlr.1 ub1c.1rlo en q1 ju,c.1
dimensión dencro Je los grrndc~ pen'dJores de l.1 Hum.1nid.1d, '&gt;in
sobrecsrimarlo ni subcsrtnurlo.
Su interés prinLip.il en su 111.1gna obr.1, e-, L1 idcnc1i"ic,1c1ón ~e
los factores psicológico.), cLonónw:o~, rncialn y dcl mcdm
ambienre que ,1Fectan J los hechos hisiórico~ y .1 l.1 H i~rnri.1 y que
permicen entende r el proceso de l.1 ci,:ili1ac1on lillmaru. lbn
Ja ldún se enfoca a los Lictores que pc:rnrnen cnren&lt;ln l'.l :1:1gc :,decadenci,1 de L1s civilizacionc~ y en esre ~cnt1Jo cs r,rn161en un
precursor de b ob ra de Paul Kcnncdy. Auge)' dcrr1denci11 _de Las
grandes potenci,1 Con e:.ros pl.rnre_amicntos . pod~mo\ decn que
Fundó una cicnci,1 del des.Hrollo sou.11 (l a '.)oc1o log1a).
Ibn J aldún dijo que "he escrirn un libro ~obre hi_sroria en el
cual anali1.0 bs causas y efcccos del dc:s,1rrollo de los E.sca&lt;los y &lt;le
las civilizaciones, pero he org,1nindo este rnatnial del _l ibro de unJ
manera poco convencional. en un camino innov.idor"'
En esca obr,1, Ibn J.1ldt'111 ana liza divl'rsos ,1spcccos del
pensamiento humano. La escructLlra ~e _la obr,1 es l'.1 ~ig_u ienre'·: _
Introducción: La hisror1a e~ de!1111da como c1cnc1a, se define
el objeto de esrudio, el hecho his1órico, los princi!)i?~ y métodos
de la H istoria como disciplina crítica, la pos1bd1dad de su
en tendim ien tO .
l. U mran o Sociología genera l de la civilización : en la
segunda pane, lbn Jaldún define .11 umra n y a la asabiya,
&lt;le'"sarrollando L1na teoría de la sociabilidad narnral y los
cond icionamienrns del medio Císico (lo que hace a Ibn Jaldún un
precursor de la geopolírica) y sus repercusiones culturales y sobre
el ser humano, ecc.
2. La Badiya: o sociología de la beduinidad (referencia a la
vida opuesta .1 la ciradina). lbn Jaldún opone la badiya a la vida
ciradina, haciendo un estudio de psicología comparada entre dos
modos de vida y del paso del uno al orro en el rranscurso del
proceso hiscórico.
3. Mulk o rracado de filosofía política. En esre aparrado se
analiza el poder y su ejerc icio, la aurnridad espiritual del soberano
(o califa), el ascenso y caída de las d inasrías y la fo rma de las
inscituciones.
44H

4. l a hada ra: Sociología de Li ci1adinid.1J o de l.i urb:rnidad:
analiza el fenómeno urbano, la organiz,1ción de l.1 poli, (o cilld,1d
polít ica), hace un.1 ripologi:1 del cir.1dino o del hadar i (opuc~to ,11
badawi de b badiya quien conserYa su asa biya ).
5. Economi.1 política : Ihn J,1ldún anali1.a las cla~c\ rnu.tlcs, l'I
trabajo en l.1 polis, l.1 economí.1 urbana, ere.
6. Soc iología Jd conocimicnro: clasificac1ó11 Je l.1., uenc,a~
(religios;~s, _ra~ionales, lingi.iísricas), de l lenguaje ~· su ,1d(juis1c1on.
de las d1sc1pl111.1s filosóficas y literarias, ere. Ibn Jaldún cnfariza
q ue el uso de la ~uerza es un enemigo de l.1 enseí1.111la ~· que
cond uce a la mentJra y a la hipocresía. Precisa qut: "el u~o dt: un
excesivo rigor en la ense11ama cs muy nocivo p.ir.1 10\ educando~,
so bre rn&lt;lo si esdn roc.laví.1 en la infancia, porque eso produce en
su espíritu una mala di5posición, pues los niños l}llc se ]1an
educado con severidad ... se ha ll an tan abaridos que su alina Sl'
con trae y pierde su elasticidad . Tal circunsranc ia lo~ d ispone a la
pe reza, los induce a ment ir y a valerse Je l.1 hipocresía, con el fin
de evi:ar un castigo. De esce modo aprenden la simulación v el
engaño, vicios que se vuelven en ellos habitu.ilcs y como ·una
segunda natura leza ... He aquí el por qué los pueblos. so metidos a
un rég imen opresivo caen en la degr:idación ,,,,.
Con esta aseveración Ibn J aldün se vuelve .1póstol de la
democracia y de la libertad del pensamiento, mucho anees de su
surgi mi ento en Europa. En la'i condiciones de! mundo isUrnico de
su época, las condiciones no estaban dadas pHa poder poner en
práctica las leccio nes sobre educación del pensador.
En su advenencia a los hisco ri,Hlores, Ibn Jaldün expone que
para lograr un trabajo histórico . "l.1 rcala
para distinguir
entre lo
~
'
d
ver_ ader~ y _lo falso en la Hiscoria esta b.isada en su posib il id.1J o
su 1mpos1btl1d,1d. Así, debcmo~ exam in ar a L1 sociedad humana \'
separ:n las caracrerísricas que son esenciales e inherentes a s~i
natu raleza, de los que son ,1ccitkncalcs y que no deben 'ier
tomados en cuenca ( ...). Si hacemos esto. cenemos un,1 regl.1 par.1
separar la verJad histórica del error, por medio dl' métodos
demostrativos que no admicen ningl1n,1 dud:i. Es 11n.1 piedra
angul ar para los historiadores para vc:rificar lo tp1c csdn
rel ara ndo." 50
lbn Ja ldtín ,rnaliza la dinfo1ica de las rchcionc.s trib.1les y los
senci mien rns interi!runales
q l I e denomina Al -Asab·1va . [.a
~·
1
-Í·19

�existencia de esta asabiya (fuer2a de unión, de cohesión sanguínc.1,
de identidad de interés y de comportamiento que es la piedra
fundacional de un grupo) permite encender porque un grupo
écnico o tribal puede llegar al poder (cuando la tiene) v caer del
poder (cuando la pierde). La civtlización humana es una
1
repetición rítmica de este hecho ' , pero en el caso del Maghreb
estudiado por Ibn Jaldún esros cambios se dan cada 120 años (rre~
generaciones). Es a partir de la experiencia del Maghreb (que
conoce desde adentro) que Ibn Jaldún busca encender la lógica

,.

,t

/ jJ

árabe-m usul mana.
La primera generación tiene la asabiya , la solidaridad tribal
que es un sentimiento de los beduinos o de la gente del campo,
por lo cual el grupo busca subir al poder para imponer el mulk, su
soberanía. En este momento encra en juego un facror civilizarorio,
la religión, que es un elemento de la superesrrucrnra dependiente
de los determinantes geográficos, socio-históricos. Li religión es
parre de la asabiya, de est:i cohes ión social, sobre todo como
pdcric.1 ascética. La segunda generación es Li a&lt;lminiscr.1dora del
imperio y por ende de h,1cer respecar la ley religios,1. en su
encuadre urbano y administrativo más que mísrico. La rcrcera es
b que disfruta de las riquezas acumuladas por lo cual abandona la
práctica ascética de la religión y pierde la asabiya por convenirse
en una elite urbana y mund:rna. El abandono de la asabiya
permice que ocra rribu que la tiene pueda romar el poder y de
nuevo el ciclo se repite.
Así a oda fase de la evolución social, co rresponde un cipo de
comporcamicnro religioso. La reli gión riene una función política y
administrativa de control de la población y se inscribe dentro de
la asabiya para lograr el mulk. Dentro de esca visión la
propaganda religiosa o la difusión del islam (da'wa) cons1 ituye el
law unificador del grupo. En la tercera genernción, el abandono
de la da'wa conlleva al abandono de la asabiya. !' por ende del
debilitamiento del poder y su posterior caída. Este ciclo recuerda
el péndulo religioso de Hume, el paso de las ci"iliz,1ciones de un ,1
fase rigorista (!a primera gen&lt;.:ración de lbn J.ddi'.111) a 111111 fa~c laxa
en términos religiosos (la tercera gennación).
Par:1 Ibn Jaldún, la rel igión es un instrurnento del poder No
busca una finalidad divina a l.1 Hiscori.1 ni ,1 la reli~ión. No h.1y
presencia &lt;le Dios en el devenir histórico ni en la b1hqut:d.1 de una
-~ 5( )

vida en el más allá. Así, el sentimi
. ]' .
se disuelve al
.
.
enro ¡e rg10s0 se: desnarnraliz.a Y
.d 'd d, . mismo tiempo que los lazos de interés .
sor
. farman la asab'
)E e
l l art a. existentes entre el gru po con
p anreamienro jalduniano chocó
1 .
.
iya. stc
predominanre en el M h b E l con ~ rigorrsmo malikita
ag re · n .i medida que ] H ·
·
echos irrepetibles, lbn Jaldún b
1 . . .
a . isrorra son
hmodelo
d l
~
M.
su raya o 1rrac1onal del recurso al
e pro eta
ahoma (Mohammad)
.
lid~cs políticos pata lograr sus fines. Es un mod;l~\n:~~,:'~1: los
em a_rgo como elemento de poder es un instrum ento racional' s111
permite a los soberanos un control efectiv0 d 1
' • ' que
El
·
e a monarqu 1a
.
pnmer paso dado por lbn Jald,
f
d .
ep1sremológico: darle a la Historia un luou ~111 l 53
ueb el orden
Por otra
.
t&gt;'
n e
er 1umano .
• parte, p.ua asen car la lecrura de la H .
definir su objeto de esrudio h rc·1lid d .. d'
istol ria, tlene que
.
1
' •
•
a v1v1 a por os hon-,01·cs ( '
no
os reves
como las h.lS(Oflas
.
. 1lcs d - l)
, so)lMnence
b
·
tra d'1c1011
epoca ' llsca un~ _lógica a los procesos universales v no ·~olan ~ a
como un:1 suces1on de obras de los s b
, -¡, .
1c nte
Id, b
d
.
o eranos.
ampo co Jbn
un usca
un even1r histórico , una firna l'd·
. (1
J. a ·ri
.
' a d a I a H.l"or1a
¡usr1 .rcac,ones
. ,•
as
) E divinas por e¡·cmplo O ¡as Ieves '111~ror1c1s
del
marxi
smo
.
n
este
senrido
su
fl
.
,
.
,
~ ,
re ex1on se centra sobre 1
! I'.: leyes de la evolución hisrórica (con su aporte ;;
.ª ,ª~ª- iya. Siendo la realidad nuesrro punto de referencia
,rnal1s1s
de las relaciones de C'Lls"li·d~d
,
·• ·• •• es e I e lcmcn ro ·
1 d ' 1el
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n.1rura I" gue nos perm1t
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compon.1n11 entos humanos Si los 1 •h
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. 1ec os son sin gulares e
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S1n em bargo, .,l pesar de la , .1ngul.1r1dad
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h 1sror1ca.
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1srorica.
·
·
· · ·

E a~aT1s1s
· r.1c1onalisr.1
·
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elimina rrnro l.t n.nur,1ltz.1 human., ,
co~o h og1t ~~ los hombres {el p.tpd del individuo en Li Hist o ri ,1)
. re igron en el entendimicnro de l:i H1srori l ¡:¡ 1i¡
1
no es . resnr ansa 61 e ·inc¡·t\'lt
· ¡ ua I mt.:ntc de los c.1mhios· ·1 . ·. , . om
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que viene . .
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como los hacedores d.
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· · ¿ l s hechM. rn
c1e nc1a
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planteamiento del estllt 10

, tc nu.1

-

.. ·ul Hl11l'.11lL' w,·cro r..011¡1.\
c:s p.irct&lt;.: •
l
.
. t. ) l 1 H i~ttHLI o .1

1nc1p,1cr..~. e: r... · ·'
J·1 ld. 1 e, Llll pioncrú &lt;.:n ~u
· ui
.
¡
.
h Hisrnria p.Hutndo t &lt;.: cu.HtO
.
.

puncos esen ciales:
11
1. Relacionand o los hechos entre e os

rrav&lt;.:s de l.1s c.ws.is \'
.i

efectos.
. ' 11t''... .
l ,
re el p,1s,1do \' e l prcsc
.
2. H aciendo aru ~gt,lS e~i_t
I
. I" · mbirntc (intluenc1.1 de l.1
T
en co ns1dcr:1c1on e mtt io .1
\'.
)
3. orna -, - .e los hombres (principio de la gcopo 1t1c.1 .
gcogr,lt1,1 sobr
l L! '. · (¡nccursor de los
~l
l de h economía en .1 r isro rt,1
4. E_ pape
·
análisis m,Hxistas). d . ,
J de lb n Jaldún presenta su
t •1 su metódica, ~n_tro u~o~~i~:~ri:nse cnfarn..i L1 uc&lt;libil id.1d
metoJologí.1 de :inalim ¿e a
. 1 ¿' ,cer minación de la verdad
·
'fi
·
v
el
rigor
p.uc1
a f e . i{Ícado por no \1a¡)Cr
de 1Cl c1ent1 icos ,
~.
.
.
,,
Sbar go e I m t ~ rn o u e cr
,
.
c1 e11t1 hca. ~ in em
,'
b.
mental Je la HLStonn
.. d
ct0dolog1a en su o ia mon u
.
.,
unliza o su m
¿· .
les de h inrerprecac1o n
i
los elementos rra 1c1on,1 .
,
l '
l
Universa , reroma
, f .
na nueva merndo og1a
. , .
de su en ,1s1s en u
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h1sro r1ca a pesar
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·e· ca que se le ha hec o a
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l
d I dialéctica histónca, cuan o
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cn co analícico V recoma a
sd ob ra El Cap ital carece e desee insr~uJm , M~ría Cald,erón en su
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1og1c.1 ¡r,1 !
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Ib Jaldún y Robe re Pucnam
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En un esru J 10 co
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los ciu dadanos individuales.
que yer con la coopcrac1on entre
.
!¡')2

Putnam mide la s.-1lud de un .\ socied.1J ci\'il en L'I nt'1mcro de
organizaciones privadas. El gr,1Jo Je .1sociacio11ismo dl'. lo~
ciudadanos, que se:1 en los clulies de boliche~ o Je ;1 kes, es t1n
indi cador de cómo es la ~ocicdad LÍvi!. lhn J.dJün ve l.1
sociabilidad de la sociedad ( umran ) con los mi~mos C)t:ín&lt;l.Hn, .t
partir del sencimienro grupa l o asabiya. rste scnumi&lt;.:nco de l.t
solidaridad del grupo permit&lt;.: que los ciud.1d.1nos se unan para el
bien funcionamiento de coda la sociedad civ il "' .
Para ilust ra r la asabiya Ibn Ja ldún toma el ejemplo de l.1
batalla de Qad isiyah que puso fin al imperio S,1sfoid.1 cn cl 636
d.c., y la batalla de Yarmuk que expulsó ,1 las rropas bizantinas del
Medio Oriente, cuatro aí1os dcspul;'s de la muerte tk:l Profeta del
Islam. Esra vicrnria abrió las pucnas de Asia a Ll\ tropas is!.imic.1s
y puso fin al Jmperio Persa o m,ís bien is!am1dndolo. Parc1 lhn
Ja ldún, "el Islam es probablemente la m,ís podcros,1 fucrLa
unifi cado ra en la sociedad de nuestros dfas (de la época del aurnr).
Apenas unos siglos anees, fue el poder de cohesión de la r·cligión
del Pro feta Mahoma que permitió a Lls hor&lt;la5 del desi erto
dominar roda la PenínsulJ arábiga y conquistar una gr.in p.i rre del
1
mundo "\ •. Como lo describe Ibn Jaldün, "los ejércitos de los
musulman es en Al-Qadisiya y en Yarmuk rotalizabJn 30,000
hombres en cada caso mientras que L1s tropas perS,1) en Al Qadisiya eran de 120,000 y las cropas &lt;le Hcrac lius llegaban a
400,000. Ninguna de l.1s dos parres era capaz de dcrror.H .1 los
m usulma ncs.. ~-.

Así, el aporte de Jbn Ja ldün no se l imita solamente a la
H istoria como fue reconocido por su obra AI-Muqadima, sino que
transciende las fronteras de Li ciencia hisrórica pu.t :1b.trcar la
sociología y la Ciencia Polírica , a&lt;lem:h Je L1 educación, la
filosofía, la sicología y la geopol ítica para mencionar so larncrll c
algunas disc iplinas.
La rE:flexión de lbn Jald1í11 (...) resu!td e:-:repáomil por mamo recih1'_y
asimila toda la antm'or reflexión isldmictt ji-agn-1entttd1 m junspmdenc1a.
teología. étim, jilosojln e histo,ú, _y trascendiéndolo todí;, crM k, sociol()gía

política, indagando la esencia de la vida deL ser lmrnm10 m sociedfld )'
llegando n concluir que el Estado es una institución natural, en el cual !t1
religión Jonna ni nuís ni menos su id,ologia: ''la autoridad-dice-es una
institución Mtural de la h,.,mamdild'; con lo cwrl w mds al/A de las
propuestas nntumlistr/J de los filósofas, y desde luego dej,1 muy atnis tt las
453

�1mr:rpreuu,ones del origm dzvino del Est.ado propias de otros grupos de
pensadores'".
Con este planteamiento, Ibn Jaldún rechaza la naturaleza
divina tanto del Estado como del poder e incluye a la religión en
lo que muchos siglos después, Marx llamaría la superestructura o
"un apararn ideológico del Estado" en el discurso del marxismo
francés del siglo XX. Para él, un Estado puede existir solamente si
se reúnen tres facrores esenciales: una base de fuerza (e!
monopolio legítimo de la violencia), una capacidad de organizarse
(la estrucrnra política de los Estados y la burocracia) y una
ideología aglurinanre (los aparatos ideológicos de Em1do). Un
texto Je\ siglo XIV, pero con rcsonanci,1s modernas.
"lbn Jaldún es t.11 vez uno &lt;le los primeros en ,111 aliz:u la
historia desde un punto de vist.i sociológico y por eso su vida y su
obra han sido objeco de numerosos estudios y han dado lugar a
diversas interpretaciones . Sin embargo, el hecho de que hasta el
momenro presente no se cuente con una edición verdaderamente
crítica de la Muqadima y del Kitab al- 'ibar es suficiente para
probar la inconsecuencía de cu.intos han mulriplicado las
disertaciones y las teorizaciones con fines más personales lensayos
e incluso tesis) o políticos (múltiples congresos y seminarios). que
verdaderamente ciencíficos. Lo que equivale ,1 decir que queda un
gran trabajo a re,di1.ar par.1 que: lbn Jaldún sc:1 cirado por la
historia para incc:rprecar e incluso jll7.gar Li historia del Maghreb )'
del Islam. Con mucha rnón los ,rncorcs serios e invesliga&lt;lores lo
consi&lt;lcr.rn 'el padre de la sociología', 'el fundador de la economía

"·

política' y 'un hombres sin época''.
Por su parte, el profesor emérito del departamento de Islam
de la Universidad Autónoma &lt;le Madrid, Miguel Crnz Hcrnán&lt;le2
nos brinda esta síntesis del pensamienro de lbn j:.1ldún que "es
partidario de la. vida ascética. un canro forzada. de las tribus
nómadas, que debe ser aplica&lt;l,i a todas l:is cLises \OCialn ( ... ). lbn
Jaldún distingue, además, entre la sumisión .l un,1 .1utoridad
exterior y la obedienciJ :.1 un idcil que \e h.1 .,Jopr.1do
espontáneamente, como es el rcligio~o. l.a 1ir.1ní.1 hace perder el
espíritu de independcnci:1, pero t:l acatamiento de l.1 ley divina no;
por eso los árabes que hicieron la~ grande~ conqui,c.1~ pudieron
aceptar l:1 disciplina rcligio'&gt;a sin perder ,u e,pírirn de

independencia. Su un1on \'eni1 de
sumisión a b le" religiosa, \' n , d 1

d
.
entro. Jd enrn~1Jsmo \
.
.
,
.
o e ce mor a un,1 ,1uro,·1d id p,
poscer1ormente esre pod»r
·1 •' , · uo
'm o d e r .1 do r d e ¡.
.
reemplazado por la fuerz '1 J,t: un pamt
. l o decermin
ª reJ1g 1on¡ ruc
ocasionó la debilirac1ón \' cuda d 1 . 1 t
- ,L o. o que
por la monarquí.1 Con .
e La i ato. que fue reernplaz.1do
el progreso, a pes~r de se~~,e~1abnlcagudcz1 Ibn Ja,ldL1n obsen·a que
.
- ,
, tr,1c cons1oo 1 e)
· ·
I
espousmo · \. d te
1
,
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'
e rrupcton \' e
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ner que e eg1r entre l.1 scr\'idumbre o l
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.
se
encuentra
o - . J I'Icm.1. \ "d qu, 1.13
. d
d .
. . ,1ntc un t-r:ne
111. epen enc1a ·\' la divn
v 1J •1¿ no ~. 0 n compart·¡1 ¡es -0 ·1 ·¿ -=
¡
6tcnestar de las ciuci.ldes. Para cnrender la pos1ur1l / 1'~ \'l ,1 :·, e
hay que tener en cuenca su pes
, e: n Jaldun,
rona1l' d·ad A pesud·
I
vasra erudición ' fbn J·acun
¡ 1, no rue
. ·un hombre
' e su
cu
d , rnr,1d .·v
,1

encerra do en su despacho. sino un hombre d
.· .
e cstu to
gran parre de su \·1da intervino en luch is . e .1cc1~n que dur,l~tc
remera rio \' su c irácter du
1
, , : consp1r:1c1one~ .. . Er.i
qadí malik.i en E,aipto má:od o conscn·~ hasca su \'ejcz: ~iendo
d b'd
·¡;,
,
,
e una vez tuc de,;rirniJo J.¡ . '
e J o a esce car.icter inflexible. Esca fuerre
, ¡· l l e t:.lrf_O
en su obra, sobre rodo en la objeti\'id d person,1 tc.i( _se ~efle¡.1
hechos ... que le llevad .1 decir
" , .J ~on . que rn¡u 1_c1:.1 lo,
que ilumina el
·
~due.. 1.1 c.:xpenenu.1 e:~ un.1 l111tcrn.1
e
I
. . c_..imtno rccom o ... LJ unid,1d históric
]
rorrnan os ind1,·1duos ni lo '&gt; L\Í,l
r:
dOS 51110
.
1OS o
a no
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1omogéneos; los inJi\''d
. . . '
..
_.rupos soc1 ,1 es
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.
! uos concrc.:to.,
pror.1oon1sris" l. 1
.· ¡ 1 uc
J
" tstor1.1
d no., son conducrores .tn ¿·l\tlll:JCS
11::, m , . l t ,l
pro uClo cngendndo por d1'cl
..
.
,1s.1, ~1110 ttn
'
10s c•n1 pos
l\'o es b herencia, sino el m:dio s0¿11 - i - . 11
antes qu \1
·
( ILC rn Jaldün
, . 1 e . .lrx-, quien cond1c1ona al indi,·id11(l \. l(i&lt;
socia es.
.
, grupos
Ibn Así,
J ld,podemos e;·neo nrr.ir p¡,1111c1rn1c11ros, l'.Oncc:p1os e i,k i, j
-1· .
,
.. t t
XVI]!a un t.111co en los e·conornl\C,\S
e .1,1cos de los )tg l 11~ &gt;,:\'11 i·
' como rn las obr.1s de ~Lirx i j 1 ¡ · .
· .
·
del siglo XX lb 1 11 .
L l~C .
11s101 1.1d o rc, rr.rnlc~es
figura del
.
º.. a&lt; un qu_L·&lt;la det1111tív,1mentc LllllW l.1 !.:f,lll
pensarn ten ro m und ni -\
.. r~
I
,
arención del
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1.
•
' · .' lllH]llt
uump O\\'tcz lhrnó l.1
mun o soore e1 1• !·
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L ·
gran res ccto (
, . r,rn,
ppcnne1111cr le tr.nc', con
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y que) algunos 11.111 ,·i,to en lhn I ildt'tn 1 .
socio ooo
,1urénrico·· , &lt;llltl
· l.1 l)&lt;1r rc,(tll'l!-I
. . ) .
- ,.
.1 pr1me1
o
111~.u en ,·I
ens . .
.
.
r
' \ en ,u Jll"lu
~
~
P amiento mundial.

°'

�Conclusió n

C oncl uir rnb rt: el pcm.unicnto t'ilú ~(·i11(0 con l.i f)fC, t'll !,l-.ión
de soLirncn ¡c ..¡ .iuco rn. 0 .lfrii..:,~.1dn . Si h1cn e, u uw q ue Al
KinJi. Al F.tr.1bi , ;\ \'cnocs e lbn J .tldun rq 1 tL'\ CJ1l.lll L;
culmin.11.. ió 11 J_-! pt: n ,.1111 ic nt n poltt lLO, filo,(ifiu) \' ~(1 1.ll)ios 1..:11 t1C
Jsl.un, debcrí.1nws .1grq?,.1r .1 esto, n0rnhrcs .1 ~\v1(l'.t1.1, .-\vl'.t_np.1 ci..:,
n e · , rnno l.1 !1,r.1 .,er1.1 s1cmp1c
, 1
. ·!,
.
Al - Gl1 ,11. a¡·1 , !l)n ·¡·0 1·1
i 111.:o mplet,l. H.1bcr csui~iJo .l -! ;r.1ndc~ fi~uu, del pcm.lmtcnto
.ír.ibc: nos permite ~1n cmh.irgo poner --¼ punto:-. centr.1!cs Je Li
- ¡··l .l h·--1 ,lí11
' IL,I.
· ,,1 1 1l"-..111 Jt tuni un rn.1¡1cl u:ncr.il
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m.1ncr,1 gcncr.1 I.
Al hr.ihi repre~cnu l.1 ~íncesi~ enrrc L'I p~n-,,1111icnro
:1ristoréltco :· p l.Hón ico y el f"'.lSO ,11 pt:ns.11nirnto r.1~1011,il l.'.11 el
Isl.im, de ,1 llí ~u ,obrt' nombre del Sc-gundo ~Lie'&gt;lro. Su µr.rn ob: ,1
h.1 m;irudo no 5 ol.1 mentc el pens,1mienco isUmico, sino cambien
el c11ropco mcdin·JI.
. .
.
.-\\'errocs (el gr.rn cornenr.1dor de Ar1srorc:les)_ e$ el _u_lc1mo de
los .Ír.lbe'i helenis.1nce5 LogrJ escribir el comenr.mo dec1 s1\·o sobre
lo~ "riq~os y rn p.rnicul.n del Primer .\besrro !. con su obra. se
fin.iliz.1 c;J del pcnsamícnco isl.im i~o helenizado. .
Con Ibn ].11Jún esr,11110s en l., L.1sc de deu&lt;l&lt;:nu.1 de l ls l.i m.
pero que logr;í d.ir ,l una de bs figuns m.í.s_ imporr.11Hcs del Isl.lm.
Su monument.d obr.1 sobre l.. H1ston,1 L1111'en.rl cs uno de los
texros mis importantes del pc:ns.unienco uniHrs,11.
.
Sobmcntc con una nut:v.1 re\ isión de l.1 h1s1or1.1 del
pensamiento unin'. rs.il podt:mos_ rendir justici.1 ,1 rn~los los ~r.in&lt;les
pensadores .ü.1hcs que perm1_ue_ron el pens,1m1e~co. c:uropeo
mcdicv.11 !. por ende el renac1m1ento, b.1se de nue;:stto mundo
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Reno uvin,
¿ Colin Edit.,
l'histoíre des Relations !nternationales, París, Arman

1991.
., • 1
¡ del siolo XI1I" en
S/a. Averroes y la revo luc1on tnre eccua
º
.
I
h'
·
mi
islam/averroes.hcm.
hrcp://www.1s am 1span1a.co d Al F b'"

.
1

T 'b O ¡·¡ "La Ciudad Ideal. Una lectura e
ara t en
at ¡' a 1 ~6 ~ 3 1997 publicación del Centro de
Verde Is am, num. , ano '
'
, .
¿ ·¿
.
,
y
Publicaciones
de
J
unra
Islam1ca,
Ma
n .
(
O ocumen rac1on

The Window. Philosophy on che Internet )
. . . ,,
.
M
·
Jesús
"El
mundo
1slam1co
en
\, iauera M ol ins,
ana
'
. .
M, d ·¿
. (Ed ..
) Historia de la teorra polttua, t ,l r1 ,
Fcrnan::ido V a 11 esptn

Edito rial, 1990.
.
¡ .
, b
Zeraou i, Zidane. Islam y política. Los procesos po íncos ara es
contempordneos, Ed. Trillas, 200 l.

Alían

1

Notas Bibliográficas
. . , . 1nl ·rnacionaks dd T ce de '.'vlonterrc~. Cmnpu,
Director dd Departame?to de Relac~o~csl 1 1:m Su última obra c~: /;-/am ,\ pofí11ca. /,os
Montcrr-:) \ autor de varios ltbros so n: e . ~ .. ·
·.
. b . /1? nporémeos Ed I nllas. 200 1.
.
procesos polwcos ara es 'on ,
1 K. d.. . 1 d~ ºU n1uertc es incierta. 1tcnr, Corbtn
,
d
· · to de A - in 1 como a ~ •'
·
. 1 anto la fecha e nac1~11~n
,. . Editions Gallimard. l 986 menciona las s1gu1cntcs
llistu1re de la phi/osop!11e tslam1q11e. 1ª,ns. h 1 ; ,rnet pretim:n las kcha~ tic 800-873.
fechas 796-873 The Window Phliosop 1~ on t e n c
.
J Cf Al-Kindi en:
r.
.
.., h.¡, h. lo1phi\51muslim/kind1 htrnl L
.
(ht1p:l/\1·1111.1nncoll.cdu/dcpb,p_ 1 p 1 .
. . I· \f ,r e¡ d· Ari,tútdcs. la Geogra/111
• (iracias a su impulso se tradu,1eron la 7eologw ) a ew;1s1 t '
le lolomco para citar solamente a algunas obr:b .
e
. 1 d, J J O'C onnor , !:. I·. Robcrtsun
i Cfr . . en particular d art1cu o e
. .
. d.
, 500 aiios ( 7'i() a 1258) Jcsd~ BagdaJ )
b La dinastía abasí. la segunda ckl Islam. n.:1110 nrantc
fuc durante sus primeros siglo~ que nace \a Edad de Oro del Islam
1

J

Cfr.. Op Cit.
11
1
oli11q11e e11 l~lam l.,1 c111d11d i·1r111ow
s Muhsin Mahdi La fonda1io1'. de ✓oªot ~t¡~~1~ .'~~.;1k 870 mientra, quc I h:nr1 (. Llrh1n O¡,.
d _.lffarab,. París. Ed Flammanon. '
e '
Cit. menciona la fecha de 872
° Corbin. 1!cnr~ Op. Cit.. P-225·

7

458

IOCf'r ··Al Farabi" en http: ,mt:mbcrs.lripud.com-,111.1,I ARAl.31 html
11
Cfr. i11ahdi. l\hlhsin. Op. Cit
12
El Imam es el guia de los hombres 4uicn para t\l Farabi u ene to&lt;lus las , 1rtude, humana, ,
filosóficas. Un Platón r&lt;.:,estido di!! Proktn Mahoma.
·
u Introducción de Al Farab1 Catálogo de las C1e11cw~. \fadrid. CSIC: , 1dit Debate. 1953
Traducción de Ángel Gonzalez Palencia quien ()frece 1amb1én una 1cr~ión en latín \ d te\l0
orieinal árabe
IJ ldcm
11
\tkm
16
Cfr. Mahdi. Muhsm Op. Cit.) l"aib. Dalila. ··1,a Ciudad Ideal. l 'na lcctma c.k Al Farab1" cn
l'erde Islam. núm. 6. ano 3, 1997. publicación 1kl Centro de Documentación ~ l'ublicac1011es
de Juma Islámica. Madrid.
11
ldem.
18
/\1-Farabi Obras jilosójico-rnli11cas. \1aJriJ. Fdit Dcbatc-CSIC. 1992 l'dición ¡¡ cargo de
Rafael Rnmón Gum~ro. p.XXll ~ XXIII
¡q lbn Tola~ 1 de Cádi¿ c~cribió una obra con una profundidad lilo,ólica tra,ccmkntal que
para alguno, inspiró el libro Je Daniel th: Foc Roh111so11 Crusne U libro de lhn 1ofa~ l. / 111_11
1h11 ! aqda11 rdata ele I ida en dos isla,. la primt'ra org:111i1ada en sm.:1cdad humana rnn t'I pc.•sp
de la rclig1on ~ la segunda. donde 11vc un solitario filósofo qu..:: logra con el pcn~arn1cn10
n:rn:m las idea!&gt; religiosas. pero en ~u c~Clll'la li lo,.úfica. en su puri~1110 naturnli,ta. l· I 1raba_10
de lbn Iofa) 1 r.:cucrda la idea Je lo~ do, intclcctcb tic ·\ 1crrnc~ la rclig1ún I crw, 1,: llloso!fa
en un comhate que parl'CC 1rrcconciliable
:oCfr. Enc1clopcdia Católica \e"· .Jdre111 en
hllp:r \1111, .nrn ad, enl.org/cathcn ·02 i.50c.htm
:i La corriente teológica de los ahs'.mta plantea la 1dca tk un Cllr,111 1ncrcaJo ) tkl
dctcrminisnw en la rcl1gión. po~1dón apo) ada ror el gnn mi~tico ~ ,uli ,\1-(ih,llalt ( 10.59í 11 1). l,a obra Je c,tc ultimo / as 1111mcw11e.1 de lo., !ilti.,1!/0.1· l'ue tr,1Juc1da cn l l l5 l'll
loledo. p..:rn ~m las c.:onclusionc~ dcl autor pur lo nial la c~cola~ti,a med Íc\al lo ,cia com&lt;• un
filósofo hclcn1sta al igual que ,\,tecna o d Farabi Sin embargo. la obra de .\l-&lt;.,ha1al1npon..:
las docmn:i~ lilosúfica~ (panes tradurnlas) para lucgo mici.ir un \'Íl•lcnto ataque contra ellas.
:, Cfr. /\sm Palac1os. i\L n averrpismo l&lt;'ol1i¡:_1rn de .\&lt;111/0 I umtis de l,¡11111,1. /ara~o,,1. 190-l
~J J\, crrocs. I a/101111 a/-1aha/ut ( Tite /11cohen,11c,' oj rhe 111ni/1,•r,•11,·o:). Ir aducc1ún tk ~1111011
Van [)en [kr¡;. ( amhridgc. 1978 es una re,pucs1a a la t•hr:1 de ,\I-Cih,wili /,1 11;¡ 11/a rc11cw ,le
I os Fdóso/os
?; ldem
~~ l&lt;l~n1. PJ1 14 ~ ]2
6
/\lberti '.\lagn1 O¡M·ct 0111111a. edición cnlrrn prq1ar,1d.i por ,\ l lulnagd \~ch.:11Jorll.
1975. \'Cll. XVII. p XII~ Prólogo. pp ~4-n' citado .:n ··,\,crroc, ~ l,1 r..:,oluc.1,in mll'kclll,ii

:

del siglo XIII" l"ll.
hllp:ll\\11·\\ 1, lamhbpania cnm 1,lam a1cm1c,.lnm
1
' Bacon. Rogcr Opus \fa111s. .:ti Bridge~. ( l\li1rJ. l89~. rnp 11. r ~'1 cll,1
cl,, por .. •\ , ,11\1..:,
y la r~voluc1ón 1n1cb:tu,1I del ,1¡.do XIII" en
http:'.\, 1, 11. islamhbpama com ~sl:1111 ,l\ cm&gt;c, htm
:s Cfr. Corb,n. l lc1m Op ('11 • r 3r
79
"/\vcrrot:s ~ la re,.nlu1;1t\n 1nt..:lcc1u,il dd , 1~IP \111" en
http://1,,1,1 .islamlu,pai11a com hl.im a1crrpc, h1111
Jn [n árnbc. ,c c.·~cribc el nomhn.: c.:1un,1 lhn -:11a11do la p,li:ihr,1 l,t.1 .11,lada. p,H' \kntrP dd
nombre complcw. la fonc11ca ca111h1a a H..:n
JI crr lbn Jaldún u
la/'// d alum,, 11 ,l \tuq;iJ11n.i l !1,1rn 1.1 lllll\(f, :tll. lkirut.
DardKitahElluhnJni. llJ79.(1295p,1g111J,) r 1

''"''º"////(/

i¡ 'i')

1

1

�1332 .:s la fecha gc:ncral111~nl~ al..'~ptada pnr tnc..h,, l,)'-1 h1,tl'ílitt.Jori;:--. p~r,, 1~rn~1nJ Braudd
en ~u --1bn Khaldoun. prcn1r,.:ur 111.:J1~\al J.: l'hbll'líl: Ji:, .:1, 1\i:,a1111n&lt;· L"ll IN&lt;' K¡c1k11
Fnc,dopedta ()¡ One//1 (fuente d.: la lnt.:rnel\ ul1l11a la 1.:d1a JL" 1,31
" U lugar J~ nal'1n11e11to de lbn Jaldun .:, 1ni.:1L"rtO para lo, argd11w,. .:1 !,!r,111 pl.'n~.td,ir 11,1u,,
J:

~n Ar11.d1a. pero cn:c1ó .:n Túnet
'' Ln -la traJición árab.: no .:,1,1.:11 apellidos en .:1 ~-·nudo ,11.:uJcntal '&gt;111 c.:111h,1rgo. mu.:h.t,
familias~.: conocen por su ni~ba o su orig,:n c1n1rn ,, g&lt;-'11gralic\1
'' Cfr !·,lía. Shamst:dd,n /,,1 cn·1kac11i11 del /.\lam l'e1¡11,•1111 ,•11rrd11:1edi.1 ,/, la ,·11/111rc1, /11.,
artes Ífü ciencias ti ¡11•11.rn1111e11w I ia /&lt;'delo~ ¡&gt;11ehlo.1 1111,q,/111t1111•., . 1&gt;ue111h ,\tri:,. l11sl1tu1,1
.-\rgcntino de Culluw lslánm:a., f
'" ~kr1niJcs: J,nasua .m,bc.: yu.: en .:1 ,1g.lo XI\ Jn1111nó el ~1.ighrcb.
1' [I d.:rccho en el hlam ,un111la ,e Ji\ 1d.: .:n ➔ gr,111Jc.:, corrient.:, dc p..:n,,11m..:nlll que
J\\mman cuJa una cn una n:g1ón Je\ 11111nJo 1\lam1co ll,111Jli,1110 (\kd1ü On.:ntc. ,\,1:1
c.:ntral). mal1ki~m11 ( :-,.1:ighreb ). '-,halii,;n10 11 g1pw ~ .-\frica nc.:gn1 ). l lanhali,11111 l \rah1,1

1,

&lt;s \' iguaa :\tolms.
.
:\lana ksüs ·•1:¡ mundo ,~lan ... '
ta, teoría polí11ca. :\ladrid. Alianza F.duornl 1'"~/1(clo ~(11~ crnanóo \"allc,pín (l:d 1

//11/ 11n ,, ,/,.

7

" Cf l.:1' S
' .
• P ·' ,_
r rn. · ham,uddm Ln c11·ilcac1ó11 del l.i/am Pi!&lt; ue, , . . ,
arres. /a:, CH'lt&lt;'IIJS. el p e IIs111111c•111n l 1 /e c,i•
, /o,· ¡me,
11o,·I11111rn/1
,a •
lopt i/111 d, '" &lt;u/11,r¡¡, /11.1
~rgcn11110 di: ~ullura Islámica. s·r
·
· · 111111r,,. ll ui:iw, \tre,. ln, 111t11,1

m"

ª

Cruz Hcrnandc,. Miguel · //m
· ' mu '11
,. pemc1T111e1·1v c•11 el 1111 ¡ ¡ ·
pe11s01111c111u de /hn Jaldún a lllleW·os /'
i\ ti . ' .
m, n ts w111co r1·,,/ J / \ ,/
1
61 MartiuJalc. Don. La leoria so;·,o/á¡./ r_
asJ.. ::i r;d. Al1an1a l:d1toriJI. 1996. pp M3-70::! )
p.152.
iw llillura e:u .1 l!.l'('lll'/as. :'\1adrid. l·d /\cuibr. 1971
t,&lt;t

..

•

• Utilizamos el término de pcnsar111cn10 á . b.
lodo, c,cribicron en órabc. el idioma d •I . r&lt;1 no ,porque lo~ auton:s ,nn árahc.:~ s1110 porqui:
e ct111oc1m1rnl(1 durante este p.:riodi,

e

Saudita).
-~ Al R:111 u Ra1h.:s e, m:b conoc1do ror ~u ohra ..:n la mcd1c1na c:t,nll• /¡/,n \t1/ ú1m ur,llad11
psico1erapJ111ico1. ,us 111,c,tig.acionc.:~ ,ohr.: \antmp1ón ~ ,,ru~la ~ sohr.: 11,do por ,u
enciclopedia El /h1111 en 25 ,ohim.:ncs 4uc.: fuc u11li1aJa (conjun1amcn1e c,rn cl Ca11á11 t!P la
111ed1c111a tk .-\,;1ccna) hasta el siglo .XY 11 cn la ~orb(1na crnn\l d htiro d,· 1c,10 de oa,c para l:1
medicina en 1:urop,\

,., :\1 ,\ndalus: Sc u1il i1a en el :-,.1und(1 blam1cu para dcs1gn.1r a toda la r.:g.1011 ocupada en la

Pcnins11la lbc.:rica) no ,olamcntc el sur del pa1,

1

Cfr San1iagll, l· miho de. El poligrciju gn11wt!11w 1h11 a/-Ja11h _1 ,d .111/ismo. (iranaJa.
Esparia. Diputación Pro, metal tk Hi,wia del Islam. 1986.
•= La uni,ersidad de ,\1 ,\zhar es la ,l!gunda uni,.:rs1dad (Jespu.:~ dc la Je lo, Qarn,\l~in J.:
Fes) más an11gua dd mundo que ~ig.uc funcinnanJo hasta la ,1c!llali&lt;lad, Fue.: fundada en el

1

•º Se t,crib.: lkdjaia .:n frances,
•1

%9.
":-,.1al1l..ita L-na &lt;le la~ -t e,cu.:la, 111ríd1cas del l~lam s11nn1w.
•• :--.luchos auwrcs. en panicular ~n lJ ln1crnc1 comn el Dr ,\. /ahoor. ,c1ia\an la mucrll.' de
lbn Jaldün en el año \395
'' Cfr ~assif. 'Na~:,cr. D pe11sam1e1110 rea/1s10 ele 1/,n Jolclrín. ivlé:-.1co, \TE. 1982
,,. Cfr A h ohm de Gdler. I· rn.:sl La Iocredud 11111.rn/111011,1. Mb,it"ti. FCF. 1986.
•' \bn Jaldún .. U ,\/1u¡ad1n1&lt;1 Op. Ct1, p 8.
•h Cfr. /cler11
,, lhn Jaldun. . 1/.\luqad1ma. Op Cll.. p 1003.
" ldt!III . p ')
' 1 E,,c análts1~ Je lbn Ja\dun ,a a ,cr rewmado por d1,crsos autores a lo largo d.: la lliswria.
1· I üll11no scna Paul Kcnncd) con su lugl' y decade11c-w Je las /!.randes pote11c1us. :-.1~xico.
edil Diana. 1991 ,
,: Cfr Rcnom 111. Pierre ~ kan-Baptis1e l)uroscl\e. /111roductw11 ci /'111.11mre des Relations
/11terna11011alt!s, Parb. Annand Colm l.ui1.. \ 991
"Calderón. Jos¿ 'viaria. El a1111mé1odo. :-vlc\1co. Fondo de Cul1ura l·.conóm1ca, J 978
"(ir Fisht:r. ~la,cricl.. f "'lhn Khaldoun·s Ci1·il Soc1c1~·· Ylid1crm papcr cornparmg thc
\lt:1\S of lbn Kha\Júun and thc American pohtical ~cienlist Rnbw Putna1n for a dass
s1ud11011. ci, il ~ociel\ al l 1. /\usun wmadn de la Internet

" 1de111-

-

,, ldi!III
'' lhn JalJún .ll-\fu4ad111w Up Ca. p 126

460

-i6 I

�EMMANUEL LEVI AS Y LA ÉTICA DE LA ALTERIDAD
REIVINDICACIÓN DEL H MANJSMO
Mrr.1. l.ilirn:1 lk Ir, Ituhio
. . 1111,1 h1ogr,1ji',1. do111111,ul,1 po r ,,¡
¡. la mr111111·1,1 dt! l• ;: rro r
Nau"

/il'l'Jt'll/11111e111 11

t-_111 111 ,,rn, , 1 Ln·111J,

Rúbri ca

cr , 1 "1,',

il lihnrn,I

Esbozo filosófico de una vida heroica.
Emmanuel Levin.1s propone una filosofíJ que nos enru iasrna
y no infunde aliento en un mundo que par1. ~c, -hoy mis que
nunca-, sucumbi r anre la violen ia coridiana, el rcrrorismo , L-t
guerrJ e incluso la amenaza de la destrucción nuclear .y nos ofrece
~
b grJndcza de la espcr:i.ma, b cual funda en Otro modo de ser; en
una form a ética de relación con lo dcm:is.
En ocasione la filo_ ofia levinas iana puede juzgar e a primera
instancia como un pensamiento ingenuo, pero al conocer los
aconrecimi enros del conrexro en el que ~e gestó los cualc
marcaron la propia existencia de Emnrnnuel Lcvinas y al revisar las
fuentes que lo han mirrido, se de vanecc cal apreciación y nos
llena de asombro, re ·peco y reconocimienro, adends de gra[Ícud .
El gran filósofo Federico
ieu.sche mencionó en alguna ocasión
que la obra del filósofo es su vida. Ninguna afirmación podría ser
más acertada al esrudiar el pen amienro de Emmanuel Levinas,
quien pese al enorme ufrimiento y dolor que lo rodearon dur.inre
su vida, -debido al odio racial - , nos ofrece un, filosofía de l::i
generosidad en que la realización esen i,d de la sub je[ividad
163

1

�,.
or nnto un hecho de .1mor,
huma na se alcanza en un ,1cto euco ybp ·e ~rticulo b integridad y
\ Otro Presentar e n un re\ ,
.
.
d e d arse a
.
d
.
umentacivo lcv1nas1ano es
..
d
d
¿
1
profun
o
s1scema
arg
comp 1ep a
e
·J·¿ h
esbozo de su prop uesca
'bl
\lo he dec1 i o acer un
impos1 e, po r e
f1 . . n corno a los conceptos
, fi
d.
breves re ex1ones e
.
filoso ica me ianre
. .
e este pensador considera
· os aconcec1m1entos qu
.,
re ferentes a cien
. . .d d l
. les p resento en su relac1on
. .
d la sub¡envi a os cua
co nmtunvos e
'
l b ioorafía de este
h hos relevan ces en ª
t&gt;
l
co n a ~un~s
ec
ese a su relevancia c:s todavía poco
extraordinario pensador., quEe P
.
de que la grandiosidad de
'd
estro inis srov cierta
conoc1 o en nu
r,. .
. ,
10 e le analin ,1 la luz d e
su pensam iento s~ aprec1,t aun mas cuan&lt;. :,

'1,

la historia de su v1d:i. fi
or r111manucl Lcvinas, es
•
fjI \ ' I co propuesto P
e
El sistema
oso
dio como pert&lt;.:necientc y
su esrn .
. \, v
cons1.d era do actua· lm e·nle oara
r
¡ filosofía Socia
.
i l s problemas que ocup.:rn J ,1
¿'
represe n ta u vo te o l c· 1 f' i la Culrura V ,1 la Fi\osofíJ e
'fi
ente a l , t oso ta e e
,
,
m:is espect icam
, . '
d c1uc su intención no esta
·,
esto
u
ltimo
,\
pesa
r
e
d
b'd
lJ Re 1g1on,
.
,
.
No obstrnt-: e I o a
. J ¿·
1te luc1;i este am 6 no.
d
enfoca a
irectame, . . 1·
. tHO levinasi.1no se nunc e
.
·
hebr·Hco e pe nsarn1e
su prr )10 ongen
'
.
b
lh Debido J estos
¡· · sa y st erwe so re e , ·
d
la tra 1c1on re ig10. ' ,
b', º
1· imente reco nocido como
· . es cam 1en amp 1.
.
fundamentos, Lcv!l1J 5
'
d
l
· 0 de \ 1 s relaciones
T \ 'di ·o Des e e esp,1ci
,
comenta dor
a mu e , l
su siscema ;iroumcnrar1vo se
·¿·
e los seres rnmanos,
::,
co o ianas entr
. .
,
\ooí.1 étio \' en unJ
.
!
hasta consri rnirsc en un,1 onco ::i
•
1mpt1 Sl
'
'
¡ ,
·ones
..
, . l con ras"os de ceo og1J en ocas1
.
,
, ..
rnccafistca ettc.
· t&gt;
l l .d
, el sisrcm,1 hlosohco
,1 . ,
se ha esta) ec1 o encrc
.
d
La re aoon que
.
dos se Jeb&lt;.: sin du a
.
.
\ , bicos antes menciona . '
..
\evinas1ano con os a1_n
.
.
, t reivindicatoria de un
o surnve una p1op ues a
algun3, a que c n f - d
en la 1 ce¡)tación y el rt:spt:to
1
, • 1wman
, ismo un . amenuuo
' ,·
· . ·¿
autentico
h sub¡·eriv
i ad se
.
.·
los Jiferent&lt;.:s. Propone que '
a las d1fercnuas Y ª
.
.
de reconocimiento del Otro,
.
arto éuco emi nente
consotuye en un - .
.
r.¡
r·.1 pri mcr:i. Antepone
.
l\ a la éuca como r1 oso11,
e 1nsraura con e O
•
)H:l llevH J ser, la
d' . , ara constiruirsc como su¡cto, f • , t"&gt;'_
corno con icion P
. .
h· .. I Orro es decir h.1c1.1 rodos Y
'
apertura y el reconocim1enro .1c1a e
cada uno de los otros.
..
f' \ósoro e\ aq ud que se
El humanismo que busca nu1.:st ro i .
• .
ie se
.
·· ones v ci rcunsr.rnua&lt;, cot1d1.rn,\~, (j l
co nstruye en las 1nceracc1 . '¡. "tli7 1ción ¡)ar.1 od.1 uno J&lt;.: los
.
como un &lt;:spacio ( e r1.:.
,
. . 1
o
consucuyen
rcl.1ción, \Ín que h.1y,1 predom inio LC un
sujetos que entra n en
1

1

•

•

,

sobre orro. Lcvinas aboga por l.1 construccion de un humanismo
en el C]Ue cada ser humano se realiza plenamenre en el acto érico
por excelencia que es la revelación del Otro: la epifrmlrz del rostro,
q ue instaura la aperrura a la alrerid.1d.
La fi losofía lcvinasiana es una Filosofía Social ~'ª que las vías
posibles para la constirución de la subjerividad que él establece,
son rodas ellas accesibles en la experiencia cotidiana de las
interacciones entre los seres humanos y m:ís at'in porque Li
socut!ídad es una condición indispensable para ello. Bajo el signo
de dcvast,1doras experiencias generad.1s por la guerra . Emmanuel
Levinas es encarado co n el sufrimienro, el dolor y b muen&lt;: Je su
Fami lia, así como de mil lones de personas. Anr,c tales vivenc ias,
cab ría esperar un pensamiento nihi lista, con r,1sgos de
desesperanza )' lleno de rencor; no obstante lejos dt: ello y debido
a su gran sensib ilidad, espiritualidad y sabiduría, Emm::rnucl
Levinas nos sorprende al ofrecernos una filosofía esc11cialmcntc
ética, fundada en el amor, en la gratuidad absolur.1 y resulta por
ello un pensarnienro oprimisr.1.
Hagamos un breve recorrido por Lis circunstancias existenciales m::ís relevantes en las que e~tc hernico ser hum.rno elaboró la
propuesta de un,t filosofía au¡énric.imerHe humanisra. Emnunuel
Levinas nace en K,wnas, Lituania en 1906: en una familia de
origen judío, hijo primogénito de Jehid Lcvyn1..' ( Levinas ) y
Dcborah G u rv ic. "Recibe e11 el seno de rn familia, desd(' /,1 pri111t•r11

infancia, un contacto directo con ltls tra,l,crones jurli,ts ¡ l,1 b,bl1t1
hebrea,"' en su casa se hablaba Yiddish' además ~le Rus&lt;~- En 1920
su padre compr.1 una librerí.1 en K.1un.1s, Lirn.111ia, rnm1dn,1J.1 Lt
patria de L1 m.is alta inrelccctLtlidad judí.1.
El joven Ernm.rnuc l &lt;:qudia el b;1chi\kr,Ho en Litu,1ni,1 ,· l'l1
Rusia)' Filosofía en Eslr:1sburgo, es en Fr.rnci:i en 1923 en donde
en tra en conc.1crn con Clurles Blondcl con q uie11 .1dc111:í~ de
est ud iar, entabl.1 :1misr.1J. Se afirma que Rlondcl repr&lt;:\e111;tl1.1 p:1r.1
Levin as /11 luminosidad rM espiritu _{rttnds, el orden !' l.1 cl.irid,1d .
C ontacta también en f r.rnc 1.1 con ,\ la ur ice BLrn chnr lucí ,1 q u icn
además de amistad profc.,,1 un.1 ,1finid,1J teóric.1 !·,1 que comp.irrrn
el in terés por lemas como l.1 orrnL1d !' l.1 rLl\Ce11dc11u.1, el ric:111po
y la muerrc, enrrc orros, ccrc.rní.1 que le impir.1 l.1 publiLaLirin del
artículo rirulado: "Af,turia IU,111rl1ot) lr1 111ir,ul,1 rlr•I pocr,1 "( l 95(, )

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q mismo lo maniféstó, en
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·. las ideas de Husserl y
i~I' fo introduu: ;1 .ranc1,1
Nuestro 11 oso
I I , al francés de las
1
lucción de a eman
Heidegger, con ª. rrac
Husserl \' mediance la publicación de
Meditt1ciones Cartesianas de
b .fl, fos -en los que parece
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, ulos ;i.cero de :im os ' o,o
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d1,·ersos aruc
.
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sus nrop1as I cas-. • in
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s1ón en re ac1on con
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manifest:irsc cierta ten
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( 1927) habría e
b d Heidcgaer: Ser y iempo
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embargo. l J o ra e
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, . flt1encia en el pensamiento
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¡1 erm 1nentc 111
tener un., pro f un a y .
,
1 Levinas obciene pronto
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E Francia Emmanue
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lev1nas1an o. -11
•
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me·¡ores cxponences
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. .
·orno uno
e os
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reconoc1m1enro e
1 'd
otros por Jean-Pau arrre
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d Husserl \' es e1 o entre
pensamiento e
,
. ! 1 fenomenoloaía gracias a sus
quien ,1fi rmó h:i.ber conoc_1t o a
·. precia: d pcnsamienco
.
parec1,1 a
escritos,
por su ¡)arte Lev1nas
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"auddz y regular'' de Sartre. l
T '1 de la Intuición en la
· · a·
a
eoru
l
La obra eY1nas1an.. - f
. &lt;locroral presentada en
. d H
rf que uera su ces1s
·
I
Fe110111e110 og1,1 e usse ' .
\ F anee es comenca da por
· ¿
el lnsurut (e r.
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1930 \' premia a por
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. "la primera gran o ra
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·J
·
h cone1 e como.
Jacques Oern a, qu/~1 d ,d / mramiento husserlia110" . la cual es
consdrz,rad,1 ,1 /¡i rota , ,1
e p . l . ,n que nuestro filósofo
rr.1 )a¡os t
cons1."d era d ,1 t1r10 de Cfl'S magnos
~

manifiesta su deuda para con los dos m:iesrros (enom-:nólogos, lo\
otros dos son: De la exúcencia al f.\·1stent/'' (194 7) \' Dtscubrienrlo
la existencia ron Husserl y HúdeggN 11 ( 1949).
·
Rcspecro a las influencias en su pens,1111ic11co el propio
Levinas reconoce en sus inicios las ideas de los dos rn,1escro~
fenomenólogos citados, aunque enfatiza su poscerior rnptura con
Heidegger y por encima de codas clbs coloca, el h.1bcr conocido :1
un gran hombre que lo acercó a un judr1ismo uiviente, el cual le
transmició "el uigor intelectual en la crudeza en /11 potenri11 del
Talmud." Al respecto nuestro filósofo comenta: le
Recuerdo que he ido de est11diante a Frihurgo pam conocer 11
Heideg'(er y para aszstir ahí a sus runos universlflmos. Tmia kz fim11:
rntenrión de escn'bir !tts tesis sobre su pemamiento. Li-a el p,riodo e~ que
Heidegger era ya muy célebre y ruando no em dificil 1'ffo11oar ni él a un
maestro. Todo aque//,o que ajirn111bfl era, al mismo tiempo, sorprmrleme )'
enunciado con autondad. Yo no estoy ahoni bien al corriente rlcerm de !trs
re!Aciones rntre Hfidegger y Hitler y, además, en esr1 época el presumo
11acionr1/socialismo de Heiderger no constituía 1m problema como lioy,
porque Heidegger tenía un indismtih!e carisma personal. Su simpatía por el
11(1.2,ismo parecía secroukma e irrelevante respecto a su manera de dominar
los problemrzs filosóficos. fra un pmorutje abso!utarnentefascinante. Ejerria
wu, influencia muy fimte entre sus colegas, stLr jilosofi11s. Se tenia /¡¡
irnpresión de que si Heidegger decía cualquier cosa, es un dl'Cir, no mlían /¡¡
pma disru.sionrs postmores.
Mi infzncia, en cambio, h11 estado signndti profimdamente por el
hebraísmo sobre todo 11 través del comentario 11 !tt esai'tum, lo quf yaoÍl
sobre l1 mesa de cada hebreo. A este propósito quisiem recordm· un
acontecimiento decisivo para mi famlllción: el descubrimiento del Talmud
que no he temdo la ocm1on de hr1cer en familia. Lo he ronocich m,ís tarde)
mucho, de un vecino, un vtrd,rdero genio del Talmud He sido m disdpulo,
aunqueyo no he pfns1tdo estar a su t1ftum. Me refiero al SeJior C'houdwzi.
Era un genio en el se,mdo absoluto de !tr palnbm. Un hombre que podía
pasar por un número muy grande de idem sin sentir /,1 obligación de
llevr1rl.as a un éxito condusiuo. Tenía fl Ttilmud dmn·o, enm.rnado,
viviente.

Esto, al Indo de !tr injluenci,z de Husserl y He1derger myo 1ínico
nombrr ahora me apena prommci11r: y es el 110111brl' dt' un genio que
representt1 todti una co11iente de pensmmenro, que a!Í11 está z,h,11 t1hom y
que desanvlkm sus discípulos. Remerdo que todo aquello ,z lo cut1! filos
467

�lleg,1ban y pensab11n 5e infozmab,t. Al ltuio de mi e11ruentro con Heídegr,ery
con Husserl, este amtr1cto con el Señor C""houchmii ha sido verdaderamente
1
el gran acomeciminito de mi vik.. '
C racias a dicho encuentro con e! seí1or Chouchani v a sus
enseñanzas, ,2n 1957 l.cvinas 1n1c1a también b leccura v
comenc:uios dd Talmud en e! Coloquio de: los incelecrnales
franceses hebreo~. l.cvinas afirma que para gusrar el Talmud se
nc.:cc.:sit.i ser hehreo y haber sufrido como hebreo
y en ello "hay
11
una pequeña responsabilidad de un cierto Hitler ' '. Para el año de
1933 Levinas rompe con Heidegger a quien nunca perdonad su
cerc.rnía con el naiismo. En una ocasión -después del holocausroal cornenr:H una discusión acerca del perdón en el Talmud,
escribió: "Uno puede perdonar a muchos ,demanes, pao h,1;• algunos
alm1rwes a los que es difícil padonar. Es d1f!cil perdonar a

'd
,, ,,
H e1 eggc1· .

Emmanuel Levinas vivió y creció en un contexro de guerras:
fue .1iccodo por lo~ dos conílicros inundiJ.les. e! primero llevó a
su familia .1 refugiarse c:n lJcrani,l y mienrras ,1hí residían se dio Lt
revolución socialista. Posteriormente durante la Segunda Guerra
&gt;v1ttndial este filósofo fue movilizado como incérpret&lt;.' de ruso y
alemfo para los aliados y prisionero de guerr.1 de 1940 a \ 945 en
un campo &lt;le concencr.1.ción en Hannover, Alemania, saldndose
de recibir el mismo craro que orros judíos debido a su condición
militar como intérprete; sin emb:ugo su familia extensa muere en
Licu·111ia durante la segunda Guerra Mundial.
Durante lM aí10s cincuenta comien2.a ,1 trab.q,ir en su muy
original propuesr.1 de metafísica ética que trasciendl.'. h tradicional
neutralidad érica de la OnwlogLi. Después de la scgund,1 Guerra
Mundial Levin,1s Frecuencaba la vangu:irdia. de los círculos
filosóficos de Jean Wahl y Gabriel Marce l. -pensadores
cristianos- Durante esos años inicia asimismo la dirección de la
Alianza 1sraelita Universal de París y de su bcuel.1 :"-Jormal
Israelita Orienr31, así como su amistad con Henri Nerson al que
dedica su primer libro de escricos judaicos: Dificil Libertad.

Ensayos sobre el judaísmo ( 1963).
La obra nugn,1 de Emm.rnut:I Lcvin.1s: 7'otrrlid,ul e infinito
(1961) recibió ,1si111ismo inílucncia de Lis filosofí,1s Jcnominadas
dialógica~ Je Marrín íluber, -filósofo t:xi~cenci,ili~tJ, so&lt;.ial1st,1

is_r~elí, de: origen ,1usrriaco quien
.
.
dialogo y su signiCicado , .
_. 1 soscení.1 la importanu,1 del
~
·
é'x1srenua 1:s¡,i
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cambién de la relaci-í11 ,
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e 11 .1 de ¡&gt; · "-,
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Vireme de P,/1(/. !.o ,¡uc le, d,·/Jo ;obn1hlit1 /,1 .Rnmrudy d r('(mwrn;111·11w 1·i1
1m1d10 nuÍS le¡O.i. } ;1
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L..·vin:1s-, /i,· ,o,wmlo su r,·s1., sobre l1 p051/Jd1rlul ji/o;iifi(,¡ de f&gt;l'IL t11 l1
uerd11rl (01111/ .1p11mr,1 /1,¡¡ 1.1 dw jimn, 1s: l, ¡ud1í1 _1 /,1 , ri,11,111.t. Ih,1(uÍ1:
1':l.7r,101tlin,mt1: d p1'I1J,11m,•1Irn 110 prot'!'tl,, h:11,1 511 ,·11mpl11111,·11m ,1 n,ll'Ó
de 11n1 .10/,1 ni. L1 1•errlarl met,(fi'j1u1 s1n~1 pus;hll' 1·st11t1.dm,?lf,• ,1 m7P1~i rl•
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ll1111t1n /i•, 111Í..im,o, s,1tr,11111•11to. A óft' respecto, os t'W'llfO 1111,1 pequr'ñll
/,iswn,r: H,1111h,I, 11rmdt, 1t{í!;J11 ncmpo ,mres de s11 ,m,nu, conti1b11 ,1 111
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c/1¡0 ,¡/ r,1bmo 1¡111' le {'11sáitm1 n:ligui11: "Hr pt'rd,do l1 fe''. Y l'l mhino ft.,
rl'.'fº11d:ó. ·~Q11ié11 tt' /,1 pide?''. [,11 resptu•sf&lt;l es c,1mctmstim. [,o que
¡,11pm1,1 1/0 es l1 _f, mio el "hactr''. Hr1m· sigmjic,1 sin d1ul1 un
, ·0111¡''0IT, 11mt'IJfO numtl, pn-o ftl111bié11 t'I nto. Del rfSto, ¿m:er _y l,acer s011
d'.f,roucs? ¿Q:lt; ,1r;,1~fü1 mw; ¿De 1¡11é l'SttÍ hechfl t1 ji:? ¿De! p,1l1bms~ ¿De
1&amp;,é ~D,· ,0111·1ct'fo111's) /_,011 qué mYwos? ¡Co11 todo el cul'f'f)o:' ¡Con todos
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. , o una l'Se11c1.1 que le, es comun en su . . . .
embargo por su esenc i,l h. rl 1oso1
. e•la 1e,·t1i.1~11n
'
. l e l . ,.ortgt:n, S111
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os
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d,
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.
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C:!l lílll,l
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¡ .
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. . . l l l os y CU,l yu,er

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r
-.. 10
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. .
.
. i so i..:t,l . , u aperrur;1 honzonr1I
,
?e~_eros.l prmkg1,1 el reconocimicnco del Otro como - , i ·... :,
rn ispensab le p.u,1 llegar a conscic uir e .
.
. cont ,uon
ace rcamiento de los seres h
s . como Sil Jeto ~ propone el
- · u manos sin media -·ó 11 d . ·
ni preponderancia J
· b
u
e ntnguna
d·isrinción
d
e uno ~o re orro debiJ 0 1
l ·
[lpü e diversiJad p ·I _
.
·
• rn,1 qutcr
reconocimiento y. la º:c:ai~(~.Jl~::r¡~ S~I a¡~emlira a l.t .ilccriJad. l'l
extens ivo h ·
d
t&gt;
t,o, imp ica el respeto v es
ac1a to os los otros en un 1cro de
'J 1d 6 .
q ue propone como J • · . ,•
' ·.
.
gr.nui · a solut,1,
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a un1c.1 \Ja para const1ru1rst· como sujeto.
- .
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en que
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por
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de
que
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posibil
idad
d
. .
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corno .
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e COllS[l(UlfSC

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arse,_ n1 stn acoger al Orro :' od.1 cual mc:dianr,c su cxisrcnc·,~ .,l'
consrtruve
·
·
•
,,
. , con,o su¡tro
,1 ¡ mismo
r1emno
·6·1· ' ¡
o realización &lt;le los Otros.
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pm1 l ira a conscitució11
reci

d proc_, -~

,
, Afirma este fil'
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que los seres h
.
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h
um.1110s
iden tidad Y )Or e~I ' o a q~e no_ an logr.1do s,1lir Je su propi.1
.l .
, f.
o su ex1srenc1,1 tr.rnsc urrc en un esr ido d
ª15 a miento e 1ndcrer111inación-· el h·ª)·, que ¡os m ..rnr1ene
·
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e
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\1 torm1 en que
¡ ·' del
en I mismos . .P ropo ne . :\ d ' . . . .il mcdi:rnre b rcve acton
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1·
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prob lenu Je] sujcro ,1 p.1nir del problcm,1 Jcl conoc1rn 1enw .
olvidándo e de su aurénrtcJ condicicín onrológica y' hace un.1
profundJ crÍlÍca a lo. hum.111ismos prop11csrn~ por dich.1s filosofías
porgue ninguno fue -a 5ll juicio-, lo suficienccme,rn.: humano,
derivando en ide.is y prácric.1 rróncas. -como el olipsismo:" y el
hedonismo · 1 por ejemplo- y en el incumplimiento de l.1\ prome., as
de progreso y de arrollo de la modernidad, gue produjo en cambio
gr;ives arencados comra L1 humanidad, como los conflicco~
mundiales y los genocidio por ejemplo .
l::.sce pensador cuestiona fu11J,1mcnr.1lmcncc b conLerc ión de
una subjerivid,1J d11ra, c. decir cenrr,1da :, cerr,H.h sobre sí misma,
cgoísra e indi,·idual1 ra , " .. zrn ,r m,wer,1 dum de pos10011am1e11to
que f j la posttividad del ser"-·'; Lev1na muesrrJ la solcdJd en que el
ser human o es due1ío de \ll exisrir r s&lt;: encucncrJ ~umngiJo,
- como pasto p,1rrl s/ mismo-. idenrific.1do con el prcsentc:, ,lh orco
en él por causa de su mar~ri:ilid:icl que lo dcr&lt;:rmin;~ ,t ocup.u- e de
sí mismo y a cenrr;irse .1 pe .ir del Yo qu1.: inrenca salir, moYido ,l
ser por el co1111tus essmr/1, -en el sentido que pinoz.1 le ;1 ·igna- y
al cu,11, in cmbJrgo, l:i iJcncid.1J relupcr.1 siempre p.u.1 hacerlo
volver r mJntennlo enLt'rr.1do. r\ difert·nciJ de orro~ (iló~ofo~ que
propo1~en a L1 sole&lt;l.1d como co11Llicicín :• fornu p:1r.1 con~rituir
una iJc:1Hid.1&lt;.l individu.11. nue,iro pcm.1do1 pl.inrt·.t wmo
condic1 cín 1.:l cncuencro rnn &lt;:I Otro q111.: ~usr1.h.· .ti \'o Je l.1
soledad , Li Ll1.1I 111ici,1lmentc no )e Jebe J l'.)t.u le\.1111p.tr.1do. '&gt;in()
como se h.1 mencion:ido, sumagido en . í mismo.
Por su parre LevinJs, lft'e en ~· promun·c un:1 rnhj&lt;.:r1,·id.1d ,¡uc
pa rre de did1;i inrcncionalid.1J que proyl:',.:c.1 .1I Yo h.1 i.1 el l'Xto:r1or
pero que no regres.i ;1 encnr.nsc en l.1 idrncid.1d, un.1 \uhjcti\id.1d
que se insr;1ur,1 en el hedrn _\' el lllOITll'l1to 1.:n que e l .t el
reconocim 1cn10 de la .drcrid.1,I y que, f)CH Llnto, ,e dehc .1 lo\
ot ros a (¡uiene\ ,lu&gt;ge ct&gt;m1, liué,pe~lc-,. E, ,1 p.11 t11 J1.: e r.1
onccpci ón .11.'.cru Je l.1 u111q1ruc1011 dc l.1 rnli1l'ri,· 1Ll.1d l!lll'
propone lo 911c ha dt:no111111.1dli ·om1i cl "l 1I11J/.rI11,1J11J clt·! otr()
hombre''-. [ .1 proptll'\l.t kvi11.1-, i.111.1 .tlirl' l.t ¡i1&gt;,ihilid.1,I de ¡ue L'I
desarrollo lk l.1 rnb¡ni,1d .td 11\l ,l·.1 1111.1 c.1r;.1 nq.'.,ttl ·.1 p.1r.t el
exi tcntc que
l.1 explíi1m.- 11r.1 u,1110 un 11.111,Lur111 ,()lit .111ti
encerrado en un.1 iJcnriJ.1d 1nd1 : 1du.tl1q.1. por el u11111·.1r111 ¡'l 1111&lt;:.1
que el advenimicn10 de l.1 \l1b ¡u1nJ.1d ,1il() n JHl"lhk ,1 11.1,·c, 1kl
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concicnci.t r.1cion:1l la ví.1 de ,l(LL'\O .1 l.1 ,dtcrid.1d, s1110 l.1
s1•111ibil1rl,1d por medio de l.1 u11p()r,d1rllld \' '-11 1·1J/11¡,t11osidarl. 1 ,1
se11sibilid.1d no es un.1 r.17.Ón Lic~.1. Ll un.t locur.1. y.i (!lll' est.í ,lllles
que la rnón. Est.1 po,ihiliJ,id Jl' ,lLLc,o .i l.i .il1er1d.1d por medio
de la sc11s ib ilic.L1d l.1 cxplic.1 con l.1 \igu1cnrc resis· l'/ sl'llth- no h11.ru1

l,z rrl,1rió11 co11 !,t rotfl/;d11d sino mt111re11ersc t'il lrt .1ep11r1JC1Ó11 rl,·I ia.
l11 semibilid11rl es el rontt•11tam 1nJ10 mismo c11 lo ,¡11e es sentido. Así. el sujeco lcvinasi.ino es em111cnrcmente un s11¡c10
corpor,11, encunado y la corpor.1liJad no e, co11ti11gcntl'. \ino
fundamental para el rnjero concreto, antes t¡ue nH:IH&lt;.: el s11¡c10 es
cuerpo. El cuerpo .rn ponc ranro u11.1 posición como L1 .iJquisicicí11
de un .1 v1s1on que st: sostiene por L1 p1opi.1 im,1gen , l.1
corpor,1licl.id es IJ modalid.1d en que se asume la ex1eriorid,1d, en
que el Mismo determina y es derermin.1Jo por el Orro y por l.i
propi.1 nuterialidad; ,1f1rnu en este .scnrido: "F/ rnerpo es lr1
elcl'ITCTÓ11, pero tflmh1én todo ti pno dl' la pos1Cid1J. ".",
En todos sus textos ,irgumrn t,l la i mport:incia de L.
corpoL1lid.H1, no rrn ~ó lo en el Jspecro .rnrropológico sino
primordi.ilmenre desde un punro de ,·isra onrológico y mc1;.d'ísico,
d,1do que la corporalidad es posibilid.1d de percepción que deriva
rn sentido y por tanto de con.srirución de l.i subjccivid.id. brc
pcns;1dor ofrece argumenr,1ciont:s en contra de l.i cnis rradiLional
de 911e h concienci,t es b que asigna el sen rido. l.1 CLL1I dcnvó tn
un s11jero racional, cerrado rnbre sí mismo, sobre s11 i11 tcriorid.1d
egoísta y propone que es l.1 sensibilidad l.1 que puede t'ncarg.trs&lt;.:
de ello.

Lltcgon.1 cuc.1 y por ,
. .
¡ · f cu d se \'IS Iu m l)fJ 11 e·n estt• rel.i.ción nórica . y
rl [lempo, a in lnt 11.
. , 1 ·sembocrn en l.i tr.iscl'.ndcnc1a
en la fecundiJ.1&lt;l . es por e o que l l'.
'

En la propuesta levinasiana !J corporalidad como condición
ontológica. no está separada de la espimualidad, Jel .dm,1, sin la
m;1teri alidad el sujeto no podrí,1 vivenci.H el sufrimiento y b
mue rte que son dos vi;1s privilcgiadJs por nuestro filósofo p.tr;1
que el sujeto se:i arr:1nc.1do de su ident idad y rued,1 tra,cender.
Afirma: el cuerpo no es d obsrdcu/o op11e.r10 1il trlmit. ni la tumb" que

como tr.111s-subst.rnciación.
·sn Cilosófic.i t:sd
t.:s ·1m¡Hirt,rntc señ.11.u que esta proput: , 1
r, nte :ipcD'a&lt;l:i J l.1 expcricnc1.i
. d e l os sc·r e·s wm ,1110s en su
1
P enJme
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de u 1 11.H
m., que desde un.1 postura
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v1u.1 cottl ian,t,
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lo aprisiona. sino aquel!(/ por lo rn,il el si mimw es l,1 rnsceptibifidfld
en sentido propio. Pasivit!arl extn'mfl de lfl "e11crtr1Jfl_cuí11 "; estar
expuesto a l,1 compasión y el si 111rs1110 al don que rnt'Jfrl.
En ese sentido el concepto de trflh1~¡0 plenamcnre rel.1cionado
con b corpor:ilidad, con la matemlid.1d del sujeto y rnn el
sufrimimto es de gran import.rnL.1.1 en este sisrema i'ilo,ór1co \',J

,

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di.'.

L·1

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SOc.t.1 1 ,ll.

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�que ts h acri,·itbd que permice al su1ero satisfacer sus nc.:cesidad1:s
al riempo que experimenta rod.1 la c.irgJ Je su prop1.1 m;HeriJlidad
~· posición onrologica; en él p.1rciciprn el esfuerzo. l.1 Jific.ulud y
el dolor que determinan que: el '&gt;ujero recupere el peso de su
existencia que implica su propia libertad de existente: "... el
rnfrimrento como el r1co11tecinlle11to en el que se cumple tod11 !a
soledad del exiscente, t'S decir, toc/11 la intl'nsidad de su 1•f11rnlo
" :,
consigo n11smo.
El cuupo no es un objero sino un régimen ontológico, "hybns
ontológica" y.1 que en él coi nciJen dos pu n rns tk visra; l.1
paradoj,1 del tiempo hace que coincid3n un riempo qut: v,1 hJci,l la
muene ,. un ,1planmicnro de la misma en el riernpo, .1 rravé~ de la
\·olunc3.J: '"El 11pfi7ut1,1iento de !,1 m11ert1' 1'11 una uolu11r11d morttlÍ- d
tiempo- t'S el modo ele e.\1Ste11ci,1 )' la rerzlicl,1d de 1111 ser sept1r,1clo 1·11
rela1ió11 con el Otro." lln !&gt;er indcpendirnte de útro y ,d mismo
tiempo ofreciJo en la rcl.1ció11 e:, un ser tempor,d.
!'Jr.t Ln·i11.1s el ricmpo i:s el "rtrín 110 "dicho LO!ltr.t b muerrc y
.1 diferenci.1 de Hc:1dc~ger, u&gt;nsiderJ qLLe c:I ser no n ffY para lil
murrtt', ,rnnquc ésta es un hecho inminente, ~,110 qut: l.i
. . ubjerividJJ se consrituyc fun&lt;l.rn1ent.ilmc1Hc como expresión Je
un ser contra la muerre; l.1 libt:n,1J supone la posibilid,1d de
apbamicnto de Li mui:rn: en el ricmpu. l.l muenc 110 t'S ahora,
por ello yo no puedo ~er d11t:Í11) de lo que no e, ;1hor.1; t:I por\'enir
que ofrece la muerte como elt:mento no es .n'tn el tiempo, y.1 qut
se rrJta de un furnro que: el hombre no puede a'&gt;umir y ~ólo se
co11v1enc en clcmtnrn del ticrnpn si t:nrr.t tn rcl.H.:ión con el
prcsenrt:. !· l tiempo p,1r.1 el rn¡eto es t'iniL,1mcnrc prc~enrt:: .1cro no
potenc1.1.
Afirma nuestro tilósofo qut: .rntt el .1 .... 011tt:L1111iu1to de la
muerte el porvenir est.í. Jes\'Illcl!l.1Jo dl·l prncntc, &lt;.:'&gt;le 110 pucck
•rnticipar y se pic1de toda \..on11,Hur.t!111.Hl t:ntre c.:1101,. :--.:o podemos
encontr.ir en d presenté 11.1d.1 qut: cqu1\'alg,1 .il ¡)01vt:11ir , no
podcmo~ aprc:hcndalo porqu1.: c~ cot,ilml'llt&lt;.: d1fl'.r1.:nt1.: y 11ut:vo.
Alás que rmoz ,1orí11 r!t• 11111'5tros t'StiltÍm ,111!1111ms. dt' 11110/r//J
1

uuzlidades. el t1empo t'S cst11n,t!111c1!11' 111111/tt'l'IJ 11.tii1JJimto.

Afirma l.evin.1s: "/·n um.1,·,um1la. Jólo 1111 .ll'r q111· /,t1yit
t1!c1111z{{do la l'.\ 'tlJfJl'rtl(IÓJI rlt &gt;ll _10/c,lllrl 111,·tl1c11Jfl' el rn(ri11111•1/fll )' /,7

la

relaáón COII
muerte puede SUUtlrSe en el rerre110 l'/1 el que Sf hace
1
pos,b/e la relr1non ron otro. " º
.
El rema &lt;le la muerce en Emmanuel Levinas es sumamenre
1m_ponanre po~que como imposibilidad de roda posibilidad .ibrc ,d
su¡eto oponun1dades de rebcionarsc con ].i alteridad.
~a obra de Levinas es ran exrensa y su pensarnienw tan
pro!ifico Y profundo, que c:n el presenre artículo tan sólo ha sido
posible ,expo ner brcvemenre algunas de sus rcsis principales, con la
111renc1on
fundamenral de inreresar
- .
·
.
, •1 ] lector ,al ace1cam1enro
d1recco co~ ~sre filósofo de la sensibilidad, quien se ocupa de una
maner\poer1ca de_re~~s con10_el rosrro, el eros, la vo luptu osidad,
la
ti discurso ' el silencio , 1-,1 f·ec un d.10.1
J. d
¡ ca11ua, b subsmuc1on,
.
,
a moLldJ, el uempo y la muerte, por cirar só lo algunos. Podemos
apreciar gue l~s temas que son objero de un especial rracamienro
por parce del hlósofo de !·1 J!te_riJad son los mismos que ocupan al
ser_ hu_mano en su ex1srenc1a &gt;' la &lt;letermin;in. L,1 fílosofí,1
lev1n:1s1.1na consriruye un modo de juzgar écicamenrc ,1 la cultura.
En u_n_ mundo_ a?obi.1do por la violencia, en el que IJ
gl.~bal1z~uon econon11cJ ,1mrr1;1za con barrer con rodas la 5
dtierenc1 ,1s ~ i~1poner parrones culrnrales de los pJÍses con m:iror
poder econo~11~0. en
mundo ,1ün 111ulric11lcural. comprend~r \'
poner en pr:1n1ca la hlosofía de l:mmanud Levin.is es un,1 ¡,1re~\
inaplazable. La supn\'iWnL Í,l mi~m.1 dt: l.1 humanid,1d podrí.i
depender -~e la comprtn\ión y .1plic.1ció11 Je esc:1s rcsi\ gue ,¡ 11 sn
una rel1g1on nos dcnu11d.1n el .111101, el reconocim icn ro v cl
rcs~ero a los _dem;Ís, :1 !.is Jifrrl"!1c1.1~. bpno t¡uc e\tc pn¡t.iei"'lo
amcul_o lOntnbuya ,1 dcsperru es,1 inquit:rud por l.1 ho1i 10 Jll ,tlid,1J
Y la bus~ueda de l.1 paz con h,1~e rn el reconocí mienro r el res•)ClO
a las dikren~i.1s, mediante t:I di.ilogo ,. que podanrn~ com/mir
nue\'~S reflex10ne~ ~obre l'Sr_c_ gr.111 filó\ofo en otro c~pacio que nm
permita m.1yor prn!u11d11..tLIOl1 .
_El 2') dt: ditícmbrc.: Je l &lt;)t)S, .1 l.1 cd.1d de 91) .1í1m. rrnm 111 ud
Lcv1~,lS mucre en P.~rís .1 LOll\eU1ér11..i.1 de ll11 p.1dcurniL·ni&lt;,
card1accJ. Dur;1nrc el !unu.tl l.1 111111.111.1 del 2~ de d1t-i1.:mhrc de
1995 , Jacqucs Dcrr1J.1 pronunli.t u11 l·mot1\'0 di,1..111 ,11 ,¡lll
denomina &lt;lt: acogid..1:
. Drmmtf fogo l7tmpo. 1111~¡ /,11;~0. !,t rm11t!o d /1 '1/i?· ijlll' 1/1·, 1r •lt!:n, ,1
Í:mmttnue/ f .t7'fll,Lf. ,'-i;tln:1 qui' 1111 1·11;: ll'111htm;1 1rl 11111m1·1ito 1/¡, rli·r 1,-/0 ¡
sobre torio ,ti mome1110 rk dt·11rlo m l'():: ,dt,1, ,11p1/, rli-l111rt rl(' iíl, 1,111 1&lt;'l"/tl

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1 lilianadcita'fl'hotmail.com
! ·egún el calendario Lituano entonce · en uso. 11 ce el 12 de enero de 1906.
po teriormente en Francia, celebraba su cumpleaifos el ·o de Diciembre. de acuerdo
con d calendario del oe te. nace entre los calendarios Juliano ~ el Gregoriano. Por
ello en d ifercntes documento encontramos como frcha de nacim ic1110 los aiio ·
190- ~ 1906. lnfonnación obtenida del e,,. Y rk Times. Obitua~. Diciembre "27 de
1995.

· •
·~ rumo 1vlll't',15
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• · lo
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¡· 1 1 ,\e\ prt:!&gt;ente ,HULU
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· br ,...· f.-Il1 tl"'"111 ll l' · C \' I ' .

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• igln \.\.l. 1 )92 . 136 PP··•\''('i

IS

r. --19.

~ Yidd ish. El lenguaje Yiddish miembro del grupo de la Alemania Occidental de la
subfamilia Germánica de la familia Indoeuropea de lenguaje . Sin embargo no e un
lenguaje nac ional. el Yiddish es hablado por alrededor de --1 millones de judíos t'll
todo el mundo.
5
E11111"m11e/ Le1•i1111 Tl!sti111011ia11;,a Filowfica.
Te timonio Filosófico- París. In tituro Italiano de Cultura. juc, e 5 de ma~o (k
1994. id en ,1 ww.cm f.rai.it/inten í lc/inteni tc.asp?d ==233 22 X 200 l. 16:-l--1
pm . Traduc ión í ersonal del italiano.
6
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126 (vid en GUILLOT. p. 50) La traducción en e pañol es: Di.:.,rnhn!!ndo la
er:isrenc,a rn11 Hunerl _1 Hetdt','{'&lt;,er.
8
Emmanuel Levina Te timonian¿a Filo ofica
q D rrida. J. ·· ¡ ·¡o/e11ce el .\fer 1ph_1·s1(¡11e ", en L ·ecri111re l!/ la d[f)en!llcl'. F.dition tJu
Seuil. París, 1967. p. 1~: . vid en Gl llLLOl. Daniel. Op cit. P. :6 .
10
LEY! AS. De /'ex1.1·1c11ce á /'enst,1111 Obra redactada en gran parte durante los
año de su caut h·erio en los campo di! con en1ración .

�Le, mas. [11 dc:cu111·i!r&lt;1/1/ 1·i&gt;x1ste1Ke 111·et / !11s.1&lt;!rl l!I H&lt;11degger
i: Debido a la 1mportanc1a de conoccr la opinión de Le\ inas ~e inclu:,e completa la

11

a pesar de ser mu~ e,tensa
· Le, mas. Emmanuel. Tra HeuJclcgt'r f! ,t Ta/11111d Tomado de la cmrcvista
Te.,11mu111,11i:il filusu/irn - Parig1, lstituto Italiano di Cultura. gio\'edi 5 magg.io 1994.
httr 11 ,1 ,1 emsf.ra1.1t biog.rafie anag.rafico.asp?d-=30
.~ llJF.~1
'te, inas \ 'id en °t"&lt; Y Times obitua1-yhnp: hom1.:.pacbcl l.net attcrton levinas O13\TUAR Y.html 2003-03 -1 \ \1:5-1 p.m
11 1-1 hasid1smo. como parte de la tradicion judía. es un movimiento de renovación
que surge en un paiodo de profunda crisis :,ocia! en Europa oriental. Polonia.
l.11uanrn &gt; Lmrnia. principalmente: pone e\ acento en la devoción y no tanto en el
saber religioso. ~ busca. en consecm:ncta. devolverle un sentido de poder ~
c~pcranza a l:.i población Para el has1dismo lo sagrado está manifiesto en cada uno
de lo~ acto, del hombn:. --La Tora. la le) en términos normativos. es al mi~mo
tiempo la le: có,1111ca. la le) que tienen que cumplir los humanos en los ritos. en las
relaciones sociales : en la conducta cotidiana. y cs. también. parte Jc una ley mas
amplia que k Ja forma al universo. por lo que esta le) 1ienc su propio cammo": es
111, aria ble cn tanto que expresa la , olumaJ de Dios Ari Ra.1sbau111. antropólogo :
psicólogo por la L11mersidad de I el /\viv. Israel ..
hllp: \\ ,1 ,1 conacuha.gob mx saladeprcnsa 2002 08ju I hasijuda.htrn
2003-03-05

Cili.1

13:3-l p.m
1" J11doí.1m1, _1· cm11a111:;11w Jaca 13001-.. CONMOVEDOR AGRADECIMIENTO DE
U-.V l:-,.IAS POR LA AYLDA DE l.,\ IGLESIA A LOS JUD!OS. Te:-.10 inedito del
filósofo hcbrc:o perseguido por la persecución nui R0i\1A. 11 sep (ZENIT.org).h11p: w11 ,1 googk.com scarch?q=-cache:GcnjRB11B 1:1111 ,~ 1cn it.org spanish archivo OOOC/ ZS0009 l l.t:-.t-crnmunucl-levinas ·juan· p
ablo-ll&amp;.hl e~ 2 'Xl 2001 10:5-1 a.m
1~ l:I Concilili Vaticano 11 en la Dcclarac1ón de 1965 .\ cwru ,-1,.,tat,· presenta la
postura de la Iglesia Catól ica ante cualquier persecución contra los seres humanos y
sciiala que consciente del patrimonio comtin con los jud10,. deplora 1oda clase de
pcr5ccucioncs y manifestaciones de :rn1ise111itismo por moti\ os teologicos ) éticos.
inspirada para ello. -afirma-. en razones de , crdad revelada ) ju~ticia. Cardenal
Kaspcr en el Congreso Internacional de crntianos) judíos. 2001 .
1'1 Pedro enrique García Rui 7 SEM0LANLAS EMMA~UEL U:.VlNAS ( \9061995 ):
ww\1 .1ztapalapa .uam.mX1iztapala.\1 ,1 \\ ce ti libe e111mam1dhtm
cii Solipsismo: doctrina que tiene por verd:.idera la proposición \Olo ~o e,isto. los
demá5. las ideas. los hechos) las cosa; no tie11&lt;.'n una existencia por sí mismos solo
si )O los pienso.
"1Teoria moral que cons1itu;e al placer millo d bien supremo de la ,·1da humana
~2 Emrnanuel Le"ina~. Totalidad e intini10 P. 107
el LI: VI NA S. l:.rnmanucl. / fumam.1I110 del 1111·1, lw111hre 1•rl
" 1 L1.:\inas. l·.mmanuel. ! 01al1dad e Infinito. P. 2(12
c1 lbidcm. P. 157.
1180

º6 •

- Ibídem. P 146
'7
;s ~;;l~AueSI Levinas. De otr~ modo que ser o más allá de la esencia p. 176.
. Emmanuel. El 11empo ~ el otro P. 123.
29
,o LEYINAS. Emmanuel. Totalidad e infinito. p 245
~~1manuel Levinas. El tiempo y el otro. r . 124
31
!b1dem. P. 117.
'" Se. prese_nt~ un e~xrracto del Adieu á Emma1111el Le1•inm. de Jacc ue~ Demda,
(Paris. Ga/J/ee. 199 ,! ,·id en Atterton· Pe1er• San
.
.
/ .
, o·1cgo U111vers1ty:
www.home.pacbell.net atterton,Levinas primarv.html el
.
l 8/Xt200 l. 16:59 p.m.
.
J)
hrrp://home. pacbel l .net'a1tertontlev ¡nas1

�LA PAUPERIZACIÓN DEL EMPLEO DE LOS
ARQUITECTOS EN EL ESCENARIO
DE LA GLOBALIZACIÓ N

Dr Adolfo Brn,w :--:arvaeL Ti¡cri11.1 .
lnsnruro de ln,·c,1ig.tc1r,nc, Je Arq1111euura

L'A:--:I

1

Los años ochenras en el mundo rep resentan la década en la
que las po líticas neo liberales ascendieron al escenario económico
mundial, los noventas , a su vez , representan la unificación de la
polír ica Je la mayoría de los países bajo la égida de esta forma de
concebir las relaciones enrre las nauones y enrre las personas.
Uno de los efectos más inmediaros de esrc largo proceso csrá
presen re en las crisis del empleo que han padec ido grandes
porciones de la población mundial de los países desarrollados y
en la pérdida &lt;le! valor del trabajo en el con rexro de los países en
desarrollo.
El proceso de desaparición de la buena pdcrit,l profesional
libre para los arquitectos es un Fenómeno que podría ,tsociarse a
esre proceso universal. Una de las cosas que hacen cviden te esto,
está relacionada con la emergencia de nuevos actores y nuevas
formas de ejercer la arquitectura en nuestro contexrn.
Hoy, la prácri ca de la arquirecrura ha cambiado. La
evidencia de ello no solamenre se presenta en la gran imaginería
desplegada por los arquirecros en 1.i última parre del siglo XX. de
la que ha dado cuenra la crírica especializada y la prensa, sino en
la manera en la que los egresados recientes de Lis escuelas Je
arquitectura se inserran cada día al med io laboral. El medio al
l¡i{',

�que se han enfrentado ha sufr1&lt;lo una profunda rransformatión
rambién, ahora, por ejemplo, las habilidades que han adquirido
durance su formación alrededor de la composición visual y los
conocimiencos técnicos sobre represencacwn, por ejemplo,
tienen que aderezarse con unos conocimientos y habilidades que
van de la alca capacicación a bajos niveles de especialización, para
el manejo de las herramienras novísimas de los despachos de
arquicectura. Las habilidades para el manejo de programas
computacionales que asistan el diseño o a la manufactura (CAD
o CA.M por sus siglas en inglés) en muchas de las escuelas de
arquireccura del país, se han ofrecido hasta ahora como cursos
optativos o extracurriculares, mientras que en los medios
laborales de la accualidad se consideran cómo las habilidades mas
impon.1ntes que un trabajador de la arquiceccura debe poseer
cuando busca un empleo.
La introducción de escos sistemas de producción de objerns
en arq uitcctura, ha cambiado profundamente las relaciones de
los trabajadores con el medio laboral v ha transformado al medio
mismo. Es comün que en grandes almacenes dt.:cal!iscas de
produccos para la construcción (sobre rndo los de cadenas
mulwucionales que se han instalado en d país en la úlcima
década), encontrarse con personal que, sin siquiera contar con
una preparación mínima en alguna disciplina del diseño o de la
construcción, se dedique a realiz.ar enCJrgos de diseño de
cocinas, baños, vescidores, inceriorismo, disci'lo de jardines, a
veces el diseño de casas completas, o de.: los i nmucbles que se
dedicarán a pequeños negocios; utilizando los producrns que se
ofrecen en el almacén para su consrrucción y auxiliándose de
sistemas de CAD para la elaboración del proyecto.
Estos sistemas de CAD son sumamente senci llos,
normalmenre ofrecen, en un ambiente gráfico para varios
sistemas operacivos comunes, una ventana para la visualización
de la solución de diseño en eres d1men~iones, con h posibilidad
de simular movimiento en el modelo de form.1 inccrauiva con el
usu:1rio, y en muchos casos con l.1 posibilidad de visualizar csros
movimientos en tiempo re.d y mostrando una muy buena
inrerpreración de la rexrura de los maceri,1les en los que pue&lt;le
producirse el diseño; existe normal men ce un a "palera" de formas
tridimensionales complcj,1s (puerta!&gt;, escakr.1s, molduras,

columnas,
ecc.) una de 11erram1enrJ.s
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El asce nso del cap ita lismo global y la crisis de l trabajo.
frnó,ncnm
Este proceso, pueL1e ser p,uce de: ,·,1r1os
.
&lt;l 1
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.
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.
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pau
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ª . . u el
la década de los noventas en OLCI ente. su::,1&lt;.:rc q e
adelgazamiento de las c:lircs profnío~1al~s, r~ndria qul' ver ~on
una devaluación de los cículos univc:rs1c.u1os trente .1 los p_r~ct:sos
. .·, ,.. . ínform:itÍZaLión
de algunas . h.1liiltdades
de aucomauzacion
·
.
.,
,
,
.
.
profesionales.
La
gran c:spl'c1.1 1iz..1c1on 1se
comunes en 1as pracr1Os
im ondría, enrnnces, como uno de los . recursos . ~-e . _os
rrabajadores del tercer secror _
J e l.1 econom1.1 -los sel\ 1c1os-,
como un paliativo para cs¡e fenomeno.
Una nora común que se prcsen¡a en los egresados Je l~s anos
ochentas v noventas de la carrera en I! ,~crualidad, es un _clima ~e
desencan¡o sobre la práctica proks1on~I.. L_o s procesos
e
frustración personal con el ejercic_io de la J1sc1pl1na no ~olan_1e~te
.
de la obra b.,
para L1 pracuca
nenen
que ve r con un adelgnam1enro
...
.
b
or
orro
lado
c~
explicable
cam
ien como un
l 1 re, que P
I d
d l0
De Soro
epifenó1:1eno del capitalismo globa , enero e _ que
d
(2000) ha caracterizado como una rupwra del s1.srema en ¡°s
formas de producción de la ciudad )' de la nq uez.a de as
naciones: una a bordo del tren del progreso que_ propon_e la
orrodoxia neoliberal }' la orra en la sombra ~e la informalidad
( ue es cada vez más tuerce entre los pa1scs po_bre_s y que
q rma 1mente presc1n
. d e de los profesionales .rcc n1camenceI
no
· para 1a v1 da ,v ,pHa
e
calificados para desarrollar sus espacios
,
. b ¡·o) S1·no que erní relacionada con la falta de garant1as p~ra
tra a .
,
bl "
!quier
desarrollar una biografía profesional , acepra e .
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arquitecro que ejerza libremente la profesión puede ~es_plazar
l accu ·didad simplemente con una meio1a en a
un ocro en ª
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L
.' ·
este
ofcrc,1 económica que se presente al client~-. a pract1c~, troz '
escenario, ~e pre sen ca enconccs como el ~1 t10 de la mas e
)
voraz competeno,1.

e

t

Beck (1999) insiste en señalar gue este fenómeno ricne que
ver con la insra lación de una sociedad hasttdtt en el riesgo. A la
m ucrre de los cscad os bencfaccores basados en el pleno empleo, la
inestabi lidad material que sería producto de unas políticas de
p rotección soc ial, habría generado un gran riesgo social, pues la
leg itimidad de es cas formas estatales estaría afincada en la
garan tía de una vida es t able materialmente. Esca estabilidad en el
seno de estos estados estaría garantizada únicamente por el
acceso ge nera li zado al emp leo\ la falta de éste engendra hoy
pro ble mas sociales va riados: "Una vivienda y un puesto de
tr:ibajo segu ro, y por ende un turnro mater ial garantizado, son (o
pueden deveni r en) ciudadanos capaces de apropiarse de la
democracia y de tornarla viva. El meollo de la cuestión se reduce,
pues, a lo siguiente: Sin seguridad material no existe libertad
po lít ica ni, po r canco, democracia propiamente cal, sino más bien
una situación de riesgo y amenaza general izada por parre de
regímenes e ideologías de corre totalitario" (Beck; 1999: 22) Para
los trabaJadores, esto implica, no só lo enfrentarse a un escenario
que cambia día a día, si no a una constante lucha por la
supervivencia, que es &lt;lesgastante y se percibe como
interminab le . El desencanto con la práctica de la arquirecrura
ten dría que ver, además, con el cansancio de la lucha diaria, )'
con u na falca de certeza en los proyectos de desarrollo personal
en el plano laboral.
El trabajo, al converrirse en el eje de la 6iografía de las
personas, cuando entra en crisis, pone en pel igro la estabilidad
vi tal.

El proceso por el cual el trabaio pasó a ocupar este eje y el
ocaso de la promesa de una vida estable por medio de un acceso
generalizado a éste, explicaría un:i parte de la sensación de
insatisfacción e impotencia que se experimenta en el mundo
ac tual. Rifkin (1996) señala que este proceso estaría lig:ido
profu ndamente a dos prácticas &lt;le las empresas y de los Estados
desde -cuando menos- el último tercio del sig lo XIX; los
procesos de automatización de la producción (la subsrirución de
la mano de obra por máquinas) y los procesos de me iora de la
administración de la producción. El hisrori:idor esradounidense,
sug iere que el declive de la foerza de trabajo puede verse como
un viento poderoso que iría arraves:rndo por entre los sectores

�producrivos; que empujó a las poblaciones campesinas, con la
inrroducción de las primeras máquinas agrícolas a finales del
siglo XIX a los centros urbanos en occidente; y unas décadas más
tarde lo haría en el mismo sentido, merced a procesos mucho
más complejos, en los países pobres; el proceso de
automatización de las manufacturas, que rendría lugar tiempo
después de esca gran migración, que empujaría al desempleo y a
ocupaciones en el sector de los servicios a las masas obreras a
parcir de los sesentas en occidente y dos décadas más carde a los
obreros del tercer mundo; el acelerado proceso de
informacización de todas las actividades humanas de los ochentas
y la pérdida de los trabajos en el sector de los se rvicios y su
substicución enaañosa en los noventas, por "empleos basura" que
ni garantizan l; mínima seguridad social, y l:tboral ni dan una
sola oporrunidad de crecimiento a las personas, sería uno más de
los eslabones en esta cadena de pérdida del crabajo a la que se
refiere Rifkin .
La aparición de un cuarto sector en la economía -las
empresas de conocí miento- que operan a parcir de la lógica
implacable del gran capical, L1 superespecialización y
supercalificación de sus crabajadores, hoy, no tendría la
capacidad para absorber a la gran masa de desplazados por el
sistema, que ha generado esca manera de conceb ir el progreso
material de las na ciones. En medio de esce mundo, en el que se
polarizan los lugares del anonimaro de la supermodernidad, y los
lugares difíciles de nuesrro día a día, el crabajo humano va
siendo sustituido por las máquin,1s, la organización de la
producción asigna cada día más careas :i menos gentes, incluso
bajo remuneraciones más bajas (la lógica _empresar!al i1:1plac~?le
de la aferra y la demanda) y es percept1ble una 1nsausfocc1on,
con lo que se hace cal vez por la percepción persona! de una falta
de sencido en la propia labor y en la biografía de uno.
Forrester ( 1996) refiriéndose a este problema en el ámbito
francés de la década pasada, pero haciendo una reflexión que
sobrepasa este pequeño ámbiro geogdfic..o, ha señalado cómo en
medio de esca creciente automatización del trabajo, de la
producción, de la gestión empresarial, pública, de la
administración, de la prestación de los serv1c1os, del
entretenimiento, ere., ha quedado olvidada una inmensa masa de

personas, que ella califica como los descarr-idos por el s·
h b.
· · •
&lt;
1srema,
a nantes 1nv1s1bles -e inservibles desde la lógica del capital y de
los mercados globales-, que poco a poco van pol:irizando el
mundo entre . una pobreza• lacerante
de las
,
,
,
mayor1as
y ¡a
espectacu 1ar riqueza .de unos cuantos , en medi· o J e un sistema
·
que es ~or entero diferente,, ,d que se preren&lt;lc hacer le ítimo
para la vida de escas personas .
g
,Bo urdieu (1999) hace un análisis más íntimo de este
fenomeno
·
·d·
dal relarar las historias de vida ": lac., d"se
... sperac1ones
co_c1 Ja~as_ e muchos desempleados franceses tras los procesos de
re1ngen
1
. 1cna .que. ,han
, em pren d'd
I o ,1s empresas en ese país a raíz
de la .d
global. L1.ac1on de los mercados • El soc'10' lo go f,
, pone
rances,
en e~1 enc1a el drama comt.'1n de los desempleados, gue se han
refugiado
en los. menguantes sistemas
de p1ocecc1on
. ·' socia
· ¡ para
.
·
pa l1ar
sus
necesidades
más
básicas
y en med 1·0 d
.
d
·¿·
.
, , ,
e este rama
con
1ano, edifican. unos lu(Tares
dil'íciles'
Est o s ¡ugues,
.
h an
f
ó
J'
·
ragme_ncad~ a ~a c1ud.:id aún más de lo que esraba -realmence 0
en el 1mag111ano de los urbanistas del movimienrn modernoseparando ~ la ciudad de un cenero de las sociedades radi.iles
conremporaneas (Beck, op. cit.) a unas periferias descarradas 0
que pueden
usars
'
1.1 neces1
· 'd ,1 d d e1 s1sccm,1.
·
·
.,
, e· s cgun
Esca
fragmcnca~1_on h.1cc hov, más que nunca, visib le la Jialécrica de
centro-perifertas
en . nuestras
ciud ,1Jes - L o
.
g ue ¡1ace
especialmente ,rngust10s,1
es 1,1 ex·iccrbad
·
..,
,,
, ,1 ¿ 1·¡·.
e1cnc1.1,
es el
concrasre en el acceso a unos medios mareri.ilcs de vida entre los
pobladores de un mismo lug.ir.
_Los lugares difíciles se oponen. yuxt,1pucstos como esrán en
l~ ciudad, unos.ª orros: uno Sl encuenrr.1 Je pronto en muchas
ciudades de _Lic11:oamérica, con barrios rc.,l(ler1&lt;..iaks &lt;.:quip.1Jos
como CL:alqu1er c1ud.1d del priml.'.r mundo, de ,impli.1s aveniJas \'
en_ perfecto esr.ido, jardines públicos exuber,111res \' bic;1
cuid.tdos , propiedades esp.1cios,1s, comercios \' ~&lt;.:rvi~im Je
cadenas· globales, una di~cret.1, bien \'c\lid.i ,\' c~luc ,1J •1 r o ¡·1t.1.. ·.1,
d
. eport1sc,1s en vez &lt;le pe,Hunn ..1uros de Lílcimo modelo. etl..; \'
JUn~o a CHO\ cncl.ives, uno ,uelc h,dl.ir zon,ts de ulln 51;1
pavime~c_o o p10Íund.1rnc:nre d.111.1d,1_-,, con propicdadc,
~:re_rad 1s 1n,1.1s_ (a \TC_es en fHl,e\1&lt;Í11 no leg.1!) poca .1ccnción ,1 lo ,
) rdincs publ 1rns (s1 los h,1y), h,Hur.1 _\· un,t Jcrt:rior,1J,1 ini.tveii
urbana, parrull.1s hlind,1d.1,, con policí;1, ,1trn101 iz.i innt- &gt;'

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1•

exhibiendo armas de grueso calibre, crimin.1l1Jad loc.il que ro1'.1a
cerveza frenre a los comercios igualmc.:nte locales en pkno d1a,
aucos de modelo anriguo, negocios de '.odo giro_ pero ir:~gul,¡re~
en el sirio de L1 residenc1.1 , pearnnes, 111110s que.: ¡uegan tucbol en
la calle, gcnre que sale .1penas ue h ruJc eo sus meccd_or.is
frente a la puerra de entrada a convers.1r y que se nH:ten deprisa ,1
la casa si hay un pleico entre pandillas de la zona, etc.
En muchas ocasiones esto~ enclave.'.&gt; y los lugares de
residencia de las clases acomodadas, esdn situados espald,1 con
espalda, divididos apenas por una barda alca, un .ic~idenre del
terreno -una barranca, un monre, un río- una ,\Venida de alca
velocidad; compartiendo el espacio de la ciud.1d pr.:ro sin
mezclarse. Pero aún estos b.nrios, yuxcapucsros como están a la
opulencia, escán socialmente a u1~a gran distancia de los enclaves
marginales de las ciudades. Frence a los lug.nes de los
marginados, los barrios tradicionales y pobres de la :1udad o los
ceneros mecropoliranos en decadenc1,1 p_Hec_enan luga'.es
privilegiados. Los barrios ricos, desde la expertenc1,1 d~ cualquier
habirante marginal de l.1. ciudad, tranc.1.menre se hallanan en otro
mundo, con códigos del rndo ajenos y exrraños par.t estos
habitantes, a pesar de que práeticamente cornparren el mismo
espacio geográfico.
Esta oposición que se ha ex.acerbado en el mundo
contemporáneo, no sólo ciene que ver con el acceso a unos
medios materiales de subsistencia, además tiene que ver con un
cambio de concepción de lo que es en si el mundo
contemporáneo. A pesar de la opinión en torno ~ la muene de
los grandes relaces (Beck, op. cir.) como organ1~adores de la
acrividad y de la escruccur.1 social en su conJunro, hemos
suaerido ya en crabajos anteriores (Narváez, 2000) cómo los
micos, qu~ se apoyan en las imágenes que arman el cu_erpo_físi~o
de la ciudad, escablecen los límites de la geografía nnagznaria,
que es el medio en el cual los individuos de la sociedad operan Y
colaboran para la reproducción del cuerpo físico del lugar en el
que habitan. En este contexco, es explicable cómo _se siguen
repitiendo parrones de ubicación espacial en \a cwdad (la
imagen), que se corresponden a unas ideas sobre lo que es el
cuerpo social que la habita (el n:ico) , a pesar y de _que escas
formas dé organización roposoc1al &lt;le las comunidades no
4')0

corre:p~ndan_ en absoluro a las formas de organiz,1&lt;:ión polírica,
econ~m1ca e 1deológ!ca del mundo contemporáneo. Un ejemplo
que ilus_rra muy bien lo anterior. ciene que ver con una
sugerencia de .Beck (op
•- . ]a que tras e l surg1m1enro
·
. . c1· e•) , ~ue sc:n,1
de la e~a posc111duar~1al, la sociedad , más polari7.ad:i que nunca,
ahora tiende a organizarse según parrones ra 110 pirrnnidales sino
radiales.
E~lo como un estado intermedio: mientras los c&lt;:::rHros de esa
o_rgan1zac1on radial-soc_ial van configurándose como una red, en
cierta _me~:d:i aespac1al y vircualizada por los medios de
co~un_1cac10n. el resto del sistema v.1 conviniéndose no en unas
p_enfertas dependientes, como antaño, sobre [.1 base de un
sistema de organización social del tipo piramidal , sino en unos
lug~res_ desrartados del todo de esos ceneros. La mucrcc del
capiral1smo explo_tador y el surgimienro del sisrema que crece al
margen del traba¡o humano, implica para t:I cuerpo de la ciudad
una profun_da transformación, que t iene que ver concretamente
con el d_esuno y con la vida de las comunidades que la habitan ,
con las tnfraescruccuras que han edificado a lo lartl"Q
del ríe
O
·b·1·d d
mpo ,
1
con a pos1 1 1 a de su manrcnimicnro y -sobre todo-, con las
1~aneras en las que es posible que cada habitante imagine a la
ciudad.
. Pese a ello, los mitos que arman el cuerpo físico de la
ciudad, se ~ferran t~nazmence a la vida, a pesar de esta r ya vacíos
de Sl1Sranc1a. Las c1Udades de la periferia, aquellas que no han
ganado el nombre mediático de Global Cities, suden armarse
mer~e_J a esquemas piramidales, apoyadas en la idea de una
m~vd1dad ascendente de la pobla ción desde los escamc:nros más
de la ciudad hasra los m,ís alt0s. Esca ide,1 .rnimada por las
1m_a~en~s Y los rel.icos del paraíso en la tierra, establece enclaves
pnvtleg1ados en estas ciudades, que se diferencian c tda vez mas
del reno de la ciudad. Cabe seíialar que, esr.t manera de concebir
ª. la ciudad como una serie de niveles ascendcnces, hasta esra
cima civifi~ada de los placeres, el lugar prometido de fruros
:~u_ndanus1m_os y de _l.1 tierra _de la q_ue mana leche y miel,
cierra en s1, un profundo y bien enraizado 1Jeal religioso que
es loEque parece conferi rle esa gran viral id.id y permanei; ci ,1.
~ r~sultado concrero de est,l manera de concebir la
organización de la sociedad, con re.~pecco al espacio de residencia

?ªJ~S

�y trabajo, medianre este gran rebto, ha exacerbad_o lo _qué los

geógrafos sociales denomin.rn discriminación ~o_no-reS1den c1al.
Huelga decir que el recrudecimiento de bs co~~1c1ones_labora~cs
que ha impuesto el último capitalismo, ha ed1f1cado d1!erenc1as
físicas muy importantes entre los diver.'&gt;OS enclaves sociales qu~
arman el cuerpo de la ciudad; los ha hecho más cerrados sobr: s1
mismos y ha impedido en muchos casos, la mezcla social,
haciendo más difícil la comunicación encre las capas de la
sociedad ' . Esca imagen de ciudad ahora presenta un panorama
duro en lo eco nómico, que puede ayudar a comprender -.rnnque
por este medio sólo sea en la superficie- el drama cotidiano al
que se enfrenran los habicanccs de las ciudades contemporáne_ª!·
Rifkin (op. cit.) en este mismo tenor adelanta algunas c1has
dramáticas: cerca del
30% de los adulcos
mayores
estadoun idenses, durante los noventas, cuvieron que ayunar por
fuerza varios días de la semana debido a la carencia de los
míni mos recursos para subsistir. La laccr.rnte pobraa que ha
caracterizado a nuestros p.iíses, y que nos golpea con cifras
creciences y vergonzosas pua nuesrros gobiern~s, poc~ ~ poco
empieza a permcar hacia las naciones alramente 1ndustr1altzadas.
Una global ización de la miseria corre .1! parejo de los tratados y
los acuerdos de incernacionaliución de Lis econombs.
El mundo conremporáneo esd transform:indose anee
nuestros ojos. La crisis escrucrnral del emp leo, que es un
fen6meno que tiene que ver con la manera en que se ha
planteaJo la producción industrial, _afincada en valo res. de
eficiencia, normaliz:ición de la producción y desarrollo sin fina l
(ni sentido), ha generado un fenómeno de desplazamiento de la
población, que ha ex.1cerbado la diferenciación so~ial y
económica de las naciones y -cal ve1. por un efecto reíle¡o- ha
creado las condiciones propicias para que Lis ciudades se vayan
conviniendo en escenarios de gran desigualdad. La pdcrica de la
arq uicecrnra, dedamos, ha cambiado, junco con e_l cambio soci~\,
que se ha hecho evidente eras _el triunfo _del cap1C,1l1sm~ salva¡e.
El escenario material y simbólico de la vida se h.1 transformado,
también profondamenre.
En es re contexto, ¿qué pasa con las ci ud.ides, espacio de la
prácrica cocid iana del oficio del 3.rquirecro'

El mundo global, los desplazados y el destino de las ciudades.
Lo que marca el mayor contraste entre las condiciones
matenales de los ase n tamientos de los pobres del primer mundo
Y los de escas poblaciones en el tercer mundo es el hecho d
· ¡·
1d
,
e su
rn c 111ac1ón ª. ,ec~ rioro en los países ricos y al crecimiento en los
pobres. La d1nam1ca llist~rica -~ue abre francamente en los países
pobres los procesos de m1grac1on de las poblaciones rurales a los
centros urbanos: e_s un hecho que se empareja con el fin de la
guerra Y el surg1m1enrn de organizaciones financieras mu ndi ales
que_empezaron a operar en coordinac ión con las políticas de los
gobiernos de los países ricos . Aún con la pre tendida polarización
de l , mundo, en d,os bloques ideológica menee antagón icos en el
peri odo de la Guerra. Fría, el mundo inició después de la
Segunda, Guerra -~und1al, un proceso de in corporación a otra
eco~on:1ª y po l1t1 ca que salía del modelo enraizado en el
termo no nacional a otro basado en un espacio de operación
tra nsfro n terizo.
Desde es te punto de v1· st a, e1 triun
·
fo d e Ia orto d oxia
neoliber_al. que ~~cue nr ra s_u más imporcanre apoyo en una
econom1a y pol1t1ca globa!1?ada, sería resultado de acciones
pues tas en operación y medidos sus cfecros en la época del crack
de 1929 y convenidas en po lírica de los organismos mundia les
en la posguerra en occidente.
El paso de una economía ce rrada a una economía en red en
los países pobres, no '.endría que ver rnlamenre con los procc::sos
de apert ura al comercio de los noventas; los procesos de entrada
de_ las comp,iñías rrasna~ionales a La1inoamérica, que tendrían su
ongen en la segunda mitad del siglo XlX ; el cen &lt;l ido efectivo de
lazos ~e l_os capita les locales con los internacionales, se daría con
posten oridad .ª 1~ guerra civi l americana y crecería rápidamente
(au~que resr r1 ng1éndose a unas cuantas regiones de Arnér ic;i
Latina). La clase de induHri:1 que csre proceso generaría rendría
much o que ver con la que '.&gt;e des:1rro llaba en occiden ce -sobre
todo en Est;idos Unidos- confiada en el valor de la cf'iLiencia v la
prod uctividad. No obstante, una gran diferencia de ~se~
industri a co'.1 la de occidente, radica en una m,b lcn1a mejora en
las tecnolog1as p;ira la producción tcndicn1es ,1 la au1om.HÍ1.aci ón
1

�y el Jespln.1rniento del 1r.tb.1jo hu111.1110. en gcncr.il debido .1 lm
b,1jos niveles "1l.1ri.ilcs de lo, tr.1\i.1j.1Jo11..·\ &lt;.:11 l..11111&lt;L1mcnu.
Si sumamos est.1 cond1c1ón p,1rricul.1r .1 los 1110Jo, t.u1
diversos de comporr.1rnic:11C,1 dt· nuescr.1s pobl.1ciones. &lt;.011
respecto .1 los de Lis pobl.h.10nn dc occidcntc, c·n In que 1u1...1 .ti
trabajo y los beneficios que pucd.111 obtt:ncr dcl Lt.1tlo. vt:mm
que se h.1 rccras.1Jo el .uriho de la uisi, .1uu.il Jd i:mplt:o que ,e
vive práccic .. mentc en la totalidad del mundo dc,arroll.1do. Esto
evidentemente habri,1 tenido repercusiones fuertes en l.1 111.1ner.1
en que los mexionos y el resto de lo\ p.ii,cs Jcl rnu:, mundo
hemos construido nue,tr.1~ ciud.1Ji:s frenre ,1 ,111 01..1..1de11rc m.1s
urb,rn11.ado y con orros procesos csrrucrnr.1lt) en lo cc:01wm1co.
Veamos .1 qué me rcf"iero.
El lento 1r.111,1ro de un.1, t:conomi.b ct.:rr.1d.1, poi cl ,1rnbico
territorial de los estados 11Jcion,1les ,1 un,1s cconomi:i, en red, '&gt;C
vería q'1bitamcnte acelerado por \05 pro(&lt;.:~os &lt;le ui'ii~ y ::ijt~sce\
esrrucrnraks que iniciar,111 J finalc~ &lt;le la Jéc.1d:1 del scscnc.1. El
cm pobreci m ie n rn de las po bl.iL iones rur ,de,, la~ f.1ci Iid.ido para
el empleo en IH ciudades, Li mejor,1 de los CJminos y la
vulgariución de los meJios dt comunicación -como factores
generales desencadenantes- llevaron J los .1111biros urbanos a un
acelerado crecimiento. La inc:ipacidad de los Esrados p.H,l dorar
de beneficios .1 escas pobl.~ciones en \os p,1Í~t:s pobres, ha tenido
efectos inreres.111res .1 medi,1110 pi.izo en !Js ciuJ,1&lt;le~. Cu.1111..lo un
habitante rural pobre se cnfrent.l a la posibilidad de mejorar
e;;migran:lo a la ciudad, norm.tlmcnce suele apoyarse en un.1 red,
que se forraltLt por la sangre o por ser del mirn10 sirio Je origen
de la comunidad a la que sc lkga en l.1 ciudad. En ciertas
covunturas hisrórios, como en los setentas en el Perú o en
f\!¿xico, extensos movimicnros de pobladores rur:1les se
precipitaron ,1 las gr.indes ciudJdes edificando r.1pidamence
cinturones de villas pobres en donde los habitan res fo mu ron
redes de abastecimiento y supervivencia, a partir de los sisremas

de vida de Lis ciudadc.:s viejas.
Sobre todo en est:1 fase acelerad,1 del proceso de migración,
las poblaciones rnvieron que sobrevivlr en el margen de un
sistema económico es¡.1blecido. Proliferaron los pt"quei1os
negocios informales en los que se ofrecía pdcriCJmenre cualquier
servicio, la presr.1ción de st"rv1c:1m domésticos, la ,1lba11ilería, el

ambulanraje, la superv ivencia en ocup.1c1ones nurginales
(recolección y recicla¡e Je basura, pcpcn.1), et&lt;.. Ai.'in en Li
actualidad, con 11; «pert11r.1
,
· 1 en p ]en,1 cuesc.1 ascende nte.
comncu
en estos asentamiento~ en los que priva h inform,tliJ,1 d de l.t
economía, "b ullen el tr:1b.1 jo duro v Li invenriva. Por todas parces
han bror.1do pequeñas industrias callejeras de cualquier cosa,
desde -~ºPª y c~l,.ado l:.ur.1 imHac1ones de los relo¡es Canrcr v ck
las va¡illas Vuitron. Son rallnes que ensamblan v rcensamblan
maquinaria, auto móv_i les, i n~I uso .1u rob uses. Los ·11 uc. vos pobre~
~rbanos han c_reado 1ndusrrias y barrios enteros, )' tenido que
rnsralar conexiones clar~Jestinas a la elccrricidaJ y al .igua
porable. Hay hasra denr1sc.1s que uiran caries s111 liu.·nti,1" (Oe
Soro; 2000: 49).
Para_ q11e no~ &lt;lcmos una idea de la imporranc1a de estos
asenram1e_nros hununo~ en Lis modernas ciudades de los paísn
po_b~es. _&lt;l1remos que representan cncrc un 5340 a un 92~o de las
ed1f1cac1ones exiscenres en ca&lt;la ciudad del tercer mundo. En la
mayori.1 de los c.1s0s, esros edificio,, sin considerar .1 la obra
püblica que les rode.1, pdcr1camenre fueron concebidos,
gesr.1dos, .constr11idos
10 ,, propios
,
-y son mJtHeni&lt;los 1)(H
r
pobladores . Las ~dificacioncs que 11.111 gcst;,¡do LOn sus propias
manos _las comu_n1da&lt;les de emigrantes rurales primero, y luego
l~s emigrantes 1nrraurbanos y la\ poblaciones pobres de t:stas
ciudades, son tan variadas como variado es el orioen de los
p_obladores y las culturas locaks ,l !::is que arribin. En las
c iudades de Haití, por ejemplo, las vivien&lt;lJs ge\t,1das de esca
manera pu,eden encon_rrarsc en barrios de calle, sin p,l\'Ímentar,
~uc despu~s de la llu\'ra se llenan de ch.1rcos en los que los niño~
¡ue~an, mientras las señoras, sen rada~ sobre cajones de madera
esp1an_ la vida, que pasa cnrre tratos Je vecinos, pleitos y la cría
de an tmalcs para el consumo do méq i co en plcn a ciudad. Lis
c~s~s pueden ser de rn:idera, ,1 Yeces producto de l.i\ 1.irim;is
vieps sobre las que se transporta mercancía en los barcos del
puerco, con cubiertas de Líminas galv,111i1;1das o dt: carcón
asfaltado Y muy a menudo, situadas en cañadas de difícil acceso,
generan_do formas ur_banas de una morfología irregular. Segt'in las
e 5rimac1ones de analistas de ese paí~ caribe110, estJs cHa~ podrían
llegar a costar alrededor de USS=iOO cada una.

4 'J'í

�Tal yez por hallarse en el extremo inferior de Li situación
viral posible en escas ciudades, estos barrios se podrLrn
considerar como el eiemplo rn,ís genuino, de l:i situación que
priva enrre lo~ emigranres campt'~ino~ y la población que víve en
este mundo de informalidad al que nos referimos. No obstante,
sobre esre esrraro se podrían ubicar \'ivien&lt;l.1s de un nivel, con
muros de obra y rcchumbre dt' lámina; viviendas dt: un nivel con
muros y cubierta de concreto; viviendas dt' dos ni\'clcs codas de
obra; edificios de eres niveles de obra de concreco con locales
comerci.1\es dando a calles asfalcada~; hasra vtvjendas de mas de
rres niveles. de hasta 300 metros cuadrado!&gt; o más de ~uperficie
habitable. de obra moderna y acabados de lujo. De Soro (op.
cit.) señaL1 que esca LilttmJ clase de v1viendJs pueden llegar a
coscar hasc.i U5S75,000 e.ida una.
En Hairí, esras "ocras ciudades" al margen de las ciudades
representan el 68% de la obra urbana, es decir, 349,000
\'iviend.1s en un paí~ de 7 millones de habic,rnrcs. En América
concinenral, en el Perú, la situación es bastante parecida a la
descrita dd caribe. Los ..llredcdorc~ de la c1L1dJJ htstorica de
Lima, put.'.den caracrerizJrse como la mayor 111\',tsion ,k
emigrantes campesinos de la hi~roria recit:nre de Luinoaméric:.t.
Hoy, esr.1s áreas, rras una lenr.1 incorporación a la ciud.1d, son
pujantes ceneros de vida, de comercio r de trabajo en los que
uno encuentra de todo. En las cercrnías del aeropueno se dan
inclusivr el luio de ofrecer .tlojamiento en cómodos bordes cn el
cora2ón de "barrios bravos" cocalmenre diferentes de Lt imagen
que uno puede observar en los al rcdedores de l.1 pLna Srn
Martín o de l.1 Plan Mavor en h ciudad vieja. L.1.s Yiviend.1s 9uc
uno puede encontrar en esre otro mundo van desde las de un
solo nivel, hechas de c.1biqucs de barro cocido y concreco y
rechumbre de obra sin enlucido en el e:m:rior. J. vivienl!JS de dos
niveles en Ls mismas condiciones dt.: obra. t:n b.irrios situados en
las laderas de \os cerros que rodcrn J. l.1 capir.1l pcru,rn,1. hasta
''modernas" edificaciones de h.1sca cuHro ni\'e\C\ t:n barrios
mejor ordenados, con amplias vi.1\idade, ¡-1.1vi1m:nc.1das. &lt;;ervicios
de infraescruccura de wdo tipo , etc. Su.s p1ecio~ en el merL,ido
peruano son igualmentt: ,.1r1ados, ,cgún ,111,tlisras de vJlor de ese
país sudamericano, van de los l;SS2,402 por unidad h.1~t.1 los

USS85,813.

Revisando este panor:i ma uno ucde ex 1·
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ser la construcción d
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prores1on:1l (en rJ1,imc11
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\.ll .1 ll.lll,1 l l .,d LI ·11) ~''1, ,kl
.ic1onn 111 urm.tlc~ lle l.1 L,1pic.il de Put1.
1·

r .

�Creo que un.1 bucn.1 c,1nrtd.nl de l.1, cdit.iL,n.:io11t.:\ Jd ~t.:LWt
formal c.1mbién h.111 ~ido cJ1fic.1J:1s por cún:.c1 U(torc.~ 1111
:uquicecros trabJjando de la mism.l mancr.1 tJLI:_ lo h.tLCll p,11.1 t:l
secror de las propicdadt'!&gt; ilegales Je L, ciudad. S1 l.1 rc.:.1l1(L1J de l.1
capir.d peru.111.1 es en .1lgo semej.1nre ,1 l.1 dt·l rc~c~ _de los p.1t\é~
de América Licina, podri.11nos ~uponn que un.1 clfr,1 ccru11.1 ,d
75% de l::is cdific.,ctones de l.inu o de ui.dquier up1r.1l
latinoamerican.1 han sido concd,ida~. gc,c.1das, c:jcutt.1d,1~ v ~011
mantenid;is por habitantes sin un,1 l'duc,1ción fotnul en .ilg&lt;1n
campo de L1s ciencias de Li construu:ión o de l.1 .1rquitecrnr.1. U
proceso de dc:sreguhción del ejercicio o de dcs.1p.uición dl'. l.1
denominación profrsional ,il qut.: .du&lt;l1.: Ríos c.;.11,.1 (op. c1r.) e,
un proceso que en nuestro conit.:xro t'S 1rn haho, .11 m.irg1.:n de l.1
legisl.tción de profesiones.
De rodas modos, es i nteresa1He ver córno lo\ barrios que
fueron en un riempo de 1.:migranres 1.,1mpesinos que
a u ro eo ns¡ r u í a n sus vi\' ien das v L1 i n fr :i es r ru e rn r.1 u r b ,111 J tk sus
asentJmiento,, se han rransfo;m.tdo frente a est:1 nuen rcalitbd
del mundo de l,1 inform,diJ.1d de los p,1ises en desarrollo. Y.t en
rrabajos anteriores (;-,l::irvfrl 200 l) me he referido .1 Ll evolución
del proceso de concepción del ''proyecto urbano". en___esrns
scnramienros, desde la ligada a los aspl'.llOS del med io hs1co y
3
los recursos encrgéricos y de supervivenci.1, hast:i el pro!·ccto que
se ajusta J parrones morfológicos, de uso y simb~licos _de los
enclaves concebidos por una cul1ur.l urb:i.na m.:s .1n~1gua y
conso lidad,1. También es interesante, ahora en rdcrenc1,1 ,1 las
caracceristicas de los edificios dt' los asentarnie11to, informales ,
hechos por los consrrucrores profesionales, d ver u na evolución
desde los modelos "mis rurales" concebidos durante los grandes
movimienros m igratorios dd campo a l::i ciudad de las décadas
del sesen ra y se ten ta en el siglo XX, hasta las obr:i.s hechas en
sene, en lores urbanos normalizados más cercanos a las
habitaciones populares concebidas por el estado y por
promotores inmobiliarios del mercado . for~al durante . los
ochentas v la c1ctu:didad, cuando esrns m1grac1ones campesinas
dejaron d~ ser tan imporrantes como las incra e intc~urlnnas.
El paso que estos asentamirnros han rentdo de una
morfología orgánic:1 a una cercanJ ,~ los ~n_od_elos __Je gra n
explotación del cerreno de los proyectos 1nmobtl1arios ohc1a les y,
1

de los gestados por promowrc) 1n111obili.1rim en Lis ült1111.1s
décad,ts en L1cino,1ml·ri(J, no dej.1 Je rnrprcnJer. rod.1 ve,. t¡u&lt;: ~l'.
h_a _dado como L1 .tccptación dl' un sistl'.m,1 de stgnos qul'. hJlCll
v1s1ble la paul:1tin,1 incorpor:11.ión Ltd1ur;1l de lo, .11111guo~
habitantes rur;iles, ,1 l.1 \'Íd,1 en l.1 ciud.1J. E~tc procese; dt:
incorporación es ,1 la vez uno de ol vi Jo. Los \'tejo~ sabe re:-. del
medio rural, inútiles en medio de los lug.ires dif'ícilcs de nuestro
mundo, han sido abandonados frente ,1 orras forma~ de
supervivencia y de socialización.
Frence al volumen abrnluto que represenu la construcción
informal en las ciudades de los países pobres y del mundo cn
desarrol lo , la labor de los arquicecros resulc.1 poco menos que
margin al e insignificante en el contcx10 Je la 1 itla de los
habirances. En medio de esto esd el hecho Je que L1 ex1stenc1,1
de millones de personas ha tran~currido al margen de lo que nos
han enseñado a encender como torio fo r¡ue es posible
Parafraseando a Beck (op. cit .). podrí.1mos .tpuntar que estos
mill ones de personas a los que me refiero han vivido a la
brasileña no como un oscuro dcs1ino de la decadencia de
occidente sino como su unzcrr salida posible. En e'ite contexto,
¿qué papel pueden jugar los arguirecros al interior de esros
mundos?
1

Una fuerza aletargada de la vida de las naciones:
La Economía Social.
Hace algún tiempo, Abdel. u11 ex alumno, volvía a Li escuela
a contarme cómo había servido en un volunt:1.riado junto con
arquitectos alb,rneses ). rumanos para l.1 n.'constrncción Je una
guardería infantil en Koso\·o, dcnsr.ida por los :naques militares
en la guerra de la fragmentada Yugoslavia en el ocaso de los úios
nove1,c,1, Este trabajo estuvo a cargo de CARE, una ONG con
base en los Estados Unidos que canaliz,1 fondos intcrnacion.iles
para la ayuda en sicuaciones de conflicto~- carenci,1 extrema.
A su vuelta, según iba deshilrndo su aventura, habí.1
emocionado tanro a su hcrm.rna menor -por ese en ronce, recién
egresada de la carrera de Diseño Industrial en la Uni\'Crsidad que
laboro- que de inmediato se enroló en actividades s1mil.ires p.ira
la reconstrucción de infraeslruclura d.1ñ ,1J,1 por lo.\ sismos que

�por ese ciempo habían azotado L1 lndia. Abdel, egr-.:s.1do hace ya
hace 8 años había Lrabajado conmigo como esrndiJnte rn un
volunrari.:ido para el diseño y construcción de un monasLcrio
para l.1 orden Bened ictina, al graduarse se había empleado en L1
remodelación de una caden.1 de piuerías en Monterrey, luego en
una consrruccora en Ciudad Juárez, Chihuahua. Allí conoció al
contacto que le llevaría por esros otros rerren?s de la práctica.
Según me d ijo, y por lo que he podido en trever d ~ su
hisror ia de vida, b decisión de embarcarse en el voluntariado
para la reconstrucción de una nació.n destruida por una de Lis
más crueles violencias étnicas, suced ió a partlf de un desenr,1nto
con 11 na prártira desgrtst,tnte )' vMÍa. A rní me pareció u na. rara
decisión de su parre, dado que meses anees de este traba¡o se
habí.1 c:1sado. Uno cspcr:1 que en medio de esce evenro
trascendental para la vida de la maroría de las personas, se
busque pri111ero afianzar la seguridad de la casa_ ~e uno mediante
una estabilización en los ingresos y en el dom1cd10.
Abdcl hizo, apJrentemente, lo contrario.
En medio de esta crisis global de pérdidJ del empleo ~· de l
empobrecimiento de la~ naciones, se e~1piczan a presentar salidas
a la población basadas en un,l cl.1se d1fcr_cnrc de con cr.no s_oc1al
enm: los individuos. Rifkin (op. c..i¡) sugiere que esto podna se r
el surgimienlO de un nuevo papd de las sociedades frcnr~ los
gobiernos nacionales (hoy rehasado~ por ~,' poder pol 1rn:o Y
económico Je las empresas rrasnac1orules ) Ha denom111Jdo
"tercer sector" a la crec iente actividad de las organizaciones si n
ánimo de lucro y no gubernamentales que oda vez más se
encargan de acender l.ls nccc~idades a~remicnres de secrorcs_de la
población, rradicionalm.er~rc de&lt;;.Hend1l:os por el Estado o s111 u n
acceso mínimo a serv1c10s de stgur1d.1d en bast .1 su poca
panicip:.1ción c.:n Lt eLonomí.1, que se enc.HgJ de b -t)nstn·.1ció n
de ~itios urbanos, de la pr,;:sen·.1c..íón de Ll naturalcz,1, ctL.
Beck (op. cir.) y Herr1 (op. cit.) reconou:n esrt fenómeno, _Y
adelantan sobre la visión de Ritl..in (dcspuó Je l.1 duso rt a
recuperación del empleo en Fsr~dos Unidos c'.1 l.1 &lt;léLad.1 d.e los
noventa) que esrc podría en el lururo ser el nicho de t~·.1b,qo de
una aran cantidad Je penon.1~ , ya que l,1s tendenc1.1s de la
0
d .' 1
ocupación en el mundo ,1punran ,1 u11.1 _dram,icica re 11Lc1011 e~
las jorna&lt;la\ l,1bor a les (lkLk llcg:1 .t .1h rrn.tr q lit' l.i'i 1nrn,1das

a

podrían
llegar a ser en rllromedio de una O do ., ¡1oras J'1ar1as
· Je
.
rrabaJO en los próximos veinte .1ños en el mundo desJrrollado)
Estos pcnsa~ores y n:uchos orro&lt;; imagin,111 al trab,i¡o \'olunrario.
aquel
.1 L1 ('{'onomí11 socut! 110 ,o'lc) co ,1
. ' que
d tonalecer1a
·
'
·
1, O U 11 ,l
opc1on e traba¡o y 'iupervivcncia v.alio 5 ,1, sino como el cenero de
los afan~s. en _e l futuro, desplnando a la carrera proft'sional Jcl
lugar pr1vdeg1ado q ue ha ocupado hasr;1 ahora como crnrro vinl
de la hisror ia &lt;le l individuo ' .
'
~a imponancia de esce seccor en iJ acc ividad económica
emp1e~a. a crecer, convirriéndose en un segmcnro significativo de
la acr1v1dad
u1,, 1·uos,
J
·
lo, e 1
.
1v el .empleo
•
· F n Est"dos
,
"
por• e¡emp
vol uncanado part 1c1pa en un 6% d,..'- l•l 'icr·1VI'd·,l J pro d ucr1va,
·
0
agrupando
a un 9 lo del empleo n.1ciona l t&lt;)ral·
· , mas
· gente
b ·
• · "E,x1sr1.:
era a¡ando e_n, este sector de voluntarios que en las indusrri~is de
la _co~struccwn, de la electrónica, del rransporrc O del textil''
(R'.fkm, J.; l_996: 281) El gasto de escas organizaciones en ese
pats ha excedido el PI B &lt;le rodo, los países excepto lo. ·
,
· d
· 1· d
s siete mas
tn u s r r I a 17.a os. El in forme G a 11 u p de
] 992 sena
- 1a que
,
1
.
, . '
l
so amen~e en os Estados l_;n1Jos se tr:1bajó en acciviJ,1Je~
volunranas en 1991 20, ';00 millones &lt;le horas (lo
d'1 ¡0
en rérminos
· · Id ,
que me &lt;
monerar1os equ1va r1.1 ,l 17 6 ,000 millones de
d ólares).
La . crisis del em pleo poco ;i poco v.1 llc\·ando -1 la,
comunidades a pl.rntc:ir serias dudas sobre el muco de valores en
los que dcscrnsa b ética de lc1s sociedades Je mercado
co nrempodneas. Saramagri (2001) y Coupland (IL)91) entre
~ u_chos, otros li terarns l:rn _p l.111 tea do desde u 11 ;l perspect ¡v.i
in ttm.a) pcrson.d la exper1enc1,1 va;il de un mundo ,11 maroen del
rraba¡o. Auge ( 1999) e~ mu:· J~udo oundo, rcfiriénllo,e ,il
subcr~pleo en el c.¡uc C.H: el pn\011.,je centr.d :' n.ur.1J 01 del filme
Amencan Bcaury (de cjrcurivo 111cd10 .1 1..ocincro en un nec•ocio
~e h amb,~trgue~.1~ ). lo ima~in.1 corno u11.1 cxpi.1ció11
JI.' t&gt; lo\
pecados .. de l.1 .1hsorbrnrc :· \UpcrriLi.d modcrnid.1d -rcprc,ent:ida ~n el hlmc po.r la c~pos.1 de &lt;:\le per~o11.1je- y (jllL' (in.1lmcn te
fe libera de un.1 vida \".JC i.1 \ \111 ~\.'nt1do.
Es'.a dcs~sper;1ció11 p~r u11.1 biogr,1t'í,1 pcrson.il \Íll ,rn iid o
- ~specie Je 1n~p.1sse t·x1qcnu.d c11 l'i que hemos 1...1íd,&gt; por ].1
logica de este s1s:em.1 ~alva¡c ,¡ue no~ ,H rap.1 en lo1 dnpJcho~. en
la ob ra- es t.d vez lo quL orilló a Abdel .1 rn16.111...tr~c rn n.1

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1,
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◄

.1ventura de rr,1b.1jo en n11.:J10 del d11l,ir ~- l.1 111t,n1.1 l'll lo"
1:hlones. P.u:1 él. d v.1cio de -,i~11itic.1do de un.1 p1.1lltL,l \,\11.t. l.1
nula pertinc:nci,1 social de 1~ que h.1cí:1 .1qu! (el t11l·rudo
profrsion,11 al que r.1l \T7. le_ lk\'ó l.1 1..ie?,,I torrn.1uo12 p1 t&gt;t&lt;.:,1on.1l
que recibió en la e~cuela ) tuc el clltnbuq1blc que hn.tlrnence le
hizo abandonM todo p.ira dedicase ,1 lm dem.1, por un tiempo.
Par.1 otros, l.1 siru.1ción es un t.11110 nLÍS pr.íctici: u11.1 tr,1b.1j.1Jor.1
runun.1 Je CARE., comp.uí.cr;1 Je tr.1h.1jo Je e\rt.: ex .ilunrno le
dijo que con In que habí.1 g.111,1do en ese .1í10 '&gt;e plHlr1.1 com~1ru
una c.is:i en su p,uri.1 y vi\'ir des.1hog.1d.11nentc el resw Jt: su v1d.1.
L.1 form,1 de operación de esc.1 cl.1,t de 0rg,1ni·,,1uo11t:s e-, muy
vari.idJ, alguno~ autores so~r1e11en que les :·ines y l.1, esrrnctur,1s
de cscJs organiL,1ciones han camb1.1do conforme l.1 panic_ipación
de los ciudadanos en .1rnnto~ público, 'ie h.1 tr.1mlorrnJdo
rambién. La ,1cción civil se hJ \'uclco en los ulumo\ ciempus en
un ,1sunro "&lt;le supenrn.:rodo" (HerrL. op. cit.) es JcLit. en donde
la presión por los .isuntos 1mporr.inres p,ua l.1\ comu~11d,1dcs,
corno los márgenes de operación de !.is grande\ cnrnp.rn 1a~ con
respecro a l.i mano de obr,1 que OLuprn o L1 . limpieLJ ~e sus
procesos de producción frente ,11 rne&lt;l10 .1mb1ence, se c¡ercen
haciendo huelgas de consumidores .
En el primer mundo, sobre todo, cales ,1cciones h.111 dado
resultados positivos p.ua l1rnir.1r el compon,11111cnro Je muchas
empresas\ sin embargo, tJl forrna de p.nucipac1ón corre el
riesgo de scgmenrar aún m:is a la p_obbción: ,1\iora s~bre Li base
de su cap:::cid.l&lt;l de consumo. que 1mpondr1a unos limites .1 los
"malos consumidores" sobre su poder para limitar L1s acciones de
las empresas 4uc comprometier:in el desarrollo de sus regiones o
que lle,•.u.rn .1 cabo pdcticas étic.amcntc cuesr1ona_b_lcs. La
des,1 p.1r1ción de los esudos _que _ejerzan un:is _po l1ucas de
bienestar social pone en evidencia la 1nupac1da&lt;l de los
gobiernos para ejercer su mrndaco sobre la5 po~laciones. Beck
(op. cit.) opinJ que ello está directame~te rcl:1C1onado con las
crisis en los mercados &lt;le cr,1b.1jo. L.1 luerza de los gobiernos
benefactores dcscan~aba en el pleno empleo, su phdida
esrableceria límires :i Li c.1pacid.1d de los gobiernos p.1ra ejercer
su nundJro. Encendien&lt;lo esce fenómeno, muchos E.st,i&lt;los han
oplado (qui-ds como l.1 ünic.1 opción políti(Jmen~e ;iceptablc)
por diseíiar y e¡crcer políticas .1dapr.1&lt;l.1s a l.,s neces1d..1des Je las

gra~~es emp'.esas_- Alln los est-H.los ocCJdent.des con progrJl11,t\
palmeos de 1zqu1er&lt;la moderaJ,1, han cedido ,1 1.1 Jccptacrón Je
esta nueva hegemonÍ;l.
Las razones de ello son mu~· dar.is, por una parre se puede
entender que los m,irgencs Je ,1cción de los gobiernos son l11U\'
corros frente a unJ.s emprcs.1s muv. poderosas
- ' ·
·v
, cri le) ,,--conon1ico,
por otro, este poder se
p~esenta como un fruco muy apeti tos~
como para _rech.12arlo. Es visible en la actualidad que la_., políricas
de_ los pa_iscs se adaptan a las necesidades de 10 _., intereses
pnvados,
·
.
. incluso , haciendo que en l,I actual 1'dad
, no nusra
un.t
d1fe1:cnc1;:i ~ubsra ncial entre los programas políricos de los
pamdos de 1zqu1crda o de derecha (Hertz., op . c't)
~.
1 . 1riente
,l esce
panor;1ma,
a
los
ci
udadanos
comunes
nos
p·
.
. .
.,
.uece que ¡,l
part1c1pac1011 en !.1 elección de uno~ representantes en el
c~nrexro de un régimen democrárico es un asunro inútil , al
t1e~~ o que se abr~n serias dudas sobre la lcgicirnid,1d de las
p~l1t1cas que se. e¡ercen sobre nosotros, pues, si ese.is están
dictadas por los 1nrereses privados, ¿quién les ha eleoido como
0
nuesrros repre~encanres legítimos?
El desencan~o _con la propia cap~c!dad_ para hacer que valgan
unos der_echos situa ahora a la part1c1pación ciudad:rna en orro
campo, ligado más a l:i acción direcra sobre problemas concretos.
Oc~~ de_ l_as maneras en las que en la actualidad es visible la
acc1on_ civil s~ ubi~~ precisamente en el voluntariado, que Rifkin
(op. CH,) ha
como el corazón de la economh. so C!J
·. 1.
U
. 1denc1ftcado
.
. na exper1enc1a, cercana a la práctica de Li arquitectura puede
ilustra r la clase de aCLivid:ides que pueden ejercerse en e~ca otra
clase de con traro de trabajo.

!es

Los Okupas
En ~sp.aña, diversos grupos civiles ínic1aron en los noventas
un_ .m_ov1m1ento urbano 9 uc tu vo como fin iniciJI el ocupa r
edificios abandonados propiedad del gobierno como "iviend;:i de
I
?rupos desprotegidos o con formas de vida alrern,ttivas''. Un.t
~mporran te _o~ra de readaptación y de .::onservdción de esrns
inmuebles vie¡os ,y en mue ¡10s casos con
_ un gran J ecer1oro,
.
.
fue
11 evada a cabo, por Jos propios
·
.
ocupanres, ba¡o el .1t1xil io de
técnicos es pecta I iza d os en ese.is ¡aoorts.
1.
Estas experiencias han

1'

�ido generado una cultu ra 11nderground sobre la rc.ldaptación de
estos deterio r.idos medios p.ua la vida actual. Según Ll o pinión
de algunas personas que se han involucrado en l::i o rga1111ación, la
expe rienc ia Okupa hJ. desarrollado conocimientos muy exJ.cros
sobre salud ambien t al, niveles de riesgo ambicnral por IJ
utiliz:ición de marcri.lks y sistemas consrrucrivos, tpidemiologí.1
re lacionada con las pl.,gas que colubiran el espacio urbano v

.

J

1
~

r

~t

''

.
¡'9 .
i

~k

·tt;
"'.1.

f.i'

11

arquirecrónico, ere .
Además, alrededor de estos hechos se han grn c:r,1do
ex pe rim encos sociales de mucho valor. Tal es el caso de los que
se han llevado a cabo en b ocupación de naves induscri:des
abrndonad.,s. que han sido adapradas como talleres de arre para
,1nciano~ o para jóvenes cre,lti\·os. En cales casos, los resu ltados
de la con\'ivencia inrergeneracional ha producido inceres.rntes
propuestas arríst icas, ,il t iempo que.: ha Jyudado a integrar
generaciones ,11 rededor de firres comu nes.
A la experiencia Okupa han .1cudido volunrJrios fornudos t:n
variadas disciplinas par.1 ,15(:sorar récnicJmente l..s labores de
acondicionamiento ambienta l y du rante Ll ocup,1ción de los
i nrnuebles. La nuyo ría de los vol un rarios son profesionJ les
recién egresados que no han podido cnconrrar cabida en la
economía trad icional y que llevan a cabo esras ac t ividades no
solamente como una forma al ce rn ariva de obtener recursos , sino
como una mane ra de ejercer su formación y de ,lyudar .1 la
població n .
El e¡crcicio de la .1rquitecrnra en este contexto Je ocupaLión
es p rofunda mente dife rente del que se da en el contexto de la
econom ía tradicional. La oricnuc1on de la pdcrica. más
Lonecrada al concexro de lo asisrenci,11, pone el accnco de la l.1bo r
de los arguicectos rnás ce rc.1 de la gente. de sus necesida des
coc idian:1s, de lo ap remiante, por ejemp lo , de preservar b dud ,
antes de l experimenro plástico o de la adaptación :1 b vanguJrdia
más recien re. Desde luego que cst,1 forma de ejercer el oficio, es
difíci l que sea reconocid:i por L1 criric.1 comcrci:il o tr.1diciona l
de la arquirecrnra, pero , para una bucnJ parte de lo s .nquircccos
conectados a esra pnicrica , rcsult.i graciíicante est.1 otra m:111cr,l
de eje rcer la profesión por la prdctiw en JÍ 111isma.
I n cluso, los medios pHa comunic.ir las idc,1~ v p.ir:i
investigar la natur,1lcz,1 de lo~ problemas a los que hay q ue

e nfrenrarse, son muy diversos d . 1
práctica cradicioinl En b
e do~dq ue Se llevan a cabo c:n la
uena me 1 a e.st0
I .
abordaje de los probl
'
se re ac1on,1 con el
.
emas, que en mue!
imagi nació n - sobre todo f
I
ios casos reclama
.
.
rente a a carencia de
d'
aprox1mac1ón inrerdi . I'
.
.
.
me ios- v una
e
sc1p tnarta.
hancisco
d ,
p roresionalcs invo lucrados co n e 1 orupo Oku
'
uno
e
los
rente
a
la
eventualidad
de
.
~
J
p;1
comenta
que
f
u na cr1 s1s e salud
¡ d·r· ¡
para conta r con instrumental
.
, . . Y ª a 1 1cu tad
ambiente. se recurre a la real· P~_r:1 el! anal1s1s _de la calidad Jel
, .
'
, 1zac1on e e auropsi·
¡
. I
muercos de lo . 1 d d
.
as a os anima es
d o mest1cos
.
s .1 re e ores fJar
l
1
.
amb1en rales del ed·r· ·
d l
. ' ' ª eva uar os nesaos
.
1 ino o
e barrio E
d
º
discutidos con volunr-irios d 1
. . . stos aros, luego son
·
.
'
e 1nov1m1enro
b' , I
ingenieros sanitarios a
.
, ya sean io ogos,
.
, rg u 1ceceos, etc para d
.
esr rareg1as para la elimi . . , d I
. '
ecerm1nar las
El b d . .
. n~c1o n e os riesgos de salud .
a or a1e tntcrd15ctp linario de los ¡1robl
importanre, va que se da en l
, .
emas es un asunto
conc retos de, unos po. blad
J plrac r1ca, frente a los problemas
, ores rea e
· · d
la búsq ueda de una fio
d 'ds en un s'.r10 eterminado, en
.
.
rma e v, a rnsum1sa p ·
experiencia ilustra muv bien l
, . ienso que esca
alternativa de los a
:
o que podr1a ser una pdcric.1
'rguHecros, que la sir
1
,
ca mp o de /
·
· ¡
u.ir,l en e cora,.on del
0 flJIS!enclfl · Esro tcndrí
.
~
e
o ri en tació n de los
f . 1
J e ectos iuenes sobre L1
. ,
. pro es1ona es anrc los rob!
a b r!fla el camino par:t I d . . . .
p
ema~. ra que
..
' · a a qu 1s1c1on de oc .
. .'
.
tos conoc11111enros v
11J b il 1dades, por c¡·emp lo 1os I.e l ac10
nido s ·e ¡
·
A
.
. . e )fl a rnmumración
¡mman,1. p roli.wd1
'J'
i.
su vez, me parece
, '
.
necesano el que el pro~• . . l
. que en esre conrexro. seria
com
"d
ts1on,1 asum1c.:ra un pa¡1el rn.ís acr1· vo \'
p. romet1 o
en
la
r ea
· ¡·1zac1on
.,
Je
l .
argu1 recrónicas rod1 \'ez
unas
so uc1ones
'
•
que se.: pi intc ·
u nos fines más amplios
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rrascendencia dt: la labor. sino con el .1poyo d&lt;.: uno~ mérodos
para prever Lls transforn1.1c1one, en lo!. cs(en.1rios ,k viJ.1 de: LH
personas p.trJ las que trJb.1jen10s
Esca pdccica puede muy bien cnLnJrn: .il .ímbico de: l.1~
organizaciones ;tsiscenciales. Existen 1~10delos muy des,~rroll_.ido~
de prescación de servicios c.:n escc ámlitco. l..1 prop1.1 Un1ver~1d.1d,
den ero de sus funciones susrantiv.1s c.:s conccbid.1 como un órgano
de as is een c ia socia l. R i!K i n (o p. c i c. ) o pi n ,1 que un o d t: los
modelos más desarrolhdos Je una •·empresa" de l.1 cco11orni,1
social son precisamente l.1s universid.1do. L.1 faculr.1d de
Arquitectura de csra L:niversidad, comando el rno&lt;lc::lo del
Hospiral Univerrnario, desarrolló desde los Ji10~ tiLhe1H.1s un
órgano de a ccnció n a la ci udadan í.1 p,1 r.1 la regu l.ir iz.1c1ón de Ia
vivienda, paso indispensable parc1 la reguLrnzación de l.1 tenencia
de la propiedad en esce Escado. Junco a csH: programa se
ofrecían, adem.ís, ¡,ervicios de diseño.
En d concexco de esta empresa de .1sisrenci.1 para h
arquiceccura, se formaban en l.1 pr.1uic.1 esrnd1antcs de
.1.rquiteccura, que era la "mano de: obra" que cP .ocu_pad.1 por la
empresa. El éxiro del programa de la bculrad ruc importante,
pero por diversas razones dejó de operar durante l:i década de los
noventas. Queda como uno de los principales resultados de esca
experiencia, la sensación de que puede haber otra clase de
era bajos den l ro de la profesión. q uc al tiempo 9 ue sc'.an
profundamente significativos por su impacto social, resulcen
gratifican res para las person,1s que se involucren en ellos.
Salomón, un alumno de la Maestría. hace tiempo, proponía
un modelo de despacho de uquirecrur,1, entre la asistenci.1 social
y la empresa privada, que, como un consultorio médico,
atendiera las pacologías de la obra o del medio ambienre urba1:º'
cal v como si se visitara a un médico consuldndole por cualquier
paiecimiento. Desde esca perspectiva, el trabajo ~el arquitecto
sería tan común y cotidiano como el del galeno. Esta es una de
las cosas que ha~ hecho que los almacenes deca!listas pa~a. la
consrrucciór. rrasnacionales, probablemente, tengan t.inrn exHo
en nuestro medio, aunque, en este contexw, la perspectiva
laboral es totalmente diferente.
Una noca imporcante sobre el movimiento Okupa y sobre las
práccicas lig.1elas :i la asisrenci.1 soci.11. que podría orientarnos

dentro d_e una práctica ligada J la economía socia l csd afincada
sobre la tmporrancia de la retribución por el rrah"'¡·o
. ·'
•• · I.,,, reJCC!Oll
de este movimienro está plantead:i., además, sobre una discus ión
sobre las bases que ri_g:n una relación &lt;le Lls personas con quienes
p_resrarnos unos serv1c1os; y es que puede no ser necesariamenre
c1erco el qu_e el resulr.Hlo t:sperado de un rrabajo de arquitectura
de gran cal1d,1d sea una buena retri bución en numerario. Puede
ser que la moneda más valiosa de esca orra economía sea el
fortalecimiento de unas relaciones sociales de
murna
dependencia.
Frente a la alineación de los individuos y frente a la soledad
del mundo moderno que se ha impuesro como una situación
normal -y esperada- &lt;le la vida tras la global1zacion de los
mercados , es cuando menos interesante una posición que se
afinque en los valores de comunidad y de solidaridad humana
como otra alternativa con la cual dar la car:i. al mundo.
Un a breve n ota sobre la educación de los arquitectos

E~ una buena cuesción para los que esrndian y practican en la
actual
de los Arq u1recros,
·
.
. idad en México la educación
,
el
imaginar los campos de labor que quedarían abierros bajo el
amparo ?e _esra _otrrt economía de lo social. Imaginar estos campos
de,rr~ba¡o 1mpl1ca una apertura hacia lo inesperado 11. Las nuevas
pracucas P~'.ª la arquirecrura_ p~drían reclamar otras capacidades
de _f~rmac1on, otros conoc1m1cnros, el desarrollo de nuevas
hab1~1dades. Ante el desgaste de la pdcrica cradicion.1 1 de la
ar~uitecru~a.' aquella que ha desencadenado la cmis disciplinar
m~s ~ramat1ca para la profesión, es imporranre imaginar nuevas
practicas, que escén relacionadas con o rros escenari,os de labor.
Me pregunto si el _arribo a estos n~evos escen,uios de rrabajo 110
tenga que empare¡arse con la edificación de otras b,lses para la
enseñanza y la práctica de la disciplina.
Una aproximación a la economía de lo .racial, en donde la
m~ned~ _del pago por los servicios es la creación de relaciones
mas. ~ol1~as en . medio de comunidades más cooperativas y
parrtctpat1vas, exige de nuestra profesión una reflexión sobre los
valores en los que descansa su ethos. Frente a la evidencia de un
desencanro con el oficio, que fue uno de los motivos por los que
10~

�empezamos a redactar escas notas, es necesario plantear otra
profesión. Una práctica centrada en el voluntariado exigiría un
mayor contacto humano, quizás sacar del eje de la experiencia
del arquicecco a la obra y centrarse más en la vida, que le da
sentido al espacio construido y establece las dimensiones de la
experiencia de habitar.
Una práctica voluntaria del oficio de !a arquitectura es
señalada por muchos autores como una de las actividades más
urgentes de cara a las necesidades de las poblaciones pobres de
nuestros países. Es fundamental empezar a ver a esca práctica
como una posib le salida para nuestros estudiantes y como el
nicho de una labor pertinente y llena de significado. Aunque
fuera rntalmente de la lógica de los mercados y de las economías
globales. Más que una actividad para enriquecerse materialmente
o para lucirse, el oficio, así ejercido se convierte en un acto de
generosidad para con Los demás.
'"

1 1

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La realización de este trabaJO ha sido posible gracias al financiamiento obtl!nido del
Pro~rama de Apoyo para la Investigación científica ) tl!cnológica de la umversidad
Autonoma de Nuel'O León. Este trabajo se realizó sobre la base de la ponrncia /.a profesión
~el ~rqullecro fre111e a la msis del lrabaJo. Presentado en el Se:-.to Seminario Nacional de
1 ~0~1a de_ la J\r~unectur~: lo local y lo global. e,cuclas rcgionalc~ de M~xico FacLdtad del
tfab1ta1. Un1vers1dad Aulonoma de San Luis Potosi. en 11011embre del 2002.
• El ~le~o empico se_ plante_ó como una de las metas más importantes para la recuperación
econom1ca tras la crisis bursatil de 1929 en lo, l:.stados Unidos en el gobierno de Roose\dl. el
c?nJunto de programas propuestos para la recuperación se denominó .\'ew Dea/ (literalmente
i\'uev~ Trato) ) sería el ~1~delo qm: a~op_tarían las n~c1oncs para. en la segunda posguerra.
fortalecer la f~rm ula _pohuca de los II eljare States El expemnento social del gobierno de
Ro_osevelt, seria el acicate para _plantear la m:ces1dad de un sistema tinanc1~ro mundial mcJor
articulado Ycon ma) ores capacidades de control: este sistema cristalizaría t:n Jo~ acuerdos de
Breton Woods de 19--16 con la fundación dd Banco Mundial &gt; del Fondo :---fonetano
lntern~c1o~al. l:.s P'.)si?le plantear. con un grado Je ccneta mu: alto. que la ~im1c11t.: ck la
glob~li7.ac1on ec~nom1ca actual ) de la crim t:structural di! lu~ estado:, bencfacture~ , la
cons1gu1entc cns1s de los empleos. estana puesta en d sudn de las naciones desde la ~poca
d~I Crack Estadoun1denst:. Este proceso h1~tónco. y las 11nphcacione, rnn d Jt:sarrollo de las
iud~d~s. mexicanas puedc verse en ~arvaez (en prensa) c:~pccialmcnte en el capilli lo primero
Al m1c10 d~ su poderoso trabajo. la socióloga francesa anuncia lo que será el cora1.ón de su
argumentac1on, con una sentencia que conmuc\c. al 11cmpo que nos sumerge en el univcr~o
oscuro de la muerte de toda espcran1.a: ·•Vivimos en medio de una falacm descomunal un
mundo desap~rccido que nos empeílamos en no reconocer como tal ~ qut ,e pretende
perpetuar mediame poli11cas arttficialcs·· ( Forrcster: 1997· 9¡
4
El pensador imagina a los /118are.1 dí/in/es como lu:, c~ccnario~ tk una fru1c10n mdefm1hk
de mundos. de la mayor d1\ersidad - a \cces francamente im:conciliabk- dl' modos de \ida:

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p.:rspcct1vas , itaks vanadis1mas. 4ue al cnrrcntarsc ..:umo lll csian .:n el coliJ1anll tk c~tn,
lugares de la ciudad contemporánea. g.:n.:ran la escena para .:1 c,111l11do.
' Gonzakz) \'ilkn.:u,e (2002) hac,'n un an:il1~1~ m.:Jiant&lt;.: una t.:cn1ca c,tad1~t1Ca co1H1c1J:i
como ecolog1a fa.:tonal de la Jcsigualdad soc1,1l en la,; .:1uJaJc, 111cx1cana,. l'.ncucntnrn. enlrt'
otras cosas. que las ciui..lades de ¡mmcro ~ ,cgundo rang.o del &gt;1,11:ma de c1uuadcs ~ algu11c1,
del rango medio. compancn una 111d1nacion a l::t Je~1gualdad Je sus habnanll'.,. que
corresponde a una ub1cae1ón .::,pac1allm:ntc d1ti:rc11c1,1da. lo que .:,plic,1na .:n ran.: la
tcndenc1a e,ac.:rbada en años n:cient&lt;!s a una cr.:c1cntc dilcrcnciac1ún de cncla, e~
pm ilcg1ados y de enclaves pauperitados en el ,cno de nuestras ciudades. no en patrones Je
centro penfena como c:I que ha propuesHl para ta, ciudades lat1noamencanas runl ( 1996) smo
en patrones policcntrales con acceso rr11 ikg1ado a ,en 1c1os de alta calidad ene la, es 4uc tal
\'eZ estén conectados mediante una red , 1r1uahzada) de supera, cn1das- gue ,..: superponen a
un entramado de barrios pobres y ,onas Je industria.
ó Aunque. ha) que admmrlo. en el primero) segundo sectores Je la ernno1111a l·.n lo 4ue toca
al tercer sector de la economía. e~ta d1ferenc1a cn el ambo Jc la crisis Jd empleo no se ha
retrasado ranto. sobre todo por que e~ en la economía de lm scr, 1c1os JonJe ~c com:entran
gran parte dc las nuc, a., 1ecnologías informática~) Je comun1cac1m11:~
" El ajuste estructural ..es el proci:so medianti: el cual el 1-.stado ,e adecua ,1 ,u capacidad
económica.,_ básicamente incluye: La, medida, de e,tah1hlac1ón. o sea l,1 Je,aluac1nn. el
recorte dd tluJO monetario. etc. y ad.:más n:ducc1ón Jd 1:.staJo. la pri, au1ac1nn de la!&gt;
empresas públicas. la lib..:ralinc1ón comac1al ) la reforma tril1utana... l.a, rt:formas de
segunda gener:ición consisten en la ,me de medidas que sc llenen que lle, ar a cabo para
adecuar al estado al nue,o modelo de de~arrollo en d que ,e busca una mm1ma 111tencnc1ón
del estado en la economía. dc_1ando casi todo en manos del libre mrn:ado. lo que 11nplica la
reforma d.: las instituciones. incluidas las constituciones ) las IC)CS ) cualquier tipo de
organización gubernamental En gcm:ral están dmgiJa~ a los scr\'ic10s corno la educación. la
salud. la $egundad social. las pensiones.. (Fradé: 200 l; 69).
~.. El , alor de los inmuehles .. de los pobres del tercer mundo ) de los que salen del
comunismo suma no menos de US$9.3 millones Ji: millones... Esta cil'ra casi duplica el
c1rculan1e alta! de moneda de los Estados Unidos __ es casi d ,,alor tot~I de llb compañías en
lista de las principales holsas de ,alares en los 20 paiscs más dcsarrnllados del mundo ___ Es
más de 20 \'eces el total de la in, ersi6n Ji recta e,tranJera en cl tercer mundo ) en lo que fue el
mundo comunista en el dec-emo previo a 198&lt;J . .t6 ,cces todn, los prcstamo~ 1.kl 13anco
~·tundial cn la!&gt; tres ultimas d~cadas) 93 1eces la a)uda para el desarrollo dada por todo~ los
~aises avanzados al tercer mundo desde entonces" ( De Soto, 2000· 65)
' Según datos del lnsututo Libertad y Democracia de Perú} de 111,c~t1gac1onc, pmonalcs en

panicipación m,b pragmát1cn. e~ decir. d1ngula a /a solución de prob/en 1 . • • . ,
7:1entada a la_ acción y menos a las ideas
1, .1 e om, t 10s

1~: ~cb:~~~-~1:a~ opina q~c esta manera en la que los dudada no~ ,e manifit:stan bO\ frcntc a
..
. gran~es empresas m11m.l1al 11adas tiene que iw con la pérd. j d . . d,
•
leg111m1dad de los gobiernos democráticamente decws tal a ·e. .
i~ a e po c1 ~ de

fr:~~: ::~~les

los electores (que se manifiesta en los más b . . , : , P re e, q_uc c~n el descncanto de
buscaran formas efectivas de acción polític~
~k,part1~1raeion en nccidcntc) se
titiriteros del escenario mundial las empresas n1ulcl_ _s qulc se perc1hcn como los n:rdaderos
11
·
,
mac1ona cs.
Desde luego. t:ste mo, imicmo ha encontrado una fuene O usi ·
. represiva mediante el uso de la fuerza pública) P'lr rart· d I hP.. c1ón (a ,eces francamente
14 ··p
.
,
e e go 1erno.
or un lado. ha~ quien plantea las oJ...upacione~ tant d, ·
,
sociales como respuesta a una necesidad de techo d. o - &lt;.: \ ;end~~ como de c~ntros
espacios dond.: realizar act1v1dades autó
, _ign~
exp otauon,cspcculac1on de
institucionales-; por otro hav quien lo hnaoc~am1.;ntc. s1ln m_~d1ac1oncs o dependencia~
•
•
' e como rea 11ac1011 de un &lt;l • ,
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. 11. dc1n,entarc~eo
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d' - d de tematizar conílictos en el seno de la mel ropo
tonna,d•,iJ·
no con 1c1ona as por la norma imperanll::: e..:onómica cultural ~cxual ·ifect , .
S e
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sucrt~. vectores enredados. lineas qui: cruzan. se entienden ' se:
. . : . '..
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mterlmeado. e~te proceso Je cooperación ' contam - .ó d - 1apo) an Ls prn: is,uncme este
situación actual en Madr.,d S. ha sol -1·
'1 mack1 n _e p anteam1ento~. el que marca la
,e
it o ver as o ·upacion
.
concreta ..militares.. d.
-, . d
.
t:s como un asunto de gente
·
"' un Scctor e 1zqu1crda radical ¡u, , . .
.
políticas&gt; scr1as de identidad. r.so cuando no se ha chsili;a;o ~~~'.~\:cr; t:n ellas sus formas
en la cuadricula reriodí~11co-nolic1al de las ··tribus 'urhan .. Le ' n ente a qu1ene~ ornpan
d·
·
,.
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' as • a Qentc que ha acu 1, d
1vcrsas cxpcnenc1as de okupacioncs ha \'Cnído expresando. sin cmh;rgo que la oJ... an~~ ª .~
un ms_iru1:1c~to : n_o un lin- instrurnent? tk e,pres1ón de ideas ~ ;c;i, 1dad&lt;!s u~¡¡~i't: es
1
:~~ ~~\¡:~:c;~~:bi~:í~od~ :tr}~?mtr1Ción. mcluso a pesar d,• arrastr;ir dura~tc mi~ch~
1
(Vida!. 1996) ' , ,
e "'' un&lt; a a- de scctansmo y de 1ribal ismt1 11 margmal1d,1d"

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ª:. ·.

~1

1&lt;

, 13cck ( 1999) ha planteado que en las mvJcrna., soc1&lt;:daJcs del ric~go lo rnc~pcrado •., la
un1ca constante con la que se puede trahaJar
·
&lt;

campo.
10 E:--iste una denuncia 111s1stcntc sobre la manera en la que las multinacionaks \an acabando
con d poder de los gobiernos. al tiempo que cd11ican para s1 un poder que rarw: no encontrar
1imttes. En la cumbre de la tierra de Johannesburgo. Sudáfrica_ ~cgún ha sido puesto en
C\'ldtncia por d1, ersos medios de ,nmunicac1ón europeos. multinacionales i.:on practicas
ambicntaks cuc:,tionabks o francameme religro,as para la salud Je grandes roblac1ones de
''" pa1ses en desarrollo. se ha11 apropiado de los discurso~ amhicntalista~) ahora se presentan
como baluarti:s dc la ecología-· ~ de la decencia LEs qu.: acaso d Jiscur~o puede acabar .::on
la constante, iolación d, los daechos dc las personas~ del medio ambiente'?
11 l3cck ( 1999) sugiere quc d \'Oluntariado. actl\ idad preponderante del tercer 5ector de la
economia ahora funciona d1fcrcn1c que anta110. los niwlcs de participación c1Udadana. que
ciertamente han disminuido en lo político. han cambiado cualiiatl\amcnte. según este
sociólogo alcman. no se puede hablar d.: apatia en la c~cena contemporánea. sino de una
~

'ilO

,
1110.1

11

�GLOBALIZACI ÓN, NACI ÓN Y CULTU RA
.\hro Lcon.irdo l¡:ln1.1,
F\&lt;.:ll~·l.1 '&gt;:orm.d \upnwr d.::'\

1

'

l

La h1scoria eco11órn1ca del mundo rcgiHra el bedrn de qut'
alrededor de LÍncuenra .11íos Jntes de l.1 Primera Guerra Mundial,
había un flujo intenso de CJpic.1lcs y person.1s; lo que llev,1h.1 ,1
un.1 reducción de l.1s b.Hrcr.1s tfr inrerumbio, ~' .1bri.1 p,1so a un
proleso de exp.in~ión rnmerLi,11. I J l'rimerJ Gunr:1 llcv,1 J un
protrcoonismo comerc1JI con re~lílll.l0ne1, al movi1111c1no &lt;.Ít'
cap1t:il: en c.1111b10. l.1 ~q~und.1 C11err.1 e, seguida por un prnu:~o
de reducción de .tr.inlclc-s y b.irrcr.1s .11 conicrcin. P.ir:i lo\
setentas del siglo XX. cohr.1 fuen.1 el 111erc.1do glub.11 de c.1p1r:1le,
v el comercio inrernauonJI: Lnn t·llo ,e .1Grc un m.1yo1 mL'rcado
laboral d.111Jo un fuerce tmpul,o .1 gr.1ndes rnq;r.1uonn de
u.ibajadorcs. Algo \Cfl1lj,llW..: .1 lo SL1&lt;..cdido .1 t'in.dt·, del ,i~lo
XIX.

Ante~ del término de l.1 \t'gu11d.1 Cun1.1 \lund1.d. ,e
reunieron en 194,¡ los m1n1st10~ de fi11an1.1s Je li~:\, l11gl.1terr.1 y
otros p.11~cs t:n ~ew H 1111¡1,hire, L'"i,\ p.1r1 ucu lo que hm· e, t'I
Fond o ;-,._1011e1.mo
l111ern.1uon.d r ti B.1nL11 .\111nd1.1I;
inst1tuli ones que e~1.1h.1n Jv-r1n.1d.1, 1 J;1r .1po~·t1 .il ue\.1m1u1to )'
exp.1ns1ón de I.H rconn1111.1, n.H 1011;1ln; 1. ,1 e,1.1hili1.1r lri,
desct¡uil1br10\ gcnu.1Jo, por l.1 gunr.1 I q11 ,t: Lnno1.t: LOl11o 11,,
Acuerdos Je Brettnn \'\'nod, ( l\1illntk: 1·rn111hk1·. l qi)'Jl
De c,co~ .1&lt;.uerdo, ,11r~e /,1 pn11'1' 111,11¡11c, u1mo u111Lt:puo11 qur:
pcnctra el u1erpo dn&lt;.1rin.111n de l.1, i11,11tuunnt:, t\.11nn11111..•1, \'
moner.rn,1, dd mundo: R1tHJllL' JL l r.111lc, í\1111dt·,h.111k, h1r11p1..111
'i 1 '

�Comiss1on, lntern,uion,1\ Monet,HY hind, Or¡_;.11111.111011 101 l·Lo11om11.
CooperJtion and OevelopnmH, \X'orld B.rnk. ,rnd \'\'oi\J ·1 r.1dc
Org.1nization. De Jhí ¡us,1 ,1 los u:nrrm Je 1nvcrng,1no11 y nluL.ILlOI\
superior. con rendcncia J. difundirse por codo d pl.rncr.1 de n1.111c:1.1
glob.11. Dichos LrÍrerios conceptu.tks son l.1 b.i-,c.: 1dcolog1u dd p1,lce,o
económico
que
se
conoce.:
lomo glob,d1z,mo11 ( l· ncJ1J1.1 n:
Ramoner. 1999: 119).
Fsra u&gt;nc..epción se .ipoy.1 cn L1 .1fir111.lL ión Je que rnd.1
acción en el seno de l.1 socinL1d ,. l.1 udrur.1 t1l'.t1c.: corno rnovil
intercscs económicos. En l.i pr:ictiL,l esre pc.:n\,1m1cn[u 1'rn1co
dice: el opir,tlismo es d c:sr.1Jo n.Hural de l.1 ~0Lied.1J y c.:I libre
mercado su expresión; este.: t'1ltinw corrige lo, c.:rrorn Je.: .1qutq y
es facwr Je desarrollo -,oci.il; fin.d111entc.:. l.1 Jc:~rq.:ul.11.. 1011 :· l.1
privauz.1Lión son LOll~t'lllencia de l.1 L0nLllllt:11Ll,l 1kl lih1l'
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mercado.
Por orro lado, la h1srn1iJ del c.1pi1.1li)mn de~Je '&gt;ll'i tntuos
muestra evidenci,ls de concr,1d1ccionc:'&gt; inhc1ence~ .1 '&gt;ll prop1.1
conformación; y para fin.des del siglo X,, que&lt;l.1 cbr.1 la
conclusión Je que el capicali'&gt;rnO como stscema 110 puede re'&gt;olver
los problcm,1s socialc.'.&gt; y pol1ticos de.: l.1 modernid.1d. Loe¡ que,
según friedm.rn pueden ~er "LorrcgiJm por l.1 mano 111\'isible del
mercado" y el crecimiento inacrucconómico; como exprc.'.&gt;ión del
pensanun1ro único. que despla1.a l.1s \',1loracione~ h1srór1cosocialts a favor Je los cricoios económicos (hiedman; Ramonel.

1999:118).
Ya en 1848 el ,\frtni{iesto Com111iistr1 de..:i.1 que el -:apital1.,mo
con su modo de produ~L.ión h.1bía dc.,plaudo codo un t:srilo de
vida, sometiendo las estrucruras sociale, ,\ un incc:s,rntc cambio,
con cendenc1a a la configuraL.ión de tnstanci.i~ mundi,1les que
susciruyen a lo nacional. En l.1 auualid,1d este modo de vida e~ la
base del modelo de civiliLJción OCLiJent.il que busca
sobrcponer!&gt;e .il resto (~tnx; Engds. 1961 :76-77)1.
Esc:1 afirmación de hace siglo y medto describe l.t realid.1d
que vive actualmente el munJo, en orro momento del dc:sarrollo
hisrórico; por lo que L.1 condición acrual es unJ repetición de la
escena a una escala mayor; en un mundo en el que, según el
discurso globalizador, el c.ipiralismo acrual no uene contrapeso
ideológico o económico.
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l .Consecuencias
El resulrado de c~cc prnceso , [oh 1 j'17 .1J 01.
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110mogeneizaJor mundial.
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�En la accualidad hay 200 millones &lt;le usuarios de drog,1s en el
mundo.
El 3.1 ~o Je la población norte,unerican:i se h.1.lla encarcelad.1
o en libc:rcad condicional; lo que: equivale a 6.6 millone5.
Zygmunt Baum.111 señ,1la que tendc:nc1a a encarccbr a los
ddincuences revela la quiebra del sistem.1 judicial; y;i que c:1&lt;la
día aumenta la población rn bs c.írcc:k~. sin posibilidades &lt;le
c.1.mbio, y sin alternativas pu.1 este modelo de impartir justicia

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(Bauman. l 999: 150).
En relación con el suicidio la cas;1 mundial es de 16/ l 00,000
(Buvinic; Morrison. 2000: 64); l:.i que: dc:~de los cincuentas del
siglo XX se incrementó un 60%. Un t::srndio de: 4.3 países en
1984 reveló que \05 aumentos en los sc,1ndards de vid.1 se asoc1:in
a un incremento del suicidio y unJ disminución del homicidio.
El inglés es el 1diom,1 de la globalizaci6n; en la actualidad es
la lcngu,1 matern.1 de 380 millono, y un tercio de b pübl.1Ctón
del mundo lo usa. El 80% del inrernec se manej,l en in~lé\. En
Africa se habl.in aprox.im,1d:imenre 6,000 lengu.1s; y, ,dlí vive
solamente 13 O/o de la pobl.1ción mundial (Fish,1111.1999) Por
orro l.1do, USA ha puesco en marcha 1,, creación de L1
infraesrrucrnra global de información (infosfera) para cxport::ir el
modelo americano; como exprcsion de una amalgama de
inílucncias y abordajes alrededor del mundo (Rorhkopf. l 997:
47). Lo ancerior como p.mc del proceso de occiJenuli1:1ción de

la cultura mundial.

Lo que se denomina _(,-acaso ético se a~ocia a la globalización.
En 63 países en desarrollo, en 1996 la mir.1d de los c:ncuestados
dijo que la corrupción había aumentado en los últimos diez años;
y, en panicular, la corrupción del senor pt'1blico \e había
convertido en un obstáculo para el dc~arrollo (Kaufnunn.1997).
Esto ha seguido :1 la desaparición de las idt:ologLls en el mundo .
Lo que se festejó en gran medida porque er.in Hurnidas y
practicadas como si fuesen rtligiones. Sin embargo. servían de
base para que los .1gcnres en lucha rnvieran un,l concepción del
mundo que les sirviera de muco de refcrcnli,1 para dar .1 su
acción una dimensión históric.1.
La globalización ha terminado con la époo dtl mundo
polarizado de la posguerra, en el que había un mundo c.tpiralista
represe11t,1do por USA y un mundo socdisra rcpres enL,1Jo por la
S\6

URSS. Al desaparecer ésta q d
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ser el poder dd mundo el que a un~ sf .1 potencia que se ,trroga
gobiernos Y se osrenr~ e ue man:a_ as _pau~a: legales, impone
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2 · Din ám ica Sociocu ltural

La globalización gencr,1 trn~1011..
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los problemas e . , .
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�de los criterios etond111icus (111t.:r1..1Jo. pol)rc.:!.l, i11,·er.~w11.
intereses, ere.), en dl'tri1111:nco Jd 1c~to &lt;le lo, ,·,dores Je l.1
culrnr:1. La religión rc1nm.1 su im¡,lll,o, cumn un,\ n1clt.1 .ti
pasado en el que rcgi.t .1 l.1 Lt1lrur.1 uimu Jb~oluro. 1 n que. ,1 .,u
vez., obsr.1culiz..1 .il hombre p,1r.1 in,erur,c en l.1 -,oc1c.:J.1&lt;l, l.1
política, el anc.:, 1:i cien1.ÍJ, etL. l ,1 glob.1fo.11.ió11 c.:(onómi1..1 '&gt;e
cra&lt;luce así en un proceso de d,·srulrur,1i"ió11
Por o cr o Iad o, el in Le r és en Io eco n ó rn ieo h,te e ,1 1J po Iir i ea
ineficiente. Se plante,1 b idr.1 Je l.1 soc1cdi1d tltspolmz¡¡da rnn un
Ese.ido pequeño que busque ,1ntc.: todo l.1 adrni11isrL11..ión pl'.1bliL,l
sin pretensiones ~oci,tle~ o IJjqór1c1s. Así, el predominio
la
econorr:&gt; transforma a Li políticJ en Jdminis1r,1ció11: y, .11 ti1ul,
de los modelos sociales de ,1drnini!&gt;tración Je recur~os, ,e llc.:gJ ,1
los modelos prÍ\',tdm de b emprc,,1.
El predominio de lo económico ha ero~ionaJo c1l t'scado
comn expresión de la voluntad sociJI y como norma rcLtnra de la
nación; y, a l.1 polz'tica como actil'itl,td. ~:~ra h.1 sido de~.1credicJda;
en canco expresión de los ,1L111es &lt;;eculan.:s, que históricamente
han sido opuestos al poder de !J lglesia; b que ha pretendido ser
la autoridad legítima por hacerse depender de Dios. L1 actividad
política en la accualidad toma formas prJgm,ícic.1s, \' se reduce al
amado; como expresión de los incere!&gt;eS económicos de los
grupos en pugn.1 por el poder. Ahora, los poseedores del capirnl
no tienen obstáculos para lograr rns prcre115iones en los negocios,
y dominan L1 vid:1 politic:1 de las naciones. Ponen además a los
diversos sc(tores de la culrnra bajo su dominio y servicio .
El discurso del capitalismo global es de n.iruraleza
ideológ:ca. Se .ibusJ de las rnatem,iticas en lo:, procedimienros
econom('.tricos. \' se usa un sistema de propag,rnd:i. cuyo cenero es
el mercado (Óieccrich.1999). En el discurso, éste :ip.irece
aurorregulablc: con lo que se exime de la res¡.1011sabilidad
personal a los actores; y, se le muestra ,1demás, como algo
irresistible. La fórmula del glob,llismo es liberalizar. pnvrttizar y
desregular; .wnque en la práctic.1 11ad,1 ha demostrado que esto
funcione mejor que la pl.1nificación cenrr.1l.
El problema &lt;le la economía c.1pír.1!istJ es que no hay ltn
sisremJ de unidades de medición inrersubjctÍYJs; lo qu&lt;:: hace
imposible Ll predicción. FI valor depende de l.l oferca y !a
demand.1; no hay v.1lor objetivo. "Un.1 econorní.1 de este Cipo es

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inherentemente crrauca y desigual, y por ende, ,1nr1euca v
políticamen ce i nesrable." ( Dieterich. 1999: 577). La medidJ del
valor sólo pueck ser el tiempo de trabajo que usa el agcnre
económico.
L:i rrtcion,tlidarl de la producción, que implica el uso
adecuado_, del esfuerzo y el recurso, es desplazada por la
esp~cula.0011 de l consumo. El consumo compulsivo es un focror
arbitrario
en la economía; y des&lt;le este punro de visr".. ¡as.
, .
1
po ,1 uc~s econ~micas no son un juego de fa e rores que se regulan
a s1 mismos. sino el resultado de las pretensiones v lJ voluntad
~le los sujeros aCLuanrcs con anhelos, temores, fan;asía,, ccc. La
idea del laissez-faire de las variables económicas qued:1 as í en
segundo término.
La. di?f mica culmral básica es la siguiente: el proceso de
global1zac1on basado en el libre mercado, ciene como crtterio
fu~1~amenral el pr~donvni~ de los valores econórnicos: lo que ha
ortgrnado una real1da.d social poluizada; en la que, para grandes
sectores la preocupación es la sobrevivencia, y para unos cuantos
fl. consumo. Se . ha perdido racionalidad, pues para unos,
al.tmenr~rse requiere un esfuerzo enorme; en cambio, ocros
d1spend1an ~normes recursos para vivir en la opulencia. Esr:i
1~congrucnc1a entre los medios usados y los logros reales en la
vida :s
que marca esre principio de irracionalidad de la vida
econom1ca actual.
Alrededor de~ 20% de la. población no es productor ni
c~nsum1dor; su ingreso no alcanza para las necesidades de
al~r:1enractón, educación, salud, vivienda y recreación. El hecho
basico es la carencia de empleos suficientes v adecuadamente
remunerados que permitan a las poblaciones· estar dentro del
jroceso de producción y consumo de bienes y servicios: lo que
as coloca fuera de las pautas culrnrales, v conforman así un
modo marginal de cultura.
·
La globa~i,zación despl~2a el centro del conílicro; ya el foco
no es la. ~ens1on entre las !uerzas productivas y las relaciones de
produccion'. que se hal laba presente en las luchas n:icionales, sino
el e5 cablec1m1ento de esr_rategias de las naciones para no
desaparecer como culcura. Esro nunca ha sido prob lema parJ las
clases altas·, que si, empre se h an 1·d enr1·r·1ca d o mejor con las clases
altas de otros paises, que con las clases nacionales de los países

!º

�donde e hallan asencadJs. Ahora, el prob lema. ya no e- de
diferencia · aciales sino culrnrales.
b globalización rompe la unidad de IJ concepción polit1c11rn cio-económica que buscaba un equilibrio entre los sec ores de la
culrnra, permitía una mayor dinámica o ial. y se traducía en
fortaleza del Estado y 1:t Economía. El predominio de lo
económico opera con normas contraria a lo social, lo que
polariza la dinámica entre el individuo y la socied,1d. La Economía
pide el menor esfuerzo y el mayor logro; y, es vistJ como
expresión del egoísmo, en canco promueve !J disuibu ión
individua l del ingreso. La ociedad pide el mayor esfuerzo, in
importar los logros; privilegia lo colectivo y la discribución oual
del ingre o: Dar a cada quien lo que corre panda de a cu ·rdo al

esfuerzo realizado.
Las pautas de vida y v;i\oraciones propias del capitalismo
i m pul an el rom pi mienro de la d i;1 \é t ica individuo-sociedad; se
asocian a la mentalidad individu.1lista. Ésta no v orientada al
logro de la aurnnomí.1 y autenticidad del ser humano sino al
predominio de lo priv:ido; que e presenc, ontr;ipuesco a lo
colectivo, lo que se expresa en los intereses de la empresa privada
opue ros al interés público (K;ihler. 19 8: 530(

3.

ac iona li smo y Uni ver alidad

El siglo IX es el siglo del nt1eionalismo; el que ;icentúa el
sentido de Patria, orno elemento subjetivo del concepto de
naciGn. "Patria" es el lugar de origen dl'. los p:idres, por la que e
da la vida, y se le debe lealtad. 1 a nación "Represcnr.1 rodas l.1
cosas en que un conjunro de gentes afirman sus derecho como
grupo aparee contra lo den:chos procl.1m.1do por otros grupos
eparados." (Barclay. 1975: 9). Este criterio de nación e~ el que
se manifiesta como imperialismo, raci mo, ~cparatismo, cr .
• azismo y fascismo son ex pre. ión exacerbada de la tendencia
nacionalista; la que bu ca anubr l.1s difcrenci.1s de cla e al
interior de los países, y dejarla " b.1jo el dominio de l.1 nación.
Ésta e constirnía en un "h:n" que pretl'.ndía la hegemoni:i sobre
las derná
naciones. El enemigo era. el comunismo que
proclamaba aí.rn
inrernacionali c,1s. Como proceso opuc ro
520

aparece el internacionalismo que buscaba la un1on e igualdad de
los d1vc~~os pue~los .1lre~e or de un cric ria polírico.
.
El iglo .XX es el siglo del 11nrico/011ialismo. que llev:1 .1 la
independenc1:1 de-. los pueblos .v al rnrgimienro Je Fa1ses
1 .'
en un
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pro eso ce .autoafirmación n.1ciona l·' por t:sw , el p·apt:.¡ J e Ia L.10a
de 1a l ac1ont:s y la ON ha sido logr1r
· e n t re t&gt;I ,t
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.
.
· u n e e¡ ll 1·¡·b
1 no
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ten enc1a nac10na
l1
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cxpansioni
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.
.
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e as naciones f uerres.
L I b . .,
. que e
·f·a g o al11.ac1on
¡ d .es. expresión de u n e rada de gueria.
ma n1 1e:;ta en e 011111110 .y hegemonía· de u nos pa1sc
.·
b
o re orros.
U
na,. gue rra. no encub ierta con argumenros 1· dcolo' g1cos
·
o
1
po 1t1co ; sino, q. ue muesrra el predominio de lo econom1co.
· "E.I
rep arto econom1co
del mundo es ah(ira• la, rn ,1 11 1'fesr,1c1on
· · e¡e Jo
,
~ue aparec1a como. reparto militar. polír ico y territorial en arras
e poca de la h1sror1a.
En la Ilu cración
está presente la concepc 1'0•11 d e czu
· dadano ·
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na ionales, termor1ales y jurídic:1s &lt;le\'iene en cl/{dadano del
m undo. e r rar.1 le
l Iograr tnermanar J los . ere. h um.rnos en lo
que é t_os. 11encn de e en ci al; in de pe nd ien remen te de ¡.
ca racten ti a que los disringuen loulmenre.
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La glob:1lización J,1 una vuelra Jtd!i a las fornwl:1eionc:s Jel si(tl X\ ,11 ~. La de JparÍCJÓ'.1 d.c _lo estados nacion,1ks ori~1n.1r.í ,1]
11
apatn1r:, Esto es, el 1r:d1v1du~ !iin un.1 idcnridad que le pl'rnm.i un ,i
en ac1o n. dt pcncnenc1J localma; lo que acerca al indi\·iduo univer .11.
que e ecr_1v:1r~1ente busque ser sí mismo como expresión plena de -.u
auro n; 1~Ja, sin la nacion;didad ·amo mediadora en Ll rdación con &lt;Hr~&gt;~
seres .e mundo. El etnorentri mo es un,1 n::.1cción .1 l'. .'&gt;ro; \' en d c¡uc lo
exr~an¡ern es extraño, no confi.1blc, 0 pdigrorn. A ( mirntr.l\ 1
1
nac1011a
- ,1 J ~ 1.1 ·ide,1 de ~0C1ed,1d
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. , l1d :i d. csra,. cer
\. modernidad. la·
plun&lt;.u.lrnral1&lt;Ltd de lo d1ver o~ grupos étnico. se ub1c1 en l.1 dl'
comunidad y rr,1dición .
· · y 1,1 p Jrrl,l
· r.1encn
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un r~{erc111e ico,~r,ifico, reprl'.scnr.1do por
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mundo de l' I ctil1 llí,1 , l ,,l'i llL1\,l\ Ut:f);lllj)Lí.t'
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es posible porque: no ricncn un,1 sem.icÍlJl1 obic:rivJ Je pcru.:nr.:nó.1.
LJ 11tlció11 requicrr.: de pobl.tción .1pq~,1d.1 que conserve &gt;
reproduzc.1 sus paurJs: micnrr.1s \J g!ob,1/11,,wó11 ncccsit.1 dtl
desapego, Jcl nom.H.iismo del que h.1bl.1 J,1q11cs Ar1.1li. l:.l c.tpir,11
se libc:r.t de la limiraoón tc:rrirori.tl, v L1 1110\'i\idJd C\ el uiter1u
más coJic.iado (11.tuman. J tJl)())_ Lo (.ere.mu y h.1birn.d dt' lo
nacional dan \.1 sensación &lt;le c;cguri1.i.1d; miencr,1s. lo ll'.jano n
exrraÍlo perturba, genera incerriJumbrc, es ,1ngu~riantt. ~e
plancca como problema hacer frcnre ;1 l.1 angusti,1 que gcnc:r.1 t:!

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naciones, y oric&gt;nc,ir l:t vid.1 de é~us hac.1.1 un., 11111fonnul,1d: t'I\ l.1
que \a ,lt en u ,1 e i ó n o Je s.1 p .H ie ió n de la di\ ri n ció 11 e u l rn r,1 l cr .1 e r,1
como consecuenci.1 pauL15 de conducta homogenc:.1s. St:
diferencia de L. uniz,as,dización que presupone 11n orden dl1do
para coda la especie, y es expresión de l.1 büsqur.:d,1 h1stóric.i del
génern humano: el indiuid110 plantr,1r10. Para éscl.'. son ridículos la
carrera espaci,d y el localismo de muchos pueblos; de hecho son
anricconómicos. Las diferencias culrur.tle, y el plur,dismo tienen
valor en el ámbito de lo ccrrcscre; oto es, en l.1 dimen,;ión
delimitada de repanición Jel territorio en grupos ~micos v
naciones. Lo plancrario expande los límirc:s; con lo que Lt
diferencia pierde valor. Y, de l.1 misma mancr;l que la
globalización crea al ciudadJnO mundial. sin barreras aduanalcs o
cerriroriales, favorec&lt;:: la ,lparición del i11d1viduo u11i11t'md que
asume la idenci&lt;l:id del género humano. Dicha idenrid,1&lt;l se basa
anee roda en Lis semejanzas que unen a los seres humanos;
mienrras, las diferencias culrnralcs \os sep:iran.
Por ocro lado, las cransformaciones económicas traen como
consecuencia modificaciones de la csrrucrura cultural que se
expresan en alrer1tciones de la identidad. ..:\nre el irnpacro
glob,ilizador la idencidad riende a ser reforzada; con accnruación
de los rasgos que disringnen a los individuos , y llcv:.1 a su
separación. Cuando no ~e refuerzan dichos rasgos, la identidad
tiende a perderse, y se adopta la de la culcura más fuerce. A esce
respecto, la idenrid.1d de- la Nación-Ese.ido hace énfasis en
criterios locales (geografía, hiscoria, tradición, religión. lengua,

etc
) · , ~e• ,1s1ent.1
·. .
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en cr1Cericis
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, bo 1os 'ere I 'l Ho110, · J· , engua.
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sobre b volunnd
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. d e 1 .in d't\'l.J· uo .es ' ,¡t111pos1c1on
. . . ed esc.1
a l ienación de éste.
e pnnc1p10 e la

La Iglesia
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· mo v I is
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para conrinuar su dom· • d l
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. · rra 1c1011e)
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. ncs. o que plantc,
' \ o pr1m1r1vo de l 1 . ¡
presenca la oporcunidad para· que I o absol
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Iglesia; así como hasta el siglo XVIII .. uc_o sc,1 e ,apJCa! y L,
Escose inrerprera como uw· .
, e1,1/n cqa y L1 Monarquía.
a 1egres1nn cu rural.
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. esrracos e mundo
. .
por os esc.1 os reg d
cap1tal1sc_a que comanda l.1 i"uen·.1.
't os por un gruro
El discurso de la oolob ,1¡1·LJcton
.·, l 1 ha .
nuevo; en realidad e
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aco11Cecido previamente Y1 -. 1
r~per1cion e lo que ha
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. •_ se ltl menctonado como en 1848 el
iuntSta rcsena la ex¡nnsión d ·1 .
1 1
suced e en la actualid a d en f une.ion
- . , &lt;le
c • cap1ta,
d. , . a que
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cua 1 no ha cambiad 1.
1 ¡· h
u propia 111,11nica, v la
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o 1,1~ra ,1 ec a M .
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incesante dcsarroll)
. .
. ' arx y . ngt: 5 ( e~cnbcn el
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t cconom1co que cr:i, _
intercambio univers - 1 l , 1
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. -: Lomo const:Lutnt1.1 un
·•1 l&lt;: 10111 res
ocales; y, gener
, 1 .
• que ~e l'l
t ic.:r.tn de sus lnos
1
a J.Sl ,1 nui11 •1cluo lustóricu-uniz•arnl que se

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�corresponde en otro contexto con ei 011d&lt;1dano dl'I m1111do (M.irx;
Engels. 1958: 35) '.
Esto significa que la humanidad ha siJo lusca :ihora una
ide.1, sin un referente Loncreco en la realidad; unJ espc.:cie de saco
donde se meren codos los pueblos, pero si11 rdación unos con
orros. La globalización es una oporcuntdad p.tra generar esa
1011dad con las caracterÍsticas de unll1ersal1dt1,-I y rotal1d11d.

4. La Globalización en su Dimensión Histórica.
Desde finales del siglo XV!ll al presc:nte, el capica\i5mO
determina el modo de vida del mundo. Socialmente, la
consecuencia inmediata ha sido b pobreza de amplias
poblaciones; lo que es resultado de l:i. concradicció n bhica del
modo capitalista de producción: el capital e:. generado por el
trabajo de las poblaciones, por canco su origen es social; mientras

,r.

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la apropiación de los btncficio\ es priv.1da.
El surgimiento de la URSS pl:inte.1 otra rolid.1d: el
capitalismo nene un oponenrc.: en c.:\ modo rnci::ilisca de
producción. Para el mundo hay un.1 11ltn11ariua: capiraltsmo o
socia lismo; y se opta por acept.ir un compromiso: el Estado de
Bienestar. En este se proporcion.1 a los crabajadores los mínimo~
de empleo, s,1\ud, educ,1ción, v1viend,l, vestuario, recrc:ación, y
ejercicio de derechos humano~; a condición de qui.'. no .lspir.1sen
al poder polícic..o: esto es, .1l poder del Estado. l .l CR)S usó
muchos recllfsos en sostt.:ner un sistema cole\.t1vo que generó un
régimen conser, ,1dor e: impido evanz.ir oci.1lmentc.'.. bro c:ra
aparejado del avance del upitalismo, que no se había
interrumpido ni atenu,1do. La Je~íncegr,1ción de Ll URSS crac
como consecuencia \a desaparición &lt;le l.1 alcern:wv,1 _.1p1c.1\irn10 o
socialismo. Ahora no \uy conrrapno a \o, propórnos
hegemónicos del capitalismo.
La globalirnc1ón como expresión del c.1pnalismo .11 extremo
es un movimiento dc,1ruccor; con un dinami,mo no-conserv.1dor
y ,ilramcnre rc,·&lt;)luc1on.1r10. fsd dt'.,t1uye11&lt;.lo ncnicu1ras propia\
&lt;le la sociedad rrH.lic..ional que aün se resisten al prnceso
modern11.adoc y genera un dcsorden mund1.1l. m.inifestado en la
sc:nsación de "que l.ls co~,1s se v,1n de \Js 111.urns"; orer.rn fueu.is
que se muevl'n deb.1jo Je b rc.d1dJd .1pJrc:ntc. De heLho. h,\y un

caos . que sugiere
l 1 cJ¡11ta.
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cu,1lc . e &lt;.ompromc:r..1.n los . erc:s humJnos; lo que \e l.On . 1iruyc
como ernmenismo . Para el teólogo H.1ns Kiing, lo hum.1no e el
princip:il criterio de lo ccum¿nico: y C!&gt;L-Í .11Hes 4uc l.1s
con idcrJcioncs rcligiosJ!., érni · :1\ dist1nciones uilruLdn puc.:Jc
ser la medida del progre o de l.1 ivifo.1ción. un 1gno r.ing1ble ,
o iales, p líri as, ere. "~1.i imporr.111rc que cl declinar Je l.1~ Je
mejor comunic.1eión y cncendirnicnro". (Rorhkopf. 199 : 4 l ) .
Como respucsrn a la glob:1!i1Jcicin apuece Ífl culturtl como
problema. La in rituciones son de plaz.1.da de la reali,L1d rnt.i.11.
y al debilirar e lo secrore de la cultura propios de l.1
mod rnidad, pierde fuerz. L1 C&lt;mffpció11 rt1cio1111! del mundo. L1.
poblacionc recurren al refugio de la prfrci ,1s relig1 .is a fin d
poder o porra r u na realidad q uc e an toj .1 in o po rr J ble. Son
re puestas anre iru:i.1..ionc que origin,111 rensiones intern,1. en los
individuo .
El progreso de los medros en lo que se J¡,oyJ l.1 globJlización
es parre del desarrollo recnológico; que e rr;1J u • c.::n b
suscirnción del esfuerzo fí. ico por el 1raba¡o d la m,iquinJ, el
esfuerzo manual por lo auronurizado, y el es uerzo ml'ntJI por la
computadora. En la vida de la pobl.icione sro se rraduct: en
una regresión de las p,tutas de conducta. ~- la m11ner,z de concebir La
realidad. En ambas e a recia IJ renden i.1 a u ricuir la pal.i.bra
por la imagen, la realidaJ físi
por la realidad menc,il, la
realidad del mundo por l.1 fanta ·í. del deseo.
La expansión de los medio relevi . ivo .e acompaña de una
declinación en el u o de los medio es ritos. E ro último
acercan al individuo al proce o intelectivo y I pcn amiento
lóoico-racional; mientras la imagen de la celc,·isión . e asocia a lo
entimienros e impulsos. A e to e agrega una desatención d I
med io externo; lo que vucl\'e al individuo más egocéntrico. I:í
allá, esrá el proceso d i irtu,t!1dad; en el qt~e el individuo
proyec ta en una pancall.i lo que desea tn función de u
fanrnsías; lo que expresa nivele muy primarios de la mente que
pu eden se r equiparados a los de la primeras etap, &lt;le la vida del
niño. El proceso lleva a un regresión cu!:ural, en la que lo
mod elo s de vida on guiJdos por las fanrasía de los sere
huma nos; mientras lo ra ional ptde aplicar el sfoerzo de manera
adec uada y s uficiente, como medio parJ acru.u obre la re.di&lt;l.1 i.
1

�La modernización favorece la conformación de una culrnra
individu.ilista; con tendencia a la arnmización de la sociedad. La

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consecuencia es que se carece de un cricerio de Sociedad; y ésca
es concebida como la suma de los individuos que se hallan en un
área rerrirorial, sin hacerse referencia a la propiedad inregrariv,1
de aquella. Al desincegrarse la sociedad desaparece la base en la
que se sustenta la configuración de la culcura; lo quc es un
indicador de que la voluncad de los individuos no puede confluir
de manera solidaria en propósiros comunes; por lo que los
principios, normas y valores conscruidos con esos criterios
sociales pierden fuerza y efecro en su dimensión culrural.
La declinación de los indicadores de bienesrar (empico,
educación. salud, vivienda, etc.) se lsocian a la desintegración de
lit Sociedad; miencras los índices de marginación, corrupción,
delincuencia, drogadicción, analfabetismo, divorcio, desempleo,
escapismo, homicidio-suicidio, etc. son indicadores de la
desl11tegración de ln cultura. La idea de reforz,ar valores,
principios morales, ere. es absurdJ; :'3 que ésrns no ~e hallan en
el plano conscienre de la menee, y no pueden ser introducidos de
fuera hacia dentro, sino que surgen de las condiciones reales: y
éstas no exisren, pues b sociedad que las suscenrab,1 ha quedado

~

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..

des in regrada.
La globalización se asocia a la depauperación, que coloca
marginalmcnte a las poblaciones. El rérmino marginal se refiere a
una condición en la que algo se halla foera de los hechos
promedio; los válidos para 1:.-is grandes poblaciones. Son
poblaciones que quedan Íuera de la culrura, con muy bajos
ingresos, en las que el objetivo de la vida es l.1 sohrevivencia. La
realización del individuo como un ente generador de culrura no
se halla den ero de sus prercnsione; de hecho, cxi)ten en un modo
de vida que tiende a q ueJ,ir fucrJ Je L, civilización.
Paradójicamente, el incremento gr.1Jual de los m.1rgin,des los
convierte en la norma de un:1 ~ocil.'dad. Decir que 2 5% de la
población del mundo es rnargin,11, y que este porcent:ijc aumenta
acéleradamente, significa qui.' l.1 culcur:i .11.:cual esd dt:sincegrad.1.
La masa depauperada ~icncc l.1 impo1cnci.i de la sa1i:,fm:ión Je las
necesidades; como consecuencia ,1cumuLi resentmiimto y dcs1wifinnzt1
ame una realidad que no responde a sus c.:xpecracivas En l.1 rn,1rgi1ució11
las poblaciones comcnudn a soporcar los riesgos é inciJcntcs de b

ex1srenci.1. ,1 conl1.u en s1 1111sm.b, m ..s t\Ll'-' e:n fu'-·nu.:~ 1:xrl'm.t, de
segurid;1d {lns seguro~. L1s ¡1e11sÍ01H:~. 1)ím, el b1.1do, cte.) .\~, 1:I
individuo recobr,u.i su propio , ,lltlr b.1~.1&lt;..lo l'll l.1 cunsulid.tLinn de ~ll
propi_o po~er. P,mc.: Je.: Ó,lll\ ~t:. :t:l°ug1.111 en l.1, u-crnLi,h n:ligius.1~; quc
son 11111orn.1~ p.1r.1 l.1 resol uuon de los problcm.is. l_.1u i, .1 un d í.1
aband?nen ,cod.1 esper:in1.,1. y renuncien .1 L1 urilbJ :· .1 l.1 quim~: 1.i de ¡_1
otra V 1d,1. El mlnlmno es f?.l!~t de ese proccso &lt;le Jes,d1c11.1uo11 t¡uc lo~
llevara a confi,u en su prop1,1 tuerza.
Por 1~ di.1lécric.1 mism,1 del den:n ir, Lt g.lob.1I iz.1&lt;..11)11 dc~pl.v ,ir.1 ,1
codo lo exlS{ente, y barrc:r,i con su propi,1 fuente. F~d lb·.111d1&gt; .ti exrrl'mo
los criterios económicos, lo que induce ,1 l.i .1p.u·ie1ó11 de v,1riable., Je:
naturaleza subjeciv.1 corno co1ü1:111L,l. fe. lc.tlt.1&lt;les, inccrriJumbrc
tolerancia, ere. Ésr.1s penc:neccn ,11 ,1gente et.:onóm11..o, cu!·.1 p.uticip,1ció 1~
':1uescra el p,1pcl de h volunr.1J hurnan.1 en e\Ctl'&gt; procc,os; 110 es ra el
libre ¡uego de l.1s v,ui:ibks económic.1s. como d,u: el dogm,1 capit.ilis~J.
Grandes sectores de l.1 pnbl.1ció11 no \'er,ín s:11isfc:clus sus
necesidades ni realí1ad,1s su~ fanc.1sías; 10 (LIJI. se traduLir.í en
insatisfacción y rabia, pues no disponen Je l.1 forr,1leza para
tolerar esa realidad que no permite la re,dización de los anhelos.
Unos cuantos verán r&lt;.',1lizadn 10 que hrn Lu,c,1~l'.1Jü: \', éstos
adquirirán una gran sensal íón de poder. Con ésct: ~e c~lnc.1r:in
sob re la realidad y ejerct:dn su dominio. ;-.1uv prnb.iblt:mencc
serán el modelo del superhombre.
·
1

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i~ayor º. menor grado de colectividad en su modo
.
.
.
d1ferenc1a
en
la
forma
de
colectividad
'
I·
de
vida
sino.
s11npkme111e.
·
.
1.:n a que cada uno part ·
. - una
en 1a interpretación o conciencia de los hech s El . . . . ' 1~1pe : una dderencia
caractcnza por los vestioíos emotivo !
o . . md1v1duahsta empedanido· se
otra época y en otras co~diciones ,. ;u:~/~ª ª-~t11lld hacia la vida que se formó en
cosas. Por lo general. no tiene ya- 'd , d 1~1p1 e reconocer el verdadero estado de
jamás sospecha que las orientacio~c:ª e o ~ue es realmente la individualidad \
probabilidad. han de destruirla Po qu~ anima y apoya son las que. con tod;
absoluto el individualismo sino rque. 1º
representa en realidad no es en
. .
•
una co ect1v1dad p · d
.
co 1ect1v1dad publica, el interés de una em
r.1va a , por oposición a la
privada colectivizada en contraste co J pr~sa colectiva pnvada o de una vida
"
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n os mtereses dt&gt;I
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. do, _..
pue o como un todo·
eJ on1unde lo ·mdividual' cori lo 'pnva

qu~

Marx. Carlos; Engels. Federico. ( 1958) La
,
desarrollo uni\'ersal de las fu
d . !deologw A!tmiana. '"Sólo este
umversal de los hombres en v1·r1erzdasd prlo ucuvas lleva consigo un intercambio
·
u e o cual por
masa ·despo_seida' se produce simultáneamente. en una parte, el fenómeno de la
general) haciendo que cada uno de ell d
d todos los pueblos (competencia
• •
.
os epen a de las c
·
por ulumo. institllve
a
indiv1'duos
/
.
·t,
.
.
onmoc1ones
de los otros, -v
,
• 11.1 on&lt;:v-umversa! 'S
, •
en vez de los individuos locales".
e ' emp1ncamente mundiales.

Fall. 1999 .

Rochkopf. David. In Praise of Cultural lrnperialism. Foreign

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UN. Global Report on Cnme and}ustice. 1999.
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2001.

Notas Bibliográficas
Marx. Carlos: Engels. Federico. Bwgrafia del ,\tcmiflesto L·v11111111sra. ·'La
burguesía, al explotar el mercado mundial. da a la producción y al consumo de iodos
los países un sello cosmopolita. l:.ntrc los lamentos de los reaccionarios destruye los
cimientos nacionales de la industria... Brotan necesidades nuevas que ya no bastan a
satisfacer. como en otro tiempo, los frutos del pais. sino que reclaman para su
satisfacción los productos de uerras remotas Ya no reina aquel mercado local y
nacional que se bastaba a s1 mismo) donde no entraba nada de fuera: ahora. la red
del comercio es universal y en ella entran. unidas por \mculos de mterdepcndencia.

1

todas \as naciones:·
~ Kahler. Erich. ( 1988) f111wnu L'11i1·er.rnl del /-lomhrc' "Lo que distingue al
individualista moderno del moderno colect1\'ista o &lt;;ocialtsta e,. por tanto. no un
'130

531

�SECTOR 1 FORMAL
¿TREI TA A OS DE U DEBATE BIZA TINO?

:-.ltro J&lt;h&lt;' :-..11~ud ( .111d1.1
F.1nd:.1J dt· l·1~11,ia, Pul1t1LH 1· :--n,1.1lo
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Bien dicen que los e ien eífi cos soci:t!es no rc.:'11el \ en lo,
problemas que se pLrntcrn, prefieren o lvid.ir~c dt ello-, o
abandonarlos en e I l.1 be r i n ro &lt;le J 1&lt;; e u si o ne, de: lÍ Iti m ,1 h o r ,1.
Este fue el dcrrocero que ~iguió L1 polémic.1 l]Ul' c11volv1ó, a
fines de los sescnt.1'i, al binomio margin.llid.1d n ejérLirn
industrtal de resen ,1; .11 deb.w.: que proc.1g.on11.1ron, poco
después, las corrientes "depcndcnristJs" de l.i soc1ologí.1 versus
articulación de modos de producCtón y, ,1 prinLipios de los
ochcncas, conocimos l.1s dud.1s ~- LOntrovcr,1;1~ ljllL produio el
enfoque e e o 11 ó 111 ieo que sos l ll \' o l.1 le: n r i.1 d l' l.1 " 11 u c.:, .1 J iv 1\ i ó 11
internacional del rr.1h.1jo".
Un informe, os1 rutinJrio p.ir.1 l I enorme produu.ión
documenr al q11e gcner.1 L, 111;1qui11.iri.1 buroc1,ícic.1 de l.1
Organización l ncern,H:ion.11 dtl Tr.il-.110 101 n. ti ,lrnr.1do l'll
1972, (OIT, 1972) fue el dcron,rnce que dio lu~.ir ,1 u11.1
polémi ca que parece vivir rn\ hor.is .1gr)l1Íl,l\. l ,1 fo1111ul.1L11in Je.:
un co ncepco noveJ0,o ..1nl.iJo por 11n c1r~1111,mo 1111u:1.11..ion.il
de sobrado preq1g_10. ofrcuci .1 ,01.i6lngo, ~ cu11w111i,r.1,, l.1
acractiva oportunid,1d Je idc.:11tifilJr ,. ,itlt.11 -en t:I, 1mpo dL l.1
ccoría y en el terreno &lt;l1. l.1\ polír1l t\ púb11u,- .1 un \ntor
social que cscapah,1 ,l lo~ p.1r,l&lt;l1g111,is ll.ís1Lm de: cm prl',.tr10, \'
embajad ores; rcrr,Hc.:nitntc.:, o indus1r1alt,; u1mc.:rc1.111cn ~· d.1,c:,
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medi,,s. H.1bí.1 indicios .,hrum,nlnre~ Je que un.1 v.1st.1 op.1 de l.t
pobl.1c1ón tr.1baj.1dor.1 de los p.1iso pl'rift:m.. 0s nbtcnt.1 ~u,
ingrc~os lle .1criv1&lt;lades l.lbor.1\n (JUi.'. no es1.1b.1n 1.\.ir.1mc.:ntt:
definid.1s l'n lo\ estudios y d1.1gncísti1. os que ,nvi.111 de b.,,c p.ir.1
susrcnr.1r los progr.tm,1s de .1,t\tt:111.1.1 \1H.1,1\ v dc 1.omh.ue .1 Li
pobre1.1. E.\ rema h.1bí.1 sido pH1.1.tlr111:ntl.' 1r.,1.1do. por l.1
soc1ologí.1 marxist.1, Lomo un fenómeno Je 1.rü i11111.:nto
desmesurado del 1rabt1JO 110 t1.iillt1ri//(lo, y dt: iorm.1, .1típ11..1s &lt;l.:
producción en las socinbJcs 1111.:nos dc,.1rroll.1d.1s.
En realidad, la presencia de: grupo, s&lt;H.i,1\n quc \'i\'i.,n en
condiciones marcri.tlt:s desvcn1.1jO\,l&gt; cr.1 un d.1to qu&lt;.: s.1l1:1b.1 .1
la visea de CL1.1lquier obser\'J&lt;lor. Sin l.'ll\b.lfbO' fur .1 fino de los
sesenras -cu:rndo el modelo de industr1.1li7,1Lió11 pro1cg1d.1
empcz.ó ,1 mosrrar los primeros síntoma, gr.1, e, de su
agotam1enro- que se dccidio ubicH el problcm.1 1.11 un lugar
preponder.rnre tle l.1 agenda soLiJI l.ttino.1mcricin,\. Fue,
precisa me n le, du r J ne e e~ os .u1 os, que de de in s l .1 11 e i as
aodémicas o, desde org,ln1smo~ de -:1cnc1as :.ociales no
e,1riccamenrc univérsic,uios. se pusieron en march,1 los primeros
esfuerzos por conceptu,lliz.:H .1 un ;unplio y heccrogéneo
universo de trab.1jadorcs .1uwcmplt.:a&lt;los , pc.:t.¡ueños establecimientos, microemprcsas f.lmiliarc~ y .1 pt:rsona~ OCltp,1das en
,1crivida&lt;les no típicamente CJpiralistas de producLión. L1 carea
desarrolla&lt;l::i por Desal (Desal, l 969) es de p.ircicul.n relevancia
en esrc sentido, y pese J qut: el enfoque adopcado para analiza r
a este sccror social fue com.1Jo de la teoría de la
"rnoderniz:ición", (C.1bezas, 1969; Vekemans, 1970) contribuyó
a delimitH el campo de esLUdio y a identificar a los grupos de
población que habían sido reóric.lmenre subestimados -o
tr.1rados de manera secundaria- por la literatura social
lacinoamerican,1. De acuerdo .1 la concepción de escas aurnrcs,
el proceso de modernización capitalisra de las econo mías
periféricas acrúa como decon:uue de procesos migracorios
campo-ciudad que porcncian b escisión de Ll sociedad en dos
jmbicos principales: el cradicior.al. propio de la ruralidad y de
la estrechez cultural de la vida en comunidades pobres; y el
mundo de la modernidad asociado a las actividades urbanas , a
la producción industria\, comercial y de serv1c1os y a la
.1ccpcación de valores culcurales permeables al cambio.

La determinación J,I
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ya Citado iníormt de la
d, 197 .
.
en Kenya, martó ocro hic í d
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2, sobre L1 situación
análisis de la pobreza v I o, unl Jmenral _en l.1 discusión sobre el
fue
, •1 cxc u~1on rnLt.il F
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en este repone de 1 01·r d
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el concepro de secto . .3,r,
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1 rn1orn111 urh,1110 p .
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1111c1011, eran un l ugar cornun
, en estudios
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�progr.1111.1~ de goli1c.:rno y do--um~nllh Je
orgJni,mm rnccrnat.ion.tlc,. I .1 1parcntc neutnltd.1d 1dcolog1'-:i
lo ~h 1,o acr,1 tivo par.1 las .1u1or1dadcs lahoralc, ,. lo puso .1 ,;.1h·o
de l.t polc:1111--.1 ,ohrcpol1C11.1da urn qut: ,e abordó el t1ac.1m1enrn
\lcl oncepto de m:irginal1Jad De .1lcun modo, d nuevo
--onccpto p.1~ 1 b.i cributo .1 Jo&lt;; ,cr11entt", te&lt;Hlt.,1, .1ntt·rtor&lt;.:,
un,1 er.1 1,1 ccortJ úc le,, I\ (1 &lt;.:\\ 1,. 1?60) q1:c ~11g1crc la
exi~tcn 1.1 L&lt;.
h,
randes
cctorc) e'-onom11.:os: el dt·
ub istent.i.i y ocro prop1:11ncn1c cap11.d1\Ca, 1.1, empre,,1, que
integran el _..ector moderno Jd mcrt.,1do :ib . . orhcn el cx--&lt;:~o Je
iucr;a de tr.1b,110 de la~ .irc,1_., t'\Onóm1t.a, menos 1ntcgr.ui.1_., .ti
m&lt;.:rt.,Hlo olrccicn&lt;lo 1111 111\d ,.1l.ir1,1I rcla11,·amente ,11pc11or ,1 la
prt,du u, idJd med1:t, pero san de)trutr el fun_ 1on,1m1ento de la)
iranias Je uh istcnci.1 en las qui.' sobre, 1,·cn lo, pequcno_.,
produt.core,. El otro ,1tlucnte t.nnc&lt;.:ptu.11 que contr1huyl'i .t
~uqcnt.H L1 ccor1.1 de l.t 1ntorm:il1Jad urb.in.1 en nue.HrO!&gt; pa1 e-.,
fue el enfoque dc arrolli ta &lt;le l.1 Comis1on l-co11ómi1...1 p.~r.1
,-\méricJ 1 atin.1 v el &lt;..iribe (Cl·P,\l ). hte org.1111~11rn a~ud10 J
una ecu.1ción Íormada por to~ ,·ari.ll1lc.:~ princ1pJle~, el
crecimiento de 1.1 pobl.1ció11 urb 111.1, potcn'-i,1do por lo, fluro~
mi(!r.itono\, ,. l.n l11111t.1 1011l' Jd .1p.1r.1to industrt.d ~ de
~er~- 1 ,os para· mantener un rumo de expan.)ión adl.'cuado. 1J
comhmatori.1 de ambo~ f:i cores impid1{1 que l.1s nonom1.1, Je
1,1 regi6n pudier.111 incoqior.tr .1 lo~ 11uc.·,m conc1ngen1c, de:
b11::.c,Hlo1e Je empleo (Tokm.111 19-9).
.
11 ma\'or csfucuo por h.1cer del l1nccpcu JI.' 1nlorn1.1l1&lt;lad
una herr.1.micnta ú11l en el d1\e110 y apl1c.1t.ion de !ioliuca~
public. s en nuestros p:11sc~ lo hirn el Progr.1111.1 Reg10~,1I de
Frnplco par.1 Amcrica l .llin.1 y el CH1bl' tPRL-\l.C-01 I) Ot:
,1c uc rd O ,1 l.1 .1 bu nd .rn te d ot. u mc n t.1'-1 on q U&lt;.' ge'.1e.:ro t: sce
Program.t, con d objeto de formuL,r polui JS d1c.1cc,, es
necesario .111 .ilirnr las unid.ido produt.11,·a, 1om.1ndo tomo
referente do~ Jimcnsionc.:, prin--1p.1lcs: .1 el t''i1...1so gr~do de
calific:ictón de la mano de obra , la, tt'. nolo~1a, t r.ul 1c1onJ!e,
¡1l\'oluc..r,1J.1, &lt;.:11 l.1, micro y pe~p1t·ñ.1s empre: ,1, ' b l:1
p.Htit.ip.iuón Je oc., 11n1ll.hlcs 111forrn des t'.ll los e paeto nu~
competili,os " de mas f.it.d a u.: o del mcrt.a&lt;lo. Algun~,
indic.1&lt;lore~ 1dit.1onalc, tomo b .rn,enL1.1 ck pnm1 in p,ir.i .ibnr
1
}' opcr,11 1o, e,1.1blc'-11111cntn'&gt;, l•1 1mpo1 t.111tt' prcst'llt.1, drl

,1c:idémico,,

t

tr:1b,1jo famili.1r no ft:'llluncr.H!o, la e,,H: 'r 1mpo-,iti\'a y l.1
carenna Je otros requi.,iw, lorm,dc, (mtdid.1' Jl, ,cguriJ 1J ,.
p~ocec~ión contra s1n1esrros: ett.) concrihu~&lt;.ron ,1 quc PRl ,\L(:..
d1fund1er,1, en los pai,e., Jc l.1 n:g1ó11, l.1 1de,1 dt.· "forn 1l 1z 1r" 3
lo~ infornulc, o bien .'&gt;t: ,-.tlor,1r.1 l.1 altt·rn:111,,1 de impuktr
progr.1m.1s de modcrn11a ión de este ector. P.1ra C'&gt;te Lilnmo
C,Ho se rt·comcnd.1b.1 promnvt:r cl 01org,1mienco Je líne.1, Je:
créditos .1 b,1¡.1, t.l~J\ de 1nrere, y Ll ,1pcrc~1r.1 dt. un.di.', ofici.ik,
de ~omcrc1:iliL.1t.ión que foulic.1r.1n y, .ti m ,mo tl&lt;.:mpo,
legal1z.1r.1n l:i vent.1 de lo, bienc, \' \t·rvic1os que proJuten J.1,
unidades inforn1.1lt:,.
Dcspuó Je treinc.1 ,1110, Je uso rn.i, o menos gener.diz.1do \'
•~ vce&lt;.s ,trhi1r.tr10 del tünn·pto. h.1,• (jllC .1lmiltr (jllC 1..:,
lrc&lt;.uenct: que .1c11d,111 .1 l.1 1d1..·.1 de 1nlorm.1lid.1J 1n,·ociii.1dort·,
.1c.1dc:micos y funcio11Jrio, gubern.1rnen1:ile, aJscr=t
• ::,la, má •
,·uiad.l\ curric.·nce, t&lt;.:()ric.1,. Al~uno, de cllm ven en los
m icronegou os y en lch t r.1h.1pdur~, por cu en e.1 prop1 1 u 11 iat. cor
relev,11~t.e p.1r.1 l.1 lorn1.1ci1&gt;n Jt· l.1 1,1\.1 de pn.1nt.1.1 &lt;jllt' rtgt· l.t
oper.1c1on de l.1, t·mprc1;,1, lJllt' \.on,c11uycn t·I ,&lt;.:ctor moderno dt·
l.1 et.onomi,1. P.'1ra &lt;Hro\ ,1utore\, t·nrol.1Jo, en un.1 pcr pc:'-tl\':t
nt.0l1ber.1I. 1~ 1níorm.1l1d.1d c.:, 1111.1 utegori,t qul' 11,1t.c dt· 11
ob~cn·.1c1ón empir1c,1 del lenomcno. ,e rr.u.1 dt· u11.1 101 1.1 dt·
penumbra lJUC comp.trce un.1 nrensJ frontcr,1 on d mur.~.
leg.11 y "Jonde lo, 1nd•\'ld111h ,e rct'u~i.1n c11.111Jo lo\ CO\tO!&gt; de
cumplir Lls le,t, &lt;.'\1.l'Ju1 rn, benefiu;i/' (Dl' .S1110, J ')8-).
Pe,l' J l 1s J1,crtp.rnt.1.1, tt·or1~.\\ ,..1 bl t'IH&gt;r1111..·, J1tc1cnt11,
poi ir ic.1, g uc ,epH ,1 n ,1 lj ll tt·ne, ,u ,1. ri ht·n n I o, en! 01¡ 111..•,, h.1,.
~or lo n1t:no, cu 11ro punto~ h.1'tt.os Je.· u&gt;1nt.1dc.:1ht.l iptc.:
fcrn.rnd,, Corté, (2002· l 2 ) 1JcntitílJ lO!I prt'll\1011 [ 0
a,pccto, 1.:omu111.·, ,on: .1. el n.1umit·nt11 Je l.1 1d1:.1 dt•
1nlorm.tl1~.1J e 1.1 .1 01.1.1do ,1 l.1 obst'l\",li..1011 c.:m¡111 \..t dl' un
1
sector ,01.:1,d y llí!!t' Jt: u1:cr1os &lt;Jlltº ,on d1..· t·nt1do tomun; h
el objern di.' c,ll1Jio, o l'I ,t'd\H l't.onomtu&gt; t·n t.llt''11011. ~nn l.1~
J\.ll\iJide, prod11u1,·,1 ~u,·o funt.10111n11t·nto st rc.il1l,l fun1 dt·
lo, lll.trt.os nor111.111vo~ 1t·~ul.11orto· l'll 1.0111p.11.1d11n u&gt;n 11'
empre\,\\ &lt;.jll&lt;.' d1111pk11 t&lt;'ll d1~lw, 1equ1,110, ll'~.iln 1 1.. d
uniH·~,o Jl· l.1 1nÍOrm.il1d.1d 1,0 rn.0110t.&lt;.: 10111c1,;, , I ir 1nH IHt
dcl1111l(,ld.h co11 &lt;.·I
t't.tor ¡&gt;10¡11 t:lHlllt l. 1¡&gt;1111I\{ 1 1.1.
1
e&lt;.onomí.1.

�Pese ;\ estos referenrt, (otnuncs. l.1 iJnir1t"i1.,1(1Ón Jl' lo,
factores que explio n c:i surg1micnro Jl' l.1 infor111.ilid.1d urb.u1.1
ven panicular, el p.1pcl que juc~.1 en l.1 t1per.1(il'.in llel 1.on junw
de la ecol\omí.1 difiere noc.1blc:1111.:11rc cntrL' l.1, Ji~ctnt.t,
concepc iones de la sociologi.1 qu&lt;.: ,l' ou1p,1n lk·I re111.1. 1 ( i ,
a u rores nu r xi s ta:. o en ro l.1 Jo s l.' 11 L1, J iH : r ., .1 ~ L( 1r r ic n re~ de 1
pen~.1mienco c ritico, ponen d .1n:nto en tle, u'.br_ir y .111.1111.11 1,,.,
canales que vinculan a los m1Lront;1hleurn1e11ro,. 1.illt'1cs
Fam iliares v trabaj,1dnrcs .1uroemplt:,1dn, con Lis gr,indl',
empresas. Ül'.sde esc.1 perspl'. ctiv,1 se e11r1c11dt: qut: l.1 p1ot·11t.:iJ :·
el funcionamiento de c,tc sector es un nL1hón dl' l.1 cxtc:11,,1
cadena que consriru:,;e l.1 proJuc.. ion c.~pit.d 1~r.1. .Por el
co nrrano, los ts t udio, que pr o\'1enc11 Je c ntoqut:s 11L·nl1hcr.1ks
se preocupan en jer.1r9u1zar cut:stionl's 1.01110 l.1 n·.1,1 1'l. n Je l.11,
obligaciones de caráccer Ci sc.il e imposit1,·o y Ll t:xtr .des,tl 1d.1d
en la cual de~.irro ll.111 sus JCCÍ\'itbdl·s .
Para quienes .1borJ.1n el .111,ili~1&lt;, Je'idc el m.ir&lt;.n urncepcu.d
del pensamiento critico, el esrnd10 Je l,1 inform,ilidad debe
encuadrarse e n el contexto de !J crisis de l.1 estr;Hegi.1 de
desarro llo capi ral isr:1 que estuvo ,·igen re hasr:1 meJ i.idos de los
setentas. Con el objeto de afrontH l.1 c.iid.1 de Li dem.rnd,1 y
minimizar coseos, las grandes empresas pusieron 1:n m.ircha
dive rsas polírios como la relool iz,1c ión de las pl.111tas
productivas en países con insumos nd_s, bar.HOS, h
incorporación de nuevas tecnologi.1s y 1..1 adopc10 1~ J _e esquemas
flexibles de o rganizac ión del cr.1ba¡o. Ü tr J pr:1cc1c,. de uso
frecuence es la ''informali:t.Jción" de .,lgunas Je l.1s !ases del
proceso productivo medi,rnte l.1 externalización de c!cn.'l~ tJreas
que son rransferidas a microempresas. t,1lleres Lunil1ares y
peq ueñ,1 s un 1dades de nuy u i Li dom icil i,iri a ( Po n:s y Be n_t? n ,
1987). El despliegue de las actividades en un espacio gcograhco
más amplio tiene fuerres repercusiones no sólo de carácte_r legal.
En muchos casos se enmascaran rdacroncs LtborJles meJ1ance la
remuneración del t rabajo ba¡o la form.1 de pago J destajo y con
Li inexisrencia de una vincu lación contr.1ctual formal. En otras
sirnac1ones, se encubre un:i re!Jción de crahajo subordi 1udo
como si se cratara de un fen ómeno de .rnroempleo. Es te
despliegue de las actividades en insr.a~cias exter.~as a'.ª cn;,presa
central contribuye a generH condtclOIH'.S de ilegalidad con
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cxpre_si0 1~es de 111.lrL,lll.t tk~¡nn tnc iLin p.11.1 l.1 ÍU L'l'/.l L1hor,il ljlll'
trab a¡,1 stn coberrur,1 Je lo~ ~i~rcm.is de scgu 1·id.lll ,oLi.11, con
pérdid.1 de prc~r.11.·ionc, ,·. en l.1 111,l\'tHl .1 Je los L·,1so., . Llu il1.111 dn
una rel.1cicín ohrero -p.1 rron.1l 1H; dc cL1r.HL1, lo que ,ul'k
deno~: 1n.use en .1lgunos p,ti~e~ Je Sudam1: ric.1 "cr.1h,1jo t: l1
negro .
Por el con erario, para lo, fu11(ionart(H v estudios o~ Jc l tl'm .1
qu e suscriben b visión de l.1 111oderni?'.,1ción capita lisr:1 Je
nues t ros p:iíses. las c.1usas del crecimiento de Li s .1criv id.idn
exrraleg;1lcs responde ,l dos L1crorcs principales, por un lado lo,
obstácu los que pone el endcmoni,1Jo l.1berinro buro ... r.u ico \' 1:1
cor rupc ión &lt;le Lis discinr.1s esfnas ptiblie:is, .irnbos focr~re~
dificu ltan los procesos norn1.1les Je registro y ,1perru ra de u 11
nuevo negocio. Al mismo tiempo. el problema riende a
pote~c i.1rse por el aumento de h pob l.1ción urb.rn,1 v e l
ins'.1ticiente din,tm is_mo en la generación Je empleos · que·
re~_1sr ra el sector rornu l de L1 economía, elcrnenros que
d1hculra n la i ncorporación de los nuevos continoente'i de
trabajadores a esr.:- segmen ro de l merCJdo.
~
Algu nos .rncores, que no coinciden con la vis ió n de la
cuestió n labo ral a p:irt ir del enfoque de la i n fo rm,didaJ .
sostie nen que la documcnc.1ción elaborJda por PRE.ALC-Ol T,
pres:nta numerosos vasos comunicantes con l:t propuesta
ne~l.1 beral (Corrés : 129). Aunque, cabe señalar, que para los
re on cos co nservado res, el fenómeno rambien es visro como l:t
expresión de la potencialidad creativa de un grupo de la
pob lación que debe trabajar y sob revivir a cont racorriente de
insciruciones púb licas parasitarias v leves obsoleras e
inapl icables. En años más rcc ienres, la prodt1~ción teó rica dt· 1.1
OIT para Arner ica Latina ha roto con cierL1 visión dual ista de l
prob lema y se ha nutr iJo de los argumenros de l " desarrollo con
equidad", de raÍ7. cepalina (PREALC, [ 990; CEPAl.,2000). De
esta manera, el secror informa l es entendido como un áre,1
product iva funcional al conjunto de la economía c.1uc opera en
el co nrexro de la segmen ración del mercado de trab ,1¡0.
D esde esra perspectiva, la informal idJd urbana es un sector
hererogéneo que incluve activ idades de las nd~ diversas
ca racterísticas pero
un com ún denominador: c,;;c ar
Subordinad as a los segmentos modernos de la economía . H.iy

c;n

559

�otra concepcion, de mayor acepcac1ón en el medio _'1ca~c:rnico,
que sostiene que las sociedades se estrucrur.in '! tu~~ion:.n ,~
partir de cierro tipo de relac10nes sociales de producc1on. ~se&lt;.:
enfoque, de origen marxista, r~conoce c~ue,_ en nuestros pai_s_e s,
pese a ser dominantes las rel.lc1ones c.1.pnaltscas de producc1on,
est:is coexisten con nichos Je rnerodos que operan coi: formas
cradicionales de organización del crabajo y con bajos niveles de
inversión en capital fiio, dencro de este grupo se_ ~ncuencra el
sector informal. La p1::rs1stencia de actividades cali_f1cad~s- como
marginales primero e informales, desp_ues, son 1dent1f1cad.1s,
desde este rnonamienco, como expresiones de: rezago en las
soci1.:Jades capitalisc::is periféricas.
Oc cad.1 una de lls inrerprec.1ciones rl'óricas que de m:rnera
resumida se expusieron en párrafo~ prec1.:dc:ntes, se han Jer1~·.1t.io
polícicas públicas de diversos matices per~ con ~l'.1 propos1co
cemral: elevar el nivel de vida de la poblac1on que v1v1.: y rr.1ba1,1
en la informa Iidad, po ce nci ::ir los a~ peccos relacionado~ e~ n l:1
capitalización y produccividad de los r~icroneg~c1os '! m~¡orar
los sistemas de adminisrración de los mismos. Un cuarto bctor
se fue agregando a medida que ganaban espJci~s . las l_cuuras
neoliberales del problema: la simplificación .1dm1n1srr.1nva Y el
pago de impuesros. Es s.1bido que ese "confuso mundo del
sector informal" (Carray.1, 1987) csd integrado por un enorme
universo de pequeños producrnres y rrabajJdorcs por .c uenta
propia que evaden el pago de impuestos )' lo.s compr_om1sos de
cor izar en las cuer:as Je los ~isremas de seguridad wc1al.
Informalidad y Política: el caso de la Ciudad de México
Las experiencias que dejaron l.ts políLica\ públic.i~ rn la
ciudad de México, co ns eir u yen un ve r&lt;l adc ro p.ir,1d I gm.1 de las
dificulraJes que afrontrn los gobiu'.1os 111un1cip;dcs ¡:ara
7
legalizar juríd1camente, reubiur geogr_if~C.lllH'.11(C \' 111ml~rnt .ar
las acrividadcs que desarroll.1 cl ~ccrnr 111!orrn_al. Lis .1u1011d,il!es
pasaron de una esrratq~i.i pcr~ecuton,1 -ltbr.1r lo~ . ~~p~~~ios
pt'1blicos de locales fijo, O scnufi¡os, que Je m.ll:l'í,I prccll Ll se
instalan en parques, plaz.is y brnquetJs- J J1sen.1r rncrc.1do_s Y
grandes locales específicamente Jest1nJdo, &lt;1 reubicar .1 este: up~
dc negocios. Con esto ,c procur.1 J.1r rnp11nt.1 .1 dos
:;, ¡I)

preocupaciones ccncrales: impedir que más de 300 mil personas.
de acuerdo a !Js estimaciones de l.1 Cámara Nacional Je
Comercio (Canaco), ocupen la vía püblica para desarroll.1r sus
activi.dades y, al mism? tiempo, logr::ir qu&lt;:: se legalice a quienes
trabaJan e~, escas cond1c1011cs. _medi::inre el pago Je un permiso.
La obrenc1on de esras credenciales es equiv.dente al pao-o de un
.impuesto, a craves
' de I cual se les ororg.1 el derecho alb uso del
suelo sin q1_1~ se mo~ifique el régimen de propiedad, ya que los
lugares habtl1tados siguen siendo del gobierno la ciudad.
La relación política entre :1urorid,1des y rrabajadores
cal lejeros no ha perdido su carácter clientclar. Pese a la derroca
del partido oficial en julio de 1997, cu,1ndo se eligió mediante
el voro universal a las .1uroriJ,1des del Distrito Federal, la nueva
administración, surgida de las fiL1s del Pamdo Je la Revo lución
Democdrica (PRO) no logró quebrar l:1 sólida esrrucrura
corpo_rativa que :igrupa a dueños J&lt;.' rallocs, microcmpresas de
m.1qu1L1, vendedores de alimenros, rop::i y arrículos p.H:1 el
hogar, entre Otros. Los vinculos t¡ue se tejieron dur.lnle déca&lt;las
con l~s autoridades dl' la ciud.1d y con l.1 anrigu.1 fuen:1 polirica
del Esr.1do, el Panido Re\'Olucion.nio lnscirucional (PR I ),
forman un complejo encranudo de corrupción, tolerancia
com~lice, lider~z.gos barriales, coopración política y voro
caur1vo. El gobierno del PRD h.1 procurado desarricul.ir ese
círculo vicioso y 111,rnrener un.1 rcl.1cicín de "no bcligcranci.i"
con el ~undo de la in formJlidad. Con e'íCe fin desp'ii.:gó una
~st ra te_g1 a des r_i nada a i m_r,1u ,1 r e: n do) p l.1110 s p ri nci pal es: .1.
impedir confl1uos y cnfrenr.1miento~ con los c.iud.1d.1110s \'
bloquear _Lis dem.111d.1s judici.1lc~ que promueven lo.s
esra~lec1m1encos legalmente registrado:-, debido ,1 lo que
~o~s1de_r~n actos de c~1mpccrnc_i,1 dc&lt;;\e,11 y h. a1.tuali1..1r l.1
eg1sl::ic1on en l.1 m.\Cen,1 p.11.1 d1,poner de: un m.irco jurídico
r~gulacorio que rnponda .1 l.1s dc111 ,111d,1, de: un prnbkm ,1 que
r1ende a crecer. Pese .11 L"norme e,fucuo co11Lili.11011n qt1c
llevaron J cabo lns gobierno, de Cu.111l1té1110c. C .i1dcn.1,, Ro\.11 jp
Robles y, desde dic1e111hrc dtl 2000, ,\ndr~'&gt; i\l. l.ópo Ohr.tdor,
no se ha logrado prnmulg.11 un.1 d1,po,il11'.in lw111ogc'.11r.1 tiuc
otorgue regl.1s cLlf.lS .d u,o d1.: l.1 ,·i.1 puh liu
~na inHstig.1ció11 (.'.l°t.:l!u.1d .1 poi l uL Rorn.1110 (2002 ) p.1r.1
el diano Reform,1
111L1cqr,1 q11&lt;: pn1 lo mcno, 1 'i \n·c\ \'

�.
contienen
di~posiC!(ll\ts
quc
vigente~
1
d.n'isul.1s pr(lhíl11..n qul·
,v)\' 1·1entr.·1s .d~una~
"
. i .1ctividadcs se' ct'cuüen en !.1 ví.1 p&lt;1b ic.1. or r.1~
decerm1nat as
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normas ofrecen re,9u1c1os lq!_.1 es .1 .unpH'.l l
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\' ba n que " , ,
·
.
, I· d ) o n re r&gt; ar .1 n \' \'en Je n .il l nH: n rn s.
c.i za , ,
t
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·
I · J J de /\ ío1co n él
El tn,HCO normativo \·igentc &lt;:11 a (ttt J

•

reglamentos
contra d .icen.

negocios que prl'.p.ir.1n y venden .1lime11ros ocupen h~
veredas con mesas y si ll.1~ o lleven .1 cabo eventos e~pec i:tks
y aurori1.a lJ venra de bebidas alcohólicas. Sin emb.1rgo, el
Reglamcnro de Mercados prohibe que se \'cndan behid.1s
que conreng,1n .dc:ohol en la ví.1 públ ica.
•

La mism,l Ley de Esrablccimienlüs Mcrcanrik-s que pc.:rmirc
colocar mesas y sillas en las ban911er.1s no pucdL norma r la
colocación de toldos o techos plegables, ya que esto e;:s
arribución del Reglamento de Construcciones. De esta
manera las direcciones jurídicas de las &lt;lelegaLiones
:iutorizan las mesas y sillas y las direcciones de obr;1s, !J
instalación de toldos.
El Programa p.ircial de des:irrollo urbano prnh íbe en
algunas colonias y barrios de la ciudad guc se celebren rn
áreas verdes

•

Cualquier festi\·idad o espectáculo público. Sin embargo. la Ley
de Espectáculos Públicos lo autoriza.

sigui en re:
· l
1 ( i 1-··
J,. Co11strucciones del Di,rrito fn er,1
tH.'1 tnc J
• Rco lamenco u-.
. · ,d J
t¡u,· no ,&lt;:.1 p1op1e .1
13 ::,\ ,·1 ,l f&gt;u'blica corno todo ,.1qu&lt;:llo
.
priYada y sea del dominio publ1LO) .
.
.
.
.
)
11
o
l'
i b in o ( Pro" r,l nu P:ir u .1 \ q u&lt;: .1 u to rt ' ,1 1.i
• Ley de D n .ir 1&lt;
•
ti
.
\
·11 de vivicnd1s tl \ooles LOl11CI"Lt,d,, ,· que regu .1
co ns t ru Cc lo
·
...
áreas de uso co mún de nL11H:r,1 rn.í~ c,pl'.cil1c.1).

il

11

•

Ley de Tr.insporce )' \'i.i!iJ.id.

•

Lev de Juscil'.i.1 Cíl'iCJ .
, ' O r º án t c:1 de L1 Ad 111 i n t s tr ,1 e ió n Pú b !ic.1 J &lt;: 1 D is t r i t o
Ley
o
Federal.
.
Lev del Régimen Parrim ond y de\ Servicio Público .

•

•
•
•

Le~ de Especdculos Públicos.
Re,o!J meneo de tv1obi l iario U rb:ino.
V

.

•

Regla meneo de Construcciones.

•
•

Reglamento de Anuncios.

•

Reglamenro Je Mcrodos.
.
. .
R cg l amen ro de Reordenamienco en V1a Publi ca.

· ·
concra d 1cc1ones
que Pu e &lt;len id en l i li e.use
d
los i;1strumcn tos legaks mencionados se a?rava
en ca a uno
f d l
l ·
¡ que el oob1erno
d b'd 1 que las autoridades e era es, a igua
':'
e 11 o.' d d d 1México v cada una de las 16 Jeleg.1c1ones en
d e a c1 u a
e
,
,
.
'l ·
ar·1
.
·¿
l
Oiscriro
Federal,
t
ienen
atrl
:1uc1ones
p
,'
que se d 1v1 e e
.
l ·
•n l::tv1a
·sos v aplicar sanciones a qu ienes tra )aJ,tn e •
Ot'obrl~ar P.,enr~\spo~er de l.1s autorizaciones cor rcspondicnres. E\
·
.
l
t es casos
Pu .1cad s
d Luz RomJno cons1ana a menos r
va c1 ta o reporre e
.
.
t:,
.
b' no federal.
~n los cuales se contradicen las tnscanoas de go ier
&lt;le la ciudad y las delegacion,tles.

Las diverocncias

de

V

L1 Ley de Establccimic.:ncos ,\1erc.rnrilcs permite que !0,

Del debate teórico a la realidad social
Débi l, como concepto, l.1 id ea de informal idad supo
mostrar otros acriburos. Permitió que analistas e invcsrigadores
dispusieran &lt;le un indicador útil a la hora de identificar las
ca racterísticas más re levantes de ciertos grupos sociales que. ha
despecho de las forrnalid.1des jurídicas, trabajan v obtienen SU!&gt;
ingresos en aquellos nichos del merca&lt;lo que parecen
secundarios a los ojos de los predicadores de la 111odernid.1d
cap ira lista. Sin embargo, los esrudios acerca de la cuanriíicación
del aporte de la economía rnformal al :1baratJ.mit:nto de los
bienes salarios, mediante la generación de productos y servicios
que son básicos en el consumo popular, ha permirido entender
la importancia de este sector en la fijación del nivel promedio
de ingresos de los trabajadores asalariados. También por med io
de análisis empíricos. pudo conocerse el apor1e de l empico
domiciliario, de las microempresas y rallercs familiares a los
procesos de maquila, ensamble y reparación de los productos
que ,
mediante
el
proceso
de
cxternalización,
los
establecimientos de punta delegan en el :implio universo de l
543

�f.

l.,.

,,
,..,

~
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...

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1¡lL
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rrabajo informal. Una parce relevante de estas e.neas, quedan en
bs manos de miles de niños y mujeres que contribuyen a la
generación de valor desde d ámbico doméstico o como
empleados en locales clandestinos.
Como puede constatarse, la discusión qu.: se abrió en 1972
::i parcir del informe de l.i OlT, superó el espacio académico
para ser fundamentalmente, un rema de p1eocupación en las
instancias oficiales. El debate no se restringió al espacio de las
especulaciones ideológicH o de los fundamentos teóricos. por d
contrano, generó mayor preocupaci ón en las esferas
gubernamentales y en los organismos internacionales desde los
cu.1les se diseñan e instrumentan las políticas públicas hacia el
merc.,do laboral. No puede decirse que el enfoque de la
inform::il idad haya revoluc1onado los prernpuestos teóricos desde
los cuales se analiza el mundo del trabajo, pero c.irnpoco puede
afirmarse que se crace de un ejercicio ocioso acerca de un ,;;ector
social cada día m:is amplio y cada vez mis relevante para el
funcionamienlO de las economías periféricas. El trabajo, que se
desarrolla fuera de las normas convencionales, es un espacio
destinado a crecer en la actual fose de intcgr,1ción regional y de
suscripción de acuerdos comerciales que obligan a liquidar una
parte significativa del patrimonio público y a s.1crificar
importan ces segmenrns del aparato productivo que se construyó
durante las décadas de industrialización que siguieron a la
segunda postguerra.
El caso p,1técirn de b acelerada de~composic..ión de la
econcmía argcntin,1 durante los últimos 15 años ofrt·cc otro
ílanco de análisis no menos significativo. LJ. fuerte c.1id,1 del
trabajo asalariado en el secror indu,1ri,d, el crl'cimiento del
desempleo y la subocupación, y la gencraliz.ición &lt;le las más
variadas formas de precariedad ocupacional han tenido, entre
orros efecrns, el de incrementH el volumen de población que
crabaja bajo formas atipicas. Oenrro de tste rubro se cuent.111 las
tareas por encargo -a pedido de un dcmand.1nre externo- la
multiplicación del empico por cuenta propia y l.i producción
para el auroconsurno o par,1 el onje en las non:do~-1~ y ca(h vez
más difundidas redes &lt;le 1ruequc. BuenJ pJCtc de c~te universo
social protJgonizó \Js cdgicas joriud.1~ del J l) y 20 de
diciembre del 2001, que terminaron LOn el Jcrroc1mil.'1HO del

g~bierno del presidente
Fernando de l~,, 11\.lla,
, y l·,IS 110 men
·r
vio len ras ma111 esrac.iones de fines de . .
,
.
os
cmpobrecid::i localidad Je A 11
d¡un10 del 2002, en la
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1
pres1 ente interino Eduardo D l · Id 1 j I
~aron ª
para marzo del 2003 (BI · 1 u u e ' ª e ,llllar las elecciones
'
e1c1rnar, 2002).
Como suele ocurrir, también en este caso
y el vertigo de l
. .
la realidad social
.
os acontcc1m1e1110s le ,. .
especulaciones teóricas
desp ' gan&lt;1ron
' · 'fre1·
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b' a las
debate poco importa saber
s1· 1os misera
. . 61 es nue
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emandan en las calles ¿,.. 1
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marginales, trabajadores informa les ~ lo
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Escán ahí v n ucscro deber ·s _
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e reserva.
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comprometernos con
I h
impulsar sus reclamos.
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Nota Bibliográfi ca

LOS PROCESOS COMUNI TARI OS DE REC HAZOACEPTA CIÓN A LA T RAN SFERENC IA TECNOLÓGICA
PARA LA PROD UCCIÓ N CAMPESINA EN NUEVO LEÓN

Dr. 1\lc¡.1nciro C.11 c1,1 (,;m: r,\
Catcdr.iucn d,· PMtgr,1dn de l,1
f.1eulc.1d de Filo,ofi.1 v l ,•tr;1,
L :\ ;--.: L

"

In troducci ón
La amp liación Je infraesrrucrura recnológica modcrn,1 hacia
el cam po parece seguir representando uno de los rcrns principales
de l Estado en sus polícicas de apoyo al desarrollo producrivo de
las comunidades campesinas, sin embugo, los inrentos de
generar esta transferencia recnológ1ca han sido en su mayoría
francos fr acasos.
En esrc trabajo son expuestos los resultados de una
inves tigac ión sociológica desarrol lada en las comunidades de
Lagun a de Sánchez y San José Vaquerías, ambas en el centro-este
del Esrado de Nuevo León'. Por razones de espacio nos
remi tiremos a exponer aquellos aspectos más relevanres de un
trabaj o mucho más excenso, y que creemos pen1nentcs para
compre nder la problemática actu,ll de la lr.1mfrm1cia
tecnol ógica productiva a las comunidades campe~inas de esta
regió n del Esrado.
Esperamos que esrc &lt;locumenro corHri buva. ai mtnos tn
parre, al replanceam ienco de algunas de las t'Strareg1as de
expansión agrícola por parce de las instilllcioncs encargadas de la

�cransferenc1a tecnológica y con esro abordar académic.1menre
uno de los problemas mas urgt'.ntes vi1H.ulados a la vida
productiva de las comunidades rurales y. como consecu&lt;.:nua, .il
elevamiento de sus niveles de.&gt; vida.
::--Juescra intención central fue, en resurn&lt;.:n, interpretar -a
rravés de un proceso comparativo entre dos comunidades-, Li
forma de contacto y el cipo de transformJCtones qut: surgen con
la llegada de las instiruciones oficiales encargadas de apoyar al
sector agrícola. Los casos son intencionalmente de tendencia
opuesta en cuanto al cipo de recepción a las estrategias &lt;le
transferencia tecnológica propuestas por los :1gcnres de
intervención gubernamentales.
Los casos comp.uados son los extremos dentro de l.l gama de
condicionantes sociales, geográficos o políticos, que hacen de
cada región un universo de relaciones ün icas e irrepetibles El
eiercicio de comparación de los casos ha pnmitido, creemos,
ubicar la desproporción &lt;le los grande~ intentos de rransferencia
&lt;le tecnología "externa" y su fracaso, así Lomo la inmensa
cantidad de facrores psico-sociales que intervienen cn d uso &lt;le
la negación al uso y apropiación tecnológica.
Antecedentes

La ínvescigación en cad.1 comunidad se rca!i?ó por
separado, crabajando primero en Llgun.1 de S.ínchu y luego en
Vaquerías, se describen ,1quí los conrexws dé:sde los Lu.1les se
desprendieron las accivida&lt;lcs de invcscigación &lt;.:n cada una.
.
En el caso de Lagun,l d&lt;.: S.ínchn, la investig.1ción tue
sol ici cada al Colegí o de S oc i ologí a de Ia Facult ,lll de h losorí.1 y
Lecras de la Universidad Autónom,1 Je Nucvu [ c&lt;Ín por el
f nstíruro Nac10nal de lnvcsci~a Lioncs Fornr.1\cs \' A~ropecu.iri:1s
(INIFAP) ubicado en Grncr~l Ter.in, Nuc:vo 1.:ón: ~it:ndo L•sc a
inve~rigac1on encomc11dad.1 al Taller dt.: lnvc~LÍ~JL!Ón en
Sociología Rur.d que en ese momenco se cnLontr.1ba :l n11 cirgo.
Los rrabajJdores &lt;le! !Nlh\P .1rgumentab:111 Li t.dt,l de
interés de las pobL1cíone~ por inregrar ,1 \U'í pr.1ctÍ1...t, producriv.1s
la aplicación dt: plaguiciJ,11, y ,lf!,rnyuím1co, p.ira el mc¡o1.1m1t:nto
en l.1 calidad de la manz:111.1. '&gt;ll pr0Juu.i1)11 príncip.1l. \&lt;.: h,1bí.1n
realizado exp&lt;.:rimt:nlo:. y demm1 r.1uo11c, du11111e l tt·, .1tHh, ,1 11

encontrar un grado de influencia signi(ic.itivo en la producuon
de estas comunidades. Por ranro, de antern.ino st: partió de un
pro blema
·
·
lJ.~
, . claro: _ debíamos avocamos ,a 111vesrtgar
caracrertst1cas
parr1cularcs de las razones
.
• ·
- J e I rcc hazo a 1a
transferencia de tecnología productiva.
La investigación debia plantearse en eonces en términos de
comprender e~ra "lógica de nc?ación" del productor y sus
razones,_ atendiendo a la secuencia de actividades de los cído~
pro_d~crt:os y de comercialización, idenrífiundo los momentos
def1n1ror1 0s &lt;le la integración o rechizo
de j os agroqu1m1cos
' ·
,
propuestos por el I NIFAP.
. Posre~io~~rntc, e~ el caso Vaquerías, la metodologi.l Je
rrab~¡ o ~~ diseno a partir de la neccsidaJ de rcseiiar para una
publ'.ca_~1,on n~c1o_n:1I ~·: _crono logía del desarrollo de la
Asoc1ac1on
t¡11c ·1· lií se operab,," enrre ep
··d ar,rnos
·
d ,en I art1c1p.1c1on
,
e San Jose de V,H¡ucna!&gt; y el empresario Alberto Santos (due 110
en
- 1e 1~1mentc
·¿ ese
·e: momenco e.le _ la ._gallcten, GAMESA) , ,,
, p:ua
1 ent1r1c~r como se decuuban l.1, estrategias de tr,rnsferencia Je
tccnolog1a moderna hacia los c:rn1pcsínos n:uivos de h región,
con el propósito de compar.ir e~t.l nueva ínforn1.1cic'1 :1 LOn la
recogida en Laguna de Sfochcz.
. ~;1 las con~llni_~adcs que incegr.rn el pioyecto de
asoc1ac1~n empresario-epdal VJquerías s&lt;:: realizaron enrrevist:is 3
~rofund1da d con ejidar'.1rios i.ncluidos en el proyccro, con los qut:
1echazaron entrar, con 1ngcn1eros
,.
.\' con el ::.-(ler,,,
- 1 ¡,·._ d»l
... proyecto.
Descri pción de las comunidades Vaquerías
El :irca donde st: í111pl.1nrti el prorcuo e.le ,1snLi.1uon cubre
pan e de los mu 11 icipios de C:hi n.l y Crneí.11 Ter fo en d Esrado
de Nuevo Le()ll. F.11 t:l proyt:no p.t1tiLip.tro11 unos .150
productorn l,tmpe~111m entre c:i1d.1t.1•io,, u&gt;lnn()s , .1Jounll\
pc~ueiíos ptopiet.irim de ll1, ejtdm h-.1i1cÍ&lt;,co l. ,\l.llkii1 B.i:rcLI\
San_Ju;in de \',1t¡u_erí.1s, de l.1s Lnloni.1, .1;ríu1l.1 ,; l.l. l"l'l'C\,l l'
gnacio ~:!orone~ Pr1c:10 &gt;. de l.1 pn¡ucii .1 L0111unid,1d B.1rr.111ui tk
Re~e_s. l oc.los ello~ .1porc.1ron ,¡ l.1 ,l'&gt;t)Li.1c1ón cu,nro mil
qu1n~e11us hcct.in::1~ en ~u 111.1yori.1 prop1cd.1d cjíd.d.
E Esras comun1J,1de~ ut.111 ~tcu,tc.l.1~ en l.1 rn1u Cl'11tro-cqt• dt:I
Sc:ido de Nutvo León, Lolind:1ndn (011 t:I f·:,t.H.lu de l.1111.11ilip.i,.

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Esca 1on.1 se \'io i11tlut&gt;11ci,1d.1 mucho rit:m¡Hi por l'I Jl'~.1rrullü Jl'
Lt ccron,, e imporr.rnrc w11.1 cH1Ícol.t Jd p.1í~ ljlll' in1..IU\'l' lo,
municipios Je ~1onrt'morclos, Gt:nl'r.il Ter.111, :\lkndl' ,. l in.irn
princip.ilmence. Su rclaci\'o J1st.1:11..1.1111ic.:nrn y' rns ..:n11Jici,111c.:,
in a&lt;lecu .H1.ls p.ir.1 !.1 p roJ uc1.. i ó 11 11 .ir .1111 t:r.1, rn .11ir U\' i c.:rn 11 .1 l.1:.
comunid.H.ics Jel .í.re.1 \'.1qut:rí.1:. en un.t \itu.11..1011 dt: .1tr.1,u
recno lógico, de cndcuJ.1111 ien to eró ni co )' dl· un.1 prnJ 111..LÍÓ 11
realizJda b,isicamcnrc pHJ l.1 subsisccnu.1 o el pcqul'f10 u,men.:io
o intercambio.
L.1 llco,1da del JHO\'t'CCO .d .ir1.·.1 \'.1t¡ut:ri.1,, oru,·o ,·111ud.1d.1
ti
•
con l.1s c.u.1crerís11...:,h del cerrcno, propicio ¡ur.1 l.1 cu1np.11..: uc1cín
de ricrr:i v el rr.1b.1 jo con tecnologí.1 dl' gr.111 nl,11.1. l.1 hucn,1
calid:id de. los suelos y el .1gu.1 .1lm.1ct:11.1J.1 l'l1 l.1 prcs.1 !. li\1.1 p.ir.1
us.irse . L1 ,1cepucion Je .1lguno~ dc lo~ ,·icjo~ lidn1.·, .1 p;irtir de
un h.irrazgo rcspeuo .1 l.1s promcs,1~ guhern.1111cnc.tlo y Je hs
cad:1 ve1. 111,ís imprt:dccibles condi1.il111c, clim.ítil.l~ -:,c~Ún
en rrevisras reali2ad:1s-, .,nimó ,1 un buen grupo Je ¡o\·cne~ que 110
se detuvieron :i.Lln cuanJo .ilgunos Je eso, liJcn:s se: rl'plcg.1ro11 a
los pocos meses de inrervenir.
Es m u y imporranre señ.1lar L1s c;HJcterts t1c.1s que es1.1s
com u nid.ides cenírn ames de que el proycuo l\cg.1r.1. l:.n gt.:ncral
podríamos decir que no se.: difercnci.111 Je l.1s 1ierr.1s dcJic1d.1s
.1
la
producción
de
,1urnco11sun1t&gt;
-de
propiedad
mar o rita r ia me n te e iid J 1-, s 1no p n r tener des Je h ,1 e e un os 1O
.1í1~s u n a presa. algunos recientes canales Je riego y· renn suelos
basranre férciles. Estas conJiciones de "suburili1,1c..:ió11" de los
recursos disponibles, foe lo q u e influenció p,u,1 l.1 selt:cción de la
zona. En resumen -en un p,1Ís de .igriculrur.1 mayoritariamenre
remporalera-, rener asegurado el riego con suelos poco
explotados incensivame n ce y con poca p:irricip:i.ción de p:nridos
u organizaciones polícic.1s de oposición rn la organización
comunt tana.
La tecnologí.1 que se usaba en escas tierras anees de Li llegada
del proyecro no er:i del codo arcaica, se us,1ban algunos rracrores,
-con csrn nos referimos a que cada vez m:i~ campesinos tenían la
posibilid:i.d de p,1gar a un rrJcrnrisrJ (dutño y 1rab,1jador) po r las
labores en su~ tierras-, se conocían poco los frrrili-zan¡es )' los
p laguicidas, mi vez, porque han renido siemr re mu\' buenos
suelos y no había presencia regu l.ir de plagas.
550

lagun a de Sánchcz
.
I..is cornuniJ.1J_l's (que en .llkl.1111e p.1 r.1 !&lt;llnpl ific .11 en 1, 1,
s1ru:1¡_:1011es ,gener.d11.1bles .1 11s
lfL·s
cu1111111·1,l, •1l 1L~-.
·
11 ,1111.lí(.'lll&lt;lS
' •
·
Lagun a de S.ínchcL por sn I,¡ UllllUlliJ .1d 111.ís ll)IHh. ld.1 \ LC11Lro
0 ion.d) qul' intcor ll1 c~ -,
de la , Jcti\'id.1J
111i1.ro-rc
1•• •ir·l ., 1 fl l.O· l 1U Ll 1\ ' ,1
.
,
t&gt;
::, '
so. en S.1 11 . Isidro. S.111 José de Bo(¡uil l.is .r I..1::,,Tun.1 J1.· llll-11CL. l,.IS.
d1Ierenc1as
enr rc cll.is -en térn, 1·11',,s' triro l j llLl ·IVOS- . son
. .
prop1c1ad,1s po~ su Jivers id.1d m icroclim.írica, en !.U'&gt; h ucrc.is Li
ma nzan:i. _esra l1sr.1 p,1~,1 cosech.irse un,t u dos scman.is ;lnccs que
en ocrJs .neas producr1v.1s Je Lis comunidades ccrc.in.is.
1 ¡.
La disrrihuc ión
.
_ de los ingresos al interior de l.1s cumtin·, u.itcs
t1en e_ que \'er _ !und.imenr:ilmence- con el ripo de rt:ncnci:1 \'
ta mano de la r1er~.1 qu~ _se reng~. ~,os pcqutí1os propict.1rios h,1;,
aprovechado su s1rn.1c1on conv1rr1éndose en los intcrmediMios
e~rre l?s otros productores y los me re.idos de ,1basro. I 0 ~
e¡1daran os han _ascendido o descend iJo en grados nuyon.:s 0
men_o res a pamr de !a_s expecra1iv.1s, esrracegias _\· ,1,.,ucs del
des r:no d e cad,1 fo m d1a, sin rener .1segurado n.H.la que 110
pudi e ran co n segui r con gr.rn esfuerzo,
P?r o rro lado, los comuneros son el grupo m:ís empobrt:cido,
redu_cr d o a peq ueñas rasuch:is en L,s fa ldas de los cerros,
camm an do durante largas ;ornadas para recuperar l:i "ag u am iel"
de m~ guey que luego se convcrr irá en mezc.d y luego, claro esr,í,
en din ero. Muchos d e ellos s~n ;ornaleros o rra bajan por
tempo radas como peones de albañil en a lgun:1 ciud:id cercan,1.
Las huertas de man2:ina de los l1Jhita11l(:s d e Lis comunidades
de Lagu na de Sánchc1 son de poca exrensión r cas i todas esdn
e_n terrenos muy accidenrados, csro ha co~dicionado desde
stemp~e la~ posibilidades de usar tractores par:i el barbecho 0
para s1mp l1ficar las rareas de recolección. Solo en el área de lo
que ~ue la laguna se podría desplegar algún cipo de rerno logi'a de
m~d tan a csc_~la, p~ro la división del_ 1erre110 entre un' gr.in
numero ~e e¡1dacar10s ha pro\'ocado la fragmentación del irca es
claro a simple vista el dive1so trar::imicnro de los suelos que h.1ce
cada un o de los prod uctores. Luego de las reformas al Arcículo
~7, ésre ~~rá un? de los lugares con pos ibi l idades para l.t
ompacrac1o n de t1err:1s. pues sus sucios son Je buena c.1lid.1d .

s:

551

�•I

r

l

;,1

¡1. ~ "
.,, 11
,.9
}

En cuanta lo accidentado del cerreno. esra situación provoca
orandes desventajas conrra los producrores de Coahuil.1 ~·
Chihuahu:1, que pueden -a través de un sistem.i de
recubrimiento con redes-, evitar d:iños a la fruta por granizo; en
la región de L:iguna de Sánchez en cambio esto es imposible,
pues los desniveles del terreno no permiten ajustar estos coldos
protectores, que en la zona de Arreaga se ven desde la ca~rctera
cubriendo decenas de hectáreas de manzana, membrillo y
durazno.
Muchas de las huertas tienen árboles ya muy v1e¡os, que no
han sido renovados o injertados porque s11s dueños tienen
demasiad:1 edad para realizar esas rareas y no tienen para pagar a
quien pudiera hacerlo, no hay pod:i, no h.'1y fer~iliz:ición e
incluso algunas de las huertas han st&lt;lo . s1rnplemrnce
abandonadas, provocando esto una situación delicada, pu&lt;:s d
combate a las pLi.gas no puede ganu,e si h:i.~· Líre,1s que no son
productivas pero que si son nido recepdculo Je las plagas. .
La mayor parce de los productores dueños son ya demasiado
viejos para encargarse de las tareas &lt;le cosecha, tienen que p,~gar a
jornaleros y luego deben vender al "coyore", porque no r1enen
camión para sacar la producción ni mercado asegur.1do. Porque
el intermediario, el "covore", se encarga de cerrarles el paso a los
mercados a aquellos q,ue st ,u re van a bajar por sí mismos su
producción. Norma lmente el "coyoce" es primo, hermano o
sobrino del bodeguero o del mayoristJ en el mercado de ,1basros.

'.eal de las p_oblaciones, frenre a la ciudad. Es indudable que, si la
1ncorporac1on de tecnología en los procesos industriales ha
traído rambién como consecuencia problemas de desempleo
urbano, es de rodos sabido que en el campo mexicano existe
~esde hace si_glos una. c~lrura de la escasei.. de l.1 migración
forzosa, de la 1mporenc1a trence al abuso oficial y privado.
Los contrasrcs en la región son grandes, no es identificable
una política sectorial diferenciada según las caracrerísticas de las
reg_iones y microregiones productivas. Y, en general, a parcir de
lo 1~dagado, pod.ernos decir que la transferencia de tecnología a
las areas. produ~t1vas rurales se realiza de manera irregular y con
poco ad1_e~tram1e1:ro :~cnico para. la capacir:i.ción campesina en la
preparac1on y apl1cacrnn de fertilizantes y agroquímicos.
La participación de los procesos grupa les al interior de las
comunidades rurales y de su organización agrícola han mostrado
ser factores &lt;le atención indispensables para desarrollar cualquier
p_olirica local de capacitación para el Lrabajo agrícola. Los valores
Vlllc~lados. con el uso y apropiación de tecnología esdn
asociados tnevirab lemenre con creencias colecri vas, religiosas,
morales, a políticas organizarivas, ere.
'

Problemas en el proceso de transferencia tecnológica.

La incomprensión por parre de los agentes "Ubnnamcncales
acerca de la importancia de reconocer -con a~terioridad a la
intervención- las caracterísricas de las dinámicas f,111,iliares y
grupales de las comunidades, conviene en in\'iables la~
propuesras organizativas y de trabajo que contienen más liien un
marcado sesgo urbano que no se rel.iciona con las form,1s de vida
y organización de las comunid,1des.

La vida produc1iv.1 de: l.1s conntnidade&lt;, rurale~ esr.1 ,11·111, rn la
mavoría &lt;le los casos, vi nu,Ll&lt;.h al ,1t11oconsu 1110 o :tl merodeo de
me;1udeo. Como consec uenci.1, son pous l.i\ org.111i1.acioncs de
productores que han podido sohrt'vivir ,l h tcnt.1&lt;.ió1_1 de l.1
mioración, a los problemas par.1 la kg.iliL1cit'&gt;11 de la, t11.:rras, .1
losb "coyotes" comerciales, ,1 l.1s cíclic.1~ promesas po I'.
111c1s, a 1os
desastres climarnlcígico5 y a orr.1 li,c ,1 de males que ,1c111prc h,111
aquejado al campo rn Méxiw.
La sit11acíó11 de rcz,1go de l.1 ;1gricultur.1 c.1Illpnin.1 en los
pron:sos de incorporacic'&gt; n de cnnolDgí.1, li.1 pr_op ici ,1do, ,1_rn vez.
un,1 &lt;;ituación dt ¡icrm:1ncnrc rctr.1\(1 L'll lm 111vcln de l11c11c\t.H

Es imporranre que el técnico y el Ín\'Cstiga&lt;lor se.in ,dcamcntc
versátiles para enfrentar l.1s condiciones socio-culturales
particul ares de cada comunidad donde intervengan. Un esrudio
rea_li~a&lt;l,a por la CEPAL acerca de la esrruuura agr.1ria en
Mex1 co, muesrra la enorme hererogc11cid,1d entre lo que podría
llamarse el campesinado mexicJno. Esr.1 situ.ici6n de gr.in
diversidad que se sicú,1 entre los extremos de L1 rel.H.. Í&lt;Ín tnt;t: 1.1
propuesta
corporac1visra
r
rcesrru crur,1c1on
Lon
ri111es
neoliberales, con un sinnt'im ~ru de v.1r1ablc~ en Jll&lt;.'gu lior d1,1.
como la articulación con el mercado Je tr,16,1¡0 , l.1' ,1cci611 del
Estado a tr.n·é~ &lt;le ,1rnerdm cnnrn d Tr,1r.ido de LilHt· Comc1L·io.
la dinámica m 1graton.1, Jemogr.ífic.1. l.i.~ condicionn \'

�reglamentaciones ecológic1s, cnrrc orr.1s. Fsra s11u.1uón l.!t
heterogeneidad en el universo de las comunid.1de~ 1uralo )t'. Vl
reílejada también en los niveles de apropiación r-:c11&lt;\lógic.1, que
generalmente incorporado mayores insumo~ conCormc l.1 unid.id
de producción es mayor y la propicd:td p.1s.1 J-: ~er c¡i&lt;l.1I J ser
privada.
Lograr la vinculación complcmen1u1.1 t:ncre las rcnd&lt;;.'.11Li,1:.
organizativas de las poblaciones rur:1les y los progranus Je
trabajo de las inscicuciones oficiales, ,cri.1 un:1 &lt;le Lis posibles
líneas de aseguramicnrn de b efioua en cu:into .1 posibili&lt;ladc~
de incorporación cecno!ógic,1, 'iiguicndo con ritmos y esrrarcgias
dictadas por la propi.1 "negociación" cncre la comunid.1d y los

·"
.¡:

l

~

l

~

i .}

~41
.,
:,

•

agentes de intervención.
En el caso de L.1gun:1 de Sánche1. encontr.imo~. por e¡cmplo ,
sicuaciones en l,1s cu,1\es el producrnr no de¡aba a lo:-. ingenieros
-ni el mismo, ni a nadie- podar los .i rbolcs , porque esos .írholes
los había sembrado su papá o aún ~u abuelo y era osi un pcc.1Jo

"pelarlo" así nada más .
La introducción de recnologia represenra una modificación
en los parrones de actividad pro&lt;lucciv:1 rncesrrales, que fincaban
una identidad culrnral, un "deber ser
en las ,1ccionc~
productivas de las familias, pues ~u~ form,1s de rdación ,1 rravés
del trabajo se al eeran y como consecuenci:1 la rel.1ción mediosfines que rige la vida culrural de la comunid.1d campesina La
enorme distancia en ere la visión y necesidades del agriculror y las
políticas de intervención de l:i institución que respalda al agente
de incervención es una de los mocivos más impurranrcs para
generar el problema de una eficaz transferencia tecnológica.
Por lo observado, es claro que ha sido más fácil transferir
tecnología a los ámbitos de lo doméSlÍCO (plancha , lavadora,
escufa, ere.) o del entretenimiento (radio , televisió1:) que en lo
produc t ivo, donde los usos y coscumbres con un nivel de
similitud colecriva, paralelJ a un matiz personal del productor jefe de familia-, permanecen arraigadas de gener.1ción en
generación y se defienden como parre de una idencid,1d familiar
dentro de la comunidad, un estilo propio de hacer las cosas
generado desde hace mucho riempo, a tr,1vés de muchos ,1ños de

Den
. .ero del ámbito. de Ia transferenua de
1
pro d ucuva, hay claras dderencias en la ev 1 . . ,
cecno o_g1a
1110
acerca del pJpcl Je ¡ r _ . ..
ª uacion del1 c:impcs
os I e I ti 117 .l IH e e; o t t: . . . '
uso de químicos. pr d ·¿
d
Lntus n,:tura es, trence .il
o uc1 os
e maner·
, .
presentados como plavuicid is r
. . 1 a s1'.1ter tCJ, ya se.1
¡-&gt;
, •,
1ungu1c1c as O rnse . · · ¡
I
.. ,
. c11ct{ as. os
d atos arro¡ados por la inves t1gac1on
muestran
J
·
.
es mayor en el ültímo caso.
' que a res1srcnc1a

.
.
]Por otro
. , d lado, en cuanto .a 1·,ls consecuenc1·1s
1
im..p antac1011
e
tecnología
.
1
¡
que a
l
· agrico a moc erna pud · . '
.
1d 1
1a cu tura productiva"
, tnd·
, tc1ona.
e a zon;:i le . 1e1on
1 tener en
Vat¡uerías .• ,
·
l
imp emenración
d e l provecto
.
' ueemos que e 1 d
'J
marco cultural-productivo &lt;l e Ia zona en escu1
al
qu .o en
· torno
1.
proyecto, morivó reacciones de ext raneza
- . o d e l/ ranco
se 1nscrraua
el
h
parre d e un gran grupo d
. d
rec azo por
1
3
maquinaria adqu,·r,.cl" N
e ~ º uctorcs
la
adelantada
,..
o era so 1O
·
modelo productivo sino a su .
un_ cfuesrionamiento a su
,
,
misma armas era soc·1 1
d. .
En el pro}1ecto y ,.,
,
.
ª
rra 1c1onal.
.. quenas se sobree
· J
capacidad de ¡
,
, . sumo e antemano la
os avances recno!ov1cos ,
l . .
francamente se ignoró 1
. .
se su Jesttmo o
,
e conoc1m1cnto tradicío I
b
area tenían los campesinos
d ,
J . n.1 que so re el
, .
, po rtamos ec1r que .¡
&lt;l I
recno 1og1co ap licado 110 previo
. , !3 .111 íl ucnc1a
. d t_e mo e o
pro d ucrivos. El nulo reconocim"
'
~ . actores 110
productores fue 1 !
tenro al saber trnd1c1onal de los
'
e e emen ro que desencad ' J ¡
punrn de vista las
.·
d
eno, es( e nuestro
,
reacciones e rechazo 3 1 . ¡·1 .
"paquete tecnol' · "
¡ .
'
as int c1c1ones del
' des d e a f uera.
L 1 . , og,co que se es 1rn pon1a
a ecc1on que el provecro de·
·6- ~
relarivizar la
bld d ,
¡a, eSrn ª undamenralmenre en
. , ,s pos1 11 a es que el uso de rccnol 0 &lt;,'.11
d
,
d . .
V
a ' mo erna genera en
los 111veles de renrabilidtd
se excedió el
. , piro _ucnva .. , aquerías careció de gradua!idad,
proyecrn en :l msrabc1on de
¡ , d•
facto res, igualmente impo
.
recno ogia, c¡ando otros
rantas otras OC"s1·ones
rranr,es, stnadrcnción. Nul.'.vamenre, como en
"
-en e caso e l d' · ¡desarrollo comunitario ¡ .
. , das iscip mas vinculadas a!
.
, a 1mporrac1on e mode!
tnnovación organizariva y recnoló ica- h
os -en e~te caso de
condiciones reales de roducci, g
an re~ultado desfasados de las
desvinculados del p
. _on de las comunidades y sus microclimas,
conornrnenco rrad1c1011al de ¡
61 •
sobreescimando el papel d I . f
as po ac1ones,
e a tn raesrrucrur,1 cecnológ1ca.

º

expenenc1a.

555

}

�Algunos resultados concretos de la comparación

Para comprender el momento o momentos en que se decídíd
aceptar o no las innovaciones tecnológicas propuestas,
intentamos identificar la secuencia de actividades productivas y
luego comerciales, así como el contexto de fuerzas que 1nf1uyen
sobre ellas, dividimos el aí10 en dos momenros: el ciclo de la
producción y el ciclo de la comercializació n .
En esta línea de indagación, pudimos enrrever cómo el
carácter cíclico de las actividades agrícolas, parece dorar a los
productores campesinos de un ricmo persistente, de una
perseverancia en los usos, de una confianza crónica -en caso de
siniesuos- en las posibilidades de recuperación en un nuevo
ciclo. En cu anco al proceso de comercialización, éste representa
definitivamente el punrn culminante del trabajo de muchos
meses y como cal. un elemenro motivador para la inversión en
innovaciones tecnológicas o nulificador de ella.
En cuanto a la comparación por tipo de culcivo, entre los
puntos más impo rrances para hacer una distinción de las
variables particul:ires que afectan a cada comunidad, debemos
mencionar las diferencias significarivas entre el culrivo de granos
(maíz, trigo, cebada, frijol) y la producción de árboles frutales.
Mientras en el primer caso la planea nace, crece, da fruto y
muere; en el caso de los frutales el árbol permanece, su forma de
crecimiento puede ser relacivamence moldeada por el productor,
puede ser mejorado con injertos de otras variedades, etc., en
resumen, los árboles con los que se tiene concacro son y serán los
mismos durante décadas.
Las cosechas de los granos, en distintos ciclos de cultivo,
inician y terminan en unos cuantos meses, (se pueden llegar a
tener hasta eres ciclos productivos en maíz., sorgo y crigo), en el
caso de la manzana el ciclo es anual y una equivooción en la
dosis o en la frecuencia de aplicación de agroquímicos, o si llovió
después de ésta, si la huerta de :il lado no ha sido fu migada , ere.,
es defíniciva para cener un:i buena fruta al final del año.
Inccrprecamos, en resumen , qut.'. para los manzanos de
Laguna de Sánchez, la aplicación de los adelamos cecnológicos es
significativamente menor, porque la vinculación afectiva y la
delicada secuencia del ciclo productivo propici,H1 una acritud

menos acrevrda, más cuid·Jdo . ,
productores.
' s,1 ) co nservadora por parre de los
Por otro lado , eSc,rna
. · e 1 ¿·1sr1nro
•
ritmo , f
d ¿·p .
d e l_a tecnología. En Laguna de Sánchei 1 ) or~1.1 e t us1ón
haciendo girar todo a parr' d ¡ d ' ª Jifusion se real1z,1ba
, ·
ir e as emosrnc O
•
. .
' 1 nes , esta-'&gt; eran
bas1camente aplicaciones de .agroqu1m1cos
l trJ.vés 1
manua les, para los cuales
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I '
Le aspersores
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comunidades aledañas , ·ilg
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resultados obtenidos con h ¡-~ se hac1ad u1:a evaluación de los
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,sc1rerenrcs OSlS}'e I
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, que suf .n os cesr1go~.
P ara 1os ingenieros csro d e b1,1
to dos salieran convencido 5 1
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1 . ~ciente para que
(e que o me¡
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agroguímico. en una dccermi na, d a e{os1s
. ,, maner1 or
cr:.i
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o c.:ra as1.
Es importancc rc:considcrJ.r I~~ ¡: ''
cap c·
·'
¡·
'., ornus m1n1ma d
a 1rac1on
e .
. ,
s d l:'.
. . , ooenera rzad ·t' .Y ¡.,1 con101
macton
de L
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capacnac1011 carnpesi ,n' ,1 ·1c1·0
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na 1 que por ot · 1. J111 s1srema
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as
condiciones
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1r
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.
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e regiones v ·o
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proceso -en algun,1s regt·o . .
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C aracte
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asociaciones e n p rod

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og1a a t raves de las
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Las caractcrístic.1s gcnt"r.1ks en l I t
1 .· ,
tecnológicos , 1
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' n~t.l ,lLIUll de .1tkl.inw,
en a~ ,iso c1.1c1011es c..:r
l .· ,
los resultados ohcc:niJo , ¡. .
i _ p ro_c_uc..L to n m11. ,1 p.1rcir de
~ t:Jl ,1 l 11\'C:\[lf• ¡ - , ()
[
·
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a) Una nula
.·,
. ti.L. n, º' s1gurcntn:
. : 3tenuon ,1 l.1, Jorm.h
.•.
producc1011 (JUL' ¡Hevalc·íu1
. ¡ oq,,• .1111,,tr r\·,i, p.ir.1 l.1
. d
'-, .in tn te ,u lc:&lt;•11
1
anterior istrihu ció 1 .¡
1 1 .
ti' L .1 . .h1 1..0111 () .1
.
11lC: \l\Oll" ,1\lll'rfl 1.
j
conocimiento~ ,.
,·
· \ . no ,e ,.1 or.1 11 lm
111 pHico, t )llt: lu~
·
'
"
'
¡
sobre microc.lin11
1.
/HOL uctorn r1 .1ci1·,l, rr:111.111
'5 o L,llll )lt), l"ll l.1 lOlllrO\ición dl' lu, \licio~.

�b) En general, ha persist id o una falt.1 de: gr.1JuJlid,1J en. l.1
instalación Je cecnologí.1, \C pn:senta 1111,1 11icempes1;,·•1
imposicion de los equipos cécn1cos. s0~1eci1:nd o ~1 . O\
ca mpesinos a un pru¡urte rernológico J c~LOllO\l&lt;l o \' -1:is 111,1\ Je
las veces- e n fr.rnca co nrr.tdicción LOn sus ~or111.1~ ,111cesr , ~1le,
de produ cción.
.
.
c) Exisre una des ,1tención a las neccs1d .1dcs de c.1pac1r.1c1on de:
los productores campesinos, gcnn.rndo com~ ~onsec uenc~,1 Ll
i nefici enrc a p I i caci ó n de los p,1q u etc s ce en ~lo g1..:os pro P uc: sros
por los ingrnieros. General mente,
_ignora n l.1 s . mal.is
exp erien cias que los productores h,in ~1v1do y.1 con d iversas
instirnciones gubern,1111entalc:~ en sus int entos _-ir_r~gu l.ucs \'
po co efccti\'OS- de gencur el ~s.o de fc:wl11.•111rcs Y
agroquírnicos para me jorar Li produccion .
d) La creación en los productores -por parce de los .1gcnres de
cambio- de muv alcas expecrarivas con respecto a los
rendimiencos por ·hecdrca y, como consecuencia Lt elc:vación
de sus ingresos famili.ires, sin que los escasos re sul ca&lt;lo s
coincidan con escas ex pecrativas . generando un creciente
escepticismo en los productores involucrados en los proyectos

se

,
..

(:

!

AJ

.~. ..t:.
W
/
~

~

de asociación.
e) En general, los proyecros de asociación puestos en marcha han
estado circunscritos a prod ucci ones "sobre
pedido" del
propio inversionis ta.
En
Nuevo
León,
el consorcio
empresarial Visa que produce -enrrc _o_rras cosas- cerve~a. se
asoció con ca mpesinos para la producc1011 de cebad'.1. o ~1mbo
de México se asoció con campesi nos para produci r trigo, es
decir, son proyeccos donde no fue necesa ri o calc~d ar la
inestabilidad actual de los mercados, !as bajas repenr1n_as en
los precios o las políticas de aperrura a !as imp orracto nes.
U sualmente, los proyecros están planteados para mercados_con
comportamiencos regulares y reglas __claras ya establecidas,
situación muy lejana a la actual movilidad d e lo s mercado s o
los cambios drásricos en los parrones de co n su mo.
O En la mavoría de los casos, se puede decir que los asesores de
estas a;ociacion es en part1cipacion no calcularon
im portancia de los faccores no-producr ivos ~ue influyen en ta
aoriculrnra. especialmente, lo que podnamos llamar la
"~nlrura prod uctiva" de las comun id ades involucradas en los

!ª

558

proyl'Lt üs de ,hULl,lLi,in. \! u llL,l \t: p-:n~o L 11 un pi Oll'SO dt
.1dapr.1uó11 l'nrrc utas Jos diqinr.1,, n1.111l'r.is dl l1Jccr produur
l.1 tierr,1. en lJ ncu.:siJ.id dr..: 1pm, ed1.ir lm LOnnurnienrm
obren id os r () 1 1() s h.1 bi LH1 ¡es Je l.1 s l () 111 ll ll I J .t Je s.
g) Lis dimension es d1..: l.i inC1.tt·srrucrnr.1 tl'Li1ulog1L,l d(' esco.,
p ro:,'ecros son i 11111&lt;: ns.1 ml' 1Hc 111,1 n11cs ,1 Li, pos i bi l i d.ule~
productivas de Lis 11err.1, L:llnpe&lt;iÍnJ~. l'XC('dcn 1..011 muLho 1.15
can r id.1&lt;frs de re cu r.¡n, .igrn.. o 1.is u fo res r ,des lo n Ios 9 ue
realmente se put:dc (ont.11, t:spni,1lme11te en[.¡&lt;; Jivcrs.1s
regiones con rescn,1s tl'lriruri.1lts p.H;J la pro1eu.. 1on Jel medio
ambiente. Adem.í,, tsc.i m.1quinari.1 -gener.tlmtntc importada- esd pcns.1d.1 en términos Je rrab.1jo intens1vu. ,itu,tuón
que regularmente 11L1 L"~l.l rrl'scnre sino en ll1ll) poLa&lt;; zoiu.'&gt;
del pak
h)La aplicación en ,111os teLicntcs de mc,dclt&gt;'&gt; o "p.H] Utt1.:~"
recnológi cvs impon ido, -concreramcntc de los Esr,1Jos
Unidos-:-. ha llevado ,1 una sobrccstimación dr l.i~ up.1cid.1dcs
de la 1nfracstruc1ur.1 tcuiológiu, que en la pdccic,1 h.1
resulra_do inadecu,1d.1 a las c.1r,1ucrísr1c.1~ productiYas
especíhcas de Méxirn por sus proporc1011e·s Je gran csola 1,
provocando u'.1 al'.o grado de depe11den1..i,1 tc.:u1ológiu que s~
d esarro lla en fu ne Ión de la n cces1 J .1d Je.: obc en cr re fa ce ionc, 0
reparacionrs sólo a rr,l\é\ ck técnicos :, crnprc,as del
~x~ranjero. Esra sohrec\1im.1ció11 de l.1s L.lp,1Lid,tde, de h
1nfrac.:srruccura cecnollí~it,1, h.1 prn,oc.1do 1111.1 inCJp.icidad
para pre\·er asuncos 110-producriYos v1nuil.1dos a L1
agriculwr.1. como l'I 111erL,1do de insumos, los s1111es t ro,
cli nncológicos
o lo, nuen&gt;s .tcuerJns cn111erLÍ:1lc, 1· s u i111p1cro
.
en los precios de lo, p,oduccu, .1g,r1Lola-;
Conclusiones

Mientras lJs form is de difm1ón tcLnnlógiL,l estén oric111,1J.1,
por un modelo desvinud,1do Je las '&gt;Írn.1uo1~l'S cspcLÍ!1c.1~ de lo~
pequeúos produccore,, 1 de l.1s c.1r,1ue11st1t 1, de su~ tcl 1-:no~ 1·
~iga existiendo un ritmo irrt'gulu 1 1111.1 1¡ilic1ción ,l'ILdl\.1 de 1.1
1nterve ne ·Ion,
·
1.1
· · n o 1 J&lt;. n ,1 J .1 &lt;¡i: 1os .1 dti .111 ros
,1 ~ •i m ·¡
1 ,1 un
tecnológicos no se poJ r.í lo~r.11
~

�Los mérodos de difusión tecnológica son inefic:.w:~. como en
'
'' / gr"n ineficacia de /11 granja guht'r11//ment,if de
otros pa1ses .. • a "
d
demostración consHte en que, aunque puede con éx,ro pr~ uc~r
nuevas mieses, fracasará ,1 menudo en convencer al campesino . ~
que puede hacer lo mismo. La gran;a gubernamental no est~
nurnejada por campesinos sino p~r ho_mbr:s ent_renados, y e)tfl
respaldada por fondos del gobiano" '. La 1ne_iustcnc'.;' de centros de
investigación para la creación de tecnolog1~s _endog~nas, conde_na
necesariamente a los producwres ,1 adqn1r1r _equipos que solo
resuelven mínimamente sus necesidades o simplemente a no
adquirirlos.
¡
Los incenros de re:iliz.ar una rransfercncia cecno óg1_ca
ordenada en esra región, deberán comenz:.u por s:_nsi~ilizar las
· ·
adecuadas a esta hn.1l1dad. La
posi b iI id ades organ1zauvas
.
·
·'
puede escar desvinculada de la comunidad
experrmencac1on no
,
·
. . .
l f111
rural )' sus din,imicas productiv,ts, debe ser el pr1nc1p10 ve
· J
n l 1do el
de las accividades de invesrigac1on, h,1c1t:n o u
"
"
d' ·
l
los agentes
"complejo de superiorida d
tr::i 1c1011.1
en
.
~ Aé ·
·
h,·1ccr énfasis en ¡a
La diversidad reg1ona 1 d e 1v1 x1co, ex1~c
·'
d l.1s dinámicas producnvo-cullllrales de Lis
comprens1on
e
•
•
..
d
comunidades rur:iles, así como en la vcrs.rnlidad de los agentes e
· rervención v de las propias organinciones campesmas para .1&lt;lecuar
111
,
l' ·
1
que se
sus propuesras al contexto económico y po 1~1co rea en
.
desplaza la histona Jel país. Luego de un craba¡o Lug~ &lt;le contac_ro
con las poblaciones de ambas comunid~des, hemos po&lt;l1&lt;lo r~co~1occr
la enorme diferencia entre las influencias producto ~e los ptogranus
oficiales y las que son producto de la lógica interna
c_-1~a
·¿., ¿ Al p"re¡_er el divorcio entre las propuestas 01 g.rnIL,Hl'-',lS
comun1 ;, .
...
i
de trabajo que se proponen Je~de el exrer!~r y \Js qu_c son proc ucto
de la convivcnci,1 cradicional entre fami\1Jr~~. ve_c1~os '! .1m1g_o~.
·1r con10 P HJ su conv1venc1.1 cot1&lt;l1,1na, h.1 cr:udo
canco para pro &lt;l u C ,
·
d
como consecuencia el fracaso permanente t:n el logro de Ll~ mee.is e

gubcrnarnenrales.

d~ '

uansferencia tecnológica propuesras.

Propuestas para la efectiva transferencia tecnológica a la producción
de las comunidades campesinas

A parcir de los datos arrojados por la invesr igación, nos
acrevemos a verter, finalmente, algunos elemenros propositivos
para desarrollar programas de transferencia de cecnología para la
producción en las comunidades rurales de la z.ona centro de l
Estado de Nuevo León:
l. Realizar un diagnóstico básico previo a la intervención
directa de cualquier programa de trabajo. Se deberán
destacar, para el aná li sis incerdisciplinario, los co níli ccos
presentes entre los grupos que componen cada comunidad y
calcular cualquier acción sin propiciar favoritismo implícicos
o explíciros.
2. Capacitar al personal que visitará la zona y sensibilizarlo en
cuanco a las expresiones artís ticas, culrurales, políticas y
productivas de los grupos que integran las comunidades,
señalando los éxitos y fracasos de otros in tencos semejantes
en la región cratando de encuadrar los nuevos trabajos a
partir de esce marco mínimo de referencia.
3. Es indispensable integrar al campesino a los procesos de
rnrna de decisiones productivas en el plano de lo tecnológico
aprovechando su conocimient0 anterior e incorporándolo a
las estrategias de trabajo planeadas, describiendo claramente,
una y otra vez, las condiciones de incorporación de cualquier
nuevo elemento tecnológico y los riesgos incluidos en su uso.
4. Hay que dejar claros los alcances que se propone cualquier
proyecto, sus posibles riesgos, la duración y formas de
trabajo, de ral manera que las comunidades puedan "medir"
su nivel de avance -percibiendo al mismo tiempo la
complejidad de fuerzas que intervienen en el éxito de los
esfuerzos- y no malinterpreten o sobrevalúen las
posibilidades del proyecro ofrecido.
5. Afrontar los problemas logísticos y de procedimiento de
manera versátil, no excederse en forma.lidades burocr.ític.ts;
ser honesrn para pb.ntear el dcsconocimienro y también para
defender pacientemente las propuesras. Los proyccros (jllC
carecen de amplio consenso, por una u otra razón, tcrmin,1n
en grandes o pcq ucños fracasos, por tanto, p,na emprender

�6.

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rOt' nm.1 J e rn .1n&lt;.:r.\ t u.
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1)

LA POLÍTICA RURAL EN LA UNIÓN EUROPEA '
Mtra . Ynl .1nd,1 T rápaga Delfín
U N A :-..1

Notas ~ibliográfi cas
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r i l I n:.:onilauun de int1.1rmac1\111 !.t (s1rt11.:1t1ra Jd
Purc1 conocer en dctalk 1.1' c,ir.ll~g,.i, p,, • '
'. . . .
, cr d r(runc ,·nmpkll1 d( l,1
. J 1. •. . 11 J . l\1' d:n,i, , ,u 1ntcrpn.,1,tlll' '1.
,
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.1
l· lr"11 1· ·r ·11•-r1 U( 11:cnolo1:ta nl(lJerna "1
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campo Ln c::,tud1LI l."tll\lpar,lll\O. \1l1n1tm~.
laculiad de P~1c0lügia. l ':\ ;-,;\
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·I Supkm&lt;:111\l "La J0rnJJa dd ,~mpo . del pcml t\.\l 1.,, \
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I ¡, ¡ 5 J · ·1hnl de 199-1 D l· Paf! 1~
\1 ' ,
1·eg1,11.'' Puh 1ca, ''..: · ' '
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o all&lt;:\l.
· ·•'
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'sl1\ ,cmhrc de

¡9g.¡ Púg 2X

Introdu cción

El mundo agrícol:i se cn cucnrr:1 en cri s1~. C ri sis d e
so bre p ro &lt;l u ee ió n e n eI No rr e , dé f ie i t pro d u et i vo y de~:i bns ro
ali mentario en el Sur. Cri sis de renrabilid ,1d en ro d .15 parrt:s .
Crisis c:strucrural del proceso d e acumulación o pir.ili sc.1 en el
campo.
En los países industri.1liud os , c iracrcriz.1d os p o r apl ic.H
esquemas de alta protección al sect o r agricol .1 d esd e h.1cc
var ia s décad:1s, esta c risi s ha ;ibierro el d e b.1tc rn bre l.1 s
finalidades del apoyo .1 la agrirnh u r.1. ¿Ticn&lt;.: es te sccrn r 1111
lu gar específico en la n :o nomía ? ¿Dd,c protcgé rsek; &lt;Deb e
o to rg:í r se Ie u n a poyo p :i n i e u Ia r? ¿C ó m o i uq i f i u r e 1 -: os ro d\.'
este apoyo )

los .1p rovi s io 11.1111ie nco s .il imc111.1r io.s de 1111.1
pobl.1ción es el objcri vo nd s anti guo de u11;1 pol í tic.i
sisremauo de ap o r o del se cror .1gr ÍL ol.i . L'na \'Í\i &lt;'&gt; 11
c~1rantizar

naciona lisca in s is te so hrc t:l ric ~go pe rm.1ne11rc de u11 .1 ru p1ur.1
de los aprov1 s 1on,1mienros v so br1..· l.1 11'-'.Ct: \ itb d de l.1
a11rosuficienci:1. En l.1 .1cru .1lid,1d, po r e jemp lo, 1.·. xistc un .1
fuerte conccntr.1ción Je l.1 p ro J11 Lc ití 11 ,1píco l.1 mu ndi .il p .1r.1
ciertos producro\ co m o l\\ ,1í1. . .irrnz v ~or.1 ~· , .1 LOLto p l.11n
cuando menos, l.1 dcm .111J.1 \' l..1 o frru d e h 1c11 0 .1g1 ícol.1,

�i-:1 l.hti 1.lt' l.1 l'ni1.111 Fu1 11 ¡,ct I\ l"l) l\
. L.¡ l)tllljl
.
I p qt11..'
rom.He11111,
rept
1. 1P qut, •,111..ul1..· l'll l.i"
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_ .1..n111n
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. i..·,t·nt.ll ¡, l '
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1. .L tH1 o .lll 1.h
111 u .;r r 1.11 JI ,1 d .1\ · nr ·1r·1 '-\ ,\ ! ll 11 I' ,l !l u 1 •l lll .1 d t' l.1

~orno Je olr,1s m.\tcrt.1' pnm.1 , ~on ,u111.1111cntc n~1J.1,. l u
iu~tlt-ic.ní,1

un.\

produ1.1..itino

intcnc1hÍt1n pub\11...1 p.11.1 .1po:,·.uque ~.H.11H11..1.n l'I .1\i.1qn J1..·

hH..1!c-'&gt;

uJ ns u 1111 dure, 11.11.. ion .ilo.
\ 111 ll ,¡ 11 L'
\!.1s .rnn. nll ,olu l.1 .ltl\11,ul-11..icn'-1.1 .tl1mc111.1r1.1.
u1u \C:.L ~.ir.1nti1.1d.1 l'\!.l, ,;ur~1..· \.1 111.'1..1..\1l\.1J dt.: ,¡uc \m
produ1.tos .1!L.111u:n 1..1crco, 111\c\n ,k 11il1i/,u/ 1 p.111ir J1..
s.rireno, org.1nol l:pr1co,. Jt: prt:wn1,11..iún y h.1,1.1 1..lc ,11,l&lt;.:n
culrur.11, p.tr,l 1..umpl1r fin.il111c1111..· --nn 1..·I rn¡11i,1t,1 1..k l.1

111ornid,1d p.trJ Li ,.tlud.

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......

Est.1s rres conJi1..ll1ne, ,1111 11\ll\" Jif11..d1.., '-k l'll1..Pnt1.il
jun r.ts en el merl.iJo nrn11J1.d, J,1nJe l,1 1..¡u1..· ¡,rl\.l u \.1 t&gt;krt.1
de bienes b.H J lo, Je b,1 j ,1 1.. .1 I i J .hl p w Ju 1..id11, 1.. o n te 1.. 11 n Iu~ 1.1,
conc.11nin.1nres: por lo que 1.i~ t'1..Lllll1tnl.1, t'llrnpt,t~ ..1,1 1..111110
Q(r.\S 1nJuscri.t!11.1J.1..,, t'l1LllC!Hí,lll en dlo un.1 1".1/1\11 ,ur1..:ientt.:
p.1r.1 l.1 procccción lit: l.1 tu ente Jl' ,1p111,·1~1011.11111ent t) 11.11..1t1n,d.
Filo, stn men1.ion.lt' f.11..lllH.'.\ c.w 1111¡H)1r.111rn u)n1t1 1(), ,l\¡1l'Lli'~
rnc1,1\, culcur.11 y .imh1enul.
l.:.H,1s cuestiones nos !!1.\',111 ,d 11ü1..l1.:o Jl·l .,~unto .1Llll,tl l'tl
ré r m i n os I n le r n .1 ( 1o n .il es y q u e e u n , i , 1e e n L1 b .1 i .1 1e n t .1 b i11J ,1 J
&lt;le l .1s JCt i viJ .1des e&lt;..on o 111 i c.n q u l' producen \ e;e t ,de... :,·
,rninul es y que en d 1..ontt:XCú Je lo~ !lujo) tomcru.1les
inrernacionales viven un.1 rendenc1J que ,t!c.1111.1 v.1 dos
dé e .1 das de p re e ios .1 l.l b ,1 j .1, \ i n i en do .1 1.. u e rn o n .u !.1
reproducción de los ,q;ricultores de !.1~ ec(,no111í.1s t:xpun.1llor,1s
ner.1s de alimenro~ ~-delas imporudorH ..d mismo tiempo que
c r ~ e e a r i ( m os ,1 !J íi11J 11 res d Jet er i nr o J c.: 1os re e u r s Ll s J t: b e.
En estas líneas h.ucmos u11.1 exposÍLÍÓn &lt;le l.1s cifr,1s que
h .1 b b n c lar.1 me 11 re de u 11.1 es t ru c lll r a de J poyos .., in l.1 e u J l no
po&lt;lrí.1n generarse ,1par,1cos que produíer.rn dt: nLtncra
pcrnunenre éxcedentes agrícol.1s creciente,. f.5 cl.tro que en
otros sectores diferentes al .1griLol.1. \.1 esrrucrnr.1 p.ir.1 ~c.:nt:r ar
un remanente sobre Lt inversión inic1,d es inherenct: ,d mismo
sistema económico, por lo que los apoyos no tienden ,1 ser ni
de l,1 111.1gn1tud ni d&lt;.: l.i permanencia dt: los que se observan en
el seLtor prinurio de los países dn,Hrol\.idos, qu1.: son qu ienes
e a n a ! iza n f i 11J n ~ i a m ie n l o co ns i de r .1 b !e al sCH r,: n i 111 it: n t o de sus

.1,

,tgriculturas.

s_1{U_.1c!l,n de un.1 .1~11~_ult11r.1 ,i\1.11111..·ntc lc~ul.1d.1 .1 11.1,t:, Ll1..
1 · L\llll(l j',11.\ !fll.lf 1.lt·
lue1tc) t1H.'1...lt11\111t1, l111.111l1t·1u" • .~!
entender_ l.1 ln~11...1 ~1.. pr1111.~1.. 1011 d1.·I blPqu1.· 1..·11ropcn ' .il
n11smoJ llt'111flll 1.''l:,1111111.11 lns l.h.tt&gt;rn 1.¡n1. ,•v¡1l1
~-' l,111 fllll tllll'' 110
s_e pue ~ espt"rH u1~.1 libn.d1z.11.1011 tm¡rnr1.111C1..· dl'I 'il'U&lt;H &lt;.'ll c.:l
t: orto 11 l en e I me
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Acuerd o Agm:ola Je l.1 Ront!.1 l'ru"111,·
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come nzar u n p ro e es o de I t be r J l i z.1 e i o n d e l .i r ro J u e L i ó n
agrico!J .

El mundo rural
Con un.l cnor?,e diversicl.td de condict\)111.'~ n.trunle\, l.1
agriculcura
•. ··d enr.irtJ
· en pro J ucros 1..e1t·alcro~
~
. de la L F.. es cxcc
vinos
v
bebid,
s
.
1acrees.
1
d
_.
' · Pc ro e o n J e, 1-.I e .I t) .1m p o r L1IH e, t.' 11•
pro_ ucros tropicales, olc.tginos.is ~ b1e11e~ pesnunos. l l Llf· ,
el
· grant1e d e ¡ mundo y el ' segundo · m,1ror
t~
ex 1mporrad
. or mas
. p_odrcador de produccos .1gropecuar1os despué~ de los Ese.idos
·
U n 1 os.
Con una superficie agrico!J de 135 millones &lt;le hectare1s
que represen can 57%, de la superíicie roed del blo
1·,
zonas ru l
b
,
l
que, a~
.
raes cu ren mas t el 80º,o Je! rcrricorio de l:1 U . . .
1nclu ,
, d
, n1011 t:
)en a mas
e lln,1 cuartJ. p.trtc de lJ pobL1cion.
ihí
1,u n1.1,• ores l¡1vcrgenc1,1s en los niveles ' Je
d on d e se dan
'
desarro 11 o entre lis
J·lSllllC.1~
·
'
res1one~
\' .1hí donde
encuentran las árt:a~ nl,I\ Hr.t~.l J J.S. 1.)C
. CfJl.1 Je un 1110!&gt;,ll o d.
~l
una
so
n . enorme
l d bThetcrooe
. :, ne ·l J J t1 J o n d e 1os Pl l n e qn les Pro h I'"e m J t\
. ·¿e
e 1 Hamtcnt0 del te¡¡Jo ~conómico l1&lt;&gt;,1do en ur-1 n
me d I a a 1a d ¡-,
~
.:i • •
de
. 1· b .
e e ' n al i o n de Ia a Ll i v 1d a d a º0 r 1e o L1 e1
sequi l rio demooráÍt
· .
'
:,
co ), c.: ¡ riesgo
de de\ p obl.1 mienro

rs

�debido a la salida de \os jóv ncs, del enve¡ec1m1ento de la~
poblaciones, L disminución v has[a la elimin~H.1Ón de los
servicios indi pensables .1I mantenimienro de la LalidJd de

vida, ere.
Para los europeos resulta clHo que el tema rural depende
de la agricultura, m;is que por su apo1ce en cérminus de valor
agr gado. por \o que to a a las acrividades que dependen &lt;le
esca accividad en el espacio rural: . Y reconocen que l.
irnación de decaden ia del sector re ulrn de la permanente
modernización v aumenro de la competiriv1Jad de la
agriculrura que uecen permanentemencc en un marco de
enormes varia iones entre lo diferences estados miembros,
re fl e j a n d o l a d iv t:r s id ad de s u s .1 gr i e u 1[ll r as y d r I nHl 11 J o r u r a1
europeo .
De 198 7 a 1993 . el número roca! de per on.1s cr.1.b.1j:1ndo
e 11 1,1 s ex pI o u e i o n es a g rÍ -o l.1 s pJ o J e 17 . 7 m il l o n es ,1 1'i
millones en L1 UE-12 \ es decir que sufrió una di minuc1ón de
aproxim:1dJme11re 17% en 6 año~. PH.1lel.1mcntc , dicha
población e)t.í envejecienJo dpidamcnce : alrcdeclor Je 30% Jr.:
lo 7.3 millones de jefe~ de explotación Je IJ Furopa de 12
rení.111 más de 55 af10s en 1993 . lscJ proporcion ~r.: elc\'ab.1 .1

4 2'!,•o e n C re i ,l y ,\ ) () 010 e 11 pO rl U gJ !.
En 1987, Ll p.1rte de h población ., tÍvJ ocup .1d.1 en \.1
a o r te u l rn r.1 • 1J s i l v í e u I lU r.1 • l. e .u .1 v l.1 pes eJ e ra J e ;d r&lt;:&lt;l e Jo r
b
•
de 8% (Ul::.-12), en 199 7 oe ptHL&lt;..:tn.11e cr.t ya de -1.'1% (UE1f) . Al mismo tiempo, 1.1 parte de l.1 agricuhuLl en el
prodt ceo inrerno bruro pa ó &lt;l · 3.5% (U E- l 2) .1 1 74u (UE15) en el mirn10 periodo hco\ d.no~ piumedio lle l.1
población eco11ómicame11tc a -civ:i nuinden lo) exr1erno~ d.: la
cijera que sc s1tt.'i:1n entrc 20 .Li lJ-o &lt;.:11 Crec1.t y l 1 .5°u en
Portugal, por un lado, y 2 l 1ÍJ en el Reino Un1du y 2 _7 q•o en
Bélgic:1, por el otro l.1do. Fn lo qut: tül.1 al PlB, In~ o:rn:mos
~e sicúan entre 7.Y¼1 en CrcLl.1 y 11.8° 11 en l1l.111J,1. en un
ex t re m o. y O. 4 % en - u e e i a ~ U CJ !\,"o l" n l. u x l.'. ll1 b u I i; o , e 11 d o l ro .
El nt'tmc:r~ de explot,t ion&lt;:-\ di~11111rn: ú de H.6!¡·., millo11c en
1987 (Ul-.- 12) ,1 7.2ú ·Í millunn (lJl·- 12) cll \ l}l)_) y .1 (1.()89
millonl.'., ¡,:n \&lt;)9 7 . )i111ul1.ine.1111l"lltl.'. .11 .111mc11\o (kl l,1111.1nn
mt:d.io de \.is cxplot.H. tonn , l.1 \11pul·1Lic .1gnrul.1 u1tl11.1d.t ¡iur

explotación pasó de I O hccdreas en 1970 con l,,:1 miembros . .1
h
18 a en 1997 con l5.
in _embargo, grande dif rencias exi Len se11ün el ·1í El
p_ro,medto de la superficie agrícol:i uriliz1da por t&gt;explot;;ió~ e
Hua, por un _lado, en .3 ha en Grecia, 5.9 ha en lraliJ V 8.1
en Portugal ~, en el otro extremo 67 · ] 1'ª en r·
· urJn B rerana,
42 3 h
·
en Luxemburgo ,v 37 ha, en o 1·na marca
, sea. cifra esconden codavía las di paridadc cncre lo
patses miembros:... desde la ,. exploraciones consid.c::r,.,.·•d as
· por 1os
e uropeo · como tnmen as cuando alcanzan más de 100 1
cho m o se c 'll
o n s r a. r.1 en Es c o e i a ,v e 11 1os n u e vos 1,an
.. &lt;l era 1emanes
1 a,
asra a~ue a~ ,~feriares a 3 ha en ciertas regiones de Grecia '.
d e Iral1a._ (M1n1 cere de l'Jgriculcurc, la cha\e ce de la péch/
20101 .) S1.n emb~rgo, e.n, 13 3g.riculrur:i predominan l.1 pequeñ~
y a med iana explora ion, a I como la explorac,·o· d " .
1
1
"dd d
.
n
1reccace
as! un1 a es e prodL,c ión por los propiL:tarios y sus familias,
sa vo en el caso de la Gran Brec:iña.
el cu:1dro
1 .podemos
darnos una ide".. d e 1,1enorme
d. En"dd
d
.
1vers 1 a
e ond1c1one de las unidadc de pr)&lt;l
.,
agrícola en la UE.
t
ucuon

Cuadro l
Resul tado según la dime nsión cco nómicll de la e, plotación
( 1997-1998)

Ca S Í

-,-

Resu liaJo medim por c,1Jlotaoon en 1000 l·C

I'"'~!'ª

1

(corn~nrcs
.
)

•111gr&lt;"";
dd

D1mcm111n
\um . de hor ll'rnd11e- t ·.,m11 Dqirc- \ .1l nr 1 \ :1l ur nplnu J
económin dr b 1xpl111~ ,1gr1,&lt;' unn
1110
C1:1,; ,n ;1 .i~rl'pl l,1 ,1~rt:pdi, nrc ,.
rxplmJcirin rn
rnirin
l.1 uti l hn11.1 1111n
lll"ll l d, b ll CI&lt;&gt; tll' l.11 ,k ,u
unidaun de
,·~¡,l,1rJ · 1 L'\('11&gt;1,1- famili .1
rq1re1cn 1 mn l1P 1
1 l,t.lJ,
UÍlll&lt;"ll\llÍll
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aLgriculrura ,r de Lll", •-1 bc) 11111z
' e 1· &lt;: x I lo J e L¡ i L h ,1
•
,1 d e pe n d n 11
polírica .
Lo ingre os agrícolas

, iu rJ lllt' u n .tnn

!i
e

l n,.lad Je I rabJ¡o b1111 l ,.ir el 1tJh J 10 c k cw.1d11 "'''' f''" d 11.,hJ¡11 lrn11l,.11, ,, u,Llr ¡,11, In,
L, fam1h,1 v1 ,·1eml.1 .&lt;111 el 1dc de ,-,¡,l111.1, 1&lt;111 n 1r,d1.1¡JnJu 1n,11l.1r111cnt1· ,n IJ \llhm.,
h,rnrc· ( .LHlll&gt;10 n

l-11 ropc.1. Dm·_.1011 ( ,cncr.11 f' ,11 1 l 1 -\ ~r,,

11u c 111l• 10,

11 lrur.1

El 59qo de estas unid,1de Je proJ ILLl tll1 . un p1 o piedaJ de
lo ,1gr i ulcores que la rra.ba jan , 39 1fo rnn renr.1J,1:- ~· menos J&lt;:
2º•o e explora en medier ía . si sn.: ma que pr.iuic1111enre só lo
subsi ce en los Pirineos espú10lc .
Fn volumen , l::i ¡.H0Ju1- -ió n vc.:ger-11 progre s,1 m,1\
fuercemence que l..i producLlon anim::il, .1 pe .u Je t] Ue ~e
duplicó la rasa de congelam1en¡t1 obligarorw de ¡ ierra~ (Je 5 ,1
10 % ), mientra que lo pre io en el mt:rLJJo mundul nlan a
la b.ij:1 y los ingreso~ de los agriculrnre e ve n presion ,1do en
el mismo sen rido. En este marco de enormes difrrenuas , v
más allá de su vocac1on para producir m.:tteri,,~ prima~
de cinJdas o no a la alimentación , lo ::igriculrorn esrán
11..imJ.dos a jugar u n papel cada vez 111J.5 import.ince en lo que
coca a la estrucrn ra y la ocupau ó n del terrir o rio , así como a IJ
preservación y la promo 1011 de biene
culcurales y
ambientales, en un ontexro de inregrJ.ción creciente entre la
po lítica de lo mercados agrícolas y la polít ica del Jesarroll
rural .
En el ca o europeo, la política agrn.: ol.t pasa por el
desarrollo de las comunidades rurales . La po lítica rural
ignifica desarrol lar una diversificaLión del campo como
omplemenco necesario de la agri ulrura estimulando
:1 -tivid.1de
hasta ahora marginale como el desarrollo y la
comercialización de producto de calidad, el ruri mo rnral ,
proyectos de inversión ligados al ambienre o al patrimonio
cu lrural d la región y el de arrollo de la pequeñas y medianas
empresa .
La política rural en la UE tiene un airo grado de
complejidad que involucra una políti a de mercados, un,1
polícica rrucrural y una polílica ambiental p.ira pre. ervar las
estructura socia les en el
ampo . pero cura base e l:i
'i (i,

. ~?s

ingresos son un indi ·ador cl.1ve del biene~ur. de J.i
1
v1:.1l: t! dad y de la ~enc.ibilidad de las un1d ,1de1 de produccion
a_p1cola. La ~vo luc1ón de e ros ingreso dcspué de la Segunda
Guerra Mund1~l en los paíse induH rializado~ h, estado rn~rcada
por
intervención gubern
· 1una Íucrrc
d
-'1menral , con el 1'-'111 de asegurar
n1v~ es a e u;ido para la reproducción de un nLÍrner; de
agncu lrorcs que garantiz.ar.rn vo lúmene1 de produc ·i6n H:ord~
1
b' .
,
es
con
o
o ¡e c1vos macroeconómico5 v de .111to uficienci,1
ali_mcnta:ia de esas economías, a i como ·para regul.H los llu jos
migr;1to r10s ampo-ciudad.
L

. La

políric~ de 11'.greso\ de l:i Comunid.1d Económic1 E.urop e.1
de 6 despl_ego un 1s tema de protec ión y fomt:nro semejan te al
que: el gob1e:no d~ ECA había echado , and.ir desde lo año 30
¡~.,ra su pr~p1a a_g ncu lru_ra_, y que _incluyó precio~ de gar::inrí.1 pi o ,
r,, JS de 1nreres sub 1d1adas, inversión en infraestruclllra e
in\'e tirac
esr rucruras
' '. .ión,
gu bernamenra ¡e~
de a.(opio \'
comerc1a
l1zación
v
en
el
,,
&lt;l
•
E
, .
,
.
"· o e , uropa mcc:int· mo~ J e ¡-ugo·
publ1_c~s campen ·,uori~s para lo . producwres y las regionc. en
cond1_c10!1es
&lt;l esventa¡osas.
Todo
ello
reconociendo
Li
e~p_cc1fic1_d ad de l ector por cuanro a su here rogene idad v u aira
1111esrr: l~da d _ nat_u rales, .ª í corno su pape l esrrarégico · p.11 ,1 la
:iur suf 1c1enc1a. a. l1ment.1r1:.i, el proce o de indu 1rialiL.1ción, v en
un segundo momento _la oblen~ión de Ltna po ic.ión p1 ivilegiada
en lo merc1dos mund1ale . dr: al1me11ro .
in embargo, y a,' i~ual que en el m,ro dr: lo. paíst:s
des~rrol lados, lo altos 1nd1ces Je produccivid.1d alcinzados por la
agricultura europed en los ülrimo 50 ,1ño han llev,1Jo a un:1 gran
concent~ación de la producción y dt.: l.1 propiedad de .. las
explotac iones, ,lS~ como un,1 conc.omiranre baja en los precio · que
pone en enrred,~110 l.1 \'i , bilid ,td de la gr.111 ma,or í.1 de los
pro?ucrnres, qu ienes no logran alc,1nzar los nive les Je
capitalizació n de los m,is gr.1ndes y pnm ,rncnrcmcnr c ,u frcn d e
b&lt;11a rentabilidad o de rnérdid.1 . Habiend
pro ncrr"S
d
. . . 1
'- ,1 O
1n1c1a mente de IJ mismJ nuner.1 que los otros ingrc os , ,il ~ededor
'i (,')

�de 3º-o anual de 1968 a 1978, los ingre os agrícol.is de la Cl:.E
bajaron hasca llegar en 1988 a un nivel inferior al de medi.idos d
los aí10s 1970.
De tal forma, la polírica agrí la europea ha bu ado
compensar el impacto en el nivel de lo ingreso agrícoL de Ji ha
baja de pre ios con múltiple me ani ·mos que mantengan a los
productores en accivo, tratando de evit. r el aumenrn del
desempleo y el abandono de las explocacione que afectaría
se riamente a los recursos narural
y el nivel de vida de l.i
población rural.
la agricultura capit.1list.l crea una escru [lira c,d de precios e
ingre os que no es posib le generar dentro del seccor los fondos
necesarios para que b mayoría de los productorc e reproduzcan
a cab.ilidad junco con sus unidades de producción. De tdl suene se
puede con ratar que en los paíse más imporcances de la
Organización para la Cooperación y el Oes.urollo Económico
(OCDE), las fuentes de ingreso regular de lo .i.griculcore~ csdn
consrituida por:
l. Fuentes agrícolas (de su explocación y/o fuer,l de ella).

2. Fuen tes exrrase ro ria\es,
3. Pagos directos gubernamenrale

'

..·

.ú

De escas ues, el ingreso por rrab.1jo agrícola dentro y/o fuera
de la exploración para la nuyoría de los produccor se pre enea
como una fuente menor frente a las ocras do , canco en el caso de
la
E como de los otros países industriali2ados de la O DE.
Razón por la cual nos hemos centrado en el renglón de la
procecc1on gubernamencal como h rramienra cl.i.ve de la
sobrevivencia de los agricultores y el sector ru ral, sobre la base \e
la constacación de la falca de rentabilidad de la actividad agríco la
rn las exploraciones que no alcanzan cienos niveles d e
·apitaliz.ación.
Reconocida como una potencia alcamence pro teccionisca,
de de fines de los años 1980 la UE ha venido llevando a cabo
reformas importantes en la ~esción de !o~ fondo. dediodos ;\ la
.i.griculcura. Recordemos que en una época en que los paíse
europeos enfrentaban unJ grave penuria de producco~ agrícolas al
finali1.ar la Guerra, la PA • fue concebid.i. en su urigen para
a egurar la rncosufic.:ienci.i. alimentaria. bca po lícic.1, ~in embargo,

se rr~nsf~)fm.u ía progresivamente
maqutnar1a de acop·
en una enorme Y costos,1
10 Y ven ra de excede
. ·
'
d1sm 1nución de precio
nre con pérdida . La
arranca a fines d ¡ J, d
11 evo, a l os productoress que
, b
.
e a co J de 1970
,l
U'icar aumc-nro 5
1
generando má excedent
f' ,
en 3 producrivid,1d
.
.
es 1 ICOS tot1JVÍ..t po 1O
im per:u1vo reformar la PAC
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qu(: se volvió
h-a ·,a e 1 mercado y rrat p,11.1
l.1 , · ¡
d, rcoricnr,ir
1·
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, ar t a 'º"r ''r e l enorme
1.gn1. 1c.: b
. ªb. a pa ra eI ~resupuesco globalv'"&lt;le" la CE
e
osrn que
1
1en los pn n ·ip10s
·
f undamentale &lt;le c.1 1&gt; - .
1957 n unca han sido e
•
d
ª AC fi¡ados en
uemon:1 os de d 1985 1
b usca u n nuevo eq ui librio ,1
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a Comunidad
, • parci. r d'e Iosssig
6. .
• Mejorar la com
•. .
.. uicn tes o ¡er1vos:
permv1d,1d mundial ¿,, l,1
co m un it aria.
'"
agricul urJ
•

•
•

AjuSrar el potcnci1l
•, a J-.l,.··
• d.e pro d ucc1011
. , d
merca &lt;l o.
·' ncccs1cta es del

La procccción de l medio ambiente
El desarrollo de la~ zon'lS
' problemas.
- . rur.1, I.es con

. En. este
. conrcxro, y p.uriendo de 1
.
l1bcra l1Lac1ón agríco l i . d . _. 1
os Lomprn1111sos Je l.i
'
•
,l qL 1111uo~
en el e \TT
.
undta l de Comercio (OMC)
,f
-Org,1n1z.1ció11
reforma de la PAC cuyo e¡',
1' cnd 199_~ b F lleva ,1 cabo u11.1
,
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Y a 111t rod11cción d
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runc1o.,n del tipo. de oml.
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( lle o~ 1' •• '
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mun ,.ilcs en
· J 10 e O'] ,ir v de I n I_r1rcuos
v -1 d . 1 ·
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gu 1)Crnament.ilcs c¡uc I
l.
. e e o 111ve11c1r1os
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11.lfL,1 1.111 tucrtemcntc 1
, , • .- .
pre upuesro comun1rar10 ,. . . ·1
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Po'·6·t 1ll:rndo
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co:1¡unto
bajan 3% con rebción a 1998. ,-.!

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precios i11srirucio11.ilcs rcsulí.lIHe J1: l.1 .1pliL.ILÍÓ11 del r\:\RL 1• or.l\
,ln1J.1s figur,tn b.1jo c:I rubro Je "suh\'c..'111:ionc.s" en l.1\ u1cn u,
c~onómic:1s .1gr ícol.1~. co1Hriru~'t:ndt1 u11 cnrnponl'nrt· l.'.,c:nu.il t·11 l.1
fornución Je los ingrc~(l, dt· lo\ prnduLtorl.'.s. F 11 1&lt;)l)(&gt;, Li s
subYencioncs &lt;le explot.1cion reLihid,1s por l.1 r.1111.1 .1gric..ola en .su
conjunro se eln·.1b.1n .1 c.t\Í .30°0 del v.dor .1greg,1Jo bruto de l.1
agricultura eu rope.t de 15, porccnuje que es mucho nds elev.1do
en cereales v c.1rnc bo\'ina.

El trabajo e n la agricultura
En las últimas décadas, lo~ ingresos :1grícoL1s Jependrn no
sobmenre de la evolución de los precios ;1 l.1 producción y Je lo s
precios de los bienes y servicios adquiridos por L .1gricultura, sin o
igualmente de ocros factores imporr.rntes, sobre todo de l.1
evoluc1ón de l:i producción en volumen, el papel crccicnre que
juegan las ayudas direcras en la fornuc ión del ingreso, así como de
la evolución de la mrno de obra agrícola por cu.uno a los
indicadores de ingreso por unidad de crabajo. 1"
En el concexro capitalista la agriculrura reproduce una
esrrucrura parricular de funcionamienco que le permite ada¡narse
a las variables de la acumulación, pero que es sumamente fdgi l.
El primer rasgo que se const:ira históricamente es la tendencia a
conrraer su participación en el producto incerno bruto Je una
economía nacional a medida que se
desarrollan las dem::ís
actividades. Lo que no se explica por una falta de: dinamismo, si no
por una base relativamente inelásrica y hererogénea de recursos
narurales para que la inversión de capital pucd,1 realizarse en las
mismas condiciones que Ls otras ramas &lt;le actividad, en función
de las capacidades teoncamence ilimirnd:is de inversión y
reinversión que garanricen el crecimiento.
Otro elemento es que el sector agrícola no se reproduce en
base a la misma esrrucrura social que las otras activid:1des, pues
como mecanismo de adaptación se genera una csrruccura in versa a
la del sistema general donde el grueso de la población ocupada es
asalariada. En la agriculrnra capitalista los as,dariados son un
573

�grupo minoritJrio, micnrras que la regla n 1" gran mayoría de hs
economías son los crabajadore familiare5 11 con un fuerce peso del
trabajo
pagado.
En nel caso
de la rep,oducción de los ;1griculrores, los datos
sen:ilan un componamienrn dísrin o al de los otros ecrores, puc
la fuerza de trab.1jo debe ad prar e a la condiciones que le marcan
los recurso naturales con los que se trabJja. El volumen de la
fuerza de trabajo e ha venido contrayend en términos absoluco
en las últimas década , pero en contraparte el ramaño de bs
exploraciones se ha in ·rcmenrado , ambiando tanto la estrucrura

dcmogr,\fica del campo como su calidad ambicnral. Así , la
mayoría de la explotaciones no logran reproducirse a sí mismas

'

con el producto que generan, a pesar de que en la 't, cumplan
con lo m:~ :.·deos criterios de productividad del mundo . brc
fenómeno, in embargo, no es exclusivo de EuropJ, _',l que lo
mismo se observa en EUA o en Can,Hlá, a í como en b m.1yorí,1 de

bs agricul ruras del planw, como un,1 condición inhcrenrc a \J
producción animal y vegetal en c.:I mundo de hoy.
Dada las candi iones de la e pcc1a\ización ,1gdcoL1. lo
agriculrnres no pueden vivir en su n1Jyori.1 &lt;le lo que gener.1 su
unidad de producción, lo que ircncra unJ. e. rrucrnrJ basaJ,1 en l.1
nccc idad de ingresos omplemenc.nios que k Ji: \'i.1hili&lt;l.1d .11
seccor. Lo que en .1.11.encia de uen,es de fin.1nci.1111ic1no

gu bernamen ra I se rcsudvc con rrab,,io .is.1 l.uiadn fuer., de \J
exploración. La rcprod uc ión de iJ cxploracionc e t,\ hmd.1 en
uabajr, farnili.tr predomin.111tc1111.'.11CC , .1~í corno en b ocup,1Lión de
t icm po pa&lt;C i;i \, en vi n u d de que Lis mh rir• n,c ros.is no ,r lc.1 n z,rn l.1
calla ncLesari .1 par,\ !:', · ncrH '&gt;UÍ!Liente empico y p.ir.1. que ~u
producrn las vuelva rent.tbles.
En l C)97 quienes nab,1j,1n tiempo Lornpkcn en &lt;;U cxplot,1c1c'.)ll
~on sólo un cuano (26.7%) del wr.11 de lo'&gt; produuorc:s. Cifr,1 que
corresponde coincide con l.1s unid,1Lks m.b ~r.111Lk '&gt; . l'I rc~lo
(73.3%) necesita busl,H un complt:metHO ,le lllfJC\O~ en

acrividadcs fucr&gt; de b cxpl,H,lCión, cumu puede .,pccci,,rsc en el
cuadro 2.

Cuadro 2
Tiempo de trabajo en la agricultura
( 1997)

AGRICULTORE
l 00% del tiempo de trabajo

26.7%

50 a 100%

54.9%

menos de 50%

18.4%
1

Fuente: Comisiór1 Eu ropeenc
,

A í e que b c reacron
. , de f uen re d .
comp 1emenrarias o &lt;le
I
s e ingreso y de empleo
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reemp azo p3.rt ¡
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o agrr u cores r st .
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cron ° mera de ella h ·¿
,
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un o 1er1vo esencial de l.1 PAC &lt;l d
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o upación en el sector agrícola' J. ? que las. po ibil1dades dc
permanentemente.
propramenre dicho se conrracn
, . o v social de
. El impacto econom1
e
,
agnculrura que no e tuviera. 1 .
este renomcno en una
sería. e¡ exo
, &lt;l o masÍ\'o 1 ª ramente
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. regulad ,·1 como ¡.1 europea
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a economí,1 r Le 1 1 agricultore s,
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r ro f un d'ddl
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ner&gt;oc1os
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Le arn iro rnr.1) ·, poniendo
procesa&lt;loras y de las cJ!enJ &lt;len upm,mos J&lt;le l.is gr,rnJe firma\
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L

.•

La multifun cionalidad d e 1ª agricultura
.
.e
rocEn la accu.:ilidad
.
' ¡.a r.uorm
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. . ' . reLonocL e~co.,
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como base del modelo euro, d. ri.. ~ ,ll Le .1 aui,·id .1d .1grícol.1
De acuerdo con e
f co . e ~1gri ·u!t ur,1.
produce cam b.ien
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ro, ].¡ .1gr1cultur.1
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mante n1mrcnro
· ·
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de los p.11\,1jc tnmori.1lc.:~
rur.ilc\, 1 \. .1rn l11c.:11t,1lc.
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,l pre Cí\' .ICllÍn de.: lo\

�rccur,os \' l.1 0Ll1p.1Lión J&lt;: t.lll1.I\ LOI\ &lt;lc,,en,.1¡.1, n.11u1,tl1.&gt;
consurnyen sen·1(1os &lt;ll'. n,1rur,da.1 publ11...1 lpte ju,1 tl11...1n
cl:na111e1He un l~n:1nr.:i.1111iento dcl ,e1..rnr .q;1 kol.1 put l.1

LokuiviJ.1&lt;l.
En ese !&gt;énlidn, L1c; 1011,1s rur.1ln ,on muhifu1H.iu11,1k, \' lo,
.,gril.-ulcon:s lo~ m.is .1Jer.:u,1Jm p.1r.1 u1mplir 1..01110 ,1se11l1..'
ccnrr.1ks dtl prcKl'.SO.
l .1 rn ul eifu 11L io 11,11 id .id lll'.SL rt bl'. l'.I vi n cu lu fll nd.11111.: n r.d u1 rn.:
.1griLulrnr.1 suset:nc.1blc inocuiJ.1d .t!iml'.nt.1ri,1, b,11.lncc tcrl'lllll'l,tl.
111.1nrenimicnco del p.1is.1jc y lid ml'.,lio .l!nb1cntc ~-- lo que e,
p;ucicul.irmcnte ni.is imporr,111re p.Ha lus p.1Í'&gt;l'.\ él1 do.u1nllo, l.1
seguridad .ilimcnr.1ri.1. Pt:rn por d momento \.1 rnultil.un1..io11,diJ.1d
S&lt;.: pone en en1red1d10 en .1c1c; de fornenc.ir lo,; pru~re,os en c..:I
1.,omc:::rcio. E~rc 1...u.icrcr tk h ,tf_riutltur.1 dehc '&gt;l'.rlc recun(H.iJo l'.11
su conren1do incrcanul. que..: proporLionc .1 los ,1f_ri1..1iltorl·s qut:
¡;cneran Jichos bienes l.i compcmaLión cconomica qul'. k) permic.1
m.rncencr unJ íornu de vi&lt;l,1 en el ámbito rur.il \' 1.,01110 t'órmul.1
p.1ra Jar viabilid,1d :1 Ll agriudrnr.1 y JI cuiJ.1Jo del a111hien1e.
Sin embargo, en .wsc:::nc1.1 Je mecanismos univers.1les de
rnerc..do que rccono1c.111 Lis mülriples careJS qtl(: Jesempei1.1n lo,
.igriculrores, sólo los p.iises indu~cri,d1ndo~ ticncn los medios p.ir,1
otorgar .,yudas a \.1 producción y a los pru:ios, y par,1 incorporar l.i
preocupación sobre el impJcto de l.1 glob.d11.ació11 rn el medio
.1mbiente. b s,ilud, lo'&gt; aspeccos soci,1\es &gt;' b diversid.,J cultural.
Oc Jhi que l:i posición europea se opong,1 a una liberaliución
tot.-d del comercio agrícol:i y que el conjun to de los países de la
OCOE hay.rn husCJdo vías p.ira c:in,1liur subsidios direcrns a la
.1gricultura independientes de la producción para evirar efectos
di•;¡orsionancc, del Lomercio. pero conservando su c,1p,1cidad de
decidir e intervenir t:n el campo de acuerdo a sus intereses de
conscn·.1r IJ vida rural y el ambiente.
Financiam iento co munitario
Durance el tercer ,1110 de.: l.1 aplicación Je la refornu de la PAC
se constata un .1urnento pcrmanenrc del ingreso proveniente de los

pagos di recios. Los ingresos pllbl icos news por explo1ación"
aument.Hon rn rndos los estados miembros de la Comunidad de

12. con el LOl1 1.·c)n
. 111.1nre .lltt11L't1to de I .
subvenciones püblios c1 1 •
,
.1 1111p1irt.tnLl.l Je l.1,
,
. . , e 111gre\O .1gr,1.ol 1
C.uh estaJo miembro l'll lo it;div J. 1
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ayud.1 .1 sus ;1gricultores· s·
, l
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para el sostenimiento de lo
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a r1'rt1 lo d l
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Cuat ro o b ¡ett\·os siguientes:
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Objerivo n1ím. 1: regiones en retra\o de desarrollo
Objetivo núm. '&gt; a): escrucruras acrrícol
.
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•1s f)J.rJ el con¡unrn
de
las regiones.
Objetivo
.1n·na das. núm. e' l)): clc.:sarrollo rura ¡ &lt;l e Ct"rt,ls
...
7on,1s

ll

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Ob¡·erivo núm · G·· reg,oncs
·
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nor&lt;licas

, ~a sección Orientación parrici
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polmca estructural
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pa en e inanc1am1enro de l.1
.trecramente a la
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·Y· socta en la agricu
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s acciones p.ua n .· . I
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· nralt
J.
ed 1das honl
l.

2.
3
.
omc:~

1. Medio ambiente.
2. Régimen cornunirario de ayudas al retiro anticipado.

3. Medidas forestales en agri ulcura.
IV. Investigación agrícola
1. Invesrigación sobre

las encefalopatías
transmisibles.
2. Recursos genéricos en agricultura.

espo ngifo rrnes

Obedeciendo a esra clasificación, el presupuesto general de la Unión
Europea para 1997 fue fijado en 80,880 millones de ecu , consrirnyendo
lo gastos del FEOGA-Garanda 51 % del mi mo. o obstante la aira
proporción en el conjunto del presupuesto, desde la década dC" 1980 e
observa una voluntad para limitar la progresión de lo gastos agrícola
que llegaron a significar el 75% del presupuesto r tal de la E a
principios de la década de 1980. Lo que nos da una idea del p so que se
otorg a la agricultura y que e puede ob ervar en la gráfica 1, sol menee
para los fondos del FEOGA, que no son todos los que rC"cibe la
agricultura al interior del bloque europeo.
Gráfica J

Medidas Je m ¡or.11111· ·n to ,' J e m od rn1r.1. 1ón
1
In tal. i..íón de ¡óvrne .1gnu1
J tutn
Zon1 c11 ola d, ·.1 ·oreCl ,1
.
,~1 ,J•··J'
on trnienrc~ .1 Li 11,lll\ o1111auon
,.., e 1 ,l
J
J
l1
taliz tón J lo. proJuuu , hri1.u .i, \ ~, v1 u , .

EYoluclón de loa (IH IOI del ~r1nUa •n loa 110
{1Ul ,1t97J

80

o Gastos totales del presupuesto general

!

10

■ Gastos del FEOGA-Garanlla

,:l

60

90

II. t.:diJ.L regionaln

101 IOII IU

del pr11upuea1011•n•ral

~ 50

! •o

,g 30
E 20

1
b¡c1iv1) nüm
talidaJ de lo uédito

10

b¡cnvo núm. ~ a): e

o ...,.__._._1.....11....... . i. . .- ......,_____4-l'-L4-..L..J- -+-1----........-L+-........~.........

de la rcgionec; .
3. Ob¡c1ivo nüm. 5 b) du.1nollo n r.1l
limic,1d. .
/¡

b 'e t1vo nürn

.

6 rcgtnnt:

1989

fut nt• : fB)GA.

19SIO

1991

1992

!i93

,~

1995

996

1997

Moa

1
no11. ll,l

5. lnt ¡ IJllVJ L mun11ar1.1s y, J1. · 101 l rnnu,·.1 lm.1 1.
6.. E ,.tluJ ic'in Jt lu pro:r.1m,1 Jc Jn,1rrollo I u1,1.
lll.M cd1J.1, de .11.omp.111.1m1t:llt1J

1988

/011,1

De ualquier manera, la siniestralid d recurrente del
sec ror obliga fre uentemente a financiar ga tos no previstos y
en montos 1mporrances. En 1997, por ejemplo, 1 s estados
miem bro s evolucionan en un contexto de
usteridad
579

�pre upuc~cal. renit:ndo .iJt.:m.1~ c..1uc &lt;.:nfn.:nl ir ~.1,lo, dt·I lllllt.:n
de &lt;J. O mi 11 o ne de e e u s· .1 eir u ILl J t.: \.1, me ,Ji d .1, o.._ t.: p ion .il t.:,
de cinaJa .1 1...on1rol.u l.l cpÍlll lll,l Je pe ce pLH1..11u .._l.1\Í(,1 q11L
.1 principio~ Je e~l' .ll'w .
Por su p.1nc lo g. ro ,\ titulo lk l.n oq:,.111i·,,1 iunn
cornunc · de merodos .1griu)l.1~ !"in.1nli,1JL,~ por el FEU ;AG.i r ,1 n r í.1 o n I e rn e 11 es e 11 1. i.d 11 H.' n ee ·
• El apoyo J lo mer..:Jdo~ '.
•
H J v u d J · d i re- r.1 ( u n g.1 , t ll J t.: 2 ~ . , O~ ·1 m i 11 u n l' . Je t.: u ,

esr:dló

en 1996).
urn1pcn:.,1Llor.1, Je: ptL'LlO,
J. tualmenre, y ·on mucl o , d llpo Jt.: intt.:n·en ión
1mportJnte . _ trHJ \obre codo de .1yuJ.1 1.lll't.:d.l .1
producrore. Siendo los 111.1~ rt.:le\'.rnto !.t. ·ul1ur.1\ .1r.1bl&lt;.:\

L1

ayl1J,1\

dire

t.l,

,on

m.í,
lu,
\' l.1

arnt bovin.1·.
Oc la 111ism.1 nunc:r.1 h.1\· que st:n.d.11 h, 111cd1d.1~ Je
, comp,1ñ.uniento dcHi11.1d.1 J lo prnduLlor1. que re.1l11.1n
es rLI e r z os p.1r a p rote g, (.:!' e I me ( i () .l m h il' 11 le . p J r.1 m .111 [ t.: 11 (.'. r el
e pacio natur. l. para v.1\ori1.1r lo reuir O'&gt; !ore tJ!es o ceder u
ex p1o eae i ó n pJr :1 rec i r ,tr e de m J n t r J .1 11 t 1u p ,l d .1 .
Resulr,1 inrcre~antc ono cr ·l rq1.1rto le.: lo · ·ondu, del
FEO A-C:.Hanti,1 a p.1nir de su ,1 ign,1(11)11 pnr cu I de
e pecializ.1ción prodnct1\'.1. ~ .1ún en fHCh1U •iü nt'. · donJl' \u
europeos cuenc .111 con un.1 ven1.1¡.1 cnmp.u.Hl\'J y u1mpi.:uu,·.1
uperior J \J de cualquier uu.1 1egíón Jel nrnndo poderno
constatar que sr.'. estin n recurso~ a ,1poyar la J...ti\'iJJ l. como
en e\ e so dd a &lt;:ir e de o 1i \' .1 y Je 1 ,. i 1HL

La politi J agríLOb cambien c.1pta ingr , os, g,r.1cia a la
perce p io ne
efecrnaJ,15 en el marco de l.1s o rg,.111 i L,H: iones
comunes de mercado. Di ho ingreso , que forn1rn parre de
los re ·urs
propio de lJ. l'nió11 Fur &gt;pe . const~ten en.
l . lmpue ros · 1•
')

O[ ILJ.ClO

En
d CL1.1J ro •1 1,oJ 1 e m os. .1 Pre (1 ir 1.
,
de . r, n &lt;1 Por en! u i l d , l
1 . L t.: m .111 c, .1. '. l'II · il l.1 e 1
.
'
t
·1 Pº"º
••ob1l ·
agr1.:ultores, .1 tr::tvés J ·1 . 1·· J::-,
J. lomu111i.1110 .1 los
'
·
lH.:
lllll1..l1.H
C'
(1 A P). ·.,
·1 PO ~, 0 a 1 I ro d u el n r
Cuadro 3
ompo ición del indicador de apoyo .11 productor en 1999 én la

198(1-1988

Ap ~oª lo. precio del m~rcadc
Pago ba. ado en el produélO
Pago por :irca culli ·ada num. d1.· animale
Pago obre derechos historieos
Pagos ba aJo en u o de in,;11mns
Pago ba ·ados en re rn:c1ones
· ·
de in umo

E

1998-:000 1

o
·'"

Fuente: OCDE
(como porcenraje del indicador de 'r
ar,o\'O •.1¡ pro(luccor )

Aquí s puede observar claramente el . .
.
apoyo a l.1s produce·
.
.
inuemenro en el
10ne t:xren ivas como u111
:l'd 1
control &lt;le exceden re r abanear lo
, íl1CL t a e avl' de
sin
1
d
' ' · ' '
g,t to en u manejo. Pero
que
ª pro · ucción intensiva d .1·c &lt;l
reproducción del e cor agrí ola e
ser el eje Je la
L
f
•
, uropco.
os ondo de financia1111enro agri ola en l
E
cuanrio os. in embaq~o
·
- on
mi ma lóoica
~ . este bl oque funcionJ den1ro
J. l
que el resto &lt;le p·dses ind
. 1· &lt;l
l:
.1
c~ n tata que el nivel global de l
u crta na. o , dund~ se
d1recca de la mavo
º. apo~ 0 esta en rela ión
, r o menor c nrtdad d
a Ptos Par a 1a ag r ie u¡ r ll r d
ª e ca da economi, reo u rf o natura Ie
1
e IAP por agriculror d .
J..
e orma cal que
028 d I
e uempo completa en I
E
d
ó ares en I 998-2000
.
ª
e e 16
803 y en Japón de 25 190.• mientras que en E A Fue de 20

,
d 'l Calc ulado po r h cctarea,
e ¡ IAP t:n 1998-2000 f . d
o ares por hecrárea en I UE d
uc e 762
Japó n. (OCDE: 2001) a
- e 120 en E A)' Je 11 '7 en

ne.

x1 ten
orros 1ngre;::. os Je MÍ gen J.grílol.1: en !a
organiza ión ·omt'in del merc1do de !e he ,· de produ ·co
Licteos. Lo productores p.1~an, en c.1rn Je· reb.1.&lt;,.1r IJ cuot,
de produ ción de leche. un 1mpuesc) Uf \crnenr.irio

- '()

En cualquie r ca O , 1o 111· Ye les de b · J ·
¡
en los países indu tria!·· d
d . u si 10 a o agr1cultores
iz.:i. os
enocan la incapacid,1d del

�e tor de aucosu. ten r .u e de a uerdo
reprodu ción global de la econom1.1.

,1

la

ncce iJ,idc

de l.1

onclusi ne

' .'

Durante la pr 'x 1nu decad.1 en rodo lo punco del planeta
la a ri ulrura deberá enfrentar e una a&lt;l pt · ion forzada por lo
ambio que cara reriur 'n la cvolu ión del mcr d , la pol111 ,1
y l.i reglas
mer iales. E co ambio J. ·e tar.in no ol .1 lo
,
...
mer .1do .1gri ol.1s, ino también a la economía loc:ilc.:s ck la
regione rurales en gcncr,11, d nde rnut.ha en rentan problema
de &lt;le arrollo cLonóm1co, 1 1111 mo tiempo que deben umplir
on un ione de orden ecológic.o y n:crc.1tiv c.1da vc.:z mjs
imporcanre . Y la~ exigen ia lig da. a e ta func1onL LXt~1r.1n
nueva~ adapt,1ciones de L1 a ri ·ulrnr.1 que cgu1rin 1gn1 ·¡ .indo
altos pre upucsto y que edn imp iblc'&gt; dt dt: arrollar p.u.1 l:i
e nomías del ur. en .1u cnci.1 de lo re.: urso~ fin.rnc1cro,
ne e a r io . o m o pa r ee dt· ... eo , L1 po l iei .1 agr í · o Ia Je Io p.1 í ·e,
indu trialiudo , y por ende L de.: la E, vive la rnn1rad1 ción de.:
eguir pri ílcgiando el Luidado de u poderío .1grícol.t, Je u
ompetiti ídad ba adJ. en un e quema produ tív1sc.1 4ue pre iona
a la baja el niv I de.: vid,1 de lo~ .1gri ulrore , que ofre e b1cne
on di!&gt;t1nl0 grado de coxicidad J lo con um1Jore, y que
de r.1da lo, re ur o naturalc , al mi mo tiempo que pretende
rt:aliz. r unJ gcmón ¡ o!-ir1va ,1mbienc.d y Je la LaliJ. J Je v1tl.t Je
produ cores y on umidorc.: quL en término rcJle. ~ól
ll'VC
omo válvula parJ rcgul r y comptn .H .dgun ) de l &gt; &lt;.:fe1.:1 Je
l::i agricultura intcn 1v. obre el ambiente, lo'&gt; .\grtl.ulwrn y 1
merL.tdo in tcrnJu0n ale
De cualc¡uicr orma, lo altos nivelo de.: prntLt.cioni mo &lt;le
e te modelo agrícuLt son Lon&lt;l1 ton dt.: l.1 lic.:gl'.mon1.1 Je lm fLllSe
ri o y dd lug.ir ubor&lt;lin.1do Je lm p.ii e., t:n de.: arrollo en lo
mcrcados agropt.:cuJ río . La pro tecc1ó n e ll 11 1n eru muno v.il ido
para el 1..umplim1ento de tunt.ionc e tr.tr&lt;.:~IL,l como l.1
scgurt&lt;l &lt;l aliment.iría, d bictll"\lJr rncial v t.:I 1.,u1d.1dn .1mh1c.:nt.il,
pero se le ha convenido en un ,l m,1 p.ir.1 el J &gt;minio uimer i,1!
obre Li b.uc de retonoLt:r que.: d '&gt;lLllH .1~riu1l.\ non ,·1.1hk ,1n
poliuc.t'i \' fondo'&gt; que.: ompen,en lo, proLoo n.1t111,1k, 1:n lo
tjlll'. e ,u,1cnc,1, pero que.: de.: Lllll 1d.1 110 ,011 u1m¡u11hln 1.011 lo.

ic.lo de la a umul a ·'
1
du e obre unton. por od'que. .se tratad e: un e1..tor que se
repro
fj
.
oncr rcc1on e
1 que ex1 e
tnan iam1en10 permancnce t1ue l.1 mitigue. tru rur,\

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hmipco~ Jc Onc111Jc1011 ~ t,arn1111a (rl O(i \) dc,~íllll\ en d 1i:,t11 "ll\ , l i:¡c c.k l,1 J&gt;.\(
'' .\ln:dedor Je 41 mil c,pl111ac11111..:~ p11r arfo ,e hl·ndi..:1an de l,1, a~ud.1, ., la, 111,cr-,,unc, i:n
las c,plotac1onc~ ugncob, que prc,i:n l.1 rcali1al'1011 Je planc, 111d1, 1du,1k~ lk tn\Cr,1011 con
d objc11, o de lll&lt;'Jorar la &lt;:LHllpClÍll\ 1J,1d. a la mudcrn11auun 1k la, rnnd1uon,s Je prmJu1xmn
) a la dí,cNlicac11&gt;n di: la, ,1cu, 1d,1di:,..,,, cunw ., la pri:scnJ,ton dd mi:d111 amhtcnt..:. a b
mejora di: la higiene de lo~ haws) :ti h1cnc,t,1r di: to, an1111,1ks
10 Prctcndcn insialar com11 Jcli:s JI.' C\plvtacic.in ,1 _1ú,cni:, cap,,ccs 1k ,1dapwr,c a lc1, nuc,as
realidades 1.k la agm:uhura d:'lndc.11.:s los m~dio, para en r, i:ntar los gasto, de 111s1nlac1ú11
'' Las rcgi\lncs de mnniai)a ) ntra, 1011a, agricolas dc,1a1orcl'1U,b rl't.:thcn 111dcmn11ac1011c,
compcnsmonas con el 0~1e11,o de lacilnar d mamcn1m1cnlll dc la act1\ldad agrkola) de la
población. Fsta~ a: udas destinada, a compcn,ar lo, rn,10, de pruducc,&lt;m gencralmenic m:b
clc,ados. se aplican amplt,1mentc. bcncliciando a má~ de 1 2 millonc, dc nplotac,oncs f·I
con,1unto dt&gt; las 1.011~ agrícolas dc~f.n orccíJa~ ~c ele, a a 56° n de la supcrlic,e agrn:ola dc la
Comunidad de Quince. ,\1 m,~mo 11crnpo ha~ pn1pue,ta, 4uc bu~can rdornr l.t polí11ca
comunitaria a fi11 or de las d1stín1a~ rcgionc, Je montaña
18 Dirigidas a 7onas c,cncialmcn1t: rurab donde la agru:uhura. la ,1h 1cultura ~ la pi:sca
conslitu)cn la prmc1pal ut1l11acion de la~ liara,~ _¡ucgan un papel ma~or en la forniac,ón di:
los 111grcsM ~ la creación de cmpk&lt;h (alrcdcúor Je 15°0 lkl empico agricol,l) l:sta, 1111.:d,Ja,
son financiada, por wda una gama de 111-1ru111.:n1th pur lo, 1re, fondo, e,tructurak, ~ pM el
111s1ru111t&gt;nto financiero de oncniauon ck la pesca ¡ 1FOl'l ,n cl marcü de lo, pn,grama:, 1.k
desarrollo 1111cgrados.
· En 1997 1 dólar c~1aJou111den,c - O. 78 ccu,
1q Restitución a la c:1.purtac1ón. alm.iccnamicn10. prunas orientaúoras. a~ udas a l.i
lransformaciún ) a la comcrcialt1a1:1ón. ª) u&lt;la~ al con~umo. rcliros ~ operncwnl!s a,11rnla&lt;la,
y ga~tos di,er~os.
:,, Ademas. como rc~uhado de la rc(men1m.:1ón Je mctltado, Je la dccada tk 1980. prnncro. ~
de la refonna de la l'.\C. dcspucs. el I l:.OG/\-lJarantrn c51a llanrndo a linanciar 101al ,1
parcialm.:mc ciertas medidas espccílicas d.: g.es11ón Je lus mi::rcado~ agrn:ola~. 1alcs como l;1
dístrihución de productos agrícolas a los desla\orcc1dos de la Comumdad. las acciones de
lucha contra el fraude. las medidas dc promornm de la calidad así como ml!dida, qui: buscan
compensar la s1tuac1ón geográfica c,1:.:ntnca de los dcpartamc:ntos franceses de ultramar de
las islas de ~ladeira, de las A7orcs. de las i,las Canana~,.. de: la\ isla, dd mar f-'gco
., 1
...
· Son impuestos ,ariabb ~ son pt:rc1b1dos subr.: la, 1mpor1acmnc, de productos agrícola,.
bajo urga1111ación común de mcn.:ad(is. originados en 1crccros pai,c,: dichos llllJHIC,to~ son
destinados a compi:nsar la difc:rcnci~ .:ntre los prct·io, del mercado mundial: los nl\cb J.:
los precios que se han co111cmdo allan,.ar al rntenor de la l '111ón (omn resu\1ado dl!I !\/\Rl
dichos impuestos íucron n:cmpluados pnr &lt;l,rcclH1, lijo, a la importación. a part,r de 1995
:: Percibidas en el marco de la Or!!Jnt1.ac1ón común. &lt;le m.:rcado dd a1uc,1r. ~, &lt;l,, 1dcn en
coti1.acioncs a la ¡,roducc1ón de a1~car ) de isogluco~a. en rn111ac.:1ón al ulrnac,na1111ento 1.k
azúcar. en cot11ac1ón complcmt&gt;ntana de reabsorción. aseguran d tinanciam1c1110 por panc de
las cotizaciones pcrcibida~ entre lo~ ,1gricu ltorc, ~ las cmpre~as a,rucarcrm, de lo, costo,
originados por la , cnta ~ d manejo d, ill~ c,cedcntc~ de producción rnmun,taria con rclac1ó11
al consumo al interior de la l ntón
11
Estc: indicador (produccr substd~ cst11nnic. en 1ngl.:s) e, calculado por la OCDI· ..:01110 una
medida agregada di! los d1\tintos ~uhs1dm, ni productor (OCDf-. :!001 ¡
~

�POLÍTI A P ~BLICA
FRE TE LJOVE

y

~!ua. C.iroli11.1 C.1111p!J\ Cisinll.h
'nivc1sid.1d de C11nte¡Kai11, Chilt·

Introducció n
La delincuencia juveni l )' sus proc,1gonisc.1 . los .1Jole cences, on
remas recurrentes en el ddwe púhlico y un ,irc.1 difícil Je nfrem,1r p.u,1
los org, ni mo de Esr,1 io .

. e habla mucho de su~ pmiblcs Lllt. .1&gt;, &lt;.:. udpa .1 .1lgün r~1cwr oci.11.
moral o e ·011ómico. , e le: .rn.1liz;1 Jl'sdi.: d1\CÍ11t.1, pl·r~.¡ erri\',h,
prerendicndo d:1r con ello rcspucst,ts .il porque ,L. produLl', LJuicnc. mn
lo culp:iblc , que ha ·cr p.ir,1 cnfn::11t:nl.1. ToJm upin.11110,. wdo,
quercmo. apon. r al deb.He.
El rema de cómo rnfrcnr.ir b prol li.:m.11ic1 Jd jo\'rn. menor dt·
d.1d, in r:1 ror de ley, h.1 ,iJo 111.11cri.1 Je .111.ilhi, y fc.n.:o de pr~ipuc. r,1 1.k
disrinco~ scccorc de l.1 sociúL1d . E~to p(m¡uc es un pr hlc111,1 \oci.11 quL·
afecta a todo , en cspc i,d .1 l.1!&gt; \·iuirn.1~ Je l.1 Jclin 11cnu.1. (]lle 110 ~un
sólo quienes son nb¡cw Je .1,.dtos ~- crí111e11e\ de distin10 tipo, ,1110
espccia lmcme, de los .1&lt;lolc. ccncc'i 1uc ·0111&lt;:tcn ntú tkl1w,. q11i1.·nc.\ rnn
los único que reciben l.1 ,.1111.1tlll, \LKl,d y lcg.d dl' un pruhkm.1 lkl L11.1!
10do ornos n:~pomablc'i.
Lo'i Esr:ido~ h.111 c:11 ·n:m.1dn Je di\tinr.1, form,l\ el pn hbn.1 tk l.1
delincuencia ju·1rnil. Dur.1111c lm 1'dt1111Ll\ .1i1m . L'\f(h rnlnqt1e li ,111
debido .1da pt1r\.: .1 uno de lrn 111'itn11111:ntm 1111c111,ILHlll.1k , ljlll,: 111 .1,
inílurn io h,1 tenido en d 1cm,1 del j&lt;m:11 111fr.1ullr de ky. l.1 ( ·011\'rnu1111

�Política de SE AME. hacia 1os Jo,·ene
.,
infra cores de ley
Incern.i.cion:11 de: Derechos Jd ' i110 . L1 Convt:nci · n fut: did.1J.1 en
1989 por Lis Nacionc. nid ,1s y r.nil1cJJ.1 en 1mh~ ·u p.Htcs por L,1,1 L1
rocalidad de países del mundo (btados üniJos y Sonuli.1, ,l n lo únicm
q uc se rescrv;rn el derecho de no .1-:ept;n todo~ lo~ Derechos).
Durante los 1'ilrimos diez año , codos los E.se.idos de Am~ric,1 Lnin.1
comenz.iron a rcaliz..n los ajusres neccs.nios p.n.1 l.1 .1Jc01.1clt ll de su'&gt;
legislacione y program.1 oci.11&lt;: J. lo t:St ,1hlccido por l.1 Convención.
En lo referido al ,íre..1 de' Ju ricia de Mcnon:s, csra ,1decu.ición ha
debido p,1 :ir necesariamencc por l.1 c.:re.H.ión. en b mayon.1 de los paí~es.
de una \egisbción especi:1\ p.H,l jóvenes que: infringen l.1 ley pt:n.11.
También se han debido adcour los progranus p1'1bli-:m que ,nicndt:n ,1
esr,1 población.
t.n Chile, este: proceso de L.1111bio, conllcv.1 c.:.1mhin, lq:,.1le e
inscirncio11..1\e·, que a ·ecc.111 ,1 b fonn:1 en que e c:ín org,rniz.tJm los
programas orientado al .1do!e cenre infractor de ley. El pre ·e11tc .1rtículo,
reúne los aspecros mas relevances de la formJ en que el br.1do de Chile,
estJ enfrentando el problema de los adolescentes inculp:ido de infringir
la ley penal. Los hallazgos señalados, on fruco de una inve tigación de
arácter hermenéutico, real iud:i. en el :írc~t de l.ts poi íc ic.1 ,ocia les frente
al cerna de la delincuen ia juvenil.
El esrndio e realizó durante d año 2002, ro mando como ruencc
má importames los documentos orienc.1dores de la política públic:i hacia
el menor infracror de ley y el Proyecro de Ley de Respon abilidad Penal
Juvenil, que e encuentra actualmente en pro eso de esrndio por el
parlamenro chileno.
Aspectos ge nerales

El rema de la delincuencia juvenil e relaciona con el cipo de
sociedad en la que e camas inserro , b cual se basa en un si cerna
económico compecirivo, orientado al consumo el que cre,1 frusrración
entre aquellos que no son capa es d participar en la dinámi a de la ley
de la oferta y la demanda , por carecer de bs herramientas mínimas
sociales y laborales, que hacen efectivo el a ceso a los beneficios del
sistema, en igualdad de condicione . En esre encido, son lo adolescentes
jóvenes los mas vulnerables a esta realidad.
·
En Chile, la política de aren ión hacia los jóvenes menores de edad,
es de arrollada por un organismo dependiente del Ministerio de Jusci 1:1.
ste organismo es el Servicio ·acional de Menores, SE A.ME.

El hecho que m.ís h.1 influiJo rn l.1 ,oliri . .
.
. como s&lt;.: h,1 dicho 11-1 ·1·J() 1 (~
. l
c.:,1 .tu u.11 h.1c1.1 l.1 l n Lrnci 1
'
•
,l
011\" 11 · '
j [ l)
'
hecho h.t rcnido imp Kto t ;11t c.: Ulrnl te 1º - erecho~ del ií10. Fsr&lt;:
· •
'
· 0 en a po í1i 1 ' bl'
mov1m1cnro soci.11 a 1:.ivor Je l . r . L, pu ICJ L01110 en el
. r. .
d I
a in ianc1.1. Res ne ·ro
1 ..
1111r.1ecorcs e cv en el PI 111 N .·
1
.
r L
J
o. ¡uvene,
·
•
• ,1L1on1 h1c11hl ¡·
·
·
l
11
convención, se planre.rn lo • . ,
· 6: .· ·
ancu, 11ü ui&lt;lo por la
• O . 11
. . s 1gu1e11ce o ¡ec1vos (Bu. ro ' 1997: 12)
-,1 n.1uo11.1
. .
. 1 le
1 pro1e-:c1on
. . a lo .
. ,e ,,uro ar una pol1u
.
10,cnes en conllicro con b justicia.
niño~. niñ.1 y
•

Crear
insrirncio1nlid
. . de •u· .·,
·. un,1 nueva
.
· •-1d , . crv1c1os
y 1ovene infra tores de lev.
,
.
, cnuon

;l

.
1
os n1110s

•
•

Ebborar políric as 1oc.1 1es. de· prevención
. del ries o -·. 1
Promover 1 . · · • ,
g ou,1 •
.
a pamc1pac1on comunitaria en 11
' .·,
.
oc1JI Y rehabilit.tcio'ti coii ·,
' pre,enc1on dd nesoo
·
JOvene con p 61
I .
::i
Para el ENA.ME I d . . ,
ro tmas con ;i 1usri i.1.
.
, ,l a ecuac1on a b Conv
·• I I
implementar una eric de
b'
1, .
c11c1on, e 1.1 rcporraJo el
Uno de lo m:ís impon:inr~an~ ts en dJ. ~rnplem_c_nrKión de .,u polír1u.
r .
.
ª qu 1cc relac1on con ]·,1 p1u¡1uest:1 de
re101ma a. su s1 renu de a.ten . , h . 1 .
.
• c1011 ac1a a 111 (.111 •
d 1
sustantivo la reforma impl • ..
· . ,' cia Y a o e cenái. t.n lo
Jea unJ eparac1on de [
· d
accua 1es del servicio. Para esto se crearan
, dos nu a · v1a.s• e. atención
responsable de velar por el resg
:1 d I d
evas 111sc1ruc1oncs: una
. 1· d
uarc o e os erechos d 1 . r especia iza a en los J·Óvenes 9l~e h· . e. 1.d I
e a inrancia y orra ,
O
an 111rnng 0 :i lev
uo de los cambios importante
d b., •.
Chile tras rarificar la co11ve . , , t- s qule e io asumir el Estado de
.
nc1on ue a pre
·, d
especial de justicia juvenil E
.'
p.tr:icion e un s1scen1.1
Respon abilidad Penal J . ·¡ sre sistema estad basado en una Ley de
uvent que se encuenrra en esmdio.

Proyecto de ley de responsab ilidad penal JUVel11
.
·¡
El proyecto de ley fue enviado or el p .d
parlamento para ser esrudiado
pb d Ere i _me de la. Repu.'blica al
¡- d
Y apro a o
I envio de I
f
rea iza a en agosco de 2002
l
.
a propuesta ue
estudio.
. ecua menre se encucnrra en trámite de

A

Características generales'

El, proyec~o regula la responsabilidad de los adolesc nre por la
co ..
m1s1on de mfracciones a la ley penal, el procedimiento para la
589

�. .
de dicha .responsabilidad Y la
averiguacion y esta61ecimienro
determinación de modalidades de sus consecuencias.
de 14 v
f'i
I s adolescentes como las personas mayores
:
De me a o P
b . de 14 años, el Estado renunoa a roda
menores ~e 18 an?~· or ª. ,ªJº n el su uesro de comisión de deliro.
forma de mtervencion coacm ~ e . . _P de responsabilidad según el cual
La propuesta se basa en e pnnc,.pio .
61 como adulro, se
.
e si bien es 1rrespo1sa e
el adolescen~e_es un su1eco 9\'.rd d
ria! adecuada a su carácter de
le puede exigir una responsa i i a espesujeto en desarrollo.

,

st

-

d

·nftacciones de carácter grave

Se ~ ~:}el~i~~:aa c~r;~~~1
:/:ª~:~rá ea;licar, como ülcimo recurso,
que seran
.
un:i sanción priv~riva de libe:~ªi~s las llarantÍas penales y proasales propias
El proyecto incorporan
o
.
adolescenres
Se
d los adultas agre 0 an do ga ran tías
' propias para
I d. ¿· · ·,
e
'
.' ·
ible a favor del adolescente, en a a JU icacion
escablece un ~meno ex .'b l d d de dejar si n efecro o susrirnir
de. las sanciones; la p~sl i i a
s menos severas· faculrad de
.
d
te las sanciones por otra
,
d1
anuci¡,.1. ame~ .
1 .
.,
e garanricen los derechos e
control jurisdiccional de a eJecuc_ion qu
.
canee.
:l . :td o y el cumplimiento efernvo de las sanciones.

fl

Derechos y garantías

• Igualdad
• Interés superior del niño
• lnteoridad corporal
• Exc:pcionalidad de la privación de libertad
- •h.'

•

Principio de separación

•

Habeas Corpus

Efectos previstos de la política actual de atención al joven infractor de
ley penal en Chile

l
de los eícccos previstos tk ór,1 polícica, es
AJ enfrentar e te~a , 1· .·
uc se indiu &lt;:n lm documenrns que

posible encontrarse con

~

exp iu_ro q

.

hablan del discurso del SENAME.
.
h d ·1 'iiio
. , a la Convención lnternac10nal de Dercc os e
1. Adecuac10n

~~

.,

1 C IDN e~ uno de los ek:um ¡m:vi~tm dt.: ésr.1

,
aAd~cu;~;:1es\s:
al mon~cnto de hablar de propósiro~. Al ser muy
po l1t1ca.
m

reciente la implementación de los nuevos pi.mes y programas. no e5
posible ver a cabalidad si este objetivo se c:scá cumpliendo en la pdcnca,
por lo que sólo se pueden analizar lo~ propósitos a nivel de ob1ecivos.
En relación al Proyecco de: Ley de Responsabilidad Penal Juvenil,
este también obedece a ésta adecuación, ya que como se señalo :d
describirlo, otorga al joven infraccor la calidad de sujero &lt;le derecho, entre
orras garantías legales, aspectos que ~on recomendados en el .mículo 37 y
40 de la CIDN. Estos artículos en general, se refieren ,1 garanrías respecto
al cr:.1ram1enro jurídico.
En cuanro ,1 la opin ión de funcionarios de un programa de libcnad
asistida, si bien reconocen las garanti.1s procesales que sc otorgan :il
adolescente, indican críticas frente a aspectos relacionados con el modelo
de arención. La opinión ,rntcs indic.tda, sei'tab una crícic.t al sisrem.1
ambulatorio, que en términos del ,1povo al trabajo potenciador que Sé
debe hacer en el .ímbico fami liar. Al respecto, la C IDN señala en \U
arrículo 18, mím. 2, lo siguie111c: ''A los efectos de garantiL;tr y promover
los derechos enunciados en la presente Convención, los Est,1dos p.ines
prestarán b asisrcncia apropiada a los padres y a los represcnunces para el
desempeño de sus funciones en lo que respecta ,1 b crianz.,1 del ni1ío y
velarán por la creación de instirucioncs, instalaciones y snvicios para el
cuidado de los niños."
En relación a lo anterior, se pucd&lt;: agregar que tanto Li\
investigaciones sobre las caus.1s de la del111cuencia iuvc:nil , como L1~
teorías, hacen refcrenci,t a que rnmo factor imporr:rnre .d mo111&lt;:11to de:
producirse las condiciones &lt;¡uc generan h dclincucnci.1 juvenil, Li
descomposición Í.1mil iar y !.is c1r,1ctcrísticas noci\',IS de ~u dinámit:a, se
consideran como dcfinitori.1~. Por ello, .idcm.i~ de lo scñ,1l.1do en L1
CJDN sobre este punw, se obs&lt;.T\\1 que L1 lléLl'\ÍtLd de l.i .Hc11ció11
familiar n.:querid,1 , no CH.tría sirndo rnbiert,l óprim.imrnre pur lm
programas ambulatorios, _l',l que l.1 rc,pomabdiJ.1d del tr:Ham1L·rHo con d
joven recae cn un solo funciorurio, que debe a1cndcr prio rit,iri:11ncnce ,11
joven infr.ictor rn forma i11dividu.i!, por lo que d rirn1po Lbci11.1d o .1
cada caso no le permi[t: tr:1b,1jar de forma rrotu11J.1 ~· corno se requiere L'll
forma optimJ con el grupo Luniliar .11 guc pcnentu·. Sobre lkj.1r dl' Ltdo
el rrabajo fom iliJr, esto 110 se seii1L1 explicir,1mentL' en In, dou imcnro~.
sino es una re.1lid.1d t¡ut'. se con\! ,H,l ,1 p,rn ir d&lt;: 1.1 pr.í1..ric.i \' .1 rr.1\'és de l.1
cxperienci:i de los funcion.irio, de lo, progr.1111,b.
Por lo tanto, si bien lm pl.111cs y progr.1111.1~ wn uilinrntt·\ con l.1
Convención en LLWHo ,1 l.1\ g.1r.rnrÍ.1&lt;; kg,ilc~ . no lo son t,llllt&gt;, rc,pL·uo .il

�ceina que h.1.ce csre cracado re~pecco .1 \.i 111:u: id.1J d(: prornr.ir toJ\l lo
nece :ino para oto rga r a 1.-i familt.1 el .1poyo rcqu1:ndo ¡ur.1 u mqor

fun ionamienco.
2.

decuación de lo planes y programas al Proye ca Je Ley de

r.1mh1t·11 rul.'. dt'\lfl(O \ ' llLllL
·, . tjlll.'. \'lT lllll •1
.
1
pn 1H11.:.1 OLtJlc de l.i, flolni l 1 . 1 t:I lt:111.t Le l.1 q1 ,1t.tLi1 i 11 di.' l.1
l, \ l líl"IL l\ 1 ns¡ .
t
.:: , , . . O\c11e, tn LlLlOll''&gt;d(..' k\'
1.o primero t1ue ll.1rn1 1
j
J
' ,1 ,HL' ll(IO!l L'~ j . . ,
·
1,HX
el rt·nu Jcl íl' ºU nd ¡ . ¡ , J .1 t:p.11.1t_1nn cxpl1Lit.t tjllL' ' t'.
,
.
d
~,
u tt: o, ue ru.ho, l 1
.
pro ll
1 cm.w .1 el im·t'.n infr.1 ·ro
. 1· .
. L&lt;: .1 inl.111Ll.l tk l.1
dereL ]10s J l' .1 1gunos rnño 1.lo, r. e. ex p I l ir .1 .111, w que . 1..· n:sg11.1r&lt;l.11.111 lo,
'&gt;ª, que e tl&gt;S .cr.ín

Re pon abilidad Penal Ju enil
La adecu.1ción a L que se refiere T'. A..\11:-.. &lt;.: dirig&lt;.:n .1 l.1
reformubció n de lo progr.1m,1s de los 1.entro errado\ o prÍ\',llÍVo Je
liberc:id y .1. la n~corwcrsión J&lt;: lo pror.r,rnu de R&lt;.:h,1bdn.ll.ion
Conduccual Diurn.1 en pn gr.mu &lt;le Liben.id Asisrid.1. bto~ prog,r.ums
dan respue ca como ferra a b mcione rcquericbs por &lt;.:I Provc1.to Je
Ley de Responsabilidad Pcn,11 Juvenil. · 111 cmb.ugo en ,\ pcdOS mi
concre to , lo lint'.amiencos de f.~A,\1E se opone n ,1 .1lgun.1 de bs
car crerísticas planteadas por dich.1 lev. E co en el :iso Je l.1 mcdiJ.1 de
libertad a isridJ. El proyc co en u arrículo 2 lo define: " l. ,1 l1barad
asistida comi:i re en la su;món del rtdolescenre tÍ control de un delegt1do,
unida ,1 ln orientación p11r I que ,1q11el tff1 d,1 a program ts ) ' seruicim
comunitarios que favorezcan su i1iregrt1 ,ón sowd. El co11rrol se ejercerrí
mediante la nsistencin obl,gatoria del 11dolescentt' a los encuentros fi¡ados con
el delegado. El juez fijará en m senrencia u na Jrecuenc1t1 y duración n11ix1 ma
de éstos encuentros obiiiatorios, así como a la taren de rnperz,ision del
delegado ... la duración de esta medida no podrá exceder a los tres aÍl05 '.
La definición es !ara en u:inro a lo objetivos que e esperan: esrn
on el control del del gado haciJ el .idole enre y ligado a esro la
i11tegració11 social a b que se debe orientar al joven, dejando fuera orros
objetivos, que e:1 opinión de experto y de los fun ionarios de lo
programas so n relevantes, como el uabJ jo de desarrollo per~onal ,
1

familiar, es ob r, entre otro .

'

· ljlll 110 ~t'. 111\'0I

.

umidos por 1
1.
uucn L' ll .1uo, dcl1u1vo,.
11
·
.1
•1 po 1t 10 dt',J .
re ac1onauo con d .imb110 ) 1 S
.
. t: ocro &lt;.:11 o9111.:. 9ut' nu
•
f cnJ • • e cse;1 su n ) -. d 1
deI (itscur o que lo JO\t:n
,.
r ntt:n o a menos en el flb
que dl'ltnq
•
'no
vu 1ne radu ' o que ¡ los
.
t1e11 no rtenl'n \U\ den:cho
nenen esre lem l no , 1 ,
momenro de rr.1b.1j.u b probl, . . . L' .
ts e m .1, n:lcv.1nre .d
rn to
{ 1os h.1 11 ,1zgos Cl11f1Írirn t:m,lttLJ
r
,
.- 1. e ti.' .rnnu.
r _no l' ontr.1ponL· con
~
que t:11.1 :in un 1 ·ene d · l'
a 1a vu 1ner,K1ón Je dcrl.'cho i, 1
•.
t: i.iccnrc, ,•111cul.1Jo,
\ u: ()\ 111110 (01110 1 f I J
.
d
una e uc.1u . n ,1decuad.1 de
·J· . . .1 ., c.1 e un.1 bmd1.1. Je
•
.
J
'
un me 10 .imh1enr.
1
econom1c,1 rngnJ , e111r&lt;.: lo m , .
t .mo, el un.1 \icuJuon
~
Js 1mpon.urn:..
El rem.1 de di.' ·
• ¡a rl.' IJ.cton
. . tie, •
.,
s onoctr
ormu 1anon de lo prograny1 d
. . 1t . un tmpJ to d1redo en l.1
11
de. I~ PIJnc de ,Hem:ión individ
· e Jrenc1on
I Al , ' s e orno en Ia c'Struuur,1ció n
op
d
ta .
re p&lt;.:cco
J
m1ones e quiene abord
1
.
e pue en en omnr
"La labor d I F r.1.do n'o
an de remJ del /0\'Cll infrau lr que sefob;1:
d ¡- .
se puc e .1.gnur en I t
., J 1
e I rtvas, ino que es necesario J. •
• . ,111 ion
e as lOnducras
1os pro 61 ema so toecono' 1111·.
,l1&lt;: m.1s (o sola
') 1
d . . ~ . , mcnre. , ,acer~c: c.uoo l1t'.
O • e UGltll/0
1· ·
~
adoIe cenccs v su familia
.
.' . 1 o og11..os y culturale de los
·
' ' que e t,111 rcl.1c10111J
I J ¡·
··
rn genera'1 on la ,·iole11c1·..," inf.Jnco ¡uven
.
·¡ .. (C, os on ,l e incuencia v'
. El re ro del continente lu
~.
ou ~ ~· Fa1í.1 , 1999: 80):
ideológico de I dé 1c1r
1 rnl~1_pltdo u~a !unción de uceJ:ineo
.
e •1 Pº tt1c1s soc1 ·1le b ·
compensaron as, en el á b. d 1
. s as1ca,; u111vers,dc, \'
61 .
m irn e o ·ecro
d .
po ación .'' (Gar ía Méndez, 1999: 12 ) re rrns e. favoreLidos &lt;le b
.1

d:

Alternativa de políticas de atención a.l jo,en infr erar de ley penal

3. eparación de vía : protección de derecho y re pon abilidad ju enil.
' n primer punro en el rema de la epara ión de vi . senala la
reescructuración que hará el E1 A.i\1E de sus dos líneas de atención. Esca
separación implica una especialización en las line de arenoón, lo que e
beneficioso para me jorar la eficacia y peninencia de la líneas

progr mari a .
o obsrame lo positivo que resulta lo anrerior para la e pecia.lización
de la problemfoca a arender, extsce mro . spe ro de ésta políri a que
59_

. , . Como e apreció en l.1. parce rrfi ·c3 1
•.
mrractores de lev esra
¡· . .
en J ª. a polmrn ,1cru.d sobre jóvenes
1
•'
P0 mc..i e r.1 consrnui&lt;l
d
comp emenran . Por un !ad
a d . . ,1 por os .1ml iros t1uc e
adolescenre , que sd L
-ont ' 'd n am1a¡e legal que .1.fecr.1 a dichos
¿ · •
·'
en1 o en g
.
a ministrada por lo )u· º d d ~·1
ran pam:, en lJ I i:~· 16 .ó 18,
t ' .
1 . ,
. ztia o e ;\ en ores , o b. .
ram1te eg1sla11vo el Provecro d Le\' de .
o ,r.rn~e, e encuenrr.i en
que reemplazaría la Le\; 16.61 en.
Re~ponsa~1l_1c.L1d Pena l Ju\'enil
que abarca más eleme~ ro~
11do a ~ecro~ rekndo J in ·racrore r
en a a m1nisrrac1ón de ·¡u. r1c1a
· · y en ¡0·

el

�fundamenral, ororga al adole cenrc esrntus, de uj w de bdetcho co~
.
•
¡ .. bien esca lev• aun no e . apro
vana g.1rant1as pen:1 e . i
,
d Iª ªE por
AJMEe
·
,
¡
o am
de acenc1on e
-,
parlamento parJ su e¡ecuc1on, os PrD:-/
. .
d
I ,
1
Se están adaptJ.ndo para ade uarse a lo requenm1ent0 1e e ca e! .
.
·
omp
emencano
con
e
l
I
d
El ocre ámbito que ampren e a po 1~1. a
anterior se refiere a las alternacivas de acenc1on que ofrecle el S . ~A.MLE,
' se en uencran atecta
~
da por la Refc rma a . erv1c10. ·¿ as
las uales
cara cerísrica de esta reforma fueron analizadas en e~ ca! pHullo _re:,erdt o 1ª
c
Id
1 e fJC t ·:i. en e arca
e ·aI
,
d
11 Los programas fueron rerormu a os, e1
e o.
~
para a apearse a
rehabilita ión condu rual diurna, que se eran ormo
,
modelo de libertad a isrida requerido por el pro~ectod de le¡,".
1
1
A continuación e presentan eres alrcrnanva e po meas 1ac1a_ os
menan: infractores de ley. incluyendo el accual modelo. Las alccrnauvas
presc::nrad,1 son las iguienres:

l. Política acrnal de aten tón.

d L d R

2. Políti ca enmarcada por el Proyecto e ey e esp
1

·l

on abilidad Penal

Juvenil
,. .
d
I Proyecro de Ley de Responsa bºl'd
t 1 , &lt;l Pena 1
1 Po 1me enmar a a en
- . juvent·¡ y en Ley 16 ·61 · Complementadas con programas
reeducacivos.
Alternativa 1
POLfTI A ACTUAL

l.
Bcncf1ci.1rim

.
r . . ((Jí'_,'' (le ll·y ¡)cll,tl 111vol UCLldo, en ,crín11.:11c,
u
JO\'
Cl 1C m r .. l.
, . 1' \
dcl1m ,imple, De ,1111bo cxo,. mcmirc, de 18 I' !ll.l)Orcs te

.rnm.
) Le . 16 (: 18: ,\ 1cd1da de protcwón a ¡Ó\'cnc, 1lli'1 .1,mrc, de lq.

2. Rc~pucst,1
legal

f1lr:1~ u 11.:ngrn otro~ probk•mJ, cir cund11c1,1 L1 ky '.
·
!
1· I •
wdo, \o, ll ll'lllHc. de 1(1 .1í1m y te 1m 111c11111 e, ' ' 1.
ma1•orc, de IGqui: no li,1ya11 \idn d1.:d.ir.1Jo, on dl\n· 11111111cn1tli.
.
'
l ¡1 ·11d 1,·111 ,., ( l'
l .•1,, me.¿·tui,1 on .1dm1 111,1rMI.I' por m,111U ·1onc~ t,,· e

:i

}

. i i

que comrw ,
Ol\l}JJ de

St. At\1E.
j Modelo, de

l ,

tcm:ic'in

----

4. Tipo de
Progra111as

a) 1s1emas príva1i1·os de lílie rJd: a1c11c1ó11 1nrcrd1\ ·1pli11JrÍJ \
dcs:irrollo dc pi.in de crat,Ulllcnto inJí\'1duJI.
6) Íqcm:L, srn1i-ccrrados: a1&lt;.:11ción ,1 1r.1vé, dc 1111 educ.1dor
rcspomablc quien dl•,,urolla on el ¡ov.:n un plan de 1mcrvencilin

~ocioeduc:111vo.
e) 'i.1tcm as ,1mbu l.1 wr1os: drsarrollo de pl;i11 ck 1r:u:11111cl\lo
indi\'idual 1mpk-rncnr.td~1 por un ddc~adu ck !1bcrud .1si,11dJ

a políc1ca actual sólo o n idera a la pobl;:i 1ó11 juvenil enrre
los 14 y lo .~ 18 año que cometen crím&lt;:nes o sim ple deliro ,
dejando fuera de la po ibilidad Jt: ;1cceder a e ros programa .1
menare de 1 .uío s y J quirnc h.1n partit:ipado c:n orro r 1po cle
falcas t:amo consumo de dr og.u. rinas, ebric&lt;l.1 L hu reo
men ore , entre las mas importante .
En rc l,1 ión .1 L1 respuesta leg:il , .1ccu.1lmente ~e c:~t.i
operando con la ley 16.618. Como se ve, esta ley concempL1 la
adminí tración d e medida no ólo para los menore !, ~,Hre los
14 y 16 ano que ameran crím ncs o ~imp les deliro , ino orr.1
falcas.
111
embargo lo!&gt; jueces de menores no
ucntan
acrualmcnce 0 11 in ciruciones par ,1 derivH a estos jóve ne s en
orma expcdir.1 ya que lo program:i están restringido a un,1
parre de e tJ. población, -o mo ·e vio t.:n e! punro de los
bcncti (iario . No obst,111tc, el S l· A/\1F pc:rmirt: el ingrc o de
1os C.t ú . q tl e 9 lle d,l 11 rll er ,l d L' sll sujeto de aten ei ó ll J Io\
progr.1m .1s de Liben.id t\~is1id.1, sirn1pre que IJ 111t:did.1 5ea
orden.ida expre,amcnce por el Juc, de :,..,1cn ort.:s re . pcctivo y
rcngJ ;lr.ktt.:r exccpcion.il .
E.11 cu,111ro ,l lo modelos de :1tcnc i ó11, esto opcr.111 con l.1,
oricnr a ·iones técnic,ts em.1n.1tl.t!, dc~Je SE. 1.-\ .\ l[, t.i~ cu.1lc,
con ignan como elementos fu nd .1111cnL1ks l.1 11151.'.rci ón oci,,1 y
la respon sJbili&lt;bJ Je! .1J0ln1..cntc rt.: pe 10
l.1
n11duu .1
cometid;1. Eqos ,1!,pccro, :'J fueron .111.d1ndm en 1.:I punt o
refe¡ido a ello. ·¡n rn1b,1rgn c.ibc rernrdar l.1 cxclusic1n que e
hace del rérm i110 Je rch.1hilir,1cicí11, lOll lo que ,l. Jc j,1 focr .1 dtl
trabajo realiz:1do c.:on lo, ,1d o lnu:n10 el tt.:111 .1 del umh,o
condu ct u.1I. Tambi~n h.1y ljUC dc\t.11...tr lo ddú.il que re: ult.1 t.:I
trab.1jo de inscrci11n ,ot1.1I en el u o dt.: lo~ ,1d ulr Len tt·,
priva&lt;lo s d(.' lihen,1d, ,·.1 que: .imho, u,11u:pto, ,1,; 1..n1111.1d1Lt·11 .

1
1

�Lk 1 1l )\' t ' 11

or cu:rnrn result,1 imposible cr.1b.1i.ir \.1 in,crLi L)ll

P

..

su medio

·¡ ·

fa1111 t.tr

)

. so i.1!

~l

é~cc se cncucnt1.1 tu-:r,1 ~le

L

11

t.:I

privado de liberc.,d.
.
Je nrogr,\ln.i,. lo prnc111.1dm
11
1 .
Respecto Je lo
Pº
¡ Je un orupo Je
. 1
- • i J l J c s Je .\t &lt;.:ne t ) n 'o u
::,
l
s.1t1sb en .1s neLt.:
, 1 .]
l( (: 18 qucJ.1nJ i ~111 ,\ll'll ion o,
1
· ,
· 1 do s ¡:) o r ,l e v
· l
'
¡avenes ampar,
·
J !8 iños que co111cr.1n
14 ño \' lo mcnore!&gt; e L ,
d
menare
e
;i
•
·
l ·· Jclirn,.
, , crimcnc~o impn
F.11 t ,1 s que no e e o ns ·d
1 &lt;.: r &lt;.: n
Alternati\'a 2
Política enmarcada por el pr~ycct~
Ley de re pon abi lidad penal 1uven1l

----\ . Bcm:tici.irim

san--ionl'.s ,L·rí.rn .

"

1

1

2. Rcspuc,t:i

\

legal

a)

:\muncsr.11.: 1t'in

h)

1

e)

i\lulí,1
.
Pro\11hició11 Lk ciu~duc1r ,d\l._11\m
Re i.ir,teión del d.mo c.m,.1do
1
.
. .· , l .11 . fi -10 dL· l.t co11111111J.1Ll
Pn.:,tJc1un ,d'''"'º' ~11 K ,

1

1)

Liht•nad.1

)

d)

.1m1 id.1

.

. ·

1

- - - - - -t ~~fg)~~::!:a~n~c1~0-n_p_r_i"_ª1_i,_·.i_ L_k _ l_,b_c_n_.H_L_ L_
·c-11~
1r~(b-:S~l~n-11~

ccrr.ido v ccrr,1dos

1l._

j_

1
d
I ontrol. ,nplln,.1bilid,1d e
'.\1odclo, b.1 .1 os en e
.
:-.lodclo, de 1
1 .1115&lt;.:TCIO
- ' 11 ·'•ci•··,
,1
de
lo~
·
,
óvcnl'.S
,1tcnd1dL1\.
'- '
,l[t'.tlCÍÓll

1

d' .

4. Tipos d.:
progr.una

·
&lt;;,U\ClO!lC!,,

j .\~ (11l,, I\CCt:~ÍIJll
.

La ky cs1a)11 ,·ce 1~11nt.1
de \J, Lt1Jks ,·,, se
.
convtmr,c
en pro~r ann\
, . , .tl••uru~
to
cncucnnan en opcr,1Ci0n:
.J
1.
Rcp.n,1 ión dd d,rno c,1l11 .1 º1· . d, \J
Prc:CJCl(\n serví tos en icnc 1c10 t
2.

lOll1lll11dJd

..

Libcmda asi,11dJ (en opcr,1C1on )
.- cion ¡1rivmva
· dc.- l'b
J
t os SCl111
1 crea . ccn r
San
.. )
ccrr,tdo. }' Clnados (en opc:r:i ion

3

n rcLición .1 ésta ,1ltern,niv.1. el CL'm,1 Je lm brnL"tlu.1rios, .il igu.il
quc Ll al terna ri v,1 .rn rerior. solo comprende a j6vcne. tl ue p,1 n i(i p.111 ~c'ilu
en alguno ,1cro Jelicri\'Os y reng_.111 rnrrc los 14 ~· los 18 .1110~. d(:j.111Jo
fuera a un ecror imporunrc de men n: · qu1.· umbién dclinqt1L'll o
panicipan en otro tipo de falus.

La re puesr:i. lcg,1l sólo queda reducida J lo ce mprcndido
por la ley citada. dej.rndo de lado otro tipo de dispos1c1one'i
señalada por l.i Ley de l\!enorcs 16.618, l.1 que ororg::i al juez
de menores, atribucion
más J.mplias pu.1 determinar
medidas hacia los menores que parr1c1p:in en aeros delictivo~ .
Además, la Ley de Responsabilidad sólo puede ser .1plic1d:1 a
los adoles entes entre los 14 v los 18 aí:ios. Los niño menores
d e e a e&lt;lad quedan sujecos a la ley ] 6.6 I 8, pero 110 pueden
acceder a los programas de la línea respon ~1bilidad juvenil de
SENAME y ólo ontarán con medidas ie procc:cción qut no
con tienen aspectos e pecífico p:.ir:1 trarar su problcm:íric.1
o nducrn::il.
En relación a los modelos de atención, esro. e ba Jn en el
control, responsabilidad e inserción social pHa &lt;.:I trabajo con
lo adolescentes contemplado en I Proyecro de Ley. En
cuanro al primer elemenro, el control, este es b:ísi arnenrc de
orce pena lista y apunta fund::imenralmenre ,11 cumplimiento
de los contro les establecidos por algunas de las s:1nciones,
carec ie ndo completamente de a pe rns de cipo educativo , que
se estiman necesario desde el punto de vista de muchos
expert os pa r::i que el joven infraccor deje de desarrollar
accio ne delictiva . obre la responsabilidad e inserción so ial,
esrns puntos fueron analizados en la alrern:iriva ancerior.
Re specto a
los programas ofrtcidos, estos e t.ín
det e rmi nados por las ancion s indicadas en la ley. Alguna Je
est as se pueden eran form.n en programa como la reparación
de da ño ca usado y la presra ión de servicio a la comunidad.
SE AME aún no ha creado e ros programa'. La liberrad
asistid a y los programas en centros cerrados ya escán operando.

�Alternativa 3
Proyecto ley de responsabilidad penal juvenil .
y ley 16.618 complementadas con programas reeducam·os

i) ProPranu~ rc!Jtivo'&gt; a l.1s •;a1moncs de l.t Le: !de
ede am b ,c.:xos. eon c.:d¡¡c .:s
·
•
Rcsponsa111·¡ 1d,1 el·• auiok,cc11tc,
&lt;.OíllO)
cumprend 1d;i, en1 re.:. 11h 14 •\ los 18 aí1os, que 111h:r\'cngan
. (': d

º'

•

l. Beneficiario~

aurnre,, e·o· n111l·1cµs
r " o cncubridorc.:, en hecho, upu1c.1 os c111rn
crimcncs o ,impb delito,.
.
. i l d.
l&gt;) Progr ~m.1s socio cducJuvo,. meno1 es incu 1:,1c ~' "
crimcnes s1mpk, ddiw, o falt,1,.
me1Hlrcs Je l •1 .rnos y
,d
1
O
d
·n
v
idos
pnr
d
I uc' de .\ knorc, LOlllO
mavorcs l'
anos. l
'
.
m1:dida de .itcnción recducalll a.

2. Respuesta
legal

. .

Ll\· de Re,plllb,1bil1d.id PenJl Ju"c.:1111 ¡w,1 inlr,1&lt;.tOrc,

JJ

adobceíll~' entre lo, l •1 V los 18 JÜO\ dc edad
¿ ,
.b) Lcr 16.618 p.irJ ·adobcenrcs cmrc lo,
_lo, 1 1 .uws
.111 rrJCt0rc.:, . d1:. l..:&gt;. E.st•l lcv· 110 comcn1pl.1
,.111c1onc,. ,1110
l
1 · 11
·d'd d. 1)rotccc1ón. entre b~ q1a: pun Lll corm:mp Jr,c . '
me I a) e
d
.
ll ·11c1on
. de .:,tos
llll'I\Orc, ,l pru¡;r.1ma\ l' • ,
~
1ntc~rac1on

10 \'

d··

r··•·tluca11vJ.

-~ a)

3. :-Vfoddo\ de
,l!CIIClÓrl

p.líJ. l,1, prng_r Jlfül~ Clll,111.IdOS l lC Le,.· • ,
.l dad 110111 .:n lo, s1,ccm,1~ Lerr.1do~ Lumo
Rü!)()!l',Jb 1 1
•
•
.
l' j
'
. ¡·
'
tr,ll,111lll'l\[(l
pcr,011:i 1/~I( o,
ambuiat&lt;rno,. ,·n ·1" ' ui
1
. .
..
d. lllm de tr.HJmicnw ind1viduJI que rnn1.:111p e
CUtl'itrl!LLIOll l' r
·
- al 1
tr.1h.1 o Cll dc).Hrollo 11-í\Oll.ll f r.11111li.1r r (1e 111\l'ICl()I\ )_11_c1 •••
e ir ,: de e u1pn 1ntc:rdi,~1pl1nam1 comp11t',lll por fl)tllll0!,:0,
•g
q I
l.
Con b.1,1.: en mc.:!lldolo~r,I\ rel.Ht\'J) ,l
,l\l)lC.:ntl: \IJCI.I )

pro oor.

pc:d,lgo~i.1, íl'nlu1..H1\',I\

.

·J d '
me.'
.1

Lcv l (,.(, 18:
.
. d'
ue
contcmnkn
l.i
u,11,1111-:unn
dl'
pl.1m,
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¡lt n~rami\) q
'
. ¡· '&lt;l 1 •)11
cnf.1,i, 1'11 a,¡1c..:co, (¡e pre\c••11c.:1011 '
¡r;¡t,llllll'II IO lll&lt; I\ I U,I l.:,
j . · 111 O
dc:,,1m,llo per,unal. tr.1hJJO IJ1111li.1r. .l c.1ri::o l .1: ,q ¡:,
intcrd1,1.1pl111ar10. Con b.1~c mcwdolo¡;1.::a Lll n:l·du1.ac1011... l ·
;il Pro¡;r,1111J, wn1u11¡;hdu, en ,.111..:10110 dl· Lq , e

h

1¡

Tipo, d1:

program,\S

P,H.I pw~r.111\J\ c111.111.1d(l\ de

Rc~pomab1iidad Penal
_
!)
Rcp,tl ación del d.1110 crn,,1do
.l d
Prc,t.11.:1011 ,..:r, Km, en lwnd1uo dl· l.i .:om11n1t a
el
Lilll'11 ,1d,1 .1w,ud.1
d)
S.111uon pm,111\',t de libc11.1,l. u:11tw, ,c1111

l,)

..:ur,1do, y u:rr.1do,

·
h1 Progr.1111.1,
p.11.1 tlln¡ltl,1, ¡..:y ¡ (dil /{ _¡1rill'r,llll.1
r
,,,uoc.:d11L,ll l\·11 dl· rc.:h.1hll1t.1t ui11 ~,,11d111.111.11.

En relación a los benefiri,1rios, ,\ lo~ que lOrrcsponde set
aplicada la lty de responsabilidad juvenil scguirí.1n siendo los
mismos señalados en la alrcrnariva anterior. es decir los
jóvenes infractores ernre los 14 y 18 años Je edad.
Se propone una ,lm pi iación de la poblac.ión .1 ten J iJ.1 por la
políúca rt:specro a adolescentes cnrre los I O y los 14 afios. Esro
ya que auualmenre y también luego de l.t implcmcncación de la
ley de responsabilid,1d penal juvenil, los menore~ de ¿,re rango
de edad quedan exentos de poder recibi r l111.1 medida de
craramienro socio cducacivo . Esce grupo de adolesccnrc:s no es
menos imporrance, si consideramos que ,lnlt.s Je la
implemenrac1ón de las orie nraciones técnicas (agosto de 2002),
lo s progr.1mas de rehabilic.1ción rnnducu,.d recibí.111 menores
desde los 12 años, lo que confirmaba l.1 cxisccnci,1 de esca
población. l:.n este sentido v.dc l.1 pena rescar;u rambién, el
anlecedence aporrado por Doris Coopcr, quien en una
investi gación reali;,.aJ,1 a la pobbción masculin.1 de las unidJJes
penales de la Región ;-.,1c:rropoli1ana. enconcró que dL·l tor,11 de
los cncu&lt;:scaJos ( 1959 casos) . el 3~.4°o h.tbí.1 dclin¡_¡uido por
primera ,·ez Jntes Je cumplir los 14 a110s.(Cooper. 19 1)4: 207) .Si
bien los daros varían en ti riempo y por ci udad, l.1 cifr,1 no ckj.1
de ser relevante. En el c.1~0 &lt;le dilho e,;tudio, cq.iri.tmo, en
presen cia Je un porccnraje 1mporranre dt. menores que
continuaron con la carrer,1 Jcliui,·,1 y que t:n el presente. L·,1.1ri,111
sin la opo rrunidad de ,1ccedcr a progra111.1s que .qrnnrrn .d
rrar:imicn co &lt;l e su problem.iric.1.
La propuesta :iltcrn.niva en esre senr1do, tri.1 Jirigid.1 .1
implern cnt.1r programas ~o(io educnivo, que .1h.1rque11 l.1
arención de lo\ inrractOICS de le:' mcnorc&lt;, de l ·1 .111m, l\ lll.: ',J
bien, quedan fuera Jel .dc.111cc de l.1 Le~· de Rc,;po11,.1bil1J.1d
Penal Juvenil, es decir, no reciben rns ~.rncionn. ,i putd.111
recibir el apoyo dt: un progr.1111.1 npcc1.il11.1Ju en ~u
problem.hica. Est.1 propunr.1 umhic:n ptic:de ~er u 11.1 ,ilrern,1t1,·.1
de :Hen ción para .1Jolc,cc111n que ,¡ hien prncntcn prohlun.1,
deliccivos, no ha:·an 'iido Jereu.1Jo, por lo, órg.1110, judic1.1 lc,,
por lo cual sus padrl'\, tutore, o lo\ n1.1hlnimic11lo,
educacionales a lo~ que pt:rr&lt;.:nc:zc.111, de l1.1hcr di.1¡.:11o~lil,1do
algt'111 tipo de conducr.1 dt: é\le tip,, punl.111 dc1i,·.1r .1 t:\111,

�jovenc~ .1 pro~rJm,1~ Jt: upo ,01.incJu1..1ll\'U ljllt' dc,.1rrul!L11
Jspc..:cos reeduocivo~ y c.k pronrncio n.
AJcnds, LOO l.1 propuesr.1, ~e ot.HÍ,1 d.rnJo rnpunt.1 ,\ lo
sd1.1l.1&lt;lo por l.i CID'.\:. &lt;.:n su .1 niuilu •10. p,1rtt \, kt1.1 b que
indio: "Sie mpre que )t:.1 .1p1npi,1dü ~ Jnc.1bk l.1 .1Jop._i,'i11 dt
medid.is p,H,l tr.H,lf .1 c~m n111os \q\1t' tllll1t'.ttn in!"r.1tLl&lt;111c-. .1 \.1
ley) sin rcu1rnr .\ prou:dinw:ncos ¡udt( t.tk,. 1e\pcr.111J,1
plen.1mence los derc.:Lho:, humanos y g,.11.111r1.1, kg.dn."
En rd.11..ión .1 l.1 re.1puesr11 frgilf, é:,t.1 -.eri.t Jift'.ren..i.al.1 ,c.:g.L111
el r.111go edrco .1 que corr&lt;.:spond.111 lo s .1do k,c..:ntc'- i11fr.\l...to1cs.
Esto daría cumplimiento .1 lo ,e11.1l.1do en l.i CID'.\: en 1.u.ullo .1
que los E.se.idos ornr~ut:n rcspom.1híli&lt;l.1J pc.:n.d "ºlo .1 un 1.1ngo
de c&lt;.l.id, en el L,1so de Chile, s&lt;.:ri ,111 lm l--1 ,1no, Rnpnrn ,1 lm
menores c.:ntrt: los 1O y lo:, 111 .u1os. la propunr.1 .1pun1.1 .1 dc¡.ir.
corno hastJ .1hor.1, bajo lo s cfccros de l.1 Le&gt; de :--kn nr1.·, lú.618.
es decir, el Jue2 de '.\lenorcs rc,pc(tivo poJr.i tlc..:ri,.ir .1 é\ro~
adolescenres J progranus súc1ocduc.1tivos que .H1tnd.111 su
problemár ica de m.rner.1 1ntq~rJl y bajo \.i fo rm.1 Je mcd1d,l &lt;lt:
protecci ón
Sobre los modelos de ,1tenoó11, n:cordemos que.: la proruc:,la
programática .1crual parJ los i11fr,1crores de ley es Llisrint.1 ~egún
si se ¡rare de medi&lt;l.1s ap licad:1s en el medio ,1bicrco o cerrad o. En
el c.iso de éstos últimos, el joven rienc l.1 posibilidad Je acceder a
la atención de diversos profcs1onales, enrrc ellos, educadores,
profeso res , sicólogos y asistentes soci,1les, entre ot ros. Esto les
permite contar co11 un,1 aienoon interdisopfin,1ru1 que
enrique-z.ca su rraramiento . Sin embugo, en el c.1s0 de los
programa!&gt; arnbularorios, la oferta se reduce sólo a la :H rnción de
un delegado. que puede ser cu,1lquicr profesi onal de \.is cic nci,1s
sociales. Este delegado, si bien, intentad ofm.:er un,1 .nt:nción
eii cience, no puede contar con el apone de oc rJs disLiplinas.
Reco rd.indo lo señalado por disrinrns espcci,1lisr.ts \obre las
causas de la delincuencia juvenil y sobre las teorí.1s que hablan
del rema, la gran mayorí,1 de ellos coincide en que el problem:1 es
rnulricaus,tl y que en él influye n , aspectos individuales, fami liares
y sociales. La atenció n d.1da por el delegado entonces, va a
depender de la disciplina desde donde esce prov&lt;.:nga, dándole
más énfasis a un solo aspccco de la problemárica, por lo ranco no

podd · contar
&lt;.:on una visi ó n n1,·1·~, in tt·gr.11 de 1,1 .
¡·
·
1oven in r.icr or que ,H iende.
Situ.1t:1ón del
Si bien, .1ún es pronto p.1r.1 cv,d . l .
.
progrJm,1s reformul.1dos po I L~;r .1 im¡:lemcnt.1c1 ón de los
SEN AME, los CUJ les co 111 . r .1 s
r ien c.1uo n&lt;:5 Tfrn itas Je.:
rn1 .1ron J open .
d
a1gunos funcionarios de I
•
· r t:n ,igosco e 2002,
·
os programas
d, 1·1 . d
. .
consu 1t:1 dos, coinciden
. .
.' . , c.: toe1ta asistida
~
&lt;l
con esr.1 aprec:1 icion Y
o erra e program,1s e instanc1··15
,'t ¡·
, agregan que la
·
·,
• pu) 1c,1s de a
1ntervenc1on
es
escasa
E
a su
, .
· · ,sro es, q uc en I
O poyo
.
r1enta
c1o nes
T ec n1cas. se seí1al.1 que el &lt;l e 1,eg.1. d o d e lle pro as
¡
, 61 '
mover e acce~o de
¡os a do ¡escenres a la ofe
d'
d
rt.1 pu tea, que reem 1 . 1
.
1recra esde el programa Je liberrad a . .
P_ ,t&lt;.:e a ,1tcnc1ón
oferta no logra da r
es1suda, s111 embargo , esta
respuesta er1ca2 a 1
.
atención de los jóvenes infractores d~ le os r~quen_mien ros de
razones: por un lado ' 1~,, o•rert:i. pu' bl 1c1
' ye atendidos.
Esto por &lt;los
, d' . d
to tal de la población po ¡
I
' _s:a mg, a al universo
. .
'
r o que a atenuon que
i
b.
no es espec1al1zada en l'1 ate nc1on
.·, de esta
, probl pucuen
nr~dar
, •
a
o,
tampoco
rienen
acceso
co
1
1
.
emarrca;
por
orro
1· d d
n a regu andad ne
·
l
u po e arención especia li d
'-¡
cesJ1 l.t a J gún
.
za a, como O req ·
l
1
tratamiento individual d ,
..
u1e ren os P ancs de
ej em plo de lo
e estos 1ovenes. Esre es el caso, por
. ,
que ocurre con la atenc·ó d
f .
s1cologos en los consu lrorios de salud d / n . ~ pro esronales
donde se supone deben d,.
'¡ .. e as d1st1ntas comunas,
t:rtvarse os 1ove
d'd
programas de liberrad asistida.
nes iren t os por los

A la sugerencia de arcnción inrerdisci 1·
.
necesaria inregración d .
.
P tnarta, se agrega, la
pedagogía reeducatrva ve aspeé&lt;.:tos me todológicos del área de la
a gue sra susr
f
temas como la interve;ción d '. . enra en ~ques referidos a
sistemático y cohere
d ped ago~1,ca, lo ~ue imp lica un modo
nte e e ucac1on · soc1 1· . , d l
pre pa rarlo para la vida Y 6
d .
a 12ac1on e joven,
Este aspecro es pos1·c·
. so re ro o para la vida en sociedad.
tvo por cuan ro s
d ·,
tenido dificu ltades al dese
l
e lcraca e ¡ovenes que han
que han cometido Tamb~~o verselen a sociedad por los delitos
·
ten se p a
b' ·
desarrol lo de por .· .d d
'nrean
¡er1vos relativos al
encta 1t a es valores
. 1
posrnra consrruC[iva f
, '
. pro socia es, y de una
rcnre a su med io Tod
1
son co in cidentes con 1 ·¿
.
os estos e emenros
as neces1 acles ema d· d 1
•1..
causas del probl
d I d .
' na as e ana 1s1s de las
ema e ·1 el1n c
. .
1
propuesta de incl .
1 ,
uenc1a ¡uvcni . Por lo que la
u1r en os program d
.,
. .
a~ ~ arenc1on el enfoque de
1a pedagogía recd ucar1va,
se ve como l nd1spensab le.

°

601

�El incluir el enfoque de crahaJO inccrd1sciplin.rno ) de la
pedagogía reeduc.anva, es necesario t.1nto pJra los progr,1mas que
.1ciend.1n a los jóvenes sane.tonados por la furnra Lcv de
Responsabilidad Penal Ju\'enil. como por lo~ que cstc:n b.110
medidas de procecc1ón em.1nada, de l.1 Ley 16 618.
Frente al tema de la oferta de programas. para el caso de la
acenc1ón de: jóvenes entre los 14 ,. los 18 añcs. serían los mismos
que emanan del Proyecto de Ley de Responsabilidad Penal
Juvenil. En el e.aso de los menores de l 4 años y mayores de l O
años, seria necesario crear una oferta programáuca que
contemple los aspe1.tos referidos en los modelos de :nene.son
presentados ante riorme nte, sean regulados por len terminos
señalados en la Ley de Menore~ 16.618) sean administrados por
insmuc1ones c.olaboradoras del ' ENA~H-. bajo la supen1sión del
Departamento de Oerec.hos v Responsabilidad JuH:nil. ya que
éste es el departamento que aborda c:~pec.tlscamence la
probh.mauc.a del 1oven infractor de ley.
fara úlnma alternativa, es la elegida como b mejo r dent ro de
las I escncadas Por cuanto considera gran parte de las
sugerencias emanad.1s de los estudios de los espec1alis1.u sobre el
cema de la deltncuen&lt;.1a 1uvenil Además, respeuo .ti marco legal,
es coherente con los princ1p1os cmarudos de l,1 Convención
I nrernac1onal de los Oered10s del :--; 1ño.
Conclusiones
:
·\ parcir de la inh:~11g.1ción realizada, es posible llegar ,1 las
siguientes conclusiones
l. l:.n relación a l.n cam.lS dd problcm.1 de l.t dcl1ncuenc.1a
juvenil, se encontraron distintas po,cur.1,. t.into ttonu, Lomo de
los diversos antecedentes proporc1onJJos por lo, e,pn1.1li,cJs.
Sin embargo la mayori I scñ,tla que l.1 dcl1ncucnci.1 JUHtlll se
origina a parur de cond1c.ione~ individuales, íamiliJre, ,. so1..1ales.
Esto implica que la forma en que debe abord.u el bcado esce
problema de manera d1c1cnu:. debe .1puntar al uah.110 t¡uc· se
realice en esros di~crsm amb1cos
2. Al an.1lizar el discu1'&gt;0 e.uno del \l :--:A \IE, como dd
M1nisu.:rio de Ju,t1c1.1 re,p&lt;'LIO ,ti tr.ll ,1n11LllCO lq~.d Jel 1oven
1nf ractor, c,to, organi\mo,, ~cñ,1l.1n l.i impor1.rnu.1 Jl' Lon,Hkr.H

los puntos contenidos . ¡
Dcrecl os del i\1•10 bco en '\LCjonvcn1..1ón lnrcrnac.:ion.1I de
e5 pos " l' e neo t
1
texto del Proyecto de Lcv &lt;le Re
. ~ r.ir o en espcu;il en el
contiene e )d.1s 1a~ n1g . .
,po~sabd1d.1d Penal I uvt:nil. que
tnc1.n ÍC()lltrtd H r 1
•
conv ·n . .
'
, or o, .irc1culos 39 \' ·10
de l.a mencionada
1
.
e c1on "In cmb tr
.
ana l 11 ir O\ elcc.to\ de la
¡·
1
• ¡;o como "C ,c1hlo .ti
\l::N.1\1E
po1t1&lt;..1,&lt;l ,1sOrient1·
i n
. no ruponden id.
'c1ones 1 e1..n1C,l\ del
d b 1
•
ccu,1 amentc al e.
d ¡
e e nJc.ene dcl rrab 11·0 0 1 ¡· . . • cn1.1 t c.:nt isi\ que
·
·
1.. n ,1 ,Hn d 11 ,.
¡
I .
inrenc.u resolver dentro d • 1
·¡ 1 . . u1n o re ,lll\'O ,1
por los infr,1crores de lc,· le.:. o dpo¡s'.) e lo, conll1ct&lt;H generados
.
• uc:ra e amb1co l 1
..,
1 anto en IJ~ Ó
Jttt iu,1 .
d 3
nen l,lll nt rc:1.. I
ocume'.H~\ producidos por \[ i\:A~ e ,s 1..onH cr ocro~
recon&lt;K1m1eruo cxplilito d.c.: qut 1O\ JO\ '11-. no
C\t\lc.: un
,·
que 11 egan .1 sc:r ,ltcnJi&lt;l
I
c.:ncs in rtlC&lt;)rc, dc: lc:v
o, por o~ prog
11
•
een J &lt;l o un a h is curia en Ia
J
• r.1 rn .1 s l e: ') u \' ie jo' h,1 n
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e e \ , c.: l h 'l' 1a n ,
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u ncr,1 os ( crt·c.:hos \Oll,l
.· 1l'S C:\LOI lr.
u
t:rtemc:nte
•
scpar.1e1on e, indtho man1f '
' n, CLonorn11..o, ,c:1c.l. E,t.1
~· 1
1 •
H"t.1&lt;..ds&lt;.iro&lt;..1l~l'\'t'
&lt;.: P ,llltea e ol,¡ccivo Je - .
. f) tfl ¡ t · '· ·' E. que
scpar.1r \'l,t\
, u1ner.1 dO\ en ,m dcr ·el
d l 1·
, • ,1 _,Henc1on de niiío~
•
•
e 10,,
e l lile I d.
\1cuac1ón de no re .
1 .
. e in f r.1ciorc, de le,· l 1
.
conoc.:l'r .1 \'ulnen . • &lt;l d
..
c.1renc1.1s que suircn C)tos ¡ov.
.
.luon c.: c:rcd10~ y l.1s
d
.
u1e,. imp te t c•ut· e 11 1
e tr,11am1cnro no ,e
d
. . • 1.
o, progr.1r11.1s
•
lOll\l C:l ,lf,lll t'\(0\ f
j
•
c.:muestran
los
npeci
1l1sc
,1&lt;:1orc:s.
O\ c11.1lcs
d
problema de l 1 ddin l•t. ·~'· _c\t.1n_l,1,ou.1do, d1relt,1me11te c.:on t·j
,
•
'
C.: t:llU,l Jll\'c.:nl.
:· En el c,cud10 de c,c.1 pol1t
.
consideración &lt;le lo• 1 11
1\.•1. ,c .1pr&lt;.·u.1 l)lle 111&gt; t'Xl~te un 1
11
, 1.1 ,\l go' \'
1 .
•
tgado invesw•.tdorc, n 1 't
I u1111.. us1onc:~ . .1 l.1s que han
(
t&gt;
• c.: 011,1 l.'\
Ullll 1 1 1
1
oopt:r. se hrc 1 &lt;l ¡·
• ·
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,oc.in og.1 !&gt;011,
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arro1,1n d.1to, rclcv,111tn ,ob .. 1
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IO\C\llt:,1 ionn
delinu1c.:n1..1a v tiuc l I t • 'tlc .1, c.:.111,.1~ del p1ohlt·m,; de: l.1s
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'e orc.:s e,
c.:onv1 l
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l. .tr,
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, s' ••• • \0ll lllll\'. \lt:llllt
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\'el\, l'n l' H'llltdo &lt;Jlll'
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llllC~r•n f' , . J
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S. E:n el ccm 1 d 1
} ur.rnte os lilc1mos ano
·1
· L (r.1r.11111e1110 d,·1 JO\c.:Jl
. . 111
· ¡ r.1t101 dl' k\' · ,,.
U(I izan
solo
l n1.." pcos
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1
• •
responsabd11,1ción r\c
. 1.
1..0~tro' lll\Clll011 ~ou,tl \
1
· · n,, !d n1en ,on I rnpo I
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•
os ¡ovenes acendidm de 111 r
[ ,llltl' J l. tr.11.IJ,lf
Cull
relevantes para el lo •,o·l . J•
uer,1 mucho\ otros .1spcllo~
Po r ello se c:Him1 d\b lt un! cr.11.rn11c.:·nto l'\ÍIO o .1 l.11go nl.110
'• ' C.:11 lll llll •
¡
' r
pe dagogía fl'&lt;.'dt1c,1Civ.1
.
. c.: .1,pl·1..Hh rl' .1c1011.u!o, 1,.1&gt;n l 1
• lJU&lt;: cu1H1l·n1.: culoquo ljlll' pottllltrn d
"'\

�desarrollo person.il dd indn 1dun y un.1 pron1111..1 on en d \.Jmhtu
Londuuu.11

6. l:t polirn.,t que.. propone d 1.il-:--. \\H· p.tr,1 l'nirc.:nr.ir d

,

cem,1 del , úHll 1nlrtc..t r, de.. ' 1 illc..r.1 Je.. ,ll .11'..1ncc .1 lo,
.idolesc..cnces menores de l 11 .11ío,. 1 h1cn o ,de\.U,tllo h.h.c..rlo en
términos de ex1m1rlo'&gt; de ropom.1b1ltd.1d pt:n,1I. no &lt;.:, .1prop1Jd1l
el no cons1derJr c..n progr.1tnas retllt11..Jll''º' ., his ,o,uH.:,
menores de l'i año, que 1nlr1n~c..n 11 lc..y (l n.:.1li1..&lt;.:n 1.,\1.1,
menores r co porque .11 11H:lu1rlos c.:n d11..ho, proµr.1m .1., ,1.. v,t 11 í.,
entrencando IJ c.ondul.lJ ddic..u,a q 1c: pr&lt;.:,cnt.\ll y se .11.:rn.rn.1 de
formJ pre,enn,J sobre Li coml\ión de: dcltw, en el ÍututO
7. Todos lo\ progratnH de: .1cc:nc..1on hJc1.1 1nír.1\.1nrc, Je le~·
penal. d:ben c.ont.tr c.on l., part11..ión Je lll\ c1.p11pn
1nterd1supl1nar10 que onentc el cr.ll,tllHCllHl ,. 11.\le la
problemáuca Je\ 1ovc.n :1ccnd1do. Ello porque c.1 H, la
cxpericnc.1a de los opcradorc, Je los prog.1.1111 ,,. uimo las
recomendaciones de los espcL1,tl1stJ,, ,cn,1l.111 qlle de ot.1 forma
se enfrenta ex11osamc.ntc el problc:m.1 de.: on:n 1nfnl.lor
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Garc.ia :,..1cndcz. r (1998). "la Conven1..ión Internacional
Sobre los Derechos dd ~1ño: Del menor e.amo objeco de la
compas1on-repres1on ., la 111fanc1.1-,1dolcsc.encia como sujeto de
derecho,", en Garda ~téndc:z, r (cd ) !11f111 ia De lo} derechos y

de /11 JtHtÍ(l,t, l-d1tores del Puerto, Buenos Aires.
Gobierno de Chile (2002), ~kma e de S r el Pre,1dentc de la
RepublKa con el que se inie1a el pro\'ecto de lev que esc.,bleu: un ~1scema
de ResponsJb1ltd.1d de \o, Adolescentc.s por lnfrJlCIOtK~ a 11 Le\ PenJI,
:,..tcnsa¡e ~úm 68-34""' 2 de .,g.osto de 2002, Gobierno de Chile,
Sanciago,
... Chile .

Nota Bibliográfica

�EL SECTOR AGROPEC UA RIO MEX ICANO
Y SU DESTI NO EN LA ECONOMÍA NA CIONAL

:~

~~
i ~ l'

~
)
1

N ·Jt
1,

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lmtÍ!tl{(l tk

Dr frlt pc Turrn Torre.:~
1nvcsug.1dnr rmilar dd
111\'nligacinnn r.( (111011l ÍGt~

d,· l.1 l':--:AM

1. Antecedentes
Segün la reoria económica , un modelo se integra co n base en
diYersos supuestos. Esros deben expresarse en variahles
controlables )' traducidas en resultados cerreros una vei que se
integran a la polícica económic::i.. Una caractc rfscica adicional es
que genera lmenre son acocados y cerrados, lo cual ayuda a definir
objerivos seccoriales específicos en un tiempo esperado.
Asimismo deben considerar todas las ramas de la economía y
los encadena mientos de los diversos sectores product ivos, ya que
de otra manera propicia desequilibrios que se traducen en crisis
secrnriales permanentes que afretan en forma recurrente :i.l
desarrollo nacional.
Resulta difícil identificar en el México prerevolucionario
algú n modelo económico de tipo formal
d onde se hubiera
considerado al sector agropecuario como parre de una estrategia
global nacion al de desarrollo; menos aun que este contará con
algún instrumento de planeación útil para garan rizar su
crecimiento de manera sosten ida sin agorar el suelo, empob recer
los recursos naturales o mejorar el ingreso y las condiciones de
vida de los productores. La misma inercia de l consumo impuso al
campo un a función a cumpl ir en la producción de alimencos lo
607

�nar un esquema
. .,
1
. r de los casos, para con for1
. .
cual s1rv10, en e meJO
. d d de la tierra y pr1nc1palrncnte
basado en el conrrol de la P:ºP1_e a
, 1·cación histórica de la
.
S1 ex1sre una exp 1
de las fuerz.as pro d ucu_vas.
de \as causas de origen.
, ,·
usramenre esca una
.,
b.,
obrez.a en M exico es l
1 .
.
la situac1on cam 10
P
.
ostrevo uc1onano
,
En e1 Mé x1co P
. dquirió una función mas
rebcivamenre. El sector agrope~~ario a •r.camente a los modelos
acompano especlrl
.
integrada al d esarro 11 o, .
ere ellos el de cipo
mplementaron, en
.
de desarrollo que se 1
1 vez. objerivo y esrraceg1a,
esrabilizador, por lo cual el sudpu~sto¡'·ª a ros bararos Y suficientes
b , pro uctr a 1men
•
b
es que el campo de ena
.
que ya
comeni.a a a
· f
\ demanda rnrerna,
¡
.'
d esa manera apoyar a
Para satts acer a1 ciudades,
para e
concentra rse en as
indusrrializ.ación del país.
·¿
. plernentó un sistema de
·as segu1 as se im
1
Enrre las estrareg~,
I'
d crédito, principa mente
. .
1
d cc10 n y a las I neas e
d
1
subs1d10s a a pro u
1
1 de precios al pro ucror y a
.. d
.
· ro co 11 e con tro
, d 1
.,
1 efecciva a rraves e a
P ara e)I .dararios, ;un. regulac1on
estaca
I •
consu,nl or y una
.
¡ios aplicando e s1stem,l
compr.1 de granos y _otros bienes a imentar
.
de pre ' ios de garanua.
,
d
.
presionada por los ba1os
Un cambio en la po\mcal e p~ec10s, evidenció cmcguida la
.
.
les de os g1 anos,
.
recios 1nternac1ona
I
ncrse una estrateg1.1 no
P
. ¡· . , del campo a superpo
1
.
descapira 1z.ac1on
.
. , de compras a cxcenor,
·
mparat1vas a tr,\VCS
. ¡
. b' lar entre .1grn:u ¡ores
Prevista de ventaJaS cocrura pro d uct1va
ipo
generand o . una esrru pu'd o sostei,,erse por mucho tiempo, y en
1
. n0
. . d .
structural en el campo, o
Pobres y ricos, que
1
•
n.1 crisis e tipo e
¿·
cambio desenca~eno u .
1·I verrebrado que pu iera
cia Je un mol e o
.
1
cu;il demuestra a aus_cn ·
_
h., ,doptado diversas
L"S{"
CrtSIS
"
"
· post·bles riesgos . t.:- "
revenir
es ~u f,1 I ca de·
1 más recurn:nre,
d
P
modalidade s, aunque a
.
ccios costos v c.1pac ida
···¿¿f
alextcriorcnpr
'
· .
comper1t1v1 a
rence.
1
.
n sector cspec1,1 1menee
, .
ierte a c:impo en u
¿·J
.
cecnolog1ca; que conv
d
ía abierta, en la me 1 .i que
texto e econom
,
, ...
vulnera61 e en un con .
. d, procecc1on econom1c.1,
•
compensatorios e
·
no cuenra con sistemas
b ·¿· . . 1 producción val comercio
.
e a travó &lt;le su s1 ios ,1 a
.
como s1 ocurr
1
,
·
r
ene, del p rnera.
1 \ 1
en las econom1as mas u
.
cxic1no n:gistr.H ,1 l eSL e
ar•ro¡1eClt.1fl0 in
~
La crisis d e I seuor · n
· Je rc~olvcr con
.
1 J, d· de los setent.1, !&gt;C tr,Ho
.
rincipios de a eca a
I
ir1·1' \ cn cl p,1nor.1m,1
P
1 de o que Ol..l
,
. 1
estrategias a co_ntrape º¡I · 1 r;icwn.ilid,,d q11c h.u1 \cg111c.: o
.internac1ona 1, e inc:.lu~o uer.1 tt: ,l '
(,OH

las agriculturas más fuertes a nivel mundial, quienes consideran a
la agriculrura como un secror que por su nacura lez.a no genera
ganancias extraordinarias, pero en cambio resulta clave en una
estrategia de desarrollo económico. Se buscó entonces eliminar
instrumentos proteccioniscas de tipo arancelario, así como varios
tipos de subsidios, y sobretodo imponiendo un mode lo
agroexporcador que sólo fue posible sostener en ciertos nichos de
la producción, lo cual fragmenró a producrores y regiones, sin
generar las divisas necesarias para compensar los desfavorables
términos de intercambio.
El modelo neol iberal ajustado a la
apertura del seccor
agropecuario mexicano, como medida para superar la crisis y
reconvertirlo a las mismas dimensiones competitivas de orro~
sectores de la economía nacional se impuso mucho anrts del TLC
y del pretendido modelo de la globaliz.ación. Sin embargo, un
esquema agroexporcador superpuesto a la todavía vigente
regulación estatal agudiz.ó la cris is, amplió cl margen deficitario de
la balanza comercial, sometió a una quiebra financiera al sector,
polarizó la incorporación de tecnología, encareció los precios y
aumentó los rezagos nutricionalcs.
Es cierto que se han delineado innurnerables estrategias de
reactivación, a través de instrumentos que varían desde apoyos a la
exportación en diversas escalas hasta progranus foc:ilizados de
estímulos entre los productores más pobres,
por ejemp lo
PROCAMPO y Alianza para d C.1mpo que asignan un bono
directo por superficie sembrada, pero lo cierto es qut: el umbral de
dependencia externa
en productos agropecuarios aumenc.1
gradualmente, sometiendo al campo a un.t crisis soci:tl peligros.1
para la estabilidad del país, tal y como ~e manificsc:1 en las ya
recurrenres protestas campesinas en Lis ciudades, donde se
reivindican cuestiones cconómic.1s en general y p,uricularmc&gt;ntt de
mercado y precios.

2. El supuesto agroexportador como alternativa a la crisis
El supuesro agroexporra&lt;lor ha ~ido inyectar una dinámica
competitiva al seclOr. Después, el modelo neolibcr,11 climinui.1
desequilibrios y rezagos cqruct11r,1ks para g.1r.1nr1z.1r un.1
agricultura de mercado nds lJicientc; sin emb.ugo , üln pudo
(10')

�expresarse en renglones muy reducidos y el saldo es un campo
inviable como motor de impulso .11 desarrollo económico.
Lo anterior es más evidente en la medida que avanza el TLC.
Anee la ausencia de un modelo endógeno de respaldo real
sustentado en la reactivación del mercado interno, sin
inscrumencos que cubran el vacío de regulación estatal y sin los
ílujos de inversión privada necesarios para enfrentar el problema
de coseos y precios, resulta complicado alcanzar niveles adecuados
de compecicivid:i.d :i.un en los nichos tradicionalmente ventajoso!&gt;.
El problema se ha pretendido resolver a través de una estrategia de
seguridad alimentaria recogida en la nueva Ley de Desarrollo
Suscentable del 2001, pero que escá supedicad.1 al crecimienrn de
otra~ ramas de la economía, lo cual no puede sostenerse en el largo
plazo.
En énfasis en la productividad y compecicividad, la reducción
del ámbico de acción del Estado, la apenura económica, la
liberación comercial, \os procesos de desregulación y \a creciente
movilidad de \os recursos tecnológicos y de capital han desplazado
los ejes de una política agrícola posible, sobre codo en lo que se
refiere a condiciones para absorber capital técnico y productivo.
(Gómez. Oliver, 1996)
Ahora, el desarrollo agropecuario interno se encuentra más a
expensas del financiamienro externo y este no se interesa por
seccores riesgosos como la agriculcura.
El Estado como factor de impulso ha restringido su accionar
en programas focaliiados cipo Alianza para el Campo y
PROCAMPO abandonando el esquema de precios, con \o cual se
desmantela la escruccura interna de la comercialización; \a
inmovilidad de los stocks internos de granos debido a la prioridad
a las imporcaciones por \os grupos privados más fuenes, son claro
ejemplo de ello que ademas repercute en el rornpimienro de las
cadenas productivas.
La vieja dicotomía entre agricultura campesina y agriculcura
empresarial desaparece definitivamente para dar paso a una

agriculrnra de auroconsumo que no resulta suficienre ni para la
propia reproducción campesina, ni a diversos nichos volcados a la
exportación, entre los cuales se encuentran los \\amados
productos alternativos que ocorgan al sector en su conjunto un
carácter cada ve-z. más segregado y sin susrenco en un modelo que
610

englobe
. e1 f ururo L d'
ª
. una estrategia hac1.1
fi
t:xport.1c1on&lt;:'.s se convierte e
d
. .1, iversi icación de las
respecto a Esrados
U 111ºd os nv cae .1 l vez
.
· , mas, monocomcrc1· ... . ¡ con
mercado en donde 1
• ,
am J1en nus subordinada a es''
:is supuesrJs ve
· de al apl'nura v 1.... . .
g¡oba ¡-ización no h:111 lle
.d
d , nt.t¡.1s
. .
g,1 O to JVIJ.
.
"
Li. put1(tpación del se
.
.
decreciendo lo cual no necesariamente
cror_ .1gropecu.mo
,
fl . en el PIR
- conr·inu.1
otras
esferas de la ec onorn1a
. .inr re e¡aEl mavor
forraleza
.
·
,, J,,...
incremento de los niveles d
b
ern~.
resultado es un
crecimiento sin precedente edpo I re1..fl1, i_11as e~ el medio rural v un
e os u¡os m
·
·
cerca e un millón anual .
h . .·
igraconos del campo
(
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migran ac1a Estad U ·¿
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estr:1tegiJ
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. .' os.· · 111 dos).
F l
ª ª por Ia adm1n1sr
1
ox se encuentra plasmada
I
f, .
rauon e Presidente
Susrencable, donde se r en a re ~rida Ley de Desarrollo Rural
seguridad alimentaria Y la r:toma e_, desarrollo susrencable la
los ejes de recuperación, s· cuperbac1on del mercado inrcrno c~m~
.
• , 1n em argo s
instrumentos financieros as'
. l e encuentran ausentes los
f¡
.
' • t como e monto
1
.
1nJ11c1amienro para salve ncar un proycuo d y e ongen real del
ero e emento que pod na
, moscnr su a.
e . escas maanicudcs
t&gt;
•
O
I
pretende gue los campesinos
'e
parence inviabiltdad es que
ad
,
conrormcn sus p
.
emas presenren competitividad en I
raptas empresas que
los nuevos retos de la glob ¡· . , e mercado de acuerdo con
.
a izac1on en el c
d
rnmerso en un largo r
d
. o_ncexro e un campo
además, la propia est;at~cg~:o e descap1ral1zación y abandono·
di · 1·
macroeconómica
· ¡
'
sct~ ina en el gasto impide que el
: 9ue tmp ica una
los niveles de ftnanciamienc
I sector publico participe con
n
rea reg ueridos
¡
encuentra en la política
, .
· Y e sector privado
0
·
econorn1ca las e- ¡
fi .
a~um1r una posición de ries o de .
. , s na es su 1c1enres para
r1esgoso y poco atractivo
la i_nverswn en un sector de por sí
agropecuario.
g,1nanc1a, como lo es el sector

°

!

De cualquier
forma as I, sea en un es
se ccor
.
en frenta hoy unas·,icuac1on
. , cara
1
cenano
d
. . . dpesimista ' el
esperar todavía nu evos ajus
El ' .d e rrans1c1on el cual es de
por definirse más en l res.
mo elo real del siglo XXI est"
J b
'
e
contexto
·
g o al donde el país h b , d de una Integración
económica...
ª na e as u m ·
· ·
pro ductor y consumid
lí su parnc1pación como
or.

611

�3. Marco mac roeco nómico de referencia
la estructura del sector agropc:.1.uario mexicano se ha visco

afectada durante las úlcirnas eres décadas por la irnporcanci.i
margtnal otorgada .,
dicho scc.cor den.ro de la política
macrocconom1ca. pero sobretodo a pamr de h aplic.a1.1ón de
.1lg,unas teorías e 1 la politi&lt;.,l c&lt;.onóm1ca, bs c.uales han ignorado o
m,rnipulado su importancia estrateg1ca en el de!)arrollo.
Mientras cuvo vigencia l., teona e,tructuralista en América
Latina. cuvo rasgo mis notorio fue el c.rec1miento }l.lCÍa adentro
mediante el desarrollo de e&lt;.onomías pnmario-exporcadoras, las
cuales deberían generar un capitalismo autónomo. ~urgieron
concepto\ cales como el s1srema c.encro-perifc:ri.1 que: rncorporaron
el argumento dd deterioro de I s términos de interc.unbio" y

--·

"agol3miento del ciclo cconóm1co", con el fin de relegar , la
producción agropec.uana. El wnc.epto deterioro dt. los términos
de tnten..ambio" pro\'oc.o que el sec.tor primario se descuidad .1ún
más por los tomadores de dec.1s1ones, ya que sc:gun ese enhque
escc sector n 1 gene;rab1 cn.um1cnto económico con l.1 misma
intensidad que ot ros como el sector 1nduscrill.
La noc1on sobre dc.sar ollo econ &gt;mico 1 pan ir de dicha
corriente es que éste genera aumento del b1ent:star material,
reílc¡ado en el inc remento del ingrtso real p'&gt;r habicrntc v
circ.unscmo al incremento de b produclivid.id mcdiJ del tr,1ba10,
lo cual se logra mediante l.l adopción de metodo~ de produ&lt;.ción
indirectos cu,·o urv implica el aumento de la doc.1uon de c1pital
por hombre ocupado. Así mismo, la "'" or Jenmhd de c,1pi tal "
consigue a medida que la acumulación se realll,t, 1mpuhad,1 por d
avance lécnico nccesario p,na asegur.ir m 1.ont1nuidad
La CFPAL. de gr.in in!lucncia en la dcfinic1on dt l.ls policicas
econón11ca, para América I adn.1, com1dcraba al ~cctor un &lt;.,1so de
policica cccnómica, con l.1 problcm,itica pan,,ul.H dc 1.omo
asignar los recursos med i ,111 « «cnolog1a p-"" propi.iar d
mcjonmiento Je la d1mibución Jd csfucr,o y l.i contnbuuón de
éste al resw dc los scctore, producci\'o\ Queda ,mp'icico t¡ue los
deseq111libnos ~cnendos en l.1 agricuhur,1 se debcu nu ,t las
&lt;.'.Henci 1S de oferta .1~ropcrn,11 i.1 que ,c ob,en .H ,n u el ptnodo
de susutu&lt;.1on lk import;t&lt;.H I e'&gt; n .l lo'&gt; JeS,\\'or,1hks l&lt;:rm1n o~
de in en.ambio así como .1 1.1 inopaud.Hi dd .1~10 p.1r., m.intc.;ncr

un ni\'cl
cm PleO que .1rmon11arí ·
dem
· .1ct1v1
·de'd.1dcs
.1s
por l 1 ví;1 &lt;l 1
• con e1 crccimienco Je 1
¡\
•1
•
· e In grc,o . J I
JS
un .1s1 .1 agriculrnn . tl
) c os precios
cl crccimicnto ;,on.om1co
. • lllen uyu
manera dircctJ e. ."in d'irecca en
1, de J'J
tcrn'.
generó cxceJenies
,~1 a que &lt;uh rió la demand,
espues 1t1eron el duo1un1c.: de 1
•. es cn granos b.1s1c:os
'
\in emb.trgo 1 . .
.1 cm1s se(.'{orial.
9uc
• • ·1 c.:r1s1s ,1gr1rnla
J
s~pucsco apro\'ech.1micnco de ltH b que c:rivó e gran parce del
vio .igudizad,1 con la gc.:ner 11"
a¡,~s pre1.1os internacion tles
nrn.d:lo sc b.1sa en los.. sup: .1zac.1odn el modelo ncocl.ísic.~ E.' stse
icstos e: c1ue I es pos, 61 &lt;.: rcJlizar todac
•tcrmdad
ll
u1 e.u l Iquier stctor
pos,) e, tom.indo
como l)Jt
•
J. ""ºn e ma:1.1mo
rendin11cnto
·•
c.n J
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r ron e comp
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o_s cua es la cecnolo i,1 . 1
orcamienro aquellos )aí .
.1prec1an de ma ncr.1. 11uemtvJ
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instrumentos
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rnones ¡&gt;o rquc: oc.urrc cn u · no .ice )Ü anos
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prohlcn
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contexto
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1crc.1 os .1bienus, con•
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pc.:rcu1c en un J
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c&lt;.onom,cos que 1o c.:onforman
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cuon,
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que
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ciprotUCCh
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, :igropecltart.h d1rn11n11yeran
cncrc 1965 " 1976 Lis t'xporr,1c1odn&lt;.:~ , t isa de: -1. l o'l ,rnu.1I. lo
¡
,rcscntan o una··
·•
en termino~ al)\O uco~, !de la balani.1 agropccu.u1.1, , repc.rcuc10
cu:11 genero un def1cH
~
• •·n el sec.tor externo.
. .
d las
ncgat1v,1mentc '"
.
dI
l•·r1do uc1.1m1t:nt0 e
~
ltane1 e ace'" ·
·
L.1 presencia s1m t
de ex on.1cionc\ ,. d csc,111c,11nienco
imporc.,cit nes el dccremcnl col
. p onrntuve~ los .rntecedentes
.
•L Id
d por 1.1 :,11.1nce l
•
e
I
Je IJ d1spontlll J
l1 • la grave s1ru,11.1on qu
. codo e 1so re qa
mü imporranco que cn I
i proJuc tón de .1limcntos
enfrentó posteriormente e p,11s tn s1

ro

.u,

\1n emb.ugo, a parrir de l '.&gt;76 l.1 cri)is ~e profundi, 1 .1ú11 rni~.
de t.11 manera gut.: el c.1mpo rcg1s1r.1 un c.:fc.:c.:co de .1r1.1sr11.: sob1e l.1
economía \ rcpruc.:m,1 ur
dccon,1nte del c,c.1n1.am1enw
e,onómico. \upcrar ahora l.t lrtSIS implica rcv.1loriz.ir las
funciones de b .1gncul1ur.1 en l.t cscruccur.1 de l.1 p1oducc.:ión,
donde se inclu ..·a una nucvJ real1d.1d de mere.id~ c:n una cconomi.1
glob,11. ¡unto rnn l.1 imporranc.:i.1 del medio .1mbien1e. Es decir c.:I
seccor agropecuario debe ser un f,ll ror re.ti del desarrollo
suscenr.1ble \' no un contnbu) ente mas pira su &lt;legr.1d.1ció11.
En el devenir de Lis tílcim.1s dos déc..1das del Siglo p.1sado, l.1s
transformauonc:s experiment.1das por ti sc:c:cor agropl'&lt;.:u.uio en
México exigen reconsiderar b concepción qut ,e: tiene de su
d1n.ím1c,1 y de rn escntcllir,1. Por ello, inrenc.uc:mos explicJr tomo
el cambio de poll(Ju m.1croc:1.:onómic1 no ,ólo h.1 modif11..1do l.1
escrucrnra comcrci.11 del p.1is. \ino el comporcarnien10 del sectc r
agropecuJrio, su especializJción produc.civ,1 v su 1nflurnua en los
Au¡os rn1graconos de campesino~ hacia ciudades mcdt.1\) gr.rndn,
propiciando de modo evidente el c.:recimicnto de al b... una~ rc:oiones
:,
,
así e.orno el deterioro r escancamicnro de otra~ ra11t,1s, ¡un10 1.;011
un.1 considerable degradación soci.1I.
La evolución económica que significó b apcriur.1 comercial ,.
la globalización ha implicado el '&gt;urgimienro de una nueva
sociedad rural e.ida vez más comple¡J r d1vernftc 1d 1, rnn clev.1d.1
pol.1rizac1on produc11va y soual. Existe por un lado , unidJdes
productivas denomrnad,1' ·,si.is" cuya productindad, u~o de
tecnología de.: pu1Ha •.1dministración eficienre en l.t m.rno de "b· 1
y dominio de l.1 comeruali,ación e in1cgra1.;ión con el sc:ctor
agroindusmal, rc:pre,&lt;:n11n d .frc.1 modcrn~ dc:I sector, por otro
lado, a pesar de crisi~. persisten miles de produccorc:s pc:ql t·ño" ,.
medianos quienes no pueden p.11uc1par en el mercado, lo que
consciruye el verdadero problem.1 a rc\oh·er a line, Jel "glo
.
'veinre.

A pesar de que se h.1bia reconsider.1do y.1 l.t imporc.rnci.1 Jc.:I
secror agropecuario, con la encrJda en ,ig1r de los par. digmas de
la economi.1 neoclásica (posterior J 1982) se terminó con 1111.1
política agropeu1ar1a que \e cenrr.1ba en la ,rncornhc1enc1,1
alimentaria }' el aumenco dc.l ingreso de l.u f.tmtli,1s c.1mpc.stn is
asentadas en tierras de 1cmpor:1l A f inc:, de.: ese: .1ño el Fs1a&lt;lu
cambió de modo radical c-1 tr,Ho prduenciJI en l., es1rt1Lrttra dt

�subsidios que: otorgah.1 .1 l.t productión rur,il; cr.1duciéndose en
una rnsram:i.11 reducc16n &lt;lcl 1111,mo en cu.meo a parcic1p:1ción de
la Ín\'ersión púhli\.J en t:I ~tuor agropecuario.
Entre 1985 )' 198.,, anos trítico) p,trJ. la economh nacional.
organizacione) y grupos de productores Je di\'crsos estado)
e,igieron de modos muy d1\erso-. que: se incremcncaran lo~ precim
de garantia para enfrencar el cornporc.rn11cnto de la cconomiJ, .1si
1.omo para .1tenu.u los efcdos de la p.1ul:nina y ucc1tnre ,1uscnci.1
del F.\tado "bt:nc:foccor". Después de ta~i cuatro 1110'&gt; de soliciwd
.1nce la firma del P.1cco de \olidandad tconómica (P\E) en
diciembre: de 1987, )e dc:\1st1ó buscando ocr.1s opciones
producci\'J.S.
Ya durrntc el sexenio 1988-1994 st pri\'ilegió .1 l.is
org,rniz.1cioncs c.1111pe~inas con voc.H:ión producti\'.1 \' opacidad
exporc..1Jora por ~er comi,cente, con el pro, elto de nac1on . Es .1s i
que en el Pl.111 '!auon.11 de Dc).irrollo 198 -1994 \C estableció
que "el ob1e11vo (und.1mc:nc.1l del seccor ,1~ricol.t debía ,cr
aumentar la producción y Li productindad dd campo' Sin
emb.ugo en l., realidad ~e .1gr.\\'Ó el retiro dtl E,1.1do del a¡;ro,
tra,hdán&lt;lolc 1 los producwre) los \.oscos y ncsg.os &lt;le l.i
produce.ion y de l:i propi.1 c&lt;,trucrnra inccrn,1 de precios que
comcnz.1h1 .1 ser de~mantclJ.d,1 que no se mo&lt;lifiui campoco LOn
la l1ber.1liución del rncrt,1do Je ucrras 1 tr.ivó de las
mod1fic.acioncs al aruculo 2"7 tonscit·1cio1ul.
La combinación de l.t apem1r.1 comerci,11 en 1993, con la
c.onsiguicnte cnrrad,1 m,1,iv,1 &lt;le bicnc:s agrope uaricn a precios m.is
compe11u,·os que los n.1cionalc, v 1:1 au,cnci I de déd110s
oporcunos. ~encr:&gt; b cxdmión del merc.1do &lt;le numerosos
productores .1griLOl.ts. e generó .1,1 un 1 inédica c1i,i~ l\el créduo
rur.11 que de\embocó en mo,1m1tnto'&gt; ,oá.des p10,·cnicnccs del
campo t;.ilcs comn el BAR/.ó:--: que habi.rn c:nrr.1do 1:n un
csquenu de caner.1 venci&lt;l.1 ) c.1nccl.1do cualquier op...ion de
íinancumiento
Oencro de las medida\ d1: .11u,1c m,1croeconóm1co
recomendadas por organi"no, flnrn1..icros in1crn.1cion.1lc\ y
realizad.,~ por el gobic:rno mcx11...1110, \l' rntuent1.1 1.1 \n'1sq11ed.1 dl·
finan1.1, públicas 'iJn,l\, lo 1.:u.d ,e ha lll~r:ido .1 ir1,·é, de do, das·
un aju,ce JI gasto o L'I ajmtc .11 ingreso. FI pnmno con1c: mp\J
rctorces de p.ucid.1s y .1ju'&gt;tC de diver,as .1re.n Jcl pn.:,11puesto
6 1(,

fcder.11
· 1. 1a pcrspcc1i,-.1 del l J
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cr t.·¡ecucivo, no son
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1·· Sil l l 1u
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l O n orm.uon
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· ,'c:f1111 ,us lllll'fl"'l''• dl\er,.1~
in1c1ado I) no~ .11r.Í\.
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lo11 e l1n dt· \11m.1r,c.· .ti pro\.l·,11

.
Mcx1co C\ uno Jl· lm , . .
rngreso .1 l.1 •I o 1\.1 11/.ld(
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p rou:so st' L n o IiJ .1 b.L
r,,1eJi,111rc l.1 l1rm,1 Jd Tr tt. Jn di: 11l 1&lt;.: ( ·n11H.·r1.10 Ji: .\mu 11.. 1
del 'one. (1 L .A.') on hl-tdn L'n1 \ 1s y C.1n,1J.1 , ~ll'\tui
cerm1no p r form1liz.H ,u Lll.: l&lt;.:llll' ,i¡Krtllf.l. l·I
c. h l
pamirido un:i libcr.1l11.h.1lln 1.:uinóm1 .1 qul' ~·.\ .l' p1d°it-111.1b.1
de de Cines de lo et&lt;:nl,l. _ 1 b11.:n l.1 .1pcrcu1.1 pcrmitl· 11. 1. ibdid.1J
J nuevo, ~ J1\'cr o~ mer .ido
on lo ..-:u 11 el (lmlln11dor c
benett(i:i, ello no e ufi 1c1He 1 .1, a-.imetrí.1, C\l\tl'nto entre l.n
cru ·rur.i produ ·ti\',l~ d · le !&gt;ocio 1.omeru.du sL rdh:1,1 c.:11

l' 1

n

vJ ri;ido n ívc:le s Je: ..-:o 111pcti11 \'IJ.1J.

on b.1 e: en lo ,11ncr1or. 1 lp,u un prm.l \l u1m¡1eut1vo
homogene al inccrior de un p,11\ Lomo ~k,1 o. 1mpl1 .1 wnur en
uenca, no olo CUl: rionc nucrlH.:c.:ono t 111..1, r tn1Ll'llt:u&gt;1wm11.,1..
ino c.1mb1én on id r.tr J\peLIO rcl.l 1 11.1do 1.nn Li~ mu.1.
·1alc y d aspe to "e cru1..1ur.1l", l.1 · u.do 11H.lur.1n t.icwro 1.de
omo l.t opa 1d.1d de 1111.1. o ·1cdad p.ir,t pr u1r.11 l.1 11Hq!,r,1uón
o i.11 \' .il ·,tnzJr un con c:n o olrn: el I umbo Lonu cto de b
eran formJLione ne e ari.1,. (Du-,sel. ce . .il \9 1r:l/'1) :\dt:mi5
dc:bemo .1nal11Jr la po\1bilid .1d Je: L ,nform. c1on tfr un entorno
,1pJ1. de íomenc.1r. complemcnt.tr y multipl1 ·.ir l1 e . luc:rrn de
lo 5 cor y \Js empre J produ tiv.i 1rn:n · compct1t1v.1 e mo

isrema na ional on
ondicion a ruale .

0

objetivo crucial en las

Superfi ie embrada, co echada rod
.•
cu.Jcivo agrícola • a •' co m o 1o pnn
• ~ 1.pucc1
¡ on }'drendim iento de lo pn.n ipaJe
pro ucco agrícola d ·
·'
M
e imporcacio' n
Y export
·
c1on en éxico·

¡

Producción

Superfici e

.

e 001.,•es)

1991

3.644

1992

32 6

1933

"&gt;8 27 7

13,01

7 0J1 6

1.:1850

28 9 5 9

i4,928
1" .O

2000

26 783 8
3 . 44 9
2
1
31 0.35

1 021

5.~8

1249

4,867

1 6 5

4 , 74

, .. 140

..,0009 5

4,608

14531

310632

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1,7 04

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85

2 11 3

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1 997 6

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e: 1ad1~11co de lm I-L~1 ¡991
no e 1ad1 11 o del omc:r io cx1~r
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2,16 4

- Fuente: C.onmu,do on &lt;l.itu dl 1 •
199 . l&lt;J99 i 2000 1 'FC.I Anu:1
. 1-C,1, Anuario

b unidJJe de produ ·ión agrícol.i.
L.i expo ición anceri r impliLa t m.u en L11enc,1 un .1gcnte
nonom1co imponance. cap,11 de ontriln11r .1l re 1m1cnto
de arrollo homogén o Je u.1I uier uctb&lt;l: el b1.1Jo.
Dur.rncc l
l 1himo
.1í10s el E t.1do h.1 d, n11nu 1do
u
pHm:1pJ ión en la e onomí.1. Ello h.1 i ntl'icaJo &lt;le &lt;le una
per pe ·tiva críuca, .1v.1.ncc en 1.1 ondicione m.1.Lr cconómi as,
lo ual re ulca altamente valorJblc; in embar~o, !J.s t.: tru tu ra
produ civJ
han
i 1 de uid da·. lo ·u,1l rec.:rudccc 1
le 1 1enu.1 de aquello e core y re,...ionc.:s qui.'. rt:4uiere n un
d idido ;ipoyo gubern.imcncal. como el e cor prinuno. ~¡ bie n
un ex e ivo v des ·ontrol 1do ,l • ion.u de L1 in mu 10ne e cata le
di e rs1 na la rel:lci ne o 1.1le de produ · 1ón. un · t.1do inerce
implica 11n,1 pro ·undiz.1 ·1011 e l.1. hecero~t.'n&lt;.:1d.1d o i.tl d la
e onomía . Fn oncrar el vínculo del J1.cionar cconóm 1·o d l

gri ulcur.i e

,000

l. 'H,1 2001

�, l en M éxico
ción de los principales cultivos agnco a
Pro uc
(millones de toneladas )
d

32
31
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29
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O&gt;

. . 1· :i.lgodón. cártamo, soyJ, ccb.1da r ori;o.
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f .. 1 il mr,o 'r=3¡on¡o
Incluye: Arroz, Tl )O' m~ .
u \ I1, 1'&gt;93.
2000. !NI-. 1 1.
· Anu~rio
• C)t.H
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Fucnt~:
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. . to de los principales cultivo en México
Ren d 1m1en
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(tonelada por hectarea

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2 5

2 4

2 3

2 2

2

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4. El saldo d el ª Ju ste n eolib eral e n las do s ultim a dé adas
del siglo pasa do
Durante lo último quince Jóos, el ProduCLo In1ano Bruro
de México, man tuvo una rasa media de ere irnienco anual de
1.01%; si tomamos en cuenta que la población toral nJcional h.1
creci d o J una rasa media de crecimicnro d l 2.2%, enconrramo
un a in suficiente capacidad productiva en la generación ingreso y
bi ene que sati fagan !Js necesidades de Ll ocieda&lt;l; el PIB per
cápi ca tuvo una vari,1ción anual de 0.77%, dur.1me rodo el
peri odo, cifra in apaz. de satisfacer las ncce idades lemenrale de
un a sociedad. (Ibarra, David. 1995: 647).
Den tro de la estructura producriva, la agriculr ura es el secto r
qu e ha presentado una evolución que debe analizarse con
d ren im ienro. L1 ta ,1 medi:1 de crecimienro ,111u,1l fue de 0.99%
dur:i. nre todo el periodo. Dismin uyó, su p,1r cicipac1ón denrro del
PIB al pasar del 7.9 °/c, al 7.2% de l rnral du ran re lo quince aíws.
Ello dem uc rra que dentro de la economía, el sector ecunJano y
el cerci::irio ha n forta lecido su presencia en el producto n.1cio11.1I,
con lo cual e hace más amplia la brec ha exi rrntt: e11cre l:i
c:i.pac id ad producriva del secrnr p rim.1rio con el re ro &lt;le Lis
act ivida des de la eco nomía nacional. Duranre lo ochcnra el
impacro de l,1s refo rm:i.s económic.1s sobre h ,1crivid.1d
ag ropecuaria fue di rec to. A rr.1vó del proceso Je .1ju\tt: económico
y por lo m nos ha ra 19 8, Lis polític.is pübli a~.:· l.1\ de g,1!&gt; o rn
p:i.rri cula r, castigaron m.is .t l.1 .1griculrur.1 c¡uc: .1 lo, dend!,
ec tore .
L n,1 sirnación de "rlcterwro tlgrico/11" e c.1r.1un1u por un
creci mi cnro agrícol.1 menor que C'I de l.i pobl.tl ÍtÍ n. u11.1
impo na nc ia creciente de l.1_.. imporuciont:s de gr.1nm b.ísico . un,1
menor gen eración &lt;le divis.l\, un,1 Jesc.1p1uliución progre iY,1 &gt;'
soscenid :1 de h unidade!&gt; Je prnJucción _\' una mrnor c.1p.1cid.1d
para gen era r empleos. Dur.11Hc los ochenta, L1 111,1~·01i.1 de e,t.1,
carac ceríst ic.1s se m:1nifcst ,1ron en un.1 for111,1 plc11 .1. de .1'11 l.1
urgencia d e su rccupcr,1ci,i11 prnduc1iv.1 y ,11 ho11rn¡.;cnc11..1L 1ti11
regio nal.
La acciv id :i.d proJuu iv.1 .1gropccu.1ri .1 ~c11cr,1 il1 mcncm y
tra baj o, :i.dem:ís de: prowcr ingrno, 111d 1rccro en orro, ,c(rcHe , e
por ell o que su bul'11 dcscmpc110 económico dchc rcl1cj ,1r,c L'll t111
&lt;,2 l

�pr0Ct'S0 de crec 1m1enro sostenido. P.ir;1 logr.n el !"u11cio11.1111icnw
producrivo y .1Jecu,Hlo cscalo1umienrn scctori.d del c.1mpo. ~e
necesita una estrech:1 vinculJción &lt;lel Esc.H.:lo con los .1ge111r..:
privados que .ictúan en el seccor prin1:1rio. E 1mport.11Ht.:
establecer, en un primer mo111e11ro, cómo l.1 políci - J orienrJd.1 al
lib re merCJdo e vincula con l.1 concr.1n.:ió11 Jgropecu.iria ,1 rr.1vés
de variables sobres:1.líentc : uso de suelo, producción .1gropt.:cuJr Ía ,
balanza co mercia l, niveles &lt;le inversión pública, privaJ ,1 y eré \irn.
El de empeño 11 eg,ttivo Je e re sc:uor en los t'd1imo ~tños, e d
dererm i nado por la pro fu nd iución de l.1s dcb i IiJaJe · es truct ur.1 les
que lo caracte ri zJ J p:ircir de l.i presrnu.1 Je la cri~is Je principio\
de los escnra y qur .Hrastra en forma profunda Je de h.1ce nLis &lt;le
veinte anos; igual interviene el proceso de aperrur,1 exrcrru del
paí en el actual m,Hco de globaliución económic1 :' liher.1ción

gradualmenrc
exptiesta
,
·
"., un repunte d e l0 precio , lo cual vulnera l:i.
eco'.1om1a y con ecuenrernente reduce
la seguridad alimentaria
nacional.

co mercial.
En ese conrc:xro, e! flujo roral de comercio ::igro.1limcncJrio Je
México (impo rt acio nes m,-í.s exporr.1ciones) rcgisrró un incrcrm:nrn
mayor al 9.3% anua l en la última década del siglo XX. La
insu ficien te producción de alimentos se cub re con importaciones,
provenientes en su mayoría de los EE. U., lo que .1grava la
dependen cia al irncnc aria de México principalmente con este país.

/ -- I

Variación porcentual de las exportaciones e importacione
agroalimenta rias en México, promedio anual por quinquenio

,,

-· ·

Periodo

1981 -1985 1986-1 990

1991-1995

1996-2000

Variación expot1ac1ones •

-O 74

9 65

1612

t1 87

var1ar:1ón 1mportac1ooes •

-6 09

24 09

5 57

l&lt;'.1 62

• In l\l)Cíl 1rc~ rnma~ · 1- Agr1 ·ul\ura y sill 1cul1ura 11 - Gan:1dcna. ap icultura. ca.ta~ p~ rn 111 • lnd11,tna
nrnnufo~turcra ¡Al1ment\\S. bch1das I tabaco)
h1cn1c Cc1nstru1do c1111 d:füi- de l\l[GI · Anuano c~iad111 1co d~ los [:U :-..1. 19()2_ 1997) 199()
1;s:FCil Anu~r10 cs1ad1,11co Jd corncrc 1n ntrnur de los Et.:1\1. 1999 1\\111 mcg1 gC1h m,. 200 1

Adquirir los ::dimencos en el exrerior coloca a Méxi o en una
situación de vulnerabilidad alimentaria ya que el ons umo interno está
sujeto a l crisis de produ ción y a la ílucrnación de los precios
in rernaci onales de esros bienes, ambos fuera de nuestro co n trol. Esta
situación no ha podido corregi rse ni aún en el ciclo de tendencia a la
baja de lo precios internacionales de produccos b,isicos, y se muestra

Gn

Variación en valor de las ex• portac1one
.
.
e impo
·
de alimento
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en
u n a j j g e r a e a í da e n e 1 , ñ o d e e e ª, a e .o s o eh e n r a ' e o n
recuperaron para el ario 200
1996; sin embargo, e
8 mil 200 ·¡¡
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,
O, en el cual alcanzaro n m:ís de
m1 oncs e dolares.

62.3

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r tH I i me n l H i .1 s se e o n u: n 1 1 :t 11 e n u n .,
docctLl de productos que cn conjunro rcprc-.cnr.111 e! 70ºu
del n lo r de Lis cx.¡Hnt.,ci n no HH,1 !es de .di me n l n'&gt;. Al t,O u nos
de l
p ro d u e r o s de m .1 y o r LI i 11 .1 m i · m o p o r l' l v.do r t¡t I t:
re p r es e n t a , se u b i c.111 e l r.1 111 o d e l a s le g u 111 b re s y ho n ,1 1i·1 .1 ~
frc e.is que han llcg,.1do ;1 sohrqus.H lo l _,DO millones Je

dólares.
En el sector agrícola, son cuatro .1gregado le productos
de ex por rn e i 6 n lo que ;\cap ..1 r rn m ;-Í s del 8 O0-h de I va Io r ro r:il
de e te secror: el café en gr.1110; el jiromarc; las legumbre y
hortalizas fres as; el melón, s:rn&lt;lía v orra frut:b frescas.
O e n r ro d e I e e to r g a n ;l d e ro , e e l g a n a d o v a e u n o e 11 p i e e 1
principal producrn de exponación, el porcentaje rcgi rrado
en esta rama ha sido iempre mayor al 50% y alcanLÓ, en el
año 2000 un máximo de 90%; sin embargo, no compe n sa el
desbalance ob erv.1do en granos b:í ices v tampoco es
su fj e i en te par a i r radiar ben e fi e i os que re vi e rr rn e l es ead o de
rensión de l:1 seguridad alimentari.1 .
En la exporración de producros manufaccurados de la
rama de alimento , bebidas y rabaco, sobres:i len por su valo r
hs bebidas alcohólicas que en los i'ilrimos an,1s
incrementaron su imporcancia: la cerveza, el tequila y otro
,l pt ar di e n r e
re p re e n t a n a ho r a un re re i o d el va I o r ro ca I de
e re ecror. Esro , si bien corresponden a las bebida y no a
los alimenros de rodas maneras alcanz.ln un alto grado de
significancia por el valor que represenran en la obrención o

fuga de divisas.
La producción agroalime n taria interna esrá orientada
J sde la década de los cincuenta hacia producros de
exponac1on más rentables, como son: frutas, hortalizas,
legumbres fresca , bebida alcohólicas y café. i n embargo ,
esros produccos enfrencan demandas mundiales flucruances,
a \'eces relarivamenre débiles y con graves variaciones en los
precios internacionales por lo que no se puede aposrar e n
ellos, como compensadores de l desequilibr io que provocan
las fuertes importaciones.
En forma superior a las cxporraciones, las importaciones
agroalimentari:1s mostraron un gran dinam ismo. A pesar d e
que México ha sido imporrador de granos bá ico , es a parti r
624

de las últimas d os d écadas d 1 . 1
volúmenes y el valor d
e s1g o pasado cuando 1
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e esrns pr d
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3,000

18 000

.

16,000
14 000

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Volumen
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tílrim,1 de .1J.1 del siglo p.1 .1Jn. [ 1 dilt ir ,t· prcsrnro l'II LOJLJs lo,
años; excepto en 199'5 en que ,t: eoru1.1ju ddiiJo .1 L1, 1.&lt;ll diLionn
de cri i en que ~e CJ1L011tr.1b.1 el p.1i,, lo t¡uc provoco que l.1,
impona ione caycr.111 m,i de 2(i 0u en C:Sl' .111n. micnrr.1~ que l.1\
ex po rr.tuone ere ieron un 43q,u, l.1 comhi11.1u1J11 de t:!&gt;tns Jo\
focrores, en CS[e lar º· logró que
11:x1co lll:111tll\'ICLln un
super.ivir de más d l .290 millones de dólarc .
i n e m btH go , l.1 s i m po rr .1 e i o n e. e re e ie 11 ees Lo n fo r m .ir o n , t.: n
los ülrimos \'t:inre .1110s, el p rincip,tl dt.:con.1n1c Je l.1
vu Ine rabi Iid.1d al ime n r .ui.1 n 1cm ,1 de M éxi ·o. E t.1~ l u vieron
u n re imi 1no del 2 % p,1r.1 l.1 segund.1 miraJ de los üios
o e h e n Ll re g1 r r a n d o u n J r ,1 J .1 n u .ti r ro m e d i o m .1 ~ · o r .1 ! l OOo
du r an ee r o t.L1 l .i dec1 d .1 J e Io n ove n l .1. D e c g u i r e · t .1
u.:ndencia, para ·in.1lé~ Je L1 primer,1 déc.1d.1 tlt:-1 prcscnrc ·iglo.
e I pa í i m po rt .u .i nd de 2 ~ m i I m i 11 n l'" de dó l:t r s t. n
alimencos al J.iio, quL' nos coloca como un pai~ !dgil t:'n l.1
m edida de lo errático Jel crecimiento económico 111 nno.
La ras.
de crcc1011enco alta y sostenid.1 Jt: las
im portaciones de alimenco no ubic. como país en u1u
situ ació n de vulnerabilidad alimentaria en su va r iJble exrern,1,
ya que está sujeto a la política de produ ción in cerna y de las
osc il aciones de los precios in re rn .1ci o nale de alimento ,
además de que el incremento considerable en la
imp ortac iones de estos producros, implica rr.rnsferir millone
de dóla res al cxrerior y consriruye un freno para el ere imienro
de la economía en conjunto. El valor acumulado de Lt
impo rtacione de alimen10s en lo ülcimos 20 a11 0s ( 19801999) e de má de 102 mil millones ck dól.trc .. Si obtenemos
e\ pr omedio por año, rcndremos que Jnu.1lmenre se
i mpor taron más &lt;le 4 mil 800 millont: de dólarc . · ifra qL1e
repre se nta ade más un componente importante de la &lt;leud.1
exl e rn a, de la. dependencia del p,1Ís y un l:lanco dcbil de u
segurid ad nac iona l.
La s renden ias de los úlrimo \'einre años muestran que las
imporr ac ione de alimentos podrían eguir creciendo debido ,1
que la crisi s e n e I campo mexicano parecie rJ no re ner íi n, yJ
que la s política púb lica no muestran un claro interés por
mejorar la s condiciones en e re ecror, adem~s de que rn el

�· r Para
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la idea que !o me ¡o
de lo de desarrollo actual se.tien e , de granos básicos y la
mo
l
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·
el
, es impul ar J s imp
,
encaja comparar1va
pa1s . , de algunos productos c_on ve
.. ) favoreciendo
exporrac1on
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v horraltza s rresca ,
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( c. t' así como legum re ,
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11u",
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. camoyc1ua,
la desarticulac1on en[!
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co nsumidores .
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. de México y proyecc1·'on para los
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. groaltmentana
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primeros diez anos
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(millones de dólares)
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forma más recomendable debería ser a travé de las exporcacione ,
por lo tan ro es importante conocer el porct:nt;-ijc que guard.111 la ·
imporracione.) de alimento con respecro a las exporra ciones
rora les.
La FAO señala que un país se ubica en siru ac1on grave de
vulnerabi lidad y dependencia alimentaria externa cuando el v,1lor
de las irnponacionev alimenta ri as absorben el 25 % o má de los
in
greso
2000
)1'. obtenidos por exportaciones torales (Mendoza Z. zueca,
A p rincipio de la década de los a11os ochenta del siglo XX, la
relación que guardaban las importaciones de a!ime..nro con
re pecro a las expo rracione rorale era del 16 %; sin embargo, csre
porcenrajc se obsend J la baja en los últimos veinte años . De
cualquier forma esce indicador es limitado ya que su caída
p roporcional no es producro de una disminución real de la
im portaciones de alimenros, sino de una disminución en la casa de
crecimiento de las exportaciones rocale y de un incremenrn en las
imponacione rorales; sin emh;irgo, uando ocurren Fenómenos
como /;1 desa cel erac ión económica de Estados Unido , la
economía in rema se debilita y entra en fra nco riesgo en alimentos .

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roJ11ctivo (m.111u auura
im orr 1c1on cs que reJliLa su. 5euo_r P or tnver l(Íll cxtr.1njera o
exp ' l~o) mediante pré~ t.u11o s_cxre1no_s, i~cn1es en el ex tc.:rior . La
petra vía, de rc.:me .,15_ &lt;l e· mexic.inos I es
por en

Periodo
1980-1985 lfl86- ~1991-193S f996-2Ctü0 1980-2000
[Tasa promed,oanual 1631
13 17
8 87
6 84
11.5

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l1h EL1.\ f. 11J91J. ,1w"· inl'gi _¡:Ph m .. 20() 1

INEG !: .-\11u.iriD l'&lt;t.1dí,11Co dd L11111ncio l'xrrnor tk

En los Lílt imos veinre años, la r:1 a promedio c.k l.1 rl'l.ición
de rnlner.1bilidad esr.1blecida por la fAO (im porr,1cionc,
alim enrarias/ cxporracionn ror,des) fue del 11.~no anu.il . .iún
lej os del 25 % sc11.1L1Jo por e re org.1n1smo. Sin e111b.1rgo, 110
pod emo, er optirnis t;i . .111re cm: indicador, _1·,1 que si hicn l.1 c.1s,1
se mantiene lejos 1el /:mire se i1 ,1l.1J o, lJ dept:ndl'n c1,1 ,ili1n enr,1r1 ,1
extern a de Mtxico igue crtciendo d!HC l.1s pr ofund,1\ .1~i!llL' tria~
exisrentes cnrre L1 agriculrur.i 111cxi c.111a _v L1 Je su, prin ci p,dc--.
soci os comerciales: los Esr ,1dos L'nidos .r C:111.,dá. r\ t'111 111,1,,
impl ica l:1 de sca ¡iic.diz,1 c ió11 del campo mnic.1no, l,1 p&lt;:rdid,1 de
emp leos direuos c indin:ccos, Li m igr.1&lt;..ión _1· el incrcnienro de l.1
(&gt;2')

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J t.:·l l I1. t 1.:• 1 l()l'O en los 111 vclt:\
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1991- 1005
1 13

13 21

1996-2000 1980-2000

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es decir . guc pH.1 el peri odo comp re nd ,J o Je ( l)80 al .1í10 2000,
del valor rotal Je las import.tLione 1&lt;.:aliza&lt;l,1s, m,Í\ del 1 1%
correspondieron .l alimenros. Visto por qui,u¡ucnio, este
porcentaje h.t ido ,1 la b.1j ,1, situ,índo e c 11 G.9&lt;¼) para el L1lri1110
Ju ero del iglo p.tsado .
Sin emh:irgo, dicha di sminuci ón no e ClLLtd:i por una
disminución gradual y ignificaciva de Li s import,tciones de
alimentos, sino de un incremento imporcame, en v.ilor y
volumen, de las importacionc ro rale del pJÍs. hti111.1mo que
dicho porccncaj se mante ndrá a L b:ija o por lo menos
constante, si el comercio exterior toral e inucrn enr.1 en términos
de lo pronó ricos , alln si pt..'rsi ste la rc11dcncia de imporr .n

gr nde vol limen de produ ro agroalimenr.irios .
El comercio exterior de .1limenro se ha manrenido en una
situación de déficit comercial con. i&lt;lerable, deb ido ,t que hs
importaciones de granos 6,i icos ere e a r,1sas muy superiores a
las exporraciones de otros prod ucros agrícola que cumplirían
una función compensadora. Una iruacicín simi lar ocu rre co n Lts
import aciones referente&lt;; a .ili mentos, bebidas~- tabaco
manufacrnrados , los cual es son superiorc~ en rclacicin .1 su s
exportaciones corresponJicnrcs.

La dependencia del exterior en bienes primario recae
princ ipalmente en los granos b.ísicos, donde el promedio anual
de compras al exterior en lo\ úlrirrn s \eÍnrt aíi.o\ ( 1980-2000)
supera los 39 mil mil lo ne~ de dólares. Por su p:.i rre la rama de
alimento , bebida\ )' cab,t LO Je la ma11uL1crura, repo1tuon
importaciones con un valor promedio an u,tl Je 111 .í de 24 mi 1
millones de d óla rt:s para ese mismo periodo .
La caíd:-i que han ~ufriJo en lo
últ imo
aiios las
exportaciones el airo valor de l.1s imponacroncs Je alimenro , ,tsí
como el d éfic ir en la b.1l.1nza comcrciJ J ,1 lime nrari.1 \C agr,n·ó ,
conformando 1rn acumulado de más &lt;le 15 mil ~00 millones de
dólares en los 1'drimos veinre .1ñns. Dur .1 nte la segund,1 m1t ,1d de
los años noven ta, el déficit se m,rn t icnc año tra~ aiio, sin 4 ue ~e
observe un camb io dt.: trndenci.1. ! 1 111,1\ or défit it ob\,n·.tdo en
la balanza comerc1,il .1l irnent.1ri,1 ocurrió en el :iiw de 1992 .il
ú 1

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de retimienro inknor, a pellar
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1 en (30 m1 one e
uperior en vo um
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2000, onrra l 2 m1 11 on e de J ruras
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ra aperrura c.omema! que e ha .1cder.1do en lo último diez año ,
a enrúJ la dependen 1a .1limenran.1 LOll el exterior en la mcdid.1 en que se
parce de bid J de que on rcl:mvamenre m.í :1 ile l.1 1111porr,h.ione de
alimento y no requieren un LOmprom1 poli rico-e onomi o dd . euor
público.

hut:i~'

l..,r.ino b.uico~ •
(milc de 1onclad.1 )

1 oda e I f.1Ltore. gc:ncr,rn un c. 1.en,1rio de exrr m.1 vuln r.1bílid.1d.
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ne e 1da&lt;l e.amo 011 lo gr Jno b.i ico , pcr .1 /J VC:L ,e pn. mueve J.¡
expon.1 1 ,n Je bien pre· inJ1ble . t.. ros ulumo dependen de mt:r-.1do\
vol.1tile que ,rnte un.1 siru.1 ión de dific.ultad e onom1 , on I ll primero
en de-e.: l1.1r c. .-\dem.í , tt5 prelio !lenden J fiJ,lr.'&gt;e u1 lo p.11se
ompr.1.don:!&gt; c imponer rr, 6,1 110 ,iran&lt;.elJna , lo que loloc..1 .1 lo
producrore n.1 1onalc en unJ \J(llJ 1ón de dcpcndenci.1 del mercado
e ·cerno, in re lver la cut' rione de egund.1d Jlimenr,1riJ inn:1 na. \'isro
en un planrc.imienco de \egurid.1d n,1 ion 11, erta uno d lo· prtnLip. le:-.
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Como la agricultura lllC\1c:11w esta en n11n-h el .
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A ÁLI IS DEL IMPA TO D L TR.AT DO DE
DE ~t RI A DEL
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LTURALE DE M

LIBRE
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( ·.m~drar1rJ di: l.i l .1rnl1.1d Jt· &lt; 1,nc1J~ :le l.1 t ·om11n1uu&lt;in
U111 w~1J.1d .\1Honom.1 de. 'ut1&lt;1 lwn

Introducción
El 17 dt: diciembre t1l' 2002 e u1mplier n 10 ,IÍ1{ del 1 hrm.1 Jcl
T rarJdo dl' Libre Com&lt;:rciu dl' Amc:riL.I Jd . 'o He rn rn: ,\ k\tw, E uJn~
Unido \' "in.1di r\lgunns ~t:uorl', Je h econorn 1.1, wmo In
agriculrore rnt·xiu no . lun mmrr.1Jo :.u dt,cnLJnro ~- de comenw .1n1t:
la au enciJ Je me¡or,1 en u L md1uo11t:~ bhor.1le, y Je c.d1d,1J de v1d.1
que les lubí.1 promendu el I rac.1J1,, lo que mue u.1 ~ola l.i punl.1 ,!el
iceberg que omienz,1 ,t cmugLr ·r nrc .1 un 1 re.il,d,1J m.i w1111rntkn1e
que los di.curo p.1lta1 irn, lk q111cnl' qu 1uu1 nc~,11 i,u, rn1dr.1dm .. 10
en todos lo. cuon.· e: '\:eleh, ,1" con encmt,hnrn el 11.1-:1miu1w t.k 1111
acuerdo que perm1u o ;i \le ·1 o t·1H1,1r de llrnn .1 l.1 11wd\.'rJ1Jd.1d l"
in tegrar e ;il pro t:\O ~lob.1liz.1d(ll
En el ecror de l.1, inJu tr1,1 culrur.l!n 111\.'XÍC.111,1, (l.t rr.1Ji1..w111k
como b prc:n,,1, l.1 radio, l.1 ltll'\'Ísit'111 \" el une. :' .1hnr.1 l.1, mndc:1n 1,
celecomuniuLioncs ), ¿ Ll\ li ,111 e ~ll·11mt:m,1du 1mpn1r.un., 11.111,lurnu
ciones a pan1r de l.1 ,1pl i .1e1c'111 dt' l.ts p11liti1...1, 11rnl1hu.dn. q11t: u11111.1 110
a lo que rnuch m p1en~.1n nn :r1i1..i,í 1..Pll d ·¡ 1.11.1dt1 de I ilm: C&lt;J!lll'r1..io dt·
América del . ortt:, ,1110 &lt;¡uc ,·.1 w \"t•n1.1 pr ·p.11.1ndo 1..I {criuw h.1,i.1 l.1

�1perrnra Jcl 1rn.:rc.1J,, dc:,Je l 9S2 1..011 d exenw Jl· ~ lt~ud de l.i ~ l.1Jnd
Hurudo \ in cmb.ugo. d
CAN I mm.o 11n p.irte .1~11.1\ en l.1 h1,ton.1
dt csl,IS mdmtrÍJ\, porl\lle ,1 p.Htll lle e,1&lt;.: rr.\tJllO \l' .. nmcll/0 .1 l unh1.11
cJ modelo mixto Jd sedor que ex1,11,1 en el p. 11, pm uno 1..on p1nl()m111w
Jd ,cccor pti\'.llio, modelo qm· fue ..011tigu1.indo,c . 1 tr.1\&lt;.: Je tll")
pro-.e\os: l.i dcsn:-gul.i-.i,;n. l.i-. pnv.1t11,11..1one, ~ l.i .1dql11,11..1on ,h: n11c, .1,

n

cec.:nolog,ia.,,
l n:, eje) Jcravie,an c:I 1..on1Lm10 Jt· moJ11iu1..1onc, q11c h.1
expc:nmcnt.1do d \C:CtOr de !.is 1..onu111i1...11..1onc:). l'll lo 1urid1-.o w h.1 J.11..lo
un proceso Je dnre~ubcion que tiene omo Íi1\ prnp1..i.1r el l1hrc 1m·go
del merc..ido; en lo económ11..o se rcnll 11..cm,uon In, ~1\1em.1, Je
propiedad. ,. en lo) contenido, se a en1uó b suho1d111.1ci1,n Je l., \.\1lc111.1
a su rent:1hil1J ,J como nef,ocio.
La!&gt; industr1J) lllhuralc-. Je ~ton1errcy no lun ,i,lo .11ena, nt· s
c.1mbios. A lo largo de: un.1 déc.1d.1, Je)Jc que ,e firmo el I l C.\".'-- c:n
1992 "'-:mos visto tr.rnsíornuuom:s en l.i e,cru1..tut.1 1..lc Li prop1&lt;.J ,J y

organ1lJC1Ón de periódicos. nt.1c11)ne cdc,·1,i\'ls ~ r.1d1otó111 .,, lo...1lc~.
,l',Í ..omo en el cin.:uico cinc:m.uor,rJtico. c.unhio, q11c: .1 11 \'CI h.m
repc1-. 1udo en los wncen1Jo) que 1..otno hiene) culrnrale" 1.om11m1mos
lo" 1cg10monca1 os.
En esce tr:ibajo se re,·is.in l.is rnnd1cionc~ que como ance&lt;.:c:Jence
prepararon el terreno par,1 la firma del Tl C:\".'-- con d propó\ito de
explorar su irnplCD en las 111dm1ria) cultur:tb dt: \lontem:y.

El Tratado de Libre Comercio ~ la5 industrias culturales

FI Trac.1tlo de l ibrc: Comercio de Amú1ca Jd Kone entre i\kxico,
[ st 1dos Unidos v Crnad.i se firmó el 17 de dirn:mbre de 1992 y enero en
\lgor el 1° de enero de 199-'i. El Tra1,1Jo e, un conjunto de regJ.1, que los
m:s pa1~es .Kordaron p.ir,1 vender y comprar productos \' scn·ic10) en
:\ méric,1 del Norte: se le ll,1m,1 de \ibrt 1..omercio porqL,C escas reglas
definen cómo ,. cuándo se eliminar.in l.1s barrer.is .11 libr&lt;. flujo de los
produc.tos y servicios enire l 1~ eres 11.1&lt;.:ionc:s, e) dc.:c1r. cómo y cu.indo se
cl1minad n los permism. las 1.uocas y L1 licen1.ias p.uci ..ularmence las
t,uifas \' aranc.des. esto C.), lo, impuestos q 1e se cobr.rn por 11nporcar una
merc.anc1a.
l limin.u b.mera~ al comercio. proinon:r cond1Ciones ¡ur,1 una
compe1enc1,1 just.t. incremenc.H l.is oporcunida&lt;le\ Je 1nH:rs1on,
63'

~,roporcwna, prntt:cuón 1J
mcelt" mal. e,t ihl
. t:rn.1dJ ,1 lo~ dt:1cd10 1
,oluuón J. . ncr p101.:eJ1m1uHo\ th.·u1,u
et prop1l·ll.td
t: con110,·er ,.1 .•1 í como f
, p.u.1 \ll ,1¡,l11...1u1111 ,. l 1

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f

t

�de satélites .y redes de tran misión (Trmttdo
Prooramación
b
de Libre Comercio de América df! Norte, c. I, ECOFI,
Anexos 2106 y 2107, p. 336 cirado por Casas, 2000).
México no presentó una po ición muy clara en las negociaciones en
lo que respecta al renglón culrural. El jefe de la negociación mexicana,
Herminio Blanco, y el titular de la ecretaría de Comercio, Jaime erra
Puche, no mamaron un interés por negociar las industrias culturales
porque egún ellos no requerían ser protegida . L~s Anexos del rar~~o
que especifican acciones y excepciones por país depron en una Jtuac'.on
mucho má de favorable a México, lo que al cabo de l O años ha tenido
un impacto en la estructura y operación de este seccor. A concinuación se
pre enea una relación de lo Anexo del T rarado de Libre Comercio para
América del Norte relativos a comuni ación y/o ullllr:'.! que de a uerdo
a la investigadora María de la Luz Casa Pérez (2000) dan cuema de los
pocos párrafos en los que se menciona el rema:

!

-- r

ecror: Comunicaciones
ubsector: Telecomuni aciones
Acciones que faculta el Tratado: Pa.nicipación cxrranjera hasra el
49% en servicio de videorexro y ervi ios mejorado de conmutación de
paquete . México e reserva el derecho de ado~t~r o manren~r. cualquier
medida relativa a la inver ión de estos serv1c10 . Las arnv1dades de
radiotelegrafía y comunicación vía satélite quedan reservadas al E ~ado
mexicano. Participación extranjera en transferenc13. de tecnologta y
financiamiento; México podrá subarrendar el excedente de u cafacidad
de infraestructura ha ta por 30% de su capacidad instalada para fines de
red privada.
Medios implicados: Servicios telefónico básicos, tele onía rural y
telefonía celular, servicio sarelitale , servicios de localización, relefonía
móvil, rélex, vidcotexro y emcto de información (prensa y
publicaciones periódicas quedan implicada por el u~o de esras
tecnologías).
. _
ccción de referencia: Tomo ll, Anexo I, Lista de México. fomo II,
Anexo II, Lista de México. Tomo 11, Anexo III, Li t3. de México. Tomo
II, Anexo V, Lista de México.

ecmr: omuniLacione~
Subsecror: Sen ÍLÍo de e p;:ircirniento
Acciones que fo ulra ti Tr,1tJdo: e requien: .iuro riz,lcion de lJ
ecr t:iría de Cobernaci?n p.1ra ret r.1~rn itir o J j,;¡ ribui r progranus
desarrollado en el extr.1n1ero previo r)aPo de Jere -) 10 J
· ··
.
•
•
r b
&lt;..:
s e rcrr:1s11w,1on.
La m1sm ,1 Secrer:ufa podr.í auwri,ar el uso de orro ¡ j 1', i 111
_
.
l ~
J 9 ue no sea
~span~I. _La publtcrdaJ exrranjer.1 no puede ~er rerr.insrnitida. Lo
1nwrs1.on1sta extranjero p~eden p.irricipar h,ua en 49~0 de empresas de
esparcin:1enro . Se req111cn.: autoriza íón de b Secrernrfa de
01:1~111cacione _Y: Tran.porrcs p,t ra la insr.ibción y oper,ición de nuevo
erv1c10s de celcv1s1ón por c1hlc. L.1 concesión sed ocorcrada ,1 mcxicai,c)S
El 30° f 1 .
ti
'
.
- . º.le rtempll anu.d en ¡1.1nt.1lL1 en LJ&lt;la sab e r.í rL· crv.ido a bs
producc1one~ mcxiG1n:i.· dentro o fuer.1 del ccrrirorio Jl' Méxic.o. ;\frxico
:e rcs_e,rv,1 el dcrc~ho de adoptar cualquier mcdid,1 con respecto a
1nvc~s1011 en sen•t ·10 · &lt;le radioJifosrón, istem.1s de disrribución
mulnp11'.1_ro y tclevrsió11 de alca dd1niuó11, cxL&lt;:pw en los ca.m\ Je
p~od_ucc1011, vcnt.1 o derechos de program,1\ de r.idio O tdcvi,ión. f.os
d1Hnbt11dorcs Je pclícul.1. proJ11cid,1&lt;; rucr~ de J\féxico donar.in ,1 Li
Cin_ereca • 1,1r'.unal por cad.1 cinco rírulos de pdícul.i~ imporr.1 Lis, un.1
op1.1 de do cuulos de cales pdícubs.
Medios implir.1dm: Radio. 1elc\'i\jl\ 11 .1Jrca. rc.:lc:\'isión Je .ili.t
d_ef1nición,. isce111.1s de d1 cnhuuó11 mulcipu11ro, ine _\· producción Je
video~, .iudtt&gt;L.l\ctc, ~· rrnísiL,1 gr.1b.1d.1.
·ección de rd~·renci.1: Tomo JI, Anexo/, Liq,1 Je ,\léxiLU. Tomo II.
Anexo 11. I i,r.1 de i\1ó,ico . Torno II Anc:-..o \'1, I Í\l,t de ,\ kxico.
P.1r.1klo .1 l.1 firrn.1 dd l!.C:t\:--J SL re.1lilmrn un. 1 ~erie de
modif1cacio11c, .11 m.1rrn lc~.1! &lt;.:n el tjlll' opcr.1h.u1 l.1 rndmtr1,l\ Lllltur,ib
para prcp.1r,1r el [('¡·reno ,¡ l.1~ prÍ\',ltiZ,lLÍO!ll'',, rusionl'&lt;; l' 111\'l'f. ionc. de
capit,11 exrr.rnicro que h,1hrírn dt· \'mir con lo nt,1hk do rn el Tr.n..ido.
Ya de de 1989, cn onrnrd.111ti.1 Lüll l.1lilic1,1liz.1citín de lo-., mcrc.idm \" l. 1
ap~r_rur.1 ero11ómiu . .\kxico li 1hí.1 \'t:ntdo .1dopt.llldo 111cd1d.1., tjlll'
focd1t.ir,111 l,1 promoción dl' l.1 in,·u,itin L'Xtr,1njcr.1.

La de regulación: más mercado y menos fatado
. '.1,1 de !.1\ l'\tr.11eg1,h implcn1rn1,1d.1, por d !·,1.1dn p.r r I l re.ir ). 1,
cond1c1onls Je opc:r.1t.icí11 dL"I ·¡ i ( ·. \:\ htL' u11H,1r LO!! u11,1 llllL \',I
estnrccur.1 k~.1I (jllt' pcrn111iu·.1 1.1nro l.!, ¡111\ ,1C11.1Li()11,,, l &lt;lllH&gt; 1, 1
1 JI

�fusiones. b~ inversionc:s cxrranjcr.1s y mro cipo Je .1c~1011cs qm: u,l()~.1r.t11
en condiciones J&lt;.' glob.1lid ..J JI sector meJi.i1ico y .il &lt;le Lb
celecomunicaciones. Estas moJiflocionc:s en Lt lcgis!.1ción que: rigen .t lo~
medios deben ser Jn:1fa.1Jas drnrro &lt;le\ marco Je una rcfornu ~c:nc:r.il Jt·
Esr,1do que ya vení:i opc:r.inJo (CroYÍ, l 999).
Tal refornu h.1 ido quir,in&lt;lo p.n1Llrin.1mrntc la in~eren&lt;.:1.1 Jim.:1:1
del gobierno en materia de comunica..:ión, y.1 se.1 rcdu..:icndo su
incervención o bien colodndolo en unJ posiuón :ubitr,il rc:spccro Je bs
uansfornucioncs que expcriment,rn los mc:&lt;lios. L1 rendenci;1 es .1!c.111ur
una auréncica ílexibiliz.1ción que focilicc el camino .1 bs corporacione~
rransnacionales Je medios para concrerJr iusioncs. :ili.rnns o
.
.
mcorporac1ones.
Oemro de csre proceso de Jesrcgulación de disringuen dos tipos Je
:iccíones: las que tienen que ver ..:on los medios rradicion.1les (r.1dio, cinc,
televisión, prensa) y las que corresponden ,1\ )ecror rcb:omunic.1cioncs,
que involucran a :ilgunas de las nue,·as tecnologías. Enm: \.t-; pnrncras se
ubican cambios a la legislación orientados a liberar cienos candados
exisrenres que, por ejemplo, impedían alguMs ali.rnz.1s oligopólicas,
fijaban porcenrajes de contenidos n.Kionales y extranjeros, o limitaban d
manejo de varios medios en una sola empresa. L.1s segund.1s, en cambio,
fueron realizadas en erras condiciones debido a que se trataba de un
sector nuevo, escasamente regulado.
Los cambios efectuados hasta ahora en la legislación de medios son
pocos, pero sustanrivos en lo referente a desregular par.1 facilirar la
competencia comercial. Encrc ellos destacan las modificaciones a la Ley
de Inversiones Extranjeras, de Derechos de Auror, una nuev.1 Ley de
Cinematografía y su Reglamenco, el Reglamento de Lt Televisión por
Cable y la nueva Ley de Telecomunicaciones.
El 29 de diciembre de 1992, a 12 días de haberse firmado el
TLCAN, se aprobó una nueva Ler de Cinematografía que contribuyó a
profundizar la crisis por la que ya cransiraba el sector, debido a que
elimina las medidas proreccioniscas para la industria nacional. En franca
contradicción, esta nueva ley enuncia una defensa de los contenidos
nacionales, pero facilita !a producción y exhibición de películas
extranjeras. En cuanro a producción, se acepca que una película que
cenga apenas el 20% de producción nacional sea comiderada mexicana.
En cuanro a la exhibición, en la ley anterior el 50% de las películas
programadas en pantalb debían ser mexic.1n:1s, mientras en la nueva ley
642

esrcporcenra;'edb'
.
e 1ª d.
1sm111uir
un J 0% e- J. _
.
ll egar a un l 0% en 1997· El reglamenr da a anoI J. pamr de 1993 , h·asta
marzo de 200 ¡ ' corrobora lo inr .
oj e esta ~:,'
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''los. ~x.h'b'J
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1 1 ores reservadn el d.
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ler en su anículo 44 que
e~h1b1c1ón J. la proyección de elí ~e~ por .Clcnro del riempo toca! de
dispuesto en los rrandos . p u_1 as n.1c1onales, sin menoscabo de lo
'
internacional es de Ios cuales Me' xrco
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Como señal.i Crovi ( 1999) 1 .
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' e mismo TLCAN J ·
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producc10nes mexicanas
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• as
Un scoundo camb.
1 1 . ra. e rermono de México.
1995 l i, .
io a a eg1slac1ón se . d . l
.
'. a modificarse el anículo 28
. pr_o U/O e 2 de marzo de
inversión del 49% de
. l
. consmucronal p.ira permití
ellas I d I
cap1ra extran¡ero en em
.
r una
as e secror de medios
. l
presas mexicanas, entre
esrablecido en el TLCAN
1' y as1 1accr comparible la le;' co 1
..
.
en os Anexos 1 II d 1 .
n o
permrnendo incorporar ese po.
. d y
e a Lista de Aléxico
celevisión aérea r 1 . . ,
rcenra¡e e capical excran¡'ero
. ¿· ,
.
, e ev1s1on por cable
I .. ,
en ra Jo,
sistemas de disrribuc1.on
, mu lrrpunro
.
.. ,
y •' re ev1s1on de aira decn111c1on
En 1993 se mo&lt;lifi.có el R j
eme.
,
··
eg amento de l:i T ¡ · •,
permmr que
la cable-d·1stn'b ucion
.,
.
pasar .e ev1s1on por Cable para
rej ecomun1caciones con 1
.
a a ser un serv1c10 d
0
'
que mcorpo '
e
esta blecido por la nueva le" ,.
.rana, m:ís carde, tanto lo
, l 2
,t ... n esta matcna
1
.
amcu o 8 consrirucional en I
e
corno a modificación del
c . 1
.
o rererenre a la
. . .,
aprra extran¡ero.
' paruc1pac10n del 49% de
r

nueva Lev de T l
.
1995La
e ecomunrcacionc
, aumenta el. periodo
d.
'.
s. apro bada el 7 de ¡·unio d

' ·
.
e conces1one
30 e
opr.rca, mientras que lleva
20 - s a
anos para cable o fibra
:ad1oelécrrico. Escas concesion:s s anos !~-! c:xplotación del espectro
igual
on drenovau
· dos de riempo
. e~. Esea Iey introduce, también
. es por peno
pn varrzación de los satélites ¡. , os imporranres modificaciones: la
T
Y a apertura de
· ·
sate ites extranjeros. Además
61
serv1c10s sarclirales desde
de re¡ev1s1ón
..
, esta ece que
los
d
por cable
,
opera ores de los sistenns
•
ya no seran
·
'
c.omu111cación püblica, con lo ue
conceswnes, sino redes de
sistemas de audio, telefonía s
pu~den of:ecer orros servicios como
hogar.
' cr.icws mreracnvos )' televis 1'0'n d'.
llecra a1

9,. .·

&lt;í43

�Por otr.1 parce. b Lt:y Federal de Derechos d-: Autor que d:nab,1 de
1963 fue modificada en 1997, inrroduciendo la figura dd COP)' nght que
implica la posibilidad &lt;le adquirir los derechos p,urimoniales de una obr;1
que anees eran inalienable5. Esto s1gn1ftca que lo que antes era \'Ísto como
una producción inrelecrnal o arcistica ahor,1 se concibe como una
mercancía con v.1lor comcrci,11 que al ser ,1dquirida por bs empresas

~i

it
h

1l1J'

puede ser modiitcad.1.
Una de las consecuem.ÍJS m:Ís vi~ibles del TLCAN en d seccor de las
induscri,1s c.ulrnraks puede vcrsc en su escrut.wra económica. Todos esca~
cambios legislativos que funcionan m.ís como desregubcioncs dd seccor
han repercucido en su b,1se económica ,1I estimular \J inversión de
capitales exmnicros, pero t,unhién han propi(iado una alta
concentración de l.1 propi&lt;:d.1d de medios derivad;, de bs pnvatiuciont:s
promovidas por el E.srado y de \Js .1liamas o fusiones entre empresas.
cuyo propósito es extender su cobenur.1, amplur su merc.1do )' g.in.1r
audiencias.
Ot1.1 conseLuenc1a \'i:.ibk es la .1penur.1 hacia l.i libertJJ Je expresión
propiciada por bs nuevas cond1uonc:. t.inw 1nt&lt;.:rnas como extLrn,1s Je!
país y de la política y cconomí.1 mundiales, lo que !&gt;e ve 111:ís
tangiblemente en b pn:m,1 que no depende de concesiones.)' ~e observa
menos en b relevis1ón y la r,1d10 que tod.ivía dependen de !J LOncesión
del Estado. la indumi,1 del cine n:it.ional es c,1l vez t:n don&lt;le \C ha visto
una mayor \ibercad de expres1on en los do:, últimos años. ,1 pes.u de sus

rc::smcc1ones económica~.
La prensa

No ex1m:

en

los Anexm del T rar.1do

rd.1tÍ\OS ,1

comunicación y

culrura algún párrafo que alu&lt;l.1 a que se h.1y.1 negot.i,1do d rubro de los
medios impresos. La t.'inic.1 .1\usión .1 publicaciones Je penod1co:. aparece
en el Anexo 11 de la List,1 Je htadus L1 nidos. dondt dice q uc este p1ís ''se
reserva el dc:rccho de .1&lt;lopt,tr o mantc:ncr 1..u,1\quier mniid.1 ljllt: ocorguc
un rraro cquivakme a person.1s d&lt;: &lt;.:ual9u1cr país qll\.: \imite l.i propiedad
de personas de Est.1dos l 1 niJm en t:mpres.1s dcdit.,1d.1, .1 b publicación
diari.1 de periódicos e-;crirns pnncip,i\mente p,1r,1 l.1 .1udienci,1 Y
dimibución de c~e p,1í~ P.1r.1 efc.:ctos Je: e\ta reserv.1. los periódicos de
publicación diari.1 son ,19udlm puhliL,1dos pm lo mene,\ ,._¡nw días ::i i.i
semana" (Casas, 2000: 148- 1"-19).
(,H

. La entrada a nuestro p,1ís de libros follec
., .
.
revistas y música impresa esca' ,,
d
'
os, penod1cos, J1.1rios,
-.xenca e arancd v .
¡ .
con esos producrns cuando son
d 'd
' . ,'wngue o mismo pasa
.
pro uc1 os t:n I\1ex
e exportación de esos n . . 1
. ico, nucscro volumen
d
.
iacena es es menor Esr.1 d
d
se considera que el mercad . d'
.
epen enc1.1 es doble, si
o tana 1ense e, a s
,. d
d'
Estados Unidos Esre ·
hb ,
u wa epen 1cnte del de
.
1mpacro a ra de . d
décadas debido a la expansión d 1 . . 1exlrcn cr_se en IJs próximas
.
e cap1ta te las l d
·
I
esradou111denses mediame 1
. d
n usmas cu rurales
e m.1ne¡o e rrans 1 · ·
1
en sus dos socios del T
d
.
. I ,1c1on.1 es con repercusión
. .
rara o, pamcularmem , ~1' · d
cond1c1ones de csre T ral't&lt;lo
1.
L en ' ex1co onde Lis
Nueva
.. '
p~o~ueven .i 11wcrsión cxrranjera.
s cond1c1ones
v1n1eron a mo¿·t'.
. ·,
I' .
111c:u el m ¿,¡
J
. l ., .
o t: o
e
Subord inac1on. po inca al q uc 1.i.1 b'ia e.)rado rn¡t:ta
a as tendencias del proceso d
,1 pi &lt;.::nsa ¡&gt;Jr.1 adecuJrsc
1
e ,1perrura cornerci1¡ . J
1 .
a cconomí:i:
' ) e moc. &lt;:rn1zación de
1

• En 1990 se libera la impon.ación d
l
.. .
largo de 55 años se había
d
e pape penoJico que .1 lo
mancern o como moi10 11
la empresa pública p d
Pº 0 cstJtal ,l ¡ravés de
ro ucrora e lmponadon Je p I p
fucr,te, hasta entonces de J
. . 1,
,
apc ( IPSA). t'rnica
.
,
ocac1on te pap .¡
1
b.
periódicas, lo que la h ibi'~
'J
e para as pu l1cacioncs
, " convert1 0 en u
h
.
modelo tradicional de 'llb ¿· - . i I
n,1 erra1111cnr,1 b,bica del
'
·' or inacion ne J p ,
E11 1
de la década pasad t la ·n .
. . . rrns.,.
J sc:gunda mir.id
· , e 1presa se pm·anzo.
- pu)ti··
·
. • .En 1992 , se
1can en lorr11J
dt: J . .
¡ l ..
.
L1neam1enros para la 1pl1c.1c1·0· d I
et.rero ( &lt;.: l¡ecunvo, los
n e os re
f. d 1
.
)llblicid-1d y ¿·c • ·' ·
· Lursos e &lt;.:Ll es dernnJdos J 11
¡ . I • · 1lllSIOn .v , en generJ 1, ,1 ¡,l!I ,icnviJ 1J . J .
. .. ·
socu' en los que se c-t•bl. - . 1
. t \ e 1.omunicaoon
, " ecen ,\ ounos ente
I1 d
publicidad oficial se
¡.
lt&gt; d
no, p.ir.i • otación de l.t
' · ort ciu ,\ 1~ c¡1end •
J ¡ i: J
sufragar los g·mos ·!e J ¡
·
&lt;.::nu.,s t cs1.1 o dej;u Je
'
'
csp .11.,1m1c11tos v hmn ,J , J
d
prohíbe engrosir las
•d J
··
: &lt;.:: .,¡c.) t' pl'rto 1,:.1.), st: les

. , pam

.1,

e g.1~tm Je

1 1

.

rraspasos de otras fnl'I id' , '1 _· 1¡ n o~111.1c_w11 )' prop.1!,:,111dJ rnn
.,s \ ,e es o ) 1o 1 1 t
J
estos campos con cheq . ,
.
o· , e euuar tn m ,m p,1i;m l'n
.
uc, nom1n.m,·m p 1 1 .
I
,
,
em natarios&lt;lecs .
.·
. , .r, e,H.tre ocutt.11111e11todl'lm
d
as e rog,1t:1onl.'\.
• A pan ir de 199·3· 1J Prcs1drnci 1 de J R '61
·
instrumentar l 1s n
d 1
.
•
:1
&lt;:pu ic.1 t:mpil'.z,1 i
'
ormJ~ t: o~ l 111c
·.
h
·
em presas periodíst1&lt;.:1s 11(&gt;
. .1m1cntm, ,1L1endo p,1¡;.tr .1 l.1,
•
.
··· .r • prnm:r,1
\'t'I. l'l1 h 1,·
· 1
1
.
istori.1. tis g.hw, d1.: ,u,
d1.espla1.am1entos por t'. 1 p,11,
\' e 1.'Xlíl
,.
l .
presidenciales.
.
. . n¡c10 p,1r,1 Lll HJr l." .1\..lÍ\'1d.1dl'-.

�1 1 1)re• ·I Ju 1(C lk \.i lZl¡'ll hlic.1
.
l H . ·end I Le
• En 199 e: ,Ltprn ic: J f l:
,¡ ·bnuon c,t.1bkud.1 rn
.
d I v J . h lil crt,H.i Je prcns.1, un.1 t. t. . .
1
l
en d ncu.1! t: u1.1 t. ,
1
l )~ cJ 1wrt., ,.k pJ1s t.
J ·1 ic•lo p,1 .1Jo. l'fl ·1 que: l
.
t· .
los ,1ños cu.m:nr.1 t: ::- ..
1 l . -C · 11s n : c1b1Jú, en u111..1011
.· n il 1· cfe del poder E.¡en1uvo o, 1cnc 11. l
1~r.l deu.1 •
l . 1
, ._
d l J l . 1o n t r l IL • n n ,1 .
l .
Je\ modelo t: su ior in. L
•
Jt' l 1" rcfo1 m.1s .1 l.1 h:g,1 s ,KH)ll
• De l lJCJ!¡ ,1 J()9Ci. pur b v1.1
• .'. J. mt'd1n, . l pc~.H de l.1
l io w · u1 m.nuu t.
1
' o burolr.Hico
t.· lect0r,1!. e ü?,r,l!1 rcgu J 1.
11 npk ¡
•
l
. por p 11 u: J.¡
&lt;.: L l
.
•
. in u11 i im¡1on .1t11c.:
r •·11uen1.iJ ,\ \cgi~br c:a .1 111.11e11 .1
~
~
lr
l
rd 1ll !11,1\ prnp1u.
cmpre ,Hi,i! Je In me w . .1, . .. ir ,u,·1 Je lo-' p.nmlm i.:n Lis
. d . lo, me: lios J l.l ¡1ri.: t.'t11..1.1 '-9 u . .
.1perru1 .1 e:
wnncnd.1 ckcrn .1l1:\.
.
. . n,i,• 1it1t.· 11n e
1 1\ \ ' l\'l' lll1 J nllt: ,l L
J .
L.1 indmcru pi.: no im d ll,ld O I •
¡
. 1\ 1 nn 1111.l.1.1I \' que..
.
\ - ti 1trJv ,c;,.1 e -.cl.! Ol .l &lt;.:\1.. .
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.-llen, a IJ trJm1cmn po r .1 Llt. ,
J
J.
11 .1J1..:1 n n l.o c...1111 H O'
.
' ·\ -o l lllC: 10 e: g¡Jn
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\u puesco en pt: ligro 11K u . 1 l ¡·
n.n v b, nuL\J~ ren i.:nu.1.
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Ponen J l.i 111 u:r r J.1 de Jo. ¡1JrJ m un1:11er~
c t:
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de ronur d1\·er a me t ,\ - . 1' ¿· ira h,11.erl
m.h ,nr.1cll\'0 ,
. . .
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·l &lt;l ·
re.ido \' reducir co:.to .
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I ·, b ar nuevm nt 10s t: me
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1 1 - 1d id Je la inrornuuon
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Pbnt,l bbora • .l L.l I •
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. · JeloJ1,rnmle
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imprime b ma~ ona
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. o h.1 d1 o e p.1s
,
cuanco , b mayon.1 n
.
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l ,i mo e su tir,lje, v meno. so n
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d1to e emcnr.1 ~
·,
sus le wres J crJvcs e un .
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d
. ·1 momo de su L.1.crur:i ton
de informar uáncas cop1.1 \·en en : e
capa e
e

por

publioda.d.

J l 0,

Angdes e

d diario en

En E rada C nido , I ,1 Op1111 0 11 - e 1 ..
J'1.1no
· , El
6 ejempl.ue
.
1 ( 0 11 12
111 1
1
- l d.e m.1,·o
e pano
, r urcu .1c 10 1 '

Hmtld dt: MiJmi m.1 en ere ,rnwu I l) mil 1(18 cjc111pl.1rc\ y los
domingo 9'} mil r3. En ~1 6 ,ico, los di.tríos que rir.:nc:n 111,ís ciru1laucín
son El Umu1n11I ~- Refomm, ·uyo tir,1jc n Je 1-u mil y 12(1 mil
ejcmpl.Hc n: pe..:1iv.m1c:n tc:, ·cgun difercnre~ in ~mrn: · p11hlic1dm. El
rercer lug.tr e t.í en I lonrtrr&lt;.:_v, rnn 11 ~ mil e¡empl.trc, que imprime El
orre (Pérez-E. pi no, 2002).
En un esrudio reJli ✓.,1do por el diario csp,11101 FI f',w .1ccrc.1 de l.1
iru :icíón de IJ pren . escrira n Li Unió n Europea, hnlandi.1 csr.i .1 l.1
c;i beza en lo que respena ,1 los lecrnre Je di.uio : de c.1d,1 mil lubir,rnrcs,
4 4 ft nl.rnde. es omp ran algL'111 periódico, lo que represen ca c.1s1 l.1 mitad
de la poblacion. En segundo y rercer pue to:; e rfo • ucci.1 ,. Au rri.1 ·on
414 y 300 compradorc de diario por cada mil hab1ramc ·,
respectivJmence. Lo ülrimo rres lugare orresponden a E p.111 ( l Q") ),
Grecia (63 ) y Ponugal (50). Con una población dl' 42 millon&lt;.:s J e
habitantes, en EspJñ.l se imprimen un rora! de uacro millone · ~
mil
ejemplares diarios, nca bezando t: re rubro El l'ais con 43 mil 61
jemp la res . En México. ni sumando el rirJje de codos lo di.trio 11.tm.,do
"na ionalcs" podría alcanzarse unJ cifr:.i imilar a la que tiene El l'ais
(Etcétem, marLO 2003).
¡ uel'O

Como s ñala José Luis Esqt1ivel (~003), una de las pri n 1¡ ale
carencias para la pren a nacional c. el e ca o nümero de leccore , lo que
aunado a la dificulrade económicas por b reducción del gas10
publicita rio por p. rce de b dependencias de gobierno y Je empres:is
privadas hará ue se reduz an el núme ro de di:irio qt1e circulan en el
país.
Ent re la absrención del Estado y el poder de las ·orpora ·ione. que
generan un nuevo modelo Je rela ión y de propiedad, el ejercicio
periodísti co habrá de debatirse enrre la voracidad y la vera ida&lt;l en los
próximo año .

La radio
En México, como en diver a parres del mundo, la rc1dio se
incorpora pa ularinamenre a una ecapa de de arrollo tecnológico en la
convergencia mul timedia y e tá entrando de lleno a I d igitaliza ión en
un conrexro de liberalización económica y de ne. ción de conglomcrJdos
multimedia cada vez más oligopólicos; in embar o, no toda b radio
trabaja bajo el mi mo ritmo, h:n-. diferencias cconóm ic:is .\' dl' acce o a b

�.
·l Programa Secrorial de
¡ · ,_. de coberrur,1s. Segun e
·¿ d
rccno og1.1
._
_1 006 d 99% de las comun1 a es
2001
Comunicaciones '/ l ransporrcs
- . '
1750 de e~1.1c10ne~
del país reciben scnales de radio A,\1, mientras que e
o
transmiten en la b.rnda de FM. .
.
ios de la Secrernría de
En el listado de concesionanos y pcrm1sion;1457 de los cuales 750
. .
T sporres (SCT) ap,uecen
'
.
Comu111cac1ones '! ran
· "
d, f:v1 96 permisionanos
.
• d A.M 390 conccs1onanos c: • '
son conces1onanos ~.
'_ d F:V Se t'rn el periodiscJ Gabriel Sosa
1
de A.M v ?. \ 2 pcrnm1onanos e ' . g
1. - de los servicios
,
.
d
.
1ldades en e .1cceso
P\ar.1 (2002), to&lt;la\'Ía perststen eSigu,
·
1
e no sólo
. . . . d. más v nuevos emisores, o qu
de la radio y en la pamc1pac1on e . : - d, M ~x1co sino t.1mbién de IJ.
. d I situación c:conom1ca e ' e
,
es consecuencia e a
.
..
l iranre los últimos sexernos
.l
¡0 gobiernos prnsra~ t l
política que ap tc.iron ~
I
¿· d'f - , comcrcill ,11 favorecer la
.
.os de ·1 ra to t us1 0 t1
. '
con d1n:rsos empresan
•
J into en divt:r~os mt:rcados
y l)rupos con un om
J
creación d e empresa5 • ti
d ¡
, ¡ . -· ·n dd ~erv1cio. t: 13
Y regionales, en dc[rirnenm e' J amp i_.1c;10 .
.
looles
'
,• · 'd• d , .¡ e¡ac.1uo
. . . Je pr,,,{cticas· comt:rc1alt:s ,.1nas.
¡ compew1v1 a ) e
.
1 .•. , d t)50 esrac.iont:s en e .rno
d' d l 1 ad10 c.omcrcta creuo e
En una ec.1 a, • r
.
. . · · ·neo Je ,1\rcdcdor
l0 e n:presento un cn.:urnte
1
000
1990 a 1,141 en e 2
• qu
.
f ·ron Otofl-'.td,1s
durante
d, t s concesiones u&lt;.:
o
dd 20%. L.1 n1.1yor pane . e _es a :l G
. ' 11 gobierno de Ernesto
.
. d , e3 I Salt n.t~ e t: o rt ,11 i. ! '
. .
1.1 Pres1denc1a e - ~ ~s •
l , en b~ esr~1Jísttcis Je la SCl ,
Zcd1ll0 le correspond10 entregar. c.ot 1;1se
· . d. ndio (~ma _()U_).
sólo 11 conces1oncs c.: •
•
'
.
J. AM c::nlrentan una
lrnenre l...s es1,1uones e
Por oera p.1ne, acnu
. ft\[ de rcc.ur~os p,HJ
. .
d .1 \U b.1¡0 ratc111g ' · •1
.
crisis econonrn.:a, auna a ... 1
: ~ i,. inv&lt;:rsiom:s millon,w.1s.
¡ , ¿· ca que n:que11n,1 ch.
adecuarse a la r&lt;:c.no og1,1 1g1
d 1 dedor dd 20% de las
. .
.d
e en un p,u e anos .1 re
Espec1al1Stas cons1 eran qu
. f sio1ndo por grupos
estaciones de AM podrí.1 des,1p.m:cer o ser u
.
•
económicos más fuurc:s.
d
¡
unhio~ le,,i\l.11ivo~ han
J' · 1 .., crt: 1 1~ por os c.,
· ::;,
.
Lis nuevas con tLIOI c.:
• '
d e· .)., 011 111 ,Tr:,innisras
..
¡· . . de los P ru pos r.1 1010111cc \,
. ..
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Cornmunica.1ions, el más irnponance grupo Je r.1dio rn 1:.srados Un1Jm,
tiene una parce de Grupo Ac1r.
En l\ionrerrcy no !u variado mud10 d número de esrac1ones de
ra&lt;lio en b última década, ,1unq11e sí ha h.ibiJu rt:co111po ... icicín de grupos.
Según elatos del D1recrorio &lt;le Me&lt;l1os, en 1995 rrarnrn1an 36 esraciones
radiofónicas repam&lt;la.5 en sierc grupos: M11lr1medios l:.mdlas de Oro,
Grupo Radio AJegría, Cadena Crysul CI\IA, Emisor.1s lncorporaJas de
Monterrey, Frecuencia Mu&lt;lulada Mexic.111,1, SOMFR División Radio y
Grupo ACIR Nacion,1!.
En el año 2001 hubo una rc:co111posic1ón Je los grupos r.1Jiofonicos
con b pn:scn--ia di: 37 esr.1C10ne~: ,\lulrimcd10, Fstrclbs de Oro. Grupo
Radio Alcgn.t, Grupo R,ulio Mó:1co, Núcleo Radio Momcrrcy, MV~
Radio, Radio form11l.1, Grupo PR.01\.10.)AT r Crupo ACIR. El cambio
más nocable en el conccrnJo de l.1 r,tdío h,1 sido d a.umenco de csc.1ciones
que incluyen músic,1 gruperJ en su progrJmaLión. En l.1 lo--ución se está
manifcstJndo un,1 rendcnc.i.1 a unli,ar la 1.1dio lublada como una m,tnera
de intcrac~uar con lo~ r.1diocscuch,1-., y en ocasiones los lo\,mon:s usan
un lenguaje :igresirn y vulgar con 'ill~ .wJienci,1~ par,\ capc1r su
preferencia, ,mnque wd.1v1.1 lo proh1b.1 Li Ley de R.tdio y Tdc\'tsión
v1genrc.
~egt'rn Sos.1 (200.3), d .11ío 2002 fue un ,11ío de éxiw político m.b
que económic.o par.1 los r.1J1odihM1re,, lui:go Je: logr.tr l.t climrnación del
acuerdo del 12.5°0 del ll.1m.1do 11empo llsul que rn.th,tn obl1g.1Jo~ J
ceder Jl Ese.ido, .1dem,h de qul· dec.rn,1~ de ~us --onn:mrnes ft1eron
rcfrendad.1s sin nmgun oh-.c.kulo
!.a caítl.i rn l.1 1n,u~1011 puhlicíuri.1 hJ !ll,·,Hio .1 l,1 radio .1l 1c.:rcer
lugar de bs prefrrenlia~ Je lrn .t1111nu:1ntc~. lo que ,11m.1do .1 l.1 -.rn1, ,k
contenido pone a C\IJ 1ndll',rri,1 f r..:111c .1 muLhu~ dn.1f10,: 1ccnolo~i.1,
legislación, inversión p11bli--1t.tri.1. J1sput.i, 1."fltri.: g1upo'&gt;. u,nipetcnci.L,
ali,1nz,\s }' ret1()\".h:ión de WlllC11i1.!o\

El cine
12 d1.1, lk l.: 111111.11.kl ·¡ 1 (..\~J ,1.:
aprobó un,1 1111e\',l I ey l·l·tk1.1I 1.k C111u111t11!:-r.1!'1.1 qut: dunpln l.1 J1.:
1949 ~- que tl1mi11,1h.1 l 1, 111eJ11l.1, pmteu.. 111,it'&gt;t,1, qul' h ht I elllfilh.l.\
tcnía h indtt\lrt.t c1ncm.tt11~1.íl1",1 11.11.Ítll1.d. l·I :; de t:nt10 J1.: l 9'J') ,1,.
decretó 01r.1 nuc.:v,i l~-y ljllc ;cforn11, .11.!1'-1011.1 l.1 Je l •)IJ2. l· 11 c,t.1 nuc, ,1

El 29 de d1l?cmhre 1.:k 19')2

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Ley y su Reglame1:to ,1prob,\d,\¡'pe:\~\ c;\~111;:~1:.:uLl, -mcxic.111.1, que l.1
50% de exh1b1c1on rn p.1nc.1 .1 l ..l -.
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bolero (los precios se liber.1ron en 1993) y por .i F_f
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d. . . ,. , la asistcnc1.1, ~e hli'.O un
. , Al .
em¡10 que tsm1nu\ o ,
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d 1 ·uevo público con mayor
¡13'l · · de consumo e 11
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reacomodo en os
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Al ism1nu1r 3- o
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ducción norcc,1mcricana que
espectadores Sólo pudieron consumir ,t pro

~ª!11

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dominaba en la mayoría de l,1s panrallas, con lo que las más beneficiadas
son las distribuidoras rransnacionales que remiren sus g.111ancias a
Hollywood o Nuev:i York y que Jdemás resrringen el circuiro de
exhibición de películas mexicanas en Escados Unidos .
Por om:1 parre. la inversión extranjera ha sido muy escasa. Alguna~
compañías como Warner ílros. se han interesado por coproducir
películas habladas en espai1ol a rravés de b compañía que distribuye sus
cinras como es la filial de TclevisJ , Televicine, al ver e! éxico en taquilla
de películas como La primera noche y Sexo, pudor y lrígrimm. Orras
compañías norteamericanas escán tratando de producir cine mexicano
hablado en espafiol, como Fox, Universal, Buenavisra y Son~,.
Se han realizado coproducciones con inversionisras de otros países
larinoamericanos y europeos. pero estas inversione5 no pue&lt;len
interprerarse como producto del TLCAN, según Víctor Ugalde. La
reducción de presupuescos en materia de culrura y educación que h;rn
cenido las dependencias esraralcs, además &lt;ld proceso de globalización, ha
propiciado la búsqueda de recursos económicos desde fines de l::i década
de los ochenra mediante las coproducciones.
Según daros de Marién Estrada (2003), en el año 2002 se
produjeron 21 pelícubs, 13 mexicanas -nueve menos que el año pasadoy ocho exrranjeras -dos más que el a110 pasado-; sin embargo, el
contraste entre la escasa producción y el excelencc desempeño de las
cintas mexicanas en taquilla fue notable: cuarro películas nacionales se
colocaron entre las 15 películas más taquilleras del año.
Las cinco cintas mexicanas m:ís taquilleras fueron: El crimen del
Padre A maro y El tigre de Srtntrt Julill, con l 07 y 69 millones de pesos de
ganancia en taquilla respectivamente; Amar te duele, con 64 millones; La
habitrzción azul con 59 millones, y Vivir mrltrt, con 30 millones. El
crimen del Padre Amaro es considerada la película mexicana más
caq uillera de la historia del cine nacional. También en el 2002 se
incremenró el número de especladorcs a nivel nacional de 143 millones
en 2001 a 150 millones.
El efecto del T LCAN en el área de la disrribución lu sido
irrelevante. El incremenrn Je películas mexicanas en la distribución de bs
transnaciona!es no ha significado ni más ingrc50s para el cine nacional ni
ílujos de inversión o generado más empleos en el seccor.
El área q uc sí se ha visto beneficiada por el TLCAN ha sido el de la
exhibición con un crecimiento 1mporcanre en et nt'tmero de s:tlas
(¡&lt;; ¡

�cinematogdficas y !a política de liberJlizació n de precios del bolero en
r:1quilla . El año más críri o fue 1993, cuando la canridad J e , abs en el
cerrirorio na ional disminuvó onsiderablemente de 1,896 que había en
el año 1990 a 1,4 1- en 199.3. En el 2002 se estimó el número de alas en

2,394.

·.~·..

En Moncerrev, en 1993 dab:in función 78 salas de cine en promed io
por día exhibíend~ 29 películas. En el 2002, el numero de sJla aumentó
J. 234, pero el número de películas exhibidas en promedio por día, 23,
no ha aumentado ignificativamenre re pecto a 1993.
El incremento de los complejos multisalas se debe a la inv rsión de
empresas con apical norteJmcri ano como CI L\IARK y Cl:\JEJ\1EX
(también con capital cana diense), lo que ha propi ciado que empre as
nacionales como Organización R. mírei se modernicen p.ira entrar ,l la
compe1encia. e e cima que la inversión en e re sector uper,1 los 300
millones de dólare lo que h,1 signittcado empico en el ccror de Li
consrruc ión v lo servicios :1 Lis sala~ de cine orno son las empre as
fabricantes de· butacas, panrallas, equipo de iluminación y onido; sin
embargo, no se ha logr.ido re uperar el nivel de empleo que tenía el
sector en el periodo de los ochcntJ. también por la automatización de los
equipos. lnclu o, lo pequeños y medianos empre arios de la exhibición
e han visco desplaLados y obligado a vender o cerrar sus salas anee la
presencia oligopóli a de los grandes complejos inematogr'.íf1cos.
Re pecto a las imponacioncs de pelicul.is, en México nunca han
estado cerrad:is l. s roncera , por lo que el TL A, sólo 1rv10 para que
entraran má.; o menos el mismo m'1mero de pclícubs , con l.1 s:i.lvedad de
que ahora sí se permite la en erada de copias elaboradas en _el excr: njero.
Esrn ha provocado que la planta productiva de los laboraconos n:.lClonalcs
este en críticas condicione , sobre roda por la competencia desleal , ya
que las grc1.ndes empresas norreamerican.1s tr.ien a p~eci~s dumpin~ las
copias de sus labor;1.wrios instal:i.da en Argentina y de¡a si n oponun1dad
de competir, los laborarnrio 11:1cionalcs.
El 15 de diciembre pasado, el en:ido aprobó el cobro &lt;le un pe o
adicional en el valor del boleto p:u.1 enmr :il cine. L1 mnlida busca
apoyar a la industria cinemarogr,Hica 1ucional y en tró en vigor el I o. de
enero de 2003 kan ese.: pretexto, lo cxhibidorc.:s aumentaron ha~t ,t en
cinco pesos el precio del bolero) . Ese órg,rno lc.:aislari\"() que habfa
rechazado la propuc ta cinco día
antes por co ns1der,1rla
":rnriconsrirncional" , determinó que implemenrJr e~c: cobro co mo un
(&gt;';2

dere_cho ería ilegal. pues los derechos on conrrapresraciones que los
pa ruculares pagan por los servicio que les proporciona el Estado v
l
. 1
, en
esre caso os pamcu ares no csrán recibiendo ningün serví •io o· .
e .
1,1
despue· , e¡ sena dor Javier Corr::11 convenció al pleno de
.
.
que e re nuevo
de recho no era J.n(Jconsmucwnal, pues argumentó que el Estado p .
. . al clas1'fi1car las pelícuhs.
restJ
un serv1c10
se recaudarían entre 145 y 160 millones d
, Con esta. medida
d
e peso~.

s~gun un esr1 ma o de lo especradores que se esper, 11 asistan 3 las s::1bs de
cine durante 2003. i a era canridad se le . grcgan los 100 millones
oto_rgados al FIDE~INE, ello permitiría que se produjeran entre 35 i' ~')
peliculas
.· · seaun
: 1o
_
, anuales; sin embargo • e. 1e aumento 110 es l·i, sol uuon,
senala V1cror Ugalde; lo que ~e necesir.1 es un cambio esrrucrur,il, i'.l que
;ictL'.al_rnente el 90% de lo producrore se descipitalizan por~ue c.:I
exh1b1dor se qued:i con 60 ccnr:wos de cada peso, los distribuidores con
22 Y el pro~ucto~, sólo con 18, por eso las pelí ubs mexicanas 110
recuperan u I nver 1011.
Co_n el Tí.CA se e r.í obrcnicn&lt;lo ex.1cr:i.menrc lo ·onrr.irio de Jo
promrn~~ por lc_Js 1córicos del ncolihualismo . Se ha reducido la
produ~~1on_r Lt cx1 rente ncccsi1.i rnbsidios para sobrevivir:' g.ir;inrízar Ja
expres1011 c111cm.irogd11c.1 de lo. mexicanos.
La televisión y las telecom unicaciones

. La_s telecomunicKioncs ·on un secwr esrrJtégico que junco con d
aud1ov1su:1l en esros 1O •1110, h,111 form ,·ido re-d,&lt;: . e¡e 111
· ¡·orm.ic1on
·•
\'
co1'.1unicació_n loc,1les, nacionaks e inrernacionJlcs. Actu:dmcnte amli,i.s
se 111terrclac1onan en un principio de convcroenci,1 tecnológic-1 v
'f" .
.
.
b
.._
, ~
\U
~na 1s1 consr1~uyc_ un;i buen,1 pl.nalorm,1 p.1r;1 rnrtn&lt;lcr los primero~
impacto del fLCAN en ~1éxico, porque C.'1 en ~us red-:~ Jondc.: . e
encuemr;111 las propw:qas tcrnolcíg1L.1s y ~oci.des de 111.1,·or .dctrH.l'.
México ,Ktprcí el dc~.ifio tcu10lcígico Lu,111do dcLitiic\ poner 111 .t do,
de_ su.1, gr,111dc. monopolim: ll-:1 F\ 'L :\ ~· TFl),!FX. L'n.1 de 1.1,
primeras rnnsecucnc1a, ,e nidenci.1 en l.1 dq1cndcnci.t de nuntro p.lÍ\
anre los modelm e,r.,dounidcmc, de inli&gt;rm.1cicí11 y L0111t 1niuLión, 1-.1
que . un 90°/ci de la\ e111pre,.1, c¡u&lt;.: csr.111 prnctr.111do c., rm rnhr;&gt;,
provienen Je Jich.1 1L1L ÍCÍ11 .
La rel.1Lión del E c.1Jo LOll Li, cdcu&gt;111un1L,ILÍ011L'\ e li 1 \'!', lo
marcad:i por e.lo, 111omcnco\: ,lllll'~ _v tb,puL:, tk-1 T ! ( :t\:\ . :\111c, , .1 rr.i\\·,
(,~'

�del comen.:10 Je Lis relt\:omunioc1ü11&lt;.:s y.1 ex1srentc S:\)11 ht.1do\ l '111do\,
y desputs por d rol c:.tr.Hc:giLo que e\ be.ido k\ \)[()rg,.1 en Li n:unorni.1.
b política y b socied:1d, conccdie11do un t,1111po de :1t.ción p1ímnrdi.1\ ,1 \.1
empresa privaJ.1. Uno de \os 111.1,·ore~ imp.1--:tos se rt.Jicrc .1\ i11¡_.:,n.:,o de
comp:1i1í.1s cxcr.111jcr.1~ en \.i propic:d~1,i .1ccion.tri,1 tk ernprc,.1, rdci.óniu,,
tekYisiv.1s v satelír,1ks (Gó,rn:z-:,,.. lonc. l &lt;)\)-;-) .
Trcs · focrorcs scnr,uon Lis b,m:s p.ir.1 el ,k~pq!_uc Je L1,
rdecomunic.Kíoncs en r- léxi..:o: 1) d l1n dc: lm monopolio, de TFl F\'l~.\
v TEL~\EX; 2) \.1 entrad.1 de 1H1e\'OS .l\.'.ton:s conH) Tck,·í,íón 1\ztcc:1,
·sisrem:1s de Tekvisión por C1bk (s.11\'o C.1blc.:\'isicín), \ lulti\'isi()n ~- L1
relefoní,1 celular; y 3) Li prív,1ti1ación &lt;le los s.H~li1es.
Al quc&lt;l,H c:sr,1blc:cid,1s l.1s poli1ic1s de l1bt.:r.ili1.1Li,in de h~
rdecomunic.iciones, Li re.)pucst.1 Je c:SLb crnprc:s:1, i"uc \.1 tk forrn.H
alianus con grupos exuanjeros p.H,l n.:forz.use ~- enfrc111.1r .1 lo.) do.)
gigantes de la comunicación. A~í se confornuron alim7..l~ con ham:c.:
Telccom, Sourhwestcrn BdL i\1Cl \' ATT, &lt;.:nrre orr.1s.
El 12.5% de los hogares de /\1éxico cucnc,1 con t.:! ~erYicio de
televisión de paga y el 87.5% con tek\'isión abicrtJ, A pmir de t.:nero de
1997, d 85% de bs compañías Je reb·isión por c.1ble se convinieron :11
amparo &lt;le b Ley fedt:r,il de Tekcomunic:1cioncs en redes püblic:1s de
relecomunicKión, con lo cu.11 tienen la posibilidad de ofrecer telefonía
local al:imbrie:1 v, en consecuencia, servicios &lt;le valor agrcg.1Jo entre: los
que podría mc~cion:1rse lmerner. La telcfonb cclul.1r h.1 seguido un
modelo mi; o menos parecido al de bs empres:1s ,mdiovisuales (Cómez~1onr, 1997).
En Monrcrrev, :1 l O año~ de distancia, también se lu I ransformado
el panorama tel~visivo siguiendo bs mismas pautas nacionales de
co ncenm.ción y fusión. Las primeras tres estaciones de televisión que
iniciaron con programación local, los can:1les 2, G y 10, forn1:1n parte
1
ahora del consorcio de TELEVISA. Luego lleg:uon los canales 4 y 7 de D
Azteca, que junto con el ca11:1I 12 (codavÍ:1 regiomonw10), el can::il 22
nJCionaL el 28 esrara! v el reLuiv:i.mente reciente canal 34 forman el roral
del espectro de b rele,:isión abierta loc:11. Acrn:1l menrc, sólo los canales 2,

la loc:1hdad.
Cabe destacar el crecimienro que c:1nal 12 de Mulrimedios Esrrellas
de Oro lu renido en la última década, diversittcando su panicipación
medi:írica con diarios, revisr:1.s, estJciones de radio, sal.is de cinc )1
servicios de radio\oo\i-zación. Su coberrur,1 se amplió con b ,1pcrtura de

7 y 12 tienen producciones en Yivo de

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Conclusiones preliminares

Esra e~ploración es un primer avance
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el l o. de enero de J 994.

Al revisar las tr:1nsform,1ciones uc
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desregulacioncs v lac; privarizacio
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.
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nes se un man1fe)r.1Jo en los medio· ¡
(,
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�información, comunicación v enrrcrcnimienro nac1on,1les y locales surge
una pregunta: ,hasta qu1: punto los cambios en este sector son n:sulc.11.fo

t

directo del TLCA~?
Por los ancecc&lt;lcntes expuescos, parece que esros cambios se deb&lt;::n
sólo en parce al TLC:\~. 51 bien h1s transformaciones son p,irecidas_ a los
cxpt&gt;rimemadas también por las 1ndusmas culcurales de Estados U1:1dos _y
Canadá, tales semejanzas se rdacionan .1 su vei con una s1nerg1a
internacional, es decir, la concenuación de la propiedad, !:is fusiones y
alianzas, las d1ficult.ldes económicas, el reto de Lis nue,·as cccnologí,1s, b
tendencia a b homogeneiLac.ión de los LOnctnidos, son p1~oduc.to de
facrores que van más all.i de un acuerdo comercial (ver el lnlL~1 ~1c de la
u:--:ESCO), pero se relac1on.rn también con Lis om1s1ones y
desigualdades que quedaron establecidas en el dornmento del ,tcue~do.
así como con b falra de políuc.1!&gt; culcuraks c.ongruentes y c.ompromeud,1s
con el des.mollo dd mcrl-a&lt;lo interno de nuestros bienes cultur.ilc~.
t.m: rn,1lim habra de l-0nt1nu.1rsc con invcsrigaciones de c.1mpo que
profundicen en las rransform.1cioncs que la ofen.1 de L1!&gt;. inc.h_1srri:1s
culmralcs locale&lt;i han tenido en los últimos 10 aí,o~. los tc\t1mo11105 &lt;le
espccialtscas y profos1onak:s de los discintos_medios loca!c~ que lun vi~i&lt;lo
estos cambios y las opiniones del público consumidor de 1~ ofem
mediacica local. p:ira así obrentr una e\'aluación más 1nccgr.1I del 1mpacco
que el TLCAN ·sigue teniendo en bs inJusmas culrur:ib ponderando
sus ventJjas y des\'entajas.
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2003, No 29, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Ciencias Sociales</text>
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                <text>Filosofía</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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            <description>An account of the resource</description>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>siguiente : Escritos de Etica (1973); Escritos de Metafisica (1973), Escritos
de Filosofía de la Educación y Pedagogía ( l 973); Epistolario , (11 tomos)

°

1980.
Cf. Cu o . Anuario de Historia del Pensamiento Filosófico Ar entino
(publicación del Instituto de Filosofia, Sección de Historia del Pensamiento
Filosófico Argentino, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional
de Cuyo, Mendoza, Argentina) que con la dirección de Diego Pro ha sido - y
continúa siendo- de consulta necesaria para una visión equitativa de lo que

3

se ha hecho y se hace en filosofía en la Argentina.
Cf. Diego F. Pro. Historia del· ensamiento filosófico Ar entino.
31
Cuaderno l. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Instituto de Filosofía, Mendoza, Argentina, 1973, 229 págs.; p. 73.
Cf. nuestras páginas relativas a su Epistolario ; (tomo l}. Instituto de
32
Filosofía, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Mendoza, Argentina, l 980, 152 pags. En : Revista Venezolana de Filosofia,
Universidad "Simón Bolívar" Sociedad Venezolana de Filosofía, Caracas,
Venezuela, nº. 14-15 (1980) 219-220; Epistolario; (tomo lU data cit. 263
págs. En: Loe. cit. nº 16 ( 1982) l 50- l 5. Asimismo hemos comentado
oportunamente Precisiones sobre la evolución del ensamiento ar entino
(Compilación de escritos de C. Alberini) con estudio Preliminar de Diego
Pro (pp.13-4 7). Eds. Docencia-Cinae, Buenos Aires, l 981, l 53 págs.: En
"Sapientia". Órgano del Departamento de Fi\osofia, Facultad de Fi losofia y
Letras, U.C.A., año XLI, 1986 (abril-junio) nº 160, pp. 1S7-1S8.

Sección Segunda

LETRAS

188

�BAJO LOS SIGNOS DE LA POSTMODERNIDAD

Dra. Alma Silvia Rodríguez.
Profesora e investigadora.
Centro de Estudios Humanísticos.
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología.

Refiere el poeta que Tzu-Lu que cuando
le preguntó a Confucio: "Si el duque de Wei
te llamase para administrar su país, ¿Cuál
sería tu primer medida?". Confucio
respondió sin chistar "La reforma del
lenguaje". Agrega el poeta no saber si el
mal empieza en las palabras o en las cosas,
porque cuando las palabras se corrompen y
los significados se vuelven inciertos, el
sentido de nuestros actos y de nuestras
obras también se tambalea. Yo pienso
como él: las cosas se sustentan en sus
nombres y viceversa.
(Ana Clavel, 2000)

¿Son las representaciones icónicas exteriorización materializada de los
fenómenos sociohistóricos? ¿Pueden los signos constituir el eje explicativo
del gran metarrelato de nuestra época? ¿Cuán apropiada puede ser la
codificación retórica en la iconografia actual?
... Nadie puede responder a estas preguntas sin reflexionar en torno al
contexto en el que se producen y reciben dichas formas simbólicas. En la
medida en que el objeto de nuestra indagación es un campo preinterpretado,
estamos obligados a ir más allá de los constructos significativos. Es decir, a
analizar, examinar, deconstruir y dar lectura a la interrelación entre lo
social, cultural, histórico y lingüístico; interpretar la realidad de los
fenómenos ideológicos que están representados en los signos.
Con esta perspectiva, abordo el fen ómeno de la globalización con su
tendencia hacia la macrocompetencia y su secuela de homogeneización.
191

�p~rtenecen
al ámbito de las 1'd eologías y que se comunican por formas
simbólicas significativas.
Aquello que G. Ritzer, Villoro y otros, han llamado la McDonaldización

de la sociedad.
La estandarización es innegable, Naisbitt denomina este fenómeno la
paradoja global, que tiene su contraparte, la regionalización, llamada por
algunos estudiosos la posición bipolar que confronta a los grupos, a nivel
macro y micro, por el control territorial.
La historia nos ha colocado en una encrucijada: la transformación de
estados-nación. Se trata de una nueva identidad, que oscila bajo los
parámetros de la competencia por el poder económico, político y social.
Pero hay además, una absolutización del poder racional que obedece a
los intereses de la cultura del conocimiento, principal fuerza económica,
cuya mt:dida del éxito es un máximo de eficiencia; la mejor relación entre
costos y producto. Factor detonante de un relativismo social,
epistemológico y de gobierno, que obedece a un código diferente al moral,
esto es, busca la autonomía, la soberanía y la libertad de la nación sobre la
base de una ética de resultados.
Vivimos la memoria histórica del inmediatismo, donde el sentido de la
vida pertenece a lo irreal o imaginario, pues el orden mundial valida sólo lo
fáctico, que unido a lo tecnológico, convierten el progreso, en la paradigma
por excelencia de la existencia humana.
La ciencia se constituye en la portadora de este nuevo avance, pero
ajena al hombre. Es la hiperracionalidad social -de la que habla Luhmanque separa al ser humano de su esencia. La quimera modernista que, lejos
de abrir opciones, nos lleva paradójicamente a perder nuestra esencia. El
sujeto se ha vuelto irrecuperable; se ha perdido irremediablemente. Son los
signos de la posmodernidad con sus ingredientes de: alienación,
desintegración, relativización axiológica de lo moral, lo político,
conjuntamente con la satisfacción inmediata de los sentidos. Las ideas que

Detrás de cada signo d
d ,
latente una realidad punzan~e ~ ca a l1mbolo, incuestionablemente está
su_s valores en un afán merc~nti~s:u~ o que se desdibuja, que ha perdido
mismo que la miseria moral del
mcrementando las desigualdades lo
al hombre, fomentando una me~;;lid~:ano. L~ ciber~~ciedad ha atrap;do
los monopolios; la gran alianza e t I operativa, utilitaria, que legitima
telecomunicación que se conv1·ertn re as em_presas transnacionales y las de
'
en en una m f tu · , d
merca o de bienes culturales.
.
s i c1on e poder, creando el
d

h

La razón rompe de este modo con el
~ero el progreso está marcado or un
pasad~, con la cultura ancestral.
irreflexiva. Las redes de transpm· . , a tendencia hacia una mas1ifi1cación
1
conten1•d os y el control de 1
.1s1on no son neutra es respecto a los
d.t~tn·buc1on
·, de tecnologías mediáticas
os mismos . Hay u~ Juego
·
de intereses en la
la mformación.
que contnbuye a la manipulación de
_La cultura se convierte -como afirma A
.
asocia con la producción y la circul . ~orno- en una mdustria, que se
atrapadas en el proceso de la mercantT act?~ de las formas simbólicas
cultural de la iconoesfera deb
t izac1on. Por este hecho, el análisis
si gnt·titeados incorporados 'a las efi contemplar
. ,el. contexto, asociado a los
nuevas identidades que nacen d orm;sl s1mbolicas; el surgimiento de las
yo verdadero y substancial· • e mo e os homogeneizadores y diluyen el
t d
, iormas que sólo viv
1
o os, pero no son de nadie S
.
en en pa abras que son de
Somos producto de una so~ie~ ndosd imponen estilos de vida, moda etc
senf
a
e consumo que
d. .
,
.
tr, pensar, y forja nuestro dest·mo co1ecttvo.
.
con ic1ona nuestro
Habermas intentó recuperar el t.
.
pero te~dencia posmodernista fortal:~¿~ !t~ertador del racionalismo,
La h1stona
se relativiza y la t ecnolog1a
, as ideas en favor del presente
.
c
·
.
·
mensaJe: sed operativos es d .
omumcac1011al deja un doble
(Lyotard, 1993).
,
ec1r, conmesurables o si no desapareced

!ª

circulan en palabras, enunciados, textos.
La iconografía publicitaria y los medios, conformadores de las formas
simbólicas massmedias, han sustituido el marco tradicional de la escuela y
la familia, para manipular el libre albeldrío a favor de los intereses del
mercado. Los iconos populares están hechos así para ser leídos
semióticamente. De esta manera se proclaman un sinnúmero de verdades
que se comunican a través de un corpus discursivo que encubre las
relaciones de poder, y son muestra evidente de la fuerza subyacente de las
ideologías dominantes (Thompson, 1998). Tal como lo escribí antes, el
lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones sincréticas que
192

. El hombre ha quedado entramado en un
.
signos que ya no significan se ha
I mundo que Juega con signos·
fi d
,
n vue to va ,
b.
'
a erra os a un efímero presente d d
. c_1os, o ~eto de consumo
t
111
la social.
on e no extS e la identidad personal, ni

Es un espiral donde el sujeto
.
metarrelatos ... y para escapar
se pierde en la trama de los
' se sumerge en una orgía de sensaciones.

193

1

�Nos conformamos con vivir la sensación de vértigo y aplaudir aquello que
exalta la degradación del hombre.
Hay un exceso de signos, ¡una espectacular densi.ficación de la
iconoesfera que relativiza e inventa la historia! Sin embargo, todavía parece
descubrirse la expresión del inconsciente colectivo que clama por otros
símbolos que le permitan enfrentar la angustia de existir.
Lyotard hablará de la pérdida de la experiencia que deja abierta esta
problemática donde radica el estatuto filosófico de la refiguración; donde la
dialéctica del acontecimiento y del sentido vincula acciones centrales y
periféricas propiciando la hibridación; supervivencias contaminadas de
modernidad que han puesto en circulación otra historia escrita en códigos
semióticos, cuyos modus operandi reflejan las relaciones de dominación.
Ideologías dominantes que, bajo el mito del progreso, ejercen mecanismos
de manipulación, de control ideológico, que dividen a grupos, evitan la
solidaridad interna, limitan el acceso al discurso público, adoptan
moderadamente las ideologías populares y controlan los medios de
comunicación manejando estrategias discursivas de opinión.
La imagen icónica forma así, parte indisoluble de la vida moderna,
pues aunque el lenguaje verbal por sí solo constituye un signo, la
iconoesfera contemporánea tiende a remplazarlo. Nuestra experiencia
directa de la realidad se manifiesta en imágenes icónicas que interactúan en
una estructura que Cirlot denomina la sintaxis simbólica, la cual emerge y
participa del devenir histórico y que es, antes que nada signo de una
ausencia: la del objeto o sujeto representado, que sustituye simbólicamente
(Gubern, 1987) la realidad y crea un constructo social.
¿Cuál es el sentido de esto? La teoría de las representaciones
icónicas, coherente con la teoría sintáctica de la percepción visual postulada
por la Gestalt, presupone la alteridad histórica extrapolable a los textos. Un
texto remite a otro y de éste al de la continuidad.
Van Dijk encuentra el correlato mediante la ordenación jerárquica de
los significados. La idea básica es que, una secuencia, no es meramente la
suma de las proposiciones que subyacen a un todo, sino una
macroestructura semántica susceptible de trasladarse al campo de las

connotativa
suele ser altª Y un lengua•e
.
·
re ommante
denotativa A,
:i
verbaI con . orientació
d
.
.
,
.
·
un
cuando
sab
d
n
P
men:aJ~ icomco al que se le su e
emos e antemano, que el
restringido a una interpretac1·0· n m,as ng1
P_I?donen
elementos verbales' se ve
a.
No obstante, existe un des lazam·
c?ntextos, de interacciones dinámic:s
iento,_ una extrapolación de
s1mbolos. Hay un nuevo len . que permiten la aparición de otros
constituye la iconoesfera co~~:Je q~e refiere nuestra experiencia y
~~positados en la conciencia de I mp~ranea, los universos simbólicos
, que se debaten en di·sy un11vas
et1cas.
os sujetos
·
En este sentido, el análisis de los he
.
.
las condicio~es tácitas que hacen osib~eh~s d1~curs1~os fija su atención en
sus correlac1ones con los de , p
. a existencia de un enunciado y
b'
mas enunciado L
o ~eto:, fenómenos o procesos del
s. os cuales se referirán a
sensonalmente en una "1ºm . , .
mundo real que desemboca
·
agmena 1cón tea
· como parte indisoluble de lan
ciudad
moderna".
. Los signos son pues, la exter . . . ,
. .
socw-históricos, espacio do d wnzacwn materializada de fenómenos
descubren, reinventan El s n te dconvergen las voces que nombran
g
·
opor e e nuestra cult
,
'
es1a un relativismo escéptico que todo lo di/
ura pragm~tica, donde se
la postura del dominador y la es
. d l d "!e y donde solo se reconoce
purra e ominado.

En este escenario global es necesar·
.
nuevas tecnologías de la ,
. . , to enfatizar en el impacto de las
~ ,
comumcacton Los al
enomeno convergen hacia la leg1·t·
.; d
canees que tienen este
pro
tmac1on e un mod 1
,
mueve una sociedad alienada
I
e o economice que
señ~lan que los códigos no son t~~:l=s·c;:sumismo. Au~que otras posturas
codificada. En otras palabras la 'd , cturan el medio de significación
se i':1ponen, pero la fuerza im,agin:ri~ ?ana sobre os códigos. Los medios
de simbolización. En los edificios d 1¡rrump_e el_ discurso bajo otros modos
escaleras imprevistas, sótanos esco:di;:;~ªJe ,51empre hay pasillos sin luz,
llaves se pierden en bolsillos ag . d
et~as_de puertas cerradas cuyas
de los significados (C. Rivera, 19~;;~ os del untco dueño, el soberano rey

!

_En esta situación coyuntural . Pued 1 .
explicativo de nuestra época?
G
en os signos constituirse en el eje

representaciones icónicas (Van Dijk, 1998).
Desde el contexto social, la articulación del acto sémico es, en
numerosos casos, de naturaleza verboicónica, pues lo verbal permite un
nivel más intenso de denotación. La forma más usual de transmisión
verboicónica, está definida por el constraste entre una imagen cuya carga
194

La modernidad apareció en los , .
. .
se~ularización y la simultaneidad de ~a1ses tnd~~tn_altzad~s, asociada con la
p~1ses periféricos, se presenta a travé: ~eevoluc1_on mdustnal y social. En los
bienestar. García Condini afirma
un d1scu:so político que promete
que en los pa1ses subdesarrollados la
195

1

�modernidad es, más bien, una moda que, si bien imita el modelo de los
países centrales, somete a su propia circunstancia los postulados del
discurso político moderno. Campo-sujeto en el que las formas simbólicas
son constructos significativos en donde se insertan las condiciones sociales
e históricas sujetas al orden temporal.
La tecnología de la información nos \leva a vivir en la aldea global,
pero al mismo tiempo recrudece el vacío existencial que nos empuja a
comunicamos entre sí, para redescubrir nuestra identidad (F. Femández,
1997).
Pareciera que este es el camino a un nuevo renacer, no obstante, la
complacencia por el mercado de las tecnologías informativas crece
vertiginosamente y nos invade. A través de diversos canales sensoriales.
Ligada a mecanismos de legitimación, la metáfora cibernética se conecta a
la metáfora ecológica, para imponer, tal corno sustenta Bateson, un modus
operandi de la mente descontextualizada de la lógica. El problema no es
sólo la tecnología, sino la nueva identidad asociada al proceso de

El dra~a es un mundo conceptual
e~ la propia fragmentación dar cohe , pe~o a la vez escéptico, que busca
situados en cruces de relaci;nes pra m~~~c1a a la vida "Los átomos están
por los mensajes que los at .g a icas, pero también son desplazado
(Lyotard. I993.·39)
raviesan, en un movim1·ento perpetuo ... "s
Es la sociedad moderna
constituye_ la medida de los a~~: ~: funda en el uso y abuso de la razón, y
la Gran Historia ·
manos recabados acumulat1·vamene
t en
Es en este momento cuando 1 . , .
postmodernidad pone el ace t
a teona implícita y explícita de 1
reesc;ibir, es volver a descubrfr ~a :o~re l~s act~s del habla. "Hablar e:
tamb1en
. udeorre
de lo simbo'1·ico,. pero
b .
. es combatir' en e1 sentido
. ex1b1hdad
.
t ~JO _la idea de una agonística del leng~~J~~;'ctventar palabras y sentidos
ermmos, es elaborar un códi o c
.
yotard. 1993: 27). En otros
thr_ansf?r_me las relaciones i~trai~~~~tglnos posean un significado
que
1stonc1dad.
ua es Y constituya una nueva

hibridación intercultural.

. La masificación caracteriza la fi . ,
.
dificulta la integración entre el
~nc1on discursiva del lenguaje y

En la dinámica de la globalización, es evidente que el mercado
mundial de bienes simbólicos y de participación diferencial , presenta una
nueva cultura. Pero los grupos locales e individuales de recepción, han
generado el concepto de híbrido, que nos ha permitido descubrir una
oralidad cultural manifiesta en formas de habla diversas. Detrás de la
supuesta homogeneidad de las estructuras discursivas, se revela la
presencia silenciosa de un "otro" colonizado. Hay una hibridez simbólica
que exterioriza los "recursos inadvertidos" de la dominación. Asimetrías de
la modernidad, formas de interacción cultural, que revelan un nuevo
referente cuyo soporte es el paradigma informacional.

las ;e\aciones entre los hombre~e~~m,~nto y .1~ comunicación que deÍlne
dt''. realista') completa un sist¡ma ::
visual (nos atrevemos a

John Naisbitt incluyó entre las megatendencias, un renacimiento
religioso corno producto de la necesidad sobre el significado de la vida.
Señalando que, los cambios y crisis traen consigo una nueva ideología.
¿Será la tecnología digital, la ideología de este siglo?
La aparición del proyecto postrnodernista con su crecimiento
tecnológico acelera el proceso de urbanización, y su consecuente
masificación; "metamorfosis fantasmagóricas, de una situación marginal o
el paseo errático de no ser ya libremente elegido, sino impuesto por las
circunstancias... En medio de una desocupación masiva, la multitud ya no
es únicamente el velo que se tiende sobre el jláneur, a pesar suyo, sino una
fosa en la que se disuelven las individualidades" (Pierre. 1998: 180)

:~;~ªt1º

e ong~n del lenguaje, valorizado en ex
a e rol de la onomatopeya en
contrario reforzado" (Pierre.1988:57) ceso, no es cuestionado, sino por el
El proyecto consecuentemente se d
construy_~ en un diálogo fracturado egrada Y_ el u~iverso de valores se
concepc1on de la cultura borra lo r .por la incertidumbre. La nueva
secularización produce un d'
s imites. Es la cultura híbrida dond 1
fu
I
iscurso "una suerte d
e a
e e progresismo liberal en ,
. , e escenografía de lo que
(Arlt. 1993: 117).
,
una vers1on degradada y grotesca".
Entonces ¿Cómo inter
•
resolver su identidad? . El pr~dtar los s1_gnos? ¿Cómo busca el hombre
. ¿
sent1 o de su vida?.

~:;ª~

. vital
, Los signos' son e1 espacio
nuestra marca distintiva, la insta;t~~:i~;~sruye.n lo que posiblemente
.
la pena detenerse. Por ello el
. a ~ida es tan breve que no
indiferencia y de agnosticismo
present_e se vive con una actitud de
del criter'.o_de operatividad, lo ~ue ~~~~:t:~~1a que favorece la imposición
q~e prop1c1a el mercado de bien
I
ombre en un vacío éxistencial
aJenas al sentido más profundo deesl cu ~urale~ y tecnología comunicacionai
a ex1stenc1a.

e·

197

196

I

�Ante este panorama, el hombre busca la valoración de una tradición
que anude valores y principios que atañen al ser social. No obstante la
vuelta es "ambigua". El ámbito de la realidad vive la caída de los
metarrelatos; la deshumanización que crea nuevos símbolos, que al ser
descontextualizados, sufren de una muerte anodina y se vuelven más
vacíos. Se reconoce la forma, el objeto, pero no se puede acceder
fácilmente al significado. El hombre está aprisionado en un mundo que
juega con significantes y significados. Los signos se convierten en
seudosignificantes de significados que la propia sociedad construye y
deconstruye. No hay una verdad absoluta, todo se vuelve mercancía
informacional, objeto de consumo, que se revierte en signos y símbolos
aferrados a un efímero presente, en donde se debate la dialéctica del
acontecimiento y del sentido.
"En esta diseminación de los juegos del lenguaje, el que parece
disolverse es el propio sujeto. El lazo social es lingüístico, pero no está
hecho de una única fibra. Es un campo donde se entrecruzan un número
indeterminado de juegos de lenguajes que obedecen a reglas diferentes.
Wittgenstein escribe: "Se puede considerar nuestro lenguaje como una vieja
ciudad: un laberinto de callejas y de plazuelas, casas nuevas y viejas, y
casas ampliadas en épocas recientes, y rodeadas de bastantes barrios
nuevos, de calles rectilíneas bordeadas de casas uniformes? Y para
demostrar que el principio de unitotalidad, o la síntesis bajo la autoridad de
un metadiscurso de saber, es inaplicable, hace sufrir a la 'ciudad' del
lenguaje la vieja paradoja del sorites, preguntando: ¿A partir de cuántas
casas o calles una ciudad empieza a ser ciudad?". (Lyotard.1993: 77)
En esta falta de sentido se cae en redes flexibles de juegos del
lenguaje, laberintos de signos, de textos. Pienso que nuestro destino de
hombres no empezó tanto con la expulsión del paraíso sino con el
nacimiento del lenguaje ... cuando no prestamos atención a las palabras,
último reducto para asirnos a la realidad, cuando los muertos de San Juan o
los del 68 se cuentan en la versión oficial con las manos, entonces estamos
perdidos, como si filtros y filtros se interpusieran entre nosotros y la
realidad nombrada. Escindidos, cada vez más separados de nosotros
mismos ... La existencia del hombre se cifra en mentiras, en convenciones,
pero las convenciones nos asfixian y nos separan más de la tierra. En todo
caso la gente debería tener la opción de elegir la mentira que le conviniera.
Como yo, que he escogido el paraíso de las palabras. (C. Rivera, 1999).
Los postestructuralistas diluyen la verdad en el texto. "La voluntad de
verdad no es sino una forma de la voluntad de poder". La gran
metanarrativa filosófica fundada por Platón pertenece, como afirmó

Ni~tzsche, a la genealogía de las formas d
. .,
epistemológica del progreso del co . . e dom1~ac1on, no a una historia
noc1m1ento. (Fnsby. 1992:285)
~I fen?meno por tanto puede verse -e
.
una tnple dimensión:
orno dice Schumacher- desde
a) .
Epistemológica: la disolución d 1
es lo mismo, la negación de la real"d d Ae a verdad en el texto o, lo que
1 ª · specto en el que han insistido
Barthes y Derrida.
.
b) .
Antropológica: la disoluci ,
.
m?onsc1ente, y la negación de la
on de 1~ consciente en lo
mascaras. (Deleuze y Foucault).
pe_rsona en un indefinido número de
c)
Política: la disolución de ¡
,.
democracia en dictadura (Ba d ·11 d
a poltttca en simulacro y la
·
u n ar y Lyotard).
Ante
este panorama mc1erto
. .
d
y desconc rt
posmo ~rno contempla el desconsuelo de la
. e ª-~te, el fenómeno
perspectiva histórica Lo que ·
.
masificacion Y la ausencia de
.
.
imp 1tea un tono de d
sujeto se desvanece en un pragmat'tsmo exacerbado. esesperanza, donde el
La búsqueda de un nuevo orden m .
largo plazo la Guerra Fría
1 'dundtal, que tuvo como secuela a
desmoronamiento del bloque sco~c,.u1 a en 1982, y el subsecuente
de
d
ocia tsta que a su
.
s~rroIIo e la idea de "aldea global" d,
'. ,
vez, propiciaron el
la instantaneidad. Un mundo I b 1· etermmo la desterntorialización y
naci~nali_dad, se habla de g ~ra:~~ad?, d~nde más que hablar de
multmac1onalidad. Se trata pues d
ac1?naltdad, y -mejor aúnlos · t
, e una sociedad dond 1
·
m ereses económicos que d .
1
e o que importa son
en
h .
omman e mercado La I
h
cuyo onzonte aparece el fin d 1 , .
..
cu tura egemónica
un simulacro.
e ª etica Y la disolución de la política e~
El hombre acepta entonces ue h
produce una información manip~la~ora ';; u~ :°~rcado publicitario que
rechazo, y al historicismo La h' t . , o dtalog1ca, en la que habita el
r
d
.
is ona no es la Gra H.
.
oceso onde incide lo regional
1
.
n tstona,
sino un
1
tP dos part1c1pamos
. .
·
La import con• od nacional y lo universa
, Y en el cual
0 .fi
.,
·
anc1a e estos facto
1
co 1 1cac1on y de lectura d 1
.
res en os procesos de
d
actitud de solipsismo u e as r~~resentac1o_nes icónicas, es una nueva
consecuentemente de la s~c~ed~~~p1c1a la desmtregación del hombre y

tf

uáles tºn entonces _las perspectivas de este fenómeno?
.
a que considera que la p t d .
·
rac1onalización donde
.
. os mo ern1dad es un modo de
1as nuevas culturas.
'
es necesario revisar los vmcu
, 1os entre la tradición y

199
\98

�2)
La que señala que la postrnodernidad es la continuación del
modelo modernista. Desde esta perspectiva, lo que se acentúa son las
diferencias, y se "refuerza nuestra capacidad para soportar lo
inconrnesurable". El lenguaje, en este sentido, se convierte en un juego
entre individualidades. La alternativa es adoptar un "realismo holista" en el
que la red de frases que constituyen el lenguaje pueda ser entendida a través
de una forma que busca explicar una realidad extra-discursiva. (Frisby.
1992: 288)

3)
La que define a la postrnodernidad corno una forma de
simbolización y arguye que la razón es insuficiente, por lo tanto, ningún
método puede acceder al conocimiento; entonces, si el método y la razón
no funcionan es porque el lenguaje no es suficiente, y lo mejor es callar;
decir nada es decir algo, y el silencio es la mejor manera de demostrar que
estamos ante el fin. "Una masa muda por cada portavoz vacío carente de
pasado. Conjunción maravillosa de quienes nada tienen que decir con las
masas, que no hablan. Ominosa vaciedad de todo discurso" (Frisby. 1992:

296)

A pesar de esta última postura, nos enfrentamos a una época que
proclama la razón corno el modo de acceder al saber. Pero a la vez, es la
razón sintetizadora, que se expresa por medio del lenguaje. Conjunto de
signos polisémicos, donde la frontera entre la imagen mimética y la
imagen simbólica aunque frágil, y sometida a los imperativos de cada
contexto cultural, busca un sentido, una razón de ser, existir.
Es el hombre que va en camino hacia la búsqueda de la experiencia
ancestral; el lugar del logos, donde se enr.uentra el extravío del caminar que
lo ha conducido a la ruta del poder, que es el odio, "la tierra totalmente
ilustrada que resplandece bajo el signo de una desgracia triunfal", como lo

existir', pues ªrt'icu1ª la presencia del
•
carecena de significado• El /ogos 1mpltc
. . pensamiento
que de otra manera
t
1 .
como el ser, desde donde emerge I a a~to .ª mtención comunicativa
voluntad de sentido, como afirma (Fra~k~~~;~:;_c1a de la libertad, que es
. Colocados en este tránsito es
.
sociedades que ~iolentamente ~e in~~ec1so borrar de nuestra historia las
modelos de d?mmación y mani ulació uyen en proyectos totalitarios, con
en una ~esad11la, donde la vidtmi n,_ porque entonces todo se convierte
prenuncio de muerte.
sma se retrae en un grito que parece el
Oportuno es señalar que si el .h
c?noci~_iento envuelto únicamente en ombre_ ca~ bajo el dominio del
c1bernet1ca, se produce el vac'
.
. la c1enc1a, la tecnología y la
ro
10 ex1stenc1al que sól
d
o pue e ser colmado con
P cesos enmarcados en una dim . ,
en comunicación dialógica orient:~sa1onl bq_ue apel~ al encuentro con el otro
'
a 1en comun.
'
Si el hombre quiere a d
humanidad, entonces la . y~ ar verdaderamente al hombre a la
t
fi
c1enc1a la eco
,
,
rans igurarse. La observancia dei d . h no~1a ~ la política han de
humano, a su espíritu, que aboga
t'ec º, ex1g~ ir a la esencia del ser
por a comun-unión entre los hombres.
.
El respeto y la promoción de los dere
~mpo~e un compromiso personal
chos humanos tiene un costo e
identificable con una cierta fuerza ; . Recuperar la postura humanista
la. paz y ¡a JUSt1cia.
· ·
mtStica que. con
Frente al absurd
. lle va buscar los signos de'
v1a~le para el h~mbre es, encontrar ei°s~~t~ds1gn1fica nada, ~a única ruta
ha~1~ una experiencia que se deja asu . o de su vida. Cammo y umbral
e~1s~1r como un movimiento del
m~r en el encuentro. Conciencia del
significa históricamente, apertura. ser umano que se proyecta, lo que

!ª

dijera Theodoro W. Adorno.
En ese vértigo de abismo, el imperativo interior es retomar el andar.
Caminar la ruta transmutada, identificable con el humanismo. La que nos
exige pensar en la necesidad de actuar como ciudadanos comprometidos
con nuestro tiempo: hombres dispuestos a firmar acuerdos donde las ideas
de libertad y democracia formen parte de conceptos filosóficos y jurídicos
comunes, para reforzar una situación política que culmine en procesos de
paz. El ahora nos impele a crear nuevas relaciones basadas no en la mera
producción o construcción de sistemas que constituirían otras fases de la
producción, sino vivir conforme a lo que los griegos llamaron el hecho
primordial y fundamental de la cultura, el hombre.

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Más aún, si se quiere ser auténtico, el hombre está impelido a darse, a
encontrarse con el otro. Como afirma Nícol, un interlocutor nos hace
200

201

l

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NADIE ME VERÁ LLORAR Y LA RELECTURA DE LA
MODERNIDAD

Gabriela Riveros Elizondo
Escritora e Investigadora.
Universidad de Monterrey

El silencio es la burla perfecta de la razón.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

En los edificios del lenguaje siempre hay pasillos sin luz,
escaleras imprevistas, sótanos escondidos detrás de puertas cerradas
cuyas llaves se pierden en bolsillos agujerados del único dueño, el
soberano rey de los significados.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

La novela "Nadie me verá llorar" de Cristina Rivera Garza, publicada
en 1999, propone una nueva forma de ser en el lenguaje, de hacer literatura,
de leer la realidad contemporánea. Para ello la autora toma a manera de
herramientas una visión desacralizadora de la modernidad, el logocentrismo,
la razón, el sujeto, la historia, el progreso. Hace de estos metarelatos piedras
que se van desmoronando a lo largo de su nueva construcción -en el plano
de la creación y la lectura. La posmodernidad es su lente para mirar las
cosas; la periferia filosófica y epistemológica, su asiento. En el presente
ensayo esbozaré de manera general diversos aspectos del relato novelísitco
de Rivera que contribuyen a confirmar esta propuesta. Para ello analizaré
brevemente estructura, tiempo, espacio, personajes y temática.
Ya de entrada podemos percatarnos que su estructura externa se
compone de ocho capítulos que a su vez se subdividen en fragmentos cortos.
Por otro lado, la estructura interna de la obra está construida a partir de una
serie de repeticiones y leitmotivs que nos recuerdan una estructura musical y
quizá también una estructura visual - la de la fotografía- . Es así como
aparece una pregunta o una frase que más tarde se retoma y, cada vez que
aparece, enriquece su propio significado. La frase "Nadie la verá llorar"
aparece cuando Mattlda, la protagonista, de niña conoce la soledad al
extraviar a su madre en El Tajín, más tarde aparece cuando Matilda entra a
los 15 años a la ciudad de México por vez primera y observa la ciudad desde
el ferrocarril. En este sentido, el lector va construyendo los significados a la

202

203

�par que los personajes - un lector activo.- Esto da también un sentido de
ritmo y equilibrio a la obra. La fragmentación del relato, es la ruptura del
cronos, del tiempo ordenado, racional, consecuente. No hay posibilidad de
aprehender una realidad o un conocimiento: el derrumbe del logocentrismo.
Los tiempos y espacios en los que sucede la acción van y vienen,
deambulan en el silencio de los personajes, en los ecos de su memoria. Aquí
podemos acercarnos al manejo del tiempo en la novela y para ello, tal vez
convenga separar dos formas de abordarlo: por una parte, está el tiempo
ilustrado, patriarcal, ese que conserva un pasado, presente y futuro, el tiempo
racional, lineal y cronológico. Para representarlo la autora hace referencia a
ese tiempo objetivo que todos compartimos: las doce en punto, 26 de julio,
1900, el Porfiriato, la Revolución, Italia en 1897, 1906, la huelga de
Cananea, la huelga de Río Blanco, los autos Ford, Debussy ... Por otra parte
aparece el tiempo subjetivo; el tiempo sujeto a las acciones internas, a las
sensaciones, lo intangible, el dolor, la locura, la muerte ... El tiempo durante
el cual Matilda vaga por la ciudad cuando es despedida de la fábrica, el
tiempo del insomnio de Joaquín, de su espera para acercarse a Matilda, el
tiempo que transcurre Matilda en Real de Catorce ... Este tiempo subjetivo y
posmoderno transgrede el tiempo tradicional y se impone en la forma de
narrar de Rivera Garza.
El tiempo de la historia -el orden cronológico en el que sucedieron los
hechos- y el tiempo del relato -el orden en el que aparecen en la novelason ya categorías conocidas por la crítica literaria puesto que han sido
utilizadas frecuentemente en la literatura del siglo XX. Rivera Garza utiliza
estos dos elementos y va más allá puesto que juega con ellos y los fractura
en múltiples modalidades. Las historias de Joaquín Buitrago y Matilda se
van construyendo, a manera de rompecabezas, a lo largo del relato.
Sin embargo, hay partes del relato en las que estos dos tiempos (del
relato y de la historia, subjetivo y objetivo) se tocan: sabemos que en junio
Joaquín reconoce a Matilda, en julio le regala una pulsera, agosto es un mes
de silencio. De esta manera el tiempo común queda atado a la relación entre
los personajes, relación que se suspende en un tiempo caótico, profundo. En
definitiva, el tiempo que habita dentro de los personajes siempre ha de
imponerse sobre el histórico, un ejemplo claro es el hecho de que Joaquín y
Matilda no se enteran de la revolución mexicana por estar enterrados en sus
propias historias.
Podemos hablar también de tempo del relato; ese sentido de ritmo en la
narración. Este se marca por medio de oraciones de una sola palabra vs.
frases largas. Igual que en la vida de los personajes hay fragmentos cortos en
los que la historia avanza mucho y otros largos en los que el tiempo se

204

detiene._ La_ novela en ocasiones se nos t
presencia visual que invade al lecto~
orna poema, sensación que huele,
~I manejo del espacio en la
. .
~:~~:ot común, objetivo y verifica~~:t:: ;~u~~~1~ar ~ _d~I tiempo. Existe un
n es y su alto porcentaje de
.
e ex1co con sus 368 899
y sus más de cinco mil o erar· prostitutas? con sus 13 fábricas de tex;ile
centavos al ~ía, la capital ~tali~~! i~e reciben sueldos_ de entre 35 y 5i
Catorce, ~I numero 35 de la calle Mesma a fines ~el siglo XIX, ·Real de
los espacios recreados por la memor· on~s .. . espacios que se contrapone a
ia y SuJetos a los cambios internos.
~stá también el espacio construid
.
espacios marginales. Así vemos ue M~ ~or los d~sc~rsos oficiales vs. los
p~o_mueve como un espacio mo~erno ex1co, a principio~ del siglo XX se
~c1cleta~, alumbrado público, edificios dec~~ fuentes y Jardines, tranvías,
ercant1I y el Palacio de Hierro o I
ierro y cemento como el Centro
la Alameda Central, el Pabellón Mo ª. casa Boker con sus nuevos ascensores
nos_ r~sulta inverosímil contrapu:~:~\el Country ~lub inglés, paisaje qu~
penf~na: el_ hotel de San Andrés el h _los espacios marginales de la
prostitutas infectadas de s'fil'
osp1talI Morelos a donde acuden 1as
1 1 is y' gonorre
cuerpos en descomposición las . . d .ª' ugar de gritos y vómitos de
,
v1v1en as Junto al desagüe , las pulq uenas.
,,
El análisis del espacio también
. . .
campo y ciudad. La Ciudad de Méxi puede d1v1d_1rs~ ~n las categorías de
nada. La velocidad de los acont . ~º· En un pnnc1p10 no echa de menos
no t 1 .
ec1m1entos no d . .
1 s a g1a. El pr~sente se vuelve absoluto , L . ~a tiempo alguno para la
.as transformaciones internas de los e . .ª c1u ad es un espacio ajeno a
interrogaciones a Matilda y a Joaq , p ~~onaJes, es un lugar que sólo ofrece
~os eve_ntos transcurren más tranqu~::~. 1 ca~po es el lugar de las imágenes,
~ matdda con Paul Karnak en Real d.e ~:inez en Veracruz, el matrimonio
Sin embargo, puesto que la novela no torce, los_ voladores de Papantla.
enteramente positiva o negativa b
presenta ninguna categoría como
acabada, todo es bueno y malo, L ue;a o mala; es decir, ninguna categoría
(como en el yin yang). Los lími~es ueuno da orig~n a lo malo y viceversa
campo presenta también problemas d q _e~an . ª?olidos. De esta manera el
com~añías como Oil fields, la repartici~ninJus~1c1a en tierras, la invasión de
hectareas poseídas por 7 hacendad
de riqueza en una realidad 130,000
os ...

. muy importante ara 1
. un _espacio
manicomio. Se trata de un es . p
a novela es La Castañeda el
b
pac10 cerrado qu
,
em a~go este espacio encierra tamb., d
e pertenece a lo privado. Sin
lo objetivo y lo subjetivo la cordu::n ¡°si caras: lo positivo y lo negativo
trata de un microcosmos de la sociedaI. ..ª Nocura. A ;eces sentimos que s~
las calles. Es una ciudad de .
o hay en el nada que no haya en
Juguete con sus calles ' enfermenas,
, carceles,
,
205

�viviendas, riñas, tráfico de cigarrillos, talleres de trabajo, lavanderas, poetas,
mecánicos, policías, farmacéuticos, ladrones, enamorados ... Los enfermos
están igual de alterados que los psiquiatras y presentan una serie de manías
patológicas. Para referirse a La Castañeda la autora utiliza, una vez más, dos
tipos de lenguaje: el objetivo y el poético. La Castañeda es, por un lado, un
conjunto de 25 edificios en l 41,662 m; cuando la inauguraron ochocientos
cuarenta y ocho dementes cruzaron los confines de la ciudad y entraron a los
edificios construidos en esta ex hacienda de Mixcoac. Sin embargo, es
también un lugar de gritos y silencio, de ensoftaciones que jamás serán
enunciadas, contempladas o comprendidas.
Uno de los logros más importantes de la novela es la caracterización de
los personajes. Desde el inicio cobran una vida propia; los personajes actúan
por iniciativa propia no por la del autor. Ya desde el primer párrafo se
establece su temperamento perfectamente. El lector ve a Joaquín en su
habitación, huele los cigarrillos Monarca, se contagia de su desesperanza ...
Dada la intención de este ensayo no pretendo presentar aquí una descripción
de los personajes; me limitaré por lo tanto, sólo a exponer la relación que los
personajes principales tienen con la visión posmoderna.
Joaquín Buitrago, en su juventud va a Italia y conoce al amor de su vida
Alberta. A partir de ese momento se convierte en fotógrafo de locos y
morfinómano (para escapar de su propia locura), posteriormente trabaja
como fotógrafo de putas, presos en la cárcel de Belén y locos en La
Castañeda. ¿Cómo se llega a ser fotógrafo de locos? Basta con saber usar
una cámara y vivir en este país después de haber visto la luz de A/berta. Eso
es todo, Matilda. (22) Su vida es el resultado de sucesos que nos fracturan.
El primero de ellos es su encuentro con una mujer golpeada y muerta en la
calle cuando adolescente. Diamantina, la primera mujer en su vida, se va y lo
deja en profunda soledad. Su encuentro con Mati\da es un encuentro más de
sí mismo. Ella representa su tránsito entre la locura y la cordura; representa
su capacidad de amar y proteger a alguien. Joaquín mira distinto, tras su
lente presos, putas, locos y demás seres marginales se yerguen en una
humanidad impresionante que nos conmueve y nos permite identificarnos.
Como se mencionó arriba, en la novela no hay límites, todos los
márgenes están transgredidos. No hay cosas, sujetos ni acontecimientos
acabados ni maniqueos. En el plano de los personajes, las transformaciones
de otros son proyecciones de las suyas nunca se imaginó que la vida de
Matilda llegaría a ser la clave de su propia vida. Aunque los personajes son
distintos y tienen un caracter perfectamente esbozado, hay dolores o
recuerdos con los que se identifican ambos.
Eduardo Oligochea, el médico internista que recibió a Matilda en La
Castañeda el 26 de julio, y Marcos Burgos, tío de Matilda y médico que
206

renunció
.
. . a su indí gena para incorporarse
a I
d .
c1,enc1a y el afán de progreso. Sin emb
a mo em1dad, representan la
como sus anhelos se derrumban s
argo, a lo largo de la novela vemos
cual ~sirse. El tío Marcos tiene u~b~;á~na base f~a~turada. No hay centro del
palacios, por la vida metódica 1 /ºr _la h1g1ene, gusto por edificios y
estudiante durante cuatro ' º~, ?ranos, estudios y aseos Cua d
C "d
anos no salio m con am·
.
.
.
n o
ons1 era que las clases bajas ento
igos m muJeres ni de paseo.
ellas se ,ani~an instintos criminales :~~en el progr_eso de la nación, que en
haya ~as carceles y manicomios ~ara d;~s ~ salvaJes. ~~oya la idea de que
y castigar. Para comprobar sus teo ,
m1tar a los v1c1osos, para corregir
Matilda; logra su propósito despué:ia~e propone-dome~ticar y edificar a
huye de su casa y esto representa I d gunos anos. Finalmente Matilda
derrota personal.
ª errota del modelo progresista, su

~:I

Por su parte, Eduardo Oli oche
, .
manicomio como un peldaño g
bª'. el medico de La Castañeda ve el
'd
para nncar a m ·
h •
'
oportum ad en el extranjero
1
. . eJores osp1tales o a una
prestigio. No tiene un propósito ~~co e uii~rm1:ie~a ~er .~n profesional con
para ascender. Aunque el doct Ór za a inst1tuc1on y a su prometida
c?nve_rsaciones que nos permite: co~~~~~ea Y Joaquín entablan largas
simplifica en la de don Quiiote S h
al doctor, su relación no se
opue
t
~
Y
anc
o.
Ellos
no
. s os como aparentan sus primeras
. se comp Iementan, no son
yin y yang puesto que la locura c~nv;rsac1ones; más bien asemejan al
s~mb~adas en el médico que ha de y ~ desesperanza de Buitrago están
c1enc1a que ha fracasado en u
~os1ta o. sus esperanzas y éxito en la
,
na muJer a qui
como la mulata a quien tanto amó cuand
de~ no ama porque nunca será
o estu 1ante.
Lo q~e no se muestra en sus conver .
.
al le_nguaJe que irá emergiendo a lo lar sac1ones es el inmenso abismo ajeno
mediante las palabras Lo enunc· d go de la novela y cobrando realidad
desnuda (cuenta una historia de
e_sd r;al, una vez que el médico se
semilla del absurdo en su cotidianeidad1c11 ah. con_ su prometida, siembra la
Y a 1stona subterránea aflora).

:~r:r

"Dentro, alineadas en riguroso orden
.
encuentran a salvo Mudas N,
.
' sus propws emociones se
0 qwere despertar/
·
·
·
N, ¡ .
comparllrlas. Si algo ha aprendido en I
as. o e mteresa
es a guardar bajo la piel bien es os _manuales de anatomía[. ..}
reuniones con Joaquín le so'
condrdo, el pronombre yo Las
persona. (30)
n gratas porque se llevan a cabo en ,;rcera
juega con palabras jueoa a hace .
.
cotidiana escena bellísim' d º¡
- r interesante situación de la vida
'
a e sueno en la qu 1 ¡
•
se apodera de él." (95)
e e enguaJe de la locura
. Las identificaciones de los ers .
,
psicológico; a nivel sintáctico ta~b- ?nats n~ s?l_o se dan en el plano
ien ay s1md1tudes. Por ejemplo,
207

�para hablar de lo que hay de Matilda y de Joaquín en el mismo doctor
(ciencia transgredida por la locura) el narrador enuncia: Hasta conocer a
Matilda Burgos, Eduardo pocas veces había discutido, y mucho menos
mostrado el contenido de sus expedientes. Hasta conocer a Joaquín.
(9 l)

Matilda, la protagonista, encarna toda la propuesta de un mundo ajeno a
los centros, de un mundo mutable ajeno a toda denominación, a todo intento
de clasificación porque se trata de realidades que nunca serán estables, salvo
en el momento de la muerte. Todo es posible, Joaquín, excepto la paz ( 19).
Matilda es hija de Santiago Burgos y Prudencia Lomas, de un hombre
semisalvaje y de una mujer aficionada a la poesía francesa y a los placeres
de la carne (ambos orígenes pertenecen a la periferia). Su padre murió
alcohólico y su madre asesinada. Campesina, analfabeta, desamparada,
mujer ... llega a la ciudad y es adoptada por el tío médico creyente en los
beneficios del progreso científico convencido de que una instrucción
conducirá a Matilda por el sendero de la limpieza y la disciplina. Crece junto
a sus tíos, estudia y trabaja cuidando a una vieja hemipléjica -cuya propia
hija médica es incapaz de cuidarla- hasta que una noche aparece Cástulo
Rodríguez en su habitación perseguido por las autoridades, joven
revolucionario mal herido. Esto abre sus ojos ante la realidad social,
abandona la casa de sus tíos y se refugia con Diamantina Vicario en cuya
casa se discute de política, los orígenes de la revolución mexicana. Cuando
Diamantina parte a Río Blanco, Matilda se queda en silencio, corta sus
trenzas y abandona la casa, va a trabajar a la cigarrera el Buen Tono: 35
centavos diarios, es vecina de la señora Esther Quintana y sus dos hijos. La
llaman "la doctorcita" porque cura a los niños del barrio, atiende partos ...
(una doctora que terminará en el manicomio). Muere la señora Esther y al
ser despedida por atenderla el día de su muerte, Matilda se ve obligada a
ejercer la prostitución en el hotel San Andrés (el nombre es de un santo ... ).
Más tarde se casa con un ingeniero civil de origen húngaro, Paul Kámak,
quien se había enamorado de ella desde una vez que la vio cuando ella aún
vivía con sus tíos (si entonces se hubiera casado con él ... ). Se van a Real de
Catorce, pueblo en donde viven en soledad, él se suicida, ella incendia todo,
sólo rescata la seda que él le regaló cuando se conocieron. Matilda termina
sus días junto a Joaquín, quien recupera la casa de sus padres. Muere el 7 de
septiembre de 1958 de derrame cerebral sin que nadie posea su silencio.
Por último, quiero exponer las temáticas que encontré como
principales. Estas quedan vinculadas directamente con el tema de este
trabajo. Dividí los temas de la siguiente manera: l) la irracionalidad de la
razón y la razón de la irracionalidad, 2) la caída de la modernidad, 3) la
periferia, 4) la fotografía, 5) el lenguaje, 6) la mujer, 7) la desesperanza, 8) la
soledad y el dolor y 9) la memoria y el olvido. Sin embargo, dados los
208

requisitos de extensión en 1
primeros tres temas.
e presente trabajo me enfocaré sólo a los
La irracionalidad de la Razón
,
.
es razonable y la "razo'n" por 1a queysela grazon
, 1de la ,irracionalidad·
.
• la locura
resu1ta absurda y fantástica. Ha fra utan os med1cos o los cuerdos nos
cuan_do los médicos realizan sus i~for::ent?s. en la novela, por ejemplo
mediante el cual un científico utili
s ~~d1cos, en que se ve el proceso
nos resultan tan "locos"
, . za subjetivamente los "métodos"· t
t
Y poet1cos como el b"
.
, es os
o ra pa~e, se ve que el confinamiento de I o ~eto mismo de estudio. Por
patolog1a real sino que más bien e
. os locos _no corresponde a una
creados por los que están afuera:
s un mvento denvado de los intereses
. ¿ y si el señor Sancipirián en r .
.
reclurr a su mujer y su "e
d
ealzdad estuviera tratando d
. .
xagera a mane d
e
v1v1r en paz con su nueva amante? 86 ra e sentir" sólo para poder
a pensar en el futúro del país en. I~ Lue~~ cuando hubo que volver
los loco~ y los vagos regresa;on sin d¡'mac10n de nuevos ciudadanos,
de las discusiones intelectuales lo
I ificultad alguna a los aposentos
, s sa ones de clase y la política. (91)

}a

Más tarde, dice un persona·e a
.
en el manicomio sus historias J odc~rca de un paciente: "Si no estuviera
inventando el pasado mientras 1:s r_,~n pasar, por charlas de ancianos
(86)
nmos se reunen alrededor del fuego."
"Nadie
me verá llorar" es una novela
d
b
d
e~rrum e de la Modernidad. Matilde I
narra .ª y construida desde el
amba, encarna esta postura L . , . a protagontsta, como ya se expuso
1
of
•
· a c1enc1a el d
.recen nmguna respuesta, ninguna solución ?r en, os. conocimientos no
111 para el doctor Oligochea
.
l
111 p~ra Matilda, ni para su tío
com pais,
, 111· para toda la gran
' 111 ma
para e polaco
·
.
mgeniero,
ni para México,
0
Joaquín renuncia a la Historia c sa q~e vive en condiciones paupérrimas
a
• . .
, on mayuscula a s
·
·
. sus pnnc1p1os tal vez en el fr
' u origen
burgués, al éxito
"foncio, fr o contracar,iente del ;~as: encantr~ria finalm,nte la paz,
pms entero, no necesitaba nada másg ~o, del t1emp~ mismo, y él, como el
del Amor, lo hizo para a/eiarse d ,¡; ·t·. uando Joaqum salió de El Templo
J
e;im ivamente de la historia.

e/

. La novela se yergue entonces desde la d
tJ''.º
como un individuo entero de I H'
.errota del logocentrismo, del
azon, la Ciencia, del Tiempo El l a ist?na, del Progreso, la Verdad la
Matilda se llama La modernidad -%ªna~ mismo ~n el que Joaquín cono;e a
propone la obra-; la modernidad
a_h_1 el sentido de ironía y crítica que
es un s1t10 deplorable en el que las personas
209

�están obligadas a renunciar a sí mismas. Joaquín no confía en nada Con el
tiempo ha aprendido a desconfiar de su memoria, de sí mismo (62). No
puede hacerlo porque su memoria es mutante y su esencia también, ni
siquiera le pertenecen, no las conoce ni las puede aprehender. Mati\da,
joven, se da cuenta de que su tío médico nunca ayudaría a un hombre como
Cástulo: la ciencia tiene sus límites. La ley en el prostíbulo no es efectiva
puesto que las mujeres matan a un policía y amenazan a otro.
El tercer tema: la periferia con respecto al centro, el margen con
respecto al \ogos, las voces que surgen una vez que hemos deconstruido los
modelos que nos conducen a una lectura monológica de la existencia. La
periferia es el punto de partida y de llegada en la construcción de la novela.
Este sentido periférico se manifiesta de múltiples formas . Por ejemplo,
Matilda y Joaquín no se enteraron de la revolución ni de los eventos
históricos del momento, a pesar de que la lucha era su ideal por el que
escapó de casa de los tíos. Los dos anduvieron siempre en las orillas de la
historia, siempre a punto de resbalar y caer juera de su embrujo y siempre,
sin embargo, dentro. Muy dentro.(176) A continuación expongo una serie de
citas en las que el sentido de centro vs. periferia queda claramente expuesto:

Él sab~ de esos lugares solos donde nada tie
repentmamente escaso ( 1O1).
ne nombre y el aire se vuelve
Cristina Rivera Garza ha creado
..
reescribir a la mujer a la lite t
,len _definitiva, una nueva forma de
"
.
'
ra ura, a a historia
1 ·
nove a Nadie me verá llorar" porque r, odofraca y a sujeto
a través de su
.
1
e eseo de atrapar la luz para siempre.
.
so comienza con la luz' con
ld

'

Nota bibliográfica

1Cristina
98
Rivera Garza . Mad're me vera. llorar. M,ex1co.
. . T usquets Editores,
.
.
1999. P.

Todo es insignificante. Los principios y los finales han quedado atrás.
Nada tiene consecuencia ( 198).
Todos sus papeles van a parar al expediente 6353 y ahí se quedan en los
márgenes de los días y del lenguaje, como Joaquín, como el manicomio
mismo (25)
El silencio Matilda siempre creará silencio a su alrededor (25)
Busca el centro de todo, el nudo primigenio que mantiene a todas la otras
sogas en su lugar, pero no lo encuentra. La estructura es caprichosa y
obedece sólo a sus propias reglas. No hay principio, no hay final ( 184),
Matilda es el prototipo de la mujer rota través del visor estereoscópico. (21)
Hay ciertas conversaciones que sólo pueden llevarse a cabo en silencio.
(120)

Todo es lenguaje. Los maestros con los que empezó a explorar el
laberinto de la mente hablan un idioma, y los enfermos recluidos dentro de
los muros de La Castañeda, otro diferente. Su tarea es traducirlos, para
encontrar los puentes invisibles que van de uno a otro (87).
A veces una se vuelve loca de esto, de no poder recordar, ¿verdad?
Joaquín le responde que sí [ ... ) Él sabe perfectamente bien lo que es tener
una laguna en la cabeza, bajo la piel, en la larga médula de todos los huesos.
210

21 1

�LO QUE DETRÁS DE ÉL ANDA ESCONDIDO
(El acto de amor de José Gorostiza
se llama Muerte sin fin)
Mtra. Minerva Margarita Villarreal

Que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío
el mal. Yo, Jehová, que hago todo esto.
Isaías, XLV, 7,
La Biblia del Oso

Pocos son los poemas en la historia de la poesía que llegan a impactar
en la plenitud del ser tocando sus más profundas regiones. Cada vez más el
lector común va ciñéndose a la oferta de inmediatez que se nos presenta
como poesía y los grandes poemas, los altos poemas que penetran y
esclarecen las tenebrosas áreas donde la vida y la muerte se sostienen en el
pedestal de la ingravidez, mezclándose, exponiendo la ambigüedad que nos
constituye, se van haciendo poemas de culto.
Así es como adquieren un carácter cercano a lo sagrado. Su resonancia
crea una frontera, demarca, se establecen en un territorio enaltecido del
lenguaje. Por un lado, lo que señalan plantea misterios a veces insondables,
que constituyen interrogantes y fuentes de sentido. Conforman un cuerpo
verbal autónomo, alejado de la anécdota. Sabemos que nos dicen, pero no
logramos discernir qué en una simple lectura, nos obligan a la
contemplación, como si su voz retumbara masivamente en nuestras paredes
interiores, movilizando a la anquilosada percepción, abriéndole los ojos. Por
otro, su tema principal establece derivaciones en las que casi todo puede
caber, pues, en realidad, el tema es un filtro de una inquietud más honda, una
inquietud que sólo puede dictarse a través de un ritmo y cuyo motor es la
sustancia del ser.
Una sonoridad, una mus,ca, un lienzo de voces que se pliegan y
confunden, se hacen una: la voz de Dios, o varias: los propios pronombres:
Yo, Tú, Él, que son personas y tienen fuerza en la medida que son llamados.
Y
van con esa fuerza entrando en nuestros huecos.
Así, si tuviéramos que calificar el sentimiento que prevalece e irradia
en Muerte sin fin, 1 de José Gorostiza, hablaríamos de una invasión vital, de
un cúmulo de sensaciones pronunciadas con la severidad de la certeza de la
médula; un clamor esencial, robusto, ejercido por un vigoroso lenguaje.
213

�El canto de José Gorostiza es un grito de muerte bajo un rayo de luz.
Es un llanto de vida en la noche que arde. Ese momento cúspide en el que se
crean los colores, desprendidos de la retina de la luz, de la luz que amanece y
del incendio; en donde nace la palabra como una voluntad de permanencia.
Una mezcla de desasosiego y desencanto rige el corazón y
curiosamente el apego a la existencia, una mezcla de alegría tributaria y
esclarecedora ajusta cuentas con el ser. Una muerte sin fin que obliga
siempre a un retomo, un regreso hacia el origen de las cosas, hacia la entraña
de ese soplo que parecía no sólo habernos echado al mundo sino también
habemos sostenido en él.
No hay tal pilar si se concibe sin crear, ya que dios "la inteligencia" es
implacable en el designio y ahueca el fruto con desprecio si éste permanece
al margen de esa sacralidad. Confundidos en el vano comercio de la utilidad,
los hombres, peces del aire altísimo, se detienen derrumbándose del vuelo de
su andar; no tocan piso, no pertenecen, no son; y sólo queda el gemido "más
llanto aún que el llanto" que clama por su pérdida el espíritu de dios:
donde ya nada ni nadie, nunca, está muriendo
y solo ya, sobre las grandes aguas,
flota el espíritu de Dios que gime
con un llanto más llanto aún que el llanto
Cuando José Lezama Lima en su extraordinario parteaguas ensayístico
que es La expresión americana lo señala junto al Primero sueiio de Sor Juana
como una de las expresiones más entrañables y luminosas que ha dado
América a la poesía, apuntando así dos de los momentos en los que el
español se afirma desde el otro, desde los espacios colonizados, no desde la
península; desde donde se cumple cabalmente el sentido culminante del
barroco; Lezama lo ubica en una posición central, por encima del resto de las
voces. En su altar este poema es el Poema. Por él no atraviesa el lenguaje,
más bien, la voz se consolida, se vuelve río en su fluidez y en sus
despeñaderos.
El poema no despunta por momentos, no tiene sitios más perdurables o
reveladores; en sí mismo es un caudal de luz. Y en ese caudal ciertos
memorables versos hacen las veces de eslabones con la tradición poética de
lengua española. El barroco de Muerte sin fin devuelve a la lengua el
absoluto riesgo de la entrega, mira hacia el origen encontrando en la pérdida
la entraña de su palabra y de su palpitación, solamente y solo, es decir,
condicionado en su soledad, participa de la relación dialogal, pues otra voz le

214

clama y atiende, hundiéndolo a un tiem o
desesperación. Muerte sin fi
p en las aguas de la esperanza y la
1
1
.
n es un poema que
g1onosos de nuestra lengua Tras . d
en aza os poemas más
atraviesa cavidades oscuras.
tc1en e porque responde en un caudal que
Y a errantes a tra ' d
.
so resale una suerte de comb·
.,
,
ves e un ntmo en el que
b
considerados
de arte menor iEnalc1?tn entdre el_ endecasílabo y otros metros
·
n mo esphega a
1
con densa al poema y sobre la cua1este
,
su
vez
a figura que
se vuelca· 1 f1 ·d
manto acuífero, y la contención de1vaso, que la sostiene
· ~ u1y ez
de forma.
corriente, de
le da
.
La concepción de José Gorostiza sobre 1
.
vista clásico del rapsoda d d
. .
ª poesia, denva
de un punto de
'
, e I epos1tano del d
para ser escuchada, y de aquel que desde su , on o voz_ q~e _se pronuncia
suya propia; de ahí que sostenga 1 . . mas profunda mt1m1dad presta la
o s1gu1ente· "L ti ·d
canto es una, afinidad
congénita· En un momento
. cualq
a a 1111
y
,
· ad entre
d , poesía
.
en otro sera mas íntima·' pero habra, de durar para s· uiera Pº ra relaJarse o
en el lenguaje -en el austero arsenal d 1
, . iempre, porque no radica
·
.
e a retorica que d
sm cesar-smo en la voz h
.
,
ca uca y se renueva
umana misma que I h b
para que, al ser proclamada, se realice en 1a' tota l~d
dom
re
presta ~ la poesía
1 a de su perfección".
Esa voz que va ejerciendo su oder
desprende del espíritu para ex
lp
generador y definitivo porque se
.fi
presar o, nos envuelve . d.
1 iculta, nos inunda en un vaivé d fi
e ma ia y a la vez nos
dasí
como la materia se recrea enn , e _uerzas contrarias y correspondientes. y
s1 misma, un poema q
1
1
e ser, tuvo necesariamente
d.
ue a canza a estatura
d I ,
'
, que me lfSe con los m
poesia. Las cumbres peladas d
.
.
omentos cumbres de la
extravío
en
el
e su msommo aluden quizá a ese signo del
que
encontrar
significa
despoJarse.
.
Un sentimiento nihilista enfrent 1
•
mar que ahoga. La tormenta en el
a ª\cornent~s de su adversidad en un
quién sino del hombre Dios ha mu:~: es a tragedia ~~l ser, puesto que, ¿de
no puede morir sin la propia muerte d 1~ an:s, de quien había nacido? Dios
en relación estrecha a la devasta . , ~ om re. y la muerte del hombre está
mermando con dejo de vacío el ;~;:ci; s~s~~~t~º• de la natu_r~leza, a ese ir
no pudo, no puede con ese trámite
p
. o hay creac1on. El hombre
(oh Dios! que te está matando
en tus hechuras estrictas,
en las rosas y en las piedras,
en las estrellas ariscas
y en la carne que se gasta
como una hoguera encendida
por el canto, por el sueño
,
por el color de la vista. '

215

�Al sentido religioso la ironía i,1terpone una fuente activa, como vía de
conocimiento del mal donde quizás y únicamente el poeta puede buscar las
secretas y misteriosas raíces del bien, el punto de unión de ambas esencias, la

puesta e~, duda severa, y suplantada
.,
concepcton que implica al hecho de :aobr la accd1on de la concepción, pero una
er, no e crear.

!'-

_Dios se lo ubica como inteli
.
conoc1m1ento no viene a ser reflecta ~enc1a, y s~, luz, que es una luz de
con el contrario. El amor y su ejer
sm la reflex1on que deriva de la fusión
que necesariamente es fuga
c1c10, que es un ejercicio de fusión f . ,
vas
d
z, se cumple en la fi
d
, us1on
o co ma o sacia una sed.
tgura el vaso colmado, y el

?~

señal de creación.
El mal se registra en el hombre en cuanto éste toma conciencia de su
propio fin. Como una consecuencia de la muerte de Dios, el hombre echa a
andar los mecanismos de su propia ruina. La carga de sentimientos que lo
constituyen está impregnada, más que de ambigüedad, de imprecisión. Y en
la medida en que la vida es un viaje a la muerte es una vuelta al origen.
Irónicamente, como hecho divino, la creación resulta inmanente al fin; y este
último se erige en consecuencia. Al mundo de la creación sobreviene el
mundo de la caída. Y esta última trae consigo una conciencia falsa del
hombre: el conocimiento "objetivo" de sí mismo. La conciencia, o ciencia
del corazón, como la llama María Zambrano, siembra la duda. Al acceder a
dicha objetividad el ser humano se sujeta a la vez a su destino y la muerte
cierra su ciclo. Pero, desde la poesía, ¿puede cerrarlo?
¿Es este concebir sin crear al que alude Muerte sin fin? La oscuridad y
el caos anteceden a la creación, pero también la acompañan. Cuando estas
entidades se confunden y anulan la creación no se cumple. Separar rige el
principio fundante. Delimitar, escindir es entonces lo que hace factible el
orden y la correspondencia. Y este proceso sólo se gesta a través de la
palabra. El principio del mundo se da bajo dos fuerzas que se van
reproduciendo en la mayoría de los elementos que integran la vida. Bien y
mal, luz y oscuridad, hombre y mujer, principio y fin son constantes que
prevalecen a lo largo de nuestro saber y que de hecho lo estructuran.
Por eso Muerte sin fin es sin duda alguna un poema plenipotenciario.
Su fuerza es arrasadora. Y lo es porque el poema, en los diez cantos que lo
integran, y en base a un ritmo sostenido como la creciente de un caudal, nos
introduce en varios territorios del camino que consolida al ser y sus potencias
en permanente tensión y en fugaz fusión. Su fuerza radica en la capacidad de
unir la dualidad, de congregar los opuestos y darles marcha.
La tensión opera en una suerte de restregamiento del hecho de que
estamos constituidos por oposiciones. La principal: espíritu y cuerpo, forma
y contenido, digamos, la condición del poema, es atravesada y replanteada
por una premisa máxima que se promueve metafóricamente a través de la
figura del vaso y la inclusión del agua: Dios y los hombres. Sujeción y
derramamiento. Constricción y libertad. La creación queda suspendida,

216

I

Tan tiene Dios sed de su conce ci,
vaso colmado es pues la metáfora p on como los hombres de su saber El
es fusión. Luz reflectada, hecha cof~;:ctal d~ lt plenitud de esa reflexión ~ue
' zu c1e o o palabra sangrienta.

~uerte sin fin es una lectura del s
es decir, lo que el ser niega de sí
er, de su des~onocimiento: de Dios·
compo~entes integradores desde l~s en la fi~u~a de Dios sublima; de ahí su~
contenido manifiesto en el mundo ??tenc1altdades de la imagen· desde su
de
·
onmco
, · y en' el mundo
. .las. acc10nes
que se conoce como
re~ren el mundo m1t1co
,~vosible; es decir, que el latido esencial 1ad. Sabemos que la realidad es
a canzamos a ver. De ahí que el .
e nuestra vida sucede donde
poema, un símbolo.
OJO sea una presencia reiterada a lo largo dne~
Pero en. las. zonas ínfimas del OJO,
.
en su 01m10 saber
no ocurr~ n~da, n;, sólo esta luz,
esta febnl diafanidad tirante
hecha toda de pura exaltación
que a través
.
. de su nítida subst'anc1a
nos permite mirar
sin verlo a El a Dios
1o ~ue detrás 'de El anda
' escondido·
el tmtero, la silla, el calendario
.
todoª. voces azules el secreto
de su mfantil mecánica!
en el instante mismo que se empeñan
en el tortuoso afán del universo.
·
Ojo central y única luz a
.
cuya verdad desgarra; un cos:o ra conte~plar la mterioridad de un cosmos
encuentra en el afuera para estars ~~~a ratz es el centro del ser, que busca y
que despiertan, párpados que se abre~er~a ydde~tr? de su adentro; sentidos
romperse por el centro", canta Lezama L~m~~ ec1m1ento: "Abrir los ojos es

217

�Muerte sin fin es como bien estudia Arturo Cantú, un poema filosófico
cuyo asunto es el sentido del mundo; en él poesía y filosofía brotan de un
mismo sitio y obedecen a una misma operación del espíritu: su
desenvolvimiento progresivo es una revelación sobre lo esencial.
De ahí también su dificultad. Desde la primera edición, en 1939,
permanece en el ánimo público la certeza de que Muerte sin fin es una obra
grande de la poesía nacional y del mundo. El lector no puede escapar a la
fascinación de su ritmo y su opulencia verbal, pero la mayor parte de su
mérito y belleza reside en su emoción intelectual y en el rigor de sus
3

encadenamientos especulativos.

Yo añadiría que hay un tercer nudo que hace del poema un misterio,
con todo y su énfasis en la irreverencia, este es el conocimiento entrañable:
" lo que detrás de Él anda escondido". Eso que para San Juan de la Cruz no se
cura sino con la presencia y la figura, vuelve a invocarse. El amor anda
detrás y se esconde. La creación tiene que agazaparse y germinar, más que en
la nada como pulverización de Dios, en la nada como sombra del amor, como
esa cantidad inasible, hechizada y escurridiza.
Y hacia este ir y venir de especulaciones entre la creación y la nada se
encamina en tres direcciones este libro crítico imprescindible de Cantú:
Texto, Transcripción y Significado. El poema, tal y como fue concebido; su
asunto entre Dios y el hombre: el vaso y el agua o la forma y su contenido; y
el andamiaje del significado: el argumento, las variaciones, su estructura
formal y conceptual (número de versos del poema, división de cantos y
canciones y métrica de cada uno de estos) su encadenamiento y disquisición
filosófica.
Pero Muerte sin fin también es una lectura del futuro en relación al
conocimiento del pasado, y todas estas visiones fundamentan una valoración
del mito de la creación, valoración que correrá la suerte de ser víctima de la
ironía y de la más severa justicia, de su propia muerte que tampoco termina.
Una religiosidad cosmogónica e íntima, interior, nunca confesional ) sí
radical confirma este aliento. Pensar entonces en Animal de fondo de Juan
Ramón Jiménez, que propone la indisociabilidad del contenido y de la forma.
como en la metáfora del vaso, a partir de una derivación de la fusión del ser y
de Dios: " ... que la esencia es lo sumo,/ es la forma suprema conseguible,/ y
4
tu esencia está en mí, como mi forma." En este poema de Juan Ramón, Dios
parece encamar en el fondo del yo, ahí habitar y erigirse en imaginación
viva. La expresión es la vía que hace posible su presencia. En Animal de
fondo, como sucede en Muerte sin fin, el número tres es significativo: ·' ...

estás en elemento triple incorporable /
.
segura en todo el horizonte ,,s El d" , agua, aire, alto fuego / con la t1·
d
"
·
10s dese d
.
'
erra
e mar y es agua porque el agua es trans a o e~ presencia "en rumor y color
es un ~o del fondo convocado. Ah
parenc1a y reflejo, es espejo del ser
Gorost1za:
ora, veamos la relación en el poema de'
Pero en las zonas ínfimas del ojo
no ocurre nada, no, sólo esta luz
ay, hermano Francisco
esta alegría,
'
única, riente claridad del al
Un disfrutar en corro de prema. .
d d
sencias
e t~ os los pronombres -antes turbios
~or ~ grues~ efusión de su egoísmo. ~ mi Yde El Yde nosotros tres
¡siempre tres!
mientras nos recreamos hondamente
en este buen candor
que todo ignora,
.
.
en esta aguda ingenuidad del ánimo
que s: pone a soñar a pleno sol
y sue~a los pretéritos de moho,
la antigua rosa ausente
y el prometido fruto de mañana
como un espejo del revés opac;
que
1 al consultar la hondu;a de 1a '.imagen
e arrancara otro espejo por respuesta.

. y la creación es el sueño ue se tr
pnm~ra, la palabra que resiste qq
bueca en acto, es la forma última y
trasciende ·
' ue nom ra y perdura y en su ·inma nenc1a
.
. La creación sólo es posible
coinci~'.r las fuerzas opuestas regi/or un compro_miso en el que deben
expres1on
as por un patron de amor. De ahí la
trinitaria
. ~n ot~o orden y desde distinta
.
.
.
teolog1co - sin invocación a tra , d ferspect1va, alejada del discurso
enumeraci?n de elementos 'que ad:~:rte~ laª tercer~ persona de ese Dios o
generar directamente un d1"a' 1
• sustancia de otro, uno mismo· si11
ogo con Dios
I d d
'
mono1ogo que se cifra en el otro
' o e_ es oblamiento de un
mayor vuelo del yo y un e :.~ue es uno y Dios a un tiempo-, con un
cementerio marino, de Paul Val:111 ~: encum~r~do lirismo tenemos El
poema edificado, a partir del cory. . ~o este ultimo, Muerte sin fin es un
noc1m1ento, y del nihilismo que de dicho
219

21 8

�saber se difunde; sin embargo mientras para Valery " ...soñar es saber"; es
decir, el sueño es de una lucidez cognitiva, para Gorostiza las aguas del
sueño llevan a la transportación del ensueño y la contemplación. La poética
valeriana plantea un avance hacia el sueño bajo la égida de la razón. En
Muerte sin fin la edificación es altamente dialogal, y el autoconocimiento es
suplantado por la certeza del misterio y de la llaga. La muerte es una
constante que no nos deja ir, que no permite ni a la voz ni al lector la
dispersión. La duda que es fuente de escepticismo para Valéry, porque
6 su
contemplación está ceñida: "Acaso amor, o el odio de mí mismo?"; para
Gorostiza es, también, posibilidad de gozo, de regocijo y risa.
Las corrientes opuestas provienen del mismo brote y confluyen
integrándose. El ser es vida y muerte, totalidad y nada. Y la "Razón
ardiente"7, para este poeta francés es el pulso del canto. Está ahí y es móvil
de creación también, pero lo revelado será lo sabido, fruto del desengaño,
nunca de la ilusión. Gorostiza acepta la ilusión: "gentil narcótico", y con ella
viaja. En El cementerio marino el sueño será fuente, en él fluyen las
corrientes marinas subterráneas; corrientes a veces adversas que están
integrando al ser, que lo vuelven uno e infinito, abierto como el8 " Agua
parpadeante, Ojo que guardas/ Bajo un velo de llama tanto sueño·'. Flujo
irradiador, corriente que oxigena los ojos para que la mirada despunte como
el día.
El poema de Valéry entonces es una lectura del mar, del líquido
metáfora del ser; del mar y su potencia, del ser que sobrevuela el techo lápida
de los vivientes. Esta agua es también registro del origen, motivo del canto,
fuente del sueño y tránsito de la muerte de vuelta hacia la nada donde, como
en Muerte sin fin, nuevamente el principio podrá ser. Sin embargo, las
perspectivas poéticas difieren.
Mientras para Valéry la razón hace al individuo y el poema se
construye, para Gorostiza esa razón es foco del cuestionamiento, suplantada,
expuesta por la escisión que muestran las diferentes personas nombradas.
Contemplar, no ver, observar con fijeza hasta el fondo del vaso y del
fondo hacia arriba, hasta los probables labios, hasta la cima de su abertura. El
poema contiene las fuerzas originarias; predispone los flujos terrenales en las
formas del agua, aunque se trate de un mar fantasma, y hacia allí giran
vertiginosos o estáticos, sublimes o perversos los elementos de la creación,
los elementos de la vida nunca aislados de la muerte. Gorostiza dispone la
lucha de contrarios, antepone, contrapone, sintetiza en un juego de imágenes
que lejos va dejando al sujeto, lo va modificando, haciéndolo girar en un sin
fin de figuras constitutivas: el agua, el ser, el sueño, dios, la inteligencia.

220

D~sde mis ojos insomnes
m1 muerte me está acechando
me acecha, sí, me enamora '
con su ojo lánguido.
¡Anda, futilla del rubor helado,
ª nda, vamonos al diablo!

. ~a inteligencia, solitaria y ardiend
.
tam~1en el dardo de la conspiración p o .es
m~sa mspiradora, pero
refleJOS del agua, los ojos de los p . . orl la mteltg~nc1a van destellando los
el ~ez "ulises salmón de los regre::;~- :1 :.ez de dioses ª?~líneo y brillante,
Ed1po culpa, el ojo por donde el hilo' n ~o ~ue ~s de sub1to arrancado, oh
detener su oído al ensimismamiento de eo paso, OJOS que ven sin mirar, sin
de la nada como fuerzas motrices c
se cosmos que concentra las fuerzas
inteligencia, la perversidad y sus Fuo_mo d~entes matrices y gestoras. Por la
co_mo aves de rapiña, van centellean~~s t at~n su estallido y van anidando
~nge y levanta mitos que terminan envol:~é~~'º1 y su rencor.. La inteligencia
ª. c~e:Pº y voz para poder habl
o a. Seres a quienes el hombre
pnn~1p10 es monólogo, invenció ar, .fara esta_blecer un diálogo que por
m~elig~ncia Adán pudo entender e~
ª~:~al disfrazada del Todo. Por la
Dios hizo al hombre a su imagen
. pecado y avergonzarse y temer
y en e d
.
y semeJanza o sea I0 d0 t, d .
.
.
se on radica su condena p
d' h . ' . '
o e mteligencia
s, un ángel venido a menos no. h ebr? ,e a mteligencia no habría destellad~
complementano
· nido
. de alteridadeu tera tentado
a la mUJer:
· e1 otro, opuesto
I
de esto nos enteramos después d:•1c~~na ~~nzana de ?iscordia. Aunque
p~oducto de la curiosidad humana de I es1s, el conoc1m1ento es entonces
disputa del carácter divino E
y
os altercados de fuerzas angélicas en
la
• .
· n consecuencia la int ¡·
.
conc1enc1a de saber y saber y no saber n ,
e tgenc,a es el abismo, es
trama que enreda la sensación de cul
ada, de_d_arle vueltas al hilo de una
subrayar: una condena a muerte. c::d:~~~ estenhdad de la condena; y para
sabemos. Ese es el espejo que nos devuelv os .ª un fin por conocernos, por
ª?ua desaparece del vaso cuand I d e la u~age~ de fondo ya cuando el
aislados de dios por participar de ~u :a~:r. se sacia. Sm unión, sin vínculo y

!ª

f:;~

!ª

. Entonces la participación de la
mito trinitario: Yo, Tú, El; Yo El ns persona~, la cerca~ía reparadora del
luz de l~s sentidos, disparando 1~ ca,meosotro~ girando, or?1tando, ciñendo la
de la tnsteza, pues como d,·ce G . ,y aclimatando el oido bajo la plenitud
b'
'
rac,an· " ·Q · · • .
sa ,o, cuando fue siempre la
1 . , ¿ u1e~ vio Jamás contento a un
melancolía suspicaz, indagad _me ancolia manJar de discretos?"9 Una
u
1
,
ora, una melancolía
.
na me ancolia que triangula y d' .d
,
que es angustia jubilosa;
1v1 e as1, en tres, los objetivos de su
221

�.
ro~ tres· el vaso, el agua, la sed; la edad, ~I
búsqueda: El, conmigo, con no_sot 1 . , da entre ambos y la inteligencia
,
e . el ser D10s
a mlía
dd
b
fruto, la catastro,e,
'.
' 1 . '\ación con su faculta e sa er
reinando como suma consciente de a amqm
'
que trae consigo la muerte.
.
" e todo lo concibe sin crearlo". Crear es ir
Pero volvamos al verso: qu
dencia regido por el misterio Y
rt E el reino de Ia trascen
más allá de la mue e. s
, .
1.
table saber. A ese verbo apunta
la entrega, no por la duda cuant1ca y ~ mago
incesante y prodigiosamente Muerte sm fin.
. . . 't. o Un principio de lectura del
. fi
un poema inicia 1c .
d
Muerte sm . m_ es
. . del mundo contenida en el ser; e 1a
mundo, del conoc1m1e~to de la h1s~or:~ fondo del espejo, en "la'sonor'.dad de
zona limítrofe entre ongen y muertd),
!verse sensibles a la histona de la
.
t
s"
(Bachelar
para
vo
1
esas aguas durm1en e . ,
d ción se deslizan entre el amor y e
· 1110 La corros1on Y la degra ª
l
dolor
maten a.
la
pasión
y
e
.
deseo,
.
contiene las dos acepciones que se inducen
La religiosidad del poema
. 'ficaría repasar· y por otra parte
de la raíz latína religio: relegere, que s1gm i_, . pero ent;e ambos el reino
·
d · unir Repaso Y umon,
religare, que quiere _eclí
. e sin fin es un poema que usa el agua como
apuntala a sus contrarios .. Mu~r_t en sí a es detonante, además de que Dios
un elemento cuya carga s1mbohca d·~ y ciar los espacios y así ir contra el
separó las tierras de las aguas para f1 eren ·m1·genia el agua es utilizada en
'd
, d sde esa uerza pn
·
caos e iniciar la VI a; as1, e
f d nte se la usa en los ntos
•·
mo elemento un ª ,
.
•
·
·,
distintas religiones co .
.
orcizar con fines de m1c1ac1on,
bautismales, para bendeclí ~spac1os_, para t::bién c'omo medio de limpi~za.
de purificación, como med'.o cu:a:;vºe;men de las aguas_,,11 En este sentido.
"En el Rig-Veda, lndra, el dios, e
g
,
la tormenta en el vaso y
norme pecera un oceano,
d h,
Muerte sin fin es una e
, da o colmada por el agua; e a I su
también la tierra que se suena agosta
poder dimanador.
.nci io fundante no tiene forma, y como
El agua es todo eso, es un pn P
co~tinente que la ubica, ese
d f &lt;lamento El vaso es ese
.d d
lo sagrado, care~e e un
. 11 vida entra en la ruta de la sacra1I a :
dios, ese misteno alrededor del cua a
·:·Qué puede ser - si no- si un vaso no?
Un minuto quizá que se enardece
hasta la incandescencia,
que alarga el arrebato de su bra~a:
a tanto más hacia lo eterno mm1mo
y,
' s hondo el tiempo que lo colma.
cuanto es ma
222

Y quema en la zona del límite, en las orillas fronterizas, cuando la
noche se desplaza con sus garfas dispuestas; y sucede, además, por azar,
como suceden la rutina y los días. Proviene de una angustia, y no se sabe qué
es, salvo en su fondo; fl uye como lágrimas, médula, dolor del vacío (el vaso,
dios) que todo lo contiene. La interpelación es una duda perpetua que cae
sobre el lector, y como interrogante se pondera aunque no se cuestione de
nuevo, se sobreentiende que la pregunta sigue en pie, firme, y la respuesta es
esa enumeración de espacios mínimos, de temporalidades, de manifiestas
visiones que ocurren como sin proponérselo, en una urdimbre de imágenes
que enlazan y tensan las palabras:
Un cóncavo minuto del espíritu
que una noche impensada,
al azar
y en cualquier escenario irrelevante
en el terco repaso de la acera,
en el bar, entre dos amargas copas
o en las cumbres peladas del insomnio
ocurre, nada más, madura, cae
senci \lamente,
como la edad, el fruto, la catástrofe.
Ese fuego líquido o brasa que rebulle en el cuerpo como un
padecimiento es un dato que se repite en la obra de Gorostiza desde
Canciones para cantar en las barcas, aquí, aunque en germen ya presente de
modo significativo. Una sed ardiente como la misma inteligencia que llamea,
una sed alucinante y propagadora. De nuevo volvemos a Animal de fondo
con respecto a la importancia del agua como eje vital: " ...mar que sube a mi
12
mano a darme sed/ de mar y cielo en mar,/ en olas abrazantes, de sal viva".
El vaso es consecuencia, es una alegoría, con el agua, de la unión de un
mundo espiritual y del mundo como noción de totalidad. Y es una alegoría en
cuanto forma que suelda y que se llena con el agua, lo necesario y a la vez, lo
caótico, el caos original que es vida y pulsión. También es ciclo porque sin
vaso, el agua no colmaría. El vaso es forma y con el fondo agua constituyen
un medio que sirve para que la Vida siga viva y como tal, como vida, son
inseparables. De nuevo aquí tres elementos integran la posibilidad.
La religiosidad se vierte en el poema. Distintas mitologías aparecen en
cuanto contenidos universales y bajo una lectura unificadora en Muerte sin
fin . Mas el poema subvierte ese sentido:

En la red de cristal que la estrangula
223

�(¡Tan-tan!) Quién es? Es el Diablo
Ni fondo, ni forma pueden entenderse, cumplirse, sin que se inicie una
suerte de sujeción o conflicto. Y el Diablo, con mayúsculas, en cuanto
curiosidad y conocimiento, es quien devela, quien descubre. Es el opuesto de
Dios que crea más sujeta y ciñe en la ignorancia. El Diablo descubre, el
Diablo es la vida que promueve toda creación, la vida que cierra la tríada:
fondo==forma==creación.
En la Cábala el panteísmo refiere su teología, todo resulta de la
expresión de la divinidad. El universo se compone de los atributos o Sephirot
que integrados en tríadas (Corona, Sabiduría e Inteligencia; Amor, Justicia y
Belleza; Firmeza, Resplandor y Fundamento; todas reunidas por el halo
divino o Reino) vienen a conformar la divinidad manifestándose.
El poema se encuentra entre dos niveles, en la orilla letal que
pronuncia el movimiento de la vida, mundo de la materia o inferior, y en la
emanación que ratifica el mito, el arquetipo o mundo celeste invocado a
través de la palabra.
La Cábala supone la preexistencia de almas en el mundo de las
Emanaciones, cada alma está integrada por tríadas que agrupan las diez
potencias que las constituyen; cada una está conformada, a su vez, por una
parte masculina y otra femenina; al entrar al mundo estas partes se separan y
tratan de unirse de nuevo. Sólo el auténtico matrimonio logrará que esto
suceda. Mientras tanto el alma deberá encarnar en un cuerpo humano una o
dos veces más hasta que esto se dé y quede sin pecado, limpia de mácula. Las
almas deben completar una peregrinación terrestre, habitar un cuerpo
humano y pasar pruebas hasta retomar al lugar del cual provienen; es
entonces cuando Dios obsequiará con el "Día del Jubileo", a partir del cual
reinará la felicidad perfecta.
Si observamos con atención el prolongado azul de Muerte sin fin tiene
su origen en el color celeste o arquetipo; pero también podría pensarse que lo
tuviera en el caos original:
Tal vez, entonces, el sentido de enajenación que tradicionalmente se
atribuye a la caída pueda estar latente en la creación original, con su
oscuridad recurrente y su estabilidad amenazada por el mar y otras imágenes
13

de caos.
Pudiera ser la paz de la atmósfera celeste o el bélico tropel de los
océanos. La creación o la caída. El principio de lo que no tiene fin. La vida

que
e es muerte y que no cesa Mu t .
·
ere
sm fin es vida por principio y en
al origen.
P rpetuo Ycíclico derr um be y vuelta
.
. En el poe ma e1 tiempo
d o·
precisamente en la I
e ios aflora un d,
,
existente creada I d ec_tura, a través de la palab ia y esta floreciendo
'
a ec1rse
I
ra, no pr
·
porque el verbo "ser" d d y v~e_ta a nacer al leerse L I onunc1ada, no
certifica y testimonia·. es e el m1cio del verso da fe .de aello,
ectura
el día,,
haceesconstar

Es el tiempo de o·ios que atlor
d,
que cae, nada más mad
a un ia,
para tomar mañan~
ura, ocurre,
en un
, . por sorpresa
esten 1repetirse . 'd'
com 1
• , me ito,
o e de esas meditas palab
-:-nunca aprehendidas
ras
siempre nuestras- ,
que eluden el amor de la me
.
pero que a cada in
mona,
desde sus claros h stante nos sonríen
uecos
en
· tirases despoblad
E nuestras prop1as
s un vaso de tiempo que nos iza as.
en sus azules botareles d .
y nos
e aire
pone su máscara grandiosa
ay, tan perfecta
'
' rasgo de
que no difiere un
nosotros.
Es lo que es·· un cumulo
,
d · ,
pegan en el cuerpo tie d
_e imagenes desnudas
exceso, la sensiblería ' h:t:nbusrul arse
h1elddistancia,
precavie~:ep:aen.
P:ºndtoo se
e sí:
,
vm1en
el
abstinencia angustiosa
que presume el dolor y no 1o crea

d:

El vaso de tiem 0
vol~emos a la idea
la qu~ es Dios, nos coloca su máscar
.
meJor: los seres -para ub· Cabala, aqm la ironía es lapida . a trfecta. S1
alma de cuerpo sino icamos en el contexto psícoanalíf na, as almas, o
sostiene una visi , . que como ocurre esencialme t ico que no disocia
Juan Ramón J' o~ integradora de forma y fondo · " n e ~n la poesía pura,
vagan y prueb~:enez en su poema- " no tiene." a~~;rpial_ma", sintetizaría
gri
' van Y regresan A ,
nomia. N?da de
ego, de la evidencia de 1a tragedia.
. . quiRecordem
se trata, para remit'irnos al teatro
que
os que en griego persona

225
224

�quiere decir máscara: "La Persona es nuestra identidad
individua\, que es una
15
máscara que cubre y expresa e\ Ser universal".
Pero \a individualidad renuncia al ser total para tener una identidad,
para diferenciarse. Y esto sólo se logra a través de una voz, de una expresión.
Muerte sin fin va más allá, es la expresión de una potencia amenazada; apela,
a través de revelaciones metafóricas, del gozo de la libertad y de la ficción
poética a un sistema de representaciones que puede variar en su concepción,
pero que apunta hacia la misma esencia, hacia "lo mismo", como esa
obsesión sin manera de asir, esa enigmática reiteración gongorina que
enuncia e\ concepto. "Lo mismo" implica'a la otredad, juego de espejos que
se desdoblan. Y el sistema de representaciones a una absoluta conciencia del
poeta. La palabra crea, vuelve a \a magia, es mito y es origen y con esa
fuerza de imágenes, revela la invisible realidad.
E\ poema alienta una mística en la fascinación, la contemplación, el
embeleso, el rumiar obsesivo, \a seducción rítmica y el hechizo de un canto
que es vértigo y dominación, ruta propagadora; va de una visión religiosa a
otra para ahondar exclusivamente en e\ problema del ser. Y del ser el origen
y el fin, los impulsos del fondo, explosión de energía primigenia, instintos al
desnudo, escisión y derramamiento. Y entonces e\ poema se equipara con el
ser y el ser con la escritura. E\ poder de la poesía es el poder del verbo. La
caída es mayor, se promueve en la velocidad de las enunciaciones, y
envuelve al mismo Dios:
como si herido (ay, Él también ¡por un cabello,
por el ojo en almendra de esa muerte
que emana de su boca,
hubiese al fin ahogad&lt;' su palabra sangrienta.
ALELUYA, ALELUYA!)
La palabra sangrienta es esa humanidad, y con la humanidad Dios
mismo. Esa muerte que emana de la boca de Dios es la muerte que se deriva
de \a palabra, del haberse constituido Dios en Palabra de Dios, del haber
entrado " ... en \as convenciones de la lengua, que forman parte de \a
conciencia humana de la muerte";16 por tanto, Dios se autocondena a muerte
por medio de la palabra como el hombre se condena por medio del
conocimiento de sí mismo. He aquí la tragedia, su carácter autorreferencial,
por una parte, y sucesivo: " ( planta-sem illa-p \anta! / 1planta-semi!la-planta!",
por otra.
De acuerdo a la Cábala, las almas que no encuentran su par
complementario en pro de la felicidad perfecta, regresan:

226

para torn~r_mañana por sorpresa
en un estenl repetirse inédito
como el de esas inéditas palabras
-nunca aprehendidas
siempre nuestras- '
que eluden el amor de la memona,
.
pero que a cada instante nos sonríen
desde sus claros huecos
en nuestras propias frases despobladas.
Las_ palabras inéditas ausentan al am
~a mernona de éste, su recuerdo. Dios nos: porq_ue no lo nombran, eluden
im~gen y semejanza; nos coloca su má
ace dioses en cuanto somos a su
olvida pero como el amor huye h.
scara, y nos elude de la memoria nos
,
, iere o se esconde cuando no se le nombra:
lo que detrás de Él anda escondido
Corno las almas de la Cáb 1
.
act_uali_~ad de lo absoluto, el ideal ap;c~lí G_orost1za separa los órdenes: la
la 1!us1on de la entrega, el amor del e ott1c~ de las negaciones que patenta,
el tiempo del agua, en su maduración\ ~m?. °:undos contrarios ceñidos en
mar de quietud aparente que es el . a iroma expande sus cauces en ese
~e;doblados, que igual produce com"::~~i~r ~•dio de un juego de espejos
e estanque es perturbada por una int . , e agua cuando del punto calmo
que es, adentrarse, penetrar. El rostr~us~~n(iior una piedr~, por un mirarse
propagandose, como advertía el ¡.vi,farq ues
, de Sade.
os no es Dios, sino el mal
.
Volviendo al fragmento señalado d
tiempo cuando Dios aflora elud
I el poema, las palabras como el
provocan, de 1irantemente,
·
,
en
e
amor y a la vez, sonriendo,
,
puesto que lo hace
nos
nuest'.~s propias frases despobladas" En es~a en nue_stra propia mudez: "en
creac1on dentro de otra total .
.
.
expenmentación ocurre una
l'b
'
, sm conces1one h" d
1 e~a~ adentro, indagarla, saberla v· . 1 s, _1Jo e su muerte: toda la
no limitarse en la miseria de 1
, _1v1r ~• expenrnentarla, y sin embargo
prorrumpir tabúes y al mismo expertnc1a, no constreñirse, ir más allá n¿
iempo acerlo. Vía de la profanación:
,

t

probar en la molécula
el salto de las ramas que aprisiona
y el ~usto de su fruta prohibida,
ay, sm hollar, semilla casta
sus propios impasibles teg~mentos.
227

�Al no encontrarse en perfecto nudo, el sitio de la pareja viene a ser
ocupado por la muerte, esa meretriz de gélidas mejillas a la cual el yo, que es
un tú y un nosotros, de la manera más inesperada y trivial, invita -&lt;:on una
irreverente salida coloquial que deliberada desempolva el sentido último del
poema- al infierno de los comunes y corrientes mortales: "anda, vámonos al
diablo!" .
De ahí, del hecho de optar por la muerte, es que se desprende que el
sentido de la concepción que cuestiona Muerte sin fin es el del conocimiento,
en cuanto búsqueda y ciencia, contraponiéndolo al de la creación, es decir al
logos poético. Un sentido masculino, donde la forma yace desolada, es
llenado por el agua, símbolo femenino; y esta última toma cuerpo, es creada
y finalmente nombrada por el poder del verbo: la palabra. Una suerte de
indivisibilidad apunta en los dos niveles que a lo largo del poema se
contrapuntean: el ser, el otro. Y la creación en cuanto sentido fundacional de
la palabra es término, fin, conocimiento; pero también es principio, origen,
iniciación. Y ese es el enigma central del poema: lo indivisible en la escisión
y la unión por el amor de los elementos escindidos.
El amor es una actividad a veces subversiva, a veces subterránea, que
suele ejercer un cambio sobre quien lo ejercita. Y a veces es subversiva y a
veces subterránea porque constriñe en su proyecto al pecado. Eros es
demoniaco para algunas culturas y el mundo judeocristiano, en ciertos
terrenos de su ejercicio, lo condena.
Un poema como Muerte sin fin que vino al mundo a damos algo
nuevo, a ser no sólo una concepción sino una creación, lo es porque incluye
la participación del otro, el indeseable, el condenado, el maldito de todos los
tiempos de nuestra civilización: incluye al Diablo. Y plantea en su vitalidad a
la fuerza demoniaca como una potencia transgresora que implica, como diría
Georges Bataille del erotismo, alcanzar la vida más allá de la muerte.
Paradójicamente no sólo el demonio introduce la muerte en la vida,
haciéndola más vida; qué podemos decir, en este sentido, de las
celebraciones de éxtasis de San Juan de la Cruz y Santa Teresa, que tensan
vida y muerte como ese fulgor del tránsito hacia la trascendencia.

Muerte sin fin incluye al mal como fuerza necesaria para que el bien
cree, no sólo sea razonable, sino creador, teniendo y ponderando al amor
como vía de la ascesis o según dice el diccionario de la real academia:
·'Reglas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud''.

228

¡OH INTELIGENC~A, soledad en llamas,

que todo lo concibe sin crearlo!
.
La exclamación en estos versos h"l
discurso poético en Muerte sin fi
I a por concatenación el designio del
constante, la interrogación· ("Q !n con otras figuras retóricas siendo la
Ta b"'
•
·
ue puede ser s·
·
'
. m ien -meJor que un lecho- ara
- 1 no- s1 un vaso no?") .
mcandescente/ de su maduración?'f A ~¡ a~ua/ no es un vaso el minuto
se vuelque y predomine como u~a- anm at~ d1guras hacen que el sentimiento
me ahoga", cuyo peso es asfixiante. gus 1a ensa·. " ... un d"ios inasible que
La poes1a
, es necesariamente ese insta
.
cierne. Encierra para volatilizarlo u , n~e fugaz en el que la eternidad se
cuatro vientos, por medio de esa v:tncu o de -~mor y lo propaga, a los
derrama, puesto que el viento de d
que tamb1en es viento. Fluye y se
una form~, y la forma es el estilo dee~sas nubes trae_ 11~:ia, al haber adquirido
una musica que es
_PO~ta, su pos1b11Idad única de legarnos
un
mc1enso encendido de somdo.
.

Muerte sin fin es un canto
mordaces -"Ilusión, nada más y ~n clan:i~r, una conflagración de e ítetos
:entidos!" ~n "el oscuro deleit~

~:~•~~~."~i,\'.'::''

que puebla de fantas.,:'as los

perpetuo mstante del quebranto"· " ~ , ... presagio cierto de reposo" o
ciega alegría"- que inq . t
, ... pira arrogante de la forma" de "
enumeración el símil la um1e ta'/ pacifica. Establece en el gozo· e.n.. unla
·b· .
'
,
e a1ora· en el 1
•
a
pos1 Ii1dad "de disfrutamos enteros;,_ b" paleer por una caricia apenas la
ue ' ·
, 1en va e la m rt · ·
'
ue e v1v1r por un minuto
q cosm1co expanda el amor e 1 palabra da fe, pronuncia, nombra.º e sueno que es la Vida. y del sueño la

Bibliografía

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.
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16,

Cantú
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'
, squmas , 1988.
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Gorostiza , J ose., Muerte sm
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229

�3

Cant u,
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4_

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, p. 10.

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México, Fondo de Cultura Económica, Colección Archivos, 1989.

s_

Jiménez, Juan Ramón. Ibid., p. 18.

6_ Valéry,

Gracián, Baltasar. El criticón, Madrid, 1964.

Paul. El cementerio marino, p. 11.

7

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, con la versión francesa de Lysandro
Z. D. Galtier, Buenos Aires, Pleamar, (Mirto), 1949.
Lezama Lima, José. Poesía completa, Tomo l, Madrid, Aguilar, (El Libro

. Me refiero al asunto del poema "L 1·
.
Apolli_naire, que en versión de Octav~ mda pelirroja" de Guillaume
cual citamos "El cementerio ma . "10 Plaz, ~o~a parte del libro con el
rmo en a b1bhografia.
8

Valéry, Paul. Ibid., p. 7.

·

Aguilar, No. 37 y 38), 1988.
Savater, Fernando. La filosofia tachada recedida de Nihilismo
prólogo por el autor, Madrid, Taurus, (Ensayistas, No. 85), 1978.

acción,

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10

, El H2O y las aguas del olvido, p. 17.
. Illich 'Ivan.

11

México, Año XVI, Mayo de 1992, No. 186.
12

Valéry, Pau\. "El cementerio marino", traducción de Jorge Gui\lén, en Los
g,rnndes poemas del siglo veinte, introducción, selección y notas de Roberto

Gracián, Baltasar. El criticón, p. 366.

9_

13

-

Illich, Iván. Op. cit., p. 45 _

, Juan Ramón. Op. cit., p. 40.
. rimenez,
. Frye, Northrop. El gran código, p. 137.

Vallarino, México, Prornexa, (Siglo 20), l 979.

rtmenez,
, Juan Ramón . Op. cit., p. 1OO.

14

15

• Berman, Sabina. "Genero
,
sexual y teatro" ' p.4.

16

· Frye, Northrop. Ibídem.

Notas Bibliográficas

Los versos citados del poema corresponden a su primera edición:
Gorostiza, José. Muerte sin fin , R. Loera y Chávez, México, 1939, 73
pp. Corno dato al margen conviene recordar que Gorostiza, según
señala Guillermo Sheridan, de acuerdo a una entrevista real izada por
Elena Poniatowska, comienza a escribir Muerte sin fin en algún
momento de 1938 y termina la obra seis meses después. Ver: "Muerte

1

sin fin con matasellos", p. 28.
. En el poema "Retroceder": Lezama Lima, José. Poesía completa ll,
2
· p. 62.

231
230

�APROXIMÁNDONOS
AL ALMA DE AMADO NERVO
Dr.Pbro. Aureliano Tapia Méndez
Comenzamos las notas sobre la vida de José Amado Nervo Ordaz el
amado de Dios y de las Musas, con una carta suya al Profr. Librado
Acevedo, de Guanajuato, escrita en España desde San Sebastián, el 21 de
agosto de 1906:
Como los pueblos felices y las mujeres honradas, yo no tengo
historia. Nací en Tepic (hoy capital del territorio del mismo nombre) el
27 de agosto de 1870. Soy descendiente de una vieja familia española
que se estableció en San Bias a principios del siglo pasado. Hice mi
instrucción primaria en las modestas escuelas de mi ciudad natal;
muerto mi padre cuando yo tenía nueve años, mi madre me envió a un
colegio de Padres Romanos, al de lacona, en Michoacán, que entonces
gozaba de cierta fama. En este colegio y después en el Seminario de
Zamora, Michoacán, hice mis estudios preparatorios, empezando,
naturalmente, por el latín. Quise seguir la carrera de abogado y estudié
dos años, pero el quebrantamiento rápido de la herencia paterna me
obligó a volver a Tepic a ponerme al frente de lo poco que nos quedaba
y a trabajar para ayudar a mi familia, que era numerosa. Después,
buscando mejor destino, marché a Mazatlán, donde escribí en el
Correo de la Tarde mis primeros artículos. Más tarde me dirigí a fa
capital (en 1894) y ahí, con los esfuerzos y penalidades consiguientes,
logré abrirme camino. En 1900 me vine a Europa y logré, con mi
pluma, vivir en París. Torné a México, y el aiio pasado, en j unio, fui
nombrado segundo secretario de la Legación de nuestro país en
Madrid donde me tiene a sus órdenes.'

Don Amado Nervo y Maldonadoy doña Juana Ordaz y Núñez
tuvieron después de Amado, seis hijos: Francisco, Luis, Rodolfo, Ángela,
Elvira y Concha, y adoptaron dos niñas: Virginia y Catalina Cadenne .
Al quedar viuda doña Juanita, pensó enviar al mayor de sus hijos al
colegio fundado por el padre José Antonio Plancarte y Labastida en el
pueblo de Jacona,jur.to a la señorial Zamora, en Michoacán.
Cuando el primogénito supo que iría a un colegio famoso, escribió
sus primeros versos recogidos por el padre Alfonso Méndez Plancarte, qu ién
los oyó de los "viejos labios cariñosos y reminiscentes", de doña Josefa
Padi lla Méndez. Un hermano de esta zamorana, don Luis Padilla Méndez
casó con Ángela Nervo. hermana de Amado, y estos esposos fueron los

233

�padres de quien fuera ilustre Canciller del Gobierno Mexicano, Lic. Luis
Padilla Nervo.

. Sonó el viejo el aldabón
·- . .
las vibraciones metálicas del ald~?o~~ nmo smtió que en su alma repercutían
zo.

La redondilla dice:

Antes de llegar, un sacerdote h b'
.
d~ ~specto distinguido y ademán enér ª. ia salido a su encuentro. Era joven
rap1da en sus gestos·, de ojos obscuros, g1co
noble,
no sé qué dec1s1on
.. , ,
llenosy de
luz ycon
de bondad.

Con mi chaqueta de dril
y mi pantalón de lona,
en este traje me voy
al Colegio de Jacona.2

· · saludó y presentó al niñ
. . El v1eJO
.
mov1m1ento franco y cordial, un abrazo aIrededor
o, a quien
el sacerdote echó' con
del cuello.

Otra versión de este verso inicial de Amado N ervo, es la que
transcribe su hermano Rodolfo en el libro París sin Tango:
¿Queréis saber cuál fue el primer verso de mi hermano Amado? Tenia diez
años; nos hallábamos en vísperas de nuestro viaje, del primer "éxodo", hacia
los colegios establecidos en el distrito de Zamora, Mich., donde debía
internársenos. Y en alegría de aquel primer vuelo, mi hermano se inspiró y
compuso la siguiente cuarteta:

Vestido de casimir
y con zapatos de lona,
Mañana voy a partir 3
Al Colegio de Jacona.
Dejemos que el mismo Amado nos narre su llegada al Colegio de San
Luis Gonzaga, reavivando en 1908 los recuerdos:
Hace ya muchos años, en la sombría calleja de cierto hermoso
pueblecito de Michoacán, al pie del alto edificio pintado de rojo y precedido
de gran jardín, frente a una puerta ojival, se detenían y apeábanse de sendas
cabalga duras un hombre cincuentón, robusto, bello, con gran barba fluvial
que le caía sobre el pecho; y un niño de trece años, que debía mostrar en el
rostro, ligeramente pálido, la fatiga de jornadas de diez y ocho leguas,
hechas a caballo, por las interminables y polvorosas carreteras, llenas de
huellas.
Para llegar a aquella casa que empezaba a embozarse en sombras,
clareadas a trechos por la viva luz de las ventanas; a aquella casa, que era un
colegio fundado por célebre
sacerdote mexicano, el viejo y el joven habían hecho cinco días de camino,
tres días en diligencia y dos a caballo, desde la febril costa abanicada por
palmas y datileros de oro, hasta el interior de la República, recogido y un

Luego ' con ese don de gentes · .
d
besvaneció la zahareña timidez del propios de los verdaderos educadores
romas paternales.
rec1en vemdo, dirigiéndole afectuosa~
-¡A ver esos conejos!- díjole de
.
encoger el brazo derecho.
pronto, a tiempo que le hacía
Los cone;os
· no parecían· se
.
hinchazón leve de m , , 1 anunciaban apenas con
uscu os.
-Hay_ que hacer gimnasia- añadió
y de seg~1da introdújole a la gran sala .\u .
a la s~zon comían los internos los mmosa, que era el refectorio, donde
provementes todos de leianas
tie,rras. grandes, los medianos y los chicos,
J
, Aquel sacerdote era el D
.
Canonico don José Mora, Rectorº~:~r ;ni F~losofia, Teología y Derecho
Jacona, en el Estado de Michoaca'n.
o eg10 de San Luis Gonzaga, de
El viejo de la barba fluvial era tío d I
~~sa paterna a los muros tutelares del pla ~ Iadolesc~nte, a quien traía
de la
ias.
n e , a traves de un viaJ·e de cmco
.
En cuanto al nuevo u ·1
ustedes, limpio aún de todos 1~/~a~~o:r~ nada meno~ que un servidor de
de los be~os y lágrimas de la madre ausen~~ mundo, h~!11eda todavía el alma
y muy aJeno de presentir las andanza
, cla~o y diafano como un cristal
selva obscura de la vida.4
s peregnnas que le esperaban en 1~
Conviene hacer una revisión sobre 1
Nervo pone, sobre la fecha de su n . ~s datos que se dan, o que el mismo
cuando llegó al Colegio de Jacona :t1m~ento, al decirse los años que tenía
. pa re Alfonso Méndez Plancarte dio a

235

poco melancólico.
234

�d
d. "poseemos de él una,
o y ice

!~ª

conocer una nota auto- biográfica ~e
pequeñita, muy ligera pero muy valiosa .

Francisco Planearle y Navarrete, luego Arzobispo de Monterrey y
eminente historiador)... y allí -aunque nunca descollara como
humanista-, en los premios de 1884 ya aparece Nervo representando
"El Puñal del Godo", y recibiendo mención honorífica en Retórica,
Aritmética y Francés. 7

.
- . d d de la costa del Pacífico, el 27 de agosto
Nací en Teptc, pequen~ c1u a
. mi adre lo modificó encogiéndolo.
de 1870. Mi apellido era Ru1z de Nervo,
p1 ,
Amado Nervo y esto
d10
·
nombre Resu te, pues,
'
Se llamaba Amado Y me
su
·
hos en América- y que en todo
,
d, ·
así \o creyeron mue
.,
b
literaria. 1·Qu1en sa e
que parec1a seu ommo
r ' - . ' 0 p0C0 para mt. cortuna
l'
.
caso es raro, .me v~ to qu1za n 1 R . d Nervo ancestral, o si me hubiera
cuál habría sido m1 suerte con e uiz e
, 1S
llamado Pedro Perez.
como Apéndice I, la
En la misma obra pone Méndez Plancarte
constancia certificada del acta bautismal de Amado:

Gozó las alegrías de la primera juventud en aquel colegio que seguía
los sistemas ingleses. Se le llenó el alma de poeta con los paisajes y las
flores ... y las frutas y las huertas y los lagos y las garzas y los chupamirtos.
Y se llenó el alma buena con cosas buenas, moral cristiana, cantos y rezos en
el santuario de Nuestra Señora de la Esperanza; de un lado ellos, los alumnos
del Colegio de San Luis y del otro ellas, las alumnas de las otras
instituciones plancartinas: el Colegio de La Purísima y el Asilo de San
Antonio.

.
C
Interino de esta Parroquia,
El Presb. Ignacw Romo, ura
•
. · 45 de esta
/ 'b
· te de Bautismos, num.
Certifico: que en el I ro cornen
tr una partida del tenor
parroquia, al folio 34, vuelta, se encuen a

Don Tirso R. Córdoba en un folleto conmemorando las grandes
fiestas de la coronación de Nuestra Señora de la Esperanza, primera imagen
coronada en América con corona pontificia dice:

siguiente:
.
. 1 d Tepic a nueve de Septiembre de
- '·En la Iglesia Parroqw; ~ Nés,tor Zárate, Cura encargado
mil ochocientos setenta: Yo, el res o.
·- de trece días de nacido
b ( , solemnemente a un mno
de este Curato, au ice
t de la noche a quien le puse por
en esta ciudad a las onc~_Y tres.~uar ~: Don Amado Nervo y de Doña
nombre José Amado; hl)O leg1t1mo
F ancisco Nervo y Dña. Luisa
Juana Ordaz: abuelos patern;:s~~; d'rdaz y Dña. Cecilia Núñez;
Maldonado; maternos, don_ D J, , María Solano y Dña. Daría
·
/ Presb Señor Lic. on ose
.. l
padrmos e
_,
bligación y parentesco espmtua ; Y
Ordaz personas instruidas en su o ,
,
R 'b ·ca
'
, F.
d0 · Nestor Zarate u n ·
ara
constancia
lo
firme.irma
·
T
.
'
h ¡ S C " -Cuya
P
J, · A do
ep1c , · ·
- Al margen: 630 os_e.
me r~fiero.' de que extendí el
partida concuerda cor, el ongmal . qd l Sagrario de Tepic, a los doce
resente en el Curato de la Parroqw~ e
.
~ías del mes de febrero de mil no-:ec1entos veinte.
(Firmado: Ignacio Romo.)

m:, ·:e

. ue ya citamos dice "muerto mi
El mismo Amado en AIgunos, q
•,
1 · de Padres
,
- mi madre me envio aun co eg10
padre cuando yo tema nueve ~n~s, , que entonces gozaba de cierta fama".
Romanos, al de Jacona, en M1~. oacand, . ¡· d 1883 no tenía como él dice
tamunoe\18 eJUIO e
,
,,
Si su padre, corno cons '
¡· 1 t ece al "partir al Colegio de Jacona '
- " y estaba por cump ir os r
"nueve anos ' . . b. ática Alfonso Méndez Plancarte apunta:
En su not1c1a iogr
. G
a -no Seminario, como se
Dicho Colegio de San L~1s , ontzadge Nervo al ofrecer "el oro
te /o evocara mas ar
•
d
fantasea tenaz~en -,__ ,, "El Padre Mora" -el grande Arzobispo e
viejo, de su filial carmo ª
,
¡ "P Plancarte" (don
, •
del Río que alli fue su rector ... a
·
1 ,1
Mex1co JVJora y
,
236

Jacona es una pintoresca aldea, a cuatro kilómetros de la ciudad
episcopal de Zamora, en la República Mexicana. Además de la espaciosa
iglesia parroquial posee un santuario, en donde se venera desde tiempo
inmemorial una imagen de María Santísima. esculpida en madera, que se
apellidó primero Nuestra Señora de la Raíz, cambiándose luego su
advocación en la de Virgen de la Esperanza.
Convaleciente de grave enfermedad, que retardó las fiestas de la
coronación, salió el digno Delegado [del Papa, el Arzobispo de México don
Pelagio de Labastida y Dávalos], de la Capital, el 3 de Febrero de 1886; y al
pasar por la diócesis de León y la Arquidiócesis de Michoacán le hicieron
personalmente los honores los Ilmos. Sres. Obispo Barón y Arzobispo
Árciga, cada cual en su territorio. En Zamora fue recibido solemnemente y
acompañado hasta
Jacona en triunfo, por el Venerable Cabildo, el clero y el pueblo ...
Hubo exámenes solemnes de griego, hebreo y matemáticas en el
colegio de varones, representaciones teatrales en uno y otro establecimiento,
un specimen de gimnasia de salón en el orfanatorio, danzas de indios, fuegos
de artificio, y por último una academia literaria y musical seguida de la
distribución de premios a los alumnos y alumnas de uno y otro colegio ...
En la tarde, (del domingo 14 de febrero) la imagen y la corona fueron
conducidas en solemne procesión a un tablado erigido en el atrio del
Santuario. Allí el Ilmo. Sr. Arzobispo de México coronó a la Virgen de la
237

�Esperanza con las preces, cantos y ceremonias mandadas, y el Ilmo. Sr. Dr. y
Maestro D. Ignacio Montes de Oca y Obregón, Obispo de San Luis Potosí y
Administrador Apostólico de Linares, predicó el sermón acostumbrado en
tales solemnidades, y ofreció a la imagen recién coronada dos corazones de
8
plata conteniendo los nombres de los habitantes de Jacona y de los alumnos
zamoranos del Colegio Pío-Latino-Americano de Roma ... Marzo de 1886.
Entre los alumnos del segundo año de estudios preparatorios en la
clase de lengua inglesa no hubo premios, pero Luis Méndez obtuvo
"mención honorífica" y como "digno de mención" fue premiado Amado
Nervo, quien fue también "digno de mención" en Álgebra, y de "mención
honorífica" en francés y obtuvo "premio" en Gramática Castellana.
Habría de recordar Nervo siempre al fundador de los colegios de
Jacona, el padre José Antonio Plancarte y Labastida, a sus maestros
formados en la Universidad Gregoriana de Roma: el Rector del Colegio,
padre José Dolores Mora y del Río -obispo de Tehuantepec, luego de León y
después Metropolitano de México- ya su maestro el padre don Francisco
Plancarte y Navarrete, -obispo de Campeche, y de Cuernavaca, y arzobispo
de Monterrey. Al ver en el Mundo /lustrado de Madrid del 13 de diciembre
de 1908, el retrato del padre Mora, preconizado arzobispo de México,
escribió:
Sí, me saltó el corazón y púseme a pensar en muchas cosas: en
las clases de aritmética y álgebra... en aquellas cacerías entusiastas en
que... íbamos locos de gusto, por los sorprendentes paisajes
michoacanos, los más bellos que he visto en mi vida, persiguiendo
huilotas y patos golondrinos. .. en aquellas pláticas bajo el gimnasio
inmenso, en los patios llenos de luz y de flores, durante los recreos;
pláticas en las cuales e! Padre Mora y el Padre Planearle nos hablaban
de las maravillas de Roma, o bien nos enseñaban a deletrear
en el cielo encendido de estrellas el alfabeto de oro de las
constelaciones; en aquellos paseos por montes y por valles encantados,
en que tropezábamos con pájaros nunca vistos; en los reñidos juegos de
pelota, en las comedias clásicas representadas con deleite cuando los
premios; en las comuniones generales al rayar el día, con música de
pájaros y olor de rosas frescas ; en los audaces nadas en Orandino, en
Camécuaro y en las albercas incomparables
de lacona; en los
9
primeros porqué, en los primeros quién sabe ...
No fue pues el "Seminario" de Jacona, en el que estudió Nervo -como
se ha dicho-, sino el Colegio de San Luis Gonzaga de Jacona, y de allí pasó
en 1886 al Seminario Diocesano de Zamora, que por aquellos tiempos, como
otros seminarios de México, admitía para los estudios superiores, no sólo a

quie~es tenían vocación sacerdotal, sino tambi,
.,
seguir alguna carrera civil Amad N
en a Jovenes que pretendían
·
ervo pretend'
d.
0
en el Seminario existía la Facultad de Derec
, ho C1v1l.
. t~ estu tar para abogado' y
En el curso seminarístico de 1886
d. , . .
ese año apareció su primer cuento D ¡- ~stu 10 C1~nc1as y Filosofía. En
periódico zamorano El Pensamiento., e mo y Realidad, publicado en el
Tenía el Seminario de Zamor d "
Teología y la de Derecho C , . a ?s. Facultades mayores", la de
, anomco y Civil Co
.,
acu tades había siete cursos .
..
·
mo preparac1on para las
F 1 .
. 8 ten 1e va1teron sus t d"
an Luis porque entró directo al .
es u tos en el Colegio de
S· ·
qumto curso· M t , ·
s1gmentes: Física en 1887 Ló .
. a emat1cas, para hacer los
.fi .
,
g1ca en 1888
b' d
ca lI 1cac1ones que no hab'
'd b .
, su ten o ese año sus
·
ian s1 o nllantes
pnmeros lugares, entre treinta alumnos.
, y merecer uno de los diez
En 1889, terminadas las facultades
.
,
Natural, y lo aprobó con buenas cal1'fi .
menores, ingreso a Derecho
- . .
1cac1ones
. . .
Al ano sigmente-1890- fue su rimi
y él no se inscribió en ningún c~rso. da en el Semmano la Facultad de Leyes,
~espués de una gran decepción am r
,
.
sacerdocio, y en el año 1891 estudió el . o osa, penso encaminarse al
examen público obtuvo u
d I
pnmer curso de Teología· en el
. ,
no e os primeros ¡ugares, entre veintidós
'
cond1sc1pulos.
Nos dice Alfonso Méndez Plancarte
altar", en el que Amado destru ,
que ese fue "el año hacia el
recuerdo de sus amores por d
sus ploemas de amor, queriendo "matar el
'
o oroso p acer que le causa ,,
entonces
a
abrazar
el
sacerdocio
ra , Y
T
. .
, "hasta se apresuró a solí
·t queI decidido
p·
onsura, s1 bien nunca la recibió n.111 ego, por tanto a ser clérigo".
c1 ar10 a nmera

r°

Ese mismo año obligado
¡
.
familia, dejó para siempre el S . por_ as necesidades económicas de su
emmano zamorano y r
, T .
ayudar a su familia. Se trasladó a Maza ,
~~reso a ep1c, para
un bufete jurídico y publicaba s
.tlan donde trabaJo en el escritorio de
1894) firmándose Román o El
~~ El Correo de la Tarde, (1892-

c~:;:c5~~~-

Dejemos que Amado Nervo parta a la ciud d d
, .
capítulos de su vida y entremos al t
a e M~x1co para los ,siguientes
AL ALMA DE AMADO NERVO. ema que prometi: APROXIMANDONOS
Parecería muy pretencioso el títul
.
acercarme, y motivar a otros estud·iosos consagrados,
o, pero noo aspiro
que a
jóvenesmás
que buscan
239

238

�corona de hierro mi sien rodeo.

caminos en la literatura mexicana, para abundar en el tema y para que
completen lo que pudiera ser una colección de poesía religiosa o aquel libro
nunca editado que Nervo le confesó a su amigo Julio Caneba tenía el plan de
publicar como en un Polifonario, que sería "un libro de oraciones en verso,
12
con aprobación de la censura eclesiástica" ... pero "de intención impura" ...
Conste que no entiendo eso de la "intención impura" con que se
anuncia el libro futurible Polifonario, y creo que se deba tomar como una de
sus tantas graciosas ocurrencias, y estaríamos obligados a interpretar al

Más_ tarde, trovero de nobles feudales
cante ~us hazañas, sus lances de hono;·
yante ~ la su mesa y en mil bacanales ,
senllme beodo de vino y de amor:
y ayer; prior esquivo y austero, los I b.

al Dios eucarístico temblando acer:uts
por eso con~ervo piadosos resabios
y busco el retiro siguiendo a los sabios
Y sufro nostalgias inmensas defie. 14

Nervo humorista, del que dijo Alfonso Reyes:
Paréceme que consiste su secreto en la percepción de las incongruencias
del universo, en el sentido antilogístico de la vida, y es como la huella
espiritual que nos deja esta paradójica experiencia: la naturalidad del
absurdo. Entonces el chiste no hace reír, sino meditar; también 13temblar. ..el
humorismo es así un maridaje afortunado de prudencia y \ocura.
La aproximación nueva que intento ahora será sobre una época muy
representativa de un panteísmo, sin querer darle toda la fuerza a este
sustantivo, o tal vez de un juego intelectual, sin alcanzar a ser un juego
religioso, que el poeta realiza.
Se sitúa como un creyente en la reencarnación en el poema

TRANSMIGRACIÓN
MMMM ant. Christ.
MDCCC post. Christ.
A veces, en sueños, mi espíritu finge
escenas de vidas lejanas:
Yo fui

un sátrapa egipcio de rostro de esfinge,
de mitra dorada y en Menfis viví.
Ya muerto, mi alma siguió el vuelo errático,
ciñendo en Solima, ya Osiris infiel,
la mitra bicorne y el efod hierático
del gran sacerdote del Dios de Israel.
Después, mis plegarias alcé con el druida
y en bosque sagrado Velleda me amó.
Fui rey merovingio de barba.florida,.
240

.
El último verso es un volve
.
, .
inmensas de,fe... En Las voces - ~/ Dios eucanst1co: y sufro nostalgias
ent~ada_ ?e Angel. "Una voz" y "ot;a v /~: poemas p~nteístas) escenifica la
asp1rac1on informe... con una " b oz van_ recomendo un ciclo lento de
"u mr
. sus vibraciones
.
od scura conc1e nc1a
. en movimiento" h t
al 't
" d
n rno e los mund "
"
as a
cua ros" de este drama:
os y otra voz" cierra los

Mañana cuando · 1 -¡
l~s Iros se
to,
0
. , al mfmito
.
·
qued,a5dcosas, vueltas almas, iran
an ose en la nada las almas vueltas co~·as. is

ª'.

d:;: ~,:"c!::;:;¡¡:,,;":;:::

En la época en que cab b'
misticismo de Nervo se ha e ien _lo que dijo Luis G. Urbina: "El
contemplación teosófica"16
pu venzado en vaguedad sideral, en

•
d I Enl donde explaya sus efusJOnes
animistas . d d
e, os oto_s, que comienza con su a ote
, sm u a es en El Estanque
reune poesias escritas en un apretad p gm~ de Also Sprach Zarathustra y
poemas de 19 I 5, y hasta 19 I6 camb·º ,espacio d~I.
1914: luego muchos
'
ia a entonac1on.

ª~?

Vuelve a la figura panteísta ue
..
entona el canto maya, que es con·u~ se_ad1:'man en La hermana agua, v
del vedanta y el budismo:
~ to de Ilusiones que constituyen el mund~
El MAYA

Eres uno con Dios: en tu alma llevas
Tu paraíso;
Lo exterior, que te turba y entristece
No cobra realidad sino en ti mismo:,
241

�Tú formas las imágenes y [~ego
Los deseas, trocándolas en ido/os.
El resultado de tus sensaciones
Para ti constituyen el UNI~ERSO
y son tus sensaciones, cua.li~ades
Puras de tu moral entend1~1ento. .
No hay objetividad sino en t1 propio.
tu sólo eres tu fin y tu comienzo.
La personalidad es ilusión
de las formas efimeras,. los .v~sos
. en el agua son distintos
que cont1en
,
al arecel; mas uno es el oce~no.
ue fas llena y al cual el noble I,qwdo
q habrán de restituir en breve plazo ...
El fenómeno (relati~i~ad
,
entre tu Y la materia) ' por t, tiene
,
'd
Mas tú desdéñalo, recogete
v1 a...
t hiere
en ti mismo; verás que no e
y ya libre tu espíritu d~l ~YA, is
en divina quietud nadara siempre...
. , " emerge el Brahamán, con su
rte de "La accion '
· · · de todo
d
En la segun a pa
del universo y el pnnc1p10.
poder supremo, que com~ alma e:~m:bsoluto y eterno: el ser universal a
cuanto existe, increado, mcorpor ,
. todo retorna finalmente,
quien

Pensar no es sino acción;
Vivir, un torbellino.
Nada en el universo
.
't1·co
todo
vibra
hasta
el
infinito,
es esta ,
Imagen de Brahmán,
que, como en lago límpido,
alpita, eso es el Cosmos, l
, ,
P
- ndo en e vacw.
i Brahmán está soñando... sona
Escribe estrofas cándidas,
poeta, siempre ingenuas,
y por eso geniales:
. 1
.
el candor por excelencia.
¡el genio es

242

Que cuando mueras, piensen
quienes lean tu obra:
"¡ ese hombre no tenía
más que fe, y nos la dio, nos la dio toda! "19
En "La aparición", hace hablar al dios Krishna, divinidad del
panteón hindú, como manifestación de Visnú, principio de conservación del
mundo que a veces adopta formas humanas, y lo llama el amigo sublime
que en lo hondo de ti da silenciosas voces,.
el Fuerte que te alienta, pero a quien no conoces ...
Se personifica el poeta en Miguel, quien se siente atraído por
Helena, pero rompe la ilusión y anota al calce:
Después de haber destruído el deseo, has franqueado el torrente y haces
pasar esta generación a la otra orilla. Evangelio de Budha.
Cuando Miguel
(y) no volvió a encontrarse ya nunca con Helena
en el dulce sosiego de su largo camino .. .
pone una nota:
Pero aquel en quien el yo está extinguido, se halla libre de la
concupiscencia,. no desea ningún placer mundanal ni celeste y la
satisfacción de sus necesidades no le mancha... El agua que rodea a la flor
del loto no moja sus Pétalos. Evangelio de Budha. 20
En la tercera "Lamentación del voluptuoso", dice:
"Oh febril, oh brioso corcel de mi deseo,
a cuyo lomo, atado cual Mazeppa me veo", .
"Cadena despiadada, que con tus eslabones
me ligas a los CICLOS de las REENCARNACIONES,
"Fundiendo cuna y cuna, soldando muerte y muerte,
¡cuándo querrá mi KARMA que pueda yo romperte!"
pero termina la lamentación VII:
¡Oh Causa de las Causas, ten compasión de mí!21
En el poema "Llévete yo", vuelve a jugar con cristianismo y budismo,
pidiendo a Dios
Llévete yo, Dios mío, como perla divina
en el trémulo estuche del corazón que te ama ...
pero termina pidiéndole que sea para él, Visnú:
Llévete yo en la música de todo cuanto rime;
en lo más puro y noble de mi canción palpita,
y sé para mi espíritu el AMIGO SUBLIME
que anuncian tus palabras en el Baghavadgita. 22
Un dificil poema, entre los devaneos aquí y allá de El Estanque de los Lotos,
es el que tituló
243

�JESÚS
Jesús no vino al mundo de "los cielos".
. del propio fondo de las almas;
Vmo
.
de donde anida el yo,. de las regwnes
internas del Espíritu.
d
,
l
. de las nubes ? Las nubes no son tronos e
.Por que buscar e encima
.
¿
los dwses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes de gases inflamados ... Llamas
nomás.
.Por ué buscarle en los planetas? globos son ~omo el nuestro,
uJminados por una estrella en cuyo torno giran.

¿

Jesús vino de donde
' pror.
ndos
vienen los pensamientos mas
'J"
y el más remoto instinto.
1

No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón.
El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo
123
con la luz del am or-, 1•ese le encuentra.
, 1
lecciones de Gramática, dadas por
Alfonso Reyes, escucho a gunas .. lo encontró en París, y con él
Nacional Preparatona,
.
,
Nervo, en la EscueIª.
e a él mismo no le intereso 1a
cruzó correspondencia. Reye~ confiesa qu
religión en su juventud y explica:

.
1 del liberalismo mexicano, y somos
Los que seguimos el camino r~a . .
asábamos de una en otra
,
t la gente u01vers1tana, P
,
inmensa mayona en re
1 1 tín que ciertamente nos parecia
escuela laica sin tropezar nunca con e a
. 1 . 24
antigualla de 1g esta.
ti · 'n escribí en 1989:
Comentando esta con esto '
/ b. te de una capital mexicana, ya con
Deberá pensarse en e adm ,en temprano positivismo francés, y
. .
.
·¡ s inspira os en un
. l
mov1m1entos 1uvenz e
1· d na sociedad (especia mente
¡ ·t
cosmopo ita e u
¡
muy pronto en e a1e reO
. uietud religiosa por un lado, a a
en los estudwsos) que abre su mq
244

cultura griega, y por otro a la de la India, recién descubierta en su
religiosidad y colonizada por el dominio europeo, a través de
Inglaterra. 25

Alfonso Reyes, el gran amigo de Nervo en Europa, su editor de los preciosos
29 tomos ilustrados por F. Marco, publicados, en Madrid, escribió estos
párrafos en la Revista de América, de París:
Hace muchos años, por una metempsícosis que recuerda el Eso Fue
Todo, Nervo se imaginaba ser un sátrapa egipcio, sacerdote de Israel, un
druida, un rey merovingio, un trovero, un prior. .. Cuando Nervo el poeta
dice, en Mediumnidad, que él no es el dueño de sus rimas, Nervo el prosista
observa, en una nota, que gran número de altos poetas, como Musset,
Lamartine y nuestro Gutiérrez Nájera, "han confesado el carácter
mediumnímico de su inspiración". Este ensayista curioso siente atracción por
las lucubraciones científicas, por los gabinetes de la Escuela Preparatoria...
entre mis recuerdos, oigo todavía el rumor de cierto Viaje a la luna leído en
la Sociedad Astronómica de México ...

El estoico:
Si el estoico se torna asceta y adelanta en su disciplina interior, dando la
razón a Sidharta Gautama y ensayándose para la muerte, el poeta, es
irremediable tendría que callar.
El religioso:
No es bastante sabio para negar a Dios, dice él. Cree a la manera vieja:
ve a Dios en la rosa y en la espina, y se le siente unido en un panteísmo
franciscano (Solidaridad). 26
Desde la ciudad de México, el 4 de marzo de 1906, Alfonso Reyes le
escribía a su paisano regiomontano y amigo Ignacio Hermenegildo Yaldés y
le cuenta que en México ha encontrado
¡Nada menos que a !a Grecia! sí, no te asombres, a la Grecia con sus
vinos, aceitunas y pasas, porque un comerciante de buen humor, ha tenido la
ocurrencia de traer acá artículos griegos. Para mí, que soy pagano absoluto y
que suspiro por los tiempos heroicos, fue un verdadero placer saber esto y
con algunos compañeros, también filhe/enitas ( valga el neologismo), me
dirigí al establecimiento del citado comerciante, donde, en honor deVenus
Astarté y de Sileno, nos dimos el gran atracón de vino de Chipre, de Salerno,
néctar olímpico, y pasas y aceitunas de Corinto ...

245

�Cuenta enseguida que le vino un grave mal estomacal, por sentirse
griego pagano, como se sentiría a lo largo de su vida y hasta la hora de su
muerte.

27

Ya dije cuando me aproximé al paganismo griego de Reyes que lo
hacía: "Con temores -aún en el final momento-&lt;le invadir como
psiquiátra,
28
que no lo soy, o como moralista, que no pretendo ahora serlo".
Con mayor razón siento esta doble convicción de no ser psiquiatra ni
crítico religioso de la obra de Amado Nervo a quien podría llamar un
católico pagano induísta. Sólo digo, que bueno sería que se hiciera aquel
libro que él soñó con un nombre raro de Polifonario, en el que se recoja la
poesía religiosa "con aprobación de la censura eclesiástica", pero no como él
decía "con intención impura", sino con la intención de elegir los versos
religiosos que son bellas creaciones de aquél a quien pidió Rubén Darío en el
soneto de su homenaje:
Fraile de los suspiros, celeste anacoreta
que tienes en blancura /'azúcar y la sal,
muéstrame el lirio puro que sigues en la veta
29
y hazme escuchar el eco de tu alma sidera/.
Pero en este momento, para que me auxilien en el acercamiento a los
versos vestidos de panteísmo o de induísmo, sobre todo los contenidos en El
Estanque de los Lotos, pongo dos párrafos, uno de Alfonso Junco, y el otro
importantísimo del padre Alfonso Méndez Plancarte, benemérito editor de
las más completas Obras Completas de Amado Nervo, alto crítico literario,
poeta él mismo altísimo, zamorano, hijo del amigo del "Amado de Dios y de
los hombres", el Lic. don Perfecto Méndez Padilla, y heredero de algunos de

espiritismos, teosofías, idealismos ra
.
. .
últimos años Una absoluta y pa ' p . ~atts?1os Y agnosttc1smos de los
en vigor fil~sófico siquiera av?r~lsa _m 1gest1ón de ideas; un absoluto cero
.
'
s1m1 at1vo y armonizador·
dºl
.
renamano de la peor especie y calidad. y en e
, un 1etanttsmo
lacras: algo de amoralismo ba t,il t d . I aspecto moral, tampoco faltan
verdad no mucho de camal ; ob s n e : imp~rezas sensuales -aunque en
sceno, y esto solo en alguna de sus prosas-.
Pero sus cosas más excelsas en art
íntegras- no tienen nada de r .
e -y sus obras maestras casi
'
umoso ...
Amado tomó en serio -con la seriedad
I .
en cuestiones filosóficas o sea mo
tá
muy_ re at1va de que era capaz
ideas (de "indostanerías ~ budismo;;~ neamente, incoherentemente- dichas
Mas fuera de todo esto lo que ha
.d
heterodoxas tiemblan nobilís·
. ~a s1 o, hasta en esas páginas
1mas mqu1etudes y pal ·t
h 1
u1traterrenos: hambre de realidades su
.
. p1 an an e os
Hambre y sed cuyo grito pervad· d premas, se_d de mfimto y de eternidad.
,
ien o estremec1dament I b ,
poeta, reclaman para él ese dictado de místico.31
e a o ra integra del
Méndez Plancarte, añade algunas
r .
, .
que no se entienda que Nervo
e~p !c~c1ones teolog1~as queriendo
científico, de la Mística Católica"es ~n m1s~1co en e~ sentt_do técnico y
los años del poeta a quien bien coyn t_a, a L~1sl G. Urbma quien repasando
ocio sena a en Nervo "u
. .,
muy grande por la belleza· un s ' 1
.
na asp1rac1on
González Martínez quien ;orrob~~:~ muy a to por la eternidad" y a Enrique

de s:: ~~:;:s:c!~u:st~a~~!~i~~:a y pre~isa dent~o de la vag~edad _ondulante
tildaron de sistemático artificio•
S1 s~s pnmer~,s manifestaciones ... se
aun, ni en el espíritu hab1'a Iog' de pdorque a expres1on no había cristalizado
· ··
ra o esvanecer I l'
d
·
de un cuasi ascetismo religioso.32
as meas emas1ado fuertes

Zº···

sus preciosos manuscritos.
En el volumen XXX de lc1~ Obras Completas de Amado Nervo, Mañana
del Poeta, cita a Alfonso Junco, (Sobre el Misticismo de Nervo, en
Fisonomía, 1927) con "una posible hipótesis" sobre las indostanerías y
budismos que predominan en la obra final, El Estanque de los Lotos:
Empapado Nervo de lecturas indostánicas, tomó el prurito de
alusiones budistas, como otros muchos el mitológico: no por creencia,
sino por retórica, a modo de realce poético y metafórico, para decimos
los estados y aspiraciones de su alma.3°
Debo traer también el juicio severo que hace el padre Alfonso Méndez

Tr~igo, un testimonio fechado apenas en marzo del 2000 fi
d
Ju~n- ~•colas Padrón, en un libro de Amado Nervo "El día ' y mna .º Pº,~
ed1c1on patrocinada por la Universidad Autónoma de Nayar¡¿ue me quieras
bíbr Otro artista s~, contraponía a su religiosidad católica de fuerte raíz
ica,que
con1su
a la astronomía
ya las llamadas " c1enc1as
. . ocu1tas"· el
Nervo
, afic1on
I
.
co fi , e1a a mano, explicaba las relaciones cabalísticas de los núme~os

::,\~~~0:: :,:;;~:;:,'~;·~::~,:~!";:;~::
0

Plancarte sobre el asunto:
Sus libros, sin dudarlo, encierran no poco de miserable error, de "triste
mentira". Una extensa gama -colmo de incoherencias- que va desde el más
tonto darwinismo y el más crudo y corrientón positivismo, hasta los

247

246

11: :~;:::,

~~1::;~ ~~::.~~

- morrag1_as y preservaba de las traiciones, el rubí hacía huir los
1
suenos y el diamante evitaba los venenos. Tenía un telescopio para es::~~

�contacto directo con las estrellas, tocaba con frecuencia el violín y también
era un teósofo convencido; todo ello mezclado con las prácticas del
espiritismo de la época, sin descartar una imantación budista; en resumen, su
espiritualidad estaba dotada para asimilar las más discímiles credulidades.
Resulta muy difícil sintetizar su religiosidad de "panteísmo con fisonomía
franciscana" ... el amor lo tenía como un sexto sentido ya su misticismo como
una actitud ante la vida porque era ante todo un poeta y estaba convencido
de que "decir poeta místico es redundancia"... Religiosidad, erotismo33 y
muerte sintetiza el núcleo de conflictos de la gran obra de Amado Nervo ...

"Llega hasta present1r
· ya - triste profeta de s d
naufragarán los restos desvalidos d
.
u .errota-, que probablemente
la política",36
e mis creencias en el mar tumultuoso de
Vino luego el enamoramiento ferv
d
población de la pequeña Zamora
. , oroso e Amado que toda la gran
A
.
conoc10· aquella Lo/a la 0
rceo, quien sería esposa del Lic, David Méndez.
, senora olores
Llegaron después sus ya no " latónic ,, . . .
.
Francia y luego en Buenos A.
PM
?s idil1os, smo los amores en
1 ti
ires y ontev1deo sus "a
T .
a m por la providencial obra piad
d 1
'
mores I ic1tos", pero
San Martín, autor de Tabaré (1885- ~;; 1 ioeta urug~ayo Juan Zorrilla de
Agonizaba Amado en el Parque Hot I d ,Me poet~ mexicano se dejó atrapar,
'
e e ontev1deo.

t

En 1916 decía Nervo esta plegaria:

HASTA LA MÉDULA
Cristo lo perseguía, con aguerrido amor.

¡Te amo hasta la médula de mis huesos, Dios mío'
¿Por qué tu faz me ocultas con persistente y honda lobreguez? No permitas,
Señor que se me esconda;
sin ella mi pobre alma se me muere de hastío!
Te amo hasta la médula de mis huesos, y fio
al poderoso instinto con que ese amor ahonda
en la noche, tu encuentro; ya fin de que responda
34
tu voz, con mis clamores voy poblando el vacío.
Podríamos engarzar muchas oraciones de Nervo, clamando i
encontrar el Amor Divino, como esta:

¡Quiero amarte, Señor! Yo soy un ciego
que necesita luz, pobre proscrito
de tu plácido edén, alma de fuego
3
que sólo satisface lo infinito!
Su formación religiosa-moral en el Colegio de San Luis en Jacona
( 1884-1886), pudo ser fundamental si no muy profunda, en dos cursos en
que se estudiaban muchas materias. Fueron dos años "de estudios
preparatorios". Recordaría las pláticas científicas con sus maestros, pero
también "las comuniones generales al rayar el día, con música de pájaros y
olor de rosas frescas". Siguió luego su paso por el Seminario y sus estudios
de Teología.
Sin embargo Alfonso Méndez Plancarte sobre el autorretrato de
Amado que se adivina en El Bachiller, no encuentra indicios de verdadera
vocación al sacerdocio, cuando se ocupa en ilusiones de amores femeninos y
248

D.evotísima, llena de fe, suena en a 1
.
plegaria dedicada a Leopoldo L g
que momento su antigua bíblica
se compara al hijo pródigo de 1~ ªa::~yl que rec~~e En el camino, en la que
que traemos dos:
p
o a evangehca en tres sonetos, de los

I
RESUELVE TORNAR Al PADRE
No temas, Cristo Rey, si descarriado
tras locos ideales he partido
.ni en 1:1is días de lágrimas te ol~ido,
n, en mrs horas de dicha te he olvidado
En la llaga cruel de tu costado '
quiere formar el ánima su nido
olvidando los sueños que ha vivido
Y las tristes mentiras que he soñado
'

~ la luz del dolor; que ya me muestra
mt mundo de fantasmas vuelto escombros
de tu místico monte iré a la falda,
'

con un báculo: el tedio, en la siniestra:
con andrajos de púrpura en los hombros
con un haz de quimeras a la espalda. '
,
JI
DE COMO SE CONGRATULAN DEL RETORNO
249

�Tornaré como el Pródigo doliente
a tu heredad tranquila; ya no puedo
la piara cultivar; y al inclemente
resplandor de los soles tengo miedo.
Tú saldrás a encontrarme diligente, de mi mal te hablaré quedo, muy quedo...
y dejarás un ósculo en mi frente
y un anillo de nupcias en mi dedo ...
y congregando del hogar en torno
a los viejos amigos del contorno,
mientras yantan risueños a tu mesa,

que se retiraría: "yo no pretendo ert
,,
débil de Amado· "Que e t
p urbar , pero se oyó fuerte la voz
·
n re, que entre el Padre!"
Terminado el diálogo secreto de
ti . ,
.
que lo rodeaban· "·Que' pa
,
_c_on esion, el pemtente diJ·o a los
· 1
z, que tranquiltd d ·
a siento en el alma! ... ¡Qué
bueno es confesarse!" y desde a uel
su rostro.38
q momento, aunque inquieto, tenía paz en
Al d'1~ s1gu1ente,
· ·
de cruz a cruz le recibi , C . t
,
con la vocec1ta aterciopelada del C 1 . d na rtS o, oyendolo recitar,
pecadora, redimida también desde laºc eg10 e, Jacona, comparándose a una
su poema-súplica:
ruz salv1fica, como le había pedido en

Al CRISTO
Señor; entre las sombras vot, sin 1· .
/afie d .
.,
mo,
e mis mayores ya no vierte
. ~u a~a_cible fulgor en mi camino:
,m1 espmtu está triste hasta la muerte!

clamarás con Profundo regocijo:
"¡Gozad con mi ventura, porque el hf-o
que perdido llorábamos, regresa!"
Amado se dejaría, al final, atrapar por Cristo, a quien andaba buscando
por caminos extraviados, como se dejó atrapar Agustín de Hipona, que
recorrió descarriado, muchos caminos gritando:

Bu;co en vano una estrella que me alumbre.
use~ e~ :ªn? un amor que me redima; ,
mi divino ideal está en la cumbre
y yo ¡pobre de mí!, yazgo en la sim~---

"has hecho mi corazón para Ti, y no descansará hasta que descanse en
Ti"...

d la lira que me diste, entre las mofas
e los mundanos, vibra sin concierto
¡se pierden en la noche mis estrofas
como el grito de Agar en el desiertoÍ

Los médicos hablaban de una posible uremia; estaba a la puerta la
Hermana Muerte. Pero se le adelantó Zorrilla de San Martín, le propuso a
Amado el ejemplo del primer santo canonizado San Dimas:

. y paria de la dicha y solitario
siento hastío de todo cuanto existe...
Yo, Maestro, cual Tú, subo al Calvario
y no tuve Tabor; cual lo tuviste... ,

Porque le habló a Cristo de la manera en que Cristo no puede
dejar de oír: de cruz a cruz. Amigo mío: aunque invisible, en este
momento lo tiene usted a su lado. Llámelo Usted de cruz a cruz y verá
como Él le responde desde la suya...

Ten piedad de mi mal, dura es mi pena
nu~nerosas las lides en que lucho;
,
fya :n mí tu mirada que serena,
y dame. como un tiempo a Magdalena,
la calma: ¡yo también he amado mucho!J9

Recordando aquella última entrevista, cuenta el poeta uruguayo:
El fondo de cristianismo, existente siempre en el alma de Amado
Nervo, se removió: "¡Qué cosas tan bellas me dice usted, Doctor
Zorrilla!" Después de algunas dudas dijo Amado "¡Pero hace tanto
tiempo!" ... "Llámeme un sacerdote". Rompiendo el cerco de los amigos
de Amado que no querían que entrara un cura, llegó Juan Zorrilla de
San Martín, llevando al padre jesuita argentino Carlos Benítez, quien
adivinó la oposición de los que cuidaban la entrada a la alcoba, y dijo

250

~Qra~ las_ 9.3 8 de la mañana del 24 de mayo de 1919
ue bien que el pueblo na arit
.
ce~tésim~ trigésimo primer aniver{arioader:~uerd~ ~ su Amado, en este
primer aniversario de su tránsito a Dios!
nac1m1ento y el octogésimo
1

251

�Notas Bibliográficas
10

Mañana, pp. 48y 51.

11

I de las Obras Completas. Texto al
Amado Nervo, Algunos. Volumen XXN
Madr'1d MCMXXI. Capítulo
B'blioteca ueva,
'
cuidado de Alfonso Reyes, ' .
Al nos También se encuentra en
"El Padre Mora", pp. 22-44. Cztare;;s ., ng\stu.dios y notas de Francisco
Amado Nervo, Obras Completas.
ic10M,, dez Plancarte (Poesías). Dos
Alfonso en
d
)
(p
Y
González Guerrero rosa~ ,
l 063 y l 064. Tenemos la segun a
tomos. Aguilar, S.A. Madn_d, _l,952d, pp. , es del Tomo ll, pp. 1063 y 1064.
d' . , 1956 I La transcnpc1on e aqu1
~s~~~~~a la clta~emos Obras Completas (Aguilar).
i

,

.. , Introducción y Notas A
de
C mnletas Ed ic1on

Amado Nervo, Poeszas o r
.
Espasa-Calpe Argentina, S. .,
Alfonso Ménde~ :lancarte. Dos :am~s2. Citamos Poesías Completas.
Buenos Aires-Mex1co, 1943. Tomo 'p.

2

.
-As ectos parisienes.- Hechos ~ ide~s.
Rodolfo Nervo, Paro sm Tango: EPd.t
-Paulo Pongetti &amp; Cia. R10.
, .
E
a Graphica
I ora
,
Breviario mtzmo. mprez
1
. 1927 La cita está en el art1cu1o
··
n el orno
·
·11
Tiene fecha d~ _i~~res1on e 31 El. ejemplar que existe en la. Cap,. ~
" . Porqué escnbtr? , pp. 30 y. . b . 1 etrato del autor esta ded1catona.
l
.
N L tiene ªJº e r
XAlfonsma de Monterrey, ... ,.
.
osa Afectuosamente, R. Nervo.
"Para Alfonso Reyes y su d1stmgu1da esp .

3

1927".

En la intervención de Mayra Elena Fonseca, en el Coloquio Amado Nervo,
una obra en el tiempo, (Tepic, Nayarit, 26 de mayo del 2001 ), antes de mi
ponencia, mostró fotografias del periódico de Mazatlán El Correo de la
Tarde (1892-1894), en que las crónicas de Amado Nervo, aparecen firmadas
por "El Conde Juan", y no "Duque Juan", como hasta ahora se ha venido
repitiendo por los historiadores. J. M. González de Mendoza dice que Nervo
"firmó con el seudónimo de Román, más tarde trocado por el de Duque
Juan, acaso como pleitesía al pontificado que en las letras mexicanas ejercía
entonces El Duque Job. [Luis G. Urbina)
12

Revista Moderna de México, junio de 1906.

13

Alfonso Reyes, Un libro de Amado Nervo -Serenidad, en Revista de
América, París. Lo repite en Amado Nervo y la crítica literaria. Prosa inicial
de Guillermo Jiménez. Noticia biográfica de J.M. González de Mendoza.
México. Andrés Botas e Hijo. Con las "opiniones" de Rubén Darío, Enrique
González Martínez, Luis G. Urbina y Alfonso Reyes, (p. 50), quien repitió
su "opinión", como primera parte de la introducción al libro Antología de
Amado Nervo, selección y prólogo de Alfonso Reyes. Oasis, México, 1969,
p. 57. Haremos las citas de Amado Nervo y la crítica literaria, como Crítica,
y de Antología de Amado Nervo, como Antología.
14

2 44 En Obras Completas (Aguilar), Torno I, pp . 1325 Y
4
2
Algunos, PP· - ·
1326.
XXX ' Mañana del Poeta.
c
Omnletas Yo1umen
Ob
s Amado Nervo,
ras
r
'
Alfonso Méndez Plancarte.
. , .
bl · adas y glosadas por
~
E
Páginas meditas, P~ _,c
XXXVlll p. l 7. Citamos Manana. n
Ediciones Botas-Mex1co. MCM
65
Obras Completas (Aguilar), Tomo II, p. l O .
6

Mañana, pp. 245 y 246.

7

Poesías Completas, Tomo l, p. 11.

s

r·1rso

R Co'rdoba Coronación de l a

v·irgen

~ ~

E~eroma' México.

•
. '
3-5.
Imprenta de Ignacio Esca\ante, 1886, pp.
9

Algunos, pp.

43 44 En Obras Completas (Aguilar), Tomo l, p. 1326.
- ·
252

Amado Nervo, Perlas Negras, -Místicas- Las Voces. Librería de la Vda.
de Ch. Bouret. París-México, 1926, pp. 81 y 82. Citamos Perlas. En Obras
ComPletas (Aguilar ), Tomo II, pp. 1316 y 1317.
15
16

Perlas. Las Voces, p. 135.

crll1ca,
, · p. 49 .

17

Amado Nervo, El Estanque de los Lotos, (Segunda edición) Buenos Aires.
Jesús Menéndez. Librero Editor, 1919. Citamos El Estanque
18
El Estanque, II Los Lotos, p.39.
19
El Estanque, p. 53. En Poesías Completas (Aguilar), p. 1778.
20

El Estanque, p. 29. En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1769 y 1770.

21

El Estanque, pp. 45-49. En Poesías ComPletas (Aguilar ), pp. 1775-1777.
El Estanque, p. 71 . En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1785 y 1786.

22

253

�23

E
98 y 99 En ObrC'S Completas (Aguilar), pp. 1796 y 1797.
El stanque, pp.
·

24

Alfonso Reyes, Discurso por Virgilio, Obras Completas XI, p. 158.

ESCRITORES PROLETARIOS

Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Juana Garza de la Garza
Maestras e investigadoras

.
.
Alr,
Reyes ante Dios y ante la muerte,
25
Aureliano Tapia Mendez, 'Jons?
d ·
Al Voleo El Troquel,
Instituto de la Cultura de Nuevo Leon. Pro ucc10nes
1989,p.22
En Crítica, pp. 60-62, y en Antología, pp. Xlll y XIV

26

Aureliano Tapia Méndez, CorrespUo~den~1d·a :~::zn:::sde Nuevo León,
. H ualdés- 1904,1942. mvers1 a
- 1gnacw • r,
00
146
·
Monterrey, N •L•, Méx. 1 de agosto del 20 , P·
28 Íbid, p. 37. 3 Crítica, p. 65

21

29

Crítica, p.65
Mañana, p. 313 .
31 En el mismo lugar, pp. 312-314.

30

. ¡ t 1919 Reproducidoal
Enrique GonzálezMartínez,AmadoNervo. e poe a,
·.
fin de La última vanidad, Vol. XXIX de las Obras Comp1etas.

32

·,
' logo de Juan Nicolás
A d Nervo El día que me quieras se1ecc1on y pro
,
/ ·¡ .
ma o
,
h
me quieras sera de p em unw.
Padrón con el subtitulo La noc e q~e . .
Cuba y la Universidad
Colaboración entre la Casa de _las meneas,
,
Autónoma de Nayarit, México. Julio del 2000.

33

34

Obras Completas (Aguilar), p. 1753.

35

Mañana, p. 186.

36

Mañana, p. 34.

37

Misticas, en Obras Completas (Aguilar), pp. 1330 y 1331.

38

Mañana, pp. 281-286.

39

Perlas, p-108. En Obras completas (Aguilar), pp. 1326 y 1327.

A. Inicio del movimiento.
Desde los inicios del siglo XX, América empezó a vivir una época de autocrítica, lo que se fue agudizando al paso del tiempo, ya que
la obra de los naturalistas, tanto nativos como extranjeros, pretendió y
logró orientar la atención de numerosos lectores hacia las deplorables
condiciones de vida social moderna; por lo que se motivó la discusión
sobre problemas sociales de las ciudades y de los distritos rurales,
problemas que exigía una concienzuda consideración. Este nuevo espíritu crítico revisaba los más diferentes aspectos de la vida nacional.
Fue entonces cuando surgieron los rebeldes literarios.
Por otra parte, la gran bancarrota financiera de Estados Unidos,
producida en 1929, anunció el final de la prosperidad sobrevenida
después de la guerra, surgió el pánico económico y la literatura entró
en una época nueva, de realidad y de realismo, pues "La súbita conmoción creada por la gran crisis de los años 30s, orientó una vez más a
toda la corriente literaria hacia los problemas apremiantes de la escena
social y determinó su reencuentro con el propósito y el sentido originarios del primitivo movimiento naturalista".
Pero "El realismo de la novela se hizo, más que social, satírico a
personal, se hizo económico y político, argumentador y revolucionario
(... ), critico, exhortativo y reconstructor ( ... )", 2 ya que los nuevos escritores estaban decididos a hacer literatura activa, manifestando su
oposición a la injusticia y pretendiendo la reconstrucción de la sociedad.
Entre los escritores se produjo una nueva alineación de doctrinas,
el socialismo y el marxismo ofrecieron sus remedios para la decadencia que amenazaba con destruir la vida económica del país; pues la
depresión económica de 1930 brindó la doctrina marxista "la mayor

254

255

�oportunidad que posiblemente haya tenido en Estados Unidos";3 pues
la presentación de un fenómeno tan incomprensible como es el de la
pobreza en medio de la abundancia y el de la desocupación a pesar de
la obvia necesidad de producir, eran síntomas muy visibles de un defecto básico del sistema económico.
El programa más explícito de acción en tomo al problema de esa
época se debió a los marxistas, pues algunas revistas abogaban por la
acción militante de los escritores. El congreso de los escritores fue
convocado para que sirviese como una tribuna de discusión y propaganda socialista. Muchos de los escritores encontraron posible escribir
novelas, obras teatrales y poemas que se ajustasen de forma directa a
esa demanda; al respecto Dawen Zabel dice: "Las novelas de James T.
Farrell, Erskine Caldewell, Albert Halper (... ), así como varias obras
de teatro, de poesía, se publicaron para satisfacer la necesidad de cola4
boración entre la revolución social literaria." En este época, los escritores descubrieron nuevos aspectos de Norteamérica que habían sido, hasta entonces, desdeñados o desconocidos; es entonces cuando
aparece el género de la novela proletaria, cuyas obras eran "la situación lógica ante una situación en que habían millones de parados,
hambre y una terrible crisis".

crear una atmósfera por el mero
. .
tores que tocan los mismos temafr:eedimi,ento ~el ~eportaje. Son aupleto de la sociedad.
p s están desilus10nados por comPero los escritores proletarios (fu
Caldewell) se separan d
ndamentalmente Steinbeck y
'
e manera forz d d l
ya que. ellos indican el rumbo h acia
. una
a a · e· , a Generación Perdida,
creencia, por más sombríos y c l
vision, que también es una
del mundo de los hechos.
rue es que puedan ser los impedimentos
. Otro aspecto que los distingue d 1 G
.,
literatura está íntimamente l . de a eneracion Perdida es que su
re ac10na a con el p 61
co de la vida de los grupos 1
1
. ro ema social y políti, a cua es convertida
.
paganda, pues el escritor prolet .
en un medio de proinexpresadas que los pobres p dano comparte todas las aspiraciones
ue en tener.
Una diferencia fundamental es
.
Perdida muestran ma's que d qlule los escritores de la Generación
.
na a e ado
' ·
·
proletarios se encaminan sob t d
ammico, mientras que los
p~es manejan temas co~o lar~o~r~;~º:t~ lado económi~~ y ~olítico,
cial, la lucha de clases.
'
esempleo, la mJusticia so-

5

Entre los novelistas que se dedicaron de una manera más sistemática a la crítica de la injusticia y de la discordancia social figuraban
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, quienes estudiaron la degeneración social y, de acuerdo a la fuerza de sus concepciones, estos escritores están más cerca del punto de vista práctico y pretenden, por medio de sus obras, la propagación de la sociedad sin clases.
B. Diferencia con la generación perdida

Numerosos críticos pretenden ubicar a los escritores proletarios
dentro del grupo de la generación perdida, pues autoridades como
Concha Zardoya sitúan dentro de esa generación a F. S. Fitzgerald, E.
E. Cummings, Dos Passos,, Hemingway, Faulkner, Thomas Wolfe,
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, pues todos ellos hicieron de la
experiencia de las masas un elemento importante de sus novelas e insistían en la profunda necesidad de considerar la sociedad como una
fuerza. Además hay dos aspectos que los identifican: uno de ellos es el
de la creencia en el valor de la solidaridad, otro es la maestría para
256

C. Su relación con Johon Dos p assos

El grupo de los escritores
¡t · •
con Johon Dos Passos pues t pt ro e anos tiene una estrecha relación
'
an o uno como el 0 t t
.
ª
c
ase
proletaria
y
se
ded'
d
.
ro
ornan
partido
por
1 1
ican a enuncia 1 · · · ·
en que viven. Ambos tienen
. .
r a m3usticia de la sociedad
aspiraciones colect'
· ••
enfirentan a los patrones de la
. d d
ivas y c1v1hzadoras se
.
soc1e a con lo
t
'
mente, con las técnicas e i'deal d 1
s pa rones de la vida co.,
.
es e progreso s · 1 s d
cion contmua es la de 1
.
ocia · u espreocupaos progresos sociales T t 1
como Dos Passos reaccionan contra el cap1·ta 1·ismo
. an
o os proletarios
norteamericano.
D. Su desaparición

Esta escuela, que como a di'im
.,
de la década de 1930 e t y J o~ ~orec10 en los primeros años
mismo decenio.
' n ro en una v1S1ble decadencia a finales del
V arias fueron las causas de1decaimiento
. .
de lo s escritores
·
proleta257

�ríos. Una de ellas la constituyó el hecho de que la derecha norteamericana empezara a solucionar los problemas planteados en este tipo de
literatura, lo que hizo que la gente empezara a estar conforme y que se
apagaran los brotes de conciencia social a través de la demagogia.

des de polvo en la agricultura de Oklaho .
la pobreza en medio de la ab d .
ma, el otr? fue el problema de
(emigrantes de Oklahoma) ~ anc1a, que era la situación de los okies
nia.
' y e otros braceros que llegaban a Califor-

A. Injusticia
Además, otro motivo que originó que el movimiento decayera fue
el hecho de que los proletarios no exponían las causas del problema,
sino sólo el problema en sí.
Finalmente, la represión dio el último golpe al movimiento de escritores proletarios, represión que se agudizó a principios de los años
SO y estuvo dirigida, sobre todo, hacia gente del mundo del arte. Se
creó un comité de actividades antinorteamericanas, cuya finalidad era
acabar con los brotes comunistas, el cual se dedicó a investigar a artistas y escritores, amenazándolos con la prisión si no se olvidaban de
sus ideas políticas. Dicho comité, presidido por el diputado J. Pamell
Thomas, se dedicó a investigar los alcances del comunismo en Hollywood; esto lo hacía mediante audiencias privadas y en base a entrevistas a personas anticomunistas, cuyos testimonios dieron por menores de la propaganda procomunista infiltrada en el cine, en las letras,
etc. En esta campaña intervino gente como Richard Nixon, Walt Disney, Gary Cooper, Ronald Reagan, etc., los que, con sus informaciones, contribuyeron a formar la llamada lista negra, así como a enviar a
prisión a una gran cantidad de autores y actores que tuvieron algún
contacto con el partido comunista y con las actividades en pro del
proletariado, lo que provocó la muerte de los escritores proletarios.

II
"Las Viñas de la Ira" de Johon Steinbeck
Esta novela apareció en 1939, en ella Steinbeck "dramatizó el
destino de los granjeros del oeste que habían perdido sus tierras (... ),
es una crónica épica de los años de la depresión en la cultura agraria
del oeste".

6

La obra cuestionada es una consecuencia de la reacción norteamericana contra la depresión de 1929; Steinbeck trata de dos temas económicos que tuvieron una gran importancia en Estados Unidos en esa
época: uno de ellos lo constituyó el efecto devastador de las tempesta-

En "Las viñas de la ira" se nos
,
patético peregrinar de una f. T pre~enta, segun el propio autor "El
país, es el resultado de un ham1~a en us~a de trabajo a lo largo del
millones de veces· la cólera da;1 reino s~ciada en el pobre y repetida
d
'
un a ma simple el ansia d
d
e un poco de cierta seguridad". 1
'
e po er gozar
Toda la novela es un grito de rebeldí
. . . .
con la clase campesina del
t d 1 , ª.~te la mJustic1a cometida
1
d d
· •.
oes e e pa1s mJustic·a
•
es e el 1mc10 de la obra
. '
que se mamfiesta
1
rras po~ la fuerza, bajo ~!~:~~: gr:Jeros son ~espoja~os de sus tieportancia al destino de num
y&amp;-. e~es pres10nes, sm prestar imerosas 1amilias i t , d 1
sus tierras: "El banco due~ d .
, ns an o as a abandonar
'
no e cincuenta mil a
ponsable. Ustedes están en un f
eres, no puede ser resqué no se van a California? ( tp1erra ,que no l~s pertenece ( ... ) ¿Por
recoger naranjas! (... )".s · ··· 1 ero si pueden irse a cualquier parte a
La familia Joad que en esta n l
gente oprimida sufr~ una ser·e d ove a_representa la gran cantidad de
'
1 e agres10nes a
·
·
tratados en forma por &lt;lema's d
. .
su mtegndad, pues son
. .
espreciatlva por lo · ct· ·ct
zan de pnv1legios económicos a u 1
~ m 1v1 uos que gode la situación para timarlos
q de ~s comerciantes se aprovechan
comprarles sus pertenencias e'n ve~ er e~ ~oches en pésimo estado y
•
precios mm1mos p
1 .
pieza realmente al llegar al estado de C .
: ero su ca vano emcon gran desprecio dándoles l
b dahfom_1a, donde son tratados
,
e nom re espectlvo de Okie:

~f

"-O/de-dijo Torn-¿Qué es eso?
"-Con eso querían decir que un ho b
.
Ahora significa que es un hi ·o de err
'!1 ~e ~1ene de Oklahorna.
escoria. En sí no significa ':l d p a. Ok1e significa que ustedes son
Diciendo que "E
d na a, pero es el tono con que lo dicen" 9
sos con enados ok·
•
·
tos. No son humanos un s h
ies no llene cabeza ni sentirnienNo valen mucho
que ;s ;;~:~ ,~7/odr'íadv1·1vir corno, ellos (..).

má;

f

259
258

'

negan o es ademas el dere-

�cho de trabajar: " No hay bastante espacio ( .. ) para los de su clase y
para los de la mía, para lo ricos y para los pobres en un mismo país", 11 y pagando salarios de hambre, lo que hace que empiece a nacer

la ira en la gente:
"Los graneros estaban llenos, y lo hijos de los pobres crecían raquíticos y en sus cuerpos se hinchaban las pústulas de la
.,
pelagra. Las grandes compañías ignoraban que es muy delgada
la línea que separa al hambre de la ira. Y el dinero que pudo haberse pagado en jornales se gastó en gases venenosos, armas,
agentes y espías, en listas negras, en instrucción militar. En las
carreteras los seres errantes se arrastraban como hormigas
en
12
busca de trabajo, de pan. Y la ira comenzó a fermentar".

::-¿Está s~guro de eso?-grito el padre".
-Es decir... claro que
. b
. ., .
pero ya había muerto El
... respira a~s1guw diciendo Casy-,
· era uno con la tierra, y lo sabía". 15

La obra cuestionada presenta un
de la misma: es lo que se refi
I aspecto muy marcado a lo largo
.
iere a a gran s r d 'd d
fi
o I ar1 a entre la gente
hum1lde. Este concepto de u . ,
milia Joad, y especialmente mon ~s ielmente representado por la faunión por sobre todas las cosa~~r a madre, pues ella defiende dicha
. "-(..) ¿Qué nos queda en el mundo?
.
mismos. Nada sino la fi ·1· E
. nada, smo nosotros
'
ami lQ n cua t
r
abuelo se fue de este mundo .hub.
n o sa i"!os de casa, el
ahora, en este momento, querye'.is d.ispersar
imos deacubrirlo
y
lafi ·1·de tierra.
"16
por sobre el dinero que tanto necesitan:
.
ami ra... ' aun

B. Crítica al mundo que los rodea
La novela objeto de nuestro estudio, además de denunciar la injusticia cometida en esa época a cientos de miles de personas, expone
una serie de circunstancias anómalas por las que pasaba el país, pues
toda la obra es una crítica constante al sistema gubernamental: "(... )
alguien peor que el demonio tiene preso a este país, y no lo dejará
hasta no verlo desangrado"; 13 pues habla de un país manejado por
unos cuantos, donde los ricos terratenientes explotaban a los emigrantes dándoles un trato inhumano, sin que el gobierno hiciera nada
para solucionar estos grandes problemas. Además denuncia la corrupción que imperaba en ese tiempo: "Y los que sobornaban a los legisla14
dores tampoco fueron nunca a la cárcel". Asimismo se manifiesta
una crítica a los sistemas carcelarios, a la extorsión, a la falta de liber-

"-El dinero que ganásemos
. ,
Todo lo que tenemos es la fi '/' n? nos servrrra de nada-dijocomo una manada de
ami za, intacta. Unidos todos, juntos
vacas cuando s
h
'
lobos. Yo no tengo mi'ed
.
e escuc a el aullar de los
o mientras estema ·
quedamos ( ) yo me vol
,l
s ;untos todos los que
.. ·
vere oca con t t
d .
propia familia quiere dispersarse"· 11 es e rozo e hierro si mi

ma, pues prefiere ocultar la muert ' d \porbsobre la muerte misducir a los suyos:
e e
uela para poder con-

ªª

"-La abuela está muerta-dijo.
Todos miraron y el padre preguntó:

tad de expresión, etc.

-¿Cuándo murió?

C. Amor a la tierra

-Antes que nos detuvieran anoche.

Un aspecto muy importante en "Las viñas de la ira" lo constituye
el amor a la tierra que se manifiesta en ella, el intenso regionalismo
que hace que algunas personas no pudieran soportar el hecho de que
las hubieran sacado de ahí. Esto se presenta en Muley Greves, quien
~e niega terminantemente a abandonar su lugar de origen, prefiriendo
su tierra incluso a su familia. También se observa ese amor a la tierra
en los abuelos de Joad, quienes mueren a los pocos días de haber salido de su terruño: "-(... ) Y el abuelo no murió esa noche. Murió el
preciso instante en que le sacaron de la casa.
260

-De modo que por eso no quisiste que nos registrasen.
-Tenía miedo de que no pudiésemos cru
(
..
,
que cruzar ( ..)".is
zar ··.J. La famzha tema

Este sentido de solidaridad además d
manifiesta generalmente entre t,odos 1os quee darse.
e~ laslafamilias,
se
constitman
clase mar261

�ginada, ya que continuamente se unían dos o más familias para hacer
frente a las necesidades o adversidades que se le presentaban, una
muestra de ello la constituye los Joad, que se unieron a otra familia
(los Wilson) y compartieron lo poco que tenían: "Los Joad y los
Wilson ¡rosiguieron su pesado viaje hacia el oeste como una sola familia" .1 Ellos están unidos en su desgracia y sienten que juntos podrán soportar mejor: "Y porque estaban solos y perplejos, porque todos ellos venían de un lugar de amarguras, preocupaciones y fracasos,
y porque todos marchaban a un lugar desconocido y misterioso, se
arracimaban juntos; conversaban 'entre sí; compartían
sus vidas, su
2
comida y sus esperanzas en un territorio nuevo", º reaccionando con
generosidad ante los casos de extremo apuro:

"-(..} ese chico(..) ha muerto( .. ).
-Sí, pero sus parientes r,o pueden enterrarlo (...).
Y las manos se metieron en los bolsillos y aparecieron pequeñas monedas. Frente a la tienda creció un mantoncito de monedas de plata. Y la familia lo encontró ahí.
-Nuestra gente es gente buena ( ..). Rueguen
a Dios porque
21
algún día no toda la gente buena sea pobre". Hasta llegar un
momento que, por encima de la familia, está el deber para con sus
semejantes: "Antes, primero era la familia. Ya no es así. Mientras

,
d
d "22
peor nos veamos, mas nos ten remos que ayu ar .

Estos valores de conciencia de grupo se perciben a lo largo de toda la novela de forma muy clara, pero son más apreciables en el capítulo XXII, donde la familia Joad llega al llamado campamento de gobierno, en el cual se aprecia realmente lo que es la solidaridad entre
los pobres, pues se describe un campamento en el que todos cooperan
para el buen funcionamiento del lugar, donde hay un comité central
que mantiene el orden, donde dos miembros le ofrecen trabajo a Tom
sin importarles que dicho trabajo se vaya a terminar más pronto, donde los sábados la gente podía tener un rato de esparcimiento por medio

"-Sabía que lo harías. ¡Lo sabía!". 23
D. Ideas sociales y políticas

, , .
"L as uvas de la ira" es una novela
nada co~ el problema social y político d;t ~sta mtlmamente relaciose convierte en un medio de
d ª vida de los grupos, el cual

:0:~: 1~~~: ~~
r

0

com? el desempleo, la injusticf;
:anejar ~os temas
1:,
un sistema democrático y reaccionan ,
. a~es, a ogan por
ricano, incitando al pueblo a la lucha c~n:a el c~~itahs~o _norteamelos hombres se reúnen hay un l'd , a ormacion de smd1catos: "Si
que habla por los demá~. Pero en ic;~t~e¡s~eq:ir:~b~r unol) un ~lano
lo meten a la cárcel y •
,
a oca, o agarran y
cel" 24 t t d d . s1 su~ge ~tro hder también lo meten a la cár' ra an o e crear conc1enc1a de u
.
.,
trabajadores para defenderse de las art:r::i:c;saria la un1on ?e los
chando por una causa justa, aunque los poderos:s
l~ep~~esee:~~: lu-

~~

"- ¿De veras no es usted uno de esos enredosos? .
no e~, uno de esos farsantes de los sindicatos? ( ..) ". . ¿De veras
!estar.-Hay
(..) ". 25muchos de esos (... )' andan por ahz, provocando maSe aprecia claramente la . t . , d
blo sobre el sistema de gobie::nci_on el au~or de cuestionar al puevés de Tom Joad pues él fl . mas cobnveme~te, esto lo hace a trade gobierno:
'
re ex1ona so re la vida en el campamento

del ~bf!e esta~o pensando cómo se vivía en aquel campamento
o zerno, como nuestra gente cuidaba de sí misma ( ) H,
estado preguntándome
,
d
.. · · e
sistema en todo el mu::: q;e zo_po emdos ~acer prevalecer ese
ro .
. ra a;ar to os ;untos para nuestras
p ipzas cosas... Trabajar todos nuestra propia tierra"26 d .d
emprender la lucha en pro del movimiento sindicalista.
E. Desilusión

de los bailes, etc.
La mayor muestra de solidaridad entre los pobres se da al final de
la obra, cuando Rose, quien acaba de dar a luz un hijo muerto, acepta
ofrecer su leche para salvar la vida a un moribundo, a lo que la madre
le dice sonriendo:

262

263

y ec1 e

�tonía.
grantes cuando se dieron cuenta de que California no era lo que les
habían prometido, la falta de trabajo, los salarios de hambre, el sentido
de fracaso, el cual está expresado en Casy, cuando dice:

"-Escucho siempre. Por eso he estado pensando. He escuchado
a los demás y pronto he sabido lo que sienten. Los escucho y siento
sus mismas reacciones. Todos desean algo que no podrán alean,, 27

zar .

A lo largo de la obra, lo que tiene m, .
.,
que mediante ellos se nos va
. d as vigor son los dialogas, ya
por medio de ellos conocemos ~uncian o _el desarrollo de la acción y
s pensamientos de los personajes.
En la novela cuestionada se utiliza
conciso, que causa un mayor .
t generalmente el diálogo breve,
también muy cortas e impacta~~pa~ o en el lector, con explicaciones
poca fuerza de las descripcio es, o que contrasta con la extensión y
nes.

Y por Tom al expresar:

"- La verdad es que ésta no es una tierra de leche y miel.
Aquí hay mucha vileza. Los de aquí nos tienen miedo a los que
venimos de fuera, por eso tienen policías para que, a su vez, ellos
nos asusten".

111
"El Camino Del Tabaco" De Erks·me CaId well

28

Toda esta frustración de tantas miles de gentes es muy bien descrita por el autor cuando dice: "Y en los ojos de la gente hay una expresión de fracaso, y en lo ojos de los hambrientos hay una ira que va
creciendo. En sus almas las uvas de la ira van desarrollándose y cre-

Esta novela, que apareció en 1932
sionante de la vida de la f; ·1· d , nos presenta un cuadro impreG
.
ami ia e un empobrecido
·
eorgia, a quien se le han quitado tod 1
. campesmo de
en lo que fueron sus tierras or lo
as as oport~~idades de trabajo
la más completa miseria. , p
que toda la familia se encuentra en

29

ciendo, algún día llegará la vendimia".
Esta desilusión hace que en el pueblo surja la ira.

F. Manejo del lenguaje
Otro aspecto digno de destacar en esta obra es lo que en cuanto al
manejo del lenguaje se refiere. La novela, en sus inicios, describe como eran las tierras de Oklahoma: " En los caminos, se deshacía la
3
costra de tierra y se formaba el polvo ( ... )". º "Subieron la lomita al
otro lado de la acequia. El sol caminaba hacia su ocaso,
y, aunque el
31
aire estaba caliente, los rayos eran menos débiles ( ... )". "Una mancha
de sol se aferró al horizonte, hasta que se dejó caer y desapareció, y el
cielo brilló sobre el sitio por donde había desaparecido y una nube
desgarrada, como un harapo sangriento, colgó sobre el punto de su
ocaso. Y el polvo trepó hacia el cielo desde el horizonte, y la oscuridad cayó sobre la tierra. Las estrellas fulgían y centelleaban entre el
polvo". 32 Estas descripciones, que en un principio ayudaron a la novela, a medida que se fue desarrollando caen en una gran pesadez,
pues en ellos se llega al exceso de palabras que conducen a la mono-

La novela cuestiona el hecho de ue la .
.
&lt;lucir, la razón es que los traba·Jadoresq no tenían
tierra haya
dejado
de, pro-.
·
se aprovechaban de ellos y d
.
nmguna garantia y si
e sus necesidades lo
•
muy claramente cuando dice· "J t
.
, ,que se manifiesta
trescientos dólares y que rec·b·, ee er vio que habia pagado más de
'
i ia por su parte si t s·
d'
labor de un año no le
., .
e e. iete alares por la
todo el trabajo ade pardecio Justo, especialmente habiendo hecho él
.
,
mas e poner la mula y la tierra" 33 y
d
mismo personaje dice:
·
cuan o el

A. Injusticia
Otro de los aspectos que se destacan en esta obra es la de
.
por parte del au tor, de 1as mJustlcias
• • . . que se cometían con la gente
nuncia
hu~
265

264

�.d d de vender algo para poder ali, d se de la necesi a
•
milde, aprovechan o
. 1 para sembrar sus tierras, tienen
mentarse, pues al no haber dmaten~adera la cual le es pagada a un
que cortar árboles para ven er su
'
precio risible.
B. Defensa de la tierra

d.
de mención el constante apoyo que se
Del mismo modo, es igno ación de las tierras, pues Jeeter di~e:
le da en la novela a la conserv und0 deba ser pobre sólo porque vive
"(... ) no me parece que ~odo el mffb . as ( ) El Señor hizo la tierra, y
en la tierra en lugar de irse a la~ a lnc( )';·:is· ya que el no poder semcultivar a •··. e, - ·d d· "Podía estar tranme puso a. mi, en ella para
d ,
a gran m1e1ic1 a .
brar sus tierras les pro ucia ¡n l h bre pero verse obligado cada
quilamente sentado soportan º.e am ~n sufrimiento que creía no
. .
. los campos sm arar, era
.
día a vivir y mirar
,
ás" 36 a pesar de lo cual Jeeter se mega
soportar por muchos dias m . '
"Esa gente rica viene aquí y se
.
de· ar sus tierras:
.
37 E
terminantemente a J
d á sacam1e de la tierra".
ste
lleva todo lo que tiene uno, pero no po r t blemente con la actitud de
•
J ter contrasta no a ·
amor por la tierra en ee
1 . dad no se preocupan por sus
••
1 ue se fueron a a cm
sus hiJOS, pues os ~ .
t do el terrible desarraigo de algunas
padres y demás familiares, mos ran
personas.
..
.
él Ellie May (18 años) sólo piensa en
De los hiJOS que viven con , . ~ ue quiere divertirse a costa
. . D d (16 años) es un nmo q
sobrevivir y u e
' d ue se manifiesta, al final de la obra,

~~el~~~;

:~:;ti~;;~

;:t~e~~ ~e~o querer abandonarla:

. una mula en algún lado, y
"- Estoy pensando en conseguir
l d, ( ) como
.·
voy a plantar a go on ···
d
algo de semilla Y guano- lJO-Y_ .. ,, 38
siempre estaba soñando hacer m1 v1e;o .

milia, se nos dice que: "La mayor parte de las tejas estaban podridas, y
cada vez que había una tormenta el baldío quedaba cubierto de trozos
dispersos en todas direcciones. Cuando aparecían goteras en el techo,
los Lester se trasladaban de un lado al otro lado del cuarto, hasta que
cesaba la lluvia, y la casa jamás había sido pintada". 39
Además, Jeeter es el prototipo de hombre que deja todo para después, pues inclusive hace esto con sus hijos, puesto que tiene una gran
cantidad de años queriendo operar a Ellie May de su labio leporino y
aún no lo hace: " Hacía quince años que Jeeter venía diciendo que iba
hacer que cosieran el labio de su hija, pero aún no se había resuelto a
hacerlo".4º Jeeter pensaba constantemente en lo que iba a hacer "pero
por una cosa u otra jamás lo llevaba a la práctica". 41
Esta apatía por la vida se manifiesta del mismo modo en su trabajo, pues Jeeter siempre está proponiendo hacer algo, pero nunca lo
lleva a cabo. Es cierto que tiene un gran amor por la tierra, pero jamás
se decide a luchar verdaderamente por ella con trabajo y dedicación.
D. Ideas sociales y políticas

Hay un amplio matiz de ideas sociales y políticas contenidas dentro de la novela cuestionada. Se maneja, por un lado, que la pobreza
de la gente del sur los obliga a robar para poder subsistir, aunque después se arrepientan de las acciones cometidas e intenten acallar sus
conciencias. Tienen la convicción de que algún día los ricos devolverán todo lo que les han quitado a los pobres, pues sólo se habla de dos
clases sociales: los poderosos y los muy pobres.
Dentro de la diversidad de ideas manejadas en la novela se presenta el concepto que se tiene de la mujer, el cual es muy pobre: "( ... )
las m1eres solamente sirven para casarse y trabajar para los hombres
( ... )".4

C. Apatía

.
n amor por la tierra, los personajes
Pero a pesar de sentir un gral anifiestan una gran apatía, pues
que se nos muestran en esta no:~ a 1:1de luchar contra las circunstande superacion m
no presentan deseos
ue es la familia que nos presentan c?mo
cias adversas. Los Lester, q
da de su parte para salir de
d l sur no ponen na
.
f
prototipo de las gentes e
'
Al describimos la casa de dicha ala situación en que se encuentran.

266

Los personajes muestran sus ideas sociales, esto se manifiesta en
el empleado del juzgado, quien trata de aconsejar a Dude para que no
se case con Bessie, la predicador mucho mayor que él:

"-¿Cómo vienes a casarte con esa vieja, hijo? Debías espe.
rar y casarte con una muehacha Joven
cuando crezcas ,,.43
267

�Pero también se manifiestan las ideas políticas cuando el mismo
empleado dice:

mente saben cómo tratar a las mujeres".47
Además ' se emplea 1a iroma
· , con respecto a la religión:

"-Está bien, yo no puedo darte licencia para casarte (...).
Es contra la ley que un muchacho de menos de dieciocho se case
sin el consentimiento de sus padres, y por mucho que recen no va
a cambiar la ley. Está así escrita y no se va a borrar de los libros". 44
Asimismo, en esta novela se .manifiestan muy claramente las
ideas religiosas, pues los personajes piensan que Dios no los abandonará y tarde o temprano se solucionará su situación:

"-Dios no nos va a dejar que nos muramos de hambre aquí
45
y muy pronto nos mandará tabaco y comida".
En general, en la novela se cuestiona la idea de una religión comodina, a gente que espera la solución de sus problemas por medio de
la intervención divina, pero que no hace nada, escudándose en su pobreza, para ayudar a la resolución de sus dificultades.
E. Ironía

En "El camino del tabaco", apreciamos una humorismo tétrico y
grotesco, cuya manifestación se presenta en "el contraste entre las circunstancias, particularmente entre los acontecimientos, y las reaccio46
nes que causan entre los personajes" . Estos acontecimientos se basan
fundamentalmente en toda clase de relaciones físicas entre el medio y
la hembra, que es el único placer que les queda a sus extremadamente
pobres personajes.
Para producir estos efectos se usa con mucha frecuencia un elemento de ingenuidad, lo que se manifiesta en boca de Bessie, al comentar sobre el trato que le dieron en el hotel:

"-El hotel debía estar bien lleno anoche (...). A cada rato
alguien venía y me llevaba a otro cuarto, y a cada uno que fui
había uno durmiendo en la cama (...) . Yo quiero volver alguna
vez, para pasar otra noche en ese hotel-dUo Bessie, riéndose- .
Lo pasé muy bien anoche, y me hizo sentirme bien. Verdadera268

"-Los predicadores tienen q
d"
·
serviría de nada predicar a fiavo/~:re zcar c~ntra al~o. No les
estar en contra de algo ( ) c
l . ,;,odo, Y siempre llenen que
··· orno e zn1zerno y el demonio " 48
Otro aspecto terriblemente irónico 1
.
cuando Jeeter ha decidido
º.
constituye el hecho de que
. .
ponerse a trabaJar y sembr
1 d,
s1gmente aunque fuera lo últi
h. .
ar a go on al día
misma junto con su esposa Ad:º que iciese, muera carbonizado esa
Desilusión y esperanza

Los elementos desilusión y es eranz
van estrechamente unidos en esta p 1 a, aunque son antagónicos,
fiestan estos dos tipos de sent' . ~ove a, pues los personajes manihabía vivido con la esperanza 1¡1en os, yafique Jee~e:: "Hasta este año
mitiría contar con una mula y e (ue -~?r m ocurrma algo que le perciendo que era inútil esperar n;dac7
P;,ro ahora 1~ estaba paremás y más bajo y que su situa . ,
... en ia que se iba hundiendo
c1on era peor y peor año t
~ h
a
er
llegado
ahora
al
punto
de
ue
,
.
ras
ano,
asta
h b
no podía sufrir un nuevo desenga~o si~q~oenpfieal~za
en
D10s
la4Jierra
1grara su razon".

r~

?'

~!;i~;

qu~:
;~~~e:~~ ~~~:~~::t;u~:~:~:ª!~zado,
más adel~te dice
0
gmr viviendo. Todavía le qued b
~ que le permitiese sea a esperanza". 5
Este sentimiento de espera
de la novela cuando Dude des nz~ sde plresenta muy claramente al final
,
pues e a muerte de su padre, dice:

l "-Estoy ?ensando en conseguirme una mula en algún l d
y a go de ,semilla y guano-dijo-y voy a plantar algodón.
;;ce que este va a ser un año bueno para el algodón, y a lo m!or
ñ:~~:hrecoger_ d~s fartfS por hectárea, como siempre estaba ~oacer mz v1e;o ".

M/ ~~

Bibliografía
269

�2

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7
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·
9 Ibíd. p. 93.
10 lbíd. p. 209.
11
lbíd. p.113.
12 lbíd. p.268.
13

lbíd. p. 120.
14 lb'd 224
1 . p.
.
15 lbíd. p. 137.
16
lbíd. p. 159.
17 Ibíd. p. 160.
18 lbíd. p. 216.
19 lbíd. p. 152
20 lbíd. p. 183.
21
lbíd. pp. 225-226.
22 lbíd. p. 422.
23 lbíd. p. 431
24
lbíd. p. 233.
25 lbíd. p. 180.
26
lbíd. p. 398.
27
lbíd. p. 235.
28
lbíd. p. 236.
29 Ibíd. p. 329.
30 Ibíd. p. 7.
31
lbíd. p. 30.
32 lbíd. pp. 47-48
33
Caldwell, ~;ksi~e. El c~mino del tabaco. Traducción de Anastacio Sánchez. (Colecc1on Libro Amigo No. 520). Editorial Bruguera. Primera edición
Barcelona, 1977. p.120.
·
34
lb 1'd em.
271

�35

Ibíd. Passim.
Ibíd. p. 125 ·
37
lbíd. p. 169.
38 Ibíd. p. p. 189-190
39
Ibíd p. 13.
40
lbíd. p. 28.
41
lbíd. p. 67.
42
lbíd. p. 68.
43
lbíd. p. 102.
44
lbídem.
45 Ibídem.
. .
.
69-70
46 Straumann, Hemnch. Op. Cit. pp.
.
41 Caldwell, Erskine. Op. Cit. pp. 156-158
48 Ibíd. p. 167.
49
Ibíd. p. 18 l.
50 lbíd. p. 182.
51
Ibíd. p. 190.

INPUT HYPOTHESIS FOR OR AGAINST OUTPUT
HYPOTHESIS?

36

Laura Esthela García Alvarez
laugarci@ccr.dsi.uanl.mx
Maestra de Inglés de la
Preparatoria 23 y
Miembro del Comité de Investigación del
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León
Introduction

Second language acqu1s1t1on research 1 has demonstrated that only
exposure to L2 input is not sufficient to facilitate language acquisition and
that the limited grammar instruction fostered by communicative and
proficiency-based teaching approaches facilitates lexicalization of
communication and fossilization of errors. If Widdowson ' s2 view of
grammar "as a necessary communicative resource" is to be accepted, instead
of grammar as a collection of forms and prescriptive rules, a new approach
to grammar needs to be developed, not as a static system of rules to be
memorized but as a dynamic system comprised of structures with an
interconnected context dependent form, meaning, and use.3
According to Ellis4 one of the major contributions of SLA research to
teacher' practice is the finding that differences between input and intake
depends on the learner. Also related to the role of learners in the acquisition
process, Pica5 establishes that the negotiation between the learners and their
interlocutors gives the former time and opportunity to catalogue the input in
order to be able to process it. The simple act of asking for clarificatio11 has
very positive results. She also mentions Swain's recommendation to promote
learners' production of comprehensible output during interaction in
meaningful contexts.
Long &amp; Robinson6 refer to the lack of success of both, the methods
based on language grammar, which they group under the name Focus on
FormS, and the ones based 011 language mea11ing referred to as Focus 011
Meaning. They propose a third way, Focus on Form. This is based on the
interactionist approach, which holds that language learning cannot be
explained either by innatist or environmentalist theories. It supports that
language development depends on learners interaction and that the
interaction between leamers has been found as good as, or superior to,

272

273

�.
d native speakers. Focus on fonn refers to
interact1ons between leamers an
11 ted These include noticing and
. 1 esources are a oca .
1
how foca atte~ti_ona r . • db k . order to foster the intake process.
implicit or exphc1t negat1ve iee ac m

arts curriculum of the immersion program? 2) How can analytical and
experiential techniques best be combined/integrated to complement each
other? Lapkin, Swain &amp; Shapson. 8

lassroom-based research findings are still
Although Focus on Fonn c_
roach to Second Language
contradictory the futur~ of th1 ~ new
paper will present two
Acquisition Resear~h ¡~ proi:11s~o~~ Output Hypothesis and the Input
representatives of th1s third option.
Hypothesis.
.
.
t to answer are: 1) What are the origins or
The questions th1s paper wan h
2) what research supports each
f h
two hypot eses;
develop~ent o t ese
rn to the instruction of a second language.
hypothes1s; 3) what do ~hey o er understanding of both positions and a
The expected outcom~ .is. a bette\heir a arent antagonism. Due to a
possibility of r~conc1h_at~on of nstrainispit was not possible to present a
combination of time anct_ ltbrat;e;eºfore the section devoted to t~e Output
more balanced perspective, d N rth less it can be cons1dered an
Hypothesis is mo~e develope . eve e ,
overview of the top1c.

Another relevant issue in this agenda was to investigate if divergent
questioning elicited longer and more complex responses in French. This
would promote meaningful output processing of the target language in the
content subjects and would be of great support for second language learning.

i~s

Output hypotbesis antecedents

·hed to make use of their resources;
"learners need to be Pus
· Ji ¡¡ t.
h
d to have their linguistic abilities stretched to t_he1r u es :r
t ey nee they need to rejlect on their output and cons~der ways od'J
. ·t to enhance comprehens1·b 1·zz·ry, appropnateness an
modify
I mg I
accuracy.
This could be approached both through teacher-le~ an~
collaboratively structured sesswn~. 7
Swam,

.
. &amp; Shapson mentioned that French
In a 1990 _article _Lapkm, Swam Id be considered fairly close to native
achieveme~t of 1~mers1on s~den:~i~~\stening and reading comprehen_s'.on.
like profic1enc~ m the recept1ve
roductive skills, speaking and wntmg,
Nevertheless, m reference to th~ ~- d the same leve! of achievement. A
immersion students lag~ed far Ce m 11 h suggested that the traditional
.
d by Swam and arro
as
h
prev1ous st~ '!
f"' t' e for increasing the accuracy of Frene .
grammar dnlhng was note iec iv
.
90s a enda these two seemed rather
Among other quest1ons for t~e t h gothesis· 1) what is the optima!
re\evant to the eme~gence of the tplth/:nglish ~nd the French \anguage
design of the analyt1cal componen o

274

Swain was an important researcher in the follow-up study mentioned
above and a passage from that research serves as an introduction for one of
the articles where she presents her Output Hypothesis. In this article the
following definition is presented "The output hypothesis proposes that
through producing language, either spoken or written, language
9
0
acquisition/leaming may occur ." ' . For her the learners needed practice
producing outp 1Jt for four reasons: an opportunity for meaningful practice of
their resources; a way to push them to move from semantic to syntactic
processing; an opportunity to test their hypothesis about the language; and
finally as a way to receive feedback about the well-formedness of their
utterances.
In this same article she proposes collaborative activities that focus on
the discussion of the language itself, and students' own output. Her main
concerns are "to seek evidence that second language leaming occurs, in
part, through the analytic processes that output and feedback can engender,
as educators we need to encourage our students to be more responsible for
11
their own learning." There are no references to the role of input, or to
cognitive processes in this article.
12

Swain &amp; Lapkin restate in this way the output hypothesis; in
producing the L2, a learner will on occasion become aware of (i.e. notice) a
linguistic problem (brought to his/her attention either by externa( feedback
(e.g. clarification requests) or interna( feedback).
Noticing the problem pushes the learner to modify his/her output. In
doing so, the learner may sometimes be forced into a more syntactic
processing mode that may occur in comprehension. Thus output may set
noticing in train, triggering mental processes that lead to modified output.
Then they describe the purpose of the paper "to detennine if learner' s own
output does, on occasion, serve as an attention getting device, and if it does,
does it sometimes serve to stimulate the learners to engage in linguistic
analysis"?

275

�The hypothesis is now much more elaborat~d. lt i~cluddes. tee~\~:
" "attent1on-gettmg- evic ·
"noticing" "triggering menta1 processeS '
..
. ·ty . es
research they conducted, verbalized protocolsd º~r~mw:~:~e:!:t\c 't;1:he
support both to the . fact that leai:n~rs move in their output, as to the
grammatical processmg when noticmg ~ gap
.
.
e· eneratin
identification of the cognitive processe~ mvolvedd maptph/ysi;gº\he g resultin!
.
·
those altemat1ves, an
~~::~;~v:e\r::~l~~~g and testing hypot:e;~la~~~u~;::~~~s~t~~r:\:;e~
functions). They comed the telrm hLangt~:g students talked about a problem
to a segment of the protoco w ere
.
encountered and how they did or did not solve it.
.
heme (flow diagram) of the relationship between
There 1s now a se
. (fi 1) And in the acknowledgements
outp~t an~ second _lanlu~ge ~~:i;º~~;y t~~nk .their revisers and offer reasons
of th1s art1cle ~~am th rªo~e of the social context and/or the neurological
for not recogmzmg e
bases for SLA in their paper.

Analyze input

solution

'noticing'

q

Need to
comunícate

J

(analysis)
- simple
inspection
- complex
thinking

output l
(feedback)
- interna\
- externa!

k.

Output 2

14

Fig. 1 Output Hypothesis Swain &amp; Lap m

· 11 "lt is important to reiterate
The authors refer here to input tangentla y.
1 .
When
¡
of second language eammg. ··
that output is not the on y slo~~c~ they may turn to input, this time with
learners cannot work out a so u io '
.
,,,s
more focused attention, searching for relevant input.
rtº 1 Swain'6 states· "Three functions of output have
beenl;r~;~~~ :~~;~:~tt;ore to accurac; than fluency in second language

276

learning."' Noticing, hypothesis formulation and testing, and 'metatalk' -the
language learners use to refer to the problems they notice in their use of the
target language. She comments that her current working assumption is that
this 'metatalk' is language used for cognitive purposes: solving problems.
Noticing, hypothesis formulation, and 'metatalk' are available both for
researchers and students to reflect in the leaming process. She sees
' metatalk' as a pedagogical meaos.
Time after that, perhaps trying to make up for not having recognized in
the past the role of social context for SLA, Swain presents an article in a
volume that explores the " implications for second language leaming and
teaching of a sociocultural theory of mind 17. There she states that
collaborative dialogue is dialogue that constructs linguistic knowledge, "lt is
language use mediating language leaming."18 The fundamental of her
hypothesis remains the same "Output may stimulate learners to move from
the semantic, open-ended, strategic processing prevalent in comprehension
to the complete grammatical processing needed for accurate production.
Student' s meaningful production of language -output- would thus seem to
have a potentially significant role in language development." There is still
the role of output as a promoter of noticing and as an opportunity to test
hypothesis. Nevertheless apparently she is not very comfortable with the
term anymore and proposes to the reader a change of denomination for the
rest of the article replacing output for, among other expressions,
collaborative dialogue(!).
Paralleling a series of experiments by a Russian researcher, where
material forms of activity were transformed into mental forms of activity,
Swain presents the research of a former PhD student. Holunga conducted a
study with advanced second language leamers where metacognitive
strategies were either verbalized (group MV), not verbalized (group M), or
were not taught to the students (control group), as communicative activities
were carried on. The MV group scored best in the post tests, the M group did
too, but only in the discrete-item method. The control group &lt;lid not improve
at ali. lnterpreting through the lens of the Russian researcher, the author sees
how the externa! speech mediated their language learning. "Verbalization
helped them to become aware of their problem, predict their linguistic needs,
set goals for themselves, monitor their own language use, and evaluate their
own success ... Test results suggest that their collaborative efforts, mediated
19
by dialogue, supported their internalization of correct grammatical forms."
(This paragraph reminded me of a quotation of Donato &amp; McCormick m
Mitchell &amp; Miles20

277

�Output hypothesis research
lt was already established that Swain is a wel~ kn?wn re~earcher who

has participated almost from its start in the Canad_ian 1mmers10_n program.
Here I will give a quick overview of resea~ch pubh~hed by her m the same
chronological order presented in the prev1ous sectlon. The research ~one
involved kids from the French immersion program and was perfonned e1ther
out of the classroom or in the classroom.
1993. There is no research reported in this article, though she refers_ to
the work of a colleague, Kowal. The researcher is wor~ing on the follo_wmg
. ·ty, a reconstruction of a passage that they have hstened
severa!
times.
act1v1
.
d
¡
Prior to listening to the passage the stu~ent~ ha? be~n mstru~te as a e ass
about a specific gramrnatical feature ~h1ch_ 1s h1gh hghtened m the passa~e
itself. The expectation is that the learnmg w1ll be enhanced thr~~gh student s
negotiation of fonn as they reconstruct the rneaning of the text.

She gives sorne guidelines for instruction based on the observations
made in class. For example she encourages strategies used by 22teachers that
foster the "reprocessing by students of their initial output." Instead of
recasting and giving the correct form, teachers should ask students what they
do mean, whenever they use an inappropriate wo_r~ ?r structure. These are
the type of activities proposed: Collaborative act1v1t1es where the fo~us of
discussion is the target language itself; students reflect together on their own
output.

reconstruct the text providing the rules and metalinguistic tenninology. In
the comparison group (C) the researcher and the teacher modeled how to
reconstruct the text without providing the rule or the tenninology. There
were two practice sessions for the students before the one that was taperecorded. After that a tailor made dyad specific posttest. Each test was
designed according to the problems encountered by each pair of students
working out the dictogloss of the tape recorded session. The results showed
that group M produced more LRE (14.8) than group C (5.8) and also more
'metatalk.' In reference to the learning outcomes, though the focus of the
lesson w_as the use of the p~sse compase versus the imparfait, students
focused m other features durmg the dictog/oss, so researchers decided to
assess the postest with four categories: 1) problem solved correctly 2)
problem not solved or disagreement with the solution, 3) problem solved
incorrectly or disagreement about problem solution, 4) other. Sorne of the
findings were: Metatalk varies with the type of task and also differs from
group to group. Modeling and then practicing can enhance collaborative
wo~k. There is a~ emphasis on the need to continue documenting learning
durmg collaborative work. And the importance to test what students do, not
what the researcher assumes will be understood from her prompt.
Input Hypothesis

We define input processing as making
form-meaning connections from the linguistic data in the input
for purposes of constructing a linguistic system.
Lee &amp; VanPatten, 23

1995. 18 students from grade 8 early French immersi~n class. A thinkaloud writing task was recorded. Each student would be g1v~n a theme t~at
they had covered in class, received instructions on how to thmk aloud while
writing. Then the researcher would mo~el_ th~ think aloud process, and the
student would practice it solving a mult1phcat1on problem_. T~en the student
would be given the specific writing task and told to wnte 111_ French. The
students would be allowed to use English or French for the thmk aloud b~t
not to use a dictionary or any other aid in order to make them work out the1_r
own solutions. Once the task was finished, the student would be asked to ed1t
it using a red pen and think aloud during the process.

Bill VanPatten is a researcher anda Spanish teacher at the University of
lllinois at Urbana-Champaign. His point of departure for input hypothesis is
opposed to that of output hypothesis. Swain argues that input is not sufficient
for acquisition given her experience as a researcher for the Canadian French
immersion program, where young kids from K-12 receive at least 50% or
40% of their instruction in the target language. The exposure of these kids to
French at school is four maybe five hours a day. On the other hand,
VanPatten reacts against the fact that traditional grammar practice privileges
not only form but mainly its output to develop leamers accuracy and fluency.

1998. 48 students from two grade 8 classes early F~ench immersion
class. A dictogloss activity consists of a short paragraph d1ctated at_ no~al
speed twice, students take notes i~dividually and reconstruct the text m pairs.
There was one modeling sess1on. In one of the groups, called the
metalinguistic (M), the researcher and the teacher modeled how to

VanPatten explanation of the rationale for his hypothesis refers to three
sets of process in language acquisition: The first converts input to intake, the
second accounts for the accommodation of intake and the restructuring of the
learner' s developing linguistic system, and the last one accounts for certain
aspects of language production like monitoring, accessing, etc. Input

278

279

�.
h t t .es and mechanisms that promote formprocessmg refers to t e s ra eg1_
.
24
meaning connection and converts mput to mtake

input

I

II

➔ intake

➔

III
developing system

➔

output

D
processing mechanisms

D.

focused pract1ce
. . .

25

Fig 2. Processes in second language acqu1s1t1on
The idea is to_ fost~r forros_ being ¿r~ces:~~: t~hee ~;~~~uh~:; :~u!e:~:
d t grammat1cal mformat1on an give
.
atten o
.
nnections through explicit instruction in processmg
correct form-meanmg co .
are not asked to produce the
input (fig. 2). Up to th1s stage 1earner
grammatical item.
. h researchers focus on the word order
To research such hypothes1s t e . t which refers to the natural
t
used by Jearners to process mpu ,
. ,,26 Th
stra egy,
"
.
r ument structure to an input stnng.
~y
tendency of learners to ~s~t~n ª g . •
ed on manipu'ated output w1th
d"f al explictt mstruct1on 1ocus
'
.
compare tra 1 t~n .
. . t Their objectives is to test if altenng
explicit instruct1on in pr~cessmg ª;!:ti~ act in their developing systems and
the _way leamersdp'rfoche_ss mpt~~~ª~as th/same effect as traditional grammar
their output, an t t is me
instruction.
f 129 students (six groups) of second
Th~y co_mpare the per~orm:i:~:e~ after receiving instruction reflecting
year univers1ty leve! Spamsh. .
achin and output practice,
two different approaches: trad1t1olnal g_ramlmdae~ t:eachingg the subjects how to
· 1·nstruction The atter me u
h
and processmg
.
·
1 (word order). First contrasting t e
interpret OVS stnngs co~rect y d b" t of a verb and then presenting
f ¡ oncepts of obJect an su 1ec
..
f
gramma tea c
Th . t f n highlighted that the pos1t10n o
subject and object pron~uns. e m_s ruc io
object pronouns in Spamsh can be e1ther SVO or OVS.

block design. The second day off instruction, after class, leamers had their
first postest. A second postest was administered after a week and a month
later a third one. The test consisted of interpretation and production tasks.
For the interpretation tasks learners matched aura! sentences containing
different word orders (SVO/OVS) with one of two pictures. For the
production section they completed sentences using the target structure
according to a visual clue.
From the analyzed data they concluded that processing instruction has
an effect on the developing system of the learners and also in the their
production, although in a different way since the ones in the processing
instruction group could interpret better than the ones on the traditional
instruction. YanPatten &amp; Cadierno (1993 :23 7) suggested that differences in
the production were not significant probably to the way data were analyzed.
The researchers comment that it has not been proved yet that these results
under controlled conditions can be transferred to more spontaneous
circumstances. They also underline that they are not advocating for
abandoning communicative activities and output tasks, but suggest that
instructors could also develop focused output activities to "encourage
learners to be accurate while also attending to meaning."27
There is a slight change of terminology when VanPatten when he uses
structured-input activities instead of explicit instruction in processing input 8
These activities would go from referentially oriented to learner centered. In
the former learners would be asked about the truth-value of a sentence and
would progress to the latter which includes activities that general personalize
the activity. Now he adds the processing of output to his model.

The output stage involves the exchange of previously unknown
information, and requires leamers to access a particular form or structure in
order to express meaning. He suggests either to present grammar patterns
explicitly before output. Another possibility is to present them after sorne
success with a set of forms or structures. They can be presented as a
29
summary of what has been learned • He suggested these two sets of
activities for input and output processing.

. .
.
s One received traditional
Students were d1v1ded . m t_hree g~oup . d the last received no.
ther processmg mstruct1on an
.
instruct1on, ano
d
t stlpostest procedure using a sphtinstruction at ali. Researchers use a pre- e

280

281

�Binary options (Yes/No; True/False; Agree/Disagree; Likely/Unlikely;

Mom/Dad; Teacher/Student; Dog/Cat: Good/Bad, etc.)
Matching (a picture to an input sentence; a name to an input sentence;

an event to its cause -both can be input sentences-; an event to its logical
consequence -both can be input sentences-; a name to an action; days of the
week toan activity, events to other events, etc.)
Supplying information (not requiring the target structure, but other

type of information: hour, name, day, etc.)
Selecting alternatives (either the stimulus or the altematives contain

the target form)
Surveys (indicating agreement with a statement; indicating frequency

of an activity; answering "Yes" or "No" to particular questions; finding a
certain number of people who respond to an item in the same way, signature
searches, etc.)
Fig. 3 Major types of activities for structured input.

30

Fig. 4 Major types of response for structured output.

31

• Comparing with something else
• Taking notes, then writing a paragraph about
what was said
• Making a list of follow up questions
when interviewing a partner to get new in formation
• Filling out a grid or chart based on what was said
• Signing something
• Indicating agreement or disagreement
• Determining veracity of the statement
• Responding using any of severa! scales
• Drawing something
• Answering questions

282

The author provides guidelines for structured input activities:
l.
Teach one thing at a time (only the third person singular in
present tense in English in the affirmative form)
2.
Keep meaning in focus (form-meaning connection)
. 3.
Learners must do something with the input (discriminate, select
a ptcture, agree or disagree.
4.
Use both oral and written input (learning styles)
5.
Move from sentences to connected discourse (to focus on a
form-meaning connection which cannot be inferred from the redundancy of
longer discourse)
Keep the psycholinguistic processing strategies in mind (make leamers
develo~ semantic and grammatical rnappings instead of using pragrnatic
strateg1es.
Conclusion

Although this can be considered a paper in progress, since the literature
of VanPatten was not covered in the sarne proportion as Swain' s, and des pite
the fact that I have not yet analyzed thoroughly their research experirnents,
there are sorne remarks that can be made. First, the contradiction between
input and output hypotheses can be drawn frorn different perspectives about
different realities. Swain comes frorn a reality where exposure to the target
language since age 6 is fairly constant and meaningful ali the time:
imrnersion program. Thus she turns her eyes to a complementary focus of
attention in the instruction of French language arts. VanPatten is immersed
in a totally different situation, the teaching to undergraduate students who
has a three-credit course in Spanish. Both the exposure to the target
language and the age of students are irnportant factors, among others, for
choosing an instructional methodology. Since these learners are not
sufficiently exposed to Spanish with not such evident success (though they
are constantly forced to output activities) VanPatten turns his eyes to the
possibility of forcing input to become intake. Then instead of competing
hypothesis they could be seen as complernentary since they emerged from
different realities.
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teachers? An interview with Rod Ellis. ELT Joumal. 47 (!), 3-11.
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283

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1

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'
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3
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4
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5
1994.
6
1998.
7
1993: 161.
2

8

1990: 654.

9

Swain 1985.
10 s
• 1993: 159.
wam,
11 s
•
wam, 1993: 163.
12
1995; 373
13
1995: 388.
14
1995: 388.
15 s
• &amp; Lapkin, 1995: 386.
wam
16
1998: 66.
17
Lantolf, 2000: 1.
18 s
. 200: 97.
wam,
19
Swain, 2000: 109.
20
1998: 148.
21
1993: 162-3.
nsSwain,
. 1993:162.
wam,
23
1995: 96.
:: YanPatten &amp; Cadiemo, 1993: 226.
YanPatten &amp; Cadierno, 1993: 226.
26
YanPatten &amp; Cadiemo, 1993 :228.
27
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28
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31
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Journal. 46(4), 333-339

284

285

�EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO DE LA LENGUA FRANCESA POR
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Dra. Alhelí Morín Lam
UANL
Resumen
El estudio que se describe se realizó de Junio a Diciembre de 2001.
Involucró a un instructor de francés y tres cursos de niveles principiante,
intermedio, y avanzado, respectivamente, los cuales fueron asignados al
instructor por el centro universitario de idiomas en el cual se realizó el
estudio. durante los meses junio y julio, la investigadora trabajó con el
instructor con el fin de definir los términos en que se realizaría una
intervención pedagógica, la cual se basó en la propuesta de Scharles &amp; Szabó
(2000), y que tuvo como fin promover el desarrollo de actitudes y habilidades
que propiciaran el aprendizaje autónomo de la lengua francesa por los
estudiantes, tanto dentro como fuera del salón de clases. Durante el período
referido, el instructor aplicó la intervención pedagógica que fue previamente
determinada para cada curso, y recabó información acerca de los resultados
obtenidos.
Con el estudio se pretendió profundizar en el conocimiento que se tiene
actualmente acerca de la integración a los métodos convencionales de los
nuevos enfoques de enseñanza de lenguas que buscan promover el
aprendizaje autónomo de los alumnos tanto dentro como fuera del salón de
clases.

j
El enfoque didáctico estudiado contribuyó significativamente a
desarrollar en los alumnos hábitos y actitudes que les permitieran aprender
por sí mismos y, por ende, acelerar su adquisición de la lengua estudiada
(francés), así como aumentar su motivación y confianza en su capacidad de
aprender por sí mismos, en vista de que tal enfoque enfatizó la adquisición de
estrategias y habilidades por los alumnos.
Los resultados analizados (cuestionarios y entrevistas) indicaron que
fue considerablemente más fácil promover el aprendizaje autónomo de los
estudiantes avanzados que el de los de nivel intermedio y principiante. Es
decir, que el grupo de estudiantes avanzados demostró mayor madurez para
desarrollar actitudes y habilidades de aprendizaje autónomo que los de niveles
menos avanzados. Asimismo, el grado de satisfacción de los estudiantes con
las actividades que tuvieron como meta promover el aprendizaje autónomo

287

�mostró que, aun en los grupos de nivel menos avanzado, existió en los
estudiantes una buena disposición para adoptar papeles más autónomos, tanto
dentro como fuera del salón.
Respecto al desarrollo de concientización por los alumnos acerca de los
tipos de experiencias y actitudes requeridas para lograr un mayor aprendizaje
a través de una mayor autonomía, se observó que tal concientización permitió
a los alumnos desarrollar estrategias de aprendizaje más efectivas.

Los resultados del estudio apuntan hacia la necesidad de
replantear los modelos tradicionales de enseñanza de lenguas, los
cuales con frecuencia refuerzan la dependencia de los estudiantes
respecto de sus maestros, quienes con frecuencia consideran su papel
como el de expertos dispuestos a ser la única (o la principal) fuente de
información para los alumnos.
Introducción
Los maestros de lengua con frecuencia experimentan la frustración de
invertir una gran cantidad de energía en sus alumnos para obtener una mínima
respuesta. Tales conductas con frecuencia tienen su origen en la actitud
excesivamente dependiente de los alumnos con respecto al maestro. Por ende,
se requiere el desarrollo de lineamientos prácticos acerca de la forma en que
puede desarrollarse en los estudiantes un sentido de responsabilidad que les
permita comprender sus propios procesos de aprendizaje y adoptar un papel

lingüísticos,
.
roduc · ' d tanto orales como escritos' que sirvan
como modelos para la
c10n e respuestas verbales por los alumnos.
P

y rec~;o~º anter~or_ se derivó la ~~cesidad de identificar las estrategias
que sirvieran tal func1on. Como ya se me . ,
.
pro~~cto descrito pretendió observar e identificar nt~no amba, el
hab1hdades
y actitudes' tanto en maestros como en sus
e alumnos
esarrollo de
. .
prop1c1aran el aprendizaje autónomo de los últimos.
' que
Metodología
medio;º el estudio de casos descrito se recabaron datos por los siguientes
A través de una constante
· ·,
.
1·
participantes, se observó la interacción entre I co~u?1cac1on directa con
estilos de enseñar del instructor así
I
as actividades propuestas y los
,
como as respuestas de sus alumnos.
sus al:~nos. El instructor registró en un diario las observaciones realizadas a
3.
Por medio de cue f
·
•t
cada semestre el grado de sati:f:~::~º~; 1::treviS as, se e~p~oró al final de
actividades realizadas A • .
al~m?os part1c1pantes con las
.
s1m1smo se recabo mfo
.,
b
percepciones acerca de sus propios' a rendiza·e
, rmac1on so re sus
motivación para realizar las tareas asig;adas. Ll s, as1 como de su grado de

activo ante ellos.
En la última década se ha observado un creciente interés académico por
comprender los procesos de aprendizaje y adquisición de segundas lenguas
por medios autónomos. Algunas modalidades propuestas son: Centros de
Aprendizaje Independiente, Aprendizaje a Distancia, Entrenamiento para el
Aprendizaje de Lenguas ( enfoque cognoscitivo), Aprendizaje de Lenguas
Asistido por Computadoras y Enfoque Holístico). En todos los casos, se
pretende que los alumnos adquieran conciencia de los procesos que involucra
el aprendizaje de una segunda lengua, con el fin de que estén mejor
preparados para enfrentar tal tarea. Además, se busca eficientar el tiempo que
un maestro dedica a un grupo de estudiantes, por medio de la utilización de
diversos medios que permitan al alumno aprender por su cuenta.
Las propuestas planteadas identifican problemas comunes. En vista de
la concepción del lenguaje como medio de comunicación, se percibe la
necesidad de que el estudiante de idiomas esté inmerso en contextos que
requieran una constante interacción comunicativa en el idioma estudiado, con
el fin de promover su adquisición. Tales contextos requieren de inputs
288

Marco Teórico

Argumentos Psicológicos

~~sde la perspectiva cognoscitiva sobre el aprendizaje se afirma que el

~~~r~c:~~::~c~;::~~od:~~: ':::~::t~;;;i~~~eti:;~~:~:e)~~~d!~n~~~~•I
i'°

b;;::~e, propon; un enfoque para el entrenamiento del estudiante que };
lengua (meetconoc1~~~nt)o de las tareas que involucra el aprendizaje de una
a cogn1c1on .
.Wenden ( 1998) identifica los objetivos del entrenamiento de los
estudiantes como educativos, personales, y sociales; y describe tal
289

�entrenamiento como el aprendizaje de estrategias meta cognosc1t1vas
(habilidades de planeación, monitoreo y evaluación), y estrategias afectivas
que puede utilizar un individuo para manejar el aprendizaje, estrategias para
procesamiento del aprendizaje, y el conocimiento (de la persona, la tarea, y
las estrategias) necesario para comprender el proceso de aprendizaje.
De acuerdo con Wenden ( 1998), el entrenamiento del estudiante puede
aplicarse por métodos directos o indirectos. Asimismo, el entrenamiento del
estudiante puede separarse de la enseñanza de la lengua, o incorporar ambos
en las mismas tareas pedagógicas.
Entrenamiento de los estudiantes sobre el aprendizaje autónomo de

prácticas;
.
más
co' modalgunos
¡ prefieren trabajar en grupos, mientras
que otros se sienten
os so os.

2.
Aptitud Lingüística. Consiste en la habilidad de d' . .
ver
tscnmmar y
. patrones en la forma liºng",
u1st·tea. Las personas I f
diversos, pero ésta no es la única habilidad que
. a tenen en grados
lengua.
se requiere para aprender una

tarea ~.

Es_til~ Cognoscitivo. Existen diferentes maneras de abordar una

tiendenea:~~e:tz~~~~i;i;~;º:1ge~~udian~es _gustan de analiz~r, mientras otros
,
os re ex1onan y otros son impulsivos.

lenguas.

La promoción de una autonomía pedagógica en estudiantes de segundas
lenguas involucra tres tipos de aprendizaje: aprendizaje técnico, aprendizaje
conceptual, y auto-aprendizaje. El aprendizaje técnico conduce a una facilidad
en el uso de estrategias de aprendizaje y de comunicación. El aprendizaje
conceptual deriva en una comprensión del proceso de aprendizaje. El
autoaprendizaje deriva en una valoración por parte del estudiante de sus
propias concepciones acerca de su papel en el proceso de aprendizaje y su
competencia como estudiante. Los tres tipos de aprendizaje arriba
mencionados deben constituir el marco conceptual de un programa que
busque promover la autonomía del estudiante.
En su análisis de la auto dirección para estudiantes de segundas lenguas,
Holee ( 1981) especifica lo que involucra una segunda categoría de
habilidades técnicas:

1
1

Recordemos que con una auto-dirección total, la acción del estudiante
se relaciona con: fijar objetivos, definir los contenidos y progresión,
seleccionar métodos y técnicas a utilizar, monitorear el procedimiento de
adquisición, y evaluar lo que ha sido adquirido.
Wenden ( 1995) identificó algunos de los factores cognosc1t1vos y
afectivos que pueden facilitar y/o inhibir el aprendizaje humano. Wenden
considera importante que los alumnos comprendan tales conceptos y
reflexionen acerca de la forma en que éstos se aplican a ellos mismos (autoaprendizaje).
1.
Estilo de Aprendizaje Perceptual. Es importante que los
alumnos sepan que algunas personas aprenden mejor visualmente, mientras
que a otras les gusta escuchar o involucrarse físicamente, o tener experiencias

· · Muchas creencias acerca de que la edad
inhibe4 ~l a Edad
d' .y Apre_ndizaJe.
pren tzaJe no tienen una base
,.
T
algunas de las dificultades que enfrentan
a~º tda.
otro lado,

lose::~;t::

~~;~~t 1i:b:~u~to'.ªsti~~;~cc;:~:/e~:ci:~:p;~:a~:~::~ t:~";:t:e!~:::

conocimiento acerca del
d
..
,
es como su
desarrollado.
mun o y las habilidades cognoscitivas que han

5.
Estrés Causado por la Lengua. Los estudiantes d b
como pueden sentirse cuando tratan de decir algo
e en saber
o estructuras necesarias cuando comete
y no encuentran las palabras
existen muchas cosas 'que les
ed n errores, cuando se dan cuenta que
extraños o ridículos al tratar de c~:u~:a~~: ;prender, cuand~ se sienten

:::;:a'!ue tales sentimientos son normales e~t,; ;;;:;t~~\a~t~sd:;t::g~~~::
6 que d.Mot'IVac10n
., y Aprendizaje. Es importante discutir las razones
por las.
iversas personas aprenden una segunda lengua así c
1
manera
en
que
esta
motivaci,
n
d
.
'
orno
adq . . 1
. . o pue e ayudar u obstaculizar sus esfuerzos pora
umr a competencia lingüística.

~os dalumnos deben estar conscientes de los conceptos arriba
;enc1ona os,_ com~ un medio para comprenderse mejor a sí mismos
e he~ho, la mvest1gación acerca de las creencias de los estudiantes d~
:~iun as lengu~s ha mostrado que el mundo conceptual de tales
mnos no es aJeno a estos conceptos (Wenden 1988.)

291
290

:or

�Existe una cercana relación entre los tres tipos de aprendizaje
descritos arriba, en virtud de la cual el aprendizaje en una área
contribuye al aprendizaje en otra. El aprendizaje técnico pue?e llevar a
aprendizajes conceptuales, los que a su vez refuerzan la val~d~z de las
técnicas que se seleccionan para aprender. De modo_ s1_nular, los
aprendizajes conceptuales pueden reforzar apr~nd1zaJeS autoderrotistas. Por ende, al diseñar actividades para implementar los
objetivos curriculares descritos, debe tomarse en cuenta la naturaleza
Interactiva de estos tipos de aprendizaje, los cuales deben presentarse
de modo integrado.
De lo anterior se concluye que la promoción de la autonomía del
estudiante requiere que los maestros funcionen como recursos lingüísticos Y
asesores de aprendizaje. Como asesor del aprendizaje, la tarea del_ m~estro
consiste en propiciar los aprendizajes técnicos, conceptuales y de s1 mismos
mencionados arriba. Sin embargo, es importante tener en cuenta el hecho de
que, como asesor de aprendizaje, la tarea del maestro es ofrecer las
alternativas y oportunidades necesarias para que tales conceptos sean
comprendidos, experimentados y evaluados. Es t~rea ~e los maestros cre~r _l~s
condiciones que puedan cambiar algunas creencias. Sm embargo, la dec1s10n
de participar en tales actividades y la disposición para enfrentar los retos de la
autonomía, exceden el control del maestro. Tal es la prerrogativa del
estudiante y su primer acto de autonomía. Por ende,. debe tener~e. esto en
cuenta al valorar y tratar de implementar lo necesan? _para aux1h~. a los
estudiantes a convertirse en actores en la tarea pedagog1ca de adqumr una
segunda lengua.
Argumentos Pedagógicos

1
1

El aprendizaje autónomo de lenguas requiere un camb_io de actitud P?r
parte de los alumnos y maestros, ya que los primeros deben m:?lucrarse_ mas
activamente en su aprendizaje, así como en la auto ~valuac1on de_! ".11smo
(Tudor J997). Por otro lado, la adquisición de estrategias de aprendizaje por
los alumnos requiere de un cambio en el papel ~el maestr?, el cual no
disminuye la necesidad de que exista un maestro;_ s1~0 q~e la mc_rementa, al
requerirse más atención para apoyar un aprendizaje mas efectivo (Cohen
1990).
Por otro lado en los programas que promueven el aprendizaje
autónomo de lengu~s se considera central la auto-eval_u~ción, de?ido ~1
énfasis que se pone sobre el papel del estudian~e como part1c1pante activo. _sm
embargo, en un estudio descrito por Dale ~-L1ss ( 1996) en_el cual se trato de
introducir la práctica de la auto evaluac10n, se encontro que los alumnos

292

respondieron negativamente al registro constante de su progreso como medio
para mantener el logro continuo por los alumnos. Lo anterior señala la
neces_idad de revisar los estilos de enseñanza / aprendizaje, con el fin de
definir un procedimiento de auto-evaluación adecuado.
Modalidades de Aprendizaje Autónomo

En la última década se han propuesto diversas modalidades de
aprendizaje autónomo. Algunas de las principales son las siguientes:

1.
Aprendizaje de Lenguas por Computadora. El aprendizaje de
lenguas por computadora ha adquirido relevancia en la última década. Si bien
la inversión inicial requerida en equipo de cómputo es considerable· es aún
más complicada la selección de programas adecuados a cada curso· ¡sí como
el di~eño de una estrategia para su utilización pedagógica. Asimismo,
Kennmg ( 1996) propone que el acopio de materiales requeridos para iniciar
un programa de aprendizaje autónomo de lenguas vaya acompañado de una
mejoría en la accesibilidad de informac ión, por lo que sugiere el uso de un
sistema de base de datos para catalogar los recursos.
2.
Aprendizaje a Distancia. El aprendizaje a distancia ha sido
definido como un sistema de coinunicación multi-dimensional (Holmberg
1991 ), que plantea requerimientos específicos tanto a los maestros como a los
alumnos . Esta modalidad plantea problemas específicos para la enseñanza de
lenguas, particularmente, porque no permite la interacción verbal directa la
cual típicamente se considera una experiencia deseable por útil en' la
adquisición de una lengua.
3.
Centros de Aprendizaje Independiente. Los principios de
aprendizaje independiente y la comprensión que se ha logrado acerca de
estilos y estrategias de aprendizaje son la base conceptual para el
establecimiento de los Centros de Aprendizaje Independiente descritos por
Hoadley (1991 ). Tales centros fueron creados para brindar servicio a
estudiantes adultos. Los problemas pedagógicos que surgen en ia
implementación de un Centro de Aprendizaje Independiente incluyen: cómo
apoy~r al estudiante en la auto-instrucción, papel y función de los CAI para
estudiantes adultos, aprovisionamiento de materiales apropiados y recursos
humanos (Hoadley 1991). De modo similar, Page ( 1992) identifica los
siguientes problemas pedagógicos que involucra la promoción de autonomía
en ~I estudiante: organización del salón, formación de grupos, decodificación
de instrucciones, uso de equipo, acceso a libros de texto, organización de
lectura libre, y manejo derecursos, entre otros.
293

�4.
Enfoque Holístico. El aprendizaje autónomo de lenguas puede
ser utilizado por los maestros como un enfoque para tratar el currículo en su
totalidad (enfoque holístico), cerrando así la brecha entre actividades de salón
de clase y actividades de aprendizaje privado (Crabbe, 1993).
En el estudio que se reporta se utilizó un enfoque _holístico, con el fin de
cerrar la brecha entre el programa planteado para cada curso y las tareas de
aprendizaje autónomo que se asignaron para cada curso.

Descripción de la Propuesta Didáctica

La propuesta didáctica utilizada buscó transformar al alumno en un
estudiante más responsable y disponible para colaborar en el aprendizaje de
sus compañeros y el suyo propio. La propuesta consistió en tres etapas: la
primera de ellas se dedicó a la aplicación de cuestionarios y encuestas, con el
fin de que los alumnos adquirieran conciencia de la forma en que aprenden así
como de la diversidad de estilos, habilidades y estrategias de aprendizaje.
Durante la segunda etapa se realizaron actividades que tuvieron como
objeto buscar un cambio de actitud en los alumnos, así como la adquisición de
habilidades y estrategias, con el fin de romper la dependencia de los alumnos
con respecto al maestro, y que aquellos adquirieran conciencia de su prnpia
capacidad para aprender de un modo autónomo (individualmente y en

~lenamente el potencial de los estudiantes
. . .
,
mteracción colaborativa y
. . como md1v1duos, as1 como en su
. .
comumcativa con compañ
eros y maestro.
As1m1smo, la propuesta estudiada redimen .
alumno, convirtiendo al primero en
~1_ona los papeles de maestro y
responsable de su propio aprendizaje. un fac1htador, y al segundo en agente
Resultados del Estudio
Concientización y motivación.
Los estudiantes observados demostrar
.
para el aprendizaje del francés Tal on ~n ~~vel alto de motivación
frecuentemente
·
·
motivacion se relacionó más
modo similar m~~~o~:1::: ~;:sonales que profesionales o prácticos. De
0

la clase aqueilos que se refiriero/:irt:;~enn~~z:j~ ~s:~~:~:s::s ;nteresant~s de
cultura francesa, ya sea por medio de videos o de material de 1:c~::~tos e la
Respecto a los ejercicios de concienti . ,
,
gener~lmente promovieron la auto-confian:c~oen, 1~: en~o~~ro que éstos
capac1.dad para aprender la lengua. Las actividades ;:f~ri~antes en su
actualizar
los conocimientos y habil'd
1 ªdes de Ios alumnos queas buscaron
·
,
previamente (lengua materna y lectura e11t
ya poseian
(transferencia) a la tarea de
d • re otros), Y promover su utilización
apren er 1a 1engua francesa As. .
b
concientizar a los alumnos acerca de la utilidad d. 1~1smo, se uscó

~:;i::~:~~~~~~~~~;. de practicar la lengua fuera del s:1t:,:~~:n~~~o~~:

colaboración con otros).
La tercera etapa se centró en la realización de actividades que buscaron
efectuar un cambio en los papeles que maestros y alumnos juegan
tradicionalmente en el salón de clases. Por ejemplo, los alumnos pudieron en
ocasiones decidir acerca de los materiales a utilizarse en clase. Asimismo, los
modelos de la lengua estudiada fueron muy diversos, ya que no solamente el
maestro fungió como fuente de información. Finalmente, los alumnos
opinaron acerca de su propios aprendizaje y el de sus compañeros;
proporcionando retroalimentación acerca de tales procesos.
Tabla# 1: ¿Por qué estudias francés? (entrevista)
Durante la realización del proyecto, se esperaba que los alumnos
experimentaran una modificación significativa en su comportamiento y
adquirieran más responsabilidad por sus propios aprendizajes; convirtiéndose
de este modo en estudiantes más autónomos y con una mayor confianza en su
propia capacidad para aprender y aprovechar las oportunidades que se les
presentasen para adquirir la lengua en cuestión.
La relevancia de la propuesta pedagógica formulada por Scharles &amp;
Szabó (2000) radica en el hecho de que tal propuesta replantea los términos
de las interaccjones que ocurren en el salón de clase, y las optimiza al explotar
294

Categoría de respuesta
.
Interés personal (gusto, interés por
literatura, etc.)
Int_erés profesional (traductor, estudios
en extran1ero)
. . Otros (recomendación, opción como
1d1oma)
295

%de
# de
menciones alumnos
12

70.59

5

29.41

3

17.65

�Tabla #3: ¿Qué aspectos te pare_cieron más dificiles este semestre?
(entrevista)

Percepción general del curso l1ºr los alumnos

Los alumnos que participaron en estudio consideraron que tuvieron una
participación más activa durante el semestre estudiado que en el curso
anterior, pues asistieron y participaron más. Algunos alumnos consideraron
que el semestre en estudio fue más dificil que el semestre anterior, debido a
que el contenido fue más extenso y se incluyó un mayor número de lecturas.
Específicamente, los alumnos de cuarto semestre consideraron que el curso
fue más difícil, pero también más interesante. Por ende, su participación e
involucramiento en el curso fueron mayores. Respecto a las actividades
realizadas, los alumnos mencionaron que en el curso estudiado la revisión de
tareas por los propios estudiantes, la corrección de ejercicios en el pizarrón y
los exámenes orales como actividades diferentes de las realizadas en cursos
anteriores. La mayoría de las menciones se refirieron a cambios percibidos en
los papeles de alumnos y maestros (ver tabla# 2).

# de

%

menciones

de
alumnos

Tipo de respuesta
Diversos contenidos
gramaticales
Comunicación oral / escrita

21
82.35
2
11.76

Ninguna

1

5.88

* Total de estud1antes que respondieron. 17.

~I hecho de que la mayoría de los alumnos ha a mencionad
gramaticales en todos los niveles estudiados c~mo el aspee,:~~:
t tc1 e curso, es probablemente indicativo de un enfo ue d , .
~e¡tr~do excesi~amente en _el aprendizaje de contenidos gram:tic:i::i~;•~~
a, o, . os contenidos gramaticales con frecuencia fueron considerados como lo
mas impo~ante a evaluar en los exámenes escritos, lo cual tiene como
consecuenc,ta que bue~a parte del curso se enfoque a preparar a los alumnos
para los ~:a;enes_(6 o 7 por semestre). Por otro lado, la necesidad de dedicar
una canti a cons'.derable_ de tiempo para cubrir los contenidos ramaticales
programados redujo considerablemente las oportunidades paragun
, t.
extensa que pe~mt· _ma
· ,
a
prac
tea
ª 1os alumnos adquirir más sólidamente
1
contexto comumcatlvo los contenidos gramaticales del curso.
y en un

~º;'~t~º/
Tabla #2: ¿Qué diferencias observaste en relación con el semestre
anterior? (entrevista)

Tipo de respuesta

# de

menciones

12
Contenidos
10
Papel de alumno
4
Papel del maestro
3
Actividades
3
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
35.29
23.53
11.76
17.65

Tabla #4: ¿Qué actividades te parecieron más difíciles? (entrevista)
Logros y Obstáculos

# de
menciones

Tipo de respuesta
Todos los alumnos mencionaron diversos contenidos gramaticales
(objeto directo, objeto indirecto, conectores) como aspectos dificiles en el
curso. En cuanto a las actividades, consideraron que las dificultades que ellos
enfrentan son del tipo comunicativo (principalmente comprensión y expresión
orales). En este renglón, algunos alumnos mencionaron frecuentemente que
tanto el casete como el equipo de sonido utilizados en clase fueron deficientes
(ver tablas# 3 y# 4).

296

9
Ninguna
6
Comprensión auditiva
1
Comprensión escrita
1
Exoresión oral
1
Exámenes
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
52.94
35.29
5.88
5.88
5.88

-

Los aspectos señalados más frecuentemente por los alumnos como
fáciles de aprender fueron: comumcac1on
· ·, oral y escrita, vocabulario,

297

�información cultural, y gramática. En lo referente a las actividades, los
alumnos mencionaron las relacionadas con el trabajo grupal, tales como
aquéllas en las que debían elaborar un pequeño texto en parejas o en equipo,
el cual presentaban posteriormente ante la clase, o actuaban diversos papeles
en base a el diálogo que previamente habían creado. Las actividades
comunicativas fueron del agrado de los alumnos, ya que, además de practicar
el idioma activamente, tuvieron oportunidad de trabajar en grupos, pudiendo
así monitorear su propio avance en el aprendizaje de la lengua. Respecto al
contenido, algunos alumnos reportaron haber realizado sin dificultad las
lecturas y presentaciones orales asignadas (ver Tabla# 5).

Tabla# 5: ¿Qué aspectos te parecieron más fáciles en el curso?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta

menciones
11
Contenido lingüístico
10
Actividades en gruoos
10
Actividades comunicativas
4
Contenido cultural
2
Presentaciones individuales
1
Ninguna
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
64.71
58.82
58.82
23.53
11.76
5.88

La mayoría de los alumnos consideró que el curso fue más o igualmente
activo que el anterior, y sólo un 21 % consideró que fue menos activo (ver
tabla # 6). Respecto al contenido, los alumnos reportaron como aspectos
interesantes del curso los contenidos que se referían a la cultura francesa. Los
contenidos gramaticales también les parecieron interesantes, al igual que las
actividades comunicativas orales y escritas (ver Tabla# 7).

Tabla# 6 ¿Cómo fue el curso para ti? (cuestionario)

22
12

Más activo
Igual
298

i

Tabla# 7: ¿Qué aspectos del curso te parecieron más interesantes?
(entrevista)

Tipo de respuesta

# de
menciones

Contenido cultural
Contenido Lingüístico
Actividades grupales
Presentaciones individuales
Cambios en el oaoel del alumno
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

14
8
3
3
3

¾de
alumnos -

82.35
47.06
17.65
17.65
17.65

En lo referente a las actividades, los estudiantes manifestaron interés
por _los videos, las actividades en equipos, y las presentaciones orales en
pareJas, tanto de contenidos del libro como de materiales de lectura
complementaria (ver Tabla# 8).

Categorías de respuesta

# de
menciones

20.93

Tabla# 8 Qué aspectos del curso te parecieron más agradables /
interesantes? (cuestionario)

Satisfacción de los alumnos con el curso

Categorías de respuesta

Menos activo
1
9
* Total de alumnos que respondieron: 43

%de
alumnos
51.16
27.9 1

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Dinámica del grupo
Auto-evaluación
Materiales audio-visuales
Papel del maestro
Contenido cultural
* Total de alumnos que respondieron: 41.

19
12
10
6
6
3

% de
alumnos
46.34
29.27
24.39
14.63
14.63
7.32

Se observó que los alumnos gustaban de practicar el idioma en el salón
de clases por medio del trabajo en equipos, lo cual les permitía evaluar su
propio desempeño y aprender de otros. Específicamente, las actividades que
los alumnos reportaron como preferidas fueron: practicar el idioma en el salón
de clases, ver videos (auténticos o didácticos) en el laboratorio. (ver tabla # 9)
299

�Tabla# 9 ¿Cuáles actividades fueron tus favoritas en el curso?
(cuestionario)

Categorías de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Trabajo grupal
Material audio-visual
Contenidos Lingüísticos
Presentaciones orales
Estilo de aprendizaje
* Total de alumnos que respondieron: 43

32
12
10
7
5
1

%de
alumnos
74.42
27.91
23.26
16.28
11.63
2.33

Aspectos Poco Interesantes del Curso

Respecto a los aspectos menos interesantes del curso, muchos alumnos
se quejaron por la deficiente calidad del material y equipo de audio utilizado.
Asimismo, los videos fueron criticados por algunos, lo cual aparentemente
indica una diversidad en los estilos de aprendizaje de los alumnos.
Finalmente, algunos alumnos mencionaron hacer tareas y presentar muchos
exámenes como aspectos desagradables, al igual que el excesivo énfasis en
contenidos gramaticales que se observó en el curso (ver tabla# 1O).

como las actividades relacionadas con los números y con la fonética. Otros
alumnos mencionaron ver videos, hacer tareas y traducir palabras en el salón
de clases como actividades poco interesantes. Sin embargo, casi la mitad de
los alumnos entrevistados consideró que para ellos ninguna actividad careció
de interés (ver tablas # 11 y # 12).

Tabla# 11: ¿Qué aspectos del curso te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de
menciones

Tipo de respuesta

Contenido Lingüístico
Contenido cultural
Nada
Cambios en el papel del alumno
Estilo de aprendizaje
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Categorías de respuesta

# de
menciones

Material de aud:o
12
Material audio-visual
8
Papel del alumno
8
Curso en general
5
Escasa motivación
4
Nada
3
* Total de alumnos que respondieron: 43

¾de
alumnos
27.91
18.60
18.60
11.63
9.30
6.98

Los aspectos del curso que los alumnos consideraron menos interesante
fueron diversos aspectos gramaticales, al igual que otros contenidos. Por
ejemplo, los alumnos del grupo principiante consideraron que algunas
canciones incluidas en el libro de texto fueron extremadamente aburridas, así
300

1

47.06
23.53
17.65
5.88
5.88

Tabla# 12 : ¿Qué actividades te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta
Tabla# 10 ¿Qué fue lo que te gustó menos del curso? (cuestionario)

8
4
3
1

%de
alumnos

menciones
8
Ninguna
5
Contenido cultural
3
Estilo de aprendizaje
1
Contenido Lingüístico
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
29.41
17.65
5.88

Estrategias y estilos de aprendizaje.

Se utilizó ei cuestionario propuesto por Scharles &amp; Szabó (2000) acerca
de los estilos de aprendizaje (concreto, analítico, comunicativo, y ori~ntado
hacia la autoridad), como base para la discusión grupal acerca de las diversas
estrategias a que recurren las personas con el fin de aprender una segunda
lengua. Tal discusión permitió a los alumnos intercambiar sugerencias que
contribuyeron a ampliar el espectro de estrategias utilizadas. Por otro lado,
también se utilizaron actividades más especificas con el fin de explorar Y
desarrollar estrategias de lectura, y para la adquisición de vocabulario, entre
otras.
301

�Se encontró que la mayoría de los alumnos participantes consideraban
los contenidos gramaticales como centrales para su desempeño en el curso. Se
consideró que tal situación se debió al especial énfasis que se puso en el
aprendizaje de contenidos gramaticales. ~or eje~plo, el 4_0% de 1~
calificación asignada a los alumnos por medio de ex~m.enes escnt~s se baso
en el aprendizaje de contenidos gramaticales. As1m1smo_, ~I nu?1ero de
exámenes escritos que se administraron en cada curs_o fue s1gn'.~catl~ame~t~
alto (6 a 8). Lo anterior orilló a que con frecuencia se requmer~ cubrir
aceleradamente todos los contenidos gramaticales programados,_ sm que el
tiempo permitiese la práctica extensa que facilitara la incorporación de tales
contenidos al uso comunicativo de la lengua (ver tabla 13).
1

Tabla# 13 ¿Piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje durante el

3.33

Estilo perceptual visual
1
* Total de alumnos que respondieron: 30

1

Estrategias de estudio para exámenes

Se preguntó a los alumnos acerca de las estrategias utilizadas cuando
estudiaban para sus exámenes. Las respuestas fueron muy homogéneas, ya
que la mayoría utiliza los materiales tradicionales: el libro de texto, el
cuaderno de ejercicios y el cuaderno de apuntes. En lo referente a las
estrategias pará estudiar gramática, se mencionaron repasar, rehacer ejercicios
y buscar ejercicios nuevos. Algunos alumnos mencionaron estrategias
diferentes, por ejemplo, se sugirió la posibilidad de aclarar dudas con
compañeros de niveles superiores, aclarar todas las dudas en clases y escuchar
casetes de algún método de aprendizaje de francés (ver tabla# 15).

semestre? (cuestionario)
Categorías de respuesta

# de

menciones

69.77
30.23

30
13

Sí

No

Se consideró que la mayoría de las menciones fueron acerca de
estrategias para aprender contenidos gramaticales, debido a que en los
exámenes administrados los contenidos gramaticales son considerados como
los más importantes (40% de la calificación). Por tal motivo, los alumnos
percibieron la necesidad de centrarse en ese aspecto.

%de
alumnos

* Total de alumnos que respondieron: 43.
Casi el 70% de los alumnos entrevistados reportó haber experimentado
un cambio en su forma de aprender el idioma a lo largo del semestre. El 43 %
de los alumnos que respondieron afirmativamente señ~l~ron. ~ue esto s:
reflejó en el hecho de que sintieron que su part1c1pa~1on., aumento
significativamente y de que avanzaron bastante en la comunicac10n oral Y
escrita (ver tabla# 14).
Tabla # 14 · Cómo piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje
(.,
. )
durante el semestre? (cuestionano

Categorías de respuesta
Comunicación
Responsabilidad, organización
Estilo de aorendizaie analítico
Estilo perceotual auditivo
Estilo de aprendizaje intuitivo
302

# de

menciones
13
8
4

3
2

Tabla# 15: ¿Qué estrategias utilizas para estudiar para un examen?
(entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Estrategias para aprendizaje de
gramática
Uso de materiales(Libro, apuntes y
cuaderno de eiercicios)
Otras estrategias
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

% de
alumnos

13

76.47

12

70.59

5

29.41

%de
alumnos
43.33
26.67
13.33
10.00
6.67

Condiciones de la clase que propician el aprendizaje.

En este apartado la mayoría de los alumnos coincidieron en subrayar las
actividades comunicativas tanto de tipo oral como escrito como las que más
los ayudan a aprender y les dan confianza en el salón de clases. Otro punto
mencionado fueron las actividades realizadas en parejas o en grupo. Algunos
303

�alumnos tienen un estilo de aprendizaje analítico y por tal motivo sienten que
están aprendiendo al estudiar la gramática. Otros alumnos reportaron aprender
vocabulario a través de la lectura de textos, las presentaciones orales y las
explicaciones del maestro (ver tabla# 16).

Tabla# 16: ¿Qué aspectos de la clase consideras más útiles? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones
13
13
4
2

Uso de medios audio / audio-visual
Uso de medios visuales/ Internet
Practicar con hablantes
Otros

%de
alumnos
76.47
76.47
23.53
11.76

* Total de estudiantes que respondieron: 17.
Tipo de respuesta
Comunicación oral y escrita
Contenido lingüístico
Actividades grupales
Contenido cultural
Papel del maestro
otro

# de
menciones
12
5
4
2
1

I

%de
alumnos
70.59
29.41
23.53
11.76
5.88
5.88

En lo referente a cómo pueden lo·s alumnos contribuir a su propio
aprendizaje dentro o fuera del salón, los participantes mencionaron
principalmente el uso de material auditivo, audio-visual y visual. En este
punto, se observó que las menciones se incrementaron significativamente con
respecto del inicio del semestre, en que se discutieron tales posibilidades (ver
tabla# 18).

* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Práctica Independiente de la Lengua

En respuesta a esta pregunta la mayoría de los alumnos reportó la
utilización de medios impresos, electrónicos, audio-visuales (ver películas,
leer libros o revistas, escuchar casetes y discos compactos, radio). En segundo
lugar, los alumnos reportaron utilizar Internet para buscar información,
chatear o comunicarse por correo electrónico. Otros alumnos dijeron practicar
con hablantes nativos o no-nativos de la lengua estudiada. Finalmente, se
mencionó la posibilidad de hablar consigo mismo y pensar en francés (ver
tabla# 17).

El hecho de que los medios audio-visuales y visuales hayan sido los
más mencionados indica que los alumnos tienen diversas formas preceptuales
para practicar la lengua de modo independiente. Al inicio del semestre, se
preguntó a los alumnos acerca de sus estrategias para practicar el idioma por
su cuenta. Asimismo, se observó que las respuestas de los alumnos en este
renglón se incrementaron al final del semestre (entrevista) con respecto del
inicio del semestre (discusión grupal), lo cual sugiere que los alumnos
posiblemente estuvieron más motivados al final del curso para practicar la
lengua por diversos medios.

Tabla# 17: ¿Cómo puedes practicar el idioma dentro o fuera del
salón? (entrevista).
304

Tabla# 18 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su propio
aprendizaje? (cuestionario)

Categorías de respuesta
Uso de material audio / audio-visual
Uso de material visual (impreso,
computación, Internet)
Auto-estudio
Práctica independiente
Disposición
Práctica en el salón
Otros
* Total de alumnos que respondieron: 43.

# de
menciones
26
26

21
6
4
2
1

%de
alumnos
60.47
60.47
48.84
13.95
9.30
4.65
2.33

Satisfacción con el Aprendizaje

La mayoría de los alumnos reportaron sentirse satisfechos con su
aprendizaje de la lengua estudiada cuando tenían oportunidad de comunicarse
oralmente o por escrito. Lo anterior confirma que los alumnos adquieren
seguridad a través de la práctica constante del idioma en clase.
Específicamente, expresaron satisfacción por las actividades que realizaron en
equipos o en parejas, al percibir que su fluidez se había incrementado, o que
encontraban las palabras que buscaban para formar frases y expresar sus
305

�pensamientos. Por último, se mencionó la satisfacción al recibir buenos
resultados en los exámenes (ver tabla# 19).

Tabla# 19: ¿En qué momento te sentías muy capaz en el aprendizaje
del idioma? (entrevista).
Tipo de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral
10
Comprensión escrita
4
Auto evaluación
3
Actividad grupal
2
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
58.83
23.53
17.65
11.76

Insatisfacción con el Aprendizaje

Los alumnos entrevistados reportaron sentirse insatisfechos con su
aprendizaje cuando percibían deficiencias en su comunicación oral o escrita o
notaban problemas con su vocabulario, fluidez, ortografía o gramática. Ot;os
alumnos reportaron tener problemas después de faltar a clases, o cuando los
contenidos gramaticales se cubrían apresuradamente un día antes del examen.
En general, los alumnos se sintieron frustrados cuando percibían
deficiencias en su desempeño lingüístico, en lo comunicativo y en lo
gramatical. Este último aspecto fue especialmente frustrante para alumnos que
poseían un estilo de aprendizaje analítico. (ver tabla# 20).

Tabla# 20 ¿En qué momento te sentías insatisfecho con tu
aprendizaje? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Auto-evaluación
7
Contenido lingüístico
6
Cambios en el papel del alumno
2
No contestó
2
Nunca
1
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
41 .18
35.29
11.76
11.76
5.88

Cambios de papeles entre maestros y alumnos.

A través del semestre, y especialmente hacia el final, se buscó
promover cambios en los papeles que tradicionalmente juegan maestros y
alumnos en las clases de lenguas. Por ejemplo, se pidió que los alumnos
actuaran como fuentes de información, por medio de presentaciones orales.
Asimismo, se buscó que los alumnos aprendieran a evaluarse a sí mismos y a
sus compañeros. En este punto los resultados fueron limitados, debido
principalmente a reticencias por parte del maestro. Por ejemplo, el maestro
participante consideró que era su deber explicar a la clase el significado de
cada palabra nueva que se encontraba en el libro de texto, por considerar que
no hacerlo demeritaría su papel de "experto", capaz de responder cualquier
pregunta que se le formulase. Tal situación resulto en una limitada utilización
del diccionario como medio de consulta por los alumnos. Lo anterior sucedió
a pesar de que los diccionarios (monolingüe y bilingüe) estuvieron
constantemente disponibles para uso de los alumnos. Asimismo, la sugerencia
de usar el diccionario bilingüe se contradecía con la prohibición casi absoluta
de utilizar la lengua materna en el salón de clase.

Papel del alumno en el aprendizaje de la lengua.

La mayoría de los alumnos mencionaron que deben de aportar la
motivación, disposición e iniciativa para aprender el idioma. Otros alumnos
señalaron la importancia de trabajar en colaboración con sus compañeros y
buscar materiales complementarios para el aprendizaje del idioma dentro y
fuera del salón de clases. Finalmente, los alumnos entrevistados sugirieron la
necesidad de no estudiar sólo para un examen, sino para aprender más sobre
el idioma, lo cual contribuiría a la adquisición del idioma.

La mayoría de las menciones se refirió a la disposición para el
aprendizaje como el elemento principal que necesitan los alumnos. Asimismo,
la práctica independiente (conversar con hablantes de la lengua estudiada,
etc.) se consideró importante para complementar el aprendizaje en clase. En
contraste, sólo un alumno mencionó al diccionario como un recurso
complementario para el aprendizaje (ver tabla# 21 ).
Tabla# 21 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su aprendizaje de la
lengua? (entrevista).

# de

Tipo de respuesta
306

307

% de

�menciones
14
Disposición
9
Práctica independiente
7
Auto-estudio
6
Búsqueda de medios alternos
4
Práctica en el salón
1
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

alumnos
82.35
52.94
41.18
35.29
23.53
5.88

tales actividades contribuyeron a aumentar la auto-confianza de los alumnos,
y a que se percibieran a sí mismos como estudiantes más capaces. Además,
los alumnos reportaron una mayor utilización de medios alternos
/complementarios para obtener información y practicar la lengua por su
cuenta, y prefirieron igualmente medios auditivos y audiovisuales como
visuales e impresos. La única excepción en este renglón fue el uso del
diccionario, como ya se mencionó.

Si bien no se avanzó suficientemente en el renglón de la autoevaluación, se crearon las bases para la -aceptación por los alumnos de tal
práctica en el futuro.

Papel del Maestro

En cuanto al maestro, los alumnos señalaron principalmente su papel de
experto, cuya tarea consiste en resolver las dudas que se presentan sobre la
gramática o cualquier otro contenido. En segundo lugar, los alumnos
esperaban que el maestro fuera un ser comprensivo, que los motivara,
interactuara con ellos, e hiciera amena la clase. En tercer lugar, los alumnos
consideraron que el maestro debía fungir como fuente de recursos,
suministrando ejercicios, materiales o actividades complementarias. En cuarto
Jugar, los alumnos propusieron que el papel del maestro consistía en organizar
las tareas de aprendizaje (actividades individuales, en pares o grupos).
Finalmente, pocos alumnos propusieron al maestro en el papel de autoridad
que disciplina y evalúa el desempeño de sus alumnos (ver tabla# 22).

# de
Tabla# 22 ¿Cómo puede el maestro
menciones
contribuir al aprendizaje de sus alumnos? .
Tipo de respuesta
11
Maestro como experto
10
Papel afectivo
7
Maestro organi.7,ador
6
Maestro como fuente de material
3
Maestro evaluador
2
Maestro como autoridad
* Total de estudiantes que respondieron: 17

%de
alumnos
64.71
58.82
41.18
35.29
17.65
11.76

Cambios en los papeles de maestros y alumnos.

Los alumnos reportaron sentirse muy satisfechos cuando su
participación individual o en grupos se increment~ sustancialmente.
Asimismo, los alumnos participantes se mostraron satisfechos de poder
aportar información a la clase a través de presentaciones indivi~ual~s .º
discusiones grupales. Tales experiencias contribuyeron a d1smmu1r
gradualmente el papel del maestro como único experto en la clase. Asimismo,
308

Conclusiones

A través de la aplicación de un programa de entrenamiento para el
aprendizaje autónomo a estudiantes universitarios de lenguas extranjeras, se
pretendió adquirir una mayor comprensión acerca de los factores que inciden
en el éxito en el aprendizaje de segundas lenguas. Específicamente, se
pretendió observar la forma más efectiva en que el desarrollo de actitudes y
habilidades tales como la motivación, la concientización, la responsabilidad, y
habilidades tales como diversas estrategias de aprendizaje, el auto-monitoreo,
y la auto-evaluación, pueden ser integrados a los cursos tradicionales de
lenguas extranjeras.
El programa de entrenamiento estudiado planteó métodos por los cuales
se buscó promover en los alumnos motivación y confianza en sí mismos,
auto-monitoreo y auto-evaluación, estrategias de aprendizaje, colaboración y
cohesión grupal, medios para compartir información, auto-control, toma de
decisiones y realización autónoma de tareas. Lograr lo anterior requirió la
concientización y cambios en las actitudes de alumnos y maestros, con el fin
de alcanzar la transferencia en los roles que tradicionalmente juegan alumnos
y maestros.

Los resultados del estudio permiten sugerir que un programa de
entrenamiento integrado a los programas tradicionales de lenguas extranjeras,
que de modo gradual desarrolle en los estudiantes auto-confianza, motivación,
habilidades y estrategias de aprendizaje, responsabilidad, y cambios en los
papeles tradicionales de maestros y alumnos, puede con&lt;lucir a una mayor
autonomía en el aprendizaje de lenguas, la cual a su vez, resulta en actitudes
más positivas hacia el aprendizaje de lenguas, mayor disposición a explorar
309

�diversos estilos de aprendizaje, y un incremento en el aprendizaje Y
adquisición de lenguas extranjeras.
Un aspecto que el estudio que se reporta no logró abordar de modo
suficiente es la auto-evaluación por los estudiantes. Uno de los motivos de tal
limitación se debió a la reticencia por el maestro participante a implementar
los cambios sugeridos, ya que tal maestro y en buena medida sus estudiantes,
consideraban que la evaluación era una tarea claramente imputable al maestro.
Para estudios futuros, se sugiere considerar alternativas tales como la
evaluación colaborativa, y el uso del dossier en la evaluación cualitativa del
aprendizaje.

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Teacher's Responsibility. System, 21,4, p443-52.
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Wenden, A.L. 1998 Learner Training in Foreign!Second Language
Learning: A Curricular
Perspective far the 21 st Century.
3 10

READING AND WRITING
IN THE ESL/EFL CLASSROOM
INTRODUCTION

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria 15
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

The purpose of this paper is to present the relation between
reading and writing in the ESL/EFL classroom through an historical
perspective. Also, the schema theory is examined through a general
review of the reading-writing connection in order to provide a support
to this viewpoint in L2 reading and writing. A brief description of the
general features of the syllabus of the English course at the high
school leve! of the Universidad Autónoma de Nuevo León is
introduced. At this leve!, the general aim of the program is to develop
reading comprehension in order to obtain and use information from
English written texts in an EFL context.
A general overview of research findings and theoretical views of
reading in the ESL course and its connection to writing is presented
since the interest of this study is provide sorne theoretical basis that
explains and supports the near connection between reading and
writing in ESL. This is presented with the intention of promoting the
incorporation of writing in the English course at this leve!.
The separation of reading from writing may be the result of our
natural inclination to divide language up as a legacy of the audiolingual method days. Many of us qualified in the teaching of
ESL/EFL were taught to separate the language in four skills: reading,
writing, listening, and speaking. In addition, they are separated when
time constraints limit the extension of a syllabus. However, we ali
know that those abilities are connected and interrelated. In this case,
relating reading to writing not only underlies a holistic approach
which seeks to analyze their relationship and complexities, but also
promotes a more complete and integral language learning education.

311

�Historical retrospective on Reading and Writing in the ESL
Classroom
Reading has always had a relevant relation with writing in the
ESL classroom. Nevertheless, the way we approach reading and
writing in the ESL classroom, and how we understand the
relationships among writer, text, and reader which are in constant
change, becomes important. Over the last fifty years, reading has
progressively become an important component in the writing class;
however the incorporation of reading in the ESL writing class is a
recent fact.
In the past, ESL classroom practices have not recognized the
1
value of relevant input through reading in the ESL class. However,
the current focus of writing/reading research demonstrates that
meaning is constructed of the interaction between writer, text, and
reader. A brief overview of the presence of reading in the ESL
writing classroom, a presentation of how the paradigm shift in the
models of ESL teaching and reading has been concomitant to
significant changes in the teaching of writing, and a description of
current views of the connections between writing and reading are
presented for the purpose of this study.
In the days of Grammar - Translation approach to teaching ESL,
students read texts in the target language and wrote translations in
their native language or vice-versa. Writing was considered a
language-based skill that supported learning English; students leamed
the second language by translating from or into it, vocabulary word by
vocabulary word and verb tense by verb tense. Students did not
compase; that is, they did not actually write as authors. They did not
share their ideas, their opinions, and their discoveries in writing.
Rather, they were constrained to leaming English through the
grammar and the vocabulary acquired in the translation process. The
author of the text to be translated was the definitive authority; the
reader's purpose was to decode and obtain the single, correct message
of the writer. 2 Thus, the relation author, text, reader in the grammar3
translation writing classroom, according to Reid can be displayed in a
linear pattem in a schematic way as follows,
AUTHOR
► TEXT _ _ __ _ _ _ .Reader

312

During thirty years, 1940-1970, the Audio-Lingual method had a
permanent use in the leaming of a second language, and writing and
reading were considered as supportive skills for grammar. Reading
was taught through word recognition, vocabulary acquisition and
4
grammar points. Writing was for practicing grarnmar and at the
same time a way of realizing oral correctness. In terms of the students
as writers/authors, composition was not taking place. The writer is a
manipulator of previously learned language structure; writing is
regarded as an exercise of habit formation and the reader, editor and
5
proofreader are the teachers.
In · reading, considered then as a
receptive skill, ESL students had to obtain the correct meaning from
texts they read, since the meaning was in the text itself, because
different from the grarnmar-translation, the text was more important
6
than the author. This relation can be diagrammed as follows.
Author
TEXT
► Reader
The change from language-based wntmg classrooms to the
study of composition strategies was ongoing; it started in the mid
l 960's with the acknowledgment by teachers and researchers of the
needs of ESL students in the academic environment, and it developed
to domínate ESL writing classrooms well into the l 980's. The
awareness of the need to approach writing as a communicative skill
rather than writing as a language skill led teachers to shift from
controlled to free writing. There is a change from language-based
writing classes, which focused on sentences writing, to writing-based
classes, which focused on producing compositions, as is pointed out
7
by Reid. ESL teachers, influenced by the research in and teaching of
native-speaker (NS) composition, started to think on the rhetorical
aspects in academic writing: the structure of paragraphs and essays.
By means of models that had these rhetorical aspects, students read,
analyzed, and imitated the models; teachers taught the concepts of
thesis statements, and topic sentences. That is why, in this model,
writing becomes a matter of assembly, of fitting sentences and
paragraphs. "Leaming to write, then, involves becoming skilled in
identifying, intemalizing, and executing these pattems" as is defined
by Silva8 in what he named Current Traditional Rhetoric, which
Reid9 called Pattern - Model Classroom.
Also, ESL writing students began reading more and differently
in classes. ESL students became active, more involved readers and
313

�writers, gammg meaning by approaching a text from individual
viewpoints, whether that text was a model essay, a draft of their own
writing, or the essay of a classmate. Students became authors and
editors; they read and reread their own writing as they edited drafts.
The concept of audience was incorporated in ESL writing classrooms
10
bringing the idea of communicating something purposefully.
Students leamed to consider their audience and to put in order their
ideas to satisfy the expectations of that audience. They read and
thought on the content of the text, "anticipating, predicting, and
constructing the meaning" . 11 The dynamic relationship of ESL
writing students to the texts they wrote and read included the
interaction of all involved, that is, reader, author and their texts. It
12
might be illustrated, according to Reid as follows,

AUTHOR

► 'fEXT

► READER

The introduction of the process approach in the l 980's to ESL
composition was thanks to the discontent with the controlled
composition and the traditional approach. Students in process
classrooms read and wrote to be aware what they would like to
communicate, since many teachers felt that neither of the prior
approaches promoted thought or its expression. Those who, like
Taylor, felt that "writing is not the straightforward plan-outline-write
13
process that many believe it to be", took into account first-language
14
composing process research for new ideas. Assuming as Zamel that
"ESL writers who are ready to compose and express their ideas use
15
strategies similar to those of native speakers of English".
According to Reíd, 16 students started to explore topics through
writing and exchanging drafts. Then, freewriting, brainstorming, and
clustering were put into practice in order to lead students to find their
own ideas and write, and collaborative writing and reading of
students' texts were the result of cooperative group work. Working in
these small groups, students incorporated speaking and listening skills
as they read and afterwards discussed their writings.
So therefore, the writing classroom became a place wherein
student personal creativity and expression were promoted in an
environment of low anxiety level for student writers. This personal
expression led to the use of joumal writing; the ESL teacher read the

jo~1:1al ~d responded providing to students with a reading and
wr1tmg dialogue. These dialogue joumals permitted ESL writers to
'.'become aware of writing as a way to generate ideas and share them
17
m a ~on-threatening way" • The composing process was seen as a
non-lme:rr, continual process of searching, that is, an act of
exploratlon, where writers personalize ali knowledge as they try to
•
•
18
~pprox1mate
meanmg.
Guidance in the process were preferable
mstead of control, now content, ideas, and the need to communicate
would _det~rmine forro.
In this approach, "composing means
19
expressmg ideas, conveying meaning . . Composing means thinking".
In ali t~is _development of the writing process classroom reading
was pa~ _of tt smce st~dents read ~heir o~ writing and responding to
~~at_ ~ntmg._ Flower named th1s "wnter-based" writing, which is
w:1.tmg wntten by and for the writer-author". Such writer-based
wr1tmg possesses a particular relationship that is described as follows
according to Reid.21

AUTHOR/READER

◄

TEXT

. ESL students discussed and wrote from the reading of short
s~ones, novels, and poetry. In the writing process classroom reading
hterature was related to the "reader response joumals" wherein
students wrote their feelings and emotions about the text they were
react·mg. 22 Curren~ly NS a~d ESL writin~ process classroom, as they
are called by Retd, 23 contmues promotmg students read literature
essays, conte~t based articles, and peer writing. Students report thei;
personal ~eelmgs _to those readings in joumals since the written
2
response_ 1s cons1dered by Stemglass
as "an expression and
explanatlon of comprehension". Borne in mind that research results
sug~est that reading, extensive or intensive, and writing related to
25
readmg enhance language proficiency.

Sorne research findings of Reading and Writing
. . Several ~t~dies r_epo~ significant correlations between reading
6
ab1h~y a~d wntmg ab1hty.
These results are expected if pleasure
readmg 1_s a factor of both good reading and good writing. The
hypothes1s that writing develops through reading accounts for the
res~~rch on reading and writing. It also suggests that competence in
wr1tmg develop the same way as competence in a second language.
315

314

►

�27

The following chart taken from Krashen shows results from studies
that relate the positive influence of reading for L2 writing.
Research on Reading and Wntmg
Findings
Subiects
Studv
College freshman Good writers report more pleasure
Kimberling et al.
reading when younger
Woodward&amp;Phillips College freshman Good writers read the newspaper
more
NCTE winners do a great &lt;leal of
High
school
Applebee
pleasure reading
Effective
writers read more, own more
High school
Donaldson
books, report more magazines in the
home
College freshman Good writers had more books at
Ryan
home, were read to more
Boys who get "hooked on books"
Age 12 to 17
McNeil
improve more in writing attitude
College freshman "weak and uncertain" correlations
Illo
between outside reading and writing
(Krashen, 1984, p.
6)

As Smith has pointed out, readers do not automatically become
good writers, since according to him, in order to acquire a writer's
code, a reader needs to take into account two factors in addition to
reading. The first condition is the expectation of success, or rather
28
"the absence of any expectation that leaming will not take place or
that it will be difficult". 29 Where learning (acquisition) is taken for
3
granted, notes Smith "we continue to learn throughout our lives". º
Second, Smith argues that the reader has to become a member of the
same group or community as the writer, or at least a probable
member. When an acquirer considers himself a member of the group,
as writers or future writers, acquisition occurs without the requirement
of externa! force. Readers will write the way good writers do, Smith
concludes.

Schema theory and Reading
When ESL writing teachers began to concentrate on writing
processes, reading researchers started investigating the schema theory
to reading. Bartlett,31 the first scholar to use the terrn schema, refers
to itas "an active organization of past reactions, or past experience".
For schema theory reading is an interactive process because
316

comprehension is given thanks to the interaction between the reader' s
background knowledge and the text. Moreover, the relevance of
schema in reading is based on the premise that the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader,
32
not only to the text itself.
Most approaches in reading take for granted what the reader
brings to the text, knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful source for reading. It
describes what the reader knows about the topic of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored
knowledge is what is known as content schemata. When the reader
detects that the text is a newspaper article or a scientific article, that
knowledge the reader brings is called formal schemata. Thanks to it,
33
the reader knows how particular texts are typically organized.
34
However, Davis points out that evidence has demonstrated that
different sources of inforrnation interact with each other in different
ways and it may not be possible to establish clearly such distinctions
35
of schema as is pointed out by Carrell. Moreover, this supports the
Rumelhart viewpoint about the constant modification of schemata.
As Wallace36 puts it, "The reader needs to bring together linguistic
knowledge, for example knowledge of how texts are constructed, and
familiarity with the discourses within a text, to draw upon a relevant
schema

The Reading-Writing Relationship
Two areas of text analysis research promoted the reading writing
37
relationship in the ESL classroom. First, Carrel
presented the
implications of schema theory on composition teaching, suggesting
that ESL student writers would benefit from studying texts in English
for rhetorical organizations and cues that result in successful
communication. Genre analysis, the study of how different kinds of
writing are organized and presented to a reader, has been found to
38
help both NSs and ESL students read and write more effectively.
Second, contrastive rhetoricians, Reid adds, established that the
patterns in which ESL students prefer to write material change
depending on the culture and can be rather different from those in
their target language, English.

317

�ESL writers differ considerably in their rhetorical schemata,
which leads to an incomplete interactive communication of writing
and reading; texts, then, may become unintentionally ambiguous for
the reader because of differing rhetorical expectations and differing
39
background information.
Using schema theory and contrastive
rhetoric research, ESL writing teachers have realized that an ESL
writer communicates her ideas. The relationships among author, text,
and reader can become complex because the range of the level of
unintentional ambiguity and the range of interpretation is determined,
to a great extent, by the schemata, by the writer and reader, as can be
seen in the following figure,

Areas of Unintentional Ambiguity

lnformation
World
Knowlwdg
Environment

World
Knowledge
Environment
READER

Purpose for AUTHO
Writing

Expectations
Range of
lnterpretation

lnterpretation
Shared Knowledge
(Reid, 1993, p.43)

Writing and reading activate the schemata to find meaning about
the language, content, and form of the topic, as Reid puts it, "writers
and readers have drafts of meaning in their heads as they begin, and
40
both constantly revise these drafts in the light of what Straw calls
the emerging text". Research has shown the connection between
reading and writing, where it is affirmed that good writers are most of
the time good readers. As readers encounter ideas and form opinions
from their reading, they can write those ideas and opinions. At the
same time, they also increase their schema regarding the formats of
English writing and the expectations that writing in this language
318

The general objective of the English course in high school of the
Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México; is to
develop reading skills in order to obtain and use information from
English written texts. The program is formed by two, 80-hour
courses. Among the principal features of the course are,

Purpose for
Writing
Knowlcdge
of the topic

Knowledge
ofthe topic
Expectations

The current paradigm in ESL writing classroom is based on a
balance between process and product, between generating and
discovering ideas, and becoming aware of audience and purpose. In
this context the student/writer realizes not only that potential readers
are expected to bring knowledge to the text, but also their
expectations concerning writing conventions, linguistic experience,
42
and social and environmental conditions.

A brief description of the EFL course in high school

Interactive Reading Graphic
Background
Background
Information

generates. As Krashen states, "It is reading that gives the writer the
41
feel for the look and texture of prose.

■

English as a Foreign Language EFL.
■ Focus on reading comprehension through which the student
develops the necessary skills for obtaining information from written
texts.
■ Grammar, finding and organization of information, and
communicative practice derived from the exploitation of authentic
written texts.
■ Students are encouraged to participate in an active way in the
process of leaming.
■ Di verse methodological and didactic too Is are used in order to
evaluate the leaming process.
■ Performance, in teams, of tasks oriented towards developing
reading comprehension ski lis
■ Problem-solving as a resource for leaming.
(Munguía et al. , 1993)

Reading comprehension as the main goal of the course is among
the relevant features as well as task oriented and group activities are
brought into language classroom for pedagogical purposes. As the
textbook' s writers43 claim, the textbook, where the syllabus is
represented, sets up tasks that develop critica! thinking skills such as
319

�classifying and sequencing, and then applies these skills to language
study. This leads to more effective learning. With regard to student
participation in the language learning process, this textbook promotes
the idea that students take responsibility for their own learning, since
the more students are involved in the learning process, the more they
become motivated. For this reason students are encouraged to use a
variety of reading strategies including, prior knowledge, skimming,
scanning for specific information, guessing meaning from context,
using cognates, using outside resources (magazines, TV and radio
programs, etc.). These strategies seek to help students to be more
aware of their own learning styles and to become familiar with the
new ones.
Pair and group work are presented as key features among the
general teaching techniques as are activities offered in the textbook
44
according to its teacher's guide.
Pair work means that studenttalking time is increased, since each group has nearly forty students,
and students can do extensive practice in the short time the class lasts.
While reading, they can exchange not only opinions but also hints
about particular reading and learning strategies. The promotion of
group work seeks to provide an opportunity for students to interact
with more confidence in an informal setting. It is also a way to
actívate the students' schemata, and 'standardize' the different
students' backgrounds and then the whole class will be able to face
the different activities derived from reading, besides being a worthy
educational practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are
given in the high school English syllabus. First the topic: Time to
Read! In which topics are introduced through authentic texts in order
to help students become aware of reading strategies and different
types of texts. Second, Skill: In which a specific reading skill is
presented. Third, Clearing it up: It presents language structure and
how it functions. Last, Words at work, which seeks to develop
vocabulary, an important resource for reading.
This syllabus tries to cover topics of general interest, but seeks to
give information of interest to high school students in order to get
them involved in interactive reading. Taking into account that the use
of real language develops student self-confidence in their reading
320

ability, most reading material is authentic, nearly 80%. Authentic
material permits students to reflect on the structure and use of
language at its own place. Its value in the foreign language class is
based on that it was written for native speakers and that it was written
with an authentic communicative obiective that is to persuade to
4J
'
'
'
inform, to explain, etc. ' For this reason advertisements signs
'
'
notices, brochures, newspaper and magazines articles have been
included.
There are two reasons for selecting and designing a topic-base
language syllabus: The first is concerned with educational motives.
46
According to Abbott, who argues that students learn through
English, and by means of this focus students in the English content
can become involved with other sections of the school currículum. In
other words, Abbott refers to this as an opportunity for "learning the
language through exposure to content." Hence, it is assumed that
English language becomes itself a means and an end at the same time
'
as a result, an educational value is given. The second reason that
47
favors the use of topic-based syllabus, White adds, is that referring
to motivation. Even only sorne information content is related to other
areas of the currículum, the plethora of covered topics, tries to capture
students attention in issues from trivial ones, but interesting for them
(i.e., movie stars biodata), to social and controversia! issues (i.e. ,
political, social matters). This leads to learning English while
information about different subjects is obtained.
The idea of authenticity generates controversy since it has been
considered that texts, which appear outside their original
'environment' and enter to a classroom for pedagogic reasons \ost
their identity of 'authentic' .48 However, in this syllabus, English
becomes a means for getting information from the real world with
topics that seek to provide not only interesting content but also to
develop linguistic competence.
The guiding principie for the
selection of texts was that they conveyed a message for the reader.
This leads to consider the controversia! view of authenticity that
:V~ddowson and Breen49 propose, since in this view authentic reading
1s m essence interactive and authenticity &lt;loes not relate only to the
text itself but to the interaction between the reader and the text. The
text is reconstructed each time that it is read according to the reader's
321

�purposes. The classroom then, is as genuine as any other context for
reading any text, an authentic or one specially written for the language
class. In the language classroom the task is to allow students to have
access to the context of situation of the text and to its content in order
50
to promote interactive reading.
To conclude, the reading material of this textbook seeks that
reading passages be of real interest and as authentic as possible
regarding the level, be well presented and accompanied by purposeful
act1v1t1es. This will lead to reading with ' understanding' and
51
enjoyment as is recommended by Cunningsworth.
Taking in~o
account the viewpoint of language as a social phenomenon, authentlc
texts with their type sizes, drawings, typefaces of print and writings
help leamers to be aware of "what has stimulated the communicative
.
· ,, 52
event and what 1ts purpose 1s .
Pedagogical lmplications
In the writing-reading classroom, interactive reading and writing
activities can prepare students to fulfill the expectations of academic
discourse, particularly our students of the UANL high schools. These
students are preparing to enter college where as part of the fi~al
assessment in order to graduate, now, they have to take an Enghsh
exam with a writing section included. Content-based and professional
texts as well as a variety of authentic general interest topics comprise
the reading section of the high school syllabus. This variety allow
high school students to get familiar with the work of experienced
writers and different types of writing and at the same time, these texts
function as a source of ideas for encouraging discussion and
interpretation. Hence, students can be able to increase their schematic
knowledge of genre that paves to critical reading, which leads
eventually to successful writing.
There are many ways to exploit texts to encourage activities
linked to writing., besides obtaining informat~on as is ~oge _following
the current syllabus for reading comprehens1on, Re1d introduces
different suggestions made by scholars which can be useful to adapt to
different our needs and context with regard to time --two 80 hour
courses at the high school level, and to the English proficiency level
of our students -they are in a range from false beginners to
322

intermediate, and ali in the same class. Also, these suggestions can be
adapted even if we have classes with 45 students. Among those
suggestions are included one to focus simultaneously on the content
of the text and on the process by which it was written, taking into
account the occasion for writing, the audience, and the limitations of
the writing, and transfer this analysis to writing.
In addition, Reid 54 suggests developing students' awareness of
the writers' choices for reaching their communicative goals. The
existing activities of the different readings are helpful since they draw
attention to the grammatical features, stylistic choices, and the
different ways of development of the texts, among other activities,
and when students get familiar with the structure of the texts,
successful written communication is facilitated. In addition, students
can write about the texts, since they have pre-reading activities. Prewriting activities can be implemented from the same texts. This is
highly recommended since this activity activates associations and
raises awareness of those associations, since examining details and
relevant evidence will help writing students read and write to leam.
Additionally, journals, daybooks, learning logs, and specific
projects can be appropriate for our students' profile and our context as
they can be developed during the semester. Students can respond to
the readings, and reinforce their learning experiences. As our students
are inexperienced writers, and they are language learners with a not so
high level of language proficiency, it is important to start with simple
activities, e.g. parallel writing or creative copy and progress gradually.
Group work activities can be assigned for the semester where
collaborative effort can supplement the lack of writing experience and
low language proficiency, taking advantage of the heterogeneity of
our classes.
Hence, we have the reading section with its
corresponding activities for developing reading strategies to get
information. Now, the challenge is to incorporate the writing
activities in order not only to complete and improve the cycle of
reading and writing, as they reinforce and support each other, but also
to meet the current academic requirements of the UANL with regard
to EFL education. Sample classroom activities in a reader-based
pedagogy which is included in order to illustrate the perspective of
incorporating writing in our reading classes is presented in the
appendix.
323

�With regard to incorporating writing in our EFL class, severa!
considerations have to be borne in mind. Besides restructuring the
syllabus where sorne readings can be reduced in order to
accommodate the new section because even if there are fewer texts to
be read, they will be exploited more because of the writing
component. More integrated and solid language learning sessions will
be the result. For achieving this purpose, the teacher education
program becomes relevant, since most of the time teaching language
leaning is compartmentalized in different skills e.g. listening,
speaking, reading, and writing; this brings about doing the same in
teacher training in the teacher education program. 55 We do not have
experience in teaching writing, however we have the basis as English
teachers in reading comprehension, which is our best asset in this new
academic challenge. Action research, also, can be our best friend in
order to make informed decisions.

Final Thought
The perspective of reading and writing as a shared knowledge
leads us to consider that what we know about reading, we are able to
know about writing. Even reading and writing can be considered in
terms of the same process to sorne extent. 56 As beginning readers need
more contextual support to compensate for their restricted language
knowledge, so do English language beginners and inexperienced
writers. As students become better readers, they should need less the
context and be better writers. Outside the classroom, readers face
texts without any help. Between a reader and a text there is no
supporting context, neither a specific task for activating schema, at
least explicitly. However, texts with a context and activating schema
are still relevant in advanced students in reading and writing courses.
Adopting a writing component in the reading syllabus brings about
considerations in relation to curriculum, methods and materials.
There are two different views on the nature of writing. The first
is what is named the product approach which focuses on the result of
the act of composition, i.e. the letter, essay, story and so on, as well as
class activities such as copying, developing sentences and paragraphs
from different types of texts.

On the other hand, the process approach regards writing as an act
of composition, focusing on the process by means of which the text
was created as well as on the product itself. Writing, according to
57
Zamel is composed of different stages where it is started with vague
ideas about what to write. Then ideas are polished, developed and
transformed as the writer writes and rewrites. Studies have suggested
that skilled writers view their writing from a global perspective. In
the process of discovering meaning, these experienced writers
changed whole chunks of discourse, and each of these changes
represented a reordering of the whole .. Successful writing, according
to Nunan, 58 for the ESL learner is:
o
mastering the mechanics of letter formation;
o
mastering and obeying conventions of spelling and
punctuation;
o
using the grammatical system to convey one's intended
meanmg;
o
organizing content at the leve! of the paragraph and the
complete text to reflect given/new information and
topic/comment structures;
o
polishing and revising one's initial efforts;
o
selecting and appropriate style for one's audience.
Nunan
And, I would add, to write.

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management.
Oxford: Blackwell.

Appendix

Sample Classroom Activities in a Reader-Based Pedagogy
l.
After you and your classmates have ali read the same
text, choose a partner. You and your partner tell each other about the
particulars in the text that "rang a hell." What meant something to
you? After you and your partner have shared your responses to the
text, compare the differences or similarities of your responses. Why
might they be different or similar?
2.
Write down your story (from no. 1 above) and write
down your partner story. Then analyze how the two are similar or
different.
3.
You are an illustrator. Draw a picture or pictures to
accompany the text that you have read. Describe your picture(s) to
your partner. Explain your choice of images.
4.
You are Mr./Ms. X (a person from the text). Tell the
story from this person's point of view. Elaborate and personalize
"your" role in the text.
5.
Tell whether or not you would have your character (no. 4
above) play a different role, if you were the author of the text.
Explain that role. Rewrite the text according to the changes you
would make.
6.
Write your own text parallel to the text that you have
read.
7.
Choose to be one of the people featured in the text that
you've read. Write a script for your character; then role-play the
character, with sorne of your classmates taking on the roles of the
other characters.
8.
Tell your partner about the text in such a way that he or
she will be sure to want to read it. (In this case, different students
have been assigned toread different texts).
327

�9.
Draw a time line for the events in the text.
1O.
With your partner, create a new title for the text. Be
prepared to explain to the class why your title is better than the
original one. Analyze the differences.
11.
Characterize the author's attitude toward the subject that
she or he has written about. lf you were written about the same
subject, what would be your attitude be? How would your attitude
change the text?
12.
Choose one person, place, or object from the text.
Describe her/him/it in full detail.
13.
Write an advertisement for the text. Explain which group
of readers you are targeting. Explain why your advertisement will
appeal to them.
14.
Work with your partner to create a different subtitle for
the text. Analyze your subtitle. What &lt;loes it add to the title?
15.
Tell the class what the author of the text could have done
to write a text that you would have liked better.
16.
Write the text (no.15)
17.
State the thesis of the author of the text. Then discuss /
write from your own experience. Does your experience lead you to
the same conclusion? What is your own thesis? How &lt;loes your own
thesis compare to author's?
18.
Take the subject of the text. Discuss with your partner
your connection to this subject. What do you know about it? What
experience have you had with it?
19.
Study the illustrations that accompany the text, if there
are any, tell your partner what comes in mind as you look at the
illustrations.
20.
(Variation on No. 19 above) Describe to your partner
what illustration (s) should accompany the text. Explain in exact
detail. Why would yours be better?
21.
Write a new text, in which you weave together your story
with the story of the original text. (Your own life experience and
knowledge of the subject of the original text constitute your story).
Include sorne of your classmates' stories, too. Before you are
through, !et those whose stories are woven into your new text read
what you have written.
(Taken from Blanton, p. 243)

1

Carson Eisterhold, 1990 in Reid 1993, p.35.
Straw &amp; Sadowy, 1990 in Reid, 1993, p.36.
3
1993, p.36.
: Raimes, 1996, p. 1O; Dubin &amp; Bycina, 1991 in Reid, 1993, p. 36.
Silva, 1990, p. 13.
6
Reid, 1993, p.36.
7
1993, p. 37.
8
1990,p.14.
9
1993, p. 37.
10
Reid, 1993, p. 37.
11
Haas &amp; Flower, 1988; McCormick, Waller &amp; Flower, 1987; Swaffar,
1988 in Reid, 1993, p.38.
12
1993, p. 38.
13
1981, pp. 5-6 in Silva, 1990, p. 15.
14
1982.
15
p. 203 in Silva, 1990, p.15.
16
1983, p.38.
17
Spack &amp; Sadow, 1983, p.575 in Reid, 1993, p. 38.
18
Zamel, 1983a, p. 165; Murray, 1993, p. 338.
19
Raims, 1983a, p.261 in Silva, 1990, p.! 5.
20
1979 in Reid, 1993, p.38.
21
1993, p.38.
22
see Collie &amp; Slater, 1987; Costello, 1990; Povey, 1986; Spack, 1985 in
Reid, 1993, p. 39.
23
1993 .
24
1986, p.4 in Reid, 1993, p. 39.
25
see Reid, 1993, p.39.
26
e.g. Grobe and Grobe, 1977, Mathews, Larse, and Butler, 1945, both using
collegefreshman; Zeman , 1969, using second and third grade children;
Evanechk, Ollil, and Armstrong, 1974, using sixth graders in Krashen, 1984.
27
1984.
28
acquisition in Krashen 's terms.
29
Smith, 1981 a, p.111 in Krashen, 1984, 25.
30
p. 111 in Krashen, 1984, p. 25.
31
1932 in Anderson and Pearson, 1988, p. 39.
32
Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79; Reid, 1993, pp. 39-41.
33
Carrell 19836 in Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79 and Moran and
Williams, 1993, 66.
34
1995, p. 68.
35
1983b, 1984, 1987 in Davis 1995.
36
1992, p.37.
37
1987 in Reid, 1993, p. 42.
38 Ret'd, 1993, p. 42.
2

Notes

329
328

�EL MEJOR CABALLERO DEL MUNDO
39

Horowitz, 1988 in Reid, 1993, p.42.
40
1990 in Reid, 1993, p. 43.
41
1984, p. 20.
42
Rosenbalatt, 1988 in Reid, 1993, p. 44.
43
Munguía et al. , 1993.
44
Munguía et al., 1993.
45
Swaffar, 1985, 17.
46
1987 cited by White, 1988, p. 65.
47
1988, p. 66.
48 Meinhof in Wallace, 1992. p. 79.
49
in Wallace, 1992, p. 81.
50
Wallace, 1992.
51
1995, p. 73.
52
Dendrinos, 1992.
53
1993, pp. 43-46.
54
1993.
55
Kroll, 1990, p. 64.
56
Nunan 1989, p. 37.
57
1982 in Nunan, 1989, p. 36.
"8
' 1989,p. 37.

Lic. Joel Servin Ortega
Universidad Tec Milenio
Campus Monterrey

Así me ayude Dios, no deberíais tener vergüenza
en nombrar a vuestro padre,
pues es el mejor caballero del mundo
y procede de reyes y de reinas
y del más alto linaje conocido
y ha tenido la honra de ser, hasta ahora
el mejor caballero del mundo...

Ginebra, La búsqueda del Grial , p. 37
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma?
Jesús de Nazareth, Mateo 16, 26

Las aspiraciones del hombre, sus ideales, visiones y suefios dan forma a
las mas variadas expresiones artísticas que van desde la arqu itectura a la
literatura. A través de complejos procesos semánticos, semióticos y
culturales, la obra de arte recorre los pasajes de la Historia tomando a su
paso nuevos significados, nuevas interpretaciones; gracias a las nuevas
consideraciones estéticas, filosóficas y críticas, la obra puede renovarse
gracias a nuevas interpretaciones, a nuevas lecturas.
Desde su descubrimiento por los románticos del siglo XIX, la imagen
del caballero, como en general los temas medievales, han sufrido la
distorsión y la lectura tendenciosa. Podríamos decir que actualmente
contamos con los e lementos necesarios para conocer, estudiar y tratar de
comprender una de las épocas decisivas para la formación del mundo
contemporáneo. Uno de los paradigmas más importantes dentro de la
literatura Occidental ha sido el del caballero andante. figura que recorre
buena parte de la literatura europea. Sus antecedentes se encuentran en La
Ilíada, los héroes aqueos y troyanos cuyas hazañas, o como se considerarían
en las narraciones med ievales, "hechos de armas", serían las referencias
obligadas para considerar los nuevos valores y estándares del héroe
medieval.
330

331

�Sin embargo, la fabricación de esta nueva raza de hombres, los
caballeros andantes, correspondería a una nueva visión del mundo y de un
nuevo orden en la sociedad pues las costumbres y usos de las cortes
medievales de los siglos XII y XIII se trasplantarían a la literatura. Es así
como el vasallaje dio la estructura relacional a los personajes de los relatos
de caballeros andantes, donde éstos son los servidores de sus señoras, su
fidelidad, amor y servicio corresponde sólo a una dama, cuyas caracter(sticas
deberán ser principalmente, el ser parte de la corte y contar con un lmaJe que
de fe de su condición de noble. A pesar de las características generales y de
los lugares comunes en las narraciones que cuentan de los hechos y proezas
de los caballeros, existen algunos tópicos y particularidades que cada
personaje e historia tienen y que en algún moment?, escapan, a los estándares
que se atribuyen a las historias y a los personaJes. Es as, como surge el
caballero de Dios, con un propósito y destino ultraterrenos; y en este
concepto de "caballería celestial", quisiera considerar los cambi_os en las
metas tradicionales de aquellos que fueron en busca del Santo Gnal, donde
resultará decisiva para el logro de las metas de los caballeros, la teología
subyacente en el texto.

semántico, le da al Grial una proyección icónica al futuro, sobre todo dentro
de un_ sistema religioso donde la imago será preponderante sobre el logos.
Pareciera que Jesús le hubiese dicho al que dudó después de su resurrección
"bi_e~aventurados los que vieron y por ver creyeron", pues el sistema
r~li_g,oso romano basó gran parte de su liturgia y actos de fe en objetos
v1s1bles (a pesar de los místicos, podemos constatar que hoy permanece ese
culto a 1~ imagen, que va desde la representación de los personajes bíblicos,
hasta de Jerarcas eclesiásticos y reliquias).

El texto que tomaré como referencia es el cuarto libro de la reco~ilación
conocida como Ciclo de la Vulgata o Ciclo del Lanzarote-Gnal, La
búsqueda del Santo Grial, editado por Alianza ~' traducido p~r. Carlos, Alvar
(Madrid, \ 997). El personaje que tendremos baJO nuestro analts1s sera el de
Lanzarote, ya que su papel en este relato permite para nuestros fines una
mejor representación y ejemplo de la n1turaleza humana, además de que es
el estereotipo del caballero andante.

En otra versión, se cuenta que el apóstol Pedro llevó el Grial a Roma.
donde permaneció hasta la persecución del emperador Valeriana, hecho que
obligó al Papa Sixto 11 a deshacerse de reliquias y joyas. El Santo Vaso fue a
parar a Huesca, España, hasta la llegada de los musulmanes. El obispo de
Huesca abandonó la ciudad y se llevó consigo el Cáliz, se refugió en una
cueva del monte Pano donde posteriormente se desarrolló un monasterio.
Después de varios trámites el Grial fue trasladado a Valencia. donde según
un documento, el Cáliz se encuentra ahí desde 1437 hasta la fecha.

Es imprescindible conocer acerca de la historia del Santo. Grial, sus
significados y leyenda::i, para comprender. mejor,, el pape! q,u~ tiene ~n. La
búsqueda. Este objeto tiene una relevancia - m_as que h1st~nca y b1blicamística, esotérica y mágica cuya leyenda proviene de vanas fuentes. ~n
primer lugar, el origen del Grial se encuentra en dos de los c~adr_~s mas
trascendentes para el Cristianismo: la Santa Cena y la Cruc1fix1on. Es
interesante notar que es el mismo vaso utilizado por Cristo primero, en el
acto simbólico que representa el ofrecimiento de Su cuerpo y Su sangre, Y
por José de Arimatea junto a la cruz para recoger la_ sa_ngr~ ,del Salva?or. Lo
que en principio fue figura, luego fue acto, matenahzac1on de la '?ea: la
sangre simbolizada en la Cena corría sobre la madera de la cruz recogida por
manos piadosas en el mismo vaso que se usó en la Cena. Interesante no_tar
este hecho ya que la segunda función a la que se somete el Gnal,
corresponde a un acto donde el objeto es, de alguna manera, traspuesto a otro
uso a una función única, especial. cuyo significado se gesta en el acto
'
..
mismo en que sucede el hecho en su conjunto. Este nuevo revest1rn1ento
332

Hay distintas versiones acerca de la suerte que correría el Grial después
de la crucifixión. Una de ellas dice que José de Arimatea, aquel piadoso rico
que sepultara el cuerpo de Jesús en la tumba familiar, fue a evange_lizar a los
paganos del norte de Europa -tradicionalmente se cree que él fundó la
primera iglesia cristiana en Glastonbury- y que llevó consigo el Santo Vaso.
Después de un periodo de casi mil años, la búsqueda del Grial aparece en los
relatos de caballeros, donde los más valientes irían en búsqueda del Santo
Vaso. En 1930 se descubrió un objeto en los terrenos adyacentes a la iglesia
de Glastonbury, que provenía de Tierra Santa; para los habitantes de la
localidad se convirtió en objeto de culto y veneración.

Otra leyenda dice que el Grial estuvo en posesión de los cátaros en
el siglo XII. Debido a que la Iglesia declaró hereje a este grupo, se desató
una persecución en su contra, la que orilló a éstos a refugiarse en un sitio
al_t~ ~ peligroso llamado Montsegur, en Francia. Los ejércitos del Papa se
dmg1eron al castillo de Montsegur y lo sitiaron. Después de diez meses de
asedio, los cátaros no pudieron resistir y según la leyenda, algunos jinetes
escaparon llevándose algo de suma importancia para ellos; por supuesto se
cree que portaban consigo el Grial.
Una versión más, la del poeta Albrecht, menciona que el Santo Vaso se
encontraba en un lugar extraordinario: un palacio circular aderezado de ricas
joyas donde se resguardaba el Grial, junto a esta construcción se encontraba
un lago sin fondo. En Irán. en 1938, unos arqueólogos encontraron unas
ruinas que se asemejaban a la descripción que hizo Albrecht. La leyenda
333

�cuenta que ese lugar era un templo llamado el Trono de los Arcos y que fue
construido por un rey persa para custodiar un objeto de valor incalculable
para el cristianismo.

La leyenda del Grial parte de un contexto cristiano, pero sus
significados y lecturas rebasan el ambiente meramente religioso y puede
dársele un significado que va desde lo espiritual y mágico, hasta la ficción
más ridícula, absurda e ignorante (como la supuesta historia que tiene que
ver con el Grial y una supuesta descendencia de Jesús).

En~onces fueron a sentarse los caballeros, cada uno en su lugar, igual
que hab1an hecho por la mañana. Y cuando estuvieron todos sentados y en
calm~, oye_ron un tru~no tan grande y extraordinario que pensaron que el
palacio se iba a hundir. Entonces entró un rayo de sol que dio al palacio el
dob~e- de luz de la que tenía. Quedaron todos iluminados por la gracia del
Espmtu S_anto y ~ornenzaron a mirarse, pero no sabían de dónde les podía
haber venido y, sm embargo, no había allí nadie que pudiera hablar ni decir
una sola palabra por su boca: todos enmudecieron, grandes y pequeños. y
cuan,do ya lleva~an un :ato así, que ninguno de ellos había podido hablar,
entro el Sant~ Gnal, cubierto con un jamete blanco; nadie logró ver quién lo
llevaba. Entro por la gran puerta del palacio y una vez que estuvo dentro el
saló_n se ll~nó de buenos olores, como si todas las especias de la ti;rra
hu_b1eron sido derramadas allí. Dio la vuelta a la sala, alrededor de los
asie~tos, y conforme pasaba por las mesas, éstas quedaban dispuestas con la
1
c_orn1da que c~da uno quería" Es interesante notar las coincidencias que
tiene este pasaje con el Paraíso prometido a los creyentes del Corán descrito
=n el _Halmahereig ~La escala _de Mahoma), donde se describe así tal lugar:
Decir Genet hanay1m es lo mismo que decir un jardín completamente lleno
de toda clase de d~licias que el corazón del hombre pudiera imaginar [... ]
L~s pabellones estan colocados sobre unos manantiales, que brotan de allí
m1sm~, agua y vino, de toda clase de sabores y colores que pueda pensarse.
Tamb1en se escuchan allí los dulces y maravillosos cantos de unas doncellas
que _están sentadas a la sombra de unos árboles, todos ellos de piedra¡
pre~1osas y con frutos muy dulces y sabrosos. Resuenan también los sones
de mstrurnentos, tan dulces y agradables para el oído que ningún corazón es
capaz de pensar" 2 ·'Delante de ellos tendrán una mesa preparada de modo
que nunca les llegue a faltar cuanto quieran comer o beber" 3

En la historia de La Búsqueda, el Grial se sitúa en dos planos: uno
espiritual y otro mater;al; esta dualidad corresponde a la naturaleza bipolar
de los conceptos y signos cristianos, el más evidente sería Jesús mismo, el
hombre-Dios. Es en el plano material donde se sitúa la aparición del Grial en
la corte del rey Arturo, donde significa en su nivel más superficial, el
bienestar material, donde hay abundancia en todas las cosas; podríamos decir
que el Santo Vaso revestiría a la tierra donde se llevase, - y aquí vemos otro
paralelismo más con un tema bíblico, -de los atributos materiales de la
Tierra Prometida, lugar donde Dios llevó a Su pueblo para habitar en un
entorno por demás favorable. En este caso el Grial es portador de similares
beneficios, además de otros dones fantásticos, pero que no es estático sino
móvi l, aunque también debe ser alcanzado, "conquistado'', pero no a través
de las armas sino por medio de presentar una perfección espiritual. El texto
narra la aparición del Grial en la corte del rey Arturo de esta manera:
·'Bajaron las damas a oír vísperas por la solemnidad del día. Cuando el rey
salió del monasterio y sub ió al palacio, ordenó que pusieran las mesas.

. Es muy notable la profusa descripción de las delicias que disfrutará
quien alcance tal lugar, es por demás evidente la satisfacción de los sentidos
Y lo~ apetitos materiales del hombre, incluso los más carnales, pues en otro
pasaje se habla de que se concederán quinientas esposas, mil doncellas para
esco_g~r a sus esposas cuando se desee, además de ocho mil vírgenes para su
serv1c10. En su paso por la corte de Camaloc (Camelot), el Grial regala los
caballer_os de viandas extraordinarias, lo que deja satisfechos a quienes
presenciaron tal evento. Es así corno se sitúa la presencia del Vaso y sus
don~s, ~uramente materiales, que pueden ser alcanzados con los sentidos y
que md1can el carácter meramente superficial de lo que no se puede ver y de
lo que no to?os pueden alcanzar: los misterios y secretos espirituales que
guarda el Gnal, a no ser por los predestinados a triunfar. La visión de tales
dones tien~ una respuesta inmediata en los receptores de las imágenes.
represe~ta~1ones _q~e involucran a los personajes en un asunto que por su
caractenst_1ca espmtual, la cual no es vista plenamente, dará cuenta a través
de la propia carnalidad de los caballeros, de sus vidas.

Estas son algunas de las leyendas que nos hablan del Grial,
encontramos también que hay muchos lugares que se adjudican la posesión
del verdadero Vaso, y que van desde iglesias hasta museos, como el
Metropolitano de Nueva York.
En cuanto a las referencias de significado y propiedades del Grial ,
podemos señalar básicamente dos. Una, veterotestamentaria, donde el Grial
como portador de dones y bienestar tiene un paralelo con el Arca del Pacto,
símbolo de la presencia de Dios entre el pueblo de Israel. En tiempos del rey
David, cuando éste la llevó a Jerusalén, el Arca permaneció durante tres
meses en el hogar de Obed-edom, lo cual fue motivo para que Dios lo
bendijera: "y el arca de Dios estuvo en la familia de Obed-edom, en su casa,
tres meses; y bendijo Dios la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía"
Primer Libro de Crónicas 13:14. Por otra parte, esta presente el elemento
celta, donde las narraciones dan cuenta de un objeto fantástico, el caldero,
objeto utilizado por dioses celtas para dar dones maravillosos; por ello
algunos han visto al predecesor britano del Grial en éste.

334

335

�A partir de este momento los caballeros se comprometen a conseguir el
Grial jurando ante los Evangelios, la meta es conocer sus misterios y
terminar así con tal aventura. Después se despiden todos los caballeros del
rey y la reina (ésta se despide de Lanzarote en privado) y después parten
hacia la búsqueda del Grial. Aquí se nos narra algo que será definitivo para
el éxito de Galaz en la aventura, además de la predestinación. "El rey que
vio a Galaz sin escudo y que quería marcharse a la Búsqueda sin llevarlo, se
dirigió a él y le dijo: - Señor, me parece que no hacéis todo bien, pues no
lleváis escudo, como hacen vuestros compañeros. Señor -le responde- mal
haría si lo llevase. No tomaré ninguno mientras no me lo ofrezca la ventura',4
Días después se encuentran Galaz y otros compañeros en una abadía donde
se encuentra un escudo especial, de tal suerte que quien lo porte sin ser el
caballero para quien fue hecho, después de dos o tres días moriría sin
remedio. Galaz se quedaría con tal escudo, por ser el hombre destinado a
portarlo. En cuanto a la simbología cristiana, el escudo se describe como una
parte de suma importancia en la armadura del cristiano, la cual es descrita en
un sentido espiritual en la Carta de Pablo a los Efesios de esta manera:
"Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los
dardos de fuego del maligno" 5 Todos los demás caballeros llevaban su
propio escudo, pero éste había sido reservado para alguien especial; además,
el escudo había sido posesión de la casa de José de Arimatea. Encontramos
como referencias a este tema de las armas y armaduras, las que fueron
entregadas a los personajes de la mitología griega, cuyas armas fueron
obsequio de los dioses y que les permitieron lograr el éxito en sus objetivos.
Además, en el escudo se llevaba pintada en algunos casos la heráldica de la
casa o linaje, en otros casos se llevaban los colores o signos representativos
del reino u orden (como la cruz roja sobre el fondo blanco en el caso de los
cruzados).
Es así como Galaz parte a la Búsqueda, los demás caballeros harán el
intento por conseguir el Grial con sus propios recursos. Después de varios
eventos, Galaz se encuentra con dos caballeros, Perceval y Lanzarote, mas
no lo reconocieron puesto que Galaz llevaba armas distintas a las que ellos
estaban acostumbrados a verle. Es por ello que combaten contra Galaz, quien
los vence con facilidad. Éste sigue su camino, Perceval toma una ruta
diferente a Lanzarote, quien al anochecer se encuentra con una capilla que
guarda un rico altar. El caballero sucumbe ante el cansancio mientras un
caballero enfermo, transportado en camilla llega al lugar donde se encuentra
Lanzarme, éste deseaba encontrarse con el Grial, medio por el que Dios
hacía milagros y maravillas. En este contexto es como se presenta el Grial
ante Lanzarote, quien debido a que estaba en "duermevela", no consigue ver
plenamente el Vaso ni siquiera logra asombrarse ante tan extraord inario
hecho. El relato ofrece una tesis más: debido a los pecados "que le habían

336

sorprendido". Recordemos que en el sistema católico romano, el creyente
puede alcanzar el perdón al hacer la confesión de pecados y realizar la
subsiguiente penitencia indicada por el sacerdote, quien lo absuelve así de
sus faltas. En este caso, Lanzarote no había hecho tal trámite, ya que él
mismo reconoce cargar con tal fardo: "¡Ay, Dios! Me han perdido mis
pecados y mi mala vida; bien veo que mi desgracia me ha confundido más
que ninguna otra cosa, pues cuando ye debía reparar mis faltas, entonces me
destruyó el enemigo[ ... ] no hubo momento en que no estuviera cubierto por
las tinieblas del pecado mortal, ya que siempre he vivido en la lujuria y en la
villanía de este mundo" 6 Lanzarote ve perdida la gran oportunidad de
encontrarse con el Grial y "una voz" lo recrimina así: "Lanzarote, más duro
que la piedra, más amargo que la madera, más inútil y más vano que la
higuera, ¿cómo has sido tan atrevido que osaste entrar en el lugar donde
viste el Santo Grial? Vete de aquí, pues este lugar ha sido infectado con tu
7
entrada"
La mención de la higuera tiene un claro eco del pasaje de los
Evangelios, donde se narra que Jesús tiene hambre y busca fruto en una
higuera pero no encuentra alguno, por lo que le manda que se seque;
referencia que se menciona también en la Búsqueda, cuando un ermitaño le
explica a Lanzarote el significado de las palabras que la voz le dijo.
Las reacciones de Lanzarote ante la aparición del Grial, exhiben al ser
humano en un sentido puramente emocional ante las cosas espirituales, es
Lanzarote representante del caballero que cumplía con el rol social que se le
adjudicaba; ya que incluso, sus amores con la reina Ginebra estaban
perfectamente estructurados dentro del amor cortés. En esta narración se
rompe con esa estructura, al calificar como pecaminosos los tratos que tenía
Lanzarote con la esposa del rey Arturo, lo que coloca esta relación de amor
entre la dama y el caballero bajo otros estándares morales y sociales, lo que
resulta una tremenda contradicción en el sentido en que se habían
desarrollado estas relaciones en otros relatos de caballeros y amor cortés, ya
que como sabemos, para la Iglesia el amor hacía que los cónyuges fuesen
propensos a caer en el pecado de lujuria, razón por la que el amor estaba
considerado fuera del matrimonio y, definitivamente. situado en las
relaciones del amor cortés, donde al adulterio no se le veía como una falta al
voto matrimonial, sino como una salida a las pasiones bajas que no
convenían al santo matrimonio, que resultaba así, un contrato entre dos
personas de linaje y estamento similar. Es así como Lanzarote, un ser carnal,
pero con las más altas virtudes del caballero, al encontrarse con el Grial en
un contexto distinto, está expuesto no sólo a las virtudes del Santo Vaso sino
a su pobreza espiritual, a sus pecados y a su falta de voluntad para seguir por
un camino de santidad. Además, la santidad de los caballeros que van en
búsqueda del Grial, propiciará que Dios abra paso en el arduo camino. y sólo
así es que podrán alcanzar su objetivo: "Es muy cierto, Lanzarote. que en
vano iréis a esta Búsqueda si antes no os limpiáis de todos los pecados

337

�mortales y alejáis de vuestro corazón los pensamientos terrenos y lo~
deslices del mundo, pues debéis saber que en esta Búsqueda no os valdra
para nada vuestro grado de caballería si el Espíritu Santo
os abre el
camino en todas las aventuras que encontréis; [... ] en este serv1c10 en el que
habéis entrado no pertenece en absoluto a las cosas terrenales, sino a las
celestiales. Por eso, podéis ver que el que quiere la perfección en alguna cosa
conviene que antes purgue y limpie todas las_ inmundicias t~rrena~, [... ] pero
si fuera de tan débil fe y tan pobre que piensa conseguirlo mas por sus
hechos de armas que por la gracia de Nuestro Señor, sabed que no podrá
8
salir sin vergüenza y dentro no hallará nada de lo que busca" Una Y_o~ra
vez se hace saber que la gracia divina es necesaria para que en este serv1c10,
que es la caballería celestial, aquellos que han sido llamados Y que han
decidido llevar a cabo tal empresa, agraden al Señor y lleguen al final de la
aventura. La gracia de Dios se entiende como un don que hace posible que el
hombre, en este caso el caballero, pueda desarrollar una tarea asignada con
éxito, cumplir un propósito para el que ha sido escogido. No bastab~n
entonces, los hechos de armas, el linaje, ni siquiera la "belleza" que tema
Lanzarote, los requerimientos para tener contacto con el Santo~ a~o, _eran los
mismos que para los primeros creyentes en los albores del cnst1amsmo, es
decir, que las características que se buscaban en los caballeros eran
atemporales, eternos, en el sentido de que traspasaban las estructuras
sociales culturales y el poder terrena!. Podemos ver claramente que la
caballería celestial tenía básicamente dos características (vemos una vez más
el concepto de dualidad); la primera consiste en el ~ech_o de que _el caballero
debe ocuparse de su alma, es decir, de presentarse hmp10 ante Dios, de estar
a cuentas con Él y seguir un camino de santidad, lo que resulta en apartarse
de los placeres mundanos y de no apegar~~ a las cosas_ del mundo, c~n el fin
de que el Enemigo no encuentre ocas1on de rend1rl_e~ y destruirles, la
segunda es que los caballeros necesitarán d~ la ayuda d1vma, p_ara lograr las
metas y seguir puntualmente las encomiendas que el Senor les haya
encargado.

~º-

Pero no cualquiera es candidato para recibir la ayuda divina. En la
Búsqueda sólo tres caballeros llegan al final de la aven~ura, Boores, '.erceval
y Galaz, éste último, considerado el elegido para terminar con la Bu~~ueda,
un caballero virginal, lleno de todas las virtudes y dotado de las hab1_hdade~
y características que exigía tanto la caballería terrenal _como la celestial. As1
que sólo algunos son dignos de tal cuidado, el texto de_1a en claro que aunque
muchos caballeros habían salido de la corte del rey Arturo en Camaloc en
búsqueda del Grial, sólo los predestinados terminarían tal aventura.
No considero a la predestinación de los caballeros como elemento o
como característica de la caballería celestial, debido a que más bien lo
considero un problema teológico-filosófico, teológico porque surge la

338

cuestión (y según lo sugiere la narración), de si sólo los predestinados
podrán alcanzar la gracia divina y por consiguiente, el éxito en el camino
espiritual, y filosófico porque quizás podríamos situar a la predestinación
desde un contexto ontológico, en el sentido de ser un accidente o en todo
caso, una causa.
De cualquier manera, estos conceptos no sólo segregan a las masas en
general, de hecho las aventuras de los caballeros sólo podían ocurrirles a
ciertas personas en un círculo social cerrado -el linaje, por ejemplo, es
imprescindible para ello-, sino que en ese mismo contexto cortesano se hace
una clasificación: la gracia entonces se· vuelve exclusiva, particular, si la
aspiración de trascender la condición que a cada persona le otorgaba el
estamento en el que se encontraba era prácticamente imposible, pasar de la
caballería terrenal a la espiritual era una ilusión.
En la introducción a la Búsqueda Carlos Alvar menciona que el autor
no buscó escribir una obra "propagandística". eso es totalmente claro. Pero
el autor, a pesar de apartarse un poco de los lineamientos tradicionales del
amor cortés y las características de los personajes en las novelas de
caballerías, construye toda la trama psicológica, la estructura social, la
liturgia y la moral, así corno las expectativas ultraterrenas y las leyendas, en
un fundamento teológico llevado a la práctica en el ámbito de la realidad en
su tiempo. Es así como la penitencia, la reflexión, la culpa, la tristeza, así
como los deleites espirituales -que también están condicionados y
perfectamente estructurados- responden a dogmas y principios eclesiásticos.
Podemos señalar que es una constate en el relato, que los personajes busquen
o hagan uso de un intermediario entre ellos y la Deidad. Desde el capellán.
pasando por el ermitaño y personajes como Josofes (hijo de José de
Arimatea), el mismo Galaz es requerido por su padre, Lanzarote, para que
Dios se apiade de él. La intermediación entre el hombre y Dios, la
exclusividad de la Iglesia para lectura e interpretación de Las Escrituras, así
como la proliferación de objetos de culto, son características de los dogmas
católico-romanos y cuya influencia creo es evidente a través de la
construcción del texto.
Es interesante la comparación entre la caballería cristiana, Occidental,
con la árabe, específicamente con la sufí, conocida con la voz árabe futuwah.
En ésta, los caballeros tienen la misión de ser receptores del espíritu divino.
todos son susceptibles de alcanzar los más altos honores tanto terrenales
corno espirituales y se les considera ipso facto, corno caballeros con un
propósito divino; lo único que deben hacer es mantenerse dentro de los
lineamientos del sufismo. Un claro ejemplo de esta caballería espiritual
árabe en la Edad Media la encontramos en los jenízaros.
339

�La identidad del individuo condiciona sus pensamientos y acciones; así,
vemos que el caballero sufí carece de los conflictos morales y espirituales
que el caballero cristiano, pues la culpa es una constante en éstos, mientras
que la fe de los árabes los impulsa a realizar sus metas. No hay tránsito entre
lo terrenal y lo espiritual, por lo menos no tan marcado como en el contexto
cristiano. Un eco actual de tales órdenes y cofradías podría rastrearse en los
grupos extremistas (por supuesto, no sólo los islámicos), que buscan cumplir
una misión divina, política o social a cualquier costa.
Finalmente, Lanzarote regresa a la corte del rey Arturo después de vivir
otras aventuras, en una de ellas volvió a tener cerca el Grial pero no lo pudo
alcanzar debido a una prohibición de entrar al lugar que lo custodiaba,
Lanzarote desobedeció y sufrió las consecuencias de tal acto. Regresa no
como en otras ocasiones, loado por el mundo. después de vencer mil
caballeros, de conquistar castillos y vencer en torneos a los brazos de su
dama Ginebra, sino a una corte que se alegró de volver a mirar la figura del
caballero, quien seguramente no volvería a ser el mismo, no sólo por su
trayectoria en esta aventura, sino porque Lanzarote no estaba acostumbrado
a la derrota, y menos a la humillación pública (incluso por un siervo
cualquiera, como narra el texto). A pesar de haber sido el caballero con más
fama, honor y el que mejores hechos de armas hacía, además de ser
distinguido por la Divinidad con los mejores dones y belleza, Lanzarote, el
mejor caballero del mundo, no pudo alcanzar a descubrir los misterios del
Grial y terminar así la más grande aventura a la que podía aspirar caballero
alguno.
La Búsqueda es una aventura donde se demanda del caballero lo mejor
de él en todo sentido, enfrenta al caballero con sus propios temores, vicios y
pecados, así como tan:bién resalta las virtudes y las buenas acciones. Es la
aventura del Santo Grial, la metáfora del deseo humano por alcanzar los
divino, lo espiritual, de trascender lo terrenal e ir más allá de sus propias
fuerzas por lograr lo más preciado: el conocimiento de los misterios
celestiales y de entablar contacto con el Creador directamente, como Galaz
antes de morir a petición suya; pero todavía faltarían algunos años para que
Lutero enseñara que "el justo por la fe vivirá", abriendo así un nuevo camino
para tener una relación con Dios y que fuese posible que cualquier hombre
pudiera participar en tal evento sin intermediario alguno.

Editorial Vida, 198 l.
Curtius, Ernest R. Literatura Europea y Edad Media Latina. Segunda
reimpresión. México: FCE, 1988.
La búsqueda del Santo Grial. Traducción de Carlos Alvar. Primera edición
en "Biblioteca temática". Madrid: Alianza Editorial, 1997.
Libro de la Escala de Mahoma. Según la versión latina del siglo XIII de
Buenaventura de Siena. Traducción de José Luis Oliver Domingo. Madrid:
Siruela, 1996.

Notas Bibliográficas
1

La Búsqueda p. 31
La escala de Mahoma, p. 89
3
La escala de Mahoma, p. 91.
2

4

La Búsqueda p. 42.
Efesios 6: 16.
6
La Búsqueda p. 84
7
La Búsqueda p. 83.
8
La Búsqueda pp. 143, 144
5

.. ,

Bi bliografia
Auerbach, Erich. Mimesis. Sexta reimpresión. México: FCE, 1996
La Santa Biblia. Antigua versión Reina-Valera. revisión de 1960. Miami :

340

341

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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�EL DOCTOR JOSÉ ELEUTERIO GO ZÁLEZ.
SUS FUENTES COMO HISTORIÓGRAFO.

Profr. Israel Cavazos Garza
UA L

Fue José Eleuterio González (Guadalajara, 1813 - Monterrey 1888) el
más destacado historiador de uevo León del siglo XIX· e indudablemente
el primero en ejercitar aquí esta disciplina y en practicarla científicamente.
Es natural que su obra a más de cien años de escrita haya sido susceptible
de ser superada en múltiples aspectos. Pero es incontrovertible también que
ha sido y seguirá siéndolo la obra clásica por excelencia.
Para esta rápida mirada al tema que nos ocupa, utilizaremos solamente
sus tres obras fundamentales:
"Colección de documentos para la historia del Estado de Nuevo
León... ", Tip. De Antonio Mier Monterrey 1867, 379 pp. (Citaremos
Colee.);
"Lecciones orales de Historia de Nuevo León, dadas por.. . a unos
amigos en el camino a México", edición de "La India , Monterrey 1881,
(Citaremos Lec. Or.); y
"Apuntes para fa historia eclesiástica de las provincias que formaron
el obispado de Linares", edición de "La India', Monterrey, 1882, 164 pp.
(Citaremos Hist. Ecca.)
11111 . , .

Fuentes bibliográficas
Independientemente de la documentación original -a que no
referiremos- recurre el Doctor González a las fuentes bibliográficas
iguientes:
Para la época de Carvajal y para este personaje (aunque confundiendo
a don Luis, el Viejo con el Mozo su sobrino, consulta el Libro Rojo de
Riva Palacio y Guillermo Prieto, editado en 1870.1
Utiliza también con frecuencia, al referirse a la fundación de la ciudad
y en general, a los primeros años del uevo Reino de León el opúsculo:
Con rancias relativas a la fundación de Monterrey, impreso en 1861. Para
525

�1 página 26 de sus Lecciones
hablar de \a fundación de Cad~re~a ~~ul~ pero relativo a esa población,
Orales... consulta en el folleto e ,gua l
r1·genes de Monternorelos, en
,
2
do se refiere a os o
"
editado en 1863 ; y cu~n
d stos dos últimos expresa que: son
3 A , d ¡ pnrnero corno e e
d ,, .{
igual forma. si e
d los archivos del Esta o.
bien conocidos y se hallan en los mas e

i

.
·t dos or el Doctor González, es la
Uno de los libros reiteradamente c1 a ífip padre San Francisco de
. . d
uestro sera ico
Crónica de la provmc,w e n.
la segunda edición, de 1851. En su
Zacatecas , de fray Jose Arlegu1, en
concepto, esa obra:
.
. .
además de la escasez, adolece
debía de dar mejores ,10t1c1~s, re ulares: para ellos no hubo
del defecto de todos los cro1fi11st~ls ghacen abstracción de todas
•d
que los ra1 es,
mas descubn ores
h h s· e incurren por esto en
las demás persona~ y de sus ec o ,
)
gravísimos errores.

. d
ue deben ser consultados éste y otros libros
Advierte del cuida o con q
de ese género.
.
.
fra Isidro Félix de Espinosa, en ~a~1cular
Otra crónica citada es al de , y
las tareas apostoltcas de
al referirse a las misiones del Rto Blanco Y a
6
algunos religiosos.
.

........

.
los escritos de fray Antonio FreJes, que
De vez en vez hace alus1one~ a . de la conquista de los estados del
.
. nclusos en la Hrstona
aparecieron meo
d. d en Zacatecas en 1839.
. w11
A ,,exicano, obra e ita a
,
l mperro
, s la Relación histórica del Nuevo
Le es de suma utilidad, a~ema de fra Vicente de Santa María. De
Santander y costa del Seno _Mexr~anr Gon:ález la edición hecha por el
este libro posiblemente uso el. º..c o: ue alude Nicolás León en su
Periódico Oficial de Ta~aull~!Jl !sto que no sabemos de o~ro_texto
B "bliografia mexicana del srglo
· _P . .
existente en la 8 1bltoteca
I
.
. . hecha del manuscnto ongma1,
antenor,
excepc1on
Nacional.
.
ta María y transcribe algunos párrafos,
Sigue el doctor Gonzalez_ ª. San h h a Texas por el marqués de San
sobre todo al relatar las ex~ed1c1one~ e:1 :~ lo XVlll1. Toma así mismo de
Miguel de Aguayo en el pnmer tercio d . ggas· alusivas al gobierno de
ferencias sobre las congre ,
ese autor, re
. . . d ¡ Nuevo Santander.
Barbadillo o a la colomzac1on e

526

Otra obra antigua utilizada es la de Matías de Mota Padilla, en su
Descripción geográfica de la Nueva Galicia, Nueva Vizcaya y Nuevo Reino
de León, de quien torna también notas referentes a las congregas8 . Recurre
también a la Historia de Compañía de Jesús en la Nueva füpaña, del padre

Francisco Javier Alegre, transcribiendo trozos relativos a la donación del
padre Calancha y Valenzuela para el colegio que los jesuitas establecieron
en Monterrey.9
Consulta con provecho el clásico: Theatro Americano, de Antonio
Villaseñor y Sánchez, en la bella edición de 1746-1748, en dos volúmenes;
para al~unos
aspectos de las fundaciones misionales del sur del Nuevo
1
Reino, o para enriquecer las páginas concernientes a la colonización de
Tamaulipas. 11
Obra nueva en su tiempo y de imprescindible consulta en la época en
la cual realizaba su investigación (y que sigue siendo de valor excepcional)
es el Diccionario Universal de Historia y Geografta, de Manuel Orozco y
Berra, editado en 1853-56. Los artículos sobre Nuevo León, debidos a José
de Setero Noriega, son magníficos; pero también lo son para el médico
historiógrafo los artículos "Misiones". "Revillagigedo", "Marcos Guereña"
y otros a que acude. 12
Se asoma con relativo provecho a la entonces reciente Hisloria,
geografta y estadística del Estado de Tamau!ipas, de Alejandro Prieto,
impresa en México en 1873; aunque renovando la advertencia (porque
Prieto sigue a Santa María) de "leer a los cronistas y a sus copiadores con
mucho cuidado y desconfianza." 13
Para la misma etapa colonial cita el doctor González diversas obras
que son a su propósito. Los dos volúmenes en la Recopilación sumaria....
de Eusebio Ventura Beleña. impresos en 1787, de los cuales transcribe lo
relativo al obispado de Linares; o lo referente a las providencias dadas por
el virrey Antonio Flores sobre la división de la Comandancia de las
14
Providencias lnternas. Cita así mismo el Diario de Teodoro de Croix,
escrito por fray Agustín Morfi, su capellán, para algunas referencias al
obispo fray Antonio de Jesús Sacedón 15; así como la única pastoral del
mismo señor Sacedón, primer obispo de Linares, editada en México en
1779.
Al ocuparse los últimos sucesos del siglo XIX, tales como la
inundación que destruyó la recién fundada Villa de Azanza, se basa en el
Suplemento hecho por Carlos María de Bustamante. En la historia de
México, del primero, publicada en l 850, abreva para lo que le atañe al
avance de las fuerzas insurgentes de Mariano J iménez hacia el norte; 16 para
527

�17

lo tocante a las batallas de Aguanueva y de Camero; para la defección de
lgnacio Elizondo;1 8 para los fusilamientos de Chihuahua, que documenta en
La Gaceta, re¡roducida por Atamán; y para las actividades del insurgente
1
José Herrera.
Reproduce íntegro el documento: "Expediciones militares del
brigadier D. Joaquín de Arredondo en las Provincias Internas, con algunas
circunstancias de su gobierno en el!as211 " tomándolo de la segunda edición
del Cuadro Histórico ... , de Bustamante, quien lo publicó anónimo. El
doctor González tiene en su haber la identificación de su autor, el capitán
Manuel Céspedes. Así se lo dijeron et coronel Manuel Barragán y el
comisario Diego Cenobio de Lachica, compañeros de Céspedes.

"y todo lo que dice es verdad y les constaba, como que
hicieron la campaña con Arredondo en clase de oficiales,
21
desde que vino al país hasta que se hizo la independencia. "
En cuanto a las actividades de Bernardo Gutiérrez de Lara, quiso el
doctor González conocer el Manifiesto apologético .... publicado por éste en
Monterrey, en 1827.

''Tal vez exista un ejemplar en el archivo -dice- pero para
buscarlo, sería necesario registrarlo todo, trabajo que yo no
he podido hacer por las ~avísimas y no interrumpidas
2
ocupaciones de mi profesión."
Se vale sin embargo, para sus comentarios. del extracto del Manifiesto
publicado en la segunda edición del Cuadro Hislórico .... de Bustamante.
Otros Libros.

Entre las fuentes bibliográficas utilizadas por el doctor González
mencionaremos también, aunque como obras secundarias, el manejo que
hace de las Cartas de relación. Hernán Cortés; de la Historia de México, de
Prescott; de la Historia Universal, de César Cantú; de las obras de fray
Bartolomé de las Casas, etc. Cita también el informe
de la Sociedad
23
Mexicana de Geografía y Estadística, de l 861
y el4 Informe del
administrador de correos al Ministro de Fomento, de 178?2 . Consulta así
mismo la Real Ordenanza de Nuevas Poblaciones. de 1573, usando
indudablemente la reproducción íntegra que aparece en los Testimonios .. ,
de la fundación de Cadereyta; así como la Recopilación de Leyes de Indias.

528

Sobre este último cuerpo jurídico no . .
aquí los juicios del Dr. Gonzále/ res1st1mos a la tentación de transcribir

"A pesar de su justicia
b • .
han decantado -expresat~ sub emgmdad, que lanto se
. .
es an asadas en d
.
ms1gnes: primera que la co
.. d
os mentiras
los indios eran menores de :~u~ra a derecho,·__segunda, que
debían ser tratados siempre 2f Ly _q~e ~omo h~os de familia
bárbaros incultos y d .
os md1os-cont111úa- aunque
·
ru os eran hombr s El · d
ugaba de /a congrega ' h ,
e·
m io que se
fiesconderse
donde su padr/º wa .como un muchacho a
sabía que los blancos no aodsuf!~rior no supieran de él... :
quman derecho
¡¡
en e os por
haberIos conquistado por la fuerza .. ". 26
Refiriéndose a la habilidad de 1 . d'
como escultores remite al lect
I os m ios de la villa de Bustamante
·
'
or a os expresad
f
e
M1er,
quien
en
alguna
de
sus
b
o por ray Servando Teresa
d · ,
o ras expresa que "ell h. •
os ic1eron casi todas
1as imagenes de bulto que se veneran en Monterrey." 21
, Finalmente diremos, aunque esto se le
prologo de su Colección de .,
e no al concluir sino en el
,
úOCurnentos
q
1
onzalez
de
no
haber
conocido
1
, .....,
ue se amenta el doctor
G
confunde con el general del . a cron1ca de Alonso de León (a quien
mismo nombre su hij0 ) d
.
supo por haberla visto registrada en I B 'b/' '
· ~ e cuya existencia
de Beristáin y de Sousa p d h ba 1 , iotec~ Amencana Septemriona!
'J ... ,
· u O a era conocido
1
'
cuando e m1c10 sus in vestigac·
, pero amentablemente
,
iones en el Archivo d I A
. .
e~ta a a1h una de las copias que b
e yuntam1ento, ya no
siglob XVlll.
sa emos era conservada a principios del
Historia oral.

Hemos dicho, al referirnos al autor de 1
. .
Arredondo) que su identificación fue
. as Exped1c10nes militares... (de
doctor González por los oficiale 1 1posible merced a la versión dada al
Calificaríamos en nuestros d' s otaca e_s que and~vieron en esas campañas.
ias a es c1rcunstanc1a de: Historia Oral.
. A e~te propósito y aunque no con much f¡
.
primer historiógrafo a este ge'n
d .
. a recuenc1a, acude nuestro
ero e mvest1ga · · p h
c1on._ ara abiar de la etapa
fimal de la construcción de la catedral
don Pedro José Morales_2s
' recoge. por eJemplo, el testimonio de
En de
cuanto
a las
corteza
sabino.2
9 bóvedas que f:a 1ta ban estaban suplidas con techos de

529

�T
,r, y a Doña María de Jesús
, ·
aJW~a
•
"Yo conoc1 -&lt;l1ce- a Don
I d Lozano y ellas decwn
¡ Don Sa va or
·
. d
Lozano, hijas de l genera l
·ita de San José y tratdo e
·
h
cho
a
capi
·
l
b
q ue su padre ha w e
de ellas que se puso en a
. .
del Santo una
t,
México dos imagenes
, llevó a ·u hacienda que es a
Parroquia y otra de ellas que se
•
,.}Q
junto a Sabmas.

haber isto el Archivo del Ayuntamiento 35 cuando, en realidad, lo consultó
muchísimo, sobre todo para el estudio de la época colonial.
Recurrió también al Archivo del Obispado y al del Curato de
Monterrey. "Están ya fonnados -dice- y hay en ellos gran copia de
documentos ' 16 . Subraya la importancia de "el inmenso Archivo del
Obispado de [su natal] Guadalajara', pero, en la imposibilidad de revi arlo,
se limita a recomendarlo ''a quien se ocupe de e cribir la historia
eclesiástica de uevo León ... '

uchos que entonce le ieron · le contaron
"
la
El doctor Sada "y otros m
ntonio Gutiérrez de Lara con
,
11
ó
a
Monterrey
el
insurgente
corno eg .
,, _,,
barba en la cintura.
1 batallas de Carneros Aguanueva,
.. ,2.
Alguno de los a pectes ~e t asdiciones que de ellas han quedado d 1
181 1 los escribe ' con ultando as ra t de dar detalles de la muerte e
, .
uede decirse cuando tra a
",
lo mismo P
"por tradición se sabe ...
gobernador Bustamante. que
.

Del Archivo del Provisorato del Obispado de Monterrey. consulta
entre otros documento el expediente de cuentas de las donaciones he ha
por los mineros de la Iguana, con los cuales se edificó el templo del Señor
de la Capilla, de Saltillo. y se hicieron importantes obras en el templo de
an José, de Sabinas.38 Existe también entonces en el archivo del Obispado,
analiza y intetiza la bula Relata Samper que erigió la diócesis en l 777. 19

.
d I doctor González a traves
, 11nportan
.
tes aportaciones
Una de las mas
.
José María Elizondo. en 18"9 ·
1 d u entrevista con
• d Porra
de la historia oral. ~s a e d la intervención del obi po Man_~ ;4
cuando le interrogo acerca e
n torno a los suce os de Bapn.
. Et·1zando , su hermano, e
con Ignacio

Aunque en menor escala, consulta asimi mo algunos archivos
municipales. ''Cuántas no1icias se sacarían -dice- de revi ·arse los de
todos los pueb/05 ·· ~0. Al hablar de fray Antonio Margil de Jesú , expresa:
"yo me acuerdo de haber vis10 en el libro de bawismos del pueblo de
Guadalupe, un papel suelto... ·· J/
1

Fuentes documentales

b"bliográficas utilizada por e
Como podemos advertirlo, las h~u;~:ti::s J no son en manera algui~a
:
, \"da No por ello. sin
G zález en sus obras is o
doctor on
,
.
p lo
1 unas excepciones O 1 ·
abundantes aunque si_, con a g I vasto plan de trabajo a realizar. 1or y
bargo fueron suficientes par~ e f te primarias o docume~ta es.
~~~smo fuepenc:~e h:~~í:~: r;;ru~ie;;ii~e::nen hacert01o, s\::e~~:~a c;::~c~~o
en este a
, T do ya documen
I García Rejón habia ut1 iza
Cadere'\¡'ta y Montemorc 1o ,
M
anue
f 11 t de Monterrey,
J
•
('
h ·¡
en los tres ·impo rtante o e os ¡ Revi1·ta de Nuevo Lean ·V oa ui (1·
a
·el primero en usar 1o de manera
editado en 18 61 y 1863·, o enGonzález
editada en 1864, fue el do~tor ..
.
. .
con criterio h1stonc1sta.
s1 temat1ca y
.
llamado
., .
11' el Archivo de Gobierno,
.
La fuentes a que acud1?, ~ue:ºA;chivo de la ecretaría de Gob1~n;-

f~:

también hasta hace algu;::s~:ci~1 ~it~ción, le pusimos, a fine
1:1 d:i:to:
Durante nuestro paso p ~
l del •Estado. Creemo que . . , E
de 1950. el de Archivo Genera en él con fines de inve t1gac1on.
C l cción de Documento ... , no
G . \ez el primero en abrevar
onza '
.
or lo menos para su o e
extrano que d,ga, P
530

U a también ampliamente
transcribe gran parte de u texto, el
expediente relativo a la toma de posesión del Ilmo. r. acedón, "existe en
la parroquia de Linares. ·· 41
Del archivo de Montemorelos, aunque no lo ve allá ino que le facilita
copias H rmenegildo Dávila su discípulo incluye documental sobre la
aprehensión del gobernador d Santa María y sobre la estancia de Jiménez
en Monterrey.43 Le vemos consultar también actas del Ayuntamiento de
San icolás de los Garza, para verificar la erección de e a municipalidad .~ 4
Para realizar su inve tigación, revisa asimismo no pocos documentos
en poder de particulares. Al referirse a la entrada de Martín de Zavala a la
fundación de Almadén y a u fundación en 1644, asienta: "Este documen10
lo encontré (en copia) entre los papeles del.finado don Alejandro de Uro··:
e informa que los deja en el Archivo de Gobierno, ''para cuando alguien
quiera verlo." ,1: Más tarde habría de encontrar el original, de letra de Juan
de Abrego, en el Ar hivo Municipal. 46
tiliza mucho --desafortunadamente, por su ine actitud- la Historia
de la villa de a!lillo. manu crita, anónima, que le prestó el Pbro. Manuel
Flore y que atribuye al bachiller Pedro Fuentes.~ El canónigo Lorenzo de
531

�la Garza le prestó la copia extensa, carta fechada en Saltillo el 16 de enero
de 1780, en la cual son relatados a don Manuel Silvestre Conde,
los
48
incidentes de la muerte del obispo Sacedón, por su profesor. En las
páginas de la 261 a la 23 7, esto es en más de 60 páginas de su Colección de
Documentos... ; transcribe el texto de uno sobre lo sucedido en Monterrey
entre el 11 de julio y el 28 de agosto de 1813.
"Este cuaderno -dice- está en forma de diario, es
bastante minucioso. le faltan las primeras hojas. Lo dejo en el
Archivo [del Gobierno] para el que quiera, lo vea. Lo
encontré, --expresa- entre los pope/es del padre Francisco
Javier Treviño, que fue maestro de ceremonias de la
49

catedral" .

No dice que fuera escrito por el padre Treviño, pero, al aludir de
nuevo a este precioso documento den sus Lecciones Orales ... ; ya expresa:
··E/ padre Francisco Javier Treviño escribió en un diario lo que entonces
pmó en Monterrey." 50 Hace relación al extraordinario trabajo realizado
por el ingeniero Santiago Nigra de San Martín. que no se limitó al mapa de
Nuevo León que imprimió en Nueva York en 1853, sino que redactó tres
memorias, una geográfica, una histórica y otra estadística, lamentablemente
perdidas. Expresa el doctor González tener sólo la geográfica.51que rescató
en Matamoros Gabino San Miguel y la hizo llegar a sus manos.
lnserta también una relación de Hechos históricos. que le facilitó el
Dr. José Angel Benavides, con breves noticias sobre el obispo Sacedón. la
catedral nueva y la introducción de la imprenta? y, completo, el informe
del Ayuntamiento del real de Sabinas, sobre el Estado que guardaba ese
lugar, en 182 l .53 Finalmente. reproduce íntegra, una amplia Memoria sobre
el origen de la villa de San Martín. escrita por don Juan José de la Garza,
que fue secretario durante muchos años en aquel municipio?
Época colonial

Aunque hace referencia a la capitulación de CarvajaL expresa: "no hay
aquí copia alguna"; agregando: "debió ser igual a la de Zavala, que hay dos.
55
una en Cadereyta y otra en Monterrey.'' Es indudable. sin embargo, que
haya consultado la impresa de Zavala. que aparece en 56
el folleto:
Testimonios ... de Cadereyta y de la cual hace una buena síntesis.
De la época de Carvajal sólo encuentra referencia a una merced a
Manuel de Mederos, de 1583 57 ; los títulos de la hacienda de San Francisco,
de \ 584 58 y copia de la merced a Diego de Montemayor, de 1585.59

532

Sobre el origen de M
fundación 60 Al habla d
onterrey, transcribe párrafos d 1
1
h. .
r e este docurnent
e acta de
l~s6~r~, ¿~~dde_l _ayuntamiento y corre imp~e::p;~s;~ "Tadl como se haya en
. .·
v1ertase que die
.
cua emo publicado
on~mal. Y, al volver a meneci~~:rf: :~/Ida, sml afirmar que se trate d:~
e a 62.
a copia
que autorizó
. el
ternente . de oobe
dili
º rnador Juan Ruiz ,en u1627
.
d I gen~1as de demarcación de la ciudad
1
' citando también las
e testimonio más antiguo del acta.63 en as cuales se hallan fragmentos
Para el estudio de esa é oca
~octor González como paleóg~fo. ,E:~s damos cu~nta de la habilidad del
cuand,o la documentación ofrece seri n las tres primeras décadas del XVII
G~nzale~ traduce el testamento de ~s ~r~ble,~as paleográficos. El doctor
re erenc1as a la iglesia rn
a o orne Rodríguez de 1604

~'.:ados t°' Diego de ~~~;e!a~o;,º~:e~:j~ hº' últi~os docu,~e~:~:

im~s. os errores de traducción 1
,
, etc. En realidad, son
de escribir Cristóbal de Gruzueta. por
pa eografica
que
advertimos. como e l
lrrueta, O a 1gun
, leotro.
. Entre la documentación rnunici 1
,
Cabildo. La del 2 de agosto de 162~ª lqu~ mas maneja, están las Actas de
gobernador Martín de Zavala. De ali' e s1~e al hablar de la entrada del
casados y solteros·· ·llr. Las de 1680 I copia la Memoria de l os vecinos
.
1
co~strucción de la parroquia.67 La d , para a _procesión del Corpus y la
el mcendio de la iglesia de San Fraen!;s:: 6~e[t1e~bre de 171 O, para relatar
suce~os de la lndependencia;69 sobre
. . _as e 181 O y 18 l I, para los
Mana y de Juan Ignacio Ramó11"10 las actividades del gobernador Santa
para complementar su cronología'd/erbo parda lo que más acude a éstas es
go erna ores.
"'Hasw aquí -dice- me han sid0
encontrar /os hechoi· d
.
de gran utilidad para
A
· Y e1ermmar las fiecJ
1
yuntamiento, a pesar de u
1as, as actas del
ordenadas, sino que unas qe ~ ~10 se encuentran todas ni están
cuadernos en los ue Is an en papeles sueltos, otras en
providencias y otras !n c1· _os gobernadores escribían sus
ellas. ,,1¡
,versos expedientes bien extraños a

Esta lista nominal de gobernad r
de cuarenta y tres años secretario de:es, hech_a por Miguel Nieto. por más
0
Colección de Documentos·12
1 yuntam1ento, la incluye ínteora
en su
.
, pero uego ha de
d
ya c?rreg1da, en sus Lecciones Oral
·1 C enmen arla y reproducirla,
precisos "he tenido -dice- que
d_es...
uando no encontró los datos
·
acu 1r a los leg · d
.
negocios que se tratan ante gobe d
aJos e expedientes de los
de
1
•
ma ores para ver la , 1 ·
·
unos y as primeras de otro." 74
,
su t1111as disposiciones

533

�De que él realizó personalmente la investigación, lo comprueba el
nuevo secretario del Ayuntamiento, Serapio Cirios, cuando dice:

"Certifico: que el C. Dr. José Eleuterio González, para
reformar esta lista, registró los documentos del archivo a mi
cargo y me hizo notar las reformas que hacía y los documentos
en que se apoyaba para hacerla ". 5

Consulta el doctor González con sumo provecho otros expedientes
más o menos abundantes del archivo Municipal ; Las Visitas , de lo
gobernadores o de quienes las hacían en nombre de ésto . La del general
Juan de Zavala; 76 la de tiendas, hecha en 1682 por Roque Virto Buitrago;77
la del marqués de San Miguel Aguayo a Hualahuise :78 la del general
Francisco Báez Treviño, a Lamapazos·79 la del gobernador Vicente Bueno
de la Borbolla;80 etc. Pública, íntegra, la vi ita del gobernador Melchor
Vida! de Lorca, de 1775, tomada de la Gaceta, que reproduce Alarnán 81 y la
del gobernador Manuel de Bahamonde. de l 788, que no es propiamente
una visita, sino un informe sobre el e tado del ucvo Reino de León .82
Ademá de las visitas. revisa I doctor González no pocos testamento .
por su riqueza de información eclesiá tica. Aderná del de Ba11olomé
Rodríguez de 1604, ya citado, consulta el de Francisco Báez Treviño, de
1726, para donacione a la Virgen del Roble;83 el de doña Leonor Gómez
de Ca tro, de 1767 para legados a la atedral 4 o para el establecimiento de
la cátedra de gramática: 8 - el de doña Larralde de 1769 al hablar del altar de
la Animas; 86 el de doña Inés de Elizondo, de 1785, sobre la capilla de la
ma. Trinidad· etc. 8
Es verdaderamente impresionante la cantidad de documento
consultados por el doctor González referente a uevo León , de la segunda
mitad del XVIII y albores del XIX . Destacaremos sólo algunos de é tos. El
texto íntegro del ncmbramiento de Antonio Ladrón Gue ara. omi ionado
en 1751 riara visitar y_ revalidar_t_ítulos, encontrado en el rch_ivo de
Gobierno; 8 el comentario a la sohc1tud hecha en 1762 por los ec1110 de
Cadereyta, para el tra lado de la población; 89 el re umen de la información
testimonial y del infonne del gobernador Bahamonde, de 1789, para fijar la
ede episcopal en Monterrey, "volumino o expediente de más de treinta
hoja ·,, dice; 90 el informe del doctor González Candamo, proponiendo en
· l 791 a Saltillo, como sede de la diócesis? el análi is de lo do
expedientes existente en el Archivo del Gobierno, sobre el ho pita! . el
con vento de Capuchinas, y de otro relativo a la fundación de un Colegio de
Propaganda Fide;92 el informe rendido en 1798, por el arquitecto Juan
Crouset, sobre las obra del obispo Llanos y Valdés en la nue a ciudad9 3

534

con referencia la plano que el .
.
.
que existió -die el doctor G m'.~mo arquitecto hizo de la ciudad nueva y
finalmente, el Informe del obnza edz- en el Archivo del Ayuntamiento· 9~ y
go ema or Herrera y Le·
d
'
es t ado de los Ayuntamientos·9s
.
tva, e 1801 , sobre el
Reino de León, de 1806 d 1 ' . y el ratalogo de noticias sobre el uevo
e mismo gobemante.96
. . . Auténtico trabajo de investigación docu
.
.
JU1c10. el de los capítulos relacionados a I mental lo c?n t1tuye, a nue tro
como ya lo hemos expuesto en las Actat ~ndepe~denc1a. Basado en parte.
abundante información exi~tente
l / C~btldo, lo complementa con
Ayuntamiento. Del pr·
den e , rchtvo del Gobierno y en el
,mero
e estos proc d
l
correspondencia cruzada entr J
r
.
'
e e a valiosísima
M ,
e uan gnac10 Ra ·
1
ana; Y ha ta alguna carta de Allende "
ll_1°n Y ~ .gobernador Santa
(del Gobierno) y es una de las
' . q~e existe ongmal en el Archivo
pocas preciosidades que encierra.'' 97
En este tiempo, ( 1821) detiene el d

,

Documentos... "porque de t ,
o~tor Gonzalez su Colección de
es ª epoca hacw del I
d.
una multitud prodigiosa de impresos. ,, 9,Y
an e, - ice- e hallan en

'El solo Archivo de Gobierno de
.
.
tan abundante del a~o 21
,
uevo Leon -dice- es
n
para aca q
·¡ ¡
escribir la historia del E .1 d
· _ue e so o basta para
s a o en esta e'Po
L d
antiguos en can,b,·o
ca. os ocumentos
·99
, son tan pocos
nuevos " p
¡ d
.
· como numerosos lo
.
ara os os zglos anteriores - a re
/
.
del Ay untamiento es el único ". 100
g ga- e Archivo

on modestia extrema . subestima su ob raen esto términos:
"Esta colección aunque no da
,
incompleta de la histo~ia d N
L ~nas que una idea confusa e
.
e uevo eon pone de
;r,
podna adelantarse haciendo
. . ·
mam.11esto lo que
101
un m112uc1oso registro de los archivo . "

El más fiel de sus biógrafos He
.
, .
obra hi tóricas del doctor Go . 1' dr~enegildo Davtla, al referir e a las
nza ez, ice· "revelan a s . 1 b . .
u perseverancia en su propósito y s d. ' . .
u gran a onos1dad.
u ,scer111m1ento como escritor. , •02
Eugenio del Hoyo al analizar con duroJ'uicio cr1·t,·co su
expresa:
obra
Gowá/e· do conciliar las muchas
cono·"El
d' doctor
.
., - quenen
. a icc,one_s y explicar los imposibles, hace I
,
pehEI,rosos y dn·ertidos malabarismos e incurre en nw%er~~;::

535

�19

y graves errores en la interpretación de las fuentes, enredando
103
· · mas
' l a ya enredadamade1a
. ".
mueh1s1mo

Situándonos en su tiempo, debemos de considerar. a nuestro juicio
que, no disponiendo de una biblioteca de centenares y hasta millares de
volúmenes, como las que en nuestro tiempo tenemos la oportunidad de
consultar, se limitó a manejar con inteligencia el insignificante número de
obras impresas que tuvo a su alcance y en las cuales "sólo por incidencia".
como él dice se dan escasas noticias sobre esta región. Y que, por !o
mismo, no tuvo como muchos de nosotros a quién copiar, pero supo
legarnos la primera investigación documenta! científicamente real izada
que, no obstante ser susceptible de enmienda a más de cien años de
distancia, constituye, repetimos la obra clásica por excelencia.
Notas Bibliográficas
1

Lec. Or.: 13,16y 17.
p. 56
3
Colee.; 37.
4
lb· V
5
Hist. Ecca.; 6.
6 ' .
lb1d; 49.
7
Íbid; 58.
8
Colee.; 32-34
9
Hisl. Ecca., 60-62.
10
Lec. Or.; 57.
11
Colee.; 61.
12 Lecc. Or.; 45.
13
Hisr: Ecca.; 8.
14
Colee.; 107-108.
15
Íbid;99.
16
Íbid; 195.
17
Íbid; 213-215.
18
Íbid; 228.
19
Íbid; 260.
2
°Colee.; 328 a 349.
21
Íbid; 328.
22
Íbid; 254-253.
23 Lecc. Or.; 169.
14
Íbid.
25
Híst. Ecca.; 65.
~6 Íbid; 69.
7
] Lec. Or: 7S
18
Colee; 134.

1

. . ...

10
·
11
31

Hist. Ecca; 80.
Íbid; 78.
lec. Or; 241.

eolee; 213-215.

33

Íbid; 261.
Íbid; 228-229.
35
p. ..&gt;"64•
6
' H'
I Ecea.; pro' ¡ogo.
1s:
11
Íbid.
38
Íbid; 82.
'9 ,
·' !bid; 49 SS.
4
Colee; 364.
41
H'1st. Ecea.; )·7
41
Íbid; 100-106.
JJ
Lec. Or.; 121.
44
Íbid. 174.
.¡,
· Colee.; 30 y leer. Or.; 59.
46
Íbid.
47
Colee.: V.
48
Íbid; 102-106.
49
Íbid; 261.
so p. 226.
51 C'o1ec.; 364.
52
Íbid, 356.
53
Íbid; 357-62.
54
Lec. Or.: 105-120.
SS
lec. Or. ; 16 y Colee.: 17.
'6 '
' lbid.: 200.
57 ' ·
Ib1d.; 196.
58
Colee.; 5.
59 ' ·
lb1d.; 31 .
60
Hist. Ecca.; 14.
61 colee.; 8.
62 ' ·
lb1d.; 16.
63 '
lbid.; 19 v 20.
64
Íbid; 16. 65
Íbid.
: Lec. Or.: 14,34 y 35 e Jlist. Ecea.; 22.
Lec. Or.; 27-29.
68
Lec. Or.; 87.
69
Colee.; 178.
70
Íbid; 2 18-219.
71
Lec. Or.; 76-77.
34

°

537
536

�72

LOS VECINOS DE MONTERREY Y LAS ESTANCJAS EN 1626.

366-372.

n i 83-195.
7
~ Íbid, 77.
75
Íbid: 220.

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia
Geografía y Estadística

16

Íbid, 63.
77
Íbid; 66.
78
Íbid; 48.
19
Íbid; 51.
80
Íbid; 79.
81
Colee: 73 -79.
82
Íbid: 110-1 18.
83
Hist. Eeca.: 77 •
81
· Íbid; 78.
85
Íbid; 80.
86
Íbid.
87
Íbid; 79.
88
Colee.; 61-70.
89
Íbid: 72.
90
Lec. Or.; 102.
91
Colee.; 122-134.
92
Íbid; 135.
93
Hist. Eeca.: 137-142.
94
Íbid: 137.
e¡; Col~c.: 137-145.
96 Colee.; 145-115 l.
91
Íbid; 225.
98
Íbid: 364.
99
Íbid.
100
Hist. Ecca.; p. 6.
101
Colee; 364.
102 Biog; 1888, 18 l.
103

El 24 de agosto de 1626 llegó a Monterrey don Martín de Zavala con el
título de gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León. El
ayuntamiento le entregó un importante documento, fechado el 2 de agosto,
informándole sobre la situación que guardaban la ciudad y el reino.
En dicho informe se asentó que Monterrey tenía casas reales. donde
sesionaba el cabildo. La población ascendía a más de 40 vecinos. 24 de ellos
casados, con sus familias, y los demás solteros. así como "algunas mujeres
viudas de españoles ,. Luego se añade que, fuera de la ciudad, en algunas
estancias vivían "más de otros treinta casados y solteros... " En total eran
más de 70 vecinos. El convento franciscano y su iglesia, con torre fuerte,
tenían "muy grande cementerio para entierro de naturales... " No se
menciona la iglesia parroquial, ahora catedral, pues aun no se iniciaba. su
construcción.
También se afirma que, desde la fundación de este reino. los pobladores
habían perdido, en las guerras sostenidas con los indios enemigos. más de
treinta mi I cabezas de ganado mayor y menor. La ·'guerra viva" se había
reanudado tres años antes "sin cesar un punto ", sufriendo grandes daños
pues "nos han quemado nuestras estancias y sementeras ". Esto hubiera sido
motivo suficiente para despoblar, pero, decían, corno leales vasallos de Su
Majestad, ··no solo no lo hemos querido hacer. pero habemos procurado con
muy grandes veras conservar este dicho Reino, aventurando nuestras vidas y
las de nuestras mujeres e hijos, poniendo la mira en Dios primeramente ", y.
además, considerando el enorme gasto que implicaría para la real corona
volver a poblar. Por otra parte, afirmaban , algunas de las estancias
abandonadas o destruidas se habían vuelto a poblar, habiendo en ellas diez o
doce mil cabezas de ganado mayor y menor.

Historia; 68.

Por último se asegura que, después de hacerse cargo del gobierno del
Nuevo Reino de León el justicia mayor Alonso Lucas el Bueno. a mediados
de abril de 1624, se habían asentado "ocho vecinos más. los cinco casados y
tres solteros... .,
A este informe del ayuntamiento, fechado el 2 de agosto de 1626, se
añadió una Memoria de los vecinos casados y solteros que hay en esta
538

539

�¡ A t de Cabildo
Ciudad y Reino. Ambos documentos se encuentran en as ca
del Archi o unicipa\ de Monterrey.
.
, . d , . !teros ... registra 48 hombr · 3
La Memoria de los vecinos ca.1a o )- ~o
.
otal · 69
. d
6 . ct·os en Monterrey y 15 hombres mas en la. estancia .
.
viu as y in 1
hombres y 3 mujeres.
, ue se redactara una Vista de ojos de las
El gobernador Zavala ?rd_~nodq M t ey fechada el 7 de septiembre,
.
Esta descnpcion e on err '
h.
casa y vecm~ ·.
ñas 1624-1629. expediente 2. del ~re ivo
se halla en Civil olumen 2, a
. 31 hombres una muJer que
. .
d M t ey En ella se anotaron
.
Mun1c1pal e on err ·
,
las e tancias y por último. 10
vivían en la ciudad: 20 hombres ma en
.
'
·
ct·
Total
·
67
hombre
Y
una
mu_1er.
oltero y 6 in ,os.
·
.
es más
· · de vecinos
q ue ordeno· levantar el gobernador
.
deta\~aªdt;:1;: Memoria redactada por el ayuntamiento reg1omo11ta110.
.

.

asentaron. primero. los nombre de
· 1.
lo de 5 indio y su
l de 3 viudas
por u timo
\
1
48 hombres, uego os _
· l S hombres que i ían en as
b
d ., En seguida se anotaron
"go e~ana o,o. ~e dice si eran casados, viudos o salte ro .
estanc1 .
.
.
·mero 3 l hombre y una mujer, que vivían
n la Vi ta de o;os se citan pn
20 hombres de la estancias. e
en Monterrey. Después se . anotaron lt s En seguida e asentaron los
•
sados viudos o so ero ·
•
menciona s1 eran ca
•
1 d 1 6 indios De lo 31 vecinos
nombres de otros 1O solteros y luego osd e l~ss nombre. de las e posas. De
. d d 21
casados pero no se an
.
1
de la c1u a . eran
.
, 1 3 eran casados y tampoco se citan os
los 20 hombres de las estancias, so o
nombres de ella .
.
entos que había en
La Visla de ojo. también menciona las casas y apos

Charles) y la hermana (Ana Pérez) de Juan Pérez de los Ríos (el Mozo) y
Leonor, viuda de Bartolomé de Charles. Por último, se nombran 4 solteros:
Juan Hernández, Pedro Rangel, Barto!omé García y Pablo Sánchez.
Entre los vecinos de Monterrey sólo aparece un mestizo, Juan de
Montalvo, y 3 mulatos, Juan y Diego de Solís y Francisco de Sosa. Pero
seguramente había otros me tizos y mulatos. También se mencionan 4 indias
casadas, con el portugués Domingo de Morales y lo mulatos Juan de olís
Fran i co y Juan de Sosa. Además la india Leonor era viuda de Barto!omé
de Charles. El mulato Diego de Solí estaba casado con meztiza.
A la de cripción de la "ciudad··, que llamaron Vista de ojos. añadieron
los nombres de otros 20 pobladores que vivían en 7 estancias algunas
ituadas a varias leguas de Monterrey ...
Los dueños de las 7 estancias eran: Gonzalo Femández de Castro
Femán Bla Pérez, Bemabé de las Casas, Diego de Treviño, Alonso Díez d~
Camuño. Miguel Sanchez Sáenz y Diego de Montemayor.

En la Memoria de los vecn!os.. . se

Mont rrey.

n
, . del 7 de septiembre o Vislo de ojos
Hemos dicho que la nom111~
.
v·1v,·an en Monterre,. De \os
,a muJer quiene
,
b
enumera a 3 1 hom res y ut
s'
taran lo nombre de 21 casado .
. ban au ente . e asen
vecinos varones 8 e t a
. na a un ecino casado y con
.
los
de
su
e
posas. Cuando se
mcncto
'
pe10 no
1. ..
,.
familia sólo e dice: "'con u mujer e ,1yos
.
Die o Rodríguez lo era de ebastiana de
o aparece.n viudo , aun~ue
gL'
h bía enviudado de agdalena
t t mb1en Juan opez ª
· d
Treviño y, eguramen e, a
't
3 viudas· la madre ( gustrna e
de A ila, así como Pedro Velada. e c1 an
.

De los 20 pobladores de las estanc ias, 3 eran casados, 4 viudos y 11
solteros: de otros 2 no se dice su estado. Luego se mencionan 1O altero
más: un mestizo, 2 "mesticillos ", 5 mulato y otros 2 a quienes no se anotó
su raza o casta, Juan Buentello y Eustasio Zambrano, quienes, seguramente
eran criollos o mestizos. Además 5 indios con nombres cristianos y don
Ga par, "gobernador de é ws ".
Cabe notar que en la Visla de ojos no se mencionan los nombre de las
e posas de los 3 casados, Fernández de Castro, Báez de Benavides
Sánchez Sáenz. que eran: María Rodríguez, Isabel Martínez Guajardo y Ana
de Trevii10, quienes también vivían en las estancias.
obre Bernabé de las Casas se asentó que "en su compañia están sus
hijo ··, eguramente Marcos y Bemabé a quiene tampoco se menciona.

En la Memoriú de los vecinos ... redactada por el cabildo y anexa al
informe fechado el 2 de agosto e cita a Agustina de Charles, viuda de Juan
Pérez de lo Ríos . Y en la nómina de vecinos del 7 de eptiembre e asentó a
Juan Pérez de lo Ríos (el Mozo) ··con su mujer, madre y hermana viuda".
En lo anterior no hay contradicción pues eran padre e hijo homónimo.
1 mito de "los conquisladores españoles " queda en evidencia. De los
31 hombres y una mujer vecinos de Monterrey, asentados en la lista del 7 de
septiembre, podríamo afirmar. con eguridad. que sólo 3 eran espai"íoles:
Pablo Sánchez, salmantino.
Rodrigo de Aldana y Pedro Botella de

541
540

�Morales, extremeños, aunque qu,zas otros, muypocos, también lo serían.
Domingo de Morales fue portugués y, probablemente, también Juan Pérez de
los Ríos y Juan Pérez de Lenna. Juan de Solís era ··mulato. casado con una
india de Coahuila (Andrea), y su hermano Diego de Solís ··mulato casado
con una mestiza (María de Mendoza) " Juan de Montalvo era '·mestizo''.
Francisco de Sosa, "mulato libre, casado con una india (Magdalena
María)'". Juan de Sosa "casado con una india". El portugués Domingo de
Morales también estaba "casado con una india". La india Leonor era viuda
de Bartolomé de Charles. De los 36 pobladores de las estancias, 2 eran
españoles: Bernabé de las Casas y Francisco Báez de Benavides, canarios.
En la Memoria de los vecinos... se anotaron 3 viudas de "espa11oles ··. pero
Juan Pérez de los Ríos quizás fue portugués y Diego Flores y Bartolorné de
Charles criollos o mestizos.
Juan López nació en la ciudad de México y era viudo de Magdalena de
Avila, quien usó el apellido materno pues fue bija legítima de Martín de
Solís y Francisca de Avila; Magdalena era hermana de los mulatos Juan.
Diego y Sebastián de Salís. Otra hija de Martín de So lís fue esposa de Juan
Martír, de Lerma, hijo de Juan Pérez de Lerrna y Mariana Martínez, quien es
seguramente, el mismo Juan Martín, "mulato viudo··, que vivía en una
estancia y se asentó su nombre en la nómina de vecinos fechada el 7 de
septiembre de 1626. Domingo de Avila estaba casado con hija de Juan Pérez
de Lerma. y, por lo tanto, con hermana del mulato Juan Martín de Lenna.
Juan Maldonado era hijo de Diego Maldonado y Antonia de Paz, nobles
tlaxcaltecas.
En las estancias v,vian: Alonso de Melina, mulato. y su hijo
Bernardino; Juan Martín, Bernabé López y Sebastián de Solís. también
mulatos; Antonio de Villafranca, Lucas de Montemayor y Andrés de Ugarte.
mestizos .
.... ~ lt

III
Las viviendas

En la Vista de ojos se mencionan las viviendas, con uno o dos aposentos
junto a ellas, donde moraban otras personas.
Las casas se habían levantado sin orden. alejadas unas de otras. Eran.
quizás, de terrado, o sea de techo plano, aunque no lo aclara el documento.

542

El historiador Eugenio del Ho O fi
de muros de adobe y cubiena de t y ~ Ir~,ª que muchas d_e las casas "eran
techos de zacate y de paja. 1
erra o... y que se mencionan también los
El documento, fechado el 7 d
.
adobe ni los techos de terrado. N~ sept1:mbre de 626, no menciona el
excepto dos viviendas con techo de as_e citan .matenales ~e construcción,
zacate. No se mencionan las ca d pi ~a y un _Jacal de camzo cubierto con
sas e as estancias.

!

En la Vista de ojos se enumeran catorce
A
un aposento que servía de co . O
casas. lgunas eran una sala y
,
cma. tras una sala y dos a
L
.
posentos. a de Juan
Perez de Lerma y su familia era ··una e
cocina". La de Francisco Mart'
~a, un_~ sala con un aposento y una
.
mez, muJer e h1Jos era "un
no tiene más de un aposento cubierto". La d
, a casa_nueva que
dos aposentos y una cocina.
e Pablo Sanchez te111a una sala.
Tres de las viviendas tenían coci
I d
.
de Lerma y Pablo Sánchez Juan d M na, las : Antonio Durán, Juan Pérez
"
·
e onta vo vivía con
·
una sala grande cubierta con paja" 0 .
G
,
s~ muJer y suegro en
"una casa con una sala grande'' . L ie~o Aonzal_ez, muJ_er e hija habitaban
pequeña sin corral".
. a e ntorno Duran era "una casa
Sin embargo, había otras viviendas má h 'Id
Hernández era ··una pared vieja
. ; umi es. La morada de Juan
de paja ".
y ma1trata a, sobre que está una cubierta
Juan Pérez de los Ríos el Mozo es osa n d
.
.
en "un aposento de unas p d , p '. _,a re y hermana vmda vivían
,
are es muy vzeJar" ¡
.,
'casa". Pedro Botella de Mo
•
.: • ª que tamb1en llaman
.
ra 1es, muJer e h11os e11 " · 1 d
.
cubierto con zacate".
:.i
,
un Jaca e camzo
trech~~, maayor part~ de las viviendas estaban distantes unas de otras a ''poco
, unos vemte, cuarenta o cincuenta
.
,
·poco más o menos". Tres se localizaban "d p~sos o a un tiro de_ arcabuz
Lucía)... ", o sea en la antigua puebla de
otra parte del no (Santa
portugués Domingo de Morales Juan Pére: e~:a~or: er_an las casas_ del
Martínez. Quizás también estaban' al norte del ,
os R10s y Fran_c1sco
documento, la de Diego Gonzál
I
no, aunque no lo precisa el
la india Leonor, viuda de Ba~Jo::p~;e~~ d~ Pedro Velada; el jacal de
hospedaba José de Treviño.
ar es, y la casa en que se

M: t

.
M artmez
. ,
, Se califica como "casa nueva" la de Franc1sco
que " t ·
mas de un aposento cubierto "·' 1ª que ocupa ba Jose, de Treviño
'
no ,ene
··cuando

543

�viene a misa", que era "una sala y un aposenro cubierto". y la de Pedro
Romero "con una sala y dos aposentos".
Se asentó que seis aposentos, junto a las casas. eran ··nuevamente
hechos·· o de reciente construcción.
La primera casa mencionada en esta descripción de Monterrey, es la que
habitaban Diego Rodríguez y Lucas García. ubicada frente al convento de San
francisco. a ··cínc11enta pasos de distancia". Junto a esta había dos aposentos
"nuevamente hechos. con una torrecilla alta", en donde vivía Miguel de
Montemayor, yerno de Rodríguez, con su espgsa Mónica y sus hijos.
La mejor vivienda era en la que se hospedó el gobernador Zavala. a un
lado del convento franciscano, es decir en las casas de cabildo. La describen
así: "una sala nueva con su casa y un aposento, con siete 1·e11ta11as y
puertas... ". y añaden que "parece son casas reales sin haber habitado otras,
ni cárcel ni prisiones... ".
Es probable que, a partir de la repuebla de 1612, las casas reales se
hayan edificado a un lado del convento. pues las Ordenanws de Nuevas
Poblaciones estipulaban que debían estar junto al templo.
En el documento de 7 de septiembre se asentó que las casas ''eswn
distantes unas de otras, ... sin orden ni contigüidad unas con otras, sin calles.
policía ni comercio. ni modo de él. ni república. . "
IV

La nueva población
El gobernador Zavala, indudablemente, tuvo que emprender el nuevo
trazo de la ciudad como lo establecían las Ordenanzas de 1573.
··comenzando desde la plaza mayor y, desde allí. sacando las calles..."
La plaza mayor debía trazarse "en medio de la población.. Y
"proporcionada a fa cantidad de los vecinos", previendo "a que la
población puede crecer... ·· La plaza principal fue. desde entonces, el centro
de la vida urbana ... También se llamó plaza de armas. pues en ella se
celebraban las revistas de gente armada, llamadas ··alardes".
/\ la iolesia mayor se le debían señalar solares. ··tos primeros de la
e
{
.
plaza... sin que "ninJ?Ún edificio se fe arrime sino e perte11ec1en1e a su
comodidad y orna/o".

544

. Las cas~s reales debían estar "junto al mismo templo" y, quizás, en su
origen estuvieron al sur de la plaza, en donde ahora se encuentra el nuevo
palacio municipal.
. . Las Ordenanzas recomendaban a los vecinos que construyeran sus
VIVlendas "de buenos cimientos y paredes". Además, debían estar edificadas
''de manera que sirvan de defensa". Cada casa "fa labren de manera que en
ella pued~n tener sus caballos y bestias de servicio, con patios y corrales, y
con la mas anchura que fuera posible para salud y limpieza".
Por último, se recomienda la unifonnidad de las construcciones:
"Procuren cuanto fuera fosible que los edificios fueren de una forma por el
ornato de la población".
. ~l núcleo urbano, sin duda, se trazó teniendo como centro la plaza
pnnc1pal o de armas, llamada casi dos siglos y medio después, a partir de
1864, plaza de Zaragoza. (La traza primitiva desapareció al delinearse la
actual Gran Plaza, a principios de la década de 1980).
La plaza estaba cerrada al norte y al sur; dos calles entraban a ella por el
levante (Abasolo) y el poniente (Hidalgo) y otras dos la cruzaban al este
(Zuazua) y al oeste (Zaragoza).
Además de la plaza principal, quedó otro espacio abierto a espaldas de
las casas reales (antiguo palacio municipal) .La manzana de las casas reales
comprendía las calles des~ués denominadas Corregidora, Hidalgo, Zaragoza
Y Escobedo. A fines del siglo XV III la manzana se fraccionó. creándose la
plazuela del mercado, posteriormente llamada plaza Hidalgo .
. En _el perímetro de la plaza principal debieron repartirse los solares para
la 1~l~s1a (ahora. catedral) al oriente y las casas reales (antiguo palacio
mu111c1pal) -~l poniente. así como los solares de los vecinos. Sin embargo, no
se sabe quienes fueron los primeros dueños de terrenos en la nueva traza
urb~na. A los solares se les dio, seguramente, la misma superficie, pero con
el tiempo, al ser divididos o incorporados otros colindantes, los predios
fueron de distinta extensión
V

Las calles
En 1626, afinna el cronista Alonso de León, "se erigió" la iglesia
parroquial, refiriéndose a la erección canónica. (Relación. discurso segundo
capítulo XII).
'
545

�La construcción del templo debió iniciarse poco de pués en el costado
oriente de la plaza, donde ahora e levanta la catedral de Mont rre_.
El convento de an Franci co y su igle ia. bajo la advocación de San
Andrés, ocuparon un e. tenso predio (Círculo Mercantil Mutuali ta), que e
extendía de de la actual calle E cobedo hasta la de Zuazua. Dicho terreno
estaba limitado al no1te por la que ahora es la avenida Ocampo y al sur por
la. márgenes del río Santa Catarina. Frente a la fachada de la iglesia de San
Franci o se iniciaba el callejón que conducía al ojo de agua de la ciudad.
hoy avenida Zaragoza.
1 eje

principal de la población, orientado de sur a norte, fue dicho
callejón que. partiendo de la iglesia de an Francisco hacia el norte, se
xtendía cinco cuadra hasta rematar en el Ojo de Agua Grande. La iglesia
ce1Taba el callejón al sur, en su cruce con la calle de an Francisco, ahora
avenida Ocampo. A mediado del siglo XVII e decía que era "el camino
que baja al ojo de agua de esta ciudad. .. "o "que sale al ojo de agua ... "
Desde la egunda mitad del siglo XVII e ta vía urbana fue, con alguna ·
variantes "la calle que sale de la pla=a pública al vjo de agua " o bien "la
calle del ojo de agua. " Dos documentos de fines del iglo XVII son muy
preciso : ··ta calle que sale de la Pla::ra Pública hacia el norte, que baja al
Ojo de Agua de esta ciudad" y "la calle principal, que corre de 11or1e a sur,
y sale a la plaza de esta dicha ciudad. .. " Como hemos dicho, es la actual
av nida Zaragoza.
A mediados del XIX se llamó calle del eminario, cuando e ta
benemérita institución educati a e instaló en la esquina ureste de dicha
arteria con la actual avenida Padre Mier.
Por espacio de ca ido. iglo y medio, e ta vía pública se iniciaba en la
iglesia de San Fran isco y terminaba un poco ante de llegar al Ojo de Agua
de la Ciudad, en su cruzamiento con la actual calle de atamoro . En el año
I 861 se llevaron a cabo los primeros trabajo con el fin de prolongarla al
norte del Ojo de Agua de Monterre . En I864 e le dio el nombre de calle
Zaragoza. Fue ampliada en 1930, recibiendo desde entonce el título de
avenida.
En el trazo de la ciudad dos fueron la calles principale : la que
atra e aba la población de oriente a poniente (Morelos)} la que salía de la
plaza de arma (Hidalgo). En lo documentos má antiguos. al referirse a
estas arterias, generalmente e de igna calle real a la actual de l lidalgo y
calle principal a la de Morelos.
546

A principios del siglo XVIII la actual avenida H1·dalgo
. d
//
1
e menciona a
a ca e rea que sale de esra ciudad para la villa del a/1il!o ., ..
._ale de las casas reales al camino del Saltil!o ... " A fines del
calle real que e11rra derecha a la p!a"'a .. 0 bien ..
N1 ·t • S d ¡
~
que sa 1e para 1a capilla de
,es ,a enora e a Concepción (La Purísimai " D
.
.
era design d ,•. ..1 11
'/···
e poniente a oriente
a a as 1. a ca e real que baja a e ta, ciudad. .. ..

a •. "/
l.

xviú :ra ('.~;;

En el iglo X!X, la calle Hidalgo lle ó, durante mucho tiem o tre
~~;~res den d us ~t~e'.so tramos: Hidalgo fturbide y México. s~ llamó
.~ go e e u in~c~o. en el cruce con la cal le Zaragoza, co tado sur del
anl t1guo palacio mu111c1pal, hasta la plazuela Degollado· lturbide desde d. h
1
P azuela
hasta la plaza o alameda. De la Llave (L a p uns1ma
, . )
, .
L
p ··
y Mex1co
de deª
1
a uns1ma ,a ta San Jerónimo. A partir de 1906 se le d.
d
exten ión. desde la calle Zaragoza hasta an J ·, .
ilo en to a su
Hidalgo.
eronimo, e nombre de
... ~ _P~incipios del i~lo XVfll, e aiude a la calle principal diciendo ue
e.ita .\enalada desde llempo inmemorial ,. A . rt· d 171
q
d
· ·
· ···
pa ir e
4 cuando los
pa r_e Je ~itas e hici~ron cargo de la capilla y el colegio de ~, Fran isco
~av1er: udb1cado en d~cha arteria, se empezó a llamarla calle de San Xa ier
la"! expul. i6n de lo jesuitas · en 1767 , e menciona
.·
d espues
en alguno .
11
¡°~u~ntos a ~-a _e _que fue del colegio de la CompaFiía... " A fines del
g o VIII ) _prmc1p1os del XIX vuelve a nombrarse calle princi al ~n
1864 la denominan oficialmente con dos nombres· calle del Co
. p d. d
la actual
-d J ·
·
mercio, e · e
avent a uarez ha ta la de Zaragoza, y calle de Morelos de
Zaragoza hasta el cauce del río anta Catarina En 1906 s I d" 1
de Mo • 1
d
..
·
e e 10 e nombre
. Je os en to a su extens1011, desapareciendo el de calle del Comercio. A
part1r de 1978 es la zona peatonal llamada Plaza Comercial Morelos.
. Paralela a •la calle principal, hacia el norte , se trazo· . de onen
. te a
Pon1en te, otra ,a
urbana que hoy e la avenida Padre Mier A rt· d
última el t
d · d
· pa ir e esta
,
erreno esc1en e bru camente hasta lo que fue el río de Santa
Lucia, formando una hondonada o barranca. El río eguía. aproximadamente
el trayecto d la actual avenida Juan Ignacio Ramón . De la otra margen ei
terr_eno L~elve a ascen_de~. El ancho cauce del Santa Lucía dificultó. durante
casi do 1glos, el crec1m1ento de Monterrey hacia el norte.
También para~ela a la ~alle principal (Morelos), pero al sur. salía de la
~la_za de am~a hacia el poniente otra arteria, o ea la actual. de Hidalgo. Esta
ultim~, debid~, egu~amente a la cercanía del cauce seco del río anta
C~tanna, de vio su dirección, alterando la traza y entroncando unas cuadras
m_a adelante con la calle principal. Ahí se formó, años después una placita
triangular que se llamó del Me ón o de San Antonio. posterionn~nte llamada
547

�plaza Degollado. Ambas arterias se convirtieron en una sola calle la cual, en
su prolongación al poniente, se conectó con el camino real de Saltillo y
ahora se denomina avenida Hidalgo en todo su trayecto.
Es decir que, al sur de la plaza principal, la traza urbana tuvo que ser
rectificada. La calle real, que salía de la plaza hacia la villa del Saltillo
(Hidalgo), torció su trayecto y, al sur de ésta, la calle de San Francisco
(Ocampo), que corría paralela, fue trazada sólo hacia el oriente, a partir del
callejón que ahora es la calle Capitán Emilio Carranza, pues el cauce del río
impedía su continuación hacia el poniente.

VI
La patrona de Monterrey y de su iglesia mayor

Desde su origen, la ciudad y su iglesia mayor tuvieron por patrona a la
Inmaculada Concepción.

1

En 1596, cuando Diego de Montemayor hizo la fundación de la ciudad
de Monterrey, tomó "por advocación de ella a la Virgen Madre de Dios
Señora Nuestra" dice el acta de fundación. Y añade que el fundador le dio, a
la nueva población, el nombre de Ciudad de Nuestra. Señora de Monterrey y
el rango de metropolitana, pues sería "cabecera del Nuevo Reino de León.
11

1

Montemayor llevó a cabo la traza urbana y señaló, "primeramente", el
solar para la iglesia mayor, la cual puso bajo la doble advocación de la Santa
y Limpia Concepción y de la Anunciación. Después, le concedió a la patrona
de la ciudad varias mercedes de tierra, para que fueran rentadas y, 3con el
producto, se mantuviera su culto y el "adorno y ornato" de su templo.
En el templo debi6 existir una imagen de la patrona titular. Tres años
después de la fundación de Monterrey, en un documento fechado el Iº. de
noviembre de 1599, se alude a Nuestra Señora de la Concepción, a quien se
le hace un donativo para el adorno de la iglesia mayor, "cuya advocación es
fa Madre de Dios de la Concepción, según lo que tiene ordenado el
Gobernador Diego de Montemayor... ,,4

Desde su origen, aquel poblado se llamó Ciudad de Nuestra Señora de
Monterrey, siendo su patrona la Tnmaculada Concepción. T~_mbién a _la
iglesia mayor se le dio la advocación de la Inmaculada Concepc1on. Es decir,
que el título de Nuestra Señora de Monterrey es el de la cmdad, no el de la
patrona titular del templo, que es la Inmaculada Concepción.

548

· dLa ·,población fundada en 1596 desapareció en 16 ¡ ¡ , debi'do a una
mun ac10~. Su nuevo emplazamiento fue al sur de la antigua traza, por ser el
terreno mas elevado. Una década después, en acta del ayuntamiento de
Monterrey fech~da ~I 4 de abril de 1625, se cita la merced de tierras que hizo
el. fundador, a _la imagen de la Limpia Concepción de Nuestra Señora la
V 1rgen Mana.. .'·
. En 1626, cuando entró Martín de Zavala como gobernador del Nuevo
Remo de L:ón, de~idió construir la iglesia mayor o parroquial pues en
Monterrey solo habia un convento franciscano. El cronista Alonso de León
~firm~ _que en ese_año el de~n Juan d~ Ortega Santelices, comisionado por el
tlustns1~0 Francisco de R_1vera, obispo de Guadalajara, erigió la iglesia
parroquial de Monterrey, siendo nombrado cura y vicario el padre Martín
Abad de_ Uría. (Relación, discurso segundo, capítulo XII). El cronista se
refiere, •~~udable~ente, a la erección canónica del templo, no a su
c?nst~uccion material, pero no menciona la advocación que se le dio. Es el
h1stonador !srael Cavazos quien aclara que el deán Ortega Santelices "erigió
la parroquia de Monterrey con el título de Nuestra Señora de Ja
Concepción". 5
"

Documentos de diver~os años s~ refieren a la Inmaculada Concepción.
qu_e se venera en 1~ Iglesia Parroquial de esta Ciudad". A dicha imagen la
designaban con vanos nombres. En actas del cabildo regiomontano a fines
de 1662,_ ~e mencionan las tierras pertenecientes a la Madre de Di~s de Ja
Concepc10n o Nuestra Señora de la Limpia Concepción, cuyo arrendamiento
se dedicaba a adornar y dar culto "a dicha imagen. .. " o bien "para el ornato
Y adorno de su altar y templo... " También la llaman frecuentemente Virgen
de la Concepción.
El 4 de di~iembre de 1662, Roque Virto de Buitrago, teniente general
del Nue:,º ,~emo ?e León, decí~ que Nuestra Señora de la Limpia
Concepc1on es la titular de esta dicha ciudad," añadiendo que las tierras
otorgadas por el fundador de Monterrey eran para que, "de su usufructo, se
adornase el templo y lo demás necesario tocante al culto de la dicha
Virgen. .. ''. Por su_ parte,_ el alférez José de Treviño afirmaba que el
arrendamiento de dichas tierras era "para que haya con qué poder adornar
dicha imagen... ,,6

Las llamadas "tierras de la Virgen" se mencionan en numerosos
do~umentos. ~n el testamento dictado a fines de 1634 por Juan López,
antiguo conquistador del Nuevo Reino de León, se alude a ''/as tierras de
7
Nuestra Seiiora... " A mediados de 1694, el alférez Nicolás de la Garza dice
que dichas tierras son "per1enecientes a la Pura y Limpia Concepción de
Nuestra Señora.. .''8
549

�A la imagen titular de la iglesia mayor seguramente se le hicieron
donativos. Un destacado poblador, el general Diego de Ayala, en su
testamento dictado el 22 de diciembre de 1682, dispone: ··Jtem. mando a mis
albaceas y herederos den a Nuestra Señora de la Limpia Concepción. que
está en la (Iglesia) Parroquial de la Ciudad de Monterrey, treinta y -:inco
,,9
pesos ...
Respecto a la tiesta titular, son dos las referencias más antiguas que
conocemos. En acta del ayuntamiento regiomontano, fechada el 5 de agosto
de 1681, se mencionan las "tierras de fa Virgen··. cuyo producto se iba a
dedicar a "celebrar la festi1•idad de 1Vuestra Sei10ra de la Co11cepció11.
titular de esta ciudad. .. " Casi dos décadas después. un documento de fines
de agosto de 1698. alude a ··las fiestas de la Concepción. titular de esta
10
ciudad," y a la corrida de toros celebrada con ese motivo.
En el siglo XVIII hay otras referencias a la patrona de Momerrey. En un
documento de 1739 la nombran Divinísirna y Purísima Señora de la
Concepción. A mediados de 1747. en las fiestas que se llevaron a cabo en
Monterre) para celebrar la jura del rey Fernando VI. fue trasladado el
estanda11e real a la iglesia parroquial. ahora catedral. colodndolo "a lu.1
plantas de la Purísima Concepción de 11uestra Santa Tiwlar y Pwrvna dt:!
11
esta Ciudad... "
Dos testamentos de mediados del siglo XVIII la citan. En la cláusula 12
del testamento del general Juan García de Pruneda. fechado a principios de
1753 y otorgado por sus hijos, se menciona a ··la Virgen Nuestra Seiiara de1
la Concepción, que se venera en la (Iglesia) Parroquial de esta ciudad ..... ~
Poco después, en el testamento del general Domingo Miguel Guajardo.
fechado a mediados de 1759. se alude a Nuestra Señora de la Concepcii&gt;n.
13
"pa1ro11a lindar ele esta ciudad. .. "
~

...

La patrona del templo también es mencionada con otro título. En una
declaración emitida en 1779, el padre Alejandro de la Garza. cura párroco de
14
Monterrey. alude a "la Purísima Porrona. .. " . A fines del siglo XVIII o
principios del XIX, en una relación de las obras que habia hecho el canónigo
de la catedral de Monterrey. doctor Andrés Felíu y Togores. se dice que
"ordenó (¿r&lt;'sw11ró '.11 el al/clr 111u_vor dedicado a fa P11rís111w
Concepción... .. ¡~
A fines del siglo XVIII. en una encuesta levantada por el gobernador
Bahamonde. se manifiesta la protección que la Inmaculada Concepción
había dado a la ciudad de Monterrey. Fray Antonio de la Vera ) Gálvez.
médico del obispo Yerger. atribuía el hecho de haberse librado la ciudad de
550

vari~s epidemias a "lo be,!igno de su temperamento y más por ser su
pat,ona
Sa1111sima en el 1\li'rt
· de su
. Inmaculada
1· eno
C'
. .la .,Virgen
16 p
vncepcion.. . . or su parte, fray Cristóbal Bellido Fajardo, guardián del
~-~1~vento f:anc1scano de Mo11ter:e_y. se refería a esta ciudad afirmando que
e..'&gt; su e?ecw/ Patrona_~a Sant1s1ma Virgen bajo el tiernísimo Misterio de
su Inmaculada Co11cepc1011 y a quien siempre ha favorecido ..... r
~n 1791 el gobernador Bahamonde le decía al virrey Revillagigedo que
a la_ciudad de Monterrey se le había concedido. interinamente el título de
~-a~ttal d~I _obisp_ado del Nuevo Reino de León y, a su catedral. ¡~ advocación
de 1~~1est,a Se~wra de la Concepción, Patrona de toda Espa,,a.... " Añadía
que. tan particular acontecimienro •·. coincidía con el hecho d
uestra S 1 p
e que. a
enora. a atrona_ de esta ciudad, bajo la misma advocación se· le
da. to_do c~lt~ en la Iglesia Parroquial ... " Concluye afirmando que esa
co111c1denc1a ya se ve que es de puro accidente", ero "no de ·a r .
llamar la atención... " /8
p
U po eso de
. Al insta~arse definitivamente, en 1792, la sede del obispado del Nuevo
Remo ~~ Leon en Monterrey, a la antigua iglesia parroquial se fe empezó a
llamar,, la catedral de la Inmaculada Concepción". Fue hasta el 4 de junio
de 18.,3 c_uando el s~xto obispo de la diócesis. fray José María de Jesús
Belaunz~~an, consagro la catedra l de Monterrey en honor de la Inmaculada
Concepc1on. como se grabó en la lápida conmemorativa.
Apéndice I

~on motivo de la entrada al Nuevo Reino de León del gobernador
Marttn de Zavala, en agosto de 1626, se re dactaron dos nóminas de
pobladores de este Reino:
1. ~a ::M_~moria de los veci'.10s casados y solteros que hay en esta Ciudad y
Remo , s111 fecha. anexa al informe d_el ayuntamiento de Monterrey. fechado
el 2 de agosto de 1626 (Actas de Cabildo del Ayuntamiento de Monterrey).

2. La .. V'.sr_a de ojos de las casas y vecinos". Fechada el 7 de septiembre de
1626. (C1vtl, volumen 2. años I624-1629. expediente 2. Archivo Municipal
de Monterrey).

E~ la "Me1~1oria de los vecinos casados y sol/eros" de Monterrey y las
es~an~1as, se reg1str~ron como vecinos de la ciudad a 48 hombres, 3 viudas y
6 tnd1os. Como vec111os de las estancias se anotaron a 15 hombres. En total:
69 hombres y 3 mujeres.
551

�Los 48 vecinos de Monterrey eran: Diego Rodríguez, José de Trevii'io,
Lucas García, Miguel deMontemayor, Gonzalo Femández de Castro, Alonso
de Treviño, Pedro Botello de Morales, Pedro Romero, Rodrigo de Aldana,
Miguel Sánchez Sáenz, Francisco de Avila, Bartolomé García, Pablo
Sánchez, Bias de la Garza, Diego de Montemayor, Mateo de Villa Franca
Buentello Guerrero, Pedro Velada, Juan Hemandez, Francísco Martín
Guajardo, Juan Pérez de los Ríos, Antonio Durán, Juan Maldonado, Miguel
de Avila, Eustasio Zambrano, Domingo de Avila, Juan Pérez de Lerrna, Juan
de Treviño, Francisco de Treviño, Diego González, Alonso de Molina, Pedro
Rangel, Domingo de Morales, Juan de Montalvo, Bernardo de Molina,
Antonio de Villafranca, Juan Martín, Alonso García, Juan López, Leonardo
de Mendoza, Bernabé López, Lucas de Monternayor, Andrés de Charles,
Diego de Solís, Juan de Solís, Sebastián de Solís Francisco de Sosa, y Juan
de Sosa.
Las 3 viudas de ··españoles" eran: Agustina de Charles, viuda de Juan
Pérez de los Ríos; su hija Ana Pérez, viuda de Diego Flores, y Leonor, india,
viuda de Bartolomé de Charles, hijo de Juan y Agustina
Por último, eran vecinos de Monterrey S indios y su "gobernador"
Los IS vecinos que vivían en las estancias eran: Bernabé de las Casas.
Diego de Treviño, José de Treviño, Fernán Bias Pérez, Alonso Diez de
Camuño, Francisco Báez de Benavides, Francisco de !a Garza, Pedro de la
Garza, Bernabé González, Francisco Rodríguez, Domingo Gonzá!ez, Marcos
González, Juan de Olivares, Alonso Carrasco y Antonio Rodríguez. No se
menciona el número de estancias.
A los 48 vecinos de la ciudad y los 15 de las estancias no se les anotó si
eran casados, viudos o solteros.
En las dos listas de pobladores de la ciudad y las estancias, que se
anotaron en la ··Memoria", no se menciona a Hernando de Ugarte y la
Concha, capitán del destacamento militar de Monterrey, ni a Diego de Avila.
soldado de dicho destacamento y vecino de Saltillo, quienes sí aparecen en la
"Vista de ojos".
Por otra parte. en el informe de! ayuntamiento de Monterrey al
gobernador Zavala, fechado el 2 de agosto de 1626, se asentó que había
··más de cuarenta vecinos en esta dicha ciudad, y los veinticuatro de ellos
casados, con sus familias, y los demás solteros y algunas mujeres viudas de
españoles ..." Además había otros vecinos en las estancias, "en cantidad de
más de otros treinta casados y solteros... '' Se añade que con el justicia

552

mayor
Alonso
Lucas el Bueno. vinieron en 1624, "oc·ho vecmos
·
, 1o\'
·
d
mas
cmco casa os y tres solteros... "
' ·
Según dicho informe del ayuntamiento, serían: 24 casados má d 16
!º!teros. Y algunas (3) viudas de "españoles" En las estancias h~bía ~ná: de
.&gt;Ü casados y solteros. En total: más de 70 vecinos entre hombres y mujeres.
11

En la ·•Vista de ojos de las casas y vecindario'· de Monterrey levantada
po~ orden del g?b~mad~r Martín de Zavala y fechada el 7 de sep~iembre de
16_6, se asento el numero de vecinos casados que en ella si t
J
ordmano en h b . . . ,
"
a s en c,e
. ..
su ~ llac,on Y casa y "todas las casas de morada" "La Vista
de
OJOS , se llevo a cabo el S de septiembre de J 626 E
·
1 •
b
• n e 11 a se mencionan
o~ nom res de 3 1 hombres y ~na mujer: Diego Rodríguez. Lucas García.
M_,guel de iv:ontemayor, Anto1110 Duran, Juan Maldonado. Juan de Solís
Diego de S0l1s, Leonardo de Mendoza. Juan de Montalvo Juan L ·
J ·
H ' d
Al
,
,
opcz. uan
~rna_n ez.
onso Garc1a, Juan Pércz de Lerma, Domingo de Avil a.
Fr,mc1sco
de
Sosa,
· oommgo
·
d M
· Juan de Sosa• Pedro Rangel , Bartolo111e' Garcia,
e _orales, D~ego González, Pedro Velada, Juan Pérez de los Ríos
Francisco
Martmez, José de Treviño. Pedro Ro mero, D.1ego de Avda
· '
.
I lernand_~ de Ugarte y la Concha, Pablo Sánchez, Bias de la Garza Alons~
de Trev1110. Leonor viuda de Bartolomé de Charles y Pedro B~tello d
Morales.
e
~rancisco Martíncz. que se menciona en la
Francisco
que aparece en
, _ Martín Guajardo
.
Rodrigue.z. Mateo de V,llafranca, Francisco de
se mencionan en la ·· Vi\·ta de 0)01·.. pero
"Memoria .. .
.
. .

" Vista de ojos" es el mismo
la "iv,emona...
L'
·
' "
Franc,sco
·.
Avila y Miguel de Avila no
sí t'
·
d
es an registra os en la

En la .. Vista de vjo.1" se asentaron los nombres de 21 casados, pero 110
los d~ sus ~sposas. Tampoco se mencionan viudos. Los casados eran· l.ucas
Gar_cia, ~iguel d~ ~ontemayor, Antonio Durán, Juan Maldonado. Juan de
Solis; Diego d~ S0l1s, Leonardo de Mendoza. Juan de Montalvo, Alonso
Garcia, Jua,~ Percz de Lerma, Domingo de Avila. Francisco de Sosa Juan de
Sosa .. D0111111go de Morales, Diego González, Juan Pérez de los Ríos
Francisco Ma11ínez, Diego de Avi la, Bias de la Garza. Alonso de Treviño 1:
Pedro Botella de Morales.
Los poderes espiritual y temporal estaban representados por el templo y
convento de San Francisco y, "a un lado", las que parecían ser casas reale;
que eran _'_'una sala nueva con su casa y un aposemo con siete w11tcmas ¡'•
puertas... . donde estaba alojado el gobernador Za,ala.
·
553

�Se mencionan l4 casas. Los vecino que vi ían en ellas, algunos con su
mujer e hijos, eran: Diego Rodríguez Antonio Durán. Juan Maldonado Juan
de Solís, Juan de Montalvo, Juan Pérez de Lerma Domingo de Morale ,
Diego González, Francisco Martínez. Jo é de Treviño, Pedro Romero Diego
de Avila y Pablo Sánchez. Los 6 vecinos que vivían "con su mujer e hijos ..
eran: iguel de Montemayor Antonio Durán, Juan Maldonado Juan Pérez
de Lerma. Franci co Martínez y Pedro Botella de Moralc . Ademá Diego
González "con su mujer e hija " Juan Pérez de los Ríos el Mozo "con su
mujer, madre y hermana l'iuda " .

9 pobladores habitaban en aposento cercanos a las ca as: Miguel de
Montemayor, Diego de olís Leonardo de Mendoza Domingo de Avila.
Francisco de osa, Juan de Sosa, Pedro Rangel Bartolomé García y Pedro
Velada. Sólo Montemayor vi ía "con su mujer e hijos ". De los demás tan
solo se asentó que eran casados o soltero . A la propiedad de Juan Pérez de
lo Ríos el Mozo la llaman de las dos formas : ca a y aposento .

Solamente a 3 viviendas e les anotó que "esrá de la otra parte del río
{.)anta Lucía) ... ··. al norte de la traza urbana: la de Domingo de Morale .
Juan Pérez de los Ríos (con el jacal contiguo de Leonor, viuda de Bartolomé
de Charles) la de Francisco Martínez.
En la ·· Visra de ojos " e registraron 7 estancias:

1. A iete leguas de Monterrey estaba la de Gonzalo Femández de Castro.
·'casado con hija del capitán Diego Rodríguez' o sea María Rodríguez.. Ahí
vivían también Juan de Olivare , Alonso Carra co y Rodrigo de Aldana.
solteros.
2. A cinco leguas de Monterrey estaba la de Fernán Bla Pérez, viudo, a

quien acompañaba "su hijo' Antonio Rodríguez.
. . . . ..

3. A :;iete leguas de esta ciudad :;e hallaba la de B rnabé de las Casas. viudo.
Con él e taban "sus hijos ", o sean Marcos y Bernabé, y además, Domingo
González, soltero, y Francisco Báez de Benavides "con su mujer ". es dec ir
Isabel artínez Guajardo.
4. A un tiro de arcabuz de la estancia de Bernabé de las Casas, vivían Diego
de Treviño y Francisco de la Garza. viudos, y José de Treviño, Pedro de la
Garza, Marcos y Bernabé González, solteros.
5. A ocho leguas de la ciudad, en la Cuesta de los Muertos, estaba Alonso
Díez de Camuña.
554

6. A un "h
cuarto
de legua de Monterrey, Miguel ánchez Sáenz v1v1a
· , con su
'· ¡ , .
e_ P?Sa, IJª eg1t1~w de José de Treviño ", o ea Ana de Treviño. Con ellos
1V1an Juan y Francisco de Treviño, solteros, hennano de Ana.
7. También a un cuarto de legua estaba la estancia de Diego de Montemayo
soltero.
r.
, Gonzalo Ferná~dez de Castro. Rodrigo de Aldana, Miguel Sánchez
Sae~z Juan y Francisco Treviño y Diego de Montemayo, aparecen como
ve~_mos de M~nte~rey en la "Memoria "... y como vecinos de las estancias en
la Vista de o;os ' .
Los ~O pobladore de las e tancias eran: 3 casados, 4 viudo , 11 solteros
Y 2 ~ quienes no se les m~nciona su estado. Los 3 casados eran: Gonzalo
Fernandez de Castro. Francisco Báez de Benavide y Miouel Sa'nch s·
L 4 · d F ,
o
ez aenz.
os _v1u os: ernan Bias Pérez, Bernabé de las Ca as. Diego de Treviño y
Fran~1 co de la Garza. L?s 11 solteros: Juan de Olivares, Alonso Carrasco,
Rodrigo de Aldana, Dommgo González, José de Trevii'io. Pedro de la G
arza,
Ma~cos Gonza· 1ez, Berna be, González. Juan de Tre iño, Francisco de reviño
Y D1~go de Montemayor. A 2 pobladores no se les anotó su estado: Antonio
Rodnguez y A I onso Díez de Camufio.
E~ la 'Vista de ojos'· e añaden otros 10 solteros: Juan Buentello
Eustas_io Za~brano, Alonso de Malina su hijo Bernandino de Malina:
A~ton10 de Y1llafranca Juan Martín (a quien le anotaron "viudo "), Bemabé
Lopez, Lucas de Montemayor, André de Ugarte y eba tián de Solí .

~e ello a,_ 4 se registraron como mulatos: Alonso de Malina, Juan
M_artm. Bernabe López y ebastián de Salís; un me tizo. Antonio de
V11laf~anca, y dos- mes icillos: Lucas de Montemayor y Andrés de uga rt e.
T b .
am 1~n e mencionan los 5 indio y su 'gobernador", citados en la nómina
de ~ecmos ~ne .~ al informe del ayuntamiento del 2 de agosto de 1626. 0 sea
la Me~nona. .. Se asentaron en la "Vista de ojo " en total 67 hombres
una muJer.
y
. , Sin embargo, 8 d_e e to vecinos estaban ausentes: Lucas Gárcía, quien
vivia en la casa de Diego Rodríguez: Leonardo de endoza, Hernando de
Ugarte Y la Concha, Alonso García. José de Treviño, Diego de Avila Bias
de la Garza y Alon o de Treviño.
Leonardo de Mendoza, Alonso García y Diego de Avila, casado , eran
oldados de la compafiía del capitán Hemando de Ugarte y la Concha que
estaba de guarnición en Monterrey. En la " Vista de ojos" se dice' que
555

�estaban "de partida". Mendoza y García habían dejado a las esposas en sus
casas. Avila, quien aparece como vecino de Saltillo, se había ido con su
mujer. En la ·'Memoria... " aparecen los nombres de Mendoza. y García pero
no el de Avila. Ni en la "Memoria... " ni en la .. Vista de ojos" se dan los
nombres de las esposas.
Las tres viudas que se citan en la "Memoria... "_(Agustina de Charles. su
hija Ana Pérez y su nuera Leonor), también se registran en la ··la Vista de
Ojos". cuando se menciona a Juan Pérez de los Ríos (el Mozo) y a su m~dre
(Agustina de Charles) y hermana viuda (Ana Pérez) .. :" y a Leo_nor la v1t'.da
de Bartolomé de Charles. éste hermano de Juan. quien adopto el apelltdo
materno.
En la nómina de los vecinos de Monterrey y de las estancias, sin fecha.
documento anexo al informe del ayuntamiento. fechado el 2 de agosto de
1626, se asentaron los nombres de 48 hombres. 3 viudas y 6 indios. que
vivían en la ciudad, más 15 hombres que estaban en las estancias, es decir un
total de 69 hombres y 3 mujeres.
En ta .. Vista de ojos" o descripción de Monterrey y las estancias. que
ordenó levantar el gobernador Martín de Zavala. documento fechado el 7 de
septiembre de 1626, se mencionan 3 l hombres y una mujer. que vivía_n en la
ciudad, y 20 hombres. otros 1O y 6 indios que estaban en las estancias En
total: 67 hombres y una mujer.
Hemos dicho que, en la nómina redactada por el ayuntamiento. no se
aclara si los vecinos eran casados. viudos o solteros. Sólo se menciona a tres
viudas y se dan los nombres de sus difuntos maridos.
En la nómina que ordenó levantar el gobernador Zavala se as_entó s¡
eran casados viudos o solteros, pero no se dan los nombres de las muJeres 111
el número d~ hijos, lo que elevaría el total de pobladores. Es decir. habría
que añadir las 21 esposas de los vecinos casados de Monterrey y las 3 de las
estancias, de quienes no se dan los nombres.
Sobre los hijos diremos que es imposible precisar 5u nú1~_ero. En
Monterrey había l O parejas de casados y una mujer. todos con h_lJOS. L_os
jefes de familia eran: Lucas García. Miguel _de Monten~ayor, Antorno_ Duran.
Juan Maldonado. Juan Pérez de Lerma, Diego Gonzalez, Leonor viuda de
Bartolomé de Charles, Francisco Martínez, Bias de la Garza, Alonso de
Treviiio y Pedro Botella de Morales. En las estancias ~e citan l?s. 3
pobladores casados, pero no se alude a lo_s hijos. De los 4 viudos, 2 v1v1an
con sus hijos: Fernán Bias Pérez y Bernabc de las Casas

556

Apendice n

Sí mes is de la .. Vista de ojos de las cmas y vecinos'" de Monterrey.
Septiembre 7 de 1626.
Los capitanes Diego Rodríguez y Lucas García v1v1an en una casa
frente al convento de San Francisco, a cincuenta pasos de éste. La casa tenía
aparte dos aposentos. "nuevamente hechos. con una torrecilla alta... en
dond~ habitaban el capitán Miguel de Montemayor. ~erno del capitán Diego
Rodnguez, su esposa (Mónica Rodríguez) e hijos.
A cuarenta pasos de distancia de la anterior, "sin calle ni contigüidad".
estaba otra "casa pequeiía, sin corral, .. de Antonio Durán, su mujer
(Catalina de Treviño) e hijos; era "una sala y un aposento que les sirve de
cocina".
A cuarenta pasos de la casa de Durán, estaba la de Juan Maldonado.
··con una sala y un aposento··. en la que vivía con su mujer (María de
Montemayor) e hijos.
A un tiro de arcabuz. poco más o menos. estaba la de Juan de Salís.
mulato. casado con una india de Coahuila (Andrea). A un lado de esta casa
había dos aposentos donde se alojaban Diego de Salís. mulato. casado con
una mestiza (María de Mendoza) y Leonardo de Mendoza y su mujer.
A poco trecho. en una sala grande con cubierta de paja. vivían el
mestizo Juan de Montalvo. su mujer (Juana López) y el padre de ésta. Juan
López. suegro de Montalvo.
A distancia de unos veinte pasos, estaban unas paredes v1eJas y
111altratc1das. con techo de paja. en que vivían Juan Fernández. soltero.
Alonso García y su mujer.
A un tiro de arcabuz, una casa con sala, un aposento y cocina. era de
Juan Pérez de Lerrna. mujer (Mariana Martínez) e hijos. A lindes de ella
moraban en dos aposentos Domingo de Avila y su mujer, ésta hija de Pércz
de Lerma.
A un tiro de arcabuL poco más o menos. en un aposento pequeño.
"ahora nuevamente hecho ", vivía el mulato Francisco de Sosa. casado con
una india (Magdalena María) y. algo apartado. estaba "otro aposentillo

557

�pequeño" donde habitaba Juan de Sosa, casado con una india hija de
Francisco de Sosa.
A más de cincuenta pasos, en otro aposento de reciente construcción,
vivía Pedro Rangel, soltero.
A cincuenta pasos del anterior estaba el aposento, "ahora nuevamenle
hecho··, en el que habitaba Bartolomé García, soltero.
A más de un tiro de arcabuz estaba, "de la aíra parle del río (Santa
Lucía)" y "apartado" de la población; la casa de Domingo de Morales,
casado con una india. A más de un tiro de arcabuz estaba ··una casa con una
sola grande", que habitaban Diego González, su mujer e hija. A lindes. en
un aposento vivía Pedro Velada.

eerca hab',a

un pequeño aposento recientemente

Por último, a un lado del convento franciscano ''esta'
I
su casa v un
.
,
una sa a nueva con
aposento, con siete ventanas v
,,
gobernador Zavala "
- puertas , que ocupaba el
aunque no había cá:Celq~~J::~: ~~:I c::~:;:~e:~t:in habber _habitado otras",
1 a Junto a las casas
reales .
'
, esª
Apéndice 111

Esposas de los 21 vecinos casado d M
las estancias, de quienes no se mencio~,a: s onterrey y de los 3 vecinos de
fechada el 7 de septiembre de 1626. (+)
us nombres en la Vrsta de ojos.
Monterrey

En ·'la otra parte del río", en un aposento con "'paredes IIIIIJ'
viejas", vivían Juan Pérez de los Ríos (el Mozo), su mujer (Agustina de
Belmar). madre (Agustina de Charles) y hermana viuda (Ana Pérez). Y, en
un jacal contiguo, habitaba Leonor, india viuda de Bartolomé de Charles.
con sus hijos.

Lucas García (Juliana de Quintani lla) Mi uel d
, .
Rodríguez), Antonio Durán (Catalina de Trevfño) J:~o:e~ayo~ (M(o111~a
de Montemayor), Juan de Salís (Andrea) Di~
a ?na o ~aria

También al norte del río Santa Lucía, a más de cincuenta pasos. en una
"casa nueva que no tiene más de un aposento cubierto", habitaban
Francisco Martínez, mujer (Mariana Botcllo) e hijos.

Francisco de Sosa (Magdalena María) Juan de S z), DDo':1mgo de Avda,
Diego González, Juan Pérez de los Ríos el Mo~~a, om,~go de Morales.
Franci~co Martínez (Mariana Botello), Diego de A~~;u~::: ~e ~e~ar).

Enfrente de la anterior, otra casa nueva, con sala y un aposento
cubie110, la ocupaba el capitán José de Treviño "cuando \'iene a misa ".

.., '

María de Avila) e hijos.
construído.

A poco más de un tiro de arcabuz, hacia la iglesia de San Francisco.
otra casa nueva, con sala y dos aposentos, la ocupaban el capitán Pedro
Romero, quien la había mandado construir, así como Diego de Avila y su

~:,:1:,1"}~.~eo;:::: :: ~~!:,.,(~~:~.: ~~~~~:~ºu::n;~ipe~~•;1:n1~
~~~:~~'\ G:zállez),
0

e

Alonso , de Treviño (Anastasia González; ;
ora es (Ana Mana de Avila).

Las estancias
Bena~~:~~~s:i:~á~d~- de &lt;¿ast~o !María ~odríguez), Francisco Báez de
Treviño).
a tnez uaJar o) y Miguel Sánchez Sáenz (Ana de

mu_Jer.
A cincuenta pasos más o menos estaba la vivienda, con sala. dos
aposentos y cocina, donde moraba el capitán Pablo Sánches. soltero.

+ Desconocemos los nombres de 7 esposas de vecinos.

A unos cuarenta pasos de la anterior estaba la casa. con sala y dos
aposentos, que habían comprado los capitanes Bias de la Garza y Alonso de
Treviño "para sus viviendas con sus mujeres (Beatriz y Anastasia Gon:óle:)
e hijos·· aunque no la ocupaban pues vivían en la estancia de San Francisco,
hoy Apodaca (Nuevo León). "a tres leguas" de Monterrey.
En la parte posterior de dicha casa, un jacal de carrizo cubierto de
zacate lo ocupaban el capitán Pedro Botello de Morales. su mujer (Ana

559
558

p:~~~

�otas Bibliográficas
"Historia del Nue\'O Reíno de León . "Monterrey . 1972. olumen ll. Pag.
3"3.
~ "Las Ordenun::m de Sue\'CIS Poh/ac:ione. " de Felipe 11 . expedida n
1573. en Pacheco árdena . Colecc1ó11 de duc:11111e11los inedi1u · del Archivo
de Indias. Primera erie. Madrid. 1864-1884. olumen 111. Pág . 484- -37
~- olumen XVI. Págs, 1 2-187.
Testimonio de las co11.Hw1cias relu1iva.1 a la fundación de la c:iuclad de
.\Jomerrey..,
onterrey 1897. Pág . 23 y '2 7.
1 Protocolo . volumen l. años l 599-1640, númer
1, Archivo Muni íp::il de
Monterre '.
' "C0111rorersias .rnhre p1risdiccui11 espiriwal entre . altillo y .\fomerrer.
15 '0-165]" Revi ta Coahulensc de Hi ·toria . altillo, Coahuila, o-. ,-Dic .
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nterre) . Año 1662. rchi,o 1uni ·ipal
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xp diente 1. Arclm-o Municipal de ontl!rrcy
~Protoco lo volu m nS.año 1691-1694 número99 . AMM .
•1 Te tam nto d I general Diego de
)ala en Ci,il. \'olumén 1 ·. aii 16 11689, expediente 3, folio 2 vuelta. AMM
10
eta del yunrarniento ) Protoc lo . , olumen 6. año 1695- 1700.
número 68.
M
11
arlas Pérez-Maldonado. Docume1110., J-/istóricos di! Suero l.eá11. 15961 '11 , Monterre\' 1947. Página • .., _
11
e -1amcnto ,del general~J uan arcia d Pruneda en Protocolo . , olumcn
15.a fí os 1748-175',número 125,126.
1
1' Te, tamento d I general Do1;1i11go Miguel
iuajardo en Protocol o .
volum n 16, año 1756- 1769 número 38. A M.
IJ
on . Aurelian Tapia Méndez. Ohispado de ,\'uern Reino de Leú11 .
Primer Tiempo. Monterrc), 1988. Pág. 81.
1' Lui
13ei anta-Fe. "Un mallorquín en la colo11i::aciú11 de Méjico".
Mallar a. C 1.. Pág. l O
'"' "Tes11111onw de las di/1ge11cias pruct1cadas .. " en Ci, il, volumen 14 7. afio
1791. fapcdientc 12. AMM . Declara ión de Fray Antonio en folio · 21 a" 1.
,, ··Te:,ti111011io de las di!igenctas prac1icada.L ... en 'i , il. mi 1110. , olumen)
e.\ped iente. Decl aración de fray Cri -tóbal en folio 31 -.uclta a 43.
1R ''Tes, imonio .. :· en Ci, il. , o lumen 14 7. año 179 l. e'&lt;pcdicntc 12. fo!io 64.
,ucltay6- .

HECHO OCURRIDO DURANTE LA OCUPA IÓN
DEL EJÉRCITO AMERlCA O EN MO TERREY
1846-1848

1

...

Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de ronista e Hi toriadore
de ue o León. A. C.
El éxito de las batalla victoriosas del ejército ameri ano
e pecialmente la del itio de Monterrey entusiasmó al pueblo americano
mu en particular a u gobernantes. En 1846 1 Congre o autorizó la
a uñación de una moneda de oro con la efigie del general Zachary Ta lor. 1
arti ta que hizo este trabajo iajó hasta Monterrey para hacer los bocetos o
dibujos trabajando en el campamento del ogalar.
Como pago a su trabajo pidió 200 dólares y dos de las medallas
conmemorati a en cuyo an erso está escrito

Resolution
o/Confress
Julyl6'' 1 46
Palo Alto
May th 1 ./6
Resaca de la Palma
May 11i de 1 ./6
William Garl. Brown era el nombre de e te artista el cual no ólo
llevaba la comi ión de hacer el boceto para esta medalla ino qu tenía
también el encargo de hacer una pintura. 1diario "Daily Republica ·• del que
era dueño Robert H. Gallear que pertenecía al partido Whig, veía con grandes
po ibilidade que el gran héroe e on irtiera en un magnífico prospecto
para la candidatura de u partido para la pre idencia de los - tados nidos. 1
En junio de 1846 Zachary Ta lar había declarado que d clinaria la
pr sidencia aún en ca o de que le ofrecieran el puc to. En agosto d 1847
había dicho: "No me imporra un higo el cargo •·. in embargo para el otoño
empezó a cambiar de opinión. El 7 de junio los Whig lo e cogieron para la
candidatura mientra que los Demócratas eligieron para u candidatura a
Le, i · Ca y a William O. Buttler otro General de Kentucky que se
di tinguió fue herido en el itio de Monterre . También hubo un ter r
partido el de Tierra Lihre, del cual su candidato fue artín an Beuren.

561

�El día de la elección Taylor ganó por estrecho margen de 163 votos
contra 127 de Cass. Van Bauren no obtuvo ninguno, tales fueron los
resultados del Colegio Electoral de los Estados Unidos.2
Brown pem,aneció durante tres meses en el campamento del Nogalar
trabajando en este lienzo. En su composición, se encuentra al centro Taylor
vestido con pantalón azul, camisa blanca, saco largo y un pa11uelo atado al
cuello; a los lados diez oficiales posando de diversas formas que le dan
ambiente de placidez con actitudes de descanso y solaz esparcimiento. Las
tiendas de campaña bajo la sombra de los nogales y a la izquierda un
hermoso caballo blanco ensillado, cuyas bridas sostiene un soldado en
actitud de espera para recibir una orden de parte de su superior. Este
magnífico óleo de 30 X 36 pulgadas, se encuentra actualmente en Porlrait
Gal/ery del Smíthsonian !nstitute en Washington, D.C.
En Estados Unidos a un mes de la ocupación de la ciudad de Monterrey
por el ejército americano, ya en Filadelfia en octubre de 1846, había una
iluminación intensa en honor a las victorias obtenidas por sus connacionales,
especialmente la de Zachary Taylor y todo esto se advertía en buena parte de
la ciudad.
Los edificios públicos, teatros, hoteles y muchísimas casas estaban
iluminadas con los mas variados colores y decorados con banderas y
estandartes.
Los nombres de Monterrey, Palo Alto y Resaca de la Palma se repetían
3
a cada paso. era un tema de conversación ''La guerra contra México ".
En el Arch Street Theatre fue puesta en escena el 3 1 de octubre la obra
titulada "The Siege of Monlerey" (El Sitio de Monterrey) Escrita por W. H.
Bennie.
La cartelera del programa es la siguiente:
Gral Taylor........ Mr. J. Sean Gral. Bunler. ......... Mr. H. Marten
Gral. Worth ...... Mr. Browers Corl. Rigdly ........... Mr. Blankman
Capt. Smith .... ..
Capt. Duncan de los Texas Rangers ...... W. H. Bennie.
Sammy Stevens, soldado de Maine
Sally Doordrige, la novia del soldado
Mexicanos
Cor l. Ferero ...... Mr. Browne

Gral. Ampudi ....... Mr. Marsh

562

Gral. Rosca....... . Mr. Hamilton
Corl. Martino ....... Mr. Fisher

Bartello ...... un soldado ebrio
Corl.Bravo .....Mr.Colladine

Al empezar aparece Mrs. Burke como la Diosa de la Libertad. La
escena es en el campo de batalla e interpreta una canción ·'Bartello".
2do. Cuadro, se desarrolla a la luz de la luna en el Obispado.
3er. Cuadro, paso rocoso en el camino a Saltillo con la canc ión
"Voluntario Yankee".
2º Acto En el inte.rior de la Catedral aparecen frailes y monjas así como
la .gente .de clase de sociedad de Monterrey atendiendo en la celebración de la
Misa, mientras el fuego de la batalla hace estragos en el templo.
2do. Cuadro, en el paso a Saltillo sucede la muerte del Coronel
Watson y Taylor en el campo presencia la escena.
3er. Cuadro, en las calles de Monterrey durante la batalla se dispara
desde los techos y las ventanas.
4º. Cuadro y final, la bandera americana ondea en la Ciudadela y es
la rendición de la ciudad4.
Indiscutiblemente el interés que provocaron en el pueblo americano
l?s s~1ccsos d~ 1~ guerra contra México hacía que escritores, artistas,
litografos Y penod,stas. produjeran con gran rapidez obras de interés general
como es el caso de esta obra de teatro que se estrenó a escasos cuarenta días
de los sucesos.
En esta obra los personajes son algunos reales y otros creados por el
autor, sobre todo los concernientes a los mexicanos, de los cuales sólo el
general Ampudia era un personaje verdadero.
Pro.bablemente los periódicos Picayune y Delta que a través de sus
reporteros 111formaban al público americano. no le daban importancia o no
conocían a los principales dirigentes del ejército mexicano.

.u~

ejemplo del interés que tenían todas estas noticias en los
acon!ec1m1entos de la guerra. lo podemos constatar en el cuadro "War News ··
(Noticias de Guerra) de Richard Caton ~oodville ( 1822- 1855) óleo que se
encuentra en el Mcmoogian Foundation.) En el cuadro se puede observar un
grup_o .de personas que esperan con ansias afuera de las oficinas de los
penod,cos para recibir noticias frescas de los sucesos en México.
563

�De este mismo artista es el cuadro que tituló O/d '76 and young '48
(Viejo del 76 y joven del 48). Esta es una pintura al óleo en la que podemos
observar a una familia junto a una chimenea, en la que el joven soldado que
participó en la guerra de México cuenta sus experiencias al abuelo, un
veterano de la Revolución Americana. El pintor Woodvi!le pertenecía al
"Dusseldorf School" quien inspirado en esta guerra quiso mostrar a los
europeos este suceso político y social, en el deseo de la expansión americana
,6
de su pa1s
Canciones Populares

Hay un sinnúmero de canciones populares que se escribieron y
cantaron durante esta época referente a esta guerra. Una de ellas es The
Maiden of Monterey, (La doncella de Monterrey) compuesta por los Texas
Rangers, usualmente la cantaban en los campamentos_honrando la heroicidad
de la joven de Monterrey. Otra es Field of Monlerrey.
Field of Monterey

"As song in the Public Schools of New York"
The sweel church be/Is are pear!ing out
A chorus wild and free,
And every thing rejocing
For the glorious victory:
For the gallan! and the gay,
Who now in death are sleeping
On the field of Monterey

When spring was here with openingjlowers.
And I the proud May Queen,
And al! the young and gay were met
To dance upon the green:
The nobles/ and the manliest
Was by my side that day,
Who now in death is sleeping
On the field of Monterey
íñe Flowers of spring arefieldfaded now,
The woods are sear and cold;
The persimmon's check isjlushing
And the papaw shines in gold
But he in earliesl manhood
Has sadly passed away
And now in death is sleeping

On the field of Monterey
Let ali sing and be happy, patriotic &amp; free
Campo de Monterrey

Canción que se cantaba en las escuelas públicas de
New York
Las dulces campanas de la iglesia tañen
Un coro agreste y libre y todos se regocijan
Por la gloriosa victoria,
Pero emanan lágrimas amargas por los valerosos y
Alegres
Que ahora los muertos duermen
En el campo de Monterrey
Cuando la primavera estaba aquí abriendo sus
flores
Y yo la orgullosa Reina de Mayo
Y con todos los jóvenes alegres que conocí
La danza sobre los verdes
Los nobles que yacen están a mi lado esedía
Que ahora en la muerte esta dormida
En el campo de Monterrey
Las flores de la primavera ya están marchitas
Los bosques están secos y fríos
Las mejillas como persirnonios ruborizados
Y la papaya brilla en oro
Pero en la temprana madurez
Tristemente ya se han ido
Ahora la muerte está dormida
En el campo de Monterrey.
Cantemos ahora felices, patrióticamente y libre
E~isten muchas más como la de "The War is over Now" (La guerra se
ha termmado ahora), de Eugene T. Johnston. Su letra dice que al témlino de
la ~u_erra cruel y sangrienta, los hombres regresan a sus casas con sus
fam,ltas Y la bandera con las estrellas y barras ondea desde Maine hasta
México.8
Literatura y Publicaciones

Referente a las publicaciones sobre la guerra Seymoor V. Connor
afirma que el 23¾ de las obras fueron publicadas entre 1846 y 1849, el 14¾
entre l 850 y 1899. De estos libros dice Connor, el 75¾ es con respecto a la

564
565

�culpabilidad de la guerra lo cual resulta ambiguo. El 16 % culpa a los
Estados Unidos y el 9% a México. Si n embargo en las últimas décadas los
libros históricos sobre este tema el 85 % culpa a los Estados Unidos y las
causas son múltiples: Reclamaciones, anexión de Texas, la ambición de
obtener California o el expansionismo anhelado por el Presidente Polk como
causa fundamental de la guerra.
Los pocos historiadores que acusan a México, utilizan el ataque a
Taylor en su avance hacia el Río Bravo y el fracaso de los diversos gobiernos
mexicanos para entablar negociaciones con los representantes de Polk.
De los estudios sobre esta guerra pueden calificarse: En estudios
generales, monográficos, memorias y biografías.
De los libros que se refieren a Monterrey publicados en los últimos
años están: "Monterrey is Ours " (Monterrey es nuestro) son las cartas del
teniente Dana 1845-47, publicadas por The University Press de Kentuchy en
1990. Otro es ·-rhe March to Monterrey " (La Marcha hacia Monterrey), es
el diario del teniente Rankin Di lworth del ejército americano publicado por
The University of Texas en 1996. El teniente Dilworth concluye este diario
19 de septiembre, pues el día 21 en el campo de batalla fue alcanzado por
una bala de cañón que le destrozó una pierna. Vivió unos cuantos días más)
se enteró de la victoria de sus compañeros y el día 27 murió. Se le sepultó en
el cementerio que construyeron los americanos cerca el campamento del
Nogalar Actualmente debido al crecimiento de la ciudad no se sabe donde
quedaron las tumbas de estos soldados.
W!lliam J. Worth "Monterrey's Forgotten Hero ". (William J. Worth
El Héroe Olvidado de Monterrey) del autor Edward Wallce, publicado por el
SMU Press 1953. A pesar de este título de Héroe olvidado. Texas no lo
olvidó, lo inmortalizó al dedicar en su honor la ciudad de Fon Worth.
James Duncan "le/lers of James Dw,can: The Battle of Momerrey"
(Las cartas de James Duncan: La Batalla de Monterrey).
Electus Backus '·Br{f Skeích of !he Banle of Monterrey" (Bre,es
apuntes de la Batalla de Moterrey) Historical Magazine Morrcsana N.Y:
1866 (207-213 ).
Luther Gíddings "Sketchs of the Camping in Northem México 18./6./7" (Apuntes de la campaña del Noreste en México 1846-47). Pulman. N.Y.

1853.

566

De ,?tra índole otro libro que merece ser mencionado es "Monterrey
Conquered (Monterrey Conquistado) es un fragmento de la "Gran
Quivera" de Shepard M. Ashe New York, 1852. Este escrito es un poema
épico, de 148 páginas 9
Algunas colecciones de manuscritos se encuentran en diferentes
Universidades, en la Librería del Congreso y en los Archivos Generales de
los Estados Unidos. La de John E. Wool son varias cajas con documentos
q~e se encuentra.n en el New York State Library aproximadamente tres mil
piezas en 19 caJas están en el Gunler Col/ection de Chicago Historica/
Society, así como las d_e Willia~ J. Worth. De Zachary Taylor hay dos cajas
y un volumen en Huntmgton l1bray Kentucky, Historical Society. 10
Existen no sólo los libros h:stórícos, sino también las novelas que
fueron dos docenas aproximadamente, basadas en la guerra '·The Vo/unteer
or The Maiden o/ Monterrey" (El Voluntario o la Doncella de Monterrey)

Boston, Elliot Thomas &amp; Talbot 1863.
Ésta y de manera curiosa el 40 % de las que se han examinado se
desarrol lan a través _de las mujere_s en la guerra. El argumento en su mayor
parte se '.efiere a muJeres que se disfrazaban de hombres y servían de manera
voluntaria, con el fin de seguir a su amante que se había enlistado. Todos
estos relatos de amor tenían un final feliz.
Correspondencia
Una de las principales fuentes de información histórica durante la
invasión americana a México 1846-1848 es sin duda la de los diarios las
memorias y las cartas de aquellos soldados, militares de carre:a o
voluntarios que invadían un país para todos ellos desconocido; para estos
!1ombres todo era novedad, el idioma, las costumbres y el terreno por el cual
iba~ .avanzando y conquistando. Para muchos era una aventura, pues miles
de Jovenes corrieron a enlistarse en la Unión Americana al llamado del
Preside~te Polk. Al reclutar a 50,000 hombres, la guerra ofrecía una
oportu111dad para obtener dinero, unos acres de terreno y tal vez regresar a
casa como un héroe. No se imaginaban estos jóvenes los horrores de la
guerra, las enfermedades como el paludismo o la fiebre tifoidea o el calor
el dormir en campo abierto y el rigor de la vida mi litar que llevó a muchos~
desertar.
Existen muchos libros que han sido transcritos de
documentos
epistolares, en los que los autores nos narran a través de sus cartas sus días
transcurr~dos en México durante la guerra como los de "MonLerrey is Ours ",
que contiene las cartas del teniente Napoleón Dan a, graduado en el U.S.
567

�..
38 "Mexico under fire" del Diario de Samuel Ryan
M11ltary Academy en l 8 ·
• d oh·
"Memorias de
0
Curtís del Tercer.. R;gim!e:~ .::e~º:e~~l~lt:t::1~~doe part:~i;ó en el Sitio de
Ulysses S. Grant . El er . dJ d otras de México, le escribió a su esposa
Monterrey, y desde esta c1u a Y
Julia.
.
"M.1 confesión" es un diario
El d Sam Chamber1am
'J' .
•
• .d
e .
las una letra muy clara y mt1 a.
maravillosamente 1lustradodcol1:bªcuareblic~os en Estados Unidos de 1848 a
Como estos hay centenares e I ros pu
la fecha.
Otra fuente de información sobre esta corresponden_cia s~;~;:~:t~:
en los Archivos de West Point y del Congreso y de otras umverst
Unión Americana.
.
fil •¡·
n las que ofrecen de vez
También hay subastas de caracter 1ate 1co, e
..
. d
. d las cuales se pueden adqu1nr. Basan onos
en cuando cart~s de este p;n:d~do comprobar la importancia de la ~istoria
en algunas de _estas, hemo ~. terpretación de la correspondencia, que
epistolar. Debido a e~te e~tu l~
Estas fueron escritas en Monterrey por
concierne a nuestra historia regio .
l . dad Una de las que
.
Ttares
acampados en a c1u .
I
diferentes voluntarios Y mt
d' .
la que fue escrita la noche del 23
'd
d
valor extraor mano es
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cons1 eramos e un
'
Id d0 'S D Richardson en la que a mna:
de Septiembre de 1846 por el so ª
· ·
"Monterrey es casi nuestro

~1:~

d
tornar en cuenta cómo era el envío
Para analizar estas cartas po edmos .
y el porte utilizado por las
•
1 ti o de marcas postales e ongen.
de estas, er1•c:nas que se pueden calificar como historia postal.
tropas ame
.
!los años prácticamente no se
Para la correspondenc1\;:d ª;tescribía I¡ carta en un pliego de
usaban sobres como en la actua I detc,ado, el cual cuando la misiva estaba
papel. que por lo general era m~y . 1º una cuarta parte de su tamaño,
con~luida, se doblaba hasta re_ ~c1r
frente se escribía el nombre _del
lacrandose en la parte postenol .
1 carta era de l ó 2 pliegos escntos
.
.
mitente Genera mente a
~
dest111atano Y re
·
del ca itán Napoleón Oana se encuentran
0
por los dos lados, per~ en el cas
d pllas es cuando relata las batallas de
algunas hasta de IO pliegos. En _un~ e e
llevarlo al oficial del ejército
Palo Alto y Resaca. El paso s1gu1ente era de IO centavos y a veces 10,
, cobrar el porte que era
'
•
encargado de poner Y
.
'
soldado ganaba 7 .00 dolares
.d d
les hacía exorbitante, pues un
.
.
.
cant1 a que se
.
l d donde estaba la mención del destmatano,
mensuales. En el extenor y del a o . h
e recordar que el uso de las
se aplicaban las marcas del correo. ay qu
estampillas en México fue hasta 1856.

~t

568

Las cartas indicaban el lugar de procedencia, la indicación de portes,
y algunas veces los medios de envío. La correspondencia que salía de
Monterrey en la época de la invasión rumbo a Estados Unidos de septiembre
de 1846 a junio de l848, iba en valijas vía Marín, Cerralvo y Camargo. En
este último lugar el responsable del correo postal, tomaba un barco de vapor
que navegaba por el río Bravo hasta Matamoros. De allí al principio de la
contienda se despachaba de Punta Isabel y más tarde de Brazos Santiago, que
se encontraba a tres millas al norte del fuerte Brown, hoy Brownsville
Texas, a donde llegaban más fácilmente los barcos de vapor que
constantemente viajaban de Galveston y Nueva Orleans a este lugar con
tropas, municiones y víveres para el ejército americano.
A las cartas en estos dos puntos de embarque, se les ponía un sello
que decía Punta Isabel o Brazos, encontramos hasta seis diferentes formas de
sellos empleados en estas poblaciones, en un princ ipio se usaron sellos de
madera, y más tarde debido al incremento de cartas se hicieron sellos
metálicos, con diferentes tipos de imprenta hechos en fundición .
Volviendo al envío de esta correspondencia, ésta se entregaba a los
oficiales de los barcos, quienes la depositaban en el correo americano al
llegar a Nueva Orleáns. En esa época y debido a las circunstancias de la
guerra, era muy difícil mantenerlo en forma regular, así como el cargo de 20
centavos que le hacían a los soldados, para entregarles la correspondencia
originada en los Estados Unidos, con destino al campo de batalla.
En noviembre 8 de l 846 el teniente Dana en una carta a su esposa
dice: -- Recibí dos de tus cartas querida mía, en el correo de la noche, son las
del pasado 2 de octubre". Esto nos da una idea del tiempo que tardaban en
llegar las cartas. en este caso, tres semanas.
Referente al contenido de las cartas. podemos catalogarlas en
oficiales y privadas. Las primeras llevan datos fríos y escuetos dirigidas a
alguna Secretaría o a cierto individuo que forma parte del gobierno.
Las privadas son algo más íntimas, son de gran expresividad, es decir
una documentación subjetiva, en la que los hombres hablan en primera
persona y están involucrados en los sucesos.
Hay cartas en las que encontramos el simple placer de mantener una
correspondencia, ya sea con la familia, con la novia o los amigos. Estas
relatan cuestiones que atañen sólo a los corresponsales y que van a permitir
mantener un intercambio epistolar. También el que escribe como medio de
justificación o como posibilidad de legarlas a la posteridad; ya sea
publicándolas o dejándolas para que otros lo hagan. Tal ha sido el caso del

569

,1
1

�teniente Napoleón Dana con sus comentarios que escribiría a su esposa Sue,
las cuales son de un valor histórico incalculable, más de 300,000 palabras,
en un período de agosto de 1845 a mayo de 184 7. Son 120 cartas, la más
grande colección referente a la "Guerra Mexicana-Americana", título que le
dan los norteamericanos a la invasión.
Para el investigador todo este material es muy importante pues se
familiariza con el personaje.
En el caso del teniente George Meade ingeniero topógrafo, autor de
varios mapas del Sitio de Monterrey en una de sus cartas a su esposa
Margaret dice:
"Desearía que estuvieras en estas mararillosas tierras, el aire
es puro como un bálsamo. las frutas tropicales crecen en abundancia
y sólo estamos entrando viendo estas monta,ias tan altas como torres
·que coronan las nubes, escenario magnificente. Si yo fuera soltero
estaría tentado a pasar mis días en este encantador lugar. Entre las
sombras de las monta,ias se asienta la blanca ciudad de Monterrey. un
valle cultivado, que a través de sus laderas bordean las escarpadas
montañas".

l
lt

El teniente Meade años mas tarde en la Guerra Civil de su país fue
Comandante General del ejército de la Unión y héroe en la batalla de
Gettysburg.
El interés de este tipo de documentos escritos consiste en presentar la
vida en términos sionificativos
para los que la han vivido. El
relato no . solo
o
.
ofrece unos hechos, sino también el significado que han tenido para quienes
lo han sufrido y los describen en su propio lenguaje.
La carta del soldado S.D. Richardson mencionada anteriormente )'
dirigida a su padre G.P. Richardson en Burlington, _Vennont llev~ba el se~lo
de Punta Isabel. En la parte inferior izquierdá escrito ~n letra ,~as peq~ena,
vía N. Orleans and Washington, es de dos hojas escrita con tinta cafe por
ambos lados y en un papel no muy delgado. La letra de Richardso~ de _una
caligrafía muy singular, bastante difícil de comprender y con paciencia Y
observación se pudo traducir y dice así:

Campo cerca de Monterrey
Querido Padre:

570

Sep. 23 l8.J6

Monterrey es ahora casi nuestro pero después de la sangrienra
desesperada lucha. la ciudad está situada en un valle y dominada
por cuatro baterías en las lomas. Cuando vas avanzando a la derecha
del Obispado en una loma cerca de la ciudad, hay otras cuatro
baterías a la izquierda y otras dos moviéndose al frente de la ciudad.
Al sur de esta ciudad esrá una alta e inaccesible monraña.

y

Anteayer el Gral. Worth con su división consistente de su
principal cuerpo de regulares, con 2000 hombres y dos batallones de
artillería, procedieron a luchar contra el enemigo, por la derecha de
la ciudad, y después de tres dificiles días de lucha y pocas pérdidas,
han concentrado a todos en la noche, en el Obi5pado. Con arduo
trabajo y dirección, mientras que el Gral. Worth hacía esto en la
noche, el 4 J de rifleros de los regulares y voluntarios, atacaban por el
lado izquierdo del Palacio dos regimientos de ballonetas... a 250
yardas del último encuentro, el enemigo todavía tenía intenciones de
atacarnos y nosotros hicimos una trinchera a su alrededor durante la
noche y para colocar la infantería atendiendo el frente y al mismo
tiempo atacar de frente por donde estaban las ca.ws de piedra de la
ciudad, y esto lo podíamos hacer durante la noche.

Un regimiento sufrió más en la tormenta el Capitán
Morrisfie/d, el Teniente Barbour /rving y Haza/ti los mataron, el
Capitán Brandbrige y el Mayor Sean heridos y cerca de zm tercio de
nuestros hombres muertos y heridos.
Es casi imposible ver como muchos de nosotros escapamos,
cinco oficiales muertos y dos heridos de doce es una gran destrucción.
Sólo quedan cinco oficiales comandando el regimiento. Este ha
sido el segundo sitio tormentoso. combatiendo los batallones en las
calles desde una casa a otra yo pienso que para mañana por la noche
nosotros 1endremos la ciudad entera. Se dice que son 12,000 las
fuerzas del enemigo.
Nosotros ya tomamos gran cantidad de artillería, mas de un
tercio de su armamento. tuvimos que iniciar una retirada cortando
hacia Juera con los Dragones y los Rangers comandados por el Gral.
Worth y nuestro ejército rn al frente.
Tan pronto como se capitule l'olveré a escribir.
De tu afectuoso hijo
SD Richardson
Dales mi carií10 a todos

571

�. ¡
d mos hacer una serie de
Después de leer esta carta y ana lizar a, po e
b
b. ,
h
refutadas pero que a ren tam 1en
conclusiones que pueden ser mu,c as vhecet s . ático El uso de la historia
osibilidad de caracter 1s onogr
·
. , .
una nueva p
, ·¡
1 conocimiento h1stonco, es una
epistolar como un comp_leme~to ut1 en e uesto debe er utilizado para
~i:~::r:~s:un:~r:c~d:~s~:~~~~ ~~~t~t~i~~~gráficas o documentales.
Son escritos personales lo que revelan con profundidad y en detalle
zonas muy íntimas de la experiencia humana.
'1

Un Club muy e pecial"

., fundó en la ciudad de México el 13 de octubre de
"El Aztec Club se
.
, 1 . dad Estaba formado por
\ 847, cuando el ejército ~menca~~oº:re::ro~IU mu~hos de ellos hijos .
oficiales los fundadores ueron d d 1 "Society of the Cincinati " ésta a
nietos de la famosa y frate~nal or en e fia ·ales del ejército al concluir la
su vez fundada en Washington por o 1c1
revolución americana.

Harbaugh Brooks
Teniente
Henry Boynton Clitz Teniente
Schuyler Hamilton
Teniente
Joseph Hooker
Capitán
James Longstreet
Teniente Iº
William W mackall
Capitán
Wil!iam Augustus ichols Mayor
John Clifford Pemtierton
Capitán
Thomas Gamble Pitcher
Teniente
Jo eph Hyden Pottler Teniente
Roswell Sabine Ripley
Tenien e
Charles F. Smith
Teniente Coronel
William Steele
Teniente Coronel
George ykes
Teniente 1°
Zachary Taylor
General
David E. Twiggs
General Mayor
Earl van Dom
Teniente I O 12
John T. Wood
Teniente
William J. Worth
General Mayor

*
*

*
*
**

**
*
*

*
*
**
*

*
**

hary Taylor era hijo del teniente coronel Richard
El genera 1 Zac
..
¡H
Le
"t' Robert E Lee era h1JO del corone
enry e .
Taylor, e l cap1 an
·

Muchos de estos miembros, años mas tarde estarían luchando uno
contra otros).

.
. . l del "Aztec Club'' repre entados por grandes
Los m1e~~ros ~ng1na es contiendas de la guerra contra Mé ico
figuras que se d1~tin~u1eron en! las . , ·1 s Confederados y de la Unión en a
años después senan lideres de os eJerc1 o
Guerra Civil de u país.

Como todas la sociedades, el Aztec Club tenía sus estatutos y
reglamentos. Su finalidad era reunirse para cenar, beber, cambiar
impresiones y hacer la vida mas agradable a todos lo oficiales durante su
estancia en la ciudad de México la cual ocuparían ha ta 1848.

. de West Point que participaron en la
Graduados de la Academia . b
d 1 "A7tec Club " que produjo
M, · J846 48 y m1em ros e
guerra contra
extco
- d
d ce del Ejército de la Unión en la
diez generales de los Confedera os y o
Guerra Civil.
l . . d M, nlerrey fueron los socios
lficiales que participaron en e 5it10 e o
, ,r, d dos ( * *)
O'J'
.
.
d ¡ u ·' t•)y o,1_¡e era
fundadores del Aztec Club y E1erc1lo e a nion
John A. Quitman
General Mayor
Persifor Frazer SmithGeneral
Robert Christie Buchanan
Teniente Coronel
Ulysses S. Grant
Gen~ral º
French
Teniente 1 .
G
I
Samue ·
·
e 1
John J. Abercombie
Teniente orone*
Robert Allen
General Mayor
Wil\iam Thomas
572

1847 -48

1848-52
* 1881-85
* 1905-05
*

La sede original de este club fue la hermosa residencia del señor
Bocanegra, que había sido Embajador de México en los Estados Unidos. Esta
casa ubicada por la calle Plateros era un antiguo palacio decorada u fachada
con azulejos y construida en el iglo XVlll, ubicada no muy lejos de la
oficina del gobierno americano de general Winfrielld Scott.
El primer presidente fue el general John A. Qu itman , en enero I 3 de
1848. La Constitución del Aztec Club fue impresa y la cuota anual de 20
dólares por adelantado fue requerida a los miembros. Los estatutos y Ji ta de
los socios fueron publicados en el periódico "American Star " de la ciudad d
México, en la que se da a conocer los propósitos de esta asociación. 1
Los convenio que traerían la paz con México y el abandonar el país
hicieron que la mesa directiva de acuerdo con lo socios, tratara de preservar
Y dar seguimiento a este club por ellos creado. En Junio de 1848 el ejército
americano abandonaría el país y ia Asociación postergó sus reuniones, hasta
573

�el l 4 de eptiembre de 1852 en la que se reinició de nuevo en la Academia de
We t Point con antiguo
nue os oficiales los cuales presidía el coronel
Per ifor T. Smith.
Durante los iguientes treinta año el Aztec club evolucionó de er
social a constituirse en un club militar.
Las comunicaciones en aquello años eran lentas y dificultaban el
acercamiento entre los veteranos de la pasada guerra de México.
Después de la reunión de 1852 no se pudieron volver a juntar hasta
después de finalizada la Guerra Ci il y fue el 14 de eptiembre de 1867 en el
Astor House de la ciudad de New York bajo la presiencia del general Robert
Patterson.
Las reunione siguieron cada año y el 14 de septiembre de 1874, por
invitación del general Ullyses S. Grantt entonces presidente de los E tado
Unidos. Lo socios se reunieron en una cena de gala en la Casa Blanca.
si tier0n veinte generale socios de e te club incluyendo al propio
pre ident así como in itados de honor.
La trayectoria de e ta asociación ha perdurado a través de los año
celebrando su reuniones anuales en diferente ciudades de los E tado
Unidos.
Tuvieron que pa, ar 125 años para que volvieran a la ciudad de
México. tan ignificativa para el Club y fue el 13 de octubre de 1972 en el
University Club . De nuevo regre aron lo integrantes a la ciudad de México
el 11 de octubre de 1997 y se reunieron en la antigua ca a del señor
Bocanegra. En esta ocasión la A amblca fue presidida por Richard H.
Breithaupt Jr. Gran investigador y autor del libro "A:tec Club of 18.r'
Militarv Sociery of The Mexican War ··, que consta de \ .494 página con
inf; rmación xtraordinaria.
Esta obra no pre enta biografías muy completa ilustradas con foto
y daguerrotipos de esto per onajes que fueron I s fundadorc y grande
figura más tarde del ejército. También trae información de las batallas) lo
sucesos de la guerra, pre entándola cronológicamente.
llu tra esta historia con mapa y grabado de e os do año . ! lace una
relación del club, su formación. e tatuto , mesa directi a de de u inicio

_ . Una parte _irt_1portante es la concerniente a las e tadísticas de todos los
of:1c1ales que ~art1c1paron en esta contienda: Los grados, lugar de origen
numero _de registro, a que grupo pertenecían y su actuación en esta guerra· si
fue hendo o muerto y sí continuó o no en la vida militar en lo ~
·
L d d.
anos
po tenores. e e tea a esta información 457 páginas en u libro.
ln ignia.
La condecoración del Aztec Club consiste en una Cruz de Malta
elaborada en oro, de 36 milímetros. De sus brazos se desprenden rayos en
cada ángulo en oro con esmalte. En el centro se encuentra el águila mexicana
devorando la ..se~piente ~a~ad~, sobre unas pencas de nopal. Arriba del águila
la Pª!~bra Cay of Mex1co y en la parte inferior "Army of Occupalion ".
Tam~1en en oro en el reverso de la m dalla de la misma forma el águila
americana al centro y en la parte superior "Aztec lub " y en la parte inferior
"US. Army 18./7 ". también en oro.
.
Estas primera condecoraciones fueron creadas y elaboradas por
Tif.fany &amp; Company y e otorgaron por primer vez en a Junta Anual del Aztec
Clu_b el 16 de_ eptiembre de 1873. En esta ocasión fueron entregadas catorce
de estas a . anos generales miembros de la Asociación, entre ello : Patterson,
Avercomb,e Grant, Buchanan y otros.
Existen también otras medalla las cuales tienen todos los que
pertenecen al Club. Hay en estas insignia una que e pequeña (Roseta) que
e usa con el traje de civil.
. La Medalla Conmemorativa del SOº Aniversario, e entregó en la
reumón anual celebrada en Sherry 's en la ciudad de e, York. É ta es de
bronce_ y al centro la figura del gran Teocalli en la parte uperior el ol
extendiendo sus rayos y la inscripción Aztec Club octubre 13 de 1847
elaborada también por Tiffany &amp; Co.
'
,
La medalla del 75º Ani ersario es mu, similar a la anterior só lo que
vana 1~ fecha de 13 de octubre de 1922 y fue elaborada por A. Bacq uevi/le
en Pans.
Para celebrar el 150° Aniver ario se continuó con el mismo tamaño
di eño solo que esta vez se hicieron de bronce, plata y oro. Y en el anverso
las fechas octubre 13 , 184 7-october 11, l 997 y fueron acuñadas por
Pasadena Pin &amp; Patches. 14
El -~ztec Club es sin duda una de los aso iacione más antiguas de
arte Amenca, que ha tenido continuidad hasta nuestros dí.!s.

ha ta nuestro días.

575
574

�El acercamiento para su formación fue el tener un común
denominador. en11rse solos en un pa1s que no era el de ellos ) haber
participado en batallas en diferentes lugares de la República Me,1cana

Último acontecimientos en 1848.

El Trata.fo dr Pa= \ lmi.,tad \ el acuerdo de lo-; l11111tes
establecidos entre los l tados · Lnidos Americanos ) los
[:stado L'nidos Me'\.lcanos conclu)e en Guadalupe Hidalgo
[n
la ciudad de 1é:\1co el general \\lllharn O. Butler recibe del
febrero 18:
general cott el mando de la tropa norteamer!~ana . .
Se firma el con,enio militar para la suspens1on pro, 1s10nal de
Marzo 2
las hostilidades.
Después de largos &gt; acalorados debates en la pren,a
Marzo 10:
norteamericana • el cnado rat,tica d trat.ido de Guadalupe
l lidalgo. con la mod1ficacion de pagar solo una parte de la
mdemn1zac1on de los quince millones de pesos.
Santa Anna sale de VeracruL rumbo a la Habana
·\bril 5
Ratificación final del Trawdo de Pa: v ·lm1\/ad. limite, )
Ma)O 30.
arreglo definitl\O emre la República 1e'1cana ) los r stados
Unidos de Arnerica. conocido como f I Tratado ch (1uadalu¡&gt;c
H1dal~o l 1 ( l ngre,o decreta la elecc,on de Jo,e Joaquín de
l lerrera para la presidencia
Pronunc1am1en10 de Paredes &gt; \maga contra el gobierno ) El
Junio I":
Tratado de Guaclalupt! H1elalgo
Josc Joaquín del lerreraJura como Presidente.
Junio 3
Se decreta el traslado de los Supremos Poderes r ederale, de
Junio 6.
Querctaro al Distrito I edcral.
.
e
baJa
la
bandera
norteamericana
}
se
11a
la
bandera
tricolor
Junio 12:
en el Palacio l\iac1onal
El comodoro Pem ale de Veracruz.
Junio 15
Las fuem1s norte;mencanas entregan el puerto de Mantlán a
Junio 17·
ofictales me,icanos
11
l as fuer1as norteamericanas salen de "vtonh:rrc)
Junio 19
Las fueuas norteamericanas entregan el puerto de I a Pa, a
Al!OSlO 31:
ofic,ales mc:\.1canos
e dccreia que se publique en el penodico oficial las lista., de
Oc.tubrc 3:
los que ,erán acreedores al distmmo de honor por ... us
1
sen, 1cios en del cnsa de la Patria.

Sin duda la sahac1ón de Me'1co de no haber perdido ma::. terntono ::.e
debio a un generoso) conc.iente diplomático icholas Philip Tnst. esposo de
una de la!:&gt; metas de Thomas JdTer-,on Pues de acuerdo con el pro)ecto de
los americanos \.1é:\1co perdería no sólo Texas y ue,o rvié,ico. sino gran
parte de Tamaulipas. '\ue-.o Leon, Coahu1la, Chihuahua } Sonora. } la
totalidad de ambas Californias

febrero 2:

Fue una fortuna que fnst &gt; no otro fuese ell\íado para negociar el
Tratado de Paz. pues comprendio la lllJUSt1cia de la guerra ) defendió hasta
donde pudo los interese de 1e:\tco
la conducta de '\,cholas Tnst fue algo in...ólito en los anale::. de la
diplomacia. no parece haber otro caso semejante ni en los F.stados lln,dos ni
en ninguna pane del mundo s

S, aq11el/o., mencano!i hubieran podido ver dentro dt• 1111
cora::ón en ese momento H.' Jwhieran dado ,11e111a de la \t?r.~mn::a
que} o sentía como 11orreamencw10. era mucho má~ fuer/e que la de
ello\ como IIU!\lcw10.\ 4wu¡11t w no lo pocha dec ,r a/11 era alKo dt! lo
que cualc¡wer noneamenccmo deh1a a\'l!rKon:ane
}u es1aha m·erK011:ado dt ello. profu11da e i111emC1111e111i•
a,·er?,cm:aclo de ello
Nicho/u.\ Triw.
fu entes de con ulta
Archl\o Municipal de \1onterre) Correlpcmdencia di' lo., ,llcaltle.\, 21 dr
Jumo de /U~
Arch,,o Hi tonc;o Municipal de \almas Viclona. L.
Breithaup Jr. Richard 11 t::1ec ( lub of I Sr
Clea,es J reman. ,\feude o/ Ge11ersh11rK, l ni,ersll} of Oldahoma Pm, .
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576

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Una Cronología Político-Militar 1803-\ 880,
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Profr. José Antonio Rodrigue/.

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17 En defensa de la patria una cronolog1a p
, .
febrero 2002
b Conciencia, Fondo de Cultura Econom1ca.
,s Alejandro Sobarzo. De er y
1990

Aquello.., eran camino~ peligrosos Todo \ taJero en vle,ico de
mediados del siglo XIX parece coincidir: el \ iajar por territorio nacional
1111plicaba. por un lado. c-.;ponersc a los continuo::. asalto'.&gt; que eran co~a
diana en lo!i c:,,.rcns1is ) solitarios caminos. o bien sufrir el ataque dL
cualquier epidemia que de tan comunes die1maban a poblaciones enicra-,.
Uno u otro hecho formaba parte natural dt! la\ ida colld1,111a del\ iajantc.
Y Monterre1 no :,,ería lll e,cepción. Aunque por su posición gcugralica

al estado se le agrega otra penuria. los ataques cont111uos de lo!i llamados
.. indios bárbaro:-··. Bandas de apad1es} comanches que al cruzar la frontera
por l.aredo. Mier o Re~ no&lt;;a, llegaban a &lt;;it10s wmo la \ illa de China.
Lampa/u::,, Bustamante 1' l,1::, cerca111as de la ciudad de Momcrre). ) rnuclw
ma:i al ,;ur, a cometer actos \anda l1cos. 1 a ferocidad de estos 111dio:,, era tan
célebre co1111J tcm1bk entre los labriegos ) rancheros de toda pnblac111n
regiomontana. A su ~a conoctdll &lt;;al\ajismo se le agregaba el despojo de
p~11ene11cias. ~ au11 de la , ida. de aquel que lll\ iera la pena de habérselcs
cruzado por 'iU camino Toda persona del campo. cnmerciante o , iajcrn.
sabía a lo que se c:-..ponía al intentar 1r de un sitio a otro. Las bata llas que -.e
libraban en contra de ellos eran panc de sus aL.arosa~ , i, e11c1as. Por eso se
decta que "est2.s co1btantes luchas templaban el Célracter de los fronteri1os
La audacia del indio los hacia temerarios· lo artero de aquel prcca, idos. lo
infatigable del eterno enemigo, tenaces. )' la ferocidad del cúmanchc.
valientes en grado hcroico" 1.
Esto se volveria una condición determinante, ineludible, para todo
aquel que por entonces :,C atre\ 1a a recorrer la::. desoladas rutas que lle,·aban
de una ciudad a otra. Entre todos ellos la figura de un temerario viajero mu)
especial que, prO\eniente lo mismo de Europa que de los h;tadt'~ l 1nid1b.
comcnLó a divulgar los resultados de un asombroso imemo que
recientemente se había dado a conocer en Francia. en agosto de 1839: una
máquina que era conocida como daguerrotipo, y que era capa; de reproducir
fielmente a la naturaleza.
Contra toda prevención a una precaria seguridad. contra todo peligro
evidente, apenas había comenzado a correr el mes de no,.,iernbre de 1842
cuando a la ciudau de Monterrey llegaba un personaje que respondía a esas
características. El Semanario Político del Gohierno de .\'uern León dio
cuenta del hecho en una pcque,1a inserción pagada en donde ~e publicaba el
siguiente aviso:
579

578

�mujeres con los ojos abiertos, ejecutados de la forma más satisfactoria•...i
gracias al uso de nuevos lentes y soluciones químicas.

Vivos retratos

·
los Sres de Monterrey
Don Eduardo Wilder r~spetuosamente. a~~s: :on el obj~to de sacar los
que permanecerá un corto tiempo en esta ciu
retratos de las personas que gusten ocuparlo.
Los retratos se sacan con una máquina llamada daguerrotipo. del
nombre de su autor.

r

la asombrosa exactitud de la
La invención es enteramen~e nueva.
que han presenciado sus
.
de sólo concebirse por os
~
semeJanza pue
d r d
de la delineación } por la 1uerza )
resultados. Por la belleza y e icaf e~
,ada puede ~ompararse con el
. , en todas las acciones, 1
viveza de_ expres1o_n
ano del hombre que hace el retrato, sino que se
daguerrotipo. o s1~ndo la .' ; d 1 1 es una imagen ópticamente perfecta
delinea por el med1um sut1 efia. uzd. lata propiamente preparada para
• ·
en una super 1c1e e P ·
que_ ~e imprime
1· o se oarantiza en todo caso la semejanza.
rec1b1r\a. Por cuyo mo iv
t:&gt;
, .
d las ocho de la mañana del 7 del corriente
La sala estara abierta des e
_
doña Melchora Hernándc7.
1 tres de la tarde. en casa de 1a senora
1
~:~:: d:\an Francisco. donde podrán verse las muestras.
en la Academia de Ciencias ) Bellas
A poco más de t~es anos de ¿~;ocer el i11\ento conjunto de icéphore
Artes de París. se hubiera dado a, D
e'ste estaba entrando por el
. J
es Mande aguerre.
d
L
Niepce y ou1s__ acqu
ue Eduardo Wilder, muy probablemente, e
noroeste de Mex1~0. Ya q 1 .
fotógrafo que llegaba a Monterrey.
nacionalidad extranJera, era e pnmer
. . , n de la naturaleza de este nuevo
Wilder ofrece una detallada ~ae~~~ii~~~ y delicadeza de la delineación''.
invento que da a co~ocer. Exalta . ,
todas las facciones", elemen1os
más "la fuerza y v_1veza de expre~1~:s :ractivos para quienes por primc~a
claves que fueron sm duda los mayo
" sombrosa exactitud"'. Nada mas
vez verían su figqra retratada con una a
fascinante que eso.
d' or rimera vez a retratarse se le
Pero a ese atracti\'o acto_ de acu ~r p . pi hecho de que para lograrlo
,
es un conven1ente. e
.
antepon1a, para entone . , .111
a ,obiante tiempo de pose. Los pnmeros
había que soportar un largu1s1mo y gd I Estados Unidos provenientes de
manuales que llegaron a la_costadeste _e
los primeros días de darse a
Francia informaban de como espuels I rgos tiempos de exposición que
•, d Daguerre por os a
conocer la creac1on e
.
. los retratos tenían que realizarse con .1os
iban de los 15 a los 25 m111utos,d I
no se decía pero era necesario).
.
d ( 1 persona senta a, o que
h b
OJOS cerra os Y a
.
f •ble realizar ..retratos de om res )
Aunque muy poco despues ya era act1

~!

580

Durante los primeros meses, posteriores a agosto de 1839, ese había
sido un grave inconveniente resolver. El largo tiempo de exposición no lo
era para registrar edificios y monumentos pero, si la luz solar era necesaria
para lograr la aprehensión de la imagen. ese era un absoluto martirio para
quienes habían intentado producir un retrato. Imágenes de personas que o
"aparecían muy oscuras" o con "contracciones en el rostro en donde se
evidenciaba una mueca expresiva de sufrimiento", por lo que era preferible
que ''salieran las personas dormidas en apariencia"5. Pero en los meses
subsiguientes, el tiempo para obtener retratos, por medio del daguerrotipo
-una laminilla de plata emulsionada con vapores de iodo adherida a otra de
cobre para darle rigidez- sólo era de uno a dos rninutos6. según las
habilidades del operador.
Esa reducción del tiempo de toma, más una necesidad de poder hacer
una pequeña fortuna con el nuevo invento o de registrar antiguas
civilizaciones de lejanas tierras, crean la posibilidad para que se dé la rápida
divulgación del daguerrotipo. Desde Francia '·los viajeros parten en todas
direcciones para hacer copias al natural y algunos meses más tarde el
público admiraba los monumentos de Italia en la colección del señor
Lerebours, o las antigüedades de Egipto copiadas por Goupi I Fesquet"7 • La
fotografía arriba en distintos tiempos y de diversas formas a la República
Mexicana. Por primera vez el daguerrotipo llega al puerto de Veracruz en
diciembre de 1839 en donde son realizadas algunas imágenes del puerto por
un comerciante francés de apellido Prelier radicado en la ciudad de México.
Quizás a él mismo se debe que en la capital mexicana se haya conocido el
invento el 26 de enero de 1840 cuando, en una sesión pública, la Catedral
quedó ''perfectamente copiada"8 . En sitios como el estado de Yucatán. el
cual por sus enormes atractivos arqueológicos vio pasar a innumerables
daguerrotipistas, llega en abril de 1841. En otros lugares más se registran
distintas fechas dentro de los primeros diez alios de expansión por México,
debido a las vicisitudes de los viajes, a la inseguridad ya las cond iciones
geográficas y climáticas del terreno.
Pero es el mismo Eduardo Wilder qu ien, hasta donde se sabe, también
lleva por primera vez el daguerrotipo al estado de Durango en donde se da a
conocer el 9 de marzo de 1843; 9 esto es, cuatro meses después de que
introdujo el daguerrotipo a Monterrey. Por tanto es de suponerse que Wilder
recorrió también en ese lapso el estado de Coahuila para llegar a la capital
duranguense.

581

�\\. tlder en \1ontcrre, respond\; a todas las caractcrbticas del fotógrafo
\ iajero. Su cast e\acta d~scnpc1on del aparato es. .ª su ,el. una noticia de
sus efectos , resultados. su corta cstad1a en la ciudad . es parte de una
cond1c1on 1t1~erante en la que se ,a de lugar en lugar en busqueda de nUC\ 0"
clientes fascmados ante el resultado ) el horario de su trabajo (de las ocho
de la mañana a las tres de la tarde) es una necesidad mtnnsel:a del aparato
que requiere de la lu, del sol De e...tc tem~rano daguerroupista ~uc se
a\enturó por lo" caminos del norte. pro,cnicnte quitas de los btado:.
L nidos. no se ,ol\ ió a ._aber
[s probable que entre algunos ,ecmos de la ciudad de \1onterre),
tiempo antes del ambo del \\. llder. )ª se IU\ 1eran noticias de la ~atural:~ª
del all\ento. El \fo.\wc.o .\lt!·nc:ano había p_ubhcado en 184? un~ 111l~~:nac1on
sobre la posibilidad de sacar un daguerrotipo en solo medio mmuto. ) esa
pubhcac1on se \end1a e~ la capital del c::.tado _en la casa de d_on Pedro
Morales. su d1 tnbu1dor 1- Pero de hecho no fue smo h3sta e,e no, 1eml:'ir\! de
1842 en que pudieron conocerse directamente sus re,uhados l nos
no,edosos logros que. de acuerdo a una 1.:rónica escrita por eba,11an
Camacho ) Zulucta para /; / Ltcl.!o Mericmw. serian as, , 1stlh en otras
experiencia de entonces:
" [ú nmlad q11t' el a:ul purismm del uelo l!I ,·ere/e e11w11tacl11r del
c:ampo v /u e-.:prl.!\/ÓII 111c:om¡,rensihl1.! IJII(' lo.\ _colore\ 1111pm1w11 ~, rodo.,
/os ohJefo., que ,e pre,entu11 allí h,yo tm ,111,1110 tH/h'Cfo 11umo10110 ,
,omhrío; pero lun wl ,·ere/ad en el dib1yci y ral .:rau,111J t'II wcla, ,m
parll!\, que u1s1 &lt;.'Ompensan l!.\fa falta fo he 1rno algw"" dt e.,w,
dibuJOf, y no sé " me ha .wrpre11dulo mm /u ewcra 1111n11, u,.\u!ad con
que .H' reproducen /m forma'i wdm de los ohJefm por ¡iec¡11e110., c¡ue
~ean; o la pure:a. trcmspare11cia y e/andad de lm ,omhra, c¡ut
responden al chh11JO de la lamma , le clan 1111 alma 1111 1 tj!.Or \ u11a
expre1ió11 mexp/1cabll.!\. q111.! a pt ,ar cll.! _lm me¡ora, 1¡11t ,e lwh1~111
1111rocluc:ulo en la pmrura y ele /u aplica, w11 1111ereH111te dt• los rejle10,
J
en la'í .mmhra!i, 110 ~e lwhum ¡meI u,o
11111/ar "l
.

Esto. desde IUCf.O. representaria un mtercsante proce'.'&gt;o para el rcgi ...tro
de paisaJes ) escenas. ) mu) c-.pccralmcntc para los acontec11rncnto, que
poco después e dieron en la guerra de l t~dos Unidos contra \1c\1Co rodo
aquel daguerrousta que \. 10 la pos1b!hdad de ?ocumentar o.. m~,
cxac.tamente. ganar algún dinero en medio del c.onl11cto llego a temtono
nacional siguiendo a las tropas norteamericanas o bien por -;u cuenta.
En Junio de 1846 llega a \1atamoros J R Palmer. un daguerrotistia
pro\ eniente de ue, a Orleans. que anuncio es1ar · preparado para tomar
daguerrotipo.., de lo más acabado ) meJor e)tilo de arte -1
se llenen

'º

no11c1a que P,1lmcr ha:a llegado hasta ,1on1crrc). :ª que al parecer é t\!
prnnto !:&gt;C con, 1rti6 en cocd1tor de. lmencon / lag J1ano norteamericano que
,e editaba en \1atamoro Sin embargo para el 14 de Octubre de ese lll1'mo
ario una pcqueñ3 noticia ap.1rccan publicada en la, pagina, de dicho diario
en l,1 que e dccm
"/\101110, Jcl1ce de 111f,Jr111ar " nm•,rro\ tm11gv, que huhían
quedado de 1lmto11c11/o~ por 110 ohtena dag11errm1po, dl• gnm

pareculo lw alq11i/aclo la parte alto de la Caw Re\t1C(l ) romo
1111111m11rm e11 l.!! me1or c,r,!o dl• Clt' arfe lnuigen&lt;'' del general l't•gu .,
otro, ch\/111g111cl&lt;J\ 111d11'1c/11m put!de, ,u ,·ntn, e11 C'\f&lt;H l1c1h1tc1c1m1e,

'

fkth 1rabaJ,1ba en :\ latamoro:-. hasta iinalc, de 1846 ~11 cmhargo el 21
de Septiembre de c,c año había anunciado ··,u in1111nl·nte partida para
1
\fonterrc) .. Pero ninguna fuente dio cuenta de e,c dag11crro11pi!:&gt;ta ha)n
llcg,tdú a Monkrrc) entre finale!&gt; de Septiembre ) principios de Octubre
Pan el ari if!.. :cnte. en abril dl IS 1~. n Bcth .. it.: ~ .. uc t 1 t,tahlcc1do en
\rcra1.:nu , en Julio permanece a)entado en la ciudad de \.1cx1co junto a la,
tropa del ( ,ene 1 \1. t.
la ~ucrra entre lo, E-.tados Unidos ~ \1b,ict tU\ C un -;iunifü ido
c:&gt;pcc1al tn "&gt;altillo.)•• que de esa ciudau) sus alrededore!&gt; que ,e con~cnan
lo qul ser I la primeras imáge, ht&lt; .!ráfc. out rcg an ur 1 g ara.

mismas que también delininan los traha¡os que ~e danan pos1cnorrncntL' en
otr·h l,ntl1 t, télico,
cmt r,.! J., fa., 1,t nt ·n 1 1:llls 1ut ,1 r,
se conocen ,olo IM nomhrcs de dos &lt;laguerrolip1,1a, han podido ,cr
c;ormcidos d dtl rwrtcamericuno J H.\\ m n111h ) el dt. ,u pa1'&gt;ano Jl ,1ah
Gregg:" de ellos dos. \m1th rcal11.1na un retrato al General /achal) T,1ylor
en 184 7 en Buena\ 1,1a. cer1. a dl &lt;;altilh Pcr" a pl';ar de la lcrcar i a
~on1crre) de dos ciudades como Matamoros \ Salt1ll0. hasta hoy no ha
podido ddin1r,e con e \al.111 1d , al.! m dt los duJUlrrullp , que )C
conocen de este conflicti, o periodo ha} a 'i1do registrado dentro del cst.1do
de uc, o 1 con
~lucho de ello ,e debe a las rapida, 1110\ ililaciones que en esos ,uios
emprende el eJcrc110 noneamencano ) a las que tambien se unen los
opcradore., de una camara al disperso umh,entc de .wcrra que cada cn1 iad
del norte vi\.C, ) a la impro, 1sación de lo"i nmmos militares como
toma\ 1sta'&gt; por medio del daguerrotipo: 1magenc, qut toda, 1a ,e encuentran
perdidas
A las d1ficultade, naturales que rt.present,1ba n.:ali,ar una , 1sta o un
retrato por medio del daguerrotipo ) a lo \ olumino~o del cquíp, con que

581

�cada viajero debía cargar, hay que agregar la peligrosidad. de los "indios
bárbaros" y de los caminos, y ese estado de guei:ra que se dio entre _1846 Y
1848. Quizás por eso es que hasta mucho despues supo de otros fotografos

El establecimiento se halla en la plaza de armas en los altos de la botica
de don Manuel M. de llano.
Monterrey, Julio 24 de 1857.- Santiago M. Kokernot. 21

que llegaron a Monterrey.

u
Para 1857, han pasado quince años de que Wilder, se estable~iera en la
calle de San Francisco en casa de doña Melchora Hemández; y diez de que
otros daguerrotipistas anduvieran cerca de Monterrey. Pero ,to~~vía ~~ra
entonces el horror en los campos no cesa. Para ese año se dec1a: Los _hiJOS
del estado de Nuevo León... sin duda extraños en la gran sociedad
mexicana: parece que se les da a entender el terrible sálvese quie~1 pueda. Y
se les deja abandonados a sus propios esfüer~os en la lucha na_c1onal d_e la
barbarie contra ta civilización, que hace mas de cuarenta anos sostiene
19
absolutamente sola la frontera de la República:'' o bien, sobre los mismos
.. indios bárbaros", se señalaba que era "muy rara la incursión qu~ hace_n
estos implacables enemigos que no dé el resultado de priv~r de la ~xistenc1a
a algún hijo des estado, cuyos ciudadanos s~ encuen_tr~n siempre ltstos_ para
perseguir al salvaje en el acto en que se tiene noticia de su presencia en

El ~m_brotipo, un nuevo proceso en donde la imagen quedaba impresa
sob~e ~idno - y no sobre una lámina de plata como era el daguerrotipoha~1a sido patentado en los Estados Unidos por james Ambroce Cutting. de
quien t?maba su nombre. en 1854: y muy pronto éste comenzó a conocerse
En la ciudad de México se inició su divulgación durante los primeros mese¡
1858, cuando los daguerrotipistas
Curtis y Chavner se autonombraro11
. .
))
111ventores de e I proced1mie~1to. ·- Por eso puede atribuírsele a Santiago M.
~okernot ser uno de_ los primeros fotógrafos que, por el none de México.
111troducen el ambrot1po.

?e

A pesar de eso. en julio de 1857, hace su arribo a_la capital del estado
otro personaje que anunciaba un adelanto en la fotograf1a.

Desde luego Kokernot pone énfasis en el hecho de que a los hermosos
res~J~ados ··no s_e les puede igualar el más brillante pincel'' porque esa es la
retonc~ necesaria que encanta?ª a la clientela como el gancho necesario que
la a~raia. Kokernot, como bien lo señaló en su anuncio. se vuelve un
pasaJe;o fugaz en 1~ ciudad de Monterrey. 2' Sin embargo pocos meses
?espues el ~omerciante Tomás O'Farrell. dueño de la recientemente
111au_gurada tienda La fronteriza, en donde se vendía "ropa de lujo y
~ome_n~e que se ha recibido de las plazas del norte y de Europa'' 0
~ed'.cinas frescas" y perfumería, anuncia que en su local se venderán "dos
maqui.nas de _Ambrotipos c~mple_t~s, y con todos los preparativos químicos
que se necesit~n. Pª:ª la eJecuc:on de los trabajos más exquisitos en esta
nueva y maravillosa mvención". -~

Santiago M. Kokemot tiene el honor, de participar al ilustr~do público
Nuevo Leo-Coahuilense, y en particular al sexo de las gracias. que _l~a
pensado permanecer algunos días er. esta ciudad, ejerciendo la. prof~sion
artística del ambrotipo. descubrimiento moderno que tanto ha ennquec1do a
las bellas artes, con la mejora y perfección de los retratos, d~nde salen t~n
naturales, tan espléndidos y tan hermosos. que no los puede igualar el mas

. Para ese año de 1857 Nuevo León estaba unido al estado de Coahui la
debido a un decreto emitido por el entonces gobernador Santiago Vidaurri
Pero a pesa~ de que los tiempos no eran nada favorables, en momentos ei;
que en el pais se da~ª': luchas intem~s entre liberales y conservadores, y por
la~ sorpresas que existian apenas saliendo de la ciudad, Monterrey se ve a si
misma desde una óptica diferente.

.

. ,, ;-o

cualquier punto del terntono . -

brillante pincel.
Se sacan los retratos de todos los tamaños y tan pequeños que pueden
servir para colocarlos en los medallones, sortijas y prendedores. de un_ gusto
tan particular y tan elegante que rivalizan con las más bellas y delicadas
miniaturas.
Las señoras y caballeros que quisieran honrarlo en sus trabajos
encontrarán el mayor esmero y complacencia en el servic!o y en el lleno de
sus deseos. y al mismo tiempo serán recibidos con la delicadeza Y maneras
caballerosas que lo distingue y tiene acreditado.
584

. El rnovim_iento que se advierte en esta ciudad, impulsándolo todo a las
meJoras materiales es sorprendente. La construcción de fincas es constante·
el gusto Y la elegancia en los establecimientos de comercio a menudo e~
muy notable; Y pronto veremos emprender la recomposición de los
empedrados de ~as calles. continuar la construcción del mercado, y la del
puente que atraviesa el hermoso ojo de agua.

585

�"[ j S, como 110 lo dudamos c:011111uw l!I mu\'lmienro que \t~
ad\'lerte en l!\tu cwdad } \'e Hi!III! la .,enda de lm nie1orm materwles,
demro de mtl\-' pocu.s unos \fo111erN!l' sera una ele lm mm grundt!, v
1
más hermosm poblac:1011e~ de la Repuhlica ". ·'

Y es esta ciudad. en donde comenzaba a florecer d comercio. la que ,e
llegar para el siguiente año en 1858. a otros fotógralos 111nerantes quienes
como los antenores cruzan bre,emente por la capital reg1omontana E-n
Abril llega Santiago ( o,, ens quien se autodenomina "profesor" ) a, isaba
"al respetable publico de esta ciudad. que ha abierto su eslablec11niento en
los baJOS de la ca,a del ·r don Jac111to Lozano. donde ofrece sus c;en 1cios.
los cuales asegura que practtcará con el ma}0r esmero posible. dando
cumphdo gusto a las pcr,onas que se dignen protegerlo con su confia1lla...
señalaba adema&lt;, ··que los matcnales de que hace u,l, son de los mejore, )
más e,quisitos·· para la real11ac1on de amhroupos

~~obablementc se deba a Juan Wenzin. ambrot1p1sca qui:zás de origen
alcman, ser quien _d1\'ulg~e en Monterre) la fotografia impresa en papel. 0
se sa~e con exactitud cuando Wc.nzm llega a la ciudad. aunque esto debió
ocurrir a finales de 1858; &gt;ª que para d1c1e111bre de ese año avisa que
"dentro de bre, es d ras debe retirarse de esta cap11al". ) para "que las
per-,onas que deseen que sus retratos sean tomados ocurran en la
b
d d
bl ..
•s
ma,or
~e,e a pu,1 e a su cs1Ud10·. Durante cerca de tres años este fotogr;, 0
divulga continuamente su trabaJO en Monterre,. aunque no por ello deba
pensar e que durante este lapso ha)a estado permanc.ntemente en la ciudad
en tanto e sabe que también trabajó en Zacatecas (calle de la ca•a n
8)
-1
L
p
.
~ . um
) ~n u1s otos, por ~se mismo periodo· ademas de que cada que se
anuncia en la prensa rcg1omon1ana parece estar siempre saliendo de la
~ap1t~I del estado ~n mayo de 1860 apuraba a sus .. fa, ore~edores" para que
se dignara,~ ocurrir a su laboratorio en el menor 1iempo posible: pues solo
pem1anecera en la c.1udad cuanto le baste arreglar sus nego 10
1 .. d
~
~ ~
par11cu are_s . e los cuales no se conocieron otros que no fu era la h;chura
de amb~ot1pu'&gt; Se ,uehe tamb1en un cronista 1moluntano. en mucho por
mlamena a sus chentes. cuando e cribe que tenia "la mayor complacencia
en 'er la cultura a qu_e ha llegado el pueblo de "'1onterre). apreciando en su
\.erdadero \.alor el mento de las artes,&gt; manifestando con particularidad. su
gusto por lo que profesa". para remarcarlo firmaba ··Juan \\.en 11 n. artista··' '.
~

'

Para Agosto de ese mismo año Eduardo Jonhs.on. retratista procedente
de 1',,ue,a \ orl,.) establecido bre,..emente en l,1 ciudad, mlormaba que hab1a
rec1b1do de 'luc,a Orleans algunos materiales para rcali7ar ambrot1pos. por
lo q!.le estaba )ª "preparado para sacar retrato, en caJas. relicario~.
prendedores. anillos. copias de retratos , ista'&gt; de paisaje ) toda clase de
objetos. todo a precios mu) reducidos" } urgía a ··tas personas que c;e dignen
ocuparlo que lo hagan cuanto antes. porque solo permanecera ocho d1as en
e. ta capital."~· (omo el profesor Ü\\ens. Jonhson se llego a establecer en
los baJOS de la casa del se11or Jacinto Lo,ano el cual. en sólo un año. habia
, 1sto pasar a dos ambrollp1stas por su dom1c1ho
Notable es el que Eduardo Jonhson anuncie poder trabaJar .., i,tas d1:
pa1sJJe.. por medio de ambrotipo. )ª que dentro de este género es en
extremo raro lo que se conoce en dagucrroupos por lo que mue.ha mas lll
ena por el proceso que le continuó. el ambrnt1po Para c,tos años. 1857-58
la gran época del daguerrotipo comen,aba a dc\.aer en k:\lco para ser
sustraído poco a poco por el proceso en cristal Aunque de hecho en su
aspecto formal 1 de pre entac1on el ambrottpo m1111mamente ,anaba con su
predcces.or ya que la imágenes iban montadas en los mismos estuches )
con un similar modo de representación retra11stica (el re1..urso de la
1luminac1on a mano los "fondos·· la pose) Pero s1 el positi,·o en crn,tal esta
adqumcndo yn la gnm rcle,anc1a para esos años (en la ctUdad de \1e\lcO
fotografos como Juan ~lana Balhontm ) Joaquín Día, Go1uále1 llegaron a
entablar ácida discusiones sobre quien ) cómo realizaban los meJores
retratos). también pronto al ambrot1po se le sobrepondrá la fotografía en
papel.

586

Es a mediados de 1861 cuando Werllin además de que ofrece poder
realizar trabaJOS en , 1dn~. tamb1en anuncia otra opc1on: hacer impresiones
obre papel ahora e·1conJunto con algún colega

• 'Los c¡ue rn.,,nben rienen el ¡:usro de manife,rar al ilusrrado
puhbco, que lu.m ah1er10 su galería de re/ratos en el primer piso dt fa
CO\a del Sr lle don \f \forales en el callejón del palacio dondt' .\e
huc:en re/raros wbre \"ldrws 1 /ámmm de roe/os rwnwiO\ ha.Ha el
11arura/ . en FOTOGRAFIA (retratos whre papel) ,!ummudai al
pmrel oleo i marfil
Se ha come¡:uulo el ad1111rah/e ohjefo rcm de1eah/e de hacer
retro/o~ grande, ,obre orros pequuios. aun de permna'i cwsemt s.
me~orando los que es1é11 deleriorados, pmtándo/o.s al gmfo que• 1e
qwera
f.o., rl!frato.1 c¡ue se hacen en t•.11a ¡!.olería pueden compef,r en
hr,//cmte: e:a~111ud l perfecc1 :n con lo\ meJort•s de ~fénco 1 Parí,.
Hendo lo.1 11111cos que te11e1110., la pare11te para hacer retrato., al
marfil cura hnllante: l durah,lu/ad etcedt• a todm /u, dl'.'lll&lt;l.5
mvencione,

587

�Lo~ precios rnrían de w1 peso a cien, ~egú11 el rw1w110 _re/use de
pintura. ,Vo dudamos ,¡ue las personm 4ue se dignen pasar a nuestro
esrablecimie11ro, se conl'encerún de la exacti111d de lo que 1.1caha1110.,
de afirmar, ju:gando por los retratos ele varias p':rso11~1s de esta
ciudad v otras obras de pintura. Sólo pemwnecera aqw el uempo
suficie,;te para complacer a los penonas de buen xusto. qui? deseen
aprm·echar sus servicios".
Monterrey. Julio 16 de 1861.- J. Wenzin 1 Compañía 3~
Este largo anuncio da cuenta de cómo Wenzin en Monterre), como
algunos otros fotógrafos en otras regiones del país. ha lkgado a alcanzar una
esmerada calidad en los trabajos de su taller comparables con los que ~e
hacen en la ciudad de México o en Europa; y sobre todo ofrece una amplia
diversidad en los adelantos ) acabados que salen del mismo. Este l_1echo es
en parte retórica, pero también tiene parte de verdad. Han transcurn_do poco
más de veinte años de desarrollo fotográfico: pero, por eso mis1no. la
competencia es reñida .
En aoosto de ese año. cuando Wenzin aún trabaja en Monterrey. otro
fotógrafo itinerante, seguramente norteamericano, hace acto de presencia en
la ciudad. Por supuesto A.M. Stover. nombre al cual respond_e. ofrece
con\'encido que sus ambrotipos ·'son los mejores y más e:,,.actos eJem~lares
artísticos que jamás se han presentado en la ciudad ... además que su e~tilo es
··moderno y elegante.. : enumera las diversas formas en que. realiza su
trabajo: "en tela para mandar en cartas por c?rreo: ambrottpo. pa~el.
transparente, cstereoscopías y en placas melanot1pos grandes y pe~11enos
para prendedores, anillos, relicarios, étc. étc."' Y, p~ra rematar, ofrcc1~ todo
sto a "la mitad de 1,.. acostumbrado en esta capital" ·'' lo cual no era mas que
~n mensaje directo a su colega que se encontraba ubicado en la casa del
licenciado Morales.
Wenzin había anunciado que él realizaba trabajos que iban de uno a
cien pesos "según el tamaño y clase de pintura'': pero ~i se toma en c11enta
que para ese tiempo un caballo '"excelente de ~,_\la y tir~, bastanteirande.
sano y de buenas cualidades'' se vendía tamb1en. por cien pesos, puede
verse que los costos de Wenzin iban de los rnuy baJOS a los e\.tremadamcntc
altos.
Con Stover y Wenzin puede delimitarse el fin de los fotógrafos
trashumantes que cruzaron temporalmente por la ciudad de Monterre) •. A
partir de estas fechas, de propicios de la década de los sesenta. en la capital
de estado se comienza a establecer ya de manera permanente otros

588

fotógrafos; entre ellos algunos que, seguramente. habían nacido en Nuevo
León.
Des~e. Octubre de 1863 Alberto Fahrenberg vende aparatos
estretoscop,1cos con sus respe_cti~as vistas de la ciudad de Monterrey. 15
Esteroscop1as las cuales eran 1magenes de doble que vistas a través de los
respectivos lentes del aparato, producían la sensación de verse en tercera
dimensión. Sólo dos años después Fahrenberg, quien se hacía llamar "artista
y fotógrafo", cuenta ya con una galería de retratos de gran pompa en la calle
de doctor Mier número 94. Ahí ofrece hacer ambrotipos al mínimo precio de
2 pesos, o fotografías pintadas o iluminadas por la nada accesible tarifa de
25 ~esos ' 6 ~s _Fahrenberg un fotógrafo que se sabe realiza una gran
c~nti_da~ de pa1sa1es sobre la ci_udad se Monterrey, algunas de ellas llegan a
d1stnbu1rse en los Estados untdos en el breve formato de tarjeta de vista
(9x6 cm.) que para entonces comienza a estar de moda. 37
Por las mismas fechas en que Fahrenberg comienza a vender sus vistas
esteroscópicas de la ciudad, también se establece el fotógrafo C. Izquierdo
en los altos de la botica de Llano que se encontraba ubicada en la Plaza de
armas. Como el mismo Alberto Fahrenberg, éste realiza "'vistas
esteroscópicas de lo más notable de Monterrey y sus cercanías "a sólo ocho
pesos la docena; como ta_mbién recomienda a las fami lias de la capital

n~o!one:a ~~rmar colecc1ones de '·sus familias, amigos y personas
d1stmgu1das como se hace generalmente ·'en todas las capitales principales
de Europa y América·•. 38 A principios de J 864 Izquierdo, además de ofrecer
al público sus vistas de Monterrey, pone a la venta retratos de Benito Juárez.
los generales Zaragoza y Ortega, de Melchor acampo y Comonfort. 39
_De_b_ió ser alrededor de estos años, durante el efímero Imperio de
Max1md1ano, en que también llegó a Monterrey Francois Aubert. Un
fotógrafo francés quien después de los sucesos del sitio de Querétaro en
1867 se hizo célebre por dar cuenta de manera meticulosa de la muerte del
lm~erio_: y si todavía no se conoce una fotografía del momento preciso del
fustlam1ento, sí se conocen de él otros testimonios (Maximiliano en su
ataúd, la ropa del emperador perforada, el sitio del paredón). Aubert fue un
fotógrafo muy cercano a la corte (él retrataría a cada uno de los emperadores
en su estudio de la ciudad de México), por lo que puede suponerse -aunque
e~to no es todavía un hecho comprobado- que su estancia o visita a la
Cllldad de Monterrey debió ocurrir a mediados de 1865 o un poco después
cuando la ci~dad se encuentra ocupada por las tropas de los franceses,
be~ga_s Yaustna~os. Según el historiador Alain Ceysens aquí realiza algunos
p~1sa1es de la ciudad que pueden verse como trabajos en donde "cada vez
elige un_ P_~nto de .vista elevado, a modo de dominar la ciudad o la plaza. La
compos1c1on esta estructurada geométricamente, asimismo de manera
589

�m
simétrica''. 40 Un tipo especial de mirada de muchos fotógrafos extranjeros
en México que asumen como modo de aprehender al país visualmente y
también en toda su dimensión.
Como en otras regiones. durante el Imperio en Monterrey se da al
parecer un auge en la circulación de la fotografía. En la ciudad no solamente
trabajan por lo menos dos fotógrafos de manera permanente, sino asimismo
los álbumes fotográficos -que tanto recomendara el fotógrafo Izquierdo-se
vuelven objetos tan apreciados que por la pérdida de uno solo se es capa1 de
acudir a la prensa: "Se ha perdido un ALBUM del Sr. don Ramón Lafon,
conteniendo noventa y seis retratos. Se suplica a la persona que lo comprare
o lo hallare lo presente en esta imprenta~ en la inteligencia que se le dará una
41
buena gratificación sin más averiguación". O tiene tal efecto la fotografía2
-su parte latente de la pérdida, su capacidad de ·'embalsamar el tiempo-" J
que se le dará una buena gratificación sin más averiguación''. O tiene talque
ya funciona como recuerdo doliente ante la muerte.
A su retrato
Dulce ilusión imagen adorada
De la mujer a quien amé constante,
Trasunto fiel del astro fulgurante,
Que un momento mí senda iluminó:
Sí mi querido quebranto te conmueve
dime
Esa mitad del alma dónde está
¿dónde?
¡Ay! ¡que tu labio inerte no responde!
¡Ella del mundo para siempre huyó!

J,

O bien. se sabe de las peripecias del famosísímo fotógrafo parisiense
Gaspard Félix Tournachon, más conocido como adar. quien acababa --de
hacer un experimento digno de notarse. Habiendo ascendido en el globo a
1.000 pies del Hipódromo de París, logró sacar varias vistas fotográficas de
la ciudad a vista de pájaro''. 44 Y para estar a tono con las modernidades se
instala en Monterrey Constantino Gobron con su Gran Cosmorama en el que
exhibía vistas de "los más famosos combates de mar ~ de tierra y
reconoceréis los más espléndidos palacios y capitales del globo, sus ríos.
4
cerros. cascadas. volcanes en erupción ..." s un invento que anticipaba. por
medio de las proyecciones de la linterna mágica, el cine por venir.
En parte ese era el signo de los tiempos.

otro ~á~. l~z~~~:r~~::~

~::~~;¡

~:ilmqe;efototod'gr~fod~e origen regiomontano.
0 m rea que se estableci '
ondterre)' en. 1873. Tre\ mo se instala en la calle del teatro número -, 6 d~ ~n
sdee
- que "además del surtido que t",ene para hacer retratos
don· e anuncia
vanos tamanos, ha perfeccionado un nuevo sistema para esmaltarlos e
reforma es en alto grado superior y es el usad
.
, uya
1
fotógrafos de la capital de la República··. 46
o en a actualidad por los
1

._

'

, A 1~ pre~encia de Sabás Treviño se le agregará la de otros
.
mas que- seran rele\.antes para la fotografía re iom t
personaJes
siglo XIX)' primera década del XX· ellos eran Nfcolá~';,tana d~ fi~~les del
Desiderio
y, Alfonso L~grange, Yr1da1ec10
. Guro
on,Y los
shermanos
d
.
arza en
y Jesus
R
~n ova1. quienes darran un gran impulso a la fotografí
d .d
.
ciudad de Monterrey.
ª pro uc1 a en la
Aunque al parecer Nicolás Mauro Rendón
bl . ,
.
fo~og~á~co a finales de la década de los sesenta ef1tan ect s~ estudio
pnnc1p1os de la siguiente década en que comienza .a co o ue srno has~a
co
f t · ¡; E
nacerse su trabaJo
~od odogra o.. n 1874 se encuentra establecido en el número 57 de la
ca e e octor Mrer en donde realiza nuev
d. .
actual del mundo foto-artístico: tarjetas deºr:ii:~:~, ,m ientos: ''la perfección
esmaltad
.
un proceso con acabado
los fot' o fiue ~:r; entonces t_rene un enorme atractivo entre la clientela de
ve· t
os.fí oco d~sp.ues, para 1878, Rendón crea una colección de
se~:t otogra -~as de pa1saJes de la ciudad de Monterrey en las cuales
aba que todos sus planos están perfectamente afocados
margen ll~van anotados los principales puntos que contienen'' Eso/ ~n _su
Y sus precios eran los siguientes:
.
paisaJes

ºfª

Plaza
con Catedral
Plaza de
conZaragoza
Palacio Munici
a ················································· 1 peso
p 1.......................
1
Plaza con Sierra Mad
··········•····•··············•·".. peso
reales
re ..................................................................6
Plaza
reales con Obispado····························· ..........................................6
Plaza
peso de Colón con Parián ···················· ........................................... I
:~aez:t:~;~I~:~~~ Parián y Cerro de la silla ................................. ! peso
reales
na .................................................................... 5
Hotel
reales de San Fernando········· .. ············ ........................................... 6
Colegio Civil. .......... .·································· .. ···································1 peso
591

590

�Ojo de agua ............................................................................... ·· 5

~:!~~

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . .,. . . . . . . . .. .. . . . . . .6

reales de Roble ........................... ..............................................6
Templo
I
reales
6
Calle de Hidalgo ......................................................................... .
reales
6
Calle de 7aragoza ........................................................................ .
reate~
M.
:.................................. ,.......6
Calle de 0 r. 1er . ........................... .
reales
· 1
6
Palacio de Gobierno {desde los cuatro puntos cardina es) ......... .
reales
. •
• ·
1 c-.o i•i
Fuerte del Obispado con\ ista general en el ult11no tcrmmo .. ... p .
.,
1
lección. que tt&gt;nia un costo total de doce
El anuncio de \ cntda. de . a cot to Rendón está realizando un metód ico
uel\.e extraor mano en an
.
pesos. se,
-.
1 •. d d Cada una de las imágenes tiene un
· l
fotogrático sobre a ciu a ·
...
reg1s ro
.
.
ulgadas ) se encuentran montadas en un
tamaño de ste.tc p~r cu.airo p ave; bordes durados ' elegante acabado
formato de tarJeta trnpenal, ~e ~u . era colección co;, una cierta unidad.
Hasta donde se sabe ést.a serd,al a pndm de carácter distinto a las vista-,
. d . bre ta capital e esta o.
b
rea liza a ~o
. . . F hrenbern.: , en muchas formas esta a
csterescóp1cas que llego a d1st,~1bu1~- a )stal ... a~mque también &lt;;U edición
antecediendo a la mtKla de '1 taiJeta pe. :
la ciuda&lt;l de
,
1 . ·1 roducción de otros albumes que en &lt;
respond1a a a s~mi ar Pd
R ' b\"ca ya se habían producido: entre ellos.
México)' otras ciudades e I~ epu 1 .. é Charna un clásico de la
el tlbum Forogrójico Mex1cunu de Des1r.
y.
\ 8'i8
,
, a publicar por cntree.as en bibliografía mexicana que se comenzo • .
-

.
b' nacido en 1843 , desde 1866 ya residía
icolás Mauro Ren~on ha ia . d haber, i, ido temporahncntc en d
pcrrnanentemente en la ciudad de~~ues de l\.·olv·ió como pintor\" musico:
S L . p )tosí I amb1en :;e esc1
estado de ª'.1 . u1s ' d . d 11 ,ó a manl!jar distintos instrumentos ya
oficio este ulumo en .~n e cg
d e·p~1ca lo muestra con un rostro
opereta · Un retrato e
..
componer una
.
.
ofundos en el que &lt;;C ad,, ina un
delgado como su cuerpo) de OJOS muy pr · ·
lifacética, ida.
espíritu apacible. curiosamente todo lo contrario a su po
1:-,,l

· d. t
npresor que se , oh i6
Desiderio Lagrange fue tam~ied'I'. un pen\)0~~0~1~a~o de finales del siub.
~ d mental en d peno ismo ree.1
-860
una fiigura un a
.
..
ri en se -establece en Montcrre) en 1
Procedente de Francia, su pais de o Eg ,· . dad funda la Tipo!!rafía del
1
ano Alfonso ·n a ciu
/
junto con su 1erm
. ,
. ·11za a editar re, istas como E
.
871
poco despues conrn.: •
Comercio en 1 - )
.
{
_1 ) •1 para inmediatamente
Horario l l 878) o Flores y F1 uws 1879 881 .

591

trabajar en la publicación de La Revista "Diario independiente de política.
artes, oficios, ciencia. literatura, telegramas, noticias; y anuncios" que
publicaría hasta 1886 y de la cual fue su director.
La instalación de su taller fotográfico. La Fotografía del Comercio, se
da en ese momento. 1873 en que simultáneamente estableció su tipografía
en la calle de Hidalgo número 15: pero es hasta principios de la década que
le siguió, cuando cambia de dirección y traslada su taller a la misma calle de
Hidalgo ahora en el número 6. en que junto con su hermano ofrece trabajar
casi todo el día gracias a que " la disposición del nuevo taller permite
aumentar las horas de trabajo''. Ahí mismo vende un "gran surtido de vistas
de Monterrey. Esterescópicas y de tamaño placa". 52
Su nuevo estudio, en efecto, cuenta con todos los adelantos de la época:
"En ella se han hecho grandes reformas y últimamente se han recibido
nuevos aparatos, accesorios [y] muebles", y por si eso fuera poco también
contaban "para el desempeño de los trabajos de la galería. con un operador
de primer orden. que durante largos años ha practicado en las principales
fotograftas de Nueva York", además de que: "Los procedimientos que
empleamos son sumamente rápidos (de 1 a 3 segundos) lo que evita
molestias al modelo y asegura una semejanza perfecta··53 . Muy
probablemente los hermanos Lagrange hacían uso ya de las placas secas que
permitían una rapidez de escasos segundos para la toma.
Quizás es tanto el trabajo en que se encuentran inmersos los hermanos
Lagrange -que Alfonso manejara directamente para estos años el taller
fotográfico y Desiderio dirigiera La Revista no era poca cosa- que se ven
obligados a vender su litografia por no serles posible ''atender debidamente
este ramo'', y por exigirles ··toda su atención otros para ellos de mayor
importancia''; 54 lo cual se deduce eran la fotografía y el periodismo.
A principios de 1884 en La Revista se anunciaba un trabajo que habían
llevado a cabo conjuntamente Desiderio Lagrange e Yndalecio Garza, el
cual resultaba interesante por la labor a dúo de dos fotógrafos relevantes de
su tiempo.
Una magnífica colección de vistas fotográficas, de los paisajes más
pintorescos situados en el tramo que recorre la vía férrea entre esta ciudad
Salti!lo, tomadas por nuestro editor, acompañado del hábil fotógrafo Sr.
Yndalecio Garza. ha sido formada y se encuentra a la vista en la Fotografia
del Comercio.
Como al recorrer la vía férrea con la velocidad que imprime el vapor.
no es posible apreciar las bellezas que la naturaleza encierra en ese tramo, ni
593

�a em resa constructora tuvo que llevar a
no todos los amantes a lo
las difíciles y costosas obras que I d l p
zas e terre ,
•,
cabo para vencer las aspere
n eJ·emplar de dicha coleccion.
1 bello deben procurarse u
~sorprendente ya o
b . erfectamente acabado -.
que por otra parte es un tra ªJº p
. del ue hoy son muy escasos los
A la realización de este trabaJO:
u~ reconocimiento otorgado a
testimonios que qued~r-~n, se 1:c;:nna~ de París de J 889. él es u~o de los
Lagrange. En la Expos1c~on \ntern D t rafia que obtiene un premio. Entr~
pocos participantes mexicanos en oº\ nen su mejor momento como los
ellos se encontraban fotóg~afos q~: ~t:/co (medalla de Plata), Romualdo
hermanos Valleto de la cmdad d b
e) el jalisciense Carlos H. Barner~
García de Guanajuato (medalla e ronc ' trabaJ· aba en San Luis Potosi.
ara entonces
.
1
1
o Emilio G. Lobato que .P,
'fi
como Lobato y Barnere, o cua
menc1011 honon ica,
. e s6
Lagrange obtuvo una
rdades como fotogra10 .
era~un estímulo que hablaba de sus ca ,
.
eda atrás es Nicolás Mauro Rendon. En
'todo para fotografiar llamado
Q uien para entonces no se q~ .
• d d d Mexico un me
~
d
,
al •·una persona sola pue e
1888 él patenta en la cni .ª ¡ eRendan
1
en e cu
.
·
Foto-es[:u/turas o grupo.'i ce .d
. -endo con tanta exactttud la inisma
verse dos o más veces reproduc1 a... cn¡das que se resiste [uno) a creer a
apariencia de dos o má_s pe~,~?;n:~
no e~a más que un juego técnic? en
la misma, .
d tomas para fotografiar a la misma
Primera vista•¡· sean
b dos negativos Y os
.,
donde se utl iza an
.
en una sola impres1on.
persona con distintos vestidos y pose

:~~In

.
. . los reductos fotográficos, desde
En la ciudad era posible _adqumr L , p en la del Aguila que se
1 b t ca del eon o
1· ·t
hacía tiempo atrás, en a o 1 .
•
o 8S· o bien se podían so ic1 ar.ª
encontraba en la calle de ~octor M1e~;t~~:1~s y• químicos. de Saint ~~u~s
J C S merville. comerciante en n
La Rerista que ding.1a
Mi~so~ri quien se anunciaba constantemente en
58

Lagrange •
,
. d de un viajero que cruzó por aquí en
Para entonces, segun la nma a ''con buenos edificios, entre. l?s que
1890, la ciudad de Mon!~rrey cont~bade Gobierno, el Palacio Mun.1c1pal, la
merecen principal menc10'.1 el Palacio Coleoio Civil, la Penitenc1ana (en
Catedral, el Palacio Ep1sco.pal: e~ El Casino: cuenta asimismo con un
construcción) y el nuev_o ed1fi~~~mb:ado eléctrico: bien atendid.as plaza~
f ertes casas comerciales... _5l,
b ell sistema de tranv1as y a
u
· · d recreo Y u ·
,
d' a
úblicas. agradables s1t1os e .
todo indica que de d1a en ,a ir
p
.
h II en estado floreciente y
comercio se a ª
...59
aumentando en importancia

A esta ciudad de aliento progresista llega en diciembre de 1898 Porfirio
Díaz. Como era de esperarse la ciudad se desborda en festividades por la
visita. Múltiples y fastuosos carros alegóricos de otras tantas casas
comerciales recorrieron las calles de la ciudad '·para manifestar al Sr.
Presidente el respeto, la admiración y el agradecimiento de las diversas
empresas" de la ciudad. Fue tanta la algarabía que en El Mundo, una de las
revistas más exquisitas de la afrancesada ciudad de México, se llega a decir
que ·'la sociedad de Monterrey es una de las más alegres y dispuestas a
divertirse. No los aherroja ese sentimiento levítico y triste que hace de las
ciudades de provincia conventos lóbregos desde que suena en las iglesias el
60
toque de la oración '' . Durante su estancia Díaz visita los talleres de la
penitenciaria del estado en donde ejemplarmente se dan clases de fotografía;
mismas que se seguirían dando muchos años después. formando a convictos
61
corno fotógrafos . Y para El Mundo es que también Desiderio Lagrange
hace un extenso reportaje sobre la visita de Díaz a la ciudad que fue
ampliamente divulgado en su momento dentro de sus páginas. Como
serviría para que ahí mismo se conocieran los modernos adelantos de la
ciudad a finales del siglo62 .
IV

Para el primer año del siglo XX hay en la capital regiomontana catorce
fotógrafos en distintas calles de la ciudad. De todos ellos sobresalen Jesús
R. Sandoval. Nicolás Mauro Rendón, Yndalecio Garza y, desde luego,
Desiderio Lagrange (para esta fecha no se menciona ya a su hermano
Alfonso). Algunos de ellos son José Sosa Ortíz (instalado en la calle de San
Francisco 82); Rafael Arreola (Zaragoza 35) o Candelaria Escalona quien es
dueña de una fotografía ubicada en la calle Hidalgo 35.63
En esos primeros años del nuevo siglo -quizás alrededor de 1907llega a Nuevo León Winfield Scott, un fotógrafo probablemente
norteamericano quien avecindado en Ocotlán, Jalisco, ha recorrido para
entonces buena parte del país. Scott realiza un extenso registro de la vida en
las calles de Monterrey y sus cercanías. Fotografía sus mercados, sus plazas.
sus edificios más relevantes (El Palacio Municipal. el Obispado, el templo
de San Francisco), las fiestas populares en los alrededores de la ciudad. La
de Scotl es una mirada costumbrista que en ocasiones se vuelve un mosaico
social de la vida cotidiana: en donde lo mismo pueden reflejarse los
tranquilos paseos de la alameda que el comercio ambulante de la ciudad.64
Muy probablemente, Scott uno de tantos fotógrafos. junto con otro de
apellido del que pocos datos se tienen, que trabajaron para la Sonora Ncws
Co;,,pany y quienes hicieron la colección Vís1as esterescópicas de México
en donde incluyeron imágenes de Monterrey.
S95

594

�. 'd d Hacia 1905 Jesús Sandoval edita su
Esos años son de gran act1v1 a. .
. s or·1ginales montadas sobre
,
.
d 'v1i terrey 1mpres1one
Coleccion de Vistas e ' on
' .
as ·imágenes Nicolás Mauro
,
d
e aún sobreviven a1gun
·
.
carton grabado e Ias qu
.
b. , en 1905 el álbum de La Remera.
Rendón proba~le~~nte real,1~ad~n~~~:s y novedades, con el proceso de
nombre del luJos1s1mo sa~o r
bablemente son las imágenes que
· . de este fotogra10 muy pro
"' o 11
t
fotomon aJe, y .
. . al día de 1911 que su autor, Ado\10 o ero.
aparecieron en el libro Meó~1co
. b de 1907 además se instaura la
,
M
Para sept1em re
,
'
incluyo sobre onterrey.
orupaba a varios fotógrafos de
Sociedad Fotográfica de Monterrey que ªº
66
entonces.
.
.
·ngular dentro de la fotografía de
Un entrañable test11non10, s1
, f J , R
b
autobiografía escrita por el fotogra ,º esus .1
Monterrey, es la reve en mucho esclarecedor de un fotografo y st
Sandoval. Un documento
ciudad.
.
s d val e·ste nace el 25
·
d t s escntos por an
De acuerdo a los mismo~ . a o de Montemore\os. A Monterrey llega en
de Noviembre de 187_1 en la c1udadd
do tivo como hojalatero. Apenas
1881 en donde se mstala su. p~ re I a ·~tura una incipiente afición en la
adolescente se interesa por el d1buJO y a p1
'
\ 893 se inicia como
adre· pero pronto. en
•
d
P
cual es apoya o por su
·.
adquiere de un conocido una
aficionado en la fotografía .gracias ~ que I dedica '·\os domingos y las
,
A sus incipientes practicas es
pequeña camar~; p
to comienza una investigación seria.
horas de asueto . ero pron

° ·

.
, la Botica del León , la primera caja de placa~
Al poco tiempo compre en . d t da luz la abrí en la noche y saque
Cramer 5 x 8'' en $4.50 ..Al ~bngo e o
.
las fórmulas impresas en mgles.

y me di a la tarea de traducirlas en toda su literatura. valiéndome de un
diccionario inglés-español.
.
.. ,
ímica fotográfica de Barreswil y Davanne
Más despues. comp. e la Qu.
, . •entes básicos desde el
.
nanant1al de conoc1m1
.
en donde encentre un ,
1 •¡ .
descubrimientos del sublime arte
. .0 de 1a ~oºº
t orafia hasta . os u tunos fecha en que fue pu h\',cada 1a
princ1p1
,
.
f'1'sico
de
la luz' escritos 1,asta 1a
qu11rncoreferida obra.
.
. re arándome para establecerme
''[ ..] Mientras tanto, seguia P . P
lle del Roble, entre
,
.1. N
habíamo~ cambiado a Ia ca
. d l
como jotogra1°- os
·. . . de /893· ;iparaprincipios e
- d ayo desde pnnc1p10s
·
d
A/lend e y I ) e 111
• •
to\" hecha ele bastidores e
,
• galería para tomar re 1ra , •
94. va tema m1

596

madera forrados de manta. No era la gran cosa, pero me servía para
estudiar los diferentes efectos de la luz y de sombra{..}"

Ese estudio, el primero que tuviera Sandoval, resulta un fracaso al
asociarse con otro joven fotógrafo que había aprendido su oficio de Martín
Duhalde; un fotógrafo éste de origen francés que había trabajado en
Guanajuato y San Luís Potosí y que al parecer se estableció en Monterrey en
la calle Hidalgo a principios de la década de los noventa del siglo XIX. De
su socio, de quien sólo se conoce, su apellido, Sandoval escribe:
·· Com·enidos los dos, redactamos el anuncio con el rimbombante
título de "GRAN FOTOGRAF!A EL BELLO ARTE", sin 1ener más
muestras que dos retratitos y una vista de la ciudad. El anuncio iba
calzado por "Sane/oval y González "y en dos meses los trabajos que se
hicieron no daban ni los gastos particulares del socio[ ..}".

Dos veces más vuelve a cambiar su estudio, y para 1895 se encuentra
en la calle de Puebla esquina con San Francisco.
"[Ahí} ocupé un maestro carpintero por tiempo indefinido para que
levantara mi galería y cons1ruyera bajo mi dirección las dos cámaras
que necesitaba tamaño 8 x 10" con sus respectivos rripiés ... El lente
que era lo primordial para establecerme, lo pedí por conducto de la
Botica del León, a pagarlo en abonos. Los primeros trabajos que hice
fueron para formar el "muestrario" y el primero de enero de J 896,
repartí circulares y anuncios, así como tarjetas de año nuevo en
fotografía, arrojando el guante como fotógrafo.
Al lanzarme a la lucha por el Arte Fotográfico. no me guió ni el
egoísmo, ni el mezquino interés de ganarme clientela por medio de la
competencia comercial. Mi ideal fue mejor mi trabajo y honrar en esa
forma a los verdaderos maestros de esa época, Don Desiderio
Lagrange, Don Yndalecio Garza y Don Nicolás Mauro Rendón, que si
bien no fueron mis maestros directos, sí merecieron mis respetos y
admiración: porque en verdad eran artistas de la luz ... Para estos
cuatro paladines que supieron sentar cátedra de Arte en Monterrey. y
que fueron mis mejores amigos, me honro en recordarlos[ ..}"

Nuevamente, vuelve a mudar su estudio El Bello Arte ahora a la calle
del Roble (después calle de Juárez), ahí permanece durante dieciocho afies de 1900 a 1918- y es en ese estudio en donde se da su mejor época.
Allí fueron Coronados mis esfuerzos por la mejor y más
distinguida clientela, de la que estoy altamente agradecido. Allí tuve la
597

�.d d de hacerme de los mejores aparatos y de las mejore~
oportuni a
.
d 20 24· y en m1
.
ara hacer retratos directos hasta e
x ,
.
camaras y l~ntes._ p
J . omití gasto en la adquisición de los mas
afán de meJorairncnto. amas . b
EE UU de Norteamérica y en
.
· ¡ que se fabrica an en
. ·
.
recientes matelnfia edse que mis favorecedores quedaran satisfechos de m1
Europa, con e in
humi !de trabajo.
1 ¡ t · no por los
. . . d 1910 presenté algunos retratos a P a 1
En la expos1c1on e d
,
e expidiera Diploma de Primera Clase.
que tuve el honor e que se 111
67

. d 1918 Sandoval trabaja én dos sitios más hasta 1929; quiz~s
D_espues e - .
ella de este gran fotógrafo de Nuevo Leon
despues de ese ano la est~
.
stancias le sobrevienen nuevos
.
d caer Por diversas c1rcun
d'
comienza a e
·
.
.
.1 r su pequeña casa como estu 10,
cambios de talle~ hasta tener qu~;~:;~~~: pasados. Su breve autobiografía
por lo tanto ya sin el esplendor - d
. fallece en 1951 dejando un
• · d ¡ 94, • pocos anos es pues
•
'
la fecha en JUl1lO e
J,
.
. d estos años /\hora una fotografía
d · al como testimonio e
·
d
enorme 1ega o v1su
el de la calle del Roble. da cuenta e1
de su estudio, muy probablement~
1b
todo un cuadro de época
. .
.
1 donde lleoo a e a orar
d
exquisito espacio e,
b~
b'. 1 se llegó a saber en la ciudad e
irrepetible. De su cuidadoso tra_ aJo tam 1le1
Elfiotógrafo mexicu110 en la
t"giada
revista como o era
'J'
·
1
México. en una pres
. . .,
, isma se habla que su envío posee
1
cual con motivo de una felic1tac1on a a m
6&amp;
··elegancia. arte, ejecución" lo cual es de creerse.
ra una fotografía de cuidadoso acabado
Los tiempos ~e esplendor pa n \ 91 O muere Nicolás Mauro Rendón:
artesanal estaban sin duda pasand o .. : . L· ange·69 y para 1929 Sandoval
afios después, en 1926. fallece Oes1 eno_ agr
,
estaba viendo pasar su gran época en la ciudad.
.
.
señalan la presencia de otros
Hay sin embargo testimonios que
d
b D W Hoffman.
,
M
v Uno de ellos. e nom re . .
. .
fotografos en
onterre,.
·ri
. , ública en la ciudad: qu1zas un
fotografió a Madero en ~na ~13~1 ~sta:1~:~o candidato presidencial, fuera
poco antes de que Francisco .. d a esr , Lu·s Potosí en el año de 1910. El
1
·udad y l!nv1a o a an
. d
apresado en 1a e_,
.
, S doval señala la presencia e un
mismo testimo1110 escrito de Jesus an
años del siolo (alrededor de
fotógrafo de apellido Ravell en lo~ p~merosRavell quien::, en la ciudad de
1905 ): muy ~eguramente _se, tratas ~ost~~¡rista de algunas partes del país
México vend1a, en 191 O, 11nagene
b d 1· ctorialista A esos fotógrafos
con un fuerte aca a o P
'·
d
colorea as a mano Y
G .11
Kahlo quien debió haber estado en
hay que aunarles el nombr~ de u1 er~o C mpañía Fundidora de Fierro y
Monterrey en 1909 trabaJandlo ~ar~ a esºde esta empresa tomadas por él
t . ev· va que as imagen
Acero de Mon eir , · .1
publ:citaria a finales de ese ano Y
sen irían para que ésta lanzara su campana
,
598

0

principios de 19 1o.' Imágenes de elegantes líneas que mostraban a Kahlo
como un fotógrafo detallista en sus composiciones.
Mauricio Yañez llega a Monterrey en 1917 y aquí se asocia brevemente
con Jesús Sandoval para establecer una sucursal de El Bello Arte en el lado
norte de Plaza Zaragoza. Pero de acuerdo al testimonio del mismo Sandoval
la asociación no funcionó dado que Yañez se relaciona en la ciudad "con
personas influyentes de dinero y del periodismo" y le conviene más para sus
intereses una separación. Yañez, quien poco después se volvería un
reconocido fotógrafo por la gran cantidad de tarjetas postales que sobre
México llego a comercializar. abandona Monterrey en 1924.71
Probablemente se debe a Yañez la reorganización de los fotógrafos de la
ciudad que se da a principios de los veinte y que tenía como antecedente a la
Sociedad Fotográfica fundada en 1907. En esta nueva organización
participan Julio Sosa. Pedro Dom ínguez, Refugio Z. García, Plácido Bueno,
José Garza Ríos, Alfredo Flores, el mismo Jesús Sandoval y Manuel M,
López entre otros. En Monterrey Yañez trabaja el retrato y, sobre todo, el
paisaje de la ciudad. Un trabajo similar al que realiza Manuel M. López en
la tarjeta postal.
López. según los testimonios de Alberto Flores, es un fotógrafo que
regresa a Monterrey procedente de Chicago hacia principios de los treinta
debido a la recesión por la que estaban cruzando los Estados Unidos. Se
integra al grupo que Yañez impulsa; además: ·'se dedica al trabajo que le
gustaba y que creo que nunca había dejado. la toma de vistas de la ciudad. lo
cual hacía ahora con más experiencia y conocimientos, aunque las primeras
que hiciera antes de su ida a Chicago no carecían de mérito". 72 En efecto.
López durante esa década en que regresa y la siguiente produce un
exhaustivo acervo gráfico sobre la ciudad: a través de su mirada que
escudriña, la capital regiomontana es, por un lado, una ciudad con rincones
bucólicos a veces muy cerca de lo rural y, por otro, una urbe que comienza a
evidenciar el encuentro con lo moderno. Sus imágenes se vuelven, a veces,
cuadros costumbristas o paisajes monumentales de una ciudad en transición
rodeada de imponentes serranías.
El trabajo de Yañez o el de López tiene líneas de convergencia con el
de Hugo Brehme. Uno de los mejores fotógrafos pictorialistas mexicanos de
origen alemán, quien visitó Monterrey y en donde fotografía el centro de la
~iud~d. con la in~a_riab~e pres~n~ia d~I cerro de la _silla. Una foto ~rafía que
mcluma en su clas1co libro Mex1co pmtoresco publicado en 1923. 7·
A la ciudad no dejan de llegar fotógrafos que se vuelven obligados
cronistas de la misma. A mediados de 1930, acompañado de su esposa, llega
Eugenio Espino Barros un fotógrafo que posee un reconocimiento que le
599

�3

viene de años atrás. Originario de Puebla en donde nace en 1883, desde muy
joven ingresa a la fotografía como ayudante de un fotógrafo viajero norteamericano o inglés- con el que recorre su estado natal y el sureste
(¿ Winfield Scott?, ¿Summer w. Matteson?). Trabaja como ayudante
principal de Martín Ortíz, quien es uno de los grandes retratistas de \a
ciudad de México, quizás entre l 911 y 1918; año este último en que se

En el corto periodo que va de I JI
Diciembre de 1839 a noviembre da 1;:;da _del daguerrotipo a México.
presencia de un daguerrotipista e Me
' nmg~na otra fuente indica la
...
n onterrey anterior a Wilder.

~F ranc;:01s
. Gouraud. Description of lhe D

of Mr. Gourauds puhlic letures accordi/~e;~otyp~ P!·ocess ora Swnmary
Dutton and Wentwortl\'s print.. Boston, 1 4o, / ¡¡mciples of M. Daguerre,

i

instala en el puerto de Tampico.
Una de \as obras fundamentales de Espino Barros, imbuida del espíritu
positivista del porfiriato. lo es sin duda México en el Centenario de su
Independencia, un álbum fotográfico de grandes dimensiones. realizado en
casi su totalidad por este fotógrafo (en tanto que ahí aparecen algunas
imágenes de Guillermo Kah\o): el álbum, que contiene 391 fotografías. es el
testimonio innegable de un país que se había asumido inserto en el espíritu
del orden y el progreso. Testimonio univoco sobre el México anterior a
l 91 O. Desde luego, ahí aparecían imágenes de lo que sería su lugar de
residencia definitiva.

7
~

En Monterrey Espino Barros trabajó la fotografía industrial.
arquitectónica y de paisaje para empresas que ya se encuentre en gran auge.
Pero sobre todo es el creador de la cámara NOBA de gran formato. quizás el
primer aparato de fabricación nacional que alcanza una repercusión en el
extranjero. Con ello. paradojas del desarrollo, fotografía e industria parecían
unirse como el síntoma de época de Monterrey y sus fotógrafos.
He aquí entonces \os testimonios de una ciudad y sus creadores de
imágenes de \o que esto es, apenas, una fugaz historia.

El autor quiere agradecer a las investigadoras Patricia Priego. Claudia
Negrete y Georgina Rodríguez, su apoyo para la presente investigación.

sM -~-- Gaud!n. Traite pralique de photographie
procedes rela~ifs au daguerréotype, J .J
exposé complet des
Oubochet et c1e. editeurs, París, 1844, pp. 12 \-124.
6

1bidem.
lbidem.
s El Cosmopolita. México. 29 de Enero de \ 840. p. 4.

7

e;

9"Daguerrot1po.
. Mºmiaturas". El Registro Ofi . I p . , d'
departamento de Durango. jueves 9 d M
eno ico del Gobierno del
4.
e arzo e \ 843, tomo 11, núm. t 12, p.

IOS
•
•
u_ ~nuncio
solo
aparece hasta quince días de
, . .
Poht1co del Gobierno de Nuevo L , M
spues. vease el Semanario
eon. onterrey,

:~El Mosai~·o Me,:1ámo. México. 1840, p. 536.
Semanario Po/Jtico del Gobierno de Nuevo Leon,
, Monterrey, jueves 21 de
Mayo de 1840. tomo 2 nu'
13

,

m.

Sebastián Camacho y Zulueta "O
. .,
México, 1845. pp. 378-3 0.
'
aguerrotrpp · El Liceo Mexícano,
8
l~Martha A. Sanweiss ·'D
Eyewitnness to War Print a ?uerrotypes of the Mexican War'', en
1848, amon Carter Mu e
n .Da~ue_rrotypes of the Mexican War, 1846islbidem
s urn/Sm1ths10111an lnstitution Press. 1989, pp. 44-69.

Notas Bibliográficas

Hermenegi\rlo Dávila. Citado por Israel Cavazos Garza, en "Estado de
Nuevo León y Ciudad de Monterrey". Sobretiro especial de la Enciclopedia

1

de México, 1976, p. 432.
Semanario Político del Gobierno de Nuevo León. Monterrey, jueves 4 de

1

noviembre de 1842. torno 111, núm. 96. p. 386.

16
1bidern
i1R
bNert Taft., Photography and thc American S
'cº
• ,. ueva York, t 964, pp.
_ _
.. cene, Dover Publications
ll
223 224
18
~art_ha A. Sandweiss, op. cit.
19
Indios bárbaros··
líber/ad
Mo t
. sup¡emento al número 100 del Restaurador de fa
11 errey, Agosto 22 de I857.
'

601
600

�13

"º"lndios bárbaros'', El Restaurador de la Libertad: Monterrey. Viernes 6 de
Noviembre de 1857. tomo 11. núm. 11, p.4.

EI Restaurador de la Libertad. Periódico Oficial del Gobiern~J del E~'fado
Libre v Soberano de Nuevo León y Coahuila. Monterrey, Viernes _4 de
Julio de 1857, Tomo 1, núm . 96. p.4.

~1

nDiario de avisos. 20 de marzo de 1858, p.3, citado en Fernanda_Ríos
Zertuche. Noticias hemerof:Yáficas sohre el uso de lafo_tografia la ciudad
de México ( 1839-1870). (tesis), Universidad Iberoamericana, 198).

e,;

su

anuncio sólo apareció otra vez, el viernes 31 de julio de 1857, en el
mismo diario en que anunció su llegada. Ver nota

~3

lac· •
E{ Restaurador de la Libertad I'eródico Oficial del
specu 10 11 ,
,
('
'f
·
del Estado Libre v Soberano de Nuero Leon Y oa1w, a.
,
., 4 E 1
Gob rern 0
Monterrey, Viernes 20 de Noviembre de_ 1_857, tomo lL m_1m. IJ: P· • .se
anuncio apare,:e hasta el Viernes 25 de D1c1ernbre de ese mismo ano.

1.iE

2sL · dad de Monterrey" El Restaurador de la Libertad. Peródico Oficial
a CIU
'
•
( ~ f 'I
del Gobierno del Estado Libre y Soberano de Nuev~ Leon Y _va tui a.
Monterrey, Viernes 4 de Septiembre de 1857, tomo 11, num. 2. p.4.

''Retratos de ambrotipo", Boletín Oficial Monterrey Agosto 21 de l 861.
núm. 56, p.2.
'

;_La Gacela de Monterrey, Domingo 13 de Novimebre de 1864, núm. 21, p.
5

·'Yistas csteroscópicas de Monterrey", Boletín Oficial, Monterrey, Octubre
11 de 1863, núm. 69, p.4.
36
"'Gal~ría de Rre_tratos ",_ La Gaceta de Monterrey. Periódico político.
(/er~1r_10 y comerc,al. Domingo 1° de Enero de 1865, núm. 35.
~ illiam ~- Darrah, ~art,: s de Vi~ile in N_inteenth century Photography,
38
C. fzqu1erdo retratista , Boletin Oficial. Monterrey. noviembre 22 de
1863, p.3. Nota aparecida hasta diciembre 16, núm. 80, de ese mismo año.
'

39

"Retratos, retratos". Boletín Oficial Monterrey, enero 18 de 1864, núm.4 .

e

-1°A1 am
·
· Aubert et la photographie au Mexique" en
eysens,. "F_r~nco1s
Charlotte et Maxuni!Jen. Les belges au Mexique 1864- 1867 Foundation
~lbert_ Marinos, asbl, S_aint-Lambert, 1987, pp.113-121. Agradezco al
~nvest1ga??r Arturo Aguilar Ochoa el que me haya proporcionado esta
mfom1ac1on.
41 "-- ·Alb . . 111 . . . lb. . lfl" L G
111_ ricias .. • 111 ª netas... . a aceta de Monrterrey. Periódico
Oficwl del departamento de Nuevo León. Domigo. Marzo 18 de 1866. tomo
III, núm . 2 1, p. 4
42

"¡,·'¡¡¡Ambrotipos!l!". Boletín Ofic_iaf. Monterre~, Abr~I de 1858, núm. 16.
p.2: anuncio que aparece hasta abril 20 de ese mismo ano.

André Bazín, "Ontología de la imaoen fotográfica" en ¡Qué es el cine')
Ediciones Rialp, 1966.
e
·
· '

43
"1

" Retratos", Bole1ín Oficial Monterrey. Agosto 3 de 1858, núm. 51, p.2.

! 8Sccción

Avisos, Boletín Oj[C- Monterrey, diciembre 14 de 1858. p.2.

19Enrique Fernández Ledesma, La graciu de los retratos a,~ti?uvs, c;1n
prólogo de Marte R. Gómez, Ediciones Mexicanos, S.A., Mex1co, 19)0.

Aonimo La Gaceta. Periódico político. científico, comercial y literario,
Monterrey, Octubre 9 de 1864, núm. 11, p.3.

44

·'Fotografías", Periódico Oficial del Gobierno del Estado Ubre v
Soberano de Nuevo León. Monterrey, Miércoles 11 de Noviembre de 1868.
tomo 111, núm. 3 1.p.3

45

p.156.
'º"Ambrotipos", El Restaurador. Periódico Oficial del Gobierno del Estado
Libre v Soberano de Nuew) León y Coahuila. Monterrey. Jue\,es 3 de Mayo
de 1860, tomo l. núm. 4, p.4.
31
lbidem
.
n ..Retratos''. Boletín Oficial Monterrey, Julio 16 de 1861 , Anuncio
aparecido hasta septiembre 4 de 1861, núm. 59 •
602

lbidem,

46

lbi?~m, L~nes 15 de Septiembre de 1873, tomo VIII, núm. 12, p. 4. Véase
tamb1en Enrique Femández Ledesma. op. cit., p. 155

603

�·'Rendón Nicolás M." En Israel Cavazos Garza. Diccionario biográfico de
Nuevo León, Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterre}, 1984, p.

47

EL DESTINO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Miguel León-Portilla
Miembro del Colegio Nacional
Catedrático e fnvestigador de la UNAM

394.

Periódico Oficial del Gobierno Libre y Soberano de Nuevo León.
Monterrey, Sábado 12 de septiembre de 187-1, tomo IX, núrn IS. P.4. Este
anuncio aparece publicado hasta el Sábado 12 de Diciembre de 1874, tomo
IX, núm. 40.

48

&lt;llbidem. miércoles 9 de Enero de 1878, torno Xll, núm. 1O. PA.
Cavazos Garza. op. cit.
5 1.•Lagranje desiderio", en Israel Cavazos Garza, op. cit.. p. 256. Para la
fecha de la fundación de la tipografía del Comercio véase también: Manuel
Caballero. La Revista. Monterrey, Sábado 2 de Junio de 1883, núm. 544.
52··Fotografía del Comercio'·. La revista. Monterrey, sábado 2 de Junio de

4

5º1srael

¿ Quiénes eran los mesoamericanos?

~o~sumada la ~onquista o invasión de las varias regiones de América,
sus d1st1~~as poblaciones nativas se vieron sometidas no sólo a procesos de
e~~l~tac1on por. parte de sus nuevos señores, sino también a imposición
dm~~da a cambiar sus formas de vida. La Corona española y la Iglesia
catolica aunaron esfuerzos para hacer de los indígenas súbditos obedientes ,
útiles al_ Rey, Y a la vez cristianos fieles y observantes de todos lo-s
mandamientos de la ley de Dios.

1883, núm. 544
Martes 3 de Julio de 1883. núm. 569, p. 3.
51 1bidem. Domingo 21 de 1883, núm 666. p.4 .
; 5lbidem , 1Ode febrero de 1884, núm. 27, p, 2.
56'·Premios a México en la exposición de París". El Monitor Republicano,
México, Octubre 20 de 1889, pp. 3--l; y Periódico Oficial
del
Gobierno del Estado Libre y Soberano de Nuew&gt; León, Monterre,. Viernes
21 de Agosto de 1891, núm. 18, primera plana.
57Archivo General de la
ación. Fondo Fomento, serie Patentes y marcos.

: a_les p_ropósitos desencadenaron procesos globalizadores que buscaron
la as1_m1_lac1on ~e _los amerin~ios, suprimiendo a la vez sus antiguas creencias
Y prac~1cas r~lig1osa_s. _co~~1de~adas como idolátricas e inspiradas por el
d~n_ion10 . . ~1~ha as1milac1on implicó además someter a los indígenas al
reg1men JUnd1co español, adaptado muchas veces a las circunstancias
prevalentes en la tierra conquistada y para beneficio tanto de la Corona como
de muchos de los descendientes de los conquistadores, de los oficiales reales
y de los cada vez más numerosos colonos llegados de España.

caja 40, exp. 1641
58 La Re" ista. Monterrey, Domingo 29 de julio de 1883. núm. 592.
wAdalberto de Cardona. De México a Nueva )Ork. Guía para el viajero en
que se describen las principales ciudades de México y los Estados Unidos
del Norte, Imprenta ele H.S Croker. San francisco, 1890. p. 238.
6º"EI viaje del señor Presidente de la República a Monterrey". El Munclo.
México, domingo l Ode Enero de 1899. tomo 1, núm. 1, pp.6-9.

En contraparte, desde un princ1p10 los reyes católicos, Fernando e
lsa?el. y luego el emperador Carlos y su hijo Felipe, se preocuparon
senamente, ~or la que considerab~n _era una doble obl igación suya.
Comprend1a esta. por una parte, contnbu1r a la conversión al cristianismo de
los i~dí~e?as y. por la otra, velar porque se los tratara como súbditos suyos
~on Justicia Y aún con mayor benignidad dada su condición de vencidos e
indefensos. A ellos se debieron las primeras ''leyes de Indias" expedidas
para la protección de los indígenas.

53 Ibidem,

61 De

esto existe una fotografía tomada a Díaz dentro del taller. \ éase: fondo
Presidentes, Porfirio Día=. e.aja 20. sobre 4. AGENL; también Periódico
Oficial del Gobierno del Estado Libre y Sobero110 de l\'uem León.
Monterrey, Viernes 28 de Enero de 1910. tomo XLV. núm. 8, p.2.
viaje del sei'ior Presidente ... " op. cit: y El Mundo del 29 de Enero, 6 de
Agosto y 3 de Diciembre de 1899, en donde se insertan algunas fotografías

62··El

de Lagrange.
' Directorio General de la ciudad de Monterrey, l 90 l. Ross-\!lc Donmell
Advertising Co. Monterrey.. N.L,. México. 1901.

6

604

Varios eclesiásticos, sobre todo misioneros, miembros de las órdenes
franciscanas y dominica. pusieron también sus ojos en esto. Entre ellos hubo
algunos que denunciaron, una y otra vez, incluso con gran vehemencia, los
atropellos de que eran víctimas los nativos. Sobresalieron el dominico frav
Antón de Monte~inos, el primero en levantar la voz en la isla española par;
conde~~r las acciones de los encomenderos y demandar justicia. Más tarde.
en Me~1,co _Y en España misma, fray Bartolomé de las Casas, como ningún
otro ?eJO 01r s~ clamor en contra de los agravios, despojos y crímenes que se
segu1an cometiendo. Tanto él como fray Antón llegaron a presentarse ante

605

�d. t
te ¡0 que estaba ocurriendo en
el Emperador para manifestar1e ,r:c a~~n eneral en las llamadas Indias.
Santo Domingo, en la ~u~va Esp~na y me;ecen ser también mencionados.
Otros defenso~es d~ los md1osdme~,c~o~ Toribio de Benavente Motolinía,
Ellos son los franci~canos Pe ro/ ~n ~ahagún. En el Perú sobresalió el
Gerónimo de Mend1eta y Bernar ino e ,
se reocu ó además por
dominico fray _Domingo d~ _Santdo ~oml:snu:~e que~hua. p Hubo incluso
arar la pnmera orarnat1ca e a
º
d . l
prep
b'
;ertenecientes al clero secular que obraron e igua,,
sacerdotes Y o ispos
V
de Quiroga el famoso "'Tata Vasco
forma, como ~n el elaso de dl~~ad :~~t~e los tarasco's de Michoacán la utopía
que se esforzo por iacer rea i
concebida por Tomás Moro.
. .
11
ue el régimen colonial. o como se decía. de
. ¿S1gn1fica to~od_c º. ~ 'o-enas americanos. logró que fueran respetados
gobierno de los su_b ,tos. in l e, endo los tocantes a la preservación de sus
los derechos de estos, ,ncluy_
t que pueda darse a esta pregunta
diferencias culturales? C\1alqu1er resp~desda Tan falso sería sostener que la
.
te debe matizarse con cu, a o.
l
necesanamen
_ 1 las leyes que emitieron y as
•, de los soberanos espano es,
. .\
preocupac1on .
1
f . 1 fueron letra muerta. como atnbu1r es
denuncias y acciones de os ra, es
haber logrado cuanto en la realidad buscaban.

en sus conflictos y juicios. Esto perm1t10 que. en no pocos casos.
determinados pueblos indígenas mantuvieran, entre otras cosas. las
siguientes realidades de enorme importancia para ellos: al menos parte de
sus territorios ancestrales; sus antiguas estructuras socio-políticas de los que
llamaban altepetl. ··pueblo.. o nación, con connotaciones étnicas propias; sus
lenguas, usos y costumbres y también, en ocasiones, moderación en las
transacciones de los tributos y servicios que debían proporcionar, bien sea la
Corona o incluso quienes, como los encomenderos, ejercían autoridad sobre
ellos.
Hubo, sin embargo, un punto en que no existió tolerancia y menos aún
condescendencia. Este fue el de su antigua religión y todo cuanto pareciera
relacionado con ella como, por ejemplo, sus escuelas comunales de origen
prehispánico. En esta materia la Corona y la Iglesia fueron siempre
inflexibles. A lo sumo hubo algunos frailes franciscanos que se hicieron de
la vista gorda ante ciertas antiguas prácticas que se reactualizaban en
diversas tiestas al modo indígena. Las persecuciones acérrimas en contra de
las llamadas idolatrías, de las que existen muchos testimonios procedentes
sobre todo de México y el Perú, muestran la dureza con que en esto se
procedió. Para la Corona y la Iglesia no había más alternativa que la
conversión de todos los indios al cristianismo o el castigo con penas muy
severas a los que se negaban a aceptarlo y, y con mayor fuerza, a los
re lapsos, considerados como apóstatas.

La reacción de los indígenas

'derar a uí otro elemento muchas veces no tomadl; en
Importa cons1
q ctitud de los indígenas mismos. Atendcrc en
cuenta. Me refiero a la ª .
de ....México No se mantuvieron
. 1 l
. ,jan en vanos 1ugares
, .
especia a os que VI\.
.
h pensado Numerosos documentos
ellos pasivos, como en frec_uenc1a
a I de 1~ Nación en México. el de
conservados en varios arcl11v~_s -e e~::des y pueblos de la que se llamó
Indias, en Sevilla y otro~ en . ,versas c~~ entonces ocurría. Existen miles de
Nueva Espafia- dan testnnonto de 10 q
•
¡·
de México el
.
r indígenas en la que era lmgua ranca
: .
textos escntos po
..;. ,
autoridades locales, corregidores, miembros
náhuatl. Hay cartas ~1r1º1das a . os el soberano mismo. Allí denuncian
de la Audiencia, el Virrey. lo~ o_b1sp yll
sus comunidades, demandan
. de que eran v1ct1mas. e os y
.
los agravios
. .,
.
\'citan la preservación de su antiguo
justicia piden rest1tuc1on de tierras, so '
,
régime1~ de gobierno. lo que hoy llamaríamos su autonomia.

t~

o todos esos escritos fueron respondidos
11
Desde luego que
or'ia de los casos llegaron a sus
e consta que en 1a may
...
favorablemente, aunqu
·.
Así mismo consta que no
11
destinatarios y fueron constderadosbpor et ob~~n las disposiciones jurídicas
. d'
llegaron a conocer astan e
f
pocos 111 igenas
. .
..
prendieron a litiirar v a tri un ar
que tenían que ver con su propia s1tuac1on y a
~ -

606

Indudablemente que las persecuciones de la idolatría afectaron mu,
hondo el ser cu ltural de los pueblos indígenas. Quedaron éstos como
descabezados, desaparecidos sus antiguos guías espirituales y vu lnerada
gravemente su arraigada visión del mundo.
En tales condiciones, los pueblos indígenas se debatieron a lo largo de
tres siglos de dominación española. Ésta puso en marcha a procesos
globalizadores dirigidos a asimilar a los indígenas a la cultura europeocristiana. Los factores que he enumerado -preocupación de los monarcas
por salvaguardar la justicia, la intervención de algunos frai les y la defensa
que de sí mismas hicieron los pueblos indígenas- frenó en muchos aspectos
la fuerza de esos procesos globalizadores. En lo tocante a la conversión al
cristianismo la resistencia fue mucho más difícil. Sin embargo, como lo
reconocieron y declararon varios eclesiásticos españoles, los indígenas
lograron una especie de síntesis que algunos consideran fue un sincretismo,
que les permitió conservar elementos claves de su milenaria visión del
mundo y de determinadas creencias. Por otra parte, como ya vimos, su
resistencia les permitió preservar, en muchos casos, las estructuras básicas
de sus altepetl o pueblos, sus lenguas, usos y costumbres, parte de sus

607

�antiguos territorios y una autonomía reconocida en diversos grados por el
régimen español.

se habían visto privados. Digno de mención es que ambos decretos se
publicaron en español y en náhuatl.

Nuevas formas de globalización en el país independiente

La plena restauración de la República invalidó. como es obvio, dichos
decretos. El despojo y la marginación total de las comunidades indígenas
perduró hasta los años de la Revolución Mexicana.

Podría suponerse tal vez que, al alcanzar Méx~co y los ot_r~s países
latinoamericanos su independencia respecto de Espana, la ~1tuac1011 d~, sus
pueblos indígenas iba a cambiar favorablemente. En re~hdad suced10 lo
contrario. En México y en el resto de los países del continente los nue~~s
gobiernos y muchas personas de la clase d~m!nª~;e llegaron ~ la con~lus_1on
de que había que suprimir para siempre la d1st111~1on entre in?1os Yno 111d1os.
Todos debían considerarse como iguales. sometidos a las mismas leyes_y_en
posesión de una misma cultura y _una_ ~isma le_ngua. En el caso de Mex1co
así se declaró en su primera Constttuc1on republicana en 1824.
La nueva realidad jurídica trajo consigo en la práctica el d_esamparo _Y
marginación de los pueblos indígenas. Antes, en la époc~ col~ni~I.- se hab1a
procedido en función de leyes que reconocían la personalldad JUnd1ca de las
repúblicas de Indios, poseedores de territorios ancestra_les, usos y costumbres
propios, con sus lenguas y formas autonómicas de gobierno.
El arrinconamiento de los pueblos indígenas se agravó con las Ley~s de
Reforma y con la nueva Constitución de la República en 185 7. En su art1c~lo
27 se suprimió por completo la prop!edad comuna~. Con~eb1do
originalmente ese artículo para privar ala lgles_,a y de modo mas e~pe~11ico a
las distintas corporaciones religiosas del considerable ~oder ec~nom1co q~e
tenían, afectó también a los pueblos y comunidades ind1gen_as. S,_desde 18~4
los pueblos indígenas habían desaparec!do como tales ~ªJº. ~a idea de una
nueva pretendida homologación. es decir de una glob_allzac1on, ~n _1857 se
dio otro paso sumamente adverso para ellos. Se penso que, supnm1endo la
'edad comunal considerada como una de las causas del atraso de los
prop,
,
d ¡
·o al
indios, se lograría su globalización en el c?ntexto e proyecto nac1 n
concebido para México. Este debía ser un pa1s de cultur~ europea en el que
las antiguas etnias debían quedar asimiladas. _Pued~ decirse que _coi~ ello se
reafirmaron el régimen de las haciendas, el lat1fund1smo y el comienzo de un
rampante capitalismo liberal.
Irónico es en este contexto que en el fallido imperio de Maximi_lia_no se
abriera un resquicio legal a los pueblos indígenas. En efecto, Ma~1m1lta~o
, ·d·' el 26 de J·unio de 1866 y luego el 16 de septiembre del mismo ano
expt
cerca del
dos decretos "sobre terrenos de comunidad y de repart1m1ento Y a
.,
fundo legal de los pueblos indígenas''. En uno y otr~ establec10
procedimientos para que los pueblos indígenas recuperaran las tierras de que

'º

· · ·, "

608

Innegablemente la disolución de no pocas repúblicas de indios, antiguos
altépetl, condujo a la asimilación de sus miembros en el conjunto de la
sociedad nacional, dando lugar al incremento de los mestizos y también al de
los indios desarraigados. Quedaron ellos excluidos de sus antiguas
comunidades y rechazados muchas veces como inferiores por aquellos
mismos que habían puesto en marcha el proceso de globalización dirigido a
su asimilación.
Los pueblos indígenas y la Revolución Mexicana

Formularé una pregunta: ¿qué lugar se concedió en el ideario de la
Revolución a los pueblos originarios? Siendo cierto que en ella participaron
grandes contingentes de indios de varias regiones del país, sería falso afim1ar
que hayan desempeñado éstos un papel importante como caudillos en la
lucha armada o como promotores de un nuevo proyecto de nación.
concebida como pluriétnica y plurilingüística. Sólo puede decirse que
Emiliano Zapata y la lucha encabezada por él mantuvieron un ideario de
reivindicaciones agrarias en favor de los grandes conglomerados campesinos
que desde luego ;ncluían a los pueblos indígenas.
La influencia de los zapatistas en el constituyente en que se discutió y
redactó la nueva Carta Magna expedida en 1917, abrió un resquicio legal en
favor de los indígenas. En el inciso 7° del nuevo artículo 27. sin emplear las
palabras indígena o indio sino la más bien vaga de tribus, se legisló no
precisamente en relación con los antiguos territorios de los pueblos
indígenas sino acerca de la restitución y capacidad de disfrutar
comunalmente de las tierras que antes les pertenecían.
La Revolución Mexicana, además de propiciar la restitución de tierras a
los pueblos originarios. trajo también consigo un movimiento de exaltación
de lo indígena. Pero éste se dirigió más a revaluar el legado prehispánico que
a atender a los requerimientos de la realidad contemporánea. Lo indígena
estuvo presente en el muralismo mexicano, en creaciones musicales. en
novelas y en otras formas de producción de contenido histórico y artístico.
También comenzaron a realizarse importantes exploraciones arqueológicas y
a abrirse museos para exhibir los principales hallazgos. En lo que se conoció

609

�luego como indigenismo de inspi~ación ant:opol?gica, sobresalieron dos
corrientes que, con matices, han tenido larga vigencia.

tienen su sede principal y disponen de medios de comunicación masiva a
escala mundial.

'd
. , de que los indígenas continuaban
Una partió ~e la cons1. erac10~ .
r ue sus formas de cultura
. ,·endo en situaciones precanas precisamente po q
.
b
b 1
vi\,
. .
itían acceder a la modernidad que usca a e
eran anacron1cas Y no les penn .
d. . .das a borrar la condición de los
emprender acciones mg1
. . . La
País . Era. necesario
.
1cia de desarrollo cultural y marg111ac1on.
indios, ,denuficada c?n. ause1 .
arios a la cultura de la gran mayoría
clave se hallaba en as1milarlos o mcorpor
de \os mexicanos.

No sólo los países menos desarrollados o más débi les en el contexto
mundial son los que se ven afectados. Incluso las naciones europeas están
hoy influidas por la escala de valores, sistemas económicos, técnicas,
costumbres. modas, hábitos consumistas y otras muchas cosas que se
generan en los Estados Unidos, país al cual el presidente Bill Clinton ha
calificado como el único imprescindible en el mundo. Ahora bien, si esto
ocurre con naciones enteras, ¿qué podrá decirse de los pueblos ind ígenas por
tanto tiempo marginados ya todas luce débiles y desposeídos? Esta misma
pregunta vale no sólo para los pueblos indígenas de México y del continente
americano, sino para otros muchos de Asia, África y Oceanía. ¿Es su destino
verse englobados por los procesos que he tratado de describir?

c~~~r~éd~~~~en~:~~

~a . otra corriente. :r,~:i~e deL'.e~~~;~~~1in~~;~ºas d;
const1tu1do por un co~J
. .P
te dio impulso a esta corriente. Para
1
Manuel Gamio fue quien pn~c_1pa rdnen 1·dades que debían reconocerse y
. 1 b'
1 ser de Mex1co os rea i
Gam10 1a ia en e
.
. 1tre sí Una era el hecho de que. a través de
aceptarse como no exclu)entes er_ . : obre todo cultural se había ido
• d proceso de mestrzac1on s
·
. ..
un cont111ua o
'd d
e no obstante esa mestizac1on
f, . d
I aís La otra reali a era qu •
.
bl orJan o e p .
d
f
s había afectado incluso a los pue os
cultural que en diversos_ gra os y orrna el s diferencias. confiriendo al país
indígenas, perduraban estos con ~~s ~r~n. e.
el carácter de pluricultural y mult1lingtl1st1co.
.
d . vestigación con un enfoque integral.
Concibió _Gan~ro unLproy~~:~ió~ '~el Valle de Teotihuacán (1922) . _su
Como lo mamfesto en ª. po . d lt ral revalente en México en vanas
propósito fue conocer la d1vers1da c,u u p
.
de ello A esto debía
d'
e como mas representativas
.
regiones que. ~o ,an teners . i ida a ropiciar el desarrollo de los pueblos
seguir la acc1on del Estadd~~ dir g_ cuiturales formas de gobierno y lengua.
indígenas respetando sus 'ierenc1as
-,

La situación actual
· d sentir en el mundo
Nunca como en los últimos años se han deJa o ct·
.
'bl
, q e tienden a d1fun ir e imponer de
fuerzas que parecen mconte111 es } u .
. .,
formas de
1
tumbres sistemas econonrn:os.
forma global, va ores. , cos
. ·o es del mundo en las que se
.
.,
t cnolog1as v concepc1 n
. f
comu111cac1on. e
, .
. . t el consumismo v el d1s rute
. .1 . 1
c·dad de ennquec1m1en o.
pnv1 eg1a a capa i
D . o1,tables maneras. como en un
.d d
anto da placer
e me
desme dI o e cu
. ue llevan a englobar en este proceso a
inces~nte bombardeo, _l~s fuer:~~º; estados y naciones enteras, se presentan
ind1v1duos, grupos socia es,_ pu 'bl, f ar El proceso O procesos de
e parece 1mpos1 e ren ·
·
como a1go qu
.
stos en marcha por los países o e1
globalización. hay que rep~tirlo, sontue
corporaciones transnacionales
país más poderoso de la Tierra, en e que 1a5

610

Ahora bien, en contraposición con lo que pueden traer consigo las que
parecen fuerzas incontenibles de global ización, está el hecho de que en no
pocos lugares de la Tierra los pueblos indígenas se muestran decididos a
preservar sus identidades. Luchan ellos por que se reconozcan jurídicamente
su autonomía, sus territorios. su cultura, el ejercicio de su propio derecho y
la vigencia y cultivo de sus lenguas. Buscan, en suma, hacerse presentes y
actuantes, Con sus identidades, en la vida de sus correspondientes países.
Esto, que puede sonar paradójico como contrapunto en un mundo
globaiizante. es realidad que aflora vigorosa. En el caso de México, desde
varios arios antes de que se hic ieran oír las demandas de que han sido
voceros quienes encabezan el movimiento zapatista que surgió en Chiapas el
1° de enero de 1994, había habido ya reuniones y aun congresos de pueblos
indígenas, En el los libremente se discutió la problemática por cuya solución
se manifiestan dispuestos . luchar. Recordaré la celebración de Pátzcuaro, en
1975, del Primer Congreso Nacional de Indígenas al que concurrieron
representantes de más de setenta grupos.
Lugar especial ocupó allí la demanda de autonomía y lo reiativo a la
propiedad comunal de la tierra, sin que dejara de mencionarse el derecho que
debe amparar a sus territorios ancestrales. Qu ienes expusieron esto,
insistieron en la necesidad de ser reconocidos Como pueblos, tal como se ha
enunciado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
Frente a procesos globalizantes, que aparecen como dirigidos a
homogeneizar lo más significativo de la cultura de los distintos pueblos y
naciones -diríamos que a "clarar" a los habitantes del planeta- a imagen y
semejanza del poderoso, se yerguen los pueblos indígenas. Son ellos
verdadero baluarte que ha resistido a través de siglos los intentos de ser

61 I

�conquistado, y absorbido por otros. Hoy, al erguirse, levantan su voz y
demandan autonomía. Consideremos lo que ello significa.
En el caso de los pueblos indígenas de México. incluyendo a los que se
han rebelado en el estado de Chiapas, está claro que no pretenden forma
alguna de separatismo sino que se reconocen plenamente como integrantes
del Estado mexicano. Lo que buscan es la recuperación y reconocimiento, en
el ámbito jurídico, de su personalidad como pueblos de culturas y lenguas
diferentes y con los derechos y atributos que de ello se siguen,
imprescindibles e irrenunciables. Así, al demandar su autonomía, en modo
alguno plantean una cuestión de soberanía.
Esta última, como lo señala el Diccionario de la Academia, es:
'·Autoridad suprema del poder público,'' y en su acepción de "nacional: la
que reside en el pueblo y se ejerce por medio de sus órganos constitucionales
representativos".
En cambio, autonomía, según el mismo Diccionario, es: "Potestad de la
que, dentro del Estado, pueden gozar municipios, provincias, regiones u
otras entidades de él -como universidades o los pueblos indígenas, añadirépara regir intereses particulares de su vida interior. mediante normas y
órganos de gobierno propios'·.
Reconociendo la presencia de los pueblos indígenas como entidades
autónomas de derecho público, el ser del país se enriquecerá. Esos pueblos
se fortalecerán en sí mismos y Con sus lenguas mantendrán abiertas otras
tantas ventanas para asomarse con atisbos propios a las realidades humanas.
naturales y divinas. Los pueblos indígenas demandan asimismo que el lugar
donde viven -su territorio- se reconozca como región autónoma. y que
tengan representantes para ser oídos; que puedan también di.\poner de
recursos propios y se les den créditos para su desarrollo sustentable, y
puedan educar a sus hijos según lo quieran, con su lengua y de ¡¡cuerdo a su
cultura.
A modo de conclusión Ante esto podemos sacar una conclusión.
Estamos en un momento crucial. En Chiapas, en México entero, en América
Latina y en los paises del mundo en que viven pueblos minoritarios con
diferencias propias, pueden darse en el futuro dos escenarios muy distintos.
Uno es aquel en el que crezca la violencia, se incremente la militarización de
las regiones donde viven y puedan ocurrir masacres como la de Acteal,
Chiapas. En ese posible escenario, verdaderamente trágico, no será ya
posible el diálogo y se producirá cada vez mayor violencia con el riesgo de

El otro escenario se dará, si se encuentra 1
.
alcanzará entonces que los pu bl . d'
e camino para el diálogo. Se
actuantes en el ser pleno del pa'e Aostml igenas :º~!van a estar presentes y
,
is. c ua mente d1stmtos
bl
.
se estan haciendo oír en var·o I
d
pue os minoritarios
catalanes, gallegos y vascos· einsF uga~esl el mundo. En España son los
,
rancia os bretone
.
otros muchos de distintas
. .
s, corsos, alsacianos y
1
Soviética; en Gran Bretaña loseensguas y trad1c1ones en la antigua Unión
.
coceses y galese
•
~rop10, y asimismo los irlandeses en I Ul
s que ~a t1e'.1en parlamento
lmgüística, como lo ha mostrado la UNeESC ster. La d1vers1dad ~u.ltural y
ella es reconocida y cuenta con
d.
O, es fuente de creat1v1dad. Si
Ios me 10s para s d
.
11
pienso otra vez en el caso de Ch.
d , u esarro o sustentable _
consecuencias tangibles para Mé _iapas- ª em?~ de ser un símbolo, tendrá
x1co, para Amenca, para el mundo."

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613
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. tona
. ,,, ,u1~
o..'AM , ClESAS, CEMC , extc ·
·
h 1s

Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte
El primer capítulo del ''Anuario Coahuilense" de 1886, de Esteban L.
Portillo, se titulaba: ·'Galería de coahuilenses ilustres". Y del primer
coahuilense ilustre que el Anuario destacaba se decía: ·'El patriota estado de
Coahuila, se enorgullece y con razón, de haber sido cuna del gran república
D. Miguel Ramos Arizpe'·. Luego de dar los pormenores de su biografía, y
antes de recurrir al testimonio de historiadores, Portillo escribió:
"Nuestra palria perdió. en Ramos Arizpe, a uno de sus hijos
predileclos en lajerarquía del talento: ensalzado con superabundancia
por su par/ido, o deprimido de una manera exagerada por sus
contrarios en política. "1

Y luego, el autor del "Anuario Coahuilense ", poniéndose del lado de
quienes lo ensalzan con '·superabundancia", continuaba sus apreciaciones en
un claro estilo decimonónico:
"Ramos Arizpe fue, como dice uno de sus biógrafos, de esos
!alentos privilegiados, que aparecen de cuando en cuando, como
apóstoles del progreso, como misioneros de Dios para llevar a la
humanidad por el sendero de la libertad y del adelanto a su glorioso
deslino. Mártir de su idea, sufrió las decepciones de la Iglesia. la
prisión del despotismo, el destierro de los 1irw10s, las calumnias de los
envidiosos, y finalmente; las amarguras y penalidades de una
exis1encia consagrada enteramente al servicio de su patria. "1

Por otra parte, "sus contrarios en política'', sigue diciendo Portillo.
fueron muy adictos a colgarle motes: el chato, el comanche. e incluso más de
algún panfleto de la época, le endilgó el de ··toro chicharronero'·. 3 Alfonso
Toro aduce, que los ataques tuvieron que ver con la condición que conllevan
siempre, los grandes hombres, de tener que soportar los ataques de sus
enemigos; pero en algo tenía que ver con la personalidad y también las
propias ocurrencias de Ramos Arizpe para que los motes pasaran a la
historia. El mismo Esteban L. Portillo, no deja de estar de acuerdo en que. en
Ramos Arizpe, se encontraban ·'cienos rasgos que resaltan en las tribus
614

615

�manches en cuya fisonomía existe una mezcla
salvajes del norte, llamadas co
. ' . •a" Lucas Alamán que, según
.
d
- · de energ1a y susp1cac1 .
,,
de candidez Y e ma1icia,d, na "secreta nva
• ¡·d
d'º
y
una
"antipatía
fuerte
, a
Lorenzo de Za~a1a guar o u_
b
fue más su enemigo político que
con Ramos Anzpe y que, sm em argo, .
.
·,zo
de
él
una
descripción
que
ha
sido
famosa.
personal. h

.
e ue1ia redonda y hundida, que apenas
"Su nan: era muy p q. '.
sostener unos anteojos, que
formaba en el rosn:o una prom_me11c; ~;;~s y centellcmtes, estaban
cuando no cubna11 dos . OJOS ~ q bladas y negras y todo esto
suspendidos sobre las ce1as _mu? .Prar que tomaba una singular
. d en un rostro casr c1rcu ,
...
encen a o
,
.
frecuentes v vivas de su esp11 m1.
animación. segun las alterac~onese;:;~i o de rost;o: pequeño, grueso y
Todo su cuerpo, co~·,:espondza ~ablab: rns movimientos, más parecícm
de fuerte musculaci~n, Clla,'.dr, _ d en ;u iraje. principalmente cuando
atléticos que oratonos. 1?esa m~b o é11dosele el manteo. como cosa
usaba el eclesiástico, siempre I a cay
l
..4
que estaba de sobra o que se le despegaba de cuerpo.
,
Frav Servando Teresa de
detractores coetaneos, como
,
..
.
d
Otro e sus
.
.
1 llama el .. intrigante chantre . poi
Mier, con quien tuvo vanadas disputas, 1º C t d al de Puebla. Entre quienes
A·
ostentaba en a a e r
el cargo que Ramos nz.pe
h
.do los historiadores conservadores los
no fueron sus contemporáneos, a~ si
.
El padre Mariano Cuevas,
nd
que también han ab~ a~~a et0 ~;:~;~~~:~~~-sigente y conservadora. no_ s~
portavoz como el meJor d
, . ,, que J. unto con el padre M 1e1,
. ·
"el revoltoso canonig0 •
. [
refiere a el sino como
. .
[ ue] lo único macizo que hizo en
ese "verdadero saco de contrad1cc1o~es. q la muerte''· y otros más. como
, lf
preparativos para
·
su vida], fueron sus u n~os . M
el "inferior y desventurado·· padre
el "apóstata" José Ma,~1a Lui~e e~~=si~sticos absurdos, mengua y baldón de
A lpuche, formaban el grupo
. Cuevas contra fray Servando. en
.
. ,, Ast· 1 ego de despotricar
nuestra h1stona ·
,. u A ,f , . prosigue su diatriba diciendo:
su Historia de la Iglesia e11 ,v ex1co,
• . a el otro cleriga:o [.. .} Don
"De muy diferente caracte, er
che . hombre de
.
·ti-o de blanco y coman .
,'v/iguel Ramos Anzpe, mes -'ado, ero de pasiones veheme11tísi111as,
talento natural bastante despeJ 'd' pi
lo~ Corres de Cúdiz, donde a
.. .
torio )' hasta nd ,cu o en ,,,.. ,.auws v nuestra fama de
ue
le
h1c1eron
no
q
h ba a per er 11ues1r....., ... · .
gritos y manoteos ec a
convento de Valencia que
d l' dos La encerrona en un
. .
corteses y e.ica ·
d Vil , el aplauso con que /e rec1b1eron
sufrió al regreso
Fern;;~; lo ~~\\'a/entonaron en sus acometidas de
las turbas a su so , a en ~ ,
El chato Arizpe, que así le llamaba
liberalismo netamente espanol [. .] . .
e le /levaron su tiempo
todo el mundo, a pesar de las aberracwne.~ a
5
y su carácter, tuvo siempre un fondo deje cato ,ca...

1~

0~'

616

Todo esto viene a cuento porque Miguel Ramos Arizpe ha sido el epónimo
de una de las ideas fundamentales que han dado origen a la compleja,
contradictoria, ficticia y cruenta vida política de México: el federalismo. Ha sido
llamado padre y autor de la federación. 6 Incluso se ha afirmado, sin atender a las
precisiones que:

'·La idea del federalismo mexicano se originó así en las Cortes
de Cádiz y su autor fue Ramos Arizpe. Fue el ilustre coahuilense el más
destacado defensor de las diputaciones provinciales sobre las cuales se
cimentó nuestro Estado federal. ..~
Sin embargo. Nettie Lee Benson en su clásica obra La diputació11
provincial y el federalismo mexicano escribe:

"Es muy dudoso que Ramos Arizpe, uno de los diputadoJ
america11os liberales sobresalientes que nunca perdió ocasión en las
Cortes [de Cádiz] para apoyar los intereses de todas las provincias
Internas de América y. en particular los de las Provincias Internas de
Oriente, haya propuesto y abogado por la "diputación provincial"
como base del sistema que habría de cobrar vida en la Constitución
mexicana en 182-1: pero es indudable que tal institución fue un factor
de extrema significancia en el origen de dicho sistema, al igual que
Ramos Ari:pe" /i
Estas afirmaciones nos ponen en contacto con uno de los problemas que
tuvo en pie de guerra -así en pie de guerra que aquí no significa eufemismo
alguno- a los mexicanos del siglo XIX. Además, ha sido una disputa que, luego
de haber causado sus efectos bélicos, ha pasado a forinar parte de dos
interpretaciones de una misma historia mexicana. En efecto, para la historia
oficial del Estado nacional. el federalismo füe la forma natural y genuina que no
tiene nada de advenediza y extraña a la realidad y rigor de la nación, como lo
asegura Sergio García Ramírez.. Por su parte, Jesús Reyes Heroles afirmó que
adoptar el sistema federal no era desunir lo unido, sino mantener ligado lo que se
estaba desuniendo. Fue por lo tanto una necesidad pragmática frente al proceso
de descentralización vigente los últimos años de la Colonia.9
Por su parte para la historia conservadora, el federalismo fue una obra
artificial de los constituyentes de 1824. y una mera imitación de la Constitución
de los Estados Unidos que en México dio por único resultado la anarquía
separatista que disolvió a la nación. 10 Sin dejar de considerar la influencia de los
flamantes Estados Unidos y la trágica realidad del separatismo, tanto los
historiadores liberales como los conservadores, tienden a pasar por alto que
durante los últimos años del Virreinato hubo una institución que refomrnló la
vida pública )' que. como bien lo destacó el padre Cuevas, tuvo mucho que ver
617

�.
. s rovinciales. Es sintomático hacer
con el liberalism~ cspanol_:. las d1p~~i~:~n~i :taciones no se les ha dado la
notar que a la 111staurac1on de h.
. P, nen los actuale~. Quizá por haber
. d b"d
los textos de ,stona. au
.
d
importancia e I a en
·
d d d lazadas por el mm 1m1ento e
.d
\8\1 han que a o esp
.
sido estableci as en
..
,h
1811 y aún más s, consideramos
independencia de 181 O que se prolodn~o t a~tanes -pr~vinciales en México fue de
, .
t
·ón de las 1pu ac10
.
.
que la ultima estruc urac1
á de una década tu\ ieron v1genc1a como
1823. tenemos que durant: poco m s
forma de gobierno en el pa1s.
.
.
enraizadas en las antiguas junt~.\ españolas
Esto stn considerar que est_a?an
h.
de la forma particular de las
a poltttca no\ o ,spana )
.
1
1
d
. de las historias mexicanas 1e
que eran parte e a cu tur
• · ¡ espanolas La mayona
. d
reformas const1tuc1ona es
· . . . d Querétaro al llamado grito e
.
·
la consp1rac1on e
'
¡
dan una gran 1111portanc1a a erra de Indcpendenc1·a. a las campañas de More _os.
Dolores. a los hechos de Ia gu .
se ohida que durante los mismos ano~
al fracaso del Impero de lturb1de. Pero
C rt de Ca'diz en 1812. Es h.1"toria
.
· ·ada por las o es
existió una historia para1e1a 1111c1
alounos relatos v tex10s de
·
. •
1
· e llamar porque en o
,
.
.
1
Paralela s1 as1 se •e quierdo de modo adecuado e11 el contexto de la historial e
enseñanza, no se ha mtegra
I d' utaciones prm incialcs. De modo que.
esos años de la que fonnaban parte as ,p
a d'11nensión del 1110\ uniento
· e sólo se toma un
..
L
como explicaba Ernesto emo111 ,
.
d . olvidando el de la rcvoluc1on
.
. 1 de la rebeld1a arma a.
•dd
emancipador mexicano. e
. . d
España conta2.ió a la socte a
. 1• ·
e ongma a en
·
~
ideológica " ps1co og1ca qu .
. d .. 11 Por no tener en cuenta esta
,
••insurgent1za as .
colonial de las vastas areas no
d r
le sitúa sólo en el plano de una
segunda dimensión _al hablar del fe era ismo se
.
polémica polít\ca e intelectual.
.
.
r
p·
a
de
oob1erno
. .
xistió al discutirse la iorrna pro ,
º .
De hecho esta polem1ca e. .
nte de 1823-1824. Pero parece olvidarse
el país en el constituye.
e fue mu) importante para que
que debía adoptar
. • · 1· ·ón antenor qu
.
ue
hubo
una
tnst1tuc1ona
1zac1
1
.
t pa·1s se constitu,era como una
q
.
.
·
uico
e
nac,en
e
luego del pnmer intento monarq
.
República federal.
.
.
rínco el célebre discurso del padre Mter del
A este respecto se discute con a
de --1as profecías del
'&gt;3 1 ue se le conoce como eI
. .
13 de diciembre de 18~ a ~
r d
. . era pretendida por quienes
d d r que la 1e erac1on
federalismo". Luego e a uc1 1
pleos en las provincias", arengaba que
uerian
detentar
"los
man~os
y
'
"
ods
cm.,
angloamericana.. que se pretendta
q .
.
., spec1e de ,e erac,on
nadie conoc1a esa e
b. d
hcmencia, retaba a sus oyentes:
imponer y. con su acostum ia a ve
.
.
, ha ·ar cien Jwmhres. pregúnreseles
.. .de esas galenas Ju~gansr IIJ I
, dm 1111 pescue:o .\i 110
. 1 , 5 re¡JUhhca fel erac a. Y .
d
11111
qué casta de a w t
.
.y
, la pretendida mlw11a
responden treinta mil ~esa/111~:r'con:~\1~ e~-~ como a niíios.' (..) iQué
aeneral con que 1/(H qwere Jwc;
C'
g d1·r&lt;1' Quiere que nos
ei
I e&lt;;to) ,&gt;e me
. &lt;.
pues co11c/uiremos e e toe o . .
6\8

cn11.rnruyamos en una república centra/? No. Yo siempre he estado por
la federación. pero una federación razonable y moderada, una
federución com·eniente a nuestra poca ilustración y a las
circunstancias de una guerra inminente, que debe hallarnos muy
unidos. Yo siempre he opinado por un medio emre la confederación
laxa de los Estados Unidos (..) y la concentración peligrosa de
Colombia y del Perú: un medio en que dejando a la~ provinc,as las
facultades muy precisas para proreer a las necesidades de su imerwr.
y promorer su prosperidad, no se destno·a la umdad, ahora más que
nunca indispensable, para hacernos respetables y temibles a la Santo
Alian:a ( ..) Este es mi l'OIO y mi testamemo político" 11

Lo cierto era que hacía más de una década que, como hemos señalado,
las diputaciones pro\ inciales habían sido instauradas por las Cortes de Cádi7
y que aquellos constituyentes e incluso más de algún asistente de las galerías
sí sabían qué ..casta de animal" era el federalismo. Para empezar las Cortes
de Cádiz fueron, como escribió Gregorio Marañón. parte de la honda
transformación y "casi la resurrección" de la sociedad española y el "más
glorioso instrumento" de ese cambio.n Contra lo que algunas historias
patrióticas mexicanas han establecido, España sí había ten ido su propia
ilustración y su propia revolución política a finales del siglo XVIII y
principios del XIX.
Por su parte. las diputaciones provinciales habían sido establecidas en Cádiz
a principios de 18 \ 2. Entre este último año y 1814, en la Nueva España se
establecieron seis: México. San Luis Potosí, ueva Galicia, Yucatán, Pro\incias
Internas de Oriente (Monterrey) y Provincias Internas de Occidente (Durango).
Las diputaciones provinciales fueron una nueva forma de circunscribir la
autoridad y la representación geopolítica en los espacios en los que ejercía su
soberanía la Corona española. Con este nue\O sistema de gobierno que
implantaba la Constitución de 1812 no se incluía un virrey. El jefe político de
cada una de las provincias era el único funcionario ejecutivo y era el
directamente responsable ante el ministro de asuntos de ultramar. Además cada
provincia gozaba de una independencia completa con respecto a las demás. Cabe
destacar que la expresión '•diputación provincial" empicada desde entonces para
referirse a esta institución fue utilizada por primera vez por Miguel Ramos
Arizpe14 en la Memoria que presentó en la Cortes a principios de noviembre de
1811.
A mediados de 1814, el regreso de Femando VII a la corona española
suprimió la Constitución de Cádiz, y por consiguiente a las diputaciones
~rovinciales. Pero seis años después, a principios de 1820. Fernando Vil debió
Jurar la Constitución de CádiL obligado por las presiones y circunstancic1s de su
gobierno. Ya para entonces se sabía que algunos diputados mexicanos hab,an
619

�propuesto en Cádiz un plan para que las provincias gozaran de mayor autonomía.
Según uno de ello5, Mariano Michelena, esas ideas fueron propuestas y
redactadas por Ramos Arizpe. EL plan era establecer Cortes en México; pero a
diferencia de otros !)lanes de la época y anteriores, en el plan de Ramos Arizpe
no figuraba la propuesta de que viniese a gobernar a México un integrante de la
realeza española.

embargo,
, reconoció en 1 ,
e
. . el. mismo Alaman
~p_enenc1a mmediata de las diputacione
. a _gun momento que dada la
~eg1~en ~e gobierno que no fuera ~ d s rotnc1ales haría difícil establecer un
mtehgenc1a política mexicana en estee :ra . orno p~rsonajes principales de la
:e colocaron frente a frente Ramos Ari~meento dec1~1vo de la historia nacional
epoca, no parecía haber nada c ,
p y Alaman. Como símbolos de
.
político coetáneo, Lorenzo de Za:a7a~n entre ellos, tal y como lo aprecia it~~

Luego de la declaración de independencia en septiembre de 1821, el país se
organizó en catorce diputaciones provinciales. Un año después encontramos que
en el país se habían instaurado cuatro más. Para diciembre del año siguiente eran
ya veintitrés. Para 1824 cuando ya el Congreso nacional estableció los estados
federales. había una incipiente experiencia de organización interna, nada ajena a
la realidad de los territorios que desde entonces fueron conformando a la nación.

·'Arizpe
es violento• Alaman
, astuto· Ar·
re.
d
fr
serva o: Arizpe arrostra los e/i
,
i;pe es aneo, A/amán
generoso, A/amán avaro A ~ gros, A/aman los evita; Arizpe e~

imaginadón fume. no ;b,/':,, co?10 lodos los hombres d~
mrn_uciosamente arreglado y metód. me:do m . o~den; A/amán es
amigos, A/amán no los tiene p
'/1~0,
e cons,gurente Arizpe tiene
en Anzpe
· todo natural. Ved aquí
· orI u timo, en Alaman
, to do es artificio
es imposible que queriendo amt;/ªr_a~t&lt;:res ente~amente opuestos;
mantengan unidos". 19
dmg1r los mismos negocios se

Conclusión
De este modo podemos concluir que las diputaciones provinciales fueron el
antecedente inmediato del federalismo mexicano implantado en la Constitución
cie 1824. Y que como hemos venido afirmando fue Miguel Ramos Arizpe, si no
el único sí el más decidido partidario de esta forma de organización política
regional. No por otra razón tuvo tantos enemigos políticos en un momento de
grave de crisis ante las diversas opciones de gobierno que se presentaron para el
naciente país. Y esto en circunstancias que formaron un parteaguas temporal que
comprendió por un lado la lealtad novohispana a la corona española, y por el otro
la lealtad a la nueva nación surgida del proceso de lucha de independencia.
Frente a apologistas y detractores. los historiadores que se han
15 Lee
especializado en el periodo dan otra imagen de Ramos Arizpe. Para Nettie
Benson éste último fue uno de los diputados sobresalientes en las Cortes, para
Ernesto Lemoine fue el más brillante y activo del grupo novohispano que asistió
a Cádiz, sólo superado por la fama oratoria y popularidad del quiteño José Mejía,
"el Mirabeau del Nuevo Mundo" .16 Para Israel Cavazos Garza, fueron Ramos
Arizpe y el padre Mier, no solo '·amigos, parientes17 y casi paisanos". sino .. las
figuras más relevantes de ese momP-;ito histórico". Para Josefina Z. Vázquez.
fue Ramos Arizpe quien vio con más claridad el problema político en que se
encontraba la nueva nación, ya que la adopción del federalismo en aquel
momento salvó la integridad territorial de México. Con su experiencia en las
cortes españolas, con sus largas meditaciones sobre \a forma más conveniente de
gobierno y con \a consideración de las peculiaridades del país. pudo Ramos
Arizpe proponer como modelo principal la Constitución de 1812, sin que esto
quiera decir que el modelo norteamericano no haya sido considerado por los
18
constituyentes mexicanos de 1823-1824. E\ grupo centralista dirigido por
Lucas Alamán y Carlos María Bustamante, pensaba que no se debía forzar la
naturaleza de la nación que había estado centralizada por el régimen español. Sin

Por si fuera poco en med. d
f~deralista, se oponí~ a qut 1:s el~~s se colocó el padre Mier que aunque
d1ficul~aría la gestión de un gobierno tados fueran soberanos pues esto
con_c!u,r que aún en este escurridizo c!:remo. De _todo esto es menester
poht1ca. es oportuno recobrar aqueÍla ins p_o d~- la historia y de la historia
para umr una vasta región en una sol
~1rac1on que tuvo Ramos Arizpe
lntern~s de Oriente. y de establecer unªa ~:ndad, com~ fueron las Provincias
la realidad propia de estas provincias y de ~a de gob1er_no _que se adaptara a
,
as otras provmc1as mexicanas.

Notas Bibliográficas
1
L· por1I·1, o, Anuario Coahuilen
N Esteban
.
ac1onal para la Cultura y las Artes G b. se para 1886, México, Consejo

f- 5.

, o ierno d:!I Estado de Coahuila. 1994.

Esteban L. Portillo, Anuario... , p 8
Toro
.
· Arizpe
·
SAlfonso
lfll
. ' D on Miguel
Ramos
· d d
, ~ 1 o, Universidad Autónoma de C h .i' pa re el federali.m10 mexicano
' n Esteban L. Portillo, Anuario... • o~ m a, s.f. ( I' . ed. 1919). pp. 50-51. ,
Mariano Cuevas Histo . d
p . .·
fervantes, 1942, ~p.
la lglet 1a en México, v. México, Ediciones
3

160:;~/

5,

Toro, Don M.iguel Ramos A .
G Alfonso
'I
on~a ez Salas, Miguel Ramos Ari nzpe:··, pp.
Autonoma de Tamaulipas, 1990

' p.

621

620

3_7 y passim. Carlos

53 zpe, Ciudad Victoria, Universidad
.

�José Gamas Torruco, El federalismo mexicano, México, Septentas, 1970, p.
33.
8 Nettie Lee Benson. La diputación provincial y el federalismo mexicano,
México. El Colegio de México, UNAM, 1994 (lª. Ed. 1955). p. 32.
.
q La última afirmación es de Jorge Carpizo. Para ésta y las antenorcs
referencias véase Sergio García Ramírez, ''Sobre el federalismo mexicano...
en José Gamas Torruco, E/federalismo ... , p. 5.
10 José Bravo Ugarte, Historia de México, t. 3, Mé_xico, Jus. 19?2, p. 15_8._
.,
11 Ernesto Lemoine, "El liberalismo español y la 111dependenc1a de Mex1co ,
His10ria de México, t. 8, México, Salvat. -1978. p.1722
1" En His1oria documental de México. México. UNAM, 1974. pp. 177-178.
La Santa Alianza fue una forma de defenderse de la agresión que significó la
Revolución francesa y Napoleón para las viejas monarquías eL_1ropeas. _Fue
concertada el 14 de septiembre de 181 S entre Alejandr~ 1de Rusia, '.r_anc,_~c~
[ de Austria y Federico Guillermo Ill de Prusia corno un pacto rcl1g10:o . a
quienes se añadieron los soberanos de Francia, Españ,a, Portugal Y Suecia. La
Santa Alianza pretendía proteger a las monarqu1as_ en .nombre de los
principios cristianos. y combatir las ide~s _revo~~1cio_nan~s. Jose~~a Z.
Vázquez, '·Una nueva nación busca reconocimiento , !i1Stona de Mex1co. t.
8, México. Salvat, 1974. pp. 1772-1773.
13 En Ernesto Lemoine, '·El liberalismo español. ... p. 1721.
14 Nettie Lee Benson. La diputación provincial ... , p. 25 .
15 Natiee Lee Benson, La diputación provi11ciaf .... p. 32.
16 Ernesto Lernoine, ··El liberalismo español" ... , p. 1722.
17 Israel Cavazos Garza, Breve historia de Nuevo León, México, FCE. 1994.

7

p.
127.
.
,.
H'
. G
I ¡
18 Josefina z. Vázquez. "Los primeros tropiezos . en
1s1ona enrra e e
México, v. 3, México. El Colegio de México. 1977, p. 16.
Lorenzo de Zavala, Ensayo histórico de las Revoluciones en México desde
}808 hasta 1830. en Ohras. México. Biblioteca Porrúa. v. 31. 1969, p. 249.

ANTONIO FERNÁNDEZ DE JÁUREGUIY URRUTJA (1731-1740),
PEDRO DE BARRIO NORIEGA JUNCO Y EXPRIELLA O
ESPRIELLA (1740-1746) Y VICENTE ANTONIO BUENO DE LA
BORBOLLA, (1746-1751).
''Aportes historiográficos para un estudio histórico-social de los
gobernadores del nuevo reino de león".

María Luisa Rodríguez Sala-Gómezgil
Insti tuto de Investigaciones Sociales
UNAM
Colaboración de: Rosalba Tena V.
Patricia Alfaro. Jesús Lozada e Ignacio Gómezgil R.s'.
Presentación

Los estudios histórico-sociales que conforman este artículo se
1
enma~can en u.n proyecto mayor de investig~ción y sus tres primeras partes
han sido p~~l~cadas en esta mi~ma _revista . En ellas hemos entregado al
lector el anahs1s de las fuentes pnmanas que proporcionan información sobre
los_ gober~ad?res antecedentes de los que aparecen en esta presentación,
quienes eJercieron el mando en el Nuevo Reino de León durante las dos
primeras décadas del siglo XVIII.
En este nuevo trabajo incluimos el análisis de las fuentes primarias que
c_orresponden a los tres siguientes mandatarios. Esta secuencia cronológica
tiene _como fin constituir una serie de artículos que. sistemática y
paulat111amente, cubran el análisis histórico-sociológico del ejercicio del
poder de todos los gobernadores de esa etapa de la historia reoional
0
novohispana.

19

Por razones metodológicas limitamos el periodo del siglo XVlll hasta
los año_s previos a la constitución de la Comandancia General y la posterior
formación de las Provincia Internas. Lo hemos hecho así en función de que la
etapa de las refonnas borbónicas marca definitivamente una nueva
conformación en el ejercicio de la administración de las diferentes provincias
del s~ptentrión novohispano. Durante ella las tareas políticas. administrativas
Y militares que hasta entonces habían quedado en manos de los gobernadores
pasaron a las del Comandante General y del Intendente de las nuevas
regiones que conformaron los bastísimos a lejanos territorios nortefios de la
Nueva España.
Como en nuestra inicial aportación, en ésta también partimos de un
resumen de las actividades de los personajes bajo estudio que está basado en
la consulta de obras secundarias. Éstas han servido de guía y orientación.

622

623

�tanto para la localización de los materiales primarios, como para su
complemento. Nuestros materiales primarios proceden, fundamentalmente,
del Archivo General de Indias en Sevilla (AGI) del Archivo Histórico
Nacional de Madrid (AHN), y, por supuesto, del Archivo General de la
Nación de la capital mexicana (AGN). Ha sido en esta parte del proceso de
investigación. localización de materiales en el archivo mexicano en el cual
han trabajado eficazmente \os becarios del proyecto, quienes aparecen como
colaboradores de la actual publicación.
Agradecemos esta nueva acogida del prestigiado Anuario
"HW.1ANITAS", que permite entregar a los lectores los estudios que hemos
realizado sobre los subsecuentes gobernadores. Sin duda que la consulta de
estos materiales permitirá a los interesados en la historia regional de esa parte
del septentrión oriental novohispano, aportar, a su vez, nuevas informaciones
y con ello enriquecer el proceso de investigación que continuamente debe
nutrirse del conocimiento de los colegas interesados en temas similares.
Sin más, procedemos a la exposición y análisis de las fuentes primarias
que hemos localizado para esta investigación, las cuales, en la mayoría de los
casos. confirman y amplían la información secundaria hasta ahora disponible

El título que disfrutó el
.
materna y se le concedí. . .. sobrmo del gobernador
.
y Urrutia, quien fue algo, l~l1cialmente a don Juan Jero-' ~rovenia por su línea
.:
_
uac1 ma
d
nimo Ló
d
o 1ue dona María G . .
yor el Santo Ofiic· d
, . pez e Peralta
d1 .
eromma L.
d
io e Mex,c
eI Agu ila, su viuda en 1691 opez . ; Peralta y Pujades M o, cuya mujer
Aldama, 11 de julio de 1687, N.Tamb1en
lo poseyó
Don ranc1sco
ar_quesaManuel
de Yillar
ueva España
4_
de

F

2.- Abo/Órdenes M'I'
1 1tares, 282 , Expedientillo8214 (1775-1779.
Corresponde al h.. d
requerida para recibir 1/~rd el gobernador y se refiere a
genealogía contenida e

era:

"

I en de Caballero de Santia

n e documento, se establece

).

.
la mfonnación

go. De acuerdo a la
que, don Juan A t .

Natural de la Ciud d d
.
n omo
. Su padr~, natural d: el e/antradgo de Querétaro. donde r 'd
rovmcza de A lava, Y
ugar e Menagaray, t.1erra de es1
e.a,
Aya/
P
Don Sebastián Fe . . dAbuelos Paternos:
Men
rnan
d agaray y Doña María
de ez
U de Já
. uregut,• natural de dicha 1
to o en la Pro,incia de ÁIaba. rrutta. natural de el Valle de L¡"gar
de
antena,

J osé Antonio Fernández De J áuregui Y lJ r rutia (1731- 1740)

La información sobre este gobernador del Nuevo Reino de León,
proviene, fundamentalmente, del AGI y del AGN. Ha sido constatada con la
que manejó el historiador don Israel Cavazos. En virtud de que hemos escrito
un trabajo especial para este gobernador', de nuevo, aquí sólo
proporcionamos las referencias de archivos para consulta de \os interesados
En el Archivo General de Indias las referencias localizadas y aún
inéditas, corresponden a su hijo y a su sobrino y a partir de ellas se
desprenden los datos de antecedentes familiares del futuro gobernador. Son
las siguientes:
1.- Contratación, 5498, N. 7\ del 12 de septiembre de 1756:
(Se trata
de su sobrino):
·Expediente
de información y licencia de pasajera a Indias de
Juan Antonio de Jáuregui y A/dama, marqués de Vi/lw· del Aguila.
narural de Menagaray, hijo de Juan Antonio Fernánde= de Jáuregui y
Orrutia y de María Francisca de A/dama, can sus criadas Raimunda
Javier de Mendieta. natural de Menugaray, hijo de Francisco Antonio
de Mendíeta _v de Magdalena A/dama Verinos, y Matías de Cha,arri.
natural del Valle de Gueñes. hijo de Diego de Chavarri y de Mario

Garay, a Nueva España".

Don Juan Esleh
dAbuelos Maternos:
an e v·¡¡
omorroslro
El
.
, anueba y DoFia
S
Encartacian~s del /,~,m~ro n~tural del Valle ~asta Freyre de
ciudad de z
no, 10 de Vizcaya ¡
e Gorgosuela
acatecas. en Nueva Espa~,
na y a segunda, natural de dich,a
, S~ antepasado materno D
segun tríulo de Mad. 'd . , on Thomas Fr
Orden de Santiago ,,'' de Junio de 1685, también

:r,;~.'º s,om,o~rostros,
habito Je fa

·

Se aprobó se le d'
lugar de origen de acu pu ier~~ hacer las pruebas a don
de Santiago que . erdo a merced de Su Ma
Juan Antonio en su

se les hiciesen enª,!;' vasallos nacidas PaMdof~:~d a; hábito en la orden
as sus Pruebas sin necesidad de os ~ynos de las Indias
DI
acudir a España "
D
e documento anterior
.. .
on Sebastián Fernánd
~e desprende que el ob
de Menagaray y de Do~z de fauregui, natural, com/: el ernador fue hijo de
Llanteno, en la p . na Ma_na de Urrutia y A d
propio gobernador,
del Águila. El rovmcra de A\ava y tercera M ran a, natural del Valle de
doña María Ggober~ador casó en 1736 po adrquesa de la Villa de Vil lar
ertrud1s d y·
' r po cr que d'
podido ir personal
e ,llanueva Freyre y S
,o a su padre. con
mente a Zacatecas de d d
omorostro, por no hab
on e era natural y residía su futu;;

625

624

e

�mujer. Por su parte doña María Gertrudis fue hija de padre nacido en España,
en Vizcaya y de madre, como ella, también de la ciudad de Zacatecas. El
matrimonio tuvo, que tengamos documentado, dos hijos varones, el futuro
Caballero de Santiago, don Juan Antonio y don Francisco, quien murió en
Santiago e Querétaro el año de l 780 a sus 17 de edad y heredó en su
hermano.
Adicionalmente a estas dos referencias, localizamos, también en
Indias. un grueso legajo, México 690, en el cual se ha recogido rica
información relacionada con expediciones y actividades, tanto del
gobernador como de otros personajes que tomaron parte activa en la
descripción de la región y en la ampliación oriental del territorio que daría
lugar al establecimiento del Nuevo Santander.
Es muy posible que en ese legajo haya estado incluido el interesante e
importante Informe sobre el estado del Nuevo Reino de León que escribió
5
don José Antonio y que fue publicado en México hace varios años . En la
actualidad ya no se localiza dentro de esa referencia. pero sí se conservan en
ella valiosos expedientes, algunos de ellos con información del propio
gobernador:
El mapa al que hace referencia en su contenido se encuentra en:

Mapas y Planos (MP), México, 524.

En cuanto al gobernador mismo. fue uno de los interesados en la
colonización del Nuevo Santander y para ello propuso al virrey un proyecto
específico. como también lo hiciera Ladrón de Guevara y otro personaje,
Narciso Marquín de Montecuesta, pero ninguno de ellos fue aceptado. Como
se sabe se le concedió a don José de Escandón.
Numerosas son las referencias que arrojan los variados ramos de AGN
referidas al gobernador, sus dos hijos y otros posibles familiares. Esta
abundancia de documentos. no incluidos los muchos que corresponden
directamente a los Marqueses de Villar del Águila, denota la importancia del
grupo familinr.
De las 31 referencias localizadas, once de ellas contienen información
acerca del gobernador, diez corresponden a sus hijos y en las diez restantes,
aparece un bachiller que poseía tienda de libros en la capital novohispana y
que respondía al nombre de José Femández Jáuregui, probablemente nieto o

1.- Bienes nacionales, Vol. 603 Le 449
enero de 1732:
' g.
• Exp. 53 , Fols. 6-7. del 23 de
2.- Bienes nacionales, Vol. 82 L

5 de marzo de 1738:

' eg.

53

' Exp. l 6, Fols. 1-4, del I o., 4 y

3.- Inquisición,
Vol. 869 . Exp. l, Fols. 165v.- l 66, del 9 de abril de
1738:

f

La siguiente referencia es un im ort
una carta personal de. quien para l
hante documento que corresponde a
hace mención a asunto de su periodo~ ec a, ya era ex-gobernador, pero que
4.-

Correspondencia de Virre es V
, .
Años de 1703-1799 Carr~ d:l ~1.100: Exp. Un1co, Fols. 1-378,
'
· e arques de Branciforte.

Algunos años más adelante' en 1751 tenemos otra referencia:
5.- Bienes
de 1751:nacionales, Vol. 1313 ' L eg.982' Exp. 27, Fol.2, 22 de julio
6.- En posterior documento, Inquisición Vol 1
sm fecha en su texto pero
,
'
· ~ 16, S/Exp., Fol.25 y
de 1803, don Joseph 'Anton~~rone,.a~entle registrado en AGN como
.
, so 1c1ta a 1ora que e
.
es perrrnta. a él y a su muJ·er .b. 1
•
n ese oratono se
1
"
rec1 ir e sacramento d 1
.
ya que con la crecida edad as,, mw
, como de .e a penitencia,
1111
mana Gertrudis Josepha de V"!!
esposa, Doiia
ach
r anueva Freire
I b.
aques que ha tiempo nos mol
. .
y w ituales
Iglesias Públicas a lafrecu . d Sestan. impiden a salir a las
enc,a e acramentos.. ".
A,(

,

7.- Bienes
nacionales, Vol.740' Leg·548 ' Exp. l 9, Fols. 1-3, de junio
de 1759:
8.- Bienes nacionales, Vol. 2928 Le 1928
1º. de febrero de 1764:
' g.
, Exp. 5, Fols.18-20, del
El ú!timo es un interesante docum
d
,
de don Joseph Antonio. Se pre .
ento e avaluo de la casa propiedad
sus colindancias los elemento~1~a con todo detalle: la ubicación de la casa y
empleados en su' construcc.,
de que ~-onsta, especificando los materiales
· ·
mtenores
y patios En cadion Y ecorac1on, tan to en su fachada como en los
·
a caso, un total de 28
d
.
co_stos, para llegar al avalúo total
. , aparta os, se mcluyen los
seiscientos cinco pesos y do t ' q_ue ascend10 a la cantidad de veintiún mi 1
c
.. .
s omines La casa d 1
onstrucc1on importante y ocupab
e ex-gobernador era una
a un uen s1t10 en la ciudad de Querétaro.

b ..

descendiente del gobernador.
Las del gobernador o en aquélla en las cuales está directamente

Después de esta referencia las si .
. .
gobernador, no contienen d
•
gu1entes, s1 bien corresponden al exocumentos que se hayan producido en vida del

involucrado. son:
626

627

�15.- Bienes nacio11ales, Vol. 219, Leg. 148, Exp. 67, Fols. 1-4, del 13
de enero de 1781:

. de su voluntad testamentaria en el
.
mismo. Estan re en o
l\anías Las referencias son:
sentido de instituir y fundar dos cape
.

,

i •d s a \a observancia
?

8 Le

9.- Bienes nacionales. Vol. _92 '

g.
F

1928 Exp. S. Fols. 6-1 L del 9
'
.
59_59y, del 2 de septiembre

de agosto de 1773:
1
, V o•
l 281 , Exp
\O.- Capel\amas,
· · 64, o s.
de 1773:

al ueda asentado, ante los Reales
Un corto docum~nto_ en. ~1 cu d; testamentos, capellanías_ y ?br~s
Consejos y el juez ordinario v1s1ta~o~ez. ·de Jáuregui Villanueva, 111st1!uyo:
An~o1110 Femadne las dos capellanías que éste estipulo
Pías' el que don Juanentano
de su pa r '
t
como albacea teS am
.
de capital cada una.
en su testamento. con ~eis mil ~est2928. Leg. 1928. Exp. 6, Fols. 27-30. del
11.- Bienes nacionales, o .
7 de febrero de 1787:
l s hiJ. os del ex.
.
n AGN comprenden ª. ~
Las siguientes referencias e
d
el fal\ec11111ento del menor
· 1 das por un la o, con
I otro
c,obernador y están vmcu a '
, s ue dejó estipuladas, Y por e
de ellos, don Francisco y l~s _cap~:~~n~~b!viviente, don Juan Antonio. Los
. i mación sobre el unico J
co:1 in or .
3 E
14 Fols 1-3. del 27
prnneros son,.
V 1 677. Leg. SO . -xp. •
·
1
12.- Bienes nac1ona es, o .
de agosto de 1782:
.
.
1testamento de Francisco
l eda mamfiesto que e
.. 1
su
1
Documento en e cua qu
b' 'do cumplido en lo espmtua por
J,
¡ Vi\lanueva ha ta si
Fernández de auregu I mano Juan Anton io.
albacea y heredero, su 1er
Lee. 1408. Exp. 15, Fols. 1-13, del
13.- Bienes nacionales, Vol. 1929, ~·
año de 1782:
.
Francisco Fernández de Jáureg~t
Incluye el testamento de don
. lada su voluntad de fundacion
al queda claramente esupu
1
Vil\anueva, en e cu
de cuatro capellanías.
.
V 1 1929 Leg. 1408, E
·xp. !4, Fols. \80-t86,
14.- Bienes nacionales. o .
,
del año de 1806:
. el único interés de confir:n~r que
El contenido del documento .'.eviste ue los mismos, para princ1p1os del
don Juan Antonio tuvo estos dos ldHJ~ess yvq contaban con el disfrute de las
. b para ser sacer o
;
d
XIX, estud ta an .
,
ue les otorgara su pa re.
capellanías que depra su uo y q

16.-Tierras, Vol. 1110, Exp. 18, Fols. 291 -295 y 302v.-303v., del 16
de febrero y 9 de mayo de 1785:
De interés para determinar la situación de los Fernández de Jáuregui es
el hecho de comprobar, que la familia poseía o detentaba haciendas en la
región queretana. En otros documentos se ha hecho mención a la posesión de
otras propiedades rurales en la misma zona. Fue el gobernador, quien inició
este patrimonio, mismo que fue mantenido y continuado por su hijo.
17.-Tierras, Vol. 1237, Exp. 3, Fols. l -4v.. del 9 y 13 de abril de 1793:
Se trata del último expediente en que aparece don Juan Antonio y está
referido a los autos que siguió contra el apoderado de un antiguo deudor. Se
desprende del contenido del expediente dos hechos: el primero que don Juan
Antonio había estado en España y que su situación económica era lo
suficientemente solvente como para poder entregar en esa ciudad la cantidad
de treinta y tres mil pesos.
Confirma de nuevo la buena posición social y económica de la familia
que le permitió conservar su status en la sociedad novohispana de finales del

XVIII.
Pedro de Barrio Noriega Junco y Expriella o Espriella (1740-1 746)
Según Cavazos, don Pedro fue dos veces gobernador, nació en la Villa
de Llanes, Asturias, hijo del capitán Felipe de Barrio, '·que murió en el real
servicio y armada de Barlovento y ciudad de la Nueva Veracruz ·• y de Ana
María Noriega. Fue protegido de su tío, de su mismo nombre e importante en
la sociedad novoh ispana.
Entró al gobierno de Nuevo León por primera ocasión en 1741 y duró
cinco años, hasta 1746. Con acierto prohibió que se llevara fuera el maíz que
ahí se producía. Practicó la visita de los pueblos y promovió la
reconstrucción de algunos de ellos, enfrentó campafias contra los sublevados,
encargando a Antonio Ladrón de Guevara apaciguar a los indios de la misión
de Lampazos en el año de 1745. Esta sublevación pennitió la reconstrucción
del lugar unos años más tarde, 1752, a cargo de Bernardo de Posada.
El sucesor de su primer periodo lo fue Don Vicente Bueno de la
Borbolla y el exgobernador Barrio pasó como capitán del Presidio de los
Adais en los Tejas y se hizo cargo de la comandancia general de guerra de

629
628

�t

los gobiernos de Nuevo León, Coahuila y Panzacola
poco después
inclusive del gobierno de Texas en 1748 en donde permanec10 hasta 1752.
En ese mismo año asumió por segunda ocasión el gobierno del N_uevo
Reino de León. En esta ocasión reconstruyó las casas reales de la cap1:al Y
los tlaxcaltecas fueron trasladados de las misiones en el Valle del Pilon al
pueblo de Guadalupe en 1756. Concluyó su periodo en 1758.
Después de terminar el desempeñ_o de. su cargo, partió pa~a Españ~.
Había quedado viudo de su primer matnm~_mo celebrad~ con dona Antonia
de Sorola y Rodríguez con quien tuvo dos h1JOS, Ana Mana Petra y Pedro.
Si bien Cavazos considera que murió en España, hemos podido
e así ya que una de las fuentes localizadas en AGI.
comprObar que no fu
,
•
b
·b· ·
· ás adelante señala que persona de su mismo nom re rec1 10
como se vera m
,
d ¡ R' d ¡ N
¡
el nombramiento de Capitán del Presidio del Paso e JO e orte, en a
Nueva Vizcaya. Es seguro afirmar que se haya tratado del ex-_gobemador del
Nuevo Reino de León. y no de su hijo, ya que para e_sa fecha e?e era, tal vez,
aún demasiado joven para un cargo militar de esa 1mporta:~c1a. Don Pedro:
padre, había contraído nuevo matrimo.~io, ya que se cita: ... el haber pasad&lt;
con su mujer y con su hijo, don Pedro .
Como se comprueba en fuentes mexicanas; del Barrio Jun_co Y
Espriella tomó posesión de la capitanía del Presidio. del Paso del_ Rw
Norte en 1766. No se aclara en ningún documento el tiempo que pe1 manec10

d~:

en ese lejano puesto.
p
1782 recibió el nombramiento de teniente coronel reformado Y
simultá~::mente el de alcalde mayor de Huichapan y Xilotepec, c~rgo que
desempeñó hasta su muerte, oc~rrida el 17 d~ agosto de 1787 en la ciudad de
México, según consta en esa misma referencia.
En el Archivo de la Catedral Metropolitana localizamos su partida de
defunción que al texto dice:

"En diez y ocho de agosto del año del Sóior de mil set_ecientos
ochenta y siete. se le dio sepultura en la iglesia de este Sagran~ a Don
Pedro del Barrio y Junco. Theniente Coronel reforma~o. w_~do de
doiia María Antonia González Campiza. se confeso y oleo, v1v10 e!1 la
calle de San Andrés. murió el día diez y siete de este mes, Y lo firme.
6
Omaña (rúbrica) "
Información en AGl:

630

Sobre él gobernador no existe información en este archivo. Las
referencias corresponden a su tío, quien llevó el mismo nombre, sin los
ape!lidos de No_riega y Junco. Este personaje, fuertemente arraigado en la
sociedad novoh1spana, fue a quien le debió el futuro gobernador en gran
parte, la obtención de sus cargos.
'
Este primer don Pedro del Barrio Espríella, el tío, fue Caballero de
Santiago, natural de la villa de Llanes en Asturias. Hijo de don Melchor de
Barrio y de doña Jerónima González de la Borbolla, el primero natural de
Cardoso y la segunda de Llanes. Casó con doña Josefa Paula de Cuevas y
falleció en la ciudad de México en agosto de 1737 7•
Esta información la ampliamos con la que procede de AGI:
1.- Contratación, 5469, N.2, R. I O, del 1Ode marzo de 1716:

Don Pedro pasó a la Nueva España con el séquito del virrey Marqués
de Valero:
Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de
Ea/tasar de Zúiiiga Guzmán Solomayor y Mendoza, Virrey y
Gobernador de la Nueva Espaiia, Marqués de Va/ero, Ayamonre y de
Alenquer, con las siguientes personas:

José de Arroyo, padre fraile, confesor con I criado,
Juan de Menaca, capellán,
Bartolomé de Crespo, secretario con su mujer, 3 criados y / criada,
Pedro de Zandolca, mayordomo,
Pedro de Barrio Espriella, caballero, con J criado,
Juan de Rozivla, maestre de sala con / criado,
Juan Manuel Crespo Ortíz. secretario de cartas,
Pedro Arriaga, con I criado,
Ventura Moscoso,
Alejandro Claramonete, Luis del Campo, José Crespo OrLíz, Félix de
Bustamante, Ventura Jaque, Juan Antonio de Arrue, Felipe de las
Muflas, Juan Martínez, Alfonso de Barrios, Pedro Durán, José de
Pereda, Leonardo Moya, todos éstos como cahalleros pajes; como
ayudas de cámara: Jerónimo García, Santiago González, Enrique de
Urosa, José Merlo. Rafael Ribera y Celedón de Velandia; como
cirujano del virrey: Juan de Bonilla,· un cocinero, un ayudante de
cocina, un galopín de cocina, un repostero, un ayudante de repostero,
un mozo de plata: otro sin cargo: José de la Cerda Morán con un
criado, Gregario Alejandro de Bustamante con cinco criados, Juan de
Avila, Juan de Torres, Toribio Gutiérrez de Ce/is, José de Toca.
Francisco Baza, Melchor Ortíz,· además, un oficial de la secretaría, un
631

�limero con tres ayudantes, un panadero con un ayudante, un ayudante
de cirujano.
2.- lndiferente, 146. N.14 del 2 de junio de\ 734:

"Relación de Méritos y servicios de Don Pedro de Barrio,
gobernador del estado del Valle de Oaxaca, anexo del 21 de julio de
/723 ".

Documento impreso en 8 folios. de él extractamos lo más significativo:

"Por una relación formada en Cádiz a 21 de julio de J723
consta que el mencionado Don Pedro de Barrio sirvió en el Ejército de
Cataluña ocho meses y nueve días continuos de soldado. con plaza
sencilla en la Compañía de Caballos del Capitán Don Joseph de
Arauja, del Trozo de Flandes, de la cual pasó a la de Arcabuceros de
la Guardia del Capitán General, desde 25 de mayo de 1700 hasta el 4
de febrero de 170 I, que notó licencia para pasar a su casa a negocios
particulares".
Otra certificación establece que sirvió de soldado aventurero en la
Compañía de Infantería Española de la Guarnición en la Plaza de Caller en el
Reino de Cerdeña, durante dos años y medio. acreditando su valor y en
especial en 1706 en el combate que hubo en las costas de \a Ollastra con un

El 11 de mayo de 171 8 d . ,
Compaía de Infantería de la Gu;~-es~ c~rgo porque habiendo vacado la
!edro S~_ndoica, se la confirió ;~ e_a de P_alacio por muerte de Don
mfonnac10n de la Audiencia y del Aud71s1~0 virrey por patente Según
que c?nesponde a un cuerpa de ial m~ or_ e Guerr~, la puso en dÍsóp/ina
mane;o de las armas y demás ejercic. gnaud, ensenando a los soldados el
los 36 hombres.
ios. cwdando su aseo y los i,n;r.
lj~~~
Durante su desempeño somet" .
los _caminos entre la capital y Puebi: y apre_só ~, los _muchos salteadores de
facmerosos,
para que los· vec·mos vivan
. y cons1gu10
· ue
,.]
.
e
.dextmguir esta "e•pec
·' 1e
caminos se hallen hoy limpios y el Re n n segun ad en sus casas y que los
ecos de los lamentos en que "e l , y o en una universal quietud i·,·n o.
· fi
·' 1ac1a pror • · 1
,•
1r
sm una uerte escolta, nad·le era atrevido
. a ,salir
umprr
desconsuelo de ver que
d ee::ws
º
umbrales (Fol.3r)"
Al respecto se le extend·,
.
.
su apli~~ción, dándole las gr:~¡~~\am_~l_ia ~onstancia en que se acreditaba
conced10 el ~rado de Coronel de lnfant::ía1en o se turnase al rey, qu ien le
Poco tiempo después el I d
.
~el •~uevo virrey, Marqué; de ~.,:.;c~~~re ~e _1.722, con el consentimiento
spana a continuar el Real se . .
e, eJo el cargo y se trasladó
Infantería. Salió de la ciudad dervM1c!º. de la Compaiiía de la Guardia /
homb
I
ex1co con su co
_,
e
res, ~ que fue inspeccionada en San Ju
~pan1a completa de 272
de .la Valo1s, Brigadier de los Eºército
an de Ulua por don Guillermo
Ulua; se constató que los homb/es " s bReale~ y castellano de San Juan de
completas
.,
y pagauos durante todo eSla
el t an
· bien ve~tid
. os. y con sus cuemas
cap1tan. en mejor estado de armas
rempo_ en que Don Pedro fue su
~u ;aneja". Don Pedro sirvió in!::~:• de;as del Reyno y adiestrados en
es e mayo de 1709 hasta marzo de l 723~pt amente durante catorce años,
,.1

bajel corsario pirata.
Consta que el Marqués de Valero, siendo Capitán General del Reino de
Cerdeña. le nombró un 12 de junio de 1706 por capitán de una Compañía de
la Marina. del Trozo de Cahallería del Cabo de Caller y el 26 de diciembre
del mismo año usó de licencia concedida por el Marqués de Valero para
participar en guerra viva.
También sirvió en otra compañía. la Conca de Trén desde el \o. de
mayo de \ 709 hasta el 9 de marzo de l 712. en que se retiró a curarse una
grave enfermedad.
El mismo Marqués de Valero por despacho de 6 de julio de 1716, le
nombró capitán de la Compañía de Alabarderos de su Guardia. con la cual.
el 25 de octubre del mismo año pasó a ejercer, en interín, la Plaza de Factor
Juez Oficial de las Cajas de la Real Hacienda de México. nombrado por el
mismo virrey, considerando que para cuidar la entrada. seguridad y
legítima distribución de los caudales era la persona indicada y así lo
comprobó. Estuvo en el cargo un año y tres meses y durante ese tiempo

3.-Contratación 5474, N. 2, R.11.
En atención a esos méritos
..
haber cedido a beneficio de la ie'a~d~c1o_nal, pero significativamente por
gozaba en las CaJ·as de M, .
ac1enda el sueldo de Coro 1·
J d"
ex1co el rey d
, d
ne que
n ia~ _le concedió el I 2 de f~brero ,d espues e consulta con la Cámara de
~dmmostrador General del Estado de~ ~724, el empleo de Gobernador y
ust1tuyo al Marqués de Altamira
. arquesado de l Valle de Oaxaca
muchos achaques Tornó
. , , quien era de muy avanzada edad
.
~~era ~probació~ hasta
_marzo! de 1725 y lo ejerció
que e Monteleón y Terranova.
yo en e cargo a su poseedor, el

:uº:~•~:ye~,;it~e

4.- Contratación 5474, N·2, R.11

ingresaron a \as Cajas considerables caudales.

632

633

~~~

�. d p d
orno ··Gobernador v
Contiene el título que se otorgo a on e ro, c
" Administrador General del Estado del Marquesado del Valle de Oaxaca .

aquella Colonia y juramente el destino que han traído cuarenra
embarcaciones franceses ".

al otro don

Un extenso legajo con varios expedientes, en su primera parte. aparece
la res-puesta que envió el gobernador de la Provincia de los Tejas, Jacinto de
Barrios y Jáuregui. al virrey, don Juan Francisco de Güemes y l-lorcasitas.
Conde de Revillagigedo. En ella le informa acerca de las diligencias que le
encomendó para averiguar si su antecesor en el gobierno, don Pedro del
Barrio Junco y Espriella había tenido trato comercial con los franceses. El
contenido aclara en su última parte el tipo de actividades que en ese sentido
desarrolló don Pedro y lo exonera de toda acusación de comercio o tráfico
con los franceses.

La siguiente referencia corr~sponde ~a específicamente
Pedro. el gobernador del Nuevo Remo de Leon:

- Contratac1on.
,
., :,"508 . N · I , R·75 Del 24 De Diciembre De 1765,
:,.-

.. Expediente de información y !ice11ci~1 ~e pasLye1:o ~ ~1~i:'i ,~~
p I ·o Barrio V Espriella. capitán del pres1dw del Pa:,o e
en la N;,eva Vizcaya, con las siguie111es personas:
María Antonia Gon:::á!ez Campiza, mu;er,
Pedro de Barrio, hijo
luis Anwnio, esclavo negro
.
María Jesusa. esclava negra, 1111!/er del anterior,
Maria, hija de los anteriores. niiia de pecho
. A.s·tz1rim. hl).·o de
.
del
"a/le
criado
natural
de
L/anes,
rancisco
y,
,
,
F
• del Valle v de María Prieto,
Fra11c1sco
d S ~figuel de Ontoriu e11
. B.en·e, cr1'r1do
Miguel Francisco
"' · natura1 e 011 l ¡ \,f , "
Llanes, Asturias, hijo de iv!atías BPrde Rodríguez y e e . aria .

N:~,;e,

en este documento el nombre de su mujer concuerda_con_el
Cdorno sle vpeart,.da de defunción de don Pedro que insertamos parra!os
asenta o en a
arriba.
d d AGN es la del oobernador don
La document~ción qu~ proce e~iodo en que tuvo ~argos políticoPedro._y cubre casi la total1td a~: ~in embargo, no apareció documento
admir11strat1vos en la Nueva sp ·
• . periodo en el Nue, o
alguno referido a sus actividades durante su pnrne1
Reino de León.

t

Se inicia con un largo expediente. ~ue s\ bie1~_se proJ~1\\::scoe~c~~~;~
de que del Barrio Junco y Esprie!la dejara e go iern~
.
hace referencia, pr~cisamentc a su quehacer en el cargo.
. .
, ico Fols 189-194 y 240v.-24 I v. Año De
I.-Jud1c1a\,Vo\.l8.Exp.Un •
b D
s1YE:xp.8,Fols.
1751, Exp. l. Fols. 189- l94r., Del lo. De ctu re e 17
\89-194 R., Afio De 1752:

Adicionalmente proporciona información acerca de la ubicación de las
posesiones francesas y de los movimientos de población que en ellas se
daban, internándose sus habitantes extranjeros cada vez más en territorios
españoles. estableciendo fue1tes y formando cuerpos de caballería: todo esto
a lo largo de las márgenes del Missisippi. Igualmente encontrarnos datos
sobre las misiones y los presidios españoles y sus defensas: así corno del
comercio que se daba entre esas poblaciones. La ropa y víveres que se
intercambian eran conducidos, tanto por españoles como por franceses, en
balsas y en las sillas de los caballos hasta la Villa de Nueva Orléans.
regresando a los parajes de los españoles, el comercio se llevaba a cabo por
los franceses en la Isla de Santa Rosa ubicada en la Bahía de Panzacola en lo
que para esas fecha era todavía Luisiana francesa. Los españoles, soldados y
vecinos, llegaban también hasta Nueva Or!éans, habiéndose encontrado. en
alguna ocasión. hasta cuarenta de ellos en aquel sitio.
El río Misissipi servía de límite entre las posesiones francesas y las
españolas y los Presidios de San Antonio de Béjar y el de los Adays o Adaes
fungían como puntos defensivos, no sólo en contra de los indios apaches.
también de la nación .francesa. Sin embargo, los soldados españoles. sus
capitanes, e inclusive. algunos gobernadores. solían efectuar el comercio con
los vecinos extranjeros y con ello, sentaban ciertas acciones que facilitaban a
éstos su internamiento en las diferentes provincias del septentrión
novohispano.

O

¡ de /a Prorincia de
"Di/iaencias practicadas por eI Gobernac.or
(' ~ ,
~
¡ revino por el Excmo. ,)enm
Texas en cumplimiento de lo que se e p
. . . . . 'tecewr D.
Virrey Conde de. Revil'.agigedo ac~:~~i!ei;f;~1~11;~:1 s:n.:u ;,.~11ce:1·es de
Pedro del Barrio rema o no con

En cuanto a la acusación contra del Barrio. se comisionó al gobernador
de Texas. Jacinto del Barrio y Jáuregui, para proceder a las averiguaciones
pertinentes. Como era lo usual se levantó un interrogatorio que fue
presentado a diferentes testigos, todos ellos oficiales avecindados en la
región y, por lo tanto, conoce-dores de los movimientos que en ella se daban.
Las respuestas que se obtuvieron fueron. en todos los casos, ampliamente
exculpatorias para don Pedro del Barrio. En virtud de ello el gobernador
635

634

�comisionado envió, el 31 de enero de 1752, los resultados en que se asienta, a
la letra:

·• ...de suerte que por ahora no se ofrece que prevenir, ni sobre el
particular del comercio ilícito porque de las averiguaciones no ha
resultado cosa a/gima en contra de D. Pedro del Barrio, ni tampoco en
su residencia, que responde el Fiscal el día de hoy··.

En este mismo escrito se plantea de nuevo el que el río Mississippi
servía de raya a los franceses para contenerse en sus límites Sin embargo, el
gobernador de los Tejas pidió al virrey consultar los autos e instrumentos en
que constare que efectivamente el río · había sido y debía ser la frontera
referida. La respuesta en cuanto a la delimitación entre las provincias
limítrofes de Texas y la Luisiana, posesiones de las Coronas española y
francesa, refleja una situación de hecho en el septentrión: la imprecisión en \a
delimitación territorial. Al respecto el virrey planteó la consulta al Fiscal y al
Auditor, no se especifica cuál, pero debió ser el de la Guerra, éste respondió
que no sabía si existían autos u órdenes específicas en que estuviera asentado
"ser el río Misisipi divisorio de estos nuestros Dominios con los de fu
Luisiana y demás Colonias Francesas··. Lo que sí pudo averiguar fue que en
relación con ese mismo problema habían pedido información algunos
gobernadores anteriores de Texas, entre ellos. Manuel de Sandoval ) Carlos
de Franquis y que, con ese motivo se conocía que se habían realizado
consultas al rey desde los años de 1715 y 1717. El mismo virrey recomendó
que por \a importancia del asunto se insisí.ía en que el Auditor llevase al cabo
todas las averiguaciones necesarias. En el expediente no vuelve a aparecer
referencia específica a este asunto. Sin embargo. en otra parte del mismo se
señala con toda claridad el peligro en que se encontraba toda la zona
colindante con los franceses y los refuerzos que se deberían dar a los
presidios para prevenir un futuro incierto para \as propiedades españolas en
el noreste novohispano.

diciembre de 1747· p ara garantizar
.
h.
el
l
tpotecado su sueldo. Finulmem
pago e gobernador había
de la Parra".
e, presenta como fiador a Don Miguel
Se trata de una demanda d
acreedor de don Pedro pa
e pago por parte de los herederos de un
r
·
,
'
ra eI pago el repr
s~ ic1to se \e embargara su sueldo de ~b
esentante de la contraparte
Ftnalmente no procedió este
b g emador del Nuevo Reino de León.
garantizó su adeudo.
em argo y don Pedro ofreció un fiador que
3.- General de parte

No, iembre De 1756:,

vo1. 38,

Exp. 218, Fols. 245Fol. y V., Del 11 De

.
"Se aprueba y confirma el tíl l
Gobernador y Capitán d I N
u_ o que Pedro del Barrio Junco
d
e uevo Remo d L ,
..
•
e los naturales de /a nación com
e eon, confino de capitán
e pescado. Nuevo Reino de León".
Durante el primer año 1753 d
Nuevo Reino de León don p' d , e ~u segundo periodo al frente del
.,
,
e ro otorgo nomb
.
nac,on come pescado al . d'
ram1ento de capitán de l
.,
m igena don Salvado d A d
nac1on...para que los gobierne y d. . .
r e n a, indio de la
servicio de ambas Mauestades El
irbya ~n el modo más conveniente al
,
· nom ram 1ento fue
fi
d
y en e 1se anota que don Salvado d b ,
con irma o por el virre)'
11
d. f1
1
r e era gozar de los ·
• •
is rutan os otros capitanes de I . .
11smos pnv1legios que
misma naturaleza.

ª

ª

.. No disponemos de ninguna otra refe
.
act1v1dades gubernamentales en 1
. ~enc1a correspondiente a sus
figurar hasta mucho desp , d as provmc1as septentrionales. Vuelve a
d
ues e su regreso
I N
esempeno de su cargo en el p 'd· d
a a 10
ueva España y del
seg
res1 to e Paso del R' d I N,
urame~1te duró hasta principios de 1770
e orle, el que
nombramientos se otorgaban
.
' ya que por lo general esos
por cmco anos.
'

Pocos años más adelante, al término de la Guerra de los Siete APíos.
f rancia cedió a España la porción occidental de la Luisiana y con ello. Texas
8
dejó de ser froctera con los colonos franceses , si bien lo pasó a ser de los

.
Le localizamos como alcalde
.
Jilotepec, en jurisdicción de Pachuc ma~orl de Hu1ch_ap~n o Xilotepeque o
a segun a referencia siguiente:

ingleses.

4.- abril
Reales
de
de cédulas
1782: originales, Vol . 122, Exp. 109, Fols. l 95-l 96Fol., del 15

2.-Judicial, Vol. 26, Exp. l. Fols. 1-14, de\ 7 de agosto de 1752:

"Demanda de pago de pesos. Doiia María de Jesús Posadas y el
menor don José Antonio Suáres, esposa e hijo de don José Suáres
Rubín, siguen autos contra don Pedro del Barrio Junco y Espriella.
gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León y la Provincia
de Texas, Alcalde principal de la SanLa Hermandad, por J,.197 pesos y
6 y medio reales que le prestó y réditos corridos desde el 20 de
636

. "Nombrando Alcalde .Mayor
d
Esprte!la. Huichapan y .Jilotepec ".
a on Pedro del Barrio Junco )'

j

Contiene
nombramiento
de 1782
a don elPedro
de B . ue otorgo, el rey en Aranjuez el 15 de abril
amo unco y Espriel la de la alcaldía mayor de
637

�.
Guichapa, por otro nombre X1/otepeque,
para que la sirva por tiempo de
cinco años, más o menos.
..
? F Is
r. y v., del 2 de octubre de
5.- Alcaldes mayores, Vol. S. Exp. 19-, o . 274

1782:

..
.
El señor Jacobo Rwníre: Montejano, a nombre
Nombran11e1110.
. 11 .
·ca al virrev aue el
. J co \' Eiprie a comum
. 1
de don Pedro de~ _Barrio un ti Ú or de la jurisdicción de
rey le concedw la Alca ia
ay
.
G~ichapa. Guichapa ··.

,
recibido el virrey el nombramiento de
Pocos meses despues de haber
d d Pedro su apoderado, don
d H . h an en favor e on
,
alcalde mayor e u,~ ap
t, nte el virrey a entregarle copia del
Jacobo Ramírez Mont~Jano, se pres~n o a
en otorgarle la posesión a su
nombramiento y suplicarle no se emorara
propietario Pedro.
. .
E
214 Fols.460R.YV.,Del29
6.- Reales cédulas ongma\es, Vol. 123· xp.
·
De Noviembre De 1782:

'·De Teniente Coronel reformado para ~/ Alcalde de Jilopetec.
don Pedro de Barrio Junco y Espriella. Grado .
. .
1782 desde Madrid se remitió al virrey la
A finales de d1c1embre de
,
p
te de Grado de The11ie11te
. ..
1 cual el rey anexo 1a a I en .
1
comun1cac1on en a
d.
d Pedro después de consulta con e
,
R ,r, . ado que conce 10 a on
.i
¡·
C. orone1 e101111
..
. . , ·ws )' quebrantos padecu os. a. 111
Consejo de Indias, '·en atencwn_,ª
men
de que se le dirija al imeresado .

.,u.,

. •· n de que se trató del
t confirma la supos1c10
.. e;,;Este documen o
h
clara referencia a los mcntos &gt;
de su hijo ya que se ace
..
gobemador Y n?
'
t nente. 110 había padecido el h1JO.
quebrantos sufridos, los que, supues a1

E · 151. 152.Fols.218fol.-2lv .. del 14dc
7 _ Alcaldes mayores. V0 1· 9• xp.
diciembre de 1782 y 11 de enero de 1783:
.
d'd
,. el e::,cribano real 1·
Alcaldes Mayores. Testimonio expe , o p 0
I . ·, , d ;11
. . d J'l t ec en que certifica que e cap1 cm (
público de la Prov111c1a e ' o ep
,
el pueblo de Guicha¡m a
Pedro del Barrio y Junco s~ P:;se_nio en le concede la real cédula
. .· · d la Alcaldta mayor que
¡,
tomar pose::,zon e
_ d h .1d 1783 El teniente don Juan c.e
expedida en Aranj uez el 1J e a n e
. . ·ha a
Verroja Albiz le entregó el cargo. Pueblo de Gu1c p .
1 .rre y don Pedro se da cuenta,
En las cartas que se cruzaron entre e_ vide( último de la alcaldía de
en primer lugar. de la torna de poses1on
638

Huichapan. Se llevó a cabo en la ma11ana del 14 de diciembre en las Casas
Reales de la población y frente al escribano real, don Juan Joseph de la Paz.
El nuevo alcalde remitió la certificación del escribano para que fuera
entregada a los oficiales reales, en esta carta aparece la firma del exgobernador y ahora alcalde mayor, con rasgos de escritura muy claramente
pertenecientes a una persona de edad avanzada.
Con el siguiente documento del 19 de mayo de 1783, se remite a don
Pedro la concesión real del grado militar de Teniente Coronel Reformado.
Éste. a su vez, responde a los pocos días, el 24 del mismo mes, agradeciendo,
tanto al rey corno al virrey, la distinción recibida.

8.- Tributos. Vol. 48, Exp. 6, Fols. 111- 134, años de 1785-181 1:
Descubierto en el ramo de Tributos del Alcalde Mayor que fue
de Guichapa, don Pedro del Barrio Junco. Información de los
calamidades, epidemias, escasez de lluvias y pérdidas de cosechas en
los tres últimos años, 85-87, solicitud de releveo de tributos.
Es el último de los expedientes que existe en AGN y reviste el especial
interés de proporcionar información acerca de las actividades que desempeñó
don Pedro en los atios postreros de su vida. El conten ido del documento está
relacionado con el adeudo que don Pedro dejó, a su muerte, por la falta de
recaudación tributaria en la jurisdicción de su alcaldía mayor. Se menciona el
hecho de haber quedado descubierto o sea endeudado, por una fuerte
cantidad, 68 mil pesos correspondientes a los tributos que se debieron haber
pagado desde abril de 1785 hasta el mismo mes de 1786 por los naturales de
la región. No fueron recaudados debido a las causas que los fiadores de don
Pedro expusieron: Por un lado, que éste por su ancianidad y achaques no
eslaba apto para cuidar de la recaudación de este Ramo. Por el otro, que
durante esos a11os se produjo una fuerte sequía que sumió en la miseria y el
hambre a los vecinos del lugar, muchos de los cuales abandonaron sus
hogares en busca de mejores condiciones de vida y otros muchos murieron a
causa de las enfermedades que la difícil situación ocasionó. La imposibilidad
de cobrar bajo esas condiciones y el poco esfuerzo que puso de su parte el
alcalde motivó que sus fiadores, a su muerte y ante el temor de tener que
cubrir su adeudo, solicitaran el envío de un recaudador.
En el momento en que mejoró la situación climática y los vecinos
pudieron sembrar y recoger cosecha, se reinició el pago de tributos. El
extenso expediente cubre hasta el año de 1811, mismo en el cual, después de
largas averiguaciones, se produjo la última sentencia, totalmente favorable a
don Pedro. En ella se le liberó de cualquier acusación anterior, ya que se
pudo comprobar que había, finalmente, enterado las cantidades que debieron
639

�haber sido tributadas. Seguramente sucedió esto. después de que sus fiadores,
a la muerte de don Pedro lograron la designación de un nuevo recaudador,
quien debió haber cumplido totalmente con su cometido.

Se enemistó con el ex-gobernador d
.
fec~a gobernador de Texas. y el virre
el _B~mo Junco y Espriella. a la
radicaba en Monterrey. sólo,estuvi
y_autonz~ q~e _la familia de éste que
era SUJeta a la Junsd,cción de Saltillo.

En los primeros folios del expediente el fiador principal de don Pedro,
el también militar, don Joaquín Alonso de Alles. comunicó al asesor fiscal, la
situación que dejara el alcalde mayor en relación con los tributos. En su
comunicación menciona haber sido él quien le proporcionó las fianzas, dice

Durante su gobierno quedó la re . ,
Nuevo Reyno de León sólo e 1 ·1·g1on de Matehuala dependiendo del
h
n o m1 1tar pero
asta entonces lo había estad N d'.
ya no en lo político como
0
colonización del Nuevo Santa d º· d
apoyo a las actividades de
· • •
· n er, e 1o cual se q · ' ¡
ya que imp1d10 el envío de maíz
,
ueJO e coronel Escandón
~ilitares de la Colonia en formfci~o a~epto los pri;ilegios concedidos a lo~
virrey.
n. or esta razon fue reprendido por el

al texto:

" ...para el seguro de los ramos de la Real Hacienda y fallecido
en esta ciudad el día diez y s_iete de agosto antecedente quedó
descubierto en los de Tributos y medios reales en muy cerca de sesenta
y ocho mil pesos por las necesidades de los dos precedentes años que
padecieron aquellos naturales de quienes no pudo exigir los adeudos
desde el tercio de agosto de ochenta y cinco hasta el de abrí! del
presente año, último de su cargo y de mi responsabilidad como su
fiador ... "

Por el contenido de este expediente queda claro el haber sido don
Pedro quien detentara la alcaldía mayor y no su hijo.
Vicente Antonio Bueno de la Borbolla, (1746-1751).

Según Cavazos don Vicente estuvo destacado en Puebla corno capitán
comandante de infantería reformado, regidor perpetuo y alguacil mayor de la
misma ciudad. Documentos de AGN permiten confirmar las fechas en que
ocupó dichos cargos. El rey autorizó el oficio de alguacil mayor y regidor por
cédula real emitida en San Lorenzo el 24 de octubre de 1743. la cual
confirmó el nombra-miento que le diera el virrey el l 4 de octubre de 1742.
Este oficio vendible le fue rematado a don Vicente como el mejor postor en
la cantidad de 15 mil pesos de contado, mismos que enteró en las Reales
Cajas de la capital novohispana

9
•

Don Israel escribe que el rey autorizó su designación como gobernador
del Nuevo Reino de León, por cédula real del 18 de enero de 1745 y el
virrey. Conde de Fuenclara, le dio su despacho el 28 de junio, presentó el
juramento en la capital ante el oidor don Pedro de Padilla y tomó posesión el
t 7 de diciembre de 1746.

Ya como gobernador realizó la Visiw General de Pueblos y de Minas y
ordenó la reconstrucción de algunos de ellos: en cuanto a las minas dictó
autos para que fuera reconocida la caja de Monterrey y en ella se asentaran
las partidas de la plata que salían del Reino.
640

'º

, Al terminar su gobierno se le tomó r .
.
Gomez de Acosta v regresó a p bl
es1denc1a por el teniente Esteban
ayuntamiento io_ ,
ue a a ocupar sus cargos perpetuos en su
. Los documentos que provienen de A
.
~x_a~tnud, determinar la carrera del obernad GI permiten, con bastante
mic1a con su primer paso a la N
Eg or Bueno de la Borbolla se
. . .
ueva spana Lo h.
.
,
mquis1dor fiscal del Santo Ofíci
,
.
_izo en calidad de criado del
de edad:
o, aun soltero y Joven, contaba con 20 años
1.- Contratación, 5476' N·28 del 28 de abn·¡ de 1728:

.
fa.pediente de información lic . .
.
licenciado Pedro Anselmo Sánch~ r:ncw_de P_~su;ero de Indias del
Oficio de la Inquisición de México.
gle, mqws1dor fiscal del Santo
Vicente pasó como uno de sus criad .
Alcalde, natural de Mazquerras valle de C bos ~unto con José Gutiérrez del
Borbolla se especifica que er~ natural a ezo~ en Burgos. De Bueno de la
Francisco Bueno de la Borb 11
J
de Santtllana en Burgos e hiJ·o de
0 a Y uana Mart'
d e •
como era lo requerido. los testimonios d
mez e ort1guera. Presentó.
de los anteriores e inclusive sel .
e ser verdaderamente hijo legítimo
Y soltero.
e cita con el nombre de Vicente Antonio, libre
Se~ún acta de la parroquia de su villa
..
de _Francisco Bueno de la Borbolla
natal: su pad:e fue h1JO legítimo
vecmos del lugar de Priman o V
y de ~ana F~~nandez de Unquera.
madre fue hija de Juan Mar/ . a~le de! Ruidera, D1ocesis de Oviedo. Su
de la misma villa.
mez y e Juliana de Cortiguera y Villa, vecinos
El cura que ava1o· e l testimonio,
.
. asentó que:

641

�.
~
,¡ mio p,m1do de mil st!i~cien/Vs
'"en el libro de buummu.\ l l l e .
I ¡. ¡ V,1/a tle
I J /e1ia Colegwl \' Parroqu1t1 , t. u
c.c/11.mta y cua!r&lt;' en _a g . i, I 1 J e,;ero de mil.\t!lt!Ctt!nto.\) oc.ho
&lt;;a,1111/cma a die= i· .\et.\ d1t1, / t! : ~~~: :,:rón, cura en el/u hu11pt1cJ o 1111
1
1
mio, ,·u.. Do11 111011 Femcm, o e l B
¡, l I B,,rhollu \ de .Juana
.
,.
l ¡: 1 I \CO Ut!IW l l (
•
1111io htjo h•g/llmo ' e "" c.
, ... •me
nadó el eliu J ele
1111101110
1
\lurti11e: de Con'tguera. llamo.\&lt;: te. t /
/
rr '\ Don Juan de
- fiuerm, rn,. pw ..rmm. o.1 .1 c.
t!.\lc. dicho me., .' cmo.
Polu11co y Dmia Maria tle Parameda .

.
cisan \o:, carno::. que dc-,empcñó. tanto
En el siguiente c,pcdientc _::.e pre
la \.ue\a f -,paña.
En ::,U
11. su primera e-,t.111c.ia en '
.
d
en F,paña. como ura1 e
d
t.. larí!.O tiempo ' en premio a c,os
· ·ó
·
d·e
patria de origen '&gt;lí\
1 ,·1 la, corona uran.. - hram1entos· en po,c~1ones
.,
,-onccdicron
:,us
primero::,
nom
'-)eí\ ICIO'.'&gt; '.'&gt;C t" "'
ultramar
"'
¡ ...1g• '\ ¡9 del 9 de marlo de 1738:
2.- lnd11ercnte,

.
ele la Borhollu.
Relación de .\femo.,
\ \ l ". , el•l 1'1c011l B11c110
, •
captt,m ele lnfimteria de \'ue,tra &lt;;i:,wra de lm /C1c attc.CIS.

'"º

.
te timonio~ recabado, en ta-. c.1udade-,
Fl e-,cribano real comprobo por . "
1 bía lil.!urado como \lcaldc
- .
d 1
P •bla que don V11.:cnte ,a
d
de I cpea1.:a ) e uc
d R.
d. la ue, a ( ,paiia. Juc, e a
· d t \ ta l lem,andad e I cino e
Prm mcml e a an
Of ·o de la lnqu1sic1ón. 01c\! a1texto.
/\cordada) Alguacil \1a)or del &lt;;anto 11..1
. ,
w celo l a¡,ltcacui11 al ,en·tci"' ele
.. ...atl.'11d1emlv a la 11ueltg1;.' 1, . I ~r,, . I, Don ¡ ·u eme 1111,mw
'
, CO/lt lll'flCIII t!II l' tt!1tl /e &lt;
a111hC1s .\lcl)l StcJC I''· c¡u,
h
¡ - ( · 11111rio ele la ~,mte1
\
B b /la le 110111 ro por . ue. 011
l
/
Bueno el a or o .
, . E
~ V11en1 (ja/,c,a \ '"'' a
I
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·'l'"''ª·
• ele fehrem ele 1-,-1 :&gt;,·
He, mm"lmI en ° Rt•1110, de• •\ •ue,"
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Jwh,;ndo cle.\e111¡,e1iado la ohl1im·wD11 L t Jtu m -l11tm1w de l'i:orrci11 1
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e.1j11er:o J exp1m , . • - /. ¡, I Fro11terC11 \ ( m11acw e I! ,,
• / J .r. ,,,. (I E1ra11v lJ ( e CI.\
/
Capiw11 e l' 111011 t
fi1c11ltacl de c¡ue prou!t tt!\f!
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i;
de '"' Lacatt.'ca,, con '
Ciucla,/ eII! • tr., · ra
¡ ¡ lo\ Je rn Comp11iíía. 1u,,ra t'1
I
l
b
a!t,tar
por
\O
I
a feru11tar mu ere1.
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b \ r •c1111H e C1q111: &lt;
I
mimt!ro ele Cll!II mm re . t
J . J,, arrea/amento \ d11c1pluw
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/./ l, mur:o de / ~35 y tomo
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po,d/011 t!II fue
110111hmclo por l!I P.•fo~t/ 1 Ferrer de '" Co111p,11iia ele • ern,

't "

' ,/

6-t2

Procurador General de tocia w Pro,·incia \ Apoderado de I J\ Duque,
de St Ha l (u11de.1 dt! f uen Sahda. Duque de Atrt.\co por Alcalde
Mm ur) ( 'a¡uttin a Guerra de la Ciudad de Tepeaca _1 \U Prm mcw lt
c¡ue w11ui p01e1ió11 el l./ dt!I mi.11110 me, ··.
Despoe d1; ,ario:. año::, de estancia ., sen-1c.1os militare:. .,
adm1nistrat1, os en do:. regiones de la Nue\a [·spaña. la de Puebla .) la del
,eptentnón dun \ 1c.tntl , 1aJo a ( spaña hac.1a los ultimo.., año de los
cincuenta del X VII 1. Probablemente marcho en busca de apo) os para p, dcr
hacer frente a las dificultades económicas que tenia con la Ciudad de Puebla.
como ,eremos mas adelante
Fn la corte española debió haber expuesto los servicios prestados a la
admini!:&gt;trac1on. )a que obtU\O un nue,o cargo, el nombramiento de alcalde
ma)or de e\apa &lt;;u segundo , 1ajc. ahora de retomo a la ~ucva E,;paña lo
reali,o a mediado de 1760 de acuerdo al !:&gt;igu1entc documento:
3.- Contratación. 5530.l\. I.R 2. del 28 de junio de 1760.
f\peeltt'me di! i11formac.1ó11 _\ Ir ·encw ele pwajero de !11c/1u., de
Borholla. alcalde mamr de Yexapa, l'ecino de lo
( 111dud de \fé\1co con \111 crwelo\ fr,mci.1,0 .l111011io Hemw:.
11a111ral ele l't=rnya y ./11a11 Baut11ta .\otdleruw, 11a111ra/ del r al/e de
Bartún a \'ul'\'a l~\pm1a Had rnt.l,
1

i 1ce111e But!no di! la

11 capitán ele Infi_mteria Vicwte Antomo Bueno dt la Borbolla.
a qu1e11 ,\ ,\f 1e ha .,er\'ldo confenr la Alcaldía 11wvor de \'t!xapa en la
\ue,·a l 1pwia, Ira concultdo ltet11cw el ( 0/1.\tJO para que p11cdu
pmar a ejercer e,te empleo, t 111harccí11do.\c' en , ualqwC!ra 11m·ín de
ha11der,1 de ~ \/ c¡ue 1 1ltr&gt;re clt e.H Puerr, para I01 le la \ul, ,
Espe11111 1 t/11&lt; pul!da 1/ew,r do1 criado.\ l ' el equi¡w¡e corrl!1po11d1ente
precedwndo t I qut ·I m II ínad,, D,m i ·" t me lmunu But 110 dt la
Borbolla Ju\ltf1que 110 wr casado r ,\i lo fuere que c.wnpla co11 la I e1·,
llevando a s II IIIIIJ&lt;'r o lwuendo con u ar HI co11w11111mt 1110 \ por lo
que con-evponda a lo.\ crwelos que pre,e111e 111/ormac,mu?\ hechas en
\U\ TIERRA\' ame len J11111cu de ella1 p ,, la que \t. re ri(ic¡ue ¡u
tampow .1011 w,aclm. m de /0.1 1¡11e 11e11en pro/11h1c1ó11 para pa\'(/r a lm·
lnclím I cm lm , 1ia.1 ele w1 P~" na~ \ JI fueren w,ado&lt;i qu,
oh.\en·en con 11/ lo mnmo ,¡ue cm, el 11011111wdo Don Vtceme lmomo
Bueno de la /Jorhol/a

Jfaclrul. 12 de ¡111110 ele ¡-6!J
Don Vicente Informo .\er casado en la Cmclad de Mértco con Do11a
\/aria de n,eran , l , ina de 1//i 1111 lt,: tmw mu1er l O!&gt; h.:st1gos que present
643

�para apo)ar su licencia, conftm,aron que estaba lcgíumamcnte casado }
, ciado en la Ciudad de \1e:\1co de donde. tanto el como su muJer. eran
,ec.inos} tenían su familia
1:1cargo de gobernador del ueH) Re1m) de I eón lo ocupo en segundo
orden de preferencia por imposibilidad de su de:-.cmpenó por parte de la
persona a la que se le había concedido. don Antonio de los Cobos, segun

En el archi\.O de I d.
fapt!cllemt?
en dIndiferente.
148 ' N· 88 · e encuentra el
. ele ·\!Jrirvs ,,e'n\1as,
ntonio
(. b
..us actl\ idades militares en Es añ/ o 0!) de acuerdo a el se comprueban
f &lt;;paña_. entre o1ros en Zacatcc; p
} algunos de sus pues1os en la N •.
5 } como Alcalde \1
/apotlan E
d
uc,a
pudo trasla;:~:eº t1ªa'He-ambente enfermo en Puebla enª~~; 1e) laeJ,1uerisd~cc1on 110
de
. . .
ana para co ·
•
sa ,echa
realtl'O llempo de!)pu . .
,
ntrnuar , iaJe a España D d 1 .
1741 .
e . ) a que como consta. retomó a 1a ,... ue,a
es Ie spaña
uego en
lo
)...r

,

com,ta en:
3.- Contratacion. 5485.

1. R 22:

rue el Marqués del Valle Ameno Don :lgmrin Moreno Rui: ele Cmtro
,¡111e11 pmó a la Nue\'O E ,pcuia 11n I ~.¡2 c.omo ~ohemador dl•I ~ue,·o .\f,}nc&lt;&gt;
f:sla per:.ona había 1.:omprado el empleo de GobcrnaJur ~ Capitán General
dd ue,o Rdno de León en 4.000 pesos. para que lo ejerc.1era. en primer
lugar. don Antontl) de los Coth:. ) 1,;n segundo. dl,n \ icenh! Bueno de la
Borb )l\a Don Antonio no llegó a tomar poscs1on por lallec11mento) fue por
ello que don \ 1cc1 te reclamó el cargo al \larquts del \'a\lc Ameno. quien.
ademas. debía a Bueno una cantidad ma)or de la que hab1,1 pagado por el
empico. ~la)0r inlormac1ón sobre e&lt;,tc. asunto ~e llx.ah,a en:
4.- Indiferente. 157. Relación ele mJrllm clt? pencmm ,entle1re,.

r56-

58 \ l scribanía. 1961 B
El Marque!-. de Valle Ameno habia tenido pleno con Antonio de lo,
Cc,bl :.. ,c.1.mo de ~k\lCO sobre la entrega que debería hacerle de los
de-;pachos para ser, ir el gobierno del Remo de Ll:on ) la akaldia ma) or de. la
",onora. fem.~c.ido en 1"41
5.- ( ontratación. S484, ~ .1 R 35 OH. 1Ode octubre de 1741:

Oc acuerdo a esta rekrcnc1a C!-.te l\ntonio de \o., Coho., sallo de rspaña
en I O de enero Je 1741 como Gobernador ) Ca pitan &lt;,cneral del ~IIC\l)
Re1,,o de León , ak,1lde •11a,or de.: 1:&gt;onora l staba casado en la ciudad de.
\1e,1co con \1agdalcn,1 de ~alas C1sneros) regresaba a la \,ue,a Espana [l.
c-,tc documento -.e le l'torga d ríwlo dt C,ofitrna, /or r ( 1pa,111 Gt&gt;nl!ral dl!f
\'ue,·o Re\'IIO ele Leá11 e11 la ,'v11e,·a Espwia a Don 111tonw de ( ohm
rt \ldt:'nfi t n t ,, , rl ll , el u/1} en d Buen Retiro d ./ d( J11/io ele r1 ./9" y se
asienta también que si no lo ocupare por muene pasaría a Don \ icentc
Bm.:nü de la Bl rboll:\ 0( \nt"nio pre.,enl1 el 1uramento rc-;pectirn frente
al Consejo de Indias l n el mismo documento aparece su titulo como f/ u/ h
,\J,ncr d, &lt;;e 11 &gt;rCI, \lm&lt;I\ h ~a11.l11a11 B 1111,~ta tll la Pm\'lncw dt? la i\'uern
l'l:c:a) a con la misma fecha. el Io de enero de 1741 .

644

En .\G~ localizamos ,aria
f¡,
•
anlctedcnte sobre el gob•·mad sB re erenc1as que amplían la informa . .
11 1
'"
or ueno de 1 8
c1on
ego por primera Otasión a la l\ ue, a [
- a orbolla. pero, si bien éslc
el que se encontro en el archiH) mex,:pana en 1728. la primera referenci~ a
n~u) probable que c:I tiempo entre. su .ar ano. corresponde al afio de l 735 rs
s1n1endo directamente al •
• nbo) t,te ull1mo año le. ha)a
· •
·
Pª"ªdo
11ccnc1ado p d
mqu1s1dor tistal del (¡anto OfiICI)
e ro Anselmo Sancl1ez· T ag1C.

n .

primer cargo oficial co 1
Tepe~ca. sin iendolo duran1e ,; e ~m:. le cncomramos es el de alc.alde d
c. pec1ticas de AG~ para don V
a os de 1735 a 1738. 1as rcfor
e
s1gu1en1es
,ccnte \nton10 son. en orden cronoIog1co.
encm~
las

~

1.- Gentral de panc Vol 3, E , _
1739
.
' -, ~p. J:&gt;2, f ob -., 10r. } \ . del 23 de febrero de

. . lunlwrorio al req111worw di!! R • .
e1ecuc1ó11 col/Ira
D11 Vicell/ 8
tal 7rtbunal
del Con\lllado
l
.
e ueno Borbo/1
¡
·
ee
W!
etpre.\o
¡,,her
por
e,;;a11uru
e
a
por
a
cantidad
clt
p.:,u,
q
Es1amos frente a un doc~me t I umlplula a D ,\fcmuel ele la Canal .
deb1a
do:,
ega .en el cual eonsta que don Vicente
d'
d m•I pesos. quien acep10nel ,en
dio;r en para su cobro. Para e ;i fecha /1m~cnto de la deuda y por ello se
e ac.atecas. Ln ella, como se vio en c;u on ic~nte era ,ecmo de la ciudad
)a
. lard
Relac:1011
c res1d1do.
. d puesto que un me:, mas
"b de Ser,·1c10\'
. . deb ,o, 1,a bcr
~pitan e lnfimterw Espmiola dt? lm
e r1.;c1 •~1a u de ignacion co1nr&gt;
'Vuewru Se,iora de la, Zacateca, . Fronterm y ( vmercio ele la ( '111dad de

°

2.General de panc. Vol 7o. E\p. 203. Fols. l 65- l 66r del 10 d
1742
··
- e octubre de

\',ca,a~
':~e Cmttihal
manda al . t/ca/de
("ilmdo

\fa\'Or de CI10 I11I
·\' 1 • JI
a de ejecución contra
alcalde de Puebla por I, . ten m tdalKO de l'arKm rexulor l
l'tce, f B
.
, escraura v plcro c:z I .,
.
' f ueno de la Borbolla e·¡ I 1' p ,.
m1p iuo para pagar a
10 u a. uehla

Algunos añm, después del d
aparece. ahora a,ecmdado en Pucb~;u~~1~0 anterior. don Vicente Antonio
. sien o regido.- de. las carruccnas de la
645

�..
el Cavazos, capitán comanda~te de
ciudad y. según informa~1on de don lsraal uacil mayor de la misma c~udad.
infantería reformado, regidor peie~uo ymie~nbros del cabildo de la c1ud~~,
En ella informó ser acree?or e º~e los había prestado para . ad~umr
quienes le adeudaban mtl pesos¡. . das en jurisdicción de HueJotzmgo.
.instrumentos de labranza para .sus
, 1ac1en ,
No se incluye mayor informac1on.
Is 339-341 y 357-362. del 7, 12 y
·
endibles, Vol. 20, Exp. 8• F? ·
.
3.- Oficios v
. del 28 de junio de 1745.
18 de noviembre de 1743 )
. ¡- . ·1 d de que el Alguacil Mayor de
Asunto re!llcionado ca~ la
uda nombrar al Alguacil Mayor
la Ciudad de Puehla de los Ange ~º~~eta ,•istu del FiKal. y.
de Guerra. Anrecedenres pre!!enta .
/(a Alguacil Mayor de la
.
B eno de la BorbO ·
¡ or. ·
Paro que D. Vicente, u . 1 . . e le sucedieren en e 'l1c10,
Ci11dad de Puebla de los.Angele~¡' I~·'
ciudad por tocarle rn
uacil
de
Guerra
Alg
110111 bren
nombramiento.
. . .
.
sunto el requerimiento imc1al.
Los dos expedientes cubre~ un m1sn:~~ de ,; Borbolla de que fuera
noviembre de 1743. de don Vicente B:n el cargo de alguacil may?~· la
·derada como a sus antecesores
los casos que así se requmera.
cons1
,
·¡ d la guerra en
d es
f cultad de nombrar al algu~c1 e
I se presentaron los antece ent
~espués de largas diligencias, _e_n l~s ~~: ~~~bía recibido por remate el car~o
de otros casos y la comp~oba~~1 P:ebla su petición le fue de1~eg~d~, por a
de alguacil mayor de la c1ud~ \a en 1743. Desde luego que m_s1st1~ ~; ~~
Real Audiencia de la Nueva _spa
al ex edida en el Buen Retiro e .,_
.
demanda y. finalmente._ por cedula r,~ coi~~ a\guaci I mayor. com~ todos 'sus
. .o de 1745 se señalo que. tant~ e I Al cil Maror de fo cwdad dt la
Jsuu:~sores. ··en el expresado ofi:'º ee u!u:e ofre=¡a )' llegue el caso, usen
p ebla de los Angeles, en que s1emp~e q ~cil ·de Guerra de ella, y que les
u
·ada fiacultad de nomb.ra1 Alg11
1 .. to que así nombraren
de fa e11unc1
b
·, 10 v que o ,rn;e
.
·en
hacer
libremente
esto
nom
_ram1Ge11
.'.
,.
le
de¡·en
ejercer
este
Oficw
e11
de_¡
, 1Aluuacil de ue11 ª-'
·
le hm•e11 )' 1e11ga11 poi w (',
..
·
I, perte11e-can ·
los cmos r cosas que e
..
. de
.
d Vicente ejerc10 el oficio
¡ d curnentos el que on
el de
Se desprende de os o
- de 1742 hasta, cuando menos.
alguacil mayor de Puebla de los anos
. d
estos
11.is .
permite conocer con mayo r exact1tu
,
El siguiente documento

t ,e,

,%~mw

datos:
4 - Oficios \endibles, Vol. 22, Exp.

d~ 1743 y 19 de agosto de 1744:
646

., de octubre
91 Fols 149v.-150v.. del,. 4

,

'

Título de Alguacil mayor y Regidor de la Ciudad de Puebla de
los Ángeles y su jurisdicción en D. Vicente Bueno de la Borbolla.

Hicimos referencia a este documento al inicio de la presentación de los
datos para este gobernador. Brevemente decimos aquí que en su texto se
inserta la cédula real otorgada en San Lorenzo el 24 de octubre de 1743
mediante la cual se le confirma el remate por el cual obtuvo el oficio de
alguacil mayor} regidor en el cabildo de la Puebla de los Ángeles. El título
del oficio le había sido otorgado por el virrey un año antes y desde entonces
lo ejercía. El precio que pagó por ese oficio fue elevado, 15 mil pesos
además de la media annata y otros gastos menores. Debió haber sido y lo era
un buen oficio. del cual don Vicente pudo haber obtenido buenas ganancias,
pero. corno se \erá más adelante. no fue totalmente así.
5.- Oficios vend ibles, Vol. 22. Exp. 106, Fols. l70-l 70v .. del 5 de octubre de
1743:
El Virrey ordena que los Alguaciles mayores de Puebla y
Cho/u/a, Vicente Bueno de la Borbolla y Manuel Antonio Rubín de
Zelis, respectivamente se pongan de acuerdo y acaten lo resuelto por
dicho virrey respecto a la manera de impartir el auxilio a los
eclesiásticos.
El breve documento no aporta ningún dato de interés para el
conocimiento de las actividades de don Vicente, tampoco se menciona cómo
deberían prestar los alguaciles la ayuda a los eclesiásticos. Simplemente
señala que entre ellos dos deberían prestar el auxilio que se les solicitase.

6.- Judicial, Vol. 2 L Exp. 118, Fols. 226v.-235, del 15 de junio de 1744:
Fian=a. Don José Antonio Fernández de Córdoba, Procurador
de nlÍ111ero de la Real Audiencia, a nombre del Marqués del Valle
Ameno. r.:ompromete la hacienda de Santa Catarina para asegurar la.~
existencias de las haciendas de San Diego Atoyaque y sus anexos en la
jurisdicción de Huejorzingo, que posee el Doctor Don Alonso Moreno
y Castro, Deán de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana...

Largo y complejo legajo en el cual se asientan las ventas de las
mencionada¡; haciendas. unas en jurisdicción de Puebla y otra, Santa
Catarina, en la de San Juan Teohtihuacan. De la lectura de los documentos
queda totalmente en claro que la participación de don Vicente en el pleito
entablado por el pago de deudas por la venta de tres haciendas, sólo
desempeñó el papel de i111en 1e11tor. ahora sería de prestanombre. Según
demostró don Vicente. actuó a nombre del deán de la catedral de la capital,
647

�don \lon-,o \foreno ~ Castro. hermano del Marqués de Valle Ameno. en la
adqu1s1c1on de alguna de las haciendas. Por supuesto que el \endcdor. quien
no rec1b1ó el pago por la compra. reclamó. insistentemente. a Bueno de la
Borbolla cumpliera con su compromiso Fue requerido , arias veces por la-;
autondade" pero. finalmente. quedó lo uficientcmente claro su papel.
7.- Otic.1os ,endiblc-,. Vol 17. [:,.p. 2. Fols. 49-"3\ ) 118, .-l'.!Sr.• año-, de

1745) 1779

Procern \eguído por la C111clad de Puebltl co11tra c/011 Vice11tc
Bueno de la BorbPlla regular alguacil mU\or de la mi.rn,a a qwen ,\t'
my·ud,có el abC1,to dl ?,atlCldo para lm carnicería, de ew cwdad en
calidad di! arrl'lldC1m1e11to pura lo , 1wl \I' le dw en admmi,trtlL'tÓn
tremta mtl pl!.\O\ que f11eron 1&lt;J111C1dcH de lo., propw, de /u C111d,1d 1
re11111do., en dnasa, cumulade\ \Obre cap..:llcmia., .\ obra, pím por
pla:o de un mio Pre,entó fwdore, .\Vlnmte\ 1 ,1111111jt!f) él aceptaron
hipotecar rn oficio de alg11m íl 111'1_\ or Por j'1lta dt• pago, mc/11\ mdu
réd1tO!i IO\ m/111i11/\tradures ele /cH d1wrw\ hit&gt;ne., l11potl!cacl11.,
prl!w11tw1 acmac1011e, 1· la Real A11die11c:w mterl'it!111! para ohligarlo a
pag,ar. So! le emhw-gcm ''" htl'llt'' \ ,e le encarcela D1clw Borbolla
m11ere en el oficio ti,te .,e declara racante .1 lm aueedore, con111111,111
., 11, reclamauone., Se renlCl el oficio a don Jo.,é di! ]c,lt'do \ .,e 111i&gt;ga a
lcH acreeclore, ele Borbolla tocio clerec:Ju, sohre el oficw El ,·irre\'
ordena ,e pa_S!,111!11 !rH recltto.\ de la capellania di! \l1~11d Lápl!: de
Priego ct \U\ alhacem. de la ccmtuiacl que aportó u .,11 cario 1'1ce11te de
la Borbolla C111dacl di! I'uehla
1

General de parte. Vol.56. E,p. 1O1. Fols. 117, .-118\. .. 9 de julio de
1776:

S, mr.mda al Ju~ticw notifi,¡ue a lo, fiadorl!, ele V1ce11tl! Bueno
,it /u Borbolla e,J11hcm l 1, camidade, que .H.' le, dehe11 , puw11 a ,¡11l'
se le~ c11hrt111 lo.\ réc/1/0.\ &lt;.0rre,po11d1e111e.,. Puehla

¡_; 1 dos largos e,pedieme que se complement.in ) que cubren año, de
1744. 1745 ) luego 1776) 1779 ,e e:-..ponen d1hgcnc1as) autos, inculado-,
con un fuerte adeudo que dl,n \' 1centc adquirió 1.:on la Ciudad de Puebla
durante el ai10 de 174-l. En ese tiempo el Cabildo) Reguniento de h Ciudad.
por falla de postorC!&gt;. ll. ercarcó a el. como su alguacil. pro\.cer el aba,to de
carne Para ello le autori,,ó d1,poncr de una canuda&lt;l de treinta mil peso!&gt; que
e,w, 1cron destinado!&gt; a la admm1strac1on de ese aba-.10. El crédito quedo
hipotecado en el principal de , an,,., capellanias: -,1n embargo en la, cuentas
que pre-,ento Bueno de la Borboll,t a linales de 17 \4 quedaron 14.500 pe,os

[n , irtud de que para e,a fe1;ha
,
'lue,o Remo de león v deb1a an· )ª e taha nombrado gobernador del
, irre) para que se le d:
p tr a lomar posesión. presentó su· 1·
1
1era oportunidad d
b
p 1ca a
~resentar , arios fiadores e hipotecar su re e.u nr esa cantidad a tra\.és de
gra1..1a&lt;; a e!&gt;c e,crit· • as1 c. "mo al e,p dP opio cargo de alguacil
Lo 1ogro• \
-rec.lamaciones de los acreedores. con~c:ente_ en que s_e presentan las \arta~
sobre don \ icente Antonio
mos alguna información adicional
) \I momento de e 1.nbir la pet .
encontra_ba preso en las casas ~:1o;aª~-1~1rre)- su situación era d1fic1I. se
ms11,tuc1on) ordene&lt;, del J11.\t1cu, Haror { 1, o por tnstanc1a de la m1,ma
su i ara de aliuau/
lf la l mdad &gt; le tenían embargada
B) El acu ado no nego en nin .
cuatro
fiad
, quienes
· · se comprometieron
gun momento. el adeudo que tenia
• ) pre-,ento
~
1 ores.
tian1A1, 'ie le e\.lg1eron do-, m .
b
cada uno con dos mil pesos d,
as ) tam ien los presento.
e
C) Las autoridade') centrales ace

Vicente ) a ,u muJer a presentar
·
ptaron
es su petición . pero requmeron a don
prmupale., por lo., d1cho.\ coloree
por la cual H.• ohl,garon como
lupoteca del vficw de Al?,uac,I \fa1
pews con la especwl )' exprew
el nombre de su legnima muJer era
u~c1as a ello podemos rectificar q~e
poco años más larde en su segund 1· na aria ) no Marina como apareció
.
d
a 1cen1..1a de Pª"ª"
, ~ero a 1nd ias. el a¡xl11do·
es- el mismo. e 1 crán

~;,:tra,
ºl·

l·n este estado quedó el asunto d
Sin embargo año, má, tarde. primero y º~ . .Vicente marchó al septentrión.
la Ciudad de Puebla \ los acreed en 1 6 ) dcspuc!&gt; tres años despucs
presentaron las rcdama~1ones de I or~s ~oseedores de las capcllarna ,
afectados
os ª eu os )- réditos sobre los biene¡
( n uno de c-.tos documentos ,;e h
se p_retendió cobrar el pnnc.1pal ~ lo ac~_rcferen1;1a al origen del adeudo'
esenios ap_onan como dato nuc\ o·el d~ re .'tos de dichas capellan1a~ 1 ,t .s
se pre ento en julio de 17"'6 d \
que, para la primera reclamación que
ningu d I
on icentc ,a hab1a !ali d S
. no e os dos e\pcdientes se anotó
ec1 o. rn embargc en
posible refere11c1a que podemos toma , la fecha de su deceso I a única
1779 se pretende cobrar poco má. d r e~ el lapso que Ln el documento de
dlon Vicente pudo haber fallecido hsac:
año'i de donde inferimos que
e de 1770.
es de lo!'&gt; ano~ sesenta O durante

~c'
t
'"ª

8.- :ierras. Vol 3044. h
septiembre de 1750.

p 6. Fols 320-JJOr.. del 13 de agosto al 16 de

dc~cubierto,
648

649

�.
.
I Se,1or Gobernador Dn. Vicente
Di/igencws e1ecutadas por e C . , General de este Nuevo
/la Gobernador Y apttan
d
Bueno de la BorbO •
_
S ñoría hizo a fa Sierra Ma re,
. de la Campana que su e
R 1
Reyno de Leon
h
nte Dn. Juan Joseph oe Y
como adentro se expr:sa. Fec. ~s ,ªGuerra
Andrade, escribano de Gobernac1011)
.
.
e contiene la relación detallada de la
Muy interesante expediente q~ d'
beldes que llevó a cabo el
campaña de pacificación de los in ios re . b e de 1750 Parte de su
de agosto y septtem r
.
oobernador durante 1os meses
. e
..
obre una de. las zonas menos
o
.
·
a de su m1ormac1on s
.
interés radica en 1a nque~
l . t sobre la Sierra Madre Onenta1en
exploradas del Nuevo R:1no. la de onen e
los confines con Tamauhpas.
.
.
ue a lo largo del documento, se
consiste en q '
1· . , de una
Otra parte de importancia
.
observaban en la rea izac1on
asientan las formalidades que_ se I
rticipación militar española y la de
campaña de este tipo. Se menciona . a _Pª t para el logro de la pacificación
los indígenas. se refieren los procednrnenl os t"tud ofi~ial y personal del
&gt; particularmente. se deJ·a conocer a . .ac 1 sible a \os indígenas que se
g~be,·nador para asegurar la mayor protecc1on po
sometieron a la paz.
de manifiesto el cuidado y control
El contenido del docum~nto -~onde
mpaña militar. Es así como,
. .
la reahzac1on e una ca
d 1
oficial que se eJerc1a en
el gobernador. Bueno e a
una
de
sus
etapas.
~
antes de emprender cada
. • lo que se realizaría durante
Borbolla, emitió un Decreto en el c~al c~~~~noal término de la jornada
esa fase de la Campaña. De_ ,~me ,ad 1' C b1'/do Real Caja. Marca,
.
, . ·b o publtco Y e ª
'
. durante todo
correspondiente.
el eser
t an
-.
. les acompaño
b
ción
Y
C,uerra
quien
1·d l
Minas. Registros, G0 erna. . ·
;r, ' , • • de que se había curnp I o 0
'do procedió a cm1t1r la Cert111cacton
e1 recom ,
b
dor
previamente detem1inado por el go erna .
. .
...
ermite, simultáneamente al co~oc1m1ento
El anal1s1s del documen~o- P
t otro tipo de informaciones:
del desarrollo de la campaña militar, resca ar
. .
vos reales misiones y asentamientos de
A) El establec1m1ent~ d_e nue con los c·uales entraron en conflicto, y.
indígenas, 8) Los grupos md1?enas ameras ero valiosas, que permiten,
C) Algunas menciones geog,rafi_cas, sd
t , pque siguió la campaña. A
reconstruir el erro ero
con bastante cert~za,
d
a de estas aportaciones:
continuación precisamos ca a un
. .,
fundó una nueva misión. nombrada la
A) El gobernador escnbio que H
.. , con algunos tlaxcaltecos
S ·11 na y de los ua1w11ses,
d
Divina Pastora de . ann a
. . , b I llevó como voluntario a uno e sus
de a caballo del Pueblo de Sa11 CmtoE ª: l corma a los sitios en donde se
A ·t' Ramos n igua ,,
,
l .
gobernadores. don gu!&gt; m
d. l . . madas se tes designaba con a gun
asentaban los Reale.\ en el curso e as JO
,
6S0

topo'l ímico, estos parajes, en ocasiones. se transformaban en un
asentamiento. o bien servían sólo como real transitorio que quedaba
abandonado. En el documento se citan los de San Felipe del Ojo Bueno. a la
entrada de la Boca que llaman del Potosí, ya en la Sierra Madre Oriental: al
día sucesivo pernoctaron en territorio serrano en el paraje al que se le dio el
nombre de San Bartolomé de la Borbolla y que distaba nueve leguas, más o
menos 45 kilómetros, del anterior. El siguiente punto en que la expedición
hizo alto fue en distancia de 20 kilómetros, (cuatro leguas), sitio denominado
San luis de Mirajlores frente de la Boca de Santa Rosa. Más adelante,
después de haber recibido el sometimiento de los indígenas } separarse de
ellos. asentaron el real en paraje frontero con San Antonio de los Llanos. se
le nombró San Femando de la Paz, precisamente para conmemorar el
rendimiento con el apelativo del monarca español.
Otro de los mecanismos de asentamiento que manejaron los
gobernantes fue el de proporcionar tierras a los indígenas que así lo
deseaban. En relación con esto, don Vicente, durante el curso de la campaña
de pacificación. propició el estable-cimiento de dos asentamientos de indios.
Sucedió de la manera siguiente: Cuando se encontraba el real establecido en
San Femando de la Paz el gobernador tuvo información de que indígenas de
otro grupo. sin mencionar cuál, se encontraban en distancia de nueve leguas
en la unión del Arro;o del Encadenado co11 el Río del Pilón y solicitaban
también la paz. Una vez que fueron localizados se les ofreció. no sólo
recibirlos pacíficamente, también. en respuesta a su petición de ..luf&lt;ar donde
vivir". darles casa y tierra en la "Misión y Pueblo de Nuestra Señora de la
Concepción " ubicado en el mismo valle, el "del Pilón ".
La segunda fundación indígena tuvo lugar cuando llegaron al último
sitio del recorrido de la campaña. la frontera establecida en el .. Valle de San
Matheo del Pilón ", en ese sitio recibió don Vicente una '·nación de Indios
que se dijeron ser Cad1maes " compuesta de 61 personas al frente de las
quienes iba su gobernador. don Joseph Valdés y su teniente Manuel
Vallesteros. El gobernador español recibió de ellos la paz y. atendiendo a que
solicitaron su conversión. fueron asentados en un "Barrio separado del
Pueblo y Misión de Nuestra Se11ora de la Concepción", en donde se les
entregaron tierras para siembra y aperos de labranza.
B).- En cuanto a los grupos indígenas con los cuales los espaiioles
tuvieron algún tipo de relación, fuera belicosa o pacífica, el documento, en su
primera pane, narra las causas que originaron la campaña militar. los ataques
por parte de los indígenas. Se dieron éstos hacia 1748 y 49 y provinieron de
los gentiles que vivian en la '•Sierra de Tamaulipa por el Lado de la Costa
del Seno Mexicano ". En esa ocasión el gobernador envió dos destacamentos.
el primero compuesto por 50 hombres de a caballo y poco después, 200 más.

651

�Enfrentaron a los "Indios de las naciones de los Boca Prieca ·· con su capitán
A1ezquite, a los Malincheños, a los Chichimecos serranos y a los de la Sierra
de Tamaulipa comandados por el que dicen General Pascualillo. Todos éstos
habian robado caballadas y ganado menor de lanas que pastaba en un mu)
amplio territorio, que se ubicaba en tierras y fronteras de las "Villas de Son
FeUpe de Linares, San Antonio de los /,/anos, Santa Maria de los Ángeles de
Río Blanco y San Pablo de Labradores".

Si bien se tomaron las providencias debidas, no se logró la
pacificación, por lo cual don Vicente decidió sahr en persona a ··hacer
jornada con el fin de reducir, 0111ansar y atraer a dichas Indios al=ados"
Fue así corno se llevó a cabo la campaña militar que dio origen al presente
documento.
En su desarrollo las fuerzas españolas emprendieron la salida militar.
como era lo usual, acompañadas y reforzadas por 40 indígenas amigos junto
con \ SO vecinos españoles militarizados. Los indígenas procedieron de los
grupos de los cadi111aes y aguotinejos con .rn Capi1án Juan Francisco y
cacalotes, estos últimos asentados en la misión fundada por don Vicente. la
de Hualahuises. participaron también algunos tlaxca\tecos de a caballo del
Pueblo de San Cristóbal y el gobernador del Pueblo de la Purificación. quien
fue como voluntario.
En el texto del documento no se vuelven a especificar los nombres de
los grupos indígenas enemigos: sin duda. se trató de los mismos que
inicialmente habían realizado los robos, ya que, en el momento de su
rendición I sumisión, \os nombres de sus jefes corresponden a los
meneionados como participes de los primeros ataques. 1meresante resuIta
constatar que en el documento sí se especifican los nombres propios de los
siete capitanes indígenas que presentaron la rendición. junto con el que fue
considerado como el más importante de todos ellos. don Pascual de la Cruz.
Los otros seis fueron: Andrés Juan de la Cruz, Manuel Valle. El viejo
Gabriel. Gregario Jáuregui, Bautista y Salvador de Anda.
En relación con el aspecto de la interrelación con los indígenas.
tan1biéo en este "pediente hemos localizado un documento fundamental.
ejemplo de los mecanismos de poblamiento, dominio e integración territorial
que se dieron y maneja-ron en el septentrión por parte de sus gobernantes.
Se trata del Bando que emitió don Vicente. después de escuchar las
quejas de uno de los capitanes indígenas que se habían sometido, don
Gabriel. Este importante personaje, quien eru muy ladino en el ca.,tel/ano. \e
informó que. "él y los lndws habían padecido por por/e de los españoles,
quienes los ameuazobon y utropdlaho11 grm•emente aún por cualquiera
652

ligera causa"· preocupado po
.
esconocido
r esta situación
1
d
conducido
~:: aprovechando la reciente 'ca~ cual no_ debe de haber
atacaban la reg" tra~quda pacificación de los paña m1\1tar que había

~

continuación 1o'º~ra~:~e1~t del Reino, don Yicen::~:~~?s !grupos que
actualizando su orto
n irnos respetando el est' 1
, ,o e Bando. A
fallantes las sefia!am~rafia. En el original existe un ~s;a puntuación, sólo
s con puntos suspensivos:
c10 roto, las palabras

~

,
Don Vicente Bueno de la
/\ uero Reyno d L ,
Borbolla, Gov'" C ,.
Conquisto;, por e~ Re
sus Presidios, Pro//nci;: &lt;;_al. de este
Po
) uestro Se,ior ~que D . .
• , anteras l'
r cuanto a co,iºe
.
ws guarde11.
•
provid ·
· cuenc,a d I
se ha
_por mi dadas en la prese;te ~a antk:ipadas !' ú/lima.r
0
F
p ipo1c10nado que el día d I
mpana en que me hall
1
ernando en la bo
e ºY en este Re l e
·
dado de p - . . ca ,que llaman de Pablillo e I e,· a ampo de San
r;
a:;, .iiete Capitanes ~e
n ª .)/erra Madre \·eh

:o;:,

•;~,as

1

1,:;;;::~:/;; ;:ii;:11abt ab,;;:;~:d:.~se:1:::, ;;::les d; fa~;
aconrec,ó lo 111ismo co: :1r: ~11 no,~bre del Rey como poc:~ J{:dre: y
que acr11alme11te me hall d s tres ( apuanes de Nación
hs ~nles
p·1,
o e marcha
I .
mame eno~
p~;.";,,
recibir otro nocióu de Indio_;;::, a J~risdicción del v011,"dei
: ra que esta se continúe
as, mismo se han dado
11

11

u

¡·

y

d,

Ma1esrades, como co .
generalmente en \'ervi . . J
e
y que produ- I finv'.ene se establezca en este 11/,
uos e e ambas
~ca os e/ices progre.
, uevo Revno de león
por punto general a tod . I
sos que tanto se nece'íita11 .
estado /'d
os os vecino 1 y p .
·
· estando
. . · ~a ~ atI Y condición c. ue s
· · · er.\Onas de cualesquier
y 1unschcc10nes de los Vi
ean. que son y \'iven en las fr
o
Mota y Villa de l'
a e., de San Amonio de lo ll
o11tem1
co11tra ¡ I .
mares, que con nin ·n
-'
Pilón
de est oRs nd10s que residen en dichas
pretexto hagan emrada
e eyno y cm d
tenas, /romera~
,
seguirlos. el qi;e se i·in.,º. e que por algún moti\'O gr~~,ey serramas
d d. ¡
· · iere agrm•iad
convenaa
e , ic. ios Partidos para que esto~
;
a los Alca!Ctes
i
e..
coo, ocurra
.
mavore1
ract,cas y desinlereu,d
I . n consulta y comejo d
.
.
P
de aquel C b-¡ t . l as. y e de dicha Villa de ¿ · ,
e personas

¡/

f.

conforme o
resolu . .

ª"º'·

fas''°·
determi11en lo que tuvier more., con acuerdo
Reales Leyes si el caso
_e,! por conveniente
"º

los cwn, porque e11to11ces ha de ,er
p1dtera demora e11 s11
m. q~,e ocurrieren infraganti, ,;,e ~o~ ferm1so y licencia mía, y en
ayo, es para mi--------a, an cuenta dichos A¡ l'_J
lo que ¡ d
------v cualquiera pe
ca ues
en
1e eterminado, le declaro de. i, rsona que contraviniese a
~je;'1:::ablecida., por derecho pora :,:\tora. par i11c11rrir en la.,
aleg:e /'~nte. y poro que llegue a ~oti~i/~;"'"8'" .&lt;everameute y
jurisdkci:n;rancta. mando se publique o:º1;" \' que ninguno
an/ .
.s_. que se f,jará en len
. p
ando en dichas
es un tesllmonio a la 1,1
partes
~ ra para. que
co,1acostumbradas
,este en los Archil'os
, .wcanddeo

653

�· , [ go de su
de dichos Alcaldes mayores, quienes me av1.wr~n ue
.
cada uno
. ·t . d t do fo referido bajo las n11smas penas.
cumplimiento y ,·1g1 a11c1a e o
,
des achado en el Real de San Femando de la Paz, a ~eis
Es dado Y P
.
. .
. cincuenta. Por Ame 1111, el
, d f es de septiembre de ,111lseresc1entos Y
d1as e m
,
D
d •fiee
eser,'b ano l le Gobernación ·v Guerra. e que O) .
Don Vicente Bueno de la Borbolla.
"' C n Gral ¡J' Juan Joseph Roe/ Y
Por mandado del señor Gov Y ap
·
A11drade. Escribano de Gobernación y Guerra.
fomen tar el dominio sobre los grupos
Otro de los aspectos para . . .
las acciones de los gobernantes.
indígenas recién pacificados, co!1s1dst10 en
a sus J. efes más distinguidos
.
t
¡
s
a
traves
e
otorgar
d
O
quienes so lian a raer •
d
t' bre de \ 750. cuando on
ciertos privilegios. En el ca~~· el 5 e s:p iter:ban en el paraje Boca de
~. s militares se encon
1
Vicente y 1as compan1_a
d O . ntal ) acababan de participar en a
Pablillo, al pie de la Sierra Ma re ne
.
. /' ,·arws
misa:
.
d
. .., le la ma,iww empe:aron a bOJO
1
...\'/quedes e ~s s1e e,
la re'ienc1u de su Se,ioría, que
lrulios que conjé1rme iban llega11doJ a p ·_. ll la ,•i5ta tlel Real
.
t1· t de rn tienda e campana.
estaba mme ,a o
.
I ,
d1'a11 en el suelo sus arcos r
uardia y c arin, ren
·
Eswndarte con su g
. ¡ S ior Gobernador los cba
flechas que traían en las "'.ano~ } ;ntr~ e{os que ofrecieron se dejó
recibiendo con los hra:os ª?1er1os.l.. dº o en la Lengua Cmtef lana, a
· p
lilln Jndw muy a 111
ver v [!ego ascua
,
. . r~
. l e le diese un wstido entero
• ¡ Seiior Cap1ta11 ve11e1a, s
d,
1
quien orceno e luego ,, un bustonc·'{lo
en la 11umo •i mu// o que
1
que se l o puso
.,
. t run wdos los Capitanes que
.
.
. d'. siese que se presen a
mconn11e11tt l.\pu
b
d
.
. 10 des¡1cic:hó a alg1111os e1e 1os
.
•11 curo o e ecm11en
fallasen por venir, ~
- ,
ue caminando a pie con la 11wyor
Indios que ya habw11 !lega~lo q
J acían rrente dentro de pocos
•d d I e /as Serramas que 1
.I'
·
.
,
veloc1 a en r
·
.
. qi,e ~egún se expenmento 1e
inswntes de tiemp'&gt;, voh•1er~11 con ouos
.
reconocían todos al Pascua/dio.
.
.
. ,
ue dieron la paz fue Pascualillo, cuyo
De los siete capitanes ind1genas, q d t do por rn mucho séquito se
d ¡ paz el mas es aca •··
•
nombre era Pascua 1 e a , .
b . l robcmador general de todos los
halla avesudo con elfos, a el n~m ro e ~ . s analizando. se incluye el
. ,
E I expediente que venimo
capitanes md1genas. n e . d ,
tado que al general sus capitanes ) su
texto de este título, en él que . 0 asen d
\'das
1 e~ sus jurisdicciones.
d
·a
impedir
las
entra
as
Y
sa
.
gente no se 1es po n
.
d
d 11 buscar su sostenimiento, sm
dejándolos que con toda !1ber!a pi~et· l, •1e otro\ recinus lo hicieran. De
.
,d1c:arlo~ 111 perm1 ir q.
,
.
.
perturbarlos, ne per1 1
·'
. . t de las autoridades y habitantes
este título se envío copia para el conoc11111en o
654

del Valle de San Antonio de los llanos, la Villa de Linares y el Valle del
Pilón, las poblaciones cercanas al territorio en el cual se movían los grupos
indígenas recién sometidos.
C).- Finalmente, el expediente, que bien puede ser considerado como
Diario de Campaíia. señala día con día, las jornadas realizadas, con
anotación de las leguas recorridas entre un sitio y el siguiente, su ubicación
geográfica y el nombre con el que se conocía o el que se le señalaba. Así
sabemos que la expedición militar salió de Nuestra Seiiora de Monterrey el
día 13 de agosto de 1750, llevando por delante el Real Estandarte.
acamparon la primera noche en el Valle del Guajuco, distante 9 leguas de la
capital. En et siguiente, el día 14, recorrieron ocho leguas para llegar al
Rancho de San Javier de la Lomapriela en donde se quedaron dos días para
celebrar religiosamente, el día de la Asunción de Nuestra Señora.
Continuaron la marcha el lunes 17 para llegar, después de recorrer otras 8
leguas, al poblado de Nuestra Señora de la Concepción en donde
permanecieron cuatro días para determinar el derrotero que habrían de
continuar e incorporar parte del contingente de indios amigos. Al amanecer
del 22 se prosiguió la marcha, de aproximadamente 7 leguas hasta llegar "a
w1 Paraje donde hay un ojo de agua muy abundante y ameno, frente de la
Boca que llaman del Potosí de la Sierra Madre, en el cual se sentó el
Real.. ".

El domingo siguiente, después de oír misa. continuaron durante 9
leguas para hacer noche en el sitio que llamaron San Bartolomé de la
Borbolla. El siguiente día sólo caminaron 4 leguas y se asentaron en San Luis
de lv!irajlores, frente a la Boca de Santa Rosa de la Sierra Madre. Se
quedaron en este real hasta el 29 del mismo mes de agosto, ya que celebraron
reunión y junta de guerra para determinar la estrategia del ataque al
internarse ya, propiamente, en terrenos serranos. Uno de los acuerdos que
emanaron de esa reunión fue el de formar una compai1ía volante de 30
hombres, quienes tendrían a su cargo la vigilancia de los territorios entre las
Bocas de Santa Rosa, Pablillo y Pilón Grande, a la parte del oriente por
donde los Indios suelen entrar a ella y salir a la que le hace frente de
Tamaulipa, con la finalidad de no dejar pasar a los enemigos, en tanto el
resto del grupo se internaba en la Sierra Madre.
Desde este real de San Luis de Mirajlores toda la gente de tropa se
puso en marcha, muy temprano, del 29 de agos10. Fue en plena Sierra en
donde lograron ver, por primera ocasión, en la cima de un cerro que hace
bajada a la citada Boca de Pablillo, a los indígenas enemigos. El mismo día
pusieron el real en ese mismo paraje y fue ahí en donde recibieron en paz a
los indígenas que poco a poco bajaron de las montañas. Como ya vimos
antes, a este paraje se le dio el nombre de San Fernando de la Paz, y en él
655

�10

permaneció el grupo hasta el 6 de septiembre, fecha en que se reinició la
marcha de regreso a la capital del Nuevo Reino de León. En el camino se
dieron órdenes para que los hombres se reintegraran a sus lugares de origen.

.- CA
AZOS GARZA, lsrael, Diccionario Biográfico de Nuevo León... ,
tomo
ll.Vpp.62-63.

Durante el trayecto, el 8 de septiembre, pernoctaron en San Matheo del
Pilón, el 9 en Nuestra Seiíora de la Concepción y poco antes de llegar a
Monterrey fueron recibidos y acompañados por el Cabildo de la Ciudad,
destacados vecinos y personajes de la misma. El gobernador hizo su entrada
en la capital el 15 del mismo mes, celebrándose, como era la costumbre,
ceremonias religiosas y civiles para dar gracias y conmemorar el éxito de la
campaña.

Notas Bibliográficas
1Personajes

y escenarios espacio-temporales en la construcción de
Organizaciones Sociales de Ciencia y Tecnología, que se desprende de la
línea de investigación: "El Perfil de la Ciencia y el Científico en México:
Pasado y Presente". bajo la coordinación de la autora en el [nstituto de

Investigaciones Sociales de la UNAM. La investigación está auspiciada por
el Programa PAIIT de la DGAPA de la UNAM y sus resultados se han
discutido en el marco académico del Seminario Permanente lnterinstitucional
e [nterdiscip\ianrio de la Ciencia y Tecnología.
2 .- HUMANITAS, Números 24, 1997. pp. 417-447, 27, 2000. pp. 595-618 y
28, 2001.

Publicado en Los Vascos en la Regiones de México, Siglos XVI XX tomo
Ul. Instituto de lnvestigaciones Históricas, UNAM y Ministerio de Cultura

3 .-

del Gobierno Vasco, México, 1997.➔ .- AGl., Títulos de Castilla. 11. R. 5, Fol&lt;;.6r-6v.
'.-Descripción del Nuevo Reino de León (1735-17./0) por Joseph Antonio
Fernández de Jáuregui Urrutia. su Gobernador y Capirón General, edición
de Malcolm D. McLean, Texas Christian University. Forth Worth. Texas y
Escuela de Verano del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey y Eugenio del Hoyo, Monterrey, 1963.
6 .- "Libro de los difuntos españoles del Sagrario de esta Santa Iglesia
Catedral": Libro 28 de Defunciones de Espaiíoles, abril !7l?7-junio rR9.
lnformación localizada por la licenciada en historia Rosalba Tena Villeda.
1
•
,
.- MARTINEZ COSlO, Leopoldo, Los Caballeros de las Ordenes
Miliotares en México, Catálogo Biográfico y Genealógico, Editorial
Santiago, 1a. edición, México, 1946, p. 49
8 .- Cr. ALESSIO ROBLES , Vito, Coahuila y Texas en la Época Colonial,
2a. edición, Biblioteca Porrúa N. 70, Editorial Porrúa. México, 1978. p. 523.
9 .- AGN., OFICIOS YE DIBLES, Vol. 22, Exp. 91, Fols. 149v.-l 50v. del
24 de octubre de 1743 y 19 de agosto de 1744.
656

657

�FRONTERA NORTE, EDUCACIÓN SUPERJOR E HISTORIA

David Piñera Ramírez
Universidad Autónoma de Baja California

Panorama histórico

Durante la época colonial se fundaron las primeras universidades y
planteles de enseñanza superior en el centro y el sur del territorio
novohispano, como fueron la Pontificia Universidad de México en 15501 y
la Real y Literaria Universidad de Guadalajara. cuya creación se aprobó en
2
1791 . Por el contrario, el norte del país no se vio favorecido con
instituciones de ese nivel hasta épocas muy posteriores.
A excepción del Nuevo Reino de León, que desde el siglo XVIIJ contó
con el Seminario Conciliar3, las demás entidades norteiias no dispusieron de
centros de educación superior hasta el periodo que siguió a la consumación
de la Independencia.
Para explicar este fenómeno. es necesario recordar que la región que
hoy conforma la frontera norte de México. se vio caracterizada durante
mucho tiempo por la escasez de habitantes. Los pocos pobladores
establecidos en la región luchaban por sobrevivir en un medio hostil.
ocupándose principalmente en satisfacer las necesidades inmediatas. Debido
a ello no disponían de recursos humanos ni materiales para abocarse a la
educación superior. Por esta razón quienes contaban con medios suficientes
y deseaban mayor preparación, se trasladaban a otras regiones para continuar
sus estudios.
Una vez lograda la Independencia se consideró necesario llevar a cabo
diversas refomias en el campo de la enseñanza. De acuerdo con ellas ) con
el fin de mejorar el estado de la educación. se procedió a fundar colegios en
los que se impartían cursos tomando en cuenta las nuevas corrientes de
pensamiento. La pugna entre liberales y conservadores, que prevaleció
durante el siglo XIX, se reflejó en ese renglón, pues los primeros tendían a la
implantación de institutos orientados por las corrientes intelectuales
renovadoras, mientras que los segundos se inclinaban por el concepto de
universidad tradicional.
En el centro del país. a lo largo del siglo XIX, ya sea en los institu1os
científicos o en escuelas superiores especializadas, se impartieron estudios
659

�profesionales de jurisprudencia, medicina, agricultura, veterinaria, ingeniería
4

civil. minería. etcétera.
En esa época en la región del norte del país se fundaron las siguientes
instituciones: en Chihuahua, el Instituto Científico y Literario de Chihuahua,
en 1835; en Coahuila. el Ateneo Fuente, en 1867: en Nuevo León. el Colegio
Civil. en l 859; en Tamaulipas se fundó en 1830 el Instituto Hidalguiano
Tamaulipeco, más tarde en 1858 surgió en Matamoros el lnstituto Literario
de San Juan y en 1896 el Instituto Literario de Tamaulipas, situado en
Ciudad Victoria. Como uno de los últimos proyectos de ese tipo del siglo
XIX, se fundó el Instituto Científico y Literario de Sonora, en Hermosillo, en
1882.5 En estas instituciones, además de la enseñanza literaria, se
impartían
6
estudios profesionales, principalmente medicina y jurisprudencia.
De esta manera se vino manifestando la preocupación que existía por
llenar el hueco que la educación superior presentaba; sin embargo, varias de
dichas instituciones funcionaron durante poco tiempo, debido principalmente
a problemas económicos ya las luchas internas que en esa época afectaron la

En las últimas décadas se extendió I d
..
. .
el país. cubriendo un campo
. a e ucac1on tecnolog1ca superior en
.
muy importante por su · 1 .•
econom1a nacional. Los institutos tecnoló .
vmcu ac,on _con la
estados de nuestra frontera en I
. _g1cos se encuentran en los diversos
.h
as s1gu1entes localidades· e d d •
. .
. iu a Juarez,
Ch J uahua y Parras. en el estado de Chih
Torreón. en Coahuila· Monterrey
N ualL,ua: Pie~ras Negras, Saltillo y
v· .
'
, en uevo eon· Crndad M d e·
ictona, Matamoros y Nuevo Lar d
'
a ero, 1udad
1
Hermosillo y Nogales en Sonora ; .. o, en qu~ co~esponde a Tamaulipas:
, IJUana y Mex1cali en Baja California.s

°

Los sucesos de 1968 y su repercusión en la frontera norte

Como se sabe, en las universidades se reíle· d
.
problemas que existen en la sociedad U11 .
Jan e m~nera evidente los
de 1968 La fionna · 1
·
eJemplo lo constituyen los sucesos
·
vio ema en que el g b'
d 1
.
Ordaz reprimió el movimiento e t dº. ier_nlo e Presidente Gustavo Díaz
..
.
s u ,anti en fa Ciudad d M. .
repercut10 en las instituciones de d
.,
e
ex1co,
general de todo el país Eso marc ~ ulc~c_i~n superior y en la sociedad en
.
. .
·
o e 1111c10 de la decf'i1 · · d ¡ •
presidencialista mexicano.
iacion e sistema

vida de México.
Cuando estaba por concluir el régimen porfirista, se estableció en 1910,
en la capital, la Universidad Nacional de México, concebida como una
institución destinada a la enseñanza profesional ya la investigación, a fin de
formar cuadros dirigentes para todo el país.
Asimismo en los ochentas la Universidad Pedagógica Nacional
estableció unidades en cada uno de los estados fronterizos. al igual que en el
resto del país.
Es importante señalar que paralelamente a las instituciones oficiales se
desarrollaron escuelas superiores y universidades particulares, entre las que
destacan: en Coahuila. Universidad Autónoma del Noreste, Facultades
Universitarias de Saltillo, A. C., Universidad Iberoamericana, plantel
Laguna, Instituto de Ciencias y Cultura, A.C.; en Nuevo León, Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Universidad de
Monterrey, Universidad Regiomontana, Centro de Estudios Universitarios,
Universidad de Montemorelos, Universidad del Norte y Universidad
Mexicana del Noreste, que en el número y alto nivel académico de algunas
de ellas, reflejan el empuje del sector privado que las auspicia; en
Tamaulipas, Universidad México-Americana y Universidad del Norte,
Universidad del Valle Bravo, lnstituto Hispano-Americano y Universidad
del Noreste; en Sonora, Universidad Kino y Universidad de Hermosillo; en
Baja California, Centro de Enseñanza Técnica y Superior (CETYS), Centro
de· Estudios Universitarios Xochicalco y Universidad iberoamericana,

El movimiento estudiantil más im ortante
.
la fro_ntera norte, en la Universidad d/Nuev po~tenor al de '. 968 s~ dio en
ocupo de él ampliamente la prensa nacional. o Leon. Por sus dunens1ones se
A diferencia de la mayoría de las universid d
.
León no era autónoma Al rector
ª
es del pa1s, la de Nuevo
.
.
·
no 1o nombraba aJoú 11 ·
d 1
•
U111vers1dad, sino que lo ha .
G b
é
organo e a propia
1
·
cia e , o emador del E 1 d E
circunstancias los estudiantes
. . .
s a o. .n esas
autonom ía. La persistente ne aii~;cJ~;ron .ª pugnar en 19_6~ por la
radicalizara la posición de losg t d'
gobierno estatal motivo que se
dieran amplio margen de dec~s. ~ tantesl. Demandaron reformas que les
i5 ion en a Universidad · ¡
d 1
nombramientos del rector y de los d.irec tores de las facultades.
, i~c uyen o os
El gobernador del Estado Eduard El '
..
que aparentaba dar oporhmidad d o. izond?· prornov10 una nueva ley
Universidad a los estudiante
e mter:vernr en el gobierno de la
pero en el fondo le asegurab:· tºf~so~es ~ diversos sectores de la sociedad.
huelga general en la Univers ida~gt~c~~er~1en~ol el c_ontrol. Esto provocó una
federal intervino como mediad
s e_ ; 10 enc1a, por lo que el gobierno
entre la posición de los estud~~~~: sol~ic1on a qu~ se llegó fue intermedia
grupos económ ico
1
,
y a del gobierno estatal. Este y los
s que o soste111an quedara 1 ·
r
por lo que el Gob
d d
'
i mconiormes
con la solución
10
.
erna or e1 Estado renunció a
•
vanas situaciones de d · t . .
su cargo. Esa fue una de las
1s anc1a1111ento que ha habido e11t 1
•
re os cmpresanos de
Monterrey y el gobierno federal.

'l

plantel noroeste.

661

660

�El sistema nacional de educación superior

Precisamente los sucesos de \ 968 y su secuela hicieron ver a las
autoridades federales la necesidad de prestar mayor atención ala
educación superior e inclusive orientar a nivel nacional sus aspectos
fundamentales. Así, en el periodo del presidente Luis Echeverría
Alvarez ( l 970-1976), se consolidó el sistema nacional de educación
superior. Con anterioridad, fuera de la capital del país, las universidades
públicas de los estados, salvo pocas excepciones, eran de dimensiones
reducidas. Se sostenían fundamentalmente con los escasos recursos que
les proporcionaban los gobiernos estatales.
El régimen de Echcverría puso en marcha el Programa de Reforma
Educativa, que introdujo cambios significativos. Algunos de sus objetivos
fueron que estudiantes y maestros tuvieran mayor participación en las
decisiones al interior de sus universidades e incrementar ostensiblemente los
apoyos federales a las instituciones de educación superior. Este incremento
fue tan notable que a la mitad del periodo presidencial 11ya se había
aumentado al doble el presupuesto destinado a la educación. Además de
apoyos específicos para edificios. laboratorios y equipo en general, el
gobierno federal aportó por el orden del 40 % de los subsidios anuales de las
universidades, situación que en términos generales prevalece hasta el
presente.
A partir de tal periodo, a través de la Secretaría de Educación Pública,
de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación
Superior (ANUIES) y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(CONACYT), se logró conformar un sistema de educación superior. Este ha
dado coherencia a las acciones desarrolladas por las universidades y
tecnológicos en todo el país. con la consecuente elevación del nivel
académico y la articulación de las instituciones educativas con los programas
de desarrollo del país. OP.atro de ese contexto se encuadra el fenómeno de la
educación superior en la frontera norte de México.
La ubicación fronteriza de la Universidad Autónoma de Baja California
)' de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez

Por su emplazamiento inmediato a la línea divisoria con los Estados
Unidos, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) tiene una
definida vocación fronteriza.
Esto es más marcado que en la casi totalidad de las universidades de los
otros estados de la frontera norte, cuyos campus principales están en sus

662

respectivas
capitales, ub'icadas a co 'd bl
.
internacional. Recuérdese al
ns1 er~ e distancia de la línea
Hermosillo Son Ch .h h res~ecto la ubicación de las ciudades de
Ciudad Vic~oria, Tam~/ª ua, Ch1h., Saltillo, Coah., Monterrey, N. L. y
en la UABC , 1a rectona
, y los cam
T En
t cambio
1·
d M .
eca e, co mdan con el vecino estado d C .pus . e ex1cali, Tijuana y
Ensenada está muy próximo E
. e allfom1a, E. U .A. y el d
la interacción que se da e. slo P;rm1te que la Universidad esté inmersa ee
·d
n a 1rontera M · · E
n
entl ades específicas de BaJ·a Cal'fi
.
~x1co- stados Un idos ' en las
I or111a y California.

ie .

.

Como se sabe, la interacción es un
pues da a ésta el sentido de árnb· d' ~o~eno definitorio de la frontera
110 111am1co un
ente
· en el que se·
r cruzan procesos económicos
.
,
espacio
en que el universitario bajacalifo '! expresiones culturales. Ello se traduce
lo fronterizo.
rniano tenga en forma directa la vivencia de
. Otra Casa de Estudios que tambi .
, .
.
internacional es la Universidad Aut. en es~a m_med1ata a la línea di,. isoria
lo mismo tiene también una defo;nom~ e C_1~dad Juárez (UACJ). y por
estructura académica y sus avance id~- d11nens1on fronteriza. Su moderna
ellas las ciencias sociales) son a~~~ iversas áreas del conocimiento (entre
ángulo son significativas las d'fi p ia~1ente reconocidos. Pero desde cierto
1
•
, .
1erenc1as que hay
socia'1 econom1ca Y cultural d I
entre a gran dinámica
Ca~r~orn1a,
· vecino de Baja Califomie corredor
1
. S~n D'iego-Los Angeles,
vecino de Ciudad Juárez, Ch ihuahua.ª y as d1mens1ones de El Paso, Texas.
El boom fronterizo de los ochentas

Especial importancia se concedió en
..
ochentas, a los estudios de lema f t .
Mex1co. en la década de los
como gubernamentales Fue un;º'\en~ofi tanto en los medios académicos
cuestiones de la fronter~ norte ge a ~os era de_ marcado interés en las
y humanísticas: sociolog1·a ec'o ncr~ oden las diversas disciplinas sociales
riteratura, etcétera Las •te . nom1a
.
, emogra f'ia. antropología histor1·a
.
·
mat1cas más b d d
'
•
~ aqu1ladoras. medio ambiente
. a or .ª as fueron migración
identidad fronteriza.
' econom1a regional, transculturación

~

. Coyunturalmente dinamizaban
.
gobiernos de México Y Estados u:~es estudio~ las fricciones entre los
nue~tros que cruzan la frontera indo os, p;oduc1das por los trabajadores
de importación y exportación
~umenta os, los cambios en las políticas
provocan en la franja fronteriza '1 as~ co~o l_os pr~blemas ecológicos que
os esec os mdustnales o las aguas negras.
663

�Detrás de la preocupación sobre las cuestiones de identidad fronteriza y
rransculturación. estaba y está el temor al debilitamiento o pérdida de los
valores de la cultura nacional en la población de nuestra frontera norte. a
causa de la influencia del país vecino, propiciada por la convivencia directa
y cotidiana.

Si repasamos brevemente los acontecimientos en que se puso de
manifiesto esa atmósfera intelectual de \a década de los ochentas que
venimos mencionando. tenemos que una especie de detonador fue el Primer
Coloquio Nacional sobre la Frontera Norte que efectuaron, en el mes de
enero de \979, El Colegio de México y \a Universidad Autónoma de Nuevo
León, en la ciudad de Monterrey.
Al respecto hay que matizar mencionando que ya en años anteriores de
esa década de los setentas se estuvo haciendo investigación sobre cuestiones
de la frontera norte, pero no con las dimensiones que alcanzó en los
ochentas. Se trataba fundamentalmente de algunas instituciones de la ciudad
de México, como el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE),
la Universidad Nacional Autónoma de México. el Instituto de Antropología
e Historia y El Colegio de México. En los propios estados fronterizos eran
pocas las instituciones que abordaban tales cuestiones. Se trataba en estos
casos de estudios que se limitaban a la frontera de su propio estado.
El detonador, pues. de un marcado interés del gobierno federal en la
frontera norte, trasmitido a las instituciones nacionales y estatales de la
región, fue el mencionado coloquio de 1979.
Tras él vinieron las Reuniones Anuales de Universidades MéxicoEstados Unidos sobre Asuntos Fronterizos -la primera en 1980organizadas por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de
Enseñanza Superior (ANUIES) y el Consorcio Estadounidense de Programas
de Investigación sobre México (PROFMEX); el Primer y Segundo
Encuentros sobre Impactos Regionales de las Relaciones Económicas
México-Estados Unidos realizados en 1981 y 1983. por académicos y
funcionarios públicos de ambos países, así como la presencia creciente de
académicos mexicanos en las reuniones anuales de la Borderland Scholar
Association.
Un significativo paso en la institucionalización de estos análisis fue la
creación, en 1982, del Centro de Estudios Fronterizos del Norte de
México,(CEFNOMEX), hoy Colegio de la Frontera Norte. con sede en
Tijuana, B.C. Ello fue el resultado de un estudio previo de factibilidad
efectuado por El Colegio de México, tomando en cuenta las conclusiones del
ya mencionado coloquio de Monterrey.

664

También
en 1982
se in
Cultural
Tijuana
(CECUT)auguraron
las excelentes instalacione d I C
acuerdo a las normas
uno. de cuyos objetivos fundame s e entro
frontera norte .
que lo ngen, fortalecer la cultura nacional
ntales es.
en de
la
En e1 reg1men
· ·
presidencial del .
1988) se incrementó el .
Miguel de la Madrid H
tema fronterizo de t I impulso a los estudios ya los e
urtado ( 1982caracteri
.
a manera que se lle ó a I
ventos culturales de
fue la zado como "auge de la frontera'~ U odque po~teriom1ente ha sido
O
puesta en marcha el 20 d .
· no e los s1onos
·
.
Fronteras En el d'
' .
e Julio de 1983 del p
mas evidentes
expresó· ,;El p JScurso inaugural, Jesús Rey~s He '?rama Cultural de las
. . ·
rograma Cultural d ¡ F
ro es. ministro del
prioritaria de la Secret . d
e as renteras, que hoy se . . .
.ramo.
cultural de estas
~na e Educación Pública para im t1cia, sera tarea
gobiernos de los ,;;.~~;e~:- t_ra_vés de acci~nes co~;d(:;d~/esarrol\o
superior y organizacione,'ciud:~~:~~.:_,,,comunidades. centros de edcu::ciZ~
También expresó en esa
..
medular del discurso
. ocas,on Reyes Heroles aluo
.
reconoc· .
oficial del régimen · "S b
º que sena parte
1m1ento a la
l'd
· e asa est
ello ninguna umform'.~ª 1 ad_pl~riculru_ral de México. Noe programa en el
regionales y las vocaci:: art1fic,a\: se mtenta fortalecer 1.:rcte~~emos con
más adelante ma 'fi
_es especificas de cada lugar" P E man1 _estaciones
Secretar_ía de Edu:~:::';u:ifcdaol!o Staveghagen, en ·otrona~:; :~::: ~nea.

e~~~

~:~opnocb,mlidento de_la pluralidad d~•i::~~::~ª identidad nacional se da
ue o e Mex1co" · 14
es que conforman el COnJllnt0
.
Así em pezo· a superarse en I
fi
cultural que desde hacia tiempo as ~s eras oficiales el inveterado cent .
a los
"eniamos ob·
d
.
nsrno
menesteres de la cultura~uera de la ciudad
. ~etan
o quienes
nos ded·icamos
de M.
.
ex1co.
En 1_983 salió a la luz públ. E
.
~e,!nqvueestigaciones Sociales de ,:~nr~~~f;aFdrA
ontt~ri:os, revista del Instituto
correspond·ó
.
u onoma de B · e .
1
::~:bj~~i:!~ p~~~:ii~~e~;e ~!~~:r,::t:~i::1~~~::,~,:·

: ~~:1F~:: :Ii:

ca ~ investigaciones... en el c
y por en~e de la revista- sería "11 ,
particularidad de la probl emat1ca
, ~mpo
las ciencias sociales· reiv·111 d.,cando
e\ ar laa
de de
la fronte
ra norte de México".
. También en 1983 H.
Universidad Auto' noma de
' Bector
. recto d
· e I'Manuel
. Gallego Garc1a
otro significativo esfuerzo enª!~ á,:.1:e~"· decidió que la in;titució:i hi;i,::
renteras. Al efecto se pub11·co· v·IS/011
..
665

�. .

bra colect1\a que cu bre desde la

J11\lónu1 cll! la fro111era 11orte de ~eY:1co. o

, oca preh1spán1ca hasta nuestros ,as
ep

dio cultural las ac.th ,dades en tomo a
Entre tanto conunuaban en el me encuentro, de poetas. na~ad?rcs.
la trontera. e _h1c1eron fre~uentes ~s~o es. la frontera tenia pnondad.
. . fo &gt; pintores fronterizos
.. almentc la frontera norte.
:~~~~:~,e. ante ta notable a_ienci~n
:::c~e hizo. instrumentando la
·I ur demandó que tamb1en se e a
e s
tocado a ella
SFP todo un programa en
.
·
d e c1as Hl'-t0ncas. con sede en la ciudad
En ese marco. el com1te e u:n
Regional de I ltstona· rrontcra
de \1¿,Ko. con\OCO a la Primera Reun;~~h as. en no, iembrc de 198-l El
orte que se efectuó en Matamoros,_Ta an~e Coloquio de H1stona de la
. c·om1te reah10 en 1985 un mteres
o escenano la ciudad de
mismo
q e tuvo com
·
¡ ¡
1\1l usica en la Frontera orte, 1:ro \fil rres te1:to., wbre la /11.\tOrw e e a
Montcrrc) ) en 1986 pu~hco el a1 b1bhografia selecta relau, a al tema. ~o~
fro11rera 11orre que cont1c~\un
s elementos radicados en los esta o
bre, es comentario, l .a e a oramo. lo concerniente a nuestra respectl\ a
. donos cada uno a
írontenzl)S, abocan
entidad

~~~~~;:~•;

El Colegio de la Frontera orte
frontcn10, amerita dedicarle un
Dada su importancia en ~I co~:e,t~aracter autónomo que rcal11a
apartado. rs una instttuc1on
. 1 e ,mparte estudios de posgrado 5us
"" est1gac1ones de alto nt\e entender la problemáttca de la ~eg,on
aportac1one, marcan pauta~ para • que ésta genera en la&lt;. relaciones e
das ante las iens,oncs
adoptar med ,
L nidos
nuestro Pª"' con los Estados
d
,os
..,
. la denominación de Centro de Estu
f, mó
51.: cr1.:o en 198.. ba~o
CEI O~I F X) 4ue en 1986 se trans or
'- 11e de ~ k'\ICO (
,
rrontcnzos d e1 O
(COl El )
, El (.o\eg.10 de la r rontera orte
en
I
e ucnen
mblea de Asociados. en a qu
\u organo supremo es la J\sa . Publica. la Secretaria de Hac.,cn~a
~entación la &lt;:;ecretana de rducac1on_ 1 de Ciencia ' 1ecnolog1a
reprc,
C
•
d· 8
O ac1ona
Crédito Publico. el onseJ .
1 l'm,crs,dad Autonoma e ªJª
~(O'\.\(' n. fl Colc~io. de \k~1co )a ª10, tntegrantes. de la Junta de
l alifornia Dicha i\,amblca dc-.,gna o presidente de la msrnuc1on. con
Gobierno uno de ellos funge com
tacultade, ejecutiva,
·
los
t c,onales funcionan
de lo~ obJell\OS mstt u .
. Pública. de
Para el logro
d
\aciales. de Admm..,trac,on
Departamentos de l stu ios

i

666

Desarrollo Urbano; \tedio Ambiente. de Poblacion de Fconomia. de alud
Pública ) de Amen1.:a del \.,orte. así como el ern111ano de I ltstona de la
Frontera \. orte los cuales perm11en el análtsts mult1d1sc1plinano e tnk~r.J dt;
las cuestiones fro111er11as.
1 a sede prnmpal está en l iJuana ) ha) oficinas regionales. con ,u,
respeLtl\ o, d1reLtort::.. 1.:n las principales ~,udadc, de la frontera \1e\lcali.
8 C.. Nogales. Son. Ciudad Juáre,. Chih .. Piedras Negra . Coah ..
\fonterre). l . ~ue\O Laredo) \1atamoros, Tamps rn el n:nglón de
docencia imparte maestnas en Dco;arrollo Regional. f conomía \plicada.
Admm1stración Integral del \tedio \mbicnte ) I stud10s de Poblac,on. a~i
como el Doctorado en Ciencias ocia le
Apertura hacia el C'itudio de las frontera1, en l brroamérica

Con el objeto de tener una \1s1ón ma'.'I amplia de los fenómeno, de la
frontera. la L'ni,crs1dad Autónoma de BaJa California tu,o la miciati,.1 de
organ11ar un "Congreso Internacional sobre I rontcnh en lbern,unérica· \ \ er
) Ho;" FI e, ento se t.fcctuó en rijuana 1,;n 1989. ~ a el ,11,;ud1ewn numere ,o,
espec1altstas de casi toda América l at1n,1. de r stados l 'nidn, ) dt: algun ,,
pa,ses europ1.:os Dado el l!\Íto obtenido en el congrv,(1 ,e acordn crear un
organismo que le diera continuidad a la, tare·b dl 1n.tlh '.'&gt; de.. la, ~ c,1 e,
fronten,as. con el m1c;mo sentido intcrd1sc1pli11ano del congre,o Fn la
sesión final de c:,te e sentaron las ba i:, para l.1 c.on,111uc1nn de la
Asociación Iberoamericana de [ studios sobre I rontt·ra&lt;.. que agrup,1 a
académicos de Argenti 11 a. Boll\ ,a. Bra,11. Canad 1. Colombia. C0,ta Rica.
Chile. , Estados L1mdos. 1cuador. Gu,uemala. l laiti, 1londuras. \lé\lco.
1caragua. Paragua). Pc..ru ) \ c.ne,uda del e mtincnte amcric~no. \km tnia
l·ederal. Dmamarca. E,pafia. 1rancia) ~uec1,1 de l· uropa. Ello, son jun,1 "·
h1stonadore,, cconom1,tas. ;;eografo,. politólogo,. intcmac11111al1st,1s.
sociólogos. demógrafos antropólosms. humanistas , denns pr fes, ,nalc dL
las ciencias sociales. 1 a asoc1ac1on tiene su ,cde cn la-. llhtalacioncs d1..· la
Universidad Autónoma de Ha3a Cal, forma e1 r ij m1a 1 1Con,qo D,rec..t \ o
está formado por un presidente. que es el rector dt: dicha t 11m crs1dad ~ 1rcs
, 1ceprcsidentc electo, ~)r la \ ~amblea General. un &lt;.:'&gt;p.tnol. un
centroamericano ) un ,udamericano.
Entre la, act1\ 1dadc, que ha rcali7ado e,t,1 asoc1ac1ón dc,tarnn adend,
del congreso de l 13uana. los efectuados tn S,111 Jo,e. Co..ta R1c.a ( 1990): en
las ciudades frontcri7a, de \an ( mtóh1I. \, cnc,ucla ) Cú(lltJ. ( olnmh1a
( 1992), )- en Gua) aquil. Ecuador ( 1994) Tale, e\l!nto~ han generadn por el
orden de se1scient,1s ponenl:1Js qul ab rdan una amplia gama de.. 1op1c ,s
fronten,os.

667

�El Tecnológico de Monterrey
El sentido de empresa que caracteriza a un sector de Monterrey, Nuevo
León. creó una institución de educación superior que a la fecha tiene presencia
en un crecido número de ciudades del país y goza de un prestigio no sólo
nacional. sino también internacional.
En 1943 Eugenio Garza Sada y otros empresarios regiomontanos
fundaron el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Al
principio este impartió carreras de las áreas administrativas, de las ingenierías,
de las ciencias físico-matemáticas y de las ciencias agropecuarias, pero con el
transcurso del tiempo ha cubierto las demás áreas del conocimiento, pues
ofrece también carreras de derecho, economía, medicina, psicología, hotelería
~ turismo e inclusive algunas humanísticas, como lengua y literatura
modernas. Dado el prestigio que ha logrado, a sus aulas en Monterrey acuden
estudiantes no sólo de diversas regiones de México, sino también de varios
países de América Latina.15
El alto nivel académico de la institución le ha permitido trascender el
ámbito regiomontano. de tal manera que en la actualidad cuenta con 26
campus, 2 en Monterrey y los otros divididos en las rectorías siguientes:
Rectoría de la Zona Norte, campus: Ciudad Juárez. Chihuahua, La
Laguna. Saltillo. Tarnpico y Zacatecas. Rectoría de la Zona Centro, campus:
Hidalgo, lrapuato, León, Querétaro, San Luis Potosí y Toluca. Rectoría de la
Zona Sur. campus: Central de Veracruz, Ciudad de México, Chiapas, Estado
de México y Morelos. Rectoría de la Zona del Pacífico, campus: Ciudad
Obregón, Guaymás, Colima, Guadalajara, Mazatlán, Sinaloa y Sonora Norte.
En esos 26 campus hay una población escolar por el orden de 60 mil
estudiantes.

16

Ese fenómeno es digno de destacarlo. pues reviste características
peculiares. Como se sabe, tradicionalmente la ciudad de México ha sido el
foco central que ha hecho sentir su influencia en todo el país en los diversos
renglones, incluyendo el educativo. Esa es una tradición de siglos que arranca
de la época colonial. Por eso es notable que en el norte surja otro foco de
influencia, que cubre la mayor parte de la república. Esto indica que en el
norte de México se está consolidando una moderna y dinámica estructura, con

referencia
a al e,ounos dat os que son rep
.,
·
iuentes . ,de la Asoci ac,on
. , Nac1onal
.
resentat,vos.
Ed
de U .
. Nos basamos para ello en
u_cac,~n Superior, que considera co
n1vers1dades e Instituciones de
Caltforn1a; Sonora, Chihuahua, Coahui~o :antera n~rte a los estados de Baja
.
a, uevo Leon y Tamaulipas.
En primer término tenemos un
la e_nseñanza superior en el aís proceso general de desconcentración de
ma111festando en forma ev·d
.
1 ente. P · que en la frontera norte se viene
.
Hasta la década de los sesenta hab ,
c1Udad de ,México. En 1967 el 54 5% d 1t ~na m~rcada concentración en la
todo el pa1~, estaban inscritos en i1~stit ~ os estudiantes de nivel superior de
dos,
la Universidad N ac1onal
.
uc1ones
de la. capital .11 Bas1camente
, .
p 1· , .
Autónoma
d M,
en
o ,tec111co
Nacional (IPN) · Una buena partee d ex1co (UNAM) y el· 1nst,tuto
.
los
d"
20
estados de la República. Para 199/ esos estudiantes procedían de
.
o • sro se debió fundamentalment
ese porcentaje se redujo a sólo
hay de por medio entre los años e
e a que en las casi tres décadas
multiplicó y diversificó la oferta ~equde se r~?istraron esos dos porcentaJ·esqusee
manera q ue se a bat1ó
. sensiblemente Ie ucac1on
· en los estados de, tal
fl
. supe nor
Dentro de ese marco el d a al luenc1a de estudiantes a la capi;al
super·
'
esarro
. t'ituciones de ense~
e •
,
,or ha s,.do más acelerado
I f o de las ms
esta.' a part"ir de Ios años setentasenlasa rontera norte. ..As1. encontramos que
nanza
en
nacional, tanto en matrícula de lic'e . tasas de crec11rnento son superiores a 1
nc1atura, como de postgrado.
a

7;~eriº~

A nivel de licenciatura tenemo

~ tasa fue de 17. 1O. la nadonal de 1; j ~e;" :~;contera norte de

19 70 a 1980

3 ,~Od~ 4.50: la nac ion a1de 4. 00, y de ·1990 e 199~ a 1990 en la frome ra norte
· , a nacional de 2.50.
ª
en la frontera norte fue de
A nivel de postgrado la tasa de la f¡
14. 70, la nacional de 15 70 (, .
rontera norte de 1970 a 1980 ., d
1980
·
un1co caso en q ,
1ue e
a 1990 en la frontera norte fue de 6 ue esta_ es superior a aquella), de
1995 en la frontera norte fue de I O20 1 . 1 la nacional de 5.60, y de 1990
· , a nacional de 8.30. 19
a

º:

.
Si recordamos la pobre situac. ,
.
a1slad_o norte del país. expuesta al i?n ~d_ucat1va existente en el despoblado v
c~m?10 e~ la región, pues ahora ~:1:c1p10 de este trabajo, vemos un notabl~
s1gnificat1vos ·
ncuentra a la vanguardia en reng1ones

perspectivas de superación.

Instituciones públicas y pnva
. das
El panorama en las últimas décadas
A fin de tener una idea general del comportamiento que ha tenido la
educación superior en la frontera norte en los últimos decenios, haremos
668

- Es conveniente contrastar el
. .
ensenanza superior con el d l
perfil de las instituciones públicas
e as privadas. para perc1.b.ir sus respectivas
de
669

�características con mayor claridad. Centraremos la atención en el aspecto
financiero, que es uno de los que marcan sus diferencias.
Podemos considerar que una especie de presupuesto tipo de las
universidades de los estados, se compone por el subsidio del gobierno federal
que es aproximadamente el cuarenta por ciento, el subsidio de sus respectivos
gobiernos estatales que es más del cincuenta por ciento y el resto de ingresos
propios.20 Estos consisten en las cuotas de inscripción de los estudiantes, que
son muy reducidas, casi simbólicas; sorteos, que generan fondos de cierta
consideración y venta de servicios de productividad variable.
Las instituciones particulares cubren los gastos de operación con las
colegiaturas de los estudiantes. que por lo general pertenecen a las clases
medias o de altos recursos económicos. Regularmente tienen un Patronato que
gestiona fondos, a base de donaciones o mediante organización de eventos
especiales. Esos fondos se apl ican a la construcción de edificios y en
ocasiones a complementar los gastos de operación.
Los anteriores esquemas nos permiten un mayor acercamiento a los dos
tipos de instituciones educativas, ahora mediante la observación de algunos de
sus problemas.
Las instituciones públicas están sujetas fundamentalmente a las
políticas educativas de los regímenes presidenciales en turno. Estas en
ocasiones introducen cambios que generan problemas al implementarlos. Por
ejemplo, en el periodo del presidente Miguel de la Madrid (1982-1988). ante
las difíciles condiciones económicas del país. se determinó reducir el gasto
destinado a la educación superior. De un porcentaje de 0.74 del producto del
21
ingreso bruto, PlB. disminuyó a 0.51 % • Esto se acompañó de un
racionamiento de las inscripciones de alumnos de primer ingreso. Los
regímenes de los presidentes Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto
Zedillo, actualmente en funciones. han seguido en general la misma línea.
La acumulación de los aspirantes rechazados se constituyó en un difícil
problema para las autoridades universitarias. La fuerte presión social de los
afectados se manifestó en las diferentes regiones del país. incluida la frontera
norte. por lo que ha habido controversias sobre esa cuestión.
Por otra parte, esas circunstancias motivaron el surgimiento de un
crecido número de instituciones privadas de educación superior. que
recibieron a quienes no encontraron cabida en las instituciones públicas. Así.
para 1988 llegó a 17.5% de la matrícula que a nivel nacional captaron las
instituciones privadas. Para 1994 subió a 21 %-22 Recientemente el actual
régimen presidencial ha tomado medidas encaminadas a hacer más accesible

670

el
ingreso a las institucio nes publicas,
, •
todavía.
cuyos resultados no se pueden precisar
.
En
,
d
·, la frontera norte el "e
'' nomeno
de l c · ·
e ucac1O,,1 p_ública presenta diversos as e
rec,_m,ento del sector privado de
sec~o: publico para satisfacer la de~a~~:- ~ ,ene a :er un útil auxiliar del
s?c,e ad. Sobre todo tratándose de . . . e ensenanza superior de la
~mentado, como el ínstituto Tecnol~;~~~uc1o~es con _un prestigio bien
T ont~rrey y los planteles que tiene la Uy. e .Estudios Superiores de
. or:eº~- Coahuila y en Tijuana Ba'
?1ver~1dad Iberoamericana en
mst1t~c1ones con un nivel mu ba·~
? Cal1forn1a. Pero han proliferado
defi~ientes. l~clusive, para ca~1a/a1'u:~ ,nfr;estruc~ura Y_ personal académico
en solo tres anos, siendo que la duració os o recen l1cenc1aturas que se cursan
poca seriedad de tales instituciones I n norm~ I ~s de cuatro a cinco años La
se ia constituido en un problema sociai'.
.
.
•Los
. dos cuadros que 111clu1mos
no
•
conocim,ent~ de las características actuales ds Ipermiten_, profundizar en el
uno de los seis estados de la frontera norte. e a educac,on superior, en cada
El cuadro I se refiere a la obl . ,
.
puede
advertirse
damos
los
d
t
p
ac1on
de
licenciatura.
en 1996· Corno
d ¡
a os totales de 1
·,
e ~s estados y los particulares de las inst/ r~g1on, los globales de cada uno
cons,de~ai~os más representativas.
uct0nes de cada uno de ellos que
Similares características tiene
escolar de postrado.
el cuadro 2, relativo a la población
Podemos adverfir que la mayor poblaci ,
.
postrad~ se concentra en los estados del non, tanto de l,~enciatura como de
Ta~aultpas, especialmente en el seg d ~reste, Coahutla, Nuevo León \&lt;
ent,d~d con más recursos econó . un o, o que se explica porque es 1~
cambio los estados del noroeste mS1cos y con _mayor tradición educativa E11
, b·
, onora y B e ¡-~ .
·
mas. aJos, reflejo de que sus inst't . ªJª a , om,a. presentan índices
relativamente recie11tes.
, uc,ones de educación supenor
. son
Desde otro ángulo, siguiendo la
.
~orte _en su conjunto las áreas de !s:e~~enc,a~ nacionales, en la frontera
ice~ci_atura_ y de postrado son, en rim u ,o~ ,~as solicit_adas, a nivel de
ª ?m1111strat1vas y en segundo las . p. _er term1110, las ciencias socia les \
diversos órdenes ya
1· , . mgen1enas y tecnologías. Después s·
, sea ,cenc1atura o postrado, Ias demas
, areas
,
iguen en'
de estudios_!.

Cuadro 1

671

�Fuente: Méx1 o. A ociación a ional de Uni er idad . 1997.

nuari l 996

olar d licenciatura eo lo e tado d la Front ra norte

Población

19 6
p bl
0

··

Cuadro 2

acton e colar de po t gra d o en lo e tado de la front ra nort 1996

r•

nia

orne t )*

arro

81
379
2,199
248
76
\ .183
2 298

2. 80

del E tado de

nora

13 896
7,475

544
1, 39

-16 1 3

31

2,433
20.239
1.038

10-l !
-l6

2,163
32

67\
1 , 161

19

46,173
\.344
16,264
84
l 9.392
279,360

"In titu ión Pri,·ada

*In titución Privada
Fuente:

é ·ico • A o .1ª ion
..

acional de

1

673

672

niver idade ·. 1997.

nuario 1996

�Frontera norte frontera ur

Otra forma de obtener un perfil más claro de la educación superior en la
frontera norte es si la confrontamo en algunos a pectas significati o con \a
de la frontera sur .
a A ociación aciana\ de Universidades e 1n titucione de Educación
uperior entiende por frontera sur \os e tados de hiapas, Taba co,
Campeche y Quintana Roo, limítrofe con Guatemala los tre primero y con
Belice e\ cuarto.

_A fin de comparar la población e
relat1 o ala uní er idade públicas de colar hemo elaborado un cuadro
confrontar con lo cuadro 1 2
frontera ur, que lo podemo
las universidades públicas de yl fr, que contienen los datos corre pendientes a
a antera norte.

!ª

Población escolar de la

Durante la época colonial
el iglo XIX e crearon en la región
in tituciones que impartían estudios uperiores. Alguna de ellas on
antecedente de la universidade públicas fundada en e! presente iglo.
1678 se estableció en Chiapa el Seminario de Nuestra eñora de la
Concepción y en 1715 !o je u itas fundaron en Campeche, el Colegio de an
·n

Jo

de las uni er idade pública de la fi
lo_s treintas y lo cincuentas: la ;o~ter; norte surgió entre las décadas de
decadas de lo cincuentas y I
e a rentera sur lo hicieron entre la
os noventa .

é .l4

En 1826 e creó la niversidad Literaria aciana\ y Pontificia de
Chiapas, que impartía derecho canónico tilo ofía
latín. Al entrar en
decadencia e transformó en 1872, en lnstituto Literario y ientítico del
E tado d Chiapa .2' Orientados por las ideas liberale se fundaron , en
ampeche, el Liceo arn lelita. en \ 854, en la iudad del Carn \ en y el
ln tituto Campechano, en 1860, en la ciudad de amp che. Taba co contó
con e\ In, tituto Juárez. reado en Villa Hermosa, el año de 1879. iguiendo
el patrón de la época, esta in titucion s ofrecían conocimiento literarios y
profesionale . como derecho y rnedicina.26
Cierto olvido del ureste d \ paí , por parte del gobi rno central moti ó
qu en e\ campo de la educación superior se in tituy ra el concepto de
univer idad pública má tardíamente que en \a frontera norte .
En 1958 el tn ·tihlto Juárez se con irtió en \a Uni er idad Juárez
Autónoma de Tabasco: en 1965 el In tituto Campechano e transformó en la
ni ersidad utónoma de Campeche y en \ 967 el Liceo Carmelita se
con irtió en la Univ r idad Autónoma del. Carmenn in ningún antec dente
directo e creó en 1975 la Uni er idad Autónoma de Chiapa , asimismo, en

1 "STIT CION

Cuadro 3
niver idades· P'bl"
u icas de la Frontera Sur
1996
LICENCIATURA
POSTGRADO TOTAL

Universidad Autónoma de
Chiaoas
Universidad Juárez Autónoma
de Tabasco
Universidad Autónoma de
Camoeche
Universidad Autónoma del

Carmen

9,434

485

9,919

16,909

316

17,225

3,131

201

3,332

1,699

103

1,802

Universidad de Quintana Roo
81
Fuente·. Mé:··
, . l ac1onal de UnJ\Cr idade~4 1997 An~u--:-::-:-1------=ª:..:1..:J
o
x1co. soc1ac1011
?
ano 1996

, Yerno que en la frontera norte una uni
.
mas d 50 000 estudiante . cuatro . d \.ers1dad pública tuvo en 1996
cambio, en el ur la más gr~nde no
e 12s°OOO y una má de 10000. En
menos de 1 000.
ego ª 000 estudiante hay una con

;t .

Para tener una idea má completa obre e te
que en 1995, año del conteo intercensal la
~~pecto ha que men ionar
de la frontera norte fue de 15 2-l2 4~ O pob!ac1on ~otal de lo sei estado
9
285 ,253 e tu
• ieron
·
.in crito en 1·11st1·1uc·-' habitante
.
d
.- oe e o habitante
.
el I . g7¡0.1.
Jo
.
iones
e
Ed
·
·
.
/O
. Ese mismo ai'ío la obl
.,
ucac1on sup nor to es ·
frontm Uf fu de 679 607 :,bi,:~;~;)ltotal _d~ lo cuatro estado de
estuv ieron in critos en in titu .
d
- (Mex1co. De tale habitante
0.764% 32·
c10nes e en enanza uperior 51 238 . dec,r.
.,

¡;

Puede advertir e qu en
.,
acceso ala educación
. prop rc!on fue considerabl mente má alto el
superior en la fronter
caus~ que pueden e. plicar e o e , ·
. a norte. que en la ur . ntn: la
y sociales de amba fronteras.
an la diferente condicion económica

1991, la ni ver idad de Quintana Roo?
tab\ecemos una comparación cronológica \'emo que-de acuerdo a
los dato proporcionados en la primera parte de e te trabajo- la casi totalidad
1

674

t:

En la frontera norte dada
.
la importancia y el peso.de la
_ecmda_~ con_lo Estados Unidos destacan
us características marcadame t rc1abnzac~~n e mdu trialización .JJ A imismo
ne ur ana · .
675

�En cambio en la frontera sur, con excepción de algunos focos de
desarrollo. hay una numerosa ~oblación rural, dedicada a actividades
primarias de escaso rendimiento. 5 Un amplio sector lo integran indígenas
semiasimilados a la cultura dominante, con un crecido número de ellos
marginados y en condiciones de pobreza extrema.36 El ejemplo más evidente
lo constituye Chiapas, en donde esos problemas han hecho crisis.
Educación superior y sociedad fronteriza

Para concluir este trabajo es comeniente hacer una breve reílexión
sobre el papel que han desempeñado las instituciones de educación superior
en el desarrollo general de la frontera norte.
La cuestión puede ser abordada desde múltiples angules, aquí lo
haremos Únicamente desde algunos que nos parecen de especial interés.
La sola elevación del grado de cultura de quienes han recibido y reciben
la enseñanza superior, es una contribución importante, considerada en sí
misma. Pero las instituciones educativas, tanto públicas como privadas.
tienen además objetivos referidos a la sociedad en general. Aspiran a
orientar promover su desarrollo. Para esto debe haber congruencia entre las
carreras 1que imparten y las características y necesidades de la región.

En ese sentido podemos considerar que en la frontera norte,
exceptuando algunas carreras que no han funcionado. en términos generales
ha habido congruencia. Desde hace varias décadas se ha venido formando un
amplio abanico de carreras profesionales, acordes con los requerimientos de
la frontera considerada en su conjunto y de las subregiones que la integran.
Así encontramos carreras que preparan profesionales para prestar la gran
variedad de servicios derivada de la terciariz.ación característica de la
frontera. Servicios en las áreas de comercio, salud, educación. turismo,
información. transporte. gobierno, etcétera. Eso en la que ve a la frontera en
general y paralelamente hay carreras vinculadas a actividades que se dan en
subregiones específicas: industila, minería, electricidad, o bien, agricultura.
ganadería y pesca." Podemos considerar que cada vez en mayor media los
profesionales que promueven ese desarrollo económico y social de la
frontera norte, se forman en la propia región. Esto a diferencia de cuando la
casi totalidad de los profesionales procedía del interior del país.
La falta de instituciones de educación superior en la frontera. obligaba a
salir de sus lugares de residencia a quienes decidían cursar una carrera

profesional. Esto se limitaba a los que disponían de recursos económicos,
pues era inaccesible a los integrantes de los sectores populares y medios. Por
676

otra
el pe rigro de desarrai,
s 1• parte. había
•
c~u1:;dad~~!:;~~0Ur e!·demplo, a la capitar~·er;a~uea ~:a:arelc_uencia quie11es
¡
.
"' os, no regre b
'
'\Jara, o a algun
a r'.'"rgmación de la mujer de· lasa a_n._Otro grave problema consistía e~
trad1c1on
superior. De acuerdo a la
1 .. familiar mev·
.,1cana era muyensenanza
d'f' ·1
as
:'lieran a estudiar .a otra ciud;t~ que los padres pennitieran que
cosa e ombres. Eso frustró a varias . ac~r una carrera profesional era
ahora que ya hay oportunidad de estud_generac1ones de mujeres. En cambio
apr?vechado ampliamente. Cada
iar en _sus lugares de residencia la ha.
muJer
e
1
1
vez
es mas
e 1 . n _as au as universitarias. De 295
624 numcrnsa la presencia· de lan
r," as mstnuc,ones de educación supe . d estud1an1es inscritos en 1996
ueron mu)tes. Es decir, el 44. 776 rtor e _toda 1~ frontera norte, 132 340
postgrado: íambién cada vez
por ciento, incluidos licenc,·atu
1
·
.
es mayor e 1
•
ra )
en ~s. universidades en la do
.
e~pac10 que ocupan las mu ·
admm1strati'. os.
cenc1a. en la mvestigación y en Ios cargos
Jeres

hrt

En otro sentido el estud·10 d
.
humanísticas
.
. 1.mas
. . ' le h~ perm1to
ale las ·ciencias
. . . sociales "J las d'1sc1p
con?c1m1ento más claro y profund d un_1ve:s1tano fronter izo lograr

podido percibir mejor .los valore.°d: SI m,~mo y de su entorno social ~:
identidad
nacional . Con esas bases ensus
d
u ra1ces
I culturales y elan.tiicarse. su
a ecu.ad_amente el contacto directo ~on n Pano de madurez, ha asimilado
const1tu1do una ampliación de st1 11onzonte.
. la cultura norteamericana · lo que ha
de 1Esperamos
• • que es1e acercamiento históric
.
a ed~ucac1on superior en la fronte
o contribuya al conocimiento
esempena y segu1ra
• , desempeñando .ra norte de M ex1co,
· ·
región que
d
general del país ·
un papel relevante en el contexto

Notas Bibliográficas
¡M .
artmez 1951: 10-11
J Muriá et. A1 1980:230
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677

�11

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Reyes 1983:8
14 Stavenhagen 1986: 12
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n Patallán et. Al 1995:52
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19 Mungaray et. Al 1997: 499
20 Mungaray et. Al 1997: 490
21 Mungaray el. Al 1997:493
22 Patallán et. Al 1995: 46-474
23 Patallán et. Al 95: 56-59
24 Solana et. Al 1981: 629
25 Solana et. Al 1981: 547
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so

,1 México. Instituto Nacional de

sta is ic '

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3~

34

Delgadillo 1994: 123
González 1981: 22

.

d E

d' t'ca Geografía e Informática 97:

,s México. lnstituto Nacional e sta is

t

DON JUAN DE OÑATE Vs. EL PEREGRINO INDIANO. LOS
PREPARATIVOS EN ZACATECAS DE LA EXPEDICIÓN A NUEVO
MÉXICO
Lic. José Enciso Contreras
Universidad Autónoma de Zacatecas
Este ensayo aborda un aspecto poco conocido de la historia del
adelantado Don Juan de Oñate y consecuentemente la de Zacarecas y Nuevo
México. Las investigaciones sobre el tema datan ya de varias décadas y han
logrado explicar fehacientemente el proceso de conquista y población de esta
parte del sur de los Estados Unidos.
Suele pensarse que los problemas de Don Juan y sus compañeros de
empresa comenzaron con la propia expedición, más lo cierto es que las
dificultades y trabajos soportados por el adelantado comenzaron,
curiosamente, en su tierra: la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas.
Poco se sabe aún de la juventud del último conquistador, pues su
proyección en el mundo colonial y metropolitano sobreviene apenas tras su
expedición a Nuevo México. Aquí intentaremos proporcionar una visión
general de la vida y actividades de Don Juan y su familia en aquellas minas
que se consolidaron como las más ricas de la Nueva España durante el siglo
XVI. También nos detendremos en un desconocido y conflictivo episodio
protagonizado contra Antonio de Saavedra Guzmán, corregidor de Zacatecas,
enmarcado en la preparación de la expedición a Nuevo México.

•

489-490
36
Fábregas 1992: 27
37
Pallán el. al. P. 52
·
· d 97· 121-440
38 México. Asociación Nacional de Univers1da es
.

l. Juan de Oñate en Zacatecas: hijo de tigre... pintito.
Sin duda alguna. el hijo de Cristóbal de Oñate más prestigiado y querido
en el ambiente zacatecano de la época lo fue nuestro adelantado. Ya sabemos
que su padre había sido conquistador de la Nueva Galicia y que un grupo
importante de conquistadores se nucleaba moral y políticamente en torno a su
figura.
Vale la pena detenernos un poco en la personalidad de este vasco para
entender el proceso de descubrimiento metalúrgico y la creación de la
primera comunidad minera de Zacatecas de la que formó parte el adelantado.
Alrededor de 1545 se descubrieron bajo su patrocinio la mina de oro de
Xaltepec, las de Cul iacán. Etzatlán, Guachinango y la Purificaci ón. Como
resultado de los procesos de prospección por él impulsados se dio el
descubrimiento de las ricas minas de los Zacatecas en l 546.

678

679

�Cristóbal era ante todo un prestigioso conquistador, pues se había
inteorado desde 1529 a la conquista de la Nueva Galicia baj? el mando de
Nuñºo de Guzmán. actuando como capitán de jinetes. BaJo su bandera
combatieron hombres con los que de alguna man~ra s~~tuvo una peculiar
relación tras las fases de conquista y la posterior pac1ficacion.
Si bien su ascendencia ya anunciaba hidalguía, parece que su~o _g~nar en
los hechos su preponderancia. Se le ha descrito diciendo que al _m1c1arse la
• d.1c1on
· · de Nuño contaba apenas con 24 años. Parece. haber
expe
, ddispuesto
··
sde
regulares recursos pues organizó por su cuenta una cap1ta111a e Jmet_es. u
fama llega hasta nuestros días corno buen go~emante en la Nueva Galic~a en
la que se desempeñó varias veces como teniente de gobernador a partir de
1536.
La persona de Oñate logró representar políticamente a los
conquistadores de la Nueva Galicia quien~s veían en é~ un v:_nerable modelo
de sus aspiraciones. Finalizada la conquista y la pacdicacion _d~ la ~ueva
Galicia, el destino de los integrantes de aquel grupo exped1c1011~no f~1e
diverso, pero por regla generaL factor común ª.todos ellos era la ~1tuac1on
social de relativo privilegio, aunque hubo excepciones bastante notorias.
Además puede afinnarse que entre aqu~llos vet~~anos, anti~uos
correligionarios de Cristóbal, surgió una sólida relac10~1 de caracter
económico y político, muchos de ellos se asociar~n- y compartieron em_p_resas,
se repartieron cargos de justicia, haci~n¿a y_ rnum~ipales en mucho~ s1t1os d~
la Nueva Galicia. Desde un princ1p10, mrned1atamente des~u:s de los
acontecimientos del Mixtón, el prestigio de Cristóbal se c~nsolido al grado
que sus antiguos subordinados llegara,~ a considerarlo casi como su pa.dre._
Alonso Castañeda, Antonio de Samaniego, Alonso de Roas, Juan Duran )
AIon so López, justicia y regimiento de la ciuda_d de Compostela, se_ refieren a
Cristóbal en estos términos en una carta enviada al Rey en noviembre de
1549:

.. Cristóbal de Oñate es uno de los mejores capitanes de las :ndias.
y en todo leal y deseoso del serv'.ci~ de vi_,estra__majestad.. .u~1 en I~
tocante a la conquista de esta provincia, pacijicac1011 y reduc11111ento L~e
ella, como en /as grandes expensas que hizo para el socorro del Peru:
fue nuestro capitán desde el principio de la g~1erra Y por su gr_an
bondad, méritos y ejemplo en servir a ,•uestra ma;estad, hem~)sle tenido
v fe tenemos por padre, y como tal de él hemos recibido y r~c1b11110s_ mu;
·buenas obras; y wntas que con verdad podemos deczr que el ha
sustentado y ganado a Galicia, pues con su sangre, deudos y hacienda
lo ha conserrado y sustentado, gastando con largueza todo que ha
tenido; por fo cual suplicarnos a vuestra majestad sea servido, como

'.º

680

otras veces y los demás pueblos de este reino, teniendo respecto a lo que
hemos dicho. que es la menor parte de lo que cabe en él. que vuestra
majestad le nombre por capitán general y gobernador de todo este reino
y le haga cabezajunlamente con el audiencia: pues será dar fuerzas a lo
espiritual y temporal y que los indios de las sementeras rengan freno y
se sujeten al dominio de vuestra majestad por la manera y gran opinión
que con ellos tiene. "1
Cristóbal murió en su hacienda de Pánuco en 15 702 y su prestigio se
prolongó hasta después de su muerte alcanzando a la familia, pues sus viejos
subordinados que le sobrevivieron lo recordaban con admiración y lealtad y
honraban a sus descendientes, como fue el caso particular de don Juan de
Oñate.
La biografía de Juan de Oñate, al igual que la de su familia entera ha
sido objeto de varias investigaciones, las cuales han obtenido conclusiones
diversas. Hoy sabemos que nació en el real de Pánuco, en la jurisdicción de la
alcaldía mayor de minas de Zacatecas entre 1552 y 1554.3
¿Cómo era el real de Pánuco en el siglo XVI? Se encontraba alrededor
de quince kilómetros al norte de Zacatecas. y en aquella época uno y otro
reales de minas formaban una sola jurisdicción conocida como la alcaldía
mayor de minas de los Zacatecas y más tarde como el corregimiento de la
ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas.
La importancia de Pánuco en relación con Zacatecas fue muv relativa,
pues debió ser el sitio de ubicación de pocas pero importantes ha~iendas de
minas, como las de las familias Oñate, !barra y Zaldívar. ·'El real de Pánuco
en lo que atañe ala venta de vino, y por el número de comerciantes que all í
actuaban no representaba en esos arios un asentam iento con un mercado
significativo, si se le compara con la dinámica poblacional y mercanti l de
Zacatecas ( ...) como ya se apuntó, el real de Pánuco y las minas de Zacatecas
constituían una sola unidad política y se integraban en el mismo distrito
judicial y administrativo bajo el corregimiento de Zacatecas. Su actividad
económica y mercantil, por lo tanto, se presume íntimamente ligada a la sede
del corregimiento durante todo el siglo XVI." 4
EL bullicioso real de minas de Pánuco tenía una plaza, una iglesia. las
suntuosas residencias de los Oñate y los Ibarra, y las barracas de
trabajadores.5
Es bastante probable que, salvo algunas estancias prolongadas en la
ciudad de México, Juan pasara buena parte de la infancia en su ciudad natal.
bajo la mirada complaciente y mimadora de los viejos compañeros de armas
681

�tenemos
. .
- en cuenta las d uras cond1c1ones
d d
.
esos anos la minería del norte de Nueva G 1· ~ i~pres1ón que atravesaba por
a 1c1a.

de su padre.
Marc Simmons nos brinda una imagen de Juan de Oñate en su juventud.
dando por sentado que su padre hacía constantes desplazamientos entre las
6

ciudades de México y Zacatecas:
"Por lo tanto Juan de Oñate creció familiarizado con el brillo y la
relativa sofisticación de la vida urbana en la capital virreinal y con el
contrastante modo de vida. en toda su crudeza y monotonía, que se
encontraba entre los rudos mineros en la frontera de Zacatecas. En la ciudad
de México dominó los refinamientos sociales y también, suponemos,
adquirió la acendrada educación que se reflejaría más tarde en sus escritos.
Pero la parte más importante de su formación durante su niñez ocurrió en su
7

...

~a vida de Don Juan en Zacat
.,
la oligarquía minera de la ,
ecas transcurno en el mismo amb·
d
t b' •
epoca goz d d
1ente e
am ien sufriendo las continua ... an o e la bonanza argentífera
estado sujeta. Más aún. se inv~,:~~~s a las que esta industria siempr~el~~
~espl?adas por aquel la elite empeñad:n las lucha~ políticas y económicas
zotar a de ayuntamiento; en ese sentido ~n _c~~wert1r Zacatccas en ciudad y
acatecas. el 27 de marzo de 1582 . mg10 al Rey una carta fechada e
caormd o sus !parientes Cristóbal y Vicen~/~entzo cldo_n otros mineros zacatecano~1
e en e maestre de campo en su exped· .a, ivar -el que se converrma
. , más.
tB a1~u-~los. Antonio de Salas y Cristóbal ic1on ~ N~evo México-. Baltasar de
pet1c1on. además de la de instalar una Cads: ¿rg~ello, en la que formulaban tal
.
e oneda, entre otras cosas_ 12

lugar de nacimiento: la residencia de Pánuco.''
Habiendo pertenecido a

Otro de los más destacables elementos en la formación del adelantado es
que junto con sus hermanos y demás parientes, los Zaldívar, estuvieron
inmersos durante sus años mozos en la actividad extractiva argentifera y en el
lenguaje de la minería.
Vicente de Zaldívar y Oñate. que llegó a ser teniente de capitán general
de la Nueva Galicia y su primo Juan de Oñate, decidieron reclamar
afanosamente por la vía juridica las haciendas que había dejado en Zacatecas
Juan de Tolosa y que, por la minoría de edad de sus hijos Leonor e Isabel
Tolosa Moctezuma y don Juan Cortés. permanecían bajo algún título legal en
manos de un Alonso de Mesa.8 Juan de Oñate, junto con sus hermanos
Alonso, Fernando y Cristóbal se hicieron finalmente cargo de las minas de su
propia familia y de las que dejara al morir el suegro del9 primero, Juan de
Tolosa. pues Juan casó con su hija y heredera doña lsabel.
Los beneficios de sus inversiones mineras eran ciertamente relevantes,
pues las haciendas de la familia Oñate por sí, presentaron para diezmar en la
caja real de Zacatecas. t:rn sólo en el transcurso de los años de 1565, 1570,
1579. 1583 y 1587, la cantidad de 7,563 marcos de plata y pagaron como
impuesto 748 marcos. Las minas de la familia Tolosa, a su vez. presentaron
en el mismo periodo 5.300 marcos de plata para su diezmo, pagando un total
de 524 marcos de plata en impuestos.

10

Es de suponerse que de esta intensa actividad empresarial. aunada a
otros ingresos familiares de los Oñate, resultaría la fortuna que más tarde
invertiría el adelantado en su empresa más allá del río Grande. Todavía en
1622, un censo de los indios administrados por el convento franciscano de
Zacatecas, señala la hacienda de Juan de Oñate como la que más indios
ocupaba para las labores de beneficio. un total de 85. cifra importante si
682

1

.

:~~ella qu~ se :mpeñara en la c~e~;•;::r;er;;~r~;ón cr;olla_de zacatecanos.
enc1on el titulo de ciudad para la e· ·¡· n amiento de Zacatecas, en la
a. ayunta miento
·
· · ·
ivi ir.adora de/ ,vorte,
"'
tn1c1almente
como re .d
Juan se inteoró
1

~;u::d, ocupo
natal. En la segunda eleccóón d;;,°' yl más tarde como alcalde de°su
el cargo de re id
.
p1tu ares de Zacatecas en el a,
ciudad en 1591.13

de de
la
g or, y mas tarde ocuparía la silla de. a 1calde 10

_Por otra parte, la personalidad d 1 ,
precisamente de las ,
.
e adelantado de uevo M. .
h b' d
.
mas apacibles de I N
ex1co no era
a ie1~ o nacido en sábanas de seda
a ueva Esparia, pues aun ue
heredo _de su padre Cróstóbal mucha; ;n el real_ de Pánuco para ser prec~o
zacatecano de la epoca
,
. e las, calidades
del conquistador nato,
dEl ambiente
·
1mpo
1
.
.e rec~a presencia. Don Juan había co n1a . a necesidad de forjar caractere~

:"~~a~uventud. reconstruyó la m;s;ón e:~::•doda los ch;ch;mecas desde su
~a ia escub1erto y fundado reales de . ec1 a en las m111as de Charcas \
ueva Espaiia. "Le gustaban las
'.rnnas en las regiones norteñas de 1;
esobedecía su estirpe
· conquistadora.'•1
muJeres
con furo r ), en eso tampoco
4
d
Podemos afirmar, Junto
·
con Brading acerca de J uan de 0 natc:
'~En los abiertos ámbitos de las f
.
Espana, los hijos criollos de lo ro_nteras septentrionales de la 'ueva

:~~t;_a_n el espír;tu marc;al y emp:en~:~::r~; s coloo;s y conqu;stadores
1c1on que se lanzó en 1598 a
.
us pa res. De este modo la
fue en~abezada por Juan de Oñate h~_onqu1s~ar y «pacificar» Nuevo México

;';'nquostador y m;nero de Zacatec;s 'Jº (nacodo en Amér;c,) de un destacado

ernán Cortés y una hija de Mocte¡u~~ya tuJer descendía de la unión entre
a. n aquel caso. las atrocidades que
683

�acompañaron la subyugación de los indios pueblo de Nuevo México
demostraron que los criollos de la Nueva España tenían vicios y virtudes muy
15
similares a los de sus antepasados europeos."
U. El pe regrino indiano

Mientras Juan de Oñate competia con otros aspirantes al título de
adelantado de Nuevo México, el primero de enero de l 594 la ciudad de
Zacatecas estrenaba su cuarto corregidor, don Antonio de Saavedra Guzmán,
quien hizo su debut en un periodo salpicado de conflictos oponiéndose, en
comparsa con los oficiales reales y demás regidores propietarios,a la elección
lb
de reg1'dores cadaneros.
Saavedra fue un personaje notable en el mundo novohispano, no tanto
por las picarescas peripecias que protagonizaría en Zacatecas como
corregidor, sino por su célebre obra literaria denominada El Peregrino
Indiano, r poema revelador de la complicada mentalidad de los criollos.
Había nacido a mediados del siglo XV I en la ciudad de México, proveniente
18
de una familia linajuda.
lll. El Peregrino Indiano y los zacatecanos: la dificil convivencia

Las relaciones entre el cabildo de Zacatecas y el corregidor Saavedra
parecen haber sido conflictivas desde el principio pues pronto entró en
disputas con los oficiales reales, el alguacil mayor y el depositario de la
ciudad. Ante estas primeras actitudes del justicia --continuadas durante todo
el año-, el 18 de noviembre de 1594, el regimiento escribió al Rey
expresándose en fom1a por demás hostil contra Saavedra, diciendo que la
ciudad se encontraba "afligida y apretada con el desabrido gobierno del
corregidor don Antonio de Saavedra, que ha obligado a este regimiento a
tomar la mano y suplicar a vuestra majestad la libre de la opresión y
cautiverio que padece... "

y _par~ el beneficio de ellos quita a los mineros los indios ue tiene
;salarrados en gran menoscabo de sus haciendas y de los rea/e~· quintos
e _vuerra.;7;1es:ad'. que cesan cesando el beneficio de los mineros por
qwtar es e. os md10s; y no acudiendo los vecinos a su usto au~1 ue
se_~,~ ~egoc1~s de maravedís, los maltrata pesadamente de %a/abra y ¿on
p, 1s1on, con o c~a! andan t~n desabridos que se van de esta ciudad , la
~esf~ebbla~, ten11endo su. Violencia, la cual resulta en menoscabo }del
tea a e, que con la copia de vecinos crece... " 21

. ~?mo_ consecuencia de estas amargas acusacíones el Conse·o de In .
exp1d10, atines de 1595 una real cédula dirigida al . ', .
. J
d1as
Monterrey, en la que le ordena:
m1sm1s1mo virrey conde de
. "os_informéis de lo que pasa acerca de lo contenido en la c .
siendo cierto. quitéis de allí al dicho Antonio de Sc.,a\·ed
' ta, y
d ,.
.
ra. y en su 1ugar
~o~ re1s otra persona de quien tengáis sati.sjacción. que remediará lo~
~nobs e mdcon,vementes que la dicha ciudad representa, y avisarme el/~
Con reve ac. de lo que hiciéredes. " 21

ª

.ª

Don ~ntonio, por su parte también salió muy bueno para escribir cartas
al rey queJandose de los funcionarios de hacienda locales:
"En estas minas tiene vuestra mc.u·estad d ,. ,,. . !
ad · · t.
¡ .
o., o1 1c,a es que
m1111 ~an 1a rea. ca~a y hacienda; entiendo que 110 hacen sus oficios
como e. en, dam,~ificandola en mucho porque el uno de ellos. que es el
factor,
. flene doscrentos mil pesos y más de hacie11da, que Ia trata v
con/1 ata por su persona y otros por él: y este trato es con los minero;
son l:s que deben siempre a vuestra fllCIJ"e!,rad de quintos y a::ogue ;.
sa .7.ue .se le!i _da por cuenta de vuestra majestad; r conforme a e'if~
pre;rere su hacienda a la de vuestra majestad. .. " :3 •
·

qu:

19

Las acusaciones de los regidores contra Saavedra no tienen nada de
20
excepcional en el panorama novoh ispano, pero todo parece indicar que el
corregidor era particularmente repelente y sangrón en su estilo y forma de
conducir su actuación en la ciudad. Continúan los regidores en su carta:
"Es el caso que el dicho corregidor, con la extraordinaria codicia
que tiene, trata y contrata públicamente, haciendo en estos tratos
demasías y violencias llevando ojo a ganar y no perder; y le es fácil con
la vara (de justicia) salirse con lo que quiere: sírvese de los indios
naturales sin pagarles sus jornales, compra metales para sus granjerías

684

Sin duda que. este f~_e el año estelar del Peregrino, quien durante su
; a101s:urso comenzo tambten a tener fricciones nada i~enos que con don Juan
e nate, como lo veremos adelante.
El Peregrino asistió -cómo no- a todas las sesiones del cabi ldo
~~ectuadas en tr_anscurso de 1595. En las elecciones del primero de enero
1_5??, ocasiono que los regidores impetraran defensivamente una real
p~~v1s1on dada por la Audiencia de Nueva Galicia, en la cual habían obtenido
: nt erecho ~· votar secret~mente, pasando de uno en uno a externar su opinión
en e el escr.1?ano del cabtl?o-que a la sazón ~ra Esteban de Vasiniana- quizá
~-revencion de re~resalias del corregidor. · 4 Sin embargo esa fue la última
ses1on en la que se vio a Saavedra, pues alrededor de abril de ese ?ño, o poco

:1

685

�, d
0 por su teniente. Nicolás
antes fue sustituido, sin ser separado aun e1 carg ,
'
,5
Rodríguez. ·
IV. El corregidor contra el adelantado

,
. .
1595 la autorización del virrey Luis de
Juan de Oñate habta recibido en
'. . , de Nuevo México al norte
.
.
.
\
enquista
y
la
colonizac1on
' d
Velasco para dmgir a c
b· vo tal concesión, en medio e un
de la Nueva Vizcaya. ~\ za~ateca
~e t~e entrecruzaron susceptibilidades y
tortuoso proceso de vano_s anos e; \
enero de 1596. Juan y sus
asiones
de
muchos
mteresa
os.
ara
.
de Caxco a\ norte de
P
.
b ya en las mmas
,
expedicionanos se encontra a
stancia que duraría l O meses.
eva
Vizcaya
en
una
e
¡·
Zacatecas, en 1a Nu
b. , . s de las autoridades metropo itanas y
. , de l t't
I u\o
abrumado por un sin fin de du
, itac1011e
• . 2&lt;&gt; pues a la consecuc1on
1
por varios obstáculos de carac'.e~ po it1coh, habían aspirado y competido
d d Nuevo Mex1co mue os
de adelanta o e
. d d no v otro lado del Atlántico.
férreamente ante las autonda es e u -

;¡°

. d E e· o varios eran los que aspiraban a
A más del intento de Anton'.o e dsp J\l, fe Cristóbal Marín en 1583.
M, · El pnmero e e os u
d
conquistar Nuevo exic?. .
~
1 da por el entonces alcalde mayor e
Al año siguiente. _otra solicitud ~s 01;u ad Vargas. Ninguno de ellos obtuvo
\a Puebla de los Angeles. Fr~nc1sco iaz e
respuesta favorable alguna. ·
d Pedro Ponce de León, rico vecino de
Hubo otros aspirantes de \a talla e .. d capitán general de la Nueva
Bai\én, Rodri~o de Río
Losa.. pr:~~;1t:r~e sería gobernador de la Nueva
Galicia. Francisco de Urdmo\a, qu_ien d N tra Señora de \as Nieves, Juan
Vizcaya y el rico vecino de las mmas e ues
Bautista de Lomas y Colmenares, entre otros.

?:

, ,.
íue sencillo pues en torno a él giraron \as
El asunto de Nuevo Mex1co no
I b. nte novohispano. De manera
.
.
, reclamos en e am ie
.
más encendidas pastones Y
. , n este sentido Juan Bautista
significativa destaca la pugna_que protago1~1zo ea un rico hacendado de las
• u1en a la sazon er
de Lomas y Co 1menares, q
z
tenido por muchos como
,,. d I t ·a\ Estado de acatecas y
. . d
1
regiones nortena~ e ac i.:
G r . Juan Bautista había sohctta o a a
el hombre más neo de la Nueva a ,c1al.
uista de Nuevo México en
't ilaciones para ª conq
·
corona concertar cap1 l
.
frustraron pese a que el mmero
\ 589 1592 y 1595, pero todos los intentos se
.
18
gastó, considerable parte de su fortuna en los preparativos.
. . • 1 ·cachón de Nieves, el virrey Luis de
Al negársele la autonzac'.on ad r~ d'-ola acérrimo enemigo de Lomas,
Velasco \\amó en 1594 a Francisco e r
do,ra pero fue aprehendido en la
con e\ fin de encomendarle la empresa po a d. la muerte de su esposa.
, .
do entre otras cosas e
. d
ciudad de Mex1co, acusa
, \ . fluencia revanchista de Bautista e
imputación en la que se advert1a a m
686

~7

Lomas. Juntos se vieron envueltos en una serie de hechos tan lamentables
como regocijantes, que muestran el grado de los enconos por el privilegio de
29
marchar hacia Nuevo México,
y que inclusive revelan la división de
opiniones tanto entre las autoridades de la Nueva España como de la Nueva
Galicia, donde Lomas se apoyaba en sus importantes yernos.
Con estos hechos como antecedente don Juan de Oiiate se consolidó
como el candidato seguro a encabezar la tan esperada expedición hacia
Nuevo México, pero Bautista de Lomas guardaba al parecer muchos
resentimientos aún. Las dos hijas de Lomas se habían desposado con sendos
oidores: una de ellas con el doctor Valde·rrama, de la Audiencia de México. y
su hija doña María de Colmenares, con el licenciado Nuño Nuñez de
Villavicencio, de la Audiencia de la Nueva Galicia. 30
Tal vez en pro de alguno de estos celosos aspirantes a la empresa.
quedados en el camino del favor del rey y los virreyes, Saavedra planteó
equivocadamente su relación con Juan de Oñate, lo que agravó su situación
en el ambiente de la oligarquía zacatecana que copaba el cabildo. Resulta
bastante probable que Bautista de Lomas aún estuviera resentido por sus
truncas aspiraciones sobre Nuevo México, y que su opinión sobre Juan de
Oñate no fuera del todo buena y si ya había sido capaz de acusar
infundadamente a Urdiñola de homicidio -acusación de la que finalmente fue
absuelto con posterioridad a 1598-, también se decidió conjuntamente con el
corregidor Saavedra a complicarle la existencia aun atareado Juan de Oñate.
Ya con ailterioridad, tras las elecciones capitulares en Zacatecas de
enero de 1596, se presentó en la Audiencia de Nueva Galicia. Felipe de
Escalante Castillo, vecino de Zacatecas, uno de los capitanes de Oiiate que lo
asistían en los arduos preparativos de la expedición, querellándose ante los
oidores en contra del Peregrino ) otras personas a él allegadas. entre las que
sobresalían Luis de Aranda Gumiel. alcalde ordinario de 1595. San Juan de
Fernández. alguacil, y Andrés López de Yarza. JI La querella trataba sobre
"... la herida que le dieron en la cabeza al dicho capitán, estando
en casa del dicho corregidor dándole un recaudo ele don Juan de
Oñate, su capúán general, y haberle hecho o/ros muchos molo.1
lratamiemos y querer matarle y darle garrote... "J!

Las intenciones políticas de Saavedra se adivinaban por la actitud del
propio Oñate, que respondió a la afrenta sufrida por su capitán, denunciando
ante los oidores que:
"... para impedirle la jornada (a Nuevo México) y por poner mal
nombre en su fidelidad )' crisliandad. el dicho corregidor hi:o una
cabeza de proceso. diciendo en ella que en su casa se hacían jumas,

687

�ligas y monipodios y que sería posible que de ello re!ultara algún
3
alzamiento,· y que sobre ello recibió cierra información. " J
En ese mismo lapso se presentó también ante los oidores otro vecino de
Zacatecas llamado Juan de Condomafeo, quien formuló a su vez una petición
en contra de Saavedra en la que lo denunciaba de "... haber vivido mal y
hecho muchos delitos y excesos, en dos años que ha que es corregidor de la
dicha ciudad y su partido... " 14 Entre otras acusaciones a don Antonio,
expuso:
.
"que debiendo ser buen cristiano. amigo de los sacerdotes y siervo
de Dios y de aquellos que predican su santo evangelio en los púlpitos y
lugares señalados en las iglesias, no lo hizo, antes deshonró y afrentó y
viwperó a un fray Gabriel Arias, predicador del convento de San
Francisco. habiendo acabado de predicar que es un gran siervo de
Dios. se levantó de la iglesia y lugar donde estaba asentado y entró
dentro del monasterio y mandó llamar al dicho fraile y le dijo que era
un bellaco desvergonzado y que había mentido en todo lo que había
dicho, y que por menos había hecho de dar de palos a otros, y que si
subía otra vez a predicar aquello que lo tomar_ía por la capilla y le
echaría del púlpi10 abajo y le daría cien palos. "JJ
Por si fuera poco, don Antonio fue encontrado culpable de ejercer con
entusiasmo el oficio de tahúr, pues puso en Zacatecas un:

"tablaje público de jugadores y dos mesas, dando naipes a precios
excesivos en su casa, jugando con todos mucha cantidad de dineros en
gran daiio de los vecinos, llamándolos y llevándolos por fuerza para que
36
le gas1asen los naipes y diesen baratos~.. ..
Otro de los escándalos de que fue encontrado responsable era que:
"viriendo en aquella ciudad un vecino de el/u llamado Francisco
Sá11che=. hombre honrado. viejo. /leno de canas, casado con una mujer
honrada: homhre de importancia para aquella república porque tenía
por oficio él y su mujer amasar pan para el susteJl/o de ella, le mandó le
diese pan fiado. sin pagarle; y sin cédula. con sólo la palabra de ww
11111/uto, porque no tuviese recaudo para pedirle nada, y habiéndole
dado mucha cantidad y yéndose/o a pedir, le cobró enemistad y le
deshonró y afrentó llamándole viejo bellaco. desvergonzado, que se lo
había de pagar y pelarle las barbas, y le hi:o por fuerza, dar carta de
pago de lo que 110 había recibido, y se le quedó con ello... ·''
Fue encontrado culpable de otras faltas como el condenar injustamente a
penas infamantes a un grupo de indios, así como en atribuirse funciones del
cabi ldo en lo tocante a la fiscalización de precios y de hacer mal uso del
688

dinero ~on el q~e la ci_udad contribuía a la fábrica de la catedral de
Guadal~Jara. Las 1mputac1ones que se le formularon en este caso fueron en
total treinta y dos.
_ .Resulta tambi~n. evidente que los preparativos para la expedición de
Onate a ~uevo Mex1co, contribuyeron notablemente a desgastar la función
gu,bernat~va de Saavedra, pues tanto las labores de avío como de
redutam1e~:º de soldados y colonos, propiciaron seguramente una gran
concentrac1?~ de perso_nas en el corregimiento, por encima de la ocasionada
por_los trad1c1ona_Jes e, importantes flujos migratorios, de los que ya de por sí
la cmdad era destmo. 8
J

. Ramón A: Gutiérrez nos proporciona una interesante descripción del
grupo que l~~go a Zac_atecas en espera de marchar hacia las recónditas tierras
del septentnon novoh1spano:

. "Los .~ombres que 111archaro11 a Nuevo 1'1éxico. jóvenes y solteros
en ~-u mayo, ta, formaban u~ bronco grupo. Poco se sabe de sus orígenes
socwles._de no se:· por la 111formación que se co11signa en las lisias de
enrola1111ento. Mas de la mitad de los hombres, 71 para ser exactos.
eran menare: de 30 a,fos. los demás no eran mucho mayores: 3.¡ tenían
de 3~ a 39 anos, 1-1 .1·e.hallaban entre los ../0 y los ./9. y /O era11 ma¡,ore.\
de 50. El. reciura. mas )oren tenía 15 anos y el más viejo 6Ó. De
proceden~•¡~ pare~1da a la de aquellos franciscanos que iban a sen·ir a
Nue_vo Mex1co, ma'i o menos la mitad de los soldados declararon haber
~ac,do en Es~a~a. principalmente en Andalucía y Extremadura. Otros
JO._ o algo as,. dieron la Nueva España como lugar de nacimiemo. 1. 1111
pt~~:ado de ellos eran 1e otros países, por ejemplo. Juan Griego. era
g, lego, , A11to11w , Rodriguez era portugués y Rodrigo Ve/111011 era
flamenco. ..Tambien se hallaban entre los miemhros de fa expedicio'n ,as
,
eJposas. ¡IIJOS, criados y esclavos de varios de los oficiales. ·· .1?
~urante la preparación de la expedición. los roces de los subordinados
de ~nate Y el temper_amental corregidor no se hicieron esperar, y así lo
atestiguaron las .repetidas cartas de la ciudad "y de otros i·ecinos mur
honrado~ Y rehg10sos de ella.,, quienes comunicaban al tribunal d·e
GuadalaJara que:

"entre el dicho corregidor y el dicho don Juan de OF,ate
gobernador Y, cattán general, y sus soldados, hay grandes difere11cias ;.
encuent:~s publicas, de que se podían seguir alborotos y escándalos. en
d~ serVIcLO de Dios nuestro seiior y de su majestad y daño de la dicha
ciudad Y_ vecinos de ella y reino: y para obviarlos y que no sucedan, y
que el dicho gobernador y capitán general sea despachado y aviado.
689

�para hacer su jornada a la conquista de la Nueva México, que su
majestad le ha hecho merced de encargarle con comodidud y buen avío
411
y el mejor que se le pueda dar.. , "

Resulta evidente el apoyo prestado a Oñate por sus paisanos de
Zacatecas en contra de Saavedra.
Si ya conocemos a nuestro corregidor y sus veleidades, a ello había que
agregar la peculiar entidad de quienes se embarcaban en una expedición de
tal envergadura, lo cual imprimía a la situación en Zacatecas durante los años
de la preparación del contingente. elementos de gran inestabilidad. El mismo
virrey se expresaría del contingente en términos poco halagüefios al decir que
el carácter de los 129 soldados que se enrolaron en el contingente, era
41
"pendenciero" en extremo.
Tanto el capitán Escalante. como el ciudadano Condomafeo solicitaron
en sus denuncias que uno de los oidores saliera hacia Zacatecas para iniciar
una averiguación de los hechos. exhibiendo las fianzas necesarias para tal fin.
Por ello. la Audiencia, apoyada en ambas peticiones y en las cartas de los
zacatecanos, determinaron el 18 de enero de 1596, enviar a la ciudad un
oidor. A estos hechos los togados agregaron el argumento de saber que
Saavedra. a más de los delitos que se le imputaban:
"... ha cobrado de la real caja cantidad de pesos de oro sin
pertenecer/e ni dehérsele: y ha cobrado las condenaciones de penas de
cámara y gastos de justicia sin tener libro. cuenta ni ra;;ón. nombrando
42
depositario el dicho Saavedra ... "

El oidor Francisco dl" Pareja, que partiría para Zacatecas estaba obligado
a instruir la causa sobre los hechos denunciados y en el mismo auto se hizo
hincapié en que, una vez iniciada, debían pasar los autos a la Audiencia para
resolver, en el entendido de que buscarían con ello dar a Juan de Oñate.
"... todo el faror y ayuda que sea necesario conforme a sus provisiones y
asiento::, que de su majestad tiene y de sus virreyes de esta Nueva Espaiia .. ··
./J

Sin haber medido previamente las consecuencias de la carta que el
regimiento había mandado al rey en 1594, sabemos con certeza que el
44
Peregrino se encontraba en Guadalajara en el mes de mayo,
metido en
problemas legales como resultado de la visita acordada por la Audiencia; los
mismos se prolongaron por el resto del año. extendiéndose incluso a la
Audiencia de México. donde seguramente se conoció de las indagaciones del
virrey a consecuencia de la carta de 1594.
690

Ante esta esperada oportunidad el cabild d 1 .
. .,
fuego y promover la causa en cont;a de su ~ .e a c1u?ad dec1d.10 atizar el
efecto celebrar una sesión el . t d
.v1eJo enemigo, queriendo a tal
Diego Pérez de Rivera mineros1e e ~ septiembre de 1596, para enviar a
seguir en México las ap~rentemenytevec111,o de Zacatecas, con la finalidad de
. .
mue ias causas y proc
· · ·d
Aud1enc1a en contra del todav'1a correg1'dor.
esos m1c1a os en la
Poco más tarde. el 13 de octubre de 1596 B .
frenar los afanes del cabi Ido dec. d.,
.
' autista de Lomas. queriendo
alcalde mayor de las minas d NI. io presionar al .adel~ntado iniciando ante el
e ieves unas avenguac
. " b
las haciendas de sacar plata de d J
B
IOnes. so re robos en
soldados de don Juan de 0- on uanb awista de Lomas, comelieron los
seguramente en su tránsito hacia~:t~ go evr.nador del Nuevo México ", ._;
ueva 1zcaya.
El teniente del corregidor de Zacateca N. ,
.
más bien funciones de apaga~
s. ,colas Rodnguez, cumpliendo
.
uegos. enterado de los
, ·
d
capitulares, se opuso a asistir a la sesión lo
. . _propos1.tos e los
entre él y el beligerante cabildo· ~6 • t, que_mot1vo mas .conflictos. ahora
justicias y regidores, entró a las 'casaess :~!~se ~ la renuen.c1a de Rodríguez.
para salirse con la suya nombra d
o· stor~ales rompiendo
la cerradura
'
n o a iego Perez para
. 1
M, .
con el pretexto de tramitar alla' la .
..
.
enviar o a ex1co.
. d'
conces1on a la ciudad u11
. .
111 10s para el desagiie de las
.
..
,
repart1m1ento de
esta ciudad'': .J7 especia!mente~1~~:\sio ~1~~¡~~~~ demas cosas que convienen a
Capitulares y justicias locales mostraron
. .
acciones del descendiente d 1
.
su gran resent1m1ento por las
e a rema Loba motivado
1
•
•
s por e notono
descontento de la población e ·pa ~ 1 1. .
para empeorar la de por sí se _nt? a, 11c1er?n cuanto estuvo a su alcance
.
n 1ca s1tuac1ón judicial d 1
.
corregidor. Los capitulares y
d
e controvertido
11
activismo. consistente en organiz:~~a ~e:~:
desarrollaron un verdadero
a la.s autoridades novohispanas con ese fi ct10;1 de fin~as para en:1ar cartas
cabildo por el siempre leal teniente Ro~º: iec 10 que¡ fue ?;nunc1ado en el
noviembre:
nguez, en a ses,on del cinco de

º~-

"habiendo tratado y con'er ·c1,
b d
ciudad
. I
.
.
'J' 1 o so re ar remedio u que en esta
, pm a guno:i \'ecmos de ella se tiene tr .
1
1
1
a voz. ele ciudad sus pretensiones. escriben :~~t~s c~;:~~:1:; ~~~
el! p I e.ce (. l.) y toman muchas firmas de muchm personas residente/en
a, a.1 cua es. o la mavor parle de 11
para quién son las carta~ .
, e as, no saben lo que firman 111
colore&lt;; a el/
. : 111 que fin las pretenden, poniendo algunos

f:; s:;~&lt;

experi~ncia .:~

i;,,vi~';

.ª

~;,cl;;;'~i: .ec;~r. las dichas firmas, como por
· · cor ws presentes que se traen p Jr
1
~eg~:'.:' ~i~t~ª;/;~:.nas co111r~ don A!1to11io de Saavedra, corregid;J,.
u a • que segun se dice se han escrito carlas a los
691

�jueces mayores. a voz de ciudad, no lo siendo, contra el dicho
corregidor: para remedio de lo cual y que se excuse de esto, las justicias
hacen causas diciendo hay juntas y monipodios, y quieren castigar
.

a lgunos vecinos...

funciones:
Cumpl_í la obligación que era forr;osa.
A m1 Rey y señor como es debido,
Con la.finalidad que fue posible,
Que hacer otro más era imposible.

., ./R

Alguna suerte de tregua fue lograda por el teniente Rodríguez en el
asunto del corregidor, porque las elecciones de enero de 1597 se celebraron
en el marco de una extraña paz, poco usual en este tipo de trámites en la
joven ciudad de Zacatecas.

.
Como una reminiscencia literaria d
mcomprensiva oligarquía .
d
e sus problemas con la mgrata e
, ·
• • .
rrnnera e Zacatecas, e¡ peregrino nos dejó estos
rrrcos
JU1c1os:

1

Fue el 21 de octubre de este último año cuando el regimiento recibió una
carta desde México en que se notificaba la designación de un nuevo
corregidor para Zacatecas: el capitán Fernando de Yaldés.
No pudo el cabildo disimular su regocijo al saber que el inefable
Saavedra. en definitiva, no sería más corregidor en la ciudad. Por ello, se hizo
hincapié en la sesión del mismo día en que, "como era la costumbre'', se le
recibiría en --Ja casa que para ello se toma, en que haya de vivir, y darle de
comer y cenar el día que viniere, y a su gente, teniendo atención a que vienen
desaviados.•·49 Sin más novedad, salvo que el recién llegado pidió vivir en las
propias casas del cabildo - petición que le fue concedida a cambio de que
tapara las goteras a su costa-, el quinto corregidor de Zacatecas fue recibido
el cinco de diciembre y asistió a las elecciones de enero de 1598 sin mayores
prob'1emas. 50
Por su cuenta. como era de esperarse, Valadés instruyó su juicio de
residencia en contra de su antecesor. lo cual contribuyó a empeorar la

Y, vi~to
·
· poniendo
. que
. el go bierno
iba
Como er~ justo en todo y conveniente
y la ;unsdicción real derendiend
Se e
,
J'
,;,: onvoco en mi daño cierta gente:
Fue..-.,ev,de.lance
en lance esto exte
.i
.
• n d'1e11ao
a/1endose de ayuda suficiente
De
suerte
que me fue quitado el w1go
. ':,i,
• i parecer que hay causa en mi descargo

º·

~pelaba,_ eso sí, al soberano, alguna
prommente, sm un mínimo de•io de
comprensión para hombre tan
:i
rencor:
Bien claro lo veréis, Rey soberano,
y cuando es desdichado el que se aleja
De vuestra poderosa y justa mano
Pues
,.
y llega tarde a_vos. cuando se que;a:

que llegue senor mtenro humano
A ~acer de invenciones falsa queja.
Sm que vuestra justicia poderosa
Muestre en la mía su mano rigurosa

situación de Saavedra.
V. Epílogo
Probablemente no volvió a saberse gran cosa en Zacatecas sobre
Antonio de Saavedra. pues después de los resonantes episodios por él
protagonizados en la ciudad, partió casi de inmediato a España,
aprovechando la oportunidad para redactar. balanceado por el oleaje en la
proa de su nao. su maratónico poema, en el que dedicó a su antíguo
corregimiento algunos pocos y memorables versos:

Allí está Zacatecas /a famosa
Que tanto ha de sus venas producido,
De allí, de la gran mano poderosa.
Sacro señor. Corregidor he sido.
No deja de aludir el celo con que pretendió haber asurnído sus

692

Que no es justo señor que lo padezca
111· Mi honor. mi calidad. y mi persona,

haya qwen se anime. ni se ofrezca
A rnformar falso a ruestra Real
V
h ¡¡
corona
, o se ~ ara quien más que yo merezca
Alfa. con~o !afama lo pregona,
Haberlo _mis pasados conquistado.
Descubierto regido y gobernado.
i .1

, . Entre tanta modestia también asomaba u
.
. . .
t1m1damente reclamada en contr d
n_ deJo de JUSt1c1a no recibida y
a e aquellos 111sensatos zacatecanos am igos
693

�del adelantado Juan de Oñate, tan carentes de sentido del humor:
Y si mis obras no han desmerecido
Será justo que lleva la medida.
En darme lo que wnto me es debido:
Se dé castigo a relación fingida:
Que sabe Dios, señor, si os he servido
mejor, que de quien fue tan ofendida
Mi honra, por pasiones conocidas,
Que de fuerza han de ser os referidas.

Notas Bibliográficas

1

Archivo General de Indias de Sevilla (en adelante citado por las siglas
AGI), Sección Guadalajara, Legajo número 5, Carra de la justkia Y
re{!imiento de la ciudad de Compostela al rey. Compostela 10 de noviembre
de 1549.
1 Peter Bakewell. Minería y sociedad en el México colonial, Zaca1ecas
( 1546-1700). México: Fondo de Cultura Económica, 19~4.' p. 25~ .
~ .
1
Iñaki Zumalde. Los Oñate en México y Nuevo Mex1co. Onat1. Espana.
/\y untamiento de Oñati - Ayuntamiento de Zacatecas, 1998. p.51.
.
~ José Enciso Contreras. "Mercado de vino, mercaderes y fraude de la sisa en
Zacatecas ( 1583. 1584)" en Estudios de historia novohispcma, Vol. 14.
México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1994. p. 14 y 15. .
5
Marc Simmons. The lait conquistador, Juan de Oñate and the selfling oj the
far southwesr.. Oklahoma: University ofOklahoma ~ress. 199_1. ~- 35.
ó Para una visión sobre la vida cultural en la capital del virreinato en esa
época. puede consultarse Agapito Rey. c_u/tur~ ~ costumbre:~ del siglo X1'1 en
la f'enínsulu Ibérica y en la Nueva Espana. Mex1co: MensaJe, 1944.
, Marc Simmons. op. cit., p. 35.
.
K AGI. Guadalajara 6, r 2, nº 15. Testimonio sobre las palabras profendas
por Vicente de Zaldívar el 16 de j~/io de 1577 en la:s cas~s re~les de
Zacatecas. Guadalajara, 14 de noviembre de 1577. El test1mon10. que
realmente se encuentra muy dañado por el tiempo, pero que muestra los
suficientes datos para su interpretación, refiere que a la sazón se encontraban
reunidos además de Alonso de Mesa, Rodrigo de Balcázar, vecino de
Guadalajara. Antonio de Salas, Diego Gutiérrez de Zarzoza, Juan Co~és, hijo
de Juan de Tolosa. Alonso de Mesa. el mozo. Diego de Monroy, Miguel de
L

694

Olagui, Pedro de Vergara, Juan Pérez Granciondo y Avendalio. alguacil )
Manuel Rodríguez.
9
José Ignacio DávilaGaribi. la sociedad zacarecana en los albores del
régimen colonial. México: Robredo, 1939, p. 46.
10
AGI. Contaduría 852, números 1. 2 y 3. Cuentas del pago de diezmos en la
caja rea! de Zacatecas. años de 1565, 1570.1579, l 583 y 1587.
11
Silvio Zavala. El servicio personal de los indios de la Nuem Espa,"ia.
1600-1635. T V, primera parte. México: El Colegio de México-El Colegio
Nacional, 1990. p. 627.
12
José Enciso Contreras. Epistolario de Zacatecas. 1549-1599. Zacatecas:
Ayuntamiento de Zacatecas, 1996. p. 247-250. Juntamente con estas
demandas de carácter político, la carta contiene un panorama general del
estado de la minería en Zacatecas durante esos años. Los mineros insistieron
principalmente en redir facilidades al Re1 para el pago de las deudas de
azogue que tenían la mayor parte de los mineros y en la posibi lidad de llevar
trabajadores indios a Zacatecas dada la escasez de mano de obra.
13
Archivo Histórico de Zacatecas (En adelante citado como AHEZ). Libro
segundo del gobierno del cabildo de esta muy noble r leal ciudad de ,Vuestra
Señora de los Zacateca.1·, desde el wio de mil y qui;ientos ¡· ochenta \' siete.
has/a el de mí/ seiscienlos v catorce. Fº 22. 22;_ 23, 23v '&gt; 39.
·
11
Emilio García-Merás. Pícaras Indias. f fisrorias de w;wr r erotismo de lo
conquiJta. Vol. Il. Madrid: Nuer Ediciones, !992. p. 158. ,
15

David Brading, A. Orbe Indiano. De la monarquía católica a la república
criolla, 1492-1867. México: Fondo de Cultura Económica. 1991. p. 331.
16
AHEZ, Libro segundo... f" 102. Se llamaba cadañeros a los regidores de los
cabildos indianos que eran electivos, cada primero de enero, por los por los
regidores salientes. Regidores propietarios eran aquel los que ocupaban un
asiento en el cabildo de manera permanente, ya por haberlo comprado o por
prerrogativa del rey acompañada a la designación en algún cargo real. En esa
época en Zacatecas. los oficiales reales, por el hecho de serlo, se convertían
en regidores permanentes por el tiempo que durara su desempeño.
17
El Peregrino Indiano fue impreso por primera vez en Madrid. por Pedro
Madrigal. en I 599; es representativo del género épico que los estudiosos
conocen como Cartesiano. por ser el primer marqué&lt;; del Valle de Antequera.
su principal protagonista. (fr. Antonio de Saavedra Guzmán .. El Pere¡;ri110
Indiano. Estudio introductorio y notas de José R.ubén Romero Galvú11.
México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1989, p. 20. Dorantes
de Carranza. por su parte. reconoce a Guzmán en los siguientes términos:
"... nuestro natural don Antonio Saavedra Guzmán bb1iero del conde de
Castelar, en el Peregrino. que así como lo es e11 lo historia lo ha sido en ser
el primero que ha arrojado algo de las grandezas de la conquista de ewe
695

�21

nuevo mundo, y así se le debe mucho y el todo por haber sido el primero que
ha sacado a la luz lo que estaba tan sepultado... " Cfr. Baltasar Dorantes de
Carranza,. Sumaria relación de las cosas de la Nueva España, con noticia
individual de los conquistadores y primeros pobladores españoles. México:
Porrúa, l 987. p. 178. Fernando Benítez ha escrito sobre la obra de Saavedra:
··Un solo criollo, Saavedra Guzmán, que se bautizó a sí mismo con el nombre
del Peregino Indiano. concluyó en dos meses de travesía, 'con balanceos de
la nao·, un poema integrado por 2,036 octavas, que hacen un total de 16,288
versos. ¡Qué imagen ofrece el criollo en el siglo XYl! "Lo envuelve una
túnica de metáforas y de la boca le nace el arbolillo sonoro de la octava. En
sus oídos suena un metrónomo ajustado al tiempo de ocho, anda asaltos de
ocho pasos. entre ripios y pies forzados, y naufraga en un mar de retórica
cuyas olas vienen en sucesivos endecasílabos de ocho en fondo hasta
perderse de vista." Cfr. Fernando Benítez. Los primeros mexicanos. La vida
criolla en el siglo XVI. México: Era, 1985, p. 261 y 262.
18 Antonio de Saavedra Guzmán. op. cit. p. 38. Su abuelo. don Luis de
Guzmán, era un espafiol del tipo al que solía conocérsele como nobles de
gotera, que pasó a la Nueva España en 1529, en donde casó con Mariana de
Estrada, :1ija de un personaje importante de la colonia llamado Alonso de
Estrada, que a más de haber ganado fama como tesorero y gobernador de la
Nueva España, lo había hecho como miembro de un linaje de mujeres
hermosas. Del matrimonio entre Guzmán y doña Mariana, nacieron Alonso y
Juan de Saavedra. Este último por su parte, contrajo esponsales con una nieta
de Pedro Díaz de Sotomayor. que a su vez había llegado a Nueva España y se
babia unido a las huestes de Cortés en tiempos de la caída de MéxicoTenochtitlan. De este matrimonio entre Juan y la nieta de Pedro Oíaz.
nacieron precisamente Juan de Saavedra Guzmán y nuestro Antonio de los
mismos apellidos. Dorantes de Carranza les reconoce una ascendencia directa
con el primer conde de Castelar llamado Hemán Darlas de Saavedra. abuelo
del Peregrino Indiano. El conde a su tiempo era hijo del duque de Medina
Sidonia.
19 AGI, Guadalajara JO, ramo 2. nº 64. Carta de Alonso Caballero. don
f!emanclo de Ve/asco. Fernando Briseiío y don Diego Ruiz de Temííio al rey.
Zacatecas. 18 de noviembre de 1594.
20 La justicia provincial novohispana fue ejercida en un amplio número de
casos por hombres de capa y espada que, estimulados por las grandes
distancias y el aislamiento de las regiones, ejercieron sus funciones de
manera arbitraria y descontrolada. Un caso interesante puede verse en
Manuel Esparza,. Juan Peláe= de Berrio. Alcalde mayor de la villa de
Antequera del Valle de Guaxaca. 1529-153 1. México: Consejo Nacional para
la Cultura y las Artes. 1993.
696

AGI, Guadalajara 30, ramo 2_ nº 64
fiacatecas. 18 de noviembre de 1594
. Carta de Alonso Caballero ...
. AGI, Guadalajara 230, libro 2. f° 78v
.
mforme a cerca de lo conte111·d
. Al virrey de la Nueva España· que s
"b"
o en una carta d
·
e
escn
a vuestra majestad el cabildo d 1 . e que se le envía copia, que
Antomo de Saavedra su co
'd
e os Zacatecas,
queiándose de d
.,
•,
rregr or y de s
.
'J
on
re 1ac1?n le quite y provea persona.
~ ma 1 gobte.rno; y siendo cierta la
Madrid, 13 de diciembre de 1595. en su ugar y avise de lo que hiciere.

'.º

23

AGI, Guadalajara 35 .., 1 D
Consejo de Indias. Zacat~c~s. 8
24
JS

AHEZ L"b

'

. .
;11 Antonio
de Saa,·edra. al

presidente del

e enero de 1596

, 1 ro segundo f° 116v
·
- ldem, f° 119
·
26
.
P~ra una visión más amplia d 1
R~bto Mañé, op. cit.. t 11, p. 151 e :/~pres~. de Juan de Ofiate Vid. José l.
V1~la_grá, op. cil. Vid. Fray Ju!n de amb1en puede consultarse Gaspar de
Mex1~0: Porrúa. 1986. p. 670 C T?rquem~da. Monarquía /,,diana.
R?dnguez-Sala, et. al., op. cit p. 209onsultese igualmente María Luisa
T1mrnon_s, E~ Paso. A Border/;nds Hi. / _s_s. Igualmente puede verse W.H.
The Un1vers~ty of Texas at El Paso, vl ~~ El Paso: Texas ~cstern Prcss.
respecto arroJa Ramón Gutiérrez A C
, ' p. , 1-17. Daros interesantes al
.
· · v uanc10
Jesm. 11ego,, 1as madres del maí=
.fe ,Ju_eron. U atnmonio,
sexualidad
7 d,,.
Mexrco: Fondo de Cultura Ec , : lo e, en Nuevo México 1500 1846
rev·
L .
onorn1ca 1993 p 84
.
.
_,sar u1s Navarro García la C '
. · ·
Y ss. También conviene
Ediciones de Cultura H' , . .
onqwsta de Nuevo Mérico M d 'd
1 b
ispanrca 1978 Partic 1
. .
a n :
a o ra franciscana en Nuevo ,M . . .
u armente valiosa en e l terna de
Establecimientos franciscanos ex1lco, es 1~ obra de Fernando Ocaranza
Méx·ico: Ed'
·, del autor ¡ 934 enp e misterioso remo
· de Nuel'o Alérico ·
, tct0n
de Oña~e en Nuevo Méxic~, ver. ~~~ conocer 1~: primeras acciones de .Juar~
El servicio personal de los indi:s·
¡9:NTambren resulta útil Silvio Zavala
~l Col~gio ~e México-El Colegio ~:c:~a1i'e~;/spaña 1550-1575. México;
Mana Luisa Rodríguez_ S 1
· . '.l, t. 111. p. 493-496.
a a. et. Al., op. cit., p.21 l-212

D

,

u Jorge Gurría Lacro,·x
' · "El proceso d d
F
1V1emorias de la Academia Mi .
e on rancisco de Urdiñola'·
re I el, Mi d
e:ncana de la Hi\·to .
. en
29 a
e a rid, t. xvm. número 5 México 1 . na. correspondiente de la
Sobre este interesante e . d' '
, 959. p. 206.
176--~74. Además puede p~~~s~~t:r~:d~~onsultars_e, J. H. Parry, op. cit., p.
Urdmola... p. 194 y ss. ''Las ca .
. rto Aless10 Robles, Francisco de
que desarrolló y los esfuerzos ~:~~~a;~~~~s (de Nu_evo México), las intrigas
para que se le confiara la jornada de Nueves q_ue_ hizo Lomas y Colmenares
era un ambicioso, un hombre tenaz o Mexrc.o, prueban a las claras que
y un SUJeto que no reparaba en
697

�escrúpulos.''
~0 La unión de la hija de Lomas con Nuño Nuñez de Villavicencio fue un
caso que escandalizó a la Nueva España, pues era un principio legal el
prohibir que los oidores se desposaran con mujeres oriundas de las
poblaciones de su jurisdicción. En una curiosa carta del licenciado Nuñez de
Vi\lavicencio, datada en Guada\ajara, el 20 de julio de 1588, se dirige al
virrey marqués de Vi Ilamanrique, suplicándole: '' ... se sirva de mandarme dar
licencia genera\ para que lo puede hacer -es decir, casarse con la hija de
Bautista de Lomas- cometida a vuestra excelencia o a quien en su real
nombre gobernare estas provincias ( ...) he acordado elegir una gente llana en
su manera de vivir y limpia su generación y saneada en su hacienda, y de
pocos deudos, y que pueda cumplir lo que prometiere, que ha sido Juan
Bautista de Lomas, vecino de las Nieves, en esta jurisdicción, casi a ochenta
leguas de esta ciudad, el cual me da a su hija menor y treinta y cinco mil
pesos con ella, de que está tomado asiento, y se hicieron las escrituras a seis
de éste en las minas de las Nieves, con condición ha de dar para ello, ante
todas cosas. licencia, y no de otra manera. La cual escritura y concierto se
hizo sólo para tomarla por fundamento para suplicar por la dicha licencia. De
aquí [a] que doña María tenga edad legítima para poder contraer, porque no
tiene ahora más de diez años y meses ...'· AGI , Guadalajara 6, r 12. nº 83.
Copia de una carta que escribió don Nuño de Villavicencio, oidor de la Real
Audiencia del Nuevo reino de Galicia al virrey marqués de Villamanrique.
Guadalajara, 26 de julio de 1588. En unos Advertimientos Generales del
marqués de Villamanrique, a su sucesor Luis de Ve lasco, el mozo, en 1590.
se advierte que pese a la violación flagrante de las disposiciones reales al
respecto, Nuño Nuñez de Vil\avicencio se había desposado, por poder, con la
púber doña María de Colmenares, recibiendo en el acto 12 000 pesos a cuenta
de la dote completa. El virrey en consecuencia había mandado privarlo del
oficio de oidor y dictando que compareciera ante él, a lo que se negó
Villavicencio, " ... por cuya causa yo lo envié a prender y él no tan solamente
se resistió, mas antes, echando fama pública que yo enviaba aprender a toda
la audiencia, se puso en arma y en defensa, juntando toda la gente forajida y
de mal vivir del reino. haciendo un levantamiento y asonada terrible. Por lo
cual, vista su libertad y locura, y por excusar mayores daños, mandé a mis
ministros que se volviesen ..." Ernesto de la Torre Villar. Instrucciones y
memorias de los virreyes 11ovohispa11os. México: Porrúa, 1991, t. L p. 240.
11 AGI, Guadalajara 8. ramo 10, nº 45, ff 12v y 13. Testimonio de los
capítulos que el alférez Pedro de Quiñones puso a don Francisco Bravo de
Sobrernonte, alcalde mayor de la provincia de Ávalos, que van de pedimento
del fiscal de su majestad en esta real audiencia al Consejo Real de las Indias.
Testimonio del auto de capítulos contra don Antonio de Saavedra, corregidor
de la ciudad de Zacatecas. Guadalajara, 18 de diciembre de 1617. Otras de las
698

personas contra Ias que se d. . ..
º?~mgo, e Isabel. negros escl~:~: d~~ :•erel_l~ fueron Constanza. mulata
cna. º: así como en contra .. d I d rr~g1 or; y Alonso de Guevara .
¡¡rvoc,o del dkho corregidor". ... e as emas negras y negros y gente' ~u
ldem.í°I3.
e
3.1 L
.
OC. Cit.
3
~ Loe. cit.
35 AGI E , ·
, de Cámara, 1184. 1599. IV 2
.16 Id
, scnban1a
em.
, .
37
/dem.
38
Gaspar
.. , de v ,·11 agra,· op. cll. .. p. 167 L
exp~~1c1on se integraba por 400 ho1~b/ caravana definitiva que partió en la
fam1ltas; 83 carros para pertrechos y 700~s, lbSO de los cuales llevaban a sus
ca ezas de ganado
H

.

40 Ramona A . Gut·ierrez º'P cit p 86
AGI
·
. ··IO· nº ·
, , GuadalaJara
8,' ramo
capllulos que el alférez Pedro d , .~5, ffo 12v y 13. Testimonio de I
Sobremonre... Guadalajara. 18 deed()~mobnes puso a don Francisco Bravo dos
1c1em re de 1617. fr10 1"JVY 14.
e
41

Ramon
, A G t.,
. u ierrez. op. cit., p. 85 y 86.

42 AGJ
, , Guadalajara 8. ramo IO nº 45 ffl
cap,tulos que el alférez Pedro c1e'o1 -~ .
12v y 13. Teslimonio de /01·
Sobremonte Guadalajara 18 d d" :- unones puso a don Francisco B. . d.
43ldem.F14v.
,
e 1c1e111bredel617.FI4.
,mo e

44
45

AHE. Z, Libro segundo... f' 119v
Luis Páez Brotchie. Guo·da Ia¡am
·.
N '
~en;to has~a su fundación def1nir;-va
e uadalaJara. 1942. p. 27. .

46

~7

48

.

AHE Z. libro
· segundo... F' 120v
/dem, ff&gt; 121 y 121v.
fdem, ff' 127 y 127v.

~9

·o ldem, f1' 139.
' fdem. F 141.

699

Gu:~&lt;r~

I ,.
wca. _D_esde su origen más
a aJara. Mex1co: H. Ayuntamiento

�LAS COFRADÍAS TLAXCALTECAS DE PARRAS
Sergio Antonio Corona Páez
Candidato al Doctorado
en Historia por la UIA-Santa Fe
Cofradías en general
Las llamadas cofradías eran. como todos sabemos, asoc1ac1ones de
fieles que servían para dar asistencia espiritual y material a sus miembros. La
cofradía era el lugar social en el cual convergían la "economía material" y la
·'economía espirituaf"', el gremio y el culto. Las cofradías aprovechaban el
concepto de fuerza de grupo. Con esta fuerza colectiva, apoyada en las
normas y prácticas religiosas comunes a cada cofradía, el sujeto -en la
mentalidad colonial- podía obtener con mayor facilidad la salvación, ya que
el control de grupo siempre ha sido más eficaz que el de la débil voluntad
humana individual.
Pero la cofradía no buscaba tan sólo la "economía del más allá'' para la
salvación del alma. En el terreno natural y cotidiano, estas instituciones
funcionaban como verdaderos círculos mutualistas, brindando a sus
agremiados seguridad social: otorgaban préstamos a los socios necesitados,
pensiones a las viudas de los miembros fallecidos. a la vez que se hacían
cargo de los entierros de éstos.
Además. la cofradía realizaba hacia afuera cierto tipo de beneficio u
obra de servicio social cuya naturaleza variaba según la cofradía de que se
tratara. En la teología católica novoh ispana, socorrer al necesitado era
socorrer a Cristo en persona. Y para que una cofradía pudiese solventar
todos los gastos que suponían las actividades asistenciales. requería generar
riqueza. En este sentido. la cofradía era un espacio en el que se amalgamaba
lo sagrado con lo profano.
Las funciones religiosas
Desde el punto de vista del clero. una función primordial de la cofradía,
sobre todo a partir del último tercio del siglo XVI, era la que podemos
denominar '·de control o cohesión social'·, o bien, ·'de propaganda". La
cofradía servía como plataforma ideológica para la ortodoxia. afirmación y
promoción del culto y de la iconografía católicos en el contexto de la
amenaza que suponía para el Imperio Español la penetración del así llamado
"error luterano··.

701

�A partir de las cláusulas de las constitu .
de su funcionamiento.
c1ones, podemos darnos una idea

El Concilio de Trento recomendaba a los obispos:
"Por medio de las historias de 11ues1ra salvación, expresadas en
las pinturas y otras copio.,·, instruir y confirmar al pueblo, recordándole
los artículos de fe y recapacitcmdo conti11uamenle en ellos: más aún,
todas las sagradas imágenes son muy fructíferas no sólo debido a los
beneficios y dones que Crisro les ha concedido. sino 10111bién porque
ellm exhiben ante los ojos de los _fieles los saludables ejemplos de los
1
santos y los milagros que Dios ha reali:ado en ellos. ..

Fundada siempre bajo el patrocinio d~ la imagen visible de una realidad
sobrenatural o invisible. desde el punto de vista religioso la cofradía exaltaba
siempre aspectos paradigmáticos o realidades salvíficas de la revelación. de
la historia sagrada, de la vida de Jesús. de María, de los santos y aún de

La cofradía estaba abierta ara indi
hombres y muJ·eres -' pero I p
os, espanoles, negros v castas
·
so amente lo ti
1
·
votados en la elección de recto
d. s axca tecas podían votar y ser
cofradía.4 Al terminar su cargo ( y iputado (~utondades máximas) de la
mayordomos.5
. os rectores pod1an ser elegidos diputados o
El rector y el mayordomo tenían
bl. . , . .
enfermos. sobre todo a los n,
b por o igac1on v1s1tar a los cofrades
I as po res Y necesitado
·
ayu dar a cuenta de los fondos com
d
, 6 s, a quienes deberían
unes e 1a cofrad1a.
.Al morir un cofrade, todos sus com a,
. .
El difunto tenía derecho a m·s
p 7neros deb1an as1st1r a su entierro
1 a Y responso.
·

ciertas prácticas religiosas.
Sobre esta base, la cofradía reforzaba la identidad religiosa ) el
sentimiento de seguridad de los creyentes de las siguientes maneras:
1

primero: fomentando la piedad y la devoción entre las di\ ersas etnias y
clases sociales: segundo. redimiendo :il ser humano de las miserias del
purgatorio a través de las prácticas aprobadas en el estatuto fundacional
(indulgencias), y tercero. proporcionando protección o curación de la
enfermedad o la calamidad a través de la intercesión del santo patrono.
U n ejemplo de cofradía tlaxcalteca del siglo XYll

Prácticamente desde su fundación en 1598, Santa María de las Parras se
constituyó como un asentamiento pluriétn ico: españoles, indios tlaxcaltecas
y aborígenes (de la región). negros y castas. De alguna manera. la historia de
sus cofradías refleja las tensiones y contradicciones interétnicas, o bien la
búsqueda de la hegemonía de una sobre la otra. A partir de la información
1
que nos brinda el presbítero Dionisio Gutiérrez. Santa María de las Parras
constituyó una población '!n la que las autoridades locale~ eran indígenas. y
muchos de los gobernados, españoles. Estas tensiones muchas veces se
reflejaron en la creación de las cofradías. como la del Santísimo Sacramento.
en cuyo expediente de fundación declaran los tlaxcaltecas que los espa11oles
de Parras querían fundar otra ·'en oposición·· a aquélla. a pesar de constituir
los españoles una minoría numérica. Los españoles buscaban hacer valer si n
exito, su calidad de tales.
Las constituciones de la cofradía tlaxcalteca del Santísimo Sacramento
fueron aprobadas y llegaron a Parras el 18 de junio de 1669.

702

Tod~s los jueves saldría un mayordomo a
. .
lugares circunvecinos. pro gastos d I
fr pe_d1~ limosna por el pueblo y
,
e a co ad1a El
d
genera 1asum1a funciones de ejecutor de lo
. ·.
mayor orno por lo
ser responsable de la integridad d 1 : .des1g111os de la cofradía. y solía
distribución de los fondos comunes. e os ienes y del correcto manejo y
Todas las personas asentadas en la cofrad'
,
gracias, indulgencias y jubileos de costumbre.9 ia se hanan acreedoras a las
Cüando se fundó la cofradía del Sant' .
contaban ya con la del Santo Entie d 1~1~0 ~~cramento, los tlaxcaltecas
13 de diciembre de 1622.11
rro e nSlo, la cual fue constituída el
El aspecto económico

Hacia
.. . , en Parras u
, . 1659 0 poco antes1 2 se m1c10
1 .,
' en 1a econom1,a de la
na
revo
uc1on
tecno1og1ca que habría de incr'd ir
·,
e~ la de los cofrades y cofradías. Desde 1598
reg1on, y, desde luego,
vmo de sus cosechas de uva. Dado el estad do ant~s l?s parre~ses obtenían
a perder con facilidad por ca s d I e o e la t~c111ca, el vino se echaba
·
ua ea1ermenta·1ó
,.
avmagraba. Pero en
yc
b d
1,; • ,
º acet1ca,
es decir. se
1659
vitivinicultores comenzaro·n aounsaª ,unt ~nt~ prdoducc1on a partir de 1667. los
r a ecn1ca e la d f ¡ ·,
de 1~ uva para obtener aguardiente de alta
.
es I ac1on de los orujos
-vmos destilados que rendían
cali~ad. No se trataba de brandies
se trataba más bien de u
b p~co y consum1an el mosto de la vendimiala uva ya exprimida y ~ersrnu prtoducto elaborado a partir de la destilación de
11 en a a que no requ ' d ¡
.
separado Era ya
.
ena e mosto previamente
·
una norma establecida )' a t d
Parras que la uv · d.
cepa ª en Santa María de las
a rm iese· por cadª um'dª d de vino
· producida, media de
703

�aguardiente,'' sin tener que echar mano de aquél. Ésta es la pauta para
entender las cifras de producción parrense que nos brinda el padre Morfi en
el siglo xvm. Este aguardiente tenía una gran demanda como bebida, era un
producto químicamente estable y a igualdad de volumen, valía el doble que
el vino. Este avance técnológico pennitió además estabilizar químicamente
los vinos al añadirles cierta cantidad de aguardiente. Quedaban fortificados,
o encabezados;~ listos para recorrer los largos caminos de la distribución en
un mercado que se ampliaba grandemente gracias a esta innovación. Éste es
el origen de los vinos generosos 15 de Parras. que se caracterizaban por tener
un mayor contenido de alcohol.
Sobra decir que la economía de la gran mayoría de los tlaxcaltecas
parrenses se orientó hacia la producción de vinos y aguardientes. No mucho
después, las cofradías tenían en sus inventarios medios de producción
netamente vitivinícolas: viñedos, majuelos, aguas, lagares. toneles, cubas,
pipas, alambiques y muchos otros artefactos utilizados en el proceso de
elaboración de dichos productos. Con esto, las cofradías buscaban el lucro:,,
la ganancia. ya que, a través de la generación de excedentes en metálico.
podían sostener el culto y los beneficios de seguridad social que ofrecían a
propios) extraños. La economía de la cofradía del Santísimo Sacramento,
al igual que la del Santo Entierro y la de las otras cofradías parrenscs. se
orientaron hacia la producción de vinos y aguardientes Por otra parte.
aunque la pujante cofradía parrense en cuanto persona moral fue una especie
de embrión. nunca llegó a desarrollar el concepto europeo de sociedad
puramente mercantil por participación, precisamente porque había una
profunda raigambre medieval. religiosa y filantrópica que
Las cofradías parrenses: fiestas y calendarios

Uno de los aspectos más populares y queridos de las cofradías era el de
la celebración de la tiesta o función del santo patrono, o de algún misterio o
acontecimiento del calendario litúrgico. Eran tan importantes estas
celebraciones, que la población novohispana las había incorporado impedía
desacralizar la institució,L como referentes del tiempo cronológico. No se
recordaban los días o los meses, sino las tiestas que caían por esas fechas.
Los hitos del tiempo eran tan sacros como festivos. En esos días especiales,
parecía no haber distancia entre el cielo y la tierra, entre santos ) pecadores.
Rotas las dimensioiles del tiempo y del espacio, salvado el abismo que
mediaba entre ellas, la iglesia militante y la triunfante se abrazaban y
compartían banquetes de comunión sagrada y profana.
Para una cofradía del siglo XVIII en Parras, la función normal de
Corpus en 1757 había requerido misa y sermón especiales. con el
consiguiente desembolso de derechos al cura y al padre celebrante, cantores,
704

;úsicos. sacristanes. monaguillos y de .
ocenas de cohetes, tres ruedas de fue mas_ ayudantes. Se gastaron 28

~:,~~~ed~i:,:~m~e P::rqluueso
minteariapara
s, si!:refi ~a~::: ~em~~• pd:r:ólvora.
Seis
enramadas
concurrentes a la función de la i lesia resco . de los padres y señore~
arrobas de harma, seis libras dg
. Se fabricaron rosquetes con cuat
prepara
e
manteca
y seis
· ¡ibras
·
.
ron aguas frescas con cu t
.
de azúcar Sro
azucar. Se hizo una molienda de chªo:º \libras de almendras y seis libra.s d:
o ate con cacao, azúcar y canela 16
_Esta misma celebración en 1
• •
.
media de cera "del norte'' die _7~_9 habia implicado la compra de arr b
chicharras de trueno, doce, docenas
c1se1s docenas
o adey
de b de. .cohetes· diez docenas
poi1 uguesas. cinco cargas de palm
u_sca~1es, seis ruedas de fue,
enramadas, Y se sirvió para el refr:!ara lum111~nas, diez cargas de tule
marquesotes. aguas, vino y aguardient: ?1e la asistencia chocolate, rosqu~tes,

a~~

. Pe:o la fiesta era la excepción
::º~,g1a de los tiempos, encontramos ~ :i~al~-/~g~a. En el medio de esta
ias: y en el otro extremo la
.
' lllg1ca y dcvocional de todos
producción profana de cualquier~ d realidad ec?nómica y cotidiana de 1
e estas cofrad1as parrenses.
a
¡ Las actividades econo·m·teas se suced'
• .
o arg~ de un calendario, 18 no lit(1 .
_ian s,_n_ i~terrupción mes tras mes
d_el trasiego del vino en las bodega:g'~º-1 s1;~0 v'.t1v111ícola. Enero era la époc:
ne~o de las viñas. Febrero era el ~ese d: 1mp1eza de acequias, replantado Y
espmos, mezqui1es y ocotillo co
d la p_oda, cercado de las viñas co
marzo se eava ban as v111as.
.
' Abril
mpra
e e qu1otes .y de aguzar estacas. Enn
1
cercado
v
est
d
.
., •
aca o. 1un10 era mes d raI' mes
. de ncgo . Mayo era mes de
tamb,en de riego. Julio era mes de li~ '.~pieza ~~ las viiias con azadón y
era mes de calafatear vasijas la a pieza.de ~medos y acequias. A osto
aunque también se limpiaban tas g_~es, ord111anamente con copa\ bla~co19
mes de la vendimia. pisado de la u:t~s para .1,a cosecha. Septiembre era el
de l?s mostos arropados en vasi·as . onfecc1on de los arropes y colocación
~onia a fermentar. Octubre era et rn~~~ra i5u :erme_~tación. La uva pisada se
ermentada. conocido como a uardien e a o te_nc1on del aguardiente de uva
recog~r las estacas de los viñe~os r t~ de -~ruJo. Noviembre era el mes de
resolv1an los pendientes o se adelantaba
, 1mp1ar
. bre se
trabvmas
. y acequias . En d.rc1em
a_¡o.
1

Conclusión

Las cofradías de Parras al .
~onstituían una respuesta a 1~ ag;~aal que
del re_sto de la Nueva España
. en:ia_ndas de la vida y las de la rnuneces1 ad sen11da de seguridad ante la~
md1v1dual para transitar con decor;rte. L~ co_nciencia de la insuficiencia
por a vida o la muerte (hablo en

!~s

705

�términos de su propia mentalidad) era muy alta. El control del individuo
sobre su propio entorno físico era mínimo; las instituciones de seguridad
social se reducían a los hospitales de religiosos, donde los había. o a la vida
dependiente de la caridad pública. El ser humano. en el catolicismo
novohispano, dependía para su salvación eterna de la intercesión de los
santos y de los sufragios e indulgencias que pudiese haber acumulado
durante toda su vida. En lugares fronterizos corno Parras, expuestos al ataque
de los indígenas indómitos, la cohesión de grupo era un elemento vital de
supervivencia. La cofradía fue una magnífica respuesta a todas estas
necesidades vitales, a la vez que reproducía y perpetuaba una cultura católica
ortodoxa, refractaria a cualquier innovacién teológica.
Quizá el elemento más original y propio de las cofradías tlaxcaltecas
parrenses lo constituya el haber evolucionado hacia una economía
vitivinícola que les dio su sello característico.

1s "Generosos'' por estar "
alcohol.
generosamente enriquecidos" con Ia ad'1c1011
.. de
16
Y cantidades correspond
deEstos
Gua dconceptos
..
alupe, en la fiesta de
C .
en a 1os utilizados
por la Cof d'
231.
orpus. Parras, junio de 1757 AHCSILP rEa ,a
11 ¡b·
·
xp
id. 24 de junio de 1759
.
1s L
.
.
as
.
. . actividad
. .
es ordºmanamente
d
,
del v1:1v1111cultor, de la fertilidad d ~pe1~dian de la disponibilidad de
del ano.
El modelo de calen~ar~ot1erra, car~cterísticas climatológi~~:
comparac1on de las actividades
, que aqu1 se brinda resulta de 1
~uadalupe de Parras en el período l~;~s~;~•; que realizó la Cofradía d:

ªº

~!c.

. Esta _es un elemento cultural mesoam .
mnovac1ón en su uso al .
encano de gran interés y
1
europea.
,
mcorporarlo a una técnica product·,va. netamente
a que iay

Notas Bibliográficas

1 Vicente Ribes (borra: Popular Prinrs: A Rejlection ofSociety en Marion Oettinger
Jr.(editor): Folk Art ofSpain and the Americas. San Antonio Museum of Art.
Abbeville Press Publishers. New York. 1997 .P .3 7 y siguientes
2 Corona Páez, Sergio Antonio, y-Sakanassi Ramírez, Manuel: Tríptico de
Parras. Notas para la historia, geogra.fia y política de Purras en rres
documentos del siglo XVIII. UlA-Laguna y Ayuntamiento de Saltillo.
Torreón. 2001 . Colección Lobo Rampante (número 4)
3 Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio de Loyola de Parras
(AHCSJLP) Exp. 551. cláusula 7
1 íbid. cláusula IO
5 !bid. Cláusula l 1.
6 !bid. Cláusula 12.
7
lbid. Cláusula 14
8 !bid. Cláu~ula l S
9
lbid. Cláusula 16
AHCSILP l:.xp.551
11 Churruca et al: El sur de Coahuila en el siglo XVII. Torreón. 1994. P.

'º

22 l.Corona Páez, Sergio Antonio: Una disputa \'iti\.'inícola en Parras (/ 679).
12
UlA-Laguna y Ayuntamiento de Saltillo. Torreón. 2000. Colección Lobo
Rampante (número l ).
13 AHCSILP Exp. 710. Parras, 22 de mayo de 1771.
14 Con este término se designaba y se designa aún dicha operación.
706

707

�UN ENCUENTRO ENTRE LA HEGEMONÍA IDEOLÓGICA
DEL "LIBERALISMO" MEXICANO Y UNA TRADICIÓN
CULTURAL AUTÓCTONA EN EL NORESTE DE MÉXICO A
MEDIADOS DEL SIGLO XIX: EL "AMO DEL NORTE
(SANTIAGO VIDAURRJ) CONTRA "EL SANTO" (PEDRO
ROJAS "EL TATITA") 1

Dr. Joseph Spielberg Benitez

Michigan State Un iversiry

Introducción:
En la historia de México, mucho se ha hecho de los sent1m1entos
nacional istas o el "patriotismo". A este elemento, supuestamente primordial
en el Mexicano, se le a dado un lugar determinante en los grandes desafíos
de su pueblo contra ''los conquistadores"; "gachupines", "lo gringos". ·'los
franceses", contra '•filibusteros", etc. Pero existe un detalle en el cual se
naufraga tal concepto. Este detalle, sencillamente. es el que los conflictos
más sangrientos en la historia de México han sido entre ¡los mismos
.
mexicanos
..'
Aquí no se pretende tratar de resolver esta paradoja. Pero si cree que si
tal resolución existe. solo será a través de estudios históricos
minuciosamente clavados en un compendio de eventos y hechos locales (o.
por mas. regionales) en los cuales se enfrenta ·'el pueblo" contra la
"autoridad". Y, a mi modo de ver. este enfrentamiento entre ··autoridades··
extranjeras y el pueblo, de por si. Si no un enfrentamiento entre "las
autoridades" nacionales co-optadas por el poder de ideologías importadas e
irresistibles para la "elite" política del país; como es el caso de la ideología
del "liberalismo" en el siglo XIX. El "liberalismo" en México representa una
hegemonía ideológica que se enfrentaba y se imponía sobre el '·pueblo'· el
cual tenía su propia idea de que constituía una legítima manera de ser; o para
mejor decirlo, tenía su propia manera de ser mexicano.
Un poco conocido ejemplo de tal enfrentamiento es el caso de la
persecución del "profeta·· y "santo'' Pedro Rojas (alias el ·'Tatita") por el
Caudillo y Gobernador de uevo León y Coahuila, Santiago Yidaurri. En
general, el caso es este. Empezando en el verano de 1860. apareció en el
Estado de Nuevo León, este ciudadano milagroso y auto-denominado
"mensajero de Dios" cuya misión logró atraer no cientos. sino miles, de

709

�. ,
) la fe v la adoración de la multitud que
creyentes. A pesar de ( o qu1:-a_s;
I corta Por órdenes del gobernador
le seguía. su ambulante m1s1on lde
de.spachó a aprender al Santo, lo
.
.d
·
fuerza arma a se
.
L
Santiago V1 aurn, una
b
,, en las orillas de Villa os
1
cual resultó en su muerte. •'de tres a azos ,
Aldamas (Nuevo León) el 16 de Marzo de l 861.

Pºf

, .
,
resentan, derivan del archivo del
Los datos histoncos que aqu1 se p )
de los Archivos de las
eón (en Monterrey , Y
M•
L
N
Estado. de. uevo e
ier
Nueva e·IUdad de Guerrero, y
municipalidades de
amargo,
b
descripción de la persona del
.
2 E
emos con una reve
, .
d
(Tamauhpas)
. mpezar
.
d su misión )' \as caractenst1cas e
, 5 sobresa11entes e
. •
Santo. los elementos ma ,
. L ego daremos un acontec1m1ento
la multitud que le rend1a homenaJe. ~, v· los esfuerzos del gobernador
.
h ¡ s de su persecuc1on ..
cronológico de 1os ec 10
d
. ·o·r1 después de su muerte.
.
1
quedaba e su m1s1
.
ara
extirpar
todo
o
que
.
las
cuales se podría explicar la
P
.
l u ,as sugestiones por
Terminaremos con a g_ i
. .
de su "reino" toda raza de este
"obsesión·· de Vidaurn de eliminar dentro
movimiento popular.
•• ,
El Tatita: su persona, su m1s1
on y e1 pueblo que lo seguía.

mos encontrado documentación co~creta,
Hasta este punto no he d p d Ro'as El distinguido Cronista de
oríoenes e e ro J ·
.
·,
ninouna acerca de Ios e
ct· e que Pedro Roias
nac,o en
t,
1 e zos Garza nos IC
J
Monterrey, ºº? lsr~e ava - 1791. ~unque este dato no es respaldado por
San Luis Potosi, alla por el ano . 3' p
an~o de su nacimiento dado
. .ento oficia 1 . ero e1
. .
ninguna nota de nac1m1
d I
l'1dad según las descripciones
nuy cerca e a rea
,
.
arriba probab lemente es r
1 . on cara a cara El pnmero
.
d h nbres que o v1er
.
del hombre, escntos por _os ~ , ) Pierre F. Parisot, quien nos dejó esta
fue el Oblato de Brownsville ( exas ' .
·,
Mier en el mes de
. . , deI hom bre, a qU1en conoc10 en
,
notable descnpc1on
febrero de 1861 •

- s de edad con fachas impasibles.
"Parecía tener como se.\enta ano .
, .
. l
'{/o· ve~tía
b
redan no conocer el pe111e me cep1 . , . .
Su cabello y su bar a Pª .
1 llegaba a un poco mas debaJO
en una prenda como franc1sca1;, iue econ un nudo en la punta que le
de las rodillas; y cun una cuer a _arga n rosario de bolas grandes
col aba a su lado hasta los pies... u
. . ,.J
g
d
de
su
cuello
v con huaraches en los pies .
colgan o
· ;-

.
d nos dice de su encuentro con el
Un anónimo comerciante de Lare_ o
d' s Su descripción del Tatita
Tatita en Mier. más o menos en es~s mismos ia .
es muy semejante a la del padre Pansot:
710

"Imagínate, un hombre de sesenta aF,os de edad. mi(v prieto y
semejanza llll.(Y vulgar: con una barba que le llega a mediados de la
barriga. bigote y cabello gris: con un sombrero estilo mexicano de
vieja corona alta y ala ancha de lana negra; un saco de brea rayada y
pantalones de lo mismo, una camisa blanca sucia abierta hasta el
pecho; huaraches en un par de pies muy mugrosos amarrados con
cintas entre los dedos; y ahí tienes el personaje de un hombre, que
reina con vara de hierro sobre dos mil seres humanos, quienes lo
seguían. besámlr:le los pies y manos, rígidameme creyéndole ser el
Dios de hostias " J .

Corno en el caso de otros famosos ''santos". populares en el norte de
México y el sur de Texas, -como Santa Teresa de Cabora, Don Pcdrito
Jararnillo o El Niño Fidencio-, el aspecto más notable de la misión religiosa
del Tatita, era el curar a los enfermos en el nombre de Dios. por donde
quiera que aparecía, según los documentos, lo seguían y rodeaban un sin
número de gentes pidiéndole alivio de un gran número de enfermedades;
desde el reumatismo, parálisis y fístulas. hasta casos de ··nervios··.
enfermedades mentales y aún a los ciegos. Su técnica médica usualmente. se
componía, de la aplicación de aguardiente, agua y cebo de chivo: como
también, barridas rituales con rama del granjeno.
Pero su más notable modo de curar, descrito y muy comentado, en
varios documentos, era el extraer en forma de cirugía, con un poco. o sin
nada de dolor o uso de alguna anestesia; "lobanillos'' con una pequeña
navaja ''corta plumas·'. Aquí, el juez auxiliar de El Paso del Zacate. ahora
Dr. Coss, Nuevo León, describe tal caso:
". . (con) una seiiora, la esposa de un extranjero que vino de
Corpus. Y ellos l'inieron a este lugar buscando al Talita. para que él le
sacara una gran bola que el/u tenía: empezando a mediados del oído
hasta la mitad de la quijada. Y la sentó en una silla, habiendo puesto
ahí agua, aguardiente y dos velas prendidas. Y sacó el instrumento, que
era una navaja como una corla plumas. Y pidió que las autoridade.1
estuviéramos presentes, como lo fuimos, y la comunidad. Y así se hi:o
Y ordenó a los músicos que estaban presentes que tocaran un toque de
iglesia al empezar la operación... haciendo cuatro cortadas en formo de
cruz, acabó por sacar el tumor, al=ando un "l'h-a el Padre eterno y el
San10 Madero" en unión con la congregación.

'•... v también

vimos... que durante el tiempo que él operó. la
señora no hizo ni el menor movimiento. Aún más, le preguntamos que si
le había dolido la operación. Y respondió y dijo que no había semido
nada más que un ardor, cuando le lm·ó Ta herida con aK1,w y

711

�aguardiente; y que ella ya estaba bien, sin ninguna henchidura dentro
del espacio de cuatro días, desde que la vimos ser curada por la mano
6

de ese vieio " .
En su carácter de "Mesías'' o ··profeta·•, El Tatita también actuaba como
un sacerdote o cura católico. Por ejemplo, echaba "bendiciones" a los
creyentes, las comunidades que visitaba, como también a sus cosechas y
ganado. También, bautizaba a los niños, a veces mientras estaba parado en
las aguas de algún río o arroyo7 • También dirigía a la multitud en ta oración
del rosario y daba sermones en cuanto como vivir una vida sana ~ pura.
según "la nueva religión'· que Dios le encargó impartir al pueblo mexicano.
Es importante notar aqui que Et Tatita, como otros famosos curanderos
) santos populares, nunca pedía pago por sus servicios de curar o de actos
religiosos. Sin embargo, los creyentes expresaban su gran gratitud dándole
··timosnas" en forma de dinero, pollos, puercos, chivos, ganado mayor, maíz.
frijoles, como también retazos, indumentaria, colchas. etc. Otros creyentes te
prestaban carretas y yuntas de bueyes, para transportar a los enfermos y los
bienes que le regalaban. Y aún, según el testimonio de varios que to seguían.
era la costumbre del Tatita. repartir el dinero y los otros bienes que le daban
a la multitud para su alimento. Quizás esta costumbre del Tatíta es ta base de
un reporte. algo milagroso. que apareció. en un periódico tejano. Según este
reporte. El Tatita tenía ..... el poder de darle de comer a miles 8de personas,
con solo dos o tres tortillas, y cada uno comiendo lo que podía'' . Pero si este
supuesto ··milagro" le suena al lector, corno algo compuesto por los editores
de tal periódico, para burlarse de la piedad de los mexicanos, que sin duda lo
fue. aquí está otro ·•milagro" del cual fueron testigos los vecinos de Paso de
Zacate. según la relación del Juez Auxiliar del Paso de Zacate, arriba citada:

"Y durante su charla (o sermón) le dijo (sic) al pueblo si nos
gustaría que el Padre eterno nos mandara un chorrito de agua del
cielo. Y el pueblo dijo que si, que sí nos gustaría. Entonces, desde ahí.
el cielo estando limpio y lleno de estrellas; él empezó a rogarle al
Padre Eterno, con mucho fervor. Habiendo acabado el rosario, salió a
las calles, y de rodillas y /lora11do, dirigió sus plegarias al cielo. Y duró
un buen raw. Esto pasó cerca del amanecer ..y.
Finalmente, pero quizás el aspecto más importante para nuestra
exposición. la misión del Tatita, tenía elemento de ideología "apocalíptica'' o
"'milenaria'·. Es decir, sin existe una ideología más opuesta a la ideología del
'"liberalismo" con su proyecto de reforma, no es ninguna otra que la
ideología de la venida del ·'milenio", la cual propagaba el Tatita. Por
. ejemplo. cuando el comerciante de Laredo (arriba citado) le preguntó al
Tatita si existían tas posibilidades de paz en los Estados Unidos o en

712

M ex1co.
' .
el Santo le contestó· '·N
1 •
no sea destru1·do el mundo"10
· O
unca rnbra
paz en am bos países hast
.
incend· .
. .
. tro eJemplo
G
a q11e
,o un panico abierto, cuando le
... en uerrero (Tamaulipas)
quemar hasta el suelo v so' 1 1
s anuncio que el pueblo entero "s .b '
A· t
.
· J
o os que lo seg •
.
eI aa
T un o ro eJemplo de su mensaje de ·'sal . ,u1~n a el se podrían salvar"1i
at1ta terminó su sermón en M'
vac,on '. Según el padre Parisot Í
hermanos! La nueva religión la ,lerh c~n las sigu ientes palabras· 1 15
revelad
cua Pode sido mar.1dado a darles a ustedes
·
. a a m,· por nuestro ·Todo
fue
,~e_x,cano. Síganme, adoren el Santo eroso Dios mismo. para el pu~blo
ulwno. en éste aspecto de profi ,
Madero, y serán salvados-,ll p
nos dice que en el Paso de z ec,a apocalíptica del Tatita el Juez A . Tor
con el mensaje de qu~ "E /acate, el Tatita terminaba sus 'rezos , _ux1 ,ar
, , .
.
.
ne tercero de Ma. i
· · } sermones
ongene:i y 1111 destino; y porqué he venido •·ey~ (e.e 18~/J, en San Pedro. mi.1
., ra11 crmoc1dos ..u

"·M~-

La multitud que seguía al Santo.

.

Por todas cuentas. la misión del T .
gen_t~. especialmente si se toma en cu at1ta encogió un gran número de
~eg,~n rural. y por lo general, de baja p~;~~a ~.ue cur~ba ) predicaba en una
os ocume~tos se refieren al montón de ac,_on. Vanos. si no la mayoría. de
1
Otros descnben el nú mero que ¡ seg sus
.
..
• creyentes como .. •a mu Jt1tud
0
personas. No cabe duda que la carava
u,a co_mo ·•~ientos" o .. miles.. d~
de nora, por donde quiera que atraves;~aque tra1a d_etras de él, hacía un bulto
~~tes de una relativamente amplia exten:~ó~e;egnna~ió,!. y aún más, atraía
ex,co -desde el noreste en
el terntono de esta región de
(Tamaulipas). en el este· y desde el Parras, Coahuila: hasta Matamoro~
sur de Allende, Nuevo León: y las :~:: d~ Corpus Christi (Texas): hasta el
:~;ones). China. Rancho del Toro (ah:1da~es lde El Capadcro (ahora los
amas- como también de 1
. ra ra. Bravo). Cerralvo
1 Camargo y/o los pequeños ran:~i:~li~c,ones _riberefías de Guerrero. ~,e~º;
ese entonces parte del mu111c1p,o
. . - de Mier1~_
cum ec inos. tal como El Area bLI/., en.
Lo~ datos hasta este punto revisado
.
del caracter social de la &lt;
s no permiten dar un adecuado pe ¡-¡
documentos, por eJ·emplo ,¿,edt~te que seguía al Santo. Algunos de rl '
c
, n ,can o suoie
os
aravana que seguía al Tatíta, estaba e º rcn que el ~ran número de la
por ?tro lado, estos personajes quie orr~JL1esto _por muJcre.) de familia y
seguian al Santo, eran personas d ren ar la impresión de que los que
tc,eda_d; a los cuales denominaban e__ t cl~ses más despreciables de la
,ene~ idea de la educación'•'5 Per
~n e ignorante·· o "personas que no
enem,g?s del Tatita. se sorprendían~¡ ~un de vez. en cuando, estos mismos
la multitud que rodeaba y daba J
er_c1ertos tipos inesperados dentro de
padre Parisot. escribió que el Al~~;:;naJe al Tari~a16_ Inclusive, el mismo
Reynosa, se prepararon para ir a ver al S;n~~f~ oficial del Ayuntamiento de

ts

713

�composición social de los
Quizás un mejor vistazo en cuanto a 1a
.
través de las
.
1 T tita se puede aproximar a
creyentes que segu1a11 a I a b , e fueron detenidos como ··cómplices''
características de los ocho 10m ~es qu . ·osamcnte en Monterre/s. El
del Santo, quienes fueron invet1gadi°5 :~:~~-~s era de treinta tres años: el
promedio de a~os de e~ad d~ os ºe~ 1~ás ancia~o cuarenta y cinco. Seis de
Más joven teniendo vemte anos y . o v el último casado. De los ocho,
los ocho eran solteros. un h~mbre v_1bud : t es de ellos de Mier y dos de
.
d omunidades n erenas, r
.
cinco eran vecmos e c
de Cerralvo, Parras (Coahuila) y Pesquena
Matamoros. Los otros tres eran
Grande. respectivamente.
·
0 de los ocho
Aún más interesante es el hecho de que nmgun
. eran
lo
.
"
" u obreros rurales. Cuatro de los ocho eran, por eJemp ,
sencillos peones
b
,, y un carpintero Otro era un
teros un --som rerer0
· , .
eran artesanos: dos zapa
.
tºbador (y a veces musico) en
· t as otro era es i
'
b ·
capataz en un.º raJe. m1en r erca de Matamoros. Los dos que restan eran
Bra~os de Santiago, en la ~ostat;rrenos ,fo partidarios. Finalmente. p~r lo
cultivadores en sus propios
d) 1 ,n·11icias locales que conocieron
110 eran veteranos e as
.
,
d 1
menos dos e ~~ oc .
. ,, "indios bárbaros". El punto principal, aqu1.
combate contra reaccionarios ~res eran representativos del carácter social
no es tanto que estos och_o homl T ·1 Pero lo que si indica. es que esa
de la multitud que segu1a a E :ti ~la ses sociales que componían la
multitud probablemente inc_l~1ía to as ª\~zás .inclinándose hacia las clases
estructura social de esta reg1on. aunque q
,
socio-económicas más bajas.
La Persecución del Santo

. r resencia documentada del Tatita, en Nuevo León. a
La prime p . . .
860 f en la Hacienda San Pedro.
. . . d 1 ,es de Junio de l
, ue
. d d
pnncip1os e ~
.
50 kilómetros al sureste de la c1u a
1
Municipio de Villa Santiago. a a gunos ·11 o "ermita" y empieza su
de Monterre). Allí establece una pequ~na ca~~ ;eptiembre. sus actividades
misión religiosa. y por lo menos parale mestoridades de Villa de Santiago.
rado del cura y as au
.
d
ocurren en e 1 esag
t I J·ue?lalcalde para explicar o
.
d
que se presente an e e
.
qu1~n~s 1e or enan
. d como también sus calificac1ones o
jusuticar lo que anda predican ?d·. .
• no que ponga alto a sus
. ¡
a curar como me ico, o s1
,
.
credencia es par
. . . p lo visto en los documentos, El Tat1ta
actividades y salga del mun1c1p10. orh . 1pueblo de Allende aún mas al
optó por irse de San Pedro y mudarsbe_, ac~:neía seguidores o cr~yentes. En
.
, b d ··
d M terre)' en donde tam 1en
sur e on
,
d S .
fonnalmente promulgo un . an o
reacción. el Alcalde/Juez e. _a1~t1ago
,
oficial de "destierro" del mun1c1p10 contra el.
. ,
nto ue el Gobernador Vidaurri se entera. por
Es qu,zas, e~ este _pu
q . ,·d des del Tatita. y esto sucedió de la
primera vez: de la existencia y las actl\, a
714

siguiente manera: en los últimos del mes de Septiembre (del mismo año), un
buen número de vecinos de San Pedro y Allende, con la ayuda de un tal Don
Anselmo Cavazos (de San Pedro). le escriben al gobernador. pidiéndole que
ordene al alcalde/juez. que retire el bando de destierro contra el Tatita,
alegando, entre otras cosas. que este oficial había sobrepasado su autoridad.
El Gobernador. a través del secretario Manuel Rejón, reacciona pidiéndole al
Alcalde de Santiago que responda a los cargos de los vecinos y de su lado
del caso. La respuesta del Alcalde, acusando al Tatita, de predicar herejía)
supersticiones: de practicar medicina sin las apropiadas credenciales, de
causar la muerte de uno de sus pacientes: y por lo general, de corromper el
orden moral del pueblo: aparentemente satisface al Gobernador, quien
decreta al bando ser justificado) válido 19•
No obstante lo ya dicho, alrededor de los últimos de Octubre o
principios de Noviembre, desafiando el bando del Alcalde y el decreto del
Gobernador, el Tatita regresa a su ermita en San Pedro v reasume su misión
religiosa. El 18 de Noviembre el Gobernador responde a este desafío a su
poder con una orden al Alcalde de Villa Santiago que aprenda) encarcele al
Tatita y que recobre las "limosnas" que había recibido de sus ercvcntcs. Dos
semanas después el Alcalde le reporta al Gobernador que a pesar de la
oposición de la multitud del Tatita, lo encarceló ) , encadenado lo puso a
trabajar en obras publicas. como se le ordenó. En este mismo reporte,
además, el Alcalde adjunta la petición de cincuenta cinco personas que le
piden poner en libertad al Tatita, al cuidado de ellos, con la promesa de
llevarse lo a lugares mas remotos del estado, si no fuera del estado mismo 2º.
Cabe decir aquí cincuenta de los cincuenta y cinco de los peticioneros eran
vecinos del área de Cadereyta, China y Rancho El Toro (ahora Gral. Bravo).
El Gobernador. quizás por posibles problemas políticos en el sur del
estado, aprueba la petición de poner en libertad al Tatita, corno también el
regresarle las "limosnas" confiscadas, con la condición de que se lo llevaran
fuera del área o del estado "sin escándalo ni alboroto ninguno"~ 1. Aquí
empieza la "héjira" de este "profeta" hacia al norte. eventualmente hasta la
Ciudad de Mier, Tamaulipas. Pero, como se revela en subsecuentes
documentos, antes de partir de San Pedro les encarga a algunos vecinos el
cuidado de su ermita, como también el dinero, animales y otros bienes, todo
producto de las limosnas recibidas. Este fue un acto que habría de repetir en
a lo menos otros dos lugares de donde se vio obligado a salir; y, también,
como veremos, tales bienes componen el objeto o preocupación del
Gobernador después de la muerte del Tatita. Aun más importante, este acto
en San Pedro da prueba de su intención de regresar a su ermita, como
anteriormente descrito, el 3 de Mayo "para revelar sus origines y el porqué
había sido mandado".

715

�multitud hacia al norte no fue si_n
Pero aun, la romería del ~a_n_to ~ s:urri Por ejemplo. en el ult~mo d1a
"escándalo o alboroto". _com~ ex1g10 l~~z ad~ de Cadereyta, le ~scnbe, una
del año 1860, Juan Quintantl \ a, de ~o/detallando el mov1m1ento ) las
carta. casi desesperada. al Gobern\n las comunidades de Lo_s ~ot~~ros'.
. 'dades de Tatita y la multitud
) dentro de su junsd1cc1on,)
act1v1
( 1
Los Ramones ,
,
1 s
"Lantrisco" y El Capadero ~ 10ra
·c,.pio de Cerralvo. Segun e
r.
Vicente muni
el Rancho de San
·
El Tatita:
enuintanilla, de la Hacienda de los Potreros, de sesenta a setenta hombres
Q
"Emprendió su marcha con . . 11·tantos carretones llenos
.;n . y pistolas. vem
.
b
montados y armado~ C()~ 1 ¡}'es e ersonas a pie y Cl caballo. fo, ma
le enfermos: r un sin numero d pb
andm v en sus hombros, las
e
'J'
.
·
lleva an en
,.
.
,
el séquito de Tattfll, a c(wen . ·11ci a/mente las pobres mu;eres . que
personas que lo segwan. p, tw:Chó al Capadero, de donde salteron
desquitaban. . por tal honor... ~,
. de dos o tres leguas, (por) los
'h11· •lo a dt~tcmcw
· d ¡
nte
los hahita111es a rec,
•.
el Juego que iba hac1en
~.ge.
·co, c¡ue le pusieron en el cam1:10, y
. ·to de austo y venerac1011 con
a, ·
•
b I ntustasmo nw
(.-o
una
de armas, manifesta a ,e e I . ado el fanatismo. que le formaron ..
que fue recibido ... llego a La
de arcos. y mientras que el \'.1e;o
cama en forma de urna. cil,bb1ertat ·1·butándole adoraciones que solo a
dormía. las buenas gen tes ve a cm. 1 ·
Dios le son dadas".

cm

°

g:

.

bservación y una petición muy reveladoras:
d

y sigue el Sr. Quintamlla, con una o
...,

e había abstenido, de dar cuent~ . e
"El ¡uzgado de mi cargo. s . d
e creía que las not1cws
· . .
c;uperiorida , porqu
. ,
. c. ue
estos acontec11111ento,~ a_su,
exa eradas. y se res1stza a cree, . _1
ando mrias personas de
11 bon a su conoc11111ento muy - g p
ego
.
h
1 'osas. ero cu
en nue\·tra época pasaran ta es e ue todo lo dicho es cierto. . no cm
buenos a11tecedentes, le asegur~- q iento de su deber de ponerlo en el
,,·todo 1111 momento en cwnp 1111
re s1·rrn·.. a fin de que ·se
val
· para que .,
1
conocimiento de su Exce encw.. a conveniente... para evitar que siga
pocofiavor al heroico estado
digne dictar las medidas que creh
. ' d lo que le ace tan
..22
trtn veraonzoso escan a ·
a quien tenemos e¡ honor. de pertenecer ·
(.-o

.
. .
es onder a este nuevo desafío del
El 0oobernador Vidaurn, no dilato en ~ ~staba ocurriendo en el ran~~10
·d d
¡ al en ese momen o,
• d Manuel ReJOl1.
Tatita. a su auton_ ~ : e cu
lvo El siguiente día, a traves e
charan
San Vicente, mun1c1p1_0 de Cr~a a l~s autoridades de Cerralvo, q~e de~p;atita y
el Gobernad_o_r. mand~1~u ~;c:ine a disolver la_ multitud. aprend:;it~s. Es muy
al juez aux.1har en S,
'dades para Juzgarlo por sus
d d'cta
mandarlo a Monterrey. \~::~~~r~na copia de esta orden, el Gobel~n~e~;ue~tre
interesante ver que, al m ~ .
·¡ ersonalmente. para que
1
qu ·1ere la presencia del Tat1ta ante e • Aparentemente. enfrentado con a
e
qu
--poder m1-1agroso" de curar .
0 prue be su

fi

716

multitud, el desamparado Juez Auxiliar, no pudo hacer más que presentarle al
Tatita. la orden del Juez de Cerralvo. Como respuesta, algunos de los creyentes
se formaron en una comisión, con el propósito de ir a Monterrey a pedirle al
Gobernador, directamente. que permitiera al Tatita seguir con sus actividades de
curandero. según las autoridades de Cerralvo? De todos modos. El Tatita.
decidió evitar (o por los menos posponer) una violenta confrontación. con
Vidaurri y sus fuerzas, optando seguir el camino hacia el norte. a Mier y más
allá del alcance del Gobernador.
La morada y actividades del Tatita, en Mier y Guerrero
(Tamaulipas), no necesitan ocuparnos mucho aquí, dado que en este corto
periodo (de mediados de Enero hasta los fines de Febrero, de 1861 ). él } su
multitud no fueron molestados por el Gobernador Vidaurri. y por esto. se
encuentra más allá del tema principal de este ensayo. Ni hasta la fecha. :-e
han encontrado documentos de algún concreto esfuerzo de parte de las
autoridades estatales de Tamaulipas, contra el Tatita y su multitud. Más que
todo, las reacciones negativas a su presencia en esta región, parecen ser
estrictamente localizadas, y en cierto modo. ambivalentes. En Mier. por
ejemplo. el Tatita y la multitud se acamparon en la plaza principal. Allí.
frente a la iglesia, fue enfrentado y denunciado por su herejía. a oído de toda
la congregación, por el cura de Mier (Don Francisco l3enavides) en
compañía del cura de Camargo y el Padre Parisot. de Brownsville. Después
de esto. no solo tuvieron los buenos sacerdotes que retirarse y barricarse en
la iglesia, al ser amenazados por la multitud, pero también fueron reunidos
por las autoridades, por haber casi provocado un serio disturbio de la paz.
Inclusive. solo fue con la protección de una escolta armada, prevista por el
Alcalde. ~t.1e pudieron escaparse de Mier, el Padre Parisot y el cura de
Camargo. '
También. antes de regresar al tema principal de este ensayo, se debe
anotar que, quizás las reacciones ambivalentes hacia el Tatita. en esta región.
impulsaron a su multitud a actos de desafío. contra el orden social aún más
sobresaliente. En Guerrero. el 31 de Enero, la multitud que los seguía, rodeó
la residencia del cura de ese lugar, y volublemente lo amenazaban con
violencia, si no era que saliera a enfrentarse con el Santo. Demandaban que
uno o el otro tenía que abandonar el pueblo. Sólo la intervención del Alcalde
del pueblo. calmó el disturbio y disipó el tumulto. Pero aún. la situación no
quedó en la paz, al presenciar el pánico abierto y frenético se engendraron la
profecías apocalípticas del Tatita, en mucho del pueblo. un grupo de
prominentes y ··sensatos" ciudadanos de Gue1Tero , decidieron hacerle una
emboscada al Santo. y aprenderlo mientras hacía su retirada hacia Micr, con
su multitud, por el camino ribereño. Afortunadamente, el Alcalde de
Guerrero, se enteró que una partida o escolta de hombres montados y
armados, de Mier, encabezados por Don Cristóbal Rarnirez, estaban a cuatro
717

�]eoua de Guerrero. li to para conducirlos, sin intervención a ~ier. El
Alcalde de Guerrero. de nuevo, se interpuso entre_ ~'.11b~~ pa~1d~s de
hombres previniendo, como el mismo lo descnb10
un incidente
..)6
bl
d
desagra a e - .

y por último. la imposibilidad de "inci~entes de agradables .. a u~
lado, la pre encia del Tatita en esta región fronteriza aparentem~nte pro"o o
un aturdimiento al --prestigio'· o buen nombre de e. tas co~umdades.' entre
lo más ilu tres de sus ciudadanos. Por ejemplo, vanos ecmos pr~mmente
de Guerrero e ieron obligados a escribir una carta a los ed1t~;es d:I
•·Boletín Oficial de Monterrey'', en la cual se defienden de la burla .
dirigida a su pueblo, por los editores de "El Pro~resista ', de Mata_moros. por
haber tolerado la pre encia de un personaje como el. Tat1ta, e_n su
27
de 1udad
comun1·d ad . y au· n• estando el Tatita en Mier. el Ayuntamiento
. .
· d 1
de (amargo aprobó por unanimidad. un bando prohibiendo la pre_s_enc1_a e
·
· ·' e1 des~r édito" , que ufno
ter • a
Tatita en u comumdad,
para pre emr
.
Camargo. En las palabras del mismo Ayuntamiento. para prevenir el hecho
que:
"... algunos ignorantes se preparan a celebrar su ven!da (del
Tacita). con e trépito de fuegos artificiales y otras demostracwnes de
··
¡o cu al, pa ando de fo ridículo a .lo. , escandaloso
venerac1on,
Ji d )',
perjudicial a la sociedad, le hace presente esta pellc_wn, a m . e que
esta Villa. 110 sufra w, descrédito, como el en Villa _de M1er, ha_
sucedido. porque la hipócrita misión del expresado ~o;as, q_ue ,~o es
otra cosa que 11110 farsa ridícula, que propaga mas la 1dea::i del
janalismo en el vulgo necio. "1

Aquí solo queda anotar que los sentimiento expre ados por los
•·chamuco ·· y el autor del bando del Ayuntamiento de Cd. Camargo, no on
tan di tinto a los entimientos expresado por ~I Al~alde d Cadereyt~. Don
Juan Quintanilla, al Gobernador Vidaurri. arnba citados. Par~, decirlo de
otra manera, parece haber existido en e ta época y en esta reg•_~n, una gran
preocucación entre la "el ites' , sobre la imagen o la per~epc1on que tale
aconte~imiento O fenómenos. como la adoración y recepción qu~ el pueblo
le brinda al Tatita, proyectaban a alguna imaginada o consc1entemente
determinada comunidad o público externo.
De todos modo . ya para la última semana del me de febrer~ de 1861,
el Tatita, con su multitud empezó u prometido reg~eso a su ~~ita en an
Pedro (municipio de Villa de Santiago), y el prometido cumplimiento_ de_ su
, Su primer morada en el Estado de uevo León, del cual hab1a sido
pro fiec1a.
.
1 y·11 d 1
oficialmente de terrado por el Gobernador Vidaum, fue_ e_n a I a e os
ldama , a unos cuanto kilómetros de la línea que d1v1de el E tado de
71 8

uevo León y Tamaulipa . Allí fue recibido con gran pompa y maje tad por
la mayoría de los vecino y las autoridades del municipio, en el último de
febrero de 1861. Cuatro días de pués, el domingo 3 d marzo, llegó a Los
ldama . una comitiva compuesta de la mayoría de lo re identes y el Juez
Auxiliar de Pa o del Zacate. ahora Dr. Coss, uevo León. ituado a uno
cuanto kilómetro · al sur de Villa de Lo Aldama , para llevár elo a su
comunidad.
egún el Juez Auxiliar de Paso Zacate:
". .. y nos echamos a camino cargándolo en 11110 illeta a modo de
anda. acompaiiándonos una gran multitud de gentes. .. Luego que
empe::ó a topar las gen1es de lado genero... con hendición. v
bendiciendo los sembrados, llegamos cosa de la. die:: de la maíicma ~.
bendij'o al pueblo... y lo llevamos a una casa donde teníamos un alt;r
compuesto del crucifl}o. anta Madero y otros aliíius. según la
co lumbre de los pueblos. Luego que lo apiamos. emró a la cusa
echando bendiciones a todas las gentes y se dirigió al altar donde se
arrodilló y ·antificó al crucificado, el San/o Madero r a :Vuestra Madre
Santísima. en unión de todo el pueblo' 2 ~
·

Quizás fue esta gloriosa recepción y demostración de devoción que aun
animo más animó al Santo a desafiar a las autoridade del estado , los no
creyente , llevándolo a él y alguno de sus acompañante a ometer 'acto de
violencia. La primer víctima fue un tal Agustín Peña. Preceptor de Primeras
Letras en Pa o del Zacate. Aparentemente, el Preceptor públicamente e
burlaba del Tatita y u pretensiones de ser profeta de dio y curandero
milagroso. y aun, este señor trató de pre enir que los nifios a u cargo fueran
al río a er bautizados por el Tatita. En el ultimo día de u morada en Paso
del Zacate el Tatita y algunos de us compañeros e confrontaron con el
preceptor. en -u ca a y en la pre encia de u hué ped de Monterrey, y lo
atacaron fisicamente. 30
La segunda víctima fue Macedonio Peña Martínez. un campesino y
vecino de Pa o del Zacate. egún lo documentos, acedonio llegó a u
casa y allí encontró arios de los que seguían al Tatita elebrando el bautizo
de su hijo llamándolo "compadre". Enfadado, Macedonio los denunció
verbalmente y lo echó fuera de su casa. El los regresaron con Tatita quien,
despué de algunas "palabras", le pegó a acedonio. 1 hombre reac ionó
con golpes, tirándolo al suelo, en cual punto le ayeron encima los
compañeros del ante y lo golpearon everamente. 1 1
Amba víctimas presentaron quejas formales de a alto entra el
Tatita y sus compai'iero . Pero el preceptor, qt,izá intiendo que la
719

�autoridade locales le tenían algo de impatía al anto, decidió archivar u
queja directa con el G bernador Vidaurri cuya oposición al Tatita ra ya
bien conocida. 32
El 7 de Marzo (un jueves) el Tatita los que lo acompañaban salen
de Paso del Zacate, hacia a el Rancho I Toro (hoy día Gral. Bravo). algunos
15 o 16 kilómetros al sur. Y, aquí, el Tatita nos demue~tra una actitud
curiosamente ambivalente. Por un lado, respetuo amente la petición al
Alcalde de China (un Sr. De iderio Cantú) permi o para pasar por China
para eguir su peregrinación hacia San Pedro y su "ermita". Por otro lado,
aquí, también. los compañero~ de atita verbalmente y físicamente atacan a
Don Rafael Morales (un prominente ranchero y vecino de ese poblado)
forzándole a be ar lo pies del Tatita despojándolo del dinero que traía en
su persona. De todos modos, el Alcalde de China no actúa en cuanto la
petición del Tatita, si no que inmediatamente infom1a al Gob mador, quien.
aparentemente a estaba enterado de la pre ncia del Tatita en Nue o León)'
1'
en desafío de u decreto. · '
Es aquí, mi ntras el Tatita )' u multitud están en Rancho El Toro.
que el conflicto entre él y el Gobernador Vidaurri empieza a llegar a u auge.
El 11 de Marzo, el Gobernador. a través de su ecretario, ordena al lcalde
Primero de Cadereyta que forme una fuerza compuesta de treinta a cuarenta
hombres armados y montados e inmediatamente los mande a China a eguir
y aprender a Tatita. Al alcalde de China le ordena que le ap rten a la fuerza
cualquier necesidad y servicio que se le pida. De China la fuerza debería
seguir al Tatita, "sin descanso", hasta alcanzarlo y arrestarlo a él y aquello
mas cercanos a el , bajo guardia, conducirlos a Monterrey. Aun más, se le
ordenó al Comandante de la fuerza que tomara posesión del dinero anímale
todo los otros bienes del Tatita su tren y de pué de hacer un in entario
de é to , condu irlos a Monterrey también . Por ultimo, y más
ominosamente, ordena el Gobernador "que si Pedro Rojas y los suyo ponen
re istencia, se repele la fuerza con fuerza hasta dejar ob equiada esta
. " .i~
prov1.d enc1a
A las cuatro y media de la tarde del 14 de Marzo. bajo el mando de
Manuel Ortega, la fuerza armada compuesta de cuarenta dos hombres
montados partió de adereyta, parando en la hacienda la condida para
pa ar la n che. El iguiente día el Comandante Ortega emprendió una
marcha forzada, llegando a China a las siete y media esa misma noche. Al
mi mo tiempo, aparentemente, El Tatita ya estaba enterado que una fuerza
armada venia a aprenderlo y empieza una apurada retirada del Rancho El
Toro. pa ando por Paso del Zacate hacia Los Aldamas, si no quizás hacia
cruzar al estado de Tamaulipas. Según lo documentos, ahora el Tatita hace

no

su retirada montado a caballo, cabalgando con su
adelante del tr 11 de carretas y la multitud.
séquito de hombres.
De todo modo . como a eso de la
d
una "comisión". mandada
O
una e la tarde. el 16 de Marzo.
por rtega a ponerle el
T ·
hombre , lo intercepta en las orilla de L
I
paro a atlta y su
"el Desagüe". Lo que en real 1' d d
d~ . A damas, en un punto llamado
.
a suce 10 desde e
d 'fí .
determinar con certidumbre d d I
e punto es 1 1cil de
declaraciones de los test1'go .a eª tas a pater~;e contradiccione en las
se encuentro ·· L0 , ·
·
Tatita y uno de u compafieros
G ·
unico cierto e que el
I
•
·, un ta
uadalupe Rod ,
·
M1er,
.
. fueron muertos a balazo en ese mismo
punto · nguez. vec1110
. de
,
miembro de la fuerza sufrió ni lamen 1 .d J6 L . rrnen~ra que nmgun
de "la ley fuoa" en est
or l~n ª·
a conveniente aplicación
º ,
e ca o, no se puede igno a O I' .
causa d la muerte del Tati'ta
r r e im 1nar como la po ible
en este encuentro.
Las consecuencias

. . Las consecu ncias inmediatas de est 1
.
s1gu1entes. La ma oría de las
t
e, e 10que violento fueron la
carretas o a pie fueron di e(e~ es que ven1an detrá del Tatita. n las
fueron aprendid~s )' amarr!osª a po~ elb evento. Veinticinco hombre_
por rrnem ro de la fL e
·
despue, . interrogado por el Comandant
i rLa y, poquito
" •
.
e en cuanto su partici c · · 11
res1stenc1a con armas" a la fuerza D t
1C
pa 1011 e a
a dieci iete. deteniendo a ocho de ~lloes :~~' :, , om~nd~~te puso cn _libertad
carretas y sus ontenido fu ron confi cado com~~1ces . La may_ona de la
como e le fue ordenado Tat't
- os. ~ac1endosele un mventario.
fueron enterrado e l .
1 a ~ su companero. Guadalupe Rodríguez
. 11 e cementerio de Lo Aldama
~ .,
mucha ceremonia_J Ya para ell9 de M
. aparcntemcnrc · 111
ocho hombres detenido y las carretas a~~º· por orden del ?obernador. los
bajo e coita armada hacia d . y iene confis_cada iban en camino.
Monterre
.
. ~ ere)ta. uno poco d1a después enviado a
acabo_3s y para las d1spos1c1one legales que en e a capital se llevarían

.
Pero el deseo del Gobernador Vidaurri de e ti ar el mov · .
Tatna y u influencia entre el pueblo
, . rp
im1ento del
Lo
.
no e agoto con la muerte del "profeta"
que revelan lo ubsecuente documento
.
. .
.
1
ª~~~cifn a detalle~_relativo a la dispos~ciii~ Jeª~~onb~c~1:se~~s1
m ien a per ecuc1on de sus po ible "cóm líe "
.
caracterizar como "ob esión" p . .
·
, P e: · que solo se puede
Rejon V'd
.
. o~ CJ,emplo, a trave de su ecretario Manuel
,'
1
aur~1
personalmente
dicto., supervisó los detalle obre
debenan ser dis
t
como e
1 " d'
solo los
I pue os as ineros animales y otros bienes del Tacita no
que evantaron en Lo Ald
·
..
'
había dej d ¡
amas, si no tambien los que el Tatita
autorid a o a encargo d~ vecinos en varia comunidade . y cuando las
ades locale no podian encontrar a esto vecinos, o aun verificar qu~

~~~g:~:

~:~~t}'

721

�tenían estos bienes en su posesión, Vidaurri les insistía, fuertemente, que
39
doblaran sus esfuerzos o investigaciones, hasta recobrar estos bienes.
A los Alcaldes de China y Los Aldamas, como otro ejemplo. les
ordeno que encontraran, aprendieran y castigaran a cualquier y toda persona
en esas comunidades quienes habrían participado en "la resistencia" a la
Fuerza de Manuel Ortega o en los ataques a las personas de Agustín y
Macedonio Pena y Rafael Morales. Cuando estas autoridades no cumplieron
inmediatamente con esta orden, Vidaurri les informó que si en quince días
no cumplían con su dictamen, mandaría una nueva fuerza para llevarlo acabo
40
y restaurar el orden en esas dos comunidades. También ordeno que el
Alcalde Suplente de Los Aldamas se presentara ante él, personalmente, a
responder a cargos que el trato de proteger al Tatita contra la Fuerza que
mando a aprenderlo. Dos semanas después, Vidaurri decide que el Alcalde
Suplente es, inocente de los cargos y manda que el hombre "sea restaurado a
41
su familia" .
Los ocho hombres detenidos en Los Aldamas y encarcelados en
Monterrey no fueron tan afortunados. A orden del Gobernador, sus casos
fueron consignados al Juez de Primera Instancia en Monterrey.
permaneciendo encerrados por casi tres meses, mientras el Asesor y el Juez
preparaban el caso contra ellos. Al fin de cuentas. los cargos contra ellos
42
fueron despedidos por falta de evidencia o testigos.
Finalmente, a pesar de la muerte del Santo, a principios del mes de
Mayo ( 1861) se empezaron a reunir un gran numero de los creyentes en la
ermita de San Pedro en anticipación del cumplimiento de la profecía del
Tatita el 3 de Mayo. Aquí. otra vez, intervino el Gobernador, ordenando al
Alcalde de Villa Santiago que dispersara esta multitud. con fuerza si fuese
necesario. Aunque con dificultad, el Alcalde cumplió con la orden, aun más
confiscando la suma de treinta pesos que se había colectado para el
43
alumbrado de la ermita.
Conclusiones: Los motivos del Gobernador Vidaurri.
Para terminar, aquí debemos dar un breve vistazo a los posibles
motivos o las razones detrás de la "obsesiva" persecución del Tatita por el
Gobernador Vidaurri. Es decir. debemos preguntarnos el porqué de su
minuciosa atención o preocupación con este hombre y su movimiento
popular. A nuestro modo de ver hay tres posibles explicaciones o clases de
respuestas a esta pregunta: asuntos políticos/militares, el carácter o la
personalidad del Gobernador, y factores ideológicos.

722

.
Una situación política/militar u b'1 11
,
.
acciones de Vidaurri contra el T t't
q e ~ _podia haber motivado las
sus enemigos políticos podría/:: ro~~r mov1m1e~t~ era la posibilidad que
convertirlos en una fuerza pa
p b . el movimiento Y la multitud v
ra com at1r cont v·d
.
,
1
Hernández le da énfasis a este punto
d'
r~,
aum. El Dr. Jorge
que la inquietud de Vidaurri s ben slu isertac:on sobre El Tatita. Anota
, o re e gran numero d
congregaban alrededor del Tatita e S p d
.
e gentes que se
"... reflected his recent experie1~cen w~t~ e ro (Villa Santiago) y Allende,
sections of the state instioated b h' ; , a st_rong revolt in the southem
º
y is iormer liberal asso . t
" ~~
ese autor se esta refiriendo a lo d'
d
c1a es.
. Aquí.
s iputa os estatales des 0 · d
.
Y que se concentraban en Galea
N
,
P Ja os por V1daurri.
J'
na, uevo Leon Como .
exp '.car por que Yidaurri, después de ord.enar 1
. .,
s1, ~sto podría
Santiago, acuerda ponerlo en libert d
~ ~prension del Ta11ta en Villa
lo lleven ha reoiones mas leian a , eln cond1c1ón de que sus creyentes se
O
J
as en e norte de el estad
,
alcanee de sus enemigos poi íticos p
o, Y mas a 11 a del
d·
.
· ero, por otro Iado esta
r
·
,
irectamente, Justifica las acciones d I G b
,
exp 1cac1on no.
en los últimos de Febrero reg . e Eo ernador contra el Tatita cuando.
.
.
· Jesa a I Jstado ya q
1 ,
ue para ese entonces
Vidaum había abatido a sus ene .
m1gos en e sur de Nuevo L , N'
~
. eon. 1 tampoco
basta como explicación de su sost 'd
del movimiento después de la mue~:1 d~t;a~~::~o en extirpar toda semejanza
Otra posible explicación de las accio1
.
.
Tatita es una que recauda en el
,
ies y actitud de Vidaurri ante el
caracter o la personalid d d 1 1 b
toda la historia de la Guerra de la R i
a e 10111 re. En
determinado a mantener su do . . e orma no se encuentra otro caudillo mas
\idaurri.45. Considerándose co:~~1'.:i°a:~t~ol sobre" su :egión. que Santiago
sido un hombre sin la capacidad d l
el norte . Vidaum parece haber
política o poder como Gober d e iac:r compromisos con su amonomia
de la nación su soberanía po'1\~icor. a_un n1 -~uando se trataba de los intereses
desafío del Tatita a sus decretos ªo o idntegn Iad t~rritorial.4n A tal persona, el
.
or enes iabran de a ver 11
1 d ~ .
a pesar de que el movimiento del Sant
. .
enar o e •Lma.
política o ponía ninguna amenaza T o n~ tenia nmguna detectable agenda
Tatita le ha de haber parec·d m1 itar. as que todo. la desobediencia del
voluntades". un caso de " 1 o co'.110 un desafío personal o "prueba de
..
a ver quien pued
..n
modo, si él (Yidaurri) odí
· e .m~s · Para ponerlo de otro
Presidente Benito Juá~z :· con despech~, res1~t1r y desafiar la voluntad del
•.
, 1.,;omo pues se iba de•ar ser de b d 'd
v1e10 mendigo y prófugo y s
.
J
·
so e ec1 o por un
u vu 1go ignorante Pero a ·
b· ,
que anotar que tal aspecto de la ersona de v··
: qui tam ien , tenemos
por que seguía ejerciendo tant~ f
idaum no basta para explicar
movimiento después de la muerte de ~a~1i::~o para borrar toda huella del
Por ultimo, otro importante pero
· ,
,
.
podría explicar la determinación d V'd ~UJzas ma~ sut11 elemento que
Tatita y su movimiento es le 11 aum en erradicar, por completo, al
'
e e emento o factor de la ideología.
723

�Específicamente hablando, la hegemonía ideológica del liberalismo del Siglo
XIX en México. Esta ideología era una que "súper-valorizaba" los valores
culturales y prácticas sociales asociados con la "modernidad" y el
"desarrollo" político-económico, tales como el pensamiento científico.
respeto al orden social y el auto-interés racional. Por otro lado,
menospreciaba los valores y costumbres culturales tradicionales, de las
masas rurales. que se consideraban como uno de los mayores obstáculos al
a\ance nacional. La "Reforma". para los liberales mexicanos del Siglo XIX.
implicaba no solo la transformación de las estructuras o instituciones
políticas e económicas. si no también las culturas autóctonas o 'folk" de los
campesinos y poblaciones rurales.
Como ya es bien conocido, Vidaurri fue uno de los más
sobresalientes proponentes de esta ideología; como también uno de los
activos "reformistas" (del norte), quien luchaba, como dice Ronnie Tyler. ".
..to get rid of the disastrous forces that had taken advantage of its poverrystricken population"~8 . Para Vidaurri. sin duda, una de estas "fuerzas
desastrosas" eran las supersticiones religiosas de la gente del campo o el
"fanatismo". Por ejemplo, Vidaurri creía que el pueblo de Nuevo León, era
distinto a los que llamaba "indios miserables" de las regiones en el centro y
el sur de México. ya de por si, el elemento social mas retardado de la
Repub!ica.~9 La presencia de un movimiento tan netamente "atrasado" o
anacronístico, como el del Tatita, en su supuestamente adelantado Estado de
Nuevo León. representaba una vergüenza y penoso escándalo que de
ninguna manera se podía o debía tolerar.
Así, por ejemplo, el órgano vocero de Vidaurri, El Boletín Oficial. el
21 de Marzo ( 1861 ), publicó un "editorial" justificando la persecución y
muerte del Tatita. El "editorial'' empieza con estas palabras:
"Sabe ya el público hasta que grado llegó el escándalo de Pedro
Rojas ... Jamás el fanatismo hizo tanto efecto por medio de un hombre rústico
50
como lo era el indígena Rojas·•.
Aún otro ejemplo de este tipo de pensamiento "liberalista·' por parte
de Yidaurri. se encuentra en su respuesta (a través del Secretario Manuel
Rejón) a la carta "desesperada" del Alcalde de Cadereyta. (arriba citada) y
reproducida en el ·'editorial" del Boletín aquí citado:

trabajos y orden de vida de IM c. ue .

que creen Sanro. ,,.;1

' 'J

han aglomerado alrededor del

Entonces, se puede decir el Tatita
. .
tan resaltante anatema a la h ' ,
Y ~u movimiento representaban
egemonia de la ideo! · 1·b
I
como las herejías que predi·cab 1 .
.
ogia
eral de Vidaurri
.
a a a 1g1es1a y de
, 1
•
extirpar o "ex-comunicar'' del
, '.
por s1 a go que se tenia que
·
cuerpo poln1co del E t d
sm ser un movimiento pol't'
1 tco, ni. amenaza Tt s a o. a todo costo' aun
descabezado con la muerte del Santo.
mt i ar, y aun después de ser

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"Después de que esa serie de absurdos reprimibles afectan en
cierto modo el huen nombre del estado, que hasta aquí los ha tolerado,
son comentarios también de las reglas de policía y de buen gobierno,
mucho más si se atiende a la interrupción que esto causa en los

724

Je

725

�14 V,
ease la Iista de nombres l
.
.
Fuentes. Alcalde de Villa de qS1e t~1den la liberación del Tatita, en Jgnacio
R .. D' ·
an iago al Secreta · d I G
I&gt; eJon. 1c1embre, 1º de 1860.
no e obierno. Manuel
Manuel Rejón, secretario del Gobierno del Est
.
Cd. Cadereyta, Marzo 11.
ado, al Alealde Pnmero de
1861
16 ·'Salió (R_ojas) de esta hacienda cubierto de
. .
respeto ... trtbulado por todos, entre ello
extraordmanas expresiones de
lo hallan hecho". En Juan Qu· t ·11s, personas que causa admiración que
Rejón. Diciembre 31. 1860
m an1 a. Juzgado de Cadereyta a Manuel

Notas Bibliográficas

Traducción de: '·State Jntervention In A J&lt;l' Century Folk Saint Movement
Jn Norrheastern Mexico: Governor Santiago Vidourri Vs Pedro Rojas, "El
Tatira··. Presentada en la conferencia: ·'Borderlands In Transition'', Texas
A&amp;M lnternational University. Laredo Texas. Noviembre 9 y l O, 200 l. Con
el amable permiso del lector, aquí quiero reconocer mi agradecimiento y
aprecio a las siguientes personas: Dr. Antonio N. Zavaleta, Univesity of
Texas at Brownsvillc; Don Israel Cavazos Garza, Cronista de la Ciudad de
Monterrey; Don Ernesto Garza Sáenz, Cronista de la Ciudad de Carnargo,
Tamaulipas; Doña María del Carmen González. Archivos de Nueva Ciudad
de Guerrero, Tamaulipas: Sr. Juan de Dios Ramírez López. George Gause y
Marccla de Shayegan, Special Col\ections University of Texas Pan
American: Sr. humberto Hinojosa Vivanco, Presidente Municipal y Sra.
Rosalinda López de Cho\ico, Casa de la Cultura, Cd. Mier, Tamaulipas: y un
agradecimiento muy personal a : Dr. Gilberto M. Hinojosa, University of the
lncarante World: Dr. Arturo Madris, Triniy University; Dr. Frank (Pancho)
Pino. University of Texas, San Antonio; y Mr. Rubén Alfaro, Director
Emeritus, Mexican American Cultural Center, San Antonio, Texas.

1

~ Si no específicamente anotado. todos los documentos citados en los
'"footnotes·· se encuentran en la ''Caja-Tatita Santo'', del Archivo del Estado
de uevo León, Monterrey.
'Cavazos, Garza.l.1984:416-417: Carta Personal, Septiembre 3. 2001 .
4 Parisot. 1899:44: Traducción del autor.
5 Traducción del autor. ··The Mexican Saint. The Full Description of his
l lol iness·'. Corpus Christi Ranchero. Februry 9, l 861 .
6 Carta del Juez Auxiliar del Paso Zacate. al Gobernador Santiago Vidaurri.
Marzo 20. l 861 .
- lbid.
8 ··A New Saint in México ..."Corpus Christi Ranchero. Op. Cit.
9 lgnacio García al Gobernador Santiago Vidaurri, op. cit.
10 New Saint in México ... '·, op. cit.
11 Borr&amp;dor de la Correspondencia del Alcalde de Guerrero al Jefe Político
del Distrito del Norte. Febrero 2, 1861. ·'Caja 5, fo\der #224". Archivo
Municipal de Nueva Ciudad de Guerrero. Tamaulipas.
l! Parisot. op. cit. Semejantemente el Corpus Christi Ranchero publicó lo
siguiente: ··Et (Tatita) dice que será asesinado en México. y ruega que su
asesino no sea castigado. Él declara que ha sido mandado en una misión
especial al pueblo mexicano. y que va a hacer muchas cosas maravillosas, y
que hará muchas aclaraciones sorprendentes, antes de que acabe su carrera.
(''New Saint in México ..." op. cit. Traducción del autor).
n Ignac io García al Gobernador Santiago Vidaurri, op. cit.
726

17
l8

par1sot.
·
op. cit.

·

de p rnnera
. · Instancia de M
0
M Rafael
, Mdel ,Llano' Juzoado
ana. artmez (Asesor Judicial)· D
.
onterre~. al Lic. José
Benav1des. Jesús Jaso Anastasio G . d' eclarac1ones tomadas de : Pilar
•- M'iguel López
· Anto
'
· 1~Orenzo Garza
. T ua 1ana. Antonio M ann.
Trevmo.
·
-,
mo ovar Y Seve M ·
•
JOJas. Abril 3 9 y 10· 186l p .
ro usqu12. Documento e11
16
1
19
.
'
•
. ass 11n
Vecmos
de
San
Pedro
Y
Al!
1860·• Anselmo Cavazos al G ben deda Anselmo
Ca\azos.
,
Sept1embre
.
.
13
1860; Secretario del Estado M o erlnRa ~: Santiago Vidaurri. septiembre
s •
anue eJon al Sr A le Id RO d ,
·
. ant1ago, septiembre 29 1860· S Al 1 ' · , a e
nguez. Villa de
Rejón, octubre.
'
' r. ca de Rodnguez al Secretario Manuel

27.

O~ício # 16 del Alca lde Ignacio Fuentes Vill
.
~ob1erno Ma_n,uel Rejón, Diciembre l º 1'860 a de Santiago, el secretario del
Manuel ReJon
· Fuentes, D1c1embre
. '.
22 J
. a Jgnacio
2 1860
uan N. Qumtanilla, Juzgado de C d
,
.
t1anuel R~jón. Diciembre 31, 1860.
a ereyta, al Secretario del Gobierno
20

Secretario del Estado Manuel R . ,
A
de Cerralvo. enero 1º 1.861
eJon a ntonio González y Evia. Juzuado
24

•

,

o

•

Antonio González y Evia al Juez Au ,· .
.
Antonio González y Evia I S
~litar de San Vicente. enero 4 1861 ·
6 1861 El
a ecretano del Estado M
I R. .
.
',
.
entusiasmo que engendró el Tatita e1
~-nuc eJon, enero
aun el Cura mismo presto'
l San \, icente, fue tal. que
•,
su apoyo a la cole •· · d ~
~5onstrucc1on de una ermita en el puebl
d 1. . cc1on e ondas para la
· Véase la carta del ·'C
. d o, pe ª por el Santo.
·
ape11 an e Sabmas Hid 1
1
. a go, a cura de Mier" en
Santiago Roe!, 1938:169-170· p .
26 "B
d
, Y ansot, op Cit
orra or, de la correspondenc1a
· del Alcalde
· de
· Gu
21
··
.
Carta de . Los Charnucos·· de G
errero ... , op. cit.
de Monterrey", Febrero 2 1861 uerrero a los editores del "Boletín Oficia l
D Lºb
,
'
1 ro #7 de Sesiones Ext
· del Ayuntamiento de Cd. Carnargo.
}9861.(n.d.)
raord'111anas
JO

Ignacio García al Gobernador Santiago Vd
.
.
íbid
I aum, op cit.

31

Reporte de Manuel O11ega, Comandante de 1 .
.
Guadalupe de Sada Alcald d C
a Fuerza de Aprensión a
.
e e adereyta, Marzo 25 , 1861 ; Oficio sin
,
727

�número de Guadalupe Sada a Manuel Rejón, Secretario del Gobierno. Marzo
18, 1861.
Queja de Agustín Peña, Preceptor de Paso Zacate, al Alcalde Primero de
Cadereyta. Marzo 11. 186 l; Manuel Rejón a Guadalupe Sada, Marzo 11,

•12

1861.
;, Desiderio Cantú, Alcalde de China. a Manuel Rejón. Marzo 9. 186 l:
Manuel Rejón a Desiderio Cantú, Marzo 12, 1861: Oficio #28 de Guadalupe
de Sada a Manuel Rejon, Marzo 27. 1861.
u Manuel Rejón. al Sr. Alcalde Primero de Cadereyta, Marzo 11 , 186 l;
Manuel Rejón a Desiderio Cantú, Marzo 11, 186 l.
35 Reporte de la Comisión de Manuel Ortega. Comandante de la Fuerza ....
op. cit.: Oficio de Guadalupe de Sada a Manuel Rejón, op. cit; Rafael del
Llano al Lic. José María Martínez, Asesor Judicial..., op. cit Reporte de
Rafael Morales a Manuel Ortega. (n.d.); Francisco Alaniz, Alcalde. Los
Aldamas, a Manuel Rejón. Secretario del Gobierno. Marzo 16, 1861;
Informe de Francisco Alaniz, Marzo 18, 1861.
36
!bid.
' 7 Francisco Alaniz a Manuel Rejón: "Inventario de los Bienes del difunto
Pedro Rojas'', Marzo 17, 1861; Reporte de la Comisión de Manuel Ortega,

46

Tyler'.R. _l 97?_: 13; Flores Tapia. O. 1966:23
Una md1cac1on de tal actitud q . ,
margen), de una carta dictada po' V~d1zas, _se puede detectar en una nota (al
· ante él (personalment ) r 1I aurn
en la e ua 1111s1ste,
· ·
el Tat1ta
d '
que se presente
milagros. Esta nota da la e '. y e -~muestre su supuesto poder de hacer
personalmente y públicament ~:ndpres1on de que él, Vidaurri quería
,. ,
e esenmascarar'' ¡ s
'
mano . Vease la nota en el ma
d
.
a anto en un "mano a
Cerralvo, a Manuel Rejón S rg:n . e Anton!o González y Evia, Juzgado de
48 Op, cit. : 17
' ecre ano de Gobierno, Enero 4. 186 ! .
47

49 O
. 19
p. c1t:
so "Ed'1tonal:
. Muerte de Pedro R .

Monterrey. Número 17 .
, _oJas (A) El Tatita". Boletín Oficial de
' prnner pagma. Marzo 21, 1861 .

s1 !bid

op. cit.
38 Oficio de Guadalupe de Sada, Alcalde de Cadereyta a Manuel Rejón,
Secretario del gobierno. Marzo 23, 1861 .
39 Los documentos relacionados. a este esfuerzo o preocupación del
Gobernador, son tan numerosos que no se pueden citar, individualmente
aquí. Basta decir que entre el 18 de Marzo y el 4 de Abril de 1861. se
encuentran por lo menos veinte oficios, exhortos, cartas, etc. Entre el
Gobernador y las autoridades o individuos de Monterrey. Villa de Santiago,
Los Aldamas, Cerralvo. Cadereyta y China, relacionados con este asunto.
40 Vidaurri. al Alcalde Primero de Los Aldamas (dos páginas) (n.d.); Oficio
#28 de Guadalupe Sada. Alcalde Primero de Cadereyta a Manuel Rejón.
Secretario del Gobierno, Marzo 27, l 86 l; Oficio # l 8 de Desiderio Cantú.
Alcalde de China. a Manuel Rejón, Abril I O, 1861: Manuel Rejón a
Desiderio Cantú. abril 19, l 861.
41 Gobernador Vidaurri al Alcalde de Los Aldamas. Abril 3. 186L Manuel
Rejón al Alcalde de Los Aldamas, Abril 18. 1861.
42 Manuel Rejón. Secretario de Gobierno, a Carlos Margáin , Alcalde/Juez de
Monterrey, Abril 3. 1861: Lic. José María Martínez. Asesor judicial, a
Carlos Margáin, Julio 25, 1861.
~• Borrador de la orden del Gobernador Vidaurri al Alcalde de Villa de
Santiago, Ignacio Fuentes, Mayo 4, 1861 ; Manuel Rejón al Alcalde de Villa
de Santiago. Mayo 6, 1861.
4 ~ Hernández. J. 1955: 197
15
· Moseley, E.H. 1965:275
728

729

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>José Eleuterio González</name>
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        <name>Miguel Ramos Arizpe</name>
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                    <text>1Centro de ~studios Humanísticos

2002

�CENTRO DE
ESTU.PlOS
HUMANISTICOS

ANUARIO
HUMANliJ'AS
2002

Edición 29

��HUMA ITAS-6

�• . •. .

PONDQ
UNiYER.StTARIQ

Anuario d ICentro de fstudíos Humanísticos

2002

Edición 29

�Derecho Re rvado ©
Por I entro de tudio Humanístico de la .A. .L.
Edición corrección e tilo por:
, y L.tc. Femando Robledo I aac.
Lic. ltz I Oceguera on:zález

La re pon abilidad derivada de lo e tudio conten_ido enteste nuario
orre ponde e clu i amente a us respect1 o au ore .

HUMANIT AS

A ARIO DEL CE TRO ESTUDIOS HUMA Í TICO
DE LA U IVERSIDAD AUTÓNOMA DE
EVOLEÓ

CE TRO D STUDIO HUMANÍS ICO DE A
UNIV R IDAD AUTÓ OMA DE NUEVO LEÓ

EXTA EDl IÓ

go to de 2002.- 500 ejemplare

Director

Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Jefe de la Sección de Filosofía:

Lic. uauhtémoc Cantú
Jefe de la Sección de Letra :

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Jefe de la Sección de Hi toria:

Profr. Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Ciencia Socia/e :

Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

�ÍNDI C E
ección

Primera

FILOSOFÍA
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Humanismo
ecuménico plenario frente a la glohalifobia y la global,filia....... ............... 15
M.A. CUAHUTÉMOC CANTÚ GARCÍA- &lt;.Qué es filosofia? Análisis
comparativo entre Dilthey y Ortega..............................................................33
DR. HEJNRICH BECK : Problemas, tendencias y tareas filosóficas actuales
en Europa. ..... . ........ .... ........... ... ....... ........ . ... ... .. .........................47
DR. ALBERTO CATURELLI: Reflexiones sobre la hispanidad esencial en
el pensamiento de Manuel García Morente .................................... ............ 65
PROFR. DR. E RIQUE AGUA YO: los conceptos de tolerancia y
prudencia en lafilosofia de Mauricio Beuchot........ .. ......... ..... ..... .. .. 79
DR. JO EF SEIFERT: Los fines y valores de la medicina ........................ 89
PROFR DR. EUDALDO FORME T El valor de ser persona en el nue\'O
hu,nan1.w110....................... ......................................................................... 113
PROFR. DR. 11.C. ER WIN SCIlADEL: Realidad, pos1bdidad y necesidad
como dmamismo triádico-lrascendental del ser. Una co111i11uació11
especulativa del análisis fisico-categorial de Nicola1 Hartmann de las
n1odalidades .. .. .. .. .. . . .. . .... ...... . ...... . ...... . .. ..... ... .. .... .. .. . .. .. . ..... 13 7
MTRO LUIS RJO DA ARREGUrN La idea de patria en Siguen::a ,
Góngora... ..... ..... ..... ..... .. .... ...... .. .. ..... ...... ..... .. ........................................... 159
DRA. MATILDE ISABEL GARCIA LOSADA. La presencia de la
Filosojia en la Unfrersidad Marco historiográfico contemporáneo en
h1spanoaménca (A rgentina y Ménco ) . .................................................. 173

7

�DR. HERÓN PÉREZ MARTÍNEZ: El discurso
·
figurativo ....................... .40 1

Sección Segunda

DR. JORGE FUENTES MORÚA: Lefebvre. Critica al despotismo

LETRAS

Urbano ........................................................................................................ .423

DRA. ALMA SILVIA RODRÍGUEZ:
Bajo los signos de la
postmodernidad................................... •········ •••·••••····· ··· ·········· ···· ········ ···· ···· .191
LIC. GABRIELA RIVEROS ELIZONDO: Nadie me verá llorar y la
relectura de la postmodernidad...................................................................203
MTRA. MINERVA MARGARITA VILLARREAL: Lo que detrás de él
anda escondido ............................................................................................213
DR. MONSEÑOR AURELIANO TAPIA MÉNDEZ: Aproximándonos al
alma de Amado Nervo .................................................................................233

Dr~b~;;ó~cMANSILLA: El desarrollo sostenible y sus aspectos
os............................................................................................. .431

p

DR. ADOLFO BENITO NARV AEZ TIJER

.

.

e_spacio social y el espacio fisico en la ciudad· ~~;a ~:'ª~iones .entre el

~ ~.~ ~.'~~~~~:4~

mformación geográfica para entender la ecolo~ía urba::~.... .. ..

LIC. GUSTAVO HERÓN PÉREZ DANIEL· R .,J
.
Bordieu
. ecoruando a Pierre
···············································································································481

MTRO. MIGUEL DE LA TORRE: Ética y educaci,on ...............................497

MTRO. ELVIA SALINAS HINOJOSA Y MTRA. JUANA GARZA DE LA
GARZA: Escritores proletarios ..................................................................255
Sección Cuarta

MTRA. LAURA GARCÍA: Input hypothesis for or against output
hypothesis?.................................................................••... •••.. ••· .. •· •••· ••••···· •...273

Historia

DRA. ALHELÍ MORÍN LIAM: Aprendizaje autónomo............................ 287
PROFR. ISRAEL CA VAZOS GARZA. El

MTRA. SARA ALICIA ARECHIGA: Reading and writting in the ESVEFL

sus fuentes como hisloriógrafo

.

,

.

.

doctor Jase Eleuteno Gonzalez,

····································.. ·····························.525

classroom .................................................................................................... .311

LIC. JOEL SERVÍN ORTEGA: El mejor Caballero del mundo ............... .331

TOMÁS
MENDIRICHAGA.. L os Vecinos
·
I 626
de Monterrey y las estancias de
······································ .. ·························································· .......... .539

Sección Tercera

ocupación del E. ' · A
.
DES. Hechos ocurndos durante la
'.}erc1to mencano en Monterrey .. ·············· ..... ················· .. 561

BERTHA VILLARREAL DE BENAVI

Ciencias Sociales
DR. JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD: El nuevo contexto político
mexicano......................................................................................................345
DR.

FRANCISCO

JAVIER

GORJÓN

GÓMEZ:

.

.

JOSÉ ANTONIO RODRI,GU EZ.. Testi.momos
. de fo1ografia en
A,(

JV10nterrey

········································· .. ·························································579

fn~f ~~~EL LEÓN-PORTILLA: El destino de los pueblos
g

······························································································ ..... 605

DR. MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ·
·
· Miguel Ramos Arizpe y el
···············•· .. ·········· ..................................................... 615

Mediación: un
acercamiento real a la Justicia .................................................................. .3 57

federalismo mexicano

DR. JOSÉ MARÍA INFANTE BONFIGLIO: Una taxonomía de la violencia
política con especial referencia a México.................................................. .3 75

y Urrutia (1731-1740) p d
d B. o~eAnt~n10FernandezdeJuáregui
' e ro e arna Noriega Junco y Expire/la o

8

MARÍA LUlSA RODRÍGUEZ SALA· J,

9

·

·

,

�Espirella (1740-1746) y Vicente Antonio Bueno de la Borbolla (1746-1751).
Aportes historiográficos para un estudio histórico-social de lo gobernadores
del Nuevo Reino de León. .................................. ..........................................623

DAVID p[ÑERA RAMÍREZ: Frontera norte, educación superior e
Historia .............................................................. •···························· •············659
JOSÉ ENCISO CONTRERAS: Don Juan de Oñate vs. el Peregrino Indiano
los preparativos en Zacatecas de la expedición a Nuevo México ..............679
SERGIO ANTONIO CORONA PÁEZ: las cofradías tlax.caltecas de
Parras ..........................................................................................................70\
JOSEF SPIELBERG: Un encuentro entre la hegemonía ideológica del
liberalismo mexicano y una tradición cultural autóctona en el noreste de
México a mediados del siglo XIX : El "Amo" del norte (Santiago Vidaurri)
contra el "santo" (Pedro Rojas "El Taita") .............................................. 709

Sección Qu i nta

LIC. ABRAHAM BANDA ROBLES· E
(el caso español).............
· ntorno ª la educación moral y cívica
······ ....................................................................... 783
LIC. FERNANDO ROBLEDO ISAAC: Add memoriam Gadamer
Gloriam
··················•····························......................................................... 791
LIC. ISABEL
.
Antaki....
.. ... ARÉVALO·. El manuaIdeI ciudadano
contemporáneo de Jram
..................................................................................................795

LIC. GABR1ELA MARTÍNEZ RAÚL
MIRELES y MALPICA: Identid
l'.
VERDUZCO~ GOBIR1SH
político de Vicente Fox..........
po itica Y sacra/ a traves del discurso
················· .. ······································ ............. 799

ª

LIC. ROSARIO ROSAS ESCALONA. Los
.
esconden tras sus trucos
.
payasos lloran y los magos se
··············································································8 I 9

MTRA. DORA GONZÁLEZ CORTINA: Franz Ka11,,,,
b
El Proceso
'JI\.U Y su o ra
······································· .. ························································ ... 823
LIC. GRACIELA VERDÍN ALVARADO·· la busqueda
,
.
.
Paradiso
de 1dent1dad en
·······································································································83 I

Co m e n tarios y Reseñas
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Comentarios a una
ejemplar obra en colaboración, coordinada por León E. Bieber...............733
LIC. FERNANDO ROBLEDO ISAAC: Zvi Kolitz habla a Dios ..............75 \
LIC. FERNANDO ROBLEDO ISAAC, LIC. PEDRO RODRÍGUEZ
CORTÉS: Basave: Pilar de la filosofía regiomontana ...............................757
PBRO. DR. ALEJANDRO OSTOS ÁVlLA: Presentación del Libro:
"Búsqueda y Encuentro de Dios". Del Dr. Agustín Basave Fernández del
Valle .............................................................................................................763

LIC. ALFONSO RANGEL GUERRA: "La Mexicanidad en Alfonso
Reyes ".Nueva Obra del Dr. Agustín Basave Fernández del Valle .............769
ORA. LUZ GARCÍA ALONSO: Homenaje a Agustín Basave Fernández
del Valle ....................................................................................................... 775
DR. RICARDO MIGUEL FLORES: la filosofia existencial en la Argentina
- sus introductores- ......................................................................................779
10

d

11

�Sección Primera

FILOSOFIA

�HUMANISMO ECUMÉNICO PLENARIO FRENTE A LA
GLOBALIFOBIA Y A LA GLOBALIFILIA
Prof. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández del Valle.
Presidente Honorario Vitalicio de la
Sociedad Mexicana de Filosofía,
Director del Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sumario: 1.- Humanismo Planetario a Escala Global; 2.- La Globalifobia y
la Globalifilia; 3.- ¿Globalifóbicos o Neo-liberalifóbicos?; 4.- Una Tercera
Vía: El Humanismo Ecuménico Planetario; 5.- Técnica y Sabiduría; 6.Nuevos amos y Nuevos dioses,· 7.- Poder Hegemónico y Terrorismo; 8.Globalización de la Cultura: Bondades y Peligros.

1.- Humanismo Planetario a Escala Global

¿Qué es el Humanismo Ecuménico Planetario? ¿Cuál es su
fundamento? ¿Cabe considerar al Humanismo Ecuménico Planetario como
una tercera vía entre la globalifobia y la globalifilia? Pero el Humanismo
Ecuménico Planetario nos insta a construir la civilización del amor ¿Qué es
y cómo es la Civilización del Amor? ¿Cuáles son los pasos necesarios que
los promotores de la Civilización del Amor deben dar? Dar respuesta a estas
interrogantes es el objeto primordial de este estudio. Espero que resulte además del valor teorético que pueda tener- constructivo, edificante.
Vivimos a escala global. El hecho -gústenos o no- es incontrovertible.
Nuestras relaciones internacionales se realizan en contextos globales que
provocan esperanzas y temores. Nuestras economías, con sus redes de
empresas, están transnacionalizadas; la comunicación - tan intensa- se
realiza en contextos globales; priva el neo-liberalismo como modelo
económico dominante en la mayor parte de las naciones planetarias. Las
economías y los regionalismos se abren a preocupaciones y políticas
ecológicas, a interrelaciones entre universidades e instituciones de cultura
superior. Por una parte, la globalización presenta corrientes más modernas
de comunicación, producción, financiamiento, marketing y niveles
tecnológicos. Por otra parte, hay miedo de perder identidades civilizatorias y
culturales, soberanías nacionales que no se resignan a sucumbir ante poderes
financieros y económicos fuera de legitimaciones normales. Ciertamente,
ningún país quiere perder dinámicas desarrollistas. El neoliberalismo ha
significado un reto económico y tecnológico, pero también una pérdida
creciente de responsabilidades políticas y económicas. Resulta irritante que
se presenten poderes sin legitimidad y legitimación. Ante esos poderes, los
mexicanos podemos perder los legados constructivos de nuestra Revolución.
15

�. ..
re '"sar a una historia ya superada por las
Claro está que no ~u1sieramosl gr~ o sistema internacional actual Pero
tendencias internacionales y e m1sdm . ·ustos más humanos. para todos
o\iectar mun os mas J
•
d
urge que duda cabe, pr J
b
•cos entre países desarrolla os Y
'
b h entre po res Y n •
. ·
en el futuro. La rec a
Sólo el humanismo ecumenico
países subdesarrollados es pa~e~te.de mundos futuros justos &gt; adecuados
.
d b ·ndarnos la v1s1on
planetario pue ~. _n
. -síntesis pacífica y amistosa.
para todos, la vision de una socio
2.- La Globalifobia &gt;la Globalifilia

tra una súper potencia hegemonica,
Lo~ globalifóbicos se reb;~ª~ri:n ulo Estados Unidos-Unión Europeacon vanos centros de poder.
g
st·,tuye uno de tos perfiles mas
.
· ipientemente y con
.
Asia-Pacifico opera •me
Mex1·co no quiere ser empujado en
.
futuro
probables en e1 proximo b bl · te preferidas por norteamericanos o
direcciones deseadas ) pro a emedn I t' o es una nacion cla\.e en las
• ·
arte del mun o a in ,
Me,ico,
europeos.
p
'fi
te launoamencana \1e:-.ico dse
.
• t ¡ s y -cspeci icamen relac1oncs contmen a e
.
b'e'n se mega a ser arrastra o
ado insular pero tam i
..
niega a ser un pais cerr ,' .
• ue sólo ofrecen una opcion. el
por globalifilias hegemonicas q 11 do a nue:,tra ma) oria de edad }
.
·
L mexicanos hemos ega
neoliberahsmo. os
•onal sin causar sospechas por
n el escenario mtemac1
.
.
I
podemos dia_o~ar
e . .
or im erialismos economicos. Esta mu)
espurias ambiciones temtonales o p
p tas e ideas comunes proponer
.
.
· ·as " concretar me
·
bien intercambiar expenenci J
d . tereses ) sugerencias de \.arias
·
·ntérpretes e in
opciones, trabaJar como li b l"fi'b'cos han iniciado en Seanle, de:,de 1999.
d
za Praga Québec. Da, os
Partes del planeta. Los g o a I o '
•
1 to'i contmua os en 1 •
•
sus enfrentamientos viru en •
d'1
índole se han aglutinado en
bo y Venecia Grupos de mu)' "ersa
. ..
"Y
G
oten rg
··w bl .. los ·'Amigos de la Tierra
. 1os
a
tomo a la protesta: Los
om e~·4ua, .. los "41111-FaCI\I Ac1w11" rodas
Basta" de España, el grupo frances ·
.'
·a y la verdad cs. a todas
caso los mas con vio1enea
1
protestan. a gunos a .
d'
d ble Lo que mas molesta a los
luces, que toda "iolenc1a es_ un me io con ena .conom1co mundial La,
globahfóbicos son las lílJUSt1cfi1as del tordleanoepinión pública mundial. la
h
sto de mana ie to, an e
protestas an pu~
. .
ética rofesional para las grandes )
necesidad de forJar un cEodl ,god dede las e~presas transnacionak~ suele ser
poderosas corporaciones.
po er
.
· ·
· blica
. ·1· tado dentro\ fuera de las respectivas naciones La opin1on pu d
casi 1 1m1
,
•
•
&lt;irían tratar e
dial las Cancillerías y los Parlamentos nac1ona 1_e') po
mun •
manera los organismo mtemac1ona1e:, para
refonnar. eln alguna ·as de u~ \.erdadero} justo desarrollo mtt.!rnac1onal
transfonnar os en agenci
I AI unos
Es preciso reformar la arquitect_ura financiera antemac1ona . 1 g . 1
. de aIgu n upo de impuesto. a dcapita
analistas pugnan por la mtroducc1on
'b'I
. . mund'Ial" Ha"J pa1.,cs ed • e-;,
Qué \.amos a hacer con el orden econom1co
~ubdesarrollados, a quienes no se les perdona la deuda ni se le,
a ::
programas de desarrollo social ) sen 1c1os bastcos. l n todo caso no ª· q

\u\

16

cerrar los pocos canales de comunicación entre las instituciones
internacionales y los globalifóbicos. El bien público internacional demanda
transparencia en las reumones de altos func1onanos, y no reuniones secretas
} reuniones por \.ideo-conferencia Con todos los defectos que pueda tener
la globah1.acion. cabe afirmar que los beneficios son mayores que los
problemas siempre susceptibles de correccion.
La globalizac1ón ha truncado la autodeterminación de los pueblos. la
opción por un solidarismo cnstiano. por una democracia social más Justa )'
humana. Se nos quiere imponer, a los países subde arrollados -en materia
industnal y económica- un modelo único. un sistema económico inmutable,
una cosmo\ isión pragmatista, ut1htana, consumista. o podemos ercer en
una pretendida sociedad abierta. que tanto se pregona por lo:, paí es súper
desarrollados. cuando se nos pretende imponer una sola opción ideológica
sin respeto a la di\ers1dad • una estandarización que dentro de poco
comertira a nuestros semejantes en nuestros identicos
Vasconcelos
profetizaba una ra:u có.\mtca que era una síntesis de todas las razas una
fusión de todas las culturas. un mest1111Je cultural, antes que racial que nos
uniría a todos en una ci, il1zac1ón más fraterna. más cal ida. más humana) 'il
se me pem11te decirlo- más cercana a lo que ahora llamamos una c1vi/1:ac1ó11
del umor El globalismo es me, atable Pero el globahsmo puede ser un
globahsmo sahajc. que mutila sectores sociológicos d1s1dentes. c.. un
globah mo civilizado que respeta la síntesis. el sincretismo )' el dialogo
intercultural.
3.- na tercera v·ía: El Humani mo Ecuménico Planetario

Porque andamo- en pos del equilibrio entre la globalifobia } la
¡,Joba/tfi/,a, nos atrevemos a proponer una tercera \ ia. el Humanwno
ecuménico planetarw Antes de reformar el mundo globalizado, la aldw
¡!loha/ · -como le ha dénommado Marshal McLuhan-. ha} que emprender la
refonna moral del hombre. De otra manera no podnarnos arribar al
Humcmt.\mo ecumémco pla11e1ano
El mundo es ho) el universo humano Ya no existen fronteras ni límites
artificiales en ese uni\erso del hombre La tecnocracia nos hace sentir
amenazados planctanamente. Pero \ I\ 1endo a escala ecuménica cabe
también un entend1m1ento uni,cr:,al. Todo., los hombres han de sentirse
pró,1mos Y de la pro,umdad nace la amistad Amistad que c.,ta mas alla
de la camaradería. de la solidaridad de clase social. dl ra,a o de ac11, 1dad
profesional Sólo la amistad puede salvamos en el plano de la com 1,em:ia
ocial Solo ella pucdt:. prt-.en.•mo:, de -.er de tru1do-.. P0rque el amor de
amistad. que trasciende lo deleitable ) lo ú11I es 111cumbencia cordial ) es
ayuda reciproca en la cmprc&lt;,a de ,·ivir.
17

�.
. " de nuestros días pretende -común
El "Humanismo planetano
. .
todas las posibilidades Y la
a cabal cump11m1en10
denominador- 11evar
.
l universal formación humana, a 1a
dignidad de todo hombre. La integra Y,.
en libertad en democracia
.
,
que todos aspiramos,
so, lo puede rea izarse
pluralista.
d
belleza -propiedades del ente- deben
Unidad, verdad, bonda y
'd rada en su entidad. La unidad
l
tu ateza humana cons1 e
resplandecer en a na r
d'
ación· la verdad nos conduce a 1a
nos salva del desdoblamiento _Y la ~sg~eg defe~tos y vicios; la belleza nos
autenticidad; la bondad nos ltbera. e Tosdas las potencias de que el alma es
.
· t s de complacencia. o
.J
•
convierte en suJe o
'd
. vestidas de todas las pe1iecc,ones
o tn
.,
suscept1'ble tendrán que ser revestl as tu
aleza O por gratuita donac1on,
para
habituales de que son capaces por ~ad r d en su esencia adquiera un
humana cons1 era a
'
.
que la natura1eza
. '
que la educación ttene por
.
y no olvidemos tampoco,
1
acabamiento. .
. , 'cía\ . trascendente de \a persona rnm~na,
finalidad servir a la proy~c~1on so 1 ) 'd d de la justicia, de la segundad
disponiéndonos al cumplurnento de a can a ,
y del bien común.
.
,
b.
rimordial de nuestro estudio- tiene su
El humanismo filosofico -o ~et~~ su naturaleza. de su orí gen, destino )'
centro en el problema del hombre y l
\lo del hombre su profunda
1 . rso
Conocer e meo
'
. .
puesto en e umve .
1· . . sen el mundo que nos toca v1v1r, es
mismidad, sus poderes y sus 1m1tac1one
el tema del nuevo humanismo.
.
d -que aprisiona al hombre en s,
Cabe hablar de un humC'msmo cerra ob al hombre a la trascendencia.
d
h anismo abierto -que a re
·
mismo-y e un um
- ara mejor comprender la disyuntiva
al Ser fundamental y fundamentante ' pi t endencia Los humanismos
•
t" mo y la apertura a a rase
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entre e1 mmanen is
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"edad humana: La razón, la
absolutos absolutíza_n un1late~afilmen~e alg~~:~:~p~ropiedades esenciales del
libertad o la materia. Sacn ican as re
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hombre, su p1un imens1ona t . '
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s ace tar la parte
unidimensional que conduce al ant1h~man~s;~utr~c~:rlos :orlo mucho
afirmativa de estos humanismos, pero ene
. orta es un
.
en la totalidad del hombre. y lo que nos imp
~~::~~s~: integral que no sacrifica ning~na d~ nuestras. facultades. x~\~1 ~~
humanismo abierto el hombre ~e eleva
arn~~ d~~ ~:~::~~~~~n:ia O ~e
nada que sea humano, -por eso incluye a 1mens1on_
ersonal
la fundamentalidad de la existencia humana-, acrecienta el valor p
}
procura el bien de todos.

,°1~~

Un humanismo abierto es una ·'visión del mundo". pero es también una
construcción arquitectónica y operante del mundo. Estamos de acuerdo en
18

que más que contemplar al mundo hay que transformarlo. Pero esto no
quiere decir que afirmemos la súper valorización de la "praxis" sobre la
"theoresis", ni de la acción sobre la contemplación. Porque acción que no es
precedida de contemplación, es mera agitación de neurótico. Ante un mundo
dominado por la pasión anti-intelectual y por los instintos ínfrarracionales,
afirmamos decididamente el valor del intelecto amoroso que postula nuestro
lema comprometido: "In amore sapere el in sapientia amor". Sólo por esta
vertiente nos libramos del cerco de la inmanencia y de la historia.
Cuando se da valor absoluto a lo relativo se cae en mitos, en ídolos que
se suceden sobre los altares de la historia. El retorno a razones universales y
eternas, la necesidad de una síntesis constructiva y comprensiva de la cultura
moderna es requerida hoy por los más inteligentes y sinceros pensadores.
¿Cómo podemos tener, de otra manera, una sabiduría superior que sea fuente
de unidad y de armonía? El formidable reto que nos lanza al saber
contemporáneo -especializado y desintegrado- nos insta a la recomposición
ideológica y a la reconstrucción del hombre integral. Es la difícil
composíc ión unitaria metafísíca-ética-artíst ica-po Iítica-c ientífica-espiritual
que recibe los valores esperados por el hombre como realizaciones perennes
de verdad, bondad, justicia, belleza y paz. No ignoramos la masa de los
hechos. de las ideas y de las cosas caducas que produce cada época histórica;
pero consideramos posible la realización emergente de la actividad
propedéutica de salvación.
En un humanismo integral y ecumen,co debe ex1st1r un extenso y
generoso reconocimiento de la validez, de la existencia humana y de sus
expresiones culturales y políticas. Los exclusivismos son desastrosos en el
campo ideológico y en el campo práctico. No podemos perseguir fuera de
toda medida y equilibrio, un solo valor en mengua de los otros valores.
Cuando entronizamos sólo la libertad o sólo la justicia; sólo el individuo
aislado o sólo la comunidad transpersonal, caemos en un pavoroso caos.
Todos los valores &lt;le la técnica, de la economía y de las ciencias deben entrar
en el universal campo de esa sabiduría en donde verdad, bien, belleza y
piedad se fundan y confundan.
El humanismo ecuménico integral es una síntesis personalista y
comunitaria. El humanismo ecuménico integral organiza la cooperación
entre los hombres, sobre el plano material, el plano ético y el plano
intelectual. El bien común aportado se traduce en un bien común
distribuido. Porque la persona es relativamente para la sociedad, pero la
sociedad es absolutamente para la persona. La formación plenaria supone
autoforrnación, autogobierno, disciplina externa y ayuda que viene de los
otros hombres y del Ser Absoluto. El bien que hay que hacer y el mal que
hay que evitar sirven como pautas para desarrollar los derechos positivos
19

�como interpretacione!:i, determinaciones y evoluc_ion~s de las normas eternas
y trascendentes que se reflejan en la conc1enc1a sana y recta. . La
colaboración común conduce a la perfección común. El humanismo
contemporáneo busca la unidad del hombre y de las_co~as human~s, la
unidad del pensamiento y de la acci~n, la u~idad de _la c1enc1a Yde la virtud,
la unidad de la interioridad y de la vida social, la unidad de la cultura Yde la
oración.
"Los tiempos en que la filosofía y ciencias natural~s se obstaculizan
mutuamente -advierte Max Plank- se han desvanecido y deben ser
olvidados para siempre''. El humanismo ecuménico integ~al que _nosotros
buscamos sólidamente con todos los hombres es un humanismo abierto con
una dialéctica de integración y progreso para la humanización del mundo.
La forma ''hominis" universal tiene que hablamos y resonar en nosotros
como reactivación renovadora. Conociendo y sintiendo el Humanismo
ecuménico integral seremos herederos activos, forjadores de un proceso de
humanización que nunca concluye mientras haya vida humana sobre el
planeta.

4.- Técnica y Sabiduría
Estamos ---querámoslo o no- embarcados en el proceso_ de la
industrialización y de la técnica. Nadie estaría dispuesto a renunciar a las
conquistas y al confort que proporciona la actual tecnología. Co~quistas
técnicas que exhibe nuestra civilización en las gigantescas construcc_1ones de
acero y vidrio; en los grande~ aviones supersónicos: en los submarino~ que
unen -por debajo de los casquetes de hielos eternos- Alaska con _Suecia; en
los cerebros electrónicos: en los diques: en las naves ínter espaciales; en la
desintegración del átomo: en la elevación del estándar de ~ida; en la
automatización confortable... Pero hay que proceder con cuidado. La
marcha triunfal de la técnica no debe llevamos a un optimismo divinizador
de la técnica. Ese optimismo cae hecho añicos con las devastaciones bélicas,
con las armas atómicas y bacteriológicas. Ni regalo del cielo ni arte
diabólico.
Instrumento humano utilizable para bien o para mal.
Cooperación a la obra de Dios o med io destructivo. La libertad del hombre
decide.
Toda esa serie de procedimientos pract1cos científicamente
fundamentados para proveer a las necesidades de confort. transporte,
información, higiene, no existirían sin las fuentes de riqueza que el hombre
pone a su servicio: Agricultura, ganadería, minería, industria. La técnica
crea posibilidades y transforma el mundo para bien o para mal.

20

, Pode~os _decir sí a la técnica y no al dominio del hombre por la técnica.
S'. .a la tecm~a _que consen:a y prolonga nuestra vida - alimentos, vestidos,
v1v1end~s, m~d1cmas-:--,.~ la tecnica que reduce las horas de trabajo, fortalece
la conv1venc1a y pos1bil_1ta la p~opagación de la filosofía, de la ciencia y del
arte. No a la tecnocracia que siembra muerte y desolación. a la tecnocracia
que pone en juego la supervivencia biológica de todos los hombres.
L~,sabiduría º. sapiencia no significa, tan sólo, un saber de considerable
extens1on,yro~und1dad y elevación, sino un orden de vida centrado en Dios.
A la sab1duna nos acercamos, purificándonos, por el dolor. y nos
acer~amos, también, por la inocente alegría de la vida, por la dificil
senc11lez, ~or la confiada entrega, por la veneración del misterio. El sabio
busca un ?•en cuya posesión sacie todo deseo y confiera la paz. No se trata
una simple bús~ueda existencial. La sabiduría está profundamente
mteresada en el destino del hombre. El "gnoti se auton ·· socrático es tan
sólo un fin interm~dio. _Me con~zco a mí mismo para saber lo que debo
ha~er_p_ara ser me1or, y s1 es factible p_ara ser feliz. La sabiduría escudriña el
Pnnc1p10 de todo lo real y se abraza a El.

?e

El humanismo no es privativo de los "humanistas profesionales". No se
tr_ata de un saber almendrado de citas griegas y latinas, sino de un estilo de
:•da,_ ~e. una rúbrica personal que se estampa en las relaciones
intennd1~1duales y en las relaciones sociales. Un verdadero universitario es
- no podna ser de otra manera- un verdadero humanista.
El es~ilo hum~nista -su sello, su personalidad, su tipo de
comportam1ent&lt;: e_stnba en el amor a la libertad, a la armonía y a la cultura.
Amor a. l_a propia ltbertad y amor a la Iibertad de los demás, aspiración a la
proporc1on, a la mesura, al buen gusto, a la exquisitez incluso. Cultura como
conjunto de móviles esquemas ideales aptos para la intuición el pensamiento
y la valoración.
'
La es~ncia de_l humanismo consiste en la libre respuesta de la criatura
humana al 1mperat1vo: Trata al otro como quisieras que te trataran a ti .
~os ~ab~res se desg~stan y se quedan más anticuados aún que las
propias n:iaqum~s. Es ~r,ec1sa una educación que forme hombres de ciencia y
no u~a St~ple 111strucc1on qu~ depara conocimientos de la época. Hay que
ensenar a mventar o descubnr y enseñar a descubrir la verdad. Todo ello
s~b~e _la base de una antropología prospectiva y de una Universidad
dman:11c~. Y por ~ncima de la formac ión de hombres de ciencia hay que
contnbu1~ a la forJa de hombres caritativos y sabios. Requerimos una
autognos1s c_onsta~te. Inútil ~uir de sí mismo. "¿A dónde escapo -clama el
santo Y sabio Obispo de H1pona- que yo no me siguiese?" No resulta
21

�factible la huida de Dios, porque vengo de y voy hacia Él. Por ~so he
denominado al hombre -ser fundamentado y teleológico- un ente deiforme,
un ser teofánico y un ser teotrópico.
Sobran eruditos y faltan sabios. Hay poca gente f~liz. Siento una
profunda compasión por ese pequeño, admirable ser que vive y muere entre
el asfalto y el humo, siempre atenazado por el reloJ, mol~sto por
enfermedades que produce la civilización, saturado de problemas, siempre a
la búsqueda, pero generalmente frustrado antes de haber encontrado el amor.
Si ya no hay amistad, si ya el hombre no cuida del hombre, de nada
sirve seguir construyendo grandes ciudades vacías de calor humano.
Hemos roto los naturales lazos vitales y hemos materializado nuestra
existencia arrancándola de sus raíces. Nos olvidamos que la vida humana es
un maravilloso misterio y la entregamos en holoca_usto para el ~ltar del
progreso material. Si Ja tierra pudiese llorar. _ll?~ana__por el destterr~ del
hombre. Sentada en los escombros de nuestra c1v1ltzac1on, l~ escuela aun es
capaz, si se decide, a poner luz de sabiduría en nuestro corazon Yamor de los
hombres por los hombres.
En nuestra sociedad contemporánea, la solidaridad de raíz cristian~ se
va secando. Los ojos del hombre medio de nuestros días se vuelv~n. hacia la
autorrealización narcisista, hacia la posesión, hacia la irresponsabilidad. Se
pretende justificar con las vanas razones culturales de atraso Ys~bd_esarrollo.
el espectáculo de las grandes mayorías pobres Y opnmtdas q_ue
contemplamos impávidos, como si fuese un fenómeno natural. Es preciso
construir una sociedad verdaderamente humana. donde resplandezca la
libertad, la justicia, la solidaridad y la recta razón .. N_o_basta p~lea_r el
desempleo y la inflación, necesitarnos una mayor JUSt1c1a Y sol1dandad
humana con los pobres del mundo. de todo el mundo.
Desde la perspectiva de un Humanismo Ecuménico Planetario -de raíz
occidental y cristiana- requerimos una ética solidaría, una cu!t~ra de la
austeridad. La cultura de la moderación en el consumo, al serv1c10 de una
mayor humanización, suprimirá el rostro i11solidario e injusto de la socie~ad
contemporánea. El consumismo desaforado, pletórit:0 de fiestas, ~ampanas
publicitarias, grandes almacenes, rebajas, presenta un contr_aste insultante
con este mundo que alberga millones y millones de pobres miserables. Una
sociedad menos consumista, más justa y humana, constituye una magna
empresa universalista.
No podemos reposar en el pluralismo, el
fragmentarismo, y el nihilismo de la época posmodernista. Tampoco en la
autodefensa conservadora y neo-conservadora del sistema y de las
instituciones que chocan contra un Humanismo ecuménico y planetario que
22

no es aje~o a la verdadera libertad, a la auténtica solidaridad, al mundo justo
que supnma los costos de la insolidaridad y de las soledades patoléoicas en
el supermercado consumista. Basta de recitales del postmodemis~o que
todo lo vuelve relato, grande o pequeño, sin garantías de objetividad y visos
de verdad. La desorientación ética y valorativa se ha ido generalizando. La
relativización, productora de escepticismo, resulta incapaz de asumir el
compromiso. Hay que liberar al hombre de hoy de la anorexia espiritual de
la cansada y abúlica cultura postmoderna. Es tarea de los hombres de bu,ena
v?luntad - por cierto muy noble- crear espacios libres donde las personas se
sientan verdaderamente próximas, semejantes, solidarias.
Acaso mi tesis de una educación para el amor parezca extraña, fuera de
lugar. Pero no es así. Si el hombre necesita el amor para hacerse hombre
¿po~, qué la Universidad no habría de enseñarnos de qué podríamos ;
deb1eramos estar enamorados? ¿Quiénes son, en definitiva, los que trazan
los grandes hitos de Ja historia: Los mediocres o los amantes de la sabiduría
de la ciencia, de las artes, del arte, de la patria y de la humanidad?
'
. Aun~ue el amor es sumamente difícil de definir, porque no es algo que
se tiene smo una manera de ser, ocúrreseme proponer la siguiente definición:
" El amor es un afecto vivo, benevolente y promociona! del hombre, que
se profesa a Dios y al ser humano."

La muerte del amor petrifica los corazones. La leña seca del sistema
cordial, en uno que odia. sólo sirve para arder. El desamparo espiritual no
puede ser m~s l~cerante. El que endiosa a una criatura no llega a una
verdadera soltdandad con los demás. Lo más probahle es que concluya en
un egoísta enamoramiento de sí mismo, obstaculizando el amor
desinteresado con los prójimos. La destrucción de los ídolos es siempre
saludable. Significa, las más de las veces, un primer paso hacia el Ser
Absoluto. El Estado, el arte, la ciencia, la mujer, el dinero, la voluntad del
poder, son bienes finitos que no pueden ponerse en lugar de Dios.
Somos llamados por el amor. Entre yo mismo y la totalidad de cuanto
hay en el ámbito finito oscilo en tensión viviente. Entre lo actual y lo
proyectado vivimos desviviéndonos. Pero en esa rajadura de la existencia
sorprendemos un impulso al infinito.

5.- Nuevos amos y Nuevos dioses
. La civilizaciór~ global y única que se extiende sobre nuestro planeta, por
pnmera vez, ha forJado nuevos amos y nuevos dioses. Un modelo universal
predominante se enseñorea de cada una de las partes del planeta. Este

23

�modelo capitalista salvaje, neo-liberal. tiene una presencia ubicua, fragiliza
las fronteras y relativiza las soberanías nacionales. Somos habitantes
posibles. por los medios masivos de comunicación, de todas las aldeas del
mundo. La creciente comunicación e interdependencia entre países y
empresas, deslíen la importancia de los Estados nacionales.
A fines del siglo XV se inició la mundialización, esto es, la
configuración de la era planetaria. Al descubrir y conquistar América se
descubre la tierra como planeta. Se derrumba la concepción toloméica y
emerge la Revolución copernicana junto con la occidentalización del mundo
y el pro, isorio desarrollo del impel'ialismo eurocéntrico.
De ese
imperialismo europeo se transita hacia el imperialismo norteamericano y.
más aún, al imperio de las redes financieras mundiales, de las
multinacionales y de los grandes inversores. Se ha hablado de un nuevo
imperialismo sin emperador. Las economías nacionales han mostrado su
fragilidad y vulnerabilidad. Los sindicatos han perdido su fuerza para
defender los intereses del mercado en un mundo dramático para una inmensa
mayoría de globalizados, explotados, resignados, cansados ...
Las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información. los
intercambios a escala mundial y la sobre información creciente caracterizan
el fenómeno histórico del proceso asimétrico de la globalización. La
globalización ha sido, hasta ahora, neo-liberalista, pero podría ser -y esto es
importante- de otra manera. si se corrigiesen las aberraciones del neoliberalismo como capitalismo salvaje. El capital es necesario. y siempre lo
habrá. pero el capitalismo salvaje es antihumano y no debiera de existir. El
neo-liberalismo postula la libertad absoluta del mercado - libre circulación de
bienes, servicios y capitales, inversiones directas, transacciones financieras
fuera de control- como panacea que resolvería los males socio-políticos ~
económicos. Postula, también. la primacía de los intereses económicos y
empresariales - la rentabilidad como criterio de actuación- sobre las
necesidades de las personas, sobre la justicia social y sobre las exigencias del
hien público temporal. En esa sociedad neo-liberal deshumanizada. importa
producir con eficacia para que las empresas sean más rentables, consumir
como si fuesemos burgueses opulentos que dinamizan el mercado. y tasar el
costo de la ayuda social y de los servicios sociales. Esa ideología de la
globalización asimétrica, está promovida por el Fondo Monetario
Internacional, por el Banco Mundial y por la Información Mercantil y los
Servicios para el Desarrollo ( "Business Informati011 ami Derelopment
Services -B!DS- "). La sacralización del "free market ·· ha suscitado un
nuevo fenómeno de pseudo-adoración. Se habla de las leyes económicas
como si fuesen leyes inexorables, intangibles, confundiéndolas -gra\e error
epistemológico- con las leyes naturales. El capital puede c.,ircular libremente
en todos los países, casi sin control político de los gobiernos y sin control

monetario de los bancos centrales El
.
.
gerencial de las grandes e
·
_m~neJo financiero, la dirección
rentabilidad y una baja de sala~i~resas I apatndas, producen una inmensa
Los capitales "golondrinos" va s dreaeds qu~ vulnera los derechos sociales.
.
n a on e quieren y no a
pocos impuestos. No se puede habl
.
P gan o pagan muy
sino de redes fmanc1·eras
d'arl, en rigor, de una economía mundial
.
mun 1a es que se ·
d
'
mforrnáticas para llegar a una e
, d
sirven
e
tecnologías
1
,
conom1a e símb0 1
econom1a de productos · M'I1es de transacc10
.
en ugar de una
· os· 'bl
proezas especulativas de los "genios fin . ~:s mv1s1. es pasan como
lugar a otro, al margen de las me
~nc1ero.s . El capital emigra de un
hegemonía del capital financ1·ero . trcanc'.as, ,mientras el dinero instaura la
m ernac1ona A pe d l b
.
recursos financieros , los pruses
,
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a
a
undanc1a
de
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subdesarrollo, mientras prolifera la corru c·,
, ~s se e~tancan en su
que las multinacionaler son los ., d dp wn poht1ca y social. Se ha dicho
.
·
ver a eros amos del
d "
. Los e · mun
1 ,o
• que van a
donde qu ieren y a donde pueden ganar mas
Y económicos quedan abolidos Los d · . . .scrupu .ºs et1cos, políticos
humanos no interesan a las m~lti . ese/qu, llbnos. sociales y los dramas
''masa salarial" y "capital variable~.ª~;º~ª .e~ que piensan en términos de
reclutan para un privilegiado tercio ~: ~Ja ores).. ~os bene_ficios sólo se
terceras partes del mundo quedan excluidaa Opoblac.10n mundial. Las dos
beneficios. Los gobiernos v·
d' s margmadas de estos enormes
.
,ven pen 1entes de I b l
. as o sas y mercados
timanc,eros - parte meteorológico- ue se d
en los noticieros y telediarios deq tod tn a ~1v~rsas horas. de la mañana
mundo. Mientras los mercados se libe~:r as te ev1s10n~s. ex,ste~tes en el
los trabajadores son cada vez ,
'.zan, las cond1c1ones liberales de
mas precanas Las
lt · •
obreros que trabajen más t'
·
mu mac1011a!es buscan
sumisa. Prohibidas las prot;::~o,Lcon ~a!arios ?1~s baratos y con actitud
determinado, afectan al resto d~I m~n~:s1s bu~sat, les que afe~tan a ~n país
escala mundial corre pareia c
d
· La mterdependenc1a creciente a
•
J
on eI escenso de la c fId d d
.
agremiados
que registra el u, lt'uno 1111orme
. ~
a (O
e trabaJadores
•
de an
la OIT
. ..
nternac1onal del Trabaio)
. para poner un , 1 •
" . Francia,
T
1rga111zac1on
con menor porcentaje de trabajadores afi 1· d
s? o. eJemp o, es el país
9, 1% del total gozan de las venta· as de 1' 1~ o~ a ~n s'.~d1cato. Apenas si un
nombre de la competitividad s~ d
a ~md1~alizac1on. Consecuencia: En
ciudadanos para correr la orgí /'b err~; _an os ?erechos sociales de los
"sálvese quien pueda" las el a I er: aJo el estilo darwin ista. Ante este
son millones y miÍlon~s de ases po res, menesterosas, desprotegidas -que
antes se habló de la adora~:~º;:rE:i:;º saben .ni donde ?uarecerse. Si
habla de la adoración del m
d
(Ludwig von Mises), ahora se
adoradores? Promete .
ercado. ¿Que promete el dios mercado a sus
·
nqueza po er conr, t h d ·
aducen verdades parciales: ' 1.- L~ libe; d e omsmo. Lo~ neo-liberales
productividad y hace más compct·t·
1 a de mercado mcrementa la
. .
1ivas a as empresas· 2 A
e
crec1m1ento
y
genera
las
libertad
, .
, .- umenta la tasa
d
las democracias. Pero nada no d' ~s econom1cas con la consolidación de
s ice e que el pastel se reparte tan sólo entre

?

25

24

�las multinacionales y que la libertad produce el libertinaje para ,~orirse de
concentración de la riqueza y las enormes desigualdades
· 1 , ·
e La
hambr.
sociales resultan lacerantes: el 20% de la población mund1a n:'ªs nea
consume \ SO veces más que el 80% de la población más pobre y miserable.
Sólo el 20% de la población mundial controla y consume el 80% de l~s
recursos naturales. Más de 25 millones de seres humanos mueren cada ano
como consecuencia del hambre y de la desnutrición. Mientras_ tanto las
burbujas de opulencia ílotan para del_eite_de lo~ riquísimos c~nsum1dores que
mueren de aburrimiento. Y algo mas tnste aun: en esa sociedad construida
sobre una moral de rapiña se pretende fundar la existencia sobre las nuevas
deidades: "monetarización y mercantilización de la vida humana".. ~1ucha
riqueza en beneficio de una minoría; inmen_s~ pobreza, con imtant~s
carencias, para la gran mayoría de la poblac1on. El Fondo Monetano
lnternacional y el Banco Mundial son, en buena parte, responsable~ ,de esta
situación. Desigualdad de ingresos, destrucción de valores, destrucc1on de la
cultura. Todo ello en una pretendida sociedad abierta y democrática que ha
consagrado una quinta libertad: "La libertad de explotar" (Noam

mu~t~nacionales que dejan s~ntir su influencia en la política y en los
poht1cos. En las cuentas nacionales están metiéndose en alguna forma ¡
Fondo ~onetario Internacional y el Banco Mundial. Los altos funciona:iis

se_ a_dh1eren a estas poderosas instituciones para flexibilizar contratos
~hmmar _fronteras, privatizar "a mansalva" y liquidar trabajadores. L~
1mp~ten~1a de los Estados nacionales ante el poder de las empresas
mult~nac1onales resulta patente. Se estrechan los márgenes de dec ·1sió
política_y se debil!ta el concepto del Estado-Nación que sólo gestiona, per:
no g_ob1_ema; gobierna el mercado. Económicamente las fronteras están
desd1~uJadas. Las crisis mundiales se discuten, por los mandatarios. en
":'ª~h_mgton: . El poder real no ~stá ~n el gobierno sino en el dinero, la
d'.vmrdad v1s1ble, la gran meretnz umversal. El dinero -"estercolero del
diablo" coi:no le llamó Giovanni Papini-, hace lo blanco negro v ¡0 ne!ITo
blanco; lo Justo lo hace inj~sto y I? injusto lo hace justo; feo lo hermos~ y
hermoso lo feo; noble lo rum y rum lo noble. Todo lo puede hacer O cree
poderlo hacer acaparando poder y almacenando ventajas en la '·rebatiña de
prebendas". Cuando la religión universal es el dinero irrumpe la corrupción
- latente en la naturaleza humana- y se instaura en el corazón del sistema.

Chomsky).
A la aguda inteligencia de Max Weber no podía escapársele este
fenómeno socio-económico que describe con luminosas palabras: "cuando
el mercado se abandona a su propia legalidad no repara más que en la
cosa, no en la persona. no conoce ninguna obligación de fraternidad ni de
piedad, ninguna de las relaciones humanas propias de las comunidades de
carácter personal. Todas ellru son obstáculos para el libre desarrollo de la
mera comunidad de mercado "... en las inversiones necesarias para el

crecimiento de la economía -que es lo que importa al capitalismo salvaje-,
\os pobres son un lastre, una carga, un elemento perturbador. No s~ piensa
en términos de semejantes, de próximos, de hermanos, de compatnotas, de
ciudadanos. Cuando se pierde el sentido de solidaridad humana y cristiana,
ya no puede haber un trato digno. Todo es cuestión de competencia, de libre
mercado, de hegemonía de redes financieras.
Desde que surge la globalización impulsada por las tecnologías de la
comunicación, la infonnática y la multipolarización de sistemas productivos,
los intercambios, laceran y nulifican en buena parte las soberanías
nacionales, la política de los gobiernos. Toda soberanía implica un poder de
mando supremo "in suo ordine "; pero ese poder de mando supremo o última
instancia no puede dominar las multinacionales, las redes financieras y los
mercados de la bolsa. Los gobiernos parece que mandan en los asuntos
económicos, pero en realidad no mandan sino que se constituyen en
espejismos de poder. Se sigue hablando como si los Estados fuesen
verdaderamente soberanos, independientes y autárticos pero la realidad es
que el control se les ha ido a los Estados y ha caído en manos de las

26

6.- Poder Hegemónico y Terrorismo

.~?Y en_ día no existe ya el mundo bipolar (Estados Unidos-Unión
Sov1et1ca), ~1110 un P~_licentrismo que parece apuntar a tres ejes primordiales:
Estados Umdo~, Umon _Europea, Japón y "los tigres del Oriente". Pero la
gr~~ hegemo111a la retiene una sola potencia económica, tecnológica y
militar: Los Estados Unidos.
Si en el ~iglo XX se cometi~ el mayor número de genocidios, en el siglo
XXI el terronsmo que acaba de mstaurarse al derribar las torres gemelas del
"World Trade Center'~ y buena parte del Pentágono de Washington, daña
grave_mente la econom1a de todos los países a escala mundial y nos mantiene
en vilo. ante ataques sorpresivos y enemigos ocu ltos. Se desatan las
xenofobia~ Y ~e aplica la abominable y abyecta "limpieza étnira"
(Yug~slav1a, '.,a1ses Africanos, Le Pen). Por una parte, la globalización incita
a 1~, 111tegrac1on -bloques regionales como Merco Sur, Unidad Africana.
Un1on Europea, Asociación de Naciones del Sudeste Asiático- v por la otra
surg_~ _la fragmentación
Los procesos de fragmentación •d~ la Unión
So_v1e~1ca Y d~ Yugoslavia, las desmembraciones de Checoslovaquia y de
Eti?p1a bastanan parn mo_strar esta tendencia centrípeta que ha surgido
rec1ent_:mente en la h1stona. En el interior de España, el País Vasco y
Cataluna _pretenden desmembrarse; otro tanto acaece con la Isla de Córceiza
e~ Francia Y con Québec en Canadá. En México, el tr:balisrno de l;s
dif~rentes etnias de Chiapas demanda sociedades o pequeñas naciones
autonomas por fidelidad a la propia condición étnica. lingüística y cultural.

27

�Está muy bien que se respeten los derechos culturale~ de las minorías; pero
tá muy mal que se rompa la unidad nacional con etmas que prete~de~ ,tener
es
•
obiemos y que instaurarían "de Jacto" una balcanizac1on de
sus propios g
H
d d 11
• 1
México con todas las etnias que tenemos. ¿ as~a on e . egara. a
fragmentación y afirmación de nacionalidades que se_d1sgre?an?. Es posible
que
que a m1·1ad del siglo XXl existan más de mtl .nac1onahdades
.,
complicarán, aún más, el panorama mundial de la globahzac1on.
En nuestro tiempo también se dejan sentir los chauvinism?s xenófobo~
de Le Penen Francia que rechaza a los emigrantes y a los refugiados co_mo s1
fuesen bestias asquerosas; este tipo de ·racismo puede lle~ar a las actitudes
criminales coino las que encama Karachi. No olvidemos que es?s
nacionalismos xenófobos, como los profesados por Le Pen en Francia,
pueden conducir a las tentaciones de purificación contra l~s olas de
emigrantes y de refugiados. Es hora de poner coto a los gru~os mtoleran~es
que rechazan la alteridad en aras de un chauvinismo demencr~I. Es_ preciso
guarecemos contra la militarización mental que conduc~ _a la v10lenc1a c_omo
forma de solucionar el terrorismo y los problemas pol1t1cos. El t.e~ons~10
no se acaba con las am1as, con la derrota de los talibanes en Afgamstai:: sino
combatiendo las causas que han propiciado el terrorismo: la ~xplotac1~1~, la
fijación de precios a países mo~ocultivadores, las interven~1.ones pol1t1cas
unilaterales en gobiernos extranJeros. El mundo y la pol1t1ca se_ pueden
entender de dos modos: la política del conflicto en el mundo de desigualdad
0 el mundo de la igualdad y la polí~ica de c~ope~aci?_n. S_i ~ealmente los
pueblos se empeñaran en un solidansmo de _ms~irac1.on cr'.stiana co~ una
política de cooperación, llegaría~os a ~na soc1?-smtes1s pac_1fica Y amis~~sa
aunque tendría que cambiar el sistema mternac1onal y orga111zar una polrtica
nueva a escala mundial. La globalización nos pide una nueva agenda.
Hoy en día - lo sabemos muy bien- ningún acontecimiento. proceso o
acción significativa quedan circunscritos al área geográfica en que han
tenido origen. Todo repercute en todos para bien o para mal. Este proceso
evolutivo de larga duración, afecta en forma desigual a todas las zonas del
mundo. El Estado, experiencia de siglos, tiene que redimensionarse e~ un
mundo global. "El Estado se ha redimensionado a favor ~e otros. obJetos
colectivos -advierte Fulvio Attina-, que restringen su capacidad de imponer
reglas a los propios ciudadanos y de ~pl~car pol!ticas públicas
independientes: estos sujetos son tanto asoc1ac1ones pnvadas - grupos
organizados, empresas económicas, Iglesias- como asociacione_s ~e estados
y entes públicos, organizaciones intemacionale~ . y ~soc1ac1~n~s ~~
organismos gubernamentales y de aparatos admm1strat1vos pub_l 1c~s.
·Cuál es el Estado que tiene la exclusividad del gobierno de un lerntono Y
~uede controlar las fronteras y dominar a sus habitantes? Ningún Estado
puede controlar las fuerzas de las redes financieras internacionales, los

28

grupos organizados mundialmente y las Iglesias. Por eso ya casi no se habla
de política exterior. Todo se ha tornado global. Los Estados interactúan y se
redimensionan con la concurrencia de otros "gobiernos" no estatales. Existe
una gran dificultad para fijar las relaciones y establecer las reglas políticas
sobre los bienes y las necesidades individuales y colectivas en un mundo
global que cambia de la noche a la mañana sin previo consentimiento de los
globalizados, Empieza a hablarse de una política del sistema global y se
abandonan las viejas palabras de la ciencia de la política internacional. A la
política interestatal sucede ahora la política global. ¿Quién y cómo hace la
política del sistema global? ¿Cuáles son las instituciones y mediante qué
procesos se instaura esa nueva política? ¿Qué legitimidad presentan las
instituciones que optan y eligen entre políticas públicas? ¿Cuál es el papel de
tantos sujetos pasivos de esas opciones que se realizan, sin legitimación
alguna, a escala mundial? Vaya esta bandada de interrogaciones para
advertir la complejidad del estudio de la ciencia política del sistema global.
7.- Globalización de la Cultura: Bondades y Peligros
En el ámbito de la cultura se ha producido una ambivalencia del proceso
de globalización cultural, una transnacionalización de la cultura y un
arquetipo del modo de ser en el mundo. El paradigma de lo deseable incide
en el tipo burgués clásico, con derrumbes de utopías y crisis de ideologías.
Encontramos, por una parte, la homogeneización y estandarización cultural
que conduce, si las naciones no toman medidas, a la pérdida de la identidad
cultural. Es fácil advertir las reacciones y resistencias que provocan la
subyugación uniforrnizadora de los grupos mundiales más fuertes. El anhelo
de cada nación, de cada cultura, es el de poder seguir siendo uno mismo; esa
dañina homogeneización de la cultura y esa estandarización cultural de la
globalización explican la génesis de fundamentalismos ortodoxos de
milenarismos fanáticos y de sectarismos intolerantes y facciosos. Por otra
parte, se pueden advertir -gran esperanza de la humanidad contemporáneala interpenetración de las culturas, los encuentros y los cruzamientos
fertilizantes, las nuevas síntesis culturales, aunque todavía no hayamos
llegado a una socio-síntesis universal, pacífica y amorosa. Si todas las
culturas del mundo son mestizas, ¿por qué nos vamos a oponer al mestizaje
cultural? El proceso es irreversible y deseable en cuanto a fenómeno de
verdadera universalización de los humanos en el planeta. Ese dato
ontológico de ser-todos-juntos-en-el-mundo tiene mucho que decir en esta
hora crispada por prejuicios raciales, por fundamentalismos religiosos, por
milenarismos fanáticos. Todos somos hennanos porque todos somos hijos
de un solo Padre y porque todos tenemos una misma procedencia y estamos
llamados a un destino eviterno. Si el hombre no es pura materia, sino
también espíritu, no todo concluye con la muerte, con el paso por este
mundo. Nacimos para algo más que para dar con nuestros huesos en una

29

�tumba. El humanismo ecuménico planetario no puede ign~r~ la dimensión
los espmtus personales.
tr~cendente del ser humano, el núcleo inmortal de ·»
Del "status viatoris" pasamos al "status comprensorzs .
Una filosofía verdadera, una cosmovisión completa, no pueden limitar
todo al simple transcurso de los sucesos históricos y de lo~ h_echos que
acaecen en ta tierra. Un puro horizontalismo de la globahfiha o de la
globalifobia carece de una perspectiva escatológica y no da cabal
satisfacción al afán de plenitud subsistencia! que hay en cada ser humano
que puebla el planeta. ¿Para qué o para q~ié_n pue~e estar hecho estas
visiones globalifílicas, globalifóbicas o mund1altstas, s1 no es para un ente
hambriento de eternidad y del Ser Absoluto?
La globalización de la cultura se ha logr~do ~or l?_s medios_ masivos de
comunicación, que han impulsado la transnac10nalizac10n a traves de la teleparticipación planet~ria, de la p~blicidad Y_p_ropaga~da de p~~ductos que
llevan un estilo de vida, de autopistas electromcas de 111formac1on (Internet,
"Modem" y un número de teléfono), y del cine. La Amer~can Wa~ oj lije
divulgada y conocida a escala mundial por los medios masivos de
comunicación, se presenta seductoramente con escenarios hollywooden~es.
No se trata de imposiciones sino de penetraciones sutiles que transmiten
valores y desvalores. El comercio internacional y la publicidad exportan,
con sus productos, ciertas preferencias, ciertos valores. Poco a poco s~ va
acentuando la interculturalidad con el mestizaje cultural. La interculturahdad
va ampliándose por intercambio y cruzamiento -:-ª veces as_incrónico- l~as~a
llegar a un carácter planetario Y está muy bien que exista el mest1zaJe
cultural, pero sin deteriorar la identidad cultural de los diversos grupos que
pueblan este planeta. Se dispone de una cantidad impresionante de
información y de conocimientos en las autopistas electrónicas, pero se carece
de sentido crítico. De este modo no podrá darse una verdadera elevación
cultural hacia las más altas manifestaciones del espíritu. Culturas distintas,
integradas o sintetizadas, van formando un folklore planetario. Lo grave es
que nos estamos quedando en la "sociedad del espectáculo'·. Todo es
cuestión de actores y actrices, de playboys y de nobles, de deportistas Y
locutores... Mientras la televisión y las revistas entretienen con chismes Y
programas anodinos, la vida cotidiana se va empobreciendo hasta el grado de
poderse hablar de un tiempo, como el nuestro, de lastimosa indigencia
espiritual.

frívolo hablar de la globalización en lo cultural como un proceso de
McDonalization del nuevo orden mundial. En México no hemos perdido

nuestro idioma, nuestra religión, nuestras costumbres y nuestro modo de ser
m~xi_~anos, aunque se destinen muchos ?ólares para la propaganda de la
rehg1on protestante y de las empresas norteamericanas transnacionales.
Aunque el capitalismo sea un modo de producción, genera también corno apuntó Max Weber- un modo de vida, un "modo de ser en el mundo",
con un sistema axiológico que subyace en la globalización neo-liberal. Esta
globalización del neo-liberalismo es la causante principal del "modo burgués
de ser en el mundo ". ¿En qué consiste este modo de estar en la vida?
Buscar la seguridad individual a todo trance, vivir conforme con los valores
de la sociedad de consumo, endiosar el dinero, el consumo, el confort, y el
status social. Son objetivos terminales, medida de todas las cosas y
personas. Hoy en día, los jóvenes de las más diversas latitudes en su
inmensa mayoría, sólo les importa "trabajar duro y hacerse millonari;s". Al
hacerse millonarios adquieren un status de alta estima en la sociedad
burguesa. El horno consumens se olvida del fin último de la existencia. Sólo
~uenta producir y consumir. Es triste ver ciudadanos sumisos, resignados,
impotentes ante un estilo de vida que conduce a un darwinismo social. El
grito, no siempre articulado de la sociedad actual, pero implícito siempre
cuando no se expresa, es el de "sálvese quien pueda". Escasea la solidaridad
cristiana, el cuidado del hombre por el hombre, la ayuda desinteresada, la
charitas, reinando en la sociedad. Cada quien busca su propia conveniencia,
su propia ventaja, sin importarle la conveniencia y la ventaja de los otros.
Salvo los miembros de la familia, los demás no cuentan verdaderamente más
que en fórmulas sociales vacías de contenido.

Notas Bibliográficas

1

Fulvio Attina: "El Sistema Político Global -Introducción a las Relaciones
internacionales- ". Editorial Paidós, Barcelona, p.253, 2001.

No es justo atribuir toda la culpa de la vanalización actual de la
sociedad y la cultura light al proceso de "norteamericanización" del estilo de
vida. ¿Acaso no hay cosas valiosas en la cultura y en la vida de los
norteamericanos? Además, los valores de los dominadores se imponen en la
mente de los dominados hasta donde estos quieran aceptarlos. Me parece
30

31

�¿Q É E FILO OFÍA?
A ALIS! C0\1PARA TIVO F TRI-.. DILTHEY Y ORTEGA

M. A Cuauhtémoc Cantu García
Jefe de la ccción de Filosofía
Centro de Estudios Human1 t1cos
UA'\J I
Escribir es una labor de intimidad CU)O afán es la comunicación.
C1ertamente se e ·cribe para s1 diría alguien. pero los otro,. los demas.
siempre aparecen como referente dialogal. hori10111e en el que la palabra
encuentra eco~ se toma comer-,ac1on
Como me inclino a\ incular la filosofia a la aud1c1on. qui,á por el gu...tc,
que suscita en mi la , ocación docente. el presente te,to lo he lle, ado al
intercambio de idea-.~ encuentro inter -.ubJetl\ o

Esto ha sido posible con alumnos de postgrado de la Escuda Je:
Ciencias de la Educación. con extensión en la ciudad de Caderc~ ta. ~
l . a quienes imparto el curso de r- tlosofia de la Educac1on durante el
presente período de prima,·era 2002. 1os referidos alumnos. en su
mayona. laboran como maestros de pnmana o secundaria en un
ámbito rural trátasc de municipios con poco desarrollo. ejidos o
ranchenas. La cond1c1on laboral de mis interlocutores en referencia al
pre ente te:'\tO, a qu1cne;s apelo e inquieto en su \ 1\ ir m1sm r\ re,uha p r
demas interesante e importante.
A la filosofía se le \ 111cula con la academia. pero en O1.as1oncs a la
academia se le des,. incula de la\ ida. de aquello co11diano. acontecer de cada
d1a. Estamos de acuerdo en que la filosofia sea academ1ca. desde luego, pero
ello no ..,ignifica que aquello que se diga en filc,,ofia ,1.: de-,, 101.. ile de 1
humano \'ital) circun~tancial del Vl\lr nuestro.
Esto me lle'\a al teologo prote~tante Juan Mada) en su memorable
libro Prefacio a la l't!ología en el cual. hablando de la l eolog1a di,tinguc a
la que se hace en el balcón ) la que se realiza en el camino. La teolog.11ac1on
desde el balcón supondría hacerlo en la comodidad ) sin c0mpromis1h. ¡xrri.
en cambio, CJercerla en el camino 1mphcaría, en principio, cam111.1r:
haciéndolo con otros por el sendero que a '\~ces s1. ach1c:a como , en.:da 1.\/11
piedras ) espinos I n tal ~entido. para nuestro ca,o. hablar de una filosofla
de la calle o en la pla,a o mclu,o en el aula nos recuerda a Sc,ratc... c. ')IJ &gt;
con'\ersador que en el '\ i, 1r cotidiano de la c.1Udad mquma las mentes por la
palabra apelando el oír.

n

�Así, pues, el presente texto, antes que lector_es, tuvo oyentes. Y como
los oyentes se hacen parlantes que irrumpen e mterrumpen, cuestionan e
interpelan, a fin de cuentas lo que surge es el diálo_go, ~n el que cabe el
comentario adicional entre renglones. Atendiendo la inquietud, la ~regunta,
· 1a neces1·dad·. "(.,·Qué es filosofía? Análisis
entre
la v1·venc1a,
. comparativo
.
.
Dilthey y Ortega," de un modo conversacional, fue el mtento para mtrodu~1r
a los oyentes/alumnos en la c?mpren~i_ón de aquello que sea la filosof1~,
como peldaño a una posterior mdagac1on acerca de lo que tenga que decir
ésta para la educación.
¡
Para Dilthey un problema a resolver es el que se refiere al
conce~to unitario de filosofia. A nuestro modo de ver, dicho problem? se
resuelve en la medida en que se responda a la pregunta ¿hay _filosofta o
filosofías? Para llegar a una noción de filosofía (así, en n:odo singular), es
menester un concepto unitario de la misma, pese a la pluralidad de ~losofías.
Dilthey se propone indagar la esencia de la filosofía_ en med'.o de !as
filosofías. Ello significa reconocer que entre las filosof1as hay d1ferenc1as
que distinguen a unas de otras; pero también cabe aquello que las hace
coincidir en lo común a cada una, por lo que se puede plantear a la filosofía
en su esencia y, por ello, llegar a un concepto unitario de filo~o~~- Pero
•cómo clarifica Dilthey su concepto unitario de filosofía? La pos1b1li_dad de
~n concepto unitario de filosofía en Dilthey tiene, como punto d_e part1_da, los
siguientes supuestos: primero, que entre las filosofías hay semeJanzas, desde
luego, porque en toda filosofla hay rasgos de naturaleza formal. S~g~~do, la
historicidad de la filosofía; dicho de otro modo, la filosofía es h1stonca, lo
cual implica que entre las filos0fías hay continuidad, q~e no es otra cosa que
conexión histórica. Al respecto, digamos que en Dilthey la filosofía se
extiende en flujo histórico. Así, el nexo histórico de la filosofía conlleva,
además del cambio, la continuidad. Pero lo que se de~cu_b~e en la
historicidad de la filosofía es su función viviente referida al md1v1duo Y la
sociedad. Sin embargo, una cuestión fundamental es que en cada filóso~o
actúa el pasado filosófico. ¿Qué es lo unitario en el concepto de filosofia
según Dilthey? Básicamente el hecho de que la filosofía se fu,~da en la
conciencia y sobre ésta se dilucida el misterio del mundo Y_ la vida_; pero,
además en toda filosofía se anticipa la exigencia de una validez universal.
¡He aq~í lo unitario de la filosofía en la sucesión hi_stórica d~ las ~losofías'
Por eso cabe decir en Dilthey que la filosofía es posible defirnrla solo por un
método' histórico; y además psicológico. En cuanto a esto último,
adelantamos que según Dilthey, la filosofía es "auto-reflexión de la vida
humana por el pensamiento."1 Debido a esto, la filosofía no debe s~r si~ple
construcción de conceptos sino auto-posesión que verifica la conc1enc1a Y,
en todo caso, en conceptos es como define lo que sucede en ella.

34

2.
En Ortega,2 hay por lo menos dos preguntas que como
punto de partida nos dan la posibilidad de precisar una definición de
filosofía, a saber: ¿por qué en el mundo existen los filósofos?, ¿por qué
entre los pensamientos de los hombres hay filosofías? En su intento de

definir la filosofía, Ortega renuncia deliberadamente a elaborar una
intr~d_ucción a la filosofía ~ue haga análisis del conjunto de las cuestiones
trad1c1onales de la filosofía: De esta manera, propone tomar el conjunto de
la filosofía en el filosofar mismo,4 por lo que hay lugar para las preguntas
iniciales. En referencia a éstas, vemos lo que resulta evidente: si hay
filosofías es porque de antemano hay aquéllos que filosofan estructurando
sus pensamientos de manera que su irrupción peculiar es como filosofía que
guarda diferencia con un pensar no filosófico, pero cuyo resultado son las
filosofías. Hagamos notar que por el modo en que se estructuran aquellas
preguntas, en Ortega el conjunto de la filosofía no le interesa en términos de
lo esencial común de las distintas filosofías. En cambio, ¿dónde radica su
fundamental interés en su intento de definición de la filosofía? Para Ortega
se trata de mantener despierta la conciencia a los problemas y de esta manera
tomar a la misma actividad filosófica, esto es, al filosofar mismo, para
5
someterlo a análisis. Analizado el filosofar mismo, caemos en la cuenta de
que la filosofía no es algo de lo que se pueda prescindir:6 por eso, la filosofía
permanece, porque "no es posible raer de la mente humana, abierta a la
7
cultura, la dimensión filosofante", diría Ortega. Notemos. por lo pronto. que
las preguntas ¿por qué en el mundo hay filósofos?, y ¿por qué entre los
pensamientos de los hombres hay filosofías?, nos han llevado, en Ortega, a
la certidumbre de que hombre y filosofía van juntos. Dicho de otra manera,
se puede afirmar que vivir humanamente implica filosofar; o bien, todo
filosofar hace referencia a vivir humanamente. Incluso, Ortega sugiere que
para definir a la filosofía se requiere analizar y definir una respuesta a "¿qué
8
es nuestra vida?," en referencia a la vida diaria, lo cotidiano de la vida. Así,
en Ortega podemos ver que entre hombre y filosofía, digamos. media la vida.
Nuestra postura es que la vida misma nos impele a filosofar. De tal manera
que lo que está entre el hombre y la filosofía es, por decirlo de alguna
manera, la vida misma. Alguien podría decir que en todo caso lo que media
es el pensamiento; sin embargo, anterior al pensamiento es el vivir mismo,
que se afana en filosofar. Ahora bien, abordando el filosofar mismo que
ahora se somete a análisis. en modo preliminar se puede intentar una
definición de filosofía "como conocimiento del universo.'' 9 Tal definición
pudiera sugerir q~e la filosofía es ciencia, o que la filosofía aborda al
universo como lo hace la ciencia, esto es, acotando un trozo del mismo. Pero
en Ortega es claro que la filosofía no es ciencia, en todo caso. es más que
ella. fa por eso que la filosofía respecto al universo como conocimiento
procede en modo distinto en que lo hace la ciencia. A la filosofía le interesa
el universo como un todo. Así, escribe Ortega: '·al filósofo no le interesa
cada una de las cosas que hay por sí, en su existencia aparente :,, diríamos

35

�· d si·no que por el contrario le interesa la totalidad de cuanto hay, Y
pnva a,
,
'
•
¡ d '
consecuentemente, de cada cosa lo que ella es frente YJ,~~~o a as emas, su
uesto papel y rango en el conjunto de todas las cosas.
E~tonc~s resulta
~ue e~ todo hombre hay u~ _ape~ito del universo en su m~egndad que
corresponde a una actitud or_1gm~r~a de nue~tra mente en la vida. Por esta
, d'in'a Ortega·· "al vivir vivimos hacia un mundo en derredor
razon,
o que
11
sentimos O pre-sentimos completo."
Es aquí, de pronto, que rtega
advierte que en la vida primaria está la raíz de la filosofía, de mod~ que ~I
interrogar acerca de aquello que es la filosofía, la respuesta puede 01rse asi:
. . bl " ,2
•'La filosofía es una cosa... mev1ta e.

nuevo en Kant respecto a la realidad es que corresponde a una "conexión
espiritual y a ella remonta toda conexión de la realidad externa." 15 Ocurre
entonces que la nueva metafisica alemana arranca a partir de Kant, probando
las posibilidades del método, pero con un saldo negativo, pues "este método
metafísico tampoco encuentra el punto para pasar de la necesidad como
hecho de nuestra conciencia, a la validez objetiva, y vanamente busca un
camino que conduzca de la conexión de la conciencia al conocimiento de
que en ésta nos sea dado el vínculo interno de la realidad misma." 16 Para
Dilthey la metafísica fracasa, por lo que no se cumple con la tarea de dar
seguridad a la vida de las personas y la sociedad en la gran crisis histórica.

Hasta aquí · qué tenemos? Para Dilthey la cuestión de_ la filosofía ~n su
definición tiene ~ue ver con un concepto unitario d~ la misma en medio de
las filosofías, por que hay que precisar aquello esencial a la,filosofia ~especto
a las filosofías. En Ortega interesa el conjunto de la filosof1a, pero solo e~, el
filosofar mismo, esto es, la filosofía como actividad. Pero _hay ot_ra ~uest1on:
en Dilthey la filosofía es un volverse la vida sobre s, en termmos del
pensamiento, to cual es la auto-reflexión; cuando, en el caso de O_rtega, la
filosofía inevitable en el hombre es un emerger al mundo que es la vida.

¿Cómo se ve afectada la filosofía ante la circunstancia señalada
anteriormente? Debido a que no se encontró un método propiamente
filosófico diferente al de las ciencias para fundar una metafísica, ocurre que
"la filosofía debe satisfacer por nuevos caminos la necesidad del espíritu de
universalidad, de fundamentación, de concepción de la realidad." 17 De esta
manera, lo que históricamente se sobreviene es una orientación filosófica no
metafísica, como puede ser, entre otras, el caso de aquella apreciación de la
filosofía como teoría del conocimiento, esto es, una Teoría de teorías que
intenta la fundamentación y síntesis de las ciencias en el conocimiento de la
realidad.

Por to pronto, en ambos autores podemos descubrir ~ue l_a vida tiene
relieve primerísimo en la filosofía. Si nos propusiéra,mos s_mtes1~ de amb?s,
podríamos decir que, si en la entraña de_ la ~losof1a esta la vida, la vida
misma es la que insta a filosofar. Lo cual implica dos momentos, a sabe~., la
reflexión sobre sí mismo, que es vivirse; al tiempo que hay la ex-puls1on,
que es vivir el mundo.
3.
Según Dilthey, -decíamos-, es posible definir a _la _filosofía
por un método histórico. Significa que el concepto de filosofia tiene una
conexión histórica, 13 por lo que el pasado filosófico actúa en cada ~lósofo.
Ciertamente hay filosofías, pero hay la intuición de aquello homogeneo en
cada una de ellas, como para llegar a una noción de filosofía respecto a su
esencia. Por eso, Dilthey hace un repaso histórico de la filosofía, empezando
con los griegos a partir de Sócrates, pasando por el racionalismo de
Descartes hasta la filosofía idealista con Kant, Hegel y otros. La
considera~ión histórica le permite a Dilthey aclarar lo que entiende como
esencial a la filosofía. Así, por ejemplo, nos señala que el método
constructivista14 en pensadores como Descartes, Hobbes, Spinoza, prepara el
camino para la crítica del conocimiento en Locke, Hume y Kant. Nos señala
que con este último se derriba el método constructivista de la filosofía. ¿Qué
ocurre con el mundo externo en esta nueva crítica del conocimiento? Pues
bien, en la nueva visión de la filosofta que se funda en la teoría del
conocimiento, el mundo externo es fenómeno. Sucede que la realidad nos es
dada en los hechos de la conciencia. Según Dilthey. lo específicamente

36

Pero con Dilthey cabe ahora precisar aquello que descubre como
esencial a la filosofía, pese a los sistemas filosóficos distintos que
encontramos en la historia de la filosofía. En lo dicho, nótese que hay una
relación entre sistema e historia. Nos parece que cabe la pregunta: ¿hay
primacía de uno respecto a otro? Esto es. ¿el sistema tiene un dominio sobre
la historia como para conducirla? O bien, ¿es la historia la que domina el
sistema como para orientarlo? Por otra parte, ¿la relación entre sistema e
historia se efectúa en modo simple, sin primacía de uno respecto a otra y
viceversa? En cuanto a Dilthey, la tarea de una determinación de la esencia
de la filosofía ··conduce necesariamente del punto de vista sistemático al
punto de vista histórico." 18 Entendemos que no es por el sistema que
comprendamos la historia, sino de modo inverso por lo que apunta Dilthey:
" la superioridad del punto de vista histórico se demuestra precisamente en
que desde él se comprende en su necesidad la auto certeza de los sistemas en
lo que les es peculiar y al pronunciarse sobre la filosofía.'· 19 Por esto, el
método histórico nos da la posibilidad de definir la esencia de la filosofía, no
obstante los sistemas distintos en la historia. Al respecto ¿qué es lo esencial
a la filosofía en su historia, según Dilthey? Cabe señalar que para Dilthey lo
esencial a la filosofía implica determinar "no lo que aquí y ahora vale como
filosofía, si no lo que constituye su con ten ido, siempre y en todas partes."2º

37

�Observemos entonces que lo e5encial a la filosofía, pese.ª los dis~intos
sistemas en la historia, vale en la medida en que eso qu~ se diga esencial se
pronuncie por encima de \a historia. Por lo que lo esencial a _la filosofía por
necesidad debe ser a-histórico. Por nuestra parte ve~os _una dificultad a~te la
cual no tenemos una respuesta completa y es la s1gu1e~_te: lo qu_e Dilthey
plantea sobre la filosofía, evidentemente lo dice en relac10n a un s1ste_ma. El
propio Dilthey ha señalado que el sistema filosófico es en referencia a ~u
conexión histórica. Es así que lo que él diga de la fílosofia en su esencia
debe encontrarse en vínculo histórico. Pero ahora pretend~ establecer de ~a
filosofía en su esencia una definición a-histórica. Cuando 21dice de la filosof1a
"determinar su contenido siempre y en todas partes.''
Enton_ces puede
haber la posibilidad de una determinación filosófica por encima de la
historia, aunque su nexo sea histórico.
En cualquier caso subiste una pregunta: . ¿qué es lo . esencial a 1~
filosofía, que por esencial es permanente por encima de to?o tiempo _Y lugar.
Para Dilthey es aquella orientación de la filosofía. hacia la totalidad del
mundo, donde la aspiración es un impulso metafísico para pretender esa
médula del todo, con la exigencia de validez universal del saber.22
4.
Ortega, en su intento de definir a 1~ fil~sofia, aborda
algunas consideraciones de la misma res~ecto a l~ ~1stona. Recordemos

que a Ortega no le interesan tanto las cuestiones trad1c10nales de la filo~o~a
como le interesa el filosofar mismo en su conjunto. Pero para este propos1to
es imposible omitir la filosofía en su historia, según su intento por esclarecer
lo que entiende por filosofía.
Precisa Ortega que en el siglo XIX, los postreros sesenta ~ños fueron
una etapa desfavorable la fílosofla, que incluso, se ~uedc calificar c~mo
una "edad antifilosófica""3 en la que aquello que se hizo de filosofía fue
reducirla a un minimum."24 Ante el hecho del angostamiento de la filosofía,
que es circunstancia histórica, surge la tarea de la filosofía para el moment?
vivido en tiempo de Ortega, que consiste "en un claro afán de salir
nuevamente a una filosofía de alta mar, plenaria, completa; en suma. a un
maximum de filosofía." 25 La primera parte del Siglo XX tiene que ver con
ese resurgir de la filosofia en orientación a su "maximum", lo cual resulta,
según Ortega, de una nueva actitud filosófica.

a,

¿Por qué los últimos sesenta años del siglo XIX es una edad
antifílosófica? ¿Por qué se puede hablar a principios del siglo XX de una
filosofía en orientación a un máximo? ¿Cómo se explica el cambio de actitud
filosófica que orienta a la filosofía misma de una era antiíilosófica a una de
máximo filosófico? En Ortega el cambio de actitud de una era respecto a otra
en referencia a la filosofia, procede según su teoría de las generaciones. Así.

38

el cambio en el pensar filosófico, incluso en el político y artístico ·'equivale a
plante~r por qué cambian los tiempos."26 En el cambiar de los tiempos, la
~rnman1da~ no se queda estacionada en un idéntico repertorio, por lo que
igual modifica ''el formato de su sombrero que el régimen de su corazón."27
E~1 su_ma, la cuestión de fondo que hay que responder es: ¿por qué hay
h1stona? Para Ortega una nueva idea no cambia por sí sola el curso de la
historia, pues se requiere la predisposición de la muchedumbre respecto a
ella. Lo anterior sería coincidir esa idea con el sentimiento en la masa de los
ho~b~es. De esta 1~anera, según Ortega, " los cambios históricos suponen el
nac1m1_ento de un tipo de hombre distinto en más o en menos del que había;
es declf, suponen el cambio del tipo de generaciones."28 ¿A qué se refiere el
cambi? de tipo de hombre? Para Ortega se trata de una sensibilidad vital que
en quienes cambian es distinta respecto a los que preceden. A lo anterior
?bedece la generación que "es una moda integral de existencia que se fija
indeleble sobre los individuos."29
Pero, ¿por qué los postreros sesenta años del siglo XIX tienen que ver
con una era antifilosófica? Ortega señala que a partir de Galileo surge la
"Nuova Scienza" que posee las características del rigor deductivo de la
matemática, además de su relación con objetos reales, en general, cuerpos.
Habla~n~s de la fisica experimental, que por primera vez da lugar a "un
conoc1m1ento que obtenido mediante precisas deducciones, era a la par
confirmado por la observación sensible de los hechos." 3 Corno se puede
v~r, se trabajaba con un doble criterio de certeza: el puro razonamiento y la
simple percepción; donde la unión de ambos criterios era la novedad en la
irrupción de esa ciencia conocida como física experimental. Para Ortega este
saber físico tiene una particularidad, la cual es aprovechable seoún
las
0
conveniencias vitales de los hombres, a saber: Su utilidad práctica para el
dominio de la materia. Pero la cuestión es, como bien lo señala Ortega,31 que
el cuerpo de verdades de la física coincidió con un tipo de hombre en
Europa: el burgués, cuya vocación no es contemplativa, sino práctica. ¿Qué
es lo característico en el burgués en la coincidencia con la uti lidad práctica?
Orte?a apunta: "el burgués quiere alojarse cómodamente en el mundo y para
ello intervenir en él modificándolo a su placer. Por eso, la edad burguesa se
honra ante todo por el triunfo del industrialismo y, en general, de las técnicas
32
útiles a la vida." Esa coincidencia del burgués con el saber físico implicó
que entre la muchedumbre surgiera una predilección por la ciencia física. no
tanto por curiosidad intelectual corno por interés material. lo que conduce a
la física a un dominio o primado del conocimiento. Esta circunstancia fue la
que arrastró a la filosofla a un '•minimurn". Así, el filósofo se sintió
avergonzado por no ser físico. Para Ortega,33 el representante de esta actitud.
desde luego, es Kant, quien abandona los grandes temas de la filosofía
poniéndola en posición subordinada a la física, en efecto, cuando la reduce ~
sola teoría del conocimiento. Angostado el ánimo de los fi lósofos '·la

°

39

�;ª

filosofía quedó aplastada, humillada por el imperialism? d1: 3 fis~ca Y
empavorecida por el derrotismo intelectual de los laboratonos.
Inevitable
es, pues, que la filosofía sea algo mínimo cuando ap~ece com~ un
complemento a las ciencias particulares. Para Ortega esta circunstancia va
más menos de 1860 a 1920, que se nota por el hecho de ~ue la mayo~ parte
O
de los libros publicados sobre filosofia quedan reducidos a teona del
conocimiento. Pero Ortega considera que lo sorprendente es que_ no se
planteaba en serio la cuestión \ q~é es _el con?ci~ien~o?" E~ ~,amb10, para
aquella generación el supuesto md1scuttble e md1s~ut1~0 ~r~. que no hay
más conocimiento del mundo sensu stricto que la c1enc1a f1s1ca, que no hay
más verdad que la verdad física."35 En tal circunstancia h_istóri~a ¿cuál fu~ el
destino de la filosofia en que aparece limitada? Frente al 1mpeno de la física,
)a filosofía perdió vigor al reducirse a un mínimo como teoría del
conocimiento, que para Ortega, incluso pretendiendo aquello, fue_ m~nos ~~e
eso. Por ello, apunta: "sólo cuando sepamos qué es, en su s1g111ficac1on
plenaria, conocimienlo, podemos ver si lo que el ho~bre posee llena o no
esa significación o se aproxima a ella meram_en!e. Mientras no se haga esto
no puede hablarse en serio de teoría de conoc1m1ento, ~• en efecto, con haber
pretendido la filosofía de los últimos tiempos no ser s1~0 _eso, resulta que no
ha sido ni eso."'36 ¿En qué consiste la filosofia como max,mo? En superar su
reducción como teoría del conocimiento, en cuanto su orientación sea el
conocimiento del universo o "todo cuanto hay."
Hasta aquí, podemos observar que mientras para Dilthey se puede ll_egar
a la esencia de la filosofía por un método histórico; para Ortega, es suficiente
atenernos al filosofar mismo en su conjunto, para aclarar la definición de
filosofía. Por otra parte, en Dilthey la filosofía -a partir de Kant, desemboca
en una crisis histórica que le quita seguridad al individuo y a la sociedad, en
efecto, cuando fracasa el método (j\osófico con orientación metafísica. En
cambio. para Ortega, ocurre que la filosof ta reducida a teoría del
conocimiento a partir de Kant, somete a crisis la misma filosofía al negar la
metafísica. La cuestión que no debemos pasar por alto es la siguiente:
Dilthey, respecto a la esencia de la filosofía, descubre la orientación hacia la
totalidad del mundo; cuando, con Ortega, la filosofía en dirección a su
máximo, implica recuperar ese saber por el universo, cuya referencia es a
"todo cuanto hay."
5.
Debemos considerar, que para Dilthey existe una relación
entre filosofia, religión y poesía. Para cada cual el mundo se presenta como
enigma a descifrar. En el caso de la filosofía, a diferencia de la religión y
poesía. se aspira a soluciones en manera conceptual y con fundamentación
universal.r Según Dilthey, desde un punto de vista histórico, la religión )'
poesía anteceden a la filosofía, de modo que aquéllas son un preparativo a
ésta. Pero. entre una y otras se implica una relación. por su "tendencia a

40

38

desarrollar una visión del mundo y de la vida." De esta manera sea en la
religión, la poesía o la filosofía, lo que tenemos es una intuición d~I mundo.
En cuanto a la intuición del mundo en la filosofia, conlleva una organización
39
con_ceptual_. Cuando esa intuición de( m~~do es aprehendida y se eleva a la
validez u~1versal, se le llama metafísica. Respecto a ésta, Dilthey plantea
que trabaja con un supuesto: "existe un punto en el misterio de la vida que
sea ac~esible al pensamiento riguroso.',4 1 Pero, como hay límites al
pe~sam1ento co_ncept_ual. ocurre con la metafisica su imposibilidad para
satisfacer la ~x1genc1a ~e una prueba científica. Por eso, para Dilthey la
filosofía mediante un sistema metafísico no puede captar la esencia del
mundo y probar la validez genera l de su ·conocimiento.42
La postura anti-metafísica en Dilthey se explica porque ve a la filosofía
como teo~ía del conocimiento. Así, si la filosofia es "auto-reflexión", ésta va
de la realidad que se conoce, al conocimiento de la realidad. De esta manera
"considerada en sí misma, la filosofía es la ciencia fundamental, determinad~
por el fin del saber válido, cuyo objeto es la forma, la regla y la conexión de
43
todos los procesos del pensamiento. Digamos entonces con Dilthey que la
filosofía es una teoría del saber, y respecto a tal, una ciencia. Pero, como su
func ión es en conexión histórica y social, aparece como un sistema de
cultura.

. ?·

En_ ?rtega la filosofía es más que ciencia. Filósofo y
c1ent1fico se d1st111guen por su actitud ante el mundo. Considerada la
filosofía en modo preliminar como "conocimiento del universo o todo
4
c ~an t? ha~, '"' h_ay que advert1r
· que se presta a confusión respecto a la
c1enc1a fís ica. Sm embargo, ocurre "que el fi lósofo no se coloca ante su
45
objeto -el universo- como el físico ante el suyo, que es la materia."
O~ega señala que en ciencia siempre se comienza con algo que se da
por sabido. Así, como las ciencias son particulares, "empiezan por acotar un
trozo del universo.',46 Significa que en la indagación científica de antemano
se conoce la extensión y atributos esenciales de su objeto. Pero el universo
~o~o pesquisa filosófica implica que no se sabe qué sea. Así, apunta Ortega:
um_verso _es el vocablo enorme y monolítico que como una vasta y vaga
gest1culac1~~ oculta más bien que enuncia este concepto riguros0: Todo
c~anto hay. 7 Veamos que como cuanto hay es el todo, el concepto universo
nie?a el fragmento o el trozo. Notemos entonces que el filósofo se sitúa en
actitud distinta al científico respecto a su objeto. Si en ciencia lo cierto es
que aq~ello que ~e conoce siempre se dice en referencia a parlícula, porción
o esquirla de umverso; ocurre con quien filosofa que se "embarca para Jo
desconoc_1.do como ta 1..,4s por lo que de antemano en su pesquisa no sabe qué
se~ el umvers? como un todo. Sobre esto indica Ortega: "El filósofo ignora
cual sea su objeto y de él sabe sólo: primero, que no es ninguno de los demás
41

�segundo que es un objeto integral, que es el auténtico todo, el que
Ob,ietos·
J
,
'
•
,
•
b
,,49
no deja nada fuera y, por lo mismo, el umco que se asta.
En lo anterior cabe hacer una precisión. Notemos que Ortega señala que
el filósofo ignora su objeto. Si en rigor así fuera ¿cómo i~dagar cuand? se
ignora el objeto a indagar? Por otra parte, si el filóso_fo ignora su obJet~,
. cómo es que sabe en el decir de Ortega, que "no es mnguno de los &lt;lemas
~bjetos", además, ,:que es un objeto integral."? Clarifiquemos, por tant,o, lo
siguiente: si el filósofo ignora su _objeto, entonces nada sab~ sobre el,
punto que ni siquiera puede constrmr un concepto acerca del mismo. P_ero, s1
en cambio, sabe el nombre con que designa su objeto, en tal caso umverso,
significa una manera de saber algo al respecto. En efecto, ,?I algo que Orteg~
sabe del objeto designado en el concepto que se refiere a todo_ cua~to hay,,
es que "no es ninguno de los demás objetos" y _"que e~ ,un obJeto mtegral.'
¿Qué tenemos hasta aquí? Nos parece que en la mdagac1on que corresponde
al universo, si bien el filósofo no sabe lo que sea de antemano, ~I algo ~~e
sabe O pre-sabe le llega por intuición. ¿Qué se intuye en la mdagacion
filosófica sobre el universo? Pues si el universo se refiere a "todo cuanto
hay", el cuanto hay se intuye como un todo. ¡La intuici?n ~losófica es el
todo! ¡He aquí la distinción en la actitud de quien hace c1~~c1a Y aquel que
hace filosofía! Mientras el científico se sitúa ante una porc1on de cuanto hay
para saber qué sea; el filósofo se lanza a la faena de cuanto hay _co~o todo
en su indagación. En este sentido, desde luego, la filosofía no es c1enc1a.

ª!

50

Considerado lo anterior, avancemos en lo siguiente. Para Ortega, en la
indagación filosófica sobre el universo, hay una cuestión primera: aquello
que se nos da indubitablemente. Hecha la crítica de rigor a Descartes Y el
idealismo, Ortega plantea lo indubitable en estos términos: "un_ hec~o
Primario y fundamental que se pone y asegura a sí .mismo .. . es .la existencia
1 t ,,51
conjunta de un yo o subjetividad y su mundo. No hay uno sm e o ro.
Esto significa que el yo aparece como conciencia frente al mundo. El hecho
dual es yo y el mundo. El yo que piensa, piensa cosas. Por tanto, en Ortega
52
el dato radical es "mi co-existencia con el mundo." Como el yo no es
hermético, sino apertura al mundo, sucede que el yo consiste en oc~parse ~el
mundo. Así, lo dado por el universo como indubitable, en lenguaje sencillo
es: "mi vida." Por esto Ortega apunta "La realidad primordial, el hecho de
. .d ,,s3
todos los hechos, el dato para el universo, lo que me es dado es ... m1 v1 a.
54
Y, como mi vida no es sola, "es ante todo un hallarme yo en el mundo."
Así, para Ortega, lo primero que se encuentra en filosofía es que alguien
filosofa. Antes que la teoría filosófica está el que piensa el universo y busca
lo indubitable. Al topamos con quien filosofa, estamos ante un acto y hecho
vital. Por tanto, " lo primero, pues, que ha de hacer la filosofía es definir ese
55
dato, definir lo que es mi vida, nuestra vida, la de cada cual." Y, en e_se
6
intento de definición, -sentencia Ortega- "vivir es el modo de ser radical."'

. ~oncluimos 1? anterior haciendo notar que en Dilthey la filosofia es
c1enc1a, por su evidente orientación anti-metafisica; mientras en Ortega, al
ser más 9ue ciencia, adviene como metafisica. La cuestjón a destacarse aquí
es que, s1 el supuesto metafísico que se refiere al enigma de la vida, desde el
~unto de vista de Dilthey no se puede aclarar; con Ortega, precisamente lo
mdubitable es "mi vida", por lo que lo enigmático del mundo si se puede
d~sentrañar. Recordemos que en alguna ocasión el propio Ortega señaló de
Dilt_hey que aunque la idea de la vida aparece en su pensamiento, pese a su
gemo no la comprendió a plenitud. Quede sólo como anotación que el propio
Ortega, a nuestro modo de ver, queda corto en su dilucidación de la vida al
pensarla como conciencia frente al mundo, lo cual parcialmente es cierto,
cuando falta la referencia a Dios.

7.
¿Hasta qué punto nos queda claro lo que es la filosofía? Con
Dilthey hemos recorrido la filosofía en su historia para determinar su
esencia; en cuanto a Ortega le hemos seguido en el filosofar mismo para
aclarar lo que sea la filosofía. Reconozcamos que ambos autores nos han
proporcionado una ayuda enorme, la cual amplía en modos distintos nuestra
c?~p~ensi?n de la filosofia. Primero que nada, nos hemos dado cuenta que
v1v1r unpltca filosofar, o bien, el filosofar resulta de nuestro vivir. Pero
cuando hablamos de la filosofía como un sistema manifiesto en la historia
surge cuando la vida misma resulta problemática o enigmática o extraña, e~
cuanto a todo acontecer en el mundo y su acontecer mismo en el mundo. La
segunda cosa de la que nos damos cuenta, es que hay una distinción entre la
ciencia y la filosofía. Schopenhauer decía 57 que un requisito de la filosofía es
que no suprima preguntas; con la ciencia ocurre lo contrario, pues las
cancela donde se rebasan sus límites. En ambas hablamos de un saber
racional, pero en orientación distinta. En ciencia, en cuanto a la realidad se
delimita una porción, para indagar qué sea; en cambio, en filosofía interesa
el todo de aquello que sea la realidad. Así, la tercera cuestión a la que
desembocamos, es la visión de la filosofía como conocimiento de la
!ota~idad. En la indagación filosófica interesa saber el algo total, lo cual
1mpltca vislumbrar el horizonte, para entender, en el decir orteguiano: "de
cada cosa lo que ella es frente y junto a las demás, su puesto, papel y rango
en el conjunto de todas las cosas."58 Como se puede ver, filosofar es
establecer de algo o una cosa, lo que significa y vale en la existencia
universal. Notemos aquí que sí la filosofía tiene que ver con un vislumbrar el
horizonte, entonces su función social es fundamental, pues orienta en el caos
cultural_. Consid_eremos que en una crisis cultural lo que hay es una pérdida
del horizonte, digamos, vital. Significa que la filosofía, en orden a la verdad,
es faro para náufragos en alta mar. Esto nos lleva a la cuarta consideración
que es la siguiente: si la filosofía conecta el todo con lo demás s~
especialidad consiste en ver cómo las cosas se relacionan unas con o~ras.
43

42

�11

Así, respecto a lo que indaga o cuestiona: establece vecindades. Su labor es
nexo lógica.
59

Finalmente, queremos poner en consideración lo que Daniel lnnerarity
señala de la filosofía en cuanto a su antítesis: el vendedor. ¿Qué podemos
decir de un vendedor? En modo simple, se trata de aquel que oferta en busca
de ganancia. La filosofia más que ofertar, demanda y compromete. Además,
su actividad es desinteresada: su fin no es pragmático, aunque lo que nos
diga pueda tener consecuencias prácticas. Por eso, si la filosofia con sus
preguntas irrumpe donde impera el silencio; también hostiga cuando la
conciencia se muestra cómoda y satisfecha.
Como se puede ver, lo dicho hasta aquí tiene implicaciones enormes en
aquello que compete a nuestra tarea como educadores, al hablar propiamente
de una Filosofía de la Educación.

Notas Bibliográficas
1 Dilthey,

W .: La Esencia de la Filosofia; Filosofia y Letras, México 1944,

P·Ortega
XXIII.
y Gasset, José: ¿Qué es Filosofia?; Ed. Porrúa, México 1998, p. 12.
3

lbíd. pp. 6, 12.
lbíd. p. 12.
5
Ibíd. p. 6.
6 Ortega hace referencia a que hay épocas históricas en que la filosofía llega
a un nivel mínimo; pero otras donde alcanza un máximo. La cuestión es que
pese al nivel mínimo de la filosofía según la época histórica, la filosofía en
cuanto tal no desaparece de la historia.
7 Ortega y Gasset, José: Op. cit. p. 12.
8
lbíd.
9
Tbíd. p. 26.
10 Ibíd. p. 33. Cabe consignar aquí que la filosofía de la habencia de Agustín
Basavc, desde nuestra óptica, tiene una referencia de origen en Ortega.
Nótese por ejemplo, cuando éste apunta de la totalidad de cuanto hay: " Por
cosas entendemos no sólo las reales físicas o anímicas, sino también las
irreales, las ideales y fantásticas, las transreales, si es que las hay. Por eso,
elijo el verbo haber, ni siquiera digo todo lo que existe, sino todo lo que hay.
Este hay, que no es un grito de dolor, es el círculo más amplio de objetos que
cabe trazar, hasta el punto que incluye cosas, es decir que hay cosas de las
cuales es forzoso decir que las hay pero que no existen" ( Ortega, Op. cit.
p.33)

4

!bid. p. 28.
lbid. p. 32.
13
Dilthey, W.: Op. cit., p. 17.
14
Para Dilthey la primera nota de este método, en oposición a las ciencias
particulares, radica en la comprensión general de los problemas y el regreso
de las primeras suposiciones hasta un principio superior. Cf. Dilthey, op. cit.
~- 32.
5
lbid. pp. 35, 36.
16
lbid. p. 37.
17
!bid. p. 40.
18
lbíd. p.56.
19
lbíd.
20
lbíd.
21
lbíd.
22
lbíd., p. 58.
23
Ortega y Gasset, J.: op. cit., p. 12.
24
lbíd.
25
Ibíd.
26
lbíd., p. 13.
27
lbíd.
28
lbíd.
29
lbíd., p. 14
30
Ibíd., p. 17.
31
lbíd.
32
lbíd.
33
Ibíd., p. 19.
34
lbíd., p. 20.
35
!bid. p. 21.
36
lbid.
37
Dilthey, W.: op. cit., p. 135.
38
lbíd.
39
lbíd., pp. 133, 146.
40
lbíd., p. 140.
41
lbíd., p. 147.
42
lbíd., pp. 149, 150.
43
lbíd., p. 155.
44
lbíd. Ortega y Gasset, J.: Op. cit., p. 40.
45
lbíd., p. 26.
46
lbíd.
47
lbíd.
48
lbíd.
49
lbíd.
50
lbíd., p. 84
12

45
44

�51

Ibíd., p. 92.
52
Ibíd.
53
lbíd., p. 93.
54
lbíd.
55
lbíd.
56
Ibíd.
, M' · 1984
57 Schopenhauer, Arthur: En torno a la Filosofia, Ed. Porrua,
ex1co
.
p. 143.
.
Ortega y Gasset, J.: Op. cit., p. 33.
.
59
·ty
Dani·el·
La
Filosofía
como
una
de
las
Bellas
Artes;
Anel,
•
'1'
1nneran ,
España 1995.

PROBLEMAS, TENDENCIAS Y TAREAS FILOSÓFICAS
ACTUALES EN EUROPA

Prof. Dr. Heinrich Beck
Profesor ordinario de la
Universidad Otto-Friedrich
en Bamberg, Alemania

58

Tendencia general: Articulación de la subjetividad del
hombre y naturaleza (subjetivización; liberación del sujetohombre)

l. Problemas éticos (en el contexto del desarrollo de la cultura
técnica)
l . Respecto del hombre y sociedad

a) Ética individual respecto a.1.) al término, y a.2.) al inicio de la vida
individual.
a. l.) Eutanasia. Argumento a favor: El hombre individual, como sujeto
autónomo, tiene el derecho de disponer sobre su vida, í.e. también de
terminar su vida en el caso de sufrimiento extremo; el Estado no tiene
derecho de impedirlo. Cuando se acepta la existencia de Dios, el hombre
individual, en su conciencia moral, puede tener la evidencia del permiso de
Dios y de la armonía con Dios y con el sentido de su vida, cuando quiere
eutanasia en caso de I ímite. Argumento en contra: Exactamente un aceptarse
en sus dolores extremos, significa el camino a una última identidad con su
ser, a la libertad e independencia. Cuando se acepta la existencia de Dios,
una última entrega a Su voluntad se lleva a cabo, en la participación en la
cruz de Jesucristo; no reprime la subjetividad libre, sino la levanta y
dignifica.

46

a.2.) Aborto. Argumento a favor: La madre, como sujeto autónomo,
puede disponer libremente sobre el fruto de su vientre, como parte de su ser
(Cf. "indicación en favor del bienestar social de la madre"). Argumento en
contra: El fruto del vientre no es parte de la madre, sino solo participa en la
vida de la madre, y es sujeto de un propio ser; no se le debe hacer un mero
objeto de disposición. Casos de límite, en los que solo puede sobrevivir o
sujeto madre, o sujeto niño (Cf. la " indicación médica").

47

�2. Respecto de la naturaleza (o, La tér.nica como tema ético)

b) Ética social
b. l.) Economía como nuevo tema ético ("Wirt~chaftsethik").
Al hombre no hay que tomarlo en un mero obJeto de uso'. o en u~ mero
valor útil para otro. Por eso, no es aceptable ni el sistema
individualista/capitalista liberalista, que hace al obrero o empleado u~ mero
objeto útil para el empresario; ni es aceptable el ~1ste~a
colectivista/socialista/totalitarista, que hace al hombre un mero fu~c1o~ano
sustituible para la sociedad colectiva. Si no se da la tare_a de una sm~ts1_s de
las verdades parciales que se hacen en ambos sistemas an_t1 ett~os,
superando sus unilateralidades y falsedad_es resp_ecto del ~ombre-suJeto, este
es un sistema económico-social de una d1ferenc1ada. En el cada colab_orador
(p.e. en una empresa) tiene el derecho ~e co-h_ablar y co-determ1~ar el
procedimiento de la producción, derecho d1ferenc1ado _Y _graduado segun _las
diferentes capacidades de las colaboradores como part1c1pantes e~, el _capital
del propietario siendo co-propietarios de la empresa. ~sto tamb1en incluye
una participación en su responsabilidad: en este se~t1do, que los ef~ctos
positivos O negativos de esta colaboración co-detem11nan~e, las ganancias o
faltas de ganancia, reaccionan a los colaborad?r~s mismos, en cuant~
ntan O disminuyen el capital con el cual part1c1pan. El colaborador as1
au me
d·c
· d
es elevado al estado del co-sujeto en sentido graduado y Herencia o.
Un primer paso en esta dirección del cambio ~ ~esarrollo de la
economía y sociedad bajo la exigencia ética del reconoc1m1ento del hombre
1
como sujeto, se dio teóricamente por Alfred Müller Ar~ack Y Oswald Y.
Nell-Breuning2 y, prácticamente, por el político economista Hans E~ard con
su programa de la "economía del mercado social" ("Sozial Marktwirschft")
del partido CDU.
b.2.) En este contexto se critica también cómo al lsl~m,_ ~ue no
reconoce la libertad de la conciencia moral del sujeto hombre md1v1dual, Y
tampoco todos los "derechos humanos" de la perso~a,, y s~ discute mucl:o
sobre el entendimiento tradicional de la estructura Jerarqu1ca de la Iglesia
católica y su "derecho positivo", desde el punto de visto del "derecho
natural" de la persona humana.
b.3.) Igualmente hay que mencionar la lucha en la actualidad, c~n
referencia particular a los sistemas del judaísmo, del Islam y de la Iglesia
católica (p.e. respecto del acceso de la mujer al sacerdocio).
En suma: En cada ámbito de la vida humana individual y social Y su
reflexión ética, se manifiesta la tendencia de una articulación de la
subjetividad. Pero esto no solo vale respecto de la persona humana, sino
también de la naturaleza.
48

a) Ámbitos capitales del problema
a.! .)Técnica atómica: amenaza la destrucción de la naturaleza
a.2.) Biotécnica (Biogenética o manipulación de los cromosomas):
haciendo del hombre un objeto de la técnica experimental
a.3.) Problema ecológico (Contaminación del ambiente natural)
En estos tres ámbitos, el problema y tarea científico-técnico con
referencia ética es: ¿Cómo preconocer y evitar efectos secundarios e
involuntarios negativos, en nuevas técnicas con metas y efectos primarios
positivos? (Cf. p.e. "Contergán")

b) Enfoques de solución ética:
b. l.) Principio que valió hasta ahora: Actuar con una nueva técnica
hasta que se manifiestan efectos negativos. Pero porque estos pueden ser e1~
las nuevas técnicas excesivamente destructivas, este principio no busca ser
3
responsable. Por eso, Hans Jonas propuso su principio de responsabilidad":
No actuar con una nueva técnica, hasta que se esté seguro que no habrá
efectos negativos.
4

b.2.) Adolf Meyer-Abich (miembro también político del senado de la
ciudad de Hamburg) propone un "abogado jurídico de los derechos de la
naturaleza a vivir" (e l qué actúa p.e., cuando el estado quiere destruir un
bosque para construir una nueva carretera).
El problema ético fundamental, de relevancia existencial para el
hombre, así es: Tratar la naturaleza no como un mero objeto de uso (y de
explotación), sino como co-sujeto y "partner" del hombre: y no como solo
valor útil para el hombre, sino en primer lugar como valor de sentido en si.
Pero de este problema existencial de la filosofía práctica. surge el problema
de la filosofía teórica: ¿Cómo fundamentar una tal "subjetividad", dignidad
y "valor en si" de la naturaleza? Este problema teórico. incluye una tarea de
la "Filosofía del Conocimiento (y de las Ciencias) 1, y otra tarea de una
'·Ontología de la Naturaleza".

11 Problemas, tareas y tendencias de la Filosofía del conocimiento y de
las ciencias.
1) La crisis del Nominalismo y Kantianismo por motivos éticos
a) El problema gnoseológico en la época de la cultura técnica:

49

�Según el Nominalismo y su continuación en el Kantianism?, nuestras
categorías de la razón y conceptos racionales, no son en~end1dos como
recepciones, representaciones y pronunciaciones de las esencias de las cosas
en si mismas y de estructuras ónticas de sentido (las qué valen como nopercibibles y no-conocibles por la razón), sino al c~ntrario_ como solas_ formas cognoscitivas del sujeto-hombre a formar las 1mpres10nes sensonales
del mundo a objetos del conocimiento, es decir como instrumentos
intelectuales del sujeto-hombre a dominar al mundo empírico teóricamente
(== son "nombres" a tomar el mundo material en las manos intelectuales del
sujeto espiritual). La "lógica" sirve como instrumento y técnica intelectual,
de apoderarse teóricamente de la realidad. Pero entonces, en la base de una
tal presuposición, parece muy difícil a fundamentar teóricamente mediante
conceptos y argumentos racionales, un sentido y valor de la~ cosas en si, y
un ser y sujetividad de la naturaleza, que hay que ser reconocido y respetado
prácticamente, éticamente.
b) Enfoques de solución (que intenta superar el problema de un tal
subjetivismo antropocéntrico, en punto de partido de este mismo):
b. l.) El "Imperativo categórico (l" (del Último Kant, de la "Metafísica
de los costumbres") dice: Solamente entonces se puede actuar según las
prescripciones estrictamente transcendentales de la razón práctica del
sujeto-hombre, cuando se mira al hombre no como a un mero medio a un
fin, sino como a un fin y valor en si mismo lo que incluye la disposición a
contribuir a su felicidad subjetiva y perfeccionamiento natural, y lo que
quizá incluirá en el futuro, bajo las exigencias de sobrevivir en la época de
la técnica, la disposición de reconocer también la naturaleza como sujeto y
valor en si. Este implica una "historia de la razón trascendental" (Cf. la
anunciación de esta tarea en el fin de la "Crítica de la razón pura"), según la
cual la razón trascendental, bajo el desafío de la amenaza de la naturaleza en
la época técnica, podría dar nuevas directivas al intelecto, que posibilitan el
sobrevivir del sujeto hombre.
b.2.) Karl Otto Apel5 parece seguir con un primer paso en esta línea,
sustituyendo las formas transcendentales del pensamiento práctico en Kant,
por condiciones de la vida y lenguaje-diálogo práctica del hombre.
6

b.3 .) Semejantemente, Jürgen Habermas en su "Ética del consenso"
dice, que lo "trascendental" no sea algo abstracto transh istórico, sino que se
realice en la historia de la sociedad concreta, mediatizándose
dialécticamente, para que pueda manifestarse en el consenso efectivo de la
gente humana, el cual, por eso, sirve como criterio de la verdad
trascendental.

50

. b.4} P~ro, todos estos enfoques parecen sufrir en la carencia, que son
suJeto-centncos, en cuanto prescriben a respetar el ser y valor del hombre y,
de la natu~~leza e~c_l~s1vamente por motivos del "hombre sujeto
trascendental , (a pos1btl_1tar su _sobrevivir), no sabiendo si el otro y la
natu:aleza segun su propia esencia son dignos a ser respetados como valor
en s1; pues_, estos enfoques no superan el Nominalismo (sino siguen en la
7
base del mismo). Por _eso, los J. Marechál, K. Rahner, J.B. Lotz y E. Coreth
~an ~n paso Y sust1tu~~nd_o. cada tal "Idealismo trascendental" por un
Realismo trascendental , d1c1endo que la forma y exigencia trascendental
de pensar Y com~ortarse prácticamente, consiste en la correspondencia al
ente qu~. se man_1fiesta e~ su ser y valor en si. Y así, sucede una auto
superac1on del SUJeto centnsmo desde si mismo.

b.5)_ Una confirmación y cierto apoyo complementario parece resultar
en la critica de K. Marx posterior (el que mira a la naturaleza como a un
mero objeto ~e explotación económica) por Alfred Schmidt8 que se refiere
al Ma°'.' an~~nor y su reclamación de una "Humanización de ta naturaleza y
naturahzac1on del hombre". Pues, este supone una evidente cierta identidad
Y. semejanza _ontológica entre hombre y naturaleza, a través de su
(igualmente evidente) no-identidad y desemejanza. Así, se da una "Filosofía
de la ~iberación de la naturaleza del apoderamiento despreciante v
d~st:u~t1vo por el hombre", en la perspectiva de un marxism~
dialect1camente avanzado y "originarizado" .
A _esta crisis de la Teoría nominalista-antropocéntrica del
conoc1m1ento", corresponde una crisis en los fundamentos de las ciencias v
se expresa y continúa en esa.
'2. La crisis en los fundamentos de las ciencias humanas y naturales.

. a) El p_roble~a: En la línea de Kant al Neo-Kantianismo (ante todos:
Wilhel~- Dilthey!. _hast_a el Neo-Positivismo. se da una distinción y
~e~ara~1on entre ·,,c1enc1~s naturales".. C\iantiticantes y objetivizantes, y
c1enc1as humanas , cual1ficantes y subJet1vantes. Las primeras abstraen de
cada sentido cualitativo de la realidad, siguiendo el paradigma moderno de
~na_''.~educción de lo cualitativo a lo cuantitativo", e intentan sólo un
analis1s c~usal exacto" de la naturaleza. Las segundas miran precisamente
a lo ~ualitat1vo, a las estructuras de sentido y valor, e intentan un
entendimiento intuitivo de las obras de la cultura, desarrollando un '•método
her~enéutico", correspondiente. En el contexto del Neo-Positivismo.
domman~e en nuestra cultura técnica, las segundas se encuentran
desvalonzadas por ~o _ser ·'ciencias estrictas", porque no tendrían ningún
valor par~ el proced1m1ento de la cu ltura técnica, del consumo, dominio y
apod_e~am1,ent? de lo real. Pero precisamente por el procedimiento del
dom11110 tecnico, abstrayendo del sentido, en la actualidad se da la pérdida
51

�de la dimensión de un sentido obligante para la sociedad, y la crisis de
sobrevivir.
Pasos de enfoques de solución

(Wirkungsquantum) en Max Planck 16• Así, se abre la posibilidad y tarea de
una "onto-hennenéutica" de las estructuras de sentido, inmanente de la
naturaleza.
III Tarea de una nueva "Ontología del hombre y de la naturaleza"

a. l .) Odo Marquard 1º a rehabilitar las humanidades (contradiciendo a
su desvalorización por el Neo-Positivismo) como complemento Y
compensación necesarios de las ciencias naturales, para que no se pier~a en
el sin-sentido: Las humanidades sensibilizan para estructuras de sentido Y
ayudan a orientarse en valores de sentido, los cuales se representan. en ~as
obras de la cultura. (Su dicho: "Cuanto jamás proceden las c1enc1as
naturales, tanto jamás son inevitables las ciencias humanas") Pero resulta el
problema: ¿Los valores expresados en las obras de la cultura en el pasado,
pueden obligarnos también en el presente y futuro? Este problema hace
necesario un tránsito de una hermenéutica sólo empírica (como se da en las
ciencias humanas, que son ciencias empíricas) a una onto-hennenéutica
(estrictamente filosófica, preguntando y entendiendo al sentido cualitativo
del ser como ser, que se expresa en los fenómenos de la cultura). Este
problema y necesidad. Marquard mismo lo hace visible pero no lo supera.
a.2.) Paul Feyerband 11 y Thomas Khun 12 descubren en la ciencia
natural y cuantificante, como su base un interés de conocer y preentendimiento del ser como ser, que forma y dirige lo visto e interés de
preguntar y conocer, y que es algo cualitativo y un hecho y producto de la
historia e históricamente-variable. Pero esto cae bajo la competencia de las
ciencias humanas e históricas, y así, éstas mismas aparecen como las
ciencias fundamentales de las ciencias naturales, y se supera la distinción y
separación de ambas. Las ciencias naturales exactas con su paradigma de la
"Reducción de lo cualitativo a lo cuantitativo" (y el subyacente interés de
dominar la realidad) son un producto muy contingente de la historia y por
eso, bajo la cultura técnica y la crisis de sobrevivir, cambiable en el futuro.
Hablan del "cambio del paradigma" y de una "Revolución científica"
( "Anything goes"). Con este enfoque, se puede correlacionar la
interpretación de la cultura técnica como época de la historia del ser, según
Heidegger 13 , el qué el "A priori de época técnica" es el ''Ge-steff', es decir
el desafiar a la realidad por las ciencias naturales y la técnica (y hay que
esperar que en el porvenir va a volver la apariencia del fondo del ser como
algo divino, superando la noche de la carencia del sentido).
a.3.) Según Carl Friedrich v. Wei1.ácker14 en las ciencias naturales
cuantificantes, recientemente ya entran aspectos cualitativos, estructuras
armónicas y estéticas, como se da en la categoría de la "información"
creciente de la materia, en el curso de su evolución cósmica (categoría
nueva en la física y biología moderna, por la que se ofrece una referencia a
la "idea" de Platón o la "fonna" de Aristóteles). Cf. también la "formula del
mundo equilibrio en Wemer Heisenberg1\ o el "cuanto de efecto"

52

En el trasfondo de la descrita evolución revolucionaria en el ámbito de
la "Filosofia del conocimiento y de las ciencias", iniciada por las
necesidades éticas de la cultura técnica, tanto el ente-hombre como las
distintas especies de entes de la naturaleza, se interpretan como seres sujetoobjetos, y se desarrolla una ontología correspondiente.

l. La nueva "Onto-Antropología". Respecto del hombre, esta constitución
ontológica significa a) una acentuación objeto-sujeto (= acto de ser como
movimiento desde su ser-naturaleza hacia su ser-espíritu, o auto
subjetivación, auto-interiorización), y b) una acentuación sujeto-(= acto de
ser como movimiento desde su ser-espíritu hacia su ser-naturaleza cultivada.
o auto-objetivación, auto-expresión en la propia naturaleza y naturaleza
ambiente).
a) La primera, se desarrolla en el diálogo con las ciencias naturales y
elabora la semejanza y desemejanza del hombre con los entes infrahumanos
(animal, planta), como p.e. en Max Scheler17 Arnold Gehlen 18, Adolf
Portmann 19 este diálogo también teorías modernas antropo-biológicas
cibernéticas.
b) La segunda, se desarrolla en el diálogo con las ciencias humanas
(espirituales y sociales-históricas) y elaboran la semejanza y desemejanza
del hombre con la idea de un ente sobre-humano ('espíritu puro'),
acentuando la historicidad del hombre, como se da, en punto de partida de
(San Agustín) G.W.F. Hegel y Martín Heidegger
En neo-marxistas como Ernst Bloch 20 o en Jürgen Habernrns21. o en
una "Filosofía del encuentro y de existencia" como en Martin Buber22 y
otros.
2. La nueva "Onto-Cosmología" y "Onto-Biología" elabora en la
naturaleza, que en la Edad moderna casi exclusivamente fue comprendida
como un mero objeto, ahora una "sujetividad" intenta a entender la
naturaleza como sujeto de un propio ser y sentido en si, y de propias
cualidades, hábitos, actitudes, actos y acontecimientos.

a) Esto sucede principalmente en una referencia particular a Fr.W.J.
Schetling23 (= polaridad intuitiva entre la s1.:bjetividad y la objetividad del
ser, es decir entre el mundo material y el espíritu Dios, en la fílosofia de la
arte y estética y a Hegel (="identidad negativa" entre 'subjetividad' y
'objetividad' del ser). A la concepción de una tal "identidad (negativa)", de
53

�la naturaleza material con el sujeto absoluto Dios, para que se fundamente
ontológicamente la subjetividad de la naturaleza, se oponen representa~tes
de la tradición aristotélico-tomista, que hablan solamente de una analogia Y
participación.
b) Esta última dirección especialmente permite también una gradación
de la subjetividad de la naturaleza, en sus ámbitos y seres: según el grado de
su ser-en-si e in-sistencia, la planta ser menos sujeto (y más "objeto") que el
animal, y este mismo esencialmente menos que el hombre. Esta
interpretación implica también la moderna teoría cibemét'.~ª' según la ~ue
los entes aparecen como sistemas círculos de auto regulac1on (Regelkre1se)
e infom1ación, y se refiere además a Alberto Magno y Johann Wolfga_ng
Goethe los cuales experimentaban con la naturaleza no solo
"cuantitativamente", sino en primer lugar "cualitativamente".
c) En esta dimensión del desarrollo de la ontología, hay que mencionar
peculiarmente la teoría de un "lenguaje" de los "acontecimientos originarios
24
de sentido" de la naturaleza, en Hans André . El entiende e interpreta la
evolución filogenética y ontogenética como "acontecimientos de
encuentro", entre una potencia receptiva de parte de la naturaleza material y
el acto actuante y formante de parte del espíritu Dios. En estos
acontecimientos, las antiguas y anteriores formas de la naturaleza residen en
una privación (stéresis) y empobrecimiento cada vez más radical, para que
se haga posible la recepción y realización de nuevas formas de ser cada vez
más ricas; así, la estructura fundamental dinámica de la naturaleza se
expresa en la fórmula: acercamiento (a un sentido más rico y alto) por
distanciamiento (y liberación, de lo viejo antiguo y menos perfecto,
dejándolo) ("Ann Ciherung durch Abstand"). Así, Hans André fundamenta
una Onto-Estética de la naturaleza, realista, la cual no se agota en la
descripción de estructuras armonica\es ideales arquetípicas, sino que toma
en serio las carencias, fracasos y sufrimientos, en relación análoga y unión
participativa con la historia del hombre, y apertura al misterio cristiano de la
cruz. Pero hay que mencionar, que hasta ahora este camino de una tal
interpretación onto-histórica de la realidad experimentada, no ha logrado la
debida atención y resonancia.
IV El problema de una nueva metafísica el transito de la "Edad
moderna" a la "Edad post-moderna".

En la necesidad de una última fundación de la subjetividad del hombre
y naturaleza, en relación a una subjetividad absoluta y divina, nuestra época

de la cultura técnica, la moderna, se ve ligada a un entendimiento
nominalista-racionalista y tecnicista de la razón humana, según el cual el
conocimiento racional no puede abrir la realidad empírica en su fondo
absoluto, sino solamente tomarla en sus manos intelectuales, i.e.
determinarla por categorías del sujeto-hombre. a dominarla teórico-

54

prácticamente. Por eso, en esta necesidad de una última fundación
ontológica, se rechaza la razón, en absoluto, e intenta lograr el absoluto por
un camino más irracional e intuitivo, que se apoya en un entendimiento
imaginativo-simbólico de la realidad. Así, se origina una nueva Metafísica,
la post-moderna.

1. Como pueden valer ciertos representantes de la "Filosofía de la
existencia" y de una hermenéutica dialéctica de la historia y realidad, corno:
25

a) Karl Jaspers : El fundamento absoluto de sentido es la así llamada
"Trascendencia", lo más allá de todo lo sensorialmente experimentable y
racionalmente determinable.
26

b) Martín Heidegger : El ser desde su fondo. se revela y llega en su
acontecer en la historia, y es lo que siempre de otra y otra manera va a venir,
el por-venir, que nunca ves racionalmente es pre-determinable y fijable.
c) Emst Bloch y la " Escuela de Francfort'' (como Max Horkheimer)2'
Lo que ya es, todavía no es esto que debe ser; así, en una dialéctica
negativa, la historia desde su íntimo ser tiende hacia un futuro positivo, de
lo que sólo se puede decir. que es ''el absolutamente otro•· de lo presente
negativo.
1.
Representantes actuales
28
Jean Francois Lyotard
(Francés): El critica un pensamiento
unidimensional e instrumental-técnico, que utiliza y explota sujeto
céntricamente la realidad dada. Favorece un pensamiento multidimensional
y simbolismo metafísico. según que el mundo físico y el fin del arte son
entendidos como medio transparente a un sentido metafísico. no
racionalmente captable.
29

b) Fritjof Capra ) (austriaco): Compara la mentalidad de la Edad
moderna y post-moderna: la primera aparece racionalmente objetivame. La
segunda intuitiva y experiencialmente abierta. Para la primera, el mundo
consiste de substancias fijas y separadas para la segunda, el mundo es una
unidad estructural y dinámica de relaciones y un contexto de sentido
fluyente. Al mundo material extendido en el espacio y tiempo, corresponae
la ciencia racional de Occidente europeo; al mundo inmaterial y espiritual
corresponde la intuición filosófica del Oriente asiático. Y ambos, es decir. el
Lógos objetivo.! y el "Tao transobjetivo" comportan como dos polos de
vista de la misma realidad: el primero: como visto de frente y del "exterior".
El segundo como visto de trasfondo y del "interior". Pero parece, que con
esta interpretación que tiene semejanza con el monismo y panteísmo
dialéctico de Schelling y Hegel, ocurre que: se cae de un extremo
racionalismo, que exagera las diferencias entre las cosas y las separa, a un
extremo irracionalismo, que niega las diferencias ontológicas en las cosas y

55

�las identifica. La tarea sería un conocimiento sintético intuitivo-racional,
que ve tanto la unidad corr,o las diferencias de la realidad, en la línea de una
"semejanza en la desemejanza y "desemejanz.a en la semejanza". i.e.
analogía y participación.
Peter Sloterdijk3º (Holandés): Acentúa menos el aspecto teórico (como
Capra) y más el aspecto práctico del entendimiento filosófico post-~oderno
de la realidad. Dice, que el racionalismo tecnicista de la modernidad se
destruye a sí mismo. En un ci_erto "Ci~ism~ Diogenista" ~n su "Crítica_ ~e
razón cínica, la razón es suJeto y s1multanearnente obJeto de la critica •
como se manifiesta en los "acontecimientos" "lógicos" de la bomba atómica
y contaminación de: ambiente natural, lógicos para la cultura racionalista
que se cierra frente a la realidad y la desprecia. Por eso, él habla no por un
lenguaje racional, sino simbólico. Así, según Sloterdijk el mundo equivale a
un museo: es decir, el hombre conserva lo que ha sido, en su memoria corno
en un museo, para que él pueda escapar de la confrontación y del cambio de
su ser. El hablar no en conceptos racionales, sino en imágenes del mundo.
intenta a no determinar y estrechar, sino a liberar y motivar a la propia
acción.

!~

Como se manifiesta, son 2 momentos que caracterizan la Nueva
Metafisica en el tránsito de la "Modernidad" a la "Post-modernidad":
1. Una crítica de la unilateralidad del pensamiento racionalistatecnicista y separatista ("dualista'') del Occidente europeo. y
2. un influjo del pensamiento más intuitivo y armonizante ("monista'')
del Oriente asiático.

Ambos aspectos implican el peligro de caer de un extremo al otro,
opuesto. lo que exige un compromiso particular de la ' Filosofía de la cultura
e historia', que recientemente está ganando nueva importancia y actualidad.

V. Filosofía de la cultura e historia, como urgencia actual.
1. Crítica de la cultura occidental moderna secular, de origen europeo.
Precursores:
a) Oswald Spengler3' en la base de Friedrich Nietzsche32 profetiza la
"caída del Occidente'· corno autodestrucción necesaria de su cultura, por su
ser contra la naturaleza inhumana.
b) Actualmente, la llamada " Filosofía y teología de liberación" misma
que es de origen ideológico europeo, en primer lugar por su representante
Enrique Dussell33 (Argentino, estudios en Alemania, esposa alemana). en la
base de Ernrnanuel Lévinas34 caracteriz.a la cultura occidental en su

56

disposición fundamental corno más óptica (con hechos analíticos
di~olventes ~ separantes) y háptica (con manos agresivas) y en este sentid~
mas mascul111a. y por otro lado las culturas asiáticas y africanas como más
acentuad~s en ~I oído y _capacidad de la armonía y unidad con el ser, y en
est.e sentido mas femenmas. Por eso, el camino a la plena identidad del
hombr_e ~xig~ la liberación del inhumanismo, imperialismo y "machismo de
la razon_ occidental, que no respeta sino somete y explota al ente, y una
refere~c1a a las cu_lturas l_lamadas opuestas. Pero hay que ,er, que también
ellas tienen sus un!lateralidades y carencias; y así, el camino no puede ser el
re~~azo de ~na cultura_ e idolatría de otras, sino una integración cultural
cn~1ca, que mcluye purificación y cambio de todas, lo que conduce a una
''Filosofía del encuentro cultural" como tema fundamental de la Filosofía de
la historia y porvenir.

2. Tare~ de una Filosofía del Encuentro innovador e integración de
culturas capitales del mundo (tema, que en su urgencia ya se indicó en el
Congreso mundial de filosofía en Brighton/lnglaterra 1989).
Una tal intención puede tomar su punto de partida en ciertas tesis de
5
Jean Gebser3 con referencia a las que se aconseja a distiniruir en la
evolución de la conciencia y cultura de la humanidad ,;es etapas
estructurales, que se comportan como tesis-antítesis y síntesis:
1. En la primera etapa, la arcaica-mágica-mítica, la estructura de la
c?nc~en~ia humana era pre-racional (como la de un niño. tempranamente),
~111 rn_ngun_sab~~ de ~n propio '·yo" ni de una oposición sujeto-objeto, en una
•~e~t1dad _intuitiva mmed1ata con la realidad entera; originaba en Asia )
Afr1ca y sigue encontrarse allí en unos lugares, hasta hoy.
2. En la segunda etapa de su evolución. la racional, en la conciencia
human~ se formaba _el ··yo•· y la oposición y dualismo entre sujeto) objeto.
exag:ran~?se también hasta una fijación al propio yo en un "sujeto
ce?~1smo . Y,, d~s~rrollando un ·'pensamiento perspectivisra }
un1d1mens1onal ; originaba en Europa y se extendía a todo el mundo como
conciencia y cultura secular.

3. En el porvenir, se da la posibilidad y necesidad de un salto creativo
en la evolución de la conciencia y cultura humana, hacia una estrucwra
s~b~e ~~cional, que no es irracional sino implica toda la capacidad de
?1sti_n_c1on y estructuración racional y la reúne con la capacidad originaria
mtu1t1va de conocer, siendo una in1uición racionalmente estructurada 0
racionalidad intuitivamente fundada e integrada; en esta estructura de su
co~ciencia~ el hombre ni será sin yo, ni encerrado en su )O, sino .. libre de su
yo • lo que a nosotros parece posible sólo por el amor y es el estado del
amor.

57

�Se trata de una "visión aperspectivista y multidimensional" de la
realidad, y de una conciencia y cultura i~tegr~l de la humanidad, q_ue puede
originar por un encuentro innovativo y smtes1s_ de las culturas .º~c1dentales,
asiáticas y africanas, por el que se cambia humana y et1camente Y
constituyen un estado y conciencia cualitativamente nuevo.
Un tal paso a una más comprensiva y perfecta cualidad de ser hum~no,
no parece ser una utopía vacía, si se toma en cuenta ~ue para la hu~amdad
por causa del crecimiento enorme del poder c~n~truct1v? ~ destruct~vo_ de la
técnica no resulta otra oportunidad de sobrev1v1r y qu1za, los sufnm,entos
actuales de la humanidad en cada ámbito de su vida y cultura, se puede
entender como "dolores del parto" a un nuevo tipo del ser-hombre. Pero ya
de antemano se puede estar seguro del éxito de la aventura de la evolución,
y ciertamente se exige de una concienciación de su finalidad, de sus metas Y
posibilidades positivas como de los peligros de. fraca_so. -~ esta ~area
necesaria, debe servir el siguiente proyecto de mvest1gac1on tilosofica
científica, a cuya colaboración Uds. son invitados; estamos formando, pa_ra
su realización, un grupo internacional de colaboradores, de Europa, Asta,
África, Norteamérica y América latina.
3. Programa inicial de un proyecto de investigación filosófica-cultural para
colaboración internacional:
I Objetivo: Fundamentos onto-antropológicos de la estructura cultu~al
de la humanidad con referencia particular a las culturas de Europa, Asia,
América y Oceanía

II.

Partes:
l. Fondo común original de las diferentes culturas y los procesos de
diferenciación partiendo del origen común
2. Tipologización onto-herrnenéutica comparativa de las culturas llamadas
en su estado actual
3. Posibilidades de un de las culturas diferentes y de una integración cultural
del mundo
Nota: la parte I mira al pasado e intenta un entendimiento desde las
"causas eficientes"; la parte 2 mira al presente e intenta un análisis
fenomenológico y un entendimiento desde la "causa formal"; la parte 3 mira
al futuro e intenta un entendimiento desde (y hacia) la "causa final" del
movimiento cultural de la humanidad. Así, se hace evidente el valor
innovativo tanto teórico como práctico del proyecto (p.e. abriendo metas y
perspectivas para una política y educación de horizonte mundial y fundando
una ética política ...)

58

III. Ámbitos del proyecto, o componentes cardinales de la cultura, por
lo pronto analizando en comparación intercultural (analizados en unas líneas
fundamentales, respecto del "espíritu de la referida cultura" que aquí se
expresa):
1.
2.
3.
4.

El lenguaje
El arte
La filosofía
La religión

Nota: Como la base de cada cultura, se entier.de la estructura de la
misma. la que se expresa -de manera -diferente- en todos los fenómenos
culturales:
Racionalizándonos en el lenguaje,
Sensorializándonos en el arte,
y culminando y logrando el fundamento de su identidad en la filosofía
y religión.
Estos ámbitos no hay que entenderlos aisladamente, (sino los
esclarecimientos correspondientes tienen que ser realizados en una mutua
participación (e "inspiración").

IV. Como Método filosófico básico se ofrece la hermenéutica, es decir
en su desarrollo y profundización a una onto-hennenéutica, la que hay que
concretizar y diferenciar según las exigencias de los mismos ámbitos.
Como "llave onto-hermenéutica se da un entendim iento fundamenta l
del ser como acto y movimiento triádico (o " in-ex-reinsistencial"). Esto se
forma y define en un diálogo crítico con métodos tradicionales dialécticos
(p.e. Hegel en el Occidente) y onto-polarizantes (p.e. según "Yang e Yin··
en el Oriente). Como sirven la descripción fenomenológica (esp. respecto de
la parte 2) y el análisis causal (respecto de la parte 1). Pero. porque aquí 110
se trata de una mera investigación empírica. sino de un entendimiento
espiritual-filosófico de las culturas. Estos métodos sólo fungen como
aux iliares y tienen que ser integrados en el ejercicio de la ontohermenéutica, en la exégesis onto-lógica del sentido del ser como acto que
subyace y que se expresa y manifiesta en los fenómenos culturales. Y
porque este "Lagos del ser" se "analogiza'' y diferencia según las diferentes
culturas, la comparación de las culturas debe seguir al principio de la (que
significa en su raíz. una "Analogía del movimiento triádico•· del ser).
Y. El procedimiento práctico incluirá:

59

�•

Formación de una biblioteca de publicaciones e informaciones
correspondientes;
• intercambio
de
informaciones
sobre
publicaciones
correspondientes, congresos etc.; correspondientes de los
científicos que participan en el proyecto;
• visitas mutuas y encuentros entre los participantes,
Y participación ~n cuanto posible- en clases y simposios con
respecto
de los colegas;
• realización de simposios de investigación: a) como partes
integrales del ofrecimiento docente regularlo en las Universidades;
b) como pequeños congresos de carácter intemac ional, con
publicación Je las actas;
• por trabajos científicos. (s de. Licenciatura o Doctorado);
intercambio ínter universitario de algunos de estos alumnos (con
mutuo reconocimiento de los criterios); y participación y
colaboración ínter universitaria de colegas profesores en los
exámenes de estos alumnos.

Nota: Como un lugar de investigación en esta perspectiva ya es
fundado p.e. en la Universidad de Bamberg/Alemania la "Forschungsstelle
fürinterkulturelle Philosophie und Comeniusforschung" (Directores: Erwin
Schadel y Heinrich Beck). En este instituto, al servir a este proyecto,
entretanto aparecieron en una serie de monografías científicas, en la
Editorial Internacional Peter Lang Francfort del Meno-Bern-Nueva York
París, bajo el título: "Schriften zur Triadik und Ontodynamik", hrsg. von
Heinrich Beck und Erwin Schadel (P11blicaciones en torno a la Triádica y
Ontodinámica, ed. por H. Beck y E. Schadel) los volúmenes:
1. Heinrich Beck e Ismael Quiles (ed.): Entwickhmg zur
Menschlicllkeit durch Begegnung westlicher und ostlicher Kultur
(Evolución a la humanidad por Encuentro de las Culturas OccidenteOriente. Actas del IV. Coloquio intercontinental en tomo a la Antropología
insistencia), 1986 en la Univ. de Bamberg. Contribuciones en alemán,
español, inglés, francés), Ed. Peter Lang, Frankfurt/M.-Bern-New YorkParís 1988;
2. Heinrich Beck: Ek-in-sistenz. Positionen und Transfonnationen der
Existenzphilosophie, Ed. Peter Lang, Frankfurt M.-Bern-New York-Paris
1989;
Edición español: Ex-in-sistencia. Posiciones y transformaciones de la
Filosofía de Existencia. Ed. Ser y Saber (Univ. del Salvador), Buenos Aires
1990; 3. Erwin Schadel (ed.): Actualitas omniurn actuum (Contribuciones
en alemán, español, inglés, francés), Ed. Peter Lang, Frankftlrt/M.-BemNew York-París 1989:

60

4. E. Schadel/U. Voigt (edd.): .Sein -Erkennen -Handeln.
lnterkulturelle, ontologische und ethische Perspektiven (Ser -ConocerObrar. Perspectivas interculturales, ontológicas y éticas). Festschfrift für
Heinrich Beck zum 65. Geburtstag. Ibíd. 1964;
5. H. Beck/G. Schmirber (ed.): Kreativer Friede durch Begegnung der
Weltkulturen. lbíd. 1995. Edic ión español bajo el título: Paz Creativa a
partir del Encuentro de Culturas del Mundo. Universidad del Zulia
Maracaibo/Venezuela 1996; ed. inglesa Delhi/India 1996: ed. Clúna Beíjíng'
[Pekín] 1998;
6. E. Schadel (ed.): Ganzheitliches Denken (Pensamiento holístico).
Festschrift für A. Rieber zum 60. Geburtstag, Ed. Peter Lang, Frankfurt/M.Bern-New York-París 1966;
7. Uwe Voigt: Das Geschichtsverstandnis des Johann Amos Cornenius
in 'Via lucís' als kreative Syntheseleishmg (El concepto de la historia seoún
Juan Amos Comenio en su libro 'Via lucis' como síntesis creativa). Ibíd.
1996;
8. Uwe Voigt (ed.): Die Menschemechte im interkulturellen Dialog
(Los derechos humanos en el diálogo intercultural). lnternationales

wissensc_haftliches_ Symposium unter der Schirmherrschaf der Europaischen
Akadem1e der W1ssenschaften und Künste, Bamberg 30.6.- 4.7.1997. In
honorem Heinrich Beck. Ibíd. 1998;
. 9. Eu~ Knn/Erwin Schadel/Uwe Voigt (edd.): Aktive Gelasseheit (El
deJarse activo). Festschrift für H. Beck zum 70. Geburtstag. Ibíd. 1999; ¡ O.
Yu-hui Chen: Absolutes Nichts und rhytmisches Sein. Chinesischer Zen
Buddhismus und Hegelsche Dialektik als Momente eines interkulturellen
philosophischen Diskurses (La nada absoluta y el ritmo del ser. ZenBudismo chino y la dialéctica de Hegel como momentos de un discurso
filosófico-intercultural). lbíd. 1999.

61

�17

Notas Bibliográficas

1 Cf.. A. Múller-Armack, Genealogie der sozialen Mrktwi~schaft.
Frühschriften und weiterfürende Konzepte, Sttuttgart 1_974; Dtagnose
unserer Gegenwart. Zur bestimungunseres geistesgeschchtlichen Standorts,
Bern 1981
.
1 Cf.. o. y. Nell-Breuning, Baugesetze der Gesellschaft, Fretburg 1968;
Gegenseitige Verantwortung. Das Solidaritats~rinzip, M~nchen 1961;
Gerechttigkeit und Freiheit. Grundzüge Kathohscher Soz1allehre, Wien
1980.
.
·
ti ·k fi' d.
Cf.. H. Jonas, das Prinzip Verantwortung. Versuchemer E 11 ur 1e
technologische Zivilisation, Frankfurt a.M. 1988.
. .
.
4 Cf.. K. Meyer-Abich, Wissenschaft für die Zukfunt. Hohst1ches Denken m
okologischer und politischer Verantwortu~g, Mü~chen 1984.
.
5 Cf.. K.-0. Apel, Transformation der Philosoph1e. (Vol. 1: Sprachan_al~t1k,
Semiotik,
Hermeneutik;
Vol.
2
Das
Apnonder
Kommunikationsgemeinshaft), Frankfurt a.M. 1984.
6 Cf. J. Habermas, Theorie des kommunikativen Handelns; (Vol. l:
Handlungsrationalitat und gesellschaftliche Rationalisierung; Vol.2 Zur
Kritik der funktionalistischen Vernunft), Frankfurt a.M 1988;
MoralbewuBtsein und kommunikatives Handeln, ibid. 1988.
7 Cf.. G. Marechál, Le point de départ de la métaphysique. Lesons sur le
developpement historique et theorique du problemede la connaissance.
(Voll. 1-5, Paris 1944-1949; K Rahner, Horer des Wortes. Zur Grundlegung
einer Religionsphilosophie, München 1964.
8 Cf. A Schmidt, Der Begriff der Nat11r in der Lehre von Marx, Frankfurt
a.M. 1974.
9
Einleitung in dieGeisteswissenschaften, Versuch einer Grundlegung für das
Stadium der Gesellschaft und der Geschite. !.Vol. ( 1983), StuttgarGottingen 1959 (Dilthey, Ges. Schrifte. 1. Vol.); Die geistige Welt.
Einleitung in die Philosophie des Lebens ( 1. Halfte: Abhandlungen zur
Grundleung der Geisteswissenschaten), lbid.1968 (Ges. Schriften. Voll.
5.6).
1 Cf. O. Marquard, Über die Unvermeidlichkeit der Geisteswissenschaften.
En: Marquard, Apologie des Zufálligen, Stuttgart 1987, p. 98-116
11 Cf. P. Feyerabend, wider den Methodenzwang, frankfurt a.M. 1976:
Wissenschaft als Kunst, ibid. 1984
12 Cf. Th Khun, The struscture of scientific rvolutions, Chicago 1983.
13
Cf. M. Heidegger, Die Technik und die Kehre, Pfullingen 1962.
14 Cf. C. F. v. Weizsiicker, Die Einheit de Natur, München 1982: Der garten
des Mensch ilchen. Beitrage zur geschichtlichen Antropologie, Frankfurt
a.M 1984
15 Cf. W. Heisenberg, Wandlungen in den Grundlagender Natuwissenschaft.
9. Ed. Stuttgartl959; Phisik und Philosophie, Frankfurt 1959; Der Teil und
das Ganze, Mi.inchen 1969
16
M.Planck, Die Quanter.hypotethese, München-Battenberg 1969.
62

3

°

Cf. M. Scheler, Die Stellung des Menschen im Kosmos. fn: Sate
Schriften, Bern-München 1976, p. 7-71; Schriften aus dem Nachlaf3. Vol. 2,
ibid. 1979; espec. p.201-203; 2 13 y 217.
18
Cf.. A. Gehlen, Der Mensch. Seine Natur und seine Stellung in der Welt,
Frankfurt a.M. 1971
19
Cf. Portmann, Zoologie und das neue Bild des Menschen. Biologische
Fragmente zu einerlehre vom Menschen. Hamburg 1956; Bilogie und
Geist, Zürich-Frankfurt a.M. 1973; véase también Helmut Müller,
Philosophische Grundlagen der Antropologie Adolf Portmanns, Weinheim
1988
2
Cf. E. Bloch, Das Prinzip Hoffnung. Frankfurt a.M 1973
21
Cf. J. Habermas, Zur Rekonstruktion des historischen Materialismus,
Frankfurt a. M. 1976; véase también nota 6.
22
Cf. M.Buber, Das dialogischen Prinzip, Heidelberg 1984.
23
Cf.. F.W. J: Schelling, Clara order Über den Zusammenhag derNatur mit
der Geisterwelt. Ein Fragmente, Andechs 1987; Philosophie der Kunst.
Reimpr. De leed. De 1859, Darmstadt 1976.
24
Cf.. H. André Anniiherung durch Abstand. Der Begegnungsweg der
Begegnungsweg der Schopfung, Salzburg 1957.
25
Cf.. K. Jaspers, Philosophie. Vol l. 1-3, Berlín 1932 (Vol. 1:
Philosophische Weltorientierung, Vol. 2: Existenzerhellung, Vol. 3:
Metaphysik), 3. Ed., Berl in-Gottingen-Heidelberg 1956; Chiffren der
Transzendenz. Ed. Por Hans Saner, München 1970, 3. Ed. [bid. 1977; Der
fihilosophiche Glaube angesichts der Offenbarung, München 1962.
6
Cf.. M Heidegger, Sein und Zeit, Tübingen 1976; identitiit und Differenz,
Pfullingen 1957; Niietzsche 1.11 ibid. 1961; Erliiuterungen zu Holdelins
Dichtung. Frankfurt a.M. 1971.
27
Cf.. M. Horkheimer, Traditionelle und krische Theorie. Frankfurt a.M.
1977 Zur Kritik der instrumenellen Vemunft, ibid. 1974
28
Cf.. J.F. Lyotard, La phénomenologie. París 1982; trad.esp. La
fenomenología, Buenos Aires 1967; La conditión postmoderne, Madrid
1984.
29
Cf.. F.Capra, Wendezeit. Bausteine für ein neues Weltbild, BernMünchen 1983, ders. Das Tao der Phisik. Die Konvergenz der westlichen
Wissenschaft und ostlichen Philosophie, ibid. 1984.
3
Cf.. P. SloterdiJ.k, der Kritik der zynischen Vernu"'t
'b'd
J I Vol. 1• 2, 1
1 . 1990
(contiene su ensayo sobre la musealización del mundo)
31
Cf.. O Spengelr, Der Untergang des Abendlanes. Umrisse einer
Morphologie der Weltgeschite, München 1980
32
Cf.. Fr. Nietszche, Gotzendiimmerung. Oder wie man mit dem Hammer
philosophiert, Frankfurt a. M. 1984., Die Geburt der Tragodie aus dem
Geiste der Musik, Stuttgart 1981., Die frohliche Wissenschaft, ibid. 1965..
vease también L. Klages, Der Geist als Widersacher der Seele, München
1960

°

°

63

�.
·, M · · 1989 Herrschaft und
Cf E Dussell Filosofía de la liberac1on, e~1co
_.,
.k . h
.. .
, M t· en und Themen emer latemamen anise en
Bfreiung. Ansatz, sta 1~n
198
Theologi der Bfreiung, Fre~burg
~·
H
Montepellier 1978; Die
34 Cf E Lévinas Humanisme de I autre ,omn~e.
.
.
.
·· ·
' U
z Phiinomenologie der Soz1al ph1losoph1e,
Spur des Anderen. nters.. u\ und der Andere Hamburg 1984
Freiburg-Münehen 1983 ·, Die Ze G
rt p '1 · Die Fundamente der
35 Cf J Gebser Ursprung und
egenwa ·, · ·
. .
.. k. . . h Welt p 2· Die manifestation der aperspectiv1schen welt,
aperspe t1v1sc en
, · ·
Sehaffuausen 1978.

33

REFLEXIONES SOBRE LA HISPANIDAD ESENCIAL EN EL
PENSAMIENTO DE MANUEL GARCÍA MORENTE
Prof. Dr. Alberto Caturelli
Centro de Estudios Fi losóficos
Córdoba, Argentina

1.- Meditación introductoria sobre la conversión de García Morente

a) El insomnio interior y la Preparación para la fe

Para pensar con simpatía esencial, en el sentido de los últimos escritos
de García Morente, lo mejor es comenzar por la patética, profunda y
hermosa carta que dirigiera a don José María García Lahiguera en
septiembre de 1940. Allí describe la angustiosa situación que vivía en
Madrid en 1936, en compañía de sus hijas, su cuñada, una tía, los nietos y
una antigua sirvienta de la familia, esperando la posible muerte en manos de
los milicianos: "en esa siwación, el 26 de setiembre, al mes octavo del
asesinato de mi yerno, recibí por la maiíana temprano el aviso
confidencialísimo de que urgía me ausentara de casa. y si posible. de
España, pues se había acordado, por ciertos elementos descontentos de mi
gesrión en el decanato de la Facultad Fi/osofia darme la muerte. como era
usual entonces 111

Por ese motivo abandonó Madrid y el 2 de octubre comenzó en París una
penosa estadía; ahí, "el insomnio fue el estado casi normal de mis noches
tristísimas". Paso por alto las dolorosas vicisitudes del caso, para
concentrarme en la idea central, lo que me atrevería a llamar su •'insomnio
interior", una suerte de vigilia, que trascendía su falta de sueño para ponerle
en evidencia su impotencia metafísica y la sensación interior de un poder
incógnito que "arreglaba sin mi todo lo mío"2 . Intuía que, por sí mi&lt;;mo. "110
podía nada" y esas "noches atroces" ponían al desnudo la escisión entre
voluntad impotente y el curso de los hechos históricos. A ese estado llama
García Morente "desgarro interior"3; antinomia a la cual no encontraba sino
una explicación: "algo o alguien distinto de mi. hace mi vida y me la
entrega"; su vida no es suya porque otro la hizo y es suya porque sólo él la
vive: "¿Quién es ese algo, se pregunta, distinto de mi, que hace mi vida en
mi y me la regala? Y también está la trágica posibilidad: "¿y si yo 110
aceptara el regalo?"\

Naturalmente, la respuesta es: que ese alguien es Dios. Pero el hombre
viejo ensayaba todas las tesis anti-providencialistas: y el antiguo discípulo de

64

65

�la Escuela de Marburgo Juchaba...hasta advertir qu~ su "c?r~zón:: (_para_ mí Y~
"flechado" por el amor divino) no estaba con \~ tesis agnost1ca, s1~0 con las
objeciones" providencialistas; y esto fue as1 hasta que le lleno de g~zo
llenos
perc1·b·tr, una vez más, que su vida se componía de hechos
.
• · de ·sentido
1
precisamente porque era recibida. Aquella vigilia e rnsomnto mtenor. Y_, a
revelación de la Providencfa actuante, deben verse como 1_~ d1spos1c10n
obedencial de García Morente, y por tanto, como la pr~parac1on para la fe.
Las últimas dificultades "filosóficas" iban desapare~1endo Y, resultando
ineficaces: "una especie de sequedad interior -dice Garcia Morent~
utilizando sin querer el lenguaje de los místicos- se iba apoderando de 1111.
una tirantez interior, una frialdad o rigidez que poco
poco. ~e fu~
convirtiendo en hostilidad... "; "algo así como !-'na blasfemia s~bw a mi
mente" ante este Dios que "zarandeaba" su vida&gt;. Creo que ~ai:c1a M?r~n~e
luchó contra Dios con furia, con rabia y hasta pensó en el suic1d10. Qu1za sin
percatarse en esta carta maravillosa se muestra la fiera batalla del hombre
· · De~rás de la lucha estando ya el hombre viejo en retirada ante el
v1eJo.
,
. .,
,
"\
b l t
embate de Cristo, enamorado, perc1b10 Garc1a Morente a a so u a
ineficacia" tanto del suicidio cuanto de su rebelión.

ª.

Abatido, "al fondo de un callejón sin salid~"; ~ecidió , tomar un
descanso. Conectó la radio. Escuchó el final de una smfoma de Cesar Frank,
la "Pavone, pour una infante dé fundé·· de Rav~l y un trozo de "l'enfan~~
de Jésus" de Berlioz, en cuyo encanto de delicadeza y ternura se sum10
6
profundamente .

mundo, el hombre no tendría salvación, porque entre Dios y el hombre
habría siempre una distancia in.finita que jamás podría el hombre
franquear": ahora, "Cristo sufriendo como yo, más que yo, muchísimo más
que yo, a ése sí que lo entiendo y ése sí que me entiende",¡.

De rodillas, comenzó a balbucear el Padre Nuestro que tuvo que 1r
recordando por trozos y escribiéndolo por trozos en un librito de notas:
restableció el Ave María; no recordaba bien el Credo. Como pasa siempre
con los pecadores (con nosotros), a~udió a María: repitió innumerables veces
el Ave María. Intuía que la Mediadora del Mediador (nuestra Madre) llevaría
el incienso de sus oraciones al Coraz6n de Cristo. En ese instante sacro.
García Morente se vio hecho "otro hombre". Y así era. en efecto: era el
mismo pero distinto: era ''nuevo". Comprendió que nuestros actos --son
nuestros tanto como suyos". Son de Dios "porque Él es su Autor son
nuestros, porque nosorros libremente_los aceptomos de su mano.'9 .
Era la medianoche del 29 al 30 de abril de 1937. García Morente estaba
postrado de rodillas y en su alma "reinaba una paz extraordinaria'·. Y ahí
estaba; ahí estaba Él.

La potencia obedencial había pasado al acto, la "~equeda~ _i~terior"
pasiva se había vuelto fertilidad activa, la desesperac1on conv1rt10 en un
"estad~ de deliciosa paz en que esa música me había sumergí~~•,_. ~hor~ se
trata de \a paz interior (allende la música) co~10 don ~-la v1~11ta mter_1or.
García Morente vio destilar por su mente, la vida del Nrno Jesus, de Cristo
Hombre, de Cristo en la Cruz, abarcando a todos los hombres: "y los brazos
de Cristo. cuen1a en su carta; crecían, crecían y parecían abrazar a toda
aquella humanidad doliente y cubrirla con la inmensidad de su amor_". Se
veía a sí mismo "arrodillado y con los ojos puestos en lo alto y viendo
desvanecerse los últimos resplandores de aquella gloria in.finita. que se
1
alejaba de mi" .

·· Volví la cara hacia el imerior de la hahi1ación y me quedé
petrificado. Ahí esta Él. Yo 110 lo veía, yo no lo oía. yo 110 lo tocaha.
Pero Él estaba ahí. En la habitación no había más /11:: que la de 1111a
lámpara eléctrica de esas diminutas, de una o dos bujías, en un rincón.
Yo no veía nada, no oía nada. no 1ocaba nada. No tenía más mínimo
sensación. Pero Él eslaba ahí. Yo permanecía inmÓ\'il. agarrotado por
la emoción y le percibía: percibía su presencia con la misma claridad
conque percibo el papel en que estoy escribiendo _,. las letras -negro
sobre blanco- que estoy tra::a11do. Pero 110 tenía 11i11g1111a sensación. ni
en la vista, ni en el oído, ni en el tacto, ni en e I olfato. ni en el e:11s10
Sin embargo. le percibía ahí presente, con entera claridad: y 110 podio
caberme la menor duda de que era Él, puesto que le percibía. aunque
sin sensaciones. ¿Cómo es esto posible?. Yo no lo se. I'ero sé. que Él
estaba ahí presente y que yo, sin ver. ni oír, 11i oler, ni guswr. 111 tocar
nada: le percibía con absolwa e indubiwble e,·idencia. Si si! me
demuestra que no era Él o que .vo deliraba. podré 110 tener 11uda (/11&lt;'
contesta,· a la demostración. pero tan pronto como en mi 111e111oriu ··se
actualice" el recuerdo, resurgirá en mí la com·icció11 i11q11ehra11tuhlt&gt; de
que era Él, porque lo he percibido".

En el instante lo vio todo: "Ese es Dios, ese es el verdadero Dios, Dios
vivo". Creo que, en ese instante, murió García Morente y nació
transfigurado. Vio lo esencial; o le fue regalado ver lo esencial: "Si Dios no
hubiera venido al mundo, si Dios no se hubiera hecho carne de hombre en el

"No se cuanto tiempo permanecí inmóvil y como hipnotizado ante su
presencia. Si sé que no me atrevía a moverme y que hubiera deseado que
todo aquello-Él ahí- durara eternamente, porque su presencia es de tal y tan
íntimo gozo, que nada es comparable al deleite sobrehumano que yo sentía.

b) "Él estaba ahí"

66

•

67

&lt;.

�Era como una suspensión de todo lo que en el cuerpo pesa y gravita,_ una
sutileza tan delicada de toda mi materia, que dijérase, no tenía corporeidad,
como si yo hubiese sido transformado en un suspiro o céfiro o hálito. E~a
una caricia infinitamente suave, impalpable, incorpórea, que emanaba de El
y que me envolvía y '.11e ~ustentaba en -~ilo, como la madre11iue tiene en sus
brazos al niño. Pero sm nmguna sensac1on concreta de tacto .
e) No le veía y le veía claramente
Instantáneamente desapareció. García Morente cree que la presencia de
Cristo duró algo más de una hora. Quizá si, quizá no. La flecha del "amor
di,·ino .. de que hablaba San Buenaventura, ya lo había11 atravesado. García
Morente recuerda un pasaje de la Vida de Santa Teresa en el cual describe
la presencia de Quien, a quien no veía (con los sentidos) y claramente veí~:
"dij"érase -explica García Morente- una percepción por el alma sola. sm
azci::ilio del cuerpo condicionante" 12 • Percepción espiritual sin sensaciones.
Pero, ·por qué a mí? se pregunta. "En verdad, ¿qué había hecho yo
para
13
1.,
,
h
l
l
"
merecer/a7 , nada, hab,a hecho mue o ma para no merecer a . Por
obediencia su director -que es el destinatario de su carta- describe
el hecho
14
con pudor y vergüenza, siendo "tan depravado y miserable" • Pero los
efectos están a la vista: al día sigu iente del ''hecho extraordinario", decidió
hacerse sacerdote, y le emociona comprobar que aquel torturado insomnio
15
del hombre viejo había dejado su lugar a "la paz de que disfruto " . García
Moren te calló Solamente lo contó a sus hijas en 193 8, en el buque durante
el regreso de su estadía en la Argentina. "Ellas lloraban conmigo de
. .
, ,,16.
sem11111ento
y de al egna
d) Contacto con la Argentina y la consagración a Dios
Volvamos un poco atrás: el 3 de junio embarcó con sus hijas en Buenos
Aires y llegaron a Vigo el 27. El 29, día de los Apóstoles San Pedro
y San
17
Pablo. recibió de manos del Obispo, su ''segunda primera comunión"
García Morente había tenido la inmensa alegría de reencontrarse con
sus hijas ':-1 nietos en París el 9 de junio de 1937. Fue entonces cuando volvió
a pensar en la Argentina, pues lo había invitado la Universidad de Tucumán
a dictar un curso de Filosofía General. Existía un antecedente porque, quince
años antes, en 1922, la Universidad de Córdoba le había propuesto un
contrato como Director del Seminario de Filosofía; aceptó venir. pero. a
18
último momento, la muerte de su esposa se lo impidió . Ahora, en cambio,
las circunstancias le aconsejaban y permitían venir.

conoce en la Argentina sus "Lecciones preliminares de filosofta" que
constituyen su curso tucumano? Yo las utilicé cuando era estudiante, sobre
todo esos cuatro capítulos dedicados a Kant, extraordinarios por su claridad
y que permitía introducirnos al estudio de la nada fácil filosofía del profesor
de Koenisberg. Cuenta García Morente, que la Universidad le pagaba muy
bien, y recuerda su serie de conferencias en Montevideo ' Buenos Aires,
19
Córdoba, Rosario, Paraná y Santa Fe • Aquí, García Morente era y es (sobre
todo para los mayores) una presencia muy querida.
Nadie supo que se había convertido. Como ya dije, por primera vez lo
contó a sus hijas en el viaje de regreso a ~spaña. Llegó a Vigo el 27 de junio.
El 28, el Obispo recibió su confesión general. El 1O de septiembre comenzó
su preparación en el Convento de los Mercedarios de Poyo, para recibir el
sacramento de la Orden.

11. Los científicos, la ciencia y la fe

a) Los intelectuales, el espíritu científico y el miedo a la fe
La reflexión. la observación respetuosa de sus colegas y su larga
experiencia como epígono del neokantismo, convenció a García Morente de
dos cosas: que el "espíritu científico" pretende establecer "la razón como
único criterio de toda realidac/"20 . Y que, en el fondo, los "intelectuales"
21
padecen de una dolencia que es "el miedo a la fe" . Ven a ésta como un
anacronismo, al espíritu científico como incompatible con ella y anteponen
el orgullo de la ciencia autosuficiente a la humildad de la fe corno
asentimiento al misterio.
El llamado "espíritu científico", supone la objetividad, que evita todo
apriorismo, la cuantificación de lo real que somete al objeto a la matemática
22
(a la exactitud), la causalidad mecánica y la técnica . Pero así se ha
escamoteado el mundo real porque, para este cientificismo, el ser significa
siempre lo mismo (es unívoco) y todo lo que no sea reductible a ese único
sentido, no existe23 . Pero el ser no es unívoco sino análogo, lo que nos
permite comprender que diversas estructuras (como el ser metafísico y el ser
24
histórico) son irreductibles al ser físico-matemático . De hecho. si el objeto
no está presente con claridad y distinción, no significa que no exista, aunque
sea irreductible a ese modo de conocer. Ante el abismo de lo real-análogo,
los "intelectuales" retroceden, y con mayor razón, ante la posibilidad de la fe
en lo inalcanzable para la razón. Esta es la raíz del miedo a la fe que es,
también, temor a ser tachados de anacrónicos o algo peor.

Llegó a Buenos Aires el 1O de julio y el 17 a Tucumán. ¿Quién no
68

69

�111. Reflexión sobre la historia, propedéutica de la hi panidad

b) El acto de la fe

En verdad, "todo pen amiento e pensamiento de algo ', e e algo e el
objeto intencional· a í confluyen el acto de conocer el objeto. Todo acto
consiste en asentir al objeto y la causa del a entimiento se halla en el
carácter de e idente que tiene el objeto: e decir, en el conocimiento natural
el objeto está "en presencia in1egral ante mi y tengo intuición de su
evidencia'J5 • Este a entimiento es inevitable. Siendo la realidad análoga. los
modos e tablecen con I pen amiento una relación diferente: el ser ideal
(que exige la intuición intelectual), el er fisico (la e perimentación) el s r
viviente (la metafísica). el s r histórico (la biografia)2 6 . Habría que agregar el
ser sobrenatural (teología) que e no-evidente.
Lo modo d ser on irreductibles uno a otros y iempre el bjeto,
aunque sea evidente, guardará un fondo inagotable.
El acto de fe es también intencional y recae sobre un objeto pero se
trata de un objeto no-evidente; en e e sentido. el objeto no tiene "presencia
integral" sino "ausencia". Asi el misterio de la antísima Trinidad es
totalmente no-evidente. Y a í como en el acto de e natural. el sujeto e
apo a en el testimonio humano -creo que Pedro ta enfermo porque me lo
ha dicho Juan- , el acto de fe sobrenatural se apo a "en la declaración de
otra per ona. a quien concedo crédito "; es decir, es mene ter una revelación
de otra per ona que tenga autoridad. En definitiva. ··un asentimiento del
intelecto a un objeto no-e\'idente,... impulsado por la o/untad, en vista de la

a) Los modo de la realidad analógica

la realidad histórica

Supue ta la inevidencia del objeto upra-evidente d la fe. ha quedad
en la penumbra la necesidad de dilucidar la naturaleza de la hi toria. Por lo
pronto abemos que mientras la ciencia tiene como objeto lo univer al. la
historia tien como objeto lo individual y que, en ese entido, no c1enc1a.
De de aquí es po ible seguir dos caminos in salida porque ambo
conducen al &lt;lesa tre. a El d Hegel y u e cuela: allende lo singulare , qu
no erían la realidad propiamente hi tórica, porque é tos mismos son
manifestaciones de la Razón 30o del espíritu del pueblo. o de grand
organi mos biológico llamado cultura ( pengler). Heg 1, por un lado.
logró · hi torificar" a la Razón; pero, a partir de Hegel, fu ya posibl una
'Filosojia de la Hi toria ·in Dios· 31 , la sustitución d la ··Pro,·idencia'' por
un esquema racional; en realidad, e hizo de la historia un " i tema"
reduciendo el todo a una realidad unívoca 2. b) El otro amino s el de
Ri kert, qu creía que también había qu partir de lo índi iduaL per
conservando tan ólo aquellos hecho (muy pocos) que encarnan alares
ejemplares; de e te modo, lo indi idual e trasciende a í mi mo d individuándose en un alor univer al.,_ En ambos ca o y en todo lo que
han ·' i tematizada· la realidad hi tórica, la hi toria e devora a í mi ma en
el momento de la univocidad.

declaración de una per ona revestida de autoridacl"r.

La autoridad relati a en el conocimiento natural. debe er ab oluta en el
a to de fe. Aunque I objeto, 1contenido, fue e incompren ible, no-evidente
para nosotro , hemo de conced rl I máximo d a ntimiento. olamente
Dio e el declarante de autoridad absoluta· por e o, es mene ter que exista
una per ona declarante, una declaración y algo que e d clara; e decir.
Dio e i te: Dio e revela al hombre y revela algo qu excede totalmente a
nu tra capacidad de conocer (Dio -rev lación-dogma)2 8.
Precisamente el reduccioni mo típico del inmanentismo en todas sus
forma , considera que lo que e tá au ente (no-evidente) del área mental
humana. no e i te29.

Hemo de vol er a pen ar los di rso modos d I er entre lo cuales
hay analogía y no identidad. En tal ca o. cada uno e, ige un método
adecuado a tal realidad 4•
A i, la realidad histórica evidenciará u propia estructura que, para
García Morente se caracteriz.a por tre nota e enciale : ante todo. el tiempo,
au ente n la realidad ideal y también en la realidad fisica
n la realidad
viviente porque, aunque son el tiempo. e-1 tiempo no e tá en ella : en cambio.
en la realidad histórica el tiempo hace !a hi toria, ntra en la realidad, e la
hi toria.is. La egunda nota es la libertad. porque el ujeto hi tóri o. en cada
ca o, e determina por un acto de u voluntad libre: e d cir, la realidad
hi tórica es función creadora del tiempo en la libertad. La tercera nota erá
entonce la persona, en cuanto ella e el ujeto hi tórico. capaz de un acto
creador
libre; luego. siempre. "fa realidad hislórica es una realidad
per ona/ "36 .

b) La hi toria como hiografia de la hi panidad

70
71

�-la vida de la
1· la estructura de la realidad histórica es la persona
·
fi 37 D.. " t t d "
per ona- entonces la historia es ante todo, b1ogra 1a . !Je , a~ e o o
porque derivadamente, se extiende a lo que la ~losofía. escolastJca llama
personas "morales" y que García Morente denomma cuasi-personas. ~n e~e
·do la nación es una cuasi-persona y puede hablarse de h1 tona
sen t1 ,
•
d
nacional· toda la humanidad es también una inmensa cuasi-persona Y pue e
hablars; de historia Universa/38 . Se trata siempre de 'juer~as actu_antes"
personale en sucesión temporal la cual es al_ mismo . tiempo,
, transformación
esenciaf'.
Estas . ~~nsformac1ones
implican,
simultáneamente la "aparición y desapariczon de las personas ~ cuasipersonas y las variaciones en el tiempo. Semejante _tejido es mane!a~o, en
última instancia, por Dios. La historiografía estudw ~os a~ontec1m1ento ,
providencia; por eso, lo
Pero no puede penetrar en .los designiosD'de , la,
,,19
primero será 'abstenerse de mterpretar a 10s .
Di ponemos ahora de los medios concep:uale~ para resolver el
problema del origen de la nación española y de la h,spamdad .
Gar ía Morente considera que esa cuasi-persona llamada E p_aña
comenzó a existir hacia el año 400 de pués de Cristo la que conservara u
identidad a través de transformaciones históricas bien determinadas. Estas
transformaciones del sujeto histórico responden a cuatro fuerzas la ~ue,
como una trenza, van constituyendo la historia e pañola: el impulso h~~ia el
ju1Uro, la gravitación en el presente (u~idad de raza, cond1c1ones
geográficas, el idioma las co tumbres), energias todas que s_e ª?oyan en la
tercera fuerza que e la tradición identificada con "la contmwdad de una
identidad pen'.onar 40 . Por fin, el estilo esa "continuida~ de semejanza" que
hace posible la continuidad histórica misma. Para Garc1a Morente, romper
con la tradición es el "ucronismo", enfermedad mortal de los pue?los y.
negar el estilo no guardar fidelidad al estilo, e no hacer lo nece ano para
existir y cometer una verdadera traición al destino nacional.
0 caigamos ahora en la tentación de creer que la historia no es obra de
Dios; poco después de la guerra civil, García Morente acudía a la " racia de,
la meditación " y a la oración en culto "de censo del ~lma al fond~ de s1
mi ma en busca de Dio ·''41 . La meditación y la oración y la fidelidad a
spaña, han pue to ante sus ojos tanto el origen como la esencia de la

hi panidad

IV Naturaleza de la Hispanidad

a) Hacia una definición genética de la hispanidad

La historia es pues, biografía y lo es también la de las cuasi-personas
que son los pueblos y las naciones. Exi te entonces la posibilidad de narrar
no sólo la historia del hombre, sino la de la humanidad· pero la limitada
capacidad del entendimiento humano hace imposible conocer los designios
divinos: "la filosofí.a de la historia universal es imposible. Solo Dios sabe lo
que es el hombre ,.4 2. Podemos, sí conocer el estilo y la acción de un pueblo
(las posibilidades son inagotables)· es posible, entonces, investigar el e tilo
de la nac¡1,n e pañola; por eso una filosofia de la historia de España sería una
"definición y simbolización intemporal de ese estilo o modo que Dios le ha
encargado realizar en el tiempo"43. Esto padece los límite de nuestras
posibilidades y más allá de ellas, nos topamos con "el arcano de la
Providencia divina ''.
La biografía de la nación e pañola comienza por reconocer el vínculo
que une a los españoles, ya como ''relación de convivencia" con los
coetáneos ya como ' relación de sucesión' con lo del pa ado 4 ~. Esta
relación es influencia mutua y directa con los primeros, unilateral e indirecta
con los segundos, y provoca o impide ciertos acto imprimiendo en todos un
carácter. Esta influencia sucesiva, fuerza de acción y de creación, es la
nación española en cuanto es una cuasi-persona histórica. De ahí que la
mejor definición de una nación será una definición genética o dinámica y
haya que buscarla en aquel carácter esencial y único que actúe en el fondo de
todos los demás.
García orente distingue entre el sujeto histórico qu es "la unidad de
una vida humana en un momento determinado de su desenvolvimiento
tempo~al" y la persona histórica que es "la unidad intemporal de una
vida',-1J. Mientras el historiador considera el sujeto histórico en un periodo
particular el filósofo estudia aquella sustancia que permanece idéntica a
través de los cambios. En cierto modo la filosofía tiene carácter intemporal
en cuanto intenta reducir a concepto
ímbolo 'el modo 1ípico de ser
hombre" que Dios quiere que realice la nación española 46 . En ese entido, la
hi panidad "es aquello por lo cual fo español es español" · ab tractamente,
es ese "vínculo impalpable, invisible, inmaterial, intemporal, que reúne de
modo tan singular a todas las nacione hispánicas sobre la fierra":
concretamente, es "el mundo común de las naciones hispánicas',-1,_ Tal es el
objeto de la filosofia de la historia de España, pero también de la hispanidad
entera. Este "mundo común" es eminentemente ecuménico y caracterizó la
expansión española en el orbe.

72
73

�Esta trayectoria temporal tiene como unas cuatro "espiraciones", si se
me permite hablar así: 1) El periodo de preparación compre~dido entre los
últimos decenios del imperio romano y la invasión de los Arabes; en e.se
tiempo se asimiló la Jengua latina y fueron forti~cándose, amé~ de la
singularidad geográfica la independencia, el locahs~o· pe~o. ~l 1n:1p~lso
decisivo hacia la formación de la nación española, lo dio la rel1g1on cnstiana
y la monarquía visigoda. 2) El segundo período es la fo~maci?,n ~e la
nacionalidad entre 711 y 1492. García Morente cree que la mvas1on arabe
fue disposición providencial, que impuso la identificación de _la reali~ad
política con la religión católica; de ahí que no sea un acct?~nte smo
"elemento fundamental de su esencia misma' ; el catoltc1smo es
consustancial con la hispanidad y la hispanidad es idéntica al catolicismo.
o se trata de un mero hecho aunque importantísimo como en Francia sino
"la definición misma I&amp; idea de la hispanidad',4 8 . España debió desplazar al
invasor musulmán para conquistarse a sí misma. El caballero español no
necesitó salir fuera sino que, para él, la cruzada fue una guerra interior por
eso para España, 'dejar de ser católica equivaldría... a dejar de ser
hispánica'.49 . no ser más España. Lo mismo puede decirse de Iberoamérica.
Por eso España asumió la universal empresa de la defensa de la fe cristiana.
3) El tercer período es el de la expansión de la hispanidad en el mundo
(siglos XVl-XVll). La política española se hace mundial; no podía ser de
otro modo ya que "una política internacional de sentido católico se
convierte automáticamente en política mundiaI" 5°; "la idea del Imperio
español es la idea del Imperio católico mundial' . 4) Esta empresa de
catolizar el mundo, fue detenida en el siglo XVIll, por el comienzo de la
secularización que produjo el aislamiento de España. No sólo se apartó del
mundo, sino que se encerró en sí misma, ella también amenazada
internamente por el naturalismo anticatólico. La empresa española ya no
tenía ambiente. Serán tachados de "anacrónicos" quienes sostengan la
perenne esencia de la hispanidad. Sin embargo, 'nunca es anacrónica la
fidelidad a la propia esencia" 11 y sí es anacronismo histórico secularizar (y
matar) la esencia de la hispanidad.
Parece pura fantasía el contenido de estos textos confrontados con el
mundo y con la E paña de hoy. El pensador, enamorado de su patria, fue
más a fondo en su afán de penetrar en la hispanidad. García Morente
reconoce que no es posible definir un ente individual y que es menester
acudir simplemente a los hechos. El primero es la concepción hispánica de
la vida que muestra dos relaciones esenciales en dos planos que se unen: la
relación con Dio y la relación con la Patria; el sentido de la historia de la
hispanidad consiste, precisamente en esa con-sustancialidad 52 . Para el
hombre hi pánico, lo esencial es la alvación, y por eso, "vive no 1·iviendo",
'desviviéndose" como itinerante. La hi toria española se descompone "en la

74

serie de e5f~erzos por realizar esle proceso de ascetismo naciona/ "53 y en !a

pugna por mcorporar a los demás a la propia esencia cristiana. Ante la
progresiva des-cristianización del mundo, apenas si queda la figura del
"'caballero cri.rtiano, como perenne servicio de la eternidad en lo temporaf'
o de reducción de la vida a la eternidad. Ni reacción, ni inercia sino
fidelidad a la tradición dinámica que es precisamente fidelidad a la e~encia
de la hispanidad.
En 1942, García Morente pensaba que no es posible romper el vínculo
constitutivo entre cato! icismo y nación española "sin quebrantar en igual
medida la sustancia hi pánica de España-"; si esto fuera así "España habría
dejado de ser E paña'' 5\ y lo mismo se diga de "/o diversos miembros de la
hispanidad".
"Querido don Manuel: ¿qué hubiera dicho usted hoy?"

V. ¿Por qué ahora, la hispanidad nos da que pensar?

Salvo la conmovedora descripción del "'hecho extraordinario". los
escritos de los últimos cinco años de vida de García Morente no los había
leído y lo he hecho doce años después de la publicación de mi obra "El
Nuevo Mundo " (México, 1991 ). Este dato tan persona I tiene, sin embargo al
menos para mí su particular importancia.
. La meditación de la noción de hispanidad en esto ensayos tan límpido
y s1~ceros ha confirmado en mí la nunca agotada urgencia de pen ar: quiero
decir, de pensar la hispanidad que a todos nos constituye aquende y allende
el océano. Los ensayos de García Morente han producido un doble y
simultáneo movimiento interior: uno es de coincidencia en lo e encial· el
otro es de cierta insatisfacción. Coincidencia en la doctrina que identifica
hispanidad y catolicismo; lo cual tiene lógica teológica desde que el poder
temporal la Corona en los siglos XVI y XVII. participa vitalmente del
carácter misivo de la Iglesia recibido por Ella, del Enviado del Salvador de
los hombres. Creo que esto está en el fondo no declarado o, mejor. no
desarrollado, de la identificación de la hispanidad con el catolicismo.
También insatisfacción, porque García Morente, no tuvo tiempo (tampoco
podemos _sabe:, sis~, lo propuso o no), de de arrollar los grandes tema que
aquella 1dent1ficac1on lleva consigo: me refiero a la naturaleza del
descubrimiento de América, y al sentido de la expansión misionera en
América. Filipina y e! mundo.
Hoy que la hispanidad parece umida en el nihilismo que cubre el
p!anet~, adquiere una asombrosa actualidad contra-corriente: por eso. la
h1 panidad. ahora mismo nos da que pensar. Ante todo, parece que García

75

�Morente hace comenzar la hispanidad en los albores de la nación e pañola
después del siglo V. Mi amigo Víctor Ordóñez no está de acuerdo: él cree
que la hispanidad nace y se desarrolla con el nacimiento y desarrollo de la
cristiandad rberoamericana. Podría quizá decirse que en los periodos romano
y visigótico, la hispanidad se preparaba (ampliando la idea de ' preparación"
del mismo García Morente) y que alcanzó su propio acto en la cristiandad
hispano-americana. No afecta lo esencial. En cambio, me parece que a lo
cuatro periodos históricos de que habla García Morente (preparación
formación, expan ión y aislamiento) es mene ter agregar el período de
desintegración. Y me he sentido tentado de e cribir "aniquilamiento'".
Después de la guerra española - apenas cuatro años después- García
Morente creía poder anunciar una re-cristianización del mundo de
Occidente. o podía prever que el proceso de secularización había no sólo
de continuar, sino de profundizarse hasta la sima del aniquilamiento, que no
es otra que la nadificación de la imagen de Dios en el alma del hombre. En
semejante condición, la hispanidad parece hoy un imposible, no sólo para
propios y extraños sino, principalmente para propios.
He dicho que 'parece un imposible no que sea un imposible.
Volvamos a los ensayos de García Morente. Lo que temía el pensador
hispano es, hoy una realidad: el proceso de descri tianización afecta a
E paña en su esencia, y por eso, como advertía García Morente España deja
de ser sí mi ma. Iberoamérica tiende a dejar de ser í misma. La hispan ida~.
en la medida en la cual niega su pasado cae en el pecado de "ucronismo ,,))
traiciona su estilo intransferible56 , en una suerte de radical infidelidad5 7. La
E paña actual, potencia industrial, bien "desarrollada", bien 'europeizada',
y como los miembros de la hispanidad, sometida a la "globalización'
planetaria angloamericana, hedonista, relativista y "satisfecha" no e mas
E paña; la España de García Morente, ni la nuestra.
Los miembros de la hispanidad somo
"hijos legítimos ",
verdaderamente "hijo de alguien", aunque la Madre niegue ahora su
maternidad para transfonnarse en una opulenta pecadora. Pero, tanto la
Madre como los hijos, después de la Penitencia cuyo carácter circunstancial
no podemos conocer, e reintegrarán a sí mi mos. Los rescoldo e tán
encendidos. Si así no fuera estas líneas no habrían ido escritas. stamo
ahora en las catacumbas adonde nos ha enviado la enfermedad y el pecado
de la 'ucronía ". De de ellas, la hispanidad desintegrada o aniquilada puede
nuevamente a umir su vocación universal
A García Morente le hubiera gustado saber que también nosotros -como
le ocurrió a él mismo en la milagrosa noche del 29 al 30 de abril de 1937-

76

sabemos que Él está aquí. 'Que siempre está aquí. No lo vemos, pero
podemos verlo claramente. "

Atalaya 23.2.02
Conmemoración de San Policarpo

ALBERTO CATURELU

Notas Bibliográficas
"'l~e~s para unafilosofia de la historia de España.". p.68, Estudio
frelimmar de Rafael Gambra, Ediciones Rialp, Madrid, 1957.
Op. Cit., p.77
3 Op. Cit., p. 82
4 Op. Cit., p. 85 86
5 Op. Cit., p. 92
6 Op. Cit. p. 94
7 Bis. Op. Cit. p. 95
8 Op. Cit. p. 96
9 Op. Cit., p. 99
1º 0 p. c·1t., p. 101 102
11 libro~~ la vida". Cap. ~7, p. 118-119. Obras Completas. Transcripción,
ln_tr~ducc1on y notas de Efren de la Madre de Dios y Otger teggink.
~1bhoteca de Autores Cristianos, 2da Edición . Madrid, 1967.
2 Ideas. P. 104
1 Op. Cit. p. 107
14 Op. Cit. p. 11 O 111
1 Op. Cit. p. 112
16 Op. Cit. p. 115
17 Op. Cit. p. 109
18 ~f. mi Historia de la Filosofia en Córdoba, 1610-1983 ". Vol. 111. p. 312,
Cordoba 1992-1993 ; mi más reciente 'Historia de la Filo afia en la
Argentina. 1600-2000". P. 670. Ciudad Argentina, Bs. A . 2001.
1

19

20
21

ldea . P. 114-115
Op. Cit. p. 153
Op. Cit. P.146

77

�Op. Cit. p. 154-159.
Op. Cit. p. 161
24 Op. Cit. p. 166
25 Op. Cit. p. 122
26 Op. Cit. p. 142-143
27 Op. Cit. p. 122 123 124-125
28 Op. Cit. p. 136-137 143
29 Op. Cit. p. 140
30 Op. Cit. p. 175
1 Op. Cit. p. 211
2
~ Op. Cit. P. 213-214
33 Op. Cit. p. 177-179
34 Op. Cit. p. 142,163 y SS, 181,217
35 Op. Cit. p. p. 182-185
36 Op. Cit. p. t 87
37 Op. Cit. p. 187-188
38 Op. Cit. p. 188-189
39 Op. Cit. p. 197
40 Op. Cit. p. 192-194
41 Op. Cit. p. 204
42 Op. Cit. p. 230-23 1
43 Op. Cit. p. 233
44 Op. Cit. p. 238
45 Op. Cit. p. 245-246
46 Op. Cit. p. 248
47 Op. Cit. p. 250
48 Op. Cit. p. 262
49 Op. Cit. p. 265
50 Op. Cit. p. 272
51 Op. Cit. p. 283
52 Op. Cit. p. 289
;.1 Op. Cit. p. 294
4 Op. Cit. p. 306
55 Idea . p. 194
56 Op. Cit. p. 196
57 Op. Cit. p. 204

22

LOS CONCEPTOS DE TOLERANCIA Y PRUDENCIA EN LA
FILOSOFÍA DE MAURICIO BEUCHOT

23

78

Prof. Dr. Enrique Aguayo
Escuela de Filosofía
Univer idad la Salle
México, D. F.

Introducción
En cualquier tipo de relación interhumana es nece aria la tolerancia,
pues permite la convivencia y el diálogo. La tolerancia se vincula con la
prudencia, virtud; ésta, que permite distinguir el bien del mal ,
consecuentemente, indica cuándo ser tolerante y cuándo no.

El Dr. Mauricio Beuchot reflexiona sobre la tolerancia dentro del
contexto de los derechos humanos. En la presente exposición prescindimo
del mencionado contexto para exponer el modo de ser de la tolerancia lo
cual permitirá aplicarla a diversos ámbitos de las acciones interhumanas. · 1
no relaciona la prudencia con la tolerancia; mas, in violentar u
pensamiento, lo hacemos dada la estrecha conexión que tienen . Seguiremo ,
entonces este orden: 1. breve biografía de nuestro autor 2. d finición d
tolerancia 3. su estructura, 4. origen de la tolerancia, S. sus aspectos, 6. sus
límites, 7. fundamentación moral de la tolerancia 8. definición de prudencia
y 9. conexión entre tolerancia y prudencia. Añadimos una sucinta conclusión.
J. Biografía del Dr. Mauricio Beuchot

ació en Torreón, Coahuila México, el 4 de marzo de 1950. Cur ó
Humanidades Clásicas; estudió filosofia en la Univer idad de Friburgo, u iza
entre 1973 y 1974; se licenció en dicha ciencia en el In tituto Superior
Autónomo de Occidente hoy Un iver idad del Valle de Atemajac Jalisco,
México; obtuvo lo grados de Mae tro y Doctor en filosofia en la
Universidad Iberoamericana, México, D. F. en 1978 y 1980,
respectivamente; hizo estudios de psicología y psicoanáli is en el grupo del
Dr. Ricardo Blanco Beledo, en la Universidad Iberoamericana, de 1982 a
1986. Actualmente es Investigador de Tiempo Completo en el Instinito de
Investigaciones Filológicas de la Universidad acional Autónoma de
México. Fue ordenado sacerdote, con los Padre Dominicos, en 1976. E
profesor conferencista, inv stigador, escritor, poeta y traductor. Entre sus
má de 40 libros podemos mencionar: Elementos de semiótica, la Filo ofia
79

�del lenguaje en la Edad Media; El problema ~e lo_s unive~sale : Lingüí~tica
estructural y filosofía; Hermenéutica, lengua¡e e mconsc1ente· Metafis1 ca Y
persona; Historia de lafilosofía en el México Colonial; Derechos humanos.
iuspositivismo y iusnaturalismo· S?r Juana: una filosofía barroca; Tratado
de hermenéutica analógica. Tradujo del latm parte de la obra de Fr. Alonso

de la Veracruz, San Alberto Magno, Santo Tomás de Aquino, Juan de Santo
Tomás, etc. us libros de poesía son:1 Círculo olvidado, La tierra de la

-~s tolerante, :strictu sensu " el individuo que "pudiendo usar la fuerza
coerc'.tlva para evttar delermínada acción de alguien, no lo hace, y le
perrntle llevar a cabo su acción ,.6_
d) La definición ante_s citada finaliza aludiendo a la acción respectiva
de t?lerar, la . cual consiste en que el individuo se muestra, real y
efectivamente, tolerante con el que comete acciones malas.

revelación El camino de Enoc y Atanor .

4. Origen de la tolerancia

2. Definición de tolerancia

El tén_nino 'tolerancia ' nació dentro del ámbito religioso, mas de pués
se lo extendió hacia lo político y moral.

Para mayor claridad propongamos, por nuestra parte, la ~timolo~í~ ~e
la palabra "tolerancia': deriva del latín 10/erans tolerantrs , part1c1p10
presente de tolero, "soportar, sobrellevar, resistir'·.
En u definición real, la tolerancia es la virtud que otorga "una
disposición a permitir cierta cosas (y también puede ver e como la acción

La tolerancia, aplicada a las ideas religio a , e vincula con la libertad.
pues lo toler~do en el ámbito de las creencias religiosas será lo que e
conceda de li~err~d religiosa_". Algo similar sucede en la política: lo que e
tolere en el amb1to de las ideas políticas, erá lo concedido de libertad
política7 .

re pectiva)'"2 .
5. Aspectos de la tolerancia
3. Estructura de la tolerancia

La definición anterior nos muestra la tolerancia integrada por cuatro
elementos: virtud. lo tolerado quien tolera, el qoe debe ser tolerado Y la

. Beuchot acepta de Garzón Yaldés dos tipos de tolerancia: vertical
horizontal , que se dan privada y públicamente. Garzón Yaldés no habla de la
vertical lo cual sí hace nuestro autor8.

acción de tolerar.
a) La virtud es el hábito que orienta al hombre a actuar bien . A su vez,
el hábito es una cualidad que dispone al ser humano a actuar 'ayudando Y
reforzando a la acción de una facultad ,4, sea ésta la razón o la voluntad. Lo
hábitos son de dos clases: buenos o virtudes y malos o vicios. Por tanto, no
ha virtudes buenas y mala todas son buenas· no hay vicios bueno Y
malos, todos son malos.
b) Lo tolerado es una acción que implica algo malo o inconveniente.
c) Dos personas, por lo menos, están implicadas en la tolerancia: el que
desempeña una acción específica mala o inconveniente y quien ha de
tolerarla. Éste puede evitar la mencionada acción "porque tiene la

"La tolerancia horizontal se da entre iguales, la vertical entre un
uperior y un subordinado, o entre la autoridad y lo súbdi1os ". Ejemplo de
esta ~ltima es el padre y su hijo 9 . uestro autor no define lo a pectas

combinados de la tolerancia, mas, atendiendo a lo
elaboramos las definiciones.

ejemplos que da,

Llámase tolerancia horizontal privada la que se da entre singulares uno
?e ~o. cuale desempeña una actividad inconveniente, al margen de los otros
md1 1duo . E. gr.: un amigo que no fuma permite que otro lo haga, pue éste
no puede prescindir del cigarrillo.

competencia para hacerlo, la autonomía jurídica o moral necesaria "5.

. La _tolerancia horizontal pública aparece entre individuos cuya
conv1venc1a asume un carácter social; por ejemplo: la democracia uponc
tolerar las ideas políticas, distintas a las propias, de los demás.

La mencionada intervención persigue el fin de evitar la realización de
la conducta que mole ta a los demás, pues el tolerante posee los elementos
para per uadir a un sujeto a no realizar accione indebidas: fuerza coercitiva.
ascendencia moral obre las personas persuasión argumentativa, etc.

Se _denomina tolerancia vertical pública la de alguien con autoridad,
~.ue permite conductas malas determinadas de per ona bajo u mando. y .gr.:
la patente de tolerancia dic1ada por el emperador José!! el 20 de octubre

80

81

�de J781, en fa que estableció la igualdad civil de católicos y no católico , y
abolió la censura eclesiástica ,.w
6. Límites de la tolerancia
La tolerancia al igual que la libertad, es limitada: "No todo es
tolerable no conviene que Jodo sea tolerable". Los motivos son claros:
'Desapa~ecería la sociedad" porque se atenta contra el bien común Y contra
la libertad del prójimo; si la tolerancia se ejerce sobre algo que es
reprochable o, incluso malo no se puede permitir todo, pues se_ d~ñaría al
prójimo, v.gr., atentando contra sus derechos. De modo que el hm1te d_e la
tolerancia es el daño: no se debe permitir toda acción ilícita porque se les10na
al ser humano. Por ejemplo: Francisco de Vitoria habla de derechos como
establecerse en otro país o comerciar dentro de él. lo cual vale en la medida
de no perjudicar el bien común de los residentes en ese país.
Es intolerable \a acción encaminada
humanos, sobre todo los más importantes·
derechos del otro deben ser, de alguna manera
se puede tolerar el uso libre de drogas que
,,JI
menta l , de fas persona · .

a perjudicar los derechos
quiene actúen dañando \os
reprimido . "Por ejemplo, no
perjudican la salud, fisica o

. Este silogismo es un epiquerema, es decir, un razonamiento cuyas
prem~sas o, al m~nos una, van acompañadas de una explicación. Su primera
pre":1sa ~ pre~rnsa mayor abarca desde 'el primer' hasta 'puramente
pm:11cular . enala un hecho moral de experiencia cotidiana: hacer el bien y
evitar el mal. Tal hecho es, al mismo tiempo, fundamentado en la razón
prá~tica. Igualmente se postula una acción concreta basada en la moral:
realt:ar el mayo~ bie~ y evitar el mayor mal, de donde e sigue una
ensenanza: preferir el bien común sobre el bien puramente particular.
Desde "_sin embar?o" hasta "sea posible" es lo comprendido por la
segunda premisa o premisa menor. Indica un hecho frecuente: evitar un mal
mayor conlleva la cau ación de un bien mayor.
La conclu ión va desde "y en e.~te caso·· hasta "tolerancia ". Ésta
permite un mal menor para obtener un bien mayor.
. . Hagamos ahora, algunos comentarios obre el contenido del
stlog,smo_. a) L~ _razón desempeña entre otras, dos operacione : la
especulativa (o teonca) y la práctica. Aquélla "ordena el conocimiento a fa
verdad": la razón práctica "ordena el conocimiento hacia la acción: no fa
ejecuta, sólo la dirige '. 13 . Am_bos aspectos de la razón están implicado , pues
lo verdadero es un cierto bien para la razón especulativa
lo bueno e
verdadero, porque de otro modo no se lo conocería 14 .

7. Fundamentación moral de la tolerancia
La reflexión sobre la virtud que nos ocupa, para determinar u modo de
ser, es filosófica, específicamente, moral. Beuchot fundamenta \a tolerancia
en la moral mediante un silogismo que nosotros separamos en dos: el
primero de ellos se refiere al ejercicio de la tolerancia, de cuyo análisis
resulta su definición · el segundo silogismo trata de los limite de la
tolerancia. Veámoslos.
A) Silogismo que define la tolerancia es decir, muestra su modo de

La razón práctica dirige !a acción mediante la emi ión de juicio
morales, de pués de haber comprendido las características éticas de los acto
que pueden llevarse a cabo. Así es como se toman decisiones para actuar 0
no, según que la razón práctica presente una acción como buena o mala.
b) El primer juicio moral siempre es: hacer el bien evitar el mal · con
b~se en él se va determinando la acción a realizar. Para aclarar, retomen,~ el
eJemplo del fumador y elaboremos juicios acomodados en un silooismo
típico:
t,

ser:
·'El primer principio de la razón práctica y, por lo mismo, de la
moral, es 'buscar el bien y evitar el mal '. Sobre todo se trata de lograr
el mayor bien y evitar el mayor mal. Y por ello se habrá de preferir el
bien común, por encima del bien puramente particular. in embargo,
en muchos casos el mayor bien no se logra de manera directa y por í
mismo, sino que se logra evitando el mayor mal que sea posible. La
consecución del bien mayor tendrá la forma de la evitación de un mal
mayor. Y en este caso hay que permitir un mal menor para obtener un
bien mayor. Tal es lo que e hace en la tolerancia "12 .

Hay que evitar el mal
Fumar es malo
luego, hay que evitar fumar.

c) El bien común, poseído por todo y cada Lmo de los miembros de la
sociedad, es un conjunto de elemento necesario para satisfacer necesidades
corporale y materiales 15 . El bien particular se refiere a ese mismo conjunto
de elementos pero poseídos por un solo individuo.

83
82

�d) Dado que la tolerancia es una virtud social_ porque se la pract_ica en
\a relaciones interhumanas y, por ende, en la sociedad, debe preferirse el
bien común sobre el bien particular.
e) En ocasiones, un bien mayor resulta de evitar un mal mayor. V.~.:
la gangrena es un mal mayor· amputar el miembro corpo_ral gang~en~d~ 1.e.
evitar \a expansión de dicha enfermedad, le permite al suJeto seguir v1V1endo
(bien mayor).
t) Se tolera el mal menor. Lo bueno no está sujeto a la tolerancia, pues
el principio moral lo prescribe: haz el bien, además beneficia al hombre. Es
posible que las acciones buenas o la bús~ueda de ~ie~es ~materiales Y
espirituales) sean nonnados por la prudencia, la cual md1cara el modo de
buscar y vivenciar el bien.

B) Silogismo que muestra los límites de la tolerancia
El otro aspecto del silogismo beuchotiano para fundamentar la
tolerancia en la moral es éste:
"En ella [la tolerancia} lo que se tolera se sabe que es malo,
pero se conoce además que es un mal menor que . u evitación:
precisamente por eso se tolera. Si se viera que es un mayor mal, no
sería coherente con el primer principio práctico-moral, y por ello no
podría tolerarse. Es donde surgen los límites de la tolerancia: nunca
se puede tolerar un mal mayor que el bien que se podría acar de esa
tolerancia. Es ilógico y contrario a la razón práctica. En ese caso no
sólo se puede ser intolerante, sino que se debe serlo. Si una persona o
un grupo de personas está atentando contra derechos inalienables del
hombre, de manera total y permanente, permilirlo no sería tolerancia,
sino autorización positiva del mal, solapamiento de la maldad, sea por
cobardía, por falta de olidaridad o por lo que ea " 16.

Este argumento también es un epiquerema. Su premisa mayor abarca
desde ' en ella" hasta 'podría tolerase". Postula un hecho de experiencia
conocido por el practicante de la tolerancia: se permite lo malo ya que no
puede evitárselo. Por ejemplo: en un momento muy específico, se le permite
a un hijo pequeño porque está agotado no asistir a La escuela en un día
determinado . Este mal menor podría generar un bien mayor: descanso para
que, al otro día, asista con entusiasmo. o se puede evitar la fatiga por ende,
que vaya a la escuela. Solución: tolerar la falta con el fin de provocar el
descanso y asegurar la continua asistencia.

84

. _~I mal may~r no puede ser permitido porque así lo prescribe el
prmc1p10 moral: evita el mal y, además, daña a la persona. Es lo que sucede
~on las_ drogas: no pueden ser tolerada , e.gr. legal izadas porque dañan,
1rrevers1blemente, al que las consume en su propio ser: cuerpo y espíritu
(razón y voluntad).
La premisa menor comprende desde "en donde" hasta "razón
práctica ". ~lu_de a la consecuencia de permitir un mal menor, pero no uno
mayor: los limites de la tolerancia.
En la conclusión se expresa el efecto de no permitir el mal mayor: hay
que ser intolerante con él.
A nuestro juicio, el ejemplo debería e tar antes de la conclusión.
Señala un mal may_o_r: atentar contra los derechos inalienables: lo que debe
hacerse es no perrrnt1r el daño o sea, hay que ser intolerante. Permitir violar
los d_ere_c~os inalienables equivale a autorizar la realización del mal y violar
el pnnc1p10 moral multicitado.
Nuevamente comentemos el contenido del argumento . No e tolera.
defin!tivamente el mal mayor. Volvamos al ejemplo del gangrenado: si ~
per~1~e el avance de esa enfermedad, dañará otras partes del cuerpo,
unp1d1endo el desarrollo vital de la persona.
Lo que se tolera es un mal menor que en última instancia perjudica,
de uno u otro modo a quien lo ejecuta, como sucede con el fumador: al
permitirle consumir tabaco se evita que esté nervio o, ansioso, distraído,
etc. lo cual en un cierto momento, puede ser bueno para él.
8. Prudencia
Hemos dicho que el tolerante tiene la competencia para serlo, la
autonomía jurídica o moral necesaria para permitir la conducta indebida de
alguien o para evitar que se la realice. Ahora bien, ¿de dónde le viene tal
compe~encia y autonomía jurídica o moral? A nue tro parecer
exclusivamente de la prudencia. Por eso la tolerancia se vincula con la
prudencia. Más aún: primero hay que ser prudente para después ser tolerante.
Por ello, meditaremos, ahora sobre la prudencia.
A) Definición de prudencia
Encontramos dos definiciones de prudencia en la obra beuchotiana. En
la primera sigue a Santo Tomás: "La virtud que nos hace elegir el medio

85

�adecuado, tanto el medio (o moder.1ción) de una acción como el medio (o
instrumento) conveniente a un fin "1 • La segunda dice: '·La prudencia tiene
como oficio rectificar la razón en orden al bien morar is_ Analicemos

, . La ~ru_dencia es una virtud mixta o híbrida, dado su doble carácter
teonco-pra~ttco, yues perfecciona ta~to al intelecto como a la voluntad. Es,
pues, una virtud mtelectual y cardina1- 1•

unificándolas.

9. Conexión entre tolerancia y prudencia

Ambas definiciones señalan el objetivo de la prudencia: dirigir al
hombre a un fin el cual debe ser moralmente, bueno. Para lograrlo, menester
es valerse de instrumento o medios adecuados los cuales, junto con el fin
serán conocidos por la razón práctica. En con ecuencia la prudencia dirige a
la razón, o la rectifica si se equivoca, para atinar tanto con los medios como
con los fines. Por último la prudencia en eña la manera correcta de llevar a
cabo la acción por la que se obtendrá el bien. Dicho de otra manera: no ba ta
que el fin sea moralmente bueno y los medios adecuados a ese fin, ni que
ambos -medios y fin- sean moralmente adecuados, requiérese además, no
cualquier tipo de acción sino una conducente a dicho bien. Por eso la
prudencia es moderación" de la acción.

L~ tolerancia depende de la prudencia porque antes de actuar hay
q~e deltb~~ar sobre la acción ha realizar después e determinará si
d1~ha ac~10n es buena o mala· en este caso si se permite o no. Al
mismo tiempo, la prudencia señala el modo y límite de la acción,
consecuentemente, pone los límites de la tal rancia.

B)

La prudencia es término medio

Por ser virtud, la prudencia es un ténnino medio. En efecto, la
propiedad medular de la virtud, en cuanto tal, e ser •'medio'. El motivo es
sencillo: la virtud, interna a la per ona, una vez adquirida, además de ser una
fuerza (vir, de la que procede virtus) es una regla, por cuanto prescribe cómo
desempeñar una acción, la indicada por cada virtud específica. La acción
correspondiente debe ajustarse a lo prescrito, es decir, nada debe faltarle
(defecto) ni sobrade (exceso); ha de er precisa. Por eso es término medio
entre defectos y excesos.
Los defectos y exceso de la prudencia son complejos: por defecto
precipitación o ligereza es decir actuar sin pensar, inconsideración,
negligencia, o ea omitir los medios indispensables para obtener algún fin;
inconstancia o cambio constante de parecer etc.· por exce o, engaño o
fraude, preocupación inmoderada del porvenir, huir del cumplimiento de \os
debere y buscar exclusivamente, bienes materiales, ser astuto i.e. perseguir
19
fines para medios tortuosos siendo desleal; engañar y cometer fraude, etc.
Como puede verse, tanto en los excesos como en los defectos falta la
reflexión serena. Por eso saber pensar es un término medio entre el no
hacerlo o pensar sólo para buscar bienes materiales o para perjudicar al
prójimo, o pensar demasiado, es decir, darle vueltas y vueltas al mismo
asunto.
Es muy importante la prudencia, al grado de "que es como la puerta de
las demás virtudes, ya que, si la virtud está en el medio, la prudencia es la
que versa sobre el medio o modo de la acción "

w

86

Conclusión
.
La tolerancia no es una virtud de cualquier persona; es propia del que
t1en_~, e~tre o~ros valores, la facultad de evitar que otro individuo realice una
acc1on m_deb1da. Dich_a facu!t,ad la posee el prudente luego éste puede
tolerar. S1guese de aqu1 la acc1on del que no tiene la virtud de tolerar: cuando
dete~ta, aunque sea_ muy su~jetivamentc, una acción indebida efectuada por
alguien, d~be acudir con quien ha mo trado tener la irtud de la tolerancia
par_a que mtervenga en dicha acción a fin de evitarla o moderarla. E ta
actitud es de prudencia o de miedo pero no de tolerancia.

Bibliografia
. . Beuchot, _Mauri_cio, Derechos humanos. Historia y filosofia, ol.
Biblioteca de Et1ca, FIiosofía del derecho y Política No. 70, Distribuciones
Fontamara S.A. México 1999.
. --._, Ética y derecho en Tomás de Aquino, col. Publicaciones de
Med1evalia, o. 14, Ed. UNAM, México 1977.
_ _, lntro~ucción a la filosofia de Santo Tomá de Aquino, col.
Cu_a~ernos del Instituto de Jnvestigaciones Filológicas, o. 24, Ed. U AM
Mex1co, 1987.
Arriarán Samuel y Mauricio Beuchot Virtudes, valores y educación
moral col. Textos, o. 12 Ed. Universidad Pedagógica acional México
1999.
'
'
_A_guayo Enrique. Pensamiento e investigacione filosóficas de
MauncJO Beuchot col. Sophía, o. XI, Ed. Universidad Iberoamericana,
México, 1996.
, . la he~menéutica filosófica de Mauricio Beuchot, col.
Henneneut1ca, Ana logia e Imagen No. 4 Ed. Ducere, México, 200 l.
87

�Introducción al pensamiento jurídico-filosófico de Eduardo
García Máy~ez, Ed. Universidad la Salle, S. C. México, 2000.
.
Santo Tomas Aquino, Suma teológica, vv. trads, Ed. BAC., Madnd,

LOS FINES Y VALORES DE LA MEDICINA

Pro fr. Dr. Jo ef Seifert
lnternationale Akademie für Philosophie.
Liechtenstein 1, Alemania

España, 1988-1994.
Vargas Montoya, Samuel Ética o fi/osofia moral Ed. Porrúa, S. A.,
México, 13 1978.

l. La indispensabJe elección moral del médico
Notas Bibliográficas
.
.
,
1 Vid. Aguayo Enrique, Pensamiento e /nvest1gac1ones filosóficas de

Mauricio Beuchot, pp. J9-28.
2 Cfr. Beuchot, Derechos Humanos pp. 93 Y96.
,
.
,,
3 Cfr. Beuchot, Introducción a la filosofia de Santo Tomas de Aquino p.\ .,9.
4 Santo Tomas de Aquino, Suma teológica, l-11, SS, 2 c.
5 Cfr. Beuchot Derecho · humanos, p. 93 .
6 ldem.
7 ldem.
.
sucias
8 [bíd. pp. 93-94. Garzón Valdés Ernesto "No pongas tus mano _
sobre Mozart '. Algunas consideraciones sobre el concepto de tolerancia , en
Estudios, ITAM , México, 1992 n. 29 pp. 37-38.
9 Idem.
10 Ídem. Garzón, ídem.
11 lbíd. pp. 83 y 94-95.
12 Ibíd. p. 95 .
13 Cfr. Santo Tomá Suma teológica 1, 86, 1; 1-ll, 12, S.
14 Ibíd. I 79 I 1 ad. 2.
1 Cfr. Aguayo, Introducción al pensamiento jurídico-filo ófico de Eduardo
García Máynez , p. 348.
16 Beuchot, op. cit. p. 95 .
,
.
17 Cfr. Beuchot. Introducción a lafilosofia de Santo Tomas ~e A~umo, P; 1_55.
Suma teológica, 1-11. q. 61 a. 2, c, Qua?stio de Virtibus Cardmahbus q. umca,
a. 1, c.

Beuchot Ética y derecho en Tomás de Aquino, p. 34.
19 Cfr. Vargas Ética, p. 156.
20 Cfr. Beuchot Ética y derecho en Tomás de Aquino, p. 34.
21 Cfr. Beuchot, Virtudes, valores y educación moral, p. 19. De otro modo en
Ética y derecho en Tomás de Aquino, p. 28 e lntroducción a la filosofia de
Santo Tomás de Aquino, p. 1SS . Santo Tomás, In I"/ Ethicorum, lect. 3, n.
18 Cfr.

1143.

88

Aristóteles pen aba que el hombre tiende a la felicidad y que, por
consiguiente, ólo puede elegir lo medios que llevan a ella. En el ca o
concreto de la medicina, el filósofo griego afirma que la libertad de elección
del mé?ico no se refiere al fin. a saber, la alud. la cual está fijada
necesariamente como su fin. La elección solamente puede referir e a lo
medios conducentes a este fin.

.. Un médico no se pregunta a sí mismo si debe sanar a una persona
enferma... En asuntos semejaflles nunca se piensa en el fin que alcan::ar" ~
Por su parte, Santo Tomá parecer e tar completamente de acuerdo con
Ari tóteles cuando en u comentario a la Ética de é te escribe:

"Sin embargo, hay yue considerar que en la actividad práctica t!I /111 es
el primer principio ya que la necesidad de las acciones depende del fin . Por
consiguiente, hay que presuponer el fin. (. ..) De este modo, el mddico 110
medita acerca de si ha de sanar al paciente, Jino que lo presupone como 1111
fin. Y, por tanto. nadie que tenga que tomar una decisión práctica medita
sobre el fin" 3
Pre cindien~o de la falsedad de estas afirmacione , por el tiempo en
que fueron escritas, estos pronunciamientos aristotélico y tomista dan
testim_o~io d~ ~n tiempo en el cual los fines de la medicina y !os principio
de la et1ca medica eran dados por upue tos y en el cual los bienes de la vida
y de la salud eran vi to como los fine obvios de todo lo sen icios
médico . Sin embargo, Ari tóteles conocía el juramento hipocratico y del
hecho de que Hipócrates pidiera al médico, jurar no umini trar una poción
mortal al hijo de una mujer embara¿ada, no cometer nunca eutanasia,
incluso cuando fu ra pedida por el propio paciente y no u ar ninuún
conocimiento médico contra la alud la vida· y él podría haber concluido
que los fines propios de la medicina tienen que cr querido, libremente ,
que los fines opue to pueden también er querido . De hecho, todo ~I
juramento hipocrático e tá permeado p r la convicción de que el médico
está en con tan te y gran pe 1igro de traicionar los fine · de su arte, de
sub tituirlo por otro , inclu o por lo opuesto o, al meno . de violarlos.

89

�Por esto precisamente el juramento e requerido. Podere políticos
tale como el régimen nazi órdene comuni ta de enviar ~ente ana a
instituciones mentale o a hospitales p iquiátrico mandatos inmoral~ . de
dictadores etc. pueden seducir al médi o a invertir lo fine de la m ~~ ma .
Tambi 'n pueden e istir otro tipo de " educciones', co_mo la obten~10n de
beneficios económico de abortos
de la eutanasia u otro tipo de
seduccione deri adas de presiones sociales4
Por con igui nte, por mucho que estemos de acuerdo con Arist~t~les en
lo que e refiere a la detemlinación primaria. del arte de la me_d,c_m_a en
ténnino del fin al cual está de tinada a ervir no podemos comc1d1r en
absoluto con él cuando pasa por alto tanto la nece idad d querer libr mente
e te fin como la posibilidad de ustituirlo por sus opue tos.
El uso que Aristóteles hace de la, según él, ne e ari~ direc~i_ón de la
intención del médico hacia el bien de la alud como ilustrac1on de la
n cesidad con la que el hombre quiere su propia felicidad como u fin
último, es xtraño por otra razón 5 De acuerdo con el eudemoni mo ~e
Aristótele quer mos nece ariamente y _sólo po_demo q~e_rer nue~tro p~op10
auto-cumplimiento y felicidad . Ahora bien, un intento valido de eJemphficar
este fin nece ario de toda acción humana (eudaimonia), parece contradecir
la ilustración de este fin mediante la aspiración a la alud de u pacientes.
Por tanto, este fin no está centrado en el médico mismo ino que e tá
orientado a otros. El médico puede incluso estar obligado a salvar a una
p rsona arriesgando su propia alud vida felicidad . A í, precisamente el
ejemplo de la oluntad ( egún ristótel s, nece~a:i~) de pro~over la sa~ud
debería haber mostrado a Aristóteles la indefen 1b1lidad del bien, concebido
inrnanentí ticamente, de la eudaimon ·a (de nue tra auto-perfec ión Y
felicidad) como el bien supremo que supuestamente queremos por
nece idad.
ea corno fuere, el médico no olarnente quiere necesariamente el bien
de la alud de lo otro sino que tiene que comprom ter e libremente a ello.
Tampoco quiere simplemente u propio bien, sino que primariamente quiere
ervir al bien de los otros. Así, por ejemplo en una época de pe te un
médico está dispuesto a acrificar todos us bienes, incluyendo su alud y
vida con tal de al ar la ida y la salud de otro .
in embargo mientras que Aristóteles está completamente equivocado
en u preten ión de que la accione del médico e tán dirigidas
necesariamente a la salud, tiene razón en otro punto má e encial. La
medicina recibe su e encia de este fin del bien del paciente {querido, como
hemo visto. libremente) . La medicina obtiene u propó ito y dignidad. su

plena re petabilidad, del ervicio fiel libre a los fines de la alvación de la
vida y de la sanación. i la medicina se epara de esos fines, se convierte en
un crimen·
cuando el profe ional médico usa u conocimiento y
habil idade para, en lugar de salvar vidas, dañar o matar personas -quizá por
motivos económico o de otro tipo-, las prácticas médicas se degradan a una
mera pericia técnica la medicina deja de er medicina. ljenada de sus
fines, pierde u naturaleza e encial que es in eparable de u compromiso con
u fines éticos y humano . Cualquier aficionado a la ci ncia y el arte
médicos que toma. in embargo, ciertas medida c nducente al
restablecimiento de la salud y que a í sirve a lo fines de la medicina tiene
má de médico que un brillante técnico _ científico médico que abusa de u
arte para fine de tructivo , como ucedió con lo médicos nazis que hacían
morir de hambre a lo bebés de las internadas en los campos de
concentración para ver como reaccionaban a la muerte por inanición6 o que
inyectaban iru
bacterias a mujere ana para e tudiar el porcentaje de
muertes y de otro efecto negativo de enfermedad s. 7
2. Lo siete bienes

o

fines a los que el médico debe servir y respetar

erece la pena reflexionar sobre lo fines o bienes qu el profe ional
médico tiene que promover, preservándolos manteniéndolo · o dánd lo a
conocer. Ha pocas cosas más significati as para la filo ofía de la med icina
y para la ética médica que una reflexi ' n sobre e tos fine de la ciencia
práctica médicas y sobre la formas obligatoria lícita e ilícita . de
promoverles o de actuar contra ello . Una semejante in esti ación no
permitirá ent nder cuatro punto : a) los fine y bienes a lo que I médico
debe tender promover; b) la exi tencia de formas de promover e to fine
que son obligatorias, buenas deseables mientras qu otras on incorrecta :
c) cada uno de esto bienes, a lo cuales el médico ha de se ir, qu
pueden er reemplazado por males re pecti o (e ta e una de la·
tentacione del médico y, por tanto. la a piración a e to biene no
necesaria ino objeto de una elección libre): d) la finalidad de la a ión
médica -que con titu e la verdadera fonna y esencia de la profe ión
médica- solamente puede ser comprendida por referencia a verdade
filo ófica que caen fuera del alcance de la ciencia empírica.
2.1 El ervicio médico a la vida humana en u peculiaridad y naturaleza
específicamente per onal, a í como en u lugar adecuado en el orden de
los biene .

El bien má fundamental al cual la medicina sirve no e la salud, ino la
vida que el médico a menudo tiene que sal ar o mantener. ·n el caso del
tratamiento de la infertilidad el médico indudablemente tiene que a udar a
promover la ida a udando a los padre en la generación de una nue a vida,

90
91

�remo i ndo obr todo lo ob táculos hasta u origen. La ida, en el ca o
de la medi ina humana. la ida humana es el fin de tres tipo éticam nte
1 gítimos d accione médi as:
a) accione que irven a traer al er una nue a ida, eliminando fuent
de infertilidad o a udando mediante el tratamiento de é ta a que la parej
puedan con ebir,
b) ac ion de toma de medidas profilácti as (por ejemplo. mediant
inmunizaci 'n) de prot cción de la ida contra u de true ión por
enferm dad otro problema de alud,
) acci n encaminada a al ar la ida (p r Jemplo, la cirugía)
uand ésta, está en p ligro o podría er de truida in intervención médica.
La ida e un bien últim
un fenómeno irreductibl . E irreductible a
la alud por la razón de que e primera con respecto a é ta y u opue to o
enemigos: dol ncias y enfermedade d cualquier tipo.8 o olamente la
alud. ino también la dolencia y la enfermedad pre upone nece ariam nte la
ida. Por con iguiente. 1 bien de la vida, no pu de er reducido a la alud .
l en i io a la vida humana e el primer más fundam ntal bien de la
medicina. in embargo. no puede imaginar e una may r p rv r ión de la
m di ina que u ori nta ión a lo opue to de u primera principal tarea de
ervir a la , ida humana.
uchas rama d la medí ina e o upan o deberían ocupar e del
rvi i a la , ida. Ginecología. ob l tricia m dicina reprodu ti a dcb n
dirigir la atención médica a problemas de fertilidad, deben prot g r la ida
naciente d I embrión darle cuidado prenatal a istir en el parto , de l
modo e ir de mucha formas a la ida a la venida al er del bebé. La
inmunología ir e a la protección de innumerable ida humana de la
de trucción. Las unidade o departamento de cuidado inten i o en
ho pitale . medicina d emerg ncia otra rama de la acti idad médica
contri bu en a al ar vida que e tán en un peligro inmediato. La parte de la
gerontolo ia que incluy alguna formas de cuidado médico a lo an iano
e tá tam ién comprom tida con al ar la ida de lo ma, ore . on re pecto
a lo ervi ios médi o pre tado n el ervicio de la enida al r d la ida
humana de la prot ción o al ación de la ida, not mo de nu o qu la
rama de la medicina que deben ocupar e de e ta tarea e han orientado a
u propio opue tos má que nunca en la hi toria de la medicina mediante
la de tru ción d ida humanas del an iano del no na ido.
on ma or fr cuencia que en la eutana ia, innumerabl
id humana
orno la
de no nacido on d truida ho a travé del ab rto &gt; de aboni\

92

píldora R 486: ) mediante numero os tro medios de ase inar a bebé
ha ta el no eno me de embarazo (c mo en lo abort " ugenésic •· n
razón de malforma ione fi ica
m ntale ). te tipo de aborto pu de r
realizado en much paí e . orno por jemplo, u tria ) 1 mania. ha ta
no eno me d embarazo in ningún tipo de ancione legal de tinada a
proteg r tales ida qu ob iam nte on con id rad como "vida in 1
alar de tal ·. e in lu h ta en el mi mo proce o d I na imi nto .9 Lo
aborto practicado momento ante del nacimiento, on una clara
d mo tración del hecho de que d fender el aborto e d fend r claramente el
infanticidio de que lo que e a inado n el abono no e una criatura d
apariencia animal ino la vida de un bebé humano que, de d la conclu i · n
d I nacimiento, goza de la protección plena d la le · pero que pu de r
acrificad cruelmente egundo ante . En lugar d ervir a la fertilidad o de
en eñar a las pareja a erca de é ta o de forma moralm nt aceptable de
planifi ación familiar &gt; paternidad re pon able. la "m dicina r produ ti\ a··
concentra ho mucho má en a to que atentan - temp ral o
permanent ment - contra la ida, a t qu no ir,en a la enida al r a
la al a i · n de ida humana , ino a la de. truccíón de la fertilidad
mediante la e t rilización a tra é de la píldora, el Dl
la de trucción de
10
vida humana mi ma mediante el ab rt . Llamar a tal
ac ionc.
·'médi a ·· pre upone un on pto d medicina di-.or iado d u fin primario
al en·i io de é ta cada vez má e. tendido 11
i podemo propor ionar e idencia. de que la medicinad b pr teger
la ida humana en t do lo momento d u duración, encontramo también
ho dla, una gran perver ión de lo fine de la medicina en el fin de la ida.
e to e en lo anciano , en lo paciente de lzh imer ) en otro pacient
demenciale o que ufren que en número ere i nte on a inado h y día
m &lt;liante la utana ia. E cierto que 1 '·cuidado anitario·· dado a 1
an iano en la eutana ia. e manifie ta n un númer ada \Cl ma, or d
estado , p ro 1ambién n la eutanasia en ubierta qu e lle ada a abo h \
en la ma oría de lo e tado mediante la " upre ión de la alim nta i ·~
parenteral (e decir. dejando morir a lo paciente de inanición)_ por tr
procedimiento a lo que e le da nombre agradabl pero qu iguen
iendo lo que son: a e inato de p rsona humana .
to no ignifi a ne ar que
ontinú también ho a udando a
píldora de fertilidad, mediant
nu os ' pectacular modo d

pre i amente la m dicina má a a1uada
la nida al r d ida humana, m dianl
IFT ) fre u nt mente. medianle otro·
terapia de la infi rtilidad .

alor de ervi io a lo importante biene de la exi tencia ) de la
protección de la ida humana no implica. in embar o. que todo cada uno
de lo medio encaminado a et fin e té ju tificado . También ha&gt; di\er o

�modos de promo r la ida a uda1· a su venida al er, por ejemplo, cuando
óvulos fertilizado on de truidos que sin embargo, son moralment
erróneo a pe ar de que no inflijan druio alguno a otras vidas humana .12
ctualmente hay do tipos de contradicción en la medicina en aquellas
acciones d serví io a la ida al cual está llamada la medicina: actos de
de truir la ida humana y actos de ayudar a u enida al ser· que on
ilegítimo porque di orcian lo orígene de la vida de otro bien • n cu o
cont xto encontramo e clusi amente un origen d la ida erdaderamente
humano digno. E to e reconocido hoy día en mucho estados - p ro en
otros tanto n&lt;r con respecto a ciertos acto como la in eminación artifi ial
hetero•1oga. 13
llo mue tra que el primer fin de la medicina no e el bien ai lado de la
ida humana, sino la ida humana en el conte to de otro mucho valore .
bienes con los cuale tá cone lada; e pecialmente aquello que tienen que
er con la dignidad
corrección de su origen. La medicina tien que
re p tar no sólo el alor de la vida humana como tal la cuestión de i e
produce o si s daña o de tru e, sino tambi · n aquello alore humano
fundamental que e tán e encialmente unido con el único origen digno de
la ida humana a saber u procedencia del acto
ual d lo padre que
e tá de tinado a xpre ar el mutuo d finiti o amor e pon al entre 11 .
Por ejemplo, en la fecundación in vitro heteróloga, la medicina irve al
primer fin de la medicina: el bien de la vida humana; pero iola el lazo ntr
amor marital la enida al ser de una nueva per ona. in embargo, mucho
otro atore qu tienen que er con la moralidad, el pudor o la di creción com ho e tán siendo enfatizados frecuentemente p r mo imiento
orientado a una "medicina que haga justicia a la mujer"- tienen que er
protegido al ervir a e te bien de la ida. Por tanto, otros atore
biene
e tán íntimamente conectado con la ida humana.
Puesl que la medicina debe pre enir enfermedade
proteger
a la p r nas de ella . encontramo una amplia cala de ervicio médi o
po ili o
progre iv
que irven a la ida humana.
á accione
protectoras de la ida e inmunizacione encaminada a al arla. pueden er
on lle ada a abo por la medi ina. para creciente ma as de gente c m
nunca antes en la hi toria. qui encontramo un progre o puro en la
medicina moderna· ólo limitado por prioridad s frecuentemente miope
incorrecta en la invc ligación y financiación médica .
on relación al t rcer fin de la medicina re p cto a la vida, la alva ión
de ésta cuando
en u ntra directamente en peligro, a con e u ncia d
candi i ne médicas aguda . la m dicina ha hecho, indudabl m nte,
tremendo progre o
e capaz d prestar ervicios a la ida nunca
al anzado con anterioridad . Preci amente porque la m di ina e capaz de

94

ervir mejor a la ida n mejor forma que antes, la perver ión de la medicina
es particularmente ería cuando hoy -en porcentaje increíbles- ésta e
dirig en contra de su má específico fin de ervicio, a saber, 1 de la ida
humana.
Modos dire to de iolar e te tercer ervicio médico a la ida humana
on además del aborto la utana ia el uicidio a i tido, el ase inato de
cualquier tipo la tortura que lle a a la mu rte etc. Todo e tos a to on
e trictamente contrario a la al ación y protección de la m dicina a la
cuale é la e tá llamada. Actos libre e int ncionale que aspiran a la
de tru ción o daño de la vida humana bn iempre bajo toda circun tancia
incorrectos. Mientras que e to es verdadero, y puede er comprendido
fáci lment . en . u e idencia obj ti a. por una mente que ame la verdad que
abra u OJO intelectuales a la erdad, e tá 1 ~o de er "obvio" en el entido
de er reconocido in dificultad; e te mal por la ma oría o inclu O por
t~do . El ~al que radica en la perversión de una medi ina profe ional que
sirve ampllament a la de trucción de la ida humana en lugar de al arla
prolongarla es en la ma oría de lo caso , pasada por alto.
Como a hemo i to en la crítica de la filo ofía ari totélica de la
medicina, el s rvicio a la ida humana no e nece. ariamente querid
in
que e trata de un fin ele 0 id libremente p r I médic . E te bien d la ida
humana e obligatorio en mu ha ituacione . p r ejemplo, en toda la
ircun tan ia en la cuales u violaci n dir eta e prohibida cuando la
ayuda_ n_ el parto e obligatoria. cuando, por ejemplo lo trabajo de parto o
el nac1m1ento han comenzado alguien e tá en ituación de a udar. n otra
circun tancias el ervicio a la ida humana no e strictamente obligatorio,
como cuando trata del aum nto de la posibilidade de fertilidad mediant
píldora .14 En lodo to ca o , in embargo, el
i io a la ida tien qu
ere cogido librement por I m ·dico.
. Cua_~do emo la h_i toria d la medi ina, re ono emo el hecho, d que
la d1recc1on moral que tiene u fin en la afirmación, pr tecci ' n de la vida y
que pertenec a la e encia del médico qua médico no e umplida
n ce ariamente por lo qu practican la medicina· quiene a menudo
de tru eron dañaron la ida bajo la influencia de diferente i tema
político en medicina como u ede con el aborto la utana ia. lnclu o
importante y noble p n. dor no re hazaron ab olutameme en t da
ircunstancia la muerte dire ta d idas humana ino ente .15
orno argüiremo , la medicina pierde su integridad enteramente cuando
abandona la inquebrantable ab olutez de u compromi o con la ida
humana
cuando ce a d ab ten r ab olutamenie tal
como el
juram nto hipocráti o demanda d a to de tru tare de la ida. Ho en día
95

�son muchas las tendencias del médico de volverse contra el primer fin de su
profesión y traicionar así a la medicina. o solamente existen tentaciones de
médicos e industrias de volverse contra este primer fin de la medicina
mediante la producción o procurando, por razones de beneficio económico
drogas mortales para anciano , asistencia al suicido, abortivos y otros
medios asesinos de "salud reproductiva". También hay puntos de vista
puramente teóricos, que disputan la existencia de actos intrín ecamente
incorrectos haciendo así depender exclusivamente de las consecuencias o de
un balance consecuencialista-utilitarista de bienes y males el que la ida
humana deba ser protegida. 16 o solamente el nominalismo ético sino
también la ética de situación y toda una avalancha de éticos
utilitaristas-consecuencialistas, tanto en la filosofía como en la teología
moral católica y protestante atacan este tipo de absolutez de los actos
morales.'7 Toda ética médica tiene que investigar cuidadosa y críticamente
estos puntos de vista. Por tanto, la cuestión de si una posición semejante es
correcta, lo que tiene efectos tremendos en la ética médica al permitir todo
tipo de acción bajo toda circunstancia, es de la mayor importancia en la ética
médica, en particular y para la ética en general.
Un punto de vi ta semejante, que elimina todos los absoluto morales e
implica un rechazo del concepto de "actos intrínsecamente incorrectos '
contradice profundamente no sólo la ética cristiana, sino también la
comprensión humana de la moralidad que encontramos en Sócrates,
Hipócrates o Cicerón. El debate acerca de esta cue tión se ha convertido en
uno de los elementos clave en la discusión filosófica actual incluyendo la
teología mora 118 y sobre todo la ética.19
Do conceptos centrale en los argumentos a favor de una ética
deóntica. que no reduzca el carácter moral de la acciones a la consideración
de la totalidad de sus con ecuencias, son los de la dignidad personal y lo
derechos humano fundamentale . E perarnos mostrar que, actos en los
cuale se pretende la destrucción o el daño de una vida humana dotada con
esta dignidad, e un acto intrín ecamente malo.
ta cualidad de
inmoralidad. pertenece a éstos acto no sólo a causa de sus consecuencia .
sino también a cau a de su finis operis, de u objeto inmediato y
directamente pretendido . in embargo, últimamente también las nocione de
"derechos humano ' y de ' persona·. se han convertido en nocione clave no
sólo en la lucha por la antidad de la vida humana, sino también,
paradójicamente, en la lucha contra ésta. Por primera ez, esto dos
conceptos han sido usados no para defender la vida humana, sino para
diferenciar entre aquello seres humanos (miembros de la especie hamo
sapien.s sapiens) que no on per onas o aquellos que no tienen derecho
humanos ; de otros seres humanos que on personas y que poseen tale
derecho .20 paeman, destaca agudamente, la contradicción que e encuentra

96

en el discur o actual acerca de los derechos humanos: por un lado,
encontramos la convicción ampliamente sostenida de los derechos
humanos universales y de la dignidad como una carta magna, en la defensa
de la superioridad esencial de la persona humana sobre todos los animales y
como fuente de derechos inalienables. Por otra parte, está extendido el
hablar de los derechos humanos con el fin de negar la dignidad inalienable.
Recientemente Robert Spaeman la ha puesto de relieve 21 , como
introduciendo una distinción entre seres humano que no on per ona y
aquellos que lo son. e defiende la tesi de la au encia de dignidad personal
en una gran clase de seres humanos: el no nacido el anciano, el retardado
mentalmente u otros seres humanos deficientes de alguna otra forma. La
discusión de la vida humana corno el primer bien confiado al cuidado
médico tendrá que tener en cuenta e intentar resolver e te debate.
Claramente, lo actos que pretenden la destrucción de la vida humana
no son realizado exclusivamente por los médicos y, por consiguiente,
tienen que ser con iderados no sólo por la ética específicamente médica,
sino por la ética en cuanto tal. Pueden er realizado por soldado y, de
hecho, por cualquier adulto humano consciente o incluso por niños de cierta
edad.
2.2 La salud como fin fundamental de la medicina y como cuestión
disputada
El segundo bien o fin importante que ha de ser promovido y
promocionado por el médico con todos los medio legítimo es la salud
humana, tanto la mental corno la fisica.22 Hay tres grande cue tione
filosóficas que tienen que ver principalmente con la alud humana: 1).- ¿Qué
es la salud?, 2).- ¿Hasta qué punto debe la medicina proteger y promover la
salud, 3).- ¿Qué rango de valor posee y cómo está relacionada con otras
esferas de valore ?. Dependiendo de cómo se responda a esta cuestión, otras
muchas cuestiones se responderán diferentemente por ejemplo. i el valor
de la alud es más alto que el de la vida o si puede ser promocionado por
todos los medios inclu endo el riesgo de matar a donante de órganos. etc.
1).- La cuestión disputada de la salud se hace más clara cuando
planteamos la pregunta por su e encia y si la salud puede ser reducida a
otros datos como las meras condiciones físicas o la capacidad de llevar a
cabo acciones orientadas a un fin, o si puede er definida en término
puramente ubjetivos si los aspectos utópicos de la definición de salud de la
OM 23 pueden justificarse. o si un concepto más estrecho y específico de la
salud tiene que servir como fundamento de la medicina. Para comprender
todos estos aspecto relacionado con la alud como fin de la acc ione

97

�médicas, t nemos primero que comprender el papel de la filo ofia en la
clarificación de la naturaleza de la alud.
ntuando el importante papel d
la filo ofia en la detenninación de la naturaleza de la alud, no qu remo
on ello negar por upue to la igualmente importante función d la cien ia
empírica en 1e tablecimi nto de la naturaleza de lo lemento concreto
d la alud
obr t do, de la amenaza opue tos de la salud. Todo lo
a pecto contingente no nece ario no altament inteligibles) de la alud
tien n que er in e tigados no por la filo ofia de la medicina, ino por las
rama empírica d la ci ncia m ·dica. in embargo, un examen críti o en la
definición de alud ofr cida por la OM nos mo rará que la cu stión última
de la naturaleza. la objeti idad el contenido fundamental d la alud a í
como u lugar en la jerarquía de lo biene , on cue tione puramente
filo ólica
no ob tante. ue tione qu on de la mayor importancia para
la medicina. La alud no e el bi n entero del h mbre i iente: e di er a. e
in~ rior al bien de la feli idad de otro tipo d biene má alto
ublime
de la per ona humana. La salud e una cierta p rfi cción inmanente de la
ida· e también una i rta perfección inm nente de lo momentos centrale
capacidade inherente e pecíficos de la ida de un ente. P r ej rnplo, una
p rfe ión mínima d inteli 0 en ·ia e parte de la alud mental aunque una
perfección también inrnan nte en el ntido de inteligen ia normal entendida
corno el ·medio· e rná propia de la alud rn ntal. hora bien una
int li encía uperior e rnuch más de lo que la salud requier . La
perfecci · n de inteligencia en el entido de u profundidad erdad, amplitud,
o ublirnidad ética son perfeccione cualitativa de la inteligencia má allá
de la alud rn ntal. La alud e una cierta perfe ción un cierto biene tarde
la ida que e en un cierto entido mínimo, ya un ni el bajo, e trarn ral y n
alto intelectual. También a en direc i · n di tinta a la otra p rfec ione d

3).- sto no II a a nue tra ter era ue tión deci i a, la del valor de la
alud &gt; u rango dentro de la totalidad d lo bien . Junto a la cue tión
a_c rea de qué ea _la alud, tenemo también que explorar el alor que é ta
tiene dentro de la Jerarquía total d bien . Parti ularmente la r lación ntre
el alor de la alud t&gt;I d la ida humana e una cue tión rnuch rná
di putada d lo que puede creer e cuand con iderarno el probl ma de ¡ la
alud e _u~~ c ndi ión_~el al r de la ida humana mo tal. i uno ad pta
e ta po 1c1on, e eguma que la '.'ida de un minu válido enfermo no
· digna de ida' (/eben. unwerte leben)
on iderado ólo en térrnin
prim ro biene fundamen1alc
a los cual
la medí ina tiene qu s I ir, vemo un va to tema d
inv tigaci ·nante no. otro . Para delinearlo pr i amente, el término "éti a
m di a·· parece r d rn iad e tre ho. qu llo on lo que e tamo
tratando aquí e una filo ofía o in lu o una metafí i a de la pcr na humana
una ética del comi nzo del final d la ·icia hum na , i ta n I conte 1
total de la ida
o iedad humana .2~ Por otra parte, el
ncepto de
'bioéti a" e mue tra también corno mu e trech para del in ar nue. tr
camp de e tudio . in rnbarg . d de tr punto de , i ta. p r ce · r
d rna iado amplia n tanto que dicho términ pued r íerir e a una 't1ca
re pecto de roda ida. unqu no ex luirno la preocupacion I ítima de
la .'ti a animal, no todo lo
res i o , omo, p r ejemplo. la planta .. ·on
bJet_ d debere
valor s bi étic . Ademá la part de la 'ti a que no
onc~er~e e con~entra enteramente en la per ·onw. humana., , p r
con 1gu1ente. requ1 r una c rnpren ión clara de lo que di tin ,ue ontolóui a
a, iológi amente la alud per onal d la nirnal.
2.3. La lu b contra el dolor ( ufrimiento) y a favor d I alivio fi. ico "

la ida.
2).- diferencia del ervicio médico a la vida humana que al meno
uando tiene que er on el no na ido con el anciano e una cue tión
di putada en la rn di ina con re p cto a la cual e ac ptado por numero o
m 'di o
político el que la medicina pu d de truir ida humana, que la
alud e un fin de la medicina no par ce er una ue tión di putada n la
m dicina actual. Ha un con en o univer al ac rea de que é ta debe ervir al
bien de la alud . Y así fue en el pa ado. De de la ntigüedad hasta nu tro
si lo la alud fue un bi n indi cutible. Pero un e, am n rná detenido no
mo trará que e ta te i del carácter indi utible del llamado de la medicina
al ervicio de la alud n
correcta. o ólo la destrucción de ida
humana e , por irnplicaci ' n, el peor ataque contra la alud, de truyendo u
condición fundamento . Ha habido también tiempo n lo que bajo ario
dictad re médico tale corno el infame doctor nazi engele o médicos )
profesionale médico comunista destruyeron in e rúpulo la alud de
pa iente human p r raz ne políticas o por fine de invc ligación.

98

mental mediante la prevención o liberación del -ufrimiento (mcdicin~
paliati a) la promoción d I bien tar.
n tercer y di tint , a í rno má
p cífico, fin d la rn di ina qu
~o pu de r_ ub u~ido rnpletarncnte bajo la alud) que c mprend baJo
1 algu~ , btene d1fer nt
la liberaci · n del dolor o u mitiga i · n &gt; la
prorn c1on del placer. E te puede cr un fin inclu o cuando la alud e
irnpo ible c rno e el ca o en la medicina paliativa admini trada al nferm
in urable o en ca o n lo que e:i te la alud ) 1 úni o problema e la
pre encia d dolor.
E _te bien, q_u ti n que er afirmado libremente por I m ·dico · por
cualquier otro m1 mbro de la o i dad, e vi lado radicalrn nt uando lo
médic infligen ufrirn1 nto 111 que u actuaci ' n irva al bi n d I paciente,

99

�como, por ejemplo cuando e le tortura. Algunas modernas declaraciones de
ética médica como por ejemplo, la declaración de Tokio de 1975, tienen en
25
cuenta este punto.
Contra la tesis de que la medicina debe aliviar el dolor y nunca
infligirlo, se podría argüir insistiendo en qu_e la medicina tien: qu~ infligir
dolor en los pacientes y que ésta es la razon por la que Platon dice en el
Gorgia que los niños prefieren al pastelero que al médico porque el primero
procura placer mediante us pasteles y el segundo dolo_r _co~,ando
quemando. 26 Con respecto a esta cuestión, sin embargo la d1stmc1on entre
acto intencionado y deliberado de infligir dolor y la causación de dolor
como efecto secundario de una acción saludable e una distinción esencial
para la ética médica.
Otras mucha cue tienes en las cuales no podemos entrar aquí
detenidamente por razones de e pacio, habrían de ser estudiadas en e te
contexto. Mencionemos tan sólo la existencia de una diferencia esencial
entre el dolor de las personas humanas y el de lo animales.

2.4. La vid a consciente del hombre y su dignidad personal
El médico tiene que servir también a la ida consciente del hombre,
no ólo removiendo experiencias negativas (dolor, síntomas de neurosis
otro ) y promocionando la experiencia de atisfacción placer ílsico
biene tar ino también mediante la preservación o restauración de la
conciencia in la cual el hombre no puede vivir una vida humana cumplida
'despierta ' sin la cual no puede enfrentar la muerte en una forma humana
sufrir en un modo propiamente humano y vivir de manera adecuada aquellos
bienes que pueden ser realizados sólo conscientemente incluso cuando ello
implica ufrimiento. La relación d I médico y de toda la profesión médica
con la conciencia y sus implicaciones éticas no han sido muy e tudiada
hasta ahora en la ética médica aunque se trata de un tema realment
importante.
Con respecto a esta cuestión, encontramo una marcada contradicción
al interior de la práctica y teoría médicas moderna entre una exageración
del papel de la conciencia y su negación virtual. Por un lado se recomienda
asesinar a personas humanas que están persistentemente desprovistas de
conciencia dado que e identifica su dignidad y calidad de vida solamente
con la vida consciente. De e te modo se exagera el papel de la conci ncia Y
e falla en el reconocimiento del estatuto óntico objetivo de la per ona como
sustancia individual y única de naturaleza racional, tal y como Boecio
eñaló, y el hecho de que la vida humana es una realidad ontológica más
100

profunda que la actualización de la ida en la conciencia. Las personas
nunca pueden injerir en otra cosa están por su propio pie en el er y sin
esta autonomía ontológica como sustancia (ente en í mi mo), y in la
libertad el carácter de persona sería impensable e irnposible.27 Además, su
vida no puede ser reducida a la vida consciente. La conciencia es, más bien
la actualización de la vida de la persona o, má preci amente e una
condición decisiva de la plena actualización del ser per anal en la
multiplicidad de los acto , cognicione
oliciones, ivencias afecti a
relaciones reales e intencionales que pertenecen a la vocación esencial y
plena actualidad de la existencia vida de la persona. Pero aunque la
conciencia procura la condición de la ¡:,lena realización y actuación de la
ida personal no es la vida per onal misma: la vida perrnan ce má
profunda que la conciencia. Así, toda reducción del ser de la per ona a u
conciencia constituye un error en el cual el significado de la conciencia e
exagerado.
Por otra parte, se piensa muy poco n la conciencia. En lugar de ver su
papel absolutamente fundamental como condición para vivir una vida
per anal actualizada; en lugar de ver u carácter y alor fundamentales
como condición de toda la vida cognitiva e intelectual de las deci ione
morale y de los acto religio o de la per ona ; cada ez on planteada
meno objeciones contra el he0ho de privar de conciencia a pacientes por
razones superficiales e indignas: o bien para reducir la carga a enfen11era
médico o para ahorrar a los pacientes el trauma de la muerte inminente.
Este proceso de acallar' a personas ancianas y especialmente a las que s
están muriendo, o a pacientes gra osos o que están sufriendo e un signo de
la extendida falta de reconocimiento del alto valor de la conciencia p r onal
orno condición de los má sublime a to
del ígnifi ado crucial e
importancia dramática de la conciencia para la per ona y p cialmente para
una muerte propiamente humana .
Ambos punto , la exagerada importancia asignada a la conciencia y el
pa ar por alto su profundo valor, on perversiones que como veremos
violan la erdadera dignidad ontológica de la per ona humana que per iste
incluso cuando é ta se encuentra inconsciente pero que al mi mo tiempo
requiere que e le mantenga consciente el mayor tiempo po ible. orno
Blaise Pascal señalaba nuestra dignidad consi te en pen ar". Su fam o o
texto dice así:
"El hombre e solamente una caña, la má débil de la
naturaleza, pero una caña pensanle. El universo entero no necesita
armarse para aplastarle: un humo, una gota de agua es uficiente para
matarle. Pero incluso si el universo lo aplastara, el hombre seguiría
iendo más noble que u asesino. porque abe que está muriendo y de
101

�la ventaja que el universo tiene sobre él. El universo no sabe nada de
e to. Toda nue Ira dignidad con i le en pensar... "2

Esta tesis no d bería er interpretada como una negación del carácter
primariamente ontológico de la dignidad_ human~ .que existe
independientemente de la conciencia y que constituye la 11g111tas h~m~nae
sub 1antiae. La afirmación de Pascal elucida, más bien, la dignidad
intrínseca de la conciencia y de la vida con ci nte en sí misma el hecho de
que precisamente la dignidad de la vida humana permanenteme~te
inconsciente (por ejemplo, en el mal llamado "estado vegetatl o
permanente' si e que esto último no de~e conside~ar e_ sólo como
incapacidad radical de comunicar la vida consciente todav1a existente en los
paciente py )29 pu de solamente ser interpretado cuando e co_mpren?e la
facultad y capacidad intrínseca de la p r ona de desarrollar una vida racional
y consciente.
Por dignidad, Pa cal y los filó ofos medievales que le precedieron,
entendían una peculiar up rior e celencia y valor del ser p rsona que sólo
podemos entender cuando contemplamos la irreductible e encia de ésta
como una u tancia individual de naturaleza racional, dotada de los ra gos
de con iencia conocimiento, libertad y mucho otros. n un ser dotado de
intelecto y libre voluntad, de emociones espirituale -que presentan un
nuevo mundo de conocimiento potencial, de moralidad, lenguaje, cultura Y
religión- encontramo un alor e encialmente sup rior má noble. Un
valor que, como Kant eñalaba. era inviolable e innegociable. e te valor e
del que se habla cuando nos referimo a la dignidad d la persona.

Cuando la integridad e tética fundamental del cuerpo humano; que es
parte de la alud y e opone a todo los tipos de deformaciones serias por
enfermedade o heridas; e tá en juego la medicina tiene claramente que
preservar y restaurar tanto como se pueda, el bien de la fundamental
integridad corporal de la forma. Esto e el caso obre todo cuando accidente
o enfermedades como la lepra destruyen preci amente la forma fundamental
de las parte del cuerpo humano. o es claramente el caso cuando la belleza
obrepa a te ni el fundamental. Pero inclu o aquí valore estéticos como
la belleza y la fre cura de la piel o de la apariencia fisica on, ha ta cierto
punto, fines legítimos de la medicina. Aunque no e tán en el mi mo nivel
que la salud en cuanto bien confiado a· la medicina, la belleza y toda la
e cala de valores estético , incluso cuando van ma allá de la liberación d
eria deformidade . exceden el ámbito de la salud. iguen siendo biene
importantes distinto para la per na humanas.
Este no e el ca o en absoluto cuando la cirugía plástica no re taura la
forma fundamental de la cara y del cuerpo humano ni siqui ra embel Ieee
la forma pre-dada e individual del uerpo ino qu constru e el cuerpo de
acuerdo a capricho estético
de eo per onales. E to parece ser
moralmente incorrecto
una forma de dañar la dignidad de la forma
corporal única. No cue tionamo en principio la legitimidad de e ta
especialidad médica, que, no obstant , plantea un gran número de problema
éticos específicos. cuando se dedica a valores puramente estéticos, pero
obre todo cuando no re peta la forma corporal original e indi vidual de una
per ona, ino que trata a lo cuerpo corno i fueran arcilla para la creación
artística. Otros problema ético de la cirugía plástica urgen cuando ha un
conflicto entre alore e !éticos bienes uperior del hombre corno el
rie go de su vida o alud .

2.5. La integridad del cuerpo humano y us valore e tético .

Aparte de la alud, también la integridad de la forma del cuerpo
humano e un fin de la medicina (aunque, como la conciencia, u
dimen ione básicas pueden er incluida n la má. amplia noción de salud).
E to e erdad ya que la integridad del cuerpo incluye la capacidad de
realizar aria funciones corporales. Precisamente ya que la forma corporal
va más allá de los valores estéticos humanos fundamentales e implica mayor
belleza 30 e te bien e trictamente estético no está enteramente fuera del
alcance de la medicina. E te fin de la medicina que e perseguido en ciertas
forma de odontolo ía. dermatología y cirugía plástica. especialmente
cuando la última e realizada por razone puramente co méticas u otra
razone personales (como hacer a una persona má atracti a exualmente)
va más allá de aquella parte de la belleza, a aber, la integridad fundamental
de la forma del cuerpo humano que e parte de la alud .31
102

2.6. El bien general y e piritual del hombre y su vocación como fin
tra ceodente guía para la medicina.
Podernos inclu o decir que el bien de un hombre en un sentido má
amplio e un exto fin del médico, especialmente del p iquiatra. Por e te
exto fin -que e trascendente a lo que nue tros actos realizru1- hemos de
comprender el valor de la persona del paci nte mi mo que e el objeto
primario de la afirmación moralmente buena del bien que el médico e tá
llamado analizar. Pero también lo bienes de otras per onas, de us
mae tro , de sus hijos, etc., en tanto que no lo podemos realizar
directamente caen bajo e ta categoría a í como otros mucho biene
humano y aciales y vínculos de gratitud y biene e pirituale .
Aunque el médico no promue e profe ional
superiore de la p r ona, excepto, en cierta medida
103

acti am nte lo biene
1 psiquiatra y el médico

�general en algunos consejos extraprofesionales32 -::iue a m~nudo tratan y han
de tratar, no obstante en su relaciones con los paciente - tienen que respetar
este bien trascendente y último (que incluye la integridad moral de la
persona) en el proceso de servir a la salud. Este respeto obliga al méd~~o al
menos a no violar nunca este bien superior del hombre en la promoc10n de
su bienestar. Así, Paracelso tiene razón cuando pide a los médicos una
"comprensión completa del hombre". Este bien superior incluye también la
verdad y exige, como el juramento hipocrático refleja claramente, la
fidelidad a la verdad del médico. Incluye también la protección del secreto
médico y de otros secretos y detalles íntimos que el juramento hipoc~á~ico
prohíbe divulgar, aunque no estén directamente_ vinculados con la med1_cma.
Este bien superior relacionado con la persona mcluye otros muchos b1e_nes
con respecto a la persona del paciente y a terceras partes que no on obJ ...tO
directo de la acción médica.
Así este bien constituye un "fin trascendente" a toda acción médica. El
término "trascendente" tal y como es usado aquí incluye la distinción entre
lo que es producido en la acción y los bienes que. sólo en últim~ término, ~e
afirman y sirven en la acción tales como la persona humana misma, \a cual
no producimos sino a la cual tan sólo procuramos modestos servicios como
resultados de nuestras acciones. E\ fin inmanente sería pues, el estado de
cosas realizado por el acto mismo, mientras que el fin trascendente sería el
bien afirmado por é\, pero no realizado por él. El bien trascendente de u~a
acción no es por tanto su objeto inmediato ni es realizado por ella. Y sin
embargo, la afinnación de \a persona misma (no sólo de esta parte d_e su
bien que realizó dándole de comer o de beber) por amor de ella misma
puede ver e como el "alma de las acciones morales y m~dicas. Al mi~mo
tiempo, "trascendente' put!de referirse no solamente a bienes que re 1den
más allá del alcance inmediato de lo que es realizado por nue tro acto sino
también al carácter último y precisamente eterno de este bien en contraste
con los bienes limitados y pasajeros tales como la salud por mor de los
cuales el bien trascendente del hombre nunca puede ser puesto en peligro.

Por este bien del hombre no comprendemos sólo el bien objetivo
para el hombre sino también el bien de su vida moral de su dar
re puesta adecuada a bienes diferentes a él mismo· el bien de su amor
que re pande al valor de otros eres humanos y a Dios. Este bien es
claramente un principio regulativo de la acción médica y puede ser
violado gravemente no sólo en el médico mismo mediante toda clase
de 'actos médico moralmente malos e infracciones de obligaciones
moral s sino también mediante consejos dados por médicos que
implican actos inmorales de pacientes: abortos, esterilizaciones,
104

suicidio asistido consejo inmorales para superar tensiones sexuales,
etc.
2.7. La relación especial entre el médico y el bien absoluto (Dios)
Es relativamente fácil comprender que todos los actos e pecíficamente
religiosos, por ejemplo, oraciones de adoración, de acción de gracias, de
petición espiritual de intercesión de arrepentimiento, tienen a Dios como su
destinatario último o persona-objeto. Pero el primer mandamiento del amor
a Dios exige al mismo tiempo, que cualquiera que sea lo que hagamos,
afirmemo o amemos. lo hagamos también por Dios mismo, para agradarle y
glorificarle.
La dirección de nue tra vida moral hacia Dio no es ólo un
mandamiento específicamente cristiano o judío, sino que puede encontrar e
c_laramente en Platón Epi~teto y, particularmente, en algunos pa ajes de la
Etica a Nicómaco y de la Etica a Eudemo de Aristóteles en lo que dice que
el fin supremo de todos los actos humanos es la glorificación y la adoración
de Dios. ~hora bien, au11que esta llamada a hacer las cosas también por
amor a D10s e dirige en sí mi ma a cada uno de nosotros. esto e
especialmente verdad en el caso del médico. Él no está llamado olamente a
adorar y venerar a Dios simplemente corno cualquiera, sino que e enfrenta,
en decisione especiales de vida o muerte con la relevancia plenamente
moral de lo que no puede ser comprendido y con la totalidad de problemas
éticos engendrado por aquello que no pueden ser re uelto si no es con
referencia a Dios.
Aunque hay muchos bienes moralmente relevantes tale como la
dignidad humana la libertad la liberación de dolor, la integridad sexual.
e!c., que pueden entenderse en alguna medida sin referencia a Dio , por
eJemplo, el ateo que rechaza la tortura o el abuso sexual infantil e inclu o
usa su conocimiento de e tos males como argumentos contra la exi tencia de
Dios 33 hay otras obligaciones morale del médico que no pueden er
comprendidas sin ver al hombre a la luz de Dios. También un ateo puede ver
y ve la dignidad de la persona humana cuando rechaza (como lván
Karamazov) a Dios, un ser personal omnipotente e infinitamente bueno:
~arque Dios no puede permitir los sufrimientos injustos de personas
mocentes o de niños torturados que muchos ateo juzgan no ólo como
~ales in~rínsecos, sino como males de tal magnitud metafísica que son
mcompat1bles con la existencia de Dios. Hay otros imperativo morales, in
embargo que son, no obstante imposible de reconocer sin referencia a Dios
porque proceden directamente de Él o de relaciones e peciale entre Dio '
los bienes finito .
105

�2.8. onclusióo.

Podemos refi rimo aquí a decisione tales como I rechazo a así tir a la
per ona que está de idida a cometer suicidio.~ el rec~azo a admini~trar
drogas mortale a pacientes que imploran al ~e?'~º terminar ~on u . ~da .
demá , la ab oluta injusti ia de actos de uic1d10 o eut~as,a. tamb1en e~
mal de la contracepción olamente pueden er reconocidos claramente 1
recono emo a Dio orno el eñor obre la ida la muert
obre lo
origen d la vida humana. De hech?· alguno . ~l~sofo como, p r
ejemplo, éneca y otro e toico , d fend,eron el uic1d10 aunque creyer_on
que el hombr e tá bajo la autoridad e pecial de Di? : Pensa:on. que 010
había dado a la per ona humana la dignidad de dec1dlí por I m1 mo d
recono er uándo ha II gado el mom nto d una muerte digna cuándo ha
de pennitir e abandonar la ida bajo el acuerd de uno consigo mismo. Por
tanto obre y má allá de la exi tencia de Dio también la Jaita ab o/uta de
lo derecho metafi i o del hombre de di poner directamente de u ida
u muert ti ne que ser comprendida para captar el mal intrín co del
uicidio o de la así tencia a éste.
te conocimiento requiere tanto 1
recon cimiento de que orno contingente
no hemo creado la vida el
conocimiento de que, aunque podamo matar a una aca (que tam~ o
hemo creado), la p uliar dignidad inherente de la p r ona hace que e ta
pertenezcan en un modo metafí icamente profundo, a Dio y que no
tenemo dere ho alguno a di p ner bre la vida o la mu rte. Pero e to. a u
ez., pre upo11e la i t ncia de Dio dificilme~te puede e~ reconocido ~?r
el ateo. La e isten ia de Dios no e ólo un obJeto de fe, smo que tamb1 n
.d
. µ
puede er cono I o por nue tra razon .
n tod s I acto men ionado , el alor de lo biene finito en
cuestión (la ida humana, etc.) no pueden justificar por í s lo
uficientem nt los imperati
m rale específico· que aquí e plantean.
' to no pr ceden ·clu i amente de la natural za objeti a del bien que
el objeti o de nuestro acto ino también de la
n ia de lo a ente .. de
nu tra naturaleza ontin ente limitada. 1 he ho de que no om 010 ,
de que no orno el read r de la ida, por tanto, carezcamo del dominio
obr la ida la muerte d la per ona , en otra palabras. de qu nu tra
iruación metafi i a nuestros límite metafi icos35 imponen e pe iale
llamadas en no otro (no debemos nun a quitar la ida a un inocente no
o\ idar que hemo d co perar con Dio en la procr ación y que no e tamo
autorizado a interfi rir con nue tra cooperaci · n humana con la creación
di ina o ''hacer'' niñ in ilro etc.) T das tas accione e pecífica que
pertenecen a la 'tica médica requier n no sol'.1°1ente una cap~ción
humani ta de la dignidad de la persona humana mo una compr n ion de
la perfección infinita de Dio . 1,

hora e má claro que ante el que la tercera dimen ión fundamental
de la medicina, la éti a la filosófica, implican amba un a p cto t or 'tico
otro prá tico. El médi o deb tend r a comprender la naturaleza del hombr
de lo cinco biene a lo que sirv dire tamente (en I contexto del
to
éptimo bi ne a lo cuale irve ólo indirectam nte). Por consiguiente.
ciertamente la antropología filosófica la ética médica, pero quizá inclu o la
metafi ica y la füo afia en g neral deben ser requerida como a ignatura d
lo estudiante médi o
el médico debe er algo a í como un hombre
uni er al. El fama o Teofra to Paracet o. uno d lo f1 ico
profi ore
má di tinguidos de medicina (en Ba ilea), que nació n in i deln ( uiza)
murió en alzburgo ( u tria) lo e pre · mu laramente cuando usó la
b !la, aunque parcialmente ·agerada formulaci · n:
" ólo el médico pued ... elebrar a Dio en toda la categoría
jerarquía en las cuale e le debe alabar. Por con i uiente tien que er
In truido mej r que ningún otro. Y nadie pu de emprender al h mbre con
ma or profundidad . xactitud en t das u parte .
en la completa
grandeza que Dio ha conc dido a t que I m 'dico ..J ' digo que nuclie que
ignore e ta cosa debería vanagloriar ·e con el nombre de la medicina. Por
tanto, el médico debe e aminar la mayor atención posible a quien 1iene en
u mano . y debe ver que la uprema y más noble de toda la · co a. le ha
·ido puesta en u poder.~

La lucidación de lo alore de la medicina debe haber mo trado
claramente qu una p r ona es realment un médico, en lugar qu un
criminal, ólo i irve a lo bi ne a lo cuate la m di ina e tá rientada.
E to e b io cuando e enfr nta con la deci ión d urar infli
de a e inar o al ar la ida. P ro la dimen ión filo ófica deci iva
al alor de la medicina penetra también todo lo otro biene
objeti
fina le de la medicina. A todo · tos I m ' dico d b er ir hacer!
ord n corre to. D otr modo, e un •· ofi ta médi o·· qu ólo par
promo r el biene tar del pa ientc no ir. e al erdadero biene tar d la
per ona humana mi maque e la realidad integra del pa iente.

ot s Bibliográfic
1 Traducido por Prof. Mariano Cr po.
2 ri tótele . Ética a icómaco. lll. 1112 b 12 s .

106

107

�3 éa
anto Tomá de quino, In Decem libros Ethicorum_Ari cote/! ~d
Nichomachum Expo ilio en : Opera Omnia (uf unt in indice thom, ·t,co
additi 61 cripti ex alii. medii aev, auctoribu:. ). 7 ol .. d. Roberto Bu a
. J. ( tuttgart- ad annstatt 1980), L. 111.. 1, l1l __47 : E~t autem
considerandum quod in operabilibu fin is e ·t icut princ1pium; quia ex fine
dependet nece ita operabilium.. Et ideo oportet finen~ uppon re ... qui~
ci/icet medicu non co11 iliatur an debeat . anare mfirmum, ed ho
upponit qua ifinem... Et ic nul/us aliorum ope~anti~m- con ili~tur define.
4 obre to véa e . Pa en, . J .• Deontologw medica segun el derecho
natural Rambla, Bar el na, 1944.
.
S Lo comentario que iguen fu ron in pirado p r Luc Dau in ( un
e tudiante) durant un ur o que impartí en la primavera de l 99~. .
6 y mi mo pude er
uchar en la tele isión a una ~adre Jud1a_ de uno
d esto bebé que contaba la hi toria horr rosa del notono . oprobio º.
ng le que r al izó t horripilant e peri mento n u b be. E te e. n I ua
en pr hibir a la madre dar el p cho al b b · o a~imentarle de cualquier otro
modo. d jándol m rir de hambre ante lo OJO d u madr . a la . ual
olamcnte I e taba permitido lranquilizar al bebé lo má que ~u~1era. ~1 ha
madr d cribla u e, perien ia con e te legant y edu ad m dt nazi qu
ordenó e ta a ción como un erdadero diablo.
7 :¡ anda Póltaw
nd ich fürchte meine Trawne, 2. Auflag Maria
aktuell, en b rg. 1994.
8 'f. Jo ef eifert, What i Lije? The riginality, !rreducibility, and Value of
Lije (Value J11quire Book erie S1) ( e
or m terdam/ tlanta.
:
R d pi alue lnquil") B ok eri . 1997).
.
9 E te horrible método d aborto en I que la cabeza del beb e apta tada
durant u nacimiento fu anci nado por el pr id nte linton en 1996
conlra la arrolladora ma oría del congr o americano. Clint n anul ,
mediante u capacidad pre idencial de eto el olo del congre o en e ta

º:·

"'ª•

cu tión.
c p ione a e ta r gla como la de lo Dr . John )'
t O Ha importante
Lynn illing _ otro mucho que practican e ta rama de la medicina con
gran re p n abilidad.
11 na b Ita impr ionante e cepci · n e an al ador que el cinco de
~ brer d mil no eciento no enta nueve aprobó una enmi nda egún la
cual I prim r articulo de la c n titución die ahora a í: •· imi mo e
re onoce orno per ona humana a t o er humano de de I momento de u
oncep ión.'
orno en la fecund ción in itro ( N) en la cual ó ulo· humano
fertilizado por tanto. vida human
'no u ad ·· on de truido .
\ En té ni a reproductiva rn dema c mo la Fl
ne ntram
una --produc ión'' de ida humana indi na de é ta. ino que e to
p r medio de lo cuale el p riodo d fertilidad e ampliado la n epci · n
108
12

e he ha po ible en caso en lo que ante era irnpo ibl , p r ejemplo, a
tra é de la m n ionada Fl , c nducen a la d trucción d otras vida . Por
ejemplo. mediante la de trucci · n en el proce o de la fertilización in itro de
mucho embrion humano con el fin de alcanzar una única fertilización
d tru endo los 6 ulo humano 'e cedente "in ervible .. '"no u ad •·.
Pién e, por ejemplo. en la I ye británi as on re pect al ti mp en 1
que lo ó ul humano fertilizado puede er río- on enad . R cuérd e
también la orden dada por el primer mini tro Majar en 1996 de de truir
mile de 'vulo fertilizado .
14 E to puede conducir a accion anti- ida tal com I aborto el cti, o si
"demasiado ·· bebé on concebido .
1S to
verdad incluso de Platón de al uno
rito que no han
llegado bajo el n mbre d Hip · rat .
16 Cf mi artículo • Absolute 1orul Obligatio11. roward Fimte Goods a.
Foundarion of lntrinsicall • Right and IVrong Acnons. A ritique oj
Con. equentialisr Teleological Ethic.: De truc/1011 of E1/11c · through \foral
TheologyT nthropo 1 (198 ) pp. 57-94.
17 Pi n en nombre tale orno Ri hard
r\ n Hare, Jo eph Fiel her ( 1
último) Karl Rahn r B mhard chüller. Franz Bo kle, harle
urran.
J ef Fuch , Bemhard l laring, ranz cholz mucho tro .
18 La ética n e uenciali ta que penetró en un le ado núm r de libr
artí ulo de te' logo moral e ri tia no ha ido rit i ada entr otro por
primer Karl Rahn r, p r Dietri h on l lild brand. Karol \ ~t) la. Tad u z
czen
ndrzej z tek. John Finni .
rmain Gri ez,
illiam
a).
ndrea Laun.
artin Rhonh imer Robert paemann. J hn r b .
Elizabeth Anscombe, Julian ida-Rümelin. Ro
Buttigli ne. p r mí
mi mo
por mu ho otro .
ta p i i · n ha ido también riti ·ada
agudamente en la encícli a Verituti Splendor )' E\•angelium l'itae . f.. p r
ej mpl
ndrea Laun, "Da Gewi en - ein Ge el: und s ine Freih it.
Anmerkungen zur heutigen Diskm ·ion". n:
ndrca Laun. Aktu 11
Probleme der Moraltheologie ( ien: Herder &amp; o., l 991 );
19 obre e to cf. R bert paemann. .. ber die 11mogli ·hkelf einer re111
teleologischen Be rü11d1mg der Ethik'', n Phi/o ophisclw . ./ hrbuc:h. . Jg.
l. Halbband {19 1). pá . 70-89: ''A.111011ome Ethik und Ethik mit einem
chri tliche11 'Propriw11' als methodologi ch s Problem". en Ethik im Konterr
de · Glauben ·. Probleme - Gnmdsarze -Methude11, hr g. von D. Mi th und ·.
Compagnoni, Freiburg/B. und Freiburg/ ch\ iz. 1 78, pág . 7 -100~ Julian
ida-Rüm lin. Kntik des Kon equen;iali mu (München. 199" : tephen
hwarz, The 1oral Quesrion of Abortio11 (Chicago: L yola niver ily
Pre , 1990).
20 Cf Robert pa mann. Personen. Versuche uher den Untersch1ed
zwi chen 'etwa · und 'jemand ' (Klett-C tta, 1996).
109

�21 Robert paemann Personen. V11r uche über den Unter chied n i ·hen
'etwa 'und 'jemand' (KI tt- otta 1996).
22 obre e to éa e Jo ef eifert "What is Human Heahh ? To °:~
Under randing it Personali tic Dimension , " que será publicado n Patnc1a
Donohue-White, Kateryna Fedoryka, Paulina Tab ada ( d.) Toward a
Personali ti
onception of Health, en Phi/o oph and A,/edicine Book
Serie t 996. También Josef eifert, "Morality and Mental Health.'' en
Jame OuBoi (Ed.), Moral Jssues in Ps chology (Lanham ew
Y rklLondon: ni er i Pre of merica 1996).
2 ·'La alud e un e tad d completo bienestar fi o mental
ocia! n
implemente la au encía d dolor o en~ rmedad"' d I preámbulo ~e la
onstituti n of th
orld Health Organization, adoptada por la lntemat1onal
Health Conforence n 1946 n u a York).
24 Julian ida-Rüme\in (Ed.), Angewandte Ethik. Die Bereichsethiken und
ihre theoretische Fundienmg. Ein Handbuch herau gegeben von Julicm
ida-Rümelin ( tuttgart: 1fred Kroner Ver Iag, 1996) pp. 833 ff.
_5 E ta fu adoptada el I Ode octubr de 1975 por la X I Y en los
1-4
6
ocupa de la tortura. f. ··World Medica/ A ociation. Declaration of
Tokro·· Bull. m. ali ge of Ph, icians 17 (6 : l 5, 1976.
26 Platon, Gorgia 464 d- 465 a:
In di Heilkun t nun erkleidet ich die Kochkun t und tellt ich an zu
wi en. \ elche die be ten p i en ind für d n Leib o daG. wenn or
Kindem und auch vor Mannem die o un er tandig \\aren wie die Kinder.
ein rzt und ein Koch. ich um den orzug treiten ollten, '- er van beiden
ich auf heil ame und chadlich pei n er tande, d r rzt od r d r Koch.
konnte der rzt Hunger terben. chmeichelei nun nenne ich da und
b haupte e ei etwa ch\ cht . o Polo , denn zu dir age i. h die . 11 4651\
weil e da ngen hme zu treffen ucht ..ohne das ~e _te. .m ~u~ t ab r
\eugne ich, daB e ei~ ondem nur eine ~ung ~ e1I 1e ke_me Em 1cht hal
van dem, a ie an,, nd t, ,,a e , ohl emer atur nach 1 t, und al o den
Grund on einem jeden nichl anzugeben eiB· ich aber kann nichts Kun t
n nnen, wa ine un er tiindige ache i t. nd bi t du et\.Va hierüber anderer
einung, o ill i h dir Red tehen. In die Heilkun t al o \ ie ge agt.
erkleidet ich die kochkundige chmeichelei, ...
27 Para una defen ad e to éase Jo ef eifert
ere e per ona. Ver o una
fondazione jenomenologica di una metafi ica e/as. ica e per onalisti a.
( ilano: Vita e Pen iero 1989), cáp . 8-9.
28 f. Blai Pa cal, Pen ée 200 34 7).
.
. ,
.
29 a paree er la con uencia d lo e tud10 c1ent1ficos realizado en un
pro ecto d e tudios en la lnternational Academy of Phi/o oph in tlie
Principaliry of Liechten rein para el Profe or Alan he, mon ( 1997-1999), a
er publi ado en un libro bre Per i tent Vegetative tate.
30 éa e mi di tinción en m1 ·'What i: Human Heallh? Toward
110

Understandin ít · Per onali ti Dimen ion ." que apare erá en Patricia
Donohue-White, Kateryna Fedoryka Paulina Taboada ( d.). Toward a
Personali tic Conception oj Health en PJ11/o oph and Medicine Book
erie , 1996.
31 CJ mi artículo itad en la n ta anterior.
32 :J. Jo f eifert, "Meaning and Morality a onditions oj Mental Healrh:
A Contribution toward a Theory oj oun elling as a peci.fica/1 •
Per onali tic Method of Providing Medica! and P ychological Help to
Per on :• a publicar e en 1997.
.
33 1silogismo ería el siguiente: a) una per ona buena hace todo lo que tá
en u mano por evitar el mal; b) una per ona omnipot nte que ti ne I p der
de hacer lo que quiera e incompatible c n ) la exi ten ia d I mal. bre
e t cf. Jo f eifert. Golf al Golte bewei ·. Eine phanome110/ogi che
eubegründung
de ·
ontologischen
Argument
(H id Ibero :
Uní ersitat erlag C. inter 1996): éa e también mi ··zur Herk1111jt
Glcmben . Gründe w1d Hintergründe. Rejexionen über da Prob/em ei11er
Theodizee angesicht der Leiden und Uebel in der Welr ·· en Glaube im
Unglauben der Zeit ( ug burg: Dialog ekretariat, 1983 ).
34 sto fue declarado dogma p r el oncilio ati ano I de la 1 1 ia al ' lica
igui nd la arta de an Pablo a lo Romano que afirma que lo pagano
on imp rdonable p r u adora ión de dio e fa\ o y animal porqu lo
atributo in i ible . la gloria de Di pu d n con cer e por el h mbre
de de la rea ión del mundo. Ha mucha prueba clá i a de la xi tencia
de Dio que no olamente pueden eguir defendiéndo hoy día , ino
perfeccionadas e interpretadas en un m do má per ona\i ta. Por ej mplo.
n elmo de anterbury en el iglo XI Tomá de quin n el iglo 111
elaboraron tale argumento . o mi mo he intentad rep n ar d ti nd r
tal argumento en Josef ifert
ere e p r ona. Ver ·o una fo11da:io11e
fenomenologica di una metafisica e/a. ica eper onalis1ica. (Milano: Vita e
Pen iero, 1989), cáp. l 0-1 5 ) en Gott al Gotte bewe1
Eine
phanomenologische
eubegründimg de
ontologischen Argument.
(Heidelberg: Univ r itatsverlag . Winter 1996)
35 E ta fuent de obliga ione morale e tá relacionada y analizada n
profundidad p r Dietrich van Hildebrand en u \1ora/ia. achgeh . ene:
Werk. Ge ammelte Werke Band . R gen burg: Jo ef Habbel. 1980.
36 obre e to e/ Goll al Gottesbel ei~. Eine phánome11olog1sche
eubegründung
des
ontologi ·chen
Argument
(Heidelberg:
Uni ersitat erlag C. inter, 1996).
37 Parac I o (Theophra tu
Bomba tu
,·on Hohenheim) · Opu.
Paramirum.
Y Paracel u , Obras ompletas, ibro rv. ·'Opu
Paramirum ', ed. Ki r, trad. tan ilao Llue ma- ranga Bueno Aire 194 .

d;

11 1

�EL VALOR DE SER PERSONA EN EL NUEVO HUMANISMO

Prof. Dr. Eudaldo Fonnent
Universidad de Barcelona
l. Crisis del humanismo moderno

En este recién comenzado nuevo año del joven tercer milenio, se
advierte con más claridad que en el ya pasado 2001 , que el legado del siglo
XX ha sido una grave y profunda crisis, que afecta a toda la cultura
occidental. Es una crisis patente para todos. La clara conciencia de la crisis
de nuestro mundo, se advierte en el hecho de que el hombre de los siglos
pasados se consideraba a sí mismo, como perteneciente a la civilización, que
era heredero del "mundo civilizado", helénico y romano; en cambio, el
actual hombre occidental relativiza su propio mundo.
Paradójicamente lo hace en unos momentos, en que toda la cultura
occidental está presente en la vida del planeta en todos sus ámbitos. Podría
decirse, que el mundo occidental se ha extendido por todos los países y
culturas. Toda la política, el derecho, la economía, la ciencia, la técnica, la
industria, la filosofía, la música, e incluso el deporte, son occidentales.
El patrimonio de la razón humana, cuyo cultivo se heredó del
pensamiento clásico. y de la fe en la revelación divina, que pasó desde lsrael,
que siempre se había considerado perennemente válido y fructificante, en
estos momentos se ha relativizado. La crisis de su carácter absoluto y eterno
se transmite, junto con la primacía de la técnica y la economía, a todo el
mundo, con la imposición incondicional de nuestra civilización.
El origen de la crisis está en un olvido, ya anunciado por Heidegger: "el
olvido del ser". De un modo más explícito podría decirse que está en el
olvido de los conceptos trascendentales o de los valores. Se ha producido la
sustitución de la entidad por los entes de razón matemáticos, la realidad por
las relaciones económicas, la unidad, posibilitadora de toda multiplicidad.
por la fragmentariedad, discontinuidad, localismo y disenso postmodernos.
la verdad por la verificación, la bondad, por la utilidad, y la belleza. por la
sensualidad.
Los grandes cambios que en los dos últimos siglos se han dado en todos
los ámbitos de la cultura y de la vida humana, y que se ex.tienden por todas
partes, son una de las causas. Gracias sobre todo al progreso de las ciencias y
de la técnica, el hombre ha ampliado extraordinariamente su poder. Sin
embargo, debido al método limitado de las ciencias empíricoexperimentales, que no es apto para llegar a lo más profundo de las cosas, a
113

�su esencia y a us cau as últimas, e ha quedado en lo ·uperficial o en lo
fenoménico, profesando el agnostici mo - obre todo lo que está más allá del
hombre mi mo y, por tanto, sobre los valores trascendentes.
Además gracia al incremento de su poder científico-técnico, el hombre
tiene a u disposición mucha más riquezas, mayor poder económico, y e
incrementan continuamente u conocimiento en la distinta rama del
saber lo que le permite no sólo conocer utilizar la naturaleza física ino
también la de su conducta de la le e de la ida ocial. Todos ésto , y
otro logros que deri an de la ciencia han h cho que el hombre confiado
con exceso en ello haya creído que e basta a sí mismo. Ha caído en una
actitud antropocéntrica, en la que no caben alore trascendente 1_ e ha
olvidado de ello .
El actual mo imiento po tmoderno puede considerar e la expre ión de
este olvido de lo alore . on ecuencia de e ta pérdida de la memoria de
algo que e tuvo presente en el núcleo fundamental de la cultura ccidenta! es
en primer lugar, el fomento del hedoni mo del con umismo de la ociedad
actual. Una segunda consecuencia es !a faltad e peranza. Ya no se confía
en liberar al hombre de todo mal por la fuerza buena redentora de algún
elem nto humano - la razón. la filo afia la ciencia, la técnica el arte. los
entimiento la ociedad, el estado etc. y hasta la mi ma historia-, como en
iglo anteriore . El hombre, autor de sta ultura de confía de ella. Se
tien una vi ión del mundo y de la hi toria en la que no ha lugar para la
salvación o redención.
1 olvido po tmoderno lleva a e ta actitud
de e perada.
La cultura actual, por este olvido y la con ecuente cri 1 , a no pued
a udar al hombre en u desarrollo en orden a u perfección ni en alcanzar a i
\a felicidad . A pesar de todas las grandes transformacione en todos 1
órdene de la ida humana no parece que ha an hecho al hombre actual má
maduro humanamente -má consciente de su dignidad per anal, rná abierto
a lo demás y más re pon able- y que su vida ea má humana en u
totalidad. La cri is afecta al humani mo.
e trata de una crisi anunciada. En el afio l 923, el filó ofo
exi tenciali ta icolá Berdiaeff publicó en Berlín el ensa o. ·' na nueva
Edad Media" . En 1.1 época no e le tomó dema iado en erío. porque en e te
estudio el filó ofo ruso convertido al cristiani mo ortodoxo y ex.pulsado de
Rusia anuncia el final de la modernidad e incluso parece anunciar la actual
tendencia po tmoderna. Afirmaba entonces que "la historia contemporánea
e acaba, y asi timo. a los albores de una era desconocida, a la cual habrá
que dar un nombre. Lo cierto es que hemo reba. ado el marco de la

hi. toria"2.
114

ataba Berdiaeff que la modernidad había comenzado con el
humanismo renac ntista. "La historia moderna que se acaba fue concebida
en la época del Renacimiento. A i timo ahora a/fin del Renacimiento"]_ El
fin de la modernidad es por tanto el fin del Renacimiento y el fin del
humanismo, "base e piritual" del Renacimi nto y de la modernidad.
De d el humanismo moderno no ha solución. "Todas sus
po ibilidades están agotadas. Se ha caminado hasta el fin por las sendas del
humanismo y por los cauces del Renacimiento, ya no se puede por ello· ir
más leja ,.4_
Debe reconocerse que "la historia moderna es una empresa q;,e ha
fracasado, que no ha glorificado al hombre como hacía esperar. La ·
promesa del humani mo no han sido cumplidas"5.
En primer lugar porque los resultados han sido negativos. "El
humanismo no ha fortalecido, ino que ha debilitado al hombre: tal e el
desenvolvimiento paradójico de la historia moderna. A través de su
autoafirmación, el hombre se ha perdido, en lugar de encontrarse •i6.
En egundo lugar, porque el humanismo ha acabado siendo antihumano.
"En el fondo toda la historia moderna ha ido una dialéctica inmanente de
auto revelación, y después, de auto negación de lo · principios que habían
motivado ·u nacimiento7_
En nuestra época, má que cuando lo decía este antiguo revolucionario
marxista e ha llegado a la "contradicción destructora del humanismo, de
ese humanismo que por un lado engrandecía al hombre, atribuyéndole
fuerzas ilimitadas y por el otro no veía en él más que un ser limitado
ubordinado que ignoraba la libertad e piritual".

2. El má acá y el más allá
Por estar finalizando la modernidad, y en esto momentos puede decir
que ya ha llegado a su fin: "Hoy, el hombre entra en un porvenir
de conocido (..) Y entra en esta época, no ya lleno de savia creadora como

en la época del Renacimiento, sino a atado, debililado, sin/e. vacio" .
La fuerza creadora de los inicios del humanismo renacenti ta
explican por la época anterior. "la Edad Media había pre ervado la fuerza ·
creadora del hombre". Gracia a ello "había preparado el florecer
espléndido del Renacimiento. El hombre penetró en la modernidad con la

115

�experiencia y con la preparación medievale ". Pued de ir e que, p r e te
moti o ·'todo lo que hubo d auténtica grande;a en el Renacimiento e taba
vinculado con la Edad Media cristiana"9.

Frente a prejuicio moderno

ha que ad ertir que en la dad

edia

"el catolici mo 110 o/amente conducía el hombr al cielo, ino que también
u citaba la belleza y la gloria obre la tierra. Ahí e tá ·u gran secreto. La
tendencia hacia el cielo la vida eterna, en endra la hel/e;a produce el
poder en la vida terre tre temporal"/0_

Ci rtamente el hombre medie al procuraba la sal ación et rna.
tra cendente a lo natural.
in embargo, también bu caba el
perfeccionamiento de lo natural, que nece itaba re tablecer e del d ord n
introducido por el mal que hac el hombre. Todo lo natural y I mp ral del
mundo
de la oci dad tenía que tar p rfec ionado por el e piritu
cri tiano. De e te modo todas la dimen ion del mundo y del hombre. sin
e, clu ión alguna una vez anadas del dañ cau ado p r I mal. podían · r
utilizada orno in trumento de al ación tra endente.
Todo lo natural humano era d I int ré de la cultura m di al. Lo
s brenatural ni de truye ni abandona la realidade del mundo, ino qu 1
11 a a u ulmina ión plena. d má a t das la realidade d I mundo. a
perfec ionada en u mi mo orden natural, la rdena al fin obrenatural. La
convierte n medios para alcanzar el bien en la otra ida. El catolici mo
m dieval fue por ello, uniti o ) armonizad r en todo l órd ne de lo
temporal a u ez, d lo temporal lo et mo .
a cultura medie al, por a umir t d lo natural human liminand la
ganga de lo n gati o e imp rfecto qu le puede ac mpañar. elevánd 1 .
una vez ~anado, al orden d lo obrenatural fue reati a n t d lo
ámbito .
E un puro mito, creado p r la modernidad, el de la pobreza ultural d
la dad
dia. También lo es que fue I R nacimi nto el qu de ubri · el
alor de la ntigüedad. orno e ha ad ertid últimamente, uno de 1
ra go e en iale de la ultura lá ica fue u p ibilidad de encuentro c n 1
n ttani mo. difi rencia de otra , no fue una ultura errada. e inclu , en
u épo a de pi nitud, intentó u auto uperación. Por u ap rtura, era apa1
de alir de í misma, bu car alore que la tra cendían. ra capaz d aut
criticarse y de intentar hallar una alida para up rar u limitacione .
ta apertura del humani mo clásico hizo p ible que pudie e r cibir al
cri tiani mo y a í obtener la curaci · n de u mate • u p rfeccionamient
en el orden natural ), obrenatural. La ntigüedad e tuvo pr ntc n la
116

cultura m die al. Puede inclu o considerar e la cultura clásica como u
elemento material o bá ico, qu fu informado o regen rado
obr pujado
por el cri tiani mo.
Con la fuerza antigua con er adas en la dad Media. completadas
desarrollada. por la fuen.a d I cristianismo pudo iniciars la nue a etapa
de la modernidad. Como indí a B rdiaeff "en la Edad Media la cultura
antigua se incorporó al calolici mo, y este fue el vehículo que la condujo
has/a lo tiempos modernos. Por e ta cau a fue po ible un Renacimiento
hislórico"I I .

te prejuicio contra la Edad Media obedece a un convencimiento que
fue cau a de todo lo otro prejuicio p teriore .
cr ó que con la
impronta cri tiana el hombre había perdido la libertad. Con esta aprensión:
"El hombre nuevo qui o ser autor ordenador de la vida, in la ayuda de lo
alto, indiferente a las sancione divinas. El hombre e arrancó del centro
religio o al cual estuvo ometida toda u vida durante la Edad Media, qui o
andar Joda . u vida por una vía libre e independiente"/2. Qui o d ligar

d I con tituti o fonnal ri tiano de la etapa anterior.
La ruptura con el undament e piritual que infonnaba o daba ida a la
ultura m die al a la cultura antigua cri tianizada fue el origen del
nacimi nto de la modernidad. 1 h mbre moderno no cr ó que nece itara
alcanzar el "más allá el má. adentro" l 3 donde reside el centro e pi ritual
d I hombre y, por tanto, del humani mo.
in embargo el rompimiento r nacenti ta con el centro e piritual no
uponía una ruptura con I cri tiani mo. "El Renacimiento no iba (. .. )
dirigido contra el arolici ·mo (..) El humanismo, en u comienzo ·, no se
di tanciaba aún mu ho del ri. tiani mo, bebiendo en do manantiale.: la
Anti iiedad y el cri tiani mo. Y no era creador y e piendente en u
resultado · ino en la medida de u pro ·imidad co11 el cristiani mo. uando
e hubo arrancado el fondo e. piritual y pasó a la uperficie, empezó a
degenerar"/./.

diferencia de la modernidad po terior, el Renacimiento

fue
co11tra Dio . o fue e e el humanismo de Pico de la Mirándola, de Erasmo y
de otro vario. pen adore del Renacimiento. Pero en el humar1i mo fe
escondía una semilla de negación, y de ella ha a/ido e e hwnani mo de los
tiempos moderno del cual han vi to nuestros día. los úlLimo fruto . que
·on propiamente la negación del hombre"! 5.
3. El humaoi mo natural

117

"110

�Una primera consecuencia de la ruptura renacentista con el centro
espiritual descubierto en la Edad Media, fue que el hombre moderno perdió
en profundidad en humanidad. Desconectó con lo que es. Después del
proceso creativo medieval el hombre quiso desligarse de la raíz, el centro
nuclear que le daba la vida y su fecundidad. El proceso de independencia
del centro espiritual y liberador no se dio inmediatamente, fue gradual y
progresivo.
Al iniciar este nuevo camino de insubordinación los renacentista se

creyeron más libres y por tanto con la posibilidad de ser má creativos. "El
hombre por ellos descubierto, el hombre de la historia nueva, no será
profundo, se verá obligado a errar por la superficie de la vida. En la
superficie libre de toda raigambre con la profundidad, el hombre se
ingeniará para probar sus fuerzas creadoras. Producirá mucho, pero
acabará por agotarse y por perder esa fe que había pue to en sí mismo"l6.
Al mismo tiempo perderá la libertad, por la que se había separado del
centro espiritual vivificador. La libertad del hombre, explica Berdiaeff,
siguiendo a Dostoievsky " e convierre en esclavitud y le da muerte cuando
aquél se rebela y pretende ignorar lo que esrá por encima de él. Y si es que
no hay nada por encima, el hombre desaparece (..). Porque si todo está
permitido a éste, entonces la libertad se convierte en esclavitud de sí

que ha disociado al hombre de las fuentes espirituales de la vida,· Él ha
negado al hombre espiritual, que no puede dejar de ser creador, para
afirmar exclusivamente en su lugar al hombre natural, esclavo de la
necesidad"J 9_
De hombre espiritual, como había sido en la Edad Media fue
transformándose paulatinamente en el mero hombre natural. Como i~dica
Berdiaeff "el triunfo del hombre natural sobre el hombre espiritual en fa
h1stona moderna, debía conducirnos a la esterilidad creadora, es decir, al
fin del Renacimiento, a la autodestrucción del humanismo 1120.
En su famoso mito de la caverna, ya había advertido Platón que los
hombres enc~denados en ella, al mirar las sombras, que procedentes del
mund~ extenor se pr_oyectan en u fondo, no se hacen cargo de lo más
m~rav11loso de la realidad auténtica. Es preciso de cubrir que las cosas son
ma que cosas y que si se_deja la esclavizante actitud materialista y el
consecuente apego a lo sensible, se ven en su auténtico ser, y desde él se
pued~ acced~r a un mundo más verdadero al mundo espiritual. Si el hombre
cons~gue salir de la caverna, y contemplar esta nueva realidad, al regresar a
la misma ve la sombras de otra manera. Las cosas son contempladas ahora
en sus dimensiones fundamentales.

mismo"1 7_
Una segunda consecuencia del inicio de la de vinculación del centro
espiritual medieval fue la duplicidad del hombre renacentista. Luego, con el
rompimiento definitivo desapareció. La razón es porque el hombre del
Renacimiento "estaba todavía próximo a las fuentes espirituales de su vida.
no habiéndose alejado aún bastante de ellas en su movimiento hacia /u
superficie".
En los inicios de la modernidad además de comenzar a ser uperficial y
vacío, el hombre se encuentra como dividido en dos, y, por ello, sin la
unidad propia del medieval. Esta duplicidad era inevitable. Por u origen
medieval, "el Renacimiento no era, no podía ser enteramente pagano" 18. De
ahí que lo logros en el arte renacentista no serán más que apariencias de
clasicismo.
Una tercera con ecuencia, encadenada con las dos anteriores, fue la
reducción del hombre espiritual al hombre natural. Del Renacimiento debe
reconocerse que "libertó las fuerzas creadoras del hombre y ha expresado la
más elevada potencia de su arte. En esto acertó. Pero también él ha sido el
118

. _Desde esta doctrina simbolizada por Platón, Berdiaeff establece la
s1gu1ente ley: "El hombre, en su existencia terrenal limitada y relativa, no es
capaz para crear lo bello y lo precioso, sino cuando cree en otra existencia
ilimitada, absoluta e inmorta/ 21 .
11

. El_ . humanismo de la modernidad no sólo fue rompiendo
s1stemat1camente con el centro espiritual que vivificaba a toda la cultura
medi~val, sino qu~ _también l? hizo con el núcleo cultural clásico aunque
pareciera que qu1s1era asumirlo de un modo más pleno. Como afinna
Berdia~f~'. "el hwnanfamo que rompe con el cristianismo, rompe además con
la Ant1guedad, destruyendo al hombre dos veces, corroyendo sus bases
antiguas y cristianas"22_
Debe tenerse muy en cuenta que "fa imagen del hombre, la imagen de
su alma y de su cuerpo, es la obra de la Antigüedad y del cristianismo. El
humanismo de los tiempos modernos, al romper con el cri tiani mo, se
aparta de la noción antigua de la imagen humana, alterándola".
Además, la modernidad no sólo la modificó sino que pretendió
contraponer su dos constitutivos, el clásico y el cristiano. o era posible,
porque la imagen clásica del hombre no estaba cerrada a toda trascendencia
l 19

�como interpreta la modernidad. Por ello, no se opuso al cristiani mo, ino
que lo recibió como su sujeto o receptor que debe er perfeccionado. El
cri tianismo en el mundo clá ico actuó como un abono, lo alimentó para que
tu iera mayor vida y fructificación, pero como los abonos de la tierra en el
culti o agrícola se convirtió en una misma cosa con la tierra.
in el humanismo de Atenas
in el humanismo de Roma, el
humani mo moderno perdió tres grandes aportaciones humanística de la
ínte is de la cultura medie al: la liberación de la escla itud del mal; e!
nacimiento del hombre espiritual o la elevación de! hombre natural; la
creación del humani mo per onali.ta. n el per onali mo medie al se
revelaba y e conservaba la imagen del hombre. la verdadera faz del hombre.
La Antigüedad no se bastaba para encontrarla, la mi ·ma ombra del hombre
la encubría. La luz del centro spiritual, maniti stada plenamente en la dad
Media disipó la sombra humana el hombre pudo er e a í mismo.
E te humani mo, in embargo, n u desarroll , arrane· al hombre
e piritual de su fuente de unidad verdad. bondad y belleza. a la humanidad
de us fundamentos espiritual s. 1 humanismo e olvió al mi mo ti mpo
contra el hombre, porque el centro e piritual no sólo e tá más allá del
hombre es trascendente, sino también inmanente. stá má adentro o má
acá del hombre en lo más profundo de u er, de u . o per anal,
osteniéndole y mo iéndol en u id~ plenamente. De manera que. "cuando
el hombre no qulw er más que la imagen y la semejan::a de la 110turale:a,
nada má que un hombre natural. e ujetó con ello a fuerzas elementales
inferiore , enajenando ·u imagen. El hombre vuelve a ser atormentado por

los demonio , iendo impotente para resislirle y defender. e"23_
Alejada de la Edad Media y de la Antigü dad la modernidad ha perdido
también a la natural za. Como a imi mo indica Berdiaeff, "el fin del
Renacimiento mala a la naturaleza como mata al hombre"2 4 . Recuerda que

"lo que aparece con el Renacimiento no e. ya únicamente un de cubrimiento
arti lico de la naturaleza, sino también 1m descubrimiento científico. En eso
eslá el gran ignificado de esa época. De ahí es de donde ha salido el triunfo
hi tórico de la ciencia natural, que ha preparado lo formidable ·
descubrimiento técnicos del siglo diecinueve, y hu conducido al predominio

ha hecho interiormente extraña' y la toma por un mecanismo
.
muerto· entre
la naturaleza y el hombre le anta nue tra época la máquina"26_
,
4. El nuevo bumani mo
El humani mo moderno por su aislamiento del centro e ..
sus tres consecuencias - superficialidad du r .d d
~pmtual por
definitiva
1
•
. P tct ª Y naturalismo- y en
Antigüeda/~rde~a ~:tu:~~es1vas separaciones -del mund~ medieval, de la
"El h b
I
za, e ha auto enganado. No vive en la realidad
om re na~ura , arrancado del hombre espirilua/, e crea una vida d~
/anta ma , e ta educido por bienes i/u orios"27 y.
llama material.
· ive en una realidad que
. Los materialismos, alejados de la naturaleza d las
"
milos y Jan/asmas, han dirigido la vida del hombre hac. c¡/s. han creado
obst~nte, dan la ilusión de ser la más real de las rea/i~a;c10~;s, que no
realidad hay en los entidos del er, tanta realidad o r /' . es t, ero tanta
sus ba
¡
n ogica en su Bolms
b. nc?s,_ ~u pape moneda, u monstruo as manufactura que fab : ,
o '}etos .'~1ullles o municiones para la de trucción d I
.d
n an
ostentacton de su I tjo
¡ d.
e a v1 a, en la
abogados en Jo i~. ,
dos iscursos de sus parlamentarios y de
..
,
ar ,cu o e sus periódicos? ¿Tan/a realidad hay en el
crec1enle aumento de nuestras insaciables necesidades?''2 .

°

tn

u.

El materialismo no es más que "la
.
1
espirituales
,:ºdn.1ª~~y. proftmd1dade
,,
. y con el entido espiritual de ,;U:,d~aJVJe
por tanto, del
agol~ml_1enlo de la ener ía e piritual a que ha dado lugar"29
matena t mo ha conducido a algo m
1. d d
.
10
de la Antigüedad y del cristiani mo~ ,,;
~r~p/~ ~~\Y .
hombre"30_Al antihumani mo.
ruccwn e

;;\;ga:i~:

:ru~ /

. tarad superar esta cri is una crisis de humani mo, que afecta a todo los
e es e .la cultura,
en el orden de la 1.d eas como en el de lo
. . tanto
.
mportam1 ntos md1v1duales y sociales no puede d
d
e piritual
de la realidad ' lo que I d,a 1gnt
. .fi1cade
el puntro
·
o ~te~1
ultimoerseNo
d

111
0

c~~l1:uar e su marginación por una m ntalidad cientificista, o. u reducc~ó~

p

p rt de la postmodermdad con su "pensamiento débil".

de la máquina ·obre la vida humana"25_
Con el inicio de la modernidad, las "relaciones con la naturaleza, que
eran relaciones de gozo, se han convertido en la conciencia de una
inevitable lucha contra ella. median/e la mecanización de la vida. uestra
época no imita ya /aJ formas de la naturaleza. 110 busca ya en ellas las
fuentes de la perfección (. .. ); declara la guerra a la naruraleza porque se le
120

Es pr ciso que el hombre contemporán
d ·
integral es también necesario para la vida y ;:raª 1:~eu~:u~u~ee~ohyumanismlo
fi
·
como o
deue1en la. Edad. ed·ta. 1ecesz_ta
tener la respuesta a los grande interrogante
a ex1stenc1a y de de e ta m erpretación orientar su vida p rsonal.

121

�No hay que olvidar que conocer el "sentido" de todas las cosas y de su
propia existencia es una necesidad natural. El hombre desea obtener
respuestas a interrogantes como: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde
voy? ¿Por qué existe el mundo? ¿Por qué existe el mal y el_ sufrimiento? ~ a
otras preguntas de fondo parecidas. Sus respuestas le son mcluso necesanas
para los afanes diario de la vida humana. No se puede vivir sin auténticos
puntos de referencia. Sin ellos, la vida del hombre va a la ruina.
El hombre tiene hoy la gran responsabilidad de recuperar el contacto
vivificador con el núcleo de la realidad el fundamento último de todo. Debe
liberarse de la dictadura de lo superficial convertido en centro absoluto.
Tiene aue trascender los datos empíricos para llegar en su búsqueda de la
verdad, a algo absoluto, último y fundamental. Descubrir, con ello, que la
verdadera realidad trasciende lo fáctico y lo empírico.
Este es el camino obligado para superar la situación de crisis que afecta
hoy a grandes sectores de la filosofía y para corregir a í algunos
comportamientos erróneos difundidos en nuestra sociedad, especialmente
por los medios de comunicación. Es preciso, por consiguiente, no detener e
en el final de la modernidad como parece indicar la postmodernidad.
Ante esta situación de crisis y la necesidad del fundamento inmaterial,
parece que para continuar, debe tomarse un camino distinto de la
modernidad, y que ha finalizado sin llevar a ninguna parte. Hay que aceptar
por ello que nos hemos equivocado de camino. No hay necesidad de
reproches o condenas. Además, a pesar del carácter negativo de la situación
actual, hay que conservar aportaciones positivas, que debemo a la
modernidad, aunque la mayoría de las veces mal orientada .
Hay que bu car un nuevo camino, un nuevo humanismo. Para ello, hay
que recuperar el antiguo camino que partió de la Atena clásica y siguió por
la Roma cristiana, para seguir avanzando por él. En la profundización del
espíritu de este camino antiguo y medieval, se de cubrirá el valor act~~I de
su personalismo, que esta conexionado directamente con el centro espmtual
que lo iluminaba y guiaba.
Con la recuperación del centro espiritual, e podrá afirmar la primacía
del espíritu sobre la materia y de la persona sobre las cosas. El nuevo
humanismo deberá recorrer los tres carriles, que constituyen el camino del
hombre auténtico e íntegro: la individualidad, que implica la solidaridad y la
subsidiaridad, la libertad y el amor. Las tres vías lo son de un único firme, el
de la per ona.

122

o es casual que muchos de los grandes autores medievales, siguiendo
la tradición de la filosofia cristiana y especialmente el pensamiento de San
Agustín y de Boecio, trataran la problemática de la persona. Santo Tomás,
que destaca obre todos ellos por la construcción especulativa de una
doctrina sobre la persona, que sintetiza y continúa las anteriores, en su
original íntesis probó que la persona supone la participación más plena en
lo trascendentales, en los valores, es lo más entitativo lo más real, lo más
unitario lo más distinto lo más verdadero, lo más bueno y lo más bello.
Podría decirse que, en la persona, se manifiesta el centro espiritual de toda la
realidad.
El nuevo humanismo estará centrado sobre la persona humana y su
derechos inalienables. E te es el camino iniciado por Abelardo Lobato, en
Senderos abiertos hacia el nuevo humanismo, al proponer "cinco sendero ",
que de modo análogo a las famosas "cinco vía 11 de Santo Tomás que
conducen a la verdad de Dios, lleven a la verdad del hombre. Como indica 1
conocido tomista en este interesante y original estudio "mientras nos
ponemos en camino hacia el nuevo humanismo. como término ad quem.
sentimos la urgencia de salir de este callejón del saco donde nos han llevado
las antropologías y los humanismos en uso, que conducen hacia la laguna
de la nada, y dan por cierta la muerte del hombre. del que dicen que e una
reciente invención. El problema e cómo lograrlo, cómo salir de este
término quo. Cuando se adquiere la certeza de que estas vías son como la
que describe Parménides, que lleva al no-ser, es preciso dejarlas, y ponerse
en camino buscando nuevos senderos que conduzcan a la verdad integral
del hombre y hagan po.&lt;iible el nuevo humanismo"31,

ª

5. La dignidad personal

En el camino, que siguiendo el medieval emprendió Santo Tomás, y
que dejó abierto para que se continuase, tal como ha hecho Abelardo Lobato ,
e encuentra, en primer lugar la tesis de que la persona significa lo más
individual, lo más propio que es cada hombre. lo má incomunicable. o lo
menos común lo más singular. Una individualidad única, que no se
transmite por generación, porque no pertenece a la naturaleza humana ni a
ciertos accidentes suyos a los que e ta predispuesta la misma naturaleza, que
es transmitida con ello de los padres a los hijos.
Afirmaba anto Tomás que: "El hombre engendra eres iguale a í
específicamente pero no numéricamente. Por tanto, las notas que
pertenecen a un individuo en cuanto singular, como los actos personales y
las cosas que le son propias. no se transmiten de los padre a los hijos. No
hay gramático que engendre hijos conocedores de la gramática que él
aprendió. En cambio, los elementos que pertenecen a la naturaleza, pasan
123

�de los padres a lo hijo , a no ser que la naturaleza esté defectuosa. Por
ejemplo, el hombre de buena vista no engendra hijos ciegos si no es por
defecto especial de la naturaleza. Y si la naturaleza es fuerte, incluso se
comunican a los hijos algunos accidentes individuales que pertenecen a la
disposición de la naturaleza, como son la velocidad de cuerpo, agudeza de
ingenio y otros emejantes. Pero no las cosas puramente per anales ..32_ Lo
estrictamente personal no se transmite, porque es propio de cada cual.
Por expresar e ta individualidad, el término persona no tiene el mismo
significado que el de hombre. En el lenguaje corriente el término persona se
emplea como equivalente al de hombre .- Es una utilización correcta, porque
todo hombre es persona. Sin embargo, el nombre persona, por significar esta
individualidad, tiene una caracterización lógica y gramatical distinta de
hombre y de todas las demás palabras.
El nombre de persona tanto en Dios como en las criaturas tiene desde
la per pectiva lógica y gramatical un significado universal, en cuanto que
puede suponerse en muchos sujetos, en los distintos seres personales, y a lo
que, por ello puede predicarse a cada uno. En e te aspecto coincide con los
nombres comunes.
A diferencia de estos nombres sin embargo, per ona no significa una
naturaleza universal que se diga de muchos, una esencia objetiva, que se
puede predicar de cada uno de ellos porque lo son porque realizan esta
naturaleza universal en su individualidad.
Tampoco coincide plenamente con el nombre propio porque per ona
aún significando siempre lo individual o lo distinto, tiene la po ibilidad de
significar indeterminadamente a todos los individuos personales. En este
aspecto es comparable con el nombre común, porque también adquiere sta
característica.
El nombre persona tiene un estatuto lógico-gramatical único, no ólo
porque hay que situarlo entre el nombre común y el nombre propio sino
porque ademá de no significar una naturaleza o esencia, como todo lo
nombres significa directamente el ser personal propio de cada uno.
El término per ona y el significado que expresa no son como la otras
palabras y conceptos. No sólo por el modo que se predican sino también por
su referencia objetiva. Los nombres se refieren siempre a características
esenciales, generales o individuales, que son expresadas con más o menos
precisión en los diccionarios o enciclopedias. La persona, a diferencia de
todos lo demás nombres sin la mediación de algo esencial. se refiere recta o
directamente al ser propio, que es inefable porque no es de orden esencial
124

Non:bra. al fundamento individual inexpresable de cada hombre que sólo
pe~c1b_e intelectualmente en su conciencia el propio poseedor y que puede así
atnbu1rlo a los demás y en un grado inferior a las cosas.
Para expresar la denotación del ser propio personal Santo Tomás
asumió la definición clásica de persona de Boecio (480-525). En su obra
sobre el misterio de la Encarnación, centrado también en la persona porque
según la doctrina católica las dos naturalezas -humana y divina- de Cristo
están unidas en la persona única y divina del Verbo el pensador romano
define la persona como "sustancia individual de naturaleza raciona/"33 .
Tam~ién el Aq~ina_te definió la persona, con términos parecidos pero más
precisos, del s1gmente modo: ''Persona es el subsistente distinto en

naturaleza raciona/"34.
~n esta~ dos definiciones de persona, queda expresada implícitamente
la _tesis prop1_a de Santo Tomás, que permite solucionar los problemas que
deJaron p_end1entes sus, predecesores. En ellas se quiere indicar, con palabras
del Aqutnate, que: 'El ser pertenece a la misma constitución de la
. . . persom'fi1cador el que es la raíz y origen de todas
persona ,.35: El pnnc1p10
las perfecciones de la per ona, tanto las generale como las individuales su
individualidad total, es su ser propio.
Según la metafisica del ser de Santo Tomás, todas las perfecciones del
ente, que son expresadas por su esencia, se resuelven en último término en el
a~to del ser. La persona, sin embargo, sin la mediación de algo esencial,
directamente se refiere al ser. Por ello debe comprenderse como vinculada
inmediatamente al ser, y a los trascendentales. Que este principio entitativo
básico funda la unidad, la verdad y la bondad.
En este sentido, la persona tiene un carácter "trascendental". Nombra al
ser propio, y a lo trascendentales sin designar directamente la naturaleza
participante del ser tal como hacen todos los otros nombres. Menciona
!nmedíatamente al ser la entidad la realidad la unidad, la división o
incomunicabilidad, la verdad, la bondad y la belleza propias del ente
personal.
, La persona, por trascender todos los géneros y todas las categorías o
generas supremos, puesto que no se explica por determinaciones sobre
géneros o especies, ni por ninguna de las categorías, como si fuese algo
~era":ente substancial o accidental. Hay que concebirla como significando
inmediatamente el ser, que en la persona creada e participado, aunque en un
grado uperior a los otros entes materiale .

125

�Lo que ha que un indi iduo de naturaleza humana, compu to d
cuerpo y alma ea una per na, no e algo que p rtenezca propiam nte a
e ta naturaleza. E -u er propi . acto primero
fundamental
qu
n titu e a la misma e ncia. El r propio propor ionado de ada ente e
una realidad metafí ica, que no ólo n
captable por lo
ntidos, com
t da la tras. ino qu tamp o e obj to de la inteligen ia.
u c no imiento e posible, y p rmite que
pamo que orno
p r onas porque a cada per na e le re ela u er propio en u .onc_ien ia
intele tual en la p rcep ión intelectual d que es o e I te. xp n nc1a que
prop rciona una ab oluta certeza cu o objet u er propio, indica orno
la palabra "yo".
te nú leo int rior e di tingue de u naturaleL.a. tanto n
u dimensión común como indi idual
ingular, por u carácter permanente
) a la vez d cono ido. n cuanto u ontenido por el mi mo ujet .
•1 con tituti o formal de la per ona, lo que la di tingue de la m ra
naturaleza, e I er pr pi y prop rci nado a ta e n ia. P r e te r
per nal, la per ona ub i te. exi te p r í, en í de una manera aut ' n ma e
independiente. La per ona e ub i tente . por tant . una u t n ia, tal como

indica n u defini
er propio p r onal, e. trae encial e in pr abl
por el
cnt ndimiento, el que p rmit :\.pli ar t d
atribut de la p r ona.
e pu den intetizar la propi dade per nale en la cinc igui nt .
Primera, máxima perfc ción. n la no ión de per ona. al . pre ar
directamente 1 er.
alud igualmente de modo inmediato al er
participado en un grado má imo, en el er del e píritu. P r ona nombra
re tamente al má. imo nivel d perfe i · n. dignidad, n bl za &gt;
perfectividad mu uperi r a la de u natural za. Tant p r e ta última
c m por su per na. el h mbre po ee p rfi e ione , p ro u ma)Or
perti cción la má bá ica e la que l confier u er per onal.
La per ona e lo má dign ) 1 má p rfecto del mundo. "la per mw
ignifica lo má perfeclo que hay en toda la naturale:a"36. o como di e
tambi ·n anto Tomá "e lo mw digno de toda la naturale::a"3 De e te
m do e presa también lo que po
"má " r. . . por lo mi mo. lo má
exi tente. 1 má real, lo má indi idual lo má diferent . 1 má ,crdad r .
lo má bueno } lo má bello. n e te entido. la per na e lo má
tra end ntal.
gunda. dignidad idéntica e inmutable.
er propio e. pli a la
dignidad a la per ona. con u carácter de permanen ia. actualidad . _d
idénti o grado. Todo lo atributo de la e ncia individual humana cambian

1..6

en í mi mas o en diferentes a p cto , en el tran cur o la ida humana.
Pueden inclu o con id rar e en algún momento en potencia y no siempre en
a to, como por ejemplo. n la ida intrauterina. Además, on po ído en
di tinto grado , egún lo indi iduo y las diferente circun tan ias
indi iduales. o ocurre a í con el constitutivo personal. De de la concepción
ha ta la muerte, el hombre iempre p rsona en el mi mo grado. o ha
alegoría de hombre en uant per on .
Tercera uni ersalidad. Por ignificar directamente
r propio. e
infiere que la realidad per onal
encuentra en todos los hombre . er
per ona es lo má común. La per ona está en todo
cada un de lo
hombre lo que no curr con cualquiera d lo atributo humano qu e
e plican p r la naturaleza.
n cualquier ituación de u ida,
ind pendí ntemente de toda ualidad, relaci · n, o determina ión accidental
de toda circun tan ia bi lógi a p icológica, ultural, o ial. te. lo
hombre on iempre per ona en acto.
Cuarta, igualdad per nal. Todo hombre e per ona en el mi mo grado
que lo demá . n cuanto per onas todo lo hombre on iguales entr í.
aún con las ma ore diferencias en u naturaleza indi idual , por ello,
o naturale in iolable . unca n ni
pueden on ertir e en "co as" .
C mo hombre orno di tinto en perfe ione , orno p r ona ,
ab olutamente iguale en perfección ' dignidad. a igualdad humana e basa
en la unifonnidad per onal. También ella e el fundamento de los derecho
humano . A í e indica en el Preámbulo d la Declaración Univer al de lo
Derechos del Hombre aprobada por la amblea eneral de la O . el I O
d di iembre de 1948, reunida en Parí 3
Pr ci amente comienza con e l palabra · " on iderando que el
re peto a la dignidad inh rente a todo lo · miembro de la familia
humana.. . ". ás adelante en el párrafo quinto, e indica que: "En la arta.
lo pueblo de las acione nidas han proclamado de nue o u fe en lo
derecho Jundamemale del hombre, en la dignidad el valor de la per ona
humana".
uel e a apelar e a la dignidad per anal en otro tre lugare de la
Declaración. En el artí ulo prim ro
dice, "todo los ere humano nacen
libre e iguale. en dignidad en derecho . · dotado como ec;tán de razón
conciencia, deben comportar. e fraternalmente lo uno. con lo o/ro ''. En el
artículo eintidó , e afirma que "toda per. ona " tiene una erie de derechos
"mdispen ab/e a u dignidad al libre de arrollo de super ona/idad". Por
127

�último, en el artículo veintitrés, se ilabla de "una existencia conforme a la
dignidad humana".

Se reconoce, por tanto, la dignidad de la persona humana y sobre ella se
apoya la afirmación de los llamados derechos hu~a_nos. Uno~: los aspe~tos
más positivos de la Declaración es el reconoc1_m1ento explicito por . cinco
veces de la dignidad personal. Sin embargo. dehberada~ente no se_ dio una
definición de la persona ni su dignidad. Se deJaba pendiente la
fundamentación última de la persona y su dignidad.
Quedaba, no obstante, redescubierto que todo_ser hu~ano es persona ),
por tanto sujeto de una dignidad inviolable. Se vio ademas como una tarea
central d~I mundo de hoy el recuperar la dignidad personal, que parece
olvidada.
Quinta, máxima individualidad. La persona designa siempre lo singular
Jo individual, al hombre concreto existente. Las cosas no pers?nale~, son
0
estimables por la esencia que poseen. En ellas. todo se ordena. mclu1da su
singularidad. a las propiedades y operaciones específicas de sus naturalezas.
De ahí que los individuos solamente interesan en cuant? son po~adores de
ellas. Todos los de una misma especie son, por ello, int~rc~~biab_les. No
ocurre así con \as personas, porque interesan en su misma ind1v1duahdad, en
su personalidad. A diferencia de todos_ los d~más ~nt~s singulares. la persona
humana es un individuo único, irrepetible e msust1tt11ble.
El ser propio, en el grado que lo posee la persona. y que la constitt~~e
formalmente, le confiere la auto posesión. En primer lugar, esta po~es1~n
personal se realiza por medio de la autoconciencia intelectiva o experiencia
existencial de la facultad espiritual inteligible e intelectual, que ~s ~1 modo
como puede conocer el ser. Gracias a ella, aunque en un grado l11mtado. la
persona humana se posee intelectivamente a sí misma.
En segundo lugar, se lleva a cabo la posesión propia de la persona po~
su facultad espiritual volitiva. Con esta auto posesión, la persona se ama a s1
misma, de un modo natural y necesario, pero no. desordenadamente, porque
entonces este "amor de sí" se convertiría en egoísmo.
Por ser dueña de sí misma -con sus facultades superiores, aunque en el
grado indicado, como corresponde a la limitación de la intel i,gencia Y de la
voluntad del ser humaner, la singularidad de la persona es mas plena q~e la
de los demás entes substanciales. Además, como la persona, por su caracter
fundamental se expresa en todo lo propio del hombre. en él todo está
atravesado por la singularidad. La persona humana es la suprema
individualidad en lo creado.
128

La persona merece, por ello, ser nombrada no con un nombre que
exprese algo genérico o específico, sino con un nombre propio, que se
refiera a él mismo. Las personas tienen nombre propio y si éste se da
también a objetos, como lugares geográficos, casas, barcos, etc., o a otros
seres vivos, como los animales domésticos, es porque tienen una relación
directa con personas. Se les ha nombrado con un nombre propio no por sí
mismos sino por estar en el contorno persona.

6. Persona, libertad y amor
Podría darse una tercera definición de persona, que se sigue de su
mayor posesión del ser, en el grado propio del espíritu, tal como establece la
doctrina de Santo Tomás, afirmando que es un fin en sí misma. La persona,
en su singularidad, es un fin, y no puede concebirse nunca como un medio
hacia las demás cosas. La persona. en este sentido, es un fin absoluto.
Cada persona, en su única y original individualidad es, por ello, un bien
supremo. La persona como fin último, en el mundo creado, es lo sumo y lo
supremo de todas las criaturas. Es la máxima participación en el ser y los
trascendentales, que fundamenta el acto de ser. Por poseer "más" ser, la
persona es más ente, más real, más unitaria, más distinta o incomunicable,
más verdadera, más buena y más bella que los demás entes creados.
También, por ello, su esencia es más completa y excelente que las
demás, en este sentido es más "real" o más sólida. Lewis caracteriza, por
ello, el mundo del más allá. por su carácter inmaterial, como más "sólido" en
cuanto más real. Explica que, "la luz, la hierba y el aire eran diferentes;
estaban hechos de una substancia diferente mucho más sólida que las cosas
de nuestro país, hasta el punto de que los hombres. comparados con ellos,
parecían fantasmas"39_

De ahí que no se utilice la expresión cosa para referirse a las personas.
Incluso persona y cosa se presentan como opuestas. Así se hace en el ámbito
jurídico, en el que cosa se toma por objeto de relación jurídica. Por lo
mismo, se emplea el pronombre "quien" sólo para las personas, igual que la
compuestas "quienquiera" o "quienesquiera".
En cuanto a su prioridad en la unidad trascendental, se manifiesta en su
individualidad. En la aliquidad, el cambio de la expresión "algo" por
"alguien" siempre es referido a la persona y a su dignidad. Con las
expresiones "ser alguien" o "creerse alguien", se significa, por ello, ser un
hombre importante.
129

..

�En el orden de la verdad trascendental, la supremacía de la persona
explica que sea el único ente que está vinculado con la verdad que está en el
entendimiento. La persona es aquel ente capaz de tener la verdad en el
entendimiento, o capaz de manifestar y declarar lo que las cosas son_; pero
también es el único ente capaz de ser el fin de esta verdad, en el sentido de
que sólo a la persona es a quien va dirigida esta expresión de la realidad.

Esta importantísima tesis de prioridad de la persona en todo orden
humano o natural, justificada por la máxima participación directa en el ser y
en los trascendentales, se puede relacionar con otra tesis de Santo Tomás que
se encuentra en la respuesta a la siguiente afirmación de una objeción: "lo
que es propio de los mejores, es más digno de lo que es común a todos;
como el razonar, que es propio del hombre, es más digno que el sentir, que
es común a todos los animales 1141.

La persona puede también definirse como sujeto y término de la _verdad
en el entendimiento. Esta superioridad de la persona, en todos los sentidos de
la verdad, permite que, de manera similar a la afirmación d~l Aquinate, _"la
persona es lo más perfecto que hay en toda la naturaleza , pueda decirse
que la persona es lo más verdadero que hay en toda la naturaleza.
1

La máxima bondad y belleza de la persona, el que sea lo más bueno Y lo
más bello en lo creado, hacen que sea un fin en sí misma. Para destacarlo,
Santo Tomás inicia una de sus obras, el Comentario a la Metafísica de
Aristóteles, afinnando que "todas las ciencias y las artes se ordenan a una
4
sola cosa, a la perfección del hombre, que es su felicidad" 0.
Según esta importante afirmación, todas las criaturas del mundo no
personales, -seres inertes, vegetales y animales- están al servicio del hombre
individual e íntegramente considerado, de la persona, por su rango
metafísico superior. También lo está lo realizado por el mismo hombre.
Únicamente a las personas, a cada una de ellas en su concreción Y
singularidad, tal como significa el término persona, se subordinan tod~s. las
ciencias, teóricas y prácticas, las técnicas, las bellas artes, y, en d~~ntt1va,
toda la cultura y todas sus realizaciones. Siempre todas están _al serv1c1? de la
persona humana. A la felicidad de las personas, a su ~le_mtud d~ b1~n, es
aquello a lo que deben estar dirigidos todos_ los conoc1m1~ntos c1ent1ficos,
sean del orden que sean, e igualmente la misma tecnolog1a, y todo lo que
hace el hombre.
La primacía absoluta de la persona se da no sólo en ~l orden na~ural,
sino también en el cultural o humano. Si las más gentales creaciones
culturales, científico-técnicas, artísticas, o de cualquier otro tipo, no
tendiesen a la perfección -especulativa, moral, estética, o de cualquier otra
dimensión- al bien de las personas, en su singularidad, que son solamente
las que pueden ser felices, carecerían de todo sentido y, por tanto, de interés
alguno. Todas son siempre relativas a la persona.. No hay n~~a, en este
mundo, que sea un absoluto, todo está siempre refendo a la feltc1dad de las
personas, el único absoluto en el orden creado.

130

Parece evidente que siempre las cosas más perfectas son escasas. En el
universo hay menos hombres, que animales; hay menos animales que
plantas; y menos plantas que seres inertes. Igualmente, en el mundo cultural,
son pocos los grandes investigadores, artistas, etc. Lo más común se
presenta, por tanto, como menos valioso y digno de estimación. Si se aplica
este hecho a la afirmación sobre la supremacía de la persona, parece, por
consiguiente, que el ser persona no sea lo más digno del hombre, ya que es
común a todos.
Santo Tomás, en la respuesta a esta objeción, basada en que cantidad y
perfección se presentan en relación inversa, resuelve la dificultad explicando
que: "La comparación entre lo más común y lo menos común (..) no es
válida, porque no siempre se cumple que lo menos común es lo más perfecto.
No es la escasez o la menor cantidad lo que revela una mayor perfección
sobre lo abundante, sino el ser fin respecto a unos medios"42_ Lo que
descubre una mayor perfección no es la menor cantidad, sino el ser fin de
otros, sean abundantes o escasos.
Por consiguiente, si todo se ordena o está al servicio de las personas
humanas, si todo es un medio para que consigan la felicidad, es porque todo
es menos perfecto que la persona. Por ello, cualquiera que cultive algún
ámbito de la cultura, está al servicio de las personas, de lo que son todos los
hombres, lo más común y corriente. Aunque la persona sea como el común
denominador de todos los hombres, que difieren en salud, biológica o
psíquica, en riquezas, materiales o espirituales, poder, cultura y en todas las
determinaciones esenciales, en ella está la dignidad del hombre y su mayor
dignidad. Lo más común, lo más ordinario, es precisamente lo más noble y
perfecto. La persona, en su singularidad, es lo sumo y lo supremo.
La persona, por ser un fin en sí misma, guarda la mayor relación con el
amor. Una cuarta definición que podría darse, siguiendo también esta
doctrina de Santo Tomás, es que la persona es aquella realidad que puede
amar y ser amada con amor de donación. Porque es capaz de ser un fin de las
otras personas, la persona es también capaz de dar y recibir amor. La persona
es el único ser que es capaz de ser sujeto y objeto de amor auténtico, de amor
de donación.
131

�Amar, como enseña Santo Tomás, es querer el bien para alguien43. Hay
dos especies de amor humano: el amor de posesión o de deseo y el amor de
benevolencia o de donación. El amor de deseo, que -se tiene a los seres
irracionales, y que por aberración puede tenerse igualmente a las personas,
no es desinteresado, porque en el fondo es amor de sí, que no es malo si es
ordenado. Aunque hay un objeto amado, el amor no se detiene en él, sino
que vuelve al sujeto del que parte. Lo amado se toma sólo como un medio.
En cambio, el amor de donación, que merecen y exigen las personas, no
es interesado. Con él, sólo se busca el bien de lo amado, que aparece como
un fin del mismo sujeto. El amor de donación supone el reconocimiento de
que la persona es el máximo bien y, por tanto, que es un fin en sí misma.
Podría asimismo decirse que se confiesan implícitamente los derechos
humanos, que derivan directamente de la máxima bondad entitativa de la
persona. Todo ser humano, por el mero hecho de ser persona, de ser un bien
y fin supremos, posee derechos en sentido propio. Su universalidad,
indivisibilidad, indisponibilidad, e inalienabilidad, caracteres esenciales )'
propios de los derechos humanos, se fundamentan igualmente en la bondad y
dignidad intrínseca de la persona, efecto de su ser propio, de su ser personal.
El amor de donación puede convertirse en amor de amistad, cuando es
bilateral. La reciprocidad es una exigencia de la comunicación plena a que
aspira todo amor. El amor de amistad es esencialmente amor mutuo,
correspondencia. Sin embargo, además de las propiedades de benevolencia y
reciprocidad, la amistad debe poseer una tercera cualidad esencial: la unión
afectuosa. La persona amada, en la verdadera amistad, es "sentida" como
"otro yo", como mi misma persona. Sentimentalmente la persona que ama se
transforma en la amada. Las personas que se aman afectivamente están
unidas en un mismo ser afectivo, aunque real y efectivamente son distintas y
continúan conservando su propio ser.
En la amistad, además de la unión afectiva, se da una unión efectiva.
Esta unión real o efectiva, en un cierto grado, es un efecto de este amor de
donación mutua. Se trata de una unión que es una comunicación o
comunión de vida, una convivencia.
La vida que se comunica en la amistad es la vida personal, la
propiamente humana. Por ello, en la donación recíproca amorosa. los que se
aman intercambian sus pensamientos, voluntades y afectos, que pertenecen a
la propia intimidad personal y son sus mejores bienes propios. Por ello,
Santo Tomás define, con Aristóteles, la amistad, o amor de donación entre
personas, corno ''mutua benevolencia y comunicación en las operaciones de

De esta importante definición del amor de donación personal, se infiere,
en primer lugar, que sólo la persona tiene biografía. En las narraciones de las
vidas de las personas no se determinan características o propiedades
universales del hombre, sino que se intenta explicar de alguna manera la vida
del hombre individual, la vida de una persona. La vida personal es la que se
comunica en las relaciones de amor de donación desinteresada.
A diferencia de los otros seres, las personas son las únicas que tienen
una vida personal, una vida biográficamente descriptiva, de la cual merece la
pena ocuparse y comprenderla en lo posible. Son las únicas que tienen
biografía. porque tienen una vida individual, única, una vida como proceso
unitario que no se explica únicamente por las características o propiedades
de la naturaleza humana en general.
En segundo lugar, que sólo es posible tener un amor de amistad, en
sentido estricto, con las personas. El amor de donación, por tanto, puede ser
llamado amor personal. Solo las personas poseen y suscitan este amor
supremo. El arraigo de lo personal en todas las personas se explica porque,
en ninguna de las etapas de sus vidas, puedan vivir incomunicadas. La
persona no está hecha para la soledad, y ésta se supera siempre con el amor.
Las personas han nacido para amar, y, por tanto, para no vivir en soledad.
Sólo el odio separa y aísla.
En cambio, es imposible con los seres irracionales, tanto los inertes como
los vivientes, plantas y an imales. Santo Tomás da dos motivos. Primero:
"Porque toda amistad se funda en alguna comunicación en la vida humana,
la cual es según la razón". Con los seres no personales, no se puede entablar
una comunicación en la vida personal, que es racional. Segundo motivo: "la
amistad se tiene hacia aquel, a quien le queremos bien, y hablando con
propiedad, no podemos querer bien a una criatura irracional, porque no es
de ella propiamente el tener el bien, sino sólo de la criatura racional, que es
señora de usar el bien que tiene según su libre albedrío 1145.

Las personas son los únicos seres que propiamente pueden ser felices,
poseer el bien en todas sus distintos gradaciones en la escala de los bienes,
aunque no lo haga en cada a una de ellas en su nivel máximo. La fe licidad la
tienen como posibilidad y, por ello, debe elegirla. Las personas son, por ello,
libres. Santo Tomás da la siguiente definición de libertad humana: "F.! libre
albedrío es una facultad de la razón y de la voluntad por la que se elige el

La libertad propia del espíritu del hombre en su vida
terrena corporal implica estas dos posibilidades.

bien y el ma/"46_

la vida"4 4.

132

133

�La libertad de la persona humana es un bien porque es la raíz del amor.
Sin libertad no hay amor. La libertad la precisa la persona para amar, porque
el amor personal, el amor de un espíritu excluye la necesidad. Escribía
Georges Bernanos, en este sentido: ''La libertad, ¿para qué? Es (.. .) una
célebre frase de Lenin y expresa con brillo y lucidez terribles esa especie de
desapego cínico hacia la libertad que ya ha corrompido a tantas
conciencias"47_ La libertad e para amar y el amor es para ser feliz

Persona libertad y amor van unidos. Los carriles de la individualidad
la libertad y el amor están unidos y se recorren conjuntamente. Sólo desde
este camino se podrá promover a toda persona y a todo lo de la persona, para
que sepa más sea mejor y, en definitiva, sea más feliz4 8.

Notas Bibliográficas
Véae: Agustín Baave Femández Del Valle "Filoofia del Derecho ",
México, D.F., Editorial Porrúa, 2001, pp. 687-689. El filó ofo mexicano
habla de "subversión de los valores" (p. 693). Sobre lo valore
trascendentes: "Nuestra vida, mientras vivimos terrena/mente, es ww
1

autoconstrucción ética que implora un auxilio que viene de lo alto. La
axiologia vivida día a día, es u sentido más profundo, se nos presen/a -así
lo pienso y así lo vivo- como una ''propedéutica de salvación". El resto es
silencio y espera esperanzada 11 (p. 698).
2 . Berdiaeff "Una nueva edad media''. Reflexiones acerca de los destino
de Rusia y de Europa (trad. esp. de J. Renom), Barcelona, Apolo 1933, 3ª
ed. 1fin del Renacimiento p. 9

3lbid, p. l l.
41bid p. 12.
51bid, p. 14.
6Ibid, p. 13 .
7rbid, pp. 12-13.
81bid, p. 24.
9Ibid. p. 25.
1Orbid, p. 27.
11 Ibid, p. 26.
12Ibíd .• p. 13.
l3c . S. Lewis, "La úlrirna batalla" (Trad. M. Martínez-Lage). Madrid,
Alfaguara, 1991 pp. 170 y ss.
134

14 . Berdiaeff "Una nueva edad media", op. cit., pp. 25-28.
15lbid p. 28.
16tbid pp. 21-22.
l 7Jbid, p. 80.
l81bid p. 17.
l 9rbid pp. 22-23.
20lbid, p. 23 .
21 !bid, p. 34.
22Ibid p. 28.
23rbid p. 67.
24tbid, p. 46.
25Ibid, p. 45.
26[bid. pp. 45-4627[bid p. 34.
28tbid p. 1Ol.
29rbid, pp. 22-23.
30Jbíd., p. 29.
3 l Abe lardo Lobato, ·'Senderos abierto hacia el nuevo humanismo en
Espíritu" (Barcelona) L/123 (2001) pp. 31-46.
32santo Tomás,' Summa Theologiae" l-ll, q. 81 , a. 2, in c.
33Boecio "Liber de persona et duabus naturi ". ML, LXIV, 1343.
34 santo Tomás "De Potentia" q. 9, a. 4 in c.
35Jdem, 'Summa Theologiae", III q. 19, a. 1 ad 4.
36Jbid, I q. 29, a. 3, in c.
37rd em, "D e Potentw
· " , 1, q. 9 a. 3, .m c.
38véase: Agustín Basa ve Femández Del Valle, Filosofía del Derecho ", op.
cit. pp. 765 y SS.
39c.S. Lewis, 'El gran divorcio. Un sueño " Madrid Ediciones Rialp 1997,
p. 43.
40rdem, " In Metaphysicam ", Proem.
41 Idem. "Summa Theologiae" I-11, q. 111, a. 5, ob. 3.
42/bid, l-ll, q. 111, a. 5, ad 3.

43cf. !bid, 1-11 q. 26 a. 4, in c.
44Aristóteles ·'Ética', Vlll, 2,3
45 Santo Tomas, Summa Theologiae ", 11-II, q. 25 a. 3, in c.
135

�46lbíd., I,q. 19,a.10,ob.2.
47Georges Bernanos, "La libertad ¿para qué? (Trad. Odette Boutard),
Buenos Aires, Librería Hachene, 1947, p. 65.
48sobre este sentido de la libertad ha escrito Basave Fernández del Valle:
"Si la idea de un placer o de una felicidad que se impone g fortiori, nos
desagrada positivamente y hasta nos humilla, es porque contraría la
naturaleza de nuestro ser libre. Por la libertad tenemos acceso al reino del
espíritu... Con ella nacemos a la vida consciente y con ella nos salvamos del
fracaso, porque es libertad para la salvac_ión y, por lo mismo, inserción del
yo en lo imperecedero. Por eso mi libertad es indelegable" (Agustín Basave

REALIDAD, POSIBILIDAD Y NECESIDAD
COMO DINAMISMO TRIÁDICO-TRASCENDENTAL DEL SER.
UNA CONTlNUAClÓN ESPECULATIVA DEL ANÁLISIS FÍSICOCATEGORIAL
DE NICOLAI HARTMANN DE LAS MODALIDADES

Prof. Dr. H.C. Erwin Schadel
Universidad de Bamberg
Alemania

Fernández Del Valle, "Tratado de Filosofía. Amor a la Sabiduría como
Propedéutica de Salvación", México, Limusa, l 995, pp. 121-122).

1. Del ser en el pensamiento al pensamiento en el ser
Si se busca una conexión estructural que reúna las diferentes acuñaciones filosóficas de las concepciones del yo y del mundo, se encuentra fácilmente una especie de movimiento pendular entre el yo (subjetivo) y el mundo (objetivo). El ir y venir de este movimiento muestra la inquietud del espíritu humano que se ve expuesto a una decisión en la inmediatez de su conciencia histórica. En efecto, él busca un todo; no obstante, experimenta su
condición de devenir justamente en que su temporalidad, jamás superable
del todo, impide el estar uno en otro completo de una visión total y obliga a
entrar en lo discursivo en un 'después' y en un 'al lado' . Para introducir, no
obstante, el proceso de mediación, la conciencia se diferencia o hacia adentro de sí misma (hacia un "racionalismo") o sale fuera de sí misma (hacia un
"empirismo"), con lo cual puede perderse la conexión con el todo. El punto
extremo de la unilateralidad lleva a su vez a una vuelta a lo contrario: la falta
de contenido conduce al método subjetivo-a priori a la concreción empírica:
la carencia en formación desafia al pensamiento objetivo-a posteriori a la
abstracción racional. Así se aclara en el contrapié de ambos modos de pensar
-en el cambiante penetrarse el uno al otro, de lo racional y lo empíricer- el
horizonte total de la realidad humana del conocimiento. Conocer no puede
ser concebido como un querer constatar o fijar, sino que más bien se determina esencialmente como una imitación real del ritmo del ser que pulsa en
la polaridad racional-empírica.

136

El acceso al movimiento del pensar de Nicolai Hartmann se abre desde
el polo subjetivo en dirección del objetivo: la proposición del problema lógi1
co se convierte en él en una cuestión ontológica • Pues Hartmann procede
del neo-kantianismo y procura superarlo desprendiendo lo objetivo del campo de determinación del subjetivo idealista y ganándolo con ello en su ser en
137

�sí2. Él da aquí una ilustración acertada del movimiento pendular ya nombrado. en cuanto que él considera su proceder como la "re\olución ontológica
del modo de pensar". es decir reivindica la "vuelta copemicana'' en un sentido mas propio que el de Kant mismo) reacuña "/a i11manene10 idealista del
pensar del wr en 1ma inmanencia del ser del pensar"'. l a acentuac1on
fu ene del modo de trabajar fenomenológico que resulta de e to, deJa aparecer la confrontación con los filosofemas de l lartmann en una luz especial.
[ stos pueden ser concebidos como las concreciones conceptuales de la \ 1s1ón del mundo de hoy. dominada en gran medida por las ciencias naturales.
E-sto quiere decir El ingresar explicito a las tesis ontologicas de l lartmann
significa implícitamente una confrontación de pn ncipim, con el espíritu tecnicista-emp1rico del uempo.
l lartmann entiende la ontología en conex.1on a determinaciones tradicionales como ciencia del "ente en cuanto ente'", cu)OS rasgos esenciales él
procura seguir aclarando por medio de un análisis modal Ese trasluce la conex1on de la pos1b1lidad. la realidad)- la necesidad (y sus negaciones. imposibilidad. irrealidad ) azar), ) constitu)-e as1 "la médula ma.\ mta1or di! lu
ontología"\ en lo siguiente ha)' que prestarle atención pnmanamente a ella.
Si Hanmann tiene razón. es el análisis modal el ql•e aparentemente no
atrae "interés a/~uno. en la Yula actual'" )' primeramente parece "formal)
sm 'itgnif,cado". "cargado de una substa11cia e\plo~m, va qui! contie11e
en sí toda la crisis del ser y del 110 ser'", )' se puede decir "que en el grado
de su superación r:enJe en gran medida la rnerre de la fi/o!iojia .mtemút1ca
de nuestros días' . Los antiguos maestros de la prima ph1lmopl11a (Anstoteles. Leibniz. \'.olff. Hegel) se han ocupado siempre más o menos c,plícitamente de los problemas modales. En ellos se puede observar: ".1l!g1111
L uán profundamente liaran penetrado la relación de la po.Hh1/idacl i la rea1,dad y supieron sacur las consecuencws dí! el/u resultando las ulteriore.\ te1
HS en la ccmstr11cc1ón ele rns \/Stemas doctrinales " Conforme a esta determ1nac1ón fundamental le adviene al análisis modal una "pos1
11 c1ón clave
dentro de la problemat1ca ramificada del 'ente en cuanto ente "' "El muíhs1s modal penetra en el encaje de po.\1bílidad y reahdad necl!~idacl y a=ar. J
gana a partir de la relación particular. qui! contraen lo!i modos en c11rso de
los rncesos del mundo, el mterior aspecto ontológico del fer real como tal
que hace posible por lo menos mdirectamente su determinación positii·a
Correspondiente al rastreo emp1nco de su pensar Hanmann se dedica
entonces al análisis modal. primariamente en el "ser real" o en la ··esfera rc01
a1"13 La "gran pregunta sobre qué es la ·realidad en s1 · • const1tu)-e el ner, io de sus investigaciones y le atribuye una cierta independencia frente al
escalonamiento tradicional de las modalidades. es decir enfrente
al "encm11
l/am1ento mua/ de la realidad entre posibilidad r necevidad" ~

°

138

En el senttdo de los tres pasos metódicos de "fenomenología. aporetica
, ,,16 se hace ahora necesario
. que en pmner
.
teona
lugar vengan a la exposición
las características del análisis modal de l lanmann, que en segundo lugar
tomen la palabra las aclaraciones, es decir, que sean examinadas en su ser
conclu)-ente, )' que en tercer lugar se destaquen algunas perspecti\as para
una continuación en la interpretación de la realidad.

2. Parte principal
2. l. "Expulsión de los fantasmas"

El análts1s modal de Hartmann se esfuerza por una concepción estrict1
del conte:\to de la realidad. ella promete entend1m1entos más profundos en
tanto que sea dominada por un rasgo paradoJtco fundamental segun
Hanmann un árbol apolillado no puede caerse sólo a causa de su estar apolillado. Esto sucede rccien cuando sobre\1ene como cond1c1ón ultima de la
red real de las ~ausas un soplo de viento El árbol. entonces. debe caerse al
mismo tiempo1 ¿Que quiere decir esto? A la , 1sta de la historia de las 1deas
trata Hartmann de rehabilitar la noción megárica de la posibilidad frente a la
aristotélica (} escolasuca) 1. BaJO atenc1on s1stema11ca su interés es que.
conforme a la llamada "ley de di\.isión de la posibilidad" (- "En la esfera re19
al la posibilidad del ser cxclu)e la posibilidad simultánea del no ser") se
determina hacia un contenido positivo el concepto vago de la posibilidad. e-;
decir el mero ser-posible de la "posibilidad d1syunt1va" en la que coexisten
··)as... antípodas contradictorias A ) no-A "2º La posibilidad real según la
acuñación de I lanmann exclu)'e con eso en el ,;er real cualquier posibilidad
del no ser. l-lla no puede ser identificada con posibilidad al'tuna parcial
puesto que se completa recién materialmente cuando la sene de condiciones
de la cosa a constituirse se ha llenado hasta en su parte ultima)' más pequeña Ocurrido esto.)ª no puede faltar el que con la posibilidad real a la ,ez se
r~alice la necec;idad real Con otras palabras· · Las condiciones de la pos1b11
hdad real de una co. a son a la , ez las condiciones de su nc~es dad re r·' O
en agravamiento paradójico· Dentro de los límites de la esfera real. .. algo es
2
posible recién cuando es tamb1en nccesano·
Con eso la tendencia principal en la ontolog1a real de Hanmann debena
quedar esbozada a 1 \1ediante lo que él llama 'expulsión de los fantasmas··~ deben ser desterradas de la esfera real las "meras" pos1b1hdadcs que
\agan sm referencias. las indeterminaciones) las ambigüedade::. La "dureza
de lo real'' se hace ahora patente como "la dec1s1ón absolutJ de ser )' no
ser..: 4 13aJo la 1mpres1ón de esta dec1s1on se llega fácilmente a comprender
la realidad real como "realidad en el sentido estricto y más propio -~s. En
139

�esto se destaca una distinción modal fundamental con la que se supera el escalonamiento tradicional &gt;ª mencionado: Realidad (segun Hartmann. realidad real) se muestra como modo fundamental, i.e. como modo absoluto al
que se refieren la posibilidad &gt; la necesidad y que de ahi se pueden denominar como modos relacionales26 Se puede decir también correspondientemente con esto que la ··posibilidad} necesidad representan meros momentos
2
modales de la relati\ 1dad en el ser rear· ' Hartmann llama a este ser real
también·· er por antonomasia..~• La pregunta es entonces &lt;-Es este ··ser por
antonomasia" al que apunta Hartmann ·'realmente'' absoluto? t."Puede" )
"debe" ser entendido así? ¿Llevó Hartmann el análisis modal real-ontológico
de hecho a una eliminación de la casualidad? O 6 vuelven a salir a luz aqu1
los "fantasmas'' expulsados por otra parte?

2.2 ¿De..,enir del ente en vez de devenir al ser ?
En la doctrina modal empírico-categorial de I lartmann no podía quedar
inad\ertido el fenómeno del devenir(&gt; del perecer). Al examinarlo más detenidamente resulta la deterrninacion del de\enir como la prueba al ejemplo
de su analíuca modal Como ésta se ocupa bajo las condiciones elegidas por
ella misma del método descnpti\o siempre ólo de lo concreto-acabado. de
lo :&gt;-a-de\emdo. no puede traer a la "ista tanto el de..,enir como rca\11ac1on de
una posibilidad, como tampoco la cond1c1ón de esa pos1b1hdad &gt; la realidad
de esa condición y e to significa- finalmente una estructura de consutuc1ón no devenida de todo lo de\ iniente, un "ser metafísico por antonomas,a"•i. l .a supos1c1ón de un ser tal se permite. sin embargo por la ob ervac1on de que siempre es la figura básica de algo la que se despliega &gt; rcspccmamente retira. [sta figura le otorga al ente en sí su indi\ ,dualidad&gt; le posibilita al pensar identificarlo. Ella perdura por sobre todos los cambios 1,;0mo centro estructural de t::&gt;do lo mudable, mediante ella puede decirse lo que
algo será ante!&gt; de surgir ) lo que algo ha sido de-.pués de pereu;r. En
l lartmann pasa lo fis1co-fcnomenal. sin embargo. como inexccdible ) la entidad metafísica de algo debe ser supuesta como transtntehgible e 1rrac1onal.
"El ser m1 mo", dice l-lartmann, queda .. tntocado. detrás del fenomeno
El de\enir del mundo fenoméntco. según ello. tendna que &lt;,er presentado
baJO la epoJé del concepto del ser Hartmann, no c;ost1cne e a consecuenc.1a:
comete una mctábas1s ) trata de di imularla desacreditando (en el sentido
del ps1colog1zar de l...J1evschc) la contrapo ic1ón del ser} del devenir como
una contraposicion 'desde el comienzo oblicua ,.JI } ·defcctuosa..,~. l·n 1.one,1ón debe ser tomada más fácilmente la tesis de que: "el de, cmr m1.,mo. el
proceso real... de lleno "-'ª un "denntr óntico ) no primariumente un devenir al ser"".

Las consecuencias de este hipostasear alcan1.an la doctnna modal de
Hartmann DeJan aparecerla tensa&gt; en ciertos aspectos contradictoria. Visto
en conjunto. la contradicción de un "incondicionado condicionado.. no puede ser quitada del medio El devenir real, que debe valer como absoluto,
contiene al perecer como condición: en un mov1m1ento altcmante-dialécttco
donde todo se mezcla con todo: "las cosas de este mundo 110 surgen de~de
una nada, sino siempre de algo a saber unas de otras y perecen 110 hacw la
nada. smo que sólo pasan de unas a otra.\ El pasar de la una es idéntico
14
con el nacer de la otra " •
Considerando. no obstante, en el análisis del devenir la pos1c1ón de la
consideración "en medio del proceso•·3\ parece como que pudiese alcanzarse una vista del mundo sorprendentemente cerrada. en la cual la noción
16
anstotehca de la posibilidad se haya "superado'' ; en efecto. "el proceso
natural'', así parece pues. "no marcha del ser posible hacia el ser real, smo
del ser real del uno al ser real del otro"": "Cada causa &gt;a es el efecto de
causas previas, cada efecto es a la vez causa de efectos sucesi..,os
.. la natu11
raleLa no es stno un compleJo mfimto de senes causale:," . La aceptacion de
una causa transfis1ca que subsista en si misma parece no ser necesaria baJO
e te punto de ,1sta Pues la causalidad de la que se trata aquí "no es la de la
cau.m immanen~ que se consef\a en el efecto, sino la de causa tramiem,
que desaparece hacia adentro de su efecto"39 ··Fn esta dependencia corrida
surge ... la conexión funcional'...i . Bajo cuyo dominto parece haber quedado
stn validez no solo la noción metafísica de la causalidad. sino también la de
41
la finalidad )' la de la libertad parece haber caducado "leres neutrales 5e
mostraron como los poderes dommantes de la nawrale:a y12la relac,on de
cuuw) efecto reina de'ide abaJO en los sucesos uni, ersales ·· •
Hasta aquí las opiniones del que mira las cosas "'en medio del proceso".
1.:1 "cambio permanente de los estados'""' que, porque la cadena de las cau':ias hacia el seguir mo, 1endo un eslabón coincide con la cadena de los efectos, ha&gt; que deterrnmarlo como •'identidad continuamente desplazada'-4\
esto no deJa al pensamiento tranquilizar e. Examinando ) desplegando las
condiciones de la comprensión ··natural'' de la causalidad se descubre que la
"necesidad" (aparentemente omnipotente) •· .. lle\a en sí el pnnc1pio de la
propia suspens1ón"~5. "Pues se encuemra en la esencia de la relattvidad t rtertor, md,car .\lempre mú'i allá de sí mmno hacia otro}' no poder cewr con
este regres.ws hasta que alcance los línutes de la conexión etl\tente del ser
El primtr miembro del encadenamiento es siempre meramente real 'itn ~er
6
11ecesar10 Y e~o quiere decir que es casua/'"' e puede decir entonce· "que
en los límites de la esfera. la dependencia se \Uelca en desprendimiento, la
necesidad en casualidad'...17 _ O formulado más precisamente: "Como en el
pnmer m1cmbro ... pende siempre el todo de la serie, así está ligada al mi::.mo
tiempo con la casualidad del pnmer miembro, la casualidad del todo. En e. te
141

140

�sentido el todo de la esfera real es y pennanece como algo casual. Y todo lo
que hay dentro de ella, ya sean miembros singulares o uniones, comparte la
casualidad total. Por eso es también la necesidad del nexo real que entreteje
al todo en el fondo último necesidad casuaf,4 8.
Con eso Hartmann mismo ha expuesto en analítica estricta, el rasgo
elemental aporético de su principio mismo de pensamiento. Cuando él llega,
en efecto final "a una necesidad absolutamente casual o a un determinismo
absolutamente indeterminado',4 9, así se puede ver coincidir en e ta antinomia
tanto la concepción técnico-causalista de la existencia cuanto la existencialista-caótica. ¡Extrema ·e tangunt! ¿Que consecuencias resultan de eso? ¿Se
desplaza ad innfinítum con la "identidad continuamente de plazada" la pregunta por la identidad en sí? "¿Tiene que morir la analítica existencial la
que pasa a la contradicción de una 'necesidad casual,' en las tinieblas de una
irreconocibilidad indisoluble"?50 ¿O es que la ontología modal de Hartmann,
en la que se hace el experimento de pensar de ' óntico devenir', no es otra
cosa al fin que lo que quería evitar a cualquier precio a saber, un sistema
postulado o construido"51 , que implica el fracaso del hecho autonomista y
deja sin tocar la realidad? En otras palabras: ¿Es realista el "realismo·· ontológico de Hartmann?
Tales preguntas adquieren relieve sobre todo porque el ensayo de hipostasear de Hartmann procura estamparle al devenir contingente, condiciones del ser absoluto. Si e acertara en desenredar esta mezcla de dimensiones
y en hacerlas patentes como tales así ería de esperar que no sólo fuera suspendido el contenido de la verdad de! análisis modal de Har1mann. sino que
también pudieran ser i tos el er y e! devenir en su relación 'real' .
Si se quiere así, la situación argumentativa en la conexión presente
puede observarse como contraria a la que produce la empresa de !a teodicea.
En ella se trata de justificar lo absoluto perfecto frente a lo contingente imperfecto ahora se trata más bien de preservar lo contingente de la sobrecarga
por medio de lo absoluto. En otras palabras, Kant e cribió' sobre el fracaso
de todos !os ensayo filosóficos en la teodicea"52 para legitimar el experimento de autonomía moderno y para preparar el e pacio teórico para ello.
Ahora habría que e cribir "sobre el fracaso de todo los intentos filosófico
en el realismo absolutista" para calificar al mismo experimento en su aporía.
Hartmann no recela la paradoja y afirma: 2Una nada no exi te en este
mundo" 53 . ¿Podría ser - paradójicamente- que lo no-paradójico sea fiel a la
realidad? A saber: la nada existe en el mundo como !o aún-no-estartenninado. Se manifie ta en el 'fluctuar y vacilar'' 4 en "!a ambigüedad de
las eventualidades'.s 5, en " la variedad inapreciable de posibilidades pen142

dientes ' 56 en el "inconstante afán de necesidad incumplida" 57 , en el anhelo
por lo pennanente"58 .Y ¿puede ser comprendido el devenir en su contenido
en sí, en tanto que la tensión que reina en esos fenómenos deficitarios permanezca sin considerar, a favor de la analítica modal de Hartmann? ¿Es
"realista" excluir tales fenómenos de la realidad del devenir? Hartmann debe
abordar esta exclusión porque la aceptación de una contingencia del ente
(cuyo ser-necesario-no -desde-sí-mismo, y cuya posibilidad al ser como al
no-ser) es contraria a su tendencia de absolutización. A causa de su método
empírico-fenomenológico sólo alcanza siempre la capa más exterior de concreción del ente, es decir su "estar después' y su "estar al lado" espaciotemporal. La dimensión metafísica del proceso de constitución le pennanece
inaccesible. De ahí procede el que la esencia -la que se diferencia del ser por
medio de la no-necesidad- no puede ser pensada en e! interior del ente real
sino que tiene que ser puesta como una nueva esfera dP.I er "al lado de este: la esfera ideal 'blanda" y casual es empujada hacia afuera de la esfera real "dura y necesaria59 • Como se podía ver, la expulsada "aparición de los
fantasmas regresa como "necesidad casual". Esta es dominada por el contraste contradictorio; dentro y fuera de sí no tiene nada que pudiera sacarla
afuera de la indiferencia que resulta de eso lo que podría darle a ella "el
valor l de probabilidad '60 . Es y permanece una cosa de imposibilidad.
Lo que guía a Hartmann en su análisis moda! -a través de todas las
exageraciones- es el empeño genuino de alcanzar al 'ser completo' 61 . No
puede por eso aceptar ningún mundo real dividido, ningún semi-ente al lado del ente',6 2• 'En el ámbito teórico-ontológico',6 3 él trata de superar "el caso ... de la desmembración de posibilidad y realidad" 64 haciendo resaltar la
legalidad inter modal. Esta muestra un fonnato universal en tanto que ella ve
existir "el ser real ... en su ser al mismo tiempo posible y necesario"65 . El estar uno adentro del otro expresado en ese "al mismo tiempo" un estar de la
realidad, la posibilidad y la necesidad, se acentúa más cuando se le reconoce
como algo meramente fáctico-real claro como "dureza absoluta y resolu. , ,,,.66

CIO

.

La pregunta es, pues, cómo puede ser concebido este estar uno-dentrodel-otro de las tre modalidades en un modo coherente, es decir, cuál es la
razón para esa "dureza absoluta' apostrofada o para el "estar excluido del no
poder ser' 67 dentro del proceso real. Se puede seguir a Hartmann en tanto
que él califique a la realidad como un modo fundamental, la posibilidad y la
necesidad como modos relacionales68 . Con ello queda indicada una cierta
unidad Ó!ltica de referencia que aún requiere una aclaración más detallada.
Hartmann conoce una "relatividad interior',69 de los modos relacionales al
modo fundamental; y él acentúa, como se mostrará, con razón, que la "relacionalidad" de estos no es necesariamente "un contraste a la absolutez" 7º.
Pues también "las relaciones pueden ser absolutas" 71 •
143

�¿Cómo pues. puede pen ar e esta relacionalidad de po ibilidad y neceidad? ¿E la aceptación d una 'relación de cubierta· 72 d posibilidad y nece idad ya suficiente? Bajo la condicione ya e plicitada del prin ipio del
p n ar de Hartmann. ignifica una r !ación de cubi rta: la p ibilidad e
''cubre·• con nece idad, en tanto qu el in tante, n 1cual la adena de condicione e colma, trae con igo a la 1e: el r po ible
I er ne ano de
una circun tan ia.
Como parece lo deci ivo ha d a eriguar en el ·a la ez•· d e e in tante. Pero entrando más en detalle e pre nta al mi mo ti mpo una difiultad en el hecho de que po ibilidad ne idad bajo las upo icione d
Hartmann no mue tran di tin ión al una propia.
dejan ob ervar e en u
de enir· no pueden er recon ida como fa e de de arrollo relativamente
di tinguida de lo que na e. Pu e ún u determinación emergen iempr
recién en el 'último" momento en I que la cadena d condición e completa luego, no ob tante no como momento ingulare identificabl • . ino
en la 'r !ación de cubierta': coinciden en el "a la ez del momento in haber dado a recono er u cara e encial . '"De pare en·•74 en la realidad
momentánea dejan reca r a ' ta u' producto·• 5, en la mi ma anonimidad.
Pero con e o ería ah ra cara t rizada la "dureza ab oluta". itada má
arriba como la brutalidad de un' eguir empujando md tenible .7f,_má preci amente: de un eguir mpujando qu ambia dialé ti amente . L u euni er_ale re ultan - p r en ima de un ahora om ·'límite mo ible'· 7
entr el pa ado )' el futuro- d la u e ión d realidade mom ntáne anónima . Re ultan er " uce
indifer nte . m bjeti
orno facto
mon truo o que de í mismo no permite r ono er ninguna e tructura im n r ninguna huella de entid .
¿Abandonamo con e o el gan r un entendimi nto obre lar la i nalidad de realidad po ibilidad } n ce idad? ¿ o no h mo de \ iado a a
más que nunca del objeto de una captación coh r nt de e ta modalidad ?
ea como ea. Una di ordancia del análi i modaJ de Hartmann ale ahora
a la luz con toda claridad, a ab r, la de que se pres nta de modo fundam ntal la realidad -en ontra de u determinación- como 'produclum" 19
como ·' roducen ' . Como "producen ' verdadero ería de e n iderar
gún Hartmann la ··cadena d condición'', que e titula in lu o 'cau a
ciente.. 0 pero que al final re ulta er no uficiente en tanto que egún la
deliberacione dicha tiene que reducir e com "identidad ontinuamente
de plazada" a la impo 1bilidad de una '·n ce idad ca uar· ad ab ·urdum. La
'"mal-n ción enorme' 1 d la con ideraci · n modal I ico- ategorial
hace
patente en que ella tiene qu de plazar -por e itar delibera ione tran fi i14

as es d ir trascendentale - la e plicación de la conexión inferior de realidad, p ibilidad ne idad por la referencia exlerior de la 'cadena de condición' : 'La necesidad·, die Hartmann lapidariamente ·'tiene en í la 'r lati idad e terior' 2• on ello e mue tra el hacer e ab oluto d la ··r la1ividad
xterior". La fundación d la cone ión causal de Hartmann e mue tra como
la "proyección del pen amiento eleático-megárico en el plano fí ico: la nece idü.d metafísica del ser eleáti o omni omprensi o pa a a er una ne esidad que conclu e al ente en u concreción fi ica '83 . E ta nece idad tiene arácter u urpatorio: lla promete lo que no puede rendir. Ella mi ma e •· in
cau a" ··ca ual" : e acer a de de afuera a la m dalidade de una man ra
· 10 fáctico-temporal; no e funda ni de pli ga d de la e encia del er mi mo.
2.3. La modaJidade como momento~ d la identidad d I er tri- unitario

n la aporía qu a abamo de er, e destaca el camino de la u Ita:
Para poder " u p nder' el contenido de sentido del análi i modal de
Hartma~n tiene q~ 7 negar _e pri~ero ~I _cará~ter ~ ul~torio-pro ecti o. 1
pen amiento e dmge aqu1 a la relat1 1dad interior · de las modalidade
que Hartmann deja in a larar, i bien alcanza a con tatarlas en la capa má
e. terior de la concr ción del ent real
to no ob tant a u modo d er
e ageradamente empíri o. n una penetración e peculati a de la relati"idad
modal interior deben ele ar lo principio de Hartmann hacia u au a de
legitimaci · n. e realiza lu go una tran i ión d I análi i modal hacia el 'a la
ez' del momento etern . que alumbra interiorm nte. Ha que de encadenar
la rea lidad. la po ibilidad la nece idad de la rela ión e ·terior del en adenamiento ha qu incorp rarla en el espacio inter ior m tafi ico del ent .
n tant que ellas e perimentan con ello una clarificación en el entido de
lo 'tra cendentale •· (unum. verum, bonum), e hace claro en el cone o di tint - ompo iti o que el la deben considerar como momento (movime111a) de una unidad d mo imiento e tructurada triádicamente del acto del
r mi mo qu lo abraza todo 6.
in la depend ncia d lo e terior la realidad puede er comprendida
ahora orno modo fundamental o primordial en el ntido de qu determina
la unidad real ab oluta, el imple er- n- í-mismo del ente, primariament
como actuar. Realidad quiere de ir por e o la ejecución d la identidad del
nte qu e con titu e ontinuam nte a í mi ma. ada podría er, ni r recono ido i no fuera p netrado y creado por e ta realidad. tia e en toda
la diferencia ione (e mo en ual- spirilual objeto- ujet , afuera-adentro.
arriba-abaj , te.) la ba e anticipant de omunicación del ente n í mi ma- mo"ilidad tranquila, brotar-permanente-de de- í-mismo} por e o cau a

145

�eficiente por antonomasia. Sin tensión usurpatoria puede atribuírsele el "ca· ºd ad mago
.
tabl e "87.
rácter. .. de la product1v1
Partiendo del hecho de que la realidad contiene en sentido absoluto un
narse
y darse 88 se hace visible el significado ontológico de la. posibiliema
,,89
d ,
dad. Ya no está más puesta en la 'cadena (megárica) de las con 1~1one~
ya no tiene que ser empujada afuera del proceso real como potencia (ansto~
télico-tomista) sino que ella se da por resulta~o dentro del_ a~lus essend1
como aquella fase del movimiento en la que ~e 1~terpreta a s1 misma la realidad primordial, es decir se destaca desde s1 misma y con ello en la pura
oposición de sí misma90 . En esta objetividad interna el ser se vuelve prese~t
a sí mismo. El sale enteramente desde sí, por medio de lo que se examina
totalmente y se mide completamente se aclara a í mismo de lleno. En este
desmontaje se expone lo que en su unidad precedente ~a es des~e. s_,empre:
su verdad. Su ser-afuera-de-sí, la idealidad de su esencia, le pos1bil 1ta est~
completamente para sí. De ahí que el auto-desplieg~e _de lo absolu~o-~ac1a
adentro del ser ideal deba verse como el lugar ontolog1co de la pos1b1ltdad .
Si bien a causa de su auto referencialidad al fondo real, el ser ideal no es una
nada, a causa de su aniquilamiento (esto es su exteriorización desd~ el ser)
no e tampoco aún en el sentido completo. Es un momento medio Y r:1~diado del proceso· él es posible: él e tá a punto de' entrar en la perfecc1on
de sí mismo.
De ahí que la necesidad no sea nada de aquello que se le imponga al
ser desde afuera. Es más dura que la 'dureza de lo real' de ~artmann, Y~ que
no se origina de la casualidad, sino de la esen_~ia ~el ~er mismo. Consrnuye
la fase de completitud del acto del ser su reun10n intenor. En u efecto final
ella significa 'decisión ... absoluta' 91 y "unidad estable'.'9: 3 ''Excluye al noser" (que caracteriza la idealidad como estar-fuera-de-si) y representa con
ello la base de legitimación para el discurso de Hartmann obre el estar e~cluido del poder no ser '94. Dado que por medi? de la. bon?ad como necesidad incluyente, es excluida hacia afuera cualquier no-1dent1dad el s r alcanza ahora desde adentro su auto-conformidad; en lo bueno concluyen~e encuentran la verdad dadora de forma, como el flujo de la unidad efectiva su
realización perfecta de sentido.
El "ser por antonomasia", se ofrece así como círc~lo triple_mente ritmizado en donde se manifiesta en la transición de la idealidad hacia la bondad;
su "belleza espirativo-pneumática"95 y se hace evidente su 'ternura absoluta 96_
Las modalidades realidad, posibilidad y necesidad pueden contemplare ahora en su conexo tran modal97 • Ellas resultan como momentos trascen146

dentales de la auto-articulación dentro del "a la vez" eterno del acto del ser
tri-unitario98 • Su movimiento inmutable de totalidad se realiza en una estructura de orden que deja vibrar en una armonía el diferenciarse catártico y
el reunir integrativo99 , individuación y comunicación. Este concierto de la
duplicación que brota de la unidad constituye la plétora infinita de la realidad de lo trinitario mismo. La definición amplia de Hartmann: Real es sólo
lo que tiene determinación" 1º0 podría desplegarse de la siguiente manera en
el sentido de una metafísica triádica: ' Realidad" es el proceso del ser que
brota de sí mismo, que sale hacia la posibilidad de la purificación esencial y
en ello se determina unívocamente en tanto que aspira con necesidad a la
unión satisfactoria: Él es desde sí el principio incitante (causalidad) por sí el
centro formante (ejemplaridad) y en sí el fin unificante (finalidad)'º '.
Con eso la disociación del ser de Hartmann se conserva en una esfera
real e ideal es decir integrada en la estructura de la unidad del acto indicada.
Por eso la idealidad debería colocarse ya no 'al lado de la realidad; más
bien representa un momento de despliegue de la misma, mientras ~ue por la
bondad se garantiza y se completa el indisoluble mantenerse juntos 02 .

3. Corolario: la tríada negativa
Después de las exposiciones del tercer punto precedente, en el que se
trató particulannente de destacar la estructura básica trascendental del acto
del ser como tal, podría surgir la impresión de que hubiese que escribir de
nuevo "Sobre el fracaso de todos los ensayos filosóficos en la teodicea".
Pues la perfección adjudicada al acto del ser, podría decirse que no se encuentra en ninguna parte en el aquí y el ahora. La especulación, por tanto,
¿se ha retirado de nue o a una quijotería?
En la réplica a este reproche eventual habría que indicar que el acto del
ser sí opera en cada ente y determina su paso de constitución, pero que e ta
participación se realiza según la forma esencial del ente particular, es decir,
en el más o menos' analógicamente 103 • Como lugar ontológico del mundo y
del hombre hay que determinar por eso al 'ente , el estar entre la imperfección absoluta y la perfección absoluta. El inconstante uspenso de ese "ente" con tituye la e encia temporal e histórica del hombre, y encuentra su
sentido en posibilitar a fondo la libertad humana como una indiferencia.
Pues, en el caso de una "creación por un rayo , es decir, si la fundación y la
perfección del mundo y del hombre coincidiesen en un punto, el hombre no
tendría ninguna oportunidad para su autorrealización . Si un Dio , a fin de
perfeccionar el mundo, lo más rápido posible le quitara al hombre la decisión racional-libre (la que necesita tiempo y campo de experimentación en lo
147

�temporal i.e. el mundo), la perfección que significa en su completitud una
deci ión racional-libre no podría nunca perfeccionar e. En otras palabras:
Sólo porque Dios no quiere querer en lugar del hombre está queriendo con
ello la perfección para el hombre 10~.
En vistas al acto triádico absoluto puede fijarse el ser-y-a-la-vez-no er
del ente finito - la contingencia que Hartmann trata de desterrar del proceso
real por medio de u análisis modal- como 'estado intennedio quebrado
triplemente. Como punto de partida se ofrece aquí la deliberación iguiente:
'Cada uno e un tri-uno. Lo mismo vale para la no-identidad la de unión:
ella no puede conservarse in un tercero que introduzca el doblamiento en
un triple no-uno. Entonces cada no-uno e un triple no-uno 105 . Cada ser
contingente toma parte como contingente tanto en la di per ión de la nada
como también en el recogimiento del absoluto. Esta discrepancia se expresa
en que aún en la de aída e trema en la nada no puede perder la uni er alidad absoluta. Pue la univer alidad trans-temporalmente acabada del ente, el
er triádico en razón y libertad también le imprime a lo más incompleto su
carácter en tanto y en cuanto que existe. Pero eso ignifica que en toda las
desavenencias posibles e imaginables de la exi tencia finita iempre pueden
di tinguir e tres ámbitos: el de la pérdida de la unidad originaria en catá trofe naturale y enfermedades (malum phy icum), el de la p ' rdida d lo entendimientos esenciales en la necedad (malum noeticum); el de la p · rdida
del querer hacer puro en per er idad moral. corre pondientemente maldad
(malum ethicum) 1º . on la ayuda d esa tríada negativa, puede di tinguirse
la "universalidad' confusa de la inautenticidad, qu reina en todo lo imperfecto. (Una fenomenología de la nada, que queda aún por e cribir, tendría
que partir por tanto de la tríada negati a).
Por medio de la tríada negativa, e inclu e hacia adentro un crit rio del
juicio de la concepción de la realidad. Ya no t ndría que aceptarse que todo
·' lo que es, realmente real... es racionar· 101 • La teoría del ser ya no tendría ni
debería pintar · gri en gris" 1º8 . Lo malo el sufrimiento ya no e considerarían como "realísimos' 109 • Sin negar la irulencia de su realidad irreal e
podría decir lo que on ·r almente' : privacione má o m no inten a del
ser en declive de lo trinitario. Pue el acto trinitario no es ólo el fondo de
medida d todo el ente po itivo de todo lo bien formado · él mue tra a imi mo también -y esto dep nde de la vista- en cada d cli e en cada de proporción su abso!utez. Pues el hombre ya debe er desde iempre. para
poder 'estar" enfermo· a debe ser desde siempre para poder "ser" necio: a
debe er desde siempre para poder ' ser malicio o. i el "decli e" e reconoce como declive, así es este reconocer al mi mo tiempo una "subida", qu
hace evident la determinación ontológica de todo el de enir: la participación en la integridad de lo trinitario. Este queda ile o en sí en lo que es,
aunque e multiplique comunique infinitamente. e asemeja a la melodía
148

com~leta_ que conserva su perfección pese a que ella sea o no percibida por
alguien; iguala al fuego que con erva su e encía inalterada y su quererse
propagar, en t~do lo cual pennanece inmutable. i el mundo es y deviene en
una ta~ ~~usa_ 111manente, resulta como "fin" del mundo aquello que supera
u _es~1~1on_tnplemente quebrada y regre a a la pura plétora de su comjenzo tnmtano. Pues "como antes de este mundo y antes de todo lo mucho lo
falso lo malo que nacieron en é te, no e i tía nada fuera de aquel eterno
Uno, Verdadero Bueno así de pué del cao confu o de la di cordias falsedades y maldades mundanas no permanecerá en el Dios eterno nada más
que Unidad unificante Verdad expendedora de fuerza Cordialidad bienaventurada ' 110 .

Notas Bibliográficas
Detalle sobre la génesis del modo de pensar de Hartmann en Gerd Wolandt Hartmanns Weg zur Ontologie. En : Kant-Studien 54 ( 1963) 304J 116.
2 Cf. aquí las exposiciones detalladas en Josef Stallmach, Ansichsein. Unteruchung zum Verhaltnis von Sein und rkennen im An chluB an icolai
Hartmann. En: alzburger Jahrbuch für Philosophie 23/24 ( 1978/79) 39-60.
3 1texto significativo dice textualmente:
1

· La_ reacu~ación on~ológica de la inmanencia idealista del pensar en el er
hacia una tnmanencta del ser en el pensar significa la inversión del 'hecho
copernicano' de Kant. A í como allí la razón e le antepuso al ser, así aquí el
~r a la ~azón. Tomada con exactitud la comparación con Copémico e
aJusta meJor a la revolución ontológica del modo de pensar que a la idealista
de Kant. 1 pensar natural con idera su propia po ición como polo inmóvil
alrededor del cual debe girar la bóveda celeste; el pensar copemicano in erta
a la razón en un istema más grande de movimiento , en el cual ella misma
es lo secund~io l_o mo ido. Kant no ob tante, al re és dio al sujeto el papel _del polo mmóv~I ~!rededor del cual se mueven y se agrupan los objetos;
u imagen gnoseolog1ca del mundo e ujeto-céntrica, todo en ella gira alrededor del punto de ista de la razón. La uelta ontológica ahora reestablece
la analogía con la copemicana· inserta a la razón en un sistema d I ser má
grande que no e guía ni mueve egún ella en el cual ella más bien es lo dep ndiente secundario. Aquí se re tablece la de centralización de la imagen
del ~1undo "rrpcr~ tíµá~" (Nicolai Hartmann, MdE 286 s. ["MdE" significa
aqu, en lo s1gu1ente: "Grundzüge einer Metaphysik der Erkenntnis Berlin
5 1965'} Cf. del ~ni mo, Kant und die Philo ophie un erer Tage. En: K 111
["' Kleinere Schnften. Vol. !Jl, Berlin 1958] p. 339-345 espec. p. 342: "En
la mayoría de ca o por la pregunta por el entendimiento e impide la i ta
al er".
149

�MuW [= Moglichkeit und Wirklit.hkeit Berlín 31966] 27; sobre ello Aristóteles, Met. IV 1[ 1003 a.21 ].
5 GdO [= Zur Grundlegung der Ontologie, Berlín 4 1965] 34.

4

MuW VIL
7 !bid.
8 MuW26.
9 MuW 97.
10 MuW VIL
11 MuWY.
12 Ibíd.
13 Eso ya se expresa en el prólogo a 'Moglichkeit und Wirklichkeit', donde él
realza la esfera real frente a las esferas de lo ideal lógico y cognoscible. La
segunda parte de su libro - titulada "Moda!itat des reaten ein " - quiere er
comprendida como la "médula" del mismo (MuW Ylll s.). obre la problemática del repartimiento de las esfera cf. Heinrich Beck, Moglichkeit und
otwendigkeit. Eine Entfaltung der onto!ogischen Modalitatenlehre im
Ausgang von Nicolai Hartmann (Pullacher philosoph . Forschungen . Vol. 5).
Pullach 1961 p. 75-80.
14 MuW V.
15 MuW 11 O. - o ob tante, las inve tigaciones de Hartmann intentan también una relación fundamental de las relaciones lógicas de modalidad o más
generalmente: del problema del entendimiento. Pues al destacar una prenoción del ente e hace evidente que el entendimiento alcanza a con tituirse
iempre primero en una relación con el ser (cf. H. Beck, op. cit. [n. 13], p. 812). Según eso ha que partir de que "mientra falte el de tacar lo modos
del ser, ... no son comprensible los modos corre pondientes del reconocer"
(MuW 18).
16 Cf. N. Hartmann,
y tematische elbstdarstellung. En: K 1, 1-51; aquí p.

6

9.

Cf. MuW 226. - También un maestro de obra - para introducir aquí otra
ilustración aristotélica de la relación potencia-acto combatida por Hartmann
- no 'puede' construir realmente, a pesar de toda maestría, hasta que estén
juntas toda las condiciones reales (material de con trucción, obrero , el encargo de construir, el plano de la ca a, etc.); cf. MuW l 70 .
18 Véa e aquí
. Hartmann, Der Megarische und der Aristoteli che
Moglichkeitsbegriff. En: K JI 85-11 O; además lose/ Sta/lmach. Dynamis
und Energeia. Untersuchungen am Werk des Ari toteles zur Problemgeschichte von Moaglichkeit und Wirkli hkeit, Meisenheim a. 01. 1955, e pecialrnente p. 67-69; Ursula Wolj, Moglichkeit und ot-.: endigkeit bei Ari toteles und heute, Mün ben 1979.
17

150

Cf. MuW 119-121.
20 MuW 42. - Una articulación lógico-fonnal de la noción de la posibilidad
que _recoge los prin~ipios de icolai Hartmann y Oskar Becker y que los
precisa respecto a diferentes escalones de abstracción, en H Beck op. cit.
[n. 13] p. 23-32.
21 MuW 152.
22 lbíd.
2'
Cf. MuW 162.
24 Cf. MuW 168.
25 MuW 53.
~6 ~f. MuW_ 8_6~68 esp. p. 67: "La imposibilidad de A dice que A no puede
er · su pos1b1!Jdad que A puede 'ser'; su necesidad que A tiene que 'ser'. El
no-poder, el poder y el deber, están entonces referidos a un 'ser' que e la bae mod~l y pr~piam_ente lo principal en ellos. Sin un tal 'ser' son todo poder y
deber sm sentido· s1 es un poder y deber de nada no existe entonces nada de
nada. ¿Cuál modo tiene entonces este 'ser'? Para esa pregunta hay solo una
resp~esta: no tiene por u parte modalidad relacional - sino que el serreferido debería continuar infinitamente -· más bien debe tener modalidad
'absol~ta',_ un 'ser por antonomasia', que no sea má reducible. Pero e o quiere decir: tiene el _modo de la realidad. Y en caso negativo (p.e. en la posibilidad del no-ser) tiene el modo de la no-realidad".
27 MuW 67.
28 1bíd.; véase la cita en nota al pie 26.
29 E
' . en el filI osofar de Hartmann el entrar (desde afuera) en la
_s caractenst1~0
vanedad categonal del ente, pero esto ocurre sin llegar a aclarar (de de
adentro) por medio de determinaciones metafísico-ontológicas esto es tra cen.dentales. P~r~ poder fertilizar sus observaciones ricas y sagaces es neceano _rnetodolog1camente encuadrar la descripción fenomenológica por la
analítica trascendental. i la doctrina modal de Hartmann e clarifica a fondo en una crítica inmanente y transeúnte puede ser considerada como elemento enriquecedor de la philosophia perennis. - Explicacione metodológicas detalladas en H. Beck, op. cit [n. 13); además Alois Moslang, Finalitat.
lhre Problematik in der Philosophie icolai Hartmanns Feiburg/Schw.
1943 esp. p. 260 y 2 7ó f.
30 MdW 4; también PdN [= Philosophie der Natur. Abril3 der peziellen Kategorienlehre, Berlín 2 1980] 35 l: "Jamás ... conocemos la causa total, no podemo alcanzarla reconociendo porque ella e pierde para nuestra vi ta en el
contexto real sin orillas de las series causales que e entrecruzan. E irraciona_l a causa de su complejidad, así como es irracional por la infinitud de su
ongen".
31 MuW 140.
19

J

151

�so MuW 206.
32

Cf. GdO 55 s.
33 MuW 14 l. Hartmann está aquí claramente en la línea de los filósofos modernos lo que (má O menos explícitamente) ~ro~laman. el ~undo del de~
venir como causa suficiente de í mismo. A I dice Frtednc~ Nietzsche.
"Estamparle al devenir el carácter del ser - eso es la voluntad mas grande de
poder" achlal3 der Achtzigerjahre, ed. K. Schlechta. Vol.3, 8~5)_. ..
34 GdO 55; cf. también
. Hartmann. Zeitli~hkeit und ~ubstan_tialitat. En K
l 180-214, aquí p. 209: "Todo vivir es también un monr, n~ olo al fin_ de su
· tir ino desde el principio y durante todo su durar. Ex1 te en la _circulaexi ,
··
d nte de
ción permanente de pérdida y ga~a_nc!a" . _~\ ace~tac1on corre pon 1e
un ''equilibrio de asimilación y d1 1milac1on (lb1d., p. 21 O) y se encuentra
también en ietzsche (Nachlal3 der Achtzigerjahre, ed. K. chlechta. Vol. 3,
p. 703)· véase también Heráclito. DK B 62 YB 88.
Pd 273.
Cf. N. Hartmann, Der Megarische und Aristotelische Moglichkeitsgegriff;

'5
36

KS 11 100.
37
8

MuW 173.
N. Hartmann, Philosophi che Grundlagen der Biologie. En: K l1I 78-

185 aquí88.
.
.
Del mismo, Alte und neue Ontologie. En: K lH33~-3~7, aqut 33 4: _ea e
· Agus 1'm, De 11 atura bomi c • 24·· "[Sap1entia1 m. e manens 11100a1 contrario
vat omnia" .
~0 N. Hartmann, Philosophische Grundfragen der Biologie, K 111 88 .
41 Cf. Pd
339: "El proceso causal natural no tiene ningún comien~~ manifi sto y ningún fin ... La inversión de la relación causal en una relac1on final ,
con evidencia categorialmente falsa. La causa no produce el efecto porque
éste ya e té metido en ella como 'fin"'. Particularidades sobre este tema: H.
Beck, op. cit. [n. 13] 83-87.
42 N. Hartmann , Alte und neue Ontologie K 111 333.
43 Del mismo, Ziele und Wege der Kategorialanalyse. En: KS 1 89-122; aquí

39

p. 102.
44 PdN 349.
45 MuW 85.
46 Muw 84.
47 [bid.
48 MuW 205 [cursivas por el autor] . Cf. aquí Nietzsche, en el que la ,relación
de casualidad y necesidad se concibe al revés:" ... ~quell_a manos f~rrea de
la necesidad que agitan el cubilete de la casualidad Juegan su Juego en
tiempo infinito" (Morgenrote 2, 130 [ed. K. Schlechta. Vol. 1, 1102]).
49

H Beck, op. cit. [n . 13], p. 36.
152

N. Hartmann, Systematische Selbstdarstellung, KS I 47.
Cf. J. Kant, Werke in sechs Banden, ed. por Wilhlem Weischdel Vol. 4
Darmstadt 1964, p. 105-124.
53 GdO 55.
54 MuW 186.
55 MuW 213.
56 MuW 13.
57 Ibíd.
58 N. Hartmann, Zeitlichkeit und Substntialitat, KS I 183.
59 Cf. en particular H Beck, op. cit. [n. 13], 41, 76 s. y especialmente 96 s.
60 El 'valor 1 de probabilidad' quiere decir lo siguiente: La probabilidad con
la que acontece un suceso puede expresarse en un quebrado, que en el numerador lleva el 1 y en el denominador el número de los casos posibles (p.e.: la
probabilidad de echar un seis 1/8= 1/6). Para que un asunto pueda acontecer
en un punto dentro del tiempo del continuo mundano (espacial-temporal)
existe la posibilidad de= O, en tanto que cada finito como finito puede subdividirse y explicarse infinitamente. Desde si mismo -es decir concebido
meramente como espacial-temporal- no tiene nada, pues, por lo que podría
enir a la existencia. Un ente (contingente) existente sin causa alguna hay
que considerarlo como algo imposible. Por su mero carácter de hecho (=
realidad en el sentido de Hartmann) demuestra que precedentemente a su
existencia tiene que haber alcanzado el valor I de probabilidad. Con otras
palabras: debe haber una causa precedente que ha acumulado las po ibilidades más o menos probables hacia la posibilidad total, es decir que ha hecho
necesario al ente. Explicaciones más detenidas sobre este argumento, que
recurre a Thomas Hobbes y Alexius Meinong, que fue retomado por Nicolai
Hartmann, en H Beck, op. cit. [n. 13], 51-57.
61 MuW 168.
62 MuW 12 s.
63 N. Hartmann, Logische und ontologische Wirklichkeit. En KS III 220242, aquí 230.
64 lbíd.
65 MuW 183.
66 MuW 186.
67 MuW 120.
68 Cf. la cita de la nota al pie 26.
69 Muw 68 .
70 MuW 65.

51

52

153

�°Como el contraste de la realidad absoluta del ser sólo puede ser la nada

9

11 lb' d _ Un paso importante de ta interpretación respecto a la h_i t~ria de las
1 ·
,
T· y
l 5)· El 'esse ad alzqu1d' - lo acideas se opera ya en Agust111 (De nn . , c. - . ·
. ,
_
'dental dentro del tradicional esquema categorial de Anstoteles- se lo c~n
:~be como lo sustancial, así que la realidad trinitaria interna ahora puede rnterpretarse como ' relación sustancial '.
MuW 242.
.. \'
Cf. aquí la confrontación en Johannes f-!.essen , Das Problem de'.11 Mog 1chen. Nicolai hartmanns Modallehre in knt1scher Beleuchtung. En. Ph1losophische Jahrbuch 53 ( 1940) 145-166, esp. p. l 54 .

12

13

MuW 130.
75 Ibíd.
76 MuW 240.
77 N. Hartmann, Zeitlichkeit und Substantialitat, KS 1 187.
78 N. Hartmann, Systematische elbstdarstellung, KS 1 39 .

74

MuW 130: "Produkt '.
80 MuW 85 ; semejantemente PdN 275 .
s1 Cf. MuW. 85. Esta 'mal-noción enorm~ ~s vista por Hartmann en la suposición de un' ser absolutamente nece ano •

79

1

MuW 87.
83 H. Beck, op. cit. [n . 13] 61.
·
· bro de su condi1
84 MuW 205 : 'Toda necesidad está en os pnm~ros ~1em
cionalidad sin causa, y por ello casual como totalidad .

82

MuW 68.
Aquí habría que señalar sobre todo al estudio de Heinrich Beck, ~er Akt~
charakter des Seins, München 1965 [reimpr. aum. Fra~kfu~ .ª· Mam 20? 1.
ersión castellana bajo el título: El ser corno acto. Contmua~10~ espe_cu!at~va
de la doctrina de Sto. Tomás sobre el ser, inspirada en el pnnc1p10 d1alect1c~
de He el. Pres. por Juan CruzCruz, Pamplona 1968]. Beck ~a t~r:1ado aqu1
en unag con t·muac1·o·n de su obra Moglichkeit und Notwend1gke1t . (Pullach
.
1961) las sugestiones del análisi modal de Hartrnann en u_ aclarac1on_me~afísica-trascendental de la estructura de realidad del eren t. ~a expllcac;ones siguientes han sido estimuladas e encialmente Pº:_ello. m em?ar_g~ ~s
lt dos a los cuales llega Beck, en su confrontac1011 con el pnnc1p10 e
~:~;ann no pueden di cutirse con toda distinción en este contexto; ba ten
aquí insinuaciones y perspectivas.

85

86

MuW 240.
ss Cf. por ej. Juan Amós Comenio, Oculus fidei , Amsterodam i 1661 , 42: In

87

Deo dare et esse ídem sunt".
9

MuW 62.
154

absoluta ---el contraste de un ente de cualquier modo estaría ya desde siempre
envuelto por ella- el movimiento de expresión metafísico se puede detenninar como un salir hacia la nada absoluta, es decir como un contraste contradictorio. Lo absoluto de este contraste permite una pura auto-representación.
El salir hacia la nada relativa, en cambio, el contraste contrario como el
tránsito mediado en un medio existente previamente desde el uno hacia el
otro, si bien toma parte en la auto-expresividad absoluta, no alcanza aún en
el pleno sentido su clarificación interior.
91 Cf. MuW 186.
92 Cf. lbíd .
93 Cf. MuW 140.
94 MuW 120. Con eso se reconoce posteriormente que el análisis modal físico de Hartmann dominado por la llamada ' ley de disociación' contiene una
aplicación silenciosa de principios metafisicos (Frase de la identidad, de la
contradicción, del tercero excluido).
95 Cf. H Beck, Der Aktcharakter des eins Frankfurt am Main 22001 p.
197 y 199, nota 1.
96 lbíd., p. 196.
97 'Trans-modalidad denomina aquella modalidad por la que la relatividad
exterior' de Hartmann puede conservarse en lo interior y absoluto: ella es la
concordia que emana del ser mismo y constituye la estructura inmudable de
él, de realidad, posibilidad y necesidad, esto es la modalidad que contiene
todas las modalidades. Cf. Ibíd. , p. 163-165 .
98 Desde esa actualidad triádica se demuestra como insuficiente si Hartmann
(en delimitación de su ontología del devenir) le pone debajo a la metafisica
del ser "el ser inmó il en el ahora eterno, el parar e del proceso" (Zcitlichkeit und Substantialitat, KS I 184). El ser tri-unitario contiene en uno lo
estático y lo dinámico; es inmutable en u estructura, pero en esta e movimiento (no como actualización, es decir tránsito de potencialidad a actualidad, sino como acto puro)· como un trompo e estable en sí por el movimiento.
99 Cf. aquí la exposición gnoseológicamente apuntada en Agustín De ordine
2, 48.
' 00 PdN 274.
101 La noción de causalidad de Hartmann y sus concepciones de la finalidad
no pueden ser tratadas aquí detenidamente. Baste con mencionar lo siguiente: Hartmann prioriza el determinismo causal (Philosophische Grundlage der
Biologie KS Ill, 78-185, espec. 134-150) y atribuye a la noción final o teteológica "a propósito de su fuerza de anticipación" (lbíd .. 146) un cierto
significado 'regulativo· para la investigación causal. El pensamiento de
155

�ejemplaridad -esto que en el ente singular una esencia propia cada v~~ vie~e
a realización- se perdió en la polémica de Hartma~n contra la noc10n anstotél ica de la posibilidad. Su concepción de l_a realidad, que por e~lo se ~odría calificar como ' sin esencia se caracteriza por el desdoblamiento dialéctico y no por una armonía ilenciosa dentro de~ ser. E~to procede ~e que
ella ha perdido junto con el pensamiento de la eJemplandad el medio fo rmante.
Según Hartmann 'dynamis y energeia' de Aristót~les 'se presen~ disyunti a la una para la otra ' (Mu W 4). El ve pues ast que la _dynam1s ... puede
sólo abarcar el estadio de partida la energeia sólo el estadio final d_e ~n d ·
venir" (Ziele und Weg der Kategorialanalyse, KS I 100), que A~1stoteles,
por tanto no conoce ningún tercer modo entre amba (Der Mega~tsche und
Aristotelische Moglichkeitsbegriff KS II 86). Frente a ello enala Jo!i ef
Stallmach que Aristóteles conoce la "_unidad de las, tres , cau~a~ de ~er __
(Dynamis und Energeia [véase nota al pie 18] 180 s.): de donde, ese~c1ah
dad' 'finalidad' en un 'Eidos' (lbíd. p. 181) "origen (arché), formación ~e
sentido (morphé) y realización del fin (télos) como momentos de de pliegue de la entelecheia' (lbíd., p. 183).
La unidad de obrar triforme de causalidad ejemplarida~ finalidad con tituye el 'sanctissimum' de la metafísica especulativa rec~azada por
Hartmann . La prueba de una tradición con re pecto a e to n ?ngene , ~latino Marius Victorinu Agu tín, Proclo Buenaventura, Tomas de quino,
Robert Kilwardby icolás de Cusa Tomá Campanella Jo~ann Amo Comenius entre otros queda obviamente reservada a otros estudio .
102 Hartmann dice incluso que s un viejo arraigado error de la sistemática
filosófica el que ella ha desmembrado demasiado lo realmente dado Y 1~
idealmente exigido" (Vom Wesen si~lich~r Forderun_g ~SI, 279-311 _ aqu1
31 O). Habla incluso de !a · unión de idealidad 7.realidad (K 1 131 ), P r?
esta unión no puede ser aclarada bajo las cond1c1ones de ,su n:odo de con 1derar emplrico-categorie J. De ahí que ella pueda ser mas bien catalogada
como un postulado que surge de la cosa mi ma, antes que como ,un ~leme_nto
integral de su principio de pensamiento. i Hartma~,n habla de la 1mpoten:
cía de los valores ... frente a los aconteceres rea~es (~S I 302) queda ex
esada con e O ta desintegración de su ontolog1a de 111veles, Esto, n?, obs~:nte tiene consecuencias (que no pueden di c~tirse aquí) para su n~c1on de
la libertad. Si él determina la libertad en el ent1do de Kant como e_l plu en
· ·' (M uW 247) queda así in embargo un e. .trecham1ento
ubdeterm1nac1on
.,
·etivo. La libertad no puede constituirse aquí en la part1c1pac_1on en el ac:o
~el ser como es posible en la metafísica triádica. En u hon~ont~. - podna
formularse más puntadamente- la libertad real es la auto-reallzac1on alumbrada en lapo ibilidad ideal de la necesidad.
101 La participación analógica en el acto triádico puede comp~e~der e en lo ,
ámbitos de concreción de lo anorgánico, orgánico, antropolog1co· Cf. aqui
l56

H. Beclc, Moglichkeit und otwendigkeit [n. 13] 98-121 : Las fonnas particulares categoriales del devenir en contemplación metafisica de la posibilidad'· del mismo, Der Aktcharakter des eins [n. 95] p. 321-354: 'El mundo.
La estructura básica final y el ritmo de acto del orden del ser en consideración trascendental-categorial'.
104 Con eso queda incorporado al diálogo el problema que ha formulado
Orígenes en su doctrina de la apokatástasis'· en detalles a esto E. Schadel
(ed.), Orígenes. Die griechisch erhaltenen Jeremiahomilien Stuttgart 1980
esp. p. 307-311.
105 Franz von Baader, amtliche Werke.Vol. 8, Leipzig 1855 [reimpr. Aalen
1963], p.71: "Jedes Eins ist ein Dreieins. Dasselbe gilt für die ichtidentitat,
die Entzweiung; sie kann sich nicht erhalten ohne ein Drittes, welches die
Zweiung in ein Dreiuneins einführt. Also jedes Uneins ist ein Dreiuneins '.
106 Gottfried Wilhelm Leibniz habla en u 'Teodicea en vez de 'malum noeticum' del 'malum metaphysicum ' (Cf. Leibniz, Theodizee. Übers. v. A. Buchenau, Hamburg 1977 p. 11 O s. y 449) y determina al último a gro somodo como ' imperfección simple (lbíd. p. 11 O). A lo otros mala los define
como han sido presentados en el texto principal. Para precisar al 'malum
melaphysicum' como 'noeticum , Leibniz habría contado con todo el arraigo
necesario en la tradición metafisico-triádica. (Notoriamente rechazó en su
'Def ensio trinitatis' la crítica sociniana de la trinidad.) También conoce las
tres primordialidades de Campanella poder' sabiduría' y voluntad resp.
amor'· él refiere la primera a Dios padre, la egunda a la Palabra Eterna la
tercera al Espíritu anta (Theodizee, op. cit. p. 212). De allí el 'malum metaphysicum' puede explicarse con el malum "en general ', el cual se e pecifica en la triplicidad del ma/um 'physicum', 'noeticum' y eticum ' (o morale ).
Cf. también E. Schadel, Zu Leibniz 'Defensio Trinitatis'. Historische und
systematische Per pecti en insbes. zur Theodizee-Problematik. En: Schadel
(ed.) Actualitas omnium actuum. Festschrift für Heinrich Beck zum 60.
Geb. Frankf./M.-Bern- ew York-París 1989, p. 235-305 .
La tríada negativa se encuentra como la negación de los tres trascendentales
en Robert Kilwardby. Al 'unwn-verum-bonum' contrapone un 'multumfalsum-malum' (De imagine t vestigio trinitatis. En: Archives d histoire
doctrinale et littér. de mayen a.ge 10/ 1 l [1935/35] 324-407. esp. 342). En
efecto el nihilismo moderno
su ' dios está muerto puede interpretar e
como una desaveniencia de ontología, gnoseología y ética; cf. E. Schadel,
Prolegomena zu einer triadischen etaphysik. Eine Auseinandersetzung mit
Heideggers Nietzscheau legung. In: alzburger Jahrbuch für Philosophie
21/22 (1976177) 135-161 espe . 158 s.
107 Cf. G. WF. Hegel, Grundlinien der Philosophie des Rechts (Werke in
zwanzig Blinden. Bd. 7), Frankf./M. 1970 p. 24.
' 08 lbíd. , p. 28.

157

�109

N. Hartmann, Logische und ont~logische Wirklichkeit, KS III 220-242,

LA IDEA DE PATRIA EN SIGÜENZA Y GÓNGORA

aquíp.238.
.
.
110 J A. Comenius, De rerum humanarum emendattone Consulutato cathohca. Vol. 1, Pragae 1966, Columna 1276.

Mtro. Luis Rionda Arreguín
Universidad de Guanajuato

La vida de la ciudad de México evolucionaba hacia mediados del
siglo XVII de manera apacible y reposada. Escasos eran los
acontecimientos que significaban para ella un sobresalto que viniera a
alterar, de modo notable, el paso sosegado y lento en el que transcurría el
devenir de su existencia.
Habían pasado aproximadamente ciento treinta años de la conquista y
la nueva ciudad que se estaba construyendo de acuerdo a la primera traza
proyectada por lo peninsulares, conservaba todavía el encanto de poder
contemplarse en los lagos que paulatinamente iban quedándose sin agua. En
sus contorno e encontraban los barrios poblado de indios que, teniendo
prohibido por di posición de la ley tra poner las áreas destinadas solo a lo
e pañole violentaban sus mandatos e irrumpían en la ciudad para vender
lo productos que cultivaban.
Por otra parte, la ciudad de México fue originalmente diseñada como
si se tratara de un tablero de ajedrez con calles rectas, corriendo algunas de
ella de modo paralelo a los canales que no habían desaparecido. Según se
iban presentando las fechas de lo acontecimientos a celebrar las calles
plazas y edificios que la componían e llenaban de gente. La ciudad sufría,
por diver os motivos a conmemorar, una radical transformación. Entre las
cau a que hacían que su vida cobrara mayor intensidad y esplendor se
contaban la llegada de un virrey o de un arzobispo, las diver as fiesta de
carácter civil y religioso como la celebración de la caída de Tenochtitlán y
la avidad.
La aparición de fenómenos celestes fuero □ también motivo de
perturbación en la sociedad novohispana. Tal fue el caso del cometa visto a
fines de 1680 que hizo sentir al pueblo y a muchas gentes ilustrada la
sospecha de que era señal de grandes desgracias y calamidades. o faltaban
en la ciudad hechos que la conmovían con relativa frecuencia. El motín que
tuvo lugar en 1692, a consecuencia de la care tía del maíz fue de tal
magnitud que el alboroto producido por la población puso en peligro de ser
consumidos por el fuego lo mapas y libros en los que se guardaba el
pasado del México prehispánico.
Cronológicamente hablando se acepta que la etapa del barroco
comprende de manera aproximada de mediados del siglo XVl a mediados
158

159

�del siglo XVIll; pero alcanz.a su má imo esplendor h~cia la mit~d del XVII.
Con luido el Concilio
Tridentino, la creencrn humanista en la
perfectibilidad del ser humano fue objeto de crí~i:as po_r considerarla
opue ta a lo que en eñaba la doctrina del pecado ongmal. in embargo la
claridad humanista se rindió ante la per ecución barroca de lo e, traño
opaco y las técnicas estéticas del culteranismo y del conceptismo facilitaron
la deseada oscuridad de expresión.

Después de haber sido expulsado de la Compañía de Jesús Sigüenz.a
muestra hacia 1668 un ánimo turbado y de compuesto de idido a reanudar
los estudios teológicos y emprender otras actividades de carácter científico.
La docencia y la investigación le permiten realizarse intelectualmente. Su
interés por las disciplinas históricas se pu o de relieve en sus
investigaciones sobre las culturas del México prehispánico las cuales se
ieron fortalecidas con la adquisición que hizo de la colección de
documentos pertenecientes a don Femando de Alva lxllixóchitl.

Aquél la logró mediante el retorcimiento de la intax!~, con _pal_abras
in entada de raíces griega y latinas y figuras de xpres1on art1fic10sas·
mientras que éste, buscando la conomía verbal, ubordinó el senti_do al
ingenio mediante antítesis paradojas y juegos de palabras. ~stas com_entes
opuestas confluyeron en el estilo barroco transportando la 1mportanc1a del
contenido a la forrna 1.

Lo que convierte a nuestro sabio criollo en un hábil experimentado
e tudioso del México previo a la invasión española fu el conjunto de
documentos mapas, códices y libros que llegó a reunir y que hicieron de u
biblioteca y archi o un acervo rico en el que abrevaron diver a
inteligencias de su tiempo.

n esta circunstancia lenta y pausada con que acaecen las co as en la
capital d I virreinato de la ueva España, y__en e te ambient~ -~n que
predomina el ornato y la pompa del barroco nac10 don_~arlo ?e 1guenz~ Y
Góngora. Erudito en el conocimiento de las matemat1cas, tiene una I a
preocupación por la indagación de la historia· pero además le inte_resa 1
conocimiento científico de las cue tione a tronómicas. Su personalidad e
un fiel retlejo del ambiente cultural y acial en que e des n uelve. orno la
época en la que vive Sigüenza repre enta íntegram nte I barroco que lo
rodea.

Con frecuencia se manifiesta orgulloso de su conocimiento histórico
sustentado en el trato permanente que tuvo con la historia precolombina de
Mé ico. i ha algo que lo impulsa a conocer la historia de lo antiguos
mexicanos es preci amente el amor que a u patria tiene. La razón por la
que Sigüenza hace de la historia antigua de México el foco de su atención
es consecuencia -dice- del amor grande que me ha debido mi patria,
cuando por haberlas elegido por asuntos de mis tareas me hallo
bastantemente capaz de sus antiguas historias; razón potísima para que, in
valenne de las remotas extrañas pueda ilustrar con aquella lo que tuviera
necesidad de semejante apoyos' 3 . Criollo al fin, ígüenza muestra a través
de sus escritos una profunda admiración por el pasado americano anterior a
los de cubrimientos de Cristóbal Colón siendo esto resultado de su
inclinación por el estudio de los manuscritos y códices de los antiguos
mexicano .

Po ta culterano gusta como escritor de poner a sus libros
'larguísim s e intrincados títulos''. Autor de obras sobre diferentes
materias manifiesta en ellas siempre el modo culto, elegante y rebuscado
propio dei culteranismo. opuesto al tono vulgar del, lenguaje popular. En
efecto. este polígrafo singular congruente con su epoca, a la que supo
expresar, no podía menos que cultivar las letras a la man ra recargada del
barroco mexicano del iglo XVII puesto que 'el tono de la cultura barroca
fue preponderantemente literario·.
i bien la vida de don Carlos fue de corta duración de medio siglo y
un lustro en un aspecto más concreto fue inten a extensa en la creación
literaria el quehacer científico y no e casa tampoco de agitación, bien por
lo viaje a que le llevó alguna de sus arias especializaciones, bien por
problemas personales o por la poi 'micas intelectuales en _q~e le
en al i ron por mitades, su pasión por la verdad y su fuerte e 1rntable
temperamen to'2 .
160

El amor que tiene por la historia de su país lo mueven no sólo a
abogar en fa or de su grandeza ino a realzar sus méritos y valores. La
erudición que llegó a tener sobre la historia mexicana unido al amor que
siente por lo propio se pu ieron de relieve cuando a raiz de la llegada a
México del nuevo Virrey Tomás Antonio Manrique de la Cerda, Conde de
Paredes y Marqués de la Laguna, el Ayuntamiento le encargó el proyecto y
la erec ión del Arco Triunfal con el que e había de recibir a tan insigne
personaje.
La ocasión fue para don Carlos un auténtico desafío que en ningún
momento rehuyó. La descripción que hizo del arco fue motivo que
aprovechó para mostrar su dominio del barroco utilizando un estilo
161

�gongorino lleno de frases cultas y giros rebuscados. Pues bien, el arco
ideado y descrito por nuestro sabio novohispano dio lugar al surgimiento de
su Teatro de Virtudes Políticas, obra que tuvo como propósito mantener el
recuerdo de tan singular acontecimiento.
No fue esta obra la primera en la que se menciona 'el gran amor de
Sigüenza por las cosas y tradiciones de su patria, pues ya queda dicho que
ejemplos de ellos se encuentran en obras anteriores como la Primavera
Indiana y !as Glorias de Querétaro, pero en esta descripción del Arco
Triunfal se pone más de relieve su afán de ensalzar lo mexicano ...',4. El
virrey conde de Paredes, por quien se festejaba u arribo a la ciudad
erigiendo un arco triunfal, repre entaba el dominio del imperio español
obre una de sus colonias.
Para reclamar a su vez lo que por hecho y por derecho pertenece a lo
mexicar1os, Sigüenza no sólo iguala el pa ado de México con el de Roma,
sino que encuentra en los antiguos emperadores de México los ejemplos de
virtud que debieran adornar al gobernante español en turno. Lejos de
recurrir a personajes de la mitología clá ica que sirvieran para representar el
recto proceder que debe tener el estadista recién llegado, el sabio polígrafo
más bien plasmó, en el arco que decoró en 1681, aquellas virtude políticas
que adornan a los antiguos monarcas del imperio mexicano y que el nuevo
virrey ha de tenerlas como ejemplo de la conducta que ha de observar en su
papel de gobernante.
o obstante que sus patrone intelectuales e taban muy vin u!ados a
España, el hecho de haber entregado gran parte de su vida a! estudio de la
hi toria indígena precortesiana le dieron a Sigüenza no ólo una profunda
identidad con la cultura del México de aquella época, sino ademá una
arraigada conciencia del valor de lo me icano. Tomando en consideración
todo esto es muy probable que nuestro barroco qui iera · recordar a los
orgullosos peninsulares que el reino obre el que venían a pre idir no era un
mero anexo del imperio español, sino una tierra con rico caudal ... De
hecho el haber levantado a los caudillos paganos de los aztecas como
modelos para instrucción y ejemplo de los altivos conquistadore hubiera
parecido entonces casi nada menos que lesa majestad' 5•
Pero el México precolombino no es para don Carlos ólo objeto de
doctos conocimientos, es también sujeto de singular e timación y ternura.
Este blanco, nacido y criado en México, fue manifestando como el resto de
los criollos una oposición cada vez más visible hacia lo naturales de
E paña al tiempo que fue sintiéndose paulatinamente más como mexicano
no obstante no tener acceso a los empleos más importantes. La atención que
le merecieron las antigua culturas de México estuvo su tentada en el gran
l62

amor que por su patria tenía. En una palabra, estudia estas culturas
fundamentalmente a causa '_del amor grande que me ha debido mi patria
cuando por haberlas elegido por asuntos de mis tareas me hallo
bastantemente capaz de sus antiguas historias".
'
. ~simismo en la Libra Astronómica y Filosófica que Sigüenza
~scr~b1era par~ respon_der a l_as invectivas que contra él expre ara el padre
Jesuita Eus~b10 Francisco Kmo con motivo de la aparición del cometa de
1680 llamandolo loco y de ''trabajoso juicio", el sabio mexicano no dudó
en responder: "Además de esto, hallándome yo en mi patria con los créditos
tal:s cuales, que me ha granjeado mi estudio con salario del rey nuestro
ser~or por ser su catedrático de matemáticas en la Universidad mexicana no
qu1e~o ~ue en al~ún tiempo se piense que el reverendo padre vino desd; su
provincia de Bav1era a corregirme la plana"6•
. La rei~erada referencia a u patria son señales elocuentes del apego
que _s1e_nt~ S1güenz_a ha~ia México y a cuanto le pertenece. Hay, pues, en él
un 1_nc1p1ente nac1onalismo que se manifestó en su afán de ver en lo
mex1~?no algo peculiar _Y distinto en relación a lo español. Asunto que
tambie~ se .po~e de relieve en los juicios que expresa sobre la actitud
sobe~b1a e md1ferent~ del europeo. Para distinguir lo español de ¡0 que
cons1d_er~ como propio, don Carlos se adentra mediante el estudio en el
conoc1~1ento de la culturas indígenas, viendo en ellas un mundo singular
tan admirable como la cultura impuesta por España.
. El nacionalismo puede concebirse como la identidad que lo
hab1tan_tes de una comun~dad tienen_ c~n la cultu_ra propia y diferenciada que
ha nac1~0 del sol,ar patno. El sent1m1ento de identidad se va formando y
~ort,alec1endo e~ ~I a ,\ra_vés del amor y el re peto que siente por el pasado
111?1gena de ~ex1c~. ~1 en el presente había rivalidades entre e paño le y
cnoll~s mestizos, _md10 y negros el arraigo, el entronque que igüenza
n_eces1taba para su idea de patria había de buscarlo en lo autóctono, aunque
111 renegar claro esta, de lo español ' 7•
~a aparició~ del cometa ?esató en la sociedad novohispana creencias
contraria~ a la raz~n en el sentido de que tal acontecimiento debía ser visto
como aviso de. Dios de desgracias e infortunios por venir. Dispuesto a
pacificar los miedos causado por el fenómeno, Sigüenza ve en ellos ·'la
obra de _un Dios jus~o' que al ~rivarlos_ de cualquier significación prodigiosa
ha querido prevenir nuestra incredulidad , terminando nuestro sabio por
s?stener ~ue los cometas no son lo que la gente se imagina sino que más
bien son cuerpos tan antiguos como el mundo ... ".

163

�Corrieron por entonces noticias de que un eminente y prestigiado
jesuita europeo, el padre Eusebio Francisco ~ino, daría a l_a luz p_ública un
libro destinado a rebatir con argumentos las ideas del sabio mexicano. En
efecto a su arribo a México difundió un escrito con el título de Exposición
Astronómica alegando razones contra las ideas que Sigüenza sostenía. La
respuesta no se hizo esperar cuando el sabio me~icano, basándo e_en
demostraciones científicas y evidencias matemáticas, redacta la Libra
Astronómica que sería una refutación diligente y precisa de las opiniones
del europeo.
Frente a \a actitud arrogante del jesuita recién de embarcado de
Europa que no aprecia y mira con desdén el desarrollo científico logrado en
las colonias españolas de América, don Carlos aboga en favor del saber
científico de su patria. Lo cierto es que en esta polémica en la que el jesuita
tirolés defendia tesis opuestas a las de Sigüenza éste, al percatarse de la
poca cortesía con la que era tratado por aquel en su escrito, rev~ntó
violentamente en ira, disponiéndose a responder con argumentos de caracter
científico. "En esta controversia -apunta Samuel Ramo - Sigüenza muestra
un espíritu mucho más científico, más avanzado, en suma, más 1;1oderno, no
sólo que el padre Kino sino que el de todos sus contemporaneos. Es la
primera controver ia sobre cuestiones científicas que. tiene luga~ en
América. Sigüenza es naturalmente, un hombre de su tiempo; sus ideas
sobre el mundo astronómico están aún mezcladas con todos los errores Y
fantasías de aquel ambiente medioeval. Pero en e e hombre empiezan a
brillar ya las ideas científicas quizá las primeras en tierra americana '8 .
Forzado y sin excusa a tomar parte en la disputa, a propó ito de los
cometas por el reverendo Kino, quien habiéndole conminado a leer su
Exposición Aslronómica, le dijo además que ~o le _falt_aría "que escribir",
don Carlos dedujo de esa palabras que estaba siendo invitado por el europeo
a intervenir en una polémica de la que resultó su Libra Asrronómica. Por
supuesto que este libro fue la respu~sta d_el sabio_mex_i~ano, "por p~re~erme
-dice- el que no sólo a mí, sino a m1 patna y a m1 nac1on, desacred1tana ~on
el silencio ... supuesto que dirían, y con razón, cuantos leyesen su escnto
tenían los españoles en la Universidad mexicana por profesor público de las
matemáticas a un hombre loco y que tenía por opinión lo que nadie dijo"9 •
Por más que ambos eran personalidades de renombre y fama en el
campo de las matemáticas, sin embargo la modernidad científica del erudito
mexicano se deja ver cuando sostiene la imposibilidad de establecer dogmas
en estas ciencias. La ciencia, en su concepto debe regirse por la verdad Y la
evidencia racional· pero no por las apariencias. A su vez, su sustento no está
en la autoridad, sino en ' las pruebas y las demostraciones' . Siente el
orgullo del criollo ilustrado que disfruta saber no ólo que sus
164

observac!ones y sabiduría matemática se han divulgado por el mundo
entero, sino que_ su nombre sea conocido por los espíritus más celebres y
preclaros de su tiempo.
.
Aunque_a v~ces peca de exceso de estimación propia, hay en él más
bien un mex1can1s~o franco y abierto cuando refiere que los mayare
hombres de su siglo han enaltecido y apreciado sus observacione
conc_r~t_amente "las del cometa del año de 1681 , por haber igualado en s~
prec1s1on a las más ~xactas y primorosas de la Europa". Como buen
representante de los cnollos, Sigüenza reclama lo que por razón de dominio
pertenece a los nacidos en tierras de América.
La fama y reconocimiento que lo acompañaron excedieron las
~ronteras d~ su patri~. F~e conocido como hombre combativo y adepto a las
ideas filosoficas y c1ent1ficas de vanguardia· pero de pronto puede perder la
compostur~ ~ enfadarse si la aparición de un cometa lo mueve a desterrar
las superst1c10nes sobre los mismos y reivindicar la ciencia de su país. "Sale
entonces en defe~a de la verdad c_ientífica, presentándose como el portavoz
en la Nueva Espana de una mentalidad nueva y vigorosa ' 1º.
, Decidido a _enseñarles a los habitantes de la Nueva España cómo
deb1an ser concebidos los cometas, Kino los llama monstruos del universo
que auguran desgracias para el genero humano. No solamente declara don
Carlos desconocer los filósofos que califican a los cometas como
"apostem~s o n:ionstruos" sino que los considera fenómenos naturales que
no a~~nc1an 111 desastres ni infortunios. Frente a la condición bestial y
prod1_g1osa ~ue el padre Kino le adjudica a estos astros errantes el mexicano
enfatiza su mdole natural.
_ ~os comentarios y discusiones que provocó en la Nueva España la
apanc1on del cometa que se dejó ver hacia finales de 1680, llevó a Sigüenza
~ redactar el M_anifiesto Filosófico contra los cometas despojados del
1~pe:10 que teman sobre los tímidos, obra de divulgación dedicada a la
virreina condesa de Paredes con el fin de tranquilizar su espíritu perturbado
por lo que _µara muchos pronosticaban estos fenómenos. Este pequeño
folleto tend1a ~demás a caln_1ar el ánimo del pueblo alterado por los
nefastos presagios que, por su ignorancia, les otorgaban.
H~biendo conocido el jesuita austriaco el contenido del Manifiesto
no tardo en elaborar su Expo ición astronómica con el fin de rebatir los
ar~m~entos sust~ntados por el mexicano. Este a su vez pensaba que el
obJet1vo persegu1~0 por el reverendo Kíno al dedicarle su libelo al virrey de
Paredes era precisamente el de re catar "a la excelentísima señora del
engaño y perjuicio en que yo la había puesto, de que no deben ser temidos
165

�~ ¡
1
son prenuncios de calamidades Y
los cometas por ser 1a so e que
,,1 1
estragos .

Finalmente la obra con la que don Carlos contestó a_ lo
razonamientos del jesuita tirolés, según los cu~les los co~et~s son mali:~os
or las calamidades que vaticinan fue la Libra astronomzc~ Y Jiloso11ca
~scrito en el que apoyado en autores antiguos afirma que s1 los cometas
están formados 'de la misma manera que las estrellas volantes_ ~o es
osible inferir que produzcan algún mal o su~ongan acont~c1rt11entos
~efastos. Pero si el jesuita tirolés merece los mas altos elogio~ p_or su
heroica labor de misionero también debe re~o_nocerse que en el 1nc1dente
surgido con don Carlos de Sigüenza a propo 1to de lo cometas no tu o
Kino ni toda la razón ni toda la corrección q~e s~ría deseabl~, sobre todo
tratándose de dos persona tan ilustres, pues ?'e_n c1mentad_a era la fama que
de matemático ya traía el jesuita cuando aqu1 vino y muy Justo el renombre
•

· 12

de Sigüenza en igual matena Mientras que Kino está enclavado en la tradición, el sabio m~~icano
es una figura de tran ición. La confianza que mue traen la ob ~rvac1on Yel
método experimental para descubrir la verdad en_ el mu~~o físico , pone de
.
· 1·nac· , n por la modernidad y la ilustrac1on . Por otro lado.
re l1eve su me 1 10
. .
.
como fiel creyente en las verdades reveladas de la fe catol_ica se mantiene
anclado en el pasado. Su actitud con~i~iadora hace qu~ en ~I se avengan el
inmovilismo de sus convicciones religiosa~ ~on el caracter tnnovador de la
modernidad. 'El apego a las creencias trad1c1onale de su fe lo hac~ ac~ptar
lo sobrenatural en materia de religión , aunque su amo~
la c1enc1a l
conduce a admitir sólo lo e perimentalmente comprobable .

if

¡ desdén que el padre Kino mostraba _por las obse~vaciones
astronómica de Sigüenza es visto por éste como e'.1al del despr~c10 en que
los europeos tenían a los nacidos en América. Posiblemente ~x1 ta en don
Carlos un sentimiento de inferioridad derivado de la procede_n~'.ª europea de
Kino de ser él americano. E decir, que a pe ar de la erud1c1on de_nuestro
abio criollo esto no le daba a los ojo de un europeo el ser vt to con
respeto y co~:;ideración. in embargo Sigüenza con 1dera que lo ~uropeo
por el hecho de serlo no nece ariamente lo hace al~bable y _d1~no de
admiración, como tampoco lo mexicano por ser mexicano es indigno )
miserable.
Era tal el meno precio que lo europeo tenían por los americanos
ue don Carlos e ve compelido a precisar: "Piensan en alg~na pa~e . de
¿uropa y con especialidad en las septentrionales .. . que no solo los 1n~ 10 ,
habitadores originarios de esos países sino que los que de p_adres espa~~-le
casualmente nacimos en ello , o andamos en dos pies por d1, rna
166

dispensación, o que aun valiéndose de microscopios ingleses apenas se
descubre en nosotros lo racional" 14 • Si esto fuera realmente cierto no habría
desarrollado el sabio mexicano, como lo hizo, la ardua labor intelectual que
lo llevó a ser reconocido por su conocimientos en diversas ciencias.
Su amplia sabiduría dimana, como el mismo lo expresa del "sumo
amor que a la patria tengo". La excesiva inclinación por el pasado de su país
lo lleva a desplegar un gran e fuerzo por salvar -en medio del motín y de
las llamas- los archivos y documentos en que constan los hilo de que ha
ido entretejiéndo e la vida de su patria· 15. Las cuestiones relacionadas con
la patria aparecen en nuestro criollo tanto con referencia a los asuntos de
cometas como a los que tienen que ver con el guadalupanismo que generó
un fuerte sentimiento de nacionalidad. El guadalupanismo de Sigüenza e
según Rojas Garcidueñas, sincero y fervoroso; "... probablemente tres
factores concurren a desarrollarlo: en primer lugar el firme catolicismo de
Sigüenza, en segundo término su íntimo y arraigado sentimiento de lo
mexicano ... y por último, el haber vivido en una época de inten o fervor
guadalupano 16 . Diversas fueron las obras escritas por él que tienen que ver
con temas guadalupanos. Uno de ellos, el de la aparición de la virgen de
Guadalupe ha tenido enorme significación para comprender la historia
religiosa de México. Para Sigüenza la primera exposición de la aparicione
guadalupanas es obra de un único autor que coexiste con ellas. Con ello
desmiente la tesis de un proceso histórico aparicionista, obra de varios
autores que se fue formando a travé del tiempo de un modo gradual y
progresivo.
Las inquietudes intelectuales de don Carlos estuvieron dedicadas en
buena parte a la historia, razón por la cual hay en él una propensión natural
a conservar el recuerdo de los hechos pasados. Su ardiente y entusiasta
simpatía por México hacen que en su labor de historiador exista "un
profundo interés y amor por las cosas de u patria". Si hay algo del va to
campo de la historia que lo atraía de modo obresaliente eran las épocas
remotas de su país. Anida en su espíritu una sólida apetencia de
conocimiento que lo hacen ser un "gran devorador de libros" al mismo
tiempo que "tiene las pupilas ávida siempre y despajadas para examinarlo
todo sin prevención y por sí mismo" 17•
El asunto que mayor atención le merece es el de la patria mexicana.
Muestra en con ecuencia una inclinación hacia los acontecimientos que
conforman el pasado de su patria e decir, hacia lo mexicano. El
crecimiento de la población criolla aunado al poder que este grupo fue
afianzando hizo que los criollos urdieran un sentimiento de oposición hacia
los españoles europeo pi ovocado por la exclusión de que eran objeto de los
cargos más importantes en la administración de la ueva España. El
167

�los oídos de este literato, honor de Méx·
.
de la_ patria", la noticia según la c~:i :xc1tado del amor d_e las letras
consumidos por las llamas I
en un momento iban a ser
os monumentos m,
·
antigua y moderna de los
.
as precio os de la historia
mexicanos que se
b
c?n sus amigos y alguna gente mo~
conserva a_n en aquel archivo
d~nero, partió para la plaza ... aquellos\:::dad_a, q_u1en dio cantidad de
piezas, y aunque el fuego se pro a b
res mtrep1dos penetraron a las
asiendo de aquí y de allí los 'd.P ga ª. en ellas, en medio de las llamas
co ices y libros cap"t 1
¡
p1aza, en cuyo ministerio tan arries ad
. t u ares, os lanzaban a la
monumento de los que no habían _dg do contmuaron hasta que no dejaron
st O evorados por el fuego" .

y

fortalecimiento cada vez mayor de los vínculos entre los criollos, originado
por el menosprecio en que eran tenidos por los peninsulares los \levó a
reconocerse cada día más como mexicanos. Sigüenza no solo defiende la
historia de su país; no se resigna únicamente a lanzar lamentos y loas
nostálgicas a sus tiempos pasados; como buen criollo, no pierde de vista la
existencia efectiva de tantos miles de aborígenes agobiados por el peso de la
derrota18. Aficionado a coleccionar códices y manuscritos que hablan de la
antigua grandeza de la culturas indígenas, conoce también de las
humillaciones que sobre ese pueblo se han abatido. Con plena razón no ha
faltado quien descubra la mexicanidad de Sigüenza en el pasado indígena.
En efecto, el hijo de padres españoles nacido en América, esto es el
criollo, va percatándose conforme pasa el tiempo que la nación de donde
proceden sus progenitores es para él cada vez más ajena. De pronto España
se convierte en una realidad extraña a la nueva circunstancia que lo vio
nacer. Por ello no es casual sino algo esperado el que comience a
considerar a América como su verdadera patria. Todo aquello que forma
parte del mundo americano es visto por el criollo como algo suyo, como
algo que de algún modo le atañe e incluso le afecta. Si el europeo de deña
con su indiferencia a los hombres y la cultura de América, en el criollo en
cambio es cada vez más vigorosa la simpatía y atracción por la nueva patria
que empieza a insinuarse. Arna tanto lo que concierne a la naturaleza
americana como lo que tiene que ver con sus culturas autóctonas. Del
mundo indígena elogia fundamentalmente el esplendor y grandiosidad de su
pasado.
Habiendo sido las lluvias de 1691 muy copiosas en la zonas
productoras de maíz, trigo y frijol, sumándose a ello el monopolio que
diversas personas ejercían sobre las reservas de alimentos se produjo en la
ciudad de México una grave escasez y encarecimiento en el precio de los
granos y víveres que desembocó en una situación de disgusto y agitación
popular. Para la gente de la calle la causa de que faltara el maíz y se diera el
desabastecimiento y elevación del precio del pan era atribuido al mal
gobierno que sufrían.
El 8 de junio de 1692 la plebe, constituida de indio mulatos y negros
había invadido la plaza atestada de puestos y cajones de madera. El enojo e
irritación del populacho, que iba en aumento, dio origen al pillaje
incontenible que má tarde llevó a los sublevados a incendiar Palacio con
petates y carrizos que los indios amontonaban en las puertas de ese
inmueble. El fuego se había extendido por todos los sitios del edificio. El
rumor de que las Casas de Cabildo eran presa de las llamas hizo decir a
cierto escritor que encontrándose igüenza y Góngora en sus habitaciones
del Hospital del Amor de Dios ocupado en el estudio de su libros, llegó a
168

ª.

. . Lejos de pennanecer indiferente
d.
ind1gena que ponía en peligro d
d
y istante ante la sublevación
1
· ddd
. .
e ser evorado por el r,
.
c_1u a e Mex1co el sabio criollo no duda
.
uego_ ~ archivo de la
nesgo su vida, todo con la finalidad de en ir ~n su auxilio poniendo en
salvados y estudiados por las º
.
que d1_chos documentos fueran
• .
beneraCIOneS püStert
C
.,
acontec1m1ento Sigüenza hace
"fi
ores. on relac1on a este
mani 1esto su amor p 1
mexicana al asumir una actitud 1.
ore pasado de la patria
,
.
va 1ente cuando ve 11
.
mas_ v~ltosos dejados por los u bl
pe igrar os testimonios
preh1spanico.
p e os Y las culturas del México
Controlada la insurrección el virre sol ' . .
sobre las providencias que d b' ,
y ic1to a don Carlos su asesoría
1
-. .
e enan tomarse para
bl
po
ac1on
indígena
no
volviera
a
.
.d.
que
en
o futuro
la
· ""
remc1 1r en un lb
.
m1orme
que
presento'
al
gob
a
oroto
seme•ante
El
emante sostenía l
·d
J
·
taJante entre indios y españoles sob t d
a neces_1 ad de una separación
todo lo cual -refiere s1·g·· '
re º. o en la capital del virreinato. " Por
uenza- , temendo po ·
precisamente necesario retirarlos d 1
. . r Justo santo bueno y
México ...me parece (traza los lím"t ed º1 principal de esta ciudad de
confinarse a los indios)"1 9_
1 es e a zona en que, a su juicio, debe
Finalmente al hacer la relación de 1
8 de junio del año citado don C I
os sucesos del nefasto y fatalismo
son "gente la más ingrata desear os _dse expr~sa de los indios. diciendo que
-,
,
onoc1 a que•umbros
- .
cno, la más favorecida con . ·¡ .
J
a y inquieta que Dios
· - .
pnv1 eg1os y a cu
bm1qu1dades y sinrazones y 1
.
20
yo a ngo se arroja a
.
,
as consigue"
p
t
l
rea !zadas las investigaciones sobre el
t' . or o ra parte, una vez
conJura dirigida a producir una s bl m?_m pudo saberse que existía una
.
u evac1on de los ·10 d'
,
era consp1rar contra la dom ·mac1on
· , espanola
~ N d ios cuyo proposito
1~ conducta pasiva e indolente asumida
. o e ot_ra manera se explica
cierto es que un tumulto que d
por _la~ autoridades españolas. Lo
.
pu o ser repnm1do se
d", d
so bre e1 a causa de la ineptitud de 1
~
per to to o control
guardar el orden .
os espanoles que tenían la facultad de

169

�Sigüenza es por encima de cualquier otra cosa un intelectual, "ama a
los indios antes y después del motín, de la misma manera. Los ama siempre,
en primer lugar, como objeto de estudio; siente compasión por su miserable
estado, y hace lo que puede por mejorar su suerte. Pero don Carlos es un
criollo mexicano del siglo XVll, no un socialista de fines del XIX, y cree,
por tanto, que el indio debe estar sometido al criollo, obedecerle
sumisamente y no osar nunca subvertir una situación que el criollo creía o
decía creer beneficio a para los propios indios. Estos constituían la
poderosa razón viviente e inmediata para justificar la postura cultural criolla
- no española- de afirmación de su personalidad original frente a lo español
europeo, y apenas significaban algo más. Sigüenza y Góngora mantuvo,
como buen criollo, esta actitud y reaccionó consecuentemente, llegada la
ocasión en la cual salió a luz ... su condición de intelectual.." 21 .
Razonable resulta la apreciación del historiador Ramón Iglesia
cuando asegura que después del motín se opera un cambio en la vida del
polígrafo mexicano que lo lleva a renegar de su obra toda, que ya no será
fruto de amor, sino de "nimio estudio"22 . Ahora bien, el que Sigüenza
sostenga a raíz del alboroto la idea de fortificar la ciudad de México para
mantener a los indios separados de los españoles y evitar disturbios no
justifica que Iglesia ponga en duda la mexicanidad y los sentimientos
patrióticos de don Carlos. Este dedica gran parte de su vida a investigar los
temas indígenas animado por una actitud patriótica de alabar las cosas y lo
sucesos de su país. Tanto para Sigüenza corno para Sor Juana, su
contemporánea y amiga, Jo criollo" 'no será sólo la mera actitud
nacionalista y patriótica que adoptan sino el modo corno se revela y
expresa el mundo autóctono, la realidad americana, y la significación que
cobra a través de su pensam iento"2

•

La tierra en que se nace constituye la patria. El sentimiento patriótico
de Sigüenza se expresa no sólo en el amor que tiene por las cosas de su
país, sino en hacer posible su bien. Frente a la supuesta excelencia de la
cultura europea, sus afanes se dirigen a enaltecer las creaciones de los
hombres de América. Producto de esta actitud fue el haber recopilado
durante parte de su vida diversos testimonios del pasado indígena.
Habiendo sido mucho lo que escribió sobre temas relacionados con la
civilización de los aborígenes del México prehispánico, sin embargo no
todo fue impreso. 'Si hubiera alguien en la Nueva España -dice Sigüenzaque pagara los gastos de la imprenta ... no cabe duda que yo sacaría a la luz
varias obras en cuya composición he sido estimulado por el gran amor que
·

·

tengo a m1 patna...

,,24

certeza total sobre el supuesto descuido de d
obras fueran publicadas ma o fu I
on Carlos por hacer que sus
hicieron por rescatar s~s teyxtor e. ~ delspreocupación de los que nada
.
s ongma es y as' 1
d
beneficio.. Lo más probable es que a1 no haber 1 va
· erse e ellos
• en su
manuscritos en el momento o rt
. se ,_mpreso vanos de sus
inclinación y entrega por lo po_ uno se perdieron irremediablemente. La
.
propio nunca lo abando ·
.
esta vida; antes bien lo motivara' a enirentar
~
1o con lo nara
en suOtravesta
por
e
manera de ser impulsiva que en .
uropeo. ueno de una
los jesuitas y posteriormente co~u t:v~;tud ~ubo de toparse con el rigor de
don Carlos no elude el debate c d a anena y desprecio del padre Kino
de los pueblos héroes y monuan o dse trlata de defender la magnificenci~
.
,
arcas e a Am · ·
h' , .
biografía que sobre Sigüenza escribier F
. en~a pre ispan1ca. En la
a la actitud que el sabio mexicano a a ranc1~co Perez de Salazar se alude
su tierra y de la razón para encumbr:~:~,~~tn o se habla de la grandeza de
causa de que, despreciando las ~a·
bu1as .se haya
amor
que se.iddebe a· la patria
es
i;
buscado
1 •
con que hermosear esta triunfal portada"25.
ea mas p aus1ble
]~pulsado por el deseo de enaltecer el sol
.
. ..
necesario para lograr tal fin .
.
ar patno, S1guenza no cree
mventar mitos y fáb 1
, .
hacen
es
tergiver
ar
el
si·g
.fi
d
d
u
as
que
lo
umco
. .
m ica o e los he h
. que
indispensable hermosear con en a~
c os.
o considera
alabar el esplendor y la amab ~.
~ fa :sedad~s los arcos triunfales para
simplemente con aju tarse a la :e~ ~ e a p~tna._ Pa_ra encomiarla basta
de las fábulas que la desvirtúan. ltdad de la h1 tona sm acudir a la ficción

;º;

. Hay en él ya una clara conciencia de /
·
.
.
pendiente de no denigrar el pasad . d'
o propio en su ac'.1tud siempre
admiración y de respeto por la aso:1~r~:::\ Este ha de ser obJeto digno de
Por todo lo que aquí se ha di.ch
h u ~ura_que sus autores generaron.
o Y mue o mas S1gu..
G,
ser reconocido en su justa dimensión V I
enza Y. ?ngora merece
que lo ocuparon y p
· ª orario por las d1stmtas empresa
reocuparon es p ·
h
consideración el momento 1 . '
reciso acerlo
tomando en
ello él solo, como dijera Jen:n~;~un;t~ncias q~e lo en_volvieron. Por todo
una Universidad y a un país' L y e ayo sena suficiente para' honrar a
· o conocemos como h b d · .
.
clara y acuciosa dedicada al estudio d ! . .
om re e mtehgenc1a
la cumplió cabalmente· amo' y ho . eM~ ~1enc1a y la filosofia. Su misión
·
nro a ex1co al punto
M' ·
.
deuda con quien tanto hizo por él.
que ex1co esta en

otas Bibliográficas

.

Es cierto que si lo más relevante de su obra se ha extraviado es
imposible valorar con imparcialidad su personalidad. Si no exi te una
170

t Irvmg
. A. Leonard. La época barroca en l M, .
.
Fondo de Cultura Económica 1986 56 e ex1co colomal. Col popular.

p.

171

.

�.
1 p· d d Heroyca de Don Femando
2 Delgado Jaime. Edici~n .. estud10Ga' a
ie J~sé Porrua Turanzas Editor,
Cortés' de Carlos de iguenza y ongora.

l 960 p. XV.
. 'd d d Don Carlos de Sigüenza y Góngora,
l 1 · Ramón La mex1cam a e
3
gesta
..
ens os El Colegio de México, 1944, p. 13 .
en El hombre Colon Y otro,
ay
1 de Sigüenza y Góngora, erudito
4 Rojas Garcidueñas, Jo~e. Don
ar os
barroco. Ediciones och1tl 1945, p. 131.
s lrving A. Leonard. Opus cit· pp. 324?20NAM 1959 p.6
6 igüenza y Góngora C~rlo . Opu c1t .
,
7 Iglesia Ramón . Opu cit; p. 132 ·
,r.
M' ·co UNAM 1943 p. S1.
s
Samuel Historia de lafiloso1ia en exi · . . ',
AM
Ramos,
;
C I
L'b a A tronómica y F1\osofica.
9
igüenza y Gongora, ar os. 1 r
1959, p. 1Sl.
.
. . 0 en Sor Juana y SigUenza. Filosofia Y
io López Cámara, Franc1 co. El cartesianism
Letras 0 _ 39, Julio- eptiembre 1950. _P· 11 4.
11 igUenza y Góngora, Carlos. Op~s cit. pág. 6
11 Rojas Garciduel"tas José . Op~s ~.11 ; PP·
~ 5 ~ XVll El Colegio de México 1974,
13 Trabulse, Elías. Ciencia y rellg1on en e s1g o
.
p. 31.
.
14 Libra ... Opus c1t; p. 85.
. .
12
t5 Junco, Alfonso. Sotanas de México. Ed1tonal Jus 1955, p.
.
16 Opus cit· pp. 44-45
.
17 Junco, Alfonso. Opus c1t· p. 18.
. .
'olla en or Juana y igUenza, en
is López Cámara, Francisco. La conc1enc1a en
Historia Mexic~n~, 23, enero-marzo 1:~7¡ ~~~:\a mexicanidad de don arl?s. de
19 Informe de S1gUenza. Véase ª Ram
.g
ayo El Colegio de Mex1co,
igüenza y Góngora, en El hombre Colon y otros ens
.

3

e'

t

1944 p. 142.
C 1 "Alboroto Y motín de México del 8 de junio de
io SigUenza y Góngora, ar os.
l 37
1692' en Relaciones hi tóricas UNAM, 1954, pp,
.
21 Deliado, Jaime. Opus c_
it; pp. XLVll-XLVIII.
22 Iglesia, Ramón. Opus c1t; p. 139.
. . . lla en or Juana
igUenza en
23 López Cámara, Francisco. La conc1enc1a cno

Historia Mexic~na, 23, ener~-m:~~~ 1 ;;ó~~~~~~~~ado por Ir ing A. Leonard en "La
24 Para/so Occ1dental. -~é ico
. \'·. Fondo de Cultura Económica, 1986, p. 323.
época barroca en el ~e ico coloni~á.
La conciencia criolla en or Juana y
lS Citado por Francisco ~ópez
mara.
8
Sigilenza, en Historia Mexicana 23, 1957 . p. 35 .

LA PRESENCIA DE LA FILOSOFÍA EN LA UNIVERSIDAD
MARCO HI TORIOGRÁFICO CO TEMPORÁ EO E
HI PA OAMÉRICA (ARGE TINA Y MÉXICO).

Profra. Dra. Matilde Isabel García Lo ada
Buenos Aires Arg.
Se trata de mo trar -en y desde el marco contemporáneo de la
Historia de la Filo ofia en Hispanoamérica (especialmente no
centramos en México y en la Argentina)- cómo la reacción al
positivismo vigente en la Argentina hasta aproximadamente la
egunda década del siglo XX (su influencia ha desaparecido alrededor
de 1920) asimismo cómo la reacción al positivismo en México y en
general en Hi panoamérica ha contribuido a desarrollar y fortalecer la
presencia de la Filosofía, o mejor de la Metafisica en la Universidad.
Así a fin de mostrar cómo, de qué manera, la reacción al
positivi mo en Hispanoamérica especialmente, en México y en la
Argentina, ha conllevado el de arrollo de la Filosofia y ha fortalecido
u presencia en la niversidad se ha de centrar la atención en Antonio
Caso (mexicano) Juan Benjamín Terán y Coriolano Alberini
(argentino ). Figuras todas lla fallecidas.
Cada uno de los autores seleccionados: Antonio Caso, Juan
Benjamín Terán ,
oriolano Alberini; desde su reacción al
positivismo caracterí tica que comparten y que ha asumido una forma
propia en cada cual a través del despli gue de su pensar han
enriquecido el modo cómo en México y en la Argentina, en especial, y
en general en Hispanoamérica se ha desarrollado la Filosofia - mejor
la Metafi ica-y se ha fortalecido su presencia en la Universidad.
Antonio Ca o ( 1883-1946) 1 desenvuelve de de su reacción al
positivismo, un pensar sinuoso encamado que es e presión de su
propia índole espiritual.
La crítica d Antonio Caso al po itivismo se despliega a través de
Problemas Filo ófico (México Porrúa 1915) su primer libro· en
Filósofos y Doctrina Mora/e , (México Porrúa 1915)· a í como
también en La Exi tencia como Economía como De interés y como

172

173

�d o 1919· 2a corregida y aumentadf
Caridad (la. México Mo e~ 'p'blic~ 1943-es la que seguimos.)
México, Secretaría de Educac1on u

,

.. .
· · · 1 1t1v1smo
para exam·1nar en el plano
Antonio Caso enJmcia e _posfil , fi a pero también lo considera
1 r como doctnna t oso c
abstracto, su va oh
'do al difundirse en México.
en la forma que a asum1
, .
d, d del siglo XIX el ambiente de
~eñala que e~ l_as ult1?1as m::oasde las tendencias positiv_istas
México era pr?p1~10 al mcr:Oa de la época eran la industna el
porque las aspiraciones h~
. l Advierte : 'Domina el
.
•
el bienestar matena ·
.
comercio, la nqueza,
. (el subrayado es de Antonio

hombre prudente gJJe no se aven~w ~. J
Caso) ... en la especulación metafis1ca.
.. .
en la educación sus resultados
Una vez implantado el pos1t1v1lsmoh anidades de los estudio
t s se excluyeron as um
fueron funes o ,
. .
d. . , de la cultura mexicana.
interrumpiendo una v1eJa tra 1c10n
A t . Caso que el positivismo formó una
Hace notar
n om? .
d b' enestar material celosos de su
promoc!ón de ho,m~res a id~:ra~te ~reinta años colaboró con la obra
prospendad econ~m1~a ~ue
política de Porfino Diaz.
. . .
? nos preguntamos de de
¿Cuál ha sido la obra del pos1t1v1smo.
Antonio Caso.

.. .
) l bra de la indiferencia por el
'La obra del posztzvzsmo [es a o
'l
la Ciencia
.
b de la educación fundada so o ~~
.
1deal, la o ra_
d d ~ ó sin ju tificacwn posible, la
(educación, u~dateral lqu~ . ; ,~:Zig,iosa, histórica y humana) ".
cultura artzstica, mora , czvic '
A lo que agrega Ant?n~o_Ca o: ndena definitivamente al
"Esta experiencia h1stonca co
·d d l hombre y de

l d la estrechez de u sentc o e
positivismo, revean o
lfi
debe eliminarse para siempre
la vida. Por lo ta~to, Pª!:~e uturo
de la cultura mexicana.
.
su crítica filosófica al positivismo,
Antomo Caso en y . desde
, .
fuente válida de nuestros
1 l ciencia es la umca
. .e
1
según e cua a
d
volver un pen ar que sat1s1aga a
conocimientos, se ha propuesto esen
174

sus necesidades espirituales aquellas que suscitan su reacción a dicha
corriente del pensar. Necesidades que son también de otros
compañeros de su promoción, de su generación.

"Necesitamos de una fe ---&lt;lice Antonio Caso- para dar
pábulo a nuestra religiosidad congénita; de una ciencia para
guiar por la industria nuestro influjo sobre el mundo, de una
metafisica para justificar nuestro saber, para investigar las
condiciones de nuestro conocimiento, para legitimar y precisar
nuestro 1·deal. " 6
Detengámonos un poco y consideremos cómo y de qué manera
expresa Antonio Caso la demanda de su espíritu, y la de su
generación, que ya no se conforma con aceptar, de acuerdo al
positivismo, que la ciencia sea la única fuente válida de nuestro
conocimiento.
Así se expresa:

"Quienes piensan que la Ciencia sin fundamentos racionales,
es decir, metafisicos, puede bastar a las necesidades mentales de
la humanidad; quienes en la Ciencia fundan o creen fundar
criterios morales, religiones nuevas y límites absolutos del
conocimiento se equivocan totalmente: la historia así lo
demuestra y corrobora cuando al eñalar los desastres
irremediables de tales propósitos, comprueba concomilantemenle
la vital inquietud del pensamiento (el subrayado es nuestro), hoy
y siempre ávido de proseguir en su empeño consustancial de
verdad. "7
Corresponde destacar, llegados aquí 1 la aspiración la fuerte
aspiración de Antonio Caso a restaurar la metafísica. Cabe indicar que
Antonio Caso ha identificado los conceptos de Filo ofia y Metafísica .
Esto se advierte en Problemas Filosóficos -su primer libro-.
Ahora bien, es en La Existencia como Economía como Desinteré
y como Caridad -obra vertebral de su pensar- donde Antonio Caso
mejor expresa el modo personal en que ha concebido y asimilado el
concepto de Filosofía.

175

�fi no es un ejercicio e peculativo
Para Antonio Caso__la filoso ia af' de saber. Más que el saber
· d
l satisfacc1on un mero an
destmru o a a
. Caso el saber para vivir.
por el saber, vale para Antonio
Consideremos en tal sentido cómo se expresa:

-

d d /a naturaleza de las co as
. .
b" ·n saber
.
o odríamo vivir en cam w ,
hemo vivido siempre.
.
. . Una filosofía que
... [ 1 PPrimero
e v1v1r .
'l'
cómo e bueno v1vn ..d..e. la existencia sería incompleta i no va
teona
.
. ,, s
fiuera solamente
- da de una teoría del valor de la exr tencia.
acampana
. . d'
" ·Qué es la fHo ofta? -y
y en tal sentido tamb1en ice. ¿
. Q , e ia exi /encía ?
na doble pregunta t. ue
re ponde- La res?uesta a u .
. ? Pero la primer!l cuestión se
y ¿qué valor llene la ex1 tencw.
bordina para la acción, el
l
gunda como se su
,
d l
subordina a a se
'
fil ,ji e teoría de la dicha, e a
entendimiento a la o/untad. La i oso ,a
felicidad de la beatitud." 9
.
vés de su obra total insiste con su fras
Antonio Caso qmen a tra
. t " en y desde un pen ar
,,
la vida el pensam1en o ,
1
1
favorita: !gua a con .d
"La actividad filosófica no e . a go
vívido, encarnado co~s1 era q~e
. . del arte y de la ciencia . Es
independiente de la vida ~e accw;, ·no de las demás a tividade
or el contrario algo que czrcu a en º! .
, io
p.
.
] humana científica y art1st1cas...
(d1mens1ones
. .
d l pen ar de ntonio aso Haber seguido el desenvol_v~~1ento n: permit mostrar cómo la
en desd su reacción al pos1t1v1smol le debe a Antonio a o.
.
temporánea en genera
. d
cultura mex1cana con
ni el de pensamiento o meJor e
entr otros el hab~rse elevado a un d darlo no hubiese llegado de no
profundidad d l m1smo al qu_e, a;o l u Flo afia n la niver idad.
hab r ro diado la Pre enc1a Ue . a -~ d M xicana que se ha ido
. d l Flo ofía en la mvers1 a
Presencia e a •1
.•
d nuestro autor al positivismo Y su
desplegando desde la reacc1on _e
de la Metafísica- con lo
restauración de la Filosofía - y st que;emo ha alcanzado un nivel de
cual la cultura mexicana contemp~ranea s- no hubiese llegado de
. d d
ar al que -re1teramo
. .
profund1da e1 pen .
. l
t al e tudio de las ciencias
hab r seguido reducida umtera mene
"Sin aber nada o casi na a e

y ªz

positi as.

El pensar de Antonio aso desde su reacción al positivismo se ha
desplegado situado en una inquietud metafisica viva encamada
ustentante de su pensar ivido, encamado, un p nsar que ha
delineado al unísono de su existir y que ratifica su metafisica vívida en
y de de la cual --&lt;:on sustento en ella- Antonio Ca o "iguala con la
vida el pensamiento. "
En efecto, "iguala con la vida el pensamiento" - frase favorita de
nuestro autor- ha sido y continua siendo la in itación a un pensar
probo ervicio social del filósofo, a un pensar honrado y encamado. 11
Antonio aso ha desplegado su pensar viviendo ínlegramente su
ideas. De ahí el carácter encamado de upen ar su calidad de probo.
de íntegro de ese u pensar vívido.
Con sustento en su inquietud metafísica vívida (de de la cual
Caso ha desplegado su reacción al positivismo) ha d sarrollado su
pensar multifacético que ratifica en su desenvolvimiento a u
inquietud metafísica su tentante. Antonio Caso quien iguala con la
ida el pensamiento ha desenvuelto su pensar - insistimo - desde su
inquietud metafísica vivida y lo ha vertebrado desde ella. 12

Juan Benjamín Terán (1880-1938) 13
Nos proponemos a continuación mostrar el lugar que nue tro
autor le a igna a la filo afia en la educación.
Queremos destacar al pensador y la vitalidad de su id ario
educacional, en el cual de un modo en más o en menos explícito la
filosofía esta presente sustentando la hondura de su pensar.
Para espigar el pen amiento de Juan B. Terán -entre su
multifacética obra- hemos de adentramos en La formación de la
inteligencia argentina y otras página de rejlexián 14 compilación de
estudio relativos a su pensamiento educativo.
Además del que da nombre a la obra: "La formación de la
inteligencia argentina " (estudio aparecido por primera vez en Buenos
Aires en 1933, incluido posteriormente en la serie Di curso a los
177

\76

�argentinos, 1931-1933, T. XI, Obras Completas) integran la misma
los siguientes ensayos: Espiritualizar nuestra escuela (1932, Buenos
Aires T. X Obras Completas)' "La escuela laica" (editada por
primera vez en Buenos Aires en 1933 , forma parte de la serie
Discursos a los argentinos, 1931-1933, T. XI Obras Completas)· "El
sistema educacional americano ", pertenecient a La salud de América
Española (que publicada en París en 1926, integra las Obra
Completas, bajo el T. VII)' "La pedagogía del ocio ", capítulo de
Voces campesinas, (obra editada por primera vez en Buenos Aires en
l 925 y que integra el T. VI de las Obras Completas).

Del detalle de los dato de publicación de los estudios citados que
integran la Compilación que nos ocupa se puede colegir que dicho
estudios - si bien éditos- lo han estado hasta su primera edición como
Compilación, en el país y en el extranjero (París) un tanto

El ideario educacional de Terán· cu
.
sentido muestran los estud 'os reuru'd osyoenongen
y
la c desenvolvimiento
·1 • ,
1
ocupa; es en síntesis - he dicho en tr l
16
omp1 ac1on que nos
el blasón que estampó en el fro º. u~~ - el que se reconoce en
Tucumán.
ontispicrn de la Universidad de
En mis permanentes indag ·
.
Argentina y desde mi interé ac1~n~~ en la Historiografía Filosófica
siguiente:
vivi O por ellas señalo ahora Jo
Atender a la vertebración de la Obra
. ,
cuyas Obras Completas desarrolladas en x.';_e Juan BeDJa~m Te_rán en 1980 por la Univers1'dad
· ¡ d I tomos han sido editadas
.
ac1ona e Tucurn ·
.
centenario de su nacimiento d I
an con motivo del
ofrece u plan en la página q•u~ d:dias qu;.~~-volumen que analizamos
un hilo conductor.
caª 1 rngrafia- permit advertir

dispersamente.
Una adecuada consideración de \a polifacética obra de Juan
15
Benjamín Terán impone advertir -como lo eñala Ricardo Rojas - el
''genius loci'', es decir la fuerza del lugar que ejerce en este pensador
argentino su Tucumán natal cuya Univer idad fundara cuando
contaba treinta y tres años y de \a que fuera su primer Rector (cargo
que desempeñara ininterrumpidamente hasta l 929.)
Tenía Juan B. Terán sólo dieciocho años de edad -corría el año
1899 y era estudiante de Derecho en Buenos Aires de cuya
Uni ersidad egresa en 1902- cuando en su artículo ' Educaci · n
Superior" ya reclama la espiritualización de la en eñanza y deshe ha
la tendencia universitaria profesionalista.
Desde su concepción espiritualista de la enseñanza Juan B. Terán
exige \a formación de la inteligencia y de \os hábitos morales más que
\a mera formación enciclopédica.
Cultivarse en lo intelectual y moral no es sólo una exigencia de
nue tra condición de persona ino también un reclamo del progreso de
la ciencia de la t' cnica. Cuanto mayor e la vida útil tanto más
imp riosa es la inútil. Adviértase su vital interés por el pensar
filosófico.
178

Ju':11 B. Terán ha unido la Universidad 1 . 17
•
.
educacional sintetizado en su "Pede .
Y ª. vida. Su 1deano
personal que cedió a la Universidad s ~: terra ad s1dera_visu " -lema
metafísica vívida que lo sustenta M ~ fi ~nda_r~- permite entrever la
arraigada a un suelo Y desd 'l . e a 1s1ca vtv1da que está asimismo
y es que Juan B Terán ha de e prolyledctada abierta, a la trascendencia.
·
esarro a o un pensam · t
Tucumán natal se ha delineado con
•~n o q~~- de de su
os ha legado un ideario ed
. aplertura a la d1mens10n vertical.
. .
ucac1ona que en su s·tu . , d
cronotop1co, trasciende toda ero no top1a.
.
• ac1on e ser
obra humana
.
. educacional de
JuanSi B.la cultura
Terán esreperto
. d enton~es _el ideano
'
no e sus pnnc1pal
·d
educativa es una faz del aporte de su autor a la cultura.
es • eas
18 en materia
En efecto, desde la metafi ica vívida
educacional y tamb · ,
que sustenta a su ideario
.
ien a su Obra total Juan B · ,
,
iluminado el ámbito de la cult
. . ,
enJainm T ran ha
de la filosofia en su desenvolv:i;~:~~zandola al mostrar la relevancia
Juan B. Terán, pensador polifa 'ti
h
que; desde el despliegue de una ct~c~ a desenvuelto un pensar
mostrado y se muestra a tra . dm~ . s1ca encarnada, vivida· se ha
ves e tiempo dada su vitalidad, en y

179

�d sde u in rción en l

ernáculo como iluminante y vivificante de

la ultura universal.
e trata de un p nsar que e de en uelve su l ntado en una
metafísica i ida encarnada má que teóricamente fundada qu
de pliega e pacio-temporalm nte con ap rtura a la tra cendencia.

e

continuación queremos de tacar la figura de Corio/ano A/berini
quien desde su reacción al positi i mo ha mo trado la igni ficación

qu ha asignad a \a filosofía en la Uni er idad.
Ha ta los prim ro año d l siglo XX l ci ntificismo dominaba
todavía el ambiente científico cultural d l paí . Hacia l 91 O e inicia
la crítica y operación d l positi ismo e irrumpen la corriente
filo óficas eur pea d las última d 'cadas del siglo XIX. o po os de
lo antiguos positivista desean alir de la cri i de u filo fía.
orientándose unos hacia l cientifici mo; mo imienl qu a no niega
la metafi ica a la que c ncib omo una elaboración qu e bac con
lo últimos datos d I s ciencias• otro hacia I pragmatism d W.
Jam
otros hacia un vago e pirituali mo. Los jó · n prefier n la
filosofía idealista d sde ella inician la reacción contra la forma
m ntal del po iti i ta l clima cultural que había cread .
n dicha tar a, d critica y supera ión d l p sitivi rno. ha tenido
un pap l importan! la Facultad d Fil olía Letra d Bu no tr

fundada l l 3 de abril d l 895.

oriolano A/ber in i ( 1886-1960), figura que ha u. citad y su cita
nue tro interé a quien p rten cen lo scritos qu queremo de tacar
para mo trar su ideario ha ido decano d la Fa ultad de ·ilo ofia _.
Letra de la niver idad de Bueno ire , de la que había egre ado,
durante tre período (l 924-1927· l 931-\ 932; 1936-1940)
1c Rector de dicha ni r idad do v ce ( en l 928 1940).

la

ncama Coriolano lberini la r acción fr nte al po itivi mo en
rgentina. Esta r acción que se produce hacia l 9 l O y tá i gna a

.. a_b ta recordar
algunas del las caractensticas
.
p itlv1
en la gentin
de la pro

lae 'arrEollolde la riqueza la capit!i~c~o~nard10 Bla e cuela normales, el
cue a . Orma l de Profesores' d p e ,ueno Ai res. A traves
. d
e a generación gran influencia en la e aran~. ( ntre Ríos) ha tenido
que ha d_ saparecido alrededor de l 920ducac,on argentina influencia
promoc1on de hombres d.
. Ha sido una g neració
cultural, lambién di er a, ~rsos que ha dado lugar a una atm'¿ ;,na
esa atmó_ fera cuÍtural cabría:
a católicos a po itivi
un p ttl ismo ortodoxo, en bas o m~tices d la filosofía: de de
p ncer d E. Haeckel h t
e a ~a~ idea de A. omte d H
l Bal
r
as ª un catohct m
b
' e ·
.
mes. ambi ,n tenía lugar el
. º. a as de la filosofia de
no y otro --católic y po ·t· . escept1c1 mo de Eduardo ild
lo camb.10 cu1tural s que tab1 i istas- .estaban atrasad s re pecto de
e.
an ocurriendo n Europa.

:::::1d~

pués de 1870 · e ...
I ng 1atDerra
· Alemania,
la reacción antipoinicia
'f . en Francia,
desenvol imiento de la episte~~J~ t.a, a la que no ha ido
las ba es fil sóficas d 1
. g1_a. que posibilitaba un e
cono im1ento
· ·
as
1enc1as y e1 ana!Jsis
..
científico.
del

180

U:.~~

Italia
aj n~ e~

tud1· d
alor o dele

Aparece e ta promoción d
g neración del 80 ,
d
e hombres -lo

hombre d 1
eco · ·
-cuan la Argentin
·
e a
noi:n1co. e studian la ciencia
a mp,eza a afirmar e en lo
profes1 naliza la Univer idad.
naturale
las matemáticas y s

°

De de su
actitud
de arrolla
a de
d 191d Oreacción ante 1 positivismo· reacción
Fil ofia y Letras de Buen~mo profesor y decano d la Facultadq~
perfila o mejor se ve
. ires y n el la para todo el p ..
~
, en onolano Alb · ·
s
pr e or y al organizador.
enm el p nsador unido al

ª' •

efecto· · oriolano lb enru
. .
contrEn
· do d cididam me
a ¡ po ttlvismo
en la cátedra e ha pro nu_n ia
parte, a propósito d ct·
en us e cnt . surgidos e
la acción dand
I cur o conferencias cla
s m· . n gran
..
•
o a conoc r a
d
'
manos· y en
v1 ion s má amplias.
pensa ores que t nían de la filo fia

en fi\osofia por las t ndencia ideali tas.
s decir. hacia la primera d'cada d l siglo e bu ca fundamentar
una filo olía de mayor tra cendencia amplitud qu el po iti i mo.

.,

lo f,
a.
a g n rac'ó
moct0n
d errocarriles el de arrollo a ro e
' o que trae la inmigraci. n

18 l

�Coriolano Alberini ha dejado varios estudios sobre e~ desarrol~o
de las ideas filosóficas en la Argentina. E~~e ellos: Lt Penste
fran aise dans la culture argentine , ( 1926)
'La ~loso ia y as
rela~iones internacionales ( 1926) 20 English Influ~nc~s m Cult~e _an~
Th ht' (1937) 21 'Die Deutsche Philosoph1e m Argenttmen
1;3u~ 22 La metafísica de Alberdi, (1934) 23 "La_i~ea de progre~o en
24
( fil
la 1oso fiia argent'ma"(1943) , 'Génesis y evoluc1on del pensarmento
. ,,
filosófico argentino, (1953) 25 La cultura filosófica en la Argentina
(1935). 26

Estos escritos reunido en volumen bajo el no~b~~ "Proble~as
de la historia de la idea filo ófica en la Argentina ya han sido
ublicados por el Departamento de Filosofía de_ la_ Faculta~ de
~umanidades y Ciencias de la Educación de la Umvers1dad ac10nal
de La Plata, en 1966.27
Coriolano Alberini a través de su escritos -que seleccionarnosmuestra una de las líneas en que, de un. modo permanente,
ha
desenvuelto su pensar: pensamiento argentino.
El pensamiento filosófico -y esto lo queremos rem~rcar- forma
C Alberini la tercera dimensión de la cultura nacional. Lo que
para . l .
c1·a que nuestro autor le asigna a la filosofia en la
muestra a 1mpo
.
·· A
·
cultura. La cultura filosófica es rudición, crítica ~ creacLO_n. partir
de l 91 O se ha ido acentuando cada vr:z má~ el pnm~~ caracter y _h~y
algo del segundo. e ha ganado mucho en mfonnac1_on y en e _pmtu
crítico. y ha comenzado a despertar el carácter inventivo o creatt o de
rtan'

la filosofía argentina.
i la filosofía por su universalidad no tiene patr~a la_ tienen los
filósofos. Estima innegable la influen~i~ de la nac10na_hda~ en la
filosofía. "Existe una nec sidad cronotop1ca esto es segun tiempo .
espacio más no cabe - advierte- convertir este hecho (.. .) en esencia
d la verdad filosófica."
hacer historia del pen amiento
Cons idera que no e puede
·
··
· de la
filosófico argentino si sólo se atiende a lo ge?enc~ _Y comun .
corrientes de las ideas, a la coincidencia e identifica_cion d~ las m1 mas
con la europeas, con olvido d lo diferente y propio. O 1 e prefier ,
hay que compararlas. para diferenciar a fondo.

En tal sentido ve C. Alberini que la recepción de las corrientes
europeas en la Argentina ha dado lugar al "nacimiento de una
síntesis. Es una síntesis que por el hecho de ser espiritual ha tomado
un carácter creador es decir que esta síntesis, ya no puede reducirse a
ninguno de sus elementos.' 28
Diego Francisco Pro quien ha analizado exhaustivamente la
figura de Coriolano Alberini, 29 advierte que Alberini no se propuso
escribir estudios extensos sino sustanciales y sintéticos." Y lamenta
que no se diera tiempo para desarrollar con extensión los resultados
que alcanzó en sus indagaciones. 30
Asimismo Pró afirma refiriéndose a la significación de la Obra
de Coriolano Alberini en el pen amiento argentino: · Se puede decir
que es el primer ensayo de una historiografía interna y critica de las
ideas filosóficas argentinas.
Señala Diego Pró, en tal sentido que a Coriolano Alberini le ha
precedido una historiografia externa "a veces por falta de métodos
apropiados y del sentido de los matices otras porque~los autores]
superponían etapas del desarrollo de las ideas en el país. " 3
A propósito del juicio de Diego Pro respecto de la Obra de
Coriolano Alberin.i en
relación
al pensamiento argentino
corresponden algunas aclaraciones conceptuale . La ciencia histórica
o historiografía es posible en dos entidos. Es posible en un primer
sentido porque se funda en la historicidad de la existencia humana. Y
también es posible en el entido de que investiga y hace objeto de su
estudio a la realidad hi tórica.
La historiografía filosófica argentina o historiografía de las ideas
filosóficas es una historiografía especial.
La teoría de la ciencia histórica distingue tres formas d
historiografia : la monumental, la anticuaria y la critica. En el fondo
todas ellas se fundan en la historicidad de la existencia humana.
Si en la historiografía general la hi toriografia crítica es la más
científica e iluminadora, lo propio sucede con la historiografia de las
ideas en cuanto es una historiografía especial. El carácter externo se
183

182

�presenta en la historiografía de las ideas como glo a d doctrinas
biografias superficiales de pensadore erudición de datos sin píritu
crítico, au encia del entido de lo problema y del carácter de
de en olvimiento proce o de los mi mos
d sus olucione a
travé d I curso históric .
Coriolano Alberini cuya figura, desde nue tro con tant y
renovado interés por la historia del pen amiento filo ótico argentino.
ha su citado su cita nue tra atención .32 Revela a través de u
página relati as al p nsami nto . argentino, lo que ha ido una
cu tión permanente e inten a en u pensar: la géne is y olución d 1
pen amiento filo ófico argentino u ad uada in er ión n la cultura
um r al.
A tra és del de n olvimiento del p nsar de lo autore
seleccionado , Antonio a o. Juan B. T, rán Cario/ano Alberini - a
lo qu hemo mo trado n de de u reacción al po itivi mo- no
h mo propue to eñalar, en y de d el marco contemp rán o d la
Hi toria de la Filo ofia en Hi panoam ' rica. esp cialment c ntrado
en M · ico en la rg ntina. e· mo la r acci · n al p iti i mo ig nte
en la Argentina h ta apro imadamente la gunda década d 1 i 1
(su influencia ha de aparecido alred dor d 1920). a í como
también la reacción al po iti ismo en M ·
n general n
Hi panoamérica ha contribuido a d arrollar
cer la pre encia
de la Filo ofía o mejor de la tafi ica, en la ni er idad.

ota Bibliográfica
1( l 883-1946) ace n la ciudad de

é ico el 19 de diciembre

muere en la

mi ma ciudad 16 de marzo.
en uentra ntre lo que fundan en 1909 el Ateneo de la Ju entud. cu ·a
labor cultural e ori ntará a c mbatir la corriente po iti i ta en ex, o.
nt nio a o, quien ha sid el primer ccretario del ten
· p re
entonce us famosa conferen ia contra el p iti i mo y omieni.a a
impartir la cátedra de ociol gía en la E cuela aciana\ de Juri prudencia.
n 191 O, es el primer profe or de filo tia de la recién creada E cuela de
lt · E tudio cu. o director ha ido en aria oca ione .
a lu ha que lo aten í ta libran contra lo positi i tas que e opon n a la
fundaci · n d la niyerstdad · también ontra lo que lo acu an de
eliti mo conduce a ntonio a o a lfon o Re. e ., a Pedro H nríquez
184

Ureña a fundar en 1912 la Univer idad Po
cultura en el proletariado.
pular con el fin de fomentar la
n 1914 el Ateneo de la Ju entud se di
.
cuela acional Preparatoria ad t suel e habiendo triunfado pue la
humanidade como materia obr t ~p a un plan de estudio con las
En 1915
C
,gaonas
.
. . aso ocupa la dir cción d~ e a .
Un1verstdad Popular us cél b
ti
. misma Escuela e inicia en la
· d fi .
e re con erenc,as sob
· • .
eran e in1torias de u obra ca ·tal· L
.
re en t1an1 mo las que
de m
· t ere• y como caridad ( 1919).P1 • a ex1Stencia como
·
, como
econo,ma
En 1_921 es designado miembro de la Acade .
.
Habiendo a ocupado el puesto de e
~1a Me ,cana de la Lengua.
desde u fundación por Justo .
:retano de la Universidad de México
la Facultad de Filosofia y L t 1erraAas1 c~mo poco antes I de Director d
·
·
e ra
ntomo Caso s
b
ni er. ,dad cargo que de empeña desd 1921
e nom rado Re tor de la
1923.
se tra e . de u ida recibe A. Caso numero o anomb
a .
a ocia a alta orporacione int I
r mtentos honoríficos .
Pr fe or Emérito de la
.
.de dectuale_, entre los que de ta amo .
( AM) d.
n1 ers1 a
ac1onal Aut.
d
.
. . ire tor honorario de la Facul d d .
onoma e México
honorario de la cademia de H.
. ta e Filo ofia Letra . mi mbro
r
I tona de Buen
A'
an ,ago de Chile Miembro fundador
~ ,re_ del teneo de
dond da conferencia en su úlf
~ del _oleg10 ac1onal d México
~ o iología de Parí .
irnos ano ; ocio de la In titulo intemacionai
d el ten o de la Ju entud A t .
corrí nte del po iti i mo fil fí n on1? a o ha pronunciado ontra la
10 o ta ofi 1al du t 1
•
ten o d la Juventud
ha
h d
ran e e porfinato. De de 1
•
b..
·
rec az.a o la negació d 1
a t tam ten de la ultura clá ica.
n e a metafi ica, como
2 .A ntomo
.

Caso ha encontrado n el i . . .
pt dra de toque contra el
... ntutc1omsmo de Henri Berg on la
c ·d
po 1t1 t mo d A e
nst ramo poder de ir qu lo d·st·
. omte. En g neral
I mtos autore
He · B
gr
,
.
'
nn er on, entre otro . 0 me· or u
·. · gu trn de Htpona,
fu nte de in ita ión en el de nv 1~ . . pen ar ha ,do para Antonio Ca o
0 1m1ento de un p
Is abeI Garc,a
, Lo ada . "El ens
. C . Matild
.
.
n ar propio.
en vía de publicación.
p ar ex, tenc,a/ de Antonio aso". E tudio
3

f.. Antonio
a .O.' F1
· li.y Y Doctrina Morales é ico, Porrúa 1915.
Porfi
. o·
, oso
1
mo ta_z, militar político me icano na ido. n Oaxaca, México en
830 fallecido en Parí en 1915 p 5 .d
P ríodo J 877 18 80 1 8
· re , nte de la ación en 1876 y n lo
3
.
-1911.
aso · Fil0· OJJ
li. Y Doctrma
. Mora/e · Op. it
6 Anto010
A t .
309
lb~d~~•-~7. aso. Problemas Filosófico. Mé ico Ed . p~!a .191s, p. 81.
4

185

�.
. d I Pensamiento Filosó ,co · Mé, ico.
s Antonio Caso. Historia Antolo 1ª e 1920 . 2a Eds. Secretaría de
•
L'b
· Francesa .
1 rena
\ a Eds. oc1edad
.
l 926· Seguimos la 2a. PP·
Educación Pública y Librería Francoamencana
.
\6-\ 7.

. Morales • data cit. p. 11.
Antonio Ca o. Filosofas y Doctrm~á o en menos explícito a travé del
11 Tema que aparece en un mod? en
otro hemos desarrollado
de Antonio Caso y que no
. , El
1
d
despliegue e pen ar
G . Losada Filosofia e lntegracwn.
con insistencia: M~tilde I abel ;;;~;) 1-096-6. Eds. Alm;gesto Bueno
Filosofar como Vla • l. .B. ·
.
cap lX "El pen ar co11
'J'
.
994 113 págs en especia 1 e1
. .
º 9
Aires, Argentina, 1
S . d. d Argentina de Filosofia. a. vm. n .
·
"
probidad ". Rev1s· 1 de la ocie a259-266. La existencia como. ;ue~o
.
Córdoba, Argentina 1998. pp.
E d'
Humanístico U01vers1dad
Humanitas - Anuario del C~n~ro d;27s2tu0010os
· · Mexico,n
·
· d: data
Autónoma de uevo L eon
desinteré
como canda

9

Ibidem .

10

.ª

Cf. La existencia como econom1a como
cit. (columna erteb~a! de su odbr\t;~~\.~n Tucumán, Argentina fallece en
13
ace el 26 de d1c1em~r~ e de !938 A lo quince años ocupaba la
Buenos Aire ' el 8 de diciembre d
: dad natal En l 897 e traslada a
ecretaría de \a Socied~d Sarmiento d e ~ c1udo grad.uándo e en agosto d
Buenos Aire , a egu1r la carrera e a _ogt ara ocupar la presidencia del
1902. En 1930 se traslada a Bue~os Ailre 'e;¡odo según u co tumbre, da
d
.. y al terminar e P
,
E
¡
Consejo de E ucacion
.
l'b Espiritualizar nuestra scue a,
cuenta de la labor ~umplida ~n dsu 1 1f~~mación de la inteligencia de lo
donde insiste en la unportanc,a e a
hábito morales.
f
. , de \a inteli encía ar ntina
14 Juan Benjamín TERAN, La ormac1~nD. p· tro Secretaría d Cultura
·,
p · \ogo de Luis 1 te ·
otras página de refle ion.;.. ~?
Ed Dev nir . R. L. nº 96 de la
de la ación en coproducc1on con
A.. e
Argentina 1994 12 7 pág .
'd d
· al Buenos ir ,
•
Colección Jdent1 a acwn d · C'
B
.As. Argentina.
1981
l. .B ..:987-99186-~-7. lae s. in~e, t lY. Bueno Aire \922p.94.
,s Cf. Historia de la_Literatur~ Argen~~~~ó~ de e ta compilación, publicad en
16 Cf. Mi comentano, a la pnmera e
t de Filo ofía, Facultad de
Revista Sapiencia Organo del Oeparta1;~n ~ Argentina 1984, Uu!ioFilosofia y Letras U.. A. Buenos
ire ,
'
eptiembre) Vol. X XIX, nº 153, pp. 236-237 .

12

.
1 v ·d 1921 T V Obras Completas.
, Cf. La Univ r 1dad y a I a
· '
.
, .
isch de taca la ·'poco común'' tradic~ón
18 En tal sentido, Lucia P10s ek Preb U .
'dad Juan B. Terán ha ido
án de cuya niverst
1
1
T
d
humanística e ucum
. / desde 1921- ha dado ugar a
r
.
y
ta
que
-,wc1011a
.
f'
y
propulsor y fun dado
.
d la facultad de I1oso 'ª
37 •
Departamento de Humamdades en 19 - origen

186

Letras en 1939. Cf. Lucía Piossek Prebisch: Pensamiento Argentino; Creencias e ideas-; en especial, p.14 l y ss. Univer idad acional de
Tucumán, Facultad de Filosofia Letras, Instituto de Historia Pensamiento
Argentinos Tucumán Argentina l 988, 177 págs.
19
n: Bulletin de la ocieté Francais de Philosophie", decémbre I926
París.
20 En : Revista Verbum
Bueno Aire, \927, nº 69 . Discurso que C.
Alberini pronunció en castellano, en el 6° Congreso Internacional de
Filosofia- celebrado en la Universidad de Harvard (Cambridge) . Estado
Unido , en septiembre de 1926- al que concurriera como único representante
de la América Latina . e publicó en las correspondientes Acta
' Proceding of the ixth intemational Congre s of Phi lo ophy', 1926.
21 En: 'The Daily Telegraph
septiembre 3 1937.
22 Edic. Henrich Wilhelm Hendriock Berlín- halottenburg 2; 84 págs. 1930.
Trad. Hilda B. de chweide. El libro comprende las tres conferencias dada
por Alberini en las Univer idades de Berlin, Leipzig y Harnburgo en idioma
castellano y alemán desde enero a marzo de 1930.
23 En "Archivos de la Universidad de Buenos Aires" Año IX, tomo IX.
junio-septiembre 1943.
24 Conferencia pronunciada en la apertura de los Cursos de la Uni er idad
acional de Cuyo, Mendoza Argentina, 1943.
25 En "Cuadernos de Filo ofia". Instituto de Filosofia Facultad de Filosofia
y Letras
niversidad de Bueno Aires, fascículo 7, l 953.
ambién
Prólogo del libro de Luí Farré: Cincuenta años de Filosofia en la Argentina.
Peuser, Bueno Aires 1958, 363 págs.
26 En: diario' La Libertad
Mendoza, 16 de diciembre de 1935.
27 Con prólogo de Rodol fo Agoglia ISO págs. 2a. ed.: Coriolano Alberini .
Problemas de Historia d la Ideas Filosóficas en la Argentina . Prólogo de
Daniel Toribio . ecretaría de Cultura de la ación en coproducción con
Eds. Fraterna. nº 4 de la Colección 'Identidad Nacional' . Bueno Aire .
Arg ntina 1994, 167 pág . l. .B.. : 0 950-714-045-X.
28 Cf.
El pensami nto francés en la cultura argentina' incluido en el
fsre ente Volumen p. 94.
9 Cf. Diego F. Pro. Coriolano Alberini.Valle d los Huarpe
Mendoza,
Argentina, 1960, 536 págs. La viuda de C. Alberini- Elena uarez- le
autorizó a Diego F. Pro a publicar el pistolario' de su e poso y donó su
biblioteca al Instituto de Filosofia de la Facultad de Filo ofia y Letra de la
Universidad acional de Cuyo que bajo la dirección de Pro - actualmente
Prof. Emérito de dicha Universidad- y de de la ección d Hi toria d 1
Pensamiento Filosófico Argentino- ha ido un Centro de inve tigaciones de
excelencia en historiografia del pensamiento filosófico argentino en el paí .
De Coriolano Alberini el citado Instituto de Filosofía ha publicado en u
' Colección de Historia de la Filo ofia Argentina
erie Documental, lo
187

�siguiente : ¡¡,critos de Etica (\973); Escritos de Metafisica (\973 Escritos
de Filosofía de la Educación y Pedagogía ( l 973)" Epistolario (TI tomos)

°

1980.
Cf. Cu o . Anuario de Historia del Pensamiento Filosófico Ar entino
(publicación del Instituto de fi\osofia, ección de Historia del Pensamiento
Filosófico Argentino Facultad de Filosofía y Letras Uni ersidad a ional
de Cuyo, Mendoza, Argentina) que con \a dirección de Diego Pro ha sido - y
continúa siendo- de consulta necesaria para una visión equitativa de lo que
se ha hecho y se hace en filosofía en la Argentina.
Historia del· ensamiento filosófico Ar entino.
31 Cf. Diego F. Pro.
Cuaderno l. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Instituto de Filosofia, Mendoza, Argentina 1973 229 págs.~ p. 73 .
32 Cf. nuestras página relativas a su Epistolario · (tomo l.)_. Instituto de
Filosofia, Facultad de Fi\osofia y Letras ni ersidad aciana\ de Cuyo,
Mendoza, Ar genti na \ 980, 152 pags. En : Revista Venezolana de Fi \osofia,
Uní ersidad 'Simón Bolívar Sociedad Venezolana de Filosofía, Caracas
Venezuela, nº. 14-15 (1980) 219-220 · Epistolario · (tomo Ul data cit. 263
págs. En: Loe. cit. n' 16 ( \ 982) 1S0- 1S. Asimismo hemos comentado
oportunamente Precisiones sobre la evolución del ensamiento ar entino
(Compilación de escritos de C. Alberini) con estudio Preliminar de Diego
Pró (pp. \3-4 7). Eds. Oocencia-Ci nae, Buenos Aires 19 8 \, \ 53 págs.: En
' apientia' . Órgano del Departamento de Fi\osofia, Facultad de Filosofia
Letras U.C.A. año U l986(abril-junio)nº 160 pp. 157-\58.

3

Sección Segunda

LETRAS

188

�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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